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                    <text>Iniciarte, Esteban. Los mitos del hombre sobre sí mismo. Premiá Editora,
1983.
Landmann, Michael. Antropología filosófica.
Autointerpretación del
hombre en la historia en en el presente. UTEHA No. 63, 1978.
Zea, Leopoldo. Ensayos sobrefilosofia en la historia. Editorial Stylo 1948.
Frondizi, Riseri. Introducción a los problemas fundamentales del hombre.
Breviario. No. 260. Fondo de Cultura Económica 1992.
Abbagnano, Nicolás. Historia de la filosofia Tomo III. Montaner y Simón
Editores 1956.

Sección Segunda

LETRAS

178

�IDEOLOGÍA Y LENGUAJE

Dra. Alma Silvia Rodríguez
. Centro de Estudios Hwnanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Hablar de la relación entre ideología y lenguaje, es extremadamente
complejo, implica desprender un velo de artificios culturales preconstruidos
de- lo que pensarnos en tomo a las ideas y la realidad; recuperar el sentido
original de los términos. Considerar además, el hecho de que lo aprendido
está sujeto a dos vías de conocimiento: objetiva y subjetiva La primera,
referida a objetos susceptibles de ser transmitidos, comunicables. La
segunda, que alude a un saber aparencial, es decir, aquello que conocemos
como saber-episteme y saber-doxa.
A lo que se añade otra circunstancia, hay verdades de razón que tienen
una categoría lógica y están fundadas en el principio de no contradicción,
por tanto, son evidentes a priori; mientras que las verdades de hecho se
fundan en el principio de verdad suficiente.
Entonces ¿dónde colocamos el concepto de ideología? ¿Qué relación
guarda éste con el lenguaje?
De acuerdo a la etimología, la palabra ideología alude al conjunto de
ideas y valores que configuran un sistema de creencias. Sin embargo, si
estudiamos los diversos matices que se le han dado a través de la historia, es
claro su matiz peyorativo no identificado con su significado originario. Cada
época, cada cultura, tiene su propia perspectiva, en cuanto es percibida; esto
es, aprehendida o representada

Destutt de Traicy, acuña el término, con el espíritu de la Ilustración,
siguiendo la línea de Rousseau, para referirse a la disciplina, creada a su
juicio por Locke y desarrollada por Condillac. Para él, ideología es la
ciencia de las ideas, pero bajo el presupuesto de reducir la sensación a lo
mental.
El significado racionalista de ideología significa en este caso, la idea
como representación mental, o conjunto de conceptos, susceptibles de
análisis o tratamiento científico (Pastor Ramos, 1986), a partir de: un plano
histórico: posiciones que se ocupan en mundos sociales, históricos, las
cuales pueden ser distinguidas y relacionadas sólo en términos de
diferencias, gradación jerárquica que se visualiza en la integración de los
181

�miembros de una familia, en una estructura de linajes, etc. Y otro
existencial: significados relacionados con la pertenencia al mundo (ori~en
de la vida, sufrimiento, muerte, cosmos, orden natural, bueno, malo, vida
después de la muerte). Formas de discurso: mitología, religiones, discurso
moral, secular. En fin, todo aquello _que cualifica a alguien para una
determinada posición dentro del mundo al que pertenece. En ese plano
existen posiciones significativas del mundo existencial, las distinciones de
Yo / Otros, masculino / Femenino, ciclo de la vida, infancia, juventud,
madurez y vejez.
" ' Carl Marx, utiliza después del concepto de ideología, con una
connotación normativa, para destacar la ruptura entre libertad y verdad, que
convierte al hombre en un ser carente de sentido, poseedor de una falsa
conciencia al que relaciona directamente con la clase dominante. Desde esta
perspectiva, los elementos para el análisis de la ideología se identifican en el
siguiente esquema:

DESARROLLO DEL
PENSAMIENTO

►

ELEMENTOS PARA UN
ANÁLISIS DE LA

PROCESOS POLÍTICOS

IDEOLOGÍA

►

~

FUERZAS DE
PR0DUCOÓN
(RELAO0NES
ECONÓMICAS)

Mannheim se refiere a ideolofia, como el conjunto de conocimientos o
creencias ~erdaderas o falsas condicionadas socialmente. Los sociólogos
co~temporan~s_la d~~en como una interpretación de la realidad que se
resiste al análisis obJettvo. Pero también ideología puede referirse a las
creenc~as de un ~po social; actitudes, formas de comportamiento; acciones
encarmnadas a mtegrar a individuos en un orden social de naturaleza
dialéctica ~ ahí se detjva el significado más conocido o habitual, sistema
coherente de ideas, basado en principios universalmente válidos. También el
de ~njunto de cteenciás asumidas por una élite revolucionaria para
cohesionar al grupo y justificar actos violentos, o bien la cristalización de
los sentimi~mtos ~ n~rmas de acción_ de las distintas clases sociales. °fn otro
pl~o, está el . s1gruficado peyorativo determinado por la visión de la
reali~ a partrr de una valoración moral; una concepción de los hechos
as~da desde_ una ~ ~ v a personal. La ideología, por tanto, puede ser
~e _upo reflextva o mtwtlva, pero en ambos casos, hay una relación
mtrínseca entre la vivencia cognitiva y la experiencia lingüística El "decir
~go'~ presupone el representar en sí un objeto; expresar locutivamente el
m~nor del hombre. La r~~esentación es un modo de significar, cuya forma
mas completa de expres1on es, el "decir predicativo". La comunicación
lin~stica, es un reflejo de la conciencia, pues vincula semánticamente
obJetos, trazos del mundo r~ en su contenid.o significativo (Burgoa, 1999).

Siguiendo con la definición de ideología, Villoro la define como el
conjunto de ~unciados que expresan creencias que cumplen una función
SOCI~, _ entendida como: cohesión entre los miembros de un grupo, 0
doID1D10 de un grupo o una clase sobre otra (Villoro, 1986).

. . Brown hace una aproximación a los componentes de la ideología
di~1~d~ que el concepto reúne: respuestas a cuestiones trascendentales para
el mdi~duo; ~ un compromiso práctico; propone un cuerpo de conceptos o
a:eenc1as relac1on~ con preferencias afectivas y por tanto, tienen como
nucleo central vanantes periféricas, es decir, individnafüadas (Pastor
· 1986). ~e ~ manera se podría decir que la ideología parte fundamenutl
de la eXIstencia humana, del ser en el mundo.

es

(iiiiiiiiiiiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

ESTRUCTURAS DE
DISCURSO

)
182
183

�1

IDEOLOGÍA

1

◄

►

CONDlCIÓN HUMANA:
SER EN EL MUNDO

+

~to

CONCIENCIA

,,

1

UNIVERSO IDEOLÓGICO

ti
CULTURA

11

..

,~

+

Expt·ricncia

Doctrinas
Asumida~

no
Científica

'

Dl\'lSIONES DE LA
SUBJETIVIDAD HUMANA

+

i

11

11

+
Sistemas
Institucionalizados

(APRENDIZAJE)

Erich Fromm señala que la ideología es un factor detenninante para_ la
salud mental; pues la necesidad de tener una identidad propia, r~ces fi~as
que pennitan el establecimiento de relaciones sociales con los demas. (Ench
Fromm 1992).
El criterio axiológico constituye la base de los procesos
psicodinámicos interiorizados de manera _co~~iente o inconsciente, para
conformar la personalidad y el carácter del md1v1duo.
El fenómeno de cambio y variación en el significado del ténnino, se
entiende como la tendencia que predetennina a las palabras de acuerdo a
una situación comunicativa, histórica, temporal y social. Lo que significa
que en el seno semántico de la lengua, se encierra la _experiencia perceptual
y reflexiva de la experiencia humana acerca de los obJetos del mundo.
En efecto, la significancia de un término, alude no sólo a su significado
de base sino también al contextual. Es decir a su posición en el discurso de
acuerd~ a nexos lógicos, relaciones de sentido y reglas de convención
admitidas. En otros términos, la noción de contexto abarca el aspecto
cognitivo (experiencia acumulable y estructurada en la me_~oria), el aspecto
cultural (visión del mundo compartida por los parttctpantes en una
184

interacción) y el aspecto social (situaciones institucionales). Lo que
establece una diferencia cuando se habla de texto (lo puramente lingüístico)
y de discurso (el texto contextualizado). Según Gunter Kress: "Where the
materiality, form, and structure of language are at issue, tbe emphasis to be
textual; where tbe content, function, and social significance of language are
at issue, the study tends to be of discourse. ( ... ) Discourse is a category tbat
belongs to and derives from social domain, and text is category that belongs
to and derives from linguistic domain. Toe relation between the two is one
of realization: discourse finds its expression in text. (Gunter Kress, 1985).
La validez del acto comunicativo, se establece en correlación a un escenario
específico, que obliga a los hablantes a producir diferentes tipos de
significados para regular el intercambio de mensajes de manera apropiada,
lo que presupone una comprensión del predicado que se enuncia, y esto es
justamente lo que determina que la palabra sea el fenómeno ideológico por
excelencia, según lo ha expresado Voloshinov.
Ningún signo cultural pennanece aislado, es parte de la conciencia
verbalmente constituida que percibe o establece la relación entre forma
lingüística y contenido, entre significante y significado, lo que pone de
relieve que los contenidos de la conciencia están en el lenguaje. La
construcción del yo se realiza en el lenguaje. El hombre es portador de
significados, de ideas, que se manifiestan en actos discursivos normados por
ritos.
El discurso es la representación del mundo simbólico de los actos del
hombre. Greimas postula que estudiar el discurso como objeto, supone una
aproximación al sujeto que construye el mundo y se construye a sí mismo.
Volosbinov insiste en esta misma idea, a la que vincula con el concepto de
ideología. Misma que se hace efectiva a través del lenguaje, en la
interacción social, en un territorio interindividual que necesariamente
implica un interlocutor real o imaginario, cercano o lejano, individual o
colectivo.
El concepto de territorio interindividual lo explica E. Parrilla diciendo
que la ideología presupone un marco espacio-temporal en el que entran en
juego una serie de factores como: contexto en el que se expresa; condiciones
inmediatas de los interlocutores; rol social de los mismos y medio o canal en
el que se expresa el mensaje. Voloshinov es uno de los primeros lingüistas
en afirmar que en el discurso está implícito el sujeto. La forma verbal, es el
. propio sujeto en referencia a su comunidad:

185

�hacia el hecho de que el hombre, artífice de su propio proyecto de_vida,
norma su acción de acuerdo a una ideología.

Propiedad
1

·1
1

l

REGLASDE
INTERPRETACIÓN

J
1

Background knowledge
conocimiento que todo el
mundo posee, sea en
cuanto auténticos
universales de
conversación, válidos
siempre y doquier, que
tienen la función de
permitir un
desenvolvimiento
ordenado y racional.

1
Emergent grounds
Conocimientos
específicamente
necesarios en un
determinado momento
del intercambio
comunicativo.

Foreground
knowledge
Conocimiento de esas
reglas de la
comunicación que
vienen al caso en
determinada
situación, mas no en
otra

Sociosituacional
Una especie de
cultura, constituida
por una serie de
supuestos
referentes a los .
elementos que
fonnan parte del
contexto
inmediato, o sea,
los interlocutores,
el lugar fisico
donde se desarrolla
la comunicación.

Trascendent grounds
conocimientos que los
participantes
consideran en la
conversación
potencialmente
relevantes en un
momento concreto de
la interacción.

En la base de la ideología está el signo, la palabra escrita en_ el ~bito
de la conciencia, en un tiempo particular, histórico y a la vez, existenctal e
infinito. Lo que marca la postura para decir que la ideología es innegable e
insustituible en la vida humana.

No cabe duda, de la importancia de este fenómeno, cuya función
primordial en la vida de los seres humanos es la ordenación de los hechos a
través de la praxis. El hombre es consciente y reflexivo de su proceso de
vida. La afirmación de que las ideologías interpelan a los sujetos significa
que son formas sociales, que aluden a cuestiones trascendentales como.
¿Quién soy?, ¿Qué es justo, bueno, etc?, ¿Cuál es el fin último del
hombre? ... sucesos relacionados con creencias, con ritos que funcionan por
rn.edio de prácticas discursivas.
La construcción de un orden discursivo obedece, en cierta manera, al
resultado histórico de luchas liberadas por el poder y la dominación. El
poder ideológico, como dice Thompsom, no es sólo cuestión de significado,
sino de dar una utilidad de poder al significado.
De esta manera, es pertinente retomar el concepto de ideología.
Rernling, la define como un mosaico de creencias compartidas con otros
individuos, capaces de provocar un compromiso con ellas; una acción social
que genera valores, normas, actitudes y conductas que identifican a un
grupo y sus miembros.
El universo ideológico se construye de esta forma, a partir de una
subjetividad que pone en juego factores psíquicos y socio-históricos. Es
decir, es existencial, desde el momento que determina la conciencia moral y
la definición del sujeto de acuerdo a su rol social, sexo, generación; pero
también, histórico, porque refleja la pertenencia al orden temporal.

No puede haber entonces, un vacío ideológico; las ideologías existen a
fin de dar significado o sentido a la existencia. Por eso Sohulze sefiala que la
función de la ideología debe ser estudiada desde lo sociológico a lo
sociopsicológico. En el primer plano, sitúa los valores fundamentales; en el
segundo, el papel del sujeto en el medio social. El siguiente cuadro, muestra
los dos planos y la referencia en que la ideología, según este autor, es
demitificada:

En ~e ámbito conviene destacar que la dialéctica del tiempo implica,
un presente, cuyo ~perativo categórico es el tiempo de la existencia, desde
donde el hombre asume la realidad total revelada en el ethos; desde donde
hace uso del libre albedrío. La conciencia como acto, apunta en esta forma,

186
187

�EXPLICATIVA
Aclara las

creencias

injustificadas.

aporías ontológicas del tiempo, surgidas en una metanarrativa de
legitimación, nos obligan a volver a los horizontes del texto, a la mímesis,
que nos ofrece el carácter transhistórico o acrónico del relato; donde la
persona cobra conciencia de su propio ser y nos descubre los juegos del
mundo a través de la enunciación y lo enunciado.

HEURÍSTICA
Orienta a descubrir la razón
de las creencias a partir del
análisis social.

Hay un trasfondo filosófico en el estudio de la ideología. Las múltiples
redes de la historia de la humanidad, se entretejen en el texto y el signo
devela lo significado. No hay significante que no remita a la idea mostrando
en su desnudez la búsqueda del hombre por la verdad y su lucha por un
orden social ético, aspectos sobre los que Ricoeur busca fundamentar la
historia

DESMITIFICADORA

SOC:IOLÓCICA

FUNCIONES
IDEOLOGÍA
SOCIOPSICOLÓCICA

Equilibrio
Social

Integración
Social
Desintegración
Sistema
Social

Desde esta perspectiva, que la ideología ofrece una disyuntiva: la
construcción e integración social del sujeto o la destrucción del hombre y el
orden cósmico. Situación que en nuestro tiempo, se manifiesta en
ambigüedades, verdades disimétricas y heterogéneas, sociedades
fragmentadas, los grandes relatos convertidos en otros más entre muchos, la
norma subvertida, cuestionada .. la condición posmoderna que plantea la
libertad como absoluto, donde todo es permisible o se resuelve como escribe
Octavio Paz, con toda clase de sucedáneos: religiones políticas,
embrutecedoras diversiones colectivas, promiscuidad sexual, guerra total,
suicidio en masa, etc. Es la tendencia destructiva de nuestra civilización que
se acentúa en la medida en que el sentimiento de soledad crece en el alma
En estas circunstancias, el hombre retorna a la magia buscando restablecer
el contacto con el todo, su origen mismo (Paz, 1994).
Estudiar la relación entre ideología y lenguaje constituye, por tanto, un
elemento esencial de reflexión en esta etapa histórica que vivimos. Las

La problemática radica en el estatuto filosófico de la refiguración. El
mundo del texto es una trascendencia de lo inmanente, un faera
intencionado por un dentro, donde se debate la dialéctica del acontecimiento
y del sentido para conectar la experiencia tal como es expresada y
comunicada, con el intercambio intersubjetivo en sí. La instancia del
discurso es la instancia del diálogo que se nutre de emoción y razón, ciencia
y tecnología, idealismo y positivismo; es el tiempo cósmico que denota, se
revierte y coexiste con múltiples concepciones acerca.de un ideal único del
bien o con la idea de una sociedad desprovista de reglas comunes. Lo no
ético en lo psíquico. (Ricoeur, 1995)
La dialéctica del acontecimiento y sentido forma parte de cualquier
formación discursiva La totalidad estructurada de todos estos fenómenos
que Pecheux denomina interdiscurso, no agota la estructura del discurso. Al'
contrario, vincula lo significado con el signo, aspectos que son estudiados
por la semántica y semiótica Numerosos lingüistas preocupados por el
tema, al igual que los sociolingüistas, han desarrollado esta rama de
investigación importantísima, cuyo enfoque se orienta hacia el análisis de la
actuación lingüística y la situación social.

Cabe aclarar, sin embargo, que dada la complejidad que reviste la
relación entre significado y referencia; entre lenguaje y condición
ontológica del ser en el mundo, la dialéctica de la interacción comunicativa
y su determinación, sigue siendo objeto de discusión y debate.
Desde la postura posestructuralista o posmoderna, el discurso es un
j~e~o.de poder y de deseo. Focoault busca demostrar que el sentido emerge
histoncamente, como una gesta teatral, pero sistémica y funcional. Incluso
que en el orden del discurso libre de todo ritual, existen procedimientos de
exclusión y mecanismos de rechazo que, entran en juego como parte de una
ritualización del habla (Foucault, 1973).

188

189

�Pero el discurso no sólo posee efectos persuasivos, encierra un
contenido proposicional que no necesariamente se identifica con una forma
de partidarismo discursivo. Es un signo material, que nos remite al hablante.
al mismo tiempo que refiere al mundo.
Ante este hecho, Lyotard pregunta ¿dónde puede recibir la
legitimación de los metarrelatos?
No en el criterio de operatividad que cumple una función gramatical y
que, por tanto, no es pertinente para juzgar lo verdadero y lo justo, tampoco
en el consenso obtenido por discusión que sólo violenta la heterogeneidad
de los juegos del lenguaje y hace posible la legitimación.

. .
'j

.:ti

'
1

-tt

¿Qué dice la tesis del positivismo lógico? Camap, destaca los aspectos
cognitivos del uso del lenguaje, que permiten representar en la mente de los
hablantes lo que producen ;f comprenden. De acuerdo a esta tendencia, el
análisis metodológico seriá de naturaleza deductiva, a partir de principios y·
teorías. Pero frente a esto surge la contraparte, la sociocrítica y
sociopragmática que postulan la necesidad del método inductivo.
Las controversias nos llevan al campo de la pragmática, que en los
últimos años ha puesto sobre la mesa, la necesidad de estudiar la presencia
de las formas culturales en la actividad lingüística, reconociendo que la
forma de interpretación de los significados, está condicionada por la práctica
social. De ese modo, al analizar la lengua no puede dejarse de lado la
situación comunicativa, tema que interesa por igual a la etnografia del habla

El eje de las discusiones se desplaza entre uno y otro sentido, buscando
retomar las mutaciones temporales como transformaciones de las relaciones
que constituyen un sistema o como oscilaciones de estas transformaciones
en tomo al límite constituido por el mismo sistema (Abbagnano 1974).
Estas preocupaciones, lejos de ser banales, han hecho estremecer a los
especialistas de la lengua, obligándolos a ver en el habla y no en la lengua,
el gome de la ciencia del lenguaje, como apunta A. Alonso.
·
En esta corriente, se afirman las contribuciones hechas por Searle al
redefinir la proposición e incluir la intencionalidad y reconocer los actos
ilocutivos que crean y modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar la propiedad de éstos. Todos nosotros, además
de decir algo (acto locutivo) hacemos algo (acto ilocutivo) que produce
efectos al decirlo (acto perlocutivo).

190

.
1:,&lt;&gt;s ~dios ~echos por Grice sobre lo extradiscursivo y lo
mtradiscurs1vo, al igual que las investigaciones de Ducrot entre
significación y sentido, así como las aportaciones de Beneviste, Halliday y
otros destacados sociolingüistas, han ayudado a reformular el problema total
del lenguaje.
Pero el tema del poder y del discurso ha desencadenado también otras
posturas, las teorías de la manipulación, del simulacro, de política y poder.
En .tanto. el discurso se encuentre ligado con el poder, el tópico incluye,
obligatonamente, el componente político, pues el poder uti.liz.a y pone en
juego el proceso discursivo que expresa a travé del acto del habla, la fuerza
que requiere. El lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones
sincréticas que pertenecen al ámbito de las ideologías y son comunicadas en
diversas formas.
.
El.espacio de la interacción socioverbal implica subrayar la dimensión
mt~ctJ.va ~e lo~ sujetos_ participantes en la comunicación. El proceso
emtsor-destmatano es un mtercambio de significación y semiologización,
que comprende la apropiación de las circunstancias específicas de la
producción y la recepción.
El análisis ~e los mecanismos de commúcación, se vuelve complicado,
pues el que algwen refiera algo en un cierto momento, es un acontecimiento
del habla Pero ese acontecimiento recibe su estructura del sentido como
significado (Ricoeur, 1995), que envuelve la postura ideológica del
hablante. En esta forma la dialéctica entre acontecimiento y sentido cobra
una nueva dimensión, desde el momento en que todos los seres humanos
necesi~~~ y uti.liz.amos el lenguaje, el texto, la conversación, y la
comumcacton.
Las ideologfas son objeto de interés desde múltiples perspectivas. Sin
em~go mer~ destacarse su ubicación en los planos de la cognición, la
soetedad Y el ~scurs:o, ~ o s tratados por Van Dijk quien hace notar que
~ prefer&lt;:°eta no significa que sólo a través del discurso pueda expresarse
la ideolo!f:1 aunque es en éste, donde juega una función primordial su
reproducc1on. Sea que se refiera a las ideologías dominantes en cuanto al
género, la etnicidad, el papel de las élites, o bien a las manifestaciones
políticas, coloniz.ación, distribución de la riqueza, empleo, vivienda y otros
(Van Dijk, 1994)

.
En la necesidad de explicar el texto y la interacción de los procesos
mvo~u~~o~ ~ el uso del lenguaje, es pertinente por tanto, un enfoque
multidi~et~linario que pueda ayudarnos a explicar la dialéctica entre
acontectmtento y sentido, que se asocia en la actualidad con problemas
191

�irresolutos como la discordancia que existe entre los grupos de las élites,
entre aquellos que soportan o rechazan y se resisten a las ideologías
dominantes, apoyando a los grupos dominados. Pero también en el hecho de
que los grupos dominados puedan abrazar las ideologías de élite, aunque sea
para tener reconocimiento o bien, otros recursos.
Aunado a estos problemas, se presenta la necesidad de hacer una
reflexión critica acerca del papel que juegan los medios de comunicación en
la transmisión de ideologías. Al respecto, Thompsom señala que el
desarrollo de la comunicación de masas expande en gran medida, el alcance
de la ideolowa, pues permite que formas simbólicas se transmitan a grandes
públicos. La ideología se manifiesta por formas simbólicas significativas, en
la medida en que sirven, en circunstancias sociohistóricas particulares para
establecer y sostener relaciones de poder y dominación.
Es innegable que el estudio de la ideología está emparentado con la
cultura hegemónica, puesta al servicio de los intereses económicos que
dominan el mercado. Robert Stam destaca por ejemplo, el eurocentrismo
como un residuo discursivo que impone un control de los recursos y alcanza
un poder institucionalizado y globalizado. La dominación neocolonial
reforzada por los grandes emporios económicos.
En este nuevo contexto global, donde las comunicaciones y las grandes
compañías transnacionales dominan la economía mundial, el impacto
ideológico a través de los medios masivos de comunicación, es uno de los
fenómenos más relevantes de nuestra cultura. Los consorcios compiten por
el poder y el control de la cobertura mundial a nivel cibernético, además del
televisivo. Las noticias sobre las naciones subdesarrolladas provienen de las
agencias de los países desarrollados e inevitablemente suponen una
perspectiva occidentalizada Los medios legitiman su dominación incluso
desde el punto de vista internacional de las relaciones entre los Estados y las
regiones mundiales (Van Dijk, 1994).
Destaco como hecho sobresaliente en este ámbito, el surgimiento y la
consolidación de Cable News Network (CNN) que abrió un nuevo concepto
de hacer noticias, al convertir en realidad la teoría de la aldea global y
distribuir vía sistema satelital noticias a cinco continentes.
Mcluhan dijo que la introducción de nuevas tecnologías desemboca
siempre en un cambio social e ideológico, al anteponerse los valores
tradicionales a los de la nueva sociedad que nace. Lo que significa, en
nuestra situación, conquista de mercados.

192

Choms~y afirma por otro lado, la influencia y el poder que ejercen los
Estados Umdos en el nuevo orden mundial. Su política exterior y su
procede~, en cuant_o a dec1s1ones económicas están determinadas por una
1deologia egocentnsta, cuyo enunciado clave es: actuar multilateralmente
cuando pueda y unilateralmente cuando se necesite (Chornsky, J 998)

_ La re_vo~ución ideológica está ocurriendo a la par que surgen cambios
soc10econom~cos y geopolíticos. El fenómeno de convergencia digital que
surge de la ahanza entre empresas de telecomunicaciones y las de productos
cuJtu~ales, ha cread~ l~s ~uevos emporios de comumcac1ón, que se
conV1erten en otras instituciones de poder y dominación. Las noticias
henden a una homoge~eización de ~ntenidos. Hay una ideología que
pro~ecta ~ modus _v,vend1, un estilo de vida bajo una perspectiva
occ1dental1zada, que llene como finalidad asegurar un modelo económico
que promueve una sociedad alienada por el conswnismo.
~areciera ~ue este es el camino o la nueva forma de controlar y acceder
a la_ mfonnac1ón, la que l~gitimiza las actuaciones de las ideologías
d?nun~tes. En esta tendencia la dominación conlle\ a en sí misma una
disyuntiva fatalista: homogeneización o destrucción.
Te~ecomuni~ciones, Internet, tecnología avanzada, comunidad
consu~1sta estratificada en razón a ingresos y raza. . toda una postura
1deolog'.ca élJ&gt;?Yada por tratados que unifican y estandarizan. La nueva
etnolog1a adV1erte que lo que tiene frente a sus ojos, es ante todo un
conJunto de fonnas híbridas, supervivencias contaminadas de modernidad
que han puesto en la circulación los signos de un lenguaje diferente (Millru/
1997).
,
¿Cómo poder evaluar los efectos de esta nueva herramienta política?
Los al_~ances que tiene este problema nos obligan a estudiar los
estados~nac10n ~ue se apuntan como los actores dominantes del futuro
escenano mundial. Hasta hace poco tiempo, los conflictos se ubicaban
d~~~o d~I context? de la civilización occidental, ahora hablamos de ocho
ctV1ltzac1one~: occ1d~tal, confucionista, japonesa, islámica, hindú, eslávicaortodoxa, latm?am~cana ~ muy pronto quizá la africana, que actúan como
age~tes ~e la h1~to~a y no simplemente como objetos de ella... El proceso de
la h1stona con~ua _Los focos de conflicto cultural tienen lugar en dos
ntveles: en el_m1croruvel en que los grupos chocan por el control territorial .
en el macro~~el en el ~u~ los esta~?s de diferentes civilizaciones compite~
por poder mihtar, econormco y pohnco (Hunington, 1993).

193

�A esto todavía podría agregarse, que en base ál modus operanti de la
ideología, que las relaciones de dominación no pueden dejar de lado los
mitos, que de una manera simbólica, construyen la identidad colectiva y la
unificación de un grupo.

INTERACOÓN COMUNICATIVA
1

,

.

1

1

En la práctica, la simbolización de un mito, puede darse bajo la fonna
de narrativización, en la medida en que el proceso ritual produce
simultáneamente experiencias comunicativas a través de varios canales
sensoriales. Los que constituyen la historia puesta en códigos semióticos,
que más tarde forjarán un destino colectivo.

COMPETENOA
LINGÜÍSTICA

PARALINGÜÍSTICA

Capacidad de producir e
inteq&gt;retar signos verbales, puede
descomponerse en competencia
fonológica, semántica y textual.

Capacidad de modular algunas
características del significante
como énfasis, cadencia de la
pronunciación, además de
intercalar risas,
•

KINÉSICA
Capacidad de realizar la
comumcación mediante
ademanes y gestos.

"

...

El análisis de los procesos simbólicos es revelador. La vida se
entreteje con los mitos. En la mitología contemporánea se han desarrollado
cuatro mitos: el del progreso, la supremacía de la técnica, el dogma de la
comunicación., y la religión de la época. El progreso es una realidad pero
también una ideología. El mito del progreso nos dice que no podemos
detenemos, nadie se atrevería a retroceder. La supremacía de la técnica
conlleva la toma de decisiones que se dictamina en base a criterios
operativos, incluso para solucionar problemas humanos. La comunicación
nos obliga a estar interconectados. Somos apátridas si no estamos accesibles
a todo el mundo. La religión se asocia con el mito del pragmatismo. La
cultura ancestral va desapareciendo a causa de una ideología neoliberal que
impone como única inteligencia válida la astucia en los procesos monetarios
y financieros. El dinero es una correlación semiótica que asocia el nombre a
una persona, a una cantidad pura, a una cifra e impone una nueva religión
(Castaingts, 1999).

1

1
PROXÉMICA

EJECUTIVA

Capacidad de variar las
actitudes especiales y las
distancias interpersonales
del acto de la comunicación
como el tocarse.

Capacidad de acción social
de utiliz.ar el acto lingüísti~
para realizar en concreto Ja
intención comunicativa.

1

l

PRAGMATI !A
Capacidad de usar los signos
lingüísticos y no lingüísticos
de manera adecuada a la
situación y a las propias
intenciones.

1

SOOOCULTURAL

OTRAS EVENTUALIDADES
COMPETENOAS

Capacidad de reconocer las
situaciones sociales y las
relaciones según los papeles
desempeñados.

¿Qué se infiere desde esta perspectiva?

Al examinar todos estos hechos, así como la dinámica económica generada
por la globalización, he querido llamar la atención del proceso histórico en el
cual estamos insertos, situación potencialmente crítica que se refleja en el
lenguaje. El interés que reviste el estudio de la ideología y el lenguaje, es
incuestionable.
Desde luego que este análisis no es simple, pues implica adentramos
en tos procesos discursivos al mismo tiempo que en los de producción y
recepción., mediados en contextos particulares, a lo largo del tiempo, que
puede implicar a su vez, otros mensajes entretejidos en la dialéctica del
acontecimiento y el sentido. Lo que significa ahondar en la competencia
comunicativa que hace posible y actuable, para todo individuo, el significar
y el comunicar; analizar ta interacción comunicativa y trascender a otros
planos y competencias eventuales.
194

_Las evide~cias y los argumentos que he expuesto, justifican por sí mismo
~ ~p~rtanc1a ~e 1.as ideologías. El dominio de la ideología -como escribe
o o~ o~-, comc1de con el dominio de los signos y la a/abra es la
matena mas reveladora de las formas ideológicas.
p
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VIDA Y OBRA DE GOETHE
Profr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia.
Director del Centro de Estudios Humanísticos.
Universidad Autónoma de Nuevo León

En 1958 fui invitado por el gobierno de Bonn para hacer una gira de
estudios por las universidades alemanas. Pude observar, directamente, la
caracterología cultural del espíritu germano. Y en alguna de mis obras dejé
consignadas las vivencias y las reflexiones suscitadas en el contacto con el
pueblo y la cultura de Alemania. Helas aquí: El alemán es tenaz, brusco,
introvertido, disciplinado, meditador, sentimental, melancólico. En cierto
modo, porta en su alma el ancestral germano que huele a bosque y sabe de
nieblas. Antes que por los cabellos rubios, los ojos azules y el cuerpo
atlético, le reconocemos por su sentimiento de la naturaleza. Diríase que
respira para estudiar y estudia para respirar. Pensamiento y vida se unen
íntimamente en él. Sintiéndose colocado, lanzado o enviado a un mundo en
perpetuo "devenir'', se plantea el problema de su existencia - sin
literaturiz.arlo, es decir, sin frivoliz.arlo- con ejemplar honestidad intelectual.
En tensión continua vive sumergido. Vida y muerte, amor y libre
esparcimiento, tierra natal y universo, cristianismo y panteísmo. La
polaridad de la cultura alemana está a la vista.
Los germanos han entrado tarde, y lentamente, en la Historia Universal.
Pero no han buscado aplausos baratos ni han creído que la vigencia de su
cultura pudiera depender de una propaganda cultural hábilmente llevada. La
universalidad de la cultura alemana no ha sido establecida por el
departamento cultural del "Reich". Sin programada, e incluso a pesar de la
propaganda en contrario, Eckkhart, Silesuis, Kant, Hegel, Bach y
Beethhoven, Durero y Holbein, Holderlin y Novalis, Heisenberg y Planck
han fecundado al mundo por encima de los prejuicios germanófobos que han
pretendido -¡torpe y mez.quina pretensión!- organizar un boicot en el ámbito
de las ciencias y de las bellas artes. Esta tardía entrada de los germanos en la
Historia Universal, desde la oscuridad de un mundo boscoso y natural, tiene
la ventaja de ofrecer una visión más inmediata -menos histórica y librescade la naturaleza y del natural anexo de las cosas. Una visión fresca, poética,
vital, montada sobre una experiencia inmediata y auténtica del ser. Una
introspección constante acompaña a estos "escultores de la niebla". Saben
que su espíritu es demasiado violento, profundo y cósmico. Pero su
temperamento es demasiado lento y su sentimiento del tiempo muy agudo.
197

196

�Al metro fijo prefieren el libre ritmo. La mera cuestión de forma -que
apasiona a los latinos- se les deslíe como cosa artificial menuda. La vida
humana objetiva -arte, derecho, Estado, ciencia, filosofía- no es una
magnitud rígida y separada, sino algo muy próximo al hombre, algo flexible
y familiar. No se trata de una eternidad terrena sino de una móvil
aproximación terrena a la eternidad. Las formas anticuadas se pudren muy
rápidamente en Alemania; y no por manía de novedades sino por
sensibilidad temporal y por conciencia histórica.
El espíritu nórdico del alemán se· abre, sin el menor síntoma de envidia
o,__ de resentimiento, a la belleza del Sur. Su alma musical, que discurre
prodigiosamente en el intimismo subjetivo de un paisaje nebuloso, se extasía
ante la plástica soleada del alma mediterránea. Fue así como Goethe se
escapó a Italia y satisfizo, además, su curiosidad científica. Pero aunque la
forma externa no tenga, en el espíritu alemán, la fuerza y el perfil que tiene
en el espíritu latino, eso no significa que carezca del sentido de la forma.
Acaso Kant -''Ulises del concepto"- ¿no ha visto muchas formas con el ojo
del pensamiento? ¿Es que podemos olvidar los acordes tan firmes de forma
-y a la vez tan matemáticos y tan lozanos- de Juan Sebastián Bach?.
Admirador de lo apolíneo, el alemán es, con obstante, mayor admirador de lo
, dionisíaco. Su espíritu atiende más al "Werden" (Devenir) que al "Sein"
(Ser). Consciente de su ser en camino, no gusta fijarse en un sistema
doctrinal despegado de la realidad cambiante.

1

•

1

11•

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~.

1

..

Me llevaría demasiado lejos expresar todas las impresiones que recibí
en mi breve convivencia con el pueblo alemán. Intentaré, no obstante,
reducirlas a fórmula esencial. Los alemanes son grandes ensimismados.
Ocupados siempre en el mundo de las ideas, se mueven sin la precisión y la
gracia latina. Tienen un alma musical, atmosférica, nebulosa, ~ •
profunda ... Sus sentimientos fluidos tocan una extensa gama de registros.
Como el huevo, son duros por fuera, pero blandos por dentro. Huelen a
selva. Poseen un enorme sentimiento de la naturaleza. El rumor cósmico les
envuelve y les permea su intimidad metafisica. Aman el orden. Su tipo
humano es musical más que plástico.
Pero el espíritu alemán no puede encerrarse en unos cuantos rasgos.
Podemos imaginárnoslo -como al de Goethe, una de sus expresiones más
felices- de múltiples modos. Tal vez lo que más nos atraiga de este espíritu
alemán es el hecho de que esté henchido de posibilidades, rebosante de vida.
Es un devenir perene que se ·realiza en un sinnúmero de fórmulas y se
proyecta al exterior en mil maneras diversas.
La Alemania presuntuosamente aria, de los ''junkers" prusianos,
obnubilada por el delirio guerrero, no alcanza a ocupar la mayor ni mucho
198

~enos la mejor parte del estilo o modo de ser alemán. Yo he conocido,
direc~ente, una Alemania soñadora, laboriosa, pacífica, idealista, musical,
filosofica ... Esa, y no otra, es la Alemania que quiero. La profundidad de la
~ul~ ale~ana -que no es mejor tópico- hecha de soledades sonoras y de
mtenores silentes, merece consideración aparte.
Alguna vez dijo don José Ortega y Gaset que la cultura alemana es "la
cultura ~e las realidades prof'.wtdas". Y la historia se encarga de comprobar
la ~erac1dad del ?serto ortegiano. "El alma alemana -escribe sin ambagesencierra hoy en s1 la más elevada interpretación de lo humano, es decir de la
cul~a europea". Meditativos y sentimentales, los germanos han sabido
ofrecemos, impetuosamente, un río de música excelsa de filosofía
significativa y fecunda, de ciencia y de técnica...
'
Hace tres siglos se decía que los alemanes no eran, como sus vecinos
fr~ceses, capaces_ de poseer ?11ª literatura vernácula personal, superior.
Basto _la Dr~aturgia de Lessmg para probar al mundo, no sólo que
Alemania podía tener una literatura propia -nos recuerda Antonio Caso- sino
que ya la tenía y la había olvidado para complacerse sin tino en la imitación
de los productos del espíritu francés . Goethe , Herder, Schiller dieron al
traste con la fábul~ ofensiva para el genio alemán, y, en nuestros días, se
sabe ~ue ~lemama es maestra del mundo en letras, ciencias filosofía.
Todavia mas -agrega el maestro Caso-, la evolución filosófica de Alemania
es ~caso el único fruto intelectual de la civilización cristiana que pued~
eqmp~arse ~ d~sarrollo d~l pensamiento helénico, de Pitágoras y Heráclito
~ Platon Y Aristoteles. Se dice: Sócrates y Kant; son los dos Sócrates, los dos
mcom~arables fundadores y renovadores de la historia del pensamiento".
(Antomo Caso, p. 28, del libro México, Imprenta Universitaria, 1943).

!~s

. . ~orque saben de soledad, los alemanes saben de intimidad. y en su
mturudad han ~alado con sin igual profundidad. A lo largo de la historia
~e?1ana -Eckhart, Leibnitz, Kant- no hay tal vez palabras que resuenen más
~1s~en_temente que las de ''Einsamkeit", "Innerlichkeit", es decir, soledad,
mtenon.~d... Otro rasgo esencial del idioma alemán es, qué duda cabe, el
predoIDIIllo del verbo ''werden". Este verbo, aunque no tiene una traducción
exacta al castellano, significa "se torna", "se hace", "pasa a ser". ¿Por qué
ese uso tan frecuente de ''werden"?. Es que los germanos tienen como uno
de los rasgos más profundos de su vida, ese sentido de fluidez, de constante
c?rrer de las cosas hacia el futuro. Su alma primaveral de la impresión de
no, d~, nube, d~ vapor... Por eso los alemanes se distinguen -en su honda
vocac1on filosofica-, meditando sie~pre por el ser y sobre el tiempo,
especulando :onstantemente en esa peculiar atmósfera -fluida y vaporosa- de
su pensar. Solo ellos han tratado esforzadamente -digámoslo en frase de
Unamuno que nos recuerda Madariaga- de esculpir la niebla.
·
199

�Los germanos conquistaron el Imperio Romano y llegaron a ser, en
cierto modo, romanos. Habían tenido una mitología y una moral propias,
pero aceptaron el cristianismo con docilidad de niños. En 887 formaron la
primera monarquía que después, en 918, pasó a la Casa de Sajonia.
Othón I transformó la monarquía en el Sacro Imperio Romano
Germánico, que llenó los principales capítulos de la historia de la Edad
Media. Es falso, consiguientemente, hacer arrancar la historia de Alemania
del viejo Ducado de Prusia, transformado en reino por Federico I en el siglo
XVII y reconocido universalmente al fumarse los tratados de Utrecht en
l113.
La tenacidad, el valor, la devolución a la familia, el espíritu de
disciplina y trabajo, la religiosidad y la fuerza guerrera de los antiguos
germanos perduran en los actuales alemanes. Todavía hoy los alemanes
siguen dando la impresión de fuerza juvenil, de vida espontánea, sincera,
original. ¡Qué magnifico ejemplo de espíritu de hombría en la desgracia! Un
pueblo tan castigado por los horrores de la guerra total, desgarrado sin
misericordia, calumniado hasta más no poder, privado de una buena parte de
su juventud y de su intelectualidad, apenas transcurridos siete años de haber
surgido después de la devastación, ha enseñado al mundo lo qµe se puede
hacer con su Gemmüth (espíritu), con su fidelidad a ese tesoro cultural que
han hecho en la historia y que es no sólo información, sino también -¡y acaso
más!- educación, formación.

...

Máximo país de inventores, poetas y filósofos, Alemania es también - y
esto sin duda alguna- el pueblo más musical de la tierra. Yo siempre he
considerado un enorme privilegio de los alemanes esa facultad de no sentirse
a gusto en el mundo, de valorarlo primordialmente por los ecos que pueda
tener en su alma.... Poseer un espíritu que pueda hacer resonar los ecos o
crear dramas interiores de sonidos con sus propios recursos, ¿no será esto un
don más envidiable que el de un espíritu todo superficie, mera placa sensible
apta solamente para fotografiar la realidad que mute y engorda?.
Johann Wolfgang von Goethe nació en Francfort del Mein - año de
1749-, en el seno de una familia acomodada y de linaje. Infancia feliz de un
espíritu abierto a todas las formas de belleza y de verdad. Hijo de un padre
culto que se preocupa de que el niño aprenda lenguas clásicas y modernas:
latín, griego, hebreo, inglés, francés, italiano. Pero además, el padre le insta a
ejercitarse en ciencias exactas, naturales e históricas: geografia, botánica,
matemáticas, religión, dibujo, música, poesía. El niño y el adolescente se
dedica a la asimilación de libros decisivos para su formación. A los 8 años
conocía -como puede conocer un niño- la Antigüedad Clásica y el
Medioevo germano. Se había aficionado, de modo especial, a las obras de
200

?~i?io Y Virgilio. Diríase que su amistad con los grandes clásicos se había
1D1ciado ya, desde temprana edad.
"

En 1_3,~ulta ciudad d~,Leipzig estudia Derecho y adquiere el grado de
D?ctor Iuns : La preparac10n de este genio universal responde a una gran
van~d~d d~ mtereses. Fue pintor, abogado, estadista, alto funcionario
ªcbnfnistratt;?• poeta: hombre de ciencia (botánica, geología, anatomía,
teona cromatt~a) llego a ser director teatral y actor. Pero el talento literario
s~?resale Y pi:va sobre todas las demás facultades. Goethe escribió poemas
hnc~s, filosoficos, ~atorios, baladas, novelas, tragedias, dramas
'6_losoficos, cuentos, sátiras, poemas épicos ... , supo asimilar, como nadie los
hiw, ~tes Y después, el espíritu de la antigüedad -clasicismo- y el espíritu
romantlco.
. La voluntad, ~bre, la inteligencia lúcida y la acción generosa
~dq~eren~ en el espmtu de Goethe, una conjunción feliz. El triunfo de la
~te!igenc1a y de la inteligencia amorosa diría yo, sobre el azar y sobre los
m~~t~s, se am~lgaman en este gran genio de la literatura alemana. Desde el
pnncipio se advierte en Goethe una inclinación a la wúdad y a la armonía.
.
En la corte de su ~go el duque Carlos Augusto de SajoniaWelfilar, J. W. Goe~e adqwere experiencia política (1775-1832), maneja
~ s Y asuntos mtemos del ducado; recibe un título de noble se
con~1erte en consejero privado y se le nombra primer ministro del peq~eño
We~ar. Como es!e pequeño ~aís estaba ubicado entre las potencias, a veces
h?s~e~, de ~ia Y Austna, aprende ahí la necesaria moderación y
d1sc1plina tan md1spensables para sobrevivir. Deja atrás el período romántico
del Sturm umf_ Drang, desde entonces creyó que la humanidad mejora más
con la evoluc1on razonada que con la revolución violenta.
En la vi~ de Goethe pasan varias y muy interesantes mujeres:
Charlotte von Ste~, dama fina, cultivada y atractiva. Fundamentalmente
recta, Carlota de Stem -que se había enamorado de Goethe- insiste en que se
respeten dlas, normas morales y sociales. Al final de su v1·da, Goethe
compren era, en toda su cabal significación, esta actitud ejemplar.
?ep~do por la falta de esperanza de su amor, el poeta alemán luchó
cons1~0 mismo hasta lograr el auto-control. En Italia conoce de mujeres y de
amonos. En Wetzlar descubre el amor - principal nutriente de su vida-y una
nueva ~usa: Carlo~ Sofia Enriqueta Buff, joven, hermosa y serena que es
prometida de ~ ~go. Nuevo dolor amoroso de Goethe, con un intermedio
de p~ez.a ~omanti~a en donde él y Carlota - verano de 1772- se abandonan
con c1~rta mocencia a extremos de intimidad y ternura que no culminan en
tragedia. Goethe ha conocido a un joven romántico llamado Jerusalem que
201

�pone fin a su vida y a su pasión sin esperanza por ~a. ~spo~ d~ :
di lomático con un tiro de pistola en la cabeza. Este swcidio evirai:a~ .
m~cha part'e, el suicidio de Goethe, qu~ se convi_erte en un s:;iicidio
' r· un·agro·an·o , en la novela "Sufrimientos
del Joven Werther , obra
roman ico
.
d · ·,
, ·t
maestra de la novela romántica de todos los nempo~, que a qwno un ~XI 0
· 'tado enorme veloz. De esta novela que ha servido de tema a una opera
musi
'
de Massenet,
se ha' dicho que "es una maravilla, una melo día en prosa de. un
alma lírica como era la de Goethe". Se casa con una muJer sencilla,
perseverante en su personalidad femenina, de clase mo~es_ta.' p~p~ar,
refractaria a los refinamientos de la corte, natural de_ T":°°gia. Cristlana
Vulpius, su compañera de muchos ~os, h~~ que le deJa viudo en 1816. La
tragedia del hijo que se mató, cicatnza dific~~~nte en el_ alma de Goe1?e.
Pero este abuelo respetable y viudo tiene un idilio e~ Manenbad con Ulric~
von Levetzov. No quiero entretenerme más en las muJeres de Goethe, P~~o Sl
quiero apuntar que sirvieron de inspiración en su obra, y que nunca deJO de
ser un devoto del eterno femenino.

L,

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1" ,1,

i
'

•.

En el viaje a Italia -Verona,Venecia, Roma, Nápoles, Si~i~a-,
cla~1cos,
realizado d e 1786 a 1788, Goethe adquirió los ideales. rigurosamente
.,
y renovó su amor y su inspiración. En Roma se reJuveneci~ y se apasiono
por la grandeza clásica greco-romana. Entendió lo. que si~ficaba la noble
sencillez y serena grandeza (lo edle Einfalt und slllle Gros~e) de l~ cultura
clásica antigua. Roma se incrustó en su alma para toda la vida. La htera~a
clásica, que ya trae en el hondón de su a~a, pro~uce frutos en el ~emo
alemán que nos regala su Jfigenia en Tauride, escnta a la m~era ~ega.
Hermann y Dorotea, bello idilio de campesinos con fuerte ~spmtu nac1on~l
, ·co·, Egmont, maravilla del clasicismo de todos los -tiempos.
germam
.
. El sabio
.
,
Johann
Wolf:gang
von
Goethe
continuó
sus
mvestlgaciones
que h abia en
, ·
· ·t,
científicas en suelo italiano, en materia de ingeniería Y. bo~ca; v1s1 0
museos y admiró cuadros y esculturas célebres que son patnmoruo de toda la
humanidad.
A su regreso a Weimar conoce al poeta Schiller y se ~cia una
amistad limpia, fecunda, imperecedera, ejemplar. Dos colosos de la lit~r~tura
alemana cambian ideas -a veces antitéticas- y ~o~cuerdan e~ un clas1c1sm~
que está muy distante del mediocre .n~o-clas1c1smo frances, Y que está
s?perado, por la parte mejor del romant1c1smo germano.
Atento a la realidad de la naturaleza, realiza estudios de .~eología,
biología y publica su "Teoría Cromática" o "Teoría de los colores . Goe~e
e para los alemanes, la figura central de su cultura y hasta la encamac~~n
~cional. Entendimiento y sensibilidad abiertos a todos ~~s rumbos. Pas10n
de vivir que ofrece todas las medidas humanas. Fus1on perfecta ?e la
vivencia y d~ la poesía. Amó a las mujeres, a la naturaleza y a los hbros.
202

Pero amó, sobre todo, con pasión creciente, a la vida. De su vida quiso hacer
una obra de arte. Trabajó, como escritor de oficio, para eternizar, o mejor
aún, eviternizar su obra. Y su obra cristaliza la vida espiritual de su tiempo.
Escribió a golpes de amor, para escudriñar el alma y para esculpir la belleza.
Su siglo le rindió pleitecía y le reconoció significación universal.

"Gotz von Berlichingen"(1771) es un héroe romántico -arrogante en el
perfil y servicial en el gesto- que anuncia una nueva era. Se trata de un
caballero de Alemania feudal de los tiempos imperiales que lucha con los
nobles poderosos y prelados influyentes. Hay en ese drama revolucionario
una rebeldía titánica, quijotesca, de energía individual, altiva y visionaria, de
hombre solo que se insurge contra el medio y lucha contra una oligarquía
poderosa. Sin pretenderlo y sin quererlo, se constituye en denodado defensor
de la democracia moderna. Es el arte romántico que se placía en la
contemplación del héroe desgraciado, mártir de su ideal de redentor de
masas, de agítador en pugna con la oligarquía del Sanedrín. Los jueces
ponen en la noble cabeza de este capitán de bandidos un INRI que nos
impregna de redentor espíritu cristiano y de letra evangélica. Pero mientras
Jesús lucha sólo con la palabra, Gotz usa la espada. La desgracia del hombre
Goethe nos deja un amargo sabor y nos hace pensar en la implícita
condenación de la ~olencia. El mejor y más bravo mozo bajo la capa del
cielo, con la sencillas y nobles virtudes de la germanidad, es un caballero
individualista del ideal, paladín de la justicia y de los desvalidos que muere
pronunciando las palabras: Libertad, Goethe simpatiza con el héroe, pero -no
hay que olvidarlo- odia la anarquía. Al filo de los tiempos nuevos,
impersonales, Gotz von Berlichingen sigue siendo un caballero medieval
amante de la tradición y de la tierra germánica. Pero su energía y su
insurrección sirven a los tiempos nuevos,;--"Egmont (1788) guarda, en su estructura y perfil, un estrecho parentesco
con el Gotz von Ber/ichingen. También Egmont es un héroe vencido. Pudo
haberse salvado, pero no lo quiso. Creyó, h~ el fin, que su sino era el de
ser mártir de la independencia flanienca y de la libertad de conciencia. Antes
de que el Duque de Alba le lleve al patfüulo .declara su ideal y ofrece su
vida: ''Muero por la libertad, por la que siempre viví y luché, por la cual,
finalmente, hoy, sufriendo, me inmolo". El lirismo de las últimas escenas da
mayor relieve al protagonista. Sabe que va a morir y ama la dulce vida, la
"hermosa y grata costumbre de ser y de obrar''. "He de coger tu mano,
mirarte una vez más a los ojos, sentir vivamente todo lo que vales, y luego
resolverme a dejarte y decirte: adiós". Esta vez Goethe parece tomar partido
por el personaje. La muerte de Egmont, a diferencia de la de Gotz, semeja
una sinfonía triunfal. Advierte que su sangre no se ha vertido en vano. Incita
al pueblo valeroso para que siga adelante. "¡Defended vuestro patrimonio!
Y no os duela caer, siguiendo el ejemplo que yo os doy, para salvar lo que
203

�más amáis". No se trata de un simple drama histórico -las guerras de
secesión de los Países Bajos- . sino de una apología de la libertad y del
titanismo. El pueblo, el idilio y la política son los tres planos de la acción
dramática. Goethe -genio multifacético. proteico, tornadizo como la vida
misma- atraviesa por su etapa romántica. No obstante, Egmont revela la
influencia clásica en sus formas que asimiló Goethe. Hay en el personaje
una firme confianza en el destino, en el daimon que visita al hombre con
visión divina para cumplir la vocación y ser fiel a sí mismo, sean cuales
fueran los peligros.

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!

Die Leiden des jungen Werthers (los sufrimientos del joven Werther).
(1774), es la maxtma plasmación artística de la etapa romántica
goetheana.
Esa sensibiUdad -exagerada, enfermiza- marca el estilo y el
tono espiritual de una generación. Ese sentimiento desmesurado -melancolía,
lágrimas, suicidio- es de pura cepa romántica. Goethe ha estado al borde del
abismo, pero ha logrado vencer su sentimiento. Werther le acaba de curar.
Los anhelos de amar, pletóricos de realismo poético, nos permiten penetrar
en la intimidad de la burguesía alemana. Argumento parvo y tenue,
ingenuidad y frescura de los protagonistas, pero, sobre todo, un magistral
estudio del corazón humano. Las cartas de Werther nos muestran voces de
pasión y ángulos secretos, antes desconocidos, propios del romanticismo
intimista. Son experiencias transfiguradas de la vida del joven Goethe. Son
sentimientos que, al no encontrar cauce, revierten sobre el corazón doliente.
Son afanes - vagamente panteístas- de comunión con la naturaleza. pero en
Los sufrimientos del joven Werther hay algo más: la intuición certera de
nuestro "status viatoris". "Sí; es verdad que sólo soy un caminante, un
vagabundo sobre la tierra. Pero ¿Y vosotros, sois algo más?" (libro Il, 16 de

junio).
En los dolores del joven Werther están los dolores de su siglo. El
estampido del pistoletazo denuncia que existe un mal wertheriano y ésto es
lo que le da una resonancia infinita en la noche de los tiempos. Aún ahora
seguimos evocándole con su frac romántico, el frac azul con grandes botones
dorados, con una violeta prendida al ojal, los cabellos revueltos sobre la
frente encubriendo los rasgos geniales del suicida Goethe practica una
vivisección del alma romántica, de ese dolor cósmico universal del vivir,
-lachrimae rerum, que dijo Virgilio-, y aunque aparentemente se mate por
una mujer, se mata por un mundo que no lo quiere y al cual él quiere
demasiado rabiosamente. Como todo suicida romántico, se mata a sí mismo
para echar su cadáver sobre la mujer desdeñosa o voluble, para castigarla,
para que lleve sobre su alma ese peso agobiador. Pero Werther se mata por
algo más, se mata por la dicha imposible del mundo, se mata por haber
perdido la ilusión de la vida, por dolor universal (Weltschmerz). El personaje
se alimenta de tristezas, goza sufriendo y se encoleriza cuando gana en el

juego. Habiendo tantas mujeres lindas y libre 'l t ,
Carlota, una com rometida
, .
s, e ema que enamorarse de
titulo, una actitud ~e superioJ;;~~e:Uc::Soee.HGaopeathed· adopta, des?~ el
d
· uJ
·
sa o su sarampion
::::e::O!:sttc _ar una so~sa de ironía. Pero al enfermo ¡0 pueden juzgar
y al Joven, los Jovenes. y éstos siguen comprendiendo a Werther ...

1:S

El estado de alma del enamorado
b·
•
claro y tibio alegra el alma de Werth cam ia con e1 tiempo. Un día de sol
¡ ta1m
.
er, en tanto que un día nublado le
a~teranen= ~::it~t:pi:::!e?sei·claa eLs~tción_, el día la hora y el mim{t~~:
.
.
• 1 eranamente el W rth
.maravilla. Tiene la sencillez y la grandeza de una tra .
~ er ~s una
la fi~a gigantesca de Werther lo absorbe todo y b~=~:n~ega. SoElo que
melodia en prosa de un alma exquisita.
coro. s una
¡Pobre Werther su tristeza aún nos alcanza!.
lphigenie (1787) constituye uno de los dramas realm t
literatura alemana escrita en verso libre Esta .
en e magnos de la
bº 1 anh da ,
·
pieza maestra alcanza m
ien a
e1a smtesis entre la anti
Gr ·
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entre el clasicismo y el cristianismo.
eci;_,Y. la mod~ma Alemania,
personaje cristiano que a apela la verdad y a {
eimar conJunta~s en un
en la tragedia de Eurípides. Orestes se salva ::i:t::t' no al engano,_ como
h~~ana y, sobre todo, gracias al arrepen~ento
~o~ deduna piadosa
cnstiana. Aquí no se utilizan
Y ª a e e pura cepa
.
recursos como en la obra ·
· 1
.
gnega, smo a
influencia ennoblecedora, purificadora de
desesperado. Bella descripción de lo eterno ~: m~Jer sobre el ~ombre
Goethe encontró en Charlotte von Ste· l
_memno que la gratitud de
m, e amor mmortal del genio alemán.

kenas

Torquato Tasso {1790) es una b
t b. ,
Italia, que describe la tragedia del o r~au o i~grafica, escrita al regreso de
~q~ell~s que le volvieron la espal¿'~uan::~::::e;e. sensible ante todos
ms1~ficante esposa plebeya: Christiane Vul ius
eimar una hermos~ e
agobiado por su desequilib .
, P · Al lado del poeta latino
no menta1, está el hombre de
d
1
:aegante,
di~lomático ~ cortesano, llamado Antonio. El
d~' ~ag:_z,
ce prefenr a Antomo sobre el desequilib d T
oe te
superar la crisis y adaptarse Prá ti
ra o asso que al fin puede
tragedia clásica de tipo psic~lógi~oc~ntebno hay acción, exterior en esta
clásica goetheana.
·
ª 0 ra maestra mas de la tragedia

equili~1:

Para ventilar su cólera t l
los lideres de la Revoluci: ; os
-divertido y satírico- que nos
Reine/ce el Zorro (Reine/ce Fuchs)
·

d
esmane\~ los vicios de la turba y de
;sen . Goethe, ~ poema épico
S tr a mdaJestuosa epica de Homero:
e ata e una amable reproducción

:::::::i

204
205

�clásica de la historia de animales a fines de la Edad Media, la mayoría de
ellos astutos y engañosos como el Zorro.

Las Elegías romanas (Romische Elegien, 1795) es un conjunto de
poemas sensuales y paganos que evocan la apasionada vida amorosa de
Goethe con la plebeya-Cbristiane.

Herman y Dorotea (17971 es un perfecto poema idílico que relata el
cortejo y la conquista de Dorotea Goven refugiada) por un joven noble que
la corteja y termina por conquistarla. Este poema épico se desarrolla en una
~~eña ciudad alemana, serena y laboriosa, escenario de la unión de dos
almas realmente preciosas. Al leer el idilio parece que estamos leyendo un
lindo cuento griego.
En la vida de Goethe se da una indisoluble unión de realidad y poesía.
Él lo sabe. Escribe su autobiografia -no completa- que abarca sus tiempos
de Francfort, Leipzig, Estarsburgo y Wetzlar, hasta 1775. "Dictung und
Wahrheif' (1811) es el libro en que Goethe nos describe su idilio en
Sesenheim con Friederike Brion. Pero no solamente se trata de una bella y
famosa presentación de un idilio, sino de un suministro de detalles culturales
e históricos verdaderamente atractivos para personas de sensibilidad estética
y de cultura general.

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El despertar de Epiménides "Des Epiménides Erwachen" (1815)
representa el tardío reconocimiento que Goethe realiza en tomo al vigor del
movimiento nacional de regeneración de Alemania, después de la derrota de
Napoleón en Waterloo, y su decisión de interesarse más en la vida política
de su patria. Hasta entonces estaba satisfecho con la permisión, que el
déspota glorificado realizaba sobre la cultura alemana, apreciada y
fomentada por el propio Napoleón, para que rigiese los destinos espirituales
de Europa. No le interesaba especialmente el dominio político de Europa
por parte del general corso, sino que se recluía en el solo ámbito cultural.
Goethe fue un genio versátil. Su versatilidad humana y cultural se pone
de relieve en su conocimiento profundo de las culturas occidentales y
orientales. "Der westostliche Divan" (El Diván ocidente-oriente, 1819) es
una muestra del conocimiento y de la sensibilidad que Goethe tenía de la
cultura oriental. Esa bella colección de poemas de amor escritos durante la
amistad del poeta con Marianne von Willemer constituye su principal obra
literaria en relación con la cultura del Islam. Incorpora la figura de Mahoma
a la de Jesús y Apolo. Aunque personalmente no me agrada la amalgama,
reconozco el esfuerzo por familiarizar a los lectores alemanes y europeos
con las obras de los poetas árabes, persas e bindús. Hafiz, el gran poeta
persa del siglo XV, influye en Goethe que se reviste con atuendo oriental en

206

su_ amor a Mari~e. Los poemas de Hatero y su Leika -dos enamorados
onentales- consiguen brindarnos la atmósfera y la mentalidad del Oriente.

_"Wilhem Mesiters Wa:zderjahr" (Los Viajes de Wilhem Meister),
escnto en 1829 P_ODe de rehev~ la eno~e sabiduría y el importante legado
cultur~ d~l patriarca .de Weunar. La educación del héroe -trabajo y
~en~ciamient&lt;&gt;:- ~cmvterten en un magnífj.co ciudadano al que fue un
mdivi~uo ~gocen~co. Ya no ~ trata simplemente de un estreta sino de un
humam~o ~studian~e de medie!°ª en épo~a de revolución industrial y de
~~a~ion mte~c10~. _ Se dice -y no sm razón- que el esquema de la
~mc1a P~dagogi~a .disenada por Goethe está inspirada por las teorías del
educador sw7:° Hemnch Pestalozzi, cuyo noble propósito era preservar el
~lma Y el cai:ac~r de los seres humanos en medio de los conflictos de una
~poca matenalista y mecanizada. Hay, como en el Quijote, relatos
mterpolados -acaso excesivos-, simbolismo exasperado, al lado de
verdaderas lecciones de sabiduría.
Prescindo de otra_s . ?br~s de Go~the, por razones de tiempo, para
consa~arme a la exp?~1c1~n, ~t~rpretación y valoración de "Fausto"(1808),
la ~emal representac1on sunbolica y poética de la vida humana. Con toda
r~n, Goethe califica de "inconmesurable" a su obra maestra. "Como la
Dzvma Comedia y el Do~ º':~ote ", cada uno en su tiempo, Fausto marca el
final de una era y _el pnnc1p10 de ?tra, al iniciar
-aislado- la época
moderna. Para preciar su talla, -adVIerte Francisco Monterde- solo pueden
emplearse ~omo puntos de referencia los términos de comparación elegidos:
las obras siíua:das a su misma altura cimera. ("Goethe y el Fausto" pág. 11
Y 12 UNAM, unprenta universitaria 1949).
'
. Hay una leyenda alemana sobre el doctor Fausto, un aldeano natural de
We1m~, que Goethe transforma en una de las grandes obras maestras de la
humamdad de todos los tiempos. La leyenda germana es devuelta a su
pueblo por &lt;;i~the, pero transformada en una obra de arte inexaustible.
Cuando tenmno el magno poema dramático, Goethe le confesó a su amigo
Eckermann: lo que me resta de vida puedo considerarlo como un puro regalo
Y, en el fo1:1d~, es indif:rente lo que ya pueda hacer y cómo lo haga. El
Fausto nos mc1ta a estudiar el problema del sentido de la vida humana una y
otra ;ez. Se ha ~cho que Fausto esJa segunda Biblia de los Alemane~. Pero
no solo e~ eso, sm~ que es una de las más profundas obras que ha producido
l~ h~amdad. . Ahí, en el Fausto, están la verdad y la utopía, la magia y la
ciencia, la realidad y el símbolo, la salvación y la perdición... La obra que
~~. toda la vi~ de Goethe engrosada con valiosas experiencias,
m~c1ones y reflexi?nes, consta de dos partes. La primera, obra de juventud,
encie~ una atractiva y magna bellei.a. Margarita, la cándida y buena
Margarita, nos subyuga con su sencillez y con su entrega.

207

�Mefistófeles, símbolo del ángel que se reveló ante Jehov~, Y el doctor
Fausto, representación del hombre, de la especie, frente al mcontrastable
destino discuten, pactan, se implican y complican para separarse ~almente.
La segunda parte, escrita en los años de vejez, resuelve la acc1on con el
perdón de Fausto que llega de lo alto. Parte dificil de interpretar y de :alorar
para la mayor parte de las personas que desean penetrar en el senttdo del
poema dramático.

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He aquí, en síntesis, la trama. del primer acto: E~ docto~ Fausto,
saturado de años y de hastío, se encuentra en su laboratono,_ W1 día e:11 q~e
las campanas del día de resurrección le ins~ a volver ~ J?t0s. ~ c1enc1a
profesada por él, no sólo ha dejado de propor~10narle ~a felicidad, smo que le
ha sumido en la depresión. Desesperado conJura al diablo que ~e le_ aparece
en la figura de Mefistófeles y le propone W1 pacto: Le retomara la Juventud
para que pueda disfrutar de los goces del saber y de la vida -nunca alcanzada
en sus largos años de estudio- a cambio de que le entre~e. su alma. Acf?pta
Fausto el pacto y transformado en joven, pletórico de ilus1on~, es llevado
por Mefistófeles a una ciudad distante donde conoce a Marganta: Fausto se
enamora de esa joven linda y honesta, y la enamora co~ palabras tiernas, con
valiosos regalos, con argucias mefistofélicas que termm~ por acabar con la
pureza de Margarita. Seducida la desventurada Joven, sufre las
consecuencias de su pecado: Su madre muere de dolor por culpa ~e ell~; su
hermano, perece en un duelo a manos del propio Fausto Y ~arg~~-nnsma
se convierte en criminal al cometer involW1tariamente un infattc1d10. Los
tribunales la condenan sin piedad, y la mandan encerrar en ~a ?~solada
cárcel para expiar su delito. Fausto, con el auxilio de las artes diabobcas de
Mefistófeles, acude a salvarla, pero ella prefiere morir. ~tes de q~e el
hacha del verdugo cortase el hilo de su vida humana Marganta se arrepiente
y haya la gracia divina.
La segunda parte es la tragedia de Fausto,_así como la p~mera parte lo
fué de Margarita. El rejuvenecido Fausto sigue a Mefistofeles que _lo
conduce a un mundo halgüeño que le ofrece riqueza, poder, honores Yglon~El drama está lleno de simbolismos: El pasado griego, representado por Pans
y Helena, es evocado por Goethe. El doctor Fausto intenta seducir a Helena,
hechizado por su hermosura. Pero la visión griega de_l~ hermosur~ ~e Helena
se le escapa, se esfuma ante su vista. La belleza clas1ca es, dec1~1damente,
inconquistable; es ella la que tiene poder sobre el hombre, y no este el que
tiene poder sobre aquella.
Pero Fausto no es una simple figura de la paganía, vive en la era
cristiana y se siente pecador que no encuentra reposo. Al llegar el momento
de saldar su cuenta con Mefistófeles, Fausto muere. Se entabla un lucha
208

entre las potestades del cielo y el demonio. El diablo pretende arrebatarle el
alma; pero las potestades celestiales interceden cerca del Altísimo para la
salvación de aquel hombre que buscó el bien y la belleza, pese a todos sus
extravíos. Fausto alcanza el perdón por la gracia de Dios, y con la
intercesión de sus Santos. El cielo es siempre propicio a los que se esfuerzan,
a los que buscan la misericordia y el Perdón de Dios. Goethe rinde homenaje
a la Madre Gloriosa. No olvida tampoco a la pobre penitente Margarita. El
"chorus misticus" cierra la última página que es un canto a lo eterno
femenino que es el amor y la gracia:
Todo lo efimero,
símbolo es solo;
es aquí un hecho
lo inasequible;
aquí se cumple
lo indescriptible;
(lo eterno femenino
siempre arriba),
con potente acicate
nos aqueja.

Fausto constituye la médula de toda la obra Goetheana. Fausto sufre el
engaño de Mefistófeles, pero al final Mefistófeles resulta ser el engañado.
Fausto, que había aprendido el arte y la ciencia, tomó conciencia de su
finitud y de las posibilidades infinitas de su afán de plenitud subsistencia!. El
poema humano se convierte en un poema cosmogónico y en una búsqueda
de la destinación humana. Goethe se aparta de la leyenda medieval y la
supera con el problema del destino de los seres humanos.
La primera parte del Fausto se publicó en 1808, y la segunda en 1832.
No resulta hiperbólico decir que estamos ante el más grande drama
filosófico de Europa Moderna. La búsqueda sincera de la verdad y de Dios
triunfa sobre el deseo de poder y de goce. Paulatinamente va menguando la
influencia de Mefistófeles, porque en el fondo hay en Fausto un carácter
intrínsecamente noble. Después de la noche clásica del aquelarre, la
perfección y la sublimación van tomando cuerpo en el alma del inquieto
Fausto. El encuentro de Fausto con Helena de Troya -bello símbolo- realiza
plenamente la síntesis del clasicismo y la cristiandad, de Grecia y Alemanía.
Precisamente Euforion, hijo de Helena y de Fausto representa el fruto
sazonado de la antigua cultura mediterránea y la moderna cultura germánica.
Es "la progenie perfecta de las dos grandes culturas de la humanidad" apunta
Wemer P. Friederich (Historia de la literatura alemana, pág 122, ed.
Hermes S.A. México 1973). Viejo y ciego Fausto sigue planeando, soñando
Y esperando hasta el final de su existencia. Ambicioso, ciertamente, pero

209

�insatisfecho consigo mismo. Nunca pudo ser el hedonista holgazán y
materialista en que Mefistófeles había proyectado convertirlo. Por sus nobles
aspiraciones y por su alto axiologísmo, que remata en teotropismo, Fausto,
arrebatado al diablo, es llevado al paraíso. Hay una frase inmortal que
Goethe estampa por boca de Fausto como verdad lapidaria: wer immer
strebend sich bemüht, den konnen wir erlósen (quienquiera aspira sin
desmayos no es irredimible). La lección que nos brinda Fausto es,
precisamente, la de la perseverancia de la búsqueda de la verdad, del bien y
de la belle:z.a, y de la abertura a la gracia que viene de lo alto. Buscó y erró,
pero encontró la Mansión de su Padre con el auxilio divino.
Hablamos de Dios per analogiam (por analogía), como se decía
modestamente en la Edad Media, por más que el Ser Supremo se nos
aparezca en todas partes:

So weit dds 0hr, so weit das Auge reicht,
Du.finde$t nur Bekanntes, das Ihm gleicht.
Und deines Geistes hoechster Feuerflug
Hat schon am Gleichins hat am Bild genug.

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(Hasta donde llega el oído , hasta donde llega la mirada,
no encuentras más que lo conocido, que se Le parece,
y el vuelo ígneo más elevado de tu espíritu
se conforma con la comparación, con la imagen)
(Prolemio, 1816).
En su madurez, Goethe "invoco a Dios con muchos nombres, y tiene de
Él una última seguridad por más que se pierda en lo inseguro", apunta con
agudez.a y profundidad mi inolvidable amigo, catedrático de filosofia en
Mainz, Fritz J. von Rintelen (Humanidad y Espíritu Occidental pág. 50
Centro de Estudios Humanisticos de la UANL, 1962). Durante algunos años
-1783 a 1786- J. W. Goethe suprimió casi totalmente la diferencia de Dios y
el mundo por influencia de Spino:z.a. Pero Goethe se desprende de Spino:z.a y
acoge la idea clásica y cristiana de espíritu. La realidad divina es, en cierto
modo, inmanente al mundo, pero también es trascendente. Dios en y sobre el
mundo. Concepto unitario y múltiple. El amor omnipotente nos abraza. En
la segunda parte del Fausto, Goethe habla inequívocamente de la esfera
superior del amor espiritual:

"Pues éste es el alimento de los espíritus
Que se impone en el éter más libre:
La revelación del amor eterno,
Que solo irradia felicidad".
(Pater Seraphicus, Fausto, JI, 5).
210

(Denn das is er Geister Nahrung,
Die im fresiten Aeter waltet.
Ewigen Liebens Offenbarung,
Die zur Seligkeit entfaltet).
En la misma segunda parte del Fausto, el amor de Dios se nos presenta
como fondo del mundo entero, como fuente de vida espiritual superior y
~orno fuena purificadora. A s lo largo de la obra vamos advirtiendo ese
llllpulso fáustico hacia algo superior, abierto, puro inconmesurable.
¿Qué_ es lo que busca, en definitiva, Goethe en todas sus obras? ¿Cuál es
la h~~~d superior que se afana en proponemos?. Goethe busca la
conc1l1ae1on de la profundidad romántica germana con la elevación el , ·
· El ,
, .
aszca
grecolattna. l.Illpetu FaUStico no menosprecia el Espíritu. El clasicismo es,
orden, _forma, valor ~e. la consistencia, validez de la verdad objetiva y fe en
el sen~do de lo e~mtual. Pero e! ~lasicismo tiene un peligro: simplifica
demasiado la realtda~.. El ~omantictsmo se caracteriza por su aspiración
pr?funda, por_ su mo~dad mterna_ -mar sin orilla, melodía infinita- por su
afan de plemtud .de ~1~. Pero . ti~ne el peligro de las contraposiciones
do~osas Y de la mte?~ndad subJetlva. La sabiduría última de Goethe supo
conJuntar el romantic1sm~ y el clasicismo, en pleno equilibrio para
s~brepasar el velo de la finitud. Espíritu unido a la vida y no mero intelecto
frío y calculador.
Este hombre que ejerce un atractivo casi hipnótico sobre todos los
~ombres cultos de los más diversos países hizo de su vida un rfi1 ·tal
l.Ill
ced
· ,·
pe
VI
pere ero, casi lllltico. No es sólo patrimonio del pueblo alemán, que le
ama con respe~oso entusi~mo,_sino ~e todos aquellos hombres que quieran
enarbolar el triunfo de la mteligencta y la victoria de la acción noble y
generosa. Por eso Goethe es un compañero eviterno del género humano.
. , El 22 d: Marzo_ de 1832, Goethe se sintió indispuesto y se recostó en un
~v~. Habta ~baJ~do, con su habitual entusiasmo, en una investigación
científica sobre ~1enc1as naturales. Le pidió a Otilia, que le acompañó hasta
el ~al, que !bnera la ;entana. No le faltaba aire, sino luz. "Pronto vendrá
la pnmavera , exclamo. Por su fiel acompañante, sabemos que las últimas
palabras de G?ethe ~eron: ¡Luz, más luz!. Estas palabras son su divisa:
~~lo de clan~d, afan de perfección, deseo de plena y fruitiva visibilidad
espmtual. Tamb1en n~sotros, en este mundo oscurecido por el funcionalismo
llllope, por el_ p~gmattsmo rampante, por el hedonismo egolátrico, seguimos
buscando y pidiendo: ¡Luz, más luz!.

211

�LA COTIDIANIZACIÓN DE LA POESÍA

Lic. Alejandro del Bosque

Cuando Octavio Paz obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1990,
el pueblo de México se sintió órgulloso de que fuera un mexicano al que se
le concediera, independientemente de que se le otorgara a un poeta ilustre. El
~mo pueblo que más tarde se sentiría agobiado por la inevitable muerte
del también ilustre Superman. Años después, en 1998, la no tan ilustre
muerte del poeta cimbra los corazones de sus admiradores, mientras que en
forma paralela la muerte del ilustre programa Siempre en Domingo llena de
congoja al 90% de la población teledependiente. ¿Qué pasa con la poesía a
fin de siglo? ¿Ya no pasa? ¿Es pasa de siglos anteriores? En esta época
posmoderna en que todo se mide por ratings, ¿cuál es el rating de la poesía
en la vida de los lectores? ¡,Quién es el osado o el iluso (según la
perspectiva) que dedica un tiempo de su vida a Jeer un poco de poesía? ¿Por
qué la poesía cada vez camina menos por las calles? Federico García Lorca
decía al respecto:

"La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa
a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio
que tienen todas las cosas. Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer,
se adivina la marcha oblicua de un perro, y en cada uno de estos objetos
humanos está la poesía. . .Por eso yo no concibo la poesía como
abstracción, sino como cosa real existente que ha pasado junto a mí. .. " 1
El poeta, tal como lo sugiere Lorca, vendría a ser una especie de
hábil cirujano que opera a la vida con sumo cuidado y delicadeza. La
disecciona con una mezcla de pudor y arrojo. El papel del ser humano, al
que comúnmente se le confiere el cargo de poeta, es percibir y registrar las
acciones o situaciones cotidianas (que ya son poéticas en sí mismas) a través
de la palabra escrita mostrándoselas a los demás para su consecuente
identificación. Pero el poeta, como diría el filósofo Karel Kosik, suele ser
desterrado inevitablemente de la ciudad. Tiene un enemigo implacable, una
especie de dictador anónimo, que lo combate y lo exilia. Con el destierro del
poeta, afirma Kosik, se destierra también lo bello, lo sublime y lo íntimo.
Con ello, la ciudad es remedo de sí misma. En Monterrey, Nuevo León, la
poesía busca un mejor destino. De un tiempo a la fecha, se le ve refugiada en
numerosas paredes públicas. "Acción Poética" es un _intento valioso de
proyectarla. Sin embargo, es criticable la selección burda de algunos textos
seudopoéticos, patéticos o almibarados que distorsionan la genuina idea de
213

�volver accesible la genuiM poesía. Ciertamente, la poesía del siglo XXI
necesita abandonar los subterfugios en los que tímidamente se ha recluido, y
salir de nuevo a la calle. La calle está atascada de poesía, pero la poesía
debe evidenciarse. Es necesario recuperar el sentido primitivo de la poesía:
devolverla a sus orígenes ancestrales, regresarla a la calle, cotidianizarla.

-. 111

·Por qué cotidianizarla? La sensibilización es la antesala de los
cambios(,sociales. La poesía puede ser una alternativa de sensibilización en
tanto se cotidianicen sus modos de ser leída, apreciada y escrita. Cotidianizar
la poesía no significa empobrecer el lenguaje literario para que sea asequible
~ todos los lectores; significa vitalizarlo, de tal forma que
in'dependientemente de su complejidad sea posible interpretarlo dentro de su
propio discurso. En este sentido, el lector podrá desconocer el significado de
algunas palabras que aparezcan en el poema, pero po&lt;l:á apreciar!º. por el
contexto vital en que está inscrito o al cual hace referencia. ¿De que strVe un
poema que emplea un lenguaje elevado desde su. inicio hasta el fin~ si
termina convertido en una cueva en donde nadie encuentra la salida?
Cotidianizar la poesía es renunciar a seguir creándola y percibiéndola como
simple abstracción de la experiencia humana. El problema n~ es _tr~~tir
abstracciones, pues finalmente la vida está llena de ellas, smo msistrr en
transmitirlas de un modo abstracto en donde el lector es visto también como
una abstracción. En una ocasión, el pintor Degas expresó: ''No consigo hacer
lo que quiero y sin embargo estoy lleno de ideas..." Mallarmé le respondió:
"No es con las ideas, mi querido Degas, con las que se hacen los versos. Es
con las palabras"2 Y sin embargo, para el lector las palabras son generadoras
no sólo de sensaciones sino también de ideas. Cotidianizar la poesía no es
esj:,lavizar la palabra bajo el yugo de las ideas; es adecuarla a sus propias
necesidades para que viva en cada verso, se libere, y al final pertenezca al
lector que elija hacerla suya. Cotidianizar la poesía es familiarizar a los niños
y adolescentes con ella; no es subestimarla al pensar que no podrá ser
comprendida por ellos; es elegirla prudentemente adecuándola a sus
intereses personales; es acercarla para que la reconozcan como un evento
coloquial, y no como un objeto extraño o ajeno a sus vidas; es hacerles ver
que cada espacio de la tierra está inmerso de poesía; que ellos también son
capaces de crearla mientras defiendan y ejerzan su derecho a imaginar; es
enseñarles que el trabajo de un poeta es relevante porque tiene el atributo de
mirar con otros ojos lo que para otros es inadvertido. Cotidianizar la poesía
es permitir un diálogo con el alma. Significa que el lector se dé el permiso de
leerse, reconocerse, confrontarse, desnudarse a través de un poema; e~ darle
oportunidad al ser de revelarse. Cotidianizar la poesía no es plasmar
deliberadamente mensajes o problemáticas sociales para que parezca más
coloquial y comprometida; tampoco es abortar la voz intimista del poeta en
aras de una sociedad; más bien es proyectar una voz poética genuina
· teniendo en mente la atmósfera social que la influye, pues una voz poética

no está desvinculada del contexto social en que se crea. Cotidianizar la
poesía es ~~garla ~n la ciudad (bardas de las calles, plazas, bibliotecas,
escuelas publicas y pnvadas, Internet, etc) sin que se le acorriente vulgarice
prostituya o distorsione.
'
'
Divulgar la poesía es una de· las empresas más desafiantes y lo ha
sido ~ tr~vés del tiempo. Desde los celtas, la palabra, antes que his;oria, era
poes1a divulgada. El ser de su cultura se mostraba mediante la palabra oral, y
la palabra .º:al se cantaba y además era poética. Dicho ser, como se sabe, no
se transmiha en forma escrita porque los druidas (respetados sacerdotes
"c~ltas) temían que s_u sabiduría se corrompiera, y que su religión se
menoscabara. Esta actitud es comprensible pues la palabra poética gozaba de
un. ~status sagrado al ~r portadora y ~diana de valores míticos y
religi~sos. Esto le confena un enorme prestigio social a la poesía, que hoy se
extrana.
Por su parte, los griegos escuchaban y veían poesía homérica cual
ho~ se ve televisi?n. Platón mismo reconocía el efecto desbordante y
pasional de _la_ poes1a (papel que actualmente tienen las telenovelas) a pesar
de su escepticismo respecto a las aptitudes políticas de los poetas. Los poetas
son: desde esta perspectiva, seres vulnerables que alteran el orden racional y
na~1onal al prom~ver o exaltar los instintos con el arma de las palabras. De
ahí,_ la preferencia de Platón por los filósofos: seres que construyen 0
r~stitu~en el ~rden a través de sus reflexiones. Si bien Platón parece
~v~rciar poes1a y ~osofia, su época refleja una condición social muy
distmta. La cultura ~ega se construyó con base en mitos que se tomaron
populares, Y fue precisamente la poesía el vehículo transmisor de esos mitos
Grecia_ sería inimaginable sin Homero, como más tarde Roma sin Virgilio:
Los mitos son una prolongación del pensamiento humano, y el pensamiento
hum~~ es una pro~ección individual (poesía) y universal (filosofia) que se
antoJa mseparable. La poesía y la filosofia, vistas como las dos partes
complem~ntarias de ~ t~do, le otorgaron un rostro, una identidad a la
cultura gnega. De la identidad se desprende la identificación de un pueblo
por ve~s~ habla~o y comprendido por medio de la palabra. La palabra
humanizo a sus dioses, y al hacerlo, los volvió cotidianos.
. , Por_ to~o lo an!e~or ~ama la atención el que, al igual que Platón,
~stot~les ~1sta en distmgmr entre poesía e historia en su poética. 4 Para
el, la diferencia entre un poeta y un historiador es que el primero cuenta las
cosas como deberían haber ocurrido, y en cambio el historiador se limita a
contarlas ~orno ocurrieron. Esta apreciación es cuestionable dado que el
poeta_no tiene la verdad entera en su pluma, y el historiador no siempre
descnbe fielmente lo que observa. ¿Cuál podría ser entonces el parentesco
entre ambos? Quizá que tanto el poeta como el historiador relatan

214
215

�acontecimientos: uno, íntimos; el otro, sociales. En este sentido, la poesía
seria una historia de influencias y registros de la existencia. La poesía es
histórica en la medida que como historia cuenta, transmite, recrea, traduce,
sugiere, insinúa, evoca u oculta una visión privada del mundo ~ través de
acontecimientos íntimos. Y éstos son cada uno de los versos que mtegran un
poema: relato o discurso lírico. Como tales, los acontecimientos íntimos, por
más que se intente, no pueden desligarse de la soci~d~d en ~o~d~ se
producen, y la sociedad, a su vez, es hacedora de acontecumentos histoncos.
Poesía e historia no se contraponen. Cada una, a su manera, muestran su
versión o aversión de lo vivido. Cada una, miente o desmiente, instituye o
restituye. La poesía es una historia de influencias, y ~l poeta, haced~r. de
verdades personales, es la síntesis de lo que percibe y ha percibido
(influencias sociales), de lo que recibe y ha recibido (influen~ias cultur~:s),
de lo que lee y ha leído (influencias literarias) y de lo que ~ive Y h~. vivido
(influencias vivenciales). Dichas influencias moldean la ~ea poehca. del
autor (apolínea o dionisiaca, disciplinada. o informal, nguro~ o ?bre,
intimista o sociable, comprometida o evasiva, o todas aquellas mterlíneas
que se guste considerar). Del modo particular en que el ~oeta ej,e~cite. su
propia línea dependerá no sólo la conformación de_ su propia voz lmca smo
también el acercamiento con los lectores de su ttempo, y su consecuente
identificación. La cotidianización de su poesía no depende pues de una
determinada línea que se siga, sino de las adecuaciones lingüísticas y de la
voluntad comunicativa que el poeta realice con base en su entorno
sociohistórico. Es decir, el poeta requiere emplear un lenguaje accesible al
lector que favorezca el proceso comunicativo. Un lenguaje accesible no
significa empobrecerlo para ser co°1:prendido. Se puede~ emple~ las
palabras más dificiles de un modo sencillo, o las palabras_ ~as ordman~s de
un modo extraordinario, como diría William Carlos Wtlhams. El m1smo
Aristóteles recomendaba el uso moderado y efectivo de recursos estilísticos
al escribir un poema. Exceder es oscurecer. Y un poema oscuro no es
accesible, no comunica y renuncia a las posibilidades de ser cotidiano. La
poesía de Homero fue admirada por sus adecuaciones lingüísticas Y su
voluntad comunicativa. ¿Cómo aprehender la historia de Grecia sin cada uno
de los acontecimientos íntimos que se plasmaron en su obra? El ser humano
aprende de la historia, y aprehende con la poesía. Finalmente, poesía e
historia son fuente de conocimiento, y éste no es único ni absoluto. La poesía
pues, no es la historia, pero sí puede ser una historia de influencias y
registros de la existencia.
Los registros son cada uno de los diversos indicadores expresados a
través del lenguaje (letras, palabras, versos, textos) que muestran, sugieren,
evocan o representan aspectos del universo individual y social en el que está
inmerso el poeta. Dependiendo de la naturaleza del poema y de la lectura
que el lector realice de éste, es posible identificar una gran variedad de
216

registros: estilísticos (registros retóricos como el símil, la metáfora, la
anáfora, etc), culturales (registros que aluden a un aspecto social, tradicional
o popular), biográficos (registros relaciQJlados con algún aspecto de la vida
del poeta), geográficos (ubican un espado o sitio determinado), políticos
(reflejan un aspecto ideológico o problemática de esta índole), religiosos
(muestran un aspecto sagrado o lo. cuestionan), míticos (aluden a una
creencia milenaria o literaria), simbólicos (evocan o representan un aspecto
personal o social relevante), tonales (aluden al modo de comunicación del
poeta: intimista, discursivo, elegiaco, irónico, solemne, erótico, incisivo,
vehemente, filosófico, coloquial, nacionalista, etc), rítmicos (se refieren al
~ovimiento interno de sonidos e imágenes a partir de la entonación y las
p ~ ; movimiento que también puede ser captado por medio de
asociaciones con animales, lugares y acciones. Así, dependiendo del
movimiento de las palabras, el lector puede relacionar el ritmo de un poema
con el movimiento de un animal, lugar o con algún tipo de acción. Ejs: ritmo
de serpiente, delfin, mar (olas), selva, orar, arrullar, etc), cromáticos (aluden
a la sensación que provoca el asociar palabras con colores.5 Palabras rojas=
sensación de dolor o pasión; palabras amarillas=paz, calor espiritual, alegria;
palabras azules= frío, serenidad, reflexión; palabras blancas=nacimiento,
vida, pureza; palabras negras= tristeza,muerte; palabras grises=indecisión,
mediocridad, fastidio), táctiles (se refieren a la sensación que provoca el
asociar palabras con el sentido del tacto. Palabras duras= sensación de
abandono, crudeza, agresividad, intolerancia; palabras blandas= ternura,
calidez, diálogo, esperanza, apertura); palabras semiduras= incertidumbre,
soledad, indiferencia).
La poesía no es uno sino varios registros de la existencia. El poeta
no está obligado a estar siempre consciente de cada uno de los registros que
está transmitiendo a través de la palabra, pero sí responsabiliz.arse de la
calidad de la hechura de su obra. Horacio pensaba que el poeta debía
corregir su verso, salvo que éste ya no tuviera remedio, y entonces sugería:
''Pues bórralo; vuelve al yunque esos versos que no están bien forjados". 6 La
identificación de los diferentes registros que pudieran interpretarse en una
obra poética es decisión del lector. Sin embargo, tal identificación será más
efectiva en tanto el poeta depure su texto. A mejor (no necesariamente
mayor) identificación de registros poéticos, mayores posibilidades de que el
lector logre un acercamiento con el texto, y de que éste se "cotidianice". En
la Edad Media, de alguna manera, los trovadores estaban conscientes de
esto. Componían cantares de gesta que los juglares divulgaban en forma
itinerante utilizando su voz e instrumentos de cuerdas. La simbiosis trovador
(composición) y juglar (voz y música) enriqueció las posibilidades
. comunicativas del evento poético. El juglar fue un puente insustituible entre
el trovador y el escucha. Sólo el verdadero juglar era aquél que sabía
identificar la riqueza de los registros de la obra del trovador, y transmitirla
217

�con creatividad a un heterogéneo público mediante su canto. En nuestros
días no hay más puente entre el poeta y el lector que el propio libro, pero
éste ha dejado de ser una prioridad de lo cotidian~. Es so~rend~ creer ~ue en
alguna ocasión la poesía sirvió para combatir la existencia ~onotona.
Durante los siglos IX y XI las familias vikingas repetían de memona algunas
de las sagas más famosas para sobrellevar los l~gos ~vi~mos. Igualmente
sorprende el que en alguna ocasión el lector fue mc~~o mvitado _de honor en
el universo poético. Recuérdese el caso de La Dzvma Comedia en do~de
Dante involucra a un tercer viajero (aparte de Virgilio) que es el lector. Este
vive literalmente el tránsito del infierno al paraíso. La Divina Comedia fue
un poema cotidiano de su época no sólo por su grandez.a arquit~t~~ca, sino
PQ_rque su autor no olvidó contemplar al le~t~~ al ~~e se e~b~ ~mgiendo'. ~
grado de hacerlo partícipe de su cosmovision lmca e histonca. Tambien
sorprende el saber que en alguna ocasión la poesía fue !omada ~n cuenta para
propiciar el crecimiento espiritual de~ ~ombre. ¿~omo olvi?ar al_ p~eta
náhuatl Nezahualcóyotl quien con su vision humamsta propago y reitero la
importancia de mantener vivas las tradiciones ancestrales d~ su pue~lo
creando y consumiendo poesía? ¿Cómo olvidar cuando los antiguos ~abios
toltecas educaban a su pueblo con poesía al insistirles que un pueblo sm ella
(flores y canto) estaba destinado al olvido?

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El gran olvidado por gran parte de la poesía de nuestro tiempo es el
lector. De ahí que éste termine refugiándose en otros géneros. Al respecto,
Ali Chumacero declaró en una entrevista:
"Una novela maneja cuestiones inmediatas que el lector
encuentra enseguida, las confronta, pero no las enfrenta, va
hacia ellas, las reconoce, las hace suyas y trabaja con ellas, es
decir, piensa. Con el cuento pasa lo mismo, el teatro también,
pero la poesía es más sutil, es más dificil, es menos ~c~esibl~,
es menos fácil de captar, y por lo mismo, es un genero mas
7
dificil que cualquier otro".

Por lo anteriormente expuesto en este trabajo, se observa que la
poesía sí era un género accesible en sus orígenes. ¿En qué mom_ento de
nuestra historia se tomó menos cotidiana, y por lo tanto poco accesible? Es
dificil precisarlo, pero el inicio de la Modernidad en el s~~lo
3?'oja
ciertas pistas. Dos siglos antes, &lt;;ervantes, en Don Quyote, anticip? un
destino indeseable para la poesía. El la comparaba con una hermosa y tierna
doncella a la cual las demás doncellas o ciencias debían respetar, Y que
corría el riesgo de ser "manoseada", incomprendida. Pero el Siglo de las
Luces no sólo deificará a la Ciencia por encima de la poesía, sino que
también marcará el inicio de la crisis del sentido cotidiano del quehacer
poético. Con el siglo XVIII empiez.an a cuajar los valores atribuidos a la

XVl!l.

Modernidad: progreso, cambio, ganancia, utilidad, entre otros. El destierro
de la poesía inició con la Modernidad al no comulgar con esos valores en
sentido pragmático. Progreso: ¿quién progresa leyendo o creando un poema?
Cambio: ¿quién cambia a raíz de leerlo o crearlo? Ganancia: ¿qué se obtiene
materialmente al hacer eso? Utilidad: ¿para qué sirve hacerlo? ¿Por qué no
sustituir ese sentido pragmático de la Modernidad por uno espiritual en
dond~ se le permita a la poesía ofrecer su razón de ser y existir? A la poesía
no solo se le ha desterrado de muchas ciudades, también se le ha
disc~ado en tanto se le considera inferior al compararla con el género de
la narrativa (novela, cuento). Ello se debe a que durante mucho tiempo
buena parte de la poesía gestada a partir del encumbramiento de los valores
modernos, se ha recluido en el monasterio de las abstracciones. Y fmalmente
la Modernidad rinde tributo a lo real y a lo concreto. La narrativa
(particularmente la novela) se convierte en el género consentido de la
Modernidad por el manejo de asuntos concernientes a la realidad. No es que
la poesía sea irreal, pero sí ha sido presa, en muchas ocasiones, de una
abstracción desmesurada.
La transición de una poesía sociable a una poesía más intimista, y
por lo tanto, de una mayor tendencia al cultivo de las abstracciones tal vez
se hizo más evidente en el siglo XIX con el Romanticismo:
'
"La lírica monológica presupone una concepción del mundo y
del hombre considerablemente más individualista y subjetiva,
no raras veces egocéntrica. Nace con el Idealismo y el
Romanticismo en los que se exalta el yo, una exaltación que
trae consigo un afán de originalidad y con ello una obsesión
por la innovación que desemboca en una, a veces, .furibunda
rebelión contra formas y normas preestablecidas y un rechazo
de los modelos tradicionales. " 8

La visión romántica de producir arte por el arte mismo obedece a
una necesi~d ?el poeta de liberarse de preceptivas anquilosadas, y de rendir
culto _al_ ~entimie?t~ a pes~ ~e o por encima de la razón. Es una respuesta a
una vision neoclasica restnctiva en donde el enseñar deleitando (recuérdense
las fábulas) se convirtió en un enséñar abrumando. Si bien la estética
neoclásica permitió la exploración de conductas humanas universales vía
estudio. racional de los animales, también cuadriculó la comprensión de su
compleJa naturaleza. La poesía, asfixiada y artificialmente cotidiana buscó
la salida romántica. Sin embargo, el poeta romántico, decepcionad; por la
brutalid~d del mecánico e inhumano desarrollo industrial (resultante de la
Mo~~dad) optará por el aislamiento y la evasión. El poeta romántico
elegira comprenderse, no comprender a una sociedad que le es hostil. Su
época no le inspira, más bien le parece que expira, y su objeto de inspiración

218
219

�debe estar en cualquier otra parte. Cabe aclarar que la poesía romántica no se
vuelve inaccesible por el hecho de ser más introspectiva, pero sí se fractura
la necesidad de cotidianizarse.
Tal vez, por la anterior razón, la poesía de los simbolistas (segunda
mitad del siglo -XIX) represente uno de los más grandes esfuerzos por
modificar la percepción que se llega a tener del género. ~-orno se ,sa~e, el
simbolismo cuestiona los excesos sentimentales de la estetica romantica, Y
propone que la palabra sea un instrumento evocador-suge~ente haciendo un
uso reflexivo de los recursos musicales de la lengua, rompiendo con el verso
'{ormal y la métrica tradi~ional: al emplear ~l vers~ libre com~ ~xpres~ón
lírica predilecta. Con el sllllbohsmo, la poes1a no solo es rehabilitada smo
también se coloca en un primer sitio al ser un instrumento de las nuevas
9
necesidades expresivas de fin de siglo. Según Marcel Raymond, uno de sus
méritos fue haber elevado la poesía hasta un plano vital. Y una forma de
cotidianizar la poesía es precisamente volviéndola vital y necesaria par~ el
ser humano. Con los simbolistas la poesía se renueva, pero el progresivo
empleo de símbolos como mero artificio literario, la dependencia excesiva
de los recursos musicales, y el descuido de los contenidos líricos contribuyen
a su desgaste. Los simbolistas, a diferencia de los escritores realistas,
pensaron que no estaban comprometidos a mostrar la realidad cruda en
forma objetiva, sino sólo sugerirla. Con el tiempo se pensará qu~ l~ poesía
no está obligada a mostrar la realidad social con un enfoque cotidiano p~r
temor a convertirla en un panfleto literario, y a despojarla de su esencia
subjetiva. El destino de la poesía refugiada en sí misma y vista como una
mera abstracción estaba traz.ado. Lo que se consideraba como verdadera
poesía debía combatir, no compartir, los valores enajenantes de la
10
Modernidad.

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No por nada, la poesía vanguardista del siglo XX es una respuesta
caótica a una época igualmente caótica. Las escuelas futurista, dadaísta,
cubista surrealista y ultraísta renuncian a ser condescendientes con una
socied~d devoradora de sí misma y de otras. Por ello, la palabra poética no
requiere comprometerse con su entorno ni mucho menos volverse cotidiana
o accesible. Tal parece que las vanguardias poéticas compartieron un
pensamiento común: Una sociedad inaccesible es indigna de una palabra
accesible. De ahí que la poesía vanguardista recurra constantemente a la
experimentación técnica que con el tiempo se percibió forz.ada, oscura,
agotada en sí misma. La palabra poética colapsada a nivel sintácti~o f'.ue un
síntoma del proceso de descomposición que vivió el hombre del siglo XX.
¿Para qué volver cotidiana una poesía que por desencanto comprensible no
desea ni entenderse a sí misma? Lo cotidiano se volvió intrascendente y
fugaz. ¿Para qué cotidianiz.ar la poesía? Durante mucho tiempo se ha
pensado que la vida es poesía, pero si en el siglo XX la vida se percibió
220

inmunda, ¿para qué escribir un poema "accesible" dirigido a un mundo
"inaccesible"? Este tono escéptico y amargo prevalece en la visión de
numerosos poetas, y es natural. Sin embargo, el siglo XX ofreció también
otra cara. Hoy más que nunca las posibilidades de que la poesía recupere el
sitio que merece están dadas. Poetas mexicanos como Rosario Castellanos
'
Jaime Sabines o Xavier Villaurnitia, sólo por mencionar algunos,
demostraron con su obra que la palabra poética lleva intrínseca la posibilidad
y la realidad de ser accesible y cotidiana. Ante el declive de los movimientos
poéticos, vistos como un paradigma, el poeta del siglo XXI se ve obligado a
definir y proyectar su propia voz en un mundo altamente competitivo. Cada
~eta es una isla, en cuanto a que se afana por adquirir su propia
pers.onalidad literaria, pero no es una isla a la que cualquier lector puede
arribar. Por ello, el poeta neéesita abandonar su refugio sin que esto
signifique renunciar a su condición de isla, o sea, a su propia identidad como
poeta en una época donde ningún o cualquier movimiento literario puede
cobijarlo. Abandonar su isla para visitar y conquistar (de ser posible) las
islas de· sus futuros lectores. El poeta requiere regresar a la ciudad o al
campo de donde fue marginado o de donde se autoexilió en el pasado. Sin
embargo, ¿el que regresa debe recuperar el concepto de poeta vidente
manejado por Rimbaud o el de poeta sacerdote de Allen Ginsberg? ¿Debe
recuperar la idea de que la poesía es una necesidad de la memoria popular?
¿De que una ciudad sin poesía es una ciudad sin nombre? ¿Acaso estas
interrogantes son una pura idealiz.ación del papel que puede desempeñar la
poesía? Si la ciudad desdeña actualmente la capacidad profética o sagrada
de los poetas, no es del todo culpa suya. La Modernidad crea necesidades
que luego se vuelven desechables. Gran parte de la poesía contemporánea
repudió este destino, y al hacerlo, renunció a ser una necesidad colectiva. Se
hizo necesaria a sí misma, y sobrevivió creyendo que lo era. La ciudad, la
del nuevo siglo, necesita una poesía que la interprete, que no sea su espejo,
sino el espejo de otra ciudad, la que inventa y reinventa el poeta. En alguna
ocasión, Gregory Corso afirmó que "Alguien tiene que ser el Cristóbal
Colón de la mente. Alguien tiene que despertar la conciencia. Y esto es lo
que hace el poeta. Pero a diferencia de Cristóbal Colón, quien descubrió un
mundo nuevo que ya estaba ahí, el poeta debe construir un mundo que no
11
existe hasta que él lo pone ahí." La ciudad tiene ansias de ser expresada,
pero no como calca, sino como vivencia que se asimila y traduce a sí misma.
La traducción poética de una ciudad es un desafío del nuevo milenio. María
Zambrano no se equivoca en su concepción trágica de la poesía al sostener
que ''todo poeta es mártir de la poesía; le entrega su vida, sin reseryarse
ningún ser, para sí, y asiste cada vez con mayor lucidez a esa entrega". 12
Pe:o e_sta visión doliente del poeta mártir no es necesariamente apocalíptica;
mas bien esperanz.adora. El poeta que reinventa su ciudad, sin ningún afán
~~tico o aristotélico, da su poesía, que es la vida, para que la ciudad siga
ex.tstiendo. Que el poeta no tema las expulsiones citadinas. Su poesía puede
221

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subsistir como un virus inoculado en las calles que pretendan alejarlo.
Poesía-sida de la cual el ser humano necesita contagiarse por accidente. La
poesía es un accidente. La vida es un accidente de !ª poesía. L~ ciudad
necesita accidentarse con la poesía. Más que una callejera, la poesia es ~a
aventurera a la que el poeta o cualquier ser humano que la ame, ,necesita
sacar a pasear para que corra con mejor ventura. Desent~rrar la _p~esia que se
encuentra sepultada en la tumba de numerosas libr~nas_ y bibli~tecas. La
aventura de la poesía es conquistar nuevos lectores srn dejar de ~ar,ª ~os
viejos. Se trata de una seducción silenciosa y perpetua. El poema, unpudico
y descarado, debe ofrecérsele al lector, coquetearle con cada uno de sus
v~os. Que el lector desvista, encuere, cada una de las palabras que lo
integran, y haga el amor con ellas. Que las palabras no sean muros
infranqueables de ciudades. Que no sean sólo cuerpos d~ ~os que se e~e
placer rutinario y momentáneo. Que también sean espmtu que moviliza
ciudades enteras. Que no sean más un espíritu deshecho y desechado por el
hombre. La poesía, pues, necesita accidentarse con el _lector urb~o para
reparar todos los instantes de ausencia forzada o voluntana.1:'1 po~sia, la del
siglo XXI demanda sensibilizar al hombre nuevo que se está foIJando, Y la
sensibmu:ción humana es la antesala de los cambios sociales. La poesía,
como se ha visto, sí puede ser una alternativa, la más noble, , de
sensibilización cuando se procura cotidianizar sus modos de ser leida,
apreciada y escrita. Sin embargo, ¿cómo sensibilizar a un lector a través de
la poesía cuando se afirma que México es un pueblo_ que ~o lee, Y _que
mucho menos lee poesía? ¿Y si no lee, cómo hacer surgir en el la necesidad
de leerla para que con ello propicie cambios sociales favorables en su
entorno?

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México es un país que tiene sed de poesía, pero poco se quiere
averiguar al respecto. La poesía, como el agua, es vital al saciar las
necesidades del espíritu. La poesía, como el agua, abunda, pero luego
escasea y se raciona. La poesía, como el agua, deb~ volver a las c~sas, pero
evitando su desperdicio. México es un país, contrano a lo que se piensa, que
puede despertar socialmente leyendo poesía. Numerosos adolescentes no
leen poesía no porque no quieran sino porque no la conocen. Cuand~ se les
brinda la oportunidad de conocerla también se les brinda la oportumdad de
ser sensibilizados. Por ello es necesario fomentar una lectura plural del
poema.
¿Qué es una lectura plural? Anteriormente se destacó la importancia
de que el lector identifique los diversos registros que pue~en prese~~s_e en
un poema dependiendo de la naturaleza de éste. Tales r~gistros (es~:ihsticos,
culturales, simbólicos, tonales, etc) pueden ser reconocidos a traves de dos
vías: conocimiento e intuición. Por conocimiento, el lector requiere haber
realizado lecturas hacia afuera del poema: vida, época, línea lírica del autor,
222

estudios críticos de su obra. Por intuición, el lector precisa haber realizado
lecturas hacia adentro del poema: placentera, descriptiva, analítica, lúdica,
sintética, valorativa, critica, creativa y humanista ¿Qué es entonces una
lectura plural? Es ofrecerle al lector un mosaico de diferentes alternativas de
comprensión del evento poético por me~o del conocimiento y de su propia
intuición.
Regularmente no se enseña poesía en las aulas, y cuando esto llega a
ocurrir, el alumno aprende a aborrecerla o temerla al imponerle textos
dificiles o incomprensibles inadecuados a su edad; o se le obliga a analizar
un 'Jl_oema sin haberle despertado previamente el gusto por éste. Una lectura
plural le permitiría a la persona elegir relajadamente el o los tipos de lectura
que más se le faciliten para apreciar un poema.
a. Placentera: Leer, no para identificar registros sino para precisar las
sensaciones que despierta la lectura de un poema. Se sugiere listar una serie
de sensaciones (por medio de sustantivos) que provoque dicha lectura.
Palabra clave: sensaciones. Esta es una de las lecturas elementales en el
proceso de sensibilización respecto a la poesía,
b. Descriptiva: Leer para identificar los posibles registros observados en
un poema. Se sugiere, tras una observación detenida, exponer los registros
que se encuentren precisando de qué tipo son. Puede haber registros que
cumplan dos o más funciones al unísono; por ejemplo, que sean culturales,
simbólicos y míticos al mismo tiempo. Palabra clave: identificaciones.

c. Analítica: Leer para interpretar los registros anteriormente descritos.
Interpretarlos a partir de su intencionalidad. Se sugiere interpretar los
diferentes registros como una especie de ideas que el poema busca transmitir
o que le transmite al lector. O imaginar que el poema es una especie de árbol
que le dice al lector: "Dime cuántas y cuáles ramas (ideas) observas en mí, y
qué supones que quiero expresarte con ellas, independientemente de que tú
creas en ellas o de que tú las quieras o no cortar". Palabra clave:
interpretaciones.
d. Lúdica: Leer para relacionar los registros anteriormente identificados.
Relacionar (como jugar, experimentar) para familiarizar o contraponer
diversos registros a nivel intratextual (dentro del mismo poema) o
intertextual (entre un poema y otro(s) del mismo autor). Se sugiere imaginar
que un poema es una casa cuyos versos son muebles que guardan una
relación entre sí, y que el lector puede acomodar y reacomodar. También se
recomienda contemplar dos poemas del mismo autor como si fueran dos

223

�casas habitadas por dos familias que guardan un parentesco, pero que
mantienen sus propias características. Palabra clave: relaciones.
e. Sintética: Leer para agrupar los registros analizados en una totalidad o
idea eje. Esta idea eje sintetizaría las diversas intencionalidades que los
poemas, según el lector, mostraron a través de sus diferentes registros. Se
sugiere pensar que los diferentes poemas son seres humanos: únicos e
irrepetibles. Que cada poema (ser humano) tiene su propio carácter, y que en
su relación con los demás poemas (seres humanos) guarda divergencias, pero
también coincidencias. Una de sus coincidencias es que son una extensión
~ mismo dios. Y este dios es la idea eje. Es necesario darle un nombre a
este-dios. Palabra clave: agrupaciones.

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f.
Valorativa: Leer para apreciar los registros a partir de los logros
poéticos o para cuestionar sus limitantes. Se sugiere observar si el poema
leído incurre o no, en algunas de las siguientes limitantes: restringido poder
expresivo, comunicativo y evocador; ambigüedades involuntarias (empleo
de palabras vagas que traicionan el sentido intrínseco del poema); uso
injustificado de palabras altisonantes, "corsé"(apretadas), neologismos y
arcaísmos; mezcla arbitraria de tonalidades; presencia de lugares comunes;
uso de expresiones cursis; pobreza de vocabulario; estilo verborreico y
presuntuoso; monotonía o ausencia rítmica; negligencia rítmica (alteraciones
de ritmo); indefinición estilística (al no imprimir un estilo uniforme y
personal); ausencia o abuso de recursos retóricos; errores de ortografía y
redacción; imitación burda o inconsciente de lineas poéticas en desuso o
desgastadas; bisutería lingüística (palabras que por ornamentales y falsas
parecen forzadas); uso excesivo de adjetivos; empleo de versos gratuitos
(ausencia de una economía lingüística); malabarismos técnicos (buscar
sorprender con recursos de estilo y estructura que no se dominan);
autorepresión del yo lírico; amasamiento de versos Guntar lineas que parecen
versos; escribir uno después de· otro sin ilación o sin congruencia);
desarticulación interna (entre lo que se expresa y el cómo se
expresa);intencionalidad meramente autobiográfica; soberbia discursiva
(asumir posturas o presentar ideas que no se perciben sinceras o humildes);
panfletarismos (el poema visto como un receptáculo de ideas sociales o
políticas; sacrificar el verso por la idea); seudoerotismo (proyectar una
actitud engañosamente sensual), entre otras. Palabra clave: apreciaciones.

g. Critica. Leer para juzgar la significación de los registros sintetiza~os y
valorados a partir de su utilidad social. Se sugiere emitir juicios en tomo a
los poemas analizados contestando y justificando algunas de las siguientes
preguntas. Los poemas: ¿Son un medio de expresión de sentimientos y
vivencias traducidos de un lenguaje ordinario a uno literario? ¿Son una
forma de conocimiento sensible y critico del Otro (el antes desconocido,
224

~gnorado) y de lo Otro .~lo . antes desconocido, ignorado)? ¿Son un
~ento de tr~sf~?11acion mterna al lograr cambiar la percepción que
tien~ el lector de_ ~i D11sm?? ¿Son un vehículo de cambio social? ¿Son un
medio de. evasion(re~o) o enfrentamiento(crisis)? ¿Contribuyen a
mantener viva la memona y el pensamiento de un pueblo? ¿Son una fuente
de fo1:8leza y-~ placer_? ¿Son un medio·de liberación del miedo y del dolor?
¿PefDllten
necesidades espirituales? (,·Logran una 1·unpieza
·
..tua1 dsatisfacer
,
espm
e vacios, soledades, silencios? ¿Reflejan una idiosincrasia
popular? ¿Muestran una época y anticipan otra? Palabra clave: juicios.
~

para

. Creativa. Leer
as~ar los registros con los que el lector haya
sentido mayor empatia. Internalizarlos para apropiarse de ellos. Transferirlos
o ~olarlos a ~a ~xperie~cia pérsonal vivida o conocida. Analogar dichos
registros c~n situaciones vivenci~es. Se .sugiere que el lector escoja un
verso fa;onto del poem,a en cuestI~n, qu_e identifique el tipo de registro que
hay en el, y lo analo~e con una vivencia personal. Ejemplo: Moldear, con
~ P~~. de ~lastilina, ~ ~egistro internalizado y explicar con qué
s1~,cion VIvencial se relaciono, y lo que se quiere comunicar con esta
ac~i~n. ~a poesía, aquí, más allá de ser leída es sentida. Palabra clave:
aslDlllaciones.

i.
Humanista. Leer para integrar los registros al conocimiento de la vida y
d~l ,se~ humano. Integrarlos para compartirlos con los demás en forma
dialogica, tolerante, comprometida y propositiva. Se sugiere que dos
perso~s lean el mismo poema, y que cada una comparta su aprendizaje
e~omendo su p~to de vista (dialógica), respetando el de ambas (tolerante),
senal~~o en que se estuvo de acuerdo y en desacuerdo respecto a lo
transDlltido por el poema (comprometida), y sugiriendo aquello que se
podri~ c~biar a nivel interno y personal a raíz de haber vivido esta
expenenc1a de_ lectura: Los cambios internos, finalmente, son el preámbulo
?e . los cambios sociales. La lectura humanista es una de las más
mdi~ensabl:s,_ y es enriquecida por las otras. La poesía, aquí, más allá de
ser leida es VIVlda. Palabra clave: integraciones.

. :'ía

conocimiento o vía intuición, la lectura plural tiene un enfoque
cotid!ano en tanto ~ontempla al lector que está deseoso de acercase a la
po~s1a, Y no sabe como, o al que piensa que es muy complicada, 0 al que
preJuzga porque desconoce otros tipos de poesía.
E! impulso y ejercicio de una lectura plural puede ser un eficaz
?Ie~amsmo de sensibilización. Prepararía al lector a no seguir mostrándose
mdiferente ante los eventos sociales que impactan en su vida, a reaccionar
resp~nsablemente, y a demandar en forma propositiva cambios urgentes. La
poesia no es la panacea de las transformaciones sociales, pero sus modos
225

�cotidianos de ser escrita, leída y apreciada, pueden sensibilizar a quienes
mañana trazarán un destino distinto para México. Un país privado de poesía
es un país privado de destino. La poesía es destino: nombra, bautiza,
confirma, engrandece, sepulta, recuerda y eterniza a los pueblos. Pero
también olvida cuando es olvidada. Es tiempo de abrir la puerta, otra vez, y
dejarla entrar.
·

de _los simbolista~, sus c~~es líricos fueron más sencillos, y no por ello menos
valiosos. Los gohardos cnticaron el materialismo de las autoridades eclesiásticas
Hafiz _defendió s_u deseo ~e expresarse en una sociedad sunnita opresiva, y Villó~
mo~tro una_ actitud relaJada y desafiante ante la vida. En ellos, el empleo
anticonvenc10nal, pero coloquial del lenguaje, les atrajo numerosos seguidores que
los apoyaban ocultament~.
11

Notas bibliográficas

12

Anaya. op.cit. p. 235.
Zambrano. op.cit. p.43.

F(lderico García Lorca. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974. p. 69.

t
2

Paul Valéry. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa, 39, Madrid,
1990.p.83

3

Al respecto María Zambrano sostiene: ''No se encuentra el hombre entero en la
filosofia; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía
encontramos directamente al hombre concreto, índividual, En la filosofia, al hombre
en su historia uníversal, en su querer ser". María Zambrano. Filosofia y poesía. FCE,
México, 1996. p.13
4

Aristóteles. Poética. Versión directa del Dr. Juan Davidgarcía Bacca. UNAM,
México, 1946. pp. 13-14.

Bibliografía
Anaya, José Vicente. Poetas en la noche del mundo. UNAM, México, 1997.
Aristóteles. Poética. UNAM, México, 1946.
Dilthey, Wilhelm. Poética. Losada, Buenos Aires, 1945.
, García Lorca, Federico. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974.
Horacio. Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos# 240. México, 1986.

5

Se recomienda, para una mayor comprensión del lenguaje de los colores, la lectura
de Vasil V. Kandinsky. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores, México,
1994.
6 Horacio.
7 El

Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos #240, México, 1986.

Kandinsky, Vasil V. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores México

1994.

,

Kosik, Karel. La ciudad y lo poético. Nexos, México, febrero 1998.

Norte. Alí Chumacera, octogenario, poeta severo. 11 de julio de 1998, 9-D.
Spang, Kurt. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993.

8

Kurt Spang. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993. p. 63

9

Palabras de Rimbaud: ''No llamo poetas a esos que hacen versos, rimados o no.
Llamo poeta al hombre capaz de cambiar profundamente al mundo. ¡Si un poeta tal
vive entre nosotros, que se manifieste! Pero debe ser la suya una voz capaz de
ahogar el trueno de la bomba. Y su lenguaje capaz de fundir el corazón de los
hombres y de hacer hervir la sangre". Se es poeta, agrega José Vicente Anaya, por la
calidad de Ser poeta, no por el manejo artificioso del lenguaje o de la preceptiva
(que siempre es pasajera y se fundamenta en reglas caducas). ''Debemos aportar luz
y no una iluminación artificial". José Vicente Anaya. Poetas en la noche del mundo.
UNAM, México,1997. p. 168.

Valéry, Paul. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa 39.
Madrid, 1990.
'
Zambrano, María. Filoso.fiay poesía. FCE, México, 1996.

10 El aliento subversivo de la poesía de los poetas simbolistas tiene su antecedente en
los poetas goliardos (siglo XIII), en el poeta musulmán Hafiz (siglo XIV) y en
Villón (siglo XV) por mencionar sólo algunos. En los tres casos su poesía fue vista
como una airada protesta contra los valores sociales establecidos, pero, a diferencia

226

227

,

�SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ: Voz en el tiempo
Lic. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Lic. Letras Españolas, UANL.
Lic. Educación Media Superior
Lic. Juana de la Garza
Li~. En Letras Españolas, UANL.
Lic. En Educación Media Superior
Lic. Rosalba Martínez Morales
Lic. En Letras Españolas, ITESM.

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PRÓLOGO

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El cambio de enfoque hacia los estudios de género nos ha hecho
reconsiderar la importancia de discernir la ubicación de cada individuo en
particular y sus circunstancias y opresiones. Hoy se sabe, desde esta
perspectiva, que las mujeres especialmente dotadas e inteligentes tienden a
rechazar las limitaciones que les impone el rol social femenino en cuanto
servidumbre y represión de sus capacidades, por lo mismo muestran rebeldía
e insatisfacción.
Al comprender la categoría de género más allá del sexo biológico,
nos acercamos a una nueva forma de pensamiento en tomo a la cultura, el
lenguaje, el arte~ el conocimiento... Es en este sentido que abordaremos a
una de las escritoras más sorprendentes de México y Latinoamérica: Sor
Juana Inés de la Cruz.
La personalidad de la monja mexicana (nacida probablemente en
1651) tiene mucho en común con nuestra generación femenina, pues su vida
y su obra, insertadas en la historia de la sociedad novohispana del siglo
XVII, se acercan ampliamente a las tendencias feministas contemporáneas
en el sentido humanista de la palabra; es por eso que sus textos son fuente
inagotable de estudio y reflexión, pues está presente y actual en una época
muy distinta de la que le tocó vivir, donde el nivel intelectual de las monjas
era muy bajo y la producción artística, filosófica y científica fue
insignificante. Sor Juana Inés de la Cruz es la excepción.

229

�Se ha hablado ampliamente sobre la posición de Sor Juana Inés en la
corte virreinal: su belleza, discreción, elegancia, posibles amoríos y hasta su
adulación a los poderosos; su negación al matrimonio, la falta de recursos, la
ausencia del padre y tantas cosas más que se han dicho al paso de los siglos,
algunas de las cuales no han podido ser plenamente comprobadas. Sin
embargo, muy por encima de todas estas afirmaciones y/o suposiciones,
están la inteligencia, el saber y, sobre todo, su inquietud constante por
puntualizar el lugar que la mujer debe ocupar en el mundo.
Esta trilogía de ponencias, si bien son individuales, ·pretenden
mostrar las diferentes facetas que la Décima Musa manifestó en su obra
literaria, por lo que nuestro trabajo será enfocado, en un primer momento, a
la producción lírica de la autora, centrándonos en su poesía amorosa. Luego
nos adentraremos en su teatro profano, específicamente en "Los empeños de
una casa". Para cerrar, abordaremos la "Respuesta a Sor Pilotea de la Cruz".
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POESÍA AMOROSA:
MURMULLOS DE AROMA SOLITARIO
"Uno a la vez
los libros, cuando su hora ha llegado
salen de los anaqueles
caminan pesadamente (¡una vez más,
[empolvados, con huellas
de dedos,
más prístinos!)
para dar a luz:
la pasión de cada poema
concluye en una Pascua,
una nueva vida.
Los libros de los muertos
sacuden sus hojas,
semillas de palabras vuelan y
se albergan en la tierra negra".
Denise Levertov
Los libros de una mujer llamada Juana de Asbaje y Ramirez de
Santillana, en efecto, salen de sus anaqueles y llegan a nosotros. ¿Quién fue
Sor Juana Inés de la Cruz? Ante todo, fue un ser de palabras, que vivió para
y por la palabra en un mundo muy distinto al nuestro, insertada en una

sociedad y en un contexto histórico singularmente opresivo, en el cual
refulge como mujer, monja, intelectual y poeta y sella la historia de la Nueva
España del siglo XVII.
_Como poeta, Sor Juana vive su momento histórico siguiendo
altei:n~nvamente los senderos del conceptismo y del gongorismo,
deslizandose de los claroscuros de Quevedo hacia los juegos conceptuales de
Lope de Vega, para caer irremisiblemente en el modelo preferido de su
época: Góngora. Dos de sus más extensos y complejos poemas Primero
sueño y El divino Narciso están elaborados con estilo netamente culterano.
La exuberancia de su producción poética, tanto de carácter intimo
(~ca _Personal~ como de índole popular (lírica coral constituida por los
villancicos), as1 como la netamente religiosa, se haya vaciada en los más
diversos metros hispanos, ya tradicionales, ya clasicistas: romances
redondillas, liras, silvas, sonetos, décimas, endechas...
'
Sería absurdo cerrar los ojos ante esta verdad elemental: la poesía es
un producto social, histórico y, ante todo, eminentemente personal e intimo.
La poesía lírica presu~one un ''yo" fuerte y afirmativo. Como mujer sensible,
Sor J~~ ama y a~a con toda su alma a México. Su voz de poeta refleja
con pas10n este sentinnento:
"De la común maldición
libres parece que nacen
sus hijos, según el pan
no cuesta al sudor afanes.
Europa mejor lo diga,
pues ha tanto que, insaciable,
de sus abundantes venas
desangra los minerales".
Canta a la tierra que le "'.iO nacer y, a pesar de expresarse en una
época y en un país en que el pensamiento no se extemaba por la mujer, en
sus romances se íncrustan ideas de libertad. También escribe a los árboles, al
agua Y a las flores y mezcla sus conceptos en construcciones sonoras como
ésta:

"Y con sus ecos süaves, las Aves;
y con sus dulces corrientes, las
[Fuentes;
y con sus cláusulas de olores, las
[Flores;
y con sus verdes gargantas, las
[Plantas... "
231

230

�El contacto con la naturaleza, tanto fisico como espiritual, es uno de
sus fuertes vínculos terrenales; otro lo constituye la fragilidad de su salud, lo
que la hace expresar en uno de sus sonetos:
"[...]
[...]

la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie.
Para cortar el hilo que no hiló,
la tijera mortal abierta vi".

Vemos en ella una actitud realmente moderna frente a la naturaleza.
Nos encontramos ante una mujer profundamente interesada en los
fenómenos naturales, lo que nos revela un espíritu propenso a la relación de
todo lo que se encuentra en su medio fisico.
Aunque, Amado Nervo 1 afirmó que con todo y ser genial, a .su
poesía le falta el amor; nosotros coincidimos con Alfonso Reyes, qmen
tajantemente dice: se eq:uívoca. Ella misma lo confiesa en el romance 56:.
"Yo me acuerdo ¡oh, nunca fuera!,
que he querido en otro tiempo
lo que pasó de locura
lo que excedió de extremo;
mas como era amor bastardo,
y de contrarios compuesto,
fue fácil desvanecerse
de achaque de su ser mesmo".
Se inicia en la lírica amorosa desde los más tempranos años de su
juventud, en un ambiente mundano y terrenal, aun dentro de las paredes del
convento, desde donde escribe a su gran amiga, la marquesa de Mancera,
este romance:
"[...]

[... ]

En el fragmento anterior vemos su concepto de fraternidad, el dolor
y la melancolía por la ausencia de la amiga, pues "su alta valoración de lo
femenino se muestra también en sus poemas de amistad amorosa hacia sus
amigas y protectoras, expresión de afecto que aún hoy en día pocas mujeres
se atreven a mostrar entre ellas";2 mas en otro de sus poemas expresa que en
la amistad el amor más alto es aquel que no espera correspondencia ni
premio:
"Que estar con digno cuidado
con razón correspondido,
es premio de lo servido
y no dicha de lo amado".
Al referirse a su poesía amorosa, dice Octavio Paz que "No hay en la
historia de nuestras letras otro ejemplo de una monja que haya sido con el
aplauso general, autora de poemas eróticos"3 y, en efecto, sus
aproximadamente cincuenta poesías amorosas constituyen un caso singular
en el devenir de la lírica latinoamericana.
Uno de los temas que en ella se aborda es el del amor apasionado, el
que lleva a la exaltación erótica:
"Esta tarde, mi bien, cuando te
[hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;
y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor
[vertía,
el corazón deshecho destilaba.

pobre de mí,
que ha tanto que no te veo,
que tengo, de tu carencia,
cuaresmados los deseos,
la voluntad traspasada,
ayuno el entendimiento,
mano sobre mano el gusto,
y los ojos sin objeto
sin ti, hasta mis discursos
parece que son ajenos".

Baste ya de rigores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios
[vanos,
pues ya en líquido humor viste y
[tocaste
mi corazón deshecho entre tus
[manos".

232

233

�"Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Es un admirable soneto en el cual el yo poético reconoce que el amor
es más fuerte que la palabra misma; trata el tema de los celos de manera
tajante: los concibe como necedad, como falsos caminos en la relación
humana, para luego establecer el contraste, tratando la misma problemática
con ingeniosa candidez:

Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?

"Si es causa amor productiva
de diversidad de afectos,
que, con producirlos todos,
se perfecciona a sí mismo;
y si el uno de los más
naturales son los celos,
¿cómo, sin tenerlos, puede
el amor estar perfecto?"

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo
[estrecho
que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía".

Ante esta antinomia, tú, yo, nosotros, lectoras y lectores del siglo
XXI, no podemos menos que sonreír con un dejo de ironía al percibir, en la
voz de la poetisa, las dualidades de los sentimientos humanos.
Pero también se enfrenta al desengaño y a la ira:
"Cuando mi amor y tu vileza veo,
contemplo, Silvio, de mi amor errado,
cuán grave es la malicia del pecado,
cuán violenta es la fuerza de un
[deseo".

Aquí se nos presenta la mediación entre dos mundos, el real y el
fanta~mal: le habla a ~~ sombra, a una imagen, a una ilusión... en fin, a un
~ec~zo que se matenaliza por medio del yo poético y nos muestra el amor
idealizado, que no se puede ver, pero se siente.
¿ Y qué ?ecir de las famosas redondillas, donde increpa a los
hombres r~~rochándoles su necedad al acusar a la mujer, siendo que ellos
son la ocas1on de lo que culpan?

e incluso al odio:
1-... , . , 11111

"Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo qu~ culpáis;

"[... ] Yo te aborrezco, y aun condeno
el que estés de esta suerte en mi
[sentido.
[...]
En fin, eres tan malo y fementido,
que aun para aborrecido no eres
[bueno".
Muestra el sentimiento de culpabilidad que la fuerza de estas
emociones produce.
Su poesía nace de la vida, abarca lo real y lo imaginario, lo pensado
y lo soñado; sus poemas de amor son poemas de soledad: nostalgia, deseo,
desolación, amargura, arrepentimiento. Abundan los temas de la escritura y
de la muerte. El soneto 165 ''Una fantasía contenta con amor decente" es retomando a Paz- el compendio de su poesía amorosa y en él dice:
234

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
[... ]

Dejad de solicitar
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

235

�Tan severo en mi contra has
[procedido,
que me persuado, de tu duro intento,
a que sólo me diste entendimiento
porque fuese mi daño más crecido.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo."
Aquí la poetisa se revela como una de las primeras defensoras de l?s
derechos femeninos y su palabra se alza con libertad y crudeza contra el afan
de conquista masculino, denuncia el machismo que impera en su época_ Y
llega a nosotros como eco penetrante, pues "la desvela el lugar de la muJer
en el mundo del espíritu".4 Su sátira contra los hombres y su defensa de las
mujeres dejan de ser una opinión y se transforman en reacciones ante las
experiencias vividas.
Apreciamos, en todos los textos hasta aquí citados, la voz del sujeto
femenino y nos comunica con esta mujer singular quien, además, nos habla
'
de "la libertad
que, por descontado, tendremos cuando leamos sus versos". ,5
pues para ella no hay c9sa más libre que el entendimiento humano; es decrr,
respeta su propia libertad como ser pensante y, por ende, la de nosotros, sus

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lectores.

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Los temas que maneja en su poesía amorosa rebasan los l~te~ de
este ensayo· baste con decir que en ella "define su actitud ante la frivolidad
del mundo' y las vanidades humanas",6 diciendo que todo es un engaño
colorido, necedad, diligencia errada, en fin, "es cadáver, es polvo, es sombra,
es nada"; mundo que la hostiga y la persigue y que la mueve a tomar un
derrotero diferente en su poesía, alejándose de lo terrenal y buscando la
autonomía espiritual por medio de la razón, ya que el libre albedrío sólo se
logra a través del discernimiento, cuando afuma que:

Dísteme aplausos, para más
[baldones;
subir me hiciste, para penas tales;
y aun pienso que me dieron tus
[traiciones
penas a mi desdicha desiguales,
porque, viéndome rica de tus dones,
nadie tuviese lástima a mis males".
Incluso en sus últimos años, en los de su renuncia voluntaria,
encuentra consuelo y dice que, gracias al razonamiento, puede alzar el vuelo
de la tierra a las alturas; es entonces cuando el feminismo de Sor Juana se
transforma y su universo de signos, su mundo de palabras se abre hacia el
espacio sin fronteras del amor a lo divino y confiesa con humildad que
considera locura lo antes escrito sobre el amor terreno:
"Traigo conmigo un cuidado,
y tan esquivo, que creo
que, aunque sé sentirlo tanto,
aun yo misma no lo siento.
[...]

ll 1 ._,1111 1J ¡

"para el alma no hay encierro
ni prisiones que la impidan,
porque sólo la aprisionan
las que se forma ella misma".
Cuando la injurian por los aplausos a su habilidad, no protesta sino
que se rebela diciendo:
"¿Tan grande, ¡ay, Hado!, mi delito
[ha sido
que, por castigo de él o por tormento,
no basta el que adelanta el
[pensamiento,
sino el que le previenes al oído?

236

Pero valor, corazón:
porque en tan dulce tormento,
en medio de cualquier suerte
no dejar de amar protesto".

Vemos en Sor Juana una mujer que se define en su escritura con
trazos fuertes. Sin embargo, a esta misma poetisa se le exige que actúe en su
vida cotidiana como un ser pasivo; es decir, como poeta adopta un rol activo
que la sociedad le impone, mas como mujer debe borrar sus propios intereses
y deseos.
Podemos percibir en ella un sujeto inmerso en una sociedad que la
critica, la oprime y la atormenta con una sarta de rumores y comentarios
sobre su personalidad, su afán por el conocimiento y su refinada sensibilidad
poética, pero a la vez la adula y enaltece. En este entorno rodeada de
.
'
anstócratas y letrados, ella cultiva la poesía amorosa.
237

�A pesar de ser un sujeto único en su época: monja, poetisa, música,
pintora, teóloga y, como la llama Octavio Paz: "metáfora encarnada,
concepto viviente, beldad con tocas, silogismo con faldas, criatura
doblemente temible: su voz encanta, sus razones matan",7 aunque rodeada de
alabanzas, percibimos una constante en la vida y obra de nuestra monja
mexicana: es la soledad su verdadero estado. El in.fiemo de permanecer
acompañada pero sola es patente en todos sus poemas amorosos q~e, al
mismo tiempo, son destellos de soledad en los que asoman la nostalgia, el
deseo, la desolación, la amargura y el arrepentimiento que la hicieron decir:
"No quiero más cuidados
de bienes tan inciertos,
sino tener el alma
como que no la tengo".
Mas aun sola y recomida por sus pensanlientos, su razón se impone
y la fortifica:
"Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá podréis persuadirme
aunque yo sé lo contrario:
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.
Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso ..."
La verdadera dicha -dice- es aquello que ni se puede merecer ni se
pretende alcanzar en la vida terrena; es algo que sólo se logra con la muerte.
Muy por encima de la complejidad estilística y maestría con que la
poetisa mexicana manejó las estructuras rítmicas donde se combinan el vigor
con la delicadeza, la experiencia con lo imaginario, lo personal con lo
universal, las dos cualidades presentes en su obra toda son el gusto y la
proporción, pues su creación "lleva el sello inconfundible de su recia
personalidad; (... ] y alcanz.a belleza estética";8 pero no es sólo estético el
interés de sus textos, también es histórico, pues los consideramos
documentos de una sociedad y "deben estudiarse dentro del sistema de
9
símbolos con que, simultáneamente, se oculta y se revela", ya que si bien en
su lirismo no se patentiza consciente y concretamente una poesía de carácter
social, sí está implícita en el reflejo del drama de su vida y en el captado
rumor de su época.

Es precisamente lo implícito lo más valioso de la obra de Sor Juana;
lo que de ella nos fascina es su forma de asumirse como mujer a pesar de
estar inmersa en una estructura jerárgica religiosa y patriarcal. Pocos seres
están tan vivos a pesar de siglos de lejanía en tiempo y espacio.
El reflejo de la sociedad a que nos referimos no lo enlazamos
necesariamente a un realismo documental, pero sí a la expresión literaria de
un proceso individual y social que conduce al creador a un realismo poético
en el que el amor está presente en todas las etapas de su existencia y en todas
las formas de expresión literaria y sólo terminará "cuando el silencio y la
muerte nada tengan ya que decirse";'º pero mientras tanto, la pasión de su
poesía amorosa, su semilla de palabras vuela y se alberga en nosotros,
porque sus murmullos son -citando nuevamente a Paz-: "astros que giran
alrededor de un centro fijo. Dos cuerpos, muchos seres que se encuentran en
una palabra. El papel se cubre de letras indelebles, que nadie dijo, que nadie
dictó, que han caído allí y arden y queman y se apagan. Así pues, existe la
poesía, el amor existe. Y si yo no existo, existes tú". 11

LOS EMPEÑOS DE UNA CASA:

ENTRE HIELO Y FUEGO
Para acercarnos al teatro novohispano, debemos tener presente que este
género literario siguió dos rumbos definidos: por una parte representaba las
costumbres, los ritos paganos, los fenómenos de la naturaleza ... ; por otra, la
llegada de los españoles trajo consigo toda una serie de transformaciones en
la vida de los mexicanos; esto y la enorme influencia de la iglesia propició
que el teatro se secularizara, enriqueciéndose con la critica de los vicios
humanos y tomando como temática central lo religioso en la mayoría de sus
aspectos.
Sor Juana Inés de la Cruz incursionó en las dos formas dramáticas
anteriormente citadas, creó tanto teatro sacro como profano.
Un suceso inusitado en el siglo XVII es el hecho de que una
religiosa escribiera comedias de capa y espada. Los empeños de una casa,
considerada la mejor, fue creada para celebrar a los virreyes, condes de
239

238

�La letra por "Bellísimo Narciso..." es un poema que proyecta, a
Paredes, y al arzobispo Francisco de Aguiar y Seijas. Se representó por
primera vez el 4 de octubre de 1683.
Su estructura corresponde a la forma de representación propia de la
época, es decir, se acompaña de otras piezas menores escritas por la propia
Sor Juana. Así, el esquema en que se presentó la comedia fue:

través de un juego dialéctico, el sentimiento de alabanza de los humanos
hacia sí mismos.
El Sainete primero de palacio es interesante porque nos muestra a la
monja mexicana "en sus relaciones con la filosofia, la literatura y las
12

Loa que precedió a la comedia que sigue.
Letra que se cantó por "Divina Fénix, permite..."

costumbres del siglo". Nuevamente usa abstracciones -El A.mor, El
Respeto, El Obsequio, La Fineza, La Esperanza- y un personaje real, el
~de. Critica la sociedad cortesana cuando La Esperanza dice:

Jornada primera de la comedia.
Letra por "Bellísimo Narciso ..."

"['...]

siempre vivo en Palacio,
aunque con nombre supuesto.

[...]

La Esperanza en Palacio

Sainete primero de palacio.
Jornada segunda de la comedia.
Letra por... "Tierno, adorado Adonis."
Sainete segundo.
Jornada teréera de la comedia.
Sarao de cuatro Naciones.
En este ensayo, nos concretaremos a realizar breves comentarios
sobre las siete piezas menores, para luego enfocar nuestra atención sobre la
comedia propiamente dicha.
En la Loa primera, utilizando entes abstractos como representaciones
de valores -La Dicha, La Fortuna, La Diligencia, El Mérito, El Acaso y La
Música-, la autora nos presenta su concepción filosófica sobre el alcance de
la felicidad plena; para ello entabla una discusión donde cada uno de los
"personajes" muestra su esencia, definiéndose a sí mismos y tratando de
alcanzar la supremacía que todos creen poseer respecto a los otros, para
llegar a la conclusión (tan propia de la poetisa) de que se podrán lograr
dichas menores, pero la verdadera felicidad es inalcanzable.
En la letra por "Divina Fénix, permite ..." se aprecia que, aunque este
texto estaba dedicado a la condesa de Paredes, la escritora se vale de ella
para ofrecer un canto al amor, pues salvando la formalidad de las
dedicatorias se afana en describir la indiferencia que se manifiesta cuando no
se comprende el amor que una persona profesa hacia otra. Personifica este
sentimiento como un ser que todo lo puede y domina sin necesidad de

sólo es digna de desprecio".
Introduce, además, un nuevo juego dialéctico: ahora respecto al tema
del desprecio, concluyendo que nadie es merecedor a nada si no es por la
intervención de algo parecido a la fortuna (azar, quiz.á Dios). Aprovecha para
dar la concepción de los valores de la época en una perspectiva universal. De
este sainete dice Octavio Paz que es un simulacro de los llamados galanteos
de palacio, que se alejaban de las costumbres tradicionales y estimulaban la
libertad erótica; se aprobaban las infracciones, pero no su legalización. 13

La letra por "Tierno, Adorado Adonis..." es sólo una alabanza al hijo
de los virreyes y su importancia estriba más que todo en el lenguaje.
En el Sainete segundo efectúa una crítica superflua a las dos
primeras jornadas de la comedia. Se caracteriza, sobre todo, por su
humorismo y porque muestra la relación de la escritora con sus
contemporáneos. Es importante porque es el que más nos aproxima a ella, ya
que la sitúa dentro de la época y "nos acerca al siglo y al ambiente en que
inició la década final de su existencia, no sólo por medio de alusiones a
sucesos de aquellos días o menciones de personajes [... ], nos acerca a su
modo de pensar, a sus opiniones sobre determinados hechos[... ] y nos revela
las reacciones de la poetisa ante la sociedad en la cual vivió". 14 Cabe agregar

241

provocar dolores físicos.
240

�que además de la crítica social, la autora se acerca a la crítica literaria. Éste
es otro de los aspectos que la ponen en contacto con la modernidad.
La obra cierra con el Sarao de cuatro Naciones, en el que surge la
discusión entre lo que es amor y lo que es la razón y la obligación. A pesar
de ser una fórmula de bienvenida final a la familia real, Sor Juana no
desaprovecha la oportunidad para hablar de la igualdad entre el hombre Y la
mujer en la institución del matrimonio:

"[...]

cu

En resumen, todo es un juego escénico, versificado con soltura sobre el tema
del amor convertido en galantería cortesana, conocida por Sor Juana, no sólo
en las comedias que leía, sino en sus días tan breves como brillantes de la
vida palaciega". 15
Ese 'juego escénico" a que Lazo se refiere toma para nosotros,
lectores del siglo XXI, una múltiple perspectiva. Dentro de las circunstancias
que determinan la obra podemos apreciar el testimonio que, a través de Doña
Leonor, nos da la autora sobre su crecimiento intelectual, cuando expresa :

los dos amantes esposos,
que en tálamo conyugal
hacen la igualdad unión
y la unión identidad".

-i

g

En este apartado sobreialen las alusiones mitológicas e intelectualistas, para

t:,
~

lo que la poetisa emplea la más bella de las retóricas.

~

{ ..]

..,

~

..

~

t:

,.

1

.

"( 1

":..

.:.:~:

En las siete piezas menores abundan los silbos, música, canciones Y
danzas. Todos ellos se refieren al teatro, a la propia comedia, a los asistentes

y, sobre todo, a la condesa de Paredes; pero la autora subraya su posición en

{ ..]

el ambiente cortesano.

{ ..]
En cuanto a la comedia en sí, podríamos sintetizarla de la siguiente
manera: la acción se sitúa en Toledo y se da en tomo a un polígono amoroso
formado por lineas que parten de dos hermanos, Don Pedro Y Doña Ana.
Don Pedro ama a Doña Leonor y no es correspondido, pues ésta quiere a
Don Carlos. Doña Ana ama a Don Juan; el polígono se cierra porque Ana,
veleidosamente, se enamora también de Don Carlos. Debido a una
combinación de intrigas y coincidencias, a la casa de los hermanos van a
parar los personajes envueltos en la caprichosa trama, lo que origina una
serie de escenas de ocultamiento de varios de ellos, encuentros equívocos Y
situaciones inesperadas que conducen al usual desenlace: el matrimonio de
Doña Ana con Don Juan, de Don Carlos con Leonor y del gracioso Castaño
con Celia, la criada confidente.
En esta obra, dice Raimundo Lazo: "se combinan y tienden a
exagerarse los caracteres de la comedia calderoniana de capa y espada [ ... ].
242

{ ..]

"Inclinéme a los estudios
desde mis primeros años
con tan admirables desvelos,
con tan ansiosos cuidados,
que reduje a tiempo breve
fatigas de mucho espacio.
de modo que en breve tiempo
era el admirable blanco
de todas las atenciones,
era de mi Patria toda
el objeto venerado.
y como lo que decía,
fuese bueno o fuese malo,
llegó la superstición
popular a empeño tanto,
que ya adoraban deidad
el úiolo que formaron".

Del mismo modo nos habla, indirectamente, de su apariencia
personal y de su situación en la corte:
"Decirte que nací hermosa
presumo que es excusado,
pues lo atestiguan tus ojos
y lo prueban mis trabajos.
[... ] Entre estos aplausos yo,
con la atención zozobrando
243

�entre tanta muchedumbre,
sin hallar seguro blanco,
no acertaba a amar a alguno,
viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
defendía mi recato
con peligros del peligro
y con el daño del daño".

"que como un hombre está
lo hermoso como sobrado,
es bueno para tenerlo
y malo para ostentarlo ".
El mundo del México virreinal se abre ante nosotros a través de la
lectura del texto en sus más variados aspectos: el de los matrimonios
concertados, cuando Doña Leonor expresa:

"y porque acaso mi padre,
que ya para darme estado
andaba entre mis amantes
los méritos regulando".

Así continúa describiéndose a lo largo de ciento catorce versos: se
refiere a su origen, a su apariencia fisica, a sus estudios, a su fama, a las
habladurías que en torno a ella se suscitan, a las "bachillerías" que eran su
única dote. Respecto a su autodescripción, debemos enfatizar que nos admira
su actitud al presentarse sin alardes, pero dejando de lado la falsa modestia
tan común en la mayptía de los seres humanos. Es lo que Ezequiel Cliávez
llama "el equilibrio de sus cualidades".

16

Don Rodrigo, padre de Doña Leonor, es el prototipo del macho
misógino; refleja el pensamiento del hombre de la época cuando se refiere al
sexo femenino:

Además de percibirla como sujeto colonial en los detalles
autobiográficos, la lectura del texto nos acerca a la mujer que piensa, siente Y
filosofa sobre aspectos tan variados como el amor, al cual se refiere
diciendo:

"Porque el amor que es villano
en el trato y la bajeza
se ofende en la.fineza".

"¡Oh mujeres! ¡Oh monstruo
[venenoso!
¿Quién en vosotros fia,
si con igual locura y osadía,
con la misma medida
se pierde la ignorante y la
[entendida?"

Fortalece su juicio argumentando que cuando el amor no es sincero

Este personaje es una muestra del concepto en que se tenía a la

provoca envidias, lleva al soborno y está empañado por los celos. Opina que
el verdadero amor es el que busca la felicidad del ser amado antes que la

mujer en el periodo colonial. Importan las apariencias, no los sentimientos.
El padre no se preocupa de la hija, sólo del qué dirán.

suya propia y, sobre todo, que nunca debe darse por compromiso. Aquí Sor
Juana denuncia la sociedad machista en la que se halla inmersa, pues Don
Pedro no vacila en engañar a Doña Leonor, mintiéndole sin ningún recato
con tal de conseguirla. Se atreve -caso insólito en este tipo de sociedad- a
criticar la hermosura fisica en el sexo masculino, cuando ese don no se
complementa con inteligencia, humildad, ternura y fineza. Pone en boca de
Doña Leonor estas palabras al describir la apostura de Don Carlos:

244

Además, podemos mencionar la necesidad de dote para llegar al
matrimonio, la venganza obligada a las ofensas, la obediencia ciega a los
padres, la profusión de servidumbre en las clases altas... Todas las
costumbres están estrechamente ligadas con el concepto de honor. Al
manejar esta temática, Sor Juana nos pone de frente a la cultura patriarcal:
Doña Leonor se queja de que su padre decidirá a quién darla en matrimonio.

245

�corazón de las Esferas
perturbará el orden con que
el cuerpo del orbe alienta;
primero, trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos,
brotará el hielo centellas;
primero que yo de Carlos,
aunque ingrato me desprecia,
deje de ser, de mi vida
seré verdugo yo mesma;
primero que yo de amarle
deje...."

Ella se rebela y escapa de su casa, con lo cual mancilla su dignidad y la de su
familia, pues:
"[...]
[...]

el honor
es W1 cristal tan terso,
que, si no le quiebra el golpe,
le empaña sólo el aliento".

Es decir, la duda, la sospecha, ofenden tanto que llevan a la
deshonora. Don Rodrigo sólo piensa en él y en su afrenta, nunca en su hija y
en lo que ella siente. Al creer que es Don Pedro el que la sacó de su casa, no
vacila en consentir a la boda:
~

~l
(¡~.

"[... ]
[...]

~r
~

J

~-

( )

en vuestra casa la hallé
y en lo que me habéis
[propuesto
de si Leonor querrá o no,
eso no es impedimento,
pues ella tener no puede
más gusto que mi precepto".

Poco le importan el amor y la felicidad de su hija. La opinión de la
mujer no cuenta. Todo se arregla entre hombres.
Pero ésta se rebela contra la autoridad paterna. La subversión de
Doña Leonor va cobrando tal fuerza que rompe la aparente frialdad a que la
obliga su condición de mujer; pasa del hielo al fuego:
"[...]

Primero
que yo de Don Pedro sea,
verás de su eterno alcáz.ar
fugitivas las estrellas;
primero romperá el mar
la no violada obediencia
que a sus desbocadas olas
impone freno de arena;
primero aquese fogoso
246

~

E incluso habla de irse al convento y hasta de matarse si la orillan a
tomar tal decisión. La mujer reprimida se convierte en ascua para defender
su amor. Exige respeto a su identidad como ser humano y postula un código
de conducta diferente al de su época.
Como podemos apreciar, no todo queda en la mera intriga tan propia
de la comedia cortesana. La autora lanza, además, una dura crítica a la
iglesia cuando pone en boca del criado Castaño, estas palabras:
"Dame licencia,
Señor, de contarte un cuento
que viene aquí como piedra
en el ojo de un vicario
(que deben ser canteras)".
También ironiza a costa de los malos poetas que piden aplausos y
obtienen abucheos:
''No me silbéis, demonios,
que mi cabeza
no recibe los silbos
aunque está hueca".
247

�En otro momento satírico la autora retoma sus famosísimas
redondillas, poniéndolas en la voz de Don Carlos -personaje a quien describe
como un dechado de masculinidad equilibrada- para increpar a los hombres
usando una voz varonil:
''y sus malicias erradas
en su mismo mal contentas,
si no las ven desatentas,
no las tienen como honradas;
[... ]

pues al que ;e desvanece
con cualquiera presunción,
le hace daño la atención,
y es porque no 1a merece" .

Con este personaje, Sor Juana diferencia el hombre justo del que no
lo es; ante la situación de sospecha, él se abstiene de juzgar a la mujer por el
solo hecho de serlo:

"[ ...]

es muy bajo quien sin causa,
de la dama a quien adora,
se da a entender que le
[ofende,
pues en su aprensión celosa
¿que mucho que ella le
[agravie
cuando él a sí se deshonra?"

Es muy notable que la autora no mide a los hombres de la misma
manera que ellos catalogan a la mujer. Distingue claramente el individuo por
su actitud, y no por su sexo.
La mexicanidad de Sor Juana se percibe en la comedia a través de
Castaño, pues a pesar de que la obra se ubica en España, el s~ente ~la
como los mexicanos e introduce ciertas notas localistas en la acc1on; ademas,
en él está presente la sabiduría popular y hasta nos atrevemos a decir que la
248

autora pone en su boca expresiones que en la época eran consideradas
exclus:,vas de gente culta; también lo utiliza para romper las fronteras entre
ficción y realidad, al disfrazarse de mujer y dirigirse al público consultando a
las señoras sobre prendas íntimas. Para nosotros esto es una sátira que la
monja hace sobre los enredos de aquella corte que tan bien conocía.
Es muy significativo que el desenlace feliz se logre, en gran parte,
gracias a Castaño y no por la intervención de la Iglesia. También es digno de
mencionar que sea el mismo Castaño quien cierre la obra en nombre de su
~ora y que pida perdón por los yerros cometidos. ¿De qué pide perdón Sor
Juana, si la comedia, técnicamente, es perfecta y ella lo sabe? Sin duda,
además de inteligente, nuestra monja es osada y hasta temeraria, pues lanza
su sarcasmo final al disculparse por lo que tal vez nadie pudo comprender en
su momento: su denuncia y su propuesta.
Aunque el propio Paz, de alguna manera, realiza una "critica
'..{1:
,,11
c.
f:élllCa
sobre el teatro pro1ano
de Sor Juana al opinar que la sinceridad con
que la autora se refleja en Los empeños... es ''una nueva prueba de su
narcisismo y .de su coquetería; asimismo, de su inseguridad psíquica"18 y que
dicha obra es ''una comedia agradable, que todavía hoy se puede ver con
, " ,19 nosotras estamos convenc1ºdas de que en el texto el
gusto, y nada mas
hielo aparente de la superficialidad y las virtudes estereotipadas de su
personaje central a que alude el crítico, no son tales. Por el contrario,
apreciamos en el análisis de la obra que su autora se afirma como mujer y
afronta su situación histórico-social de manera muy sutil, donde la llama de
su convicción es más fuerte que lo gélido de la envoltura. En este texto
aparentemente ligero, "la escritora no se calla, sino que su lenguaje no se
escucha; ella está ahí, pero oculta bajo velos".20
Todavía hoy, tres siglos después de su estreno, la comedia sigue
cautivando el interés del espectador por su ritmo veloz, casi cinematográfico,
por las agudezas e ironías que en ella se presentan con un leguaje cargado de
ingenio y sutilezas, de juegos de palabras y de retruécanos. También nos
seduce su jovialidad dentro de la erudición, la manera tan peculiar y delicada
de abordar la temática amorosa.

249

�En nuestro tiempo sigue provocando la misma admiración e idéntico
afán de acercamiento a su obra desde diversos enfoques. Al estudiarla desde
la perspectiva de género, descubrimos que su capacidad de atracción es
universal y atemporal, porque Sor Juana es hielo que se transforma en fuego,
se desliza entre la frialdad de los convencionalismos literarios de su ép~~a,
pues no hay en ella -retomando a Paz- la más leve transgresión a la estetlca
del decoro y se nos revela como la mujer apasionada que nos hace ver las
diversas aberraciones sociales; con espíritu critico y combativo se enfrenta a
una sociedad en la que la mujer estaba terriblemente limitada para expresar
sus opiniones: rompe el tabú que prohibe que las mujeres piensen y se
expresen. Pide una nueva forma de comportamiento social y moral, "que las

d" 21
conductas, los sentimientos y las pasiones se funden sobre la v~rda •
Reclama su derecho de mujer y de ser humano, que los conflictos se
resuelvan no por el códjo del honor ni de la posición, sino por el respe~o al
otro.
Navegando entre los linderos del razonamiento y la sens~bilidad,
define sus rasgos de independencia, entereza y energía en un ~b1~nte de
contrastes violentos entre severidad y disolución, entre rehgios1dad Y
sensualidad extrema. Su feminismo no es una mera reacción contra la
sociedad, contra el trato que se le da a la mujer; tampoco es solamente una
critica ante el cerrado universo femenino, sino que va más allá: traspasa los
convencionalismos impuestos por la sociedad y propone que la mujer debe
ser en esencia, libre; libre por su capacidad de raciocinio, por su afán de
'
· · por su amor a la vida, por la defensa de su propia individualidad
superac1on,
como ser humano, porque:

"[...]

trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos
brotará el hielo centellas".

RESPUESTA A
SOR FILOTEA DE LA CRUZ:
GRITO ETERNO EN EL SILENCIO
"¡Oh infeliz altura, expuesta a ~tos riesgos!
¡Oh
signo que te ponen por blanco de la
envidia y por objeto de la contradicción!"

Sor Juana Inés de la Cruz
Además de su excelente y reconocida poesía lírica y de su no menos
admirable producción dramática, Sor Juana Inés de la Cruz destaca por su
brillante creación literaria en prosa.
Los escritos prosísticos de la literata son: el Neptuno alegórico, la
Carta atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz; y otra serie de
textos menores que incluyen la dedicatoria del segundo volumen de sus
obras en la edición de Sevilla en 1692, los Ejercicios devotos, los
Ofrecimientos para el Santo Rosario de quince misterios, la Docta
explicación del misterio, la Protesta que, rubricada con su sangre, hizo de su

fe y amor a Dios; la Petición que, en forma causídica, presenta al Tribunal
Divino, y los Tres documentos en el libro de profesiones del Convento de
San Jerónimo.
La Respuesta a Sor Filotea de la Cruz tiene su antecedente en la
Carta atenagórica, en la cual refuta un sermón que habla de las finezas de
Cristo al final de su vida, escritQ por el Padre Vieyra, jesuita portugués. Sor
Juana la redactó por mandato del Obispo de Puebla, don Manuel Femández
de Santa Cruz y tenía por objetivo atacar al Arzobispo de México, don
Francisco de Aguiar y Seijas.
La Carta "[ ...] es un escrito polémico y teológico [ ...]; está dirigida a
un destinatario incógnito aunque, a juzgar por la forma respetuosa y
deferente con que lo trata, de alto rango. Escribe esta crítica no por voluntad
propia sino para obedecerlo".22
Elaborada en un lenguaje claro y directo, con frases cortas pero con
razonamientos secos y pesados, la Carta, a través de la teología, despierta

250

251

�una polémica que provocará un número considerable de réplicas Y

Basada en las represiones de la Iglesia hacia la mujer respecto a la

comentarios enunciados por varios clérigos y laicos, quienes enjuiciarán
duramente a la autora por su doble situación de religiosa y de mujer, pues

lectura del Cantar de los Cantares, expone su queja contra las ideas y
costumbres de su época:

provocó un escándalo que una monja criticara a un sacerdote.
"Pues ¿cómo me atrevería yo a tomarlo en mis indignas
Entre los comentarios destaca uno escrito por el propio Obispo de
Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea de la Cruz; este texto es, de hecho,
el prólogo a la publicación de la Carta atenagórica; en ella, don Manuel
Femández se muestra ambiguo, ya que por una parte elogia a Sor Juana y,
por otra, la critica.
Este debate epistolar desembocará y producirá la famosa Respuesta a
Sor Filotea de la Cruz, la cual será analizada y comentada en nuestro ensayo.
I

El lo. de marzo de 1691 está fechada la Respuesta a Sor Filotea de
la Cruz; ''texto que a veces adopta la forma de alegato, otras la de las
memorias y otras la de la exposición de ideas".

manos, repugnándolo el sexo, la edad y sobre todo las
costumbres? Y así confieso que muchas veces este temor
me ha quitado la pluma de la mano y ha hecho retroceder
los asuntos hacia el mismo entendimiento de quien
querían brotar... " 26
Del mismo modo, aprovecha para declarar que ella nunca ha escrito
por gusto, sino siempre obligada por los otros; por supuesto que no
puntualiza quiénes son esos otros. Esta afirmación será repetida muchas
veces más durante el desarrollo del documento y la utilizará como
justificante a su contradictoria condición de religiosa y literata mundana.

23

Inicia con un saludo para su destinataria y con un agradecimiento
por tomarla en cuenta como objeto de estudio y de polémica. Desde el

Más adelante inicia el relato autobiográfico de cómo nació y se
desarrolló su amor por el conocimiento; deja, inteligentemente, en manos de
Dios la razón de su excesivo apego a las letras y a las ciencias:

principio del escrito la autora se complace en mostrar humildad:
"¿Por ventura soy más que una pobre monja, la más mínima
criatura del mundo y la más indigna de ocupar vuestra
·,

?"24

"Lo que sí es verdad que no negaré [...] que desde que me
rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y
poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas
reprensiones, [...] ni propias reflejas [... ] han bastado a

atenc1on.

que deje de seguir esté natural impulso que Dios puso en
Humildad tan exagerada que, en momentos, llega a parecemos falsa, pero es

mí: Su Majestad sabe por qué y para qué; y sabe que le he

parte de los recursos que sustentarán algunas de sus ideas y propuestas.

pedido que apague la luz de mi entendimiento dejando
sólo lo que baste para guardar su Ley, pues lo demás

Después de la introducción y de resaltar su modestia, Sor Juana pasa
al verdadero inicio de su defensa: justifica el por qué de su inclinación por

sobra según algunos, en una mujer; y aun hay quien diga
27
que daña".

las letras mundanas, diciendo que para leer las Sagradas Escrituras.
Continúa narrándonos sus afanes por apagar esa insaciable sed de
25

"[... ] yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna";

para ello se apoya en los libros sacros y en la autoridad de San Jerónimo.

252

sabiduría; cómo eligió la vida del convento, ya que se consideraba negada
para el matrimonio; el claustro y el casamiento eran los únicos caminos entre
los cuales podía elegir. Decide tomar el primero, pues cree que ahí podrá
seguir sus estudios:

253

�"[...] era lo menos desproporcionado y lo más decente
que podía elegir en materia de la seguridad que deseaba
de mi salvación; a cuyo respeto [... ] cedíeron y sujetaron
la cerviz todas las impertinencillas de mi genio, que eran
de querer vivir sola; de no querer tener ocupación
28
obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio".
También habla de su postura frente a la institución del conocimiento.
Ella no tiene las mismas oportunidades para estudiar que los sujetos del
género masculino:
"[... ] proseguí, digo, a la estudiosa tarea (que para mí era
descanso el) todos los ratos que me sobraban a mi .
obligación) de leer y más leer, de estudiar y más estudiar, sin
.
1·b
más maestro que los nusmos
1 ros"29
.
Ante esta situación represiva, Sor Juana afronta su problemática Y
sigue el camino del autodidactismo; pero no niega que hubiese gustado de
compartir sus estudios y experiencias de investigación con otras personas
dedicadas a lo mismo.
El hecho de ser mujer y aspirar al conocimiento hacía de Sor Juana
una persona diferente a todas las demás, lo que por la propia naturaleza
humana le acarreaba la envidia y el odio de la mayoría de sus semejantes:
"Cierto, señora mía, que algunas veces me pongo a
considerar que el que se señala -o le señala Dios, que es
quien sólo lo puede hacer- es recibido como enemigo
común, porque parece a algunos que usurpa los aplausos que
ellos merecen o que hace estanque de las admiraciones a que
. ban, y as1'le persiguen
.
,,30
asprra
.
Ella tenía plena conciencia de las envidias que provocaba, Y lo
demuestra cuando explica la razón del aborrecimiento que Cristo provocó en
sus contemporáneos.

Después, la escritora rescata toda una tradición femenina en el
ámbito histórico y cultural: nos presenta una lista de mujeres célebres por su
sabiduría, las cuales sirven como ejemplo para afirmar que a lo largo de la
historia han existido mujeres doctas que ayudaron al desarrollo del género
humano; pero sobre todo las utiliza como modelos para demostrar que el
sexo femenino tiene derecho al conocimiento. Repasa los nombres y los
hechos de Débora, de la reina de Sabá, Abigaíl, Pola Argentaría, Hipasia,
Catarina, Eustaquia, Cristina Alejandra, y muchas otras más pertenecientes
al mundo cristiano, pagano, antiguo y al de su temporalidad: "Al revelar lo
oculto, Sor Juana insiste en la valoración de lo femenino y provee a las
mujeres de modelos de identificación".31
Sor Juana considera que el hecho de que las mujeres puedan estudiar
es algo lícito y provechoso para la sociedad; así mismo, piensa que la
interpretación de las Escrituras debe ser prohibido no sólo a las mujeres
torpes, sino también a los hombres no preparados adecuadamente para ello:
"Y esto es tan justo que no sólo a las mujeres, que por tan
ineptas están tenidas, sino a los hombres, que con sólo
serlo piensan que son sabios, se habría de prohibir la
interpretación de las Sagradas Letras [...] porque hay
muchos que estudian para ignorar, especialmente los que
son de ánimos arrogantes, inquietos y soberbios, amigos
de novedades en la Ley". 32
Ahí reside -&lt;lice- la razón del surgimiento de las herejías. Utiliza la

ironía para rechaz.ar-las ideas de la época sobre la inferioridad intelectual de
su sexo, pues opina que ni la tontería es exclusiva de las mujeres ni la
inteligencia privilegio de los hombres. Cree que deberían existir ancianas
doctas que serian las encargadas de la educación de las niñas y las jóvenes,
ya que la familiaridad íntima de éstas con maestros hombres puede resultar
sumamente peligrosa.
Más adelante -y basándose en la interpretación de las traduccionesla escritora justifica, revalora y explica las sentencias más conocidas de las
Sagradas Escrituras en tomo a lo poco recomendable que es el pennitir a las

254

255

�mujeres el acceso al conocimiento, pero ella las interpreta detenidamente y
las cambia en argumentos en favor de la causa que defiende.

Dice, con toda claridad, que el estudio es para quien tiene aptitud y
que no debe ser cuestión de género sexual.

Esta defensa que hace respecto al sexo femenino la lleva a retomar el
caso particular de los ataques que ha recibido por escribir la Carta
atenagórica. Ella cree que no fue Qll crimen; se queja de sus censores y se
muestra dolida no sólo por las criticas hechas a la Carta, sino también a su
poesía lírica. Cita a los grandes poetas y poetisas de la Biblia y a la tradición
católica para demostrar que el ejercicio de la poesía no está reñido con la

Debemos mencionar que, a pesar de lo trascendente de la temática
que aborda, Sor Juana se apoya en comentarios deliberadamente pueriles
para enfatizar sus ideas:
"[...] pero, Señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino
filosofias de cocina?",36

vida religiosa:
"(... ] cómo vemos que la Iglesia ha permitido que escriba una
Gertrudis, una Teresa, una Brigida, la monja de Ágreda y otras
muchas?".33
I
Argumenta que la institución Iglesia permite escribir a las mujeres

.g

santas y a las que no han sido canonizadas. Reclama su derecho a expresarse

E
C.)
e:

-

~~-

~

Ironiza con la circunstancia femenina, pero al mismo tiempo defiende
esa circustancia y se afirma como mujer.

por medio de la escritura.

().'.)

•(',

mas inmediatamente después se lanza a una disquisición filosófica sobre la
observación en el campo culinario, que en esa época -y en algunas culturas
hasta en la actualidad- era considerado de bajo nivel intelectual, por lo que
se dejaba al sexo femenino. Ella sostiene que:
"Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más se hubiera
escrito".37

'

Sor Juana "Consciente siempre de su condición_de mujer -de su
género- manipula las formas discursivas, poniendo en tela de juicio los usos
del poder''.34 Aborda una serie de temas relegados a las mujeres:
matrimonio, honra, amor, virginidad... y entabla una discusión en tomo a la
desigualdad patente de los sexos, es decir, subraya la desventaja de la mujer
por el sólo hecho de serlo, sin tomar en cuenta su desarrollo mental. Esta
controversia rebasa los límites del discurso femenino de la época.
Su defensa a la capacidad intelectual, a la prudencia y al talento que
deben tener las mujeres que se dediquen al estudio, la hace con base en la
justicia, pues argumenta que hay hombres que, por arrogantes y soberbios,

Al grito silencioso con que reclama un trato digno, Sor Juana agrega:
"Yo de mí puedo asegurar que las calumnias algunas veces me han
mortificado, pero nunca me han hecho daño, porque yo tengo por
muy necio al que teniendo ocasión de merecer, pasa el trabajo y
pierde el mérito".38
Dice que por obediencia ya no tomará la pluma para defenderse, sino
que acatará la voluntad de sus superiores; en ese callar se manifiesta la
dignidad de la mujer, porque lo hace no por sumisión sino porque

originan múltiples sacrilegios. A éstos:
"Hace daño el estudiar, porque es poner espada en manos del
furioso, que siendo instrumento nobilísimo para la defensa,
en sus manos es muerte suya y de muchos [...] éstos
malévolos, mientras más estudian, peores opiniones
engendran" .35

"[..] me parece que no necesita de que otro le responda,
quien en lo mismo que se oculta conoce su error".39 .
La Respuesta termina haciendo hincapié en que Sor Juana escribió
su famosa Carta atenagórica por mandato de alguien a quien no podía
257

256

�CI:)

..J

desobedecer, ·y su publicación fue realizada sin su consentimiento ni su
autorización. Cierra totalmente con las fónnulas de cortesía, agradecimiento

Pero ella misma aclara:

y despedida.

"[... ] una herejía contra el arte no la castiga el Santo Oficio,
sino los discretos con risa y los críticos con censura[ ... ] yo
no quiero ruido con el Santo Oficio[...] lo que sí es verdad
[... ] es que me ha hecho Dios la merced de darme
grandísimo amor a la verdad [...] ni ajenas reprensiones
[... ] ni propias reflejas [... ] han bastado para que deje de
seguir este natural impulso que Dios puso en mí".41

El texto analizado refiere, en cierta fonna, la vida de su autora Y su
deseo invencible de saber, a pesar de todos los obstáculos que se cruzaron en
su camino; además de hacer una exposición de su método de trabajo. Su
argwnentación, de acuerdo con Octavio Paz, adopta la fonna de espiral: cada
avance es un regreso; y puede sintetizarse en unos cuantos puntos: no es
esencial sino fonnal la contradicción entre la vida religiosa y los estudios
profanos; no es reprensible el ejercicio honesto de la poesía; Y recl~a p~a
ella y todas las mujeres la oportunidad de educarse en las letras, las c1enc1as
profanas y las sagradas. Su argumentación incluye una censura a las
instituciones de su épyca, donde subraya la posic~ón tan desigual ~ntre
hombres y mujeres. Demanda igualdad de oportumdades en el acceso al

En este sentido, La Respuesta... es "[... ] el primer tratado feminista
escrito por una mujer latinoamericana, como también la primera metáfora
42
del silencio". En efecto, Sor Juana no deja su vocación por temor, sino
porque ya no quiere hacerlo para una sociedad que la oprime y la constriñe
por su condición de mujer. El silencio es su respuesta.

saber.
Juana Inés fue un espíritu independiente y libre. "Su condición de
mujer y monja hacen doblemente significativa esta posición espiritual de Sor
Juana, particularmente en una época en que la mujer vivía una vida de casi
absoluta clausura y, en este sentido, la monja de México fue una verdadera
40
precursora de las modernas reinvindicaciones femeninas". Ella sufrió en
carne propia el resultado del aplastante juicio de todos aquellos que
consideraban a quienes transgredían las ideas y creencias establecidas
merecedores del castigo y la abjuración.
Su texto puede ser considerado como la primera tesis sobre la
libertad que, por derecho, tiene todo ser humano -hombre o mujer- para
decidir sobre sus actitudes ante el mundo y ante la cultura, pues Sor Juana
recalca que esta facultad es un don divino y el individuo puede Y debe
decidir con dignidad qué hacer con ella. Proclama su derecho a realizarse de
acuerdo con sus intereses y aptitudes, siguiendo los dictados de su
personalidad.

Cuando se niega a decir más, afronta su situación histórica y las
instituciones de poder que la acosan - familia, estado, religión, cultura-. Su
Respuesta... no fue una abdicación, sino una afirmación silenciosa de lo que
creía y pensaba.
Además de su trascendencia humana y filosófica, este documento
expone las incongruencias de la época en que fue escrito, pero que bien
podría ser la nuestra. Su autora exige, con su silencio, un cambio de actitud
en el sistema eclesiástico y patriarcal. La Respuesta... representa una defensa
de las aficiones y creencias intelectuales de Sor Juana y, a la vez, las de
muchas otras mujeres de su época y de la actualidad. Ella se aceptó y asumió
en ténninos que no eran los de su tiempo, sino de una modernidad en su más
amplio sentido. Al concebirse como ser humano y libre es, a pesar de su
circunstancia histórica, precursora de las mujeres que hoy pretendemos
-exigimos ser- ser.

EPÍLOGO
Para nosotras, Sor Juana Inés de la Cruz es un ser humano que se
concibe libre a pesar de las circunstancias y la consideramos precursora de la
258

259

�Notas bibliográficas

nueva mujer. Se instala en la libertad al margen de una sociedad inevitable:
esto es lo que la hace tan contemporánea.
1

En sus textos nos lleva a comprender que el entendimiento va ligado
siempre a la palabra; su productividad y excelencia en las letras son producto
del insuperable manejo de la lengua, de los variados modos de ver y expresar
el mundo; a través de la poesía, el teatro, la prosa, llega a nosotros como una
mujer de pensamiento desarrollado y totalizante.
Al abordar su producción textual desde el punto de vista de género,
admiramos su capacidad para asumirse como creadora que no permite la

Amado Nervo: Juana de Asbaje, pp. 113-114.

2

Aralia López González: Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de Sor
Juana Inés de la Cruz. En Y diversa de mí misma entre vuestras plumas ando. p.
347.
3

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe. p. 368.

4

lbíd, p. 359.

5

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología, p. 40.

6

lbíd. p. 41.

7

Octavio Paz.· O'P·

subyugación de ninguna autoridad. Vemos en ella a la mujer que va contra
I

.

corriente, inmersa en ,s~ mundo, pero luchando por lo esencial e irreductible
de su personalidad, de su identidad femenina. En este sentido, Sor Juana es
una escritora totalmente vigente y sus textos son aplicables en el ámbito

c·1t
!

p. 359.

8

Sor Juana Inés de la Cruz: Poesías escogidas! p. 21 .

9

Octavio Paz: Op. Cit. p. 348.

completo de la realidad actual. Las restricciones que la cultura le impuso,
queriendo negarle el derecho a escribir y su necesidad de autoafirmación,

10

Xavier Villaurrutia: Nostalgia de la muerte. Poemas, teatro! p. 53.

son las mismas restricciones y necesidades de la mujer del siglo XX.

11

Octavio Paz: Libertad bajo palabra! p. 206.

12

Mucho se ha hablado sobre las persecuciones que ensombrecieron sus
últimos años, pero aun en esos momentos en que niega su propia libertad
ahogándola en la obediencia, y renuncia al mundo desprendiéndose de
cuanto tenía, salva su libertad interna de pensamiento y su personalidad,
convirtiendo el diálogo con sus contemporáneos en completo monólogo,
monólogo que se apaga en 1695, pero quedan los ecos de su voz. Es una voz

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! Prólogo de Francisco Monterde.
pp. XII-XIII.
13

Cfr. Octavio Paz: Sor Juana lhés de la Cruz o Las trampas de la/e! pp. 133-135.

14

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. pp. XIII-XIII.

15

Raimundo Lazo: Historia de la literatura hispanoamericana. El periodo colonial
(1492-1780). p. 180.

que ha recorrido más de tres siglos y no deja de intrigar y apasionar a los
16

críticos, eruditos y lectores comunes. Es una voz que nos hace parafrasear,
en el aquí y en el ahora, en el momento en que la obra se desprende de su
autor y se transforma en realidad autónoma, las palabras de Amado Nervo:
ésta es una mujer que habla a las mujeres todas de Latinoamérica.

17

Este término fue empleado por Mary Ellman en 1968, refiriéndose a la
interpretación, generalmente hecha por críticos hombres, y parte de un concepto de
mujer que responde a estereotipos seculares. Tomado de "Glosario de términos de
crítica literaria feminista ", de Cecilia Olivares. p. 28.
18

*Cabe mencionar que este estudio forma parte de una investigación
literaria que será publicada próximamente como libro.

260

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología. p. 92.

Octavio Paz: Op. Cit._ p.139.
261

�41
19

lbíd, p. 626.

20

Simone de Beauvoir: El segundo sexo! p. 303.

21

lbíd, p. 307.

42

22

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit.

pp. 829-830.

Marjorie Agosín: Silencio e imaginación! p. 16.

Bibliografía

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe.

23

lbíd, p. 537.

24

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! p. 827.

25

Jbíd, p. 829.

26

Ibídem.

p. 512.

Agosín, Marjorie. Silencio e imaginación. (Metáforas de la escritura
femenina). Editorial Katún. México, 1986.
Álvarez, María Edmée. Literatura mexicana e hispanoamericana.
Porrúa. 12ª. Ed. México, 1971.

Ed.

Aguirre, Mirta. Estudios Literarios. Editorial Letras Cubanas. Cuba, 1981.
,

21

lbíd,

p. 830.

28

lbíd,

p. 831.

29

Ibídem.

30

Jbíd,

Beauvoir, Simone de. El segwzdo sexo.
reimpresión. México, 1981.

I

p. 834.

Aralia López Gonz.ález: "Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de
Sor Juana Inés de la Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plumas ando.
p. 347.

33

Novena

Cruz, Sor Juana Inés de la. Obras Completas. Prólogo de Francisco
Monterde. (Sepan Cuantos. No. 100). Editorial porrúa. 5ª. Ed. México,
1981.

31

32

Alianza Editorial.

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. p. 840.
Jbíd, p. 843.

34

Electa Arenal: "En torno a un párrafo de la Respuesta a Sor Filotea de la
Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plwnas ando! p. 301.

_ _ _ _ Poesias Escogidas. Editorial Pax-México. 2ª. Ed. México,
1968.
Chávez, Ezequiel. Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología.
(Sepan Cuantos No. 148). Editorial Porrúa. 3ª. Ed. México, 1975.
Fe, Marina. Otramente: lectura y escritura feminista. (Sección de obras de
lengua y estudios Literarios. SIN). Programa Universitario de Estudios de
Género. Fondo de cultura Económica. México, 1999.
Gutiérrez, Estrella. Literatura Española, hispanoamericana y argentina. Ed.
Kapelusz. 7ª. Ed. Buenos Aires, 1959.

35

Ibíd,

pp. 840-841.

36

Ibíd,

p. 838.

31

Jbíd,

p. 839.

38

lbíd,

p. 846.

39

Ibíd,

p. 846.

40

Estrella Gutiérrez: Literatura española, hispanoamericana y argentina" p. 240.

Lazo, Raimundo. Historia de la Literatura Hispanoamericana. El periodo
colonial (1492-1780). (Sepan Cuantos No. 38) Editorial Porrúa. México,
1965.
López-Portillo, Margarita. Estampas de Juana Inés de la Cruz. Difusión
Fomento Cultural. S/N/Ed. México, MCMLXXVIII.

Milán, María del Carmen. Literatura mexicana.
Edición. México, 1963.

262
263

Editorial Esfinge.

2ª.

�Nervo, Amado.
México, 1995.

·
Juana de As baJe.

Instt· tuto Mexiquense de Cultura.

THE IDGH SCHOOL ENGLISH TEXTBOOK
OF THE UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
-A BRIEF EXAMINATION OF ITS READING SECTION-

Olivares, Cecilia. Glosario de términos de crítica literaria feminista. El
Colegio de México. México, 1997.
paz Octavio. Libertad bajo palabra.
Ec;nómica. 2ª. Edición. México, 1990.

Editorial Fondo de Cultura

Sara Alicia Ancira Aréclúga
Preparatoria 15
Coordinación de Preparatorias
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de lafe. (Sección de

obras de Lengua y Estudios Literarios. SIN). Editorial Fondo de Cultura
Económica. 3ª. Edición. México, 1983.
Poot-Herrera, Sara. y diversa de mí misma, entre vuestras plumas ~ndo.
Homenaje internacionaJ, a Sor Juana Inés de la Cruz. El Colegio _de
México. México, 1993.
Villaurrutia Xavier. Nostalgia de la muerte. Poemas teatro.
Mexicanas.' 36). Fondo de cultura Económica. México, 1984.

(Letras

Whether we like it or not, the currículum in most American
schools is not defined by courses of study or suggested programs, but
by one particular artifact, the standardized, grade-leve] specific text in
mathematics, reading, social studies, science ... and so on. The impact
of this on the social relations of the classroom is also immense. It is
estimated, for example, that 75 percent of the time elementary and
secondary students are in classrooms and 90 percent of their time on
homework is spent with text materials.
Apple 1986: 85

Introduction

Remarking the importance textbooks play in the teaclúng learning
process, the issue of concem of this paper is to present a sample of the
reading section of the English texthook, designed for hlgh school students of
the Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México. The
author, as one of the developers of this material seeks to present reading in
the EFL (English as a Foreign Language) course. Different theoretical views
of reading are presented and also approaches in wlúch students can irnprove
reading. Toe reading section of this textbook, named Time to Read!, is
exarnined through one of its reading passages and tasks.

264

Toe purpose is to demonstrate the interactive reading that is done in the
reading section of the textbook besides evaluating if thls is what the
textbook's writers claim. An approach that, by means of pre-, whlle- and
post-reading activities, permits students to have access to the context of
situation of the text and to its content according to Wallace ( 1992) proposal.
A brief description of the general features of the syllabus is introduced as
"the teacher brings Í.!;lto the classroom the syllabus, often embodied in a
textbook" (Allwright and Baily 1991: 18). Then, since the general objective
265

�of the English course in high school of the Universidad Autónoma de Nuevo
León is to dcvelop reading comprehension in order to obtain and use
infonnation from English written texts. A general overview of research
findings and theoretical views of reading in the EFL course are introduced.
Considering the relevance of this examination, since this textbook is
studied by nearly 30,000 university students at this level. "There are of
course teachers who use other teaching/learning materials, but usually these
come to supplement or support the basic textbook. l Ience, it is the one
single textbook that detennines choices of content and method" (Dendrinos
1992: 25). This paper attempts to be an objective presentation and
examination of the textbook"s reading section in which it was detected the
incorporation of top down and bottom-up reading processes which are
recommended since both are complementary. However, findings about
effective readers detected that they were able to decode faster. Based on
that, textbooks are the principal instructional means in which most of the
skills and knowledge to be leamed are embodied. exercises that seek. to
promote fast decoding, that is word recognition exercises are proposed by
the author to be included to improve the material in its reading section.

Considering the relevance of tenns used in reading literature it is necessary
to present sorne definitions given by Wallace,
•
•
•

•

Bottom-up processing: ways of reading texts which attend to linguistic forms at
the leve} of words or sentences.
~cherna:. a mental m?d_el which we use to relate new to already known
mform~tion. We do thls m ways which are socioculturally influenced.
Strategies: ways of reading which are employed flexibly and selectively and
which vary depending on th~ text-cy_pe, :1°d the context and purpose of reading;
a strategy approach to teaching reading 1s concemed with the ways in which the
rcader processes the text.
Top-down _Processing: ways of reading texts which attend to global meaning
~d ~e _acttvated largely by existing knowledge of the world rather than specific
lmgwstic features of the text.
{1992:145-7)

Pointing out _the importance of reading in foreign language, it is relevant
pres~nt the d1fferent models of reading that have been influenced reading
mstruc~on. T?e bottom-up ~iew of reading process, developed by Gough
(1972 m Dav1es 1995: 59), mvolves basically decoding in a process that
goes from identification of letters, sounds of the letters: to sentences and
fmally m~~g and thinking. In contrast, within the theoretical frame of
psyc~o!mgwstics top-do~ reading processes have been developed in which
predi:tion and c??-finnanon are emphasized and visual decoding becomes
only the recogrution of a graphic display as written language" (Smith 1971,
1973 ~d Goodman 1969, 1970, 1975 and 1985 in Davis 1995: 61). Based
on studies of beginning readers in the first language, Goodman proposed the
already ':e~l known 'psycholinguistic guessing game' in which anticipation
and p~edicnon play the central role, paying less attention to visual features.
In ~s cont~xt, top-do~ ~odels are useful for explaining reading in
be~ers witho~t experhse m word recognition. However, they do not
effic1ently descnbe proficient reading performance (Samuels and Kamil
1988: 32).

!º

t?

READlNG IN THE EFL COURSE
Scholars such as Krashen and Nutall (Nutall 1982) have identified
reading as an effective provider of language input in class or outside class,
alone or with others, through reading not only vocabulary and syntactic
devclopment is encouraged but also ~'Titing. Thus, reading promotes
language acquisition.
With regard to the role reading plays in a language course, most of the
time a difference between reading in the native language and in foreign
language is present. In the latter, reading is usually related to language
learning or improvement. lt has explicitly the purpose of teaching the
language per se. This is different from what happens when reading is
achieved in the native language. Although it is recognized that reading
increases language proficienc, either in the native or foreign language. The
value of reading in the foreign language includes not only language
improvement but also to be considered "as a means for achieving a nonlinguistic purpose" (Nuttall 1982: 19). As Williams ( 1984: 4) points out, the
role of reading is different depending on the reader and text language. For
the native reader, language helps him in Jearning to read. Conversely, for
the foreign reader, reading leads him to leam language. Thus, reading
materials that promote language learning and reading for authentic purposcs
are powerful tools in the foreign language class.

266

Toe psy~holingu_istic model of reading has become the most popular view
of rea~g ~ _Enghsh _language teaching. In this approach, reading is 'a
psy~ho~gws~c guess~g ~ame' which is similar with that proposed by
SIIllth m which. reading 1s defined as "the reduction of uncertainity"
(Goodman 1967 m Wallace 1992: 39-40). Reading in this model is related
to sel~t strategies depending on reader purpose, text-type and context. The
rea~er mterprets, constructs, and reconstructs the meaning of the text via a
senes ~f hypotheses that, through the reading process, are confirmed or
contra~cted by. the reader and then new hypotheses are set out and so forth.
According to this reading model,

267

�.. .this is done on every cognitive leve!, including an optical cycle, so
that readers do not have to decode every letter or word: instead, they
reconstruct the text according to the graphic cues they have sampled,
aided by knowledge ofthe language and its redundancy rules.
Paran 1996: 25

Words seem to have a status in language skin to that of molecules in
physical structures and good readers become remarkably adept at
recognizing thousands of them at a glance.
1988:232

However scholars such as Eskey (1988 in Paran 1996:27, Wallace 1992:
42) remarks,the importance to attend bottom up processes. ~en attention
is given to the graphophonic and syntactic features of ~e t_ext •~tead _of the
top-down process, that is schematic knowledge, which 1~ utihzed ~ the
Goodman's approach for reading and that has been extens1vely used m the
foreign language classroom. Bottom up process is recommended based _on
the limited linguistic competence of the readers of second language, which
makes difficult to take advantage of the contextual cues that the native
language readers or advanced language learners use.

Rumelhart (1977, 1984 in Samuel and Kamil 1988:27-31, and Davis
1995:63-6) introduced the interactive model whose objective "was to
propose an altemative to serial, bottom-up models by incorporating the
possibility of 'parallel processing', that is the simultaneous processing of
information from more than one source". This model incorporates
identification of a letter depending on the word it appears, identification of
the word determined by the semantic and syntactic context where it appears,
and at same time the text is interpreted according to the schematic context in
which is presented. Thus, as Rumelhart puts it, reading is a process in which
sensory, semantic and pragmatic information are involved.

Research has shown that good readers are not related to the ability to
guess rather to their ability to decode. In such studies ~ood readers
demonstrated that they did not depend on contextual cues mstead, they
decoded faster. In fact, although they were aware of context, they did not
need it for reading (Paran 1996 and Wallace 1992). This leads to assume
that this is the result of learning to read. Results of this research did not state
the level of language proficiency of the "good readers". When readin~ is
incorporated in a language course it is done with the_ pmyose of promotmg
effective reading. Less use of context and fast decoding 1s not only a result
of reading instruction through the use of a series of different strategies but
also it is related to the knowledge level of the language.
A reconciliatory approach that takes into account both, the top-down and
bottom up processes, is introduced as an interactive m~del of reading. ~he
reader in this model interacts and constructs the meanmg of the text usmg
different strategies. Interaction occurs when in the reading process the
bottom-up and the top-down processes are present as complementary and
compensatory. The 'physical page' of the text with its words and sentences
supports and is supported by the prior knowledge of the content ~r ~he te~t
type, "readers attend to what is on the page, as wel~ as to what 1s m theu
minds" (Moran and Williams 1993:65). In a same vem, Paran (1996: 25-34)
in Reading in EFL: facts or fictions points out the importance of visual input
in reading, stressing the relevance of the bottom up view of rea_ding process
as a result of research. Since, the strength of the top-down readmg approach
has been overemphasized, good readers, according to him, do n~t. depend
only on prediction and testing hypotheses but also, on word recogmtton. As
Eskey and Grabe put it,
268

According to Eskey and Eskey and Grabe (1988), the interactive model
&lt;loes not underline the top-down reading process, in which educated
guessing based on few visual hints substitutes progressively the tortuous
word by word decoding. Instead, it proposes a continual interaction between
the top-down and bottom-up processes. Each contributes to reconstruct the
meaning of the text. "In this view, good readers are both good decoders and
good interpreters of texts, their decoding skills becoming more automatic but
not less important as their reading skill develops" (Eskey 1988:94). Both
bottom-up recognition abilities and top-down interpretation procedures must
be encouraged concurrently for the developing reader. Accuracy and
fluency in reading result from this interaction which meets the needs that the
reading process requires.
As a development of his interactive model, Rurnelhart (1984 in Davis
1995:66) proposes the 'schema theory' model. Schema as a "unit of
knowledge" gives a frame of reference to interpret the world and, for the
reading purposes, the world of the text. This model is based on the
assumption that visual information and words can be interpreted in the light
of relating these to our prior knowledge and experience; and that prior
knowledge and that experience embodied an unlimited number of general as
well as specific units of knowledge or schemata. An individual's schemata
are in permanent modification since it may change over time and with
experience.
Bartlett (1932 in Anderson and Pearson 1988: 39), the first scholar to use
the term schema refers to it as "an active organization of past reactions, or
past experience". For schema theory reading is an interactive process
because comprehension is given thanks to the interaction between the
269

�reader's background k:nowledge and the text. Moreover, the rele~ance of
schema in reading is based on the premise in which the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader not only
to the text itself (Carrell and Eisterhold 1988:79, Reid 1993: 39-41).
Widdowson (1990: 103), who explains that the need for e~ending the
schematic k:nowledge promotes the acquisition of language, pomts out the
value of schema in language learning. To meet such a need allows
participating in a more effective way in ~e world we live in, als? s?cial
networks become wider. Language then, 1s a wanted means for achie:mg .ª
p~table end. Similarly, Nutall (1982) found that language le~g 1s
related to non-linguistic content rather than language content 1tself.
Widdowson recommends that a key question in designing a language course
is that of "What do we need to teach that will stimulate the le~~ ~f
language?" He argues that in order to succeed in_lan~ge teaching 1t _is
necessary to consider content other than langua~e 1tsel! smce students will
recogniz.e this as a worthwhile process for extending therr schema.
Schema or schemata are defined as "cognitive constructs which allow for
the organization of information in long-te~ memory" (Widdows~n 198~ in
~ Wallace 1992:33) and for Cook (1989 m Wallace 1992: 33)
mmd,
stimulated by key words or phrases in the text or by the cont~xt, ac~vates a
k:nowledge schema". Toe k:nown information paves the mcommg ne~
knowledge and what it is known as knowledge of the world serves for t~s
purpose. Toe relationship between the new information and the old one 1s
what is named comprehension (Anderson and Pearson 1988_:3:). Schem~
not only help to organiz.e knowledge but also encourage predict1on of ':hat 1s
next in the text. Toe beginning of the text stimulates a schema ~d while ~e _
text is reading such a schema it is confirmed or refuted. Read~g texts with
familiariz.ed content and its way of organization facilitates readmg process as
Widdowson puts it,

'th:

. ..the act of reading does not involve so much the accumulation of
new knowledge as the confirmation of predictions based on. what is
already known. We bring to reading, as we do to all expene~ce of
language use, what Frank Smith calls 'the theory of the ~orld 10 the
head' .. .and this theory leads us to set up hypotheses, or 10 my terms
schematic projections, to be tested as further information comes in
from the discourse process.
(1983: 61)
Most approaches in reading take for granted what_ the reader _brings to the
text related to the knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful_ source for r~ading. 1t
describes what the reader knows about the top1c of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored knowledge
270

is what is known as content schemata. When the reader detects that the text
~s a new~paper article or a scientific article that knowledge the reader brings
1s what 1s named as formal schemata. Thanks to it the reader knows how
particular texts are typically organized (Carrell 1983b in Carrell and
Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66). However, Davis
( 1995:68) points out that evidence has demonstrated that different sources of
inforl1;1ation interact each other in different ways and can not be possible to
establish clearly such distinction of schema as is pointed out by Carrell
(~983b,_ 1984, 1987 in Davis 1995). Moreover, this supports the Rumelhart
Vlewpomt about the constant modification of schemata.
The reader needs to bring together linguistic knowledge, for example
knowledge of how texts are constructed, and familiarity with the
discourses within a text, to draw upon a relevant schema.
Wallace 1992:37

1:º overcome ~e conflict between using top-down and bottom up view of
reading or the we1ght of each in the reading process in the EFL course it is
important to consider what Widdowson (1990: 163) refers as systemati~ and
schematic knowledge with regard to communicative approaches which can
~e pe~ent to r~ding. In language use, the process of expressing and
mterpreting meamngs involves two types of knowledge. On one hand, the
knowledge of the formal properties of the language such as semantics and
syntax,_meaning o~ the words and their combination for forming sentences
embod1ed systematic knowledge. On the other one, schematic knowledge is
referred to the knowledge of the world we are related to. Concepts, beliefs,
cultural values, etc. are included in this sort of knowledge. Both types of
knowledge serve as a point of reference for constructing meanings through
the use of ~anguage. Syst~matic knowledge, in 'natural use of language' is
not an end 1tself but rather 1t be(?omes a meaos for carrying meanings. When
the sche1;11atic knowledge is incomplete; knowledge of the language, that is
systematic ~owledge, works as back up for understanding the meanings.
For the. n~ttve speaker then, systematic knowledge is used as a
commUlllcative resource.
However, controversia} debate is aroused about reading and the role that
language plays in this process for non-native readers. To what extent
reading can be considered "a reading problem or a language problem"
(Alderson 1984 _in Mor~ ~d Wil~ams 1993:67). On one hand,-reading
theory recently 1s underlining the unportance of giving more attention to
language knowledge for getting information from a text. On the other,
background knowledge, namely schemata, and reading strategies used in the
first l~guage become the way for compensating limited second language
profic1ency. Nunan (1984 in Nunan 1989: 33) detected that pertinent
271

�background knowledge was a main factor in reading compr_ehension rather
than grammar complexity for high school students of Enghsh as a second
language.

It is argued that considering reading only as 'a psycholingu~sic guessing
game' for foreign language leamers, this promotes !h~ concept~on that l~ck
of language proficiency can be easily overcome. This 1s a qu~stionable v1e~
for language learning. Although guessing seems to be a vahd strate~, t~s
can not compensate limitations in the knowledge of the l~guage, mainly m
the vocabulary area, since it has been demonstrated that m many cas~s ~nly
few word meanings are guessed from their context. Moran and W1lhams
(1993: 67) conclude, "good readers typically do not gue~s. They have large
vocabularies and automatic word rccognition". The 1m~ortance _of how
reading is perceived in the language course, l~ads to. cons1der readmg as a
speculation process oras linguistic one. _That 1s why 1t could be worthy not
to focus exclusively on top-down readmg process, b~t also o~ language
structure of texts, as is being incorporating in recent readmg matenals.

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FEATURES OF THE SYLLABUS
A brief description of tbe EFL course in bigb scbool

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The general objective of the English course in hil?1 sc~ool _ of the
Universidad Autónoma de Nuevo León is to develop readmg sk1lls m ord~r
to obtain and use information frorn English written texts. The program 1s
formed by two, 80 hours each, courses. Among the principal features of the
course are,

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English as a Foreign Language -EFL.
• Focus on reading comprehension through which the student develops the
necessary skills for obtaining infonnation from written texts.
. .
.
Grammar,
finding
and
organization
of
information,
and
commurucat1ve
prachce
•
derived from the exploitation of authentic written texts.
• Students are encouraged to participate in an active way in the process of
learning.
• Diverse methodological and didactic tools are used in order to evaluate the
leaming process.
• Perfonnance, in tearns, of tasks oriented towards developing reading
comprehension skills
• Problem-solving as a resourcc for leaming.
Munguía et al. 1993
Reading comprehension as the main goal of the course i~ ~mong the
relevant features as well as the task oriented and group act1v1ty for the
pedagogical implications are brought into l_anguage classroom. As the
textbook's writers (Munguía et al. 1993) cla1m the textbook sets ~p tasks
that develop critica! thinking skills such as classifying and sequencmg, and
272

then applies these skills to language study. This leads to more effective
learning. With regard to the student participation in the language leaming
process, this textbook underlies the idea that students take responsibility for
their own learning, since more students are involved in the learning process,
they become more motivated. For this reason students are encouraged to use
a variety of reading strategies including, prior knowledge, skim.ming,
scanning for specific information, guessing meaning from context, using
cognates, using outside resources (magazines, TV artd radio programs, etc.).
These strategies seek to help students to be more aware of their own learning
styles and to become familiar with the new ones.
Pair artd group work are presented as key features among the general
teaching techniques artd activities offered in the textbook according to its
teacher's guide (Munguía et al. 1993). Pair work means that student-talking
time is increased, since each group has nearly forty students, and students
can do extensive practice in the short time the class lasts. While reading
they can exchange not only opinions but also hints about particular reading
and learning strategies. Toe promotion of group work seeks to provide an
opportunity for students to talk with more confidence in an informal setting.
It is also a way to activate the students' schemata, artd 'standardize' the
different students' backgrounds artd then the whole class will be able to face
the dif!erent activi~es derived from reading, besides considering a worthy
educationally practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are given in
the high school English syllabus. First the topic: Time to Read! In which
topics are introduced through authentic texts in order to help students
become aware of reading strategies and different types of texts. Second,
Skill: In which a specific reading skill is presented. Third, Clearing it up: It
presents language structure and how it functions. Last, Words at work,
which seeks to develop vocabulary, an important resource for reading.
. This ~llab~ tries to cover topics of general interest, but seeking to give
information of mterest to high school students in order to get them involved
in interactive reading. Taking into account that the use of real Janguage
devel~ps. student' _self-confidence in their reading ability, most reading
matenal 1s authenhc, nearly 80%. Authentic material permits students to
reflect on the structure and use of language at its own place. Its value in the
foreign language class is based on that it was written for native speakers and
that it was written with an authentic communicative objective that is, to
persuade, to inform, to explain, etc. (Swaffar 1985: 17). For this reason
advertisements, signs notices, brochures, newspaper and magazines articles
have been included.

273

�There are two reasons for selecting and designing a topic-base language
syllabus: The first is concerning with educational motives. According to
Abbott (1987 cited by White 1988: 65), who argues that students learn
through English, and by means of this focus students in the English content
can involve with other sections of the school currículum. In other words
Abbott refers to this as an opportunity for "learning the language through
exposure to content." Hence, it is assumed that English language becomes
itself a means and an end at the same time, as a result an educational value is
given. Toe second reason that favors the use of topic-based syllabus, White
(1988: 66) adds, is that referring to motivation. Even only sorne inf~rmation
content is related to other areas of the currículum, the plethora of covered
topics, tries to capture students attention in issues from trivial ones, but
interesting for them (i.e., movie stars biodata), to social and controversia!
issues (i.e., political, social matters). This leads to learn English while
information from different issues is obtained.
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Toe idea of authel)tfoity generates controversy since it has b~en
considered that texts, which appear outside their original 'environment' and
enter to a classroom for pedagogic reasons lost their identity of 'authentic'
(Meinhof in Wallace 1992: 79). However, in this syllabus, English becomes
a meaos for getting information from real world with topics that seeks to
provide not only interesting content but also to develop linguistic
competence. The guided principie for the selection of texts was that they
conveyed a message for the reader. This leads to consider the challenged
view of authenticity that Widdowson and Breen (in Wallace 1992:81)
propose, since in this view authentic reading is in essence interactive and
authenticity does not relate only to the text itself but in the interaction
between the reader and the text. The text is reconstructed each time that is
read according to the reader purposes. The classroom then, is as genuine as
any other context for reading any text, an authentic or one specially written
for the language class. In the language classroom the task is to allow
students to have access to the context of situation of the text and to its
content in order to promote interactive reading (Wallace 1992).
To conclude, the reading material of this textbook seeks that reading
passages be of real interest and as authentic as possible regarding the level,
be well presented and accompanied by purposeful activities. This will lead
to reading with 'understanding' and enjoyment as is recommended by
Cunningsworth (1995: 73). Taking into account the viewpoint of language
as a social phenomenon, authentic texts with their type sizes, drawings,
typefaces of print and writings help learners to be aware of "what has
stimulated the communicative event and what its purpose is" (Dendrinos
1992).

274

W~th the purpose t~ give a context, the reading material which embodies
the Time to read! sectlon of the English Course in high school is presented
as follows,
English Course 1
Unit 1 -Topic: Current Issues
Readings: Environment, Acid
Rain, History of Computation,
The Success of the PC

English Course 2
Unit 1 -Topic: Toe Arts
Readings: P. S. High -Tech Art
Material, Toe Art of Making
Videos, The Kahlo Cult, Digital
Museum, now?

Unit 2 -Topic: Wonders:
Natural and Man-Made
Readings: The River Nile
Niagara F alls, Taj Mahal a;
Agra, India, United Nations
Headquarters

Unit 2 -Topic: Space Technology
Readings: What was the World
Like?, Toe Moon: Luna Landers
Telescope for Hire, Making Spac~
Affordable

Unit 3 -Topic: Famous People
Arnold Schwarzenegger, Julia
Roberts

Unit 3 -Topic: Me and Them
Re~dings: Fashion, Tracy Gold,
Child of War, Bodyline: She Gets
herKicks

Unit 4 -Topic: Science World
Readings:
Chemical
Elements, Genetics, Light and
Radiation
Unit 5 -Topic: Health Care
Readings: Test your Fitness
Level, Managing Stress, Tell
us what you think: Should
people have the right to .
smoke? This is what you
thought: Are we taking
antismoking measures too
far? Vitamins and Minerals
Unit 6 -Topic: Jobs
~ea~gs: Parents' ruling on
Job rrks teen-agers, Children
who
work,
Marketplace,
Dallas News Classifieds
Unit 7 -Topic:
Phenomena

Natural

Unit 4 -Topic: Love
Readings: Somewhere I have never
Traveled, High-Tech Romance
Unit 5 -Topic: The Future
Readings: Water: Raising Source
of Violence, Customer Service
Emerges
as
Profession
Responsibility for the Future'
Careers: Management for the ye;
2000 and Beyond
Unit 6 -Topic: Achievements
Readings: What Makes a Great
School?, How to Land a Job, Talk
about Initiative, For this "Hall of
Framer", Success Knows no
Bounds
Unit 7 -Topic: History
Readings: Coke, The Beginníng of
Costumes, Com Flakes, Jeans

275

�Readings: Toe Changing Face
of the Earth, Old Faithful,
Cooper Canyon
Unit 8 -Topic: Marketing
Readings: Advertising and the
Marketing Mix, Products, Toe
New York Hotel Guide

TEACHING MATERIALS IN THE READING EFL COURSE
Unit 8 -Topic: Trends
Readings: Debate about US · and
Iraq, Hot
Dates in South
African History, New Victirn in
South Africa: The Ecology,
Watch-Advertisernent.

An example

In order to design and implement materials for an EFL course informed

Toe reading tasks in each text are developed in three sections, prereading, while reading, and post- reading. These link prior knowledge of the
topic, current knowledge of the language, and unaware reading strategies
with those, with a specific purpose, developed in class. Reading in the EFL
course must include those activities that allow the readers put into practice
the use of the context ang,knowledge of the world.

decisions must be made. On one hand, Wallace (1992:42-3) presents a
sensible view for assisting second language readers, that is text, context and
reading task would be presented in such a way that readers can overcome
their current linguistic knowledge and actívate also their schernatic
knowledge. In order to interact successfully with the text the second
language reader needs to have access to the content and to the context.
Wallace (1992:86) proposes to link students existing schematic knowledge
to the text they are reading through pre-, while- and post-reading activities.
On the other hand, Eskey and Grabe (1988: 231), Paran (1996:30) and
Moran and Williams (1993: 67) propose to develop vocabulary and
autornaticity of word recognition because the relevance of visual input in
bottorn up processing has been found. Good readers decode faster.

Toe pre-reading phase introduces the topic, it seeks to stimulate the
student's previous knowledge of the topic presented in the text (the student's
schernata), or introduces sorne language activities in order to be prepared for
interpreting the text. Toe while-reading phase aims to help students to
understand the structure and content of the text. The post-reading activities
attempt to relate the text to the students' own reality, _involving their
opinions about what has been read. Students 'personalize' the text content
through post reading activities (Munguía et al.1993).

Based on this view is that the present paper seeks to examine a sample of
the section Time to read!, of Unit 1 of the English textbook of the second
course. The objective of the unit is that the learner will be able to use the
stated or implied information in the text in order to infer ideas of a text. It is
important to mention that students are not in groups according to their
English level. Instead, they forro high school groups without regarding
English level of proficiency. High beginners, low intermediate and even
sorne advanced English level students can be in a single group !

With regard to if the goals of the course meet the program and students'
needs, this textbook's aims and objectives fit with those of the syllabus.
Both, syllabus and textbook were designed by a high school English
acadernic committee (where I work) in órder to meet local needs. Students'
needs were detected by a survey about English proficiency requirernents of
the different schools of the university. Most students when they finish high
school, go to such schools for pursuing higher studies. As a result, reading
for getting information frorn written texts was detected as the need. The
topic-based syllabus focused on reading becomes the means to meet such a
need. Reading then, is considered an exceptional resource for learning and
use of the language. In this syllabus information content becomes the
principie in which syllabus content is organized (Cunningsworth 1995: 58).
Student's attention is on the information provided by the text rather than in
the language itself. Independently of the opportunity that such sort of
syllabus gives for promoting educational values, through different and
interesting topics as an instrument for developing critica! thinking in
university students.

With the purpose to examine if the reading section helps students to have
acc_ess to the content according to Wallace's terms, i.e. throughout pre-,
while- and post-reading activities. A sample of material developed by
myself for Time to read! of Unit 1, of the second English course, is
presented as follows.

Taken from Mungía et al. 1993, 1995

276

The Three stages in the reading section of tbe higb scbool textbook
Pre-reading
Pre reading activities help to get an idea of the content and the tone of the
text, to detect if the text deserves to be read and what strategies are needed
for reading that text. Toe activities included in this section seek to rnake
more efficient readers and give support to understand in a better way the

277

�foreign language written text (Crandall 1995: 89). The main asset of these
activities is that they help students to actívate their prior knowledge that is,
what he knows of the topic, to the text genre and for expanding the prior
knowledge when students are working together in teams. The latter leads to
build a common schema in the classroom, which is important, when there
are students with different backgrounds. Also, it is recommended by Moran
and Williams ( 1990) the fruitfulness of carrying out the pre-reading
activities in groups to stimulate discussions and exchange information. This
way, it is possible to level the pervious knowledge that is necessary to face
the common text presented in class. An important outcome of us~g these
types of activities is that it avoids word by word reading.

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Research evidence has demonstrated that the existing knowledge, that is
to say, schcma, helps to understand texts in a second language. However, in
a typical high school English as a foreign language course, topics and
interests are diverse and knowledge specializ.ation is not achieved yet, this
can be overcome througp the pre-reading activities. Moran and Williapis
(1993) explain the purpose of pre-reading activities as those for eliciting the
existing information, factual or personal, depending on the text and the
activities. This argument is supported by that proposed by Carrell
( 1988: 105) about the relevance of activating schema. That is, schema by
itself is not a condition for comprehension. Pre-reading activities for
Wallace (1992:86) are useful not only for compensating insufficient
linguistic and sociocultural knowledge, but also as a way to activate
background knowledge.
Toe following is the pre-reading task proposed for the reading text of
Frida Kahlo. See the 'content page' reading in the appendix in order to
answer this task.

This reading material belongs to the unit named The Arts. It is the third
reading section of unit 1 of the second English course. Toe questions
presented in the pre-reading phase, as a scanning task, look for content and
genre _as s_ources _for actívating students' schema. Since it is a content page,
scanmng 1s cons1dered the natural reading strategy for approaching the text
and locates specific information. The purpose is to familiarize students to
use ~ content table, as a point of reference for anticipation and scanning in
reading process (Grellet 1981). The original page is kept in order to give the
'natural' context of the text. The purpose is to actívate schematic knowledge
formal as well as content. Also, it is presented to prepare students for what
is coming next, that is, an invitation for the 'reader' to read about Frida
Kahlo, which is the text which follows in the while-reading section. I
selected this text, from a North American art magazine because it presents
art issues related to México and Frida Kahlo. She is a famous Mexican artist
among young people not only because of her artistic work but also for her
interesting life. Also, students can realize how Mexican people have a
presence for instance, in art, in an international scenario.
It is important to point out the relevance of pre-reading activities in the ------~ame_ of interactive reading process. Its role is decisive since this reading
v1ew 1s related to the schema theory and its key feature is the activation of
schema. The main job of pre-reading is to actívate the existing schema in
the reader. Even pre-reading activities seem to be too obvious in the
lan~ge textbook as an uncommon way to start reading an article, they are
exphc~t val~ble pr?ced';l1'es for introducing a topic. This with the purpose
of setting a mental envrronment that suits, to sorne extent, with the content
o_f the_ reading material. They occur in a 'natural' setting that is, in every day
s1~tions as a ~ool for ~eing prepared to face the content of every day
reading. The difference 1s that these pre-reading activities are carried out
without awareness. Pre-reading also tries to motívate and arouse interest for
the topic of the reading.

Pre-reading task

0n what pages would you expect to find an answer to the following
questions?
Are there any books on art and artists for children? _ _ __
What ts new in the art world in México? - - - Who 's who in México about art collection? - - - What does Frida Kahlo and women 's liberation in the 70 's have in
common? - - How has a changing world been photographed? _ _ __

The following are the while-reading tasks proposed for the reading text of
Frida Kahlo.

While-readiog tasks
Task 1
Read the f ol/owing text as quickly as you can and tick the right completion.
The text is about ...
_Art marketing through the sel/ing ofT-shirts, clocks, pins, posters, etc.
_How a f ema/e painter has attracted a big group offol/owers for the last

278

279

�two decades.
_ How lije and artistic works ofan unknown artist became famous ali
around the world because of a bus accident.
_The members ofa religion founded by a Mexican artist.
The text probably comes from ...
_a weekly newspaper
_a specialized magazine
an ar/ book
_ a Mexican art brochure

interact. While reading meaning is created as the reader uses both the
linguistic and schematic knowledge and the input offered by the text
(Wallace 1992:39).
Task 1 looks for providing a general understanding of the text in order to
prepare students to smaller units of information such as paragraphs,
~entehces and words. It gives a context for understanding more specific
information of the text (Williams 1984:39). Also, the second part of the task
seeks to actívate the formal schemata. It gives a context about the origin of
the text, that is, an article from a specialized magazine. This leads students
to detect how this sort of text is typically organized (Carrell 1983b in Carrell
and Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66).

Task2
Mark these statements T (True) or F (False) according to the information of the
text. Underline the sentence(s) on which you based your answer.
(1)

Kahlo 's selfportraits are ,well known ali around the world._
Frida Kahlo 's house became a museum.
Kahlo 's biographies are written only in Spanish._
Many people admire Frida Kah/o. _
Frida Kah/o was born in 1954.
Nowadays, Kah/o 's works are high-valued_
"Casa Azul" is a Kahlo's painting._
Check your answers with a partner

.J

In Task 2, students are asked to answer, by inferring, if each statement is
true or false according to the text. Also, in order to go deeper in the text,
students have to justify each answer by underlining in the text the
information on which they based their answers. Toen, seeking to encourage
communication and discussion among peers it is asked they to check the
answers with a partner. Asan extension, which is not included in the task
students are asked to rewrite correctly the false statements. Also, for writin~
purposes students can write a composition guided by the seven true
statements given.

Post-reading task

1tt11r111 'rtlfl

Toe while-reading activities as they are named occur with the text to be
interpreted. Toe airn of these reading activities is "to encourage learners to
be flexible, active, and reflective readers" (Wallace 1992:93). This section
encourages students develop strategies that skilled readers use. Reader's
purpose, text-type, and context are basis for an effective reader to select
strategies. Toe while-reading section attempts to prepare students through
different reading strategies to process information of texts. These strategies
are included to take advantage of the context of the text as well as of the
textual cues as sources of information for predicting and to minimize
uncertainty in the reading.
This section attempts to prepare students for effective reading in the same
terms as Wallace (1992:42) puts it, predicting and sampling with selectivity
of the visual cues, taking only the ones relevant to the prediction,
accompanied by "the ability and willingness to reflect" which leads to
effective reading. With this airo in mind is that a dialogue between the
writer and the reader is promoted through the while-reading activities. Texts
do not embody meaning by themselves. lnstead, they have "potential for
meaning". Such potential only can be accomplished when writer and reader
280

Write a report on Frida Kah/o. You can make inquirings at Marco or Museo de
Monterrey.

. In. this textbook post-reading activity promotes to bring into the real
sttuation of the student what has been read in the text. This could be
performe~ by means .of discussion, expressing personal opinions, carrying
o~t a proJect, a bulletm board, a poster etc. Toe purpose is to do something
with or related to the information provided by the text. Doing this, students
are_ •~I~ser' to the te~t _and reading becomes a purposeful activity. Besides,
activ1t1es such as writing and speaking are encouraged with a meaningful
purpose.
For example, in this post-reading activity students are asked to go to one
of the museums of the city in order to get information about Frida Kahlo's
life and her anistic work. They can be organized by teams or individually.
Students report to the class what they found in the museum as a result of an
interview or visiting the museum' s Iibrary. When there is an exhibition of
Kahlo's paintings this activity is much better. Also, in order to relate this
281

�text with the previous one presented in this unit, named The Art of Making
Videos, students are asked to make a video in their visit to the museum. By
teams, they present in class what they decided to video the current museum
exhibition or the interview asking for Frida Kahlo data.
Broadly speaking, in this section students are encouraged to work without
a teacher's direct supervision, they· work by themselves, asan opportunity
for relating text information to their own reality. This leads to consider this
activity valuable as an educational resource not only in the language area,
but it is also enjoyed by the students because this activity is not controlled by
the teacher. Students work freely and according to their own view as a result
of the information given by the text.
Also, in this phase students develop critical thinking. Since the postreading activity works as a space for exercising free expression, it is an
opportunity for the stude,nts to give their viewpoint related to the topic of the
text. It is assumed tbttt it is in this phase, including the issues of certain
readings, where the Énglish course meets educational purposes and reflects
what is understood for education in the wider sense of the word.

Q)

..l

Word Recognition Exercises
-A proposal for the High School English Textbook

Ut1IIIUt1 .t llrtlt

A useful result ofthe overview presented previously, about reading in the
EFL course, is related to the certain characteristics that the native language
readers or advanced language learners own that lead them to be effective
readers. These characteristics are not exclusively based on approaching a
text from attending its global meaning by activating the existing knowledge
of the world. Nor in reading texts attending just to linguistic forms of the
text at the level of words or sentences, since both reading processes are
recommended as complementary and compensatory in the interactive view
of reading. Instead, the found characteristic refers to decode faster through
gaining automaticity in word recognition, a specific application of the
bottom-up process, a neglected area in this textbook.
In this English textbook, both reading processes are incorporated in order
to help students to compensate their restricted knowledge of the English
language. Grammar and vocabulary accompany the reading section. They
attempt to support the reading process and to strengthen language learning.
Their tasks are derived from the reading material which works as a resource
for language learning. Grammar and vocabulary are presented in the context
of the text to support reading and, at the same time, be supported by it in this
English textbook (see an example of grammar and vocabulary exercises in
282

appenclix). However, word recognition exercises focusing on improving
reading have never been included.
Good readers know the language. They can decode, with occasional
exceptions, both the lexical units and syntactic structures, they
encounter in texts, and they do so, for the most part, not by guessing
from context or prior knowledge of the world, but by a kind of
automatic identification that requires no conscious effort.
Eskey 1988 in Paran 1996:30

Knowing vocabulary does not guarantee that the reading process is done
quickly and efficiently. That is, the reader can know the meaning of a word
or a set of words but, he or she can not recognize them immediately while
reading. This complication decreases students' opportunities of interpreting
the text since cognitive and perceptual dimensions are involved. Toe reader
must not only know the meaning of the word or words but also the reader
must recognize the visual forms of those words (Eskey and Grabe
1988:232).
Automaticity of word recognition can be developed by extensive reading,
which must be encouraged, since we learn to read by reading. Also, there
are exercises that encourage and develop automatic process (Eskey and
Grabe 1988:232-4 and Paran 1996: 30). Lack of variety and to be frequently
considered only for beginning students are limitations that this type of
exercises presents. Nonetheless, they are recommended to use throughout
the learning process, advanced students included. Examples of word
recognition exercises are as follows,

Word recognition (timed exercise)

In each exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
printed in bold.
l. ensure
a. insure
2. on board
a. aboard

b. sure

c. insurance

d. ensure

b. abroad

c. on board

d. a board

b. superstitious

c. superstitions

d. surreptitious

b. apples

c. applies

d. apple

b. ornen

c. omens

d. amen

3. superstitious

a. superstition
4. applies

a. applied
5. omen

a.men

283

�6. extremely
a. extremely

c. extreme

b. extremity

d. Extremes

Taken from Paran 1996:31

Advanced word recognition exercise
Word recognition (timed exercise)
automated: automatic automating automated automation áutomatic
autonomous
revolutionised: revolutionized revolutionize revolutionary revolutionizes
revolutionised
assembled: assemble assembled assembly assembled assemble

assembled
emphasis: emphasize /mphatic emphasis emphasize empathize
experimental: experitnentally experiment experimental experimerited
experimental
constructed:
construction
constructive
constructed
construction
construct
electronics: electrics electric electronic electricity electronics
audible: audible audio-visual audible auditory audit audition
audible

modules: modular modality module modules module modular
televideo: telephone television telecom televideo televised

Taken from Paran 1996:32

Paran (1996:32) points outs that although this type of exercises is
restricted in diversity and they are not very popular; they are effective for
promoting automaticity. Since it is considered for the most elementary level
of reading, advanced students can consider them as useless." However,
according to Paran, research has found that word recognition in advanced
bilinguals is less automatic than in L1 readers. "This type of exercise should
be used as much as possible, and extended throughout the learning process,
evento advanced learners". Computers can be useful tools, for this purpose,
since there are programs that help readers to gain automaticity, e.g. two
words appear in order to detect if they are identical, as a form of game.
Variants of this type of exercise go from identifying a single word to
match not only forros to forms, but also meanings to meanings or key words

284

to synonyms or antonyms. Also, there is the 'phrase identification' exercise
which is the beginning for 'chunking', that is "reading in meaningful groups
of words" as an advanced type of recognition level. This type of exercises is
relevant for developing readers because while reading students can recognize
that they can process English in meaningful phrases. Also, these exercises
promote fast reading which is the key feature of good readers. In each
fi_xation of th~ir eyes, good readers process quickly chunks of meaningful
discourse which leads them to construct the meaning of the text as an
integral unit (Eskey and Grabe 1988:233). The following are examples of
phrase recognition exercises,
Phrase recognition exercises
A. Key phrase: lazy day
crazy day
hazy day
cloudy day
lazy day
windyday
nasty day
lazy day
B. Key phrase: on the floor
on the book
in the flood
on the bay
in the blood
on the door
on the floor
in the door
on the door
on the floor
on the flower
in the lore
in the flour
in the flood
on the floor
C. Key phrase: drive a car
drive a truck
rent a car
drive a bus
drive a car
dry a car
wash a car
park a car
drive a truck
buy a car
buy a truck
buy a bar
drive a bus

drive cars
car driver
drive a tractor
drive two cars
drive a car

Taken from Adams 1969 in Eskey and Grabe 1988:234

An example of word recognition exercises for the reading text presented
previously in this paper is as follows,

285

�prop~sed by Es~ey and Grabe (1988) and Paran (1996). As it has been
menttone~ prevt~usly, each unit _has a topic with three or four reading
passages ~ the Tzme to read! sectton. Each reading text is worked with its
correspondin~ _grammar _and vocabulary exercises. In each reading passage a
wor~ recogm~on exerctSe will be included formed by vocabulary of the
prevtous ~eading text. Because these are timed exercises, students can
record therr performance of these exercises in order to detect to what extent
they have increased their reading speed at the end of the course. Hence the
prop~sal is to add in bo1!1 textbooks these exercises, even if they are s~ple
exer~1ses, they are an mtegral and progressive answer to strengthen the
reading process of the English high school students.

Phrase recognition (timed exercise)
-In the next exercise circles ·the key phrase or phrases.
Key phrase:
modemmusic
country music
classical music
classical means
classical movie
classical museum

classical music
classical artist
common music
classical films
classical paintings
classical music
classical move

Word recognition (timed exercise)
In this exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
' printed in bold.
microphone:

.. . l:.
'

~

'

1,"

•hJi"·I
•
1tJtt11

JI

tttr, ... lt

1

microspore

microtone

macrophage

microphone

microphage
iostruction: institution instruction insulation institutions instructing
culture: cultivate culture cu/tic cultures cultured
obsolete: absolute obsolete obsolesce obsolete obstacle
interactive: intercalate interactive interaction interact interactions
overload: overload overlord overland overlain overleap
digitizing: digitalis digitalize digitized digitalized digitizing
painting: paintings painting painted painters painterly
available: available avalanche availed avalanched availability
visitors: visors vistas visits visitors visitan! visitor
Consciousness raising, the identification of problem areas, and the
breaking down of psychological obstacles to reading faster in English are
among the purposes of these exercises. Also, they are useful tools for
Spanish speakers to develop word recognition because the alphabet has
different letter-sound value, for instance, in Spanish /j/ is in English /h/
(Eskey and Grabe 1988: 233-4). Hence, as a result of the review and
analysis presented in this paper, it would suggest to add these exercises in
the high school English textbooks of the Universidad Autónoma de Nuevo
León whose objective is to develop reading comprehension in second
language leamers. Although, it is recognized that only extensive reading can
increase reading rate, it is recommended to devote word recognition
exercises few minutes per class as timed exercises and as a complementary
way to support the bottom-up process in an interactive reading model.
Since the English course in high school embodies two textbooks, the
word recognition exercises will be developed in both of them in the reading
section. Beginning from the easy ones to the more challenging ones as those
286

Conclusion
Designing or _selec~g a textbook is a big responsibility, it is not an easy
The
Engl1sh ~extbook for high school of the UANL is developed by local
teac~ers m order to meet local needs. The implementation of the interactive
reading model was the recommendation of the EFL review presented in this
~aper.. As the most sensible way to approach reading the interactive model,
m which top-down and bottom-up processes are complementary and
compe?8a~ory, should _be taken into account in reading in a second language.
As ali m ~e, balance 1s the key. In the reading language course, the issue is
to_ sel~t 1f students ~eed to do_ linguistic analysis for reading or speculation
will serve as the bas1s for reading through playing a guessing game. In this
paper a ~ple o~ the reading section Time to read! of a reading
comprehens1on English textbook has been examined through its pre- whileand post reading activities. Since these were presented as ways to a~cess to
content b?' me~ of relating schematic knowledge and the text, and trying to
promote mteractive reading.

task.. It underlies prm~iples that will guide the learning process.

B_eginning readers need more contextual support for compensating their ·
restn~ted lan~ge knowledge. In an intermediate level English class the
goal ts to prov1de contextual support and promote efficient decoding. As
stud~nts become better readers, they must be able to depend less on context.
Outs1de the cl~ssroom, readers face texts without any help, between reader
and text there 1s no s~~porting context, neither specific tasks for activating
schema, at le~t explic1t~y. However, texts with a context and activating
sch~ma ar~ sttll re~evant m adv~ced students in reading courses. Adopting
an mteractlve reading model brmgs considerations in relation to currículum
methods and materials. "The major virtue of the interactive model.'
howe~er, is that it &lt;loes direct our attention to both the top-down and bottom~
up skills that fluent and accurate reading demands" (Eskey 1988:99).
287

�Since the reading section of the examined textbook is developed in
Wallace's terms, i.e. through pre-, while-, and post-reading activities in order
to permit students to have access to the context and the content of the text as
a way to overcome their restricted linguistic knowledge. Grammar and
vocabulary are present in the textbook for reading and language learning
purposes. A word recognition exercise is suggested to be included in the
reading section to encourage fast decoding and strengthen reading learning
process.

C'¡¡

..1

Of course, word recognition exercises do not pretend to substitute reading
as the main means for developing identification skills. Practicing these
exercises during few minutes of the class, along with the pre-, while- and
post-reading activities, and the grammar and vocabulary exercises included,
meet purposes for developing effective readers. Hence, by means of adding
word recognition exercises, it is sought to strengthen the reading process of
the English high school students. "In short, it is only this kind of local
processing that allows for global reading with true comprehension" (Eskey
and Grabe 1988: 236).
Word recognition exercises alone do not solve the challenge of reading in
a second language. Vocabulary and grammar development seeks to enrich
the course. There are no given recipes in language teaching. Up to now, the
reading course has been satisfactory since it has been detected that students
approach reading texts with more confidence and more enjoyment. Of
course, there is still much to do. Informed decisions are necessary to guide
the 'what' and the 'how' in textbooks. Theory, empirical studies and direct
feedback from students and teachers must be taken into account to select
appropriate reading passages, promote cooperative learning, design
purposeful tasks, etc. in order to promote effective readers. This brief study
has tried to be an example. By now, the task about adding word recognition
exercises is accomplished as a manner to improve the English material.
Results from the implementation of these exercises will show if betterment is
achieved. Constant evaluation is required in designing or selecting a
textbook due to its relevant role in the teaching-learning process.
Textbook instruction constitutes as much as 90 per cent of instructional time.
Woodward, Elliot and Nagel 1986 cited by Dendrinos 1992:24

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290

291

�VIOLENCIA VERTICAL Y HORIZONTAL: UNA REVISIÓN EN
LITUMA EN LOS ANDES
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz

ITESM
"El infierno es los otros"

Sartre
Violencia, fenómeno colectivo caracterizado por el empleo de la
faerza en determinados grupos sociales o ideológicos que hacen de
ella un elemento de cultura. Violencia, empleo desmedido del poder
fisico, acción o actitud por la que se perjudica a alguna persona.

La agresividad amenaza la tranquilidad de la sociedad de finales del
siglo XX. La maldad d~edida se manifiesta en situaciones inverosímiles
en las actividades cotidianas de las personas. Para comprobarlo basta
escuchar las noticias por radio, o ¡;i queremos tener apoyos visuales
encendamos el televisor, imágenes brutales y sádicas aparecerán a todo
color. El periódico nos infonnará del salvajismo y de la irracionalidad de las
fonnas en cómo se resuelven los problemas políticos que afectan el bienestar
público. En la literatura podemos apreciar también, algunos ejemplos de
manifestaciones absurdas y pesímistas para resolver conflictos públicos y
personales.

..l

111•1111

•u~,.,...,,,,

Lituma en los Andes es una novela representativa de la anarqtúa
racional para respetar al otro, para tener claro hasta dónde llegan los límites
de las relaciones humanas y el clima de respeto que exigen. En ella se pone
en evidencia la actitud negativa y fatalista de los personajes, y en cierta
manera del autor quien se vale de recursos narrativos para crear una
atmósfera cruel donde la irracionalidad gobierna el espíritu de los
participantes de la historia y por tanto, la violencia es uno de sus temas más
evidentes.

Mario Vargas Llosa despliega bajo el discurso literario, uno de los
temas escalofriantes de una civilización cuyo progreso y dominio de la
naturaleza lo llevan con triunfo hacia un nuevo siglo. El trabajo literario de
este escritor peruano revela una conciencia de tomar de la realidad social y
política de su país, un hecho para traerlo al texto, sin perder de vista que se
trata de una ficcionalización, una actitud humana generalizada, la maldad y
la morbosidad de destruir, de solucionar los problemas por medio de la
violencia, de la agresión fisica, psicológica y moral en distintos niveles y al
parecer bajo distintos motivos, sin embargo, coinciden en la transgresión del
293

�respeto a la dignidad del ser humano, en su valor más importante: el respeto
a la vida.

mitológicos que habitan en la cordillera y viven amenazando a los habitantes
de esos sitios.

En este análisis se hace una distinción entre los motivos, de carácter
colectivo y de tipo personal proporcionados por esta novela, para mostrar
con claridad por qué se habla de distintos niveles de violencia. Hacemos una
clasificación para distinguir la violencia vertical, guerrilla versus gobierno (o
viceversa), y horizontal, el ser humano embriagado que atenta contra otro
para satisfacer su espíritu indómito, aquí se percibe la irracionalidad de una
conducta gobernada por los instintos.

La técnica narrativa se confabula con la transgresión. La
información da al lector indicios para hacer del texto una aventura
detectivesca. Estamos ante un narrador ausente como personaje de la historia
que analiza los acontecimientos desde el exterior. Su postura es mostramos a
los p~otagonistas de la novela desde afuera para luego progresivamente ir
acercandonos a cada uno. Con esta técnica el lector queda casi al mismo
~vel _de cono~imiento sobre las circunstancias de los participantes en la
histo1:ª· De ahí qu~ e_l receptor del texto escrito se convierte en un testigo de
a~tos impunes y v1c~a de ~ n:mador que no sabe mucho de la situación y
s1 lo sabe, no nos qwere decir mas. De esta manera el decodificador tiene en
común el mismo acervo de datos que Lituma, personaje principal de la obra.
Y es una forma de alterar la tranquilidad de quien lee para inmiscuirlo en
una ~erra de ne~os, porque en cualquier momento pueden aparecer los
guemlleros y termmar eón los personajes.

A través de las siguientes reflexiones se intentará poner de relieve
cómo la agresión fisico y psicológica se impone a la civilización y al
progreso del hombre. Cómo se patentiza la agresión con motivos
inexplicables para destruir, para aplastar la cordura y la capacidad de
discernir y ponen en evidencia que la racionalidad del hombre no ofrece
grandes diferencias con el resto del reino animal, del cual se vanagloria de su
facultad cognitiva. La violencia parece ser un maleficio del cual no puede
desprenderse, al contrario parece encauz.arla, darle más posibilidades de
aplicación, de validez ya vertical, ya horizontal.
lituma en los Andes es una novela de descubrimiento y asombro. La
estructura narrativa se solidariza con el contenido de esta manera se
involucra al lector, intenta atraparlo por medio de la dosificación de la
información y .de esta manera ponerlo a pensar a cerca de los responsables de
las sádicas matanzas y llevarlo al final al asombro con la aclaración del
problema inicial. Para asociar cómo la violencia se percibe desde el plano de
la estructura narrativa y ver cómo ésta es un medio importante para
inmiscuir a quien lee, presentamos una descripción de la organización de la
técnica.

La trama de esta novela es la historia del cabo Lituma y su
compañero Tomasito quienes tienen la tarea de investigar el destino de tres
personas que han desaparecido y temen hayan sido víctimas de Sendero
Luminoso, el grupo rebelde que ocupa las montañas donde se encuentran
estos soldados. En su tarea por averiguar su paradero los personajes están a
la expectativa de ser sorprendidos y aniquilados por las fuerzas rebeldes;
mientras, pasan sus días recopilando datos para descubrir qué ha sido de los
tres hombres y en su estancia en ese inhóspito lugar empiezan las
confesiones del motivo por el que se encuentran ahí, experiencias personales
y revelaciones macabras se van narrando. Estos acontecimientos permiten ir
preparando un inesperado final. En su búsqueda de información, los
personajes tienen contacto con otras personas quienes les hablan de los actos
criminales de Sendero Luminoso y de la voluntad caprichosa de seres

294

La organización de datos es simétrica. El texto está dividido en
primera Y segunda parte. Cada una tiene cinco capítulos, (a la segunda le
corresponden cuatro y el epilogo) Cada capítulo tiene tres historias. Del uno
al nueve _coinciden en: a) Exposición del problema de los desaparecidos y
comentanos que apuntan a culpar al grupo rebelde de la cordillera de Perú.
b) Presentación de algunas formas en que son asaltadas las víctimas de
Sendero Luminoso, su ideología y las sangrientas estrategias para deshacerse
de la_ gente que r:presenta al sistema con el que están en desacuerdo. c) El
corteJo y las relaciones personales entre Mercedes y Tomasito.
Al inicio de la novela nos enteramos del problema que tienen que
resolver los personajes principales. El cabo Lituma y su subordinado Tomás
Carreño deben descubrir el paradero de tres hombres. -"Pero qué está
pasan~o aquí- ~xclamó ~l guardia civil-. Primero el mudito (Pedrito Tinoco),
despues el Albmo (Caszmiro Huarcaya). Ahora uno de los capataces de la
carretera (Medardo Llantac quien luego cambia su nombre por Demetrio
Chanca)" (Vargas 11). A partir de esta circunstancia surgen las teorías sobre
los supuestos responsables de las desapariciones. "Se los habrán llevado más
bien a su milicia. A lo mejor hasta los tres eran terrucos. ¿Acaso Sendero
desaparece a su gente? La mata, nomás y deja sus carteles para que se sepa"
(Vargas 15).
Las dos primeras narraciones se encargan de dar evidencias de las
manifestaciones bestiales de los terroristas, para achacarles las últimas
de~apariciones y, comentar sobre los espíritus malignos y caprichosos que
exigen sangre para estar contentos. Estas versiones dan pistas al lector para

295

�que se imagine el destino que pudieron tener los tres hombres. La inclusión
de los atracos de los rebeldes a personas inocentes es con el fin de conpcer
su desmesura para adquirir lo que creen que buscan: bienestar para su
pueblo.
En Lituma en los Andes la información está intercalada. Es un juego
de datos que enmascara dos vertientes de violencia: un grupo armado en
busca de poder y posibles pretextos de sacrificios humanos para los dioses
manes de la cordillera andina. La estructura narrativa está organizada por
bloques de comentarios.
Primero acompañamos al cabo en sus
averiguaciones, luego presenciamos el trabajo sádico de los rebeldes y por
último caemos en un juego de voces y pensamientos en la plática de los
guardias civiles.
El lector tiene un abanico de actitudes negativas, salta del
campamento de Lituma y Tomás, su subordinado, para llevarnos a la escena
donde los senderistas aplican su fuerza física y destrozan a personas de una
manera indignante. Además, pasar de un punto de vista del cabo y su
subordinado a lo que piensan los dueños de la cantina sobre los diosecillos
malignos de la cordillera y la pregunta latente de ¿Qué pasó con los
desaparecidos?, puede mantener un interés en la lectura y asombro ante
actitudes irreconciliables, aparentemente, en el ser humano.
La estructura narrativa, es una organización dosificada de datos que
van marcando· un lineamiento de responsabilidad al grupo rebelde. En el
epílogo se invierte el orden de aparición de información. Ahora, los hechos
relacionados con el romance de Tomás y Mercedes se resuelven al inicio con
la llegada de ella al campamento y con su firme decisión de declararle su
amor. Lituma va a la cantina y ahí se da cuenta de una pista importante. Uno
de los responsables directos de las acciones vandálicas es, el alcohol.
El alcohol es el que da libertad al hombre para olvidarse de sí y en él
encuentra la redención al destruir al otro. Por fin se da la respuesta al
problema inicial. Es preciso mencionar que Lituma se entera de lo que pasó
pero eso no resuelve nada, no hay motivos para castigar a los responsables,
son muchos los que estarían involucrados. "Todo hombre es una jaula en la
que hay encerrado un animal, &lt;&lt;una bestia&gt;&gt; cuando se suelta, causa
estragos" (Vargas 1994, 288). Lo único que le queda es reprobar el acto y
desilusionarse de la naturaleza malvada del hombre.
El narrador pone trampas a su receptor, pues se comporta diferente
en cada una de las tres narraciones dentro de los capítulos numerados. Las
charlas que tiene el cabo y su subordinado son la mejor oportunidad para
hacer una transgresión de tiempos, intereses cruzados en imágenes mentales

296

que parecen penetrar los pensamientos de Lituma. El relato de la historia del
enamoramiento funciona como un medio para gastar el tiempo mientras se
aguarda el ataque de los terroristas. Pero aunque tiene como finalidad pasar
~ momen!~ agradable para olvidarse de la atmósfera de peligro en el que
viven, el diálogo surge como una manifestación de agresión a la linealidad
de la historia.
Escuchamos a un narrador que nos habla en estilo directo nos
aborda de repente y ~ombina situaciones presentes. El autor asigna' a la
palabra un desdob~amiento, se crea una interpolación de tiempo y distancia,
aparece una especie de_ ~ontrapunto. Con una organización contrapuntística
se puede llegar a ~asmi~ _el estado emocional de los personajes, el conflicto
que surge con las ~troID1s10_nes ?e ellos en los pensamientos del otro y en la
apare~te auton?IDIª de la histona de las extrañas relaciones personales que
se da mdependientemente de la voz de Tomás, son una manera de mantener
la atención del lector, ge contagiarle de la incertidumbre que existe de
trasfondo.
/
/

-¿Qué edad tienes? - le preguntó de repente, la mujer.
(Pregunta de Mercedes en el relato que está contado Tomasito a través de la
voz de un n~~or qu~ conoc~ , lo que ella le cuestionó en ese momento)

-Es ~na cur~sidad tn1a tamhten- exclamó Lituma-. Nunca me lo has dicho.
¿Que edad trenes Tomasito? (Vargos 58).
(In~ervenció~ _de ~ituma como si en la contextualización de esa anécdota
tuviera el pnvilegio de penetrar en los pensamientos)
En esta cita el narrador confronta un interés en común la edad de
To~asito. Lo peculiar es que a través de un aparente diálogo q~e sólo se da
graci~ a una voz narradora mezcla dos tiempos diferentes y a la vez
pareciera. que acerca los personajes. El relato amoroso es una polifonía de
coment~os d~nde la narración que lleva Tomás se sale de cauce y toma
auton?mia. Mi~ntras, el .~arrador utiliza un discurso directo libre pero sigue
una línea de informacion y respeta aparentemente un tiempo real con
algunos retr?cesos narr~tivos. Estas regresiones en el tiempo sirven para
conocer acciones ocumdas que vienen a aportar información valiosa para
hace~ un rec~ento detallado de hechos que ayudan a determinar quiénes
podrían estar mvolucrados en el delito.
t:na ~ez me~cionado cómo es la forma que ampara esta historia
vamos a identificar como se desarrollan las acciones negativas. Este análisis
pretend~ esquivar el convertirse en un comentario sensacionalista al
pron~c1ar que la violencia inunda el corazón humano. Sería fantasioso
c?ns1de:ar que la humanidad está corrompida y sólo por medio de la
v10lenc1a puede lograr algo, sin embargo, existen ejemplos considerables que

297

�pudieran dar validez a este comentario. Por esta razón, el anális~s s~bre la
violencia se va a centrar en la realidad del contexto en el que vive L~tuma,
se hace 'una revisión histórica de los participantes de la historia para
identificar la violencia vertical y luego se exponen algunas actitudes
encaminadas a mostrar cómo el hombre se declara enemigo del bienestar de
su prójimo cuando transgrede los límites de la cordura para satisfacer sus
necesidades marcadas más por un instinto.
Conocemos sobre la presencia de la guerrilla Sendero Luminoso en
los cerros de Naccos. ''Esta organización rebelde le declaró la guerra al
Estado peruano en 1980. La situación social en ese tiem~? no era_ ~uy
alentadora por la criminal (así calificada por los rebeldes) _política econonnca
de Femando Belaúnde Terry, presidente de Perú. El parecía haberse
encargado de hacer más ricos a los ricos y más pobr~~ a los po~res.
crisis
era más resentida por la espalda del pueblo. Esta política agredía, ~~a~
hundía a las masas de la ciudad y del campo en el hambre y la nnsena.

L:t

..l

( Cfr. Valqui 21)
La administración de Belaúnde y su parlamento constituían un régimen
al servicio de los monopolios norteamericanos. Esto causaba disgusto en
algunos sectores del pueblo y se creaba una atmósfera de violencia, empieza
entonces, una campaña contra guerrillas.

Cateos, cercos, rastrillajes militarización de ciudades y poblados,
patrullajes imposición de estad_o de sitio _Y, algunos ~~que~, de queda.
Bombardeos con aviones supersonicos y helicopteros, utihzacwn de armas
quzmzcas. Además de persecuciones, detención, secuestros Y
desaparecimientos, tortura (que incluía aplicación de ~o:"iente eléctr_ica a
pechos y órganos genitales), liquidación fisica y exterminio de campesinos Y
trabajadores (Va/qui 22).
La violación a los Derechos Humanos, el desamparo a la niñez, el
hambre, la desnutrición, la falta de atención a las necesidades de salud,
educación entre otras carencias de la población peruana, se daban a la par
con las es~ategias brutales para restaurar el orden (o bien desorden) legal.
Mientras, Sendero Luminoso se organizaba,

(. .. ) reunía a miles de comerciantes ambulantes, taxistas, tolerados,
autoconstructores de barriada, pedigüeños, cantantes callejeros de Lima Y
el Callao. Miembros todos ellos de la llamada economía subterránea o
ilegal, pues resultaban ser presa fácil de esa fuerza guerrillera clandestina
y emboscada. Allá en los sótanos de la sociedad habían de encontrarse Y
empezar a causar problemas ( Va/qui 8).

Sus militantes se infiltraban en zonas populosas al este de Lima y en
los conos del sur desde donde controlaban y promovían las invasiones de la
tierra y cometían sus actos delictivos. Sendero Luminoso ha sido calificado
por la ONU como ''terrorista y genocida" (Valqui 5), título ganado por sus
pretensiones de conseguir adeptos para continuar con sus objetivos de luchar
contra el Estado.
Entre los objetivos importantes de Sendero Luminoso destaca la
paralización de la economía y desestabilización del gobierno empujándolo a
tomar decisiones cada vez más impopulares bajo el imperio de
circunstancias que se le escapan. Su estrategia consiste en multiplicar
acciones de comando, los actos de sabotaje y los atentados en un territorio
cada vez más vasto y obligar de esta manera a las fuerzas armadas a
dispersarse en todo el país.
El grupo guerrillero se nos presenta como el maleficio de Perú, su
aparición es sigilosa y f/,,manifiesta con una crueldad incisiva y la frialdad
para aniquilar a los enémigos del pueblo, es decir a la clase dominante.
En el texto vemos como los terrucos realizan sus actos, cómo se
encargan de hacer su justicia, cómo muestran la solidaridad con su pueblo y
se desaparecen ·brutalmente a una serie de personas. Aquí se presenta la
violencia vertical. Los personajes al sentirse víctimas de una situación social
injusta, usan la violencia como una forma de liberación colectiva.
Consideran que para construir se necesita primero destruir. "Para la paz se
hace la guerra" (Dorfman 19).
El hombre cree que la violencia cobra sentido cuando va dirigida
contra los de arriba, como respuesta a la opresión. Se piensa que se puede
controlar ese tipo de limitación y se rec~e a la agresividad.
En la novela hay un orden establecido para mostrar al lector cuando
va a aparecer el grupo rebelde a realizar alguno de sus atracos: aparición,
justificación de la víctima, justificación del agresor y ejecución. Esta
secuencia se presenta cada vez que salen a hacer sus cruentas acciones:
cuando matan a los turistas franceses por la simple condición ·de estar de
paseo, les hacen mazamorra sus cabezas. En la matanza de las vicuñas
donde argumentan que el rebaño que cuidaba Pedrito Tinoco, el tonto del
pueblo, es una reserva del enemigo, es decir inventada por el imperialismo.
Para una clara explicación presentamos la modalidad de la información en
dos casos, el contagio de las actitudes vandálicas y la declaración en contra
de los científicos.

299
298

�La masacre en Andamarca

mayoría campesinos, pero también mestizos, de pantalones vaqueros y
champas (. ..)" (Vargas 117).

Aparición
,
"Entraron a Andamarca por los dos caminos por lo que se podza llegar al
poblado (. .. ) Lo hicieron al rayar el alba ( .. .) Querían_ ev,~tar que,
aprovechando la oscwidad, se escapara alguno de los de la lista (Vargas
74).

Justificación de la víctima
"No somos políticos ni tenemos nada que ver con la política, comandante.
Nuestra preocupación es la naturaleza, el medio ambiente, los animales, las
plantas" (Vargas 111).

Justificación del agresor
.
.
"Estas hienas servían al gobierno títere que asesznaba campesinos,
tiroteaba obreros, vendía al país al imperialismo y al revisionismo ?'
trabajaba día y noche para que los ricos fueran más ricos y los pobres mas
pobres" (Vargas 77).

Justificación del agresor
"Su caso es típico. Del intelectual que traiciona a su pueblo. Del que sirve
al poder burgués, a la clase dominante. Lo que usted hace no tiene nada
que ver con el medio ambiente sino con su clase y con el poder" (Vargas

Muerte
"Los ajusticiaron poniéndolos de rodillas y apoyándoles la cabeza en el
broquel del pozo. Sólo se usaron manos, piedras y garrotes. ~ c ~ ,
participando, ejecutando la justicia popular los andamarqumos zrzan
tomando conciencia de su poderío"(Vargas 78).

Muerte
"A los dos técnicos se los han llevado para allá, y como son de menos
jerarquía les darán un¡ tiro en la cabeza. Usted y yo en cambio somos
privilegiados. Me lo dcaban de explicar. Una cuestión de símbolos, parece.
Usted es creyente, ¿no? Rece por mí se lo ruego, yo no lo soy. ¿Podremos
juntarnos? Resistiré mejorsipuedocogerlelamano" (Vargas 122).

El espíritu colectivista se deja influir por el deseo de viol~ los
derechos humanos de algunos vecinos. Los terrucos lograron contagl~ la
agresividad para que los andamarquinos, bajo la influencia de lo~ terronstas,
destrozaran los cuerpos de personas que tenían un lugar particular en la
sociedad.

Capturaron al alcalde, al juez de la paz, al jefe de co1:_eos, a los
dueños de las tres bodegas y a sus mujeres, a dos desmovilizados del
ejército, al boticario y prestamista don Sebastián Yupanqui y a los dos
técnicos enviados por el banco agrario para capacitar los chacaceros en
riegos y en abonos" (Vargas 76).
De una forma deshum~ pagaron con su vida el sistema político de
un gobierno a quién representaban. En el caso de la invasión d~ _Sendero
Luminoso al pueblo de Andamarca, podemos ver una comuruon entre
agresividad colectiva en busca de poder, ayuda?os por la e~.ajenación en que
se sumergen los habitantes de ese lugar, qwenes extasiados apoyan una
acción criminal y dejan salir una bestia implacable de la maldad que
encierran y una vez libre es sumamente peligrosa.
El caso de la intelectual
Aparición
"Ellos llegaron al amanecer, cuando los ex~edicionarios ~s_!aban
levantándose. Era una cincuentena de hombres, migeres, algunos mnos, la
300

110).

En estos ejemplos se percibe como el grupo rebelde se encarga de
quitarle a su enemigo, el gobierno, personas que representan y apoyan su
sistema. Su recurso está en función de una maldad sin límites. No sólo les
satisface matar, sino hacerlo de alguna fonna en la que el ser humano sufra y
adquiera conciencia que va a ser maltratado y lo sienta hasta las entrañas.
Así, la milicia usa la fuerza y pone en marcha una estrategia criminal
para acercarse al poder. Hacen alusión a una frase de Lincoln, (claro,
distorsionada): "La violencia es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
La crueldad, evidencia de la sinrazón, y trasmitida por medio de estrategias
macabras de ataque, es el medio por el cual la guerrilla se defiende
afirmando: ''frente a la violencia institucionalizada la lucha armada es un
recurso legítimo y necesario del pueblo para restituir su voluntad soberana"
(Belmont 10).
Por otra parte, los militares no son unos guardianes del orden. No
están exentos de realizar abusos de poder. En ocasiones son ellos quienes
inician las actividades vandálicas. El ejército en lugar de dar seguridad se
ocupa de hacer más dificil y penosa su estancia en la cordillera. Tal vez, su
origen se deba a la dificil tarea de combatir contra civiles, pues resulta casi
inevitable que los soldados se conviertan en enemigos de sus propios
ciudadanos, y así, poco a poco comienzan a ser sus propios verdugos.

301

�Hay que considerar que no sólo los actos violentos son los causantes
del desprecio por parte de la gente. Son además, las condiciones deplorables
en las que viven y las consecuencias que les ocasionan a los habitantes de
esos lugares. Estos disciplinados personajes no edifican campamentos,
defecan al aire libre, dejan basura por todos lados, penetran en los poblados,
catean casas, roban el alimento y las pertenencias de los habitantes,
fomentan la prostitución, agreden, intimidan y amenazan a los pobladores.

La patrulla se quedó ese día en Andamarca. En la tarde y la noche
los guardias republicanos y los guardias civiles hicieron registros y
decomisaron prendedores, adornos, objetos que parecían de valor, y las
bolsas y ataditos de dinero que encontraron escondidos en los colchones y
dobles fondos de baúles y roperos. (Vargas 85)
El ejército y la policía adoptan una postura agresiva en contra de los
conciudadanos y ya no identifica quién es el delincuente o quién no. En este
caso sería bueno consultar a Maquiavelo para encontrar una solución viable
al ambiente político y social irrespirable en Perú. En especial éste:

Digamos que primero hay dos maneras de combatir: una, con las leyes,
otra, con la fuerza. La primera es indistinta del hombre; la segunda, de la
bestia. Pero como a menudo la primera no basta, es forzoso recurrir a la
segunda. Un príncipe (en este caso el gobierno y su ejército) debe saber
entonces comportarse como bestia y como hombre (. ..) Un príncipe debe
saber emplear. las cualidades de ambas naturalezas y que una no pueda
, durar mucho tiempo sin la otra (Maquiavelo 36).
Entonces, hacer algo inteligente para resolver la situación radica en
considerar la posibilidad de usar la cabeza para entablar un diálogo y llegar a
un consenso donde el pueblo salga beneficiado. Sin embargo, en muchas
ocasiones las partes en conflicto son demasiado necias y no conciben una
solución oportuna alejada de lo bélico. La capacidad de discernir del hombre
parece llenarse de bruma y caprichos donde se patentiza quien tiene el poder
y se sobrepone a un concilio de los intereses y ganancias colectivas.
En esa atmósfera de violencia, el sadismo es una característica
importante. No se trata sólo de matar, "matar es lo de menos" (Vargas 310),
se trata de disfrutar la superioridad con respecto al que se intimida; se trata
de gozar como se saca del juego a personas que forman parte del sistema. No
se investiga si éstos son o no simpatizantes del gobierno, tienen una posición
solvente y eso es suficiente para su liquidación. "A esos francesitos en
Andahuaylas, por ejemplo. Los habían bajado del ómnibus y les habían
machucado las caras hasta volverlas mazamorra" (Vargas 68). O el que sufre
Pedrito Tinoco, víctima de los soldados que van a investigar lo de la matan.za

de vicuñas. Como era el único en el lugar, lo acusan y lo quieren hacer
declarar con el tratamiento de quemarlo con fósforos y encendedores.
Castigo inhumano pues el pobre hombre por vivir lejos de la civilización con
vicuñas como amigas, desconoce la lengua y su capacidad para comunicarse
es casi nula. Por tanto, tendría que tolerar la cruel prueba de resistencia o
hablar de los responsables de la muerte de los animales (hecho que quedaba
descartado). "Empezando por los pies, y, poco a poco, subiendo. Con
fósforos y encendedores, como lo oye. Era lentísimo. La carne se le
cocinaba, empezó a oler a chicharrón" (Vargas 69).
Es por eso, frente a estos actos de crueldad extrema se puede
calificar como afición por lo morboso de ver el cuerpo humano convertido
en miserias, utilizado para convertir su dignidad en piltrafas. La
manifestación del sometimiento de la víctima expresada en el texto, tiene su
posible origen en la búsqueda de las diferentes caras que tiene el hombre
para poner en evidencia el lado oscuro de su conducta, es un posible
a~erc~ento a las distjiítas facetas que lo conducen a una desmesurada
v10lenc1a y lo condenan a la brutalidad. "La violencia lo escoge a uno desde
q~e n~~e, y lo que -~ebemos determinar es cómo la utilizamos, en qué
direcc10n o contra qwen descargo esta energía que monta en mí y que tiene
que salir por ?,lguna parte" (Dorfman 15).
Hay varios caminos y circunstancias que pueden conducir al crimen.
Las ~o~diciones de hacinamiento, de desesperación por falta de empleo, por
la perdida de valores morales y familiares, de desconfianza ciudadana entre
otros. Pero, ¿es posible que se crea aún en los sacrificios humanos o se
recurra a ellos como una justificación de la bestialidad humana para resarcir
conductas inverosímiles?
Esta novela nos permite acomp~ar a Lituma en busca del paradero
~e _las tres perso~~ misteriosamente desaparecidas. Hay elementos que
m~can la culpabilidad de Sendero, sin embargo, se presentan indicios
valiosos que descubren una cruda realidad que hubiera sido mejor no
conocer, como lo comenta desilusionado el protagonista, al final de la obra.
"M_e arrepiento de haberme enterado tanto en saber lo que les pasó a ésos
meJor me quedaba sospechando. Ahora, me voy y te dejo dormir. Aunque
tenga que pasar la noche a la intemperie, para no molestar a Tomasito"
(Vargas 312).
.
En Lituma en los Andes, hay una extraña manera de enajenación
hgada con lo mitológico. El fetichismo nubla la razón de los habitantes de·
Naccos; 1~ _violencia se mezcla con la fantasía. Se utiliza la mitología para
~esp~nsab1lizarla de las tres desapariciones (asesinatos).
Entonces,
identificamos la violencia horizontal caracterizada por la lucha entre seres

302
303

�que ocupan un mismo nivel existencial de desamparo y alucinación, es decir,
"máquinas golpeadoras desatándose en contra de hermanos que son tratados
como enemigos" (Dorfman 26) .
Los hombres se olvidan de las leyes morales y sucede entonces una
guerra civil en la cotidianidad de sus vidas, sin que_ e~to les llegue a
asombrar. "Vivir significa tener que matar. (Al matar s1gmfica que no hay
vida para el otro, para algún otro)" (Dorfman 25) .
La violencia horizontal se caracteriza por burlar la tranquilidad del
prójimo y hacerlos víctima de las orgías provocadas por el abandono _de la
razón a través del alcohol. En la novela se habla de la presencia de
divinidades caprichosas que habitan los cerros, su función está relacionada a
atribuirles a ellos la inaceptada responsabilidad de los crímenes.
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El diablo es el responsable mayor de los actos negativos en la
novela. El maligno espíritu gobierna la tierra y es él quien viene a realizar
sus criminales acciones. Sus amigos son los huaynos, el muid, los apus, el
pishtaco. Los huaynos son los que ocasionan los desprendimientos de nieve,
rocas y barro que desde lo alto de la cordillera, bajaban como con una
tromba de muerte. El muki es el vengador de los cerros explotados por la
codicia de los humanos. Mata sólo a los mineros. Los apus son los dioses
manes, los espíritus tutelares de los cerros de la cordillera. "Cada elevación
de los Andes por chiquita que sea, tiene su diosecillo protector. Los apus
deciden la vi&lt;ia y la muerte en estas tierras. A ellos les debemos el estar
aquí, mis amigos" (Vargas 174) .
Pero sin duda, los más temibles y sádicos personajes son los
pishtacos, personas comunes pero con peculiares formas de relacionarse con
la gente.
Apostado en los caminos, detrás de las rocas, encogido entre
pajonales o debajo de los puentes, aguardaba a los viajeros solitarios. Se
les acercaba con mallas, amigándose. Tenían preparado su polvito de hueso
de muerto, y al primer descuido, se los aventaba a la cara. Podía, entonces
chuparles la grasa. Después los dejaba irse ,vacíos, pellejo y ~eso
condenados a consumirse en horas o días. Estos eran los benignos.
Buscaban manteca humana para que las campanas de la iglesia cantaran
mejor, los tractores rodaran suavecito, y , ahora último, hasta que el
gobierno pagara con ella la deuda externa. Los malignos eran peores.
Además de degollar, deslonjaban a su víctima como a res, carnero o
chancho y se la comían. La desangraban gota a gota, se emborrachaban
con su sangre (Vargas 67).

304

La presencia de estos seres sobrenaturales obliga a los habitantes de
Naccos a reali7.ar sacrificios humanos para mantener contentos a estas
caprichosa criaturas. El progreso del pueblo en la novela, se manifiesta con
la construcción de una carretera que costa la cordillera, por tanto se requiere
mantener a los dioses tranquilos por la violación de su morada.
-Poco se puede contra ellos- prosiguió doña Adriana-. Pero algo sí.
Desenojar/os, distraerlos. No con esas ofrendas de los indios en las abras.
Esos montoncitos de piedras, esas florecitas, esos animalitos, no sirven
para nada. Ni esos chorros de chicha que les derraman. En esa comunidad
de aquí al lado les matan a veces un carnero, una vicuña. Tonterías. Estará
bien para tiempos normales, no para éstos. A ellos lo que les gusta, es el
humano (Vargas 45).

Hay que considerar que esas explicaciones como dice Lituma no hay
' que entenderlas con la cabeza, pues no tienen fundamentos racionales. La
imaginación se toma de~ctora y se encarga de fundamentar la realidad en
ese contexto. El horubre nos presenta su agresividad a través de
fantasmagorías en tomo al incompresible acto ya efectuado: el canibalismo.
No son los rituales los destinados a matar a personas para mantener el
favor de los seres divinos, es tener una razón que valide el gusto por matar,
por convertir el cuerpo humano en un medio para satisfacer los deseos de
aniquilación de una manera denigrante.
-¿Te ves comiéndote a tu paisano? ¿Eso es lo que te sueñas? -Yo
rara vez entro en el sueño- aclaró el barrenero, con toda docilidad -. Ellos
nomás. Cortándoles sus criadillas, tajándose/as y banqueteándose como si
fueran un manjar.- Le vino una arcada y Lituma lo sintió encogerse-.
Cuando entro en el sueño yo también, es peor. Esos dos vienen y me las
arrancas a mí con sus manos. Se las comen en mi delante. Prefiero chupar
antes que soñar eso. (Vargas 312)

Lo increíble, resulta que la educación no parece tener efectos
favorables en la extraña actitud de los habitantes de esa población. "Saber
leer y escribir, usar saco y corbata, haber ido al colegio y vivido en la
ciudad, ya no sirve. Sólo los brujos entienden lo que pasa"(Vargas188).
Pero, "¿Cómo era posible que esos peones, muchos de ellos acriollados, que
habían terminado la escuela primaria por lo menos, que habían conocido las
ciudades, que oían la radio, que iban al cine, que se vestían como cristianos
hicieron cosas de salvajes calatos y caníbales" (Vargas 205).
,

Una forma de acercarnos a esa niebla que empaña la razón del hombre
Y lo conduce a comportarse como animal, es la bebida alcohólica. Dionisio
305

�es un personaje cuya actividad se centra en ofrecer a los hombres del pueblo,
la oportunidad de sacar su animal interior por medio de la borrachera. Los
invitaba a ser felices de esa forma, a olvidarse de pensar para entrar a otro
nivel, a un nivel en el que se comulga, en el que por un momento se puede
salir de la cárcel que aprisiona el espíritu.

Con la borrachera viajas, dice Dionisio, visitas a tu animal, te
sacudes la preocupación, descubres tu secreto, te igualas. El resto del
tiempo estás preso, como los cadáveres en las huacas antiguas o en los
cementerios de ahora. Bailando y bebiendo se borran las diferencias y nos
volvemos como espíritus: indios, mestizos y caballeros a la vez; ricos y
pobres, mujeres y hombres al mismo tiempo. No todos viajan bailando,
cantando o chupando, sólo los superiores. El que no pone a dormir su
pensamiento el que no se olvida de si mismo, ni saca las vanidades y
soberbias ni se vuelve música cuando canta, ni baile cuando baila, ni
borrachera cuando se emborracha. Ése no vive: es decadencia y está
vivomuerto. No serviría ni para alimentar a los de la montaña tampoco.
(Vargas 274)
La evasión es una actitud para experimentar la felicidad, para
alcanzar por un momento la libertad. Al parecer salirse del cauce de la
normalidad en las acciones, trae un cierto alivio para el espíritu. Ese alivio
es de alguna forma la manifestación de la violencia, una antítesis, pues esa
misma actitud lo conduce por un camino oscuro. Esa raíz mágica lleva al ser
humano haci~ una sensación ilógica y destructiva. Según la experiencia de
un participante en la matanza de Demetrio Chanca, las actividades realizadas
en cada uno de los sacrificios dejan un amargo sabor de boca. Y no
precisamente por el hecho de devorar los cuerpos una vez que los han
matado, sino por las consecuencias que le siguen una vez finalizado el rito.
El recuerdo los esclaviza, les
patentiza mediante los sueños, sus
inexplicables acciones. La única solución para olvidarse de la sensación
gustativa es chupando. Sin embargo, esto los vuelve a convertir en
partícipes de nuevos banquetes humanos. "Ni cuando duermo se quitaafirmó el barrenero-. Cuando chupo nomás. Por eso me he vuelto tan
chumaco. Pero me hace mal, se me abren las úlceras" (Vargas 311 ).
Entonces, la agresividad no libera al hombre, lo envicia, lo encierra
en un círculo, lo compromete de por vida para que éste sea su medio para
ganar más víctimas. Para derramar sangre como si fuera una actividad
cotidiana.
La enajenación domina al ser humano, también lo incapacita para sentir
culpabilidad en el hecho realizado. Sólo puede experimentar la propia
incomodidad alejada de la comprensión de sus actos. La incomodidad es la
306

respuesta a querer repetir lo más pronto posible un platillo de carne humana.
Con la iniciación en esos hábitos alimenticios se crea un gusto por volver a
disfrutar de otra orgía.
"La violencia se ve como una manera habitual de defensa, un
método disponible, el más fácil en ocasiones para que a uno lo maten
también" (Cfr. Dorfman 12). La inseguridad está a la orden del día. Como
diría Borges, la muerte está a la vuelta de la esquina: acecha al hombre desde
siempre y desde todas las partes, y el único aliado es uno mismo, pero
paradójicamente, el enemigo ya ha entrado, yo soy mi propio enemigo
(Borges en Dorfman 13). Entonces, la violencia surge como necesidad para
seguir viviendo, es tomado como un acto connatural como respirar o dormir.
Y la maldad manifestada en los hechos, empieza a confundirse con lo
biológico, con lo instintivo, se convierte en un recurso que le ayuda al
hombre a conseguir algo.
Al parecer la vio~encia se hace de muchos aliados: la naturaleza y la
leyenda, son cómplices quienes la ayudan a existir. El universo mismo se
unifica en torno a esta actitud negativa, pues tiene como fin cambiar su
sentido. Naccos, el pueblo, por tanto tenía una fuerza mágica. Eso lo
convierte en un lugar atractivo para el peligro pues los cerros se convertían
en refugio de enemigos.

Todos los cerros están llenos de enemigos. Viven allí dentro. Se la
pasan urdiendo sus maldades día y noche. Hacen daños y más daños. Ésa
es la razón de tantos accidentes. Los derrumbes en los socavones. Los
camiones a los que se les vaciaron los frenos o les faltó pista en las curvas.
Las cajas de dinamita que estallaban llevándose piernas y cabezas (Vargas
44).
La cordillera es un lugar adecuado para camuflar en él. El misterio
de seres fantásticos con influencia sobre los humanos que transitan o viven
en esos lugares; y la superioridad de la clandestinidad de un grupo de
rebeldes en busca de poder político, la convierten en un sitio con
características malignas.
Luchar por el poder usando la fuerza, puede tener sentido. Matar por
alimentar la simpatía de diosecillos no conocidos, resulta absurdo. (Aunque
como dijo Tomás ''yo me creo cualquier cosa( ... ) A mi la vida me ha vuelto
el hombre más crédulo del mundo." (Vargas 47) Sin embargo, no es natural
matar por satisfacer aparentemente a criaturas, o como resultado de las
consecuencias de un pasatiempo. Va contra la cualidad distintiva del ser
humano en relación con los animales: su capacidad pensante. Su distinción
de ente racional lo lleva a superar barreras intolerables de comprobar su
307

�poder mediante la sinrazón y la crudeza de sus acciones. Es n~cesario como
decía Marx "liberarnos de las quimeras mentales, de las ideas, de los
dogmas, de '1as esencias imaginarias bajo cuyo yugo languide~emos. "(Marx
en Villoro 47) Diorusio también lo dijo: "Cuando los pensamtentos se van,
uno es feliz." (Vargas 105) Los pensamientos son los esclaviz.antes, los
inútiles pero nunca los que permiten penetrar en mundos asfixiantes, al
contrario, debemos cambiar esas ilusiones por pensamientos que den al
hombre bienestar y disfrute de una vida más segura.

y a sea vertical u horizontal, la violencia es tema importante en Lituma
en los Andes. Su presencia pone a reflexionar al lector en cómo lo instintivo
e irracional del hombre lo conducen a su destrucción. Ya no es la falta de
educación la causante de la agresividad, ya no aplica la preocupación de los
filósofos al referir que la mejora de la condición humana es la difusión de
ideas en la sociedad, porque la principal causa de la esclavitud es la
ignorancia. Los personajes en la novela se convierten en blan~ se~o de
los guerrilleros, o bien carnada para ser sacrificados ante los tem1bles dioses,
(en realidad posible víctima de ebrios con antojo de un bocado humano).
El fenómeno de la agresividad pone en duda el papel de la evolución
del hombre a través del tiempo. Parece que no se han superado las crisis de
un pasado histórico escrito con sufrimiento. Hagamos memoria, la conquista
de los pueblos indios de América por la cultura española es prueba
fehaciente de ello. La brutalidad y la imposición de violencia dieron como
resultado la dependencia del nuevo mundo hacia España. "La agresión ha
comenzado haée mucho tiempo: América es fruto de una violencia
prolongada de un saqueo continuo, de la guerra civil y fratricida en toda su
geografia" (Dorfman 12). Ahora, se puede percibir cómo se repiten las
mismas actitudes, todavía hablamos de una violencia enmarcada en un afán
de solucionar los conflictos sociales y políticos por medio del abuso y del
aruquilamiento de los representantes del sistema, y ~ medio de_exp~ner la
bestialidad del hombre todavía no superada a traves de su histona y la
evolución de su pensamiento.
La novela de Vargas Llosa es un viaje por la cordillera andina, una
aventura atrevida y desgarrante que nos permite conocer la intranquilidad en
la que viven los personajes. No por ser los malhechores tienen ganada la
felicidad, también ellos pagan en carne viva las consecuencias de una ~erra
de todos contra todos. Los policías son asediados con una estrategia de
malestar de nervios por los rebeldes, quienes les darían un peculiar
tratamiento para atormentarlos y luego matarlos. El pueblo ubicado en el
centro de esta rebelión se ocupa por lo tanto en transgredir las leyes sociales
y morales y hacer uso de su poder para darles una muerte útil a quien
consideran necesario.
308

La estructura narrativa y la presentación de la información ponen a
trabajar a quien lee. Lo invitan a conocer un uruverso en la que la ley del
más fuerte es la que gobierna. También puede producir un grito de
impotencia al revelar la magnitud que puede llegar a adoptar una sociedad
teñida de sangre que ambienta un escenario donde al parecer la mayoría se
esfuerza en contextualizar un infierno de relaciones personales destructivas.
Vargas Llosa declara a la literatura como "esencialmente mentirosa
es decir, lo que presenta como realidad es fundamentalmente una ficción e~
decir, una mentira. ( ... ) Aclara sin embargo que cuando una ficción' es
lograda, se trasluce y se transparenta una verdad profunda. Pero que no es
j~ás la verdad explícita no de un tema, ru de unos personajes, ni de una
psicología y menos de una historia" (Espejo de escritores 155). De ahí que
concluya que la maestría con que trata un tema de una vigencia continua da
la posibilidad de aceptar como reveladora esta novela. El trabajo es una
ficción que puede asociarse con una realidad sociocultural íntimamente
parecida a la que estamos expuestos y por eso puede resultar dificil
identificar qué es cierto y qué no.
En esta novela se aprecian actitudes humanas nada alejadas de
nuestras experiencias conocidas a través de los medios de comurucación.
Eso sí, alejadas del morbo y del amarillismo con que pueden conocerse a
través ~e periódico~ baratos o noticieros alarmistas. La lectura nos lleva por
los pehgrosos Caminos de los cerros andinos. Nos hace testigos de los
atracos impunes que sufren las víctimas de Sendero; nos deja sorprendidos
por la magnitud que adquiere la agresión.
Por más insensible que sea el lector, la novela hace que al terminar
el recorrido decodificante, el valor agregado esté en función de ver algo más
que recursos impositivos para obtener algo. Puede aumentar el valor de
nuestra capacidad cognitiva para afrontar los problemas de nuestra realidad
social y cultural con afirmaciones racionales, es decir que cumplan los
requisitos de una tolerancia y respeto al derecho de los otros. Cultivar un
?ªgaje de pensamientos asociados a un bienestar colectivo, de expresar los
mter~ses usando la capacidad comurucativa y labor eficaz de la palabra
convmcente y clara, de pedir la paz, pero sin hacer la guerra.
Y detrás de ese marco de intolerancia y violación a los derechos del
hombre y su integridad fisica, queda la incertidumbre si después de todo eso,
al final, seremos capaces de alcanzar una reconciliación con lo que haya
esc~pado de la voracidad humana. Estaremos a la expectativa de ver si es
posible que la educación supere con creces la conducta instintiva del
hombre.

309

�En este análisis mostramos la violencia en dos vertientes,
manifestada en línea vertical, de las personas que en distinto nivel de poder
se atacan para establecer una ideología dominante y la horizontal, donde hay
actitudes transgresoras cuya función es destruir al prójimo, es la imposición
de conductas basadas en creencias donde el sector social se encarga de matar
a su propio hermano. Lituma en los Andes es una novela con una fuerte carga
de pesimismo ante las relaciones personales y gregarias, es ~a muestra
cruda de lo complicado que el ser humano puede hacer de su vida y de las
interacciones colectivas donde hay una ausencia de seguridad.
La violencia es una actitud generalizada, ya vertical, ya horizontal,
pero cuyo dominio puede estar bajo un control ante la conci~ncia de. 1~
repercusiones y un interés fehaciente de aprender a hacer un clima prop1c10
para respetar la dignidad del hombre; aprender a dominar la bestia ~ue m?~ª
en el interior, buscar alternativas para deshacerse de esa mtenc10n
destructiva y dar la oportunidad de conciliar el sentido común con los
conocimientos logrados a través del progreso científico y tecnológico y esa
presunción de civili:zación, para establecer un equilibrio que restituya un
lugar donde poder vivir.

Bibliografía
Belmont, Jesús. Una guerrilla sin ideología. Época, Semanario de México,
No. 274, 2 de Septiembre de 1996. pp.16-26.
Dorfman, Ariel. Imaginación y violencia en América. Barcelona: Anagrama,
1972.
ESPEJO DE ESCRITORES. Hanover: Ediciones del Norte, 1985.
Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. México: Editorial Porrúa, 1994.
Valqui, Camilo. Perú: Una luz en el Sendero Luminoso. México:
Fontamarra, 1988.
Vargas Llosa, Mario. Lituma en los Andes. México: Planeta 1993.
. Desafios de libertad. México: Ed. Aguilar Nuevo Siglo, 1994.

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Villoro, Luis. El concepto de ideología y otros ensayos. México: Fondo de
Cultura Económica, 1985.

SI TE DICEN QUE CAÍ: LOS RUMORES DE ESPAÑA EN RUINAS

Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Juan Marsé, escritor barcelonés, tiene entre su producción un
considerable número de novelas, de las cuales algunos títulos son:
Encerrados con un solo juguete (1960), Esa cara de luna (1962), Últimas
tardes con Teresa (1966), La oscura historia de la prima Montsé (1970), Si
te dicen que caí (1973), La muchacha de las bragas de oro (1978), Un día
volveré (1982),y otras tantas. En sus obras, Marsé dibuja a la Barcelona de
posguerra, escenario para historias dirigidas, en algún momento, a una crítica
no sólo sobre los vencedores de la Guerra Civil española, sino también
acerca de los opositores al franquismo; en otros casos, muestra una realidad
fragmentada, que se rey&lt;&gt;nstruye a partir de las voces de participantes y
testigos; de las ideas de quienes sólo han escuchado y elaboran rumores, de
quienes se encuentran al margen del poder, construyendo discursos
periféricos al Oficial. Contempla, también, a partir del pasado alucinante de
la guerra y sus consecuencias inmediatas, un futuro nada alentador. Una
nueva generación carente de compromiso y conciencia acerca de las
situaciones de España posterior al conflicto nacional aparece en las
narraciones; una juventud llena de ambición y ansias de sobrevivir, que se
ciñe al régimen, mientras saca provecho y ventajas del rol social que le ha
tocado desempeñar. Aunque en el otro extremo está quien es capaz de
adecuarse a la realidad del país y lucha inútilmente, de manera ingenua,
hasta morir lentamente, hasta acabarse por dentro y corromper u olvidar sus
ideales. Si te dicen que caí cumple con estas características. Obra concebida
a finales de la década de los sesenta, mientras que el régimen franquista
ejercía un aplastante control sobre los textos elaborados en el territorio, años
de represión y morda:za, años oscuros en los cuales se evitaba ver la
problemática de España, aguijón hiriente de sectores marginados aplastados
por la voz que entona ese himno al cual la gente debe responder con
reverencia y total sumisión.
En la novela del siglo XIX solía hacer acto de presencia un narrador
omnisciente, era el intermediario entre el lector y los personajes. Irrumpía
pues, este ente cuya función era contar las acciones y situaciones en la
novela, y dirigir al lector para que descubriera una historia completa, cerrada
en tanto verdad absoluta. En cierta manera, este ser de ficción constituía una
seguridad, una certeza; esa certidumbre en la novela contemporánea se ha
ido desdibujando, al desvanecerse este ser supremo y un tanto autoritario
(Sánchez-Rey 334) Ahora, en el caso de Si te dicen que caí no hay una sola
311

310

�persona enunciando, contando; sino más bien varias, turnándose. Los
encargados de ofrecemos datos y hecho~, d: dru:se a conocer ~elant~ ~el
lector, son los mismos personajes de la histona. Sm embargo existe algwen
que hace descripciones sobre los participantes en el,relato, aunque_s~ ~oz no
dictamina tajantemente qué es verdad y por donde ha de diri~se la
narración, además de que no está presente en todo momento c?nstrwdo en
la novela. En este texto, la voz del narrador se une a un Juego, ª. una
polifonía; voces que se enfrentan para reunir los ped~s de una_ realidad.
Quien va contando la historia sobre los Trinxies y la realidad en ~as d~ la
Barcelona de posguerra, resulta ser, probablemente, una figura mas a qmen
Ñito le ha expuesto sus aventis, descubiertas ahora ante el lector; e~ una
persona enterada, a través de otros, sobre lo revelado en esta obra. ?eJando
con esto la idea de un dialogismo, en el que los personaJes van
proporcionando diferentes versiones acerca de los hechos generados en el
barrio del Guinardó. Pues bien, se hace a un lado a un Narrador que or?ena
todos los eventos según su concepción de éstos;_ hechos que :xpondría al
lector, dirigiéndole, como un dictador, sólo a partir des~ propios esta~os
pues sólo él tendría en su poder el total de la informa~10n. Desde aqm se
denota la renuncia hacia la dirección de un poder centralizador, Y se exponen
los puntos de vista individuales que subyacen a éste, o que estarían
enterrados bajo una voz dominante, en el caso de presentarse un narrador
omnisciente.
"Cuenta que al levantar el borde de la sábana que ~ubría. el rostro del
ahogado, en la cenagosa profundidad de pantano de ~us OJO~ ~biertos ( ... ) El
comportamiento de un cadáver en el mar es lillprevisible. Al ve~e
reconocido, el ahogado volvió desdeñosamente la cabeza en el fondo UU:b~o
y sus cabellos ondul~on tre~dose con_!ªs,,algas: n? bebas agua o m~nras
podrido como yo, Nito, dice que le diJo. (Mars~ _1,1) En esta ci~ se
encuentra al narrador refiriendo un relato o una visto~ acerca de c1~rto
momento O acontecimiento, esa perspectiva pertenece a Nito pues pareciera
que él la hubiera contado al narrador con anterioridad; sin embargo, a~q~e
las palabras fueron emitidas por el celador, el ser que no~ expone la histona
las reproduce, las hace suyas. Aquí también encontramos_ mse~~ la voz ,del
cadáver, del Java, pues Antoñito evoca la advertencia recibida de este
personaje hace años ''no bebas agua o morir~s podrido." Y así s~cede e1; _los
casos de otros personajes, pero tal vez adqmera ?1ayor relevancia con _Nito,
Marcos ya hasta cierto punto con Sor Paulina, pues en determmado
momen~o el lector llega a pensar que estos personajes son los ~arradores, Y
de alguna manera lo son, dependiendo del fragmento y ~el tiem~~ de la
secuencia a la cual dirige el lector su atención. Todo lenguaJ~ es un ?.ialogo ,Y
esto se hace evidente en esta obra, es pues un fenómeno plunvocal. Debena
confesarme también del baile, no, es decir, es lo mismo, va muy junto con un
pecado con el otro y será como si confesara los dos a la vez: verá usted,
312

monsén, le diré yo volvía de la fiesta algo mareada y así llegué al refugio, en
ese estado de pecado vi todo. Era como si ensayaran una función ... "(Marsé
239) Las enunciaciones de los participantes en la novela de Marsé son
convertidas en sustancia narrativa, y esto va dando lugar a cierta ambigüedad
pues no existen fronteras nítidas entre las palabras producidas por el narrador
y las elaboradas por los personajes.
Al avanzar en el relato se reproduce el habla de diversos personajes,
convirtiéndose en la narración. En las secuencias de Ñito con Sor Paulina,
por ejemplo, se tiende a olvidar quien es el narrador y se le confiere este
papel al celador, pues el lector se va adentrado en el recuerdo de este
hombre. El narrador, entonces, deja casi en libertad a los personajes para
hablar y referir sus recuerdos, sus actos y sus opiniones por sí mismos, con
su propia voz. "En alguna parte de su mente olvidadiza Sor Paulina murmuró
los nombres de Jesús, Maria y José. Mientras el celador seguía desgranando
silabas siempre en el mismp tono." (73) Pero, una vez estando dentro de la
narración de Antonio, Ja\¼i, Marcos o algún otro personaje, descubrimos que
ésta a su vez, se edifÍca en conversaciones pensamientos verbalizados,
opiniones e intervenciones de otros participantes de la historia, de nuevo, el
encargado de contar los sucesos o las aventis, cita o se apropia de las
palabras de otras personas del relato. Para hacer emerger la narración. La
palabra pasa por el campo de las palabras y los acentos ajenos, hay un
proceso dialogizante. "Si hubiese sabido para qué, se habría lavado todo él y
restregado la roña de los pies con piedra pómez, de verdad, la abuela me
habría expurgado quitado ese olor a intemperie de mis ropas y yo no me
habría hecho ni una paja( ... )" (Marsé 19) Sarnita cuenta sobre Java, pero la
voz del primero cede lugar a la del personaje de su relato. Ambos discursos
se fusionan, pertenecen a los dos desde el momento en que Sarnita toma las
palabras del líder de pandilla para la construcción de su aventi. "Era una voz
impostada recreando intrigas que todos conocíamos a medias y de oídas:
hablar de oídas, eso era contar aventis ( ... ) " (Marsé 39) Por eso, la
información se ofrece como en un efecto similar al de las cajas chinas, pues
se crea a un narrador que relata lo contado por otro (el celador), quien a su
vez alimenta sus historias de lo dicho por otros, y así como una cadena.
"Las voces existen siempre en un ambiente social; no existe una voz en
total aislamiento de otras voces" (Wrescht 71) Si te dicen que caí, es un
entramado de voces pertenecientes a diferentes personas ficticias. La
construcción de la historia se realiza a base de la unión de eslabones de
aportaciones, intervenciones, perspectivas. Aparece una serie de
participantes, se relacionan a lo largo de la novela, se mienten, tratan de
manipular al otro, esconden, cuentan y van armando el rompecabezas que
constituye la historia de los grupos marginados y de los vencedores. Se
evidencia una fragmentación del mundo narrativo como reflejo de las
313

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diferentes realidades en la España de la posguerra, esto lo consigue Marsé al
edificar su relato sobre una diversidad de discursos que, si observamos,
pertenecen principalmente a la gente del barrio: a pandilleros, prostitutas,
una catequista y unos disidentes; esas historias subterráneas, que se
desarrollan en los refugios antiaéreos de la ciudad, en el cine, en un
cuartucho del señorito Conrado. Estos relatos subvierten el monologismo de
la cultura dominante implantada junto con un régimen totalitario. Es decir, se
rechaza un sistema logocéntrico, y en la novela se da un espacio para atender
y conocer las concepciones, opiniones e interpretaciones de otros, de los
vencidos, cuyas voces eran devaluadas y confinadas al silencio por el
aplastante discurso Oficial que emerge de un aparato de poder como el del
dictador Franco, cuyos cimientos descansan en la represión y sometimiento
del otro; un Estado cuya función radicaba en no admitir otro poder, otra
razón y otra verdad fuera de sí. "El correlato social de las tendencias
novelizadoras en el discurso literario, tiende a ser concebida simplemente
como la contrapartida heterogénea y dinámica a la cultura monológica y
estática de la clase dirigente." (Picó 280)

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En Sí te dicen que caí, se da la reactivación de la memoria popular, de
la sociedad española de posguerra, sometida por la fuerza centralizadora de
un Estado represor e intolerante. A lo largo de la novela las voces construyen
y desconstruyen la historia de los niños pandilleros, las prostitutas, la
catequista de una capilla miserable y los opositores al régimen; mientras el
discurso del grupo dominante se perfila, principalmente, en los vacíos de las
conversaciones- y narraciones de los personajes marginados. Esto se hace
más evidente en tres de los capítulos de la obra (11, 17 y 14). En estos
apartados aparece alguno de los chicos de los Trinxies frente a un
interrogatorio del alcalde, sin embargo la única voz que escuchamos es la de
los muchachos, no la del tuerto. Y aunque conocemos sólo las respuestas de
los pandilleros, el lector va dando sentido a los vacíos y establece la posible
pregunta formulada o exigida por este hombre. En cada uno de estos
capítulos los chicos dan su versión acerca de los hechos y los delitos que se
les atribuyen, exponiendo su verdad por encima de la que el representante
del régimen enarbola. ''Nada camarada, al contrario: el martirio de Santa
Susana virgen y mártir, una aventi inventada por el Sarnita. ¿Qué la
llevamos al refugio a la fuerza, que la raptamos al salir del cole,
engañándola? Ni hablar, ella vino por su gusto ..." (Marsé 218)
En este caso no importa si lo dicho se considera verdad o mentira
puesto que se evaluaría bajo los parámetros de una ideología centralizadora
que establece su verdad unívoca, cuyos límites definen la gradación para
establecer el índice de verosimilitud en una declaración como la del Tetas,
Sarnita o cualquier ser de la periferia. Ciertamente se presenta una relación
entre opresor y dominado, si vemos así a los pandilleros con respecto al

tuerto, y los chicos sólo arman su discurso como respuesta o defensa ante
quien ejerce su derecho de hablante por pertenecer al grupo que detenta el
pod~r. Pero ~n ese inte1;og~torio van saliendo las concepciones que la clase
dommante tiene de s~ misma: son los sacrificados por la patria, los
benefact?res y perseguidores de la corrupción; ideas que exigen a cambio
una fe ciega del resto de la población aunque no comulguen con ellas. Sin
~mbarg_o, _en el discurso de Sarnita, por ejemplo vemos que la gente tiene una
i~ea ~stinta, pu~s se "rumora" que sobornan, pretenden ignorar las
situac10nes en el eme Roxy y les gusta hacer notorio su poder, su influencia
al forzar a otros a levantar la mano ante un himno cuya función es hacer
recordar la victoria lograda por los nacionales mediante múltiples sacrificios·
ademá~ ~e manife~ la omnipresencia de Franco y su aparato de poder e~
las actividades cotidianas de España. " (... ) encuentran cerrado e] paso frente
a la Delegación Provincial de la Falange; La acera la ocupan una treintena de
hombres con camisa azul, que, rápidamente apeados de un camión y
' alineados en doble fila, cantan. Muchos peatones se paran receloso y serviles
unen sus flacas voces a,t'Ios ...." (Marsé 31)
/

Marsé pone en movimiento las voces de quienes han sido destinados al
silencio, aquell~s. que ~ven en los barrios bajos y desquebrajados. Bajo la
aparente tranquilidad IIDpuesta por el régimen, sería necesario escarbar
porque existe un cúmulo de realidades desconocidas o ignoradas, qu;
c?nforman a España. ~¡ te dicen que caí, fragmento del himno falangista y
SIIDbolo del Estado remante en el país Ibérico, hace referencia al discurso
dominante contra una pluralidad de perspectiva, de verdades. Pero el título
sólo es la fachada. Ese discurso no puede acallar las palabras introducidas a
un_ dinamismo, pues de una voz a otra se edifican y transforman las historias.
Primer? se dice que ~arco se _fue de marinero, luego otro declara que está
escondido en un espacio reducido en su casa, luego que sí estaba escondido
pero huyó y finalmente murió al pisar una granada cuando iba con Aurora o
Ramona, como se llame. Se da información a lo largo de la novela, que
afecta y trastoca los datos conocidos por el lector anteriormente afectando
así la concepción de éste con respecto al relato. Cons~yendo y
de~bando, y como las aventis, llega un momento en el cual no se puede
precisar qué es real y qué es ficticio, ambos forman parte de la vida. " ( ...) a
Java se le ocurrió por vez primera introducir a la aventura inventada un
personaje real que todos conocíamos ( ... ) Java perfeccionó el método: se
metió él mis~o en la~ historias~ acabó por metemos a todos ..." (Marsé 39)
Pasan de labio en labio y se vahdan en ese camino, aunque nadie sabe con
~erte~ origen o la idea primera. De nuevo, los límites entre lo real y lo
unagmano se atenúan; se enfatiza, pues, la estructuración ambigua de la
novela, sobreponer dos planos: realidad y ficción.

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314
315

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"Hay una fractura en la linearidad temporal en la obra, como repudio de
un logos histórico." (Masiello 93) Con el manejo del tiempo en la novela, se
da la idea de un mundo narrativo fraccionado. En un mismo capítulo se
mezclan sucesos desarrollados en momento y espacios distintos. "El celador
se alejaba: ¿quién llora aquí, coño?( ... ) - Doctor, decía, acérquese, toque.
Presionando con los dedos la tensa piel del vientre, bajando, tanteando el
hueso bajo la pelvis. Hay que abrir en seguida, dijo el otro, y en sus manos
Juanita notó más delicadeza, más calor ( ... ) y alguien dijo: Anastasia, y otro
respondió anestesia, burro, y entonces ella vio caer la plasta sobre su nariz
una plasta negruzca que olía a mocos. "(Marsé 42) Los recuerdos traen del
pasado los instantes relacionados con la Guerra Civil, entre los disidentes del
régimen franquista, pero se regresa siempre al punto del cual parten y la
narración continúa. También Ñito se sumerge en sus regresiones, de modo
que da lugar a la aparición de Sarnita y la pandilla por algún año de la
década de los cuarenta; viviendo en una ciudad resquebrajada, casi muerta,
en ruinas. Pero luego, por ejemplo, retorna a la charla con la monja acerca de
los cadáveres de la familia del Java. Es un ir y venir constante, dando en
cierta manera la idea de movimiento frente a la petrificación de un Estado
que pareciera detener la sucesión de los eventos, pues pretende equilibrar la
realidad en un centro. El orden temporal de la historia se quiebra, dando
lugar a diferentes bloques que la conforman, y parecieran sus límites
difuminarse. "(... ) una memoria en continua expansión vasta y negra como
la noche, retrocediendo en el tiempo y también anticipándose a él,
adelantándolo para verlo llegar desfigurado, desmentido, desfigurado por las
musarañas del.olvido." (Marsé 360) Ahora, si recordamos el material de las
narraciones elaboradas por los personajes, entonces encontramos varios
tiempos que inciden en un mismo fragmento. Las voces son tomadas por
quien cuenta los sucesos, y esas enunciaciones fueron producidas en un
punto del pasado. Se traen de ese instante y se insertan en el relato de las
aventis, o en otros de Marcos, Serdam y otros seres de ficción. El pasado
determina el presente, y por tanto se vierte en el futuro. De nuevo, en este
caso se hace patente la idea de la cadena o las cajas chinas, el tiempo, el
pasado dentro del presente y ambos contenidos en el futuro.
Básicamente, la historia sobre los Trinxies se desenvuelve en la década
de los cuarenta, así se marca en algunas partes de la narración. Aunque se
llega hasta la década de los cincuenta, y esto lo creo por la mejoría en el
aspecto económico evidenciada casi al final de la obra. En los primeros años
posteriores a la Guerra Civil, la economía quedó en pésimas condiciones, de
tal manera que no se producía lo suficiente, para cubrir la demanda del país.
(Tusell 705) Podemos ver entonces en Java y sus compañeros, a los pobres
entre los pobres, satisfechos a fuerz.as, al poder comer al menos un gato de
vez en cuando. Pero además de la economía, también la ciudad aparecía en
ruinas tras el conflicto armado. Un mundo cuarteado heredaban los Trinxies,
316

los Luises y las huérfanas. "tras las acacias deshojadas se alzaban fantasmas
de edificios en ruinas. Balcones descarnados mostraban los hierros
retorcidos y rojizos de herrumbre, y ventanas como bocas melladas
bostezaban al vacío." (Marsé 20) Miseria tras la destrucción, reflejada
también en los personajes, un poco en sus descripciones físicas. Sarnita
estaba tiñoso, llena de azufre su cabeza; el Tetas con pus en el oído, Luisito
estaba tísico; esto como resultado de la mala o carente alimentación de los
muchachos y de la suciedad en el barrio.
1

En España coexistían varias realidades, cerca del barrio del Guinardó,
estaba la zona de los chalets, de los 'finolis', a la cual los pandilleros no
podían acceder. Es como si en el barrio se concentrará la basura de la
sociedad, eso son los pandiJleros, semejantes a lo depositado por la familia
de Susana en esta región marginal, una bolsa desesperadamente examinada
por los niños, encontrándose con cáscaras de naranja y diferentes deshechos.
"Y recordará también las fronteras del barrio, los límites invisibles pero tan
reales de los dominios)Íe los Kabileños y chanegos, la línea imaginaria y
sangrienta que los separaba de los finolis del Palacio de la Cultura y de la
Salle, niños de pantalón de golf, jugando con gusanitos de seda en sus torres
y jardines de la Avenida Virgen de Montserrat." (Marsé 37) Los vencedores
de la Guerra Civil son quienes pueden disfrutar de mejores condiciones de
vida. El señorito Conrado, que representa a la clase dominante, dueño de
edificios de los cuales obtiene rentas para vivir una situación bastante
desahogada, aunque él sufría el odio de sus inquilinos, quienes se llegaban a
mostrar suplicantes por no poder cubrir el alquiler. La élite de poder está en
posibilidad de ejercer su influencia económica total para someter a los
mendigos del Guinardó; se relatan en la obra varias historias en las que el
hambre, la miseria y la desesperación por sobrevivir, lleva a muchachos y
mujeres a la prostitución.
Por otra parte está la Iglesia, con una estrecha relación entre la élite
económica y política. Esta institución crea una serie de grupos para
proporcionar ayuda al pobre, para regalarles ropa ya vieja, sin pretender
solucionar sus problemas reales, de raíz y de manera efectiva. Junto con la
Iglesia, está el poder del Estado, representado por el tuerto. Es irónico, tanto
la clase privilegiada económicamente como el grupo del gobierno son
representados por dos lisiados de la Guerra Civil. "( ... ) el muñeco roto que
se deja mecer y mimar y calentar por una huérfana lela, el soldadito de
plomo paticojo que ganó la guerra, caprichoso, maniático, mandón." (Marsé
207) el alcalde va a sostener una persecución encarnizada de los rojos del
bando republicano que se escaparon de ser fusilados. Él se encarga de las
torturas para los rebeldes, quienes son descubiertos por la gran capacidad del
tuerto de ver más allá de las apariencias; como con Ramón cuando descubre
su mentira, pues observa a este personaje cuando se lava las manos, y llega a
317

�la conclusión: sólo un sacerdote se las lava de esa manera. Y así va
encontrando la verdad que busca. "( ... ) otros tenían mirilla: un anciano
desnudo y con un gorro de papel en la cabeza, haciendo el saludo militar, y
ante él una sombra golpeándolo con vergajos; un joven cubierto de sudor y
vómitos ... " (Marsé 323) Poder político, económico y religioso; tres pesados
pilares cuyos cimientos, la sociedad española debía soportar.
Otro grupo en la novela, es el de los opositores al régimen franquista.
Se menciona la división entre los integrantes pues durante la Guerra se
afiliaron a grupos con distintas ideologías o proyectos. ''El peor defecto ~ue
cometió la oposición española, y que le impidió actuar de manera efectiva
fue la división. No encaró un problema por exceso de confianza en una
coyuntura que parecía significar el fin de regímenes como el español."
(Tussell 711) Algunos conservaban sus ideales acerca de cambios profundos
en la sociedad para un progreso; otros esperaban que con el fin de la
Segunda Guerra Mundial, la intervención de Estados Unidos y los procesos
de Nuremberg; el régimen franquista tendría que esfumarse. Al ver que eso
no sucede, se desilusionan. Entonces empewon a concentrar sus fuerzas en
satisfacer sus propios intereses, sin importarles ya la nación. " ( ... ) tejiendo
laberintos en la memoria, de amigos torturados y baleados hasta los huesos;
hablarían de la noble causa que acabaría sepultada bajo un sucio código de
atracadores y estafadores de un hermoso ideal cuyo origen ya casi no
podían precisar. Evocaría hombres como . torre~ que se ~eron
desmoronando ... "(Marsé 365) Sus buenas mtenc1ones sucumbieron
lentamente, ep ese lapso se deciden a responder y provocar al Estado ~~n
violencia con actos terroristas. Se dejaba ver entonces una reacc1on
virulenta,de quienes detentaban el poder. "''Las acusaciones del persegui~or
empujan al perseguido a mirarse a sí mismo, a auto-observarse" (Clanc1er

94)
Un mundo caótico, derrumbado. Son entonces explicables las acciones
de los Trinxies con las niñas, al amarrarlas y quemarlas; sólo representaban
la realidad en la cual vivían. " ( . .. ) su hermanito que quiso defenderla le
retorcieron sus partes y le azotaron la espalda, parece ser que después se los
cortaron y se los pusieron en la boca, y que a ella los falangistas le raparon la
cabeza; pues eso representaban, monsén, la galleguita se interpretaba a sí
misma con lágrimas de verdad y esa atrevida Virginia hacía el papel del
hermano amarrado a la escalera con la espalda despellejada..."(Marsé 240)
Cuando se ha sufrido demasiado, la salvación, el medio de mantenerse es
teatralizar la propia vida, llevar una carrera frenética contra el juego de la
vida y la muerte. Estos niños de España, son la generación que apenas vivió
parte de la Guerra Civil, mientras Serdam o Marcos pertenecen a los que
estuvieron inmersos plenamente en ésta. Los chicos heredan un mundo
miserable, ven y sufren situaciones atroces, y para no volverse locos deben
318

deshacerse del tormento de la memoria. Entonces convierten en ficción lo
que realmente ha sido vivido, para pretenderlo ajeno, como para
transportarlo a Otro ser diferente a ellos, desenvuelto en el escenario gracias
a ellos. Y esta es la culpa de los opositores al régimen, de los ganadores de la
guerra, pues no pueden pedir una España distinta a la que ellos horadaron.
"Es pues la sociedad la que por medio de sus instituciones sociales y
culturales va a trasmitir, de una generación a la siguiente, fuentes de
agresividad colectiva." (Clancier 104) La violencia, la actitud despiadada
frente a la gente, a los demás, a su existencia, la falta de ilusiones, son dadas
por la generación anterior a los muchachos; y ellos sólo repiten cuanto ven,
porque es lo natural pues lo han visto desde chiquillos. Entonces la
esperanza para el país Ibérico está anulada por varios años más. La guerra
los dejó abandonados, solos, y los muchachos sólo sobreviven tratando de
ejercer un dominio contra quien se pueda, para no sólo jugar el papel de
dominado sino al mismo tiempo ser dominador. En este punto podemos
llegar a la idea que estos papeles no son exclusivos entre la población y el
Estado, pues también J~a es líder de un grupo y puede desempeñarse como
tal ante ellos, y los Trinxies frente a las huérfanas. Hay toda una
jerarquiz.ación del poder en la que los españoles de este tiempo están
colocados. Lo lógico para el lector sería calificar de malo al Estado y de
buenos a los pandilleros, pero- las personas, sus actitudes son relativas (si se
busca juzgarlas), así como lo es la verdad o el tiempo. Depende del punto de
vista, del momento escogido para examinar, y aún así también está sujeta a
nuestras condicionantes o determinaciones para interpretar, para observarlas
y evaluarlas.
"Hemos parado en ser una ruina que, compasivamente, nos aplicamos
con adornos y fastos. Llamar ruina a la ruina, despojarnos de esos adornos
seria un primer paso para salir." (Gil 128) Si te dicen que caí constituye una
denuncia del estado general de la sociedad española. La niñez suburbana,
callejera y gris; la orfandad, las persecuciones y represiones; la insolidaridad
y la crueldad; miseria y muerte que poblaban la historia cotidiana de España.
Y esto se pretende dejar en el olvido, esto que se generó del enfrentamiento
de hermano contra hermano, sembrando violencia y cosechando
precisamente eso. Realidades sepultadas tras la visión optimista sostenida
por el franquismo, en el cual la corrupción es erradicada, la prostitución
controlada, y los pobres son auxiliados debidamente; no se dispone a ver las
historias que quedan de lado a su verdad. Se de la sociedad hipócrita; en la
que, por ejemplo, la pomografia y el sexo, además de las aventis, son un
medio de evasión; asuntos que se mantienen en lo oculto, aunque es como un
secreto a voces. El Estado impone y exalta, junto con la Iglesia, rígidos
principios, sin tomar en cuenta el contexto de quienes debían de respetarlos;
los cuales, en apariencia, deben ser cumplidos por la colectividad. "Java le
subió la falda, ella abrió las piernas. La música vibrante anunciaba el final de
319

�la película. Se encendieron las luces: una quincena de espectadores _de pi~
entre butacas, saludando la pantalla en blanco mientras sonaba e! himno.
(Marsé 185) "(... ) la Congregación había resuelto no ocuparse mas de. esas
pobres descarriadas; que otros organismos ya las controlaban Y gra~ias a
Dios la moral y la decencia volvían al país." (Marsé. 292! Una sociedad
edificada en tanta hipocresía y represión, que genera mevitablemente una
explosión de la pornografía entendida ésta como expresión _lógica Y como un
antídoto subversivo y popular. Pero también es el medio por el que se
domina al otro, en el caso de Conrado con respecto a Ramona o Java,
despojándolos de su humanidad y convirtiéndolos en objetos con_ l?s cuales
se podía realizar una transacción monetaria, para tenerlos _al servicio de sus
deseos sexuales. El cine en el cual trabaJan las prostitutas Y lugar ya
conocido por los clientes, bien se sabe qué pa~a _dentro, pero sólo en la
oscuridad se cumple la función real del establecumento; a la luz, entr~ los
presentes, sólo se encuentran personas que quieren internarse ~ otra r~alidad,
la de la pantalla grande. "( ... ) el mismo des~o atroz qu~, vio un día en la
piel de Ramona, morena y sucia como un estlg°;1a: tambien en ese cuerpo
desmedrado en esos dientes picados y en esos OJOS muertos se operaba la
misteriosa ~utrefacción de la ciudad, aquella indiferencia de charco
enfangado recibiendo sucesivas humillaciones y engaños." (Marsé 205)
El título de la novela enmarca el rumor, el dialogismo, las voces que se
entremezclan. Hay una persona que avisa a otra sobre la caída de quien es_tá
formulando el condicional. El tiempo está fracturado y mezclado, es decir,
una enunciación se emite en el pasado y la retoma alguien más en el
presente, hac~ suyas las palabras de otro para expresar su idea. Se hace
palpable la ambigüedad; entre dos planos (yo y otro o p~d? Y presente), el
real y el ficticio, ambos son parte de esa estructura condici~nal, pu~s algo
sucede en lo real para dar paso a lo posible, a lo que todavia no existe. Y
luego, el discurso de los vencedores de la Guerra ~ivil referido por la frase
del título de esta novela, muestra del himno omrupresente, eco del poder
totalitario. Es la primera cara de la obra, el lector tiene contacto primero con
esta construcción; sin embargo, al igual que en el seno de la frase, resulta
una voz que luego se conjuga y da paso a una pluralidad ?e perspectivas
refiriendo a una realidad percibida de una manera muy particular por cada
personaje. Una multiplicidad de murmullos que subyacen al canto aplastante.
Un himno se recuerda la lucha y se reafirma la victoria de los franquistas,
pero también retrata la situación del resto de España, la ~esesperación, la
confusión, las ruinas, los escombros por donde es preciso excavar ~ara
encontrar un aliento de vida. " ... todo el mundo espera o busca alguien.
Cartas O noticias de algún pariente desaparecido, o escondido, o muerto.
Siempre veréis a alguien que llorando busca a alguien que sabe algo malo de
alguien" (75) Todos saben algo y en cierta manera nadie sabe _sobre ~o que
sucede, de las personas, de la Guerra, los niños, la muerte. La ruma esta en la
320

gente también, lisiados, marcados con alguna cicatriz, enfermos; como en el
fmal de todo, sólo sobreviven pues eso es ganancia.
En su novela, Marsé abre un espacio para exponer una galería de
personajes en situaciones cotidianas, eso se refleja en el manejo de un
lenguaje sencillo y al captar el habla, la manera en que se desarrollan los
diálogos y cómo los refieren las personas. Recrea un mundo sórdido,
inmerso en la destrucción, y escoge exponer la vida de quienes viven al
margen de la tan benévola realidad aceptada por un régimen dictatorial.
Muestra situaciones limite: pobreza, violencia, prostitución; y a sus
personajes desarrollándose en medio de éstas. Pero su critica no sólo se
cierne sobre los poderosos del país, sino también sobre el resto de la
población, los opositores y los pandilleros. No lleva a cabo un tratamiento
maniqueísta sino un poco más justo y por tanto más real de la cuasi-vida en
España. Introduce el erotismo con menos pudor, lo muestra como un coto de
poder utilizado por ciertas personas sobre sus subalternos en la jerarquía de
domino.
En la novela de Juan Marsé se revela y se escucha a la sociedad de
Barcelona, son relatos sobre putas y maquis, miseria y niñez, carencias
materiales y humanas. Y a través de sus narraciones se ven las situaciones
extremas en un barrio como el de Guinardó, y como ése otros tantos en el
país. El discurso del poder se encuentra también, pero se adivina, se advierte
en las palabras de los personajes . Entre voces están las de la nueva
generación, raquítica y enferma, envilecida, con el alma emputecida;
heredera de un mundo destruido. Como en la sociedad española, que debió
aprender a moverse en dos planos de la realidad para sobrevivir; estos niños
arman un perorata para satisfacer a las autoridades, mientras se desarrollan y
hacen de las suyas en los que fueran refugios antiaéreos; evadiendo, huyendo
de la sonada omnipresencia del régimen opresor. "(... ) entonces todos
pensábamos esto no puede durar y ahí ·están todavía los que hoy siguen
pensando todavía eso no puede durar, algún día tiene que acabarse, no
aguantará, sin saber que estas palabras llegarían con la vacuidad del eco
hasta los sordos oídos de sus hijos y sus nietos ... " (Marsé 368)

Bibliografia
Clancier, Anne. "Psicoanálisis, Literatura y Crítica" Ediciones Cátedra.
Madrid. 1979.
Gil, Pablo, ''La novela social españolas" .Editorial Seix Barral. España.
1975.

321

�Marsé, Juan. "Si te dicen que caí" . Plaza &amp; Janés Editores. México. 1997.

EXPRESIONES E IDENTIDADES JUVENILES EN MONTERREY:
EL SKA COMO ADSCRIPCIÓN A REDES SOCIALES

Masiello, Francine. "Texto, ley, transgresión: especulación sobre la novela
de vanguardia". Revista Hispanoamericana,julio-diciembre. 1985.
Lic. Joel Morales Hemández
Sánchez-Rey, Pablo. "El lenguaje literario de la novela: la "nueva novela"
hispánica". Editorial Mapfre. España. 1991.
Tusell, Javier. "Historia de España". Editorial Taurus. España. 1998.

Hoy día, compartimos un mundo lleno de representaciones a las que
les conferimos uno o muchos significados. Éstas, son las manifestaciones de
la concepción del mundo que es determinado por una situación sociohistórica específica.
A finales del siglo XX, siglo de múltiples cambios y transformaciones,
el significado de un sinnúmero de representaciones, se reproduce a gran
escala. El significado que conferimos a las representaciones del mundo
cotidiano, ya no sólo cobra sentido por medio del lenguaje, como la
capacidad del ser human/de compartir intersubjetivamente, un mundo de
representaciones
-pa§amos del hamo sapiens al horno videns, según
Giovanni Satori-; es por ello que, además de palabra, es imprescindible la
multiplicidad de aspectos que dan sentido a 'este mundo de vida': signos,
imágenes, metáforas, en donde ya no es sólo la palabra lo que encierra un
significado, sino además, un lenguaje que se desarrolla a partir de las
construcciones de sentido que se dan a través de la apropiación de lo
cotidiano y del contexto social por medio de la interiorización del mundo
objetivo, de "lo otro"; donde el lenguaje, las imágenes, los símbolos, los
iconos, las prácticas culturales, conforman el sentido social de las
representaciones del mundo por todos compartidas, donde "lo otro" es
diferente, pero que no se vuelve anárquico, sino que se reconoce como
distinto.

LA JUVENTUD NO ES MÁS QUE UNA PALABRAº
"La juventud es un concepto asociado a tiempos sociales"
José Manuel Valenzuela Arce
Se puede decir que la juventud es una palabra, es un concepto
construido a partir de la realidad social e histórica en donde se desarrollan o
circunscriben los actores a los que se les adjetiva. Analicemos a manera de
preámbulo cómo es que en la última mitad del siglo pasado se le ha asignado
una connotación a la 'juventud'; un sentido y una significación de acuerdo al
contexto, a una totalidad.
Después de la segunda Guerra Mundial se establecen de una forma
muy definida, lo que serían las dos formas que volverían bipolar la geografia
322

323

�-con todos los adjetivos posibles- del planeta. La 'sociedad libre' mostraba
las ventajas de una incipiente economía industrial, desarrollada en una
estructura científico-tecnológica en donde la dinámica belicista proveía
fuertes elementos para la producción y reproducción de una economía
sustentada en el mayor beneficio al menor costo posible; la llamada
'racionalidad' capitalista.
Herbert Marcuse analiza acertadamente los avances tecnológicos y
científicos de la sociedad industrial contemporánea, que provocan "la
rendición del pensamiento" y que convierten al ser humano en un "hombre
unidimensionalnl, relacionado con lo que él llama la raison d'etre de la
racionalidad capitalista: una constante amenaza de conflicto entre poderes
que vuelven i"acional esa lógica capitalista. La sociedad industrial
avanz.ada, señala Marcuse, produce y reproduce elementos de coerción y de
dominación con base en proyectos sociales sustentados bajo la lógica de la
dominación tecnológica, en una visión del progreso lineal.

Es esa racionalidad volcada en su raison d'etre, de riesgos ecológicos, de
degradación de la mano de obra trabajadora, de la explotación de los recursos
naturales y de la llamada 'racionalidad instrumental' lo que vuelve irracional
la dinámica capitalista industrial.
Debido a ello y en la medida en que grupos sociales accedían a los
''beneficios" del desarrollo -en especial la clase media- se configuró lo que
hoy día con()(?emos como la 'juventud' o 'los jóvenes'. Esta acepción alude a
la forma en que los incipientes actores, subsecuentes a la segunda gran
guerra, concebían una realidad que denotaba elementos que imposibilitaban
una convivencia social. Así, estos nuevos actores sociales son clasificados o
catalogados a partir de adjetivos, que encerraban todo un universo de
significado y de sentido, principalmente bajo la premisa de la 'protesta
juvenil' y de 'movimientos juveniles' que cuestionaban la forma en que la
sociedad se desarrollaba en un contexto de opresión y dominación. Pero
estos grupos de jóvenes, poseedores de las ventajas materiales de la actividad
capitalista, cuestionaban no las necesidades elementales de convivencia e
interacción humana, sino que cuestionaban el status quo como forma de
organización social, por espacios sociales, políticos y culturales para su
universo de acción, en donde afloraran formas alternativas de organización
social.
Fueron aquellos jóvenes de una clase media urbana incipiente los que
poseían cierto capital intelectual como para acceder a los círculos en los que
era posible organizarse de manera colectiva. Sin ahondar demasiado, fue en
los Estados Unidos en donde los beatnik's comenzaron a cuestionar -por
medio de la literatura como forma de acceder a un universo social- la
324

sociedad contemporánea y sus elementos irracionales. Jack Kerouac, A/len
Ginsberg, Michel MacClure, Gary Snyder, Lawrence Ferlinghetti, Nea!
Casady, Gregory Corso; todos ellos abandonan la 'sociedad cuadriculada' y
critican por medio de la violencia verbal en sus escritos. Los provos surgen
en Ámsterdam, también en círculos intelectuales donde, a través de los
llamados happening 's -lo que hoy sería un performance- critican el status
quo por medio de la interacción no violenta en lo cotidiano con actuaciones
que cuestionan la sociedad 'libre'. El movimiento hippie aglomera todas las
características de lo que la 'juventud' denotaba. Caracteriz.ados por su
concepción pacifista y hedonista del mundo, en una realidad bélica y
bipolar; éstos se oponían al sistema en su conjunto: a su materialismo, al
conformismo que caracteriza a las ciudades masificadas, a la burocracia que
dirige y anquilosa la fluidez de la vida y al cuadro de valores dominantes, es
decir, la propiedad, el trabajo, el dinero, la competencia, las diferencias de
, clase, la segregación racial, la represión ideológica, etc. Así mismo, hubo en
algunas partes del mundp otros adjetivos: en Alemania se les denominó
halbstarke, en Gran ~taña teddy-boys, en Italia vitelloni, en Francia
blusons noirs, en Suecía skunafolke, en Dinamarca anderupen, en Japón kami
- nori - zoku, en España gambe"os, en Polonia hooligans, etc. Pero fueron
los movimientos estudiantiles universitarios y la aparición del rock 'n rol/ a
finales de la década de los sesenta lo que devino verdaderamente en la
construcción social de la 'identidad juvenil'. Miles de jóvenes "quedaban
colgados y abrumados por las notas desgarradoras de Janis Joplin y la
organización de los estudiantes de la Universidad de Berkeley, devenían
caleidoscopios luminosos con el virtuosismo de Hendrix y transitaban de la
mordacidad iconoclasta a la densidad poética de Morrison, a la vez que se
proclamaba 'todo el poder para la imaginación ' en la Sorbona y el mayo
francés, y miles de jóvenes agudizaban sus criticas a las formas plásticas del
american way o/ lije con Zappa, Dylan, Báez, Richi Haven, etc. De esta
forma los cambios sociales que simbolizaron los movimientos estudiantiles
de 1968 enmarcaron un nuevo contexto donde muchas cosas se
polarizaron...y ganaba fuerza una identificación construida desde los limites
de adscripción/exclusión: nosotros los jóvenes. Grandes grupos estudiantiles
se radicalizaron y esto se expresó en sus formas de expresión musical"2

Para comprender el concepto y la palabra : aproximaciones teóricas a
la(s) ideotidades(es) juvenil(es)
Después de la caída del muro de Berlín se dice que la historia ha
terminado, algunos otros se adscriben a la concepción que la modernidad
todavía es un proyecto inconcluso; otros -no sé a ciencia cierta- pretenden
formar parte de un 'tercer mundo'. Lo imprescindible es la forma como nos
325

�desarrollamos socialmente
comunicacional y cultural.

sobre

una

dinámica

global

económica,

La sociedad industrial contemporánea se ha circunscrito sobre grandes
centros urbanos, de concentraciones poblacionales de grandes dimensiones
donde el espacio habitable cada vez se convierte en un artículo de primera
necesidad.
Las áreas urbanas se convierten en el centro acaparador de flujos
migratorios en donde convergen un sinnúmero de pobladores provenientes
de áreas agrícolas, que no han sido inscritas en la dinámica industrial
capitalista y por tanto, los pobladores tienen que migrar a las ciudades.
Además, cada vez es más constante el número de pobladores indígenas en
los centros urbanos, por lo que las grandes ciudades se convierten en centros
de interacción heterogéneos y díversificados.
Asimismo, las políticas neoliberales llevadas a cabo por los programas
políticos de los años ochenta, configuraron las perspectivas orientadas a esa
heterogeneidad urbana. El disminuido papel de un Estado, que en su
momento fue benefactor, repercutió sobre las políticas de asistencia social, y
desatendió los instrumentos sobre los que se otorgarían los elementos de
cohesión y sentido de pertenencia a una determinada ubicación geográfica
y cultural. De esta forma, se pasa del Estado - como agente catalizador de
sentido- al mercado, como aquel agente que confiere las bases para una
configuración. del significado de pertenencía a un determinado espacio social
y urbano.
Partiendo de tal construcción de significado inserto en una realidad
urbana latinoamericana, subdesarrollada y dependiente, es como tratamos de
ubicar el concepto de cultura, "como aquella dimensión de significación que
3
confiere sentido presente en todas las practicas sociales"
Por lo tanto, y debido a la multiplicidad de escenarios en los que se
figura lo urbano, la cultura no puede encasillarse en un sólo aspecto, es un
término evanescente, difuso. Es preferible señalar al carácter adjetivo de la
cultura: 'lo cultural'4 de una práctica social que vuelve más concretas las
características de la cultura, y en ese sentido, las expresiones musicales
juveniles pueden ser 'lo cultural' de una práctica social de un grupo social
poseedor de una cultura en particular, esto como forma de sentido y
significación a su interacción dentro de un contexto heterogéneo.

interacción del poder económico, político y cultural. Coincido en que "lo
urbano remite a relaciones de poder y violencia simbólica: la violencia
simbólica consiste en la capacidad de imponer conjuntos de significaciones a
otros, esto es, a partir de la estructuración clasista de las sociedades, la
desigualdad social se manifiesta como desniveles culturales".5
Por tanto "la cultura urbana designaría las significaciones (traducidas
en prácticas, sujetos y estructuras) que se ocupan de modelar o modular el
sentido de la espacialidad".6
Así, dentro del proceso de globalización se desarrollan un sinnúmero
de identidades múltiples, en un espacio fracturado por el fácil flujo de
información a través de los medios de comunicación, espacio constituido por
desniveles sociales. "Esto quiere decir que en el espacio de la sociedad civil
(en la concepción gramsciana) hay posiciones dominantes y posiciones
dominadas, identidades hegemónicas e identidades subaltemas"7 y agregaría
además identidades mru;ginadas e identidades imaginarias. 8
/

En el nivel superestructura!, en el nivel de lo simbólico, estas
escisiones pueden ser comprendidas de acuerdo a la forma en que los jóvenes
se adscriben a un rol determinado por las prácticas sociales y a la forma de
conferir un significado que puede devenir, en sentido de la acción, a raíz de
compartir las mismas prácticas con un grupo que trasciende un carácter de
clase y que se inserta en el plano de lo simbólico y del reconocimiento
recíproco de pertenencia. "Los estilos juveniles marcan aspectos culturales
importantes que rebasan las adscripciones de clase.... pero definidas por las
redes de relaciones en las que el joven participa".9
De esta forma, la identidad colectiva se construye a partir de un campo
intersubjetivo -en este caso de expresiones juveniles-, de fronteras
simbólicas de distinción e identidad donde la autopercepción y la
heteropercepción -en un sentido puedo decir dialéctico- devienen en
identidades sociales específicas.
Podríamos decir que la cultura juvenil es la construcción de sentidos y
significados en donde el umbral de adscripción o diferencia está inscrito en la
relación que se guarda con los otros y los demás. Es la autorepresentación y
la heterorepresentación lo que hace que 'el nosotros' cobre sentido.

Dentro del contexto urbano es imprescindible hablar del espacio social
dentro del que 'lo cultural' se desarrolla, en el carácter público de la
espacialidad. En el contexto urbano 'moderno' las ciudades expresan la

Definitivamente todos y cada uno de nosotros nos desarrollamos en un
universo social y en nuestro 'mundo de vida' donde "se atiende de manera
general los procesos estructurales de la sociedad y sus transformaciones, y
los efectos que éstos tienen sobre los patrones de interpretación colectiva con
énfasis en su transmisión cultural y en su organización lingüística. Por lo

326

327

�tanto, 'el mundo de vida' implica una realidad estructural, su reproducción
mediante patrones de sociabilización y la construcción de mundos
simbólicos". 1º

las podemos catalogar de acuerdo al punto de referencia que utiliza
13
Valenzuela.

Bajo esta premisa, es pertinente precisar que el siguiente trabajo
teórico busca sustentar los resultados empíricos sobre las siguientes bases, es
decir; hasta qué grado las expresiones juveniles en nuestro contexto se
adscriben a una acción social; "entendida como aquélla que se realiza a
partir de objetivos compartidos y colectivamente definidos, en una
construcción colectiva de sentido por parte de los actores, en una visión
común que orienta la participación de los individuos en contraposición con
los actos de agregado o imitación".11

Contrabando Machaka: la construcción del significado y del sentido de
la identidad juvenil en Monterrey

Así mismo, se tratará de comprender cuál es la situación que guarda la
manifestación juvenil a estudiar, de acuerdo con algunas de las siguientes
identidades y acciones juveniles:

i.
:;¡

z

@ Identificaciones Gregarias.-

r

tl
"O
&lt;:I

E
o
e:: •

'2
·
:::,
&lt; ~

Aquí quedan comprendidas expresiones, estilos y gustos definidos por
imitación. Los jóvenes participan de elementos comunes sin que
necesariamente existan vínculos entre ellos.
@ Red Simbólica.- (Redes imaginarias de sentido)
Formas· de identificación en las que los jóvenes participan en la
conformación de sentido de la red. Las redes simbólicas son procesos de
inter-reconocimineto entre los miembros de la red. Aquí los jóvenes se saben
de una red juvenil , se reconocen en la música, se encuentran en las tocadas y
ellos son activos creadores de canciones, textos o espacios donde dan cuenta
de su situación.
@Grupo.-

Debido al incipiente sincretismo dentro del que se circunscribe la
realidad social actual de la sociedad regiomontana y su consecuente
dinamismo, surge para la imaginación sociológica -tal y como
Milis la
desarrolla-, un extenso y complejo sistema de procesos socioculturales,
económicos y políticos.

'!'.

Desde compañías transnacionales cementeras y cerveceras -cuyos
dueños forman parte de la lista de los 200 millonarios del mundo- las que
delimitan los rasgos cara~erísticos de una sociedad trabajadora sin obreros;
en donde estas grandes empresas son quienes hacen esta sociedad
trabajadora, donde también coexisten colonias urbanas ~ue llevan por
nombre: "Revolución Proletaria" o "Tierra y Libertad", cmdad donde el
'espíritu del capitalismo' se erigió sin las bases de 'una ética _protestante' Y
donde "la razón social empresarial" se instauró como bastión del pacto
fundado entre el llamado Grupo Monterrey con el Estado nacional
benefactor, para propiciar el inicio de la apertura de la economia mexicana
después del desgastado milagro mexicano, así como de la mano del ll~ado
neoliberalismo comienza a fundamentarse un tipo de neoconservadunsmo
que revierte lo 'rescatable del proyecto de la modernidad, la capacidad del ser
humano de regirse sin la ayuda de poderes suprahumanos.
Ciudad donde convergen majestuosos centros comerciales, cadenas
de tiendas - norteamericanas principalmente- que resignifican y reconfiguran
el espacio social. Zona urbana delimitada por áreas rurales, en donde las
relaciones de parentesco regulan la dinámica comunitaria, a la vez que se
inscriben en procesos mediáticos de información.

Posee una estructura definida en la que participan diferentes
conformaciones de poderes y liderazgos. Los grupos poseen códigos más o
menos explícitos, presentan una rutina cotidiana compartida, portan
elementos que les identifican y les diferencian de otros grupos. La identidad
se establece por la posición de 'los otros' y no por una definición grupal
compartida que trate de ganar sus propios espacios de reconocimiento". 12

La complejidad de los asentamientos irregulares vu~lve conflictivas
zonas marginadas, espacialmente, marginadas de redes sociales y culturales
de interacción del acceso a eventos culturales y donde el traslado del hogar a
los centros d~ trabajo o educativos absorbe la mayor parte del tiempo
disponible para la diversión y el esparcimiento.

De esta forma, podremos llegar a concebir a las manifestaciones y
acciones juveniles dentro del marco urbano, como una de las diversas formas
a través de las que se construyen y dan sentido a las identidades sociales, y

Aun así la ciudad de Monterrey se inserta en la dinámica global del
desarroll~ -que Canclini analiza-, dinámica global circular para algunos
pocos, y tangencial para la mayoría.

328

329

�En esta dinámica, "lo emergente es una sociedad cada vez más
compleja, en la que adquieren relevancia actores cuyas demandas y acéiones
no se encuentran asentadas en el proceso de producción, sino en un nivel
diferente que comprende el ámbito de la cultura, las relaciones entre los
géneros, los jóvenes, la preservación ecológica, etc." 14
En nuestro análisis son los jóvenes los principales actores que surgen
como 'los hijos de la crisis', y los que no se insertan en una dinámica
totalmente homogénea, ni mucho menos incluyente, con respecto al proyecto
enmarcado desde los intereses políticos e ideológicos de la globalización.

..l

La ciudad se representa desde el momento en que el sentido es
construido sobre la base de los grupos que sustentan los medios de poder,
tanto económicos como políticos, donde este sentido de 'la sociedad' se
encuentra desprovisto de las múltiples imágenes culturales y cotidianas que
cobran significado en lo que Daniel Bell llama 'las contradicciones culturales
del capitalismo'.
La dinámica capitalista aísla y separa el ámbito de lo material y lo
simbólico, lo enmascara en un trazo uniforme de lo social. Para este caso, la
construcción social de la realidad se da en el marco de los avances técnicofinancieros, así como en el escenario de una 'transición a la democracia', lo
que disfraza la complejidad de una sociedad cada vez más heterogénea,
sincrética, diversa; sociedad que Gianni Vattimo llamaría: postmodema. 15
Aquí la globalización marca la pauta, "en las tendencias globalizantes
del modernismo capitalista neoliberal, las industrias culturales han jugado un
papel fundamental, pues apuntan hacia la estandarización de pautas
culturales, para luego cambiarlas en una lógica efervecida en la que
prevalece la búsqueda de la ganancia". 16 Es aquí donde las expresiones
juveniles se revierten de un significado acorde a la dinámica capitalista. En
esta dinámica capitalista, "los jóvenes se convierten en un mercado de
consumo fara las industrias culturales explotadoras de prototipos
juveniles." 1
Pero así como en este proceso de globalización, las industrias
culturales han jugado un papel importante como factores que inciden en la
estandarización de prácticas juveniles y pautas culturales, de igual forma
"esta sociedad muestra un juego dialéctico entre uniformación cultural
gracias a los medios de comunicación así como también, diferenciaciones y
desigualdades, donde aparecen y se construyen nuevos procesos de
identificaciones colectivas y resistencias culturales". 18
330

Aún y cuando los medios de comunicación y las industrias culturales
modelan casi por completo los patrones de vida como agentes de
socialización, también son el factor que implica una justificación para tratar
de mantener ese sentido de identidad, de creaciones de distinción en grupos
juveniles; características que revisten de sentido a un grupo generacional más
o menos definido.
A través de los medios de comunicación algunos jóvenes se adscriben
a manifestaciones juveniles que le son propias:
'...por medio de programas especiales de radio que se dedicaban al rock
local principalmente... ' 19

en donde grupos musicales de ska acceden cada vez más a espacios de
reconocimiento.
Debido a ello y eµ"Ía medida en que aparecen grupos musicales de ska
o de otros géneros én la escena del rock en Monterrey, comienza a
expandirse y extenderse -a través de los medios- lo que se denominaría la
"Avanzada Regia". Con la "Machaca Regia" se explota al máximo la
disposición y el arraigo que-cientos y miles de jóvenes consideran como
significado y sentido de prácticas sociales de pertenencia e identidad.
¿Pero cómo se configura esa identidad heterorepresentada y construida
socialmente por los medios hacia el interior de las colectividades juveniles?
¿Cómo esa identidad se vuelve difusa y diversificada dentro de las redes
sociales de adscripción de los jóvenes en Monterrey?
En este sentido, es preciso señalar los ámbitos dentro de los que la
dinámica de la globalización se inscribe_ en las prácticas juveniles:
a)
en el ámbito de lo imaginario, en donde los medios de comunicación
construyen dimensiones amplias de reconocimiento.
b)
el ámbito de lo cotidiano, en donde la vida diaria establece relaciones
estrechas de reconocimiento.
Desde la perspectiva del ámbito cotidiano, guarda una gran relevancia
el significado y el sentido hacia el interior de los grupos de jóvenes, en donde
las ventajas y las desventajas con respecto a los medios de comunicación se
intersectan con relación a la construcción del sentido y su reproducción:
'... primero lo veía como desventaja porque pensé que lo volverían muy
comercial y luego no sé, sentía como que a las tocadas empe7.aba a ir
gente que ni sabía ni qué y como que nada más por modita, por ir, pero
pos' no sé, o sea para los grupos creo que está bien, es una manera de
331

�darse a conocer, que más gente sepa de ellos, entonces creo que es una
ventaja... ' (sic)
En este sentido, el ámbito de lo imaginario se amplía conforme los
grupos musicales traspasan fronteras, pero en el ámbito cotidiano disminuye
el nivel de estrechez de los jóvenes que se adscriben al ska.
De esta forma, el ska como forma de manifestación musical de
expresiones juveniles se inserta en la dinámica capitalista de las sociedad del
consumo, pero guardando parte de su sentido de identidad colectiva.
Hacia el interior del ámbito cotidiano, en el plano del universo de
acción de los jóvenes que se adscriben al ska, en las tocadas "podemos ubicar
redes, recursos o mecanismos instrumentados por la comunidad o el grupo
con el objetivo de satisfacer sus necesidades fisicas de reproducción, así
como también aquéllas cuya finalidad se orienta hacia la reproducción de su
20
universo sociocultural"; dicha reproducción se percibe de manera alterada
por el papel de los medios de comunicación:
' ... o sea como te digo, para los que ya nos gusta el ska desde hace un
buen, como que sí dices ¡hay!: viene mucha gente que nada que ver,
como que lo ves así como desventaja... '
desventaja al momento en que dichas expresiones musicales también se
manifiestan y. son apropiadas por los medios, y en especial, la expresividad
de ciertos grupos musicales que intentan reflejar, por medio de la letra en
algunas de sus canciones, la realidad social contradictoria:
'...es que de repente (los medios) sí hacen que canten diferente y que
cambien muchas letras y que no la canten igual como lo cantan aquí (en
las tocadas), que si dicen maldiciones lo quitan y eso... '
pero el papel difusor de los medios engloba y establece más vínculos entre lo
cotidiano y lo imaginario, es decir:
' ... pero como quiera, está bien para que, pa' que lleguen más 'vatos' que
les gusta esa onda y que estemos más unidos...'
pero el vínculo de la progresión y la regresión se vuelve estrecha en la
mirada de un actor principal hacia el interior del ska en Monterrey:
'... pero no, ta' mal porque le quitan... lo censuran... '

332

Es así como a través de la promoción y la censura, del paso de lo
cotidiano a lo imaginario, juegan dialécticamente -lo que hace cambiante,
evanescente y difuso- lo cultural de un grupo juvenil, puesto que su
producción y reproducción está siempre en constante movimiento:
' ... está bien, tan si quiera para que luego le va a empezar a gustar de
repente y le va a dejar meter más a esa onda y luego ya no nomás va a
ser sólo publicidad, le va a gustar mucho esta onda subterránea y
también... ' (sic)
Así, "la mediación entre sujeto y producto simbólico es establecida por
la experiencia de vida y no por la marca unívoca de los medios de
comunicación". 21
Podemos afirmar entonces que en los ámbitos cotidianos, los que se
reproducen a través de los medios de comunicación pueden devenir en
ámbitos imaginarios rel~ionados sin que uno sobrepase al otro, sino que sea
una relación recíproca(
Entonces, el consumo simbólico de experiencias musicales juveniles
"como una interacción social, diluye el peso fetichizado de los objetos para
resaltar su connotación en la esfera humana mediante su integración
simbólica a las relaciones sociales e interpersonales, con la que el consumo
simbólico nos remite necesariamente al campo de las relaciones
22
intersubjetivas" entre los jóvenes adscritos al ska.
Es a través de estas relaciones intersubjetivas como se construyen las
identificaciones colectivas de significado, reconocimiento y sentido. El
ámbito cotidiano aún permanece indisoluble coino el espacio dentro del que
la dinámica homogeneizadora de la globalización todavía no termina de
introducirse de manera significativa. ·
Lo que es imprescindible, es el papel de los medios de comunicación
como agentes que evitan que las expresiones juveniles puedan devenir en
grupos con fuertes índices de cohesión, ésto debido a su incisiva influencia
en la reproducción constante del ska y la adscripción de grandes grupos de
jóvenes al movimiento, lo que evita una organización definida y estructurada,
y por el contrario, se establecen redes simbólicas de reconocimiento e
identidad producidas y reproducidas también en el ámbito de lo cotidiano, es
decir, en las tocadas.
Este sentido intersubjetivo de la identidad es donde las prácticas
comunes, a las que los jóvenes confluyen en las tocadas, establecen redes
simbólicas tal y como l~ señala Valenzuela Arce y la cual analizamos en el
333

�capítulo anterior; puesto que la relación del nosotros se da de una manera
disgregada, sólo vinculada por rasgos distintivos de reconocimiento
simbólico como parte de una colectividad, sin un vínculo demasiado estrecho
entre la red, sin interacción directa del nosotros con los mismos.
La adscripción, por lo general se da a partir del ámbito de lo
imaginario a lo cotidiano, de los medios de comunicación a las tocadas, y en
situaciones esporádicas, es a través de la reproducción de la mismas redes
simbólicas.
De la autoconciencia se parte a la heterorepresentación del otro, el
nosotros, sólo cobra sentido al introducir mi autoconciencia en el ámbito de
lo cotidiano del ska. La adscripción de lo cotidiano a lo imaginario puede
darse también
' ...'pos' por un camarada que empezó y luego él me invitó y yo fui a las
tocadas...y luego yo me empecé a juntar con los demás...'
En los demás se establece lo exterior, que deviene por medio de la
interacción simbólica en el nosotros, en la unidad mediada por el sentido y la
pertenencia, pero en este caso, el nosotros no es único e indivisible, no es un
grupo ni una colectividad material, el nosotros es efimero, evanescente;
cobra sentido sólo en los espacios de interacción construidos por la
colectividad simbólica para establecer vínculos; es decir en las tocadas:

' ...nosotros nada más andamos de rol, y en las tocadas, ya sabemos a qué

'... todos estos que veo en la fila son las personas que yo siempre veo en
las tocadas y yo dije: ¿entonces quiénes están adentro?.... no les hablo a
todos pero ya los conozco de vista....ah!!, aqui están las chavas, este, los
otros greñudos y dije entonces: ¿quiénes están adentro? si aquí están
todos los que yo conozco... ' (sic)
La adscripción como jóvenes se vincula a la participación conjunta de
prácticas donde se comparten el espacio y el tiempo, donde interactúan y se
reconocen mutuamente, donde "el sentido de la acción social se establece en
un marco de redes de significado que comprenden diversos ámbitos de
interacción cuyos encuentros son de tal magnitud que, a pesar de las
diferencias, posibilitan la construcción colectiva".24
Las diferencias no se establecen al interior del nosotros, sino con los
demás. El universo de los jóvenes se configura y cobra sentido
independientemente del ti/nipo social general. Por ello, la interacción social
se plasma sobre dos perspectivas, sobre lo simbólico y lo instrumental. Los
jóvenes se insertan en una dinámica aparte del progreso social, están fuera, se
encuentran al margen, y por lo tanto son diferentes. Ahí reside su adjetivo de
ser 'lo cultural' de las expresiones juveniles, una subcultura alterna a la
cultura hegemónica que establece normas y pautas universales para todos,
dentro de los que la sociedad se establece.
'...la manera en que te ve la gente, de que: ¡hay mira!, tú todavía andas
en esas cosas y ya tienes edad para no se qué, la ,la, la; si de por sí... '

hora nos vamos a juntar, pero es que como varios, casi la mayoría
trabaja....casi no tienen tiempo, pero nomás cuando nos ponemos en
contacto, cuando va a haber una tocada y a qué hora nos vamos a reunir
y ya ... '

En términos aparentes, en el ámbito de lo social, la libertad se expresa
siempre y cuando no se rompan los lineamíentos establecidos, y aquí las
expresiones juveniles tienen, por lo tanto, que adaptares a la cultura
hegemónica:

Es este interreconocimiento lo que establece redes simbólicas de
participación en las redes juveniles como lo es el ska, en donde los jóvenes
se saben parte de una red, se conciben como parte de ella, desde el interior al
exterior y viceversa. El reconocimiento es tácito, es explícito al describir la
asistencia y la dinámica en una tocada por parte de una joven 'skankee':

'...si porque aunque no quieras la sociedad te las pone, la sociedad casi te
obliga diría yo... '
pero las expresiones juveniles que se diferencian de la cultura hegemónica no
necesariamente afirman una condición de protesta por la diferencia, sino que

'...unas chavas que son las que siempre veo, que también siempre andan
ahí igual que yo... '

' ...la sociedad así lo ve, así como que hay, miren esa! y luego no sé, todos

. y donde la fila de espera para lograr ingresar a una tocada se convierte en el
espejo que otorga el reconocimiento del otro en mí, "en el reconocimiento
recíproco, esto es, basado en el conocimiento de que la identidad del otro fe
me reconoce a mí, identidad que a su vez depende de mi reconocimiento".

por lo tanto, los jóvenes tiene que pasar de un universo mediado por redes
simbólicas intersubjetivamene compartidas de reconocimiento y pertenencia,

334

te sacan la vuelta... '

335

�a la _distinción otorgada por la inscripción, a interacciones mediadas por
relaciones con respecto a fines en la sociedad contemporánea:

' ...pues yo creo que.... toda la gente cambia, eeeh! pero yo, pues yo digo
que sí seguiré yendo a alguna quio'tra tocada pero ya en diez años, ya
º t iva 11
sere'td
o a una eJecu
..... '
De esta forma, el proceso de exclusión- inclusión se lleva a cabo
mediante la incorporación de los jóvenes a las redes de trabajo y al mundo
socialmente definido por las pautas y normas vigentes en la sociedad
regiomontana.
Así, la hegemonía de un grupo en particular se establece mediante las
pautas socialmente aceptadas, mientras que las expresiones culturales que no
s_e adapten a dichas pautas -como lo es el ska en la ciudad cíe Monterrey-,
tienden a desarrollarse en el ámbito "underground". Aquí se presenta la
subordinación, la exclusión de una subcultura juvenil, de expresiones
juveniles "que participan de una cultura general de la sociedad de la que
forman parte, pero lo hacen en un nivel distinto, ya que las sociedades
clasistas, estratificadas presentan desniveles culturales correspondientes a
posiciones sociales jerarquizadas".25
Las expresiones juveniles en Monterrey las podríamos señalar como
culturas populares, es decir: "la construcción de un ordenamiento y sentido
socialmente . significativos de los sectores sociales no dominantes o
subalternos". 26

-

1

111

Es aquí, donde la construcción del sentido por parte de los jóvenes, en
redes de intereconocimiento intersubjetivo de identidades colectivas
simbólicas, se presentan como agentes que se encuentran fuera de la
dinámica social general, y por lo tanto, tienden a ser no incluidas en dicho
proceso, y para ello tiene que resignificar el sentido que ellos otorgan a su
ámbito cotidiano para insertarse en las disposiciones que, principalmente, el
mercado de trabajo representa.
La contradicción es explícita cuando cada vez más la sociedad presenta
imágenes disímiles del mundo de la vida, y el significado del universo social
se vuelve más heterogéneo, pero aún persiste la visión lineal unitaria de la
historia, de la modernidad neoliberal que la globalización representa. Por el
contrario, una modernidad global debería otorgar una multiplicidad de
sentidos y significados, en donde la libertad del ser humano no radique en la
exclusión / inclusión a esa visión lineal de la vida, sino a la infinita
posibilidad de la adscripción a un sinnúmero de imágenes y concepciones del
mundo.
336

Es en ese ámbito, donde los medios de comunicación inciden para que
este tipo de expresiones juveniles no puedan devenir en grupos fuertemente
cohesionados, en la medida en que estas expresiones comparten elementos de
la cultura hegemónica y se representen de una manera subalterna y no
contradictoria; por ello el sentido no deviene en conciencia colectiva de sí y
para sí del nosotros, y sólo se mueven en el umbral de la
adscripción/diferenciación conforme a redes subjetivas que otorga el
consumo simbólico de bienes y productos, así como su reproducción.

La Juventud Imaginada: las expresiones juveniles en la aldea global

"La madre de la identidad es la diferencia"
Luis Jesús Galindo Cáceres
Nuestro contexto. se manifiesta contradictorio y sincrético. La ciudad
puede caracterizarse como emergente, en donde surgen tensiones entre
formas tradicionales de lo social y la dinámica modernizadora global.
La vida urbana se mezcla entre lo global y lo local. Los glocalismos
resignifican la multiplicidad de información propiciadas por las redes de
información mediáticas. Las grandes ciudades "no son áreas delimitadas y
homogéneas, sino espacios de interacción, en las que las identidades y los
sentimientos de pertenencia se forman con recursos materiales y simbólicos
de origen local, nacional e intemacional".27
Por lo tanto, los ámbitos de los jóvenes en la llamada sociedad de
masas se vuelve múltiple, de múltiples glocalismos de expresiones juveniles
que diversifican a la juventud, en esta situación específica en donde esta
multiplicidad logra evitar una amalgama homogénea de la juventud para
legitimar sus expresiones culturales. Cada vez más, esta juventud es
contenida como elemento de cambio social.
La amenaza de la homogeneización por parte de la globalización
siempre será latente, es por ello que las identidades juveniles manifiestan,
mediante prácticas culturales que promueven a través del rock como género
musical un elemento que perpetúa la coexistencia de un dinámico proceso
lineal de identidades y la construcción en el ámbito de la cotidianidad de
redes intersubjetivas de reconocimiento. "El rock, como elemento
polisémico, transclasista y transgeneracional ha participado como símbolo
identatario y ha influido en la conformación de diversos metadiscursos
juveniles. Conjuntamente con su condición imprescindible como género
337

�musical, el rock ha sido referente simbólico generacional. Su búsqueda de
autenticidad ha producido identificaciones prófugas o fugitivas de la oferta
institucionaliz.ada; ha conformado prácticas ritualizadas que participan en
ciertos modos de vida juveniles, con códigos y símbolos propios, que buscan
legitimidad asumiéndose como auténticas y leales a una condición alternativa
28
siempre amenai.ada".

negativos de la racionalidad capitalista, y la incipiente multiplicidad de
imágenes del mundo presentadas por la globaliz.ación.
En esta sociedad la heterogeneidad se presenta ipso facto, las
migraciones y la americanoglobaliz.ación de la sociedad regiomontana
implica un sincretismo y donde los medios disponibles para la construcción
del sentido legítimamente otorgado por el Estado van desapareciendo.

Y ante la amenai.a constante, es el resguardo del mundo subterráneo en
el espacio social lo que lo preserva, jugando hábilmente con los beneficios
que otorgan las redes de comunicación y de información globales, para su
reproducción como ámbito autentico de adscripción juvenil.
El imaginario de la juventud es mantener el ámbito cotidiano del ser
joven y a la vez insertarse en la dinámica que 'la sociedad' presenta como
legítima. Que el nosotros pueda insertarse sin ninguna modificación en el
todos que nos espera allá afuera.
Pero eso no es lo único para construir una identidad juvenil acorde a
las exigencias de la aldea global. Es imprescindible aprovechar las ventajas
que la globalización otorga para que esta identidad juvenil difusa y
evanescente pueda devenir en un movimiento juvenil que se presente con
conciencia plena del universo en el cual nos inscribimos: el riesgo de la
desaparición de grupos étnicos, de los desastres ecológicos y nucleares, del
aumento de la pobreza, de las falacias democráticas, de los imperialismos
financieros y mercantiles, de la privación de los derechos elementales del ser
humano para sobrevivir por parte del Estado o el mercado: tierra, educación,
libertad, salud, trabajo, etc. Para que de esta forma los jóvenes quepan en la
globaliz.ación circular y dejen de ser ejércitos de consumidores para devenir
en grupos colectivos organiz.ados y propositivos.

Conclusiones inconclusas

Por lo tanto la construcción de expresiones culturales originales por
parte de los jóvenes, expresados en el rock globalizado, toma gran relevancia
el ska como un género que fusiona diversos aspectos de un mundo
multicultural y que se inserta en una ciudad emergente de donde retoma los
elementos característicos de la región y se articula de manera significativa a
través de los medios de comunicación y establece redes de significado para
grupos de jóvenes en Monterrey: desde el cabrito a la machaca.
'

Es la globalizació(de un aspecto de la cultura de la juventud; una
resignificación del sentído del ska en la ciudad que establece formas de
organización e identidades de los jóvenes del área metropolitana de
Monterrey.
Esto que he preseQtado no es más que una aproximación, un asomarse
a lo que existe allá afuera para nosotros los jóvenes, una totalidad en la cual
estamos inscritos, totalidad no única e indivisible, sino múltiple y divisible.

Notas bibliográficas
• Título de una entrevista realizada por Anne Marie Matailie a Pierre Bourdieu en
Les jeunes et le premier emploi, París 1978. pp. 520-530.
1 Véase:

Marcuse, Herbert, El Hombre Unidimensional, Ed. Joaquín Mortiz. México
1968 pp. 15

''Es gracias a aquellos sin esperanza que nos es dada la esperanza"
Benjamín.W
Para hacer una conclusión preliminar se necesita terminar por el
principio. Partimos de un mundo objetivo igual para todos, la interiorización
de ese mundo depende de la perspectiva social en la cual nos encontramos.
La función social que los hombres y mujeres hacen de esta concepción del
mundo determina el contexto y la trayectoria que el devenir presenta. Ese
devenir se transforma en progreso en la sociedad capitalista. Pero el progreso
también deviene en la irracionalidad del proyecto modernizante de la
sociedad. Dicho proyecto enseña sus debilidades para presentar los efectos
338

2

Valenzuela Arce, José Manuel: Oye como vá. Recuento del rock tijuanense.
CONACULTA-COLEF 1999pp. 33. Cursivas añadidas.
3

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993.
4

En este sentido, Néstor García Canclini, en su texto La G/obalización Imaginada
(Paidós 1999) concentra el concepto de 'lo cultural' "como aquel conjunto de
procesos a través de los cuales representamos e instituimos imaginariamente lo
social, concebimos y gestionamos las relaciones con los otros, o sea; las diferencias,
ordenamos su dispersión y su inconmensurabilidad mediante una delimitación que
339

�19

fluctúa entre el orden que hace posible el funcionamiento de la sociedad y los actores
que lo abren a lo posible" pp 62

20

lbid. pp. 334.

21

lbid.

lbid. pp. 26

22

lbidem. Pp. 341.

lbid. pp. 27

23

5

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993. pp. 25

6

7

Este y todos los entrecomillados en negritas insertos en el texto, son extracciones
de grabaciones entrevistas que se realizaron para esta investigación.

8

En este sentido, Benedict Anderson alude a las 'comunidades imaginarias' y
Comelius Castoriadis explora los 'imaginarios colectivos'.
9

Valenzuela Arce, José Manuel: El color de las Sombras. Plaz.a y Valdés - COLEF
1998.
10

lbid. pp. 334.

Habermas, J. (1989) La Ciencia y la Técnica como Ideología. Editorial Tecnos
pp.22.

24

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racismo pp342.
25

Bonfil Batalla, Guillermo. (1991) Pensar nuestra cultura. CONACULTA. pp. 56.

26

11

Valenzuela Arce, José Manuel (1997): Vida de Barro Duro. Cultura Popular
juvenil y graffiti. pp 101

Valenzuela Arce, José Manuel. Nuestros Piensos. Culturas Populares en la
Frontera México- Estados Unidos. CONACULTA pp76.
27

García Canclini, Néstor.(1999) La Globalización Imaginada. Piados pp. 165.

12

Este marco conceptual es extraído de las aportaciones de José Manuel Valenzuela
Arce en su libro Vida de Barro Duro. Cultura Popular Juvenil y graffiti.

28

Valenzuela Arce, J.M. (1999) Oye como vá. Recuento del Rock tijuanense.
CONACULTA pp.32.

13

"Las identidades sociales son procesos intersubjetivos por medio de los que se
construyen los umbrales del nosotros, ustedes y ellos; en oposición y diferencia.
- fronteras simbólicas donde se establecen relaciones de adscripción y rechazo
- ejes centrales de reconocimiento de las identidades y las distinciones
- toda identidad social es dinámica, está sujeta a contextos, es situacional.
- se construye dentro de espacios y campos de poder.
14

1 11

¡ 111

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El Color de las Sombras. Chicanos,
Identidad y Raiísmo. p. 254.
15

"En la sociedad de la comunicación generalizada y de la pluralidad de culturas, el
encuentro con otros mundos y formas de vida es menos imaginaria: las 'otras'
posibilidades de existencia se llevan a efecto bajo nuestros ojos....Vivir en este
mundo múltiple significa hacer experiencias de la libertad entendida como oscilación
continua entre pertenencia y disasimiento" Vattimo, Gianni (1994) En tomo a la
posmodernidad Editorial Tecnos pp. 18
16

Valenzuela Arce, José Manuel (1998): El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racísmo. CONACULTA pp. 247
17

lbid. pp. 250.

18

Ibid. pp. 254.

341
340

�1

SOBRE LA INDETERMINACIÓN EN UN RELATO
DE EDGAR ALLAN POE
José Miguel Sardiñas
Centro de Investigaciones Literarias,
Casa de las Américas; La Habana, Cuba.

El objetivo de este comentario es analiz.ar aspectos de la constitución
de "The fall of the house of Usher", desde el punto de vista de algunas de
sus indeterminaciones. Este es un texto con muchas zonas ambiguas, y por
esta razón quisiera observar algunas de ellas, valorar su importancia -en
construcción de sentidos de la obra- y analizar cómo han intentado
precisarlas algunos críticos.
Más, pues, que interpretarlo y añadir a mi lectura, lo que juzgué
aprovechable del cúmulo de opiniones y análisis que se han vertido sobre él
a lo largo de un siglo -forma en que normalmente procede uno para
comentar un texto literario-, quisiera tomarlo como objeto de recepción
virtual, tanteando parte de su estructura apelativa, y estudiar, a modo de
ejemplos, algunas de las recepciones que, efectivamente, ha tenido entre
lectores especializados como críticos. Aunque, desde luego, mi lectura
permeará inevitablemente todo el análisis.
Por otra parte, la elección de Poe obedece al hecho de que él forma
parte muy notable de la larga historia de la estética del efecto
(Wirkungsiisthetik), predecesora de la estética de la recepción (Weinrich,
1993,201), en virtud de su poética de la unity ofeffect.
Según esta idea, con la cual se estaba canonizando el género, todo el
cuento debía concebirse -y muy meticulosamente, hasta en sus detalles- en
función del efecto que quisiera provocar en su desenlace. Lo que significa
que debía escribirse teniendo en cuenta el modo en que esperaba ser leído,
calculando cuidadosamente las reacciones posibles del lector.
Y me centro en the fall of house of Usher, en particular, por la
frecuencia en que la critica se vuelve sobre este cuento, para ensayar
interpretaciones. Esto es, sin duda, un reconocimiento de sus méritos
literarios; ya notaba Borges (1980, 282) que clásicas eran las obras que
conservaban a lo largo del tiempo la capacidad de comunicar cosas a los
hombres, y aunque éste tal vez no sea un clásico, sí es muy elocuente. Pero
es, sobre todo, una muestra de la presencia de indeterminaciones, pues la
critica suele nutrirse de ellas.
343

�I
El concepto de indeterminación fue desarrollado por R. Ingarden
(1993,32 et sqq.); W. Iser lo retomó en un artículo básico de 1975 y lo
integró a otro concepto importante, en esa fecha, aún no muy claramente
formulado, de la estética de la recepción: el de la estructura apelativa
(Iser,1993).
La indeterminación es, pues, uno de los componentes de ese
"conjunto de elementos intratextuales cuya función básica cosiste en exigir
la participación del lector, quien de ese modo se ve apelado a completar el
sentido del texto" (Vital,1994, 21). Algunos de esos elementos son
insinuaciones, la estructura profunda de una ironía, las secuencias o escenas
incompletas, los datos de referencia que piden deducción, los blancos o
vacíos de información (Vital, 1994, 40), las alusiones, la llamada
intertextualidad, etc. Sin embargo, conviene distinguir, aunque sea
rápidamente, la indete~ción como noción general, de términos como
blanco, vacío o espacio de indeterminación, en los que Iser trabajó después
de La estructura apelativa del texto.

'

II lt IHI•

La noción general indica una propiedad, inherente a todo texto
literario, que surge, en parte, de lo que Iser (1993,101) denominó "la
peculiaridad" de dicho tipo de texto frente a otros: aquél produce o
constituye a su objeto, no representa ni comunica un objeto que exista fuera
y con independencia de él. Por tanto, la posibilidad de comparar el objeto
constituido con otro que pudiera ser su modelo es nula (vieja exigencia
teórica, formulada por primera vez con ardor por los formalistas rusos). Lo
que el texto literario dice es lo único que podemos saber, en rigor, del objeto
que, a partir de sus perspectivas esquematizadas, vamos constituyendo o
concretando durante el acto de lectura qtigarden, 1993, 35-36; Iser,1989,
150-153).
Cuán amplia pueda ser la indeterminación es algo que depende en
definitiva de cuántas preguntas pueda dirigir al texto el lector, si bien,
muchas de ellas corren el riesgo de ser útiles. Ningún texto puede -ni
necesita- detallar todos los objetos y rasgos de objetos que viriualmente
"caben" en una habitación descrita en una novela; ninguno tampoco dispone
de posibilidades para ser exhaustivo en la narración de los hechos asignables
a un tramo de la vida de un personaje. "Un objeto llamado literario no
alcanzarla nunca el final de sus determinaciones" (Iser, 1993, 104); más aun,
mientras más se empeña en introducir precisiones, más detalles deja
ambiguos o calla.

Pero la indeterminación surge también por otros motivos, que Iser no
menciona, pero que vale la pena recordar. Uno de ellos parece ser un
principio estético: la funcionalidad o pertinencia de cuanto rasgo o detalle se
precisa. Normalmente suponemos que todo lo que un texto especifica tiene
una intención y ese es un presupuesto de la crítica (Freundlieb, 1982, 35). La
otra motivación es deductible de lo que Iuri Tynianov denominó principio de
construcción (Tynianov, 1965, 114-119, 120- 137). Según este principio, en
toda obra hay una correlación jerárquica de elementos que define cuál de
ellos se prioriza y cuáles se subordinan al priorizado. Como consecuencia de
esta relación, muchos pueden sufrir deformaciones funcionales; una de ellas
probablemente sea el quedar poco menos determinados.
Los lugares de indeterminación, en contraste, no dependen
fundamentalmente de una propiedad del código lenguaje literario ni de una
propiedad de los textos que la manifiestan, sino de una propiedad estética
conformadora, subyacente a cada texto particular. Son vacíos mucho más
significativos y que exigen más del lector que las indeterminaciones
generales. De hecho, son los que el lector está obligado a "llenar'' para dotar
de coherencia y de continuidad a la historia que concreta o realiza. Y he
puesto entre comillas el verbo llenar no por artificio retórico, sino para
marcar un als ob tácito, porque no es esa exactamente la operación que se
espera del lector en estos casos: no se trata de que imaginemos el cabello
gris no especificado en un texto que trate de un anciano, sino de que seamos
capaces de suplir relaciones no establecidas de modo explícito. Iser
caracteriza a~í el concepto:
"En lugar de una exigencia de complementación muestran una
exigencia de combinación. Pues sólo cuando los esquemas del texto son
mutuamente referidos, comienza a constituirse el objeto imaginario, y esta
operación solicitada del lector posee en los espacios vacíos un momento
central desencadenante. Por su medio queda marcado el potencial del
ensamblaje de sus segmentos en el texto, que ha sido dejado en blanco.
Consecuentemente, materializan las "articulaciones del texto", pues
funcionan como los "goznes pensados" de las perspectivas de
aprendizajes..."( 1987,280).
Pueden ser formas de indeterminación de este último tipo el corte
argumental en un momento de suspense, la introducción de nuevos pai~jes
y líneas de acción, los comentarios del narrador que ofrece puntos de vista
divergentes, la no confiabilidad del narrador (Iser, 1993, 108-110) y las
comprensiones de periodos temporales o de recorridos por el espacio.

344
345

�11

que~ e~ ~ estado sin provocar inquietud, es lo que trataré de explicar a
contmuac1on.

En "Toe fall of the house of User" hay indeterminaciones de los dos
tipos. Este relato nos pone frente a un objeto que pudiéramos llamar "de
pequeñas dimensiones", no ante una multitud de épica ni ante un "fresco"
realista. Posee una concentración apreciable de la acción en tres personajes,
en un sólo lugar y en un corto lapso de tiempo; comienza in medias res y
apunta con varios detalles de modo directo hacia el final (Oliboni, 19861987, 73-74). Sin embargo, abunda en ambigüedades, como ya he dicho;
algunas de ellas incluyen sucesos inexplicados que parecen apuntar hacia lo
irracional y por eso es lógico que se les intente buscar una explicación. No
abarca el texto, por ejemplo, dónde ocurren los hechos, ni en qué época.
Menciona una Edad Media como pasado de la familia Usher -rasgo
frecuente en la novela gótica-, y ello implica que el relato es situado en un
tiempo posterior a esa época y en un espacio donde ella transcurrió, pues es
sabido que ese periodo no es común para todos los pueblos; los nombres
ingleses son otro indicio. Pero en rigor nada dice al respecto.

Para comenzar por una categoría textual de primer orden, es poco lo
que sabemos del narrador-personaje. Son más los datos que deducimos de
~ comentarios y acciones (formas de caracterización indirecta) que lo que
el expresamente nos da de sí. Incluso, la atribución de género es durante un
?uen trecho una operación lógica no lingüística: toda vez que la lengua
~gle_sa carece de desinencias de género en adjetivos, participios, etc.; lo
infenmos del hecho extratextual de que en los cuentos de Poe normalmente
narra un hombre, y del otro, intratextual, pero sustentado en una costumbre
~n un elemento cultural y por ende referencial-, de que la entidad que narra
dice andar sola y a caballo: "I had been passing alone, on horseback" (Poe,
1975,231). De esta forma no solían viajar más que hombres. Sólo después
aparece la marca de género (It's proprietor, Roderick Usher, had been one of
my boon companions in boyhocf'; "Although, as boys, we had been... ", [Poe,
1975, 232, subrayó]).

Tampoco precisa el texto la causa de la atmósfera peculiar que
envuelve la casa, que al parecer es objetiva (la perciben dos personajes), ni la
enfermedad que padece Madeline Usher, ni lo concerniente a su muerte y
conservación. Los motivos para mantenerla en un sótano antes de inhumarla
tampoco convencen a los críticos, aun cuando el texto aporta varios. No
obstante, en caso de aceptarlos, el texto calla acerca de la forma de conservar
el supuesto cadáver, ya que la expresión utilizada sugiere que se trata
exactamente de conservación ("preserving her corpse" [Poe, 1975, 240]) y el
tiempo que se esperaba que éste yaciera en el sótano lo exigía forzosamente,
a fin de evitar la descomposición.
1

l t,1

Y la lista de indeterminaciones podría prolongarse más: cómo pudo
una persona tan débil y enferma como Madeline, romper el sello de metal
con que se aseguró la puerta del sótano, por qué se selló así esa puerta (¿qué
se temía?, ¿qué se prevenía?), qué grado de participación tuvo el personajenarrador en todo ello, por qué mueren simultáneamente los hermanos, por
qué coincide esa muerte con el hundimiento de la casa, qué relación guarda
el poema de Roderick con el resto de la historia, etc.
Pero añadir más ejemplos de zonas imprecisas sólo servma para
mostrar que el texto acumula una cantidad suficiente de indeterminaciones
como para dar resultado, durante el proceso de concreción,
a la
constitución de una obra con múltiples intersticios entre las perspectivas
esquematizadas (lser, 1989, 149). Cuáles de ellos puede necesitar llenar un
lector real cualquiera para sentir que el texto es coherente, y cuáles pueden

346

.
Pero este es un rasgo no esencial, por lo menos desde el punto de
vista narratológico. Es una indeterminación que no indica una ausencia
significativa. El que sepamos poco del narrador no quita credibilidad a su
historia, del mismo modo que no se la conferiría una serie de datos sobre sí
. elementos que dirigieran la atención del lector hacia su'
a menos que hubiera
credibilidad, y no parece ser el caso. Hay, en cambio, otras
indeterminaciones, también concernientes al narrador, cuyo grado de
relevancia es más dudoso: su relación con Roderick Usher, por ejemplo.
En ese lento acercamiento al protagonista que se da por grados, en
una secuencia que va desde planos muy generales hasta el primer plano,
revelando "semelhancas com o movimiento da camera" (Oliboni, 19861987, 74) el narrador tiene ocasión de informar que es un viejo amigo de
infancia del protagonista, a quien desde hace mucho tiempo no ve y nunca
llegó a conocer profundamente, a pesar de lo cerca que estuvo de él:
"Although, as boys, we had been even intimate associates, yet I really knew
little of my friend. His reserve had been always excesive and habitual" (Poe,
1975, 232). Es todo lo que dice del vínculo que ha mantenido con Roderick
(más bien, caracteriza psicológicamente a su amigo).
Uno puede entonces preguntarse por qué Roderick llama
precisamente a alguien tan distante, cuando necesita compañía. Conociendo
el grado de aislamiento en que vive, es de suponer que no tenía muchas
personas a quienes acudir por ayuda. Pero aún así, su proceder resulta poco
convincente. Acaso no haya otra explicación que el traste de otra rareza de
una personalidad poco común.
347

�Sin embargo, una crítica, Cynthia S. Jordan, detecta una relación
que, por lo menos en principio, el texto no parece acentuar muy
particularmente. C. S. Jordan presta atención enfáticamente a las relaciones
de géneros y aún de sexos, en consonancia con la metodología feminista que
sigue, y encuentra una "homoreotic attraction" en el narrador hacia el amigo
(Jordan, 1987, 8).

Y así, interpreta la figura de Roderick como la de un andrógino en
quien toma cuerpo un supuesto conflicto entre el narrador y el personaje
femenino. El narrador, llamado por el protagonista y unído a él por atracción
sexual, rechaza el lado femenino que Roderick muestra, y quisiera mantener
con él una relación que excluye a la mujer en absoluto (al punto de ayudar a
sepultarla viva).

Jordan establece nexos de carácter simbólico entre componentes
espaciales y sexos, prolongando de esta forma la caracterización metonímica
del espacio que también otros críticos (Olinoni, 1986-1987, 74) han
observado:

Una prueba posible de ello es -siempre de acuerdo con la crítica- esa
especie de acto fallido que comete el narrador al decir que fue despertado, la
noche final, por un íncubo, en lugar de por un súcubo. Con esto, el autor
pareciera sugerir que el narrador se sienté tan atraído por la parte viril que,
inconscientemente, se ve a sí como mujer visitada por un demonio varón:"...
Poe would seem to be suggesting that the narrator's homoerotic attraction to
Roderick has caused him to see himself in sorne way feminized" (Jordan,
1987, 8).

"The 'vacant and eye-like windows' (... ), the 'fine tangled web-work' of
fungí 'haning... from the eaves' ( ...), and the carck which runs from roof to
, fundation prefigure Roderick's 'luminous' eyes, his 'hair of a more than
web-like softness and tenuity' (...), and his oddly spilt personality, ali of
which seem ominius enorlgh to the narrator. But he experiences 'a shudder
even more thrilling thail before' when he looks at the reflection of the
House in the tarn, the 'remodelled and inverted images' (...) which
represented Madeline, Roderick's physical and physicological counterpart"
(Jordan, 1987, 6-7).

1111

1

Las razones que da para esa equivalencia tan unívoca y segura,
atañen a Madeline: ella no habla en el texto, más bien, ha sido silenciada por
su condición de mujer, y el estanque es también silencioso ("silent taro",
escribe Poe, 1975, 233). Ella está enferma y su mal arrastra de alguna forma
a su hermano, cosa verificable textualmente; también el estanque es descrito
como un lugar de muerte -rasgo que se comprueba revisando el campo
1
semántico con que es referido-, aunque la autora no repare en ello.
Finalmente, "she will be buried at a 'great depth' (... ) in the house, in a
chamber that líes beneath the surface of the tam and of the narrativa"
(Jordan, 1987, 7).
Pero en cuanto a la forma de asociar a Roderick con la mansión, etc.,
no da argumentos. Combina elementos de este relato con los- de otros
"woman-centered tales", para concluir que, como la composición de la
balada de Roderick "is reminiscent of Morelia and Ligeia, who had been
characterized by their musical language" y como "Poe's plysical description
of Roderick is in fact (... ) very similar to that of the beautiful Ligeia"
(Jordan, 1987, 9) el protagonista de nuestro cuento reúne rasgos femeninos.
Estos coexisten con otros que, de acuerdo con los papeles que la cultura ha
asignado a los sexos, la crítica lee como masculinos; tales, la actividad y la
energía.

348

Ahora bien, tomando esta probabilidad con todas las precauciones
que impone la ambigüedad de la palabra íncubo desde hace siglos,2
retomemos el punto de partida de esta indeterminación: ¿es de carácter
general, o marca, por el contrario, un vacío generador de significaciones
implícitas? O dicho de otra forma: ¿es de las que es inútil llenar, o de
aquéllas que el texto pide que se llenen, como condición para lograr una
comprensión?
Evidentemente, para C. S. Jordanes de las segundas, porque entre
otras cosas, le permite hablar de un "eminently unreliable narrator" ( 1987,
11 ), y una voz narrativa con esa condición abre posibilidades de
interpretación grandes ( como no es de confiar, todo lo que diga puede ser
sometido a discusión). Pero hay razones que sustentan la opinión contraria,
aun soslayando diferencias de puntos de vista teóricos.
Decidir si una indeterminación es irrelevante implica tener una
visión clara de las perspectivas que el texto ofrece, y esto, en verdad, es un
proceso altamente subjetivo, que diferiría de un lector a otro. No obstante,
hay algunos elementos dignos de atención, si se trata de situarse en el lugar
que el texto sugiere como idóneo para ser leído: el título, el epígrafe, las
dedicatorias, etc.; todo aquello que Genette denomina enunciados
paratextuales lato sensu, y que, sobre todo en el caso de los dos primeros
enumerados, contienen pautas de lectura (Genette, 1987, 8). Sin embargo, la
profesora Jordan no repara en esto en ningún punto de su amplia
interpretación.
Para ir directamente al enunciado que me parece más significativo,
el epígrafe de este relato, "Son coeur est un luth suspendu; / Sitot qu' on le
349

�touche il resonne", puede entenderse como una alusión a un tipo de relación
humana en que una persona, más que accionar, reaccione a los impulsos de
otra (el corazón resuena cuando es tocado). Y en vista de que aquí la
participación del narrador como personaje es más bien secundaria, de testigo
que cuenta lo que ocurrió a otros en su presencia, suponer que el epígrafe
pueda referirse a él
y a la protagonista sería forzar las cosas.
Contrariametne, Madeline podrá no hablar en el texto, pero su función es a
todas las luces más importante en el desarrollo de la trama: es quien sostiene
y desencadena el conflicto que da vida a la narración (y ya se sabe que un
relato sin conflicto no es ni siquiera narración, ya no digamos cuento). Por
tanto, es a ella a quien se debe de aludir el tipo de relación sugerido por el
epígrafe. La relación entre ella y su hermano debe ser uno de los. ejes ~e
sentido del texto, y es hacia ahí donde se supone que el texto pide mas
atención. Así, pues, si es aceptable la lectura que hice del principio de
cQnstrucción de Tynianov, las demás relaciones -incluida en ellas la del
protagonista con su amigo- son de un rango menos importante en este
cuento, y pueden experimeritar como deformación una indeterminación de
carácter general.
Desde luego, no es posible ignorar lo que juzgo es el resultado de
que no se haya reparado en el epígrafe. El que la_ a~tora ~omentada ~ubiera
recurrido a él no garantiza en modo alguno la comc1denc1a, en relac1on con
la clase de indeterminaciones, ni tampoco respecto a la captación de las
perspectivas esquematizadas. Pero tampoco es legí~o desconoc~r textos
como epígrafes, que no sólo son componentes de este signo compleJo que es
toda la obra, sino componentes particularmente significativos ( Genett, 1987,

145-149).
Como hemos visto, el tipo de relación de los hermanos parece ser el
núcleo de significación de este texto. Ello no es óbice, sin embargo, para que
constituya también una de sus zonas de indeterminaciones. Y en esta ocasión
sí es posible adelantar que se trata de lugares int~ncionalm~nte impre~isos.
Es probable que un indicio de ello sea la variedad de mterpretac1ones
plausibles que admite, apoyadas en esquemas de conocimiento ("knowledge
frames", Freundlieb, 1982, 26), a veces alejados entre sí.
Todo cuanto dice el texto de particular es que ambos hermanos son
gemelos, los últimos de una antigua familia'._que están enfermos~ ,que habitan
solos (sin otra compañía que la de algún uJ1er) la vetusta mans1on, y que se
tiene un afecto que el texto da pie para considerarlo peculiar; por lo menos
Roderick profesa ese tipo de cariño a su hermana. De acuerdo con lo que
afirma el narrador, aun en el estado de deterioro mental del protagonista
tiene como causa la enfermedad de su "tenderly beloved sister":

350

"He admitted, however, although whit hesitation, that much of peculiar
gloom which thus afficted him could be traced to a more natural and far
more palpable origin -to the severe and long-continued illiness-indeed to the
evidently approaching dissolution -of a tenderly beloved sister... (Poe, 1975,

235-236).
El texto no va más allá, de manera explicita. Sin embargo, Tzevetan
Todorov parece destacar un vínculo incestuoso entre ambos personajes.
Todorov utiliza nuestro texto como exponente de su concepto de lo extraño,
es decir, del acontecimiento sobrenatural explicado de modo racional.
Observa que, en éste, lo extraño tiene dos fuentes: las coincidencias y la
experiencia de los límites. Y ofrece una coincidencia: "La resurrection de la
soeur et la chute de la maison apres la mort de ses habitants" (Todorov,
1970, 53), cuyas explicaciones radican en la catalepsia y en la fisura de la
casa. En cuanto a la experiencia de los limites, asevera que es el estado
extremadamente enfermizo de los hermanos lo que turba al lector (Todorov,
1970, 53), y añade, precisando la causa de este efecto, tras evocar a Freud,
que "le sentiment d' etrangeté part done des themes évoqués, lesquels sont
liés
des tabous plus uo moins anciens" {Todorov, 1970. 53-54). No
menciona el incesto, pero lo alude cuando habla de tabúes en relación con el
fundador del psicoanálisis.

a

Por otra parte, D. Freundlieb comprende las peculiares relaciones de
Roderick y Madeline como una manifestación, entre otras que contiene el
texto, de ras fuerzas de atracción y repulsión que gobiernan al cosmos,
según la teoría expuesta por Poe en Eureka: "Poe's cosmology -aseverapermits the reader to explain events, actions and the whole episodes as
affects of the interaction of the two basic forces of attraction and repulsion"

(1982, 38).
La sensibilidad hiperestética que permite al protagonista escuchar de
lejos los ruidos más secretos de su hermana, incluso los de su fisiología, es
una manifestación de la repulsión. El hecho mismo de que él la haya
sepultado viva, a sabiendas, era un esfuerzo por detener una unión de
cuerpos que acabaría por ocasionarle la muerte, y no por la maldición que la
transgresión simbólica de un tabú atraería sobre sus cabezas, sino por ser
una consecuencia de la fuerza de atracción: "Every attempt at aproximations
of two bodies as an effect of attraction leads to an increase in repulsion in
order to prevent, al least temporality, the contact and final coalition of
matter" (Freundlieb, 1982, 39).
Luego, tanto el brazo mortal como el hundimiento de la casa, son
formas mediante las cuales ''the phase of increasing and accelerating
contraction" (Freundlieb, 1982, 38) que vive el universo deja de sentir su
351

�influencia. Dicha fase aparece descrita en Poe como un periodo de colapso,
como un proceso inverso hacia el "original state of absolute unity and
non-materiality" (Freunlieb, 1982, 37).
De acuerdo, pues, con esta interpretación, los hermanos interactúan
porque están unidos por el destino, porque son instrumentos de fuerzas que
los rebasan, del mismo modo en que rebasan al barón de Metzengerstein y al
conde Berliftzing en "Metzengerstein" (Freundlieb, 1982, 37).
Finalmente, tampoco sería descabellado pensar en una relación de
dependencia parapsicológica, teniendo en cuenta elementos como el
epígrafe, ya comentado brevemente; la actitud receptiva, de escuchar como
hipnotizado los sonidos que suben desde el sótano, y reactiva, frente al grito
de Madeline, que adopta Roderick la noche de la tormenta; la forma también
reactiva en la que él muere, y la condición de hermanos gemelos de estos
personajes, entre quienes 7xistía no sólo una "striking similitude", sino
también "sympathies of a $éarcely inteligible nature" (Poe, 1975, 240).
/

La parapsicología no es infrecuente en la literatura fantásticaextraña, a la que The /ali of the house of Usher pertenece; aquella, como el
mesmerismo y la frenología, forma parte de la llamada red temática del 'yo'
(Todorov, 1970, 113 et sqq.), característica de este género, y que agrupa
fenómenos anómalos de percepción de la realidad.

- --._~,11,,, 11

De acuerdo, pues, con esta lectura, Roderick enferma más a medida
que su hermana se extingue, puede escuchar durante días sonidos (''yes, I
hear it, and have herad it. Long -long-long- many minutes, many hours,
many days, have I heard it" [Poe, 1975, 224]) que el narrador empieza a oír
sólo cuando son tan altos que compiten con los del viento, y finalmente
muere frente a Madeline porque entre . ambos existe una comunicación
extrasensorial probablemente involuntaria y una dependencia atípica, en las
cuales él toma parte como receptor, como individuo paciente. Un hermano
gemelo no puede morir sin que ello cause efectos en el otro. 3
De este modo, después de haber enumerado o comentado .una serie
de indeterminaciones presentes en "Toe fall of the house of Usher", es
posible intentar reunir algunas reflexiones, de carácter general, dispersas en
el trabajo

111
Acaso la primera y la más obvia sea que, tantas indeterminaciones,
unas obedecen a rasgos inherentes a todo texto literario y otras a marcas
virtuales de intención del autor implícito. Decidir cuándo estamos ante una
352

de ésas y cuándo ante una de aquéllas no siempre es factible con el mismo
grado de seguridad. Identificarlas -no importa de qué tipo sean- es una
operación posterior, por lo menos lógicamente, que la de haber identificado
esas guías del lector que son las perspectivas y esto a su vez es un proceso
complejo y subjetivo.
Sernas textuales como los que ha estudiado Genette (1979) sin duda
sirven de orientación, aún cuando no conduzcan a todo lector al mismo sitio
(lo cual es imposible, tratándose de códigos ambiguos como la lengua y los
diferentes lenguajes literarios de géneros, corrientes, individuos, etc.). Sin
embargo, es preciso tomarlos en consideración.
Por otra parte, y aunque no he reseñado en su totalidad las críticas a
las que me he referido, creo que con lo comentado puede verse que no
siempre los críticos están tan conscientes de la operación hermenéutica que
realizan, como sería deseable. No siempre parten del supuesto de que cuando
interpretan, lo que realmente hacen es construir discursos propios
precisamente sobre los lugares imprecisos de un texto, sobre sus vacíos, y no
descubrir discursos existentes de manera implícita (Freundlieb, 1982, 25).
Contrariamente a quienes, como el propio Iser (1993, 99) y D.
Freundlieb (1982, 25), han propugnado casi por la abolición de las
interpretaciones, a favor de otras estrategias críticas, soy el criterio de que
las interpretaciones tienen un valor digno de consideración. Pero no creo
conveniente que no se formulen sin mostrar sus puntos de partida más
elementales, porque contribuyen a canonizar lecturas que, por más
autorizadas, no dejan de ser personales y, sobre todo, resultados de un lector
entre otros.
Notas bibliográficas
1

En relación con el estanque se usan expresiones como black, lurid, unruffled
lustre, silent sullen, dim, still, rank miasma y danlc; que indican carencia de vida,
estatismo.
2

Si bien es cierto que a lo largo del tiempo se ha intentado mantener la oposición,
justificada por razones etimológicas, entre ' íncubo' y 'súcubo', y que de hecho se ha
mantenido en la mayoría de los casos, no lo es menos que ha habido vacilación en el
uso, y el primer término ha cubierto a veces el campo semántico del segundo,
deshaciendo la oposición; así, por ejemplo, Guazzo, en su "Compendium
maleficiarum" (1608), escribía: "[The incubus] can assume either amale ora female
shape; sometimes he appers as a fullgrown man, sometimes as satyr; and if it is a
woman who has been recived as a witch, he generally assumes the from of a
rankgoat"(Hope, 1981 , s.v. 'incubus' 254). Por otra parte, 'íncubo' ha significado
también pesadilla o sueño de contenido erótico en general: "lnasmuch as the
353

�nigthmare dream is sexual in latent content, incubus is often used interchangeably
with the mare demon" (Hope, 1981, 254).
3

Detrás de esta creencia se halla el valor simbólico generalizado entre varias
mitologías, que asigna a los gemelos la calidad de dualidad en la unidad: "dans
toutes les traditions, des jumeaux, dieux ou héros, se querellent ou s'entraident,
maquant ainsi l'ambivalence de leur situation, symbole de le situation meme de
chaque etre humain divisé en lui-meme"( Chavalier, 1982 s.v. ''.jumeaux", 546).

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355
354

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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�GRUPOIMSA:
CRISIS Y RESPUESTA EMPRESARIAL EN MONTERREY
(1982-2000)
Mario Cerutti 1
Facultad de Economía/UANL
Doctor en Ciencias Sociales
Utrech University, Holanda

Se aborda aquí el desenvolvimiento más reciente del Grupo IMSA, uno
de los que más ha destacado en Monterrey en lo,s últimos años por su
respuesta a la crisis del modelo sustitutivo de importaciones, a la apertura
comercial impuesta desde mediados de los años 80 a los correspondientes
procesos de integración y globaJización, aceleradoslen la última década del
siglo XX. Lejos de considerárselo excepcional, seÍparte de la premisa que
IMSA y sus directivos son portadores de no pocas de las características que
han defmido al empresariado que opera en Monterrey, algunas de las cuales
son detectables .desde sus orígenes. Entre otras: a) alta capacidad de
adaptación a coyunturas adversas o que requieren pronta respuesta; b) sólida
presencia familiar en la conducción y propiedad de las empresas; c)
combinación de propiedad familiar con gestión profesional; d) experiencia
para operar simultánea o sucesivamente con los mercados interno e
internacional; f) y una tan histórica como fructífera vinculación con la
economía de los Estados Unidos2.

i

··~t.:a-

[
1

.
tJ
~

, i

l. De los orígenes a los años 70
Los orígenes del Grupo IMSA se sitúan en los años 30: cuando nació
[ndustrias Monterrey, SA3. Se trata, por lo tanto, de una empresa surgida
tras la crisis de 1929 e incorporada desde temprano aJ llamado "proceso
sustitutivo de importaciones": así, su desarrollo previo al "cisma" de 1982
se efectuó bajo la protección creciente de las políticas federales y estatales4 •
Textiles, alimentos y elaboración de la madera -tres de sus bases inicialessitúan a la IMSA de los 30 como abastecedora 'de productos livianos,
destinados al consumo masivo. La planta galvaI)izadora de lámina, en
cambio, supuso una distinción inicial que -alejápdose de las restantes
actividades- estaría destinada a marcar hasta el. presente la vida de la
compañía.5
.
·

J·

· ·.

IMSA no será una empresa especialmente rele~añ.te hasta los años 70,
cuando acentúa su proceso de diversificación , ·~elativa, inaugura sus
relaciones con capitales estadounidenses y remata -e.n 1976- conformándose

349

�Ninfa Canales de López

como Grupo Industrial IMSA6 . Durante los ~~arenta años que hab~an pasado
desde su fundación, un apeJlido sobresaho de manera ostensible ~n la
propiedad y en la gestión de la compañía: Clarion?. Otro, hgad~
familiarmente al anterior, comenzó a emerger para consolidarse en los 70.
Canales (cuadro 1).
Cuadro 1
LOS APELLIDOS CLARIOND Y CANALES
EN IMSA Y ASOCIADAS
Accionistas (1936-1978)

Fuente: RPPCNL, 1936-1954 y 1974-1978

11

año

miembros de la familia

empresa

María Ga~ Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
Eugenio Clariond Garia
1946
Muebles Tubulares SA
Eugenio Clariond Garza
Femamlo Canales Salinas
1954
Muebles Tubulares SA
Eug~pio Clariond Garza
Ma del Consuelo Glariond de Canales
Ninfa Reyes R.etana de Clariond
Fernando Canales Salinas
1974
Wonder Buildings de México SA Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Clariond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
1974
Industrial de Lámina SA
Ma. del Consuelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
Marcelo Canales Clariond
Femando Canales Clariond
1974
Corpín SA
Eugenio Clariond Garza
Femando Canales Clariond
Ma. del Consueló Clariond
Marcelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
1976 Grupo Industrial IMSA SA Ma. del Consuelo Clariond Garza de Canales
Ninfa Reyes Retana de Clariond
Susana Canales Clariond
Benjamín Cla,riond Reyes Retana
José Clationd Reyes Retana
1978
Grupo IMSA SA
Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Cl~iond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
Fernand! Canales Clariond
Ma. Consué1o Canales Clariond
Sus~a
,, Canales Clariond
1936
1940
1941

Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA

350

·

Pero lo que interesará remarcar en este trabajo es la respuesta de la
empresa a la crisis de 1982 y 'a la apertura que se manifiesta desde mediados
de los 80. Tal coyuntura coincidió con un cambio en la jefatura del grupo.
En IMSA la conducción del proceso de reconversión interna y salida al
exterior correspondió a Eugenio Clariond Reye:;s-Retana, nieto del
inmigrante francé.s Jacques Antoine Clariond y de María Garza de Clariond,
e hijo mayor de Eugenio Clariond Garza y Ninfa Reyes Retana.
Eugenio Clariond Reyes -un egresado del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey- explicaba tiempo atrás la situación que
tuvo que enfrentar al hacerse cargo de la Dirección General del entonces
Grupo Industrial IMSA:
!

Tomé de manera gradual la Dirección General ,tras la muerte de Don
Mauro Amarante. Nuestro negocio principal era entonces (1981) el
procesamiento de lámina de acero. Su dinamismó .''. respondía al mercado
nacional, de acuerdo con el esquema de una econo,i,ía protegida. Nuestros
productos -lámina galvanizada y/o pintada, alcantarillas metálicas, paneles
aislados, flejes para empaque, defensas para carreteras- atendían un
mercado cautivo con precios relativamente altos y-calidad regular (aunque
mejor que la de nuestros competidores nacionales). 7 '

En esos años 70, lMSA experimentó sus · · primeras alianz.as con
capitales estadóunidenses: constituyó la Wonder Buildings de México SA
(en 1974, con Modular Technology Corporation) y la Robertson Mexicana
SA (en el mismo año, con H.H. Robertson). ·según Clariond, estas
asociaciones permitieron incorporar "nuevas soluciones constructivas":
losacero (lámina para losas de concreto), techos con aislamiento, edificios
autoportantes, muros aislados, vigas estructurales y sistemas de ventilación
industrial figuraban entre ellas. Se prolongaba y- mejoraba así un perfil
previo sustentado en la construcción de naves ifidustria1es, hangares,
bodegas y techados con lámina de asbesto-cemento.
Pero eran productos dedicados básicamente al mercado interior.
"Exportar -recuerda Clariond- no era tema relevante entonces porque no
podíamos ser competitivos en el mercado mundial"8, De todos modos, el
actual presidente del grupo recuerda que Industrias Monterrey "fue una
empresa que en alguna medida se adefantó a las circunstancias". Durante los
70 "instalamos la primera línea de galvanizado continuo y la primera de
pintado (Pintro) en América Latina". Si bien esos préductos "no tenían ni la
calidad ni la sofisticación que presentaban sus si.inilares en los paíse~
1

351

�industrializados", se alcanzó experiencia exportadora y una base tecnológica
que posteriormente fue vendida en Argentina, Venezuela y Brasil. 9
En mayo de 1978 el conglomerado pasó a llamarse 9rupo IMSA SA,
denominación que mantiene hasta el presente. El dominio 'Jamiliar, a escala
qe acciones (4.050,000 de cien pesos cada una, cuadro 2) ~ra completo.
Cuadro 2
ACCIONISTAS DEL GRUPO IMSA SÁ (1978)
nombre
acciones
. 3J7,S00
Eugenfo Clariond Reyes
337,500
Santiago Clariond Reyes
Ninfa Canales de López
337,500
María Canales de De la Garza
337,500
337,500
Benjamín Clariond Reyes
José Clariond Reyes
337,500
Fernando Canales Clariond
506,250
Ma. del Consuelo Canales Clariond
506,250
Susana Canales de Odriozola
506,250
506,250
Marcelo Cana\es Clariond

Total de acciones
Fuente: RPPCNL, 22 de mayo de 1978

4.050,000

II. La crisis de 1982 y la entrada al GATT
La crisis de 1982 no supuso un excesivo dilema financiero para IMSA.
Una cauta política interna evitó el endeudamiento en dólares: ''nuestros
activos estaban todos atados al peso", rememora Eugenio Clariond. La
quiebra técnica que afectó a muchas empresas mexicanas no logró
descargarse sobre este grupo, cuya estructura financiera no se vio afectada.
De todos modos, "fueron tiempos difíciles"'º. La.~administración de
Miguel de la Madrid "llegó tratando de calmar los ánimos: y las e"?presas nos
preparamos para un periodo de ajuste", facilitado porqye la baJa del peso
tomaba más competitivos los productos mexicanos. El agotamiento del auge
petrolero, el terremoto de 1985, la entrada de México al c;iATT y la apert~ra
de las fronteras al comercio internacional tuvieron "consecuencias
.
. ,, .11
potencialmente
desastrosas so bre nuestros negocios
La .conducción de IMSA -ante la magnitud de la crisis- optó por una
salida relativamente diferente a fa ultraespecialización implementada por
352

Cementos Mexicanos (CEMEX) 12: mantuvo · cierta diversificación
productiva, aunque operando casi siempre sectores relacionados. Pero fueron
parecidas sus políticas en: a) terminar de consolidarse en eJ mercado interior·
b) atacar los mercados externos, en particular los Estados Unidos y Améric~
del Sur! c) emprender, ya en los 90, una decidida -política de inversiones en
el extenor, en especial en Latinoamérica.
.
Según palabras del propio Clariond, la coyuntura del 82 y el posterior
mgreso al GA TT reveló a IMSA el siguiente panorama interno:
* El galvanizado de lámina era, de lejos, la más importante actividad del
grupo, aun~,ue port~dora de escaso val_or agregado. Se estaba en riesgo,
empero, de sucumbir ante la competencia externa"y existían dudas frente a
la capacidad del principal competidor nacional.
* En ~ 975, en el tramo final del sexenio de Luis Echeverría Álvarez
In?u~tnas IMSA había adquirido Stabilit SA, productora nacional de Iámin;
P,las_hca reforzada con fibra de vidrio. Dado que Industrias IMSA fabricaba
l~1~a de acero para techos, existía alta complementariedad entre ambas
actividades. "Fue una inversión interesante, y desde 1975 hasta 1986 se
desarrolló en ~nción d~J mercado interno. Pero nunca nos propusimos
exportar: las resmas mexicanas y otros insumos nacionales costaban mucho
y eran de calidad inferior".

* El negocio de muebles metálicos era "muy vulnerable ante la competencia
externa". Su reconversión exigía grandes inversiones y una "completa
reingeniería de los procesos".

7

* "El r sto de n_ues~os ~egocios era de una dimensión pequeña, con
tecnolog1a Y maqurnaria anticuadas, con sistemas de producción obsoletos y
productos de baja calidad" 13.
. C~a~iond recuerda, y reconoce, que durante la ~rimera fase de apertura
s1stemat1ca, que llegó con la entrada al GATT, hubo serias resistencias
dentro del sector empresarial mexicano: "algo similar a Jo manifestado en
!odas 1~ economías latinoamericanas" basadas en la sustitución de
unpo_rtac~o~,es. Pero ~a desde el mismo, 1986, al menos en IMSA, se tuvo
conciencia que al pa1s no le quedaba mas que abrirs~". 14
Tener la . frontera abierta brindaba, entre otras, la oportunidad "de
acceder a meJores y más competitivos insumos y ;materias primas. Pero
~obre todo, obligaba a ser competitivos para poder mantenerse en el mercad~
interno. La realidad ~bligaba a ~~a profunda reconversión de las ·empresas
en Monterrey, urgencia que tamb1en afectaba a los proveedores de Jas fumas
locales. 15

�~~ª- ,entrar

m. La expao ióo de los 90
Para fines de los 80 en consecuencia, IMSA había resu'elto concentrarse
en áreas que presentaban oportunidades, mientras mantenía o desen olvía
cierta diversificación. El abandono de algunas actividades (muebles, textiles,
oomercio de automotores) fue simultáneo al reforzamiento vertical de otras
más experimentadas como los productos metálicos, y a la incursión en
negocios nuevos, como la fabricación de baterías. 1?5te mecanismo
operativo, coincidente con la salida al exterior -acelerada desde principios de
los 90- modificó de forma radical la estructura organizati\la de IMSA. En
este apartado se describirá cómo fue transformada la empresa.
l. Acumuladores

La relativa diversificación del grupo 1M A, su sana estructura
financiera, la posibilidad de tomar posiciones en el mercado nacional y las
presiones/oportunidades de la apertura alimentaron uno de sus pasos
decisivos: la compra, en 1986, de Acumuladores Mexicanos A (fabricante
de la marca LTH).

¿Por qué baterías? La respuesta parece compatible con la experiencia
histórica de este empresariado: "Porque en una economía globalizada -y con
el respaldo de una tecnología apropiada- esta empres·a podía jugar un
importante papel en el mercado de los Estados Unidos", sintetizó Clariond.
Aunque supuso ciertas dificultades iniciales, Acumuladores Mexicanos
pronto estuvo en condiciones de absorber varios competidores internos:
Acumuladores Monterrey ESB de México y Roberto Diener y Cía. En 1987
IMSA contaba ya con una "División Acumuladores", integrada por
Acumuladores Mexicanos y Acumuladores del Centro, que trabajaba en
Tlaxcala. En marzo de ese año, por otro lado, fue creada ENERMEX SA,
que fusionó en 1989 a Operadora Acumuladora del NorJ:~ SA, constituída
también en 198?1 6, y que estaría destinada a identificar todas las empresas de
la División Acumuladores.
La consolidación en el mercado interno soportó e imptijsó la salida hacia
el exterior. El Tratado de Libre Comercio abrió la oportuni.~ad de ingresar al
ingente y duro mercado de la América del orte, y la fortaleza derivada de
esta incursión facilitó la expansión -similar a lo sucedido con -CEMEXrumbo al sur continental. Un factor de trascendencia fue producir para las
ensambladoras de automóviles que, además de requerir altos niveles de
calidad, se convirtieron en clientes importantes. Hacia 1997, IMSAENERMEX proveía a Ford Motor, Volkswagen, Chrysler, General Motors,
issan, Mercedes Benz, BMW, cania y Daewoo, entre otras 11 .
l,

354

en el mercado estadounidense un paso decisivo fue la
a~qu1s1c1on de Advanta~e Batteries, firma que en 1998 distribuyó dos
millones de b~terfas (equivalente a sesenta millones de dólares). Mientras se
avanz.aba hacia el norte, se comenzaba a operar en el sur. "Compramos 1
5?% de INACEL, principal productor de baterías automotrices en Argentin:
T1em~~ después nos hicimos cargo del 100% de su paquete accionario.
A~qummos la Fulgor, en Venezuela, segunda empresa en el ramo en es~
~ª'~- Com~ra~os. -~urex importante productor en Brasi1"18. El cuadro 3
md1ca la d1stnbuc10n operativa y geográfica de la División Acumuladores
entre 1996 y 1998.
·
Cuadro3
ENERMEX/DIVI IÓN ACUMULADORE (1996-1998)* 1
empresa
país

Acumuladores Mexicanos
Acumuladores Monterrey
ESB de México
Aislantes León
Roberto Diener y Compañía
Advantage Battery
Acumuladores Fulgor
INACEL
Enermex Industrial do Brasil
Dispandina
Durocaucho
•Biosafe Productions Corporation
_

México
México
México
México
México
USA
Venezuela
Argentina
Brasil
Colombia
Colombia
puerto R'1co

Incluye acumuladores automotrices, acumuladores industriales

artes

~om~one_ntes automotrices, sistemas para captación y uso de luz solar ; e:uipos d~
1

1ummac1ón de emergencia.
'
:~~~~~_: Grupo lmsa. página web; Nuestra Gente, publicación bimestral, enero

~n 1998 ENERMEX vendió 9.7 millone.s de baterías, un 9% más que en
1?97. Pero las ven~ en el exterior crecieron en un 20%. Si se restringen las
cifras a Estados Umdos Canadá y Europa, las ventas subieron en un 24o/c
~n tanto que en }udamérica lo hicieron en un 17%. 19 1998, precisamente, fu~
Secl~rado. año clave para el futuro d~I negocio de baterías automotrices".
" egun el mforme anual de la compañia, ENERMEX consolidó su posición
hco~o la mayor emp~esa de su giro en Latinoamérica" y se abrieron ''nuevos
o~izontes para continuar el crecimiento a lo largo de todo el continente"
Aliado con Johnson Controls -el mayor productor de baterías en la Améric~
355

�\

del Norte-, Grupo IMSA y su subsidiaria Advantage Battery afirmaron su
presencia en mercados de alta competitividad por cuanto "la excelencia
tecnológica y la capacidad de abastecimiento global son exigencias cada vez
mayores de las principales compañías armadoras de automóviles del
mundo".
,

incursionado asimismo en Argentina, Brasil y Chile. En 1998 emprendió
"acciones importantes para diversificarse geográficamente". Con la
~ompanhia Side~gica Nacional (CSN) de Brasil firmó un convenio para
mstalar en Parana la firma CNS-IMSA Acos Revestidos dedicada a
alimentar las industrias de la construcción y de electrodoméstic~s.

De manera paralela, IMSA, Johnson Controls y Varta AG-de origen
alemán- se asociaron para atacar el mercado sudamericano, un área 'que
ofrece grandes oportunidades de crecimiento". Para 1999, se estimaba una
producción de baterías superior a los 20 millones de unidades, más del doble
de lo contabilizado en 199820 •

En el caso de Chile, IMSA anunció en may? de l 999 la adquisición de
Er~p~esas IPAC SA (con la cual tenía participación desde 1994), una de los
prmc1pales compañías locales dedicadas a la construcción de paneles y
perfiles de acero (con plantas en Lonquén, San Bernardo y Talcahuano). Con
Var~o Pruden -de alta pres~ncia en los Estados Unidos- IMSA inauguró en
noviembre de 1999, en Santiago, una planta productora de edificios de acero
(centros c?merciales, fábricas, hangares), similar a la que estableció en
Nuevo Le~~ para a~~car los mercados mexicano y texano. A principios de
1999 adqu1no tamb1en el 100% de los activos de la planta galvanizadora de
Altos .Ho~os de México (A~HSA), en Monclova, con lo que agregó una
capacidad mstalada de 220 mil toneladas anuales de lámina galvanizada. 21

,·

2. IMSA Acero
La División Acero, hasta cierto punto, simboliza al Grupo IMSA. Por un
lado, porque deviene de una de sus actividades más antiguas el galvanizado
de lámina. Por otro, surgió de la empresa que le ha dado nombre al grupo:
lndustrias Monterrey SA. Finalmente, porque el acero sigue siendo -pese a la
muerte de Fundidora de Fierro y Acero- uno de los elementos emblemáticos
de Monterrey.
En la actualidad IMSA Acero produce placa y lámina de acero rolada en
frío y en caliente; rollos, cintas y hojas de acero lisas y acanaladas,
galvanizadas o pintadas; perfiles tubulares, polín estructural y tubos
galvanizados; sistemas metálicos prefabricados; estructuras, muros, techos y
equipos de ventilación industrial. Aunque Industrias Monterrey . SA
funcionaba desde mediados de los 30, no fue sino hasta los 80 cuando
comenzó a exportar de manera sistemática. Estados Unidos, Centro y Sud
América, Asia y Medio Oriente han sido algunos de los mercados abordados
en los últimos quince años, atacados en particular para abastecer la industria
de transformación (línea blanca, refrigeración y ipalefacción, aire
acondicionado, sector auto.motor y envases).
Esta División caminó en 1991 un paso fundamental: compró la planta
de Aceros Planos, una importante subsidiaria de la antigua Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey. Productora de placa, lámina rolada en caliente
y en frío, Aceros Planos (APM) soportó -tras su privatización- un fuerte
proceso de modernización tecnológica y bajo el control de IMSA, reingresó
al mercado en 1994.
La competitividad alcanzada en el sector acerero lle·,ó en 1997 a la
compra de Industria Galvanizadora SA (INGASA, en Guatemala), principal
productor de lámina galvanizada 'de América Central. IMSA Acero ha

El cuadro 4 resume la ?~ti~ia brindada por el In}o~me de 1998 de Grupo
IMSA. Incluye otras dos d1V1s1ones que, por razones de espacio no hemos
agregado a esta sintesis: IMSALUM (productos de aluminio, uno de cuyos
pu,n~Jes es Cuprum, adquirida en 1998) e IMSATEC (productos de acero y
plast1co, con origen en la adquisición de Stabi lit en 1975).

división

Cuadro 4
CONGLOMERADO IMSA (1998)
principales subsidiarias
principales productos

1. Industrias Monterrey lámina de acero rolado en caliente
2. APM (Aceros Planos)
lámina de acero rolado en frío
IMSAACERO
3. INGASA
lámina de acero galvanizado
4. IMSA Vareo Pruden
lámina de acero prepintado
lámina de acero acanalada
perfiles tubulares
edificios metálicos prediseñados
5. GES América
6. Enertec México
7.Enertec Venezuela
~aterías para automotores
ENERMEX
8. Enertec Brasíl
filtros para automotores
9. Enertec Argentina baterías marinas
1O.Enertec Colombia
baterías para motocicletas
11.ESB de México
baterías industriales
12. Cuprum
perfiles de aluminio industrial
13. Lousiville Ladder Group escaleras de aluminio, acero y madera
- Escaleras
escaleras para ático
IMSALUM
- Davidson Ladders
puertas y ventanas de aluminio·
1

356

357

�IMSATEC

andamios
- Lousville Ladder Company
fachadas de aluminio
14. Tiendas Alutodo
cercas residenciales
15.Centro Aluminero Constructa
16. Alcomex
17. Flour City Internacional de México
l 8. Stabilit
19. Glasteel
paneles de acero con.aislamiento térmico
20. IMSA ITW lámina plástica reforzada con fibra de vidrio
-IMSA Signode
productos de 11cero para carreteras
-IMSA Paslode torres de transmisión ae energla eléctrica
-IMSA Ramset
galvanizado por inmersión
-IMSA Stahl
aceros y plásticos para embalaje
21 . Forjas Metálicas
sujetadores industriales
22. Multypanel
edificios metálicos prediseñados
23 .Metl-Span
24. Empresas IPAC
-IPAC Vareo Pruden
Fuente: Grupo IMSA, Informe, 1998.

Respecto a sus operaciones con y en el exterior, 1998 arrojó ya un
resultado llamativo: el 39.9% de los ingresos de IMSA provinieron de las
exportaciones y de las ventas realizadas por subsidiarias en el extranjero,
porcentaje que fue superado en 1999.
Desde el punto de vista
organizacional, por otro lado, la política de IMSA tiende a la puesta en
marcha y control de comercializadoras (orientadas a la distribución y al
marketing, según el esquema estudiado por Alfred Chandler22) de sus
propios productos, labor que ocupa ya un lugar significativo en el
conglomerado.

Y desde diciembre de 1996, y "con el ánimo de profesionalizar la
administración y abrir la propiedad de la empresa", IMSA ·realizó su primera
emisión primaria de acciones: fueron registradas en la BoJ.sa de Valores de la
Ciudad de México y en el New York Stock Exchange (NYSE).
Simultáneamente se incorporaron cinco consejeros externos al Consejo de
Administración, donde hasta entonces sólo figuraban las familias Clariond y
Canales23 .
Esta conversión en empresa pública y la complejidad creciente del
grupo no ha quitado, empero, el sello de propiedad y amplio control familiar
que IMSA muestra desde 1936. El Informe de 1999 indica que de los 17
miembros del Consejo de Administración, ocho llevan alguno de los
apellidos Clariond o Canales (cuadro 5). Los restantes, u 'ocupan áreas muy
técnicas (como las direcciones de Consultoría o Jurídica) o son miembros
muy selectos de familias empresariales de larga data (como Enrique

358

Zambrano Benítez y_Andrés Marcelo Sada Zambrano),
una extensa trayectoria en la propia empresa.

0

son cuadros con

Cuadro 5
!APELLIDOS CLARIOND/CANALES EN EL CONSE~ODE ADMINISTRACION(l999)

cargo, parentesco y anos en el grupo
Presidente ejecutiv91 y secretario del Consejo
40 años
Padre del anterior, presidente del Consejo
Eugenfo Clariond Garza
. ,
.
Y uno de los fundadores en 1936
BenJarrun Clanond Reyes* Director general de IMSATEC, hermano de Eugenio,
.
_ex gobernador de Nuevo León, 27 ailos en la empresa
Marcelo Canales Clanond* Dtrec~or de Planeación Estratégica y Finanzas del grupo,
pnmo de Eugenio, hennano del actual gobernador de
Nuevo León, en la empresa desde hace 21 ailos
Ernesto Canales Santos
Miembro del Consejo de Administración desde J998 ,
primo del anterior
Santiago Clariond Reyes
Director general de IMSA Acero, tesorero del Consejo,
hennano de Eugenio, 35 ailos en la empresa
José Gerardo Clariond Reyes
Director adjunto de IMSATEC
hennano de Eugenio, con 12 años de antigüedad
Consuelo Canales de Valdés
Directora general de Chanalesco.
Hennana de Marcelo Canales.
En el Consejo de Administración desde J998
• B · .
·.
Fuente, Informe, 1999 p 26
enJamm Clanond ~eyes es primo del actual gobernador de Nuevo 'L~ón:
Fe~ando Canales Clanond. Como candidato triunfante por el Partido de Acción
Nacional (~AN), . a Canales . Clariond le tocó reemplazar simultáneamente al
septuagenario Partido Revolucionario Institucional (PRI).

nombre del ejecutivo

Eugenio Clariond Reyes-Retana

IV. Alianzas estratégicas y fusiones
. ~rupo _l!'1SA m~ifiesta en la actualidad una clara propensión a: a) Ja
d~ver_s1_fi~ac1on geografica; b) hegemonizar ó compartir proyectos mediante
a qms1c1ones, . fusiones y alianzas estratégicas. Ambos aspectos se
encuentran obviamente conectados.
~n cuanto a la~ adqui~iciones y alianzas estratégicas, su objetivo fue
defimdo por el propio Clanond: 'En previsión para el futuro Grupo IMSA
ha to_mado una s~rie de me~i~~ para fortalecer su posición, competitiva y
amphar _e! ~otenc1al de crec1m1ento de sus negocios. Lo ha logrado a través
de adqu1s1c1ones y asociaciones inteligentes y oportunas que complementan
359

�sus habilidades". Y luego: "Las asociaciones que hemos establecido con
empresas líderes en el mundo son una muestra de la transformación que
estamos viviendo y la capacidad de Grupo Imsa para participar con socios de
clase mundial". Es una postura que Clariond ratifica en el Informe de 1999:
_ Uno de los pilares del crecimiento rentable que ha experimentado
Grupo IMSA ha sido su capacidad de realizar adquisiciones y asociaciones
inteligentes. A principios de 1999 adquirió el 100% de los activos de las
plantas de galvanizado y pintado de Altos Hornos de México (AMHSA), con
lo que consolidó su posición como la empresa líder de América Latina en el
mercado de acero recubierto ( .. ). En mayo, IMSA Acero firmó un contrato
con Jpsat Mexicana para la comercialización conjl.,lnta de productos
complementarios, el abastecimiento de planchón de acero por los siguientes
cinco años, y la posible construcción de una nueva planta de acero
galvanizado dirigidos a la industria automotriz (.). 2-1

Lo que IMSA ejecuta en este sentido configura uno de los datos
sustanciales de la respuesta de una gruesa porción del gran empresariado
regiomontano a un entorno internacional delineado por él Tratado de Libre
Comercio para la América del orte, por la integración multinacional de los
mercados y por la globalización. María de los Ángeles Pozas25 ha efectuado
un suscinto análisis de las "estrategias de globalización" de un conjunto de
consorcios regiomontanos, muchos de los cuales son descendientes de
algunas de las empresas-madre26 surgidas a fines de siglo o en el periodo de
entreguerras, firmas que continúan teniendo como base articuladora alguna
o varias de las familias fundadoras de la industria en Monterrey.
Dichos conglomerados, señala la autora, "presentan un alto nivel de
globalización en sus actividades productivas" y han anudado en tiempos
recientes un elevado número de alianzas estratégicas con empresas
extranjeras. Otros elementos comunes que muestran estos conglomerados
serían "su gran tamaño, su amplia participación en el mercado nacional y sus
experiencias previas de alianzas y convenios estratégicos con socios
extranjeros". Esto último explica "su rápida respuesta al cambio en el
entorno después de la apertura económica de 1986".
Según Pozas, las alianzas estratégicas serían 'uno de .los mecanismos de
penetración de mercados más importantes en el contexto del nuevo modelo
de producción". Pueden incluir fusiones entre dos o más empresas, pero' hay
otro tipo de alianzas: tecnológicas, convenios . permanentes de
subcontratación, inversiones conjuntas para proyectos específicos y
convenios de asesoría técnica". Dada "la fragmentación e inestabiljdad de
los merc!\dOs actuales estos arreglos facilitan respuestas rápidas a cambios
abruptos en el mercado", y permiter1, además
360

la distribución de riesgos y pérdidas a lo largo de la cadena
productiva. Participar en el negocio del cliente o det proveedor contribuye a
disminuir la incertidumbre y a garantizar eficiencia, calidad y envíos justo a
tiempo. En otras palabras, las fusiones y adquisiciones incrementan el
control de la empresa sobre la cadena productiva y le permiten el acceso a
los mercados de la competencia. Otros tipos de alianza van dirigidos a
minimizar costos de transacción tales como ·acceso a la información,
abastecimiento de materias primas y componentes, seguridad contra el
fraude y ajuste de precios. 27

Una definición relativamente matizada y algo más precisa de lo que son
las alianzas estratégicas presentan Yoshino y Srinivasan Rangan. Estos
autores comienzan recordando que "el principal factor que ha impulsado las
alianzas estratégicas ha sido la aparición de una feroz competencia globaJ".
AJ quedar rebasada la eficacia de las estrategias sencillas, las empresas se
han visto obligadas "a innovar constantemente para tomar la delantera a
rivales igualmente innovadores de todo el mundo". Es un escenario continúan- que requiere simultáneamente "adquirir capacidades en diversas
áreas: van desde el desarrollo de tecnología hasta los procesos de
producción, _desde el análisis económico de las plantas hasta el marketing y
la distribución". Esas capacidades, además, deben ~dquirirse con extrema
rapidez y con recursos limitados, muy recortados, lo que "constituye la parte
realmente fundamental de la iniciativa empresarial''. Las aJianzas
estratégicas, concluyen Yoshino y Rangan, hacen factible a las empresas
"remodelar creativamente sus estrategias competititivas en respuesta a la
globalización". 28
Al argumentar su definición de las alianzas estratégicas, ambos analistas
aseguran que uñ dato fundamental es que ponen "en relación facetas
específicas de los negocios de dos o más empresas''. En el fondo, siguen, se
trata de una combinación mercantil "que aumenta la eficacia de las
estrategias competitivas" de las firmas participantes "al hacer posible el
intercambio mutuamente beneficioso de las tecnologías, las cualificaciones o
los productos que poseen". Una alianza puede adoptar diferentes formas, que
va desde un contrato a distancia hasta un proye'cto conjunto. Sus tres
características "necesarias y suficientes" son: a) las dos empresas o más que
se unen "siguen siendo independientes tras la formación de la alianzas; b) las
empresas participantes_comparten los beneficios de la alianza y controlan
los resultados de las tareas asignadas; c) las 'empresas participantes
contribuyen continuamente en una o más tareas estratégicas clave
(tecnología, productos, etcétera). "Las fusiones, las absorciones y las
adquisiciones en las que una empresa asume el control de una nueva entidad
no son alianzas", rematan Yoshino y Rangan. 29
361

�Las alianzas estratégicas en el sentido que expresan estos dos autores
han sido uno de los matices centrales de las últimas respuestas del
e~presariado asentado en Monterrey. ~a lista de ac~erdo~ efectu~dos en
años recientes no sólo es muy extensa smo que crece d1a a d1a, y articula las
grandes firmas locales con colegas ·de la América del Norte, de Europa Y de
Asia. IMSA sobresale -entre otros casos ~actibles de e~~di~r- en cuanto a
mostrarse abierta a este tipo de comportam1ento, a esta dmam1ca (cuadro 6).
Clariond Reyes, al recordar las "medidas adoptadas par.a :ortalecer la ·
posición competitiva de IMSA y ampliar~~ potenci~~ -d~ crec1m1ent~ d~ sus
negocios" las definió como la búsqueda de adqu1s1cwnes y asoc1ac1ones
inteligentes y oportunas que complementan habilidades". La al_i~za de
IMSA con Johnson Controls -en 1998, para acentuar su penetrac1on en ,el
enorme mercado de baterías de los Estados Unidos- es un claro ejemplo. La
operación efectuada con la misma Johnson Controls y con· la ~lema~a Varta
AG apuntó a aumentar la capacidad productiva de IMSA e mtens1ficar su
presencia en la producción y distribución de baterías en Sudamérica. "De
esta manera, resumió Clariond, IMSA -de ser una empresa nueva- se
convirtió en uno de los principales productores del mundo, con una
perspectiva de desarrollo enorme, y con costos, tecnología, cuidado
· 11zac1on
· . ' de punta" .30
ecológico y redes de comercia

Cuadro 6
ADQUISICIONES Y ALIANZAS DE IMSA (2000)
Empresa integrada

División

año

IMSA
ACERO

1997 Galvanizadora lngasa
(Guatemala)
1997 COMESI (Argentina)
1998 Companhia Siderúrgica
Nacional (Brasil)
1999 Vareo Pruden Intl. (EUA)
1999 ISPAT
1999 AHMSA (México)
2000 BHP Coated Products (EUA)
2000 BHP Constructions Products
(EUA)
1991 Illinois Too! Work (EUA)
1994 Metl Span Corp. (EUA)
1994 Butcher Boy Corp. (EUA)
1996 Empresas íPAC (Chile)
1996 Simet (Costa Rica)
1997 Glassteel lnc. (EUA)

IMSATEC

1

362

tipo de inversión

Adquisición de !a empresa
Adquiere el 26%
Coinversión en Brasil
Coinversión en México
Coinversión en México
Adquisición de activos
Adquisición de empresa
Adquisición de empresa
Incorporación de Signode
Adquisición de empresa
Participa;;ión minoritaria
Participación minoritaria
Coinve sión
Adquiere los activos

1999 Tecno Steel (Chile)
1999 Empresas IPAC (Chile)
1

2000
2000
TMSALUM 1994
1994
1998

Warmont Co (USA)
Bayer (Alemania)
Davidson Ladders (EUA)
Stapleton Ladders (EUA)
Emerson Electric Co. (EUA)

Adquisición de la empresa
Adquisición del 50% a la
empresa Riordan(ahora
IMSA Chile).
Coinversión
Coinversión
Adquisición'de la empresa
, Adquisición de la empresa
Fusión de fábrica de
escaleras

ENERMEX 1993 Acumuladores Fulgor
1993 (Venezuela)
1994 Advantage Battery Co. (EUA)
Inacel (Argentina)
1994 Durex (Brasil)
1998 Johnson Controls (EUA) y Yarta
AG (Alemania)

Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Fusión de fábricas de
baterías

Fuentes: Clariond, "Slntesis histórica", "Nuestra respuesta";
Informes; página web IMSA.
V. Comentario final
Con más de 1800 millones de dólares de ventas en 1999 (de las cuales
el 40% se realizó en el exterior)31, y con socios estadounidenses,
sudamericanos y europeos, Grupo IMSA parece haber respondido con
ductilidad y eficacia al cambio de modelo de crecimiento económico que se
sustentó en México a partir de los años 80.
Tras un serio proceso de reconversión organizacional, asumiendo el
control de múltiples empresas y contado siempre con el sector acerero como
eje del sistema (representó en 1999 el 45% de las ventas totales del grupo),
su caso parece bastante mostrativo de la dinámica que hao desenvuelto parte
de los grupos y familias empresariales de Monterrey desde mediados de los
80. Como es notorio, se contaron entre los primeros .en descartar el mercado
interno como fuente exclusiva de beneficios, y optaron en no pocos casos
por-apuntar hacia el mercado externo.
·
5

Desde mediados de los 80, firmas como ALFA'., Cementos Mexicanos,
Gruma, Proeza o Pulsar apuntaron a la intemacíonc!.lización. Si CEMEX se
ha convertido en la tercera cementera del mundo, Pulsar y. sus subsidiarias
producen la cuarta parte de las semillas que se c~nsumen en el mundo y
absorbe alrededor del 40% del mercado estadounidense de legumbres. En el
caso específico de IMSA, la dimensión y características de sb presente puede
inferirse de lo que su más alta conducción ha denominado "metas
363

�divisionales" del futuro inmediato: a) procurar un tipo de desenv?lvimiento
que permita asegurar el liderazgo en México y, donde__sea posible, en el
mercado de la América del Norte; b) continuar la expans1on en los merca~?s
de Centro y Sudamérica; e) explorar las oportunidades que b~i~da la Umon
Europea· e) mantener la atención en el desarrollo y adaptac1on de nuevas
'
.
.
1 . d 32
tecnologías y/o procesos; d) continuar pendientes de negoct?s re _acJona os
-ya · sea complementarios o por similitud- para lograr smerg1as con las
actividades del grupo; e) explorar, desde esta última base, alianzas,
.
d
., n
asociaciones, compras o ciclos e expans1on.

Notas bibliográficas

entrevistas personales realizadas durante 1999 y 2000. Variantes relativas a estos
planteamientos básicos fue la constitución -por parte de los.accionistas de IMSA- de
Automóviles SA (comercializadora de automotores, 1945).
6 El Grupo Industrial IMSA se cpnstituyó el 15 de octubre: de l 976 sobre la base de
405 millones de pesos. Su Consejo de Ad.ministración
presidido por Eugenio
Clariond Garza. Sus hijos Eugenio, Santiago y Benjamín eran secretario, tesorero y
primer vocal, respectivamente. Otros componentes oel Consejo: Marcelo Canales
Clariond, Ramiro Salinas Ruiz, Mario Martínez Solís y Jorge Garza Treviño. El
grupo o conglomerado quedó integrado por las siguientes empresas: Industrias
Monterrey SA, Clover SA, Automóviles SA, Automotriz del Noreste SA,
Constructora IMSA SA, Láminas Especiales SA y Muebles TubuJares SA.
RPPCNL, libro 4, volumen 217, folio 583.

t

7

Ponencia presentada en el coloquio "Empresas y empresarios en el centro y norte
de México (siglos XIX y XX)", Mazatlán, 17-20 de maro de 20Q1. ~I autor destaca
la contribución de Isabel Ortega Ridaura, Lylia Palacios y Eva Rivas Sada en ~a
búsqueda de información, realización de _entrevis~~ y discusión colectiva. DeJa
constancia del acceso que se tuvo a la mforrnac1on sobre el Grupo fMSA '. en
especial gracias a la receptividad de su presidente ejecu,~iv_o, Eugenio Clanond
Reyes. El trabajo es uno de los resultados del proy~cto,, Mqr,iterrey 1940- 1?97.
Desarrollo industrial y formación de grupos empresariales , avalado y financiado
por CONACYT (proyecto 25810-H).
1

Clariond Reyes, "Síntesis histórica del grupo IMSA", m~meo, 1999; "El Grupo
IMSA y el Tratado de Libre Comercio", ponencia presentada en el coloquio
Revolución Industrial y Desarrollo Regional en Sociedades Periféricas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, septiembre de 1995; "IMSA: su expansión en América
Latina (I 990-2000)", ponencia presentada en eJ coloquio Monterrey 19402000.Crecimiento Industrial y Desarrollo Empresarial, Universidad Autónoma de
Nuevo León, noviembre de 1999; entrevistas citadas.
8

Jbidem.

9

Propietarios, empresarios y empresa en el norte de Mexico, México, Siglo
XXI Editores, 2000.

2 Cerutti,

3 La empresa fue fundada el 14 de febrero de 1936 sobre_ una base de ~ 40 mil pesos.
Sus accionistas fundadores fueron Arturo Garza (28 acciones), Eugemo Dom!nguez
(22), María Gar~ viuda de Clariond (8) y Roberto _N. Garza ~22). Al ser_reg(strada
se indicó su objeto: confección de ropa, produc~1ón d~ _h?nna, galvam~c1ón de
lámina y fabricación de artefactos de madera. ~1c~a d1vm6~ :orrespond,a ? que
Industrias Monterrey reunió en su momento constitutivo las actJV1dades de la fabnca
de ropa La Sultana, el molino de trigo Nuevo León, la fábrica de artefacto~ de
madera La Sultana y la planta galvanizadora de lámina La Sultana. RPPCNL, libro
3, vol. 101, folio 293 .

Incluían desde inversiones en infraestructura hasta participación pública en
numerosas industrias estratégicas, y desde estímulos fiscales hasta subsidios_Y una
agresiva política arancelaria. Para estímulos fiscales vé~se Isabel ~rtega _R1d~ura,
"Política fiscal e industria en Monterrey, 1940-1960", tesis de maestr1a, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2000.
4

Clariond Reyes, ''Nuestra respuesta". Tanto en México como en Brasil y en
Argentina se desenvolvió durante los setenta una parcial salida de artículos
industriales hacia el mercado externo. En algunos casos este comportamiento fue
alentado por el Estado, dado que se observaban ya con claridad -y se trataban de
contrarrestar- los límites y estrangulamientos del proceso sustitutivo.
El
empresariado de Monterrey se contó entre quienes operaron en este sentido, e IMSA
fue uno de esos casos. Recuerda Clariond: 'Esta 0cursión temprana en la
exportación hacia-el mercado latinoamericano era una actividad limitada. No sólo
porque en esa época nuestra prioridad era el mercado interno: también por el
desarrollo alcanzado por IMSA. Pero en estos países latinoamericanos poseíamos
mayores ventajas comparativas. Nuestra tecnología -e dichos mercados- era
considerada tecnología de punta, lo cual nos permitía posicionarnos con rapidez. Los
costos de inversión eran mucho menores y las ganancias altas", comparando con lo
que hubiera supuesto entrar "a mercados con economías de gran escala como la
estadounidense". Clariond, ibídem.
10 "El final del sexenio del presidente López Portillo,· fue. terrible", Clariond;
''Nuestra respuesta".
11

"Esta última actividad se convirtió, a lo largo de nuestra historia, en el eje de
cimentación del grupo. Su participación en la rama de product?s me~licos se !°e
ampliando (con la) fabricación de muebles metálicos (1946),_ la .Producción de fleJ:~
de acero. (1956) y la primera roladora y acanaladora continua (?,ura~te los 60) :
Eugenio Clariond Reyes, "IMSA: nuestra respuesta a la apertura , m1meo, 2000 ,

5

Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas,

12

Sobre CEMEX vé~e _Juan Ignacio Barragán y Mario .Ceruttl, "CEMEX :
mercado interno, apertura, empresa glQbal 1999'\. mimeo, 19,99; y Cerutti,
Propietarios, emprescuios y empresa, citado.
·
365

364

�13 Clariond puso ejemplos como Muebles Alfa y Muebles Infantiles Alfa. Iniciados
muchos años atrás, esos negocios eran "parte fundamental de las operaciones de
JMSA". Muebles Alfa se había especializado en muebles y componentes tubulares.
'El proceso productivo era ineficiente, su escala de producción muy baja, las
prácticas comerciales implicaban invertir cerca del 50% de las ventas anuales en las
cuentas por cobrar''. Frente a la apertura, la fábrica de muebles infantiles, instalada
en Torreón, "necesitaba cambiar todo: diseño, procesos, escala. Los productos
taiwaneses se vendían regalados en el mercado internacional, y los americanos
competían por su alto contenido de partes inyectadas en plástico". Después de .
prolongadas discusiones y análisis se decidió que "no era razonable continuar en
esta actividad y procedimos a liquidar y vender los activos de ambas empresas. ¿Qué
habrla sucedido si JMSA sólo hubiese operado con muebles? Habría sido, sin duda,
un caso más de empresa mexicana incapacitado para adaptarse a la globalización".
Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas.
·
14 Un trabajo que sintetiza con extrema claridad las resistencias y recelos que en
Amédca Latina despertaron la apertura y el alejamiento del modelo sustitutivo es el
de Carlota Pérez, "La modernización industrial en América Latina y la pesada
herencia de la sustitución de importaciones", Comercio Exterior, vol.46,5, mayo de
1996. "La industrialización por sustitución de importaciones -menciona Pérez- fue
mucho más que una política gubernamental. De modo gradual el modelo se fue
convirtiendo en un conjunto perfectamente coherente de conductas, conceptos y
prácticas que incluían a empresas, trabajadores, gobierno, bancos, consumidores y
políticos, y fue cristalizando en instituciones que se reforzaban mutuamente".

"En el curso de estos aí'los también nuestros proveedores mexicanos se han
reconvertido, de manera que lejos de ser una limitación resultan un apoyo al
crecimiento global de la empresa". Clariond, "Nuestra respuesta'1; entrevistas.
15

l 987-1989; Clariond, ibídem; Grupo IMSA, Informes anuales.
Grupo JMSA, página web, ENERMEX. 17 Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a
principios del 2000. El mercado venezolano es atendido desde Brasil.

por su parte, aportó su planta de baterías en Torreón (México) para la asociación
mexicana con Grupo IMSA. Johnson Controls y Varta, que tenían una alianza
estratégica previa, contribuyeron con las dos plantas que operan en Brasil y
Argentina y una comercializadora en Colombia, para fonnar la asociación de
América del Sur''. Clariond, "Síntesis histórica"; Informe; 1998, p.13.
21 Clariond, "Síntesis histórica"; El Norte, Negocios; Grupo IMSA, página web,
División Acero; Informe, 1998. La vinculación con AMHSA llevó a una
negociación de muy alto nivel, finalmente frustrada, para fusionar al conjunto de
esta empresa (que ·se declaró en suspensión cte pagos en mayo de 1999 con una
deuda de 1,800 millones de dólar.es).

22 Alfred D.Chandler, Jr., Escala y diversificación. La dinámica del capitalismo
industrial, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 1996.

23

Clariond, "Síntesis histórica"; "Grupo lmsa: su expansión '.

24

Informe, 1998, p.3; Informe, 1999, p.3 .

25

Pozas, 'Estrategias de globalización y encadenamientos productivos: el caso de
Monterrey". En Esthela Gutiérrez (Coord.), La globa/ización en Nuevo león,
México, Universidad Autónoma de Nuevo León/El Caballito, 1999, p.122.
26

Cerutti, 2000, cap. 14.

27

Pozas pp. 120 y ss.

28

Michael Yoshino y U. Srinivasan Rangan, Las alianzas estratégicas, Barcelona,
Ariel, 1996, pp.9~1O.

16 RPPCNL,
17

Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a principios del 2000. El mercado
venezolano es atendido desde Brasil.
18

19

Grupo TMSA, informe anual, 1998, p.11.

Según el propio Clariond, al asociarse con Johnson Contróls, IMSA continuó
aumentando su penetración en el mercado de la América del Norte: "el mayor
comprador de baterías en Estados Unídos, Sears Roebuck, adquirirá el 50% de sus
baterías a IMSA, mientras que Autozone -lider de los comercializadores de
autopartes- se ha convertido en uno de nuestros grandes clientes". El infonne anual
1998 de la empresa menciona además la importancia de estas alianzas, fonnadas "a
través de la contribución de sus negocios existentes en la región. ENERMEX aportó
sus siete plantas productoras de baterías en México, Brasil, Argentina y Venezuela,
asf Gomo sus comercializadoras en Estados Unidos y Colombia. Johnson Controls,
20

29

Ibídem. Vitro y ALFA también han desenvuelto con· insistencia este recurso.
CEMEX, en cambio, ha respondido a la globalización con una inusual expansión
sustentada en la especialización y en una red de comercialización a escala mundial.
Cabe aquí citar aquí un protagonista directo de una de estás grandes alianzas a escala
mundial: José Manuel Lara Bosch, consejero delegado del grupo editorial Planeta,
con sede en Espaf\a. El 23 de diciembre de 1999 se anunció en Barcelona "un doble
acuerdo de cooperación" entre Planeta y el grupo Bertelesmann, de ralees aJemanas.
Planeta se presentó como "líder mundial de la edición en castellano", mientras que
Beter~lamann se proclama lider de los mercados. europeo y anglófono. EL acuerdo
llevará a la creación de "una sociedad editora y distribuidora de libros de bolsillo".
¿De qué se !Tata esta alianza por el mercado del libro? Según Lara Bosch, "en los
negocios hay colegas y competidores", pero también "co/peditores, según un
neologismo de mi invención. Son aquellos grupos que, sin dejar de ser rivales,
colaboran ocasionalmente en algunos proyectos, como ahora (lo hacemos nosotros
con) Bertelsmann. Creo que esta operación será muy buena para ambos". La
Vanguardia (Barcelona), 24 de dici_embre de 1999, p.37.

°Clariond, "Nuestra respuesta".

1

366

367

�JI

Informe, 1999, pp.2-3. En 1998 ascendieron a 1515 millones.

ECONOMÍA ¿PARA QUÉ?

"Las empresas tienden a integrar actividades que requieren cap~cida~es sim!l~es
a las que ya poseen". Jesús María Valdaliso y Santiago López, Historia econom1ca
de la empresa, Barcelona, Crítica, 200.0, p.53.

Dr. Luis Rubio
Director del CIDAC

32

l 3 Clariond

Reyes, "Nuestra respuesta".

La política económica permite elevar los ingrese:; y los niveles de vida
de la población o no cumple su cometido. Este es; en síntesis, el propósito de
cualquier estrategia de desarrollo económico. Lo importante no es la
infraestructura ni la macroeconomía, las inversiones o las tasas de inflación.
Lo que cuenta es el resultado final medido en · términos del beneficio que
deriva la población después de que todas esas variables han sido
computadas. Bajo esta medida, la política económica de los últimos lustros
dista mucho de haber logrado su objetivo medular, aunque es evidente que
sus avances son significativos, sobre todo en algunas partes del país.
Ciertamente, ninguna estrategia de política económfoa puede ser exitosa si
no se le da tiempo al tiempo. Pero la pregunta que deberíamos hacemos los
mexicanos es si la estrategia general de la política económica es la
equivocada o si la falla se encuentra en la manera en que ésta ha sido
instrumentada.

Llevamos años de disputar la bondad de la política económica de los
últimos tres lustros. Pero la disputa es cada vez met;tbs pragmática o analítica
y cada vez más ideológica. Lo que importa, según parece exhibir el debate
público, es demostrar quién tiene la razón y no el logro del objetivo
elemental de la actividad económica. Unos critican y se oponen a la política
económica por el mero hecho de que ésta no satisface sus preferencias
políticas o ideológicas, en tanto que otros la defienden a rajatabla, como si
los beneficios fluyeran de manera obvia y natural para todos. Pero si uno
escarba un poco •más, si uno observa la realidad más profunda, la que de
verdad cuenta, es bastante evidente que ésta ha cambiado de manera radical.
Si bien sobreviven algunos empresarios y muchos políticos que todavía
suspiran por un mundo fácil, libre de importaciones) generoso en subsidios,
la mayoría de los empresarios y de los partidos políticos ya reconoce que la
globalización de la economía es un hecho que no puede ser ignorado y, más
importante, que no va a desaparecer porque uno cierre los ojos.

368

El objetivo de cuaJquier política económica en un país en desarrollo no
puede ser otro que el de lograr tasas de crecimiento elevad~ que pennitan
aumentar las oportunidades de empleo y riqueza . de la población.
Indudablemente, los últimos tres gobiernos se han abocado a ese propósito.
Pero, por sugestivos que sean algunos indicadores, el líecho es que los
resultados son magros. La economía -o, al menos iuna ·parte de ésta- ha
venido experimentando una transfonnación sumamente profunda que explica
369

�. ''

el optimismo de muchos funcionarios gubernamentales, as{ como &lt;le algunos
empresarios. Sin embargo, la medida última del éxito de una política
económica no puede residir en el mero encuentro de los cambios que se
háyan realizado o, incluso, de las exportaciones que se hubieran logrado,
sino en la mejoría palpable en los n'iveles de vida de la población, es decir,
en el bienestar que logren las personas comunes y corrientes. Desde esta
perspectiva, los cambios que indudablemente se observan en la escena
económica del país siguen sin alcanzar ese objetivo esencial y, por esa
razón, siguen siendo reprobados (y, en este sentido, reprobables) por la
mayoría de la población. Un funcionario gubernamental decía hace poco que
el gobierno merecía un diez en comportamiento, pués había hecho todo lo
que el libro de texto indicaba que debía hacerse en materi~ económica, pero
cero en desempeño, dados los resultados.
Quizá sea justa esa calificación, pero no es evidente que el gobierno
haya hecho todo lo necesario para lograr el objetivo de alcanzar tasas
verdaderamente elevadas de crecimiento en un futuro razonable. El
propósito de este capítulo es el de discutir qué es lo que el gobierno ha hecho
en relación al mundo con el que el país ha interactuado. Tal vez fuera
justificable un diez de calificación para la política económica, pero sólo si
ésta se midiera en un vacío. Si comparamos lo que se ha hecho en México
respecto a lo que ha pasado en el resto del mundo, la realidad es que lo
avanzado en el país no es particularmente trascendente. Ese es quizá nuestro
problema: llevamos casi tres lustros tratando de alcanzar un objetivo móvil,
pretendiendo que está fijo. Mientras no reconozcamos esta simple realidad,
la economía mexicana continuará dividida e incapaz de satisfacer a la
mayoría de la población.

La economía mundial
H-ace veinte años nadie hablaba de la "economía mundial". El término
que empleaban los economistas y funcionarios gubernamentales era el de
"comercio internacional" y se referían al intercambio de bienes entre países.
Hoy en día sólo se habla. de la economía mundial porque ya no se pueden
distinguir las diferencias entre la inversión nacional y¡ la extranjera, el
comercio y la producción y la economía nacional y la ,,mundial. Hasta el
lenguaje cotidiano denota la profunda t~ansfonnación que ha sufrido el
mundo en que vivimos.

El lenguaje es un mero síntoma del problema que nos circunda. La
economía mexicana vivió profundamente aislada del resto del mundo desde
los años treinta hasta mediados de los ochenta. A lo largo de esas cuatro o
cinco décadas se desarrolló en el país una base industrial nada despreciable,
370

pero casi totalmente al margen de lo
,
importaba muchas cosas pero ráct' que ocw:r1a en otros países. México
una fuente de compet;ncia ppara i~~endte n~nguna de ellas representaba
·
rtab .
·
a m ustr1a mexicana Es d ·
tmpo
an msumos para la industria, materi
.
·. . ecrr, se
pero no productos manufa"cturados E
tas pru:r_ias, maqumana, etcétera,
efectivamente cerrada Buenas
. hn bes e sentido, la economía estaba
·
razones a fa
· ·
.
retrospectiva, el costo fue monumental
p~ra _seguir ese c~mmo pero, en
desempleados subempleados
' y se re eJa en el enorme número de
del gran núm~ro de empresa[ personas_ en la economía informal, además
expectativa de mejoría.
que no tienen, en su estado actual, mayor
La economía mexicana -se cerró
1
.
.
circunstancias, cada una d-e las cuales por ~ ~o~bmac1ón de una serie de
comenzar, la Gran Depresión evidenci~~:~a JU~ttficable en sí misma. Para
de empleo e ingresos distintas a 1
. e~es1dad de contar con fuentes
materias primas. Lo importante er:s vmcu ad~- con la. exportación de
desarrollar actividades con alto valor(~ paradoJ1camente, ~igue siendo)
fuentes de riqueza. En segundo término ~~egado -~ue produJ:sen muchas
Revolucionario, pero sobre todo el
creac1on ~el Partido Nacional
contingentes sectoriales vino asoc· d
despues el PRI con sus
cada vez más urbana ~n la cual ,a aª con el desarrollo de una sociedad
'
se esarro !aron gru O d • ,
po derosos -sobre
todo sindicatos y empresarios. que lograr
P s e mteres
.
. muy
apoyos de diverso tipo por parte del b'
on protecciones y
de la Segunda Guerra Mundial se ~~e '.emo. En !e~~er lugar, luego del fin
Naciones Unidas para América' L t' o¿ª Com1s1on Económica de las
filosófica a la noción de i'ndustr· ~•.
que otorgó legitimidad
·~ndustria infantil se fundamentab'ª m,anti·¡EPAL),
" en 1 ·' · •
ª region. El concepto de
1
mdustrialización tardía debían a;d:~ ~esa~gu~ento ~e. que los países de
decir, no someter a la competencia intemacio:~1;• s~bs1d1~) y p~oteg_e~ (es
a fin de crear una base industrial t
. a ciertas mdustnas bas,cas,
argumento esbozado por la CEPAtu osufic1e~te . .La legitimidad de este
agresivas, subsidios para los proy ;e tr;,duJ~ en políticas industriales
protección para todo el que la idieraec os ~vont~s de los burócratas y
generalmente en la forma de c:rruptelays edstuv1e~e dispuesto a pag~ por ella,
e un tipo u otro.

PRM

i

m! (

Por encima de todas estas circu t .
.
proceso de industrializacio•·n
nsb~.c1a~ ,reales, cuamjo se; inicia el
, .
por su stltuc1on de ¡
rta •
caractenst1ca principal del país era la
stru . ,
:n1Pº ClOoes, la
generis que otorgaba primacía absolu~:na cc1on de ~ s1ste~~ po~ítico sui
burocracia política por encima de
J lo~ bene~c10s Y. J)nVLÍ7gJos de la
economía, el resultado de estas .
ctaua q.mer otra oons1derac1ón. En la
d .
c1rcuns nc1as y de, los crite ·
d
~e envaran, fue una brutal centralización .d 1 - . ~1os que e ellas
impoi:ante . no residía en promover un d~Ó~o declSl~ne~, donde lo
sostenido, smo que el control l'ti .
-_ -.
~nomtco sano y
po I co se mantuv1e~a en manos del partido y
371

�La reforma económica y la economía mundial

que los beneficios de la actividad económica fluyeran hacia sus miembros.
adie debió sorprenderse cuando una eco~o~í~ fundamentada en ese
tipo de criterios y condicionantes quebrara a pn~c1p1os rt~ los ochenta. P~r
más que los gobiernos de Echeverría, López Port11lo y M!~uel d~ la_ Madnd
en sus primeros dos años trataron de darle respi:ac1on artificial, a. la
economía (sobre todo, los dos primeros, por medio d~I gasto P~?lico
financiado por inflación y deuda externa), el hecho es que, con exce~c1on de
los años en que el crecimiento se benefició del incremento_en l~s mgresos
petroleros, la econo~ía mexic~na lle a dos y media decadas de
estancamiento en términos per cap1ta.
Si bien se lograron tasas de crecimiento muy elevadas a finales de los
de
setenta, 1a rea lt'd ad es que ese buen desempeño fue . producto
.
1
circunstancias totalmente coyunturales, como fue -~1 bru~ }rec1m1ento ~n ~s
precios del petróleo a nivel intema~ional, ~o que mcentivo ~n extraord1~ano
crecimiento de la inversión en esa mdustna durante esos anos. Es ~ecir ~e
no haberse presentado esa circunstancia excepcional, la econom1~ habna
comenzado a estancarse años antes. En este sentido desde el comienzo _de
los setenta, nuestra economía acusa un pro?lema ~structural, por lo que solo
con un cambio de tal envergadura será posible sahr adelante. Buena parte de
ese cambio fue iniciado desde mediados _de los ochenta, P,ero da~os _los
resultados, es evidente que el camino hacia adelante todav1a será d1fic1I Y
pedregoso.
La reforma económica ha sido un esfuerzo de más o m~nos quince _años
por cambiar una realidad económica de estancamiento,_~ incluso de l!ge_ra
tracción en términos per cap ita, de una manera definttJva. En su esencia,
con
·
la reforma económica, iniciada por de la Madn'd , persigue
c~e~ las
condiciones para que la economía logre tasas muy elevadas de _crec1m~ento,
pero sus resultados, por encomiables e imponentes q~e sean, sigue~ siendo
muy limitados. Si bien la reforma ha perseguido insertar al pa1s en la
economía internacional, es evidente que los logros en ese r~bro, a la fecha,
son sumamente modestos, particularmente si se juzga a partir de la~ ta~as de
crecimiento per copita. Las export~cio_nes m:xicanas son extraordinarias ·Y
su tasa de crecimiento todavía mas 1mpres1onante~ per~ no _han logrado
transrninar sus beneficios hacia el resto de la econom1a. La realidad_ ~s que la
economía mexicana ha incrementado sus niveles de exp~rtac1on Y de
importación de manera literalmente increíble, pero no se ha insertado en la
economía mundial.

372

Hace tiempo que dejó de existir alguna distinción significativa entre la
economía nacional y la internacional. Las únicas diferencias que persisten
son las que se anquilosaron en las mentes de los políticos y empresarios que
se niegan a aceptar el cambio que acoge al mundo y que nadie puede parar.
Esa negativa tiene explicaciones muy lógicas ·-como la de mantener la
soberanía o la de proteger intereses particulares-, pero no por ello menos
irrelevantes en esta época. La globalización de la economía mundial es un
hecho que nadie puede parar ni acotar. La pregunta que todas las naciones
tienen que hacerse es: ¿cuál es la mejor manera de integrarse a ese proceso
mundial para derivar los máximos beneficios posibles como resultado?
Desafortunadamente la pregunta que la mayor parte de nuestros
políticos y empresarios se hacen es muy distinta: para ellos la pregunta
relevante es: ¿cómo podemos evitar que nos rebase la globalización? La
premisa de la que parten es que la globalización constituye una amenaza que,
por lo tanto debe ser contenida o limitada por encima de cualquier cosa. La
realidad es que nadie puede lograr semejante objetivo hoy en día. La
globalización es un hecho innegable. La disyuntiva para los gobiernos no
consiste en aceptar o en rechazar la globalización, sino -al menos
hipotéticamente- en aceptar insertarse en ella, o no. Para ello, tienen que
tomar su decisión a sabiendas de las consecuencias de sus actos. En teoría,
los gobiernos retienen la opción de insertarse o no, en teoría, la decisión es
suya. Sin embargo, en la realidad la decisión no existe ni es suya. o es suya
esa decisión porque la población, los ciudadanos en potencia, la están
tornando día a día en cada uno de sus actos: el Internet, las exportaciones, las
importaciones, etcétera. Pero la decisión no existe porque la opción es
meramente hipotética: no insertarse en La economía mundial es equivalente a
condenar a la población a la pobreza, al desempleo y al oprobio, y los
mexicanos ya tuvimos muchas décadas precisamente de eso.
La evidencia respecto al hecho de que las dos economías -la nacional y
la internacional- son indistinguibles, es abrumadora. Quienes no lo quieren
ver así se engañan a sí mismos. Pero eso no ha impedido -que existan toda
clase de políticos, economistas, burócratas, empresarios, intelectuales y
demás que no sólo se nieguen a ver la realidad, sino que argumenten en
contra de una decidida .inserción en la economla global. Con ello, lo único
que causan es un retraso todavía mayor en la recupe¡ación de la economía,
con las consecuencias que esto inevitablemente trae sobre los niveles de
empleo e ingresos.

�A la luz de estos conceptos, si uno compara el co~iunto de reformas a
la economía que se instrumentaron en los pasados quinue años con los
cambios que han tenido lugar en la economía internacional en las últimas
décadas, lo menos que se puede decir es que la economía mexicana ha
sufrido una transformación muy modesta. Es decir, por más que los cambios
que han tenido lugar en la estructura de la economía mexicana y en los
reglamentos que la rigen -como privatizaciones, apertura a importaciones,
etcétera- hayan sido sumamente grandes y ambiciosos, el rasero idóneo para
determinar el grado de avance no es el de comparar la estructura de la
economía actual contra la de hace una década o dos, sino con lo que han
hecho otros países en el resto del mundo. En realidad, las reformas
económicas emprendidas en México deben ser evaluadas respecto a otros
países y, quizá más apropiadamente, respecto a los cambios que experimenta
la economía mundial en su conjunto. Bajo este parámetro, lo que resulta
evidente es que la reforma económica mexicana no sólo ha sido insuficiente,
sino más bien modesta y, en muchos rubros, no necesariamente la adecuada.
De esta manera, en lugar de analizar qué tan radical fue en su momento
la apertura de la economía, valdría la pena evaluar si esa apertura fue
suficiente; de la misma forma, en lugar de analizar las medidas de reforma,
lo idóneo sería analizar los resultados. Los últimos tres gobiernos han sido
excepcionalmente generosos en su propensión a auto-congratularse de los
cambios que realizaron. De hecho, a la luz de nuestra historia, no es poco
mérito haber logrado privatizar algunas decenas de empresas o haber
liberalizado las importaciones. Baste ver el resultado de los repetidos
intentos por privatizar la petroquímica para reconocer que los logros de los
años anteriores no fueron pequeños.
Pero la evaluación relevante no es la de los medios empleados, sino la
de los resultados obtenidos. Lo que verdaderamente importa no es lo que
pretendía el gobierno o la bondad de los instrumentos a que se acudió, sino
el hecho de que los beneficios para el mexicano promedio han sido
sumamente pobres. Hay quienes argumentan que se trata de un problema de
tiempos -"los beneficios tardan tiempo en aparecer"-, en tanto que otros
critican la naturaleza de las reformas mismas "sólo benefician a los ricos".
La experiencia de los últimos dos años sugiere que no es ni una ni la otra.
Las partes de la economía -y las regiones del país- que están creciendo a
gran velocidad han logrado desparramar lQs beneficios hacia sus empleados
y sus comunidades en la forma de salarios descomunalmente altos para el
promedio nacional. Esto muestra que la rápida inserción a la economía
mundial se traduce en beneficios tangibles para todos. Por su parte, la
rentabilidad de las exportaciones tiende a ser menor que la rentabilidad de
las empresas en sus ventas domésticas. En este sentido, las reformas, lejos de
beneficiar a los ricos, benefician a los verdaderos empresarios que saben
374

en,c?ntrar opo~~idades donde otros ven caos. Por ello, el verdadero tema
cnt1co ~ara MeXJco .no e~ si se debe refonnar la economía -porque no hay
aJternat1va al~na- smo como es que vamos a crear el millón de empresarios
que hagan posibles los empleos y los ingresos del resto de los mexicanos.
Pero esa no es la forma y tendencia que ha cobrado el debate en tomo a
e~tos temas. El debate nacional en tomo a las refonnas de la economía ha
sido orques!ad_o por los perdedores y por los resentidos, en total ausencia de
los ?enefic1ar1os_ actuales o potenciales de las mismas. El debate se ha
perdido en las disputas políticas, que son inevitables, pero no por ello
conduce,ntes a _contribuir a . una rápida y duradera recuperación de la
e~onom1a. ,En cierta forma, la transformación de fa economía ha acabado
s1en~o. _rehen de los int_ereses partidistas y sindicales que la impiden, con
pern1~1osas co~secuenc1as para el resto de la población. A pesar de lo
anterior, _el m~Jor ar~?1ento ~~rechazara los críticos de la apertura es el
d~ la ~:1dencia empmca: la umca parte de la economía que funciona sin
d1scus1on algu,na_-y func!ona muy bien- es la que está plenamente insertada
en la economia mtemac1onal. En lugar de pretender cerrar la economía 0
echar pa~a atrá~ l~s refonnas, lo que nos falta es insertar al resto de la misma
en esa misma log1ca.
Pero la generosidad de los elogios que se han propinado a sÍ mismos
nuestros políticos en los últimos años poco tiene que ver con la realidad de
sus hechos. La apertur~ de la economía fue totalmente insuficiente, toda vez
que no fue general, smo sumamente discriminatot ia.-. La apertura fue casi
c~mpleta ~n el sector manufacturero, que había sido el más protegido por
decadas. Sm embargo, el celo liberalizador fue sumamente acotado: no hubo
apertura alguna en el sector bancario, ni en las comunicaciones, por no
hablar del sector energético. Es decir, a los empresarios del sector
manufact~rero, poco a~ostumbrados a la competencia de por sÍ, se les obligó
a competir con los meJores deJ mundo (a través de las importaciones) pero
con l~s m~nos amarradas, pues todos sus proveedores de insumos -de
matenas _pnmas, telefonía, crédito, etcétera- siguieron protegidos. Para el
empres~no promedio el problema de la apertura no fue tanto su velocidad
-por mas que esa sea su ~ercepción- s_ino_el hecho de que sus competidores
Y s~s proveedores, gracias a los cnterio~ del gobierno, los sacaron del
mercado.
La globalización
~

La globalización es un concepto muy traído y&gt; llevado que se emplea
mucho pero ~e define poco_, Esa ausenci~ ~e definición lleva a monólogos
que no permiten avanzar DI en el conoc1m1ento ni en la resolución de los
problemas del país. En términos generales, la globalización ocurrió porque
375

�se dieron cuatro mini-revoluciones a lo largo de los años ochenta, cada una
de las cuales transformó una parte del mundo. En conjunto, cambiaron no
sólo la lógica de la actividad económica, sino la forma de producir, la
naturaleza de los empleos disponibles y las fuentes de riqueza.
. La primera revolución que tuvo lugar fue la que se inició con el súbito
y desenfrenado cambio tecnológico de los setenta y ochenta, sobre todo en el
ámbito de las comunicaciones. La aparición de siste~as digitales de
comunicación, los faxes, los satélites, los teléfonos celulares y toda la
parafernalia de computadoras que se comenzaron a a.sociar con estas
tecnologías transformó las relaciones de poder entre los chversos grupos de
la población y alteró la capacidad de los gobiernos en e! mundo entero de
controlar a sus poblaciones. Las comunicaciones también cambiaron la
manera en que se podían vincular las empresas entre sí y las plantas de una
empresa con sus directivos. En forma inmediata hicieron posible la
existencia de plantas manufactureras en los lugares más recónditos del
mundo, todas ellas comunicadas en forma permanente como si estuvieran en
el terreno de junto. Puesto en otros términos, las distancias dejaron de
medirse en términos de kilómetros para definirse en términos de segundos,
cuando no de nanosegundos.
La segunda revolución fue la financiera. Con la revolución de las
comunicaciones y el desarrollo de las computadoras, la actividad financiera
cobró nuevas formas y características alrededor del mundo. La tecnología
hizo añicos la existencia de barreras nacionales, permitiendo que los flujos
de capitales tuvieran lugar alrededor del mundo, al margen de las
preferencias de un gobierno u otro. Las empresas, independientemente de
que fuesen mexicanas, canadienses, alemanas o chinas, comenzaton a
explorar nuevas fuentes de financiamiento más allá de sus fron~eras Y se
comenzaron a vincular directamente con los mercados financieros. Las
finanzas adquirieron una importancia descomunal en el desempeño de la
actividad económica, muy por encima de cualquier otra consideración. La
inversión extranjera se transformó en el factor individual más trascendente
para el desarrollo económico, sobre todo porque, incrementalmente, las
empresas dejaron de ser nacionales en su comportamient9 económico, para
convertirse en instituciones cada vez más cercanas a la lógica internacional
que a la lógica interna de cualquier país. Los países se 'han visto ante un
dilema muy real y muy específico: si quieren ver crecer sus economías,
tienen que aceptar las reglas de la globalización, pues hoy en día son los
mercados los que deciden. Este ya no es el mundo de los -políticos, sino el de
la inversión extranjera.
La tercera revolución ha sido de orden político. Las ideologías han
tendido ·a disminuir en importancia y hoy virtualmente no hay país en el
376

~und~ ,que no decl~e su vocación por los mercados o se dedique a atraer la
mve~smn del exterior. Por ello, cuando un gobierno proclama seguir el
camm? correcto, en realidad no está diciendo nada excepcional, pues todos
los p~tses del mund? van_
el mismo camino. Lo crucial hoy en día es la
veJ_octda~, del c~b10 y esta depende en buena medida de la capacidad de
arttculac1on de alianzas políticas. Los gobiernos se encuentran cada vez más
li~itados en_su capacidad para afectar el acontec~r cotidiano y son cada vez
m~s dependientes de los mercados para alcanzar el buen desempeño de sus
pa1ses. Por su parte, los grupos e intereses opuestos a alguna reforma que sea
cla':'eyara el desa1:0Jlo se convierten en impedimentos monumentales para
el eXJto de los pa1ses. El reto de los gobiernos es vencer esos intereses
específicos. en aras de . un. desarrollo general, algo muy fácil de
conceptuahzar, pero muy d1fic1I de llevar a la práctica. Lo que es evidente es
que la ~conomía ya no puede funcionar al margen de la política, ni viceversa.
La ~ahdad de. la democracia de cada país -y, por ello, su capacidad de
go?1~mo efectivo- se convierten en factores cruciales para el desarrollo.
Maxim~ cuan~o la población quiere todo al mismo tiempo: quiere todos los
beneficios sociales, y la democracia.

Pº:

Finalmente, la cuarta revolución es la industrial. A partir del embargo
petrolero árabe de 1973, las empresas japonesas comenzaron a transformar la
manera de pr~ducir alrededor del mundo. En lugar de transferir simplemente
~l. c?sto del mcremento .en los precios del petróleo, las empresas de Japón
m1c1aron un proceso dedicado a elevar la productividad y la eficiencia de sus
plantas. Lo que hicieron transformó al mundo. Tradicionalmente, una planta
com~r~ba materias primas y, al final del proceso, vendía coches o
telev1s1ones o lo que fuera, ya terminados. La transformación industrial en
los ochenta consistió en convertir la producción en pna secuencia de varios
pasos ,in~ependi~ntes que se unirían sólo al final. En lugar de producir
automo~1.les y todas sus partes en un determinado lugar, se inauguró la
pr?d~~c1on de lo que son, para todo fin práctico, mercancías industriales.
Histoncament~, c~ando se hablaba de mercancías, commodities en inglés, se
pensa~a en terrnmos de productos naturales o ,animales: oro, plomo
naranJas, puercos; la revolución industrial de los setenta comenzó a produc;
partes y componentes industriales como si fueran mercancías. De esta forma,
en lugar de que se manufacturaran cien mil televisores en un solo lugar, se
comenzaron a fabricar sus partes en distintos Jugares~ con economías de
es~ala su_mamente elevadas. Una fábrica comenzó a producir, siguiendo este
mismo eJemplo, un millón de cinescopios, para venderse en diversas partes
del ~undo, en tanto que, en otra fábrica, se producían las cajás de los
!elev1sores. El punto es que la producción se diversificó en aras de
mcr~m~ntar la produ~tividad y Ja calidad. de los bienes, en tanto que se
multiphcaron los fabricantes de partes y componentes. El resultado de todo
esto fue que el valor de los recursos naturales comenzé a declinar respecto al
377

�de los bienes industriales. La política económica -una que promoviera la
estabilidad- se tomó en el factor central del desarrollo económico: una
política fallida hundía a cualquier economía.
La suma de todos estos cambios, de estas cuatro revoluciones, ha hecho
que el mundo se transforme. La economía internacional, en la cual todos
estamos insertos, nos guste o no, consiste en intercambios de dinero e
información por un lado, y de inversión y comercio, por el otro. La
información -desde conferencias hasta comunicaciones, 'transmisiones por
computadora, libros, cines, etcétera- hace que todo el resto funcione. Es la ·
información la que determina las acciones de los mercados financieros,
razón por la cual todas las empresas y todos los gobiernos se desviven por
controlar o, ante la imposibilidad de lograrlo, por influir en la información
que circula acerca de ellos. Muy pocos logran afectar la información ·en
mayor medida, pero no hay duda que la combinación de información y flujos
de capital puede tener consecuencias dramáticas, como los mexicanos
descubrimos a finales de 1994. No hay nada hoy en día que pueda limitar los
efectos de la información sobre la actividad financiera o económica; no
queda más que derivar mejores resultados en la activida_d e~onómica.Y, en la
realidad política para que éstos se traduzcan en meJor mformac1on. La
manipulación resulta infructuosa y hasta contrapro-ducente.
La propensión casi natural de los gobiernos es no sólo a tratar de
controlar la información, sino a generar toda clase de diques en la actividad
económica, suponiendo que éstos van a contener a cierta parte del trillón de
dólares diarios que se intercambian en los mercados internacionales. Las
economías que son vulnerables lo son por una pobre política económica que
no es resistente frente a la realidad internacional: una política económica que
rechaza la realidad del mundo o que parte del principio de que se puede
ignorar las circunstancias que dominan al mundo en que, nos guste o no,
estarnos insertos.

Los países exitosos

El debate sobre el crecimiento econom1co es Jntenninable. Los
economistas más serios reconocen que realmente nadie -sabe qué es lo que
hace que una economía crezca. Todos, ·por supuesto, ·tienen sus propias
ideas, pero nadie puede afinnar a ciencia cierta que tal o cual políti:a va a
ser el factor transformador. En México, tras la crisis de 1994, volvieron a
hacer su aparición quienes propugnan por una política industrial como la
salvación para todos nuestros males. Algunos han citado el caso de Japón Y
del sudeste de Asia para ejemplificar las virtudes de la planificación. Una
vista rápida a esa región demuestra la falacia del concepto mismo. En Asia
378

cada país es diferente. Unos, como Singapur, son casi sta/inistas en su
man~jo econ~mico; en tan_to que otros, como Hong Kong, dificilmente
podnan ser mas adeptos al libre comercio y refractarios a cualquier cosa que
suene a intervención gubernamental.
, _un ~studio_ reciente' demuestra que el éxito tiene poco q\,le ver con la
poht1ca m_dus~na~ y todo q~e ve~ con la · política económica y con Ja
estructura mst1tu_c1onal a un nivel mas general. El estudio afirma que hay dos
co_munes denommadores en todos los países exitosos del sudeste asiático. El
prm1:er factor que todos estos países tienen en común es que no tratan de
manipul~r las fluc~aciones de corto plazo que ocurren en la economía. En
l~gar de mtent_ar evitar o controlar cada altibajo en las tasas de interés, en el
~1po de cambio o en la balanza comercial, esos gobiernos se abocaron
mte~amente a crear un clima pr~~icio para el desarrollo de las empresas. Se
dedicaron a desarro_llar la educac1on, sobre todo la primaria y secundaria, así
com_o el entrenamiento dentro de las empresas; premiaron el ahorro y
castigaron el ~nsumo. Por encima de todo, procuraron evitar fluctuaciones,
logrando un clima de confianza, desconocido en nuestras latitudes.
.
El .segundo factor en común fue que privilegiaron el desempeño
mterna:1~nal de sus economías por encima de su desempefío doméstico. En
sus dec1s1ones, lo primero que buscaban responderse,era: ¿cómo iba a afectar
~aJ o c~al acción la competitividad de la industria en la economía
mternac1onal?, en lugar de preguntárselo en relación al mercado interno y al
empleo. Apostaron por el desarrollo de las exportaciones como factor
proi:notor del m~rcado interno y no al revés. Además -y muy importante- se
dedicaron a convertir en héroes a las empresas que lograban éxitos en los
mercados internacionales, creando con ello toda una cultura de calidad y
sobre todo, desarrollando apoyos políticos -y confianza- en tomo al curs¿
adoptado.
El éxito de l?s países del sudeste asiático es ampliamente conocido.
Pero ~ay que precisar que no todos siguieron los ~ismos lineamientos. Lo
que _s~ es comun ~s su énfasis en eJ desempeño de una macroeconomía sana
-poht1c~. monetana estable, baja inflación-, el desarrollo de una excepcional
edu~ac1on y un elevado ahorro _interno. Al privilegiar ·Jas exportaciones
enviaron una señal qu~ nadie podía ignorar, respecto lo que era prioritarl~
Y lo ~ue no lo era: Lo interesante es ~ue estos principios han sido -igualmente
c~ciales para pa1ses como Alemama y Suecia que, con sus variantes han
si~o de los más exitosos en el continente euroReQ, Todos ellos generar~n un
cli?1a de confianza tal, que ninguna crisis económicaJta.sido suficiente para
q~1tar!e el tapete a las tendencias a largo plazo. Algo muy díferente a nuestra
h1stona de 1976 a la fecha.
·
·

a

379

�¿Qué política económica?

En el México de hoy la discusión sobre las opciones de polltica
económica es sumamente álgida pero muy poco realista. La discusión
refleja un sistema político cerrado donde existen pocos resquicios para la
participación política, por lo que lo común son las afirmaciones categóricas,
las propuestas de cambio absoluto o la critica ad hominem. Pero la realidad
cotidiana de muchos me icanos que no tienen opciones y cuya realidad es
poco halagadora crea un amplio mercado para la discusión y debate, aunque
éste tenga lugar in relación alguna con la realidad objetiva del país y de la
economía. De nada sirve, por ejemplo compararnos con los países europeos
y sus sistemas de seguridad social cuando aquí no hemos logrado siquiera
construir casas de manera eficiente con todo el dinero que se ha
despilfarrado en INFO AVIT. Pero más allá del realismo o no del debate,
ha circunstancias muy específicas que han hecho todavía más difícil
construir un debate ensato y sobre todo, lograr que la población en general
acepte lo costos de una transformación en aras de un futuro mejor.
El resultado de esta polarización es que los me icanos no hemo
logrado arribar a un consenso obre la dirección del desarrollo económico.
De e ta manera, aunque exista reconocimiento del hecho de que la
globalización es una realidad indisputable y de que el país va a progresar
sólo en la medida en que la asumamos como tal, no hay consenso sobre
cómo enfrentarla. Típicamente, quienes apoyan la política económica, aun
cuando desaprueben la gestión gubernamental, ven en I· globaliza ión una
oportunidad para el desarrollo del país por lo que promueven una rápida
inserción en su dinámica a través de exportaciones, importaciones, inversión
extranjera, Internet y demás. Por ello demandan esfuerzos mucho más
inten os por desregular y privatizar, así como por transformar el sistema
educativo del país y en esa medida, elevar la eficiencia y productividad e
insisten en la absoluta transparencia del actuar gubernamental y de las reglas
del juego. u prioridad es el largo plazo a lo cual supeditan los costos
inmediatos del cambio. Para este grupo, las oportunidades no esperan, por lo
que cada día que se retrasa la aprobación de diver as iniciativas de ley o que
se posponen decisiones de privatizar o invertir, de introducir una mayor
competencia o de mejorar el entorno institucional para la actividad
económica se da un paso atrás en la posibilidad de lograr un desarrollo
económico sano que produzca empleos e ingresos para todos los me icanos.
Por su parte, quienes reprueban la política económica no
necesariamente rechazan la globalización pero la ven más como una
amenaza. Reconocen que el mundo del pasado ya no es posible, pero eso no
380

les _impide i~tentar p~es~rvar algunos de los instrumentos gubernamentales
de 10~ervenc1ón economtca así como beneficios privilegios y trofeos que en
esa epo~a se cosecharon. Proponen una mayor eq1 idad en el desarrollo
económ_1co Y_ convocan a un nuevo pacto social que redistribuya los
b~nefic1os, evite los extremos de pobreza y riqueza y garantice un mínimo de
bienestar. Su priorid~d se encuentra en el corto plazo, a través de cambios
graduales que _garant1cen la viabilidad socio- política del proceso. Para este
gru~o, el gobierno debe mantener sus instrumentos de acción política y
social, ~ emple_arl~s para proteger a los que menos tienen y asegurar que los
beneficios se d1stnbuyan más rápidamente.
. ~asta hace unos afios la mayoría de los mexicanos parecía aceptar que
la urnca manera de avanzar era a través de un curo más o menos intennedio
entre estas ~os posturas: Un c_urso en el que se perseguían los objetivo de
tran_sfonnac1~n económica, mientras se asistía a los má desprotegidos. Es
dec1r, ~e ha~•~ logrado ~~formar un consenso, al menos tentativo, respecto
a la onentac1on de la pohtica económica. La crisis económica de 1995 dio al
~aste ~on ese virtual cons~nso y, desde entonces, no ha habido ni siquiera la
mtenc1ón de ol erlo ª,forJar. E~ por eso que la confrontación de posturas es
tan ~r~ocupa~te. o s_olo no ex1s~e consenso, sino que el clima político en
los ult1~os anos ha sido de creciente confrontación. La intolerancia s ha
convertid?, en la norma en lugar de ser la excepción. Peor: en lugar de ver a
la ~~blac1on co°:10 la razón de ser del gobierno y el objetivo último de la
pollt1ca económica, los actores políticos se mueven como si lo único
t~po~te fuera ganar e_l punto del momento. Lo peculiar del caso es que las
d1feren_c1as de ~u?sta~c1a entre los partidos, a juzgar por sus posturas de
camp~n~ en la _ultima Justa electoral, tienden a ser mucho menores de lo que
su retonca sugiere.
. ~as disputas P?líticas en tomo a_ la economía han tomado una gran
d1ver~1d~d de vertientes. Algunos disputan la esencia de la política
econom1ca., en tanto que otros critican algunos de sus componentes. Sin
embargo, son pocos los mexicanos que rechazan de manera tajante la noción
general de que la economía mexicana sólo puede prosperar en Ja medida en
que és?- se tome más competitiva y de que se facilite el acceso de toda la
población a los ~eneficios . del desarrollo. En un sentido amplio, la
abrumadora mayona de las disputas no son sobre la esencia sino sobre los
deta.lles específi_cos. Quienes tienen que trabajar para vivir, suelen ser más
flexibles que quienes dominan el arte de la retórica.
Pe~o no hay la menor duda de que muchas de Jas fallas de ia política
económ1_ca de estos ai'íos residen precisamente en errores elementales de
conc~pc16n, _m~chas veces producto de objetivos políticos o económicos
ulteriores d1stmtos a los objetivos que debían perseguir las reformas
381

�mismas. En efecto, el número de desaciertos y errores en los que se ha
incurrido a la hora de instrumentar la política económica a lo largo de estos
años ha sido literalmente infinito. Por ejemplo, muchas de las
privatizaciones, sobre todo aquellas que se realizaron en sectores en los que
no existía competencia efectiva en el momento de privatizar, resultaron
c;atastróficas.

~inen l~ . iniciativa individual y las posibilidades de innovación; d) la
tnde_seab1hdad _Y lo ~emicioso de entornos macroeconómicos inestables y, en
partíc~lar, de inflaciones _demasiado elevadas que constituyen un impuesto
regresivo; . y e) la necesidad de un marco institucional que promueva la
competencia ~nt? de los ~ctores públicos como de los privados para generar
un mayor crec1m1ento y bienestar social.
.

Pero ninguno de los errores o fallas niega la necesidad de llevar a cabo
una profunda transformación de la economía. Es importante recordar que las
reformas a la economía se iniciaron a mediados de los ochenta, en uno de los .
momentos más críticos y caóticos de la economía mexicana, luego de que el
gobierno prácticamente se había colapsado con su v_irtual quiebra, en 1982.
La economía se había estancado, el país bordeaba la hiperinflación, la
recesión pendía como amenaza permanente y la deuda externa anula.ha
cualquier posibilidad de recuperación sostenida. Las reformas se lanzan, en
ese contexto, como la única alternativa al caos de aquel momento.
Evidentemente los resultados de esas reformas todavía no favorecen a todos
los mexicanos, pero el dinamismo de al menos una gran porción de la
economía mexicana ciertamente muestra que existen opciones y
oportunidades que quince años atrás parecían imposibles. En este sentido,
nadie puede dudar que la reforma de la economía mexicana es algo
indispensable e ineludible a pesar de los errores del pasado. En todo caso, la
lección principal de los últimos años es que hay que crear un entorno
institucional apropiado para que las reformas puedan ser exitosas. La
ausencia de ese marco institucional llevó a que muchas de las reformas
gubernamentales fracasaran, o que resultaran ser mucho menos favorables de
lo que prometían. No hay duda de que sin reformas, sin instrumentos de
mercado, sin derechos de propiedad bien definidos y ~in un entorno de
competencia cabal en el mercado interno, el desarrollo del país seguirá
estancado.

Parti~ndo _de esas premisas es posible discutir los detalles, donde hay
mucha mas latitud de lo que parecería a primera vista. Temas como el de
estructura industrial en el que caben las preguntas ele si el desarrollo debe
tener lugar en tomo a unas cuantas empresas grandes o a muchos núcleos de
empresas chicas son no_ sólo pertinentes, sino trascendentales para el
des~ollo d_el paí~. Lo mismo va para temas como los que siguen: la gran y
creciente d1s~anc1a entre el norte y eJ sur del país y el riesgo de un
desmembramiento; el papel de los estados y municipios en la promoción del
desarrollo y de la inversión; la naturaleza de la política tributaría: más
impuestos indirectos o mayor énfasis en el uso de éstos como mecanismo
red!s~ibutivo; l~s prácticas monopólicas; la lucha contra la pobreza; la
pohtlca_ monetaria y el objetivo de inflación. TodoA
s-estos temas son sujetos
necesarios de debate y, por más que nos digan, no hay una sola manera de
lograr los objetivos en cada uno de ellos. Por supuesto que todos tenemos
nuestras prefer~ncias, pero en estos temas lo único' absoluto es lo que no
podemos cambiar -las premisas del párrafo anterior- porque están más allá
de nuestra capacidad de influencia. Todo el resto es precisamente la esencia
de lo que debería ser un proceso democrático.

¿Hacia dónde?
El debate ha sido de sordos, en gran medida porque no existe, o se ha
perdido, un consenso mínimo sobre la realidad objetiva que nos circunda.
Como decía Alberto Díaz&lt;2&gt;, para poder llegar a debates concretos y útiles, se
tiene que reconocer que en la actualidad ningún modelo económico es viable
si no se aceptan varios postulados como dados e inevitables en nuestra
realidad: a) la realidad de la globalización en la producción mundial, la
apertura comercial y de flujos financieros en los mercados internacionales;
b} la necesidad de reestructuración del papel del Estado, sobre todo en lo que
concierne a la relación de éste con la economía y los mercados; c) el fracaso
de métodos de planeación que pretendan tener objetivos tan restrictivos que
382

problema .de fondo no reside en tal o cual reforma' sino en los
. El
. .
~nnc1p1os que onentan la estrategia general de desarrollo. La pregunta
importante es: ¿cómo vamos a poder romper el círculo vicioso de Ja
desigualdad, la pobreza o el estancamiento en que vive una enorme
proporc~ón de los mexicanos en el contexto de la globalización que
caractenza al mundo? La política económica debe abocarse precisamente a
enfrentar ese reto. Desde esa perspectiva, lo importante no es el instrumento
o el vehículo específico, sino la orientación general de la estrategia de
desarrollo. Ante todo, esto entraña un conjunto de;,;definiciones filosóficas
que, ~ 1~ fech~,, nadie ha querido to~~ a co~ciencia. Por déca9as, la política
econom1ca giro en tomo a la noc10n de que el centro de gravedad del
d~s~ollo eran los productores, es decir, los empresarios, fueran éstos
pubhcos o privados. Esta noción justificó la protección de la planta industrial
-el mo~elo de economía cerrada- por muchos años. La apertura de la
econorma entraña, al menos en concepto, un rompimiento con esa
concep~i~~ fundamental. En una economía abierta en Ja que se persigue Ja
compet1t1v1dad, el centro de . gravedad reside en el individuo en el
consumidor que ahora, sin barreras impuestas a la jmportación de' bienes,
383

�puede decidir lo que más le conviene y, por lo tanto, forzar a los productores
a servir sus intereses y 110 al revés. En México, sin embargo, no hemos
acabado de definimos. Pervive un conjunto de acciones, regulaciones y
priorjdades gubernamentales que privilegian a los productores -el paradigma
de una economía cerrada-, mientras que existe un conjunto de políticas, leyes
~ instituciones que enarbolan el principio de que el consumidor es rey.
Mientras no acabemos por definir este entuerto, la estrategia de desarrollo
seguirá a la deriva o, lo que es lo mismo, seguiremos adoleciendo de una
estrategia de desarrollo. Sin estrategia de desarrollo, seguirán dominando los
contrastes de crecimiento y estancamiento, pobreza y riqueza, desarrollo y
subdesarrollo que caracterizan al país en la actualidad.

Notas bibliográficas
East Asia Mirac/e. Growth and Public Policy, Banco Mundial,
Washington, D.C., 1993.
1The

2 Ciudadanos

críticos y gobierno falible, Nexos, no.224, agosto, 1996.

EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL:
SUS VALORES Y FLEXIBILIDAD ANTE UN MUNDO GLOBAL
CASO: MOVIMIENTO COOPERATIVO DESJARDINS
Y MOVIMIENTO COOPERATIVO MONDRAGÓN

Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología
Profesor Titular del ITESM

El objetivo de este trabajo es presentar, por una parte, la diferencia de
valores entre la empresa privada capitalista y la empresa privada
cooperativa. Apreciando esta distinción, analizaríamos por otra parte, la
participación en los dos tipos de empresas y, por último, a través de un
estudio de caso, analizaremos el proceso de flexibilización empresarial en
las dos experiencias cooperativas más importantes del mundo. Se trata del
Movimiento cooperativo Mondragón en el país Vasco, (España) y el
Movimientpo cooperativo Desjardins en Quebec, .Canada. Es importante
destacar que estas experiencias se han dado en dos sectores económicos
diferentes:
. el uno, en el sector industrial, y el otro 'en el sector financiero ,
respectivamente. Nuestro propósito es el de identificar que aun con la
ideología de gestión capitalista aplicada, y el impacto de las mutaciones en
el proceso de la producción, estas dos experiencias han sabido combinar los
principios y valores de la cooperación con las mutaciones tecnológicas y
laborales.

l. Las razones de ser de la empresa privada capitalísta
La empresa privada capitalista se construye bajo su forma actual en el
siglo XIX, tanto en Europa como en los Estados Unidos. Su objetivo,
estando en vigencia, habría sido el de valorizar los patrimonios productivos
privados, movilizando para este fin el trabajo humano de manera eficaz.
~n este sentido, la noción de empresa, según la Yisión economicista, es
cons1~erada como una unidad económica en la cual están agrupados y
c?ordmados los factores humanos y materiales de la actividad económica
(Emite de Letaille, 1968).
Otra definición, explicada por AJexandre Nowick (1977), nos precisa
~ás aún el objetivo de la empresa. Se trataría, pues, según este autor, de dos
niveles de objetivos. El uno concierne aquellos objetivos que revelan la
384

385

�amplitud estratégica, es decir, el eje sobre el cual se mide el progreso
técnico, económico y social que pennite alcanzar el objeto puesto, la baja de
los costos, el perfeccionamiento de los medios, etc. E l otro nivel se refiere a
los objetivos más precisos de la empresa. Estos son la maximización de la
ganancia, e l crecimiento, el aumento y e l logro de la competitividad de una
parte del mercado, que desde la posguerra ha reposado sobre la producción
en serie de bienes estandarizados, así como sobre el modo de producción de
la organización del trabajo, dominado por e l paradigma fordista.
Es de esta manera que a mediados del siglo pasado apareció una
definición de empresa moderna que estima una cantidad numerosa de
unidades operativas distintas y que al mismo tiempo está dirigida por una
jerarquía de cuadros asalariados. La empresa moderna -dice Alfred D.
Chandler- "emplea
uoa jerarquía de cuadros asalariados medios · y
superiores, encargados de supervisar y de coordinar el trabajo de las
unidades que están bajo su autoridad" ( 1988:3).
En este sentido, por los años 60, John Galbraith había escrito con
respecto al crecimiento de las empresas modernas, sobre el divorcio entre la
propiedad del capital y la dirección efectiva de la empresa. Dicho de otra
manera, este economista define una tecnoestructura que ejerce el poder a
través del control de las informaciones y de las decisiones. La empresa
moderna, entonces, es definida de la siguiente manera:
( ...) es una entidad colectiva e imperfectamente definida; en las
grandes sociedades, ella engloba el presidente, e l administrador
delegado, los directores generales o directores que tienen la
responsabilidad de efectivos o de departamentos importantes, los
titulares de otros principales puestos del Estado Mayor, y quizás los
jefes de divisiones o de servicios no incluidos entre los precedentes
(1972: 92).
Si se toman los conceptos arriba mencionados, nosotros podemos de ahí
deducir que desde el propietario de la empresa del siglo pasado hasta e l
manager asalariado de nuestros días, pasando por . el propietarioadministrador del inicio de siglo, la empresa se ha desarrollado alrededor del
paradigma del control. Es lo que Philippe Lorino define en su trabajo Étre
citoyen dans l'entreprise, como:

asegurarse que los recursos confiados por un propietario son
nonnalmente valorizados (1991, Le Monde })iplomatique).
.
De esta manera, es así como la empresa tOIJUl su valor y su cultura,
1mpr~~ada de un concepto reductible a lo económico. Se trata, por
consiguiente, en esta perspectiva, de reafirmar a la organización empresarial
como la verdadera organización de la producción con un sistema fundado
sobre la ideología c_apital~sta, de donde es mejor deducir que este tipo de
empresa no es p.os1ble sm una relación social de subordinación de los
trabajadores con respecto a los propietarios de los medios sociales de
prod,ucción o ~e los t~cnócratas, quienes establecen el control y el poder a
tra:e~ de la !d~olog1a del trabajo (trabajo-mercancía, por tanto, una
actividad econom1ca), y de la ideología de gestión (taylorismo, fordismo, y
hoy, en el marco de la flexibilización, el toyotismo y otras formas de
regulación empresarial). El mismo Philippe Lorino (1991) estima que:
( ...) el taylorismo y el fordismo se afirman como construcción de las
racionalidades sociales
contra las racionalidades individuales
evitando que la holgazanería de la mano de obra obrera n¿
desperdicie las potencialidades del capital, las ganancias anuales de
productividad y, por consecuencia, el crecimi~nto económico.
Hoy, en los inicios del siglo XXI, nos encontramos con la aparición de
la empresa red, con alianzas y formas globales de, organización, producto
ella del desarrollo de la tecnología de la información y comunicación. La era
global, t~I _como. lo denomi~a Octavio Ianni (1999) fia hecho más complejas
las c?nd1c1ofes de fonnac1ón de la conciencia y de lazos sociales de los
trabaJadores . Por otro lado, George Soros estima que "la actividad de
~sión _Y adquisición alcalza niveles sin precedentes a medida que las
mdustr1as se consolidan sobre una base global. Las transacciones
transnaci?nales s?n ca~a vez más corrientes(...) Comienzan a emerger
mo~op_ohos y oligopohos globales(...) Al mismo tiempo, el número de
a~c1omstas _c~ece y la importancia de la propiedad de obligaciones en la
riqueza familiar aumenta a un ritmo acelerado" (1999: 161).

Es necesario tener en cuenta que esta tendencia se ha ~xtendido por
todas partes, penetrando en otros sistemas socioeconqmicos diferentes a los
valores de la empresa capitalista. Nos referimos concretamente a la empresa
de economía social cooperativa.
'

( ...) El control del esfuerzo en la utilización de recursos por la medida
de un trabajo asimilable a una energía física, medida por unidades
mecánicas simples (cantidad, piezas producidas, horas), para

386

387

�II. Los valores y principios de la empresa cooperativa

riesgos y en los frutos de esta empresa del funcionamiento de la cual
los miembros participan activamente (OIT, 1966).

Para explicar los rasgos específicos de la organización cooperativa, es
necesario partir del conocimiento de la historia de los 28 pioneros de
Rochdale (Inglaterra) en 1844. Ellos constituyeron un grupo de actores
r~lativamente desamparados en cuanto a los recursos de los cuales
disponían, pero que tenían intereses comunes a corto y largo plazo; bien
para mejorar su situación inmediata como consumidores, así como la
anticipación de un mejor orden social. Partiendo de esto, ellos se
constituyeron en tensión conflictual contra el modelo de organización y de
reproducción dominante que fue el del capitalismo industrial de la época. 1
Esta fórmula de empresa privada cooperativa, expresada
pioneros de Rochdale, ha sido precisada varias veces por la
Cooperativa Internacional (ACI), 1895, 1937,° 1966 y 1995,
Conferencia sostenida en Manchester, Inglaterra en la ocasión de
años de esta organización. Los criterios fueron (ACI, 1995):

por los
Alianza
en la
los cien

-Afiliación voluntaria y abierta
-Poder democrático ejercido por los miembros
-En cuanto a la estructura financiera, los miembros contribuyen de
manera igual al capital de su cooperativa, teniendo ahí el control. Los
.miembros no se benefician más que de una remuneración limitada del
capital suscrito como condición de su adhesión.
-Las cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua,
gerenciadas por sus miembros.
-Las cooperativas proveen a sus miembros, a sus dirigentes electos, a
sus administradores y a sus empleados la educación y la formación
requerida para poder contribuí efectivamente al desarrollo de su
cooperativa.
-Para proveer un mejor servicio a sus miembros y reforzar el
movimiento cooperativo, las cooperativas obran conjuntamente en el
seno de las estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
-Las cooperativas contribuyen al desarrollo sustentable de su
comunidad en el marco de orientaciones aprobadas por sus miembros.
Estos principios habían sido resumidos por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) mediante el concepto siguiente:
Una asociación de personas que se han agrupado voluntariamente
para alcanzar un objetivo común, mediante la constitución de una
empresa dirigida democráticamente, proveyendo una cuota parte igual
del capital necesario y aceptando ahí una justa participación en los
388

Otra perspectiva, más académica, la ha elaborado Claude Vienney
(1980), quien estima que estas organizaciones son una combinación de un
grupo de personas y de una empresa recíprocamente ligada por una relación
de actividad y una relación de socio.
Sub~ayamos, de esta manera, que esta definición permite distinguir la
cooperativa con la empresa privada capitalista, puest.o que ésta no liga las
personas en una relación recíproca de actividad económica y de socio, entre
otras cosas.
A pesar de estos valores bien definidos, que precisan el funcionamiento
asociativo de este tipo de empresa, es necesario (emarcar que éstas han
sufrido la influencia de la estructura económica dominante en la que ellas
han adquirido la forma de empresa en la cual se dan reglas particulares de
funcionamiento apropiadas a sus objetivos específicos. De donde se puede
observar su complejidad desde el punto de vista de la combinación de
valores. 2
La puntualización anteriormente señalada, nos obliga a tener en cuenta

la distinción entre los valores asociativos y los valores empresariales
privados. El primer grupo de valores se inscribe en los principios de la
economía social. Dicho de otra manera, la valorización de la democracia, de
la equidad, de la solidaridad, de la autonomía y •de la autogestión, de la
distribución y de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano y
largo plazo). El otro grupo de valores se expresa a través de la ideología
fundada en la ética de la empresa privada capitalista. Ellos son la
valorización de la competencia, de la productividad, de la eficacia y de las
exigencias de calidad.
Claude Vienney (l 980) ha propuesto, para el eguilibrio y el
funcionamiento de la empresa cooperativa, cuatro reglas - necesarias al
mantenimiento de las relaciones deternµnadas eñtré los dos elementos
constitutivos de la combinación cooperativ:.: la relacfórr de actividad° y la
relación de socio.
'l . Regla relativa al grupo de personas
(igualdad de socios)
2. Regla relativ?- a las relaciones Grupo de personas-empresa
(relación de activicl_ad) _·
·· .
3.Regla relativa a las relaciones Empresa-grupo d~ personas
•.

389 -

�(repartición proporcional)
4. Regla relativa a la Empresa
_
(apropiación colectiva de los resultados reinvertidos)',

.

-

Esta particularidad explicitada, hace de la empresa cooperativa una
especificidad administrativa, compuesta, primero, por tres dimensiqnes: el
lazo entre propietarios y usuarios el control democrático, y la motivación de
los propietarios como motivación de usuarios (B. Nadeau 1981 ); y
segundo, por el acento en el equilibrio de los valores. Sobre esto, J. Craig
(1979) sostiene que lo más difícil en la deterrninaci_ón de un sistema eficaz
de gestión cooperativa, es de definir claramente la teoría de la gestión
cooperativa que se despeja, sabiendo circunscribir tanto sus similitudes con
los otros tipos de empresas como sus originalidades.
Para distinguir la ética valorativa de la empresa privada cooperativa y
de la empresa privada capitalista, presentamos el cuadro de distinción
siguiente:

LA EMPRESA PRIVADA
CAPITA.LISTA
Asociación de Capitales

LA EMPRESA COOPERA TTV A
Asociación de personas

ID. La participación en la empresa: dos éticas y dos conceptos
La participación de los trabajadores ha sido el corazón de profundos
debates a todo lo largo del capitalismo, del socialisrno realmente existente y
de la historia del movimiento cooperativo. A la or~aniz.ación taylorista y
fordista, expresión de la legitimidad del poder y de la propiedad privada
como gestion del .trabajo, han emergido tipos de organizaciones tendientes a
proponer la democracia de los trabajadores en el seno de las empresas.
Desde las cooperativas a las empresas autogestionadas y colectivas, pasando
por el control de los sindicatos, se ha manifestado siempre esta tendencia.
La participación puede ser considerada como una herramienta de
gestión que permite a la organización funcionar y alcanzar los objetivos.
Pero ¿de qué objetivos se trata? ¿Privados o colectivos?

Tipos de participación

Para tener una noción más exacta de este concepto, describiremos los
tipos más importantes de participación:

a. La participación en las condiciones de trabajoJ
Adhesión limitada

Afiliación voluntaria y abierta
Administración democrática
(un voto: un miembro)

Voto según el número de acciones

Esta fórmula permite en alguna medida a los trabajadores hacerse
entender. En la empresa privada capitalista, el éxito de esta participación no
depende más que del poder de negociación de los sindicatos. En la empresa
cooperativa, las condiciones de trabajo dependen de los lazos entre los
mecanismos de participación asociativos y la negociación colectiva.

Interés limitado sobre el capital

Dividendo ilimitado

Repartición prorrateada en
función de las actividades
Formación cooperativa
(A los miembros, empleados y
comunidad)

Dividendos sobre la acción

b. La participación en la gestión de la empresa

Ninguna regla legal
(Puede suscribirse a obras
educativas)

También llamada ca-gestión, este tipo de participación implica una
repr~sentación obrera en el seno del consejo de a'dministración. En esta
gestion el trabajador busca precisament~ llenar sus n~cesidades de
pertenencia, de desarrollo y de afiliación, así como sus necesidades de orden
~nanciero y económico. Esta forma de democracia, en nuestra opinión, está
ligada al mundo de gestión que Daniel Mercure (1989) denomina "El
proyecto organizacional como modo de gestión de lás perspectivas de futuro
en una organización":

lntercooperación
(Solidaridad entre miembros y
cooperativas)

Ninguna regla o imposición legal

Devolución del activo neto
(En caso de disolución de la
cooperativa)

Distribución entr.e los accionistas
en función del número de
acciones

0

390

39)

�Es favoreciendo la participación de los empleados en la
definición de los objetivos y de las modalidades de realización del
proyecto organizacional que una tal filosofía de gestión intenta
desarrollar en ellos una fuerte identificación para con su organización
y su misión. Para hacer esto, la empresa favorece la localización de
un gran número de mecanismos de participación consagrados al
examen y a la revisión de sus objetivos.

c. La participación en la propiedad

En la empresa privada capitalista esta participación se practica a través
del sistema de interés monetario que se traduce por una redistribución de los
beneficios que toman la forma de bonos o de venta de acciones a los
trabajadores a tasa preferencial.
En la perspectiva cooperativa este tipo de participación se explica a
través del "Principio de bonificación". Es decir, los beneficios realizados
por la cooperativa son distribuidos a los propietarios-usuarios de la
cooperativa no en función del capital que ellos detentan en ella, sino
proporcionalmente a las transacciones que ellos han hecho con su
cooperativa.

El significado de la participación en la empresa privada capitalista y en la
empresa cooperativa

Después de haber descrito los tipos de participación, precisaremos
primeramente el significado de la participación de los trabajadores en la
empresa privada capitalista. Para ésta el término "participación" no
concierne más que a la gestión. Mostraremos, en este punto, las definiciones
siguientes:
La participación refiere a un proceso en el cual dos o más partes
influyen cada uno al otro en la ejecución de algunos planes, políticas
y decisiones (George Thomason, 1973).
El concepto de participación de los trabajadcres es altamente
complejo y controversia!. En términos muy generales, eso debe ser
descrito como una situación en la cual los trabajadores han obtenido
o le han dado el derecho para tomar parte en la toma de decisiones
gerenciales (CIR, 1980).
392

Habitualm~nte, la parti~ipación en la empresa privada capitalista
presea~ ~~s tipos de _modalidades: la participación en las ganancias, la
co-asoc1ac1on o co-gestión y la práctica consultiva.
En cuanto a la empresa cooperativa, se puede decir que los trabajadores
serían plenamente pr~pietarios de su empresa, y ellos asegurarían ahí el plan
de c?ntr~I. «Contrru:1amente a la empresa priva~a capitalista, en la cual los
prop1etanos ?el capital.emplean los trabajadores, en la empresa cooperativa
son los_ tra?aJadore~ quienes emple_an el capitab&gt; (Roch Bastien, 1987). Bajo
este criterio, la A~1anza Cooperabva Internacional ha precisado, en 1959,
que _«~as cooperativas son organizaciones democráticas. Sus asuntos son
adm1~1strados según procedimientos adoptados por los miembros que tienen
los ?1_1smos derechos de voto (un miembro-un voto), y la participación en las
dec1s1ones que tocan a su asociación» (Hirschefeld, André, 1967).
C.E_ Gu~n, en su libro Worker's self-management in the United States
(l 98~), 1denh~~a la democracia entre las diez condiciones que apuntan a
definrr -~ fac1htar el funcionamiento de las cooperativas obreras de
produccton.
.
~I funcionamiento democrático de una coopt:rativa obrera debería
1m~J1car una cierta autoridad jerárquica, como en todas estas organizaciones
des1~adas Y_ ~ceptadas por los trabajadores, cuyo principal rol sería
coord1~a~ achv~dades de los miembros de la cooperativa, a fin de alcanzar
l~s obJet1vos fijados. Pero implicaría también ciertas formas de democracia
direc_ta: los _trabajadores deberían participar en las decisiones que les
conciernen directamente en la operación de la empresa, y estar informados
de las otr~ decisiones que conciernen al funcionamiento de la organización
en su conJunto.
Articulamos este análisis del significado de la participación con el
proceso de flexibiliz.ación que hoy desarrollan las empresas cooperativas
que he~os tomado como caso de estudio. Tales son: el Movimiento
cooperat~vo Desjardins en la provincia de Quebec, Canada, y el Movimiento
cooperativo Mondragón, en el país Vasco, España.

N. Condiciones par~ el funcionamiento de una cultura empresarial
cooperativa en la globalización
~ o~?anizaci~n~s cooperativas se enfrentan en este periodo de crisis y
globaltzacton a la s1gu1ente paradoja:
393

�■

por una parte se constituyen en opc1on viable en la búsqueda de la
integración y cohesión social, dándole respuesta a múltiples problemas
sociales, económicos, políticos y culturales; y por la otra,
■ se supone que para que la cooperativa tenga éxito, es necesario llevar a
cabo simultáneamente un conjunto· de reglas que pertenecen a tres sistemas
de recursos, y que su aplicación difiere de un lugar a otro, de un país a otro
y de una región a otra. Estos tres sistemas son:

cooperativa, y el macrosociológico, que se involucra con la sociedad
envolvente.

LA COOPERATIVA: Nivel microsociológico
l. SISTEMA CULTURAL
A nivel microsociológico, este sistema comprende:

El sistema cultural~

Este sistema es el que produce las lógicas que permiten orientar la acción ·
social y darle al mismo un significado. Por ejemplo, las representaciones,
los símbolos, los valores, las normas, las leyes, los mitos, las ciencias, la
manera de hacer técnicas forman parte de este sistema. En este sistema se
pueden distinguir cuatro elementos importantes: los valores, las normas, las
legitimaciones y el conocimiento empírico.

1.
•
•
•
•

Valores empresariales
La competencia
La productividad
La eficacia
Valori:zación de las exigencias de calidad

2. Valores asociativos

El sistema social:

Este sistema estructura la producción de los diversos recursos materiales o
no materiales, necesarios para la obtencjón de los objetivos sociales. Una
parte importante de este sistema está constituido por las relaciones de
intercambio y de producción de bienes que constituye el campo económico:
mercados, finan:zas, bienes de equipos y de consumo, etc. Otra parte
importante de este sistema es el relacionado con las relaciones de poder que
determinan los límites de las relaciones de poder en función de los puestos,
etc., lo que constituye el campo político.

•
•
•
•
•
•

La democracia
La equidad
La solidaridad
Valorización de la autonomía y de la autogestión
Valori:zación de la repartición
Valorización de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano
y largo plazo)
• Rigor Y precisión de las normas y de las reglas en función de los valores

Il. SISTEMA SOCIAL

El sistema de personalidad:

Sistema que estructura los recursos (energías y sinergias) relacionados con
la afectividad. Por ejemplo, los sentimientos de seguridad, de pertenencia,
de identidad, la voluntad de compromiso, el amor, el odio, etc. son
movilizados colectivamente a través de este sistema. En la dinámica de los
sistemas de la cultura y de la personalidad es donde se hacen los efectos de
movilización y de implicación colectivas.
Es importante destacar que en el conjunto de la producción social, cada
uno de los tres sistemas está en relación constante de interdependencia y de
contradicción con los otros. Así, cada uno de los sistemas tiene en la
práctica configuraciones distintas. El sistema cultural de México es muy
diferente al de Brasil, y estos dos al de Venezuela, etc. Con base en los tres
sistemas mencionados, presentaremos el cuadro de condiciones óptimas del
éxito de una cultura empresarial cooperativa. Éste, según Bemard Denault
( 1992), se clasifica en dos niveles: el microsociológico, que compete a la
394

A nivel microsociológico, este sistema comprende:
Del lado de la empresa:
• Recursos financieros adecuados: capitalización,
• Recursos materiales adecuados: locales, maquinas, etc.,
• Administración dinámica y eficaz,
• Control democrático,
• Reparto equitativo de las tareas y del exce.dente.
Del lado asociativo:
• Movilización colectiva
• Implicacjón efe.ctiva
• homogeneidad de necesidades
• Competencia de los líderes y"de los miembros
• Homogeneidad de intereses
395

�En el sistema social de recursos existe un subsistema de administración,
definido por los siguientes elementos:
• Dinámica y eficacia
• Democracia
• Verificación de la calidad de los productos y de los procesos
• Circulación rápida de la infonnación
• Respeto y valoración de las personas en cuanto a su aporte al grupo
• Máxima utilización de las competencias individuales
• Formación continua
• Flexibilidad y adaptabilidad frente a los cambios internos, Y a las
condiciones del mercado

m. I TEMA DE PERSO ALIDAD
A nivel rnicrosociológico, este sistema comprende lo siguiente:
• Integración de la ideología y de los valores colectivos
• Fuerte sentimento de pertenencia
• Orgullo de pertenecer a una cooperativa dinámica
• Voluntad de compartir
• Voluntad individual de implicarse colectivamente
• Confianza con respecto a la organización y la dirección
En el aspecto macrosocial, es decir, la incidencia de la. sociedad en las
cooperativas, podemos ver sólo dos sistemas de recursos mteractuando: el
cultural y el social.

LA SOCIEDAD ENVOLVENTE: Nivel macrosociológico
l. ISTEMA CULTURAL

el plan de las legislaciones generales, no cree impedimentos a la libertad de
asociación o de adhesión

11. SISTEMA SOCIAL
A nivel macrosociológico, este sistema comprende:
• Gobierno democrático.
• Políticas adecuadas que valoren el aporte cooperativo como una
contribución positiva al esfuerzo de prqductividad nacional y que
reglamente a las cooperativas en las mismas corydiciones que otros tipos
de empresas.
• No ingerencia del Estado en el funcionamiento interno de las
cooperativas.
• Economía dinámica y productiva.
• Economía de mercado abierta y que respete las leyes de la libre empresa
y
de la libre competencia: reducción de los monopolios y de los
oligopoliqs.
• Estabilidad relativa: social, económica y política. ,
• Negociación de conflictos. No antagonismos irreductibles.
• Desarrollo social cuyos pilares fundamentales sqn: la justicia social, la
prudencia ecológica, la eficacia económica (evaluada socialmente), la
aceptabilidad cultural y el ordenamiento equilibrado del espacio.
No hay duda que la globalrzación significa la con,stitución de un proceso
socio-económico y político presidido por la privatización del capital que se
amplía por todo lo ancho del planeta. En este contexto, una gestión
vinculada a factores gerenciales modernos, como la flexibilización
tecnológica, laboral y salarial, y que estimulan la calidad y la competencia,
nos lleva a darle a la economía social asociativa un rol protagónico para la
restitución de los lazos sociales.

A nivel macrosociológico, este sistema comprende:

V. La flexibilización en la empresa cooperativa moderna
• Pluralismo
• Valores democráticos: igualdad de las personas, significado del bien
común, autonomía educación generalizada, respeto del espíritu de empresa
respeto de los derechos del hombre, toleranc_ia, ~iversidad . .
.
• Valores dominantes de la. empresa capitalista: product1v1dad, eficacia,
iniciativa, libertad de empresa competencia, desarrollo tecnológico
• Legislación adecuada: que explícitamente favorezca el desarrollo
cooperati~o y los derechos de los cooperativistas. Y que implicitamenle, en
396

Según diversos estudios referidos a este tema, se parte de que la
flexibilidad de la empresa concierne la producción, la tecnología, la
organiz.ación del trabaj&lt;_:&gt;, el tiempo del trabajo, la estructura de Los empleos,
el contrato de trabajo, el mercado de trabajo y otros elementos que ponen en
obra las empresas para adaptarse a los cambios de hoy.
Anna Pollert ( 1989) define la empresa flexible en términos de
adaptabilidad a la expansión, a la contracción o a los cambios del mercado
397

�de los productos. Ella explica también las dos corrientes del pensamiento
gerencial desarrolladas en el curso de los años 80. Se trata del modelo
japonés de organización de la producción y de la estructura del mercado del
trabajo, y de las estrategias gerenciales nacidas en los Estados Unidos.
Otro autor, Robert Boyer (1986), ha establecido cinco principipos de la
flexibilidad. En primer lugar, la adaptabilidad de la organización de la
producción, cuyos componentes son el equipo de usos múltiples, la
adaptabilidad de los productos o servicios a las necesidades del consumidor
y a la demanda instantánea. En segundo lug3:r, la . actitud de los •
trabajadores a cambiar de puesto de trabajo; es decir, -la adaptabilidad de
los trabajadores a tareas variadas, complejas o no. El tercer pincipio se
refiere a la movilidad de los trabajadores; dicho de otra manera, a la
posibilidad de variar el empteo local y global. En cuarto lugar, tenemos ·el
principio de la formación de los salarios, explicándose éste por la
sensibilidad de los salarios a la situación de las empresas y del mercado del
trabajo. Por último, el autor hace referencia a la cobertura social y se
expresa por la eliminación de los dispositivos desfavorables al empleo en
materia de fiscalidad y transferencia sociales.
Estos cambios y mutaciones que han sufrido las empresas los últimos
años han sido resumidos a través de cuatro interpretaciones. La primera
hace referencia a las modificaciones de la estructura del trabajo, marcada
por la fuerte segmentación del empleo; 1a segunda insiste en la continuiddad
del carácter fordísta de gestión, pero adaptado a los cambios en el curso de
un contexto de neoliberalismo. La tercera ha sido centrada en el estudio del
paradi.gma tecnológico, argumentando la emergencia dt: una lógica de
producción post-fordista, y la cuarta reposa sobre el modo de regulación de
nuestras sociedades; es decir, los cambios en curso revelarían mutaciones no
solamente del sistema de producción y de la relación salarial fordista, sino
también del conjunto de normas de consumo, al igual que de los
mecanismos sociales y estatales de regulaciones.
Estas cuatro interpretaciones ponen en evidencia los cambios de la
empresa privada capitalista en este contexto de globalización, en el cual la
empresa cooperativa tampoco ha escapado. En este sentido, nosotros
estudiaremos las dos experiencias cooperativas anteriormente mencionadas,
puesto que ellas han intentado poner en marcha algunos principios de
flexibilidad a riesgo de combinar los principios y valores que las guían
desde el punto de vista ético, y la gestión flexibilizadora.

398

Movimiento Cooperativo Desjardins

Este movimiento fue fundado por Alphonse Desjardins en 1900 en el
momento de la creación de la primera Caja Popular en Lévis, provincia de
Quebec . . Es necesario subrayar que en este momento la organización
cooperativa proyectada por Desjardins tuvo como norte el ahorro como
fuente del crédito. Él proponía, en 1913, que se drenaran los pequeños
capitales de parroquias para acumular en los grandes centros donde la
agricultura no sa~a ningún beneficio. Eso destruye el equilibrio necesario
para la prosperidad de un país.
El otro elemento es la influencia de los modelos de crédito y ahorro
popular de Europa. Yves Roby (1985) ba escrito lo siguiente:
Inspirándose en ciertos modelos europeos de ahorro de Nueva
Inglaterra y de una Caja popular de la región de Quebec, Desjardins
propone el modelo de la Caja Popular. Unas· ciedad cooperativa con
capital variable y responsabilidad limitada.
Así, las Cajas Populares se difundieron por todo lo ancho de la
pro~incia de Quebec, teniendo necesidad después de reagruparse
regionalmente de manera que favoreciera la solución de problemas
comunes. Es a partir de 1920 cuando se comienza una nueva integración: se
trata de las un iones regionales que se han convertido en Federaciones más
tarde. 4 En 1980, se inicia otra integración: La confederación de las Cajas
Populares y de . Economía Desjardins. Hoy, el pilar de este movimiento
puede describirse de la manera siguiente:
Cajas Locales: cuyos servicios están en los dominios del ahorro y crédito
así como servicios múltiples diversos.
Federa~iones: las que favorecen el crecimiento y el desarrollo de las cajas
que estan afiliadas a ellas. Sus servicios se inscriben en la gestión de los
fondos de liquidez y de inversión, el sostén técnico, el empleo y gestión de
recursos humanos, formación de empleados, etc.
Confederación de Cajas Populares y de Economía Desjardins de

Quebec: ella es responsable de la orientación, de la planificación y de la
coordinación de conjunto de las actividades en el seno del movimiento. Este
nivel de integración es el más importante para el alcance de los principios y
de los valores cooperativos que la organización en general debe desarrollar:

399

�La confederación se ocupa, en virtud de la ley de las Cajas de Ahorro
y Crédito, de la inspección y de la verificación de las Cajas y ·de las
Federaciones, además de poner a su disposición múltiples servicios
comunes en dominios tales como las comunicaciones, los asuntos
jurídicos, la investigación, el desarrollo de los servicios, la gestión
documental, el desarrollo de los recursos humanos, etc. (Revista
Desjardins, 1986).
En el curso de las décadas 70 y 80, el movimiento Desjardins se
convierte en un conjunto financiero que ofrece un abanico de servicios en
toda la región de Quebec. Éstos servicios están aco~pañados por una nueva
tecnología que ha estado orientada a adaptarlas a las necesidades de los
miembros-usuarios. Dicho de otra manera, se ha impla!ltado una estrategia
de flexibilización cuyo principio de base, según la clasificación de Robert
Boyer, es la organización de la producción. Mostramos en qué consiste
este principio en Desjardins.
Teniendo en cuenta el trabajo de Gaetan Trembley y Michel
Beauchamp (1993), sobre la evolución de las nuevas tecnologías de
información y la transformación de la ideología cooperativa en el seno de
este movimiento, nosotros presentamos los elementos que caracterizan este
tipo de flexibilización: tal es la adaptabilidad a ajustar los equipos a un
procedimiento variable en volumen y composición:

l. Sistema integrado de las Cajas (SIC), 1969-1980

Este sistema está integrado por lo siguiente:

Información y teletratamiento: Este es un sistema constituido alrededor
de una computadora central que asegura el tratamiento de los datos.

Los principales servicios de este sistema son:
- Sistema intercajas
- La Carta Visa
- Los cajeros automáticos
- Adhesión a las redes: Interac, Visa Internacional

2. El reemplazo del SIC (Sistema Integrado de Cajas), 1984-1988

Esta estrategia se caracteriza por Jo siguiente: ·

Puesta en marcha de un sistema de banco de datos (SGBD)
.
Para rempla2:3r el SIC, la empresa puso en funcionamiento cuatro
sistemas, caracterizados por ser secuenciales y con una utilización del
software:
a. Transacciones operativas
b. Administrativos
c. Productos bancarios
d. Efectivos
Razones para su ejecución:
-Hacer el sistema más agil
-aumentar la capacidad de tratamiento, poniéndoles un periodo más
grande.
-Recibir y dar más información
-Presión de un ambiente cada vez más competitivo (Marketing sobre
la oferta)
Los servicios ofertados son:

Razones para su ejecución:
a. Para responder a las exigencias de la contabilidad
b. Para obtener relaciones administrativas necesarias que respondan
a una gestión eficaz.
c. Para acumular informaciones socio-económicas de los miembros
d. Para ofrecer nuevos servicios

400

- Terminales de punto de venta
- La carta de crédito
-El home-banking
Es -~ecesario _s~brayar que esta moderniz.ación soci'o-técnica de la
::odu~c1on de se~1c1os en Desjardins ha estado acompañada por el aumento
miembros
as1 como por transformac-iones
·a ni·ve] .1.1.1
:..st·tu
· ¡
•
•
.
.
~
l CIOna
organizac1onal y cultural que han tocado los valores cooperativos.
'
401

�El Movimiento Cooperativo Mondragón

Los inicios del movimiento cooperativo Mondragón lo podemos ubicar
en 1941 en el momento en que José María Arismendi-Arrieta, joven
sacerdote católico, llega a la pequeña población de Guipuzooa, país Vasco,
España. La primera tarea que hace José María fue la creación, en octubre de
1943, de una escuela profesional democráticamente administrada.
Creado en 1956, ULGOR se constituyó en la primera unidad productiva
de Mondragón. Esta- empresa se dedicó a la fabricaci?n de estufas y cocinas
de gas (J naki , Gorrona, 1985). Hacia finales de los años 50s, se
desarrollaron otras empresas cooperativas: FUNCOR, ARRASATE, la
Cooperativa de Consumo San José, y otras. Estas cooperativas, a causa de su
situación financiera, social y técnica, fundan en 1959 la Caja Popular
Laboral que nace de una necesidad de financiamiento independiente y
propio del movimiento cooperativo (Quintín García, 1970). Esta entidad es
el punto de partida de una nueva etapa para el movimiento cooperativo en el
país Vasco. La Caja Popular Laboral permite un proceso asociativo de
carácter progresivo que contribuirá a la elaboración del grupo cooperativo
asociado actualmente (Jnaki Gorrona, 1985).
Vemos entonces que el trabajo y el ahorro pueden considerarse como
los pilares del movimiento cooperativo Mondragón. Éste comprende,
también, dos organismos de intercooperación. De un lado, la escuela
profesional en el dominio de la educación y, por otro lado, en el dominio
financiero, la Caja Popular Labot:al. Ésta representa el grupo más
importante del país Vasco. egún Gorrono (1985), ella ·se reparte en los
sectores siguientes:
91 cooperativas industriales
8 cooperativas agro-alimentarias
44 cooperativas de educación
14 cooperativas de viviendas
6 cooperativas de servicios
I cooperativa de c,onsumo

Según Willian Foote Whyte y Katheen King Whyte (1988), se puede
constatar en el movimiento Mondragón un proceso. de flexibilización en la
organización del trabajo. A fines de los años 70 e inicio de los 80, las
empresas que componen el complejo ULARCO5 han experimentado
diversos cambios en la gestión cooperativa. Según la revisión de esta
gestión, miembros de ULARCO han realizado un diagnóstico de las
empresas, llegando a la conclusión siguiente:
a. El personal de los departamentos en las cooperativas estudiadas, jugarán
un rol principal en el lazo de los objetivos eco_nómicos y tecnológicos de las
empresas y el rol social de los miembros,
·
b. Las grandes tensiones en los sitios de trabajo revela la inherente
c?ntradícción entre el sistema democrático del gobierno cooperativo y el
sistema autoritario y rígido en las relaciones de organización del trabajo
acordado en los principios científicos de F. Taylor, 1
c. La gerencia de las cooperativas explorará posibilidades, creando nuevas
formas de organización del trabajo que sería económicamente eficientes y
más armónicas con los valores en los cuales el movimiento cooperativo fue
basado.
d. El personal empleado de las cooperativas participará en el rnarco de sus
responsabilidades para desarrollar la línea gerenciai de los programas.
Este proceso de reflexión reorganizativa puede corresponder al
principio de flexibilidad denominado "jerarquía de las calificaciones", la
cual es definida como una adaptabilidad de los trabajadores a tareas
variadas, complejas o no .
W.Whyte (1989) muestra los resultados de una entrevista hecha por
Fred Freundlich de la Universidad de Cornell, a administradores de la
empresa ULARCO.

Los principios económicos de base del complejo cooperativo
Mondragón son expresados a través de una contrato de asociación entre la
Caja Popular Laboral y las cooperativas individuales, de la que cada una de
ellas se convierten en miembro. Estos principios son la creación de empleo,
la propiedad del capital, los salarios diferenciales, la distribución del
beneficio y la organización democrática.

402

El radio de alivio de la monotonía de la asamblea en los grupos de
trabajo. Los grupos de trabajo aumentaron su autoestima y hacen
sentir responsabi Iidades
al
grupo para su desempeño. Los
trabajadores dieron la bienvenida a la oportunidad para aprender
nuevas habi Iidades y perfeccionar las relaciones con sus supervisores.
Trabajadores y gerentes comentan sobre cóm_o el comité de gerente y
los grupos de trabajo aumentaron contactos entre la tienda más baja y
la más alta gerencia. Gerentes y trabajadores {quienes deben estar al

403

�día con sus resultados) creyeron ampliamente que el programa
ha hecho crecer la productividad y calidad y, ha reducido los
pérdidas y las existencias (inventario en procesos).

Notas bibliográficas

•

Hemos presentado, a grandes rasgos algunos ejemplos de
tlexibilización de la empresa cooperativa. En el movimiento Mondragón, se
puede constatar que los principios y valores cooperativos pudieron haber
sido desnaturalizados, si éste no hubiera sabido combinar la especificidad de
la empresa cooperativa con los principios de la empresa privada capitalista.
in embargo, es importante señalar que en esta experiencia la visión de esta
cooperativa es más gestionaria-asociativa que política-asociacionista. Esta
perspectiva ha permitido que las mutaciones dadas a nivel internacional en
el marco de las empresas sean valoradas con sentido económico y de
gestión, pero sin descuidar el aspecto asociativo.

Este autor esboza los siguientes aspectos de esta realidad: J) el trabajo entra
como fuerza productiva fundamental en la reproducción ampliada de capital,
toma~o ~n esca!~ global;· 2) el paso del fordismo al toyotismo, o a la
organización flexible de la producción, es simultánea al paso de la economía
nacio_nal ~ la global; _3) en el ámbito de la fábrica _global parecen multiplicarse
las d1vers1dades, desigualdades y tensiones que ir.volucran raza, sexo y edad
como detenninantes socioculturales que atraviesan·· relaciones, procesos y
estructuras; 4) en el ámbito del capitalismo global, las metamofosis de la fuerza
de trabajo se realizan en una escala diferente de las que ocurrían en el ámbito
del capitalismo nacional; y 5) la sociedad global en fonnación con la
mundialización del capitalismo incluye necesariamente el desarrollo de la
cultura en escala también mundial.

1

La reflexión sociológica no puede emerger, en efecto, más que en el marco de una
ruptura con la tradición, ruptura denominada Revolución Industrial"
"Democrática" y "Refonna", o más , para tomar el vocabulario de actualidad'
"modem!dad". La ruptura se ha manifestado en dos orientaciones . La primera que
g~ard~ siempre su título de nobleza, las diversas ciencjas sociales; la segunda, ha
~ido siempre, ante todo, despreciada: son esas utopías que, contrariamente a la
mterr~gación que se pone a ésta, no han sido solamente discursos, sino verdaderas
tentativas concretas de producir un mundo social nuevo (Nicole Ramonigno, 1994).

A manera de reflexión

o hay duda que el neoliberalismo significa la constitución de un orden
presidido por la privatización del capital que se despliega sobre el trabajo.
En este contexto, y observando la experiencia de los casos estudiados, nos
resta decir que tanto en la cooperativa Mondragón como en la cooperativa
Desjardins, dos elementos se han articulado: primero, el poder de una
tecnoestructura gerencial · y, segundo, la redefinición de una gesti ón
vinculada a factores gerenciales modernos que pudiera caer en riesgo de
estimular más la calidad y la competencia que la solidaridad, la
responsabilidad y el cambio social, si no se saben complementar los valores
de empresa y los valores de asociación.
Por otro lado es importante señalar que dado al concepto de
cooperativa y de u valores, la privatización de capitales, característico del
capitalismo global , no es una amenaza como lo habría sido en el caso de la
economía de Estado. Por el contrario es en este marco en que la razón
cooperativa puede constituirse en base fundamental para rescatar los lazos
en la sociedad a través de la asociación de per onas y de capitales sociales
con el objeto de ver la economía como un conjunto de actividades de
producción de bienes y servicios reproducibles que funcione según las
reglas sociales. Se trata en este contexto de reapropiarse los postulados de
la economía social. Para ello nos interrogamos lo siguiente: ¿cómo conciliar
en el marco de la flexibilidad , los valores de la empresa capitatista y los
valores de la empresa asociativa de la economía social? El ejempl o de
Mondrag&lt;;m y Desjardins puede despejarnos algunas dudas.

2

B~s~dose en q~e toda economía como conjunto de producción de bienes y de
servrc1os rep~oducrbles deba funcionar según las reglas sociales, Claude Vienney
(1994) ha estimado que las representaciones de las actividades, de los actores y de
las reglas de la economía construidas por los economistas tal como ellas han sido
fijadas al final del siglo pasado, corresponden a la generalización mercantil rentable
en competenci~, y _esta construcción, constitutiva de la ciencia económica, desplaza
en ~fecto hacia otras modalidades de organización todas las actividades que
funcionan según reglas diferentes, y las califica fuera de lo social.
3

Cualquiera que sean sus fundamentos, el resultado del ejercicio del poder va a
depender de los recursos de los actores. La posibilidad de acceso y de utilización de
estos recursos detenninará la posisición de dominación del actor en la organización
Y, por consiguiente, el volumen de su poder, a condición, por supuesto de que los
recursos en cuestión sean movilizables y pertinentes para la situación consid.erada.
En los cinco principios de la flexibilización de la empresa moderna, analizado por R.
Boyer (1986), la participación de los trabajadores en las condiciones de trabajo
cada ?ía_se reduce, ya· que los obreros pierden cad~ vez más su poder de
negoc1ac1ón como actores sociales concretos.
4

Sobre este punto es interesante consultar el trabajo de Jacques Lamarche
denominado La saga des caisses populaires, Montreal, Les Éditions La Presse
1985.

'

405
404

�Dunop Paris, 1968

ULARCO está compuesta por las empresas cooperativas siguientes: ULGOR,
ARRASA TE, COPRECJ EDERLAN y FAGOR ELECTRONlC.

5

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REVISTA DESJARDINS Montréal, Québec 1986.

La industria cinematográfica es en la actualidad uno de los motores de
la economía mundial de los países más desarrollados (llamados, también,
"centrales" o del "hemisferio Norte", por ser el á:rea geográfica donde se
concentra el mayor poder económico). Es, además, un producto cultural que
por sus características comunicativas se ha convertido en uno de los
instrumentos de ideologización más poderosos, dejando en desventaja a los
países menos desarrollados (periféricos o del hemisferio Sur), cuyas
industrias culturales no pueden competir en los mercados mundiales
dominados por las grandes transnacionales de los medios de comunicación.
Tal es el caso de México, donde la industria cinematográfica mexicana
ha sido afoctada al articularse de manera desventajosa al proceso
globalizador, particularmente al mercado en corr;ún: creado a partir de la
firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre yanadá, Estados Unidos y
México, donde las industrias culturales de nuestro -país no fueron sujeto de
negociación y quedaron a merced de las "libres fue~s del mercado".
La globalización está transformando, de diferente manera, las
estructuras de las industrias culturales de todas las naciones, como es el caso
de la industria cinematográfica mexicana, ocasionado una cada vez mayor
concentración de la propiedad y control, por parte de capitales
transnacionales, del proceso de producción, distrieución y exhibición de
bienes culturales asociados con esta industria, las películas, convirtiéndonos
sólo en consumidores.
Hasta hace unos pocos años (mediados de la década de J990), se
hablaba de una crisis prolongada de la industria cinematográfica que hacía
recordar con nostalgia la década de 1980, cuando se producían entre setenta y
cien películas por año y las salas se llenaban de espe¡;tadores.

408

De 1990 hasta 1995, la producción cinematográfica disminuyó
considerablemente; las continuas crisis económicas que desde 1982 había
atravesado nuestro país afectaron a la industria del cine, crisis económicas
409

�que también recayeron en los bolsillos de las clases populares al ver
disminuido su poder adquisitivo alejándose de la asistencia a las salas de
cine.

artística, es industria, es inseparable de una tecnología específica y compleja,
surge en un contexto económico y cumple diversas funciones sociales. Todo
esto ofrece múltiples oportunidades de investigación.

Sin embargo a partir de 1996,se empieza a ver un cambio. Éxito~ de
taquilla de películas mexicanas como Sexo, pudor y lágrilñas Y la pre~1ada
internacionalmente Amores perros, hacen pensar en una naciente
recuperación del cine nacional con los millones de dólares rec~udados no
sólo en México, sino también en otros países como Estados Unidos, con la
vuelta a la salas por los espectadores. i bien ' una golondrina no h~ce
verano , algunos analista vislumbran una posible 'nueva época del eme
mexicano'.

La investigación de 'la comunicación mexicana en realidad se ha
ocup~~? po~o del ci~e, privilegiando más el estudio de la prens,a, la radio y la
telev1s1on_, incluso interne~. Lo mismo se aplica al ámbito regiomontano,
donde existen pocos estudios que documenten la historia y evolución de la
presencia del cine en la localidad. De ahí la idea de contribuir a trazar futuras
líneas de investigación con este breve aporte.

ll. La economía política mundial y la industria del cine

Según CA AC E, 'el año 2000 fue pródigo para el cine mex!cano: se
produjeron 27 largometrajes, cifra que supera con creces el promedio de los
últimos cinco años, que ascendió a 15 filmes" (citado por Tegel, 200 l, p. 25).
Por otra parte, Marién Estrada (2001, p. 3 8) escribe en la Revista
Mexicana de Comunicación que en el año 2000 se estrenaron 265 películas
de las cuales 165 fueron de Estados Unidos (incluyendo coproducciones con
otros países), 18 de Mé ico 14 de Italia y el resto de otros países._ El núme~o
de espectadores en toda la República fue de 130 millones,_ 1O millone~ mas
que en 1999. Si bien esto datos son alentadores n? _deJ~~ de re?eJar la
situación de desigualdad en la que e encuentra la part1c1pac1on mexicana en
el mercado de películas que se exhiben a nivel nacional.
Una situación parecida es la que se observa en la oferta cinematográfica
·que se exhibe en las salas de cin~ del área me~ropolita1~~ de Monterrey, N. L.
donde e muestran las particularidades de la mtersecc1on de lo global con lo
local. Las pantallas del área metropolitana están en su mayor parte ocupadas
por películas de origen estadounidense y la exhibición de película
nacionales y de otros países es escasa.
Lo interesante es que aparentemente dado el éxito de taquilla de las
películas mexicanas mencionadas anteriormente, parece e tar e generando un
"nuevo gusto" (que no renovado), por parte del segmento joven del públ'.co
asistente al cine y que pudiera ofrecer un pronóstico alentador para el eme
nacional. Pero, ¿quién está gananado más con esta situación?
egún Allen y Gomery ( 1995, p. 64 ), ' uno de. los aspectos má
fascinantes y, para el historiador, emocionantes del cine. isto desde el ~unto
de vista histórico es la intersección del cine como un sistema de relaciones
estéticas, sociales, tecnológicas y económicas con aspectos diferen~es de _l~s
diversas culturas nacionales desde 1890". El cine es una mamfestac1on
410

. Se empezará el análisis con la revisión de algunos aspectos
relacionados con las tendencias económicas y políticas mundiales desde
donde se intentará evidenciar los mecanismos generativos (causaies) que
están detrás de la oferta de cine.
De entre los enfoques teóricos de la comunicacíón que buscan explicar
el comporta~iento de los medios en las sociedades, la economía política es
una ~erspect1va que se centra en el análisis de los emisores para estudiar la
prop_iedad y control de los medios, así como sus vínculos con los grupos
dom man tes.
.Se_gún ~~seo (citado por Lozano, 1996 p. 80-81 ), el enfoque
~co,_1om_ico-polit1co parte de cuestionar la propiedad y control de las
11~st1~uc1~~es de los ~edios, 'identifica sus procesos de producción,
d1stnbuc1on y recepc1on y analiza las conexiones entre medios de
comunicación y medios de producción y reproducción en una economía
mundial capitalista".
Investigadores de la comunicación como Schiller, Hamelink, Mattelart,
E_steino~, Beltrán y Fox (por citar algunos), ,comparten, con algunas
d1ferenc1as entre sí, esta perspectiva desde una visión macro (Lozano, 1996,
p. 82-83). Analizan los condicionantes externos a los medios, en especial los
económicos (anunciantes cadenas o grupos empresariales a los que
p_ertenecen), los políticos (relación con el gobierno. regulaciones legales que
~,gen, s~ fun~i~namiento, mecanismos de censura y autocensura), y los
1deolog1cos (v1s1ones del mundo de los propietarios y de los agentes externos
que los influyen. ideología dominante en la sociedad en que funcionan los
medios).

411

,.

�¿A quien pertenecen las compamas _cinemato~ráficas? ¿C~mo se
distribuyen las películas y después se exhiben? ¿Co~o · se rel~cLona la
propiedad, distribución y exhibición de las películas a mvel mundial con la
oferta en las salas de cine de Monterrey?
Un breve asomo a la situación del cine de las décadas de 1980 Y 1990
se~virá como antecedente al estudio del momento actual.

m. La industria del cine durant

Once años después de publicado el libro (1990), encontramos que sus
ideas conservan vigencia como explicación al desarrollo del cine actual
latinoamericano, entre ellos el cine .mexicano.
Las ideas centrales son que el objetivo mayor de la actividad
cinematográfica, así como el del conjunto de las estructuras de la industria
transnacional de la cual ella forma parte, es el de construir la pérsonalidad y
el carácter del sujeto social necesario para la reproducción del sistema
dominante.

la década de 1980

El cine nació hace ya más de un siglo y la industria cinematográfica
surgió como parte del proceso de expansión industrial y tecnológica ~e _las
naciones centrales, como resultante y sustento, a la vez, del poder econom1co
y político que dicha naciones habían comenzado a instalar sobre la mayor
parte del mundo.
Una poderosa industria cultural y comunicaci?nal c~ec~:nte, sust_ituta de
las tradicionales instituciones educativas y formativas, s1rv10 para alime1~t~r
la actividad cinematográfica y para transnacionalizar modelos de producc1on
y de uso que fueron rápidamente impuestos en Latinoamérica.
Hace JO años Octavio Getino (1990) publicó un libro que se convirtió
en clásico de lectura para los estudiosos del cine, Cine latinoamericano.
Economía y nuevas tecnologías audiovisuales, en ~I que el autor hace un
análisis del cine latinoamericano de entonces a partn de los elementos de la
producción industrial: la producción distribución y exhi~ición d~ pel_í~ulas,
consideradas éstas como filmes/mercancía, donde descnbe la s1tuac1on de
desigualdad y dependencia de los países latinos respecto a las grandes
transnacionales de la industria cinematográfica.
En su análisis, Getino expone la historia del cine latínoa~neric~n~ de la
década de 1980, la que se encontraba marcada por d~s tend~nc1as pr1:1c1pales.
Una priorizaba los aspectos económicos, industnales ~ comerciales en
consecuencia asociada o sometida a los intereses transnac1011ales d~I-modelo
hollywoodense, donde la labor principal en ~I pla1~0-de la producc_1on era la
de ensamblaje o maquila, según las pautas 1deolog1co-_cultu~al_es impuestas
por dicho modelo. La otra privilegiaba lo aspectos 1deolog1c~-cultur~les
desde una perspectiva nacional y tendía a generar modelos de cine pro~10s
congruentes con las características y necesidades re~les de _nuestro~ pa1ses.
Sobre ambos niveles se debatía el desarrollo del eme latinoamericano de
entonces.

412

Dicho objetivo se sustenta en dos ·líneas complementarias: la
ideológico-cultural y la económico-comercial, que permite al sujeto social
consumir y reproducir estos valores y propuestas proporcionando, a la vez,
rentabilidad y lucro.
Ideología y economía coinciden, así, en un único· proceso destinado a la
convalidación y el refuerzo de los intereses de las naciones centrales y de las
fuerzas sociales y políticas locales aliadas a tales intereses.
En el periodo del estudio de Getino, 11 compañías o majors producían
en Estados Unidos el 93% de la actividad de cine y televisión (Getino, 1990,
p. 18 ). En esos años, el 60% de las pantallas del mundo capitalista estaban
ocupadas con películas de origen estadounidense.
Producción y comercializacjón, pese a ciertas competencias internas, se
retroalimentaban en la medida que las majors tenían injerencia directa o
indirecta en las empresas fabricantes de insumos, en los estudios de
filmación o sonido, en los grandes laboratorios, en !a.distribución y cadenas
de exhibición.
Esto repercute, incluso actualmente, en la relación costo-beneficio de la
producción cinematográfica de los países latinoam~ricanos, donde resulta
más caro produc•r y comercializar una película en comparación con las
empresas transnacionales.
La situación de hegemonía o de dominación en términos globales
permite a las compañías transnacionales del cine-beneficiarse de todo lo que
ella pueda brindarles. En cuanto a la exhibición, Getino (1990, p. 106)
menciona el caso de México, cuando en 1986 el sector dueño de las salas
retenía para sí entre el 50 y 60% de los ingresos netos de boletería, esfo es,
después de deducidos los impuestos que había que pag.u- al pa'ís- (17%). El
resto era para el productor y distribuidor.
·'
1

413

�Junto a estos componentes aparecen otros, de los que destaca por su
importancia el de las instituciones gubernamentales encargadas de definir
políticas para la actividad, la regulación, el fomento, los mecanismos más o
menos abiertos de censura, o simplemente el "dejar hacer" según la ley del
más fuerte, que es lo que ocurre en los países latinos.
México era el segundo país en orden de importancia en cuanto a
presencia estatal en la producción y comercialización cinematográfica. Dicha
presencia se fue reduciendo sensiblemene al pasar los años. La producción
nacional de entonces apenas ocupaba el 20% en pantalla, pese a contar con
un volumen de 80 a 90 largometrajes al año· según los organismos estatales,
ese era de 30 a 33%. Sin embargo, ninguna de estas dos cantidades coincide
con lo que exigía la Ley de Cine vigente entonces (la de 1949) que•establecía
la obligatoriedad de un 50% en pantalla para las películas nacionales.
En 1986 de 336 películas estrenadas, 175 (más ·del 50%) eran de
procedencia estadounidense, 78 correspondían a empresas productoras
nacionales y las 83 restantes provenían de l 9 países . (Italia 16; Gran
Bretaña, 11 · Francia, 9; España, S; Brasil 5; Argentina, 4; Cuba, 2). Como se
observa en los datos que arrojó el estudio de Getino, las empresas más
beneficiadas en ese año fueron las productoras de Estados Unidos.
Estos datos muestran una aproximación a las co_ndiciones del cine
mexicano antes de que se firmara el TLC y se aprobara · la Ley Federal de
Cinematografía de 1992, cuyo Reglamento acaba de ser aprobado en marzo
pasado (2001 ). De esta aproximación se resume que las condiciones de la
producción, distribución y exhibición en nuestro país estaba dominada por
las empresas estadounidenses además de que la industria fílmica mexicana
mostraba una tendencia al decrecimiento.
La competencia desventajosa que vivía el cine nacional en relación con
el control de las majors de nuestros mercados se amplía y profundiza más
allá de las fronteras del país en la siguiente década.

IV. La industria del cine en la década de 1990
La década de 1990 se ha dado en llamar " la década de la globalización'
(aunque algunos historiadores ubican el inicio de este proceso desde la época
de la colonización de América), por historiadores y economistas que sitúan el
surgimiento de la globalización al término. de la Segunda Guerra Mundial ,
cuando las economías empobrecidas de los países participántes les impulsó a
formar alianzas estratégicas para sobrevivir de los estragos de la guerra.
414

La globalización se ha convertido, también, en el paradigma obligado
desde el cual abordar la investigación en ciencias sociales, incluyen.do la
comunicación, y en este contexto el enfoque de la economía política ha
estado desarrollando líneas de investigación que analicen los efectos que la
recomposición geográfica y económica está teniendo en los patrones de
flujos de intercambio de productos comunicativos (como las películas de
cine) entre los países centrales y periféricos,
Entre otros investigadores de la comunicac1on internacional
contemporáneos, Cees J. Hamelink, profesor de Comunicación Internacional
en la Universidad de Amsterdam, ha publicado varios libros acerca del nuevo
en~or~o de la _comunicación mundial, donde describe una situación que
comercie en vanos aspectos con la que Getino nos mostraba para la década de
1980.
En World Communication, publicado en ! 99'3, )Hamelink explica que la
comunicación mundial está configurada por cu-atro tendencias que se
originaron en la década de 1980 y maduraron en la de 1990: la digitalización
la liberalización del mercado, la consolidación y la globalización cultural. '
La digitalización facilita la convergencia de las telecomunicaciones,
computadoras y teconología electrónica audiovisual. Esta integración ofrece
rapidez, flexibilidad, fiabilidad y bajos costos. La máxima de esta tendencia
es 'rápido, pequeño y barato". Los principales usuarios de la comunicación
mundial son las corporaciones transnacionales de manufactura y servicios,
algunas de las cuales también son propietarias de los circuitos internacionales
de la industria cinematográfica.
Esta tendencia va de la mano con las presiones políticas e industriales
para cambiar de un tipo de servicio público de información y
telecomunicación a un ambiente competitivo para la comercialización de
estos servicios por operadores privados. La estrategia parece ser "más
mercado menos Estado", donde la palabra clave es "desregulación".
La liberación del mercado de las comunicaciones está generando un
control de las exportaciones por parte de los países más desarrollados, donde
las grandes corporaciones buscan alianzas para posicionarse en eJ mercado
con una mayor participación . Esto trae como consecuencia una competencia
desigual de los países menos desarrollados que no pueden competir con sus
industrias culturales menos poderosas.
Aunque· todavía es posible distinguir las compañías manufactureras de
c?mputación, las compañías de servicios telefón"icos,- ·¡as casa~-editoras, las
difusoras y productoras cinematográficas com0 actores industriaíes
415

�separados, todas ellas están convergiendo en una sola actividad industrial. Se
está incrementando y consolidando el control del mercado de la
comunicación mundial en fas manos de unos pocos mega-conglomerados.

ad~~uada :ate~?ría de análisis; pero lo que sí es incuestionable es un proceso
de globah?.ac1on cultural" que resta cada vez más espacio a la cultura local.

Las emergentes mega-industrias combinan la produoción de mensajes
(desde librerías digitales hasta entretenimiento televisivo), la manufactura y
operación de sistemas de distribución (desde satélites hasta switches
digitales), y la construcción de equipo para la recepción y procesamiento de
información (desde HDTV hasta teléfonos). Un ejemplo que ilustra esto es el
de la compañía japonesa Sony que fabrica equipo electrónico y que adquirió,
con la compra de Columbia Pictures y la CB acceso al componente del
mensaje.

V. El cine mexicano en el contexto de la globalización

Para Hamelink, la globalización significa que el mercado mundial de
las comunicaciones se expande y afecta cada vez más a los mercados locales
de los países menos desarrollados. Las grandes compañías de medios han
saturado sus propios mercados locales y la lógica para seguir creciendo es
extenderse fuera de sus fronteras.
Según el autor, el producto de mayor exportación de Estados Unidos es
su cultura "pop" que se traduce en películas música, programación
televisiva, videos, que le aportan bil Iones de dólares anuales. Los japoneses y
europeos están comprando gran parte de esta mercancía de exportación· pero
Latinoamérica y México especialmente se están convirtiendo en su principal
mercado potencial.
La creciente estabilidad política de algunos países latinos en desarrollo,
la apertura de sus mercados el incremento del poder adquisitivo de los
sectores más beneficiados con la ' nueva economía" son condiciones que
hicieron que en la última Cumbre Iberoamericana realizada este año en
Canadá Estados Unidos llevara como agenda principal la de estrechar lazos
comerciales con los países latinoamericanos.
Actualmente son 12 los imperios dominantes de la comunicación:
Disney Capital Cities-ABC· Time Warner-Turner (ahora Turner-AOL);
News Corporation (de Rupert Murdoch); Bertelsman-EMl; General ElectricNBC; Westinghouse-CBS (hoy CB
lnc.)·
ewhouse/Advanced
Publications; Viacom; Microsoft; Matra-Hachette-Filipacchi · Gannett y TeleCommunications lnc. (TCI), coloso de cablevisión (Maza 2000).
Conforme los conglomerados mundiales de la comunicación extienden
sus actividades a más países, la producción de la cultura y de la información
adquiere un matiz cosmopolita y sugiere la emergencia de una cultura global.
Sin embargo, Hamelink menciona que el concepto' cultura global" no es una
416

. En México, estas tendencias de la comunicación mundial se
mamfiestan en ~r~s rasgos principales que caracteri?.an al cine nacional: "a)
un proceso casi inexorable de contracción, en particular de la producción
nacional· b) otro de _co~cen~~ación en pocas emprésas, tanto de la producción
como .de r la .,d1stnbuc1on y exhibición-' y c) una
tr
.
ace. 1erada
ansnac1ona 1zac1o_n, es decir, una cada vez mayor articulación subordinada
al mercado mundial, a su vez dominado por la industria cultural más
poderosa del mundo, la de Estados Unidos" (Sánchez Ruiz, 1998, p. 57).
. Los primero~ años_ de la década de 1990, durante el sexenio de Carlos
Salmas de Gortan, la industria fílmica nacional quedó sin la protección
estatal con la venta de las productoras, distribuidoras y exhibidoras que
c~ntrolaba el Estado, quedando sólo el IMCINE (Instituto Mexicano de
Cinematografía) como intancia de apoyo estatal.
Según la Ley Federal de Cinematografía, expedida el 29 de diciembre
de 1992 (menos de do~ semanas de firmado el TLC), el porcentaje de
pantalla para las producciones nacionales debía descender del 50 aJ ¡ Oo/c
1998. Esta medida, según el crítico e investigador José Felipe Coria, pr~:0
la desbandada de productores privados, ya que "entre 1990 y 1991
desplomo' la pro ducc1on
· · en un 75%" (Caria citado p9r Estrada 1998).
se

:i

, La ~evaluación de diciembre de 1994 empeoró las cosas. La crisis del
pais no solo afectó ,ª la indu_stria, sino también al espectador. En agosto de
l 988, cuando tod~v1a no se liberaba el precio del boletaje el salario mínimo
era de ocho pesos y un boleto de cine costaba un peso con ~eis centavos.
.
~n 1993, el precio en taquilla fue liberado, medida sana, pero la
~-ituacion para el _espectador no fue fácil. En 1998, diez años después y
iberados l,os pr~c1os, el salario mínimo era de 30.20 pesos y el costo del
boleto hab1a subido, en promedio, a 25 pesos.
Dt~rante el sexenio del expresidente Salinas de Gortari los prod · t
que sub
,
ti
.
'
uc os
r
ieron mas sus, cost_os ueron la educación y d entretenimiento. El
P odu~to que aumento mas de precio fue el cine: 491.5% ( El M rt
0 e,
Negocios, octubre 14 de 2000).

417

�Además, el público mexicano dejó de ir al cine por el pésimo estado de
las salas y porque perdió la confianza y el gusto por su propio cine. El
número de salas de cine fue disminuyendo de I990 a 1995 para, a partir de
1996, comenzar a recuperarse.

Tabla 1
Salas de cine y espectadores en México de 1990 al 2000
AÑO
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000

O.DESALAS
1913
1658
1616
1415
1434
1502
1639
1728
1760
1799
2077

1

ESPECTADORES
íMlLLONF.S)
194.5
170.0
134.0
103.0
82.0
70.0
80.4
94.6
104.0
120.0

130.0

Fuentes: CA ACINE' Sánchez Ruiz, l 998; Estrada, 1998,
1999, 2000, 2001.

En este terreno, el de la exhibición los empresarios del ramo se
quejaban de no poder deducir el IV A de sus gastos, salvo los
correspondientes a alimentos y bebidas. Además, los exhibidores pagaban a
los gobiernos estatales entre el 6% (en el D.F.) y el 8% (en el interior del
país) de los ingresos brutos en taquilla por concepto de impuesto sobre
espectáculos públicos; el 40% de la recaudación se lo llevaba el distribuidor.
En 1994 se inicia la construcción de los primeros complejos de
exhibición Cinemark en Aguascalientes y Monterrey.
En 1995, el error de diciembre y el alza del dólar habían
descapitalizado al cine mexicano. Cinernex se asoció con el banco PJ
Morgan y establece su primer complejo en la ciudad de México. La
compañía Organización Ramírez abrió su primer multiplex bajo el nombre de
Cinépolis. A pesar del aumento de precio del boleto (20 pesos), los nuevos
complejos comienzan a atraer a la clase media. Los dnes populares, en
418

cambio, empezaron a cerrar al no poder sostenerse con boletos de cinco
pesos.
. En este año . 1995, con todo y el peso devaluado, México· compró
pehculas estadoumdenses pdr un total de 125 millones de dólares . También
se ª?~ueba la Ley de Inversión Extranjera que permite al capital extranjero
part1c1par hasta en un 49% en la industria nacional.
En 1996, con un costo de más de 100 millones de dólares la
producción de Tilanic dejó al país una derrama económica de 50 millone~ de
dólares.
En 1997? el hecho de mayor trascendencia (ue el otorgamiento, por
parte d~I, gob~erno federal~ de 135 millones de· pesos para el Fondo de
Prod~cc1on Cmematográfica. El expresidente Ernesto Zedilla asiste a la
prem1er de Titanic acompañado de su familia.
·'
En 1998 se incrementa a 147 millones de pesos el fondo de
FOPROCINE. Una reforma a la Ley Federal de Cinematografía está lista
para ser aprobada.

~~ 1999, a pesar de que varias películas sufrieron retrasos por la
retenc1on del fondo ?e FOPROCINE, fue el año de suerte para las dos
grandes empres~ _privadas ~exicanas que incursionaron en este campo.
Sexo. pudor y lagnmas, la primera produccjón de Argos Films, fue tomada
por ~~a de las m_aJors transnacionales de la distribución. El despliegue de
pu~hc1dad, comu~ para las películas hollywoodenses, rindió frutos y la
pelicula de Antor_110 Serrano logró recaudar 12 millones en taquilla (al cierre
de 1999), que prácticamente fueron para la 20th Century Fox (Estrada
2000).
'
Otra empresa que llegó al cine fue Estudio México Films, empresa
herm~na de OCESA, la compañía más importante, si no la única de
organizac!ón de conciertos en el país, y que forma parte de Corpora~ión
lnte~amencana de Entretenimiento (CIE), que encabeza Alejandro Soberón
K~n, q~e ingresó al negocio fílmico tanto en producción, a través de Alta
~ista F1lms, ~orno en distribu~ión, por medio de Nuvisión. Las dos primeras
cmta~ -produc1das por Alta Vista Films fueron Todo el poder, de Fernando
Saranana y Amores Perros, de Alejandro Gonzále~}ñárritu.
. También, en julio de 1999, Jack Valenti, presidente de la Motion
Pictur_es Association - famoso por sus intervenciones en política interna en
matena de cine en países como Venezuela, Brasil y Argentina-, de visita en
419

�México, informó de la creación del Comité Binacional México-Estados
Unidos para hacer coproducciones y montar talleres de guiones.
En su visita, Yalenti se reunió con el expresidente Zedilla y lo felicitó
por el combate de su gobierno a ·1a piratería. Sin embargo para algunos
observadores Valenti vino a México para presionar, reducir y evitar
s~nciones a '10s exhibidores nacionales que no cumplieran con el 10%
obligatorio de pantalla para el cine mexicano establecido en la Ley, así como
negociar el cobro del impuesto al copiado de películas norteamericanas
destinadas a exhibirse en cines. Curiosamente, Valenti también estuvo en
México en 1992 y 1998, conincidentemente cuando se intentó llegar a
acuerdos para integrar reformas a la Ley de Cinematografía (Estrada, 2000).
En cuanto a la producción de películas, la producción fue repuntando
poco a poco a partir de 1997, de tal manera que en el año 2001 se realizaron
27 películas mexicanas -cinco más que en 1999- aunque no todas :filmadas
en territorio nacional, y cuatro extranjeras. El FOPROCINE produjo 14
películas.

VI. Lo que se ve en las pantallas de cine en Monterrey

En Monterrey, el comportamiento de la oferta de cine no es distinta a la
que se ve a nivel nacional. Aquí es donde se obser:va la dimensión empírica
de la intersección de lo global con lo local.
El siguiente cuadro muestra una estimación de la distribución
comparativa del número de películas exhibidas y país de origen exhibidas en
promedio, en las salas cinematográficas del área metropolitana de Monterrey,
.L., tomando como ejemplo 2 semanas de 1991 1998 y 2001. Como
unidades de análisis se consideraron las carteleras cinematográficas
publicadas en los periódicos locales El Norte y Metro, para los años 1991 y
1998; y sólo El Norte para el 2001 .
\¡

Cuadro 1

Estimado de la distribución comparativa del número de películas exhibidas y
país de origen exhibidas en las salas cinematográficas de Monterrey, .L.
PAISES

Sobre el pay system mexicano, Marien Estrada realizó una entrevista
muy interesante a varios actores jóvenes que han participado en los recientes
éxitos de taquilla, quienes le hablaban de las condiciones laborales injustas
para los trabajadores del cine nacional. A manera de ejemplo, Sexo, pudor y
lágrimas recaudó 117 millones de pesos los cuales se repartieron
(descontado el 15% de !VA) un 25% para la distribuidora 20th Century Fax
60% para la exhibidora, 12% para la productora Argos y el salario de
Demián Bichir, por seis semanas y media de rodaje fue de 60 mil pesos
(Estrada, 2000). A eso se le llama "competitividad".
El actual presidente, Vicente Fox, realizó en marzo de este año una
visita de "trabajo" de dos días a varias ciudades del estado de California, en
Estados Unidos, que culminó con una cena con personalidades de la política
y del cine de ese país (El Norte, 24 marzo 2001, El). Ese mismo mes, se
aprobó el nuevo Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, que no
prevé sanción en caso de no cumplirse con el 10% de tiempo en pantalla para
cine nacional. Esto, junto con la prohibición del doblaje, que ya tampoco
tiene. efecto, debilita la Ley. La políticia exterior (¿y cultural?) del Ejecutivo
Federal parece ser la de atraer la inversión extranjera (como también lo
evidenció en su reciente viaje a China) ofreciendo las condiciones de
"competividad' de nuestro país.

México
E.U.
Canadá
In!!.laterra
Francia
España

PEUCULAS
No.

1991

55
59

33.7

o
o
o
1

%
36.2

o
o
o

o

Coproduc.
Otros
No espec.

o

o
o
o

48
163

29.4
99.4

TOTAL

o
1

o
o

0.1

Alemania

o

PELICULAS
No.
2
43

1998

%
4,1
87.8

o

2.0

PELJCULAS
No.
1
17

2000

1

3.8
7.7

o

o

o

o
o
o

o-

o

2

4.0

3
2

1

2.0

49

o

99:9

26

2

o

%

3.8
65.4

o
o
o

l l.5

7.7

o
99.9

Fuente: Periódicos El Norte y Metro.
El cuadro anterior muestra la diferencia por año en la ofert.a local y q1,1e
se explica por los mecanismos generativos expuestos anteriormente.
películas de origen estadounidense siguen acaparando las pantallas; sin
embargo, se observa una creciente participación de las coproducciones entre
varios países, incluyendo México. La interdependencia entre las economías
de los países que caracteriza a la globalización se manifiesta en la exhibición
de las coproducciones que se ha incrementado.

Las

También la configuración de las salas de cine muestra cambios
interesantes. De los cines que se anunciaban en cartelera en J9g¡, se
420

421

�---

encontró que de las 64 salas que existían en ese año, 31 todavía daban
"función" en 1998 y 33 ya no aparecen. Para el 2001, puede decirse que
todos los cines se agrupan bajo el coneepto "multiplex", que va desde 2 salas
hasta 12. Las opciones independientes son la Cineteca Nuevo León con 2
salas y el Planetario Alfa.
Cuadro 2

Salas de cine y número de películas exhibidas
en Monterrey .L., en 1991, 1998 y 2001

Salas de cine
Películas diferente
exhibidas

1991
64

1998

163

49

136

2001
194
25

Fuente: Periódico El Norte.

merece un fest_ejo. Cel~brar esos tri_unfos y comparti;los con el público ayuda
a crear un meJor ambiente en la cinematografia nacional. Son los cineastas
los ~ue están obligados a aprovechar la buena fama de sus películas, y
c?ns1d~rar que apar~cen en. prensa, radio y televisión es importante para
difundir sus producciones. Mientras más se hable del cine mexicano, mejor.
, No está fá~il para los productores de cine mexicano competir con las
pehc~I~ extranJeras: s~bre todo con las norteamericanas. Al problema
econom1co d~ financ1am1ento de producción hay que sumar el promociona!,
pero ~ue tienen que aprovechar es que el cine mexicano está en el ánimo
del publico y esto es una oportunidad.

!º

. Este 'nu~v_o cine mexicano" merece recib,lr atención de quienes
dec1_den las pol1t1_cas cult~rales en nuestro país. Hahrá que esperar que el
gob1~rno del presidente Vicente Fox cree las condiciones para que sobreviva
Y meJore. Esperemos que sí. Todos los cineastas, actores, escritores, técnicos
Y es~ectado_res lo mere~emos. M_erecemos tene~ un espejo propio que
compita, en igualdad de c1rcunstanc1as, con otros esp~jos de identidad .

Como se observa en el Cuadro 2, la tendencia parece ser "más salas"
con ' menos oferta". Incluso en los estrenos, una misma película se oferta
hasta en 40 salas a la vez.
En J991, cines como el Modelo, Alameda, Regio, Cinema Diana,
Roma, Linda Vista, Forum, Galmia, E/izando, Encanto, Juárez, Rodríguez,
Aracely, Reforma y otros, daban funciones de dos y hasta tres películas por el
costo del boleto. Algunas de estas salas han sido remodeladas para
destinarlas a fines comerciales· otras, están abandonadas o han sido
derruidas.

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El Norte, 24 de marzo de 2001 , E 1.

El concepto actual es big is better con los nuevos ma!ls del entretenimiento.

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VU. Alguna conclusiones preliminare

----------------(2000, Mar./Abr.). De película, las andanzas en el cine
mexicano. Revista Mexicana de Comunicación. 72, 12-16.

En este apunte se describen algunos de los mecapismos generativos
(causales) que están detrás de la oferta de cine en Monterrey. De manera
preliminar (este estudio aún no concluye) se puede - adelantar que las
tendencias que se venían desarrollando desqe 1980 y 1990, se manifiestan de
forma muy parecida en el 2001, aunque con las particularidades que la
globalización como proceso dinámico, está produciendo en el
comportamiento de las industrias culturales nacionales y locales,

--------~-------(2000, febrero 21 ). Más que un star -"YSlem, falta un pay syslem
en el eme mexicano. Milenio, 48-51 .
-----. ---------~( 1998, Oct./Dic.). Sombras y (pocas) luq_es del cine en México.
Re\llsta Mexicana de Comunicación, 56, 25-33.
.
---

De lo anterior se puede adelantar que el hecho de que algunas películas
mexicanas logren éxito en taquilla y en algunos festivales internacionales
422

para

---. ----( 1998, Ene./Feb.). Un año de buenos deseos y magros avances
el eme mexicano. Revista Mexicana de Comunicación, 52, 21 .-26.
423

�----------------( 1997, Feb./Mar.). Escenas) sucesos y cifras del cine en México.
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REFORMA UNIVERSITARIA, ESTADO Y GLOBALIZACIÓN

M.C. Rogelio Cantú Mendoza
Subdirector de Estudios de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Todas las entidades o dependencias públi'cas al tener ese carácter,
constituyen parte integrante de un todo que es el Estado.
Las instituciones educativas, escuelas· primarias, secundarias o
universitarias, en tanto sean y constituyan un patrimonio oficial y su
operativización sea normada por leyes oficiales y además sus insumos se
financien con recursos públicos, tienen que concebirse como parte del
Estado.
Las instituciones académicas públicas realizan una de las funciones
esenciales del Estado: el servicio educativo de la po6fación . En este caso, de
la población que no tiene recursos para sufragar un servicio privado o bien
porque así lo prefieren simplemente.
Es por ello que, de manera coherente, pudiéramos decir que el todo
condiciona a las partes. Si el todo que es el ESTADO se reforma, es obvio
que alguna transformación pudiera esperarse en relación a las entidades
públicas orientadas a la prestación del servicio educativo de nivel superior.
Entonces diríamos que la reforma del Estado propiciará o está
propjciando la Reforma Universitaria.
Ante esto, pudiéramos plantearnos tres interrogantes: ¿Qué factores están
determinando la transformación del Estado? ¿En qué consistirá la refonna
del Estado Mexicano? y ¿Qué tipo de cambios se están produciendo y
producirán en la Universidad Mexicana?
La primera interrogante pudiéramos contestarla en términos sintéticos
afirmando que los factores que determinan la transfonnación del Esta:do
mexicano están localizados en el entorno global; es decir, que la nueva
organización mundial condiciona de diversas maneras para que ef Estado
redefina su estructura, su presencia en la sociedad: la economía, la salud., la
educación etc.
Estas transformaciones, en el caso de'México, han propiciado que desde
1976 se acelere un proceso de cambios y que el Estado de Bienestar pase al
Estado Neo-liberal. Este proceso aún no concluye.

424

425

�Como sabemos, este proceso de reforma del Esttdo ha consistido
esencialmente en una reducción de sus funciones, en un adelgazamiento
-dirían otros- y en la renuncia a administrar ciertos sectores de la economía,
lo cual se ha materializado en un marcado desarrollo de privatización de
empresas, bancos, funciones distributivas, etc.
En el caso específico de la reforma universitaria en México se puede
considerar como un largo proceso que tiene un parteaguas en 1980.
Antes de los ochenta, la reforma universitaria era pensada en forma más
intrínseca, como un proceso que habría de gestarse desde adentro, como
ejercicio de la autonomía.
La propia reforma del Estado y su nueva v1s1on que se empieza a
configurar en esa década empezaría a concebir la reforma universitaria como
un proceso sujeto cada vez más a factores externos, donde el "Estado
evaluador" tendría un papel protagónico.
os permitirnos hacer enseguida una descripción de antecedentes y del
contexto en que está ocurriendo este proceso de reforma universitaria.

l. Antecedentes y contexto

La descripción del escenario actual en que se encuentra la educación
superior en México es de por si una tarea complicada, pero mucho más lo es
el tratar de sefialar los elementos y características deseables de lo que debe
ser la educación superior de nuestro país en el presente siglo.
Intentaremos sin embargo, describir aquí cuáles son las características
esenciales de la educación universitaria aotual y sus problemas más
relevantes, para pasar en una segunda parte de este artículo, a señalar los
que son los retos y tendencias con los que se enfrentará la educación superior
de los inicios del nuevo siglo XXl.
La Universidad Mexicana que tenernos al iniciar el siglo XXI debe sus
características esenciales desde luego al modelo de universidad pública
diseñada por el Estado en su proyecto edHcativo de modernización y como
planteamiento de los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana y cuya
normatividad básica se encuentra en el Art. 3o. Constitucional y en la Ley
Federal de Educación, así como en las leyes orgánicas de las universidades
públicas estatales donde se regulan las funciones de docencia, investigación
y difusión de la cultura.
426

Por otra parte, se puede considerar que otro conjunto de cara~terísticas
de la realidad de la educación superior van a ser configuradas como
consecuencia de los procesos de mo.vilización sqcial y estudiantil de las
décadas de los sesenta y setenta así como de los programas estatales que
pretendían dar respuesta a los problemas planteados por la nueva realidad
que México vivía.
os abocaremos a caracterizar esta realidad de la Universidad
Mexicana a principios de los setenta, corno elemento previo para explicarnos
lo que esto significa en cuanto a retos y desafíos.
Si pretendiéramos concretar en dos palabras el inicio de este proceso de
desarrollo universitario, éstas podrían ser las siguientes: crisis y
masificación.
Estos términos serían la síntesis de un proceso que culminaría en un
producto que hoy conocemos como la educación superior, pero que desde
luego, al hablar de las universidades públicas no constituye una realidad
homogénea, sino más bien el conjunto se inclina hacia la diversidad y la
complejidad. Las estrategias del Estado a esta problemática han sido,
primero, la Reforma Educativa de los setenta y en la época actual, el
Proyecto de Modernización de Educación en Méxicó:
En la primera etapa de caracterización sobre la educación superior se
pueden destacar los siguientes aspectos:
• Contradicción entre el crecimiento demográfico y las necesidades
sociales con respecto a la capacidad de oferta de educación superior en las
universidades públicas.
• Lo que algunos percibieron como 'el descenso de la capacidad de
integración de la universidad como forma de disfuncionalidad entre ésta y el·
desarrollo de la sociedad ."
• Otro aspecto de la crisis suele ser reconocido en _la convulsión política
que vive la universidad en 1968 y principios de la siguiente década.
• Este elemento determinaría consecuencias muy diversas, tanto en el
Estado como en la sociedad, lo que propiciaría, entre otras cosas, una nueva
etapa de desarrollo de la educación privada, así como un planteamiento
oficial de respuesta ar conflicto estudiantil.
• Como elemento fundamental para comprender las características de la
educación superior actual es necesarío ~onsiderar las á_cciones emprendidas

�por el Gobierno Federal presidido por el Lic. Luis Echeverría y que suelen
caracterizarse por "dos premisas fundamentales:
1. Deseo de las autoridades del país de conciliarse con los sectores
disidentes del 68.
2. La voluntad de modernizar la economía y la política del país'.
Como consecuencia de estas premisas se puede explicar un conjunto de
a'Cciones que ocurrirían en relación a la Universidad, , entre las cuales
destacan: un incremento notable en el presupuesto que se canalizaría a la
educación superior impulso a un clima de tolerancia o de 'apertura
democrática" en los centros de estudio mantenimiento de una oferta
ampliada de educación superior, que beneficiaría fundamentalmente a los
sectores medios urbanos.
'
Es por ello que en este contexto se explica la creación de CONACYT,
la fundación del Colegio de Bachilleres y de la Universidad Autónoma
Metropolitana.
Otro elemento configurativo de esta nueva situación es el inicio del
planteamiento, por parte del sector oficial de la crítica respecto a la
deficiencia de la Universidad para formar los cuadros técnicos que requería
el desarrollo industrial de México.
¡Por otra parte, se agrega como elemento del desarrollo de la educación
superior la aparición y auge del sindicalismo universitario.
Este conjunto de elementos configurarían la base de la educación
superior ahora en un nuevo contexto: la universidad masificada.
Vertiginosamente la UA L pasó de ser una universidad de 16,000 alumnos
a una macro universidad de 100,000 estudiantes, por citar un ejemplo de
universidades locales.
Lo anterior significó un incremento en la complejidad de los problemas
que estas instituciones tendrían que atender para el cumplimiento de sus
funciones sustantivas y para lo cual algunos plantearon una reforma
estructura 1.

1981
1990

785419
1078190

118999
187124

15
17

Aún sin que signifique una reforma estructural de fondo, la expansión
de la matrícula ha obligado a las universidades públicas a reconsiderar el
acceso irrestricto, para empezar a modificar sus políticas de ingreso,
inclinándose por el examen de selección como es el caso de la UANL.
Puede considerarse como un planteamiento adicional ·-a esta
caracterización el hecho de que las políticas de· ingreso irrestricto resultaron
no sólo en el crecimiento desmedido de la universidad pública, sino también,
más tarde, cuando los recursos gubernamentales se contraen, en una pérdida
progresiva de la calidad educativa de este sector.
Otro elemento de reforma parcial es la decisión de reducir a las
universidades públicas hacia el cobro de cuotas estudiantiles, que tiende a
reducir el peso de la aportación oficial y a modificar la cultura en cuanto a la
gratuidad de la educación superior.
Como se ha visto) ''en el cuadro 1, el crecimiento de la matrícula de la
universidad pública se ve aparejado con el incremento también del acceso a
instituciones privadas, y además al incremento en número de las mismas,
pasando en 1976de9I a 151 en 1981" .3

CUADRO2
Año
1970
1976
1982

-APoblación
20-24 edad
4,287,158
5,222,100
6,593,230

-BMatrícula total
E.S.
230451
526504
946531

B/A
º·

5.4
10.2
14.3

Fuente: Secretaría de Educación Pública
CUADRO 1
Evolución de la matrícula en instituciones públicas y pr~vadas en México
Año

1970

Matrícula
Total

188011

Matrícula
1nstituciones
Privadas

27276
428

.

% Privado

¡

Como elementos con-figurativos de esta situación de la educación
superior es necesario citar la alta concentración de la matrícula en las
licenciaturas de ciencias sociales y administrativas en comparación con las
otras.

15
429

�CUADRO 3

Areas
Ciencias Agropecuarias
Ciencias Naturales y Exactas
Ciencias de la Salud
C. Sociales y Administrativas
Educación y Humanidades
Ingeniería Y Tecnología
TOTAL

1970

2425
3766
10976
26936
2073
27706
69882

%
3.5
5.4
15.7
38.5
3.0
33.9
100

1981

17.315
71.10
30149
83996
6.306
54047
198923

%

8.7
3.6
15.2
42.2
3.2
27.2
100

Por otra parte, suele abordarse el tema de la eficiencia termin~l como un
aspecto indicativo de la calidad educativa y que por tanto, apreciarse como
deterioro en cuanto expresa una baja utilidad de los recursos empleados, ya
que ésta ha disminuido del 55% en 1975 al 51.1% e_n 19~2. No ob~:ante, ~sto
no es homogéneo, pues -como ya se ha dicho- la diversidad tamb1en aqui se
manifiesta al tener instituciones con una eficiencia del 70% y otras del 40%.
Sin pretender que éstas sean las únicas o prin~ipales caracte~ísticas de la
Universidad Pública, puede afirmarse que contribuyen a defimr otras que
suelen mencionarse en el análisis de la Educación Superior, entre ellas la
inadecuada funcionalidad o relación de sus licenciaturas con los mercados de
trabajo y las necesidades sociales, como forma de referirse a su falta de
pertinencia y eficacia.
El otro elemento que suele agregarse es la falta de equidad, en cuanto
que no responde a necesidades de amplios grupos de ia pobla~ión ?e
diversas regiones del país, por lo que en el ejercicio del gasto educativo, aun
cuando es insuficiente puede ser calificado de inequitativo.
Otro de los graves problemas de la educación superior es, sin du~a, el
reto de la calidad de los contenidos que se aprenden en sus aulas, es dec1r, en
cuanto al nivel que ha alcanzado el desarrollo científico y tecnológico en los
diversos campos. Este problema está asociado desde luego al factor
económico debido a que el gasto educativo en este nivel es insuficiente Yse
observa ostensiblemente en la dificultad tan grande que tienen las
universidades públicas para equipar sus bibliotecas y laboratorios con los
adelantos tecnológicos deseables.

La economía mexicana sufrió en 198-1 una grave sacudida
derrumbe del auge petrolero, que a partir de 1982 se convirtió en
finan~iera" y que impactó negativamente en los recursos financieros
canalizaban a la educación superior, agravada por la inflación ·
salarios de profesores, planes de equipamiento, etc.
'

con el
"crisis
que se
afectó

, !'Iº

obstante lo an_terior, el desarrollo económico y tecnológico de
Mex1co se han convertido en factores que inciden en el desarrollo de la
Universidad Pública, la cual se ve involucrada en un flujo continuo de
nuevos patrones de conocimiento y en el papel potencial de incidir
positivamente en ese desarrollo científico tecnológico, para lo cual la
A UIES impulsa diversos programas de evaluación y de mejoramiento de la
calidad de los servicios que prestan las instituciones de educación superior.
Estas reformas que pretenden poner en sincronía la educación superior
con los avances científico-tecnológicos y el desarrollo socioeconómico se
configuran ahora en una nueva óptica, una reinterpretación de las funci~nes
del Estado Mexicano, lo cual va a incidir en las políticas que en esta
m~teria ~e tomen, particularmente en torno a las universidades públicas y
as1, cuestiones como la matrícula, e! gasto, e! tipo de administración, etc.,
son revaloradas en un nuevo contexto.
El otro aspecto condicionante en las formas de apreciación de la
Educación Superior es el referente a la globalización, que en buena medida
propi~iar~. influencias en cuanto a percepción del currículum, perfiles,
acred1tac1on , formas de vinculación con las necesidades sociales, etc.
De esta forma, algunos aspectos que antes parecían tradicionales, ahora
~on elementos cuestionables; por ejemplo, señala .Philip H. Comb, en su
informe a la SEP. " Estrategias para mejorar la Galidad de la educación
superior en México", que la mayoría de las universidades estatales tienen
dentro de sí las preparatorias y que basta que un alumno acredite ese nivel
para que ingrese a la licenciatura; señala, además, que la mayoría de
maestros universitarios sólo tienen grado de licenciatura.

Es sin embargo en el Programa Integral para el Desarrollo de la
Educación Superior (PROIDES) en 1986 cuando se reconoce en sus
diag1Jósticos un conjunto de problemas derivados del rápido crecimiento de
las uni_versidades públicas y la falta de una planeación adecuada, Jo que
afectana la naturaleza de sus funciones: desgraciadamente muchos de los
propósitos planteados por PROIDES en sus estrategias para -mejorar la
~altdad _de la educación superior quedaron en el papel, y las· reformas e
111novac1ones se postergaron.

430
431

�A partir de 1990 y como consecuencia del Programa para la
Modernización
Educativa se inaugura
una cultura
por
la
auto-evaluación y la evaluación externa, de tal forma que, baj~ la direcci~n
de la Comisión Nacional para la Evaluación de la Educación Superior
(CONAEV A), se rindieron informes auto evaluatorios por la may_oría de las
universidades y se retoma la preocupación por la calidad educativa en este
nivel.
Después del CO AEVA, se multiplicarán las iniciativas orientadas a la
evaluación y la planeación de la educación superior; surgiendo entre otros.
los siguientes organismos y programas:
CO PE : Consejo acional para la Evaluación de la Educación Superior.
PROMEP: Programa acional para el Mejoramiento del Profesorado.

FOMES:

CIEE :

Fondo para la Modernización de la Educación Superior.
Comités lnterinstitucionales para la Evaluación de la Educación

Superior.
Este conjunto de organismos y programas motivan la denominación de
la nueva tendencia del ' Estado evaluador" cuyas políticas son vistas por
diversos académicos como formas de control de las universidades, más que
como iniciativas para el mejoramiento de la calidad educativa. Así la
evaluación -dice R. Glazman- aparece como mecanismo básico y como
sustento de la nueva relación entre gobierno y universidades 'pero que en
conjunto perfilan ya la nueva política educativa del Estado Neoliberal".
Esto desde luego no se ha materializado en innovaciones pero cada vez
es más perceptible en programas que los criterios para asignar subsidios
serán más de tipo cualitativo: reformas, proyectos inno;vaciones, y no de
tipo cuantitativo, que sólo asociaban el otorgamiento del subsidio al núm~ro
de alumnos con lo que se premiaba el incremento con las consecuencias
conocidas.

programas de licenciatura. Cabe señalar, sin embargo, que en términos
totales, las instituciones privadas sólo atienden al 22% de la matrícula,
mientras que el 78% restante se atiende en las de carácter público, lo cual
debe tomarse en cuenta al asignar los recursos.
Como se ha reconocido, entre 1970 y 1980, la población de las
universidades públicas se triplicó al pasar de 250 mil a 810 mil y en la
siguiente década el crecimiento fue del 50%, incor.porándose otros 400 mil
estudiantes, terminando el periodo con aproxi,madamente un millón
doscientos diez alumnos.
El
fenómeno
de
crecimiento
desproporcionado
implicó
improvisaciones, duplicación innecesaria de programas e insuficiente
desarrollo de métodos y contenidos educativos como aspectos del deterioro
académico, según señala el "Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000".
Este programa reconoce que las limitaciones financieras de los ochenta
"ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento, por lo que se ha pretendido rectificar a través de programas
como FOMES para mejorar las bibliotecas, laboratorios y centros de
cómputo de las universidades públicas en los últimos años".
Suele reconocerse también, como característica de las universidades
públicas en sus planes de estudio, su falta de flexibilización, ya que
predomina la rigidez académica, con excesiva carga horaria, elevados
porcentajes de materias obligatorias y esquemas seriados que impiden la
movilidad de estudiantes.
Otro factor que expresa una calidad no satisfactoria de la educación
superior es la falta de centros de investigación de alto nivel y la inadecuada
vinculación con las necesidades regionales.

Esta modificación de políticas puede influir en un fvturo en el sentido
de racionalizar la canalización del subsidio e impactar positivamente en la
calidad de la educación superior, pues las universidades se verán motivadas
a iniciar reformas e innovaciones i se invol.ucra la participación de los
académicos universitarios.

Este aspecto de falta de vinculación se explica a partir de que en la
conformación de la oferta educativa no se han considerado adecuadamente
el comportamiento del mercado de trabajo profesjonal ni las perspectivas
reales del empleo, esto debido a un ineficiente seguimiento de egresados, por
lo que la oferta educativa se configura por otros criterios, a veces ajenos a las
necesidades sociales, pues en muchos casos la vinculación sólo se orienta
hacia el sector moderno de la economía, con lo que criterios de un desarrollo
sustentable de las comunidades no son atendidos.

Actualmente el subsistema universitario se integra por 39 instituciones
públicas y 49 particulares y de las 39 públicas, 36 son autónomas_. En el
conjunto de universidades públicas se imparten un total de 44 7 diferentes

Quiero señalar, sin embargo, que, quizás, uno de los principales
problemas derivados de la improvisación propiciada por el crecimiento
repentino de la universidad pública es el de la improvisación docente es

432

433

�decir, la contratación de profesores para cubrir asignaturas' sin pasar por un
adecuado proceso de formación pedagógica.

universitario destacando sus propuestas de: promover la educación externa,
tener un mejor control de calidad, evaluación a la docencia entre otras.
La OECD también sugeriría a México que las universidades mejoren la

Los nuevo contextos: Estado neoJiberal y globalizació n

comunicación con la sociedad, se asocien con agentes externos de la
economía y promuevan la venta de servicios.

Los programas impulsados por la ANU1ES para mejorar la calidad de la
educación superior en México pretenden impulsar su transformación a través
de acciones que son desarrolladas ya sea por la UNAM o por las
universidades estatales con objetivos que permitan responder a los nuevos
retos y desafíos que tiene la educación superior a los cuales nos referimos a
continuación.

Por su parte, el Banco Mundial, en 1994, formularía su propio
diagnóstico; asociando la mala calidad educativa a la expansión de la
matrícula de las décadas de los setenta y ochenta, lo cual se agrava con la
reducción del PIB y de los subsidios reales a las IES.

Aún cuando no es posible expresar criterios uniformes de valoración
acerca de los retos y tendencias que habrán de afrontar las universidades
públicas y las privadas, pues éstas responden a motivaciones y proyectos
distintos, sí se puede, sin embargo, hacer un esfuerzo que nos permita
caracterizar la orientación que han de seguir las innovaciones en el caso de
las universidades públicas a efecto de responder a los nuevos contextos que
el desarrollo social y científico-tecnológico le presenta.
Entre los diferentes factores que estarán condicionando el desarrollo de
la Educación Superior en las albores del siglo podemos mencionar los
síguientes:
El proceso de globalización que estará influyendo en todos los sectores
de la economía y del intercambio de bienes y servicios estará
manifestándose también en la educación superior, en todo lo que tenga que
ver con el flujo de la información, con la movilidad e intercambio estudiantil
y magisterial, por lo que se requerirá de un planteamiento curricular con
mayor compatibilidad y .flexibilidad, que favorezca -comp se ha dicho- el
flujo e intercambio en todos sentidos.
El Estado Mexicano, con esta nueva orientación neoliberal y de apertura
al entorno global, ha recurrido a diversas formas de interacción internacional
que se traducen en procesos de evaluación desde la perspectiva global de la
universidad mexicana, destacando entre otras, las siguientes:
El informe de Philip H. Comb, que a nombre del ClDE rindiera a la
SEP sobre la educación en México.
La OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico) a solicitud de México realizó una evaluación del sistema

434

El Banco Mundial cuestionaría también la eficiencia en el uso
institucional de los recursos públicos. También este organismo formularía
sus recomendaciones para que las !ES, incrementen la diferenciación
institucional, fortalezcan la base financiera con cuotas y venta de servicios,
coincidiendo con la OECD en cuanto a la evaluacióp externa como estrategia
para mejorar la calidad educativa, recomendando también el fortalecimiento
de vínculos con el sector productivo.
Por otra parte, la UNESCO reconoce como características de un buen
gobierno universitario: la libertad académica, el gobierno cooperativo,
derechos y responsabilidades claras, selección meritocrática, estabilidad
financiera y rendición de cuentas sobre el uso de recursos y ejercicio de
funciones.
En este sentido, cabe destacar las observaciones de la UN ESCO
respecto a las dos grandes misiones de la universidad:

•

Participar en la solución a los principales problemas globales, regionales
y locales: pobreza hambre analfabetismo exclusión social, desigualdad
internacional.

•

Trabajar en propuestas para el desarrollo humano sustentable,
ampliación del conocimiento, respeto universal a los derechos humanos,
fortalecimiento de la democracia dentro de las instituciones y de !a
sociedad, comprensión a la diversidad étnica cultural y religiosa, a favor
de la paz.

Es por ello que en la revaloración de la educación superior, el Estado no
puede sólo sujetar las funciones universitarias a criterios de mercado 0
puramente cuantitativos, pues las misiones que antes se mencionan implican
una política social y humana, donde la universidad t1E'ne mucho que hacer,
pero seguirá requiriendo del apoyo estatal.

435

�Muy apegado al aspecto anterior, se requiere pensar la ;universidad ya_~o
en términos locales, sino con una estructura que favorezca la colaborac1on
nacional e internacional, en tomo al estudio de problemas comunes, que
propicien el desarrollo de la docencia y la investigación.
La educación superior del futuro tendrá el reto d~ dar una mayor
diversificación de opciones y alternativas en cuanto a carreras, a efecto de
reconvertir las tendencias actuales de concentración en las áreas de
administración.
El desarrollo curricular según algunos autores·, deberá favorecer una
formación más general, es decir. estar orientada hacia un perfil amplio, no
especialista lo cual debe ser materia de posgrado: esto con objeto de buscar
una mejor articulación con el mercado de trabajo.
Los términos de flexibilidad del desarrollo curricular no sólo han de
permitir el interc-ambio, sino ademá la adecuación a estudiantes con
condiciones, posibilidades y ritmos de aprendizaje distintos, como forma
también de atender el reto de la equidad que se ha venido planteando.
Desarrollo de la infraestructura tecnológica que permita la
telecomunicación y aprovechamiento de los recursos computacionales en la
solución de problemas de enseñanza.
Se requerirá un nuevo planteamiento de la relación de la universidad con
la comunidad, de los conceptos de autonomía, administración y
financiamiento.
La Universidad tendrá que reinterpretar y actualizar los conceptos de
pertinencia, equidad, eficiencia y eficacia en una relación más específica con
cada una de sus funciones de docencia investigación y difusión de la cultura
a efecto de poder responder al reto de trascendencia que reclaman los nuevos
programas de modernización educativa.
Pero sin lugar a dudas, para enfrentar estos retos la universidad habrá de
afrontar el desafio de la formación y actualización de sus profesores:
Se requerirá propiciar una práctica docente en la que la mediación del
maestro permita, además, la utilización de los medios electrónicos de
comunicación e informática; que se base en estrategias de enseñanza y
aprendizaje activas e interactivas, de mediación y construcción social del
conocimiento.

La pr_áctica d~cente que. propicie aprendizajes, ~ignificativos, es decir,
que penrntan explicar la realidad y comprenderla y así lograr la utilización
del saber para transformar esa realidad y humanizarla.
~

Este planteamiento, si •bien reclama la utilización de los medios
tecnológicos avanzados, requiere más que nada de la participación de un
pro_f:sor formado pedagógicamente, a fin de poder jugar ese rol de
fac1htador del aprendizaje significativo de sus alumnos, capaces de aprender
en las aulas y aplicar en el trabajo, para poder aprender por su propia cuenta.
Esto es un verdadero reto, en virtud de que en las universidades,
generalmente, el profesor de nuevo ingreso es un egresado de esa misma
carrera donde ahora imparte clase y no ha sido capacitado para el desarrollo
de _h~bilidades indispensables para la docencia, que le permitan tomar
dec1s1ones adecuadas para la planeación, ejecución y evaluación de todos los
aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje.
·

'

_ Por otra parte, si reconocemos que la educació~ superior contribuye
directamente al desarrollo de los individuos y la sociedad, en el caso del
~st~do c?mo principal promotor del desarrollo individual y social, no se
Justifi_ear1a un desent~ndimiento de ese deber dei apoyar la educación
superior, sobre to~o s1 pensam~s que al Estado es a quien corresponde
promov~r las meJores alternativas de compensacjón social y que las
oportunidades no se cancelen por razones económicas a los individuos con
capacidad e interés para estudiar en las universidades públicas.
Sobre la regulación de las formas de financiamiento de la educación
superior y de las aportaciones de los estudiantes universitarios así como
so?r: los sis:emas de becas, es algo en lo que se debiera legi~lar en los
prox1mos anos, a efecto de dar transparencia y certidumbre a la
administración dé asuntos tan importantes que en más de una ocasión han
sido motivo de conflicto.
l

Cabe mencionar que otro _a_specto que requiere de mayor transparencia y,
por I? ~anto, ~e ~egl~entac1on es todo lo referente a la participación de
academ1cos e mst1tuc1ones en relación a programas de estímulos (FOMES y
PR?~EP), cuyos procesos incluyen tomas de decisión verticales y
subJet1vas y frente a los cuales, los académicos como individuos o las
mismas dependencias universitarias no tienen manera de apelar.
En este sentido podríamos concluir que la reforma universitaria·-habrá de
transitar un proceso condicionado por factores globales, de nuevas políticas
estatales y nuevos requerimientos sociales, pero muero podrá hacerse si se

436

437

�promueve la participación de académicos y autoridades en meJores
condiciones de normatividad transparencia y certidumbre.
. La nueva realidad del México plural habrá de propiciar las condiciones
para que también la universidad mejore· sus procesos de discusión y análisis
~e sus propias funciones académicas en lo cual la prácti9a de la colegialidad
debe ser la estrategia por seguir.
Empiezan ya a registrarse las nuevas orientaciones para el sistema
educativo y particularmente para la educación superior: diversificación del
sistema en torno a instituciones con proyecto de desarrollo centrados en la
enseñanza, nuevas políticas de equidad, no como incremento de la
masificación, sino como estrategia para saber donde crecer; el impulso a la
educación a lo largo de la vida que llevará a revisar los esquemas
pedagógicos y de las carreras en sí, se promoverá un proceso de integración
del sistema de educación superior y a la vez de diferenciación para
aprovechar similitudes y diferencias, adecuándose a las necesidades
regionales con las que se vincula cada universidad.

3º

Construcción de marcos jurídicos estables y de largo plazo para la
participación de programas orientados a la modernización de la
educa~ión superior que incorporen características de transparencia
y certidumbre en las relaciones individuales y colectivas.

4º

Reesiructuración del marco normativo para el desarrollo de la
docencia, impulsando la carrera académica y, así mismo, el
conjunto de las relaciones laborales de carácter colectivo.

Sería importante que en la construcción de los nuevos escenarios de la
educación superior la participación de los· académicos enriquezca la
discusión y el contenido de los proyectos.
·
Bibliografía

GUEV ARA IEBLA, G. la crisis de la educación superior en México
Ed. Nueva Imagen, México 1989, p. 11.
'

i

También se estará discutiendo el tema del financiamiento de la
educación superior como uno de los principales desafíos, para apoyar las
actividades científicas y tecnológicas como base del desarrollo económico y
social.

GUEV ARA

Ya se registra también un interés del gobierno feder I por impulsar la
carrera académica a fin de profesionalizar los cuerpos académicos de las
instituciones de educación superior lo cual podrá implicar una
reconsideración de las formas de reconocimiento a la labor docente en la
universidad, con mecanismos de mayor regulación y a la vez flexibilidad
operativa para mejorar la calidad de la enseñanza; y la integración
interi nstitucional.

COOMBS, PHILIP H. Estrategia para mejorar la calidad de la Educación
Superior en México, Ed. Fondo de Cultura Económica - SEP México

Es así que la Reforma Universitaria acompañará o será consecuencia de
la Reforma del Estado, donde el proceso legislativo será de gran importancia
y habrá de ocuparse de esos grandes problemas que tien~n las universidades
públicas:

Revista Trayectorias, UANL.

IEBLA, G. Op. cit. p. 14

ZÁLEZ RUIZ, JOSÉ E. Perspectivas de la Educación Superior,
Universidad Autónoma de Puebla, México, 1987.

GO

199 l.

'

Gobierno Federal. Programa de Desarrollo Educatiyo 1995-2000, México.
Revista Educación 2001.

1° Marco jurídico en que se debe vivir la autonomía universitaria.
2º

Delimitación normativa de la obligación del Estado para financiar
la educación superior, definiendo los criterios de gratuidad en
cuanto a su alcance y significado.

438

439

�LAS BASES SOCIALES DE LOS AL-IKHWAN AL-MUSLIMUN
LOS HERMANOS MUSULMANESEN
SIRIA:
,
SECTARISMO Y DICOTOMIA CIUDAD-CAMPO
~

Dr. Roberto Marín Guzmán 1
lÍnjversidad de Costa Rica
)l¡

~

t'

f

Debido al desarrollo del secularismo, a la imposición del capitalismo, a
las reformas liberales y a las dictaduras mi litares, Siria ha vivid0 en el siglo
XX, desde su independencia de Francia en 1946, una agitada vida política.
La mayor y más conservadora oposición a los distintos gobiernos ha estado
representada por el movimiento fundamentalista musulmán y de los allkhwan al-Muslimun. Este grupo religioso de renovación del Islam y de
alternativa a los llamados "fracasos del secularismo", ha tenido una enorme
influencia y se ha convertido en la principal fuerza de oposición y en una
impo1tante alternativa. Su impacto ha sido, asimism-0, de gran relevancia a
nivel internacional. ¿Cuáles son los orígenes sociafes de los al-!khwan alMuslimun en Siria? ¿Son los Hermanos Musulmanes población urbana o
rural? ¿Por qué surgió este movimiento? ¿Cuáles so1~ sus metas y los medios
utilizados para lograr sus objetivos? Este ensayo responde a estas
interrogantes y tiene como principal propósito estudiar las bases socia les de
los Hermanos Musulmanes en Siria, la lucha de clases que se ha generado y
la dicotomía ciudad-campo. Asimismo se analiza el enfrentamiento sectario
entre la mayoría sunnita contra la minoría 'alawita en el poder.

I. Estado y Política : Algunas reflexiones sobre la histor ia política de
Siria y la reacción fundamentalista

La provincia de Siria durante la época de dominio otomano (siglos XVI
al XX) no logró tener el proceso de moderniz¡:1eión y experiencia de
desarrollo industrial que vivió Egipto, por ejemplo;' durante el gobierno de
Muhammad 'A li ( 1805-1848) en el siglo XfX. 2 Durante todo el siglo XIX
Siria estuvo en un constante esfuerzo de integración al mercado mundial que
eventualmente abrió la región a las inversiones extranjeras. Al terminar la
Primera Guerra Mundial y luego del efímero reinado de Faysal, hijo del
Sharif Husayn de la Meca, de la familia Hashimita, Siria inició su periodo
del Mandato francés. Esto provocó el resentimiento de los musulmanes
sirios, en especial en Alepo, que no aceptaban pasar de las manos de los
turcos musulmanes a lo que llamaban "el dominio de los franceses infieles''.
Durante los años de presencia francesa, que el mi~Jno colon ialismo había
dividido la Gran Siria (Siria, Líbano, Palestina y Jorda:1ia);' la política de la
441

�potencia occidental fue permitir una mayor participacióh de las minorías
más pobres en el ejército. Esta institución sirvió para muchos como medio
para la movilidad social. 4
Las luchas nacionalistas que se desarrollaron después de la Segunda
Guerra Mundial en muchos territorios dominados por los países
occidentales, también se vivieron en Siria. La élite política bajo la dirección
de ShukrJ al-Quwwatli logró la independencia de Siria y el grupo de los
nacionalistas tradicionales llevó a Shukri al-Quwwatli a la presidencia de la
República. En esos momentos un grupo de 1&lt;! mayoría sunnita del país
controlaba el poder y regía los destinos de la nación. Sin embargo, algunos
cristianos de la clase media alta y de la clase alta participaron asimismo de
la administración del país.
Como reacción al dominio colonial y a la lucha nacionalista secular,
empezaron los movimientos fundamentalistas que ofrecían una alternativa
religiosa frente al secularismo que rápidamente se imponía. En Siria
empezaron a fundarse algunas hermandades desde finales del siglo XIX las
conocidas como jami'at que actuaban principalmente como sociedades de
beneficencia. El grupo de los al-Jkhwan al-Muslimun de Siria, siguiendo de
cerca la línea de esta Hermandad en Egipto se fundó en 1935 en Alepo.
Durante los años anteriores a la independencia de Siria (1946) los Hermanos
Musulmanes en este país se oponían al dominio francés y al imperialismo
occidental que habían dividido el Mundo Árabe en una serie de territorios
que posteriormente llegaron a ser Estados. 5 Para 1944 e estableció una
oficina de los Hermanos Musulmanes en Damasco, donde el doctor Mustafa
al-Siba' i, de una familia de 'u/ama' llegó a ser el al-Muraqib al- 'Am
(Supervisor General) de 1945 a 1961. Dirigió a los al-lkhwan al-Muslimun
sirios de acuerdo con los principios de los Hermanos Musulmanes de
.
6
Eg1pto.

establecer un orden islámico (al-Nizam al-Jslami). 9 Desde su puesto de
profesor de la Universidad siria y luego de decano d~ la Facultad de Shari'a,
tuvo una posición estratégica importante para reclutar discípulos.'º En su
rechazo a las potencias mundiales, Mustafa al-Siba' i también se opuso a los
soviéticos a quienes consiaeraba tan imperialistas como los poderes
occidentales. En el contexto internacional de la Guerra Fría, este líder
fundamentalista planteaba como alternativa el n~utralismo.11 Frente al
capitalismo y al marxismo, proponía una tercer; alternativa: la opción
islámica que, en su opinión, descansaría en la justicia social y en la
responsabilidad de la comunidad que surge de _las creencias religiosas y del
activismo moral. 12
En 1948, sólo dos años después de obtenida la independencia, Siria
envió su débil y desorganizado ejército contra Israel. El fracaso frente a
Israel que dio muestras de poseer un ejército fuerte, organizado y eficiente,
provocó que las fuerzas armadas sirias derrotadas culparan del fracaso al
go~i~r~o. Esto trajo como consecuencia una serie de golpes de Estado que
se 1111c1aron en marzo de 1949 y que no concluyeron sino hasta febrero de
1954. Los coroneles que tomaron el poder sucesivamettte Za' im Hinnawi y
hishakli eran de origen kurdo, lo que refleja la práctica francesa de dar
participación en las fuerzas armadas a miembros de los distintos grupos
minoritarios.13
La estabilidad política apareció hacia mediados de la década de 1950
cuando confluyeron varias corrientes sociales y políticas. Entre ellas se
deben señalar el surgimiento del partido del Ba 'th (Hizb al-Ba 'th al- 'Arabi
al-Ishtiraki), la influencia del nasserismo y la presencia del comunismo. Los
fundadores del Ba 'th alah al-Din al-Bitar y Michel ' Aflaq 14 no pudieron
ganar una mayoría electoral no obstante el hecho 1de que sus programas
hacían un llamado a toda la población y en especial apelaban a las minorías
('alawitas, isma' ilitas, druzos, cristianos) y a los sectores más pobres de los
sunnitas. ' 5 Desde entonces tanto el ejército como el Ba' th reclutaban a los
~ect~res marginales urbanos y rurales asunto que ~ventualmente llegó a
tnfiuir en toda la política de iria.

Aunque los Hermanos Musulmanes se consideraban una sola
comunidad, a pesar de estar en varios países, lo cierto es que cada grupo era
autónomo. Así los al-lkhwan al-Muslimun de Siria actuaban
'
.'
independientemente, aunque Mustafa al-Siba' i era fiel a las ideas de Hasan
al-Banna'.7 A pesar de que al- iba' i había estudiado en al-Azhar y aunque
teorizó sobre el socialismo islámico, siempre se apegó a las doctrina de alBanna'.8 En sus prácticas políticas también fue partidario de la Jihad y del
uso de la violencia como medio para lograr los fines propuestos, y se opuso
con fuerza a los programas de secularización del Estado y la sociedad que
difundían algunos políticos de la época. Sus ideas revolucionarias le
llevaron a padecer prisión primero en Egipto y luego también en Siria. El
concepto de revolución que planteaba al-Siba' i tenía como propósito

El golpe de Estado que depuso a al- hi hakli en 1954 trajo mayores
desafíos para los Hermanos Musulmanes. El nuevo gobierno reactivó la
represión contra ellos, además de la oposición que debieron enfrentar los allkhwan al-Mu limun de los nasseristas y de los comunistas las dos
principales fuerzas que caracterizaron la pQlítica de iría en la década de lo
cincuenta. El partido del Ba'th tuvo que detener la influencia del
comunismo en el ejército y también acordar con Egipto la unión siriaegipcia en la República Árabe Unida (RAU) que duró de febrero de 1958 al

442

443

�otoño de 1961. 16 No obstante esto, fueron los mismos smos los que
decidieron terminar con esta unión por varias razones. Entre ellas se pueden
mencionar las diferencias con Egipto y la imposición de Nasser de medidas
socialistas sobre las empresas sirias. También se ha señalado qu~ al tener
Egipto una industria más fuerte, reflejo, aunque lejano, de las reformas de
Muhammad 'Ali, actuaba frente a Siria como el equivalente de la relación
metrópoli-periferia. Al ver su economía afectada en proporciones
insospec~adas, los dirigentes sirios terminaron la unión. Egipto siguió
utilizando el nombre de la RAU por muchos años más, mientras en Siria se
desarrolló con fuerza un sentimiento sunnita anti-Nasser. Algunos oficiales
sirios anti-nasseristas, como el coronel ' Abd al-Karim al-Nahlawi, llegaron
a ocupar las posiciones más altas.17
Los ba ·th istas asumieron el poder tras el go Ipe de Estado de 1 8 de
marzo de 1963, para lo cual contaron con una coalición de oficiales
unionistas y nasseristas. 18 Debido a que algunos querían volver a la unión
con Egipto, se vivieron serios problemas internos )' p~gnas dentro del
partido del Ba'th contra los oficiales nasseristas. La lucha culminó en julio
de 1963 con la victoria del Comité Militar del Ba'th sobre la facción pronasserista dirigida por el coronel Jasim · Alwan. Durante estas pugnas el
sectarismo parece no haber jugado un papel preponderante, aunque la
mayoría de los pro-nasseristas era sunnita, mientras que los ba'thistas, en
especial en el Comité Militar estaban representados por oficiales 'alawitas,
druzos e isma' ilitas. Esto último quiere decir que pertenecían a los distintos
grupos minoritarios, pues tal parece haber sido la política del Comité Militar
de reclutar oficiales procedentes de las minorías. 19
'
Estas luchas políticas entre ba ' thistas y nasseristas se transformaron
posteriormente en enfrentamientos sectarios, sobre todo a raíz de la
presencia y participación más directa de los a/-lkhwan d!-Musfimun . Desde
1963 y en lo sucesivo, los Hermanos Musulmanes consignaron claramente
en sus planes la oposición al gobierno del Ba' th y a sus programas seculares.
Los al-lkhwan al-Muslimun planteaban un resurgir del l~lam corno la única
alternativa frente al secularismo. También proponían la Jihad como praxis
político-religiosa para lograr los fines propuestos. Esto último significaba el
uso de medios violentos para obtener los objetivos y, como en otras
experiencias fundamentalistas, se declaraba a los gobernantes ser Iíderes de
la Jahiliyya, el periodo de oscurantismo, anterior a la revelación del Islam.
Al asociar a los gobernantes con el politeísmo, los islamistas concluían que
la lucha era justa para acabar con la idolatría y volver hacia los verdaderos
fundamentos del lslam.20 De esta forma los fündamentalistas lograban dar
una muy simple justificación religiosa a sus planteamientos de violencia,
que traducían en la práctica de la Jihad. 21

En estos años el líder de los Hermanos Musulmanes fue 'lsam al'Attar, que sucedió a al-Siba'i. Sin embargo, por su oposición al gobierno al. Attar recibió una fuerte represión e inclusive la expulsión del país. Al. Attar no compartía las ideas y prácticas violentas, no obstante estar en el
exilio. Por ello rompió con varios de los líderes de,Ja Hermandad en Siria
que eran partidarios de la Jihad. 22 Al-' Attar dirig1a a sus seguidores por
medio de sus representantes Muwaffaq Dabul, profesor en la Universidad de
Damasco, ' Adnan Sa' id en Latakia (al-Ladhaqiyya) y Amin Yakan en
Alepo.23
En 1964 y 1965 la oposición de los Hermanos Musulmanes al gobierno
ba 'thista se intensificó; la violencia se hizo presente y la represión militar
del gobierno fue instantánea. La desobediencia civil la dirigió entonces el
shaykh Rasan Habannaka, dirigente de los Hermanos Musulmanes de Hama.
A mayor violencia de los al-lkhwan al-Muslimun, mayor la represión
gubernamental, pero ésta no puso fin a la existencia de la Hermandad que
hacia mediados de la década de 1960 era cada vez más activa en su lucha
contra el régimen. A pesar de esta radicalización de algunos, al-'Attar, desde
el exilio, insistía en la comprensión y pedía moderacíón. En l964 se dio una
revuelta anti-Ba'th en la ciudad predominantemente sunnita de Hama. Las
fuerz.as ba 'thistas del gobierno la aplastaron violentamente. La lucha
sectaria sunnita contra las minorías de los ' alawitas, los druzos y los
isma ' ilitas se intensificó asimismo dentro del Comité Militar del Ba' th . En
diciembre de 1964 expulsaron de Siria al mayor-general Muhammad
' Umran, del grupo 'alawita, acusado de conspirar y de intentar crear un
grupo de oficiales musulmanes heterodoxos, el llamado bloque de la
Fatimiyya. Esto llevó a nuevas medidas del entonces presidente sunnita
Amin al-Hafiz, contra los 'alawitas, en particular contra el general Salah
Jadid, entonces jefe del gabinete. o obstante los intentos de Amín al-Hafiz
de mantenerse en la presidencia de la República y lograr un bloque sunnita
unitario, el golpe de Estado de 1966 lo separó d~ poder, junto con los
líderes del partido del Ba' th , Salah al-Din al-Bitar~y Michel 'Aflaq ? A
partir de entonces entraron al poder los oficiales y miembros del Ba'th que
simpatizaban con el ala izquierda del partido. 25 De esta manera los
izquierdistas y la minoría · alawita controlaron el poder. Los oficiales del
ejército y los líderes del partido; desde entonces, eran mayoritariamente
'alawitas.
La participación de Siria en la Guerra de los Seis Días de 1967 y su
derrota frente a Israel, además de la pérdida territorial de las Alturas del
Golán, provocó serias dificultades y descontento interno. En el seno del
partido del Ba' th empezaron a salir a flote las disputas por el liderazgo y las
445

444

�respuestas diferentes que cada grupo daba a los fracasos militares a la
amenaza israelí y al contexto internacional de la Guerra Fría. Las facciones
políticas y de liderazgo dentro del Ba 'th cobraron también un cariz sectario
y la lucha se dio entre dos líderes ' alhajitas: el general Salah Jadid y el
general Hafiz al-Asad, que procedían de distintas tribus, lo que refleja la
importancia tribal en la formación de los Estados modernos del Medio
Oriente. 26 Salab Jadid era de la tribu al-Haddadin y Hafiz al-Asad de la tribu
Mutawira, 27 Este último, como era ministro de defensa, controlaba el
ejército. En 1970 Hafiz al-Asad con el apoyo de las fuerzas armadas derrotó
a la facción de Jadid y se convirtió en el primer presidente de Siria que no
era sunnita (febrero de 1971).28 De esta manera un 'alawita asumía la
dirección de los destinos del país, favorecía a su propio grupo minoritario y
creaba una gran brecha frente a la mayoría sunnita. Los Hermanos
Musulmanes no pudieron jugar un papel decisivo, aunque aparentemente al, Attar favorecía a Hafiz al-Asad sobre su contrincante, ya que lo
consideraba más moderado. 29
Desde el punto de vista religioso y para los al-Ikhwan al-Muslimun la
derrota militar de 1967 provocó la división de la H~rmandad en dos
importantes grupos con distintas praxis políticas y con diferentes medios
para lograr los fines: los moderados de Damasco seguidores de ' Isam al'Attar que los dirigía desde Alemania Occidental, y los más radicales
partidarios de la Jihad y la violencia ubicados en el norte de Siria en
especial en las ciudades de Hama y Halab (Alepo). 3º
Es importante hacer algunas reflexiones sobre los 'alawitas o
nusayríes, que forman una sub-secta de los shi ' itas y por lo tanto creen,
como los shi ' itas, en la autoridad divina y en la elección del imam. También
dan al imam características especiales, como l3i infalibilidad la
impecabilidad, el conocimiento de lo oculto, la posibilidad de elegir a
alguno de sus hijos como heredero siguiendo el principio del nass elección
hereditaria. Agregan, asimismo, otros principios de la doctrina del Islam
sh i· ita, ~orno, por ejemplo, aseguran que todo gobierno es impostor si no es
el del imam oculto, o el de su representante como asimismo se ha dado
entre los shi'itas de Irán. Los 'alawitas, dentro de las sub-sectas de la hi ' a
están más cercanos a los isma'ilitas que a los duodecimanos, por lo que
consideran que el imam oculto, el que aparecerá como el mahdi o mesías
será el séptimo imam, no el duodécimo como creen los partidarios de la
íthna 'Ashariyya. Los 'alawitas, como los isma' ilitas, desarrollaron una
doctrina esotérica privada y oculta, que supone la exístencia de sucesivas
emanaciones divinas, con las que el los pueden entrar en contacto.31 Por estas
ideas se les ha llamado los de al-bataniyya, que quiere decir el grupo de los
que tienen lo oculto, lo secreto.

446

Debido a todas estas ideas a los , 1 .
herejes, ya que sus doctrinas o
a ~wttas los consideraron como
contrario, el Islam no acepta n son .estnctamente musulmanas. Por el
. .
·
emanaciones de D·
.
termmos de la unidad y unicidad total, el tawhi
ios, pues cree mas en
e~ el Qur'an, por ejemplo en la surat al-Ikhla~ de Allah, tal como aparece
acepta el desarrollo de las doct .
(CXII). Tampoco el Islam
rmas secretas T · 1Di I
(m. 1328), el líder fundamentalista or e·e.
aq1 a_- n bn Taymiyya
sub-secta y consideró a los se .d' p d ~ mplo, ataco con severidad a esta
.
gu1 ores e la usa ·
, 1 .
hereJes muy extremistas_J2
ynyya, o a aw1tas, como
Es en todo el contexto político ex licad
.
.
.
enfrentamientos sectarios
P
º. en lineas anteriores y de
e:
.
que se consolidaron 1
• .
1undamentalistas,
en
especial
el
d
os
mov1m1entos
I
·,
e os af-Ikhwan al u ¡ •
s1. 1uac1on política y sectari·a ha marca do 1as caract . t. -MUS 1mun.
Esta
.
tiene el fundamentalismo islámico en s· .
_ens ,cas especiales que
~1asta . el pre ente: de la lucha de la ;~a, ª. partir ~e la década de 1970
alaw1ta y de la religión contra el secul . yona sunn1ta contra la minoría
las bases sociales de los H
ansmo. Al lado de ello el estudio de
,.
ermanos Musulmanes y
. .
1
po 1t1cas
. .
a las
. . del Ba' th nos perm 1•te as1m1smo
obser a I su
d" opos1c1ón
1- . ,
mov11rnentos fundamental1"stas
r a ra ica izac1011 de los
~es~~~ 1
d'
·
enfrentamiento ciudad-campo.
' ª
isputas sociales y el

II. Las base ociales de los al-Ik/Jwnn ni- M us¡·1mu11 en iria
~-n estudio detallado de los seguidores de 1
en Sma, así como sus líderes
I
os al-lkhwan al-Muslimun
M
.
, reve a que la mayoría es d
.
ay_ontariamente los componentes de este
e 0~1gen urbano.
media de las distintas ciudades S h . grupo son sun111tas de clase
Musulmanes, sobre todo or ue a. r ~ an mvol_u~rado con los Hermanos
han visto diezmado su pide; olíti~~z de las ~ol_it1cas del régimen del Ba'th
urbanos que apoyan a los g p ~ ~ econom1co. De entre los habitantes
'u/ama' pobres y mal pagad~:ºt un am:ntalistas se agregan también los
dentro de los bazares de las ciuda~se:etenos -~rtesanos y l?s comerciantes
han favorecido los intereses de esto . as polit1cas del partido del Ba 'th no
dirigido hacia la intelligentsia secu1:fr?os ~,~banos, smo más bien se han
los obreros de la industr1·a y las m· , ' ?3s m1 itares, los elementos rurales
monas.
'

g~e:~~

En los años sesenta los 'u/ama' diri .
con~r~ los procesos de secularización dei
much~s de l~s revueltas
trad1c1onalmente a las familias de 1
. . Los u/ama pertenecen
os comerciantes urb
1
notables, que eran los líderes locale
d
anos y a as de los
s que esempenaban, desde el punto de

447

�principalmente a los asuntos religiosos y jurídicos, usualmente combinaban
~stas ~ctividad~s ~on el comercio y las labores artesanales 40 ya que les era
1mpos1ble sub~1strr solo con el salario por los servicios reJigiosos. De esta
manera. se dieron una serie de coincidencias entre la clase de los
come:c1antes Yel grupo de los 'u/ama'. No era de extrañar que las tiendas de
los u/ama se encontraran con frecuencia en Jas cercanías de las
mez~uita .41 La siguiente tabla muestra, para 1980, el pago por sus
funciones . Es oportuno recordar que 1980 fue uno de los años álgidos de la
lucha fundamentalista.

vista político y administrativo, la relación intermedia entre los diri_gentes
otomanos y el pueblo. 34 Un miembro del _grupo de los 'u/ama' que fue
partícipe de los al-Jkhwan al-Muslimun fue Muhammad 'Abd al-Hamid, que
dirigió a los militantes islamistas en Hama. Lo mataron durante la revuella
de 1982. En Alepo estuvo el shaylch Muhammad Abu Nasr al-Bayánuni que
fundó la sociedad Jama 'al Abu Dharr. En Damasco destacó el shaykh
Hasan Habannaka.
Los al-Jkhwan a/-Muslimun trataron de movilizar a los 'u/ama' como
grupo contra el régimen en la década de 1970 e involucrarlos en la Jihad. El
líder de los a/-lkhwan al-Muslimun en esa época fue a· 1d Hawwa, quien
era también 'alim. Logró dirigir a gran número de los ·u/ama' en la lucha
contra la Constitución de 1973, cuya aprobación había generado una gran
revuelta.35 Por la participación de todos ellos en la lucha contra el régimen y
debido también a la represión del gobierno, un mayor número de ·utama' se
involucró en el grupo de los al-Ikhwan al-Muslimun. 36 Es.oportuno recordar
que en Siria los 'u/ama' no constituyen una agrupación muy grande. En
otros países, como en Irán, por ejemplo, los ·utama ' son un grupo fuerte,
cohesionado y numeroso. Según algunos datos recopilados por Hanna
Batatll, en Irán en J979 había 120.000 mullahs, lo que se podría interpretar
como la existencia de un mullah por cada 308 iraníes. 37 En Siria, por el
contrario, se ha calculado que en 1960 había sólo 1761 miembros del grupo
de los 'u/ama' y para 1970 eran 2843, 38 según el al-Ta 'dad 'Am li al-Sukkan
(Censo) de 1960 que incluía a los muwaqqits (los que están a cargo del
tiempo, las horas para la oración, los meses musulmanes, las fases de la
luna etc.) los sirvientes de las mezquitas y los que recitan el Qur'an. Esto
significa que había un miembro del grupo de los religiosos, que incluía a
muchos más que los estrictamente mullahs de Irán, por cada 2592 habitantes
en 1960 y uno por cada 2217 sirios en 1970.39 La presencia de miembros de
los 'u/ama' era un poco más alta en las ciudades que en las zonas rurales, lo
que daba como promedio uno por cada 1638 habitantes de las cíudades
contra uno por cada 3042 habitantes de las zonas rurales en 1970. Tal vez
debido a que los 'u/ama· eran poco numerosos y escasamente organizados,
la gente no tuvo reacciones contra este grupo como tal, pues no los
consideraban explotadores de las masas populares. Cu,ando hubo alguna
queja contra alguien del grupo religioso, se dio en forma particular contra un
determinado qadi (juez) o un muftí Uurisconsulto), no contra toda la
agrupción. Los ·u/ama' no formaron , sino hasta recierúemente, un grupo
cohesionado y organizado.

1

Tabla número 1
alarios mensuales en libras irías de los 'u/ama' y otras
persona conectadas con ellos. Año 1980
Posición

Salario

imam (director de la oración)
mudarris (profesor)
khatib (predicador)
mu'adhdhin (el que llama a la oración)
qari' (recitador del Qur'an)
muwaqqit (el que contabiliza el tiempo)
khadim (sirviente)

385-61 O
285-455

250-420
285-320
190-270
180-250
305-385

_Fuente: AI-Jarida al-Rasmiyya, No.11, 1980, pp.466-467,
c1tc1do por Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", p. l J7.

.

L~ tabla_a~terior muestra los salarios de los miembros del grupo de los
ulama . El reg,men del Ba'th obviamente, no les favorecía y por ello se dio
su desc?ntento y oposición al gobierno. Las razones religiosas bien pueden
haber srdo un pretexto para muchos aunque no debemos dudar que para
otros fu_eran planteamientos sinceros. Para muchos la oposición al gobierno
se manifestaba en una lucha de clases y en un enfrentamiento contra la
mino~ía. 'alawit~. en el poder, en un deseo de rescatar su liderazgo
economrco y poht,co en la sociedad.

En términos generales los 'u/ama' no recibían buenos salarios. Más
bien eran mal pagados y quizá por ello se dio su reacción contra el régimen
y su apoyo a los al-lkhwan al-Muslimun. Aunque los ·u/ama' se dedicaban

El partido del Ba 'th tampoco favorecía a la burguesía mercantil, que no
estaba de acuerdo con los planes de nacionalización de la industria y el
·
•
42
co~e~c,o exter~o~. ~stas medidas gubernamentales y las políticas
soc1al1stas del reg1men iban en detrimento de los intereses tradicionales de
las clases sunni_tas de dueños de tierras, comerciantes y manufactureros.~·' El
Estado promov1a como alternativa la difusión de las cooperativas agrícolas y

448

449

�de consumo. Posterionnente las reformas del Ba 'th tuvieron un impacto
negativo en ciertos sectores de la población, pues aunque estas medidas
intentaban mejorar la situación de algunos, también perjudicaban a muchos
otros. La reforma agraria, la sustitución de la vieja relación del terratenientemercader los nuevos planes de crédito agrario estatal y las redes de mercado
v distribución dominadas desde entonces por el Estado, recibieron el
.r
\
. 1 .
44 L
rechazo de amplios sectores de la población, en cuenta . os 1s amistas.
a
nacionalización de muchas industrias se consideró un ataque a los negocios
y a la propiedad, lo que amplió aún más el descontento contra el Ba'th y el
rechazo a sus reformas. A raíz de ello muchos opositores consideraron los
programas anti-gubernamentales y anti-Ba' th de los fundamentalistas eomo
la alternativa a seguir. A todo lo anterior debe señalarse que el control que el
Estado ejercía del comercio, así como las restricciones que imponía a las
importaciones y su más activo papel en las redes mercantiles, impidió que
los grandes comerciantes tradicionales pudieran seguir disfrutando de sus
lucrativas fuentes de riqueza, lo que volcó a este grupo e ntra el Ba'th. De
esta manera se ampliaba la oposición al régimen .
En Hama, por ejemplo, los sectores tradicionales de líi ciudad sufrieron
grandes pérdidas económicas y de influencia a raíz de los privilegios que
otorgaba el partido del Ba'th a las zonas rurales. 45 El gobierno del Ba'th dio
mayor poder e influencia a las villas que tan solo unos pocos años antes
habían estado subordinadas a la ciudad de Hama. Las fábricas estatales que
se fundaron en los alrededores de Hama contrataban mano de obra
principalmente de las zonas rurales en detrimento de la mano de obra
urbana. La intervención del Estado en la reforma agraria y la disponibilidad
de crédito también venían a cambiar la estructura tradicional que se tenía y
la relación ciudad-campo, dando prioridad a las zonas rurales sobre las
, .
d 46
urbanas. Así se transformaba lo que hasta entonces hab1a impera o.
Las pequeñas industrias textileras dentro de la ciudad también
sufrieron la competencia de las grandes fábricas estatales ubicadas en las
zonas rurales, a lo que se debe agregar el control estatal de los salarios
mínimos y el aumento tanto de los costos de vida como del precio de las
materias primas, en especial el algodón para la industria textilera. Todo lo
anterior incrementó ese resentimiento de los sectores urbanos contra el
gobierno ba 'thista y sus reformas. 47 Los 'u/ama' se unieron a ese
descontento general, pues como grupo principalmente urbano, rechazaban
los privilegios que se daban a las zonas rurales en ~etrimento de las
ciudades. La lucha se tornó entonces en un enfrentamiento de clases, en una
pugna entre ciudad y campo.
'
Los 'ulama' de Hama y los notables tradicionales, los comerciantes los
450

artesanos y los terratenientes se revelaron contra el Ba 'th siguiendo los
llamados del fundamentalismo. La mayoría de los que aceptaban seguir la
lucha fundamentalista pertenecía a los sectores urbanos menos favorecidos y
no tanto a los campesinos ni a otros habitantes de las zonas rurales. Por ello
e~ factible observar que la mayoría de las personas receptivas a los mensajes
fundamentalistas eran maestros y algunos burócratas. Sin embargo, para
estos últimos, debido a que su trabajo dependendía del gobierno, el apoyo a
los fundamentalistas fue en alguna medida discreto y limitado, ya que la
ideología de los al-lkhwan al-Muslimun se caracterizaba por su campaña
radical anti-estatal y anti-Ba' th . También entre la clase obrera en las fábricas
y entre algunos campesinos que simpatizaban cqn la da ·wa islamista, el
apoyo a los fundamentalistas tuvo la misma tendenc,ia.
La violencia que desataron los Hermanos Musulmanes en Hama
formaba parte de sus programas de la Jihad y tenía como propósito acabar
con todas las reformas del Ba 'th que les afectaban directamente. El dirigente
de esta agrupación en Hama, Marwan Hadid, $e convirtió en el más
importante líder fundamentalista del norte de Siria. 48 Hadid tenía una amplia
experiencia pues había pa11icipado en Egipto, ju11to a Sayyid Qutb, en los
programas violentos de oposición a asser, e inclusive estuvo encarcelado.
Después de su entrenamiento guerrillero con el Fatah palestino en 1968, se
convirtió en el más prominente líder fundamentalista sirio partidario de la
Jihad de la lucha armada contra el Ba ' th en la década de 1970. Ya desde
1969 se había dado en Siria una división entre los dirigentes
fundamental istas cuando los a/-lkhwan al-Muslimun, dirigidos entonces por
Amín Yakan, que rompió con ' Isam al- ' Attar y el shaykh ' Abd al-Fattah
Abu Ghudda, desafiaron a al-· Attar en Alepo pf r sus planteamientos
moderados. En Hama los Hermanos Musulmanes también tuvieron la
orientación de Sa' id Hawwa y ' Adnan Sa'ad al-Din. En al-Ladhaqiyya los
dirigió otro importante líder, ' Adnan Sa · id. De esta manera los al-Jkhwan
al-Muslimun de Hama y Alepo. influidos por Hadid se prepararon para la
Jihad contra el régimen. Marwan Hadid se radicó en Damasco y tuvo como
aspiración asesinar a las más influyentes personalidades gubernamentales.
Sin embargo, las autoridades lo apresaron en l 976 y murió en Ja cárcel.49
Cuando en 1973 el presidente Hafiz al-Asad promulgó una
Constitución secular, el país vivió intensas manifestaciones políticoreligiosas dirigidas por los Hermanos Musulmanes. Otra vez la violencia
volvió a las calles. 50 Para ello esta Herma_ndad contó farnbién con el apoyo
de los 'ulama' de toda Siria. El impacto poíífi.eo de estos movimientos fue
tan sonado que el presidente se vio en la imperiosa necesidad -de acloptar
algunas medidas conc_iliadoras; como. por ejemRlo una enmienda a la
Constitución que ;•afinnaba q~e ef presidente de la·Repúbl iea tenía qoe ser
45í

�musulmán.5'
En 1973 la guerra árabe-israelí tuvo también un gran impacto sobre
Siria y sobre los Hermanos Musulmanes. Durante la gue;ra fueron· pocos los
que se acercaron a los al-Jkhwan al-Muslimun pues, como era de esperar,
apoyaron al presidente en esa difícil confrontación militar contra Israel. Los
Hermanos Musulmanes criticaron al gobierno por la pérdida de las Altura
del Golán en 1967 y por aceptar después de la guerra de 1973 las poi íticas
del proceso de paz de Kissinger, lo cual para ellos significaba seguir las
órdenes impuestas por Estados Unidos. Asimismo a~usaron a Hafiz al-Asad
de tener estrechas relaciones con el Shah de rrán, a quien se consideraba
enemigo del Islam y de su propio pueblo iraní. 52 Con el propósito de calmar
los ánimos de sus enemigos político-religiosos, en especial los Hermanos
Musulmanes, Hafiz al-Asad llevó a cabo la Hajj menor (la peregrinación
menor) en 1974.53 También empezó a asistir sistemáticamente a las
oraciones del juma 'a (viernes) en una mezquita de Dama&amp;co.54_
De 1975 a 1983 los Hermanos Musulmanes se tornaron más activos en
los planes de violencia y predominaron los programas de los más radicales
principalmente los de las ciudades del norte. En 1975-1976 el papel que
Siria jugó en la guerra civil en el Líbano provocó una mayor actividad de
Jihad de los Hermanos Musulmanes, ya que a Hafiz al-Asad se le acusaba
de intervenir en favor del gobierno maronita del Líbano.55 Esto significaba
que Siria apoyaba en el Líbano a un sistema sectario de derecha, frente a la
alianza palestina-izquierdista-musulmana. Los fracasos de Hafiz al-Asad de
lograr imponer su voluntad a los maronitas en el Líbano, lo mismo que su
negativa de que las fuerzas palestinas ayudaran a sus compatriotas en Tel alZa ' tar contra los maronitas que los tenían sitiados, lo que finalmente resultó
en una masacre de palestinos en este lugar, trajeron como consecuencia que
los Hermanos Musulmanes de Siria reactivaran su lucha contra Hafiz alAsad . Les mismos palestinos en sus informativos, como en el Wafa,
seiialaron estos asuntos e insistieron en el hecho de que Hafiz al-Asad
intervenía en el Líbano apoyando a la parte equivocada.56 De esta forma el
secretario general del Frente Árabe de Apoyo a la Revolución Palestina en
Beirut emitió una declaración los días 22 y 23 de mayo de 1976/ 7 en la que
afirmaba estos asuntos de la intervención siria y hacía un llamado al
nacionalismo_ árabe para hacer frente a la persistente conspiración
a islacion ista:'8
Los al-Jkhwan al-Muslimun luchaban también contra la corrupción del
gobierno y demostraban su descontento por los problemas económicos que
se manifestaban en la debilidad del sector empresarial y en la alta tasa de
inílación. Además de lo anterior, los Hermanos Musulmanes volvieron a

acusar con fuerza al presidente de Siria de participar en el Líbano al servicio
de los intereses israelíes, maronitas, sauditas y amer;canos. 59 Finalmente se
pued_e inferir que los islamistas sirios aprovecharon la coyuntura que
c?,ns1_dera?~n favorable par~ reactivar sus luchas, al notar que parte del
eJerc1to sino se encontraba en el Líbano. Entonces¡ pensaban que tendrían
mayores opciones de éxito frente a un aparentemente diezmado ejército
sirio.

En ~976 culminó toda esta militancia de los grupos fundamentalistas
e~1 _u~~ :10lenta re;uelta ar~ada de la Jihad. Esta nueva gran protesta la
d1ng10 Adnan Sa ad al-D111, que entonces ocupaba la posición de alMuraqib al(~up~rvisor General) de los a-lkhwan al-Muslimun y era
por tanto el hder principal en la lucha contra el partido del Ba 'th. En 1976 el
gobierno ba'thista de Siria se volvió más represivo contra los Hermanos
Musu!manes debido a que éstos practicaban acciones guerrilleras y
terroristas contra líderes 'alawitas, agentes de seguridad y miembros del
Ba'th. Con estas acciones los islamistas pretendían hacer evidente la
situación minoritaria del régimen de Hafiz al-Asad.

!m

En junio de 1979 las actividades de la Jihad se intensificaron y como
resultad~ mataron en Alepo a ochenta y tres cadete de artillería que
pertenec1an al grupo de los 'alawitas. Hirieron a muchos más. También
atac~ron edificios g~bernamentales, estacione de policía y centros del
partido. del Ba th. Todas estas acciones sigu¡eron marcando las
separaciones entre los Hermanos Musulmanes más moderados de Damasco
Y los más radicales del norte de Siria. Estas distintas tácticas no lleoaron a
resolverse sino hasta octubre de 1980 con la creación del Frente Jslá,~ico de
Siria (A!-Jabha al-lslamiyy a fi Suriya) que quedó bajo la dirección del
Secretario General, el shaykh Muhammad Abu al- asr al-Bayanuni de
Ale~o. Este Frente incluyó a los Hermanos Mu ulmanes, el grupo qu~ se
hab1a se~arado de al- ' Attar alguno 'u/ama' y otros grupos pequeños. La
fu:rza mas_ poderos~ del Frente era el grupo de Hama dirigido por 'Adnan
Sa_ ad_ al-~m._Otro 11nportante miembro de este grupo era Sa' id Hawwa, el
pr111c1pal 1deologo del movimiento de renovación islámica en Siria.''' Otros
grupos también se unieron en este Frente como el Jama 'at Abu Dharr Hizh
al-Tahri~ al-Is/ami (el Partido de la Liberación Islámica) algunas pai~es de
la !~ma al al- 'Ufama' (La Liga de los ·utama') y otros grupos menos
politizados que se unieron a los al-Jkhwan al-Musli1111¡n. 62 No obstante esto,
!ºs Herman~s Musulmanes del norte de Siria con líderes como Amin Yakan ,
Adnan a 1d, el shaykh 'Abd al-Fattah Abu Ghudda, Sa'id Hawwa y

;.

452

453

�'Adnan a'ad al-Din, eran partidarios de la idea y praxis de que solo una
bien organizada lucha armada podía derrotar al gobierno de Hafiz al-Asad .
En marzo de 1980 se dieron grandes manifestaciones y boicots contra el
gobierno de Hafiz al-Asad en las ciudades de Hama, Homs y Halab (Alepo)
y se llevaron a cabo ataques contra los comunistas sirios y los asesores
militares soviéticos. Debido a estos ataques semejantes a los que se habían
vivido el año anterior, el gobierno lanzó una mayor y más sistemática
represión contra los Hermanos Musulmanes en especial en Alepo. Los a/Ikhwan al-Muslimun respondieron con mayor violencia e inclusive
intentaron asesinar al presidente, lo que a su vez intensificó la represión
gubernamental y los abusos del régimen que dio muerte a varios líderes de
los Hermanos Musulmanes encarcelados en la prisión Tadmur.63 Otra
medida represiva del gobierno se puede notar en la ley número 49 del 8 de
julio de 1980 que establecía la pena de muerte a los que se asociaran a los
Hermanos Musulmanes.64 El gobierno durante todo el año de 1980 dio duros
golpes a los al-Ikhwan al-Muslimun, que a su vez declararon la Jihad sobre
todo por la muerte de Marwan Hadid y de muchos otros miembros de la
Hermandad.r, 5
Los primeros años de la década de 1980 resultaron complejos para los
Hermanos Musµlmanes y en general también para el Frente Islámico de
Siria. 66 Durante esos años fue dificil atraer nuevos seguidores por la
represión militar y también debido a los problemas económicos y las
reformas del gobierno que tendían a la liberalización de la economía. A todo
ello debe agregarse el mejoramiento de las relaciones internacionales de
Siria con Jordania, Egipto y Arabia Saudita, que también trajo como
consecuencia una mayor limitación en el reclutamiento de nuevos miembros
para los movimientos islamistas. 67 Estas buenas relaciones de Siria con sus
vecinos los programas de liberalización de la economía y el impacto de la
riqueza del petróleo árabe, contribuyeron a mejorar la situación de los
sectores urbanos que hasta entonces eran los que se acercaban a los
Hermanos Musulmanes como la única alternativa, debido a que el gobierno
no había resuelto sus problemas económicos.
En medio de todas estas crisis, tanto económicas, como políticas y
militares, los al-Ikhwan al-Muslimun buscaban un mayor apoyo popular.
Los Hermanos Musulmanes que padecían todas estas dificultades, también
notaban que su mayor problema era el constante aumento de la minoría
· alawita en el gobierno, donde este grupo jugaba un papel cada vez más
preponderante, que iba en detrimento de la mayoría sunnita del país.
Algunos sunnitas, no obstante, ocupaban posiciones importantes como
ministros, legisladores, así como algunos puestos de influencia dentro del
454

partido del Ba'th. Sin embargo, el poder militar y las decisiones finales
~stab~n en manos del presidente Hafiz al-Asad y ¿e sus correligionarios
alaw1_tas. Por ~11? los Hermanos Musulmanes acusaron al presidente de ser
sectario Y al reg1men de tener "falsos musulmanes", debido a los líderes
secu!ares del partido del Ba'fh y sobre todo por la presencia de los 'alawitas
a quienes muchos consideran herejes. Los ' alawitas tienen en general en eÍ
Islam u_na situación cuestionada.68 Simultáneamente· los 'alawitas se aliaron
al pr~s1dente Y _bu~caron la protección del gobierno, pues temian por su
segund~d. El obJet1vo de los Hermanos Musulmanes de sacar a los sunnitas
~e~ gob1en:o Y que les apoyaran en su causa contra los 'alawitas, solo tuvo
ex1tos parciales.
. Los al-J~hwan al-Muslimun también se opusieron al hermano del
p~-e~1dente, R1f at al-Asad, por sus métodos represivos en defensa del
reg11nen en especial por el uso de los Saraya al-Difa · (Escuadrones de
Defensa)_Y al-Wah~d~t al-Khassa (Unidades Especiales) para perseguir a
los ~pos1tores al reg1men. Al mismo tiempo debemos recordar que tos
su~111tas se o~~nen al papel desproporcionado que juegan las minorías en un
pa1s que.trad1c1onalm~nte es sunnita (75%), que gobernó en el pasado sobre
lo~ ~emas ~n ~na so_c1edad que tiene diversas minorías étnicas y religiosas:
cristianos 9¼ alaw1tas 11.5%, druzos 3% y los isma'ilitas 1.5%.
. _De 1976 a 1981 el gobierno ba 'thista de Hafiz al-Asad arrestó a 1384
act1~1stas que participaron en manifestaciones u otras acciones contra el
g~b1erno. El pro'.e:or Oe~me~ian siguiendo a Hanna Batatu y a Raymond
H111nebusch, realizo ~n m111uc1oso estudio de los antecedentes ocupacionales
de estos 1384 detemdos y llegó a la conclusión de . que: existía un alto

y

porce~ta.je de estudiantes (27. 7%), profesores 7. 9% profesionales J3%.
Este u!~,m~ gr';,'fº incluía 79 ingenieros, 57 médkos, 25 abogados y JO
f~rmaceuhcos. Estos patrones generales también se evidencian en el
bde~•azgo de las sociedades islámicas sirias. No fue zm accidente que en
~bnl _de 1980 el gqbierno proscribiera los sindicatos de abogados.
mgemeros y doctores. 0

Estos movimientos fundamentalistas en Siria en especial los al-Ikhwa11
a!-Muslimu11, que son fuertes en las ciudades, no tienen la capacidad de
~enetrar en las zonas rurales y sus planes no representan los verdaderos
intereses de los campesinos. Tampoco logran incursionar en el sector militar
-con _m~y pocas excepciones-, asuntos que·se han visto como debilidades del
m~v1m1en~ _además de la profunda desunión de la comunidad sunnita en el
pa1s. La s1gu1ente tabla nos deja ver que la mayoría de los miembros de los
al-Jkhwan_al-Muslim un procedía de los grupos urbanos, de los 'u/ama· y de
los profesionales.
455

�Dandal Jabr

Clase Media

Tabla número 2
Liderazgo Del Movimiento Fundamentalista irio
Nombre

ducaci6n

Muhammad Abu
al-Nasr
al-Bayanum

· Alim

Familia
Ulama'
de Alepo

Aliliaci611

Procedencia

ituaci6n achml

Alcpo

Secretario General
del Frente lslármco
Muriócn 1988

Anurde la
Soc. Abu Dharr

'Alim

·u1ama'

llama
Líder de los
Hermanos Musul•
manes de llama

· Ali Sadr al-Din
AI-Bayanum

Abogado

' Ulama'

Líder de los
Hermanos Musulmanes en Alepo

Alepo

Supervisor de los
1lcrmanos Musulmanes

' AdnanSa' ad
al-Din

Educador
ycscrrtor

Clase Medra
0aJa

llama
Profesor en los
Emiratos Árabes
Unidos. Líder
Grupo Islámico del
Norte de Siria

Fue al-Muraqib al-· Am
de los l lermanos
Musulmanes y del
frente Islámico en
el exilio

Man1an Hadid

Tal11r Khayrallah
,\dnan Uqln

'Alim
Sufi

Clase Media
Baja

lngcmero
Agricola

familia
de productores
de algodón

' fllim

Ulama

l11ge111ero

Clase Metha

CJVJ) ~

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Srna

Hama
Líder
1slán11co indcpendiente . Entrenado
porOLP
Alepo
Jefe de Sección
militar

Alepo

olic1al del
CJCrCllO

Am1n Valsan

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Siria

Mulmm1m1d l larawi l·anna~éu Clase Medra
tico)
profesor
llmvcrsidad
de Damasco

Líder del Grupo Damasco
de Damasco a
favor de al- Atlar

456

Alepo

Comerciantes

Uno de los tres
lideres del Frente
Islámico. Ideólogo
Murió en 1989
Murió 1:11 la cilrccl
en 1976

Desconocido
Lidcr de facc16n
d1s1dentc de los
rundamentalistas,
seguidor de Marwan
Hadid
Desconocido

Expulsado de la
posición de profosor
Trem: un laboratorio

Líder de los
Hama
Hem1anos Musulmanes de Hama

l lusni ' Ahu

Profesor Comerciantes
de Francés y · Ulama'

Organizador de
los Hermanos
Musulmanes en
Alepo

. Ahd al-Fattah
Abu Ghudda

· Alim
y prolesor

Líder del Grupo Alepo
lslá1111co del Norte ·'
de Siria

· Adnan sa·id

Hama

Dentista

Murió luchando ( !982)

Salim Muhammad
al-Harmd

Sa' 1d 1-lawwa

' Abd al-S.
al-Za' im

Organizador de Dayr al-Zur Miembro del liderazgo
los Hermanos
nacional de los HerMusulmanes
manos Musulmanes

Artesanos

Alepo

Líder del Grupo Latq1yya
Islámico del Norte
de Siria

Asesinado en 1979

Murió luchando ( 1979)

Al-Muraqib al-' Am

Desconocido

Fuente: R. Hrair Dekmejian, Islam in Revolution. Fundamentalism in the
Arab World, Syracuse University Press, Syracuse. 1995, pp. 1 14-115.

De la tabla anterior se pueden hacer varias interpretaciones y algunas
observaciones, dado que resume lo que se viene explicando de los orígenes
urbanos de los seguidores de los movimiento fundamentalistas, así como de
los líderes que pertenecen a las diferentes profesiones liberales y al grupo de
los 'u/ama'. De entre los 'u/ama' destacan Muhammad al-Bayanuni, ' Abd
al-Fattah Abu Ghudda Salim Muhammad al-Hamid, Tahir Khayrallah y
a'id Hawwa. Este último fue el principal teórico de los a/-lkhwa11 alM11s/il111111 en Siria. Otros seis líderes tenían profesiones: un ingeniero. un
abogado. un dentista, un profesor. Otro importante dirigente de los allkhwan al-Mu li1111111, 'Adnan ' Uqla. era ingeniero y oficial del ejército. Su
predecesor "Abd al- attar al-Za'im, era dentista. Hu~ni "Abu. que dirigió la
rama de los Hermanos Musulmanes en Alepo era profesor de francés. 71 El
doctor Muhamrnad Harawi fue profesor de farmacia en la Universidad de
Damasco. "Ali al-Bayanuni era abogado y 'Adnan Sa 'ad al-Din era profesor
y escritor. 72 Recordemos que mucho de los primeros seguidores de los
Hermanos Musulmanes en Siria procedían del grupo de los ·utwna'. Así.
Muhammad Mubarak y Sa!ah al- hash, que fundaron la rama de la
Hermandad en Damasco en 1937, pertenecían al grupo de los "u/cmw',;;
También el shaykh ' Abd al-Fattah Abu Ghudda que estableció la rama de
los Hermanos Musulmanes en Alepo en 1935, la cual se llamó primero la
Casa de aL-Arqam, también llegó a ser mudarris (profesor) de Shori'a y ru1.:
miembro del grupo de los 'u/ama'. 74

457

�De la tabla anterior también podemos deducir las bases sociales de los
al-lkhwan al-Muslimun y a su vez nos permite entender las razones por las
cuales los intelectuales, los miembros del grupo de los 'u/ama ', los
comerciantes, los industriales y en general los sectores urbanos se oponían a
las políticas del gobierno que tendían a favorecer tanto a la minoría 'alawita
en el poder como a los sectores rurales en detrimento de las ciudades.
Finalmente es oportuno preguntarnos: ¿CómO' lograron los
fundamentalistas financiar sus costosas actividades? ¿Qué apoyo recibieron?
Los al-lkhwan al-Muslimun han recibido también _ayuda internacional en
distintas épocas y bajo diversas circunstancias. Por ejemplo el gobierno
saudita en los sesentas y setentas apoyó económicamente a los Hermanos
Musulmanes de Siria. Lo mismo han hecho otros grupos privados sauditas,
aún en tiempos más recientes. La OLP asimismo ha dado armas y
entrenamiento militar a algunos fundamentalistas sirios en distintas épocas.
También pueden mencionarse los grupos del Kata'ib libanés y del Partido
Turco de Liberación acional. 75
Los al-Ikhwan al-Muslimun de Siria tienen estrecha relación con los
Hermanos Musulmanes de Jordania y han recibido de éstos gran apoyo.
Algunos líderes fundamentalistas sirios han logrado, asimismo, establecer
centros de entrenamiento en Jordania y muchos de ellos han encontrado en
el Reino Hashimita un verdadero santuario. El gobierno sirio del Ba'th ha
intentado acabar con este santuario en Jordania, para lo cual ha movilizado
su ejército hacia la frontera de este país vecino y ha enviado a agentes
secretos para capturar líderes fundamentalistas, enemigos de Hafiz al-Asad,
radicados en el Reino Hashimita.

l 980 debido a las numerosas pérdidas de sus miembros por represión
política. encarcelamientos y persecución por par.:e de las autoridades
gubernamentales. A las razones anteriores se deben agregar también los
desacuerdos entre algunos de sus líderes. Un serio problema que les debilitó
enormemente fue la disputa entre el al-Jabha al-Islamiyya y los poderes
externos como Iraq Jordania e Irán. La disputa entre Sa'ad al-Din y 'Adnan
'Uqla a raíz del mayor acercamiento del primero a Iraq y sus repetidas
manifestaciones pro-Iraquíes, así como sus reuniones con altos oficiales de
Estados Unidos en 'Amman en 1982, que 'Uqla criticó y se opuso
vehementemente, también tuvo graves repercusiones sobre el
fundamentalismo islámico en Siria. El conflicto entreSa'ad al-Din y 'Adnan
' Uqla también se exacerbó debido al acercamiento del primero a Saddam
Husayn y del segundo al Ayatullah Khumayni en Irán. 76 Iraq e Irán se
enfrentaron en una cruenta guerra de 1980 a 1988 que polarizó aún más a
estos dirigentes. Mientras Saddam Husayn se asociaba al secularismo, el
Ayatullah Khumayni simbolizaba el islamismo, aunque para muchos otros
fundamentalistas sirios excepto 'Uqla, Khumayni representaba a un
régimen sectario shi'ita. Las disputas entre estos dos líderes
fundamentalisfas sirios llegó a su culminación el 25 de abril de 1982
cuando a ' Uqla se le expulsó de lo al-Ikhwan al-Muslimun, lo que provocó
que formara su propia organización .77

Iraq, en su oposición y enemistad con Siria, también ha proveído
armas, entrenamiento y protección a los fundamentalistas y ha sido
asimismo un santuario para muchos de ellos perseguidos en Siria. Egipto,
por otra parte, también ha apoyado a los fundamentalistas, sobre todo en la
lucha de los sunnitas contra las llamadas "pandillas" 'alawítas que actúan
dentro del régimen . En resumidas cuentas, todo este apoyo internacional
durante tantos años ha sido básico para los fundamentalistas sirios que
lograron entonces ayuda económica, solidaridad para sus planes y asistencia
técnica y militar de algunos grupos y de naciones vecinas:

En los años siguientes continuó la opos1c1on de los Hermanos
Musulmanes y de los otros grupos fundamentalistas en Siria, no obstante la
derrota en Hama y la represión política. Por ello el presidente Hafiz al-Asad
con el proppsito de calmar los án irnos de los fundamental istas, en 1985
proclamó una amnistía general y liberó a ~ientos de prisioneros.78
Posteriormente en 1988 se dio un enfrentamiento interno y una seria
polémica entre los líderes fundamentalistas ' Adnan Sa' ad al-Din y el shaykh
'Abd al-Fattah Abu Ghudda.79 Estas controversias como las anteriores
debilitaron al movimiento islamista en Siria, lo mismo que las muertes d~
dos de sus más influyentes líderes: Muhammad Abu al-Nasr al-Bayanuni en
1988 y a' id Hawwa en 1989. Estos asuntos, además de las fuertes medidas
represivas, han mantenido las actividades de los Hermanos Musulmanes en
este país mucho más controladas durante la década de 1990 que en la década
anterior, sin que ello signifique que los movimientos fundamentalistas hayan
desaparecido o hayan perdido su vigencia.

o obstante todo ese apoyo internacional, la represión militar del
gobierno logró controlar a los al-Ikhwan al-Muslimun y a los otros grupos
incluido el Frente Islámico de Siria. Hafiz al-Asad con habilidad política y
con fuerza se mantuvo en el poder. Los islamistas tuvieron asimismo serias
crisis internas que los debiljtaron enormemente hacia finales de la década de

Por todo lo anterior es factible concluir que los al-Ikhwan al-Muslimun
el más importante y persistente de los grupos fundamentalistas contra el
gobierno secular en Siria tiene sus bases sociales en los sectores urbanos y
en los grupos de los intelectuales, de los comerG-iantes urbanos y de los
'u/ama'. Un alto porcentaje de los miembros de loi Hermanos Musulmanes

458

459

�proviene de familias de 'u/ama' como se demostró en este ensayo. Al ver su
situación de prestigio, liderazgo y de influencia en la sociedad amenanada
por el creciente poderío de la minoría ' alawita, los al-lkhwan al-Mus/imun,
en conjunto con los 'u/ama·, dirigieron la más sistemática oposición contra
el gobierno del Ba'th. Su propósito consistía también en anular a la minoría
en el poder y restablecer la preeminencia de los sunnitas. Debido a que las
políticas del Ba ' th favorecían a los sectores rurales sobre los urbanos,
muchos comerciantes, intelectuales, industriales y en general habitantes de
las ciudades se unieron al fundamentalismo como alternativa contra el
secularismo y contra el gobierno. Todo esto generó que e1:1 el levantamiento
político se gestara una lucha de clases al lado también de un enfrentamiento
ciudad-campo.

353. Carl Brockelmann, History o/ the lslamic Peoples, Capricom Books, New
Yo~k, 1_960, PP:492-501. Marshall G.S. Hodgson, The Venture o/ Islam, The
U111vers1ty of Ch)cago Press, Chicago, 1974. Vol. m. pp.272-281. Guido Valabrega
la Revolución Arabe, Bruguera Barcelona, 1971 pp.13-43. Peter Mansfield Th;
Middle Eas1. A Po/itica/ and E'conomic Survey, Oxford University Press, Lo~dres,
1973, pp.3 J 5~320. Ira Lapidus, A History o/ lslamic Societies, Cambridge University
Press, Cambridge. 1995, pp.644-679. Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano
pp. ! 50~ 152. John ?alvani, Iraq y Siria. Dos experiencias Baathisias, Edicione~
Periferia, Buenos Aires, 1974, p.90. Quintana, "Etnicidad y clase", p.599.
6

Hinnebusch, "Syria", p.43. Galvani, Iraq y Siria, .pp.89-93 . Tabitha Petran Syria
Ernest Benn, L~ndres, 1972, passim, en especial pp 74 ss. Patrick Seale, Th;
Str~ggle /or Syna Oxford University Press, Londres, 1965, p.! 02. N.A. Ziadeh,
Syrw and lebanon Emest Benn, Londres 1957, pp.197 ss. ' Umar F.'Abd Allah
The lslamic Struggle in Syria, Mizan Press, Berkeley,' l 983 passim, en especial
pp.96-10 l.

otas bibliográfica
Doctor en Historia del Medio Oriente por The University of Texas, at Austin.
Profesor Catedrático de Historia del Medio Oriente y de Lengua Árabe en la
Universidad de Costa Rica. Profesor visitante en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey.
1

P.J . Vatikiotis, The History of Modern Egypt. From Muhammad 'Ali Lo Mubarak,
The Johns Hopkins University Press, Baltimore, 1991, pp.49-69. Roberto Marín
Guzmán "Las políticas económicas de Muhammad · Ali y el inicio de la integración
de Egipto a la economía mundial ( 1805-1848)", en Miscelánea de Estudios Árabes y
Hebraicos , Vol. XL-XLI, Fase. 1, 1991-1992, pp.173-204. Roberto Marín Guzmán,
2

la Guerra Civil en el Líbano. Análisis del contexto polí1ico-económico del Medio
Oriente, Editorial_Texto, San José, Costa Rica, 1985, (segunda edición San José,

1986), pp.73-84 .
Véanse: Santiago Quintana Pali, "La Economía Política en Sitia", en fatudios de
o. l 1980, pp.689-770, en especial, pp.712-716. Santiago
Quintana Pali, "Etnicidad y clase: la minoría dominante 'alawi, minoría en Siria", en
Estudios de Asia y Áfríca, Vol. XVI, úmero 4, 1981, pp.579-623, p.599. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el líhano pp.4 1-71 .
3

Asia y África, Vol. XV,

~ Para más información véase: Raymond Hinnebusch, "Syria",1 en Shireen Hunter,

The Poli1ics of ls/amic Revivalism. Diversity and Unity, Indiana University Press,
Bloomington, 1988, pp.39-56, en especial p.40 y 46 para la participación de los
·alawitas en el ejército sirio. También: Roberto Marín Guzmán, El Fundamentalismo
Islám ico en el Medio Oriente Contemporáneo. Análisis de Casos , Editorial de la
Universidad de Costa Rica, San José, 2000, passim, en especial pp.248-249.

7

Para más infonnación sobre Hasan al-Banna', su importancia político-religiosa y la
labor_ de lo~ _al-!khwan al-Muslimun en ~gipto, véanse: ~nouar ' Abdel-Malek, la
pense~ po!ll!que ar~be contemporaine, Editions du Seuil, París, 1970, pp.71-75 .
Tamb_1én, veans~: R1fat al-Sa 'idi, Hasan al-Banna ·, El Cairo, 1979, passim, en
especial pp.46-)9. Morroe Berger, Islam in Egypt Today. Social and Political
Aspect.~ º[ Popular Religion, Cambridge University Press Cambridge, 1970, passim.
en e~pec1al p.91 . l~haq Musa al-Husayni, Al-fkhwan al-Muslimzm, Beirut, 1952,
pa~s1111, _pp.17-19. Richard P. M itchell, The Society of the Muslim Brothers, Oxford
U111vers1ty Press, New York y Oxford, 1993, possim en especial pp 1-11 Nazih
Ayub_i, "The political reviva! of Islam: the case of Egy~t" en /nternati~nol Journal
o/ M1ddle _East Studies, Vol. XII, Número 2, 1980, pp.481-499 . Kenneth Cragg,
Cou~sels m Cont~mporary Islam , Edimburgh Universiry Press, Edimburgh, 1967,
p~ssim,_ en ~specral p~. I 13 ss. Olivier Carré Myslique et politique. Lecture
revolu11onn~1re du Qur an par SC1JJ 1id Qutb, fi·ere musu/111011 radical, Les Éditions
du Cerf, Pans, 1984, passim, en especial pp.7-8. Gilles Kepel, Muslim Extremism ;11
Egypt. The PropheL and Pharooh, Un iversity of California Press, Berkeley &amp; Los
Angeles, 1984, passim, en especial pp.26-27 . Marín Guzmán, El Fundamemafismo
Islámico, passim, en especial pp. 111-135.
_Para más i~fo~~.ción véase : · Abd Allah, The !sla111ic Slruggle in Syria, p.97.
~rnnebusch, Syna , p.43 . La tesis doctoral de Mustafa ál- iba' i en al-Azhar se
tituló: AI-Sunna wa Makanatuhaji al-Tashri · al-Is/ami.
9

Francesco Gabrieli, The Arab Reviva/, Thames and Hudson, Londres, I 96 I, pp.5 l79. Gustav von Grunebaum, El Islam, Editorial Siglo XXI, Madrid, 1974 pp.325-

Hrair Dekmejian , Islam in Revolution. Fundamentalism in the Arob World
Syracuse University Press, Syracuse, 1995, pp. l 06-107 . ' Abd Allah The Is/ami~
Strug~le in Syria, p.9~. Mu~~afa al-Siba' i, lshlirakiyyat al-Islam, Dar al-Qawmiyya,
El Ca1ro, 1958, pass1m. Sa 1d Hawwa, Jawalat fi Fiqhayn al-Kabir wa al-Akhar
Dar al-Qadisiyya,. _Alej~dría, 1980, passim, en especial pp.19-21, pp.76-82 ;
pp.126-127. Tamb1en : Hrnnebusch, ''Syria", p.43.

460

461

5

�10 Para mayor información véase: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, p.99.
Marín Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim, en especial, pp.256-257.

Guerra Civil en el Líbano, pp.190-196.
18

Clovis Maqsud fue el creador del Neutralismo Positivo. como alternativa a los dos
bloques, el capitalista y el marxista. Véanse: Clovis Maqsud Ma ·na al-Hiyad alIjabi, Beirut, 1960, passim, en especial pp.113-151. Albert Hourani : Arabic Thought
in the liberal Age, 1798-1939, Cambridge University Press, Cambridge, 1983,
p.357. Abdel-Malek, La pensée politique arabe conte_mporaine, pp. l 06-11 O. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, pp.208-211.
11

Para más información véase: Rabinovich, Syria under the Ba 'th, pp.49-59.
Támbién: Marío Guzmán, Elfundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250251.
19

Para mayor información véase: Dekmejian, Islam in Revolution, p. l 05. También:
Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250-251 .
20

12 Para

más infonnación véase: 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, pp. 91-99.
Véase también, Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim en especial
pp.257-258.
Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en especial p.98 p. l OO. Itamar
Rabinovich, Syria under the Ba 'th, I 963-1966, Hebrew University Press, Jerusalén,
1972, passim, en especial pp.5-6, pp. l 1-12, pp.21-27.
13 •

Para más información al respecto véase: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal Jla Da ·wal allkhwan al-Muslimin, 'Amman, 1979,passim, en especial p.22.

21

John Esposito, Voices of Resurgent Islam , Oxford University Press, Oxford y
Londres, 1983, passim, en especial pp.99-133 y pp.150-174. Recuérdese que lo
desarrollaron Mawdudi, Shari 'ati y Khumayni. Para el caso de Siria véase: Sa' id
Hawwa, AI-Madkhal /la Da \ val al-Jkhwan al-Muslim in, passim, en especial p.22.

12 • Abd

Véase: Miohel Aflaq y Salah al-Din al-Bitar, Al-Qawmiyya al- 'Arabiyya wa
Mauqafuha min al-Shuyu 'iyya, Damasco, 1944, passim. Michel Aflaq, Fi Sabil alBa 'th, Damasco, 1954, passim, en especial pp.43 ss. Véase también: Hourani,
Arabic Thoughl, p.357. Sylvia Haim, Arab Nationalism. An Anthology, University of
California Press, Berkeley, 1962 pp .61-72. La constitución del Ba'th aparece en las
pp.233-241 . Marín Guzmán , la Guerra Civil en el Líbano, pp.191-197.
14

Para más información véase: Duslur Hizb al-Ba 'th al- 'A rabi al-lshtiraki, s.p.i.,
s.1.e., s.f.e., passim, en especial p. l donde asegura que existe una nación árabe con
un mensaje eterno y p.7 donde se afirma que el lazo nacional entre el individuo y su
nación constituye la base de la virtud política. Esa persona es la que habla la lengua
árabe, es la que vive en la tierra árabe y cree que pertenece a la nación árabe. Véanse
también : Hourani, Arabic Thought, pp.357-358. Marín Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, passim, en especial pp.127-150.
15

Allah, lslamic Struggle in Syria, pp.89-90 . Véase también: Dek.mejian, Islam
in Revolution, p. l 07. Así escribió: "As one deeply committed to reform ' Attar could

not condone revolutionary violence" (p. l 07). Para más detalles véase también:
Marin Guzmán, Elfundamencalismo islámico, pp ..259-260.
23

Hinnebusch, "Syria", p.44. Véase también: Hanna Batatu, "Syria's Muslim
Brethren", en MERIP Reports, Vol. XII, Número 9, 1982, passim. Hanna Batatu,
"Syria's Muslim Brethren", en Fred Halliday and Hamza Alavi, State and ldeofogy
in the Middle East and Pakistan, MacMillan Edcation, Londres, 1988, pp.113-132.
De ahora en adelante la versión publicada en 1982 del ensayo de Hanna Batatu
llevará (I) cada vez que se cite. La versión revisada del 'ensayo de Hanna Batatu
publicada en 1988 llevará de ahora en adelante (11) cada vez que se cite en este
trabajo. Con esto el lector podrá cotejar con rapidez la información que se cita.
Véase: Batatu "Syria's Muslim Brethren'' (JI}, pp.125-127.
24

Anouar Abdel-Malek, Dialéctica social, Editorial Siglo XXI , México, 1972,
pp .132-133. Peter Mansfield, The Arabs, Penguin Books, Middlesex, 1980, pp.406
ss. Jacques Couland, Israel et le Proche-Orient arabe, Éditions Sociales, París,
1969, pp.72-75. 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, passim, en especial
pp.100-101. Rabinovich, Syria under the Ba 'th pp.59-66 . Jacques Couland, L'éveil
du Monde Arabe, Éditions Sociales, París, 1964, pp.76-85, pp.96-1 Ol. Hourani,
Arabic Thought, p.357. Marín Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, passim, en
especial pp.190-196. El Yemen participó nominalmente de RAU . Para más
información véanse también : AI-Anwar, 21 de mayo de 1963 . Al-Hayal, 12 de junio
de 1963 .
16

Para más información véanse: Abdel-Malek, la pensée politiq11e arabe
contemporaine, pp.216-221 y pp.222-228. Rabinovich, Syria under the Ba 'th,
passim , en especial pp.77 ss. y pp.180-189. Marin Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano passim, en especial pp. 190-21 l .
25

Para más información véase: Abdel-Malek, la pensée politique arabe
contemporaine p.222; así escribió con relación al exilio de Salah al-Din al-Bitar: "11
doit quitter son pays, en 1966 et s'exile au Liban, apres la victoire de l'aile gauche
du Ba'th a Damas." También: Couland, l'éveddu Monde Arabe, pp. 85-90.
26

Véase: Philip Khoury y Joseph Kostiner, Tribe and the State Formafion in the
Middle East, University of California Press, Berkeley y Los Angeles, 1990, passim

Dekmejian, Islam in Revolution, p.105. Nikolaos Van Dam, Strugglefor Power in
Syria, Croom Helm, Londres. 1981 , pp.41-42. Véase también: Marin Guzmán, La

en especial pp.J 7 ss., p.129, p.138, donde se explican las cuatro tribus de los
'alawitas: Matawira, Haddadin, Khayyatin, Kalbiyya. Véase también: Rabinovich,

462

463

17

�Research l~stitute, lslama~ad 1 s.f.e., pp.20-28, pp.37-40, pp.57-62, pp.90-94, pp.98179. Henn Laoust, Essa1 sur les doclrlnes sociales et politiques de Taki-d-Din
Ahmad b. Taimiya, lnstitut Fran~ais d'Archéologie Orientale, El Cairo, 1939,
passim.

Syría under the Ba 'th, pp. 154-164. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico,
passim, en especial pp.252-253 .

Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.126. Véase también: Rabinovich, Syria
:mder the Ba 'th, pp.154-164. •Abd Allah, The ls/amíc Struggle in Syria, passim.
27

ll

. . fi

.

ara mas m _ormac16n ~é~nse; Dekmejian, islam in Revolution,passim en especial
p.! 12. ~alvan,, !raq Y S1na, pp.55-106, en especial pp. 82-99. Seale, The Strugg/e
for ~n~, pass,'!', en especial pp.39-41 y pp.87 ss. Petran, Syria, pp. lo¡ ss.
Rabmovrch, Syria under the Ba 'th, p.6. También: Quintana, "Etnicidad y clase''
pp.579-623.
.

Para más infonnación véanse: Martin Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism" en
Martin Kramer, Shi 'ism, Resistance and Revolution, Westview Press, Boulder,
Colorado, 1987, pp.237-254, en especial p.245. 'Abd Al/ah, The /slamicStruggle in
Syria, passim. en especial pp.57 ss. Quintana, "Etnicidad y clase", passim, en
especial p.599.
28

34

Albert Hourani, A History of the Arab Peop/es Harvard Universíty Press
Camb~idge, ~~ssachusetts, 1991, pp.209-298 y pp.302-31 O. Lapidus. A History 0j
lslam,c Soc1et1es, pp.637-643 . Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano
passim, en especial pp.4 l-84.
·

Quintana, "Elnicidad y clase", pp.608 ss. Véanse también : Batatu, Syria'.f Muslim
Brethren, (ll), pp.125-127. Hinnebusch, Syria, p.44 .

29

35

· " , p.42. Galvan1,· Iraq y Siria, pp.89-92. Para más información
. H.mne bu~~ h, "S yna
vease tamb1en: Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico passim en especial
pp.237-238.
'

Batalu, Syria's Muslim Brethren, (11), pp.125-127. Véase también: Hinnebusch,
Syria, p.44.
30

Michael Hudson, Arab Polilics. The Searchfor legitimacy, Yale University Press,
New Haven &amp; Londres, 1977, passim, en especial pp. 63-64. Batatu, " yria's
Muslim Brethren", (íl), pp. 121-124. Roberto Marín Guzmán, El Islam: Ideología e
His1or1a, Alma Mater, Editorial de la Cooperativa de Libros de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1986, passim, en especial pp.167-180. S.M . Jafari,
The origins and early deve/opmen/ of Shi"a Islam, Longman, Londres y New York,
1979, passim, en especial pp.289 ss. Abu Muhammad al-Hasan b. Musa alNawbakhti, Kitab Firaq al-Shi'a, editado por Helmutt Ritter, Eslambul, 1931,
passim. Henri Laoust, Les schismes dans /'Islam. lntroductioh a une étude de la
religion musulmane, Payot, Paris, 1977, passim, en especial p.70, p.73, p.151 ,
pp.258-259, p.303. Muhammad Amin Ghalib al-Tawil, Ta'rikh al- 'Alawiyyin, Dar
al-Andalus, Beirut, !966 passim, en especial p.466 y también pp.468 ss. donde
enfatiza los asuntos contemporáneos de los ·alawitas. Kais Firro, "The Syrian
Economy under the As.ad regime", en Moshe Ma'oz y Avner Yaniv, Syria under
Asad. Domestic Constraints and Regional Rísks, Croom Helm, Londres y Sydney,
1986, pp.38 ss. Dominique Sourdel, Islam, Walker and Company, ew York, 1962,
pas.rim, en especial pp. 90~93. Véase también: Quintana, "Etnicidad y clase", passim,
en especial pp.589 ss. · Abd Allah, The lslamic Str11ggfe in Syria, passim, en especial
pp.42-48.

p

31

12

Para más in ormación sobre las opiniones del fundamentalista Jbn Taymiyya con
relación a los 'a lawitas, véase: Loust, les schismes dans /'Islam, pp.258 ss. Taqi alDin lbn Taymiyya, AI-Siyasa al-Sha'riyya, editado por A.S. Nashshar y A.Z.
' Ariyya, s.p.i., El Cairo, 1951, pp.6-7. Malcolm Kerr, /s/amíc Reform. The Politícal
and legal Theories of Muhammad 'Abduh and Rashid Rida, University of
California Press, Berkeley y Los Angeles, l 966, passim en especial pp.55-56 y
pp.89-90. Qamaruddin Khan The Political Thought of lbn Taymlyya, lslamic
464

36

_ "Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.11 6-118. Véase tamb'é •
I n.
Hmneb u.~c h, "Syrra
· ", p. 42 . Marín Guzmán, El Fundamenta/ismo Islámico , passim
en especial pp.237-238.
'

Batat u, "Syna
. 's Mus ¡·1m Brethren", (11), p. 116. Para el caso de los mul/ahs de Irán
pu~de v~rse : Michael Fischer, lran- From Religious DiS'p11l€; ro Revolution, Harvard
Unrvers1ty Press, Cambridge Massachusetts, 1980, passim.
l7

38

Ba~atu, "Syria's ~usli~ Brethren": (11), p. l 16. Véase también: Paul Balta y
Clau~me Rulle~u, l fran msurge, Parrs, 1979, passim, en especial p. 152. Véanse
tambi~n: Al-Ta d~d 'A!n li al-S11kkan, (Censo), 1960, Damasco, 1960, passim, en
esp_ecial ~p.224-2.&gt; 1, citado por Batatu " yria's Muslim Brethren". {11), p. 116. AlTa dad Am_ li a/-Sukkan, (Censo), 1970, Damasco, 1970, pass1111, en especial
pp,225 ss., citado por Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (ll). p. l ¡6.
39

. 's Mus 11m
· B. ret hren", (H), p.116. Véanse también : Dekmejian, Islam
. Bat atu, "S
. yna
tn Re_
volullon, pp, 112 ss. Hmnebusch, "Syria'', pp.48 ss. Para más infonnación véase
también: Marin Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p.237.
40p

á 'f".

.

. ara m s m,o~ac1ón véanse: Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (1), p.14.
Hmnebusch, "Syrra", p.42.

41

• B~tatu, . "Syria's Muslim Brethren", (11) p.117.
cornc1~encra que alg~nos de l~s apellidos de los
profesional º. comercial. P~r eJemplo, al-' Attar, el
Shash, muselina, etc. También en Egipto se dio una

465

También asegura que no es
·u/ama' tengan un significado
perfumero, Tunji, orfebre, alsituación semejante de que los

�'u/ama' tenían asimismo otras ocupaciones como comerciantes o artesanos. El padre
de Hasan al-Banna', por ejemplo, era profesor (mudarris) de religión y también
reparaba relojes, de ahí que se le conociera con el nombre de al-Sa ·ati.

· Abd Allah The Islamic Struggle in Syria, passim, en especial pp.106-109.
Hinnebusch," yria", pp.44-45. Dekmejian, Islam in Revolution, p.107.

°Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246. ' Abd Allah, The Islamic Struggle in

5

Dekmejian, Islam in Revolution, p.112. Raymond Hinnebusch, "The lslamic
Movement in Syria: Sectarian Conflict and Urban Rebellion in an AuthoritarianPopulist Regime", en Ali E. Hillal Dessouki, lslamic Resurgence in the Arat, World,
Praeger, New York, 1982, p.160. Galvani, Iraq y Siria, pp.89-93. Véase rambién:
Marín Guzmán, El Fundamenralismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo,
passim, en especial p.238.
42

Syria, pp. l 06-107.

Quintana, "Etnicidad y clase", p.616. Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246.
John J. Donohue, "La nouvelle Constitution syrienne et ses détracteurs", en Travaux
et Jours o. 47, abril-junio de 1973, pp.93-111.

51

Roberto Marín Guzmán, El Derrumbe del Viejo Orden en Irán. Ensayo histórico
sobre la caida de la dinastía Pahlavi (/925-1979), Editorial de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1989, passim. · Abd Allah, The lslamic Struggle in
Syria, pp.66-67.
5l

Dekmejian, Islam in Revolutíon, pp.1 12. Fred H. Lawson, "Social Basis of the
Harna Revolt", en MERJP Reports, Vol. 12, No. 9, 1982, pp.224-228. Véase
también: Marin Guzmán, El Fundamentalismo Islámico en ef Medio Oriente
Contemporáneo passim, en especial pp.238-239.

41

Para más infom1ación sobre el Ba'th y sus refonnas en Siria, véanse: James Bill y
Carl Leiden, Politics in the Middle East, Little, Brown and Company, Boston,
Toronto, 1979, pp.309-311. Kamel S. Abu Jaber, The Arab [Jo 'th Socia/ist Party:
History, Jdeology and Organization, Syracuse University Press, yracuse, 1966,
passim, en espei;ial pp.99- l O1, pp.167-174. Sami Hanna y George Gardner, Arab
Socia/ism. A Documentary Survey E.J. Brill, Leiden, 1969, passim, en especial
pp.305-312. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Véase también: Batatu, " yria's
Muslim Brethren", ([l), pp.125-127. Hinnebusch, "Syria", p.44 .
44

45

n Gustav von Grunebaurn, Muhammadan Festivals, Curzon Press, Londres, 1981,
pp.15-49. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial p.265.
54 · Abd

Allah, The lslamic Struggle in Syria p.111. Dek.mejian Islam in Revolution,

p.109.
.s.s Para más información véase: Quintana, "Etnicidad y clase", pp.620-621.

Véase: Wafa, 23 de mayo de 1976. También: Mario Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, pp.278-279.

56

Para más infonnación sobre todo ésto véase: Bataru, "Syria's Muslim Brethren",
Wafa, 23 de mayo de 1976. Véase también : Marín Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano, pp.278-279.

51

(lf), pp.125-127.

Para un estudio detallado de esta relación ciudad-campo en el norte de Siria, en
concreto para la ciudad de Alepo en el siglo XVlll, en la época anterior a la
modernización, que bien puede entenderse corno el patrón general para otras urbes
sirias, véase: Abraham Marcus, The Middle East on the Eve o/ Modernity. Aleppo in
the Eighteenlh Century, Columbia University Press, New York, 1989, passim, en
especial pp.121-218. Véase también: Galvani, [raq y Siria, passím, en especial
pp.81-98. Quintana, "Etnicidad y clase", pp.610-61 J.
46

Wafa, 23 de mayo de 1976. Véanse también: AI-Nahar, 24 de mayo de 1976. AINahar, 26 de mayo de 1976. Wafa , 29 de mayo de 1976. Wafa, 2 de junio de 1976.
También: Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano pp.278-282.

58

'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, pp.70-73. Hinnebusch "Syria", p.5254. Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.128. Vé&lt;!se también: Marín Guzmán,
El fundamentalismo islámico, p.267.

59

41

Para mayor infonnación véase: Lawson, "Social Basis of tlle t-fama Revolt",
pp.24-27. Véanse también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II), passim.
Hinnebusch, " yria", p.50. 'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en
especial pp.191-192. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Marín Guzmán, El
Fundamentalismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo, pp.263-264.
48

' Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.103-107. Véase también: Marín
Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p. 264 .

AI-Nadhir, 29 de abril de 1980, pp.7-10 . Véanse también: Batatu," yria's Muslim
Brethren", (11), passim, en especial p.129. De~mejian Islam in Revolution, p.109.
También: Marln Guzmán, El Islam : Ideología e Historia, p.89. Para más
información véase la versión de los al-lkhwan al-Muslimun de estos acontecimientos
en: Al-Nadhir, No. 16, 29 de abril de 1980, pp.7-10. También: Al-Nadhir, No. 17, 25
de mayo de 1980, pp.26-27 .

60

61

49

Véanse: AI-Nadhir, 8 de febrero de 1976. AI-Nadhir 7 de abril de 1980. nmbién :
466

Véase por ejemplo: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal /la Da 'wal a/-f/(hwan al-Muslimin,

passim.

467

1¡

�62

Para mayor información véanse: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria,
pp.107-128. Hinnebusch, "Syria", p.45. Al-/khwan a/-Muslimun, Vol. 111, 1985,
pp.37-48, citado por Hinnebusch, "Syria", p.45. Marín Guzmán, Elfundamentalismo
islámico, passim, en especial pp.269-270. Para más información sobre el Frente
Islámico en Siria (AI-Jabha al-lslamiyya ji Suriya) véase: Bayan al-Thawraf allslamiyya fi Suriya wa Minhajuha, 9 de noviembre de 1980, passim, en especial
pp.10-12. También: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981, passim.

AI-Nadhir, el órgano informativo de los Hermanos Musulmanes en Siria en 1979
publicó muchos artículos en defensa del Ayatullah Khumayni y de elogio por el
triunfo de la Revolución Islámica en Irán. Véase por ejemplo: AI-Nadhir, 5 de
noviembre de 1979. También: Al-Nadhir. 20 de noviembre de 1979. En algunos de
esos artículos advertían a Hafiz ,al-Asad que lo que había ocurrido al Shah en Irán
podía también acontecerle a él en Siria. Para más detalles véase también : Marín
Guzmán, Elfundamenta/ismo islámico, passim, en especial pp.246-247.

63 • Abd

77

Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.84-86 y p.119. Alasdair Drysdale,
"The Asad Regime and its Troubles", en MERIP Reports, Vol. 12, No. 9 1982,
passim. También: Dekmej ian, Islam in Revolution, p. l 09.

64

Batatu, "Syria's Muslim Brethren" (11), p.130.

Véase: Al-Nadhir, 1 de abril de 1980, citado por ' Abd Allah, The lslamic Struggle
in Syria, p.109.

6s

Para más información véase: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981. ' Abd Allah, The
lslamic Struggle in Syria, pp.1 18 ss.

66

67

Dekmejian, Islam in Revolution, p.116. Para más información véase también: AlNadhir, junio de 1982, p.32 . Judith Perera, "The Shifting Fortunes of Syria's Muslim
Brothers'', en The Middle East, Mayo de 1983, pp.25-28 . Véase también:

Hinnebusch, "Syria", p.45. Al respecto escribió: "He objected to the alliance Sa'ad
al-Din was forming with Iraq, a secular regime fighting the world's only Islamic
republic, the U.S. contacts, which, he charged, dernonstrated complacency coward
imperialism." Véase también: 'Abd Allah The lslamic·s,,-uggle in Syria, passim en
especial pp. 181- 184.
78

Nikola B. Schahgaldian, "Sectarian Politics and the lc;lamic Challenge in Syria",
en MiddleEast lnsight, Vol. IV, No. 2, Junio/Julio, 1985, p.28. Dekmejian, Islam in
Revolution, p.118.

Kramer "Syria's · alawis and shi' ism", passim, en especial p.246. Dekmej ian,

Islam in Revolution, p. l 08.
68

16

79

Véanse: AI-Watan al- 'Arabi, 27 de mayo, 3 de junio y 1Ode junio de 1988, citado
por Oekmejian, Islam in Revo/ution, p.118 y p.258.

Kramer, "Syria's 'alawis and shi' ism", passim, en especial p.247.

Dekmejian, Islam in Revolution pp.112-113, cita la misma información contenida
en Hinnebusch, "~yria", p.48. Véase también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
(II), p.129.

69

70

Dekmejian, Islam in Revo/ution, pp. l 12-113. Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
()), p.20, también : Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.129.
Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II) p.129. Véanse también: ' Abd Allah, The
/slamic Struggle in Syria, passim, en especial pp. l 07-108. Marín Guzmán, El
fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.241-245 .
71

72

Dekmejian, Islam in Revolution, p.117. · Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria
pp.123-128. Batatu, ''Syria's Muslim Brethren", (1), p.20. También: Batatu, "Syria's
Muslim Brethren", (11), p.129. Hinnebusch, "Syria", p.44.

n Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11) p.115. Para más detalles véase: Marln
Guzmán, El fundamentalismo islámico, pp.245 ss.
74

Batatu, "Syría's Muslim Brethren", (1 1) p.116 y también p.120.

7~

Para más información véase: Hinnebusch, "Syria", p.51.
468

469

�EL CULTO A LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO:
UNA DEVOCIÓN QUE NO MUERE
• Liliana De Ita Rubioi
Docente del Colegio de Sociología
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Presento a continuación algunas reflexiones que son producto del
trabajo de investigación documental, análisis· de los elementos que
intervienen en el culto a las benditas ánimas dél santo purgatorio y propuesta
de interpretación filosófica acerca de los mismos. La perspectiva de la
investigación realizada ha sido originalmente la de la filosofía de la religión
inserta en el espacio más amplio de una filosofía de la cultura; sin embargo,
en el presente artículo he retomado algunos de los aspectos del culto que
considero relevantes para los estudiosos de los hechos sociales y
humanidades por razones de su vigencia, de su extensión y por ser una
práctica muy antigua que ha conservado sus elementos originales como
esenciales, aunque se actualiza en la experiencia cotidiana y cerrada de los
sujetos que la realizan.
A pesar de que el culto aparenta estar semiolvidado, en la vida
cotidiana es practicado por una gran cantidad de creyentes de diversos
sectores poblacionales, en sus espacios domésticos, por lo que considero que
es un culto subyacente. Analizar los aspectos que supone la práctica de esta
devoción en los ámbitos de la vida fam il iar nos acerca a una sociología de la
vida cotidiana, ya que la creencia se prolonga en acciones individuales en
primera instancia, pero que atañen al comportamiento humano en sociedad,
en su relación con los demás.
El estudio de la rel igión resulta de gran consideración y relevancia para
los interesados en 'los acontecimientos sociales y en ,las humanidades, porque
analiza un hecho universal: la creencia religiosa; y permite al mismo tiempo
el acercamiento a los aspectos psicológicos individuales y colectivos t¡ue
ellas entrañan.
Ambas dimensiones de la religiosidad: individual y colectiva, son de
gran importancia para el estudio de las culturas, ya que aportan información
sobre un ámbito relacionado con la experiencia humana u,niversal.
Según la opinión de diversos estudiosos de la religión, a lo largo de
todas las épocas, desde la prehistoria hasta nues_t:ros días; los seres humanos
han experimentado la "presencia" y proximidad de lo sagrado, que es
471

�concebido como una instancia superior que se sustrae a la razón, invisible,
omnipotente, misteriosa y majestuosa que les provoca asombro y temor a un
tiempo y genera -como reflejo en el estado de ánimo individual- eJ
''sentimiento de criatura". Afirma Rudolf Otto que dicho sentimiento "es un
efecto subjetivo que produce en la disposición de ánimo un objeto externo; el
sentimiento de criatura es el sentimiento de dependencia que se reconoce y
da cuenta de sí mismo, es decir sentimiento de la criatura que se hunde y se
anega en su propia nada y desaparece frente a aquel que está sobre todas las
criaturas." 2
Movidos por ese sentimiento de dependencia y por la mezcla de temor
y admiración que les inspira esa presencia inefable, los seres humanos
establecen con ella un pacto para conjurarla, a través de la constitución de un
sistema religioso y de la serie de creencias y prácticas que conllevan, según
los diversos procesos establecidos culturalmente.
1

Tnnumerables manifestaciones de la religiosidad nos han sido legadas
por las diversas culturas que han poblado la humanidad, lo que ha conducido
a los especialistas en el ámbito, a sostener que no hay una organización
social que no cuente con un sistema religioso; he aquí, por lo tanto, un
aspecto esencial a considerar en el análisis de todo sistema social.
La religión es una práctica universal y acompaña a la humanidad desde
sus orígenes. Uno de los más importantes sociólogos que tocan el tema de la
religión, Emilio Durkheim, sostiene que los primeros sistemas de
representación que los seres humanos se han hecho del mundo y de sí
mismos son de origen religioso y constituyen, además, una cosmovisión .
Deduce este pensador la formación de todo conocimiento y filosofía a partir
de la religión que ha contribuido, según su opinión, a conformar la. esencia
del espíritu humano. 3 . A pesar de que hoy en día muchas personas pueden
estar en desacuerdo con los sistemas, creencias religiosas y aun con la
posibilidad de existencia de lo sagrado, la presencia y manifestación de la
religiosidad en todos los pueblos constituye un hecho insoslayable, cuya
exploración es de gran trascendencia y vigencia.
Formando parte del sistema religioso católico se encuentra un culto que
ha sido poco estudiado -a pesar de su amplia extensión geográfica y de
haberse preservado prolongadamente en el tiempo: el culto católico ' a las
benditas ánimas del santo Purgatorio." Este culto nos permite analizar el
conjunto de prescripciones morales, sociales y económicas que le subyacen,
las cuales regulan la conducta individual y colectiva de millones de personas
creyentes y se anteponen incluso, a las normas sociales en la determinación
de los actos humanos, aunque generalmente hay concordancia entre ambos.
Por las condiciones de intimidad en las que el culto se practica, se ha
472

mantenido como algo marginal con respecto a otros eventos centrales para el
catolicismo y, por lo tanto, también ha sido poco estudiado.
En nuestro país actualmente se practica, la "devoción o cu)to a las
benditas ánimas del santo Purgatorio" en diversos sectores geográficos y
poblacionaJes, caracterizándose su celebración por realizarse en forma más
personal y familiar que masiva o colectiva. El acercamiento al culto permite
a los estudiosos ingresar en una esfera de la religión que se desarrolla en
forma paralela a la propuesta eclesiástica oficial, ya que se desenvuelve
fundamentalmente en los espacios domésticos, íntimos y cotidianos que
marcan su práctica con elementos de una vivencia y elaboración muy
personalizados, así como con una fuerte carga cultural y emocional. Las
características antes citadas nos han llevado a ubi.car esta devoción como
parte de la religiosidad popular, entendiendo por creencia popular: " ... la
relación que tienen las masas con una religión superior y más universal, que
comprenden y practican sólo en parte y deforman en cierta medida,
mezclándola con un patrimonio religioso ancestral." 4
A través del análisis de esta expresión de la religiosidad popular es
posible estudiar algunas de las creencias religiosas más arraigadas entre la
población católica, en el ámbito mundial y nacional, las cuales tienen
implicaciones morales directas en la vida cotidiana de sus practicantes.
Partimos entonces de la tesis de que este culto como toda idea religiosa es
parte fundamental de una cosmovisión y particularmente una guía de
comportamiento en vida para garantizar la salvación d.c-1alma; pero al mismo
tiempo, esta devoción supone relaciones cotidianas a través de actos rituales
entre el ferviente y lo sagrado, las cuales se velan por mantener, ya que
suponen beneficios para todos los participantes .. Los beneficios para el
practicante consisten en apoyo en las necesidades y problemas cotidianos de
índole emociona!', económico y relacionados con el aspecto de la salud y la
integridad física y moral , principalmente; al ánima que es invocada como
mediadora entre el orante y la divinidad se le ofrece a su vez la intercesióndel orante con ruegos y súplicas a favor del perdón de sus pecados y la
remisión de sus penas, lo que implica una estancia más breve en el lugar de
la expiación · para la Iglesia este sistema de intercambio de favores reporta
beneficios de índole económico, así como el fortalecimiento de uno de sus
dogmas principales: la existencia del ánima y del purgatorio.
El culto a las ánimas del Purgatorio es considerado · parte de la
religiosidad popular debido a que surge como respuesta a las necesidades de
salvación para una gran cantidad de población que de otra manera, debido a
sus faltas cotidianas, se encuentra lejos de la santidad que se -requiere como
condición de acceso al cielo inmediatamente después de la muerte, ya que
carece de los medios económicos, por ejemplo, para lucrar indulgencias. Con
473

�11!11

relación a las expresiones de la religiosidad popular, anuel Mandianes
e presa: ' ...la religión del pueblo servía de articulación entre el aquí y el má
allá entre la vida ocia! y espiritual de la comunidad s y la nece idad que la
comunidad siente de relacione con los muerto ." 5 Es precisamente una d
las funcione del culto que analizamos la de restablecer el vínculo entre el
mundo de lo vivo que se define como el e pacio de lo profano y el mundo
de lo muertos, de lo agrado, que el ámbito de la di inidad.
Por 'religio idad popular' compr nde, ademá una gran cantidad de
estudio o de la religión a la r alidad d complejas y ariadas
reelaboraciones que el contacto entre diversas tradicione culturale ha
permitid y que e refiere a lo procesos de contacto, fu ión e inclu o
elimina ión entr las práctica religiosa aportada por cada tradición· para el
caso del catolici mo me icano, que es la religión oficial" de nuestro país y
el fundamento d I culto que e tudiamo se reconocen influencias africanas
asiática europea
americanas prehi pánicas en las creencias religiosa
actuale . iguiendo el mismo orden de ideas, creemos qu : el término
catolic1 mo popular es útil para studiar medios urb no o camp sino
mestiz '. 6 en los que e lleva a cabo el culto m ncionado. La devoción a la
ánima en tanto e presión de la religio idad popular muestra cierta
caracterí tica que e atribuyen a este cipo de r ncia : por principio el culto
e tran mite por medio del proceso de ocialización que realiza la familia y
forma parte del acervo cultural de un grupo determinado· se con truye sobr
una i ión que considera que lo sagrado se manifiesta d forma inmediata a
la factualidad humana por lo que se inserta directamente en la ida
cotidiana· con tituye un grup d creencias sincr 'tica ya que -como se ha
mencionado- r interpretan el si tema religio o oficial y cambian su
significado de acuerdo con la experiencia cultural del grupo e inclu o
individual, como creencia, e basa n relato de tipo mítico cuya veracidad
no e pr cisamente lo importante. ya que el mito narra ¡gniticado má que
ac ntecimientos e una ivencia esencialmente emocional.
La de ación o culto a las ánimas d I Purgatorio urge hace nue
iglos, ntre 1150 y 1200 D , periodo en que Jacques Le Goff -importante
historiador medievalista- ha ituado el urgímiento ofic1a1·• de la creencia en
el Purgatorio en la e catología 7 católica. A pe ar d que e te culto preci o
pueda datar e en el siglo doce de nue tra era la creencia en un principio d
vida que anima al cuerpo y es independi nte de él y superior a los seres
humanos ubyace a todas la religiones y e desarrolla como parte de sus
creencias desde los orígenes de la humanidad, de tal forma que ha sido
consid rada como la idea filosófica primera. Toda las religione , desd la
má incipientes por su organización hasta las má complejas, part n de la
convicción en la exi tencia de dicho principio ital y le atribu en
determinadas características propi dade y facultades particulare &gt;
474

superiores, algunas de las cuales tienen un sentl
culturas.

O

común

entre diversas

Son los atrib~tos que se confieren a las en. ades anímicas tos que
conducen a con~eb1rlas _orno inmortales y uperio s, condiciones sobre la
cuale~ se fundame_nta el mter ·s en lo que ucede l pués de la muerte. Anle
la fi~itud Y frugalidad_ de su exi tencia, los seres h manos han desarrollado
un sistema de creenc_1as escatológica , entre las uale podemo situar el
culto_ que ahora e tud1~mos. Queda fuera del pres 'hte artículo el estudio de
la diferentes
· ·
d'
1 concepct0nes y denominacione de 1·a ent'idad es a111m1cas
en
,versas cu ~~ra , ya que representa un extenso y p fundo trabajo de análi 1
Y comparac1on_ ~~e nos aleja de nue tra di qui iciones. os ceñiremo
ent?nces al analts1s de la concepción católica respecto al alma humana q '
esta en el trasfondo de la devoción que nos mueve; la reflexión.
' ue
El . 'ánima , qu~ es el nombre con el que se denomina al alma en el
purgato_no posee un tipo de realidad compleja y compue ta ya que e t L
~~e~:c1a corpóre~ ~?mo espiritual. ~a pa~e espiritua, está aún relaciona:an a~
~ en que 1 _10, con el que tiene mtercambios se nutre de materias
corp~~eas emanaciones de la sangre y el aire que respira. o ob tante su
· eternamente·
drelac1on
· con
d el cuerpo. el alma puede separarse de· '"..it y v·1v1r
espues e la muerte . ~ realiza dicha separación y el alma atraviesa ui~
proces~ ?e tran formac1on a través de la purificación que logra la lib
··
del espmtu.
erac1on
. En el ánima se conden an los actos morale , debido a que en ella
residen_la voluntad la razón y los afectos e la equipara a la conciencia se
la cons1der_a el sustrato de la personalidad · asimismo dado que en ella resfden
la~ sensac1?n_es, experimenta el dolor y el placer. Los atributos que se
asignan_ al anima ha~ det~rminado que sea la instan~ia sobre la cual recaen
los cas_t1gos Y la_ pen1tenc1a, para que pueda experimentar sufrimiento dol
ang~s_t~a Y dema estados de ánimo por medio de ' ios cuales se efe~túa 01~
rem1s1on de los daño ocasionados y a través de lo cuales es purificada. Por
el pecado ~: ha m_anchado el alma y extinguido su vida y por ello la
transformac1on requiere actuar directamente sobre eJla.
h
Tomando en cuenta que el _pecado es un acto .deliberado de la voluntad
umana que s~ re~la contra Dios, la restitución de la relación requiere la
toma de_ c?nc1enc1a por parte del pecador que se manifiesta mediante el
arrepen!1,m1ento res~ecto de sus culpas y la penitencia que implica
aceptac1on de las mismas y dolor por haberlas cometido De Jo a t ·
deduce
·
enor de
se
. q_ue 1a pos1·b·t·d
1 1 ad del perdón de los pecados se finca
en lantoma
conc1en~1a,_ por parte del pecador, respecto de las faltas cometidas y en el
arrepent1m1ento respecto de la mismas. Finalmente, el sacramento de la
475

�1

Penitencia comporta "satisfacción": liberado del pecado, el pecador debe
reparar sus pecados: debe "satisfacer" de manera apropiada o "expiarº sus
pecados. Esta satisfacción se llama también "penitencia".
La necesidad de los ritos de purificación es concebida en todas las
rt':ligiones como una condición para salvaguardar el orden cósmico y divino,
para mantener separados los atributos del mundo de lo sagrado respecto de
los del mundo profano, ya que la mezcla los disolvería. En el catolicismo, al
igual que en otras religiones, se establece la necesidad de un rito de
purificación antes de que las almas impuras puedan presentarse ante la
divinidad, considerando que el pecado mancha el alma y constituye, además,
un desequilibrio en el orden de !a justicia y una ruptura de la relación con
Dios con motivo de actos de rebelión voluntaria del ser humano en su
cont;a por lo que sutone una enemistad con él. El purgatorio, desde sus
orígenes, se concibe como un "lugar" para la maduración del alma antes de
presentarse con su creador, como una segunda oportunidad para enmendar
las acciones equivocadas que le atan a lo material, a los afectos y pasiones y
le impiden liberarse tr1nsformada en espíritu.
l

Jacques Le Goff sostiene en su estudio sobre el surg11niento del
purgatorio, que en el intervalo de los siglos ll al IV DC, los principales
padres de la Iglesia católica reflexionaron en torno al destino del alma entre
el juicio individual y el juicio final; y dado que mediab:a un tiempo entre
ambos, propusieron la existencia de un "lugar": locus intermedio al cielo y al
infierno en el que se purifican las almas de aquellos que mueren en gracia
por haber sido bautizados, pero que en vida cometieron faltas, las cuales no
son graves síno cotidianas y comunes a los seres humanos y de las que se han
arrepentido sin que aún terminen de satisfacer los daños ocasionados. De
estas reflexiones surge la tesis acerca de la existencia del purgatorio:
purgatorium como un "tercer lugar" en la geografía del más allá, en la
escatología católica, no siendo ni el cielo ni el infierno. El surgimiento del
purgatorio causó la división entre las iglesias cristianas de oriente y
occidente, ya que según los representantes de la primera, no hay mención de
un lugar" tal en !as Sagradas Escrituras, además de que dicha creencia se
opone a la esencia del cristianismo que postula que el sacrificio de Cristo
restablece por sí mismo el lazo roto al constituir el perdón de los pecados.
La tesis citada que destaca el sacrificio de Cristo, se n1antiene esencial
a la religión protestante que por lo mismo no concibe la posibilidad de
existencia del purgatorio. Por su parte, la iglesia de occidente, hoy Iglesia
católica retoma un pasaje bíblico del Antiguo Testamento contenido en el
segundo libro de los Macabeos, el cual hace referencia a la conveniencia de
orar por los difuntos, y lo interpreta como la posibilidad de la existencia de
una segunda oportunidad para las almas, la cual es localizada en un lugar

476

determinado en el que se efectúa la purificación de los pecados después de la
muerte. La interpretación que han realizado los representantes de la Iglesia
católica basa su tesis en la argumentación de que si no existiera una segunda
oportunidad para las almas de los difuntos, no tendría ningún caso orar por
ellos.
Pese al desacuerdo de fondo en la interpretación de las Sagradas
Escrituras, después de largo tiempo y vacilaciones, la creencia en el
purgatorio es "oficializada" en el siglo XII DC e impulsada por parte del
papado. El Concilio de Trento sostiene que el purgatorio existe y la iglesia
puede interceder a favor de quienes se encuentran en él; por su parte ·el
Concilio Vaticano ll sostiene que la Iglesia, al tener perfecta conciencia de la
comunión que reina en todo el cuerpo místico de Jesucristo, es decir, entre
toda la comunidad de cristianos ya desde los primeros tiempos, guardó con
gran piedad la memoria de ·los difuntos y ofreció sufragios por ellos, porque:
"santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que
queden libres de sus pecados". 8 Podemos inferir de estas argumentaciones el
origen del culto a las ánimas del purgatorio y e.l posterior desarrollo e
inclusión de los elementos que en él participan.
La noción de culto actual se deriva del término griego Téréo, que se
relaciona con los significados de cumplir, guardar y observar. El significado
predominante de la noción de culto es de observancia religiosa ya sea de los
preceptos divinos o de las enseñanzas de la sabiduría. En sentido figurado, el
culto significa la observancia de la ley, de los mandamientos o de la
tradición: los valores espirituales, doctrinas, costumbres y sabiduría, entre
otros.
Partiendo del hecho de que lo que el ser humano toma bajo su custodia
y observación es aquello que le es valioso, se infiere que le es imprescindible
mantener un contacto con las ánimas del purgatorio en tanto instancias
mediadoras entre lo sagrado y lo profano, debido a su misma condición y
estado. Las ánimas se eneuentran en un ' lugar" intermedio entre la tierra y el
cielo, entre lo profano y lo sagrado; son estancias sustanciales que tienen
padecimientos necesidades y sentimientos que las afectan y, al mismo
tiempo, son espirituales superiores e inmortales, ya que participan de lo
sagrado y pueden comunicarlo al observante de la devoción. Debido a sus
atributos, las ánimas del purgatorio son sentidas en estrecha cercanía con la
vida doméstica del ferviente, quien tiene presentes los sufrimientos que ellas
mismas experimentaron en vida y que continúan padeciendo en el más allá y
considera que por ese motivo pueden comprenderlo y apoyarlo más
directamente intercediendo ante la divinidad de la ,·eual se encuentran más
próximas ya que moran en un lugar santo.
477

�Las visiones, testimonios y representaciones del purgatorio muestran a
las ánimas envueltas en un terrible fuego que arde pero no consume Yque las
hace padecer un grande e incesante dolor. Es el fuego un~ de l_os sí~bolos
primordiales en la iconografía católica del pur~ato~!~;. s1m?ol1za la
destrucción de las fuerzas del mal a través de la punficac1on; as1 como la
regeneración, es considerado agente de transformación, ya qu_e todas las
cosas nacen de él y a él vuelven. Este elemento al estar asociado con lo
enercrético puede simbolizar la pasión animal o la espfritualidad: por ello
aplic~do al purgatorio, parece representar tanto la puri_fic_ación respec~~ de las
pasiones humanas para librarse de ellas, como el surg1m1ento ~el e9spmtu que
es la entidad que se ha regenerado. Según Juan Eduardo C1rlot, el fuego
tiene también un sentido de mediador entre formas en desaparición Y formas
en creación, lo que -aplicado al purgatorio- representa la ~esaparición de los
actos morales culposos y también de la mancha que el pecado imprime en el
alma y al mismo tiempo, la creación de una nueva entidad espiritual.
El tiempo en el purgatorio es un tiempo dilatado motivo por el que
cualquier castigo que en él se expía es experimentado como si fuera_ eten~o
por parte de las ánimas: diversos testimonio~ y visiones destaca_n la v1venc1a
que del transcurrir del tiempo tienen las án11nas en el pur~atono, el cu~I es
sentido -insisto- como dilatado como si hubiera transcurrido una eternidad.
En ese sentido es un tiempo que fluctúa en relación directa con la intensidad
del castigo y con la di posición del ánimo. La vivencia del tiempo en el
purgatorio es parte del castigo, ya que prolonga el sufri'.nien~o. Las oraciones
e invocaciones a favor de la ánimas del purgatorio reiteran entre us
peticiones y súplicas por que se acorte el tiempo de sus sufrimientos Y se
apresure el momento en el que irán a reunirse con su creador.
Aplicar la noción de culto a favor de la benditas ánimas del santo
purgatorio tiene también el entido de observar lo que hay ahí de ense1~anza.
aprender a través de sus experiencias en ese lugar para no caer en los m1s1110s
errores. Es ésta una idea esencial a esta devoción, ya que la noción de culto
tiene en sus orígenes también el ignificado de espiar o ~cechar los traspié
de una persona lO_ En este caso la persona que es espiada es un ánima. que
está ahí para ejemplificación, para dar testimonio de la justicia divina ~nte las
faltas cometidas por los seres humanos. La condición de. las ánimas influye
en los creyentes y evita que se comporten de la mi ma manera que ellas lo
hicieran. Es esta perspectiva del culto la que le marca fundamentalmente con
tintes moralizantes. Cuando e espía a otro se conocen sus actos. sus
motivaciones más íntimas y se pueden juzgar también sus aciertos errores;
pero cuando se 'espía' la condición de las ánimas pur~antes. el cuadro es
evidentemente dramático para dejar una huella en quien lo obser a. de
manera que norme su conducta de acuerdo a lo preceptos religioso ..
478

Como todo culto, según sostiene Lothar Coenen, el que se erige a favor
de las ánimas del purgatorio representa también una dependencia para el
observante, ya que se ata con aquello que pretende custodiar y se subordina
al intentar mantenerlo a salvo; así como al cumplir ·con todos sus preceptos,
proceso en el que sacrifica su propia libertad. El devoto de las ánimas del
purgatorio norma su vida y sus actos observando y guardando
fundamentalmente los preceptos religiosos, así como una jerarquía de valores
y reglas de comportamiento establecidos en relac¡ó~ con ellos, ya que de lo
contrario sabe que el castigo le espera irremediablemente. El practicante del
culto a las ánimas se torna dependiente también de los actos ritualizados q~e
se requieren realizar para mantener abierta la relación entre ambos mundos y
para conjurar lo sagrado.
Diversos elementos rituales part1c1pan en la pevoción a las ánimas
desde el origen del culto y ellos mismos conllevan una función moralizante
al constituir un conjunto de prescripciones para la vida cotidiana. En este
culto intervienen elementos que denominaremós "oficiales" por ser
propuestas emitidas directamente por la institución eclesiástica católica y
elementos populares, es decir, que surgen de las necesidades, intereses y
vivencias del propio sector de creyentes practicantes. Los elementos
populares son, entonces, las expresiones e interpretaciones del culto oficial,
de acuerdo con vivencias más personales que realizan los devotos, con su
experiencia interna de ferviente emoción vinculada a su realidad cotidiana.
El culto oficial a las benditas ánimas del Santo purgatorio crea sus
propios aspectos normativos morales y sociales, sobre los que descansan y
establecen también aspectos económicos que son relevantes, los cuales se
intersectan con las creencias religiosas, La Iglesia católica propone que
todos los miembros de la comunidad que se encuentren en gracia los cuales
son considerados miembros del cuerpo místico de Cristo, pueden apoyarse
unos a otros para· alcanzar la gloria, por lo que el culto se erige como un
sistema de intermediación e intercambio de "favores" entre las ánimas y los
seres humanos, que se denomina "la comunión de los santos." Este sistema
de intercambio está soportado por un entramado tejido por los sufragios, las
indulgencias, las misas, las testas y las oraciones, principalmente, que son los
medios propuestos por la Iglesia para interceder por tas ánimas. y que en su
mayoría comportan un considerable aspecto económico.
Por "sufragios" se entiende la realización de todo tipo de obras
virtuosas que los seres humanos ofrecen a favor de la salvación de las ánimas
del purgatorio, sea por todas ellas o por algunas en especial, aunque de
cualquier manera el beneficio es extensivo a la totalidad. La aplicación de los
sufragios para aminorar los sufrimientos de las ánimas en expiación es
justificada por la Iglesia con base en la tesis de que, al formar parte los seres

479

�humanos con sus almas del mismo cuerpo místico que ellas, se establece una
comunión entre todos los miembros, que permite que los actos ofrecidos sean
extensivos y benéficos al cuerpo en su conjunto. Debido a que las ánimas en
el purgatorio se encuentran ya imposibilitadas para hacer algo por su propio
beneficio, es muy necesario ayudarlas a través de sufragios, o sea, con
nuestros méritos de conveniencia, nuestras oraciones, obras satisfactorias,
limosnas, lucrando indulgencias y sobre todo, mediante el Sacrificio de la
Eucaristía o ceremonia de la Misa.

.

''

La Iglesia Católica sostiene también que ayudamos a los difuntos con
muchos actos de virtud en el transcurso del día, con una señal de la cruz, con
una limosna, con una contrariedad aceptada, con una tentación vencida por
amor, con sacrificios y obras de caridad. Con lo anterior se instituye la
costumbre de realizar obras satisfactorias y orar por aquellos que amamos y a
quienes podemos favorecer. Debemos amar a todas las almas que son nuestro
prójimo, desde luego; nuestra condición humana nos aproxima a aquellas que
son de nuestra misma familia terrena, con las que tenemos deberes especiales
de caridad, tanto más cuanto que esas almas dolientes no pueden hacer nada
por sí mismas; no pueden ya ni merecer, ni satisfacer, ni recibir los
sacramentos, ni ganar indulgencias si no lo hicieron en vida· no pueden más
que aceptar y ofrecer sus sufrimientos. La misma Iglesia propone el sacrificio
de la misa como un medio fundamental para la remisión de las penas; en
todas las celebraciones hace orar a los participantes por las ánimas y aplica
sobre ellas los méritos de Cristo y de los Santos a través de las indulgencias.
La Iglesia Católica esgrime en apoyo de este culto que Dios acepta
todos los actos sobrenaturales que se elevan hacia él; acepta el sufrimiento de
estas almas que no pueden ya hacer nada por sí mismas y recompensa a los
practicantes del culto también por su caridad; de esta manera podrán apreciar
cada vez mejor el valor de la vida presente el vacío de las cosas terrenas, la
gravedad del pecado, la necesidad de reparación el valor del sacrificio de
Cristo en la cruz y de la Misa. Sostiene la institución eclesiástica que Dios se
complace en recompensar hasta los más pequeños serviciQS de los devotos de
las ánimas. Además, las almas del purgatorio beneficiadas, tras su
liberación, no dejarán, por gratitud de ayudar a sus intercesores; más aún,
antes de su liberación, ruegan por sus bienhechores ya .que sin exclusión
practican efectivamente la caridad y toman como un deber especial el rogar
por aquellos de sus familiares que quedaron en la tierra.
Otro de los elementos del culto son las Indulgencias: la Iglesia católica
ofrece indulgencias para las ánimas del purgatorio en virtud del poder de atar
y desatar que Jesús le concedió; mediante la indulgencia que se concede en
vida al pecador arrepentido, queda reparada la pena tempornl por los pecados
que ya fueron perdonados; por ello quien ha ganado una :ndulgencia plenaria
480

está preparad@ para entrar inmediatamente en el Cielo sin tener que pasar por
el purgatorio. Si esa indulgencia se le aplica a un alma del purgatorio, ésta
queda liberada en el acto de sus penas, ya que la indulgencia hace efectivo el
sacrificio de Cristo y los actos bondadosos de los santos para que los
cristianos puedan obtener por su misericordia la remisión de las penas
temporales debidas a sus pecados. El sistema de indulgencias marca sus
propias normas de conducta, ya que para merecerlas se requiere cumplir
ciertas condiciones: haberse confesado, haber recibido la comunión
eucarística, estar exento de cualquier afecto al pecado, aun al venial, llevar a
cabo la obra que se especifica y relaciona con la indulgencia, que puede ser
una peregrinación, visitar durante un tiempo conveniente a personas en
dificultades: enfermos,
pns1oneros,
ancianos y discapacitados,
principalmente; así como rezar por las intenciones del Papa.
Durante el siglo XVIII asociado al culto a las ánimas del purgatori o
surge entre la población de nuestro país, una costumbre impulsada también
por la lglesia a favor de la salvación de las almas . Algunas personas en vida
se preocupan por el destino postrero de su alma, así como la de sus familiares
y como forma de garantizar su salvación realizan legados piadosos o testas
por medio de las cuales ceden algunos de sus bienes muebles, inmuebles y
dinero principalmente, a la Iglesia a cambio de que después de su muerte se
realicen misas y oraciones a favor del descanso de su alma. En los legados es
posible apreciar las consideraciones que los testantes incluyen como
justificación del acto, las cuales exponen motivos personales asociados con
las propias creencias escatológicas.
El trabajo Qe investigación en el que se han sustentado las presentes
reflexiones se centró primordialmente en el análisis y la interpretación de la
oración en el culto, considerando que es uno de los elementos que se
conserva más activo en sus dos manifestaciones: oficial y doméstica, y sobre
todo porque ocupa la parte esencial del mismo, ya que la oración es estimada
como la vía pri vilegiada para el perdón de los pecados, tanto del orante como
de las ánimas, cuyo sufrimiento mitiga y acorta . Dado que el culto popular se
transmite por tradición oral de una generación a otra, el análisis de las
oraciones nos coloca en la esencia de las creencias religiosas involucradas y
de la experiencia personal compartida socialmente respecto a las mismas. A
través -del análisis de la oración se pueden derivar los preceptos de vida
fundamentales para el creyente ya que funcionan como narraciones de la
ca ída en pecado que mueven a la reflexión, invocaciones, conjuros y súplicas
a las entidades espirituales y, en ellas, se ofrecen también recomendaciones
para una buena conducta.
La trascendencia de la orac1on para este culto radica -según mi
interpretación de Van Deer Leeuw- en el aspecto mágico, poderoso y creador
481

�que adquiere la palabra del hombre pronunciada en el terreno de su relación
con Dios, con lo sagrado. Afirma este filósofo que no pueden separarse la
palabra potente y la plegaria que es un encantamiento· de aquí que los
nombres sean lo principal en la oración. Por medio de su palabra el ser
humano conjura a la divinidad y realiza los actos que nombra; por ello al
o_rar, el devoto de las ánimas materializa la realidad que desea y aplica sobre
ellas los beneficios de lo símbolos que invoca de la divinidad a la que a!
mismo tiempo compromete, con apoyo de ofrendas a manifestar e a
presencializarse. Para Van Der Leeuw, en la oración mágica la realidad es
sustituida o corregida por la palabra· un uce o mítico queda actualizado por
el poder de la fórmula n el sentido literal y se hace fructífero; se transforma
una realidad desagradable introduciendo una mejor, lo que · s posible debido
al poder creador de la palabra. En las oraciones que se expresan en el culto a
la ánimas bendita del purgatorio, se habla de perdón intentando con el
decir crear una realidad diferente para las ánimas en pena. Los símbolos que
se pronuncian describen la relación del ser humano con lo sagrado y la
realizan en la experiencia para que el nexo se restablezca se actualice.
Por otra parte la oración o sentencia acarrea el restablecimiento de la
relación entre Dios y los eres humanos: ' Dio y el hombre sostienen una
íntima conversación. Pero la oración sigue siendo siempre repuesta; el habla
de Dios se une a la palabra del hombre la petición a la concesión.' 11
Asimismo, para Bernhard Welte la oración tiene fines utilitari tas por su
esencia relacional· la oración permite el restablecimiento del vínculo entre el
ser humano y la divinidad, roto por el pecado; es por ello que forman parte
esencial del culto que implora por respuestas, por intercesiones por apoyo en
las necesidade y alivio en los sufrimientos.

emocional del creyente, sino que conllevan una serie de prácticas y acciones
que_ realiz~m e~ ~u vida cotidiana y que tienen, además de repercusiones
sociales e 1deolog1cas, efectos económicos.
A pesar de que la Iglesia Católica ha sido ampliamente criticada por
mantener la creencia en el purgatorio y, sobre todo, debido a los caudalosos
beneficios ec~nómicos que le ha reportado, dicha creencia se mantiene y los
devot~s _se SUJ~tan a ~u~ preceptos y a las prescripciones que ellos implican
para v1v1r su vida cot1d1ana. Quedan fuera de este. artículo una gran cantidad
de temas relacionados con la devoción que aquí analizamos, ya que el culto
es complejo y ha sido analizado con apoyo de diversas disciplinas· de e ta
manera hemos logrado obtener una vasta información. En todo caso, sepa el
lector que se ha reaJizado una selección de los aspectos que se consideraron
de mayor interés y relevancia para el análisis social de esta práctica.

ota bibliográficas
1

Docente del Colegio de Socio!ogia de la Universidad Autónoma de Nuevo León
cuenta con estudios de Licenciatura en Pedagogía en 1~ Universidad Nacionai
Autónoma de México y Maestría en Filosofia de la Cultura en la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
2

OITO, Rudolf. Lo Santo: lo racional y lo irracional en la idea de dios. p. 19.

3

DURKHEIM, Émile. Las formas elementales de la vida religiosa. Introducción.

4

POBL~TE, Renato. P.S.J. "Religión de masa, religión de élite" en Documentos del

CElAM. p. 124.

Para el practicante del culto la oración es vi ida como el aspecto que
entraña una plena y directa relación con Dios, además de que está más a su
alcance, ya que puede realizarla él mismo sin necesidad de hacer intervenir a
los representantes de la institución eclesiástica· la oración es el poder que
ejercita el devoto en la intimidad para conjurar a la divinidad, para hacerle un
'pedido" o súplica, por lo que ocupa un espacio importante dentro de u
actividades cotidianas y llama nuestra atención. Analizar las fórmulas en las
oraciones nos lleva a obtener una guía para el buen comportamiento en vida a
fin de evitar el purgatorio y también una guía para que ayudemos a !as
ánimas, que ya han ingresado a él a salir con mayor rapidez.
Hasta aquí he presentado en forma breve algunos de dichos elementos
del culto que se relacionan con las costumbres o comportamientos de los
seres humanos en sociedad. Hemos analizado algunas particularidades del
sistema de intercambio que implica esta devoción que consideramo de
interés, ya. que no se limitan al ámbito de la vivencia individual íntima y
482

s MANDIA ES Castro, Manuel. La religiosidad popular, p. 45.
6

•

MASFERRER Kan, Elio. "Nuevos movimientos y tendencias religiosas en
América Latina" en Religiones: cuestiones teórico-metodológicas. p. 50-51.

~ Escatología: r~ma de la teología que trata de las cuatro postrimerías: muerte, juicio,
mfi~mo y g~ona, asf como de los temas afines como el Purgatorio y la segunda
venida de Cristo o Parusía. _Diccionario Ca1ólico. Sagrada Biblia, p. 102.
8

2 Ma. 12, 46.

9

CIRLOT, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos, p. 215.

10

COENEN, Lothar, el al. Diccionario teo/óuico
del Nuev,o Te.stame ,, /o, p. 392 .
o
11

''vAN DER LEEUW. Op cit,

p. 413.
483

�WELTE, Bemhard. Filosofia de la religión.
Barcelona, Herder, 1982. 282. pp.

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(Vol. J.) Salamanca, Sígueme, 1930. (Biblioteca de Estudios Bíblicos No.
26).
\
1

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(Trad. de Manuel Silvar y Arturo Rodríguez). Barcelona, Herder, 1993.
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III/1 y IV). (Trad de J. Valiente Malla). Madrid, Ediciones Cristiandad,
1979. 636 pp. 480 pp. y 790 pp. - Tratado de historia de las religiones.
(Trad. de Tomás Segovia). 4ª ed. México, Ed. Era 1981. 462 pp.
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México. Alianza Editorial, 1991 .
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POUPARD, Paul. (Dir.) Diccionario de las _religiones. (Trád. de Diorki),
Barcelona, Herder 1987. 1889 pp.
VAN DER LEEUW. Fenomenología de la religión. (Trad. de Ernesto de la
Peña). México, FCE., 1964. 671 pp.

484

485

(Trad. de Raúl Gabas).

�l. ARTE Y COMUNICACIÓ : EL OBJETO E¿ EL TRANSOBJETO

Salvador Aburto Morales
Facultad de Psicología, UANL

" ... el pensamiento no puede funcionar
sin presupuestos metaflsicos.
No todo es perfectamente comprobable,
refutable, verificable. La misma exigencia
de la verificabilidad es metafisica. '
Katya Mandoki, Prosaica 1998.

Entre las preocupaciones actuales de las ciencias del arte, se encuentran
su propia definición y las relaciones epistemológicas que las configuran
como tales, en torno a su objeto de estudio.
uestra propuesta de
aproximación cuenta, de inicio, con un axioma interdisciplinario que precisa
uno de sus multidimensionales campos de estudio: el arte es comunicación.
u fundamentación no es contemporánea en su totalidad, pues sus
1mplícitos se encuentran en muchas de las preguntas y discusiones científicas
que se ha planteado el hombre a lo largo de la historia. Desde los primeros
temas alusivos a las funciones del arte que se registran en la filosofía, hasta
aquellos trabajos en lo específico que mucho después dieron forma a la
estética como ciencia.
os referimos a aquellas teorías del arte que lo abordan en el marco de
sus elementos, recursos y efectos comunicacionales. desde el contexto en
que se genera y todo aquello que lo justifica social y culturalmente.
Al efecto, los absolutos de nuestra cultura occidental suelen tomar eomo
punto de partida las teorías platonianas que le adjudican al arte un papel y
funciones espirituales, es decir en el alma de los hombres. Esas son
consideradas como las teorías antecedentes en la estética occidental, pues en
varias de estas obras se alude a la belleza como un aspecto exclusivo de la
naturaleza de los seres humanos.
Resulta evidente también una primera teoría de-. la comunicación en el
arte, toda vez que la belleza como conveniencia, utilidad o placer, ligada al
amor, a las almas, a la verdad, a la armonía y al bien, surge y cobra vigencra
aún en nuestros días, en el universo de la interacéión simbólica, referida
tanto al mundo de las ideas como a la esfera de los -sentimientos. en cuyas

487

�formas y contenidos, intermedian procesos que •spn estrictamente
comunicacionales.
Aun cuando en aquellos momentos del esplendor griego, el mundo
filosófico del arte se circunscribía prácticamente a sólo algunos géneros de
ras artes escénicas, plásticas y literarias, fue núcleo de sus discusiones el
legendario papel del arte en la reproducción de los deseos y las
preocupaciones del hombre a partir de la realidad común· estimulada por la
naturaleza, atribuyendo a las habilidades en la comunicación, la maestría y el
éxito del artista creador.
La falta de testimonios parece indicar que después no hubo más
espacios filosóficos de libertad para discutir y determinar conceptos sobre el
arte o la belleza, ya que en la cultura occidental los valores estéticos fueron
por mucho tiempo un asunto exclusivo de los grupos y de las instituciones en
el poder; y para convertirse en preocupación científica estético-filosófica
tuvo que reaparecer en el episteme hasta avanzado el siglo XVII.
En los testimonios de las culturas de la Edad Antigua y de la Edad
Media no se manifiesta mucho el interés en los principios y en las funciones
del arte. Sólo durante el Renacimiento se volvieron a d-ar las condiciones
histórico-sociales propicias para revisar aquellas mismas cuestiones que
fueron rescatadas de los ideales grecolatinos, para el establecimiento de
nuevos cánones acordes con las nuevas tendencias en la organización
económica y social.
Sorteando caminos que irían desde las especulaciones favorecidas por la
alquimia, la moral y la fe en la metafisica hasta en su irr.egular sometimiento
a las leyes de la razón y el positivismo, nuevamente aparecerá la sensibilidad
-como un concepto que es básico para las artes- como el principio y fin en la
búsqueda, las reflexiones y las obras de arte. Italia,1 España, Francia,
Inglaterra y Alemania, en Europa, marcarían las pautas del pensamiento
occidental sobre los criterios y las funciones atribuidas al arte.
Sería largo enumerar todos los cambios suscitados en aquellos
momentos, pero es obvio que en Europa, nuevos grupos soc;iles se vieron
favorecidos al activarse ciertos espacios de libertad para el trabajo intelectual
y artístico, y para la lucha de clases. En el marco de dés t.1brimientos como
el del Nuevo Mundo y su colonización, la implementación de otros sistemas
para la acumulación de capitales, los grandes inventos como el de la
máquina de vapor y el de la imprenta, y en general, todas las condiciones
favorables para el despliegue de la industrialización, las revoluciones y las
transformaciones sociales, también incidieron en los campos la interacción
social y del arte.
488

P~a 1_~ cultura de los siglos XVII y :XVTII, las condiciones de la
co.mun1cac1on en el mundo habían cambiado. Se dio por sentado que el arte
era un asunto de las facultades de lo sensible, teniendo como reto dificil de
superar el posible sometimiento de su subjetividad y su carácter inestable a
~as leyes de_ la ra_zón, pero, por fortuna, legitimado como espacio para la
independencia y l_i?ertad, como atributo de la propia capacidad creadora del
homb~~: Aparec10 una sola condición limitante: la crítica de arte.
Parado~1ca~ente, esta condición favorecería la extensión de la cultura y la
comumcac1?n en ~I a_rte con la incorporación de un público participativo
cada vez mas amplio, mteresado y numeroso.
. Por el nuevo .:amino 'independiente" del arte, surgieron muchos
atributos de ~alorac1on como conceptos en torno a :-u objeto de estudio: Jo
bello, lo sens1~le, la contemplación, el goce, el gusto la ficción, etc. siendo a
su vez esas ~1smas pautas las que legitimaron a la crítica y a la historia del
arte como primeras disciplinas estéticas.
J~nto a la crítica y a la historia del arte se genera un nuevo camino
reflexivo para e~ conocimiento estético validado por dos fenómenos que
pueden ser cons1d~rados efectos de la comunicación: el gusto y el juicio.
Ambos, _desde la mirada de la memoria dominante que todavía ahora discute
Y le_s _atribuye la categoría de preceptos epistemológicos, bajo las condiciones
esprntuales -trascendentes- del arte.
. ?~sde aquella estét~ca e~pirista configurada a fines del siglo XVII y
pnnc1p1os ~el ~VITI, sera posible retomar en lo sucesivo enfoques centrados
en la ~xpenenc1a y en la imaginación que también son ámbitos interactivos
es decir, de la comunicación en el arte. Cuando Shafterbury afirma que ' tod~
belle~ es verdadera" se pu~d~ interpretar que quedan incorporadas para la
posteridad, las verdades subjetivas en el marco ético-estético de la naturaleza
huma~~- El sentimiento y la intuición serán desde entonces materia de
reflex1on en el arte.
, ~esde a~uel nuev? ~rden, la verdad se fragmentaría en dos: cuerpo y
espmt~, razon y sent1m1ento, mente y alma o ideas y emociones. Se
volver~a . acelerado y seguro el paso de la ciencia bajo los criterios
mecanic1s.tas cada vez más alineados haci&lt;J la objetividad; y provocaría todo
lo contrano en los campos del conocimiento subjetivo.
L_a ~ubjetividad fue adjudicada a todos aquellos campos axiológicos del
conoc1m1ento que, como el arte, surgen de la percepción y del juicio sensible
de los seres humanos. La propia definición de Baumgarten que le diera
nombre a · la estética como la "ciencia del conocimiento sensible 0
489

�gnoseológico inferior", convirtió el arte y su objeto de estudio ~~ _hec~?s
involucrados en procesos de valoración. Los_esfuer:zos, pára su obJet1va?1on
aparecen en los discursos de una comunid~d c1ent1fic~ •. que otorgo la
exclusividad de este campo "moraF' a los estudios de la estettca.
La estética ostentaría su propiación epistemológica desde trincheras
filosóficas y se enfrentaría a las discusiones sobre el método.
Afortunadamente, aún Descartes ratificaría lo estético centrad? en_ la belleza
como categoría y como objeto de estudio, ubicando su amb1t~ d~- las
preocupaciones mecanicistas y racionalistas del siglo X~III. Le _anad10 un
elemento inasimilable -el ' no se qué", la vaguedad, el 1nconsc1ente- ~ lo
bello reconociendo en la razón su condición limitada ante el reto de explicar
todos los fenómenos del hombre y de sus mundos posibles.
La interacción siguió su curso y nuevas categorías habrían de ampliar
aquel concepto de la belleza perfecta. Después de es~ que cor~ig~ errores a
través de la razón se dio paso a lo pintoresco, lo sublime, lo com1co y hasta
lo feo, en las nuevas preocupaciones que apu~taron hacia la~ relaci_ones e~tre
el sujeto y el objeto artísticos, es decir, a su caracter m~eract1vo
-comunicacional- en la configuración estética y sus nuevas versiones en
campos del arte, como el gusto, la producción el talento, la contemplación,
etc.
Fue la apertura de otros espacios para la comunicación soc!~I, lo que
garantizó al hombre su rol activo y participativo en l_a valorac1on d~
cualidades sensibles, dando origen a los nuevos paradigmas de _la estet1ca
moderna que füe incorporando todos los ámbitos estéticos posibles_de la
interacción social y simbólica. Una sociedad emergente demandana ~1~a
mayor participación y la generación de nuevos campos para la expres1on
artística.

!ªs

Los textos fundadores de Baumgarten (Estética 1750), Diderot (Los
Salone 1759) y Winckelmann (Historia del arte en la amigüedad, 1764)
só lo marcaron ciertas fronteras éticas - las axiológicas- para con el
conocimiento científico. Siguieron Addison, Hutcheson, Shaftesbury, Hume
y Home con diversos puntos de vista sobre el gusto como categorí~ estética,
entre.los contextos de la experiencia y la crítica, y en las confrontaciones ~ue
se hacían válidas para la argumentación del sujeto trascenJente y el suJeto
empírico en el arte.
La Estética como ciencia se encargaría de estudiar la belleza, la
naturaleza del arte y la experiencia estética. Temas cuya reflexión atribuirían
al hombre -por sus sentimientos e imaginario- una activa participación en
los procesos de la subjetivación en el arte. Sentimientos e imaginación serían
490

las facultades en la naturaleza estética de los seres humanos, encargados de
vinGular el entendimiento y la sensibilidad como atributos de la percepción y
la producción -gusto e ingenio- en el arte.
Ambos atributos surgieron desde los albores de la civilización, cuando
percepción e imaginación en el hombre dieron paso al pensamiento y a la
conciencia del sí mismo (Bronowski, 1979), haciéndole responsable de las
representaciones de la realidad compartida histórica y socialmente. Ahora
podrían ser relacionadas con otras configuraciones estéticas que no son
exclusivas del Arte y que obedecen a los nuevos contextos de la diversidad
cultural en la comunicación humana, como la moda el folklore y la
publicidad.
El siglo XIX consolidó esos y otros aspectos en el estudio del arte. La
filosofia mantuvo su interés en sus funciones y su relación con el
pensamiento. Entre los primeros estetas se incluyeron algunos artistas, y se
preocuparon aún más por las condiciones para la producción creativa y su
consumo. Se perfilaba otro asunto polémico para posteriores generaciones:
¿la esencia del arte -lo e tético- se encuentra en los objetos o en los
sujetos?
La esencia en nuestro axioma inicial se refiere a los aspectos de la
sen ibilidad que pueden ser comunicados entre los seres sensibles del
mundo, a través de sus representaciones y de los objetos como textos. Pero
¿y sus condiciones?. En las ideas de Schiller aparecen la libertad y el instinto
de juego como condicionantes de una belleza autónoma que radica en los
hombres libres personas verdaderas, quienes son capaces de vivir el estado
estético.
Contemplar el inundo y contemplar el arte exigen de una misma
facultad sensible. Y entre el mundo y el arte, median procesos de la
comunicación sensible. Este paradigma en el arte cobra vigencia en nuestros
días, dejando como reto la posibilidad de encontrar teorías que relacionen,
por una parte aspectos naturales. físicos y materjales en los objetos y
acciones estéticas, y por otra, las condiciones espirituales. que son las
rudimentarias y/o sutiles de la tradición metafísica y de las axiológicas del
quehacer artístico. Un verdadero reto de carácter ontológico.
Las ideas de Herbert Spencer, por ejemplo, responderán a aquellos
aspectos naturistas en una visión bilogicista mecánica de lo estético, hasta
concebir en ella una posible búsqueda del ritmo con el universo. Mientras
que en las ideas de Shelley y Ruskin, aparecen los propósitos de ligar al arte
con aspectos de la bondad y lo divino; tesis llenas del misticismo, que
491

�atribuyen su trascedencia al poder de la imaginación y de las emociones en
los seres humanos.
Para nuestro propósito en torno a la configuración de lo estético desde
una teoría de la comunicación, ya estaban ahí las principales preocupaciones
generadas a lo largo de nuestra historia por los mundos posibles del hombre
moderno a través de la evolución artística. Su fundamento descansa' en las
relaciones interactivas de aquellos ámbitos del pensamiento reflexivo que se
atribuyen a la sensibilidad de los seres humanos y que se desarrollan en
espacios de libertad para su realización como personas.
Tres grandes construcciones filosóficas centradas en el ::;er humano y su
sentido, que arribaron con el siglo XIX, han tenido que ver con este
particular enfoque. Son sus ideas que inciden en el papel de la espiritualidad
en los procesos cognoscitivos con los cuales se construye la realidad
simbólica. Aspectos sutiles que transitan en la comi,micación para el
establecimiento de las normas y el consenso, cosas qup garantizaron la
supervivencia humana: en la fortaleza de las estructuras sociales, y su
equilibrio con la vigencia del imaginario que por sus acciones caracteriza
culturalmente a todo el género humano.
Hablamos de los efectos gnoseológicos, ontológicos y epistemológicos
en las teorías del arte a) de las teorías neoplatonianas desencadenadas con el
Renacimiento sobre el arte como lenguaje del alma b) el pensamiento crítico
de Kant que otorga validez a un conocimiento generado en la esfera de las
emociones y los sentimientos por los caminos de una aproximación intuitiva
y c) la fenomenología de Hegel que además acerca la naturaleza mística del
Ser a la concepción de su totalidad en un espíritu absoluto -universal, total-,
que compromete las nuevas dimensiones filosóficas par~ dar cabida a un
universo abierto e infinito, que dio libre tránsito al hombre moderno en
postmodemo.
En efecto, c'on la modernidad el pensamiento se expandería para dar
paso a nuevos paradigmas para el arte. Transitando del realismo al idealismo
y del romanticismo al formalismo, se sentaron las bases para otros
movimientos más sorprendentes generados a la par del desarrollo de las
ciencias sociales y sus diversos enfoques: el marxismo, el funcionalismo, el
estructuralismo, la teoría general de sistemas y Jas dit0rsas reflexiones
contemporáneas desde la fisica cuántica, las aportaciones1 cibernéticas y los
enfoques ecologistas.
En la actualidad pueden ubicarse como principales fuentes
epistemológicas para argumentar y explicar la naturaleza del arte las
determinadas por la estética marxista, la de la producción? la de la recepción
492

de la o~ra,_ la de las :~guardias, la estética analítica, la fenomenológica, la
hermeneut1ca, la sem1ot1ca, y las teorías sobre la virtualidad, entre otras.
. La com~~icación en el arte como tema de reflexión, tiene que ver con
las •?eas esteticas de los arüstas y los pensadores en todas esas vertientes
surgida~ del contexto social y cultural contemporáneo en que se desarrollan.
Con la mfl~encia d~ los medios de comunicación, el despliege· tecnológico
generado solo amplio su espectro de estructuración y sus efectos,
~n un somero recuento tal sería el caso de la teoría clel reflejo de
Lucka~,~• el concepto . de apropiación, interac~jón comunicativa y la
po~~1on de la conc1enc1a social en Kagan, el carácter relacional entre lo
obJ~t1vo y lo subjetivo en Morawsky, las configu~aciones del arte en la
soc1eda? de consumo para Bordieu, García Canclinl y Juan Acha, y otras
aportaciones desde los enfoques socialistas.
Desde la escuela de Frankfort con la estética de la producción el
concepto de mimesis y el carácter transitivo de lo estético en Benjami~ la
estéti_c,a negati_va de Adorno y el concepto del gozo -del eros- para Marc~se,
tamb1en tendr!an que ver con una teoría de la cornun.icación en el arte.
Son teorías de la comunicación las aportaciones de la interacción en una
teo~ía de la re~~pción, la fundamentalidad de la experiencia estética, lo
posible Y la ficc1on en el arte para Iser y Jauss, respectivamente. También lo
son en su esencia psicosocial los fenómenos, lo vivencia! en las ideas
estéticas de lngarden, Dewey, Vigots.ky y el mexicano Samuel Ramos.

?tro

tanto habrá que adjudicarle a las vanguardias, desde donde
Kandmsky defendió el arte como lenguaje universal y kinestésico. Otros
pe~sadores como Wittgenstein lo harán en torno al papel de la actitud ante el
obJeto, o como Heidegger sobre los enigmas metafísicos en su esencia
poética.
Baj~ la estética amdítica el referente también puede ser lingüístico. No
hay teona del arte, sino objetos que se aproximan a la realidad como
conocimiento. Son los objetos mentales inventados, ~firmaría Croce, como
los textos son en cualquier comunicación, pensamos.
Desde la fenomenología, el arte será lo que sucede, lo íntuído, lo
aparente. ~ como un. hecho social estará ligado ar orden global de los
comportamientos sociales. En ambos· enfoques, la producción la
config~raci_~n y la recepción estética son evidentes procesos' de
comunicac1on.
493

�El arte es una forma sensible de configurar las visiones ambitales dél
mundo que el hombre ha plasmado en su _13:ga hist?ria .. R~~uiere desde u~a
perspectiva formalista, de la voluntad art1st1ca segun R1eg.1 y d~ la ,e~pat1a
según Woflin. Ambas, voluntad y empatía, son esferas d~ lo ps1col~g1co en
la interacción. Finalmente, según Gombrich, para esas formas de mtrar en el
arte se requiere, entre otras cosas, de la cooperación del espectador para
~onfrontar lo real en el hecho de ver y negar la esencia deJ hecho en aras de
la ilusión provocada por la experiencia.
Es necesario destacar que hasta mediados del siglo XX toda
preocupación reflexiva sobre el arte era adjudica~a · ~ 1~ estética. Pero ante
esa situación, también se desarrollaron otras d1sc1plm,a's que comparten
ciertos aspectos del fenómeno estético. Tal es el caso de ciertos enfoques de
la psicología social la antropología cultural, 1~ so~iolog~a y
lingüística
aplicada, que sumados á la filosofía, la h1stona y la ettca, fueron
obedeciendo a una nueva configuración.

!ª.

Fue precisamente tras ese auge que en Alemania se señaló por vez
primera la necesidad de configurar una ciencia especial
los problem'.15
de la creación y del arte, separada por completo de la estet1ca. Max Dessoir,
Emil Utitz y W. Worringer, atribuyeron a una nueva ciencia general del arte,
el estudio de las leyes del arte, las cualidades de los artistas y las obras en
.
.,,.
.
.
.
..
cuanto a manifestaciones, materias, tecmcas e 1ntenc1ones.

r~ra

Se mantenía como dominio de la estética los ámbitos de la naturaleza
del hecho estético y se le deslindaban del resto de las manifestaciones. Lo
artístico y lo estético podían diferenciarse. Worringer insistiría en el
sentimiento como categoría inobjetable y en forma confúndente afirmaría:
"en el arte todq es expresión". Las posibilidades para que esta frase se
convierta en un axiom·a, se debe integrar a su estudio, toda vez que en la
comunicación es imposible suprimir su carácter expresivo, dado por su nivel
o
, de
_uso
_ real, es decir vivo.
Praornático
Como se podrá inferir, la comunicación artística efectivamente es, ante
todo un hecho pragmático. Como experiencia o valoración, se vive. Las
teorías del arte lo son con respecto a un hecho co¡nunicacional. Su
complejidad ha merecido las fragmentaciones que todos conocernos. La
misma que ahora nos empeñan en que pueda ser argumentado como un
proceso continuo y que para el desarrollo de su conocimiento, invitamos a
aproximarnos a él reflexivamente, buscando su posible unidad .

desahogarse en todos los órdenes de lo establecído, por su tránsito en ambos
caminos. Argumentar y explicarlos corresponde a las ciencias del arte que
contraen ese compromiso y responsabilidad en el marco de las emergencias
económicas, sociales y culturales del mundo contemporáneo.
En la resistencia posmodernista, encontramos los postulados de Frederic
Jameson que se ubican en la cultura de nuestra soc:edad de consumo, de los
medios de comunicación y el capitalismo multinacional; cuyos rasgos
principales son la transformación de la realidad en imágenes y la
fragmentación del tiempo en serie de perpetuos presentes. Jurgen Habermas
por su parte, neoconservador, cree aún en los ideales de la modernidad y
propone como salida la racionalidad comunicativa . .
Desde la reacción, Jean Baudrillard manifiesta que lo esencial no es el
cambio sino las conexiones (la era de las redes en el "Éxtasis en la
comunicación") porque "todo el universo se convierte en una pantalla de
control". Jean Francois Lyotard a su vez en "La condición postmoderna"
anuncia el fin de la modernidad debido a los cambios en la ciencia y en la
técnica, el s¡iber cambia el status, los métodos son ahora los juegos del
lenguaje, las clases tradicionales también cambian, IC1s individuos aparecen
como "nudos de circuitos de comunicación' y en lugar del gran relato
aparece el pequeño relato.
Vattimo en "El pensamiento débil" anuncia la disolución de la ca'tegoría
de lo nuevo como experiencia del fin de la historia, apunta que toda
experiencia se convierte en imagen, que la realidad mantiene su carácter de
ilusoria y que el Ser debe ser entendido como huella, como recuerdos.
Paradigmas que se abren a los sueños, deseos, utopías, supervivencia y
memoria del hombre sensible y responsable.
Las ciencias del arte no pueden ser ajenas a estas preocupaciones
porque son las del hombre configurado por la expansión de su universo a
través de los medios de comunicación. Un proyecto de aldea global para el
mundo contemporáneo, donde lo antropológico va cediendo espacio a lo
cosmológico, para atender todos los confines de la .expresión estética entre
los factores sensibles de la creación y del uso de imágenes.

Nuestra postmodernidad señala Hal Foster ( 1985), sólo tiene dos
caminos: la resistencia o la reacción. Reconstruir o repudiar al modernismo.
Oponer e o alabar el status. Sus paradigmas no han terminado de

Otros autores contemporáneos que ubican cop mayor prec1s1on la
naturaleza de nuestras inquietudes desde los ámbitos ·de la comunicación en
el Arte, son: George Dickie y Arthur Danta desde una teoría institucional del
arte, y Katya Mandoki con una teoría del arte desde la vida cotidiana. Los
primeros porque señalan que el mundo del arte es un mundo -socialhabilitado por las instituciones que proporcionan las estructuras para las
obras. Y la segunda, por acercarnos a la esencia -psicológica- del arte en la

494

495

�vida que compartimos todos los seres humanos, lejos de los mitos estéticos
institucionalizados.
Sabemos que la institucionalidad en el Arte, cobra sus ventajas en los
argumentos sobre los procesos que lo llevan hasta la distri?~ción y el
consumo como hechos sociales. Pero sabemos poco de las cond1c1ones de la
aprehensión y recreación sensibles del mundo, en las esfer~s ~ra~áticas de
la cultura contemporánea. Sabemos de sus factores de mc1denc1a en los
campos de la educación, pero se mantienen ocultos ciertos fenómenos
rudimentarios de la sensibilidad que se fortalecen a través de la interacción.
Una teoría de la comunicación en el arte para empezar, tendría que ver
quiz.ás con el desarrollo de la percepción. Uno de los fenómenos
psicológicos interactivos más importantes que nos definió y diferenció de las
demás criaturas en la tierra. Científicos naturalistas y filósofos que han
estudiado esto en lo particular, pocas veces han tenido que ver con las
expresiones artísticas y estéticas. Más allá de lo fisiológico-sensorial, en la
percepción estriba la capacidad de los seres humanos para la abstracción,
pero de su sensibilidad dependen las acciones en la configuración de otras
realidades más o menos estéticas, las mismas que se encuentran en constante
competencia y predominio a través de imágenes en el mundo, las sociedades,
la comunicación y las culturas complejas.
Es evidente que la percepción en los seres humanos, involucra algo más
que los órganos de los sentidos. Muchos como Herbert Read, han
considerado esencial en el arte la acción de mirar. Y desde la pragmática de
la comunicación, en igual medida suele ser importante escuchar, como
también pueden serlo ciertos procesos senso-motrices, corporales,
psicológicos, psicológico-sociales y diversas precogniciones que no por
sutiles, pueden ignorarse en este campo que es de importancia vital para la
historia de la civilfaación.
Junto a la percepción, aparece otra cualidad humana, la de comunicarse
creando innumerables formas para hacerlo. Hablas, lenguas y lenguajes
como formas de representación se han ido adecuando a nuestras necesidades
tanto en lo individual como en lo social. Ser y tener conciencia de sí mismo
y de lo social, es la suma de nuestras capacidades representacionales para
pensar y expresarlo, pudiendo recurrir a formas estéticas.
Filosóficamente, la configuración histórico-social del hombre
postmoderno requiere de exploraciones y nuevas posturas ante su
indiscutible trascedencia. Y en la actualidad se cuentan con suficientes
precedentes teóricos para superar las explicaciones antropológicas y sociales

que atendieron las inquietudes generadas por los paradigmas de la
modernidad.
¿Qué es el hombre? Seguirá siendo el punto de partida para el
conocumento científico. Y recuperando el núcleo esencial en estas
reflexiones en tomo del arte, el hombre que se configura en efecto histórica
y socialmente, vive su trascedencia desde lo estético a través de su facultad
de sensibilidad (Mandoki, 1998). Se evidencian con ello capacidades y
habilidades reflexivas a partir de sus sensaciones, emociones y sentimientos
que constituyen su esfera afectiva.
o podríamos renunciar a la condición expresiva de esa configuración ·
estética en los seres humanos, con lo cual nos estamos refiriendo a un hecho
comunicativo. El cual debe ser apreciado -sea estético o artístico- como un
fenómeno que surge desde la esfera afectiva y que se encuentra todavía
rudimentariamente inmerso en los proceso psicosociales de ·Ia
comunicación.
Esto no significa renunciar a las aportaciones que dejaron las teorías
sobre los factores sociales como determinantes del arte. Sino abundar sobre
los condicionantes históricos para su valoración y su relación coparticipativa
y codeterrninante. Por ello, en lo general se vuelven vigentes los
planteamientos sobre el particular de Platón, Aristóteles, Kant y Hegel, que
nos señalan la propiedad de lo estético en los ámbitos de lo espiritual, de lo
trascendente.
Y en lo particular, nos convencen las disertaciones de Martín Buber
quien extiende ontológicamente sus respuestas hacia la naturaleza del ser,
desde su indiscutible condición dialógica, es decir, comunicativa. Junto a
Buber es posible entender al arte como un proceso comunicacional
trascendente, porque da identidad a aquellos individuos sensibles
incoporporados a sus naturales capacidades para la interacción.
Con lo anterior, podemos entender que el arte en esencia es
comunicación porque compromete a sus interlocutores a asumir como seres
humanos la responsabilidad de su trascedencia subjetiva; obvio será también
descubrir, que el arte es además un fenómeno vivencia!. Para esto, será
oportuno recuperar en las tesis de John Dewey (1949) las condiciones
vivenciales del arte a través de la experiencia. Desde esta perspectiva,
nuevas lineas reflexivas y exploratorias de lo psicosocial en el Arte, se
perfilan.
Sólo desde lo psicosocial serán posible abordar como fenómenos de la
facultad de la sensibilidad en los seres humanos, todos los vínculos

497
496

�histórico-sociales éticos y estéticos del objetü' del arte. De hecho, en nuestros
días han ido cobrando una mayor vigencia los planteamientos psicológicos
en el Arte, que para su desarrollo también requieren de la continuid_ad en los
estudios desde la esfera de las acciones de los actores humanos.
Por eso tampoco podemos omitir las aportaciones de algunos libre
pensadores en ese campo, que incursionaron en lo espiritual desde las
filosofías orientales e incidieron en diversos ámbitos del arte, para buscar
soluciones al bienestar del hombre y propiciar su interacción armónica -y
por lo tanto ética y estética- con los demás, incluyendo todos los mundos
posibles que somos capaces de crear y recrear.
Pese a que en su mome·nto fueron objeto de dudas y escarnios por
atreverse a subjetivar en esta área del conocimiento, nos bastará mencionar
desde el campo de lo psicológico, a S. Freud C. Rogers, C. Jung, F. Pearls,
M. Erickson, V. Satir y J.L. Moreno. Y pese que ahora no nos ocuparemos
de relacionarlos en todas sus dimensiones con las tesis de otros filósofosestetas como Vigotski, Dewey y Buber, algunos de sus principios
elementales se deberán considerar condiciones para la dialéctica de la
interacción entre lo psicológico y lo social en las configuraciones estéticas.

entendemos que lo sensible en lo estético de los seres humanos, es
interactivo, un fenómeno multidimensional.

La configuración de lo estético

No creemos necesario hacer más exhaustivo el recuento de autores ni de
enf?~ues al respe~to: P?rque_eso constituiría un objetivo que no elegimos. La
estet1ca como d1sc1plma científica, ha tenido un escabroso camino de
legitim_i~ción y vali~aci~n co~o mucha~ de las ciencias social~s y
human1st1cas. Para Jose LU1s Balcarcel (1976) esto se debió a muchas de las
tendencias retór!c~s, posiciones irracionales y las aseveraciones dogmáticas
-de fe-, que la h1c1eron vulnerable. Se refiere a las ~ndencias sociológicas.
:~ro el ?esarrollo del conocimiento desde las posturas mecanicistas,
tamb1_en es cierto que propiciaron la emergencia de enfoques que han ido
rompiendo con muchas ~e a~uellas especulaciones. Al decir de Bunge
( 1978), con el d~s'.'1rrollo c1en_tifico se fueron legitimando "disciplinas que
otrora f~eron art1st1cas_ y filosoficas; ayer, la antropología, la psicología y la
:~onom1a; hoy,_la sociología y la historia; mañana, quizás la estética y la
et1ca".

os referimos a de las aportaciones del psicoanálisis, la gestalt, la
psicología humanista y el psicodrama, que en su momento fundamentaron y
extendieron sus vínculos con la pintura, la escultura, el diseño, la poesía y el
teatro. Psicologizar el arte en aquellos momentos tomó tintes de
impertinencia. Ahora, desde una perspectiva psicosocial, estamos seguros
que será pertinente y oportuna su aplicación ante los nuevos paradigmas de
lo afec1ivo en nuestra cultura y el arte.

. .C?mo ciencias de lo humano y particularmente del espíritu, a
d1sc1plmas ~orno la estética les ha costado más trabajo precisar su
fundamenta~1ó_n ~ntológica, epistemológica, su metodología y sus relaciones
c?n .º1:ªs d1sc1phnas. Pero ha sido precisamente de esa relación con otras
d1sc1plm~s, de donde quizás ha surgido la mayor fuente de conocimientos
para explicar y argumentar su precisión.

A la esfera psicosocial corresponde explicar lo estético como una
posible predisposición - actitud- social e influencia. En el marco del
imaginario, lo ideológico, los valores, las creencias y las acciones como
construcciones normativas y axiológicas sociales, desde la práctica será de
particular interés, valorar la intervención del componente afectivo en tales
predisposiciones sensibles, corno determinante en la configuración artística
y/o estética.

Nacida al a~par? de la filosofía -como otras tantas- en la actualidad ya
no ~e yuede_d1~~c1ar de estudios semiológicos, lingüísticos, económicos,
soc1~log1cos, h1stoncos, de la sociología del arte, de la historia del arte y de
la ~sicología del arte. Disciplinas al decir de Marx (1966), para cuyo análisis
al 1g~al que en 'las formas económicas de nada sirven el microscopio ni los
react1~os químicos. El único medio de que disponemos, en este terreno, es la
capacidad de abstracción".

Desde el espacio psicosocial podrían descubrirse los vínculos del
sentido analógico y paradigmático del lenguaje artístico. Lo mismo podría
suceder con las construcciones culturales desde los ámb:to~ de sus valores,
tradiciones, hábitos y la vida cotidiana. Puede ser en cierto sentido complejo,
pero complejo es el objeto de estudio del conocimiento en el arte. La
tradición nos indica tomar impulso desde la estética, pero hasta aquí

Es~a capacidad de abstracción, curiosamente es la que se abrió paso al
pensamiento reflexivo sobre la sensibilidad y la percepción en los seres
humanos, ha~i~ espacios legítimos del arte. Surgieron categorias y conceptos
para lo estet1co como: la belleza, la intuición, los sentimientos la
imagi_~ación, ~I g_usto y el placer, la contemplación, la mimesis, la poiesi~, la
creac1on, el mstmto sensible y de juego, la imagen y el imaginario la
empatía y la simpatía simbólica, cuyo conocimiento fragmentó la realid~d a

498

499

!e

�través del lenguaje, para acercarnos, relacionar y con~truir, otr~ .. Como
esferas O ámbitos del conocimiento en el arte, han sido const1~1das en
realidades simbólicas, donde la praxis suele ser el reto de la teona con la
cual se transforman.
· Fines gnoseológicos nos ubican_ más ~n- la feno~enología de las
acciones estéticas del hombre en ámbitos art1stlcos. !art1cul~ent~ ,,en la
génesis de la expresión artística, para certificar a decir de Wornnger: en el
arte todo es expresión", desde cuyo planteamiento inicial fue p~~puesto
configurar la ciencia general del arte y s~par~- cautelosamente la estetLca, Y la
fi1osofia del frte. Porque las realidades s1mbohcas del mundo co~temporaneo
urgen de la construcción de nuevos paradi~as que lo ~xphquen e~ su
configuración de complejidad, diversidad y dialogo de los iguales (Galmdo
1998).
Desde el campo de la estética, la comunicación ~n el arte re~uiere
detenerse más en las acciones y relaciones del sujeto con comportamientos
artísticos en un mundo sensible. Sus vínculos y relaciones, cu~º?º la
sensibilidad opera en las fronteras de la realida~ y la cultur~ artística a
través de analogías y contradicciones entre los ámbitos de la r~ah~ad natural,
histórica y social. Hay que explicar l~~ circun~tancias comunicativas ~~a la
experiencia, la afectividad, la reflex1on e~otiva: ~l desarrollo cognitivo Y
lingüístico que participan en la configurac1on estet1ca de los seres hu~anos.
Una aproximación a los problemas. en_ la d~,notación, ~a con~otac1on, la
canalii.ación de la expresividad y su s1gn1ficac1on compartida socialmente.
El campo estético para su estudio ubica la realidad ~sti':'1 en _el
contexto de la afectividad en la vida cotidiana. Desde una ps1colog1a so~1,al
psicológica del arte, a la manera de Vigotski se atribuye a t~da_ ~eevoca~1on
emocional una reacción estética reconfiguradora de aprop1ac1on afe~ttva,
cognitiva y lingüística. Y desde los planteami~nto~ de Mandok1, la
redefinición de la estética la acreditaría como la c1enc1a de .la facultad_ de
sensibilidad de los seres humanos en el arte y en otros ámbitos de la vida
social y cotidiana.
Esos otros ámbitos de lo estético en la vida social y cotidiana quedan
implícitos en este cuerpo argumentado por considerarse áFeas ?e interés _para
todas las ciencias del arte. Trátase de igual en algunas tenden:ias educ~ti~as1
en el desarrollo de ta creatividad, en la axiología, en estrategias econom1cas
de mercado en la investigación sobre culturas, etc.; que pueden ser
abiertament: incluídas en otras las líneas para su estudio.
Visto así, lo esencial que aquí nos ocupa de la comunic~ción en el arte,
refiere a las facultades de sensibilidad y las capacidades para la

interacción del sujeto estético desde sus sentimientos. Cuestión medular de
los enfoques postmodernos en torno a la recepción de la obra de arte que
fueran antecedidos en los siglos XVTI y XVIII por los de la contemplación y
el gusto, que dan prioridad al papel del receptor.
Sánchez Ortiz conside~a precursores a Valéry') Benjamin y Sartre en el
marco de la reacción positivista del análisis formal de la obra de arte. La
poiesis, el aura y la escición entre la producción y la contemplación, darían
bases para fundamentar una estética de la recepción que tuvo sus fuentes
generadoras, primero en la Escuela de Praga con Gadamer ( desde la
hermenéutica) e Ingarden (desde la fenomenología); y definitivamente en los
manifiestos de Jauss (1967) e Iser ( 1968) en la Escuela de Constani.a para
recrear todas sus consideraciones en el método y en el objeto,
respectivamente.
Desde la perspectiva de Jauss (estética hennenéutica), la verdad artística
es el paradigma de la verdad científica. Para !ser (estética de la negatividad),
la verdad artística es la subversión de la verdad científica. El primero,
centrado en el método: el arte es un horizonte de espectativas. Para el
segundo, centrado en el objeto: el arte es vacíos, distancias, puntos de vista,
discontinuidades, contrastes, fragmentaciones, segme.itaciones y montajes;
para que el receptor se defina a sí mismo frente al texto.
Para Jauss el concepto central tiene que ver con el mundo como posible,
la reinvidicación de lo intuitivo y la liberación hacia nuevas normas de
comportamiento social por la disolución de intereses de la vida práctica
(cotidiana), como poiesis, aisthesis y catharsis.
Iser por su parte, remplai.a el concepto de experiencia estética en clave
antropológica, profundii.ando en su teoría de la ficción desde la categoría
antrop_ológica del juego como configurador de "lo que no existe todavía"
siguiendo las insinuaciones de la obra de arte (performance) como artefacto,
como objeto transicional, mediador entre la realidad y la imaginación.
Ese carácter ficticio de la obra de arte, dio cootinujdad a las tesis de
Gombrich sobre la ilusión y los ideales artísticos;. cuya fundamentación
como las de Jauss e !ser, compaginan con nuestro ~studio exploratorio. Las
posibilidades hermenéuticas y fenomenológicas para abordar el arte se
extenderán con las perspectivas de Gombrich (1959) porque "el
comportamiento artístico está enraii.ado en las profundidades de la mente, en
la forma de ser y de relacionarse de los humanos".
Gombrich atribuye al arte, ser impulso, capacidad innata a la
orientación espacial, al orden, al reconocimiento de objetos y expresiones, y
501

500

�al placer que provocan en nuestro organismo y en nuestra mente. No hay
esencia en el arte -agrega~ sólo obras, objetos, procesos o fenómenos que
provocan placer vía la sensibilidad, imaginación, intelecto, mente y
naturaleza humanas. Como una propuesta argumentalmente válida, ratifica
nuestras intenciones de búsqueda en los seres humanos, sensibles, que se
comunican .

.

Cuando señala que el artista no goza de una sensibilidad especial ni" de
una capacidad expresiva innata, ha de entenderse que las atribuye a todo el
género humano. Y sólo los distingue cuando aquellos aprenden técnicas para
dominar materiales, se enfrentan a la producción como problema". mediante
el conocimiento, la imaginación, la manipulación técnica y un lenguaje con
el cual crean obras que ilusionan.
La práctica artística llevada al terreno de los valores, sirve a Gombrich
para heredamos otra línea reflexiva vigente para la ontología desde los
terrenos de la metafísica para atribuir al fenómeno artístico en esencia, un
delicado equilibrio entre la virtud y la felicidad en las concepciones del arte
y del mundo, a través de los valores estéticos establecidos por la via del
consenso, pero cambiantes, reversibles, comprometidos c0n la tradición en
efecto, pero críticos y tolerantes.
·
Es el mundo de la complejidad, la diversidad y el diálogo de los iguales
que nos ha tocado vivir (Galindo, 1998), que bajo la visión paradigmática
del postmodemismo nos exige nuevas configuraciones para el hombre y sus
proyectos culturales. Esto es necesario para certificar si es que todo ha
concluido, si efectivamente se avecina nuestro exterminio, o si es el tiempo
de recapacitar en nuevas posibilidades de interacción para incidir en nuestra
trascedencia subjetiva o espiritual. uevas miradas que nos miren desde las
dimensiones interiores pueden transformar un mundo en permanente
configuración como lo hace el hombre mismo.

La sensibilidad en el transobjeto

'¿Cómo es que el diario hacer de las cosas se convierte
en esa forma de hacer que es genuinamente artística?
¿Cómo es que nuestro disfrute cotidiano de escenas y
situaciones se desarrolla en una satisfacción peculiar que
caracteriza la experiencia que es enfáticamente estética?
Estas son las preguntas que la teoría debe responder."
John Dewey
En el marco de una filosofía de lo estético en la naturaleza del hombre,
y sin pretender hacer aquí una evocación histórica del tema, concretamente
502

nos interesa partir del concepto dialéctico del hombre como forma social de
vida, peros~ olvid~ y haciendo énfasis en que de entrada, esto corresponde
a su esencia sensible. Esto equivale, a reconocer Los orígenes de este
plateamiento en las escuelas socráticas- que distinguieron como
fundamentales las diferencias entre cuerpo y alma, ideas y sentimientos.
De ambos conceptos, es el alma y los sentmientos los que mayores
probl~mas ~ c~mplicaciones han provocado en las construcciones y
reflexiones c1ent1ficas. A menudo se les sustituye por otras denominaciones
como espíritu, esencia, ser o sí mi mo. Impresición que en nada afecta si se
les identifica no con las formas, sino con la sustancia del hombre.
Esta sustancia en la naturaleza del hombre, la encontramos en las
pr~ocupac!o?es de
científicos y fiJósofos corno un problema
ep1stemolog1co, o~tológico y gnoseológico desde la metafísica en el pasado,
Y desde la ontolog1a para la actualidad. Kant, Hegel y Marx entre otros y en
su momento, se constituyen en piedra angular para muchas de esas
construcciones teóricas en los diversos enfoques de las ciencias del hombre.
~a naturale~ del ser y su sentido pese las notables aportaciones
filosoficas naturalistas de Kant, fenomenológicas de qegel y dialécticas de
M~, _pasó que _:1 reconocimiento de la sustancia del hombre y su
m~v,_m1ento, tamb1en ha despertado muchos temores al psicologismo -como
adJetlvo- en el arte. Este hecho en contraposición, detiene el desarrollo de las
ciencias del arte por atribuírsele una tarea predominante en lo exterior es
decir social; y por lo tanto más en función de las obras de arte como obj;tos
Y en la producción, que referido a la facultad de sensibilidad en todos los
seres humanos.
Por ello es conveniente insistir en la recuperación de aportaciones
como las de Vigotsky en este campo. La "estética desde abajo" deberá ir al
encuentro de la "estética desde arriba", porque "Jamás comprenderemos las
~eyes ~ue rigen los sentimientos en una obra de arte, y corremos el riesgo de
m~urr~r _en los i:nás burdos errores sino efectuamos una investigación
ps1colog1ca especial... las investigaciones sociológicas del arte no están en
condiciones de explicarnos enteramente el propio mecanismo de acción de la
obra de arte"(Vigotski, I970).
Y precisamente de todas las configuraciones del ser, particularmente la
de su sentido, el de la sensibilidad desde la "estética de abajo", espera ser
explorada por su pertinencia y grado de pertenencia en las ciencias del arte.
En ocasiones parecerá orientarse hacia y desde una conceptualización
puramente psicológica por ciertas fuentes y sus términos, pero amparados en

503

�la inter, trans y multidisciplinariedad del campo, para una psicología del arte
será enfáticamente necesario de de lo psicológico social.
e entenderá por ello que para estos los fines, sostenemos como
principio axiomático que lo estético en la naturaleza del hombre estriba en la
capacidad interactiva de su sensibilidad como facultad en el arte. El hombre
es un ser sensible que toma conciencia de ello y se desarrolla histórica y
socialmente a través de la interacción desde su su tancia individual y en la
relación ética que e tablece con lo demás seres sensibles integrantes del
mundo. Bub r ( 1994) abunda sobre esto y el arte deberá ser considerado un
hecho testimonial.
ólo agregaríamos parafraseando a arx (1966) que "también el
hombre crea con arreglo a las leyes de la Estética' . Y que lo hace como
eñalara Hegel: en apego a otras leyes -aún menos objetivas- que nos
marcan con su sentido el camino hacia el 'espíritu absoluto' la
espiritualidad que podrá ser renovada -a través del arte- para enfrentar con
nuevas opciones tal vez lo único seguro para este mundo: nuestro propio
auto-e terminio.

. Vig?tsky lo había entendido así al defender un espacio para ta
ps1colog1a d~I ~rte de~de la realidad física que da lugar a to psicológico del
alma en la s1gu,ente cita de Baruch Spinoza "... adie ha determinado hasta
~I _Presente lo que puede el cuerpo... e dirá que es imposible atribuir
umcamente a 1~ le~es de la na~uraleza, con iderada sólo corporalmente, las
cau as de los ed1fic1os, de las pinturas y demás cosas de esta especie que se
hacen ~olo por e~ ~~e del hombre y que el cuerpo humano, si no estuviese
determinado Y d1ng1do por el alma no hubiera podido edificar un templo

~ara_ el cono~imiento científico in titucionalizado en lo general
-prec1s~namos occidental- sigue iendo algo muy dificil de abordar, porque
l?s occidentales ~os h
esforzado in medida. en conocer la leyes que
ngen el pensam1en!o log1co y conocemo relativamente poco sobre lo
factores que con t1tuyen nuestra esencia humana, incluyendo los que
configuran al arte y que radican en la sen ibilidad.

~º-

Afortunadamente para nuestro enfoque, nuevos paradigmas se
desplazaron para devenir en las teorías cuánticas, de la cibernética y del
caos, aceptando finalmente, que encubierta por la materia se encuentra otra
dimensión que a pesar de su discutible objetividad" -porque no se veacompaña al hombre e interviene en los retos del conocimiento muchos de
los cuales, no han sido enfrentados.

.
Paree~ que esa e encia o ustancia, a ece más identificada con el
11npulso 1tal como cualidad energética se esconde o no la h mo querido
recono~ r en l~s formas stéticas que utiliza el hombre para manifestarse
?mu~1car o mteractuar, en la forma que pr picia su contexto tanto
h1stónc? como social. Pero, ademá , e que n lo método ortodoxos
pr~d~~mante de la investigación científica institucionalizada. no es clara la
ob~ettv1d~d que de can a en nue tra subjetividad. Porque los nuestros no son
obJetos a1 la_bles· p rmanec n como fenómeno y proc os tanto en el sujeto
que e e ludia como en el observador.

El mundo que nos ha tocado vivir es un mundo de cambios. Para Jesús
Galindo, esto debe ser entendido como la fuente de conflictos y dos únicas
alternativas en el diálogo: la posible unidad o la diferencia insalvable.
También urge a una nueva manera de mirar el mundo y justifica la
reconfiguración filosófica desde la ontología y la religiosa desde una
renovación ética, estética y espiritual.

Para el epi teme contemporáneo tiende a ser válido trazar otra erie de
ruta~, sugeridas desde la naturaleza subjetiva de la esencia del ser y su
ent1do. ~ero su sola discusión no alejaría del objetivo específico en esta
e plorac1on que olo pretende llegar a encontrar lo caminos directos para la
apr hensión y recreación sen ibles del mundo
I on Goodman 1976) y el
lugar que ocupan el arte.

Áreas del conocimiento como el arte y la religión no podrían sostenerse
sin la discusiones medulares que dan fé a la existencia de las
configuraciones sustanciales del er, más allá de lo meramente físico o
corporal. En algún momento de la historia de nuestra cultura, también le fue
despojado al ser la cualidad de su eternidad, de su trascendencia,
reduciéndolo al aquí y al ahora lógico-racional, por los mismos problemas
ontológicos y epistemológicos que estriban en las limitaciones de la
percepción y el ejercicio del poder desde las instituciones que validan
nuestro conocimiento.

o preocupa la naturaleza del hombre de de su facultad de sensibilidad
que es objeto de la estética, y que no e cluye presencias sutiles desde el
cuer_po_ como la fue_rzas itales, la energéticas, u actividade , conceptos
ent1m1entos, sensaciones y vaguedade que e hac n omnipresentes en toda
clas de interacción humana.
Es oportuno señalar también, que el arte no sería el único medio a través
del cual e manifiesta la en ibil1dad de los eres humdno . La vida cotidiana
Y la cultura popular están llenas de otra manife tacione sensible . El arte

504

505

�quizás sea de las más complejas, y su campo ha sido tradicionalmente
atribuido a los estudios de la estética.
Explorar la subjetividad de las manifestaciones estéticas como el arte,
es actividad que corresponde a la investigación cualitativa. Donde puede ser
común y natural pasar de ser observadores a saberse y observarse
observados, investigadores subjetivados en el campo de.· los investigados,
educadores potencialmente factibles de ser educad&lt;?s, o lo mismo
instructores que participantes en la misma instrucción ...
Sólo cuando hemos podido entender también a la objetividad corno el
resultado de la objetivacióñ de lo subjetivo, resulta posible -desde el mundo
de las ideas o abstracciones- entender o al menos darse el permiso de
aproximarse a la naturaleza de esa sustancia que por sutil -bajo las
condiciones del episteme contemporáneo-, a veces nos parecería que solo
amerita comprenderse, que demos fe de su existencia quizás para cambiarla,
y que para eso se requiere naturalmente, enfrentar el reto de vivirla.
Por eso la sensibilidad en cuanto variable determinante en la interacción
y la expresión artística, requiere tomar impulso para su estudio desde Martín
Buber quién ubica la sensibilidad en la esencia dialógica de los s_e~es
humanos; para ser yo en fuflción del tú que me compromete y responsabiliza
del todo, en una amplia configuración de integración que es ética y estética.
Sería grave problema, si la comunidad científica no aceptara la
necesidad gnoseológica de mirar sus objetos de estudio como algo que nos
compromete desde lo interior en los diversos modos de mirarlos. ¿Qué
configura la esencia estética del hombre que el científico convencional no
puede mirar? Un mundo sutil en permanente configuración -estética-,
yuxtapuesto no siempre en forma equilibrada entre las Rartes y el todo,
puesto que depende de las relaciones yo-tú -de carácter ' ético-; y en eso
transcurre, toma sentido o se nos va, la vida.
Esto, John Dewey lo complementa atribuyendo a la categoría estética y ética- la función de organizar los mundos posibles -interna Y
externamente- desde su caracter experiencia!, es decir, vivencia!. ¿Qué hace
a la vida configurable estéticamente? Creemos que es un asunto que tiene
que ver con esa facultad de sensibilidad que descansa en la afectividad de los
seres humanos. Siguiendo uno de los caminos trazado por Yigotski desde su
psicología social de las emociones, la reevocación vivencia! de los
sentimientos garantizará que su expresión sea siempre reconfiguradora desde
esta esencia ética y estética del ser que nos ocupa.

506

Es esa sensibilidad esencial la que se exp_~
- ·,a desde el interior del
individuo y lo lleva como dice Buber, desde ia ,i percepción del "ello"
-siempre exterior- a la cocreación del "tú" que lo define, le da identidad y
lo responsabiliza del muodo donde "yo y tqj' integran holística e
ideológicamente todo lo que nos pertenece para lfpropiamos, compartir y
generar nuevos mundos y sus rumbos hacia el corlbcimiento universal. Un
procreso de creación que ha sido permanente, desde los albores de nuestra
humanidad.
Es esa misma sensibilidad esencial que para Dewey tiene que ver con la
experiencia estética que solo puede ser propia si se vive. Es la esencia
rudimentaria de lo afectivo, en cuya reflexión estriba el desarrollo cognitivo,
lingüístico y emocional, que otorga al arte, igual que a la filosofia y a la
religión, su propiedad reflexiva en el estudio de la naturaleza humana.
Roman lngarden (en Osbome, comp., Estética, 1976) nos proporciona
el eslabón que une la dialoguicidad a la percepción y la experiencia para
definir en la concreción de la obra de arte su co-creación en función del
observador adecuado o competente, sensible. Establece las diferencias con el
objeto estético, resultado de la creación material, de las cualidades
estéticamente neutras de la técnica en cuyas condiciones objetivas (las de la
obra de arte) ubica las subjetivas, interoperantes del !¡&gt;bservador competente.
La sensibilidad se encuentra también implícita en los modos de percibir
y sentir la vida, a los otros seres, objetos, ideas, imágenes, sensaciones y a sí
mismo. Sólo que cuando esto ocurre en la vida cotidiana, las manifestaciones
de la sensibilidad suelen parecer y ser efímeras y d pendientes de contextos
hasta ahora poco aludidos porque no han llamado 18fi:ltención de los teóricos
del arte.
i
Creemos que cuando menos se deben estudiar n los ámbitos artísticos
de formación, desde la sensibilidad del hombre comb facultad del ser, para
abordar sus efectos y sus medios, cómo funcionan, cómo inciden en el
sujeto, desde dónde surgen, cómo pueden ser desarrollados y cómo son
interpretados. Una tarea que no sólo implica la objetivación de su
subjetividad desde el registro icónico, sino a la ve-z quinésico léxico y / o
acústico, en que suele ser comunicada.
Si filosóficamente hablando, esto que también es ético, correspondiera
solamente a la estética, estaríamos transitando hacia un paradigma
delimitado entre el arte y la obra de arte, para involucramos en otro que
it1cluyera otros aspectos como la vida cotidiana. Esto convierte a la estética
en una transdisciplina como afirma Katya Mandoki (1998), con un
transobjeto centrado en el ser humano social e histórico; porque lo objetivo
507

�de su estudio ya no es1 en los objetos sino en los s~jetos y la rel~ción que se
suscita a partir de la percepción, la cual afecta siempre al SUJeto y no al
objeto.
Para Mandoki, debe incluirse a la prosaica como parte de la estética,
paia darle esa nueva estructura paradigmática amplfa, rompiendo viejos
mitos y miedos acumulados por los estetas para salvaguardar su vieja "tarea"
de validar el arte y la obra de arte. A partir del objeto estético, ese que para
Ingarden ya es un esqueleto estéticamente neutro.
Mitos como: la separación del arte y la vida porque el mundo sensible
está inmerso en ella; la actitud --exclusiva~ estética porque la facultad de
sensibilidad corresponde a todos los seres humanos; del desinterés y del
distanciamiento estéticos, porque la apropiación es una de sus finalidades; el
mito de su universalidad, por sus nexos con el juicio y los valores que son
transitorios; de la oposición entre lo estético y lo intelectual, porque la
sensibilidad forma parte de ambos; de la estética del arte, en función de la
diversidad e intertextuajidad en las _artes; y de la potencialidad _estética de
las obras de arte, polque lo úmco que verdaderamente existe, es la
sensibilidad del sujeto.
Mandoki añade: "Los miedos de la estética ante los precipicios del
relativismo, del subjetivismo, del psicologismo, de lo prosaír.o y cotidiano,
del hombre mundano y del hombre de la calle, al mal gusto y a lo inmoral
han funcionado como verdaderos obstáculos epistemológicos en e! afán de
los teóricos de la estética, por aferrarse a !a obra de arte como objeto
privilegiado de su disciplina. Si se sueltan del fetiche de la belleza, es solo
para agarrarse de inmediato a otro: el Arte".
Pensarnos ·que enfrentar los miedos a las implicaciones del
subjetivismo: a lo inmoral, al psicologismo, a lo indeseable y a las impurezas
cotidiana, son tareas de las ciencias del arte, como obligada adecuación
ontológica, epistemológica y paradigmática del momento de
reconfiguraciones que vive la comunidad científica. "Y es que el esteta sigue
trabajando sólo en los museos y salas de arte, bibl.iotecas y di1potecas, para
no ser pertl.lrbados por los olores, las temperaturas los movimientos de
masas y cuerpos, los gestos y los golpes de la vida cotidiana."
.,
Reconfigurar suele ser más complicado que configurar. Revisar y
revalorar teorías y conceptos en búsqueda de su unidad exige tiempo y
tolerancia, establecer nuevas relaciones y correr riesgos, incluyendo el de
equivocarse. Pero no debe extrañamos, porque ese ha sido el largo camino
del conocimiento.
508

. _P~r ejemplo, para Dewey la sensibilidad es de origen orgamco 0
bmlog,oo y cultural. Para Mandoki, la sensibilidad siempre mira
corresponde a una representación; aunque no a una conciencia de la mirad~
ni ~e. ~o que es mirado. La relación entre lo orgánico y cultural con las
p~s1b1hdades que ofrece una toma de conciencia de la mirada y lo que se
m1ra, marca una de nuestras principales rutas de acción. Este es un
compromiso del educador por el arte y sus tareas para encontrar la forma de
encauzar -técnica y metodológicamente- aJ hombre sensible creador 0
productor artístico, para identificar las fuentes y abreviar los c~inos de su
expresión como reconfiguración ambital.
Siendo el hombre, sujeto y transobjeto en el estudio de la facultad de la
sensibilida?, sus ví~culos serán siempre una relación social, y la objetivación
de s_u realidad social configuradora de la intersubjetividad en la cua( se
manifiesta su propia individualidad. Es por lo tanto una realidad
antropomórfica, es decir, inherente a la naturaleza del ser humano.
. La naturaleza de lo estético en la comunicación de los seres humanos,
hen~ ~~e ver come dice Mandoki con "los fenómenos ordinarios de la
sens1bil1dad como ocurren en las relaciones interpersonales, en nuestra
forma_ de comunicarnos y de vivir (los que) habrían de plantearse hasta la
actualidad cuando el estudio del presente y de lo cotidiano se vuelven
posibles por la episteme contemporánea."
_Para ~bicar la naturaleza de lo estético en el ámbito fenomenológico de
la vida, cita a Dewey: "entre lo cotidiano y lo artístico, se encuentra la
frontera de la mirada. La vida es ciega estéticamente, en ella se funden todos
los planos del Ser y no se ve a sí misma: se vive ... (sin embargo) la prosaica
(qu~~ no trata con el Ser sino con el percibir sensible del vivir. .. mira
estehcamente a la vida ... es exotópica".
-~~ndoki delimita en la poética, el ámbito que, se relaciona con la
sens1b~lidad en el campo exclusivo de las artes, al que corresponde la
m~yona de las aportaciones teóricas de los estétas. Desde la prosaica, la
mirada del otro produce la imagen estética del yo en la vida cotidiana-cita a
Bajtin-. Desde la conceptualización de Buber, ese otro es eJ tú que prevalece
cuando el yo se da cuenta de que encierra los límites de su - aniverso
configurado ética y por supuesto, estéticamente .
De esta manera, la poética como el área de la estética involucrada en la
p~oducción artística, mira la prosaica como fa prosaica mira la vida. Mirar la
vida puede concebirse así como la génesrs de _esta cuestión. A la calidad en
e~ c~nocimiento ~ci?nal que se ha generado la ciencia, es imprescindible
anadir la potencialidad del conocimiento sensible como capacidades
509

�complementarias que nos impelen al estudio y a la investigación en los
múltiples campos de la actividad humana, como en este caso lo es el arte.
Podrán integrarse a ambas capacidades -sensible y racional- en otros
enfoques, otras como las de la acción para el sujeto pr~crico, ~e. la emoción
para el sujeto psicológico, la de la fe para el suJ_et? rehgtoso, d~ la
interacción para el sujeto social, del desarrolo orgamco para el suJeto
biológico, de la construcción para el sujeto técnico, etc. uestra propuesta es
aquí psicosocial e integradora desde su contexto histórico social hacia una
teoría de la comunicación en el arte.
Todas esas y otras pósibles configuraciones en torno a la naturaleza del
hombre, podrían tener efectos de continuidad con nuestro estudio, porque
para el desarrollo de las ciencias del arte, h~ce fal~a y conviene e~frentar su
complejidad multidisciplinaria como algo melud1ble en las a~md~des que
tiene nuestra propia naturaleza esa con la cual ahora nos 1dent1ficamos
desde el papel de investigador.
Convendrá ser muy cuidadosos al trazar la ruta más segura que nos
lleve a la sensibilidad. En este caso, proponemos hacerlo desde el campo de
la interacción humana como proceso para la expresión sensible
-cognoscitiva, afectiva y lingüística- y configuradora de los espacios
multidimensionales en los que se trabaja para la form~.ción en el arte.
Aunque también tiene que ver con las formas en que nos predispo_nen a la
armonía y la plenitud, por su acción estética reconfiguradora de la vida.
Las reflexiones de cualquier modo segu1ran aludiendo problemas
históricos sobre las relaciones entre el arte y la naturaleza, el arte Y el
hombre, la tarea y funciones del arte, la sustitución del concepto arte ~or el
de artes, y sobre todo si la relación que se da entre el arte y la estética es
solamente por el factor sensible o nó. Sobre quién es el sujeto que lo
trasciende, si la percepción es individual o social, si P?see una identidad
objetiva o pertenece sólo al ámbito del ideal. Cuestiones ontológicas que
sólo son posibles si recurrimos a enfoques transdisciplinarios como el que
aquí pretendemos.
En sus relaciones con la naturaleza por ejmplo, se seguirá discutiendo
cuanto corresponde a lo exterior y cuanto a lo interior. Y en este sentido si
el hombre imita, crea, o construye bajo los efectos de esta relación sensible.
Si esto le corresponde a un área del conocimiento configurada como ciencias
del arte si sus bases fueran eminentemente prácticas o de una sensibilidad
específi~a: Preguntarnos si existen hombres que no sean sensibles, si las
tareas del arte son de todos los hombres o sólo de ciertos hombres sensibles;

nos compromete con respuestas desde ámbitos de la subjetividad afectiva,
aún pendientes de ser explorados.
Algunas preguntas se mantendrán sin respuestas precisas por algún
tiempo. Porque hacen falta reflexiones que relacionen la identidad humana
con su amplia dimensión ecológica --en un mundo cada vez más conciente de
su globalidad-. Del arte corno expresión especializada, pero a la vez corno
espacio de educación. Como un fenómeno que se da desde la interacción
humana y desde su supervivencia en condiciones cótianas, pero sobre todo
como parte del aprendizaje para la vida, del ser y su_ sentido.
Harán falta otros lugares donde puedan ser correlacionadas la
sensibilidad, la imaginación y la intuición en las esferas humanas, sociales y
culturales de la afectividad, lo mágico y lo innato; suficientemente discutido,
pero fragmentariamente y desde afuera. Aunque rio sea facil defender que el
fenómeno estético es orgánico y que se mueve como la energía, entre la
individualidad (desde lo interno e histórico) y la totalidad (externa social y
ecológica), que requiere de la reflexividad de los sentimientos, para
trascender en imágenes paradigmáticas de la vida. Que se encuentran en las
huellas -la memoria- del hombre, como esencja y testimonio de su
trascedencia.
Por otra parte es necesario acotar que muchas cosas de estas, que apenas
comienza para el mundo occidental, han conformado las verdades que
forman parte del conocimiento heredado y sostenido culturalmente por la
tradición en el arte, la religión y la filosofia, en el mundo oriental durante
más de cuatro mil años. Lo mismo pudo haber ocurrido en muchas de las
comunidades del mundo occidental, cuyas tradiciones poco se libraron de la
batalla por la imposición de los dominantes lógico-racionales colonizadores
del "absoluto occidental".
Con esta mirada, el conoc1m1ento que se construyó en algunas de
nuestras culturas latinoamericanas por citar un ejemplo, sólo ha merecido
espacios por su valor sincrético, entre lo mágico y lo mítico, como realidades
subterráneas validables unicamente desde el folklore y nunca como el sueño
legítimo al que tiene derecho, la naturaleza de todo hombre responsable y
omnipresente en su realidad histórico-social.
A mediados de siglo, pensadores mexicanos también seo ocuparon de
estas condiciones de la tradición metafisica del arte en algunas de sus
propuestas filosóficas. Antonio Caso quien pubfrcó sus Principios de
Estética en 1925, insistió en la relación estética entre la inteligencia y la
intuición,. y el compromiso del artista con la esencia del saber. José
Vasconcelos de amplia influencia desde el concepto latinoamericano de la
511

510

�raza cósmica y su propuesta filosófica para una todologia; publicó en el
marco de una trilogía, la estética en I 935 reforzando las teorías neokantianas
sobre el "a priori" estético en el ritmo, melodía y armonías en el
conocimiento humano.
Después, Samuel Ramos publicaría en 1950 su Filosofia de la vida
-artística para insistir y profundizar en las teorías de sus antecesores sobre los
"a priori" de Ja intuición y el sentimiento en las verdades estéticas del Arte, y
reforzaría la necesidad de construir una teoría del arte desde las
configuraciones de la personalidad del artista. Destacan sus
conceptualizaciones sobre la subjetividad estética y su dependencia del
sujeto artístico, y retoma el concepto del "espíritu objetivo" de Hegel, para
definir la obra y el objeto del arte.
Ramos también señala que el arte "responde a una necesidad enraizada
hondamente en la naturaleza humana." Y desde lo psicológico demanda "el
desarollo de ciertas facultades específicas para determinadas creaciones",
como la memoria, la fantasía (la imaginación), la voluntad artística o
intención deliberada (la actitud), la proyección sentimental (lo afectivo), la
abstracción o formas de expresión metafóricas, la creación como
estructuración interna (psicológica) y el gusto como facultad estimativa (de
interacción).
También insiste en la condición vivencia! y el valor estético del
recuerdo para la configuración estética de la imagen de la realidad. Tiempo,
espacio y sentido en la configuración artística; la cualidad irracional de sus
valores y la condición de que "el arte tiene que mantenerse siempre dentro
de los límites de la vida humana", atribuyendo a la poesía el "ofrecer una
intuición del mundo y de la vida", señalando como razgos fundamentales del
fenómeno estético: la metáfora y el ritmo.
Samuel Ramos adjudica a ciertas formas a priori de la percepción el
sentido de la visión de las artes plásticas, cuestionando ''No existe ... una
visión objetiva de la realidad ... Tal vez la realidad objetiva es en sí misma un
caos que nos desconcertaría ... Al artista no le importa la realidad en sí
misma, sino la realidad con la huella que le imprime el e~píritJ humano."

cuya supremacía tiene una sencilla razón psicológica: produce en el
espectador (también en el bailarín) puro goce estético."
· No sólo exclusivo de la danza, el trabajo corporal dice Ramos que
"rescata por un momento al hombre natural que yace enterr~do baj? ~na
espesa costra de civilización." Y desde su Filo~,ófia de ~a :v~da arhsllca,
propone de esta manera una estética para la mult1phc1d~d de las
manifestaciones artísticas", asunto implícito para este marco teónco. Por lo
que sus conceptos también se verao renombrados y reconfigurados desde los
predominantes de la comunicación en el arte, aspectos ~?e se :~fieren a la
interacción sensible de los seres humanos y su configurac1on estetlca.
os queda claro que su estudio implica la observación y el an~lisis del
sentido de orientación de su identidad fenomenológica y gnoseológ1ca, Y su
carácter dialéctico entre las diversas constelaciones del conocimiento. Un
asunto que podría ser estrictamente interactivo y pragmático, desde la
realidad del instante social en que suele ser configurado como arte. Pero que
se vuelve complejo en su relación psicológica con la vida en el m~~ento que
se vive o se recuerda como imágenes. Acción o contemplac1on por el
instante que se vuelve ritmo según Bachelard (1~32), imp~lsos en la vida del
hombre que suelen contener el motivo y dar sentido a la misma.
Si bien es cierto que el conocimiento suele atender al pensamiento, Y
que el sentimiento da la forma para la creación en imágenes como símbol?s,
inevitablemente el conocimiento se moverá y generará entre los espacios
emocionales de la inteligencia y del pensamiento para traducirlos por
asociación y af!alogía desde nuestra sensibilidad, a través de es~dos de
conciencia múltiples. Es una interacción reconfigurarlora en su esencia, la de
nuestras cogniciones y metacogniciones, muy ~are_cida a la fa!:tasía la
ensoñación que fue el sentido del aura para BenJamm y la reacc1on ~stet1ca
en el abordaje psicosocial de Vigotski. ¿El arte_ es en esencia _una
comuaicación afectiva? Entonces desde y en la propia naturaleza sensible,
afectiva, estética del ser, debiera ser explorada.

r.

Y al referirse a la música "si no guarda con el alma una relación
representativa, está ligada de otro modo especialmente con la esfera
emocional, de la que se ha considerado . . . como notoria forma de
expresión", para señalar más adelante que "Un sentimiento puede
desarrollarse en dos direcciones opuestas, hacia adentro o hacia afuera, para
convertirse en contemplación o en acción". Samuel Ramos concluye en
cuanto a la expresión corporal y su relación con la danza como "liberadora,

Por fortuna nada ha podido detener las reflexiones a este respecto,
como son los ;estimonios en ciertas ideas de los griegos, las propuestas
renacentistas, las tendencias místicas concentradas en el siglo XV~, _Y en
todas las que desencadenadamente abrierqn paso al barroco, al neocla_51co,, a
las vanguardias, al modernismo de los siglos X1X y XX, Y mas aun
enncontramos en los discursos vigentes de las rupturas en el
postmodernismo contemporáneo. Y son ~vid~ncia también de que ha
prevalecido entre otros, el contexto comumc~ctonal para ~I arte, centrado
algunas veces en el emisor, ya en el mensaje y- sus códigos, ~tras en el
receptor y sus espacios, como también en los efec os y usos del mismo.

512

513

�La comunicación es inherente a todos los quehaceres del hombre. Por lo
tanto no es de extrañar que sus reladones se den en un amplio espectro del
conocimiento humano clasificado en disciplinas. Pero cierto es que también
para acentuar su relación con el arte, hubieron de darse ciertas condiciones
sociales y culturales en este que es un aspecto del comportamiento humano,
para que las artes tuvieran la oportunidad de expanderse en innumerables
formas de expresión conocidas como la cultura artística en el mundo actual.
Porque la situación cultural del mundo contemporáneo en toda su
complejidad, fue uno de los efectos de la comunicación en general: el
rompimiento de esquemas, géneros, estilos; la abierta 'tendencia a la
integración de las artes desconociendo sus fronteras; el cuestionamiento a los
límites entre el arte y lo popular; el papel que ejerce la tecnología en las
comunicaciones humanas y su influencia cultural para propiciar nuevos y
amplios acercamientos con otras culturas; y la ruptura en los parámetros de
la identidad nacional.
La comunicación en el mundo, nos ubica en una sociedad de consumo
donde los medios masivos seducen y modifican al hombre con nuevos
gustos, valores, patrones, esquemas y estilos para la sensibilidad y el sentido
de la vida. Hemos configurado una cultura de masas donde los valores
artísticos se identifican con nuevos esquemas de altemanancia para lo
popular. La masificación en el arte va convirtiendo la cultura en una
industria para eJ consumo, para el entretenimiento y para la enajenación del
sentido hacia la materialidad como bienestar.
Es un amplio espectro para la cultura en cuyos ámbitos tienden a
gestarse esfuerzos profesionales de especialización por lo multidímensional
de su campo de estudios. Es tiempo para la emergencia, en los discursos
artísticos y en el reordenamiento gnoseológico ante el cambio y el tránsito
paradigmático.

inteligencia artificial estallan en la vida contemporánea universal, y justo
entonces, eJ contacto entre la religión (espíritu), la magia (imaginario) y la
ciencia (objetivación) vuelve a surgir con toda la vitalidad y el entusiasmo
de Jas nuevas generaciones de cultivadores del sab~r."
"Ahí se encuentran (en lo que llama una convergencia paradójica) los
personajes más duros del materialismo positivista con los más volátiles del
esoterismo espiritualista. No siempre hay condiciones de diálogo, pero están
frente a frente y la información los acerca tecnológicamente cada día más. El
futuro es un puente de comunicación entre algunos de ellos, pero también el
pasado, y sobre todo el presente, son motivos suficientes para ir sintiendo la
ugencia de búsqueda de alternativas a las trayectorias actuales y en particular
a sus inercias suicidas de destrucción planetaria." · ·
La cultura se mueve de la ética del deber; en el pasado, hacia una
emergente ética del placer. Y "es la emotividad la dimensión central de la
vida moral, son los sentimientos los que unen y separan a las personas ... la
vida social, opera con sentimjentos más que con argumentos. La gente lo que
busca es sentirse bien." Pero poco sabemos de los misterios de nuestra
propia afectividad, porque hemos atendido al deber de lo social reprimiendo
los conflictos generados desde las necesidades de lo individual.
El arte es espacio libre para la expresión y recepción de la sensibilidad,
y sus cualidades suelen ser infinitas. Una teoría del arte en este mundo

contemporáneo ya no tiene que ver solo con el sentido de la perfección, la
belleza, la armonía, o lo sublime. Posiblemente tiene que ver con todo lo que
el hombre contemporáneo se de permiso de sentir .estéticamente. No existen
cánones y el elemento que lo trasciende se encuentra -en apariencia- oculto
en la multiplicidad de las variantes e interpetaciones estéticas que ofrece
nuestra cultura, en on proceso interactivo y pragmático.

No se pueden evadir estas condiciones comunes y los nuevos conflictos
que genera. Y que el único camino para enfrentarlos, es la comunicación.
Tam?ién lo son las condiciones para la per~epción de una unidad posible o
de una diferencia insalvable en la construcción de una ment'alidad cósmica o
para la identidad de una mentalidad particular separada del resto de las
mentalidades.

La comunicación en la cultura artística se referirá siempre a los
procesos histórico-sociales que desde el orden de lo sensible, fundamentan la
importancia del arte en nuestra sociedad y en sus diferentes culturas. Sus
referentes son en el orden de la producción, distribución y consumo de
objetos e imágenes estéticas bajo los diversos aspectos- de la actividad
artística que pudieran corresponder al campo de lo económico, político,
educativo, psicológico, antropológico, lingüístico, etc.

Un quehacer de la ontología - según Jesús Galindo-, más que para un
resurgimiento de la Metafísica "momento en que la filosofía de la ciencia la
epistemología y la cosmología del pensamiento científico están en una labor
de profunda reflexividad, al tiempo que la robótica, la informática y la

Desde las configuraciones estéticas, la comunicación reafirma todos los
aspectos de la cultura artística, por lo cuaJ pudiera denominarse
comunicación artística. Y aún así, estaríamos habla,ndo de u~ basto campo~
dadas las_condiciones de la comunicación en nuestro tiempo, cuyo desarrollo

514

;1
515

�-principalemente tecnológico- ha ampliado el universo de las interrelaciones
humanas inherentes también a sus formas y contenidos estéticos.

¿Qué es y ¿cómo se comunica la sensibilidad en el arte?, constituyen
una doble pregunta científica en Ja cual se justifica su exploración
ps"icológica y otros estudios consecuencíales. Aunque el contexto de esta
aventura científica en cuanto a lo artístico-comunicacional· pudiera llevamos
a sus orígenes en los albores de la civilización, es evidente que .para su
precisión, nuestras preocupaciones se asumen en moJnentos en que ya ha
sido posible configurar pese a la subjetividad, a la cultura artística como el
universo de las ciencias del arte.
Nuestros señalamientos apuntan a la necesidad de construir teorías del
arte bajo la anuencia inter, traos y multidisciplinaria que permiten las
condiciones ontológicas actuales en favor del arte para propiciar su
conocimiento y su desarrollo, y que en este caso se trata de un enfoque desde
el contexto de la comunicación, donde será imprescindible hacer referencia a
los aspectos que a su vez le son compartidos en campos· de la psicología
cognoscitiva, la psicología social, la lingüística aplicada y la antropología
cultural,
Como resultado de estas deducciones, hemos de preparar una teoría de
la comunicación artística, con el diseño de un modelo descriptivo de
aproximación en lo general, dividido en cuatro niveles de análisis: lo
intrapersonal, lo interpersonal, lo lingüístico-instituciC'mal, y lo
simbólico-cultural; y una tendencia exploratoria de inducción desde la
experiencia, a manera de su comprobación. En lo particular, la exploración
deberá detenerse en los procesos y fenómenos individuales que se suceden
en las condiciones pragmáticas de la vida cotidiana, cuando la comunicación
como interacción, obedece a los confines de su reconfiguración estética en
ciertos ámbitos artísticos de formación, para la aprehe~ión y recreación
sensibles del mundo.
Esto significa, que el verdadero paradigma -como elemento sucesivo de
cambio-, irá apareciendo al tiempo que se va construyendo, desde la teoría
de la comunicación hacia los rudimentos de lo afectivo en la configuración
estética -la experiencia-, de manera dialéctica. Porque en la interacción
humana prevalece la naturaleza del hombre que no· es precisamente
mecánica ni completamente material. Es fenomenológica, trascendente y con
muchas otras dimensiones que pueden ser irracionales, insospechadas e
imprecisas. No todo será perfectamente comprobable, refutable ni verificable
---como lo afirma Mandoki-.

516

Sólo cuidaremos como lo advierte Vigotsky, que nuestro pensamiento
procure "no asombrarse, no reírse, no llorar, sino comprender"desde los
C(?nfines que nos brinda la psicología del arte, para una urgente y necesaria
"estética desde abajo" por los canales psicológicos de la.internalización, la
evocación, la reflexividad y las configuraciones sensibles.

Hacia una teoría de la comunicación artística

Son muchos e incontables los productos y efectos de la interaccjón
humana; entre ellos que se encuentra el arte. Contextualizado en el amplio
universo de nuestras culturas, alterna, coincide y se yuxtapone con los otros,
en un amplio espectro de categorías que t.ambién son comunicacionales.
Como transobjeto -por deducción- lo estético del arte, puede ser
comprendido también como un fenómeno configurado por el sujeto social,
pero que suele ser un reflejo de lo individual, de lo trascendente y de lo
vanal, de lo objetivo y de lo subjetivo, como tamlJién suele ser la vida
misma. Pero además, también puede convertirse en único e irrepetible,
cuando guarda correspondencia con el sentido del ser, secuencia y
consecuencia de la aprehensión y recreación sensibles del mundo.
Para Sluzki ( 1976): "Un interés y una dificúltad adicional provienen del
hecho que los fenómenos de la comunicación humana poseen múltiples
niveles de análisis que cualesquiera de ellos, en fonna aislada, empobrece
notoriamente el hecho observado. Pero, por otra parte, de no hacerse así, el
monto de información vehiculizado en toda situación de interacción humana
es tan enorme que su estudio resulta poco menos que imposible."
La cita, sintetiza una de las dificultades de la investigación en este
campo. Estudiar la comunicación humana implica frecuentemente,
fragmentarla. Eso la empobrece, la aleja de su ineludible realidad a
priorística. La detiene y como en cualquier proceso, se contamina, se altera,
se vuelve otra cosa.
Sin embargo, así hemos elegido enfrentar el reto de su complejidad, en
tanto ciertos fenómenos relativos a la interacción de los seres humanos
siempre lo son; y porque es prioritario precisar las rutas que nos llevan de la
facultad sensible al desarrollo de los campos de la cultura artística, y este
también es un proceso complejo de la interacción- humana.
La complejidad de la comunicación hui:nana proviene de su
multidimensionalidad. Lo mismo tiene que ver con fenómenos externos, más
517

�Katya Mandoki (1998) "no todo es perfectamente comprobable, refutable,
verificable ... " Una sola óptica no ha bastado y en la estética tenemos solo
una muestra.

o menos objetivables, que con aspectos internos poco claros o expiorados. Y
compleja puede ser así mismo, cualquier configuración estética.
Porque está ligada a la experiencia que también debe ser estética, cuyas
dimensiones enunciativas y axiológicas se pierden en el instante y en las
~ualidades de la vida cotidiana. Su marco suelen ser un complejos de
cogniciones, precogniciones, metacogniciones, sensaciones, sentimientos,
percepciones lingüísticas, prelingüísticas y metalingüísticas, denotaciones,
connotaciones, metáforas y paradojas sintagmáticas, y los paradigmas del
imaginario colectivo· que suelen encubrirse en las estructuras de los registros
que pueden ser icónicos, kinésicos, acústicos y/o léxicos.
Pero esta complejidad no es exclus.iva de la comunicación social. Parece
perfilarse desde todos los quehaceres culturales del hombre postmoderno.
Rotos los cánones para la conciencia, se ha dejado al pensamiento en libertad
para aproximarse a la naturaleza del cambio, desde unas bases que fueran
antropológicas y que ahora se trasladan hacia las cosmológicas de universos
infinitos y de los mundos posibles.
Para Jesús Galindo, en el horizonte deseable: "Alguien tiene que actuar
y proponer, (y) lo tiene que hacer con una estrategia y una gran capacidad de
respuesta perceptiva, de reconfiguración descriptiva ... tarea de muchos 1 de
diversos tipos de actores y sujetos de acción ... las condiciones de
comunicación potenciales con la infraestructura tecnológica actual tendrán
que ser desarrolladas. Y... los sentimientos, las razones, las intuiciones y las
sensaciones tendrán un peso semejante, es decir, las voces y los silencios
operarán sobre la formación comunitaria '.
"Y...- termina- los escenarios posibles de transición también trabajan
sobre la lógica de lo probable y lo imprevisible, pero se requiere en principio
voluntad, sin este poder nada humano pasará, y aún asi, con voluntad, el
resultado puede ser muy lejano al deseado o esperado" (Gal indo, 1995).
Elegimos partir desde esa amplia perspectiva ética, con la estructuración
de una teoría de la comuncación donde puedan ser ubicadas las principales
áreas sensibles del hombre.Una teoría que corresponda a la actualidad
paradigmática y epistemológica, creando espacios desde donde se pueda
navegar hacia los diversos intereses de las ciencias del arte, teniendo como
marco la cultura artística, y para su comprobación exploratoria en nuestro
1
caso, ciertos ámbitos de formación.

.

Desde la comunicación como disciplina científica, nuestra propuesta
teórica tiene la multiplicidad y muJtidimensionalidati paradigmática que a
tantos preocupa, y que pocas veces nos ofre.ce la Pºf.'bilidad de enfrentarse
como proyecto de vida. Enfrentar la comunicaciót .en sus dimensiones
objetivas, subjetivas, intersubjetivas y transobjetivas; exije una mirada a La
alternancia, yuxtaposición y convergencia de sus múltiples niveles de
análsis; desde sus diversas formas enunciables: física, ideológica y
culturalmente, así como su ampliación a los contenidos que se atribuyen a
categorías estéticas de la sensibilidad.
Aún así, creemos posible poder precisar cuando menos tres esferas
paradigmáticas en nuestro tránsito exploratorio sobre la sensibilidad como
facultad y categoría estética en ámbitos de la comunicación artística. Esferas
que corresponden respectivamente a las epistemologías positivistas, a las
sistémico-estructuralistas y a las dialéctico-vivenciales, configuradoras del
episteme ecológico contemporáneo. Al final del camiño, constataremos si la
inestablidad elegida fué estéril~ o si como en la vida, la inestabilidad le es tan
inherente al ser como lo ha sido el cambio a la sociedad.
Bajo el primer paradigma, a la comunicación se le puede apreciar como
un continuo de fenómenos objetivizables que relacionan al hombre consigo
mismo y con el sistema social y económico que le rodea a través de la
producción y el consumo. La actitud del investigador-observador suele ser
valorativa y superficial, es decir, de y desde la superficie.
En el otro, la comunicación corresponde -además de la producción y
consumo-, a las cosas que resultan de la interacción humana incorporándolas
como entidades ideológicas o como atributos que vinculan a las personas
inmersas en costumbres, ritos, actitudes, conductas y ~nsamientos. Obedece
al enfoque de la teoría general de sistemas deide lo estrictamente
antropológico, y la actitud del investigador-obsérvador es hacia la
comprensión de las estructuras humano sociales, cuyo referente inmediato
proviene de la conducta grupal o comunitaria.

En el entendimiento de que descubrir nuevos paradigmas no significa
omitir los anteriores aunque sí estar dispuesto a sus desplazamientos y a sus
coincidencias, toda vez que nos percatamos de que en este campo como cita

Ambos enfoques, fueron la base de otro estudío .que desarrofíamos en
aproximación a un modelo para el estudio de fa teoría de la comunicación
masiva {Aburto, 1986), donde nos fué posible situar Ii,necesidad de ampliar
el conocimiento hacia los aspectos imprecisos de fa sensibilidad como
variable de la percepción en la comunicación humana. Ahí también
aparecieron otras posibilidades paradigmáticas para la actitud y se

518

519

�despertaron nuestras inquietudes sobre el papel que juega el componente
afectivo en la comunicación artística.
Así fue gestada nuestra tercera esfera paradigmática. Esta, apenas viaja
hacia su encuentro y definición, entre las preocupaciones científicas más
contemporáneas del pensamiento cosmológico, que obedece a su caracter
ecológico y holístico. Prevalecerá aquí, la necesidad· de incorporar a la
realidad de las cosas y sus vínculos, la realidad simbólica que provee al
hombre no sólo de satisfactores por la vía del trabajo, la producción y sus
relaciones, sino también a través del imaginario, los su(}ños, Las evaciones,
sus fantasias, su memoria, sus utopías, sus adaptaciones y en general, sus
luchas por la vida.
Significa, una vuelta al humanismo centrado en las configuraciones
enunciativas y reflexivas, de una interaccjón viva -como condición realentre los seres humanos de nuestras culturas diversas y complejas. Por
obedecer a su peculiaridad hermenéutica y fenomenológica, exije la
intervención de una mirada especial y de la credibilidad en los mundos
posibles que nos mantienen unidos o separados por los sentimientos
(Galindo, 199S), entre valores e ideales de libertad, de independencia, de
respeto y tolerancia, de democracia y de amor. Mismos que la ciencia
moderna y su tecnología no lograron retribuir, desde sus recursos y
perspectivas técnico-metodológicas que se concentraron más en mejorar los
satisfactores materiales, ahora fuente de desequilibrios.
Este modelo teórico que ahora pretendemos configurar desde la práxis,
podría ser graficable solo en las primeras dos ópticas y su descripción
teórico-deductiva nos ocupará de inmediato En la tercera óptica, por su
estructura fenomenológica, dialéctica y reflexivamente ontológica, por su
configuración paradigmática en acción y en tránsito será inductivo y
descriptivo sobre la práxis. Pues sólo así podrá ser comprendido y
comprobado por ahora, discursivamente durante y reflexivamente después de
la exploración,
por su movimiento y su sentido,
en un plano
inevitablemente basado en Ja experiencia, en lo vivencia!.
Con él, se constituyen las bases de la exploración para lo sensible en
nuestra teoría de la comunicación artística y su aplica~ión en ámbitos de
formación. La comunicación deberá asumirse como interacción, acciones en
movimiento, donde "los actores toman su proceso reflexivo y se mueven con
autonomía en su propia exploración creativa y activa." (Gal indo, 1998).
Ambas configuraciones, atienden a una estructura conceptual de
interrelaciones, que ubica espacios reconocidos para la comunicación en
general, pero que pretendemos sean también espacios de exploración en su
520

naturaleza estética. Son estos espacios, segmentos de un proceso interactivo:
para la comunicación intrapersonal, para la comunicación interpersonal, para
. la comunicación institucional determinada por configuraciones lingüísticas
convencionales, y para la comunicación cultural determianda por el sistema
social y sus diversos símbolos paradigmáticos desde la contrucción del
imaginario social.
Será importante dar inicio desde su óptica h¿e superficie y de su
estructura, porque se trazará deductivamente el mapa de acceso hacia la
interacción. Y desde ahí, se abordarán las condiciones proclives para la .
comunicación sensible. Las premisas soñ histórico sociales en la
configuración estética para la formación artística, por lo que predominará un
enfoque psicosocial y un transobjeto: el sujeto sensible.¿Para qué? Para el
desarrollo teórico de una psicología del arte.
Ontológicamente, nuestro esbozo posee las deficiencias de una postura
heterodoxa. Pero estamos seguros de que no podría ser de otra manera
acorde a nuestros fines: una modesta contribución exploratoria y reflexiva,
requerida para el señalamiento de nuevas líneas de investigación aplicada a
las ciencias del arte. Porque en el campo de la sensibilidad de los seres
humanos, resulta todavía insuficiente el patrimonio científico para la
creación de una cultura de la comunicación.
_ Frente a una cultura de la información -cuantificable-, creemos que la
comunicación es una cualidad y es el hecho humano social más trascendente,
pero que ha sido poco estudiado cuando ocurre en condiciones pragmáticas,
cotidianas vivas. Sólo la práxis puede completar lo que para la teoría será
siempre una limitante: vivirla.
Comunicarse, además del plano físico, biológico y social, tiene que ver
con dimensiones de la vida interactiva, ubicadas predominantemente en la
memoria -también colectiva- y en la capacidad orgánica para el
conocimiento sensible a partir de la percepción -su mirada- que se
encontrará con el "ello" y después con el "tú"' q1.1e lo hace reflexivo y
responsable para asumir la conciencia de sí mismo, como el nucleo
configurador y reconfigurador de nuestro universo común, para ser con
"eso" y con su esencia, uno mismo.(Buber, 1994).

�humana que es más amplia e incorpora los aspectos dialécticos no muy
concretos, que son los que ahora nos preocupan.

Delimitando el campo de la comunicación

"Un fenómeno pennanece inexplicable,
en tanto el margen de observación no es
suficientemente amplio como para incluir
el contexto en el que dicho fenómeno
tiene lugar."
Watzlawick, 1971 .

¿Y cuál sería el más amplio margen de observación para inclui~ el
contexto de nuestra comunicación?, para poder observarla con la plenitud
requerida en este estudio. Más de veinte años en la docencia, maestro en
ciencias de la comunicación primero, y titular del curso "teoría de la
comunicación visual" en una carrera de artes después, tan sólo han servido
para tomar conciencia del infinito universo de estos fenómenos atribuídos a
nuestro sujeto social, en principio, aunque no exclusivament;.
No exclusivamente social, porque "al hombre que se comunica" le
resulta imposible renunciar a su historia, y por lo tanto, también pueden
vérsele como fenómenos del sujeto psicológico. Y más lejos aún, retomando
la idea de Mandoki sobre una posible transobjetividad, tampoco podrá
dudarse de su naturaleza sensible, técnica, simbólica, orgánica, económica,
intelectual religiosa, etc.
El reto en este espacio será poder incorporar en el mismo sujeto -sin
pervertir su estudio- t~das las dime~siones que co~ p~rtinenc~a _pu_ed~n s_er
posibles, para convertirse en transobJeto desde una opt1ca mult1d1sc1phnar1a,
que prácticamente ubicará su contexto desde el cual será observado, muy
cercano al concepto ecológico y holístico de la comunica9ión. Este término,
utilizado por Bateson desde 1976 en su obra Pasos hacia una ecología de la
mente, no es más que un proceso de aproximación formal a la inc~rporac!~n
de todos los mundos posibles en los cuales se puede dar la mteracc1on
humana.
Con el objeto de ir precisándolo en estricto apego a los fines de este
estudio, nos referiremos en lo general a un amplio espacio cultural donde se
construye la realidad simbólica. Esta es la que sirve de soporte y estructura
toda suerte de interacciones entre los seres humanos, a partir de un proceso
inicial y determinante que es la percepción personal. Percepción y ~ul~ra
como fronteras, porque en cierta forma es condición para nuestro obJettvo,
distinguir los ámbitos de la comunicación como parte de la interacción
522

Porque al decir de Mandoki: '' ... todo acto de comunicación sensible se
establece en un diálogo de alguien con alguien en concreto, y que se
considera sensiblemente lo dicho con lo no dicho, lo que puede decirse con
lo que no puede decirse, lo que se ha dicho antes c1bn lo que se podría decir
despues." Aunque ese ser dialógico ya definido po Buber, además posee en
sus cualidades individuales la de comunicarse con cosas - sus imágenes por
ejemplo- que no son tan concretas pero sí necesarias y determinantes en su
comunicación y supervivencia.
La interacción humana prevalece a la comunic!3ción aunque compartan
a posteriori las cosas y sus efectos en un mismo proceso, porque 'todo
enunciado es un eslabón en la cadena, muy complejamente organizada, de
otros enunciados" cita Mandoki 1998. Si esas cosas y esos efectos son otra
cosa y no comunicación en el sentido dialógico, intentaremos describirlo.Y
si lo son, entonces trataremos de materializarlo, enunciándolo para darle esa
misma categoría de eslabón con imprecisiones. La calidad de vincular podrá
ser precisada sólo a posteriori.
Entonces, quizás uno de los primeros eslabones de la comunicación
humana sea la misma percepción. Aunque conviene advertir que también se
necesitan ciertas condiciones para la vida. Y si la vida es la de un creador,
Mandoki señala que éste ' objetiva estéticamente a través de la obra una
mirada sensible a la vida" y "para la prosaica el enunciado no solo in-forma:
con-forma." Vivir, percibir, sentir y conformar parecerían tener que ver con
los espacios y elementos rudimentarios de toda creación.
Percibir en este sentido estético o de la sensibilidad humana, tiene
mucho más que con ver con el concepto de la mirada sensible a la vida, que
con el simple hecho de percibir. Y será necesario~arnpliar con prudencia
nuestra exploración, a la frontera que distingue a la mirada sensible de la
percepción de las cosas. Ver y oir, no será lo mismo que mirar y escuchar,
porque esto implica también, sentir.
Por el camino de la deducción, fragmentaremos nuestro universo sólo
con la finalidad que nos exije el análisis, pues la comunicación obedece a la
naturaleza extensiva y totalizadora (orgánica, corporal y kinestésica) de
todos nuestros sentidos. Ver y oir serán, en el proceso, los eslabones para
llegar a mirar sensiblemente conscientes de que "los sentidos no están
aislados ... no se ve tan sólo con los ojos, sino con el oído, el cuerpo todo" y
que "la sensibilidad se materializa a través de _lenguajes en actos de
comunicación." (Mandoki, 1998).
523

�También como un eslabón, la visualidad es apenas otro de los
fenómenos complejos para las ciencias del arte. No todo lo que se ve puede
explicarse serena y claramente. Tampoco se pue~e precis~ que ~~~e de lo
visual responde estrictamente al impreso sensorial del OJO. La v1s1on suele
estar entrelazada al movimiento y requiere del concepto orgánico del cueq,o
-sensorial y reflexivo- como señala Merleau-Ponty (en Osborne, 1976) en un
mundo sensible y abierto. Kant desde su tiempo, nos antepondría la
intuición.
La tendencia a la abstracción en la cjencia para construir modelos,
variables, indicadores -señala Merleau-Ponty, la aleja del mundo existente.
Por eso quizás, conviene hacer notar que la mirada sensible nos refiere el
pensamiento "al sitio, al suelo del mando se_nsi?le y ª?ierto, y -~orno es ~n
nuestra vida y para nuestro cuerpo (no la maquma de mfonnac1on) el mio,
centrado, callado y atento a la orden de mis palabras y de mis actos, y los
cuerpos asociados, los otros que me persiguen y persigo, con quienes persigo
un ser único, presente y real."

y como esos, son muchos los fenómenos inaprehensi'bles determinados
por la interacción del hombre. Por lo que será nuestra intención, llegar a
comprenderlos en su esencia para explicar y argu~enta!, desd~ tod~s los
ángulos que nos sea posible, en una tarea de aprox~mac1on física baJo _las
condiciones de una investigación cualitativa que nos involucra desde la vida
con el fenómeno mismo ...
Y es que será dificil espectar sin dejar de vemos reflejados en esos
fenómenos, cuando provienen de espacios del imaginario, de la lucha por la
supervivencia, de la memoria, de los sueños, de los sentimientos, de l~s
sensaciones, de los juegos y sobre todo, del diálogo posible para el espacio
de representación donde habita nuestro ser.
Bajo estas condiciones, las posibilidades de un modelo para_ la
comunicación en las artes, pese a su finalidad dialéctica y autoconstructiva,
pudiendo parcialmente ser gráfico y descriptivo, a veces nos parecerá
insuficiente en los ámbitos de su esencia sensible. Porque nada de lo que
aporte en su problematización ya desde l_o intrapers_o~al, interpersonal,
institucfonal o cultural, deberá de ser tan radical y defimt1vo que obstruya o
limite nuevas perspectivas de análisis, en cualquiera de sus ámbitos.
Un reto para la ortodoxia, pero a cambio, deberá .poseer en . su
flexibilidad cierta ambigüedad -ontológicamente necesartas- para irse
adaptando por el camino científico que allana e ilumina algunos de los mitos
que por el hecho de psicologizar, han mantenido durante tanto tiempo al arte
524

y a las artes, alejadas de las mesas de discusión de la comunidad científica.
Desde la cognición, la actitud, el lenguaje y la cultura, nos proponemos
~xplorar las bases interdisciplinarias del arte para su abordaje desde la
multidimensionalidad del sujeto sensible, como transobjeto.

El arte es comunicación, afirmamos como nuestro axioma de inicio.
Aunque no podemos ignorar otras afirmaciones implícitas como las
siguientes: que es experiencia (John Dewey), que es expresión (Worringer),
que es una reacción estética configuradora (Vigotski) y sobre todo como
apunta Friedlander con contundencia, que el arte es necesariamente·
psicológico por obedecer a procesos mentales de intemalización.
Para la fundamentación de nuestro enfoque comunicacional, sólo se
requieren dos afirmaciones más ineludibles para nuestro tiempo: desde la
estética postmodemista: el arte es el artista, y desde una teoría de la
comunicación humana: no existe la no-comunicacié. n (Watzlawick, 1971);
axiomas desde los cuales, a continuación será posiqle proponer y constatar
entre otras, nuestras primeras deducciones. A manera de ejes reflexivos del
"árbol de búsqueda" (Galindo, 1998) que puede conducirnos a dar respuesta
a la doble pregunta científica que nos ocupa: ¿Qué es? y ¿Cómo se
comunica? la sensibilidad en el arte:
• El arte es una expresión de conducta sensible.
• El arte es la comunicación sensible del artista.
• La conducta sensible del artista forma parte de su comunicación
estética.
• En toda comunicación estética como conducta, ·prevalece una actirud.
• En la actitud artística también es detectable una carga afectiva.
• El nivel afectivo en la comunicación estética forma parte del lenguaje
artístico.
• El lenguaje artístico fonna parte del contexto para la personalidad
estética.
• Es posible aplicar metodologías para desarrollar- las capacidades en la
expresión sensible en los estudiantes.
• Las metodologías para desarroltar la capacidad de expresión de la
sensibilidad siempre son insuficientes.
525

.•

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LOS SISTEMAS DE ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR MEXICANA
La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías"
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Porfirio Tamez Solís,
Maestro en Bibliotecología
Director de la Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías", UANL
l. Introducción

La globalización, una de las muchas consecuencias del liberalismo
económico, ha invadido prácticamente toda actividad social, y hoy dia es
común escuchar que tanto las naciones en lo general, como las empresas en
lo particular deben participar activamente en un intenso proceso de
adopción de sistemas de calidad para subsistir.
Por supuesto que esto ha significado nuevos y mayores retos para ellas,
particularmente en lo referente a la expansión de mercados, clientes y
competidores, que trae como consecuencia una mayor competencia entre
los competidores por esos mercados siempre en expansión, y por los
clientes, buscando de manera prioritaria el posicionamiento estratégico de
la organización en el entorno regional, nacional e internacional.
Esta circunstancia ha motivado a las organizaciones a implantar
estrategias y procedimientos administrativos que permitan conservar los
mercados y clientes, principalmente mediante la satisfacción de sus
necesidades, para lo cual se han disefiado, entre otras acciones, sistemas de
aseguramiento de la calidad de los procesos.
Resulta por demás interesante observar cómo a nivel mundial, tanto en
el área de prestación de servicios como en la de producción de bienes se
aplican actualmente diversos sistemas de aseguramiento de la calrdad: en
industrias de hoteles y restaurantes, plásticos, textiles, instrumentos,
minería, aeronaves, transportes, alimentos, construcción, aeronáutica,
educación, entre otros.
En el inicio del siglo XXI la educación en México ~nfrentará entonces
los retos producidos por esa tendencia globaliza.dora del desarrollo
mundial. En el nivel superior la perspectivas~ antoja todavía más compleja
dado que la oferta educativa ~n ese nivel compite de manera muy
534

535

�importante por los clientes, por los alumnos, quienes están a la búsqueda de
las mejores instituciones educativas a fin de formarse como los
profesionistas más competitivos para el mercado internacional.
Es en ese contexto en el que las bibliotecas de las instituciones de
. educación superior deberán crecer bajo un nuevo concepto, adecuado a
esas tendencias, que considere la aplicación de principios de calidad en sus
procesos administrativos.
·
Los retos que enfrentarán las bibliotecas universitarias tienen su origen,
desde cierta perspectiva, en la tradición académica de la Universidad que
las ha vinculado con cierta mística del servicio, cuando en realidad
constituyen un aspecto lisa y llanamente pragmático: u:1a institución de
educación superior que no cuente con apropiados sistemas bibliotecarios
apropiadaos ofrecerá una educación deficiente y carecerá de elementos que
respalden sus procesos de docencia investigación y extensión.
La biblioteca es -se ha insistido con frecuencia- el centro, el corazón
mismo de la Universidad, sin embargo, en no pocas ocasiones esta
declaración ha sido solamente discurso político, slogan de campafla, y no
compromiso institucional. La realidad es que las bibliotecas universitarias
mexicanas y su desarrollo son del interés exclusivo de los académicos
(principalmente de aquellos formados en el extranjero, o en instituciones
de educación superior mexicanas de prestigio, que al regresar a sus
instituciones de origen exigen bibliotecas como las que utilizaron en su
autoexilio) que no de los políticos.
El escenario actual, los recursos y las necesidades de las bibJiotecas
universitarias mexicanas es, en la mayoría de los casos verdaderamente
dramático, muy' lamentable; se advierte por doquier la urgencia de tomar
las medidas pertinentes que garanticen el suministro de servicios
bibliotecarios con calidad, como corresponde a las instituciones de
excelencia que se han estado tratando de formar durante la última década, y
con mayor razón ahora que al inicio de un nuevo siglo el reto para la
educación es -se ha expresado con frecuencia en círculos oficiales del
sector educativo- adoptar la calidad y la mejora continua como estrategias
esenciales de desarrollo.
Por supuesto que en función de los recursos asi5nados para este
propósito por medio del Fondo para la Modernización de la Educación
Superior (FOMES) en los últimos diez aflos, las bibliotecas recibieron un
impulso importante, pero también lo es el que los rezagos en esta materia
han sido tradicionalmente tan grandes, que todavía no se han logrado
superar. De hecho falta mucho por hacer, sobre todo si se desea modernizar
536

la infraestructura académica de las instituciones de educación superior para
lograr calidad en los servicios educativos.
Cabe aclarar, sin embargo, que el problema financiero no es el único ni
el más importante que enfrentan las bibliotecas de las universidades
públicas estatales (UPES) mexicana;, sin embargo, es prácticamente
imposible prestar servicios bibliotecarios de calidad cuando se carece de un
presupuesto específico y suficiente sobre el cual se desarrollen las acciones
previamente -planeadas.
.

.

Partiendo de un estudio realizado a las bibliotecas de las universidades
públicas estatales en México a mediados de la década pasada (Arellano,
1994) se sabe que el primer problema que ellas enfrentan es el relacionado
a la concepción que se tiene. No obstante que la esencia de su trabajo es de
apoyo a la -infraestructura académica, en la mayoría de las universidades
mexicanas se les ubica, bien en el área de cultura, bien en la de apoyo
administrativo, sin lograr obtener un lugar importante en ninguna.
El documento citado ofrece cifras verdaderamente aterradoras, por su
dramatismo, relativas a las bibliotecas universitarias. El mensaje es
sumamente claro: en materia bibliotecaria dentro de' las UPES todavía hay
mucho por hacer: aplicación de recursos financieros frescos, ubicación
apropiada en la estructura organizacional de la institución,
profesionalización de las tareas, los servicios y el personal bibliotecarios,
aplicación de sistemas de aseguramiento de la calidad, actualización y
diversificación de los acervos documentales y su organización,
mejoramiento substancial de los servicios bibliotecarios y de info11nación,
así como de los edificios bibliotecarios, actualización de la infraestructura
de cómputo y telecomunicación, etc.
El campo de la bibliotecología no es ajeno a esta fuerte tendencia de
cambio que impera en la educación, ya que se vive un momento de
transición, que por cierto puede durar mucftos años, pues algunas de las
bibliotecas universitarias ,mexicanas calificadas de tradicionales se están
moviendo lentamente haéia el ambiente digital, pero conservando un pie en
el mundo anterior, pues al mismo tiempo que seleccionan, adquieren,
organizan, promueven y hacen circular libros, revistas y otros materiales en
formatos convencionales y en medios electrónicos prestando los servicios
bibliotecarios tradicionales, buscan también posicionarse estratégicamente
en un entorno digital (Akeroyd, 1999).
Por ello es que si se quiere coadyuvar al desarrollo y consolidación del
nuevo modelo educativo que en México se pretende crear (ANUIES,
1999), los bibliotecarios mexicanos debemos promover y lograr en cada
537

�institución de educación superior de México la prestación de ~ervicios
bibliotecarios con calidad, aunque entendemos que la calidad es el
resultado de varios factores que deben concurrir en tiempo y espacio, que
la ausencia de ellos, lógicamente, impedirá el logro de esta meta, que la
calidad exige un esfuerzo constanle y sostenido por parte.de los individuos,
• y las instituciones, en la búsqueda de la mejora continua de los servicios.
En su momento, más cercano tal vez de lo que pudiéramos advertir, los
responsables de Jas bibliotecas universitarias en Méxi~o enfre~~rem~s dos
opciones: o nos sumamos a la nueva_ tendencia. admm1s~a,t1v~ y
convertimos nuestros centros de trabajo en entidades dmam1cas,
competitivas e incluso capaces de generar recursos económicos, o de lo
contrario seremos superados por el cambio y quedaremos fuera de toda
posibilidad de modernización.

2. La calidad en la Educación Superior
México no es ajeno a esta tendencia internacional de adopción de
sistemas de aseguramiento de la calidad; antes al contrario, el concepto de
calidad está muy presente en la vida nacional, pues resulta particularmente
interesante que hoy día en el país, cuando se viven intensamente grandes
retos (pues es evidente que a lo largo y a Jo ancho de. Ja "nación se respira
un ambiente de cambio, se experimenta un periodo de transición en
diversos frentes sociales: en lo político, económico, laboral, académico,
etc.), el gobierno federal utilice éste como su ténnino administrativo
preferido, sob~e todo considerando que a la fecha más de 2 100 emp~esas
mexicanas, de giros muy diversos, han certificado sus procesos baJo la
normatividad ISO 9000.
Aunque se debe advertir que el empleo del término "calidad': en el
vocabulario oficial no es nuevo, cabe recordar que desde los tiempos
posteriores a las elecciones de julio de 2000, las dedaraciones del Dr.
Rafael Rangel Sostman fueron muy frecuentes en cuanto a este asunto. El
entonces presidente del Comité de Educación del equipo de transición Y
ahora ex colaborador del presidente Vicente Fox, se pronuncraba en el
sentido de que la próxima administración federal buscaría establecer la
adopción de algún sistema de aseguramiento de la calidad por parte de las
instituciones de educación en México como estrategia para posicionarse
ventajosamente en el que -según afirmaba- sería un muy competido
mercado de los servicios educativos y particularmente en lo referente a la
asignación de los siempre magros presupuestos federales y estatales.

538

Se afirmaba con insistencia que la certificación del estado de la calidad
de las instituciones educativas y de sus resultados escolares y académicos
sería una premisa fundamental para el gobierno entrante, y tan importante
lo sería que incluso se pensó en recurrir en su oportunidad a instancias
externas para certificar de manera objetiva la operación con calidad de las
escuelas mexicanas, extendiendo por cierto esta idea a toda la
infraestructura educativa.
Aquellas declaraciones de los funcionarios de la transición se han
convertido hoy día en la propuesta del régimen, pues ha sido el . propio
presidente Fox quién a través de anuncios públicos ha manifestado que su
administración pugnará por establecer una cultura de la calidad en el
gobierno federal, para lo cual algunas secretarías de estado -no especificó
cuáles- implantarían sistemas de aseguramiento de la calidad en sus
procesos administrativos basados en la norma ISO 9002.
La Secretaría de Educación Pública ha dado ·a conocer de manera
oficial (en el mes de abril del presente año), durante la reunión del
Programa para la Normalización de la lnfo.ílJlación Administrativa
(PRONAD) por el Subsecretario de Educación Superior~ así como por
funcionarios adscritos a la oficina del Dr. Julio Rubio, en el sentido de que
algunas de sus direcciones se certificarán bajo drcha normatividad en el
verano del presente 2001 e impulsarán su aplicación en las IES mexicanas.
Lo que resulta a todas luces interesante es el hecho de que aún antes de
que exista de manera específica una política educativa al respecto, se sabe
que, hoy día, 18 instituciones de educación superior en el país
(principalmente institutos tecnológicos), cifra que representa el 0.86% del
total de organizaciones reconocidas, han certificado algún proceso
administrativo. Debe destacarse que las lES mexicanas certificadas
representan el 43% del total de aquellas que han -seguido esta tendencia a
nivel mundial, mismas que suman 42.
Bajo esta óptica pareció un acto de congruencia por parte de la SEP que
durante la Reunión lnternacional "Administraeión y gestión de la
educación superior en el siglo XXI: Visión internacional del PRONAD",
efectuada en Puebla, Puebla del 4 al 7 de abril próximo pasado se efe~tuó
una mesa redonda bajo el tema "Certificación de procesos. -en la
universidad a través de la norma [SO 9000", en la que participaron las
Universidades Autónomas de Baja California, - Hidalgo, México,
Veracruzana y Nuevo León, cuyos representantes debatieron ampliamente,
apoyados por un público sumamente informado e inter-esado en ef tema,
sobre lo.s aspectos técnicos y prácticos de dicha inicíativa.
539

�x_vu

Tampoco resultó una sorpresa del todo que durante 1~
Reunión
Ordinaria del Consejo de universidades públicas e Inst1tuc1ones Afines
(CUPIA), ta Asociación Nacional de Universidades e lnsti~cio~es de
Educación Superior (ANUIES) haya convocado a tres de las um,vers1dades
públicas (Autónomas de Baja California, México y Nuevo ~eon) que en
.México han avanzado de manera importante en este sentido, para que
dieran a los rectores una perspectiva fresca, real y consistente .de los
aspectos técnicos y financieros de la aplicación _de s_i?temas de
aseguramiento de la calidad y la búsqueda de la cert1frcac1on de esos
procesos.
3. Sistemas de aseguramiento de calidad en blbliotecas universitarias

Es conveniente recordar que este concepto de cambio en el enfoque
administrativo no es nuevo para las bibliotecas mexicanas, pues desde el
momento en que dejaron de pensar en los procesos_ ~écnic~s _Y en ~•
desarrollo de colecciones como el centro de toda la act1v1dad b1bhotecar1a
y se enfocaron más en los servicios y en la satisfacción de _las necesid~des
de información de los usuarios fue como se creó el ambiente apropiado
para pensar en la calidad de los servicios bibliotecarios.
Según Johannsen ( 1996) la aplicación de sistemas de cali_da~ _en
bibliotecas se inició en la década de los noventa. De hecho, fue a prmc1p1os
de 1992 cuando aparecieron en la literatura profesional los primeros
reportes sobre este asunto.

y no obstante que el de calidad es un concepto un tanto elusivo, las
empresas, las Qrganizaciones, incluidas ahí las bibliotecas, en el m~ndo
entero se han dado a la tarea de adoptar la calidad como estrategia de
trabaj¿. A partir de allí es que se han desarroll~do diversos si~temas de
aseguramiento de la calidad, incluso nonn~~ aplicables_ª. la calidad en la
elaboración de productos o en la prestac1on de serv1c1os, aunque esta
circunstancia se debió en buena medida al ambiente resultante de la
globalización comercial y económica que tomó fuerza desde mediados de
los ochenta.
Ahora bien, es preciso señalar enfáticamente que no existe un modelo o
sistema de aseguramiento de la calidad que sea universa~mente ~ceptado
por las organizaciones ni por las bibliotecas; por el co~trano a parhr de_ los
pronunciamientos de los llamados "gurús" de la calidad, como Demmg,
Isihkawa, Juran, Taguchi, Hitochi Kume, ~ar~zo~, Albrech_t, Peters,
McCann, entre otros diferentes expertos y/o mst1tuc1ooes se dieron a la
540

tarea _de d~s~ollar diversos modelos, algunos con sjmilitudes entre sí, que
ofrec1an d1stmtos enfoques sobre la administración de Ja calidad.
Tal vez los modelos de aseguramiento de la calidad más conocidos a
nivel mundial sean:

1. Business Process Re-engineering (BPR) o Reingeniería de procesos
2. Total Quality Management (TQM) o Administración total de la calidad
3. Continuos Quality lmprovement (CQl) o Mejoramiento continuo de la
calidad
.
4. ISO 9000, Sistema de calidad basado en un conjunto de normas
5. British Standard Accreditation, que es el equivalente británico para el
modelo ISO 9000, y
6. lnvestors in People (liP), norma británica enfocada a la administración
de los recursos humanos, la cual enfatiza la capacitación, el adiestramiento
Y desarrollo de personal como estrategia clave para el aseguramiento de la
calidad en las organizaciones.
Aunque existen otros menos conocidos en las Américas como el
Eur?pean mo~el far total quality management o el Malcolm Baldrige
Natwnal Qualtty Award, los que, aunque premios europeos a la calidad,
constituyen modelos prácticos en la materia.
_se~n la opinión de diversos especialistas (Dobson y Emst, 1999,
G~1a, sm fecha, Meera, 1998, Místry, 2001 y Reyes Palacios, 1997),
q_menes han llevado a cabo estudios comparativos serios de algunos de los
sistemas de aseguramiento de la calidad mencfonados, todos los modelos
disponibles para bibliotecas son válidos y útiles para el propósito que se
pretende, en tanto que constituyen alternativas para atender un asunto de
gran relevancia como el que se discute ahora.
La Biblioteca Universitaria "Raúl Rarigel Frías", de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, optó, desde 1996, por la adopción de la
normatividad ISO 9002 oomo el modelo óptimo para el establecimiento,
documentación y mantenimiento de un sistema de . aseguramiento de la
calidad de los productos y servicios que ella ·ofrece, logrando la
certificación a la calidad en el mes de octubre de 2000, convirtiéndosela así
en la primera biblioteca universitaria de· las Américas y la tercera a nivel
mundial en obtener tal reconocimiento.
Las siglas ISO hacen referencia a la Organización Internacional de
Normalización por su nombre en inglés: lnternational Standard
Organization, entidad que tiene su sede en Ginebra, Suiza,y que a lo largo
de su fructífera existencia ha emitido miles de nonnas relacionadas con
541

�diversas áreas de la actividad productiva, comercial, de servici9s y del
medio ambiente.
Esta organización emitió en el año 1987 (con una reed ición en 1994) la
norrnatividad ISO 9000, la cual consiste un conjunto de normas
relacionadas con la calidad en la elaboración de productos y en la
prestación de servicios. La parte fundamental de este conjunto de normas la
constituyen los apartados ISO 9001, 9002 y 9003, que tienen diferentes
enfoques en lo relacionado con la calidad.
Así, mientras la norma ISO 9001 comprende 20 elementos o requisitos
por cumplir en lo referente al diseño, desarrollo producción, instalación y
servicio, la norma ISO 9002 exige el cumplimiento de 19 de los elementos
antes mencionados, omitiendo el relacionado con el diseño y, finalmente,
la norma ISO 9003 se enfoca principalmente a la inspección y pruebas
finales de la elaboración de productos o en la prestación de servicios.
Por supuesto que en lo referente a la aplicación delt modelo ISO 9002
en las bibliotecas digitales es posible encontrar defensores y detractores.
Aquellos que rechazan el modelo ISO 9002 en general lo hacen porque
piensan que tiene un enfoque muy orientado a la empresa, que obliga a
hacer las cosas de determinada manera, que excede la atención en la
determinación de los procesos e instrucciones de operación, pero sobre
todo porque la normatividad -afirman-, es muy exigente.
Sin embargo, cabe recordar que las normas ISO 9000 definen los
elementos básicos que las organizaciones deben cumplir para administrar
la calidad, que las normas ISO 9002 constituyen una guía sobre qué hacer
en materia de calidad no sobre cómo hacerlo; esto, el cómo, es absoluta
responsabilidad de la organización que las adopta, y finalmente debemos
recordar que para las bibliotecas el uso de normas no es un concepto nuevo
de ninguna manera, pues desde hace largo tiempo ellas emplean normas
internacionales de catalogación, de entradas bibliográficas de creación de
bases de datos, entre otras por lo que el empleo de normas para la
administración de la calidad no debe representar un reto demasiado difícil
para ellas.
La recomendación conducente en este polémico asunto sería, por
supuesto, informarse detalladamente sobre las características, estructura y
operación del modelo ISO 9002, considerar su aplicación a la institución
para la cual se elabora sí ese modelo se ajusta a las expectativas, recursos
(porque su aplicación es muy económica, n(:) así el proceso de consultoría,
capacitación y certificación) y las necesidades de la propia institución y del
personal que lo operará.
542

Finalmente, cabe mencionar que la nueva versión de las normas ISO
9000, ed~ción 20_~0, representan un enfoque totalm'e~te actualizado que
presta mas atenc1on a la g~stión de la calidad, a la administración por
~rocesos con enfoque al cliente y a la mejora continu;, se enfatiza el
liderazgo Y la participación activa del personal en la toma de decisiones
basada en hechos.

4. La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Range) Frías"
con el tema de la calidad

, Al compartir la experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frias" (~MU) en la aplicación de la normatividad ISO 9000 para el control
de la calidad de procesos y servicios, y referirme particularmente al origen
al susten~o de .esta de~!sión, cabría hablar del desarrollo en los empleado~
de un reg1onal1smo critico a la manera expresada por Luis Porter (1997).
_Es -~ecir, s~bíamos que había una tendencia internacional hacia la
a~ll~ac1on .de sistemas de aseguramiento de la calidad de los servicios
b1bltotecan?s, que esa tendencia era parte de un proyeso de modernización
de las unidades de información, que se extendería de los países
desarrollad~s a los subd_e~arro,lla~os pero no sabíamos que con el tiempo
esa tendencia se convertma pract1camente en política educativa en México.
En cambio, q~!simos, ~ partir de ideas e iniciativa propias, de un
pr~ces~ de_ autocnhca, considerando nuestra propia visión de la biblioteca
un1ve~s1tar1~, de la _naciente biblioteca digital y de las formas que nos
parec1an mas apropiadas para el mejoramiento dei servicio bibliotecario
encarar de una manera diferente, propia, si vale la expresión los retos de
prestar un servicio bibliotecario con calidad.
·
'
. Muchas organizaciones en el mundo estaban empleando con éxito
sistemas de aseguramiento de la calidad, particularmente las normas ISO
9000; algunas no se certificaban, otras sí; de hecho dos que habían
adoptado la normatividad con antelación al 1996 lograron la certificación
e~tr~ 1999 Y 2000: Los dos ejemplos conocidos son: la Dirección de
B1b~1otecas de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Biblioteca del
Instituto Tecnológico de Malasia.
En ~a BMU, los empleados considerábamos que, al iniciar operaciones
en ~~ptiembre de 1995, enfrentábamos enormes retos, algunos de carácter
pohtico, otros de tipo financiero, algunos más de orden académico los
retos más relevantes fueron:
·
'
543

�•
•
•
•

•
•

•
•

Establecer nuevos principios teóricos respecto a la biblioteca digital
que nacía
Proponer nuevos paradigmas respecto al servicio
Diseñar nuevos servicios bibliotecarios y de documentación
Integrar de manera apropiada las colecciones ~ecesarias para los
usuarios
Formular nuevos paradigmas laborales
Transformar la mentalidad de los colegas bibliotecarios y capacitarlos
meJor
Fortalecer la infraestructura de cómputo y comunicación, y
Operar de manera eficiente y competitiva la naciente biblioteca.

De allí que al analizar diferentes sistemas de aseguramiento de la
calidad, en particular el modelo ISO 9002, al observar que tenia una
estructura específica (ISO 9000, 1998) y poseía ciertas características que
hacían pensar era la herramienta apropiada para satisfacer las necesidades
de la biblioteca, fue lo que en última instancia ofreció el sustento, las
razones por las cuales fue adoptado como el sistema de aseguramiento de
la calidad de la BMU.
Con el avance del proyecto se identificaron cualidades y/o
características que correspondían a los planteamientos teóricos e incluso
superaron las expectativas. Las cualidades más relevantes fueron:
l. Sistema de aseguramiento de la calidad de productos y servicios
bibliotecarios de manera demostrable,
2. Ofrece una visión globalizadora y conceptual de los servicios,
favorece una comprobación objetiva de su aplicación, fa cual es llevada a
cabo por terceros,
3. Tiene aceptación y reconocimiento internacionales, 1
permite una reducción significativa de desperdicios de tiempo e insumos,
4. Facilita la planeación estratégica,
5.Perrnite la elaboración de planes funcionales más lógicos y estructurados,
6. Favorece el trabajo en equipos, la motivación entre los empleados así
como la comunicación grupal,
7. Forma empleados más preparados, productivos y más comprometidos
con la organización,
544

8. Permite, a través del manual de calidad, la capacitación y actualización
de los nuevos empleados,
9. Favorece, por su estructura y diseño, la mejora continua,
1O. Permite estar a la vanguardia en lo relativo a sistemas de aseguramiento
de la calidad pues es un modelo que se evalúa con frecuencia, de hecho se
tiene ya acceso a la versjón 2000 de la norma que da especial atención a la
gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente,
11. Enfatiza la elaboración de registros relativos a procesos e instrucciones
de operación, a los cuales llama documentos, como estrategia básica de
control del sistema.
12. Puede emplearse simultáneamente con otras estrategias de calidad, y
13. Asegura una clientela objetivamente más satisfecha.
Para ello fue necesario que todo el personal de la BMU participase de
un intenso programa de capacitación, con frecuencia ofrecido fuera del
horario de trabajo, pero que generó un adecuado clima organizacional, un
sano ambiente de cordialidad, de entusiasmo, de interés, de expectación. La
meta, a inicios de 1996, se había ftjado claramente; la nuestra sería la
primer biblioteca universitaria mexicana en lograr la certificación ISO
9002, el reto era enorme, pero no menores eran el conocimiento, el
compromiso el sentido de unidad y de equipo que se manifestaba entre los
empleados.
Las cuatro galerías existentes en la BMU se convirtieron en muy poco
tiempo en seis. La demanda por parte de los artistas consagrados y noveles
por participar en eventos plásticos crecía día con día: así desfilarían por los
espacios plásticos disponibles Martha Chapa y sus manzanas, Héctor Cantú
Ojeda y sus formidables acuarelas, Vladimir Cora con sus enormes
esculturas talladas en madera, Saskia Juárez y sus hermosos paisajes
regionales, y tantos otros nombres nacionales y extranjeros que han ·sjdo
para los universitarios de .Nuevo León una verdadera introducción al arte.
A manera de ejemplos se puede mencionar a Jaime Flores, Helga Krebs,
Gerda Gruber Kenji Yoshida, Teresa Cito, Raytnundo Sesma Pierre
Alechjvnsky, Guillermo Ceniceros, Edmundo Ayarzagoitia Graham, Javier
Sánchez, Marcos Huerta, etc.
Los servicios documentales que ofrecía la biblioteca: acceso a bases de
datos, suministro de documentos, elaboración de bibliografías, consulta
545

�personal y telefónica, etc., ganaron cliente~, tanto e~ ,la academia ?º~º en
la industria, en aquellos lugares donde la mfonnac1on actual, fidedigna Y
confiable es necesaria para la toma de decisiones. Otros servicios
bibliotecarios generales tuvieron gran demanda, principalmente entre los
estudiantes. Las cifras de usuarios crecieron hasta llegar en cierta época a
• una suma récord de S 000 visitantes por día.
Los acervos de la BMU integrados en diversos formatos empezaron a
crecer, partiendo de un fondo inicial de 30 000 volúmenes hasta llegar a
más de 230 OOÓ en cinco años. La consulta a maestros e investigadores
constituyó la estrategia básica para el desarrollo y la consulta de
colecciones.
Con el tiempo se abrieron los espacios universitarios a usuarios de otros
niveles educativos; así se inició un sólido programa de formación de
usuarios para estudiantes de educación básica y media básica. Los
resultados fueron sorprendentes, porque los chiquillos aprendían con
enorme rapidez y pedían otro tipo de servicios.

Algunos procesos administrativos tienden a la deshumanización, a la
identificación de las personas como simples inst~mos en un proceso
productivo. La experiencia de BMU con la adopción de ISO 9002 ha sido
muy diferente, pues ofreció a los empleados la posibilidad de crecer en
conocimientos, habilidades y actitudes.
Ante lo expuesto cabe preguntarse ¿cuál será la respuesta de las IES
mexicanas, particularmente de las UPES, a la implantación de una política
de calidad en el sector educativo por parte de la SEP? Es dificil predecirlo,
pero sin duda que el modelo centro/ periferia implantado por las
autoridades federales en administraciones anteriores no ha funcionado
eficientemente en el pasado; en cambio, la idea de impulsar un
regionalismo crítico, es decir, ante la posibilidad de propiciar en los
estados y en sus JES la inventiva, creatividad e iniciativa para cualquier
proyecto universitario siempre dará resultado, pues significa el esfuerzo y
compromiso de los propios universitarios.

S. Comentarios finales
De esta manera surgió la idea de ofrecer anualmente el Campo infantil
de Verano (a la fecha se han celebrado tres anualidades), con un objetivo
específico: ofrecer a niños de S a 12 años, durante el receso escolar, una
opción de diversión y aprendizaje en las instalaciones de la BMU. Para lo
cual se integró un programa formado por seis materias: literatura
(promoción lectura!), cómputo, música, teatro, deportes y valores, que
mantenía ocupados a bibliotecarios y estudiantes por casi seis horas diarias
durante dos semanas.
Con toda esta intensa actividad vinieron también nuevos retos: una
altísima rotación de personal (promedio anual de 25%), insuficientes
recursos económicos asignación de espacios de ~ para diversas
dependencias universitarias, etc.
El proceso de aplicación y desarrollo del sistema de aseguramiento de
la calidad continuó. De esta forma, en noviembre de 1999 se llevó a cabo
una . pre~auditoría de operación; la recomendacién de la agencia
certificadora fue muy concreta: procedan a la certificacion.
La auditoría para certificación se celebró en julio de 2000, la cual
concluyó con cero no conformidades; la meta se había logrado: la BMU
logró certificarse. La recepción del certificado se dio en una ceremonia
especial el 12 de octubre de 2000.

546

La aplicación de sistemas de administraciórr de la calidad en la
educación en México se ha venido impulsando de manera prioritaria por la
Secretaría de Educación Pública, y muy probablemente no será en el corto
plazo para las IES una opción graciosa que puedan escoger, sino una
obligación de parte de las instituciones y personas.
Existen diferentes modelos de sistemas de aseguramiento de la calidad.
Sería conveniente, como ejercicio académico, conocerlos, analizarlos y en
su momento escoger el más apropiado para cumplir con las expectativas,
necesidades, intereses y recursos de las instituciones y el personal que los
emplearán.
El modelo ISO 9002 es una opción no fácil, simple o económica, pero
existen razones fundamentadas para su adopción.
La educación no es un asunto de inmediatez; se requiere tiempo,
paciencia y constancia para observar resultados en los educandos así como
en las instituciones. De la misma manera, la aplicación de ·sistemas de
aseguramiento de la calidad en bibliotecas drgitales no puede ser un
proyecto o programa a corto plazo, pero debe ser ejecutado con toda
oportunidad.
·

547

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>40

.Sobre los procesos institucionales, a los cuales hay que hacer alusión aquí
constantemente, existe una bibliografía amplísima que se puede verificar por un
instrumento de trabajo reciente muy útil, me refiero al CD-ROM « IUSTITIA.
Congresos del Instituto de Historia del Derecho Indiano. (Actas y publicaciones).·
Digibis-Fundación Hemando de Larramendi. ISBN : 84-931401-1-2 (Madrid 2000).
41

.Cfr. Ethelia Ruiz Medrano, Gobierno y Sociedad: Segunda Audiencia y Antonio
de Mendoza. Zamora, Michoacán 1991.

42

Cfr. José Ignacio Rubio Maflé, El virreinato. Segunda edición. 4 vols. México
1983.

43

Cfr.por ejemplo el estudio de caso de Woodrow Borah, La transición de la épopa
aborigen al período colonial: el caso de Santiago Tejupan, en: Jorge E. Hardoy y
Richard P. Schaedel,eds., Asentamientos urbanos y organización socioproductiva en
la historia de América Latina. Buenos Aires 1977, pp.69-88; también Rik Hoekstra,
Two Worlds Merging. The Transformation of Society in the Valley of Puebla,15701640. Latín America Studies,vol.69. CEDLA, Amsterdam 1993, para citar sólo dos
ejemplos del aluvión de la bibliografía.
44

Sobre el desarrollo urbano y su historia cfr. el panorama historiográfico de Horst
Pietschmann, Stadtgeschichte des kolonialen Iberoamerika in der Historiographie der
Nachkriegszeit, en: Jesús Ma. Usunáriz Garayoa, ed., Historia y Humanismo.
Estudios en honor del profesor Dr. Valentín Vázquez de Prada. 2 vols. Pamplona
2000, vol. 1, pp. 419-441.
45

Cfr. Woodrow Borah, El Juzgado General de Indios en la Nueva Espafla. México
1985.

46

Cfr. Abelardo Levaggi, coordinador, El aborigen y el derecho en el pasado y el
presente. Buenos Aires 1990.

47

Cfr. Horst Pietschmann, Estado y Conquistadores: Las Capitulaciones, en: Historia
(Santiago-Chile), vol. 22, 1987, pp. 249-262.
48

Si bien no registra toda la legislación de Carlos V para América, se encuentra gran
parte de la que aquí interesa en Richard Konetzke, Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica. 5 tomos en 3 vols. Madrid 19531962, vol. I ; los documentos nos. 32- 244 provienen de la épóca del emperador y
facilitan una visión global de su política respectiva.

49

Iannis Genesii Sepulvedae de regno &amp; regís officio libri tres. Koln 160 I ( de este
libro salió, por cierto,anteriopnente una edición en Aragón, Léri1da 1571 ); Bartolomé
de las Casas, De imperatore seu regia potestate. Speyer ( Spira) 1571 .

794

Sección Quinta ,

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�BREVE COMENTARIO A LA OBRA
"REPERTORIO DE CASOS Y NOCIONES DE ÉTICA"
Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad
Mexicana de Filosofía y Director d,el Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
La vida humana -que duda cabe- tiene una textura ética. Las
acciones humanas, para ser verdaderamente humanas, tienen que tener
justificación. En cuanto el hombre prefiere la realidad buena, estamos en el
ámbito de la justificación, del contenido. El ajustamiento de las conductas al
mundo de la moral, ha permitido que se hable de la moral como estructura.
Inútil ha resultado la pretensión de huir de la ética, para subsumir esa
dimensión del hombre en un psicologismo barato. Nada decimos contra el
legítimo ámbito de la psicología, pero una Qosa es la psicología y otra cosa
es la vana pretensión de tragar toda la dimensión ética del hombre para
reducirla a complejos psicológicos. ¡Estulto reduccionismo!
Luz García Alonso, notable tratadista de ética, nos presenta una
nueva obra intitulada "Repertorio de Casos y Nociones de ética " (Editorial
• Centro Universitario de la Ciudad de México, México, D. F., 1999).
Personalmente considero a la autora Luz García Alonso, como la más lúcida
y valiosa filósofa, en México, de nuestro tiempo. Agradezco cumplidamente
a la Doctora García Alonso, la cordial dedicatoria impresa que me dirige, en
compañía de otros dos colegas y amigos. Correspondo a esa antigua, noble y
fiel amistad que nos honra a ambos. Quiero destacar, en breve comentario, el
provecho que se obtiene tras la lectura de su nueva obra. Después de su
"Ética o Filoso/la moral", publicada en 1986 por la Editorial Diana, nos
obsequia ahora un repertorio de casos acompañado de un apretado resumen
de nociones básicas en materia de ética general y de .ética especial. Su libro
está estructurado en tres capítulos y dieciocho artículos. Por la estructura
misma, que aúna el repertorio de casos y el prontuar-io ético, viene a llenar
un vacío en la bibliografía mexicana. Los casos morales tan bien escogidos
son pautas para los estudiosos que se inician en la materia ética. Plantean
problemas, incitan a la meditación teorética y a la decisión práctica. Hay
casos con orientación moral, otros con orientación que señala las fuentes de
moralidad, casos en que el fin o las circunstancias cambian la especie del
objeto y útiles ejercicios para determinar la especie moral, la calificación y
el grado respectivo de bondad o maldad de los actos. No todo se reduce a
esta acumulación de casos diversos, sino que viene un gracioso cuento-caso
de Camiia Matacarnantes con el análisis de los problemas concretos
planteados en el cuento. El libro concluye con invitaciones para realizar
797

�ejercicios éticos, eminentemente prácticos. No voy a exponer la pluralidad
de casos ofrecidos por la autora, me limitaré a poner de relieve la utilidad de
las nociones sintéticas de ética, que ayudan, en forma n~table, al desarrollo
de una cultura ética valiosa y al desarrollo pers011a1 del criterio moral.
A la luz de la filosofía aristotélico-tomista, Luz García Alonso
'empieza por examinar las exigencias de la conducta ética orientada al fin
último de toda la vida humana. Deslinda el orden técnico -o del hacer- del
orden moral. El fin del hombre es la vida feliz. La moral nos impulsa a
realizamos en todas nuestras dimensiones humanas. Consiguientemente, hay
que tener una visión integral de la persona: la intemporali~ad, la interioridad,
la apertura espiritual, la naturaleza y división del acto.ivoluntario. El acto
voluntario queda anulado por falta de empleo rayional, temporal o
definitivamente. La ignorancia es otro factor que suprime el carácter
voluntario del acto. Si la ignorancia es invencible no hay culpa moral.
Era necesario que la autora suministrase los criterios de moralidad,
la recta razón ( criterio próximo) y la ley natural (criterio remoto). La
conciencia es, a diferencia de los otros dos criterios, el criterio subjetivo de
moralidad. Necesitamos obedecer a la ley moral y a la conciencia. Para ello
es preciso formamos una conciencia recta, acorde con la ley moral. La recta
razón nos insta a gobernar las pasiones y a solidarizamos con nuestros
semejantes. Objeto, fin y circunstancias constituyen .las fuentes de la
moralidad. Hay quienes piensan que la ética es un, saber carente de
cientificidad. La afirmación proviene de un cientificismo desorbitado,
reduccionista y ciego para las ciencias filosóficas. Justamente la ética es una
ciencia filosófica que trata de asuntos necesarios y llega, con todo rigor, a
conclusiones ciertas. Por supuesto que.,para llegar a conclusiones ciertas no
se requiere el modo geométrico a la manera de Benito Spinoza. Toda ética
es primariamente ciencia especulativa y secundariamente ciencia práctica.
En rigor, no cabe una mera ciencia práctica sin el apoyo de la ciencia
especulativa. Por_eso cabe decir, que la ética es una ciencia teórico-práctica.
Si queremos llegar a nuestro último fin, es preciso que actuemos a la altura
de nuestra dignidad absoluta, comportándonos de conformidad con la recta
razón. La moralidad no coarta la creatividad y el ejercicio de la libertad, pero
sí estudia el fin y los medios de los comportamientos humanos. El mal
-desacuerdo con la recta razón- nos impide la consecutlón de la felicidad
suprema. Hacer el bien a las personas es norma de benevolencia que rige
toda la existencia humana. Los más perfectos y los más -semejantes merecen
más amor. El orden del amor emp,ieza por Dios, continua con el amor al
propio "yo" y se prolonga hacia el amor a los otros. El bien común temporal
-meta de la ética cívica- no es extraño a la moral, aunque se trata de un fin
intermedio infravalente. Trátase de un bien útil más que ~e un bien honesto.
En la creación, sólo la persona es lo absolutamente digno por su naturaleza

798

espiritual. Los seres infraespirituales carecen de dignidad. Las luces de la fe
complementan a la luz de la razón natural. La ética nos deja en los
umbrales de la religión. Además de la vía didáctica para desarrollar los
tei:na~ ~ticos,_ ~ue la aut?ra desarrolla en ejemplos prácticos para obtener
prmc1p1os teoncos que sirvan de pautas generales de conducta, no olvidan
los fundamentos metafísicos que toda moral tiene.
.
Cuando estamos ante una disyuntiva de enfrentarnos a una elección
errónea, cualquiera que sea la posibilidad que escojamos, resulta lícito actuar.
a favor del mal menor. Lo que no cabe, es intentar o querer directamente un
acto intrínsecamente malo. El principio del mal menor sólo rige si las dos
alternativas contempladas son las únicas posibles. En todo caso, nunca es
lícita la cooperación formal al mal o la cooperación material inmediata a una ·
acción intrínsecamente mala.
.
Las virtu~~s, infusas, innatas y adquiridas por su origen;
mtelectuales y voltt1vas por las facultades que perfeccionan, son habitudes
buenas. Las virtudes cardinales -fuente de todas las virtudes prácticas- son la
prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza; la primera intelectual y las
tres últimas volitivas. Volitivas porque gobiernan permanentemente la razón
sobre los apetitos. La doctora García Alonso ha realizado, en apretado
resumen, el estudio de cada una de las virtudes y la conversión de las
virtudes (innatas que se convierten en virtudes terrenas adquiridas).
Una vez conclu~do el estudio de la ética general, la Doctora pasa a
ofrecer su "Síntesis de Etica Especia?': la persona humana y sus bienes, los
deberes respecto a las personas y la manera ética 9e sortear las cierta~
dificultades para superar el relativismo moral. Para los que se inician en ética
y para los mismos profesores universitarios que imparten esa importantísima
materia, esta nueva obra de la doctora García Alonso ofrece una segura guía
por los territorios de la moral y un ejercicio loable par.a formarse un criterio
ético que nos sirva de pauta desde que tenemos el uso de la razón hasta que
nuestra vida concluya su "Status Viatoris". La contribución a la ética de
habla española, que realiza Luz García Alonso en esta nueva obra por
nosotros comentada, resulta muy provechosa para la didáctica moral y para
la criteriología ética.

799

�ENTRETELONES DE LA POLÍTICA MEXICANA ·

Jorge Carpizo
Anatomía de perversidades
-Reflexiones sobre la moral pública en MéxicoDr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estud,ios Humanísticos -UANL
El gradual abandono de un ideario noble, generoso, nutrido en mucho
de lo mejor de nuestra historia, por parte de la clase política adscrita al hasta
hace poco partido mayoritario, ha traído -entre otras negativas
consecuencias- un enrarecimiento de la política, caracterizado por
asesinatos, vendettas, escándalos de corrupción, y una serie de revelaciones
que han dejado a muchos ex-funcionarios con una reputación punto menos
que destruída.
El progresivo apoderamiento de los principales ::argos del gobierno -y
del partido- por parte de cuadros marcadamente tecnocráticos y globalistas
ha dejado al país en un estado de impresentable re~aca y desmantelamiento
institucional, terreno más que fértil para el enseñ9reamiento del país por
. parte del primer grupo que se presentara como "diferente", "honesto",
"eficiente", y demás calificativos que hasta la saciedad se blanden en las
contiendas políticas al uso casi en todo el planeta, así resulte que a la postre,
-fundamentalmente por los compromisos previamente contraídos con el
exterior- el "cambio" resulte, en "más de lo mismo", y la democracia
controlada, devenga amarga decepción para un país que poco o nada voltea
a ver lo que pasa en el mundo, lo que le permitiría al menos, prevenirse, y no
pecar de una candorosa ingenuidad política.
El libro de Jorge Carpizo -doctor en Derecho Constitucional, presidente
fundador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ex-Procurador
General de la República y ex-Secretario de Gobernación- que aquí
reseñamos, es un fiel reflejo del lamentable detérioro al que los últimos
sexenios condujeron al país.
El texto es fundamentalmente un áspero alegatb con el desaparecido
político guerrerense Mario Ruiz Massieu, quien en su libro póstumo EntregJi
inmediata, se ocupa, de una maner_a que Carpizo considera calumniosa, q~
quien fuera su superior en diversas· bportunidades, ta11to en la UNAM, como.
en el sector público. A tb largo del escrito JC va pormenorizando
puntualmente las relaciones que entre ambos políticos se establecieron, las
cuales involucionaron progresivamente desde el aprecio y la estima
801

�personales -aunque el autor puntualiza que no hubo nunca una amistad muy
cercana- hasta el distanciamiento, el desafecto, la ruptura y finalmente, el
enfrentamiento.
Muy ordenado y sobrio en su exposició~, Carpi~o organi2:&lt;1 este
volumen de 185 páginas -publicado por Nuevo Siglo Agu1la~ e? septiembre
de 2000- en ocho capítulos y siete anexos, con una bibliografía que
básicamente incluye boletines, entrevistas y artículos del autor, así como los
libros de MRM y algunos más.
Señala Carpizo en la "Introducción" que no se trata ~e polemizar con
un muerto sino de "el cumplimiento de un deber con la sociedad, con la que
me consid~ro obligado a proporcionar información; tiene por objeto volver a
rebatir las difamaciones y aprovechar la oportunidad para, más all_á de
personas, personalidades y apellidos, hacer públicas ~)?unas reflexiones
acerca de por qué, con_alguna frecuencia, ocurren en Mex1co casos como el
de MRM, y todos los q.ue aún ignoramos". (p. 13) ..
El libro es en buena parte un alegato en el que Carpizo se defiende de
las imputaciones que Mario Ruiz Massieu le fo~ula, y paralelame?te_ una
defensa vehemente de su gestión al ocupar diversos cargos pubhcos,
particularmente la Procuraduría Gen~ral de la Repú_blic~ y la Sec~et~ría de
Gobernación, que dirigió en un sexenio que para la h1stona ya quedo signado
por asesinatos políticos, un levantamiento arma?º• -supuestamente
indígena - un "declive" del PRI inducido desde Los Pmos -en buena parte
mediant~ la entrega de gubernaturas al PAN-, un desmesur~do crecimi~nto
de la inseguridad pública y el narcotráfico, un detenoro fi~an~1ero
disimulado, pero que abiertamente estalló durante la s1g~1ente
administración, y sobre todo, una notoria subordinación ~ lo~ orga?_1smos
"multilaterales" internacionales, a través de la progresiva mserc1on de
México en los así llamados procesos de globalización, pero realizada de
manera tan apresurada y acrítica que las consecuencias económicas adversas
para buena parte de la población, aún no se terminan de pagar.

ª!

Sexenio de espejismos en el que México se iba a unir
bloque de
países del "primer mundo", e iba a obtener una gran prosperidad por su
asociación con los países de América del Norte vía el ~LC, tal. q~e como
nunca se hizo necesario a sus funcionarios del más alto mvel escnb1r sendos
libros a fin de justificar sus acciones y mejorar su imagen ante una soci:~ad
seriamente agraviada, -expresión que utilizara el malogrado polittco
sonorense Luis Donaldo Colosio- que ya no ante la historia, ya que para los
tecnócratas y sus aliados tal entelequia carece de entidad; en todo caso, no
significa nada.
802

Anatomía de perversidades está desde luego a años-luz de ser una obra
exultante; los diagnósticos políticos que incluyen distan de ser sofisticados o
de apoyarse en las ciencias sociales, aunque poseen una indudable
significación e interés por provenir de un ex-funcionario de alto nivel y son,
sin embargo, coherentes, estructurados y por momentos, incisivos. No
entramos aquí, porque no nos corresponde, a juzgar las situaciones de hecho
que involucran personas, o a justipreciar o resolver las controversias que el
libro plantea. Cada lector sacará sus propias conclusiones. El mismo Carpizo
apunta que hay mucho escepticismo acerca de quiénes en Méx1co son
realmente honestos en la esfera pública, y en consecuencia, quiénes hablan
realmente con la verdad.

Como otros autores, recurre al cada vez más socorrido expediente de
apoyarse en el texto de Gregorio Marañón Tiberio, historia de un
resentimiento, para referirse a MRM, el cual, a partir del capítulo 7 es
llamado el señor X A veces es Claudio, a veces es Tiberio, otras se trata de
Calígula, según Carpizo. Lo mismo hace Salinas de Gortari para "analizar" a
su sucesor en la Presidencia. Achacar resentimiento o envidia al prój imo
muchas veces puede ser coartada para disimular (en ocasiones a sí mismo)
esos u otros defectos propios. La clásica "paja en el ojo ajeno". Aquí no
tenemos elementos para dirimir quiénes de los involucrados eran o no
realmente "resentidos", "corruptos" o "delincuentes".
Jorge Carpizo hace una muy afortunada y atendible propuesta en la
página I 04, que de llevarse a cabo, muchas cosas cambiarían -para bien- en
México. Dice, después de identificar en manos de qué tipo de personajes se
encuentran las grandes fortunas (políticos, empresarios, banqueros, dueños
de comunicación masiva, comunicadores, líderes religiosos, líderes sociales
y sindicales, artistas): "Mi proposición consiste en que todas las personas
que se encuentren en esos grupos y cuya fortuna sea superior a los cinco
millones de pesos (más o menos equivalente a medio millón de dólares)
hagan una declaración pública de todos sus bienes, los de su cónyuge e hijos:
inmuebles, acciones, cuentas bancarias, empresas, fideicomisos, obras de
arte, cuentas en el extranjero y en los paraísos fiscales; quienes mientan en
esas declaraciones serán merecedores de los castigos correspondientes".
Añade el ex-procurador: "Que después de declarar los bienes
expliquen el origen de éstos; quienes los puedan justificar y demostrar que el'
origen es lícito quedarán tranquilos y protegidos por la ley; si no lo pueden
acreditar -habría que discutir cómo se va a proceder- habría que confiscar
esos bienes de acuerdo con normas jurídicas. El primer efecto benéfico para
la sociedad se obtendría de inmediato: caerían muchas, pero muchas
máscaras . . .. ". Lástima que esta idea no se haya llevado aún a cabo.
803

�Qu:~

El libro, como ya dijimos, es bastante revelador y sintomático.
como un documento histórico de relieve para que en e~ futuro;: =oria
bezas de esa atropellada y convulsa etapa e nues
rompeca
¡ t ·efectúa para
reciente Es también la respuesta puntual que e au or
f an
defende~se unto por punto de las ·afirmaciones que vulneran o ~ues ion
su. honor o :robidad y es finalment~, u~ ,escrito qu_e pu~d~ con el lt1e;;,fi~~
!orado más como una seria contr1buc1on a la ~eJora e a mora p
:éxico, en cuyo caso, su publicación no habrá sido en vanqf

s:~

- 1

HACIA LA RECONCILIACIÓN POLÍTICA DE MÉXICO
José Alberto Aguilar Iñárritu
México en el camino de la tercera vía
-Hacia un nuevo pacto de la diversidad-

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL

Al calor de la intensa campaña electoral que se dio en México en 1999
al celebrarse por vez primera elecciones primarias abiertas a toda la
ciudadanía, se recabaron .multitud de propuestas y demandas de amplios
sectores sociales a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, por parte
de los diversos equipos adscritos a los precandidatos a la Presidencia.
También por vez primera hubo debates públicos televisados, y se dio un
proceso de difusión sin precedente en el país, de las varias plataformas
políticas contendientes. Fue justamente el 1-'ar!ido Revolucionario
Institucional el que abrió los espacios a todo el electorado a fin de dirimir
quién habría de encabezar el esfuerzo electoral, y de difusión de tesis y
propuestas en los comicios de julio del 2000, contrastando su· innovadora
apertura con el monolitismo -abierto o disimulado- de otras formaciones
· políticas.
El libro que aquí comentamos emana precisamente de esa ardua
movilización so•cial, y surge al calor de la lucha de las cuatro alternativas
políticas y perfiles personales sujetos al escrutinio de fos votantes, que en su
totalidad fueron convocados a participar. De hecho, como se señala en el
prólogo, el libro surge de "transformar un documento político vivo", que
recaba las demandas y aportaciones concretas de muchos ciudadanos, y que
se habría de transformar en el programa de la importante corriente que
encabeza el Lic. Roberto Madrazo, programa que fue legitimado por
millones de votos, cuya cuantía claramente sanciona ·esta amalgama de tesis
que de suyo, contribuye a enriquecer el debate político nacional, y a delinear
un perfil que nítidamente se establece en el espectro político e ideológico del
Méx~co de los albores del siglo XXI. ·
Esta documentada y analítica obra, que -más allá de preferencias
político-electorales- es una referencia, valiosa para todo aquel que se aboque
al estudio de la realidad política y social del México de nuestros días- fue
publicada gracias a los auspicios de la Fundación Carlos A. Madrazo, A.C.,
-con sede en Yillahermosa, Tabasco- y su autor es el licenciado José Alberto
Aguilar Iñárritu, quien se desempeñó como coordinador de la plataforma

804

805

�política en la contienda electoral de referencia. E~onorríista d~ ~rofesión,
refleja en su texto amplitud de horizontes_ y apreciables conocm11:,ntos de
otras áreas· en la información de autor consignada en la solapa, se senalan en
particular derecho, la filosofía, la ciencia política y la informática, y ello
se ve reflejado a lo largo del volumen.

;I

Editado en un formato visualmente atractivo, e impreso finamente en
papel de alta calidad, este documento de 192 páginas da inicio .a la serie
«Reflexión Colectiva: nuestra propuesta, nuestra fuerza ... », e incluye en
su portada un fragmento de la polícroma obra de Rafael Cauduro El ter~ible
ángel de la libertad, que alude de forma inequívoca justamente ª, 1~ reahdad
a la que este análisis-propuesta trata de responder: un Mex1co roto,
fragmentado, cuyas partes son ahora difíciles de ens~mblar, y que con
dificultades trata de insertarse en un mundo globahzado y altamente
competitivo y que no logra armonizar sus "tiempos y espa~ios diversos~ cuya
coexistencia simultánea, periódicamente impone ·la neces1dad de trabaJar en
favor de su reconciliación, para volver a pactar la construcción de una nueva
época" (de la Introducción, pág. 11).
Dividido en siete capítulos, más presentación, prólogo e introducción,
los primeros hacen referencia precisamente a lo que constituyen las Siete
tesis de Roberto Madrazo, a saber: La reconciliación política de México,
Hacia una economía con rostro humano, Hacia una sociedad del bienestar
para el desarrollo humano, Estado de derech?:. S~~uridad pública, seg~ri?ad
de la democracia, El campo: La reconc1hac1on temporal de Mex1co,
Mujeres: De la igualdad de derecho a la igualdad de hech?, y fin~ln:iente,
Desarrollo regional: La reconciliación de la diversidad es~ac1al de Mex1co.
A todo ello se agregan ocho anexos, de los cuales los primeros siete
constituyen justamente las Siete Propuestas de Roberto _Madraz?, 1?ientras
que el octavo aporta información valiosa presentando d1ve~sos md,cadores
socioeconómicos de México, fundamentales para contextualizar los restantes
contenidos. Finalmente aparecen las fuentes y referencias documentales.

ij
incluirse en este tipo de material. En ocasiones no lse incluyen ni aún en
documentos de índole más formal, que por su naturaleµ estarían obligados a
ello, como por ejeinplo, los conocidos Planes nacionaies de desarrollo, como
ha sido notorio sobre todo en el más reciente, el! correspondiente a la
administración foxista.
Uno de los méritos más destacables en este Hbro es el diagnóstico
-sintético, pero certero- que se nos presenta en la Introducción. En ella, con
un lenguaje cuidadoso se va haciendo un recorrido por los últimos sexenios
dejando entrever una lúcida dialéctica cuyos .ejes referenciales .son los
avances y retrocesos, así como las inclusiones-exclusiones que de manera
alterna se han ido sucediendo en las últimas décadas.1También es notorio el
manejo que de las coordenadas espacio-temporales se efectúa a lo largo de
todo el libro, ya que se parte del hecho de que no todas las regiones y
sectores del país viven · en el mismo tiempo ( qyl desarrollo político,
económico y social, se entiende), debido a lo ~ue algunos analistas
denominan las "distintas velocidades del desarrollo".;Así podemos encontrar
segmentos de la actividad nacional que manejan teq,~ología de punta, y se
encuentran incrustados a todas luces en una dinámica ¡nuy avanzada en línea
con lo que sucede en países del así llamado "primer mundo", a la vez que
aparece la marginación, el atraso y el deterioro en ,vastas zonas del agro
mexicano así como en los sectores periféricos de las .~iudades. Por así decir,
. entre los siglos XVI y XXI.
!,
Sobre la consolidación de la Nación, se hace not11r que "fue el resultado
de desarrollar fórmulas incluyentes, nunca hubo lhgar para el dominio
excluyente de ningún proyecto, aunque este contara con el aval del
progreso", pero agrega a continuación: "En esta crónica de conflictos, de
negaciones y afirmaciones, los períodos de progreso están correlacionados
con el dominio de tiempos y espacios que son capaces de asegurar la
supervivencia, incluso el desarrollo de la diversidl:\d, En tanto que los
períodos de crisis se significan por la incapacidad c!.el eje dominante de
avanzar sin incluir" (pp. 11-12).

i

Se advierte al lector que se optó por mantener en el texto "cierto ritmo
de retórica discursiva" ya que ni con mucho se pretendía -por ob:ias
razones- construir un texto academicista o plagado de los consabidos
esoterismos que distancian al ciudadano de los asuntos públic?s. La ob~a
consta de dos partes; la primera es un análisis-propuesta ·de la c1rcunst~nc1a
mexicana generada desde la perspectiva de los siete ~~mponentes lm_eas
arriba mencionados, mientras que la segunda se vertebra por las siete
propuestas presentadas al electorado, más. l~s _Une~~ de ~cció~ ''.que
responden en concreto al panorama descnto. l.Que ; hacer. Y l.Como
lograrlo~" (pág. 7), que como ahí se señala, son aspectos que no suelen

El problema es que de un tiempo acá esos equilibrios y la tónica de la
no-exclusión se han visto primero comprometidos (a partir de 1983), y luego
rotos (a partir de 1988), de forma tal que "El apremio por instaurar el
cambio, llevó a la burocracia a ceder la estafeta a la tecnocracia, y la
tecnocracia a su vanguardia. Al imponerse lclilª agenda de ajuste
internacional, se desmantela toda resistencia política, y legal y, con ello, se
termina de liquidar la funcionalidad del viejo model0_de consensos. Lo que
se abate no se sustituye, ese fue el mayor problema; la reforma correcta en lo
económico, pronto carecería de sustento social" (pág. 14).
·.

806

807

\

�1

Más allá de la más que discutible afirmación de la "reforma correcta en
lo económico", cabe hacer notar que el libro vive sus mejores momentos
cuando desarrolla aspectos concernientes a lo específicamente político o a
los diagnósticos de la problemática social, ya que los asuntos relativo~ .ª la
economía resultan finalmente desenfocados al no lograr perfilar con mt1dez
J,ina genuina tercera vía que realmente se desmarque con nitidez del
paradigma globalista-neoliberal-privatizador.
Certeramente afirma que "poco o nada se hace en favor de restituir la
República y gana terreno cada vez más la polarización. La de~isión _cupular
supedita la vida interna de los partidos y genera mucha d1stanc1a entre
militantes, simpatizantes y dirigencias . . . . Con ideologías corridas
difusamente hacia el centro, ayunas de elaboraciones frescas y de·
compromiso, en la práctica partidista pesa más el posiciqnamiento electoral
de coyuntura o los intereses personales y de grupo, que la lucha por llevar a
la realidad los principios originales de cada partido y menos aún de
renovarlos de manera seria y comprometida" (p.24).
Un apartado que no tiene desperdicio para el lector avezado es el
referente al Partido Revolucionario Institucional (pp. 29-32), que hay que
leer con especial atención. Ahí se efectúa un interesante análisis lque
remonta el origen de la crisis del partido a las "burocraciás que retardaron las
propuestas de Carlos Alberto Madrazo" en los años s~senta. Insiste varias
veces el documento en que la fuerza histórica del priísmo radica
fundamentalmente en la militancia de base y en las regi~nes. Posula rescatar
"el espíritu de 1929 cuando surge el PNR, para unir en un nuevo pacto
inten~o al priísmo de todas las regiones y otorga a la vida local del ciudadano
,el carácter de eje de nuestra organización" (p. 30).

principios, sino figurar, y no quedar fuera del presu;uesto. Siempre·se e~tá
con las maletas listas, por si circunstancias altamente 'f:onvenientes llegaran a
aconsejar emigrar a otro partido o -aprovechando la actual coyuntura y la
que ya se dibuja- dizque fundar uno nuevo, este sí, "auténtico"
"democrático", abierto a todos los "consensos", 1_ y demás verborre~
neode':'ag_oga al uso. Si deveras emigraran todos los empanizados,
globahsto1des, pragmatistas y demás fauna dañina para el partido, éste y el
país ganarían mucho sin lugar a dudas.
El tiempo y las circunstancias políticas ·serán quienes delineen el futuro
que le depara a esta corriente ideológico-política y a su documento-insignia
que representa este libro, del que todo mexicano realmente preocupado por
las difíciles circunstancias d~ su patria, puede extraer elementos para una
reflexión documentada, ~na visión prospectiva y una discusión inteligente.
En todo caso, adherimos al noble propósito de transitar del "México-roto"
hacia un México integrado, limpio, sano, próspero, ordenado y sobre todo,
soberano; metas todas ellas que deben ser anhelo de todo mexicano bien
nacido. Las tesis, visiones y conductas opuestas se las dejamos a los
apátridas a los que les da igual si México tiene o no fronteras, si somos o no
~exado_s, o si nos autogobemamos o nos dan línea desde los organismos
mternac1onales del poder global unimundista.

Propugna enfáticamente la necesidad de mantener la lucha por
democratizar los mecanismos de selección de candidatos. A lo cual añade:
"Los priístas ya no queremos que cada vez que la campaña presidencial se
acerca, nuestro partido sea invadido por centenares de burócratas que solo
entonces se acuerdan del PRJ: Ocupan oficinas, las mejores
responsabilidades de la campaña y luego, con esa trayectoria improvisada,
se sienten con derecho suficiente para decidir y ocupar, los espacios por los
que la gente del PRI ha luchado toda su vida" (p. 30, subrayado nuestro).

Y qué decir, añadimos por nuestra cuenta, de los priístas empanizados,
-que abundan entre los llamados "bebesaurios", pero que también podemos
encontrar en las filas de los "dinosaurios"- que difícilmente representan nada
de lo que han sidq las líneas vertebradoras del priísmo histórico. Sólo
procuran puestos publicos -preferentemente con pocas responsabilidades
pero en lo posible/"lucidores"- no importando convicciones, ni ideología, ni

808

809 .

�. ,\

. MESA REDONDA EN FRANKFURT/M'. 'CON MICHAIL
GORBATSCHOW

Prof. Dr. h.c. Heinrich Beck
Otto-Friedrich-Universitat Bamberg/Alemania

I

1'

,'

Me llamo Heinrich Beck. Soy profesor de filosofía en la cátedra
'Filosofía I' de la Universidad Otto-Friedrich en Bamberg y además profesor
en numerosas universidades de Europa y América, como Salzburg, Madrid,
Buenos Aires. Soy también miembro de la Academia Europea de Ciencias y
Artes y de la Academia Internacional de la Ciencia. Uno de mis temas
principales es la filosofía de la cultura y del enc1:1entro cultural. En este
contexto quisiera mencionar en particular mi libro: ''Paz creativa a través del
encuentro de las culturas del mundo". éste apareció primero en una edición
alemana de 1995 en la editorial europea de las ciencias Peter Lang
(Frankfurt/M.-Berlin-Bem-New York-Paris-Wien), luego en 1996 en una
edición inglesa en la editorial Indian Books Centre (New Delhi / India) y en
una edición española en la editorial de la Universidad del Zulia (Maracaibo,
Venezuela), y a fines de 1998 aparecerá en una edición china en la editorial
Chinese Social Science Publishing House (Peking). Se encuentra aquí en
parte la edición inglesa en circulación. El libro ha motivado también a la
Señora Profesora Stepaniants, profesora en la Universidad Lomonossow en
Moscú y miembro de la Academia Rusa de las Ciencias, a proponerme como
colaborador aquí en nuestro círculo de la Fundación Gorbatschow.
Quisiera también informar que están presentes en esta oportunidad
algunos colaboradores y estudiantes míos, como el ~eñor Dr. Voigt, el Señor
Gregor y tres damas, quienes están muy interesadas en participar en la
discusión, si es posible.
11

'I

(¡Señor Beck -por favor!)
Quisiera referirme primeramente a la exposición del Señor Panarin
y luego a la del Señor Stepin, incluyendo allí también aspectos del Señor
Hanafi.
En primer lugar quiero expresar que saludo como bienvenidas a las
tendenci_as que se percibieron en las exposiciones de_~mbos colegas rusos, y
esto se explica también en cuanto que nosotros realizamos en Bamberg, en
nuestra Universidad, desde hace años un proyecto de investigación
811

�filosófica, el que se expresa en el titulo del libro "Paz creativa a través d~l
encuentro de las culturas del mundo" y que se halla , en convergencia
profunda con lo que ambos han expuesto hoy.
El tenor básico de los pensamientos del Señor Panarin me parece ser
el siguiente: Nos encontramos dentro de un proceso acelerado ~e una
globalización del mundo, el que se ve condicionado esencialment~ por la
tecnificación. Esto significa que las diferentes culturas se experimentan
como dependientes del hecho de entrar en un intercambio _entre sí? ca~~ vez
más abarcador y de desarrollar nuevas formas de. comumcac1?n Y
cooperación entre sí; ellas corresponden con la dependencia mutua cr~~1ente,
a la que llegan las diferentes culturas y ámbitos del m~n1?: Us~ed _dtJO que
esa creciente y mutua influencia, información y comumc~cton, s~gn1fica una
ampliación tanto de los logros positivos co~o eje los negativo~ _de las
culturas, y Ud. agregó a ello que la transferencia d~ los logros pos1t~vos_es
más dificil que la de los negativos y que ella requiere una estrategia bien
planeada, una puesta en acción expresa y decidida de ~odas las culturas
participantes.
Mi primera pregunta es: ¿A qué se debe -según su ?pinión- el q~e lo
positivo requiera un empleo de ~erzas e_special ~ lo negativo, ;,n c~n:ib10,,5e
expanda como por sí solo? y ¿Que se entiende alh como l?~os pos1t1vos Y
"negativos" de una cultura, podría Ud. nombrar algunos eJetnplos?
A ello vinculo una segunda pregunta: ¿Qué significa "positivo" Y
qué significa "negativo"?, ¿Cu~l es el criteri_?, la . medi~~ con la. cu!l se
califica algo como "logro positivo" o como mamfestac1on negativa del
desarrollo?
De la exposición del Señor Stepin creo poder extraer una respuesta
por lo menos a mi primera pregunta, pero no estoy_muy seguro de haberlo
entendido correctamente. Según él lo positivo consiste en el respeto que el
hombre ofrenda tanto a la naturaleza como al hombre mismo. Se trata de la
disposición a encontrarse mutuamente con respeto y a promoverse'. aún
cuando la convicción de conciencia del otro no concuerde con la propia, en
este caso se requiere tolerancia. Pero no sé si yo aquí no estoy interpretando
sus pensamientos con falta de diferenciación.
_
¡

Lo negativo en un desarrollo cultural podría cubrÍfse en gran medida
con lo que el Señor Stepin ha intentado c~r~cterizar .como "d~sarrollo
tecnológico de la civilización", cuya negat1v1dad se ·e~contrana en l~
intención, que casi siempre se comprueba, de no respet~r m la naturaleza m
al hombre sino de someterlos y explotarlos, es decir no amarlos como
valores de' sentido en sí y como finalidad en sí mismos, sino utilizarlos
812

'

finalmen~e como val~res aprovechables según· distintos intereses y usarlos
como obJetos ~ m:?1os_del propio poder, de la e?(periencia propia. Esto
f~vorece la , dITecc1on 1~anente de la civilización técnica, la que se
construye mas sobre la cantidad que sobre la cualidad, es decir sobre todo en
u?, aumento del ámbito de influencia propio en lugar de el cultivo del
dialogo.
En mi segun~a_p:e~ta se trata del criterio, de la medida a partir de
la cual se. ~ueda enJmc1ar s1 una manifestación cultural se puede valorar
como pos1t1va o como negativa. Esto significa: ¿Por qué no hay que
c?nsiderar.~l hombre y a la naturaleza como meros valores a aprovechar, ·
smo tamb1en -¡y en primera instancia!- como valores de sentido, que
merecen ser respetados como finalidades en sí mismos? ¿Se relaciona esto
acaso con una di~idad de las cos~s, la que se funda finalmente en lo diviqo?
No ~n vano filosofos, poetas y hteratos rusos han ofrecido frecuentemente
partiendo de una experiencia profunda y de la contemplación de la realidad'
exp?sici~nes significativas sobre este tema. Una prefgunta importante serí~
aqm: ¿Como hay que operar filosófica-argumentativamente para aclararle a
algme~ que se haya entregado a la ideología del con~umo, que él se halla en
el cammo falso y que pasa de largo, y como Ud. dif e "se ha equivocado"
frente a la tarea de la vida?· ·
Vamos ahora hacia un tercer complejo de preguntas. La atribución
de la a~titud de valor negativa al occidente y de la positiva al oriente (según
se p~rc1be c~arame~te en ~u exposi~ión), me parece ser demasiado global;
habna que d1ferenc1arla mas y anahzarla. Si se entiende por el "occidente"
fundame~ta!men~~ Europa, com?, lo co~finn~ría la sugerencia del "espíritu
del renac1m1ento (aunque tamb1en van mclmdos otras esferas continentales
en tanto que han sido influidas por el espíritu de Europa como
No~eamérica, Sudamérica_ y el J~pón actual), entonces hay que preiuntar si
aqm al lado de las manifestaciones marcadamente negativas no se han
lograd? tambi~n valore~ culturale~ positivos que no pueden pasarse por alto
y son irrenunciables. Pienso por eJemplo en la exposición y fonnulación del
valor de la persona individual, como sucede en la proclamación de los
derechos humanos en la 9/claración de la independencia americana de 1776
o la realizada por medio de la Asamblea Nacional Alemana en la Iglesia d~
Paul en Frankfurt en I 848/49, y finalmente luego de la caída del
nacional~ocialismo por medio de la Asa~blea General de la ONU en París
en 1948 . Además hay que recordar que en la filosofía europea de la
antigüedad y de la edad media hasta bien entrada la modernidad la
naturaleza no se entendió sólo como objeto, sino com0 sujeto, esto es c~mo
sujeto de ser propio, de facultades propias y de una dignidad propia. y . No
es_acaso también la té~~ica, cuyos orígenes se halla'!) en Europa, desd~ sí
mtSma un producto·pos1ttvo de la cultura humana -independientemente de su
813

�empleo gigantesco para la destrucción- el que prácticamente se realiza desde
siempre? Pensemos en sus lados aprovechables, por ejemplo en la· medicina.
Del mismo modo es sabido que no se puede excluir µn _mal uso en la
aplicación de los derechos humanos en concreto. Esto no cambia nada en el
hecho de que los logros culturales ·mencionados en sí mismos y a partir de sí
i:epresenten un valor positivo. Representaría una versión muy unilateral si se
registran solamente ejemplos del mal uso y. no se incluyen ejemplos de su
uso con sentido. Naturalmente son el mal y las perversiones un facto
histórico que no puede pasarse por alto. Y queda para mí un problema
irresuelto, el de ·por qué, como el Señor Panarin incluyó en su exposición,
sólo lo positivo requiere un .empleo particular de fuerz:as; mientras que lo
negativo, en cambio se explaya en la realidad como por s(solo.
.,
Similar a como en las culturas de Occidente se debe reconocer al
lado del fenómeno del sin sentido y de la inhumanidad, documentaciones de
sentido profundo y de humanidad auténtica, así también habría que preguntar
si en las culturas del Oriente no hay acaso que reclamar junto a los valores
inalienables de humanidad, ciertas distorsiones y excesos en lo negativo.
Opino que la crítica al Occidente debe ser realizada en primera línea por
representantes del Occidente, y la crítica al Oriente por representantes del
Oriente; de lo contrario, la crítica fácilmente percibida cqmo agresión desde
afuera, puede conducir a una defensa precipitada y a una autovaloración
acrítica. De mayor ayuda sería el diálogo que se basa en¡el reconocimiento
mutuo.
Concluyendo quisiera agregar aún que considero poco efectivo el
preguntar: .¿Cómo se reparten el valor y el disvalor, lo positivo se en.cuentra
más bien en el Oriente y lo negativo más en Occidente, ó a la inversa? Sino
que habría que preguntar en cambio: ¿En qué consiste lo positivo humano,
en qué consiste lo negativo?, para referirse a lo positivo~n ambos lados e ir
conjuntamente a lo negativo.
t

Quisiera resumir el problema de la siguiente marr,era: Cuando en los
carriles de la globalización una contiQuación del1o:1 desarrollo de la
racionalidad y la consecuente racionalización y tecnifieyción son en cierta
medida procesos necesarios por naturaleza, los que obligadamente tienden a .
la destrucción, ¿no queda acaso con ello una ; catástrofe global
preprogramada? Un tal pesimismo frente al futuro no parece apropiado para
motivar un empleo activo de las fuerzas.

814

Quiero ah_ora intentar dividir a este problema radical en tres pasos.
1. Es sabido que: Según la concepción moderna el acontecer de la
natural~za cam~n~ hacia una entropía abarcadora, esto es al equilibrio de
contrano,s :nergetico~,. a la de~trucción de todo orden, al caos. Sin embargo
los pronost1cos definitivos del futuro son dificiles y no se sabe nunca si las
leyes de la naturaleza ya son totalmente conocidas y si es que juegan un
papel otros factores no conocidos. En todo caso, procesos entrópicos,
cons_tr~ctores del orden se hallan insertados también en el acontecer
en~~~1co, Y e! proceso de la historia humana se diferencia en sí, en mi
opm1on, esencialmente d_e un proceso natural, el que se cumple según leyes.
Pues el hombre se e~penme~ta como responsable de su obrar, lo que indica
qu_e e~e obrar no_ esta determinado por factores anónimos. El futuro aparece
mas bien dependiendo de la decisión del hombre.
, . Esto vale especialmente para el desarrollo de la racionalidad y de Ja
!ecn~ca. Que ese debe llevarse a cabo, quiera ap~ecer como una ley
mev1table..Pero el modo, como esto suceda, se ofrece seguro hasta un cierto
grado a nuestra responsabilidad y decisión libre, y especialmente si él se
empleará p~~ la destrucción y para el mal, o para objetivos humanos y para
la construcc10n de un orden de paz digno del hombre. ·,
2. Ha~ que desarrollar por ello la racionalídad en un modo en el que
. ella sea apropiada, no solamente de dominar y de disponer sobre el hombre y
la naturaleza, sino de investigar las estructuras y los procesos de la realidad
en s~ sentido !nmanente y de corresponder a estos requerimientos llenos de
sentido. ~or eJe~plo ª. u~ organismo biológico o psicológico no solamente
reconstruirlo ~egun obJet1vos determinados, sino concebirlo como totalidad
llena de sentido, respetarlo y promoverlo. Esto significa: No necesitamos
solamente una lógica de dominio, sino sobre todo también una lógica de
cor~espondencia y de responsabilidad. Pues responsabilidad significa en
realidad un responder a una pretensión de sentido.
La lógica de dominio es abstracta: Ella resalta las estructuras del ser
dado n_atura_lm~~te, las desmembra analíticamente en sus elementos y los
comunica smtet1camente con nuevas estructuras, que corresponden a las
inte~ci?nes e intereses de! hombre. Ese _p~oceder es la base para la ciencia y
la tecmca moderna, por eJemplo en la f1s1ca, la química, biología medicina
psicología, sociología, economía y política. Ello ha posibilitado' el enorm~
adelanto moderno y puede obrar como lo experimentamos continuamente
tanto hacia lo positivo como hacia lo negativo2•
'
En tanto tal "lógica del dominio y del imperio"·aesde el comienzo de
la moden;iidad pu~o surgí~ y desarroll_arse bajo las co'ndíciones culturales de
Europa y del Occidente, tiende el Onente y el ámbito cultural afro-asiático
815

�desde los comienzos hacia otro estilo del pensar: . Aquí aparece la
racionalidad menos abstracta y menos colocada al frente de lo dado po~ la
experiencia sensible, esto es en cierta medida tomándola "de~de ~riba''., ~mo
que aparece más bien como estr1;1ctura lógica ?,e, 1~ expenenc1~ es~1~,1tual
intuitiva e insertada en ella. Se la podría llamar lo_~1ca de la sa?1d~na . La
'.'lógica de dominio" corresponde más a la conc~pc10n an~o-~ocentr~c~ de la
realidad del cosmos, según la cual el hombre tiene una pos1c1on espe~1~l Y se
siente con derecho a dominarlo, a subordinarlo y a pon~rlo a su serv1c10. -~ª
"lógica de la sabiduría" al contrario correspond~ m~s bien a una conc~~~1on
· tr·tea de la real1'dad del Oriente y del. ambtto cultural
afro-asiat1co,,
cosmocen
.
centúa al hombre como miembro que sirve en el cosmos y que esta
~~~o:ado substancialmente en el mismo rango .y que acentúa la unidad del
todo.
3 Se muestra que hoy son necesarias ambas cosas: tanto ~u~ el '
hombre d.isponga sobre la naturaleza y pueda seguir desarrollando la t~ntca,
como también que no pierda en ello la orientación al conte~t~ de s~nt~d,o del
todo y que no envíe al cosmos al a~ismo de ~a des~cc1on. Ast t1~~e el
hombre de hecho una posición especial. Pues solo el tiene responsab1hdad,
con ello está al mismo tiempo más arraigado en_ ~I cosmos qu~ los otros
seres De ello resulta que la lógica de la responsabthdad, que en vistas d_e _l?s
peli~os apocalípticos de nuestro mundo tecnificado representa la cond1c10n
de la supervivencia, debe ser elaborada a través de un gran encuentro de
Occidente y Oriente, un desarrollo sintético de las cultu_ras -~el mundo._ En
ello consiste una de las tareas principales de la globahzac1on en el siglo

xxI3.

IV

¡Muchas gracias! Quisiera referinne primero al prime~ ~o_mplejo ~e
preguntas, la cabeza de Jano del progreso tecn~lógico, S!J pos1b1_hdad hacia
¡0 constructivo y bueno y su posibilidad alternat!va de lo destru~!1vo Y m~lo.
y quisiera volver aquí especialmente una vez m~ ~ la ob~ervac10n del Senor
Panarin de que los productos negativos de la tecmca se !tlxplaya~ como por
sí solo;, los positivos en cambio requieren un ~mpleo f~t1gante, una
estrategia responsable y bien planeada. Usted llevo ~se fenomeno de
tendencia a la entropía de todos los aconteceres, de las l~yes naturales ?ªc!a
la máxima destrucción del orden, hacia el caos. P~ro s1 esto fuese a~1, sm
limitación alguna, entonces no tendría ningún senti?o e_l esfuerzo-fatigante
por lo bueno. Si esa concepción pesimista de la h1stona del mun~o fu~~e
obligatoria y nosotros debiéramos sentimos conden~dos a una res1gnac10n
sin escapatoria, ¿para qué nos encontramos ahora aqm?

!ª

816

No, yo qu1s1era más bien presentar la tesis contraria: Nuestro
conocimiento científico-naturalista del mundo es limitado, no sabemos con
seguridad absoluta, cuándo ni cómo y si es qu~ el caos finalmente se
presentará; y en ningún caso debemos propiciar al cáos, ya sea por medio de
un no hacer nada o incluso· por medio de un obrar destructivo. El mal en
sentido moral depende -a diferencia de un caos posible en la naturaleza- del
uso de nuestro entendimiento y libertad, de lo cual somos nosotros mismos
responsables. El mal no es una perdida de sentido y de orden, sino un afán
querido en contra del sentido, un absurdo intencional.
Como consecuencia del poder creciente tanto constructivo como
destructivo de la técnica, el uso irresponsable y malo de la misma ha llegado
a representar un peligro para la base de la existencia de la naturaleza y de la
humanidad en su totalidad; lo malo arrastra a cuenta propia todo en el
abismo, y con ello también a sí mismo. Hasta aquí la alternativa ha sido: ser
bueno o ser malo; en un futuro en cambio será: o. ser bueno o no ser de
ninguna manera. El obrar bueno y responsable -así aprieta irrechazable en
nuestra conciencia- se convierte en la condición del ser. Para poder
sobrevivir debe el hombre necesariamente obrar bien, y debe volverse
necesariamente mejor en su ser. Así se da vuelta la tesis obligadamente: En
lugar de una tendencia hacia la destrucción y hacia lo malo aparece una
tendencia hacia un orden lleno de sentido y hacia el bien.
La condición debería ser pues, que el hombre no áierre los ojos
frente a la realidad cambiante. La presión del sufrimiento creciente podría
justificar esa esperanza.
Pero esto incluiría un cambio fundamental del pensamiento: En los
carriles de la globalización y dependencia progresiva de todos con todos se
debe cambiar el pensamiento del medio-fin, puramente técnico·instrumental,
que aparentemente está libre de valor, pero que en realidad es irresponsable
y de valor confuso. Se debe cambiar por un pensamiento de sabiduría, y
correspondientemente el p,rimero debe integrarse en el último. En ello se
encuentra la única chance de supervivencia para la humanidad. Un
pensamiento nuevo, éticamente orientado nos obligará justamente desde la
historia misma, el realista será en un futuro en ético.
V

La pregunta es pues, si ambos tipos de racionalidad, la técnica
instrumental y la ética-filosófica no pueden intermediarse una en otra
"dialécticamente", algo así como que el primero en cierta medida represente
la "tesis" y el último la necesaria "antítesis" actual, en los cuales habría que
buscar una "posibilidad de síntesis" de ambas. Quisiera señalar tres aspectos:
817

�1. El pensamiento ético-filosófico puede ser consi~erado 'sólo como
"antítesis" del pensamiento técnico-instrumental, si éste se cierra frente a
aquel, esto es pretende ser "puramente" técnico y no sólo se abstrae de la
pregunta por el sentido, sino que incluso la niega y la transforma en una
pregunta sin sentido, como es el caso en la -llamada ac,titud "positivista".
Pues él, un pensamiento que se entiende "puramente técnico", .desafía
nuestra situación mundial hacia una contradicción comprometida.
2. Unido a ello se presenta algo más. Una "síntesis" de a_mbas
formas de racionalidad, que ·no hay que malentender como su "mezcla" o
como un mero agregado exterior de la una a la otra. Como si el pensamiento .
técnico pudiese obrar primero poniendo entre paréntesis todas las preguntas
por el sentido y por el valor, se concentra sólo en puntos vista orientados a la
posibilidad de logro, en donde la extensión del poder de disposición sobre la
naturaleza se presenta como motivo en el fondo, y finalmente, con
posterioridad o al margen, esto es como "desde afuera", se conforma con
ciertas limitaciones que le vengan desde las consideraciones éticas. La
perspectiva ética, esto es el respeto de la naturaleza, no 11-sólo como valor
aprovechable por el hombre, sino como valor de sentido ~n sí y tomada sin
otro fin que sí misma, entraría pues como dimensió1n interna en el
pensamiento técnico y obraría en cada paso del peniar. Una síntesis
auténtica, como se promueve acá, no se agota en un agregado exterior de
formas de racionalidad, las que permanecen unas en otras extrañas en su
esencia, sino que significa algo cualitativamente nuevo respecto a los
elementos de partida, algo que no existía con anterioridad. Se trata de un
espíritu nuevo en el pensamiento técnico mismo.
3. Está claro que un tipo de "dialéctica" tal, un progreso así
entendido de la tesis a la antítesis y hacia la síntesis, no puede ser
"impuesto" simplemente a los métodos científicos existentes como un
esquema rígido y "ordenado" o como norma para su de~arrollo posterior.
Ella es más bien un suceso vital, que exige una confront~ción libre de las
direcciones y puntos de ubicación. Esto significa: Una buena "dialéctica" se
realiza permanentemente como "dialógica". Aquí deben encontrarse sobre
todo_el Occidente y el Oriente y las grandes culturas eomo compañeros
abiertos, en tanto que ellos desde sus acentuaciones espirituales diferentes,
tienen que brindar una contribución irrenunciable para el desarrollo de la
humanidad del hombre. Habría que aceptar con paciencia el sufrimiento
ineludible provocado por los déficits y límites experimentados del poderse
comprender, esto podría ser un paso necesario hacia una humanidad más
madura.
El prmc1p10 no debe decir: Reconducción de la dialógica a la
dialéctica, para deducir así la respuesta a todas las preguntas de un sistema
818

preconcebido y con ello básicamente producidas a priori, sino inversamente:
Recon~ucción de la dialéctica a la dialógica, para recibir así la respuesta
respectivamente recién a partir del diálogo. Lo .esencial, Jo que hace
realmente progres.ar a la, hu.manidad, no puede nunca obligarse, más bie~e
deb~ .~onar a p~1r de s1 mismo y puede ser recibi&lt;;lo. Esto supone, claro, la---dec1s1on de amesgar por lo menos un mínimo en confianza, pese a todas las
heridas y desilusiones experimentadas en el pasado.4

VI
Nuestra experiencia a las puertas del siglo XlXI de que se quiebran o
se disuelven los órdenes tradicionales, y la necesidad de lograr un orden de
paz que abarque a todo el mundo, insinúa vueltá a la teoría del caos de las
ciencias naturales. Se podría pues entender también -pero pienso que esto
sería un malentendido- el empleo de la teoría del ,caos en la historia en el
Señor Stepin, como un aliento para el mal: Pues a través del mal surge el
caos; a través del caos surge -así lo afirma la teoría del caos- un nuevo
orden, así pues lo malo provoca un nuevo orden.
Quisiera ahora hacer una observación filosófica a fin de aclarar ese
complejo de preguntas, observación referida a la teo,ría del caos de las
ciencias naturales, y luego decir algo sobre la pregunta de un traslado de es·a
teoría de las ciencias naturales a la historia humana, en donde voy a
referirme a lo ya dicho.
1

1. Me refiero a que la ciencia natural moderna se limita en su
método a describir lo más exactamente posible los hechos dados en la
experiencia y a colocarlos en un contexto según las leyes, por ejemplo
constatar, a) que un nuevo orden sólo puede surgir,cuando previamente los
órdenes antiguos se disuelven, y b) que entonces, c1:1ando esa condición está
cumplida surge el nuevo orden también de hecho en la naturaleza -conforme
a leyes- porque ella debe surgir, y esto según la conclusión lógica,
necesariamente. La ciencia natural pregunta en el sentido de su método, bajo
qué condición y cuándo surge el nuevo orden según la experiencia -y que tal
vez surja necesariamente-, pero no de dónde surge ello, y de dónde hay que
ver la causa suficiente. Esa pregunta se formula, d,ado que el contenido de
sentido del nuevo orden no estaba presente con anterioridad y no puede venir
desde la nada. Ella es un problema filosófico que sobrepasa a la formulación
de pregunta de las ciencias naturales. Particularmente la ciencia natural debe
dejar abierta la pregunta de si la causa opera con necesidad absoluta, como
ocurre fácticamente o si otros efectos no serían' pensables bajo otras
condiciones.

819

�2. Esto conduce luego a otra pregunta, la de una trasferencia de la
teoría de la ciencia natural a la historia humana. Pues parece manifiesto que
en todo caso en el ámbito humano un nuevo orden no surge_desde el caos
con necesidad absoluta y "como por sí mismo". Pues, para decirlo por medio
de un ejemplo: si un vínculo de amistad entre los hombres se destruye por
medio de un acto malo 1 ofensivo, no está de ninguna manera por anticipado
y asegurado, con necesidad natural, que el compañero P,erdone y -surja así
una amistad tal vez más profunda y mejor; aparece como posible que el
compañero se niegue o incluso rechace esa solución. Sería muy riesgoso
destruir conscientemente los órdenes antiguos, teniendo Ja buena intención
de lograr un nuevo orden, en la creencia de que ello conducirá
automáticamente al éxito. Según la experiencia, el hombr~ tiende más bien a
vengar lo malo con lo malo, y a devolver lo bueno por lo bueno. Así podría
hablarse de una "dialéctica de lo malo" y una "lógica de lo bueno": Lo malo
devuelve a la larga lo malo y destructivo a los mismos autores; lo bueno, en
cambio, opera lo bueno y constructivo. A causa del desarrollo progresivo de
la técnica y de la dependencia creciente de todos con todos, se vuelven esos
efectos cada vez más extens.os y más profundos -y así parece no quedarle a
la humanidad otro camino abierto- en su esfuerzo por escapar a la
autodestrucción amenazadora, que el de transformarse. Se podría hablar aquí
casi de una "obligación por lo bueno".
Ella no sucede sólo al nivel del pensamiento mediante el
reconocimiento filosófico de las conexiones, sino que se opera también
emocionalmente, por medio del miedo creciente a la destrucción profunda y
al caos total, y por medio de una presión creciente del sufrimiento. En este
sentido se puede trasladar efectivamente la teoría del caos a la historia
humana y a la situación actual, y en ello se encuentra un argumento racional
para la esperanza.
Esto no significa que para la construcción de uq muevo orden, que
asegure la supervivencia de la humanidad, sea necesaria inevitablemente la
destrucción violenta de los órdenes viejos, se sugiere mas bien como camino
alternativo un diálogo, el que con respeto mutuo y valorando a los
compañeros, podría conducir hacia una nueva concepción y al cambio libre
del comportamiento.
r

Y mucho menos significa que a la destrucción y al caos le seguirá
con seguridad absoluta una vuelta hacia lo bueno. Incluso no habría que
excluir un fin en la catástrofe.
Pero con todo eso, también es pensable una marcha hacia un orden
nuevo desde el caos total inquietante, si se sigue a tiei;npo la razón y la
presión del sufrimiento de la historia.

Quiero intentar iluminar según mi perspectiva una idea central de
n?estr?. proye_cto, idea a la cual nos hemos estado referiendo siempre en la
d1scus1on: la idea filosófica de un "globalismo humanista" En prun·e 1
· · d
•
•
r ugar
qms1e_ra etermmar más de cerca el concepto de "globalización" y luego ¡0
especifico del carácter "humanístico" reclamado.
"Globalizació?" se refiere al proceso e_n el que se encuentra
a~tualmente ~a ~umanidad y por lo cual ella se dispone a transformarse de un
sistema m~camco en un sistema semejante a un organismo. Mientras que en
un m~camsmo el todo resulta de un ensamble exterior de las partes, en .un
orgamsmo~ _en cambio_ se determinan las partes en su constitución interna y
en su func10n por medio de la vinculación al todo. Ese es por ello más que la
mera suma de las partes y está antepuesto a ellas. ··
.
Correspondientemente las partes de la humanidad, las naciones y las
d1fe~entes culturas del mundo, se experimentan hoy en dependencia
creciente unas de las otras. Esto se puede observar en todos los niveles en el
de l_a econom!a, de la política y del desarrollo espiri~al, y se manifie~ta en
u_n mtercamb10 cada vez más abarcador y profundo. Las culturas dadas
s1st_emas se ven expuestos cada vez más y más a la presión de cambiars~
teniendo en .:uenta los . _re_~uerimientos del intercambio y de una
complementac1on mutua, dmg1endose hacia el bien del todo. De otra manera
no sería posib~e una superv!vencia. Pero esto significa que ellas son
desafiadas a hberarse de ciertos endurecimientos tradicionales y d
abs~lutizaciones propias, a trascender sus modos acostumbrados de ver
realidad y a defirnrse nuevamente a partir del encuentro con otras culturas.

1:

· Así podría surgir una paz dinámica y humanamente creativa. Similar
a como una melodía se realiza por medio de una consonancia de tonos·
mel~dí~ que es más que una mera ~urna de tonos, y representa alg~
cualitativamente nuevo,
nueva cualidad de totalidad, que anteriormente
no estaba presente, así podría provocarse una nueva cualidad de humanidad
por medio de la reunión correspondiente de las culturas. Con ello sería
trascendidas e integradas las culturas actuales. Ellas quedarían conservadan
en sus aspectos humanos positivos, excedidas respecto a ciertas Jimitacione:
y a déficits humanos y con ello elevadas hacia un ser humano má
abarcador, más profundo y más pleno. Queda claro que con un cambio tas
radical tienen lugar simultáneamente graves reservas, miedos y sufrimientos~
estos podrían interpretarse en cierta medida como los "dolores de parto" d '
una nueva humanidad.
e

µ6a

821

820

1

1

�Con ello aparece a la vista el p~etendido "car~cter huma·~ista" ?_el
"globalismo" que ya se va iniciando. El mismo consiste .:n su d1mens~~n
ética: esto significa en el requerimiento de respeto y at~nc10.n, pero tamb1en
en la tolerancia, en 1~ disposición al cambio y en otras virtudes hum~n~, que
sólo son de esperar bajo dicha condición. Tal vez sea la expenenc1a de
.di~logo en nuestra rueda de trabajo ya un ejemplo para un proceso de
globalización humanístico.

vm
En este contextos~ formula ante todo la pregunta: ¿cómo habría que
operar concretamente para realizar el proyecto? Quisier~ proponer aquí !res
pasos (los que tal vez no habría que tratar necesanamente en estricta
sucesión temporal, sino más bien simultáneamente).
El primer paso debería investigar en el di~lo~o ~e las di~eren_t~s
culturas y sus representantes la pregunta: ¿En que consiste , la s1tuac1on
básica y la estructura básica del hombre, de lo humano_en comun, lo que se
imprime de modo diferente en las diferentes culturas? En base a eso en
común y vinculante entre las culturas se pu~de forr~mla~, en un se~undo
paso la pregunta por lo diferenciante:
¿Como se ~mpnme el comu~ ~er
hombre en las diferentes culturas?, ¿En qué consiste lo tal vez tlp1co
europeo, lo típico asiático, lo típico africano, americano, etc ...?, _¿cuáles son
los aspectos básicos de su diferenciación? y 3.. ~a pregunta: _¿Como pueden
encontrarse los diferentes y varios en atenc1on, tolerancia mutua y en
disposición_ a compleme_ntarse~ ¿~onsiste el sentido de la. evoluci_~n,? la
dirección objetiva de la d1ferenc1ac1on, tal vez en una_clase de mtegrac1on.
'
Seguidamente quisiera exponer sobre estos tres · aspectos algunas
hipótesis como puntos de discusión.
,.

Al Ier. paso: Lo conjunto, lo humano en general podría
representarse como un trenzado de vínculos del hombre con_ 1~ naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y con lo absoluto y lo d1vmo.
Si ser hombre significa primero fundmentalmente una relación con
la naturaleza, así podría significar esto, que en todas las_ cul~u~~• la
naturaleza debería representar un valor básico, esto es la d1spos1c10n de
considerar y tratar a la naturaleza no sólo como valor aprovechable por ~l
hombre, sino también como valor de sentido en sí mismo. La cultura podna
entenderse como resultado de un diálogo del hombre con la naturaleza, en
donde el espíritu humano reacciona a los desafíos del lado de la naturaleza,
en cierta medida "responde" "responsablemente" a su preten~ión, en tanto
que él capta las estructuras de sentido inmanentes d~ la misma y busca
822

formarlas luego conforme al sentido. Es decir: Un primer aspecto, que es
propio del hombre como tal, parece ser la i:fj§posición de entablar un vínculo
con la naturaleza y llegar aun "diálogo" con ella. Ese será más fructífero,
cuanto mayor sea la atención y la valoración y cua~to más profundo sea el
amor y la intuición.
Un segundo aspecto es el vínculo del hombre consigo mismo. Cada
hombre es un diálogo consigo mismo. Él no puede simplemente identificarse
consigo mismo sino que tiene que confrontarse consigo mismo y tiene que
trabajar en sí mismo. Así se muestra como segundo valor básico y como
tarea de lo humano general, la atención, la formación y la educación de sí
mismo ..
Otra experiencia general y comprensiva dice: Aquel que ha
aprendido a respetarse a sí mismo como hombre, se halla en condición de
respetar a los otros en tanto que hombres. Así se presenta como tercer
aspecto de valor fundamental el respeto de los otro~ ~ombres -lo que exige
una cierta tolerancia-, y también una disposición oásica a ayudar, la que
esencialmente va más allá de la mera tolerancia. Esto incluye también
respeto frente a la comunidad y a la cultura a la que pertenece cada hombre.
Un cuarto aspecto de valor, que fue recordado varias veces y que
fue subrayado por el Señor Gusseinow es la relación a lo supremo e
incondicionado. Este se deja interpretar como lo divino, lo que sucede en las
distintas culturas de modos diferentes. Así resulta el respeto frente a lo
divino y sus manifestaciones como valor básico fundamental.
Finalmente habría que discutir filosóficamente en esta dimensión la
pregunta por una responsabilidad incondicionada del hombre. ¿ Tendría
nuestra responsabilidad incondicionada, así como nosotros la
experimentamos en la conciencia moral, su fundamento adecuado en un ente
incondicionado? ¿Significa el "responsabilizarse" un responder a aquella
pretensión sentida en lo profundo?
En todo caso, resumiendo, yo vería la identiqad. .de lo humano común
a todas las culturas en esa cuádruple relación del hombre: con la naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y sus comunidades culturales y con lo
incondicionado y divino. Aquí no se entenderían, sabido, esas cuatro
dimensiones dialógicas de valor como un simple aditivo estar al lado, sino
como un estar integrativo uno en el otro. Demasiado sobre el complejo de
preguntas I, el que me parece fundamental para todo lo siguiente.
Sóbre esa base se puede formular, ya en un segundo paso
concretamente la pregunta, de cómo se imprime de manera diferente el ser
823

�humano en común en las diferentes esferas culturales continentales. Se
podría exponer, por ejemplo, y esto nuevamente como hipótesis de trabajo,
que el hombre europeo-occidental, tiende a tomar una distancia racional
frente a la realidad. Esto significa ~n relación al vinculo con la naturaleza un
peligro de extrañamiento científico-técnico y una destrucción y explotación
sin consideración, pero también la chance particular de utilizar la naturaleza
según una planificación con sentido y responsable.
Frente a ello, el hombre de la esfera cultural afro-asiática se
encuentra menos dirigido a dominar racionalmente sobre la naturaleza y a
cambiarla activamente, que a participar en sus estructuras de sentido
experimentadas intuitivamente ya integrarse en ellas, esto es a vivir en
armonía y balance con el cosmos. Según muestra la experiencia, tienen
ambas, tanto la disposición más antropocéntrica de Europa y del Occidente,
como también la disposición más cosmocéntrica del Oriente y de las culturas
afro-asiáticas, ciertas ventajas como también desventajas, ellas parecen estar
determinadas por la historia a un diálogo crítico y constructivo.
Quizás pueda también decirse algo similar sobre la relación diferente
respecto al hombre: Parece que, en el ámbito cultural europeo y occidental
fue desde siempre la acentuación del individuo un gran tema. El lado
negativo de ello es el individualismo, el egocentrismo y el particularismo,
con sus consecuencias destructivas para la unidad y la conexión con el todo.
Pero hay también lados positivos como la ya mencionada exposición de la
dignidad irremplazable del hombre (sin perjuicio de cierto mal uso
amenazante). Frente a ello parece estar más impreso en otras culturas el
encuadre del individuo en la comunidad humana y en el cosmos.
Analógicamente se podría preguntar, si el vínculo con lo absoluto y divino
muestra caracteres diferentes típicos en las culturas africanas y asiáticas, en
el sentido de una unidad acentuada con el cosmos; en las europeasoccidentales muestra una delimitación racional más aguda.
En un 3er. y último paso habría que probar si las diferencias
culturales, según lo caracterizado recién o según otros criterios, no se
fructifican, mutuamente. Allí podría encontrarse una tarea esµecial para el
futuro. Si se impone la suposición de que en la evolución del ser hombre, lo
uno y general humano, aparece en formas culturales distintas y contrarias
justamente para que sea posible una plenificación y _realización del ser
hombre -tal vez, similar a como en la naturaleza se· puede en~ender la
diferenciación de los sexos: por medio de su encuentro e intercambio se
funda una mayor riqueza de la vida a nivel biológico y psíquico-espiritual.
Una buena globalización, esto es integración a la base de un diálogo
respetuoso, tolerante, compañero, significaría una paz creativa, dinámica y
824

humana, 1~ que representa una cualidad nueva del ser hombre. Una paz tal,
h~ta aqu1 no lograda, no se puede construir naturalmente sólo desde )a
cabeza ella -debe crecer desde el corazón: Con ello queda implicado el
problema de la confianza mutua. Se podría tener la impresión de que ta
~onfi~nza ac_tual~ente no ~e halla en curso. Se dice que ella es cuestión de
~ent!mentahsmo , y esto tiene poco que ver con la realidad socjal, política y
c1entifica. P:ro la confianza no tiene por qué ser un sentimiento ciego ella
gan~ _s~ cuahda? humana completa más bien recién, cuando se funda en una
dec1s1on consciente y responsable y cuando lleva a entrar
,
•c ,
d , d
.
-.
en razon.
¿. orno po na eve01r una unidad a partir de una multitud de cuÍturas ·
d~ferentes, las que en parte han tenido malas experiencias entre sí, si ellas
solo desconfian constantemente las unas de las otras? •Cómo
1,
concebible la gl?bali~~ión como proceso humanístico sin el.ri;sgo de p:;r1;
menos una medida mm1ma en confianza mutua?
·

IX
. Señor presidente Gorbatschow, Señoras y Señores, el Señor
Gussemow ha formulado una p~egunta al comienzo de su exposición, ta que
corre~~onde a la _s_ospecha de s1 la "tendencia a la globalizacion" no es en
defi01t1va expres10n de un oculto neo-imperialismo occidental de
·, d h
,
,
una
pretens_1~n e egemo01a de la cultura occidental sobre todo el mundo. A
ello qms1era agregar tres puntos.
I. No se p~e?e excluir que efectivamente este sea el caso, en parte.
Esto se pued_e ~erc1b1r_ cl~~mente y puede discutirse. Pero me refiero a que
es? _no es la umca mot1vac1on y tendencia en occidente. Hay tendencias muy
critica~ y opues~s?, como p~r . ejemplo hace poco lo expresó, en una
e~tre~1sta de telev1s1on el ex-mm,stro alemán de relaciones exteriores: HansD1etr1ch Gen~cher, quien, con buenos argumentos, se declaró en contra de
Samuel H~ntmgton, el que apoya una pretensión tal de hegemonía de. la
cultur~ ?cc~dental, y Genscqer no es el único en Occidente que expone aquí
una cnt1ca impetuosa con/ ifrden racional .

. . 2. Aunque la pretensión de hegemonía apostrofada continúe
existiendo, las tendencias del proceso de la historia van mas' JI'
desconoc1en
., doIa. Para poder sobrevivir no
· le queda a la humanidad a tra,
0
elección que la de reducir las pretensiones de hegemonía y dominio d ¡ ª
1
. 1
b.
e as
cu turas part1cu ares y a mse a un diálogo universal. La presió d 1
sufrimiento por medio de la falta de orden, la iniusticia y f: ltan de
d
·
:i
ª e
responsabI·1·d
t a crece mmensamente y esto también como consecue · d I
. .
d 1 bl . ,
nc,a e
crec1m1ento enorme e a po ac,on de la tierra y del desarrollo co t· d
, .
d
, b'
,
n mua o
de 1a tecmca
en to os 1os am ,tos. As1 hoy aparece el contrario antiguo de un
825

�"idealismo digno de creer", que flota ajeno a la realidad de las cosas; y de un
"realismo sobrio", que abstrae los valores humanos y no los respeta; la ética,
en cambio aparece como un mandamiento de vinculación a la realidad y de
la inteligencia.
.
Y yo opino que aquí se encuentra una de nuestras tareas más
urgentes en el marco de la fundación Gorbatschow: Formular los principios
de la inteligencia, los que hay que considerar en cada "diálogo intercultural"
y de una "globalización del mundo" sobre base humanística. Allí se podría
reflexionar especialmente sobre una "dialéctica de lo malo", ya formulada, y
una "lógica de lo bueno". Puesto que, como ya lo dice el habla popular: El
que siembra lo malo, cosechará lo malo, y así finalmente se perjudicará
también a sí mismo. Si el más fuerte subordina y explotá al más débil, lo
debilita más aún y lo hace más incapaz de servirlo a él, el más fuerte; y no
solamente más incapaz sino que también despierta en él una voluntad en
contra. A esta actitud le falta inteligencia, maldad es expresión de tontería. Si
en cambio, el más fuerte está dispuesto a servir al más débil
desinteresadamente, lo fortifica y lo hace con ello más capaz y sobre todo lo
lleva a tener voluntad de servirlo a él, el más fuerte. No existe algo más
inteligente que lo bueno, podríamos decir también: que ~I amor, y no hay
nada más tonto que el odio, el egocentrismo, la falta de ~~sponsabilidad. Lo
malo devuelve lo malo, de lo bueno afluye lo bueno. Estb último vale sólo,
según lo comprueba la experiencia, cuando al otro se lo r~speta y se lo ama,
no sólo a causa del provecho que se espera obtener a· través de él, sino
fundamentalmente como fin en sí mismo.
;
A ese razonamiento filosófico simple habría que enfrentarle por
ejemplo la teoría mencionada de Samuel Huntington, quien recomienda a
Occidente fijarse a la hegemonía y dominancia, para poder sobrevivir en la
concurrencia de las culturas. Probablemente conduce en la misma dirección
aquello a lo que el Señor Stojanovic se refirió con "egoísmo iluminado",
algo que tiene que ver con mi visión. Sólo que yo no nombraría a eso
"egoísmo", pues con ese concepto se asocia en la mayoría de los casos la
disposición a "aprovecharse" de otros hombres en beneficio de la propia
persona y a sobrebeneficiarse. Se puede tratar más bien sólo del
conocimiento de que se sirve mejor al própio ego, si se respeta al otro
sinceramente y como fin en sí mismo, y no en vistas a la ventaja propia que
se espera de ello. Acá se hace referencia a algo cualitativamente otro y
nuevo. Con ello aparecería también el sentido del mandamiento cristiano del
amor en el círculo de nuestro debate filosófico-racional.
3. A partir del contexto de una "globalización humanística"
dimensionada éticamente, la que tiene significado fundamental para la tarea
existente del encuentro de las culturas mundiales, resulta para mí la pregunta
826

que quisiera dirigir también con gusto al Señor Gorbatschow. · Sería
pensable que Rusia, debido a su lugar geográfico tenga una tarea hisfórica,
est? es que esté vocacionada a intermediar· entre las culturas de Europa y
Asia? Esto no quiere significar sólo un "adicionar" o "mezclar" los
elementos culturales europeos y asiáticos y las tendencias sino en cierta
medida a partir del "material" de ambas dejar surgir algo ~ualitativarnente
nuevo. ¿"Salto creativo de la evolución" a través de Rusia?
Una síntesis genuina de las culturas en la historia se comporta tal vez
similar a una unión de elementos generativos diferentes en la química. La
unión de hidrógeno y oxígeno en el agua representa, frente a una mera
mezcolanza de esos elementos, una estructura substancial esencialmente
nueva y muestra características de comportamiento cualitativamente nuevas
las que no se pueden adjudicar a los elementos iniciales. Concretamente est~
podría significar, para recurrir a una tesis expresada ya anterionnente el unir
.
'
creat1vamente la contemplación cosmocéntrica del asiático, la que no
adjudica al _ho_mbre posición especial alguna, sino m~s bien lo integra como
miembro s1rv1ente en el cosmos, con la concepción antropocéntrica del
europeo, de subordinar la naturaleza al hombre y hacerla servil. La síntesis
de esas posiciones opuestas, en una consideración verdaderamente "ontocéntrica" podría decir: Ambos, tanto el hombre como el animal, y por sobre
todo, todo ente con sentido, debe ser atendido y amado no sólo en vistas al
valor aprovechable para el hombre, sino fundamentalmente como fin en sí
mismo. Esto no excluye una valoración relativamente diferente del ente
según su rango de ser diferente y su posición en el cosmos. Sobre todo el
hombre se diferencia de todos los otros seres restantes, en tanto que a él (y
solamente a él) se le adjudica responsabilidad para con la naturaleza, por
medio de lo que él al mismo tiempo está más profundamente arraigado que
todos los otros seres en el cosmos. Con ello se formula por ejemplo la
pregunta: ¿En qué medida es éticamente fundado en un caso limite el herir a
la naturaleza o el matar a otros seres, cuando ello representa en una situación
dada evidentemente el mal menor y cuando de otra manera no se pueda
proteger al todo envolvente?
Una propuesta tal de síntesis de principios europeos y asiáticos,
tendría que ser discutida referida a cada caso, en el diálogo de las culturas,
por ejemplo en el ámbito de la bio-ética y de la ética médica. No puedo
juzgar que ideas y qué ejemplos en la historia de las ideas rusas puedan ser
demostrativas para el tema de un encuentro cultural creativo. Se trataba, en
definitiva con lo mío de ejemplificar esa tarea fundamental del futuro por
medio de algunas referencias concretas a la perspectiva de una
"globalización humanística".

827

�LA FENOMENOLOGÍA
Y LOS FUNDAMENTOS DE LAS CIENCIAS

Notas bibliográfü:as
1

Cf. Uwe Voigt (ed.), Die Menschenrechte im interkulturellen Dialog. (~chriften
zurTriadik und Ontodynamik. Tomo 14) Frankfurt/M. Bem-New Yórk-Pans 1998.

.

2

Cf. acerca del contexto: Heinrich Beck, Kulturphilosophie der Technik. Zu
Technik-Menschheit-Zukunft, Trier 1979.
3

Cf. Heinrich Beck-Ismael Quiles (edd.), Entwicklung zur Menschlichke~tt durch
Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten d~s IV. Interkontmenalen
Kolloquiums zur philosophischen In-sistetenzanthropolog1e vom 1. Sept. 1986
an der Universitlit Bamberg (Schriften zur Triadik und Ontodynam1k. Tomo 1),
Frankf./M.-Bem-New York-Paris 1988.

· Edmund Husserl
Ideas relativas a una fenomenología pura y una.fi/osofiafenomenológica
Libro tercero: La fenomenología y los fundamentos de las ciencias
Ed. Instituto de Investigaciones Filosófic~-UNAM,
México, 2000, 157 pp.

?·

Lic. Pedro Cortés Rodríguez .
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

4

Cf. Heinrich Beck, Díalogísíerung der Díalektik -Ja. Díalekti~jerung der Díalogík Neín! Zu den ontologíschen Bedingungen des Díalogs (in krítíscher
Auseínandersetzung mít hegel). En: Erwín Hasselberg, Ludwig Martienssens, :rand
Radtke (edd.), Der Díalogbegriff am Ende des 20. Jahrhunderts ..1nt~mat1onale
wissenschaftlíche Konferenz anlaBlich des 225 Geburtstag vo~ G. Fnednch Hegel,
Berlín 1996.
:,

La traducción al español del tercer libro de las Ideas relativas a ~na
fenomenología pura y una filosofía f enomenológica ·de Edmund Husserl,
aparece publicada en la colección Filosofia Contemporánea del Instituto de
Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de
México, y llega a complementar los dos libros anteced€ptes ya traducidos: el
primero por José Gaos "Introducción general a la fenomenología" (FCE,
1942) y el segundo por Antonio Zirión "Investigaciones fenomenológicas
sobre la constitución" (UNAM, 1997).
"La fenomenología y los fundamentos de las .ciencias" es el título que
lleva el último libro que integra Ideas, su traducción directamente del
alemán y realizada a partir del tomo V de la colección Husserliana, edición
reimpresa de 1971, corrió a cargo de Luis Eduardo González y bajo la
revisión de Zirión. En la presentación del libro que ahora comentamos,
ambos fenomenólogos advierten y proponen lo siguiente: " . .. considere el
lector no sólo al traductor como un fenomenólogo, sino también al
fenomenólogo como un traductor."(p. 7) Aludiendo a una doble prospectiva
de este trabajo editorial.
El libro, además de la
presentación referida, contiene cuatro capítulos
/
con sus notas críticas y .úna misma cantidad de anexos. De estos últimos el
primer anexo es el más extenso y de mayor relevancia,.:no por ello los tres
posteriores carecen de importancia, dado que .en aque1, Husserl explica las
ideas centrales que el lector debe con~iderar para seguir el tránsito del
segundo al tercer libro.

1

, l

En el capítulo primero "Las distintas regiones de la realidad" el
filósofo alemán nos presenta una distinción de las tres esferas de la realidad
-cosa material, cuerpo y alma o yo anímico-, la manera en que éstas son
concebidas para toda comprensión del mundo y cuya!'diferenciación es de
828

829

�.

.

alta importancia para los dominios de la ciencia de~de la persp~cti~a del
fenomenólogo. Examina inicialmente a la cosa mate~zal c.uando es o~J~to ~e
estudio de la intelección, el análisis de la cosa matenal es un act~,on_gmano
entendido como percepción material. No se insinúa una percepc1on ~nt~rna,
de tal o cual cosa, para Husserl la· percepción material en ~oncreto s1gn1~?ª
"un caso especial de percepción de A~GO .E?CTENSO . La p~~cepc1on
~aterial es una experiencia que nos permite .teonzar _sobre y a partir de ella
dando como resultado una fundación del pensamiento de la naturaleza
material. Con tal ~onsideración se aleja de todo realismo ingenuo.
La ciencia de la naturaleza material tiene su origen en las cosas mismas,
en objetos ya dados: "La experiencia teórica -apu~ta Husserl-:- ~ las
intenciones cognoscitivas teóricas conforman una modal~dad de pensan:i1en~o
que se produce exclusivamente a través de las apreh_ens10nes de expenenc1a
materiales." (p. 12) Una ejemplificación de tal 1_dea ,se , ~resenta e~ el
proceder del científico de la naturale~: hay fis1co~ ·~eonco~ _Y fis1cos
experimentales, ninguno de estos se pnva de u~a act1v1dad teonc~ en su
campo de investigación. Sin embargo, el trabaJo de una comumdad de
investigadores de la naturaleza que apunta a un sa?er_ de objetivid~des no se
encuentra desprovisto de la entrega de un yo amm1co. El es~ud10 de e_ste
segundo aspecto, que nunca deja de ser natural, correspondena a otro tipo
de disciplinas.
.!
El dominio particular de las investig~cione~ fe_nome_~ologicoepistemológicas es un rango que tiene como fi~a~1~ad la clan~cac1on de las
regiones de la realidad para los conceptos y los JUICIOS de las diversas esferas
del saber.. Con tal dirección en la reflexión, podemos afirmar que l~s
ciencias de la naturaleza material poseen un dominio de estud10
estrechamente cerrado y desde luego con miras estrictamente positivas.
1

Lo real, desde el punto de vista de la especulación fil~sófica
sistemática, es todo aquello que ontológicamente existe para el suJeto, Y
según el filósofo alemán: "TODA CIENCIA ~E LA R!1LIDAD EXPLICA
CAUSALMENTE si en verdad y con validez ob1etzva SE PROPONE
DETERMINAR LO QUE ES LA REALIDAD" (p.14) La ~iencia de _la
naturaleza material opera conforme al nexq causal de una realidad m~tenal
obligadamente existente. En este punto es donde se vuelve necesana una
capacidad fenomenológica esclarecedora de ~odas aquellas n~tas que u~a
ciencia de la experiencia positiva no logra vislumbrar y _defimr. Cualquier
tipo de investigación científica requiere rigor y p~ofund1d~d en los nexos
real-causales, y la ciencia de la naturaleza matenal, analizada ?~s?e que
Husserl nos enseña la filosofia fenomenológica, representa la poszb1/zdad de
ir más allá de un proceder científico dogmático en sentido trascendental.
830

El cuerpo es la segunda región de la realidad aprehendida por la
ontología fenomenológica. El cuerpo se concibe no como un objeto material,
sino como un depositario de campos sensoriales variantes en estados
sensitivos. El campo sensorial conforma una unidad con el cuerpo
permitiéndole integrar los diversos estados entre las sensaciones: vista, tacto,
gusto, etc., son protagonistas del puente conectivo entre la ,experienéia
sensorial y el pensamiento. De este modo, se aprecia que las sensaciones se
caracterizan por ser corporales más que materiales.
Husserl anuncia la creación de una nueva cienéia que se encargue del
estudio de la corporalidad y la sugiere como una sorriatología, cuya principal
orientación sería la de establecer una mediació'n entre percepción y
experiencia corporal apuntando hacia la conformación de la experiencia
teórica y determinar asimismo al pensamiento teorét~co. En somatología "se
investiga sistemáticamente las relaciones con las cljstintas esferas de las
sensaciones." La ·.somatología se asume en un pláno de actitud natural.
Incluso el filósofo alemán le asigna una equivalen·cia metodológica con la
zoología y la botánica fisiológica, debido a que éstas se apoyan en una
formalización y clasificación de conocimientos para la búsqueda de
objetividad en todo investigar.
Un tercer elemento atribuido a la concepéión ontológica de la
fenomenología con respecto a la focalización de una fundamentación
científica espiritual y natural-material, consiste en 'la integración del yo
anímico entendido como la región más conspicua de,!a realidad, y en radical
disposición para la especulación cognoscitiva. Incumbe al saber filosófico
averiguar sobre la naturaleza del yo anímico aunque ·se entrecruza con ciertas
tematizaciones psicológicas.
De la dualidad humana en su carácter de ente aglutinado y como un
compuesto de yo anímico y cuerpo, aquél encuentra su objetivación en éste,
ambos se intercomunican mediante los estados anímicos y las experiencias
somáticas. Así pues, el yo anímico se aprehende en la conciencia de las
sensaciones hasta llegar a una interiorización que depende de la formación
de las representaciones exteriores, de este modo da pas0 a la vida intelectual.
Ahora bien, si la realidad de lo anímico está dotada de una
espontaneidad tal que le facilita conducirse en el terreno de la
intencionalidad y por ello dista de una investigación causal ¿en qué sentido
se habla del yo anímico como una realidad psíquica?. Dentro del esquema de
los entes de una metafísica tradicional y convencionalista, se canalizaría al
yo anímico como una entidad de naturaleza psíquica. No obstante desde la
óptica fenomenológica se descarta un paralelismo psicofisico arraigado en el
aristotelismo. En efecto sobre el estudio del estrato!,anímico se sugiere la
831

�'

meticulosidad de una psicología racional, siorupre )' cuando ésta prevalezca
independiente de toda.explicación material-causal.
Hasta aquí encontramos deslindadas tres regiones de ia realidad, sin
embargo, el filósofo alemán deja varias cuestiones abiertas con respecto al
estrato del yo anímico ¿pueden conjugarse la psicología ~acional y ~I saber
filosófico? ¿hasta dónde alcanzan las limitaciones en cada una de __ellas al
estudiar una misma esfera? ¿existe la posibilidad de una re1visión conjunta de
tal estrato? Y de ser así ¿cómo esclarecen la naturaleza del yo anímico? Es
en su sucesor docente Martín Heidegger en donde tienen resonancia estas
cuestiones, en la ontología fundamental se redimensionan en un contexto
filosófico, cuya derivación repercute en el análisis existencial del estar-ahí
(Dasein) y su horizonte interpretativo de posibilidades animicas.1

.'

En el capítulo segundo Husserl continúa expresando la relación entre la
fenomenología y las ciencias, sin dudar reitera la actitud adoptada en todo
análisis fenomenológico " ... siempre adoptamos en seguida la actitud
eidética y estudiamos eidéticamente todo lo perteneciente a la esencia."
(p. 33) Como ya había dejado expreso en Ideas Jy en varias de sus obras2, la
fenomenología se caracteriza como una disciplina nueva que estudia y
describe lo esencial, que capta el apriori intransgredible del ser, y se orienta
a la fundamentación filosófica de una auténtica toma de posición teórica.
Precisamente por todo ello la investigación fenomenológica se distingue de
la psicológica.
La intuición esencial es la que importa a la fenomenología como
disciplina eidética, es decir, el dato apriorístico comprendido y abstraído
desde el intelecto desde el universo de la experiencia mat~rial. "Todos los
conceptos proceden de la experiencia, los generales y los particulares, y su
utilidad debe quedar probada en el curso de la experiencia. Siempre debemos
estar dispuestos a revisarlos guiados por ella." (p. 38) Esto implica que los
significados conceptuales de nuestras intelecciones no proceden de una
naturaleza abstracta, sino que tienen su origen de la experiencia al intelecto.
Se anuncia en consecuencia considerar el concepto de "región" ontológica
particular como existencia de ciencias se conciba, .y 4ue éstas nos
proporcionen las notas conceptuales características de la realidad que-les es
propia. Hacia esta división de regiones apuntan las conce~idas en el capítulo
primero, en dicho sentido la fenomenología se matiza ~e un psicologismo
experimental. Se responsabiliza a la ciencia empírica de~investigar sobre la
existencia y a las disciplinas eidéticas como la fenomenología referidas a la
esencia.

_i \ ,

¡

3

experimental tiende a llegar a una desconexión '&lt;le la intuicíón material
d7spué_s d~ _haber indagado_ en las circunstancias j correspondientes a las
v1venc1as m~e~s en la_ realidad, con esto la labor ~icológica experimental
se eleva al. amb1to ra~1onal
disciplina eidétict. adquiriendo un nuevo
rang?. El ngor y la s1stemat1c1dad en las disci¡tjnas eidéticas tiene Ja
finalidad de una certeza inamovible y racional~~hte explicativa una vez
llevada a cabo la investigación fenomenológica. '\,

?~

l

Una de las principales discrepancias que Husserl observa entre Ja
fenomenología y los planteamientos psicológicos de Bolzano, Lotze y ·
Brentano, es que estos nunca contemplaron a la investigación eidética
enfoc~d~ a la fundamentación psicológica y filosófica basada en el
conoc1m1e~t~ de esencias. La influencia para el trazo de la investigación
fenomen?log1c~ de estos pensadores se encuentra por parte de Bolzano 'en
las cons1derac1ones ~roposicionales para la constitución de los juicios
enmarca~os ·en el ~1a_grama de la mathesis universa/is, y de amplia
resona~c1a en una log1ca formal. De Lotze se r~scata la idea un tanto
pascah_an~ de establecer todo tipo de interés impulsado por conciliar el
enten?,1m1ento con el corazón. No obstante, la aportafión de Brentano para la
creac1on de la filosofía fenomenológica es más es,pecifica y de carácter
meramen_te conceptual'. según propias palabras de iHusserl: "Brentano ha
estado leJos de concebir una fenomenología en nu~stro sentido .. . Ofreció a
la m_ode~nid~d la idea de la TNTENCIONALID;\b, obteniéndola de la
conc1enc1a misma a través de la descripción inmane.vte... al menos muchos
de lo~ concept~s q~~ _ac~ñó ti~nen su fuente en la ~intuición ... pero de la
esencia de l?s _anahs1s mtenc1on~les le permaneqt'6 oculta." (p. 71) La
feno?1en?log1a_ng~r~samente va ma~ ali~ de todo planteamiento proveniente
de_l amb1to ps1c~l?~1co y de !as c1enc1as naturales-materiales, ya que al
0~1entarse ~l a~ahs1s y descn~ción de esencias no se obstina por una
?usqu~d~ mfimta de deducciones. La concie~cia participa así de
msust1tmble, porque en ésta se hallan los problerrliis fundamentales de la
intencionalidad. Consecuentemente Husserl señala con mucha razón la
equivocac!ón d~I psicólo?o que apoyad~ en la 2omparación superficial,
toma la vida amm1ca como lo hace el físico con l~s realidades materiales.
Así pues, una justificación metodológica que se adeéue a la pertinencia de la
investigación fenomenológica no guarda una relación paralela con los
p~oce~imientos adoptados por la psicol~gía empírica a partir de las otras
c1enc1as.

La ciencia se sigue vislumbrando como una actividad sumamente
sistemática y rigurosa, en cambio la fenomenología éh cuanto psicología

. Los postulad~s medulares de la filosofía fenomenológica se van
haciendo argu~ent~t1vamen~e contu~dentes en su intención por despojar a
todo quehacer c1ent1fico estricto, d~I, mgenuo _rrejuic!o·de la ciencia empírica
que se co~forma ~o~ una comprens10~ a m:d1as, como'lo es la pura intuición
de la realidad obJet1va. El tercer capitulo La relación de la fenomenología

832

833

�con la ontología" hace patente la necesidad de los entes !' q~e _se .parten las
ciencias para clarificar intelectivamente los conceptos ~iolog,c~s q~: dan
pie a los juicios eidéticos. Por ello Hu~serl recurre a la ~~~emat1zac1on de
un itinerario fenomenológico que consiste_ en desconf
: 10n trascendental
de to estrictamente correlativo a la conc1enc.1a, es de , la puesta_e?tre
paréntesis de la dimensión noemática repre~enta~a por \ ~und~ ~bJet1vo.
Como es sabido ta reducción trascende_ntal (E~o~) conslts1ste~at1~a~ente
en dos direcciones: la noética, referida al amb,to de ·{ c?nc1enc1a, Y la
noemática el correlato de la conciencia. La puesta entre millas del mundo
entitativo ~e dirige a los entes sin más. Pero el sentido . scendental de la
desconexión posee como compromiso que valiéndos~ de una toma de
Posición teórica propia, se busque eidéticamente el sign_ifjcado de los actos
vivenciales de un yo puro.
\.''

!ª

,

r

Concierne pues, abogar por una correspondencia de significados
entre intuición eidética · e intuición material, es obvio que en a~b_as el
contenido de los análisis radica en la división de l9s entes ex1g1da a
posteriori en la discursividad. La reducción trascendent~I º s~ qued~ en una
mera idealidad como parecía insinuarlo Husserl en pnm;era m_s~nc1a. Mas
que llegar a consolidar la edi~cació~ d:l, mé_tod~ fenof~olog1co ~on su
meta de fundamentación de la mvest1gac1on c1ent1fica, qu~ no desdenamos,
se nos presenta el apuntamiento ontológico y la exigei ia de un inda?ar
trascendental ensamblado de notas entitativas y f e una genuma
experimentación eidética.
¡

f

,i

La fundamentación fenomenológica del quehacer cie¡ tífico se redondea
con lo que nuestro autor denomina el "método de la clatticación". La idea
de un proceder metódico de la investigación se t~ toma_ un tanto
complementaria en su consideración interpretativa, que . aulatma~ente se
acentúa en el último capítulo de la obra que coi:n~~tamos, Cabe _s:~alar que
1
dicha idea del método, a causa de su incompatib1hdad c¡ n 1~ v1s1on d~ las
dóctrinas neopositivist~s'. redireccio_na los _desvíos del pe~tm1ento filosofico
en su labor epistemolog1ca y al mismo tiempo se conv1f .e en una certera
crítica de la noción de ciencia acabada y absoluta.
j
·La actividad de la reflexión tradicional~ente se ha Jifinido por su afán
de develar algo que permanece oculto, de arrojar luz soi,fe la penu~bra, es
decir, siempre hay implícita una pretensión de c_la~ificar med1_ante el
cuestionamiento. La clarificación husserliana rebasa d1d\0 planteamiento al
remitirnos a la forma de enunciación de los conceptos. Si se apela a una
evidencia intelectual es porque nos precede la comprensión, y en ningún
modo el progreso tan modernamente estimado de las 'ciencias natur~les,
significa que nuestra época se haya vuelto en todos sus sentidos

comprensible. El conoc1m1ento que del mundo podemos explicar desde
distintas disciplinas, se vale de conceptos creados por el sujeto.
Para tener un proceder científico-conceptual que indique hacia la
comprensión4, el fenomenól6go identifica tres momentos: 1) Los conceptos
lógico-formales, 2) Los conceptos regionales y 3) Lo.s conceptos
particulares. Los primeros son aquellos que sustentan genéricamente la
argumentación, le siguen los que determinan el ámbito de relación óntica, y
los últimos son los que establecen significados peculiares como patrimonio
conceptual de cada ciencia.
Así el objetivo de la clarificación se dirige a explicitar mediante un
procedimiento conceptual las realidades de conocimiento de toda actividad
asumida como ciencia, el concepto no pierde su naturaleza discursiva
haciendo patente la singularidad investigada tal y como ésta se nos presenta
en intelecciones. Mediante figuras simbólicas nos r~presentamos un estado
de cosas, pero nunca nos desprendemos de .nuestr~. particular subjetividad.
La ventaja de la conciencia fenomenológica es que permite escudriñar de
una forma abarcadora, entre la fundamentación de rtuestros prejuicios y en
el confluyente acontecer de lo subrepticio.
·
.

1'

La clarificación en la exploración científica1aventaja a descifrar la
expresión del mundo en su íntimo significado, el fenomenólogo no
necesariamente recomienda hacerse experto de la eñunciación, dicho en sus
palabras "la meta de la clarificación puede formulars~ así: crear de nuevo, en
cierto modo, el concepto predado, extraerlo de la fuente primigenia de la
validez conceptual -de la intuición-, y prestarle dentro de la intuición los
conceptos parciales p~rtenecientes a su esencia original." (p. 117) Propone
abocarse a una explicitación de la intuición que resulta simultánea para la
conciencia. Se sobrepasa. una mera significación verbal, y que en su
naturaleza, lo analizado no se mutila de sus circunstancias y multiplicidades.
Se presenta muy tangible una primacía en el diferenciar sobre el comparar.
Alrededor de una metodología sugerida por Husserl se podrían
añadir muchos aspectos que tiendan a uniformi~r su legado, nosotros
discrepamos de que se entienda la fundamentación fenomenológica como
una serie de reglas a seguir, y atribuyéndonos sus enseñanzas procuramos
atender atentamente a la investigación fenomenológica comprometida con el
pensamiento disciplinario. Tenemos la firme convicción de que cada
momento del mundo circundante es en sí, en su particularidad, susceptible
de comprensión conforme a su estado convergente. Nj la idea de una ciencia
concerniente en exclusiva a la transformación de la realidad, deja
definitivamente de lado una fund~mentación en las realidades primarias y
originarias que existen ontológicainente insoslayablts. Husserl no llega a
¡

834

835
! '
e

�estructurar una ontología fenomenológica. r';!ro cuando menos quedan
esbozadas sus líneas directrices.
La actitud fenomenológica de fundamentación científica de este
libro tiene sus relevancias, entre ellas, su concentración en no eludir, en
acercamos a las posibilidades de fortaleza en el pensar, y, volver inteligible
el impulso que nos confronta con nosotros mismos y con la dinamicidad de
la vida, representa un insondable estimulo para dejar de concebir el presente
encubierto de extremismos bipolares: no argumenta a favor de un presente
tan proclamado en la mayoría del filosofar contemporáneo, entendido en
calidad de mísero y resentido pasajero o de superfluo altanero progresista.
Husserl continúa invitándonos a pensar cuestionando. Nos exige confrontar
pensamientos, por ello su lectura detenida nos lleva de complejidad en
complejidad. Aplaudimos de esta manera la traducción al castellano de este
tercer y último tomo de un proyecto plagado de desafíos como lo son las
Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofta /enomenológica.

a~ontecer_ya experimentado. Por ello la indicación lleva explícito un señalamiento 0
si s~ .qu~~re . una determinación, aspecto que emana -en )a integración de 'la
explu~1ta~10n conceptual que considera el comprender desde los umbrales de la
descnpc1ón fenomenológica.

Notas
1

Cfr. Ser y Tiempo, tr. José Gaos, FCE, México 1986 y ¿Qué es la metafísica? tr.
Xavier Zubiri, pp. 46-54, Ed. Siglo Veinte, Argentina, 1974.
2

Edmund Husserl, Meditaciones cartesianas, § 5 y 7, FCE, México 1986.

3

Husserl acepta que la fenomenología puede ser considerada una psicología
experimental, siempre y cuando ésta no contemple mediante la descripción
fenomenológica una sobrevaloración del experimento. En particular el § 8 de Ideas
/JI se encuentran frecuentemente pasajes que denotan una similitud entre
fenomenología y psicología experimental, v.gr.: "Quien crea q1:1e lo que se realiza en
la fenomenología se realiza también en la psicología mediante la experiencia interna,
habla tan sabiamente como quien opina que lo que la geometría se lo ofrece también
la observación física y el experimento." (p. 56) La fenoi;nenología en tanto
psicología experimental se transforma en psicología descriptiv~, y por último, en el
afán de apelar a la intelección eidética, tendríamos en parte, eJ sano desarrollo de
una fenomenología pura.
4

Sumado al camino descriptivo de la filosofía husserliarra, ·se encuentra la
consideración de la explicitación conceptual. La indicación que se hace de esta
consideración, notamos que se dirige a vislumbrar una comprensión exhaustiva del
campo de conocimiento en toda pretendida actividad científica. Si se entiende que la
esfera de la realidad total como un complejo de existencias descritas y explicitadas
conceptualmente en cada una de sus regiones, la comprensión más allá de una mera
ontología fenomenológica, también se expresaría en palabras y significados de un
836

837

�LEÓN OLIVÉ: EL BIEN, EL MAL Y LA RAZÓN.•FACETASDE LA
CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA, MÉXICO: COL. PROBLEMAS
CIENTÍFICOS Y FILOSÓFICOS, PAIDÓS-UNAM, 2000, 212 pp.

Lic. Rolando Picos Bovio
FFyL-UANL

J

'··

En la vida diaria utilizamos corrientemente iqs términos "ciencia" o
"científico" para referirnos de manera indistinta a c·ualquier conocimiento
que identificamos con criterios inmediatos de racionalidad y objetividad. Lo
científico es lo -verdadero frente a cualquier otra forma de conocimiento
especulativo que no comparte los criterios rígidos de la objetividad
científica.
Esta imagen de la ciencia y de la práctica científica es el sustrato
ideológico que ha legado la sociedad tecnológica al nuevo siglo y que ha
convertido a la ciencia en un concepto nebuloso y abstracto, difícil de
establecer con claridad.
A la visión pragmática de la ciencia han contribuido tanto el
cientificismo positivista en su afán de disociar la realidad de la producción
del conocimiento -el entorno histórico-cultural donde nacen las "tradiciones
científicas"- como la filosofías especulativas de corte metafísico y religioso.
La interpretación instrumental de la ciencia también tiene mucho
que ver con la forma en que aprendemos qué es -la tradición académica- qué
fines persigue y cuáles son sus características. A inicios del siglo XXI la
disociación ciencia-sociedad parte de una consideradón teleológica de la
ciencia que nos remonta a la concepción aristotélica de los universales. ·
Frente al problema de definir la ciencia Olivé señala que no existen
respuestas fáciles ni acuerdos comunes para delimitar lo que es científico de
lo que no lo es "la ciencia, asegura, no puede definirse. Cualquier intento de
hacerlo, es decir, de establecer condiciones necesarias y suficientes que
algo· debe satisfacer para calificar como ciencia corre el, riesgo de abarcar
demasiado o de dejar muchas cosas fuera " (Olivé 2000. p.27) Su

antirreducionismo lo lleva a plantear la cuestión a un nivel metacientífico en
donde la historia de la ciencia, la sociología de la ciencia y la filosofía de la
ciencia dan cuenta de ese qué, a partir de sus diversas determinaciones. El
punto común que lleva esta posición tiene que ver con la postura pluralista y
relativista que asume como guía para plantear los problemas de la ciencia.

839

�i~

·1~

"&lt;

Al establecer que existe una diferenciación entre lo científico y lo
pseudocientífico Olivé busca establecer el corpus de la ciencia y los tipos de
razonamientos asociados a ella. Frente a otro tipo de explicaciones parte de
que en la base de la ciencia se encuentran fundamentalmente problemas
lógico-semánticos, metodológicos y epistemológicos que requieren
, respuestas adecuadas a su naturaleza. Cuando planteamos, por ejymplo, la
relación de los significados de los términos científicos cqn las teorías de que
forman parte o que son patrimonio común del lenguaje científico se hace
dificil definir conceptos "duros" como, "hipótesis", "exJ?)icación", "verdad",
"objetividad", etc, cuya naturaleza puede variar de una tepría a otra.
Si señalamos la manera en qué estructuramos el conocimiento
científico en cada campo de la ciencia nos encontr~tnos con problemas
metodológicos que confirman que la pretendida unidad del método es
imposible. Aquí Olivé se ubica en la corriente qué relaciona la historia de las
ciencias con la historia del método.
Aunque pudiera parecer que se mueve peligrosamente en los
terrenos relativistas, el abordaje que hace el autor de los problemas
epistemológicos es certero, pues la pregunta ¿Qué es eso de conocimiento
genuino acerca del mundo? se aborda en relación a los fines que persigue la
ciencia que marca los criterios -no fijos y establecidos para siempre, sino
cambiantes de acuerdo al propio progreso científico- de lo que es un
conocimiento legítimo "El análisis de muchas controversias científicas y el
desarrollo de las diferentes disciplinas científicas, sugiere que no existe un
conjunto único incontrovertible de criterios, ya no digamos a lo largo de la
historia de la ciencia, sino ni siquiera en un momento determinado" (p.36)
Uno de los puntos más interesantes en el texto tiene que ver con la
revisión que hace del concepto de "progreso" en la ciencia, en donde destaca
en particular la contribución que hace Thomas Kuhn a -fa discusión con su
libro "La estructura de las revoluciones científicas" (Kuhn 1970) que rompe
con la tradición de hacer ver el progreso de la ciencia como sólo un proceso
de acumulación de conocimiento, teorías o métodos.

"
Aunque no se trata a fondo el concepto de paradigma
kuhniano sí
centra su atención en los llamados problemas de inconmensurabilidad de las
teorías (dos teorías son inconmensurables cuando están articuladas en
lenguajes que no son completamente traducibles entre síJ donde hace ver la
evolución de Kuhn hacia posiciones constructivistas, cercanas a la
dialogicidad habermasiana, pero diferentes en el sentido de que no existe la
precondición de un diálogo libre de toda restricción. En su interpretación
basta co11 que uno de los sujetos del diálogo aprenda el lenguaje del otro para
posibilitar la comunicación.
840

En la línea planteada por la sociología alemlárya (Beck 1999) relativa
ª. los _efectos de la tecnología en el mundo, el aborcláje de la filosofia de la
c1enc_1a que propone no deja de lado el estudio pe los problemas y las
relaciones entre la naturaleza, la técnica y la ética. En esto es claro su
diferencia frente a la asepsia ideológica de 1~ corrientes realistas
pragmatistas o empiristas y su casi nula consideradón de las c~msecuenci~
del mundo tecnológico.
:

''
1

Olivé pone en relación el concepto de progi'&amp;so científico con el de
sus costos sociales y naturales y argumenta Jque las innovaciones
tecnológicas deben ser reguladas socialmente en fu4ión de sus efectos. Para
ello, como lo plantea a lo largo del texto, es impórtante· la comunicación
pública de la ciencia y la sustentabilidad del model t1de racionalidad en que
se basa que no debe atentar contra el bienestar hum i.o.
'i,·
¡:;

..
Esta reflexión sobre las caras de la tecno ;~ía lo coloca como un
cnt1co de la modernización a priori sobre cual ier costo donde las
decisiones en la materia son tomadas por una éli . No lo dice en estos
términos, pero aboga por una democratización noitlel lenguaje científico
per? sí del conocimiento sobre los efectos de das tecnologías en 1~
soc1e~ades modernas ~ "posmodernas". Vale ~a
entonces discutir la
relac1on costo-beneficio sobre bases que trasc1endí{n la esfera económica
Hablar de costos implica asimismo hablar de valorJ y de los problemas d~
la responsabilidad moral de los científicos y los tecriólogos. Tras el rechazo
de la pretendida ideología de la neutralidad valorafva en la ciencia señala
que las co_m~nidades científicas no pueden ser ajenas al impacto que generan
sus conoc1m1entos en el mundo. Hablar de clonación, manipulación genética
o bioética es hablar de dilemas morales concretos del científico en términos
de otra racionalidad, una racionalidad no instrumental. Esto exige retomar la
esfera de los intereses propios de la ciencia y de cuándo los intereses
epistemológicos son válidos.

PTª

Ubicados en la esfera del pluralismo i~cluyente cuyo eje -lo
reconoce 01 ivé- es la obra de Larry Laudan, el planteamiento de una teoría
pluralista en la ciencia atraviesa necesariamente pe.,~_Ía interdisciplinariedad
y la naturalización de la epistemología. Esto.no significa eliminar su carácter
normativo en las ciencias, sino reconocer que no exiiten un conjunto de fines
fijos en la ciencia. En la óptica pluralista la noción misma de progreso es
evaluada de a~uerdo con un_ contexto ~el~tivo a, ciertos estándares que
tampoco son mmutables. BaJo estos prmc1pios ~e critican entonces las
visiones clásicas del realismo con su pretensión ;,finalista (encontrar la
descripción verdadera del mundo); del empirismo (I'a verdad de acuerdo a
teorías empíricamente adecuadas) y del pragmatiimo (la resolución de
~

841

-¡
~·

�.,
problemas y las int~rvenciones exitosas en el mundo sobre cualquier ?tra
consideración) aunque' ello no significa -Olivé es mesurado_en ese s~ntidoun rechazo abierto a "la concepción pluralista no toma partzdo por nmguna
de ellas, al menos en lo que toca a la legitimidad de los_fines que ?roP_onen Y
más bien deja abierfa /a posibilidaá de enco~trar pasa1es de la historia de la
ciencia y del quehacer"cientifico contemporaneo en los que algunas v~c:s
persiga alguno de es0r fines y en otras ocasiones se busque algo d1stmto
(p.136-137)
~

s:,

. Marcando su distancia con las posturas · neopositivistas, Olivé
relaciona a las teor!as constructivistas en la ciencia con el esquema pluralista
que propone y analiza tres modelos de constructivismo en la ciencia del siglo
XX.

La tesis central de éste es que los hechos .científicos tienen una génesis
Y ~n desarrollo y no son dados ni tienen una- existencia independiente de los
sujetos, por lo que son construcciones sociales.
.

.

Bajo·el esquema de la critica a la ''.visión h~geliana" de la historia de ·
la ciencia-en el trabajp se refuerza la tesis plurahsta que rechaza l~s ~nes
únicos y un punto . tje llegada donde confluya todo_ .~l conoc1m1ento
científico.
•¡

!

1·

.

Una observación importante es que el modelo plura is~ exige
plantear el carácter delracionalidad del cambio cien!ífico y dife~enc~arlo de
la racionalidad instrumental, pues lo que hace racional a _la c1e.nc1a es el
proceso de desarrollo en el cual encuentra las razone~ su_fi_c1entes pai:a creer
que se han alcanzado ciertos fines (abandonar fines meahza?les Y sistemas
inconsistentes de teorías) en tanto que ésta última es relacionada con los
agentes del cambio científico. Olivé no abunda en el concepto porque
supone tiara la distinción que remite a otras lecturas, fundamentalmente a
Habermas.
Consciente O inconscientemente existe en el trab~jo una re!terada
defensa contra las acusaciones de relativismo a que pud1e~~ d~ pie esta
visión. Se rechaza punto por punto que "todo este perrmt1do pues los
aspectos centrales de la racionalidad científica están a ~alvo _de, ~er
establecidos de manera anárquica. A~más se subraya el caracte~ ?~stonco
de los estándares de racionalidad y el hecho fundamental ~e la pos1b1hdad_ de
establecer la comunicación entre diferentes par~d1gn_1as: no existe
necesariamente una ruptura epistémica tajante en la h1stona del desarrollo
científico.
~

~~ desarrollan las tesis_ de Kuhn, Fleck y ~oyd para explicar las
caracte_nsticas de este planteamiento clásico en la sociología de la cienda y
~e ~lanfica el concepto en la oposición de la visión; de Kuhn y Fleck, que
ms1sten_ en resaltar ~I papel de los presupuestos epistemológicos y
~eta~s1cos en los metodos y las teorías de las actividades y prácticas
c1ent1ficas y, por el otro lado, de un constructivismo-devastador que sostiene
que el conocimiento científico es una constr!.Ícción producto de tas
comunidades científicas.

Como se puede apreciar lo que se está discutiendo en otro nivel es el
problema clásico de la objetividad y de la neutralidad valorativa en las
ciencias. Si el conocimiento es una construcción social significa entonces
que no existen realidades independientes que justifiquen una visión
universalista; existe sí, una relación estrecha entre conocimiento e interés.
'.ara ejemp~ific~r se mencio_na el caso de las teorías en biología que
mtentaron Justificar el racismo, que desde un punto de vista de
constructivismo devastador tendrían razón porque se·basan en un esquema
autorreferenciat
· ·
El constructivismo que propone Olivé se basa en una tesis
ontológica y otra epistemológica. La primera tesis señala que los objetos no
tienen una e~is~encia i_ndependiente de los marcos conceptuales y ta segunda
que el co~oc1m1ento c1ent1fico depende de, y está con~treñido por la realidad
y esos mismos recursos conceptuales y metodológicos de las comunidades
científicas.

Luego de revisar las nociones sobre razón y racionalidad y señalar el
doble carácter de la acción de los hombres sobre el mundo (los hombres s_on
racionales e irracionales de acuerdo a diferentes ,condicio~es),_ ~e puntualiza
que la racionalidad no es una facultad, sino un metodo en func10n del cu_al se
aceptan O rechazan fines, metas o deseos. Se c'.itica a las teoría de la ratwnal
choice porque parte de la racionalidad de med10s afines en el p~oblema de la
elección y esto, argumenta, es sólo una parte de los atributos de la
racionalidad humana.

El ~u~do entonces _siempre se v~ _&lt;;lesde alg~n punto de vista, pero
esto no significa necesanamente la mcompatibiVidad de dos marcos
conceptuales. Siguiendo las posibilidades del pluralismo la interacción
comunicatjva es posible si se supera los aparentes obstáculos de la
inco~mensurabilida~, . ello po~ibi,lit~ la posibilidad de que sujetos que
provienen de trad1c1ones ep1stem1cas diferentes lleguen a consensos
fundamentales. Esto es decisivo para el avance de la ciencia.

842

843

�MEREDITHTAX:
EL PODER DE LA PALABRA: CULTl/RA, CENSURA Y VOZ,
LIMA, PERÚ, 1ª EDICIÓN, FLORA TRISTÁN, 1995

María Maritza Alvarado Ramírez
División de Estudios de Posgrado
.
FFyL-UANL
El hombre a través del tiempo se ha visto envuelto en una lucha por
obtener el poder político, social, económico y cultural. El hombre ha
planeado y puesto en practica estrategias para hacer frente a esa forma de
dominación. Se han creado organizaciones sociales dedicadas a la difusión y
protección de los Derechos Humanos.
En la actualidad la lucha por el poder se encuentra basado en un
sentido tradicional sometiendo a la mujer ante una cultura patriarcal; no
podemos negar la importancia de las mujerés a través de la historia. El
mundo ha cambiado tanto pero sigue existiendo la hambruna, las rivalidades
étnicas, el tráfico internacional de mujeres y niños, ,los movimientos de
población en busca de empleo, los conflictos étnicos y raciales. Tal como lo
ex-présara la poeta afro-estadounidense Audre Lorde, "Hoy en día las
mujeres, y en especial las mujeres del sur, constituyen la vasta mayoría de
las personas pobres y políticamente desfavorecidas del mundo, los
verdaderos prisioneros del hambre y abandonados de la tierra" (p. 18).
Las consecuencias son devastadoras haciendo de las mujeres
minorías, blanco de acciones; aislándolas en una justicia social y económica
en la cual la democracia ha presentado un desarrollo desigual. La
democracia es el poder del pueblo en la cual debe existir una hegemonía
equitativa tanto para niños, mujeres, hombres y ancianos en cualquier plano.
Existe una enorme ambigüedad acerca de los Derechos Humanos en
la mujer. De acuerdo con Meredith Tax, "Una creciente red de clérigos y
políticos conservadores se oponen superficialmente al internacionalismo del
Nuevo Orden Mundial en nombre de la tradición y la soberanía nacional,
combatiendo a las mujeres y las minorías étnicas o religiosas, al mismo
tiempo que invocan un ideal de comunidades benignas gobernadas por
ellos... Nuestra esperanza fundamental reside en la alianza que se viene
desarrollando entre el movimiento mundial de mujeres y otros movimientos
sociales progresistas" (p. 17).
Es importante destacar que los Derechos y deberes están unidos
siendo ;álidos frente a todo individuo manifestando que toda persona tiene
845

�. l
1

derecho al reconocimiento de su dignidad, sin discriminación alguna por su
color, raza, sexo, idioma, religión u origen social. De la dignidad de la
persona emana la justicia, la vida, la libertad. la igualdad, la seguridad, y la
solidaridad convertidas en valores como raíces culturales. Según Ama Ata
Aidoo, "La cultura de una com~nidad es realmente la totalidad de maneras
en la que la comunidad conduce su _vida: sus nacimientos, desarrollos,
estudios, trabajos, entretenimientos y muertes" (p. 18).
Es preciso entender que vivimos en un círculo manipulado por los
hombres en el que las mujeres escritoras no tienen voz. Se encuentran
excluidas de la igualdad política, marginadas, ridiculizadas, privadas de una
intervención cultural en la sociedad.
Las mujeres siguen sometidas ante la cultura patriarcal aun cuando
se habla de una igualdad. "Sus programas para lograr la igualdad adolecen de
fetichismo legal, una creencia sostiene que. sí se consigue aprobar las leyes
correctas, las mujeres adquirirán la igualdad... todos podemos pensar en
países en los cuales las mujeres son iguales ante la ley pero no de hecho.
Nuestros problemas no estarían resueltos incluso si cada país eligiera o
nombrara a mujeres en el 50 por ciento de las posiciones de poder" (p. 23).
De ahí que la igualdad no se trata sino de un criterio puramente
teórico ya que la realidad es otra. "Los medios de comunicación han hecho
posible una nueva forma de denominación cultural... Sus productos son
montados de acuerdo al nivel del gusto más amplio, enfatizando el sexo y la
violencia para llegar a un mercado lo más grande posible con comerciales de
cigarrillos, bebidas gaseosas y cerveza" (p. 24). En cuanto a la realidad de
los escritores es algo similar. Los grandes autores constituyen renombre y a
las editoriales les gusta tener variedad, pero cabe destacar que la mayoría son
hombres y ellos tienen la preferencia; siendo las mujeres una minoría
creando un escaso interés entre las editoriales. Aun cuando las escritoras
ofrecen ideas nuevas y puntos de vista diferentes son censuradas por el
gobierno.

.
El uso ~e la expresión es un ideal común por el que todas las
~ac1ones deben esforzar~e; debe ser defendida en el ámbito jurídico
incluyendo todos los medios de comunicación social sin importar el género
de l~s personas que hacen uso de ella. En,la India, dice Ritu Menon, "quienes
escnben desde una perspectiva de génerq son a menudo acusadas de tener un
• ses~o .º d: practi~~r una disciplina vaga, mientras que a las que asumen una
part1c1p~1pn poht1ca se les dice que se vuelvan mas académicas y no gasten
tanto tiem~ en el activismo" (p'. 33).

', .) f:-

la literatura escrita por mujeres, los críticos varones les- restan
menfos 1g~or~?do s_us o_bras y reseñándolas en forma negativa, Cristina da
Fo~sec~ d1ce: La h1stona dbmuestra que las cosas no ·han cambiado para las ·
(íl~Jeres esc~1toras. Gabriela Mistral (1889-1957); la chilena que ganó el
pnmer rem10 Nobel para toda América Latina (1945), mayormente por sus
por.mas de amor a un hombre, recibió el Premio Nacional de Literatura enC?Ile sólo va~ios ª~?s más tar?e, e incluso hoy es recordada principalme~te
como una mu3er fe1s1ma y lesbiana" (p. 42).
·
,
_A p~sa'. d_e ~odos los obstáculos; el porcentaje de mujeres· escritoras
ha crec1d_o sm mt1m1darse ante las censuras, posturas políticas, confiscación
! de matenales, amenazas de muerte y violación. La única manera de luchar
con~a la cen~ura basada en el género es persistir aun cuando la dictadura del
patnarcado siga.
·
Las mujeres _tienen el derecho a la libre expresión porque abren las
puertas a otr~ mu3eres . que desa:!ªº .los métodos ·establecidos por los
hombres. Segun Mered1th Tax Las. mujeres tienen derecho a ser
controversiales: no tene_mos que estar de acuerdo con •alguien para defender
su derech? de hablar. Tienen derecho a ser célibes o sin hijos, a divorciarse,
a ser_lesb~anas, o a tener much_os atn~ntes ... Una ·democracia se define por
una capacidad para tolerar las d1ferenc1as" (p. 54).

La libertad debe ser vista como una participación autónoma en la
vida social. Contando con la libertad de elección y expresión, esto es una
capacidad positiva, para llevar a cabo decisiones y actuar eficazmente
determinando una existencia cultural equitativa. Meredith Tax, definé: "La
censura como todo medio a través del cual se impide que las ideas y obras de
arte que expresan posturas discordantes con la ideología dominante lleguen a
su público potencial. Tales trabajos pueden ser confiscados o pi:ohibidos,
ignorados, difamados, menospreciados o deliberadamente malinterpretados,
con el fin de silenciar a sus autores y mantener el orden existente" (p. 28).

846

847

�VÍCTOR MANUEL DlJRAND PONTE,
ETNIA Y CULTURA.POLÍTICA
LOS MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS
CENTRO REGIONAL DE INVESTIGACIÓN
MULTIDISCIPLINARIAS, UNAM, MÉXICO 2000, 114 pp.

Lic. Arcenio Ortega Lozano
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
Víctol- Manuel Durand Ponte nos presenta en éste libro en forma
singular, el estudio de l_a cultura política ,de los mexicanos en Estados
Unidos, esto no s6 I o por el hecho de incluir tres variables (socializaci6n,
nivel socioeconómico y pertenencia a una etnia) sino por el concepto que
propone de etnia.
En su libro Durand establece que la étnia es una de las variables más
importantes para comprender la cultura política, haoi~ndo la distinción entre
el concepto tradicional de etnia, que hace referencia a una población humana
de una misma raza y con un origen, lengua, religión y cultura propia y su
concepci~n de la etnia como un proceso de dominación en donde el grupo
mayoritarío (los norteamericanos anglos) para dif&lt;;¡renciarse de las minorías
(mexicanos, africanos, orientales, etc.) los define en términos raciales,
tratándolos como inferiores.
Esto es sustancial para intuir la postura del autor con relación a lo
fundamental de la etnia para comprender la cultura política. Lo anterior esta
sustentado por el estudio de diversas comunidades en Estados Unidos que
establecen redes sociales de apoyo a los migrantes; sin embargo pese a su
importancia no realiza trabajo de campo y solo lo hace de acuerdo a la
literatura a su alcance.
Las luchas políticas de los mexicoamericanos son presentadas en un
breve pero sustancioso resumen y establece cómo se constituye la etnia
como sujeto político, aunque se hacen planteamientos simplistas al
considerar que el comportamiento político de la etnia es d_e acuerdo a la
poHtica de moda en el sistema norteamericano, sin considerar factores como
el propio aprendizaje de la etnia, entre otros.
Durand al presentar en sí el estudio de la cultura política lo hace a
través de la reinterpretación de una sola encuesta realizada entre 1989 y
199_0 y aunque aclara que son datos antiguos, la encuesta en cuestión se

849

�refier~ a la cultura política de los latinos por lo q_ue al polarizarlos hacia los
mexicanos en Estados Unidos pierden algo de vahdez

RAFAEL FLÓREZ OCHOA:
EVALUACIÓNPEDAGOGICA YCOGNCIÓN,

COLOMBIA, MC GRAW HILL INTERAMERI~ANA, 1999, 226 pp.
•
·
La vida de los mexicoam~ncanos
siempre_
sera· un
, tema de interés
ue vale la pena leer éste libro, sm embargo d_ado~ 1os
~~:st::na~ientos actuales al sistema político norteamericano es mmmente
un cambio en su cultura política.

Lic. Nancy E. Hidalgo Freeze
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
En este libro el autor define el tema de ·la evaluación educativa con
un enfoque cognitivo, dejando de lado los métodos cuantitativos
tradicionalmente empleados en estos procesos.
El autor menciona que pretende "mostrar caminos, señales y
modelos que permitan a todos los actores educativos evaluar el proceso y los
resultados de la educación con miras a su mejoramiento". Por lo tanto, se
abarcan temas como los fundamentos de la evaluadón de las instituciones,
de los programas y de los currículos educativos; la evaluación de la
enseñanza en las ciencias naturales, sociales, humanidades y matemáticas; la
evaluación del rendimiento académico de los alumnos y la del profesor.
En la introducción el autor resume en cincc párrafos la historia de la
pedagogía desde Kant hasta nuestros días¡ considerando las metodologías de
enseñanza y evaluación más representativas de cada periodo; concluye este
apartado mencionando que en nuestros días la pedagogía requiere ser abierta,
flexible¡ transdisciplinaria y multimetodológica, ya que su objetivo es el de
formar humanidad y hacer la vida más fácil a las personas, de acuerdo a su
cultura y época. En el capítulo I se critica al paradigma positivista que, hasta
hace unos años, ha sido guía de los métodos de investigación educativa de
tipo cuantitativos y objetivistas. En contraste con esto, explica el nuevo
paradigma epistemológico cognitivo que apoyá a los enfoques
construc_tivistas ·y de investigación educativa de tipo cualitativos que se
defienden a lo largo del libro.
En los capítulos II y III se abordan las perspectivas teóricas de la
pedagogía contemporánea acerca de la enseñanza y la evaluación,
concluyendo que enseñar, aprender y evaluar son en realidad tres procesos
inseparables.
Posteriormente se revisan modelos teóricos d~stacados en las últimas
décadas para analizar y evaluar las instituciones, los programas educativos y
sus currículos; en el capítulo IV el autor repasa los ~odelos convencionales
centrados en la medición de variables y en el V los modelos de evaluación
cualitativa.

850

851

�El capítulo VI está dedicado a la fonnación como objeto de
evaluación, mediante la propuesta de modelos metacognitivos y
autoreguladores para la evaluación del desempeño académico de los
estudiantes, desde el punto de vista de las metas de formación según las
diferentes perspectivas pedagógicas.
El capítulo VII se titula "la evaluación del aprendizaje en las áreas
de ciencias y de matemáticas" y en éste se revisan tres experiencias de
enseñanza y evaluación: la del principio de Arquímides, la de la teoría de
Grafos y la del principio de proporcionalidad; se concluye que la evaluación
no es una técnica general y abstracta sino una actividad ligada a la .
enseñanza. En el siguiente capítulo se aborda el mismo tema pero respecto a
las humanidades y ciencias sociales.
En el capítulo IX se sintetizan pautas y recomendaciones para
mejorar el diseño y la aplicación de los instrumentos convencionales ·de
evaluación, pruebas tipo ensayo y pruebas objetivas de rendimiento
académico. El capítulo X aborda el tema de los profesores, su evaluación y
la formación de nuevos docentes con capacidades valorativas diferentes a las
convencionales. En el capítulo XI se muestran caminos para convertir la
evaluación educativa que realiza el profesor en el aula en proyectos de
indagación cualitativa que produzcan nuevos conocimientos para mejorar la
práctica y enriquecer la teoría pedagógica.

epistemológico, que no es otraJ cosa sino el
1
,
.
cualitativos to que por c,·erto nlo t
• emp eo de metodos cognitivos
'
es an nuevo.
·
Es interesante revisar el enfo
la evaluación de instituciones y p
que co~ que el autor aborda el tema de
ayuda del análisis de sistemas rogra~as e b ucativos, ya que lo hace con la
currículo como lo hacen la mayo.:' dnol o a orda desde la evaluación del
,
ria e os autores.
Lo que podría considerarse como
recomendaciones que el autor hace
1 .,
una novedad son . las
específicas institucionales que harí:~ : ~ap,:u!o IX sobre las condiciones
docente~ así cómo el "Anexo II"
as v~l,da una evaluación de los
identifi¿ar el perfil pedagógico d
que ~onsiSíe en un cuestionario para
•¡·d
e Ios pro1esores ambos a artad d
ut, ' ad para administradores de insft .
d ' .
p
os e gran
.
' uc10nes e ucat,vas y/o académicos.

. . ~I final de cada capítulo el autor menciona
b1bhograficas que utiliza, por lo tanto si usted e '
,
las referencias
algo de evaluación educativa o le in;eresa ad s una persona que ya conoce
~spe~to específico de ésta, puede remitirse a d~n::arse frofu~dame~te en un
mteres.
,c as re1erenc1as segun sea su

-

Cada capítulo se inicia con una situación imaginaria relacionada con
el tema que se desarrolla en él, y finaliza con las conclusiones y referencias
bibliográficas respectivas. Al final del libro se incluyen como anexos un
glosario de términos cuantitativos y un ejemplo de escala Ukert para medir
las aptitudes pedagógicas de los profesores.
Como manual, se trata de un libro realmente recomendable para
neófitos en la evaluación educativa. Es claro y fácil de manejar. La
estructura de los capítulos, iniciando con situaciones hipotéticas y
finalizando con conclusiones particulares, es muy apropiada sobre todo para
estudiantes de los primeros semestres de una licenciatura en pedagogía y
áreas afines; abarca de manera sintética todas las áreas que se pueden
englobar en el término "evaluación pedagógica".
Los fundamentos que el autor menciona en el capítulo I para orientar
desde la perspectiva cognitiva a la evaluación, están basados principalmente
en la crítica al positivismo y a los resultados obtenidos empleando sus
métodos, así también en el elogio a lo que él llama el nuevo paradigma

852
853

�DANIEL RESÉNDIZ NÚÑEZ: ·
FUTUROS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO,

COL. UMBRALES DE MÉXICO, ED. SIGLO XXI, 2000, 146 pp.

Lic. Ana María Teresa Salas del Río
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El texto comprende siete capítulos a través de los cuales el autor
explica cómo se encuentra la educación superior en México. Hay que tener
muy en cuenta que al redactar un texto es necesario cuidar tanto la
coherencia lógica de lo se dice así como la secuencia de capítulos, este
último aspecto debe cuidar la continuidad en los temas y el autor rompe con
esto al presentar como segunda parte al problema de la cobertura y colocar al
final el de gobernabilidad, aún cuando ambos ~e relacionan y complementan.
La pregunta es ¿por qué separarlos? Al manejarlos de esta forma
Reséndiz hace que el lector se pierda y se presenten algunas interrogantes:
¿qué tiene que ver esto con todo lo que manejó anteriormente?, ¿por qué
habla de principios en la universidad y esto en qué afecta a la educación
superior?, incluso parece haber contradicción entre estos apartados, debido a
que por un lado retoma que deben acceder a este nivel educativo la mayoría
de la población y por otro estipula que al exceder el límite de heterogeneidad
se impide cumplir con los principios bajo los cuales operan las
universidades.
El problema de la coherencia se resolvería si el autor coloca lo
referente a gobernalidad después de presentar la naturaleza del problema, ya
que en esta sección se especifica que todo se origina gracias a la tendencia a
mantener patrones del pasado; esto daría lugar para entrar a desarrollar los
principios que rigen las universidades y lo relaci0nado con la toma de
decisiones dentro de ella, asuntos que retoma en el último capítulo, para
posteriormente desarrollar los desafíos que se presentan en la educación
superior. Por lo tanto estos primeros capítulos servirían de marco contextual
para dar lugar a los temas restantes y las posibles soluciones que marca el
autor.
Lo relacionado con la contradicción que parece existir entre los dos
temas, el mismo autor propone la solución, se establece que efectivamente
debe contarse con una cobertura amplia en la educación superior para
alcanzar un escenario similar al de los países desarrollados, pero debe existir
colaboración entre la educación pública, privada y todo:.- los responsables de
. 855

�! 1111
la educación, y como se traduciría esta ayuda, el problema se resolverá si se
da mayor difusión a profesiones que están olvidadas, otra forma es ' la
creación de instituciones que ofrezcan alternativas q11e ayuden a cumpli~ con
la demanda de educación que s~ presenta y no sólo a ,nivel superior, sino
también medio superior, básico y otros.
En el capítulo dos se encuentra una dificultad: el abuso de gráficas,
éstas son un medio que ayuda tanto al escritor para ejemplificar lo que dice
así como al receptor para la comprensión del texto, sih embargo hay 'que
utilizarlas de forma adecuada para que cumpla con ambos objetivos. ¡En•este
caso el autor hace uso excesivo de ellas y por lo tanto enreda al leé}or, (il1 un
solo apartado utiliza seis tablas lo que provoca que continuamente
interrumpas la lectura para tratar de entender lo que expuso y algunas veces
te confunde más. Solamente hay que utilizarlas en puntos clave y no colocár,
una cada vez que manejas algún dato, como lo hizo Reséndiz, además es un'
libro que expone la problemática de la educación superior y al hablar de
tantos datos estadísticos entrarías a otro tema.

educación conocen los desafios aquí enumerados
,
al respecto, hay que cuestionar si las poi 'f
d que ;s lo que se ha hecho
para cambiar, si los que toman las decisio~:~as ª , opta a~ son las necesarias
Y_si la -~espuesta es negativa hay que tomar ::~d~;:~1tados para hacerlo,
educac10n es un elemento muy im orta t
respecto ya que la
país y por lo tanto no se debe dejar :n m:~/:ª lograr el des:mollo de un
que no aporten soluciones.
e personas que no conozcan o

Este mismo inconveniente se hace presente en el tema de
financiamiento, añadiendo que el lenguaje que utiliza hace que éste ~ea de
dificil comprensión ya que las personas que no están familiarizadas con la
economía tendrán complicaciones para entender lo que el autor trata de
explicar. Es cierto que existeiÍ problemas en los costos de la educación
superior por lo que parte de la población no culmina sus estudios y los que se
benefician con los subsidios son los hijos de familias sin preocupaciones
económicas, sin embargo el objetivo del libro no es ahondar en la economía
sino exponer cómo se encuentra y a dónde va la educación superior en
México, por lo tanto no debe perderse eljentido del tema.
En el resto de los temas: {a1!~ad, pertinencia, equidad, no se
presentan contrariedades en la comprensión debido a que son variables que
se han presentado en el aspecto educativo desde tiempos remotos por lo que
son conocidos por todos los que tienen que ver con la educación; éstos son
los desafios que aquejan a la educación en México y constantemente se
realizan esfuerzos en mejorarla, para ello s~ crearon políticas que tratan de
aminorar los problemas, sin embargo hay qu~ seguir creando alternativas que
la favorezcan para alcanzar uno de los mvores escenarios y que pueda
compararse con los de países desarrollados, de esa manera nuestros
profesionistas serán competitivos no sólo a nivel nacional sino internacional.

.

En conclusión es un texto que no aporta datos novedosos_acerca de
lo que pasa en México con la educación, y esto pasa no sólo a nivel superior
sino en todos los niveles educativos, pero cumple con el objetivo pone a
reflexionar acerca de lo que sucede; si y a todos los relacionados con
856

857

�EL APRENDIZAJE DE LA LENGUA PERSONALIZADO
GRIFFITHS, GRIFF. PERSONALIZING LANGUAGE LEAMING.
CAMBRIDGE HANDBOOKS FOR LANGUAGE TEACHERS.
UNITED KINGDOM: CAMBRIDGE UNIVERSITY PRESS, 2000.

Fernando R. Treviño Morales
pivisión de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El libro es una colección de actividades para la enseñanza del inglés.
Diseñados especialmente pa~a profesores activos, dinámicos, creativos que
siempre están enfocados a trabajar con diferentes ideas para desarrollar su
labor educativa mediante ·1a integración de sus experiencias personales frente
al grupo, sus sentimientos hacia la comunicación, valores y opiniones de sus
alumnos en sus salones de clases.
Las actividades están encaminadas para ser usadas como
suplementos enriquecedores de sus propios materiales en el curso, dándole
además una dimensión personal a este proceso comunicativo en la enseñanza
del idioma inglés a diferencia de lo impersonal que resulta lo generado en un
libro de texto.
En nuestra labor como maestros de un idioma estamos conscientes
que el estudiante necesita ser motivado para lograr exitosamente su
aprendizaje. La interacción más personal de forma efectiva para incrementar
la motivación, con ésta se pretende lograr que el aprendizaje del contenido
lingüístico se efectúe con un enfoque más directo hacia el estudiante. Si éste
piensa que lo que se le pide que haga es relevante para su desarrollo y que
están siendo valorado sus sentimientos, pensamiento, opiniones y
conocimientos que además es crucial para realizar con efectividad sus
actividades, entonces se sentirá más involucrado en las tareas que realice, y
consecuentemente motivado para aprender una lengua extranjera.
A pesar de que los libros de texto son el material principal de la
clase, no logran alcanzar este nivel de interacción en el estudiante. Una gran
parte del material que se utiliza, particularmente eón los diálogos que se
representan o se realizan, son representados por lo generar con personajes
imaginarios. Gran parte de las actividades de lectura y de comprensión
auditiva giran en tomo a temas previamente seleccionados, que resultan de
poco interés para el estudiante (por ej. la pronunciación o las explicaciones
gramaticales) se presentan por lo general en ejercicios desarrollados en base
a este estímulo inicial.
859

�Un ejemplo típico de la enseñanza basada en un libro de texto que se
enfoca en actividades de "likes and dislikes", es como el siguiente: el área
del lenguaje se presenta o se practica dentro de un contexto con personajes
ficticios que no tienen una relación directa con el estudiante. La lección se
lleva a cabo en conversaciones de·Ios alumnos en la que se discute lo que
h,ficen los personajes y lo que les disg1:1sta hacer, quizá caracterizando a
alguno de éstos. Toda una lección podría ser dedicada a una sola referencia
superficial de lo que el estudiante siente sobre aspectos que le interesan.

·
Creo que este libro es de gran a d
que las actividades aquí presentadas d~u ~ pai:_a -~os ma~~tros de inglés ya
maestro-alumno creando una atm, ti
dn un ete1,;.o positivo en la relación
clases para desarrollar un ambie e~a a e~ada y agradable en el salón de
que los alumnos como el maes:oe di:fic~n ia?za en~re _los participantes, y
. enseñanza del inglés.
ru en eSías tecmcas creativas en la

o:

No cabe duda que habrá estudiantes que se sentirán motivados sin
importar el material que utilizan, pero no siempre sucede así. También es
común que haya estudiantes que no se sentirán motivados con actividades
que no guardan relación con su propia visión del mundo. Esto es fácil de
comprender, puesto que al trabajar de una forma tradicional, se le impide al
estudiante, lograr una individualización al omitir contenido personal
significativo.
Sin embargo, los maestros que enseñan una lengua extranjera, tienen
muchas posibilidades de utilizar material en clase que sea interesante. Las
clases en la enseñanza de una lengua extranjera tienen una gran flexibilidad
que no presentan otras áreas, el objetivo de la enseñanza de una lengua se
puede lograr sin que el maestro se tenga que limitar a enfocarse únicamente
en el texto o en un tema.
Algunos maestros tienen sus reservas en cuanto la aplicación de un
enfoque humanístico, lo que les preocupa principalmente es que consideran
que no pueden jugar el papel de "psicólogo" en sus clases, temen ahondar
mucho en la personalidad de sus estudiantes, además creen que el salón no
es el lugar adecuado para llevar a cabo esto. Sin embargo estos maestros
piensan que sus clases deben ser muy activas y que sus alumnos necesitan
estar siempre motivados y que además el aspecto personal es relevante para
el aprendizaje de una lengua.
La participación del maestro en las actividades, mejora el ambiente
de la clase en general. El maestro debe realizar participaciones similares a
las del alumno. Si al alumno se le pide que relate un evento importante que
le haya sucedido en el pasado, el maestro deberá hacerlo también. A
diferencia de las actividades tradicionales, las que aquí se proponen se
adecuan a este tipo de actividades. Todos sabemos que el maestro puede
completar correctamente un ejercicio gramatical, pero nadie sabe cuando
resulta especial para el maestro darle significado a determinadas fechas
dentro del programa de estudios.

860

861

�. FEDERICO ORTIZ QUESADA: EL ACTO DE MORIR. MÉXICO:
MC GRAW HILL INTERAMERICANA, 2000. 77 pp
María Enedina Martínez Martínez
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL

•·"

Esta obra es un ensayo de setenta y siete páginas dividido en cinco
capítulos numerados y titulados cada uno de ellos, su extensión varía de siete
a diecinueve páginas. La importancia del acto de morir implica que en el
campo de la medicina comienza a surgir una nueva epistemología que
repercutirá tanto en la teoría como en la clínica. El impacto de las recientes
tecnologías y de la ética en nuestra cotidianidad, reclama una reflexión
oportuna y precisa sobre temas que conciernen al ser humano y afectan su
vida.

El médico urólogo mexicano Federico Ortiz Quesada ha publicado más
de mil artículos científicos y periodísticos, y veinte libros, de su especialidad
la medicina y el área de humanidades; por mencionar algunos: Fascículos de
medicina (1970}, Salud en la pobreza (1982}, La medicina y el hombre
(I 986}, El adivinador de lo cierto (1988}, La medicina esta enferma (1991},
Memoria de la muerte (1996}, Hospitales (1998}, Health carefor the age of
learning (1999}, en junio 2000 aparece El acto de morir en la colección
medicina: Ciencia y humanismo de Me Graw Hill lnteramericana.
Tal parece que Ortiz Quesada escribió este ensayo dirigido al personal
del área de la salud que labora a la cabecera del enfennj con la finalidad de
invitamos a conocer y apoya~ al moribundo así como a reflexionar en torno a
la filosofia de la vida y en el terna de la muerte. ¿Qué le acontece al hombre
cuando muere? ¿Cuáles' son los pensamientos, miedos, dudas del
moribundo? La muerte, tema central de la vida del hombre, fue y ha sido
siempre preocupación para quien se sabe finito, Ortiz pretende explicar este
fenómeno lo más cercano posible a la re~lidad del morir desde el enfoque:
social, ético, científico, psicológico y artístico.
Este ensayo combina información proveniente ·de dos disciplinas la
ciencia de medicina y la experiencia literaria alusiva al tema de la muerte,
para lo cual el autor se basa en el cuento del escritor tuso León Tolstoi "La
muerte de Iván Ilich" (1886), breve relato acerca 'de las percepciones
863

�existenciales de un juez moribundo, meditaciones sobre su vida, vacilaciones \
ante la inminencia de la muerte; personaje que aparece a lo largo de la obra,
aunque se introducen anécdotas de otros personajes; además comentarios '/Y
conocimientos de artículos de me.dicina en tomo al morir y poemas de varios
literatos.
El argumento de la obra es sencillo y pr9fundamente reflexivo. El título
anuncia con precisión el tema El acto de morir, mismo que acontecía en el
domicilio del sujeto. Hoy en día nacer y morir son actos que se realizan en
un hospital; dichós cambios obligaron al médico, entre otras cosas a tratar de
cerca al moribundo. "La m_uerte de Iván llich" constituye la columna
vertebral de la historia. El_protagonista, próximo a morir a consecuencia de
una larga enfermedad reflexiona, acerca de su vida y su muerte.
El universo de la obra tiene lugar en una aldea rusa del siglo XIX que
presencia la muerte de un hombre cuya vida transcurrió bajo el rubro de la
pobreza emocional e intelectual. Muerte que obliga a reinterpretar la vida.
Aparece el amigo Piotr Ivánovich, la esposa Praskovia Fiódorovna, la hija, el
hijo, el criado Guerásim y otros personajes. Incluye comentarios de Ortiz
contrastando la medicina de esa época con la contemporánea.
El ensayo se compone de cinco capítulos. El primero "La muerte de
Iván llich" nos alerta sobre la precaria condición humana del mundo laboral
en que se desenvuelve el protagonista. Tolstoi aborda con genialidad la
psicología de las personas cercanas al moribundo. Ortiz comenta la dualidad
de pensamientos y sentimientos por los que transitan las personas ante la
presencia de la muerte.
El segundo capítulo "Muerte en vida" conecta' con el princ1p10 al
concretar el sentir de la familia del protagonista, quien no supo generar amor
en ellos ni amistad en sus amigos. Se puede afirmar que el personaje central
descrito por Tolstoi corresponde a un tipo de carácter receptivo-pasivo con
orientación improductiva al cual le consiguie·ron su primer trabajo, la
sociedad le impuso a tal grado sus criterios que orientó su elección
matrimonial y finalmente, la esposa es quien decide s◊~re su vida y la de sus
hijo~, a lo que se agrega una frustración y depresión por'no haber conseguido
un ascenso laboral. Result(l conveniente subrayar la relación existente entre
las alteraciones de la afectividad y algunos padecimientos somáticos como el
cáncer.
En la tercera parte "la vida como mercancía" reseña el carácter social de
la burguesía rusa decimonónica, inmersa en el modo de producción
mercantil capitalista que generó relaciones estrictamente materiales, donde
los sujetos se comportan como cosas, su punto de referencia es el dinero.

864

'

'

Tolstoi describe con precisión el roe
d
protagonista y un fenómeno free
p eso , e enfermedad que vivó el
el médico, quien es visto comoueunnte del esa epoc~ es la desconfianza hacia
ma necesario Lo cu ¡
¡· b
puesto que la medicina no tenía aún la ca acid d
.ª es, ~xp ica le
Aunque ciertas posturas del médico com p I a. e curar s1stemat1camente.
que en el fondo encierra
o a ~,ct1tud prepotente es actual, ya
. .
una sensac10n de in
'd d
seguq a
por el
desconoc1m1ento del fenómeno patológ·
enfermo se hace a sí mismo acerca ~co { por otrdo lado,_ la pregunta que el
dolencia.
e ª grave ad e importancia de su

d.,,

J

El siguiente capítulo "Una lar a a on,1 ,,
.
.
muerte intrapersonal, es consecuen~·
ª refl~Ja que la actitud hacia la
e históricas, dando como resultado ,a e concepciones culturales, religiosas
psíquico y físico. Una característicaun u:~n: o mayor grado de sufrimiento
es su anhelo de certidumbre y I q , lt· e e recon.o~~rse en el moribundo
"C d
a u ima percepc1on que
.
uan o yo muera todo morirá conmigo". (P. 62).
experimenta.
El quinto capítulo "La muerte n
• ,, d
.
la futilidad de la vida las , lt· o existe e~c~1be el descubrimiento de
.
'
u imas percepciones y s
·
expenmenta el moribundo d . d
,
ensac1ones que
fi .
, enva as de los múlf ¡
b.
is1opatológicos por los que atraviesa E Td
.
ip es cam JOS
"Los hombres viven su muerte y muere~ e~;;
:~~:~,,~~-;~~~io griego:

~a~

"Se acabó la muerte -se d..•Jo Ivan
,
e
muerte
era
la
luz.
d

1r·ich- L a muerte no existe" (P 73)
·

·

E
• n vez

El ambiente convencional frío y deshuma . d
europea del siglo XIX, el proce~o de enfermedad mza
de la burguesía
Ili~h, así como los comentarios y argumentos cientí agom~ ~ mue~e d~ I_ván
y literarios que introduce Ortiz en cada
d I ficos, et1cos, ps1colog1cos

?

~:f

Tostoi, están trabajados con una calidad
q:e ~: ªJe:~:d~s ~el tuen_to de
hasta la última línea. Incluye alusiones 'de ti o
. es e a pn_mera
mercant_il materialistas, las etapas de depresión),péti::~~:I c~:~/elac1ones
pe~s?naJes, . la transferencia y contratransferencia en la eta de
med1co-pac1ente), psicológica (la conceptualización de
relac1on
las que tra~sita el moribundo), científica (la enferm~dad
f~ses por
externos e internos, los avances tecnológicos y médico q . , . )a ~ctor~s
(las ~escripciones emotivas y objetivas a t~avétrrg1~os ' hterano
selecc10nados).
e os poemas

.'?s

~~:~~~!:s

865

�La estructura circular del cuento: "La muerte de Iván Ilich", se
interrumpe constantemente con lo~ comentarios _Y ~rgumentos de Ortiz ~on
la finalidad de obtener un conocimiento real y objetivo en El Acto de morzr.
La presente obra de Ortiz, encuentra en el cuento "La muerte de lván
Ilich" de León Tolstoi, el más importante apoyo para fundamentar su·te_xto Y,
por las reiteradas referencias que hace al escritor ruso, es . pertmente
deslindar las perspectivas de cada autor para efecto de lograr claridad en los
postulados de cada cual.
En Jo concerniente a Tolstoi, encuentro gran habilidad para crear el
ambiente social de la burguesía europea del siglo XIX; así como una clara
descripción de lo que el moribundo puede llegar a percibir en dicho trance.
Por su parte, Ortiz nos conduce de la narración. fantásti~a a la
descripción real transitando de una a otr~ de manera sutil Y _convmcente.
Contrasta la medicina del siglo decimonónico con la contemporanea.
También hace énfasis en los cambios que ha sµfrido la relación
médico-paciente y nos conduce a la importancia de un deber s~r ético q~e
dirija a los profesionales de la salud (médicos, enfe~eras, trabajador s?c1al
y todo aquel que tenga relación con un enfermo term1~a.l) a tratar ~I p~c1ente ·
como ser individual, es decir, con todas las caractenst1cas y subJet1v1dades
propias de una persona y a la vez tomar e~ c~~nta su ~arácter social. Esto es
que si vive en un determinado momento h1stonco social su ?1u~rte va a estar
influida por el contexto y asimismo la persona al monr mfluye en su
entorno, al menos el que le es más próximo.
Como colofón Ortiz nos ilustra con una serie de reflexiones emotivas Y
objetivas que desarrolla a partir de una acertada selección de poemas de
diversos autores y que le dan las últimas pinceladas que com~letan este
cuadro descriptivo-narrativo del ineludible Acto de m.orzr, porq~e
paradójicamente dicho sin duda alguna, todos vamos a expenmentar algun
día vivir el morir.

AGUSTÍN BASAVE, MI MAESTRO
Lic. Arnoldq Gerardo Leal Cordero
Secretario de la Sociedad Católica Mexicana de Filosofía

Lo escuché en el año de 1976 cuando disertaba sobre Martín
Heidegger sobre el ser y el tiempo, asistí por pura curiosidad no conocía al
conferencista ni el tema, pero me llamó la atención ei titulo de la
conferenci~, cuando disertaba sobre aquel tema, yo desconocía el contenido,
lo q~e ~-e impactaba eran sus gestos, los ademanes enérgicos, la actitud, la
conv1cc10n, en fin el modo en que exponía.
~e quedó en mi mente grabada su personalidad, que por momentos ·
m~ hacia recordar aquellos hombres de la mitelogía, por que hasta
físicamente su rostro no se me hacia común, desde entonces Jo he seguido y
cada día que pasa lo admiro más.
S~n tantas las circunstancias que han influenciado mí vida y una de
ellas es sm duda el haber conocido al Dr. Basave, me ha influenciado
fuertemente su pensamiento, pero aún mucho más su ejemplo,
Ha ej~rcido a c~b~lidad, su misión como maestro, durante la mayor
parte de su vida, he rec1b1do comentarios de muchísimos discípulos que al
igual que yo reconocemos un don que tiene como maestro en el arte de
saber transmitir vivencialmente la cátedra. En la forma en que transmite sus
enséña~za~ _siempre mueve. las voluntades por lo que dice, pero además por
la conv1cc1on con que lo dice, y esto en el proceso educativo es de lo más
eficaz que podamos hallar.
El maestro Basave ha nutrido los espíritus de más de medio centenar
d~ ?~neraciones, y no se h~ restringido únicamerrte al aula sino que su
m1s1on de educador la ha reahzado dentro y fuera del aula académica, en los
c?ngresos ~n !os periód!cos en. los coloquios y en cualquier situación y
circunstancia siempre esta reflex10nando con autenticidad y con un trasfondo
siempre educativo pues no quiere pasar de esta vida sin antes haber dejado
su mensaje.
.
. Como se pu~de advertir estoy h~ciendo una referencia personal y
v1venc1al de una vertiente de nuestro amigo el Dr. Agustín Basave a la que
ha dedicado junto con la investigación la mayor parte de su vida, la labor
docente. Su experiencia educativa ha sído muy completa en el ámbito de la
Educación Superior, su labor ha sido tan fecunda no sólo por la cantidad de
años como académico sino además por sus libros que desbordan los límites

866

867

�universitarios y se dirigen hacia más alumnos, maestros, puebl_o·s. Y sus
investigaciones y su misión educadora _trascienden a otros. pueblos del
mundo para enseñar porque como le escuché decir•alguna ocas1?n en el aula
vengo a enseñarles qué es la Antropología Filosófica y vengo a enseñarles,
porque quiero aprender de ustedes.
Durante más de 50 años de serv1c10 educativo ha ocupado los
peldaños más significativos de la Educación Superior; Maestro, Maestro
Emérito, Directivo, Consejero Universitario, Director de Facultades,
Fundador de Facultades, Maestrías . y Doctorados, Fundador de
Universidades, Rector universitario, Rector Emérito, Maestro en distintas
universidades del mundo, Escritor prolífero, Conferencista incansable, en fin
una carrera completísima en la Educación Superior.
Su obra se en_cuentra fundamentalmente en el ámbito filosófico,
jurídico, literario, educativo, humanístico y lo que ha desarrollado en materia
educativa se encuentra en ensayos, artículos, conferencias, y una obra
voluminosa y respetable es la que ha dedicado al tema de la educación
superior (Ser y Quehacer de la Universidad).
Nuestro autor hace filosofía con la finalidad de la salvación y hace
educación con la finalidad de trasmitir la filosofía en forma pedagógica ya _
que a lo largo y ancho de toda su obra siempre está presente la filosofía y el
tema de la educación.
Nuestro autor nos ha enseñado que no se puede vivir sin filosofía,
porque la filosofía nos enseña _como ~s bueno viv_ir'. así tambi~n toda
educación supone una filosofía, smo sena un despropos1to educar sm saber
para qué, sería una educación sin sentido se podrá estar de acuerdo o no,
pero no se puede hablar de la educación sin una filosofía.
El Dr. Basave se ha ocupado de reflexionar entre otras cosas sobre
todo el tema del hombre, al respecto ha señalado ideas claras, innovadoras Y
categóricas y como el hombre es un ser que tiene ~imensión educativa ha
señalado en su obra educativa el derecho que tiene el hombre ha ser
educado como lo mencionamos hace un momento el tema de la Universidad
ocupa u~ lugar destacado en su visión educativa tampoc?,olvida los nom?res
de Sócrates y Platón ya que la filosofía de la educawrn en Basave tiene
raíces griegas y cristianas, desde luego que también se nutre de su larga
experiencia educativa.
Con la educación se modifica el carácter del hombre, su voluntad se
forja, educar significa formar, es dar al hombre su perfección propia Y para
Basave la educación es precisamente el de desarrollar la naturaleza del
868

,hombr~,
acentúa el carácter soc1·a1 de la educac10n
· , sm
·
1-.1 'd · particularmente
,
'r' vi ar el lugar que ocupa la tecnología educativa, la didáctica, la sicología
todas ellas deben tener un carácter de1auxiliar a la educación pero debe~
fundamentarse en la filosofía.
El ~aestro Basave advierte de los riesgos de la especialización tal y
como lo senala Ortega Y Gasset en la rebelión de las masas pues insta al
hombre e~ estrecheces y lo mantiene al margen de grandes ca~pos del saber
Y de _la vida, observa lo poco con intensidad pero con una reducida visión
considera que la especialización es uno de los males de nuestra época po;
eso propone una educación integradora, formadora que humanice que ubique
al hombre en la habencia.
, Todo e_l esfuerzo de la educación desde luego que bien vale la pena
ca~a dia la soc1eda~, en general toma mayor conciencia de ello, para nuestr~
filoso:º 1~ educac1on no tan sólo debe culminar en la voluntad O en el
corazon, smo que debe de alentar a la realización plena del hombre.
. Rousseau decía que el niño hay que preservarlo del vicio. Basave
nos dice que la edu~~ción nos debe enseñar el modo de estar siempre
enamorados, la e?ucac1on para los latinos es una acción de sacar una cosa de
otra, d~ con':'ertJr una cosa menos buena a otra mejor es una tarea de
perfecc1onam1ento, es el transito de lo que es a lo que debe ser por eso
Basave nos propone. ~n modo de ser, de vivir enamorados, aquí su tesis
central es una educac1on para el amor, y como dijimos hace un momento que
le preocupa la cues~ión social por eso propone una educación para ]a
d~mocrac:ª• para la h~ertad, n?s señala los peligros del progreso material,
sm ~es~enar sus ventaJas y deJa ~ír su voz enérgica contra una educación
total1tarra.
Preciosas líneas escribe sobre la labor docente, asume corno su
maestro a Cristo quizá aquí es donde nace la inspiración de su forma de vida
toda su ~ida es un ejemplo, es fiel como educador, conferencista incansable'
c?ted,rát1co g~neroso, viajero co~o aprendiz, investigador con rigo;
c1ent1fico, a~1go en t_oda la extens1on de la palabra, ·yonsejero bondadoso,
ma~stro. umversal, siempre dando palabras de aliento, siempre dando
~est1m?n10 de _su fe católica, d~ su _mexicanidad, de hombre sabio y bien
~nte,nc1onado siempre dando test1momo de esposo cristiano y padre ejemplar,
1deol?go y filosofo excepcional, amante de la verdad, enamorado de la
etermdad, orador magnético, hombre a cab ildada, ' universitario con la
c_amiseta bien puesta, tigre de. h~~so colorado. Basave es un educador que
tiene f~,, que cree en 1~ perfect1brl1dad del hombre, que tiene confianza en la
educac1on, por ello siempre lo observamos con una actitud de educador
869

�cordial, es un hombre de sincera religiosidad, \;uit0, coH una conducta morál
coherente entre su doctrina y su vida, siempre viviéndola c0n pasión.
Basave cree en una educación esperanzadora, de paz entre los
pueblos y entre los hombres, hay en su vida una tendencja mística, por eso
frente a la multiplicidad de entes, busca la unidad, la totalil:iad de todp cuan~
hay, la habencia, sus ideas su actitud, su labor, ~on de un digno rep~esentaqte
de la educación, por eso como filósofo, es un pedagogo que nos quiere
enseñar el modo de vivir.
El tema de la filosofía de la educación de Basave no es por lo que
sea conocido su pensamiento pero es un tema que en lo personal me atrae,
me interesa muchísimo, simple y sencillamente porque es mi maestro, lo
asumo con la dignidad que representa y también con el compromiso y la
responsabilidad que conlleva.
El Dr. Basave ha vivido en un siglo que pudiéramos caracterizar por
su avance científico y tecnológico, un siglo en el que el hombre ha perdido la
conciencia del pecado y se ha olvidado de Dios, una época donde el hombre
vive de prisa, donde el mundo se ha hecho pequeño y ha habido un deterioro
del ecosistema.
Nuestro autor se ha interesado desde la filosofía de los temas más ·
acusantes del hombre, en este sentido adquiere relevancia su visión
educativa.
Soy discípulo del Dr. Basave desde 1981 cuando me impartió la
cátedra de Antropología Filosófica, posteriormente asistí a dos seminarios
que impartió, t1no de Metafísica de la Habencia que duró alrededor de dos
años y el otro de Vocación y Estilo de México, también he asistido a
innumerables conferencias, nos invitó a fundar la Sociedad Católica · ,
Mexicana de Filosofía, la cual ha realizado 14 Congrésos Nacionales de
Filosofía y un Congreso Mundial de Filosofía a la que asistieron más de 400
Filósofos de todo el mundo.
Nos ha invitado a muchas mesas redondas cuando fue rector de la
Universidad Regiomontana, por mencionar algunas, una charla con José
Fuentes Mares la que recuerdo como un encuentro de un hombre alegre,
irónico carismático, otra con Pablo Castellanos, con R,aúl Cardiel Reyes,
José Luis Curiel, con Joseph Seifert, con Jorge Carpizo entre otros, todos
ellos se les percibía un afecto muy especial y un reconocimieñto a la
sabiduría del Dr. Basave.

870

1

~~ra nuestro ,ma~~tro la filosofía es un instrumento, es una guía para
la salvac1on y la educac1on es una de las más nobles tareas del ser humano
porque es la a~_ción de la filosofía para ayudar al prójimo, por ello hay una
estrec?~ relac10n entre la filosofia y la educación por que la primera es
reflex_10_n que se expande y que se mantiene estática, la segunda es la acción
que v1v1fica y reduce la reflexión.
El Dr. Basave ha escrito sobre educación con una visión universal
con una concepción filosófica, y en su más hondo sentido es un humanism~
~orque es una elevación a la realización de valores, qe la democracia, de' la
libertad, de una educación para el amor; este es el sentido de la educación de
Basave Y la escuela; el maestro y todos los que comparten esta
responsabilidad deben de responder a esta idea.
La visión educativa de nuestro autor nace de su teoría del hombre
esto es algo básico, que tiene su raíz en la Antropología Filosófica así pue~
la peda_~ogía, la psicología de}ª educación, la didáctica y la sociol~gía de la
educac1on na~e~ de su filosofta, esto es, nacen de las entrañas de su vida y
de lo que ha v1v1do, hace que todos los esfuerzos educativos se conviertan en
un programa orgánico, .consciente para realizar su idea filosófica del hombre.

El filósofo de la teoría de la habencia tiene una posición
antipositivista, también está en contra de la especialización, se ha entregado
con profunda pasión a la Un iversidad Autónoma de Nuevo León. Sin
embargo, se le reconoce también en otras Instituciones' Educativas a las que
ha apoyado como la Universidad Regiomontana, la Universidad de
Monterrey, la Universidad de Guadalajara y muchísimas más a las que su
sabiduría y su actitud generosa se ha dado siempre.con un fervor docente, es
un hombre de comunicación cordial, de una gran simpatía y amistad para
co? los jóvenes, con una elocuencia en la que sabe. Cree en la relación que
existe y que se establece entre el educando y el educador, siempre con una
incitación alentadora, crítico, agudo, irónico respetuoso, siempre se dirige
como un hombre libre que le habla a otro hombre libre.
/

Trabaja incansablemente largas jornadas diarias y ya ha dejado
huella como filósofo, escritor, investigador, docente, como mexicano
universal, de un saber profundo, de admirable y ' respetable cultura, de
constante virtud, su cátedra simple y generosa suscita inquietudes, porque su
saber no es un saber de reposo sino de orientación y de realizaciones.
La Pedagogía del encuentro del Dr. Basave es vibración humana, es
el resorte que impulsa a la afirmación de sí mismo por ello el tema del
hombre ocupa _un lugar importantísimo por ello su interés legítimo por la
docencia y la investigación. Es un filósofo que busca y enseña la verdad, le ·
871

�gusta la vida intensa, es generoso y produce sin descanse, ha 5ido vasto su
p~nsamiento procurando guardar siempre la unidad de todo cuanto hay.
El caudal de su saber y la amplitud de su cultura, le permite
contemplar a la educación de una posició!1 clara y geo'eros~. Considera al
maestro que debe dar el ejemplo en la caJle, en la casa, en la escue_la, y que
·su autoridad viene de la estima de los alumnos, de sus convicciones, de su
sinceridad, de sus conocimientos, también observa en el maestro no sólo un
motivador y animador sino fundamentalmente un modelador.
Se mantiene fiel a · su concepción de hombre y a sus principios
cristianos nombra con frecuencia a los santos, sabios y artistas, como
ejemplo de lo que puede llegar a realizar una buena educación, pues ellos
son modelos de perfección.
Finalmente, con todas estas razones, doy este testimonio de gratitud con
una fe intuitiva de cuando lo vi por primera vez y una fe evidente ahora
después de 20 años.

CANJE

ALEMANIA
Zeitschrift far Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Vorlesungs und Verzeichnis Personal.
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Anales. Universidad de Cuenca. Ecuador.
Boletín de la Academia Nacional de Historia.

Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
Lettere ed Arti. Tomos 157 III - IV, 1999 y Tomo I, 2000.
Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofia.
Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Libros recibidos:

ESPAÑA

-Caliaro, Ilvano. L 'AmÓrosa Guerra.

Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid.'
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de estudios históricos.
Augustinus. Presencia de San Agustín en España.
Convivium. Revista Filosofía..Universitat de Barcelona. No. 13. 2000.
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-Barcham, William L. Grand in Design.
-Maiullari, Franco. Sogno e Omerta nell'Edipo Re.
-Melchionda, Maria Grazia. Ji Mondo Muliebre ne! settecento.
-Delcorno, Cario. La Tradizione del/e "Vite dei Santi Padri ".
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�POLONIA

-Benzoni, Pietro. Da Céline a Caproni.

Dialectics and Humanism. The Polish Philosophical Quarterly Review
Warzawa. Polonia.
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MÉXICO
An.alogía filosófica. Revista de Filosofía, Investigación y difusión. Año 14,
No. 1, 2000.

PORU'UGAL

Analogía filosófica. Números especiales, No. 4, 1999 y No. 7, 2000:

Bo1eti,n da Faculdade di Direito da Universidade de Coimbra. Vol. LXXV
Cotmbra, 1999.
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Matamoros Franco, Nora María:
Hermenéutica analógica, Comunicación y empatía.

1

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_Revi~ta da História das ldeias. Publicación anual del Instituto de Historia y
Teona de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra.

Carrillo Canán, Alberto:
Interpretación y Verdad -Acerca de la ontología general de Heidegger-.

Revista da Faculdade de Letras. Universidade de Porto.

AnáMnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
Frailes Dominicos de la Provincia de Santiago de México. Año X; Nos. 1 Y
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Armas y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo k.eón. Números
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Trayectorias. Revista de Ciencias Sociales de la Univers!~ad Autónoma· de
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Boletín de la Academia Nacional de Letras. Montevideo.

Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas. UNAM.

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VENEZUELA

Ciencia UANL. Números correspondientes a 2001 .

Cultura Universitaria. Revista de la Un iversidad Central de Venezuela.

Nueva Revista de Filológia Hispánica. El Colegio de México.

Revista Venezolana de Filosofia. Sociedad Venezolana de Filosofía.
Universidad Simón Bolívar.

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R~vista Memoria El Colegio Nacional. Centro Histórico, 1999.
Revista de Filosofía. Universidad Iberoamericana. 2000.
Seminario de Cultura Mexicana. Anuario 2000.

876
877

�1
1,

Acabose de imprimir el día 1 de
Septiembre de 2001, en la
Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de
Nuevo León. . El tiraje. fue de
500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTICOS

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�Derechos Reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.A.N.L.

HUMANITAS
FONDO
UNIVERSITARl!"I

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.
1

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE UEVO LEÓ

CENTRO DE ESTUDIOS HUMA ÍSTICOS DE LA
U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

QUINTA EDICIÓN
Septiembre de 2001.- 500 ejemplares

Director
_Dr. Agustín Basave Femández Del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía:
Dr. Ricardo Miguel Flores Ca tú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la ección de Historia:
Profr. Israel Cavazos'Garza

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Estudios Humanísticos,
Dirección: Biblioteca Magna Unjversitaria, "Raúl Rangel Frías"
Av. Alfonso Reyes, No. 4000 Nte., Col. del Norte, C.P. 64440
Monterrey, N .L. México

�ÍNDICE

SECC I ÓN PRIMERA
FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:
Amor y amistad . ............................................ 15
DR. RICARDO MIGUEL FLORES: Esclarecimientos sobre
la noción de "Metapolítica "-Corrientes y planteamientos- . ......... 33
DR. HEINRICH BECK:
Las etapas de la vida: infancia-juventud-adullez-ancianidad . ........ 57
DR. EUDALDO FORMENT:
Reflexión filosófica sobre la eutanasia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
DR. RAMÓN VEGA GALAZ:
JI Raporto tra I 'intelletto e la volanta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89

BEATRlZ SÁNCHEZ PIRELA: El mito y lafllosofia ............. . io9
LIC. PEDRO CORTÉS RODRÍGUEZ: Investigaciones publicadas
en la Sección de Filosofía de 1960 al 2000
-Anuario Humanitas del Centro de Estudios Humanísticos- . .... . .... 123
DRA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA:
Fundamentos para una filosofía de la cultura .......... . . .. ... .. . 145
DRA. MARÍA DEL CARMEN DOLBY MÚGICA:
La utopía del 1rabajo en Simone Wei . .... . ... ... .. ... . .. . ..... .. 149
MTRO. LUIS RJONDA ARREGUÍN:
El destronamiento de la metajisica tradicional . ..... . .. ...... .. ... 165

s E e C l Ó-N s E G u N D A
LETRAS
DRA. ALMA SILVIA RODRÍGUEZ:
Un método para la enseñanza de la lingüística . ...... . ............ 185

�LIC. PATRICIA ISABEL BASAVE BENÍTEZ:
Reflexiones éticas en torno a la conciencia moral y el destino
a través de varias tragedias de Sófocles ..... .. ................ .. 207

LIC. LUCILA HINOJO A CÓRDOV A:
Cine y Globalización: Un análisis de la ajena
cinematográfica en Monterrey, N.L. México (1980-2001) ..... ..... 409

DRA. ALHELÍ MORÍN LAM: La adquisición de habilidades
lingüísticas a través de la interacción con textos literarios . ........ .227

M.C. ROGELIO CANTÚ MENDOZA:
Re.forma Universitaria, Estado y Globalización . . . . . . . . . . . . . . .. . . 425

LIC. ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA. LIC. JUANA GARZA
DE LA_ ?ARZA, LIC. ROSALBA MARTÍNEZ MORALES:
Donacwn a la Compañía de Je ús: Estudio Filológico . .. ......... 251

DR. ROBERTO MARÍN GUZMÁ : Las Bases Sociales de los
Al-ikhwan Al-mu limun, lo hermano mu u/manes en Siria:
Sectarismo y dicotomía ciudad-campo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 441

MARTÍN AGUSTÍN DE NA VA MARTÍNEZ:
Confabulario: El Drama del Ser . ....................... . .... . 289

LIC. LTLlA A DE [TA RUBIO:
El culto a las ánima del Purgatorio: Una devoción que no muere . .. 471

MTRA. DORA GONZÁLEZ CORTINA:
Esbozo de un Poeta ................... ... ............ . . .... 299

LIC. ALVADOR AB RTO MORALES:
Arte y Comunicación: El objeto en el transobjeto . . . ....... . ..... 487

MARTHA E. GARCÍA SEPÚLVEDA: Constructivismo:
Convergencia de teorías del aprendizaje y principios . ........... . 3 J3

LIC. PORFTRJO TAMEZ SOL! : Los Sistemas de a eguramiento
de la calidad en la Educación Superior mexicana:
La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías ". .. 535

!-1TRA. MINERVA MARGARITA VlLLARREAL:
Graffiti 2000: Revoltosos y profanvs . ...................... ... 325
LIC. _ALEJ~NDRO DEL BOSQUE: Huella del pensamiento
oculhsta en El vergonzoso en palacio " de Tirso de Malina . . . . . . . 329

SECCIÓN TERCERA
CIENCIAS SOCIALES
DR. MARIO CERUTTI: Grupo JMSA : Crisis y respuesta
empresarial en Monterrey (1982-2000) ...... .. .. ... .. ... ..... . 349

E

ClÓN CUARTA

HI

TORTA

ISRAEL CAV AZO GARZA:
Crédito y transacciones del Momerrey de antaño . ..... . ....... .... 553
TOMÁ MENDIRJCHAGA CUEVA:
Monterrey Antiguo: asas y materiales de construcción (f]) . ........ S69
A TIAGO ROEL GARCÍA:
La República Española en Monterrey . .......... . .......... . . ... 589

DR. LUI RUBIO: Economía ¿para qué? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
MOl É GONZÁL • Z AVARRO: Bandera de Provincia ... ..... 60S
DR. FREDDY MARJÑEZ NAVARRO:
Empresas de Economía Social: Sus valores y flexibilidad
ante_ un ':'undo gl~b~l. Caso: Movimiento Cooperativo
Des1ardms Y Movumento Cooperativo Mondragón ............ ... 385

BERTHA VILLARREAL DE BE AVJDES:
1846 - Monterrey ante la invasión Americana . ... ................ 609
MARÍA CONCEPCTÓ HINOJO A VELA CO:
Historia de una Genealogía:
Don Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Quinto Conde de Monterrey . ..... 643

8

9

..

'

''

�ancy E. Hidalgo Freeze, 851. -- Futuros de la e~uc~ción en
México, Ana María Teresa Salas del Río 855. --- El aprend1za;e de la
lengua personalizado, Femando R. Treviño Morales, 859. --- El acto de_
morir, María Enedina Martínez Martínez 863. --- Agustín Basave, M1
Maestro, Lic. Amoldo G. Leal Cordero, 867.

y cognición,

MA. LUISA RODRÍGUEZ- ALA:
Con la colaboración de Rosa/ha Tena V., Patricia A/faro y Jesús Lazada G.:
Juan Ignacio Flores Mogollón (I 698 y 1718-1719), Francisco de
Barbadil/o y Vitoria (1719-1722), Juan José de Arriaga y Brambila
(1722-1725), Pedro de Sarabia Cortés (1725-1730) y Bernardino
Gaspar Salvador Meneses Monroy y Mendoza Bracamonte y Zapata
(1730-1731).
-Aportes historiográficos parq un estudio histórico-social- . . . . . . . . . 663
RODOLFO E PARZA CÁRDENAS: La construcción de la
identidad en las colonias tlaxcaltecas del noreste de México:
El caso de San Esteban de la nueva Tlaxcala .. . .... ...... .. . ... .. 697
CÉSAR MORADO MACÍAS:
Apimtes sobre minería en Lampazos, Nuevo León, 1885-1908 . . . . . . . 7 l 1
MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ: La conciencia del noreste:
Semblanza historiográfica de Isidro Vizcaya Canales . . . . ..... . .... 747
JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA: La casa de San Antonio
y el Colegio Jesuita de Seguin, Texas (1873-1880) . . . . ............ 755
HORST PJETSCHMANN: Los problemas políticos indianos,
- el humanismo político y la autoridad imperial . ...... .. . . ......... 769

SECCIÓ

QUINTA

....
' '.

COMENTARIOS Y RESEÑA
Repertorio de Casos y Nociones de Ética, Dr. Agustín Basave Femández
del Valle 797. --- Entretelones de la Política mexicana, Dr. Ricardo Miguel
Flores, 801. --- Hacia la reconciliación política de México. Dr. Ricardo
Miguel Flores 805. --Mesa redonda en Frankfurt/M con Michail
Gorbatschow, Dr. Heinrich Beck 81 l. --- La fenomenología y los
fundamentos de las ciencias, Lic. Pedro Cortés Rodríguez, 829. -- El bien,
el mal y la razón. Facetas de la ciencia y la tecnología, Rolando Picos
Bovio, 839. --- El poder de la palabra: Cultura, Censura y Voz, María
Maritza Alvarado Ramírez, 845. --- Etnia y Cultura política: Los mexicanos
en Estados Unido , Arcenio Ortega Lozano 849. --- Evaluación pedagógica
10
11

�Sección Primera

FILOSOFIA

�AMOR Y AMISTAD

Profr. Dr. Jur. Dr. Phi!. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad Mexicana
de Filosofía y Director del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La soledad es una de las últimas y fundamentales experiencias que
acompañan al hombre en su historia. Soledad que nos pone ante el espejo•
para hacernos cargo de quiénes somos realmente. Podemos abrimos a
nuestra esencia auténtica, o podemos sucumbir por la vertiente de la
inautenticidad.
Aunque todo ser humano nace en el seno de una familia, cobijado con el
manto protector del cariño familiar, puede llegar el momento de sentirse
torturadoramente solo, abandonado, perdido en un mar de incertidumbre y
riesgo. Ante todo habría que distinguir entre la soledad augusta -siempre
poblada de compañías- y el aislamiento misantrópico, deshumanizado,
desintegrador. Para muchos hombres de hoy, el aislamiento es por lo común
el único modo de contacto con la soledad, con una soledad aparente que en
realidad es pseudo-soledad. El aislamiento destruye al hombre, le impide
que Uegue a ser verdaderamente él mismo. La soledad puede configurarnos
si no se endurece y si se abre a lo que le llama desde un destino que nos
trasciende y que, en términos cristianos, se llama Providencia. Hay hambre
de mundo y de naturaleza en los viajes, en las excursicnes. Pero también un
hambre de prójimo y de comunidad que sólo se sacia en el encuentro
benevolente -no concupiscente- con la persona que se quiere. El mundo de
nuestros días nos ofrece muchas posibilidades de comunicación -antes
desconocidas- y, sin embargo, nunca antes el hombre se había sentido tan
solo. Hay una crisis en la realización de la caridad, del amor, de la amistad.
Y si queremos explicar fundamentalmente esta crisis en la vivencia del amor
habrá que tomar conciencia de que el apoyo, la raíz, el cobijo y el
sostenimiento último del ~er humano no se encuentran ni en la naturaleza, ni
en el prójimo, ni en la comunidad. Naturaleza, prójimo y comunidad
-limitados, finitos siempre- no brindan un supremo y sobrehumano arraigo,
un bien saciante en el cual podamos poner nuestra absoluta confianza. La
ciencia, la investigación, la técnica, los -viajes no conducen a la más alta
~umanidad cuando en la cúspide no está Dios y Religión. Con Él y sólo con
El la cercanía humana se produce. Se supera el anti-espíritu en la gran
ciudad, la aglomeración y la separación, los motivos del enajenamiento, la
rebelión contra una realidad que no quisiéramos asumir.

15

�Cuando estamos en disponibilidad, habitados por el amor surge el
diálogo de gran intensidad que absorbe totalmente a dos seres humanos.
úbitamente salen de su mundo habitual. e encuentran -de repente sin
saberlo cómo- totalmente referidos el uno al otro. Se pierde de vista todo lo
demás -al menos queda marginado momentáneamente y puesto en segundo
término- y emerge entonces el intercambio y el encuentro como
contemplación recíproca y como marcha de dos seres humanos. El uno
hacia el otro en recíproco y creciente interés. Esas dos personas se separan
momentáneamente de las otras p rsonas y de las cosas que habitualmente
constituyen su mundo, pero que ahora serían motivo de perturbación y
distracción. e quiere proteg1 r el diálogo como gema preciosa. Irrumpe la
profunda sabiduría del corazón que habla con abundancia y sin miedo a la
convenciones ociales. mpi zan a sentirse las ocultas penetraciones la
vivas experiencias las intensas ansias, los silenciosos amores. e buscan y
s hallan -en mayor o menor grado- las palabras que corresponden al
diálogo. La rigidez, la convulsión de la experiencia cotidiana media ha
quedado atrás. Se rompe la coraza social que separaba y sepultaba la
profundidad per onal y las agua profundas del manantial humano uelven a
h rvir y a lanzarse hacia lo alto, "ad astro " con riqueza de pensamientos
experiencias nunca sospechados. Es una 1nmen a felicidad posesionarse de
esa riqueza y transmitirla, comunicarla donarla al ot,o. De repente un
prójimo cualquiera que se creía vulgar, es capaz de decir cosas profundas,
de formar expresiones plenas que le maravillan a él mismo. Es que ha
llegado a tocar su mismidad personal ha descubierto su riqueza encerrada
durante tantos años de vida. Parece como si le asaltase I sentimiento d
estar empezando a vi ir, de experimentar una fuerza radicalmente
transmutadora, de liberar la mejor mismidad. Y ahí están lo amigos o los
amantes lle ándose recíprocamente hacia las profundidades de su mismidad
cada vez má amplia o más profunda como un quehacer felicitario qu
nunca parece terminar. Encu ntro de espíritus en la comprensión corazones
vinculados en el amor o en la amistad. Misterio indecible que no puede
apresar e con palabras. El monólogo aislador ha quedado atrás. Dos amigos
o dos amantes alcanzan la más profunda interioridad del diálogo e to an
ere en juntos. Lo demá es gratitud di ha, gozo, por haber encontrado el
uno al otro. Hay tambi ·n -¿por qué no decirlo?- cierta nostalgia porqu las
horas bellas y felices pasan rápidamente in que podamos detenerlas. Pero
después, ese diálogo sigue irradiando nuestra vida como un sol poniente que
nunca se apaga.
os hemos transformado, no hemo liberado del
aislamiento nos ha sucedido algo salvador. Dio no puede e tar ausente en
1 verdadero diálogo de amigos y amantes. Lo encontramos en nuestra
oledad y lo encontramo en nuestro diálogo. os acompaña siempre: en la
despedida, en el recogimi nto, en la franquía y en la reno ación.

16

Quienes no han acabado de comprender que el hombre es amor, en su
más íntima contextura pueden hablar como M. D. Cheriú, de una intrusión
del amor en el juego de mis decisiones intelectuale '. Pero si la existencia
del ser humano se nos presenta, fenomenológicamente, como una dádi a de
amor que nos compromete a vivir amorosamente ¿cómo hablar del amor
como de un intruso' cuando es la estofa -por mucho que la maltratemo - de
qu estamos hechos? El amor vidente no puede ser jamá un intruso. El
amor vidente desata la imaginación. El amor vidente es creativo. El amor
vidente nos vuelve a la libertad interior a la desnudez originaria a la
con ersación encilla y humilde con Dios. El e tado de inflación en que
suele vivir nuestro yo termina donde comienza el amor vidente. El perderse
amorosam nte es el ganarse. La victoria del amor sobre el egoísmo es la
mejor victoria del hombre. La humildad de nue tro ser no tiene por qué
quitarnos la alegría de nuestra vida amorosa. E! lenguaje d I amor
trasciende al lenguaje de la obediencia. La voluntad de Dios se incorpora
existencialmente se asume como propia. La disponibilidad y la fidelidad
permeadas por el amor revisten un carácter fruiti o.
os sentimos
vinculados amorosamente a una fuente sagrada. De ahí proviene nuestro
querer y ahí retoma una y otra vez. Hablo del amor que construye qu
edifica éticamente y ayuda a edificar a los otros. o hablo de un imple
concepto ni de un puro statu ontológico inerte, ino de vida creación o
cuasi-creación de inmortabilídad exigida inexorablemente por el amor.
Porque "el amor -como advierte Pablo de Tarso- e paciente es ervicial· el
amor no e envidio o no es jactancioso, no se engríe; es decoroso no e
egoísta; no se irrita· no se toma en cuenca el mal· no e alegra de la
inju ticia; se alegra con la verdad, todo lo escucha, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo oporta. El amor no acaba nunca ' 1• El amor que vi n d lo
alto no traumatiza sino libera; no entristece, sino aiegra; no s fugaz · sino
eterno. Dios no es el policía que persigue al infractor, ino el Benevolent
divino que espera el retomo del hijo pródigo a la ca a paterna.
El amante genuino el amante perfecto ama más allá de la recompensa o
la retribución. La ley del amor es la graruidad. El amante ama porque sí' .
Diríase que el amor es su substancia, su ser.
o se trata de una virtud
suplementaria sino de una dimensión óntica. i siquiera ab admitir que el
amor sea su propia recompensa, porque el verdadero amor e gratuito es
dona ión . Un ' amor egoísta no es amor. o cab amar so lamente a una
per ona a costa de los demás· ni tampoco cabe en buena tesis amar al
prójimo para complac r e en el prójimo. Al prójimo se le ama porqu es ' I
para promoverle hasta el máximo para servir! de interesadamente. ste
amor es un trasunto del amor de Dios un re plandor del amor divino en su
creatura que se comunica a otra creatura.

17

�Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo que
se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente definición :
El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona! del hombre, que se
profesa a Dios y al ser humano. Trátase de un sentimiento fundamental e
irreductible que es la forma más profunda y más rica de relación y de
vínculo. Tiende hacia la unidad espiritual y, en el caso del amor-pasión ,
también a la unidad física. La sexualidad no es la única razón de ser del
amor, aunque es una consecuencia de efusión cordial y personal. Es el amor
personal el que informa la sexualidad y no la sexualidad la que informa al
amor personal. El sexo es un don de Dios, una perfección a partir de la cual
tiene su significado toda paternidad o toda maternidad. "Basta de
tremendismo moral". Lo sexual no debe de ser recluido a la categoría de lo
nefando, inconfesable y prohibido; ni a la región del morbo, la cínica
impudicia y el exhibicionismo degenerado. En todo caso el centro de
gravedad de la convivencia de hombre y mujer no es - ni siquiera en el
matrimonio- lo sexual, sino lo personal y más aún, lo divino. Por importante
que sea, lo sexual no pasa de complemento y de incremento. El cariño y la
unión personal está muy por encima del acoplamient0 infrahumano.
o
confundamos lo sexual con lo sexuado. Mientras lo sexual se ejerce durante
una época de la vida, lo sexuado nos acompaña desde la cuna hasta la tumba.
Se nace hombre o se nace mujer. Desde el punto de vista somático y
psicofísico, se trata de dos diversas realidades sin mengua de la fundamental
unidad del ser humano. Tan persona humana es el hombre como la mujer.
No hay dos especies humanas, pero sí existen dos versiones de lo humano,
dos polos que se implican y complican. Para comprender mejor a la mujer
se necesita conocer al hombre y para conocer mejor al hombre se necesita
conocer a la mujer. Por el sexo participamos en una fuerza creadora
superior, transpersonal y cósmica. Por lo sexuado realizamos una
creatividad espiritual - masculina o femenina- que proviene de nuestro ser
religado a Dios y toca los más profundos y últimos estratos de lo humano.
La versión masculina y la versión femenina de lo humano no poseen un
elemento dinámico, un factor relacional y un valor propio. Son versiones
complementarias que fecundan y enriquecen la vida espiritual. Son
itinerarios hacia Dios. Alrededor de los valores encamados por la mujer y
de los valores realizados por el hombre gira el mundo. Y aún hay formas
inéditas de ser hombre y de ser mujer.
Amarse a sí mismo legítimamente es dejarse ser como Dios nos quiere,
es liberarse de pasiones insanas para mejor llegar a la mismidad personal. El
amor libera. Nos libera a nosotros mismos y ayuda a liberar a "los demás.
Más allá de una cierta y necesaria ascesis está la aceptación indulgente de
nosotros mismos, la gratitud aJ don de ser "Yo mismo" que viene de lo alto.
Esto es lo que nunca supo comprender bien Pascal. Tendía a odiarse, a
autoacusarse, a autocastigarse en exceso. Esta actitud puede conducir al
18

toaniquilamiento espiritual. El entendimiento conoce, la voluntad ama.
;:ro la voluntad ama lo que el entendimiento le prese_nta como ama~le.
üe el entendimiento conozca "de facto ", es preciso que la vo ~nta o
!ueva y la voluntad se mueve, a su vez, por la amabilidad del ob~et? que
descub.re el entendimiento. Ciertamente el amor nace del _conoc1m1ento,
uesto ue no se puede amar lo que no se conoce. Pero solo el ~mor es
fecundo: Somos polvo y ceniza, sombra_ que desapare~e, ~na v~~a que
t
archita y seca. Sin la conciencia de nuestra m1sena espmtual y
~:º~u~s:a~ndigencia física no podemos llegar a la sabiduría. El amor es el
oder ue mueve a la vida, el conductor unitivo. G~acias ~I _amor se une lo

:ª;'

~ue est:ba separado, La reunión presupone una unidad ongmal, ab~can~e.

El amor no existe sin la emoción aunque no se reduce a la ~moc~o~. e
habla también , en nuestro tiempo, del concepto de am~r-social: _hab1!0
firme disposición- del pensamiento y d~I comport,~.rruento nac1dobl e~ a
preocupación por la comunidad y por su bien . Agustm1anamente dh~ ,~ ;•
el amor es el supremo principio de orden. Por eso hablamos e or o
amoris ". Ha quedado atrás el deber, la obligación. No ~e trata de que el
deber se quebrante sino de que se trasciende por el _amor. Este, Y,ºº otro, es
el sentido de ese precioso aforismo que ha esculpido San Agustm en frase
· . Ama y haz lo que quieras '. Porque el que
ama,
1ap1'd ana.
, • verdaderamente
d· · ,
todo lo hará por el bien de la creatura amada. La umca con , 1c1on es amar,
amar rectamente. Todo Jo demás -bien~s, sucesos, alegria- ~endrá por
añadidura. En el supremo reino del amor rema supremamente la libertad.

-;1

Sin el amor la vida no sería digna de ser vivida. Con el _amor, se tiene la
clara conciencia de un destino del hombre. En el recmto _profund~ Y
misterioso de mi intimidad surge, gracias al amor, un nuevo remo henchido
de plenitudes insospechadas. Una realidad viva y tremolante proyect~ _su
palpitar sobre los seres del cosmos... Es la fuerza creadora del esp1ntu
(" lato sensu ") la que se afirma y se revela.
Cuando el ser humano, por soberbia, aspira a ~o~ las amarr_as que lo
religan al Ser necesario, cuando aspira a la propia mdependenc1a y ~ree
posible constituirse en un ser autosuficiente, cae fuera de la comunidad
amorosa y se pierde en la nada.
El amor lleva a plenitud la indigencia. El amor es una actitud peculiar y
• ·tu , a la cual se le -puede asignar -como lo bha dhecho
permanente de1 espm
·
Joaquín Xirau- cuatro notas fundamentales: 1) El amor supone a un anc1a
de la vida interior. 2) El sentido y el valor de las personas y de las cosas
aparece a Ja conciencia amorosa en su radiación más alta. 3) H~y en el amor
ilusión, transfiguración, "vita nova " o "renovata_". 4) ~~ ptemtud del, ~or
supone reciprocidad y por tanto, en algún sentido, fus1on . Un recon~~to
afán de entregarse, de expandirse, y de gozarse con esta expans1on,
19

�car~~teriza al amor. En este sentido, el amor presupone abundancia de vigor
espmtual, exuberancia. Sólo es capaz de verterse el que rebosa. Se trata de
una espontánea generosidad; Scheler ha observado que la mirada amorosa ve
en las personas Y en las cosas, cualidades y valores que la mirada indiferente
o rencorosa es incapaz de descubrir. El amor ilumina en el ser amado
,perf~ciones virtuales y latentes, y organiza en unidad jerárquica una
P!urah~ad de valores. Todo - incluso los · defectos- 'ion puestos, por la
v1denc1a amorosa al servicio de algo superior.
Aunque en el amor un ser esté fuera de sí íntimamente unido a otro
conserva su individualidad. Porque la fusión amorosa no es disolución de
personalidades.
El odio es desorden. Y es desorden porque es ceguera. La actitud
rencor~sa tod,~ lo de~truye; _cierra los caminos y les . quita eficacia y
f~cund1dad. La reah~ad -dice Joaquín Xirau- se reseca y se quiebra.
P!erde1~ las cos~s la gracia y con ella la posibilidad de toda revelación. ada
dice n~ nos dtc~ na_da . Todo deviene insignificante, silencioso y gris.
Destru1?0 el ~ent1do mflam~d_o de las palábras y de las cosas que designan ,
resulta 1m~os1ble entender rn interpretar nada ni aún pronunciar palabras con
pleno sent1do". 3
E~ la más profunda s_ubj_e~ividad encontramos una intersubjetividad, una
c?~.un~dad amorosa. Smtet1camente podríamos decir que tenemos una
v1s1on innata del amor, solidariamente unida a la noción de ser humano.
Hay un amor q~e nac~ de la indigencia del hombre. El yo se toma al tú
para abrazarlo Y umrlo a s1. Pero este anhelo -expresión de la insaciedad y
?e. la_ soledad del yo~ es signo de pobreza. Se busca una plenitud y una
rntim1dad que no se t1ene. En esta búsqueda el tú es puesto al servicio del
yo.
_Pero hay también otro amor que no surge en la indigencia, sino en la
plemtud. Ya ~o se trata d_e u? tú al servicio del yo, sino al contrario, de un
yo qu~ comunica su propia nqueza al tú . Y esta comunicación se verifica
por afan de comulgar en una intimidad que rebosa bondad, por alegría de
donarse. _En u~o o en otro caso, el amor es un estado o propiedad del ser.
Toda la vida gira en torno del amor que realiza la unitaria comunión de los
seres.
Esa tens!?n de la in~igencia .ª la p~eni_tud, de lo imperfe-cto a lo perfecto,
es 1~ traducc1on_ de un ntmo existencial meludible: La inquietud. En este
se~t1do metafis,co, el amor es una categoría de la existencia humana
Tratase de un temblor metafisico -y no de una simple emoción psicológica~
20

que es inspiración y fuerza creadora· tensión hacia lo real, hecha de visión
cognitiva, que nos adentra en los misterios del ser.
El amor existe. De esto no nos puede caber duda, puesto que lo
sentimos y lo observamos. Si no lo experimentá emos, no podríamos
comprenderlo. Y si no comprendiésemos el amor perdería su sentido el
problema del fin y del desüno humanos.
Cuando se ama, se experimenta el sentimiento de una fu ión de almas
que intensifica la vida espiritual, hasta el grado ?e vivir la duración en un
sentido absoluto que apunta a una verdadera eternidad.
Agustinianamente hablando, podríamos decir que un hombre es. su
amor. El origen de la actividad humana, la fuerza creadora y constructiva
del hombre, se llama amor. Todo impulso toda pasión, todo entimiento
tienen su raíz en el amor-fuerza. Y hasta nuestro entendimiento requiere un
objeto (valor) que suscite en nosotros un deseo (amor) por conocerlo.
Mi destino es iluminado por el amor. El amor me revela que estoy
hecho para la perfección, que mi aspiración o sed infinita de vida y más vida
no se aquietará hasta llegar a su término: La suprema perfección .. El instinto
sexual no es más que una primera fa e -imperfecta y provi aria- del amor.
Como necesidad orgánica desaparece una vez satisfecho. Como deseo por
la posesión del cuerpo, se desvanece cuando la hermosura fisic~. se marchita
o se corrompe. Por eso el auténtico amor es amor de perfecc1on amor del
bien, de la belleza, de la sabiduría. El verdadero amor es el amor de Dios.
El espíritu humano no tiene otro centro de reposo. Fuera de este supremo
centro gravitatorio todo es desorden y agitación.
A más de mover nuestra vida el amor le da su valor exacto. Cuando el
hombre se siente impulsado por el amor debe ante todo examinar hacia
donde lo dirige el amor. Si se inclina a lo terrestre o corruptible por í
mismo como último de ideratum, su vida gira en torno del tiempo y de la
nada. i se dirige a lo eterno y perdurable su vida se hace valiosa. En lo
perecedero no puede encontrarse felicidad. Y nos importa,. sobre todo,
encontrar el camino más corto y seguro para llegar a ese fehz estado de
reposo. Conviene conocer y valorar cada ente para darle el grado de amor
que merece.

El alma es en este mundo sólo por el amor; en efecto, donde ama ah í
es· tal como ama es", apuntó penetrantemente el maestro Eckhart.4 Yo diría
que el amor nos define, nos calibra, hasta el grado de poder afirmar, -como
lo he propuesto- : D;me lo que amas y te diré lo que eres.
21

�Hay en todo hombre una especie de raíz o soporte de todas sus actitudes
generales, que los griegos llamaron 'ethos ". Y el núcleo fundamental de ese
"ethos" es -en términos agustinianos- el "ordo amoris ". Se trata de un
orden axiológico objetivo que nos hace preferir y postergar de acuerdo con
su rango jerárquico, los valores que orientan nuestra vida. Es necesario tener
µn amor ordenado y rechazar un amor desordenado. San Agustín lo supo ver
con admirable clarividencia: "Vive, pues justa y santamente aquel que es
un honrado tasador de las cosas; pero éste es el que tiene el amor ordenado
de suerte que ni ame lo que no debe amarse, ni ame más lo que ha de amarse
menos, ni ame igual lo ~ue ha de amarse más o menos, ni menos o más Jo
que ha de amarse igual".
Conocer a fondo a una persona es conocer -escudriñanr.o- el orden de su
amor. Y tan importante resulta el amor en nuestra vida que San Juan de la
Cruz no vaciló en decir: "A la tarde te examinarán en el amor ,.6_ Dicho de
otro modo, a la hora de la muerte seremos juzgados por nuestra caridad 0
falta de ella. Max Scheler se interesó profundamente en el orden y el
desorden del corazón. No pudo cuajar su proyecto de completar un tratado
"Del ord~ amoris y sus trastornos", pero nos dejó unos apuntes valiosísimos
que ~adUJo al español Xavier Zubiri, en edición de Juan Miguel Palacios,
publicada por Caparrós editores. Me interesa destacar puntos coincidentes
que hago míos: "Y lo supremo a que el hombre puede aspirar es a ·amar las
co~as, ~n la medida de lo posible, tal como Dios las ama, y vivir con
ev1denc1a, en el propio acto de amor, la coincidencia entre el acto divino y el
ac~o ~umano en un mismo punto del mundo de los valores". 7 El ardo amoris
obJet1vo lo establecemos con la recta ratio. Claro está que la revelación
para el cristiano, puede dar nuevas luces y afianzamos en nuestra¡
preferenc_i~s y desdenes. Ese orden del amor nos expresa en todos nuestros
actos espmtuales, de tal modo que Scheler ha podido decir que "Quién posee
el ordo am~r~s d~ _un hombre posee al hombre". ¡Es verdad! Dime lo que
amas Y t~ dzre qwen eres, se me ocurrió decirlo, hace algunos años, antes de
haber_ leido el Ordo Amoris de Max Scheler. El desorden del justo ordo
~mons ~s "un desorden del corazón". El legitimo amor propio es, en última
m~tancza, un_ amor· de la propia salvación. El amor desmesurado de sí
mis_mo _constituye una estéril y destructiva visión narcisea. 'La eterna
sab1durta que ~abla_ de nosotros no es estridente e imperante, sino
absolutamente s1lenc1osa y previniente, y resuena tanto más fuertemente
cuanto más desoída es en la conducta". 8

del amor nos h~ce superamos, porque el hombre está hecho para ser
superado, pero no por los caminos nietzscheanos del "Übennensch" sino por
los caminos del ordo amoris. Y la dirección de ese ordo amoris apunta a
D·ios centro personal de la habencia. "Antes de ens cogitans o de ens volens,
es el hombre un ~ns amans. La riqueza, las degradaciones, la diferenciación,
la fuerza de su amor, circunscriben la riqueza, la especificación de
funciones, la fuerza de su posible espíritu y de su posible horizonte al
contacto con el universo". 9
El buen ordo amoris nos salva de los ídolos y del encaprichamiento.
¡Cuidado con la seducción de los bienes finitos que usurpan el lugar del Bien
infinito! Cuando el hombre se encapricha de modo absoluto se erige en
trágico absoluto. Se pueden idolatrar otros entes o se puede auto idolatrarse.
En ambos casos se marcha a la autodestrucción, al fracaso radicpl.
¿Podremos constituirnos alguna vez, en un microcosmos del mundo de los
valores? A diferencia de Scheler, yo no creo en una cultura del corazón
independiente, en absoluto de la cultura intelectua_l. Hay un primado de
dirección -sólo de dirección- del Logos" sobre el "E:hos ". Pero el amor
abraza y excede a la verdad, porque las verdades si no son administradas
por el amor, pueden contribuir a dañar a las personas. El amor injusto o
trastornado es consecuencia del odio al orden del amor. Cabe pensar en el
odio "como una reacción contra alguna forma de amor falso". ·El resentido
profesa un amor aparente, no un amor leal. Alguna vez, antes de odiar el
hombre resentido amó lo que ahora detesta. Y detesta por su impotencia
para lograr lo que el otro ha logrado. La rebelión del órgano cordial contra
el orden del amor es lacerante. Los ámbitos selectivos para el amor los
forjamos con nuestras disposiciones recibidas o heredadas y con nuestra
libertad y entusiasmo.

, . Antes de ser un sentimiento, el amor es una tendencia o movimiento
ontico de nues~o ser, que conduce cada ente hacia la perfección ~xiológica
que le es peculiar_ Y que c~rresp~nde. E? este sentido, el amor edifica el
mundo Y nos ed1~ca. Quien mira el silencio en torno suyo - adviert
Goethe con su habitual sabiduría- ve cómo edifica el amor" El d'
·
'""' .
mam1smo

El conocimiento filosófico del amor se centra en la intuición que se nos
da del mismo como un afecto vivo benevolente, promociona!. El amor es
siempre personal: Se profesa a Dios o se profesa al prójimo. A los entes de
la creación se les ama como seres creados donde advertimos la huella de
Dios. En consecuencia el ·amor tiene su fundamt'nto en el Dios personal
pimordialmente y en la pérsona humana después. En Platón el amor no es
visualizado como respuesta al vaJor, sino como afán de perfección. Pero 'el
amor -como advierte lúcidamente Dietrich von Hildebrand- es una respuesta
al valor y no un apetito. El interés real P.Or una persona, la solidaridad con
su felicidad y su dolor, la alegría por su esencia, el sentimos arrebatados por
ella, son una respuesta inequívoca a un ser humano determinado y a la
belleza de una personalidad". 1º Ciertamente el hombre está muchísimo más
alto, en la escala de valores, que un animal· pero también puede darse una
plena respuesta al valor y amar a un animal con el cual se cuasi-convive. La
respuesta por excelencia al valor se da en el acto hun~ar.J más trascendente y

22

23

!~

�más ob~eti~o: Amor a Dios como Bien saciante y absoluto en sí mismo y
para_ m1 ?11s~o. ada comparable a la respuesta que se da a la belleza y
sant1~ad ~firutas. o se trata solamente de absoluta dependencia ontológica
de Dios, sino de verdadero amor, del más alto amor. Al ser amado el Bien
abs~lu!o se anhela la unjón eterna con Él. Dios -y sólo él- nos preserva de
~ufn m1ento eterno y nos destina a la felicidad perenne siempre que
correspondamos a la llamada.
Toda persona amada es fuente de felicidad para quien ama
verdaderamente.
ólo en el amor personal se da una intención unitiva
¿Lla~ar~mos sobrevalor a esa respuesta? Me parece que basta apuntar la
pe~uhandad del amor personal. El amado se convierte P-n bien objetivo para
quien ama. Los otros _bienes relacionados con la perso,,a amada pueden
conmovernos y convertirse en bien objetivo e indírectó para nosotros los
amantes. "En el orden del amor, los cónyuges han de ocupar el primer 1'ugar
en el ma~co del amo~. La primacía tiene su fundamento en el
entrela~m1ento de la mirada del amor esponsalicio, en su particularidad
categorial en el consenso que resulta de él y en la mutua entrega corporal •.11
, .. Amar es ~n s_ali~ ~e la vida de cada cual, como cuando amamos al
proJ1mo. ~~ vida md1v1dual no queda anulada, sino enriquecida cuando se
ama al pro11~?· Lo _que sucede es que el amor a sí mismo se calla y no
bus~a s_u felicidad, smo la del otro, la de nuestro semejante. La caridad
-antit~s1s d~I egoísmo, de la indiferencia y de la dureza de corazón- se
constituye siempre en Dios. Diríase que se está derramando bondad santa
El ~orazón fundido al ser absoluto, se transfigura con la entrega benevolente:
Ah1 encontramos la fuente de la felicidad personal, aµnque no podamos
~egar los amores naturales intensos y profundos. En cualquier amor
mtenso Y profundo se ~a una intención unitiva, en alguna manera. Hay
fuerza Y dulzura, audacia ~ ternura. Por eso exclama, Siegfried Johaness
Hamburgu~r, en forma magistral: "Tratemos de mirar de verdad, cara a cara
Y de corazon al. amor, a este fenómeno originario de fenómenos originarios
trate~os de abrimos de verdad a la sublime libertad y grandeza que Je e~
peculiar co~ to~a t~rnura. Y de su audacia esencial podríamos decir que su
ro stro nos ilummara con sus rayos' .12 Si el hombre es un ens amans ·cómo
no co_mprender esa libertad del amor esa grandeza y esa ternura q~~ le es
peculiar? Por algo -quiero recordarlo nuevamente- decía San Agustín· A
Y haz lo que quieras. No se trata de una invitación al libertinaje sino de ai::~
verdaderamente al amado o a la amada porque si se ar:a auténticamente
t?do lo que se ~aga será en beneficio de la persona amada. ¡Su rema
libertad que trasciende el mundo del deber! y a la par, suprema granleza y
fuerza que se compara con la muerte que se enfrenta con ella y la vence.

24

La amistad -acto intencional del ser humanq- es siempre una salida
hacia un encuentro. ¿Encuentro con quién? Con el otro, con el tú consciente
y operante corno yo. o se trata solamente de lanzar un sentirruento, una
voluntad, sino de recibir lo que viene del otro. El amigo es para el amigo un
centro emisor y un centro colector. Se sale en busca de un ser en quien
podemos depositar la confianza. Al encontrarlo nos explayamos intelectual
y emocionalmente, exponiendo nuestros pensamientos y nuestros
sentimientos en el orden que sean. En el encuentro confidencial con el otro
que es un amigo, nos encontramos también con nosotros. Es nuestro yo que
encontró su otro yo, nuestro "lagos" que halló su "dialogos ". Y en la
compenetración-comprensión nos vemos en reflejo, en directo en cuanto dos
amigos integrantes de la nostridad son "dos mitades de la misma alma . La
salida de sí mismo, la búsqueda y la llegada a la benevolencia activa y
recíproca nos amplía el horizonte mundanal y la intimidad humana. La
convivencia amistosa acrecienta el campo de la autocomprensión intensifica
la consistencia espiritual y nos regala un nuevo territorio de copropiedad
amistosa. Porque nacimos para er amigos, aunque a veces no empeñemo
en cultivar enemistades.
Cuando encuentro a la persona amiga siento que me atiende y me
encuentro mejor a mí mismo, más enriquecido, con mayor comprensión, más
cerca de la plenitud. Los amigos ven reflejados sus respectivos 'yo ' en el
' tú" como fruto de una noble sinceridad que pide duración, profunda
duración y estabilidad en la amistad.
El amor que engendra amistad está más allá de la confidencia - aunque
la suponga-, más cerca de la abnegación - aunque no se confunda con ellaen el corazón de la ofrenda personal no concupiscible. Al darnos en la
amistad -singular paradoja- nos recibimos. En el amigo encontramos
reflejado nuestro yo todo, como en un espejo. Una palabra un gesto una
mirada o una acción basta:1 para encontrarnos reflejados en el amigo. No
todas las palabras nos llegan al fondo de la intimidad.
ecesitamos
expansión de sentimientos amistosos más que puros fonemas meras
emisiones de voz. 'Mi amigo tiene que ser otro con el que yo pueda er símismo tanto que, cuando esté con él, me sienta más' mí-mismo que cuando
estoy a solas', advierte Moisés Ma. Campelo O.S.A. 13 Acuciados por la
curiosidad de investigarlo todo, nos topamos con nosotros mismos, con las
cosas y con los otros. Si el yo se enajena en lo exterior en las cosas
distorsiona el sentido humano de la entrega. Si al verse reflejado en el otro,
el yo queda estanciado en una mirada narcisista . entonces se tuerce la
dirección y se pervierte el sentido de entrega humana. Cuando no vemo en
el otro un tú que se aproxima, es que hemos anulado concupiscentemente a
la persona del prójimo. Habrá sensualidad sexualidad o diáspora, pero no
habrá amistad. En el reflejo del .yo en el tú tiene que sentir e de alguna
25

�manera, la presencia de un Yo -con mayúscula-, que acoja al yo humano
como un tú amparado. Si el otro no me indica a Dios en presencia es porque
el espejo está sucio o empañado. O puede ser que el yo se incapacite por
egoísmo o soberbia para el reflejo en el tú que nos indica la presencia de
Dios. Porque en última instancia, como advierte San Agustín, "ama
verdaderamente al amigo quien ama a Dios en el amigo, o porque está en Él,
'
14
o para que éste esté con El".
La amistad está en el ámbito del ser y no del tener. Yo no tengo amigos
como tengo automóviles, libros y ropa. Soy amigo. Y mi más verdadero ser
lo encuentro en el darme. Hay mayor felicidad en el dar que en el recibir.
Pero es preciso saber "olvidarse" en el amigo para ganar la mayor riqueza
del programa existencial que somos. Esa misteriosa posibilidad de extensión
del "ego" hacia el "alter ego " es raíz estructural de la amistad. La simpatía
-apropiación espontánea de la vivencia ajena- y la estima -reconocimiento
de la valía ajena- son pródromos de la amistad. El que llega a la amistad
- verdadera y ha logrado "descentrarse" completamente para descansar en otro
centro reconocido. El amigo quiere para el amigo lo que quiere para sí. Más
aún, quiere su realidad como es y con el proyecto de ser que entraña; quiere
la realización plena del amigo, cómo él mismo la quiere. No estamos ante
un simple respeto, sino ante un querer positivo, ante una benevolencia
personal. La amistad pide reciprocidad o correspondencia para ser en
plenitud. El camino difícil de la amistad supera los peligros de narcisismo
misantropía, ambición o soberbia. La amistad se pued~ empeñar y hasta
romper con el más leve acto o movimiento de voluptuosidad intelectual o
sentimental. Quien busca prosperar a cuenta del otro, quien no se compadece
del amigo caído o en aprietos, quien a expensas del amigo ensalza su ego no
se puede abrir a la verdadera amistad. Puede ser un diestro salteador de
caminos o un judas solapado, pero nunca un amigo. No ver en el tú, sino
solamente al yo,-sin considerar que del tú se debe hacer un yo dentro del sí
mismo por una comprensión cabal de ofrenda, es trastocar la amistad por
extraviadas sendas de soberbia. El soberbio es incapaz de convivir
comprensiva y ecuménicamente. Está incapacitado para la vida de
comunidad amorosa o amistosa. Peor aún: quien se ama a sí mismo y no
ama a Dios y a los prójimos, no se ama. El vacío de amistad se adentra en el
soberbio y termina por aniquilarle, cuando no enmienda rumbos. Cara a la
muerte, San Agustín expresa su amistad heróica: ' o quiero salvarme sin
vosotros", les dice a sus amados feligreses.15 Los otros, la comunidad, el
mundo, todos los hombres estamos vinculados en el destino felicitario.
La benevolencia activa y recíproca que está entrañada en la amistad, es
una entrega amplia, total, sin reticencia.
,,

La amistad nos lleva por todas partes e involu~ra to~as nuestras
dimensiones. Con amistad somos más nosotros que sm amistad,- T~da
amistad humana -preciso es recordarlo-, requiere un apoyo en el Dios_ Bien
Supremo, que avala y ampara -como caus~ fontal únioa- los demás bienes.
Amor que no sea un reflejo del amor de Dios, es un pseudo-amor que, a la
postre, se deshace como nube de verano o se _romp_e como la ola frente al
acantilado. y es que la verdadera amistad -~1 lo p1~ns_o yo, por lo, m~n?ses un salto a la Trascendencia. Porque la amistad es tri d1cador del -~u d1vmo
en mi ser y en el de los otros amigos. Indicador en el estado de itinerantes
hacia la patria final.
Sin dejar de ser personal sino más bien por serlo, la amistad d~ algún
modo se dirige a todo ser personal. La virtual universalidad _de la a~~tad se
encuentra -más allá de la congenialidad simpátic~ y de la es!1ma objetiva- ~n
fondo personal que reconoce y quiere al descubnr una re~hdad humana que
espeja, en alguna fonna, la realidad divina del más fiel amigo.
Encuentro en · la amistad una vivencia metafísica -la más auténtica Y
exigente- que nos conduce al "Agape " puro en sentido cristiano, a la
experiencia de la entrega y el sentido nuevo de la Vida. No .cab~ con~encer
del sentido de esa vivencia a quie~ no te~ga alguna expen~n~ia am1~tosa.
'Dame uno que sea o que haya sido amigo y lo ·entendena , podnamos
decirle al escéptico. La vivencia de la amistad ~~oble y gen~ros~- no~ hace
tocar Jo Absoluto al sumergirnos en una comunion que es m1steno mas que
problema.
La práctica de la amistad está en cns1s. Una época pragmática Y
materialista como la nuestra no es propicia a la amistad. En no pocas
ocasiones - y es el menos malo de los casos- la amis?1d ha _degenerado. en
camaradería. Se ignora que la amistad enoblece la vida. Sm ella, la vida
humana -sucia en tantos aspectos- no valdría la pena de ser vivida. Con ell~
experimentamos la presencia de Dios. Porque al encontrarme con el ser-tú
del otro me encuentro -entre el yo y el tú- con el Tú absoluto. En este
sentido en la amistad no hay dos, sino tres sujetos.
A más de cosas, el mundo contiene encuentros. Y dentro de los
encuentros se dan encuentros de intimidades, de mismidades personales que
permanecen ocultas, reservadas en aqu~llas relaciones sociales tópicas,
comunales mostrencas. En el "animal insecurum ", que es el hombre, se da
una atracción hacia los ideales, hacia los nobles sueños, hacia la plenitud
subsistencia!. Otros como yo, experimentan esos mismos impulsos. No
estamos solos. Al darnos cuenta del parentesco ideal nos proporcionamos
mutuamente alimento anímico, nos sentimos acompañados en la búsqueda
de lo valioso, de lo infinito. Por encima del yo empírico se alza nuestro yo

26
27

�ideal. ¿Por qué no ayudamos recíprocamente a alcanzar ese yo ideal? Si
nunca estamos a la altura de nosotros mismos, siempre requerimos ayuda del
amigo. La vida es aventura desconocida e incierta. Estar:}untos-fmitamente
en la aventura humana, con simpatía activa y recíproca, es abrirse a la
vivencia de un Dios personal y amistoso.
Los amigos se sienten contentos de estar juntos de penetrar
paulatinamente en las profundidades psíquicas, en las interioridades
espirituales. Y todo ello con el más absoluto y noble desinterés. El amor de
amistad es incondicional, Dios fusiona la bondad y la beÚeza de los espíritus
afines. La unión amistosa ~nriquece todos los estratos del ser humano.
Detrás del verdadero amigo está Dios. Más allá de la diclÍa y de la desdicha
e tamos s_iempre con el amigo. ''Una amistad que pudiera terminar alguna
vez -advierte sabiamente Aristóteles- nunca ha sido una auténtica amistad".
A un verdader?. amigo se le quiere basta después de la muerte. Aunque
desaparezca VISlblemente, nos habla, desde la eternidad, palabras de
consuelo. En realidad, la amistad rota por la muerte fue una concreción
terrena del común teotropismo. El desarrollo de la amistad , visto
. desde esta
perspectiva, no tiene límites. La presencia del Absolutoijen los amigos les
hace ~entirse posesionados por la bondad absoluta. Hay urra nueva y serena
segundad. os tomamos pacíficos, benevolentes, comprensivos, generosos.
¿Cómo no ver en la amistad un don del cielo?
El hombre amistoso es amistad encamada para los demás. Parte de
Dios Y_ se entrega al amigo.
ada espera para sí mismo; ningún interés
mezqumo le mueve; sólo el encuentro con un tú concreto e individual
polariza su atención y su afecto. En ese encuentro descubre lo trascendente.
Y al descubrir lo tras~endente se convierte en un testigo 9.e Dios realizando
de esta manera la amistad con la fuerza de un testimonio. 16 ' Amigo de los
hombres" 17 , ll~ma an Pablo a Dios. esotros somos testigos de su amistad,
de su clemencia de su compasión.
"~a verdadera amistad, benevolencia activa y recíproca está más allá de
lo ~ele1table y de lo útil. Es incumbencia cordial y profunda de ayudar al
amigo en la empresa de vivir. A diferencia del servicio que es unilateral -y
gen~ralmente pagado- la amistad es una prueba constante de colaboración
desinteresada". Esta definición esencial de amistad -que tuve la satisfacción
d,: formular en el Ideario del Club de embradores de Amistad, hace algunos
anos~ ~~pone que la voluntad humana no se perfecciona cabalmente sino a
cond1c1on de amar el Bien Total, el único que la puede satisfacer. El hombre
n? se realiza más q~e superándose. Pero no por el camino del superhombre
metzscheano. _Realizamos nuestro bien en la medida en que nos olvidamos
~e nosotros ~•smos para pe~dernos en el bien. Ya lo dejó dicho Platón en
El Banquete . Aquel a quien el amor no toca, camina en la oscuridad".
28

"Aún antes que el amor erótico deje sentir un lla°:ado misterioso _en el
corazón del joven o de la joven, ese corazón se ha ab1~rto ya a la amistad.
La amistad existe en los jardines de infantes, en los asilos de ancianos y
hasta entre locos. Los hombres que han alcanzado las más altas cumbres de
la vida espiritual renuncian, con cierta frecuencia, a los placeres del amor
más no a los de la amistad. Y es significativo que Cristo, que no quiso para
sí el amor que une al 'hombre con la mujer ha vivido a fondo la comunión
de la amistad (Magdalena, Marta, Lázaro Juan). Mientras que el amor
erótico no tolera ser compartido la amistad sí. La amistad quiere el diálogo
sincero, simple espontáneo. Está hecha de serenidad y de luz, no de
embriagueces de los sentidos. Es más específicamente humana que el ~or
erótico. Exige una igualdad entre sus componentes,,mayor que la eX1g1da
,, 18
por e1amor .
La disolución progresi a de la amistad - Charitas" en su sentido
etimológico- ha producido el actual hombre absurdo q~e en su volunta~ _Y en
su desesperanza produce sudores de angustia. Coexiste con sus proJ irnos
-que siente muy lejanos- como mera conti~üeda? física. in amistad no ~~y
verdadera comunicación.
o hay conv1venc1a porque no hay relac1on
auténtica entre el yo y el tú. Resulta explicable, en este supuesto que un
estado omnívoro planifique lo económico y lo político lo público y lo
privado, lo moral y lo inmoral. La técnica, que sólo,ti~ne razón de n:iedio, se
transforma, insensiblemente, en un desideratum ultimo obscureciendo la
amistad. Ya no se sabe qué hacer con la transformación del medio ambiente.
Y el mundo tecnocrático, moralmente neutro, se mueve por el mito del
progreso sin referencia posterior a nada. Perdida la regulació~ m~ral y
amistosa las fuerzas de la técnica nos ponen frente a la amenaza inminente
'
.
de la destrucción de la humanidad o de gran parte de ella. e nos quiere
hacer creer que la división del mundo en dos fracciones -no enemigas por
naturaleza- que se disputan, con diferentes propósitos y con di ersos modos
el dominio de la comunidad internacional es tan inevitable como la ley de la
caída de los cuerpos.
unca se dirá bastante sobre el valor de la verdadera amistad .
Concordancia de los quereres entre aquello que entienden no ser más que
para un sólo valor. Comercio para ayudarse mutuamente a gozar de lo que
no muere. Unión complementaria en un nosotros a despecho de la
divergencia de caracteres y de la diversidad de opiniones. Corazones que
nada escatiman cuando se trata de sufrir o de alegrarse con el otro; que es un
"alter ego ": "Mantengámonos unidos --decía Domingo de Guzmán a
Francisco de Asis- y nadie prevalecerá contra nosotros". La amistad no se
finca sobre un engaño. El interés el placer la simpatía fácil el buen humor,
las agradables lisonjas a cambio pel sacrificio de lo mejor que hay en la

29

�existencia deJ otro. i la amistad es por naturaJeza duradera, no hay que
preocupamos demasiado por Jos que rompen la benevolencia activa. Los
que cesan de ser amigos -aseguraba San Francisco de ales- no lo fueron
jamás". Pero que las decepciones, aJ fin y al cabo inevitables en este alle
de lágrimas , no paralicen nuestras manos de sembradore . Estamos de paso
en este escenario; somos peregrinos de una realidad más alta.
uestro
tránsito debe dejar no obstante la huella de un eñorío sobre el contorno y
de una amistad que venza la prueba de la muerte ..

mundo mejor un México que e té destinado a cumplir un destino ele ado_ Y
honroso en el seno de la sociedad mundial. El sol sale en cada genera~1on
buena que pasa por el mundo. Y cuando nos hallemos cansados de cammar
hacia las estrellas para buscar un poco de luz para los hombres en la noche
repo aremos al pie de la alta montaña silente ~on la 1irrne esperanza en la
venida de una nueva tierra y un nue o cielo. Ha en esta espera
esperanzada, amor al destino entrega amorosa a un orden uni er al que nos
trasciende nos cobija.

Contra la mística operante del odio, es preciso emprender una cruzada
de la amistad. AJ puño cerrado hay que oponer la mano abierta. La amistad
y ólo la amistad puede al ar al hombre en el plano de la con ivencia
social. Y hasta en el plano de nuestro destino último d per onas será la
amistad d Dios la que nos al e.

ota bibliográficas

La muerte del amor petrifica los corazones. La leña eca del sistema
cordial, en un odiador, sólo sirve para arder. El desamparo espirituaJ no
pu de ser más lacerante. El que endiosa a una creatura, a la ciencia al arte,
al dinero a la voluntad de poder no llega a una verdadera solidaridad con
los demás. Lo más probable es que concluya en un egoísta enamoramiento
de sí mismo.

1

Epístola de los Corintios 13, 4-8.

2

Joaquín Xirau: Amor y Mundo, Fondo de Cultura Económica, p. 117.

3

Op. Cit., p. 132.

4

Maestro Eckhart: ermo LV n. 552.

s an Agustín: De Doctrina Christiana,L. I, c. XXVII-XXVIll

Me parece que el mundo contemporáneo no ha ensayado a gran escala
una educación para el amor. Y para que el mundo sea habitable por el
hombre requerimos una educación para el amor. Las universidades no han
querido creer en el amor como fuent de luz y de ciencia, de calor y de
consuelo para el hombre y la sociedad. Sobran eruditos y faJtan sabios. Ha
poca gente feliz. Siento una compasión infinita por es pequeño, admirable
ser que ive y muere entre asfalto y humo siempre atenazado por I reloj
molesto por eqfermedades que produce la civilización, saturado d
problemas, siempre a la búsqueda, pero generalmente frustrado antes de
haber encontrado el amor.
Me dan miedo las paJabras devaluadas por ausencia de autenticidad. La
palabra amor ha de ser un acontecimiento en nue tra vida. i no ocurre sería
mejor que no la dijésemos y no la escribié emos. Porqu la palabra genuina
es ser lo que somos. i somos plenos -&lt;:orno se puede ser pleno en esta vidalo único que nos falta
la plenitud d los demás. ¿O es que acaso el
hombre no está encomendado aJ hombre? i ya no hay amistad, si ya el
hombre no cuida del hombre, de nada sirve seguir construyendo tanta
ciudades vacías de calor humano.

6

7

ax cheler: Ordo Amoris, p. 22 Caparrós editores, Colección Espirit, Madrid
1996.

8 Max
9

10

11

30

cheler: Jbidem, p. 39.

ax cheler: Ibídem p. 45-46.

Dietrkh von Hildebrand: la esencia del amor, p. 73 E
avarra, S.A. Pamplona España, 1998.

A, Ediciones de

Dietrich von Hildebrand: Ibídem p. 399.

12 iegfried Johannes Hamburguer· "Künheit der Liebe", Wahrheit, Wert und Sein,
hrg. Walduin Schwartz, Rregensburng, 1970), S. 100.
13

Moisés Ma. Capelo, O. .A.: La inquietud, esa postura humana, p. 239, Editorial
Studiurn Madrid, 1969.
14

o estamos aún logrados acabados, concluídos. eguimos en camino,
encomendados los unos a los otros. Crezcamos juntos y forrnemo un

San Juan de la Cruz: Dichos de Luz y Amor, p. 59.

San Agustín: ermo, CCCXXXVI, 2.

is an Agustín: o lo salvus esse sine Vobis, ermo XVII, 2.
31

�16

El hombre y su Dios, p. 1 I6, Ed. Paulinas.

17

San Pablo: Tím. 3,4.

is

I

ESCLARECIMIENTOS SOBRE LA OCIÓ DE
«METAPOLÍTICA»
-Corrientes y planteamiento -

. L

gnac10 eep: Psicoanálisis de la Amistad.

Dr. Ricardo Miguel Flores
Jefe de lc1 Sección de Filosofía
Centro de Estudios Humanísticos - UA L
Presentación

En los últimos lustros ha sido cada vez más frecuente en los medios
académicos y, en general intelectuales el uso del vocablo metapolítica, el
que, como veremos, está urgido de una explicitación adecuada, así no sea
sólo por el hecho de que distintos autores se sirven del mismo según diversas
y aún heterogéneas connotaciones, toda vez que su utilización no se restringe
únicamente a finalidades de índole académica.
En el presente texto intentaremos mostrar las principales concepciones
que sobre esa noción es dable encontrar en el pensamiento actual, en la
inteligencia de que, por su misma relativa novedad, aún no encuentra una
concreción y delimitación bien perfilada en cuanto a sus contenidos, los
cuales, de acuerdo a las distintas corrientes del pensamiento, y aún, visiones
del mundo, presentan variaciones y matizaciones diversas.
o tiene esta colaboración -sería imposibe- pretensiones de
exhaustividad, ni es nuestro propósito, al menos por ahora, formular una
evaluación crítica de estas distintas corrientes del pensamiento metapolítico.
EUo exigiría un trabajo de más largo aliento, y un espacio y condiciones de
las que por el momento no disponemos. Tampoco la selección efectuada
conlleva desde luego adhesión alguna a cualquiera de las distintas escuelas.
Es así que nuestro propósito se circunscribe a una presentación sucinta, -que
esperamos suficiente a dicha finalidad-, de algunas de las ideas má
resaltantes en las varias manifestaciones teóricas hoy' en circulación . Con
todo, no nos inhibiremos de efectuar alguna anotación crítica incidental
eventualmente. Esperamos que estas breves acotaciones contribuyan a
disipar posibles equívocos.
La " ueva Derecha"
Una de las acepciones prevalecientes de "metapolítica" es la que
asimila la palabra a una actividad predominante o exclusivamente cultural,
que en todo caso es antecedente y precondición explícita de la actividad
política, y aún incluso, faena abiertamente dirigida a la toma del poder
32
33

�político, después de realizar una labor de reemplazo del anterior paradigma
cultural, que dotaba de sustento al poder político dominante, como veremos.
A finales de los años sesenta, el grupo cultural francés conocido
como la nouvelle droit encabezado por Alain de Benoist va a ser quien
ponga en circulación el vocablo en una acepción virtualmente coextensiva a
la de teoría del poder cultural del filósofo italiano Antonio Gramsci, "que
más que preparar el ascenso al poder de un partido político pretende
transformar las mentalidades, a fin de promover un nuevo sistema de
valores. Es por lo que la ND ha escogido ser una escuela de pensamiento y
no un movimiento político . . . . . Su objetivo es suscitar el debate ideológico,
totalmente necesario y urgente en un momento en el que la sociedad europea
está invadida por el desencanto, la incertidumbre y la tentación de la
renuncia" 1• El proyecto cultural metapolítico consiste en difundir en la
llamada sociedad civil una concepción del mundo, cdn el consecuente
impacto histórico.
Ahora bien en el presente contexto, una concepción áel mundo va a ser
entendida como una C-Onfiguración cultural mucho má amplia q·ue una mera
ideología; esto es, se trataría de un mismo proyecto histórico y un mismo
horizonte sociocultural, compartiendo valores ideas e ideales básicos
influidos por la antropología y aún la biología del grupo portador de tal
cosmovisión. Diversas ideologías pueden ser comprendidas bajo una misma
concepción del mundo.
La Nueva Derecha, en su labor de revisionismo histórico va
si~plem~nt~ a invertir _el signo de la revolución cultural propuesta p~r el
filosofo 1tahano Antonio Gramsci, tomando inverso el sentido de varios
conceptos gramscianos; ese va ser el caso de la conocida noción de
intelectual orgánico: "La noción de este nuevo tipo de intelectual se resume
en ~uatro imperativos: Primero, tomar posiciones frente ji lo inmediato, es
decir, ser obse~ador comprometido de la situación. presente aunque
gua_r~ando una libertad de apreciación y de reflexión; segundo, no dejarse
apns1onar por una dialéctic~ bipolar, es decir, por la posibilidad de tener que
escoger entre la derecha hberaJ o la utopía cristiano-marxista igualitaria·
tercero, cre~r y .er:i1itir un discurso de ruptura de esta ideología dominante, en
la que el liberalismo_ y la socialdemocracia no representan más que dos
facetas ~~mplementanas de una misma concepción del mundo igualitaria
econom1c1sta; lo que supone en el mundo del simulacro en que vivimos
crear una nuev~ dimensi~n mítica, capaz de dar sentido a la realidad pues 1~
fuerza de una idea proviene ante todo de su capacidad lírica. A la ND Je
~01:esp?nde h~cer nacer la emoción poética del siglo XXI. El cuarto y
ultJ~o imperativo es el compromiso total y permanente entre la teoría y la
acc1on." 2
34

En esta visión de la Metapolítica que -como y~ °!"encionamo~, no es la
· ·ca- es patente el rechazo a las visiones homogeneizantes y umficadoras
Un!
I d
dé
globalismo unimundista, ya se presenten en clave neo J"b
I era . e tercera
· " "nuevo centro" etc. y asimismo hay un claro desplazamiento que la
v_•~~
en las antípoda~ de lo que se ha dado en. llamar opinión políticamente
SI
correcta. Hay patentes afinidades con las corr~entes ne~paganas europeas,
y entronca con una larga tradició?. idealista e ,,mte_lectualista_ toda ~ez q~e se
adscribe explícitamente a la noc1on de que la idea es pnmero . Q_m_enes
promueven esta visión ven con sumo desd~n tanto la~_formas de act~v1smo
desaforado como los "arribismos" pragmáticos refonmstas, ya que mientras
las primeras resultan patéticas y car_entes d~ futuro, los segundos s~n planos,
inconducentes e incapaces de suscitar pas1~nes. A:la:~º plazo _nmguna de
estas dos posiciones es viable, sus nucleam1ento~ poht1cos se p1~rden en ,el
limitado horizonte de las reivindicaciones matenales y cortoplac1stas, ~ les
es inherente una proclividad contemporizadora con lo~ poderes mun~1~les,
allanándose a su proyectos, y supeditándoles sus propias agendas pohtJcas
de las que finalmente abdican.
11

11

11

Pretende la Metapolítica de la ND, erigirse en un n~evo poder cul~~al
alternativo que se sitúe más allá del horizonte de despliegue de las 1eJ~S
opos1c1ones
izquierda-derecha, . libe~alismo-soci~lis~o,
Y
aun
socialdemocracia-comunismo neoliberahsmo-keynes1amsmo y otras,
planteando nuevos ejes de problematicidad como podría ser el plano de
confrontación entre partidarios y adversarios de los d_erechos humano_s (~ por
lo tanto de una esencia o naturaleza humana única, y del cons1gu1ente
"derecho natural"), de una nueva "Europa imperial aliada con los pueblo~ del
Tercer Mundo" 3, y de partidarios y adversarios de "un nuevo paganismo
sobrehumano".
En los hechos, la nouvelle droite se desmarca de todos los partidos
políticps actuantes, y no ejerce nin~na acción política partidaria ya que
estima que los partidos políticos han sido netamente superados por los n,1ega
mass-media, y en general, la llamada "industria cultural"; en consecuencia es
en ese ámbito donde habrá de actuar preferentemente.
Tesis definitorias de la ND son -entre otras- la de la concepción
esférica de la historia, que se remitiría a _ielz:sc~e.' en la _cual se asi_ste a una
supuesta indeterminación de los procesos h1stoncos s1_endo a9u_1 pa~ado
presente y futuro no ya instancias puntuales de _una !mea ~~1d1recc1onal
preestablecida ni momentos ínsitos ~n. un es~~nano ~e _repettc!ones
~ea
idénticas o analógicas (como en las d1stmtas v1s1ones c1cli~~), smo mas bien
perspectivas que coinciden en todo momento actual. As1m1smo. postula .en
afinidad con lo anterior, que el mundo es un caos sm sentido

:ª

35

�predetenninado, y el hombre sería un "animal que da sentido a las cosas"; en
consecuencia, no habría ninguna suerte de normas preestablecidas ya que
éstas son meras convenciones creadas por los hombres. La transformación
cultural propuesta implicaría la creación de nuevas normas conducentes a
una nueva subjetividad colectiva de una fuerza tal que su vigencia y
legitimidad funcionales parezcan naturales y absolutas.
Subyacente a las concepciones que sobre la historia y la sociedad
tiene la ueva Derecha, encontramos una específica visión del hombre y de
la razón. El hombre aquí "no es sino que deviene" creándose a sí mismo en
perenne mutación que le permite diverger cultural y antropológicamente, a la
inversa de las visiones judeocristiana y helénica, para las que habría una
naturaleza común ante la· que las diferencias étnicas y culturales serían
derivadas y provisionales. Por tender siempre a "lo má.5'', hacia "metanaturalezas" el fin buscado y explícitamente postulado sería un
"sobrehumanismo", con tintes heroicos aunados a la técnica moderna y a la
voluntad de poder.
En cuanto a la razón virtualmente se proscribe • la "lógica
monovalente aristótélica", que canoniza los principios de exclusión binaria y
de contradicción por incompatibilidad para postular una lógica sintética que
reconcilie los antagonismos conceptuales, dando lugar a "nociones nuevas
por fusión" .4 Esta concepción de la Metapolítica pretende superar una serie
de dualismos que operan en el paradigma cultural vigente en Occidente
como materialismo y metafísica, conservadurismo y revolución, liberalismo
y socialismo, individualismo y colectivismo etc., tratando de instaurar la ya
expuesta visión diferencialista, "antiuniversal" y neopagana.
Vi ión desde la Hermenéutica

la Teoría Crítica.

Decíamos líneas arriba que no era esta la única manera de
conceptualizar la metapolítica; existen otras visione al respecto que
conviene explicitar con la mayor nitidez posible, resaltando desde ahora que
no todas hacen uso explícito del vocablo. Una segunda versión de esta
noción que se va abriendo paso progresivamente la encontramos en la
confluencia -en lo que respecta al tema que nos ocupa- de las corrientes
hermenéuticas y analíticas del pensamierrto, que tienen en común la
pretensión de elaborar una filosofia sin metaftsica, posición que tiene
diversas consecuencias no desdeñables en el ni el correspondiente al de la
metapolítica y, por ende, al de la política sin más.

mucho los estrictos marcos referenciales de una corriente filosófica o d~ una
postura académica, toda vez que el problema _hem:ien~~tico sur~e a partir ~.el
momento en que se toma conciencia de la co1mpllcacion de 10terpretac1on
en todo entendimiento y comprensión humanos, que de ongen aparece. ya
como necesariamente interpretativo. Ello es porque la comprensión
(verstehen) tiene siempre como supuesto una pr~inteligencia de su~o
atravesada por múltiples condicionamientos,. de,rwa~o_s d~ l~ . comun
situación histórica de una sociedad y de la propia htstonctdad md_1v1d~~I de
cada quien presente en todo individuo junto con su orig n e h1stonc1dad
vital.

!ª

Así toda comprensión por un lado es históri a y deudora de tales
condicionamientos; por otro, si conocemos dicha condicionalidad, ¿no
podríamos también explicarla? Esto es ¿cabe separar la _pre inteligencia o
precomprensión que tenemos, de los tema o asuntos mismos de que nos
ocupamos? En la línea de la fenomenología má clásica (Hus erl, Sc~eler
Ingarden, Bochensk.i) esto es considerado factible· hoy día, el p nsamtento
hermenéutico en su desarrollo ha ido nucleando en tomo suyo una
concordancia cada ez más unánime en el sentido de que tal abstracción es
imposible; a esta aporía se le ha dado en llamar cí:,culo ~ermenéutic?; este
habrá de consistir entonces en que toda comprenston esta de suyo signada
por Ja preinteligencia del comprensor o cognoscente. En toda pret_ensión de
explicitación de dicha preint~lige~cia, se , tendría ~ue r~cumr a otra
preinteligencia, y así hasta el mfimto. ~l _ctrculo e~ mel~d1ble. El .lector
avezado desde aquí podrá estar en cond1c1one de ir den ando tests que
tienen ineludibles consecuencia en el ámbito de la teoría Y aún de la
actividad políticas.
Ello da pie a las siguientes contundentes afirmaciones de Emerich
Coreth uno de los principales e ponentes de las posiciones hermenéuticas:
"Tal cí~culo significa que jamás se da un punto de partida absol.uto y libre de
condicionamientos . .. Es siempre el hombre concreto, determinado en cada
caso, el hombre que se xperimenta y entiende en su mundo, el q~e _pregunta
por el ser del hombre. La precomprensión concreta no puede eltmmarse en
modo alguno. o podemos saltar por encima de nosotros mismos. De de
nuestra existencia concreta no podemos reflejarnos hacia un puro "yo
pienso". Siempre cargamos con nosotros mismos: con nuestra situación
histórica. .. "6 •

La hermenéutica 5-en un principio técnica y arte de la interpretación
textual- ha devenido en la filosofía del presente como una teoría
generalizada de la interpretación posición crítica esta que desborda con

En todo el amplio horizonte de las ciencias humanas y o iales
encontramos a la hermenéutica jugando un papel decisivo en el
esclarecimiento de los métodos de dichas ciencias; un politólogo
suficientemente informado acerca de estas cuestiones es consciente de que
los asuntos que se configuran como objetos de estudio en su ámbito de

36

37

�conocimiento no se establecen de manera permanente e inequívo a, sino que
muestran facetas multiformes en buena medida mediacionadas en su ser o en
su sentido por el lenguaje; en consecuencia, todo s ntido sólo es tal dentro
de un univer o de discurso, en donde un entramado de elemento
co movisionales ideológicos, lingüístico y antropológico-culturales
confonnan la constelación necesaria, mas aún no sufici nte a efectos de su
·compr nsión e interpretación.
Para una satisfactoria «comprensión de lo otro» e nece ario
desplazar. e de un universo de discurso a otro lo cual sólo es po ibl en una
consideración del I nguaje como un trascendental · y/o existencial
(Heidegger, Jasper ) que dé píe a una «fusión de horizontes» Gadamer7 •
Ello no conlleva en manera alguna un deslizamiento relati ista o una apuesta
en las ciencias humanas y sociales por la arbitrariedad o la impo tura ; d lo
que se trata es no eludir inderogables exigencias metodológicas de ubicar e
"a la altura de los tiempos" según gustaba de decir Ortega y Gas et.
La actual hennenéutica desborda lo confinados límite a que la
había circunscrito en su momento el historicismo alemán de Wilhelm
Dilthey, quien la conceptuaba como metodología general de las ciencias del
espíritu. Así mientras las ci ncia físico naturales pondrían en op ración un
dispositi o metodológico analítico-causal e plicativo (Erk/iiren ) de us
respectivos objetos, las ciencias del espíritu Jlevarían a cabo la ya apuntada
Verstehen de las realidade humanas y culturales que son objeto propio de su
consideración.
Hoy día no obstante la cuestión hermenéutica no se r cortaría
entonces n una problemática regional limitda al campo d las cienci
humanas, sino que se presenta con carácter univer al, por configurar el
universo todo del dis urso humano en u totalidad al ser la interpretación
tanto principio implícito como intención final explícita del entendimiento y
la int lec ión humanos.

herrnen ia fundacional del uni erso del discurso humano, siendo la lengua
propia una isión del mundo perspecti a o cocreación mediacional que filtra
Y· a la ez colorea los perfil de realidad que se presentan ante ~l ser
humano. De esta suerte, la hermenéutica se configura como honzonte
semiológico gen ralizado desde el cual juzg r críticamente toda
interpretación particular, p. ej ., de las ciencias . humanas tomand.o en
consideración que esta perspec iva teórica se eng~ en una e~Fc1e. _de
estructuración modélica que permite articular la propia construcc1on cnt1ca
de la realidad.
Aquí la erdad no habrá d ser concebida co~o conformidad
inamo ibl con una realidad "asegurada" en su congelación pre ente a la
con iencia sino adecuación-conformación "justa" ( e' sentido de justeza)
d é ta frente a las realidades a las que -mediante un perman nte proceso-de
pr cisión y ajuste- les pennitiría ftjar u alor de posición y en lo posible su
consistencia ontológica.
n el p nsamiento contemporáneo es dable encontrar a enidas que
recorriendo sinuosas tra ectorias úbitamente convergen y así se suscitan
amalgamas fusiones impre i ta · emos enton s ~ómo_ Karl Ott~ Ap 1,
dis ípulo de Jürgen Hab nnas (E uela de Frankfurt) ~mtet1~ _n un solo h~
teórico tesis hemenéuticas, analíticas y de u propia trad1 1ón de teoria
crítica. Apel plantea que hay di ersos mundos o comunidades
comunicati as subyaciendo a cada una de ellas sus propias condiciones de
posibilidad de comunicación. En las condiciones actuales de globa~izació~.
hegemonía del capitalismo mzmdial integrado (com~ lo conceptuah~n Fehx
Guattari y Toni
egri) la verdadera y umver al omuntdad de
comunicación para pel sería la humanidad 1 1ent ntera la que estaría
en vía de tran itar ha ia la aceptación d una detenninadas reglas de juego
lingUísti o, en un sentido wittgensteiniano.

Para Gadam r Coreth, Betti, Ricoeur te. el lenguaje representa la
interpr tación o «hermeneia» fundamental o primigenia del mundo o

La transformación de la filosofia que postula pe! plantea orno
erdadero aquello que ha de pre entar e como conjunto supuesto de
condiciones que hacen posible todo discur o comunicativo; por end no
ya como en Habermas I asentimiento al que se arriba mediante dis ursas.
Pretende A~ 1haber encontrado un nue o pu~t~ carte iano re.fundacional de
la filo afia O en el apriori de la compren 10n argumentativa que en la
comunidad comunicativa real adquiere una posición destacada dentro de la
preestructura hermenéutica de la inteligencia. De uerte tal qu todos los
restante supue tos de la comprensión -de índole material e istenci 1cuyo relie e en muchas oc ion s desdibuja y torna opaca las reglas del
juego argumentati o, de jure deb n subordinar e en principio al mencionado
apriori, o pena de extra iar el ignificado genuino que en justi ia les
corr sponde.

38

39

En esta línea de sentido «interpretación» habrá de r abrir un texto
obra producción, conte to o discurso redirigiéndolo y conexionándolo con
u entido antropológico, partiendo de la captación d u significado
inmediato y a continuación proceder a u de odifi ación•;- codificación lo
qu implica la mediación de un código lo cual finalmente no sólo no romp ,
ino ratifica el pi nteamiento nuclear de la hermenéutica dilth yana, donde
comprender justamente habrá de ser aprehender un sentido o poner en
relación un fenómeno con una conexión total conocida 9•
'

�Habermas en todo caso no discurre lejanamente al horizonte
hennenéutico; éJ se pregunta cómo es posible en la sociedad moderna una
identidad (como comunidad de convicciones de un sujeto colectivo),
tomando en consideración la ausencia unificadora de mitos, religiones, y
aún, sistemas filosóficos, de que carece la sociedad pluralista. Su respuesta
la construye en la línea de que tal identidad sólo es asequible mediante
asentimientos obtenidos a través de discursos libres de dominio, esto es, en
situaciones com~nicativas ideales opuestas a los hechos. (contrafácticas).
Habermas parte de una plataforma de ideas que pretende reflejar una
situación histórica dada, en la·que el binomio dialéctico 'fuerzas productivasrelaciones de producción',- es sustituido por la interacción contingente entre
la esfera del actuar instrumental y la del actuar práctico-simbólico.
Ello debido a que, en la revisión que de la original herencia
frankfurtiana (Horkheimer, Adorno), efectúa Habermas, quedan claramente
diferenciadas, por un lado, la apropiación de la naturaleza por los hombres
mediante instrumentos (lógica o razón instrumental), y por otro, la
interacción comunicativa en una comunidad ética m~diante. el lenguaje
(razón comunicativa). Tan netamente distinguibles son a~bas esferas que, en
el marco de la sociedad actual y su devenir tecndcrático, la lógica
instrumental ha avasallado, "sobreconformado", a la esfera de los discursos
comunicativos, quedando relegados en particular, los discursos referentes a
los fines, los valores y la liberación.
El interés emancipatorio que Habermas conserva de sus
predecesores vá más allá del esquema de Marx nucleado en torno al trabajo,
la superación de la lucha de clases y la abolición de las mismas junto con el
Estado; todo ello no supondría sin más la superación de toda fonna de
opresión y servidumbre. La propuesta habennasiana gira en tomo a la
necesidad de liberar primero a la propia esfera de la interacción
comunicativa de su sujeción a la razón instrumental, y a la vez, supeditar a
los afanes emancipatorios los cánones de la ciencia, , posibilitando una
reunificación de teoría y praxis, en un nivel superador del actual estado de
cosas, signado por la hegemonía tecno-burocrática y cientificista, lo que
sitúa todo su planteamiento en un claro nivel. metapolítico.
La dialéctica deviene entonces reflexión que se traduce en lenguaje
libre de dominación, implicando necesariamente la inmersión del sujeto en Ja
totalidad que es conocida y una práxis dialógica no exenta de dificultades. El
conocimiento de suyo, conlleva interés y pautas valorativas; en el caso de las
ciencias naturales, estas se hallan sometidas al mismo espacio de dominación
instrumental vigente, en las condiciones actuales. A las ciencias sociales, por
su parte, la actual tecnificación de la sociedad las aliena, ocultando su
40

genuino interés práctico y su vocación liberadoras, lo que las ubica en u_n
ámbito de entendimiento político, desplazándolas de entrada, de fung1r
meramente como espejo de Jas ciencias naturales, uncidas al carro victorioso
de los intereses de la dominación y de la racionalidad instrumentales.
La teoría crítica de Habennas, pese a su conjunción de ideas
asimilables a la dialéctica de la ilustración de Horid1eimer al pragmatismo
de Pierce y James, al interaccionismo simbólico de 'Cooley, Mead y Wright
Milis a la misma hermenéutica del ya mencionado Gadamer, y a las
tradi;iones filosóficas representadas por Marx, el psicoanálisis el idealismo
alemán, el historicismo y aún el positivismo, desarrolla su propia
especificidad que gira en derredor de la tesis de la emancipación que para
Habermas y Apel, va a representar la única idea aún promovible heredada de
la tradición filosófica. Hay quienes ven precisamente en Gadamer y
Habermas, y en menor medida en Apel a los últimc;; representantes de la
gran tradición filosófica de Europa.
Para este último pensador, el gran mérito de la filosofía
hermenéutica al modo de Gadamer va a consistir en reaccionar contra el
proceso de reducción sufrido por la teoría del conocimiento procede~te de
Kant, en la moderna lógica de la ciencia, incluidas todas las anantes
positivi tas. Y es que la hermenéutica ha puesto en evidencia los
presupuestos tra cendentales -otrora ocultos- de esta lógjca a la que subyac
la relación sujeto-objeto defendida por Descartes y Kant y adicionalmente,
al radicalizar la reflexión sobre la &lt;&lt;comprensión» ha descubierto estructuras
de suyo impensables en el esquema diádico planteado superando
simultáneamente tanto el idealismo gnoseológico como el solips_ismo
metódico, esto es, Kant y su antecedente, Descartes.
Esto conlleva implícitamente y conduce nece ariamente a la
tematización del lenguaje como un a priori irrebasable -si bien
reconstruible- del comprender. En Gadamer -desde la óptica de Apelencontramos aplicada críticamente la radicalización de la idea de
hermenéutica a la autocomprensión filosófica de las ciencias del espíritu,
superadora en definitiva de la concepción objetivista, sumamente restrictiva
del positivismo -que en el neopositivismo lógico habrá de reaparecer- para la
que «comprensión» meramente habrá de significar la tematización vivencia!
por empatía de los procesos o actos psíquicos de otras personas.
Se trata aquí de una concepción deformadora y sustitutiva del
verdadero problema hemenéutico original: el acuerde con los otros acerca
del mundo objetivo, esto es, acerca del sentido y verdad del descubrimiento
lingüístic::o de lo real en tanto que real. Y es que para Karl-Otto Apel como
ya vimos, la verdad estribará en lo que ha de supone se para que pueda darse
41

�una comunicac1on el conjunto de condiciones de posibilidad a priori que
posibilita los di cur os

satura Ja manera de ver del sujeto. conforma su horizonte y le posibilita o
cancela opciones de intelección.

La hermenéutica plantea consist nt mente que no nos es dable a lo
humanos -y esto envuelve consecuencias políticas inocultable - al anzar
mediante reconstrucción o realizar a posteriori la pleni,ud concreta del
mundo de la significación o de comprensión de otro hombr o de ott:a época
histórica. Ciertamente, Gadamer llega a hablar de mezcla de horizontes, mas
esto es en el mejor de los casos, una aproximación. i lo anterior fuera
exigibl sin más, toda posibilidad de intelección quedaría por principio
obliterada, dada la radical singularidad de cada «mundo de significación».

Se puede colegir de todo lo anterior, final~. nte que. si bien es
posible seguir afinnando -en consonancia con las pos1c1ones clásicas- qu~ :'
mundo es el horizonte total toda ez que abarca nuestra total comprens1on
del mundo también se debe puntualizar que por estar referido a una
situación social e histórica determinada el horizonte deviene «horizonte
total relativo». Aquí el «horizonte total absoluto» en Gadamer Y Coreth
-notoriamente influidos por Heidegger en e ta cuestión- se de plaza
precisamente al hombre -punto axial de todas las ~ue tiones- y a su e~encia
con ertido en nue o a priori pero no por ello desvinculado de la cuestión del
ser. La designación que sintetiza esta visión es bien conocida: « r-en-elmundo».

En concordancia con lo anterior plantea el ya citado Emerich
Coreth: &lt;&lt;Pero cuanto más e trate de entender una totalidad concreta por
ej mplo a otro hombre, o una obra literaria del pasado que contien o
presupone todo un mundo de relaciones humanas de maneras de
comportarse, de formas de pensamiento o de mentalidade , tanto más debe la
intele ción tanto como sea posibl , intentar iluminar el tra fondo para ganar
el horizont correcto de comprensión» 11 •
Precisan Coreth y los hermeneutas que el «mundo de la ida» al qu
se r fería Dilthey «abarca -en heterogénea unidad- man ras de er mu
distinas intenciones teoréticas intereses prácticos valoraciones afectiva ,
tomas de posición y modos de obrar los cuales en cuanto forman el
trasfondo atemático sólo pueden er investigados conclusi amente a partir
de afirmaciones o de sucesos singulares . . . Interpretar afirmacione
singulares sin atención a su origen y a trasfondo o sea interpretarla
«ingenuamente» a partir de la compren ión previa propia conduce a errores»
12

De ahí la importancia decisiva del concepto -fundam ntal n
hermenéutica- de horizonte: «totalidad comprendi~a conjunta
atemáticarnente o bien preentendida, la cual penetra, condicionándolo
determinándolo en el conocimiento -la percepción o la int lección- de un
contenido sinyular que se abre dentro de esa totalidad de una manera
determinada» 1 • Hay horizontes parciales heterogéneo ubicados a distinta
e calas, configurando entre todos un horizonte de totalidad donde se ins rtan
la vida histórica y la intelección humana. Cada horizonte oncreto pos e su
propia respecti idad su específica manera de aprehendt11r sentidos de mirar
la realidad y de leerla, condicionante de cada contenido singular así
fonnalizado. Por esta vía la conocida dicotomía de «objeto formal»
«objeto materia))) queda superada, y la escisión entr un suj to puro
nfrentado a una objetividad pura queda a su vez en entredicho de de el
momento en que e todo el mundo de la experiencia y la comprensión el qu
42

utonomi mo Metapolítica del d eo.
in hacer necesariamente uso de la expresión «metapolítica&gt;&gt;
encontramos una muy original y poco at ndida i ión metapolítica en el
pen ador y luchador so ial italiano Antoni? (Toni) egri 14 . -~ercano a 1~
filosofla francesa posestructuralista de Gllles Deleuze
Fe!Jx Guattan
escribirá varios textos con este último además de sus propios escritos. Con
estos autores comparte el propósito de rearmar un nuevo tipo de diagnóstico
que conjugue "las dimensiones del inconsciente y de la subjeti idad con las
dimensiones ocio-políticas idio incráticas resituando los síntomas propios
de esta era de la infonnación planetaria" 15 • Tanto Guattari como egri se
sirven de la noción de Capitalismo
undial Integrado (CM1 en lo
16
ubsecuente) acuñado por el primero en la e aboración de todo u
andamiaje conceptual político y metapolítico. De lo que se trata para egriGuattari es de estructurar una nue a armazón referencial que haga po ibl la
formulación de nueva propue tas 17 abriendo paso al ejercicio d la
imaginación la creatividad ocia! y a la rehabilitación-reapropiación de los
conceptos de &lt;&lt;nece idad» de «deseo» entendidos en el presente conte to
como fundamentos de la ida comunitaria.
Proponen estos pen adores en un escrito de 1984 18 una redefinición
de comunismo entendido ya no má como inónimo de «aplastami nto del
hombre bajo el pe o del colecti ismo», sino como la vía más ad uada y
deseable d lib ración de las singularidades individuales y colectivas, que
indefectiblemente habrá de pasar por la abolición de toda suerte de
regimentación /o control de los pensamiento y de lo d~eos .

43

�Y no es que no haya conciencia por parte de egri acerca del
estrepitoso fracaso del llamado «socialismo real», en su momento socio y
cómplice de las potencias capitalistas. Ambos tipos de regímenes son
considerados desertores de las grandes promesas de la ilustración: libertad,
igualdad, fraternidad; y no sólo esto, sino que incluso serían copartícipes de
u,n sometimiento de la vida humana en sus distintas dimensiones: trabajo
ante todo, pero también deseo sueño, arte, etc. «El hombre que, no hace
mucho, hacía de su trabajo y de su calificación una fuente de dignidad, se
encuentra sea cual sea su posición constantemente amenazado de caducidad
social: desempleado, menesteroso asistido en potencia» 19. El trabajo «se ha
convertido en el nido de todas las irrracionalidades en que se anudan todos
los apremios y todos los sistemas de reproducción y de amplificación de esos
apremios, que consiguen así infiltrarse en las conciencias, y proliferar en
todas las avenidas de la subjetividad colectiva&gt;&gt; 20 .
El hecho es que el problema del capitalismo permanece más allá de
posiciones triunfalistas a lo Fukuyama, dado que el hombre en este sistema
pereciera trabajar sin descanso en su propia exclusión en lugar de trabajar en
función de un enriquecimiento de las relaciones del hombre con los demás
hombres, con la naturaleza y consigo mismo. Hoy día, lo sabemos, el trabajo
está comprometido, cuestionado, diseccionado. Algún autor habla de
«abolición» 21 del trabajo no en un sentido filosófico o antropológico de
"realización personal", "actividad práctico-sensorial" o aún, "actividad
autónoma de transformación de la materia", sino del "trabajo" que "se tiene o
no se tiene", esto es, el trabajo propio del capitalismo industrial que viene a
ser propiamente una construcción social consistente en una actividad
destinada a inscribirse en el flujo de intercambios a escala de toda la
sociedad, que posibilita y vehiculiza de manera normalizada la producción y
reproducción del todo social. Implica competencias socia'.mente definidas
puestas en operación mediante procedimientos socialmente homologados.
Entendido así el trabajo en el CMJ, éste restaura las peores formas
de dominación, servidumbre y explotación al obligar a todos a luchar contra
todos para obtener un puesto laboral en el sentido definido· se perpetúa
entonces un estado que, en las condiciones actuales tiende a enrarecerse y a
enmascarar y disimular aún más, si cabe, la verdadera situación del
«trabajador». Por un lado, es un verdadero precario: « . .. la figura central y
la condición "normal" no son más las del "trabajador" -ni a fortiori la del
obrero, el empleado, el asalariado-, sino la del precario que ya "trabaja", ya
no "trabaja", ejerce de manera discontinua múltiples oficios, de los cuales
ninguno es un oficio, no tiene profesión identificable y tiene como profesión
el no tenerla; no puede por lo tanto identificarse con su trabajo y no se
i~ent!~ca, sino que considera como su "verdadera" acti 1 idad aquella por el
eJerc1c10 de la cual se esfuerza en las intermitencias de su "trabajo"
44

remunerado» 22 . Por otro, el capital exige que simultáneamente sean los
trabajadores "autónomos" y "creativos" en su trabajo.
Las condiciones macrosociales son tales que se ha generado una
salida de la "sociedad de trabajo" sin reemplazarla por ninguna otra· se
disuelve el sentido específico anterior de pertenencia social. André Gorz lo
establece: « os sabemos, nos sentimos, nos aprehendemos a cada uno de
nosotros como desempleado en potencia, subempleado en potencia precario
temporario 23 , de tiempo parcial en potencia.» 24• Guattari hablará de nogarantizados.
Según Lester Thurow2 5 -uno de los corifeos más entusiastas del
globalismo- "el capitalismo le declaró la guerra a la clase obrera y la ganó".
Esta sensación satura de manera más o menos vaga la percepción del
imaginario social de una manera progresiva en particular a partir de la
hegemonía neoliberal establecida desde finales de los setenta en todo el
mundo. A partir de ese momento «la reproducción material y cultural de las
sociedades entra en crisis y la anomia, la barbarie, las guerras "civiles"
larvadas o no el miedo a un desfondamiento de la civilización y a la
implosión de la economía globalizada, basada en la finanzas, en la cual el
dinero produce dinero sin vender ni comprar nada más que dinero se
extienden a todos los continentes. El dinero se conviertió en un parásito que
devora la economía y el capital, en un depredador que saquea la economía»
26

Volviendo a egri y a la especificidad de su propuesta él afirma que
los «agenciamientos capitalísticos» se han apropiado del discurso del
comunismo para despojarlo de su capcidad de aná)j is y de su propuesta de
liberación. Y es que egri y su escuela conceptúan al comunismo como el
«conjunto de las prácticas sociales de tran formación de las conciencias y de
las realidades en los niveles políticos y sociales, históricos y cotidianos
colectivos e individuales, conscientes e inconscientes» 27 . Será ante todo la
"lucha colectiva por la liberación del trabajo" la que habrá de ser llamada
comunismo.
Hay un claro énfasis en lo que se ha dado en llamar "las nuevas
subjetividades" originadas según esta visión, a partir de los años sesenta en
particular, al calor de los conflictos de año 68, los cuales permitieron la
aparición en la escena social y política de nuevos actores ociales nuevas
singularidades colectivas dotada de una especial movilidad, creatividad y
variabilidad espacio-temporal y canalizadoras de nuvos procesos de
singularización del deseo.

45

�Se rompe con los anteriores moldes masificadores de lo social y se
rechazan todas las formas de colectivismo organizado en empresas
capitalistas y/o socialistas, en procura de una mayor y mejor productividad
social, que desemboque en la re-construcción del trabajo, espacio que, al
lado del ámbito de lo propiamente cultural configura una topología
metapolítica. El concepto de trabajo en estos autonomisti, no permite su
cristalización en ninguna forma de propiedad privada ni considera los
instrumentos de producción como un fin en sí mismo, sino como elemento
mediador a cuyo través se habrá de posibilitar el desarrollo pleno de la
singularidad y una nueva producción de subjetividad. (Es claro que se trata
de una revisión del concepto de sujeto revolucionario, entendido en clave
marxista). Su visión del poder es acotado como horizonte de liberación
como auto-valorización y auto-producción de las singularidades.
El llamado de Negri a una «subversión creativa» que comprenda no
sólo privativamente el espacio de las luchas políticas o P&lt;;&gt;)ítico-partidistas lo
sitúa a las claras en un nivel propiamente metapolítico, y do distancia de las
corrientes «posmodernistas» de un Lyotard o un Vattimo: « . .. .los cambios
se han vuelto claramente irreversibles. Los nuevos modos de subjetivación
han dislocado literalmente los viejos escenarios de la lucha de clases,
implantándose en las raíces imaginarias y cognitivas de las nuevas
dimensiones del "producir", convirtiendo su toma de conciencia en un acto
de voluntad transformadora. Los procesos de singularización de deseo se han
apoyado así, sobre prácticas colectivas que constituyen desde entonces
nuevos territorios políticos. Su dramática afirmación ha cuestionado nuestro
"vivir" social y lo ha promovido como base de una mejm expresión subjetiva
del conjunto de los sistemas de producción materiales y semióticos. Su
contestación de la propiedad privada es una negación radical de todas las
formas de colectivismo ciego . .. »28.
Las llamadas "nuevas subjetividades" aluden a una amplia gama de
nuevos actores que demandan de suyo la construcción y reconocimiento de
s~ propio espaci~ de demarcación social y de demandas diseñadas a partir de
dLvers1dades socioculturales: movimientos de estudiantes y de jóvenes en
general, de las mujeres, de minorías religiosas, étnicas y/o lingüísticas, etc.,
así como de formas altamente renovadas de las tradicioraales luchas de los
trabaj~do~es; son movimientos de "defensa y reconquista de la ruptura" 29 , de
margmahdades desbordadas que, al decir de Negri, ¡;on portadoras en
potencia de las necesidades y deseos de las grandes 1mayorías. En una
expr~sión prima facie paradójica,
egri-Guattari afirman que son
precisamente las marginalidades las instancias capaces de «unversalidad».
Par~ esta inno~a~ora y ~ud~ líne~ de pensamiento. metapolítico, los
«universales pohticos» no Lmphcan nmguna afirmación ·con pretensión de
verdad trascendente y no se desmarcan de los espacios de poder y deseo de
46

los hombres concretos; incluso se trataría de desplazarse de la dialéctica
aliado-enemigo hacia una posición que marca un salto cualitativo en este
sentido: se trata entonces de un universal político que «se constituye por el
descubrimiento del amigo en su singularidad, del otro en su irreductible
hetrogeneidad, de la comunidad solidaria en el respeto de sus valores y
finalidades propias»30 .
Es tesis nuclear de esta metapolítica del deseo que deben ser las
finalidades humanas las que califiquen y orienten la producción, no
viceversa. La organización capitalista del trabajo para la ganancia es la
instancia que en su proceso de redefinición de las formas de exacción de
plusvalía y sus nuevas y más sutiles formas de mando y dominación se
opone a la libertad, la creatividad y el deseo, mediante diversos dispositivos
como el control social establecido vía los medios de comunicación, la
informatización de toda la actividad económica y múltiples actividad~s
sociales, la articulación/supeditación de todos los tiempos y espacios
societales al modo de producción ampliado que así sobrecodifica los
imaginarios, las subjetividades, y aún los deseos y la vida privada,
tomándose iJocalizable y «desterritorializado» el poder.
Para esta corriente metapolítica, la «intelectualidad», que es
«presencia y tarea común» deviene forma del trabajo y de la comunicación
productiva, y en consecuencia trama y conducto de lo social y lo político;
otras formas de aparición de lo intelectual han perimido; no más crítica
externa de lo existente, ni compromiso con un supuesto «proceso de
transfonnación»; en todo caso, los procesos se han de reconducir a una
productiva autoposición y determinación del «sujeto intelectual colectivo».
Se trata de erigir un nuevo «poder constituyente» y de la aparición de un
nuevo sujeto revolucionario, ajeno a toda mirada expropiadora y
cosificadora del otro. «En la ondulatoria constitución del proceso
revolucionario, entre éxodo y retomo, entre miseria y riqueza, entre
anticipación y movimiento de masas, el momento sincrónico de la nueva
creación consolida la diacronía de los acontecimientos y actualiza una
irreversible genealogía. Construir la agencia política del intelecto general
hacia la producción de poder constituyente es un proceso que transforma la
ausencia de memoria (a lo que siempre la vida nos constriñe) en presencia
del producto total de las luchas pasadas y presentes. Trabajo vivo sobre un
capital históricamente acumulado y ont~lógicamente fijado . En cualquier
caso: comenzar desde el principio no es volver atrás» 31•

47

�Tradicionalismo

El escritor argentino Alberto Buela, en el número correspondiente al
año 1997 de la Revista Disenso 32 nos da noticia de la concepción
metapolítica presente en la corriente denominada tradicionalismo, que en el
presente contexto hace referencia a una línea de pensamiento que se ocupa
'del estudio de un supuesto saber primordial común a todas las civilizaciones
distinguiéndolo claramente de tradiciones específicas de pueblos
particularmente considerados, cuyos valores históricos habrían de ser objeto
de conservación en aras del mantenimiento de una identidad sociocultural.
Es Silvano Panuniio 33 , uno de los autores que traza los lineamientos
centrales de esta visión tradicional; pero su más destacado difusor en nuestra
lengua ha sido el pensador sudamericano de origen italiano Primo Siena, el
cual estima biunívocos y correlativos los conceptos de trascendencia y
metapolítica al ser esta última expresión y traducción de una ciencia de
índole más bien sagrada, y no precisamente profana. Se trataría entonces -en
esta visión ciertamente heterodoxa- de una penetración del misterio
escatológico de la historia, el cual habría de consistir en todo caso en un
proyecto providencial que comprendería las vidas todas de hombres y
naciones.
Por lo tanto, es «ciencia» a la vez que «arte regia y profética»; es
una visión metafísica de la política en la que hombre&lt;: que actúan con
rectitud tratan de realizar un paradigma «metapolítico» en el sentido
indicado, una Civitas Dei o ciudad espritual primigenia ,que sirve de pauta a
la política real. En realidad, es una visión supratemporal y supraempírica que
trata de cohonestar dos mundos, el de los modelos o paradigmas ideales y el
de las realidades efectivas, el cual debe acomodarse en todo caso al primero.
Mención aparte habría que reservarle al pensador italiano Julius
Evola "manjar difícil de digerir" como lo ha calificado el sabio especialista
en religiones Mircea Eliade 34. Evola, ha sido poco difundido y es poco
conocido aún en nuestros días; adicionalmente, ha habido una serie de
distorsiones sobre su pensamiento, de tal suerte que escritores poco rigurosos
lo han tildado sin mayor criticidad de "fascista", con un desconocimiento
total de la compleja y en último análisis polémica relación que este autor
mantuvo con dicho movimiento político. Asienta el propio Eliade que «Todo
contribuye al aislamiento de Evola en el ámbito del pensamiento y de la
cult~ra modernos: el rigor de sus análisis filosóficos, sá espíritu crítico y el
coraJe de defender como sea una ciencia "tradicional", que opone a la ciencia
laica fragmentada, atomizada» 35.

48

La concepción metapolítica y metabistórica ~voliana se ubica en una
línea en la que encontramos a Gobineau, Chamberlain, Spengler y
Rosemberg; de ellos, hoy día ciertamente sólo el tercero conserva cierto
prestigio, que a últimas fechas luce remozado· es inevitable que cada vez
que se vuelve a hablar de crisis de la civilización yío de la cultura se vuelva
a Spengler, a Toynbee, a Ortega a Keyserling, y otros con idénticas
preocupaciones.
Evola en realidad es ignorado por los especialistas porque rebasa
con mucho los estrechos límites de sus rígidos marcos de investigación al
uso. Los diletantes, por otro lado, lo rehúyen al no asimilar su "erudición en
verdad prodigiosa" (Eliade), y la inmensa mayoría de los académicos (sobre
todo los enfeudados a la "opinión políticamente correcta") recelan de la
ausencia de concesiones en la exposición que hace de sus ideas este vigoroso
pensador, que en aparente paradoja, señala no tener ideas "propias", sino
manifestar y tratar de poner en claro, nociones otrora patrimonio común a los
distintos pueblos y culturas desde la más remota e insondable antigüedad.
Imposible resulta desde luego hacer aquí una exposición exhaustiva
del pensamiento de este autor como tampoco lo hicimos en el caso de la
otras corrientes, dados los limitados propósitos del presente escrito· mas no
nos eximiremos de señalar algunas de las ideas que más resaltan del notable
polígrafo italiano que por origen de sangre, perteneció a la nobleza de su
país.
Evola cultivó y propuso la más radical alternativa a la civilización
moderna: la idea de Tradición . Esta es concebida como un tipo ideal o
categoría metafísica opuesta al mundo ''anómalo y decadente" representado
por la llamada modernidad, siendo las civlizaciones tradicionales las
genuinas depositarias de una normalidad y una sacralidad, hoy periclitadas
en un Occidente "anormal y extraviado" .
El «mundo de la Tradición» presentado por Evola es ajeno a toda
suerte de fantasía individual. Utilizando un método inductivo y con un
impresionante acopio de datos históricos y antropol.ógicos desbordante de
erudición, Evola recorre las manifestaciones tradicionales de civilizaciones
tales como la antigua China, la Grecia más arcaica, la civilización azteca el
Egipto de los faraones, Roma el Islam, la India aria, la antigua Persia
Mesopotamia, Babilonia, la Europa cristiana medieval y otra y efectuando
un proceso de depuración de sus datos históricos y contingentes, obtiene un
precipitado mediante el cual, los «principios generadores» de cada una de
estas civilizaciones son remitidos al plano metaftsico donde de acuerdo a
Evola, es posible encontrarlos en estado puro.
49

�Julius Evola es un crítico muy severo del método histórico
científico, particularmente en su versión positivista decimonónica, c~y_os
procedmientos realizarían operaciones de violencia destructivas del espmtu
de aquello que se quiere investigar. El método evoliano similar en mucho al
de otros autores como el ya mencionado Eliade, así como Walter Otto
consiste en tomar con seriedad lo que hombres de otra culturas dicen de sí
mismos, y en particular, no permitir que se subordinen a una "rigurosa
historicidad", y a una "linealidad histórica", aspectos tan delicados de las
culturas como son las manifestaciones espirituales y sacras, eje de las
'
.
indagaciones
del presente autor. Pocas obras es posible encontrar tan aJenas
a las oscilaciones de las modas intelectuales de las diversas tendencias en
Historia.
De acuerdo a Evola, el hombre tradicional era con ciente de una
realidad más alta, de carácter suprasensible, metaftSico y sagrado al lado de

lo sensible, material y profano. Frente al devenir del mundo, el "transmundo"
del Ser.
o sería todo esto asunto de fe o de teoría, sino cuestión de
experiencia. Configuraba lo invisible de tal suerte lo real que tenía tanta o
quizá mayor densidad que lo visible, captable por los sentidos del cuerpo. En
el orden del mundo de la Tradición, «es la naturaleza superior la que
fundamenta y justifica la naturaleza inferior; las instituciones sociales y
políticas, la vida misma, carecen de sentido si no e por referencia al
principio superior del Ser. De este modo, se conocían medios de contacto
entre uno y otro plano: la Iniciación era el acto del tránsito· la Acción
heroica y la Contemplación, las dos grandes vías de aproximación, el Rito y
la Fidelidad, la mediación; la Ley tradicional, el gran soporte; y el símbolo
· 36.
terreno, e l lm peno»
Es más que obvio que el mundo de la Tradición, no existe ya hoy en
sentido social, "civilizacional", al menos por lo que toca a Occidente. Lo que
convencionalmente es llamado "tradición" sólo es un residuo de formas
socioculturales anteriores al mundo moderno, que poco o nada tienen que
ver con los planteamientos de Evola. Con todo, es dable aclarar, qu para
Evo1a "lo moderno" es un modo propio de ser de cierto tipo humano,
opuesto en todo al mundo tradicional constituyendo ambo dos polaridades
opuestas de la existencia, las cuales es posible encontrar en todas las etapas
de desarrollo de la humanidad, sólo que en la era actual. lo moderno habría
desplegado con mucha mayor amplitud sus potencialidades.
Para esta visión metapolítica -que incorpora inocultables afinidade
con la obra de Ernest Jünger- la única forma viable de conciliación entre
ambos mundos sería la inequívoca subordinación del inferior (moderno)
respecto del superior (tradicional), del cual el primero recibiría el rumbo y la
ori ntación.
50

Lo moderno, en esta heteróclita visión, no cabría ser reducido ni a la
primacía de lo cuantitativo ni al individualismo al irre~lismo, al capitalismo
0 al comunismo ni mucho menos al mero consumismo; tampoco es el
desarrollo sin precedentes de la ciencia y la tecnología occidentales. Se
trataría ante todo de un principio metafisico, manifestable en diversos
niveles de la realidad, que van desde el religioso hasta el político, por el que
el hombre quedaría encerrado en el marco de una fatalidad superior e
ineluctable tomase la forma que tomase.
La historia actual, en esta visión, acontecería en cuatro ciclos
históricos de descenso -como enseñaban varias sabidurías desde antiguocada uno más corto a similitud de la ley mecánfoa de la aceleración.
Habiéndose impuesto pues el mundo moderno sobre el tradicional, el tiempo
humano se ha "materializado" la decadencia habría traído consigo la
irrupción de las cuatro edades sucesivas, encontrándose la humanidad en un
proceso de caída por apartamiento del estado primordial originario.
in embargo, la libertad quedaría a salvo, de forma tal que no habría
fatalismo ni al principio ni tampoco al final de la historia. El que vuel a a
imperar el espíritu dependerá en último análisis de la acció~ de algunos
hombres que ubicados en un plano metapolítico, logren reconducir la
presente edad hacia un punto de restauración del orden primigenio, el cual
vendría signado por la sacralidad, la jerarquía y la primacía de lo
trascendente así como por la efectiva subordinación de los aspectos
económicos, prácticos, y en general, materiales de la existencia.
Hasta aquí la presentación de las distintas visiones metapolíticas.
Como se ve, son muy diversas entre sí y aún opuestas. Todas pretenden
situarse más allá de los discursos políticos habituales y aún de las disciplinas
académicas que abordan lo político. Algunas pretenden incidir claramente en
las realidades políticas efectivas mientras que otras se repliegan en un
espacio pura o marcadamente teorético. El tiempo decidirá si llega a
unificarse el sentido del vocablo o si la equivocidad del término habrá de
prevalecer. También está por verse si finalmente serán Jas visiones
heterodoxas las que se apropien de esta noción, o si esta devendrá en una voz
académica, aséptica y "políticamente correcta". El diferendo apenas inicia.
n todo caso, esperamos que estas concisas consideraciones hayan
contribuido en alguna medida a un mejor conocimiento de distintas
concepciones de la metapolítica la mayoría de las cuales, ciertamente
transcurren por las márgenes de la producción teórica y cultural 37
erigiéndose en visiones alternativas a los paradigmas actualmente
prevalecientes.
51

�Notas bibliográficas
1

Alain de Benoist y Guillaume Faye, Las ideas de la «Nueva Derecha», Ediciones
de Nuevo Arte Thor, Col. El laberinto Barcelona 1986, pp. 142-143. Las siglas ND
en todos los casos van a significar "Noueve/le Droit''. o "Nueva Derecha".
2 ,

/bid, p. 144.

/bid., p. 146. De hecho, han ido cobrando cierto auge movimientos europeos
neomonárquicos, partidarios de la restauración de alguna de las diversas formas
imperiales que a lo largo de ]a historia se han sucedido en dicho continente. Los hay
desde promotores del Imperio Francés o del Imperio Austro-húngaro, hasta del
antiguo Imperio Romano, por no hablar de los perennes grupos neo-nazis, que
sueñan con la instauración de un Cuarto Reich, -ario y "nórdico" desde luego- (no
hay más que ver el fenómeno Heider en la Austria actual. Incluso hay quienes
proyectan una Restauración Carolingia, vía la abolición de toda la modernidad,
después de una eventual crisis terminal de Occidente. Spengler cabalga-de nuevo.
3

4

!bid., . p.16.

13

Jdem ..

14 Politólogo italiano, nacido en Padua en 1933, en cuya Universi~ad fue profes~r de
ciencias políticas y sociales. Sus escritos se mueven en el espacio del pens~m~ento
político y del derecho, así como en el de la filoso~a francesa ale~ana e 1tah~na.
Hegel, Max Weber, Descartes, Marx y particularmente Spmoza ~onc1tan
destacadamente su interés. En los af1os sesenta fue uno de los teóricos del
operarismo italiano. En los setenta derivó esta línea hac_ia la auto~omía obr~ra. Ha
dado cursos en la Universidad de París VII y en el Coleg1u Internacional de Filosofía
(París). Ha estado en prisión acusado de estar vinculado a las _Brigadas ~.oJas. A ~u
reciente retomo a su patria, nuevamente el Estado le ha brmdado un hospedaje
carcelario", por razones que nos resultan poco claras. Entre sus principales escritos
se encuentran El poder constituyente, Marx más allá de Marx, Fin de siglo Y La
anoma/la salvaje (sobre Baruch de Spinoza). También ha escrito un ensayo sobre
Leopardi. De estas obras, sólo Fin de siglo ha aparecido en casteJJano
(Paidós/I.C.E.-U.A.B., Col. Pensamiento Contemporáneo I 9, Barcelona 1992).

Félix Guattari. Cartografías del deseo. Francisco Zegers Editor. Santiago de Chile
1989, p. 18.

15

Se introdujo para referirse al hecho de que el capitalismo contemporáneo se ha
convertido en un fenómeno que compromete al planeta entero ("globalización" es el
vocablo que finalmente se ha impuesto, pero dice menos que la · expresión de
Guattari). Se caracteriza por el hecho de que sus interacciones son constantes aún
con países que históricamente parecían habérsele escapado, y porque tiende a
sobreconformar o sobrecodificar toda actividad humana, de tal suerte que, a nivel
planetario, nada escaparía a su control.
16

s Nombre derivado de Hermes, el «mensajero divino» que traía a los hombres los
mensajes de los dioses; y de ahí hermeneus: heraldo traductor.
6

Coreth, Emerich. ¿Qué es el hombre? Esquema de una antropología filosófica.
Herder, Barcelona, 1982.
7

Hans-Georg Gadamer es considerado uno de los filósofos alemanes de más
prestigio en la actualidad y el máximo exponente de esta línea de pensamietno, que
de alguna manera compendia y prolonga las tradiciones más clásicas de la filosofia
centroeuropea. Su principal obra es Verdad y método. Fundamentos de una
hermenéutica filosófica ..

17 Esta línea de pensamiento no sufre del síndrome de &lt;1parálisis por análisis» tan
extendido entre las diversas versiones de la hermenéutica.
18

«Las nuevas alianzas», en Cartografías del deseo, cit.

19

/bid, p. 146.

20

Ídem

8

Ver nuestra reseña al libro de Alan SokaJ y Jean Bricmont Imposturas
intelec/uales, a publicarse en Humanitas, Anuario de ir.vestigación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León, núm. 27, Monterrey 2000.
9

Dilthey, Wilhelm. Introducción a las ciencias del espíritu. FCE, México 1979,

21

passim.

André Gorz, Miserias del presente, riquezas de lo posibie. Paidós, Col. Estado y
sociedad 62, Buenos Aires 1998.

10
Apel, Karl-Otto. La transformación de la filosofía . Ed. Taurus, Madrid 1985, 2
vols.

22

Gorz, op. cit., p. 63 .

23

Lo que en México llamamos comúnmente "trabajador eventual" .

24

Op. Cit., p. 63.

25

Citado por Gorz, cit., p. 19.

11

Coreth, Emerich. Cuestiones fundamentales de herme/2éutica. Ed. Herder,
Barcelona 1972, p. 103 .
12 '

!bid ,. p. 104.

52

53

�26

Gorz, op. cit., p. 15.

27

Negri, op. cit., p. 147.

28

/bid, pp. 160-161.

~9 Por desconocimiento de teorías más explicativas y abarcadoras, así como de más
alta densidad teórica como las de Negri, Guattari, Michael Hardt y otras similares, a
muchos "analistas" políticos de hoy día se les escapan fenómenos nuevos que van en
esta linea, como los movimientos estudiantiles y universitarios que hoy vemos en
Irán, México (UNAM,
ormales Rurales), Colombia, Perú, Ecuador y
próximamente, Argentina. En 1997-98 asistimos a fenómenos análogos en Francia.
Los viejos paradigmas carecen de la red conceptual idónea para la asimilación de
estas manifestaciones arborescentes, que poco tienen que ver con los fenómenos
sociales de carácter estudiantil de los sesentas y setentas, independientemente de que
los actuales nuevos actores así lo construyan en. su imaginario. Era notable la
insistencia con que usaban varios editorialistas palabras como "inaprensible",
"evanescente", "inasible" y otras similares, para referirse al movimiento de la
UNAM. Periodistas y aut0ridades enloquecían porque cada vez que se dialogaba con
el CGH (Consejo General de Huelga), este se hacía representar por diferentes
personas. A un sistema domlllante ilocalizable sólo se le puede combatir por
movimientos con similares características. Para quienes están fuertemente aferrados
a los anteriores paradigmas todo esto resulta inasimilable.

30

o podemos dejar de mencionar que en México se publica una revista bajo el
nombre de «Metapolítica» desde el afio de 1997 por ·el Centro de Estudios en
Política Comparada A.C. y la UAP, dirigida por César Cansino; es un importante y
loable esfuerzo sin duda. Sin embargo, estimamos que la mayor parte de los
materiales que han aparecido -que en su mayoría son de calidad- se ubican
prevalentemente en el marco de la Ciencia Política y la Politica Comparada.
17

egri, p. 162.

31

egri, Fin de siglo, Paidós/I.C.E.-U.A.B., Col. Pensamiento Contemporáneo 19,
Barcelona 1992, p. 159.

12

Buenos Aires, 1997.

Obra principal: ·Metapo/itica: La Roma eterna e la nuova Gerusalemme (Roma
1979).

ll

34 Recensión sobre su libro Rivolta contra il mondo moderno, publicada en
«Vremea» ("El Tiempo"), aflo VIII aúm. 382, mayo 31 de 1935, apud. «Ci udad de
los Césares», s/f, Santiago de Chile., p. 13. En el mismo texto Eliade dice a las
claras que en dicha obra es posible 11 si no encontrar respues a a 'viejas preguntas, por
lo menos contemplar una explicación del mundo y de la historia de una fascinante
grandeza". Ediciones Heracles de Buenos Aires publicó en castellano en 1994

Rebelión contra el mundo moderno.
H

Ídem.

36

!bid., p. 7.

54

55

�LAS ETÁPAS DE LA VIDA:
INFANCIA - JUVENTUD - ADULTEZ - ANCIANIDAD
SU SENTIDO Y AYUDAS PARA SU REALIZACIÓN.
'

Prof. Dr. Phil. Dr. h. c. Heinrich Beck
!: Bamberg/Alemania
Muy estimados Señoras y Señores, queridos colegas, antes de
comenzar con mi investigación, perrnítasame recordar el fallecimiento del
Profesor Rafael Gil Colomer, con el que mantuve una muy buena amistad
personal, y ante todo una· relación profesional muy apreciada por mí. En mi
opinión, deberíamos continuar actuando según su intención y espíritu. En
este sentido, concebí también la siguiente consideración filosófica. 1
Introducción: Nuestra intención.

El hombre necesita ayuda en todas las fases de la vida, para poder
cumpl ir su sentido. ¿Pero en qué consiste este sentido, la tarea de la vida: en
el conjunto y en la específica particularidad de sus etapas?
Esto es una cuestión teórica que pertenece a la antropología
filosófica, la cual pregunta por la estructura y disposición básica del ser
humano como tal. Esta reflexión antropológica tiene que anteceder la
cuestión por las ayudas posibles y necesarias, las cuales se proporcionan a
esta estructura de sentido -y esta última cuestión es un tema central de la
filosofía de educación- que se entiende como filosofía práctica. Así en la
consideración siguiente, siempre el paso primero será preguntar por la
estructura de sentido que subyace, y el paso segundo ·será preguntar por los
medios de ayuda.
Como estructura básica de sentido descubrimp,s por el análisis ontofenomenológico de los datos empíricos una disposición del ser humano a
realizarse en un movimiento circular. Pues, el hombre vive en su inicio, en
su Jase pre-natal, en una íntima unidad con-su fondo maternal, y después, en
su infancia, en una unidad igualmente íntima con su familia, que es en cierto
modo su útero social. En la juventud, el hombre sale de esta unidad
inmediata, enfrentándose con ella críticamente y explorando nuevos
horizontes de la vida, mientras que en la edad adulta vive permanentemente
expuesto al mundo, en el que tiene que aceptar responsabilidades y probarse.
En la ancianidad, él busca una nueva unidad de la paz y armonía con la
57

�sociedad circundante, y pasa últimamente por la puerta de la muerte, como
esperamos a una más íntima unidad con su fondo divino.
Esto dice: La~vida del hombre comienza en una unidad primordial
con su ambiente persona], desde la cual entonces egresa, diferenciándose y
desplegándose, y se confronta consigo mismo y los otros seres humanos
para últimamente volver a una nueva unidad, ahora integral más rica y
profunda. Así, el ser humano pasa por tres estados: El e tado primero
significa la in-sistencia en una originaria unidad del ser en la que está
protegido· el segundo estado implica un ser ex-puesto frente de la realidad
una ex-sistencia en el sentido estricto de la palabra, que incluye muchos
riesgos; y el estado tercero significa la re-insistencia en una unidad más
comprensiva y perfeccionada en la que alcanza una nueva protección y
seguridad. Se manifiesta una disposición del ser a realizarse por un
movimiento circular, que se articula en los tres momentos de la in-sistencia,
ex-sistencia y re-insistencia. Pero esto significa sólo una finalidad esencial
qu en su realiza.ción con reta siempre depende de circunstancias
contingentes y podría también fracasar, así exige el compromiso personal del
hombre mismo y ayudas de otras per onas.
En e te contexto, quiero incluir una referencia al egregio filósofo y
pedagogo argentino ' Ismael Qui/es. Él desarrolló una así llamada
"Antropología In-sistencial", la cual al fin hemo elevado a un entendimiento
del ser "in-ex-reinsistencial" .2
Anotemos que este entendimiento filosófico triádico del s r es
abierto aun entendimiento teológico como "Analogía de !a Trinidad". egún
esto, el Ser Divino, en que todo el ente participa, implica una estructura tripersonal y describe un movimiento circular: Dios con su primera persona, el
padre, fundamentalmente reposa e insiste en su unidad de de la cual él
procede y se pronuncia en el Logos u hijo, que incluso se ha encarnado y
expuesto al mundo -lo que significa un paso eminentemente ex-sistencial- se
llena cumple y lleva al cabo en el Espirito anto, e to ignifica un
acontecimiento perfectamente re-in- istencial. En esta perspectiva, la ida
humana a través de sus etapas parece ser llevada y acompañada por la vida
trinitaria divina, en el sentido de una analogía remota y de participación
óntica. Claro no consideramos tal posible continuación teológica como
suposición lógica de nuestra argumentación filosófica, pero quizá podría
servir para profundizar el entendimiento.
En lo siguiente quiero mostrar más en concreto como este arco
circular de la vida se articula a través de sus singulares etapas, y así la ida
se manifiesta como una aventura llena de sentido.
58

l. Comienzo de la vida e infancia
a) Estructura de sentido

En su inicio, su estado pre-natal, el hombre in-siste en su fondo
materno y vive bajo el corazón de la madre, ~n una 1rnidad inmediata con
ella y en casi ilimitada, divina protección. Por el acto ex-sistencial del parto,
es pronunciado por su madre, puesto fuera de su fondo y e -puesto aJ
mundo, lleno de promesas, pero también de peligros; y ya el primero paso al
mundo podría acabar en un fracaso y significa un riesgo ex-sistenciaJ la
salida de la primordial seguridad.
Pero, por el estar-en-frente-de-su-madre, cara-a-cara con ella para el
niño se hace posible una nueva ahora más expresi a y explícita aceptación
por parte de la madre y una otra entrega a ella. De esta manera, el hombre
entra a una nueva unidad con su fondo-madre, en la que está más protegido y
asegurado que antes: resultado de un amor ahora más decidido y consciente.
En este sentido, el biólogo y antropólogo alemán Adolf Portmann describe la
familia como útero sociaJ y el filósofo Hans André habla de un
acercamiento por distanciamiento.3
Es decir: Por el paso del parto se mediatiza una más profunda e
íntima unidad entre madre e hijo, en un movimiento circular in-exreinsistenciaJ de la vida. Así, se origina la primera etapa de la vida, la
infancia. Esta importa una unidad con el ser de una estructura de sentido
muy rica y profunda, que abarca la unidad tanto con sus padres su fondo
relativo y limitado, como con Dios su fondo absoluto e ilimitado· es reunido
con Dios por medio de sus padres o sea en una inmediatez mediatizada.
Pues, para el ·niño, los padres saben todo y saben hacerlo todo, son
omniscientes y omnipotentes. El niño todavía no distingue de manera
objeti izante-racional entre prototipo infinito divino de padre y madre por un
lado, e imagen limitada humana padre y madre por otro. El niño concibe el
uno en la otra en una unidad inseparada, conforme a su modo primiti o
arquetípico de conocimiento.
Permitan un ejemplo de mi propia e periencia. Después de una
espléndida puesta del sol, el pequeño hijo cogió la mano de su padre y le
cuchicheó: "¡Tú papá, repítelo por favor!".
Semejante como con sus padres, parece ser la relación del niño con
la naturaleza. Para él, por ejemplo el sol es amoroso y puede incluso sonreír,
y las figuras y procesos cósmicos tienen un rostro personaJ.
59

�Igualmente, el nifio no ya desde inicio se objetiviza y se determina
asimismo de manera racional, y ya no se confronta consigo mismo como
problema.
Pues: El niño es un ser jugante, entregado al ser sin fin. u hábito
priginario y actitud fundamental, o sea su virtud inmediata, es la apertura y
confianza -en cuanto no ya es perturbado por influjos atemorizantes desde
fuera.

b) Ayudas para la realización del sentido

A partir de tal iluminación del sentido de la infancia, preguntemos
ahora por posibles recursos de su mediación concreta. Esta tiene que sucéder
en un lenguaje proporcionado a esta etapa de vida, que hace comprensible el
sentido meta-flsico por imágenes físicas, como en el modelo y en los
cuentos.
El modelo opera en cuanto el educador en la imagen de su propia
vida hace transparentes los valores de sentido que pueden llevar la vida,
como honradez, disposición a ayudar etc., y así invita a la imitación.
Los cuentos de hadas, las fábulas, comunican por sus símbolos en lo
general el mensaje: El hombre vive primero cobijado en el bien; pero luego
él tiene que salir de ésta su seguridad primordial y ex-ponerse a los ataques y
peligros del mal; pero cuando se prueba -¡y lo depende de su compromiso!entonces triunfará el bien y él logrará una nueva y más profunda seguridad.
Así a la mirada intuitiva del niño se presenta la verdad in-ex-reinsistencial
del ser como orientación y confortación en el camino de vida, y como
nutrimiento del alma.

2. Juventud

de la religión, de la moral, de la política etc. preguntando por su sentido
legitimo.
Correspondientemente cambia la relación con la naturaleza. Esta
pierde su transparencia simbólica-arquetípica y se convierte en un objeto de
análisis racional.
También cambia la relación consigo mismo: El joven se confronta a
si mismo y es su más importante objeto e incluso su·mayor problema. Él ale
de sí y se siente como fuera de sí mismo ajeno de su mismo enigma
provocado particularmente por los cambios psico-físicos de la así llamada
aceleración y pubertad. Esta irrupción ex-sistencial del joven se señala también en una
mutación correspondiente de su estructura corpórea. El cuerpo del niño tenía
un perfil concéntrico: su tronco y cabeza relati amente grandes con us
cortas extremidades, marcaban el centro del cuerpo. Por el contrario el
joven parece más bien excéntrico: sus brazos y piernas extendidas le
desplazan de su centro.
En el fondo de una tal estructura de sentido, la virtud fundamental
para e ta etapa de la vida parece ser la capacidad particular de preguntar al
salir de todo y confrontarse a todo.

b) Ayudas para realizar el sentido
Como ayuda adecuada para realizar el sentido, se ofrece el lenguaje
del concepto racional y ·abstracto. Pues él, permite distanciarse de la
experiencia inmediata y captar la realidad como objeto. Sirve en la es uela a
mediatizar informaciones sobre hechos empíricos, y además a impulsar una
auténtica confrontación del joven argumentando y motivando. Pero por
último el joven está solo y tiene que encontrarse en su soledad y el
educador deb ria respetarlo.

a) Estructura de sentido

Pertenece a la finalidad de la vida, que una vez que el hombre salga
de su ser protegido de la infancia, se exponga al mundo con todos sus
riesgos. Por un tal paso ex-sistencial ntra a una nue a estructura de su vida:
la juventud.
Esta se manifiesta primero en otra relación con sus padres: Pues,
ahora está dispuesto a confrontarse a ellos críticamente, y como representan
el orden de la sociedad también tiende a oponerse a las formas tradicionales

60

Quizás en aquel estar expuesto y ajeno de todo que caracteriza esta
etapa de vida, se da un consuelo. Pues la sociedad garantiza al joven un
cierto "espacio de libertad y experimento", en cuanto el joven no es
expulsado de decidirse definitivamente en el ámbito de la relación entre los
sexos, de la filosofía, la religi ón y preparación profesional. Y este permiso
indica que el joven en su estado de inseguridad y búsqueda, es aceptado y
protegido.

61

�Ancianidad y consumación de la vida

3. Edad adulta.

a) Estructura de sentido

a) Estructura de sentido

Sin embargo, el hombre no puede -¡y no debe!- continuar siendo un
joven impulsivo y fantasioso ~~rante tod~ su vida; ~n día ~iene . ~ue
abandonar el espacio de protecc1on y segundad de la libertad Juvenil y
resolverse a tomar decisiones vinculantes. Lo cual significa entrar en una
nueva etapa de la vida: la edad adulta.
11

El hombre se hace "adulto", cuando elige entre las diversas
posibilidades que se le han presentado en su juyentud, y se decide a
realizarse en una de ellas; así "se elige a sí mismo". El se define, por un acto
de autodeterminación: sea hacia un compañero (respectivamente una
compañera) de vida, una profesión determinada en la sociedad, una
determinada filosofía o religión .
Por eso, el hombre entra en ciertas estructuras de una ineludible
propia y auténtica responsabilidad. El hombre ahora e_n ellas in:siste cór~~
pópu/o y es encontrable y aceptable, así él es en c1~rto_ sent1_do tam~1en
protegido por estas. Se manifiesta el _camino in-ex~~e1Ds1sten~~l de vid~:
desde una primera in-sistencia en la unidad y protecc1on de la nmez a traves
de la ex-sistencia y ex-posición de la juventud a una nueva, ahora, más
decidida y profunda unidad e in-sistencia en la vida pública.
Pero por otra parte, en estas estructuras fijas de responsabilidad, la
vida también es ex-puesta a muchas agresiones y provocaciones, en las
cuales tiene que probarse, y bajo este aspecto, esta etapa de vida significa
simultáneamente un nuevo estado de ex-sistencia.
Así, como virtud fundamenta/ en la edad adulta, se pone de relieve la
confiabilidad y fidelidad, es decir una manera de vivir definida y
confiablemente, que capacita a permanecer finne también en situaciones
difíciles.

b) Ayudas para realizar el sentido
Particularmente por sus altas pretensiones, el buen logro de la edad
adulta necesita la ayuda de los demás hombres. Ésta, ante todo tiene que
consistir en compañerismos decididos, firmes y confiable , en ami stades que
también acompañan a través de situaciones dificiles, lo que no excluye que
los compañeros de parte representan opuestas convicciones y las defiendan
con duros argumentos, salvo el mutuo respeto.

Pero, un día el hombre tiene que despedirse de su trabajo y
profesión de su ser un miembro efectivo ~ ~til de la s?ciedad. Ade~~s,
también ha terminado su tarea y responsabilidad educativa en la fam1ha.
Pasa a una otra etapa de su vida: la ancianidad.
\1
Este tránsito seguramente tiene dos cara : P&lt;;ir una parte, puede ser
experimentado como una muerte; hay que dejar una vida que recibió su valor
y reconocimiento por su productividad. Pero por otra parte el hombre puede
sentirlo como nacimiento en una nueva libertad, amplitud y bondad humana.
Un tal estado de ser significa en cierto modo un pendular entre ex-sistencia e
in-sistencia: El hombre ex-siste más allá de sus obligaciones que hasta ahora
han llevado su vida, y simultáneamente puede descansar del trabajo y
esfuerzo de la vida, es decir in-sistir en la paz y armonía y una más profunda
unidad del ser.
De esta manera el hombre puede ganar en cierto sentido una
juventud o incluso infancia segunda, ahora re-insistiendo en el ser protegido
de aquellas etapas de vida a través de la experiencia ex-sistencial de la vida
intermedia. Pues emergen recuerdos, por los cuales se revitaJizan
-parcialmente con intensa plasticidad- experiencias de las tempranas fases de
vida y especialmante de su mañana, en la que se testificó una profundidad
arquetípica del ser. Y como la observación lo comprueba por su nueva y más
madura cercanía a la niñez, frecuentemente los abuelos entienden los niños
mejor que los padres mismos y no parecen ser sosterjbJes por los padres
(como, al revés, tampoco los padres por los abuelos).
Como sentido y tarea de la ancianidad y de la edad avanzada se
manifiesta un abarcar de nuevo en su conjunto la vida desplegada en el
recuerdo y en la sencillez del corazón y dirigirse a lo único y esencial es
decir: el entregarse. Este sentido puede experimentar su gradación suprema
en el acto último de la vida: en el morir.
Pues en el morir, el hombre tiene que salir de~sí y de todo el mundo
espacio-temporal, ha de dejarse a sí mismo ya todo y entregarse. Dejarse a sí
y entregarse; ¿a qujén? ¿ir y pasar a donde? Según la,experiencia cotidiana
el hombre puede salir de sí, entregarse del todo y así llegar a ser libre cuando
se encuentra ante un Tú que le comprenda, acepte y acoja. Pero entonces se
sugiere aceptar que el pleno salir de espacio y tiempo apunta hacia un Tú
más allá de los límites de espacio y tiempo, que - comprende y acepta
63

62

�i-limitadamente, es decir, apunta a lo Divino. En cuanto el ser-en-el-espacioy-tiempo es un ser-fuera y ex-puesto el salir del mundo significa, según su
sentido y finalidad el regreso al fundamento divino protector y liberador y
ahí el proceso de la vida logra su consumación re-insistencia!.

puesto responsable adecuado para él, o cuando la persona mayor no puede
gozar de libertad y sosiego. Precisamente entonces es el momento de aceptar
el fracaso y con él a sí mismo· así quizá se podría abrir un camino a una má
profunda maduración y humanidad.

Cuando al fin, se pregunta por la virtud fundamental que
corresponde a la última etapa de la vida, se destaca la actitud de
agradecimiento de estar agradecidq para toda la vida recibida, y también
para las ayudas concretas de las cuales el anciano se experimenta cada vez
más dependiente.

Resulta de manera concreta y real, lo que exige el sentido de la vida:
no fijarse ni agarrarse en ninguna etapa y estado de la vida, ni en la juventud,
ni en la adultez, ni en cualquier otra forma. Es decir, la tarea siempre es ir y
pasar -esto significa un despedir e del mundo pasado que se cierra-, abrirse
a lo que quiera venir, un entr~garse y recibirse a sí mismo y a todo, muriendo
y siendo nacido de nuevo, continuamente. El entregar y dejar, y el recibir y
aceptar, marcan los dos aspectos del amor, el cual se revela como el más
profundo sentido de la vida en cada fa e. Este contexto alude una sentencia
del vangelio, que dice: "Quien quiera retener su vida, la perderá; pero quien
es dispuesto a perderla y a entregarla por mí (es decir: en el Espíritu del
, 114
amor etemo que se ex-pone), 1a ganara.

b) Ayudas para realizar el sentido

Tales ayudas, que últimamente deben asistir a realizar la tarea
humana inmanente de esta etapa final de la vida, pueden ser -si el hombre es
susecptible- del arte y de la música que mediatizen interpretaciones del
sentido de vida en un lenguaje intuitivo-racional. te lenguaje tiene una
cierta semejanza con el lenguaje simbólico y arquetípico de la niñez pero
también se distingue de él por incluir la experiencia concreta y real de la
vida y su explicación y confrontación racional.
Y sin duda, suben en su importancia actos interhumanos de atención,
entendimiento y aceptación, especialmente cuando se está ante la tarea de
acompañar a un hombre en los últimos momentos de su vida. En esta
situación se puede proporcionar ayuda esencial en cuanto se sabe participar
con su corazón y espíritu en la otra persona y orientar e en la misma
dirección en la cual ella ahora tiene que ir y entregarse. Seguro ésta nuestra
capacidad y apertura es muy limitada y no es suficiente para proteger a esta
persona, pero quizás sirve como canal, por el cual el Amor Transcendente
puede llegar.
Conclusión
.
En nuestro análisis onto-fenomenológico e ha manifestado que la
vida humana es perfilada como un "ritmo triádico": e diferencia en
singulares etapas y a tra és de ellas busca u integración, eh un movimiento
es~iral de .despl~gamiento y resplegamiento. Esto significa un progresivo
sahr ex-s1stenc1al de una seguridad relátivamente más pequeña para que
luego p~e~a suceder el ingreso re-insistencia! en una seguridad mayor. Este
aco~tec1m1ento: en ~o~o ca o tiene el carácter de transformación, de crisis y
de nesgo. La vida fac1lmente sufre d formaciones y puede también fracasar.
Así cuando el niñ~ ~o experimenta una protección digna de parte de sus
~adres Y no es perm1t1do a entregarse en el juego, o cuando las preguntas del
¡oven no on tomadas en serio o cuando el adulto no puede encontrar un
64

ota bibliográfica

•

Ponencia presentada al IV Congreso Internacional de Filosofia de la Educación:
' Educación ética y ciudadanía" realizado en Madrid, 21/25 oviembre de
2000.
.

Líneas fundamentales de este esbozo ya se encuentran en mis artfculos: "El sentido
de las etapas de la vida: niflez - juventud - edad adulta - ancianidad. Una Reflexión
onto-antropológica y filosófico-educatjva", en una trad. cast. por Millán Arroyo
Simón publ. en: Educadores. Rev. de Educación de la Fed. Esp. de Religiosos de
Enseí'\anza, núm. 172 oct-dic. 1994, págs. 473-499· y: "Die Lebensetappen: Kindheit
- Jugend - Erwachsenenzeit - SenforenaJter. Eine anthropologische und
erziehungsphilosophische Betrachtung", en: Jost Reischmann (Hrsg), Generationen.
Andragogische Überlegungen (Festschr. ftlr Wemer Faber 'zum 70. Geburtstag), Bad
Heilbrunn 1999, págs. 141-164. Acá a se ven muchas referencias a la literatura
correspondiente, y no parece necesario repetirlas todas aquí.
1

2

Cf. Antropología filosófica in-sistencial, Obras de Ismael Quiles 1, Buenos Aires
1983. Cf. también las documentaciones de los Coloquios Internacionales sobre Ja
Filosofla In-sistencial, ed. por la 'Fundación Ser y Saber' (Presidenta: Maria
Mercedes Terrén), Buenos Aires 1979. Quiles mismo, ·en sus últimos escritos

expresivamente aceptó el desarrollo ulterior de su "enfoque in-sistencial" a ~
"principio in-ex-reinsistencial", que importa una concepción triádica del ser; Cf.:
"Como ser si mismo", Obras de Ismael Qui les 20, Buenos Aires 1991 , pp. 98-103 . .
65

�Cf. también mi libro: "Ex-In-Sistencia. Posiciones y transfonn~ciones de la filosofía
de la ~xistencia. _Introducción a la dinámica del pensamiento existencial", trad. por
F~anc1sco J. We1sman y Julio Raúl Méndez, Ed. 'Fundación Ser y Saber', Buenos
Aires 1990, y aquí esp. la presentación e interpretación del enfoque in-sistencial de
Ismael Quiles en cap. 6; y cf. también mi primera exposición de la visión filosófica
triádica del ser: "El ser como acto. Continuación especulativa de la doctrina de Sto.
iomás sobre el ser, inspirada en el principio dialéctico de Hegel", trad. y pres. por
Juan Cru~ Cruz, Ed. _Dniv. de Navarra, S. A., Pamplona 1968. -En este contexto hay
q~e mencionar también Agustín Basave Fernández del Valle, con el cual Quiles y yo
mismo hemos colaborado creativamente cf. p.e. su obra egregia: "Filosofía del
hombre", México, 1985.
3

Cf. Adolf Portmann, Zoologie und das neue Bild vom Menschen. Biologische
Frapnente zu einer Lehre vom Menschen, Hamburg 1956; ders., 3iologie und Geist,
Zilncb- Frankfurt/M. 1973. -Hans André, Annaherung durch Abstand Der
Begegn~ngsweg _der Sch~pfung, Salzburg 1957; ders., "Ausbergungs- und
Schutzh~llener1~re1gnungen m der Schopfung", in: F. Poggeler (Ed.), "hmerlichkeit
und Er21ehung , Gedenkschr. Gustav Sie- werth, Freiburg 1964; ya eso también del
au~or: "_Natur-~eschichte-Mysterium. Die Materie als Vermittlungsgrund der
Sems~re1gnung 1m Denken von Hans André", en la 2ª edición alemana de mi obra
mencionada en nota 2: "El ser como acto ... " con el título alemán: "Der AktCharakter des Seins ... " , Frankfurt/M.-Berlin-Bem-New York-P¡µ-is-Wien 2000.
4 Cf.

Me 8, 35.

REFLEXIÓN FILOSÓFICA SOBRE LA EUTANASIA
Dr. Eudaldo Fonnent
Vice-Decano y Catedrático de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Barcelona

Mi intento en estas páginas es el de aportar uná,mayor clarificación en
el debate actual sobre la eutanasia, tremendamente ¡::omplejo. Lo intentaré
desde la filosofia entendida en su clásica acepción sapiencial de búsqueda
del sentido último y global de la vida y más concretamente en su dimensión
metafísica, que procura realizar el paso, del fenómeno o Jo superficial a lo
nouménico o fundamental; y también en su dimensión antropológica
fundada en la primera en cuanto justifica al concepto de dignidad de la
persona, lo ~ue nuestro Séneca sintetizó en el aforismo moral: Horno res
sacra homini , el hombre es algo sagrado para el hombre.

l. Delimitación de la cuestión
Es innegable que la discusión actual de la eutanasia comporta una gran
confusión. Uno de los principales motivos es que no siempre las palabra
que se emplean se toman en idéntico sentido. Según se utilicen se presenta
su no reconocimiento social y legal como una falta de misericordia y de
solidaridad por no reconocer un derecho humano, o bien, los que se oponen
a las campañas en favor de este reconocimiento como defensoras de un
homicidio inhumano.
.

2

Un significado preciso, en el que podrían coincidir todos, partidarios o
no, sería el siguiente: causar la muerte de otro, para evitar sufrimientos
considerados insoportables (por ser una personas disminuidas o enferma o
moribundas) a petición de esta persona o bien por considerar que su vida no
es digna.
Según esta definición para que se dé eutanasia, se requieren tres elementos
esenciales:
l. Intención de dar muerte. No es una muerte por imprudencia o

accidente. i lo es aplicar un tratamiento necesario para aliviar el dolor, pero
se acorta la vida (efecto secundario).
No lo es la renuncia a la terapia desproporcionada, el llamado
encarnizamiento terapéutico.
66

67

�A veces a éstas dos últimas, de las que no se discute su moralidad, se
les llama "eutanasia pasiva" y crea confusión, porque parece que hay
el;)tanasias morales o permitidas.
2. Buscarse la muerte del otro, no la propia (suicidio).
No hay "eutanasia autónoma" (autoeutanasia). Sí lo es la ayuda o
cooperación al suicidio.
3. El sentimiento subjetivo de eliminar el dolor o deficiencias por
compasión. Si falta este elemento es una fonna de homicidio, lo que revela

que la eutanasia, es otra forma de homfoidio, que se

puede llamar

3

"homicidio por compasión" . La eutanasia es siempre una forma de
homicidio, porque un hombre da muerte a otro, por un. acto positivo o ¡tor
una omisión. &amp; un acto grave de violación de la ley moral de no matar.

Sus defensores no utilizan, por lo general, esta expresión, sino otras
más aceptables, de manera consciente o inconsciente, como proporcionar
"muerte dulce" o "muerte digna" . Pero lo cierto es que la eutanasia implica
algo que no es accidental: un ser humano mata o da muerte a otro,
consciente y deliberadamente, aunque la intención sea buena y los medios
poco llamativos.
Si la definición es importante, no Jo es cambio la clasificación. Depende
del significado y contribuye a aumentar la confusión. A.si, por ejemplo, se
habla de eutanasia directa -la que busca la muerte-, e indirecta, que intenta
mitigar el dolor aunque con ello, acorta la vida del paciente, y esta última,
4
según la definición no es eutanasia.

problema no se refiere a una pura cuestión religiosa, que pertenezca a la
íntima de la mera conciencia individual y, por tanto, mientras no sea
obligatoria puede aceptarse en una sociedad democrática que admite el
pluralismo, porque es un problema que afecta la defensa de la dignidad de la
persona, que siempre requiere ser asumido por la sociedad y sus autoridades.
Se advierte que alcanza a la concepción de la dignidad personal, porque
ya en la principal razón que se aduce para legitimar la eutanasia es el del
derecho a la "muerte digna" expresamente querida por quien padece
sufrimientos atroces. Ante agonías interminables se debería permitir que el
enfermo decidiera voluntaria y libremente que no aumentase su sufrimiento
se le ayudase a morir, a tener una muerte digna, que sería así la expresión
7
final de una vida digna.
Se da en esta argumentación una grave confusión entre la dignidad de la
vida, en el sentido de modos de vivir y la dignidad de la persona.
Ciertamente hay vidas dignas e indigna, e igualmente muertes dignas e
indignas, pero la persona tiene siempre la misma dignidad. Desde su inicio
hasta su fin. o se fundamenta en aspectos biológicos, o éticos, o de otro
tipo.
Se puede dar una profunda explicación metafísica. Siguiendo la
definición clásica del pensador romano Boecio y las reflexiones de San
Agustín, Santo Tomás descubrió que el constitutivo personificador, lo que
hace que el hombre, o mejor, un individuo de esta naturaleza sea una persona
es su "ser" propio. Según su metafísica del ser, todas las perfecciones de las
cosas, que son expresadas por su esencia y se resuelvan en último término
en el acto del ser. La persona, sin embargo, a diferencia de todo lo demás,
sin la mediación de algo esencial, directamente se refiere al ser.

Más interés tienen Jos términos relacionados, como el opuesto de

s
distanasia , que significa retrasar el advenimiento de la muerte por todos los
medios, proporcionados o no, aunque no haya esperanza de curación y
aunque signifique añadir sufrimientos, sólo es aplazarla horas o días. Se
llama "ensañamiento" y "encarnizamiento terapéutico", aunque sería mejor
denominarla "obstinación terapéutica"6

II. La dignidad personal

El ser propio de cada persona es el que le da su carácter permanente,
actual y en idéntico grado. En cambio, si el constitutivo formal de la persona
fuese alguna propiedad esencial, como, por ejemplo, la salud del hombre no
sería siempre persona. Todos los atributos de la esencia individual humana
cambian en sí mismos o en diferentes aspectos, en el transcurso de cada vida
humana. Pueden incluso considerarse en algún momento en potencia, o en
hábito, pero no siempre en acto. Además, como son poseídos en distintos
grados, según los individuos y las diferentes circunstancias individuales,
habrían entonces distintas categorías de personas.

Los aspectos tenninológicos son de gran importancia, aunque en el
debate se niegan o afirman principios fundamentales· sobre la persona,
dignidad de la persona humana, su vida, su libertad y sus derechos, mucha
veces no explícitadas, que regulan los diferentes argumentos. Por tanto, el

cualquiera de los atributos humanos, que se explican por la naturaleza.

68

69

Precisamente, por significar directamente el ser propio, se infiere, por
una parte, que la realidad personal se encuentra en todos los hombres. Ser
persona es lo más común. Está en cada hombre, lo que no ocurre con

�Todos los hombres y en cualquier situación de su vida, 'independientemente
de toda cualidad, relación, o determinación accidental y de toda
circunstancia biológica, psicológica, cultural, social, etc., son siempre
personas en acto. Un enfermo, un moribundo es tan persona como uno sano.
Por otra que todo hombre es persona en el mismo grado. En cuanto
personas todos los hombres son iguales entre sí, aún con las mayores
diferencias en su naturaleza individual y, por ello, tienen idénticos derechos
inviolables. unca son aj pueden convertirse en "cosas".
Como hombres somos distintos en perfecciones como personas,
absolutamente iguales en perfección y dignidad. En la noción de persona, en
la que se expresa directamente el ser, se alude igualmente de modo
inmediato al ser participado en un grado máximo, en el del espíritu. Persona
nombra rectamente al máximo nivel de perfección, dignidad, nobleza y
perfectividad, muy superior a la de su naturaleza. Tanto por esta última
como por su persona, el hombre posee perfecciones, pero su mayor
perfección y la más básica es la que le confiere su ser personal. En nuestra
época, es conveniente recordar que la dignidad de la persona no se valora
por su capacidad de hacer y producir, sino por su mismo ser.
Por consiguiente, la persona indica lo más digno y lo más perfecto del
mundo. "La
persona significa lo más perfecto que hay en toda la
8
naturaleza"9 o como dice también Santo Tomás: "Es lo más digno de toda la
naturaleza" . De este modo expresa también lo que posee "más" ser, y, por
lo mismo, lo más unitario, lo más verdadero lo más bueno y lo más bello. 'º
Por ello, los derechos humanos, el primero de ellos es el de la vida es
independiente de estado de salud. Tan digno es esperar la muerte con '1os
men_os _dolores posibles o esperarla con plena conciencia y experiencia del
sufnm1ento final. La eutanasia no tiene que ver con la dignidad personal.

!ª

El derecho a vida deriva directamente de la dignidad de la persona.
Todo ser humano trene derecho a la vida por el mero hecho de pertenecer a
la especie humana, por ser persona. La enfermedad no afecta a este derecho.
No se puede hacer depender el derecho a la vida a la calidad de ésta a una
"mala calidad de vida". El dolor y la muerte no sirven para medir la dignidad
humana, no es "contro 1es de calidad".
.
" La vida humana es siempre vida
personal y goza de la dignidad de la persona.
Este es un convencimiento básico de la humanidad¡ fundamento de la
concienci~ ética, gracias al progreso moral y jurídico: de los hombres y
naciones, ha llegado a ser afirmado por todas las sociedades y protegido.' 2
70

ID. El misterio del dolor

Una muerte digna no implica la ausencia de dolor. o es un criterio
apto para medir la dignidad humana. Es más, igual que la muerte, si es
aceptada, si se afronta con grandeza de ánimo, revela la dignidad personal.
La persona humana siempre es digna y aun en el umbral de la muerte
conserva la misma dignidad.
La eutanasia no es un signo de civilización, o de progreso. Pueden dar
esta falsa apariencia, porque parece una fonna más de luchar contra el dolor
y el sufrimiento, que tanto ha progresado en nuestra época. Pero lo que hace
es eliminar al que sufre para que deje de sufrir y así se dice no pierda
dignidad. Sin embargo, un ser humano no pierde la dignjdad por sufrir. Lo
indigno es basar la dignidad del hombre en el hecho de que no sufra. Su
fundamentación está en su ser personal.
El dolor, el sufrimiento y la muerte no son un obstáculo a la vida
humana, son ingredientes de ella. Como decía Torras y Bages: "El
sufrimiento o la contrariedad son un ingrediente tan íntimo en la presente
vida terrenal, que sin ella se vuelve asquerosa y hasta insoportable. o
habría nada peor, si eso fuera posible, que un hombre que no tuviese ningún
dolor de cabeza, ninguna contrariedad, que todo ocurriese a su placer que
nadie le contradijese, que todo el mundo le diese la razón, que todo el mundo
le obsequiase, que al momento de tener un deseo enseguida experimentase
13
su satisfacción; quien viviera en esa atmósfera se ahogaría".
No es fácil comprender el val.ar positivo, del sufrimiento cuando en
nuestra cultura, el placer sensible es un valor supremo, por encima de él no
existiría nada superior. Fuera del placer, no hay nada. Es una nueva idolatría
y puede decirse que, en estos momentos, se vive la "religión del placer" . Para
el hedonismo actual la vida tiene sentido en cuanto se puede "disfrutar" y
para ello es necesario la salud, que es así considerada como otro valor
absoluto porque permite. Una vida de "calidad" no debe implicar ni el dolor
ni el sufrimiento.
La idolatría del placer hace al hombre débil en todos los sentidos. Le
corrompe y le debilita. El ser humano no se forja con placeres, sino en la
fragua de la austeridad y del esfuerzo personal. Explica Torras y Bages que,
por ello: "La nobleza del sufrimiento digno, racional y voluntariamente
aceptado, ha sido comprendida y admirada por los hombres de todas las
civilizaciones; ha dado lugar a las grandes creaciones poéticas ha
inmortalizado a los que lo han sabido practicar, y su vida heróica se ha
considerado ejemplar, siendo propuesta como digna de admiración a los
71

�. penmte
. que
demás hombres". 14 El dolor no destruye al hom bre, al contrano
se pueda engrandecer.
Ciertamente, para la razón humana, el dolor y el sufrimiento son un
gran misterio inexplicable Sin embargo, en las culturas que no han perdido
el sentido común, se encumbra al hombre que ha sido señor de sí mismo, que
tia sabido dominarse, encauzando u ordenando el placer y venciendo al
dolor. En las diferentes culturas, de distintos lugares y tiempos, se ha
enseñado la fuerza educativa de las contrariedades, e incluso su necesidad
para la formación perfecta del hombre. "El padecer enseña; y quien no lo
conociera, no conocería la vida en toda su realidad; porque el sufrimiento es
IS
parte imprescindible de ella".
Además de ser necesario para vivir humanamente, el sufrimiento tiene
un segundo valor: lleva a la sabiduría. " El sufrimiento ha hecho más sabios
16
que la filosofía". El sabio conoce las cosas en profundidad, sabe "de que
va" todo, y por esto, puede juzgar rectamente. Sabe que la vida no solo nos
proporciona placeres y satisfacciones. Ayudan a comprender nuestra vida y
sus limitaciones. El ignorarlo es muchas veces fruto de la cobardía. "Así
como no hay en la tierra hJz sin sombra, tampoco hay vida. sin sufrimiento.
Querer ignorarlo, taparlo con aparentes placeres, hacerse la ilusión de que la
vida sólo nos tiene que proporcionar satisfacciones, es un engaño, es un
17
atentado a la verdad, inventado por la cobardía". La vida del hombre, en
todas sus edades, es un combate. Siempre la vida humana es lucha. Es
natural su rechazo, y esforzarse en mitigarlo, pero su huida no es el valor
supremo de la vida, al que tiene que subordinarse todo. Es un bien el aceptar
el hecho cierto e inevitable del dolor y es bueno luchar para mitigarlo.
Un tercer y último valor de las aflicciones, infortunios y desgracias que
salen al paso de toda vida humana es que pueden transformarse en amor.
"Quien. no sabe prácticamente lo que es sufrir, difícilmente llegará al
verdadero amor, porque no hay amor sin dolor". Desde los menos elevados a
los más sublimes, a todos los amores les acompañan inseparablemente los
dolores. La razón es comprensible: "El amor verdadero ·es un sentimiento
purísimo, desinteresado, y quien poseído por él se da a los otros, olvidándose
y sacrificándose a sí mismo, suponiendo que se ha des'prendido el que lo
práctica de todo egoísmo. Y la destrucción del egoísmo se obtiene con la
18
.
violencia". La lucha interna contra el amor en exceso de sí mismo , va
acompañada de sufrimiento.

se da nunca por ~encida, porque sabe el hombre, a quien guía el amor, que
con esta lucha su corazón se purifica, se engrandece y se eleva. Es una
especial comunicación de sabiduría (los griegos ponían a la tragedia como
una escuela de perfección humana), es una ciencia de procedimientos
misteriosos una ciencia que no hincha, que interesa no sólo a la inteligencia
sino a todos los sentidos y potencias del alma, que la ablanda de manera que
19
la hace apta para amoldarse a las formas más perfectas de vida". El dolor
dignifica, en definitiva, a la persona, que lo afronta con la grandeza de ánimo
descrita, que lo vive con dignidad.
Frente al dolor humano además de combatirlo con los cuidados
integrales a la persona, qu~ lo sufre, hay que respetarlo con una actitud llena
de humildad paciencia y misericordia. El hombre que ..,ufre demanda, con su
dolor, servicio y respeto amorosos. El dolor es un misterio como lo es el
amor, reclamado por el primero, y todo lo más importante de la vida
humana.
En definitiva, ninguna persona es jamás inútil y tampoco, por lo dicho,
el que sufre. Incluso puede decirse que la persona que sufre es más útil
porque al afrontarlo valientemente y asumirlo íntegramente, sin perder la
esperanza, es una expresión muy alta de la naturaleza humana.
En la actitud eutanásica parece descubrirse un intento de serv1c10.
Podría decirse que hay algo bueno, porque es un bien compadecerse por el
dolor de los demás, pero este sentimiento no justifica ninguna conducta
mala. Los motivos por los que se actúa, aunque sean buenos no cambian el
fin intrínseco del actuar.
La sensibilidad subjetiva no es fuente de moralidad de los actos. Si
fuera así no sería posible la convivencia, cualquier acto podría quedar
legitimado en virtud de los motivos íntimos de su autor. Se puede y debe
comprender y ayudar a quien obra torcidamente. Se deben valorar las
circunstancias que influyen en los actos humanos y modifican la
responsabilidad, incluso anularla. Pero todo ello no cambia la moralidad del
acto hacer que sea bueno lo que está mal. Un fin o motivo subjetivo por
muy loable que sea no justifica un medio malo, en este caso matar, ni puede
dar lugar a una norma general sobre lo que esta bien.

La verdadera piedad y compasión no consiste en .¡uitar la vida del que
sufre, sino en ayudarle. Lo humano no es matar a los disminuidos, los
enfermos o los moribundos, sino en estar junto a ellos.

Todas las grandes obras de arte han expresado esta conexión entre dolor
y amor. "Son una eterna aspiración a la sublimación de la vida que encuentra
obstáculos, pero que no se rinde que lidia con la propia insuficiencia, que no
72

73

�IV. El misterio de la muerte

Igualmente el hombre siente el rechazo a la muerte pero tiene que
aceptarla como el sufrimiento. En la actualidad, la sociedad parece negar su
existencia, o en todo caso no querer involucrarse en ella. En la vida
comunitaria parece que no se tenga que producir, ni que se dé, la muerte de
sus miembros. En el mundo antiguo se tenía un sentimiento de la tragedia
de la existencia, de la soledad del hombre en el mundo y de la fatalidad de la
muerte. En cambio, en la sociedad de producción y de consumo se niega a
integrar en su idea de la felicidad la presencia y la experiencia de la muerte,
y se construye, una imagen de la felicidad artificial y, en definitiva falsa.
El ocultar la visión de la muerte del otro, se ha dicho, que obedece a un
motivo profundo sería, por tanto, el escepticismo e indiferencia en el orden
intelectual, y el pragmatismo y positivismo en la vida práctica, del mundo
20
postmodemo. El historiador de la muerte Philippe Aries a esta nueva
concepción de la muerte, que ha producido una alteración fadical en todo lo
referente a la muerte, la ha denominado con una expresión rhuy significativa:
21
"muerte excluida".
Sin embargo, guste o no la certidumbre de la muerte es la mayor que
22
posee, porque es consciente de su inevitabilidad. En ' la historia de las
errores humanos no se encuentra el de que no se morirá. La muerte es un
límite infraqueable. Puede esperarse que la ciencia consiga retrasar cada vez
más la vejez y ampliar la duración de la vida humana, pero no, vencer a la
muerte.
La muerte es sentida como humillación, porque revel~ la limitación y la
finitud, no sólo de su vida biológica sino también cultural o humana. Revela,
en definitiva, tal como se dice popularmente en Españ'a, que "no somos
nada".
El hombre no muere como los animales, que percibeDsu muerte, porque
sienten los procesos fisiológicos que la causan, pero de una manera
resignada, ciega y unívoca. "Los animales mueren su propia muerte, de una
manera ciega, apacible, siempre igual. Se acuestan resignadamente a la
espera de la muerte. Parecen tener un presentimiento -instintivo, sensible- de
su inminente morir. Perciben el acaecer sin inquirir sus causas (... ) En los
hombres, en cambio, la muerte no tiene un sentido unívoco, sino análogo.
Hay miles de modos diversos de morir, y sin embargo todos ellos conservan
. ' fun damental: son modos de morir humanos" .23
una unt'd ad o conex1on

74

La muerte humana es análoga, porque cada muerte es distinta, aunque
conserva una unjdad esencial, el no aceptarse como un puro hecho natural,
sino como un drama incomprensible. El ser humano 'no está preparado por su
naturaleza, como los animales, para morir adecuadamente en cualquier
momento de su vida. Se ve obligado a prepararla. Es el único viviente que
prepara su muerte, de la que está totalmente seguro.
En el momento actual, se quiere ignorar lo que Viktor Frankl denomina
"tríada trágica": la muerte, el dolor y sufrimiento que provoca el mal, y la
culpabilidad, que nace del juicio consiguiente de la conciencia a la
realización de un acto no conforme con el criterio objetivo de la moralidad.
Es muy importante no ignorar estos males, como pretende la cultura actual
porque: "en realidad, ni el sufrimiento ni la culpa ni la muerte -toda esta
triada trágica- pueden pnvar a la vida de su se.ntido". 24 Incluso pueden
ayudar a encontrarlo.
Desde el ámbito psicológico Frankl insiste siempre en la necesidad,
para no perder la salud psíquica y conseguir la felicidad, de encontrar un
sentido a la vida, incluso posible desde el mismo sufrimiento. El principio
práctico de que "la vida ha de tener un sentido bajo cualquier circunstancia".
Es igualmente aplicable a los tres componentes de la 'triada trágica' -dolor,
culpa y muerte-, hasta el punto de que podemos convertir el sufrimiento en
una realización y un logro humanos deducir de la culpa la oportunidad de
cambiar a mejor, y ver en la transitoriedad de la vida un incentivo para
actuar de manera responsable. El hombre puede hallarlo en "llevar a cabo
una acción o crear una obra". También en "experimentar algo o encontrarse
con alguien". De manera que: "el sentido puede hallarse no sólo en el trabajo
.
bº ,
1
2s
smo tam 1en en e amor" . Lo ofrece la filosofía el mero pensamiento
sapiencial, y sob~e todo la religión.
La muerte biológica -la cesación de la función del organismo vi o como
un tod? y sin posibilidad de recuperación ya que células, tejidos y órganos
sobreviven P?r p~rí?dos ~e tiempo variable- es un hecho indiscutible, por
ser
e~penenc,a mmed1ata. Todo lo dotado de vida orgánica acaba por
m~n~. Sm embargo, por su carácter único y definitivo, no es posible
?bJet1var y transmitir su vivencia humana. La experiencia de la muerte es
intransmisible, porque, como indica Agustín Basave: "Propiamente no
tenemos la e~periencia de la muerte del otro. Asistimos a su agonía, pero no
a su muerte".

?e

El hombre la teme por presentir que será una experiencia penosa y
at:rradora. Es patente que al morir irá apareciendo la soledad, y cada vez
mas absoluta. Se irá alejando del ritmo del mundo y se quedará impotente a
75

�sólas consigo mismo. Sabe que la muerte es algo propio de su naturaleza
humana, pero ante la idea de la muerte la siente como una amenaza, como
una intrusión y como algo doloroso y repugnante.
Ve la muerte como separación violenta no sólo del propio "yo" con su
cuerpo, pues es consciente de que su cadáver no será "él", sino también con
todo su mundo. "El hombre no es sólo unión substancial de cuerpo y alma,
sino relación esencial con el mundo: coexiste con cosas, cuasi-convive con
animales y convive con hombres. No sólo se da un deseo natural hacia el
propio ser, sino también un anhelo de convivencia humana y de estar en el
27
mundo".

V. La medicina paliativa y el ensañamiento terapéutico

Es natural tener miedo a morir y hacerlo de modo doioroso. Incluso el
miedo a morir de un modo dramático o en una situación penosa puede lleva
a desear la muerte. Sin embargo, la experiencia enseña 'que enfermo que
sufre cuando pide que lo maten, está pidiendo que le alivien los
padecimientos, su soledad, la incomprensión, la falta de afecto. Si los recibe
deja de solicitarlo.
Debe reconocerse que el moribundo tiene derecho a una muerte
auténticamente digna. Este derecho, además de incluir los derechos de
conocer la verdad de su situación, de decidir sobre las intervenciones que se
le ha de someter, el derecho a no sufrir inútilmente, se refiere también al de
recibir consuelo y esperanza, que le alivien el sufrimiento moral.
Siempre este modo de paliar el dolor del enfenno ha estado presente en
la deontología médica. Es conocido el antiguo aforismo médico de que si no
puedes curar tienes que aliviar, y si no puedes aliviar, debes consolar. La
actual · medicina paliativa, que se realiza en las Unidades de Cuidados
Pal~ativos, formados por equipos de personal sanitario, procuran atender al
paciente para ayudarle a tener verdaderamente una buena muerte. o se le
mata, sino.que se le ayuda en el trance de la muerte, porque ayudarle a morir
no es lo mismo que "matarlo".
Si se piensa bien es contradictorio defender la eutanasia, el homicidio
por compasión ante el dolor en nu~stra época la medicina ha hecho un gran
progreso en el tratar enfermos terminales y es posible aliviar el dolor casi en
s~ to~aJidad. Sie~pre lo ha hecho la medicina, pero los actuales adelantos
c1ent1ficos perrmten conocer mejor y atender más · adecuadamente a
necesidades físicas, psíquicas, espirituales y religiosas y sociales.
76

Esta medicina paliativa, que hoy se considera una especialidad médica,
no es una alternativa a la eutanasia, porque no pertenecen al mismo género,
como el color blanco y el negro, que son colores opuestos. El cuidado
paliativo es un acto médico, en cambio, no lo es la eutanasia. La acción
eutanásica no es un acto médico sino un acto homicida impropio del médico,
aunque siempre sus defensores hacen intervenir al médico. La eutanasia no
es una forma de meclicina. La razón de ser d.e la meaicina es la curación del
enfermo, guardando siempre del respeto a la digni4ad humana. El médico
nunca puede provocar la muerte, aunque sea por compasión. La eutanasia es
un grave atentado a La vida humana y a su dignidad . La eutanasia no es un
acto médico sino un acto inm9ral y antisocial.
Los cuidados paliativos, la "ortotanasia" como le llaman algunos, son
lo opuesto a otra auténtica acción médica al encarnizamiento terapéutico.
Es alternativa a este acto de "ensañamiento", como también se le llama, pero
que sería mejor denominarle "obstinación terapéutica", porque expresa mejor
la actitud del médico, que se "obstina", con un e:\ce~o de celo, en luchar
contra la muerte con unos medios que sólo sirven para prolongar su
sufrimiento. Es un acto médico pero gravemente inmoral, como indican los
defensores de la eutanasia, porque la utilización de los medios es para
experimentar en el enfermo terminal o con instru.;,entos nuevos. o se
respeta la dignidad de la persona o se la instrumentaliza. Otras veces, la
obstinación en continuar el tratamiento es consecuencia de un exceso de celo
del médico, en su intento de retrasar la muerte, sin renunciar a ningún medio
proporcionado o desproporcionado, aunque afecte a la situación del
moribundo. Si la "obstinación" no es para beneficio del enfermo, hay
también una instrumentalización, y es inmoral.
No hay que olvidar que la persona es "un ente capaz de ser un fin en sí
mismo" y consecuentemente "un ser capaz de amar y ser amado con amor de
28
donación" . Siguiendo a Aristóteles, Santo Tomás sostenía que amar es
29
querer el bien para alguien. También que hay dos especies de amor
humano: el am.~r de poses~ón y el amor d~ be~evotepcia o de donación . El
amor de poseswn, que se tiene a los seres 1rrac10nales, y que por aberración
puede tenerse a las personas, no es desinteresado, porque en el fondo es
amor de sí. Aunque hay un objeto amado, el amor no se detiene en él, sino
que vuelve al sujeto del que parte. En cambio el amor de donación, que
merecen las personas, no es interesado, porque sólo se busca el bien de lo
amado, que aparece como un fin del mismo sujeto.
Con la tesis de que la persona es el máximo bien y, por tanto, un fin en
sí misma, Santo Tomás inicia una de sus obra.,, el Comentario a la

77

�Metajlsica de Aristóteles, afirmando que: "Todas las ciencias y las artes se

ordenan a una sola cosa, a la perfección del hombre, que es su

felicidad" .30

La persona designa siempre lo singular, lo individual. Las cosas no

personales, son estimables por la esencia que poseen. • En ellas todo se
.ordena incluida su singularidad a las propi dades y operaciones specíficas
de sus naturalezas. De ahí que los individuos unicamente interesan en cuanto
~on porta~ores de ellas. Todos los de una misma especie son por ello
intercambiables. o ocurre así con las personas, porque interesa en su misma
individualidad, en su personalidad.
_A ~i'.erencia de todos los demás entes singulares, la persona humana es
un md1v1duo único irrepetible
insustituible. Mer.ece, por ello ser
n_ombrado no con un nombre que diga relación algo genérico o específico,
smo con un nombre propio, que se refiera a él mismo. Las personas tienen
nombre propio y si se da también a objetos, como lugares geográficos, casas
~arcos, etc. o a otros seres vivos como los animales domésticos es por que
tienen una relación directa con personas. e les ha nombrado con un nombre
·
·
•
propio
no por s1• mismos
smo
por estar en el contorno per onal. 31

ª,

.
Ú~icamente a las _pe~sonas, ca~a una de ellas en su concreción y
s~ngu!andad, tal como s1gn1fica el tennmo persona, se subordinan todas las
c1enc1as, teóri~as ~ práctic~s, las técnicas, las bellas artes, toda la cultura y
todas sus reahz~c!ones. Siempre y todas están al servicio de la persona
humana. ~ la felicidad de las personas, a su plenitud de bien o la perfección
-especulativa, mo_r~I,_estética, biológica de otra dimensión-, e aquello a lo
que deben estar dmg1dos todos los conocimientos científicos sean del orden
que sean, e igualmente la misma tecnología, y todo lo que hace el hombre.12
Todas son siempre relativas_ a la p rson_a. o hay nada, en este mundo, que
~e~ un ab oluto, todo esta siempre referido a ta felicidad de las persona , el
un1co absoluto en el orden creado. Todo se ordena o está al servicio de las
personas humanas, porque tiene la primacía de la persona en todo orden
humano o natural. Todo es un medio para la persona todo está a su servicio
Cada persona, en su singularidad es lo sumo y lo supremo.

legítimamente dejarse de emplear tratamientos extraordinarios o
desproporcionados a los resultados y que las decisiones deben ser tomadas
por el paciente, si tiene capacidad, o por los que Roseen los derechos legales,
y siempre que no haya una voluntad suicida. La renuncia a la terapia
desproporcionada es moral, porque no es eutanasia, aunque a veces se le
llame "eutanasia pasiva". La muerte no ha de ser buscada, pero tampoco
desmesuradamente retrasada.
Sin embargo el problema no queda solucionado, porque tampoco es
fácil distinguir entre los medios terapéuticos ordinarios y los medios
terapéuticos extraordinarios o es posible establecer normas rígida porque
lo que para uno es ordinario será extraordinario para una persona será
extraordinaria para otro, depende de circunstancias de lugar, de tiempo. o
es posible dar una casuística. Hay que dejarlo a la conciencia del médico. Lo
cual no quiere decir que no se base en principios generales.
En la actualidad es necesario advertir que porque: se ignora esta
función de juzgar y dictaminar de la conciencia y se sustituye por la de
unicamente crear. La conciencia del médico como 1-: de ningún hombre
posee el poder de determinar de modo autónomo, lo criterios del bien y del
mal, y actuar en consecuencia. o es verdad, tal como a veces se cree que la
conciencia en un momento determinado establece su verdad o su ley y desde
ella guía sus actos concretos.
El hombre está obligado a seguir el dictamen de su conciencia, pero no
entendida de este modo, que hace que el juicio moral sea verdadero por el
34
hecho mismo de que proviene de la conciencia. Esta visión de la
conciencia moral parece ignorar la necesidad de la ley general. La conciencia
pone al hombre ante la ley, porque es un acto intelectual práctico que aplica
una ley general sobre el bien a una determinada situación, e presar así un
juicio sobre la conducta moral que hay que elegir aquí y ahora.
Secundariamente, recae también sobre el acto ya realizado, aprobándol o si
fue bueno o reprobándolo en caso contrario.
La conciencia es juez y testigo, pero no legisla. En cuanto juzga exig la
creatividad e incluso ingeniosidad, pero no de modo absoluto porque u

VI. La interrupción de trata miento m 'di cos

o obstant~, _hay _que reconocer que se presenta en ca os concretos el
pr~blema de_ ?1stmgu1r entre la obstinación terapéutica de lo que on
cuidados so~1cttos_Y c?nstantes obligatorios, porque no hay regla matemática
para deter~mar s1 existen o no esperanzas la práctica médica muestra que
enfermos .mcurables ya se curaron.
1 criterio mora l es que se puede
78

verdad y su autoridad deriva de la ley moral. La conciencia individual no
sustituye nunca a la ley moral tomando las prerrogati as de una instancia
suprema del juicio moral, decidiendo categórica e infaliblemente sobre el
bien y el mal, el tomarla así en realidad equivale a su negación. 35
El médico tiene que aplicar la norma de la interrupción del tratamiento
desproporcionado a los resultados según su conciencia, formada con su
79

�expenencta, con un criterio
Evidentemente se le da una
parecida en otras profesiones,
no es fácil determinar la línea
tienen dudas razonables.

recto y prudente en cada caso concreto.
gran responsabilidad, pero también se da
como la de juez, o como la mía de profesor,
divisoria entre el suspenso y aprobado, y se

El médico tiene que dejar que la naturaleza siga su curso, si hay que
emplear medios desproporcionados que sólo prolongar la agonía. No es una
forma o un tipo de eutanasia una "eutanasia pasiva", sino conformarse con
los medios normales que la medicina puede ofrecer. En definitiva no dejarse
llevar por un tecnicismo abusivo y aceptar la condición humana: que
implica la inevitabilidad de la muerte.
No es eutanasia, que si es una forma de homicidio, porque la aceptación
de la muerte inevitable no es su provocación intencionada. No h'ay
eutanasia. No hay deliberada voluntad de acabar la vida. No se busca
deliberadamente la muerte, sino que se acepta su llegada, aunque en las
condiciones menos penosas.
La diferencia por la intención es esencial. Se trata de un problema de
intención, el médico sabe si quiere causar la muerte del enfermo o renunciar
al encarnizamiento terapéutico. También lo es en otra situación, que puede
confundirse igualmente con la actitud eutanásica. El aplicar analgésico para
aliviar los sufrimientos sabiendo que pueden acortar la vida del paciente En
el tratamiento del dolor, cuyo efecto secundario es la muerte, no es
eutanasia, por lo que se persigue aliviar el dolor, que parece ser que se puede
controlar entre un 90 y 95 por ciento de los casos. La administración de loa
analgésicos no pretende la muerte ni como fin ni como medio, solamente es
prevista y tolerada. Puede parecer difícil la distinción, pero algo parecido
ocurre en otros casos con un alpinista, que asume riesgo cierto, pero no
tiene ánimo suicida. No obstante, la aparente pugna aliviar el dolor y acortar
indebidamente la vida o no anticipar la muerte, está ya superada por los
adelantos médicos porque hay ya muy pocos riesgos de abreviar la vida del
paciente.

vn.

El acto voluntario indirecto

Estos dos casos pertenecen a lo que se llama acto voluntario indirecto o
voluntario en su causa, que es el propio de aquella acción que siguen dos
efectos uno bueno y otro malo. Para que sea licito el voluntario indirecto, es
decir, para que no sea imputable el efecto malo, a quien pone la causa
indirecta, deben observarse las siguientes reglas.

80

Primero: La acción tiene que ser buena en sí misma o indif~r~nte. R~gla
que es una consecuencia del siguiente principio: unca es licito , re~hzar
acciones malas (mentir, sobornar ...) para alcanzar efect~s b~enos u opt1~1os.
No se puede hacer el mal para lograr un bien (el fin -no Justifica lo~ medios).
Por ejemplo, robar para dar a los pobres, mentir para salvar la vida de un
hombre.
Segundo: el efecto inmediato o primero tiene que s_er el bueno ~ no el
malo. Para algunos sí son al mismo tiempo, con tal de mtent~r el pnmero
por ejemplo, al bombardear una ciudad y destruir a culpables e mocentes.
Tercero: debe intentarse únicamente el efecto bueno y limitarse a
permitir el malo. Sólo se permite de una manera indirecta y con ~esagrado.
Si se intenta un efecto malo a través de uno bueno, es un acto mmoral Y
perverso. Tampoco es lícito intentar los dos. Única _Y exclusivamente hay
que intentar el bueno, se permite el malo porque es 1~separable del bueno,
pero con disgusto y desagrado.
Cuarto: que exista una proporción del bien que se ~uiere logra~ y ~I mal
que se permite. La determinación de una causa propo~c•o~ada, que JUS_t,fi_q~e
los efectos malos de la acción, corresponde a la conc1enc1a y es el pnnc1p10
más dificil de aplicar. Debe procurarse que los daños no sean mayores que la
ventaja que se obtiene.

VIII. Valor social de la vida humana

i en la cesación de los cuidados inútiles, ni en la suministración de
analgésicos que acorten la vida implican que se dé al médico el poder de
realizar el acto positivo de dar muerte, por acción u omisión, que no debe
tener nunca. La humanidad ha progresado en humanitarismo retirando de los
gobernantes y jueces el poder de decretar la muerte y ahora sería muy
extraño que lo otorgasen a los médicos, o bien a otras persona que
convirtiesen a los médicos en verdugos.
Tampoco tiene este poder el individuo. o es legítima la decisión de
una persona de disponer de su propia vida: adíe tiene derecho a eliminar
ninguna vida humana, ni tampoco la vida "propia" No se tiene derecho al
suicidio no se tiene derecho a matarse, y, por ello es inmoral, e incluso un
'
delito de ayudar a alguien a matarse, de asistirlo.
Por otra parte, se tiene el deber moral prestar ayuda a alguien en peligro
de muerte, y es también un delito no hacerlo porque toda persona tiene
derecho a que los demás la ayuden cuando está en pel igro.
81

�La vida humana comporta inte-reses individuales y sociales. La vida
humana es un bien primordial que no está a disposición de nadie, ni de sí
mismo. La vida no es una propiedad absoluta del hombre. o son verdad
afirmaciones como: "mi vida sólo es mía" , "puedo hacer con ella lo que
quiera", "nadie puede decinne lo que tengo que hacer con mi vida", "tengo
derecho a vivir pero no se me puede obligar a vivir", y otras parecidas.
La vida es mía pero sólo relativamente, porque soy responsable de lo
que hago con ella. No es un bien absoluto, tal como algunos entienden la
propiedad de las cosas u objetos, que pueden usar y abusar. Toda propiedad,
en cambio, tiene una referencia social. Mucho más la tiene la vida, que no es
del mismo orden que uoa finca. La vida se me presenta como algo anterior a
mí, y que por tanto es indisponible, un patrimonio recibidó y que administro.
Si me quito la vida quedan perjudicados mis familiares y también la
humanidad. Es sólo desde la concepción individualista de la vida humana,
egocéntrica y ciega para la convivencia, que puede reclam~rse el derecho de
dejar voluntariamente de vivir, el derecho a matarse. Con ello se decide
sobre la propia vida y la de los demás.
El derecho a la vida es indisponible, y, por ello, la sociedad tiene el
derecho de alimentar forzosamente o tratamientos nonnale;s, que no implican
riesgos, a quien se niega a comer o a recibirlos. El suicidio es ilícito. o se
admite el derecho a suicidarse, y si no es delito lo es por razones prácticas,
ya que no es posible castigar a quien ha cometido este acto, y si se ha
36
frustrado porque podría hacer aumentar sus deseos de matarse · El suicidio
jamás puede ser considerado un derecho del hombre, como no se aceptó en
la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de
37
las Naciones Unidas.
El derecho a la vida es inalienable e irrenunciable. La vida es un bien
irrenunciable. No se puede negociar con nadie, ni siquiera con nosotros
mismos. Es intocable, porque como otros bienes, como la libertad, la
educación, condiciones dignas de trabajo y en mayor medida está en relación
directa con la dignidad humana y el misterio del ser personal. i nadie puede
contratarse como esclavo, renunciando a su libertad, mucho menos la vida,
38
que es la raíz de este bien. Por ello, el Estado cuyo deber es respetar y
hacer respetar los derechos fundamentales de la persona los considera estos
derechos como irrenunciables, e igualmente tiene que hacerlo con el primero
y fundamental, ya no recuperable que es el derecho a la vida, base de la
39
dignidad humana.

La negación de la licitud del suicidio no impÜca .una violación del
derecho a la libertad. Por el contrario, l? protege .. Es cierto ,que, como ya
enseñaba Aristóteles y Santo Tomás, la libertad o libre albedno es el poder,
radicado en la razón y más inmediatamente en la volun~d, de hacer~ ~e no
hacer, de hacer esto o aquello. Por ella, cada hombre eJerce el domm10 de
sus obras, dispone de sí mismo, se autoposee por su voluntad 400 se
autodetennina. En este sentido: "libre es lo que e~ c~usa d~ sí_". Sin
embargo, no es simplemente una libertad, que es de md1ferenc1a. .º es la
pura licencia para hacer cualquier cosa, sea buena o mala. S1 se la
concibiese únicamente como esta capacidad para hacer lo que. sea, con su
respeto habría que permitir todos los delitos. La libert~d es un b1e_n que hac~
toda referencia al bien de la misma persona, es dec1r no puede 1~ contra s1
mismo. La posibilidad de realizar lo mejor que es capaz, el .que v10la ro?,ª•
no ejercita propiamente su libertad. Es por tanto, un medio de perfecc1on
en la bondad. Por ella, tiene la posibiUdad de hacer lo adecuado o no h~c~rl?.
En la libertad intervienen asl tres elementos: la voluntad, como prmc1p10
intrínseco; el fin: el bien propio; y un acto: la elección. La libertad humana
es querer el bien elegido. Así cuando decide su propia muerte, el hombre usa
su libertad pero la usa mal, porque no elige su bien, no la utiliza con un
adecuado uso ético.
En conclusión, creo que como filósofo, con S"renidad y ecu~nimidad,
sin prejuicios, desde un tratamiento exclusivamente r~cional, la vida es un
bien que supera el poder tanto del individuo como del estado, y, por ello la
eutanasia es moralmente inaceptable, aunque algunas personas la defiendan
de buena'fe. Es un homicidio, que hay que rechazar y excluir como criterio
ético y legal, por ser contrario a la dignidad de la pers~na humana y
peligroso para la convivencia social y la regulación las relaciones entre los
ciudadanos.

Notas bibliográficas
1

SENECA, Epistolae. 95, 33.
2

Etimológicamente:.(del griego eu y thánatos) significa buena muerte. Es un sentido
muy general. El significado usual: (desde muy antiguo) procurar la muerte sin dolor
a los que sufren. Es más específico, pero es ambiguo: Un· significado actual:, que
es más estricto: causar muerte por piedad ante el sufrimi~nto, atendiendo· o no a su
petición.
3

Forma de homicidio: dar muerte a otro, matar por acto positivo (sustancias tóxicas
mortales) o por omisión (negarle asistencia médica debida).

82
i

•

83

�Se acostumbra a proponer la división entre activa o pasiva (negativa), según el
medio sea por acción o por omisión (por vía natural: supresión alimentación, o vía
artificial, por métodos sofistificados). También: voluntaria o involuntaria por
requerimiento del paciente, o por acuerdo de otras partes.
4

5Del

griego "dis" y "tánatos", que significa mal y muerte.

6

Se llama entonces "adiscanasia": suspender un tratamiemo desproporcionado.
"Ortotanasia": de "ortos" y "thánatos", significa recta muerte y expresaría la
actuación moral en al muerte. No se acude a eutanasia para designarla, por implicar
homicidio.
l

Barcelona, Foment de Pietat Catalana, 1925 y 1927; vol IX, pp. 203- 230, pp. 211212.
14 JDEM,
15

Ibid., p. 211.

Ibid., p. 214.

16

17

fbid ., p. 211 .

18rbid.,

Para la defensa de la eutanasia se suele presenta un "caso limite", una situación
terminal especialmente llamativa, para excitar la sensibilidad colectiva y , la
necesidad de "arreglar este problema", presentando la solución con eufemismos
ideológicos y semánticos, aprovechando la complejidad conceptual y terminológica.
Generalmente no se habla de "matar un enfermo", ni incluso quitarle la vida, sino
"ayudar a morir", facilitar la "culminación de la vida", ayudarle a su
"autoliberación".
'

Cu/te de la carn, en Obres completes, op. cit., vol. IJI, pp. I91-225, p. 207 .

p. 219.

7

8SANTO
9

TOMAS, Summa Theologiae, I, q. 29, a. 3, inc.

Ibid., De Potentia, l, q. 9, a. 3, inc.

A diferencia de todos los demás entes singulares, la persona humana es un
individuo único, irrepetible e insustituible. Merece, por ello, ser nombrado no con
un nombre que diga relación algo genérico o específico, sino con un nombre propio,
que se refiera a él mismo. Las personas tienen nombre propio y si se da también a
objetos, como lugares geográficos, casas, barcos, etc., o a otros seres vivos, corno
los animales domésticos es porque tienen una relación directa con personas. Se les
ha nombrado con un nombre propio no por sí mismos sino por estar en el contorno
personal.
11

La experiencia horrorosa e increíble del nazismo, no es la de un pueblo salvaje
sino de uno de los más cultos y tecnificados, muestra que comenzó con la "muerte
por compasión" y la aceptación de la tesis de "vidas humanas sin valor vita!" vidas
'
que por su precariedad no merecen ser vividas.
12

Ha habido dificultades porque cada época tiende a ver como prácticas
inadmisibles !as brutalidades que en la anrerior se consideraban nonnal, pero
desaparece el sentido crítico y se cierran los ojos ante las que la propia época admite
en sus leyes o costumbres. As!, por ejemplo, la esclavitud\ la tortura, racismo
infanticismo, menosprecio a la mujer, abandono de ancianos y enfermos.
13

'

JOSE TORRAS Y BAGES, La ciencia del palir, en Obr~s completes, Obres
Completes, vol. 1-VIII: Barcelona, Ed. Iberica 1913-1915; y vol. IX y X:
84

19

lbid., p. 220.

20

,

Cf. PHILIPPE ARlES, La muerte en Occidente, Barcelona, Editorial Argos
Vergara, !982.
21Cf.

IDEM, El hombre ante la muerte, Madrid, Taurus, 1983.

22 A

la seguridad de la propia muerte, le acompaña otra certeza: la ignorancia del
momento en que se sufrirá. Como decía San Agustín: ''La muerta es cierta, pero su
hora es incierta" ( Sermones 97, 2). No obstante advertía que la misma muerte y el
conocimiento del momento en que se producirá, es positiva para la misma actividad
humana; de lo contrario se vería disminuida o paralizada.
23

PHILIPPE ARIES, El hombre ante la muerte,, op. cit., ¡,p. 59-60.

E. rRANKL: logoterapia y análisis existencial, Barcelona, Herder,
1990, p. J51. Frente a la llamada psicología profunda -la del psicoanálisis Freud,
Adler Jung, Fromm, etc.- el psiquiatra y austríaco judío Viktor Frankl ( 1905-1997)
ha propuesto la "psicología de altura". Sostiene que el sentimiento de vacío, por no
poder satisfacer la necesidad de encontrar un sentido a su p)"opia vida o voluntad de
significado, que es el impulso básico del hombre -en lugar del instinto de placer o el
sentimiento de inferioridad y voluntad de hacerse valer en la comunidad- se
manifiestan en el aburrimiento, o "una falta de intereses" y en la indiferencia, o
"falta de iniciativa" (lbid. , p. 277). En el mundo actual, por el vacío existencial,
resultado de una frustración existencial, y por .el aburrimiento y la apatía que le
acompañan : "amenaza con proliferar aquella tríada neurótica de masas que se
compone de depresión, adicción y violencia, lo que significa prácticamente: suicidio,
en el sentido estricto de la palabra, suicidio crónico en el sentido de la
drogodependencia y sobre todo violencia incluso contra otros" (lbid ., p. 280.). La
"logoterapia" es el método terapéutico que intenta ayudar al enfermo, con la palabra,
para que encuentre sentido a la vida y sobre todo un "sentido
,, último".

24VrKTOR

25 fbid.,

p. 286.
85

�Si se ermite renunciar a otros derechos como el de clr arse u_ opinar, es porque
00 queckn anulados definitivamente. o se pierden por la renuncia en un momento

3

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Metaji:.ica de la muerte
México Editorial Limusa, 1983, p. 62.

26 AGUST

27

29Cf.
30

se e plica, por ejemplo que obligue y sancione el uso del cinturón de seguridad
en los coches, aunque al conductor no le apetezca: La vida de ~~da uno no es sólo
de su particular y privado interés, sino que la sociedad está leg1umada para que ~o
arriesgue gratuita O imprudentemente. o reconoce el derecho a acabar con la propia

39 Asl

lbid., p. 136.

21JAIME

dado.

BOFILL, Obrafilosófica, Barcelona Ariel 1967, pp. 18-19.

A TO TO A , Summa Theologiae 1-JI, q. 26 a. 4, inc.

A TO TOMAS, In Metaphys, proem.

vida.

'ºMetafisica, 1, c. 2, n. 9, 982b26.

31Esta

especial singularidad se advierte en el mismo nombre "persona" ya que tiene
un estatuto lógico-gramatical único. La persona, a diferencia de los demás nombres,
tanto comunes como propios, no significa primeramente la naturaleza humana el
concepto de hombre, predicable de cada uno de los hombres, porque lo son
realmente, ya que realizan esta naruraleza universal en su individualidad. El t rmino
persona nombra directamente lo individual. lo propio y singular de cada hombre.
32 i las más geniales creaciones culturales, cienrifico-técnicas, artísticas, o de
cualquier otro tipo, no tendiesen al bien, de las personas en su singularidad, que son
solamente las que pueden ser felices carecerían de todo sentido y, por tanto, de
interés alguno.
33

El paciente incluso tiene el derecho a aceptar que se ensayen medicaciones
técnicas en fase experimental, que entrañen riesgo. o hay tampoco en este caso
eutanasia porque su intención no es la de acabar la vida, sino la servir
generosamente a la humanidad. aturalmente tiene también siempre el derecho de
interrumpir este tratamiento.
34La

moralidad queda identificada en este sentido con la autenticidad, y se convierte
no sólo en subjetiva sino también en individualista.

35 La

llamada "objeción de conciencia" no niega la e istencia de la ley moral, sino
que considera que no deb obedecer a la autoridad pública, porque se le pide una
acción que considera que repugna abiertamente a la ley moral. e resiste a una
orden de la autoridad, porque según la ley moral la juzga su conciencia que la viola,
y, por tanto, tan malo es mandarla como obedecerla.
36Se

considera delito a quien le induce. La inducción y el auxilio matar a otro es tan
reprobable si se hace con su consentimiento como sin él. adie puede hacer daño a
otro aunque este se lo pida.

37

El enfenno no tiene derecho al suicidio. Si lo tuviese, como no podría ejercer sólo
su derecho, las personas que lo cuidan se verían obligadas a respetarlo. Tendrían así
una "obligación de matar", que no podrían rechazar con objeción de con iencia
porque, contra el ejercicio de los derechos humanos no cabe In misma. e llegaría
así a algo absurdo y que repugna.
86

87

�IL RAPPORTO TRA l'INTELLETTO E LA VOLONTÁ
(TOMMASO D' AQUINO E I. KANT A CONFRONTO)
Dr. Ramón Vega Galaz

l. Introduzione
San Tommaso quando tratta il tema dell'azione umana, spiega come
concepisce le facolta superiore dell'uomo, cioe l'intelletto e la volonta,
quando agisce e il suo rapporto tra di loro. Noi prenderemo spunto di questa •
dottrina tomistica per spiegare come concepisce lui il rapporto tra l'intelletto
e la volonta nell'azione volontaria.
Per altro canto, tenteremo di accennare alcuni aspetti dell'intelletto e la
volonta in Kant i quali appartengono al inconoscibile mondo del noumeno,
vogliamo anche vedere se la spaccatura introdotta da Kant tra fenomeno e
noumeno, che in qualche modo si potrebbe rimandare alla scissione tra
natura e liberta, sia giusta eppure come sía possibile ricuperare questa unita
perduta nella concezione antropologica molto frequente nella filosofia
occidentale dopo Cartesio.
Dopo l'introduzione seguiremmo il seguente schema di lavara: 2. 11
rapporto dell'intelletto e la volonta in Tommaso d'Aquino. 3. 11 rapporto
dell'intelletto e la volonta in Kant. 4. Differenze tra Tommaso e Kant. 5.
Conclusione.
2. Il rapporto dell'intelletto e la volonta in Tommaso d' Aquino

Prima vorrei fare una precisazione riguardo all'agente, cioe, che quello
che agisce e sempre il soggetto o la persona in cuí si trovano queste facolta o
potenze. 1
Nella genesi dell'atto volontario non si da una sequenzialita temporale
come potrebbe sembrare quando si osserva il quadro complessivo presentato
nella tabella, vedere piu giu. Piuttosto si tratta di un'azione insieme
spirituale-fisica, cioe, dove intervengono tanto le facolta superiori (intelletto
e volonta) come quelle osservabile attraverso i sensi estemi.
[n questo lavoro a noi interessa soltanto lo studio riflesso, come fa l'etica
nel suo metodo2, visto sin dalle facolta superiori, quelle che specificano
l'azione umana, in quanto che esse non appaiono di modo cosi perfetto negli
esseri inferiori all'uomo, cioe negli animali e nelle vegetali. Questo ci
interessa ovviamente come e stato visto per Tommaso d' Aquino, cosa che fa
nella S. Th. , 1-Il inquadrato nelle questioni 8 alla 17.
89

�LA GENES! DELL' ATTO VOLONT ARIO
INTELLETTO
VOLO TA
Ris etto

l)La semplice appren-sione
(I-Il, .9, a.l
3) 11 giudizio del fine come
assequibile
1-II, .12, a.l ad 1,3)

i fini
2) La semplice volizione
I-11, .8, a.2
4) La intenzione del fine
(I-11 q.12; q.19, a.7ss)

etto ai mezzi

II consi
11 giudizio discretivo pratico
. 14, a.6
9) L'imperium (I-II, q.17)

6 11 consenso I-II .15
8) L'elezione (I-ll, q.13)
10) L'uso attivo del volere
(1-II, .16

11) L'uso passivo delle facolta
essecutive
I-ll .16, a.l

2) La fruizione
I-Il, .11

Sebbene, come dice Centi3; Tommaso non ha nessuna pretesa di
schematizzare geneticamente )'atto volontario4, noi lo abbiamo presso per
avere un riferii:nento che ci serva d'aiuto a questa esposizione. Inoltre,
possiamo dire, che oggi si discute sulla importanza di una oppure di un'altra
f~colta, sebbene questo fu molto discusso nel medioevo, c'e ancora oggi chi
tifa per la volanta o chi tifa per l'intelletto. Sembra che mettere l'intelletto in
prim_o luo~o, darebbe la ragione a quelli arroganti scientifici che pensano di
dominare II mondo attraverso la sua conoscenza scientifico-esperimentale.
Ma qui c'e una trappola, perché dominare vuol dire appunto mettere in primo
luogo d'importanza la volanta. Piu che dominare il mondo si tratterebbe di
av~re la pretesa di essere_il deposito della verita una sorta di legislazione
um~er~ale n~lla qual_e tutti do~remmo accudire a chiedere consiglio nelle piu
va_n~pmte s1tua~1ont della vita, lasciando di lato la tradizionale sapienza
cristiana dove s1 trova veramente il deposito della verifa. Se mettiamo in
P:imo _luogo ~'impo~anza la volonta sembra che abbiano ragione quelli che
s1 l~s~1ano gu1dare p1u per il cuore che per la testa\ invece non e questa la
pos1Z1one ~he prend: Tom~aso e che neppure vuole discutere su questo
ª:gomento m mod? s1stematico, piuttosto si vede nella S. Th. J, q.82, a.3 una
nsposta molto art1colata a questa questione, facendo la distinzione tra la
funzione ~~mpliciter dell_'intelletto e la volanta e quella sequndum quid.
Sarebbe p1u eccellente l'mtelletto che la volonta quando viene considerato

90

simpliciter, ma sarebbe piu eccellente la volonta quando viene considerate
sequndum quid, secando se sia per amare a Dio o amare le cose inferiore
all'uomo, perché e meglio amare a Dio che conoscerlo ed e meglio conoscere
le cose inferiore all'uomo che amarle. Forse gli manca dire qualcosa su che
cosa sia meglio rispetto all'uomo. In somma, nella trattazione che fa
Tommaso sull'atto volontario, vengono descritte le funzioni dell'intelletto
sempre in stretto rapporto alla volonta, tutte tre operazione dell'intelletto che
vengono anche riconosciute nel mondo classico, al meno per Aristotele,
appaiono in questo studio del Angelico, cioe, la semplice apprensione, il
giudizio e il ragionamento. La domanda su quale sia superiore non appare
mai in questa parte della Summa Theologiae, non' e interessato in essa.
Quello che si puo vedere e un'armonia tra le due facolta rimanendo molto
fedele al modo di filosofare nella fede. Un'altra caratteristica che si puo
estrarre dalla teorizazione tomistica e che spesso utilizza delle analogie tra le
operazioni dell'intelletto con quelle delle volanta, siccome l'intelletto
raggiunge per natura la verita una volta che ricercando la trova cosl la
volanta si unisce al bene, una volta trovato. Quindi, verita e bene sono gli
oggetti delle nostre facolta superiori che si trovano aldila delle nostre
sensazioni sono i trascendentali che come spiega Tomma o se equivalgon o
all'essere (bonum, veritas et esse conventurtur). E che cosa e l'essere se non
altro che un riflesso dell'essere divino, che troviarno en tutte le cose create
partecipato dell'Essere che E atto puro? Vediamo in seguito un riassunto di
ciascuno dei passi della genesi dell'atto volontario. elle questioni che
comprendono tutti gli articoli per spiegare alcuni dei passi della genesi
dell'atto volontario, prenderemo spunti soltanto di quelli che a nostro avviso
facciano un riferimento piu diretto al rapporto intelletto-volontá,
concentrandoci soprattutto nella risposta, anche se alcune volte non potremo
non far riferimento alle risposte che fa l'Aquinate.
2. 1 Rispetto al fine
.
Tommaso parlera in questa sezione di quattro atti riguardanti il rapporto
mtelleto-volonta. Vedere il quadro della genesi dell'atto volontario
presentato nella pagina 2.
2.1.JLa semplice apprensione6
Tommaso vuole dimostrare che la volanta e móssa dall'intelletto. Per
fare questo impiega il concetto di causa formale, cioe, che l'intelletto muove
la volonta come causa formale presentando a essa l'oggetto che sarebbe
appunto !'ente e il vero nella sua universalita, ed e ne! vero dove viene
appres~ il bene. Per altro canto il fine muove la volanta come causa agente
determmando nel soggetto la sua direzione, fine che e il bene nella sua
. universalita oggetto della volanta, .di questa maniera la volanta a sua volta
I

91

�muove le altre potenze deJl'anima. Questa mozione non viene del intelletto
speculativo, ma del intelletto pratico. lnoltre e chiaro che nell'atto di
intendere e la volanta che muove l'intelletto perché il vero e contenuto nel
bene universaJe, come un bene particolare, ma l'intelletto muove la volonta
rispetto alla specificazione dell'atto. Questo vuol dire che essendo l'intelletto
chi presenta l'oggetto alla volanta, l'intelletto diventa cosi un motore che
determina !'atto di mozione della volonta.

volizione dei mezzi. Alla volizione dei mezzi si puo chiamare scelta, mentre
alla volizione del fine intenzione, ma sempre il moto e uno.

2.1.2 La semplice volizione7

2.2. 1 ll consiglio10

Qui Tommaso vuole sottolineare che l'oggetto del volere non soltanto
riguarda il fine ma anche le cose ordinate aJ fine. Cosi come la facolta della
vista abbraccia tutte le cose che in qualche modo partecipano del colore cosi
la facolta chiamata volonta abbraccia tutte le cose che partecipano del fine.
Questa analogia si puó fare anche rispetto all'intelletto se consideriamo !'atto
del volere in rapporto all'atto dell'intelletto. Cioe, cosi come l'atto piu
genuino dell'intelletto e l'intelligere, l'atto piu genuino della volanta e il
volere il fine, perché questo oggetto e formato dall'atto stesso di volere, casi
c~me l'intelletto ha come oggetto le cose intelligibili, cioe i primi principi.
01 questo modo la volonta ha l'originalita di voJere tanto il fine come le cose
che si ordinano ad esse.

11 consiglio procede di modo risolutivo, cioe agli effetti noti per
esperienza alla causa, e non di modo compositivo: cioe dalla causa agli
effetti (a.5). 11 consiglio appartiene all'intelletto propriamente, ma e insieme
alla volonta vale a dire un atto íntimamente unito ad essa (a.l), giacché
nell'elezione si trova molta incertezza che richiede quindi una ricerca sui
rnezzi da scegliere prima di agire (a.l resp). Questo consiglio ha per oggetto
soltanto i mezzi, non i fini (a.2 resp), ma potrebbero essere soltanto nel caso
che in una ricerca quaJche oggetto sia stato un fine e in un'altra un mezzo.
Ma il consiglio non delibera sui quasi insignificanti, né su quelli che sono
gia determinate nel modo di essere esecutati come per esempio negli arti
(a.4 resp).

2.1.3 JI giudizio de/fine come assequibile8

2.2.2 JI consenso 11

Nel primo articolo della q.12 Tommaso vuole chianre di chi e l'atto
intenzionale. Nella risposta 1 e 3 spiega come l'intenzione sebbene e un atto
della volanta ha come presupposto il giudizio della ragione, la quale ha come
funzione ordinare la tendenza della volanta. Se l'intenzione e chiamata a
volte occhio non e perché sia un atto dell'intelletto, piuitosto si fa in senso
metaforico, appu.nto perché e il presupposto della volanta per agire verso il
fine. Lo stesso si fa a livello sensitivo per muoversi, abbiamo bisogno degli
occhi per sapere dove andare.

I1 consenso e atto della volonta relativa ai mezzi. Mentre la ragione puó
aprendere l'universale senza avere necessita di sentire i singolari ogni volta
che realiza quest'azione, le potenze sensitive banno sempre bisogno della
presenza delle cose che sano il suo oggetto. Ma come l'atto della potenza
apetitiva e un'inclinazione verso le cose, sotto questo aspetto consentire e
atto di una facolta apetitiva. Ossia che sebbene consentire fa riferimento alla
facolta conoscitiva, si riferisce alla facoltá apetitiva di modo analogo
(a.l, resp). lnoltre, siccome il consiglio ha come oggetto i mezzi, pure il
consenso ha come oggetto i mezzi, giacché prima erano presupposti
l'apprensione del fine 12, la semplice volizione 13, il giudizio I4 , e l'intenzione I 5
i quali sono riferiti al fine.

2.1.4 L'intenzione deljine9

Una volta dimostrato che l'intenzione e un atto della volonta
presupposto l'intelletto, segue il ragionamento per dimostrare che
l'intenzione non soltanto ha per oggetto il fine ultimo, ma pure altri fini
P:ima di raggiungere !'ultimo. Questo vuol dire che si possono perseguire
s1multaneamente due oggetti (vid a.3), cioe, il fine ultimo e il fine
intennedio, per esempio, la guarigione e la confezione della medicina con la
condizione che siano oggetti ordinati nella stessa direzione. Allora s~no due
moti nell'intenzione? o, piuttosto il moto della volonta vers~ ¡ mezzi
ordinate al fine hanno due aspetti in quanto il fine costituisce la ragione della
92

2. 2 Rispetto ai mezzi
Rispetto ai mezzi si considerano se1 atti neUa genes1 dell'atto
volontario. Vedere quadro nella pagina 2.

2.2.3 ll giudizio discretivo pratico 16

Questo giudizio lo studia Tommaso sotto l'asperto della possibilita o no
di procedere all'infinito. Cioe, al consiglio possono presentarsi infinite cose
da indagare prima di dare il consenso. Ma questa ricerca risponde Tommaso
non e infinita, ma finita in atto in due sensi: rispetto ai suoi principi, e
rispetto al suo termine. Il primo priricipio sarebbe il fine nell'ordine pratico.
Altri principi sono i dati dei sensi che ovviamente per Tommaso non ci
93

�ingannano, altri princípi sano quelli acqu1s1t1 attraverso le scienze siano
speculative che pratiche. Tutti questi principi non sano messi a prova, ma
accettati sen.za consiglio. L'altro senso della ricerca finita in atto e quello del
suo termine; cioe quello che non possiamo eseguire immediatamente. Perció
nell'ordine dell'operazione la prima cosa e appunto la conclusione della
ricerca, per esempio nella decisione di camminare sarebbe questa la
conclusione o termine dei consigli precedenti.

2.2.4 L'elezione 17
L'elezione consiste in ~n moto dell'anima verso il bene prescelto
(resp. 1) ma questo bene prescelto non e il fine in quanto il fine nell'ordine
operativo si presenta come principio non come conclusione. Per ¡¡ medico
per esempio, la salute non e oggetto di elezione ma di fine orbene iÍ
principio_ di oper'.12ione della sua attivita nella quale deve scegli~re ¡ mezzi
per r~ggmngere ti suo fine (la salute dei malati). Dunquf: soltanto si puó
sceghere_ un fine che sia ordinato a fini superiori. Casi come capita nella
speculaz1one quando si prendono principi che sano conclusioni dimostrati in
un'altra scienza tranne quelli principi indirnostrabili (resp. 3). Inoltre, nella
scelta intervengono l'intelletto e la volanta, la prima lo fa formalmente,
mentre la seconda materialmente, pero, siccome un atto di una detenninata
potenza dell'anima appartiene 1 essentialiter ad essa, e riceve la forma di una
potenza superiore, cosl !'atto d'elezione appartiene (essentialiter alla volonta
che riceve la forma deJl'intelletto (resp.l). Ma, pasto il fine J'elezione dei
. non conduscono necessariamente ad esse. Perché casi
'
mezz1
come dai
. . .
'
prmc1p1 non sempre segue una conclusione necessaria, a meno che non
comprometta la verita dei principi, cosl nell'elezione dei fini non siamo
costretti a scegliere i mezzi che conducono al fine. Solo la felicita vuole
I'uomo necessariamente, invece l'elezione dei mezzi e sempre libera (a.6).

2.2.5 L 'imperium 18
.
~'imperium o il comandare e essenzialmente un atto della ragione ma
interviene anche la volonta, cosi come nell'elezione veniva conformata dalle
due fa~olt~ sup~ri~re, _casi anche il comando presuppone la mozione della
v_olonta, g1acche gil ~tt1 della volonta e della ragione possono reciprocamente
nflettere su se stessr la volanta vuole ragionare, e la ragione ragiona sui
vol ere (a.l). La v~lonta puó essere comandara perché uno puó disporre il
comando che vog 11a (a.5). La ragione puó anche essere comandata in quanto
per capace di ritl_ettere su se stessa. Comanda tanto l'esercizio dell'atto, come
il suo og~~tto. R1spetto al oggetto ci sono due atti, uno sarebbe l'apprensione
della :enta la quale sfugge al comando ma l'assenso o il dissenso cadono
sotto 11 comando solo delle cose conosciute che non siano i primi principi, ¡

94

quaJi appartengono aJl'ordine di natura e quindi non sottostanno al comando
(a.6).

2.2.6 L'uso altivo del volere 19
Questo uso ha sempre per oggetto i mezzi, invece il fme ultimo non puo
essere usato. Soltanto si potrebbe usare il fine ultimo quando esso viene
capito nel senso soggettivo, mai in senso asso I utc; Percio solo i mezzi in
rapporto al fine si dicono utili, cioe utilit ed uso si equivalgono (a.3). L'uso
avviene una volta faha l'elezione, accade cosi perché la volanta e in rapporto
al suo oggetto in due modi, primo in quanto l'oggetto e voluta naturalmente e
in secando luogo in quanto posseduto realmente, lo quale implica piu
perfezione rispetto alla prima relazione volonta-oggetto. La prima relazione
appartiene all'elezione, mentre !'uso appartiene alla seconda, quindi !'uso
segue l'elezione. Ma quando la ragione ordina un mezzo al fine viene usata
perla volanta, e in questo caso l'uso precede l'elezione (a.4).

2. 3 Rispetto al conseguimento del fine
La genesi dell'atto volontario finisce con queste due punti, uno estratti
da que!Ji relativi ai mezzi, cioe !'uso passivo delle faccolta esecutive e
un'altro della sezione di atti relativi al fine, vale a dire, la fruizione.
Vediamo.

2.3. 1 L'uso passivo del/e Jaco/ta esecutive20
Per capire cosa sia l'uso bisogna prima avere chiara la distinzione tra
operazione in quanto principio interiore dell'agire, cioe le potenze dell'anima
e gli abiti operativi, oppure in quanto alle cose esterne queste ultime sempre
vengono applicate mediante i principi interiori. Ma nella q.9, a.l si dimostro
che la volonta muove tutte le potenze dell'anima agli atti propri, dunque ]'uso
appartiene principalmente alla volonta nella quale pero interviene l'intelletto
come faccolta direttiva, invece le altre potenze come principi esecutivi .

2.3.2 Lafruizione21
Questa e !'ultima operazione della genesi dell'atto vo!ontario.
Etimologicamente viene di frutto, !'ultimo che si aspetta dall'albero ' casi , il
fine che e !'ultima cosa attesa, il quale produce godimento una volta
raggiunto. Siccome fine e bene sono oggetti della volanta, la fruizione e atto
della potenza apetitiva quando questo viene raggiunto (a.l resp). Ma la
fruizi?ne non si limita all'ultimo fine, anche se questo sia il suo significato
proprio, dove la volanta trova riposo assoluto, c'e anche cose che ci offrono
qualche ·godimento che produscon9 fruizione, che pero si chiamano cosl non
95

�in senso proprio (a.3). Si puo pure parlare di una fruizione imperfetta in

quanto ancora non posseduta, ma che c'e nell'intenzione e non nella realta
(a.4).
3. JI rapporto dell'intelletto e la volonta in Kant

Kant non fa un studio apposta di queste facolta come lo fa Tommaso
d' Aquino, piuttosto studia le condizioni di possibilita della coñoscenza
(Kritik der reinen vernunft) e della morale (Kritik der praktischen vernunft).
ono due ambiti spaccati l'uno dall'altro che poi tenta di riconciliare
attraverso la critica del giudizio (Kritik der Urtei/skrajt). Cioe, sarebbe lo
studio di tre facolta; l'intelletto speculativo l'intelletto pratico, e il giudizio.
Allora dove sta la volanta? Kant la studia dal di fuori cioe, concepisce
l'azione umana solo in relazione alta legge e pertanto alla ragione pratica
viene aggiunta dall'esterno l'attivita della volonta 22 • Esporremo
sinteticamente le prime due opere nelle seguente sezioni.
3.1 L 'intel/etto in Kant

A noi ci interessa soprattutto la concezione dell'intelletto in Kant in
quanto interviene nell'azione del soggetto. ebbene Kant non fa un studio
dell'intelletto in rapporto all'azione umana sí possono comunque vedere
alcuni affennazioni della Critica de la ragione purc/3 che servano a capire il
suo ruolo in essi.
Kant vuole stabilire le condizioni sulla quale l'intelletto possa
conoscere, cioe 'La facolta di produrre spontaneamente rappresentazioni
(Verstand) ,,u_ Per conoscere bisogna "rivolgerci alla ·scienza delle leggi
dell'intelletto, ossia alla logica"25 . Logica che non e la classica fonnale, ma
Kant la presenta come una scienza nuova, la cosiddetta logica
trascendentale. Ma Kant aliara deve giustificare l 'uso delle categorie
a priori, perché appunto questa logica e quella che si occupa della
conoscenza a priori degli oggetti. Secando Kant vi sono dodici categorie
a priori nell'intelletto, alla giustificazione di esse Kant le chiama deduzione
trascendentale delle categorie. Ma tutto questo va indirizzato alla conoscenza
dei cosiddetti fenomeni, perché Kant non ritiene legittimo l'applicazione
delle categorie al mondo noumenico. "11 Noumenon non e oggetto di scienza
l'elaborazione conoscitjva dell'uomo e valida solo se ristretta nell'uso
«immanente, cioe ammissibile per gli oggerti dell'esperienza»
(KrV, III, p.519)"26 • Ma in Kant gli oggetti sono reali soio «in quanto stanno
in una connessione empirica con la mia coscienza reale&gt;&gt; (ib. p. 340) cioe
oggetto e realta non e la stessa cosa. Cosi l'essere e conosciuto non nella
realta, ma racchiuso nena psicología umana. La verita soggettiva viene
96

priviJegiata al di sopra di quella oggettiva. L'accordo non sara gia come nella
filosofia classica tra «rei intel/ectus», piutostto sara «accordo tra contenuto
rappresentativo e strutture logiche del soggetto, tra dati dell'esperienza
fenomenica e categorie logiche»27 • E questa la rivoluzione copemicana di
Kant, «ammettiamo che gli oggetti debbono adeguassi alla mente e non
viceversa»28 . Per causa dell'incapacita dell'intelletto umano per conoscere la
cosa in se, rimane frustrato, ma del punto di vista pratico non accade cosi.
Cioe, un uso legitümo della ragione con i suoi principi a priori si da solo
nella pratica. Percio, la metafísica solo sara possibile nella misura in cuí si
capisca come metafisica dell'azione29 • Cosi, "si potra almeno affennare che .
«io sono moralmente certo», riposando la fede sul «mio sentimento morale»
(Cfr. KrV p. 536 s) e non su una giustificazione teoretica"3º. Cioe per Kant
solo puo avere certezza teoretica nell'uso trascendentale della ragione, ma
nell'uso pratico solo «fede morale» 31 . In altre parole "la razionalita pl_Jra
rimanda, come a sua condizione, a una realta che si puo cogliere solo
mediante una certezza morale, fideisticamente" 32 •
La liberta umana ci sarebbe il suo riscontro a Iivello trascendentale, ma
in questo livello rimane «sempre un problema» (KrV. p. 522)33 • Iavece, a
livello pratico la liberta non ha questa problematica, non interessa se
un'azione sia libera o necessaria, o detenninata dall'influsso della ragione34 •
La liberta pratica viene dimostrata mediante l'esperienza quando la ragione
da le legge oggettive della liberta che possono accadere o non accadere,
diverse di quelle legge della natura.
Per Kant, l'uomo "compie, quasi spontaneamente una discriminazione
tracio che accade di fatto e cio che accade di diritto1 tra massima soggettiva
e legge oggettiva, tra semplice rappresentazione dell'utile e universale
rappresentazione del dovere, tra natura e liberta ( ... ) la liberta e in
contraddizione con la natura, che la ragione si oppone antiteticamente alla
facolta sensitiva di desiderare, escludendo l'ipotesi di una terza opzione
altemativa"35 . In conclusione, il ruolo dell'intelletto si limita nel dare al
soggetto !'imperativo categorico del dovere come comando di ogni azione.
3.2 La vo/onta in Kant

La volonta in Kant e autonoma, arriva aquesta conclusione attraverso il
suo modo di fare filosofia, cioe, criticamente. Questo lo fa soprattuto in due
delle sue opere; la Grundlegung zur Metaphysik der Sitten, e nella Kritik der
praktischen Vernunft. Metodologicamente nella prima opera non si domanda
ancora sulle condizioni di posibilita della morale, come lo fa nella seconda
piuttos~o ·utiliza un metodo analitico-regressivo, induttivo-socratico pe;
pervemre analíticamente al principio supremo della moralita36 • Cosi "non e
possibile pensare alcunché che possa essere ritenuto buono senza restrizione

'

97

�fuorché una buona volonta (ein gwer Wille) "37• Cioe fa ricurso ai "«principi
di una buona volonta.»"38 per fondare la moralita.
Si vede chiaramente come Kant fondamenta la morale nel soggetto che
pensa essendo egJi stesso a darsi la legge tentando cosl di non perturbare la
volonta con qualche movente straneo alla raggione. In questo modo, non
c'entra in Kant la possibilita di una morale suJ principio di perfezione o
ricerca della felicita, cosi chiaro ed esplicito nell'etica aristotelico-tomistica.
Come aserisce Lambertino: "Kant e esplicito ne! coodannare
indiscriminatamente l'etica degli «antich i», perché essi avrebbero conferito
un « alore incondizionato .(ohne Einschrankung)» ai beni materiali e
spirituali, elevandoli a valore etico intrínseco avulso dai «principi di una
buona volonta)&gt; (l. KANT, Grundlegung... , IV, p. 394.), depauperato cio ' di
ogni incidenza dell'elemento fonnale. (... ) 11 principio della perfezione e
giudicato «del tutto inetto» a fondare la moralita, nonostante che esso
«sottragga alla sensibilita» tale compito, per affidarlo alla ragione (l. KA T,
Grundlegung.. ., IV, p. 443.). Anche se non e la sensibilita, ma «l'intelletto e
la ragione» a dettare !'impulso, sarebbe ugualmente «la particolare
costituzione della natura umana ... che darebbe la legge»; !'impulso sarebbe
ugualmente «estraneo» alla volonta, cui verrebbe cosi precluso il «darsi da
sé la propria legge» (l. KA T, Grundlegung. .. , IV, p. 444.). Sarebbe sempre
un «oggettm) a determinare la volonta, anche se non mediante l'inclinazione
-come nel principio della felicita- ma «mediante la ragione applicata ai
possibili oggetti della nostra volonta in genera[e)} (l. KANT Grwidlegung. ..
IV, p. 443 .). La legge, conseguentemente, sarebbe appena «contingente»
(l. KANT, Grund/egung. .., IV, p. 444.), perché leg~e della razionalita
peculiare dell'uomo, non della razionalita in quanto tale" 9

perfezione della fiJosofia clasica sia adecuato. '~1alizzando ulteriormente il
concetto di perfezione, nella Kritik der praktischen Vernunft, Kant lo
riconduce addirittura al principio epicureo. Esso infatti, presupponendo un
«fine», un «oggetto» o una «materia» della volonta, ~arebbe «sei:n~~e
empirico, e quindi adatto al principio epicureo della dottrma della fehc~t~
non al principio razionale puro della dottrina morale e del dovere» (Krmk
,41
•
•
der praktischen Vernunft, V, p. 41. )' . Per Kant avrebbe una vera antmom ia
tra morale e felicita considera l'etica soltanto come "«scienza che ci insegna
come dobbiamo diventare degni della felicita» .42
Per Kant non e possibile la moralita se non e tramite una volonta pura
di qualche altro moventi empírico. Vale a dire la ragione pura &lt;leve essere
immediatamente pratica altrimenti quella azione cornpiuta diventa inmorale,
appartenente a una ricerca egoistica della felicita. Come dice Lambertino:
" ... Mentre la moralita si articola secando la norrnativita della razionalita
pura, la felicita si adagia sul determinismo della sensibilita· mentre la
moralita asseconda le istanze oggettive di uno spirito puro la felicita
asseconda le esigenze soggettive di uno spirito condizionato dalla sensibilita;
la moralita e oggetto della volonta, la felicita oggetto della facolta inferiore
di desiderare; la moralita e urgenza necessitante a priori, 1'aspirazione alla
felicita esigenza fattuale contingente".43

Kant elimina tutta posibilita di una volonta che cerchi la felicita, perché
secando lui questo sarebbe edonismo, non gli sembra che il principio di

La virtu non eeliminata in Kant, c'e ancora qualche traccia pero molto
lontana dall'aristotelismo-tomistico. "Si e che; in Aristotele, il seguire la
passione come criterio di vita esclude l 'incidenza operativa della ragione
mentre il seguire la ragíone come criterio di vita non esclude, anzi comporta
naturalmente 1'incidenza operativa del piacere; per Kant, invece !'antinomia
e assoluta. La virtu diventa casi per Aristotele, condizione· del
conseguimento del bene supremo: a esso puó approdare solo il virtuoso. 11
bene supremo e liberta dalla materia, e, nella misura in cui l 'implicanza della
materia e necessaria per il composto umano, sara la virtu la norma di ogni
comportamento (Nella Metafisica cosi viene definita la sapienza: «la sola tra
-le scienze ad essere libera, perché e la sola che opera per se ste sa»
(A 2, 982 b 27-28), cioe la sola che e pura da tutte le tensioni della volonta e
dell'azione). 11 carattere eudemonistico, quindi, insito nella teorizzazione
aristotelica della morale, non puó essere disgiunto da quello normativo
assiologico della perfezione e del bene morale, anche se la vita morale e
subordinata aU'attivita teoretica, in un rapporto non ben definito da Aristotele
ein una prospettiva che non potrebbe risultare famil"an:. a Kant'"' 4 • Possiamo
dire che il suo concetto di volanta e quasi divino, non collegato all'esigenze
sensibili della natura umana. Divino perché affida tutta la morale alla fonna
della raggione cioe, all'imperativo categorico del dovere. Con questa
concezione non sarebbe possibile cercare la felicita, e quindi possiamo fare
un'analogia dicendo che Dio non. ha bisogno di una ricerca della felicita

98

99

Cerca le condizioni di posibilita della morale trovandole nell'autonomia
della volanta, eliminando conseguentemente la causal ita perché e eteronoma.
"La liberta nella sua definizione negativa, e «la proprieta della causalita
degli esseri razionali di poter agire indipendentemente da cause estrane che
la determinano», cioe da ogni «qualche cosa di diverso (etwas anderes)»
dalla volanta in se stessa e quindi sempre riconducibile a «un eteronomia
delle cause efficienti (Grzmdlegung. .. , IV, p. 446 s.)» 40 • Per Kant la causalita
solo e possibile nel mondo fenomenico ~a non nel mondo noumenico al
quale appartiene la liberta, e quindi anche la volonta libera ed autonoma.
Percio, parlare di causalita nel mondo della liberta sarebbe per Kant
inconcepibile, cosi come lo fa Tommaso, nel quale i mo enti che causano
l'azioni della volanta sono vere cause efficienti, oppure formale come nel
caso del intelletto, ma realmente possibili.

�perché Egli e felicissmo in se stesso, cosi possibile una volonta quasi divina
ne anche avrebbe bisogno di questa ricerca. Agire in conformita al principio
della perfezione sarebbe «come volere sviluppare i talenti solo perché
contribuiscono ai vantaggi della vita ..., solo per la felicita che aspettiamo da
essi» (Kritik der praktischen Vernunfl, V, p. 41.). Appare quindi naturale a
f$:ant il ripudio di tale principio e il ripiegare nel principio formale del dovere
«come unico principio possibile» (Kritik der praktischen Vernunft, Y, p.
41.) a conforma della solita rigida alternativa che articola tutte le movenz.e
del suo sistema. Ma, anche se egli e indotto dal suo apparato concettuale a
tacciare di ernpmsmo, anzi di edonismo ogni sistema non
formalistico-rigoristico, tale riduzione univoca del concetto di perfezione
sembra arbitraria. 11 concetto di perfezione, infarti, riveste nel contesto
etico-noetico dell'eudemonismo razionale un significato tutt'altro che alieno
da un'implicanza deontologica".45
'

4. 4 La volonta

Per Tommaso la volanta e un'apetito razionale, una tendenza della parte
superiore dell'uomo, appartenente per tanto alla sua natura spirituale e che
coagisce coll'intelletto. In Kant la volanta e quasi sparita, perché tutte
J'azione sono domínate dalla ragione pratica, che non e altra che la stessa
ragione pura che diventa pratica nelle azioni.
4.5

fl

Bene

Se la volanta e quasi sparita dalla teorizazione kantiana, non e raro che
il bene sía per lui una cosa da non perseguire. Cioe soltanto la legge
rappresentata nell'interno di ogni soggetto puo essere l'unica guida d'azione,
fino a quando essa diventi norma universale per tutti. Invece per Tornmaso e
praticamente il motore che giustifica tutte le azione, e al cui tende l'uomo
con necessita di fine. 48
·

4. Differenze tra Tommaso e Kant

4.6 La virtu

Alcune diferenze che i possono estrarre della considerazione fatte
prima si riassumono nelle seguente righe.

4. 1 JI Soggetto

Mentre in Tomrnaso il soggetto che agisce esempre il composto anima
corpo in Kant e né psicologico né empírico, il soggetto e trascendentale, ma
trascendentale nel senso che si trova aldila del proprio pensiero.46
4.2 L'anima

L'anima . di Tornmaso e vista come un ita al corpo come forma,
singolare e capace di operazioni intllettuali, onde appunto l'intteneto e una
facolta separata dall'organo. 47 In Kant !'anima e noumenica, cioe
incognoscibile attraverso i concetti della raggione pura. Sebbene ambedue
ammettono la sua immortalita, ma da presupposti teorici moito diversi.

Per Kant le virtu aiutano a diventare ad essere degni della felicita . Vede
nelle virtu una connessione causale con la felicita, ma avulsa da ogni
implicanza di sentimento o d'inclinazione e da ogni risonanza di
compiacimento.49 Per San Tornmaso le virtu sono il primo anaJogato della
ragione pratica. Sano i fini a perseguire per raggiungere la vita buona, la
vita felice.
4. 7 La felicita

In Kant la felicita non ha niente che vedere con la morale, c e
addirittura un'antinomia. 5 Cioe, per essere morale bisogna non essere felice,
altrimenti sarebbe egoismo ricercare la felicita. Invece in Tommaso la
felicita e appunto il fine ultimo naturale al quale siamo tutti inclinati, che
appartienene alla struttura psicotogica di tutte te creature.

°

4.8 La liberta

4.3 L 'intelletto
Tommaso concepisce l'intelletto come facolta dell'anima pero cbe non
ha bisogno di un organo per operare altrimenti non sarebbe capace di astrarre
i concetti universali e realizare tutte le altre operazioni intellettuali ch
soltanto si possono ammettere in una facolta spirituale. Per Kant l'intenetto e
una facolta soprattutto attiva, cioe, capace di conoscere a priori attraverso le
categorie tutte le realti1 e i suoi principi.
100

Ambedue affermano la liberta, pero con sfumature molto diverse.
Mentre Tommaso fa una distinzione tra la liberta d'especificazione e la
liberta d'esercizio per chiarire l'intervento sia dell'intelletto sia della volanta
nella scelta libera. Cioe, la liberta sarebbe la facolta dell'intelletto e la
volanta. Per Kant la liberta sarebbe una conseguenza della razionalita umana
101

�e niente altro, la liberta sarebbe infinita di possibilita per agire cioe viene
accentuata la capacita di scegliere, cioe l'autoafermazione lasciando di lato
l'intenzionalita com'era logico aspettassi.
'
4.9 La legge

La legge morale sarebbe una regala della virru in Tommaso
fondamentalmente insegna quale sono i modi per arrivare alla virru. JI
contenuto della l_egge_ ~orale naturale sono le virru. Questa legge morale
sarebbe anc?e l~gge d1vm~. In Kant la legge e il primo analogato, quello che
deve c?mp1ers1 necessanamente per diventare buoni, e un imperativo
~ategonco della morale autonoma. In Kant il legislatore noh sarebbe Dio, ma
ti soggetto stesso.

4.1OLa mora/e
Tommaso imposta quindi una morale eudemonistica d'accordo
al'.'i~eal_e aristotelico d'etica ma con le opportune aggiunzioni 'di elementi
~nst1~rn'. dove l'attivita pi~ a~ta del~'u_omo e ~uelle inferiori vengono integrati
m un unita che con la graz1a e poss1blle ragg1ungere il fine ultimo.
.
_Kant invece imposta una morale rigorista dove l'attivita superiore ed
mfenore del uomo vengono di armonizare a causa életre sue permesse
formalistiche.

5.

Conclusione

Direi che _i~ rapporto intelletto-volonta in Tommaso d'Aquino e
a~bastanza equ1ltbrato, fa delle distinzione giuste per capire il ruolo di
~1ascuna ~e'. le facolta s~n~ lasciare spazio per una interpretazione
1ntellettual1st1ca o volontanst1ca. Come dice Danié!ou "Tommaso d' A ·
·1·
·i ·b • . .
quino
sta bI IS~e un_ equ1 1 no d1ffi~1le e r~ramente raggiunto, tra gli abissi paralleli
del raz1onalis~o e del fide1smo . Altri autori come Fabro Cardonan e
Clavel! prefenscono fare un'accentuazione della volanta al d'
d 11•· 11
.
1 sopra
e rnte etto per sodd1sfare meglio l'esigenza dell'amure cristiano Penso
c~e comun~ue si faccia. dobbiamo evitare di cadere ¡n qualch~ sorta
d rntellettuahsmo oppure dt volontarisrno.
'.,

L'immanentismo porta necessariamente a questa separazione che soltanto
cambiando il metodo implicito nel!a sua filosofía potrebbe ricollegare questi
due mondi. embra che Kant nella Critica del ,giudizio abbia voluta
ricuperare la causa finale prima perduta nelle sue criti..;he anteriori, ma non
riesce a unirli, rimane in un "come se"SJ, cioe soltanto la finalita sarebbe
1 ,
54
possibile nel soggetto. Bisognerebbe una conv~rs1one come propone
Cardona/ 5 questa conversione intravede una intenzione in tutta teorizazione,
per cui l'inizi~ della filosofia sar~bbe n~lla sua opinion~ un fatto della
volanta. Perche no? Se la filosofia e proprio amare a la sap1enza. Tomma o
si trova nella ritlessione tradizionale cristiana. Vale a dire, ritlette all'intemo
della fede senza rinunciare alla scienza della sµa epoca. Casi come oggi
fanno alcuni autori come Gilson, Fabro, Guardini;1 Wojtyla 56 per citare
alcuni di loro che partendo dell'esperienza che ci viene da! senso comune e
senza pretendere dimostrare l'esistenza delle cose estramentali riflettono su
di essa. Kant invece si muove nella tradizione luterana per cosl dire cioe,
non e per niente realista neppure d'accordo con l'eventuale unita tra natura e
liberta. Kant e piu d'accordo col schema formale legge-coscienza, cosa cht::
in Tommaso non c'entra niente. Percio neanche ammette una tendenza
naturale nell'uomo verso il piacere perché non quadra col suo sistema teorico
"la tendenza al piacere non esprime come vorrebbe Kant semplicemente una
dimensione connaturale alla natura dell'essere razionale umano ma una
dimensione connaturale alla natura dell'essere razionale come tale: non e
pretesa dall'implicanza della sensibilita nell'essere e istenziale umano, ma
dal dinamismo della razionalita come tale. E, mentre Kant non puo, in virtu
di certe premesse formalistiche, ravvisare nell'aspirazione di tutti gli uomini
verso la felicita se non un dato fattuale, inetto ad assurgere a valore di diritto
l'etica tomistica vede in essa un'inclinazione di natura un'inclinazione cioe a
cui la natura non puo sottrarsi e che e rivelativa di una legge intrin• eca
dell'essere cosciente. Se «omnes prosequuntur id est quaerunl
delectationem» (In decem libros Ethicorum .. ., 1. VII, e~t. XIII, n 1509.) e la
natura come tale nella sua dinamica essenziale che tende al piacere cioc che
deve tendere al piacere".

Rispetto a Kant dovrei concludere che non si puo ricuperare la
spaccatura
ti
· introdotta nella sua filosofía tra natura e liberta' , tra mon do
enomenico e mondo del_ nou~eno. La condizione per ricuperare questa
frattura sarebbe un cambio rad1cale nel metodo irnpiegato per filosofare.
102

103

�Notas bibliográficas
1Cfr. LUÑO, A. R., Etifa, Lemonnier, Firenze, 1992, p. 97. Vedere anche POL?,
L., Curso de teoría del conocimiento 11, Eunsa, Pamplona, 1989, p. 239. vedere m
questo senso anche WOJTYLA, K., Persona y acción, BAC, Madrid 1982, 350,
pp., dove fa tutta un'impostazione personalistica del agire umano.

Cfr. LUÑO, A.R., op. cit., p. 56-59.

2

Citato in CENTI, T. S., L 'atti umani, Introduzione e note alla S. Th. /-//, qq. 1-21
di S. Tommaso d' Aquino, ESD, Bologna, 1985.
3

"Qui si procede in ordine di natura, ovvero di dignita: nel quale ordine detta legge
la prossimita degli atti al fine". CENTJ, T.S., op. cit., p. 256. "S. Tommaso espone
non secondo un ordine genetico, ma sistematico". Jbid p. 280. "L'ordine genetico
degli atti non e da prendersi con assoluto rigore; ma con una certa elasticita". lbid.
p. 332.

20

Cfr. S. Th., 1-ll, q. 16, a.l.

21

Cfr. S. Th., 1-1!, q. 11.
Cfr. LUÑO, A. R., Etica, Lemonnier, Firenze, 1992, p. 141.

22

Nell'originale tedesco Kritik der reinen Vernunft. _(ArV) _Qu~st'afferm:zioni
verrano pressi dall'opera di LAMBERTINO, A., JI rigorismo ellco in Kant, 2 . Ed.
Maccari, Parma, 1970, 377 pp. Eppure del COPLESTON F., Storia dellafi/osofia,
Vol. VI, Paideia, Brescia, 1989, pp. 598.
23

24

COPLESTON F., op. cit., p. 283 .

25

/bid. p. 283.

26

LAMBERTINO, A., op. cit., pp. 29-30.

27

Cfr. LAMBERTINO, op. cit., p. 30.

28

COPLESTON, F. op. cit., p. 261.

29

Cfr. LAMBERTINO, op. cit., p. 62 .

4

s Cfr. Per esempio l'opera italiana odiema Va dove ti porta il cuore, di S.
TAMARO. Oppure tutta l'impostazione della cosidetta etica dei sentimenti (Cfr,
LEWlS, C.S. L 'immagine scartata, Ed. Marietti, 1964, p. 132).
Cfr. S. Th. l-11, q.9, a. l.

6

Cfr. S. Th. l-/1, q.8, a. l .

7

8

9

30 !bid.
31

Cfr. S. Th. 1-11, q.12, a.! ad 1,3.

Cfr. !bid

32 _
Cfr. !bid.

Cfr. S. Th. /-!/, q. 12.

p. 69.

33

Cfr. lbid. p. 63.

°Cfr. S. Th. f-11, q. 14.

34

Cfr. Ibid. p. 63.

Cfr. S. Th. 1-/1, q. 15.

35

!bid. p. 62.

12

Cfr. 2.1.1 La semplice apprensione, p. 3.

36

Cfr. LAMBERTINO, A., op. cit., p. 71.

13

Cfr. 2.1.2 La semplice volizione, p. 3.

37

14

Cfr. Cfr. 2.1.3 11 II giudizio del fine come assequibile, p. 4.

1

11

is Cfr. 2.1.4 L'intenzione del fine, p. 4.

·

KANT, I., Grundlegung zur Metaphysik der Sitten, p. 393.
LAMBERTINO, A.,op. cit., p. 72.

38

KA T, 1., Grundlegung.. ., Iv, p. 394. Pres·so da LAMBERTINO, A., op. cit. p.
313.

Cfr. S. Th., l-11, q.14, a.6.

39

LAMBERTJNO, A., op. cit. p. 313.

Cfr. S. Th. , 1-/1, q.13.

40

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 127.

18

Cfr. S. Th., 1-II, q. 17.

41

LAMBERTJNO, A. op. cit. p. 314.

19

Cfr. S. Th., l-1/, 16.

16

17

105
104

Presso da

�42

Kritik der praktischen Vernunft, V, p. 130. Citato in LAMBERTINO, A., op. cit.

p. 344.

CARDO A, C., Metafisica de la opción intelectual, 2a. ed. Rialp Madrid
1972.

43

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 356.

CARDO A, C., Metajisica del bien y del mal, Eunsa, Pamplona, 1987.

44

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 331.

45

LAMBERTINO, A., op. cit. p. 314.

COLOMER, E., El pensamiento alemán de Kant a Heidegger !, Herder
Barcelona, 1993.

46

SANZ, V. Historia de /ajilosofia moderna, Eunsa, Pamplona, 1991 529 pp.

I"'

47

D' AQUINO T., De unitate intellectus contra averroístas, Cittá
1989, pp. 101-152.

48

Cfr. S. Th. l, q.83:1-II pp.1-5.

49

Cfr. LAMBERTJNO, op. cit., p. 356.

uova Editrice,

D'AQUINO, T. Summa Theologiael, q.82, l-11, q.~, q.17, ESD, Bologna
1985.
D'AQUINO, T., De unitate inte/1.ectus contra av,erroistas, Cittá
Editrice, 1989, pp. 101- 152.

°Cfr. LAMBERTTNO, op. cit., p. 356.

uova

DANIÉLOU, I, Dio e Noi, 3a, ed., Ed. Paoline, 1965.

5

51

COPLESTON, F., Storia del la Filosofia, Vol. VI Pai&lt;leia Brescia, 1989.

DANIÉLOU, J., Dio e Noi, 3ª. Ed. Editorial Paoline, 1965, p. 58.

52

GILSON, E., El realismo metódico, Rialp, Madrid, 2a. ed., 1952.

CARDONA, C., Metafisica del bien y del mal, Eunsa, Pamplona, 1987, pp. 115117.

KANT, l., Critica del giudizio, Laterza, Bari, 1963.

53

LEWIS, C. S., L 'immagine scartata, Ed. Marietti, 1964.

54

LAMBERTINO, A., // rigorismo etico in Kant, 2a. ed., Maccari Pa_rma
1970.

Cfr. COLOMER, E., El pensamiento alemán de Kant a Heidegger /, Herder,
Barcelona, 1993 ..P. 268.

Cfr. ARTIGAS, M., La inteligibilidad de la naturaleza, Eunsa, Pamplona, 1992.
Cfr. SANZ, V., Historia de la filosofia moderna, Eunsa Pamplona, 199 I, p. 483 .
Cfr. COLOMER, E., El pensamiento alemán de Kant a Heidegger !, herder,
Barcelona, 1993, p. 265-267.

ss CARDO A, C., Metafisica de la opción intelectual, 2ª. Ed., Rialp, Madrid, 1972.
56 LUÑO, A. R., Riflessioni metodologiche sulla grande catechesi del mercoledi di
Giovanni Paolo ll, Anthropotes, Roma, 1992, pp. 11-25.

LlJÑO A. R., Etica, Lemonnier, Firenze, 1992.
LUÑO, A. R., Riflessioni metodologiche sulla grande catechesi del
mercoledi di Giovanni Paolo II, Anthropotes, Roma, 1992, pp. 11-25 .
POLO, L. Curso de teoría del conocimiento ll, Eunsa, Pamplona 1989.
SANZ, V., Historia de lafilosofia moderna, Eunsa, Pamplona, 1991 .

Bibliografia

WOJTYLA, K., Persona y acción, BAC, Madrid, 1982.

ARTIGAS M., La inteligibilidad de la naturaleza, Eunsa, Pamplona, 1992.
ARTIGAS, M., El hombre a la luz de la ciencia, Palabra, Madrid 1992.

106

107

�EL MITO Y LA FILOSOJ:li.A
Beatriz Sánchez Pirela
Ph.D en Filosofía
Université Laval, Quebec, Canadá

"Toute idée, humaine ou divine qui prend le passé pour racine a pour
feuillage /'avenir." Víctor Hugo (La Légende des siecles)
El mito trasciende la razón para hacerse eco c;íe un argumento que
explica el fenómeno de la ex.istencia, y todo lo que representa la presencia de
Dios en su relacjón con la vida, instancia sagrada, significada bajo un
carácter divino y asidero de la gestación del pensar en otra dimensión de la
razón. En cuanto al mito tenemos a bien considerar a Platón, quien percibe
éste en el orden del discurso pleno de riquezas, donde se aloja cierto grado
del saber. Él le asigna al mito un rol y un espacio privilegiado en sus
reflexiones, sobre todo cuando éstas son referidas al misterio de la
existencia, y toca temas sobre Dios y el Alma. Para este pensador griego,
estos temas representan el más alto grado de la expresión y no dan cabida
para hablar de ellos sino a través de las significaciones, en la analogía o en el
mito. "Pero hay una manera más bella todavía de aplicarse a eso: es cuando
usando la dialéctica y tomando el alma, que es por eso, se planta ahí y se
siembra ahí, con la ciencia, los discursos capaces de defenderse ellos
mi:;mos, al igual que el que los ha sembrado, los discursos que, lejos de ser
estériles, portan una semilla, de otros discursos (Platon; 1969:276,277). La
dimensión filosófica alojada bajo el manto del mito es velada... en el
lenguaje poético y simbólico. Manifestación ésta que guarda una reflexión
sobre la creación y la existencia. La filosofía de la mitología es expuesta por
F.W.J.Schelling," quien plantea que el concepto y el conocimiento de Dios
constituyen el origen de todo pensamiento mitológico en su estado original
(politeísmo), el cual transciende a partir de la toma de consciencia del
verdadero Dios, que inspira el "monoteísmo de la conciencia original", pues
para él "La filosofia de la mitología es no según la intención, sino según el
objeto -en una esfera superior- filosofía de la naturaleza"
(F.W.J.Schelling;1994:172). La perspectiva del mito en su concepción
filosófica nos remite al problema del origen, a partir de donde se crea la
conciencia mítica. "El mito se convierte en un problema filosófico en la
medida que se expresa en él una orientación originaria del espíritu, una
manera entre otras para la conciencia de organizar el mundo" (Emest
Cassirer; 1972: 18).

109

�Lo E piritual entre los dominios del Mito

El mito se inspira en temas que se destacan por su dominio espiritual
sobre todo aquellos significados en el misterio que envuelve a la creación.
"Por misterio se entiende, como cada uno sabe, una teología (Gotterlehre),
gue bordea la teología pública (la mitología) y que subsiste cerca de ella,
secreta, es decir comunicada sólo a los iniciados. Puesto que los Misterios no
son nada más que la (fase) interna, esotérica de la mitología misma y que
ésta no se explica sino en la consciencia misma más que en el término del
proceso (F :W :J : Schelling; 1994 : 107).
Lo referido al misterio, virtualmente, es desplegado místicamente bajo
~I velo de un discurso tejido entre la analogía y las figuraciones simbólicas.
Este se escapa de ser explicado bajo un razonamiento lógico. "Para hablar de
este principio, puede ser permitido llamarlo: el misterio a condición que el
termino &lt;~misterio» no sea hipostásico y tomado por la denominación de una
entidad realmente existente fuera del mundo. El término «Misterio» significa
únicamente límite de la competencia del espíritu humano (Paul Diel ·
1971 :3 8). Evidentemente, el Gran Misterio encierra el principio de la vida'
bien podemos interpretar esto en el ello tiene su asidero en las
si_gnific~cion_es míticas, lenguaje inexpresivo, poético, metafórico mejor
dicho m1met1zado de todo aquello que queda suspendido de la discusión. "El
sobrepasa toda discusión. Su evidencia espiritual debe ser distinguida de la
evidencia sensorial del mundo y de la evidencia sensi.tiva de la vida. El
Misterio es la evidencia espiritual pues es evidente al espíritu (él mismo)
que no es más que un modo de la existencia que el mister'io de la existencia
lo sobrepasa necesariamente (Paul Die!; 1971 :38).
La creación queda atrapada en el mito bajo una argumentación velada e
inexplicable a la naturaleza humana. "Por otra parte el concepto de misterio
no designa más de lo que está manifiesto, lo que no está ni concebido ni
co~prendido, lo extraordinario y lo extraño, sin indicar allí con precisión la
calidad»_ ~R~dolf Otto;_ 1969;28). El mito tiene su argumento primario en la
concepc1on interpretativa del Gran Misterio, que se diluye en un intento de
hacer visible todo lo que es invisible bajo el velo divino. "Lo esencial es
invisible p~ra los ojos" {A. De Saint-Exupery; 1982 : 138). La argumentación
s~bre .el origen guarda un sentido histórico y sagrado. "El mito cuenta una
h1~tona _sagrad~; relata un acontecimiento.que ha tenido lllgar en el tiempo
pr_1mord1al, el tiempo fabuloso de los «comienzos». Dicho de otro modo: el
mito cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales una
realidad ha venido a la existencia, sea ésta la realidad total, el Cosm~s 0
solamente u~ fragm~nto: una isla, una especie vegetal, un comportamiento
hu_mano, (M1rc~a ~hade;l983:12). El pensamiento mítico es expresión del
ongen. Un mito siempre se refiere a los acontecimientos pasados: 'antes de
110

la creación del mundo', 'no obstante los primeros tiempos', o en todo caso
hace mucho tiempo" (Claude Lévis Strauss· 1974:231).
En el plano simbólico, Gilbert Durand nos define el mito como, "un
sistema dinámico de símbolos de arquetipos y de esquemas, sistema
dinámico que, bajo la impulsión de un esquema, tiende a componer un
relato"(Gilbert Durand; 1979 :82). El carácter simbóljco del mito resguarda
el momento sagrado del origen al desplegar toda qna explicación que a
simple vista pue~e parecer subjetiva, sin embargo cuando se liga el mensaje
esgrimido en las significaciones nos presenta una realidad filosófica de la
vida.
El mito rebasa la argumentación del orden del discurso puesto que su
fundamentación comporta un ritual espiritual indefinible a simple vista, pero
con hondas significaciones cuando se le interpreta en su dimensiona!idad.
"El mito es la primera forma de esta adaptación espiritual de la comunidad
humana a su ambiente" (George Gusdorf; 1984:338). Es allí donde se
plasma la dimensión espiritual que denota el sentir religioso referido a !o
momentos del origen bajo un carácter ontológico. Así pues, "El Gran
Tiempo del mito, cuya intención transfigura toda la experiencia primitiva,
afirma una transcendencia concreta mediante la cual lo cotidiano es asumido
sin esfuerzo por lo ontológico"(George Gusdorf 1984 : 124). De esta
manera, se descubre este principio bajo la potestad absoluta del Misterio
divino al plasmar una particularidad determinante de! sentir espiritual
societario bajo principios idealistas. "Pues, en todas las mitologías de todos
los pueblos, el fin ideal de este deseo esencial, la realización ideal de la
armonía, la cua1idad humana sobreconscientemente idealizada, se encuentra
expresada por el símbolo divinidacf' (Paul Diel; 1971 122).
El mito bien sea una inspiración particular o 'bien societaria busca
legitimizar los ideales de su verdad en torno a lo inexplicable, llegando esto
a representar una fuerza inmanente en aquel para explicar
cosmogónicamente la presencia divina. "Al ser la c~ación del Mundo la
creación p?r excelencia, la cosmogonía pasa a ser el ;modelo ejemplar para
tod~ especie de creación. Esto no quiere decir que el mito de origen imite 0
copie u~ modelo cosmogónico" (Milcea Eliade; 1983:28). Lo cosmogónico
se convierte a su vez en pensamiento religioso al desatar en sí mismo un
proceso ontológico que traduce sentimientos sublimes.
. Allí, el Cielo no es percibido como un espacio ,sino como la fuente
pru~ordial de la revelación divina. Este también figura en algunas
s~c1edades como la divinidad misma. "La trasce·n'dencia no se revela
directamente en la inaccesibilidad, la infinidad, la eternidad y la fuerza
creadora del cielo (la lluvia). El modo de ser celeste es una hierofanía
111

�inagotable. Por consiguiente, todo lo que pasa en los espacios siderales y en
las regiones superiores de la atmósfera". (Mircea Eliade; 1977:48).

representaciones de las religiones monoteístas. (Usener citado por E.
Cassirer; 1972:40).

La trascendencia del pensamiento mítico queda demostrada en su
potencialidad espiritual, significada en la dimensión del pensamiento
_cosmogónico, cuya significación se conforma no sólo en el principio del
movimiento del universo sino que además se erige en modelo de norma
morales y éticas societarias que reflejan un estilo particular de enseñanza.
"El mito es primeramente pedagogía de la transgresión. El pensamiento
Cosmológico es pensamiento del cosmos. Pero el cosmos no es simplemente
la suma de las cosas que pueblan el universo visible, del conjunto de los
seres naturales la colección de los seres que tienen en ellos mismos el
principio de su movimiento". (Jean Ladriere· 1970: 192).

El Sentir Mítico: religioso y sagrado

El Cielo es una matriz que inspira las significaciones eternamente
sublimes, en la medida que establece un modelo para toda obra creada o que
se va a crear. "La cosmogonía es el modelo ejemplar de toda especie de
«hacern:.no sólo porque el Cosmos es el arquetipo ideal a la vez de toda
situación creadora y de toda creación sino también porque el Cosmos es una
obra divina; está, pues, santificado en su propia estructura". (Mircea Eliade;
1983 :39). En su totalidad se destaca el cosmos como un modelo sagrado por
ser éste la esencia de la obra de Dios o de los Dioses, en ,virtud de la cual es
el ente principal del proceso teogónico que caracteriza el pensamiento
mítico.
El proceso mitológico es un proceso teogónico: un proceso en el cual
Dios mismo deviene, y por el cual él se manifiesta progresivamente como el
verdadero Dios. Cada grado de esta producción de Dios por él mi smo en la
medida en que puede ser comprendido como un punto necesario de
transición, tiene su propia importancia: pero sólo la totalidad, la coherencia
sin falla de todos los momentos de la realidad mítica en d venir, permite en
el sentido de comprometerse y de mostrar su verdadero objeto (Ernest
Cassirer; 1972:21 ).
Este proceso demarca el sentir religioso de un pueblo, cuya explicación
desdobla una razón bajo la presencia de significaciones profundas que son
indescifrables a simple vista, en la medida que éstas encierran razonamientos
concordantes con la especificidad de una logicidad mítica.
La mitología no es otra cosa que la teoría (lagos) del mito, dicho de
otra manera, la "morfología de las representaciones religiosas'. Lo que ella
se esfuerza de mostrar no es nada menos que "la necesidad y la legalidad de
la representación mítica para convertirse allí en inteligibles, no solamente las
producciones mitológicas de las religiones populares' sino también las

Nuestra fundamentación para interpretar el mito en la perspectiva
filosófica, tiene su asidero precisamente en el_sentir religioso c~mo una
categoría que sirve de gestación de la visión filosófica étnica. De acuerdo a
Max Müller la formula religiosa es una característica de la religión que se
desarrolla del misterio de lo suprasensible, de lo indefinido, de lo
sobrenatural y de lo absoluto divino.
La religión, dice e! eminente indigenista, "es una facultad mental que,
independientemente, a veces incluso a pesar del buen sentido y de la razón
hace al hombre capaz de tomar el infinito bajo diferentes nombres y diversas
formas. Sin esta facultad, ninguna religión, ni siquiera la más grosera
adoración de ídolos y de fetiches, no seria posible, ya la sola condición de
oír atentivamente, nosotros podemos oír en todas las religiones un gemido
del espíritu, un esfuerzo para concebir lo inconcebible para expresar lo
inexpresable, un suspiro hacia el infinito (Max Müller, citado por A.
Reville; 1986:31 ).
Lo religioso es comprendido aquí en su condición de razonamiento en
torno a lo sagrado, que nos remite a pensar en la expresión de una dialéctica
sacramental, en su carácter formador de una conciencia religiosa regidora de
la moral societaria. Siendo esto un factor clave entre los elementos que
determinan el pensamiento mítico-filosófico. "No es dudoso que la
fenomenología de la religión haya renovado profunqamente el problema del
mito remontandq así a una estructura mítica que sería la matriz de todas las
figuras y de todos los relatos determinados propios tal o cual mitología y
relacionando a esta estructura mítica difusa, las categorías fundamentales del
mito: participación, relación a lo Sagrado, etc." (Paul Ricoeur; 1960: 158).

a

El sentir religioso se presenta en el orden de una conciencia societaria,
cultivada y elevada a la trascendencia de la palabra. "La religión es la
determinación de la vida. humana por el sentimiento de un lazo que une el
espíritu humano aJ espíritu misterioso del cual él reconoce la dominación
sobre el mundo y sobre él mismo y sobre al cual él quiere sentirse unido".
(A. Reville; 1986:34). El espíritu religioso se manifiesta en el pensamiento
mítico-filosófico de un pueblo dejando expreso test-ii'nonio del grado de
elevación de su sentir espiritual.
La religión no puede reposar en un fundamento también inestable: si
ella puede pretender a alguna verdad interna, ella debe aparecer como la
\

112

113

��Sin embargo, la significación de este símbolo -producción suprema del
sobreconsciente -no puede ser comprendida más que por relación al conjunto
de la simbolización mítica. Si es verdad que la producción del
so?reconscient~. bajo ~~ forma_ subli_m~ es la motivación justa, la moral y,
mas la producc1on esp1ntual mas autentica del sobreconsciente son los mitos
resulta de ahi que la significación escondida de las imágenes míticas deb~
ser la motivación justa: fundamento de la ética. (Paul Diel; 1971 :22).
La significación del símbolo sagrado aloja el secreto divino por lo
tanto esto reb~a la_~omprensión del discurso en la lógica racional al dejar de
tener una exphcac1on en el orden establecido al respecto. El pensamiento
mítico encierra el misterio del origen en su más profunda representación
espiritual y en sus ideales visionados sobre la percepción del mundo. ' Las
im_ág~nes los símbolos, los mitos, no son creaciones irresponsables de la
ps1qms; ellos responden a una necesidad y llevan una .función: ponen al
desn~do
más secretas modalidades del ser". (Mircea Eliade· 1952: 13).
Lo s1mbohco se desdobla en un lenguaje significado, conformante de un
fondo de ideas plenas de significaciones espirituales, donde se conserva la
vali~ez mític~-filosófica en virtud de explicar bajo un carácter específico lo
relat1v_o a Dws y a la existencia. El müo evidentemente, no puede ser
sometido a la "validacón" lógica formal, ni racional, en tanto es una realidad
indemostrable. ' Puesto que no es racional, es decir que él no puede
desarrollarse en c~~ceptos,_ nosotros no podemos indicar lo que él es más que
notando 1~ reac~1on sentimental particular que su contacto provoca en
nosotros. El es, diremos nosotros, de tal naturaleza que toma y emite de tal 0
cual manera el alma humana". (Otto Rodolf; 1969 : 13).

!~

Las significaciones simbólicas en él están íntimamente
interrelacionadas con las fuentes básicas del pensamiento mítico es decir
son su _ese~cia'. ~anifest~ndose a través de un estilo poético que l~gitima el
lenguaje s1mbol1co tendiente a explicar lo inexplicable. "La revelación la
p_alabr~ que ella nos dirige presenta ella misma esa relación sirviéndose 'del
s1mbol1smo de la palabra; así, ahí ella, la palabra originante se simboliza ella
mis~a por ella misma, P?r la palabra reveladora' . (Jean Ladriere· 1970:221 ).
El s1m~ol? resguarda baJO su velo un conjunto de detalles y de ideales que
pa~a asimilarlos no es posible una sola mirada, pues allí se expande todo lo
existente P?r obra de la inteligibilidad y de la sabiduría omnipotente que allí
queda subhmemente significada.

indisolublemente unidos y se relacionan correlativamente el uno. del otro".
(Ernest Casirrer; 1972:39). En el pensamiento mítico, el lenguaje poético y
simbólico llega a constituir la raíz del paradigma mítico-filosófico, puesto
que llega a conformar una manifestación del decir que es el decir de la
palabra del origen. "Las representaciones mistéricas son pues siempre
productos de la conciencia mitológica, que, al término del proceso ve
también claro sobre el comienzo'. (F.W.J. Sc)1eling;l994:107). Es la
percepción de Dios o de los dioses en sus facultades omnipotentes diluidas
ahí en el pensamiento mítico como una necesidad funcional de éste. 'Es
verdad que el pensamiento mítico busca también de establecer entre la
causa' y el 'efecto' una suerte de continuidad insertando entre ellos, entre el
estado final y el estado inicial, toda una serie de ténninos intermedios. Pero
estos últimos conservan también un carácter más substancial". (Ernest
Cassirer; 1972 :79).
El mito en su esencia comporta una dimensión filosófica en la
medida que expresa la visión originaria del espíritu y,tfel alma en su relación
de carácter espiritual. Ella está fundamentada en el encuentro de la
omnipresencia divina bajo el sentimiento sagrado, bien entretejido bajo el
velo mítico. Mientras, en la apariencia lo planteado podría ser considerado
subjetivo, éste comporta en sí mismo su objetividad al tratarse de temas que
guardan un carácter suprasensible, sobre Dios, el alma, el espíritu, es decir
todo lo que se refiere al Misterio de la creación se conjuga ahí. En esta
dimensión, argumenta E. Cassirer que la objetividad del mito está en sus
modalidades, en los procesos que allí se efectúan en la medida de
reconocerse los factores determinantes que permiten a la conciencia librar e
de la_ ~laustración pasiva dentro de la sensibilidad en lo que respecta la
creac1on de un mundo organizado pues se trata del principio espiritual del
cual se apropia el mito como modo de pensar, en tanto el mito trasciende
toda significación simplemente material, él tiene como una función precisa
ahí, necesaria para la comprensión del mundo.
"

_E~ . est~ orden, consideramo~ imp~~ante ·, p_untualizar que la
subJetJv1dad presente en el pensamiento m1tico-filosofico del mito cobra
~u objetividad en la manifestación significada de lo suprasensible, lo cual se
interpretaría como un principio del conocimiento que descubre a partir de ahí
la busqueda de una verdad, que no es evidente a simple vista en razón de
representar el lenguaje simbólico lo inexplicable para el ser humano.

rr_iag~1fica baJo el vel? del. entendimiento entre el pensado sagrado y lo
s1g~~fica~o s~b:e la ex1stenc1a que denota un encuentro enfre el lenguaje y lo
p_oet~co-s1~bolico. "Se entrevé entonces una teoría general de las
s1gnificac1ones en la cual el elemento mítico y el elemento lingüístico están

La objetividad del mito se consigue pues de preferencia ahí donde
parece ser lo más alejado de la realidad de las cosas de la "realidad efectiva"
en el _sentido que un realismo o un dogmatismo ingenuo dan a este término.
El muo es objetivo porque no es más que el reflejo de.ima existencia dada y
es una manera particular de contribuir lo que permite a la conciencia de

116

117

P:' nues~a manera de ver, en el pensamiento mítico-filosófico se

�escapar y de oponerse a la simple receptividad de las impresiones sensibles

(Emest Cassirer; 1972:31. Subrayado nuestro).
El mito guarda una forma específica de conocimiento fundamentado en
las observaciones y saber empírico. Un ejemplo de ello lo constituye sus
postulados astrales, astrológicos y matemáticos allí presentes. Es una
·manifestación en la cual puede interpretarse un estilo de conocimiento que
no está explícito, sino que queda implícito en la figuración del lenguaje,
guardián de estas sabidurías.
La obstinación con la cual la mitología se ha mostrado cerrada hasta
aquí a todas las explicaciones sirve para probar que ella formó parte de los
(fenómenos) cuya comprensión perfecta dependió de una evolución superior
de la propia conciencia que no se pudo esperar vencer la obscuridad que
rodea su sentido como su origen, salvo en virtud de una ampliación general
del pensamiento humano. Mientras que la filosofía supondrá que la
condición actual de las cosas y de la conciencia humana en general es la
medida universal y la sola válida que considera esta condición como
necesaria y eterna en el sentido lógico, ella no podrá comprender nada de lo
que rebasa, de eso que trasciende la condición actual de la conciencia
humana. (F.W.V. chelling;l994:92).
Las ideas expresadas en la cita anterior por F.W.V. Schelling contienen
una magistral verdad sobre el mito, en virtud de la posición que toma ahí la
explicación de la conciencia humana sobre lo divino. La presencia mítica es
desarrollada a través de un proceso teogónico el cual representa el estado
primario del pensamiento filosófico, al generar aquella, una conciencia,
desarrollada a partir de la atribución facultativa de Dios como regulador de
una justicia celestial, base del modelo de respeto que debe imperar en la
tierra. 'El proceso teogónico en la cual ella se hace día resulta de una ley de
la conciencia, no particular sino universal de una ley del mundo podemos
nosotros decir -hay una significación cósmica. u contenido es por
consiguiente universal, sus momentos son momentos verdaderamente
objetivos sus figuras expresan conceptos necesarios y, en un sentido no
simplemente transitorio, sino permanentes". (F.W.J. Schelling;1992 :20).
Este proceso teogónico se desdobla en significaciones imbuidas entre la
analogía y la palabra simbólica cuyas significaciones van más allá de er
una reafirmación sobre lo divino, en la medida que representan un panorama
ideal de la vida figurado en el lenguaje sublime del mundo celestial para su
efecto terrenal.

el reflejo fiel de cada fase cultural. Pero llega un momento donde no nos
percibimos más de ella, donde bien lejos que ella acompañe el desarrollo
espiritual, es ella quien aW tiene lugar. Es que la lengua manifiesta capas
profundas de la humanidad, lo que nos prohibe para siempre de ver ahí una
simple obra y una creación de los propios pueblos. (Wilhelm Von
Humboldt;l974: 147).
La dimensión del planteamiento de W. V. Humboldt, en relación a la
lengua como expresión del pensamiento cobra especial atención en nuestro
punto de vista, puesto que nosotros concebimos a la lengua integral del
pensar, tanto en su carácter del sentir de un pueblo como en la manifestación
de su modo específico del pensar. "El mito y la lengua están en contacto
perpetuo y recíproco, ellos se portan y se condicionan el uno al otro. Se
consigue al lado del sortilegio por la imagen el sortilegio de la palabra y del
hombre, que constituye una parte integrante de la visión mágica. (Ernest
Cassirer; 1972:62) El mito está ligado indisolublemente a la lengua de un
pueblo, siendo ésta la manifestación integral de su sentir espiritual y de su
pensar. En el mito, la manifestación del decir va más _allá de una expresión
imaginaria o fabulosa, pues lo imaginario sirve de resg~ardo en sí a las ideas
inmanentes del espíritu. 'La función específica y esencial que la lengua llena
en los hombres concierne a la energía que ella despliega al servicio del
pensamiento y que juega ahí un rol creador, una tal función que es un sentido
infinitamente más profundo, inmanente y constitutivo' . (Wilhelm Von
Humboldt; 1974: 163).
El paradigma de expresión que se reafirma en el mito es el del lenguaje
figurado, el cual manifiesta el sentir espiritual que sirve de ente annonizante
entre éste y las fibras significadas del símbolo, manife:_stación de un lenguaje
interiorizado en una cultura, que sobre la base de lo imaginario erige el pilar
de la palabra.
Pero la palabra comporta la posibilidad de hacernos salir de lo visible,
de otro modo que el discurso. Mientras que éste nos l~eva el fundamento, la
palabra nos transporta hacia eso que es absolutamente. origen, en el momento
que el discurso repite el origen originado la palabra revela el origen
origiQante. Sin embargo, esto no es posible mas que si hay ya en nosotros de
qué efectuar ese adelanto verdadero y radical de lo visible, de qué tomar la
palabra como palabra, de qué acordarnos al lenguaje de lo originante. (Jean
Ladriere· 1970:221 ).

La lengua está profundamente comprometida en el desarrollo espiritual
de la humanidad ella acompaña paso a paso los flujos y los reflujos: ella es

La palabra poética comporta un estado sublime del decir cultivado en lo
imaginario que da cuenta de una genealogía tradicional, poseedora de su
propia esencia filosófica que cristaliza la palabra original. La fortaleza de la
palabra está en su propia esencia. "Su esencia más pura se despliega

118

119

�inicialmente en la poesía. Ella es la lengua primitiva de un pueblo" (Martin
Heidegger; 1988:69). Es el lenguaje del mito la expresión poética de un
pueblo, es la manifestación del pensamiento en su especificidad, alojada en
los dominios intrínsecos de un pensamiento filosófico que se despliega en
una dimensión propia y diferente del espacio de la filosofía intelectual
occidental. En la propia expresión de M. Heidegger "¿Acaso no es la lengua
quien es la prodigiosa Memoria de la humanidad, la única 'salvaguarda' que
a la vez 'libera' y da todo lo que debe ser guardado en el pensamiento?" (Les
Hymnes de Holderlin). La lengua en su expresión particular de cada pueblo
o sociedad resguarda su verdad en el mito. Ella se constituye en la regidora
del decir mítico al manifestar los sentimientos que animan a la reafirmación
espiritual en la dimensión cosmo-religiosa.
Nosotros interpretamos el espacio celestial en el mito, un eco revelador
de la significación de la voluntad divina, cristalizada en la obra creadora.
Esta se eleva a la figura trascendental del Misterio irrevelable que se
instituye en la fuente de inspiración, inmanente de lo divinb. Bien podríamos
decir al respecto que la verdad en su esencia es inmortalmente invisible por
ende, no puede estar sujeta sólo al tratamiento del paradigma de la razón de
la filosofía occidental. El pensar mítico-filosófico es la manifestación de una
verdad esgrimida sobre la base de significaciones y analogías en una
dimensión que aún se escapa de nuestra comprensión. Si la naturaleza divina
es representada en el cosmos y ésta es significante de una verdad, entonces
la trascendencia filosófica desplegada bajo un razonamiento específico en
torno al Ser Supremo es inmanente de la verdad del mito, que resguarda la
realidad de un razonamiento figurado y no de una razón razonada.
Actualmente, el carácter de la ciencia nos conduce sólo por este camino de la
razón racionalizada, obviando la profundidad del pensar en su esencia,' que
en todo caso, es uno de los principios fundamentales de la filosofía.
El pensamiento mítico-filosófico tiene su asidero en la interpretación
significada de la creación, fundamentada en la concepción divina y
evidenciada en la existencia.
Que los símbolos sean signos, eso es cierto: son expresiones que
comunican un sentido; ese sentido es declarado en una intención del
significante, vehiculada por la palabra; aún cuando •los símbolos son
elementos del universo (el cielo, el agua, la luna o las cosas, el árbol, la
piedra erigida), es aún en el universo del discurso que estas realidades toman
una dimensión simbólica (palabra de consagración de invocación palabra
mítica) (Paul Ricoeur; 1960:21 ).
n
~I pensamiento mítico dignifica el sentir espiritJal de los pueblos,
pues es un ejemplo de un estilo propio que resguarda una concepción del
120

origen, instituida en la raíz del respeto y de la justicia' terrenal.
Evidentemente, bajo esta dimensión la validez del mito no sólo es histórica
sino filosófica en virtud de la trascendencia de la palabra plasmada ahí como
una verdad específica.
Nosotros estamos convencidos que la filosofía, como tal, en el presente,
ha de expandirse a los horizontes del mito, pues en su dimensión cultural nos
dejaría importantes conocimientos en este norte filosófico. · En el
pensamiento mítico se encuentran alojadas reflexiones sobre la esencia y la
existencia en su especificidad que aunque no están a simple vista, sino
salvaguardadas en las significaciones simbólicas, no. se puede soslayar esta
dimensión del pensar que es el decir del origen, que resguarda verdades
inmanentes de la palabra original, lo cual indudablemente nos aporta
reflexiones y conocimientos redundantes en aportes filosóficos que nos
atañen hoy en día. Entre el buscar y el descubrir se restituiría el lugar que le
corresponde al pensar mítico, decir del mito.
En este marco de ideas expuestas, nosotros planteamos el pensamiento
mítico Amerindio en el ángulo filosófico, reservorio y testimonio memorial
del sentir espiritual y de su verdad específica sobre Dios y la creación.

'
1

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EN LA SECCIÓN DE FILOSOFÍA DE 1960 AL 2000
ARIOHUMANITAS

Gusdrf, George (1984) Mythe et métaphisique. Flammarion, París.

DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS

Heidegger, Martín ( 1988) Les hymnes de Holderlini: la Germanie et le
R.hin. Gallimard, Paris.

Lic. Pedro Cortés Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

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Paris.
Wunenbuerger Jean-Jaques, (1981) Le sacré. P.U .F, Callee. Que Sais-je?,
París.

El Anuario Humdnitas del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, se ha consolidado como un espacio
fundamental para las disciplinas humanísticas, en el que convergen y toman
expresión las investigaciones de diversos pensadores nacionales y
extranjeros. Tal labor es de la más elevada importancia para el hombre y su
saber contemporáneo. Es digno reconocer este vasto trabajo que se ha venido
objetivando desde 1960 hasta la fecha en el norte de la República Mexicana,
gracias en gran parte, al impulso del constante empeño intelectual y
compromiso filosófico del Dr. Agustín Basave Fernández del Valle.
En este artículo se presenta un listado de las 276 investigaciones
publicadas en la Sección de Filosofía de Humanitas en sus 27 ediciones, que,
en su primera etapa de l 960 hasta 1981 se publiciÍron continuamente. Se
interrumpe la edición de 1982 a 1989, en 1990 aparece el número 23, se
vuelve a inte~mpir la edición de 1991 a 1996 y no es hasta 1997 en su
nueva etapa, cuando se vuelve a editar continuamente hasta hoy.
En el trabajo filosófico de Humanitas, se puede encontrar una amplia
gama de líneas temáticas dentro deJ universo de .la filosofía , en donde
observamos se han abarcado una gran multiplicidad de problemáticas y
concepcione filosóficas. uestro artículo logra reunir aquí, los títulos de
dichas investigaciones y los nombres de sus autores, todo ello con el
principal afán de brindarle al estudioso de la filosofia, un panorama muy
genérico de la obra pensada y escrita, que ha contribuido y ha sido parte de
esta Sección de Filosofía.

123

122

�Hemos seguido la numeración empleada por Abraham Téllez
Aguilar en Índices de Humanitas para la Sección de Historia del Anuario·:
número de Anuario, año, y numeración continúa de los artículos· a razón de
que así organizados, ofrecen una fácil ubicación de los textos al lector.
Mencionamos además del nombre del autor· la institución perteneciente
cargo o el lugar de residencia del autor, y el título de investigación : como
datos considerados en cada publicación de artículo.

12. Dr. Octavio icolás Derisi
(Universidad Católica de Argentina' Santa María de los Buenos Aires)
El realismo axiológico en /ajilosofia tomista.
13. Dr. Pedro Caba (Madrid, España)
La acción en la metafisica presencial, FILOSOFÍA DEL HACER.

Núm. 2, 1961
úm. 1, 1960

Investigadores locales
1. Dr. Agustín Basave Femández del Valle
(Director del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad de Nuevo León)
Significación y sentido de la muerte.
2. Dr. Christian Brunet (Universidad de uevo León)
Hegel y el problema de la subjetividad.
3. Lic. Consuelo Batel lo
(Instituto Tecnológico de Estudio Superiores de Monterrey)
Ju/ies Lecquier un precursor de la autonomía filosófica.
4. Dr. Miguel Angel Cantú González
Existencialismo y psicoanálisis.
S. Lic. Alberto García Gómez (UdeNL)
La nacionalidad mexicana.
6. Lic. Manuel Mendoza S. (ITESM)
Santo Tomás de Aquino y el pensamiento de nuestro tiempo.
Colaboradores Foráneos.
7. Dr. José Vasconcelos
Filosojia de la educación.
8. Dr. Luis Recaséns iches (Universidad acional Autónoma de México)
la objetividad intravital de los valores.
9. Dr. Fritz Joachim von Ritelen (UNAM)
Lajilosofia de los valores en la hi toria y en lajilosofia alemana
actual.
IO. Dr. Michel Federico ciacca (Universidad de Génova)
El suicidio metafisico.
11. Dr. Patrick Romanell (Universidad de Texas)
Bergson en México: Un tributo a José Vasconcelo .
'Abrahar¡1 Téllez Aguilar, 'Índices de Human itas", en Humaniras Anuario del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de uevo León,

Investigadores locales
14. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Filosofia y filosofar.
15. Lic. Consuelo Botella T.
(Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey)
Las categorías.
16. Lic. Rabasa Luis (México D. F.)
La jilosofia de la materia en un tomista contemporáneo.
17. Robert S. Hartman
(Centro de Estudios Filosóficos de la Universidad Autónoma de México)
Lo analítico y lo sintético como categorías metodológicas.
Colaboradores foráneos.
18. Dr. Antonio Gómez Robledo (Embajador de México en Brasil)
Introducción a la política aristotélica.
19. Dr. Ludwig Schajowicz (Universidad de Puerto Rico)
El hombre y sus generaciones.
20. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
Breve ensayo sobre el ser.
21 . Dr. Pedro Caba (Madrid España)
Soledad en•el hombre.
22. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg Austria)
Revalorización de la fi/osofia y jurisprudencia amenazadas de
desquiciamiento en sus conceptos básicos.
23. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Fe contra ciencia: Una resolución al conflicto.
úm. 3, 1962

Investigadores locales
24. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Significación y sentido de la vida humana.
25. Hugo Padilla (Universidad de Nuevo León)
Algunas ideas axiológicas en las ideas de Husserl.

úm . 27, 2000, pp. 623-636.

124

125

�Colaboradores foráneos
26. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador, Buenos Aires)
La experiencia in-sistencial como fundamento originario de la
experiencia de la persona y de su encuentro con el ser.
27. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
Sobre el caos, el comienzo del mundo y el inicio del filosofar.
28. Plumberto Piñero Llera
(Presidente de la Sociedad Cubana de Filosofia)
El esencial problematismo de la.filosofia.
29. Regís Jolivet (Université Catholique de Lyon)
Libertad y determinación.
30. ergio orti (Udine Liceo Clásica)
Actitud problemática y fe en la razón.
31. Dr. Pedro Caba (Madrid España)
Sobre preguntar y saber -Para una introducción existencial de la
epistemología-.
32. Dr. Patrik Rpmanell (Universidad de Texas)
Los aforismo de Locke acerca de la educación y la salud.
33 . Dr. José R. Echeverría (Universidad de Puerto Rico).
Reflexiones sobre la historia.
.
.
.
34 . Héctor Neri Castañeda (Wayne State Umvers1ty, Detro1t)
Lenguaje, pensamiento y realidad.

42. Dr. Pedro Caba (Madrid, España)
Metafisica de/fundamento y fundamento de la metafisica presencial.
43. Dr. Ismael Diego Pérez (México, D. F.)
Ideas síntesis de algunos problemas generales de ética.

úm. 5, 1964
Investigadores locales
44. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-Ude L)
Estructura y sentido de !~ lógica.
45 . Lic. María Guadalupe Martínez Berrones (Universidad de Nuevo León)
Estructura y sentido del poder.
Colaboradores foráneos
46. Dr. Ivo Hollhuber (Salzburg, Austria)
La muerte como problema del orden.
47. Dr. Pedro Caba (Madrid, España)
Lafilosofia presencial: yo, autoconsciencia y temporalidad.
48. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Oklahoma EUA)
La significación del fragmento de arte médica de Locke.
49. Dr. Ismael Diego Pérez (México, D. F.)
Introducción al pensamiento del hombre por el mito.

úm. 4, 1964

Inve tigadores locales
35 . Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Estructura y sentido del conocimiento.
36. Prof. Gonzalo Hemández de Alba (Universidad de Nuevo León)
En torno a Sartre y el problema de la historia.
37. Dr. Hans-Gunter Pott
(Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey)
Imagen y verdad.
Colaboradores foráneos
38. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Jnterprelación crítica del existencia/ismo.
39. Dr. Adolfo Muñoz Alon o (Universidad de Madrid)
La cuestión del principio y fundamento en lafilosofla de Balmes.
40. Dr. Alan Guy (Universidad de Touluse)
La fenomenología de la ciencia y de la muerte en José Gaos.
41. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
La negación.
126

úm. 6, 1965
Investigadores locales
50. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UdeNL)
Teología natural o filosófica.
51. Dr. Wonfilio Trejo (Universidad de uevo León)
Sobre el método de la investigación y de la interpretación histórica
Colaboradores foráneos.
52. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Derecho a la educación y al saber.
53. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
Sobre el conocimiento y sus clases. Ensayo fenomenológicomatemático.
54. Giorgio del Vecchio (Universidad de Roma)
Verdad, libertad, caridad y justicia.
55. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
Teoría del conocimiento filosófico.
56. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg, Austria)
127

�Prolegómenos a una lógica integral de la verdad.
57. Mons. Dr. Octavio icolás Derisi
(Rector de la Universidad Católica de Argentina)
Arte contemporáneo y filosojia.
58. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador, Buenos Aire )
El nirvana budista y la experiencia mística.

71.
72.

73.
74.

úm. 7, 1966

Investigadores locales
59. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Fundamento y esencia de la belleza.
60. Lic. Consuelo Botella de Flores (Universidad de uevo León)
En torno al valor
Colaboradores foráneos.
61. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Lo trágico en la actitud espiritual griega.
62. Prof. Regis Jolivet (Université Catholique de Lyon)
So/ilude et amour
63 . Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La metafisica intramundana de Xavier Zubiri.
64. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
La doctrina de interioridad según louis Lave/le y la in-sistencia.
65. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
Introducción a la filoso/la de la belleza

um. 8, 1967

Investigadores locales.
66. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-Ude L)
Lafilosofia de la coordinación de José Vasconcelos.
67. Dr. Francisco Sucio Palomino (Ude L)
Postw·afenomenológica de Maurice Mereleu-Ponty.
Colaboradores foráneos
68. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
Originalidad en el pensamiento vasconceliano.
69. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Vasconcelos y Gavidia.
70. Dr. Antonio Gómez Robledo
(Universidad Jaime Balmes, Saltillo, Coahuila, México)

75.

Platón y su época.
Lic. Augusto Cesar Carden as G.
Abstracción y goce estético.
Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
Pluralismo cultural y sabiduría cristiana. Ensayo de filosofia de la
cultura.
Dr. Pedro Félix Hernández Ornelas (Univer~idad Iberoamericana)
Notas para unafilosofia de lo social.
Dr. John L. Brown
El demonio de lo absurdo. Irracionalismo en las artes contemporáneas.
Dr. Adolfo Muñoz Alonso (Universidad Central de Madrid)
Los preliminares teilhardianos de la vida.

Núm. 9, 1968

Investigadores locales
76. Dr. Agustín Basave Femández del VaJle (CEH-UdeNL)
Fundamento y esencia de la verdad.
77. Dr. Francisco Romo Palomino (Universidad de Nuevo León)
Por una verdad humana.
Colaboradores foráneos.
78. Lic. Carlos González Salas
El riesgo de la libertad.
79. Dr. Robert S. Hartman
(Centro de Estudios Filosóficos de la
Universidad Autónoma de México)
La naturaleza de la valoración.
80. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génc,va)
Ser el "Otro ".
81. Prof. Manuel Gonzalo Casas
Sentido de la formación humana en el humanismo renacentista
82. Dr. Humberto Piñera Llera (New York University)
De la idea al concepto.
83. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
La posibilidad de un encuentro entre las culturos de los pueblos.
84. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
El nirvana como estado inconsciente.
85. Dr. Ismael Diego Pérez(Universidad acional Autónoma de México)
El mito del hombre.
86. Dr. Ivo Hollh~ber (Salzburg, Austria)
El eje metahistórico del porvenir europeo.
129

128

�87. Dr. Patrik Romanell (Universidad del Paso Texas)
Una crítica del darwinsmo social.

l 03. Dr. Pedro Félix Hemández Ornelas
(Universidad del Estado de Louisiana)
La teoría aristotélica sobre los dos entendimientos.

úm. 10, 1969
úm. 11 , 1970

Investigadores locales
88. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Estructura y sentido del lenguaje.
89. Dr. Francisco Romo Palomino (Universidad de uevo León)
Situación filosófica del estructuralismo.
Colaboradores foráneos.
90. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Historicidad y sentido transtemporal.
91. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Gorgias y Aristipo como precedentes históricos del "estetismo"
moderno.
92. Dr. Alan Guy (Universidad de Touluse)
Filosofia e interioridad según Jacques Chevalier.
93 . Dr. J. A. Doerig
Suiza crisol de razas y puente de culturas.
94. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
Un capítulo olvidado en la historia de la química: Aristóteles.
95 . Prof. Enzo Farinella
Michel Federico Sciacca.
96. Dr. Adolfo Muñoz Alonso (Universidad Central de Madrid)
Las peculiaridades de la filosofía actual.
97. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La idea del tiempo y de la historia en la filosofía de Sciacca.
98. Prof. Sergio Sarti (Universidad de Trieste)
Significado y presencia.
99. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad acional Autónoma de México)
El problema de la libertad en la ética.
l OO. Lic. Carlos González Salas
Metafisica y fenomenología de la muerte en la jilosofia de Agustín
Basave Fernández del Valle.
1O1. Lic. Manuel Mendoza Sánchez
Critica de algunas corrientes filosóficas.
102. Dr. Patrik Romanell (Universidad del Paso Texas)
Locke: Un médico ecléctico.

130

Investigadores locales
104. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UdeNL)
Fundamento y esencia del bien.
105. Lic. Jorge Montemayor Salazar (Universidad de uevo León)
Consideraciones sobre algunos pasajes de La obra "Así hablaba
Zaratustra " de Federico Nietzsche.
Colaboradores foráneos.
106. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
La filosofia del espíritu viviente en la cambiante_situación actual.
107. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Reflexiones sobre el barroco.
108. Dr. Alan Guy (Universidad de Touluse)
Ortega y Gasset y el pensamiento germánico.
109. Prof. Luigi Bagolini
Fenomenología del poder.
11 O. Dr. Zdenek Kourim (Gidy, Francia)
Ensayo de lafilosofia de la cultura americana: Leopoldo Zea.
111. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La historiá como proceso educativo en Clemente de Alejandría.
112. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Ortega contra Unamuno.
113. Dr. Ismael Diego Pérez (Universidad Nacional Autónoma de México)
Teoría general del conocimiento ético.
~
114. Lic. José Aguirre Cárcer y Alvarado (Universidad de Sevilla)
La posición filosófica de Agustín Basave.

úm.12, 1971

115. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UdeNL)
Filosofia de la ciencias.
116. Lic. Jorge Montemayor Salazar (Universidad de Nuevo León)
El tema de la libertad en la filosofia de Karl Jaspers.
117. Humberto Martínez González
(Universidad Nacional Autónoma de México)
En torno a la metodología trascendental de Kant.
131

�118. Dr. F. R. Delgado
Un ejemplo de análisis Filo-Lógíco-Psiquico.
119. Prof. Fernando Rafael Casasús (Universidad de Monterrey)
Gabriel Marcel.

Núm. 13, 1972

Investigadores locales
120. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Filosojia de la religión.
121. Prof. Mario A. Aguilera Mejía
(Universidad Autónoma de uevo León)
Un filósofo en el olvido.- Ju/es Lequier
122. Dr. Héctor González Uribe
(Universidad Nacional Autónoma de México)
Hombre y Sociedad.
123. Dr. F. Rubén Delgado (Universidad Autónoma de uevo León)
Un incursión psicofilológíca en Derecho.
Colaboradores foráneos
124. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
La pérdida de la verdad.
125. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Incrementos y mermas de la realidad en las ciencias y lafilosojia.
126. Dr. Edmund S. Urbanski (Howard University, Washintong D.C.)
Hispanoamérica y Angloamérica: Disparidades en la conducta social.
127. Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
Meditación en torno a la soledad.

úm.14, 1973

Investigadores locales
128. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UA L)
Las principales corrientes filosóficas del siglo XX.
Colaboradores foráneos
129. Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
Meditación sobre la esperanza.
130. Lic. Carlos González Salas
Lafilosofia del hombre de Agustín Basave Fernández del Valle.
131. Dr..Adolfo Muñoz-Alonso (Universidad de Madrid)
Las ideologías como forma de· comunicación.

132. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Las dos perspectivas metafisicas.
133. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
Sobre el sentido de "consciencia " en "La Celestina"
134. Dr. Octavio Nicolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
Los fundamentos metafisicos del orden moral.
135. Dr. Humbreto Piñera Ll. (Universidad de Madr_id)
La doble agonía de reflexión y pasión en Pascat;, Unamuno.
136. Prof. Luis Rionda Arreguín
(Director de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Guanajuato)
Don Carlos de Sigüenzay Góngora y el principio de razón suficiente.
137. Dr. Joaquim de Montezuma de Carvalho (Sociedad de E. Mozambique)
Estudo em torno de "Era de Galileu ".
138. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
Aristóteles y la formación de minerales y metales.
139. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
La pregunta por el sentido y valor en lafilosofia asiática,
principalmente en la de la India.
140. Dr. Osear Hasperué Becerra (Acapulco, Guerre.ro)
El hombre, problema primordial del hombre.
141. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
De Husserl a Vierkhandt pasando por Heidegger.

Núm. 15, 1974

Investigadores locales
142. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Análisis crítico del materialismo dialéctico e histórico.
Colaboradores foráneos
143. Dr. Mich~I Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Contemplación y acción.
···
144. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Magun~ia)
Una contemplación filosófica sobre la obra de Fausto de Goethe.
145. Zednek Kourím (Gidy, Francia)
Itinerario existencial de Gastón Berger: de la fenomenología a la
perspectiva.
146. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg, Austria)
The ambiguity of mysticism.
147. Prof. Sergio Sarti (Universidad de Trieste)
Bosquejo de una teoría de la mediación lógica. l'
133

132

�148. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
La incompenetración de los cuerpos.
1~9. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Perfiles sobre Caso y Vasconcelos.
150. Harold Eugene Davis (Washintong, USA)
Man in contemporary society: Alienation and anomie.
151. Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
La educación persona/isla según Teilhard de Chardin.
152. Dr. Humbreto Piñera LI. (Universidad de Madrid)
La doble agonía de reflexión y pasión en Pascal y Unamuno.
153. Dr. Osear Hasperué Becerra (Acapulco, Guerrero)
Un mundo nuevo para el nuevo mundo.
154. Prof. Luis Rionda Arreguín (Universidad de Guanajuato)
La escisión del hombre en la época moderna.

úm. 16 1975

Investigadores locales
155. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Versión femenina y versión masculina de lo humano.
Colaboradores foráneos
156. Dr. José Rubén anabria (Universidad Iberoamericana)
Wittgenstein y lafilosofia.
157. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Man and the conjlicts of lije.
158. Dr. Octavio icolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
Nobleza de la persona humana.
159. Dr. Alan Guy (Gily, Francia)
Esperance, raison, et temps selon María Zambrano.
160. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos (Universidad de Atenas)
On sorne systems of aesthetic categories.
161 . Dr. Ismael Quiles (Universidad del Salvador)
La evolución según Aurobindo y Teilhard.
162. Zednek Kourím (Gidy Francia)
La dificil prognosis para la universidad.
163. Dr. Bernard P. Dauenhauer (Universi_dad de Georgia)
Finitude, hope, and the human community.
164. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La política de Maurras y la filosofia cristiana.
165. Dr. Michael A. Wenstein (Indiana)
The structure of anti-positivist philosophy in Latin America.
134

166. Dr. Santiago Vida) Muñoz
Espistemología antropológica.

úm. 17, 1976

Investigadores locales
167. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Fi/osofia de la cultura.
168. Prof. Fernando R. Casasús (Universidad de Monterrey)
¿Por qué se comunica el.ser humano?- Apuntes para unafilosofia de la
comunicación.
Colaboradores foráneos
169. Lic. Carlos González Salas
Dios y las pruebas de su existencia en lafilosofia.
170. Prof. Luis Rionda Arreguín (Universidad de Guanajuato)
Spengler, Toynbee, Senghor y la proyección de sus conceptos
fundamentales.
171. Prof. Carlos Cossio (Buenos Aires, Argentina)
La descripción en el propósito descriptivo de la fenomenología.
172. Dr. Michel Federico Sciacca (Universidad de Génova)
Revolución, conservatismo y tradición.
173. Dr. Fritz J. van Rintelen (Universidad de Maguncia)
La elevación por el espíritu.
174. Zednek Kourím (Gidy, Francia)
Dos emancipaciones de lafilosofia en México: Caso y Vasconcelos.
l 75. Dr. Juan David García Bacca (Universidad Central de Venezuela)
El concepto de naturaleza en el renacimiento y en nuestros días.
176. Dr. Octavio icolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
El problema fundamental de la filosofía. La ubicación precisa de la
inteligencia en su objeto formal propio.
177. Dr. I.smael Quiles (Universidad del Salvador)
El hombre según las filosofías de oriente y occidemte.
178._Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica _de Argentina)
Lugar y ubicación.
179. Dr. José Salvador Guandique (Universidad del alvador)
Perfiles sobre Caso y Vasconcelos.
180. Dr. Osear Hasperué Becerra (Acapulco, Guerrero)
Servir o destruir al hombre.

135

�181. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad acional del Rosario, Argentina)
Normayuso

. Núm. 18, 1977
Investigadores locales
182. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Pensamiento y trayectoria de Max Scheler.
Colaboradores foráneos
183 . Lic. Carlos González Salas
El concepto del hombre en la filosofla.
184. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos (Universidad de Atenas)
Dos peligros actuales conformismo y deformación
l.
Preliminares metodológicos
JI
El mito científico.
lll
El mito artístico
IV.
El mito histórico.
V
Las estructuras deformantes.
185. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Naturalism and evolution: A study in contrasts.
186. Dr. Fritz J. von Rintelen (Universidad de Maguncia)
Sinn und Bedeutung von Humanismus und Humanittit heute.
187. Dr. J. E. Bolzan (Universidad Católica de Argentina)
Aristóteles y la lista de cualidades en Meteor 385 a JO.
188. Prof. Sergio Sarti (Universidad de Trieste)
Antinomie Logiche e Idea Dell 'essere.
189. Dra. Celina A. Lertora Mendoza (Universidad Católica de Argentina)
Ciencia y método en Roberto Grosseteste.
190. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La pedagogía, la política y la mística en José Antonio de San Alberto.
191. Dr. Luigi Bagolini (Bologna Italia)
Perfettismo e Giustizia.
192. Dr. Ivo Hollhuber (Salzburg, Austria)
Presencia del hombre teótropo en la historia.
193. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad Nacional del Rosario Argentina)
Importancias filosóficas en la lingüística de Noam Chomsky y su
concepción del uso creativo del lenguaje.

136

Núm. 19, 1978
Investigadores locales
194. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Análisis crítico del positivismo lógico .
Colaboradores foráneos
195. Dr. Octavio Nicolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
Nuevos aportes a la metaflsica tomista.
J96. Dr. Fritz-Joachim von Rintelen (Universidad de Mainz)
Der tod und die Fragenach dem sinn.
197. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
Psycho-and Bio-cybernetics in Plato 's acoustics ~nd theory of
education.
198. Dr. Toshimitsu Hasumi.
Étude comparative de la philosophie del 'existence chez Heidegger et
de la pensée philosophie du Zen.
199. Bemard P. Dauenhauer (Universidad de Georgia)
Rationality and its finitude.
200. Harold Eugene Davis
El pensamiento social en las américas.
201. Sylvie Kourím- Dr. Zednek Kourím
Segunda entrevista con Ferdinand Gonseth.
202. Prof. Dr. Jean-Marc Gabaude (Universidad de Tolouse)
Hétérodoxie et hispanilé.
203. Celina Ana Lertora Mendoza (Universidad Católica de Argentina)
Acerca de las fuentes escolásticas de Spinoza.

Núm. 20, 1979
Investigadores locales
204. Dr. ~gustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Hacza una nueva metafisica.
205. Lic. Jorge Montemayor Salazar (Universidad de Nuevo León)
Apreciaciones de Nicolás Berdiaeff sobre el sentido de la historia.
Colaboradores foráneos
206. Prof. Stanistalus Ladusans
Un siléncio que nao silencia.
207. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
Las categorías estéticas.
137

�208. Harold Eugene Davis (American University)
Elements of traditionalism in Latin American thought.
209. Dra. Judith G. García Caffarena
· (Universidad acional del Rosario, Argentina)
El hombre y el universo en las civilizaciones griega y hebrea.
21 O. Dr. lvo Hollhuber (Salzburg, Austria)
· La tragedia de la nación de annena.
211. Prof. Santiago Vidal Muñoz
La filosofia de la ciencias humanas.
212. Dr. Osear Hasperué Becerra
(Director de la Casa de Cultura Americana, Acapulco, Guerrero)
Servir o destruir al hombre.
213 . Dr. José Salvador Guandique (Universidad del Salvador)
Sorel y Pareto- Adversarios de la ciencia política.

Núm. 21, 1980

El tomismo en Argentina y la recepción de la Encíclica Aeterni Patris.
223. Dr. Humberto Piñera Llera ew York University)
Idea del tiempo.
224. Dr. Alfonso López Quintás (Universidad Complutense de Madrid)
El problema de la enseñanza de la filosofia.
225. Prof. Santiago Vidal Muñoz (Universidad de Chile)
¿La filosofia, objeto de la pedagogía?
226. Dr. J. E. Bolzan (La Plata, Argentina)
La generación y sus causas según Aristóteles. De generatione et
corruptione, JI, 9-1 J.
227. Dr. Miguel de Costa LeLva (Universidad de Concepción, Chile)
Enrique Malina Garrrzendia y su concepción del espíritu.
228. Dr. Luigi Bagolini (Bologna, Italia)
Mito y cultura en la tradición y en el proyecto social.

úm. 22, 1981

Investigadores loca!es
214 . Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Crisis y lisis de la metafisica.
215 . Lic. Jorge Montemayor Salaz.ar (Universidad de uevo León)
Felicidad y virtud en la reflexión ética de Aristóteles.
Colaboradores foráneos
216. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
La rupture de l 'unité constitutive de la paro/e, de la musique et de la
danse, et la critique platonicienne du théatre.
217. Dr. Patrik Romanell (Universidad de Texas)
Sorne sobering rejlections on the human situation.
218. Dr. Octavio Nicolás Derisi (Universidad Católica de Argentina)
La intecionalidad de la conciencia.
219. Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
El conocimiento en lafilosofia moderna.
220. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad acional del Rosario, A_rgentina)
Significado-Lenguaje-Esencia-Realidad en las "Investigaciones
filosóficas de Ludwig Wittgenstein.
221 . Prof. Stanislaus Ladusans (Sao Paulo, Brasil)
Una investigacao filosojológica conmemorativa do centenario de
Enciclica "Aetemi Patris" de Leao XIII (1879-1979)
222. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
138

Investigadores locales
,
229. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Haber, ser y estar.
Colaboradores foráneos
230. Prof. Dr. Evanghelos A. Moutsopoulos
(Rector de la Universidad de Atenas)
Modeles Historiques et modeles culterels.
231. Dra. Judith G. García Caffarena
(Universidad acional del Rosario, Argentina)
Notas sobre el concepto de ''Juegos de Lenguaje ", en las
investigaciones lógicas, de Ludwig Wittgenstein.
232 . Dr. Humberto Piñera Llera (New York University)
Una meditación sobre la vida.
233. Dr. Luigi Bagolini (Bologna, Italia)
Problemas de filosofia de la economía.
234. Lino Rodríguez-Arias Bustamante
Filosofia y filosofía del Derecho. Enseñanza y concepto de la filosofia
'del Derecho.
235. Celina Ana Lertora Mendoza (Universidad Católica de Argentina)
La introducción de Aristóteles en Oxford Medieval.

139

�úm. 23, 1990

Investigadores locales
236. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UANL)
Ontología de la historia.
237. Lic. Jorge Montemayor Salazar
· (Universidad Autónoma de Nuevo León)
Exposiciones filosóficas de Alfonso López Quintas respecto a la
historicidad y de Alberto Caturelli sobre fas grandes concepciones de
la historia.
238. Lic. Pedro Gómez Danés (Universidad Autónoma de uevo León)
La relación inter-personal (soledad-diálogo-amor).
Colaboradores foráneos
239. Prof. Santiago Vidal Muñoz (Universidad de Chile)
Determinantes reales y espirituales del acto humano.
240. Dr. Javier Hervada (Universidad de avarra, España)
Problemas que una nota esencial de los derechos humanos plantea a fa
filosofía del derecho.
241 . Dr. José Rubén Sanabria (Universidad Iberoamericana)
Para una ontología de la muerte.
242. Dr. J. E. Bolzan
(Centro de Investigación de Filosofía atura!, La Plat~, Argentina)
Heisenberg: Física contemporánea y filosofía clásica. '

úm . 24, 1997"

243. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UA L)
La dimensión comunicativa del hombre.
244. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
Técnica entre sentido y contrasentido - Análisis filosófico de nuestra
cultura tecnificada en su dinamismo óntico
245 . Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL)
La gnosis moderna.
246. Mtro. Luis Rionda Arreguin (Universidad de Guanajuato)
Temas relevantes irracionalismo religioso.
247. Dra. Matilde Isabel García Losada
• A partir de este número, ya no se establece la división de la Sección en
Investigadores locales y Colaboradores foráneos.
140

(Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas,
Buenos Aires, Argentina)
Filosofia de la cultura y la filosofia existencial.
248. Dr. Envin Schadel (University of Barnberg/Germany)
Music as a holistic model of being.
Núm. 25, 1998
249. Dr. Agustín Basave Fernández del Valle (CEH-UANL)
Fundamento y esencia de los valores- Significación y sentido de la
axiología.
250. Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL)
Nicolás de Cusa y la docta ignorancia- Consideraciones históricofilosóficas.
251. Dr. Eduardo Forment (Universidad de Barcelon~
El legado agustiniano de "La ciudad de Dios".
252. Dr. Alberto Caturelli (Universidad de Córdoba)
La sinderesis. Y el relativismo ético contémporaneo.
253. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
Técnica entre sentido y contrasentido. La contrariedad complementaria
entra los hemisferios culturales de Europa, de JI.frica y de Asia - En
punto de partida de América-.
254. Dr. Mariano Crespo
(Academia Internacional de Filosofía, Liechtenstein)
Fundamentos de una teoría fenomenológica-real isla del juicio.
255. Dra. Matilde Isabel García Losada
(Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas,
Buenos Aires, Argentina)
Un filosofar existencial de unafilosofia de la cultura.
256. Mtro. José Antonio Daca! Alonso
(Escuela de Filosofia, Universidad la Salle, México, D. F.)
La Filosofía del derecho de J. Kant.
257. Mtro. Enrique l. Aguayo Cruz Alonso
(Escuela de Filosofía, Universidad la Salle)
La muerte en lafilosofia de Agustín Basave.
Núm. 26, 1999
258. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-U.A~~L)
Fenomenología ideo-existencial en la teoría de la habencia.
259. Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
141

�(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL.
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey)
El bien común: noción analógica y proyección social notas para una
comprensión fundamental.
.
260. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
La esencia de la cultura occidental: su relación existencial con el lagos
y su alienación como provocación.
.
261. Dra. María Lucrecia Rovaletti (Universidad de Buenos Aires)
La platonización del cuerpo en la experiencia anoréxica.
262. Dr. Joaquín Lomba (Universidad de Zaragoza, Españ~)
La semita medieval como conformador de la cultura europea.
263. Prof. Jesús Conill (Universidad de Valencia Espafia)
Re-examen de la fenomenología de Zubiri.
264. Dra. Luz García Alonso
(Academia Hispanoamericana de Ciencias,
Artes y Letras correspondiente a la Real Espafiola)
El amor personal.
265. Dr. Mariano Crespo
(Academia lnfemacional de Filosofía, Liechtenstein)
Filosofia del amor.
266. Dr. Jorge García Gómez (Long Island University)
La teoría orteguiana de las ideas y las creencias
-una dificultad interpretativa-

273. Mtro. José Roberto Mendirichaga (Universidad de Monterrey)
Religión y ateísmo en el cambio de milenio.
274. Ramón Kuri Carnacho (Universidad Autónoma de Zacatecas)
Ética y política en el relativismo contemporáneo.
275. Líe. Martha E. García Sepúlveda
~
(Facultad de Filosofía y Letras de la
,.
Universidad Autónoma de uevo León)
El realismo en filosofia y educación.
,
276. Prof. Luis Rionda Arreguín (Universidad de G:uanajuato)
El hombre como ser indescifrable.
·í
'

úm. 27, 2000

267. Dr. Agustín Basave Femández del Valle (CEH-UA L)
El diálogo filosófico ínter-cultural en un mundo globalizado.
268. Dr. Ricardo Miguel Flores Cantú
(Centro de Estudios Humanísticos de la UANL.
ITESM Campus Monterrey)
Principios fundamentales de filosofia de la sociedad.
269. Dr. Henrich Beck (Universidad Otto Friedrich, Bamberg, Alemania)
Exigencies of ethics in technical culture principies of ethics in
concordance with nature.
270. Dr. Joaquín Lomba (Universidad de Zaragoza, Espafia)
Moral, cosmos y hombre en la estética musical griega.
271. Dra. Matilde Isabel García Losada
(Consejo acional de Investigaciones Científicas y Técnicas,
Buenos Aires, Argentina)
La existencia como juego.
272. Dra. María del Carmen Dobly Múgica
El sufrimiento y la desdicha en Simone Weil.
143
142

�FUNDAME TOS PARA UNA FILO OFÍADELACULTURA
Dra. Matilde Isabel García Losada
Investigadora en el Conicet'
-Buenos Aires- Argentina
Es mi propósito ofrecer los fundamentos de una Filosofía de la Cultura.
Desde la integración concebida como actitud y quehacer del filósofo 2
habré de desenvolver una Filosofía de la Cultura que -fundada en una
metafísica abierta a la trascendencia y con el despliegue de la cuestión
axiológica-3 se desarrolle como proyección práctica de un fi1osofar
existencial.
El filósofo -en y desde un quehacer filosófico integrador- ha de
proponerse desenvolver una Filosofía de la Cultura como iluminación y
vivificación de los valores fundantes de la cultura en su desenvolvimiento.
Y desde la iluminación y vivificación de los valores fundantes de la Cultura
como son la Verdad y el Amor.
Considero valores fundantes de la Cultura a la Verdad y el Amor y en
su síntesis y como paradigmas al genio y al santo. Ellos respectivamente
encaman el valor intelectual y el valor moral en grado sumo. Valores que
han sido encamados y encamables cronotópicamente.
Al genio, al santo y también al héroe4 los concibo como encamadores
-esto es, iluminadores y vivificadores- de la Cultura en su desarrollo.
Los valores fundantes de la cultura -la Verdad y el Bien- han de
mantenerse presentes, vivos, y como tales han de des~ollarse en y desde su
génesis existencial.
En orden a ello, el hombre, la persona - libertad creativa-creadora
amante y libertad-creyente- ha de desplegar la verdad y el amor en sus
síntesis; y ha de tender a desplegarlos en grado sumo. En tal medida
contribuirá a iluminar y vivificar la cultura en su desenvolvimiento.
El filósofo, que despliegue su filosofar como saboreo -(entendido como
el concebir y el experienciar en y desde la síntesis de pensamiento y
sentimiento)5- de la Verdad como Amor y el Amor como Verdad en su
integración y desde ella, ha de proponerse re-crear a la Verdad y al Amor
como valores, y a re-crear los paradigmas del genio y del santo y -también145

�LA UTOPÍA DEL TRABAJO E SIMONE WEIL
del héroe. Genio santo y -también- héroe, en que aquellos valores se han
encarnado y se encarnan espaciotemporalmente.
María del Carmen Dolby Múgica
Doctora en Filosofla por la Universidad de avarra.
Catedrática de l.E.S. en Cantabria. Licenciada en
Antropología Social y Cultural por la Universidad de Deusto.
Investigadora en la línea del Pensamiento Clásico en la
Universidad de avarra.

Habiendo llegado a este punto corresponde decir que ofrecer los
fundamentos de una Filosofía de la Cultura en los témrinos en que la
propongo, supone otra propuesta: la del existir como "Juego cordial" la que
habré de desarrollar en lo siguiente.
El Existir: 'Juego Cordial'

La existencia como libertad es un juego. Que devenga, que e
desarrolle como "juego cordial" es el resultado de una respuesta _del_ ho~bre,
la persona quien desde la libertad que es ha de responder a una mv1tac16n: a
jugar su existir como juego cordial' .
Si el filósofo como sujeto integrador, saborea el 'Grund" su 'Grund'
como "el Gran Integrador , como el Jugador Cordial Mayús~ulo ·
entonces acaso le corresponda iluminar -desde un filosofar, concebido Y
experien~iado como' Juego Cordial"- al existir como Juego Cordial".

y así, el filósofo que saboreé al 'Grund", su "Grund" como "el Gran
Integrador' , ' el Jugador Cordial Mayúsculo' ha de hacer luz -desde_ su
filosofar como ' Juego Cordial"-,6 en el existir como 'Juego Cordial
también. Y esto, en la medida en que considere a la integración y la asuma
como actitud y quehacer.
Ahora bien, cabe preguntarse ¿quién invita al hombre a la persona a
jugar su existir como "Juego Cordial"?
Es el Grund' es el Gran Jugador", el Jugador Cordial ayúsculo',
' Amante de amantes' el que nos invita, invita a la persona, a jugar nuestro
existir como' Juego Cordial'. Juego que está regido por una única regla: La
generosidad la cordialidad el Amor sin más el Amor sin medida.
Al responder a la invitación de su "Grund' a jugar su existir como
Juego Cordial ' el hombre asume su ser capaz de Dios y como tal desarr?ll_a
su existir como un desafio en el que desenvolverse desde su ex1stJr
saboreado como "Juego Cordial es al mismo tiempo d sarrollars como
jugador de un juego a lo divino 7• En efecto, de de su existir saboreado
desde la integración de sentir y pensar el hombre que se asume como ser
capaz de Dios, se propone desen olver su existir como juego a lo- divino
como juego a desplegar-desde la integración- la Verdad y el Amor en grado
máximo, juego que tiene como modelos -acaso como supremos ganadoresal genio al santo y al héroe en su síntesis.

Introducción

El ideal planteado por imone Weil es el de con. truir una civilización
forjada en la espiritualidad del trabajo que permita a los seres humanos un
grado más profundo de arraigo en el Universo. Un trabajo que no cumpla
esta condición de espiritualidad, es decir, de conciencia sobre lo que se está
haciendo, produce un total desarraigo a los que lo realizan.
El problema se plantea con respecto al trabajo fisico pues todo trabajo
intelectual es per se una tarea realizada con conciencia y de alguna manera
dirigida por la persona que la ejecuta.
Los análisis de Simone Weil se centran sobre todo y especialmente en
el trabajo obrero. La propia Simone quiso experimentar la condición de
trabajadora manual y a pesar de la dureza de las condiciones impuestas
entonces en Francia a la clase obrera, no dudó en dejar su puesto de
profesora e ir a trabajar a distintas fábricas. Sus experiencias como obrera las
describe minuciosamente en su "Journal d'usine" 1 en el que cuidadosamente
anota sus logros y derrotas en el temido trabajo por piezas, es decir en la
brutalidad impuesta al obrero y a la obrera por una cadencia superior a la
normal y que altera no sólo el ritmo biológico sino y sobre todo la capacidad
de atención y de gusto por lo que se hace.
Del mismo modo describe las relaciones entre sus compaiieros en
concreto, el trato del que son receptores por parte de sus jefes así como sus
miedos ante el posible despido forma última de desarraigo pues llevaría al
paro y a la consiguiente no participación de la vida sociaJ.
Anota también la tristeza de los rostros, el cansancio excesivo
acumulado en el cuerpo que hacen de la jornada de cada trabajador y de cada
trabajadora una dura carga que imposibilita a la vez las relaciones felice con
los demás. y el cultivo de la mente.
149

146

�Del mismo modo, el orgullo del trabajo bien hecho, la sensación de que
se ha contribuido a una labor importante, no pueden brotar en una situación
de desarraigo tal y como lo ve la propia Simone Weil. El trabajo que debía
servir para realizar una importante dimensión del ser humano, acaba
convirtiéndose en la causa mayor de explotación y marginación humana.
Toda esta problemática no se arreglaría sin más, según la opinión de
Simone Weil, con un aumento de sueldo o incluso con la expropiación de la
propiedad privada y su paso a la clase proletaria o a sus representantes como
en el caso de la U.R.S.S. pues no es sólo una cuestión de plusvalías o de
propiedad sino de apropiación de la propia tarea por parte del obrero y de la
obrera, cosa que se seguía sin dar en el régimen comunista que ella
analizaba. En tal régimen imperaba también el dirigismo y las cadencias
forzadas en las fábricas e incluso de una manera más rígida que en el propio
capitalismo.
Como punto de referencia para terminar esta introducción, valgan estas
palabras de Simone Weil, escritas al comienzo de su" Joumal d'usine":
"Non seulement que l'homme sache ce qu'il fait -mais si possible qu'il
en pen;oive 1·usage- qu'il peryoive la nature modifiée ¡our tui. Que pour
chacun son propre travail soit un objet de contemplation"

El desarraigo obrero

En su obra "Echar raíces" dice lo siguiente:
Bernanos h_a escrito que al menos nuestros obreros no son inmigrados
como los de la Ford. La principal dificultad social de nuestra época procede
del hecho de que en cierto sentido sí lo son. Aunque no se hayan movido
geográficamente, se les ha desarraigado moralmente, se les ha exiliado y
admitido de nuevo, como por tolerancia, a título de carne de trabajo. El paro
es de seguro, un desarraigo a la segunda potencia" 3 .
11

¿Cuáles son las causas o motivos que producen el desarraigo obrero?
Siguiendo a Simone Weil podemos enumerar muchas de ellas tal y como las
ha ido plasmando en diferentes escritos.
Primera: Los obreros no se sienten en su casa en las fábricas sino en un
lugar·extraño:

LA UTOPÍA DEL TRABAJO EN SIMONE WEIL

María del Carmen Dolby Múgica
Doctora en Filosofia por la Universidad de avarra.
Catedrática de I.E.S. en Cantabria. Licenciada en
Antropología Social y Cultural por la Universidad de Deusto.
Investigadora en la línea del Pensamiento Clásico en la
Universidad de avarra.

Introducción
El ideal planteado por Simone Weil es el de construir una civilización
forjada en la espiritualidad del trabajo que perrruta a los seres humanos un
grado m~ ?,rofundo
arr~igo en el Universo. Un trabajo que no cumpla
est~ cond1c1on de espmtuahdad, es decir de conciencia sobre Jo que se está
haciendo, produce un total desarraigo a los que lo realizan.

?~

.
El problema se plantea con respecto al trabajo fisico pues todo trabajo
mtelectual es per se una tarea realizada con conciencia y de alguna manera
dirigida por la persona que la ejecuta.
Los análisis de Simone Weil se centran sobre todo y especialmente en
el trabajo obrero. La propia Simone quiso experimentar la condición de
trabajadora manual y a pesar de la durez.a de las condiciones impuestas
entonces en Francia a la clase obrera, no dudó en dejar su puesto de
profesora e ir a trabajar a distintas fábricas. Sus experiencias como obrera las
describe minuciosamente en su "Journal d'usine" 1 en el que cuidadosamente
anota sus logros y derrotas en el temido trabajo por piezas, es decir en la
brutalidad impuesta al obrero y a la obrera por una cadencia superi~r a la
normal y que altera no sólo el ritmo biológico sino y sobre todo la capacidad
de atención y de gusto por lo que se hace.
Del mismo modo describe las relaciones entre sus compañeros, en
concreto, el trato del que son receptores por parte de sus jefes así como sus
miedos ante el posible despido, forma última de desarraigo pues llevaría al
paro y a la consiguiente no participación de la vida social.
Anota también la tristeza de los rostros, el cansancio excesivo
acum_ulado en el cuerpo que hacen de la jornada de cada trabajador y de cada
trabaJadora una dura carga que imposibilita a la vez las relaciones felices con
los demás. y el cultivo de la mente.

150
149

�Del mismo modo, el orgullo del trabajo bien hecho, la sensació~ de ~ue
se ha contribuido a una labor importante no pueden ~rotar en u_na s1tuac16,n
de desarraigo tal y como lo ve la propia. Simo?e Weil. El trabaJo que deb1a
servir para realizar una importante d1mens1ón del ser . humano, acaba
convirtiéndose en la causa mayor de explotación y marginación humana.
Toda esta problemática no se arreglaría sin más, según la .ºP.~ión de
Simone Weil con un aumento de sueldo o incluso con la expropiaqon de la
propiedad privada y su paso a la clase proletaria o a s~s representant~s como
en el caso de la U.R.S.S. pues no es sólo una cuestión de plusvalias o de
propiedad sino de apropiación de la propia tarea P?r parte del ~brero Y de la
obrera, cosa que se seguía sin dar en -~I régm_1~n . comumsta que e_lla
analizaba. En tal régimen imperaba tamb1en el dmg1smo y las cadenct~s
forzadas en las fábricas e incluso de una manera más rígida que en el propio
capitalismo.
.
.
Como punto de referenci~ para term_inar esta m~oducc16n,. va_lga'~- estas
palabras de Simone Weil, escntas al comienzo de su Journal d usme .
"Non seulement que J'homme sache ce qu ' il f~it ~ma~s si p~ssible qu ' il
en per9oive l'usage~ qu'il per9oive la nature mod1fiee ¡our lu1. Que pour
chacun son propre travail soit un objet de contemplation''

El desarraigo obrero

En su obra "Echar raíces" dice lo siguiente:
"Bernanos ha escrito que al menos nuestros obreros no son inmigrados
como los de la F~rd. La principal dificultad social de nuestra época proc~de
del hecho de que en cierto sentido sí lo son. Aunque no se hayan -~ov1do
geográficamente, se les ha desarraigado moralmente, s~ les ha .exiliado Y
admitido de nuevo, como por tolerancia a titulo de carne de trabaJo. El paro,
• 113
es de seguro, un desarraigo a la segunda potencia .
.
¿Cuáles son las causas o motivos que producen el desarraigo
obrero?.
Siguiendo a Simone Weil podemos enumerar muchas de ellas tal y como las
ha ido plasmando en diferentes escritos.

Primera: Los obreros no se sienten en su casa en las fábricas sino en un
lugar extraño:

"La fait qu'on n'est pas chez soi a l'usine, qu 'on !l'y a pas droit de cité,
qu 'on y est un étranger admis comme simple intermédiaire entre les
machines et les pieces usinées ce fait vient atteindre le corps et !'ame; sous
cette atteinte, la chair et la pensée se rétractent. Comme si quelqu'un répétait
a·l'oreille de minute en minute, sans qu'on puisse rien répondre: Tu n'es ríen
ici. Tu ne comptes pas. Tu es la pour plier tout subiJ et te taire" 4
"Le temps lui a été long et il a vécu dans l'exil. 11 a passé sa joumée
dans un lieu ou il n'était pas chez lui; les machines et les pieces a usiner y
sont chez eJles et il n ·y admis que pour approcher les pieces des machines.
On ne s'occupe que d'elles, pas de lui"5•
Esta es la situación real en las fábricas. Simone comenta que sólo una
vez, en 1936, durante la toma de las fábricas por los obreros y las
consiguientes huelgas, se sintieron en su casa, con una alegría que les ven ía
de sentirse hombres, incluso con independencia de sus reivindicaciones:
"Joie de pénetrer dans l'usine avec l'autorisation souriante d'u:11 ouvrier
qui garde la porte. Joie de trouver tant de sourires, tant de paroles d 'accueil
fraternel Comme on se sent entre camarades dans ces ateliers ou, quand j 'y
travallais chacun se sentait tellement seul sur sa machine!. .. Enfin, pour la
premiere fois, et pour toujours, il flottera autours de ces lourdes machines
d' autres souvenirs que le silence, la contrainte, la soumission. Des souvenirs
qui mettront un peu de fierté au cour, qui laisseront un peu de chaleur
humaine sur tout ce métal" 6.
Segunda: El miedo a perder el empleo y el dinero como únicos
estímulos del trabajo y que ocupan el lugar preponderante en el alma del
obrero y de la obrera. Cualquier incidente, desde la fatiga a un cambio de
órdenes, puede ser el causante de no seguir el ritmo de trabajo, de no llegar
al número de piezas requerido y por consiguiente de recibir menos salario:
"Mais il s'ensuit que la peur du renvoi et la convoitise des sous doivent
cesser d ·etre les stimulants essentiels qui occupent sans cesse le premier plan
dans l'ame des ouvriers .. .Ils (les incidentes) correspondent toujours a une
diminution de saJaire dans les cas du travail au pieces, de sorte qu 'on ne peut
les souhaiter" 7•
Tercera: La falta de iniciativa y de libertad en los obreros que se
convierten en esclavos de las máquinas y que se limitan, como si fueran
objetos inertes, a ejecutar las órdenes de los jefes que las emiten de forma
imprevista y despófoa:

l50
151

�"Ce qui les y contraint surtout, e, est la mani.ere dont il~ subi~sent les
•
, ·t out .d'un ,coup
ordres ... Le travail nouveau est Lmpose
.. ' sans preparat1on
, ' .sous
la forme d'un ordre auquel il faut obéir unmedtatement et sans replique_.
Celui qui obéit ainsi ressent alors brutalement que son temps est ~~ns ces~e a
la disposition d, autrui ... on esta chaque instant dans les cas de su ir un º,~s re.
Gomme un objet inerte que chacun peut a tout moment changer de place .
Cuarta· La angustia e inseguridad producidas por el cambi? i?'previsto
de un trabaj.o a otro, de un modo brusco y desconsiderado que s1 bien rompe
la monotonía, conduce a una care?~i,a absoluta de futuro y por lo tanto a la
imposibilidad de todo tipo de previsIOn:
"Rien ne pire que le mélange de la monotonie e~ du ..~asard· ils
s' aggravent I un rautre, dti moins quand le hasard est ango1ssant .
Quinta: El vacío de pensamiento como único remedio para no sufrir. El
ensamiento se esconde, se retira, dejando un cue¡-po que . se . mueve
p , .
te i·nu·tando el ritmo y los movimientos de las maquinas. El
mecan1camen
L bó
' d 1
hombre se convierte en máquina, como d~cía_ M~rx, en un es a n ~as e a
cadena de producción. Así la tentación mas d1fic1I de superar en la vida de la
fábrica es la que incita a no pensar:

je peux done monter dans cet autobus, en user por mes 12 sous au meme titre
que n 'importe qui? Quelle faveur extraordinaire! Si on m'en faisait
brutelement redescendre en me disant que des rnodes de locomotion si
commodes ne sont pas pour moi, que je n 'ai que a alJer a pied, je erais que
~a me sembleraü tout na tu.re l. L 'esclava ge m'a fait perdre tout a fajt le
sentiment des avoir des droits. Cela me para'it une faveur d'avoir des
moments ou je n'ai rien a supporter en fait de brutalité humaine. Ces
moments, e'est comme les sourires du ciel, un don du hasard. Espérons qu
je garderai cet état d ·esprit, si raisonnable.
1

Mes camarades n'ont pas, je erais, cet état d'esprit au meme degré: il
n'ont pas pleinement compris qu'ils sont des esclaves. Les mots de juste et
d'injuste ont sans doute conservéjusqu'a un certain point un sens pour euxdans cette situation ou tout est injustice" 14 •
PaJabras tremendas y significativas de ba$1 dónde puede llegar la
marca de la esclavitud, es decir a la pérdida del sentido de nuestros derechos
como personas libres.
Septima: El tener sólo en cuenta las necesidades de la producción y no
las de los productores. Las máquinas exigen que los hombres se adapten a
ellas y no al revés:

"Celle de ne plus penser seul et unique moyen de ne pas en sou ffr"ir,,10
Si no fuera por el descanso del sábado p~r la tard7, dice Simone que
acabaría siendo una bestia de carga, dócil y resignada, totalmente
destrozada 11 .

. vacio impuesto al pensamiento,
.
s·i~one se siente
y ante este
desprovista de algo fundamental de su ser: la falta de pensarmento:
"Sens prófondément l'humiliation de ce vide imposé a la pensée"12
Y sigue anotando sus sentimientos:
,
, par 1,ese Iavage "13 .
"Lundi 13 (mai) rnais intelligence degradee

exta: La degradación del ser humano que le convi~rt~ en esclavo Y que
es causa de que al salir de la fábrica, cualquier trato rec1b1do como pers~n~,
sorprenda. La esclavitud en el fondo es la causa de que no se pueda v1v1r
libremente el resto de las horas, de la pérdida de los derechos:

"Si dur qu ·ait toujours été le sort du mineur, cependement le mineur quj
abattait son pie sur le charbon agissait encare en homme libre. C'est lui qui
déterminait lui-meme le rythme du travail; c'est lui qui triomphait de la
matiere au mayen d'un outil adapté a la forme de son corps. Á présent le
drame ne se joue plus entre le charbon et l'homme, il se joue entre le
charbon et l'air comprimé. C'est l'air comprimé qui, au rythme accéleré qui
est son rythme propre, pousse le marteau piqueur contre la muraille de
charbon, et s'arrete et pousse encore. L'homme, contraint d'intervenir dans
cette lutte de forces gigantesques, y est ecrasé. Accroché au marteau piqueur
ou a la perforatrice, tout le corps secoué, comme la machine, par les rapides
vibrations de l'air comprimé, il se borne a maintenir la machine apliquée a
chaque instant a la muraille de charbon ... Á présent c' est fui qui fait corps
avec la machine, qui s'ajoute a elle comme un rouage supplémentaire et
vibre de sa trépidation incessante. Cette machine qui n'est pas modelée sur la
nature humaine, mais sur la nature du charbon et de l'air comprimé et done
les mouvements suivent un rythme profondément 'étranger au rythme des
mouvements de la vie, plie violemment un corps humain a son service. Et
cette situation qui semble insupportable au bout de cin~ minutes, le rnineur
la subit des jours et des jours et huit heures chaque jour" 5•

"En sortant de chez dentiste (mardi matin, je crois-ou ~lfi~ot jeudi
matin), et en montant dans le W réaction bizarre. Comment, mo1, 1esclave,
152

153

�Como consecuencia de todas estas causas el ser humano, trabajador
trabajadora manual se degradan en sus relacione con los compañeros, con
la familia, y en su ser espiritual. El trabajo que realizan apenas requiere
atención y por lo tanto apenas hay uso de lo que les caracteriza como
personas, su razón y sobre todo, les impide aquella atención necesaria para
captar los auténticos valores de Verdad Bien y Belleza que exigen la
máxima atención y cuyo eje se encuentra en Dios:

"Más adelante, con la fuerza de su experiencia corno obrera de fábrica
Simone Weil condenó el trabajo en cadena el trabajo organizado según el
método Taylor, del cual dice que no exige sino una clase de atención
demasiado baja, incompatible con la atención superior para la que el hombre
está hecho. Por consiguiente, dado que "ese tipo de trabajo no puede ser
transfigurado, es necesario suprimirlo" (Weil Simone, La condition
ouvriere, Ed. Gallimard, "ldées'' París, 1951, p. 272). Verdadero "atentado
contra la atención de los trabajadores" es asimilable al "imperdonable pecado
contra el Espíritu porque aniquila en el alma la facultad que constituye en
ella la raíz misma de toda ocación sobrenatural". imane Weil concluye
que el ideal de trabajo humano sería "saber pasar de la atención uncida a la
atención libre de la reflexión y viceversa" (Ibid. p. 112). En efecto junto a la
atención "profesional" hay "otra atención situada más allá de toda obligación
social y que constituye un enlace directo con Dios". Más allá de la atención
"inferior, discursiva, razonadora" existe una "atención intuitiva" reveladora
del Absoluto" 16.
La persona humana trabajadora manual acaba entonces embrutecida
por la dureza de la vida que le impide desarrollar sus capacidades y por
supuesto es infeliz. Todo ello le lleva a ser incapaz de reaccionar ante las
injusticias cometidas a sus compañeros, ya no sólo por miedo sino porque al
ser víctima de tina vida injusta acaba siendo inepta para toda rebelión o
réplica. Ante la violencia se calla y aparece entonces la a~titud de sumisión y
de total resignación.

°

intel:-:~:~::, dv:!~: ~e ~ta~~e:r~in i~::olucion;5, han sido inducidas por
uerte.
paces e pensar sobre su propia
imone Weil se coloca de est
•
privilegiada, cercana pero distant: ::nra ~ SI~ quererlo, en una posición
pro ue ta
,
ª misena Y expone una serie de
real~za: u~ ~~~aJ~c:;~gran/gl~:o~breros ded su situación proletaria haciéndoles
'
0 0 cuan o menos esperanzador.
en re!~~a~r;:~t~~· :;~~;ae;e::r~~~!sca;.~s tenga; un carácter utópico son
podido encamar en sociedades más avan.zadgunos
e sus aspectos ya se han
as.

Propue tas para una humanización del trabajo fi ico

"Es fácil definir el lugar que d b
•
1
social bien ordenada. Debe er su ce~tr: ::~rr~~:l"~~baJo físico en una vida
Y para que realmente ocupe este lugar •
.
propue ta extensibles a otro trabajos manuales a imone trae una sene de
decir factibles de poner en práctica en el trabaio
deplarte
del ~e Idoso.obreros, s
:i
campesina
Una de las principales que Simone defiende es 1
•
naturaleza de los estímulos del trabajo en los b
a de cambiar la
dinero y el miedo a erder el e
o reros manuales. En vez del
habilidad el conocimi:nto de lo q~:~:º~sia?nller endsu lugar la iniciati a, la
.,
d .
· evan o a cabo para qué y
quienes, es ec1r la introducción del pensamie
d '
. .,
para

;',~~:tot::! d:

d:1::;;lid:~º,:C~:I ~:
mayoría de los trabajadores tra:~::i:a: :::~~!10nal q~e les_?ermita a la
una mayor responsabilidad y valía social Tod
rta cuahfi~ac1on y con ella

::~~~:; ~ 1
2

0

;

;~presa,~• concie:~~

y

Los propios obreros vaciados de su espíritu no son capa es de dar
cuenta del todo, de su situación de sufrimiento y esclavitud. on otros, los
intelectuales o propagandistas los que hablan por ellos:

s I fu . .
.
o un compendio de lo que d b
er a nc1on de una persona que trabaJ·e manua1mente en nuestra sociedade . e

"Le malheur de rouvrier a I' usine est encare plus mystérieux. Les
ouvrieres eux-memes peuvent tres difficilement écrire parler ou meme
réflé ir a ce sujet, car le premier effet du malheur est que la pensée eul
s' evader" 17.

Todas estas soluciones evitarían el de~arraigo ob
..
precariedad de estar de más, de carecer de dere h rero y su sensa~1on de
obreros serían el núcleo al que converge , c os.dPor contrapartida los
·
nan to os los · t t d
imp 1e~ento y mejora de la productividad, incluida la fab~~ en_~s de
maqumas adecuadas a la constitución humana.
cac1 n e

"La desgracia en si misma es inarticulada. Los desgraciados suplican
silenciosamente que se les proporcione palabras para expresarse. Hay épocas
154

155

�En definitiva un programa en el que el centro radicaría e~ _el ser
humano en su realización como persona, en su capacidad de serv1~10 a la
sociedad y en modo alguno en la mera pr~ductividad .º ganancia. L_as
situaciones de ritmos y cadencias en el trabaJO y despotismo ~~presan~l
tendrían que ser igualmente abolidas. Se trataría de un~ revolu_c1on que sm
proponerse aumentar la productividad directame?t~, ~mzás 1~ mc~ementara
en un clima en el que los trabajadores manuales s1 smtteran mas felices.
Sería toda una revolución al servicio del ser humano:
"La révolution politique; la révolution économique ne de~iendron~
réelles qu'a la condition d'-etre prolongées par ~ne_ révolution !ec~mque, qui
établira a J'interieur meme de la mine et de I usme, la dommatton que le
travailleur a pour fonction d' exercer sur les conditions du travail" 20
Los textos de la autora son múltiples y difíciles de seleccionar. . o
obstante, unos pocos son suficientes para ava_lar mis tesis y la interpretación
que he hecho del pensamiento de Simone We1l.
La filósofa propone una formación o cu~ificación pr~fesional de la
clase obrera con el fin de evitar una situac1on muy comente entre los
trabajadores y es La de que:

, . "De hecho, la parte verdaderamente miserable de la población de las
fabn~s -los adolescentes, las mujeres, los obreros inmigrados, extranjeros 0
coloniales- estaba abandonada. La suma entera de su· dolor contaba mucho
menos en la vida sindical que la cuestión de un aumento salarial de las
categorías ya holgadamente retribuidas" 23•
Para Simone:
"Sólo la JOC (Jeunesse Ouvriere Catholique) se ha ocupado de la
de~v~ntura de _lo~ obr_eros ª?olescentes: la existencia de una organización así
qu1zas sea el urnco signo cierto de que el cristianismo no está muerto entre
nosotros" 24 •
Y sigue afirmando:
"El Estado no está particularmente cualificado para asumir la
defensa de los desventurados" 2 .
Y a continuación plantea la gran cuestión sirviéndose de sindicatos
como la JOC, de grupos de estudio y de movimientos juveniles y oficiales:
\ , o podríamos nosot~os (apasionar al pueblo) ... proponiéndole la
construcc1on de una clase trabaJadora de nuevo tipo? 1126 •

• '
. ,,21
"La machine est un m1stere
pour 1•ouvner
.

Para cambiar este estado de cosas Simone plantea la necesidad de
instrucción de los jóvenes, futuros obreros y obreras. Critica la dejación que
ha habido en este ámbito por parte de la clase dirigente:
" ada muestra mejor la carencia esencial de la clase capitalista que la
negligencia de los patronos respecto del aprendizaje ... los P~,tronos desde
hace veinte O treinta años, han olvidado pensar en la fonnac1on de buen_os
profesionales. La falta de obreros cualificados contribuyó c~mo cualquier
otro factor a la ruina del país. En 1934 y 1935, el momento mas agudo de la
crisis de desempleo, cuando la producción estaba en p~nto muerto, las
fábricas mecánicas y de aviación buscaban -buenos profesionales Y no_ los
encontraban. Los obreros se quejaban de que las pruebas eran demasiado
, s1·d o tiorma dos para superarlas "21
dificiles; pero no ha b1an
Incluso la negligencia vino también del lado del Estado Y del
sindicalismo que se limitó a solicitar salarios más elevados para los obreros
ya remunerados, dejando de lado a los marginados y por supuesto
desocupándose de la formación profesional de los obreros:
156

He aquí el gran reto que plantea Simone Weil : la formación
profesional de la clase trabajadora pero va aún más lejos y se atreve a
fo~u_lar algo verdaderamente maravilloso. Desea que la clase trabajadora
part1c1pe de la cultura intelectual para que:
"Los obreros jóvenes se sientan en el mundo del pensamiento como
en casa"27 •
,
, . Evidentemente, se trataría de acercar a la clase obrera la cultura
clas1ca Y la del propio país. Simone habla aquí de la divulgación y sobre todo
de la traducción de las grandes obras:
"Por ejemplo: ¡qué intensidad de comprensión nacería de un contacto
e~tre el p~eblo y la poesía ~iega, cuyo objeto es casi siempre la desdicha!
Solo habna que saber traducirla y presentarla. Así, un obrero con la angustia
d~l desempleo clavada en la médula de los huesos comprendería el estado de
Ftlotectes c~ando le quitan su arco, la desesperación con la que contempla
sus manos impotentes. También comprendería que Electra tenga hambre
~lgo que . un burgués, salvo en el momento presente, es absolutamente
incapaz de comprender"28 .
157

�transfonnation sociale portent a faux; s 'ils étaient réalisés, ils laisseraient la
mal intact; ils visent a changer trop et trop peu, trop peu ce qui est la cause
d1,1 mal, trop les circonstances qui y sont étrangeres. Certains annoncent une
diminution, d'ailleurs ridiculement exagérée, de la durée du travail; mais
faire du peuple une masse d' oisifs qui seraient esclaves dell){ heures par jour
n'est ni souhaitable, quand ce serait possible ni moralement possible, quand
ce serait possible matériellement. Nul n·acceptar~t d'etre esclave deux
heures; 1•esclavage, por etre accepté, doit durer assei'chaque jour pour briser
quelque chose dans l'homme. S'il y a un remede póssible, il est d'un autre
ordre et plus difficile a concevoir. Il exige un effort d' invention. Il faut .
changer la nature des stimulants du travail, diminuer ou abolir les causes de
dégout, transfonner Je rapport de chaque ouvrier avec le fonctionnement de
J'ensemble de 1 'usine, le rapport de l'ouvrier avec la machine, et la maniere
dont le temps s'écoule dans le travail" 34 .

Se trataría en definitiva de:
"Una reconciliación entre la cultura y el pueblo"29

qt

1~:~:!~1:~

En esa línea trabajó la propia Simone
quería ha:r
¡¡randes obras maestras a las masas popul~res. 30u resumen
proyecto de articulo de Electra así lo atestiguan :

1:

.

Incluso a los intelectuales les encomienda _un_a tarea en los
sindicatos: dar cursos a los obreros, organi7:ir las bibliotecas pero sin
participar activamente en sus políticas concretas
A pesar de que Simone plantee también una ;~ríe de med_ida~ algo

11
d centralización etc...
la esencia e su
descabelladas sobre ta eres, es
. 1 y nunca debe pervertirse su
mensaje es válida. El ser humano es racwna de elegir su voluntad. El
esencia~ es decir s~ bc,apac~dª!e c~~:~~ d~ producción sería hacer de él
convertirlo en un es a _on_ mas.
sto ue imane Weil tenía por la
una cosa inerte. Es s1gmfi~at1~;. el gu M~demos" en ti que de fonna
pelí~ula de Charldes C~baphn dia~::1~º~ímica lo que Simone detalla en sus
magistral al autor escn e me
escritos.

~=

¿En qué medida es factible la realización de todas o de algunas de
las propuestas de la filósofa? ¿Se han conseguido llevar a la práctica algunas
de ellas? ¿Caben otras muchas por realizar?
Las respuestas serán divergentes según la situación econom1ca,
social y polí6ca de los distintos países, pero no cabe duda alguna de que los
esfuerzos pueden y deberían de converger en la dirección a la que apunta
Simone Weil para conseguir eliminar el desarraigo de la clase obrera y
hacerla así más dichosa.

.
ada obrero y obrera esté más cualificado haría
El consegmr que c
d
d · ·dad humana
posible no sólo un trato a la clase obrera más aco: e ~º~es:¿~~lidad y con
sino y sobre tod~ u~a relacd1'ón ~n~e ~o~;oq:~a;e~~or fundamental ha sido
respecto a las maquinas su omm1O, a
hasta ahora el siguiente:

Notas bibliográficas

"Les choses jouent le róle des hommes, les ho~es jouent le róle
. du ma 1,,33
•
des choses; c'est la racme
, a1go extrano
- sino que .los
Las fábricas ya no senan
. obreros
d , se
anan
sentirían en el las como en casa, o por 1o menos en sus dom1mos. Se de
su
b., de la utilidad de su trabajo y del desarrollo de una parte .
Todo esto traería consigo una cierta alegria en el tr~baJo,
eso sí, nunca exenta de dificultades.

;~;;:ct:~u';:no.

Para terminar citaré estas frases de Simone Weil:
. de JOte,
· · un l'eu
ou '. meme s'il " est
1
"L'usine devrait etre un lieu
. évitable ue le corps et l'ame souffrent, !'ame puisse auss1 pourtant gouter
m . .
q
· d · ·es n faudrait pour cela ychanger, en un sens peu
des Jo1es, se noumr es JObt ~ucoup Tous les systémes de réforrne ou de
des choses, en un sens
·

158

1

Weil, Simone: Oeuvres completes. Écrits historíques et _TJo/itiques. L 'e:xperience
ouvriere et l'adieu a la révolution 0uillet 1934-juin 1937). Journal d'usíne, Tomo

rr, Ed. Gallimard, París, 1991.
2

Weil, Simone: Op. cit., p. 171 "Se trata no sólo de que el hombre sepa lo que hace
sino, si es posible, de que se de cuenta de su empleo, que perciba la naturaleza
modificada por él, que para cada uno su propio trabajo sea un objeto de
contemplación". La traducción de esta cita asf como de todas las demás es mía.
3

Weil, Simone: Echar raíces, Ed. Trotta, Madrid, 1996, p. 52. La versión francesa
es: L 'Enracinement. Prelude a une dec!aration des devoirs envers /'etre humain, Ed.
Gallimard (Col!. Idées), París, 1962.
Weil, Simone: Expérience de la vie d'usine. Lettre ouverte a Ju/es Romains.
Oeuvres completes. Écrils historiques et politiques,¡. Tomo 11, p. 291 y 292. "El
4

hecho de que no se esté en casa en la fábrica, que no se tenga aJU derecho de
ciudadanía que no se sea más que un extraño admitido como simple intermediario
159

�esclava, puedo subir a este vagón y usarlo por sesenta centimos con el mismo
derecho que cualquiera? ¡Que favor extraordinario! Si se me hiciera descender
brutalmente diciéndome, que los medios de locomoción asi de cómodos no son para
mi, que no tengo otra cosa que ir a pié, creo que todo eso me parecerla natural. La
esclavitud me ha hecho perder completamente el sentimiento de que tengo derechos.
Estos momentos, son como las sonrisas del cielo un regalo del azar. Esperemos que
guarde este estado de espíritu tan razonable. Mis camaradas no tienen este espiritu
en el mismo grado: no han comprendido plenamente qu son esclavos. Las palabras
justo e injusto, han conservado sin duda hasta cierto punto, un sentido para ellos- en
esta situación en la que todo es injusticia".

.
· d este hecho alcanza el cuerpo Y el ~l~a;
entre las máquinas y las piezas fabr~~a a:iento se retraen. Como si alguien rep1!1era
bajo este menoscabo: la c~e y el p le udiera responder: Tú no eres nada aqut. Tu
al oido minuto a mmuto, sm que se p fr" 1 t d Ycallarte".
no cuen tas . Tu. estás alll para someterte su tr o o o
L

ha vivido en el exilio. Ha pasado

s Jbid., p. 297. "El tiempo se le ha ~echo argocasy a· las máquinas y las piezas para
d de no se siente en su
,
.
1
s\J jornada en un _ugar on
él no se le admite más que para aproximar 1as

fabricar están alh_ en su casa, y ªan más que de ellas y no de él" .
piezas a las máqumas. o se ocup
.

evre des ouvrieres méta/los, Oeuvres completes.

11
357 y 358.''Alegría de penetrar en la
Écrits historiques e~ pofrt,ques. _Tom~ :~brero que guarda la puerta. Alegria al
fábrica con la autorización sonnente e d
.d fraternal Cómo nos sentimos
tantas palabras e acog1 a
·
encontrar tantas sonrisas,
do yo trabajaba cada uno se sentla
ntre camaradas en estos taUer~s enElosfique ~~ar;imera ez y para siempre, flotarán
totalmente solo sobre su máquina. 0 m, p eprdos que el silencio la constricción,
d
áquinas otros recu
'
.
alrededor de estas pesa as m
de orgullo al corazón, que deJarán un
la sumisión. Recuerdos que darán un poc~,
poco de calor humano sobre todo este metal .
Weil Simon : La v1e _e! la

6

g,'

.
. . .
293 3o1. "Mas se deduce que el
Weil, imone: Experience de _la v,e: ;sine, ~ de
los estimulantes esenciales
miedo al paro y el deseo de d~ero, ~a:; ecne el alma de los obreros .. .los incid_emes
que ocupan constantemente edl _prn:1er ~ó de salario en el caso del trabajo por piezas,
corresponden siempre a una ismmu~1 n
de manera que no se les puede desear .

:er

7

.
en Ja que e perimentan las
1
a !bid. p. 291 y 293. "Lo que ~es
e~¡ ªe ~~~e;eparación, bajo la forma de
órdenes ... EI trabajo nuevo es tmduc~r ~á id1!m~n~e y sin réplica. El que obedece de
una orden a la _que hay que obe e lme~te ue su tiempo está continuamente a
esta manera siente entonces bruta
tq la s1'tuación de padecer una orden.
. . d
está a cada momeo o en
.
dispos1 tón . e º~º··· se
d
ede en todo momento cambiar de sitio".
Como un obJeto inerte que ca a pu

con:tr::

!bid., p. 294 . "Nada hay peor que la mezcla ?e m~noton ¡a y azar' se agravan la una
al otro, por lo menos cuando el azar es angust1ante .

9

15

Weil Simone; Apres lo visite d'une mine. Oeu res completes. Écrits historiques et
politiques. L'engagement syndical (1927-juillet 1934), Tomo J, Ed. Gallimard
París, 1988, p. 96 y 97. "A pesar de lo dura que haya sido la suerte del minero que
abatía u pico sobre el carbón, trabajaba todavía un hombre libre. Era él el qu
determinaba el ritmo del trabajo; era él el que triunfaba sobre la materia por medio
de un útil adaptado a la forma de su cuerpo. Hoy en día, el drama no se libra entre el
carbón y el hombre sino entre el carbón el aire comprimido. Es el aire comprimido
que al ritmo acelerado que es su ritmo propio empuja el martillo neumático contra
la muralla de carbón, y se para y empuja 1odavía. El hombre obligado a incervenir
en esta lucha de fuerzas gigantescas, es allf aplastado. Enganchado al martillo
neumático o a la perforadora con todo el cuerpo sacudido, como la máquina por las
rápidas vibraciones del aire comprimido, se limita a mantener la máquina aplicada a
cada instante a la muralla de carbón ... Hoy en día, es él el que hace cuerpo con la
máquina, se añade a ella como una rueda suplementaria y vibra con su tr pidación
incesante. Esta máquina que no ha sido modelada atendiendo a la naturaleza
humana, pero sí a la naturaleza del carbón y del aire comprimido, y cuyos
movimientos siguen un ritmo profundamente extrafto al ritmo de los movimientos de
la vida, pliega iolemamente el cuerpo humano a su servicio. Y esta situación. que
parece insoportable al cabo de cinco minutos, el minero la sufre durante días días y
ocho horas cada día" .
16

Devaux, André A.: Naturaleza y papel de lo atención según Simone Wei/, en
Re ista Archipiélago, Cuadernos de Critica de la Cultura, nº 43 (2000) pp. 21-28,
p.24.
17

11
io Weil, Simone: Journal d'usine, p.192 . Es 1a de no pensar' el único medio de no
sufrir".

11

Weil, Simone; Experience de lo vie d 'usine, p. 289. " La desgracia del obrero en
la fábrica es aún más misteriosa. Los obreros mismos dificilmente pueden escribir,
hablar o incluso reflexionar sobre este asunto, pues el primero efecto de la desgracia
es que el pensamiento se quiere evadir".

Cfr.: Ibid. p.192 y 193 .
11

12 lb"d
1 • p. 21 O. "Siento profundamente la humillación de este vacio impuesto al
pensamiento".
13

• ¡·1genc1a
· degradada por la esclavitud".
lbid. p. 224 . "Lunes, 13 de (mayo) pero mte

Weil, imone: la persono y lo sagrado. Texto entresacado de lo scritos de
Londres, en Revista Archipiélago, Cuadernos de Crítica de la Cultura nº 43 (2000),
ri-90.
9 Weil, imone: Echar raíces, p. 232.
20

.
1 al\
creo ' oCó
más bien
14 lbid p. 234. "Saliendo del dentista (marte~ por ª ~ ana
yo el
la
.Jueves . por 1a mau~ana) y subiendo al autobus reacción extraf\a. ¿ mo ,
160

Weil, imone: Apres la visite d'une mine, p. 97. " La revolución política, la
revolución económica no llegarán a ·ser realidad más que a condición de ser
161

�prolongadas por una revolución técnica, que establecerá en el interior mismo de la
mina y de la fábrica la dominación que el trabajador tiene como función de ejercer
sobre las condiciones del trabajo".

esfue_rzo ~e i~vencióo. Es preciso cambiar la
.
trabajo, disminuir o abolir las causas d I . d~aturaleza de los estimulantes en el
obrero con el funcionamiento del c . e dte ro, tr~sformar la relación de cada
con la máquina, de manera que el t,.:nJunto e la fábnca,_ la relación de cada obrero
mpo pase en el trabajo".

Weil, imone: Journal d'usine p. 261. "La máquina es (sea) un misterio para el

21

obrero"
imone: Echar raíces p. 64.

22

Weil

23

[bid. p. 65.

24

lbid.

15

Ibid.

26

lbid. p. 66.

27

Ibid.

28

Jbid. p. 69 y 70.

29

lbid. p. 70.

° Cfr.

Weil, Simone: Antigone. (Fragment inédit). Electre (Fragment inédit).
Oeuvres completes. Écrits historiques et politiques.Tomo U, p. 333 y 339.

3

Cfr. Weil, Simone: Jntroduction a des cours a /'intention d'ouvriers. Sur une
tentative d' education du prolétariat. Oeuvres completes. Écrits historiques et

31

politiques . Tomo I p. 45 y 56.
32

Weil, Simone: Echar raíces, p. 71 a la 75.

Weil, Simone: F.xperience de la vie d'usine p.295. "Las cosas desempeflan el
papel de los hombres y los hombres el de las cosas; esto es la ra!z del mal".

33

!bid. p. 301. "La fábrica deberla ser un lugar de alegría, un lugar en el que, in luso
si es inevitable que el cuerpo y el alma sufran, el alma pueda por lo menos disfrutar
d las alegrías, nutrirse de ellas. Es preciso por esto cambiar alli en un sentido pocas
cosas en otro sentido mucho. Todos los sistemas de refonna o de transfonnación
social contienen falsificaciones; si se realizaran dejarfan el mal intacto· aspiran a
cambiar mucho y demasiado poco, demasiado poco lo que es la causa del mal,
demasiado las circunstancias que le son extrañas. Ciertas personas anuncian una
disminución, por lo demás ridlculamente e agerada, de la duración del trabajo; pero
hacer del pueblo una masa de ociosos que serian esclavos dos horas diarias, no es ni
deseable, aunque sea posible, ni moralmente posible aún cuando lo sea
materialmente. Nadie aceptará ser esclavo durante dos horas· la esclavitud para ser
aceptada debe durar bastante cada dla para doblegar cualquier cosa en el hombre. i
hay un remedio posible, es de otro orden y más dificil de concebir. Exige un

34

162

163

�EL DE TRO AMIE T O D
LA METAFÍ ICA TR ADI CI O AL

Mtro. Luis Rionda Arreguín
Profesor Emérito de la
Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Guanaj uato
La doctrina filosófica de David Hume, quien nació en 1711
y murió en 1776, constituye el punto de partida para que Kant
lleve a cabo la elaboración de su propia filosofía. Visto como
un representante del empirismo en Inglaterra, establece, como
Locke y Berkeley, que nuestros conceptos se originan de la
e periencia. El idealismo de ste último según el cual el ser
d todo lo que llamarnos una cosa s, única y exclusivamente
su ser percibido", esto es nuestras representaciones significa
que todos los objetos del conocimiento humano son
fundamental mente idea . Estas se derivan ya sea de las
impr siones de los sentidos e teriores, o bien de los estados
interiores de la conciencia. En suma, desde el punto de vista
de Berk ley ~I er de las cosas se agota en ser percibido.
1
mundo e iste únicamente como idea o representación en mi
conciencia.
Lo que posteriormente dará lugar al escepticismo de Hume
será precisamente el idealismo de Berkeley. La postura de
Hum , que es al mi mo tiempo su punto de rartida, señala que
la m nte del hombre en cualquier época contiene una sucesión
de percepciones fuera de nuestro control pero que constituye
algo enteramente necesario. En efecto encuentra que nue tra
perc pciones no sólo se conectan de una manera necesaria sino
regular. 'Todas las percepciones de la mente humana - die
Hume- se resuelven en dos clases di tintas, que yo llamar
Impresiones e Ideas. La dife rencia entre stas consiste en los
grados de fue rza y de vivacidad con que hieren la m nte y se
abren camino en nuestro pensamiento o conciencia. A aquellas
p rcepcione que entran con mayor fuerza violencia podemos
llamarla impre iones ... Por ideas quiero significar las débiles
imág ne de éstas en la refl xión y el razonamiento'. 1
Lo que el filósofo scocés quiere indagar es el origen de
nuestras idea .
egún la ontología empiri ta que representa
165

�.
. . en la esencia de las cosas , las
las perce~c1ones c?nst1tuy 1 es íritu. Las impresiones son , a
cuales estan conten1d~s en e
poseen mayor intensidad . A su
su juicio, las per_cepc1on_es ~ue ,P . amente copias o imágenes
vez las ideas vienen sien_ o un1cl
mo las posee el espíritu
d las impresiones ta co
1 'd
deseo ort as e
. to y del razonamiento .
.en los procesos del pensam1en
im resiones se refieren a ,las
De este modo, las
p
erimentamos al ver , o1r o
percepciones vivas e intensas quedexlporosas Por su parte las
·
s placenteras o O
•
·
•
d
tener sensac1one
d. bu. a das por cuanto son copias , e
ideas son vagas y des d' J
d con Locke 'en que la razon
.
Hume está e acuer o
t
impresiones._
·11amente la registradora que ano ,ª
constituye simple y sene, d I ex eriencia. Siendo esto as, ,
automáticament~ los d~tos e a lat experiencias derivadas de
estima que las ,~presiones sob~o son las réplicas o copias que
los sentidos, las ideas en ~am . 1
Vemos gustamos , oímos y
de esas exper1enc1as.
d
id y
d
recor amos
d os haber visto gusta o, o o
olemos; pero a su vez recor am
olido.
t a Hume que hay Ótra división de
Por otro !ad?, encuen ruede ampliarse por igual a nuestras
nuestras percepciones que p
.d
. es decir que la s
.
como a nuestras t eas,
.
H
en
impresiones
ueden ser simples o compleJ~S.
, ay .
percepcion~s pim resiones simples y compleJ~S, as~ como
consecuencia,
p
1.
' Percepciones o impresiones ~
ideas simples y comp eJas.
ue no admiten distinción n1
ideas simples
son
aquell_a,s
qd
una superficie coloreada es
·, " 2
La percepc1on e
.
separac1on
.. ,
. .
la idea de la misma
.
simple
As1m1smo,
una 1mpres1on .
·.
1 De tal suerte que entre nuestras
superficie es una idea s1_mp e.
parecido excluyendo lo
impresiones e ideas existe un g_ran
'
tocante a sus grados de fuerza y viveza.
atañe a las percepciones complejas tanto
Po~ lo que .
tienen la característica de que pueden
impresiones como ,deas,L
.. , de una manzana en la que se
tes
a v1s1on
dis,tinguirse en par .
de olor, color, sabor y . perfu.~ e
las cualidades
on
reunen
.
.
d
tra constituye una 1mpres1
fácilme.nte distinguibles l~ntde: ¡e e~a misma impresión es una
~ompleJa. IP?r lo ~::tº¡xiste la circunstancia , que a Hume le
idea cor:np eJa.
. , . el que se presente siempre
arece digna de atenc1on.
.
~orrespondiéndose las impresiones y las ideas . .

El que toda idea simple tenga una impresión simple es una
regla que se cumple sin excepción alguna. La idea de color
rojo y la impresión correspondiente según Hume solamente son
diferentes en grado pero no en naturaleza. Por lo que toca a
las ideas complejas, advierte que muchas d-;; éstas carecen de
impresiones que tengan relación con ellas . Tal es el caso de
aquella ciudad cuyo suelo está revestido de oro y sus muros de
rubíes, sin que se haya visto nunca una ·urbe parecida. •En un
momento dado tomó conciencia clara de que aún existiendo
una gran semejanza entre nuestras ideas e impresiones
complejas, no constituye una norma que deba cumplirse de
manera necesaria y universal el que unas sean copias exactas
de otras .
Cuando David Hume aborda en su Tratado de la
Naturaleza Humana el asunto concerniente a por qué en todo
es siempre necesaria una causa, trae a su m~'moria un principio
general de la filosofía que sustenta que todo cuanto empieza a
existir debe tener una causa de existencia . Por lo que tiene
que ver la causa última de las impresiones, es para Hume una
cuestión carente de explicación para la razón humana , por la
sencilla razón de que no es posible tomar una determinación
cierta si emergen del objeto o se engendran por el poder
creador de la mente, o bien son creadas por el poder de Dios.
El intenso desarrollo alcanzado en el campo del
conocimiento del mundo físico durante el siglo XVIII era fruto
indudable del método científico. El mismo Hume trató de
incorporar el método ex peri mental de razonar en cuestiones
morales. Su intención de apoyar las ciencias en el ser humano
obedecía al hecho de que todo conocimierto se encuentra
condicionado por el hombre . Como buen empirista critica las
ideas innatas, lo a priori. La ciencia es una investigaci ón, es
decir, una práctica que concierne a los hechos tal y como los
presentan los sentidos y finaliza en ellos. Hume opina que
para que las ideas tengan buen fundamento n.ecesitan ocupar el
puesto de los hechos que se dan en los sentidos. De este modo
infiere que no es posible pensar algo que no hayamos sentido
con anterioridad, "sea por medio de nuestros sentidos
externos, sea por medio de nuestros sentidos internos".
En el Enquiri o Investigación sobre el entendimiento
humano existe un pasaje en el que Hume expresa que es
evidente que hay un principio de conexión entre los diferentes
167

166

�pensamientos o ideas de la mente, y que en su aparición. a la
memoria o imaginació~ se introducen unos a otros con :~erto
método y regularidad.
Propone tres formas de conex_1on o
asociación de ideas: la semejanza, la contigüidad en el tiempo
y en el espacio y la causa y efecto. La imaginación pued~ a su
juicio conectar o asociar una idea a otra que le sea semeJante.
La conexión por semejanza se presenta cuando en el desarrollo
de nuestro pensamiento se pasa de una ide~ a _otra que _le sea
parecida. Asimismo, la asociación por cont1gü1dad cons1~t~ en
pasar de \a idea de un objeto a la de otro 9~e le sea pr?x1mo
en e I tiempo o en el espacio . Pero la conex10n q u~ _da origen a
asociaciones más firmes y abundantes es la conex1on de causa
a efecto· ésta sin embargo es necesario según él s~meterla ~ un
examen a fondo y por separado.
'Si las ideas -d1c~estuvieran sueltas e inconexas , sólo la casualidad las uniría; Y
es imposible que las mismas i~eas simples _pasaran a
convertirse regularmente en compleJaS (como comu~mente lo
hacen) sin algún vínculo de unión entre ell~s, s1? alguna
cualidad asociante, mediante la cual una idea introduce
naturalmente otra ... la naturaleza de alguna manera señala a
cada uno esas ideas simples que son las más propias para ser
. " .4
unidas en una comp l eJa
Encuentra Hume que tanto en el mundo psicológico _c.omo
en el natural existe una especie de atracción que se man1f1esta
en formas muy diversas. En la época de Hume el ejemplo de
la física newtoniana había llevado a los psicólogos Brown,
Hartley y Priestley a establecer como fundament? de la vida
psíquica la ley de asociación de representaciones , como
análogo en cierto modo a la ley de atracción de las ~asas. 5 Al
parecer periódicamente juntas d~s , re_presenta~,o~~s, se
produce entre ellas una cada vez mas 10t1ma asoc1_ac1on. El
orden y regularidad que manifiestan nuestras_ ideas, so~
resultado de los principios que las unen y asocian entre si.
Del mismo modo que hay leyes que rigen los fenómenos del
mundo físico, para Hume existen igualmente leyes de
asociación que ordenan el fondo de la vida psíquica.
De lo asentado infiere que la validez del conocimiento
necesita estar basado sobre conexiones mutuas de nuestras
representaciones. El que las ideas. se asocien ~onforme a los
principios de semejanza y contigüidad en el ·tiempo Y _en el
espacio, hace que mecánica e involuntariamente surJa en

?esotros el hábito de asociar, que a su vez dará origen a las
ideas de su sustancia y de causalidad.
La crítica formulada por Berkeley acerca de la idea de
sustanci~ _material asevera que el ser de las cosas consiste en
s~r perc1~1das, en ser ideas o representaciones. Un color O una
figura existen en cuanto son percibidas por la vista O por el
tacto: ~n suma, el mundo se agota en ser una idea en mi
~onc,1enc1a. Al negar la existencia de la materia el filósofo
rngJ~s concluye que lo único que permanece es el yo que
perc~b~ . Las cosas del mundo externo en tanto que se pueden
perc1b1r s_on_ en tal . caso ideas y, por consiguiente sólo
pueden ex1st1r e~ la conciencia. Puesto que el mundo corpóreo
se _reduce a una 1d~a. o perc~pción mía, lo único que realmente
existe es el_ yo esp1r_1tual. SI bien es cierto que Berkeley niega
la ~ustanc1a material el mundo, acepta por otro lado la
realtda~ del yo espiritual y de Dios, los cuáles al no poder ser
perceptibles no son susceptibles de ser reducidos a ideas.
. , Las tres. grandes ideas de la metafísica que a partir de los
filosofo~ g_neg?s predominaron en occidente serán objeto de
un
an1qullam1ento sistemático
por parte de Hu
Concre t amente e I M undo, el yo y Dios. Para el real ' me .
·
·1·
1smo
anst?te 1co 1a substancia es el ser individual del cual
ed
I
L
,
.
.
se
Pr tea a go. o un1co que existe es el ser individual en tanto
~ue todo lo de~ás_, ~os accidentes, es lo que puede d1ecirse de
el. El hombre 1_nd1v1dual por ejemplo, es una substancia de la
cual puede decirse que es un animal racional, que es sabio
blanco y otr?s predicados más. En suma, mientras que lo qu~
es lo denomrnamos esencia, aquello que es subsistir se llama
substancia. La substancia según Aristóteles es, por lo tanto el
substrato o soporte de los accidentes que se predican de el la.
Ahora _bien, ~ara admitir la idea de un objeto O substancia
es necesar10 aludtr a la impresión que la ha causado. Hume no
co_m parte es_ta postura porque la i~ea de substancia no se
ong1n~ de _nrnguna impresión de sensación o de reflexión, sino
qu~ mas bien _es resultado de ' una colección de ideas simples
unidas por la imaginación" . E~ otras palabras, no hay realidad
alguna llamada substancia . Esta como tal no existe . Para
Hume 1~ substancia lejos de ser el soporte ~n que se apoyan
las cual1d~des que de ella se dicen, es solamente una palabra
que se ref1~re a un haz o colección de cualidades . Las ideas
de sustancias y de modos no son sino colecciones de ideas
169

168
'I

�simpl
unida por la imaginación y a las que se ads riben
.
6
nombres que las d es1gnan.
Con frecuencia aceptamos la e istencia de un~ entidad
oculta a la que llamamos sub tancia la cual . str e para
soportar las cualidades que le son in eparable . _1 esto queda
ent ndido entonces podemo d finir una substancia como algo
que puede existir por sí mismo. Pero uced que_ d acue_rdo
con la filosofía de Hum en la idea de ub rancia no _ex1 te
ningún sustrato o fundam nto que trasc_iend~ a l~.s cualidades
sino que ésta al ser asociada por la 1mag1~a~1on enge~dran
en mí la creencia o ilu ión de que ex1 t determinada
substan ia o co a material.
La idea d sub tancia ólo puede pro enir d impresione
causada por la vista el oído I ta to o bien por emociones Y
pasiones.
sí la substan ia orno algo que tiene realidad
fu ra de mí no existe ólo exi te como un conjunto de idea
simpl
agrupada por la imaginación. D_ acuer~o con la
crítica que ha e Hume de la idea de substancia ~ateria_l lo que
captamos d una cosa s un conjunto de impr s1on s diferentes
unas de otras que con ideramos están soportadas por la
substancia · sin embargo no hay nada que nos haga aprehender
una substancia como substratum de estas impre ione o que
nos autoric a presuponerla'.
Lo que realment
ncuentro al toparme con un objeto . on
las impresiones de color
abor olor dureza redonde~ Y
ua idad que al er referida a una entidad produce en m1 la
cr encia de que existe la substancia nara~ja. En un_a palabra
para Hume la idea de ~ubst_anci_a mat r1al_ se _d ri a de un
proce O a ociativo de la 1maginac16n q~ ~I 1mag1nar _que e_ntre
nue tr s impresion s hay una cont1nu1dad
un1_form1dad
neces ria nace en nosotros la ilu ión de que hay obJeto que
e i ten real y objeti amente .
Hasta aquí el filó ofo esco ·s hacen urado la ubstancia
materiale
ahora s propone exponer su objecion
de la
substancia spiritual el yo . 1 espíritu o ~a ~o~ci ncia, ~o que
uele llamarse el o es el sujeto como pnnc1p10 determ~nante
del mundo del conocimiento o de la acción.
n te sentido se
entiende por ujeto el alma como substancia a la ual on
inmanentes ciertos caracteres o de la cual emergen
d terminadas ac ion s. Ari tóteles eñala n su Metafísica
170

que 'el sujeto es aquel lo d lo que s puede decir todo, pero
que a su vez no puede ser dicho de nada". De esta manera el
alma es el substratum inmutable e inmaterial en que e tán
soportadas nuestras vivencias p íquicas las cuales son
diferentes distinguibles y separables unas de otras .
Asevera que cuando penetró en lo - que se llama mi yo
"siempre tropiezo con alguna u otra particular percepción d
calor o frío ... amor u odio, pena o placer.
unca puedo a ir a
mi yo en ningún momento in una p rcepción ... cuando por
algún tiempo mis p rcepciones son suprimidas como durante
un profundo sueño dejo de darme cu nta de mi yo
ciertamente puede decir e que no e i to . 9 Esto no quiere
decir, según Hume que no e pueda hacer referencia al yo ',
al alma · lo que suc de e que no existe el ' yo '
como
ubstancia o soporte de nue tros hechos psíquicos
ino
únicamente como un conjunto de percepciones o i encía
unidas por asociación.
Así pues el yo sub tancial no existe, lo único que tiene
realidad son nuestras percepciones las cuales al ser asociada
hacen surgir en nosotros la ilusión de que existe el ' o como
ubstancia e piritual. En efecto, Hume se atreve a afirmar qu
el yo" no es más que un manojo o col ción de diferentes
percepciones que se suceden unas a otra con inconcebible
rapidez, y que se hallan en un perpetuo flujo y movimiento ...
La mente es una suerte de teatro donde varia percepciones
uc sivamente hacen su aparición pasan repasan se alejan
e combinan · en una infinita variedad de posturas y
ituaciones.. .
on únicamente las sucesivas percepcione las
que con tituyen la mente .. . ' 1º i el espíritu es comparable a
un teatro Hume es todavía más pr ciso cuando sustenta que e
un teatro cuyo lugar desconocemo como tampoco nada
sabemos de los materiales de que está compuesto .
1 dolor y el placer las pasione y las sensaciones, la
alegría y la tristeza se suceden unas a otras· pero de ninguna
de esas impresiones se origina, a juicio de Hume la idea del
yo. Hay sin duda en I la preocupación por determinar la
impr sión que origina la idea de ubstancia espiritual. En una
palabra somete a examen el problema de la identidad per onal
y de la hipótesis de la inmaterialidad del alma . Asegura que
no han faltado quienes imaginan que en todo momento " omos
íntimamente conscientes de lo que llamamos nuestro YO ...
171

�que estamos ciertos ... de una demostración de su perfecta
identidad y simplicidad". 11
Todavía más, se pregunta si es permanente o transitori~ la
impresión de la que pudiera derivar~e la ide_a del Y?· Est_1?1a
que el yo o la persona no ~s red_uct1ble a nmg~na_ 1mpres1on,
sino que sentimos su ex1stenc1a y su cont1nu1dad en la
existencia.
Entiende por impresiones todas nuestras
sensaciones, pasiones y emociones, en su primera apariencia
en el alma. "Si alguna impresión -dice- da origen a la idea
del yo esa impresión debe continuar siendo _invariablemente la
misma durante todo el curso de nuestra vida, puesto que se
supone que el yo .existe según esa manera. Pero no exis~e
ninguna impresión constante e invariable" . 12 De aquí conclu~e
que no hay una impre ión permanente de la substancia
espiritual.
Sin embargo, existe un pasaje del Tratado en el que
abandona lo que con anterioridad había sostenido de que la
impresión continua de 1 yo no existe, cua?do expresa q_ue "1 a
impresión que tenemos de nosotros mismos ~stá siempre
íntimamente presente para nosotros".
uestra idea del yo,
entendida como identidad personal, tiene su origen en un
continuo proceso del pensamiento en el que las ideas_ ,se van
enlazando entre sí. No hay duda que toda percepc1on que
forma parte de nuestro yo constituye, de acuerdo _co_n Hume,
una realidad distinta que existe separada y se distingue de
cualquier otra percepción.
En consecuencia, la identidad no es algo que pertenezca a
esas percepciones diferent~s y q_ue las una _entr~ sí,. ~ino más
bien lo único que puede umr las ideas en la 1ma1grnac1on son la
semejanza, la contigüidad y la causalidad. De esta man~ra el
hombre como yo espiritual es un mero desfile de percepciones;
pero la identidad que le adjudicamos es una inv~nción nuestra,
algo puramente ficticio. Por esta razón Hume sustenta que lo
que nosotros llamamos espíritu no es más que un haz o
colección de percepciones o vivencias; pero el yo, como
substancia espiritual que soporta o sostiene nuestras vivencias,
carece de realidad.

las cualidades sensibles. Berkeley por su parte aniquila dicha
substancia cuando afirma que el ser de las cosas consiste en
ser perc i_bid.~s, "no pueden ... subsistir fuera de un espíritu que
las perc_1ba , se agotan en meras ideas o representaciones.
Esta tesis es aceptada por Hume, pero la hace extensiva a la
substancia espiritual. Cuando la ~onciencia es sometida a
examen ~o _encontramos junto al percibir un yo que percibe.
Por cons_1gu1e~te, el alma, lo que llamamos el yo, no es sino un
haz de v1vencras o percepciones.
Imbuido del empirismo que representa, enseña que el
significado de un concepto consiste en establecer la
percepción de donde procede. Esto quiere decir que para el
pensador escocés la rel_ació_n entre causa y efecto sólo puede
conocers~ por la expen~nc_ia, pero de ninguna manera por la
pura razon, ~sto es a pnon. Su gran aportación reside, pues,
en t haber
aplicado esta demanda a la causalidad. "Ahora b'1en,
· 'f
es o ~1gn1 1ca que _la conexión entre causa y efecto, aún
d~spues d~ ha_ber sido hallada por la experiencia, continúa
siendo arbitraria y carente de cualquier necesidad objetiva". 13
. Para empezar, Hume se propone precisar el origen de la
idea de causalidad. Encuentra que ésta debe proceder de
alguna relación entre los objetos.
Estos, a su vez,
conceptua_dos como causas o efectos son contiguos. Por ello
se puede Ju_zg_ar la contigüidad como esencial a la causalidad.
Observa as1m1smo que si hay algo fundamental en la relación
entre causas y ~fect~s es "la prioridad de tiempo en la causa
antes del efecto . Sin embargo, un objeto contiguo y anterior
~ ~tro no por el lo ha de ser considerado como causa de este
ultimo. Vemos de ordinario que las cosas acaecen de un modo
~egular, ~on todo Hume_ considera que "no hay en la metafísica
ideas . ~as oscura~ e,, inciertas que las de poder, fuerza 0
~onex,_on necesana.. .
por la sencilla razón de que "es
1mp~s1ble para nosotros pensar en algo que no hayamos
sentido pr_ecedentemente sea me'diante nuestros sentidos
externos o mternos". 14

De esto concluye Hume que tanto la substancia material
como la espiritual constituyen una ficción. ~ La "cosa" o
substancia corpórea era para el materialismo e( substrato de

. Así, pues, ~i, la experiencia externa ni la interna nos dan
ninguna 1mpres1on de cómo las causas producen los efectos
Sabemo:, efectivamente, que el calor invariablement~
?campana ª. la llama; p~_ro no hay razó~ para conjeturar 0
imaginar ~ual es la conexión entre ellos. Por el simple hecho
de que exista un enlace entre dos objetos por ser contiguos y

172

173

�anterior uno respecto del otro, no es razón suficiente se gún
Hume para pensar a uno como causa y al otro como efecto. En
la experiencia - dice - "un acontecimiento sigue a otr~; pero
nunca podemos observar un enlace en1re ellos. Parecen Juntos ,
,, IS
pero nunca en 1aza d os .
Si se aplica por ejemplo el principio de causalidad al
fuego y al calor, lo único que captamos_ es una suces1on
temporal, un antes y un después, pero de n 1ngt1na manera ~na
conexión necesaria. Aún cuando hasta ahora hayamos sentid o
calor cada vez que aparece el fuego, no existe na~a que no ~
permita concluir lógica y racion_almente_ que as1 sucedera
siempre y necesariamente. Esto qu1e~e decir que para Hume es
imposible que el principio de causalidad pueda estar fundado
en la razón . Por el lo lo más razonable en ~u concepto es
recurrir a la experiencia, si es que se qu ¡ere realmente
fundamentarlo. Y lo que la experiencia nos hace ver es ~~e
entre los fenómenos del mundo físico existe u~a relac1on
constante y temporal, pero no una conexión necesana.
Si por experiencia en el pasado hemos percibido q~e a un
fenómeno le sucede otro temporal y constantemente, digamos
que cada vez que se enciende fuego s~. experi~enta ca.lor, no
hay nada que nos permita de una suces1on entre dos fenome~?s
pasar a concluir que lo que entre ellos existe es una cone~1on
necesaria. Si con frecuencia observamos que estos dos t_1pos
de hechos coexisten y se suceden en el tiempo, llamamos al
primero causa y al segundo efec_to, .:sto es se fo~ma ~ntre esas
dos representaciones una asoc1ac1on de experiencia de tal
manera, que al aparecer en la conciencia la i?ea de fuego
(causa) le asociamos !JOT hábito o costumbre la 1_dea del calor
(efecto). Así, la necesidad causal según H~me_ l,eJOS ~e s~r ~na
realidad objetiva queda reducida a una dus1on ps1colog1ca .
Esto significa que para él la ciencia se suste~ta con ~~yor
certeza en el hábito y la costumbre que en la razon y la log1ca .
El enlace entre dos hechos requiere ser registrado como
invariable para que se engendre en nosotr~s el habito que no s
permita presumir una conexión necesarta, y nos . ~leve a
reflexionar en uno de los término s cuando se man1f1este el
otro. De todo esto Hume resuelve que el origen de la_
de
causa se resume diciendo que "después de una repet1c1on de
casos similares, el hábito. hace que el espíritu espere la
aparición de un acontecimiento de su acompañante usual, Y a

i?~ª

174

creer que éste existirá". En efecto, a juicio de Hume, la más
eminente figura del pensamiento filosófico británico la
ca~salidad no es objetiva sino subjetiva y psicológica:' un
obJeto que sea anterior a otro y al mismo tiempo unido a él
hace que la idea del uno disponga al espíritu a formarse la idea
del otro.
Por con~iguiente, el considerar que dos hechos, el fuego y
el calor estan juntos en la realidad exterior llevó al hombre a
concebir que esos dos acontecimientos están unido s 0
enlazados en su imaginación. Por ello, en el hábito del
espíritu está el origen de la idea de causalidad. Cuando una
persona es colocada repentinamente en alguna parte del
~u"?º• en lo que primero que repara es en un suceso
s1gu1endo a otro, es decir que los objetos se suceden de modo
continuo. Y si habiendo obtenido más experiencia esa misma
~erso_na se percata que los fenómenos están unido s
1n~ar1ablemente entre sí, entonces deducirá que un fenómeno
e~•st_e por la ~p~rición de otro; pero de lo q_ue no llega a tener
nrngun conoc1m1ento es de la causa, esto es de por qué uno de
los objetos p~oduce el otro, cuando no hay argumentaci ó n
alguna que lo impulse a realizar esa inferencia .
. Nadie después de haber visto que un cuerpo se mueve
impulsado por otro , puede inferir - indica Hume- que cualquier
otro . cuerpo se moverá después de recibir un impulso
semeJante. Esto significa que las inferencias derivadas de la
experiencia no son producto de la razón sino de la costumbre .
Fue Spinoza quien alguna vez expresó que " pertenece a la
naturaleza de la razón, considerar las cosas cerno necesarias ".
Pues bien, deseando conocer la idea de conexión necesaria
Hume s_e lanza a la _búsqueda de los orígenes de donde pueda
ser posible que derive esa idea . "Cuando miramos - dice- en
torno nuestro hacia los objetos externos y consideramos !a
operación de las causas, ni en un solo caso somos capaces de
descu?rir algún poder o conexión necesaria, alguna cualidad
~ue ~incule el efecto con la causa y que hace que uno sea la
1nfal1ble ~onsecuencia de la otra. Solamente encontramos que
uno efectivamente, de hecho, sigue a la otra. El impulso de
una bola de billar va acompañado del movimiento. en la
segunda. Esto es lo que aparece a los sen tidos externos . La
mente no siente ninguna sensación o impresión interna
proveniente de esa sucesión de objetos. Consecuentemente, en
175

J

�ningún simple y particular caso de causa y efecto hay algo que
•,
• ,, 16
pueda sugerir la idea de poder o conex1on necesana .
. Esto es así, porque del hecho de que un objeto se deje ver
no es posible formarse un juicio sobre cuál es el, ~fecto q~e
habrá de producirse. No hay nada en el mundo f1s1co, se~un
Hume, que nos haga imaginar que de alguna cosa pudiera
seguirse algún otro objeto al que pudi~ra lla~·arse ~u efe_cto .
De aquí colige que aún cuando en el universo un obJe~o sigue
a otro en sucesión ininterrumpida", no nos dan la idea de
conexión necesaria. Esta surge por la inclinación que produce
"la costumbre de pasar de un objeto a la idea de su habitual
acompañante". Por más relacionados que se encuentren a la
vista dos objetos no nos producen la idea de que entre ellos
están conectados necesariamente.
Más bien, conexión .y
necesidad son, a juicio del filósofo escocés, cualidades de las
percepciones, no de los objetos, no percibidas en los cue~pos
sino sentidas interiormente por el alma. En suma, la necesidad
existe en la mente, no en los objetos.
'
Con frecuencia escuchamos que hay una ley de causalidad
según la cual existe ·una conexión necesaria entre causas y
efectos; es decir que dadas ciertas condiciones de carácter
natural éstas pueden producir determinados resultados. Hume
sustenta que viendo los objetos de la naturaleza que nos
circundan y pensando en la acción de las causas, " .. . nunca
podemos , en ningún caso particular, descubrir un poder o
conexión necesaria, una cualidad que une el efecto a la causa y
hace del uno una consecuencia infalible de la otra . Sólo
encontramos que el efecto sigue realmente a la causa. El
impulso de una bola de billar va acompañado del movimi~nto
de la otra . Esto es todo lo que aparece a los ·sentidos
externos" . 17
En resumen , no hay impresión original alguna de la que
proceda la idea de causa, como tampoco hemos visto la
conex1on necesaria. Por los sentidos captamos hechos, pero
jamás leyes basadas en conexiones necesarias. La causalidad
presenta según Hume tres aspectos que deben ser resueltos,
previo examen y discusión de las razones en que se sustentan
cada uno de ellos. No habré de profundizar en el tema,
simplemente diré que para este filósofo la causalidad puede
ser tres ·cosas: secuencia temporal , contigüi'dad y conexión
necesaria.
La primera significa que el efecto debe ser
17 6

precedido por la causa . La segunda lleva en sí la idea de que
1~ causa debe tocar al objeto que manifiesta al objeto .
Finalmente, la conexión necesaria implica que al darse la
causa, debe seguirla el efecto inevitablemente .
~esp,e~to al tercer aspecto, considera que nada de fo que
~n c1ent1f1co puede _venir en conocimiento de una cosa que se
ignoraba es necesano en un sentido -lógico y racional. Toda
cr~encia se origina más bien de la habitual .conjunción entre un
obJeto y algún otro . "En otras palabras:
habiendo visto
- apunta !fume- , en muchos casos, que dos clases de objetos
cu~lesqu1era -,11ª?1ª y cafor, nieve y frío - , siempre han estado
unidos entre s1 s1 la !Jama o la nieve se presentan nuevamente
a los sentidos: la mente es llevada por la c-ostumbre a esperar
calor o fno , y a creer que tal cualidad existe
efectivamente ... " 18
Pues bien, este pasar del pensamiento de la causa al efecto
no es, a su modo de juzgar, algo que derive de la razón sino
que p_roc~de ni más ni menos que de la costumbre y 'de la
expenenc1a . De este modo, cuando observamos un hecho
esperamos otro que permanentemente le sigue . Precisamente ,
el _h aber tomado de
ewton la teoría de la gravitación en
~al1~ad de _mod,el~ le permitió a su teoría de la asociación en el
amb1to ps1colog1co, describir las leyes que hacen posible
trabar u_na_ repre~entación con otra u otras . Es por ello que un
acontec1~1en~o inex_pl icable de la naturaleza lo constituye "el
que las 1de_as de º?Jetos o eventos sucesivos y contiguos que
?Pªr~cen . ~1empre Juntos en la experiencia se asocien en fa
1maginac1on, presumiéndose por tanto un·a conexión causal
entre ambos" 1~
Poseído de un escepticismo, Hume refuta a los estudiosos
de la ontología que defienden la creencia según la cual el alma
Y el mu_ndo exterior constituyen cada una de ellas una realidad
sustanc~al. . En oposición a ellos, la reflexión que hace Hume
sobr_e s1 m1~mo hace que no pueda ,percibir otra cosa que no
~ea percepc1on~s .. ,Por consiguiente, lo que forma el yo según
el es u~a asoc1ac_1on de percepciones o vivencias , pero como
sustanc~a no existe .
Lo mismo sucede con la realidad
sustancial del mundo externo. Cuando pongo Ja atención en
una mesa , lo que percibo no es esta cosa a ia que llamo mesa
lo q_ue hay ante mí es un haz o colección de percepcione¡
particulares que al asociarse entre sí forma,n en mí la creencia
177

�de que la mesa existe. Por lo tanto, el mundo ~o exi~t~, como
sustancia, más bien es producto de una compos1c10n de
percepciones.
Después de haber abordado temas relacionados con la
metafísica tradicional, la cual le confería al mundo _Y al alma
el carácter de sustancias Hume infiere en cambio que la
metafísica es imposible.
El mundo Y ~I . alma, que
corresponden en la metafísica antigua a la, sustanc1~ et~rna_ e
interna, son, para el filósofo que desperto a Kant e . sueno
dogmático", ideas ficticias, ya que no les corresponde ninguna
impresión.
Descartes que había iniciado la cuestión metafísica, apunta
Manuel García Morente, acerca de si e~isten o no las
sustancias llegaba a la conclusión de que existo yo, el mu~do
y Dios. P~steriormente, Berkeley enfatizaba dici~~do que s1 el
mundo se agotaba en una vivencia o represen_t~c1on, en,to~ces
solamente existo yo y Dios , pero no la extens1on . _Por ultimo '.
Hume terminaba asegurando que en virtud de que n I el al_ma, 01
el mundo, ni Dios existen, puesto que no son sustancias, lo
que existe son solamente vivencias .
Del mismo modo que la composición que_ resulta de la
mezcla de mis vivencias se refiere a cosas inventadas por
nuestra imaginación, sin embargo, lo que hay no son
sustancias sino únicamente vivencias. Por otro lado, el que
junte de 'manera arbitraria mis vivencias, dándole a _esa
composición el nombre de yo, si~ qu~ a esa p~labra l_e
corresponda una determinada sustancia ex1stent_e en s1 ~ por s1,
sea el alma O el yo, es algo que carece de sentido ~venguarlo .
Concluyendo, si el mundo y el alma no existen como
sustancias en sí y por sí, Juego solo puedo tener ~e _el las una
creencia . Creo que esta mesa existe, porque el habito por la
asociación de ideas me ha acostumbrado a creerlo de esa
manera . Asimismo, creo que el alma existe,. diría_ Hume, en
virtud de que el hábito de asociar _mis v1venc1as me ha
determinado a proceder creyendo que as1 sucede.
La idea de causalidad fue objeto de profundas crít_icas en
el pensamiento filosófico de la antigüedad, 1~, cual hizo ~~e
esta idea fuera concebida como una 'suceston o conex1on
cronológica constante, base de la previsión . de . los
acontec\mientos". Se pensaba que la constancia y un1form1dad
178

temporal de la relación de sucesión garantiza que el efecto sea
previsible a partir de la causa, aunque no sea deducible de
ella. El examen que realizó Hume de la causalidad lo condujo,
partiendo de la impresión de una causa y un efecto, a concluir
que no es posible que pueda existir una cualidad o conexión
necesaria que una el efecto a la causa.
Puedo tener la impresión de calor y la impresi.ón de
dilatación, pero lo que este filósofo no encuentra es el enlace
que junte y haga que uno de ellos sea el resultado infalible y
necesario del otro. Por consiguiente; de acuerdo con él es
vana la pretensión de querer predecir el advenimiento de un
efecto determinado si no se recurre a la observación y fa
experiencia . Estas, junto con la uniformidad que manifiestan
la repetición periódica de determinados hechos similares , han
dado origen al hábito de creer que esas regularidades tendrán
- lugar también en el futuro y harán posible la previsión.
"Luego esto de la causalidad es otra ficción, como el yo, como
la existencia, como la substancia. Son haces, asociaciones de
ideas" . 20
El que basados en los conceptos de causa y efecto
llevemos a cabo la conexión de un hecho con otro es algo que
es producto del hábito que nos acostumbra a creer en el
advenimiento de uno de ellos después · de haber visto el
anterior. Estamos, pues, frente a una creencia que tiene su
fundamento en la psicología y que hace proceder la reacción
de causa y efecto del hábito y la costumbre.
El agujero en el que Hume estaba sumido parecía no tener
salida. El único camino que podía emprender era volver de
nuevo a las antiguas certezas de explicar, pensar y predecir de
acuerdo a la ley de la causalidad y el principio de la
uniformidad de la naturaleza. Tenían para él estos principios
una credibilidad tal que el obrar habitual de los hombres
estaba regido por ellos. Los ontólogos creían que el mundo y
el alma tenían realidad sustancial. Hume, por el contrario se
las niega. El alma es un simple montón o colección de
percepciones; a su vez el mundo, las cosas, no es sino una
colección de impresiones unidas por la imaginación designadas
por nombres determinados . Así como los académicos hablaban
de duda, también Descartes dudaba de algunas opiniones
suyas , llegando a suspender todo juicio acerca de ellas . Por su
parte, "según Hume, una vez que el filósofo ha decidido poner
179

J

�en cuestión sus hábitos de pensamiento y creencias naturales,
cuanto más indague, más profundamente quedarán minados" .21

objeto de un señalado interés y preocupac1on por la filosofía .
Hizo de ésta su más ferviente e intensa ocupación hasta
volverla una investigación empírica del ser humano, opuesta a
la tendencia filosófica de convertir al hombre en simple objeto
de especulación . Fue Hume no sólo uno de los más destacados
representantes de la Ilustración , sino que la lectura de sus
libros tuvo la virtud , como diría Jeremías Bentham, de hacer
que su s ojos " se librasen de cataratas " . Entre sus cualidades
más relevantes estuvo siempre la de ilustrar el entendimiento
de s~s se~ejantes . Su filosofía ha sido vista como un diálogo
consigo m1smo, en la qu~ el escéptico y el dogmático tratan de
llegar a un acuerdo entre sí.

No asumió resistencia alguna a ser considerado como
escéptico; por el contrario aceptó esa denominación teniendo
conciencia de su lucha encaminada a destruir dogmas que
parecían inconmovibles . Aún cuando se llamaba a sí mismo
escéptico, fue finalmente juzgado como precursor del
positivismo . La creencia en la realidad del mundo y del yo ,
según Hume, constituyen realidades ficticias derivadas de la
imaginac1on. Escéptico al fin, sostiene que no. solamente no
conocemos cómo son las cosas , sino que no sabemos si en
realidad existen.
o hay más que una realidad de la que
tenemos certeza : nuestras percepciones . El mundo exterior ~o
existe, pero el hábito o costumbre de creer en él no lo
podemos extirpar de nosotros . Como tampoco la duda acerca
del mundo es posible que la excluyamos . En otras palabras ,
considera que es inexplicable saber si el mundo existe o no.

Notas bibliográficas
1

David Hume : Tratado s o br e la naturalez a humana. Selecc iones
de Hume , compilado por Charles W. Hendel. Editorial Angora,
1959 , p . 29 .

Albert Einstein no se explicaba cómo después de leer a
Hume algunos filósofos que lo sucedieron se dedicaron a
escribir textos tan insustanciales y poco claros. Sin embargo ,
es indudable la poderosa influencia que ejerció sobre los más
sobresalientes sistemas filosóficos que vinieron después. Se
podría ver en este pensador una anticipación del positivismo
por la marcada inclinación que manifestó por la observación
de los hechos; pero podría ser juzgado también como un
escéptico puesto que puso en duda nuestro conocimiento sobre
la existencia de las cosas .
Más sería posible estimarlo
también como el filósofo que habiendo tomado de Newton el
método de investigación experimental, resolvió aplicarlo a la
investigación del ser humano.
En efecto, sustentaba que así como los cuerpos se mueven
en el universo de un modo uniforme y regular;, siguiendo las
leyes de la mecánica clásica newtoniana, otro tanto sucedía
con la conducta del hombre cuya regularidad estaba regida por
la causalidad. La misma previsión que puede hacerse de los
fenómenos naturales es posible llévarla a cabo con la manera
como los hombres dirigen sus acciones y gobiernan su vida , es
decir con su comportamiento .
Durante su vida se ocupó de tareas muy distintas. Fue
diplomático, soldado, político, bibliotecario; pero también fue
180

2

lbid. p. 30 .

3
Jo sé Ferrater Mora : D icc ionar io de f il os ofía. Tomo l.
Editorial , 1980 , p. 23 5 .
4

Alianza

David Hume : Tratado s obre la naturaleza humana. 1959 , p. 32 .

5
Ernst von Aster : His toria de la Filosof ía . Editorial Labor, 1956 ,
p. 287 .
6

Franc iseo Romero : Historia de la Filos of ía mo derna . Fondo de
Cultura Económica , J 959 , p. 228 .
7

Michele Federico Sciacca. His toria de la Filos ofía . Luis Miracle ,
Editor, 1954, p. 364 .
8

Nicola Abbagnano : Dicc ionario de Filos ofía . Fondo de Cu ftura
Económica , 1963 , p . 1103 .

9

David Hume. Tratado sob r e la naturaleza humana.
1959 , p . 86 .
.

10

!b id. p. 87 .

11

!bid. p. 85 .

12

!bid. p. 86 .

I8 l

�Nicola Abbagnano: Historia de la Filosofía. Tomo 11. Montaner
y Simón . 1995, p. 272.
13

Selecciones de Hume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. l 3 J.
14

Citado por Josiah Royce en El espíritu de la filoso/fa moderna.
Editorial Nova, p. 102 .
lS

Selecciones de Hume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. 132.
16

17

Josiah Royce . Opus Cit . p. 1Ol.

18

David Hume: Investigación sobre el enten_dimiento humano. 1959,

p. 102 .
James oxon : la evolución de la filosofía de Hume .
Universidad, 1987, p. 93.
19

Alianza

Manuel García Morente : Lecciones preliminares de Filosofía.
Editorial Porrúa. Colección "Sepan cuantos", No . 164 , 1994, p.
144.
20

21

James Noxon : Opus . Cit. p. 25.

182

Sección Segunda

LETRAS

�</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�CRÉDITO Y TRANSACCIONES DEL MONTERREY DE ANTAÑO.

lsrael Cavazos Garza
Jefe de la Secdón de Historia
del Centro de Estudios Humanísticos de
la Universidad Autónoma de Nuevo León
El cronista Alonso de León escribió en 1649 hermosos y precisos
relatos sobre el Nuevo Reino de León. Al describir la vida cotidiana de los
naturales de esta región, comenta que usaban las pieles, -en particular las de
venado- como moneda. Con este tipo de cambio fueron hechas aquí las
primeras transacciones.
Vinieron los días de la colonización española y resulta interesante
advertir que así don Luis de Carvajal como el fundador don Diego de
Montemayor, ejercieron oficios ligados al mundo de la economía. Carvajal
fue contador de la corona en Cabo Verde, en Africa. y don Diego, también
como contador fue tesorero de la Real Hacienda.
El crédito en Monterrey

No existiendo en Monterrey ni en todo del "Nuevo Reino de León
institución alguna dedicada al crédito, ejercieron esta función aquellos
particulares que por su posición económica podían hacerlo. Citaremos dos o
tres ejemplos únicamente.
En 1705 el presbítero Francisco de la Calancha prestó 1,050 pesos al
general Francisco Báez Treviño. El deudor hipotecó, en garantía, su
hacienda de San José que tenía en el Real de las Sabinas. (no. l 099) 1
Otro particular, don Alonso García Cuello, facilitó en 1723 a don
Antonio López de Villegas 4,000 pesos, respondiendo al compromiso con un
molino de fundición en aquel mismo real de minas. (no. 1546).
Don Domingo Miguel Guajardo, uno de los hombres más acaudalados
de su tiempo, prestó en 1757 a Francisco Antonio de Rivera y Castro un mil
pesos. Guajardo era más exigente en cuanto a bienes que le 'J)rotegieran.
Rivera y Castro hipotecó, por lo tanto, su casa con todo el menaje, una
vajilla de plata, la herencia de su esposa y hasta una. mulata esclava "(aluada ·
en 200 pesos. (no. 2295)
Al tratarse de obtener en préstamo cantidades más fuertes, se recurría a
otros medios. En 1714 el sargento.mayor Pedro GuaJard9 otorgó poder al ·
553

�general Báez Treviño: "para que le pueda obligar hasta en ~antidad de veinte
mil pesos en la ciudad de Méxic.o o en otras partes". (no. 1365)

o por los cofrades. La cofradía los rentaba dedicando-al culto el rendimiento
obtenido.

En grao parte del siglo XVl11, observamos que entre los más frecuentes
prestadores de dinero figuraron don Luis Garc!a de Pru~eda, don Pedro
Guajardo, don José Salvador Lozano, don Franclsco Ignacio de L31:ald: Y
otros. Hubo también mujeres ricas que prestaban, com9. doña Mana Baez
Treviño, doña Leonor y doña Petra Gómez de Castro y ot?s-

. En 1705 la Cofradía de las Animas rentó a Bemabé de Munguía, por
cmco pesos cada uno anuales, una recua de 16 mulas y machos mansos
aparejados "con jato nuevo, lazos, reatas, jáquimas y maneas". (no. 1088)
Una recua era de suma importancia en la época, para el transporte de
productos y mercaderías.

Algunos, muy generosos, proporcionaban fondos 'por hacer bien y
buena obra". Otros, los más, eludían recibir el pago, a fin de adueñarse de
los bienes hipotecados, sobre todo cuando se trataba de tierras.

En 1796, prestó 200 pesos a José Alejandro García Dávila al 5% anual
.
'
'
garantizando
su pago con un fiador. (no. 3354)

Instituciones oficiales

Algunas instituciones de carácter oficial prestaban ,sumas de dinero a
particulares, a fin de no tenerlas amortizadas. Así, el Ayuntamiento de
Monterrey prestó en 1717 a Cristóbal González I 00 pesos, exiguo producto
de sus fondos de propios. González, en garantía, hipotecq su casa. (no. 1463)
Estos préstamos los hacía el Cabildo por medio de su síndico procurador. En
realidad el Ayuntamiento sólo hasta el último tercio del siglo XVIII llegó a
tener ingresos más o menos importantes. Fue hasta entonces cuando nombró
un mayordomo de propios. Esta designación no era un cargo público, sino de
un particular que respondiera por estos fondos en calidad de depositario. La
ciudad logró tener un tesorero muchos años más tarde.
Entre las instituciones oficiales a las cuaJes hemos ,dsto exigir pagarés,
podríamos citar a la Compañía Volante (en 1720), al Real Estanco del
Tabaco (en 1717) y otras.

Otra de las hermandades que hacían continuos préstamos fue la
Archicofradía del Santísimo Sacramento, llamada también del Divinísimo
Sacramento. En 1776 prest~ 200 pesos a José Joaquín de Mier Noriega
(padre de fray Servando) hipotecando sus tierras en la hacienda de San
Pedro. (no. 2549)
En 1783 vemos el préstamo de 1,259 pesos hecho a Juan Esteban de
Ballesteros, del valle del Huajuco. El acreedor ofreció en garantía sus bienes
Y los de su esposa en aquel valle y en Lazarillos. (no, 2716) En el mismo afio
la cofradía prestó 600 pesos a José Joaquín de Treviño quien hipotecó su
casa al norte de la plaza. (no. 2767)
Otra d~ las cofradías, la de San Nicolás Tolentino, se mostró generosa al
perdonar mil pesos a dos hermanos huérfanos, por muerte de su padre. Pero,
no es ~aro encontrar en el Ramo Civil del Archivo Municipal de Monterrey
expedlentes de demanda promovidos por estas cofradías contra deudores
incumplidos.

Las cofradías

La Tercera Orden

Fueron las cofradías hennandades de carácter religioso, instituidas en
las parroquias para promover y sostener el culto de alguna devoción o de
alguna imagen taumaturga. Eran estas agrupaciones esencialmente
masculinas. Los más importantes caballeros se ufanaban de figurar en su
nómina de asociados.

De la Orden de San Francisco, establecida desde los primeros años de
fundada la ciudad, no era posible obtener préstamos. Habiendo hecho estos
religiosos voto de pobreza "no podían ser dueños o patronos de capital
alguno".
·

Una de las más antiguas en Monterrey, fue la Cofradía de las .Benditas
Animas del Purgatorio. La piedad del vecindario las hacía objeto de
pequeñas o grandes donaciones en especie: ganado, semillas, etc. o bien en
valiosos Legados testamentarios: tierras, casas, etc.; o en dinero en efectivo.
Estos bienes eran administrados por un mayordomo designado por el párroco
554

Tenían (y tienen), sin embargo, en su convento la comunidad llamada
de la Tercera Orden, integrada por seglares. Esta institución recibía también
frecuentes donativos, que eran administrados por el síndico del convento
también seglar. Estos bienes como los de las cofradías, eran pres,tados
rentados a particulares.

¿

555

�i

!

1

En l 725, la Tercera Orden, prestó al bachiller José Antonio Fernández
Vallejo 150 pesos, respondiendo al pago con sus tierras en Sabinas. (no.
16 r8)
En 1764 prestó por tres años ,a Juan José Gómez de Castro, vecino de
Cerralvo, 1,000 pesos, previa hipoteca de su agostadero del Zacate,
l~tifundio en el que más de cien años después habría de ser creado el
municipio de Doctor González. (no. 2571)

•
situación. Era común, por lo tanto, que los tratos y . ontratos se hiciesen con
1
obligación a pagar en especie.
f
i

Tratándose de una zona agropecuaria fueron o~clinarios los casos en los
cuales el pago se hacía en frutos de la tierra. En agosto de 1700 Nicolás
López Prieto se comprometió a pagar al mercade · Diego de Medrano "en
dos tiempos de cosecha de maíces, que es el tiem 9 regular de dos años".
(no. 875)

{

Quince años después, en 1779, Pedro Regalado dé Escamilla firmó
pagaré a favor de la Tercera Orden por 500 pesos, garantizando el pago con
sus tierras en Cadereyta. (no. 2597)

Otras instituciones religiosas

En los antañones protocolos del Archivo Municipal de Monterrey,
hemos visto escrituras por préstamos otorgadas a favor de. otras instituciones
religiosas. Una de 1756, de Pedro Alcántara Guerra por l,881 pesos, (resto
de cantidad mayor) que le prestó el Tribunal de la Santa Inquisición, de
México (no. 2274) Otra de Miguel Alanís y Santiago Peña, de Cerralvo, en
I791, a favor del Convento de Bethlemitas, de la ciudad de México, por el
arrendamiento del agostadero de tra. Sra. del Rosario, en el río de San
Juan, a 100 pesos al año. (no. 3089) Otra más de José Cayetano de la Garza
Valdés, en 1793, por 1,000 pesos que le prestó el Hospital del Rosario,
recientemente fundado por el obispo Llanos y Valdés. (no, 3187)
Finalmente consignaremos el préstamo de 540 pesos, hecho en 1773 a
José Salvador Lozano. La escritura expresa que ' 1se obliga a pagar a la
Virgen tra. Sra. en su advocación de la Concepción" que corno patrona de
la ciudad tenía fondos provenientes de bienes que le fu6ron señalados al ser
fundada la ciudad. El préstamo lo hacía el gobernador del reino, en virtud del
patronato real. (no. 2422)

Gregorio de Treviño, por su parte, se obligó e4 171 Oa pagar 413 pesos
a don Luis García de Pruneda, "en maíz, a doce reale fanega". (no. 1180)
.,

En junio de 1712, Pedro Montes de Oca firmó' pagaré de 1,200 pesos a
favor de Bernardo Alcalde, vecino de Zacatecas, a cubrírselos con
"cuatrocientas fanegas de maíz a dos y medio reales cada una", y con
cuarenta caballos mansos, a cinco pesos cada uno, 'que hacen la cantidad
que me prestó". (no.1433)
La zona fue rica en
trapiches o molinos. De
alguna deuda se hiciese
Alejandro García Dávila
2937)

producción de caña de azú ar y en existencia de
ahí que no fuese raro e~c1ntrar que el pago de
con piloncillos. De esta manera pagó en 1788
los 309 pesos que debía a Andrés Blanco. (no.
·.'

En Cerralvo, San Pedro de Boca de Leones, Vallecillo y otros lugares
mineros, las deudas eran saldadas con metales. En 1702, José y Juan de
Chapa debían 1,200 pesos a don Juan de Argüelles, mercader de Zacatecas.
En el pagaré se obligaron a satisfacer la deuda "en 4QO quintales de plomo, a
3 pesos cada uno, puestos en aquella ciudad y 400 pesos
en plata". (no. 945)
{
~

En 1711, don Pedro de Echeverz, del Real de las S~binas pagó 2,806 pesos
a don Juan Pérez de Abornoz, de la ciudad de Méx1~0, 1400 en seis meses,
"en plata quintada con su rescate a cuatro reales mar~o", y el resto en un a110
"en plata quintada con rescate a peso menos marcd-,al corriente del real de
minas de San José.del Parral". (no. 1384)
-;
t}•

Pago en e pecie

.. i

El gobierno eclesiástico a partir de la creación del Obispado, otorgó
también repetidos e importantes créditos, como lo explicaremos más
adelante. Mientras tanto conviene comentar algunos aspectos relativos a las
formas de pago.
Era normal que en el Nuevo Reino de León hubiese escasez de moneda
circulante. El aislamiento y las difíciles comunicaciones provocaban esta
556

El ganado, moneda

No obstante el aislamiento local por la falta de comunicaciones, las
transacciones comerciales fueron cada vez en aumento. En los contratos
celebrados entre partes, se observa que el pago se hacía ' con moneda
corriente' 1 'en reales", o "en moneda del cuño mexicano". Lo más usual, sin

�embargo, era que en un alto porcentaje de los tratos el pago fuese hecho con
ganado. Citaremos sólo algunos ejemplos.
En 1614, uno de Jos más acaudalados pobladores del uevo Reino de
León, Bernabé de las Casas, se obíígó a pagar a Fernán Bias Pérez 601 pesos
'.'en ganado vacuno, a tres pesos y medio cada vaca". (no. 7)
Casi al finalizar el siglo XVII en 1691, Juari Núñez frrmó pagaré por la
deuda de 700 pesos que tenía con Dionisia de Rojas, vecino de San Luis
Potosí, que le cubriría "con 635 chivatos castrados a 7 reales cabeza, y 231
cabras a 5 reales cada una, puestas en Saltillo. 2
Ya en el siglo XVIII, en 1747, vemos que Miguel de la Garza se
comprometió a pagar 2,233 pesos a don Antonio Lanzagorta, de San Miguel
el Grande, en ganado de primales3 de pelo y lana, cabras y ovejas viejas".
(no. 1747)

Pagos a mercaderes

Pero no solamente las propiedades rurales fueron adquiridas con
ganado. En los protocolos encontramos que también las fincas urbanas solían
ser pagadas asL En 1700 Antonia de la Garza vendió su casa a Lucas
González. La vendedora aceptó como pago: "una yunta de bueyes, valuada
en 20 pesos, doce-cabras a 5 reales cada una, y dos novillos, a 5 pesos cada
uno".(no. 883)

Ganado con ganado

Pero hubo otra modalidad en este tipo de co111promisos. En múltiples
ocasiones se pagó ganado con ganado. Citaremos aquí únicamente dos
ejemplos.
"
En 1640 el cronista Alonso de León compró 20 yeguas a Gaspar
Rodríguez que le ·pagó con 300 chivos. Una primera escritura en la que se
comprometía a darle 400 chivos, fue cancelada "porque las yeguas no eran
castizas11 •6
En 1721, Antonio López de Villegas dio en arrendamiento por cuatro
años a José Maldonado 6,996 cabras hembras, a l 09 p~sos anuales el millar.
Maldonado le pagaría en cameros primales a 7 rea:es cabeza y en cabras y
ovejas de matanza a 4 reales cada una. Una parte del pago la hizo en "bestias
malares de todas edades, a precio corriente".(no. 1554)

Los tratos de carácter comercial fueron constantes. Durante el siglo
XVII hubo mercaderes como Juan de Espíndola y otros que entraban
anualmente y que fiaban la mercancía de un año a otro. En el último tercio
de ese siglo ya hubo en Monterrey algunas tiendas, cuyos dueños hacían
transacciones con mercaderes de Zacatecas, San Luis ,Potosí, la ciudad de
México y otras partes. En 1702 los herederos de Andrés González fueron
demandados por Esteban Valero, comerciante de México a quien González
se había obligado a pagar cierto envío de géneros "con chivatos, a la salida
de los pastores".~

Encontramos finalmente el curioso caso del presbítero fgnacio
Martínez, quien en octubre de 1716 pagó 50 pesos a Juana de Veláustegui
con 100 cabras al año obligándose a decir 50 misas por el ánima de Juan
Guzmán, su marido difunto.(no. 1442)

En 1774, José Mareos de Arredondo firmó pagaré al mercader Andrés
de Goicochea, a cubrir "con ganados de matanza, buenos de dar y recibir"
7,185 pesos que le había fiado en géneros.

No es este el espacio para hacerlo pero con iene citar el caso de
Santiago de Treviño, del valle del Carrizal, quien en 1729 vendió a José de
Treviño, una esclava, María Josefa, de doce o trece años, por unas cabras,7

Compraventa de tierras y casas

Juzgado de Testamentos

La compra y venta de tierras a pagar con ganado fue en Monterrey una
práctica habitual. Mencionaremos aquí algunos casos. En 1700, don Luis
García de Pruneda compró 45 sitios de tierra en 1,500 pesos que -pagó "en
ganado cabrío de primales a nueve reales cabeza". Al año siguiente compró a
don Nicolás Hurtado de Mendoza IO sitios de tierra entre el arroyo de
Lazarillos y el de Escamillas y se los pagó "con 250 chivatos castrados para
matanza, buenos de dar y recibir, a usanza de criadores". 5

Pero, volvamos a las instituciones religiosas ,otorgantes de créditos.
Hasta 1777 el Nuevo Reino de León había estado bajo la jurisdicción
eclesiástica del obispado de Guadalajara. En ese año fue creado el obispado
de Linares. Dos años más tarde, tomó posesión el primer prelado, fray
Antonio de Jesús Sacedón, quien prefirió permanecer en Monterrey, donde
murió en ese mismo año. Los obispos que le sucedieron, continuaron

558

559

�gobernando desde esta ciudad. Organizado el gobierno eclesiásti~o dos de
sus dependencias, la Haceduría y Colecturía de Diezmos, y el Juzgado de
Testamentos, Capellanías y Obras Pías tuvieron un papel decisivo en cuanto
a su actitud crediticia.
.
El Juzgado de Testamentos, Capellanías y .Obras Pías, cuyo juez fue por
muchos años el canónigo Dr. Andrés Feliú y Tagores, otorgó muchos Y
cuantiosos créditos. Sus préstamos procedieron generalmente del fondo de
Capellanías. Era la capellanía una fundación instituida por particulares con
bienes o con cantidad de dinero destinados a ciertos' actos del culto; en
especial para misas por las almas de los fundadores o de sus deu?os; o bien
para el sostenimiento de una carrera eclesiástica. Algunos vecinos de
Monterrey o de otras poblaciones, obtuvieron préstamos de este Juzgado,
cuando aún dependía del obispado de Guadalajara.
En 1706, le fueron prestados al general Matías de Aguirre, vecino de
Saltillo, pero residente en Monterrey, 2,000 pesos, provenientes de la
capellanía impuesta por don Pedro de Almandos. El general garantizó el
pago con su hacienda de San Buenaventura, en Saltillo, que incluía tres casas
y diez yuntas. (no. 1108)
Ya establecido en Monterrey el Juzgado de Testamentos, José Gregorio
Treviño y hermanos obtuvieron en 1789 el préstamo de 1,200 pesos. ;Por este
empréstito hipotecaron dos casas en la ciudad y sus tierras en Santa Rosa y
en Los Lermas. (no. 2846)
En 1794, don José Cayetano de la Garza Valdés firmó pagaré por 2,000
pesos a favor del Juzgado. Era éste uno más de los diversos préstamos que
obtuvo para construir el mesón de San Antonio. Este edificio colonial estuvo
hasta no hace muchos años al sur de la plazuela formada por la convergencia
de las calles Real y del Comercio (Hidalgo y Morelos). El pago del adeudo
fue garantizado con la hipoteca del mismo mesón, concluido en ese año.
Doña Rosa María de Hinojosa, vecina de Reynosa, firmó pagaré en
1796 a favor del Juzgado de Testamentos por haberle prestado 4,000 pesos.
Res\)lta irónico observar que la cantidad procedía de la capellanía instituida
por don José María· Ballí, su esposo difunto. Ella pagaría el 5% anual de
intereses por nueve años, hipotecando además su estancia de la Feria 'con
todos sus muebles y agostaderos". La Feria es ahora una próspera población
de Texas, perteneciente entonces al Nuevo Santander, actual Tamaulipas.
(no. 3349)

560

Grandes cantidades

Pero los préstamos más considerables por su monto, eran obtenidos,
directamente del gobierno episcopal. Los créditos otorgados por este
conducto, procedían de fondos diversos. En 1797 la Clavería de la Catedral
prestó por cinco años 20 000 pesos a don Pedro Ignacio de Echeverz,
marqués de San Miguel de Aguayo, residente en la ciudad de México. El
dinero procedía del noveno y medio de la fábrica del templo y lo recibió José
Antonio de la Torre, apoderado del marqués. En e~ documento se expresa
que fue entregado en pesos ''contados a toda su satisfacción y voluntad, en
monedas de plata usual y corriente del cuño mexicano". (no. 3453)
Otro de los fondos para estos grandes préstamos era el Diezmatorio o
Contaduría de Diezmos a través de su administrador. Al cerrar el siglo
XVTU, en 1800, esta dependencia episcopal prestó 19,279 pesos a Francisco
Ignacio de Elizondo, teniente de la Compañía de Milicias del valle de
Pesquería Grande (villa de García). El adeudo corre pondía al arrendamiento
de la hacienda del Carrizal hecho a Elizondo años atrás por el obispo Llanos
y Valdé . Ignacio Elizondo habría de figurar más tarde en la aprehensión del
padre Hidalgo en Baján. (no. 3618)

Préstamo a insurgentes

Uno de los préstamos más cuantiosos fue el Oi.Orgado al insurgente
Mariano Jiménez, quien entró a Monterrey en enero de 1811. El Deán y
Cabildo de la Catedral no sólo recibieron a Jiménez con un Te Deum, sino
que le prestaron 125,000 pesos. En carta de 31 de enero, fechada en el
"Cuartel General de América en esta capital de Monterrey", agradeció el
"servicio tan interesante a la nación en las actuales circunstancias'. La
cantidad fue recibida en esa misma fecha en la Clavería, "en reales
efectivos", por el oficial José de la Luz Galván, "Capitán Tesorero de los
Ejércitos de América". En garantía del préstamo, Jiménez expresó al Cabildo
Eclesiástico en carta de esa fecha cómo tenía dada orden al brigadier Pedro
de Aranda, en Monclova, de que "a marchas dobles"" pusiera en esta capital
[Monterrey] el número de barras de plata que hicieran aquel valor' .8
Refiere el historiador José Eleuterio González que muy poco después de
salir de Monterrey el brigadier Juan Bautista Carrasco, subalterno de
Jiménez, salieron de Monterrey 34,000 pesos procedentes de este préstamo,
destinados al ejército insurgente que marchaba de Saltillo a Monclova.
Escribe asimismo que sorprendida esta conducta en Boca de Leones
(Villaldama) el dinero fue restituido a la Catedral. 9
561

�.

\

Metamorfosis de Monterrey

Durante más de dos siglos Monterrey había sido UQa ciudad netamente
agropecuaria. Todos los productos le llegaban por Saltillo, única puerta
natural hacia el interior. La apertura del puerto del Refugio (Matamoros) en
1820, y la refundación de Tampico en 1823, le propiciaron un notorio auge
comercial. Monterrey se convirtió en proveedora no sólo de los pueblos del
noreste, pero aún de aquellos que antes la proveían. Surgieron entonces
importantes casas comerciales. La de Juan Francisco de la Penilla, por
mucho tiempo depositario de los ingresos municipales; la de Valentín
Rivera, abierta en l 843; las de José Calderón, Gregario Zambrano y otros.
Monterrey enfrentó en 1846 uno de los episodios más dramáticos de su
historia, durante la guerra con los Estados Unidos. Vuelta la paz, su
importancia comercial atrajo a nuevos inversionistas extranjeros. En 1855
fue abierta La Reinera, que además de sus transacciones comerciales se
constituyó en representante del Banco de Londres y México. Hacía cambios
sobre plazas extranjeras, aceptaba depósitos a plazo fijo o en cuenta
corriente, etc. 10 Otra casa muy considerable fue la de Patricio Milmo e hijos,
que llegó a dejar su carácter comercial para dedicarse i exclusivamente a
actividades bancarias: situación de valores, ventas de giros, depósitos
.
11
cam b10s, etc.
Es importante subrayar que en esa época continuaba siendo la Catedral
la principal proveedora de créditos, a través de sus mismos fondos de
Capellanías, Diezmos, etc. y que esta actividad sólo habría de ser
interrumpida por la separación iglesia-estado en 1857. José Sotera onega
calculaba en 1854 los ingresos del clero local en 100 mil pesos. 12
Un factor exterior vino a favorecer la economía regional. Durante la
guerra separatista en los Estados Unidos (1861-1865), bloqueados los
puertos del Atlántico, los estados confederados hicieron por Matamoros el
movimiento de exportación de sus algodones. Fleteros mexicanos los
trasladaron por la ribera sur del río Bravo.
Esta época es de las más brillantes que ha tenido el comercio de los
estados fronterizos -comenta el historiador José Eleuterio Gonzálezentonces el movimiento mercantil se propagó hasta las últimas clases de la
sociedad. En esos días se formaron muchos y grandes capitales ... 13
Concluida aquella etapa sobrevino la decadencia comercial. Sin
embargo, quienes habían hecho fortuna la invirtieron en un nuevo giro: la
industria. Surgieron entonces no sólo las plantas textiles. de El Porvenir y La
Leona ( 1872-1874). Fueron abiertos en Monterrey pequeños talleres en los
562

cuales se inició la fabricación de almidón, maicena, aceites, cerillos,
cigarros, sombreros, etc. Una década más tarde, en 1883, eran más de 300
lqs talleres que había en la ciudad. El auge de estas pequeñas industrias
propició la apertura de la exposición Industrial de 1880, con 115 expositores
yla de 1888 en la que hubo roo expositores más que en la anterior.
Circunstancias de carácter interno y extem&lt;;&gt; dieron origen a un
desenvolvimiento mayor: la gran industria. Así, en 1~ décadas comprendidas
entre los años de 1890 y 191 O, fueron abiertas grandes empresas fabricantes
de cerveza, ladrillo, fierro cemento, vidrio, etc. Monterrey en 1900 pasó a
ser la cuarta ciudad del país.

Los primeros bancos

El incontenible progreso alcanzado por Monterrey en todos los órdenes,
trajo consigo la aparición de las primeras instituciones bancarias. Valentía
Rivero, Francisco Armendais y otros destacados hombres de empresa,
Lograron la apertura en 1890 del Banco acional de México, sucursal del que
seis años antes había sido establecido en la capital del país.
Dos años más tarde era abierto otro banco de carácter esencialmente
local: el Banco de Nuevo León, debido al espíritu innovador de Evaristo
Madero, Jerónimo Treviño, Viviano L. Villarreal y otros. La escritura
constitutiva fue firmada el 18 de febrero de 1892. 14
Casi al finalizar el siglo fue establecido el Banco Mercantil de
Monterrey. En diciembre de 1899 abrió sus puertas en un local provisional
para instalarse en 1901 en su edifico propio uno de los más bellos de la
ciudad, proyectado y construido por el arquitecto inglés Alfredo Giles. 15
Papel moneda

Muy pronto se dejó sentir en Monterrey el ben~ficio ocasionado con la
creación de los primeros bancos. En el comercio local y su relación con el
comercio nacional y el del exterior, se percibió incremento notable, debido a
la intermediación financiera. La inversió11 pública y la privada empezaron a
encauzar de manera provechosa sus recursos monetarios. La industria, el
comercio y los particulares recibieron créditos de los fondos depositados en
las nuevas instituciones. El desenvolvimiento económico fue patente a partir
de entonces. 16

563

�Algunos bancos locales lograron realizar emisiones de papel moneda.
Con ello. agilizaron las transacciones. En noviembre de 1892 el Banco de
Nuevo León emitió l'os primeros billetes de 5 pesos. Tal aceptación mereció
en el público este tipo de valores que, en febrero del año siguiente
aparecieron los de 1 y los de 1O pesos, y en febrero de 1894 fue hecha la
emisión de los de 20 pesos y en octubre los de 50 pesos.
El Banco Mercantil de Monterrey, por su parte, hizo también emisiones
de papel moneda: Una de billetes de 5 pesos apareció en 1900, más tarde,
entre ese año de 1907 puso en circulación los de l O, 20, 50 y 100 pesos.
Así las emisiones del banco de Nuevo León cuanto las del Mercantil,
ganaron la confianza del público. Durante poco más de dos décadas
mantuvieron su vigencia estos billetes de banco que, en nuestros días han
llegado a ser piezas de colección. Al sobrevenir los años de efervescencia
social fue desapareciendo gradualmente su circu !ación, cuando en 1914 los
diversos bandos revolucionarios emitieron también este tipo cte moneda. 17

Constituyeron el Centro Bancario en calidad de miembros fundadores,
el Banco Nacional de Méxi&lt;::o, sucursal Monterrey, el Banco de Nuevo León,
el Banco Mercantil de Monterrey, el Banco de México, sucursal Monterrey
abierta apenas en septiembre de 1925; y el Bank of Montreal, sucursal
Monterrey que había empezado a operar en la ciudad en octubre de 1924.
También se afiliaron al grupo la Casa Bancaria Guillermo López, la Casa
Bancaria Ramón Elizondo 19 y la Casa Bancaria Adolfo Zambrano e hijos,
abiertas las dos primeras en 1913 y 1914, en plenos días de la Revolución, y
la última en junio de 1917, cuando el conflicto armado había culminado con
la Constitución de ese año. 20

Labor social, 1925-1975

En sus primeros 50 años el Centro Bancario dejó sentir su proyección
social en beneficio del país y de la comunidad regiomontana. En aspectos de
carácter cívico dio en 1933 su aportación económica para las obras del
monumento a la Revolución y para las del Altar de la Patria en el bosque de
Chapultepec, en 1952.

El Centro Bancario
Tras la etapa convulsiva de la Revolución, sobrevinieron días
bonancibles. La década de 1920-29 fue de ajustes y de encauzamiento hacia
el progreso del paí-s. Fue entonces cuando en el seno del Banco Nacional de
México en Monterrey, don Alejandro Valdés Flaquer y -0tros funcionarios,
promovieron la creación de una asociación que agrupara a las instituciones
bancarias existentes en la ciudad.
Final izaba el año de 1925. En la reunión convocada por el Sr. VaJdés
Flaquer quedó formalizada la idea. La asociación llevaría por nombre:
Centro Bancario de Monterrey A. C. Por vez primera en el país surgía una
agrupación de este género. Su finalidad, según los seis primeros puntos del
acta constitutiva, sería la defensa de los intereses comunes y auxilios mutuos
y, además, facilitar la liquidación de crédito por medio de la compensación
diaria de saldos todo con fundamento en el artículo Iu3 de la Ley de
Jnsti~uciones de Crédito. del 24 de diciembre del año anterior.
La reglamentación fue redactada en esa misma fecha y consistió en un
decálogo que establecía los lineamientos de la naciente asociación.
Verificada la elección de la directiva de 1926, quedaron al frente de la
misma los señores Alejandro Valdés Flaquer, Enrique Seemann, Roberto
Rivera y Roberto Manrique, como presidente, vicepresidente, secretario y
tesorero, respectivamente. 18

564

Ha estado presente en la solución de problemas nacionales. En la
década de 1930 participando en la campaña pro-turismo, promovida por la
Asociación Mexicana Automovilística. Colaborando, en 1940, a la atención
de las necesidades de crédito agrícola, y en la campaña realizada en pro del
consumo de productos nacionales, a fin de influir en los niveles de la balanza
nacional.
Apoyó, en 1960, la obra realizada por el Tecnológico sobre los recursos
de uevo León, enfatizando el Cenrro Bancario su interés sobre las vastas
zonas de riego, del noreste. En los años 1963-1968 procuró participar en
aquellos organismos de la iniciativa privada, promotores de habitaciones
populares. Intervino en 1971 en la gestión ante la Presidencia de la
República, a fin de que Sabinas Hidalgo fuese considerada frontera para
operar en ese lugar pequeñas industrias exentas de impuestos. Su
intervención fue también decisiva al proponer soluciones para contener el
crecimiento demográfico y para la descentralización de las industrias.

Educación y cultura
En el ámbito educativo y cultural de Monterréy, el Centro Bancario
brrndó apoyo económico para las campañas de alfabetización de 1945 y
1965. Co_ntribuyó en 1949 a la realización del Congreso de Historiadores de
565

�México y los Estados Unidos, organizado por la Academia de Historia de
Monterrey, que presidía don Carlos Pérez-Maldonado.
Colaboró en 1951 para realizar el proyecto de la Granja Agrícola del
Tecnológico; y en 1960 aportó 150 mil pesos para la construcción del
edificio de la Facultad de Comercio y Administración, en la ciudad
Universitaria. En 1965 donó 625 mil pesos para Enseñanza e Investigación
del Tecnológico, y 150 mil en 1968 para el gimnasio de la misma escuela.
Procuró también el adiestramiento de los trabajadores para un mejor
rendimiento de éstos en las empresas.

Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, de Israel Cavazos Garza y que
comprenden en seis volúmenes los años de 1599 a 1801 .
2

AMM, Civil, vol. 23, exp. 13.

3

Primal: oveja o cabra q~e tiene de uno o dos aflos de edad.

4

A.MM , Civil, vol. 26, exp. 7.

5 AMM,
6

Civil, vol. 24, exp. 20, fol. 15.

AMM, Civíl, vol. 4, exp. 18, f. 29, no. 19.

Queja de Melchora Rodríguez, mulata libre, sobre María Josefa, su hija. AMM,
Civil, vol. 67 exp. 2, fol. 75 (1729).
7

En bien de Monterrey

La actividad del Centro en pro de Monterrey durante los primeros 50
años fue provechosa. Ante el grave problema de la escasez en el suministro
del agua, así doméstico cuanto industrial, a iniciativa suya el comercio y la
industria hicieron en 1950 fuertes aportaciones a fin de realizar estudios
técnicos relacionados con el abastecimiento. Agravada la situación por el
crecimiento de la ciudad, el Centro promovió en 1957 ante sus asociados un
préstamo considerable. Ello coadyuvó al tendido del acueducto desde los
manantiales de San Francisco en el municipio de Santiago. De igual manera
había procedido en 1953, haciendo una emisión de bonos para las obras de
canalización del río de Santa Catarina.
En 1958 intervino el Centro de manera efectiva, suscribiendo una
importante cantidad en apoyo a la constitución de la Compañía de Luz y
Fuerz.a Motriz de Monterrey. Su aportación de 100 mil pesos sumada a
tantas obras, hizo posible en 1964 la realización del Centro de Cardiología,
del Hospital Muguerza.
En cuanto al desarrollo de la ciudad, el Centro Bancario brindó valioso
respaldo para los proyectos de urbanización, y se adhirió a las peticiones
ante el gobierno federal, para que los terrenos del Campo Militar fuesen
cedidos para convertirlos en un gran parque.

Carlos Pérez-Maldonado, "El Exmo. y Rvmo. Don Primo Feliciano Marín de
Porras y la emboscada de Baján", en: Memorias de la Academia Mexicana de la
Historia, octubre de 1950, pp. 5-28, documento no. 3.

8

9

Colección de noticias y documentos para la historia de Nuevo León... , Tip. de

Antonio Mier, Monten-ey, 1867 pp. 227 y 228.
10 Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industrialización de Monterrey, 18671920. TTESM, Monterrey, 1969 p. 93.
11

lbíd.

Artículo 'Nuevo León ..." en Apéndice al Diccionario Universal de Historia y
Geografia, t. IU, Imp. de J. M. Andrade y f. Escalante, México, 1856. El artículo de
Noriega está fechado en noviembre de 1854. Para este tema véase: Gisela von
12

Wobeser, "Los créditos de las instituciones eclesiásticas de la ciudad de México en
el siglo XVIII", en El crédito en Nueva España, Instituto Mvra et al., México, 1998,
pp. 176-202.
13

Algunos apuntes y datos estadísticos... de N uevo León. lmp. del Gobierno,

Monterrey, 1873, p. 34. En la reedición de 1996, p. 94.
14

Amplia información véase en: Ignacio Martínez Jr., Apuntes históricos del Banco

de Nuevo León, 1892-1942, Monterrey, 1960, 152 pp.

Notas bibliográficas

• Redactado en diciembre del 2000, en ocasión del 75° aniversario c;lel Centro
Bancario de Monten-ey.

Clausurado en 1916, reanudó sus operaciones en 192 l. A partir de 1985 pasó a
ser Banorte (Banco Mercantil del Norte).
15

Cincuentenario del Centro Bancario de Monterrey, A. C. , Monte1Tey 1975, pp.
13 y 14.

16

Este número y los siguientes, puestos en calidad de notas, remiten a los que
aparecen al principio de cada cédula en los libros: Catálogo y síntesis de los
1

567

566

�Para mayor información sobre el tema véase el libro de Ignacio Martínez Jr., ya
citado y el de Ricardo de León Tallavas, Por este signo vencerás. Papel moneda en
Nuevo León, /892-/9/4, AGENL, Monterrey, 1988 (Cuadernos de Archivo no. 32)
70 pp.
17

18

MONTERREY ANTIGUO
CASAS Y MATERIALES DE CO STRUCCIO

Tomas Mendirichaga Cueva
Sociedad uevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

Cincuentenario... ibíd.

19 Reorganizada en 1927 inició sus operaciones el 1°. de enero de 1928 como Banco
Comercial de Monterrey. En 1970 cambió su nombre por el de Banco de Monterrey,

S.A.

° Cincuentenario...

2

(Il)

Hemos dicho que, a mediados del sigfo XVU, seguramente
predominaban en Monterrey las casas bajas, de un solo piso. La mayoría,
qui71Ís, eran una sala, un aposento y la cocina, ésta aparte para evitar el
incendio de la vivienda. Así era en J 658, la del alférez Andrés de Charles.
La del capitán Nicolás de la Serna, fallecido en J663, se componía de dos
salas, la tienda con un torreón encima, otros dos aposentos, cochera y cocina.
En el mismo siglo XVTT los documentos mencionan algunas viviendas
que consistían en una sala y un aposento, con "un alto (cuarto) encima ".
Otras tenían "su jacal encima " cubierto de paja. Hubo casas con un torreón
o torre de vigilancia. En 1626, la iglesia de San Francisco tenía "torre
fuerte" y la casa del capitán Miguel de Montemayor "una torrecilla alta ".
Ya dijimos que la del capitán Nicolás de la Serna, fallecido en 1663 tenía un
torreón y, a principios de 1683, se alude a la torre de las casas reales (antiguo
palacio municipal), donde había vivido el gobernador Juan de Echeverría.
También las casas de María González Hidalgo tenían, a principios del siglo
XVIH, una torre "con un aposento debajó ... "
Las pare-des de las casas eran de adobes o de piedra, tal ez lo que
después se llamó "sillar". Los techos eran, generalmente, de morilllos o de
viguería, algunos estaban cubiertos de tejas, quizás a dos aguas, o con una
"argamasa a modo de hormigón ". El de la iglesia de San Francisco
terminada en 1752, era una "torta de hormigón ". Los suelos se
pavimentaban con losas o ladrillo. Las viviendas más humiides se cubrían
con carrizo, paja o hierba y, quizás, tenían suelo de tie1Ta apisonada.
Algunas casas tuvieron tienda y trastienda. 'En 1664, un informe
municipal mencionaba las ocho tiendas que había en Monterrey.
Las casas de las haciendas y estancias eran tan modestas como las de
Monterrey, aunque había excepciones. A mediados del siglo XVTI las de la
hacienda de Santo Domingo, en el actual municipio de San icolás de los
Garza, cuyos dueños eran el capitán Juan Cavazos y su esposa Elena de la
Garza, eran "muy cumplidas" y cubiertas "de vigas labradas ". Las fincas
rústicas del sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda y los capitanes
Lucas García y Bias de la Garza, en los actuales municipios de García Santa
Catarina· y Apodaca, tenían "casa fuerte y torreón ".

568
569

�A principios del sigJo XVIII ya se mencionan las casas "de altos y
bajos", o sea de dos pisos, con balcones. En esos años hay más referencias a
las que tenían zaguán y tienda.
Las casas de María Gonz.ález Hidalgo, que a fines del siglo XVII eran
~'de las mejores de Monterrey", tenían nueve cuartos y estaban valuadas en
4,000 pesos; en 1716 ya se componían de trece piezas. También la ~asa del
sargento mayor Pedro Guajardo, fallecido a principios de l 720, tenía trece
piezas. La que fue del general Antonio Fernández Vallejo, que en 1722
compró María Báez de Treviño en 3,000 pesos, .tenía quince cuartos. El
sargento mayor Antonio López de Villegas era dueño, en 1725, de dos casas
"de altos" una de once piezas y la otra de doce, ésta con un corredor. A
principios de 1726 la casa de Teresa de Guzmán, viuda del capitán Joaquín
de Escamilla, compuesta de cinco cuartos "con su alto y balcón" se valuó
en 3,000 pesos.
A mediados del siglo XVlll la mansión del general Luis García de
Pruneda y su esposa Juana de León llamada la casa grande, ocupaba cuatro
solares y se componía de varias viviendas. La compró, en 1749, su hijo el
general Juan García de Pruneda en 3,000 pesos.
En la segunda mitad del siglo XVIU se mencionan en los documentos
algunas fincas que eran, en realidad, verdaderas residencias.
En 1762 la de Josefa Francisca Cantú, viuda del general Francisco
Ignacio de Larralde, era "de cantería labrada" y, "por lo costoso de su
erección", debía valer 8,000 pesos.
La del general José Salvador Lozano y su segunda esposa Petra Gómez
de Castro se valuó en 1767 en 12,000 pesos; tenía corredores, "altos y
balcones decentemente fabricados ... "
La que fue del general Antonio de Urresti y su esposa María Francisca
de Larralde, se decía en 1769 que estaba techada de viguería y cubierta con
hormigón de piedra y tejas; los pisos eran de ladrillo. La portada, con marco
de piedra labrada, daba acceso al zaguán. Tenía portales, con pilares y arcos
de piedra, y tienda. Las puertas y ventanas eran de madera tallada, con
marcos de cantería. En el interior había dos salas, recámaras y otras piezas.
La que había sido del general Domingo Miguel Guajardo y su segunda
esposa Leonor Gómez de Castro, se decía en 1770 que era "de suntuosa
fábrica" y, en 1784, fue adquirida por el obispo Verger en 6,000 pesos.

La resi?encia almenada del gobernador Ignacio Usel y Guimbarda y su
esposa M3:la Jo~efa de Larralde tenía veinticinco piezas, siendo valuada en
1772 en mas ·de 6,000 pesos.
La finca que en 1780 estaba edificando María Josefa de Larralde, viuda
de Usel y casada con Cosme Damián de Arrese, estaba "fabricada a todo
costo'' y tenía un valor de más de 3,000 pesos.
. Dire~os, por último, que, a principios de 1l94, el sacerdote José
Miguel Sanchez Navarro compró en 6,500 pesos la mansión que había ·sido
del ~eneral Larr~lde. La finca tenía en la plánta baja: antetienda, tienda,
trastienda, zaguan~ antesala, sala y recámara y, además, dos cuartos,
comedor, un pasad1zo, despensa y cocina. En los altos había otras dos salas
d?s rec~aras otro pasadizo y un cuarto bajo entre dos escaleras. En los do~
pisos tema corredores y por supuesto, también cochera y caballeriza. 1

n
Respecto ,a lo~ materiales de construcción diremos que, en los
d_oc~mentos mas antiguos, de fines del siglo XVI y XVII, se mencionan los
s1gu1entes: adobe, piedra madera, lodo, cal, arena y tejas. Si los documentos
se refieren a las _viviendas, se mencionan sucintamente los materiales de que
estaban construidas: paredes de adobes, techos de vigas o morillos etc.
Hubo t~chumbre~ de tejas quizás a dos aguas, como la de la i~lesia
parroquial, menctonada a .mediados de 1673, y de la casa del alférez real
Pedro de Almandoz, descrita a principios de 1705. A principios del siglo
XVIII, las casas de María González Hidalgo y el capitán Juan Esteban de
Ball~stero~ tení~n techos _c?n una "argamasa a modo de hormigón". El
carr_1zo, paJa o hierba se utilizaba en las viviendas más humildes. La casa del
cabildo, cuya construcción se inició en 1653 y concluyó en 1655 tenía techo
de tejamanil.
'
Cuando se dice que las construcciones eran , '{d_e piedra", qu 1z.as se
refieran a lo que _después se _llamó "sillar". Una de; las casas del sargento
mayor Pedro GuaJardo, fallecido en J720 era de trece piezas, construida "de
cal y piedra", y otra compuesta de cuatro cuartos "bajos y altos" era "de
lodo y piedra y revocada con argamasa. .. ·,, En 1722 María Báez d~ Treviño
comp~a en 3 000 pesos la casa que había sido del general Antonio Fernández
V~lle~o? con quince piezas, edificada la mayor parte "de cal y piedra... " A
pnnc1~10 de 1726, en el inventario de bienes del capitán Joaquín de
Eseam1lla, se ase~tó que su casa, de cinco piezas, era "de piedra y adobe ".
Por su parte, su vmda Teresa de Guzmán dijo que estaba construida "de cal
y piedra".

571
570

�La alusión más antigua que conocemos respecto al "sillar", aparece en
un "libro de cuenlas" del convento franciscano de Monterrey, que abarca
los años 1726-1759, donde se asentó, en diciembre de 1726, que se estaba
construyendo la capilla mayor de la iglesia de San Francisco con piedra
sacada a punta de barra... ".2

11

El general José Joaquín de Mier oriega, quien fue gobernador interino
del Nuevo Reino de León, también se refirió al sillar cuando afirmó en 1778
que, en "la mayor parte" del piso de la ciudad, si se excavaba, a una cuarta
o media vara de profundidad "se encuentra con un calichi nobilísimo, que
sirve a la construcción de la iglesia parroquial (ahora catedral), a los
edificio de los vecinos"

yen la construcción de las norias. 3

En 1779 el padre Alejandro de la Garza, cura párroco de Monterrey,
refiriéndose al sillar afirmaba: "la cantera (es) mucha y buena; está en el

Por su parte, el doctor José Eleuterio González (1813-1888), en su obra
Algunos apuntes y datos estadísticos... (Monterrey, 1873 ), página 6, dice:
"los sillares de que se valen para construir sus casas los habitantes de estas
tierras, no son otra cosa sino pedazos de carbonqto de cal impuro y casi
amorfo, pues no se ven cristales de ninguna especie, aunque su dureza es
mediana... "

Se relacionan con nuestro tema las medidas de los solares y la toma de
posesión de los mismos.
A tin~s del si~lo .xyn se decía en Monterrey que los solare de casa y
huerta deb,~n med,r tremta y _tres vara y tercia de frente (casi 28 metros) y
sesenta y se,s varas y dos tercias de fondo (casi 56 metros).

plan o piso de la misma ciudad. .. ". 4

La casa que había sido del padre José Lorenzo Báez de Treviño, que
compró en 1780 el alférez real José Joaquín Canales estaba delimitada con
"pared de silleria" y, la que adquirió en 1788 el padre Matías López Prieto
de José María Sulé, era una sala y un cuarto "de sillería y lodQ. .. 1' . 5
En una información levantada por el gobernador Bahamonde y Villamil
en 1791 Fray Cristóbal Bellido y Fajardo denomina "piedras de sillar" a los
sillares. El mjsmo gobernador, en un informe al virrey Revillagigedo, anexo
a dicha información de 1791, dice que la ciudad estaba asentada "sobre

El 4 de junio de 1682, al darle posesión de un solar a la viuda Juana de
MontaJvo, se asentó que, conforme a las ordenanzas reales, el solar debe
tener "de cuadra
(de frente) treinta y tres varas y de largo (de fondo)
•
,, 9

sesenta y se1s... .

En un documento fechado en abril de 1690 se afirma que "tiene un
solar de casa cien pies de ancho y doscientos de largo que, reducido a
med~da regular de vara castellana, le corresponden treinta y tres varas y
tercia de ancho y sesenta y seis y dos tercias de largo a cada solar... " _,o

piedra firme de cantería, de que es todo el piso de la Ciudad. .. ". 6

. El capitán Ignacio Guerra, alguacil mayor del ayuntamiento
reg,omontano, afirmó en junio de 1694 que "las varas que por ordenanza

A fines del siglo XYill ya se menciona este material de construcción
con el nombre de sillar. Bartolomé de la Serna y Alarcón, en su testamento
fechado el 1°. de agosto de I 796, afirma que su casa tenía "una sala de

debía tener un solar eran ciento, las treinta y tres y una tercia por frente y
las sesenta y tres (deben ser esenta y eis) y dos tercias de longitud. .. ". 11

sillar ". 7

El 2 de octubre de· 1699 se le concedió al capitán Juan de Chapa un
solar de 'cien varas, que por ordenanzas reales se dan y reparten a los

José Francisco Arispe vende, a mediados de 1807, a José Valera una
casa cercada con "tapia de sillares". 8

demás vecinos ... ". 12

En la medición de la casa y solár del capitán Gabriel de la Garza
llevada a cabo en enero de 1700, se alude a "las cien varas de solar, que son

A princ1p1os de enero de 1828 Luis Berlandier y Rafael Chovel,
miembros de la Comisión de Límites que encabezó el general Manuel Mier y
Terán, escribieron en su Diario de Viaje (México, 1850) página 61: "En

las que disponen las reales ordenanzas... ". 13

Monterrey usan, para las construcciones, de una arcilla endurecida bastante
blanda, y no hacen uso de los buenos materiales, que con algún trabajo
pudieran tomar de la sierra inmediala ".

A fines de marzo de 1702, se le mercedó a Salvador de Herrada
Capetillo un solar para casa, corral y huerta de treinta y tres varas y una
tercia de ancho y sesenta y seis varas y dos tercias de largo. 14
•

572

573

�También se concedieron solares cuadrados. En la petición que hizo el
capitán Juan Esteban de Ballesteros para que midieran su solar, en marzo de
1707, se alude a ''las sesenta varas que debe tener por cada costado ..." El
cabildo regiomontano accedió y ordenó la medición "dándole sesenta varas
de frente y sesenta de centro ... ", es decir "sesenta varas _de latitud y sesenta
,, IS
de Iong1"tud ....

sureste de Padre :rvtier y Escobedo, resultando con una extensión de ciento
diecinueve varas (casi 100 metros ). 19 Sin embargo, la extensión de esa
cuadra debió ser mayor pues, al oriente del capitán De la Garza estaba, en la
esquina suroeste de las actuales avenidas Zaragoza y Padre Mier, la casa y
solar que habían sido del difunto sargento mayor José de Treviño y que, en
esa fecha, eran de su viuda Beatriz García.

A principios del siglo XVill se otorgó un so.lar de grandes dimensiones.
El gobernador Vergara y Mendoza concedíó en l 702 al padre Jerónimo
López Prieto un extenso terreno para la fundación del colegio de San
Francisco Xavier. El 7 de enero de 1709 se llevó a cabo la medición del
solar, el cual debía tener doscientas cincuenta varas (21 O metros) de largo
por doscientas varas (l 68 metros) de ancho. La medida no se pudo
completar, debido a los accidentes del terreno. Una nueva medición,
efectuada a principios de 1717, redujo la extensión del predio a doscientas
veinticinco varas (casi 190 metros) de largo por noventa varas y media (76
metros) de ancho. La propiedad tuvo como límites, al norte y sur dos calles
reales (Padre Mier y Morelos) y, al oriente y poniente, dos callejones
(Escobedo y Capitán Emilio Carranza). A fines del siglo XVITT este amplio
terreno fue dividido, trazándose un callejón en medio, que es la actual calle
de Parás. 16

Respecto al ancho de las calles diremos que, 1al llevarse a cabo, en
febrero de 1717, la nueva medición del terreno concedido en 1702 al colegio
de San Francisco Xavier se empezó la medida "dejando las doce varas (10
metros) usuales para la calle real... ", también llamada Principal. 2º Un siglo
y medio después se denominó a esta arteria calle del Comercio y
posteriormente Morelos, la cual fue ampliada en l 930 y ahora es la Plaza
Comercial Morelos. A fines del siglo XVUI el terreno del colegio
mencionado fue dividido en dos manzanas de tierra, trazándose en medio un
callejón al que también se le dieron doce varas de ancho. Es la actual calle
de Parás.

El capitán Bias de la Garza solicita el 10 de abril de 1713 un solar. El
ayuntamiento lo concede, aclarando que deben dársele "las cien varas que
regularmente se les señalan a todos los solares de este Reino desde
.
. l tiempo..
.
mmemoria
. "n
.
A fines de octubre de 1722 Juana de Treviño, viuda de Diego de Ochoa,
vende a Mateo de la Fita y Berri "un solar regular de a cien varas
castellanas", o sea "con treinta y tres varas y tercia de frente y sesénta y
. ue
,J
seis. y dos tercias
centro... .. .is
En Monterrey las manzanas se trazaron, generalmente, rectangulares;
los lados mayores se denominaban "cuadras" y los menores "cabeceras " o
"cabezadas ". Sus medidas eran, sin embargo, muy variables. En el plano de
Monterrey levantado por José de Urrutia en 1765, que es el más antiguo
conocido, aparecen manzanas de distintos tamaños, algunas son alargadas y
otras tienden a ser cuadradas.
A mediados de 1693 se efectuó la medición de la cuadra situada en el
lado sur de la actual avenida Padre Mier, entre la de Zaragoza y la calle
Escobedo. Dicha cuadra, en la que había "seis solares poblados ", fue
medida de oriente a poniente, desde el solar del capitán Pedro de la Garza el
Mozo hasta el del alférez real Pedro de Almandoz, ubicado en la esquina

574

IV

La toma de posesión de un solar se llevaba a cabo arrancando hierbas o
plantas, cortando las ramas de los árboles o lanzando piedras. También ,
paseándose de un lado a otro del terreno, el propietario daba cuchilladas o
estocadas a los árboles.
En la toma de posesión de una casa, quien ejercía la autoridad tomaba
de la mano al beneficiario y lo introducía al interior de la finéa, recorriéndola
por el pasillo los corredores, la sala y los demás cuartos, abriendo y
cerrando las puertas. Luego pasaban al patio y traspatio, donde el interesado
tiraba piedras a los cuatro vientos, arrancaba hierbas y sacaba agua de la
noria o acequia.
El 23 de enero de 1684 se le dio posesión a Gertrudis de la Vega de un
solar para casa, corral y huerta. El justicia mayor dejó asentado: "la cogí de
la mano y, en nombre de su Majestad, le di posesión de dicho solar... "
Luego "se paseó por dicho solar e hizo otros actos de verdadera
posesión .. . " Como había una casa en el terreno, "abrió y cerró puertas... ".2 1
En la posesión de solar a Margarita de la Garza, viuda del capitán Pedro
Flores, el 27 de enero de 1687, ella se "paseó por dicho solar, cavó y
arrancó hierbas e hizo otros actos de verdadera posesión... ".22

575

�A principios de junio de l 693 el maestro ?e escuela ~anuel de
Mendoza tomó posesión de un solar, en el que habta un pequeno cuarto, Y
"entró en el aposento y cerro, la puerta y lavo¡·•b·
vto a rrr... ,.23
.
t

A Juan de Montalvo se le mercedó un solar. El 16 de octubre de 1696
-''se paseó por encima del dicho solar, lo cavó y tiró piedras de una a otra
. , ,, 24
parte, haciendo otros actos de verdadera y rea l poseszon. .. .
El 15 de enero de 1700, el capitán Gabriel de la Garza toma posesión de
un solar en el que había una casa. Y "se paseó por dicho sol~r, cav~., tiró
piedras, y de la casa echó fuera lo que dentro estaba; cerro y abrw las
., 25
puertas ... .
En la posesión a Salvador de Herrada Capetillo de un solar, en marzo de
1702 se asentó: "le cogí de la mano... y le metí en las tierras y, en señal de
pose;ión, se anduvo paseando, arrancó hierbas, quebró ramas, e hizo otros
- Ies de poseswn.
. , .. .. .26
actos y sena
En febrero de 1717 el alguacil mayor del cabildo reinero dio posesión
del terreno en que estaba el colegio de San Francisco Xavier a su rector, el
padre jesuita Francisco Ortiz. Y, tomándolo de la mano, se llevaron a cabo
"los actos que se acostumbran de verdadera posesión, arrancando hierbas Y
. do pie
. dras .. . .. .21
tiran
A principios de noviembre del mismo año, el teniente de alguacil ma~or
le dio posesión, al citado padre Ortiz, de un solar en. la a~tual avernd~
Hidalgo: "le cogió de la mano, lo paseó por la refenda tierra, arranco
zacates, tiró piedras y derramó agua de la acequia ... ". 28

V

Cuando el gobernador Martín de Zavala llevó a cabo, quizás en 162.6, la
traza definitiva de Monterrey, debió hacer el reparto de solares a los vecmos,
quienes tenían la obligación de construir sus casas y r~~idir ~". ellas. Sin
embargo, años después muchos de ellos y sus familias v1v1an en las
haciendas y estancias.
Monterrey fue, durante largos años, una "ciudad fantasma", un villorrio
con algunas casas dispersas y abandonadas. El gobernador Zavala Y el
ayuntamiento regíomontano conminaron frecuentemente a los pobladores a
que tuvieran habitada su casa de la ciudad.

De las actas de cabildo se deduce que, durante mucho tiempo,
Monterrey estuvo prácticamente despoblada. El 2 de julio de 1635 el cabildo
ordenó a los vecinos que, en el término de seis meses, construyeran sus
viviendas, bajo pena de cien pesos en reales, que serían aplicados a obras
públicas, debiendo vivir en ellas seis meses del año. El gobernador ratificó
dicho acuerdo. Sin embargo, la mayor parte de los vecinos no cumplió la
orden, alegando "su mucha necesidad" ya que sus haciendas y estancias
habían tenido un grave quebranto debido a "las ~erras que ha padecido
este Reino, esterilidades e inundaciones... '' Considerando lo expuesto por
los pobladores, se suspendió el cobro de las multas. 29
El 30 de julio de 1635, el procurador general Juan de Taranco Vallejo
presentó ante el cabildo regiomontano un interesante informe. Afirmaba que,
desde la fundación de Monterrey hasta ese día, se1 habían repartido a los
pobladores tierras, aguas y encomiendas para que s asentaran y tuvieran
casa en la ciudad, la cual debía estar haqitada seis meses del año. Debido a
que no se había cumplido con dicha obligación, "esta ciudad (Monterrey) va
en disminución y está montuosa... " Los pobladores vivían fuera de la ciudad
'y tan solamente vienen (por) la Pascua Florida y se hospedan en las pocas
y cortas casas de los vecinos que aquí asisten ... " Por último pedía que se
obligara a los pobladores a tener casa en la ciudad. 30
En agosto de 163 5 el gobernador Zavala ratificó nuevamente el acuerdo
del cabildo. Decía que debido al incumplimiento de lo ordenado por la
autoridad, Monterrey, 'en lugar de ir a más iba a menos, y no había forma
de calles ni plaza ni otras cosas convenientes a la ciudad, y más (siendo)
metrópoli, como la intitulan en la fundación de ella... " Añadía que los
pobladores habían descujdado su obligación de tener caballos y armas para
la defensa de la tierra. Ordenaba al alcalde mayor y capitán a guerra de la
ciudad de Monterrey que, cada cuatro meses, redactara una lista anotando las
armas que tenía cada poblador. Cada uno debía poseer dos ternos de armas,
caballos, cotas, escarcelas, sobrevista, chimal y dos arcabuces. Quienes no
pudieran tener todas las armas debía, por lo menos, contar con arcabuz, cota
y chimal. Todos deberían presentarse cada cuatro meses en la ciudad "con
sus caballos y armas", con el fin de efectuar la ceremonia llamada
"alarde ". 31
El cabildo afirmaba que los vecinos "gozaban de todos los honores",
pero "sin hacer de su parte cosa que fuese en lustre" de la ciudad. o había
casas "por tenerlas casi los más (de los vecinos) en sus haciendas, con que
no acudían a la dicha ciudad y estaba ya (Monterrey) eriaza y llena de
mezquites y tan montuosa que no parecía población... ".

577
576

�Zavala ratificó e,) acuerdo del cabildo el 1° de enero de 1636.32 Como
los vecinos no habían cumplido, el gobernador ordenó que, en un plazo de
seis meses, se embargaran los bienes de quienes no habían aeatado las
órdenes. Las viviendas debían tener, por lo menos, sala y aposento.
• Monterrey era una aldea deshabitada. En la sesión del ayuntamiento
celebrada el 6 de febrero de 1636 se dijo que, debido al abandono en que se
bailaban las viviendas, "está toda esta ciudad montuosa y, de tal modo, que
apenas parece hay población en ella... "
Los más destacados pobladores dieron sus razones para no tener casa
habitada en Monterrey. La mayor parte aducía "la continua guerra" con los
indios, "los temporales y la/alta de bastimentas... ". 33
En diciembre de 1635, Gonzalo Femández de Castro dijo no haber
cumplido "por los inconvenientes de estar sembrand0 y cogiendo los
maíces, cosa que tanto importa al bien común ... "; afinnaba que los
pobladores estaban en una difícil situación, debido a "la continua guerra
que de más de diez años a esta parte (desde antes de 1625) no~ han d~do los
naturales.. . " (Folio 2) Por su parte, en marzo de 1636i Miguel Sanchez
Sáenz afirmó que, "por el año de treinta y tres", se h'izo la paz con los
indios rebeldes, después de "más de doce años... de continua guerra.. . '\ es
decir iniciada hacia 1621 ; por lo cual los pobladores "quedamos de todo
punto destruidos ... " (Folio 19) A mediad.os de 1636, Blas de 1~ Garza Y
Alonso de Treviño afirmaron que la mayona de los pobladores habitaban sus
casas de Monterrey "por lo menos dos meses, los menos ocupados del
año ... ", añadiendo que obligarlos a vivir en la ciudad _
sería "la total
destrucción de nuestras haciendas... ", pues tendrían ciue desampararlas.
(Folio 31) En agosto del mismo año un grupo de pobladores alegaba: "es
notorio y consta· que habemos defendido la dicha ciudad (Monterrey) con
nuestras propias armas y caballos, a nuestra costa, en tiempos continuos de
diez años que duró (la guerra contra los naturales). .. ", añadiendo que eran

pocas las viviendas que habían quedado en pie después de la inundación
ocurrida unos años antes; afirmaba: "los enemigos nos robaron y hurtaron
nuestros ganados, sino también nos quemaron y destruyeron nuestros
ranchos y casas, talándolas de todo punto con incendios que cada día nos
daban. .. "; concluían que no había casas en Monterrey debido a la
inundación que "en los años pasados en ella sobrevino, pues apenas quedó
casa alguna que no se arruinase y cayese y, si algunas quedaron, estuvieron
con grande riesgo de ruina .. . " (Folio 36 y vuelta) Por último, a mediados de
abril de 1637, otro grupo de pobladores alude a "un diluvio y tempestad que
de poco tiempo a esta parte sobrevino, por cuya causa se¿cayeron muchas
casas, y aún las viviendas y celdas del convento del Sr. S. Francisco, con ser
lo mejor parado de la dicha ciudad. .. " (Folio 33 vuelta) Quizás éstos se
578

hayan referido a la inundación ocurrida en septiembre de 1636, mencionada
por el cronista Alonso de León (Relacién, discurso tercero, capítulo VII).
El 2 de junio de 1643, el gobernador ratificó otra vez la decisión del
ayuntamiento de multar con cien pesos a quienes no habían edificado sus
moradas. Insistió, además, en que las viviendas tuvieran, "por lo menos, sala
y aposento... " Quienes no cumplieran, no podrían ~cupar cargos públicos.
Las casas debían estar habitadas durante la Pascua, la Semana Santa y el día
de Corpus Christi, debiendo estar terminadas el día de Navidad de ese año.
(Actas del Ayuntamiento de Monterrey. Monterrey, 1994. Vol. l. Págs. 122124).
Una década después, el día de Pascua de Reyes de 1653, se dio a
conocer una orden de Zavala quien "por última vez", copminaba a los
vecinos a construir sus viviendas. Transcurrié ese l¡lfiO sin que se acatara
dicha orden. El 23 de marzo de 1654 el gobernador Zavala advirtió que, aún
cuando se había caído en "inobediencia", él estaba dispuesto a escuchar a
los remisos "para que aleguen lo que les covenga... ".34
En un documento sin fecha, que debe ser de 1653 ó 1654, intitulado
"Razón de los vecinos de la ciudad de Monterrey, parroquianos y
domiciliarios de ella ", se asentaron los nombres de quienes tenían casa y

quienes aún no la construían. En dicha lista aparecen 22 hombres y 3
mujeres, a cuyos nombres se les anotó "tiene casa", y otros 23 hombres y
una mujer con la anotación "no la tiene ". En total 45 hombres y 4 mujeres.
(Véase Apéndice).
En 1655 el cabildo pidió al gobernador suspendiera la ejecución de las
penas, pues había el peligro de que se despoblara el Nuevo Reino de León.
Añadía que el despoblamiento era "mayor daño e inconveniente " que el
hecho de no tener casas que dieran "lustre " a Monterrey. El 29 de abril
Zavala accedió a la petición, advirtiendo que las órdenes dadas eran para
bien de "la población, lustre y decoro" de Monterre~. El cabildo debía dar
un nuevo plazo a los vecinos reacios quienes, mientras tanto no podrían
ejercer cargos públicos ni obtener mercedes de tierras y aguas ni
encomiendas.35
Zavala comunicó al cabildo el 4 de· mayo que, habiendo remitido la
causa al licenciado Juan Ruiz, abogado de la Real Audiencia de México, éste
afirmó que debía darse cumplimiento a las órdenes dadas.36
El 15 de mayo el cabildo dio a conocer que el ,gobernador les había
comunicado el ''parecer " del asesor letrado advirtiéndoles que las viviendas
debían tener, a lo menos, sala y aposento, ambos cubiertos de terrado, ,
579

�puertas y ventanas. Además se dio el plazo de un mes para que, quienes aún
no las habían construido, presentaran sus 'defensiones" en dicha causa. 37
Al concluir el nuevo plazo, sólo algunos vecinos habían solicitado que
se les excluyera de dicha obligación. Varios alegaron haber lomado parte en
ll:I. campaña militar contra los indios "en El Pilón (ahora Montemorelos). .. "y
aludían a "la muerte de los soldados de la sierra" y a "la guerra de hacia el
norte", cuya expedición se encomendó al capitán Bias de la Garza.
En 1656 el cabildo ordenó que, desde el primero de agosto hasta
mediados de septiembre, se presentaran las "defension(#s" de quienes no
tenían casa en Monterrey. 3~
El gobernador y el cabiJdo habían insistido, durante más de dos
décadas, en la obligación de los pobladores de tener casa en la ciudad y
habitarla, como lo establecían las Ordenanzas de Nuevas Poblaciones de
1573. El 2 de septiembre de 1658 el cabildo comunicó al gobernador haber
realizado las diligencias para el cumplimiento de sus órdenes pero, como en
otras ocasiones, la mayor parte de los vecinos alegó no poder construirlas. 39
El gobernador Zavala recordó el cumplimiento de las reales ordenanzas
cuando, el 4 de noviembre de 1662, mandó a los vecinos de Monterrey que
vivían fuera de la ciudad, en sus haciendas y estancias, que "fabriquen y
edifiquen sus casas en ella" y, a los que las tuvieren ''inhabitables o
arruinadas, las reedifiquen y reparen. .. " Las viviendas debían estar
habitadas por ellos, o "por algún hijo o yerno", por lo menos cuatro meses
del año. Qt1ien ·no cumpliera en el plazo de seis meses, sería multado con
cien pesos en reales. Los que, después de otros seis meses, no hubieran
edificado o reedificado sus casas, serían considerados "indignos" de las
mercedes recibidas en nombre de Su Majestad, perdiendo su calidad de
vecinos y los privilegios que tenían como pobladores. 40

VI
La encuesta de 1791

En 1791 el gobernador Bahamonde y Villamil levantó una importante
información, en la que declararon ocho testigos, a quienes se calificaba como
"sujetos de toda integridad e imparcialidad". El interrogatorio constaba de
nueve preguntas, relativas a Monterrey, y su fin era demostrar las ventajas
que tenía esta ciudad para que en ella se estableciera la sede del obispac¡lo del
Nuevo Reino de León. 41
,
580

Los ocho testigos fueron: Roque Tato, Francisco de Cuevas, Manuel de
Sada, ~omingo de Aldasoro, Andrés de Ayarzagoitia, Julián de Arrese, fray
Antonio de la Vera y Gálvez y fray Cristób¡1I Bellido ,YFajardo.
~a séptima pregunta es la que más nos interesa, pues se refiere a los
matenaJes de construcción "para casas y edificios".
Todos los testigos coincidieron en que los montts y arboledas cercanos
a Monte_rrey eran "abundantísimos" en leña y madera para las
construcciones. Uno de los testigos puntualizó que una tabla "competente"
valía tres reales y una viga ocho reales; la fanega de cal costaba un real.
A. meno,s de una legua de Monterrey había pinos, nogales, encinos,
mezquites y ebanos. Los cedros se conseguían a doce leguas.
La madera se usaba para techos, coches, carretones "y demás ". El
"rico" ébano para labrar "piezas delicadas".
El ''sillar ", al que denominan "piedra de cantería", se sacaba de "todo
el_piso de esta ciudad". Las construcciones eran a muy bajo costo pues del
m1sm~ solar en que se edificaba una casa, "sale toda la piedra que se
necesita para la construcción de ella... "

La piedra para las bóvedas se traía en carretas desde una distancia de
ocho leguas.
La cal Y la arena eran del río Santa Catarina pues en él abundaba la
piedra grande que llamaban ''azul ".
El yeso era "abundanlísimo '' en la Siyrra Madre y en los cerros que
rodean a Monterrey.
Es_tos materiales de construcción eran muy solicitados por los vecinos
de Salt1ll0, quienes los utilizaban en la edificación de sus viviendas.
Sin embargo, dos de los testigos aportaron más datos: fray Antonio de
la _Yera y Gálvez, médico del obispo Verger y fray Cristóbal Bellido y
FaJardo, guardián del convento franciscan0 de Monterrey.
Fray Antonio afirmó que si los vecinos de la ciudad quisieran librarse
de la~ molestias _del ~alo~ d:berían construir sus casas "con techos altos y
sufi~rente capacidad . Anad1a que la mayor parte de la ciudad y sus casas
debido a.su proximidad a la Sierra Madre y al Cerro de la Silla, estaban
"arrinconadas", no teniendo el airé "la libertad que p udiera ".
581

�El obispo y el gobernador estaban de acuerdo en que la población se
extendiera hacia el poniente, por ser más alto el terreno, y hacia el norte,
donde había una llanura de más de dos leguas con agua suficiente.
Las sierras, cerros y lomas en la jurisdicción de Monterrey estaban
."todas pobladas de crecidísimos y gruesos árboles, como son ~ncinos,
pinos, ébanos, nogales y otros muchos que no sabe sus nombres... "

Por otra parte, en La jurisdicción de Monterrey había encinos, robles,
álamos y "otra especie " de nogales, con cuyas maderas se construían coches
y ~arretas. 43
·
El informe del gobernador Bahamonde,1791

A la información Levantada en 1791, que acabamos de mencionar, fue
anexado un informe del gobernador Bahamonde al vfrrey Revillagigedo.

En los ríos inmediatos a la ciudad abundaban los sabinos y álamos
"muy altos y gruesos ". En los llanos había "muchos y muy gruesos"
mezquites cuya madera es "cuasi incorruptible ".

La piedra de cantería para las bóvedas, "el tezontle que llaman aquí ";
la cal, arena, yeso y barro para ladrillos, se conseguían en abundancia tan
cerca y a tan bajo precio que el costo de las obras era la cuarta parte de lo
que en otros lugares.
Por último, fray Antonio refirió que en 1786 el obispo Verger había
comprado en Saltillo tres "piedras para escalones", a veintiocho reales cada
una, cuyo precio en Monterrey era, cuando mucho, de tres reales cada una. 42
Fray Cristóbal Bellido y Fajardo afirmó que las orillas de los ríos
estaban pobladas de "gruesos, altos y hermosos " sabinos, de donde se
sacaban tablas y viguería. Los pinales de la Sierra Madre; inmediata a esta
ciudad, "son muchos y buenos pero poco usados ", por ser "más consistente
y de mejor color " la madera de los sabinos. Además, las viviendas humildes
eran techadas con cáscaras de sabino.

El gobernador afirmaba: "no sé cuál sería la causa de que los
pobladores se establecieran y formaran su poblado en el sitio en que al día
se mantiene esta Ciudad, dejando el mayor espacio y terreno por el norte
tan libre y desembarazado... ".44
Añadía que, si Monterrey se hubiera establecido al norte del Ojo
Grande, "serviría dicho manantial a toda la población... " Además afirmaba
que la ciudad estaba asentada "sobre piedra firme de cantería, de que es
todo el piso de la Ciudad. .. ". 45

Insistía en que si se hubiera planeado la ciudad con mayor reflexión los
vecinos no padecerían tanto los rigores del frío y el calor. Respecto al
agobiante calor del verano reinero, éste podría ser menor "disponiendo las
calles con más amplitud y fabricando las viviendas en distinta forma y
proporción. .. ", pues "se sofocaría menos el aire y, soplando así con más
desembarazo, templaría el calor del sol... " Sin embargo, añade que las
construcciones recientes "se disponen con mejor proporción... ". 46

Por fin asienta que los materiales de construcción "son tan abundantes
Añadió: "Las canteras y minerales de piedras de sillar para edificios,
se hallan dentro- de los solares de las casas... " Las cales y las arenas se
sacaban del cauce del río Santa Catarina y los yesos se hallaban, "con mucha
abundancia ", en las sierras.

y de comodidad que, con mucho menos costo que en otra parte, se fabrica en
esta Ciudad. ".47

más un real y medio. El yeso y la arena tenían un costo menor.

Otra interesante opinión es la del doctor Gaspar González de Candamo,
gobernador interino de la Mitra, quien en un informe dirigido al virrey y
fechado el 17 de octubre de 1791, decía refiriéndo e a Monterrey que "su
vecindario (es) corto y pobrísimo" . Añadiendo: "Dentro de ella misma se
saca piedra de sillarería (o sillería) y, en las inmediaciones, se encuentran
maderas muy a propósito para edificios... " Concluye que "abunda más (que
Saltillo y Linares) en materiales para edificar a menos costo... ".48

Respecto a las maderas, abundaban el nogal, ébano mezquite y, como a
quince leguas de Monterrey, el cedro que se usaban para viguería y
tablazón, así como en mesas, sil las y bancas "curiosas".

Una década antes, en 1779, el padre Alejandro de la Garza, cura párroco
de Monterrey, había hecho unas declaraciones que coinciden con las de
179 l. Afirmó que los materiales de construcci ón "esfán dentro de la misma

Sobre el costo de los materiales dijo que "un sillar de piedra blanca,
sacado y cortado, de siete ochavas de largo con una tercia de grueso ", no
llegaba a un real, "porque dan diez por un peso". La fanega de cal de
"piedra azul", que era "la más exquisita por muy blanca y fina '', valía a lo

ciudad, con tanta comodidad que, lo que en otros lugares costará ciento,
aquí será con diez ". Concluyendo: "la cantera es mucha y buena; está en el

582

583

�plan o piso de la misma ciudad. La arena en el río que esta a un tiro de
escopeta de la plaza. La cal la queman finísima, de piedra azul del mismo

, ,,-19
rlO.

Apéndice

Nómina de los vecinos de Monterrey que tenían casa y de los que aún
no la construían.
"Razón de los vecinos de la ciudad de Monterrey, parroquianos y
domiciliarios de ella". Documento sin fecha; debe ser de 1653 ó 1654. Total
de vecinos inscritos: cuarenta y cinco hombres y cuatro mujeres.
Tenían casa veintidós hombres y tres mujeres: Bias de la Garza, Juan
Cavazos, Pedro de la Garza, José de Ayala Juliana de Quintanilla, Mónica
Rodríguez, Diego de Montemayor, Francisco Báez de Benavides, Alonso
García "tiene casa de Jacal ", Juan Serrano, Alejo de Treviño, María
Navarro, Sebastián García, Andrés de Charles, Francisco Pérez de Escamilla
"la tiene empezada", Leonardo de Mendoza, Diego de Solíli, Juan Martín de
Lenna, Pablo Sánchez, Nicolás de la Serna, Francisco Sánchez de la Barrera,
Diego de Ay.ala "la ha empezado a hacer ", Francisco de Urrutia, Bemabé
González y Andrés López.
o tenían casa veintitrés hombres y una mujer: Juan de la Garza
Lázaro de la Garza, Bias de la Garza (hijo), Pedro Flores, Juan Flores,
Gregario Fernández, Francisco de Iribe Vergara, José de la Garza, Juan de
Olivares, Jacinto García de Sepúlveda, María Rodríguez, Diego Fernández
(de Castro), Bartolomé González, "los quatro hijos de Juliana de
Quintanilla que han ocupado cargos... ", Diego Rodríg4ez de Montemayor
José de Treviño, Juan de Montalvo, Pascual de Montalvo Leonisio de
Lerma Esteban de Lerma y Francisco Botello.

3 Civil, volumen 114, año 1778, expediente 11, folio 76 vuelta. Archivo Municipal
de Monterrey.
4 Mons. Aureliano Tapia Méndez: Obispado del Nuevo Reino de León. Monterrey,
1988, p. 80. La Catedral del Nuevo Reino de león. Monterrey, 1989, p. 73.

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 156, y volumen 20, años J7861789, número 149. Archivo Municipal de Monterrey.

5

6

Civil ;volumen 147, año 1791 ,

7

Protocolos, volumen 23 años 1796-1797 número 64, folio 108. AMM.

8

Protocolos, volumen 27 ai'ios 1805-1807, folios 244 vuelta y 245 . AMM.

9

Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 7, número 4, folio 4 vuelta. AMM.

°

Civil volumen 15, años 1681-1689, expediente 8, folios 7 vuelta y 8, y volumen
19, años 1690-1698, expediente 5, folio 10. AMM .

1

11

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 12, folio 3. AMM .

12

Civil, volumen 23, años 1693-1697 expediente 7, número 14, folios !4 vuelta y

15. AMM.
13

Civil, volumen 24 años 1700-1701 , expediente 4, folio 2. AMM .

14

Civil volumen 26, año 1703, expediente 2, número 5, folio IO. AMM .

15

Civil, volumen 34, año 1707, expediente 7, folios 1, vuelta y 2. AMM .

16 Medición de 1709 en Civil, volumen 36, año 1709, expediente 19, folios 4 a 5
vuelta . Medición de 17 17 en Civil , volumen 44, año 1717, expediente 23, foli os 4
vuelta y 5. AMM .
17

(Civil , volumen 7, años 1650-1654, expediente 15, folios 57 y vuelta.
Archivo Municipal de Monterrey).

" Testim onio de diligencias practicadas. . "

expediente 12, folios 40 vuelta y 47. AMM .

18

Civil, volumen 40, año 1713, exped iente 3, fol io 2 vuelta. AMM .
í

.

Protocolos, volumen 11, ai'ios 1717-1725, número 69. AMM .

19

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 12, fol io 7 vuelta. AM M.

20

Civil, volumen 44 , año 1717, expediente 23, folios 4 vuelta y 5. AMM .

21

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 5, folio 3 vuelta. AMM.

otas bibliográficas
Protocolos, volumen 22, años 1793-1795, número 106. Archivo Municipal de
Monterrey.
2

Xavier Mendirichaga: El templo de San Francisco de Monterrey. Monterrey,

22 Civil,

volumen 35, año 1708, expediente 20, folio 3 vuelta. AMM .

1983, p. 12.
23

Civil, volumen 19, años 1690-1698, expediente 12, folio 7 vuelta. AMM .
585

584

�24

Civil, volumen 22, aflos 1697-1702, expediente 18, folios 3 y vuelta. AMM.
25 Civil, volumen 24, años 1700-1701, expediente 4, folio 2 vuelta. AMM.

42 Declaración de fray Antonio de la Vera y Gálvez en "Testimonio de las
diligencias practicadas ... ", folios 22 a 31.
41

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 2, número 5, folio l O vuelta. AMM.

P Protocolos, volumen 11 , años 1717-1725, número l folios 6 vuelta y 7. AMM.
28

Cjvil, volumen 44, año 1717, expediente 21 , folio 2. AMM.

Expediente sobre la obligación de los vecinos de Monterrey de construir sus casas,
años 1635-1636 y 1653-1658. Civil, volumen 7 años · 1650-1654, expediente 15,
folios 63, vuelta 64 . AMM.

29

°Civil, mismos volumen y expediente, folios 38 y vuelta. AMM.

3

31

Civil, mismos volumen y expediente, folios I y vuelta. AMM .

32

Civil, mismos volumen y expecfiente, folios 4 y vuelta. AMM.

33

Civil, volumen· 7, años 1650-1654, expediente 15. Véanse .los folios en el texto.

Declaración de fray Cristóbal Bellido y Fajardo en "Testimonio de las diligencias
practicadas ... ", folios 31 vuelta a 43.

44

"Testimonio de las diligencias practicadas ... ", folio 46 vuelta.
t

45

'Testimonio ... ", folio 47.

46

"Testimonio ..." folio 54.

47

"Testimonio ...", folio 57 vuelta.

48

José Eleuterio González. Colección de noticias y documentos para la historia del
estado de Nuevo León ... Monterrey, 1867, pp. 130 y 133.

49

Mons. Aureliano Tapia Méndez. Obispado del Nuevo Reino de León. Monterrey,
1988, pp. 80 y 81 . La Catedral del Nuevo Reino de l eón. Monterrey, 1989, p. 73 .

'

AMM.
34

Civil, mismos volumen y expediente, folios 41 y vuelta. AMM.

35

Civil, mismos volumen y expediente, folios 63, vuelta y 64. AMM.

36

Civil, mismos volumen y expediente, folios 64 vuelta. AMM'.

37

Civil, mismos volumen y expediente, folios 66. AMM.

38

Civil, mismos volumen y expediente, folios 73 y vuelta. AMM.

39

Acuerdo del cabildo de l 658 en Civil, volumen 7, años 1650-1654, expediente

4-A. AMM.

"Providencias del buen gobierno (del gobernador Martín de Zavala) ..." Civil,
volumen 13, años 1672-1679, expediente 11 , folios I vuelta y 2. AMM.

40

"Testimonio de las diligencias practicadas (en 1791) por el GoJemador del N uevo
Reino de León (Manuel Bahamonde y Villamil), sobre el paraje donde se podrá
poner la capital de este Obispado ..." Civil, volumen 147, afio 1791 , expediente 12.
Informe del gobernador Bahamonde en folios 43 vuelta a 66. Los folios están sin
numerar. Archivo Municipal de Monterrey. Publicado por el doctor José Eleuterio
González en Obras Completas, tomo III, Monterrey, 1887, pp. 391-472. El informe
del Gobernador Bahamonde en las pp. 443-472.
41

586

587

�LA REPÚBLICA ESPAÑOLA EN MONTERREY

Santiago Roel García
Ex-Canciller de Relaciones Exteriores
Fue muy fácil para mí hacer una liga psíquica permanente con la
República española y con el EXILIO ESPAÑOL.
Nací en un hogar .republicano: mi padre fue revolucionario,
progresista, demócrata y li_beral e historiador por añadidura.
Y mi madre, liberal también y descendiente del primer Gobernador
liberal de mi estado.
Por tanto, genéticamente ya estaba preparado para sostener esta
posición ideológica~ Así fui educado, así me gustaba y aún creo en ella.
Además yo era aficionado a la literatura clásica de la Edad de Oro,
enamorado de España y pendiente, por los medios masivos de comunicación
de la guerra civil española.
Tuve noticias de García Lorca en una primera lectura de "Doña
Rosita la Soltera" obra que fue extraída subrepticiamente de España y
entregada al entonces Subsecretario de Hacienda Don Antonio Armendáriz,
un poco después de su cobarde asesinato en Agosto del 36 cerca de Viznar,
por el camino de Alfácar.
Desde entonces me aficioné a la poesía de los nuevos valores de la
República.
De manera que, cuando los españoles refugiados llegaron a México,
ya estaba preparado ideológica y anímicamente para recibirlos. Ellos se
diseminaron por la República y en el caso de Nuevo León, fuero n acogidos
con gran afecto y admiración en mi Estado natal.
Voy a dar aquí, en este acto conmemorativo y en calidad de
homenaje a su memoria y respeto por este Ateneo, mis vivencias del primer
contacto real con la República.• a través de los refugiados trasterrados, para
rescatar, con nostalgia, algunos rasgos de sus bellas, tristes y dramáticas
biografías.

589

�Como los conocí, me es posible hablar de mi experiencia con ellos
en Monterrey y con muchos otros que nos visitaban y dictaban cursos en la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Cárdenas

"Fue la hora de un hombre y la hora de un pueblo,
cuando el barco enfilaba la bocana del puerto
ya abría el sol sus rayos como un !::apullo lento:
asomó Yeracruz su perfil marinero.

La mayoría eran intelectuales o profesionales de alguna carrera. De
inmediato, los republicanos se dedicaron a trabajar y a ser productivos. Se
integraron rápidamente a la sociedad regiomontana formando parte de
instituciones educativas, asociaciones de escritores, escu~las de Derecho,
Medicina, Economía y Humanidades.

Atrás quedaba España con su sombra y sü miedo.
Enfrente estaba México.
Derribadas las frentes, desangrados los pechos,
los hombres como arenas de cristales espesos
y las mujeres altas como torres de hielo.

Pocos iniciaron modestos negocios que con el tiempo florecieron . La
principal característica de los republicanos que se ~vec!~daron e~ el Nu~vo
Reino de León era -fácil es adivinarlo- su determmac1on para ttrar la vida
hacia adelante.

¿Qué éramos ante el signo del mañana? ¿Qué
éramos?
De pronto se hizo añicos de luces el silencio
y una gran muchedumbre de voces respondieron:
¡VIVA LA ESPAÑA LIBRE!
las mujeres se irguieron y mostraron sus niños como
radmos tiernos, los hombres restallaron como trigales secos
los ancianos lloraron y todos comprendieron
¡ERAMOS MEXICANOS!

Eran serios, responsables, dignos y claros exponentes de la Espai'la
del Cid, de Unamuno, de Antonio Machado ... y por supuesto, de la España
Europea del siglo XX cuando todavía no se soñaba con integrarla a la C.E.E.
En consecuencia: recibirlos, conocerlos y hacernos sus amigos, fue
TODO UNO.
En Monterrey los apreciamos en toda su valía.

Campesinos y obreros abrían sus costados
y sus brazos enérgicos
y un hombre avizoraba gravemente a lo lejos:
¡CARDE AS!
Que tu nombre arda en todos los pechos,
Como en todas las frentes el nombre de tu pueblo.

Tocábame en suerte entonces ser catedrático de la Universidad
Autónoma de Nuevo León y manejar, además, la Dirección de Extensión
Cultural Universitaria. A través de mi Departamento se promovía la cultura
general en todas las Facultades de mi Alma Mater.

Pedro Garfias
Convención Republicana

Ahora bien el primer impacto que recibimos los regiomontanos de
esta clara sangre liberada, fue el catorce de Abril de 1941, cuando llegó un
importante grupo de republicanos procedentes de la Capital de la República,
quienes unidos a los pocos que habían llegado previamente a Monterrey,
celebraron conjuntamente tan señalado aniversario.
El acto tuvo lugar en el Aula Magna de la Universidad ubicada en el
antiguo Colegio Civil de histórica memoria.
El grupo estaba integrado por una diversa gama de personalidades
que se habían acogido al asilo mexicano auspiciado por Lázaro Cárdenas.
590

Allí tuvimos, los universitarios de Nuevo León y regiomontanos en
general, nuestro primer contacto con el EXILIO.
Se pronunciaron discursos, se discutieron hechos y c_on el clásico
temperamento hispano, discutieron entre sí. Alguno de ellos, _disgustado con
la aseveración de un orador, salió pisando fuerte por los pasillos de madera
del aula.
Traslucían todos el dolor de quienes habían perdido recientemente su
Patria.
Al final de ésta, que pudiéramos llamar CONVE CIÓ , se pusieron
de acuerdo después de un auténtico ejercicio democrático, con plena libertad
59¡

�de palabra que México les había garantizado y concordaron en este evento
tres cosas fundamentales:
"
a) En el ideal de la República en el exilio.
b) En recordar con ternura de padres a los seres queridos perdidos en
la guerra o a sus compañeros de causa que habían dejado enterrados
en vida en las cárceles franquistas o muertos para la eternidad en la
noble patria de Quevedo y de Cervantes; y por supuesto,
c) En su amor sin mácula por España agradecimiento por la
hospitalidad mexicana.

La C:apital en lo~ años cuarenta era una ciudad recoleta, tranquila,
segura_ familiar y cammable. Fue la época de la integración de los
republicanos a su nueva patria y así la conocieron. El cielo era azul las
panaderías olían a pan y en los mercados se percibían olores a frutas, fl~res,
aves~ carne, pescados y ~xquisiteces de la comida mexicana. Se podía
cammar del brazo de la muJer amada sin que nadie se metiese con uno y sin
temor a asaltos, robos, secuestros y demás plagas actuales.

.

El mundo se entreabre a mi camino;
Dicen que el mundo es grande ...
Pero había tantos mundos todavía
Que descubrir entre tus besos, MADRE."
Pedro Garfias

Mi tarea como director de extensión cultural era contratar
intelectuales de todas las especialidades del saber humano para que dictaran
sus cátedras en nuestra querida universidad. Lo mismo invitaba filósofos que
abogados ingenieros, matemáticos, médicos que músicos, literatos,
politólogos, economistas humanistas y pensadores en general.
La República fue pródiga en esa aportación.
En estos ires y veQires visitaba COI) frecuencia la Ciudad de México
y me hospedaba en el Hotel Ritz de la calle Madero.
Cercano estaba y aún está el templo de La Profesa; una iglesia llena
de Historia que fue centro de la conspiración en contra de la Constitución de
Cádiz que pretendió imponerse a ueva España en 1820 y que nos hacía
también recordar el afrancesamiento de la época porfiriana a fines del siglo
592

" ... desde las puertas de la Profesa
hasta la esquina del Jockey Club
no hay española, yanqui o francesa
ni más bonita ni más traviesa
que la Duquesa que adora a veces
el Duque Job."
Gutiérrez ájera ...

Lo Años Cuarenta ...

"España de tiniebla y de amapola,
¿cómo estos verdes frágiles
pueden fingirte ante mis ojos duros
que vienen deslumbrados de mirarte?
El corazón me pesa como un monte,
Mis pasos se retardan esperándote,
Tiro de ti, como un barquero tira
De su barca a la orilla de los mares.

XIX de Gutiérrez Nájera, fundador dé la revista "AZUL" quien -ármaba con
el pseudónimo del "Duque Job" y que, según JUSTO SIERRA, representaba
"la flor de otoño del romanticismo mexicano" .

Desde mi cuartel general contrataba a los más destacados
intelectuales, dignos de ser escuchados por los universitarios de mi tierra.
lgual contrataba a mexicanos que a extranjeros y por supuesto, los favoritos
eran los republicanos del exilio, a quienes admirábamos más en la medida en
que los conocíamos mejor.

Gao : Con ul Honorario de la Univer idad

Uno de los primeros que contacté fue el filósofo José Gaos
discípulo de Ortega y Gasset y exrector de la Universidad de Madrid en 1~
época de la guerra civil. Le pedí una cita y solicité que me ayudase a invitar
a los mexicanos y españoles refugiados que él conociese y que fuesen dignos
exponentes de sendas culturas o de la cultura universal del hombre. Por
supuesto que el primer invitado fue él mismo.
_
Sin _vislumbrar_aún que m~ tocaría el honor, de ser, treinta y seis
anos despues Secretano de Relaciones Exteriores de mi país, le dije al
maestro Gaos: "Voy a nombrarlo "Cónsul Honorario" de la Universidad de
uevo León para que Ud . Otorgue la "visa" correspondiente a determinados
593

�intelectuales que Ud. me sugiera. Entiendo, le dije, que Ud. ayudó a formar
el grupo denominado HJPERIÓN."
La realidad es que Gaos fue maestro de los Hiperiones integrado por:
Ricardo Guerra, Emilio Uranga, Lt1is Villoro, etc., quienes fueran apoyados
p_or Leopoldo Zea y Samuel Ramos.
Con su distinguida personalidad, su cabeza brillante, dolicocéfala,
llena de sustancia gris y sus expresivas manos, con las que escribió "LA
FENOMENOLOGÍA DE LA MANO", Gaos tomó mi broma con buen
humor y cumplió cabalmente su cometido con el ·título con que lo había
bautizado. Gaos era permanente invitado a dictar conferencias en la
Universidad. Un día me preguntó: ¿ Y esta vez de que quiere Ud. que hable?
Maestro, le dije, como Ud. es, en mi concepto ~n antimetafísico me
gustaría que hablase ~a contrario sensu- de la METAFIS~CA.
Le gustó la idea porque, después de todo la FÍSICA y la
METAFÍSICA podrían ser lados de la misma moneda o, en todo caso, su
conferencia sería un ejercicio dialéctico.
Las cátedras de Gaos eran perfectas. Durante una hora dictaba sus
conferencias filosóficas sin una nota, sin un papel. Todo dicho con precisión.
De su maestro Ortega decían lo mismo: que hablaba con el mismo rigor y
fluidez con que escribía.
Estaba dictando su curso de METAFÍSICA, cuando uno de sus
oyentes, educado en las tesis de Gabino Barreda, heredero del "Catecismo
Positivista" de Augusto Comte ( 1798-1857) y maestro que fue de muchas
generaciones de mexicanos en el siglo XIX y principio del XX, le hizo a
Gaos una pregunta.
BARREDA Pronunció, el 16 de Septiembre de 1867 su "ORACIÓ
CÍVICA", en que declaró las tres etapas de la evolución social:
1a. la teológica;
- 2a. la metafísica;
3a. la positiva.

Vasconcelos en su conferencia en la FACULTAD DE DERECHO
-en la época del Ateneo de la Juventud, que denominó "Gabino Barreda y
las ideas contemporáneas" declaró en ella una especie de ACTA DE LA

INDEPENDENCIA DE LA FILOSOFÍA MEXICANA.
Ni tardo ni perezoso Gaos respondiole: Me recuerda Ud. mi
estimado interlocutor a un campesino de España que andaba de cacería. A1
avistar las perdices les apuntó ·con la escopeta PERO A LA CARABINA SE
LE ATORÓ LA BALA. .. y al campesino se le frustró el guiso deJ día.
Igual a Ud. estimado señor-dijo Gaos- se ha quedado embalado en
las doctrinas del POSITIVISMO, superadas ya por otras doctrinas
filosóficas.
Nos díó pena ajena con el preguntador porque lo "había cornada el
toro'', más allí nos percatamos del ¡CARÁCTER HISPANO, QUE NO
TIENE PELOS EN LA LENGUA PARA DECIR SU VERDAD!. o para
decirlo -con EL PERSPECTIVISMO de Ortega y Gasset- el carácter
hispano se funda en la tesis del "yo y mi circunstancia ... ", que es, en mi
concepto, síntoma de seguridad vital.

García Bacca
Llevé después a dictar conferencias a JUAN DA VID GARCÍA
BACCA. Las conferencias de la Dirección Cultural eran muy populares, se
llenaban de amantes de la cultura y de un heterogéneo público a donde
muchas veces nuestros oyentes eran abonados y lo mismo escuchaban
charlas de Historia Patria con eJ Dr. Arnaiz y Freg que conferencias
relacionadas con la fisica atómica que nos brindaba el maestro Graef
Femández.
Como eran regularmente en verano para aprovechar vacaciones, yo
las prolongué hasta los días de otoño o invierno, en que el clima en mi tierra
es más agradable ya que -cuentan los detractores que- en verano, el diablo
veranea en Monterrey.

La pregunta estaba basada aún en las tesis de Comte y de Barreda,
que ya habían sido superadas en la cultura nacional por las enseñanzas de
Antonio Caso y sobre todo de José Vasconoelos; es decir; las nuevas
corrientes filosófioas europeas de Bergson y otros maestros.

Cuando los cursos o seminarios eran dictados por aJgún republicano
ilustre, no faltaba refugiado que invitase al conferenciante a comer, con el
señuelo de que su mujer le iba a cocinar exquisíta paella y que habría
excelente dotación de vinos españoles para acompañarla, con el añadido de
que estaría presente un refugiado muy bueno para el cante flamenco y
particularmente ese día nos iría a deleitar con pregones andaluces.

594

595

�Recuerdo que en esa ocasión, el invitado de honor al ágape era el
propio Dr. García Bacca.
Empezamos a temprana hora comiendo tapas e ingiriendo vino. Nos
comentaba García Bacca que acababa de tener una polémica con un Dr.
Méndez Plancarte en un periódico de la Capital, porque el atacante no estaba
de acuerdo con las tesis de sus libros y porque a García Bacca se le había
ocurrido, ¡qué osadía! colgar los hábitos y casarse en el Ecuador, en donde
había conocí.do a su esposa ...
A las tres p. m. estuvo lista la paella, seguimos escanciando vino de
la Rioja y el jaleo continuó hasta las siete de la noche eh que el Dr. García
Bacca, viendo el reloj, me pidió de urgencia que lo llevase al Hotel para
refrescarse un poco y lo esperase para llevarlo a su conferencia de las 8 p. m.
en donde, ligero de equipaje, dictó -corno si nada- su clara conferencia, en
cuyo auditorio aparecieron serios y circunspectos, con cara de medallón
antiguo, los asistentes a la paella.
En medio de la comida se cantaron los pregones, se escuchó aJgo de
flamenco y cante, se habló y gesticuló a tutiplén. Ustedes, ¿de qué creen que
se hablaba? ¡Pues de España, de la guerra civil y de su recién adquirida
nueva patria!

Por supuesto que no sólo se invitaba a la Universidad a los
republicanos; se ihvitaba a muchos mexicanos ilustres: \Octavio Paz, José
Al varado, Jesús Reyes Heroles, Carlos Pellicer, etc.
Era un envidiable "mano a mano" en el mundo intelectual de
Monterrey entre mexicanos y republicanos que en fondo se identificaban en
lo mismo: libertad, democracia y, por supuesto en su amor a la República
Española y a la REPUBLICA MEXICANA.

Pedro Gartias
A Pedro Gartfas, lo conocí la noche del primer aniversario de la
República en el Aula Magna a que me he referido antes.
Y desde el momento en que empezó a hablar se echó a Monterrey al
bolsillo. Muy pronto le conseguimos trabajo en el Periódico Universitario.
Conocí junto a él a Margarita, su esposa y con él ratifiqyé lo poco que sé de
Literatura, desde la Edad de Oro hasta la poesía de la guerra española, desde
García Lorca hasta J1,1an Rejano desde Benjamín James hasta Manolo
Altolaguirre) desde Luís Cernuda hasta Rafael Alberti, atravesando siempre

596

por el florido campo de las generaciones particularmente desde la del 98
hasta la del 27.

Leon Felipe
Alguna vez Uevé a León Felipe a Monterrey. Recuerdo que lo visité
en su casa de Miguel Schultz para hacerle la invitación. Concordó su
seminario con uno de tantos 14 de Abril que allí celebramos. En esa visita
me tocó juntar a Garfras con León Felipe.
·
León Felipe dictó unas conferencias extraordinarias en la Dirección
Cultural que yo manejaba. Estas tuvieron ocasión a finales de la Cuaresma y
casi en la Semana Santa y León Felipe sostuvo claramente sus tesis
anticlericales mostrando su predilección por el Evangelio según San Juan . Se
corrió la voz entre los timoratos, que León Felipe era un hereje y un
apóstata, de manera que el público disminuyó su asistencia.
Por las noches, después del trabajo diario y de las conferencias, nos
la pasábamos con León Felipe y con Garfias en tertulias literarias. Monterrey
se animó mucho intelectual y sensiblemente en esa temporada. Escritores,
literatos, músicos y aficionados, facilit~ban sus hogares para tener el
privilegio de escuchar a los poetas, Cori frecuencia le pedíamos a León
Felipe su poema autobiográfico:
¡QUÉ LASTIMA
que yo no tenga una casal
Una casa solariega y blasonada,
Una casa en que guardara
a más de otras cosas raras
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla!
Otras veces nos hablaba del ''PAYASO DE LAS BOFETADAS" o
de su traducción al castellano de "HOJAS DE HIERBA" de Walt Whitman.
Pedro, a su vez, recitaba su "Primavera en Eaton Hastings'' y de tanto oír los
poemas, ya los sabíamos de memoria.
"Porque te siento lejos y tu ausencia
habita mis desiertas soledades
que profunda esta tarde derramada
sobre los verdes campos inmortales"
597

�En la comida aniversario del 14 de Abril de 1946 Garfias escribió y
dijo frente al poeta, sus "Apuntes para un Retrato de León Felipe".

Aurelio Romeo Lozano

Vivió y murió en Monterrey otro famoso republicano y gran médico:
el Dr. Aurelio Romeo Lozano.

Entresaco algunos breves párrafos:
"Torpes entendimientos equivocan su voz, Ja tergiversan, la
mixtifican. Creen percibir en ella tonos retóricos y destemplados sones de
política antirreligiosa"
"NUNCA MEJOR POETA FUE PEOR COMPRENDIDO, PUES
SU CRUZADA ES RELlGlOSA Y ANTIPOLÍTIC.A".

Era, además, un extraordinario filántropo.
Había sido Presidente de la Cruz Roja Internacional. Podríamos
equipararlo en el tiempo como la versión espafr)la republicana de José
Eleuterio González "Gonzalitos", un ilustre médico jalisciense que vivió a
mitad del siglo XIX en Monterrey y que tuvo, al igual que Romeo Lozano,
las mismas características de hombre de ciencia, cultura y filantropía.

Terminó así:
A su muerte, a Pedro Garfias le tocó pronunciar la oración fúnebre
correspondiente que intituló:

11920-46

"Veintiséis años de conocer al poeta, de admirarle, de amarle. Yo
quisiera decir de León Felipe:

"ADIOS DE GLORIA AL DOCTOR ROMEO"
''No parece sino que para hablar de una vida sea necesario ondear un
nombre. o parece sino que, para llorar a gritos una muerte, sea menester
una larga enumeración de títulos.

"Que su calva, su barba y su bastón;
su fuego interno y su ternura
su sonrisa infantil y su explosiva cólera,
cada vez le asemejan más a LEÓN FELIPE".

Y bien, bon Aurelio Romeo los poseía en abundancia y por lo bien
ganados, podía ostentarlos con entera dignidad. Pero aquellos que más le
honraban eran, precisamente, los que con más altivez rechazó.

Joaquín Rodríguez y Rodríguez

A Monterrey llegó en fin, un grupo de refugiados que asentaron sus
reales y dejaron profunda huella, integrándose a toda clase de actividades
sociales. Eran muy queridos.
El Doctor en Derecho Joaquín Rodríguez y Rodríguez, y su esposa
Dña. Laura del Castillo fueron otros ilustres refugiados. El doctor fue mi
amigo. Conversé con ambos muchas horas. A él y su familia los llevábamos
a la región narmtjera de Montemorelos a pasar el día. Como un niño nadaba
en el río de la zona recordando quizá, los años de su niñez en su España; que
él consideraba, perdida para siempre.
Dejó mucha obra escrita y dictó muchas cátedras en el ITESM de
donde era maestro regular. En Monterrey murió y se le hizo un merecido
homenaje.

No admitió nunca honores ni favores de nuestro viejo régimen ·
decadente, falaz y ensangrentado. Aún así fue tan alta su obra, su prestigio y
su austeridad, que lo llevó a ocupar uno de esos puestos de tan indiscutible
crédito internacional, que a todas las frentes honran y a todos los corazones
ensalzan: Presidente de la Cruz Roja.
Salió de España en una camilla y vino a morir a México -que él
llegó a querer tanto como a su propia España entrañable- después de varios
años de trabajo profesional y oscuro en Monterrey. Por el sereno poder de su
genio, de su indomable voluntad, ya hace días que manos temblorosas
habían confeccionado dos banderas: la de México y la de España
Republicana que hoy, unidas en amoroso abrazo alrededor de su ataúd,
defienden su cadáver de las injurias del olvido.
A ver, vosotros, los de la hispanidad, los que sentís o fingís sentir en
la delgada piel de vuestro espíritu toda la sangre y todo el llanto de España
(¿qué es la cultura sino llanto y sangre?). Un gran español ha muerto. Otra y

,.
598
599

�fecunda raíz española ya está hincada para la eternidad, en vuestra clara y
generosa tierra. ¡Venid a llorar conmigo sobre su tumba!
Y si vuestros ojos están secos y exhausta vuestra fuente más noble, nada
importa: muchedumbre de niños mexicanos, que su certera ciencia y su ternura
inconcebible curó y salvó, mañana y siempre, avivarán, en estos aires que él amó
tanto, bajo estos cielos que el destino quiso para él definitivos, la luz de su
memoria."

Is ac Costero

A Monterrey llegaron también el Dr. Luis Fumagallo,' Don José
Salinas Iranzo, el Lic. Mariano Ruiz, el profesor Alfredo Gracja, cofundador
de la Librería Cosmos, el Dr. Daniel Mir y algunos otros que no recuerdo.
Por supuesto, llegaron también distinguidas republicanas que
continuaron allí sus carreras universitarias, interrumpidas por la guerra. En
medio de sus estudios y atenciones familiares continuaban siendo
exponentes del salero y la gracia de la mujer hispana.!

Alvaro Cu todio

Dictó conferencias, también invitado por mí el Dr. ISSAC
COSTERO, anatomopatólogo que dio gran impulso a esta dramática área de
la medicina que lidia no sólo con los vivos, sino también con los muertos y
que es importantísima ciencia que se utiliza en la medicina legal.
El Dr. Costero, en reciprocidad de invitaciones, me invitó a su vez a
la Facultad de Medicina a presenciar una de sus cátedras. Acepté
ingenuamente la invitación pensando que dictaría una cátedra teórica en la
materia. ¡Cuál no sería mi sorpresa cuando me condujo a presenciar, en el
anfiteatro de la Facultad de Medicina y en primera fila, la disección en
cátedra viva -perdón por la paradoja- de un cadáver con el que el maestro
Costero trabajaría, haciendo el análisis poco a poco, de los males del difunto,
hasta llegar al diagnóstico final.
La verdad es que me tuve que aguantar un trago amargo al cual no
estaba acostumbrado, particularmente por los olores de ultratumba.
Los abogados lo más que aguantamos es el olor del café de
Sanborns el de un expediente judicial o el olor político con que a veces se
corrompe !ajusticia.
Costero dejó una profunda huella en la Facultad de Medicina de
Nuevo León y por supuesto, también dejó escuela en todo México.
Y así fueron a mi tierra el Dr. Mariano Ruíz Funes, maestro
originario de Murcia e ilustre catedrático del Derecho Penal· el Dr. Luís
Recaséns Siches, filósofo del Derecho;-el Dr. en Teología José Gallegos
Rocafull , cuyas cátedras estaban pletóricas de hombres de iglesia y de
estudiantes de filosofía de la religión. Gallegos Rocafull era un teólogo que
discordaba con el franquismo ... y era un republicano cabal.

600

Invité alguna ve~ también a Alvaro Custodio, quien presentó, por
primera vez, "Medea" de Eurípides en el histórico "Obispado" .
Custodio también presentó teatro de la Edad de Oro, en un lugar
denominado "Villa de Santiago", rodeado de hermosas montañas; con sus
calles estrechas sinuosas y empedradas. Está llena de rincones con sabor
provinciano, parecida a Guanajuato, en donde se reinventaron los
Entremeses Cervantinos.
Don Alvaro presentó, entre otras, "Fuente ovejuna" de Lope de
Vega. Sucedió en la inauguración al aire libre un incidente en el cual, como
en la Fuente ovejuna original, el
puebJo de Santiago denunció un crimen y se vengó del "Comendador"
pueblerino.
La anécdota corre así:
Acababa de matar un policía a un estudiante de la región. El autor
era un cabo de policía de apellido Alanís que gozaba de total impunidad.
Cuando en Fuenteovejuna alguno de los actores preguntaba en la
obra en sí misma ¿quién mató al Comendador?, en lugar de responder
¡Fuenteovejuna, Señor!
Todo el pueblo de la Villa de Santiago se ponía de pie y coreaba:
"¡ El cabo Alanís señor! "
Haciendo así una valiente exposición de un injusto crimen que tuvo
que romper - ante la denuncia popular- la impunidad del autor.

601

�De Pedro he escrito mucho y hablado mucho. Pedro Garfias vivió en
Monterrey y allí terminó, presintiendo su muerte. Allí le pusimos el sudario,
lo enterramos y le hicimos su tumba, cuya lápida dice simplemente:
"PEDRO GARFIAS, POETA".
Dejó honda huella en Monterrey, ya que allí escribió gran parte de su
obra mexicana y se le recuerda permanentemente. Poco antes de morir
escribió un poema del "Adios a Monterrey" que dice:
"Se me va Monterrey si yo me voy
Si yo me quedo, a lo peor se va.
Mejor me voy con Monterrey a cuestas ...
Alguien lo recuperará.
Y toda ella y Cerro y Silla y hombres,
Todos metidos en mi morral
Y todo con más cerros y más hombres,
Para otros ojos permanecerán.
Ya todos o casi todos los republicanos que se avencindaron en mi
tierra murieron. Algunos dejaron descendencia, otros regresaron a su España
querida. TODOS nos dejaron ejemplo y enseñanzas.
Fueron los refugiados -hay que reconocerlo así- quienes, en
concordancia con el espíritu inquieto de Fray Servando Teresa de Mier,
revitalizaron en su momento, la cultura regiomontana.
Después, creció más la Universidad de Nuevo León; el Tecnológico
que apenas iniciaba sus labores en 1943. Aumentaron las universidades, los
museos y asociaciones culturales de todo género y Monterrey hoy en plen o
florecimiento intelectual, puede enorgullecerse de que en algún momento de
su existencia los refugiados españoles le inyectaron la vehemencia del saber
y del lenguaje.
Ser republicano y demócrata es la mejor manera de entender la
integración de un gobierno. Ustedes conocen mejor que nadie lo que la
República Española significa en la Historia y sería prolijo abundar en ella.
México inició su republicanismo desde 1824 y aunque tuvo
variaciones históricas sobre el mismo tema -porque los conservadores se
posesionaron varias veces del poder o sufrimos a un Santa Anna que fue
presidente once veces y cambiaba de chaqueta como si nada-; pasando por
un intento de monarquía extranjerizante; atravesando por la vigorosa figura
602

de Don Porfirio y llegando, en fin, a la Revolución Mexicana, México ha
logrado sobrevivir en la Democracia, el Federalismo y la República
0

Por ello, nos fue fácil a los mexicanos fntegrar a la República
Española a nuestro afecto; porque en el fondo concordaba con la idea
mexicana original de gobierno. Porque nuestras Constituciones más
importantes, de 1824, 1857 y 1917 fueron y son republicanas: Porque los
republicanos españoles nos complementaron con su ejemplo y con sus ideas.
Porque transmitieron sus sabias enseñanzas en todo México y porque ahora,
siendo mexicanos, sólo nos queda -como en el caso que presento a su
consideración- su recuerdo, su legado y eterna presencia.
En fin y para terminar:
Los refugiados aportaron a Monterrey no sólo su presencia física
sino su cultura. También nos dejaron una cosa importante: Una particular
alegría española de vivir.
Y en medio de este gran renacimiento cultural, cuyo centro fue la
Universidad Autónoma de Nuevo León, aparecía, siempre constante entre
mexicanos y españoles el lenguaje castellano y la presencia del Caballero de
la Triste Figura.
"Que los gigantes de verdad gigantes,
caigan a tierra como espigas rotas.
Que las princesas de verdad princesas,
Sean rescatadas de las zafias manos.
Libertad para el preso,
justicia para el pobre,
respeto para el loco,
para el gobernador honrado, ínsulas,
y palabras de miel y aros de sol
para la dulce, dulce Dulcinea."
La ancha risa a los campos
Y el dolor en la entraña,
Si en la tierra el tropiezo
El ideal arriba, más arriba,
¡que viene Don Quijote y va hacia Dios!

603

�BANDERA DE PROVINCIAS
Moisés González Navarro
El Colegio de México
Bandera de Provincias fue una revista que, en cierta forma, rebasó los

extremos que desgarraban Jalisco al final de la gue'\a cristera. Nació en la
primera quincena de mayo de 1929, concluyó casi un afio después. En cierta
forma cumplió un papel semejante a Renacimiento, la revista en que Ignacio
Manuel Altamirano reunió a algunos de los literatos más sobresa lientes, .
liberales y conservadores, al final del imperio. · Se adhirieron a Bandera de
Provincias revolucionarios como Manuel Martínez Valadez, Agustín
Basave, Saúl Rodiles y Enrique Martínez UILoa, y cristeros como Yañez, E.
González Luna y Antonio Gómez Robledo.' Aunque fundamentalmente
literaria no escapó a la inquietud política. Rodo!fo Delgado comentó El
Campanario de Basilio Vadillo, quien cuando fue gobernador pocos años
atrás se daba tiempo para impartir conferencias nocturnas de Sociología en la
Academia de la Escuela Normal. Delgado señala que esta novela muestra la
inadaptación de los indios a la vida mestiza predominante en Jalisco.2
Vadillo simultáneamente propuso mejorar la Escuela Politécnica y fundar
una Facultad de Filosofía y Letras. 3
Enrique Martínez Ulloa intentó interpretar la "huraña" Guadalajara, a
partir de 1914 estaba desapareciendo la rígida demarcación social, y la
religión estaba perdiendo su lugar primordial para convertirse en
superstición de mujeres y niños, se recuperaba pero ya no ocupaba el primer
lugar en la vida social, porque las actitudes favorab les y antagónicas a la
religión transcurrían dentro de "formas obsoletas". La Revolución renovó
Guadalajara a partir de 1920. Acertó al señalar la enorme importancia de las
organizaciones obreras, en adelante los gobiernos se apoyarían en ellas para
oponerse a los militares. Destacó el "aristocratismo" de las tapatías, tanto de
las admirables y exquisitas como de las "intolerablemente pasivas".4 Según
Martínez Ulloa las pinturas de Clemente Orozco y 1~ Revolución eran obra
de una minoría frente a una mayoría hostil, fue popular, es decir el pueblo en
general, pero no limitada al proletariado como la rusa. 5
H.G.H. exaltó al romántico González Flores, desgarbado, se iluminaba
de pronto, fue extraordinariamente trabajador, a veces escribía dos y más
artículos diarios, preparaba una conferencia y varias charlas. Vivió la
pobreza del periódico provinciano, se lanzó románticamente a la rebelión, es
decir, "con plenitud en un abismo de ideas".6 EfraÍI• G0nzález Luna escribió
sobre France, Proust, Cocteau, Valery, Bergson, Maritain y Claudel, este
último era el más cercano "en el espíritu y en la sangre", era un "gran poeta.
. . saturado de religiosidad".7 Samuel Ramos, modesto, ponderado y cordfal,
605

�Notas bibliográficas

impartió 5 conferenoias en enero de 1930 sobre la cultura criolla en
concurridísima sala de la Preparatoria. 8
Agustín Basave recordó la feria de San Juan: Las familias rezanderas
coreaban avemarías, sobre el contralto de las mujeres se oían el flautín del
niño y dos octavas más bajas la voz del padre. Recordó la lastimera oración
del tullido y los patéticos tonos de los lectores del viacrusis. Gangueos,
toses, hipos periódicos e inquietudes. Y rezos, rezos interminables: miserias
que piden alivio, necesidades que claman ayuda, penas que se amortiguan
cuando se confían a la virgen. Afuera del templo se ofrecían· calabazates
dorados de Guadalajara; encajes y deshilados de San Miguel; monos de San
Pedro; sarapes de Zacatecas; fruta pasada de Aguascalientes; concha,
caracoles y erizos de las Peñas; borreguitos de Silao; guantes de Salamanca;
"milagros" de plata y de cera; naranjas y limas, plátanos costeños, cañas,
cacahuates, fritangas y herbolarios. Abundaban los limosneros, dos ciegos
dialogaban en verso sobre la Pasión y Muerte de Cristo, cada vez que se
pronunciaba este nombre los del coro se descubrían con respeto. Al terminar
se arrodillaban y "decían unos cuantos latines bárbaros Y el viejo pedía por
ambos la caridad de las buenas gentes, por el amor de Dios, y luego se
marchaban por las calles adornadas con festones de papel de china."9
Yañez confesó, "no somos socialistas ni para gritar contra la riqueza, ni
para soñar en la igualdad", palabras semejantes pronunció en una huelga de
la UNAM a mediados de 1944.10 Don Agustín también recordó al padre
Plascencia, rebelde hasta la muerte, esa fue la tragedia de la vida del más
destacado modernista de Jalisco, romántico esencial "por sus desencantos en
el ejercicio de· su misterio". 11 Comentó El Plebiscito de los Mártires
haciendo suyas unas palabras con que J. Jiménez Rueda condenó el asesinato
de Juan Díaz Covarrubias: "arrancado de la vida en plena Juventud, por uno
de tantos actos estúpidos en que abunda nuestra historia", .exaltó a Anacleto

1 Bandera

de Provincias, 1ª. Quincena de mayo 1929, p. I.

2

Bandera de Provincias, 1ª. Quincena de julio 1929.

3

Bandera de Provincias, 1ª quincena de julio 1929, p. l. 't

4

Bandera de Provincias, 2ª quincena de julio 1929.

5

Bandera de Provincias, 1ª quincena de septiembre 1929, pp. 2-6.

6

Bandera de Provincias, 2ª quincena de noviembre 1929, p. J.

1 Bandera

de Provincias, lª. Quin cena de diciembre 1929, p: 6.

8

Bandera de Provincias, Iª. Quincena de enero 1930, p.! .

9

Bandera de Provincias, 2ª. Quincena de enero 1930, p.l .

10

Bandera de Provincias, 2'. Quincena de febrero, p. l .

11 Bandera

de Provincias, 2ª. Quincena de marzo de 1929.

12

Bandera de Provincias, Núm. 23 1930, p.2.

13

Bandera de Provincias, 2ª. Quincena abril 1930, pp. 3-4.

Señor y compañero, autoritario y comprensivo, grave y chancero, luego que
se situaba en la posición del maestro .. . humilde, recio, estudioso,
batallador, grave, Joven, santo.
También elogió el "magnífico" prólogo de E. González Luna a este
libro· estaba seguro que lo "más maravilloso de su historia comienza
ahora '. 12
En fin , criticó con severidad los concursos de oratoria, por su
suficiencia pendeja y vanidad intolerable. Lamenta que cuando se hablaba
de la urgencia de técnicos subsistieran esos focos de impreparación.
Concluye lapidario: "Esto y la oropelesca oratoria de Gómez Arias
avasallaron a los efebos. ¿Esto es juventud?". 13
,1

606

607

�1846
MONTERREY ANTE LA INVASIÓN AMERICANA
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León

Para los americanos el sufrir el cataclismo de la Guerra Civil (1861-65)
que en su país, fue devastadora. La guerra mexicana, como ellos la llamaron,
13 años antes, fue totalmente olvidada y á través de los años poco
mencionada. Después de la invasión a nuestro país, testigos presenciales
escribieron artículos para los periódicos. Algunos generales como Zachary
Taylor, Winfield Scott y otros, publicaron sus memorias, cartas y reportes
que enviaban a Washington. Desde los campos de batalla, diarios de
soldados y voluntarios, así como libros, muchos de ellos con hermosas
ilustraciones como The Mexican War and his Heroes (1850) War between
the United States and Mexico de Kendell (1851) A Complete History of the
Mexican War 1846-1848 de Gilberto Espinosa (1849) y muchos otros más.
¿Quién provocó esta guerra? Es dificil determinarlo, pues los americanos
afirman que México la provocó, que México nunca aceptó el Tratado de
Ve/asco de 1836, cuando el Presidente Santa Anna era prisionero de los
texanos estuvo de acuerdo, y sin embargo en 1845 México rompió
relaciones con Estados Unidos por la Anexión. Por otro lado no debemos
olvidar el sueño americano del Destino Manifiesto con la idea de expansión
latente.
La Anexión de Texas señaló el inicio de la guerra mexicana, pero tal
anexión no puede ser considerada como un acto de hostilidad en contra de
México. Fue el ·resultado de una serie de sucesos anteriores, como el hecho
de que los centralistas mexicanos pretextaran esta anexión para derrocar al
gobierno de Herrera y producir una fiebre de guerra entre amplios sectores
de la población mexicana.
El 3 de noviembre de 1843, Almonte comunica al secretario de Estado
Norteamericano: "El gobierno mexicano
(es decir, Santa Anna) está
resuelto a declarar la guerra tan pronto como se reciba la información (de
la Anexión) ".
Circulares del Ministerio de Guerra mexicano del 12 al 16 de julio de
1845 señalan: 'Los comandantes deben reclutar tropas con el propósito de
qacer la guerra contra los Estados Un idos"

609

�El problema de la frontera en el Río Nueces y el movimiento de Taylor
hacia el Río Grande en marzo de 1846 ha sido proclamado muchas veces
c_omo provocación de la guerra.
El famoso general Ulysses Grant, dijo no una sino muchas veces: " Es
lp. más injusta guerra impuesta por el fuerte contra una débil nación",
Estados Unidos trató a México injustamente. No todos los americanos
estaban en pro de esta guerra.
Joshua Giddings (1795-1864) representante de Ohio en el Congreso de
Estados Unidos, no sólo condenó la guerra contra México sino que dijo 1Es
injusta, no santa y asesina" y fue más allá votando en,_contra de que se
armaran las tropas.
El editor Horace Greely (181 l-72) estuvo orgulloso de proclamarse en
el New York Tribune 's en contra de la atroz y cobarde guerra contra
México. 1

La guerra con México es notable por el número de "Primeras veces",
nos dice el historiador americano Steven R. Buttler.
La primera guerra de los Estados Unidos e11 el extranjero
La primera guerra en el mundo quefuefotograflada
La primera guerra e11 que los barcos de vapor tuvieron una actuación
importante
La primera vez que corresponsales de guerra reportaron la noticia desde
el frente de batalla
La primera vez que la U.S. Militar Academy de West Poit,t participó con
cadetes que fueron grandes figuras en la Guerra Civil, como Robert E.
Lee, Thomas J. Stonewall, Jackson Bra.xton, Bragg, Ulysses S. Grant,
George G. Meade. 1

Barcos de vapor

En el verano de 1845 los Estados Unidos bloquearon parte de la costa
mexicana en el Golfo por los rumores de la próxima declaración de guerra y
muy pronto el desarrollo naval con tropas y armamento se incrementó desde
Corpus Christi en el Río Nueces hasta la desembocadu1ra del Río Grande
donde se construyó Forte Brown (Brownsville) y de esta forma empezaron a
llegar tropas a la isla de San José (a 35 km. de Corpus). •México reclamaba
en ese tiempo esas tierras que iban desde el Río Nueces hasta el Rio Grande.

610

Las tropas americanas eran transportadas desde New Orleans hasta la
isla de San José en barcos de vapor. En el mediodía del 25 de juli·o de 1845
a bordo del Alabama, el general Zachary Taylor con ocho compañías
desembarcó en Corpus Christi. De este campamento hay una litografía de
David Withnty fechada en octubre de ese año.
·
En el mes de diciembre Taylor pidió con urgencia a sus superiores que
autorizaran un nuevo vapór para él y sus tropas. Le fue concedido bajo su
comando y se llamó el "Harney". La población en Corpus crecía &lt;;lía con día,
de 1000 a 3860 en enero de 1846, no eran solamente soldados los que habían
incrementado la población sino infinidad de comerciantes tanto mexicanos
como americanos. En mayo 18 de 1846 (la guerra había sido declarada el día
13) el ejército americano con pequefias embarcaciones hizo las primeras
incursiones río arriba por el Grande a fin de saber hasta donde podían llegar.
Otro problema que se suscitó fue que la Marina de los Estados Unidos,
a pesar de tener una gran flota no tenía barcos de bajo calado para aguas
poco profundas. Como para navegar por el Río Grande necesitaban de este
tipo de navíos, los pidieron de inmediato.
La flota de la Marina de Estados Unidos bajo el comando del comodoro
Cunner patrullaba el Golfo de México. Su misión era bloquear las costas
mexicanas y asistir a las fuerzas del general Taylor.
La flota consistía en once fragatas dirigidas por la nave insignia
Cumberland. El 16 de mayo desembarcó a 1200 hombres para ayudar a la
defensa de Punta Isabel, conocida hoy como Puerto Isabel. Era ésta una
pequeña villa en la Laguna Madre, a 5 millas noroeste de Brazos Santiago.
Originalmente se llamaba Frontón y era una estación mexicana de aduanas
que servía a la entrada del puerto de Matamoros así como a gran porción del
noreste de México. Durante la invasión fue un gran depósito de provisiones
y fuerte del ejército americano al que llamaron Fuerte Polk, en honor del
Presidente de los Estados Unidos. Servía de protección al depósito de
víveres y municiones al cual circundaba. Hoy solo existe un muro que está
junto al faro de este puerto.3
Otro lugar que aparece en documentos y cartas es Brazos Santiago. Es
un paso estrecho entre la isla del Padre frente al Golfo de México y la
Laguna Madre. Este paso está en el lado opuesto a Puerto Isabel y a unas
ocho millas de la bocana del Río Bravo.
Los barcos pasaban sin peligro de encallar debido a la profundidad de
sus aguas y allí desembarcaban. No sólo las provisiones y el material de
guerra sino también los pasajeros. De las pocas construcciones que allí
611

�existieron hoy sólo hay dunas; debido a los ciclones no hay vestigio alguno
de lo que fue.
Los barcos de bajo calado lle,garon a Brazos Santiago. Los primeros
fueron el "Neva " que era un vapor de 141 toneladas. El "Natchez" y el
")lugusta" de 276 toneladas, vapor muy ligero. La ruta para avanzar hacia
Monterrey era Matamoros vía Camargo y Mier; los caminos eran muy malos
aparte de insalubres debido a las charcas y ciénagas. Era preferible, por lo
mismo navegar hasta estos puntos por el Río Grande.
El ejército americano continuó llevando tropas y abastecimientos a
través del Río Grande durante casi dos años, tiempo que duró su
permanencia en México. Muchas son las referencias en cartas y documentos
de estos hechos como la que tomamos de las cartas privadas del coronel
Jefferson Davis. Hemos visto una de agosto de· 1846 desde Boca del Río
Grande que dice: "Aquí estoy diariamente esperando que el barco ascienda
por el río. Estoy muy irritado por su tardanza y porque mucha de la gente se
reporta enferma. No se ve preparación para la guerra por parte de los
mexicanos. 4 "
Taylor no necesitó de una declaración de guerra por el Congreso para
saber que México ya consideraba que ésta se había iniciado.
Inicio de las hostilidades

Al otro lado del Río Grande, en Matamoros, estaba el general Mariano
Arista. acido en San Luis Potosí en 1802. (Tenía entonces 45 años). En el
México independiente era ya capitán, mas tarde obtuvo la estrella de general
brigadier. Cuando en 1833 no se alió a la causa de Santa Anna fue exiliado,
viviendo temporalmente en Cincinati Ohio. Después de la pérdida de Texas,
Arista regresó del destierro y en l 839 fue comisionado para hacer campaña
contra los rebeldes cerca de Tampico, con cuartel general en Monterrey.5 El
24 de abril de 1844 llegó a Matamoros para tomar el mando del Ejército del
Norte.
Su primer encuentro fue en Palo Alto. El día 8 de mayo el general
Mariano Arista al mando de un ejército de 3,268 hombres se enfrentó en el
llano de Palo Alto a las tropas del general Zachary Taylor con 2,228
combatientes. Era mediodía cuando empezó la batalla que duraría toda la
tarde. A las 5 P.M. ante una falta de coordinación entre los infantes y la
caballería del ejército mexicano, se suscitó una gr~n confusión. Se
entremezclaron los caballos con los de a pie, desorganizando así lo que podía
haber sido una victoria, puesto que habían resistido todo el tiempo el fuego
certero de la artillería norteamericana.
612

Las bajas mexicanas fueron 4 oficiales, 98 de tropa y 126 heridos. Del
lado de los americanos 11 muertos y 43 heridos. Uno de los oficiales
muertos. fue ,el ~ayor ~inggold magnífico estratega que con el hábi I manejo
de _la arttllena dio el triunfo a los suyos. De no haber sido por la superioridad
artillera de Taylor los resultados hubieran sido diferentes.

Resaca de la Palma

. Amanecí~ el 9 de mayo sin que los ejércitos mexicano y americano se
hubieran movido de sus lugares. Después de la batal!a del día anterior el
general Arista decidió moverse a otro sitio a 6 Km. de allí entre este pun;o y
Matamoros, a una barranca rodeada de chaparrales · llamada Resaca donde
formó su defensiva. Nunca pensó Arista que las fuerzas am~ricanas
atacarí_an ese día, pues ya estaba atardeciendo y quedaban pocas horas de
lu~. S1,n embargo el general Taylor avanzó con fuerza apoyado por su
art11le~1a. Al caer la noche la batalla estaba perdida para los mexicanos que
se ~ehraron a Matamoros, con un saldo de 160 muertos en acción y 228
her~dos. Las bajas del ejército americano fueron menores 39 muertos y 82
heridos. El día 11, hubo canje de prisioneros.
El 13 de mayo el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica
declaró formalmente la guerra a México. Cuatro días después el todavía
comandante en jefe, el general Arista, reunió a sus oficiales para estudiar la
situación y la condición de su ejército, y al ver que era imposible la defensa
desde Matamoros hasta la costa, acordaron la retirada de las tropas.6

El mapa de Arista

Antes de invadir México, el ejército americano tenía un conocimiento
muy superficial del territorio mexicano al sur de Río Grande. Se basaba
únicamente en el mapa de Texas de Stephen F. Austin, de 1830, en el que
a~arecían Monterrey, Saltillo y otras poblaciones pero muy simplificado. O
b_ien en otro mapa de Texas de 1844, del teniente William H. Emory, pero
sm puntos de referencia sobre la región que pudieran indicar las rutas
apropiadas para ir avanzando.

EJ ~e?eral Taylor organizó ~n grupo de exploradores a fin de investigar
las c?nd1c1ones del terreno los nos las montañas, los poblados; y sobre todo,
las distancias entre éstas, pero no fue fácil y los voluntarios texanos a quien
fue encomendada esta misión, regresaron sin mucho éxito.
613

�La suerte favoreció al general Taylor al vencer el ejercito mexicano en
la batalla de Resaca de la Palma, cuando el general Mariano Arista se vio
forzado a retirarse con sus tropas y dejar su campamento con todas sus
pertenencias muebJes de maquetería, cubiertos de plata, baúles, etc. El
tesoro más importante fue el libro de órdenes de la División del Norte, el
diario bitácora de los eventos y los mapas. Uno en particular muy valioso
porque mostraba los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, muy
superior al que ellos conocían de S. Austin, pues estaba detalladamente
trazado. Ranchos, villas, ríos, manantiales, etc. Los caminos con los pasos a
través de las lomas y montañas. La ruta hacia Monterr~festaba claramente
dibujada. Podía ser a través del paso de las Calabazas en el río San Juan
pasando por los pueblos de China, la Manteca y Cadereyta; pero Taylor más
adelante elegiría el camino vía Mier y Cerralvo en su avance.
Para los americanos fue un regalo del cielo el tener en su poder tan
valioso mapa. El general Taylor ordenó a su grupo de ingenieros topógrafos
que lo copiaran de inmediato. En esta comisión estaban él teniente George
Meade, que ejecutó cinco variantes, así mismo los tenientes John Pope,
Benjamín Calvin y el capitán Joseph Mansfield. Una copia fue puesta a
disposición del Departamento de Guerra, antes de la marcha de Taylor al sur
del Río Grande.
Del mapa original de Arista del cual se tomó el modelo inicial, se
encuentra en la Sociedad Mexicana de Geografra y Estadística,
indudablemente existen más pero se desconocen dónde; tal vez en los años
venideros aparezcan algunos ejemplares de este mapa tan importante.
La Universidad de Texas en sus archivos tiene una gran colección, en la
que están el de José Juan Sánchez dedicado al general Isidro Reyes en
febrero de 1840, el de "Correcto mapa del Sitio de Guerra en México", de
John Distrunell de 1847 y otros.7

Voluntarios

Debido a la Declaración de Guerra entre México y E{l:ados Unidos el 13
de mayo de 1846, en el Diario del Presidente James Polk aparece lo
siguiente: "Muchos miembros del Congreso vinieron a verme hoy por la
mañana, prevalecía gran ansiedad por saber el número de voluntarios que
llamaría yo a las armas para la frontera mexicana y los Estados Unidos en
donde se tomarían. Todo lo que pude decir fue que probablemente se
llamarían unos 20,000 y que serían tomados de los Estados del Oeste y
Suroeste".

Se convino en llamar inmediatamente al servicio 20,000 voluntarios y
procedimos a prorratear esta fuerza entre los Estados de Texas, Arkansas,
Illinois, Missouri, Ohio, Indiana, Ken_tucky, Tenne~see, Alabama, Mississipi
y Georgia.

Como puede apreciarse en el escrito del día 14 al Presidente Polk se le
hacían demasiados 20,000 voluntarios, pero dos djas después, el día 16,
escribió en su diario lo siguiente: "El principal te/na que se trató fue la
guerra con México. Una circular confidencial a todos nuestros Cónsules en
el extranjero, exponiendo las causas de la guerra con México y las miras del
Gobierno que ya había sido impresa fue presentada por el Secretario de
Estado y obtuvo la aprobación del Gabinete. Yo la hJ,bía aprobado antes. Se
trató de la campaña contra México y particularmeílf.e. contra las provincias
del Norte. Presenté mis puntos de vista al Gabinet~ ·y fueron aprobados"
James Polk continua diciendo:
"Mi plan era hacer avanzar un ejército de 2,000 hombres sobre Santa
Fe y cerca de 4,000 hombres sobre Chihuahua, conquistando de golpe las
provincias del Norte, dajando que el general Scott ocupara la región de la
parte baja del (Río Bravo) del orte y del interior. Después que se retiró el
Gabinete, mandé por el coronel Benton, a quien sometí mi plan habiéndolo
aprobado" y continua:
' Durante la sesión de Gabinete sometí a su consideración el prorrateo
entre los Estados de los 50,000 voluntarios cuyo reclutamiento estaba
autorizado. Se asignó a cada Estado y territorio de la Unión una parte de
!;Sta fuerza para hacer que cada uno tuviera interés en la guerra, los 20,000
hombres que debían llamarse al servicio inmediatamente tendrían que
tomarse de los Estados del Oeste y Suroeste y los 30,000 restantes habían de
organizarse en los otros Estados y territorios, -.teniéndolos listos para
cualqu ier llamado del gobiemo"8 .
De esta forma se hizo el llamado a través de. la prensa, boletines y
pancartas a miles de hombres que se apresuraron a enrolarse como
voluntarios en diferentes Estados de la Unión. A unos los atraía la aventura,
el d~ poderse convertir en héroes, a otros el .Poder lograr tierras que aparte de
su paga les ofrecía el gobierno al terminar su contrato de 1 ó 2 años. Había
casos en que se les contrataba ~~I~ por tres meses cpm~ e~a ~I ~aso de los
texanos. A éstos era muy dificil controlar por $u md1sc1plma y mal
comportamiento· en muchas ocasiones se les ordenab~ regresar a su lugar de
origen . Los voluntarios querían ganar la guerra bajp sus propias reglas, no
tenían preparación, les faltaba patriotismo y era total el desconocimiento de
la situación. La disciplina del ejército no podía permitir insubordinaciones y
615

614

�castigaba severamente a los infractores, usando en algunos casos la pena
capital.9
Cuando se formaron las compañías de voluntarios de los diferentes
Estados de la Unión, éstas tuvieron que diseñar y adquirir su propio
uniforme así como sus caballos y sillas de montar, el gobierno americano les
proporcionaba las armas.
Muchos fueron los Estados de la Unión Americana que participaron en
esta guerra, ya que el número de voluntarios en estos dos años llegó a
67,905, según las estadísticas de Heitman "Historical Register".
Dentro de la División de Campaña al mando del mayor general Buttler
durante el sitio de Monterrey estaban los siguientes regimientos de
Voluntarios:
1er. Regimiento de Ohio, comandado por el coronel Abercromnier.
ler. Regimiento de Tennesee, al frente del coronel Campbell.

En abril de 1846 el Congreso de Estados Unidos autorizó a los
generales Zachary Taylor y Windfiel Scott a tener 734 oficiales y 7,885 de
otros rangos. El ejército estaba muy bien organizado.
La Infantería

Cada regimiento tenía 1O compañías, dos denominadas Francos y ocho
Batallones. Uno de los Francos era denominado de Granaderos, que se
col~caban a Ia_der~cha del batallón, y otra Caballería Ligera o-de Rifle, que
se situaba a la 1zqu1erda. Un hombre de cada compañía era el explorador.

La Artillería

_

f.

Otra de las fuerzas del ejército que tenía impórtante función, era la
artillería.

El 2° Regimiento de Kentucky también estuvo presente así como la
afamada División de Texas al mando del general Pickey Henderson . Siendo
Gobernador de Texas, pidió lícencia para venir a combatir a México.
También firmó junto con Davis y el general Worth la Capitulación de
Monterrey. 10

La del general Taylor era la Compañía 1ª de Artillería K. También se
contaba con artillería ligera y artillería montada, en la que cada soldado tenia
su propio caballo. Los llamados "Dragones" eran los que tenían irrandes
privilegios, todos eran americanos, bien adiestrados y montaban ma~íficos
cabaJlos. El uniforme que portaban variaba, los de infantería usaban pantalón
celeste, chaquetilla azul marino con galones y botonadura dorada, kepí con
escudo y coronado con pluma roja, cinto blanco y colgando de éste cintas
rojas con borlas. 12 La guerra de estos dos años costó al gobierno de los
Estados Unidos 1_63 millones de dólares y por el Tratado de Guadalupe
obtuvo 529,017 millas cuadradas de territorio mexicano es decir, su costo
fue de .48 centavos por hectárea.

En la Iª. División al mando del general Twiggs las compañías de
voluntarios de Colombia, con el capitán Shiver el Batallón de Maryland,
bajo el mando del teniente coronel Watson, la Compañía de Louisiana,
comandada por el capitán Blanchard y el batallón de Baltimore y
Washington, al frente el capitán John Kenly. 11

Los sueldos del ejército variaban, un general ganaba 200 dólares
mensuales, un coronel 90, un general Brigadier 104, un capitán 50 y así
sucesivamente. El sueldo más bajo que era el de soldado raso de 8 dólares.
También a ellos como voluntarios se les recompensaba con tierras que
podían ser desde 200 hectáreas, más 100 hectáreas por cada añc, de servicfo.

El Regimiento de Mississipi que lo comandaba el coronel Jefferson
Davis, personaje del ejército americano que tuvo importante participación
en Monterrey. Davis era yerno del general Taylor y fue 1Jno de los que firmó
en la Capitulación de la ciudad el 24 de septiembre. Años mas tarde, en la
Guerra Civil de su país, sería el Presidente de los confederados.

EJ Ejército Americano

El ejército americano que participó en la guerra contra México estaba
formada por oficiales y cadetes de la Academia Militar de los Estados
Unidos, fundada en 1802, considerada como una de la mejores del país a
principi9s del Siglo XIX, destacándose por la carrera de Ingeniería y
Cieocias de la Guerra.

El 47% de los "Regulares" del general Taylor eran extranjeros de estos
el 24% irlandeses y el l 0% alemanes. " Estos eran tratados con insolencia y
malos tratos de parte de sus compañeros americanos y que en muchos de los
casos terminaban con deserciones, sobre todo de ,os que profesaban el
catolicismo" 13
~ ),.

617
616

�Según las estadísticas, de los 42,374 de los Regulares 4,900 murieron
de enfennedades, 2,850 desertaron, 4,149 fueron dados de baja
di~capacitados y 930 murieron en combate

~iografias

Es importante mencionar a los oficiales del ejército americano que
participaron en el sitio de Monterrey y que más tarde serían grandes
protagonistas en la historia de su país.

General Zachary Taylor

Nació en Montebello Virginia en noviembre 24 de 1784. En 1806
empezaría su carrera militar que duraría 40 años. En 18451el Presidente Polk
lo destinó a Corpus Christi para formar una fuerza con 4,000 hombres.
Durante la invasión a México con su ejército ganó las primeras batallas
en Palo Alto y Resaca de la Palma, Monterrey y Buena ~ista. Su
permanencia en México fue de septiembre_ de 1846 a 8 de no~1embre de
l 84 7 El Partido Whig en 1848 lo designa como su candidato a la
presidencia de su país, ganando la elección para ser el 12vº Presidente de los
Estados Unidos de América. 14
Hiram Ulysses Grant
Nace en abril 27 de 1822 en Point Pleasant, Ohio. El 22 de marzo de
1839 entró a West Point. Por un error en la inscripción fue registrado como
U S Grant, graduándose en 1843 y empezó a firmar su nombre como Ulises
S Grant.
En 1846 entra a las órdenes del general Taylor. Participó en el sitio de
Monterrey. En la Guerra Civil de su país fue comandante en jefe del
Ejército de la Unión 1861-65, Secretario de Gue~ra 1867-?~ y en 1869 fue
electo como el 18vo Presidente de los Estados Unidos. Muno a la edad de 64
IS
anos.
George Gordon Mead

Nació en 1815 en Cádiz España. Con sus padres ' regresó a Estados
Unidos en 1816. En 1830 entró a West Point. En 1835 se graduó con
honores en la Élite de Cuerpo de Ingenieros. En la guerra contra México su
participación fue muy importante por la destreza con que ejecutó los mapas
618

y planos, entre ellos el de la Ciudad de Monterrey. En 1847 fue llamado a
Washington en la Guerra Civil, tuvo un gran papel con el grado de 'General,
estando al mando del ejército de la Unión en la batalla de Gettysburg. Al
tenninar la guerra fue designado como Comandante en la División Militar
del Atlántico. Murió en 1872 a la edad de 57 años. 16

WiUiam Jeokins Worth

,¡

Fue educado como cuáquero. Entró a la guerra de 1812 en Ja cual sirvió
como ayudante adjunto del general Winfiel Scott. 5&gt;irvió ocho años como
comandante de West Point. Por su actuación en el sitio de Monterrey,
obtiene el grado de GeneraJ Mayor. Más tarde fue transferido con el general
Scott en la marcha hacia la ciudad de México, murió a los 55 años.
William O ButlerNació en Kentucky, sirvió en la Guerra de 1812. Practicó Leyes hasta
que el Presidente Polk lo asignó general mayor de los ·voluntarios a cargo del
general Taylor. Por su actuación en Monterrey recibió la Espada del
Congreso y otra más en su Estado natal. Sustituyó al general Scott antes del
tratado de paz. Trató de servir al ejército de la Unión en la Guerra Civil en
1861 pero no lo aceptaron por su edad. Murió de 89 años.
Persifor F. Smith
Nació en Filadelfia, estudió Leyes, participó en la Guerra de los
Seminales 1836; después en el sitio de Monterrey. Por sus méritos recibió el
grado de brigadier. Murió a la edad de 60 años en Fort Leverworth
Braxton Bragg
Era uno de los mejores oficiales del general Taylor. Fue ascendido a
mayor después del sitio de Monterrey. Participó en Buena Vista, obteniendo
el grado de teniente coronel y más tarde sería general en la Guerra Civil,
distinguiéndose por su valentía.
John A. Quitman

Nació en Rhinbeck N. Y., estudió leyes y fue magistrado de la Suprema
Corte en 1828-1834. Combatió por la independencia de Texas en 1836, con
el grado de general de brigada. Combatió en Monterrey y en la ciudad de
México y más tarde fue Gobernador de Mississipi. Murió a la edad de 59
años.17

619

�Abner Doubleday 1819-1898

Nació en Ballston NY en 1819 de una famjlia muy religiosa. Siendo
muy joven se interesó por la literatura española y francesa. En 1838 ya era
éadete de la Academia Militar. En 1845 se le asignó a las tropas del ·general
Taylor. Participó en las batallas de Monterrey y Buena Vista. En la Guerra
Civil obtuvo el grado de general. Pero por lo que todo el mundo le conoce es
por ser el "Padre del Base Ball" él inventó este juego y sus reglas, los
historiadores deportivos, saben que el primer juego se jugó en Texas, pero
quieren probar que fue en Brownsiville en 1848 cuando Doubleday estuvo
allí estacionado con el ejército por varios meses. Murió en 1898 a la edad de
79 años. 18

Batalló~ activo de San Luis Potosí: comandante de Batallón José Salazar
1er.. B~1gada ~e.Caballería: general graduado coronel Anastasio Torrejón
Reg1m1ento Ligero: comandante Mariano Velázquez
Jº y 7° Regimiento general Antonio Jáuregui
Segunda Brigada de Caballería: general Manuel Moreno
Segunda Brigada de Caballería: general graduado Manuel Romero
3º Regimiento Activo de Guanajuato coronel Mariano Moret
Esc_uad~ón de ~anceros de Jalisco comandante Juan N. Nájera
Art1llena 29 Preza.s de diferentes calibres
Batallón de Zapadores coronel Mariano Reyes
En el Ejército del Norte eran 3,768 Infantes 1,283 Jinetes, 290 Artilleros,
229 Zapadores. 19

Pedro Ampudia

El Ejército Mexicano

General en jefe: General Pedro Ampudia
Mayor General: general graduado coronel José García Conde
Comandante de Ingenieros: capitán Luis Robles
Comandante de Ariillería: general graduado coronel Tomás Requena

Tropas

l3. Brigada de Infantería al mando general graduado coronel Simón Ramírez
3er. Regimiento Ligero coronel Nicolás Enciso
4° Regimiento Ligero le(. Ayudante Prudencia Serrato
Batallón Activo de Aguascalientes l er. Ayudante José Fierro
2ª Brigada de Infantería al mando general graduado coronel Francisco Mej ía
2° Regimiento Ligero (Con José M. Carrasco)
6º Regimiento de Infantería: comandante de Batallón Mai:iuel Montero
Batallón Activo de Querétaro: comandante de Batallón José M. Herrera
Tercera Brigada de Infantería coronel José López Uraga

Cuarto Regimiento de Infantería

1er. Regimiento Activo de México: José Francisco Berra
3er. Regimiento de Infantería: coronel Florencia Azpeitia
Cuarta Brigada de Infantería: coronel Nicolás Mendoza.
I er. Regimiento de Infantería: teniente coronel Gregorio Gelati
Batallón Activo de Morelia: tenient~ coronel Joaquín Orihuela
620

Nació en La Habana en 1805. Abrazó la causa de la Independencia en
1.8!1
Comandante de Artillería del Ejército el Norte 1835-1841. Estuvo en el
1
s1t10 del Alamo y ascendió a General de Brigada. ·
Vuelve al n_orte como Jefe de la 4ª División del Norte de Tamaulipas.
Cua~do esta~a listo para enfrentarse a Taylor, fue sustituido por el general
Mariano Arista, quedando como Segundo en Jefe. Participó en las batallas
de Palo Alto y Resaca, pasó luego a San Luis Potosí, pero regresó a
Mo~t~rrey ~ reforzar al ejército replegado. Declaró a esta ciudad en estado
de s1t10 y dispuso la defensa al caer la plaza se retiró al interior. Participó en
las batallas de la Angostura, Cerro Gordo y Churubusco. Santa Anna lo
nombró Gobernador de Nuevo León, en junio de 1853-54. Ministro de
Guerra YMarina ,del G~binete del Presidente Juárez. Reconoció al Imperio
en 1863 y a la ca1da de este fue encarcelado. Murió en la Ciudad de México
en 1868 a la edad de 63 años.
Mariano Moret

Nació en Segovia) Jalisc?~ se distinguió como militar, participó en la
defensa de Monterrey, ascend10 a coronel en 1856. Anteriormente en J854
recibió provisionalmente el Gobierno y Comandancia Militar de Nuevo
León de manos de Pedro Ampudia. Murió en San Luis Potosí en 1886.
Anastasio Torrejón

. Nació en 1796, inició su carrera militar en 18 l 6 como teniente de los
real 1stas, combatiendo en varias ocasiones contra los Insurgentes. En 1840

,
1

621

�era general de brigada Tuvo a cargo las brigadas en la defensa de Monterrey
en 1846.

Francisco Mejía
Nació en 1791. Soldado desde 1812. Realista incorporado al Ejército
Trigarante. En 1821 ascendió a general. En 1840 fue Jefe del Ejército del
Norte. Participó en el sitio de Monterrey. Murió en Vanegas en 1852 a la
edad de 61 años. 20
Aproximación a

uevo León

En mayo 18 el ejército cruzó fácilmente en el punto que Meade había
indicado, tres millas río arriba. Tomó posesión de Matamoros que Arista
había abandonado sin disparar ni un solo tiro. La mayor parte del verano el
ejército permaneció allí.
·,

,,.,,,,,.
-

/

"Dejamos Matamoros en agosto 5 había dos opciones a escoger en
barco río arriba o a pie. Los dos primeros días lloviendo y luego bajo un sol
candente, la piedra caliza radiaba mucho calor, así que se tomó la decisión
de hacer la marcha durante la noche. Las inundaciones habían contaminado
casi todo el agua para beber. Del regimiento 1/3 se reportaba enfermo; el
pueblo era insalubre, dimos gracias a Dios cuando partimos. En estas
condiciones esperábamos que la guerra terminará pronto". Esto relata el
teniente George G Meade en sus memorias ..
__,,,..,

_,,,.

Anticatolicismo

Uno de los problemas que tuvieron que encarar el general Taylor y sus
oficiales era el anticatolicismo de muchos de los voluntarios, esto era el
producto de la cultura protestante y que veía al catolicismo como erróneo e
ilegítimo y hereje en el cristianismo. Sin embargo en las tropas regulares
había gran número de católicos, la tendencia de ignorar los privilegios de la
Iglesia Católica, en un país católico, incrementó el hostigamiento hacia la
iglesia; algunos de los voluntarios cometieron actos como el de usar la
iglesia de San Francisco en Monterrey como establos, hecho que irritó a los
mexicanos. Las autoridades americanas tuvieron miedo de que estos hechos
en campaña pudieran desencadenar una guerra santa, por eso el Presidente
Polk acudió a los obispos John Hoghes de Neva York; Michel Portier de
Mobile y Peter R. Kendrick de St. Louis, Mo. pidiendo consejo y ayuda
para que algunos sacerdotes católicos acompañaran A las tropas en su
movilización a México. Uno de los prelados a los que se les turnó el caso fue
el director de George Town College, Rev. Peter Verhager, quien recomendó

a los jesuitas: Rev . John Me Elroy y Anthony Rey. Como no había•_vacantes
de capellanes en el ejército de Taylor fueron alistados como civiles, pero
dándoles el trato de capellanes. Ambos hombres acompañaron al general
Taylor en la campaña de Monterrey.
El padre Me Elroy permaneció en el ejército hasta mediados del 47 y
regresó a su casa por problemas de salud, el padre Rey dejó Monterrey en
enero 15 de 1847. Iba a Matamoros cuando cérea de Marín fue asesinado por
unos bandoleros. 21
Otro paso fue el de una proclama hecha en Washington para
salvaguardar los derechos religiosos y decía: "Su religión, sus altares e
iglesias, son propiedad dei clero y los ciudadanos, los emblemas de la fe y
sus ministros serán protegidos y se considerará inviolable". También se les
hizo saber a los mexicanos "cientos de nuestro ejército son católicos y
cientos de miles de nuestro país son miembros de la Iglesia Católica" ...
(Merey to Taylor la proclama en junio 6 de 1848, dor;umento Nº 60 de la
J(jh Congreso) .

La marcha hacia Monterrey
En agosto 8 Taylor y su staff ocuparon Camargo. La temperatura era de
45° centígrados; no corría ni una gota de brisa; el lugar era inhóspito, aguas
estancadas, mosquitos, arañas,
escorpiones, tarántulas, era lo que
encontraban los soldados, así como una humedad asfixiante. Estos datos los
describe el general Quitman en su Diario.
En agosto 25 la columna del general Worth se dirigió a Cerralvo, que
distaba a 60 millas. El cambio para los soldados fue notable pues en muchos
documentos se hace referencia a que el pueblo, de 1,800 habitantes con casas
de piedra de un solo piso, árboles frutales y agua corriente y cristalina, fue
un oasis para las tropas. Aquí aguardó Worth, a que se unieran el general
Taylor en septiembre 9 y cuatro días después el general Buttler con sus
voluntari os que sumaron 6,640 hombres.
El destacamento traía 1,500 mulas, 180 carretas y 160,000 raciones.
Mientras tanto los informes que recibían eran de que los mexicanos
reconocían la importancia de Monterrey y el general Tomás Requena 2º en
comando de las fuerzas mexicanas del Norte, dejó Linares en julio 9 con
1,800 sobrevivientes del ejército de Arista. Más tarde se les uniría tropas de
la ciudad de México.

623

622

�Santa Anna ahora al mando del ejército mexicano designó al general
Ampudia para la defensa de Monterrey.
La aproximación por el Estado de Nuevo León fue un cambio
placentero, para las tropas americanas al adentrarse
estos ~errenos, a
diferencia del área del Río Grande. Eran tierras bien cultivadas con
riachuelos de agua transparente, con flor de espigas y árboles frutales como
higueras y granados. El aire fresco, el agua que venía de las montañas fría Y
clara los caminos eran buenos. El cambio para los saldados era favorecedor.
("John Kenly'' Memorias de un voluntario de Maryland)

Pº:

El teniente George Meade en sus Memorias dice: "Cuando llegamos a
Cerralvo el panorama cambió completamente, es un lu~ar delicioso c~n agua
fresca y cristalina que baja de la sierra, árboles de hm?nes, naranJ~~ q_ue
daban sombra al pueblo y producían frutos en abundancia, al fin el eJerc1to
había entrado a un saludable país.22
En el Diario de Rankin Dilworth en septiembre 1O de 1846 se lee:
"llegamos al mediodía entre la 1 y las 2 PM. Tiene varios ojos de agua cerca
de nuestro campamento, las corrientes de las acequias pasan por las calles
del lugar, hay también una iglesia muy bonita. Cerc~ del campamento hay
unos enormes sabinos· tenernos reportes de que la ciudad de Monterrey se
está fortificando fuert;mente. Septiembre 1 l, la orden de marchar llegó hoy,
seguramente no muy lejos vamos a encontrar resistenci~ . .
"La Iª División marchará hasta el día 13 y la 2ª. División de voluntarios
en los días siguientes, todos los pioneros se van mañana resguardados por el
Escuadrón de Dragones".
"Septiembre 13: Nosotros marchamos esta ~añana ,directamente a
través de las montañas y bordeando los arroyos, la tierra aqu1 es escarpada Y
rocosa, acampamos a 12 millas de Cerralvo y el siguiente p~so era Marín a
donde llegó Taylor el 15 de septiembre y las tropas pudieron descansar
placenteramente. Desde la torra de la iglesia pudieron_ver el vall~ de San
Juan y en la lejanía a Monterrey. Aquí estamos a 25 millas de la c1udad,_ ~n
día de marcha forzada y dos de fáciles. No sabemos que clase de recepc1011
'
de tropas que e 11 os t·1enen" .23
nos darán en la defensa, m· e1numero
El Nogalar o "Walnut Springs" como lo llamaron los americanos
situado a 8 km. de Monterrey, era un sitio en aquel tiemp_o lleno de nogales Y
varios ojos de agua cristalina, el cual les pareció ideáJ para que fuera ~I
campo de operaciones y campamento para ejército· c;lesde allí se_ ~odia
divisar la ciudad y los caminos que conducían a Monterrey. Cond1c1ones
propicias para preparar el ataque en los días venideros.

624

Corresponsales de guerra
~ Guerra de México o Invasión Americana, 1846-1848, fue el primer
confhcto en que se emplearon corresponsales de guerra, y la prensa de
Nueva Orieans, e] Picayune fue la pionera en este.esfuerzo, mandando a su
corresponsal George Witkins Kendall a cubrir los acontecimientos desde el
campo de batalla.

El periódico norteamericano Picayune, conocido ampliamente por su
calidad literaria ganó ceiebridad por sus artículos de los sucesos en el
territorio mexicano.
Otros periódicos de la Unión Americana imitaron al Picayune, pero el
principal rival era el Delta de Nueva Orleans. Su corresponsal James D.
Freaner, que escribía con el seudónimo de "Mustang" era el mas fuerte
competidor de Kendall, envfando la noticia desde el campo de batalla.
El "New Orleans Picayune" se fundó en 1837, el nombre se derivaba
de la palabra española "picayon" la más pequeña .moneda en circu lación
valuada en ese tiempo en 6 ¼ centavos, el nuevo -periódico se vendía 4
ediciones por 25 centavos.
En 1842 Kendell se encontraba en Nuevo México en donde cubrió la
noticia de la ''Expedición a Santa Fe" allí fue hecho prisionero y se le envió
preso a la ciudad de México, estuvo en San Lázaro recluido junto con
leprosos hasta que el embajador de los Estados Unidos logró su libertad. Más
tarde escribió un libro "Narrative of the Texas Santa Fe Expedition" 2
volúmenes (New York 1844). El cual se vendieron 40,000 copias. Fue
testigo presencial en la mayoría de las batallas en la guerra con México y
fue herido en una pierna en la batalla de Chapultepec.
Para el pueblo americano lo que ·estaba acont~iendo fuera de su país
era de gran interés, era la primera vez que los Estados Unidos combatían
contra un país extranjero, por eso fue da gran importancia las publicaciones
que informaban del diario acontecer en los campos de batalla y la prensa
jugó un papel muy importante.
En el caso del periódico Picayune de Nueva Orleans, para informar lo
más rápido posible a sus lectores y adelantarse a otros periódicos s~ recurrió
a métodos antes no practicados.

625

�Un evento relacionó a Kendall con México. En julio de 1845 el
Departamento de Guerra de los Estados Unidos ordenó ar general Taylor su
movilización y la de sus tropas, las cuales se embarcaron en New Orleans
ru~bo al a Bahía de Arkansas, donde desembarcaron y se dirigieron a
Corpus Christi. México había roto las relaciones diplomáticas en enero de
1846. Taylor recibió la orden de marchar hacia el Río Grande en abril y se
principió la construcción de un fuerte en la parte norte del Río frente a
Matamoros.
Al enterarse de todo este mov1m1ento el periódico Picayune tomó
cartas en el asunto, mandando de inmediato a Kendall el cual Uegó a Corpus
Christi en mayo 25 . Allí contactó a un guía mexicano para que lo condujera
hasta Punta Isabel, a donde llegó el 6 de junio. Las tropas:se movilizaban, de
uno y otro lado de la frontera, ese mes de mayo el Reriódico Picayune,
arregló con los barcos, la entrega de los artículos desde Brazos Santiago. El
21 de mayo reporta que Ampudia advirtió al general Taylor que abandonara
el campo frente a Matamoros, a lo cual el general se negó. Mientras tanto el
periódico Delta en su publicación dice que Arista da el ultimátum a Taylor.
El periódico Jeffersonian "lo último y más importante desde Texas

GUERRA, GUERRA ".
Para estos corresponsales lo más importante era lr a delante con la
noticia y para esto tenían sus correos especiales, que cabalgaban hasta donde
salían constantemente los barcos hacia New Orleans. Allí entregaban los
escritos para ser impresos tan pronto arribaran a las costas de Louisiana. El
Picayune para ahorrar tiempo, tenía tipógrafos que durante la trayectoria por
mar armaban la noticia y llegaba directa a la prensa, y si era el artículo de
gran importancia salían los extras a la venta de inmediato.
Las batallas de Palo Alto y la Resaca de la Palma el 8 de mayo fueron
presenciadas y comentadas por los reporteros, el Picayune a grandes
columnas a las IO pm del día J6 de mayo, después de 8 días del suceso, el
pueblo americano se enteraba de los acontecimientos "GREAT BATI'LE ",
"GENERAL TAYLOR
Victorioso).

VICTORIUS" (Gran Batalla General Taylor

Mientras el ejército de invasores convergía en el río Grande, Kedall
llegó a Matamoros, a la cual encontró conyertida en uria ciudad americ~na,
tiendas, cafés restaurantes y hoteles, le recordaba a Nueva Orleans. El hielo
había sido introducido en el mercado y los "Mint Juleps" eran considerados
un gran paso a la civilización.
El siguiente movimiento que tuvo que dejar definido Kendall era la ruta
que debían seguir sus correos con la oficina desde el lado mexicano. Se
626

adelantó a Reynosa y envió un comunicado el 6 de julio. Esa carta se publicó
en el Picayune nueve días mas tarde.
·
El ejército avanzaba hacia Camargo y Mier. Para el mes de agosto
Kendall había completado su sistema express, río abajo desde Camargo,
cortándole el tiempo de envío hacia Nueva Orleans a 1O días y estaba listo
para continuar con los Texas Rangers de Me Cullochs, en sus
reconocimientos en dirección de Cerralvo y de tal forma, enterarse del
estado de los caminos y lo que les esperaba al e~cuentro con las tropas
mexicanas. Durante esa semana Kendall envía sus reportajes desde Cerralvo
de un campamento cerca de .Marín desde "San Francisco" (a las 12 del
mediodía en septiembre 19. y el 20 a las 8 am) debido a lo rápido que se
estaban presentando los acontecimientos la noticia debía llegar lo más pronto
posible al periódico en New Orleans.
En los siguientes tres días Kendall fue testigo presencial desde la línea
de fuego, ya que se unió a la avanzada por el lado poniente de la ciudad en la
columna del General Worth, y bajo una fina lluvia que calaba hasta los
huesos, se acercaron hasta las faldas de la colina de la Federación , tuvieron
que cruzar el río Santa Catarina, con el agua hasta la cintura. La infantería
mexicana empezó a disparar desde lo alto, al avanzar apreciaron los lanceros
abriendo fuego. La historia que publicó más tarde el Picayune de la Batalla
de Monterrey fue dramática. Kendall escribía que el sonido de los disparos
de los cañones se oía como si fueran cientos, por el eco que producía en las
montañas. La lucha fue sin cuartel, la captura del Obispado, el avance desde
las azoteas de la casas, paso a paso describió todas las escenas y de los que
tomaron parte y por último la rendición de la ciudad.
El tiempo apremiaba y el correo con la noticia de la batalla de
Monterrey salió inmediatamente por ruta preestablecida, Marín, Cerralvo
Mier. El jinete cabalgaba día y noche hasta llegar a Punta Isabel (Puerto
Isabel) donde el barco de vapor James L. Day esperaba para zarpar de
inmediato, llegando a ueva Orleans la noche de octubre 3. También
"Mustang" del Delta estuvo presente en la batalla, pero Picayune se adelantó
en la noticia y al día siguiente la información de los hechos se publicó con
grandes titulares de 'La Captura de Monterrey" el tiraje fue muy grande,
ese día el Pony Express estaba listo para llevado también al norte de Estados
Unidos y en la parte este, Mobil Montgomery, Charleston Willmington y
Richrnont, el Picayune fue el primero en publicar y extender la noticia de la
victoria, y los detalles de los hechos de los cuales fue testigo Kendall 24
Durante la ocupación el ejército americano en México circularon los
periódicos:
•
The North American México, que empezó en septiembre 29 de I 84 7.
627

�•
•
•
•
•
•
•
•

Star (American Star México).
Rover eJ Yankie Doodle eran semanarios humorísticos impresos en la
ciudad de México.
The American Pioneer, en Monterrey.
American Star y Wash Tower, en Jalapa.
American Flag, Reville y Republic ofRío Grande, en Matamoros.
American Star, en Puebla.
Senteniel, en Tampico.
Chronical Eagle, Free American The Genios ofLiberty y eJ Sun of
Anahuac en Veracruz.

En el Archivo Municipal de Monterrey hay un ejemplar de The
American Pioneer, de mayo 27 de 1847, en el que aparte de noticias de la
ciudad aparecen anuncios y en uno de éstos dice:_
American Hotel - grande y cómodo. Hotel estilo americano en la esquina del
mercado
Horses per week ...... 5.00
Horses per day ....... 1.00
Boarding por día ..... J.50
Dinner ................... 75
Breakfast ............... 50
Supper ........................ 50

Preparación para el combate
La ciudad de Monterrey se encontraba bien fortificada y con 3,768
infantes, 290 artilleros y 229 zarpadores combatientes para defenderla. Los
invasores empezaron a reconocer las posiciones enemigas designando a los
ingenieros topógrafos para que planearan por donde se debía hacer el primer
ataque. A los norteamericanos les impresionó el 'F1:1erte Negro" así
llamaron a la Ciudadela a la que consideraron muy difícil de abatir. El
reporte que dieron al general Taylor, era que toda la ciudad estaba muy bien
resguardada. "Es un pequeño Gibraltar" escribió el soMado Henry. "Los
defensores dentro de la ciudad son como 9,000 las campanas de las iglesias
repican y las cornetas y tambores tocan al compás"

El teniente George Meade dibujó un mapa del sitio, para que el general
Taylor pudiera tener una idea de la situación, al estudiarlo el general decidió
dividir las fuerzas, atacando los dos fuertes de las lomas fortificadas y
nombró al general Worth para que dirigiera la 1ª. División y las brigadas de
los voluntarios, este destacamento tomó el camino de Saltillo entre la sierra
y la loma del Obispado llevando 2,000 hombres.

628

A las 2 P.M. del 20 de septiembr-e, la Segunqa División con cuatro
regimientos y 400 texanos a caballo se .movilizó en av¡¡ozada.
Meade y otro ingeniero guiaban a la tropa por· un atajo entre los
maizales. La llave para entrar a la ciudad era tomando el Obispado.
Primer día de combate

A las 7 am del día 21 otras fuerzas norteamericanas atacaban el Fortín
de las Tenerías, al noreste de la ciudad. El combate fue terrible, los
defensores resistieron heroicamente y las fuerzas invasoras comenzaron a
retirarse al ver que la caballería mexicana venía a la carga por el norte, los
americanos rechazaron el ataque. Fue un respiro momentáneo a las 12 del
día cayó en manos del enemigo.
Las tropas mexicanas que se encontraban en el puente de la Purísima y
en el Rincón del Diablo comenzaron a efectuar un nutrido fuego sobre el
enemigo que se encontraba en las Tenerías. Ellos trataron de atacar el rincón
del Diablo pero a cada intento eran rechazados y tuvieron algunas bajas. El
general Butler al mando de la División de Campaña de las tropas de
Voluntarios fue herido.
Al · poniente de la ciudad el general Worth atacaba el Fortín de la
Federación. El general Torrejón con su caballería contraatacó pero fue
detenida por una cerca de troncos detrás del cual estaban parapetados los
americanos. El ejército mexicano tuvo muchas bajas entre ellas el teniente
coronel Moret quien a pesar de estar seriamente hefidn seguía dirigiendo a
sus hombres. La lucha fue en vano y tuvieron que retirarse, dejando el
campo libre para que Worth y sus hombres atacaran a la Federación sin
problemas, pues este Fortín solo contaba con 80 hombres y 2 cañones en
muy mal estado.25
En las Memorias de Abner Doub/eday, encontramos esta magnifica
descripción: "Estamos en medio de un hermoso valle rodeado de sierras de la
mas pintoresca descripción. Las montañas no declinan suavemente, dan un
salto en una serie de abruptos y rocosos precipicios de. cerca de una milla de
altura, una eonvulsión natural que los mantiene aparte". Mas adelante
continúa: "Hay algo profundamente impresionante en el silencio, .es la brisa
que juega entre los maizales, el trino de los pájaros en los arbustos y el
zumbar de los insectos. Naturaleza pacifica y serena que no simpatiza con
las severas pasiones del hombre. De nuevo sintiendo una depresión que me
invade parece que el aire estuviera lleno de tristeza, de una música solemne,

629

�e involuntariamente veo a los que me rodean, y me pregunto cuáles serán los
que puedan ver la luz ae un nuevo día. Ese silencio fue interrumpido por el
general Worth ordenando que nuestra Compañía tenía que movilizarse hacia
lá cima de la colina". El asalto a la Colina de la Independencia (Obispado)
tendría lugar a las 3 A.M. del 22 de septiembre con frío y una llovizna que
calaba hasta los huesos. 450 hombres empezaron a escalar la loma, tratando
. .
d
26
de tornar pos1c10nes
y aguar ar a que amanezca.
Segundo día

En la correspondencia del teniente Dana drce "El sol ha aparecido entre
una densa neblina, nuestras arenas están listas". En otro de sus párrafos
"Aquí estamos viendo el Palacio y pensando cual sera el mejor método p~a
tomarlo .... Sabemos que es una fortificación de gruesos y fuertes muros;
dos veces nuestros soldados han avanzado y fueron obligados a retraerse, no
encontramos la forma de llegar".
A los 60 infantes del 4° Regimiento de Infantería que cubrían el flanco
noroeste del Obispado los tomaron por sorpresa y después de una fuerte
batalla el ejército americano se posesionó del lugar. Teni_endo en sus manos
los fortines tuvieron control absoluto del camino de Saltillo, única población
que estaba en condiciones de abastecer a Monterrey.
Ese mismo día, en la noche, inexplicablemente el general Pedro
Ampudia decidió abandonar la línea de defensa exterior y concentrar las
fuerzas en la ciudad. 27

Tercer día

En las Memorias de Ulysses Grant nos relata: "La División de Twiggs
estaba en la parte baja de la ciudad muy bien cubierta del fuego enemigo.
Pero en las calles que llevaban al centro llamado plaza, como todos los
pueblos de españoles americanos, allí, por todos lados y direcciones, estaba
la ru1illería. Las casas de techos planos de uno y dos pisos estaban
guarnecidas por la infantería y., desde los techos protegidos con saco~ de
arena disparaban. Así que nuestro avance era de mucho peligro
especialmente en las bocacalles.
''Cuando avanzábamos nos dimos cuenta de que faltaban municiones, lo
cual se reportó al general Twiggs. Él ordenó que había que retroceder,
avisando que necesitaba refuerzos de las cinco compañtas. Los Regimientos
el 3º y 4° al avanzar habían tenido muchas bajas, de los 12 oficiales del
'
630

Regimiento, S habían muerto. Yo me ofrecí a pedir ayuda, tomé' un caballo
y montando al costado de éste con un solo pie en el estribo y un brazo sobre
el cuello del caballo. De esta forma logré protegerme del fuego y así pude
atravesar varias calles sin rasguño. Pasé por un lugar y vi a un centinela
camjnando frente a una casa, · me detuve y le pregunté qué estaba haciendo
allí. Encontré que la casa estaba llena de heridos, oficiales, y soldados
americanos, desmonté y fui a ver y encontré al capitán Williams herido en la
cabeza, el teniente Territt se encontraba muy mal, se le veían en sus heridas
los intestinos. Era un buen número de soldados. Volví a montar prometiendo
traer ayuda". 28
Hay muchas descripciones de testigos presen~iales de este duro
combate en el avance hacia la catedral. Abner Doubleday en sus Memorias
dice: "Teníamos que abrir paso a través de los muros de las casas para poder
avanzar, estos eran muy gruesos y tardamos mucho en poder lograrlo.
Encontramos a una familia que probablemente esperaba ser masacrada, y a
un niño que sostenía un cuadro con la imagen de ' Cristo, me lo acercó
implorando compasión, exclamando ¡Es nuestro Señot!"29
Era muy triste ver que los civiles, principalmente mujeres y niños, que
no habían podido abandonar la ciudad y que refugiados en sus casas, eran
testigos de esta brutal contienda.
Creed Taylor, de los voluntarios texanos, dice: "Mujeres mexicanas que
se encontraban en sus casas durante los encuentros, salían a la calle,
administraban sin prejuicios asistencia médica a los hombres de los dos
bandos. Cada· habitación era un hospital en miniatura"~º
Existen hechos en la historia que dejan recuerdos imborrables. Este es el
caso de 'La Doncella de Monterrey" (The Maid of Monterrey). Una carta
publicada en el periódico Louisville Courier .fechada en Monterrey el 17 de
octubre de l 847, decía: "Mientras me encontraba en uno de los fortines, la
tarde del 21, vi a una muchacha mexicana afanosamente ocupada en traer
pan y agua para los heridos de ambos ejércitos. Vi a este ángel auxiliador
levantar la cabeza de un herido para darle agua y alimento, después vendar
la _cruel herida con un pañuelo que desprendió de su propia cabeza.
Habiendo agotado las provisiones regresó a su casa para traer más pan y
agua con que socorrer a otros. Cuando volvía, oí un disparo de fusil y vi caer
muerta a la pobre criatura inocente. ¿Fue un disparo accidental? No quiero
pensar de otra manera, me dolió el corazón; aparté los ojos de la escena e
involuntariamente los levanté al cielo, pensando Gran Dios ¿Esto e.s la
guerra? Al día siguiente pasé por el lugar, el cadáver aún estaba allí, el pan a
su lado y también el cántaro roto en el que todavía unas gotas de agua eran el
emblema de su diligencia. La sepu ltamos, mientras cavábamos una fosa, las
631

�balas de cañón eaían en derredor como una granizada". Inspirado en este
hecho que presenciaron muchos combatientes, un voluntario texano escribió
la canción "The Maid of Monterrey", 31 la cual fue muy popular entre los
soldados. Estos solían cantarla o tararearla en los campamentos, recordando
en su canto a aquel soldado herido y agonizante que bendecía a la señorita
'!La muchacha de Monterrey".

La Capitulación de Monterrey

Los hombres del general Worth habían traído un cañón desde la colina
de la Federación hasta el punto denominado la Plaza de Armas Y la
Catedral, en donde estaban almacenadas las municiones mexicanas. El
general Ampudia y sus mejores h?mbres est~ba~ ~ambién dentro de la
iglesia, cayó tan cerca un proyectil que causo pamcq entre la_ gent~ ,del
pueblo así como los militares. De inmediato el general Ampudra en~10 al
coronel Francisco Moreno con una bandera de Parlamento a fin de pedrr que
se pactara el armisticio en el cual se permitiera ~
soldados me~i~,anos
salir de la ciudad, llevando consigo su equipo mtl1tar. Esta propos1c1on la
recibió Taylor a las 3 am del día 24 de septiembre. Cuatro horas mas tarde
respuesta de Taylor fue de que exigía una rendición incon,dicional. Ampud1a
replicó solicitando una entrevista personal con Taylor. El r~~ultado de las
negociaciones fue un convenio para que se reunieran los com1s1.onados y que
acordaban los detalles de un armisticio. Por parte de los americanos fueron
nombrados el general William J. Worth, el coronel Jefferson Davis Y J.
Pickney Henderson. Por parte de los mexicanos a dorí Manuel María de
' Ortega y Tornas
' Requena. 32
Llano, el general Jase, Mana

!ºs

!ª

Las condiciones del armisticio fueron que los mexicanos podían retener
sus armas de cinto y equipo, así como seis piezas de artillería, Y que los
norteamericanos no los siguieran durante ocho semanas.,
Estos tres días de la batalla le costaron al ejército americano la pérdida
de 120 hombres, 368 heridos y 43 que no aparecieron, o sea el 8.5% de sus
6220 efectivos. El ejército mexrcano perdió 367 soldados entre mu~rtos Y
heridos equivalente al 5% de sus 7,303 participantes. Dejó a su partida 23
piezas de artillería más algunas carabinas y mosquetas así como 60,000
cartuchos.
El día 25 el ejército mexicano salió de la ciudad rumbo a Saltillo, Y más
tarde a San Luis Potosí. Tan pronto como las tropas dejaron la ciudad el
ejército americano marchó con su bandera entonando el "Yankee Doo~le" Y
28 cañonazos los saludaron desde el Obispado. El cese al fuego en la cmdad
no trajo la tranquilidad de inmediato. El general Taylor tuvo que controlar a
632

los voluntarios indisciplinados que querían hacer des.órdenes en la ciudad, él
se retiró al Nogalar de donde despachaba todas sus órdenes y dejó en la
ciudad a la mayoría de sus oficiales que o.cuparon cerca de 100 casas de
particulares.

La ocupación de la ciudad

En la correspondencia del teniente Dana se lee: 'La mañana del día 28
la última división del ejército mexicano dejó la ciudad, a ·nosotros nos
comisionaron a seleccionar habitaciones para los oficiales y los soldados.
Así que tomamos posesión de las casas de uno y otro lado de la Plaza. A mí
me tocó la habitación del 3er piso toda para mf. Gauft, Me Laws Gardner y
Pitz vivirán en el mismo piso. Como mis compañeros no estaban a gusto en
sus cuarteles se cambiaron a la Sala del Congreso de este Estado, es una sala
muy grande y elegante con grandes pinturas, sillas mesas aquí y allá. Bajo
ésta hay dos cuartos muy tranquilos y privados.
La casa en la que nosotros nos encontrarnos pertenece y habita don
Manuel no sé que, (Manuel María de Llano) es un soltero rico de la
aristocracia de este lugar. Estuvo viviendo do~ días con nosotros
prometiendo mudarse. Como no lo hacía mandé traer un carruaje y seis
hombres que lo ayudaran a hacerlo, se llevó lo que quiso y cuando se fue
dijo "mil gracias".
Ahora en mi cuarto tranquilo oigo el traqueteo de los carretones por las
calles emf:edradas, por cierto mucho mejor empedradas que las cíudades
nuestras". 3
Otra de las casas que ocuparon los oficiales fue la de "las Aguilas", por
los tenientes John Pope, Jeremiah Scarritt y George G. Meade, el cual en la
Guerra Civil de su país sería el general que comandarla al ejército de la
Unión y héroe de la batalla de Gettysburg. Ellos tres habitaron Ja casa del
general Ortega por dos meses. Meade es sus Memorias dice: "Somos la
envidia del ejército". Esta era una casa muy grande y de lujo y contaba con
cocinera, doncella y mayordomo. 34
Otra de las descripciones que tenemos de la ciudad en esos días es la del
convento de San Andrés y es también del teniente Dana: "En un lado
opuesto de los cuarteles, hay un convento. Aquí hay como cinco campanas.
El intedor de la Iglesia de este convento es de lo más castizo y bonito que
he visto en México. Es realmente muy hermoso lugarcito, tiene cinco altares,
pinturas finas y otros ornamentos. En el altar principal se encuentra una talla
en madera de El Salvador, de pie, soportando su cruz. Hay imágenes .de la
633

�Virgen por todos lados. Aquí en la ciudad hay un puente que tiene una
imagen de la Virgen que tiene una vela encendida día y noche. El patio de
e~te convento está rodeado por una galería (claustro) de donde cuelgan
pinturas muy antiguas y muchas de ellas de un gran valor pictórico,
principalmente retratos de santos y monjas de cuerpo entero. Hay varios
sacerdotes ancianos en este convento"

La ca a y los molinos de Arista

De la casa que pertenecía al general Mariano Arista hay muchas
referencias en cartas y diarios de los soldados americanos. Iban muchos a
verla como atracción turística. El teniente Samuel Rayan Curtís la describe
detalladamente: "Al poniente de la ciudad en la calle qu'1 sale al camino.de
Saltillo, se encuentra un edificio largo de un solo piso y como todas estas
casas de sencilla fachada con grandes puertas. La entrada es para los que van
a pie o en carruaje y al entrar a la casa la cual se compone de pequeños
cuartos al frente y un pórtico que se extiende a todo lo largo del edificio que
será de 33 metros. Los piso de mármol, como todos los pisos en México
muy tersos y elegantes". Desde el pórtico hay un hermosísimo jardín
costosísimo en su ornamentación con muros, enredaderas, estanques y
caminos empedrados. Este jardín tiene más o menos la misma superficie de
la que ocupa la casa y todos los puentes, andadores y plantas están
arreglados con una simetría matemática de precisión. Cientos de personas
visitan este jardín y las flores que uno recibe de las sirvientas con su cortesía
y le muestran el lugar a todo el que lo solicita. Probablemente para los
norteamericanos la presencia del general Arista al principio de la contienda
los impresionó pues hay muchas referencias de lugares a•los que le adjudican
ser el dueño como "Los Molinos de Arista". Según la descripción que hace
también el teniente Curtís vemos que se trata de los Molinos de Jesús María,
a la salida de Monterrey. Salimos rumbo a Saltillo a las 6 pasando por el
jardín de Arista, el Obispado siguiendo la rivera del río San Juan (Santa
Catarina). Entramos en un valle que es cerca de una milla de ancho y las
montañas de uno y otro lado de otra milla de alto aproximadamente. A seis
millas de la ciudad están los famosos Molinos de Arista. El agua es
conducida al molino por una atarjea de piedra, la cual la soportan unos arcos.
El molino es de piedra, y adjunto está un gran tanque, también de piedra tal
vez de 100 pies cuadrados que usan para tostar el trigo filtrar el agua antes
de secarlo. Al molino lo mueve una caída de agua de unos 15 pies (5 metros)
todo el molino está encalado de blanco dándole una apariencia de gran
nitidez. Mas abajo del molino el agua se distribuye para irrigar a la ciudad de
Monterrey. 35

634

"Descripciones como esta hoy en día nos ayudan a conocer el
Monterrey de aquel tiempo ".

Daguerrotipos

Se cree que la primera cámara fotográfica daguerrotipo que llegó a
México en marzo de l 840 fue la de Fanny Calderón y de la Barca esposa del
embajador de España y autora del libro de La vida en México. Este nuevo
invento le había sido obsequiado por el historiador de Boston William H.
Prescott y ella y su esposo hicieron las primeras fotos en Chapultepec. En
1840 también Jean Francois Prelier, radicado en México, trajo de Francia los
primeros daguerrotipos, fotografió algunos sitios del Puerto de Veracruz y la
prensa le dio gran difusión a este descubrimiento.
Los historiadores americanos dicen que la primera guerra que se
fotografió fue la de México. Lo que sí conocemos son 38 daguerrotipos de
escenas del ejército americano en Saltillo, sus calles, la catedral, y familias
de los habitantes de esta ciudad. Todas estas fotos pfasmadas en placas de
vidrio fueron extrañamente encontradas en un granero en Berhany
Connecticut en 1960 por Archiva! Hanne. Lo raro era que la familia dueña
del granero no tenía ningún contacto, ni lazos con antepasados que hubieren
paiticipado en la guerra, ni saben como llegaron allí.
Hasta ahora no se conoce ninguna foto de Monterrey de estas fechas,
pues no hay informes de cuantos fotógrafos estuvieron en la fuerra . Muchos
de ellos eran aficionados y no dejaron constancia de su obra. 3
Del tiempo que duró la ocupación de la ciudad de Monterrey por el
ejército americano, sí hay constancia de un fotógrafo de nombre William P.
Schwartz. En una carta suya de diciembre 7 de 1847, informa a su familia
del éxito de su trabajo. Desde que empezó en Buena Vista (Saltillo), tomó
más de 40 fotografías, que se instalaron en su estudio en Monterrey. Dice:
'Hoy terminé un espléndido trabajo para el general Wool". Más adelante en
su carta circe: "La miniatura es una caja de oro y plata, este marco a mí me
cuesta 75 Dlls. Espero obtener 100 por el trabajo completo. Mañana
principio otro, que creo será superior, para el Cónsul Español y su hija. El
estuche y la caja serán de oro y costará mínimo 250 Dlls. Mis aparatos son
de lo mej or y los materiales excelentes". 37
En las cartas de Schwartz no sólo encontramos datos referentes a su
trabajo; también hay descripciones de su estancia en la ciudad, él describe
detalladamente La casa de las Aguilas que era de once cuartos, dos cocinas,
las cocheras, los patios. "El patio es espléndido todo empedrado con fuentes,
635

�en el centro rodeada de no menos de 250 macetas llenas de flores de variadas
clases y colores, y también hay unos 20 naranjos llenos de fruta". Sabemos
que esta casa es la de las Aguilas porque hace una descripción de las
inconfundibles rejas con sus águilas doradas que en este tiempo era el
cuartel del ejército americano.

Pinturas y litografias

El mayor evento de los años 1846-1848 fue la Invasión Americana y al
terminar esta guerra un sinnúmero de estudios sobre este conflicto. Esto
trajo consigo la información visual y coincide con aspectos importantes en
el desarrollo cultural americano: el crecimiento de la litografía y el
advenimiento del periodismo popular. Hay varias perspectivas de estos
trabajos:
!ª. Categoría: Testigos presenciales que pintaron los edificios y su
arquitectura ca i como eran, con la orientación de las unidades militares.
2ª. Categoría: Muestran una adecuada topografía del lugar basándose en
vistas de México, anteriormente publicadas, a las que añadían figuras y
detalles describiendo eventos de los cuales fueron testigos presenciales.
}3. Categoría: En ésta las figuras son adecuadas pero no el sitio exacto del
lugar pues el artista fue testigo presencial, pero más tarde trabajó
haciéndolo de memoria.
4ª Categoría: Estos son simplemente inadecuados pues no muestran la
objetividad topográfica, fueron hechos y etiquetados con sentimientos
sociales-raciales y nacionalistas.
.

•

Estos grabados son pro-amencanos y pro-mexicanos.

38

De los tres artistas que produjeron los trabajo más importantes son:
Carl ebel pintor alemán de gran renombre. El no fue testigo presencial
pero se basó en un trabajo periodístico de George W. Randall quien sí
presenció esta guerra. Nebel, en sus pinturas de la toma de Monterrey son
concebidas con un profundo sentido del paisaje. 39
Otra serie muy valiosa fue elaborada en la técnica de acuarela por el
teniente Henry Walke de la Marina de Estados Unidos basada en los apuntes
del comodoro Mathew Perry, en la captura de Veracruz.
Julio Michaud en su A/bum Pintoresco de la República Mexicana que
contiene
7 litografías alusivas a la guerra, pone mucho énfasis en la
emocióp del combate mismo, en el choque de los ejércitos cuerpo a cuerpo.

636

Michaud es menos artístico que Nebel, pero es más directo en el tratamiento
del asunto.
Un pintor que dejó plasmadas cuatro imágenes de Monterrey de 1846,
que son maravillosas fue el capitán Daniel P. Whiting, del ejército
• americano. Nació en Nueva York en 1808, se graduó de militar en la
Academia de West Point en 1832, combatió en Monterrey y allí lo relevaron
de sus deberes para que se dedicara a pintar, lo cual fue un éxito cuando sus
pinturas se convirtieron en grabados. El primero fue "La Ocupación de
Corpus Christi" que se produjo en Baltimore y fueron 200 copias. A
Whiting no le gustó como quedaron y arregló que se hicieran de nuevo en
Nueva York, junto con las cuatro de la ciudad de Monterrey. Este era un
portafolios editado por G W Endicot en 1847 "Monterrey desde la Catedral"
"Monterrey desde la loma de la índependencia" (Obispado), "Sierras de
Monterrey", "Desde el camino de Saltillo", "Valle desde Saltillo desde
Monterrey" (San Pedro Garza García). Según datos de la familia Whiting
solo se hicieron 24 juegos40 •
Una carta del teniente apoleón y Dana fecha n0viembre de 1846 dice:
"Whiting ha terminado su cuadro y está muy bonito, es el primero de una
serie que intenta pintar para publicarlos los va a mandar con el capitán La
Motte ahora que regrese a Washington, donde van a hacer los grabados. Yo
no tengo la menor duda de que Whiting va a tener mucho éxito y lo hará
independiente, va a obtener 10,000 dólares si termina lo planeado.
El general Worth lo dispensó del servicio para poder hacer estas vistas y
lo autorizó a rentar un caballo para poder ir a las colinas. En el panorama
que hizo desde el techo de una de las casas de la Plaza Mayor se ve al fondo
el Obispado. La próxima será desde el Obispado.
En noviembre 9 en otra de sus cartas dice: "Whiting tiene mucho
trabajo dibujado no ha estado aquí desde hace 5 días pintando en las colinas
yo lo acompañé 3 días".
Noviembre 16: "Whiting ha progresado muy bien con otra pintura muy
hermosa, esta vista fue donde nuestra columna estaba en el can.ino entre dos
lomas donde el capitán Me Kavertt fue muerto. En la pintura aparece la
columna, lo que la hace más interesante".
En otra carta de noviembre 30: "Whiting casi termina la 3ª pieza, estas
pinturas creo serán de gran éxito y fortuna".
·

637

�El conflicto de esta guerra que dio principio en mayo de 1846, con las
campañas del noroeste de México, sería una contienda de muchas batallas
que finalizaría con eJ "Tratado de Guadalupe" que entró en vigor el 29 d;
mayo de 1848.

Los dibujos y pinturas del capitán Whiting eran muchas más, pero en un
envío que hizo a Baltimore, el barco de vapor que las llevaba naufragó en el
río Mississipi y todo este material se perdió.
Volviendo a la correspondencia del teniente Dana de diciembre de 1846
~ice: "Esta noche voy a despedirme de don Manuel (se refiere a don Manuel
María de Llano), el propietario de esta casa. El doctor aquí tiene una gran
botica, en el mismo edificio. Es un buen tipo y vale unos 600,000 Dlls. Ha
sido Senador de México en tiempos de la Federación y amigo de Poinsett y
Woddy Thompson. Él es también un h0mbre culto y bien informado. Ha
tomado interés en las pinturas de Whiting. Esta tarde fue a despedirse de él
y le dio un largo y afectuoso discurso y al abrazarlo por un momento sus
ojos se humedecieron. Le dijo que si la guerra continuaba, él abandonaría
sus propiedades con valor de 200,000 ó 300,000 Dlls. y se iría a Francia,
hasta que las cosas se calmaran para siempre. Whiting le pidió su dirección
para mandarle una copia de sus grabados. Le contestó que no se la daría,
porque sería mal interpretado y tal vez lo podían llamar traidor a su país. Es
un hombre correcto y bueno, uno de los pocos mexicanos que he conocido
que me agrada y respeto".41
La trayectoria de Whiting continuó durante la guerra, pintando. Después
de la batalla de Cerro Gordo, en Veracruz, lo ascienden a Mayor. Años mas
tarde combatió en la Guerra Civil de su país, se retiró en 1863, debido a su
salud. Pasó el resto de su vida paralitico y murió en Washington en 1892.
Sus pinturas perdurarán siempre en la historia de Monterrey.

La mayoría de los historiadores mexicanos hacen referencia a esta
guerra como la del "47". Creo, sin embargo, es de justicia recordar y
reconocer a todos aquellos hombres y mujeres que directa o indirectamente
participaron en esta lucha y en la que muchos de ellos ofrendaron su vida en
el año de 1846 y que en esta ofrenda Monterrey tiene su sitio en ·1a historia.

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8

El general Taylor permaneció en el campamento del Nogalar hasta
noviembre 6 de 1847, de donde salió rumbo a Camargo. Allí abordó el vapor
Mayor Brown, río abajo, llegando a Matamoros, y el 27 del mismo mes de
Brazos Santiago se embarcó rumbo a Nueva Orleans. La ocupación del
ejército americano continuaría en la ciudad, y en el país hasta junio de
1848.42
El sitio de Monterrey, fue un hecho muy significativo e importante por
el heroísmo de sus combatientes. Los nortearriericanos quisieron
inmortalizarla dándole el nombre de "Mónterrey Square" a una hermosa
plaza en Savannah Georgia. También se la dieron a las montañas Jacks de
las cordilleras del sur, entre los estados de Pennsylvania y Maryland, a un
famoso paso que lo llamaron "Monterrey Pass", y en la cumbre de éste el
"Monterrey Peak."

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Tanto la ~iud~d Metropolitana de Monterrey, nuestra ~iudad como
M,1:,~terrey California, deben su nombre gracias al título de don Gaspar de
Zuniga Y Acevedo, Virrey gobernante de la Nueva España en la época
cuando ambas poblaciones fueron fundadas.
'
Cu~ndo don Diego de Montemayor decidió repoblar la antigua Villa de
San ~u,s, abandonada después de la muerte de su fundador don Lui s
CarvaJ~I Y de la Cueva, tras haber sido enviado a prisión por la Inquisición
don Diego en un golpe de audacia y sin informar al Virrey don Gaspa/
tomó la determinación de llamarla, tal vez para protegerse por haberse aut~
n~n_ibrado Gobernador de la nueva Ciudad Metropolitana, con el título
utilizado por aquel entonces, por don Gaspar de Zúñiga de Acevedo, Conde
de Monterrey.
Mi~n~ras que Monterrey California, recibió su nombre como
agrade~_im1e~to
el apoy~ económico dado por don Gaspar a don
Sebast1an V1zca1no, para continuar su expedición en lo que hoy es la alta
California.
·

por

Don Gaspar tenía derecho a más de un título nobiliario. Heredó también
de su ma~re, el título de Señor ~e los Estados de Biedma y Ulloa y de la
Casa de Ribera a mas de ser Pertiguero Mayor de Santiago. Además, recibió
por herencia paterna, el Mayorazgo de Acevedo y Fonseca, y el título de
Conde de Monterrey.
Si don Gaspar tenía derecho a títulos tan importantes, ¿porqué prefirió
desde niño, utilizar, como su título principal, el de 'Conde de Monterrey"?

Otra situación peculiar fue el cambio de apellido paterno, de Acevedo,
al materno de Zúñiga, lo cual llevó a efecto, tras de haberse convertido en
Virrey de la ueva España. Con anterioridad, utilizaba el de su padre, de
J\:eve~o: ,¿Acaso sería_ por r~corda~ su in_fancia? Don Gaspar, desde muy
111!10, v1v10 durante su mfanc1a y primera Juventud en la Vil la de Monterrey
e mcluso ahí mismo realizó sus estudios.

642
643

�¿O sería por la historia de dicho título, y ser el Conde de Monterrey
uao de los títulos nobiliarios más antiguos y distinguido entre los nobles
españoles?
Pero, ¿cuál es la historia de este título, y en especia:!, la genealogía del
título de Conde de Monterrey?

. _Fue d~n Ortún Orti_z de Stuñiga, o Zúñiga, quien regresa al apellido
ongmal, meto de don Diego López de Stuñiga y. s1.. esposa doña Urraca
Pérez, el Sexto Señor de la Casa.
.

El título de Conde de Monterrey, parte de un antiguo vizcondado
perteneciente a la familia Zúñiga, conocida también con su primitivo
apelativo de Stuñiaga.

Tras haber heredado el título, don Ortún, al lado del rey de Navarra don
Teobaldo, decidió ir a Siria y Tierra Santa, a fin de luchar en la recuperación
de~ Santo Sepulcro. Co~o el rey fue muert~ en batalla en aquellas tierras, en
sena! de duelo, don 0mm, cambió el color de la ban-da del escudo a negra
tal y como ha continuado hasta nuestros días.
'

Los Zúñiga provenían del tronco real de Navarra. Sin embargo, la
historia recuerda como los primeros vizcondes de Monterrey, al rey de
Navarra, don Iñigo Jiménez Arista y su esposa, doña lñiga, quienes
vivieron en el siglo IX.

Si~ embargo otros tratadistas heráldii;os, afirman que dicho cambio no
se llevo a cabo en la época de don Ortún, sino fue obra de su tataranieto don
l~i~? Ortiz de Stuñiaga o de Zúñiga, quien heredó el título. Don iñigo
v1v10 de 1312 a 1350.

Al paso de los siglos en el XJI pasa a manos de don Iñigo de Stuñiga,
o de Zúñiga, quien vivió de 1104 a 1134.Don lñigo, retomó el antiguo
apellido de los primeros usuarios del título, el de Zúñiga.

Según cuenta la hist-oria, fue rico-hombre y Guarda Mayor de dos reyes:
don Alfonso y don Pedro. Más tarde, Camarero Mayor de la Reina doña
Blanca Y tras la trágica muerte del rey don. Pedro, don Iñigo enlutó la banda
en se_ñal ~e duelo. Ello es ·que no hay seguridad quien fue el autor del
cambio, srn embargo, la banda negra, continua como parte del escudo
heráldico.

Ahora bien, para explicar los cambios de apellidos de los receptores del
título, hay que recordar la costumbre de la época. Por aquel entonces y hasta
entrado el siglo XVII, no necesariamente los hijos llevaban el apellido
paterno, antes bien era más usual, que tomaran el materno. Sin embargo, en
ocasiones, ni siquiera éste, preferían llevar el de alguno de los abuelos o de
un pariente distinguido.
Además, bastaba convertir el nombre del padre o de la madre, en
apelativo, puesto que en estos siglos, se iniciaron algunos apellidos llamados
patronímicos, donde el hijo de lñigo, tomaba el apellido de lñiguez; el hijo
de Gonzalo, se convertía en González; el hijo de Pedr~ usaba el apelativo
de Pérez, el de Lope, López.
Por esta costumbre, el vizcondado de Monterrey pasó a manos de don
Diego Iñiguez, quien tomó como apellido, el nombre de su padre, aunque en
ocasiones se hacía llamar, don Diego de López Stuñiga fue el Cuarto
Señor de la Casa.
Don Diego López de tuñiga tiene un lugar preponderante en la
historia de España. El año de 1212, en la batalla de las Navas de Tok&gt;sa, fue
uno de los primeros guerreros en romper las cadenas que rodeaban la tienda
de Mohamed. Gracias a esta hazaña, y para conmemorar su triunfo, obtuvo
del rey autorización para añadir a su escudo heráldico, el cual era la misma
insignia r_eal de Navarra, una banda a través del campo y alrededor del
mismo campo del escudo, colocó una cadena de oro con ocho eslabones.
\

¡,

644

, __ En el s_iglo ?&lt;,f:'., vi_vía un riquísimo caballero, don Diego Stuñiga, 0 de
Zumga, quien s1rv10 baJo las órdenes de los reyes don Juan I y don Enrique

m.

Gracias a su protección adquirió gran influencia, a grado tal que dentro
del tes~amento d~I propio rey don Enrique III, fue nombrado encargado de la
custodia y educación del príncipe don Juan, quien más tarde reinó bajo el
nombre de Juan II.
.
Casó don Diego, en _1392, como puede verse, rápidamente hemos hecho
un largo recorrido desde el siglo JX al siglo XIV, con doña Juana García de
Le~va, Señora de Villabarquín. Procreando siete hijos varones y dos
muJ~res. G~ac!~ a la ~norme fortuna que acumuló y al favor de los tres reyes
a ~u1enes s1rv10, logro establecer Mayorazgos para todos sus hijos varones.
Dichos M&amp;yorazgos fueron ratificados en Segovia el 6 de agosto de 1404 y
de ahí nació el Mayorazgo de Monterrey como podremos ver en lín~as
posteriores
El primogénito, don Pedro de Zúñiga, recibió el título y Mayorazgo de
Conde de Plasencia. El segundo hijo, don Sancho, murió sin sucesión. El

645

�tercero, don Iñigo Ortiz de Zúñiga, recibió el título de Mariscal de Castilla y
Conde de Nieva.

Pedro de Sandoval y doña Mencia de Zúñiga quien desposó con d¿n Juan de
Luna.

El cuarto hijo fue don Diego López de Zúñiga, llamado El Mozo, para
diferenciarlo de su padre por llevar el mismo nombre, el cual nos interesa,
recibió el vizcondado de Monterrey y Biedma, que haoia pertenecido a la
Corona hasta la época del rey don Juan II, quien hace la donación a don
Diego, para que formara el Mayorazgo precisamente para .el cuarto hijo, y no
para el primogénito, sin embargo, este mayorazgo, si debería ser heredado
por el hijo mayor.

Con la existencia de dos familias se suscitaron una serie de problemas
por la posesión de la cuantiosa herencia, y más que nada, por el Mayorazgo
de Monterrey, por ser, además de muy rico, un puesto estratégico para la
guerra, la cual llevaba ya, muchos años en la España qe la época.

Otro de los hijos, don Gonzalo de Zúñiga fue Obispo de Palencia y
Jaén. Don Iñigo de Zúñiga, Señor de San Martín y Marqués de Carnarasa. El
último de los hijos don Diego Ortiz de Zúñiga, obtuvo Ja Casa de Sevilla.
Todos estos títulos fueron herencia paterna, a mas de los que obtuvieron por
derecho propio, por la gran herencia recibida también por parte de su madre
doña Juana.
Las dos hijas tuvieron gran herencia. Mencia de Zúi'figa, quien casó con
don Diego Pérez Sarmiento y fueron Señores de la Casa de Salinas y Leonor
de Zúñiga se desposó con don Alonso Pérez Guzmán Señor de Lepe.
De todos estos hermanos, como ya se dijo, nos interesa seguir la
sucesión de don Diego López de Stuñiga o de Zúñiga, quien tras la muerte
de su padre, en 1417, se convirtió en el propietario del Primer Mayorazgo
y Señor de Monterrey, al cual adjuntaron entre otros oienes, la aldea de
Ancinas con su Casa. Igualmente la aldea de Quintanilla y Muñopedro
ambas con sus respectivas Casas.
La merindad de Santo Domingo de Silos, pasó más tarde a ser también,
parte de la Villa de Monterrey con vasallos, términos, jurisdicciones y
rentas. A partir de esa época, el Mayorazgo fue uno d~ los más ricos del
remo.
Don Diego, quien recibió el Mayorazgo de su padre, en 1406, desposa
a doña Elvira de Biedma cuarta eñora de la Casa de Biedma, con quien
procrea un hijo, don Juan de Zúñiga y Biedma y dos hijas, doña Teresa de
Zúñiga y doña Beatriz de Zúñiga. La primera casó con el Conde de Santa
Marta y la segunda con el Conde de Rivadeo.
AI fallecimiento de doña Elvira, en 1415, don Diego contrae segundas
nupcias con doña Constanza Barba de Monsalve. Nacen~'de este matrimonio,
cuatro nuevos hijos, dos de ellos varones, don Pedro de Züñiga, y don Diego
López de Zúñiga y dos mujeres, doña Leonor de Zúñiga casada con don
646

Don Diego López de Zúñiga el Viejo, como ya se ha dichp, fue quren
logró de_l. rey don ~uan II: la formación d_el Mayorazgo de Monterrey para su
cuarto h1JO, don Diego Lopezel Mozo, sm embargo, éste, decidió desheredar
al _primogénito d~ su primer matrimonio don Juan de Zúñiga y Biedma, a
quien correspond1a el Mayorazgo, al considerar que "ya era muy rico por
heren~ia mat~rna". Por ello solicita al rey don Juan, "alterar el Mayorazgo y
repartir sus bienes entre sus restantes hijos'' y es autorizado el 6 de diciembre
de 1428 y en 1432, se incluye la Villa de Monterrey, la cual, hasta ese
momento, había quedado separada para el primogénito del primer
matrimonio.
Así recibe don Pedro de Zúñiga y Barba, el primer hijo de la segunda
esposa, con la anuencia del monarca, don Juan Il, quien olvidó que había
sido él mismo quien constituyó el Mayorazgo y el Señorío de Monterrey
para don Diego El Mozo y su hijo primogénito de la primera esposa y se
oficializa el despojo a don Juan, quien muy joven aún cuando sucedió, no se
percató de ello hasta tras el fallecimiento de su padre al leer el testamento.
Don Juan,· reclamó por la fuerza su derecho a esa herencia. Luchó
contra su medio hermano Pedro, quien ya había tomado posesión de la Villa
de Monterrey. Lo derrotó y ocupó la fortaleza, La cual quedó en su posesión
durante muchos años, tras la firma entre ambos hermanos, del Concordato el
18 de enero de 1458, gracias a la intervención del Objspo de Coma, quien
para evitar un duelo mortal entre ambos hermanos, propuso a don Juan, la
entrega a su medio hermano don Pedro, parte de las tierras pertenecientes al
Mayorazgo de Gálvez, Baides, Moradillo, Ancinas y Quintanilla. Pues éste
había quedado inconforme con la pérdida de parte de su herencia.
Así evitó el Obispo, se llevara a cabo el reto que había hecho don Pedro
a su hermano. El evitar derramamiento de sangre entre ambos hermanos, y
la firma del tratado, dejó al rey don Enrique muy complacido, y por ello,
confirmó el título de vizconde de Monterrey a Don Juan de Zúñig.a.
Don Juan contrajo matrimonio con doña María de Bazán, hija de los
Vizcondes de Valduema. Tuvieron dos hijas, doña Teresa de Zúñiga quien
casa con don Sancho Sánchez de Ulloa, y como primogénita, heredá el
647

�Vizcondado de Monterrey. Su esposo, don Sancho Sánchezde Ulloa nac10
en San Vicente de Ulloa en 1442, hijo de don Lope Sánchez de Ulloa
heredó la casa de los Ulloa por su padre y fue el Primer Conde de
Monterrey, pero poco más adefante conoceremos su historia.

representante del ·rey y la máxima autoridad tanto civil como religiosa y tras
derrotarlo por las armas, lo desterró a Portugal.

, La segunda hija, doña María de Ulloa quien contrae nupcias con don
Alvaro de Sotomayor.

Sin embargo, la crueldad y los excesos de e tos señores gallegos en
contra de los habitantes de la comarca, hicieron que, ¡nolestos, se levantaran
en armas, encabezados por algunos nobles aquellos, que se habían opuesto
con las armas en contra del rey de Cast:lla.

Don Juan fallece el 6 de enero de 1474 y pasó el Mayorazgo, por
herencia, primero a manos de su hija doña Teresa y más tarde, este
Mayorazgo es heredado por su nieta doña Francisca quien lo retiene hasta
1491, pero ya como condado.

Este fue un movimiento que dieron por llamar, ·"de los hermandinos"
en su l~cha y al ~ito de "aba~o las fortalezas", el pueblo que se les unió,
destruyo la mayona de los castillos de los nobles·que se habían refugiado en
Portugal. Uno de los pocos respetados, fue el Castillo de Monterrey.

Ahora, tras tan largo camino, se inicia el Condado de Monterrey. Tal y
como se dijo en líneas anteriores don Sancho fue el primer Conde de
Monterrey por una historia de guerra y traiciones. Para dar a conocer estos
hechos, tendremos que ver un poco de la historia de España en el siglo XV.

Pero no solo peleaban contra los nobles gallegos sino contra el rey y
llegaron en su lucha a grado tal que invadieron Castilla.

Pero antes, veamos como nació éste castillo-fortaleza de Monterrey. El
ayuntamiento de Monterrey, se encuentra dentro de la Pi;ovincia de Orense,
perteneciente al Partido Judicial de Verín en Galicia y se encuentra
prácticamente en la frontera con Portugal, lo cual lo cd~vierte en un sitio
estratégico y sumamente importante para las guerras.
Desde la época cuando los celtas se encontraban en la Península, se
con truyó en lo alto de una colina, una pequeña fortaleza bastante
inexpugnable, por tener su acceso tan solo por un camino muy difícil.
Más tarde, a la llegada de los romanos, éstos convirtieron la fortaleza,
en un castillo romano al que llamaron, Monte Regio. Al P:3SO del tiempo, y a
la llegada de los visigodos, se hicieron fuertes en esta fo rtaleza la cual
permaneció en sus manos hasta la llegada de los moros.
Más tarde, con el arribo de los árabes a España, la pierden los godos y
pasa a sus manos. Cuando es recuperado el castillo por los cristianos en la
edad media , se convierte -en castillo-fortaleza y castellaniza su nombre como
Monterrey.
Por aquellos años de la segunda mitad del siglo XV eran los señores
gallegos, sitio donde se ha dicho está establecida la fortal za de Monterrey
indisciplinados y arrogantes, y no querían aceptar la autoridad del rey de
Castilla contra quien luchaban ferozmente. Llegó a grado tal la osadía de los
nobles gallegos, que don Berna! Yánez de Mos coso, tomó pri ionero al
Arzobispo de Santiago don Alonso de Fonseca, quien era en Galicia, el
648

Mas muy pronto se cansaron los ~e¿dinos- de su lucha, y fueron
abandonados a su suerte. Al disminuir,fa fiereza de los sublevados, algunos
de los nobles que habían buscado refugio en Portugal, tras habei: sido
destruidos sus castillos, regresaron, entre otros, el Arzobispo de Santiago
don Alonso de Fonseca quien al lado de don Sancho Sánchez de Ulloa y
algunos otros nobles gallegos, encabezaron al que llamaron "Grupo de
Occidente".
Tras cruenta lucha, lograron derrotar y aniquilar a los hermandinos, y
pretendieron reedificar sus castillos. El Arzobispo de Fonseca, apoyado por
el Grupo de Occjdente, de nuevo tomó posesión de su sede y de su cargo, de
representante real.
Uno de sus privilegios de autoridad civil del Arzobispo de Fonseca, era
el otorgar las autorizaciones para la construcción de los castillos. El
Arzobispo hizo uso de este derecho, negando a don Lope Sánchez de
Moscoso, sobrino político de don Sancho Sánchez de Ulloa, autorización
para la construcción de una nueva fortaleza. Al serle negado el permiso por
el Arzobispo, don Lope, se inconforma y don Sancho, se molesta con el
Arzobispo y apoya a su sobrino político en su defensa de su derecho de
construcción de una nueva fortaleza.
Forman un grupo armado al cual se unen varios de los nobles que
habían luchado tanto al lado de don Sancho como al lado del Arzobispo
Fonseca, mas ahora, en contra del Arzobispo por lo que consideraban una
arbitrariedad.

649

�El ejército de don Sancho era muy superior al del Arzobispo quien no lo
creía así, sin embargo, el día de Corpus Christi y Santiago, lo derrotan en
u~a memorable batalla, donde llegan incluso a tomar el Pendón de Santiago
y desgarrarlo, cometiendo un exceso en su lucha.
Para conmemorar el triunfo, cada uno de los caballeros toma un título
nobiliario. Don Lope Sánchez de Moscoso Conde de Altamira. Don Pedro
Álvarez de Sotomayor se convierte en Conde de Carmlña y don Sancho
Sánchez de Ulloa se posesiona del título que su esposa doña Teresa de
Zúñiga, había aportado al matrimonio, el del vizcondado de Monterrey, y
convierte este título en Condado.
Poco después, el rey Enrique IV para evitar más conflictos y lograr la
paz entre el Arzobispo de Fonseca y los nobles gallegos les confirma los
títulos nobiliarios y éstos regresan el pendón de Santiago ya rehabilitado, al
Arzobispo Fonseca.
Ahí nace el condado de Monterrey, gracias a la lucha y el apoyo dado al
rey de Castilla por don Sancho Sánchez de Ulloa, quien se convierte, en el
Primer Conde de Monterrey.
Del matrimonio de don Sancho y doña Teresa de Zúñiga y Ulloa, nació
una sola hija doña Francisca, heredera el Mayorazgo y del título de Condesa
de Monterrey tras la muerte de su padre, varios años más tarde.
Sin embargo, don Pedro de Zúñiga, quien había perdido el vizcondado
de Monterrey, entabla demanda en contra de los Condes de Monterrey en
1480, en la demanda acusa al padre de doña María Teresa, de ' despojo que
el Vizconde le había hecho de su Villa de Monterrey" .
Los Condes contestan la demanda, sin embargo, don Pedro ganó el
pleito y en 1489 dictan en Jaén, sentencia a su favor. Para darle
cumplimiento, 'el 16 de diciembre de 1490, el Conde den Sancho, por sí y
en nombre de su hija doña Francisca, (su esposa ya había fallecido) , se
desistió del pleito, y apartó de la tenencia Monterrey y su fortaleza". Ahora
bien, alguna de sus tierras, no fueron incluidas. El 3'0 de abril de 1491
Diego de Castro por orden de los reyes, lo recibió y la entregó a Fernando
de Laserna, escudero de don Pedro López oe Barba o de Zúñiga.
Sin embargo, en la misma ejecutoría, don Pedro quedaba obligado a
pagar al Conde don Sancho, el valor de las construcc1bnes que éste había
hecho en Monterrey incluida una torre de homenaje. Pero don Pedro, se
niega a aceptar tal condición y don Sancho anna nuevo pleito el cual gana.

En la e~ecutoría se ordena a don Pedro, el pago de •·un quento y seis mil
cuatrocientos ochenta y cuatro maravedíses".
·
o paga don Pe_~ro López de_Barba su compromiso, y la herencia y el
problema, pasan al huo mayor de este, don Francisco, quien, tan terco como
su padre, tampoco acepta pagar. Se sigue ejecutoria de embargo y ahí de
nuevo regresa.. el año de 1500 el Condado de Monterrey a manos de don
Sancho Ysu h1Ja doña Francisca, pero tan solo por poco tiempo.
Don Franci_sco, el heredero de don Pedro, a pesat de no ser el dueño de
M~nterrey decide vender el predio a la Corona y por aquel entonces, la
Re1_na Isabel ?e Castilla, tratando de lograr hacer la paz entre ambos
panentes, decide, en 1504 comprar el señorío por 'once quentos de
maravedises". Ambos parientes quedan conformes con el trato.
~as el_fallecimiento de la reina en ese mismo año, y el de don Sancho
un ano mas tarde, en 1505, no permiten se complete la compra de
Monterrey. El rey Fernando y su hija doña Juana; consideran demasiado
generosa la oferta de la reina Isabel, y hasta 151 O, pagan por el Señorío ' diez
quentos de maravedises" pasando así este castillo fortaleza, a manos de la
Corona.
Doña Francisca, heredó de sus padres, la Casa y Estado de Monterrey
más no _el M~yorazgo ni el condado, los cuales aportó, a más de otros biene;
al matr~mon10, para unirlos a los estados de Biedma Ulloa, el Señorío de la
Ca~a R1ber~ Y 1~ Pertiguería Mayor de Santiago, le permitían ser, una de las
muJeres mas ricas de Castilla y León, sin embargo el Condado de
Monterrey, quedó en manos de la Corona hasta 1512.
. Los reyes Cató! icos deciden en 1493, casar a doña Francisca, con don
Diego de Acevedo, quien había nacido en 1476. Don Diego era hijo de don
Alonso de Acevedo y doiia María de Ulloa, Señora, de Cambados ya que
afír~an los reyes, " los Condes de Benavente, padres del desp~sado 1 1~
quenan como nuera".
Así contraen nupcias y recibe la pareja, los bienes de los Mayorazgos de
Ace edo y Fonsec~ e1! Salamanca _los lugares de Moriningo Sandomingo,
B~en~barba, Garc1gal111do y la Villa de Bivalfuente. Además las Casas
prmc1pales de los Condes de Monterrey aunque aún no el Mayorazgo ni el
c~ndado por estar en ese momento, en pleito iniciado por su tío don Pedro
Lopez de Barba o de Zúíliga. Además, las Casas Solares ea Salamanca en
l~luerta, en Extremadura, Santa María de la Ribera, Loraina y muchas otras
tierras en el Mona~terio de la Anunciación en Salamanca.
651

650

�Don Diego de Acevedo, falleció en batalla en 1496. el mismo año en
que nace su único hijo, don Alonso de Acevedo y Zúñig . Su madre, doña
Francisca, viuda, contrae un segundo matrimonio con don Femando de
Andrade, Primer Conde de Andrade, procreando tres hijaS, María Teresa y
Catalina.
' 1526, dejó como
Dona Francisca de Zúñiga y Ulloa, quien fallece en_
herencia a su primogénito, don Alonso de Acevedo y Zúñiga Señor del

Estado de Biedma y Ulloa, de la Casa de Ribera, Pertiguero Mayor de
Santiago, títulos heredados de su padre, y los Mayorazgps de Acevedo y
Fonseca, recibidos de su primer esposo. Don Alonso contrajo nupcias con
doña María de Pimentel hija del Quinto Conde de Benavente y de doña Inés
de Mendoza.
Don Alonso, sirvió bajo las órdenes de Carlos I de España y V de
Alemania. Luchó contra Solimán y triunfó en la batalla' de Perpiñán, a la
cual envió a su costa una compañía de lanzas. Fue llamado por el
Emperador Carlos, a la Ciudad de Corufía para que fuese testigo de la
·elección del Cardenal Adriano. como Gobernador de esos reinos.
Fue Adelantado de Cazarla y Caz.ador Mayor de la Reina doifa Juana y
del Emperador Carlos I. Heredó además, las Villas de Verín, Pozos y
Ribera, las cuales se encontraban en la falda del cerro donde estaba
establecida la fortaleza de Monterrey.
Los reyes habían comprado la Villa de Monterrey en 151 O sin
embargo, para 1512, decidieron venderla por la necesidad de obtener dinero
para continuar la guerra llamada de La Liga.
Además, el Procurador de la Villa don Gonzalo Rodríguez de la
Passera compareció ante el Bachiller Francisco de Aguirre, Alcalde y
Corregidor de la Reina, diciendo que la villa era un fuerte que estaba situado
en un cerro sin que se pudiera entrar en ella sin subir un cuarto de legua en
cuesta áspera, por lo cual no se podía llegar en carro y que por esta causa se
despoblaba ya que no había en ella más que once vednos casados, tres
clérigos y dos o tres viudas, cuando antiguamente tenía doscientos cincuenta
o trescientos habitantes.
Que en siete u ocho años se habían caído doscientas casas, porque los
vecinos se habían ido a vivir a Verdín y a Pazos lugares al pie de la cuesta de
la Villa. El no poder extraer el agua, obligaba a los vecinos a acarrearla
desde un cuarto de legua igual la leña el pan y todas las cosas necesaria .

652

Y sí la Villa no se poblase, sería fácil tomarla por estar en frontera con
Portugal. Por lo cual dijo el Procurador, "no había más remedio que pedir a
Su Alteza, que la hiciese franca, la cual no le rentaba sino cinco mil
seiscientos maravedíses de alcabala, que en lo que por tres años estaba
encabezada".
\

Tras tan dramático infonne, el rey don Fernando el Católico necesitado
de ~inero y aún disgustado por tanto pleito entre parientes por e;te Señorío,
decide v~nderlo al Arzobispo don Alonso de Fonsec~, homónimo de aquel
que lucho contra _don Sancho, el primer Conde de Monterrey, porque, a la
muerte de don Diego de Acevedo, el primer esposo de doña Francisca de
Zúñiga, Segun~a Condesa de Monterrey, su hijo había quedado bajo la
tutela del Arzobispo de_ Fonseca, tío de don Alonso de Acevedo y Zúñiga, y
era por tanto, al úmco a quien podría interesar comprar la Villa de
Monterrey.
. Así el 20 de julio de J 512, la Corona otorga contrato de venta, de la
Villa de Monterrey para añadirla al Mayorazgo del hijo de don Diego de
Aceve~~ y doña Francisca de Zúñiga, don Alonso de Acevedo y Zúñiga y.
sus leg1t1mos sucesores.
De nuevo'. la Villa ~e Monterrey, queda en manos de un Zúñiga, pero
no por ser el meto del pnmer Conde de Monterrey, ni legítimo descendiente
de los Zúñiga, vizcondes de Monterrey, sino a través de la familia de
Acevedo.
Para evitar nuevos pleitos entre parientes, decide el rey hacer a don
Alonso, Conde de Monterrey por Cédula Real, la cual fue fechada ea Madrid
el 24 de diciembre de 1513, dice: "Doña Juana, por _la gracia de Dios Reina
de Castilla, de León, de Granada, etc. Por hacer bien e merced a vos don
Alonso de Acevedo y de Zúñiga, cuya es la Villa d~ Monte-Rey, aca;ando
los muchos y buenos y leales servicios que me habéi&amp; hecho e face&lt;les cada
día y en alguna enmienda y remuneración de ellos, mi merced y voluntad es:
que seades Conde de Monte Rey y que os podáis intitular e intituléis, llamar
y llaméis y firméis Conde".
•
Para dar realce a la Villa de Monterrey, don Alonso fundó en 1555 el
Colegio de la Compañía de Jesús, cuando era su Comisario General San
Francisco de Borja, y aún vivía su fundador San Ignacio de Loyola.
Don Alonso de Acevedo y Zúñiga, Tercer Conde de Monterrey

falleció en 1555 heredando el título su primogénito, don Jerónimo d;
Acevedo y Zúñiga. El cuarto Conde de Monterrey, habia nacido en J522,
653

�y fue, dice la historia. un "caballero de muchas virtudes Y, muy aficionado a
las letras".
El cuarto Conde vivía en Salamanca, en su Villa de ]?avilafuerte, hasta
que el rey, Felipe II, lo designó Embajador extraordinario ante el C~ncilio de
Trento en 1561 sin embargo, don Jerónimo, no acepto tal nombramiento.
Don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga, contrajo matrimonio con doña
Inés de Velasco y Tovar, hija de don Juan de Velasco marques de Berlanga y
de doña Juana Henríquez de Ribera. Sus hijos fueron, el primogénito Gaspar,
quien más tarde se convierte en el quinto conde de Monterrey.
El segundo de ellos fue Baltasar, Comendador Mayor de León,
Embajador en Roma luchó contra Inglaterra. Más tarde, Embajador en
Flandes, en Francia y en Alemania.
Don Baltasar a su regreso a España, sirvió bajo el rc¡y Felipe lll, quien
lo designó Consejero de Estado y de Guerra y por la confianza que le tení~,
lo nombró ayo de quien más tarde, fue Felipe IV. Don Baltasar, contraJo
nupcias con doña Francisca de Claberhout, condesa de Croix, y Dama de la
Serenísima Infanta doña Isabel.
~

Los hijos de este matrimonio fueron: Jerónimo, quiJn falleció de niño.
Maro-arita, Melchor de Fonseca, quien murió antes que su 5padre. Doña María
de Pimentel y Fonseca, casada con el segundo Condé 1:le Olivares. Doña
Juana y doña Ana de Acevedo y Zúñiga quienes no cas~ron. Don Baltasar
falleció en 1622.

A los 18 años, don Gaspar decidió presentarse ante el rey don Felipe II,
para ofrecerle su persona y sus Estados para apoya~ la empresa que en ese
momento, el rey, llevaba a cabo, en Portugal.
El rey aceptó complacido el ofrecimiento de don Gaspar y le
encomendó la defensa de la frontera de Galicia, desde la ribera de Miño
hasta el mar y desde el río hasta la frontera de León.
Don Gaspar, al ver la importancia de la encdmienda, envió seis mil
infantes y trescientos caballos a Portugal, gasrando en ello, gran parte de su
inmensa fortuna personal. Fue un buen guerrero, ya que tomó l 4 plazas en
Portugal, y luchó contra Francis Drake, el pirata inglés cuando éste, con mil
infantes y cien caballos, pretendió tomar la Coruña. ,
En 15 83, a los 23 años, contrajo matrimonio con su prima hermana,
doña Inés de Velasco, quien llevaba el mismo nombre de su madre. Doña
Inés hija de don Tñigo de VeJasco Condestable de Galicia y de doña Ana
Ángela duquesa de Aragón, aportó una gran fortuna al matrimonio.
Fueron sus hijos, don Jerónimo el primogénito, quien falleció muy
pronto. Don Manuel quien contrae nupcias con doña Leonor de Guzmán,
hija del famoso Conde-Duque de Olivares. Doña Inés de Zúñiga casa con su
primo hermano, don Gaspar de Guzmán, EL conocido Conde Duque de
Olivares, sí, el mismo que había sido esposo de una de sus tías, hermana de
su padre y quien era, además, hermano de la esposa de su hermano Manuel.

f

Al falledmiento de don Jerónimo, heredó el título, su hijo Gaspar,
quien fue el quinto Conde de Monterrey y con quien nu stra ciudad, quedó
unida para siempre.
Don Gaspar de Aceved.o y Zúñiga, nació alrededor de 1560 y heredó,
además del condado de Monterrey, el título de Señor de los Estados de
Biedma y Ulloa y de la Casa de Ribera a más de Po.rtiguero Mayor de
Santiago. A los doce años, al fallecer su padre, queda bajo la tutela de su
madre doña Inés de Yelasco y Tovar, quien se traslada, acompañada de su
cuñado don Alonso de Fonseca y sus hijps, Gaspar, Baltasar y Melchor, a la
Vi) la de Monterrey.

Don Alonso de Fonseca, apoya a doña Inés en la educación de sus hijos,
y los inscribe en el Colegio de los Jesuitas, el cual había sido establecido en

Monterrey por don Alonso de Acevedo y Zúñiga, antepa~ado de los hijos de
doña Inés de Velasco.
654

Doña María de Aragón murió soltera. Doña Catalina de Fonseca,
ingresó a la orden religiosa de la Santa Cruz de Valladolid y doña Isabel de
Zúñiga y Fonseca, marquesa de Tarazana, fue casada con don Francisco de
Ayala, conde de Aya la.
El rey don Felipe II, dijo que: para que "sus reinos de las Indias gozasen
el saber, prudencia y cristiandad del quinto conde de Monterrey, lo designó
IX Virrey de la Nueva España y Capitán General". Lo nombra Virrey a los
35 años de edad, el 28 de mayo de 1595, siendo por tanto, uno de los
virreyes más jóvenes nominado para la ueva España.
Ahora bien, hay que considerar que el ser nominado "virrey", era un
premio y una forma de apoyar a quienes habían otorgado servicios especiales
a la corona por la facilidad de que quienes fuesen a las "lndias", obtuvieran
bienes económicos. El 7 de junio, el rey don Felipe U, ordena se envié a don
Luis de Velasco al Perú, como premio por sus servicios, y el traslado al
virreinato de la Nueva España, de don Gaspar de Acevedo y Zúñiga.
655

�La encomienda de los virreyes, debería de ser de seis años, sin
embargo cinco virreyes, sobrepasaban sus períodos, uno de ellos fue
precisamente el Conde de Monterrey. El salario que recibían los Virreyes
era de $60 mil pesos anuales. También se dice, que los reyes preferían
nombrar virreyes solteros o viudos, aunque en ocasiones designaba a
hombres casados como pago a sus servicios especiales.
Llega el nuevo virrey don Gaspar, a Veracruz en septiembre de 1595, ya
viudo, su esposa había fallecido en 1592. Le torno tres meses el camino a la
Ciudad de México por la cantidad de festejos que durante el recorrido se
llevaron al cabo. Fueron tantos y tan costosos, dichos festejos, que el virrey
don Lurs de Velasco, se vio en la necesidad de solicitar dinero prestado.
Dicho préstamo, fue votado y aceptado el 18 de septiembre de 1595, por el
Cabildo de la Ciudad de México, ya que en ese momento, tan solo se
disponía de cuatro mil pesos, y para toda la- pompa necesaria para la
recepción de un nuevo Virrey, se requerían al menos, veinte mil pesos, lo
cuáles fueron aprobados y solicitados en préstamo por la Ciudad
En Acolman, el nuevo virrey, se reunió con su antecesor don Luis de
Velasco, donde sostuvo conferencias para enterarse de las necesidades y
"trabajos" del virreinato. Al fin el 5 de noviembre de 1595 hizo don
Gaspar, su triunfal entrada en la capital.
El conde de Monterrey fue un buen gobernante, protector de los indios
y de Jos humildes Él fue quien revocó el decreto por el cual se obligaba a los
indígenas que pagaran sus tributos con gallinas cuando carecían de dinero.
Cuando el rey Felipe ordenó se reunieran los indios en congregaciones
y pueblos, lo llevo a cabo, por ser indispensable cumplir las ordenes reales,
sin embargo, usó tacto, y cuando dispuso de los indígenas libremente, el
propio Virrey don Gaspar, domingo a domingo, se presentaba personalmente
en la Plaza de San Juan y Santiago en la Ciudad de México, para evitar se
eng;iñase o se abusara de los indios.
Además de los indios, apoyó a los criollos, a aquellos hijos de
españoles nacidos en la Nueva España. En 1600, nombró corno Gobernador
de Yucatán a don Carlos de Sámano y Quiñónez, criollo que había sido
también Adelantado en San Juan de Ulúa.
Al fallecimiento de Felipe 11 , su sucesor, el rey Felipe lil lo designó, el
19 de mayo de 1603, Virrey del Perú, lo cual, en aquel entonces se
consideraba una promoción pues el sueldo de Virrey del Perú, era superior
al del Virrey de la Nueva España.
·
656

Don Gaspar se prepara para entregar a su sucesot, don Juan de Mendoza
Y Luna, Marques de· Montesclaro y Castilvayuela, el vireinato de la Nueva

Espaiia. Y para poder entregar a su sucesor, quien venia en compañía de su
esposa, un alojamiento digno,_pide que el Cabildo solicite un préstamo.
Los rec.ibe en Otumba, población donde "por costumbi;e anticuada
entr~gaban los virreyes el Sacro Caduceo, cuando le reciben el nuev~
gobierno, de donde salen ya con todo el mando de estos Reinos". Como don
Gaspar Y su s~cesor, tienen que 9uedarse algún ti~mpo en esta po_blación por
no es~ar term111ados los prep~rativos de los festeJOS n:i el alojamiento donde
deberian hospedarse en la Ciudad de México, los cuales "estaban aún sin
aderezarse con la decencia debida", obliga al aún virrey don Gaspar a
quedarse durante ocho días con su sucesor y su esposa en Otumba y afir~a
el Padre Cavo _en sus ~scritos, que el Conde de Monterrey fue tan e~pléndido
en su hospedaJe, que en los ocho días que con ellos se detuvo gastó casi la
renta de un año de Virrey".
'
, De ah_í, don ~a_spar se dir:igió a Acapuko para embarcarse a Perú, y
que ~I salir de M_ex1co, lo acompañaron tropas de mexicanos que henchían
los aires de alaridos en señal de sentimiento, demostración que hasta
entonces no se había hecho con otro Virrey".
Llegad~ al Perú, en 1604, donde se enteró, que •el nuevo Virrey de la
ue_va E~pana, don Juan de Mendoza y Luna, le había formado un Juicio de
Res1denc1~ por ha~er _gastado inútilmente, doscientos mil pesos en pago a
congregaciones de md1os''.
. El Conde demostró que no había sido así y logra se revoque la sentencia
dictada por el Consejo de Indias.
~n Perú gobernó hasta su fallecimiento en 1608. Su cuerpo es llevado a
Es~a_na donde se le da sepultura en la Capilla Mayor del Convento de
religiosas de la Concepción de Santa Ursula en la ciudad de Salamanca. Le
sucede en el título su hijo don Manuel de Acevedo y Zúñiga, Sexto Conde
de Monterrey, T~rcero de F~entes, Señor de los Estados de Biedma y Ulloa
Y de la casa de Ribera. Pertiguero Mayor de Santiago. Virrey de Nápoles
Cabal lera de la Orden de Santiago.
·
'
Contrajo matrimonio con su prima hermana doña Leonor María de
G_uzmán, hija del segundo Conde-Duque de Olivares y de doña ,María de
Pime~te~ y Zúñiga, no tuvieron hijos, por tanto el título pasó, a su
fallecimiento, el l635, a manos de una sobrina doña Inés Francisca de
Zúñiga y Fonseca, hija de don Fernando de Ayala y doña Isabel de Zúñiga y
Fonseca.
657

�Doña Inés Francisca, fue nieta de don Baltasar de Zúñiga, hennano de
don Gaspar, y bisnieta de don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga, y doña Inés
dé Velasco y Tovar. Doña Inés, contrajo nupcias con don Juan Domingo de
Haro y Guzmán, Gobernador y Presidente de Flandes. Como tampoco hubo
descendencia, el título pasa ahora a manos de una sobrina por parte del
esposo, doña Catalina de Haro y Guzmán, quien a su vez era n_ieta en
cuarta generación de don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga. Recibe el título de
Octava Condesa de Monterrey, Marquesa de Eliche y de Carpio, CondesaDuquesa de Olivares.
Doña Catalina de Haro y Guzmán casa con don Francisco Álvarez de
Toledo Beaumont y Silva, Décimo Duque de Alba y procrean una sola hija,
doña María Teresa, quien en 1722, hereda todos los títulos que sus padres y
ascendientes habían ido acumulando.
Doña María Teresa Álvarez de Toledo y Haro, ovena condesa de
Monterrey, es a la vez, Undécima Condesa de Alba. Contrae nupcias con

don Manuel de Silva y Haro, Noveno Conde de Gálvez. Tuvieron por hijos:
el primogénito don Fernando de Silva y Haro. La segunda hija, doña
María Teresa, casó con don Jacobo Stuart Fitz-James Colón y Portugal,
Tercer Duque de Berwicks. Más tarde encontraremos de nuevo el apellido
Stuart-Fitz unido al condado de Monterrey.
'

través de su madre doña Catalina, sobrina bisnieta del Cuarto ·conde de
Monterrey y esposa de don Jacobo Stuart-Fitz James Colón y Portugal.
Don Carlos Miguel, contrae matrimonio con doña Rosario Ventimiglia
y Moneada, y se convierte en el duodécimo Conde de Monterrey,
juntamente con una gran cantidad de títulos heredados de sus padres, abuelos
y demás ascendientes que murieron sin hijos.
De ahí el título pasa a don Jacobo Luis Stuart-Fitz Jame y
Ventimiglia, Décimo tercer Conde de Mont_errey, Décimo quinto Duque
de Alba, Octavo Duque de Berwick entre otros muchos títulos. Contrae
matrimonio con doña María Francisca de Sales Portocarreño, Novena
Condesa de Montijo.
Continua la genealogía del Condado de Monterrey con el Décimo
cuarto Conde de Monterrey, don Carlos María Stuart-Fitz James y
Portocarrero, quien nació en 1848 y en 1877, contrajo nupcias con doña
María del Rosario Falcó y Osario. Condesa de Siruela. Falleció don Carlos
María en 190 l.
Pasa el título a manos de su hijo don Jacobo de tuart-Fitz James y
Falcó quien nació en 1878. Contrajo nupcias con doña María del Rosario de

Silva y Gurtubay, Marquesa de San Vicente del Barco.

El Décimo Conde de Monterrey, don Fernando de Silva y Álvarez,

casado con doña María Bernarda de Toledo y Portugal hija de los Condes de
Oropeza. Tuvieron un solo hijo, don Francisco de Paula, Duque de Huscar
quien casó con doña Mariana de Silva y Bazán, hija de los Marqueses de
Santa Cruz y fueron padres de doña María Teresa Cayetana, quien recibió el
titulo de Condesa de Monterrey, por haber fallecido su padre antes que su
abuelo.

En 1957 hereda ese título y cuarenta y tres m•ás, veinte de ellos de
grande de España, doña María del Rosario Cayetana de Stuart-Fitz
Jame y de ilva, quien nació en 1928 ahora felizmente casada y desde
hace muchos años, con el Duque de Martínez Irujo, con quien procreó cinco
hijos y una hija. Don Carlos Fitz James, el primogénito, Alfonso Martínez de
!rujo, su segundo hijo. Jacobo Fitz James Stuart el tercero.

Doña María Teresa Cayetana de Silva y Haro, quien contrajo

Don Fernando el cuarto, y Cayetano Martínez lrujo el quinto, así como
su hija Eugenia . Desde hace varios años, ha empezado a ceder a sus hijos los
títulos, quedando aún la entrega del título del Conde de Monterrey.

matrimonio con don José Álvarez de Toledo y Góngora, Marques de
Villafranca, no tuvo descendencia. Doña María Teresa Cayetana. Décima
tercera duquesa de Alba, ha pasado a la historia por haber sido la supuesta
modelo de muchas pinturas de don Francisco de Gaya y Lucientes, entre
otros muchos oleos, la muy conocida f\1aja Desnuda, que aún se puede
admirar en el Museo del Prado.
Al fallecer la Duquesa de Alba en 1802, y no existir descendencia
directa, recibe dicho título don Carlos Miguel Stuart-Fitz James y Silva,
bisnieto por parte de su esposo, de la Novena Condesa de Monterrey, doña
María Teresa Álvarez de Toledo y Haro, quien había heredado el título a

Continuo añadiendo, el "don" al principio de cada nombre de los hijos
de la Duquesa de Alba, a pesar de que ellos ya no los acostumbran, sin
embargo, por ser cada sigla, indicativo 'de origen noble', he dejado este
título de "don".
La condesa, habita actualmente en Madrid, aun cuando prefiere vivir en
evilla. Ha invertido una gran cantidad de dinero en reparar la antigua
fortaleza castillo de Monterrey, donde acostumbra veranear en ocasiones.

658
659

�La genealogía lineal del Condado de Monterrey quedaría de la siguiente
manera:
Nacimiento
Condes de Monterrey
1442
Don Sancho Sánchez de U1 loa
Doña María Teresa Zúñiga
Doña Francisca de Zúñiga y Ulloa
Don Diego de Acevedo
Don Fernando de Andrade
Don Alonso de Acevedo y Zúñiga
Doña María Pimentel

Matrimonio

1493
1476

1562

Don Jerónimo de Acevedo y Zúñiga l 522
Doña Inés de Velasco y Tovar
1560

Don Manuel de Acevedo y Z_úñiga
Doña Leonor María de Guzmán

1585

Doña Inés Francisca de Zúñiga
y Fonseca
Don Francisco de Haro y Guzmán

1526
1496
1540
1558

1496

Don Gaspar de Acevedo y Zúñiga
Doña Lnés de Velasco y Aragón

Defunción
1505

1583

1608
1592
1653

1710
1716

1662

Don Jacobo Luis Stuart-Fitz James
Doña María Francisca de Sales
Portocarrero

1821

1844

1825

1860

Don Carlos María Stuart-Fitz James y
Portocarrero
l 849
Doña María del Rosario
Falcó y Osorio
1854

1877

Don Jacobo Stuart-Fitz
James y Falcó
Doña María del Rosario
de Silva y Gurtubay

1878

1920

Doña María del Rosario
Cayetana Stuart-Fitz
Don Alfonso Martínez Irujo

1928

1900

1881

1901
1906
1954
1934

Los títulos a que tiene derecho a usar la actual Conclesa de
Monterrey, además de éste, son Undécima Duquesa de Berwick; Décimaoctava Duquesa de Alba. Duquesa de Liria, Xérica, de Arjona, de Montoro y
de Huéscar.
Condesa Duque de Olivares, Marquesa de Carpio, de Moya, de Osera,
de Cora, de Eliche, de la Mota. Marquesa de San Leonardo~ de Sarriá, de
Tarazona. de Villanueva del Río, de Villanueva del Fresno, de Barcarrota, de
Salvatierra y de Algaba.

Doña Catalina de Haro y Guzmán
Don Francisco de Toledo Beaumont

1733
1739

María Teresa Álvarez de Toledo y Haro 1691
Don Manuel de Silva y Haro
1677

1755
1728

Es además, Vigésima quinta Condesa de Lemas, de Lerín, de Baños, de
Osomo, de Miranda del Castañar. De Andrade, de Aliaga, de Ayala, de
Fuentes de Valdepedro, de Gálves, de Villalba, de San Esteban de Gormaz,
de Fuentedueña, de Casarrubios del Monte de Galve y de Siruela.

1802

Es, como ya se ha dicho, la Decimosexta Condesa de Monterrey,
Condestable y gran Canciller de Navarra, veinte veces Grande de Espafla
Señora de muchas Baronías y Estados, Gran Maestre de Sevilla. Posee la
Orden del Toisón Oro, del Collar de Carlos ITI, la Real Orden de Inglaterra,
la Cruz de Honor y esto tan solo por nombrar algunos títulos a los que tiene
derecho.

1868

El título de Conde de Monterrey está considerado uno de los más
importantes aún actualmente.

Don Fernando de Silva Álvarez
de Toledo
María Bernarda de Toledo y Portugal

1714

María Teresa Cayetana de
Silva y Álvarez
José Alvarez de Toledo

1762

Don Carlos Miguel Stuart-Fitz James 1794
Doña Rosario Ventimiglia y Moneada
660

172?

1817

661

�.roAN IGNACIO FLORES MOGOLLÓN (1698 y 1718-1719),
FRANCISCO DE BARBADILLO Y VITORIA (1719-1722),
.roAN JOSÉ DE ARRIAGA Y BRAMBILA (1722-1725),
PEDRO DE SARABIA CORTÉS (1725-1730)
Y BERNARDINO GASPAR SALVADOR MENESES MONROY
Y MENDOZA BRACAMONTE Y ZAPATA (1730-1731)
-Aportes Historiográficos para un estudio histórico-social-

Ma. Luisa Rodríguez-Sala1
Con la coll!boración de Rosa Iba Tena V.,
Patricia Alfaro y Jesús Lazada G.
Los materiales que conforman este trabajo se -insertan en un proyeeto
mayor de investigación 2 y sus dos primeras partes han sido publicadas en
esta misma revista. 3 En ella entregamos al lector el' análisis de las fuentes
primarias que proporcionan información sobre los cinco primeros
gobernadores, Francisco Báez Treviño, Gregario Salinas Barona, Cipriano y
Luis García de Pruneda y Francisco Mier y Torre, de quienes ejercieron el
mando en el Nuevo Reino de León durante Jas dos primeras décadas del
siglo XVIII.
En este nuevo aporte incluimos el análisis dt las fuentes primarias que
corresponden a los tres siguientes mandatarios. Esta secuencia cronológica
tiene como fin constituir una serie de artículos que, sistemática y
paulatinamente, cubran el análisis histórico-sociológico del ejercicio del
poder de todos los gobernadores de esa etapa· de la historia regional
novohispana.

'•

'

Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo XVlll hasta
los años previos a la constitución de la Comandancia General y la posterior
fonnación de las Provincias Internas. Lo hemos hecho así en función de que
la etapa de las reformas borbónicas marca definitivamente una nueva
conformación en el ejercicio de la admin istración de las diferentes
provincias del septentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas,
admin istrativas y militares que hasta entonces habían quedado en manos de
los gobernadores pasaron a las del Comandante General y del Intendente de
las nuevas regiones que conformaron l0s bastísimos a lejanos territorios
norteños de la Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partirnos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en
la consulta de obras -secundarias. Éstas han servido de guía y orientación,
tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
663

�complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo ·Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación, localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
hi.tn trabajado eficazmente los becarios del proyecto quienes aparecen como
colaboradores de esta nueva publicación.
Esperamos que la acogida que nos ha brindado HUMANITAS nos
permita continuar entregando a los lectores los trabajos sobre los
subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de estos materiales
permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte del septentrión
oriental novohispano aportar, a su vez, nuevas informaciones y con ello
enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe nutrirse del
conocimiento de los colegas interesados en temas similares.
Sin más, pasamos a la exposición, análisis y resumen de las fuentes
primarias que hemos locaUzado para esta investigación, las cuales, en la
mayoría de los casos, confirman y amplían la información secundaria hasta
ahora disponible.

JUA IG ACIO FLORES MOGOLLÓ , 1718.

.

.

Fue este personaje gobernador en dos ocasiones, la primera a finales del
XVII y la segunda en 1718. De acuerdo a Cavazos, en 1698 fue designado
juez de residencia del gobernador del Nuevo Reino de León, Juan Pérez
Merino. Para 1700 era alcalde mayor de Jiquilpan y San Juan Perihuán.

La cédula real está fechada en el Buen Retiro a seis de mayo de J689.
Se le asignó un salario de 360 mil maravedíes al año y se le otorgó el puesto
por encontrarse vacante debido al fallecimiento de su anterior ocupante.
2.- PASAJERO~ L.13, E. 2748 del 7 de julio de 1689 procede de
CONTRA TACION, 5540A, L.3, Fol.166.
Esta fuente no contiene información adicional a la anterior.

3.- INDIFERENTE 2077 N.379 de 1689:
Expediente de concesión de licencia para pqsar a Guanajuato a favor de
Juan Ignacio Flores Mogollón, tesorero de la Caja Real de Guanajuato, en
compañía de un criado:

El interesado solicita licencia para embarcarse en la flota del año O en
naos de azogues que fueren en su lugar y que pueda llevar un criado soltero
para sus servicios y que se le den las ropas y armas que fueren de su
agrado.
4.-CONTRATACIÓN, 5458, N.3, R.3, del 17 de julio de 1689:
Expediente e información y licencia de pasajero a Indias de Juan Ignacio
Flores Mogollón, gobernador del Nuevo Reino de León y Boca de Leones
vecino de Sevilla, a Nueva España:
'

En este expediente se da cuenta de la merced que se le ha concedido
para el puesto de Gobernador del uevo Reino de León se refiere a su
.
'
prnner periodo y lleva también la Real Cédula que dice:

Como consta en cédula real de S.M me ha hecho merced del puesto de
tesorero de la Caja Real de la Ciudad de Santa Fe, Minas de Guanajuato y
se le da licencia para embarcarse en la flota de Nueva España del cargo del
Conde de Villanueva.

Mi Presidente y Jueces Oficiales de la Casa de Contratación de /a
Ciudad de Sevilla a Don Juan l$17acío Flores Mogollón, vecino de esa
ciudad, residente en esta Corte, a quien he hecho merced del Gobierno de
las P~ovinci~s del Nuevo Reino de León y Boca de Leones en Nueva España,
por cmco anos para suceder a Don Juan de Bergara, último provisto en él,
he concedido licencia para embarcarse y hacer su viaje en la primera flota.
naos de Azogues o Navío de Registro y Bandera mía... y que pueda llevar
~res cria~~s para su servicios, sin pedirle a él por lo que toca a su persona
mformacwn alguna, pero para los tres criados se ·han de presentar en ese
Tribunal hechas ante las Justicia de sus TIERRAS ...y por.que en la licencia
que pidió para los tres criados incluyó dos negros, permito que éstos puedan
pasar ajustándose primero con el asentista, precediento el tomar la razón de
este despacho por los contadores de esa Casa.
Fecha en Madrid a 19 de diciembre de 1698.

664

665

Esta información la hemos ampliado con los documentos localizados y
analizados en AGI y que corresponden a sus dos periodos. Son los
siguientes:
1.- CONTRATACIÓN, 5451, N.88, del 7 de julio de 1689.
Expediente e información y lícencia de pasajero a Indias de Juan Ignacio
Flores Mogollón, tesorero de la Caja Real de la Ciudad de Santa Fe y minas
de Guanajuato, a Nueva España:

.'

�5.- CONTRATACIÓN, 5790, L.3, Fol.282-290 del 19 de dic. de 1697:
Nombramiento de Juan Ignacio Flores Mogollón como Gobernador y
Capitán General del Nuevo Reino de León:

El título de Gobernador y Capitán General del Nuevo Reyno de León y
Boca de Leones en la persona de Don Juan Ignacio Flores Mogollón ... mi
Gobernador y Capitán general de las Provincias del Nuevo Reyno de León
en Nueva España, por cinco años y ahora atendiendo a los serv{cios del
Padre y Pasados de Vos, Don Juan Ignacio Flores Mogollón, vecino de la
ciudad de Sevilla, residente en esta corte, y deseo que tenéis de continuarlo
tal donativo que habéis hecho de tres mil y quinientos pesos excusados de
plata entregados en oro en las arcas del Real Tesor ... para suceder al dicho
Don Juan de Vergara, luego que cumpla su tiempo o que vaque por su
muerte (Fol.285r.) ... y podáis llevar y llevéis vos, vuestros lugarthenientes
que para el buen gobierno de este cargo es mi voluntad que podáis poner en
las partes y lugares que fueren necesarios... con tal que los tenientes que asi
hubiéreis de nombrar siendo letrados y llevándolos de estos reynos sereis
obligado a presentarlos en mi consejo y cámara de Indias para que sean
aprobados ...
En Madrid a I 9 de diciembre de 1697.

De acuerdo al mismo documento, fue también tesorero de la Caja de las
Minas de Guanajuato, uno de los motivos por los cuales pasó a la Nueva
España, si bien contaba ya con el título a futura de gobernador del uevo
Reino de León para suceder al último que detentaba el puesto.
Después de haber desempeñado este cargo, es muy probable que haya
regresado a España, ya que unos años más adelante, en 1707, recibió nueva
licencia para embarcarse, ahora para ocupar la gobematura del Nuevo
México. En esa .ocasión también se le dió comisión para tomar la residencia
a su antecesor en ese cargo, José Chacón.
Hasta aquí los documentos en AGI correspondientes a su primer
periodo gubernativo a finales del XVII, los siguientes están relacionados con
su segundo periodo, ya en el XVJII, son:
6.-CONTRATACIÓN, 5464, N.2, R.28 del 30 de abril de 1708:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de Juan Ignacio
Flores Mogollón, gobernador de lo político y militar de la Nueva México,
con sus criados Lucas López de. Fonseca, natural de Madrid, hijo de Lucas
López de Fonseca y de Tomasa Cañete, y Manuel Galtier, criado, natural de
Madrid, hijo de Manuel Galtier y de Francisca Fuente, a Nueva España:

666

Sus dos criados eran de 17 años, ambos, solteros y no religiosos; sus
dos esclavos negros, uno Bentura García, color claro de mediana estatura,
con dos dientes menos, de 27 años; el otro Pedro, negro atezado, alto de
cuerpo de buen semblante, y ambos cristianos, no sujetos a matrimonio. En

este documento está incluido el título en el cual se constata su primer
nombramiento como gobernador del"Nuevo Reino de León, lo que aconteció
durante el periodo del anterior rey, asimismo se menciona el hecho de haber
dado infonnación en el año de 1701.
Fue el virrey, Marqués de Valero quien le debió confirmar su cargo
como gobernador del Nuevo Reino de León en su segundo periodo, sucedió
el 24 de marzo de 1718:
... atendiendo a que Don Francisco Báez Treviño se halla continuamente
padeciendo el accidente de perlesía e imposibilitado de servir el gobierno
del reino,... tomó posesión en julio del mismo año. Durante su
administración atendió a la recomposición de caminos, organizó la escolta
para los ganaderos, realizó frecuentes campañas de pacificación y prestó
especial atención a las misiones y pueblos recién fiindados por el licenciado
Barbadillo, dictando reglas de trabajo para los Indios. En 1719 practt'có la
visita general de los pueblos y entregó el mando a su sucesor, el licenciado
Francisco de Barbadil/o .4

En AGN localizamos solamente tres referencias que, indudablemente,
corresponden al gobernador; algunas más pudieran ser de sus parientes.
La primera de las de él resulta de importancia, ya que permite asentar
que don Juan Ignacio se encontraba en la Nueva España, cuando menos
desde 1688, año en que figura como testigo del matrimonio de una pareja de
mestizos que se celebró en la población de Santa Catarina Mártir. Como se
estableció en uno de los documentos de AGI, en 1689 recibió el cargo de
tesorero de la caja de las minas de Guanajuato, muy probablemente haya
residido ya en la Nueva España y viajó a la metrópoli para tramitar o
comprar un cargo.
En las dos restantes queda claramente expuesto el haber desempeñado
la gobernatura del Nuevo México y haber sido acusado de malos manejos
financieros, referidos a pagos de los .Presidiales. Como se verá, son
documentos interesantes que dan razón de los pleitos y dificultades que
enfrentaban los gobernadores, no sólo en lo que se refería a los aspectos
militares, también los de la administración financiera.

667

�1.- MATRIMONIOS, Vol.45, Exp. 35, Fol. 1.97, año de 16~8:

Solicitud matrimonial, contrayente: Matheo Jorge, mestizo, Inés de Vargas,
mestiza. Testigos y ocupación: Juan Ignacio Flores M(!gollón; Nicolás
Torres, Mercader. Santa Catharina Mártir.
2.:. CÁRCELES Y PRESIDIOS, Vol.18, Exp. 2, Fols. 50v.-51r., año de
1716:
.
:
Autos sobre ajustes de cuentas entre Juan Flores Mogollón y los soldados.
Nuevo México.
Se trata de los autos concernientes al ajuste y liquid'ación de cuentas
con los soldados de su castillo presidia! que, según dichos autos, Flores
Mogollón dejó pendientes durante su gobierno. Se les oraena a los jueces
nombrados por el virrey, Duque de Linares, que procedan a comunicarle a
Flores Mogollón el mandato virreinal y se ponga en ejecúción la liquidación
de los adeudos. Se les indica que el ex-gobernador deberá presentar los
libros de cuentas de los presidiales a fin iniciar los ajustes financieros.
Consta en el documento que el día 8 de octubre de 1715 le notificaron
los jueces nombrados, personalmente a Flores Mogollón en su casa de la
Villa de Santa Fe en el Nuevo México, el mandamiento virreinal y los autos
correspondientes. El ex-gobernador declaró haberlos oído y entendido, pero
no estar de acuerdo con ellos, ya que tenía en su poder los libros de cuentas
que señalaban no ser procedentes los adeudos, y, mucho menos los ajustes
de cuentas y liquidación.
Flores Mogollón procedió al envío, de inmediato de una carta
aclaratoria, misma que corresponde a la siguiente referen')ia.
3.- CÁRCELES Y PRESIDIOS, Vol.18, Exp. 3, Fols. 282-283r., año de

1716:
Sobre que se le conceda licencia para salir a Juan Ignacio Mogollón,
Gobernador de la Provincia. Nuevo México.
Se trata de la carta que Flores Mogollón envía, desde la Villa de Santa
Fe de la Nueva México el 27 de octubre de 1716, en respuesta y aclaración
de lós autos que' le fueron comunicados el año anterior. Es un documento
representativo de las frecuentes desavenencias que se producían entre
autoridades de los Reinos septentrionales. En este caso, e~ clara la dificultad
que se dio y la enemistad que existía, entre los dos gobetnadores del Nuevo
México, don Juan lgnacio y su sucesor, el general Juan Pérez Hurtado.
Cada uno de ellos se acusa mutuamente de manejos turbios en la
administración del Reino. Flores Mogollón pone de manifiesto la política

668

injusta y cruel del gobernador en funciones con dos grupos indígenas, los
yutas _Y los jicaril/a, además de los varios robos que, según él, había
cometido el gobernador.
.
~simismo aclara el estado de las cuentas con los presidiales, e
inclusive, presentando los libros de cuentas, deja asentado el que tenían
adelantados sus salarios hasta el año de I 720 a través de los situados
recibidos y los pagos realizados por Flores Mogollón. Nuevamente señala
que el g?bernador en turno deseaba ocultar estos hechos y por ello in.terponía
su autoridad a fin de que su antecesor no pudiera salir del territorio del Reino
del Nuevo México y diera a conocer esta situación. Termina la carta
pidiendo al virrey, se aclara el asunto y no permita que en adelante co~
falsedades se atropelle su respeto y vengan a ser tenidos de sus súbditos con
desprecio ...
.. Los siguientes documentos probablemente cor~espondan, o bien a sus
h1Jos o sus hermanos, llevan los nombres de Francrsco y José o Juan José
con los mismo apellidos de don Juan Ignacio. Se ·trata de las referencia;
siguientes:
4.- ESCRJBANOS, Vol. 21, Exp.13 Fols. 64-66, del 13, 23 y 30 de abril de
1708:
Certificación del grado de Bachiller obtenido por Don Francisco Flores
Mogollón y solicitud para obtener el de abogado, para lo cual se le señaló el
pleito que sigue Francisco Muñoz contra Francisco Ladrón de Guevara
sobre ajuste de cuentas. Ciudad de México.
Se trata de un documento en el cual se certifica los estudios realizados
~n _la_ Real y Ponti_ficia Universidad y la experiencia profesional en asuntos
Jurid1cos, del bachiller que lleva los mismos apellidos que el gobernador. No
se proporciona información que permita establecer el parentesco con don
Juan Ignacio, por la fecha de emisión del documento, bien podría tratarse de
su hijo, ya que el entonces gobernador del Nuevo Reino de León, estaba ya
a~entado en la Nueva España en 1688. Desconocemos si llegó casado o lo
hizo en la Nueva España. También puedo tratarse de un hermano.
S.- INDIOS, Vol. 45, Exp. 42, Fol. 58-60, año 1721 :
El virrey confiere comisión a José Flores Mogollón para que pase al pueblo
de Zac~ulpilla a ~a averiguaci~n de excesos de los naturales de este pueblo y
Sagualmgo, Santiago Mamatlan y Real y Minas de Zacualpa.

La información contenida en el expediente no permite aclarar el
parentes~o _entre esta persona de nombre Juan Joseph Flores Mogollón y don
Juan Ignacio. Se aclara que se trataba de un licenciado de la Real Audiencia ·
669

�quien fue comisionado por el virrey, Marqués d~ Valer~, ~ara averiguar Y
escuchar los testimonios relacionados con ciertos mc1dentes que se
produjeron en los poblados a que se hace referencia. Sucedió ~sto en el año
de 1721. Nuevamente podemos aventurar que fuera su hijo o su hermano.
6.-JUDICIAL, Vol. 23, Exp. 63, Fol. 154v.156v., del 26 de marzo de-1748:
El licenciado Don Juan José Flores Mogollón, relator de, la Real Audiencia
y don Alonso de Adán se comprometen a que puesto ~on Juan ·José de
Sevilla en la posesión de su oficio de escribano real, enterara cada fin de
año a las cajas reales, 160 pesos hasta cubrir lo que debe 'de los tributos que
estuvieron a su cargo cuando fue Alcalde Mayor de Zempoala por cuyo
motivo se le había embargado y rematado su oficio o de lo contrario lo
harán ellos con sus emolumentos.
'
Aparece el mismo personaje de la referencia anterior aún como
miembro de la Real Audiencia, ahora como su relator. Sucedió esto más de
veinte años después que en la primera mención. Debido a su permanencia en
esta dependencia, es muy posible que se pudiera haber tratado de un hijo de
don Juan Ignacio.

FRANCISCO DE BARBADILLO Y VITORIA, Gunio o julio de 1719,
interinamente fue sustituido por Luis García de Pruneda, hasta 1723).
De acuerdo a Cavazos, nació en la villa de Escaray, provincia de
Logroño el 28 de mano de 1670. Fueron sus padres Cristó~al de Barba?illo
y Antonia Licea de Vitoria Lecea. Pasó a la Nueva Espana con el ':•rrey
Duque de Linares y se desempeñó en el car?o ~e alcalde del. ~rimen,
distinguiéndose por su rectitud, saliendo muy bien hbrado de la v1s1ta q~e
efectuó el oidor Francisco de Garzarón, visitador apostólico deJ Santo Oficio
de la Inquisición, sólo fue culpado de varias soltzlras de presos hechas por
su orden, sin noticia de la sala, de lo que se le absolvió.
En ocasión del problema de las encomiendas en el Nuevo Reino de
León, el virrey, Duque de Linares, convocó a Junta de Gu~rra y Hacienda, la
cual comisionó a Francisco de Barbadillo como juez con a¡mplias facultades.
Llegó a Monterrey en diciembre de 1714 y una de láS sol_uciones_ que
propuso fue la de fundar pueblos de indios para contrarrestar la influencia de
los encomenderos. Estaba decidido a realizarlo e inclusive fue de opinión
que si el propio gobernador no estuviera de acuerdo le quitaría el mando.
Organizó una de las Compañías Volantes para Ia protección de los'pueblos y
de las haciendas de ovejas.
!

habían huido de las misiones y con ellos repobló el pueblo de San Antonio
de los Llanos, , actual Hidalgo en Tamaulipas. También impulsó la
refundación de las misiones del Río Blanco y Labradores, repobló Jas de
Hualahuises y Gualeguas y fundó, en las inm~diaciones del Valle del Pilón,
las de Purificación y Concepción.
Resolvió el conflicto de jurisdicción ·surgido entre las poblaciones de
Hualahuises y Linares, trasladando ésta última con fecha del 14 de
noviembre de 1715. Utilizó con frecuencia el procedimiento de expropiación
de tierras para establecer poblados, tanto en el Piló,1 como al oriente de
Monterrey y así fundó la misión de Nuestra Señora de Guadalupe en febrero
de 1715 a la que le dio el título de Pueblo en enero del siguiente año.
A cada uno de los pueblos que fundó les otorgó instrucciones precisas
acerca de su gobierno, nombrándoles un protector y señalándoles
misioneros, quienes, según su opinión, debían ser, cuando no ángeles, más
que hombres.
Restituyó a los franciscanos las mlSlones que había secularizado el
obispo Camacho y Ávila. Se distinguió como pacificador y libertador de los
indios, abolió las congregas, como se conocían las encomiendas en la región
y que habían sido eJ origen del problema con los habitantes españoles
encomenderos.
Pasó poco más de año y medio en el cumplimiento de su misión y
regresó a México en abril de 1716, en donde volvió a su puesto de alcalde de
corte. Sin embargo, su ausencia de Nuevo León dio de nuevo cauce al
problema, razón por la cual fue designado gobernador y tomó posesión el 4
de julio de 1719. Durante su mandato auxilió al Marqués de Aguayo en su
misión frenté a los franceses en territorios de los Texas. Restableció la
Compañía Volante y a los protectores de los indios. Importante fue el
levantamiento de un censo ganadero que redundó en proponer la creación de
un Obispado en Monterrey. Duró en su cargo cuatro años para volver, en
1723, a la capital del virreinato.
En ese mismo año contrajo matrimonio en la car,ital novohispana con
doña Juana Rosa Eolio Ojeda y Guzmán, quien era viuda de don Martín de
Urzúa y Arizmendi, conde de Lizárraga. Otorgó testamento sin estar
enfermo el 29 de diciembre de 1724 ante Francisco Dionisia Rodríguez,
escribano real. Murió en la ciudad de México el 14 de mayo de 1726 en su
casa de la calle de los Donceles y fue sepultado en la capilla del Rosario del
.
5
Convento de Santo D ommgo.

Emprendió jornada a la Sierra de Tamaulipas con los capitanes Juan
Guerra Cañamar y fray Juan de Losada logrando bajar a los indios que
670

671

�En AGI hemos localizado documentos que permiten ar_npliar la
información que hasta ahora se tiene de este personaje, ta~to por_ ~o que se
refiere a sus estudios como a sus cargos anteriores a su vmculac1on con el
septentrión. Así hemos localizado que_ ~jerció pu:st~ oficial en_ el otro
extremo de la Nueva España, en la mend1onal Provincia de Yucatan Y que
11.egó a Ja Nueva España, muy probablemente, antes ,de. la fecha que
menciona don Israel Cavazos, quien asienta que pasó con el virrey Fernando
de Alencastre Noroña y Silva, Duque de Linares y Marqués de Valdefuentes,
quien llegó en enero de 1711. De acuerdo a la documentación ~e AGI,
obtuvo su permiso de la Casa de Contratación en 1702 para P'.15ª.r a e3erc~~ el
oficio de teniente de gpbernador y capitán general de la Provincia de Menda
de Yucatán y Auditor de la gente de Guerra.

3.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 211, Fol..309, del 20
de septiembre de 1714:
Real Audiencia. El Rey ordena a los oficiales reales de la co1'le de ·México
presten al licenciado Francisco de Barbadillo Victoria, Alcalde de Corte en
la Real Sala del Crimen, dos mil pesos, que ha de reintegrar de los salarios
que se le deben por la comisión que desempeñó en el Nuevo Reino de León.

Los documentos los anotamos y comentamos sólo en forma general ya
que se realizó un amplio estudio socio-históric? ?e. este personaje~~ el cual
se analizaron, a partir de estas fuentes arch1v1st1cas, su actua~1on como
gobernador y los antecedentes ocupacionales y personales de este interesante
.
6
personaJe.

4.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 217, Fol. 318, del 3
de octubre de 1714:
Nuevo Reino de León. Ordenando a los oficiales reales de la Corte suplan al
licenciado Francisco Barbadillo Victoria, en la comisión que se le dio en
este Nuevo Reino.

Las fuentes localizadas y consultadas en AGI en su orden cronológico son:

5.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 219, Fol. 320, del 16
de noviembre de 1714:
Nuevo Reino de León. Para que de conformidad con el penúltimo capitulo
de las Instrucciones que se le dieron a Francisco de Barbadillo Victoria,
mande a los oficiales reales de San Luis Potosí se les den las cantidades que
librare como se previene.

1.- INDIFERENTE, 161, N.4 79, del 23 de julio de 1700:
Relación de Méritos y servicios de Francisco Barbadillo Vitoria, abogado
de los Reales Consejos:

2.- JNDJFERENTE 135, N .14 7, del 6 de mayo de 1701:
Relación de Méritos del Bachiller Don Francisco Barbadillo Vitoria,
thenienle de Gobernador que ha sido de Yucatán.
3.- CONTRATACIÓN, 5791, L.!, Fol.! Sv.-18 del 27 de julio de 1702:
Nombramiento de Francisco Barbadillo Vitoria, como theníente de
gobernador de Yucatán:

,,

4.- INDJFERENTE, 138, N.27, del 30 de abril de 1711: ·
Relación de Méritos y servicios de Francisco Barbadillo•Vitoria, alcalde del
crimen de la Audiencia de México:

En AG se han localizado los siguientes documentos, l0s cuales, sin duda
alguna, completan los que proceden del archivo sevillano, son:
1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 208, Fol. 20 del 7

de septiembre de 1714:
Para que el gobernador del Nuevo Reyno de León y demás justicias d~ -~/,
por donde pasare el señor Francisco de Barbadillo que va a el con comlSlon
672

del virrey a ejecular varias operaciones del servicio de ambas Majestades le
den todas las asistencias prevenidas so pena de dos mil pesos.

2.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 38, Exp. 209, Fol. 20, del 7
de septiembre de 1714:

6.-REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 220, Fol. 320, del 16
de noviembre de 1714:
Nuevo Reino de León. Comisión que se le dio a Francisco de Barbadillo y
Vitoria en este Reino, además de la dada al Virrey, y use de la Capitanía del
mismo cuando lo necesitare.
7.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Yol.38, ~xp. 223, Fol. 324, del 4
de febrero de 1715:
Nuevo Reino de León, Comisión que se le dio a Francisco de Barbadillo
para que proceda contra Pedro de la Serna y los que alborotaron a los
INDIOS de Matehuala.

8.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Yol.38, Exp. 226, Fol. 326v., del
l3 de febrero de 1715:
Nuevo Reino de León. Para que el licenciado Francisco de Barbadillo
Victoria, Alcalde del Crimen de la Real Sala de esta Corte, comisionado en
este Reino, remita las diligencias de los despachos que ejecute.

673

�9.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38 Exp. 228, Fol. 328, del 11
de abril de 1715:
Nuevo Reino de León. Milicias, Ordenando a los oficiales reales de San Luis
Potosí den a Francisco de Barbadi/lo Victoria, la cantidad qué importm·á la
compra de los bueyes que necesita para la formación de /Qs pueblos que está
efectuando en e.ste Reino.
·

10.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 230, FoL 328v., del
11 de abril de 1715:
Nuevo Reino de León. Ordenando se remita a este Reino a nombre de
Francisco de Barbadillo Victoria, la herramienta que se menciona.
11.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 234, Fol. 337, del
11 de abril de 1715:
Nuevo Reino de León. Para que el licenciado Francisco de Barbadillo
Victoria ejecute su parte sobre lo resuelto en la junta in:;erta como se le
previene.

12.-Historia, Vol.30, Exp. 12-13, Fol. 186v.198, del 10 de mayo de 1715:
Consulta que hace el Señor Alcalde de Corte Don Francisco Barbadillo
Victoria a su Excelencia, sobre la pacificación de los INDIOS en el Nuevo
Reino de León:

13.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 235, Fol. 340, del
15 de junio de 1715:
Nuevo Reino de León. Sobre la comisión que se le encomendó al licenciado
Francisco de Barbadillo Victoria, Alcalde de la Real Sala del Crimen, en
este Reino, con relación al nombramiento de misioneros para la
pacificación de (os INDIOS, en esta jurisdicción.

14.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp.,233, Fol. 33lv., del
17 de junio de 1715 :
Nuevo Reino de León. Felicitación al licenciado Francisco de Barbadillo
Victoria por su victoria, por su labor de pacificación de los INDIOS
alzados, q1Jienes prometieron deponer las armas en la ciénaga de Juan
Pérez, próxima a Tamaulipas.

15.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 231, Fol. 329, del
19 de junio de 1715:
Nuevo Reino de León. Ordenando a Francisco de Barbadillo Victoria,
Alcalde de la Real Sala del Crimen de esta Corte, hacer entender a los
españoles vecinos de este Reino, la indignación dirl Rey y Virrey
respectivamente, porsusfechorías en los pueblos de INDIOS de este Reino.

674

16.- ~~LES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 232, Fol. 330, del
19 de Jumo de 1715:
Nuevo Reino de León. Confirmando el título de Capitán del Presidio de
Cen:atbo, pedid~ a favor de Juan Guerra Cañamar por el fiscal de Su
Ma1estad, Francisco de Barbadilló Victoria.

17.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol.38, Exp. 237, F ol. 342v., deJ
3 de octubre de 1715:
Nuevo Reino de León. Informe que rindió el licenciado Francisco de
Barba~iflo Victoria, sobre su misión civilizadora en este Reino y la
fundaczon de un nuevo pueblo que piensa llamar "La ºurificación ".
0

18.- INDIOS, Vol. 42, Bxp. 155, Fol. 184v.-187, año 1719:
Para q~e Francisco Barbadillo haga el informe que se le pide en orden a /a
pretensl?n de los religiosos del convento del Real de Charcas y que ejecute
lo demas que se le ordena sobre lo representado por Martín de Uros
toc~n!e ~l deterioro del pueblo de San Francisco de Matehuala, sobr;
rec1b1r dmero para las Misiones y la edificación de la iglesia. Real de Minas
de Charcas, Zacatecas. San Francisco de Matehuala.

19.- INDIOS, Vol. 44 Exp. 5, Fol. Sv.-8v., año I 720:
Para que Fran~isco de Barbadillo ejecute las providencias que se le
ord:nan, de pedimento de _l~s naturales de la nación T/axcalteca, del pueblo
Y fio~tera de ,san Sebastwn del Venado y otros sobre diversas quejas de
Martm de Unas por no querer que continúe la escuela en dicho pueblo y
por abusos que comete. San Sebastián del Venado, San Gerónimo de la
Hedionda.
20-INDIOS, Vol.44,Exp.115, Fol.141-141v., año 1721:
El virrey delega su superior jurisdicción en Francisco Barbadillo
gobernador del Nuevo Reino de León para que por lo que toca a fo milita,'
conozca de las causas de los naturales de los pueblos de Matehuala si~
perjuicio de la jurisdicción que por lo politico compele a la Real Audiencia
de Guadalajara. San Francisco de Matehuala. Charcas, Guadalajara.
21.-JUDJCTAL, Vol. 8, Exp. 5 Fol. 47-97v., del 11 de diciembre de 1724:
Estafa. Jui~io Penal. M_ediante Real Cédula e Jrdena al virrey de
CasaÍ:'erte mforme el motivo por el que se ha aprehendido al señor Oliveros
F_racr~r, de origen irlandés. Para las investigaciones se comisiona al
hc&lt;:_ncrado ,!"ranci~co _Barbad_il!o, Alcalde de Cone, quien explica que el
senor Frac1~r ped1a dmero d1c1endo que venia a la Nueva España a recibir
una herencta en Oaxaca, lo cual no era cierto, es decir, se le imputa el
675

�delito de estafa en contra de varios INDIOS. Las audiencias se ~levaron a
cabo en Cuicatlán y Papa/o. Se presentaron veinte testigos a declarar, se
suscita un incidente de tachas de testigos contra el doctor Santiago
Estebanson, el expediente está incompleto por lo que no se sabe cuál fue la
sentencia definitiva.

.

22.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.45, Exp. 108, Fol. 21, del 2

de junio de 1726:
Informar con autos de los crímenes cometidos por el gobernador Francisco
de Barbadillo Victoria. Nuevo Reino de León. INDIOS.

23.- CONCURSO DE COTLLLA, Vol. 3, Fol. 359-585v., años de 17291731;
Acusación a don José Miranda por abusos. Carta emitida por el Consejo en
que se pide al Virrey que conceda la ejecución y cumplimiento de la
demanda que hizo don Gerónimo de Osilia y Rayo en nombre del finado
Francisco Barbadillo, en contra de don Ignacio José de Miranda, factor de
don Alejo López de Cotilla, finado y Manuel Jiménez de los Cobos, oficiales
reales de la Real Hacienda y Caja de la Ciudad de México por los
innumerables abusos y mala administración del citado empello; la cual fue
aceptada y pronunciada el 20 de agosto de 1726 por don Gerónimo de
Osilia y Rayo; en dicha demanda se obliga a Don Alejo devuelva a la Real
Caja 78,400 pesos y 6 reales que extrajo con motivo de pagar una libranza a
don Feliciano Montero, vecino de Sevilla, más 45,000 pesos que dijo haber
ajustado la mencionada libranza, añadiendo a esto la multa que le fue
impuesta; y a don Ignacio de los Cobos se le pida devuelva 3,000 pesos
faltantes en la· caja según el corte hecho y se Le multe por 1O, 000 pesos. A
las tres personas mencionadas se les condena a la privación perpetua de su
empleo o de cualquier otro, al mismo tiempo les son embargados sus bienes,
dándoles tiempo para pagar dicha multa y si no lo hicieren les serán
rematados; en el caso de don Alejo López de Cotilla se cobrará dicha multa
a sus fiadores y albaceas. Se incluye la relación de las deudas y acreedores
que tiene. Constituye la ley expresa por el señor Barbadillo. San Diego
Guaxuquilla, Guadalajara.

24.~ INTESTADOS Vol.199, Exp. 6, Fol. 182-201, años de 1781-1801:
Hecho a instancias del defensor de capellanías de esta ciudad sobre que se
pasen a aquel juzgado los 500 pesos que quedaron retenidos de los bienes
de don Antonio Flores, correspondientes al capital de la capellanía que
fundaron Me/chora Reyes y Francisco Barbadillo. México.

JUAN JOSÉ DE ARRIAGA Y BRAMBILA, (mayo de 1723).

Cavazos lo considera uno de los gobernantes más arbitrarios del Reino
de León, especialmente por su mal trato de los indígenas. No recibió el título
ni del _rey ni del virrey, sino que le fue transferido por su titular, Don
Gregario de Luce~_ª• quien no lo llegó a tomar y, •teniendo facultades para
ello, se le transfino, desde luego con la aprobación del virrey, Marqués de
Casa-Fuerte. Tomó posesión el 16 de diciembre de 1722 de manos de su
antecesor, Don Luis García de Pruneda, quien había quedado como interino
después de cumplido el periodo de Barbadillo.
'
Fue de inusitada crueldad con los indios exceptuados los tlaxcaltecas a
quienes prohibió el uso de armas, las penas que les impuso por infringir e¡ta
orden fueron de gran crueldad. En general su comportamiento fue
problemático y ocasionó las protestas de los habitantes de la Misión de
Guadalu~e, sin mucho resultado. Se enemistó con su antecesor a quien trató
de acuchillar, la protesta de éste fue mejor acogida en la capital y se envió un
representante de la Real Audiencia, don Francisco A¡,tonio de Bustamante
quien realizó una información sumaria en Monterrey y la remitió a la capital'.

p~r ha~er faltado ~ sus obligaciones, no sólo en lo político y económico,
smo aun en las ordenes militares a fin de que los pueblos estuviesen
ª.mp~rados, por ello fue removido de su· cargo, entrando en su lugar el

s1gu1ente gobernante de este siglo XVIII.

Muy escasas son las referencias que localizamos, tanto en AGI como en
AGN .. Del primero procede la siguiente información que completa la ya
conocida, es:
1.- MP-ESCU(?OS, 321, ( 19 de enero de 1728 a I8 de febrero de 1728),
procede de MEXICO, 566: Cartas y ExpedienLes de personas seculares
1724-1728:
,

Contiene ex.elusivamente la representación iconográfica del Árbol
gene.a~ógico de JUAN JOSÉ D_E ARRT~GA Y BRAMBfLA, Gobernador y
Cap1tan general del Nuevo Remo de Leon. De acuerdo al árbol genealógico
se establece que fue hijo de Don Francisco Arriaga Bocanegra y de doña
Ana Esquive! y Castañeda, nieto paterno de Don Antonio Brambila de
Arriaga y doña Ana Pérez de Bocanegra. Sus bisabuelos paternos Jo fueron :
Francisco Brambila y Arriaga y Juana Ordaz de Mérida y los maternos Juan
de Estrada y Juana Pérez de Bocanegra.
'

l ,

'

676

7

677

�En AGN la documentación sobre este gobernador es la siguiente:

PEDRO DE SARABIA CORTÉS, (31 de marzo de 1725).

1.- REALES CÉDULAS DUPLICADAS, Vol. 30, Exp. 873, Fol. 266, del
17 de marzo de 1681 :
Alcaldes Mayores. Concediendo el cargo de Alcalde Mayor de Acatlán y

De acuerdo a Cavazos se asienta que nació en Jerez de la Frontera,
Andalucía,_hacia 1685, hijo de Francisco de Sarabia y de Casi Ida de Angulo.
En 1706 sentó plaza como cadete de caballería, participando en el cordón de
Gibraltar. Intervino en el aniquilamiento del socorro que las fuerzas inglesas
intentaron introducir en Orihuela, participó en otras muchas campañas
militares en España. Entre los hechos más importantes destaca el que fue
hecho prisionero en Cataluña, en 1709, para recobrar su libertad seis meses
más tarde y participar en el reencuentro de Almanza, en 171 O. Fue herido y
ascendido a ayudante mayor de caballería del regimiento de José de Oribe y
tomó participación en el sitio de Barcelona hasta su rendición.

P.ixtla a Juan de Arriaga Brambila. Acatlán y Piaxtla.

Un breve asentamiento según el cual el virrey Conde de Paredes y Marqués
de la Laguna nombró a Don Juan de Arriaga y Brambila por alcalde mayor
de Acatlán y Piaxtla por tiempo de un año, más o menbs... con el salario
ordinario de doscientos cincuenta pesos de oro común por año de dieciséis
meses. De acuerdo a este documento debió haber radicado en la Nueva

España, cuando menos, desde esa fecha.
2.- MATRIMONIOS, Vol. 125, Exp. 29, Fol. 205-221, año de 1726:
Solicitud matrimonial, él soltero, ella viuda. Contratarztes: Roque Pérez
Fernández de Zalgo, español, 38 años; Matía Theresa Carcaño Fabio de
Timei, española. Testigos y ocupación: Joan Joseph de Atriaga Brambila,
Gobernador de Nuevo Reino de León; Francisco de Abila, labrador; Marcos
de Ochoa, mestizo; Joan Pérez Fernández Zalgo, presbítero; Joan Cortez y
León, religioso; Juan de San Joachin y Vicente de San Miguel, frailes; Fray
Thomás de San Ciprián, Domingo de Goycochea, español, almacenero;
Joan Joseph de Goycochea, clérigo presbítero; Fray Joseph de la
Encarnación, Fray/es Joseph de Herrera, español, mayordomo. Jurisdicción
deApa.
·

De su contenido extractamos que, el para entonces, ya ex-gobernador,
había regresado a la ciudad de México al dejar el gobierno del Nuevo Reino
de León, y era residente en ella. Tenía su domicilio frente a la iglesia
parroquial de Santa Catarina Mártir. El motivo por el cual aparece en este
documento es por haber figurado como testigo en la información que ofreció
don Roque Pérez Fernández de Zalgo, para poder contraer matrimonio.
Según la declaración de Arriaga y Brambila, era su conocido y amigo íntimo
de tiempo atrás, e inclusive, le había acompañado en su viáje al norte cuando
fue a tomar posesión de su cargo de gobernador y se qued0 a vivir en el
Reino la mayor parte del tiempo. En virtud del trato que tenía 90n el
solicitante, manifestó que éste era soltero y libre para contraer matrimonio,
que sabía que al tiempo de marchar al Nuevo Reino de León era soltero, que
no contrajo matrimonio en aquel Reino y tampoco a su regreso a la capital.
Asimismo informó que sabe que no tiene contraída palabra de casamiento en
los Reinos de Castilla, ni que haya hecho votos de castidad o religión, ni que
sea pariente espiritual, afin o consanguíneo de la con quien pretende
casarse, ni que haya otro algún canónico impedimento público o secreto que
se lo impida.

678

En premio de sus servicios se le concedió la merced, el 2 de diciembre
de 1716, de la alcaldía mayor de Tehuanrepec y la capitanía general, su título
le fue expedido el 25 de junio de 1717. Después de cumplir con su cargo de
alcalde mayor fue designado sargento mayor del castillo de San Juan de
Úlua que estaba vacante por enfermedad de su titular.
Por estar vacante el gobierno del uevo Reing de León, después del
sumario a Arriaga y Brambila, fue nombrado por el virrey, Marqués de
Casa-Fuerte, como gobernador interino con fecha del 11 de octubre de J725.
Entró en Monterrey en diciembre del mismo año. Importante durante su
periodo fue el haber establecido acuerdo con los gobernadores de Coahuila y
San Luis Potosí para llevar a cabo una intensa campaña de pacificación de
sus respectivas regiones. A partir de su gobierno fue el gobernador quien
propuso a los integrantes del ayuntamiento de Monterrey, lo que hasta
entonces era atribución del propio Cabildo, ya que se trataba de oficios
vendibles. Practicó la visita oficial a los pueblos e hizo revista de la gente
armada.
Entregó el término de su periodo de cinco años, el gobierno a su sucesor
y regresó a la ciudad de México en donde se dedicó al comercio y estableció

su residencia en la calle de los Donceles. Ahí murió el 13 de mayo de 1736.
Casó con doña Feliciana Dionisia de Castro, quien le sobrevivió hasta 1743 .
Rindió testamento un día antes de su muerte ante el escribano real, Juan
Antonio de Arroyo y mandó que se dijesen 1,000 misas por su alma y que
fuese enterrado en la iglesia de San Francisco .8
En AGI localizamos sólo dos referencias, las que contienen muy escasa
infonnación, sin duda que el historiador neolonés, don Israel Cavazos,
dispuso de alguna Relación de Servicios y Méritos, de la cual extrajo la
amplia información que proporciona. No aparece este documento en AGI,
679

�muy probablemente esté en el Archivo Municipal de la ci~dad de N!onterr:~·
Entre los datos nuevos, sabemos que pasó a la Nueva España en compama
de un hermano, Antonio y que esto sucedió en julio de 1717, según ha
quedado asentado en la documentación de la Casa de Contratación de Sevilla
y que es la siguiente:
1.- CONTRATACIÓN, 5469, N.2., R.74 del 18 de julio de 1717:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de PEDRO
SARA VIA CORTÉS, alcalde mayor de Tehuantepec con ~ hermano Antonio
Saravia Cortés y su criado Diego Sánchez Maldonado, ,:,atura! de Toledo,
hijo de Pedro Sánchez Mudarra y de Angela Femánr:lez Maldonado, a
Nueva España.

2.- ESCRIBANÍA, 236B, 1715-1717:
Residencia de José Rodríguez Ledesma y Cosme de Mier y Es!rada, alcaldes
mayores de Tehuantepeque, por PEDRO SARABIA CORTES, su sucesor.
Fenecida en 1722.

Se completan las referencias con las dos únicas que de las existentes en
AGN le corresponden, éstas permiten confirmar parte del trabajo de
Cavazos. De acuerdo a ellas pudimos constatar que: ejerció el cargo de
alcalde en Tehuantepec y que le fue levantada residencia, prestando especial
atención a los posibles agravios que realizó con motivo de). repartimiento de
indios en la región. En cuanto a datos personales se asienta que su esposa fue
doña Feliciana Dionisia de Castro y que don Pedro había ya fallecido para
1746, siendo sargento mayor.
1.- INDIOS, Vol. 47, Exp. 101, Fol. 190v.-192v-.

añ&lt;? de 1723:

Para que el juez que pasare a tomar residencia a Pedro de Sarabia del
empleo de Alcalde Mayor de Tehuantepec, administre justicia a los
naturales de los pueblos que se expresan en los agravios ejecutados con el
repartimiento que les hizo. San Juan Guechecobi, Santa María Guinagati,
Santiago Lachuguiri y Santiago Guiteo, Tehuantepec, Oaxaca.

Contiene el documento la solicitud mancomunada de los naturales de
los e;uatro pueblos citados en la referencia, pertenecientes a la jurisdicción y
cabecera de la Villa de Tehuantepec en el Obispado de Oaxaca en la cual
piden se les haga justicia en ocasión de la próxima residencia que deberá
rendir el actual Alcalde Mayor. Se trata del ex-gobernador, don Pedro de
Saravia, quien había desempeñado el cargo desde 1717.

ejercicio del cargo de alcalde mayor de don Pedro. El motivo de la demanda
de justicia radicó en los perjuicios que les ocasionan los crecidos
repartimientos que a la fuerza les ha cargado y dado el Alcalde Mayor y sus
tenientes.
De acuerdo al documento los indígenas dejan asentado que dichas
autoridades les habían repartido géneros a crecidos y subidos precios, más
de su justo valor y recibiendo de los naturales, al tiempo de su recaudación,
la paga en los frutos que cultivan de sus tierras como son la grana, la pita,
la vainilla y la sal, con rigor de justicia a menos precio de su justo valor...

A partir del contenido de la queja que, conjuntamente y a través de un
apoderado, presentaron los naturales de los cuatro pueblos, no hay duda de
que se trató de una explotación del alcalde mayor y sus colaboradores; sin
embargo, desconocemos la respuesta de éste, ya que no se encontró ningún
otro documento.
2.- GENERAL DE PARTE, Vol. 35, Exp. 193, Fol. 149, del 7 de septiembre
de 1746:
Incitativo de justicia para que la de su Majestad de los partidos y lugares
donde se hallare don Francisco Antonio Salcedo y Villavicencio, procedan a
administrársela a la parte de la suplicante de doña Feliciana Dionisia de
Castro, viuda del sargento mayor Don Pedto de Saravia Cortés, en razón de
lo que expresa, conforme a derecho, bajo la pena de 200 pesos. México.

El contenido de este documento señala el hecho de que a la fecha del
mismo, don Pedro había ya fallecido y su viuda estaba solicitando el pago de
un adeudo por la cantidad de 121 pesos. Se hace referencia al vale que había
otorgado el deudor desde el 4 de septiembre de 1739 y que no había
cubierto. Señala la viuda tener conocimiento de que su deudor radicaba en el
Nuevo Reino de León y estaba en posibilidad de efectuar el pago de su
deuda. La decisión del virrey es en el sentido de ordenar a las justicias más
cercanas que procedan a notificar al deudor y a recoger el dinero y
enviárselo a la viuda, quien, de acuerdo al documento radicaba en la capital
de la Nueva España.
BERNARDINO GASP AR SALVADOR MENESES MONROY Y
MENDOZA BRACAMONTE Y ZAPATA, CONDE PEÑALVA, (junio
o julio de 1730, hasta su muerte un año y medio más tarde).

Los indígenas habían presentado su demanda de justicia ante la Real
Audiencia desde el año de 1720 y la renovaron ante el virrey con fecha del
11 de agosto de 1723, precisamente en ocasión del ya próximo término del

Don Israel Cavazos proporciona amplia información sobre este
gobernador, de ella, sólo alguna parte no la hemos encontrado confirmada en
las fuentes primarias localizadas en los dos archivos consultados,
especialry,ente la relacionada con su actividad como gobernador. En tanto
que de ellos, así como de otra fuente secundaria 9 proceden bastantes más

680

681

�datos, que penniten redondear la figura de este distingl!lido personaje, no
sólo del septentrión, también del resto de la saciedad novohispana. De estas
dos fueotes entresacamos y arreglamos a continuación la1nformación sobre
el personaje, misma que quedará .complementada con los do·cumentos que
hemos localizado y que resumiremos en sus respectivas referencias
:trchivisticas:
Don Bemardino Gaspar Salvador Meneses Monroy y Mendoza
Bracamonte y Zapata, Conde de Penalba, nació en Talavera de la Reina,
Castilla la Vieja, el 5 de agosto de 1672 y fue bautizado en la Parroquia de
San Salvador de la misma población eJ siguiente día 13. Recibió la merced
del hábito de la orden de Santiago y se cruzó caballero el '¡ 1 de diciembre de
1691.
El título condal le fue concedido en 1632 a don Bernardino Meneses y
Bracamonte, muy probablemente su abuelo materno. En otra fuente primaria
se cita que se le concedió este título a don Bernardino Monroy, lo poseyeron
D. Antonio Javier de Meneses y Doña Francisca Meneses Monroy y
Mendoza. 10
No fue el primogénito de su línea y su calidad de s(!gundón pudo muy
bien haber influido en su paso a Indias. Parte de la riqueza familiar, por vía
paterna, procedía del mayorazgo de los Rodríguez de Monroy; sin embargo
la falta de descendencia del primogénito permitió que los bienes vinculados
a su línea paterna pasaran a Bemardino y sus descendientes. Entre dichos
bienes le correspondió la regiduría perpetua de la Villa de Madrid, cargo que
nunca ocupó, no obstante haber figurado como su propietario en l 729.

alcalde de Mesta un año más tarde. Durante 1702 aparece como mecenas de
un folleto religi0so y se tiene consignado que eJ matrimonio vivía en la calle
d~ ,Tacuba. Curi~samente, en ese mismo año· les fueron expuestos cuatro
huerfano~ a quienes llevaron a recibir el ba1:1tismo en el Sagrario
Metr~pohtano duran_te el año de 1702. Se trató de dos niñas y dos varones,
las pnmeras en bautizarse fueron las mujeres, Petra Josefa y Luisa Clara, el
29 Y 2~ de agosto respectivamente y José Agustín y Francisco Javier, el 27
de septiembre y el 12 de diciembre.
Don ~emardino y su mujer permanecieron casados pocos años, ya que
para mediados de 1706 se separaron, acogiéndose doña María Josefa al
convento de clausura de Santa Clara en la misma Gapital para pasar más
t~rde al de S~nta Catalina de Siena. El motivo de esa separación debió haber
sido un escandalo en la sociedad novohispana, ya que la Condesa fue
acusa?ª por don Bernardino de adulterio, el cual, por supuesto, ella nu~ca
acepto. A los pocos meses de su estancia en el convento dio a luz, el 24 de
enero d~ 170?, un varón de quien siempre afirmó era hijo legítimo habido en
su matnmomo ~on don Bernardino. Su bautizo, retrasado varios meses, dio
lugar a un pleito entr~ los esposos, ya que don Bernardino se negó a
r~~ono~erlo y se reservo el que constase en la partida de bautizo como su
h1Jo. Sm embargo doña María Josefa obtuvo por ple-ito el mantenimiento de
su ltijo Y de elJa por parte de don Bernardino. Este, al paso del tiempo
parece ser que llegó a aceptar su paternidad, probablemente por haber sido el
único descendiente del matrimonio.
~ste niño recibió el nombre de Bernardino Pablo Francisco y llevó los
apellidos Meneses Calderón. Fue religioso de la Orden de Predicadores en el
Conven:o de Santo ~omingo ~~ México y se le conoció como Fray
Bernardmo; por su calidad de rehg,oso quedó, automáticamente excluido de
la sucesión al mayorazgo de su padre. Por su parte Fray Bernardino renunció
a todos los demás bienes familiares y pasó el título al hermano del Conde
don Pedro.
'

Don Bernardino, ya en la Nueva España y durante su permanencia en la
villa de León, se casó por poder en la capital novohispana el 3 de noviembre
de 1695. Su mujer lo fue doña María Josefa Calderón Salgado y Castilla y
las velaciones se celebraron el 26 de enero de 1696 en la Iglesia de Santa
Clara. La joven, probablemente haya nacido en la ciudad de México entre
junio de 1675 y junio de 1676, hija de don Antonio Calderón Maqueda,
natural de Ecija y avecindado en la Nueva España desde 1653, militar,
comerciante en plata y dueño de haciendas en Guichapa, Cadereita y los
alrededores de la capital novohispana. La madre lo fue doña Francisca
Salgado Castilla o de Brito Salgado y Castilla, la segunda esposa de don
Antonio con quien casó, después de enviudar, en 1673. La esposa aportó a su
matrim.onio una fuerte dote en bienes valuados en 40 mil pesos.

El gobernador fue dueño de grandes extensiones cie tierra en Acámbaro
Celaya y el Nuevo Reino de León dedicadas a la cría de ovejas laneras. E~
territorio neolonés fue propietario de las haciendas y agostaderos de Nuestra
Señora d~l_Rosario y San Rafael y Nuestra Señora del Rosario y San José
con 150 s1t10s y 80,000 cabezas de ganad&lt;?, además de 700 mulas y caballos.
En Acámbaro poseía siete sitios de ganado mayor y menor con una
extensión de 13 caballerías.

El matrimonio debiónaber residido en León hasta su regreso. a la ciudad
capital hacia 1696. Para el año de 1699 don Bernardino figura como padrino
de bautizo; en 1701 fue alcalde ordinario en el ayuntamiento capitalino y su

El enorme número de ovejas en sus propiedades le obligó a solrcitar el
envío, d~sde el pueblo de Xilotepec: de 200 indios a quienes se les pagaría
su trabajo para ayudar en la trasquila y traslado del ganado; sin embargo,

682

683

�sólo pudo contar con 69 de ellos. La falta de mano de obra le ocasionó
grandes pérdidas, debidas al retraso en al inicio de la trashumancia:
En terrenos de Guanajuato tenía las haciendas de San Rafael y la de
Nuestra Señora de la Encarnación• o El Obraje, misma que, hacia 1715,
vepdió a don Luis de Luyando. La primera estaba situada en jurisdicc\ón de
Aoámbaro y la segunda hacia Salamanca, coo extensión de J2 caballerías de
tierra de riego; en San Miguel el Grande era dueño de otra propiedad, la
hacienda de San Diego de los Altos, cercana a la Villa de San Felipe.
El rey, en reconocimie.nto a sus dilatados méritos y los de sus
antepasados y a sus treinta.años de servicios políticos y militares en la Nueva
España, le despachó título del gobernador del uevo 1 Reino de León.
Sucedió esto en junta del Consejo de Cámara de índias el 29 de febrero de
1729. La duración del nombramiento fue por cinco años y el sueldo anual
ascendió a dos mil pesos de minas. Procedió al juramento de su cargo en la
Villa de Madrid el 4 de julio de 1729 y entró en su ejercicio en la ciudad de
Monterrey en junio de 1730.

Durante su breve gobierno prohibió a los alcaldes mayores ausentarse
sin licencia, dispuso la limpieza de las calles y solares, prohibió la extracción
de semillas por la escasez, mandó que los vendedores ambulantes
establecieran tiendas, dictó medidas para el pago de impuestos del
aguardiente, extinguió a los protectores del pueblo de Gualeguas; consiguió
del virrey, Marqués de Casafuerte, autorizara que Monterrey continuara
eligiendo sus alcaldes y regidores y dichos empleos no fueran oficios
vendibles. En octubre de 1730 realizó la visita general a los pueblos,
logrando hacerla hasta los más apartados como Labradores y Río Blanco.
Murió en Monterrey, sin hacer testamento, porque murió sin que se supiera
y se halló muerto en su cama. Fue sepultado en la catedral el 8 de noviembre
de 1731.
Para 173 S su hermano y heredero del título, don Plidro, reclamó la
entrega de los bienes que había dejado don Bernardino; sin embargo, no hay
constancia de que se los hubieran entregado todos o parte. De lo que sí hay
es de que cinco años más tarde, la viuda solicitó, por su parte,
específicamente la entrega de las alhajas que estaban guardadas en un baúl.
En enero de 1749 llegó a Monterrey un apoderado de los condes, a
quienes les fueron entregados los bienes del ex-gobernador. Entre éstos
figuraba un lignum crucis engastado en oro, en que está fondado el vínculo
del condado, una venera de oro y diamantes de la Orden de Santiago, un
dosel de lienzo y un estandarte con las armas del conde/ según diligencias

que se encuentran en el Archivo Municipal de Monterrey. 11

684

Pasamos al análisis de las fuentes primarias localizadas de AGI
.
'
provienen dos Relaciones de méritos y servicios, una correspondiente al año
de 1724 y la otra comprende hasta el mes de mayb de 1729. Si bien son
b~st~nte simi!ares, se complementan una a otra. Se encuentran bajo los
s1gu1entes registros:
1.- fNDIFERENTE, 142, N.71 del 4 de noviembre de 1724:
Relación de Méritos y servicios de Bernardino de Meneses Monroy
Caballero de Santiago, Conde de Pena/ha, alcalde mayor de Guichiapa.;
Gilotepeque, ampliada hasta el l 8 de febrero de 1726. y,
2.- INDIFERENTE, 144, N .54 del 20 de mayo de 1729:
Relación de Mér_itos y servicios de Bernardino de Meneses Monroy,
Caballero de Santiago, Conde de Penalba, regidor de Madrid:

Procedemos a su análisis y descripción para lo cual tomamos, de cada
una de ellas, los contenidos que permitan proporcibnar lo más exhaustivo
posible, la secuencia cronológica de las actividades de ~ste segundo Conde
de Penalba:
Don Bernardino se inició en la milicia en España al servicio directo del
rey como gentilhombre de Boca por espacio de ocho años, desde 1684 hasta
16?~· Fue en este año en el cual, en reconocimiento a su notoria calidad y
mentas y a las prendas de capacidad y juicio, el virrey de la Nueva España
Conde de Galves, por estar vacante el empleo de Alcalde Mayor del Partid~
?e ~hetla, le otorgó ese nombramiento. La fecha del mismo es del 22 de
Jumo de 1693 y tomó posesión el siguiente 1o. de agosto. Permaneció en ese
carg~ hasta el 24 de enero de l 694 desempeñándolo con entera aprobación,
manifestando su celo al Real servicio en beneficio de aquellos vasallos. En
reconocimiento a ello fue designado por el mismo virrey como Alcalde
Mayor y Capitán a Guerra de la Villa de León, su partido y jurisdicción, en
el actual estado de Guanajuato. Tomó posesión de ese nuevo caroo el 15 de
mayo de 1694 y lo disfrutó hasta el 10 de junio del siguiente, fecha en la
cual, por su buen ejercicio, le fue prorrogado hasta diciembre de 1696.
Retomó a la capital novohispana por haber sido electo por el cabildo de
la ciudad como su alcalde ordinario de primer voto, cuyo cargo corresponde
al de alcalde de Hijosdalgo en Castilla. En esa calidad asistió, en compañía
o~os funcionarios, el corregidor y capitulares, a todos los actos oficiales y
pu~li~os en que se requería su presencia. Participó con un buen gasto para el
lucimiento de los actos que se celebraron en 1701 con motivo de la
aclamación del rey.

d:

685

�El siguiente virrey el Marqués de Valero, tomó en cu,enta lo_s _bu:nos
servicios que don Bemardino había prestado a la corona y ,o com1S1ono en
1717 para efectuar la visita general de minas y haciendas de la Nueva
España. Inicialmente fue a los Re~les de San Luis de la Paz, San !edr?,
Guadalcazar y San Luis Potosí y debido a los logros en el~as y al desmte~es
en sus actividades, se le aprobó todo lo que propuso para el . meJor
funcionamiento de esos reales. Al mismo tiempo se le pidió extendiera su
visita a los demás reales de minas de la Nueva España.

El desarrollo de este trabajo le llevó dos años y durante ellos logró
magníficos resultados, especialmente allegar recursos a la Real ~acienda, ~o
logró a costa de mucho trabajo y de efectos en su salu,d. ~espues ?e un ano
de su desempeño recibió el agradecimiento de la metropoh y la prorroga del
cargo por un año más.
Como reconocimiento a esta labor le fue expedido, en 9 de agosto de

1721, el nombramiento de Alcalde Mayor del Parti~9, de Gui~hiapa Y
Jilotepec con el título de Teniente de Capitán Gene~al. del_ Partido ~ su
Jurisdicción. Tomó posesión el 27 de septiembre del mismo ano. Se trato de
un importante cargo que creó el virrey con el fin de que ~,ubies~ [l~rsana de_
confianza y satisfacción que cuidase de que las Compamas Mzlzczanas_, °:l
de Jnfanteria, como de Caballería, que se hallaban en tod~ la Provincia,
estuviesen disciplinadas y prontas para todo lo que se pudiese ofrecer al
Real Servicio.
Muy probablemente permaneció en ese puesto !1ast~ el_ momento en que
fue nombrado gobernador del Nuevo Reino de Leon, s1 bien fue p~opuesto
para ocupar varios de importancia en la administraci6n en d1_ferentes
posesiones españolas en ultramar. Es así com? en sus dos Relaciones se
asienta, según documentos consultados por quienes las el~boraron,. que en
varias ocasiones fue consultado por la Cámara del Consejo de Indias para
proponerlo en varios empleos . El primero fue en el año de l 725 dur_ante ~I
cual la Cámara lo propuso en tercer lugar para el Gobierno y Presidencia
de Philipinas; poco después, y según constancia de~ s~ptiembre de_J725 lo
propuso la Cámara en segundo lugar para el Correg1m1ento de la Czudad de
la Plata y Villa Imperial del Potosí. También figuró su nomb.-e par~ ocupar
las Presidencias de las Reales Audiencias de Quito y de GuadalaJara, los
Corregimientos de México y de la Vera-Cruz y el Gobierno de Campeche.
Finalmente fue propuesto en primer lugar para el Gobierno del Nuevo
Reyno de León, el que le confirió Su Majestad en 18 de febrero de 1726.
En la documentación de AGI no aparece ninguna otra información
concerniente a sus empleos, el último que desempeñó fue el de gobernador
del uevo Reino de León, ya que, según información d Cavazos, murió en

686

él en noviembre de 1731, adicionalmente se consigna, en fuente de AGN,
que describiremos más adelante, el haber fallecido ya para el año de 1735.
· En lo que sí son ricas las dos Relaciones es en las informaciones que
conciernen a sus antepasados y que permiten establecer, sin duda alguna, que
se trató de una familia fuertemente vinculada con la administración de la
corona a la que sirvieron directamente, su padre, su abuelo paterno, sus dos
abuelos matemos. un sobrino materno y un tío paterno.
"
Es así como sabemos que fue hijo legítimo de -don Gaspar de Monroy, _
Conde de Peñalva, Caballero que fue de la Orden de Santiago y de doña
Juana Theodora de Meneses y Monroy, Condesa de Peñalva.
Su padre, don Gaspar, sirvió a la corona durante treinta y dos años
ininterrumpidamente en territorios de España y de Nápoles y nunca tuvo
cargos en las posesiones españolas de ultramar. Fue gentilhombre de la Boca
y se inició en el servicio oficial como administrador de la Renta y Los
Millones en la ciudad de Segovia en donde también fue Superintendente de
su Casa de Moneda. Poco después actuó como Corregidor y Capitán a
Guerra de la ciudad de Trujillo en Extremadura en donde permaneció desde
noviembre de 1681 hasta junio de 1688. Tuvo a su cargo la Administración
de las Rentas y Millones de la Ciudad y sus Partidos y durante los dos
.últimos años en la región ejerció como Superintendente de las mismas en la
totalidad de Extremadura.
También administró los Millones y la Tesorería de la Ciudad de Alcaraz
y tuvo a su cargo la Superintendencia General de todas las Rentas en España.
En este mismo ámbito de la administración real fue Corregidor y Alcalde
mayor de la ciudad de Palencia y estuvo comisionado en ella como Juez
Conservador de las Rentas de Alcabalas, Cientos y Millones de la misma
ciudad y de todos sus Partidos, ejerciendo también el cargo como su
Superintendente General de Rentas Reales. Para el año de 1752 fue Regidor
de la Ciudad de Madrid.
Fuera de la Península, don Gaspar ocupó el cargo de Teniente de la
Compañía de Lanzas del Cardenal Aragón, cuando éste fue virrey de
Nápoles y sirvió, además como gobernador de la ciudad y Presidio de Soma
y Casales.
Por lo que se refiere a su abuelo paterno, don Antonio Rodríguez de
Monroy se asienta que desempeñó durante muchos años el cargo de Regidor
de Madrid y disfrutó, en consecuencia, de todas las concesiones de su
tiempo.

687

�De mayor importancia como servidor en la adni,inistración de las
posesiones de Ja corona lo fue el abuelo. n:iatem~, de quien el goberna~or
heredó su nombre e inclinación a este serv1c10 oficial. Lo fue don Ber~ardmo
de Meneses, Conde de Penalb~, también Caballero de Sant1ag~ Y
gentilhombre de la Boca del rey. Ocupó en E~paña los cargo~ ?e correg1~or
ere las ciudades de León y Toledo y fue el primero de la fam1ha que p~o a
las Indias. Fue designado Gobernador y Capitán General de la Isla _Espanola
y como tal, también Presidente de la Real Audie~cia de S~nto Domingo. Fue
en este cargo que se distinguió por haber defen~1do a la ciudad de_l ataqu~ de
una armada inglesa, al mando del general Gm llenno Pen º. ~e~1e, enviado
por Oliverio Cromwell para ocupar la Isla. Los ingleses, d1v1d1dos en dos
escuadras, lograron desembarcar a la orden del general V~~ables
pretendiendo tomar la capital de la isla. Ante este sue,eso acu~to con
prontitud el gobernador con su ejército y acompañado de su h1Jo,. don
Gutierre de Meneses, Conde de Foncalada y también Caballer~ d~ Santiago.
Lograron rechazar a los invasores, ponerlos en fuga con la perdida de dos
mil quinientos hombres, entre ellos varios oficiales, les tomaron ocho
banderas y la gran mayoría de los pertrechos de guerra llevados para el
ataque.
Sin que aparezca en las Relaciones, proporcionamos inform~ción
adicional sobre este ataque inglés. En la defensa y rechazo del mismo,
participó, también con gran éxito y como _apoyo im~ortante para don
Bernardino un destacado personaje de la vida novoh1spana, el letradoabogado, o'idor y recopilador de las Leyes de Indias, ~I doctor d~n Juan
Francisco de Montemayor y Córdoba de Cuenca. Habta dese~penado el
cargo de Presidente de la Real Audiencia de Santo Domingo_ Y de
gobernador interino de la Isla, poco antes del arribo de ,.don Bernardmo, en
J 655, y por ello era buen conocedor de la si~uaeión ya _que había
participado en la defensa de la Isla en ocasiones anteriores. Sus
conocimientos sirvieron, especialmente al nuevo gobernador, d~n
Bernardino, para la fortificación de la ciudad, la preparación de la_ estra_t~g1a
militar y la moral de sus habitantes para enfrentar los ataques de mvas1on Y
defensa. La consecuencia histórica de este triunfo español fue la de p~eservar
su dominio sobre La Española y evitar su posesión por parte de los ingleses
· 12
como suced .,
10 en Jama1ca.
Al abuelo del futuro gobernador del Nuevo Reino de León el tri~nfo
alcanzado en Santo Domingo le valió el agradecimiento del rey. Este
propuso a los miembros del Consejo d~ Jnd~as tomaran en. cue~ta a do~
Bernardino para promoverle a otra Pres1denc1a de Rea! Aud1enc1a, fue ?5'
que le fue concedida la de la Provincia d~ Charc~, misma que no ll~go a
ejercer pues falleció en Cartagena de Indias, el ano de 1656 en cammo a
. ocupar su puesto.

Otro dato de especial interés contenido en estas Relaciones es la
específica mención a los servicios de las mujeres importantes de la familia.
Se citan: A la tía de la abuela materna del futurn gobernador, doña Ana de
Mendoza y de la Cerda, Condesa de Coruña, Marquesa de Flores Dávila,
camarera mayor de la emperatriz doña María de Austria, a quien acompañó y
sirvió durante su viaje a Alemania y regresó con ella a' España. En
recompensa a sus servicios, recibió del emperador Fernando Tercero, real
titulo de Condesa del Sacro Romano Imperio para ella y sus sucesores.,
expedido el 4 de noviembre de 1644. Continuó con el cargo de camarera
mayor de la reina, su sobrina, la abuela del futuro 'gobernador doña Al berta
Josepha de Mendoza, esposa de don Bernardino. Esta mujer recibió, por
cédula real del 22 de diciembre de 1651, dos mil ducados al año en lugar de
los beneficios que disfrutaba en su cargo de camarera mayor. Se mantuvo
esta renta, también por cédula real del 7 de septiembre de 1661, en su hija,
doña Juana Theodora de Meneses y Mendoza, la madre del gobernador. No
llegó a disfrutarla y le correspondió a su hijo, don Bernardino de Meneses y
Monroy.
.
Por línea paterna tuvo otro destacado pariente, el hermano de su abuelo,
el clérigo, don Tomás Rodríguez Monroy. Sirvió al rey durante 24 años en
los empleos de Inquisidor Apostólico del Reino de Granada, capellán mayor,
dignidad y canónigo de la Iglesia de Cuenca y Presidente de la Chancillería
de Valladolid en cuyo cargo falleció. Dejó como heredero universal a su
hermano, don Antonio y éste a su hijo, don Gaspar,-quien, a su vez, heredó
en don Bernardino.
Sin especificar la rama familiar, también figuró, un sobrino de don
Bernardino, quien fue su sucesor de sus particulares servicios. Se trató del
Marqués de Lanzarote, gentilhombre de la Cámar~. del Rey y Mariscal del
Campo de los Reales Ejércitos, falleció en guerra viva en 171 O.
Las referencias localizadas en AG permiten confirmar parte de las
informaciones que han procedido de las dos fuentes secundarias que hemos
resumido párrafos arriba y de las interesantes Relaciones de servicios y
méritos de don Bernardino de Meneses y Monroy; son las siguientes:
1.- GENERAL DE PAR TE, Vol. 18, Exp. 322, Fol. 310 único, del 25 de
octubre de 1701 :
Licencia al Conde de Penalba, criador de ganado en la jurisdicción de
Querétaro para que en lo que resta de este año pueda matar quinientas
cabras y ovejas viejas por mitad

689
688

�Don Bernardino solicitó se le concediera permiso P!lfll sacriflc_ar 500
ovejas y cabras viejas que ya no eran_ productivas, antes de que murieran Y
no pudiera obtener ninguna ganancia de ellas. Le fue otorgada por ~J
contador deJ Real Tribunal de Cuentas, en atención a que el ~onde hab1a
enterado en la Real Caja 25 pesos para ayuda de la co~strucc1on del. ~eal
Palacio y haber cubierto su media annata. Sin embargo, solo se le au~enzo el
sacrificio de la mitad del ganado y se le indicó que debería quedar suJeto a la
inspección del alcalde del sitio en que se efectuara la matanza a fin de que se
respetara lo acordado.
2.- GENERAL DE PARTE, Vol. 19, Exp.218, Fol.167 del 26 de agosto de

1709:

·d
Vuestra excelencia manda a la persona que fuere requerz a con este
despacho saque J00 pesos de multa al ten~e~te de Jilotepec y notifique de
cumplimiento a los 200 indios que se obbgo dar al Conde de Penalba Y
ejecute lo demás que refiere. Jilotepec.
•

Documento relacionado con la posesión de ganado del Conde de
Penalba. En su contenido se expresa que tuvo necesidad de contratar 200
indígenas para que participaran, tanto en la trasquila de las ovejas_ como en
su pastoreo en su traslado a los nuevos agostade~os. Para ell~ convmo con el
teniente y alcalde del pueblo de Jilotepec, a quienes entre~o 44~ pesos que
deberían, a su vez, pasar a los indios para _el gasto de_ su~ av1os. Sm embargo,
estas personas sólo contrataron y enviaron 69 md1genas, con lo cual
ocasionaron grandes pérdidas al Conde, ya que los ganados _no fueron
trasquilados a su debido tiempo, se retraso su salida y con ello dieron a luz
en el camino y se murieran muchas crías.
,
El documento reviste el interés de describir estos aspectos relacionados
con la trashumancia del ganado, el que era conducido, en el caso, de la
jurisdicción de Querétaro a las planicies norte~as. Debi~o ~ lo extenso ~e los
rebaños era jndispensable contar con el trabaJO de los md1ge~as, a qu1:nes,
además del gasto de su traslado se les pagaba, .~egún se ~1enta, un Justo
salario por su trabajo. Por otro lado, era tamb1en necesario observar l~s
tiempos adecuados para preparar al ganado e iniciar la trashumancia
calculando que las cabezas preñadas llegaran a dar a luz en los nuevos
agostaderos.
3.-TIERRAS, Vol.310, Exp. 3, Fol.97, del 6 de julio de 1714:

_

Celaya.- Bernardino de Meneses y Monroy, Conde de Pena/ha, Dueno de ~a
Hacienda de Nuestra Señora de la Encarnación, contra Manuel de Albarran
Carrillo Dueño de la de San Cristóbal, y los naturales del pueblo de San
Pedro Chupicuaro, sobre propiedad de tierras. Jurisdicción de Guanajuato.

690

El expediente remite a las diligencias que se realizaron para determinar
los linderos de la hacienda que don Bernardino pretendía vender a don Luis
de Luyendo. Consta que el Conde de Penalba era su propietario y que, por
iñdicaciones·de la Real Audiencia, el escribano real, el 22 de noviembre del
mismo año procedió a medir, amojonar y delimitar las tierras de la hacienda,
sin haber contado con el conocimiento de los titulas del Conde, ya que éste
no se los exhibió.
La hacienda de Nuestra Señora de la Encarnación estaba ubicada en los
límites del pueblo de Acámbaro en jurisdicción de Celaya.
4.- TIERRAS, Vol. 310, Exp. 3, Fols. 240-241 v., del 8 de octubre de 1715:
En vista a la restitución de las tierras que se refiere y para que se haga
justicia y no opongan el embarazo en la medida 'de sus linderos. Pídes~le
testimonio de uno de los amparos de posesión que tienen presentados en
esta Real Audiencia en tres titulas los naturales.

Un año más adelante, en 1715, se produjo otro documento en el cual,
sin encontrar claramente especificado el nombre del Conde de Penalba se le
reclama la restitución de algunas tierras a los naturales del pueblo de San
Pedro Chupícuaro de la jurisdicción de Celeya. Los indígenas habían
presentado los títulos de propiedad en la Real Audiencia en donde constaban
los linderos de sus posesiones. No se acJara en el documento la decisión que
se tomó y si realmente el Conde de Penalba había tomado parte de las tierras
de los vecinos del poblado mencionado. Sin poder confirmar que se tratara
de don Bernardino, sí es muy probable que asi haya sido, ya que este
personaje, como se vio en otras referencias, era propietario de haciendas en
esa misma jurisdicción.
S.- GENERAL DE PARTE, Vol.24,Exp. 275, Fol.I84v. del 4 de agosto de
1717:
Comisión al Conde de Pena/ha para la visita de las minas y haciendás para
ver si están en regla. Ciudad de México.

Importante expediente en el cual, además de constatar que don
Bernardino fue comisionado para la visita a las minas y haciendas de sacar
plata ubicadas en territorio de la Nueva España, exceptuada la Provincia de
Guadalajara y de la Nueva Galicia, t~mbién se incluye una detallada
Instrucción de su cometido. A través de ella conocemos los aspectos que,
relacionados con la actividad minera, preocupaban e interesaban a las
autoridades.
En términos generales el visitador debería anotar en cuadernos
separados lo relativo al estado y funcionamiento de las minas y haciendas y
691

�lo relacionado con las actividades de los dueños, administradores o
mayordomos, es así que: En cada mina y hacienda, averiguar, a pW1to fzjo si
están labradas, beneficiadas y arregladas a lo que disponen las reales
ordenanzas de minería que de esto tratan.
Y si sus dueños, administradores o mayordomos han incurrido en algo o en
pqrte en que no desdeñen las labores y beneficios expresados para que
vayan en aumento sin decaer, desde luego que se están refiriendo a las minas

manantiales o de lluvia y el cuidado que se debería de tener de contar con
g~nt~ preparada para poder desaguarlas y evitar con ello el abandono y
perdida de la mina.
No disponemos del \nforme que el visitador Conde de Penalba debió
habe~ _rendid~ _de esta visita ~olamente mencionó, en su Relación de
SerVlcws y Mentos, el haber realizado esa comisión.

y haciendas.
En cada caso se especifica muy detalladamente lo que el visitador
debería observar e investigar sus actividades se centran en los siguientes
puntos:

Por el interés que para el control de la actividad minera reviste el
do:umento es muy conveniente su conocimiento íntegro, aquí sólo lo
senalamos para consulta de especialistas.
6.- TIERRAS, Vol. 2985 Exp. 107 Fol. 2, Año 1718:

A) La mayor preocupación de las autoridades, de acuerdo al contenido de las
Instrucciones, giraba en tomo al azogue y a la determinación de su uso y

necesidades. Al respecto se señala al visitador muy puntualmente, las
averiguaciones que debería efectuar para: a) determinar, con toda precisión,
la cantidad de azogue que cada hacienda consumía anualmente, b} la
adecuación en su uso, e) su control d) las necesidades reales que de este
material se requería, de acuerdo al beneficio que cada hacienda producía y,
e) en caso de faltar este indispensable material, las causas de ello, exigiendo
especial atención a que no se pudiera traficar con el azogue, llevándolo de
una hacienda a otra o bien robándolo para su comercio indebido.
B) El visitador también debería averiguar los restantes consumos materiales

que requerían las haciendas para su debido funcionamiento, como eran el
maíz y la sal las candelas de cebo. Y asentar en qué lugares y en qué forma
se deberían proveer estos articulas.
C) Otro punto de interés que se desprende de la consulta del texto es el

relativo a la consideración del elemento humano. o sólo era necesario
conocer quiénes prestaban sus servicios en las haciendas y minas también
en qué forma lo hacían, si realmente se les pagaba su trabajo, si se les
destinaba a las labores que se les especificaba, si los indios naboríos se les
empleaba o no en labores de las minas, qué tan cerca estaban sus pueblos de
los lugares de trabajo, si el número de los indios que trabajaban en las
haciendas era el adecuado o no y si no, de dónde y cómo deberían contratar
más recursos humanos.

.

f!eal Provisión para que en conformidad del auto de esta Real Audiencia
mserto se trabe ejecución a todos los bienes pertenecientes de Don
Bernardino de Meneses, Conde de Penalba, por las cantidades de cuatro mil
peso~ de principal, y de mil doscientos de réditos corridos, y demás que
co:1wren hasta la efectiva paga décima y costas, a pedimento de Doña
Mzcaela Garivay, viuda de Joseph de Ledesrna.

U~ ?ocumento si_n mayor valor historiográfico para el conocimiento de
las act!v1dades de don Bernardino, exclusivamente saber, a través de su
~ontenido,_ el ~echo ~e . que como todo propietario y personaje de
1mpon_anc1a soc10-ec?no1nrca en la región, adquiría deudas y compromisos
financieros que no siempre eran cubiertos a tiempo. En el caso lo contrajo
con un procurador. de _la Real_ Audiencia, cuya viuda reclamó el pago de la
deuda que no hab1a s1~0- :ub1erta en siete años. Se decretó el embargo de
parte de sueldo que rec1bma don Bernardino con cargo a las Reales Cajas de
Pachuca, seguramente por el año en que se produjo la recomendación
corre~pondió al pago relacionado con su comisión de visitador de las mina¡
y haciendas.

7.-TIERRA , Vol. 2814 Exp. 14, Fol.12, Año 1722:
Huichapan. Queja presentada ame el visitador General de la Nueva España
por los naturales de los pueblos que componen la provincia de Huichapan,
conl~a su Alcalde Mayor, Conde de Penalba, sobre sus visitas, /as cuales les
ocas10nan derramas. Jurisdicción Hidalgo.

En reJación con las actividades laborales, se precisa claramente la
necesidad de contar con gente experta e inteligente, esp ialmente para Ja
labranza de las minas a fin de que éstas no decayeran por falta de cuidado.
Especial mención se hace al problema que, con frecuencia, se presentaba en
el interior de las minas, el de la acumulación de agua por filtraciones de

Su contenido no aclara si el Conde de Penalba que en él se menciona
corresponde al título que ostentara don Bernardino. Es muy probable que así
haya sido, ya que por la fecha, bien pudo ser que Meneses Monroy hubiera
tenido el nombramiento de alcalde mayor del poblado de Huichapan cuyos
n~t~rales se qu~j~ron de los perjuicios que les había ocasionado las' varias
v1s1tas que realizo a los poblados y no sólo a la cabecera. El motivo de la

692

693

�queja debió haber sido que en dichas visitas se le solicitaba coopera~ión para
recibirlo, ya que manifestaron que ya no les .alcanzaba lo que teman para
satisfacer /os reales tributos.
o contiene el documentos mayor
información.

En este expediente consta que la viuda, doña María Josepha Calderón,
~lgado y Castilla, reclamó la entrega de los bienes de su difunto marido,
especialmente las veneras de oro y piedras encerradas en un baúl en que se
halla guardada la Santa Reliquia de un Lignum Cruzis perteneciente al
Vinculo del poseedor del Condado... Hizo este reclamo atendiendo a que
tenía necesidad de cubrir 1O mil pesos que le faltaban y que éstos eran parte
de su dote matrimonial.

8.- GENERAL DE PARTE, Vol. 30, Exp.163, Fols. 123v.-124v., Año 1735:
Para que fas Justicias hagan que los depositarios de los bienes del fl_nado
Bernardino Meneses, Conde de ?enalba, den cuenta de los bienes,
escrituras y de lo cobrado a los deudores a petición de Pedro Meneses
Monroy, hermano del citado conde. Nuevo León, Monterrey.

A la muerte de don Bernardino, acaecida en Monterrey durant~ los
primeros días de noviembre de 1731 sin haber dejado testamento, sus bienes
fueron depositados ante al alcalde de la ciudad y tres testigos 13 . _El _alcalde
ordinario lo fue don Joseph Adriano de la Garza y eJ depos1tano, don
Domingo Miguel Guajardo. En 10 de enero de 1734, el he~ano Y heredero
de don Bernardino, don Pedro presentó, por apoderado, solicitud a ~m de que
te fuera entregado despacho oficial para poder recuperar los bienes del
difunto. En el memorial se hace referencia, por un lado a las deudas que
varios vecinos del Reino de León tenían con don Bernardino, cuyo pago
deberían entregar a su heredero. Por ótro, se menciona que, a la muerte del
Conde de Penalba, parte de esas deudas, fueron cobrad_as por Luis _García de
Pruneda, que como sabemos era importante personaJ~. en e! ~~mo Y por
Joseph Fernández Fajardo. El hermano heredero tamb1~n soltc1to que estas
personas le entregasen los libros de cuentas y demas. documentos que
poseyeran relativos a los bienes que fueron de don Bernardmo.
El virrey envió despacho al gobernador y oficiales d~I _Reyno de León,
ordenando se procediera a dar cumplimiento a lo que sohc1taba don _Pedro.
0 hay seguimiento del destino de los bienes probablemente, no volv1~ron a
ser reclamados, o si lo fueron solamente se entregaron parte de los mismos,
entre ellos una reliquia del Santo Lignum Crucis engastada en oro Y que
estaba vinculada con el mayorazgo que ahora pertenecía a don Pedro de
Meneses Monroy y Mendoza. Decimos lo anterior ya que, unos ~ños más
tarde, en 1740, la viuda de don Bemardino, reclamó parte de los bienes. u
petición se localiza en:

9.- GE ERAL DE PARTE, Vol. 27, Exp. 196, Fol.182, 19 de julio de 1740:
Para que el gobernador del Nuevo Reino de León, notifique al depositario
de los bienes libres del Conde de Pena/ha, entregue a la parte de la Condesa
de Penalba los bienes que se hallaron en su poder pertenecientes al difunto
conde su marido, como asimismo con su intervención las veneras sacadas
del ·b~úl, guardadas en la santa reliquia de un Lignum Crucis. Nuevo Reino
de León, Monterrey.

De interés para la prec1s1on de la vida del personaje de los dos
documentos anteriores se desprende, en resumen, que el Conde tenía una
acomodada posesión económica y detalladamente, lo sigui.ente:
) El hecho de que el Conde de Penalba no dejó designado heredero y que
el título recayó en su hermano, residente en Madrid.
B) Entre sus bienes se encontraban alhajas valiosas y una reliquia vinculada
con su condado y que ésta, probablemente, no le fue entregada a su sucesor
en el título y mayorazgo.
C) Que su viuda recibió como parte de la devolución de la dote que aportó a
su matrimonio, una hacienda de ovejas.
Las restantes referencias localizadas en AG corresponden a la viuda y
heredera de otro título que por ser similar en nombre al que nos incumbe, el
de los Meneses de Monroy y Velasco, frecuentemente se los confunde. É te
otro fue el del Conde de Marce! de Penalba. Es por esta razón que no las
incluimos aquí.

ota bibliográficas
1 Investigadora titular 'C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM .

2

Personajes y Escenarios Espacio-temporales en la Con trucción de la Actividad
Científico-Técnica Nacional que se desprende de la línea de investigación El Perfil
de la Ciencia y el Científico en México: Pasado y Presente bajo la coordinación de
la autora en el Instituto de Investigaciones ociales de la UNAM. La investigación
está auspiciada por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados
se han discutido en el marco académico del Seminario Permanente Jnterin.stitucional
e lnterdisciplinario de Ciencia y Tecnología.
3

HUMANITAS, úmeros 24, 1997, pp. 417-447 y 27, 2000, pp. 595-618.

4

lbidem., tomo 1, p. 154.
695

694

�fbidem., tomo 1, pp.42-il3.

-s

Esta investigación está enmarcada en el mismo proyecto de esta revisión
historiográfica y ba quedado a cargo de la licenciada Patricia Alfaro, quien ha
rescatado la documentación que existe ·en el AGN, publicado en HUMAN ITAS, No.

6

2~, 1998.
7

Ibídem., tomo I, p.31.

8

Israel CA VAZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo León.. .,1 tomo 11, p. 444.

9

Base de Datos sobre la Nobleza Mexicana elaborada por el investigador doctor

LA CONSTRUCCIÓ DE LA IDENTIDAD EN LAS COLONIAS
TLAXCALTECAS DEL NORESTE DE MÉXICO:
EL CASO DE AN ESTEBAN DE LA NUEVA TLAXCALA

Rodolfo Esparza Cárdenas
Profesor investigador del
Centro de Estudios Multidiscipiinarios de la
Universidad Autónoma de Zacatecas.
Doctorando del Programa de Doctorado en Historia,
de la propia universidad

Javier Sanchíz, investigador éteJ Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM.
"·

ºNueva España, TITULOS DE CASTILLA, 11, R.5., Fol. 7v. '

1

11

Israel CA VAZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo león. .. , tomo II. pp.3 10-

11.

En relación a este personaje, véase: Ma. Luisa RODRÍGUBZ-SALA y Miguel B.
DE ERICE, Juan Francisco de Montemayor y Córdoba de Cuenca, abogado, oidor
y recpilador de leyes del XVLJ, (en prensa, Instituto de Investigaciones Jurídicas,
UNAM).
12

13

Israel CA YAZOS G., Diccionario Biográfico de Nuevo León..., tomo 11. pp.3 !O.

Los estudios de la época de la colonización española de los que hoy es
México, sucedida durante los Siglos XVI, XVII y XVIII, a menudo
presentan un panorama en el cual las naciones autóctonas, asumen una
actitud pasiva y casi de franca resignación, ante la dominación europea.
La pasividad provendría entonces de la asunción de su condición de
pueblos sometidos a un poder político que los orgar,iza en un nuevo estatuto,
sin que obrara sinergia alguna en la constitución y desarrollo del proceso
colonizador.
La elaboración de un escenario bajo tales condiciones impide el
reconocimiento del alter social también participante cancelando con ello la
posibilidad de reconstruir la complejidad del hecho histórico y la
recuperación: primero, de la existencia de conglomerados americanos con
gran capacidad de organizacjón social; después, de l,is formas diversas de
resistencia política y cultural instrumentada por los pueblos colonizados y
finalmente de su participación intencionada o no, en la construcción de una
nueva sociedad.
La colonia tlaxcalteca de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, establecida
en el sureste del actual estado de Coahuila, es expresión particular de una
acción premeditada por las partes involucradas, donde cada cual aporta sus
motivos e intereses propios -que son fondo y esencia para el hecho
histórico-, y los hacen confluir en un espacio jurídico y político donde
organizan el reconocimiento mutuo y convienen comunes objetivos.
En este contexto el concepto de "colonia tlaxcalteca", refiere, además
del establecimiento fisico de este grupo en las tierras de Coahuila como
concreción de la política española de consolidación territorial, la
manifestación de sus propios intereses por ampliar su presencia étnica y
cultural en el nuevo mundo novohispano. Más el juego que resulta cuando

696

697

�se combinan los intereses manifiestos y latentes, de los grupos étnicos
participantes, sus expresiones culturales, su función como agentes políticos,
culturales o religiosos, devela una trama que dibuja a la socíedad histórica en
su construcción permanente. En el devenir, la trama se vuelve tramas y la
sociedad, sociedades en su doble dimensión, sincrónica y diacrónica·
tr.;lzando líneas y elaborando consignas para las generaciones venideras,
donde los objetivos originales se cumplen, se trastocan, se olvidan o se
cambian.
La presencia tlaxcalteca por lo tanto, denota acción, acción asociada a
objetivos, con intención trascendente, poco o muy organizada a nuestros
ojos, pero que finalmente tuvo impacto en la conformación de los perfiles
que pueden definirse para cada aspecto de la vida colonial de esos días, o
mejor dicho, de aquellas decenas de años, que fueron pintando los colores de
una nueva geografía humana.
Ahora bien la información sobre la colonización del noreste de México,
permite hacer 'varios cortes. El primero acomodaría a los cronistas y
funcionarios civiles y religiosos de los siglos XVI, XVII y XVIJI, quienes
con sus diarios, relaciones e informes, dan cuenta de las vicisitudes de la
época. Después, en un segundo momento localizado a finales del siglo XIX,
encontramos el registro de los trabajos pioneros con interés historiográficos.
Algunos de ellos acusan cierto descuido del rigor científico, con las
consecuencias consabidas, pero otros, sólidamente apoyados en las fuentes
originales o de primera mano, perfilan un conocimiento más certero. En este
sentido, los cortes no pueden ser tajantes y contundentes, pues en una época
conviven estudiosos que revisan y divulgan, generalmente sin renovación
alguna, lo que otros han abrevado en los archivos históricos, formando,_ sin
embargo, un binomio necesario. Incluso es posible establecer en dtcho
panorama perioclos de revisiones y repeticiones que llegan al desgaste,
alternados con otros en que salen a la luz documentos, que luego son base
para análisis críticos, mediante los cuales se descubren y construyen nuevas
visiones de la bistoria regional. Lo anterior ha sido la tónica hasta nuestros
días.
No obstante, es posible señalar un tercer corte, el cual se establece al
considerar los estudios sustentados fundamentalmente en archivos
regionales. El mediodía del siglo XX, sirve para fijar el extremo inicial del
impulso y ha proseguido en los últimos treinta años, coincidiendo por un
lado, con la emergencia de la historia regional, como forma nueva de hacer
historia, según la escuela francesa de los Annales y la microhistoria italiana;
y por otro, con la conmemoración, en septiembre de 1991 , de los
cuatrocientos años del arribo a las tierras norteñas de cuatrocientas familias
provenientes de la provincia de Tlaxcala.

Por lo que hace a la información específica respecto a los tlaxcaltecas y
su acción colonizadora, es factible establecer varias etapas. En la inaugural,
su presencia en las crónicas, diarios o relaciones, está. formando parte del
proceso español de colonización, como una pieza más en el juego de las
políticas virreinales. No hay interés específico ni en ellos, ni en los otros
grupos indígenas, salvo como parte del éxito o del fracaso de la acdón
española.
Luego, con los historiadores de finales del Siglo XIX, la visión apenas .
sufre modificaciones. Sólo después del primer tercio del Siglo XX, el tema
tlaxcalteca va cobrando lugar aparte, pero su tratamiento es más de carácter
descriptivo que analítico, y los tópicos abordados se vuelven reiterativos a la
vez que generalizantes. Los estudios de fondo interpretativo inician en los
SO's y avanzan decididamente después del año de 1970. Sin embargo, y no
obstante el fuerte soporte archivístico de las inve~tigaciones, Los aspectos
políticos y administrativos son preponderantes. Ahora bien, la década de los
ochenta ya registra estudios que abordan problemas relacionados con la
economía, Ja tecnología agrícola, la organización religiosa, su accionar como
milicianos y algunas de las pautas culturales presentes en las colonias
tlaxcaltecas.
Mas, ¿Qué es lo que ha ido quedando en el tintero? Varios son los
asuntos, por ejemplo, se tiene noticia de movilizaciones diacrónicas de
tlaxcaltecas, para fundar otros pueblos al oeste y al norte de San Esteban,
pero no hay estudio que profundice en la organización social asumida en
cada comunidad o en el conjunto de Jas poblaciones, lo cual ayudaría a
establecer rasgos comunes o diferenciales, o bien las actividades económicas
desarrolladas en el seno de éstas y su influencia en las relaciones de
intercambio de productos, que se tejió ya entre sus iguales, o con otros
conglomerados étnicos. Igualmente pasa con la caracterización operativa de
su vida política interna, y la que se desarrolló de cara la Corona.
El gobierno en sus comunidades, la concreción de la justicia, la
jerarquización socio-económica y su dinámica asociada a la posesión de la
tierra y de los medios de producción; la asimilación religiosa y el estudio de
los procesos de aculturación en general, que medíáron en la construcción
social de esos años, son otros tantos tópicos sin trabajar o abordados
tangencialmente; de manera que, la presencia, y persistencia de los
tlaxcaltecas, específicamente en las tierras de Coahuila y en el noreste de
México, se desdibuja, se mitifica y en la mayoría de los casos se ignora en lo
profundo, afectando el reconocimiento de su participación fundamental en
la conformación histórica de la región

699
698

�No obstante, los avances señalados resultan de vital importancia, porque
con tales acercamientos a la vida cotidiana de las colonfas, la perspectiva
española, con todo Jo que esto implica, se va trocando por-otra _desde la cual
se les observa desde dentro, con un¡¡. connotación basada en pautas extraídas
de lo indígena posibilitando así una visión que los presenta elaborando su
propio destino, otorgándoles por ello vida propia y percibiéndolos
intencionadamente participantes, en un esquema de colonizados que
colonizan, aprovechando su circunstancia histórica y revirtiéndola en su
beneficio incluso con carácter de conquista.
De esta manera, para situarnos en un plano que ayude a incrementar las
perspectivas, podemos considerar las pautas y motivaciones prehispánicas
que eran de observarse en la fundación de pueblos y revisar su relación con
los procesos integrativos de la idenfidad étnica y social; fuego, con el marco
señalado, pensar por ejemplo, en la fonna y el espacio donde se ubicó la
colonia de San Esteban, proveniente de Tizatlán, Tlaxcala; pueblo de indios
que se asentó, frente a una villa española, literalmente a unos pasos de
distancia, con lo cual fue inevitable compartir primero, un espacro vital
concebido distintamente, después, el hecho de haber incurriendo en una
violación a lo estipulado por las Ordenazas Reales de 1573. Así podemos
cuestionar ¿Qué significados encierra este hecho?, ¿Fue éste un acto
deliberado de Francisco de Urdiñola o al menos únicamente de Urdiñola?,
¿Acaso existió un propósito de desacato, o quizá de prepotencia
gubernamental o política?, ¿[gnoraba o quiso ignorar que s:.ibsistía de fondo
una contradicción de carácter institucional?, ¿A qué atendió cuando se
ejecutó tal fundación?, ¿Hubo influencia tlaxcalteca en la determinación?.
Veamos.
·
Conviene tener presente que el estado español tuvo su primera
expresión institucional en las tierras del actual México, en el ayuntamiento
que Cortés estableció en la Veracruz. Con él dio el conquistador base
jurídica a su presencia y sus acciones, intentó invalidar el precedente de
desacato a las autoridades caribeñas en el que había incurrido y también
buscó establecer un canal directo de carácter legal con la metrópoli. El
hecho ofreció ciertamente, un ejemplo indeseable para la corona hispana,
pero también un espacio político-jurídico que supo aprovechar para su
beneficio. Así, el cabildo, fórmula que había demostrado su valor político y
estratégico durante la guerra de reconquista culminada por los reyes
católicos, pero que había languidecido por inconveniente a la tendencia
absolutista en ciernes, resurgió en América como uno de los más eficaces
instrumentos de institucionalización del poder civil español, y tuvo en las
capitulaciones, un par instrumental por cierto igualmente probado en esos
tiempos y lares de inigualable valía para fincar un nuevo estado de las cosas,
que perduraría más de trescientos años.
700

En efecto, las capitulaciones' fueron el recurso para normar y regular la
relación entre la corona y los súbditos. El juego de intereses, fue para estas
partes generalmente contradictorio. Para la corona española la expansión
territorial estaba en primer plano, y en él competía con Inglaterra, Portugal,
Francia y Holanda. En la base se encontraba el usufructo de las riquezas que
surgían del comercio y del tributo asociado al trabajo minero, agropecuario y
al mismo trabajo humano. Pero también, en un tercer campo de interés,
importaba dejar en claro el poder real, frente al poder de la iglesia y al de los
particulares, reflejados en sus intereses por los privilegios heredables, e!
enriquecimiento expedito, el asenso social de carácter nobiliario y la franca
disputa en los ámbitos político, civil y religioso por posesiones, rentas cargos
y títulos.
En este pat1orama las capitulaciones fueron instituyentes del interés de
la corona; a través de ellas lograba el reconocimiento de su autoridad por los
particulare_s, puesto que a nombre del rey se exploraba, se descubría y se
tomaba posesión del lugar y sus habitantes, igualmente se aseguraba el
establecimiento de centros de población y su permanencia en ellos, ya que
no sólo buscaba la riqueza potencial, sino la ubicación estratégica, aspectos
que no siempre coincidían y que producían, especialmente en el segundo
caso, el pronto abandono de los asentamientos por parte de los colonos
quienes pretendían fundamentalmente, una riqueza fácil y no tanto abonar la
.expansión del imperio.
De esta manera y como se ha dicho, dependiendo de la riqueza
potencial o de su ubicación estratégica para asegurar la presencia española,
era que se tomaba la decisión para la fundación de pueblos mediando la
respectiva capitulación donde se asentaba que la empresa en la enorme
mayoría de las veces, corría por cuenta de los particulares, los cuales
debieran ser necesariamente súbditos de la corona española. Así fueron
surgiendo villas, ciudades y lugares de españoles, pero también pueblos de
indios con propósitos evangelizadores, pacificadores y co1nerciales. Tal
proceso implicaba una nueva organización territorial y la práctica de una
administración civil, militar y eclesiástica de carácter colonial. Es decir, con
los asentamientos así concebidos, avanzaba la institucionalización de los
intereses de la corona, una nueva forma de organización espacial y
discursiva, no sin la resistencia de los núcleos de poder aludidos, quienes
negociaban paso a paso, sus coincidencias y discrepancias. Mas lo dicho
conformaba sólo una parte, porque junto al proceso señalado se deslizaba
otro contrario, que pudiéramos llamarlo contrainstitucional, promovido por
las comunidades y naciones autóctonas.

701

�Cuando la historia se reconstruye en tomo a los conquistadores, los
descubridores, los gobernantes y alcaldes, o siguiendo los pasos ~e l~s
evangelizadores, se siguen de hecho, las pautas com~nta.~as, y la m:rcia
sigue imponiendo sólo una perspectiva de la colomzac1on, la espan~la,
soterrando, además, los procesos sociales complejos, y generando es~ac1os
históricos donde el conglomerado es opacado por el individuo. Mas, dejemos
aquí este punto y acerquémonos un poco más a n~estro propósito.
Consideremos ahora algunos aspectos de los patrones de asentamiento
identificados en la cultura prehispánica, que tendrían que ver con la
construcción de identidad de la colonia de San Esteban; partiendo de la
noción de que la identidad se conforma con significados, hechos que se
simbolizan, que se comparten y que penetran las individua(jdades, dándoles
sentido histórico de pertenencia.
Conviene recordar que las movilizaciones humanas, dentro de un
esquema de conquista o colonización, contienen un elemento que repercute
en la asunción del papel de dominado, en tanto quebranta las voluntades y
acrecienta el sentimiento de desarraigo. Ahora bien, todo parece indicar que
las colonias tlaxcaltecas combatieron estos efectos, incluso desde el génesis
mismo de la migración en su natal provincia; de otra manera no hubieran
mantenido su consistencia ideológica y cultural por tres,.ientos años, como
aconteció en San Esteban. Lo anterior constituye un acto contrainstitucional,
desde la perspectiva española, e instituyente y a la vez que institucional,
desde la perspectiva indígena. Una forma de resistencia_que va integrando
una nueva realidad social premeditadamente congruente con sus pautas
culturales e históricas.
Para cuando acontece la fundación de San Esteban, la presencia de
patrones de asentamiento desarrollados por los indígenas en la selección
ritual de sus entornos, estaban, como afirma el Dr. García Zambrano2,
incorporados a las estrategias fundacionales pensadas por la Corona, en un
intento de recuperar el control de la urbanización que prescribía la metrópoli
y que debían dar un perfil físico, con peso ideológico, a los asentamien.tos.
La recuperación de los pueblos y villas españolas establecidas
tempranamente, aunada a una persistencia inducida de !&amp;,tecnología agrícola
y del comercio, fue parte de la estrategia. También, alarmados por la
disminución de la población indígena a manos de encomenderos y mineros,
pero también como resultado de las epidemias, se imple~entó un progr~a
de reubicación de las etnias nativas en "los pueblos de indios" o de doctrma,
práctica que tenía varios propósitos, entre estos, aprop~arse de sus tien:~s,
facilitar su adoctrinamiento y vigilar los procesos sociales de convers1on
colonial.
702

..

Pero estas medidas fueron insuficientes para el control de las fonnas de
vida indígena, y consecuentemente para su reintegración social, puesto que
el patrón de convivencia urbana impuesto, carecía de la significación ritual
ancestralmente dominada, resultándoles extraño y distante respecto del
sustrato ideológico, que daba pautas formativas de su comportamiento
sociocultural. Por tanto, las sustituciones de las pautas que permitieron
reencontrar el marco simbólico local u autóctono, en un contexto más
europeo, imperativo y desplazador, poco a poco fueron cobrando
importancia con prácticas que incluían el retomo en sus viejos Lugares o muy
cercanos a ellos3 y un ablandamiento en su intención descalificadora de sus ·
tradiciones y costumbres.
No obstante, una de las problemáticas inherentes a la movilización, fue
la adaptación de la mentalidad indígena al cambio que implicaba
desarraigarse de sus asentamientos en las rinconadas, al pie de las
montañas4, cargados con la presencia de sus elementos cosmogónicos, para
ocupar las llanuras, o espacios que carecían de las señales básicas para la
fundación. Lo anterior aconteció específicamente para los tizatlanos de San
Esteban. El altepetetl, el cerro de agua, de profundo significado
cosmogónico, estaba ocupado por los de la villa. El ojo de agua, que
generalmente servía de epicentro para el trazo del asentamiento indígena,
estaba en tierras del Alberto del Canto y su expropiación hubiera generado,
entre otras cosas, graves resistencias, como finalmente aconteció.
Desde esta perspectiva es posible pensar en otro motivo además, del
asentado en los autos, o del que puede desprenderse de la visión hispana ya
comentada, la cual no rebasaría el carácter pragmátíco, para que Urdiñola
decidiera asentar el pueblo de San Esteban donde lo hizo, es decir, en un
sitio que no respetaba las cinco leguas que debían mediar entre uno y otro
asentamiento. A nuestro juicio, lo señalado significa que el elemento cultural
indígena, presionó la decisión y contribuyó a construir un ambiente de
concertación y mestizaje en las esferas formales, aportando con ello un
factor de cohesión social para los tlaxcaltecas, clave para la formación de su
fue_rte identidad extraprovincial, que luego fue fondamental en su
constitución como colonia madre.
Por otro lado, el avistamiento desde las alturas de las tierras posibles de
ser tomadas y que era también parte de los viejos rituales, había dejado clara
la necesidad de acercarse al cerro y al ojo de agua, aunque ya no sería
posible tomarlo como eje para el emplazamiento del pueblo. Lo señalado
permite una posible explicación, dado que era impe ativo constituirlo en el
centro cosmogónico del pueblo, de la intención de los tlaxcaltecas de
posesionarse de las tierras en torno al ojo de agua principal, originando una
intenninable serie de litigios, donde se acusa el propósito fundacional, pero
703

�que sirvieron también de mecanismo reafirmador e 'integrad?r de su
procedencia, propósito y pertenencia étnica.

que se empataban en su connotación de actos de conquista, que igualmente
les pertenecía, tal y como lo intentaron plasmar en las capitulaciones. 9

Otro elemento de análisis nos lo dan las fuentes etnohistóricas de la
época colonial temprana, cuando aluden a los pr~ce_dimientos, de carácter
ritual empleados por los indígenas en el establec1m1ento de los poblados.
Así en los "Títulos de pueblos y tierras", instrumentos implementados por la
co:ona, para regular la presión de las nacione~ indígenas, quienes
reclamaban sus derechos sobre poblados y territorios, detentados desde
tiempos inmemoriales, y que fueron luego ut!lizad?s _por éstos, como recurso
para neutral izar el despojo y confirmar su ongen etmco, se recogen patrones
prehispánicos para la fundación y emplazamiento de s~s p~blad?s, aportand~
también valiosas informaciones sobre los elementos rituales mas frecuentes
y que resultan muy interesantes para nuestro propósito.

Así también, de la recuperación reiterada de acciones inscritas en la
leyenda y en las tradiciones guerreras, asociadas a un proceso migratorio, se
derivaba "la reatirmación de la supremacía de un linaje y el señalamiento de
un lugar evocador del ambiente físico sacralizado del sitio de procedencia." 1º

Uno de ellos, es el relato que contiene la esencia, compartida por los
pueblos del altiplano mexicano, de la peregrinación ori_~inaria, el cu~I
otorgó las pautas cosmogónicas que orientaban la ocupac1on de un espacio
geográfico, previamente conquistado.6 Para el caso de los tlaxcalteca~, el
relato es recuperado para el mundo novohispano, entre otros, por Diego
Muñoz Camargo7, en él hace referencia a la migración moti~ada por la
búsqueda de un lugar saturado de significados y recu~r.dos míticos, ~onde
desfilan los lugares, caudillos, batallas y contactos. La d1aspora que registran
todas las naciones mesoamericanas, comportó, dice García Zambrano, "el
refrendo de la supremacía a aquel los gobernantes capaces de demostrar sus
poderes al reeditar, en el mayor número de asenta_~ientos destin~~os a su
progenie, los principios relacionados con la ocupac1on y preservac1on de un
universo primordial."8
En este sentido, parece ser que para los tlaxcaltecas la discontinuidad
del espacio físico, no era impedimento para considerarlo .parte de la
provincia original, es decir, donde hubiera tlaxcaltecas el espacm _se sumaba
a la provincia. Así, la migración al norte implicaba un_~crecentamtento de_su
territorio, una expansión de su etnia y una reafirmac1on de su compromiso
cultural y cosmogónico. El que a sus colonias les nombraran, Nueva
Tlaxcala, va más allá de una simple acción de imitación a la costumbre
española como algunos han señalado, hay en ello un componente ~~e
vincula el elemento mítico unificador imperativo. Lo nuevo trae a colac1on
lo viejo; constituye un vínculo inseparable, ineludible e~ el pensamiento
donde hace síntesis el pasado y el presente, el origen y destino; donde cobre
vigencia la raíz que nutre e identifica. Por otro lado, la intención de los de
San Esteban de multiplicar sus asentamientos, tenía aquí otro de los
fundamentos que no reñía con los políticos y económicos hispánicos sino
704

Desde esta perspectiva cobran especial signifrcado tanto la actuaeión
del . Cabi_ldo de Tlaxcala durante la negociacion, como las propi~
Cap1tulac1ones de 1591, pues con ellas se simboliza la acción guerrera
~mprendida ya en otro plano, incluso con armas, reafinadas por el proceso
integrador de la aculturación. Ciertamente habrían sido tales herramientas
pro~o~~ion.ad~s por la parte contraria, mas con ellas y enriquecidas en
trad1c1on md1gena para tratar los asuntos cómunales obtuvieron una
importante victoria, en tanto les permitió recupernr condiciones sociales
económicas y políticas para entonces perdidas en la provincia. La reiterada
referencia a las capitulaciones, que es frecuente localizar en los documentos
de la época, estaba asociada no sólo al acto político o jurídico involucrado
sino a este significado cultural.
,
'

I;

Luego, en esta misma tónica, está la exaltación de la migración de las
cuatrocientas familias, número de mucho peso simbólico, que algunos han
querido corregir desde la aritmética simple, en aras de la veracidad histórica.
Todavía hoy lo mismo en Tlaxcala que en S~ltillo, la referencia a las
cuatrocientas familias, es un hecho que vive en la conciencia popular que
cuando se toca, se cuaja de emoción, admiración y orgullo y conecta a la
distancia física e histórica, un origen común, que identifica.
Ciertamente unas y otra tuvieron peso real y pragmático en los ámbitos
~urídico y político-administrativo y así con ese carácter, fueron esgrimidas
incontables veces, pero cada vez que fue necesario sacarlas a relucir
reforzaban su participación en la construcción de la identidad, reviviéndos~
en los entretejidos subjetivos de la comunidad. Pc-r eso fue importante
conservarlas en la conciencia hacerlas objeto de intercambio y de
transmisión social, pero sobre todo de vinculadón cosmogónica, como
punto de convergencia de los mundos míticos indígenas y soporte esencial
para la supervivencia. En este sentido fueron estos elementos, sumamente
eficaces en San Esteban, ya que el núcleo integrador funcionó hasta finales
del siglo XIX.
Para finalizar me referiré, siguiendo a García Zambrano, a los
procedimientos empleados para poblar y hacer valer sus derechos sobre el
lugar habitado y su territorio circU11dante, los cuales se desarrollaban con el
705

�concurso de dos ceremonias fundamentales: la ceremonia de definición de
linderos y la selección del lugar para organiz.ar el poblado. Ambos
ceremoniales precedían a los ritos fundacionales en sí y eran requisitos
indispensables de ese acto.
. Los manuscritos coloniales tempranos refieren acciones como el pregón
que dignificaba la escenificación del acto fundacional, encabezado P?r el
gobernante del poblado, sus descendientes y los demás estr~tos sociales.
Seguía el escogimiento de un cerro o montaña que fu~c1onaba co~o
determinante geográfico del circuito de linderos por defimr. La montana
sagrada constituía el punto de partida y llegada del recorrid? ritual,
efectuado alrededor de las tierras legadas por los ancestros; y el conJunto, es
decir, cerro, cuevas, manantiales, debería estar alineado en la dirección
donde nace el sol. El asunto del agua es muy interesante, pues se valoraba
como el mejor obsequio que un pueblo conquistado podía presentar en señal
de obediencia y sumisión al grupo conquistador. 11
Como hemos dicho, en el valle donde se fundó San Esteban, existían
sólo algunos de los elementos simbólicos necesarios para cumplir los rituales
identificados para estos casos; además, el acto estaba intervenido por
Francisco de Urdiñola, quien representaba los intereses de la Corona,
incluidos los que velaban por el establecimiento de la autoridad y con ello el
peso institucional del estado español.
No obstante, llaman la atención algunos de los pasajes referidos en el
traslado de la fundación de San Esteban. 12 Por ejemplo, y con relación al
asunto del agua arriba comentado, se asienta que el día d0s de septiembre de
1591, después de pedir Urdiñola a Cristobal Pérez, teniente de Alcalde
Mayor, Diego de Montemayor, Juan Navarro, Alcalde Ordinario, y Alberto
del Canto, Regídor, «vean la parte y lugar más cómoda que hay en esta
jurisdicción de aguas y tierras para la población y fundación de los indios
tlaxclatecas", escuchó su respuesta en que señalan la parte más cómoda Y
que "el dicho cabildo y regimiento les dará de las cuatro partes del agua que
tiene esta villa para sus servicios las tres partes de la dicha agua y que la una
quede para servicio de la dicha villa ... ".

Pero también existe la posibilidad que el acuerdo fuera auténtico y
suscitó por ello resistencia para su cumplimiento entre los vecinos de la
viJla. Lo ant~rior lo confirmaría el hecho de que dos días después, y cuando
todo parecía 1r sobre ruedas, _según se puede desprender del tono de los datos
asentados por el escribano, ordena Urdiñola visiten, tanto tlaxcaltecas como
esp~ñoles, l~s tierras y las aguas del valJe, para Juego, bajo amenaza de
castigo a quien no acatara sus disposiciones, hacer merced, además del
agua otorgada para el pueblo, de la quinta parte de toda el agua de varios de
los vecinos, para uso en las sementeras.
. Otro elemento indicativo en los actos fundacionales indígenas está
~mculado al hecho de que una vez amojonado el territorio y fijados los
lmderos, los pueblos vecinos traspasaban los límites y se sumaban al
recorrido en señal de aceptación de la nueva presencia en el lugar. Este
elemento también está presente en San Esteban, aparece como un a~to
aparentemente sin mayor importancia, si no se tiene el antecedente del ritual
prehispánico. El traslado refiere que el día cuatro de septiembre, cuando
tlaxca~tecas y españoles hacían el recorrido para ver las aguas, tierras y
estancias del valle y "anduviéndolo todo hasta la estancia última que está
poblada que es la de Cristobal Pérez Teniente de alcalde mayor, que está
cuatro leguas de esta villa ... el cual dicho Teniente de Alcalde Mayor en el
medio
. . del camino se juntó con el dicho Teniente de Gobernador' Cabildo,
reg1m1ento y acompañamiento, y para que conste de la dicha diligencia
mandó se asiente por auto ... "
'
De cualquier forma, y aunque el análisis del traslado aporta otros
elementos que no tocaremos hoy, parece que estamos frente a evidencias de
que en el caso de San Esteban, medió dur¡inte su fundación el
reconocimiento de pautas y patrones indígenas, lo cual develaría una ac~ión
intencionada de los tlaxcaltecas por introducir,· y preservar, desde las
capitulaciones mismas, instrumentos que fortalecieran su identidad étnica y
cultural.
Para nosotros la consideración de estos elementos, permitiría enriquecer
las posibilidades interpretativas y los significados históricos, al relativizar el
peso institucional español en acciones de esta y otra naturaleza, para
convenir una construcción social bajo intereses propios de las partes pero
inteligentemente conciliados.
'

Resulta inquietante esta declaración pues parece cubrir el requisito
ritual antes apuntado. Se podría pensar que Urdiñola lo hubiere concertado,
quizá como mero trámite, pues el 27 de octubre en el seno del cabildo,
Alberto del Canto ofreció y dio seis días de agua cada mes, Juan -Navarro Y
Santo Rojo dieron cuatro días, Alonso González, Ginéz Hernández Y
Cristobal Pérez dos días cada uno, es decir se incumplía el ofrecimiento.

De no haberse encontrado esta solución, la frontera norte, que entonces
tenía ahí sus límites, hubiera tenido otros elementos constitutivos y no
seríamos, en síntesis, lo que actualmente somos.

706

707

�Notas bibliográficas
Las capitulaciones se establecían ordinariamente entre la corona y un individuo no
extranjero. En el caso de las eapitulaciones de 1591 el virrey las pacta .con el
Cabildo de Tlaxcala, con lo cual implícitamente les reconoce, tras una ardua
negociación, un estatus especial como grupo.
1

Mu~oz Camargo, Diego. Historia de Tlaxcala. (Ms. 210 de la Bibliote
Nacional de París). Gobierno del Estado de
. . . ca
Autónoma de Tlaxcala/ CIESAS. México. 1998.

Ots y Capdequi, José Ma. Instituciones. Salvat Editores. Madrid. 1959.

Los elementos teóricos y conceptuales instrumentados para realizar el análisis en
esta parte, han sido tomados del articulo del Dr. Angel Jalián García Zambrano,
intitulado El poblamiento de México en la época del contacto, 1520-1540.

2

3

ldem. pp 239-243.

4

ldem. p. 243.

5

Jdem . p. 245.

6

ldem. p. 247.

Muñoz Camargo, Diego. Historia de Tlaxca/a. (Ms. 210 de la Biblioteca Nacional
de París).pp. 63-I09. Gobierno del Estado de Tlaxcala/ Universidad Autónoma de
Tlaxcala /CIESAS. 1998.
7

8

García Zambrano. Op.cit. p. 247.

En un borrador localizado en Francia de las capitulaciones de 1591, los tlaxcaltecas
se conciben como militares conquistadores, aliados de los españoles, lo que originó
que en la presentación de los propósitos de las capitulaciones, se hiciera énfasis que
venían en calida9 de madrineros y no de conquistadores.

9

10

Jdem. p. 248.

11

ldem. pp. 249-256.

12 Guerra Escandón, Javier. fundación de San Esteban de la Nueva Tlaxcala.
Gobierno del Estado de Coahuila. Saltillo. 1976.

Bibliografia

García Zambrano, Angel Julián. El poblamiento de Méxica en la época del
contacto, 1520-1540.
\

Guerra Escandón, Javier. La fundación de San Esteban de la Nueva
Tlaxca/a. Gobierno del Estado de Coahuila. Saltillo. 1976.
709
708

flaxcala/ Universidad

�APUNTES SOBRE MJNERÍA EN
LAMPAZOS NUEVO LEÓN, 1885 - 1908
Cesar Morado Macías
Subdire(:tor del Archivo General
d I Estado de Nuevo León
Precisiones metodológicas

,.

El objetivo de esta ponencia es explicar la dinámica de la actividad
minera desarrollada en Lampazos, Nuevo León, entre 1885 y 1908, como
parte de un proceso de expansión económica regional vinculada a la
industria metalúrgica y siderúrgica emergente en Monterrey, a partir de l 890
y 1900 respectivamente. A diferencia del enfoque teórico del enclave que
supone una autosuficiencia de los centros mineros, aquí se parte del supuesto
de que dichas comunidades no pueden desarrollarse aisladamente, sino como
parte de una dinámica regional que Mario Cerutti ha venido estudiando
desde hace dos décadas. 1 Lo nuevo tal vez es la idea de particularizar el
análisis sobre solo una actividad económica: la minería; y hacerlo sobre un
caso específico, el municipio de Lampazos.2
Se eligió este sitio por varias razones l ) para estudiar la
revitalización de un centro minero explotado durante la época colonial hacia
una minería de metales industriales; 2) dimensionar el polémico impacto del
ferrocarril en el proceso; 3) contrastar el desarrollo minero con actividades
económicas de tradicional presencia en la región -ganadería-; 4) valorar el
comportamiento de las inversiones de los empresarios regiomontanos en un
ámbito espacial, cuyo control político estaba en disputa por ser lugar de
residencia del general Fr-ancisco Naranjo, acérrimo rival del gobernador
Bernardo Reyes· y 5) analizar el impacto de la crisis de 1907-1908 en la
, minera
•
1ampacense. 3
econom1a
En esta ponencia se muestran algunas conclusiones preliminares a
éstos planteamientos. Evidentemente, por tratarse de una investigación en
proceso, su derrotero final depende del intercambio de opiniones que los
colegas ofrezcan a la hipótesis general que subrace al trabajo: la idea de que
el desarrollo minero regional si bien estuvo condicionado por la estabilidad
política infraestructura ferroviaria, legislación moderna y tecnología de
vanguardia en una sinergia de minería-metalurgia-siderurgia, tuvo, en el
factor del "apalancamiento financiero" su principal virtud y defecto, al
influir en el flujo de capital que los mineros-banqueros regiomontanos
habían decidido invertir desde 1890 en el modernizador y riesgoso rubro de
la minería, dinero que tuvieron que reintegrar a sus cuentahabientes durante

711

�la crisis del período 1906-1908, pagando la factura del capitalismo regional
por su inserción en la dinámica del mercado mundial.4

J. El debate y el impacto del ferrocarril en Lampazos

Este año, finalmente ha sido publicado un texto que sintetiza la larga
polémica generada entre historiadores_ y _economist~s ~el de~arrollo en tomo
al impacto del ferrocarril en el crec1m1ento econom1co. _Sandra Kun~ Y
Priscilla Conolly5 exponen que el atractivo de los _ferrocatnles ~orno -~bJeto .
de investigación en historia económica, se tradujo en la prolifera~,o~ de
variados enfoques sobre el tema, que transitaron desde el franco opt1m1smo
de Schumpeter Rostow y Jenks, basta el esceptici~mo de Fi~low y Fogel,
generando en el período de polarización de ambas mterpretac1ones, algunas
propuestas alternativas.
Antes de arribar al caso que nos ocupa, -la minería de Lampazos-, es
preciso revisar los postulados más generales del debate, .ant~s de fij3: _sobre
ello una posición. La postura de Rostow sostuvo qu~ _I~ mtrod~cc1on del
ferrocarril ha sido históricamente el más poderoso 1mc1ador singular de
despegues de crecimiento sostenido". 6
Siguiendo sus tesis, se distinguían por lo menos dos activ_idades
dentro del sector ferroviario las primeras, relacionadas con el tendido de
lineas, levantamiento de puentes, estaciones etc., u~icadas dentro d~ la
industria de la construcción y por otra parte, las denvadas de su estricto
funcionamiento, como proveedor del transporte para mercancí~s. Acord~ a
este planteamiento y siguiendo a Albert Hirschman, las prrmeras senan
concebidas como "eslabonamientos hacia atrás", esto es la demanda de
hierro, explosivos, durmientes, locomotoras, carbón y demás ins~mos; en
tanto que el aspecto de oferente de servicios _de transp~rte, estimulador
directo de la economía abaratando las mercanc1as y ampliando mercados,
serían considerados como "eslabonamientos hacia adelante".
El principal defecto del enfoque rostowiano era que hacía aparecer al
ferrocarril como único motor del desarrollo, además de que resulta muy
difícil evaluar la contribución autónoma de este medio de transporte en una
economía determinada. Para solucionar este problema, Roberto Fogel
propuso el "enfoque del ahorro social'', a fin de cuantificar el impacto
directo del ferrocarril en la economía encontrando sorprendentemente que
para Estados Unidos en 1890 fue de ap~n~s el 9% del PIB. 7 Sin emb~rgo,
este método reducía el impacto ferrov1ano al transporte de mercanc1as Y
suponía la existencia de formas alternativas de transporte, para evaluar Y
determinar el ahorro.

Ambos esquemas, presentan deficiencias a la hora de intentar
aplicarlos al ~aso de México debido a su ingreso tardío en la era del
ferrocarril. Siñ-embargo, por lo que se refiere al norte nuevoleonés donde
las condiciones orográficas obstruyeron ancestralmente el tráfico de
mercancías, el tendido de la línea ferroviaria entre La.redo y Lampazos
rum~o a Monterrey en 1882, abrió esta región a la capital nuevoleonesa para
fundir los . me~ales y al mercado norteamericano para exportarlos, en
consecuencia, estos apuntes están más cerca del "enfoque dinamizador" de
Rostow que de las tesis del "ahorro social".
·
Sorprendentemente, -antes que a Monterrey- el ferrocarril llegó de
Laredo a Lampazos el 15 de abril de l 882. Reyes González alcalde en
tumo, describió al gobernador cómo el Ayuntamiento, de acue;do con uno
de los empleados de la empresa organizó el festejo: "A la hora de la llegada
estaba una gran parte del pueblo reunido en la estación. Eran las doce del
día. Entraron dos locomoLoras. la que conduce el material de construcción
Y l~ de pasajeros, la música ejecuLó el Himno Nacional y enseguida otras
variadas piezas. A continuación el señor Manuel M Villa/onguín, orador
nombrado al efecto pronunció una alocución. ~ Enseguida, uno de los
empleados de la compañía puso el tren a disposición del público para
hacerlo pasear una milla, volviendo enseguida al pun.to de partida... , ,11

Sin duda, fue eJ acontecimiento más importante para el pueblo
durante los ochenta. No sólo se trataba de instalar un camino de fierro en ta
antigua ~uta M~nterre~-Laredo. La idea era también, instalar un resorte para
el cambio: Las autoridades locales, los comerciantes y ganaderos estaban
convencidos de las ventajas que representaban el poder mover rápidamente
sus mer~ncías a lugares vecinos. La velocidad -humana experiencia de la
~odern1dad- era un factor económico importante en una región en la que el
tiempo empezaba como nunca a considerarse en función de pesos y
centavos.
El trabajo . ferroviario .en su conjunto lo realizó la Compañía
Construct~ra Nacional Mexicana, empresa privada con capitales
norteamencanos representada en Lampazos por William Headen quien se
~ncargó_ de .·:cabildear" desde 1880 las negociaciones sobre expropiación e
1ndem01zac1on de terrenos por donde pasaría el camino de fierro. 9 Tarea
nada fácil, s~~ún consta en varios ~onflictos ventilados ante el Juzgado
Segundo Jud1c1al de Lampazos. Es Justo señalar, la influencia política de
Francisco Naranjo para lograr que el camino de fi~rro llegara a su pueblo
natal'. _aumenta_ndo significativamente el valor de los terrenos que había
adqumdo gracias a la ley sobre terrenos baldíos. Como político y como
empresario estaba consciente de las ventajas competitivas que ahora tendrían
713

�sus negocios al contar con los medios para importar insumos y exportar
mercancías.
La tarea de la construcción había iniciado con la necesidad de
entroncar las vías férreas mexicanas con las princip~les del territorio
norteamericano, como el gobierno de México no estaba en posibilidades de
financiar proyectos con tales niveles de inversión, habí~ concesionado la
realización de tales proyectos a empresas extranjeras. Fue el caso de la
Nacional Mexicana, que aun después de la Revolución h~recló su nombre al
ramal ferroviario construido.
Los concesionarios, dinero en mano procedieron a enganchar
trabajadores para las tareas de desmonte y construcción. A fin de atraerlos,
tuvieron que ofrecer salarios superiores a los pagados a los agricultores y
peones agrícolas de la región. Pagando un peso diario, aunque sin derecho a
comida lograron su objetivo. o hubo contratos a largo plazo, día que se
trabajaba, día que era pagado.
Uno de los problemas que implicó el trabajo fue 'el abasto de agua
para los campamentos en que se instalaron los trabajadores, cuando no
llegaban las carretas que la transportaban se abandonaban momentáneamente
las labores debido al intenso calor. No podemos determinar con exactitud el
número de hombres empleados en este proyecto, el ingeniero Headen
engancha dos grupos en septiembre de 1881; uno de ochenta y otro de
noventa trabajadores. 10 Muchos de ellos se arraigarían en el pueblo
quedándose en él para di frutar de la obra construida.
La minería y la ganadería fueron los ramos más favorecidos por el
ferrocarril. La primera por la ventaja que representab? el transporte del
mineral, la importación de maquinaria, el traslado del personal. La segunda,
porque facilitó la exportación de carne a Laredo y Monterrey, además de
propiciar el transporte de ganado para su engorda, o cruza como en el caso
de las haciendas y ranchos del general Francisco aranjo ..
Mientras tanto, para la agricultura -tercera actividad económica del
municipio durante el Porfiriato- le abrió mercados significativos, sobre
todo el trigo, al crecer la demanda de harina que se fabricaba en Lampazos y
cuyo excedente se exportaba a puntos vecinos. 11 Para el maíz, la ventaja fue
que permitió su rápida comercialización, evitando con ello su
almacenamiento prolongado en las bodegas. por tratarse del principal
cultivo durante el periodo, acarreó buenas ganancias, aunque muchas veces
fue víctima de la sequía. En síntesis, el ferrocarril fue la plataforma de
comercialización de todo lo que Lampazos produjo durante este tiempo y
puerta de entrada al mercado internacional.

2. Una minería del plomo: La sierra de la Iguana.

Estabilidad política y socfal, capitales disponibles, infraestructura
ferroviaria y legjslación moderna que fomentaba el desarrollo del ramo,
hicieron posible a partir de 1885 la revitalización de la minería
nuevoleonesa. A fines del siglo XIX con el auge de la industrialización,
creció ampliamente la demanda de metales industriales. La industria
eléctrica norteamericana requería grandes cantidades de plomo. Por esta
razón y gracias al Arancel Mackinley para 1893 teníamos en Monterrey
funcionando a las tres primeras plantas metalúrgicas de América Latiná:
Asarco, Peñoles y Nuevo León Smelting. 12 (Conocidas populannente como
fundición 3, 2 y 1 respectivamente).
Los peritos mineros habían localizado en varios puntos de Nuevo
León, numerosas vetas de plomo argentífero, muchos de estos fundos eran
los mismos que fueron explotados durante el periodo colonial; sin embargo,
las bajas leyes de plata que contenían y la baja de su precio en el mercado
hacían incosteable su explotación. Ahora interesaba más el plomo, e] zinc,
el cobre y el hierro. México dejaba atrás la minería de metales preciosos y
se introducía en los industriales. Tan sólo en Monterrey, tenían su domicilio
social más de cuatrocientas empresas dedicadas a la explotación de esta
nueva minería, 13 funcionando con capital de empresarios regiomontanos.
Hace algunos años m1c1amos una investigación en torno a la
problemática de esta pequeña y mediana minería. Entre 1890 y 1908
clasificamos nueve centros mineros, en función de la localización de sus
fundos.
No. de
Centros Mineros
METALES EXTRAIDOS
Fondos
explotados

I. Lamoazos
II. Cerralvo
III. Villaldama
rv. Monterrev
V. Vallecillo
VI. Santa
Catarina
VII. Monclova
VIII. Sierra
Moiada
lX. Ramos
Arizoe

16
15
5
31
32

Plomo, Hierro, Zinc, Cobre
Plomo, Cobre
Plomo, Zinc, Cobre
Plomo, Cobre, Zinc
Plomo, Zinc
Plomo, Cobre, Zinc

75
7

Plomo, Cobre, Hierro
Plomo, Cobre, Zinc

19

Plomo, Cobre, Zinc

3

,.

715

�;

Para el caso de Lampazos, la revisión de los r.egistros notariales
--escrituras constitutivas de las empresas- evidenció la ,existencia de dos
zonas mineras perfectamente definidas. Una minería del hierro en tomo a la
Sierra del Carrizal y otra del plomo en la Sierra de la Iguana. Iniciaremos
por abordar esta última.

de la cabecera municipal con una altitud media sobre el nivel del mar de
l 540 metros, destacando el Cerro del Carrizal con 1920 metros sobre el nivel
del mar como su punto más alto. La localizaoió;1 de los fondos implicó
también el surgimiento de pequeñas comunidades eh torno a las minas como
se verá más adelante.

Esta historia de la minería empieza por la leyenda. Existe un gran
contenido de pensamiento mágico y religiosidad en las comunidades
dedicadas a esta actividad. 14 Lampazos no es la excepción. El mito sobre la
riqueza de las minas de la Iguana se reproduce todo el siglo XIX; numerosos
gambusinos, mineros y exploradores denunciaron la veta durante este
periodo con la esperanza de amanecer en la riqueza. 15 Según los registros
mineros solo encontramos explotaciones exitosas hasta 1890. La leyenda lo
explica de otra manera. El hundimiento de las minas de la Iguana durante la
época colonial y el abandono de éstas, obedecía a la maldición que había
caído sobre el mineral, cuando un tipo de apellido Olivares, negándose a dar
una limosna al señor cura lo había arrojado sobre los terrenos; éste
maldeciría la explotación prediciendo que no volvería a producir riqueza
sólo hasta extinguirse la quinta generación de Olivares. La veta del Refugio
fue descubierta en 1895; se ubica justo al frente del Mineral de la Iguana.
En su hallazgo también figura otra leyenda, pues Julio Rangel durante un
aguacero nocturno vio arder el cerro, memorizó el punto. y al día siguiente
descubrió la veta. Lo cierto es que las nuevas tecnologías para la búsqueda,
traslado y fundición de metales hicieron rentable El Refugio. Este como
muchos otros fundos de la región fue explotado de manera significativa
durante el Porfiriato, hasta que la revolución carrancista paralizó la actividad
minera en la región.

En términos cuantitativos y tomando en cuenta el nivel de empleos
generados más que los montos de producción de metales, es fácil concluir
que la minería del plomo, representó cerca del 100% de los mineros
lampacences desde 1880 hasta 1902. La ocupación minera local se duplicó
hacia 1893 a partir de la demanda generada por el funcionamiento de las
plantas metalúrgicas de Monterrey. Hasta entonces los mineros lampacenses
significaban entre IO y 12% del total de uevo León. Con el advenimiento
de Fundidora Monterrey nuevamente el porcentaje de mineros locales se
duplicaría hasta alcanzar una cifra cercana al 30% del total, producto -ahorade una minería del hierro.

Años después, Epigmenio Ayarzagoitia, prospero empresario
minero, benefactor de Lampazos, describió el resto de las minas trabajadas
en ese periodo: San Francisco, Los Reyes, Socavón núm. 1, La Paciencia,
La Esperanza, El Salvador. Según sus cálculos cada una había producido
más de medio millón de pesos. Afirmó que en los últimos años en que
administró El Refugio, le producía más de mil toneladas mensuales de
plomo y zinc. Ya en el período postrevolucionario, lamentó la decadencia
de este mineral y lo atribuyó a "los nuevos directores, el arrendamiento a
compañías con malos empleados, quiene~ de manera atropellada e injusta,
por extraer mucho mineral, desbordaron la mina y taparon con tepetate fas
. ' causan d o la ruma
. ".111
la bores en produccwn,
En el anexo sobre compañías mineras - al final de esta ponenciapuede comprobarse que la mayoría de los fondos mineros explotados por
éstas empresas se sitúa en la Sierra de Lampazos o de la Iguana, al oriente

3. Una minería del ltierro: El Distrito minero de Golondrinas

Con la fundación de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero
Monterrey en 1900, fue necesario realizar numerosos estudios a fin de
localizar el imprescindible mineral de hierro lo más cerca posible a
Monterrey.
En este contexto se dio el descubrimiento y explotación de varios
fundos mineros conociéndose como El Grupo Golondrinas, por hallarse
localizado al oeste de esta estación de Ferrocarril acional, a ciento treinta y
tres kilómetros de la capital regiomontana. Al parecer, el único punto del
territorio nuevoleonés donde se extrajo hierro en ese periodo.
La región que circunda al Mineral de Golondrinas es casi plana en
una extensión aproximada de cincuenta kilómetros al norte, veinticinco al
este y treinta al sur de dicha estación, a una altura de cuatrocientos treinta
metros sobre el nivel del mar, Los límites de esta llanura son: por el norte,
la meseta de Catujanes y las Mesillas; por el este la Sierra de Lampazos y
Minas Viejas; por el sur a Bustamante y al oeste la Sierra del Carrizal.
De los depósitos de hierro en el distrito de Golondrinas los que
fueron explotados desde la primera década del siglo XX por Fundidora
Monterrey fueron:

a) El Cinco de Mayo (depósito inferior)

b) La Cueva
716
717

�e)
d)
e)
f)

La Piedra Imán (foto de la portada)
El Anillo de Hierro
El Cinco de Mayo (depósito superior)
Dos Hermanos

Localización de Jundos mineros

Si partimos del valle hacia el poniente, la primer mina que
localizamos es Piedra Imán, al lado oriente del Carrizal. Se llegaba a ella
por un camino que evade cañones y lomeríos a su paso. La veta estaba
incrustada en lo más escarpado del cerro, haciendo peligrosa la circulación
de los carros cargados de mineral a través del ferrocarril de vía angosta.
Los accidentes de trabajo, aunque minimizados por la empresa según comprobamos en varios informes- eran frecuentes y también el
sufrimiento de los trabajadores, quienes desde temprana hora en medio de
las palmas, el sotol y la lechuguilla del paisaje ingresaban en los tiros sin la
plena seguridad de salir con vida. Evidentemente, la calidad del metal
extraído - rencüa sesenta y cinco por ciento de hierro metálicer- no
correspondía con la calidad de vida de los primeros mineros del hierro en
América Latina.
Siguiendo con la ubicación de los fundos mineros, el de Dos
Hermanos quedaba comprendido en el denuncio de Las Cisalpinas a la
misma altura del criadero de Piedra Imán sobre la falda oriental del Carrizal.
De él se estarían importantes cantidades de hematita con indicios de pirita.
A una distancia aproximada de ochocientos metros al sur de este
depósito y sobre el camino de Piedra Imán se localizó el depósito inferior de
El Cinco de Mayo. Aquí se extrajo mineral de hierro de gran calidad y en
buenas cantidades. El depósito superior, de la misma mina se localizó
trescientos cincuenta metros al oeste del depósito inferior, en el valle que
existe entre El Pico de la Candela y el del Carrizal. Al igual que los
anteriore fue explotado por Fundidora Monterrey desde la primera década
del siglo.
A la mina conocida como La Cueva se podía llegar por una
desviación del camino que lleva al Cinco de Mayo. El metal se extraía de La
Cueva a través de un túnel de quince metros de alto y siete a nueve metros
de ancho. La calidad del mineral extraído igualaba en calidad al de piedra
I_mán y según el Informe Bartoccini 17 la compañía tenía grandes expectativas
sobre la explotación de estas vetas. El criadero de Anillo de Hierro se
718

localizaba prácticamente a la misma elevación de la Piedra Imán. El metal
de esta mina, era idéntico al de La Cueva -magnetita con pirita de hierrer-.
El uso de nuevas tecnologías aplicadas por los ingenieros d minas
para el transporte de los minerales al Ferrocarril acional se hacía a través
de carros voleadores de tres toneladas de capacidad a través de un camino de
hierr? de ochocientos metros, luego por medio de una vía angosta de tres mil
doscientos metros de largo y por trenes de cinco carros de tres toneJadas de
capacidad cada uno, movidos con tracción animal. ·En algunos tramos, porLo esc~pado de los cerros, se utilizaban modernos cables aéreos para
transfenr los ~etale~. El uso de ésta tecnología solo era posible por el algo
monto de las mverstones, cabe recordar que el capital social de Fundjdora
Monterrey, destinataria del hierro extraído era de 1Omillones de pesos.
Las descritas anteriormente, no serían las únicas minas del Distrito
de Golondrinas explotadas en ese periodo. Al sur de la mina El Cinco de
Mayo Y al lado oeste de la serranía, se localizaban más criaderos de hierro
con cierto contenido de c_obre. La primera de ellas estaba entre esta mina y
en la falda este ~el Pie? de la Candela: Los Placeres ampliamente
explotadas; enseguida la rnma La India, luego La Violeta y La Constitución
todas ellas con hierro y La Constancia y Los Ángeles situada en la fald~
occidental del Cerro Boludo.
Al norte de El Cinco de Mayo se ubicaban varios criaderos de hierro
Y cobre: El Lobo, La Providencia, La Unión, El Tíber, El Gran Nilo, La
Estrella y otros dos de menos importancia. La mayoría de estos fundos
mineros eran explotados por empresarios regiomont~nos.

4. Empresas y empresarios mineros

Cuando decimos que se desarrolló en los principales centros mineros
de Nuevo León una pequeña y mediana minería, lo referimos respecto a la
gran minería nacional de metales industriales; por ejemplo el cobre de
Sonora o el plomo de Chihuahua. Sin embargo, para nuestro marco
referencial de estudios sobre historia regional y más particularmente sobre la
economía de Lampazos, este desarrollo minero fue muy importante.
.
Primero, porque pe~itió revitalizar el mapa colonial de la geografia
mmera nuevoleonesa y reactivar economías municrpales muy frágiles, como
la de Lampazos. Segundo, porque al vincularse con la primera industria
metalúrgica -plomo-y siderúrgica-hierrer- de América Latina, instauró una
cultura minera que muchas décadas resistió la erosión del tiempo.

�Desglosemos las causas del surgimiento de éstas empresas:
J. Parte fundamental del auge minero lo posibilité el tendido del
F~rrocarril Nacional Laredo-Monterrey que permitió trasladar los metales a
Monterrey de donde provenía gran parte del capital destinádo al fomento del
ramo. Esa centralización hacía que la mayoría de las empresas tuviesen su
domicilio social en la capital regiomontana y no en las lo~alidades donde se
encontraban Jos fundos a explotar.
·

2. Otro aspecto que también influyó en este desarrollo fue el aspecto
normativo; con la expedición en 1884 del Código de Minería que desplazó
por fin las viejas Ordenanzas de Minería vigentes desde el s_iglo ?CVIII,
facilitó la inversión, ya que al dejar atrás el engorroso "denuncio", siempre
polémico y no exento de influyentismos políticos, instauró el Título de
Propiedad Minera, que al combinarse con el espíritu liberalizador de la Ley
Minera de 1892 transformó la visión de los pequeños empresarios que antes
solían ver a esta actividad económica como algo exclusivo de l~s grandes
capital ístas.
3. Esto último nos lleva a plantear el origen de los capitales disponibles
destinados a la minería y en particular de la lampacense. En esta localidad,
desde hacía un par de décadas existían regulares capitales invertidos en
tierras y ganadería. Algunos de ellos se combinaron y reprodujeron con el
comercio legal e ilegal que fluía por la región, ámbito de influencia
fronteriza.
4. Otro elemento favorable fue la pacificación de la región, sin el riesgo de
que los indios bárbaros asolaran los minerales y produciendo el caótico
abandono de los laboríos, los medianos terratenientes y ganaderos podían
confiar en invertir sus excedentes en un ramo ampliamente fomentado por el
Estado. Anteriormente, la ubicación de Lampazos le hacía fácil presa de
ataques indios, llegándosele a llamar "tierra de guerra viva".
5. Influyó también política de fomento industrial del gcr ierno de Bernardo
Reyes que eximía de impuestos a las industrias nuevas y que veía en la
minería un detonador de la modernidad económica regional, cuyo auge
habría de mostrarle orgulloso al general Porfirío Díaz en 1898 cuando visitó
en Monterrey varias empresas y mineral~s. Díaz expresó: "General Reyes,
así se gobierna, así se corresponde al soberano mandato del pueblo.

a~ Far_nilias lo~ales de arraigada tradición ganadera que ahora deciden
d1vers1ficar las mversiones hacia rubros más diná1ñicos de la economía: el
caso de los Naranjo, los Zuazua y los Zertuche.
b) Familias de migrantes italianos que se arraigan en Lampazos y establecen
redes de parentesco que conllevan implícitamente relaciones económicas:
Ferrara y Bortoni.
·
c) Destacados empresarios de la élite regiomontana que descentralizan
recursos ª. l.ugares que consideran polos en desarrollo, el caso de los Maíz,
lo~ Mendm~haga, Antonio V. Hernández y muy particularmente Patricio
Mil~o: La 1mp~rtancia d~ la familia Milmo, en el proceso de desarrollo del
cap1tal1smo reg1omontano es indiscutible, en particular de Patricio, su
patriarca. 18
. Su presencia como inversionista minero adquiere relevancia si se
considera su participación en la metalurgia, como elemento de vinculación
entre una Y otra área. La Compañía Minera Fuqdidora y Afinadora de
Mo~terrey, no fue la únic~ plataforma desde dohae irradió y convirtió
cap1tal~s: con el resto de los integrantes de la élite empresarial regiomontana.
Su actividad empresarial y capacidad de asociación es impresionante. En
1899, como gerente de la Compañía Minera de Fierro Mexicana inició un
largo litigio contra la Compañía Minera E.1Nilo, por la posesión' del fundo
denominado El Cinco de Mayo.
Para noviembre de 1902, el licenciado Esteban Horcasitas decidió
editar el avance del conflicto durante los tres años que llevaba. 19 Gracias a
las 139 páginas de Horcasitas, abogado de la Compañía de Fierro Mexicana
ente~dem~s la importancia j~rídica y social, de la contienda posesoria, sobr~
la mina Cmco de Mayo, ubicada en el Cerro del Carrizal, jurisdicción de
Lampazos, sostenida primero ante la Secretaría de Fomento en México y
después en los tribunales del estado de Nuevo León. 2º
Al abrir el interdicto, sei'ialó como constitutivos de despojo los
hechos siguientes:
l) Haber practicado la Compañía Minera demandada, cinco tiros mineros,
sobre la base más alta del Cerro del Carrizal, terreno correspondiente al
fundo minero El Cinco de Mayo.
2) Llevando operarios a trabajar en la explotación de los dichos tiros.

Hemos localizado casi una veintena de empresas vinculadas a las
minas lampacenses entre 1890 y 1910. En ellas participan como accionistas
básicamente cinco·tipos de inversionistas:

3) Construyendo jacales, para su permanencia en el mineral.

721

�4) Formando patios mineros y sacado mineral de los nuevos tiros.

5. Los mineros lampacences

5) Abriendo una vereda para subir y bajar las mulas que acarrearon el metal,
a la estación Golondrinas del Ferrocarril Nacional Mexicano,.con objeto de
embarcarlo en furgones y conducirlo a la fundición. 21

La argumentación contraria estuvo a cargo de Juan F. Burchard,
destacado inversionista minero en la región, apoyado por Emeterio de la
Garza, que tampoco era novato en cuestiones de litigios mineros.
Para reforzar a Milmo, estaban sus consocios Juan Weber y Eugenio
Kelly. 22 Dada la dimensión de los intereses en conflictos, éste ~eyrolongar~
toda la década, para venir a concluir en 1908 con un acto cuyo lmsmo quedo
para la historia: La formación de la Compañía Minera Alianza y Concordia,
S.A.
Concluyendo de esta manera, una lucha sin cuartel, para conservar
en poder de un fundo minero que abastecía sus plantas en .Monterrey, motivo
suficiente para financiar su disputa legar por dos décadas. Sobresalían como
accionistas en la ueva Unión y Concordia: Eugenio Kelly, Daniel Milmo
Gustavo A. Madero por sí y por Francisco Madero; Alfonso de Támava,
Andrés Farías y Hermanos. 23
Al igual que la mayqría de las empresas mineras, en que
participaban socios que tenían inversiones en otros rubros ponían de
manifiesto -a lo largo de sus más de cien artículos- en sus estatutos, la
posibilidad de realizar transacciones económicas en actividades afines; es
decir, eran entidades con gran tendencia especulativa, típica del desarrollo
capitalista alcanzado.
d) Personajes vecinos de la economía regio11al del norte nuevoleonés que sin
ser lampacenses deciden arriesgar sus capitales en las minas de este
municipio, el caso de Epigmenio Ayarzagoitia -conocedor de la minería
como su hermano Ambrosio- y Antonio Santos de Villaldama, el de
Adolfo Larralde de Sabinas son casos representativos.
e) Finalmente, tenemos a numerosos lampacenses que -aunque casi
siempre de manera minoritaria- suscriben acciones mineras. Estos pueden
rastrearse a través del Cuadro de Compañías mineras 1896-1908 que para tal
efecto hemos diseñado. A la hora de la crisis, como la que azotó la minería
regional entre 1906 y 1908 estos pequeños empresarios serían los peor
librados del problema, como veremos más adelante.

722

Hablar de los mineros lampaceases es introducirnos no sólo en los
tiros y socavones, no sólo en la oscuridad de los túneles donde se oculta la
plata fundida con el plomo, el hierro con el zinc. Es pensar el mundo desde
la mina, entenderla como universo.
Sin la protección de leyes laborales -al menos hasta antes de
1906- deficientemente alimentados y viviendo acinados en pequeñas
chozas improvisadas como vivienda, transcurrió la vida de estos
trabajadores.
El citado informe Ayarzagoitia-Naranjc ya comentado, es
importante porque nos confirma los sistemas de trabajo que veníamos
localizando en registros notariales. Resulta raro hablar de trabajo minero "a
medias" en plena etapa de monetarización de las relaciones laborales. No
suena demasiado colonial, pero ciertamente se dieron estas formas de
asociación en nuestra región, aunque evidentemente ya para el Porfiriato,
casi todos los trabajadores mineros perciben un salariq fijo.

En 1891 localizamos el primer registro estadístico confiable sobre
trabajadores mineros; la Memoria de Gobierno de Bernardo Reyes, da cuenta
de veinte mineros empleados por la compañía Minera de Fierro Mexicana
explotando hierro en Piedra Imán, La Cueva y El Cinco de Mayo. 24
Dos empresas más, explotan minas de plomo en la Sierra de la
Iguana: La Compañía Minera El Carmen ocupa doce mineros en el fundo
San Juan de los Lagos y en la Compañía Minera Guadalupe laboran
veinticuatro personas explotando la mina del mismo· nombre.
Apenas seis años después; en 1897, la Compañía Minera La
Fraternal explota la mina El Refugio con ciento veinte trabajadores. Se
trabaja también explotando plomo en las minas La Luz, La Esperanza, La
Reina, El Sacramento, La Alianza, La Providencia, Santa María, La Paz y
Las Tres Niñas, dando empleo a ochenta mineros más. 25
Conforme aumentaban las demandas de metales por parte de las
fundidoras de Monterrey, se van intensificando las explotaciones en tomo al
Carriz.al y la Iguana, en busca de hierro y plomo respectivamente . ._Aparecen
poblados mineros acerca de las bocaminas, se concesionan las tradicionales
tiendas de raya que monopolizan la distribución de bienes de consumo,
circula dinero y aparecen diversiones, expendio de mezcal para olvidar -al

723

�menos momentáneamente- el calor de los tiros, el riesgo de los derrumbes,
la tierra de origen.

GRÁFlCAI
CURVA DE CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO EN
LAMPAZÓS, 1870.1910 •
HABrT~S

-

POBLACIÓN

10000
9000

3000

8000
7000
1

6000

5000
4000

· 2000

3000
2000
1000

o
1870

1875

1880

1865

1890
AAOS

1895

1900

1905

1910

----------- ----~===-=--=---=----_
-_
-_____. . ;_

1000

GRÁFICAII
ORIGEN DE POBLACIÓN LAMPACENSE
EN 1900 ...
■ ZACA1ECAS

■ TAMAU.IPAS

DSAN u.ns POTosf

1880 1890 1895 1899 1900 1901 1902 1903 1S04 1905 1906 1907 1908

DCOAHUll.&gt;

DNI.JE.VOU:ON

AÑOS
"FUENTE;

AGENL Memoria$ del Gobiemo de B&amp;mardo Reyes, ~ n c i a ele Alceldas y Estadistica
oo Mqniapios del periodo 1870.1g10

-FUENTE: AGENL . Ceoso de Población de Nuo-,o Loón. 1900.

FUENTE:

724

AGENL. Memoiias del Gobierno de Bernardo Reyes, Correspondencia con el Mlnlstetlo de Fomento
COrrespondencia de Alcaldes de Lampazos yEsladistica de Lampazos en el periodo 1880-1908 •

�Han venido de otras zonas mineras de Nuevo León, San Luis Potosí,
Zacatecas y Coahuila, cargando la esperanza del rápido enriquecimiento.
Han venido también a producir una cultura minera. Son trescientos para
1899, pero llegarán a mil doscientos cerca de l 903, trastocando
sensiblemente la estructura product:iva y social de la regiórr. 26
A pesar de las penurias, la minería les permite un ingreso muy
superior al que perciben los agricultores lampacenses éstos casi nunca pasan
de los cincuenta centavos de salario diario, los mineros en cambio pueden
ganar hasta 1.50. El sueldo está en función de cierto nivel de especialización
que produce el trabajo y del grado en que aprovechan las nuevas
experiencias quienes nunca han laborado en la minería. Sin embargo, existe
un considerable número de trabajadores que llegan desde las zonas mineras
de San Luis Potosí y Zacatecas, 5.5% y 1.82% r-espectivamente, además de
las entidades vecinas: Coahuila 6.55% y Tarnaulipas 2.13%, según consta
en el censo de 1900. (Ver Gráfica I, JI y lU).
El problema no eran tanto los salarios sino las coóaiciones de trabajo
al interior de las minas, el hecho de pasar varios días abajo sobreviviendo al
calor y la humedad -también a la posibilidad de los derrumbes- creaba un
ambiente favorable a la proliferación de enfermedades. Los higienistas del
porftriato no cesaron en hacer recomendaciones a los émpresarios mineros
sobre cómo mejorar la ventilación, evitar el estancamiento de las aguas en
los túneles asear las instalaciones pocas veces eran atendidas.
Si bien el índice de accidentes en las minas lampacenses no
alcanzaba las trágicas dimensiones de la zona carbonífera de Coahuila, en el
Archivo Municipal de Lampazos hay varios registros de accidentes mortales
con peligrosa regularidad. Tan sólo en 1903 encontramos dos referencias
una de la mina El Rosario el ocho de febrero donde hay ocho heridos y otra
en junio tres cuando un derrumbe en Piedra Imán mata a. cuatro personas y
deja un herido. El juez del lugar acota en su informe que: " no hay delito
. " 27
que perseguir
.
Ante el desamparo laboral y los golpes de la' vida, son dos los
refugios del minero. Uno, el religioso que aún espera la llegada de un
investigador que averigüe la riqueza de los fenómenos religiosos en todas
estas regiones, la relación plata-Iglesia en periodos de auge y la proliferación
de imágenes al interior de las minas.
Otra actitud a considerar en la historia de esta actividad es la
derrama económica de los salarios mineros que, en opinión de varios jueces
locales '"sólo ha servido para fomentar el amor al meical
y a las mujeres
,
726

.
pu'b/'
. 1c~ " .2s . Ev1dentemente,
dos valiosas mercancías que el naciente
capitalismo incorpora a su lógica implacable de óferta-demanda. No es
casual que sea en los años ochenta cuando aumente la producción local de
mezcal tanto en Lampazos como en el poblado vecino de Bustamante.
.
También será en esta década cuando el alcalde segu_ndo judicial
mfonne de _numerosos escándalos suscitados en las "casas de asignación ",
de una sociedad lampacense que no acepta abiertamente la prostitución
antes solapada en la discrecionalidad pueblerina y ahora manifiesta com~
cualquier otro mecanismo de comercialización.
Los salarios que iban a dar a estos centros de diversión provenían en
1899 de apenas unos trescientos mineros, un escaso 7.7% del total del
gremio nuevoleonés. Dos años después la cifra prácticamente se duplica cuatrocientos ~ov~nta y n~e~e en 190 1- y para 1903 alcanza su punto más
alto cuando mil ciento vemtmueve trabajadores representan el 28.7% de la
población_ mi~era nuevoleo~esa. Para 1906 los efectos de la crisis ha dejado
con trabajo solo a cuatrocientos cinco empleados, un escaso J7.8%. 29 La
ilusión de la riqueza empieza entonces a desmoronarse. Con ella, la moral
de mineros y empresarios que experimentaban en sus bolsillos la crueldad
del mercado mundial.
,,

6. Integración de Minería y Ganadería
Una de las cuestiones más olvidadas en el estudio de las
comunidades mineras mexicanas es el relativo a la integración de la minería
con el resto de las actividades económicas. Haciendo aparentar a los pueblos
~i~eros como "enclaves", aisl_ados del resto de la dinámica económica,
v1v1endo solos en torno a sus minerales. Ultimamente, la discusión entre los
historiadores de la minería ha transitado hacia posturas que detectan una
gran integración de la minería con la ganadería, la agricultura y el comercio,
de donde se provee a los minerales de traccjón animal, alimentación,
innumerables insumos. Se establece una especie de "consumo productivo"
que nunca es estudiado a profundidad porque su dimensión escapa a las
estadísticas sobre montos de producción o exportaciór, de metales.
Buscando apuntar hacia éstas actividades paralelas y complementarias de La
mi~ería larnpacense hemos inclui~o un_ apartado sobre ganadería y
agricultura, comprobando que los inversionistas, al menos los grandes
-Milmo, Naranjo, Zuazua- son también los dueños de las minas.
Con base en la documentación analizada creo que podemos
diferenciar dos tipos de ganadería en este periodo, 1885-1910: 1) De un lado
tenemos a una ganadería tradicional, heredera de toda 1~ tradición practicada
727

�desde el siglo XVIII 'en la región, tímidamente desarrollada ante la amenaza
de ataques indios y concentrada en muy pocas manos. Así lo fueron en su
m_omento los casos de Sobrevilla y Escarriaga. Es una ganadería preocupada
por su seguridad, sobrevivencia y lucha contra la sequía. Demasiado
distraída en estas cuestiones como para plantearse un desarrollo más allá de
,los términos de una ganadería extensiva. En el Porfiriato la practican los
pequeños rancheros, incapaces por conocimiento y margen de inversión de
grandes desarrollos, pero diseminados por todo el territorio lampacense y
que se diferencian de los hacendados por dos razones: ·primero porque son
gente totalmente dedicada al campo -no incursionan en la política o la
milicia para obtener terrenos baldíos- que comparte toda una serie de
valores que podemos llamar "campiranos" donde se incluye desde la técnica
de la ordeña al amanecer, hasta la domesticación del ganado "bronco".
Segundo, porque se trata de rancheros "directamente involucrados en el
proceso productivo", es decir, se trata del patriarca familiar que apoyado 'en
los hijos y nietos saca adelante los trabajos del rancho, el cuidado del
ganado, la comercialización de la leche y el queso, además de la carne.
Colateralmente, se preocupa por sembrar granos básicos para alimentar a su
familia, sembrar maíz -para de perdido asegurar las tortillas- y algo de
forraje para su ganado. Éste puede ser mayor, menor o combinado, pero
siempre en escaso número y expuesto al azote de la sequía. Entran en esta
categoría, ranchos que podemos ubicar en el cuadro sobre ganadería de
Lampazos en 1891; el de Las Lajas de Januario Villarreal, dueño de ciento
cincuenta vacas y cincuenta becerros; el de Las Peñitas de Clemente
Quiroga, propietario de ochenta ejemplares de ganado vacuno y sesenta
caballos; San Ambrosio, de Apolonio Flores con medio centenar de vacas,
otro tanto de chivas -caprino- y algunos caballos. En general, todos los
ranchos que crían menos de once mil quinientos ejemplares.
2)
Paralelamente a esta pequeña y mediana ganadería, tenem.os también durante
el Porfiriato el caso de los hacendados cuya visión iba más allá de la lógica
de la ganader(a extensiva. Ésta, no se nutre sólo de la tradición sino de:
a)los nuevos aportes de la actividad pecuaria, b)la política sobre terrenos
baldíos que favorece la extensión de haciendas y la creación de otras, como
la de Dolores, fundada por Naranjo en 1887, c)la Uegada de capitales
foráneos a Lampazos por parte de acaudaladas familias: Milmo, Perrera y
Bortoni, todos extranjeros.
Empezando por la primer variable señalada, los ganaderos
lampacenses a diferencia de los del sur dél estado - más preocupados por la
agricu !tura- no sólo fueron formados por la lógica de extensión y
expansión de la ganadería vacuna o caprina, sino que una vez que tuvieron
acceso al control sobre la tierra óptima para este desarrollo se preocuparon
por la "cruza de ganado". Fue el caso de la ganadería de los Milmo en San
Patricio donde cría toros de lidia, el de Francisco Naranjo que lleva a la
728

Anguila veinticínco mil borregos buscando meiorar la raza·
Et
b'
J
•
se
~ntercam. !º fue favore~,ido ampliamente por el ferrocarril que permitió la
1mpo~c1on Y e_xportac1on de ganado, además de que generó una importante
plusval1a a las t1(:rras cercanas a las vías.
·

. Continuando con el segundo aspecto, el hecho de contar con grandes
extensiones de terreno para agostadero favor.eció la cría de grandes núcleos
.ganaderos en torno a las !1aciendas de Horcones, Dolores, La Anguila y de
ranchos c?mo ~I Armadtllo de Francisco Zuazua que en J 891 concentra
cerca de diez mtl cabezas de ganado menor.
·
Quien más desta~a es Patricio Milmo que en cuatro ranchos: El
Pescado, El Jabalí, Santa María y Los Marranos reúne cerca de catorce mil
cabezas. d~ ~anado, esto en apenas el principio de la década de Jos noventa
cuando in1c1a el auge ganadero.
. A diferencia de los peq~eños rancheros, aquí se requiere de una gran
cantidad ~e gente para las delicadas tareas de cuid~r el ganado. Son los
famosos peones de campo" que aparecen en los censos y que por sesenta
centavos, diarios trabajan de ''sol a sol", a fin de f iberarse, al menos
momentaneamente de la "tienda de raya".

En cuanto a las características generales de esta ganadería hemos
elabora?~ ~n cuadro q~e muestra la existencia de ganado entre 1880 y 191 o.
Este anal1s1s comparativo nos muestra varias conclusiones:
\ºn~iderando el valor más que el número de cabezas, se trata
~ayor_,tanamente ,de una ganadería vacuna, por los grandes volúmenes de
inversión, que estan muy cerca de los cincuenta mil pesos anuales entre 1890
Y 1900. El n~_mero de ejemplares aumenta substancialmente entre 1889 y
1~91, ~anten1endose estable el resto de la década, sobre un promedio de
Clíl CO ~d cabe~s. Para el año de 1908, no obstante la dura sequía que azota
la reg1on, el numero se mantiene cerca de cinco mil. Así aunque sólo
pro~edia un 5.7~ del ganado total de Nuevo León entre ' 1890 y 1900
considerando el numero de cabezas, los volúmenes de inversión superan
cl_ar~mente al de las cabras y borregos. En general, entre ] 895 y 19 ¡ o el
numero de ganado vacuno se mantuvo estable por encima de ta sequía.
1)

2)_ El ganad~ lanar y el caprino se disputan el segundo lugar en valores y el

pnm_ero en numero ~e cabezas -durante los años noventa-. A diferencia del
capnno que se mantiene estable durante la década, el lanar se dispara hac·
. a cerca de 40 mil en 1900.
ia
arn.ba en 189 5 pasando de qumce

�Respecto al ganado equino, mular y asnal existente en ~ampazos es ______ _
preciso señalar que juega un papel muy impórta~t; para ~J resto aeta
ganadería puesto que se trata de "animales de t_rabaJo , especies cuyo grado
de domesticación permite a los rancheros mamobrar los atos d~ ganado, lo
usa como medio de transporte y en épocas críticas hasta como alimento.

CUADROIV
ESTADÍSTICA GANADERA DE LAMPAZOS,
1880-1910

Por lo que al caballo se refiere, usado preferentemente como medio
de transporte registramos mil ochocientas cabezas en 1890. La cifra se
duplica en un par de años y tenemos dos mil novécientos cuarenta y ocho
para 189 l. Este número aumenta ligeramente e( resto de la década y alcanza
para 1908 los tres mil ejemplares. De todos los ganaderos que registran sus
caballos en 1891, sorprende la cantidad de trese:ientos que poseía el rancho
de Los Pozos, propiedad de Francisco Villarreal. Es probable qué busque
mejora de ganado ya que no requiere tanta caballada para cuidar sus cuatro
mil cabras y dos mil borregas. Tiene además otras'cien yeguas en su rancho
La Noria y cuarenta machos.
Para el caso de fas mulas -híbrido nacido de caballo y burra o burro
y yegua- cuya gran capacidad de trabajo y resistencia justifica ampliamente

CANTIDAD

--CAPRINO

-+-OVINO

-r-EOUINO

...... VACUNO

su crianza, se Jocaliz.an ciento cincuenta en 1889 aumentando a trescientos
en los siguientes años, manteniéndose alrededor de doscientos treinta y cinco
los próximos años y luego bajando a cincuenta y seis para 1900.

44000
42000

Se trata de un ganado muy útil porque reúne la agilidad del caballo y
la resistencia del asno. Además de ser utilizados para "estirar" las carretas
llenas de pastura o cultivos, Jos encontramos vinculados a las minas; en
todas partes donde hubo vía angosta de ferrocarril para trasladar los metales
de las bocaminas a las estaciones ferroviarias y se usó tracción animal,
actuaron mulas.

140000

!¡ 38000
! 36000
. 34000
' 32000

i' 30000
i 28000

126000
i

Su número es muy similar al del ganado asnal, a quien utilizan los
rancheros como animal de carga y también para subir a terreno escarpados,
ya que en zonas donde el acceso es dificil, prácticamente a través del asno es
la única forma d~ ascenderlos.

24000

No obstante están considerados en la gráfica núm. IV de manera
conjunta, caballos, asnos y mulas, promediando apenas un 4.1% del total de
la ganadería lampacense entre 1890-1900, su imponancia no es tanto en
números, sino más bien en su potencial de trabajo. Esto se reafirma si
observamos los precios de estos ejemplares, entre 1890 y 190(\ se cotiz.an los
burros un peso arriba de los caballos; ni qué decir de las valiosísimas mulas
que valen hasta cuatro o cinco veces más que un equino.
AÑOS

7) Integración de Minería y Agricultura

Tercera actividad econom1ca de Lampazos durante el Porfiriato
después de minería y ganadería; la agricultura jugó un papel complementario
FUENTE:

AGEHl. Memoriu de GobernadOllls- Estadistica de Municipios y Correspondencia de Lampa.ios
del periodo 1680-1910

731

�de ambas. Producía los granos -maíz y frijol- que . alimentaban a los
mineros y con la ''pastura", los tallos de estas plantas se nutría eJ ganado.
Si tratamos de ubicar la geografía de la agricultura lampacense
vemos que ésta se ubica cerca de ta vertiente del río Candela y Salado. Por
"na parte se dan las grandes haciendas: Horcones, Las Presas, El Cannen,
El Carrizal, Dolores que luego visualizaremos individualmente; por la otra
parte, aparecen propiedades pequeñas de riego cuyas principales
preocupaciones tienen que ver con la insuficiencia de agua, y con los nulos
recursos tecnológicos para su utilización o para la rotación de cultivos. Sin
embargo, en el ámbito de la economía municipal su producción es
importante porque responde - si no a la exportación- por lo menos a las
demandas locales.
Un recorrido por las principales haciendas y ranchos de Lampazos
en este periodo nos indica una acentuada inclinación a la producción
ganadera y que la agricultura era una actividad -en el mejor de los casoscomplementaria. Siendo la primera, un rubro que dependía casi en forma
excesiva de pasturas naturales los cultivos forrajeros tienen poca
importancia.
La agricultura, además es una actividad que funciona como
mecanismo para arraigar a los empleados y sirvientes de las haciendas,
otorgándoles pequeñas parcelas a fin de que puedan satisfacer sus
necesidades; se trata en términos productivos de una actividad casi por
completo asociada al "gasto" de las haciendas y ranchos. ,.
Ante las escasas tierras de riego se desarrolla una agricultura
temporalera que tiene en el maíz su cultivo más importante. Hemos
explicado ya cómo la agricultura de riego está profundamente asociada y
geográficamente distribuida en perímetros inmediatos a diversas fuentes de
agua. No se trata para nada de una irrigación ejecutada a través de sistemas
complejos que permitiesen la expansión de las superficies regadas aunque se
situasen lejos de las fuentes de abasto inmediato.
Además, la cantidad de agua disponible se pensaba en función de la
posibilidad de mantener más o menos cabezas de ganado. 30 Al menos es lo
que explica el general Francisco Naranjo en marzo de 1906 al alcalde, acerca
de la posibilidad de construir una presa sobre el río Candela.3' Las obras
vinculadas con el manejo del agua se encaminaban a facilitar el abasto del
líquido a los hatos. Había una fuerte dependencia del Ojo de Agua de
Lampazos así como de los arroyos en tiempos de lluvia. 1En varias haciendas
hemos podido documentar la existencia de represas, obras sencillas de
terracería, pensadas como simples abrevaderos para el ganado.

Por lo que a maquinaria y tecnología se refiere, evidentemente no se
contaba con una utilización generalizada de maquinaria moderna, como en
las ricas haciendas de La Laguna en Coahuila o las del sur de Nuevo León,
debido en gran parte a que no eran productores de cereales.
Esto provocó una cierta igualdad relativa de posibilidades
tecnológicas entre medianos y grandes propietarios. Hemos encontrado
inventarios, en la correspondencia de alcaldes del Archivo Municipal, donde
aparecen arados "Olivier" abundantes arados de palo y alguna que otra
sembradora y "rastrillo con dientes".
Por lo que se refiere a la producción de las-fincas consideradas de
manera individual, los datos son escasos e imprecisor.. Apenas tenemos la
estadística de las más grandes; para 1889, la hacienda de Horcones produce
mil cargas de maíz - vale cuatro pesos cada una- diez de frijol-a 8.50y dieciocho de cebada, que se comercializaba a tres pesos por carga. En
orden de importancia por volumen de producción, seguía la hacienda Las
Presas con ochocientas cargas de maíz, treinta de ceh&gt;ada y quince de frijol.
Luego El Carmen con quinientas de maíz, doce de cebada y cinco de frijol.
Finalmente, la antigua hacienda del Carrizal con seiscientas cargas de maíz,
veinte de cebada y diez de frijol. 32 A veces esta producción local ni siquiera
era suficiente -sobre todo si había sequía- para satisfacer las necesidades
de los propios lampacenses.
Es el caso del año de 1892, en que el periódico El Lampacense
publica que la producción de maíz no es suficiente y peor aún porque la
monopolizan tres personas. Situación que a juzgar de los editorialistas ha
provocado que suba el precio del almúd a cincuenta centavos. La solución
que ellos plantean a esta crisis de abastecimiento es la libre introducción de
maíz. 33
Hemos analizado la producción agrícola en Lampazos entre 1880 y
191 O, llegando a varias conclusiones.
1) Es el maíz, el cultivo más importante del municipio durante el
Porfiriato. En términos económicos su producción significó entre 1880 y
19 10, más del 65% del valor total de la producción agrícola.
Durante los años ochenta nunca sobrepasó un valor anual de
cuarenta mil pesos. De ahí y hasta 1895 si sólo nos basamos en el valor total
de la producción, creeremos erróneamente que aumentó la producción,
cuando lo único que aumentó fue el precio, al situarse la carga de cuatro a
seis pesos.
733

732

�Será a partir de 1900 con un grado mayor de comereiafüación y
nuevas técnicas agrícolas cuando tenemos las mayores cifras. Esta
producción obedecía en gran parte al aumento de la demanda de una
población que ha crecido un 60% entre 1880 y 1890. · _Ent_onces se
multiplican los molinos de nixtamal en el pueblo y disminuye su
·
•, 34
1mportac1on.

_ Cultiv~rlo en los pequeños ranchos y hac¡endas aunque fuese en
pe~uenas canttdades, aseguraba un ahorro significativo para la familia del
peo~ _Y tener asegur~do_ por lo menos un elemental sustento para él y su
fam!ha. Un caso s1m1lar ocurre con el pilonci119 cuyo cultivo apenas
pudimos documentar entre 1880 y 1900 La caña de azúcar es el menos
~epresentativo de los cinco cultivos del suelo lampacense que hemos
rndagado. Su producción Y_ con~umo es doméstico aunque suponemos que
en o~o momento de _su ~1stona pudo haber sido abundante y cubierto
necesidades fuera del amb1to lampacense. En síntesis, tenemos durante el
Porfiriat_o un desarrollo co~plementario entre minería, agricultura y
ganadena, ~n pr~ceso compleJo ~ue apenas hemos esbozado aquí, pero que
merece ser mvest1gado a profundidad.

Otro cultivo que también se ve impactado por la demanda interna es
el mezcal. Aunque sabíamos de su abundancia en Bustamante, las cifras
sobre el producto en Lampazos son importantes.
Eduardo de la Garza y hermano por un Jado y Alfredo Barrientos
35
compiten en la elaboración y distribución del mezcal en la región· Lo
elaboran: "mediante la gima, despojando el maguey maduro de penca y raíz;
la cabeza se cocía en hornos subterráneos, se maceraba con pisones de
madera en pilas ademadas con piedra, el producto era depositado en cribas
de cuero hasta que se fermentaba, luego se vertía en ollas de barro para
ponerse a fuego lento, en un horno cubierto con un cazo de cobre lleno de
agua fría. Una vez hervido el caldo, se formaban vapores que se
condensaban y vierten el exterior por una penca de maguey o una canal de
., 36
madera .

Su producción es muy inconstante, pero si observamos
detenidamente el cuadro V, detectaremos un aumento muy significativo
justo en 1904 y 1905, en pleno auge de la minería local y con gran poder
adquisitivo mientras que cuando llega el impacto de la crisis minera y con
ello agudiza del desempleo, la producción de mezcal desciende a la mitad en
1906 y se mantiene estancada también en 1907.

El frijol , por su parte, alimento esencial de los mexicanos se
sembraba en las haciendas lampacenses para el consumo de sus habitantes.
Las cosechas no alcanzaban a satisfacer las necesidades locales y había que
importarlo de Coahuila. (Gráfica V) Influyeron en su cultivo su gran
capacidad para resistir los cambios meteorológicos y para crecer en tierras de
temporal, también hay que decirlo porque a la gente del campo le gusta
comerlo fresco, recién salido de la vaina, vale decir "recié;r apaleado" como
se conoce a la técnica de golpearlo para extraer las semillas.

1
1
1

-MAIZ
I

PR.OOUCCIÓN

1 190000 ,
1 85000 .
1

1
1
1
1
1

1

-,.

80000

75000
70000

65000
60000

55000

50000 .
45000 ·
40000

35000
30000

1 25000
1 ¡' 20000
15000
1 10000
5000

1'
f!
!

1
le

1
734

GMFICAV
VALOR t&gt;E PRODUCCIÓN AGRÍ COLA EN
LAMPAZOS, 188-S-1910
-

MEZCAL

�, L~ crisis impactó también a la ganadería y I&amp; agricultura. La primera
;;~~ cretd~87on 10 que respecta al ganado vacuno- en términos relativos un
~ e~ re
y l 900. En un 675% en lo que se refiere a ganado ca r
~;~1m1e¡°to explicable por la~ amplias márgenes de reproducción- y ~nmuo~
. ~ en o que se refiere al ovmo. En este mismo péríodo el ganad
.
crec10 89.20%. (Ver Cuadro IV).
o equino

8) La crisis de 1906-1908, su impacto en la minería regional

Ignorada durante mucho tiempo, la crisis de 1906-1908 fue acaso un
referente vago en los estudios sobre historia económica del periodo.
Recientemente, Abdiel Oñate, acaba de precisar con claridad el origen y
alcalce de esta crisis a la que él concibe como "clásica" del capitalismo.
Explica el hecho de que estuvo precedida de una crisis bursátil y de crédito,
seguida de un crac bancario. El momento más alguido se presentó cuando
los bancos no pudieron hacer frente a los retiros de depósito en metálico por
parte del aterrorizado público. Las entidades bancarias, en tanto lugar físico
de los mercados monetarios y de capital se vieron afectados directamente al
no poder respaldar sus emisiones de billetes por oro en el corto plazo. 37

,
d
· f Producto de
. la crisis ' hacia 191 o, el numero
e reses era
~:ª~to~~e:el ~to;•:;~ ~iol 8951.9 ~; tanto que las cabras habían descendido
,
.
'
en
, esto es un 3] .57%. Los ovinos por su
parte, decrecieron de 38,000 a 26 750 un 43 17º/ du t 1 .
,
p 1
'
· ;ro ran e e mismo penado
~r o que se ~efiere a producción agrícola, donde el cultivo de maíz es eÍ
mas repres~ntat,vo la baja es evidente, según se puede constatar en la g . fi
correspondiente. (Ver Cuadro V).
ra 1ca

En uevo León existían dos bancos de emisión, el Banco de uevo
León y el Banco Mercantil de Monterrey.38 El listado de sus accionistas era
también el de los principales empresarios mineros de la entidad.

Notas bibliográficas

Patricio Milmo y Vicente Ferrara, por solo citar dos casos, habían
logrado un exitoso "apalancamiento financiero" al llevar a la minería capital
extraído de sus bancos. Ahora el éxito de la estrategia se revertía. En Nuevo
León cerraron muchas minas. En Chihuahua, emporio minero y bancario, la
crisis llevó a cerrar a las ricas minas de Santa Eulalia y Santa Bárbara
explotadas por la transnacional ASARCO. En Monterrey, la crisis pasó de
las minas a las plantas metalúrgicas y los propietarios de la Fundición
Número Dos -Peño les- tuvieron que rentarla a la ASARCO para que siguiera
produciendo.
El efecto de la crisis y Lampazos no fue menos desastroso. Solo
tomando la variable demográfica encontramos que mientras la población
había ·crecido en términos relativos un 68.93% entre 1880 y 1900. Para
191 O había decrecido un 14.11 % en relación al inicio del siglo XX. Por lo
que se refiere ea la población de mineros ocupados, producto del desarrollo
de la minería del plomo, el número creció 291 % entre 18'90 y 1902. En tanto
que gracias al surgimiento de la minería del hierro creció un 99.11 % tan solo
de 1902 a 1903. Este último año sería el período de mayor producción de
metales como de población ocupada, representando ésta última un 28.7% del
total de mineros nuevo leoneses. Para 1908, la totalidad de los mineros
lampacenses eran solo 1708 el mismo nivel de 18890, había decrecido un
estrepitoso I30.26% entre 1903 y 1908.

1 V~ase Ma:io Ceruni "~urguesía y Capitalismo en Monterrey ( 1850-191 O)" Cl
L
atmoamencanas. México. 1983. 185 p.
. aves

2

Fue fundado como misión de Santa María de Los Dolo'res o F O'
Salazar, buscando consolidar la evangelización de indios y 1~ coton~ r~óy d1elgo de
4
1zac1 n e norte
nuevoleo , p d
.
nes. ara etener e1ataque constante de "indios bárbaros" e fundó
villa española en 1752 con el nombre de San Juan Bautista de Horc~!itas En ci°mo
el congreso local la_declaró ciudad con el nombre de Lampazos de N~ran·o 877
honor del entonces mtluyente político nuevo leonés Francisco Naran.
. ~d, ~n
este lugar, donde invertía grandes capitales tanto en ganadería como e~º~¡~~~i:. 0 e
; Sobre minería en Nuevo León ver César Morado "Mine ,
1d
.
Capital'
· 1
na e n ustna Pesada
1smo reg1ona y mercado norteamericano 1885-191 O" G b'
d
·
León. 1991. 138 p.
'
· o 1emo e Nuevo
4 Par~ una visión general de la minería mexicana se recomienda v
1
colectiva de Juan Luis Sariego, Luis Reygadas, Miguel t,.ngel Gó er \ o~ra
~arrera "El Estado y la minería mexicana. Política, trabajo y socied~esd y avierl
siglo XX". FCE/SEM IP. 1988. 571 p.
urante e

5

Vér Sandra Kuntz Ficher y Priscilla Connolly (Coordinadoras) "F
-1
Obras. pu_
· bl'reas ". ¡nst1tuto
·
de lnvest1gac1ones
. .
José' María Luis Mora· serrocam
· L es y
de Historia Económica Mexicana. 1999. 259 p.
· ene ecturas

.,
737
736

�Citado por Kuntz-Connolly, op. cit. pág. 1O.
El método consistla en averiguar cuánto se gastaba la economía en transportar
personas y mercancías por medios no ferroviarios y cuánto de este gasto se había
ahorrado al transportarlo en ferrocarril.
6

:nsultado en la Bi~lioteca ~attie Lee Benson, como parte del acervo bibliográfico
e The Benson Latm American Colection de la Universidad de Texas en Austin
Texas, EUA.
•

7

AGENL. CALN, Crónica del alcalde Reyes González al gobernador Bernardo
Reyes. Lampazos, 15 de abril de 1882.

20

Tb'd
1 ., p. 5.

21

lbid., p. 6-8.

8

22

En el acerco del AMLN se localizan los recibos de pago correspondientes a
numerosos propietarios lampacenses entre 1880 y 1882. Por tratarse de una empresa
privada no fue posible localizar en archivos públicos los expedientes que detallan la
construcción.

9

La Compa~fa de Fierro Mexicana se fundó en l 887, por Patricio Milmo su futuro
yMeém~ Eugenro Kelly, Daniel Milmo Y Juan Weber. Milmo sería el gerente para
x1co y Weber para el exterior.
23

AMLN, Carta del lng. William Headen al Ayuntamiento Local explicando el
contrato de trabajadores. Lampazos, 18 de septiembre de 1881.

AGE. FN, Protocolo de Crispiniano Villarreal, tomo 2. ff. 36-48.

10

Aunque las estadísticas de las Memorias de Gobierno de Bernardo Reyes
contienen errores, hemos confrontado las cifras con los informes de los alcaldes
lampacenses y verificado un aumento considerable en la producción de trigo,
posterior al año de 1883.

24

ABE. BRC, Memorias de Gobierno de Bernardo Reyes: 1_891, pp. 521-522.

25

lbid., 1897, pp. 873-875.

26

lbid., 1899-1903, pp. 1114-1115.

11

27

12

AGENL. CALN, notificación del juez local Juan González al alcalde José M ·
Herrera, Lampazos, 3 de junio de J903.
ana

Morado Macias, César, op. cit. pp. 7-18.

Morado Macias, César, 'Economía minera en torno a Monterrey. Las primeras
industrias metalúrgicas de América Latina". Ponencia presentada en el Tercer
Congreso Internacional de Minería, Denver, Colorado, EUA, 6-10 de junio de 1994
pp. 35-50.

28

lbid., Carta del juez local del Mineral de Piedra Imán ,il alcalde Carlos M G
Lampazos, 4 de octubre de 1908.
· arza,

13

14 El desarrollo de la religiosidad en las comunidades mineras es un tema que
reclama investigador. Todavía no existen en nuestro país enfoques · serios al
respecto.

Urge una interpretación sociológica de las numerosas leyendas generadas en este
contexto; constituyen verdaderos documentos antropológicos y etnográficos.

29
AG.ENL. BRC, Memorias de Gobierno de Bernardo Reyes. Se consultaron sólo
las existentes en biblioteca, 1890-1906.

30
AGENL. CALN, Francisco Naranjo Garza al alcalde José María H
explic d J
f
.
errera,
an o os mo_1vos para construir una presa sobre el río Candela. Lampazo 18
de marzo de J906.
s,

15

16

Leopoldo Naranjo, op. cit., p. 99.

31

lbid.
. A PESAR DE Bernardo Reyes y de que este había encarcelado a su h ··
Francisco, el general Naranjo seguía haciendo negocios.
JJO

32

Astolfo Bartoccini, Minas de fierro y minas de carbón de piedra. Monterrey,
México, Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, 1906, pp. 7-32 .
17

18 Ver Mario Cerutti, "Patricio Milmo, empresario regiomontano del siglo XIX".
En: Formación y desarrollo de la burguesía en México, México, D.F., Siglo XXI
Editores, 1978, pp. 231-266.

Esteban Horcasitas, Conflictos de posesiones sobre fundos mmeros, Compañía
Minera de Fierro Mexicana contra Compañía Minera El Nilo. Monterrey, México,
edición de la Compañía Minera de Fierro Mexicana, 1902, 130 pp. El ejemplar fue
19

738

AGE!'l~- CF, Expediente sobre la producción agrícola de Nuevo León. Monterrey
15 de d1c1embre de l 889, 28 hojas.

33

Periódico El Lampacense. Ejemplar de junio 12, 1892.

34

AGENL. CF, Expediente citado en nota 43, ff. 14-18.

35

,,

Según aparece en la publicidad del periódico El lampe.cense durante. el añ d
0 e
1892.

739

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l . LA
FRONTERA

2. LA PAZ

3. EL NILO

APITAL

5,000

20,000

12,000

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1896

1896

1898

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Manuel Zuazua/Juan Zuazua T./Carlos
Guzmán T./José Ángel Zuazua/ Francisco
Zuazua/Jesús Zuazua/José Ma.
Vil laseiior/ Ramón Vil laseñor/Carlos Treviño/
Enrique Gorostieta/Francisco Cantú
Cárdenas/Vicente Garza antú/Carlos Lozano/
Mauro Martínez/lnocencia C. de
Zertuche/Manuel Zertuche/Jesús Ma . Zertuche/
Avelino Zertuche/Car!os Lira/Miguel
González/José Ma . Zertuche/ Fortunato
Zuazua/Juan Zuazua Valdés/ Antonio
Aguirre/ Florentino Arroyo.

F

NTE

PFLP T : 8
F: 264-278

Manuel Garza Guerra/Tomás
M ndirichaga/Justo Maíz/ Agustín Maíz/José
Maíz/ Joaquín Maíz/Pedro Lambretón/Juan
Guzmán/ Manuel Cantú Treviño/ Arnulfo
Guevara/Julian Odriozola/Ángel J .
Odriozola/Apolonio Santos.

PFLP T: 9
F: 2_32-244

Emiliano de la Garza/Ignacio Santos/Emiliano
Galindo/ Avelino Z. Garza/ Andrés Martínez
Cárdenas/Tomás Mendirichaga/Angonio V.
Hernández/Tomás Farías.

PFLP T: 9
F.77-79
PTCP T: 45
F.90-91

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EN LAMP ZO 1896-1908

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08 ERVA 10 E
Para explotar minas
denunciadas en
jurisdicción de
Lampazos.

Para expJotar fundo
minero llamado "La
Paz", en la
municipalidad de ·
Lampazos.

Para explotar minas .en
la sierra del Carrizal en
Lampazos de Naranjo .

(1)

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PFLP T: 21
F: 276-291

Para explorar dicha
mina ubicada en
jurisdicción de
Lampazos.

4. LA LUZ

40.000

1899

Tomás Mendirichaga/A. Escajadillo/E. Miguel/
Gustavo Dresel/Vicente Ferrara/Ramón G .
Rivero/G . Bortoni/Andrés Garza Galán/ Miguel
Ferrara/A. García Cano/M. Hernández/Enrique
Gorostieta/J. Castaño/e. López.

5.
LA
ESPERA ZA

10,000

1899

Jesús Leal Tijerina/Alejandro Martínez/Pedro
García Serna/ Pomposo Campillo/M.J.
Russell/H . Russell/ M. Russell/Mariano
Guerrerq/ Vicente Guajardo/ María Garza
Chavero/ José B. Tome)/ Eleuterio González/
Gregorio Castaño/ Adolfo Garza/ Anastacio
Martínez/J.A. Robertson/ Vicente Garza/
Francisco Naranjo/Nestor Pérez.

6.

18,000

1900

/ Maíz Hnos./ Adolfo Larralde/Carlos
Rangel/Gudelio Martínezl Arnulfo Guevara/
Andrés Martinez Cárdenas/ Constantino
Mainero/ Ambrosio Leal/ /Jacinto
Quiroga/Santiago Barragán/ /Cayetano Ancira.

PFLP T: 23
F: 101-105

Para explotar minas San
Miguel, dos de abril,
Victoria. ubicadas en el
cerro de Lampazos.

12.000

1900

Ausencia Femández/Juan B. Elizondo/José
Ma. Treviño Fernández/José Armendaizl Celso
epúlveda/ eci Iio Lozano/Gaspar
Mass/Ambrosio Lozano/ Pedro Rocha/
Florentino Cantú Treviño/ Ramón Díaz/ Pedro
Arizpe.

PFLP T: 24
F: 329-339

Para explotar el fundo
minero Santa María
ubicado en el lomerío de
la Iguana inmediato a
las antiguas minas "la
Voladora" y
"Guadalupe",
jurisdicción de
Lampazos.

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PA CUALITO

7. ANTA
MARÍA DE
IG UANA

8. EL SIGLO
XX

l l ,000

9. LA
SITUACIÓN

12,000

10. DEL
NORTE, S.A.

36,000

11. SAN
BARTOLO

20,000

1900

1900

1900

1901

PAT T: 35

Para explotar un fundo

F: 1037- 1047 minero situado en el
lomerío de la Iguana,
jurisdicción de
Lampazos.

Plutarco Yill~señor/Juan Guzmán/Miguel
Ferrara/ Domingo M. Treviño/ Francisco Cantú
Cárdenas/ Celso Sepúlveda/Domingo Valdés
Llano/José María Yillasefior.

PFLP T: 25
F: 103-202

Para explorar y explotar
fundo minero "El
Carmen", ubicado en el
cerro de Lampazos.

Adolfo Larralde/Donaciano Verástegui/Juan N
de la Garza Y Evia/José María Garza
·
Pérez/Placido Lozano/ Cayetano
Ancira/Filemón Lozano.

PFLP T: 25
F: 410-413
PTCPT: 45
F: 223-226

Para explotar dos fundos
mineros denominados
"La Situación" y
"Ampliación de la
Situación" situados en el
lado oriental del cerro
de Lampazos.

Antonio V. Hemández/Luis Manero/Francisco
G. Sada/ Andrés Parias/Andrés Martínez
Cá~denas/ Francisco Madero/Francisco L.
GoJón/ Amado Femándezl Ignacio García
Lozano/ Mariano González Treviflo/ Gregario
~ambrano/Enrique Miguel/ Antonio y
Hemán~ezl Rodolfo Y. García/José L. Garza/
Ambrosio G. Escajadillo/ Celestino Flores.

PTCP T: 45
F: 121-126

Para explotar las 25
pertenencias mineras
con el nombre de la
Cobriza, situada en la
sierra de Lampazos ..

Adolfo Larralde/Juan N. de la Garza y
Evia/Pláci?o.
Lozano/Donaciano
Yerastegui/T1moteo Ortiz/ Juan B. Elizondo/
Jesús C. Martínez.

PFLP T: 26
F:114-117

Para explotar fundo
minero situado en el
Iomerío de la Iguana.

�25,000

1901

Adolfo Larralde/Juan N. de la Garza Y
Evia/Plácido Lozano.

PFLP T : 28
F: 34-37

Para explotar fundos
mineros llamados las
Tres Nif\as y la
Voladora, situados en el
lomerio de la Iguana, en
Lampazos.

13 . EL
ROSARIO

21 ,600

1901

Enrique Gorostieta/Francisco Cant~ C./~osé
Ma. Villasef\or por Gregorio Casta~oN1cente
Garza Cantú por Manuel Zuazua/V1cente Garza
Cantú por Juan Zuazua Tamez/ Vicente Garza
Cantú por José Angel Zuazua/Vicente Garza C.
por Jesús Angel Zuazua/ Vicente Garza C. por
Francisco Zuazua /Vicente Garza C. por
.
Manuel ZertucheNicente Garza C. por Abelmo
ZertucheNicente Garza C. por Jesús Ma .
Zertuche.

PFLP : 29
F: 158-163

Para explorar y explotar
minas San Francisco Y
El Rosario, situadas en
jurisdicción de
Lampazos .

14 . FLOR DE
PEÑA

24 ,000

1902

Luis Garza/Ausencio Femández/Adolfo
Larralde.

PFLPT: 31
F: 61-66

Para explotar dicha
mina situada en el Cerro
de Lampazos_.

15. SANTA
MARÍA

5,500

1906

Adolfo Larralde/Fermín Garza Pérez.

PFLP T: 46
F: 278-281

Para explorar y explotar
fundo denominado
"María", "Ampliación a
María, "Tres Estre/las"
y "Ampliación a Tres
Estrellas" en la sierra de
Lampazos.

16. LOS
CEDROS

10,500

PFLPT: 49

Para explotar fundo
minero del mismo
nombre en la sierra de
Lampazos.

12. LA
CONSTANC IA

ENLA
IG UANA

-.J
.$&gt;.
.$&gt;.

1907

--

Adolfo Larralde/ Fermín Garza Pérez/Jesús C.
Martínez.

F:289-292

FUENTE: PONDO NOTARIAL DEL AR HIVO GENERAL DEL ESTADO 1896-1908.
Abreviaturas: PFLP= Protocolo de Francisco L. Pérez. PTCP= Protocolo de Tomás
Anastacio Treviño. T = omo. F= Folio

. Pacheco. PAT= Protocolo de

-.J

.$&gt;.
V,

NOTA:
Todas las compañías tenían su domicilio social en Monterrey. la mayoría funcionaba como sociedades anónimas.
Las fechas indican el año en que se realizaron las inversiones e incluyen sólo el capital inicial. Los montos
invertidos están todos en pesos de la época. Para dimensionarlos mejor cabe aclarar que en ese período el sueldo
rural' de Nuevo
' León, era en promedio
. de-50 centavos, por lo que cada mil pesos destinados al negocio de la minería;
equivalía apr_o~irnadamente a dos mil salarios mínimos·. Los lugares señalan donde Se' ubicaban los fundos mineros
a explotar por las empresas.

�LA CO CIE CIA DEL NORESTE:
SEMBLANZA IDSTORIOGRÁFICA DE
ISIDRO VIZCAYA CANALES

Manuel Ceballos Ramírez 1
Academia Mexicana de la Historia
En 1992 se editó un voluminoso libro con el sugestivo y referencial
título de Desde el Cerro de la Silla: armas y letras de Nuevo León. En él
Francisco Ruiz Salís era el autor del capítulo 'Apuntes para la historia del
pensamiento científico de uevo León". En este apartado aparecía un
apéndice titulado "De la forma de hacer historia", que era a su vez, una
entrevista que Ruiz Solís realizó a quien consideraba "uno de las máximos
exponentes de la historia regional": Isidro Vizcaya Canales. 2
En esta entrevista el maestro Vizcaya Canales se mostraba socrático
cuando reconocía la carencias locales en la investigación del pasado, el
poco saber histórico que aún predominaba y la ausencia de análisis en las
obras de historia nuevoleonesa, ya que muchas de ~llas eran publicaciones
documentales. Ante lo mucho que había por investigar, poco le faltó para
decir con Sócrates: sólo sé que no sé nada. También 'se declaraba aristotélico
al saberse colega de otros historiadores pero más colega de la verdad . o lo
dijo, pero lo insinuó: Amicus Plato. sed magis amica veritas. Por ello
proponía a su entrevistador cuestiones que tenían que ver con la
profesionalización del oficio de historiar en Nuevo León, es decir con la
necesidad de crítica, de autocrítica y de revisión de los procesos de análisis
en la elaboración de las investigaciones históricas propias y de los demás. Y
ya entrado en el tema también se mostraba desmitificador y con ello
científico. Además completaba su actitud crítica al apreciar el quehacer
histórico con una visión antietnocéntrica. Cuestión ésta que sorprendería al
mismo Manuel Payno.
Al ser interrogado sobre el proceso de desarrollo de la historia
regiornontana, Vizcaya Canales sin temor se lañ"iaba sobre lo esencial
respondiendo: "La mayor parte de la gente no tiene· idea de ese proceso [de
desarrollo]. Lo que se maneja son los clichés que se han oído siempre,
como el que señala que ' la ciudad se levantó en un desierto ' lo que a mi
juicio constitu e una distorsión de lo real, como la historia que se enseña en
las escuelas". Esta afirmación da cuenta del primer fundamento de su
quehacer historiográfico: la apreciadón de la complejidad de los hechos
históricos, es decir, la superación de la historia como mera y simple
narración, y más como ejercicio de explicación. Por ello se pronuncia contra
las visiones simplistas y distorsionadas. Así por ejemplo, el capítulo

5

747

�.,
dedicado al mes de enero del libro Monterrey 1882: cr.ónica de un año
memorable, es una extensa y erudita demostración de que ~onterrey no está
asentado en el desierto. Luego de enterarse de todos los testimonios que cita,
el lector acaba virtualmente empapado al percatarse de la abundancia de
agua, fuentes y corrientes. Y recordando a Payno, quie? escribier~ , a
mediados del siglo XIX, asienta cómo Monterrey "puede sm exagerac10n
lt~arse un jardín". 4 Con la misma agudeza _d~muestra ·q~e . la
industralización de Monterrey no inició con el establec1m1ento de la fabrica
de textiles La Fama en I 854, sino en 1867, cuando un cqnjunto de factores
intervinieron para comenzar el proceso industralizador.~. Y con no menor
ironía le espeta, por otros motivos, al tan respetable, don Carlos María de
Bustamante el ser el iniciador de las aberraciones acerca de los hechos de
Acatita de Baján. Luego de citar un texto del historiador oaxaqueño escribe
Vizcaya: "Estas cuantas líneas, redactadas en forma taf curiosa'. s?n el
origen de toda una leyenda. Bustamante demuestra su desconoctm1entro
absoluto de lo que eran las cuatro Provincias de Oriente y habla de ellas
como si se tratara de un rnunicipio". 6 Líneas más adelante no se libran de la
afilada pluma en ristre de Don Isidro ni el mismo José Eleuterio González ni
David Alberto Cossío.

,

el tema en los primeros renglones de la introducción ·va sobre su asunto:
"Los acontecimientos de este medio año en las cuatro Provincias Internas de
Oriente: Coahuila, el Nuevo Reino de León, Nuevo Santander y Texas, estántan entrelazado~; que es imposible tener una idea piara· de estos sucesos
cuando se intenu, describir solamente lo que sucedió dentro de las fronteras
de cada una de las entidades. Es indudable que las Provincias .Internas de
Oriente constituían una unidad geográfica". 9 Y luego de haber recorrido casi
300 páginas con todo y su esmerado aparato crítico, en un breve comentario
que dedica a la ya mencionada cuestión de Acatita de Baján, es donde se
lanza certero sobre su argumentación: "Era de esperarse -escribe- que los
historiadores regionales hubieran subsanado esa deficiencia, pero no ha sido
así. Nunca han intentado hacer una historia unificada de las antiguas
Provincias Internas de Oriente y han fraccionado los acontecimientos
concretándose a relatar lo que sucedió en algunas de las entidades". 1º

En los albores de la independencia: las Provincias internas de Oriente
durante la insurrección de don Miguel Hidalgo. El autor, una vez enunciado

Un tercer hilo conductor de las investigaciones del maestro
Vizcaya, consecuencia de los dos anteriores, es el apremio por contextualizar
la historia. En Los orígenes de la industralización de Monterrey aclara en la
introducción: "Aunque la investigación que constin:ye su núcleo versa
fundamentalmente sobre hechos económicos, y más en particular sobre el
desarrollo industrial de la ciudad, no por eso dejan de ser ajenos a él otros
aspectos de la vida de Monterrey, que constituyen el erimarcamiento humano
en donde lógicamente aquéllos se presentan. En tal virtud, para cada uno de
los periodos tratados ea la obra se anotan los principales acontecimientos
políticos y culturales y se hace una referencia a los modos generales de vida
de la población: costumbres, diversiones, desarrollo urbano, y aun algunos
de los principales sucesos extraordinarios". 11 Y en su más reciente obra
Tierra de guerra viva, de suyo más monográfica, siente la urgencia de narrar
los contextos: "Debo aclarar que es imposible bacer un relato de las
incursiones de los indios durante seis décadas sin tocar otros aspectos de la
historía nacional y regional durante el mismo tiempo. Son los años que tiene
lugar la guerra de Texas, la guerra con los Estados Unidos y la intervención
francesa, además de multitud de conflictos internos ( ... ) Por lo tanto, además
de lo relativo a los indios se incluyen muchos otros acontecimientos". 12 Pero
donde sí deambula muy a su sabor, se libera de la presión de la fidelidad
documental, y contextualiza sin cortapisas monográficas es en Un siglo de
Monterrey. Recuerdo que al ser invitado. por la Academia de Investigación
Humanística a prologar este libro del maestro Vizcaya Canales escribí en el
prefacio: "Es de destacar el equilibrio y la buena articulación del relato y la
forma amena con que lo desarrolla ( ... ) se introduce en los patios de las
casas y nos narra no sólo la vida cotidiana, sino las preocupaciones de
hombres y mujeres por los acontecimientos políticos, por los cambios
económicos, fºr la inmigración de extranjeros y por la modificación de
costumbres". 1 Es el cas'o de constatar cómo los hombres y mujeres que se

748

749

'I

En un segundo momento el maestro Vizcaya Canales habló de que la
historia regional no debía circunscribirse sólo a Nuevo León, sino también a
Coahuila y a Tamaulipas sin olvidar "las alusiones indispensables a Texas". 7
Es decir al noreste entero. Con ello exponia la segunda base de "su forma de
hacer la historia": la interdependencia de los eventos históricos y la
interrelación de los espacios geopolíticos. Con ello enmendaba la visión de
su interlocutor que en un lapsus mentis, ya convertido en lugar común entre
nosotros, hacia que al referirse a Nuevo León parecía solo estar pensando en
Monterrey. Y qÚe otra aberración concibe a ésta última como una self-made
city, construida por la audacia de sus "capitanes" y de sus obreros ambos
héroes en mangas de camisa. Es por esto que Vizcaya Canales rechaza
aquella "historia de bronce que de acuerdo al historiador Luis Oonzález
consiste en buscar y hacer héroes donde no los hay", como se ha hecho a
veces a nivel municipal. Y recuerda cómo la primera versism rle Los orígenes
de la industralización de Monterrey fue guardada por quienes le habían
pedido que la escribiera, ya que "al final probablemente np les gustó, porque
no fue el elogio de los grandes héroes de Mont~rrey sin ei:11ba~go pagaron_ el
trabajo y se quedaron con él. El ITESM postenormente rescato esos trabaJOS
y así se publicaron seis años después en 1969".8
Sin duda, el texto donde Vizcaya Canales demuestra con creces su
conciencia del noreste, y en el que se siente que se muev.e a sus anchas, es

�r

rescatan del pasado van respondiendo a las preguntas, los cuestionamientos,
las curiosidades, y hasta las obsesiones y los traumas de un historiador. Y así
como las cosas se parecen a su dueño, las historias son el vivo reflejo de
quien las recrea, recobra y procrea. La historia resultá· por ello hija del
historiador, por eso Henrj Marrou•afinnó que toda histoffá es inse~arable de
guien la escribe y depende de la riqueza humana del h1~toriador. 4 En otro
libro donde Vizcaya Canales muestra la habilidad para contextualizar es en
Monterrey 188~: crónica de un año memorable. Étmismo desde la
introducción lo aclara: "La relación se ha dividido . doce capítulos,
correspondiendo cada uno a un mes en el cual se enum ran los principales
sucesos acaecidos en ese.lapso, incluyéndose además un _··aspecto específico
de los quehaceres cotidianos: aspecto de la ciudad, ·condiciones de la
educación, industria y artesanías, servicios religiosos, salubridad y estado de
la medicina, actividades rurales, periodismo y vida intelectual, y algunos
otros asuntos". 15
Sin lugar a dudas estos tres hilos conductores est'án presentes en los
libros y artículos que Vizcaya Canales ha escrito desde 1968 a la fecha : la
visión crítica del pasado, la consideración del noreste como fundamento
espacial de sus explicaciones históricas, y la contextualización como
estructura formal de argumentación histórica tal como lo asienta Hayden
White. 16 A partir de estos tres hilos conductores surgen los núcleos
generadores de su producción historiográfica. Entre éstos encontramos los
grandes temas: la Independencia, las Provincias Internas de Oriente las
invasiones indígenas, y la complejidad de los procesos de la formación de
Monterrey. 17 Incluso los textos más monográficos o documentales como el
de Montemorelos en la primera mitad del siglo XIX, el del obispo Andrés
Ambrosio de Llanos y Valdez, el de Rafael de· lriar.te, el de Nemesio
Salcedo, el de Pedro Herrera Leyva, y aún el de la noticia del Periódico
Oficial ,se conectan con esos grandes temas contextuales. ~8
Por otra parte, Vizcaya Canales es un historiátlor que enfoca su
interés al siglo XIX. Incluso sus incursiones en el México borbónico, tienen
la conciencia de apreciar los procesos de modernización )1secularización que
aunque cronológicamente fueron en el ~iglo XVUl, P,ara efectos de la
periodización histórica ya pertenecen al siguente. Sólo por excepción y a
petición de parte de Los orígenes de la industralización Itegan hasta l 920, y
bien saben los historiadores que el siglo XIX bien pudo haber terminado
poco antes de ese año. Específicamente en 1914 tanto para Europa como
para México, con el inicio de la Gran Guerra para la primera, y con el
desmanteJamiento del antiguo ejército porfiriano para §1 segundo. A este
propósito en la presentación de Un siglo de Monterrey es~fibí que este "libro
trata de un siglo no sólo muy atractivo para los historiadores,
sino de mucha
,
750

'

importancia en la conformación de algunas poblaciones mexicanas, de las
cuales Monterrey no fue la excepción, sino más bien el paradigma". 19
~or :ierto que ~I maestro V~aya Canales ha cumplido su misión de
~e~ un histona?or del siglo XIX casi como un destino, pues irónicamente la
unica_ vez_que incursionó en el siglo XX, le fueron cercenados cuarenta años
de histona. En efecto, según su propio dicho Ea industrialización de
lv!onterrey abarcaba hasta 1960, pero en opinión de un dictaminador -que
c1ert~~ente no era historiador-, esas cuatro décadas no cumplían con los
requisitos para la pu~licación. De que se hará una nueva edición de ese libro
es ya un , compromiso , q~e ha tomado el Archivo General del Estado de
Nue~o ~~on; pe~o no se s1 pasadas poco más de tres décadas de ta primera
pubhcac~on, pudiera hacerse esa reedición incluyendo aquellos cuarenta años
que no vieron la luz en la primera.
~na de las c~~stiones más insistentes que me h~ asaltado a lo largo
de los d1as de reflex1on en torno a la obra historiográfica de Isidro Vizcaya
Canales es _la ?~egun~ de cómo fue que llegó a este grado tan consistente del
quehacer histonco. Como llegó a tan alto grado de iniciación y co' mo ·fu
· T
1 ·
·
eque
as1m1 o tan a .pie de la letra un oficio tan sutil, confuso y de tantas aristas si
no tuvo prop1am~nte una escuela o una masa crítica que lo arropara. Las
respuest~s que fu, enco?trando fueron_ ~enerosas. E.n primer lugar se aprecia
con1 claridad
que
se trato de, una vocac1on para seguir los pasos , tos art 1·tug1os
·
· •
•
Y a~ 1~smuas1ones de Cho. Constato que ha sido tal la fidelidad de este
seguimiento que no_ pude menos de recordar a Philippe Ariés cuando escribió
aquel bello texto t1tu_lado "~n niño descubre la historia". La vivencia del
res_c~te del pasado, dice Anes, ha sid~lara él un fenómeno de naturaleza
rehg1osa, alg? n:1~Y cercano a la ~racia. En segundo lugar, encontré que en
la autoaprec1ac1on d~ , su trabajo como historiador, el maestro Vizcaya
Canales hablaba tamb1en de □ n alto grado de casualidad y desenfado. Esta
fu~ _la c_lave para entender una actitud, muy suya, de positivo desahogo y
ongmaltda_d que se not? ~n todos sus textos y que le dan el sabor de un estilo
muy propio, alegr~, agil redondo y comprensivo; y al mismo tiempo
documentado
y·dracional. Además
como él mismo lo confiesa hacer h'st
·
.
1 ona
al d .
e~a , ~o 1vert1. o y e~~c1onante. '( _en esto toca la esencia del quehacer
h!sto~1co al sentir los lablles, escurridizos/y sutiles límites entre el arte y la
c,e_n~rn. Fue e~t?nces cuando debí _recor~ ~ Stendhal quien escribió que la
fehc1dad cons1stia en tener por oficio la propia pasión.
Será por esas historias tan gratificantes y amenas que han salid d
la plum~ Vizcaya Canales, que sus pares y sus lectores han opinado Je é~
tan positivamente. Israel Cavazos Garza ha considerado su prod · ,
. · ' fi "
.
ucc1on
h1stonogra
1ca sumamente val 1osa", y lo ha destacado como "una ti
. ·
fí
•
,, 21
.
1gura
consagrada de Ia h1stonogra 1a regional . Francisco Salinas Treviño habla

?e

751

�'

de él como uno de los "más destacados historiadores" de Nuevo León. 22
Renato Javier Canní no pudo evadir unir aJ hombre con .su origen y escribió
que "el amor que le tiene a estas tierras y a su historia se filtra en todos sus
trabajos y lo ha llevado a ser uno de los historiadores más destacados".23 Y a
este propósito recue~do cómo hubé de dictaminar junto con el doctor Octavio
-flerrera la obra, Un siglo de Monterrey del maestro Vizcaya Canale_s, quien
usaba el pseudónimo de Bruno Ibáñez. Se trataba de un concurso propuesto
por la Comisión de Historia de Monterrey 400. Lo cierto es que luego de leer
los diferentes textos -encontramos dos cuya calidad era digna del primer
lugar. Pero nos asaltaba la pregunta de quién podría ser Bruno Ibáñez, pues
no cualquiera podría presentar un texto tan bien escrito, CQn tanto
conocimiento del pasado de la ciudad y con una f1uiqez sorprendente.
Cuando el notario público que daba fe del concurso, abrlf, los sobres de los
ganadores y el tal Bruno Ibáñez no era otro que don Isiqrp Vizcaya Canales,
los dictaminadores sabíamos que no nos habíamos equivoeado.
Como tampoco don Isidro ha equivocado l0s rumbos de sus
investigaciones al tomar al noreste como el punto de referencia principal. Y
viene al caso recordar cómo en una ocasión un integrante de la Academia
Mexicana de la Historia a boca de jarro me sorprendió con su afirmación: el
noreste no existe para la historia. No estoy seguro si su tan agresivo y
apremiante cuestionamiento era una provocación, o el inicio de un proceso
mayéutico, o bien la pregunta de una muy cartesiana duda metódica. Lo
cierto es que se encontraba con una persona de la Universidad Autónoma de
Baja California, y ambos estaban decididos a confrontar opiniones y
conocimientos. Inspirado en un texto sobre Gregario Marañón donde se
asienta que la cualidad más alta del historiador es ser un "espíritu tolerante
de capacidad infinita", los disuadí de dejar el asunto par,a tiempos mejores.
Porque para quienes tenemos la experiencia de la formación geopolítica de la
gran llanura nororiental mexicana, la unidad del noreste mexicano es un
dogma de fe histórica. Es más, hay testimonios vivos y fehacientes de esta
unidad. Es el caso sin duda, de don Isidro Vizcaya Cana.les siendo, como es
él mismo, un hombre del noreste; vale decir un noresteño, para usar la forma
un tanto arcaica que aún usamos en la región para relacionar al hombre con
el lugar. Recuérdense los nombres de algunos lugares y ranchos como
Ramireño, Martineño, SaJineño, Veleño, etcétera. Su padre, originario de
Mier en Tamaulipas, y la familia paterna de Matamoros en es~ mismo
estado. La familia .materna con cuna en Lampazos, Nuevo León. El nacido
en Laredo Texas, y educado indistintamente en Nuev~\a1 .&lt;;do y Laredo.
Luego de sus estudios en Ciudad Juárez, y unos año~ en algunos otros
Lugares, radicó definitjvamente en Monterrey. No .tsé si fueron las
sugerencias de Manuel Payno escritas a mediados de su muy prefeddo siglo
XIX, las que lo convencieron de esto último. Sugerencias que por cierto él
cita por ahí en Tierra de guerra viva, aunque de forma incompleta, pero no
1

752

porque oculte la verdad, sino porque no venía al ca59 explayarse. Sea lo que
fuere, deseo terminar tal y como Payno finalizó ague! escrito dedicado a
Monterrey: "Concluiré este artículo -escribe Payn9- diciendo una palabra
sobre sus habitantes. S~lvo algunas afecci~9es pronunciadas de
provincialismo, es la clase de gente mejor que yo pe conocido: amables y
hospitalarios, no desdicen del carácter mexicano, halfiendo además la ventaja
de encontraF particularmente entre las mujeres una {sencillez y un candor y
modestia apreciabilísímos. Si Monterrey estuviera ~ornpletamente libre de la
terrible plaga de los indios bárbaros( ... ) sin duda progresaría mucho y sería
uno de los más deliciosos países para pasar una vlda quieta y tranquila". 24
No cabe duda que Don Isidro ha escogido la mejor parte: una vida quieta y
tranquila, in fide et lenitate, sin más indios bárbaros que los de sus libros, y
los que seguramente encontró en sus años de militancia política.

Notas bibliográficas
1

Una primera versión de este texto fue expuesta en el homenaje que la Academia de
Investigación Humanística y el Museo Metropolitano de Monterrey ofrecieron a el
maestro Isidro Vizcaya Canales al presentar su más reciente libro Tierra de guerra
viva, el de 22 de marzo del 2001.
2

Francisco Ruiz Solís, Historia del pensamiento científico de Nuevo León, en
Miguel Covarrubias, Desde el Cerro de la Silla, armas y letras de Nuevo León,
Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1992, pp. 157-177.
3

Idem. , p. 176.
;

Isidro Vizcaya Canales, Monterrey 1882: crónica de un año memorable,
Monterrey, s.e., 1991, p. 4-7.
4

Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la industra/iz~,ción de Monterrey 18671920, Monterrey, Libería Tecnológico, 1971 , 2a. edición (la. ed. 1969), pp. v, I y

5

SS.

Isidro Vizcaya Canales, En los albores de la Independencia, la Provincias Internas
de Oriente durante la insurrección de don Miguel Hidalgo y Costilla 1810-18/l,

6

Monterrey, ITESM, 1976, p. 294.
7

Isidro Vizcaya Canales, Tierra de guerra viva: invasión de los indios bárbaros al
noreste de México 1821-1885, Monterrey, Academia de Investigación Humanística,
2001 , p. 13.
8

Francisco Ruiz Solís, Historia del pensamiento ... , p. 175-176.

9

Isidro Vizcaya Canales, En los albores de la .. . , p. XIIJ.
753

�10 ídem.,

LA CASA DE SAN ANTONIO
Y EL COLEGIO JESUITA DE SEGUIN, TEXAS (1873-1880)

p. 293

11

[sidro Vizcaya Canales, los orígenes de la ... , p. XV.

12

Isidro Vizcaya Canales', Tierra de guerra ... , p. 13.

Manuel Ceballos Ramírez, "Presentación", en Isidro Vizcaya Canales, Un siglo de
Monterrey, desde el grito de Dolores hasta el Plan de San luis 1870-1910,

José Roberto Mendirichaga
Universidad de Monterrey

13

Monterrey, Academia de Investigación Humanístjca, 1998, p. IX.
14

Henri-lrénée Marrou, De la connaissance historique, Paris, Seuil, 1966, p.51 ss.

15

lsidro Vizcaya Canales, Monterrey /882 ... , p. l.

Hayden White, Metahistory, the Historica/ lmagination in Nineteenth-Century
Europe, Baltimore, The John Hopkins University Press, 1973, pp. 18-2 l.
16

De estos temas, aparte de los trabajos más conocidos ya citados encontrarnos
también 'Composición étnica de la población de Nuevo León a la consumación de la
lndependencia", Humanitas, v. 1O, 1969, pp. 447-450; "Monterrey, los primeros
años después de la Independencia", Humanitas, v. 11, 1970, pp. 531-538; "Factores
adversos para el desarrollo de las Provincias Internas en los últimos años de la
dominación española", Humanitas, v. 13, 1972, pp. 293-300; Monterrey bajo sitio,
octubre 23 y 24 de /9/3, Monterrey, Archivo General del Estado de Nuevo León,
1988.
17

Isidro Vizcaya Canales, "El periódico oficial del gobierno de Nuevo León en el
siglo XIX", Humanilas, v. 9, 1968, pp. 405-415; "Montemorelos en la primera mitad
del siglo XIX", Humanilas, 1971, pp. 325-330; 'Don Ambrosio de Llanos y
Valdez", Humanitas, v. 14, 1979, pp. 457-467.

Por circunstancias que aquí abordaremos, la cjudad de San Antonio y
la población de Seguin, situada ésta a unas millas de la primera, ambas en el
Estado de Texas, se convirtieron en el más esforzado intento de restauración
para la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús a finales del siglo XIX.
Las Leyes de Reforma -particu !armente la llamada Ley Lerdo
(S~b~stián Lerdo de Tejada), de 1873- desterraban a todos los religiosos,
religiosas y sacerdotes extranjeros. Para los jesuitas el golpe fue más fuerte
ya que no se habían repuesto aún de la supresión general de 1767, a lo que
había que agregar la dispersión de 1821. La restitución había iniciado en
1853, partiendo de sólo cuatro jesuitas en la república.
Ya veremos aquí de qué manera San Antonio y Seguin se
constituyeron para los jesuitas de la Provincia Mexicana en el refugio para
el destierro. Tierra de transición, ciertamente, y espacio yermo y amargo en
muchos aspectos, no estuvo con todo, exento de algunas alegrías y resultó
ser ciertamente ejercicio ignaciano para templar fe y carácter.

18

19

Mnauel ·ceballos Ramírez, Presentación, en Isidro Vizcaya Canales, Un siglo

de ... , p. XI.
20

Philippe Ariés, El tiempo de la historia, Buenos Aires, Paidós, 1988, pp. 45-46.

21

En Isidro Vizcaya Canales, Monterrey 1882 .. ., p. Vil.

2&gt;

- ldem., p. VI.

23

En Isidro Vizcaya Canales, Monterrey bajo ... ! p. 6.

24

Manuel Payno, "Monterrey, capital del Departamento de Nuevo León", Panorama

de México. Obras Completas, v. 5, México, Conaculta, 1999, pp.102-103.

754

Pero vayamos a la narración de lo sucedido. Remontémonos al último
tercio del siglo antepasado, en el tránsito del letdismo al porfiriato.
Pensemos: ¿por qué son tan importantes San Antonio y Seguin para la
Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús? Porque preparan el retomo a
la patria y afinan virtudes cardinales y teologales en la pequeña comunidad
religiosa a la que nos referiremos.
Saltillo habrá de ser la Traca Mexicana: el Colegio de San Juan
Nepomuceno (1878-1914), tema de investigación que nos ocupa desde hace
poco más tres años, dentro del doctorado en Hist,oria de la Universidad
Iberoamericana, y capítulo que no puede entenderse- sin el antecedente de
San Antonio-Seguin. Algunas ideas de este trabajo intentarán pasar, pues, a
formar parte de la tesis que sobre el Colegio de San Juan Nepomuceno
( 1878-1914), de Sal tillo trabajamos.

��En cartas al General de la Compañía en Roma, el padre Pedro Beckx,
quien había sido rector de Lovaina y a quien el padre Artola conocía
perfectamente, éste le había solicitado permiso y consejo para ·establecer
provisionalmente la Provincia Mexicana en Texas. La respuesta fue
aprobatoria.

solicitaban permiso para abrir allí un colegio, se encamfoaran a Seguin,
poblado situado a IO leguas de San Antonio y que contaba con apenas dos
mil almas. 7

Los que se van y los que se quedan

Así las cosas, viajando de Nueva York a Galveston y "des·pués de
sufrir la cuarentena en el puerto", el P. Artola, acompañado del escolar
Rodolfo Dewey (quien teóricamente le serviría de intérprete pero quien
venía enfermo y meses después moriría) llegó a San Antonio, Texas. Desde
allí pidió a sus subalternos espirituales que cruzaran el Río Bravo y se
dirigieran a esta ciudad, que está situada a unos 240 kilómetros de la
frontera y que en ese tiempo contaba con una población mexicana de más de
cinco mil habitantes.
Monseñor Dubois era el obispo de Galveston y, por entonces, de todo
Texas. El padre Artola le manifestó que "... la Compañía, mientras allí
permaneciera, trabajaría con gusto en favor de los fieles en los lugares que
su lima. señalara, pues no tenían quehacer alguno los, sacerdotes que se
hallaban libres de la educación de los novicios e i11strucción de los
estudiantes". 6
Se habilitó una casa de renta y allí se instalaron los precursores. Los
primeros en llegar a San Antonio fueron los padres Jerónimo Aguirre,
Esteban Antícoli, Francisco Barragán, José Bordas, Luis Manci, Tomás
Mas, Luis Mónaco y Luis Morandí. También, los escolásticos Lorenzo
Alzola, Santiago Larracoechea, José Mercado y Luis Pinelli, al igual que los
hermanos _coadjutores Anselmo Arbelleri y Emilio Guerrero.
Mientras tanto, las noticias sobre México no eran nada halagüeñas. La
Suprema Corte de Justicia había fallado en contra de los religiosos
extranjeros. Nada podía hacerse al respecto, sino acatar la injusta pero
innegable disposición. El fallo era del 19 de agosto de 1873 .
Para reforzar la residencia, llegó a San Antonio a principios de I 874
el padre José Soler, quien ese mismo año sería nombrado Superior de la
Casa y sólo duraría un año en su encargo, debiendo el padre Artola asumir
posteriormente en forma directa el control de la misma.
"Mas, aquella casa -escribe el mismo Decorme-, apenas inaugurada,
empezó a ser el potro para el pobre P. Artola". ¿Por ,qué? Porque muy
pronto, como veremos, al subdividirse ese mismo añó la diócesis de
Galveston y crearse la de San Antonio, el nuevo obispo, monseñor Domingo
Pelli~er, presionado por otra congregación religiosa que alegaba derechos
de antigüedad y se dedicaba a la enseñanz.a, pidió a lds jesuitas, quienes
758

Había problemas en la Casa de San Antonio. "El descontento brotaba
en la Comunidad y la murmuración se abría paso con tanta mayor facilidad,
cuanto más raquítico era el espíritu religioso de algunos y más heterogénea
la mezcla de los extranjeros", escribe Gutiérrez Casillas. 8
"Por bien de paz -sigue escribiendo el mismo h"storiador- el Visitador
permitió ir a sus provincias a quienes lo pidieran". En diciembre de 1875
muere el escolástico José Mercado y ese mismo año se había ido a San Luis,
Missouri, el P. Mónaco, profesor de Teología. Al año siguiente se iría a
Nueva Orleans el P. Antícoli, también profesor de Teología. Y lo mismo
sucedería con el P. Bordas y el Hno. Guerrero. 9
Entre tanto, las noticias sobre México eran, en esencia, las mismas: no
se permitía el regreso de los religiosos extranjeros y se persistía en la
intención de dejar inmodificables las Leyes de Reforma y sus decretos
reglamentarios. Algunos benefactores mexicanos -como don Antonio
Escandón y don Alejandro Arango-, muy fieles a la Compañía y a la
Provincia enviaban ciertos recursos económicos e insistían, sin inmiscuirse
en las decisiones del P. Visitador, en mantener la casa de San Antonio y la
supervivencia de la comunidad en Texas mientras pasara lo más duro del
temporal anticlerical en México.
En febrero de 1875, el P. Visitador daba cuenta a Roma de las
dificultades para consolidar en Texas a la Provincia Mexicana. Escribía:
"... No hay escolares que educar, ni iglesia, ni ministerios que los ocupen
regularmente. Si dispersamos a estos pocos sujetos, los perderemos
seguramente... Sería triste ver disuelta una Provincia que en diez años se ha
. do con tanto Ira bOJO...
. ,,. 10
d up / zca

¿Qué hacer? El Noviciado no cuajaba. La Provincia había perdido
temporal o definitivamente a valiosos integrantes, qúe habían tramitado y
obtenido el regreso a sus respectivas provincias o que, incluso
correspondiendo a la Provincia Mexicana de la Compañía habían solicitado
licencia para estudiar en los Estados Unidos.
Los ingresos eran muy escasos para mantener a la comunidad los
pocos fondos pecuniarios se agotaban la ayuda de los benefactores
759

�mexicanos era insuficiente; y ni el Episcopacio Norteamericano ni las
mismas Provincias Jesuitas de los Estados Unidu5 parecí~n entender la
gravedad de las cosas, además de 9~e no er?D los meJores tiempos para la
misma Iglesia Católica en Norteamenca, particularmente en el Sur.
Fue entonces cuando surgió la idea de crear en Seguin un colegio para
alumnos internos y externos, aprovechando la plan:~ de p~ofesores ya
existente y la rica experiencia educativa de la Compama: Tema, pues, _una
doble finalidad: la de mantener en ejercicio a sus profo~ores Y en estudio a
sus entonces novicios; y la de, a través de la educaci_~n ~o~~¡ remune~ada,
allegarse fondos para subsistir e impartir una educac1on catohca de calidad.
Era la primavera de 1876.

El Colegio de N. S. de Guadalupe

Comprendía el condado de Guadalupe los pobl~do_s de Seguin, _San
Lucas, Lockhart y Gonzalez, más las estaciones ferrov1anas comprendidas
entre Luling y Cíbolo. 11
Los benefactores mexicanos, el obispo Verea, m~mseñor Pellicer, el
Provincial de Castilla, el P. Visitador. .. todos coincidían e~ que era u~a
buena idea establecer un colegio de educación media supenor en Segum.
Con mucho sacrificio y los últimos ahorros, se compró un edificio que había
sido escuela y se le adaptó para el mismo fin.
Se hicieron prospectos o folletos, los que describían el l?gar: "El
Colegio de Guadalupe está situado en un terreno de_algu~a elevación, en la
parte más hermosa de la ciudad. Corren aqm casi constantemente,
refrescantes brisas que hacen este lugar agradable y sano a la vez ... ".
·Mercadotecnia pura! El resto de lo que se decía en el citado prospecto era
~ás adecuado a la realidad: la tradición enseñante de los jesuitas, la calidad
•
•
12
de la educación, lo razonable de las colegiaturas
y pensiones.
Desde el folleto promociona!, el Colegio, como prpyecto educativo, se
mostraba ambicioso. El Curso Preparatorio (un año) in.~luía Lectura,
Escritura Elementos de Gramática Inglesa, Caligrafia, Historia, Geografía,
Aritméti~a y Doctrina Cristian~--El Curso ~lásico era ~e. seis añ_os: In_fima
de Gramática, Media de Gramat,ca y Supenor de Gramat1ca (_Latm, _G~1ego,
Inglés, Historia, Geografía, Aritmética, Declamación y D~ctrma ~n:t,ana);
Bellas Letras; Retórica y Filosofía. Y el Curso Comer,c1al (tres anos), al
tiempo que incluía algunas de las asignaturas antes citadas, a~regaba los de
Teneduría de Libros e Idiomas (francés, alemán, español e italiano).

760

La pens1on por diez meses para los internos tenía un precio de
$250.00 (no especifica si dólares o pesos, posiblemente porque estaban a la
par); y para los externos la cuota iba de $3.00 a $7.00 mensuaJes,
dependiendo el grado. Se trataba, pues, de una educación elitista por el
monto del cobro, aunque merecería ser comparada con la de otras
instituciones educativas católicas e incluso evangélicas de la ép~ca.
Sin duda, los jesuitas mexicanos volvían sobre 1a idea que ellos
mismos promovían tanto en Europa como en Am~rica a finales del siglo
XIX: formar a las élites católicas en un programa con énfasis en ciencias y
humanidades. Ellos estaban convencidos, por otra parte, de que había que
preparar a quienes en muy corto tiempo asumirían el mando de haciendas,
minas y comercios, o deberían ejercer las profesiones liberales con un
espíritu diferente al empleado en una educación laica.
Para entonces ya había regresado el P. Manci, quien se encontraba
estudiando Teología en Maryland. Y además llegaron el P. Angel Barber,
que estudiaba en Inglaterra, y el P. Andrés García Rivas, quien sería el
primer Rector del Colegio de Seguin.
Recién llegados a Texas, les jesuitas mexicanos habían colaborado
pastoralmente en la parroquia de San Fernando (hoy Catedral de San
Antonio), que a la sazón era para mexicanos y franceses. Luego, al mudarse
a Seguin, la parroquia del lugar fue confiada al P. Morandi . Se atendían,
además, las comunidades de Greytown (P. Barragán); San José, Espada,
Medina, El Carmen y San Juan Capistrano (P. Mas); Indianola y Cuero (P.
Manci), más las misiones de San Marcos, Fort Concho, Fort Davis, Presidio,
González, Luling, Santiago, Lake Jackson y Matagorda.
Del curso de 1876-1877, así como del de 1877-1878, no conocemos
registros, pero en el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana de la
Compañía de Jesús, en la Ciudad de México, existe un diario anónimo que
narra, en bitácora seriada, los cursos de 1877-1878 y J879-1880, último año
lectivo después de lo cual cierra el Colegio. 13
•
Fueron, pues, cuatro años de enseñanz.a, los de este Colegio de
Nuestra Señora de Guadalupe. ¿Qué sucedió durante estos periodos
lectivos? La historia es fascinante, por _más que la disciplina y sistema
educativos de los jesuitas resultasen fundamentalmente los mismos en todo
el mundo. Por tratarse de una bitácora, muchas cosas quedan a la
imaginación, pero está allí el perfil de una manera de educar "para la
formación del corazón y del entendimiento", CQmo rez.aba el citado
prospecto.

761

�Resultó ser, por tanto, de una corta existenc~a esta insti~ción
educativa. Ya dijimos que como primer Rector del Colegio y por es~ac10 de
dos años habría de estar el P. Andrés García Rivas, quien; salmantino, fue
destinado a la Provincia Mexicana, luego de haber sido profesor en los
colegios de La Habana y Puerto Rico. Igualmente, habían lle~ado a Seguin
los PP. Barber y Manci (este último, de 1878 a 1879, sen~ ~I segundo
Rector aclarando que fue de los precursores). Y un tercer y ultimo Rector
sería ei P. Larracoechea, también precursor, a quien tocaría atender el curso
lectivo 1879-1880.
'
El alumnado y sus prácticas cotidianas

Al parecer, hemos escrito ya lo suficiente acerca de los profesores y
del plan de estudios del Colegio. Hagamos ahora referencia al alumnado y a
la forma en que éste distribuía su día.
·Quiénes eran los alumnos? ¿De dónde procedían ·mayoritariamente?
•
•• ? E
· Cuál t.,era su horario de oración, estudio, clases, comidas
y recreac1on. ¿ n
~ué consistían este orden y esta disciplina de los que tenían fama los
colegios jesuitas?
Vayamos al año escolar 1877-1878, no sin antes mencio~ar que para
entonces habían llegado igualmente a Seguin los PP. Ignacio Velasco,
procedente de Ecuador, quien fungiría como Prefecto del Colegio; el Ese.
Lorenzo Alzola Prefecto de Externos; el Ese. Alberto Cuscó y Mir, quien
venía del prestigiado colegio jesuita británico de Stonyhurst; el Hno. Coadj.
Manuel Martínez (una institución dentro de la Provincia, quien era maestro
de Escuela); y el Ese. Miguel Mulry quien llegaba de Nuev3. York.
Como profesores externos, tenemos los registros . de Mr. Ferr, Mr.
Shaffer, Mr. Rosenfeld y Mr. Ireland (este último, después gobernador de
Texas).
Como alumnos del Colegio, sin poder precisar grados y acentuaciones
escolares y dando únicamente el apellido ei:i la mayoría (costumbre jesuita
de la .época, por otra parte), encontramos a Becquer, Bolado, Coindreau, W.
Coit, Collado, F. Corbett, Cordero, De la Vega, George Frazier, Fruchard,
Garcés, Garza, Herbert Glenn, Frank Hickman, Hogan, Hutchins, Lavoder,
Mayer, M. Pero, F. Price, J. Ramos, Carlos Solano, hook, José Urana,
Fritz-William, White... los que en su mayoría procedían pe diversos puntos
de Texas (Columbus Eagle Pass, Fort Stockton, Galveston ... ) o del mismo
San Antonio-Seguin, más unos cuantos de la Ciudad de México, cinco para
ser más precisos.
762

En el citado diario del Colegio de Seguin aparecen nombres de
hermanos escolásticos (seminaristas jesuitas) que habían llegado allí
seguramente para reforzar la enseñanza de ciencias e idiomas,
particularmente, pero de muchos de los cuales no sabemos su procedencia y
provincia eclesiástica. V.gr.: los Ese. Melmoe (teólogo de Iowa), Donnely
(Lavaca) Duzi, T. Moczygemba y Seully. En cambio sabemos que los PP. F.
Garesche, F. McLoughlin y E. O'Sullivan, colaboraban en la Casa o el
Colegio de Seguin. Igualmente, poco o nada nada sabemos, en su relación
con el Colegio, acerca de los PP., Ese. o Coadj. jesuitas, del clero secular o
del clero regular: Stephen E. Buffard (Galveston), Crowly, Tbomas
Hardwood, Hurbugh, Keley (sacerdote irlandés), Thomas Major (Kentucky),
Juan O'Brien, Shea (ayudante del P. Foresten Lavaca) ...
También de este tiempo y en el Colegio de Seguin, figuran como
colaboradores los HH. Coadjutores Carlos Blurne y José Amorena, este
último quien realizó el extenso catálogo de la Biblioteca Arrillaga que aún
se conserva en México. 14
¿Qué hacía este alumnado durante una jornada ordinaria? Levantarse
a las cinco y media de la mañana, asearse, ir a misa y oraciones, desayunar,
atender a sus clases matutinas y vespertinas, comer en silencio escuchando
alguna lectura edificante o instructiva, hacer el estudio largo, practicar algún
deporte, merendar (medio pan o alguna fruta), rezar el rosario en común,
cenar, ir a últimas oraciones a la capilla y acostarse temprano.
Y, ¿en qué consisitían los pasatiempos? En hacer y elevar cometas y
globos; en jugar dominó o croquet· en hacer trucos. En tocar instrumentos
musicales, ensayar en el orfeón o ir de paseo a fincas campestres aledañas o
bañarse en el río. En comer "muchas sandías". En ir de cacería menor...
Vida ordenada y sencilla, pues. Templar el cuerpo y el alma. Ejercitar
la inteligencia. Muy ocasionalmente, realizar algún festejo especial o recibir
alguna visita importante, como al Padre Visitador o al obispo Verea.
Efectuar las disputas públicas en ciencias; llevar a cabo los exámenes
ordinarios y públicos, más las clásicas distribuciones de premios.
Disfrutar de ciertos asuetos por fiestas religiosas en los que se daba
"comida de primera clase'' (la que consisitía en "un plato más, vino,
bizcocho y café"). Descansar en jueves y trabajar en sábado. Cantar el Veni
Creator... , el Ave Maris Stella y las Vísperas Sole!T\.nes en domingo. En eso
consistía la jornada, que se volvía forma de vida y hábito a fuerza de repetir
.
. 1es. 15
1os mismos
actos y ntua

763

�Regreso a México y fin del colegio

enc~u:iaron sus p~os hacia la frontera, cruzaron de nuevo el Río Bravo, y
se dmgteron a Salt11lo y a otras ciudades del país.
_

En mal año se había establecido el Colegio de Nuestra Señora de
Guadalupe, en Seguin, Texas. ¿Por qué? Porque en ese preciso 1876, a
finales del mismo, triunfaba finalménte el general Porfirio Díaz con el Plan
de la Noria lanzado cinco años atrás, echando a Sebastián Lerdo de Tejada a
territorio norteamericano, como exiliado político. 16
Las cosas irían mejorando en México. Se· iniciaba, con el ascenso de
Porfirio Díaz al poder, un régimen de mayor tolerancia hacia la Iglesia
Católica. Desde Texas, el padre Visitador empezaba a mover a sus soldados
espirituales hacia la ansiada Patria Mexicana. Aún no podía hacerlo
abiertamente, pues se mantenían voces adversas al retomó de los religiosos
de sotana negra, pero se inició un tránsito discreto pero efectivo de Texas a
México.

Parajunjo de 1880, distribución de premios y fecha en que se anunció
el cierre del Colegio de Seguin, "la suerte estaba echada": se podía y se
debía regresar a México. Nadie seguiría la obra jesuita de Seguin,
seguramente por falta de más personal calificado y porque el modelo
educativo no era fácil de implementar sin un 'colchón' económico que
mitigara el déficit que estaba a la vista y asegurara la futura tarea. La Iglesia
Católica de San Antonio, por otra parte, sufría de por sí su propia
problemática, la que mucho tenía que ver con escasez de vocaciones y un
más activo laicado que contribuyera a hacer presente. e~ catolicismo de
manera más firme y contundente.
La verdad es que dos años antes ya se había iniciado este retomo.
Gracias a la invitación del obispo de Linares, monseñor Francisco de Paula
Verea, quien demandaba la presencia de los jesuitas mexicanos en la ciudad
de Saltillo, capital de Coahuila, el padre Visitador había enviado a los
precursores de lo que muy pronto sería el Colegio de San Juan
Nepomuceno, prestigiada institución educativa que funcionaría de 1878 a
1914, fungiendo dualmente en sus inicios como colegio de internos y
externos, a la vez que como noviciado de la Provincia Mexicana, junto con
el de San Simón.
Estos precursores a Saltillo fueron los padres Ignacio Velasco (quien
se convertiría en primer Rector de San Juan y en 1882 sería preconizado
obispo de Pasto, Colombia) y Francisco Barragán (paisano del anterior); el
escolar Alberto Cuscó (catalán) y el hermano coadjutor Manuel . Martínez
(mexicano, originario de Puebla).
Así que, en cuanto terminaron los cursos del año escolar 1879-1880
en Seguin, profesores y hermanos (tanto escolásticos como coadjutores)
764

Escribe el padre Decorme:
No quedó en Tejas .. sino el P. Luis Morandi con el oficio. de párroco
de lof pueblecitosde Santiago y de San Marcos hasta fines de 1884, en que
logro vender la casa y abandonar esta misión verdaderamente desgraciada
para los Jesuítas mexicanos. 17

Conclusión

. Cerramos así este capítulo de la azarosa etapa de la Provincia
Mexicana de la Compañía de Jesús, de los años 1873 a 1880, la mayor parte
de la cual se desarrolla en Texas, en esta región de Bexar-Guadalupe.
¡Cuántos sacrificios hubieron de pasar los jesuit'¾s mexicanos a causa
de estas Leyes de Reforma! ¡Cuánto terreno perdido, en lo que a
evangelización y difusión de la fe se refiere!
Reconocer los vestigios de la Casa provisional de San Antonio·
loca~zar_ lo que queda de este Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe, e~
Segum; intentar rastrear y realizar fichas biográficas de estos alumnos, a
través de sus descendientes; acudir a los archivos eclesiásticos y civiles de la
época a fin de 'cruzar' la información; integrar la correspondencia particular
que tenga que ver con el asunto ... puede ser tarea interesante para quien ama
el pasado y va tras sus huellas.
Finalment~, c~mo hem~s. expresado a lo largo de este trabajo, el
retomo de los Jesuitas a Mex1co hasta su actual consolidación, no se
expli~ía sin este fundamental c~pítulo de la vida congregacional y
e?ucat1va de la orden de San lgnac10, la que por ;-,pacio de poco más de
siete años -tres en San Antonio y cuatro en Seguin- tuvo en el Estado de
Texas de la Unión Americana su refugio y estancia provisional.

Notas bibliog~áficas

Charles Hale, en su articulo "Los mitos políticos de la nación mexicana: el
liberalismo y la revolución", explica: "La primera época de consenso ideológico
comenzó con el triunfo de la causa liberal en l 867. La derrota de Maximiliano del
partido conservador y del ejército francés en manos de Benito Juárez reivindi~ó la
Constitución de 1857, las leyes de reforma y el gobierno republicano. Con el triunfo
1

765

�del liberalismo, en palabras de Juárez, la nación habia ganado su segunda
independencia" (Cfr _- Historia Mexicana , Vol. XL VI, Abril-Junio 1997, Núm. 184,
El Colegio de México, México, pp. 821-822 et seq. ).
2Joseph

H. Schlannan, en México, tierra de volcanes , Tr. ,de Carlos de Maria y
Campos, Decimoquinta edición, Editorial Porrúa, México, 1993, pp. 303-305 y 325.
No han faltado quienes han acusado a la Iglesia de México de todos los di~turbios y
levantamientos que sucedieron de 1821 a 1850. Josefina Zoraida Vázquez coincide
con Luis G. Cuevas en que esta acusación es infundada; y refiriéndose
concretamente a este momento histórico, escribe: "Un análisis de la documentación
referente a los críticos aí'los de 1833-1834 -durante los cuales la Iglesia protestó por
los decretos que la afectaban- resulta útil para ponderar su actuación y desmentir que
hubiera azuzado la protesta popular contra el régimen de Gómez Farías". En
"Federalismo, reconocimien~o e Iglesia", ponencia presentada en el "I Coloquio de
Historia de la Iglesia en el Siglo XIX". Ver: Historia de la Iglesia en el siglo XIX,
Manuel Ramos Medina (Comp.), Centro de Estudios de Historia de México
Condumex-EI Colegio de México-El Colegio de Michoacán-UAM-Iztapalapa,
México, 1998, pp. 93-94 .
3Jan Bazant hace referencia a lo sucedido en julio de 1859 y señala : "Las leyes que
afectaban las posesiones de la Iglesia fueron decretadas días después, las que
detenninaban la separación de la iglesia y el estado, hacia finales de mes. Estas
llegaron a conocerse como las leyes de Reforma" (Breve historia de México. De
Hidalgo a Cárdenas, 1805-1940 , Diálogo Abierto 34, Segunda edición, Ediciones
Coyoacán, México, 1995, p. 75). Por su parte, la historiadóra Valentina Torres
Septién, refiriéndose a este periodo de la vida nacional, advierte: "Lo que queda
claro es la intención de limitar la acción de la Iglesia católica no sólo en la
educación, sino en otros campos de la vida del país. El deseo de transformar una
sociedad corporativista en una sociedad compuesta por individuos, cuya lealtad
primaria era hacia el Estado, se trataba de lograr mediante estas acciones legislativas
tendientes a destruir el poder económico de la Iglesia ...". En la educación privada
en México, /903-1976, Centro de Estudios Históricos, El 'Colegio de MéxicoUniversidad fberoam ericana, México, 1997, p. 31 .
4

8azant, op. cit., p. 89.

5José

Gutiérrez Casillas, en Jesuitas en México durante el sig{o XIX, Col. Biblioteca
Porrúa 52, Segunda edición Editorial Porrúa, México, 1990, p, 204.

Gerard Decorme, en eJ capitulo VJII titulado "El destierro y sus tristes
consecuencias, 1874-1878", en Historia de la Compañía de Jesús en la República
Mex"icana durante el siglo XJX, Tomo 11, Tip. · El Regional, ·Guadalajara, 1914, p.
323.
6

7Decorme,

op. cit., ibid.

~Agrega Gutiérrez Casillas: "Los estudios carecían de los elementos indispensables
para su formación . Los pocos bienes de la Provincia no alcanzaban para alimentar
tanto inquilino. La casa alquilada era insuficiente; los alrededores, miserables y
despoblados" . Op. cit., p. 212 .
766

9

lbid , pp. 212 y 413-414. Hay que señalar que esta permisión para alejarse de
Seguin incluía no sólo a los de otras Provincias de la Compaftía sino a los de la
~isma Provincia Mexicana. Para mencionar a los que llegaron a Seguin, por ese
tiempo y después, de la Provincia de Castilla estarían el P. Jerónimo Aguirre y el
Hno. Coadj. Emilio Guerrero. De la Provincia de Nueva York eran el Ese. Rodolfo
Dewey, el P. Francisco McLaughlin y el P. Miguel Mulry. Los P.P. F_e.d_e.rico
Garesche y Edmundo O'Sullivan correspondían a la Provincia de Missourí. Y el P.
Nicolás Serra pertenecía a la Provincia de Aragón.
IOlbid. , p. 214.

''oecorme, p. 337.
12

Folleto de cuátro páginas, impreso en castellano y en inglés (de este último no
hemos podido localizar un ejemplar) , el que se titula: " rospecto del Colegio de
Guadalupe, Condado de
ldem, en Seguin, Texas, Estados-Unidos. Guadalupe
College. A.G. Rivas, S.J. Director", s/f. Debe ser de 1&amp;76, que es cuando se abre
el Colegio.
'
13 D~ario

del Colegio de Seguin, manuscrito de 58 páginas en formato pequeño, sin
paginar, documento resguardado en el Archivo Histórico de la Provincia Mexicana
de la Compañía de Jesús, Legajo XXXII, 1-A.
14

Gutiérrez Casillas, p. 283 .

15Todo

lo relativo a este punto se localiza en el anteriormente citado documento
manuscrito, passim.
16

"Si Juárez apenas había ganado la reelección de 1871 , no era lógico esperar que el
mucho menos popular Lerdo fuera reelegido para el puesto. Así, cuando Díaz hizo
su tercer intento para llegar a la posición más exaltada a principios de 1876, el apoyo
de Lerdo se desintegró y la revuelta militar triunfó antes de fin de año. Lerdo se fue a
\ los Estados Unidos, abandonando el campo a su rival", escribe Bazant. Páginas más
adelante, agrega el mismo historiador que el l 5 de enero de 1877, Díaz promete que
"la religión católica no sería persegu ida ... ". Op. cit., pp. 89 y 92.
17Un acontecimiento triste, que se suma a este final , había sido dos años antes la
muerte del padre Luis Pinell i, párroco de Piedras Negras, en noviembre de 1878 el
mismísimo Día de Finados. Fue víctima de una pulmon ía fulminante y su cue~o
quedó enterrado bajo el altar de la parroquia de Eagle Pass, Texas. Cfr.: Gutiérrez
Casillas, op. cit., p. 226. En cuanto a los números finales del Colegio de N. S. de
Guadalupe, éstos no podrían ser más desastrosos. En carta manuscrita del 30 de julio
de 1880 dirigida por el P. Santiago Larracoechea al P. Artola, quien se encontraba
por esos días en Tepotzotlán, el primero informaba que el balance del año escolar
1879-1880 era de $6,564 pesos de gastos frente a $4,967 de ingresos, déficit de
$1,597 pesos que lograba disminuirse gracias a $962 pesos3por concepto de misas y
ministerios, quedando $400 pesos en caja y $600 por cobrar, con lo que el déficit
contable ascendía a $2,500 pesos. En Legajo XXXIl-1-A del Archivo Histórico de la
Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.
767

�LOS PROBLEMAS POLmcos INDIANOS,
EL HUMANISMO POLITICO Y LA AUTORIDAD IMPERIAL

Horst Pietschmann
_Universidad de Hamburg
Las Indias, Islas y Tierras Firmes descubiertas por Colón, su naturaleza,
hombres, animales, plantas etc. despertaron desde el principio eJ interés y la
curiosidad de los humanistas, como lo demuestra él caso de Pedro Mártir de
Anglería. Este interés humanista variaba, por supuesto, tanto en la intensidad
como en los aspectos de las realidades extrañas y nuevas percibidas. La
proliferación del interés de la alta nobleza en tener pruebas de lo que se
consideraban testimonios de las « novedades » indianas -« novedades »
consideradas exóticas y raras- en las cámaras de « mirabilia », que
acostumbraba mantener la alta nobleza de aquel entonces, es otro testimonio
de la atención que hace despertar el hallazgo de un mundo, muy pronto
identificado como « novus » 1• Naturalmente humanismo y alta nobleza son
ámbitos sociales distintos, pero les une en muchos casos el interés común por
las nuevas « ciencias » y sus debates sobre la naturaleza, el ser humano, su
organización social, su historia y sus expresiones culturales en el cánon de
las ciencias que tanto se discuten en esta época del Renacimiento, que vió,
además, surgir y afirmarse no sólo el papel del individuo sino también la
disolución de formas tradicionales de sociabilidad y organización social, de
religiosidad, pensamiento y comportamiento2• Desde luego, todos estos
procesos contribuyeron a la división de opiniones y pareceres y causaron
preocupación a los gobernantes que sentían responsabilidad y se preocuparon
por su papel de tales. Por primera vez este tipo de interés y estos debates
trascendieron el ambito de las escuelas teológicas y filosóficas en amplia
medida.
El impacto no sólo de la novedad "América" sino de las "novedades"
que se daban en el interior de Europa excitaban enormemente las mentes de
la gente tanto común, noble o eclesiástica, como culta o más o menos
ignorante ya antes de la reforma luterana. Rebeliones y riñas no declaradas se
pueden observar desde la segunda mitad del siglo XV. Predicadores hasta las
esferas más altas del clero denunciaban tanto la corrupción de la iglesia como
de la sociedad y profetizaban el fin del mundo o el advenimiento del
Milenio3• Por todas partes se vieron cometas y otros signos raros en el cielo
que inducían a laicos y a sacerdotes a predicar contra la cumbre de la iglesia
y su corrupción, pidiendo la reforma de la iglesia__y profetizando el fin del
mundo etc. 4
•

769

�Voces más políticas y pragmáticas, siguiendo a la tradición del siglo
anterior, pidieron un nuevo concilio para remedio de todo. La agitación era
tal en el primer decenio del siglo XVI que Luis XIJ logró que se reuniera en
1512 un conciliábulo scismático bajo la presidencia del cardenal Carvajal,
castellano, de manera que el papa Julio II se vió constreñido a la convocación
deJ V Concilio Laterano que deliberó hasta 1517, gobernando ya el papa
Medici León X.., quien a lo menos más que su predecesor adoptaba la idea
de una reforma eclesiástica. El Concilio sólo fué concurrido por una parte de
las provincias eclesiásticas europeas. Especialmente los otlispos del Imperio ·
faltaban mayoritariamente y la concurrencia de las regiories al norte de los
Alpes en general estaba muy escasa, a pesar de q~e el emperador
Maximiliano apoyaba la idea del Concilio al igual que el rey francés. Había,
en cambio, muchos representantes italianos y espafíoles. Por estas
circunstancias no se ha prestado mucha atención al ,Quinto Concilio
Laterano, que coincidió con el estallido de la reforma l4~erana y remedió
muy poco, si acaso algo, de lo que Lutero denunció en su~ famosas tesis. En
lo que concierne la disciplina del clero especialmente de1 clero regular, sin
embargo, el concilio dictó reglas y disposiciones más estrictas, de manera
que marcaba un hito importante en los intentos de disciplinamiento del clero,
entre las reformas eclesiásticas, como se habían impuesto más y más en la
España de los Reyes Católicos al promoverse por ejemplo el avance de las
corrientes observantes frente a las conventuales dentro de las órdenes
mendicantes, y el climax de este movimiento, marcado por el Concilio de
Trento a mediados del siglo XVI. 5
·
Este movimiento fué impulsado también mucho por corrientes distintas
del humanismo en Europa, que no sólo propugnaba a varios niveles y en
múltiples formas directa- o indirectamente la reforma de la iglesia, sino
promovió bastante también la formación intelectual, el estudio y la lectura a
lo menos entre la población urbana medianamente acomodada, sirviéndose
del nu·evo medio de difusión que era la imprenta 6 . Como es sabido el
humanismo tenía ya muy temprano un sentimiento de la novedad de lo que
promovía y se autodeclaró prácticamente como el moviento innovador por
excelencia al introducir para la época precedente el cqpcepto de ' Edad
Media" y "medieval". Aparte del nuevo interés filológico-anticuario el
humanismo cultivó y difundió muchas ideas en toda una variedad de campos:
teología, pedagogía, filosofía, historia· natural, derecho, matemáticas,
medicina, política, ética, economía, guerra 7 etc., de manera que detrás del
milenarismo y profetismo exaltado mencionado con anterioridad se
encontraba también una corriente más sólida de estudio y, al mismo tiempo,
de pensamiento autónomo, individualista, que cultivaba todos los temas que
preocupaban a las nuevas élites letradas en las ciudades, que, a su vez
planteaban muchos interrogantes a la iglesia como institU&lt;~ión y al clero en lo
individual, poco preparados a responder a las nuevas inquietudes. Con la
770

lectura más difundida, la imprenta produciendo libr d
,
.. .
hasta teológico y finalmente las b'bl' .
os e caracter rehg1oso y
torno al significado de párrafos lde1a: impresas au_mentaban los debates en
debates que no se silenciaban con
a s_a~ta escr:1tura hasta entre laicos,
.crítica filológica como la que b:~só e~1c1ones de la biblia basadas en la
Cisneross. Quizás más en el h pu ~c
rals~o o la promovió el cardenal
.
umarnsmo a norte de I Al
zonas c1rcunmediterráneas del mund
. t'
.
os p,es que en las
ética y de moral tal V"'Z por se
, o cns tano importaban problemas de
.
'
"'
r mas novedoso el fi ·
d 1 . .
comercial 9 con sus anexos de I b
.
. enomeno e capitalismo
letras de ca~bio etc en un mu.ndª anca mtemac1onal, del crédito en base a
·
o aun muy " · f ,,
· •
·
motivo la crítica a la curia romana y al
d go i~o y trad1c1onal. Por este
,
papa o tema un eco muy fi rt ta
mas que no se comprendían las impl. .
,.
ue e, nto
papa~o y de sus estados seculares. rv:~eª:~:e;/~~~~cas d; la actuación ?el
quena moralizar no sólo al cler
.
.}ª un avonarola, quien
también frente a .una poblaciónº'u~~:o a la _po~l_ac1on en general, fracasaba
identidad ,o en la Europa más nort - na mas a1c~ y de fuerte espíritu de
surgían ref~rmadores como Calvinoe~ ape~~s tstallada ¡~ reforma luterana
que nada querían moralizar en térmi~osw~~;ti1~n os ~nabaptrsta_s, etc. que más
pa~a empezar a realizar el reino de Cristo a os a l_a poblac1on en general,
a01vel de las comunidades urbanas E ta y en :a tierra, y, por lo general,
~ menos, 1530 en la fase inicial de ~o
!º~/e:~:~~• entre 1500 _Y,_ más
tiempos bajo el concepto de "di'sc P1mam1ento
.
.
. 11 ado
social"
, en1 los
d ult1mos
conceptos "confesionalizacio'n" y "terrr'tona
. 1rzac1on'.
. .,
, vmcu a o con los

;i:•

Generalm~nte la historiografia especializada man .
,
menos desde la segunda mitad del siglo XVI
.d eJa el concepto mas o
d
, cuan o tanto del lado t T
c_omo e parte de los protestantes se impone la "Kirchenzucht"12
? ico
tiempo,
se
había
generalizado
ma·s
I
Y,
a
mismo
,
.
o menos o que sol' d
•
ab~olut1~mo" o también "despotismo" a nivel d 1
. ia enommarse
decir a 01vel del nuevo fenómeno surgido a loe I as au!o~1dades ~e~lares, es
"estado" o 'estado moderno". Aquí est
ti argo e Renac1m1ento: el
tradicional que en determinadas épocas ::doesc, la1rn_a!me,nte, frente al concepto
·
.
o me uso como el fe ó
dommante
a partir de entonces hasta el final del
.
, . n meno
cronología que se ha mencionado al c .
d antiguo reg1men. La
om1enzo e este párrafi
h
bl .
esta ec1~0, por cierto, mayoritariamente sin tomar et1 cuenta el caso o se - a
Hemos visto que determinados postulados del h
.
. espanol.
político delante de la iglesia se realizaron en E u~an1smo evidentemente
Reyes Católicos con el apoyo decidido de los spanrta yad eln época de los
.
.
reso es e poder
1
especia 1mente el d1sciplinamiento del clero regul
secu ar,
I
época de ambos Reyes hemos visto el Quinto
~/ecu ar. Al ~n~I ~e la
propósitos similares. Podemos concluir que esta ri~110 ~~erano insistir en
dos primeras décadas del siglo XVI se vent'I' p ' emat1ca_ que ya en las
1 o en partes amplias d E
ya sea en los postulados humanistas, ya en la políf
, .
e uropa,
planteado también al joven Carlos de G t
!ca practt~a , se le habrá
an e, qmen no solo recibió una

¡°ª

c:O

771

�educación en la tradición renacentista borgofiona, sino quien estaba en
contacto con Erasmo, al cual pagaba una pensión, quien tenía un preceptor
humanista de la talla de Adriano de Utrecht, posteriormente papa, y quien
tenía consejeros españoles en su corte que le deben de haber informado sobre
los acontecimientos en la Península·. De manera que con cierta seguridad se
p4ede decir que al joven príncipe la problemática de imponer disciplina a
vasallos, fieles, clérigos, frailes etc. no debe haber sido ajena, tanto más que
en persona se sometía a una forma de disciplina rigurosa ideada para reyes,
como por ejemplo comer sólo, para no hablar de la etiqueta cortesana que
impuso y el reclamar el tratamiento de Majestad", hasta entonces reservado
a Dios sólo.
Sus predecesores ya se vieron enfrentados ~n la Península, en Italia y
en América con la problemática, que les preocupaba tanto que se decidieron
a adoptar una medida extremadamente drástica como la 'expulsión de los
judíos, sabiendo que ésto significaba una pérdida demográfica, económica
etc. grave. También en los inicios de la expansión en América tuvieron que
intervenir de forma enérgica para imponer disciplina y el ,órden al separar a
Cristóbal Colón de sus cargos y enviando al comendador icolás de Ovando
como gobernador. Puede considerarse como esfuerzo disciplinador también
la orden generalizada que se da a conquistadores a que funden ciudades para
establecerse en ellas, ciudades en las cuales debían d~ vivir todos los
europeos que emigraban a América .. Junto con aspectos militares esta
medida intentó evidentemente generalizar el control social interno que se
ejerce en sociedades urbanizadas, evitando que la dispersión produzca
fenómenos de "deculturación" al mezclarse europeos e indígenas, como
efectivamente se pueden observar en toda la expansión europea, así, por
ejemplo, en La Española inmediatamente después de la destitución de Colón
y hasta la llegada de Ovando, o más tarde entre los franceses en el Canadá
en donde la corona no insistió tan estrictamente en la concentración de los
colonos en ciudades de nueva fundación - una "deculturación" que la
historiografía moderna, por cierto, interpreta con razón como el surgimiento
de una identidad cultural nueva, pero que no estaba bien vista entre los
gobernantes de la época, que tenían sus experiencias con elementos de la
población que se pasaban del mundo musulmán al cristiano o veceversa.
Hasta el fingirse nobles algunos colonos en la Española preocupaba a la reina
Isabel y provocó una orden terminante que manda que personas que por su
calidad tenían que ganarse la vida por el trabajo de sus manos en estos reinos,
debían de seguir practicándolo también en América 13 • De manera el imponer
disciplina a los emigrantes era desde el principio un aspecto importante en la
política de los reyes, a tal punto que ya Fernando e Isabel comenzaron a
legislar en contra de la emigración de cristianos nuevos, gitanos y otros
elementos demográficos residentes en la Península que se-consideraron poco
fiables tanto en lo religioso como en lo civil. La historiografía americanista
772

"
ha prestado poca atención a estos fenómeno5, insi&lt;:tiendo mucho más, en
cambio,a resaltar e interpretar las medidas dirigidas a convertir a los indios al
cristianismo. Sin embargo esta temprana legislación es una prueba para el
hecho que desde muy temprano América sirvió de válvula de escape para
elementos sociales poco a gusto en la Península.
. Invirt!endo esta perspectiva también se podría decir que cµalquier
medida de imponer una determinada disciplina social implicaba formas más
o me~os s:veras de rep.resión. En suma, podemos decir también, que
América fue un laboratono en el cual se reflejan, incluso quizás con más
claridad que en cualquier otra parte europea, distintas tendencias
renacentistas, h~~anistas, sociales y políticas de la época puesto que
lle~aban a Amenca representantes de casi todos los grupos sociales y
reg1onal~s y hasta al~nos extranjeros, especialmente italianos, pero siempre
en un numero suficientemente pequeño para que el historiador lo puede
enfocar y, gracias a las mismas inovaciones de la época, también lo
suficientemente bien documentado para permitir su reconstrucción. El
problema principal en las últimas décadas, sin e~bargo, ha sido que se
p~odu~o una separación bastante rígida entre historiadores que investigaron la
h1stona de España y/o de sus regiones por un lado y americanistas po el
otro, que en medida creciente se despreocuparon del impacto de los
acontecimientos peninsulares en la incipiente historia colonial americana ..
Desde la primera Guerra Mundial la historiografía, tradicionalmente
más bien orientada hacia los problemas religiosos de la época, empezó a
interesarse por la formación del « estado moderno» como una de las
noved~des que empezaba a articularse a lo largo del siglo XVI y
postenormente. En este contexto se destacó por regla general el impacto del
derecho romano . el surgimiento de la burocracia moderna, que basaba su
actuación sobre papel y escritura, y la transformación de los reyes, desde la
época medieval responsables de la justicia y de paz y guerra, en gobernantes
de tipo moderno que dictaban reglas y normas para los aspectos más variados
de la vida cotidiana a través de sus burocracias ; reyes además, que reinaban
cada vez más no sólo sobre hombres, sino sobre hombres que vivían en un
territorio determinado que demarcaba la extensión geográfica Je la autoridad
regia o sea de de su dominio 14. Este proceso desde hace algunos años•se ha
empezado a llamar "territorialización'. El antiguo concepto bajomedieval del
estado expresado en la noción 'rey y reino reunido en cortes", -que
simbolizaba la bipolaridad entre el rey y la totalidad de sus vasallos y estaba
aun tan difundido en los reinos hispánicos a comienzos del reinado ele Carlos
V que las Comunidades aun la invocaban sin vacilar-, estaba en vías de ser
sustituido por el concepto del "monarca" propiamente dicho, es decir p9r el
príncipe que se elevaba por encima de la totalidad de sus vasallos que vivían
en el territorio sobre el cual gobernaba. Al mismo tiempo el término
773

�''vasallo" paulatinamente es sustituido por el de "súbdito", aunq~e todavía
por mucho tiempo ambos términos aparecerán paralelamente e mcluso de
.
documen tois .
forma yuxtapuesta en un mismo
La historia de las ideas destacó en un sinnúmero de publicaciones el
impacto de las corrientes intelectuales en este proceso de la forrna.c~ón del
'' estado moderno", resaltando según los intereses científi,cos predom1~antes
los aspectos más variados. Pero ya pronto se encontraban a~tore~ persp1ca~es
en esta línea de investigación que se daban cuenta que el mteres hum?11_1sta
por las facultades fisicas e intelectuales del hombre, su ~aruraleza, su ammo
y su historia16 influía también en los gobernantes :
•.

(( Es, pues, necesario para el gobernante y se da por descontado que es posible de
conseguir, dado el desarrollo que la ciencia ha alcanzado, conocer en sus
variedades los temperamentos humanos, para explicarse sus caracteres y penetrar
los resortes de sus movimientos. Sobre ello se puede actuar, prpvocand~ la refor1:1_a
de los mismos, al modificar los factores que influyen en esa diferenc1ac1on
psicológica básica. El político del Renacimiento está dispuesto a reco~o~er la
intervención de elementos naturales, fisiológicos, conforme a_lo que los medicas le
dicen, y elementos culturales, educativos, en los que moralistas y psicólogos h~~en
hincapié. En cualquier caso, a nosotros lo que nos in~eresa es pomprobar la basrca
condición de manipulabilidad que con ello adquieren, ante la '!'ente de, un
renacentista, el ser del hombre, la sociedad, el mundo. En consecuencia, el caracter
de instrumento manejable que el Estado, creación humana, tiene, relacionado, de
una parte, con todo el sistema de legalidad de la Natu~aleza, ~ de otra,. con '?do el
conjunto de circunstancialidad de la Historia, cuyas diferenc10s y part/culandades
,.¡7
son también, en cierto mo do, ley natural.

El texto citado de Maraval I demuestra que a principios de los años 1970
empieza a apreciarse una nueva línea de pensamiento sobre la historia de los
orígenes del fenómeno del estado que hasta hace relativamente poco se llamó
la aparición del " estado mo~erno", o s_ea _la_de inte~pret!r
~c~ivid~d de
gobierno como intento de imponer d1sc1p~ma . social. , D1sc1plmam1ento
social" viene a ser, y ya no sólo dentro de la h1stonografia alemana, desde los
años 1980 uno de los paradigmas centrales de fa historiografia sobre 1~ ~dad
moderna, que se va analizando en sus distintas facetas~ _s~cular relig1o~a,
mixta, iniciado por el estado para realizar sus fines o ,~x1g1do -~º~, amplios
sectores de la sociedad a los gobernantes por la corrupc1on de las
cosrumbres o el rompimiento de la unidad ¡eligiosa etc. etc. No es posible en
este contexto de perseguir en &lt;letal le el trayect~ de los d_ebates
historiográficos sobre la problemática. Lo que si conv,~ene es precisar la
diferencia de este nuevo concepto frente a los antiguos de « estado
moderno » y « absolutismo &gt;&gt;. Estas son fundamentalment~ dos : mien~ras los
conceptos anteriores representaban una « óptica desde ar:riba », es decir la de
los gobernantes y de su aparato gubernativo, respectivamente de su forma de
gobernar el concepto de « disciplinamiento social » incluye ambas

!ª

774

perspectivas, la de los gobernantes y la de los afectados, es decir 1~ sociedad
o la historia « desde abajo» también, ya que la sociedad por su dirigentes e
incluso frecuentemente por la mayoría de sus compunentes hasta exigió la
imposición de disciplina por parte de las autoridades ; en segundo lugar el
nuevo concepto integra por completo las dos esferas casi siempre muy
vinculadas una con otra, es decir la secular de los gobernantes y la religiosa
de los eclesiásticos de las distintas « confesiones cristianas», que desde la
aceptación del « cuius regio eius religio » a mediados del siglo XVI
-ténnfoo que por otra parte señala muy bien también la vinculación del
concepto de territorialización con la del poder del príncipe- a más tardar son
factores decisivos de la política disciplinadora. De aquí se entiende también
fácilmente el porque del tercer concepto, vinculado con los dos anteriores o
sea el que se ha llamado « confesionalización" 18.
Estarnos pues, delante de tres conceptos derivados del alemán y muy
vinculados entre sí : "Sozialdisziplinierung", "Territorialisierung " y
"Konfessionalisierung ". Aunque la historiografia alemana, que yo sepa, no
ha hecho esfuerzos serios de generalizar estos co¡iceptos para la época
moderna en Europa, aparece cada vez más que estos conceptos, manejados
con cierta flexibilidad podrían ser conceptos "unificadores" para la historia
moderna europea, porque pueden superar la antigua división entre "reforma"
y "contrareforma", catolicismo y protestantismo, y los antiguos debates sobre
el "estado moderno" en sus vertientes católicas 'y protestantes etc. Lo
unificador consiste precisamente en el hecho que la práctica política, social y
religiosa se asemejaba de tal manera en las zonas controladas por las distintas
confesiones cristianas que, por ejemplo, entre la "Ktrchenzucht " protestante
y la disciplina religiosa católica había pocas diferencias en cuanto a sus
efectos y frecuentemente también en cuanto a los . métodos de imponerla.
Aunque las autoridades que imponen la discipJina sean diferentes y
parcialmente también los métodos, el resultado "sd&gt;'cial" es casi siempre el
mismo, a lo menos en los comienzos: una fuerte cohesión social, religiosa
etc. interna lograda mediante castigos para disidentes; al mismo tiempo las
autoridades religiosas son cada vez más unidas con las seculares, a tal punto
que en determinados caso el brazo secular ayuda en asuntos religiosos y el
religioso en asuntos seglares; y los súbditos se convierten realmente en tales
volviéndose más manejables y abiertos a influencias ejercidas desde arriba;
paralelamente la atractividad de los cargos que ofrecen las autoridades tanto
seglares como religiosas crece a tal punto que el ponerse a su servicio se
convierte frecuentemente en un honor, remunerado con privilegios y
distinciones sociales. Visto de esta forma el proceso histórico desde
comienzos del siglo XVI los tres conceptos permiten evaluar mejor la
interacción entre poderes y grupos sociales seglares por un lado, e ideas,
instituciones y potencias religiosas, por el otro. Al mismo tiempo trasluce de

775

�forma mucho más clara su arraigo en el humanismo de líÍépoca del
Renacimiento.
Hasta dónde estos conceptos caben aplicarse al caso español y
especialmente al de América duránte el reinado de Carlos V? Hemos dicho
que cronológicamente se postulan los desarrollos vinculados con. los tres
conceptos mencionados desde la segunda mitad del siglo XVI en adelante.
Pero qué tiene que ver todo ésto con Carlos V?: uestra hipótesis es que es el
emperador que aun hoy tan frecuentemente especialmente en la tradición
historiográfica alemana, se califica como 'último emperador en la tradición
medieval universalista" , que supuestamente quería establecer la monarquía
universal, influenciado por su canciller Gattinara y las ideas del imperio de
éste quien actuando como un gobernante renacentista y retomando
antecedentes de sus abuelos peninsulares adelanta. ya en la primera mitad del
siglo XVI en sus reinos españoles estos procesos que se vinculan con los tres
conceptos alemanes referidos. Lo que queremos destacar es que Carlos V en
este contexto ibérico no sólo se presenta como uno ' de los gobernantes
renacentistas caracterizados por una parte importante del humanismo político
de la época ha sido ha sido no sólo el decidido predecesor de estos
desarrollos, sino que encontró en la Península ya las bases sentadas para esta
política y que el caso de América quizás es el mejor elemplo para
demostrarlo. Tanto en cuanto al disciplinamiento social como en cuanto a la
confesionalización y la territorialización el emperador promovió jalones en el
desarrollo qu llevaban a España quizás a ser la primera monarquía en
Europa, en la cual largamente se habían impuesto estos procesos que
anteriormente se vinculaban más bien con el reinado de Felipe 11. Hasta en
las posturas personales del emperador se dejan perseguir estas tendencias
,
desde muy temprano.
,
Los inicios de Carlos en sus reinos peninsulares, por cierto, demuestran
a primera vista no sólo muchos aspectos de un príncip.e renacentista, sino
presentan bastantes alusiones al y vínculos con el humanismo político, como
por ejemplo se puede observar en el discurso famoso qu _pronunció el obispo
Mota en nombre de Carlos en las Cortes de La Coruña n 1519 poco antes
de partir para Alemania a coronarse Rey de Romanos y E'tnperador electo en
el cual Carlos se pone en la tradición de los emperadores romanos que desde
España llegaban a dominar el Imperio y sugiere ª ·· los españoles -sus
« súbditos »- que através de él se convertirán en lds protectores de la
cristiandad. Paralelamente se autodenomina en reales provisiones con alusión
a la antigüedad romana « Don Carlos . . . rey de Ca illa, Aragón etc ...
domador de las gentes bárbaras» al hablar de América, intitulación utilizada,
por cierto sólo durante poco tiempo 19 .

776

. . ~arlo~ V como gobernante que destaque por sus medidas de
d1sc1phnam1ento social podría aparecer ~ fJri:Uera vista como una
~xagera~ión bastante grande, sobre todo si se piensa precisamente en la
1~uenc1a de Er~mo y Adriano de Utrecht sobre el joven príncipe y en el
circulo de bumamstas, tanto de filiación flamenca, como italiana y española,
q~e rodeaba al emperador a lo menos en los primeros dos decenios de su
remado. ~on ~odo hay bastantes indicios que indican que al joven César tanto
las_expene~c~as deJ enfrentamiento con Lutero. y del rompimiento de la
unidad religiosa, asj como el levantamiento comunero castellano
const~tuyeron experiencias con tanto impacto sobre su persona que le hacen
r~acc1onar con bastante violencia frente a lfüertades. reales o supuestas de
?1uda~es, frente a heterodoxias religiosas que le acosaron no sólo en el
!~peno al~mán, sino también en la Península con judaizantes y moriscos y
mas tarde incluso con brotes protestantes. Frente a estas tendencias no debe
d~ ~xtrañar el incremento paulatino de la presión de autoridades religiosas y
civiles en favo_r de la ~omogeneidad ideológica, religiosa y social que, al fin
Y al cabo, solo pod1a ponerse en práctica con e] consentimiento del
emperadorº. o hay que olvidar en este contexto que incluso humanistas de
1~ ~11~ de Erasmo le escribían a Carlos V sugiriéndole que imponga tal
d1sc1plma 21 .

~~y fuertes in~icios i?cluso que para Carlos el principio de la
.exaltac10n de su autoridad le importaba más que si las cosas se decidfan de
u~a u otra forma. Tal impresión_~e sac~ a lo menos de ideas expresadas por él
mismo de forma secreta a su huo Felipe, así cuando en las instrucciones de
1548 para el príncipe Felipe escribe, refiriéndose al personal que gobierna en
su nombre sus extensas posesiones :
. "que tengan cuidado de entretener los súbditos en Justicia, policía, y que sean
calificados para el(o, y a la buena gobernación de dichos reinos y Estados, cada uno
según lo que se le encomienda; y demás desto, que tengan continuo cuidado de la
guarda~ seguridad de _e~los. Y vos ternéis gran miramiento que hagan y exerciten
sus of}cws como conviniere, ~ no excedan de sus instrucciones, ni usurpen más
auton~ad de la que se les diere, y que sepan que haciendo al contrario seréis
deserv1do y des~onlento dello, y que no lo sufri;éis, y mandaréis remediar muy de
ve_r~s como quier ?ue sea~. Y aunque no debreis creer las quexas, si algunas se
h1c1eran de los dichos Virreyes o gobernadores no dejaréis d1:. entendellas
informaros de la verdad; porque no haciéndolo sería dar ocasión a que los di h e
.
b
d
fi
,
c os
Virreyes o go erna ores uesen mas absolutos y a los vasallos de desesperarse. ..22

, De estas frases efectivamente se ~ed~~ que al emperador Je importaba
mas_ la forma de gobernar que la apltcac1on de una política precísa, en el
sent!do que _con recon~cer y obedecer a la superioridad del rey/emperador se
pod_1~~ baraJar y suge~1rsele conceptos y medidas políticas muy distintos. La
dec1s1on la adoptana luego en base a informes, consultas y pareceres
777

�elaborados por la burocracia, una opinión que él mi_smo ~xpresaba poco
después del párrafo citado, al hablar de problemas amencanos.
. .
indios sobre lo cual ha habido diversas
. y cuanto al ,:eparllm1ento ~e ~~~mucha; veces y tenido diversos respectos Y
informaciones y avLSos se ha p~allca
d d a Don Antonio de Mendoza como
Pareceres, y últimamente escnpto y ma~ a o ase y enviase el suyo. Como habréis
•
N
E
-apara que se mform
, b.
visorrey en la ueva span
.
·a ara agora y en lo venidero, y sera ien
entendido, la cosa es de muc~a ,mpor;7c1 fnación que en esto hiciéredes, por los
que tengáis gran advertencia en la
de arriba. y ansí, no dexaréis, habida
dichos respectos t~~ados en es~e otro p bien consultar muy bien con hombres de
la dicha informac1on, de examinarla muy 1· ydan las cosas de allá, y que tengan
. . .
. teresados Y que en ien
.
,
muy buen JUICIO no m d uardar
. ' la preeminencia
.
. r eal, y lo que toca al bien comun
principal fin y respecto e g
I
t . ·ento que se hará sea moderado y menos
de las dichas indias, y co~/ sto e repar ,m,
perjudicial que ser pueda.

:/;~lo

b d' . ' n a la autoridad real y deliberación y consejo
Respeto y ~u
mac10
ara ser un buen gobernante son ' pues,
como los dos pn?c1p1os centrales _P d obierno para Carlos y las expresa
condiciones para implementar medidas de gde un tratado de política de la
con tal claridad que pod_ría¡" ser to;a ;~mprendería su postura en acuerdo
época. o sorprendena s1 e ~mpera ?rt
etándola -dicho en ténninos
con la si,tuación legal v1ie~=~ d: ;:icipación política mayor de sus
contemporaneos- como .~na o
re resentación estamental, ya que
súbditos en compar~c1on con la
p ser oídos y consultados, fórmula
prácticamente todos tienen el derecho de do en la legislación indiana del
que efectivamente se encuentra a menu d . hablar de ui1a especie de
em erador. De esta manera hasta se po na .
lítica ues,
de una po
' p
" .mPd.1v1.d ua¡·iza c·10' n" de los derechos. representativos,
24
muy en la línea del humanismo político

-º~

.
., d
nuevo ceremonial al estilo
~~ralelamente la mtro:u:c;~n bu;oc~Ztico peninsular confinna hasta
borgonon en su corte Y su P
. .d d formaba parte de los nuevos
dónde _la puesta e? escena de esta supenon ~an en el arte y la arquitectura
principios de go_b,erno, que hast~ se e;cue;e estos principios habían sido
imperial. Por cierto, m~ch_os e emen os redecesores de Carlos, pero es él
·
t' Felipe U sólo
Practicados ya con antenort dad por los p
d tal manera que postenormen ,
quien. los ~delant~d e los en una for~a arquitectónica y espa~ial,, ~I
necesitaba ue mo e~,
.
convertirse en gobernante mmov1l
emprender la construcc~o~ d~uEs~:1~lriante es en este contexto el estrecho
o, a lo menos, _roe~ movil.
Y . -~
a hacer visible lo sacro del orden
vínculo ~on la 1gles1~ y con la h~e~1g\: ~~ancia del control sobre la iglesia
gubernativo establecido. De ª 1
s conflictos frecuentes con la
mediante el patronato u otras pr~rroga ,vas y Io

ª-

l

autoridad papal que de ahí se denvan.
778

Este vínculo eclesiástico anterior a mediados del siglo XVI contribuyó
con frecuencia a desorientar a los historiadores, especialmente en .lo que se
refiere a Carlos V, porque según la organización admini_strativa, la situación
legal, política etc. movía al emperador a actuar en uno de sus reinos de una
forma, y en otro de otra manera o, incluso, le inducían aparentemente a
pasividad frente a problemas similares. Para poner un ejemplo cabe traer a
comparación la actuación de Carlos en el Impetio, en dónde intentó imponer
órden y disciplina mediante importantes y extensas legislaciones en forma de
varias "Reichspolizeiordnungen"25 • En esta legislación se mand.an observar
reglas muy extensas hasta para la vida cotidiana, la manera de vestir
aspectos sociales, laborales, la justicia etc. etc., y casi cada mandamiento va
acompañado de amenaza de penas para eventuales infractores. Si buscamos
algo similar en la Península no lo encontramos, porque al pare.cer el rey aun
no tenía que legislar en tales asuntos. Mirando más de cerca encontramos que
tales mandamientos y normas se dictaban en parte por los concejos
municipales, en parte por las iglesias metropolitanas, obispados, sínodos
provinciales o concilios provinciales y hasta p9r la inquisición. Esta
diferencia es bastante lógica, puesto que al romperse en el imperio la unidad
religiosa muchas cosas que antes se reglamentaban a lo menos en teoría por
autoridades eclesiásticas y municipales se trataron ahora de forma muy
distinta según la confesión a la cual se había adherida cada región . De ahí
también el esfuerzo imperial de proyectar unas normas uniformes y
coherentes sobre todos los principados y señoríos del imperio. De manera
que el disciplinamiento social, como ya se dijo, se efectuaba en cado uno de
los reinos, principados etc., heredados por Carlos V, de manera diferente,
según la situación « constitucional &gt;&gt; o legal de cada uno. En Castilla hay
relativamente p9co legislación real de tipo disciplinadora, ahí con mucho la
mayor parte se encuentra en los campos eclesiástico y municipal. En
América, en cambio, dónde ni la administración eclesiástica ni la municipal
estaban aun muy desarrolladas, es mucho más numerosa la legislación real de
este tipo que en Castilla. Aunque no se tiene una cuantificación y
comparación sistemática del volumen de la legislación imperial para Castilla
y para las Indias, ni es posible intentarla en el marco de este estudio, no
parece ser aventurado, de sostener que hay mucha más legislación de tipo
general, como ordenanzas e instrucciones, para América que para Castilla
con sólo revisar brevemente el registro de la legislación impresa castellana y
una eolección de documentos pertinente para América26•
·
Por supuesto que esta presión para imponer uha determinada disciplina
social no sólo se ejerce por parte de las autoridades religiosas y civiles, sino
también por grupos influyentes de las élites sociales que ejercían esta
presión en la vida cotidiana de aglomeraciones urbanas,sea de manera
informal, sea de manera legal, como puede observarse en actas de cabildo y
como parece indicarlo la historia de los estatutos de limpieza de sangre27 que
779

�aumentan paralelamente al incremento de la presión gube~amental, p~ro se
imponen frecuentemente por cabildos eclesiásticos o seculares, es decrr por
instituciones más o menos representativas de determinados sectores de la
sociedad. No sólo la "pureza de la fé' y de la "sangre" se convierten en
elementos de presión social, agravados especialmente por lgs mecanismos de
denuncia utilizados en la inquisición, en combinación con los métocjos de
interrogación, el secuestro de bienes y Ja infamia atribuida a los culpados Y
sus familiares, sino el control de la vida intelectual en gene~al aumenta con la
creciente censura de libros e ideas por los tribunales inquisitoriales y el
control gubernamental. Con la publicación del « Index librorum
prohibitorum" a mediados del siglo, y aun gobernando Carlos V esta pres1on
en favor de una ortodoxia religiosa y del pensamiento llega en España a un
apogeo ya en tiempos del emperador, mientras la his_torí~grafia ~o muy
familiarizada con Españ.a suele atribuir este desarrollo mas bien a Fehpe II. Y
su época.
Aumentando la presión en un sistema de tuberías interconectadas, las
leyes físicas postulan o el rompimiento del mismo en su parte más dé~il o la
apertura de válvulas de escape. Lo mismo se puede esperar de un sistema
social bajo múltiples presiones. Como en España no se observ~ el
rompimiento cabe preguntar por las válvulas de escape que se hayan abierto
en tiempos del emperador para grupos sociales que no tóler¡tba~ o ~u ían de
esta presión ideológica en aumento paulatino. En el caso d~ la h1stona de las
ideas hasta la Italia papal podía ser una válvula de escape, ya que en ella, se
alegó, existía "libertad de prensa" como reprochó Las Casas a Ginés de
Sepúlveda cuando éste hizo publicar ahí s~s alegatos _en el debate con_ ~I
dominíco que no había podido editar en Castilla. Pero e_v1dentemente t~~~1en
América podía ser semejante válvula de escape, Junto a los eJerc1tos
españoles que luchaban en medida creciente a lo largo de la Europa,
sumergida en conflictos bélicos religiosos o de oposición frente al
predominio de la dinastía habsburga o de cara al avance turco por m~r y
tierras de los balcanes. El mismo Hernán Cortés demuestra estas alternativas
en su biografia incluso antes del reinado de Carlos, habiendo querido ir con
el Gran Capitán a Italia y no lo pudo poner en práctica por una lesi?n _de su
pierna, se fué luego a América, que por cierto a pesar d~ los yac1m1entos
auríferos en La Española aun no era un lugar muy -atractivo para la
emigración y hasta la Especiería parecía haber movido más a los ánimos
castellanos que la temprana América. Recién la hazaña 'conquistadora del
mismo Cortés entre 1519 y 1521 - justo en los años iniciales del reinado de
Carlos V- contribuía a cambiar la situación y hacer atractivas las nuevas
posesiones americanas.
Aún no disponemos de estudios sistemáticos de este escapismo frente a
la presión política, religiosa ideológica y social creciente, pero hay indicios
780

crecientes desde el comienzo del reinado de Carlos V, que parecen indicar
que América fué elegido efectivamente como una t¡erra de mayor libertad
por muchos españoles que emigraban a las tierras de reciente descubrimiento
Yconquista. Cortés mismo le propuso a Carlos la idea que con más razón que
en A_lemania podía nom_brarse "emperador'~ 8de las ~~erras americanas ganadas
de infieles por medio de las armas , abnendole nuevo horizonte
'civilizador" aJ "domador de las gentes bárbaras"29. Los misioneros
men_dic~nt~s que C?rtés pidió a la corona para empezar la evangelización de
Los md10_s ~han alla e_n plan de "apóstoles" con visiones proféticas de una
nueva cnstiandad meJor que la corrompida en Europa30 . El mismo nombre
que Cortés dió a la tierra por él conquistada: "Nueva España", parecía ser un
programa, porque podía significar tanto "otra España (más)" así como una
"Esp~a. nueva y re~o~a~,ª"· No sabemos aun bien, hasta dónde la conquista
de _Mex~~o, que_ comc1d10 con la derrota de las Comunidades, produjo una
em1grac1on crecida desde la Península, sólo sí que en Jas islas del Caribe gran
parte de los colonos abandonó a sus asentamientos previos para trasladarse a
México.
Si bien ~stos. estudios que vinculan a la historia de España en un
momento preciso e importante de su historia con otro acontecimiento crucial
en América estan aun largamente por hacer, las mismas medidas tomadas por
~¡ emper~dor, tras su regreso de Alemania a la Península, destacan la
1mportanc1a de América en su horizonte político de los años 1522-l 524.
Apenas regresado a Castilla y liquidadas las postrimerías de las
Comunidades con penas para los unos y perdón para los otros, Carlos toma
una serie de medidas muy significativas, que todas pueden considerarse
como enfocados hacia América: nombra al general recientemente electo de la
ór~en dominicana, García de Loaysa, como su confesor, lo promueve a
obispo de ?sma ~ lue~o lo nom~~a Rresidente del Consejo Real y Supremo
de las Indias, de reciente creac1on . El mendicante encumbrado de esta
forma espectacular había sido electo en 1518 en Roma general de los
domínicos como sucesor del Cardenal Tomás de Vio, el famoso Cajetano,
encargado de tratar con los problemas del luteranismo incipiente. La elección
se hizo poco después de la clausura del V Concilio Laterano, del cual ya
hemos hablado. Es poco probable que García de Loaysa, a pesar de que al
parecer no tomó parte en el concilio -como una serie importante de sus
correligionarios- no haya sido enterado muy pormenor de los
aconteci~!entos romanos, de l~s problemas de la iglesia en aquel momento y
de la pol_1~1ca con la cual la ~ur'.a pensaba enfrentarlos. Parece que después de
s~ elecc1on en Ro~a se fue rap1dam~nte a la Pe~ínsula, a la cual. llegó en
v1speras del estallido de las Comumdades, movimiento en el cual vemos
aparecer ocasionalmente monjes mendicantes como actores prominentes 0
co~~ insp!radores intelectuales a la ~or~ de re~a~tar propuestas, proyectos
etc. . Obviamente el emperador considero a Amenca, después de la solución
781

�del problema comunero, como el problema de politica · interior de mayor
preferencia. Parece tan grave que rompe -poco después del un levantamiento
en Castilla que reclamó derechos, usos y costumbres antiguos- precisamente
con el esquema institucional heredado, erigiendo un nuevo organismo
supremo dentro del montaje institucional castellano y pone al frente de esta
&lt;:ntidad no a un personaje de experiencia americana o de filiación h4manista
sino al general de una órden mendicante -arraigada ~n la escolástica y
reformada poco antes en el sentido de la observancia estricta de las reglas de
fundación - que acaba de enterarse en Roma de las medidas de imponer
disciplina al clero, acordadas por el V Concilio LateranQ. Evidentemente se .
habían ido a América muchos de los elementos castellan6s inquietos por uno
u otro motivo que necesitaban de una vigilancia y de un control político y
social más estricto del que la incipiente organización eclesiástica podía
ejercer33 • Hay más que meras sospechas que el mismo conquistador de
México y sus afiliados, que habían dado pruebas de cierta « cercanía
ideológica» a las Comunidades, eran uno de los objetos principales de esta
medida.
El organismo que efectuaba este control en la Península en gran medida
era la Inquisición. Los poderes inquisitoriales, por cierto, se encargaban muy
rápidamente a determinadas personas eclesiásticas o entidades monásticas.
En 1ueva España existía un poder inquisitorial provisional con aprobación
papal desde 1522. Recién en 1532 el obispo Zumárraga fué introducido
formalmente en el oficio de Inquisidor de Nueva E~paña. Ya antes el
dominico Juan de Betanzos, quien temporalmente ostentaba este poder, inició
en 1526/7 una veintena de juicios por blasfemia ópntra otros tantos
conquistadores. Richard Greenleaf, quien mejor estudió tjsta institución en la
incipiente Nueva España, sospecha que la inquisición dolninicana se empleó
como instrumento político contra los afiliados a Herná,p Cortés34 • Siendo
dominicos García de Loaysa al frente del nuevo organismo directivo
metropolitano y en Mexico el inquisidor Betanzos , es de suponer que
Betanzos procedió o por orden de García de Loaysa o a lo menos en
consentimiento con él, si tomamos en cuenta las confidencias mutuas
especiales y las comunicaciones rápidas entre los miembros de una misma
órden monástica. De manera que Hernán Cortés y sus afÜiados eran, como ya
se sospechó, os primeros que se tenían que disciplinar i través de la nueva
entidad administrativa superior. Si este propósito resultó s0lo del interés de la
corona en reducir políticamente a un conquistador exit0so que amenazaba
c,,n elevarse demasiado por encima de su modesto estatus de hidalgo o si
este interés provenía del hecho que Cortés mismo, al 'desprenderse de la
subordinación del gobernador de Cuba, Velázquez, había empleado formas
de justificación que asemejaban demasiado a las de las Comunidades queda
por estudiar más a fondo 35 • En el ca o visto, al parecer, colaboran autoridades
seculares y eclesiásticas, pero éstas últimas a lo menos necesitan de un
782

P~; .

~espald~, ~erte
p8:1e. de _las rimeras para !ograr poco a . poco la
reducc1on o el d1sc1plmam1ento de un conquistador con demasiados
P?deres.Los dominícos, por otra parte, parecían representar corrie.ntes
diferentes como indican los conflictos internos de los miembros de la orden
en América. Algunos de sus miembros parecían moverse más bien en la línea
« pr~fética » que el concilio quiso «reducir». Por otra parte era
prec1s_amente Hemán Cortés quien había pedido am emperador frailes
mendicantes para la evangelización de los indios, rechazando de entrada el
empleo del clero secular para esta empresa36
Los_ pro~esos que la inquisición fulminaba contra blasfemos y pronto
~ontra . JUd~,~~e~, conversos iniciaron también la política de
con_fes1onahzac1on , aunque todavía en la línea tradicional que habían
segu1?0 los reyes católicos, es decir procediendo contra los elementos
marginales de la. f~ católica que parecían seguir practicando ritos y
costumbres no cr1st1anas. Poco a poco, sin embargo el cánon de los
' pecados" persona 1es aumentaba conforme la Inquisición 'se consolidaba y se
empezaba a proceder también contra determinadas ideas que pertenecían a la
ampli~ ~ama d~l ideario cr~stiano37. El hecho de haber impuesto la obligación
de residir en ciudades o villas a los españoles facilitara este aumento de la
presión. Por ?~ra part~ h~y que admitir que la extensión de la tierra y su
~scasa poblac1on contr1bu1a a que este control en Am'érica siempre era menos
mtenso que en la metrópoli y las posibilidades de escape eran mucho más
g~a~des. Pero -~n _los centros coloniales, en donde residían las autorrdades
civiles y ecles1ast1cas, el control y la disciplina se impusieron de tal forma
que elementos disidentes se iban desplazando cada vez más hacia las
perife~ias de la_s posesiones españolas. Así por el ejemplo en el siglo XVII el
profetismo religioso se puede detectar todavía en el área de Guadalajara
Durango, Chiapas u otras regiones periféricas, pero ya muy raras veces en lo¡
centros coloniales. Mientras aun carecemos de investigaciones sistemáticas
de estos problemas ~~lo se p_uede a;anzar, hasta ahora, la hipótesis, que el
proceso de la exp~ns1on espanola fue llevado a cabo lo menos en gran parte,
por_~lemento~ soc1ale~ ~ue se encontraban también huyendo de las presiones
polit1cas, sociales, rel1g1osas que aumentaban en la metrópoli conforme se
1mpon~an los fenómenos mencionados de los nuevos tiempos18 •
Postepormente les seguían emigrantes más interesados en el lucro económico
y el ascenso social, y más dispuestos al acomodo político según pareceJ9_
. La creaci?n del Consejo de Indias es, al mismo tiempo, la primera
medida en la linea de lo que se ha llamado "territorialización". La nueva
entidad_ tiene claramente ~ompetencias supremas para una zona geográfica
d_et~rmmada, ~, la cua_l tiene_ q~e. gobernar y "oir en justicia", es decir
s1rv1endo tamb'.en ?e. tnb_u_nal Jud1c1al ~upremo. A partir de aquel tiempo este
proceso de terntonalizac1on en las Indias progresa rápidamente, primero con
783

�la creación de toda una red de tribunales superiores de justicia que acumulan
determinadas facultades de intervención gubernativa, es decir las
'Audiencias y Chancillerías" americanas 40 . En el caso novohispano se creó
ya en 1527 la primera audiencia y chancillería al frente de la cual se puso con
Nuño de Guzmán un elemento que· bien pronto destacó por sus crueldades y
arbitrariedades, aunque a primera vista parecía tener las cu~lidad s
necesarias oomo para enfrentarse militarmente con Hernán Cortés si hacía
falta. Con respecto al concepto "territorialización" es significativo de
observar muy pronto el surgimiento de una interminable serie de pleitos de
competencia entre unas y otras autoridades por la extensión de su
jurisdicción. Estos pleitos demuestran muy claramente que los funcionarios
de las distintas instituciones estaban muy conscientes que su jurisdicción se
ejercía en determinados ámbitos territoriales y obre la población que o
residía permanentemente en este ámbito territorial o se encontraba ahí
casualmente en el contexto de un delito o cualquier roze con residentes de la
región.
Sustituido uño de Guzmán unos años más tarde por el obispo
Ramírez de Fuenleal aquel organismo empezó su papel de organizar el
gobierno de la tierra41 hasta que en 1536 llegó el primer virrey Antonio de
Mendoza a México, después de haberse solucionado,por fin, la serie de los
famosos pleitos de Colón por medio de un compromiso entre la corona y los
herederos del almirante, logrado en 1535. Con el virrey se inicia la fase
definitiva de territorialización en ueva spaña porque 'ya se encuentra en
América no sólo un 'alter ego" del rey, sino que podía actuar también a
través del llamado real acuerdo de la misma manera como actuaba el rey en
la Peninsula: disponía de sus subalternos a lo largo del territorio,
corregidores y/o alcaldes mayores, y se asesoraba c0n la chancillería y
audiencia en real acuerdo siempre que ocurrían casos graves 42 . Es a partir de
aquel tiempo que empieza el reconocimiento sistemático de la tierra por
medio de las conocida relaciones geográficas y por visitas de autoridades
que inventarian pueblo de indios por pueblos de indios, sus habitantes sus
productos, las distancias que separan uno del otro, su situación administrati a
« en tiempos de la gentilidad » etc. ,etc. De esta manera la autoridad real
llegaba a toda partes, con frecuencia muy lenta, ha a se puede decir,
efectiva ólo en dar a conocer que había a unas cuantas jornada del lugar un
representante del rey que impartía justicia imparcialmente.43 Es interesante
de observar cuan rápidamente se impu o I sistema de recurrir a la justicia en
caso de disidencia hasta entre los indios. Los pleitos aumentaban tanto que
pronto había que aumentar el número de los los juece 44 . Precisamente los
indios parecían muy dedicados a pleitear delante de los tdbtmale de justicia
superiores, a tal punto que para ello se estableció en México un Juzgado de
Naturales,. propios para ellos en el cual el virrey falló pleitos en persona45. i
bien conocemos bastante bien el aspecto institucional de este proceso muy
784

poco, s~ sabe del porqu~ -~ cómo _se logró que también los indios aceptaron
ta.i:i raptdamente la s_um1s1on a _la Justicia real. Lo cierto es en todo caso que
?1ª~ º. m~nos a med~ados del ~1glo XVI Nueva Esp.!ña estaba dividida ya en
JUn~d,cc1~nes Y hab1a rec_onoc1do ampliamente el monopolio del ejercicio de
la v10lenc1a por los organismos reales jmpuestos por la co'rona a tal fin.
.

Es evidente que mucho se podría decir todavía al respecto. Lo que
es ~ue aparezca ciar~ que gran parte de la historia política, religiosa,
a mm1strat1va etc.de aquel t1~mpo también se puede leer como una historia
que _se mueve en~e
vertientes de los tres conceptos que he~os ido
exphc~ndo . al . pnnc1p1O, o sea territorialización --disciplina socialconfes1onal_1zac16n. Estos conceptos pueden ejemplificarse muy bien en el
caso ~e~1cano, que responde más que cualquier otro paralelo a las
caractenst1cas_ q_ue los _tre~ ~nceptos pretenden resumir. Mientras en Europa
co_n. su~ trad1c10nes JUd1c1ales arraigadas, los complicados sistemas de
pnv1leg1os y deber_es vasallíticos eJ proceso de transformación se detecta con
mucho mayor dificultad, en América, en donde no había muchos
antecedentes
que respetar
· d"10s, que no se
. .
. . , -a no ser en casos de puebl os de m
resistieron a la dommac1on española o incluso eran al 1ados que gauardando
sus usos, c:ostumbres y d~rechos, si no se oponían a la fé cristia~a46 _, ya que
los conquista~ores Y pnmeros colonos tenían poca posibilidad de crear
d~r~bos propios, a no ser los que se podían deducir de las capitulacione 41
S1 bien la redefinición paulatina de estos derechos por parte d ¡
s ·
11 •
1p , d
.
e a corona
evo en e . ero, e conquista más reciente, a la rebelión de Gonzalo Pizarra,
Y, p~r lo tanto a una grave amenaza de la autoridad del emperador al perder
la vida. e~ ella el primer virrey que Carlos V había enviado allá, estos
acontec1m1entos no obscurecen fundamentalmente Ja vi·s,·o·n
·b
s·
.
,.
am a expuesta.
1 ,
1 s.e. eva uana de forma s1stemat1ca la legislación de Carlos v. para
A~enca muy _probablemente resultarían tres areas principales de actividad
legisladora: pnmero la que se refiere a poner las ba es al eiercicio del d
1 . ·1 1 ¡· .
:i
po er
en o ~1v1 ~ o. ~e 1g1oso, es decir todo lo vinculado con territorialización y
confes1onahzac1on, segundo Jaque trata de los naturales y su 1·ncorpo a ·,
·d
· 1d
. •
.
r c1on a
un or. en socia e caractensticas
y tercero la que se refi1ere
.
. . hispano-cristianas
.
propiamente a medidas d1sc1plmadoras aplicadas a los pe · ¡
·d
, . 48
nmsu ares
res, entes .e~ Amenca. . Por supuesto nada de lo q~e se ha ido desarrollando
en estas paginas es algo nuevo sólo se trataba de ver hasta donde el
d
H"
•.
b' C
caso e
. 1spanoa~enca aJo arios. V. respondía a las nue,..as corrientes
mterpretat1vas que de los fenomenos históricos del siglo XVI
h ·d
d
11 d
1 'I .
.
se an I o
esarro an o en os u timos
tiempos,
especialmente ea Alemania, en don
· de
.
.
se en fr enta ban 1as comentes diferentes de la época qut'za•s
· 1 · e
. .
.
con mayor
v,o enc1a. amparar un 1mpeno en disolución poJítica lenta con u
,
d fi
·,
,
.
no en v1as
8
de ormac1~n, c?mo f¡ 1s:anoamenca, parecería un intento que valdría la pena
be perseguir mas_a on o, _ya que en suma se puede afirmar que ¡ existen
astantes paralelismos -deJando de lado aquí por supuesto 1
•
as enormes
1;P~rt_a

!ª~

785

�diferencias que desde Juega también hay-, y que habría que analiz.ar
determinados casos y problemas americanos y compararlos con estudios
monográficos hechos para regiones europeas, come se han elaborado ya
ampliamente, así, por ejemplo, referentes a los casos de recatolización
de'spués de Trento en regiones temporalmente adheridas a determinadas
cQrrientes protestantes. Como en América los casos concretos caían en gran
parte en la responsabilidad de determinadas agencias gubernativas o
eclesiásticas habría que ver hasta dónde la aplicación concreta se hizo con
variantes frente al plan general. Mucho queda todavía por estudiar en este
línea que, con todo, promete la posibilidad de integrar a Hispanoamérica en
el conjunto de la historia europea de la época moderna a lo menos a grandes .
rasgos y con respecto a lo que sus gobernantes idearon para sus nuevas
posesiones ultramarinas y lograron imponer a grandes rasgos.

Amerika im Nachrichtennetz des habsburgischen Imperiums 1493-1598. Mainz
2000, especialmente pp. 211 ss.
Hay qu~ mencionar
·
e~ _este contexto, sin embargo, que desde algunos años la
preocupación de los part1c1pantes en la expansión europea en describir y analizar la
naturaleza y los hombres encontrados en relatos, crónicas etc. y ta historiografia que
se ?cupó de esta temática se han visto atacados por una historiografia que podría
~ahficarse, de fonna algo superficial de postmoderna. Esta resaltó que fueron
mcapazes par~ un v~rdadero 'enc~entro"_con el otro y observaban la realidad que
encontraban solo b~JO la perspectiva de intereses económicos, de conquista, poder
etc., e~. por eJemplo autores como T.Todorov, S. Greenblal1 y muchos otros. Podían
recu~1r estos _aut~res al hecho _que anteriormente esta época se había llamado
también por h1stonador~s an~losajones « age of reconnaissance ) &gt; ( así por ejemplo
J.Parry ), empleando un Juego verbal con « Renaissance ». Frente a estos intentos ya
Anthon~ :agden, European Encounters with the New World : From Renaissance to
~omant1_c1sm . New Haven 1993, adoptó una visión mucho más moderada y
d1~erenc1ada. Hace . P?cos añ_os, finalmente, el historiador australiano. Keith
Wmdsc_huttle, The K1lhng of History. How Literary Critics and Social Theorists are
murdermg our _Past. ~ew York, London, Toronto &amp; 1997, lanzó un contraataque
b~ta~te polémico hacia esta escuela, centrándose exclusivamente en ejemplos de
h1st~na no- e~ropea y, entre ellos, a la historia de la conquista de México. Por este
motivo_ nos hm1tam~s aqu~ a refe~ir estos debates en torno a América en el
hum~nts~o renacent1st~, sm considerarlos de mucho interés para lo ue a
contmuac1ón se expondra.
q
2

l
Y el humanismo político que en gran medida había contribuido a
elaborar los elementos de saber que los gobernantes forjaban en instrumentos
para aplicar una política que a muchos hombres del humanismo no les habrá
parecido bien. Este problema tal vez se aclara más ,también con una
referencia americanista. Los dos grandes adversarios en torno a América de
la época del emperador, Fray Bartolomé de las Casas -_y Juan Ginés de
Sepúlveda, en su vejez escribieron una obra de teoría política cada uno.
Ambos postularon un poder monárquico moderado, ' « civil» y con
« participación política» de elementos sociales cultos e instruidos. Ambas
obras, sin embargo, no pudieron imprimirse en España sino aparecieron
publicadas en Alemania, en dónde el enfrentamiento religioso indeciso
procuraba cierto margen de « libertad» para publicar obras de contenido
político e filiación humani ta que no estaban en la línea de la política
practicada en la Península49 •

ota bibliográfica
1 Cfr. P.edro Mártir de Anglería, Décadas del nuevo mundo. '2 vols. México 1964,
como u.na de tantas ediciones. Cabe recordar que la obra se escribió de fonna
intermitente durante 30 años por el humanista italiano que vivió la mayor parte de
aquel tiempo en la corte real, muriendo en 1526 en Granada, cfr. ahora Juan Antonio
Vilar Sánchez, J526. Boda y luna de miel del emperador Carlos. V. La visita imperial
a Andalucía y al Reino de Granada. Granada 2000, quien insiste bastante en la vida
cultural de la corte y del emperador mismo y su tinte humanista en aquel tiempo; cfr.
también la gran obra de Antonello Gerbi, La natura delle Indie Nove. Da Cristoforo
Colombo a Gonzalo Femández de Oviedo. Milano- apoli 1,975; también Fredi
Chiappelli, ed., First lmages of America. The Impact of the New :World on the Old. 2
vals. Berkeley - Los Angeles - London 1976; igualmente Wolfgang Reinhard, ed.,
Humanismus ...cit. nota no.7. Sobre el interés de la nobleza europea en detenninados
productos americanos cfr. ahora Renate Pieper, Die Vermittlung einer Neuen Welt.

Esh bien conocido el• caso de Savonarola en Florencia , por eiemplo
,
,.,
. r am b'1en
mue os otros a1tos miembros del clero se empeliaban de forma similar a · fl · 1
' bl'
.
m u1r a
gran pu 1co como por eJemplo G. de Yiterbo, generál de la orden agustina que
paral?lamente alb~rg~ba a un Lutero, cfr. John W. O'Malley, Rome and the
Rena1ssance. Stud1es m Culture and Re ligion. Variorum Reprints. Aldershot 1981 .
Para . el caso español es sobrada~ente conocido el estudio clásico de Marcel
Bata1llon, . Erasmo y Esp~ña. Estudios sobre la historia espiritual del siglo XVI. 2
vols. México - Buenos Aires 1950, y que estas corrientes contribuyeron a la
'6
de Ios Reyes eato·,·reos en f:avor de la reforma de la iglesia.
pres1 n
3

4

:ara Ital ia cfr. O_l1~'Via . N~ccoli, Prophecy and Pe~ple in Renaissance Jtaly.
P~1_nceton 1990
ong1~al 1tallan~:R?~ª 1?87!- Desde otra perspectiva cfr. también
F1hppo Tamburm1, Ebre, Saraceni Cnst1an1. Vita sociales e vita religiosa dai· eg· tr'
della penitenzíera apostolíca (secoli XIV - XVI). Milano 1996.
r IS 1

~E!

1

Hay pocos. estudios comparativos
de. estos
problemas·• en cierta medi"da eompensa
L ·
.
.
ou1s D~pre, Don E.Sahers,_ ~ds., Chnst1a~ S~irituality, vol. 3. New York 1989 ; de
forma mas general cfr. tamb1en Georges Mmo,s, L'Eglis~ et la science Hi'st · d'
1
d D ·
. G .
•
•
oire un
ma enten u. e samt Augustm a a11lée. Paris 1990, especialmente pp. 253 ss.
6
Cfi-. _Eliz.abeth L. Eisenstein, The Printing Revolution in Early Modem Euro e.
Cambridge 1983.
p

787
786

�storico italo-g~~an!co di Trento, vol. 12, 1986, pp.169•J92; para el lado católico cfr.

7

Para los dos renglones mencionados al final cfr. por ejemplo Heinrich Lutz, ed.,
Humanismus und Ókonomie. Acta Humaniora. Weinheim 1983; y Franz Josef
Worstbrock, Krieg und Frieden im Horizont des Renaissancehumanismus. Acta
Humaniora. Weinheim 1986; de la misma serie cabe mencionar Wolfgang Reinhard,
ed., Humanismus und Neue Welt. ActaHumaniora.Weinheim 1987.

P- e. II .Concilio d1 Trento e la Rifonna Tridentina. Atti del Convegno Storico
lnternazional~, Trento, 2 - 6 settembre 1963. 2 vols. Roma, Freiburg Base!
Barcelona, W1en 1965.
'
'
13

C~. f:orst Pie_tschmann, _La evangel~za~ión y !:i. política de poblamiento y
ur_bam~c1ón en Hispa~oa~énca, en: PontJfic1a Commissio pro America Latina, ed.,
Hist~na de la _Evan~ehzac16n de América. Trayectoria, identidad y esperanza de un
Contme~te. S1mpos10_ Internacional, Ciudad del Vaticano, 11-14 de mayo de 1992.
Actas. Cmdad del Vaticano 1992, pp.489- 510.

Cfr. Henning Graf Reventlow, Epochen der Bibelauslegung. Vol. III: Renaissance,
Reformation, Humanismus. MUncheo 1997.

8

9 Cfr. Giuseppe Ragazzini, Marco Ragazzini, Breve storia dell'usura. Bologna 1995,
especialmente pp. 119 ss.

14

'º Sobre Savonarola cfr. Donald Weinstein, Savonarola and Florence. Prophecy and
Patriotism in the Renaissance. Princeton 1970.
11 Traducción literal del alemán "Sozialdisziplinierung". Este término fué acuñado
por el historiador alemán Gerhard Oestreich en los 1960's - cfr. el mismo, Geist und
Gestalt des frühmodemen Staates. Ausgewlihlte Aufslitze. BerLin 1969.· y empezó a
difundir lentamente durante los l 970's y 1980's, produciendo una bibliografía
creciente de trabajos insistiendo en la conceptualización por un lado y la
investigación empírica por el otro. El concepto se impuso cada vez más frente al
concepto de "absolutismo", produciendo debates entorno a este nexo, cfr. Heinz
Duchhardt, Absolutismus - Abschied von einem Epochenbegriff, en: Historische
Zeitschrift, vol. 258, 1994 pp. 113·122; en línea más positiva Winfried Schulze,
Gerhard Oestreichs Begriff ,,Sozialdisziplinierung in der frühen Neuzeit", en:
Zeitschrift für Historische Forschung, vol. 14, 1987, pp. 265-302. El estudio más
amplio, que supera al ámbito de Alemania, presentó R. Po-Chia Hsia, Social
Discipline in the Reformation: Central Europe 1550• 1750. London - New York 1989.
Peer Scbmidt, Neoestoicismo y disciplinamiento -5ÓCÍal en Tberoamérica colonial
(siglo XVII), en: Karl Kohut, Sonia V. Rose, eds., Pensamiento europeo y cultura
colonial. Frankfurt - Madrid 1997, pp. 181 - 204, quizás fué el' primero en vincular
el concepto con la línea clásica del humanismo influido por el neoestoicismo,
tacitismo y ciceronianismo en Justo Lipsio y persiguiéndolo en Hispanoamérica del
siglo XVII. Omitirnos a citar aquí más bibliografía sobre el concepto para no
exceder.

12 Concepto del alemán antiguo que literalmente quiere decir .,disciplinamiento
eclesiástico", refiriéndose a los esfuerzos de las iglesias cristianas para reglementar
no sólo la vida religiosa de sus fieles sino también la vida cotidiana tanto en casa y
en familia como en público, intentos que no sólo se dieron con variada intensidad en
distintas iglesias y provincias eclesiásticas, sino también se i01pusieron de forma
diferente: del lado católico generalmente por concilios provinciales y sínodos
diocesanos, del lado protestante por consistorios, consejos parroquiales o autoridades
religiosas y civiles individuales, cfr. por ejemplo Heinz Schilling, "Geschichte der
SUnde"
oder
"Geschichte
des
Verbrechens"?
Überlegungen
zur
Gesellschaftsgeschichte der frUhneuzeitlichen Kirchenzucht, en: Annali dell'lnstituto

S~bre la vinculación de este proceso con el Renacimiento cfr. Federico Cbabod
Escnt~s sobre el Renacimiento. México 1990 (Original italiano:Torino 1967),
especialmente pp. 523 ss. ; para España cfr. J.A. Femández-Santamaria The State'
War ~d Peace. Spanish Political Thought in the Renaissance '1516-1559,
Camb~1dge, London, ~ew York, Melboume 1977; también Christian Hennann:
coo_rdmateur, Le Prem.1er Age de l'Etat en Espagne (1450•1700). Collection de la
Ma1son des Pays Ibénques, vol. 41 . Paris 1989 ; más recientemente Jean Frédéric
S_chaub, e~., Recherche sur l'Hi_stoire de l'Etat dans le Monde Ibérique. ¡5c _ 20•
s1ecle._ Pans 1993; con perspectiva más amplia recientemente Wolfgang Reinhard
Gesch1c~te der ~taatsgewalt. Eine vergleichende Verfassungsgescbichte Europas vo~
den -;11tangen__b1s zur Gegenwart. Mtincben 1999; el mismo, ed., Verstaatlichung der
Welt. . Eu~opfilsche Staatsmodelle und au13ereuropaische Machtprozesse.-Schriften
des Htstonschen Kollegs, vol. 47. München 1999.
15

Cfr. Horst Pietschmann, El Estado y su evolución al principio de la coloniza ·6
espaflola de América. México 1989 ( Original alemán: MUnster 1980 ).-Esctd~
l~m~ntar _que_ ~a~a la España de la época moderna aun no disponemos de un
d1cc1onano h1stonco del desarrollo del lenguaje político-social como por ejemplo el
de Otto ~runn:r, ?1emer C_onze, Reinhart Koselleck, eds. ,Geschichtliche
Grundbeg:•~e. Histonsches Lex1kon zur politisch-sozialen Sprache in Deutschland
Cu~ ed1c1ón. 9 tomos en 8 vols. Stuttgart 1992 - 1997. Esta falta impide rea)j~
estudios en base al desarrollo de ámbitos de conceptos emparentados Ju t 1
1
. •n o a
t d " . bct· ,,
concep
· ¡ o e su - 1to .y e. nuevo concepto de "estado", que se difunde n, ca bna,
por
eJem~ o, persegu1r el s1grnfic~do del concepto de ,,nacjón". En tiempos de los Reyes
~at~l_1cos, _a lo menos, todavia encontramos el ténnino de nación aplicado a cada
1nd1v1duah~ad de las posesio~es de ambos reyes, aplicándose aun a la « nación
vasca»,
se dirigen al rey de Portugal p1·d·1endo su
. ·6 mientras las- Comunidades
,
me d iac1 nen el conflicto por ser como somos de una misma nac,·ón" am 1· d
1
"6
1
l"d
.
' p ian o as1
a noc1 n a a tota I ad de los remos y señorí~s castellanos cfr. Horst p· ts hm
El
bl
d 1"
·
·
'
ie c ann
p~o ema e nacmnahsmo' en España e la Edad Moderna. La resistencia d~
Castilla contra el emperador Carlos V, en: Hispania, vol. LII no 180
_ b -1
1992, pp. 83-106.
' ·
' enero ª n
1
16

Cfr. para el caso español Luis Gil Femández, Panorama social del h
·
español ( 1500-1 800). Madrid 1981.
umamsmo

· 788
789

�José Antonio Maravall, Estado Moderno y Mentalidad Social. Siglos XV a XVII.
2 vols. Madrid 1972 vol. l. p.79.
17

2
~

E_Imencionad~ humanista espaflol Juan Ginés de Sepúlveda expresa ideas políticas
s1m1lares en vanos de sus escritos, cuando habla del gobierno de una "sociedad
civil", cfr. Juan Ginés de Sepúlveda, Obras completas. 4-vols. Pozoblanco 1995 1998 (aun es incompleta esta edición crítica y falta precisamente la edición de la
mayor parte de los escritos políticos.).

Del latin "confessio", concepto clave en los debates sobre la reforma protestante, Y
signifiqmdo "imponer una confesión" (alemán:" Konfessionalisierung").

18

t9 Cfr. Cortes de los antiguos Reinos de León y Castilla, vol.4. Madrid 1882 ; Y Horst

Pietschmann, El Estado y su evolución al principio de la colonización española de
América. México 1989.

25

El término significa traducido ,,ordenanzas de buena policía". Estas ordenanzas
contienen amplias disposiciones sobre el comportamiento social, trajes adecuados
para los grupos estamentales etc. etc., en cada caso acompal'lado de amenazas de
penas determinadas para los infractores.

°

Cfr. por ejemplo Virgilio Pinto Crespo, Inquisición y control _i~e?Iógico en la
España del siglo XVI. Madrid 1983; Bartolomé Bennassar, lnqu1S1~1ón española:
poder político y control social. 2° edición. Barcelona 1984, para mencionar sólo dos
títulos de los muchos en esta línea.

2

21

Así, por ejemplo, en 2 de septiembre de 1527 Erasmo le_escribía una carta a Carlos

v. en latín de la cual a continuación se f,ita de la traducción coetánea al castellano :
« ... assi en gran manera desseo que ess a grandeza que doma y soiuzga poderosos
reyes, touiesse otra tal autoridad y felicidad en d~m~ las reb~el~ de algunos malos.
Confiando yo en el amparo de los pontífices y prmc1pes, y prmc1pal~ente de vuestra
Magestad, con gran peligro de mi persona prouoque contra m1 _toda la secta
Lutherana ; que pluguyesse a Dios no estuuiesse tan derramada ! Y s1 d~st~ alguno
quisiere testimonio, testificarlo a el Sieruo Arbitrio de Luthero qu_e escnu10 contra
mi, y los dos libros en que yo le respondo. Agora que el negocio de Luthero se
comienca a mitigar, esto en parte con mi trabaio y peligro, leuantanse ay algunos que
procurando so color de religión sus intereses particulares, co~ ~e~ordena'.13s rebueltas
desasossiegan a España, prouincia en tantas maneras fe_hc1ss1ma: ~•~rto yo por
Christo peleo no por interesses de hgombres. De semeiantes prmc1p10s auemos
muchas vezes visto Jeuantarse muy graues tempestades. Ala verdad esta cosa de
Luthero por muy mas liuianas causas se leuanto .... ", OPUS EPISTOLARUM DES.
ERASMI ROTERODAMI; DENVO RECOGNITUM ET AVCTUM per P. S. Allen,
M.A.,D. Litt.collegii corporis Christi praesidem et H. M. Allen. TOM. VII: l 527~
J 528. Oxford, pp. J60. Independientemente de los motivos que Erasmo tuvo en
escribir una carta de esta índole, no cabe duda que puede leerse como un llamado al
emperador de imponer órden y disciplina. Otro testigo para u~a postura d~ este tipo
podría ser hasta el posterior cronista del emperador, Juan Gmés de Sepulveda, ~n
quien se encuentran 'llamados" de este tipo también. De esta manera hasta se podna
defender la hipótesis que hasta los humanistas más destaca~os aconseJan al
empera~or de imponer disciplina política, religiosa y, tal vez, hasta mtelectual.

Manuel Femández Alvarez, ed., Corpus documental de Carlos V. 5 vals.
Salamanca 1973-1981 , vol. 2 p. 588. Para una interpretación más detallada de este
párrafo y de su contexto cfr. Horst Pietschmann, Carlos V y la formación del Estado
en Indias, en prensa en las actas del Congreso sobre Carlos V en Granada, celebrado
a principios de mayo de 2000.

22

0

23

26

Cfr: Faustino G!I A~uso, Noticia bibliográfica de textos y disposiciones legales de
los remos de Castilla impresos en los siglos XVJ y XVII. Madrid 1935. Del reinado
de Carlos V se encuentran unas 180 impresos legales, por cierto considerablemente
más que en época de los Reyes Católicos, mientras en época de Fefipe II aumentan a
algo más de 300, inc!uye~do ya· muchos destinados para las Indias. Compárense
estos da_tos co_n la leg1sla~16n de la época de Carlos V que registra por ejemplo el
Cedulario l~diano de Enemas, la misma Recopilación de Leyes de Indias y tantas
otras colecc10nes de ordenanzas municipales, de audiencias etc.
27

Cfr. por ejemplo el estudio ya clásico de Albert Sicroff, Les controverses des
statuts de « pureté de sang » en Espagne du XVe au XVII e siecle. París 1960.
28

Cfr. Víctor Fr.ankl, Imperio partic~lar e imper!o universal en las cartas de relacióQ.
de Hemán Cortes, en: Cuadernos H1spanoamencanos, no. 165, 1963, pp. 443-455 ;
cfr. también J. H. Elliott, Cortés, Velázquez and Charles V, en : Anthony Pagden,
ed. , Hemán Cortés. Letters fi-om Mexico. New Haven and london 1986.
·
29

Cfr. Horst Pietschmann, La resistencia española al imperio: Las Indias en los años
iniciales del reinado de Carlos V, en : Estud ios de Historia del Derecho Europeo.
Homenaje al P.G.Martínez Diez. 2 vals. Madrid 1994, vol. 2, pp. 13-29.

°

3

Cfr. Georges Baudot, Utopía e historia en México. Los ¡:,rimeros cronistas de la
civi lfaación mexicana ( l 520-1569).Madrid 1983 ; también Charles Boxer, The
Church Militant and Iberian Expansion 1440-1770. Baltimore and London 1978 ·
también Pedro Borges, Misión y civilización en América. Madrid 1987'.
recientemente Josep Ignasi Saranyana, director, Teologla en América Latina. Desd~
los orígenes a la Guerra de Sucesión (1493-1715). Vol. l. Madrid-Frankfurt 1999
especialmente cap ítulo XIV, pp. 6 l3 ss. Una versión preliminar de esta obra , tra~
discutir en un capítulo primero la posibilidad de una teología americana, enfocaba en
un largo capítulo segundo la 'Teología profética de los siglos XVI y XVII'', como el
aspecto qu izás más importante en los comienzos de la América cristiana, lo cual fué
modificado considerablemente en la edición pos~erior citada arriba; cfr. también : el
mismo, director, Historia de la Teología Latinoamericana ..Primera parte: siglos XVI
y XVII. Edición preliminar.Pamplona 1996, pp. 41 - 192.

Femández Alvarez, ed., Corpus documental, vol. 2, p. 589.
790

791

�31 Sobre García de Loaysa no existe una biografía satisfactoria, probablemente por la
dificultad de acceso a los fondos de archivo del monasterio de San Esteban en
Salamanca, sede de la provincia dominicana de Castilla la Vieja.- Sobre el Consejo
de Indias es todavía imprescindibe Ernesto Schafer, El Consejo Real y Supremo de
las Indias. Su historia, organización y labor administrativ.rña.sta la terminación de la
Casa de Austria. Sevilla 1935 - 1947. Hay obras más recientes, pero ninguna que
rélate los datos básicos tan pormenorizadamente. Para la reorganización de la
administración centraJ en general cfr. Fritz Walser, Die spanischen
Zentralbehordenund der Staatsrat Karls V. Bearbeitet, erganzt und herausgegeben
von Rainer Wohlfeil. GOttingen 1959.

vinculación de la órde~ con Roma y los concilios del siglo XVI, ni sobre García de
Lo~ysa. Para los franciscanos en América se encuentran bastantes datos en otros tres
volumenes de actas de tres congresos sobre la órden celebrados todos en La Rábida
en 1985, 1987 y 1989.
]7

C~. Solange A!b~rro, lnquisition et Société au Mexique 1571-1700. México 1988 ;
la misma, La act1v1d~? del_ Sa?to Oficio de la Inquisición en ueva España, 15711700. _INAH, ~ot 7cc1on C1ent1fica. Fuentes para la Historia, vol. 96. México 1981
(estudios cuant1tat1vos de la actividad de la inquisición novohispana.).
38

A pesar de que aun no tenemos un estudio a fondo de la participación mendicante
en la rebelión, a lo largo del libro de Joseph Perez, La révolution des "Comunidades"
de Castille. Bordeaux 1970, aparecen a menudo tanto dominicos como franciscanos
del lado de los levantados.
32

Son significativas al respecto las obras de Manuel Giménez Femández, Bartolomé
de las Casas. 2 vols. Sevilla 1953 - 1960; el mismo, Las Cortes de La Española en
1518, en : Anales de la Universidad Hispalense, vol. XV : 2, 1954, pp.47ss.; el
mismo, Hemán Cortés y su revolución comunera en la ueva España en: Anuario
de Estudios Americanos, vol. V, 1948, pp. 1 ss.; los trabajos de este autor, a pesar que
apenas sobrepasan el marco cronológico del comienzo del reinado de Carlos V,
permiten ver con toda claridad las facciones políticas enfrentadas, aunque la
designación que adoptó el autor para ellas - « colombinistas » y « femandistas » - no
responde ya al estado de nuestros conocimientos.
33

Richard E. Greenleaf, La Inquisición en Nueva Espai'ia. Siglo XVI. México 1981
(Original inglés: 1969), p.23 .
34

Cfr. Horst Pietschmann, La conquista del imperio mexica por Hemán Cortés:
vencedores vencidos y vencidos vencedores, en: Memorias de la Academia
Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid, tomo XLI, 1998,
pp.123 - 148; cfr. también los dos artículo de Manuel Giménez Femández, citados en
nota no.33; quizás el hecho que ninguno de los que participaban en la conquista de
Mexico con Hemán Cortés haya sacado mucho beneficio de esta hazaña se puede
atribuir a esta política de la corona, implementada en aquel entonces por el domínico
García de Loaysa, cfr. al respecto Bemard Grunberg, L'univers des conquistadores:
les hommes et leur conquete dans le Mexique du XVI e siecle. Paris 1963.
35

Sobre las divisiones internas se encuentran bastantes ejemplos en: Los Dominicos
y el Nuevo Mundo. Actas del I Congreso Internacional, Sevilla, 21-25 de abril de
1987. Madrid 1988 ; Los Dominícos y el Nuevo Mundo. Actas del II Congreso
Internacional, Salamanca, 28 de marzo - 1 de abril de 1989. Salamanca 1990
(mayormente contribuciones sobre el siglo XVII) ; Los Domínicos y el uevo
Mundo. Actas del 111 Congreso Internacional. Granada, 10 - 14 de septiembre de
1990. Madrid 1991 ; a pesar del aporte enonne de datos empíricos que aportan estos
congresos resulta sorprendente de no encontrar en estas actas estudios sobre la
36

792

~s sumamente dificil de calcular el número de emigrantes año por año,
especialmente para el período de los Reyes Católicos y los inicios del reinado de
Carlos V, cfr. María del Cannen Martínez Martfnez, La emigración castellana y
leonesa aJ nuevo mundo (1517-1700). 2 vols. Salamanca 1993, vol. 1, p.86, en donde
la ~uto~ presenta un gráfico de elaboración propia que arroja un incremento de la
em1grac.1ón para los años 1524-1529, con todo los datos no reflejan más que una
tendencia.
39

S

.

. on mteresames al respecto las cartas de emigrantes particulares que se h
publicado en los últimos tiempos ; empezaron James Lockhart and Enrique o:en
Letter~ and Pe~ple of ther Spani~h lndies. Sixteenth Century. Cambridge Lati~
American _Stud1es, vol. 22. Cambridge &amp; 1976, una primera selección de tales carta,
qu~ los editores presentaban como emanados de tipos sociales detenninados entre los
emigrantes españoles. Posteriormente Enrique Otte publicó un cúmulo mucho más
grande de ~les cartas, cfr. el mismo, Cartas privadas de emigrantes a Indias, 15401616. Sev1l1~ s.a. (! 988) ; ahora véase el intento de sistematización de Rocío
Sánc~~z Rubio Isabel Testón úflez, El hilo que une. Las relaciones epistolares en
el Vt~Jo y el Nuevo Mu~do (siglos . XVJ-XVJII). Mérida 1999. El problema que
constituyen tales cartas privadas consiste en la dificultad de categorizar socialmente
a sus ~utores Y, además, que prácticamente faltan cartas privadas de los primeros
con~u1stadores. ~e estos hay en _casos extremos maldiciones como las de Lope de
Agu1rre, cfr. lngnd Galster, Aguirre oder Die Willkür der Nachwelt. Die Rebelli
des ~askisch~n Konquistadors Lope de Agujrre in Historiographie u~~
Gesch1chtsfikt1on (1561- I 992). Frankfurt/M. 1996· es curioso que el conquistad
·
d
or
que meJor se pue e perseguir a través de su correspondencia es el alemán Philip
.
l
.
.
P
von. Hutten, quien e~~vo a serv1c10 de los Welser en Venezuela, en dónde fué
asesmado. Cfr. la ed1c1ón de sus cartas a sus familiares en Alemania editadas
Ebe~hard Schmitt y Friedri~h Karl von Hutten, eds , Das Gold der Neuen Welt.
Pap1ere des Welser Konqu1stadors und Generalkapitans von Venezuela Philipp von
Hutten 1534 - 1541 . Hildburghausen 1996; Eberhard Schmitt y Gotz imme d
Tod am Tocuyo. Die S~che nach den Hintergründen der Ermordung Philip~s \~~
Hutten 1541-1550. Berlm 1999; von Hutten provenía de una familia humanista_
primo Ulrich von Hutten, intelectual humanista, capitaneó incluso un levantamien!~
fracasado de la pequ.eñ~ nobleza contra C~rl~s V. us cartas dejan ver, entre otras
cosas, como la conv1cc1ón del fracaso hacia insistir estos' personaies en su
:e
•
~
empe110
hasta Ia muerte •me¡uso por motivos
de honor.

bf;

793

�40 Sobre los procesos institucionales, a los cuales hay que hacer alusión aquí
constantemente, existe una bibliografía amplísima que se puede verificar por un
instrumento de trabajo reciente muy útil, me refiero al CD-ROM « IUSTJTlA.
Congresos del Instituto de Historia del Derecho lndiano. (Actas y publicaciones).Digibis-Fundación Hemando de Larramendi. lSBN: 84-931401-1-2 (Madrid 2000).

41 .Cfr. Ethelia Ruiz Medrana, Gobierno y Sociedad: Segunda Audiencia y Antonio
de Mendoza. Zamora, Michoacán 1991.

Cfr. José Ignacio Rubio Mañé, El virreinato. Segunda edición. 4 vols. México
1983.

42

43 Cfr.por ejemplo el estudio de caso de Woodrow Borah, La transición de la épo~a
aborigen al periodo colonial: el caso de Santiago Tejupan, en: Jorge E. Hardoy y
Richard P. Schaedel,eds., Asentamientos urbanos y organización socioproductiva en
la historia de América Latina. Buenos Aires 1977, pp.69-88; también Rik Hoekstra,
Two Worlds Merging. The Transformation of Society in the Valley of Puebla,15701640. Latin America Studies,vol.69. CEDLA, Amsterdam 1993, para citar sólo dos
ejemplos del aluvión de la bibliografía.

Sobre el desarrollo urbano y su historia cfr. el panorama historiográfico de Horst
Pietschmann, Stadtgeschichte des kolonialen lberoamerika in der Historiographie der
Nachkriegszeü, en: Jesús Ma. Usunáriz Garayoa, ed., Historia y Humanismo.
Estudios en honor del profesor Dr. Valentín Vázquez de Prada. 2 vals. Pamplona
2000, vol. 1, pp. 419-441.
44

Cfr. Woodrow Borah, El Juzgado General de Indios en la
1985.

45

ueva Espafla. México

Cfr. Abelardo Levaggi, coordinador El aborigen y el derecho en el pasado y el
presente. Buenos Aires 1990.

46

Cfr. Horst Pietschmann, Estado y Conquistadores: Las Capitulaciones, en: Historia
(Santiago-Chile), vol. 22, 1987, pp. 249-262.
47

Si bien no registra toda la legislación de Carlos V para América, se encuentra gran
parte de la que aquí interesa en Richard Konetzke, Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica. 5 tomos en 3 vols. Madrid 19531962 vol. l · los documentos nos. 32- 244 provienen de la épóca del emperador y
facilitan una visión global de su política respectiva.
48

49

lannis Genesii Sepulvedae de regno &amp; regis officio libri tres. Koln 160 I ( de este
libro salió por cierto,anteriopnente una edición en Aragón, Lér(da 1571 ); Bartolomé
de las Casas1 De imperatore seu regia potestate. Speyer ( Spira) 1571 .

794

Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Nico la Abbagnano: Historia de la Filosofía. Tomo II. Montaner
y Simón. 1995, p. 272.
13

Selecciones de Hume: lnyestigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p . 131.
14

Ci t ado por Josiah Royce en El espíritu de la filosofía moderna.
Editorial Nova, p. 102.
15

Selecciones de H ume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. 132.
16

17

Josia h Royce. Opus Cit. p. l Ol.

David Hume: Invest igación sobre el enten_d imiento humano. 1959,
p. 102.
18

19 James Noxon: La evolución de la filosofía de Hume .
Universidad, 1987, p. 93.

Alianza

Manue l García Morente : Lecciones preliminares de Filosofía.
Editorial Porrúa. Colección " Sepan cuantos", No. 164 , 1994, p.
144.

20

21

James Noxon: Opus . Cit. p . 25 .

182

Sección Segunda

LETRAS

�UN MÉTODO PARA LA ENSEÑANZA DE LA LINGÜÍSTICA
Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefa del Departamento de Letras del
Centro de Estudios Humanísticos.
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
y Colegio de Criminología - UANL
Abstract

Con el propósito de integrar las tendencias actuales en la educación, et·
marco conceptual sobre calidad educativa, el proceso de enseñanza.
aprendizaje, la importancia de la lingüística, sus objetivos, los procedimientos
para el análisis lingüístico desde la praxis dialéctica de la historia, así como
coadyuvar a la formación integral del especialista en lengua, se realizó una
investigación para proceder al diseño del curso de Metodologla para el
Análisis Lingüístico.
El criterio metodológico para la selección y elaboración de los materiales,
se hizo tomando en cuenta la perspectiva histórica. El objeto de este enfoque
fue reconocer lo conceptual de la ciencia y sus métodos de trabajo,
conjugando el aprendizaje del conocimiento con las habilidades de análisis y
pensamiento crítico, sin descuidar lo temporal y sus efectos en el quehacer de
la ciencia. Para la planeación de las sesiones y el diseño de estrategias y
métodos, que incorporan la riqueza del aprendizaje colaborativo con la
flexibilidad del aprendizaje, hice uso de la plataforma tecnológica que salió al
mercado a través de Lotus Education e IBM, en la aplicación llamada Lotus:
Learning Space, que permite al alumno navegar en la información de acuerdo
a sus propios intereses. La herramienta está compuesta por módulos
interconectados, cada uno de los cuales es una base de datos de Lotus notes:
Schedule, Media Center, Course Room y Profile, además del módulo
Assessment Manager que es utilizada para crea; evaluaciones: exámenes,
autoevaluaciones, encuestas y asignar calificaciones al desempeño del
alumno.
Los resultados logrados al integrar la plataforma tecnológica con el
proceso de enseñanza-aprendizaje, fueron sustanciales y renovadores para la
práctica pedagógica; pues el espacio virtual, utilizado de manera sistemática y
reflexiva, propicia la mejora en la calidad de la información, la comprensión
del aprendizaje y su desarrollo, a la vez que, favorece una mejor integración y
colaboración entre alumnos y profesor.
Los elementos esenciales de este diseño se han puesto en práctica
eventualmente. Si,n' embargo, para el semestre de otoño, se tiene planeado
verificar totalmente el funcionamiento de este modelo, con el fin de realizar
los últimos ajustes y ofrecer un diseño que promueva el desarrollo integral y
profesional del estudiante, con especialidad en lengua materna.

Prefacio
' encontrar un sentido,
La vida nos requiere motivos para existir, crear,
ser útiles .a los demás. Conjunción dramática de oportunidades, avatares y
circunstancias. En esta experiencia del vivir, surgió la idea de elaborar un
texto para la enseñanza de la lingüística. Aprehender las líneas en la
185

'

�fugacidad del instante, me permitió volcar mi espíritu en cada _p~l,abra teñida
de ilusión y anhelo... Lo que existía como un sueño, se c~~v1rt1O de pr?nto
en un hálito mágico que transformó el proceso cogn,1t1vo en realidad
tangible.
Los signos de las culturas primigenias, el legado culttyal de los ~riegos,
transmitido y recreado por los romanos; . los sacrosantos nncones
bibliotecológicos de los medievali_stas, patrim~~io . egr~&amp;io heredado a la
posteridad· las gramáticas renacentistas y los aneJOS mcunables, echaron sus
raíces par; alcan~r el orden de la existencia, ~asta yompletar, ~on los
diccionarios políglotas, el trabajo de los comparat,stas Y, neogramat1cos., la
converoencia diacrónica-sincr6nica que brinca desde el P,~ano especul~t1voempíri;o, a Jo científico y formal, rasgo. característico-id~ las comentes
lingüísticas de la centuria que acaba de termmar y que consohda el campo de
las ciencias del lenguaje.
·
Patrimonio ilustre que entraña el pensamiento del h_omb_re Y su
preocupación por el lenguaje desde el principio de l_a h1stona de la
humanidad. Sabiduría silente y a la vez locuaz; asombro y esfuerz~ que ~e
realiza bajo el impulso de una mística: el amor a la palabra, que nacida baJo
el signo de )a linealidad como la historia, evoluciona ahora al plano de lo
virtual.
Todo lo que podemos saber del ser humano es lo que, ha quedado de su
rastro en signos: trazos sobre roca, dibujos que retie;ien las formas del
mundo, grafías que relatan de unos a otros la memoria de hombres Y
pueblos. La historia de la humanidad su~one una cul~ra bas_ada en la palabra
que flota en el espacio natural y se desphega con la :1queza mnata q~~ posee,
para dar al hombre la esperanza como aliada y contmuar su proyecc10n hasta
el mañana.
En el umbral de este tercer milenio cargado de cambios vertiginos?s,
contrastes, expectativas, sueños y realidades no esperadas-, la ayuda ~~) hilo
de Ariadna, para brindar orientación en los laber_int?s de 1~ informac1on que
se multiplican en ingentes cantidades, es imprescmd1ble. , .

'

Hermes, el mediador, tal como lo prqpone Miche( Se~es, nos_,abre
también los caminos para conquistar las supercarreteras de la mform~ct?n, Y
explorar el proyecto político de Méxi~o, i~scrito en una C!-)ltura polem1ca Y
coexistente, discurso que gesta una h1stona de encuentr~s Y desencue~tros,
donde la escuela sumida en nuevas dimensiones, supone un desphegue
inédito de compromisos y metas.

186

Y la metáfora cibernética nos regresa de nuevo a la galaxia de
Gutemberg, como lo expresa Umberto Eco, para damos ·1a posibilidad de
escribir en un medio y otro; usar la inteligencia artificial en sistemas
interactivos.
Bajo esta pauta, el diseño de un texto para la enseñanza se transforma a
través de la tecnología de la información y comunicación, conjugando la
perspectiva del aprendizaje conducido. Lo que obliga a incorporar una
selección y secuencia de materiales para entrar en interface con los alumnos,
crear nuevos ambientes dentro y fuera del aula. .
El modelo que elaboré, busca la convergencia de la condición cognitiva
y reproducción simbólica, invitando al estudiante a investigar, aprender y
comunicarse, al mismo tiempo que lo convierte en participante activo dentro
del proceso de construcción de su conocimiento.
l. Introducción

En la dinámica de la economía global, donde las nuevas tecnologías
juegan un papel protagónico, la capacidad científica y tecnológica constituye
la fuerza endógena que potencia la ventaja o desventaja frente a las naciones
competitivas.
El cambio de paradigma ha transformado nuestro entorno. Hemos
empezado a vivir en una sociedad cuyo rasgo más acentuado parece ser la
diferencia entre el que está informado y el que no lo está; el que está
capacitado para obtener información y aquél que no es capaz de obtenerla.
La economía mundial, la geopolítica internacional, el impacto
tecnológico, la sociedad globalizada, operan gracias a los grandes flujos de
información y conocimiento, que se generan, transmiten y consumen en todo
el orbe, obligando a las empresas a tener dentro de su quehacer productivo
actividades de capacitación permanente.
Ante esta situación, es necesario entender que el proceso educativo se ve
impelido a desarrollar una nueva cultura del conocimiento, el activo
estratégico y la mejor ventaja frente a la lucha competitiva. La práctica
pedagógica enfrenta un nuevo desafío epistemológico: explicar desde el aula
el concepto de la transición de la era postindustrial a la de la tecnología
informática, a la telematización de la sociedad, a una cultura entendida como
an proceso de ensamblaje transterritorial.

187

�Educar al hombre en el mundo de hoy, es situarlo de frente al futuro.
Este es el desafio que ~e nos plantea. Educar, no para enseñar una verdad
programada, sino aquella que surge desde la reflexión; desde el vivir del
hombre como encuentro en un proceso de aotoconstrucción y
transformación.

modelo. La educación se materializa en esta form¡ en una praxis regida bajo
la ~auta de . los cánone~ de calidad y el compromiso permanente con la
me1or~ c~n~mua.; es d~~1r, con la capacitación y promoción del saber a partir
d~l _eJerc~c10 s1stematico de estrategias que optimicen el aprendizaje
s1gnificatzvo.

La competencia en una economía globalizada, requiere de una fuerza
laboral capacitada en el manejo de las nuevas tecnologías. Personas con un
espíritu de superación personal; hábito intelectual de refl~xión, capaces de
adquirir información, analizar, sintetizar, evaluar; . crítfoos, decididos a
identificar y resolver problemas y enfrentar n1,1evas f9ñnas de v~da, con
actitud asertiva, innovadora, emprendedora; con;,, habilidades de
comunicación, visionarios, creativos, organizados; con ·cc;mciencia clara de
las necesidades del país y compromiso con el desarrollo sostenible.

La gran dificultad para llevar a cabo esta empresa es definir
estratégicamente, sobre qué líneas debe planearse la educación. Si~
~mbarg~,, creo que las funciones sustantivas radican en relacionar, ]a
mtegra~1on de planes y proyectos con base. a fa filosofía del modeló
educativ?, instituido a nivel nacional y mundial, conjugando la autoridad
compartida, el espíritu de cooperación y el trabajo de calidad.

Este es el reto de la educación institucionalizada de h9y, lo que implica
dejar atrás · el modelo unidimensional basado en la transmisión del
conocimiento y asumir el nuevo paradigma educativo formulado por la
UNESCO y que de acuerdo a Juan Tedesco, director de la oficina de
. Educación, establece: formar individuos con una visión más global de la
realidad, es decir, satisfacer las necesidades sociales y humanas de la
persona; vincular el aprendizaje a situaciones y problemas reales, preparar
para aprender; ser capaz de proyectar el conocimiento, ampliarlo y
transmitir/o, y promover la unidad de los hombres y las mujeres en la
diferencia y complementariedad.

Lo que trae consigo la exigencia de elaborar materiales didácticos aptos
para formar al educando como un ciudadano de su tiempo, preparado para
asumir modelos de vida diferentes, responder a las demandas de calidad de
desempeíio y afrontar los problemas sociales del país, con-un espíritu crítico
y de servicio; profesionistas competitivos, dispuestos a poner en práctica su
responsabilidad individual y social.
2. Una visión sobre la dinámica educativa
La dinámica de la escuela actual plantea la necestdad de una nueva
pedagogía acorde con la era del conocimiento, que posibilite la construcción
de saberes y formas de socialización, interacción y ,t omunicación. Un
modelo educativo capaz de promover la formación integral del estudiante y
el desarrollo de una filosofía, entendida en su dimensi~h epistemológica,
desde donde se evalúa la capacidad del docente para transmitir conocimiento
(elementos cognoscitivos y habilidades); y en la dimensión ontológica, que
trata la cuestión sobre la naturaleza del conocimiento, en su carácter
particular y colectivo, lo que presupone la administración estratégica del
188

El_de~arrollo soci?~conómico y cultural actual nos está obligando a ·
producir bienes y serv1c1os altamente competitivos que logren penetrar un
mer~ado densamente saturado, para lo cual se requiere también el manejo
efic1ent~ . de . ,la tecn,ología de punta, el diseño, la producción y
~omerc1altzac1on de esta, sin olvidar que es menester fortalecer fas
mfraestructuras p~dª??gicas,_ a~oyar la profesionalización de docentes y
~xpertos en capac1tac10n; opt1m1zar la formación de los recursos humanos e
implementar ~rogramas de intercambio, como medio para hacer progresar el
saber y garantizar la supervivencia en el futuro.
·
La formación de profesionistas verdaderamente competitivos debe estar
en ~onso?ancia ~~n las necesidades del mundo de hoy. Enfoque que apunta
hacia la mteracc10n entre el macroentomo y la educación, la actualización
permanente y la capacitación, aspectos que se han convertido en factores
claves para el desarrollo de las instituciones.

3. Definición del problema
~i análisi~ sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje me llevó a
reflex1~nar senamente y plantearme la necesidad de diseñar un software
educativo para la enseñanza de la lingüística; actualizar el proceso y hacer
frente .al reto de transformar el paradigma unidemensional basado en Ja
transmisión de conocimientos,_al modelo de la tetraiogía de los aprendizajes,
postulado por la UNESCO, qaJo los supuestos de un humanismo integral.
¿Por ~ué me interesó hacer este diseño? Porque suele afirmarse que los
maestros 1nme~sos en_el área del lenguaje somos ajenos a la problemática
actual y seguimos siendo conservadores, tradicionales y obsoletos en
nuestr~s métodos de enseñanza. Se propala además, que las ciencias del
lenguaJ~ evolucionan con lentitud pasmosa. Pero lo más grave es que un
gran numero de docentes en este campo del conocimiento, creemos y
189

J

�aceptamos todo lo que se asevera y consecuentemente acfuamos conforme a
esa imagen.

P. Salinas: El individuo se posee a sí mismo, se coñoce, expresando ¡0 que
lleva adentro y esa expresión sólo se cumple por medio del lenguaje.

Puede parecer riesgoso sustentar esta afirmación, pero me atrevo hacerlo
porque creo que ha llegado el momento de cuestionarme _y cuestionar a mis
"ºlegas ¿qué significa para nosotros ser docentes en el 'área del lenguaje?
¿por qué se enseña la lingüística?

Quiero destacar además, que en el desarrollo del lenguaje, existen tres
aspectos relevantes que numerosos lingüistas olvidamos:

Hablar de un por qué refiere a un objetivo. Sin eml5~go, antes de dar
respuesta, me parece necesario agregar otras· preguntas sobre el mismo
tópico:
• ¿Desde qué perspectiva o desde qué postura _me interesa conocer mi
área de conocimiento? ¿He sidp un actor pasivo o activo?
• ¿Cómo desempeño mi_trabajo? ¿Sólo cumplo con el programa del curso
o me intereso en incrementar mi conocimiento de la materia? Si lo hago, ¿es
sólo por medio de lecturas o asisto a congresos, semmanos o eventos
relacionados con lo que enseño?
No escribiré ninguna respuesta, pues las preguntas son para meditar,
reflexionar ... y luego pensar que, para hacer frente a los desafíos actuales, es
necesario reconocer y saber si estamos dispuestos a tener una actitud de
cambio.
Las ciencias del lenguaje han realizado progresos significativos.
Después de los trabajos saussureanos que abrieran el camiJ:?-O a la lingüística
como ciencia, los estudios especializados en tomo a las lenguas han
proliferado en múltiples sentidos. El evento comunicativo se analiza
vinculando la racionalidad cognitiva-instrumental, consistente en un saber
proposicional con la racionalidad comunicativa. Desde la mismidad del ser
humano que se comunica en situación y en circunstancia por medios de
actos de habla.
Las ciencias del lenguaje se ocupan de la comutiicación, desde la
perspectiva del sujeto hablante como ser social y d i sujeto como ser
dialógico y creador de la lengua.
En esto radica la importancia del estudio de la lingüística. Somos
responsables directos del proceso de enseñanza-aprendizaje, del mecanismo
de la: comunicación e interacción. Pero, a Iá vez, estamos comprometidos
con el desarrollo del instrumento, en su significado más profundo. Una y
otra vez debemos pensar que no habrá ser humano completo que se dé a
conocer, sin un grado avanzado de posesión de su lengua, como lo expresa
190

• La _co~strucción del yo, que equivale a la conciencia de identidad; el
establec1m1ento de la alteridad.
• El horizonte situacional.
• El proce~o ~ _la manera en que se hace efectiva la comunicación, las
formas de soc1ab1hdad, de interacción social.
4. Objetivos

. ~I problema que he descrito me condujo a plantearme los siguientes
objetivos:
• ~ecuperar el_ co??c~miento q?e había acumulado sobre el lenguaje y Ja
ensena~za_de la lmg~11st1ca a t~aves del ejercicio de la docencia y plasmarlo
:n un diseno que pus1er~ ~~ ,practica el proceso de enseñanza-aprendizaje.
. ~ntegrar la adqms1c1on de conocimientos con el desarrollo de
~ab,_~~dades de _razonamiento y reflexión, necesarios para la formación de un
h~~1sta, mediante estrategias didácticas que favorecieran el pensamiento
cnttco.
• E~plorar una al~ern~tiva, la interacción hombre-computadora, para
consohdar las potencias mtelectuales del especialista en lengua y hacerlo
apto p~ra enfrentar los retos de su vida profesional, por el estudio de textos
eJerc1c10s de razonamiento y análisis lingüístico.
. ·
'
· 5. Justificación

L_a práctica docente tiene como objetivo coadyuvar a la formación del
estudiante, para avanzar en el conocimiento científico y hacerlo competitivo.
Por ello, es fundamental que el alumno domine todos los recursos de la
l~n~.ª para desarrollar su capacidad comunicativa, entendida según
lmgu1stas de renombre,_ como el conjunto de precondiciones, conocimientos
Y regla_s que ~a~en posible y actuable para todo individuo el significar y el
comumcar (Bttt1 y Zani, 1990).
Algunos especialistas consideran que poseer esta competencia consiste
e? ~prender a leer y escribir; para el lingüista, el dominio de la lengua
s1g~1~~a no sólo es~s capacidades, sino también, y de manera relevante, la
pos1b1l_1dad de amphar el universo cognoscitivo en función de la interacc· ,
de códigos lingüísticos, entre hablantes diversos.
ion
191

'

�¿Por qué menciono estos aspectos? Porque un especi~lista en lengua, el
docente en lingüística, tiene que darse cuenta del compro~iso que entraña la
enseñanza de esta disciplina. Estudiar lingüística es conocer la ciencia del
lenguaje, sus modelos teóricos, para ser capaces de desarrollar un método de
enseñanza del lenguaje, permitiendo a nuestros alumno~ ser dueños de un
~ódigo lingüístico, lo que representa la posesión del yo y de su entorno.
Pero además, los procesos concretos implicados en la adquisición de la
lengua, incluyendo la interacción social, son responsables de estimul~,
facilitar y apoyar el progreso del conocimiento, -/a metacognición, es decir,
la habilidad para comprender y pensar acerca de las propias experiencias
cognitivas y ser consciente de circunstancias, acontecimientos sociales,
tareas y personas (Garton, 1994). Pensar, en esto, nos obliga a dejar atrás los
modelos de enseñanza tradicionales, para retomar el planteamiento
semiológico; que pone de relieve el impacto de los agentes sociales, el
continuum semiótico productor de significados y atrapado en las redes de las
ideologías, como lo señala Kristeva. Significado que atañ(, ·a la capacitación
del alumno en el uso de la competencia significativa y semiótica.
Nuestro compromiso como lingüistas es obvio y palpable. El lenguaje es
la piedra angular del discurso en la educación profesional. De tal manera que
cualquier cambio en el saber que tenga pretensiones de ser universal, parte
del dominio de lenguaje. Saber leer y escribir, es el fundamento del saber
ser, conocer, hacer y relacionarse.
'

Es preciso, por tanto, darnos cuenta que el lenguaje es el instrumento
más importante en la educación; la forma más ;, efectiva para la
administración del saber, de la cultura, del escenario di11~ico, a la vez que
mosaico polémico, sobre el cual Heidegger discutiera hace tiempo, y más
recientemente Umberto Eco lo explicara como la ii¡i.terpelación de las
realidades fáticas de la existencia, y Vatimo junto con ot!os posmodemos, lo
definiera como el estado de consunción de una civiliZ'4ción, que pierde la
fuerza de la creación.
Innegablemente, estamos viviendo una cultura que a veces no podemos
reconocer. Las mutaciones tecnológicas informatizadas y de comunicación,
nos conducen a una movilidad social, donde se establece una relación
sinergética que demanda nuevas formas de vida.
La historia se mueve vertiginosamente y habrá procesos para los cuales
no estamos preparados. Pero creo que nuestra postura, como docentes es
incentivar la capacidad creativa que permita a nuestros_jóvenes asumir los
clesaflos del momento, prepararlos para afrontar los retp.; futuros. Nuestra
labor es lograr que sepan afrontar la verdad, su verdad y,la de su entorno; Y
192

para eso, es necesario que sepan leer y escribir; para luego ser capaces de
resolver problemas y estar abiertos al mañana.
·
El l~nguaje, como forma de relación con el otro y el mundo, integra todo
es_e conJunto de elementos humanos y culturales cada vez más complejos. La
palabra entreteje el devenir cósmico o la fragilidad de la vida como dice
Milán Kundera. Es el espacio plurivalente, que Martha Traba d~fmió como
autoreferente y autosufuciente; donde se forma la primera pareja entre un
referente y un signo de acuerdo a lo expresado por Ronald Barthes y muchos
otros lingüista~, y d?nde se instalan de una vez y para siempre, los grand~s
temas de 1~ ex1stenc1a... es en fin, el acto de la creación, el hilo mágico entre
el pensamiento del hombre y el mundo; el poder que da vida o la destruye.
Ante este axioma maravilloso ¿qué hemos hecho los docentes en nuestro
campo del saber?
Es evidente que ha llegado el momento de colocar al lenguaje en su sitio
darle su carácter protagónico en la enseñanza. Desde el punto de vis~
antropol~gic?,Y co~ductual, el lenguaje como fenómeno de emancipación y
autorreahzac1on (Tttone, 1986) debe ser el elemento más significativo de la
educación, para lo cual necesitamos especialistas en lengua, con una base
sólida de formación en las ciencias del lenguaje.
La reflexión descrita anteriormente, justifica mi interés por la
enseñanza-aprendizaje de la li_ngüística, así como la necesidad de incorporar
al aula la tecnología, "las ~stéticas psicotrópicas de la fiesta mediática" y
ofr~c~r a nuestros estudiantes un espacio académico, dinámico y
soc1ahzador, colaborativo e interactivo de actualización curricular e
incorporación de información.
6. Aspectos relevantes del diseño

Concebir un diseño de interfaces incorporando estrategias para acceder
al conocimiento y el desarrollo de habilidades, vinculadas directamente con
actitudes y valores, es un gran reto.
/

.
lnd~dablemente que .Kacer un modelo de este tjpo implica mejorar la
mteracc1ón para el aprendizaje y utilizar explícitamente la representación del
conocimiento, con el fin de optimizar el desarrollo de habilidades en la
adquis_ición del sab~r;. pero al mismo ~it:mpo, plantear interrogantes que
garanticen el aprendiza.Je y abran al estudiante oportupidades de interactuar y
adquirir experiencias significativas.

193

�En este sentido, pretendo dejar claro, _por un _Ia~o': la necesidad de
revisar continúamente el proceso de enseñanza-aprend1~Je, Y P?r otr?, la
necesidad para todos nosotros como docentes de. actuah~os dia a dia en
beneficio de un mayor nivel de aprovechamiento es~olar de nuestros
alumnos.
Es innegable que la mayoría de los docentes en educ~ci?n superior
poseemos una formación sólida, al menos ,~n los reque~1m1entos para
impartir la materia; sin embargo, hay todav1a un b~en nume~o. que no
dispone de una preparación en cuanto al uso de med10s tecnolog1cos que
permitan perfeccionar los resultados que se pretenden actualmente.
Ante esta realidad, quiero enfatizar que el pr~pó~ito de mi dise~o es
contribuir a mejorar el proQeso de enseñanza-aprend1zaJe y r?n ello aspirar a
mayores niveles de aprovechamiento, considerando que_:~ importante para
el docente conocer nuevos recursos que se puedan _u~i_h~ ~ara alcanzar
objetivos, sin dejar de lado la intera~ción, ~?mo c~n~1c~on md1spensable de
toda estrategia de aprendizaje, es decir, el dialogo d1dact1co.

7. Hipótesis
. .¡
¡ ·, d 1
Mi hipótesis de trabajo es de causa-efecto, que espec1fic~ ~ re ac1on ~ a
variable de cambio en el proceso de enseñanza-aprend1µJe, Y su nivel
redictivo de me· oramiento.

8. Protocolo de presentación de contenidos
Mi modelo para la enseñanza de la lingüística, fue diseñar un software,
con rigor metodológico y diversidad de fuentes. Su estructura es la siguiente:

1. Descripción del curso: Se dan a conocer los estudios sobre el lenguaje y
su evolución en el tiempo, así como diferentes modelos teóricos y sus
propuestas metodológicas. A partir de la reflexión de este marco de
referencia, se desarrollan habilidades para el análisis lingüístico con el fin de
lograr los objetivos del modelo educativo propuesto.
2. Presentación del curso. Instrucción sobre los aspectos esenciales de la
materia, como planeación, diseño de estrategias de aprendizaje interactivo y
uso sistemático de materiales de apoyo para el desarrollo de habilidades en
la adquisición del conocimiento.
~

3. Intenciones educativas. Aluden a los propósitos (\!el curso.
¡

4. Objetivos generales. Marco de referencia para presentar las metas por
alcanzar; objetivos particulares desglosados por unidades temáticas,
conforme a tiempo, aprendizaje y resultado.
5. Contenidos. Eje fundamental del curso; princip:os que rigen la estructura
del conocimiento, y donde -como lo señala Ausubel- se produce el
aprendizaje significativo. Los contenidos se presentan con objetivos por
módulo, así como por sesiones (contenidos conceptuales, contenidos
procedimentales, contenidos actitudinales). Lo ·mismo sucede con las
estrategias que ayudan a la organización del proceso enseñanza-aprendizaje
y la distribución de temas (módulos) con el criterio de desempeño en el
aprendizaje. Este:) es un formato de autorregulación y mejoramiento continuo
del modelo.
6. Desarrollo por módulos: módulo 1: El objeto de la lingüística, módulo
!!:Evolución de la escritura, módulo 111: La génesis de la lingüística actual,
módulo IV:La lingüística como la ciencia del lenguaje, módulo V: Los
nuevos modelos lingüísticos.
7. Sistema de evaluación. Regido por evaluaciones diversas: participación
en clase, lecturas, tareas, exámenes parciales, examen final y autoevaluación.

Esquema de representación
I 95

¡
I

�1 Modulo

l. El objeto de la lingüística

•

Contenido
Objetivo Particular:
Identificar de manera global la ciencia del Conceptual (Saber):
• El objeto de la dencia del
lenguaje desde una perspectiva
lenguaje.
jnterdisciplinaria.
• La importancia de la ciencia del
lenguaje en el mundo actual.
• El lenguaje como modelo
priviÍegiado en el trabajo
interdisciplinario.
• El papel del lengnaje en la
sociedad de la f?formación.
Conocer el programa analítico del curso
como una propuesta didáctica e
interdisciplinaria y establecer relaciones
interpersonales entre los participantes.

Procedimental (Saber hacer):
• Demostración de la propuesta
educativa de la UNESCO en
correlación co11 Ios
objetivos/contenidos del curso de
Metodología para el análisis
lingüístico.

Fomentar las actitudes de búsqueda por
el saber.

Objetivo particular:
Identificar los antecedentes históricos de
la ciencia del lenguaje.

Actitudinal (Saber '~~r):
• Reconocimiento del lenguaje
como hecho cultural por
excelencia; el sistema de estudio
de la lingüística.
• Valoración deilenguaje como
instrumento d~ comunicación y
medio para propiciar el desarrollo
del pensamiento, característica
fundamental del hombre.
Descubrir los cambios experimentados
por la ciencia del lenguaje desde la época
clásic~ hasta el siglo XIX.

Modulo 11. Evolución de la escritura
Objetivo particular:
Conocer el origen de la escritura.

Contenido
Conceptual (Saber): ·
• La protoescritur:-:c
• Las primeras representaciones del
lenguaje hablado.
• Orígenes del alfabeto latino.

Relacionar la escritura al desarrollo
social del hombre.

Procedimental (Saber hacer):
• Análisis de los· primeros signos
escritos.

196

Actitudinal (Saber ser):
• Valoración de las antiguas
civilizaciones.
• Tomar conciencia del valor de la
búsqueda y la exploración como
fundamento en los estudios
científicos, en especial en el área ·
del lenguaje.

Módulo ID. La énesis de la lin üística actual

'1

Definir el lenguaje no sólo como un
fenómeno humano y social, sino como el
objeto central de estudio de la ciencia del
lenguaje.

Identificación del proceso
evolutivo de la escritura asociado a
la necesidad de comunicación.

197

Contenidos
Conceptual (Saber):
• Las investigaciones en tomo a la
naturaleza del lenguaje.
• Los romanos, transmisores del
quehacer lingüístico de los
griegos.
• Las aportaciones lingüísticas en
la Edad Media.
• La eclosión de las gramáticas
vulgares.
• La pre-revolución: el
movimiento histórico
comparátista.
• Los preéursores de la lingüística.
Procedimental (Saber hacer):
• Reconstrucción de las ideas
filosóficas del Cratilo y las
aportaci9nes lógico-gramaticales
de los griegos.
• Revisión de los aportes más
significativos de los romanos en
el campo de la descripción
lingilfstica.
• · Comprensión del término de
"vulgar".
• Análisis del fenómeno de
eclosión.
• E~aminasión de los factores que
dieron origen a las gramáticas

J

�¡ ·

•
•

•

histórico-comparatistas.
Asimilación del método de
reconstrucción lingüística.
Reflexión del movimiento
precursor de la Lingüística a
fines del siglo XIX.
Observación dé las ideas de
Humboldt.

Motivar el interés por la investigación Actitudinal (Saber ser):
las
formal del lenguaje.
• Trascendencia
de
enseñanzas saussureanas y su
utilidad en la formación del
lingüista.
• Valoración
del
análisis
lingüístico como herramienta
fundamental del especialista
en lengua.

~

Formar las actitudes del humanista,
tendientes a la formación integral del
individuo.

Actitudinal (Saber-~er):
• Percatarse del ,proceso de
abstracción uti}izado por los
griegos y sigue_vigente en
nuestros días. ·
• Valoración de la erudición como
rasgo propio del humanista.
• Justiprecio de los. planteamientos
teóricos y de la inquietud de
búsqueda del hombre de ciencia.
• Aprecio por la lengua desde una
nueva perspectiva.
• Estima por el valor de las ideas
en la formación del intelectual y
su papel en la historia.
• Darse cuenta del método de
investigación científica que se
aplica en el campo de la
Lingüística.

1 Módulo

V. Los nuevos modelos lingüísticos

Objetivo particular:
Explorar los últimos modelos
lingüísticos, su carácter
interdisciplinario y métodos de análisis.

Contenidos
Conceptual (Saber):
• Los métodos de trabajo
característicos de cada escuela.

Reconocer la relevancia de cada una de
las aportaciones lingüísticas actuales.

Procedimental (Saber hacer):
• Revisión de las corrientes
estructuralistas y sus métodos
de análisis.

Enriquecer la perspectiva del estudio
de la lengua con una visión global de
los campos de especialización.

Actitudinal (Saber ser):
• Aprecio por análisis lingüístico
como hem,mienta
imprescindible del especialista
en la lengua.
• Estimac_i9n de los diferentes
campos especializados de la
ciencia del lenguaje.

Módulo IV. Lin üística como la ciencia len ua·e
Objetivo particular:
Contenidos
Estudiar analíticamente el planteamiento Conceptual (Saber):
científico de la Lingüística.
• La revolución científica: la
teoría saussureana.
• La lengua natural como un
conjunto de niveles o
subsistemas.
: ..

Procedimental (Saber hacer):
• Análisis y comprensión de la
teoría.
,
• Utilización def.los tipos de
niveles que p1§rden ser
aplicados en et análisis
estructural. ·

Aplicar la teoría saussureana

9. Marco teórico

9.1 Lo epistemológico
Un aspecto central en el diseño de cualquier directriz o selección de

curricula, representa hacer planes de contenidos, _unidades, actividades y
tareas; considerar estrategias de trabajo dentro y,· fuera del aula, prever
materiales, distribuir el tiempo y planificar.
Pero también significa asumir una postura. Desde el orden
epistemológico, mi trabajo está orientado a explicar, en sus procesos
199

198

�autopoiéticos (producción de sí) sus relaciones -~on el co~texto
(auto-organización) y la investigación que había realizado a traves de
muchos años de docencia en el área de lingüística.
Plasmar mi experiencia como docente, y contribuir a la consolidación
de la línea curricular en el área del lenguaje.
'
Abstracciones, representaciones y conceptualizaciones recrearon mi
mente tratando de encontrar la relación dialéctica entre lo cognoscente y el
objeto. El resultado fue establecer una correlación entre conceptos, métodos
y estrategias de aprendizaje, aprovechando el aula y el uso de la platafonna
como espacio reflexivo, de principios y teorías : lingüísticas en
correspondencia con los métodos de análisis lingüístico. Desde un punto de
vista epistémico el saber científico lo referí a la lingüística que tiene como
condición sine qua non la sistematización del conocimiento. El esquema- guía fue planeado en fonna tal que pudiera describir, comprender y explicar
esta ciencia a partir de los elementos concernientes de la pedagogía. El saber
técnico o práctico lo concebí conjugando la metodología y la organización
de contenido.
Por supuesto, de frente a mi problema, traté de ofrecer lineamientos
epistemológicos que fundamentaran el quehacer lingüístico en fonna
simétrica o armónica con la fonnación del especi~lista en lengua,
puntualizando en el fenómeno dei lenguaje, como la férula de nuestro
trabajo profesional.

9.2 La calidad educativa
Mi procesó de pensamiento requería también hacer un claro
señalamiento del postulado más importante actualmente: la calidad
educativa. ¿Qué debía considerar?
Plantear la calidad educativa me exigía afrontar la práctica del diseño
desde este ángulo, lo que significaba explicar cómo formar estudiantes que
piensen por sí mismos, y no solamente que aprendan lo _,que otros piensan.
Esta premisa la tuve siempre presente. Sabía con certeza que los alumnos
que no son enseñados a pensar, no son sensibles al contexto, ni
autocorrectivos; no están educados para pensar críticamente. La enseñanza
del pensamiento crítico, aunado a la administración del desarrollo del
conocimiento, mejora la educación, porque incrementa lai~alidad y cantidad
de los significados que los estudiantes deducen de lo que l~en y perciben; de
lo qu~ expresan en lo que escriben y dicen y, finalmente, de la movilización
y perfección de las destrezas cognitivas que componen el pensamiento
crítico.

• Es decir, la episteme debe ser el fundamento, la relación y la razón de lo
que viene a caracterizar el perfil del educando y sus rasgos principales:
metódico, crítico de su propio razonamiento y, en un sentido más amplio,
ante su propia educación; sistemático, capaz de correlacionar conceptos,
hacer inferencias válidas, descubrir supuesto:;, percibir relaciones y
analogías, con visión para interpretar fenómenos y resolverlos.
Bajo estos parámetros, la creación de espacios participativos debe
promover ·el que los alumnos suponen la oposición con el otro en
compresión y consenso. En otros términos, es preciso introducir ámbitos· de
intercambio comunicativo de por lo menos dos sujetos capaces de lenguaje y
acción (ya sea con medios verbales y extra verbales) de esta manera, los
actos dialogales se convierten en instrumentos de enseñanza axiológica que
de acuerdo a Habermas, generan una cultura del diálogo en la diferencia, y
orientan el esfuerzo colectivo hacia el reconocimiento de la pluralidad y la
cooperación, facilitando la creación de bienes colectivos.
El cambio que actualmente vivimos, obliga y da sentido a la tarea
educativa, sustentada en el referente de la cultura de calidad, acorde a las
tendencias de la educación superior contemporánea. El siglo XXI abrió la
puerta a la era del conocimiento, valor agregado fundamental en todos los
procesos de producción de bienes y servicios, que convierten el dominio del
saber en el elemento más poderoso a nivel social.
El fenómeno del conocimiento aunado al de la información, nos exige
una cultura del desarrollo que promueva el cambio al modelo educativo
actual, acorde a los nuevos paradigmas, lo que implica directrices orientadas
a garantizar en los educandos mayor flexibilidad ante la diyersidad y
evolución del mercado laboral; internacionalización, mediante una
comprensión de las diversas culturas; habilidad para el aprendizaje
continuo; capacidad de comunicación y c!isposición para asumir
responsabilidades.
En otras palabras, aunque el profesor no es el único agente que diseña el
curriculum, le corresponde asumir el reto de formar sujetos pensantes y
analíticos, indagadores, críticos, con capacidad de comprensión, creatividad
y responsabilidad social; personas con una mentalidad enfocada a la
investigación.
Los avances tecnológicos abren múltiples posibilidades de creación de
nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje, que propician la calidad
educativa y enriquecen las actividades didácticas y eJ material de apoyo para
investigar, aprender, comunicar e intercambiar opiniones y dudas, ampliando
201

200

�la visión del alumno y permitiéndole ser participante activo del pro~eso_ de
construcción de su conocimiento como resultado de sus experiencias,
intereses e inquietudes.
La tarea es ardua y compleja, y por lo mismo requie.re u~ trabajo _más
allá de legislaciones; asumir la tarea educativa como compromiso esencial e
irrenunciable de nuestro actuar, con el fin último de fo~ar al ?º~bre e
incrementar sus competencias. Lo que en el pensamiento gr!ego sena s'.tuar a
la persona en el ethos, con los pies puestos en una reahda? con VIS~a al
mañana. Crearle la posibilidad de que se forje una ident~dad propia '(
creativa, pero al mismo tiempo sólida y estable, con cap~ci?ad de elegtr
conforme al ejercicio de la libertad: libertad para ser o existir; para hacer
frente al compromiso y la solidaridad; libertad para aprender_Ycreer.

10. El método

JO. J La elaboración del diseño
Metodológicamete, mi tarea fue concebida como una inve~~i~ación de
tipo documental con carácter descriptivo, orient~da a ,u~ anahsis , de las
tendencias en la educación actual. En la perspectiva pract~ca, pense en un
diseño de una interface que conjugara en un softwar~ educativo, el des~ollo
de actividades gratificantes a partir de los contemdos d:l curso. El _1d~al
sería, aplicar parámetros de calidad al proceso de ense,nanza-aprendt~J~,
enlazando los contenidos curriculares de la metodolog1a par~ el an~l_isis
lingüístico, y propiciar el hábito de la reflexió~ y e! pensamiento critico,
propios de la formación del estudiante de la . ~1cen~1~tura en ~etras o d~I
especialista en lengua a nivel de_ la educac10~ bastea, media Y media
superior, cuya herramienta de trabaJO es el lenguaje.
La observación de la naturaleza de mi objeto de es~dio, me llev~ a
preguntarme ¿A través de qué mecanismos o procesos mis alumnos senan
capaces de generar mayor conocimiento y ser aptos de formul~r, ab?rda~, Y
resolver problemas relativos a la enseñ~nza de 1~ lengua Y, a la· mvestigac10n
del lenguaje desde diferentes perspectivas? ¿Como podnan comprender la
estructura lógica del desarrollo del lenguaje, apre~i~r. los f~~ómenos ª:tuales
de la ciencia del lenguaje y sus métodos de anahsis? ¿Como maneJar los
contenidos para destacar la capacidad de análisis más que la de hacer
síntesis, sin excluirlo?
Mi propósito fue elaborar ·un diseño que_identificar~ con claridad las
intenciones educativas y planificara la secuencia de las sesiones, to~ando en
cuenta el contenido semántico y procedimental de la materia Y las
202

condiciones requeridas para estimular el aprendizaje por medio de una
interfaz que facilitara la tarea del usuario. Especificar estrategias didácticas
en apoyo a la _actividad docente y la construcción del conocimiento,
cultivando un campo del saber para formar profesionistas en lengua capaces
de profundizar el conocimiento y aptos para un manejo hábil de sus
capacidades.
A manera de conclusión

La administración del conocimiento (knowledge management) · ha
adquirido importancia creciente en el mundo de ht.)y. La postura en las altas
esferas empresariales, sustenta incluso, que las siete industrias de punta: la
biotecnología, la informática, la microelectrónica, las telecomunicaciones, la
robótica, la industria de nuevos materiales, la aeronáutica, dependen de un
nuevo factor de producción: el conocimiento, que tiene que ver con la
aplicación de una nueva lógica a la producción.
Ante esta situación, es innegable que la solicitud del conocimiento será
mayor, y con base a éste se definirá el éxito de las 9rganizaciones y de los
individuos. Lo mismo que se pondrá mayor énfasis sobre la creatividad en
la medida en que se requiera solucionar problemas Óinnovar viejas postu;as.
¿Cuál es entonces el papel de la pedagogía? Si las tendencias están
encaminadas a la formalización académica, impulso a la investigación y uso
apropiado de la tecnología, el papel del docente es 'cultivar la construcción
del conocimiento a través del desarrollo de ambientes artificiales como base
de la experiencia de aprendizaje; al igual que los procesos asociados a

codificar, clasificar, comparar y valorar los hechos sociales, naturales,
simbolizados o elaborados por nociones, categorías y conceptos, que se
comparten por medio de estrategias para el desarrollo de habilidades de
pensamiento de alto nivel.
Estos postulados son asumidos por el constructivismo subrayando
-como lo señalan Ausbel y Novak- la capacidad de los seres humanos para
elaborar representaciones que en el proceso cognitivo se organizan en
estructuras conceptuales y actitudinales para aprehender la realidad.
En este contexto ¿cuáles son las exigencias en la formación de un
lingüista? La adquisición y generación del conocimiento, la práctica del
análisis y la investigación de los fenómenos del lenguaje.
Con ~stos tres puntos o aspectos en mente, construí el diseño del curso,
aplicando el proceso de enseñanza-aprendizaje y buscando la mejor forma de
integrar los conocimientos nuevos con los previos que· posee el educando, y
203

�darles una resignificación, reubicación, mediante la puesta en práctica de la
observación, argumentación, análisis y síntesis.
Pude haber hecho y de facto existen muchas otras alternativas
orientadas al desarrollo de habilidades de razonamiento y desarrollo de
aptitudes. No obstante, creo que este modelo, al incluir en, ~l _salón de ~lase
el ejercicio del diálogo y el uso de la plataforma tecn?logica, al m1s~o
tiempo que la adquisición de conocimientos, es efectivo. Pue~ permite
reforzar el conocimiento, el compromiso personal y profesional del
estudiante con su entorno.
Desde Juego, que este diseño no es un producto acabado. Fue concebido
para que cada maestro pueda hacer sus propios ajustes, ª?º~ándose en los
contenidos y objetivos, lo mismo que en los requer~m1entos para la
formación de un profesional en lengua, apto para ser mtergrado en_ los
bancos de talentos (cluster de conocimiento) asociados a la Co~umdad
Iberoamericana de Sistemas de Conocimiento, con redes establecidas en
España, Venezuela, México y Perú.
Pensando en esta cuestión, pienso hacer nuevamente una valoración
didáctica del proceso total de mi propio modelo para realizar los ajustes
pertinentes. De esta manera espero cre~er y enriquecerme de manera análoga
a lo que aspiro puedan tener a futuro mis alumnos.
Pero antes de concluir, quiero señalar que el diseño gráfico, l~s téc~icas
y dinámicas elegidas fueron seleccionadas en b~e a un estud10 se~10 Y
formal de los lineamientos para crear una nueva interfaz, que permita el
desarrollo y la formación del estudiante, esto es, consolidar sus
conocimientos, fomentar su curiosidad sobre la lingüística, sus métodos de
trabajo y su proyección interdisciplinaria.
1

Sin embargo, es necesario particularizar, que cualquier docente ?e esta
materia interesado en utilizar el diseño, puede preparar la clase a partir de la
relación entre los contenidos de la materia y las situaciones concretas de su
ejercicio profesional para optimizar a través de distintos medios.

Díaz Barriga, F.

significativo.

1998. Estrategias docentes para un aprendizaje

México: Me. Graw Hill.
Gardels, nathan P. 1996. Fin de siglo. Grandes pensadores hacen reflexiones
sobre nuestro tiempo.México: McGraw-Hill.
Garton, Alison. 1998. Aprendizaje y proceso de Alfabetización. México:
Oxford.
Nérici, I. 1980. Metodología de la enseñanza. México: Kapelúz Mexicana.
Nisbet, J. 1992. Estrategias de aprendizaje. México: Santillana, Serie Aula

XXI.

Pérez y Pérez. 1997. Manual para el diseño de la práctica docente.
Monterrey: ITESM.
Sánchez, M. 1998. Metodología para desarrollar la habilidad para
aprender a aprender.
Scurati, C. y Damiano, E. 1974. Interdisciplinariedad y didáctica. Madrid:
Aldara.
Stenhouse, Lawewnce. 1987. Investigación y desarrollo del currículum.
Madrid: Morata.
Titone, Renzo. 1976. Psicolingüística aplicada: Introducción a la didáctica
de la lengua. Buenos Aires: Kapeluz.
Wittrock, Merlin. 1990. La investigación de la enseñanza, III. Barcelona:
Paidós.
Zabalaza, Miguel. 1995. Diseño y desarrollo curricular.
Zarzar, C. 1998. Grupos de aprendizaje. México: Nueva imagen.

Bibliografia

------------ 1997. Habilidades básicas para la docencia. México: Trillas.

Coll, C. 1991. Psicología y Currículum. Barcelona, España: Paidós.
Delval, Juan. 1989. Crecer y pensar. Barcelona:Lalia.

204

205

J

�REFLEXIONES ÉTICAS EN TORNO A LA CONCIENCIA MORAL
Y EL DESTINO, A TRAVÉS DE VARIAS TRAGEDIAS DE
SÓFOCLES.

Lic. Patricia Isabel Basave Benitez
Estudios de Doctorado en Letras
en la Universidad de Madrid

Sumario: l. La conciencia moral: 1.1 Conocimiento, 1.2 Leyes externas e
interna, 1.3 Los valores y la felicidad; 2. El hombre ante el destino: 2.1
Libertad y responsabilidad, 2.2 Dolor, culpa y expiación, 2.3 Fatalismo vs.
Redención; 3. Conclusión.

Introducción

El objetivo de este trabajo es analizar los principales conflictos éticos que
enfrentan los protagonistas de dos tragedias del autor griego clásico
Sófocles, "Antígona" y "Edipo Rey", conflictos que siguen teniendo
vigencia en nuestros tiempos, aunque ciertamente dentro de un contexto
diferente.
Obvia decir que no se trata de un trabajo literario, si bien elegí como
leit-motiv de mis reflexiones a personajes de ficción y la acción dramática en
la que su autor los hace desempeñarse. El motivo de tal elección se explica,
por un lado, dada mi especialidad profesional y mi pasión por la Literatura,
pero, por otro, se apoya en el reconocimiento que muchos intelectuales de
diversas disciplinas le dan a ésta como un estupendo vehículo para acceder a
los más variados y profundos problemas humanos.
Otra causa se encuentra en mi predilección por la Literatura Clásica
Griega, y de modo muy especial por Sófoclt:s, a quien considero el mejor de
los trágicos, sin duda el más humano, el de mayor lirismo y recursos
dramáticos. Pero dejando fuera su belleza formal, su claridad apolínea, lo
que más me admira de este gran autor es la enonne resonancia poética y
filosófica de sus dramas y la profundidad con que toca temas humanos
fundamentale.s, tan relevantes y vitales hoy como en ·su época.

207

J

�Así pues, respetando el objetivo, sólo aludí de manera indirecta a
algunos aspectos y rasgos literarios, pero siempre con la finalidad de
conectar y estructurar la reflexión ética. Fue una tentación para mí bucear
más hondo en el fascinante mundo de la cultura helénica, pero la superé
siguiendo la misma pauta de los límites antes señalados, y también
presionada por el factor tiempo.
Asimismo, la extensión máxima sugerida -la cual probablemente
excederé- me llevó a excluir las citas de los textos de Sófocles, con la
excepción de los dos epígrafes que encabezan las dos partes de este ensayo.
Por esta misma limitación, me tomé la libertad de incluir sólo en el último
punto la tragedia "Edipo en Colono", sin analizar toda su problemática, sino
únicamente el final de la obra, para mostrar una nueva dimensión en el
desarrollo del pensamiento de su autor.
El orden del trabajo no deja de ser un · tanto arbitrario, pero me
pareció el más adecuado para seguir un hilo conductor que permitiera
analizar sólo los temas más relevantes, sin perder cierta estructura
totalizadora. Dichos temas están incluidos en el texto de consulta del curso
-"Ética" de Romano Guardini-, y en general seguí sus lineamientos. Además
de ese libro, consulté algunos otros para apoyar mis reflexiones.

el tejido de la relación ética, hasta el punto de que se puede decir: actuar
éticamente es actuar en conciencia moral (presuponiendo que dicha
conciencia sea como por su naturaleza debe ser)."
Sin entrar a analizar el apasionante y por demás complejo tema del
bien y el mal (su esencia, fundamento y forma), cabe decir que el carácter
categórico del deber, lo que tiene de exigencia absoluta, está ya presente en
la conciencia moral antes de que tenga que juzgar cómo actuar en ~n caso
particular.
A través de la experiencia individual (consigo mismo, con los
demás, con el mundo), el hombre se topa con la realidad y la contrapone a su
realidad. Asimismo, es interpelado mediante el valor que percibe en las
cosas, pues se siente atraído íntimamente hacia su campo de influencia.
Según Santo Tomás de Aquino -citado p(.,li Aranguren en su "Ética""los que apetecen el mal no lo apetecen sino bajo razón de bien, es decir, en
cuanto lo estiman bueno; y así la intención de ellos va 'per se' al bien,
2
aunque 'per accidens' caiga sobre el mal."

La primera parte -La conciencia moral- incluye los puntos
Conocimiento, Leyes externas e internas y Los valores y la felicidad. El
segundo -El hombre ante el destino- trata los temas Libertad y
responsabilidad, Dolor, culpa y expiación y Fatalismo vs. Redención.

Esto nos lleva a confirmar que el bien es el valor más alto, el que
tiene un carácter absoluto, el que encierra la verdad del ser y da sentido a la
existencia del hombre, en cualquier lugar y en cualquier época. Ciertamente,
el fundamento y la trascendencia del bien nos ·llevan ineludiblemente a
enfrentar la cuestión del Bien Supremo, de la divini1ad, pero es un punto que
será tratado más adelante.

Por último, la Conclusión ofrece una síntesis de las principales ideas
expuestas, así . como una aportación final que intenta resolvet el
cuestionamiento central y mostrar mi postura personal ante el mismo.

El fenómeno de la conciencia moral es "un saber que se dirige al
propio yo, que penetra en el propio yo, un 'saber con uno mismo'. Es decir,
3
algo intenso e ín~imo, que tiene que ver con el centro de la vida."

l.

La conciencia moral

''No podía yo pensar que tus normas fueran de tal calidad
que yo por ellas dejara de cumplir otras leyes, aunque no
escritas, fijas siempre, inmutables, divinas. No son leyes
de hoy, no son leyes de ayer... son leyes eternas y nadie
sabe cuándo comenzaron a vigir." Antígona

Sería muy extenso profundizar acerca de l~s diversas teorías sobre la
formación de la conciencia moral (social, psicológica, religiosa, etc.) y,
sobre todo, la demostración de su existencia. Lo que conviene dejar claro es
que -al igual que el bien- se trata de un 'fenómeno originario', según apunta
Guardini; esto es, que "no puede deducirse de otro, sino únicamente puede
captarse, aceptarse y entenderse por él mismo. Este fenómeno es uno de esos
aspectos que definen al hombre en cuanto tal: el hombre es el ser que tiene
conciencia moral.',4
·

1

Al hablar de cuestiones éticas es ineludible plantearse de inicio los
fenómenos fundamentales del bien, el mal y la conciencia moral. Desde la
perspectiva de Romano Guardini podríamos definir esta última como: "el
element&lt;? de nuestro consciente que está subordinado al bien y forma con él

Sin pretender ahondar en el pensamiento ético de la Grecia de
Sófocles, cabe sólo mencionar que en esa época de. esplendor clásico tanto
en las artes como en la filosofía y las ciencias, existía ya una reflexión muy
desarrollada en este terreno específico. Se analizaban entonces de modo

208

209

�profundo los temas del bien, el mal y la conciencia moral -syneidesis- y
prevalecía el concepto socrático del dominio del hombre sobre sí mismo, de
las leyes internas que lo cuestionan y lo vinculan de modo ~uso luto a valores
superiores como el Bien, la Verdad y la Belleza, con la preeminencia del
primero.
'

1.1 Conocimiento
Afirma Werner Jaeger, el gran estudioso de la cultura griega, en su
relevante obra "Paideia", que si revisamos la ética de Sócrates
encontraremos a primera vista el examen de multitud de problemas
concretos, prácticos, pero que si la enfocamos desde la manera como Platón
estructuró la doctrina de su maestro "se nos revelará de golpe la unidad
interior que preside esta diversidad de lo concreto; más hún, nos daremos
cuenta por fin de que el saber socrático o frónesis no tiene más objeto qµe
5
uno: el conocimiento del bien."
El gran filósofo ático concibe la voluntad humana como algo que
tiende naturalmente al bien; esto es, a la conservación y la construcción del
hombre mismo, y no al mal, que sería su destrucción. Es decir, para Sócrates
la voluntad busca siempre conocer el bien, y este saber como virtud es la
meta de la vida humana, la perfección a la que puede aspirar el individuo.
Esta concepción ciertamente contradice la visión fatalista del mito,
la tragedia y la religión imperante en la Grecia de su época. De alguna
manera, como quedará luego claro, Sófocles sin rechazar abiertamente la
mentalidad generalizada de sus .contemporáneos, ya la está cuestionando o,
más bien, trascendiendo en algunas de sus famosas tragedias, en especial en
las aquí tratadas.
'·'
La conciencia moral supone una "sensibilidad, el órgano capaz de
captar la exigencia del bien tal como aparece en una situación determinada.',6
Es decir, esa sensibilidad, a la cual se le ha llamado de diversos modos
-corazón, espíritu, voz interior- es la que nos orienta hacia el bien y nos hace
decidir cómo obrar en los casos específicos, pues dicta los 'debes' o 'no
1
debes', y juzga posteriorm¡nte si hemos obrado bien o mal.

Los principales elementos que constituyén el fenómeno de la
conciencia moral son: el conocimiento, la libertad, la formación y el
fortalecimiento de dicha conciencia. En este punto vamos a examinar el
primero de ellos (el conocimi~nto) y más adelante el 'segundo (la libertad).
Para que se dé una conducta ética y la posibilidad de juzgarla, es
evidente que el primer elemento que debe · encontrarse presente es el
conocimiento. Por ello no existe dicha conciencia en los animales, ni en los
incapacitados mentalmente, en los niños pequeños, ni tampoco, en muchos
casos, entre los medios sociales muy bajos, oprimidos por la ignorancia y la
pobreza extrema.
El individuo debe primero conocer y constatar cuál es la verdad,
saber distinguir el verdadero bien, más allá de las ventajas o perjuicios que le
pueda acarrear algo en el plano personal. Así, explica Guardini: "Conocer es
el proceso por el que el hombre capta lo que eiiste, lo introduce en su
interior, lo relaciona con su propia existencia, pero de tal forma que, al
mismo tiempo, capta su sentido mismo en cuanto tal, toma conciencia de él,
lo entiende. Conocer quiere decir tomar conciencia de la esencia de lo
existente." 7
Tal conocimiento no se refiere a un saber científico o académico
sino a la experiencia vivencia!; así, tiene que ver con el desarrollo físico:
psíquico y espiritual; con la formación y educación de la persona; con ese ir
acercándose a la realidad para luego poder tomar distancia de ella y captar su
esencia, su verdad. Este proceso permite discernir lo bueno de lo malo, lo
que construye de lo que destruye, lo que integra de lo que desintegra.
Si tomamos este elemento como primer requisito para que se dé un
acto ético, nos damos cuenta de que en el caso de Edipo, el conocimiento
está ausente. Por tanto, si bien las conductas y los hechos en los que incurre
(matar a su propio padre, casarse con su madre y engendrar hijos con ella)
son inmorales pues atentan contra el bien, la ignoral)'cia del personaje sobre
la verdad, lo exime de la responsabilidad, aunque no de las consecuencias de
sus actos.

Pero es muy válido preguntar: ¿Está constanteivente presente esa
conciencia moral en la persona?, ¿es ne.cesario ir formándola?, ¿funciona
siempre de modo correcto?, ¿puede acallarse, torcerse o, incluso,
pervertirse? Ante la innegable y creciente presencia del mal en el mundo y
de las conductas humanas nocivas y destructivas, ante la infelicidad reinante
a nuestro ·alrededor, estas cuestiones se vuelven important~s.

En el caso de Antígona, estamos ante otra situación. Ella actúa con
perfecto conocimiento de lo que hace y de las consecuencias -injustas pero
inevitables- que sus actos le acarrearán. Entonces, su acción es plenamente
ética si la evaluamos desde este primer elemento de !a conciencia moral que
es el conocer.
·

210

211

�1.2 Leyes externas e internas

Aparte de las instancias religiosas y de la familia, exi_ste una fue?te
de autoridad que dicta leyes externas, supuestamente encaminadas ª! bien
común y legitimadas por el poder del que emanan. Tales leyes nos ob!1gan a
todos los ciudadanos -según su jurisdicción- a un respeto y observancia, y la
desobediencia de las mismas implica una sanción, más o menos severa,
según las circunstancia~.
Normalmente, las leyes del Estado no contradice~ las normas éticas
ni el Derecho natural, pero -advierte Guardini- "en el momento en que, por
ejemplo, una orden de quien ostenta la autorida? choca c~n la norma ~oral'.
la obligatoriedad desaparece. Por otra parte, dicha autoridad se debilita s1
quien la ostenta se hace indigno de ella."8
Tal es el caso del conflicto ético que enfrenta An~ígona. Por un lado,
su tío Creón, gobernante tirano, dicta una ley que contradice l~s norn:ias
morales y religiosas que imperan en la conciencia de la rrotagomsta, quien
se atreve por ello a desafiar a la autoridad. Por otro lado, su hermana Ismene
y las personas que la rodean, aún cuando le concedan razón, la llaman a la
'sensatez' de no cometer un acto de desobediencia contra el tirano, por sus
temibles consecuencias.

El caso de Edipb es distinto. En apariencia, él no ha desobedecido
ninguna ley, ni la externa del Estado, que luego él mismo llega a encarnar, ni
la interna de su conciencia. Esto se debe, como ya vimos, a la falta de
conocimiento de la realidad. Sin embargo, una ve7, µescubierta la verdad, él
no se exime de las nefastas cbnsecuencias de sus actos. De hecho, es Edipo
mismo quien se sentencia y castiga, pues como rey es quien ostenta la
autoridad del Estado. Al hacer esto no sólo está asumiendo su propia
responsabilidad ante las leyes humanas sino también, y sobre todo, ante las
divinas que emanan de su conciencia moral. Por eso su sanción es terrible,
excesiva: arrancarse los ojos y condenarse a vivir errando como un mendigo,
sin derecho alguno.
·
1.3 Los valores y la felicidad

Al comi_enzo de este estudio, mencionamos que el ser humano a través
de su vida es interpelado por los valores; esto es, por aquello valioso que
percibe en las cosas, y que se siente atraído y movido por esa influencia.
Surge entonces un deseo, un apetito de poseer ese bien valioso, deseo que
puede motivar conductas positivas que llevan a un desprendimiento y
desapego, o negativas de codicia y egoísmo.

Hay que destacar el hecho altamente significativo de que Sófocl_es
haya elegido a una mujer como personaje central de esta . _traged1~,
considerada por muchos estudiosos la mejor de toda su. producc1on_, y sin
duda una de las más aclamadas y representadas (en muy diversas versiones y
adaptaciones) de todos los tiempos. Llama la atención porque la sociedad de
su época era eminentemente machista y patriarcal.

Según Hartmann, hay dos series causales en las que puede engranar
la conducta: la determinación mecánica (la naturaleza, el mundo) y la
axiológica (los valores). La persona es el puente que comunica el mundo de
la naturaleza con el de los valores. El primero es más fuerte, aunque de
menor categoría; mientras que el segundo es más _débil pero de más alta
categoría, pues es el que confiere sentido y orientación a la vida.

Esta elección, desde mi punto de vista, parece indicar ya una doble
rebeldía: la de la mujer ante su situación inequitativamente desfavorable, Y la
del ser humano ante una ley emanada de una autoridad legal pero injusta. El
conflicto de Antígona es: ¿a qué ley obedecer, a la humana y temporal del
Estado o a la divina y eterna de su conciencia moral? Se trata de un
conflic~o que se sigue presentando a través de la histori~ ~co~o muy bien lo
ha señalado Hegel y otros muchos filósofos), y que continua vigente hoy.

Aranguren afinna -y tal es el pensamiento cie ·muchos filósofos- que
hay una "posibilidad que la voluntad quiere por necesidad, con necesidad de
inclinación natural, es la felicidad. Podemos poner la felicidad en esto o en
aquello, pero ella misma en cuanto tal ('beatitudo in communi') está siempre
'puesta en nosotros'. La estructura humana es consti'tutivamente 'jelicitante';
el hombre proyecta necesaria aunque problemáticamente su propia felicidad,
está, como dice Zubiri, 'ligado' a ella. 119

Antígona se decide por la segunda opc!ón, la ley , i?terna_ d~ su
conciencia, sin dudarlo, y lo hace con una valentia y una alt1s1ma ~1gmdad
humana conociendo las consecuencias adversas que esto le acarreara, por lo
que su 'acto es plenamente ético. Asume, en l!bertad 1 y con ~erdadero
heroísmo, el riesgo que implica desobedecer al tirano por cumplir con su
conciencia.

Esta afinnación resulta por demás evidente y su contundencia radica
en que todo ser humano normal intenta siempre ser feliz, pues aunque
algunos busquen la felicidad en ciertas cosas y otros en las contrarias, todos
tratan de lograrla. El fin es el mismo; sólo variarán los medios, la intensidad

212

213

i

�y la congruencia con que se busca, así como los resultado~ que se persiguen
y los que se consiguen.
Ahí radica lo problemáti~o de la búsqueda de la felicidad. Si
observamos a nuestros personajes trágicos, nos perca~os d~- que _tanto
Antígona como antes su padre Edipo quieren ser felices. Perc1.ben ciertas
cosas como valiosas y desean poseerlas: Antígona busca, en med10 del dolor
p~; la muerte de sus hermanos, alcanzar el valor del ~or fraternal. Pe~o
también deseaba, y lo sigue deseando poco antes de monr, casarse y ser fehz
con su novio Hemón, formar una familia, y -por supuesto~ desea conservar el
bien más preciado: su propia vida.
En el caso de Edipo, valoró y consiguió el am~r de Yocasta (sin
saber que se trataba de su madre), la formación de una familia, el gobierno
justo de un-importante reino (Tebas), el convertirse en un ~omb~e pod~roso y
sabio, el vencedor de la Esfinge. Todo aquello que le parecia valioso lo
motivó a actuar para alcanzarlo.
Sin embargo, ambos terminaron envueltos en las más terribles
desgracias. ¿Por qué? ¿Sus valores eran incorrectos o falsos? No.
¿Subordinaron lo ético a su búsqueda de felici~ad? ~o. Ambos tenía? una
actitud equilibrada entre los dos extremos del ep1cure1smo (que subordma lo
ético al placer, bien en el que cifra la felicidad) y el rigorismo (que le niega a
la felicidad cabida en lo ético).
:'
¿Qué fue lo que sucedió entonces? Tendremos que entender el
planteamiento (en el apartado .siguiente) desde el punt_o de,vis~ -~e la cu,l°:1ra
griega de la época de su autor Sófocles. La antigua , rehg1on helemca
consideraba que todas las desdichas humanas, tanto aquéllas que parecían
venir de fuera del individuo, cuanto las que provocaba él mismo por su
voluntad y sus acciones, se originaban en un designio inflexible de fuerzas
superiores, ante las que el individuo se encontraba impote~te.

2.

El hombre ante el destino

"¡Ay, raza de mortales: nada en vosotros veo sino una
nada qué vive un instante! ¿Hay algún,hombre, hay algún
hombre que logre un grado acaso de felicidad? ¡Todo es
una apariencia: brilla, se alza, reluc~ ~ se abisma en las
sombras; para siempre! ¡Eres- un paradigma de la vida
humana, Edipo sin véntura: cuando 'veo el fin de tu
fortuna!, ¿cómo podría llamar feliz a alguno de los
mortales?" Edipo
214

Esas fuerzas superiores serían lo que , nosotros consideramos
actualmente como 'destino', pero para los griegos tenían una connotación
muy peculiar, distinta a la que suele pre.valecer _hoy, al menos en el
Occidente. Con todo, sigue conservando ~lgo del carácter originario con el
que la concibieron el mito y la cultura helénicos.
'
Antes de internarnos en esta concepción, conviene rastrear los
diversos significados a los que puede aludir el término. Así, es interesante
considerar los tres diferentes sentidos que le atribuye Le Senne: destin,
destineé y destination en francés, que en español equivaldrían a destino,
suerte y destinación o vocación.
"La destinación, aquello a que nos sentimos destinados -explica el
mencionado autor, citado por Aranguren- es decir, la 'vocación', la 'misión',
envuelve ya en sí misma urr elemento trascendente (¿Quién nos llama?
¿Quién nos ha enviado?).· El 'destino', el 'fatum', evidentemente también,
aunque fuese una trascendencia impersonal, cósmica, la rectora de la suerte
de los hombres. Entre la 'destina/ion' y el 'destin', se abre su camino la
'destineé'." 1°
A continuación, veamos la definición que ese autor francés le da a
'destineé': "La suerte de un hombre es una mezcla de.destino y vocación. Tal
suerte merece el nombre de moral en la medida en que el hombre logra hacer
descender en su historia lo más posible de su vocéí'ción." 11 Esta concepción
acepta la presencia y fuerza de aquello exterior al individuo (lo único que
prevalecía para los griegos), pero también de la libertad humana que influye
en el destino.
Por su parte, Guardini señala, de una manera que posee no sólo
lógica sino también fuerza poética: "Cuando pronuncio la palabra 'destino',
siento que lo que ella significa me toca muy de cerca, pero también que
viene de muy lejos. Me pertenece corno mi propiedad más íntima, pero, al
mismo tiempo, me es extraño. Lo conozco por una participación entrañable
en su sentido; pero cuando pretendo asirlo se resbala de mi mano curiosa. Se
dirige precisamente a mí, pero trae de lejos muy profundas raíces; es, en el
fondo, la totalidad de la existencia en general. Es lo más personal, en lo cual
estoy yo totalmente solo, aislado, insustituible, indestructible; y, al mismo
tiempo, es lo que me liga con todo." 12
Analizando esta cita, encontramos una verdadera paradoja: el
destino aparece como lo más individual, personal e íntimo, como aquello
forjado directamente por el hombre; pero a la vez como lo más colectivo,
impersonal y externo, aquello que le viene dado desde fuera y desde muy
lejos, en lo que él prácticamente no interviene.
215

�La concepción griega va en la segunda dirección, pero con un
carácter distinto al que le concede aquí, con su visión cristiana, Guardini.
Para los helénicos el destino suponía un designio inflexible, atribuido a los
dioses o a fuerzas superiores y totalmente inexpli:cables, ajenas e
inaccesibles para el ser humano. ·
·
Este designio se revestía de un carácter imprevisib_le e in~ludible, ?e
una irracionalidad inapelable, que dejaba al hombre en una total 1mpotenc1a.
De ahí que en las tragedias griegas todo desemboque en desgracias e
infortunios. En los casos extremos, el destino aparece como algo dañino,
arbitrario y sin sentido.

f,,

No obstante que en los tiempos de Sófocles persi~tía esa concepción
y sus obras responden en buena parte a ella, aparecen indicios de que nuestro
autor no ve al hombre en una actitud totalmente pasiva ante su destino. Más
bien le atribuye o reconoce la capacidad de intervenir, de interpelarlo, y esto
con la posibilidad de aumentar sus desdichas y/o de asumirlo y aceptarlo con
dignidad, elevándose así por encima de él.
,

2.1 Libertad y responsabilidad
Entre las condiciones o elementos antropológicos necesarios para
que se dé un acto o conducta ética, mencionábamos aparte del_ conocimie~to
-ya tratado- la libertad. Se trata de un concepto muy complejo que ha sido
encarado desde muy distintas posturas por los diversos fil?sofos.
Para los griegos, no fue ésta una de sus principales preocupaciones,
y si bien Sócrates y los grandes filósofos posteriores a él ~onsideran de algún
modo implícita la libertad en el principio del dominio interior, no
reflexionaron explícitamente sobre este tema. En el aspecto político, por ,otro
lado la libertad de los ciudadanos se basaba en la esclavitud y la justificaba,
pues' de hecho sobre ella se sustentaba la polis. Si se hubieran cuestionado a
fondo, seguramente habrían llegado a ver una contradicción,
"La grandeza de la tragedia griega -apunta atinadamente Zubiri- está
en que sus personajes no son dueños de su vida, sino en que se poseen
13
trágicamente como actores de la moira de los dioses," Esf es el concepto de
destino y de libertad de los trágicos, pero más adelante yeremos los rasgos
particulares con los que se presenta en Sófocles.
Ciertamente, hay muchas definiciones de libertad, tantas como
posturas ante ella. Cito a continuación una con la que
comulgo: "(Es)la
autonomía de la persona en contraposición a la autonomía de los valores.

yo

216

Una fuerza positiva que radica en la persona, es el principio que determina
finalísticamente al homb~e."14
·
Basave habla luego de la libertad humana como algo finito, limitado,
que tiene que ver con la capacidad y posibilidad de contemplar diversas
opciones y decidir por la mejor. Se trata de una prerrogativa neta y
exclusivamente humana, pero no de un fin en _sí misma: "La libertad no
interesa por sí misma, sino por lo que nos permite hacer. ( ... ) No hay
libertad para nada sino libertad para algo, para un fin." 15
Continúa explicando cómo esa libertad la vive el hombre en un
mundo que se presenta como tentación, en el sentido de caer en el libertinaje,
en lugar de asumir el compromiso y la responsabilidad que el ser libre
implican. Porque hay una verdad insoslayable: a mayor libertad, mayor
responsabilidad, y viceversa, pues ser libre es respm;ider de nosotros mismos
y de nuestros actos.
En la medida en que la persona es fiel a sí misma, a su destino ( en el
sentido antes explicado de vocación) cumple la famosa máxima griega:
"Llega a ser el que eres" y en esa medida es en verdad libre. Y precisamente
este compromiso implica una decisión ética -y en un plano más elevado,
religiosa- para la conducta humana.
Pienso yo que ésta es la libertad interior, la fundamental, pero no
· hay que dejar de considerar que a veces está condicionada por la exterior: la
presión u opresión de otros por la fuerza o la marginación a la que se puede
someter al individuo. En esos casos, éste deja de ser auténtica y
efectivamente libre, y, por ende, responsable.
¿En qué posición se encuentran nuestros dos protagonistas trágicos?
Antígona sin duda actúa libremente, sin que nada ni nadie la presione, con
total conocimiento y por su decisión personal. Asume su libertad, se
responsabiliza de sus actos, y eso eleva su figura, pues logra ser fiel a sí
misma, a pesar de las muy reales amenazas que se ciernen sobre ella.
Por lo que toca a Edipo, también obra libremente; es decir, sin
coacción externa, y lo hace buscando lo que él considera mejor, tratando de
ser fiel a sí mismo. De hecho, huye de quienes cree sus verdaderos padres,
para tratar de evadir el destino que el oráculo le anuncia (matar a su padre y
casarse con su madre), pero para caer de modo ineludible, sin saberlo, en él.
Hay, pues, libertad al actuar, pero no total responsabilidad (por la falta de
conocimiento).
·

217

�Edipo es un hombre justo, sabio, noble y generoso; sin embargo,
está destinado por la moira al error y la miseria, a los más espantosos
sufrimientos. Por ello, el segundo acto libre, decretado , y acatado por él
mismo -el de su sanción o condena- está revestido de dignidad y grandeza
trágica, pues asume ser responsable' de las faltas y de sus consecuencias, y no
a.Jega a su favor ningún atenuante.
En ese sentido se cumple en Edipo la libertad a fa manera que la
entiende Zubiri, de ser no sólo actores y agentes de nuestros actos, sino
también, y sobre todo, la decisión de ser autores: "Se pred$a una decisión en
virtud de ia cual no sólo soy agente sino que soy ·autor 'volente de mis
acciones. Ser autor significa que las acciones salen de mí por mí, por lo que
quiero ser. Las acciones realizadas por el hombre no vienen determinadas en
todos sus caracteres sólo por la naturaleza; lo vienen también por ese
momento en virtud del cual quiero que sean así; es decir, por la libertad." 16
2.2 Dolor, culpa y expiación

Esta actitud de Edipo se explica a la luz de la creencia griega en la
maldición familiar: la culpa de los delitos de los padres y antepasados la
heredan los hijos. El linaje de su padre, Layo, estaba "maldito" y ninguno de
sus descendientes puede eludir que el destino aciago se cumpla en ellos, no
hay inocencia ni defensa que valgan. Por ello, aceptan el dolor, pagan la
culpa y buscan expiarla.
Hay cierta similitud con la idea judeocristiana del pecado original,
pero el sentido es muy diferente en cuanto a la relación del hombre con la
divinidad o fuerza superior. Para observar en dónde radica esa diferencia,
hay que profundizar en las implicaciones que tiene la libertad para nuestra
concepción religiosa.
"La libertad puede obedecer a estas exigencias (se refiere a que el
hombre sea fiel a sí mismo, que busque su realización a través del bien),
pero también sustraerse a ellas. Puede corresponder a la forma vital, pero
también puede violentarla ( ... ), hasta las más íntimas inicitltivas que no sólo
encierran tendencias sostenedoras y constructivas, , sino también
perturbadoras y destructivas." 17
El hombre libre puede elegir -y es innegable que suele hacerlo- el
mal, con todas sus consecuencias: el dolor, la culpa y la necesidad de
reparación y expiación. Por ello, "la responsabilidad, la imputabilidad y la
culpa son hechos morales indubitables que no pueden confundirse con meras
ilusiones -intereses vitales para proteger al sujeto-, puesto que en ocasiones
218

van en contra de los intereses personales, y aún así se imponen a la
conciencia." 18
Es decir, a ninguna persona sana le gusta sentirse culpable, ni
padecer dolor psíquico o espiritual; tampoco es agradable reconocer los
propios errores y menos aún "pagar" por ellós. Si esto sucede es por la
fuerza con la que el bien exige y la conciencia moral le responde.
Advertimos en nuestros dos personajes trágicos esa enorme fuerza de la
interpelación y de su respuesta a ella.
·
Desde el punto de vista cristiano, el origen del mal, el dolor y la
culpa se remonta al pecadb original, a la ruptura de la relación del hombre
con Dios. En la mentalidad griega, se trata de una especie de maldición
familiar que va aniquilando a los descendientes de· quien cometió el delito
originario.
Tal es el caso de Edipo, culpable de asesinato e incesto, pecado que
no sólo paga él, sino que hereda a toda su familia: Yocasta, su madre y
esposa, se suicida al saber la verdad, sus dos hijos varones se matan entre sí
y Antígona, última víctima de los labdácidas (la maldición original venía de
Layo, el padre de Edipo), muere tras ser encarcelada injustamente por Creón.
En rigor, ¿es Edipo culpable? Ya vimos que su falta de
conocimiento lo hace parecer más bien juguete del destino; sin embargo, el
mal está hecho y exige reparación, el orden se ha roto y debe restablecerse.
Por eso acepta la expiación, infligiéndose él mismo un dolor mayor. ¿y
Antígona? Ella sí se alza verdaderamente como víctima inocente: no ha
cometido delito alguno, pero asume la culpa de su padre y expía esa falta con
su propia vida.
"En Sófocles -explica Jaeger- las exigencias de la teodicea ( ... )
pasan a un lugar secundario. Lo trágico en él es la imposibilidad de evitar el
19
dol~r."_ Sin embargo, es precisamente la aceptación de ese dolor, del mayor
sufrimiento humano, el que dota a la persona doliente de una grandeza y una
dignidad indestructibles frente a su destino.
Tanto Edipo como Antígona sufren un dolor consciente, elegido de
man~ra deliberada, en su última instancia, por ellos mismos. Se yerguen por
su l~bre voluntad y elevan su estatura humana. Los coros, manejados
admirablemente por el autor, no dejan de anunciar con sus voces sombrías y
patéticas las profecías terribles, y más tarde de lamentar tantas desgracias.
Pero también destacan la dignidad del hombre doliente, del ser humano lleno
de valentía y serenidad, que dice "¡ Sí!" a su destino trágico al aceptar el
sufrimiento y la muerte.
219

�Entonces ya no es sólo la falta de medida (considerada por los
griegos como la raíz de todo mal), ni la fuerza ciega del destino, o la
caprichosa voluntad de los dioses, los únicos protagonistas activos en la
tragedia. El hombre abandona S\J papel pasi':'º• de .títere, pru:a asumir
activamente su sino. No es cuestión ya de acciones smo de actitudes, de
decisión: el destino alcanza al hombre, pero éste le imprime su propio sello.

2.3 Fatalismo vs. Redención
A pesar de esta nueva dimensión que da Sófocles a sus tragedias, la
cual implica una visión menos fatalista del destino humano, al otorgar una
verdadera dignidad de persona a sus héroes trágicos, el determinismo sigue
estando presente, pues no llega a trascenderse la dimensión ética.
Señala Max Scheler que el sufrimiento sólo adquiere sentido a la luz
de la idea de sacrificio, lo cual implica transportarse de un plano ético a otro
religioso. Sófocles no accede realmente a esto. Y no podría hacerlo, porque
su religión lo lleva a la piedad pero no a la redención.
El dolor de Edipo y de Antígona iluminan sus figuras con una luz y
una fuerza humana impresionantes, pero esto no los redime ni los lleva al
encuentro íntimo, personal, con la Divinidad. Sería necesario que su
sacrificio les abriera las puertas de la conversión y la gracia, cosa imposible
de concebir fuera de la cosmovisión cristiana. Falta aquí la idea de la
Providencia y de la verdadera Salvación, que acaso bordea nuestro autor en
su última tragedta, "Edipo en Colono".
·
El cambio en el pensamiento de Sófocles se profundiza en esta obra,
escrita por el dramaturgo cuando ya era un venerable anciano, al igual que su
personaje, con el cual se identifica plenamente. Desde el punto de vista
literario es la síntesis de todo su arte dramático, y desde el ideológico, el
resumen y la evolución total de sus ideas. Esta tragedia presenta a Edipo, en
busca de refugio y reposo para enfrentar su muerte; así _como de respuestas
definitivas para su dolor y para su vida entera.
Nietzsche habla de una verdadera "transfiguración": "En 'Edipo en
Colono' encontramos esta misma serenidad, pero elevada a una infinita
transfiguración: frente al anciano angustiado por la más espantosa
adversidad y condenado, por todo lo que le atañe, al estado de un verdadero
'paciente', se eleva la serenidad sobrenatural, que desciende de las divinas
esferas, que nos hace ver que el héroe, en ese estado .puramente pasivo,
alcanza al más alto grado de su actividad, que conserva· su eficacia mucho
220

tiempo después de su muerte, cuando los pensamierttos y los esfuerzos de su
' que conducJT
. 1e a 1a p·~s1v1
. 'dad ." 2º
vida anterior no han hecho mas
Esta actividad que advierte el gran filósofo alemán se refiere al
sentido de libertad que señalábamos antes, con la cita de Zubiri, por lo que
Edipo pasa a ser ya no sólo agente y actor de la moira, sino autor de su
destino, en cuanto lo asume por su propia decisión, de sujeto pasivo pasa a
activo, y con esto, encuentra la "serenidad sobrenatural", el beneplácito de
los dioses.
No obstante, las cosas no tenían que ser necesariamente como
fueron: todo podía haber seguido otro curso de acción. No pensar así es caer
en el fatalismo profético del tragicismo griego, que c?nduce a un callejón sin
salida. Pero ¿cómo conciliar la libertad del hombre, con la omnipotencia y la
omnisapiencia de Dios?, ¿cómo resolver la relación entre su contingencia y
la existencia del único Ser Necesario?
Según Guardini: "Dios ha procedido de tal manera, que no
precisando de nada, sino más bien siendo el Señor absoluto, ha querido junto
a sí, delante de sí ( ...) al mundo finito, y 'desde entonces para siempre', ha
querido la realidad existencial creada hasta su culminación en la libertad, lo
cual significa que la creación puede obrar con auténtica iniciatiya, conforme
a la voluntad de Dios, pero también en oposición a ella; que El previó que
21
.sucedería lo último, y, con todo, quiso la libertad."
Con esta concepción encontramos una verdadera respuesta, pero nos
topamos con el misterio. La religiosidad helénica r;;) superó el racionalismo
y su cosmovisión no alcanzó el plano de la redención. Se requiere dar un
salto de fe para llegar ahí, pues la pura ética no es suficiente: se agota en sus
propios límites.

3. Conclusión
Después de estructurar estas reflexiones étjcas siguiendo el hilo de
las dos mejores tragedias de Sófocles -"Antígona" y "Edipo Rey"- y con una
breve alusión en el apartado anterior a "Edipo en Colono", llegamos al
momento de cerrarlas con una síntesis de las principales ideas expuestas y
una aportación final.
·.,
Al revisar el fenómeno de la conciencia moral, intenté asomarme al
complejo y fundamental tema del bien y del deber ser, de la manera
profunda como interpelan al hombre. Elegí como puritos clave, de acuerdo al
contenido ético de las tragedias mencionadas: el conocimiento, como
221

�elemento imprescindible del acto ético; las leyes externas e internas, en
cuanto a su forma de obligar y el conflicto cuando amb.as se contrap~nen; los
valores y la felicidad, como los móviles y la meta que impulsan Yorientan la
vj~a humana.
·
En el siguiente apartado, El hombre ante el desti~o, in?agué ·en ~tro
elemento fundamental de la conciencia moral y de la existencia. humana.. 1~
libertad, así como su correlación con la responsabilidad: Ensegmda examme
la tríada dolor, culpa y expiación, rastreando el sentido de las obras de
Sófocles y en última instancia el de la caída o pe~ado del hombr~ Y de su
necesidad de reparación y expiación. Por último, e~ Fatalzsmo vs.
Redención, busqué comparar la visión trágica de los griegos con la del
Cristianismo en lo que respecta al destino humano.
Queda claro que no pretendí agotar ~l tema, ~i eri cuanto a la cultura
helénica se refiere, ni siquiera en las tragedias elegidas como pau~, PW:ª. el
análisis. Traté sólo de estructurar, con cierto orden, una refleXIon et1ca
elemental, apoyándome en bibliografia de consulta, per? . tratand~ de
desarrollar mi propio pensamiento y emoción ante la problemat1ca estudiada.
Independientemente del enormee valor ~iterari~ ·7 estético de l?s
dramas de Sófocles, (a quien se ha llamado el artista plast1co d~ la tragedia,
por el realismo y expresividad de las figuras que parece esculplf), l:15 obras
elegidas poseen una profundidad religiosa y filosófica pocas veces igualada
en la historia de la cultura universal.
El ser humano doliente, representado emblemáticamente por
Antígona y Edipo, se convierte en un maravilloso instrumento en las manos
de un artista extraordinario, que sabe arrancarle tonos conmovedores, de una
altísima dignidad humana. La vibración que siguen despertan,do estos
personajes ya en los albores del siglo XXI, señala que su autor es~ tocando
las fibras más íntimas y los problemas de mayor trascendencia para el
hombr~: la autoposesión, la conciencia moral, el destino, el sentido de la
vida y de la muerte.
Mencioné que Sófocles no pudo en realidad acceder a una visión
esperanzadora, como la cristiana, y que se quedó en un, terreno meramente
ético porque su religión no tenía las respuest~s .q~e el busc~ba para los
grandes misterios del hombre, el mundo y la d1vm1dad. Lo mas c~rca .que
llegó lo encontramos en el final de "Edipo en Colono",, ~on la m1steno~a
desaparición del viejo Edipo en los bosques de las Eu~emdes, que lo deJa
envuelto en un halo misterioso y sobrenatural.

El viejo que había sufrido terribles desgracias y parecía cargar
"todos los males del mundo", es mucho más que un arquetipo mítico o
psicológico, pues representa al hombre que a través de la consagración al
dolor, consigue la autoposesión y la aceptación activa de su destino. A punto
de dejar de existir, intuye que no sólo se liberará del sufrimiento a través de
la muerte: vislumbra algo más, trasciende el mero estoicismo y trata de
hallar en lo sobrenatural una especie de salvación.
Al final de su propia vida, en su última tragedia, hay una evolución
importante en el pensar y el sentir de nuestro _autor: Sófocles encontró un
sentido a la vida y al dolor, pues se negó a aceptar las fuerzas ciegas,
oscuras, destructivas del destino. Quiso trascender el plano ético y busc·ó en
la divinidad la respuesta definitiva. Sólo le faltó I? pieza fundamental de la
respuesta cristiana ante el misterio, la cual ciertamente requiere -como ya
señalé antes- un auténtico salto de fe, para el que su propia religión no podía
darle la plataforma necesaria.
Parafraseando a Guardini, pregunto y amplío: ¿Qué Dios es ese que
siendo el Ser Infinito, Perfecto, el único Necesario, el Omnipotente y
Omnisapiente, crea a una criatura finita y contingente, pero que lleva en sí el
resplandor divino, que está hecha a Su imagen y semejanza? ¿Qué mueve a
ese Dios a otorgar, además, la libertad a sus cria11;tras,: aún a sabiendas de que
pueden -y lo harán- optar por el mal, alejarse de El?
¿Qué lo lleva a redimirlas -una y otra vez- después de cada caída,
mediante la Redención, que sucedió en un sólo momento y para siempre en
la "plenitud de los tiempos" pero que sigue renovándose cada día?, ¿qué lo
lleva a realizar y seguir realizando una expiación y un sacrificio vicario?
¿Qué lo impulsa a "respetar" el destino individual, a conciliar en él Su
invocación o llamada, con la vocación y destinación por los que cada uno
opta?
. . El ~óvil de esa divinidad, que resulta del todo ajeno a la concepción
reltg1osa gnega, es el amor. Se trata, entonces, de una visión radicalmente
distinta, optimista esperanzadora. De hecho, ese Dios personal, el de los
cristianos, (en el que yo creo) ES amor. Y por ello. sólo Él da verdadero
sopo~e a la Etica y la abre a la religión; por.ello resulta el único que puede
explicar del todo -en un misterio transpersonal- la conciencia moral y dar
sentido -respetando el libre albedrío- al destino huw~no.

Bibliografía
Aranguren, José Luis: "Ética", Ed. Revista de Occidénte, Madrid, 1959.

222

223

1

¡

111n

- - ·~

�Basave Femández del Valle, Agustín: "Filosofia del hombre", Col. Austral
no.1336, Ed. Espasa Calpe, México, 1963.
Guardini, Romano: "Ética", Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid,
1999.

----------------------- "Libertad, gracia y destino", Ed. Dinor, Bilbao, 1954.
Jaeger, Wemer: "Paideia", Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1985.
Nietzsche, Friedrich: "Obras Completas", Vol. V, "El origen de la tragedia",
Ed. Aguilar, Buenos Aires, 1962.

14

B ~ave Femández del Valle, Agustín: Filosofia del ''hombre,
.
Ed. Espasa Calpe
México, 1963, p. 155.
'
,
15

Ibid. p. 156.

16

Z ub".
· op. cit. p. 594.
m, X av1er,

i1 G uard'm1,
.

op. cit. p. 159.

1s

Basave Femández del Valle, Agustín, op. cit. p. 155.

19

Jaeger, Wemer, op. cit. p. 258.

20

Sófocles: "Las siete tragedias", Col. Sepan Cuántos no.14, Ed. Porrúa,
México, 1988.

N!etzsche, Frie~ich, Obras Completas, Vol. V: El origen de la tragedia
Agu1lar, Buenos Arres. 1962, p. 64.
· Ed.

21 G

uard..
m1, Romano, op. cit. p. 232.

Zubiri, Xavier: "Sobre el hombre", Ed. Alianza Editorial, Madrid, 1986.

Notas bibliográficas
1 Guardini,

Romano: Ética, Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, 1999, p. 83.

2

Aranguren, José Luis, Ética, Ed. Revista de occidente, Madrid, 1959, p. 205.

3

Guardini, Romano, op. Cit., p. 88.

4

lbid. p. 94.

5

Jaeger, Wemer: Paideia, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1985, p. 447.

6

Guardini, Romano, op. cit., p. 90.

7

Ibid. p. 114.

8

Guardini, Romano, op. cit., p. 367.

9

Aranguren, José Luis, op. cit., p. 205.

10

Aranguren, José Luis, op. cit. p. 170.

11

Ibid, (Traducción libre de la cita original en francés).

12

Guardini, Romano, op. cit., p. 146.

13

Zubiri, Xavier: Sobre el hombre, Ed. ~lianza Editorial, Madrid, 1986, p. 588.
224

~

225

�LA ADQUISICIÓN DE HABILIDADES LINGÜÍSTICAS
A TRAVÉS DE LA INTERACCIÓN CON TEXTOS LITERARIOS:
UN ESTUDIO DE CASOS
Dra. Alhelí Morín Lam
The University of Texas at Austin
Profesora-Investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras

UANL
El estudio de casos que se reporta involucró a un grupo de siete
maestros y sus alumnos de diversos cursos de lengua inglesa, así como a la
propia investigadora y sus alumnos. El reporte se refiere a: a) Los alumnos
participantes y sus alumnos; y b) la maestra-investigadora y sus alumnos.
Los resultados fueron desiguales en cada caso, debido a las diferentes
prioridades planteadas por cada maestro, así como el grado de
involucramiento en el proyecto mostrado por cada ~ai:tieipante.
Los resultados se discuten considerando aspectos cualitativos
(extensión y frecuencia de las respuestas obtenidas de los alumnos), y
cualitativas (tipos de respuesta obtenida, y tipo de· -actividades que tales
respuestas involucraron análisis, expresión personal,' etc.). Para el análisis
de los resultados se utilizó el modelo planteado por' Purves et al. ( 1995)
acerca de los objetivos y tareas de la literatura en· ·1a escuela. De modo
complementario, y en especial, para ayudar a categorizar las respuestas
obtenidas con los alumnos de la investigadora; se utilizaron las
dimensiones de respuesta identificadas por Wilhelm ( 1997). En el caso del
resto de los maestros participantes, se utilizaron las actividades de
respuesta estética sugeridas por Anderson y Rubano ( 1991 ), en vista de que
se trató de actividades y textos más breves. Los alumnos participantes
tuvieron un nivel variable de dominio del inglés, desde principi.antes hasta
avanzados.
Los resultados que se reportan sugieren lo siguiente: 1) la lectura
de textos literarios en una segunda lengua contribuye a la adquisición de
esta lengua, al promover la utilización de la lengua con fines
comunicativos; 2) fomentar hábitos de lectura y apreciación de textos
literarios en una segunda lengua refuerza el aprendizaje autónomo en los
estudiantes de lenguas; 3) Un enfoque pedagógico que promueva la lectura
activa de textos literarios, y la producción de respuestas a los mismos
(tanto verbales como no-verbales), ayuda a la apreciación estética de los
mismos .. En el caso de las respuestas verbales, la lectura de textos literarios
promueve la reflexión y expresión de ideas y sentimi~tos.
1

227

�Método
Participantes

Decidí invitar a los maestros que conformaban el equipo de lengua del
· tumo nocturno de la Licenciatura en Lingüística Aplicada, debido a que
éste era un grupo bien cohesionado, que acostumbraba' sostener reuniones
de trabajo semanalmente, por lo que aduje que su nivel de interés y
disponibilidad por desarrollar sus tareas académicas era mayor que el de
otros grupos de maestros. Además, consideré que e·l tipo de cursos
impartidos por estos maestro_s (literatura, redacción, inglé:s general) era afín
a los objetivos que se per_seguían con mi proyecto.
'

·"
Papel de la responsable del proyecto.

Mi tarea con respecto al grupo de maestros que aceptaron colaborar en
el proyecto consistió en reunirme con ellos regularmente con el fin de
proponerles y proporcionarles diversos textos literarios, y que éstos fueran
leídos y comentados durante la sesión, para finalmente tomar decisiones
acerca de cuáles de tales textos podrían ser utilizados en sus respectivas
clases, así como los procedimientos didácticos a utilizar.
Como ya mencioné arriba, el énfasis fue puesto sobre la calidad de las
respuestas obtenidas, tanto en aspectos lingüísticos como de contenido; sin
que se atendiera de modo especial la forma que tomaran tales respuestas.
Se esperaba que, a medida que los participantes desarrollaran su habilidad
de lectura activa, sus respuestas mejorarían, tanto cualitativa corno
cuantitativamente. Es decir, se esperaba que escribieran textos más largos,
complejos e interesantes. Para lograr tal fin, se sugirió el modelo para la
lectura activa descrito en Literature and Integrated Studies (1997).

Asimismo, algunos maestros asignaron la lectura y/o la respuesta escrita
como tarea extra-clase, y dedicaron el tiempo en clas~ a discusiones y otras
actividades orales, mientras que otros decidieron realizar el proceso
completo en clase. Esto últilJlO sucedió principalmente con los maestros
que . impartían cursos de nivel~s principiantes, debido a que éstos
consideraron que el grado de dificultad de las tareas asignadas así lo
requería.

Actividades realizadas con los maestros participantes y sus alumnos

~os. ?1aestros p~i_cipantes reportaron diversas dificultades para la
reahzac1on de las act1v1dades del proyecto. Algunas de las más frecuentes
fueron: falta de tiempo para incluir actividades extras en sus cursos escasa
vinculación de los objetivos del proyecto con lo.s del curso impartido. Esto
último. ?currió principalmente con los maestros que impartían cursos de
reda~c~on, en vista de que_~les ~ursos se enfocaban en aspectos técnicos y
mec~1cos de la redacc1on, sm mucha vinculación con la lectura, y
espec1ficarnente, con la lectura de textos literarios.
.S_in embarg~, todos los maestros participantes -co,incidieron en que las
act1v1da~es realizadas motivaron a los alumnos a expresarse oralmente y
por escrito; y que la lectura de textos literarios proporcionó a los alumnos
una ?uena oportunidad para adquirir diversos aspectos de la lengua
estudiada, tales como vocabulario. Asimismo, los maestros mencionaron
que tales lecturas promovieron el interés por la lectura en general.
. A medid~ que avanzó el proyecto, los maestros participantes
mcrementaron sustancialmente su ritmo de particip~ción en el mismo ¡0
cual se reflejó en el número de reportes de investigación entregados 'por
estos, el cual fue como sigue:

Actividades e Instrumentos de Recolección de Datos '. ..

Se pidió a los maestros que llenaran una forma de Reporte de
Actividades (ver anexos) por cada sesión de clase en la cual realizaran
alguna de las actividades de lectura-respuesta sugeridas ~n el proyecto. Los
maestros decidieron la frecuencia y duración de tales sesiones en base a la
disponibilidad de tiempo en cada uno de los cursos impartidos por ellos.
.i

De esta forma, algunos maestros realizaron · una actividad de
lectura-respuesta por semestre, mientras que otros reportaron haber
realizado diez actividades. Con respecto a la duración de tales sesiones,
éstas variaron de veinte minutos hasta una y media horas.

228

Semestre

Número total de
reportes de actividades

Agosto-Die. 99
Feb-Junio 00
Agosto-Die- 00

6
8
11

229

�.

:

alta, discusión del texto o de temas abordados en él, representación de un
poema a través de un juego de roles, discusión sobre el título de un texto
.
. . .
.
'
compart1r expenenc1as e 1mpres1ones personales.

Primera Etapa

Actividades realizadas
Participación de los maestros
Como suele ocurrir en estos casos, la participación de los maestros
colaboradores en este proyecto fue bastante desigual. Por ejemplo,
mientras uno de ellos entregó sólo un reporte de actividades durante el
período que duró el proyecto, otro entregó diez. Sin embargo, la asistencia
a las reuniones de trabajo fue más heterogénea.·
·
··}

Primera Etapa (Julio de 1999 a Junio de 2000)
Durante el semestre Agosto-Diciembre de 1999 se realizaron las
primeras sesiones de trabajo, con una frecuencia de dos po~ mes, Y
duración de una a dos horas. Al inicio del proyecto, sostuve reuniones con
los maestros que aceptaron colaborar en el mismo, con el fin de explicar
los objetivos del mismo, así como la metodología a utilizar. En ese
semestre el trabajo fue bastante irregular, y con frecuencia observé que esto
se debía a la escasa experiencia lectora de algunos maestros participantes,
por lo que tuve que buscar los medios para motivarlos a -explorar diversos
tipos de textos, y a comentarlos con los demás colaborad?res'. con el fin de
sensibilizarlos sobre el potencial estético y evocador de los mismos.
En esta etapa se utilizaron diversos textos cortos, tales como poemas,
cuentos y ensayos. Casi todos ellos fueron textos contemporáneos, con el
fin de que resultasen más fáciles de comprender, tanto en el aspecto
lingüístico como en el cultural.
Como ya expresé arriba, durante la primera etapa del proyecto se buscó
estimular en los alumnos participantes la producción de respuestas verbales
a la lectura de textos literarios, especialmente de modo escrito. Sin
embargo, no se pretendió definir la forma que tales respuestas deb~rían
tomar, o su contenido. Observé que fue positivo que tales opciones
quedaran abiertas, ya que muchos de los maestros participantes estab~n
enfrentando suficientes dificultades con la tarea de " leer" un texto, es decir;
analizarlo, interpretarlo, comentarlo, expresar opiniones acerca de él, o
simplemente verbalizar las respuestas afectivas o emotivas que tal lectura
les provocaba.

Sobre las respuestas escritas, al igual que las oralés, observé que en casi
todos los casos los maestros dieron a sus alumnos instrucciones más 0
~en?s precisas respecto a la forma en que deberían responder. Las
s1gu1entes son algu?as de las actividades que los maestros participantes
re~ortaron h~ber a_s1gn~do a sus alumnos: escribir ~obre un personaje con
quien ~e hubiesen_1d~nt1ficado, adoptar el punto _de vista del autor, expresar
a trBc~es de ~n d1?UJO º. por escrito los sentimientos que probablemente
expenmentanan s1 estuvieran en una situación similar a la descrita en el
texto, r~presentar un poe?'1a, discutir las ideas evocadas por el título de un
texto; vmcular los mensaJes de un poema con sus experiencias personales.
Sin_ e~bargo, en muchos casos los alumnos no respondieron en la
fo~a md1cada ~or el maestr?, y, aparentemente, escogieron por sí mismos
aquella que meJor se presto para expresarse. Por ejemplo, uno de Íos
maestros participa_n~es solicitó a sus alumnos que escribieran un párrafo
expresando sus opm1ones acerca del texto leído. Posteriormente el maestro
se ~e~laró sorprendido de que todos sus alumn_o_~ hubier~ preferido
escnb1r poemas paralelos al leído en clase (Thank you~ Lord).

Segunda Etapa
El pe!·íodo de realización del proyecto fue extendido a año y medio a
suge_renc1a de los maestros participantes, quienes expresaron interés por
contmu~ explor~ndo . el tema estudiado. Por ende, aproveché la
o~ortum~ad para mclmr nuevos conceptos que nos permitiesen intentar
d1ferenc1ar entre respuestas estéticas y no-estéticas, de acuerdo a Jo
plantead,º por la te~~ía sobre la respuesta del lector (~osenblatt 1995). Con
tal propos1to, se utilizaron las categorías de actividades estéticas propuestas
por Anderson y Rubano (1991).
,

. _E! objetivo primordial al utilizar la categorización men~ionada fue
ms1stir sobre la búsqueda de respuestas estéticas, si bien no se pretendió
c~c~lar totalmente las respuestas no-estéticas. Asimi~mo, las categorías de
act1v1d~des sugeridas por Anderson y Rubano (1991) proporcionaron
alternativas para promover respuestas estéticas (ver anexo), tanto verbales
como no-verbales, que no habían sido consideradas en la primera etapa del
proyecto.

Respecto de los tipos de respuesta que los maestros decidieron
promover, éstas se dividieron entre orales y escritas. Por ejemplo, algunas
_actividades orales reportadas por los participantes fueron: lectura en voz

Del análisis de los resultados reportados durante el tercer semestre del
proyecto (agosto-diciembre 2000), se observó lo siguiente:

230

23 1

�l. Algunas de las actividades sugeridas por Anderson y.Rubano ( 1991) ya
eran utilizadas con anterioridad por los maestros. . ·
2. Otras actividades requieren más tiempo de preparación, tales como
alterar el texto, escalas verbales, seleccionar preguntas críticas, por lo que
fueron menos favorecidas por los-maestros.
3. Casi todos los maestros reportaron que realizaban actividades tanto de
· respuesta estética como no-estética, pues consideran que ambos tipos
requieren estar integrados en una clase. Es decir, que las respuestas
cognoscitivas y las afectivas deben manejarse· simultáneamente.
4. Las actividades de respuesta no-verbal fueron especialmente útiles con
estudiantes de nivel principiante, y con aquellos que poseían una limitada
experiencia lectora.

Actividades realizadas con la maestra investigadora y sus alumnos

La intención original de este proyecto fue incluir a mis propios
estudiantes y a mí misma como participantes en tal proyecto. Tal cosa se
logró: sin embargo, existieron diferencias sustanciales entre lo realizado
por los demás maestros participantes y sus alumnos, y. lo logrado con mis
propios estudiantes.
La principal diferencia derivó del hecho de que, si bien fuimos tres
maestros quienes impartimos los cursos de literatura inglesa y americana,
desde el inicio del período en que se realizó el proyecto hubo diferencias
significativas entre los cursos impartidos por otros instructores y mis
propios cursos.
Una de tales diferencias estribó en la cantidad de material de
lectura asignado para cada curso semestral. Así, mientras que en mis cursos
se leían aproximadamente trescientas páginas, en los cursos impartidos por
otros maestros se leían no más de sesenta. Esto fue debido a las diferencias
existentes entre los maestros respecto a las habilidades que deberían
desarrollarse prioritariamente en tales cursos. A este respecto, los otros
instructores citaron el desarrollo de habilidades de expresión oral como un
objetivo central de sus cursos, mientras que en los impartidos por la
investigadora se puso mayor énfasis en la lectura y ,discusión de textos.
Tales diferencias ya habían sido identificadas en este contexto previamente
(Morín 1998).
·
Por otro lado, muchos de los textos cortos aporta.dos a los maestros
participantes no fueron leídos en los cursos de esta investigadora, debido a
que, además de las lecturas requeridas en cada curso, los estudiantes de

~stas cl~ses tuvieron la responsabilidad de realizar tres lecturas
mdepend1entes de su propia elección durante cada semestre, presentarlas
oralmente ante la clase, y elaborar reportes escritos en la forma de cartas
personal~s, a través de los cuales comentaron tales textos leídos de modo
mdepend1ente.
E,n otras pala?r~s, en los cursos impartidos por la investigadora se
bu~c~ fomentar habitas de lectura, lo cual no ocurrió en los otros cursos.
As!T?1.smo, en el curso impartido por la investigadora se buscó enfatizar el
ana!1s1s de texto, c_on_ el estudio de aspectos textuales y extra-textuales. Es
dec1~, .que los objetivos de tales cursos fueron .significativamente más
amb_1~1osos que los de aquellos impartidos por los otros maestros
part1c1pantes.
Análisis y discusión de los resultados

. lJ_tilizaré la tabla propuesta por Purves et al. (1995) para resumir Jos
objetivos de la enseñanza de literatura en la escuela para interpretar los
resultados en el estudio de casos.
En primer lugar, en la tabla se observa que la enseñanza de literatura en
escuelas pr~t,ende al~~zar tres tipos de objetivos: conocimientos, práctica,
Y la formac10n de hab1tos. De esto se deriva que un programa de literatura
pretende fin~l1!1~~te inculcar hábitos de lectura er, lo~ estudiantes, a través
de _I~ adqms1c1on de conocimientos y la práctica de determinadas
habilidades.

Literatura en la Escuela (Purves, et al. 1995)
Conocimiento

Práctica

Textual

Extratextual Respuestas

Texto
específico
(estructuras,
tema,
lenguaie1
Vínculos
intertextuales

Historia y
transfondo
cultural

Decodificar

Hábitos

Expresión de
Estético
hábitos
Relatar en sus Evaluar
propias
palabras
:

Opción
Leer

'

Vida del
autor
Géneros,
estilos
Términos
críticos

Criticar obras ' Seleccionar
específicas
Valorar
Valorar

Resumir
Análizar

Personalizar Generalizar
acerca de
varias obras

232
233

Criticar

�Enfoques de Interpretar
respuesta

Recrear

Sobre este particular, encontré que los maestros participantes en el
·estudio tenían una muy escasa disposición a la lectura, la cual se observó
en su insistencia en que los textos propuestos fueran lo _más breves que
fuese posible, al grado tal que me vi forzada a aportar '"asi-exclusivamente
textos de una página para su consideración y posible utilización en clase.
De hecho, pocos maestros participantes dedicaron tiempo alguno a la
lectura fuera de las sesiones de trabajo, lo cual acabó por convencerme de
que, en la mayoría de los casos, su interés por esta actividad era casi nulo.
Otra dificultad encontrada estribó en el hecho de que, si bien varios
maestros participantes impartían cursos de redacción, el enfoque didáctico
utilizado enfatizaba aspectos mecánicos de esta actividad, y utilizaban
pseudo-textos (párrafos) como modelos de redacció~, prescindiendo
totalmente de la lectura de textos de calidad, como si la habilidad de
escribir estuviese totalmente desvinculada de la lectura. ·
En el caso de los maestros que impartían cursos pe inglés general,
incluyendo un círculo de conversación, estos enfrentaban problemas y
circunstancias distintas. En el caso de los alumnos principiantes, si bien se
logró que los maestros aceptaran la factibilidad de incorporar textos de
lectura a este nivel, en el caso de David, estas lecturas fueron seguidas
exclusivamente por preguntas de comprensión de lectura, sin llegar nunca a
buscar respuestas espontáneas de los estudiantes lectores. En el caso de
Marco 1, éste fue más allá, y seleccionó textos auténticos que, en su
opinión, tenían posibilidades de resultar interesantes a los estudiantes,
obteniendo respuestas orales y escritas que fueron cualitativa y
cuantitativamente más ricas que las obtenidas por David, cuyos alumnos se
limitaron a responder las preguntas de comprensión lectora incluidas en los
textos seleccionados.
Deseo aclarar que, con excepc1on de uno, to.dos los maestros
participantes realizaron actividades de lectura-respuesta ,que normalmente
no incluían en sus clases, y si bien este esfuerzo tuvo re~ultados pos_itivos,
éstos se vieron limitados por la escasa disposición por su parte para dedicar
más tiempo a explorar y analizar nuevos textos. Es decir, los resultados se
vieron limitados por los pobres hábitos de lectura de la mayoría de los
participantes.

Un ejemplo de lo mencionado arriba es el siguiente: hacia el inicio
del proyecto, Sandra reportó haber realizado una actividad de
lectura-respuesta que involucró leer un poema, y escribir acerca de
experiencias personales evocadas por tal poema. Sandra se declaró
sorprendida al encontrar ·que varias estudiantes escribieron textos
intensamente personales y emotivos, al grado de que se dijo alarmada por
este tipo de respuesta, en vista de que tales expresiones emotivas nunca
sucedían en su clase. Es decir, Sandra observó que invitar a los estudiantes
a expresar sus respuestas espontáneas a la lectura de un poema implicaba
para muchos de éstos un desahogo emocional importante. Sin embargo, _
creo que hizo falta la experiencia lectora necesaria para aprovechar esta _
circunstancia y sugerir textos adicionales sobre temas afines.
Al igual que en el caso descrito arriba, en muchos otros observé
que los maestros se inclinaban por textos que tuvie_sen un mensaje ciar~ Y
explícito, de tal forma que éste pudiera ser comprendido sin dificultad,
pues el interés central era la discusión de temas usualmente
predeterminados, es decir, el maestro decidía con anticipación lo que
significaba el texto, y la forma en que tal texto serviría como "pretexto"
para entrar en la discusión de un tema específico. ~sto fue especialmente
claro en el caso de Alex, quien impartía un curso de conversación. Sin
embargo, en todos los casos tuve la impresión de que los maestros no se
detenían a considerar aspectos de forma y estructura, es decir, cuestiones
relacionadas con la apreciación estética de un texto. Estos maestros
· parecían tener prisa por hacer a un lado el texto leíd,o, y demostraron poco
interés por analizarlo en detalle.
A través del proyecto pude observar en los_,maestros participantes
algunos cambios en su concepción de los enfoques ~idácticos estudiados, y
de la naturaleza del lenguaje en general. Un ejemplo de esto fue el caso del
maestro David, quien se incorporó al proyecto en Febrero de 2000, cuando
empezó a impartir cursos de inglés general en el programa de licenciatura.
Simultáneamente, David continuó trabajando en un Centro de Idiomas
universitario. Desde el principio, observé que David' tenía una concepción
muy rígida acerca del lenguaje y de su aprendizaje._Por ejemplo, comentó
que en la selección de textos de lectura parar sus cursos objetaba
fuertemente aquellos que utilizaran formas no-estándar de construcción
gramatical o morfológica, pues le preocupaba,. que los estudiantes
adquirieran tales formas, las cuales_ él considéraba erróneas. Esto
aparentemente se relacionaba con los exámenes utilizados en el Centro de
Idiomas, los cuales enfatizaban aspectos estructurales. del idioma estudiado.
Asimismo, David se mostró inicialmente escéptico respecto a la
posibilidad de utilizar la lectura de textos por alumnos principiantes como

1

Se utilizaron seudónimos para preservar la identidad de los párticipantes.
234

235

�un medio de promover la adquisición más espontánea del lenguaje
estudiado. Cuando finalmente intentó incorporar actividades de
lectura-respuesta, éstas se restringieron casi exclusivamente a responder
preguntas de comprensión lectora incluidas en el texto. seleccionado. Sin
embargo, observé que David fue uno de los maestros participantes que tuvo
más interés por mejorar sus hábitos de lectura, y se mostró más interesado
· por revisar diversos recursos bibliográficos por su cuenqi (leyó dos o tres
libros durante el proyecto). Además, observé que la· lectura de textos
literarios ayudó a David a tener una actitud más abierta y flexible acerca
del uso del lenguaje. Esta experiencia lectora puede asimismo darle
eventualmente confianza para abordar la discusión de téJ{tos sin necesidad
de recurrir a las preguntas de compreOS"ión.
'
Como ya menc'ioné arriba, el método utilizado para observar las
respuestas de los estudiantes fue distinto en el caso de los cursos
impartidos por esta investigadora. Respecto a los textos obligatorios del
curso, busqué promover la discusión espontánea de ellos antes de pasar al
análisis guiado de los mismos. Por otro lado, con las actividades de lectura
independiente (lectura, presentación oral, discusión y reporte escrito), se
buscó reforzar la formación de hábitos de lectura, los cuales, según lo
planteado por Purves et al (ver figura), incluyen la evaluación, selección,
valoración de textos, así como el acto mismo de decidir leer y criticar a
éstos.

' I-,

A través de los reportes escritos se pretendió observar el grado en
que los enfoques de respuesta que se buscó promover en:clase (decodificar,
resumir, analizar, personalizar, interpretar), eran utiliz:Ádos para construir
respuestas a · textos seleccionados por los propios estudiantes. Una
diferencia observada entre las respuestas escritas producidas por los
estudiantes de la investigadora y los del resto de los maestros participantes
se refiere a la extensión de la misma. Así, mientras que los primeros
produjeron respuestas que usualmente excedieron las trescientas palabras,
los estudiantes de los otros maestros participantes produjeron textos más
breves, usualmente de menos de doscientas palabras. Por otro lado, si bien
muchos de mis propios estudiantes se limitaron a · resumir el texto
reportado, en otros casos observé una variedad de respuestas muy similar a
la descrita por Wilhelm (ver tabla).

comentarios, en el caso de los otros maestros se exp~rimentó con formas de
respue_sta estética, i.e.; los estudiantes escribieron pdncipalmente poemas y
narraciones personales en respuesta a la lectura de .los textos seleccionados
por el maestro. Las decisiones acerca de qué tipos de respuesta solicitar
fueron tomadas individualmente por cada maestro, ·y en algunos casos, los
alumn_os tomaron la iniciativa de producir textos estéticos (poemas,
narrativas, etc) por su cuenta.
En la literatura consultada existen divergencias entre los diversos
autores que adoptan la teorí~ ~e la respues~ del lector propuesta por
Rosenblatt, al respecto de que tipos de respuestas escritas se consideran
como las idóneas p~a promover respuestas estéticas. Así, . Anderson y
Rubano ( 1991) consideran que las respuestas escritas que promueven una
lectura estética son precisamente aquellas que se formulan de una forma
estét!ca (poema, narrativa, etc.). De modo similar, Wilhelm (1997)
considera que la tarea de escribir el reporte de un· libro tiende a producir
respuestas eferentes (no estéticas), y a desviar la atención del lector sobre
su lectura estética.
~.
En contraste, Purves et al. (1995) plantean que se atiende a
aspec_tos estéticos de
texto cuando se promueve la expresión por los
estudiantes de sus opm1ones acerca del texto, independientemente de la
forma que adquieran tales expresiones. Así, Purves et al. conciben la
experi_en~ia estética como un nivel al que se ,llega por medio del
conoc1m1ento ~ la práctica, de tal forma que sólo se llega realmente a
evalu_ar, seleccionar y valorar un texto (respuestas estéticas) cuando se han
pract1ca~o r~spuestas tales como decodific,u-, resumir, analizar,
personalizar e mterpretar.

?~

1

.
. ~e modo_ similar a lo propuesto por Purves et al., Wilhelm ( 1997)
1dentific? ?na sene de dimensiones de respuesta en un grupo de estudiantes
que part1c1paron en su estudio de casos (ver figura).. Tales dimensiones de
respuest_a c_~incid~~ con la pr?~~esta de Purves et al., en el sentido de que
la aprec1ac1on estehca y el anahs1s del texto ocurrían. de modo paralelo.

Esto fue en parte debido a que, como ya men(?ioné mis alumnos
leyeron tt-xtos más extensos, tales como cuentos o ~ovelas, por lo que
tenían más ideas para expresar. Por otro lado, también observé una
diferencia cualitativa entre ambos grupos, derivada del tipo de tarea
asignada: mientras que a mis alumnos les instruí que compartieran un texto
con otro estudiante a trayés de cartas en las que expresaban sus

Respecto al objetivo originalmente planteado de observar el
desarrollo lingüístico de los estudiantes por medio de la aplicación de un
examen TOEFL al inicio y al final del proyecto, esto no se alcanzó debido
.'
'
a que :n reunion con los maestros participantes éstos expresaron su
renuencia a someter a sus estudiantes a tal prueba. Asimismo, y en vista de
que no se tuvo acceso a la prueba TOEFL que incluye composición )os
maestros participantes opinaron que tal prueba no era un indic~dor
apropiado del desarrollo de las habilidades lingilisticas que se buscó
promover en el estudio. Tal decisión fue aceptada, a pesar de existir

236

237

�evidencias respecto al efecto positivo que se ha observ~do, tiene la lectura
de textos literarios en una segunda lengua sobre la 'ádquisición de tal
idioma (Morín 1998).

. Dimensiones de respuesta a Textos Literarios (Wilhehn 1997)
Dimensiones Evocativas

1. Entrar al Mundo del Relato. En esta dimensión los estudiantes se
prepararon para leer y empezaron a pensar acerca de cómo sería la lectura.
Activaron conocimientos previos que los ayudarían a leer.
2. Demostrar Interés en el Relato. Los estudiantes comprendieron el
significado literal de la trama y se interesaron en ella mientras leían,
Realizaron predicciones y formaron expectativas acerca de la acción del
relato.
3. Relacionarse con los Personajes. Los lectores crearon personajes y
establecieron relaciones con ellos. El lector con frecuéricia se convirtió en
una presencia en el relato, y realizó juicios acerca de los:personajes.
4. Observar el Mundo del Relato. Los lectores identificaron claves para
crear imágenes mentales e imaginaron personajes, contejáos, y situaciones.

3. Reconocer la Lectura como Transacción. Los lectores reconocieron a
un autor y las decisiones del autor al contar el relato. El autor pudo ser
aceptado o rechazado como persona con la cual conversar y estar de
acuerdo. Los lectores reconocieron que ellos crear i ignificado con el autor
y su texto.
·
4. E_valuar a un Autor, y a Sí Mismos como Lectores. Los lectores
consideraron la agenda del autor y la propia. Reflexionaron acerca de Ja
efectividad_ del autor como ~scritor. Consideraron sus propios procesos de
lectura Y como estos se relacionaron con su identidad personal.
~lgunas de las dimensiones de respuesta· identificadas en los textos
escritos por los estudiantes de la investigadora fueron las siguientes:
Dimensiones de
Res ouesta
Entrar al Mundo
del Relato

Mostrar Interés en
el Relato

'

Dimensiones Conectivas

1. Elaborar acerca del Mundo del Relato. Los lectores construyeron
claves a través de todo el relato para construir signifü:ado. Los lectores
jugaron al detective, descifraron claves, llenaron vacíQs en el relato, con
frecuencia creando significado que fue más allá del sugerido por el texto.
2. Conectar la Literatura con la Vida. Los lectores realizaron conexiones
explícitas entre experiencias personales y experiencias, de los personajes,
con frecuencia buscando ideas que pudieran informar cómo resolverían
problemas o qué pensarían de situaciones en su propia vida.

238

Decidí leer esta obra por su título y resultó ser algo diferente de Jo
que había imaginado.
¿qué sucede después? ¿Se quedó en la isla?
Me gustó el relato. A veces pasamos pór momentos dificiles, pero
luego ocurren pequeños milagros en nuestras vidas.
·
Cre~ que era ~n agente secreto o algo así por su ropa. En la segunda
págma, me d1 cuenta que estaba equivocada.
Creo que sería muy interesante ser invisible y entrar a un lugar
cerrado·sin ser visto.

Relacionarse con
Personajes

No sé cóm_o dos hermanas pueden ser tan diferentes. Elinor era tan
calmada, parecía que tenía 59 años, aunque sólo tenía J9, tan
responsable y sensata. Y Marianne sigue sus impulsos y deseos y
expresa su sensibilidad. Yo pregunto: qué es más fuerte: ta sensa;ez
o el sentimiento. ¿Cómo eres tú?
E~ dificil te~er ~igos cuando te mudas a otro lugar; yo tuve ta
misma experiencia que Kathy.
Lo que más me gustó de la historia fue el hecho de que Isabel era
una ~ersona muy diferente de otras personas y esto ta hace ser
especial, pues ella veía las cosas con una perspectiva distinta. Lo
que .no me gustó fue que Isabel se vio atrapada en ia red de su
marido, y d~ repente perdió todos sus sueños y alegría. No puedo
soportar la idea de que una persona pueda cambiar debido a otra
persona. Aún si amas a al~i~n, debes ser amada por quien eres, de
otro modo, no te aman a ti, smo a la "cósa" o persona que quieren
que seas.

Observar el Mundo
del Relato

Wharton refleja una sociedad en la cual los hombres tienen el poder
y las mujeres son relegad~ al segundo plano.
Sería marav!lloso si pudiésemos hacer lo' mismo que tos niños y ver
un mundo diferente detrás de un mueble.-

Dimensiones Reflexivas

1. Considerar la Significatividad. Los estudiantes preguntaron cómo
funcionaba el texto para crear significado y consideraron la significatividad
de varios eventos y conductas, y cómo estos contribuyeron al significado
del relato.
·
2. Reconocer Convenciones Literarias. Los lectores observaron que el
autor realizó tipos particulares de movimientos convencionales a los cuales
tenían que responder y usaron experiencias previas con conven~iones de
sus lecturas, observaciones, o conversaciones para- determinar cómo
hacerlo.

,,

Ejemplos identificados

Elaborar Acerca del (no se identificó ninguna respuesta de este tipo)
Mundo del Relato

-

239

�Conectar la
Literatura con·/a
Vida

Considerar la
Significatividad

El caso es que, como en la vida real, todos sacan sus conclusiones
acerca de algo sin saber la verdad. Creo que no debemos hablar de
algo sin saber la verdad.
1.
•
.d ?
. Puedes creer que una estúpida pelea pueda c:unb1ar tu v1 a. .
Todo en la vida de Oliver Twist es real, porque hay muchos niños
en las calles que son exactamente como él.
Age of /nnocence muestra cómo la sociedad guía nuestras acciones,
aunque no estemos conscientes de ello.
;
.
h
En verdad aprendí de esto; es como en las guerras. no ay
triunfadores, sólo perdedores. •
.
b
Gracias a Dios que el hombre nunca
quién destruyó s~
así nunca se enojó con el muchacho, aunque éste si ec1 i
renunciar a su empleo.
.
fu él ·
Como pueden ver, el conejo quería perder al tigre, pero e qmen
lo perdió ·
·r ¡
Para mí, "io mejor de este libro es el hecho de que_ el autor en ica a
inútil guerra de Vietnam. Nos dice que· an _millón de hombres
murieron allá por un motivo estúpido, y la mayorla de ellos eran
muy jóvenes.

Sl!Pº

Reconocer
Convenciones
Literarias

Reconocer la
Lectura como una
Transacción

º.;~

El relato está escrito desde el punto de vista de una niña llamada
Earlene.
. .
p
d· de las
Es un poema de amor muy descriptivo. or me 10
descripciones puedes visualizar la imagen, p~ro debes leerlo pcon
cuidado porque podrías perder la secuencia del relato. ara
entenderlo, tienes que leerlo más de una vez... Hay algunas partes
del relato que tienes que inferir por medio de_ los_ diálogos
presentados, en los cuales los personajes cuentan la h1stona.
Kafka dijo que escribió esto porque er~ como se sentía en ese
momento, se sentía como insecto que era ignorado, un e~torbo para
su familia. Entonces, esta fue una forma velada de quejarse de la
autoridad y opresión de su padre.

Evaluar a un Autor, Este capítulo fue dificil de comprender, pues me confundí con
·t
. d
y a Sí Mismos como tantas personas que se mencionan.
El texto tiene un vocabulario sencillo, es muy bueno, Yel est1 1o e1
Lectores
autor es claro y su manera de formar oraciones es muy agrad~ble.
Es un libro excelente, lo terminé de leer en sólo cuatro d1as, no
podía dejar de leerlo.
. • fi ·ó
Fue interesante para mí, quizás porque me gusta la c1enc1a 1cc1 n.
Al inicio del relato no entendía lo que sucedía, o de qué se_ trataba...
Kafka es muy extraño, pero eso es lo que lo hace pecuh~·:· Este
tipo de género fue muy innovador en el tiempo en que escribió este

cuento...
¡ b I fi ¡
Lel el cuento muy rápido, quizás porque quer asa er e ma .

240

Además, algunos alumnos tendieron a identificar lecciones morales en
los textos. Por ejemplo:
Jenny descubrió que no es bueno juzgar a las personas por su apariencia
física.
Este texto nos enseña a valorar cosas como: la familia, los amigos, los
hermanos(as), más que el dinero o lo material.
El relato nos enseña que debemos de pensar en todas las cosas que
vamos a hacer.
Finalmente, como los estudiantes de mis •clases intercambiaron
correspondencia comentándose mutuamente los t~xtos leídos, esto con
frecuencia coadyuvó a que los alumnos se auxiliaran entre sí a construir
una interpretación de los mismos. Considero que: ésta es una fonna de
asegurar la participación de todos los estudiantes en la discusión de textos,
especialmente cuando muchos de éstos no participan espontáneamente
durante las discusiones orales en grupo.
Conclusiones
La enseñanza de literatura en segundas lenguas en todos los niveles
involucra la adquisición de conocimientos, habi:idades y hábitos. Un
enfoque didáctico que utilice las respuestas de los lectores a los textos
como base para la interpretación de éstos, promueve el pensamiento
reflexivo, la lectura activa, y la apreciación literaria. Una forma de
promover el aprendizaje autónomo de una lengua es estimular a los
alumnos a leer de modo independiente y a intercambiar opiniones con sus
compañeros acerca de lo leído. Además, el enfoque pedagógico estudiado
promueve el pensamiento crítico, al enfatizar actividarles como evaluación,
conexión con experiencias propias o ajenas, clarificación, y
cuestionamiento.
El estudio arriba descrito s1rv10 primeramente para identificar los
problemas más frecuentes que ocurren en los cursos de inglés como lengua
extranjera, en particular, aquéllos que se enfocan a la lectura y redacción,
en lo referente al desarrollo de habilidades de · lectura y apreciación
literaria. Asimismo, el estudio sirvió para observar los progresos
alcanzados en tal tarea, así como las opciones pedagógicas que podrían
seguirse con el fin de avanzar en el logro de los objetivos planteados.

241

�En el aspecto teórico, el estudio corroboró y proporcionó elementos
adicionales a los ya identificados en estudios previos (Wilhelm 1997),
acerca de las dimensiones de respuesta que ocurren durante la lectura
activa de textos literarios. Asimismo, el estudio corroboró lo propuesto por
Purves et al. ( 1995), acerca de la ·literatura en la escuela, al observarse a
través del estudio la naturaleza más compleja de las respuestas formuladas
por los estudiantes de las clases en las que se enfatizó no sol~mente_ la
comprensión de lectura y las respuestas personales a los te_xtos leidos, smo
asimismo, el conocimiento de elementos textuales y extra-textuales, la
construcción de una interpretación de texto a través de su análisis y la
fonnación de hábitos de lectura y apreciación estética.

Time spent on reading/responding activity
Reading material selected
---------Reason for choice of reading material

------------

~lease check which type of áesthetic response you seek to promote
m your class.
1) Unarticulated response.
a)
b)
c)
d)
e)

Altering text
Verbal scales
Choosing critical questions
Literary cloze techniques
Other (specify, describe)

-------------

ANEXOS

2) Articulated response in poetic discourse.

Reporte de Actividades del Proyecto sobre Respuestas a la Lectura de
Textos Literarios (1)
Fecha:
Nombre del Colaborador-------------:::---

a)
b)
c)
d)

Imagic umbrellas
Dependent authorship
Poetry as response to poetry and prose
Other (specify, describe)

-------;':------

Grupo Participante:
Materia
Número de Alumnos
Semestre

Description of the response activity used

Duración de la actividad:

Ty pica l responses obtained

Please explain the reasons for your choice

---------

Texto utilizado
Procedimientos didácticos utilizados

Observations about session in general

Información recabada/respuestas observadas
Comentarios

Do you some~imes promote articulated responses in non-poetic discourse?

If so, why? G1ve examples.
Reporte de Actividades de Respuesta Estética (2)
Date _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Name of Instructor
- - -- - - - - - C las s size_ _ __ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Class level and description - - - - - - - - - - . . . . . . - - - - - - -

242

D?es _your course involve reading/writing non-literary texts Uournalism,
s_cient1fic, etc)? ~f so, what percentage of the course is spent dealing with
hterary vs. non-hterary reading and writing?
·

243

�100% literary

50/50

l 00% non-literary

What reading materials do you intend to use on your next reading/response
activity?

1. Teacher provides a poem disassembled into an alphabetized list of
words. The students create, or reconstruct a poem from the list of words.

.What response activities do you intend to use?

2. Students ar~ asked to fil! in the blanks with the words on the right,
words removed from the indicated places in the poem.

Resumen de A~tividades de Respuesta Estética
(Anderson y Rubano 1991)-

l1

i ......

11 Articulated Responses in Poetic Discourse

Imagic umbrellas

1. Unarticulated Response

1

Literary cloze ,thniques (dependen! authorship)

1

Altering Text. Provides students with more than one version of a literary
text for comparison.

1. Students report the most vivid images they recall after having read the
text or a portion of it.

Verbal sea/es
4
5 Dark
2
3
Bright 1
sad
Happy
cold
lukewarm
Hot
How do you feel toward x?
dislike
Like
4
5
2
3
Admire 1
The author's tone is
•
somewhat comic
somewhat serious
Serious
uncivilized
Civilized
Is Janie active?
5 Passive
4
2
3
Active 1
Who decides what Janie &lt;loes?
Janie
Other

2. Questions that focus on analogies, metaphors, similes, etc.
3. Students write down ali the sights, sounds, smells they associate with a
scene, character, setting, or text in general.
4. Students assume the role of a character and review his/her experiences.
comic

Choosing critica/ questions

Exploring image production
5. Consider yourself to be the writer of a video production. Your video
will be a collection of rapid images. What images would you use at the
beginning? What images would end the video?
6. You thought this image was important enough to be remembered. Do
you see any particular significance in it? What images seem to be ones the
class as a whole reported?

Which question do you think is the most important question to ask about
the text?

7. Students first write down a few of the lines that produced strong
imagery for them. They then transform these sentences into poems. They
may delete unnecessary words but must include all images.

Rank in order of importance these questions about the text.

a. Selection:
b. Student conversion:

1

2
3
4

8. Students develop associated but concrete imagery. This can be
encouraged by separating the lines and providing a format.

5
244

245

�9. Students talk about situations or events in the text that spu_rred strong
reactions, and about situations which, although not fully descnbed by the
text, are suggested by it.
1

lO. Dream as analogy. Students fill in gaps in a text, e.~~ description ~fa
.place, character, suicidal letter, dialogue, character's· ~~ams (narrahve,
flow of images, etc.)
;
Dependen/ auhorship. Pieces are removed from a literar)\~ext, and studen~s
must supply their own replacements. Stu?en~s ~se the ~1ven text as _the1r
starting point, and their creative response 1s w1thm the StJ'.Ucture estabhshed
by the original author of the text.

1 Writing within opportunities. These are events and. ~¡tu~tion~ th~t may
b~ alluded to in the text, but are not developed, or by s1Il!ahons 1mphed by
the text.
2 Time-lapse writing. It takes the reader to a future .ór past mome~t. to
show the genesis or consequence of an unresolved conflict or of a dec1s10n
made by a character, e.g.: flashbacks and epilogues.

Examp/es ofNon-aesthetic activities

.1. Comprehension questions
2. writing an expository text about a poem
3. writing a persuasive essay ora descriptive report about a story

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currículum and instruction in the United States. Urbana, IL: National
Council ofTeachers of English.

Poetry as Response to Poetry and prose

l. Write a poem that might have been written by~ character in the story.
E.g.: Create poems that might have been wntten by Tom (Glass
Menagerie).

2. Students write a poem, the last line of which is given to them, in ~hic~
the character presents his or her feelings at the moment. Instructions.
produce the lines of a poem which might precede the selected quote.
1

3. Optional: giv·e students opening li~es that contain chi\acter description,
and or format. Choose lines that contam contrasts, such a~.

ti

Appearance/real ity,
Fruition/decay
Madness/sanity
Light/darkness
Once/now.

Bartholomae, D. &amp; Petrosky, A. 1986. Facts, Artifacts, and Counterjacts:
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Once, _ _ _ _ _ _ __
Now, _ _ _ _ _ _ __
246

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248

249

�DONACIÓN A LA COMPAÑÍA DE JESÚS:
ESTUDIO FILOLÓGICO
•I
l

Lic. Elvia Salinas Hinojosa,
Lic. Juana Garza de la Garza,
Lic. Rosalba Martínez Morales

Introducción

La Filología es una ciencia que se interesa por estudiar textos antiguos.
Desde épocas remotas se ha venido realizando este tipo de estudios, aunque
en la actualidad se le ha dado menor importancia y ha motivado que
disminuya el número de personas que se ade11tren en el estudio
correspondiente -por lo práctico de la vida actual y por comodidad-, puesto
que los textos antiguos presentan muchas veces algunos rasgos difíciles de
entender e interpretar.
El presente trabajo es una tarea de investigación que tiene como
propósito fundamental realizar un estudio filológico sobre un fragmento del
acta "Donación a la Compañía de Jesús", escrita en 1714. Para ello se
utilizará una serie de fuentes confiables, con una bibliografía lo más
específica posible.
Primeramente se expondrá el texto objeto de estudio. Con el fin de
facilitar la lectura y comprensión del análisis filológico, cada uno de los
términos, llenos o semillenos conceptualmente, habrá de ser enumerado en
la parte inferior en forma progresiva.
A continuación se procederá a realizar el estudio propuesto, iniciándolo con el análisis etimológico de todos los vocablos -llenos o semillenosque el texto emplea, con la intención (además de conocer el origen) de ofrecer una amplia visión de los diversos significados que dichos términos han
tenido en su evolución histórica; todo ello recurriendo a un buen diccionario
que abarque el mayor número posible de raíces etimológicas. El significado
particular de las voces empleadas en el texto será subrayado, con el ·fin de
aclarar la carga semántica que se aplica.
Posterio~ente se presentará la transcripción ,fo'í texto, puestQ que está
expresado en forma manuscrita. Es necesario aclarar que para esta cuestión
se aplicarán las reglas de la paleografía, a saber: se colocarán entre corchetes las notas o aclaraciones pertinentes; en esta misma forma se indicarán las
letras faltantes a algunas palabras o abreviaturas, a~í como también los tér251

�minos ilegibles, colocando dentro de los corchetes un signo de interrogación
en el orden adecuado.
Cabe mencionar que el texto incluye varios sellos y dibujos, los cuales
se señalarán en el espacio donde aparecen y con la lectura que corresponde.

l.

TE;To: FRAGMENTO DEL ACTA
"DONACION A LA COMPAÑÍA DE JESÚS"

Para realizar la mencionada transcripción, se agregará otra copia del
texto en la cual se anotará la numeración que corresponde a todos y cada
uno de los renglones que abarca el mismo. Esto se hará con el fin de reunir
las diversas observaciones que se efectúen: errores ortográficos -uso de ·
mayúsculas indebidas, adición o falta de acentuación, cambios de una grafía
por otra-; uso de contracciones indebidas; letras dobles.
En otro apartado habrá de realizarse un estudio fonológico -lo más
exacto posible- mediante el análisis de las voces que presenten una
anormalidad desde este punto de vista, auxiliándose de la lectura de varias
gramáticas históricas de la lengua española.
El análisis morfológico es otro de los puntos de apoyo que se considera
necesario para obtener una comprensión más amplia del texto en cuestión.
Aquí se mencionarán los términos que han sufrido alguna modificación,
considerando la estructura interna de las palabras; se verá, además, el empleo de la conjugación verbal, enfatizando la atención en los modos y tiempos de los verbos.
Otro de los niveles de estudio en este tipo de trabajo es el análisis
sintáctico, para lo cual se procederá a considerar básicamente el hipérbaton,
con el propósito de ofrecer una visión (parcial) reestructurada del texto.
Finalmente el documento tendrá que estudiarse considerando el aspecto
semántico: se expondrán las voces que en la actualidad reciben otra
interpretación de contenido; se mencionarán los términos empleados como
sinónimos, así como también las palabras que tengan alguna relación
semántica.
'

•

Es necesario mencionar que el texto, objeto de estudio, fue tomado de
una publicación llamada "Actas: índices, fuentes, notas", editado por la
Capilla Alfonsina y perteneciente a la Universidad Autónoma de Nuevo
León, con fecha abril-junio de 1982. El original del documento cuestionado
-&lt;le excepcional importancia para la historia de la educación de Nuevo León- se encuentra en el Archivo Municipal de Monterrey (Protocolos, volumen 19, 1713-1716, número 50, folio 96 vuelto, al 101 vuelto). Un testimo-

252

253

��1-.- acaso

. CASO, ·"suceso", " casualidad", etc., tomado del lat. casus, -us,
"caída"' "caso fortuito" , "accidente", "caso !rn-amatical"
y éste
5-''
de casus, participio pasivo de cadere "caer;'.\ lª doc.: princ. S.
XV, Santillana.
·

Mili., 36c, 65c, etc.). La forma etimológica en -s no era rara en
la Edad Media: por esos grandes tiempos "muchos años después" Apol., 240d, todos tiempos cierto se junta con natura J.
Ruiz 74b, pero es de creer que el sentido lingüístico coetáneo
ya percibiera esto como plurales, aunque parecieran meno justificados lógicamente que como idiotismos fraseológicos y en
realidad se explicasen como supervivencia del singular etimológico tiempos; éste se ve más claro en los Fueros de Aragón·de h. 1300: "así algún otro demandare a él a tiempos aquellas casas o aquellas heredades, pueda ver aquel quilas compró ·
retorno a las finéas de salvedat" (192.3), donde no hay idea de
varias ocasiones, sino de un solo tiempo venidero; igualmente
"pasados algunos tiempos" (ibid. 92. 2), pero el singular tiempo ya aparece en el mismo texto (Thilander, . p. XliX). Desde
luego estos resabios arcaicos desaparecen muy pronto y tiempo
queda convertido ya en la Edad Media en un singular normal
del tipo corriente. sin anomalías morfológicas.

l.

¡

Con -s- sonora en los SS. XV- XVI (Nebr., etc.)
'·

DERIV. Casual /med. S. XV, Goméz Man¡ique/, tomado del ·
lat. casualis íd.; "casualidad", casualismo,;'casualista. Casuísta
/Aut.l; casuístico, casuística.
· •:
t'.

Cpt. Acaso /h. 1440: A. de la Torre, vid. é ,uervo, Dice. I, 9697/.
Vulgarmente se altera en casualidad (Madrid, etc.),· casualidá
(ast., V.)

3. llega

LLEGAR, del lat. vg. PLICARE "plegar", derivado regersivo
del lat. el. APPLICARE "arrimar", "abordar", "acercar": así el
primitivo como el derivado tomaron. en la baja época y en
varios romances, significados del lugar como "dirigirse hacia",
"arribar" y análogos. lª doc. : aplekare, 2ª mitad del S.X,
Glosas Silenses, 241; llegar. Cid, etc.
Aunque llega con el valor intransitivo-moderno es frecuente
desde el Cid, es notable la frecuencia oe la construcción
transitiva en los textos medievales y aun en los textos clásicos.
Cito unos cuantos en que tiene el mati~ de "hacer llegar,
conducir": "Si Dios me legare al Cid", Cid, 1529.

4. tienpo

TEMPO, del lat. TEMPUS, -ORIS, íd., acu~ativo de TEMPUS.
lª doc.: tempo, 1155, Fuero de Avilés; tiempo, 1200(Oelschl.), Berceo.

'.

Timpo, grafía imperfecta de tiempo, está también en el. Auto
de los Reyes Magos. El resultado fonético de TEMPUS sólo
podía ser un singular de tiempos, según la fonética castellana.
Pero como estos singulares en -s eran muy raros en cast. (huebos, peños, y los desusados cuerpos, pechos), pronto se creó un
singular analógico tiempo, que ya encontramos en Berceo (S.

5. entregar

ENTERO, del lat. INTEGER, -EGRA, - EGRUM, "intacto,
entero" (según la pronunciación vulgar INTEGRUM). lª doc.:
h. 1250, Apol., 634; enteramiente, 1223,-M. P., D. L., 223.15.
..
También en la lª Crón. Gral. 667b39, Zifar 17.2 Juan Manuel,
Juan Ruiz y muchos autores medievales; APal. 218d, 222b,
462d; Nebr.; etc. Como la evolución normal de -GR- fue -ir-, la
E ·no podía diptongar en Castilla y ei se redujo a e igual que
siempre. Para las varias aes., vid. Aut: Y demás diccionarios;
agréguese la de "yerto, enterizo" que. ~otamos en de Alfarache
(CI. C. III, 174.3 : "hace que no me mira y se pasa entero, como
hecho de una tabla"). Forma semiculta"es entegro (1155, Fuero
de Avilés; Can de Baena, W. Schmid), luego alterado en
entrego (doc. de 1170, en Oelschl.; Berceo, Mil, 53). Del todo
culto el moderno íntegro /1640, Saavedra Fajardo/.
DERIV. Entereza/ APal. 218d; Neb;.7, antes también enterez
/APal. 529b/ . Enterizo/ Nebr.; para el;sentido, V. Arriba el de
entero; para el uso en la Arg., Tiscomia M. Fiei:ro coment.,
429/; comp. ATERIR.
Entregar / entegrar, en doc. leonés de 1252, Staaff, 39.22;
entregar, Berceo.

256
257

�6. otros

OTRO, del lat. ALTER, -ERA,- ERUM, "ei otro entre dos" 1ª
doc.: orígenes del idioma (altro, h. 950, Glosas Emilianenses;
otro, Cid, etc.).

7. bienes

BIEN, del Iat. BENE íd., forma adverbial correspondiente a
BONUS "bueno". 1ª doc.: orígenes: doc d~. 1109 (Oelschl.),
Cid, etc.
•

9. espresados

En el mismo sentido primit_ivo se halla tambié~ en J. de
Acosta ( 1590), en Cervantes, etc. Con la excepción de
APal., la grafía cultista con x es rara hasta Aut;
escriben esprimir C. de las Casas (1570), Covarr.,
Oudin, Franciosini, aunque se halla exprimieron en El
Quijote (II, XVII, 60rº). Sin embargo el vocablo era
indudablemente representante popular de la voz latina,
y la grafía con x es injustificada históricamente;
conservado en los varios romances: port. espremer,
cat. y oc. esprémer, fr.-épreindre, it. spremere, todos
los cuales suponen probablemente una recomposición
EXPREMERE. La antigHa forma castellana sería
espremir, reemplazada por la moderna con reacción
contra el caso de escrevir, vevir, etc.; y en el presente
*esprieme esprime. La ac. culta "expresar" se halla ya
en APal. ( 111 b, 226b), en Femando de Herrera, etc.

Conservado en todos los romances. Sustantivado, en plural,
con el sentido de "hacienda".
8. ariba

RIBA, ant. "ribera", "ribazo, del lat. RIPA "margen de un río",
"orilla, ribera". 1ª doc.: de 942 (Oelschl.); Berceo.
"En riba de Thanays, un río assinalado, /mandó ficar las tiendas al su pueblo lazdrado" Alex., 1751 e; P sustituye esta palabra, pronto anticuada, por ribera, no aceptable según el metro.
La locución prepositiva en riba de la mar "a orillas del mar" es
la que se encuentra también en Berceo, Mil., 47. Comp. riba o
de simplemente riba como preposición en catalán medieval,
muy frecuentemente. Pero en el idioma hermano riba sigue
siendo palabra viva hasta la actualidad, con valor de sustantivo,
por Jo menos en hablas rurales. En cast. desde buen principio el
vocablo tiende a quedar estereotipado en locuciones
inseparables o en la toponimia; queda algún ~aso de uso libre
sólo en textos del S. XIII: "redróla de la riba" Alex., 1843;
"non saldredes más tarde a riba" Sta. M. Egipc., 354, y aún en
el · último la falta de artículo muestra ya la tendencia a dejarlo
conquistar en ciertas unidades fraseológicas. Más
tarde
desaparece el uso y sólo quedan los derivados.
Falta ya en los glos. de h. 1400, APal., Nebr., etc.; Covarr. lo
ejemplifica
solamente en nombres del Jugar (Ribadavia,
Ribadeneira,
Ribataxada, etc.), Aut. hace lo mismo y declara formalmente que está fuera de uso. Nó.
~,tese que la grafía
constante es con -b-, la moderna Riva o Rivas , en la onomástica, es antihistórica y
antietimológica. Queda alguna
supervivencia en los dialectos: en Navarra Vale "muro del cajero de una acequia".
DERIV. Arriba, adv./ docs. S. X, Oelschl.; Berceo; doc de
1275, G . Soriano, p.195; como prep. y como adv., Nebr.;
Cuervo, Dice. I ,645-9; Cej. V , 104/2.
258

EXPRIMIR, del lat. EXPRIMERE "exprimir, estrujar",
"hacer salir", "expresar", derivado de PREMERE
"apretar". 1ª doc.: APal., 240b ("lagar en que se
exprime la uva"), 540b ("lagar donde se pisan las uvas
o se exprime el olio"), 140d.

DERIV. Exprimidera. Exprimidero. Expremijo /Leyes
de la Mesta, ed. 1569, cuyo lenguaje corresponde
probablemente a fecha bastante anterior/, comp.
entremijo s. V. METER. Lo demás vocablos de esta
familia son cultismos. Expreso / 563. N. Recopil. II.
IV. 28/. de expressus, "declarado", "destacado"
"expresado". participio pasivo de exprimere.
1O. otra

Vid. supra No. 6.

11. Compª

COMPAÑERO, derivado del antiguo y dialectal compaña
"compañía", que supone un lat. vg. *COMPAÑÍA íd., formado
al mismo tiempo que el lat. merovingio COMPANIO, -ONIS,
"compañero", calco del gót. gahlaiba íd., de hlaifs "pan" y ga que expresa compañía. lª doc.: companiera, f., doc de S.Juan
de la Peña, 1801 (M. P., Orig., 83); compannero, 1114
(Oelschl).); Cuervo, Dice. II, 248-9.
DERIV. Compaña
(V. arriba), compañuela /Berceo/.
Compañía /Berceo/, derivado de compaño.
259

�12.Jesús

Hebreo, forma abreviada de Yehoshúah, o sea Josué, que
significa Él salvará. En la versión de los Setenta se llama Iesús
al libro (el equivalente griego Yehoshúah), y de esto se ha
derivado el nombre de "Jesús".

1.3. sera

SER, las formas de este verbo castellano resitan de una.fusión
de las de dos verbos latinos: la mayor parte proceden del lat.
ESSE íd., pero las demás, incluyendo el futv:l o, el condicional, .
los presentes de subjuntivo e imperati".b, y las formas
impersonales,- vienen del lat. SEDERE "estar sentado", que
debilitó en cast. y port. su sentido hasta convertirse en
sinónimo de "estar" y luego "ser", lª doc.: orígenes (varias
formas se encuentran en las glosas de Silos y de San Millan,
del S. X; el infinitivo sedere tiene ya el sentido de "ser" en
aquéllas).

"acumulación de polvo o tierra", "polvareda". Terral; tierra!
arg. (Draghi Canc. Cuyano, p. cxix). Terrazgo /S. XITI, Aut./ o
terraje; terrazguero o terrajero. Terrazo "jarro de barro para
beber agua, etc." /Partidas Il, XXIV, .ed. Acad. 11, 265; Gr.
Conq. de Ultr., 268; invent. arag. De 1331, BRAE II, 554/;
terrazuela /ta-, Juan Manuel, Rivad. LI, 417b35/;-terrazulejo;
comp. TARRO. Terrear. Terregoso /"Lleno de terrones,
glebosus" Nebr../; terregal díal; "acumulación de tierra" (Malkiel, Language XXV,154-6). Terreno , /Berceo, con variante .
terreño: éste par~ "tierra, puerto", se halla también en las Leyes
de Moros de los SS. XIV-XV, Memorial Hist. Esp. V, 427 ss.;
comp. cat. te·rreny/, de TERRENUS "terrenal".
15. benidero VENIR, del lat. VENIRE "ir", "venir", 1ª doc.; Cid.
~- '
De uso general en todas las épocas y c0:¡servado en todos los
romances. El estudio de las formas, y :a.un de los significados,
de un verbo tan esencial, pertenece m~ a la gramática que al
diccionario. En latín la distinción de sentido entre IRE y
VENIRE era eternamente distinta de la ·que se ha impuesto en
cast. mod.; VENIRE expresaba comúntnente lo que llamaban
los lingüistas el "aspecto determinado" e IRE el "aspecto
indeterminado".

Donde traduce el lat. esse (nº 72, 205, 238). Las formas de la
conjugación ser, su empleo con el valor del f!10demo ser o estar, sus varias construcciones y usos fraseoló~icos, son temas
esenciales de la gramática histórica, que deberán estudiarse en
las obras correspondientes.
Presente adj. /Berceo/, de prasens, -entis, íd., part. activo
correspondiente al verbo praeesse.
14. tereno

DERV. Venida/ BERCEO/. Venidero/ 1212, M.P., D.L., 113.7;
"affore, ser v. al tiempo futuro" APal. .lOb; "v., que ha de ser:
futurus" Nebr./.

TIERRA, del lat. TERRA íd. 1ª doc.: 2ª. mitad S. X, Glosas
Silensesº doc. de 978° etc. (Oelschl.).
,~
Desde los orígenes aparece con gran frecuencia y én todas las
aes. modernas, que ya eran también latinas. Común a todos los
romances. Es notable que en el uso oral argeo¡ino (M. Fierro II,
285, y general aun en las ciudades), creo tamJ,ién en Andalucía
y en otras partes de América y de España,, tierra invade el
campo semántico de polvo, voz que apenas ~~ emplea allí si no
es para las materias pulverizadas artificialmente (se dice
siempre el tren levanta mucha tierra, al caer se llenó de tierra,
etc.).
DERIV. Terrada. Terrado /princ. S. XVII, Aut./, desusado hoy,
a no ser quizá provincialmente, y sustituido por azotea ; comp.
cat. terrat. Terraguero salm. y pal. "montón que en la era se
forma con las berreduras del solar de la parva"; · almer.
260

16. Señor

SEÑOR. del lat. SENIOR, -ORIS,, "niás viejo" (comparativo
del SENEX "viejo") en plural SENIO~S se empleó en el
Bajo Imperio para designar a los viejos más respetables sea los
mrembros del senado romano, sea·, los dirigentes de las
comunidades hebreas y cristianas; posteriormente se empleó
SENIOR como tratamiento de respeto a todo superior, y acabó
por hacerse sinónimo de DOMINUS "dueño" a principios de la
Edad Media. 1ª doc. : doc de 1077 (Oelschl. ); Cid, etc.
Desde el principio aparece con toda la gama de sentidos que
hoy observamos. En el Cantar del héroe castellano se llama
señor al Rey, y al mismo Campeador; sus vasallos llaman señor
I
al cabal !ero cristiano Muño Gustioz y'. al gobernador moro
Abengalbón; se aplica el título a Dios y !1 los santos, y el juglar
da este tratamiento a sus oyentes: finalmente es el dueño de
261

�una espada, de un caballo, etc. Palabra general en todas las
épocas (Berceo, S. Or., 18; Alf. XI, 87; Cej. VIII, 63; etc., y
común a todas los romances de Occidente.
Ya en latín seniores, además de su función comparativa, se
sustantivó pronto designado a "los ancianos"; y lo mismo que
ocurrió con su equivalente gr. el arabé "viejo", y palabras de
muchos y diversos idiomas, empezó a aplicarse a personas que
además de la edad, inspiraban respeto por su posición en la vida pública. Así ocurre ya en la época pagana, y de ahí viene el
nombre de Senatus romano o consejo de los viejos; en cuanto a
seniores nos advierte ya Tito Livio que así se llamaban
públicamente a los miembros del senado (XXXIV, 60). Con la
propagación del cristianismo recibió este uso un esfuerzo bajo
el influjo del sanhedrín hebreo, integrado por las cabezas de
familia, junto con los jefes de tribu, los jerarcas sacerdotales y
los doctores; este consejo tuvo imitaciones en las comunidades
cristianas, recibiendo sus componentes en griego el nombre de
¿ ???? y en latín el de seniores, que con este valor es ya
frecuente en la Vulgata. Con el triunfo d_e la nueva religión
acabó de generalizarse este uso.
17. quisiere QUERER, de lat. QUAERERE "buscar", "iqquirir", "pedir"; en
el sentido de "amar" parece ser forma abreviada de querer bien.
lª doc.: orígenes (Glosas Silenses, 2ª mitad ,S. X).
18. despues PUES, de lat. POST "después", "detrás", ,;-después de, detrás
de", que en la baja época tomó el alor' de POSTQUAM
"después que", "como, puesto que". lª doc.: orígenes (Cid,
etc.).
Ya en este poema aparece con el valor de conjunción causal e
ilativa análogo al moderno, y constante en todas las épocas de
idioma; sólo port. ant. pos., casi sólo prep. ~emporal; los demás
romances se apartan más en la forma y en el sentido.
Además en el idioma antiguo se conserva el valor adverbial
"después" igual al latino clásico Sta. M. Egipc. ("después les
mandava fer oración/ e les fazién luego sermón; / pues dexa de
sermonas / Huno a otro lo faze besar", 840), muy frecuente en
el Cronicón Villarence, h. 1210), también conocido en Berceo
(Sacrif.,58), Alex. (432, 2311 ), docs. murcianos de aquí se
podrfa llegar al valor· de conjunción consecutiva o ilativa, pero

262

es más probable que como conjunción salga del uso de POST
con valor de POSTQUAM que ya hacía el latín tardío, según
probó Lofstedt".
19. qualquiera

CUAL, del adjetivo relativo e interrogativo latino
QUALIS "tal como", "como", "de que clase". lª doc.:
med. S. X., Glosas de S. Millán.

En latín QUALIS indicaba cualidad, el modo de ser, y
correspondía rigurosamente a TALIS. En romance se convirtió
en un mero interrogativo o relativo sin valor cualitativo,
sustituyendo a los latinos QUIS o QUI. Junto a este uso
sobrevive, con menor vitalidad, el significado latino, y el
español con el italiano es el romance que mejor ha conservado
este valor originario, desaparecido totalmente en rumano, y en
el francés, occitano y catalán modernos, vivo todavía en la
lengua de los trovadores pero apenas conocido ya en el catalán
medieval (sólo en oposición con quin o qua! no quins mas
quals); en castellano se halla en todas las épocas del idioma, ya
en el Cid, y en textos muy populares, como los refranes del
Comendador Griego que cita Cuervo, Dice. II, 607b, por lo
cual puede desecharse la idea de que sea debido a un influjo
culto. Hoy en día, por lo demás, el lenguaje popular ha
descuidado totalmente todos los usos .,de cual como relativo.
Para las varias construcciones y mati.ce¡:1 y para la evolución
histórica del uso véase Cuervo, Dice. 11, 607-623. Para el abuso
del relativo el cual en Fr. Luis de Granada, vid. M. P., Antol.
De Prosistas, 126 y 137. Dialectalmente se ha creado un femenino cuala, muy usado en Asturias, Aragón y en general en
lenguaje popular, y ya existente en el aragonés de los moriscos
del S. XV (Recontamiento de Alexandre,77: RH LXXVII,
459); en catalán muy frecuente en au!ores valencianos del S.
XV; paralelamente hay un neutro cualo, muy extendido, que en
ast. se emplea aun como un masculino (R.V). No procede del
lat. QUALIS sino de QUARE "por qué" (alterado por influjo
de aquél) la conjunción cual del aragonés antiguo con valor de
"puesto que, por cuanto", de la cual da ejs. Tilander, Fueros
de Ar., p. 534 y 31.2; confirma este origen la variante quar, de
igual valor, que hallamos en el Fuero qe Jaca y en los mismos
fueros de Tilander, 6.2; comp. CAR II Y. CALAÑA.
CPt. Cualque/ 1155, Fuero de Avilés/, hoy anticuado en todo el
territorio lingüístico, es todavá bastante usado en el S. XVI y

263

�princ. S. XVII (hasta Calderón y Quñones de · B., NBAE
XVIII,540; en autores posteriores en arcaísmo italianiz.ante y
además raro, vid. Cuervo, Dice II, 623-624}; Spaulding, RRQ
XXIX, 3995, indica que no siempre será italianismo en el S.
XVI; nótese de todós modos, que la mayoría de los textos
medievales donde se lee ( Canc. de Stúñoga, Sar,tillana,
Berceo), son accesibles al influjo occitano y los demás son
dialectales; para la génesis sintáctica, vid. FEW II, 1413b.
Cualquier y cualquiera /ambos , Berceo : S. Mili. 339, 183b,
etc./

'I

Vid supra No. 6.

21. tpo

Vid supra No. 4.

22. acaso

Vid supra No. 1.

23. algun

ALGUNO, ALGUN, de lat. vg.* ALICUNUS íd., contracción
de ALQUIS "algún" "alguno", "alguien", con UNUS "uno". 1ª
doc.: 1977 (alguno), Cid (algún).

24. acidente ACCIDENTE, tomado del lat. accidens,-itis íd. Y participio
activo de accidere "caer encima", "suceder" derivado de "caer".
1ª doc.: h. 1300 (Cavallero Zifar, ed. Michelant, p. 139).

11

DERIV. Accidental/ Canc. de Baena: Cuervo, Dice; I, 99-100/,
del lat. tardío accidentalis. Accidentado "que ha sufrido un
accidente" /Aut./, "abrupto, quebrado" /1855; galicismo
reprobado por Baralt y Cuervo, Ap., admitido por la Acad. En
1936/.
•I

.

"°""•~.,¡111 ¡

Escrito acidente. Para esta grafía, que es todavía la de Palc. Y
figura aún en el Quijote y Qtros textos del S. XVII, vid. Cuervo, Disq, I, 208.
25. entregaren
26. otros

28. otro

Vid supra No. 6.

29. mes

MES, del lat. MENSIS íd. lª d.: orígenes del idioma (Cid,
etc.).
De uso general en todas las épocas y común a todos los
romances.
Vid supra No 13.

31 . Voluntad

DERV. Hasta fines de la Edad Media se emp}eó como adjetivo
y como sustantivo pues alguien no aparece en Castilla hasta el
S. XV (J. de Mena, Coronación, a 1438; Canc. de Baena).

1 '~

Vid supra No. 7.

30. es

20. otro

1

27. bienes

Vid supra No. 5.

Vid supra No. 6.
264

32. Dios

VO_LUNTAD, tomado del Ját. -vohuntas, • aris, íd.,
derivado del verbo velle "querer. 1ª doc.: orígenes
(Glosas de Silos; doc. de 1027, (Oelchl; Cid, etc. ).
DIOS, de lat. DEUS íd . lª doc.: orígenes del idioma (Glosas
de Silos, etc.).

E~ la época primitiva Dios se emplearía sólo como vocativo y
suJeto (procedente del nominativo DEUS ), y Dío (DEUM) en
los demás casos (así colitura de Dío en las Glosas de Silos
237, 2ª. mitad del S. X), estado de cosas comparable al qu;
prese~ta el catalá? arcaico en Raimundo Lulio (que distingue
parec1dament~ Deus de Déu); pero ya en doc. de 1907 figura
de amor de Dios, y la distinción está también abolida en el Cid
Y demás textos literar!os, con triunfo de la primera forma, por
el empleo del vocativo en oraciones y exclamaciones. El
acento, que estaba primero en la i, pasó pronto a la vocal más
plena, como, la documenta ya con muchos ejs. la versificación
de
Berceo y el Alex. Una forma Dieus se halla en en doc
aragonés de 1379 ( BRAE VITI, 325). Hablando de los diose~
paganos, en todo el S. XIII es usual la forma dios (procedente
del ?EOS): ejs. citados en el glosario de la Historia Troyana
(a?reguese entre otros Gral. .Estoria, línea 407, en M. P.,
Yucuf). Esta igualdad dio lugar al reproche que los judíos
españoles hacían a los cristianos de ser politeístas mientras
· que en su dialecto empleaban ellos el.Dío para norr:brar a Jehová; ~as _tarde entre los cristianos . se introdujo el plural
analog1co d10ses ( que ya introduce ~istemáticamente el ms.
Aragonés del Alex., en el S. XV, pero la versificación prueba
que el original traía los dios), empleado por APal 115d Nebr
etc. Es de
interés el empleo de Dios como suj;to d; verbo;
265

�General en todas las épocas y común a todos los romances
Junto _al clásico MORI, deponente de la tercera conjugación·
conoció el latín arcaico y vulgar una variante morir¡'
do~umenta?a en Ennio, Plauto, Ovidio y otros, y una form~
a~ttva monre, que aparece en capitulares francas y en Venanc10 Fortunato (víd. Georges ,Lexikon d. Lat. Worforrnen· s
V). De ahí proceden todas las formas romances, desde el' ru~
m~no has~a el español; solamente ·proceden de un MORERE,
mas semeJante a la forma clásica, el logud. morrere alguna
fo~~ dialectal i~liana, y el port. morrer (probablern'ente refacc1~n de un arcaico morre mórere); morrer reaparece hoy en
Astunas Y en otras hablas leonesas, y se encuentra ya en Alex.
62, 63 I, 1990. La cosntrucción morirse, tan arraigada moder~
nament~ en los romances ibéricos, la encontramos ya en Berceo (Mil., 84b).

impersonales relativos al tiempo (amanecerá D~os medraremos, Quijote I, Xliii, 231; II, XIV, 49; quando Dios amanece,
para todos
amanece, ibid. _
n, Xlix, 184 "ano~he;, hel~do
Dios a darle agua / me levante tres veces en camisa , Qumones de B., XVIII, 794b). Fraseología asturana de Vigón.
33. nro

NOS, de lat. NOS íd. lª doc.: orígenes del idioma (Glosas,
Cid, etc.).
Sabido es que en el periodo arcaico fue general el uso de nos
como pronombre tónico equivalente de nosotros (Cid; Berceo,
Mil., 8613, 904c y passim; etc.); todavía a juzgar por el metro,
emplearía nos y vos el autor de Yúcuf, h. 1300, aunque en la
literatura castellana ya se van _generalizando nosotros Y
vosotros desde el S. XIV (M. P. Yúcuf, 18, RAM 1902). Cej .
VI, 3
Como pronombre átono aparece desde el periodo clásico una
variante vulgar y sobre todo rústica mos, debida al influjo de
me y de la desinencia de la lª. persona plural de los verbos. En
América, desde la Arg. (Ascasubi, S. Vega, s. V, 1235?) Y
Chile hasta Cuba (A. F. Padrón, Bol. De Filo!. De Montevideo
III, 165) y Nuevo Méjico (Espinosa, Homen. a M. P. 1. 304;
BDHA I J57), lo vulgar es los (loh) con el valor de nos (los
vamos ios casaremos los dos etc. ), explicable por su distinción a~te la m de la desidencia en los reflexivos (y en combinaciones como nos mata, nos vendrá, etc.)
DERIV. Nuestros / Glosas, Cid, etc./, de NOSTER, NOSTRA,
NOSTRUM, íd·, variante relajada o popular ''nue (s) so ( Yúcuf,
8; hoy usual en Zamora, Fz. Duro; etc.; V. vueso por vuestro);
variante vulgar muestro (en Sta. Teresa: M. P., La lengua de
Colón, 133.), con influjo de mos por nos, y la más corriente
(combinación de las dos anteriores) mueso / Lope, Peribáñez,
e&lt;i. Losada, I, V, Tirso, la Prudencia ; etc.; muesana en el Auto
del Finamiento de Jacob: Rouanet, I, 205-6/ Nostras, tomado
del lat. nostras, -aris, "nuestra tierra".

34. Señor

Vid supra No. 16.

35. mortal

MORIR, del lat. vg. MORIRE, lat. MORI íd l ª doc.: orígenes
del idioma (Glosas Silenses 21 O, Cid, etc.).

.,

266

Muert~ / orígenes del idioma, Glosas Silenses, etc./, de MORS
:dTIS, 1d. Mortal / h.1200, Reyes Magos!, del Jat. MORTALIS
1 •

36. Sos

Vid supra No. 13.

37. Sacare

SACAR, voz exclusiva del cas, y el port., que sólo reportare
en el fr. ant. Y dial. Sachier "arrebatar", "tironear"; teniendo en
cuenta que la época primitiva aparece sobre todo en los textos
legales, con el sentido de "obtener judicialmente", y otras veces "des~ose_er, eximir", es p~obable que venga del gót.
SA~N pleitear"; de las acepciones jurídicas se pasó a "proporc10narse" y a "extraer, quitar". lª doc.: 947.
~n _cuanto a nuestro sacar, era natural que amplíase su
s1gmficado, puesto que ya en los textos legales hemos
observado su tendencia a especializarse en las aes. de "obtener" Y "desposeer", que fácilmente confluían en "extraer sacar".
'

38. esta

ESTE, ~I demostrativo, del lat. ISTE, ISTA, ISTUD, "ese". lª
doc.: ongenes, Cid, etc.

39. miserable

MISERO, del lat. miser, -era, erum, "infortunado
desdichado" 1ª doc.: 1554, Lazarillo.
'

267

�Lo emplea ya APal. 283d al definir el lat. miser, pero no está
claro que ya entonces fuese usual, y Ne,br. no lo regis~a.
Siempre ha sido meramente literario. Ast. Mísere "estenl"
· aplicado a la tierra (Vigón).
DERIV. Son también cultismos los derivados, con la exqepción
que indico. Miserable / APal . 283d, "dízese':miserable aquel de
quien de todos se duelen"; también en Nebr., muy
frecuentemente desde el Siglo de Oro, y hoy popular sobre todo en el ac. "mezquino" /, del lat. miserabilis "digno de ·
conmiseración", derivado de miserari "compadecerse" y éste de
miser.
40. Vida

VIVO, del lat. VIVUS, -A,-UM, íd I3 doc.: orígenes (Glosas de
Silos; doc. de 1090, Oelschl.; Cid, etc.).
La grafía de bivo es seguramente la más general en la Edad
Media, pues es no sólo la del Cid, sino también la del Apol.
(312b), J. Ruiz (1503d), APal. (532b, Junto a vivo ibid.),
Nebr.,etc. Junto a ella también aparece pronto la latinizante
vivo, que está repetidamente en Berceo, en e) Fuero de Avilés,
en el Conde Luc. (ed. Knust 56.18), etc.; tiende a imponerse en
el Siglo de Oro (así únicamente en el Quijote), pero Oudin
todavía prefiere la b -, y sólo desde Aut. se generaliza la grafía
moderna.

*ADSEDENTARE, derivado de SEDERE "estar sentado". lª
doc.: assentar, Cid; sentar, APal. y ya en algún ms. del S. XIV.
DERIV.Poseer/ poseyir, doc. murciano de 1274, y formas
análogas SS. XIV-XV, G. Soriano, P. 194; - sser, h.1335.
Conde Luce., ed. Knust, 283.8; Nebr.; IX, de POSSIDERE- íd.
43. otra

Vid supra No. 6.

44. Compañía

Vid supra No. 11.

45. Jesús

Vid supra No. 12.

46. otros

Vid supra No. 6.

47. Referidos

Preferir, tomado del lat. praeferre " llevar delante",
"presentar, ofrecer, mostrar", "preferir", derivado de
ferre " levar". lª doc .: Apal. 345d (" patria... dévese
aun de preferir al propio padre, porque es más universal y mucho más durable").
Referir/ Apal. " explicit... non ¡:y~rtenece a los ombres
mas refiérase al libro que se acaba" 148d, "reportar:
refirir y denunciar" 417b; no en Nebr. ni Palc., pero ya
muy usual en ambas aes. por aquel tiempo y en
Cervantes y el Siglo de Oro; para la ac. Antigua
"rechazar, apartar, perseguir". ·
~

DERIV. Vida/ 1805, Oelschl.; Cid; Fn. Gon~., 579; Nebr. etc./
1

41. ettema

EDAD, del lat. AETAS, -ATIS, "vida, tiempo que se vive",
"edad", contracción del arcaico AEVITAS, .y éste derivado de
AEVUM "duración", "tiempo"; "vida", ;'edad". lª doc.:
orígenes del idioma (Cid, etc.). Para ejs. medievales, vid.
M.P., Cid, 63,4-5; clásicos, en Cej. V, 51.
DERIV. C~etáneo /1648, Moret/, tomado del lat. coataneus íd.,
derivado de aetas. Eterno/ APal., 357d; Cej. IV, 51/, tomado de
aetemus íd., contracción de. aevitemus (de donde el cultismo
eviterno empleado por Juan de Mena), derivado a su vez de
aevum.

42. posea-

SENTAR, voz común al cast. con los otros rqmances ibéricos y
dialectos réticos y del Nordeste de Italia; ía' (&gt;.nica forma antigua parece ser assentar, que procede de un lat. vg.
268

48. Vienes

Vid supra No. 7.

49. birtud

VIRIL, adj., tomado del lat. virilis "masculino",
"propio del hombre adulto", "vigoroso", derivado de
virviri, "varón". lª doc.: Apal, 157b.
Falta todavía en Nebr. y Covarr., pero ya está en Oudin, y Aut. Cita ejs. Desde a 2ª mitad S.XVI. Hoy es
palabra usual en la lengua escrita y en estilo oral de la
gente educada.
VIRTUD/ bertu, 1090, Oelschlager; vertut, Cantar de
Mio Cid; Berceo; la ac. "reliquia" está en I 090 y en los
Fueros de Aragón,Tilander, 609; virtud, Alex., 91 Rim
269

�de Palacio, 1506; Cej. IV, 70 / tomado por vía
semiculta de virtus,-utis "fortaleza de carácter",
"virtud".

55. obste

ESTAR, del lat. STARE" estar en pie"," estar firme",
"estar mmov1
. , ·111. 1ª doc.: orígenes del idioma (Cid,
etc.).

50. esta

Vid supra No. 38.

51. presente

Vid supra No.13.

52. Scriptura

ESCRIBIR, del lat. SCRIBBERE íd. lª doc.: escribir,
Cid, etc. Tiene siempre - v- hasta, el S. XVI en los
textos que distinguen) (Nebr., Apal, etc) La forma
escrevir es muy corriente hasta el S., XVI en la lengua
literaria y después en lo vulgar (vid. Cuervo, Obr.
Inéd., p. 190, n. 25). Forma arcaica de int~rés es el
pretérito fuerte escripso (grafía cult~ por escnsso, Berceo, Mil, 182).

El estudio de los varios usos, aes. y formas del verbo
estar, en su aspecto actual e histórico pertenece del todo a la gramática; me abst_engo de publicar aquí parte
alguna de mis materiales . Para una teoría, poco creíble, acerca de un influjo del substrato ibérico en el empleo de estar donde otros romances prefieren el verb·o
correspondiente a ser, vid. Schuchardt, ZRPh. XXXII,
354. Condiciones algo parecidas, en este punto,
p_resenta el portugués y el catalán, aunque en ambos, y
singularmente en el último, la extensión de estar es
más reducida. Todavía algo más en el italiano y en
francés arcaico.

En el participio fue común la grafi~ cultista escrip_so
desde aniguo (hoy en los verbos derivados con prefiJo,
sobre todo en América), y como alguna vez se
pronunciaba la p, de ahí nació la forma de escriuta que
leemos en los Fueros de Aragón de h. 1300 (Tilander,
232.1).

DERIV. Constar/ 1283, Libros de Acedrex 300.28;
Apal. 113d, 184b, 341d/, ., tomado de constare
"detenerse", "su bs1st1r
. . ", "estar .d ;; acuerdo", "constar";
constante/ h. 1400, Rim. de P~lacio, Nebr./. Obstar/
1606, A. De Herrera/, tomado de obstare "ponerse
enfrente, cerrar el paso, oponerse".

DERIV. Escribiente (una fonna quizá catalanizante
escribén tuvo uso, pues aparece con el sentido de
"escribano" dos veces en Quiñones de B., NBAE
XVIII. 661 ). Escribimiento, ant. Escrito; escrita, así
llamada por las manchas de que esta salpicada;
escritilla. Escritor/- iptor., Apal., 440d; Nebr./, Berceo
dijo escrividor. Escritorio/ deformado en escriptor,_ el
glos. de Toledo, h. 1400; escrit?rio,!54, N. R~co~11./,
tomado del latín tardío scnptonum; escntonsta.
Escritura/ glosas de Silos; Auto de lps Reyes Magos/.
53.hecho

HACER del lat. FACERE íd. 1ª doc.: orígenes del
idioma ( fere, h. 950, Glosas de Emilianenses; facer,
doc. de 1030, M. P., Oríg., 188 fazet, Vid, etc.).

54. entregara

Vid supra No. 5.

270

56. Virreinato

REY, del lat. REX, REGIS, íd. 1ª doc.: reie, doc de
965; rey íd. 983 y docs. del S. XII ( Oelschl.); Cid, etc.
La evolución fonética es nonrtal; para los detalles de
s~ ~xplicación: :id. A. Castro, RFE I, 182-4 (y
b1bhografía alh citada) y G. De Diego, RFE III, 304.
La variante re abunda en la. época arcaica: doc. de
1148 (Oelschl.), Fuero de AviÍés, Disputa del Alma y
el Cuerpo ( pasaje citado S. V. LISONJA), en &lt;loes.
leoneses de 1129, 1245, 1250, 1257, 1260, (Staff
9.14, 25.20, 36. 19. 47. 18. 4f75,54.35), etc. también
re ( esp. en plural), Reyes Mag9s, doc. de 1206, etc. El
plural normal en la época arcaica es reys: Fuero de
Aviles, Berceo, etc. ; para su supervivencia en fechas
superiores V. los testimonios del provervio allá van
leys doquieren reys en Solalinde, RFE III,298 -300. La
prosodia del vocablo nos enseña que en Berceo
(constantemente), y en general en el S. XIII, se
pronunciaba rei bisílabo (Mil.,37c, d, 59ª,97ª, 3 lc,
271

�523\ etc.); comp. los estudios de Hanssen mencionados en su gramática y en citado artículo de A. C~stro
Para aes. especialmente (p. Ej. "mazorca de maiz de
grano
encamado", que se encuentra, entre_otr~s de
distinto color •en una "esvilla" ast., ~), combmac10nes
(como rey d' armas " heraldo", qower, ~m,ú. del
Amante, 472) y fraseología, vid. Aut. Y CeJ., V. pp.
380-7.
·¡

DERIV. Almilla " especie de jubón ajustado al cuerpo,
con o sin mangas"l 1539-42: Gúevaral, así llamada por
su unión íntima al cuerpo, nótese el pasaje citado: "Es
privilegio de viejos... traer un~ almilla de grana para
alegrar el corazón"; hoy se cc:ins:.,rva armilla en León
(Garrote) y otras partes, y la 111Ísma forma disimulada,
pero con el significado· " cahleco", pasó al gallego /RL
VII, 202), al catalán IS. XVIDj y además al port. antic.
almilha; la ac. " tira ancha de .carne de puerco, de la
parte d~I pecho" ( Covarr.) se ha cambiado h9y ~n
"bazo del puerco" en Cespedosa ( RFE XV, 273).

DERIV. Quijote I xlgvii/; virreina/1552, l de Gomara, ·
Aut/; vireinato/ Aut./ o raramente virreino / íd. /;
virreinal.
57. otra

Vid supra No. 6.

58. disposisión

PONER, del lat. PONERE" colocar", "poner_". lª doc.:
orígenes del idioma (Glosas Silenses,. Cid, etc.).

Desalmado /" inánime" en N ebr.; ac. Moderna 1578:
Ercilla /, con el verbo desalmar (raro y sacado del
participio).
·
-

Los siguientes vocablos son tomados del latín. Animal
l 1251 , Calila 26.304; Conde Luc.¡, de animal, -alis íd.
(comp. ALIMAÑA); como adjetivo ya h. 1560 (P. Las
Casas); de aquí animalada1¡, animalidad,animalizar;
animáculo. Animar! h.1440. A de la Torre; Cuervo,
Dicc.I, 472-41, de animar íd. ( para animarse como sinónimo de atreverse, vid. ALÍC, 23); animación. Aní1!Jico /fin S. XIX, Galdós/ Animismo I Acad. ya 18841.
Animo! 1328-351, de animus íd.

Disponer/ princ. S. XIV, Zifar, 34.5 ( DESP-): Canc.
de Baena: E. De Villena: Cuervo,- Dice. II, 1272~5:
Nebr.: "poner en partes", "deliberar", toma~o de_ ~1,sponere "poner separadamente", "disponer": d1spos1c1on
S. XIV Cast. de D. Sancho.
59. qualquiera

Vid supra No.19.

60. Vienes

Vid supra No. 7.

63. Constante

Vid supra No. 55.

61. es

Vid supra No. 13.

64. Voluntad

Vid supra No. 31.

62. animo

ALMA, del lat. ANIMA " aire, a~t;nto", "alma". 1ª
doc.: bargas anónimas de os SS. ~ y XII, Al - And,
Xvii,,82,106; Cid.
;,

65. Vida

Vid supra No. 40.

66. Muerte

Vid supra No. 35.

La forma culta ánima convivió con la popular alma, Y
todavía sigue empleándose en el hab1a vulgar ~ rú~t!ca,
sobre todo hablando de las almas del purgatono; ehma
es vulgarismo antiguo (J. Del Encina) y americano
(Cuervo, Obr. Inéd. 230,232). Nótese el uso
pronominal arcaico ( ofrecer) su al"1a" ofrecerse uno:•,
" a sí mismo" (Clila, ed. Rivad. LI, 30). Para los demas
usos, vid. Dhist.; Cej VI 18.
272

67. sola

SOLO, del lat. SLOUS, -A, -UM, íd. 1ª doc.: 1040,
(Oelschl.; Cid).
"Todos eran idos, ellos quatro solos son" Cid, 2712,
"sola salió como ladrón,/ que ~on mandó companyión"
Sta.. M. Egipc., 140. De uso general en todas las
épocas y común a todos los romances de Occidente.

273

�68. sagada

SAGRADO, del lat. SACRATUS "sagrado,
consagrado", derivado de SACRARE "consagrar" y
éste de SACRE, SACRA, SACRUM, "santo, agusto".
1ª doc.: Berceo.

~9. Compª

Vid supra No. 11.

70.Jesús

Vid supra No. 12.

71. esta

Vid supra No. 38.

72. Nueba

NUEVO, del lat. NOVUS,- A,- 1.JM, íd. 1ª. Co.
orígenes del idioma (doc. de 10441 Oelsch 1.1, Cid,
etc.).

73. Spana

•..,,..,, iill

l

ESPAÑA, el vocablo España procede del griego
Spania, voz que aparece empleada poi;,primera vez por
Artemidoro, como una forma secundaria de Ispania,
transformada esta en Hispania por los romanos, como
transformaron Ispalis. La etimología de Ispania ó (sic)
Spania hay que buscarla en la lengua de unos
pobladores más antiguos que los griegos; Bochart
creyó que se derivaba del fenicio 1span, significado
país de consejos, por la abundancia de estos animales,
que debían ser objeto de caza; pero tal derivación es
rechazada generalmente en la actualidad, diciendo
Welhaussen que se apoya en · la comparación,
purament arbitraria de span con la voz hebrea sch~phan,
marmota (en el rabínic&lt;?, cunículus) sm
274

Últimamente se prefiere hacer a la voz span de origen
céltico, de la misma raíz que el aleman Spann, pie;
Spanne, palma de la mano; spannen, exten_derse, y
Spannung, punto de partida y que el ingles Spann,
palmo, spanner, entrada ó (sic) llave ya por la Esp~ña
la entrada o llave del Mediterráneo ya por su llanura
central, que haría que el territorio se comparase á (sic)
la palma de la mano y se le diese el nombre de ella.

,.,

Cej. VI 60. La locución adverbial áe nuevo, común a
todos los romances ( ya en Berceo, Nebr., etc.), no es
más que el adverbio lat. DENUO, que en vulgar sufrió
recomposición, convirtiéndose en DE NOVO. Es raro
el uso del mismo que hace J. de Valdés en la frase: "en
todas las lenguas del mundo ay unos que scriven
mejor... que otros, y por esto los que quieren aprender
una lengua de nuevo devrían mucho mirar en qué libros leen" ( Diál. De la L 157.5), donde significa "desde el principio"; sólo veo algo análogo en otro autor
erudito, Apal. (" deintio ... de nuevo" 107b), luego habrá ahí un calco semántico del lat. ab integro "dé nuevo" y "desde el principio".

f

embargo, debe observarse que en una moneda de
Adriano se representa (sic) España en forma de una
matrona sentada que tiene un conejo a sus pies.

74. Andalusia

ANDALUCÍA, en tiempo de los romanos se hallaba
comprendida en el territorio de la Bética, más cuando
la irrupción de los pueblos del Norte, la ocuparon los
vándalos, llamándole Wandalenhaus, de cuyo nombre
se formó primero el de Vanqalicia y después el de
Andalucía. Algunos disienten de este parecer y creen
que ese nombre viene del árabe Andalús y significa
tierra occidente. Arabe: Al - Andalus. Los árabes
designaron a España con el nombre genérico de
Al-Andalus.

75. tengo

TENER, del lat. TENERE "tener asiado u ocupado",
mantener", " retener" lª. Doc.: med. S. X, Glosas
Emilianenses.
El hecho capital en la historia de esta palabra es su
invasión del terreno semántico del lat. habere, con el
sentido de posesión pura y simple. Se trata de una
innovación de los tres romances ibéricos, que en los
tres aparece ya en la Edad Media, pero que además se
encuentra en Cerdeña y en it. dialectal del Lacio,
Abruzo, Pulla y alguna otra zona del Sur de Italia
(Seiferr, Arom., XVIIl,411,3; Rohlfs, Romanica Helv.
IV,74). Men cast. aver conserva este valor más o menos en toda la Edad Media, pero tener ya aparece algunas veces con el nuevo desde los orígenes (Cid
113,etc.; Berceo, Mil ., 320ª; Apol., 154b; y aun quizá
ya una vez en las Glosas Emilianenses, nº 89); para el
progreso de esta sustitución, vi~i.
275

�El Seifert, Rfe XVII,233-76, 345-89. Por lo demás las
últimas raíces de esta tendencia parecen encontrarse
muy atrás, pues ya hay ejs. de tener con valor casi
idéntico a habere en los españoles Oriencio (S. V), y
Aetheria (S.VI), aunque es cierto que estos usos en
latín no parece que estuvieran entera~ente confinados
a autores hispanos.
76. espresado

Vid supra No. 9.

77. otra

Vid supra No. 6.

78. persona

PERSONA tomada del lat. persona "máscara de actor", "pers~naje teatral", "personalidad, persona".' lª
doc.: Berceo Cultismo empleado.en todas las épocas Y
popularizado por lo menos desde fines de la Edad Media; de ahí la gramaticalización de la persona, como
pronombre impersonal en el sentido de "uno, la gente",
hoy típico del lenguaje vulgar, y usual desde el S. XV.

79. alguna

Vid supra No. 23.

80. gose

GOZO, del lat. GAUDIUM "placer, gozo, contento",
derivado de GAUDERE "goazar": el grupo DI dio - z.,
según es regular, tras el elemento consonántico en que
termina el diptongo AU. lª doc. : orígenes del idioma
(Cid; Berceo; etc.).
Palabra popular frecuente en todas las épocas. El
tratamiento del grupo - DI- causó escrúpulos entre los
primeros romanistas: unos pensaron de que gozo
procedía de GUSTUS "gusto" (Baist: ZRPh. IX, 148),
otros trataron de facilitar esta expltcación suponiendo
GUSTTIU (Tallgren, Est. sobre la Gaya de Segovia,
80, 81 ),otros llegaron a proponer
NEGOTIUM
"quehacer" como punto de partida (F0rd, Rom. XXVII,
288.). Todo esto era arbitrario y sin razón alguna. El
único escrúpulo fundado era el de Diez (Wb., 456),
que extrañaba la o del port. gozo; pero no se citaban
ejs. portugueses de gozo ni de go~r anteriores a los
a\ausíadas ( 1572), vid Vieira, Mora~s y antes se había
dicho en el mismo sentido govio (SS. XIV- XVI) o
gouvecer (princ. S XV), que son los representantes
276

normales de GADIUM y GAUDERE en portugués;
en cuanto a gozo y su derivado gozar so tan
castellánisimos como el otro derivado regozijar y
regozijo, cuya i es otro flagrantes indicio. Desde M-L.
( Rom. Ramm. 1, 1890, 51 O) y M . P. ( Cid, p. 186.30)
se vio que en realidad se trat~ de GADIUM gozo no
ofrecía dificultad alguna ·(en el mismo sentido
Hanssen, Gram. Hist., 143, etc.), pues la evolució del
grupo -DI- tras un elemento consonántico era
riguros~mente igual a la de *ADMORDIUM almuerzo;
como esta palabra, gozo tiene z sonora en castellano
antiguo ( Nebr., etc.); el diptongo AU produce efectos
consonantico ante dentales y velares (CASTUM coto,
PAUCUM) poco no sonorizan su consonante; un caso
paralelo ozo AUDIO, primera persona del presente de
oír, se halla en leonés antiguo ( Hansse~)
DERIV. Gozar I Berceo; también Apol., J. Ruiz, Apal.,
Nebr.; popular y frecuente en todas las épocas, pero es
derivado exclusivamente español
81. otros

Vid supra No. 6.

82. bienes

Vid supra No. 7.

83. efectos

AFECTO, adj., tomado del lar: affectus, participio
pasivo de afficere "poner en cierto estado", derivado
de facere" hacer". 1ª do.: 1588; F. Díaz.
Cuervo, Dice. I, 228-9. Cej. IX, I 8t.
DERIV. Como latinismo, lat. de ectio. Efecto¡ effecto,
Apal., 126d; efecto C. de Las Casas, 1570; Cej. IX.
18111, de effectus, -us, íd., derivado de efficere
producir un efecto.

84. Referidos

Vid supra No. 47.

85. nadie

NACER, del lat. NASCI, íd. 1ª doc. orígenes del
idioma (Glosas Slienses, Vid, étc.).
De uso general en todas las épocas y común a todos los
romances. El antiguo participio fue nado, que se lee en

277

�la Disputa del Alma y el Cuerpo, Alex. (10,671, 977).
Fn. Gonz.(184) , J. Ruiz (798), Alfonso XI (90,368),
etc.; pero la innovación nacido, característica del
iberromance, ya aparece en el Auto de los Reyes
Magos.

romances de la Península Ibérica ni del Centro o Sur
de Italia.
Importa., por lo tanto, fijar bien la cronología del
vocablo en los varios romances. Y es el caso que en la
lengua de Oc es de aparición moderna; en escritores
italianos no aparece antes de pavanzati (+1606), los
primeros testimonios en este· -idioma se hayan en las
traducciones de originales castellanos y portugueses
debido a Bainera (1507) y Ramusio 8n. 151 O), y aun el
derivado imbarazzo aparece primeramente en A. Caro
( + 1566) y en Maquiavelo (+ 1527), vid. Zacearía; en
cuanto al francés, el primer testimonio de embarraser
es de un autor hispanizante y tan tardío como Montaigne (1580) y el primero de débarrasser" se lee en
una
traducción del castellano, la de las epístolas
de
Guevara, publicada en 1584 (RF XXXII, 41 ).

En cuanto al actual pronombre nadie, tuvo
primitivamente la forma nadi (Cid, passim; Berceo,
Mil. 742c,180; Alex. 222; y todavía en fecha bastante
tardía , fin del S. XV, Rodrigo de ,Reynosa, Phi!. Q.
XXI, 36, y aún lo empleaba el Emperador Carlos V,
según M.P., La lengua de Colon, p. 133, mss V y H, 2ª
mitad del S. XIX lo nadie I Nebr.l, vulgarmente nadie!
Sta. Teresa M.P , I, C,I:
del lat.. ( HOMINES) NATI ( NON)... "hombres
nacidos no...".
86.pueda

PODER, del lat. vg. *POTTERE. Que sustituyo al lat.
el. POSEE íd. 1ª doc.: orígenes del idioma.( Cid,
etc.).
._,
A fuerza de emplearse como simple auxiliar, poder se
convierte a veces en un mero expletivo, sobre todo en
verso: Berceo, Mil., 7d; Tirso, Condenado por
Desconfiado III, XV, ed. Losada, p. 168; Vz de
Guevara, Serrana de la Vera, v. 1062.

87. en barasar

,

.,.

EMBARAZAR, "impedir, estorbar", del leonés o del
port. embarcar íd., derivado baracada "lazo", "cordel,
cordón", baracado "cuerda hecha de pelos sacados de
la cola de un animal", de origen incierto, probablemente prreromano y acaso céltico (comp. irl. Ant. barr
"copete, penacho"). 1ª doc.: H. 1460, Canc. de Stúñiga,
Crón. de Alvarado de Luna.
CUERVO, Bol. C. y C. II, 353-7. Es muy notable esta
·ausencia total de un verbo tan importante en los textos
anteriores a la segunda mitad del S. XV. Esto es
importante por di se puede sugerir un origen forastero;
ahora bien, sólo si el vocablo procediera del francés
podría admitirse la etimología barra propuesta por
Diez y aceptada por Cuervo, pues sólo allí es posible
la confusión de -rr con -r-, que nunca ocurre en los
278

88. estorbar

TURBAR, tomado del lat. turbare "enturbiar, agitar"
"turbar, perturbar". I3 doc.: Berceo.
'
Este poeta lo aplica repetidamente a la visión, a la
catadura y al estado atosférico. También emplea con el
mismo sentido ojos turbiados (S. Dom., 292). Se trata
de una forma influida por turbio, que persistió en la
Edad Media:turbiar "turbar" Gr. Conq. De Ultr., 537,
481; Nebr., declara "turbar lo mismo es que turviar
.
.
'
turv10 lo mismo que turbado" , · y luego trae turbar o
turvar: turbo" La grafía turvar no revela tratamiento
hereditario, sino solamente influjo del hereditario
turvio. Aut. señala la forma turbiar "turbar" en la
crónica de Ocampo del S. XVI, pero dándola como
anticuada. En cuanto a turbar tiene ya tono literario en
los textos del Siglo de Oro, y desde luego es hoy
palabra propia de la lengua escrita.. Hubo variante
popular torvar, 1ª Crón. Gral. 190b36.

.

DERIV. Turbar; conturbación. Estorbar 1 "-var: obsto"
Nebr.¡ antes de destorvarl Alex.; 992.
·.

279

�B. Transcripción.

[ Arriba al centro aparece
un dibujo y dice debajo de él ]
Un real

[Arriba a la izquierda se encuentra un dibujo y a la derecha un texto]
SELLO TERCERO, UN REAL.
AÑO DE MIL SETECIENTOS
Y DOS, Y SETECIENTOS .Y
TRES

[A la izquierda aparece

un sello y dicel]
Anos de 1712:
1713 PHILIPUS. V. DCW

280

Y sicaso, [¿] llega el tiempo de
entregar otros bienes, arriba
espresados a otra Compa[ñía]
de Jesús, (que sera en~¡ tereno benidero de mi
Señor al [que]
quisiere, O después, en
qualquiera Otro t[iem]po, SiaCaso por algun
Acidente, no se entregaren otros bienes en otro
mes) es mi Voluntad, que Si Dios n[uest]ro
Señor, Como mortal que Sos, me Sacare deesta
miserable Vida pa[ra] la etterna, entre Y
posea la otra Compañia de Jesus, otros mis
Referidos Vienes de · birtud deesta presente
Scriptura Como si Yo de hecho Se los
entregara,. Sin q[ue] obste, a Virreinato, O
Otra disposision qualquiera de mis Vienes,
pues es mi animo Y Constante Voluntad pa[ra]
en Vida y Muerte q[ue] Sola, la Sag[ra]da
Compa(ñía] de Jesús, deesta Nueba Spaña, O
de Andalusía . Como tengo espresado Y no
Otrapersona alguna, entre Y gose de otros
bienes pa(ra] los efectos Referidos, sin que
nadie Selo pueda en barasar, ni estorbar.

281

�[Abajo a la izquierda
aparece un sello y dice]

El grupo qu- es decir, la velar f seguida de la fricativa
labial y, pierde su fricativa, ora en la escritura y
pronunciación; ora se pierde en la pronunciación, se
siga escribiendo !! por seguir~ o 1 Sólo se exceptúa el
caso de qua, quo- acentuados, que éstos conservan la u.

Archivo Municipal de
Monterrey
•
En esta transcripción, que resulta fácil y legible, se comprueba
claramente que es anterior a 1726, fecha de la fijación de la ortografía por la
Real Academia de la Lengua.
La afirmación anterior resulta del estudio filológico concienzudo,
puesto que en la totalidad de los renglones se logra percatar un sin fin de
errores ortográficos: uso de mayúsculas indebidas (Vienes, Acidente,
Voluntad, Vida, Muerte, Sola, Como, Sos, Sacare, Referidos, Scriptura, Yo,
Se, Sin, O, Virreinato, Otra, Si, Y); falta o adición de acentos (Jesus, sera,
algun, Compañía disposision, animo, Andalusia, despues,.Díos), cam~io de
una grafía por otra (Vienes, Nueba, birtud, espresados1 tereno, benidero,
disposision, Andalusia, gose, en barasar, tienpo, ariba).
Otro de los puntos o fenómenos que se observan en esta transcripción
es el hecho del empleo de contracciones indebidas:
Rl y RS =
R8, Rl 1 y Rl6=
R9=
Rl6 O=
Rl8=
Rl9=

R20=

sicaso
deesta
pal ralla
deJesus
Otrapersona
sinque
Selo

acaso 1
1 de esta 1
1 para la 1
1 de Jesús 1
1 otra persona 1
1 sin que 1
1 se lo 1

scriptura

Pt: en el grupo de labial seguida de dental se asimila la
labial y desaparece después: pt t:
scriptura - escritura.
Spaña

Sp: a la§ líquida, o sea seguida de otra consonante, se
le antepone una i o una~ ya en latín vulgar:
Spaña - España

birtud

Es un semicultismo porque la h de la primera sílaba se
ha conservado como y.

1 si

D) Análisis morfológico.
Desde este punto de vista se presentan los siguientes fenómenos:
entregaren, quisiere,

La conjugación verbal en los tiempos.

sacare, entregara

pretérito y futuro del modo subjuntivo es
combinada con el modo indicativo.

Se presenta un solo caso (R9) que aparece una letra constante duplicada: etterna, palabra cuya consonante doble (t) posterionpente se simplifica
quedando eterna.

Los tiempos del subjuni:ivo son relativos y
muy sujetos al aspecto y al modo significativo
del verbo. El futuro de subjuntivo prácticamente ha desaparecido del sistema y sólo se
conserva en formulas ~stereotipadas o como
arcaísmos.

C. Análisis fonológico.
Se logran apreciar los siguientes fenómenos, desde este punto de vista:
bienes, vienes

se: A la § líquida, o sea seguida de otra consonante, se
le antepone una i_o una ~ ya en latín vulgar: scriboescribo.

La y y la h intervocálicas se confundieron en y ya en
latín vulgar, y en romance se conserva como fricativa
b, escrita y o !! en la ortografía antig~_a.

qualquiera

282

Sos

a

Conjugación verbal perteneciente vosotros.
El uso de vos es gener~l en la América hispano-hablante. Es una forma arcaica hispana, que
evolucionó al margen 'de los tratamientos de
Península. Las zonas ~ue emplea el Arcaísmo

283

�vos conservan en él plurales de segunda persona cantás, tenés, Soltés, sos e imperativos andá, poné, vení, desechados por el español
Normal durante el siglo XVI.

Emplea además, dos palabras con relación semántica:
una primitiva -muerte- y una derivada -moral.

Conclusiones

E. Análisis sintáctico.
Analizando el texto sintácticamente, se observaron los siguientes aspectos:
miserable Vida,
Referidos Vienes,
presente Scriptura.

El adjetivo suele posponerse al
sustantivo y aquí, en el texto en
cuestión, se aprecia el uso del hipérbatoq.
Reconstruyendo estas frases o locuciones
quedarían así:
- vida miserable,
- bienes referidos,
- escritura presente.

F. Análisis semántico.

Al considerar este aspecto, en el análisis del texto se encontró como
anonnalidad semántica el uso del verbo tener con el significado de haber.
Este verbo era empleado en la Edad Media como verbo transitivo y
alternaba con tener, semánticamente. Haber expresaba la posesión incoactiva y tener la durativa. Aquél solía emplearse con objeto directo abstracto y
este último con objeto concreto.
ótro punto de interés en el estudio filológico del presente texto
analizado es el hecho de encontrar el empleo de términos sinónimos:
* En el terreno religiosó cristiano: Díos, Señor, Jesús. Estos vocablos se
emplean actualmente con este valor de sinónimos.
* En barasar, estorbar: utilizados con el significado actual¡
* Referidos, espresados: empleados con la actual carga semántica.
* Animo, voluntad: aplicados indistintamente.

284

La Filología es una ciencia que cada vez tiene menos adeptos debido al
estudio minucioso que cada texto requiere; sin embargo, para obtener una
mejor y completa interpreqición de los escritos realizados durante la
antigüedad y comprender_la forma de escribir de las civilizaciones P8:Sadas,
se requiere del correspondiente análisis que realice el. filólogo.
Este análisis o proceso requiere, entre otras cosas, el estudio a nivel
etimológico, fonológico, morfológico, sintáctico y semántico.
Una de las ramas auxiliares de la Filología es la paleografía, la cual se
encarga del estudio de las escrituras antiguas; es de~1r, los rasgos utilizados
al escribir los manuscritos.
El fragmento analizado del "Acta de la Donación a la Compañía de
Jesús" presenta rasgos sencillos para transcribirlos, p.uesto que el manuscrito
estudiado mantiene, en lo general, una gran legibilidad en las grafías
empleadas, con excepción de un vocablo, cuya lectura no se pudo realizar.
El texto mencionado y analizado presenta como rasgo predominante,
en el nivel etimológico, el hecho de que el mayor _número de los ténninos
empleados tiene su origen en el latín.
Al realizar la transcripción de dicho escrito, se puede observar que el
texto presenta una gran cantidad de errores ortográficos, los cuales se
anotaron en el trabajo cuestionado, aplicando las normas o reglas de la
paleografía. Dichos errores se deben a que el escrito _pertenece a una época
anterior a la aparición de la ortografía de la lengua española.
Fonológicamente se afinna que el año 1914, época en que fue escrito el
mencionado documento, representa una etapa de trll;nsición en la historia de
la lengua española, ya que de manera indistinta se presentan los fonemas
/v/, lb/ con un mismo sonido; cabe aclarar que una mínima parte de lo_s vocablos que el texto utiliza presenta modificaciones fonológicas, es decir, sí
se establece la correspondien~e relación con la terminología actual.

285

�Al realizar el estudio sintáctico del texto en cuestión, se logró advertir
que se utiliza el hipérbaton como figura literaria que permite alterar el orden
sintáctico de la oración.

_ _ _ _ _ Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
V~lumen fil
(Biblioteca Románica Hispánica. V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, S/F/Ed.

En el análisis semántico del escrito, se observó que la mayor parte de la
terminología empleada coincide con el sentido que en la actualidad ~e le da
a cada una de las palabras que el texto utiliza.

_ _ _ _ _ Diccionario critico etimológico de la lengua castellana.
Volumen IV.
(Biblioteca Románica Hispánica. V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, S/F/Ed.

Como éste, existe toda una variedad de documento~ que forman parte
de nuestro patrimonio cultural. Es verdaderamente estimulante poder
acercarse a ellos y conocer, a través de su estudio filológico, el estado de la
lengua en la época en que fueron escritos

GARCÍA DE DIEGO, VICENT. Gramática histórica española.
Editorial Gredos. 2ª edición revisada y aumentada. Madrid, 1961 .
•
-

. , . _
Manual de dialectología española!
Ediciones Cultura
Hispamca. Seguna edición corregida y aumentada. Madrid, 1959.
LAPESA, RAFAEL.
Historia de la lenguá española!
Escelicer.
Séptima edición. Madrid, 1968.

Bibliografía

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Ciencia del lenguaje y arte del estilo. Teoría y
sinopsis. Tomo L (Colección obras de consulta). Aguilar. Duodécima
edición. Tercera reimpresión. Madrid, 1980.
'

_ _ _ _ _ Evolución sintáctica del español. Sintáxis histórica del
español desde el iberorromano hasta nuestros días. Aguilar. Segunda
edición. Madrid, 1964.

Ediciones

MENÉND~Z PIDAL, ~- _Manual de gramática histórica española! EspasaCalpe. Decimocuarta ed1c1ón. Madrid, 1973.
QUALIS, ANTONIO; CÉSAR HERNÁNDEZ; et ·al.- Lengua española.
S/Ed. 6ª. edición.
Valladolid, 1975.
-

SIA

v.

. . Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana. Tomo
HIJOS de J. Espasa, Editores. S/F/Ed.

Comentario
Primera edi-

_ _ _ _ _ .l!nciclopedia Universal 1/ustradd: Europeo- Americana.
Tomo XXI. HIJOS de J. Espasa , Editores. S/N/Ed.
Barcelona, SI
F/Ed.

BOLAÑO E ISLA, AMANCIO.
Manual de Histo~ia de la Lengua
Española. Editorial Porrúa. Segunda Edición. México, 1971.

- - - - - . Toda escritura es inspirada de Dios y provechosa.
W~tchtower B1ble and Tract Society ofNew York, Inc. S/N/Ed. Estados
Umdos de America, 1983.

ARIZA VIGUERA, M; J. GARRIDO MEDINA; et al.
lingüístico y literario de los textos españoles. Alhambra.
ción.
Madrid, 1981

COROMINAS, J. Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Volumen L (Biblioteca Románica Hispanica. V. Diccionarios etimológicos).
Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, SI F/Ed.

TIBÓN, GUTIERRE.
Diccionario etimológico comparado de nombres
propios de persona._
Unión Tipográfica. Editorial Hispano Americana.
S/N/Ed. México, 1956.

_ _ _ _ _ Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Volumen JI
(Biblioteca Románica Hispánica. · V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed. Madrid, S /F/Ed.

286

287

�CONFABULARIO: EL DRAMA OEL SER
Martín Agustín de Nava Martínez
Lic. en Ciencias de la Comunicación y
Lic. en letras Españolas por la UANL
l.

.,

Introducción

El cuento es uno de los géneros literarios al, que han recurrido con
mayor asiduidad los escritores latinoamericanos y México, como . parte.
integrante de esa comunidad literaria, no podía ·ser la excepción.
Escritores como Revueltas, Rulfo, Fuentes y Arreola han logrado, por
medio del cuento, algunos de sus mejores momentos literarios y han
colocado a nuestro país al nivel literario de los demás países
latinoamericanos.
Los escritores mexicanos, a través del desarroilo-Jel cuento, introducen
nuevas posibilidades formales y más penetrantes con~epciones de la realidad
que los estudiosos de la literatura no pueden pasar por alto, sino que deben
de constituir uno de sus objetivos básicos de estudio. Es así, como el
objetivo central de este artículo consiste en el análisis del proceso de
escritura en la colección de cuentos de Juan .José Arreola titulada:
Confabulario. Esto con la finalidad de tratar de establecer las constantes
presentes en esta obra literaria en función de lo literario y lo ideológico.
Para el desarrollo de este estudio tomaremos como sustentos
metodológicos algunas de las ideas expresadas por Walter J. Ong en su libro
Oralidad y escritura y por Mario J. Valdés en •su artículo El análisis
semiótico dentro de la hermeneútica fenomenológica.
'Es conveniente aclarar que no pretendemos analizar con profundidad
uno por uno todos los cuentos de Conjabulario (lo que equivaldría a analizar
veintiocho obras literari~. 'debido a la complejidad de cada uno de ellos),
sino que partiremos de ' la obra como un conjunto, una globalización.
Obviamente, nos detendremos en algunos de ellos para ejemplificar y dar
sustento a nuestras ideas. Hemos seleccionado los que hemos considerado
como más representativos del autor.

Il. El proceso de escritura en Confabulario.

Conjabulario de Juan José Arreola es una eolección de veintiocho
cuentos en donde "Por razones diversas, Varia Inv,er...:ión, Conjabulario y
289

...

~

~ 1

A

&amp;.

M
~
~

'

�Bestiario se contaminaron entre sí a partir de 1949... Ahora cada uno de

esos libros devuelve a los otros lo que no es suyo y recobra simultáneamente
lo propio. Este Confabulario se queda con los cuentos maduros y aquellos
que más se le parece. " 1
Si tomamos como punto de partida el proceso de comunicación,
notaremos inmediatamente que Arreola escribe para sí mismo, para
encontrar su propia identidad y para tratar de resolver su problemática
existencial y filosófica a través de su obra; pero al mismo tiempo pretende
que sus lectores ·se involucren de tal manera que él, como autor, y nosotros,
como lectores, seamos uno mismo "confabulados" en esta obra que nos lleva
a la reflexión y al análisis de nuestra existencia. El mismo autor deja
asentado lo anteriormente dicho en esa especie de prólogo titulado De
memoria y olvido en donde, utilizando el relato autobiográfico, se presenta
ante nosotros como un ser humano más que vive y busca su propio camino:
"Sólo me gustaría apuntar que confabulados o no, el autor y sus lectores
probables sean la misma cosa. Suma y resta entre recuerdos y olvidos,
multiplicados por cada uno". 2
.:.
Este afán de lograr la unión de sí mismo, como autor, con sus lectores
lo va a canalizar a través de su propio proceso de escritur?t, que al final de
cuentas se constituye en el medio idóneo para lograr su objetivo como
emisor.

.

J

..,.¡¡,¡

u

ironía, en el sarcasmo basado en ironizar lo más querido, io más sagrado que
puede haber en los sentimientos humanos. Dicha ironía resulta del hecho de
poner en crisis las más íntimas realidades del autor y del lector de tal manera
que termina burlándose de problemas cada vez más profundos.
El estilo es otro de los núcleos significativos del proceso escritura! en
Confabulario y se encuentra caracterizado básicamente por la tendencia a la

síntesis, la prosa poética elaborada y la variedad formal; aquí encontramos
un verdadero despliegue de formas diversas como el apólogo, el fragmento
de diario, la parábola, el epigrama, la fábula, la estampa, la epístola, etc.
Características, todas ellas, que revelan la importancia de la reflexión textual
y del concepto de estructura: la unidad artística de cada relato es sólo un
aspecto de la armonía total que debe lograr el conjunto, en donde cada
cuento se complementa y se explica con mayor amplitud en otro. Es el
propio autor quien a este respecto nos dice: "Para mí toda belleza es formal.
Y lo confieso, no puedo concebir su persecución sin el respaldo de un amor
3
absoluto a la forma". El estilo narrativo de Arreola se resuelve por medio
de la síntesis y se apoya en un escaso repertorio de figuras literarias pero
esencialmente orientadas, rescatadas de la monotonía por la originalidad del
léxico, hacia un lenguaje anticonvencional y sustantivo capaz de transmitir
ágilmente una idea o un cosmos porque la selección y el engarce resultan
perfectos; así como, en la frecuente transposici6n' de lo habitual hacia
ámbitos de sobresentido. El lenguaje de Arreola aspira a la economía
expresiva, pretende ser un lenguaje absoluto, puro, de una desnudez patente.

La escritura de Arreola es la tentativa de resolver una serie de
influencias y de maneras en una fórmula personal. Ésta es la condensación
de todo lo superfluo que lo lleva, a veces, a la concrecióp total y al estilo
depurado. Aquí es conveniente aclarar que en Arreola Jas influencias de
otros escritores en su escritura son muy importantes, influencias que, por
otra parte, él mismo ha reconocido en su oportunidad y que van desde las
concepciones existencialistas que tienen sus raíces en el pensamiento de
Sartre, Kierkeggard o Heidegger hasta Marce! Schwob, Giovanni Papini,
Kafka, Quevedo, Góngora y otros autores que constantemente desfilan por
las páginas de Confabulario a través de discretos homenajes, disgreciones
ensayísticas o reflexiones metafísicas. Por medio de estas influencias es
co~o nuestro autor pretende y logra una validez universal.

De la misma manera aparecen, en muchos relatos de Juan José Arreola,
parodias de prosas o estilos que resultan más humorísticos cuanto más
alejados se ven de la literatura propiamente dicha y más cercanos· a la
propaganda y las fórmulas de los medios masivos de comunicación. Las
formas de anuncios, de boletines, de propaganda o de noticias de agencias,
con sus rasgos más característicos
-persuasión 'Y entusiasmo o aparente
despersonalización y mensaje subliminal- permiten al autor estructurar
composiciones que aúnan la revelación sin escándalos y el alto valor
literario. Sobre toda esta base estilística, la escritura parece artesanal,
lanzada hacia lo fantástico pero desde un fuerte sostén de la inquietud por lo
real.

En la obra analizada, la escritura de Arreola, sigue un proceso marcado
por la profundidad en el desarrollo de los temas, la penetrante indagación en
la problemática del hombre y el tono humorístico que se tornan, al mismo
tiempo, en vehículos de una compleja cosmovisión en donde los valores, las
instituciones y las ideologías son vueltos hacia su revés satírico
configurando una burla sutil que se constituye en uno de los núcleos
significativos constantes de su narrativa. Burla y sátira que desembocan en la

El proceso escritura! de esta obra tiene .btro de sus núcleos de
desarrollo en la nota intelectual que singulariza a muchos de los textos. La
vasta cultura de Arreola, su extraordinaria pasión de lector, se hacen
evidentes en la vinculación muy frecuente de su narrativa con la literatura y
con la filosofía, ya sea por el punto de partida, por la referencia o por la
temática,. Se ha señalado en general la huella de Katka y de los
expresionistas alemanes, de Marce! Schwob, de las ideas de Otto Weininger,

~

290

291

�de Quevedo, y aún de historiadores y científicos de distintas épocas. Se
desprende de muchos de los relatos de Confabulario , de raigambre cultural,
el intento de explicitación de una poética personal , y también cierto
desprendimiento de la sátira habitual reemplazada p6r leves toques de
melancolía, en su visión de la humanidad en general o lo patético individual.
Concretando este punto, podemos decir que el proceso escritura! de
Confabulario se encuentra sostenido, o es desarrollado, a partir de cuatro
núcleos significativos constantes: la ironía, el estilo, la nota intelectual y la
ideología o cosmovisión (aspecto que trataremos en el siguiente apartado de
nuestro estudio). Así mismo, este proceso tiene la finalidad suprema de
lograr la identificación con el lector según el planteamiento de cada texto y
de todos ellos como una unidad formal. Esta búsqueda .del movimiento
empático, de acercamiento al lector, señala la existencia de una actitud ética
fundamental que recorre la obra de Arreola.

m. Confabulario: el drama del ser.

111

d

Podemos concebir la colección de cuentos que forman el Confabulario
de Juan José Arreola como un manual de ideología en el que se tratan,
básicamente, los siguientes temas: la preocupación artística, la crítica social,
las relaciones de la pareja, la tragedia del ser humano y el problema de la
existencia. Todos ellos unidos (recordemos el concepto de estructura de
Arreola, mencionado con anterioridad) por un tema central, que es
justamente lo que da coherencia a todos los textos: el drama del ser, es decir
la soledad, el propio ser dividido, la incomunicación, la imposibilidad de
penetrar el mundo más allá del emperismo inmediato.
'
En este esquema ideológico cada uno de los temas manejados apuntan
en conjunto a la descripción del drama de la existencia, de la problemática
del ser, que funciona como el eje temático e ideológico de la obra.

i
lll

Los cuentos que manejan la preocupación artística como tema central
son: Parturient Montes, El discípulo, Sinesio de Rodas, Monólogo del
insumiso y Nabónides.
Aquellos que van dirigidos fundamentalmente a la crítica social son:
En verdad os digo, El guardagujas, El prodigioso miligr-amo, Baby HP. y
.
1
Anunczo.
.
l

De las relaciones de la pareja se ocupan: El rinoceronte, La Miga/a,
Eva, E/faro, In memoriam, Una mujer amaestrada y Parábola del trueque.

292

Pueblerina, Ea/tasar Gerard, De balística, Una reputación, Corrido,
Los alimentos terrestres y Carta a un zapatero que compuso mal unos
zt;1patos tratan de la tragedia del ser humano.
.
Y los que se dedican· específicamente a aclarar el problema de ta
existencia serían: Pablo, Un pacto con el diablo, El converso y El silencio de
Dios.
Cabe hacer la aclaración de que esta división temática de los cuentos se
ha hecho con la finalidad de poder analizar de una manera más eficiente la
ideología .de la obra en su conjunto, que al final de cuentas es uno de los ·
objetivos estructurales del autor. Así mismo, es obvio que algunos de los
cuentos pueden caer en alguna otra de las temáticas enunciadas sin
embargo, los hemos considerado de esta maner~ tomando en cuen~ Ja
temática central que hemos encontrado en cada uno :de ellos.
'
, _Entre los cuentos que manejan como tema principal la preocupación
art1stlca destaca Parturient Montes que representa, a través del simbolismo,
el ~rama del escritor: en cierto sentido, es la confesión de la imposibilidad
casi absoluta de seguir siendo escritor debido a una desilusión radical.
En El discípulo encontramos la vana ilusión de la belleza, lo inútil que
es buscarla pues ésta se escapa y no se deja atrapar.

El guardagujas es uno de los cuentos más logrados de Arreola entre los
que enfocan la crítica social. En él, el realismo en la situación de base -la
realidad mexicana, los ferrocarriles- va siendo paulatinamente desrrealizado
p_o r los ~rocedimientos y técnicas de la narración. El cuento maneja la
s1mbolog1a Y el entrecruzamiento de dos puntos de vista: el objetivo, del
narrador omnisciente, y el subjetivo, del guardagujas. Diversos niveles de
significado se configuran como consecuencia de un escalonamiento de
pr?~edimientos: a tr~vés de la hipérbole se perfila el más superficial, de
cnt1ca a los ferrocamles; con predominio de lo metafísico pero sin exclusión
de_ 1~. de~uncia di~ect~ (1~ vanalida~ policial, por ejemplo) aparece el
enJmc1am1ento a mst1tuc10nes y dmgentes; por el entrecruzamiento
permanente de niveles de narración y subyacente a los sucesos, el símbolo,
que hace del forastero y de todos los usuarios, equivalentes a la humanidad
en las diferentes alternativas de la vida,. humanidad desconcertada frente a
una realidad indescifrable. Aparece así, la ideología- unificando los niveles:
la naturaleza de la realidad y el itinerario superficial de los sentidos
convergen en una falsa percepción, en un engaño.
En otro de los cuentos de fuerte crítica social En verdad os digo, se
vale el autor de la anécdota bíblica del camello y la aguja -es decir, de ta

293

�literatura y la religión- para burlarse en primera instancia·d~ la ciencia, de las
instituciones y de los organismos internacionales. Como en otros textos, la
ironía (la ficción científica y la pública aceptación del proyecto en est~ ca~?)
desvela por el absurdo los resortes funcionales de una organ_1zac1on
socioeconómica éticamente condenable pero que se , halla sutilmente
enquistada u ocultada tras aparentes propósitos elevados.
De los cuentos que se ocupan de las relaciones de la pareja tenemos el
ejemplo de Un(! mujer amaestrada, e? don~e n~s prese~ta a la mujer
absoluta en forma caricatura!. La muJer existe mdepend1entemente del
hombre, pero es él quien la consagra, a través del amor la mujer es exaltada
por encima de sí misma. Aquí aparece una idea &lt;:'?nstante en algunos de los
cuentos de Confabulario: el drama de la separac10n en dos del ser total. En
Una mujer amaestrada, los seres femeninos y los masculinos son
caricaturales por lo que tienen de incompletos.
En In memoriam ejemplifica el drama doméstico en que prevalece la
mujer por medio de un caso opuesto: el del m~rid~ que no puede con su
mujer. Por eso se refugia en su celda de cenobita libresco, don~e trata de
salvarse porque ella, sexualmente incluso, amenaza con destruirlo. Es el
choque de dos almas desiguales.
La tragedia del ser humano es el tema esencial de De balística en el
que un estudiante va de Minnesota a España a estu~iar balística roma~a y
regresa a los Estados Unidos derrotado. Pues su ~nterlocutor: auton?ad
universal de antiguas máquinas de guerra, le aconseJa que no tiene objeto
que se ponga· a escribir su tesis doctoral ?e doscien~~ cuartillas sobre
balística romana: su destino es otro, y el estudiante con tristeza lo reconoce.
l

j

•

En Una reputación un hecho insignificante, ceder el asiento a una
dama, modifica la vida de un tipo cuyo fuerte no es precisamente la cortesía.
Su gesto lo convierte en un caballero, y se ve obligado a comporta_rse de
acuerdo a su falsa reputación. En este cuento observamos el maneJo que
generalmente hace Arreola de sus personajes: en cualquier momento a ~n
personaje le puede ocurrir algo tan inesperado o tan sobrenatural que cambie
su vida completamente. Los personajes. tradicionales se. van haciendo
lentamente en el transcurso de las obras, en cambio Arreola hace que los
suyos, de golpe y porrazo, sufran modificaciones sustanciales y definitivas.
A veces estas modificaciones lo instalan en el mundo de lo sobrenatural, del
absurdo y de la fantasía absoluta.
En Pablo encontramos uno de los cuentos que manejan el problema de
la existencia en este relato nos muestra su idea de Dios: un Dios creador,
'
.
gran artista que se cumple en su creación. El personaje de Pablo tiene una

294

percepción del todo; se anula su ser individual con el afán de incluirse en el
todo. El todo pensado como una armonía general que uno puede interrumpir
a su antojo o que puede seguir su curso si uno se cancela.

El silencio de Dios nos plantea una noche terrible, en la que un joven
sintiéndose acorralado, deja una carta sobre su mesa para que Dios la lea, si
es que existe. Es una obra típica llena de ideas filosóficas y existenciales.
Ideológicamente, Arreola nos muestra en su Confabulario: la
convivencia y la imposibilidad del amor, el aislamiento y la sol~dad, la
crítica a la organización de la sociedad que sume al individuo en la
impotencia, la carencia de posibilidades religiosas, la mujer-objeto siempre
enigmática y constituyente indescifrable del cosm9s que al hombre actual
sólo se le insinúa como caos, las relaciones homb(e-mujer que reflejan la
frustración de lo real imperfecto ante lo idealizado. Todo esto resumido en el
drama del ser individual, del ser aislado, el drama de estar en el mundo, de
querer ser algo y parar en otra cosa por las conting_encias que ocurren en la
vida.

Confabulario es la expresión fragmentaria de la complejidad misteriosa
del ser y estar en el mundo, de la imposibilidad del amor al no encontrar el
amor absoluto, ése que pinta la vida de un color luminoso, profundo y
auténtico. "Toda alma está constituida para la soledad. No hay compañía
4
posible".

IV. Conclusiones.
Arreola es un narrador profundamente inspi~ado que, gracias a un
dominio perfecto de la técnica cuentística y a una prosa poética, indaga en el
alma del individuo y de la sociedad contemporánea e intenta hallar, junto
con sus lectores, una respuesta a sus angustias y extrªvíos.
Los estigmas de la sociedad son expuestos crudamente a través de
nuevos procedimientos narrativos que superan las :limitaciones del cuento
realista. La ironía, el humor y la sátira ' imperan fn la prosa de Arreola
introduciéndonos en un mundo mezquino, cruel, que.se encamina a su propia
destrucción. Por medio de flashes informativos 9 anuncios publicitarios
palpamos la creciente capacidad destructiva del•.:hombre en un mundo
mercantilizado y tecnologizado, donde el niño es cQJ11 ertido en una máquina
productora de energía, como en Baby H.P., o la mujér es reemplazada por un
ingenio electrónico, como en Anuncio.
·

295

�Arreola deja traslucir una visión pesimista de la sociedad Y del ser
humano no exenta de mordacidad. El individuo es víctima de sí mismo Y
cae en u~ vacío existencial, aceptando con resignación su sino trágico.
La singularidad de Arreola reside en su inventiva sin par que adopta un
estilo personal en el que los problemas del hombre contemporáneo son
analizados a través de nuevos cauces narrativos.
Su ideología principal: el drama del ser, la soledad, la nada, tien~n su
base fundamental en concepciones existenciales que part~n del pensanuento
de Kierkegaard o Heidegger.
Los cuentos que dan forma a Confabulario participan de una ~scri~ra
y de una ideología propios de Arreola. El len~aje re~ovad~r y un~ mcre1ble
capacidad de síntesis que lo llevan a consegmr un~ mtens1dad v1go!osa en
sus escritos, hacen de nuestro autor uno de los mas grandes cuentistas de
todos los tiempos.

Notas bibliográficas
Arreola, Juan José. Confabulario personal. lª. Edición. Planeta- De Agostini, S.A.
Madrid, 1985. p 12.
.
1

2

íbidem.

Carballo, Ernmanuel. Protagonistas de la literatura mexicana. lª. ed. SEPEdiciones del Ermitaño. S.A. México, 1986. p. 447.

3

4

RII 111~

íbid. p. 457.

Bibliografia.
Arreola, Juan José. Confabulario. 6ª. ed. Joaquín Mortiz, S.A. México, 1976.
(Obras de J.J. Arreola)..
Arreola, Juan José. Confabulario definitivo. l ª. ed. Planeta-De Agostini, S.A.
Madrid, 1985. (Historia de la Literatura Latinoamericana No. 14.) ·.
Bella, María Teresa. El cuento latinoamericano contemporáneo. Juan José
A,:reola. Planeta- De Agostini, S.A. Madrid, 1985.
296

Carballo Emmanuel. Protagonistas de la literatura mexicana. lª. ed. SEPEdiciones del Ermitaño, S.A. México, 1986.
Menton, Seymour. El cuento hispanoamericano. 8ª. reimpresión. Fondo de
Cultura Económica, S.A. México, 1979.
Ong, Walter J. Oralidad y escritura. Traducción de Angélica Scherp. 1ª. ed.
Fondo de Cultura Económica, S.A. México, 1987.
Sefchovich, Sara. México: país de ideas, pa~ de "novelas. Editorial Grijalbo,
S.A. México, 1987.
·
·
v/a. América latina en su literatura. 4ª. ed. Siglo XXI Editores, SJ\. México,
1974.
Valdés, Mario J. El análisis semiótico dentro de
fenomenológica. Cuadernos de Comunicación, p. 112-119.

la hermeneútica

�ESBOZO DE UN POETA.

Mtra. Dora González Cortina
Investigadora
Preparatoria No. 7 - UANL
Preámbulo

Uno de los poetas más destacados dentro de las letras mexicanas es sin
duda alguna el tabasqueño Cárlos Pellicer. Hablar de su vida es hablar de
sus viajes y de ese quehacer literario que desempeñó durante toda su vida.

•

'\

\

Aquí daremos a conocer algunas constantes presentes en su obra
poética. De él ha dicho José Vasconcelos que nunca escribió prosa,
seguramente porque aún en ella se advierten los valores poéticos como es el
caso de sus Cartas desde Italia.

""'

Su carácter andariego lo lleva a caminar para poder conocer los diversos
lugares por los que transita como la palma de su mano. La fuerza de su
corazón y la claridad de su mente lo conducen a leer el mundo y traducirlo
embellecido para sus amigos y lectores.
La vida y obra de este poeta están tan íntimamente vinculadas que aquí
más que en otras ocasiones podemos decir que el hombre es producto de su
espacio y de su tiempo, o bien como apunta el filósofo español Ortega y
Gasset: El hombre soy yo y mi circunstancia.
A Pellicer lo rodeó físicamente el trópico y espiritualmente el arte, así
como sus amigos poetas y filósofos, por eso el primero es el centro de sus
poemas y los otros siempre estarán en su pensamiento y en la dedicatoria de
sus poemas como enseguida veremos.

1

~

~

;~ ~'

;
•

El poeta y su vida

Carlos Pellicer nace en Villahermosa, Tabasc0 en 1899 y fallece en
1977. A temprana edad llega al Valle de MéxiGo y desde adolescente
asombraba a sus condiscípulos porque declamaba sus propios poemas. Le
toca vivir muy joven la etapa de la Guerra Mundial y la Revolución
Mexicana y recoger el sueño de los mexicanos que querían romper las
barreras nacionalistas para abarcar el continente.

299

�Pellicer desempeña funciones didácticas impartie~áo un c~so de
Historia de América en el que sus alumnos no sólo aprend~an esta asignatura
sino también a valorar la música, la poesía y la pintura.

Yo sé que algo me falta y que no puedo
morir sin conquistarlo, y no me excedo
por adquirirlo. ¿Cuándo, y hasta cuándo?

El gobierno de Carranza lo envía como estudiante ~ ~ogotá Y en ~ 922
~compaña a Vasconcelos por A~érica. En 1929_sufre pns1on ~or su ~rmstad
con Vasconcelos y por su repud10 ante el asesmato de German de Campo.
José Alvarado narra que el poeta permaneció sereno y entero pese a las
hostilidades a que fue sujeto.

Nadie me espera. Canto y nadie sabe
que lo que canto en todo e_l aire cabe...
... y sigo entre la tarde caminando.1

Pellicer desempeña papeles de funcionario público y es fun_~ador de
museos, innovador de la poesía mexicana por la alegría y concrec10n de su
palabra, viajero del mundo, maestro, am~nte d_e las arte,s sobre _tod~ la
·ntura y la música después de la poesía, y sm olv1dar sus ra1ces, la h1sto:rn Y
~~e precolombino. Tuvo el coraje de leer el paisaje para que los &lt;lemas lo
entendiéramos: El río, el cielo, la selva, el mar, el sol.
Como secretario de José Vasconcelos, lo acompaña por Sudamérica,
Europa y el Cercano Oriente. Fue maestro de letras e historia y director del
Departamento de Bellas Artes.
En su función de museólogo funda varios muy important~s _como el
Parque de la Venta y el Anahuacalli de Diego Rive~a. Es academ1co de la
lengua y en 1964 recibe el Premio Nacional. de Literatura. En 1965. fue
electo en la reunión de Génova, Presidente de la Comumdad
Latinoamericana de Escritores.
•"

Gracias a la ayuda del poeta, Guillermo Fernán_dez logra ha~er en 1969
la primera antología poética de Pellicer quien la dedica a sus sobnnos Juan Y
Carlos Pellicer López.
Nada mejor que conocer la vida de Pellicer q~~ leer uno de sus me}?res
sonetos donde deja volar el sentimiento contrad1c1endo a algunos cnticos
que lo han calificado de "Frío",
Yo ya no estoy para decir "te quiero"
y mucho menos que alguien m~ lo diga.
Mi corazón que a todo se prodiga,
es nieto de la lluvia y de un jilguero.
Latió en la noche de un azul primero
y fue desde el lucero hasta la hormiga.
Ya todo lo q)Je diga o que prosiga
lo vio la hormiga y lo escuchó el lucero.
300

La obra poética de Pellicer es extensa e intensa. La primera en que se
recogen la mayor parte de sus poemas se denomina Material f oético y
abarca las creaciones de 1918 hasta 1962, pero·después de esta fecha todavía
aparecen otras tres. En el preámbulo de la edición que aparece con el título
Carlos Pellicer Obras Poesía, Luis Mario Shneider anota que cuenta en su
haber con más de veinte libros de poesía, ordenó seis antologías e incluso un
disco antológico.
En la antología Poesía en movimiento se describe el contenido de
Material Poético como sigue: "Colores en el mar y otros poemas, Piedra de
sacrificio, 6, 7 poemas, Hora y 20, Camino, Hora de junio, Exágonos,
Recinto y otras imágenes, Subordinaciones, Práctica de vuelo y Poemas no
coleccionados. 2
Después de esta obra aparece en 1976 otra con el título Cuerdas,
Percusión y Alientos y en 1978 Reincidencias. En un intento de recopilar
toda su obra poética el Fondo de Cultura Económica en 1981 edita Carlos
Pellicer Obras poesía en la que incluye una serie de poemas no
coleccionados que datan de 1922 a 1976 y que llegan a cincuenta y cuatro,
más treinta y cuatro sonetos y un texto para el Himno a la Escuela Nacional
Preparatoria en su primer centenario, amén de las otras obras ya citadas.
En una edición de Clara Barcellini con una presentación excelente, la
misma casa editora presenta una recopilación titulada Cartas desde Italia
Carlos Pellicer en 1985 en las que el poeta hace gala de su conocimiento
histórico-artístico e incluso de la lengua italiana que practica durante su
estancia en tan bellas ciudades entre 1926 y 1929 como Milán, Padua,
Florencia, Asís y Roma.
Cuando cumple cincuenta años como poeta aparece en la Colección
Popular con el número 95 del Fondo de Cultura ·'Económica la Primera
Antología Poética de Carlos Pellicer en 1969 la cua~ fue dotada de valioso
prólogo de José Alvarado, Gabriel Zaíd y Guillermo Fernández, éste último
es autor de la selección y de la esmerada clasificación de los poemas en
líricos, heroicos, en el paisaje y religiosos.
301

�Constantes en la poesía de Carlos Pellicer

Bolívar, Cuauhtémoc, Morelos y entre los poetas honrados con su palabra se
encuentran Tablada, Novo, Díaz Mirón, Gabriela Mistral, Efraín Huerta,
Alfonso Reyes y la pintora Frida Kahlo entre otros. .

A) Técnicas
Uno de los más conocidos libros de poemas de Pellicer se titula Recinto
.Y otras imágenes y en realidad así se podría titular toda su obra porq~e eso es
lo que nos ofrece el poeta tabasqueño en sus poesías: ~n recinto donde se
respeta, admira y veneran el sol y el mar, vistos con la limpia y estética
mirada del poeta. Ha sido llamado el eterno peregrino y bien podría llamarse .
t'll cantor de la vida, del amor y de la luz porque esto se desprende de su
cor~ón cuando vierte su vigorosa palabra en el vacío papel.

También gusta Pellicer de la combinación de· tercetos con cuartetos
como en el poema Palabras y música en honor de posada. 5
.

El uso repetitivo del condicional si se observa en diversos poemas como
en uno de los sonetos dedicados a Frida Kahlo que enseguida se transcribe:
Si en tu vientre acampó fa prodigiosa
rosa de los colores, si en tus s·enos
alimentan la tierra con morenos
víveres de espesura luminosa:·

Lo que más se observa en su técnica es el gusto por los sonetos y el
verso libre que deja correr para plasmar los paisajes que capta más cori la
imaginación que con la vista.
..
.i

Si de tu anchura maternal la rbsa
nocturna de los actos nochebue~os
sacó tu propia imagen con serenos
desaires en tu cara populosa:

En sus poemas la metáfora es sencilla y clara pero llena de placidez y de
verdad, por eso cuando la amada no responde a su caricia dice que "la
primera tristeza ha llegado y la llama "oasis cruel que envenenó sus aguas y
enloqueció su sed". 3
·

Si tus hijos nacieron con edades
que nadie puede abastecer de horas
porque hablan soledad de eternidades,

Utiliza también la hipérbole para enaltecer a los heroes de México y
América, lo mismo que a sus ·poetas, así como la antítesis en algunos poemas
como Nocturno que inicia:

siempre estarás sobre la tierra vi~a,
siempre serás motín lleno de auroras,
la heróica flor de auroras sucesivas. 6

Para aquellos que han pasado la vida mirando la dicha de
otros
y sin mirar sus harapos de soledad se han alegrado con la
ajena alegría,"

~.,.
j

y termina:
L

"Aquellos que saben como yo de la gran soledad,
conocerán la profunda amargura del tren del poema
que dice el horror de la horrible belleza que así significa
la vida severa y heroica de una esperanza de pronto por
siempre desierta." 4
Otra constante de Pellicer es el encabalgamiento utilizado en numerosos
poemas como en el Tríptico dedicado a José Manuel Puig Cassauranc y el
Nocturno.de Constantinopla.*
~·

Otra constante presente en los versos de Pellicer es la composición o
reinvención de ténninos, al parecer obedecen a rip;ones rítmicas pero que
indudablemente las utiliza por motivos semánticos. Como ejemplos pueden
citarse los siguientes: olvidanza, actos nochebuenos, doña desilusión, aparte
de acuñar otros como naturacosa: comunión espiritual del ser con la
naturaleza; luna mongolfiera, despueses y adioses, y otros más.

.

.

.

En su quehacer literario Pellicer creó baladás, elegías, romances,
nocturnos, madrigales, odas, himnos, villancicos,1~preludios, epígrafes y
sobre todo, sonetos. Estos últimos en ocasiones los -~alifica de lámentables,
fraternales, suplicantes, nocturnos. En su obra Réc_into y otras imágenes
( 1941 ), presenta la siguiente dedicatoria y epígrafe: .'
-

Noble tarea la de Pellicer la de fechar sus creaciones, así como la de
dedicarlas a quien admira o estima. Los héroes que más le inspiran son
302

.·.

303

�"Dedico este libro a la memoria
de Genaro Estrada. Gratitud sin

en su Elegía apasionada a José Vasconcelos donde menciona entre
paréntesis que viajaban en tercera clase porque no había cuarta.

término".
"¡Los ojos! Por los ojos el Bien y él Mal nos llegan.
La luz del alma en ellos nos da luces que ciegan.
Ojos que nada ven, almas que nada entregan." 7
En la época decembrina acostumbraba colocar en la cochera de su casa
un Nacimiento, costumbre materna, y preparaba villancicos en cuyos
octosílabos encierra su fe cristiana.
"En el Valle de México
Cristo ha nacido.
Quien tenga corazón
No lo tenga escondid..Q." 8
En la estructura de los poemas de Pellicer a veces encontramos con
asombro una rima interna que lo dota de mayor cadencia, como puede
observarse en los siguientes fragmentos:
"Efla tuvo en la cara la figura
de un buen atardecer desde una altura
donde el mar se domina. Cuando veas
el prado de sus ojos, yo te pido
que si como deseo lo deseas
los nomeolvides no le den olvido". 9

También gusta de las interrogantes, admiraciones y explicaciones entre
paréntesis, como es el caso de los poemas extensos. Entre estos últimos se
pueden citar la preciosa elegía ya citada que dedica a su admirado amigo
José Vasconcelos el 30 de junio de 1960 (181 versos); el fechado .en París
1927 que es la Oda a Díaz Mirón que comprende B6 versos; y dos de los
más extensos son sin duda alguna su Estudio que dedica a Pedro Henríquez
Ureña que se compone de 429 versos más tres sonetos y su Esquema para
una oda tropical de 402 versos. En estos poeinas el autor combina estrofas
de ocho versos, tercetos, así como otras mayores de 20 y hasta 22 versos.
En algunos poemas Pellicer hace uso de arcaísmos como aqueste, &lt;leste
y otros.

B) Temáticas

Si la palabra de Pellicer es vigorosa y fresca por novedosa y plástica en
cuanto a su estructura, por su contenido puede afirmarse que no sólo crece
ese vigor sino que se enriquece por lo que proyecta,- El poeta ama lo natural
Y_por ello los c~atro elementos están presentes en su poesía. Tierra, agua,
a1re y fuego reciben elogios, agradecimientos, peticiones y la alusión a ellos
es muy reiterativa. La admiración por el mar, la selva, las flores, el sol, la
montaña y el cielo se evidencia en versos donde juega con los colores
destacando entre estos el azul, el verde y el morado,
/

" ¡Oh, dejar de ser un solo instante
el ayudante de Campo del Sol!
Trópico, para qué me diste ·
las manos llenas de color!" 10
Si quisiéramos enumerar los términos más reiterativos en la poesía de
Pellicer comenzaríamos con los colores: azul, verde y term inaríamos con
mar, amor; palomas y soledad.
Otra constante de Pellicer es que gusta de comenzar y cerrar sus poemas
con las mismas líneas.
Toda la poesía de Pellicer enseña verdades que · el encuentra en el
paisaje y. nos las pinta con palabras que encierran sencillez y humildad, a
veces hasta suele utilizar un decir oportunamente gracioso como por ejemplo
304

Su cristianismo, herencia materna, lo conduce a ser agradecido con Dios
y a crear algunos poemas religiosos de belleza exquisita. Su afán de conocer
el mundo lo hace partícipe de su cultura y entonces es ferviente admirador de
la romana, la griega y vuelve sus ojos a la América para ponderarla por sus
héroes y sus ríos.
·:
Los temas del amor, la soledad y el paisaje representan los núcleos de
sus poesías pero en todas ellas hay un respeto tácito por lcL.vida y la lui. Leer
a Pellicer es encontrar, sin buscar,Ja .alegría de Vj}!ir y el gozo de cantar,
aunque él con modestia e~clama. que a ~ fGeS no sabe cómo decir lo. que
calla, ni cómo callar lo que dice.
·
·
Gracias al derroche de $U imaginación el paisaje natural se vuelve regio
y así a través de sus .Cartas desde Italia recopilación lograda por Clara
Barcellini con el aJJxilio de Carlos Pellicer Lópe,z, sobrino del poeta,
conocemos el arte romano bajo la mirada del Rintor-l!terato.
305

�El carácter melancólico de la poesía de Nervo y González Martínez con
el 'que muchos intentan identificar a la poesía mexicana se suple con tres
jóvenes poetas que rompen con esa definición de lo nacional y los que en
ningún momento pretenden significarse como poetas finos y melancólicos.
Ellos son, de acuerdo con Gabriel Zaíd: Ramón López Velarde, Alfonso
];leyes y Carlos Pellicer. Zaíd afirma que la obra de Pellice~ es un homenaje a
la alegría y la clasifica en tres etapas:
·

Ta~b_ién se ~n_cuentran en la poesía de· Pellicer alusiones míticas y
agradec1m1entos d1vmos sobre todo por el so[, las flores y la primavera.

De frescura ( 1921-1929)
De desgarramiento (1937-1941)
De reconciliación ( 1949-1962)

Su. c?nstante, a_labanza
~ar pr?picia que en la mayor parte de sus
compos1c1ones poet1cas este t?ptco este presente. En sus Paisajes le dice a su
amada:
·
·

espe~ial "'!' su cosmopolitismo artístico sólo es superado por su arraigo
amencan1sta. Su constante alabar al mundo y cantar su alegría lo hace
renova~or de la ~oes_ía mexicana cuando otros de sus colegas buscaban
escudrmar la conc1enc1a del hombre y exp-Jorar sus linderos.

ª!

'
El contenido de sus poemas denota un claro franciscanismo en algunos,
y en otros su sentido del humor, pero en la mayoría está presente ese don
para la creación de imágenes con el que inicia su diálogo directo con la
naturaleza y con el mundo.

En una clasificación de las artes dada por Souriau se ubicaría a Pellicer
dentro de la Prosodia para hablar de la pureza de su verso que en ningún
caso es reflejo de la realidad porque no es imitativa sino que crea una nueva
realidad: la poesía. En ésta mezcla los elementos de otras artes: colores,
líneas, sonidos y por ello crea un estilo propio que no se asemeja ni a sus
antecesores en el arte literario ni a los literatos contemporáneos.
Lo más admirable de Pellicer será siempre encontrar en sus poemas una
fuerza vital que refleja la juventud del poeta en sus primeras creaciones, pero
que sigue presente hasta en las últimas que salieron de su pluma.
También es sorprendente su connaturalidad con las cosas: personifica a
los seres inanimados y observa la identificación de estos con las personas.
Su respeto por el cristianismo se patentiza en sus poemas religiosos, así
como en los villancicos, eri su antología antecede al fragmento de Cosillas
para el Nacimiento una explicación que comienza como sigue:
"Los pequeños poemas que siguen ~ablan de mi pasión por todo lo
cristiano. Creo en Cristo como Dios y la única realidad importante en la
historia del planeta. Todo lo demás -arte, ciencia, etcétera- es accesorio,
secundario y anecdótico" 11
Otra particularidad del genio poético de Pellicer es q4e de su juventud a
su madurez logra siempre ser el mismo; su vigor, vitalidad P, imaginación no
cambia ni el rumbo ni el ritmo; él no pertenece a ninguna escuela literaria en

"Eres la mujer morena de todas las épocas,
la espiga bíblica,
el pretexto colérico de la Ilíada
el encuentro anecdótico de Flo;encia
la fiesta de Quetzalcóatl y mi canción' mecida
entre las olas y las estrellas". 12

El pensamiento de Pellicer
De Carlos Pellicer ha dicho José Vasconcelos que "Nada en él es turbio·
su cor_a_zón se c?nmueve, pero sin pasión perversa, su mente es cristalina"'.
Tamb1en el filos~fo ha expresado que "El culto del paisaje expresado por
poetas como Pelhcer, de sentido étnico y social, traería como consecuencia
el af?n de unirnos por afinidades de contemplación estética y nos llevaría a
considerar que la patria es el paisaje". 13

y

. Esta opinión de Vasconcelos explica muy claramente el pensamiento de
Pell1ce_r_que no es otr~ que el de expresar el mundo con palabras después de
escudrmarlo con la m1r~da del pintor. Pellicer busca la vida en los seres que
le rodean y cuando se siente solo, su recuerdo le permite la recuperación de
su alegría.
·Se dice que todo hombre conmocionádo puede crear arte y Pellicer
contando con tantos atributos: ingenio, fe sensibilidad y fuerza cómo no
habría de hacerlo._ Desde joven sus ideas son claras y concretas, el hombre es
capaz de comunicarse y de contagiar su sentimiento, por ello, Pellicer,
durante su largo quehacer literario no sólo logra la comunicación sino
también la comunicación con sus lectores.

306
307

�Pellicer" va más allá del arte literario porque adquiere la cultura
universal a través de.sus viajes y vivencias y la transmite generosamente a
quien esté deseoso de alcanzarla.

no me abandonarán en cualquier parte.
El camino es eterno y siento mías
todas las soledades. No estoy solo,
por consiguiente. Pienso aquí sembrarte
campo de libertad, de polo a polo.

Su mente y corazón internacionales, así como las pl~tas de sus ~ies, lo
llevan al contacto con la tierra toda, logrando una convive.bcia con d!versos
hombres con los que a veces compartía y en otras, resentía, pero siempre
mostrándose afable y paciente.
Decía Pellicer que el mar no es un aspecto Físico del Mundo, sino una
manera espiritual que le ofrece a su corazón todos los elementos principales
para subordinarse a él.
Seguramente el estruendo, enormidad y movimiento del mar alimentó el
afán dinámico que poseía el poeta y por ello en uno de sus P,Oemas expresa:
,¡

"Saludemos al mar de perpetuo entusiasmo,
bravo de rotación!
Lo aclama el viento y lo miran los astros.
Saludemos al mar que tiene siempre,una nueva
' -expresión.
A veces te maldigo,
pero siempre te adoro.
yo te he llamado mi terrible amigo
,, 14
y yo soy el poeta que exa1ta tu tesoro .

i

Pellicer di~e que la mayor alegría consiste en la flor generosa de dar y
sueña como Bolívar en que los hombres de América han de formar la misma
cordillera que los pueblos andinos. Pasada su juventud · el poeta g~sta de
hablar en silencio y la noche le inspira el siguiente soneto,.no coleccionado,
que refleja el corazón sembrador que atesoraba:
~
"En esta soledad de oro molido
llega la noche transitando sola,
y el mar, sin una estrella ni una ola,
me encuentra sin color y sin sonido.
Busco mi corazón y es sólo un nido
de luciérnagas. Algo de corola,
deshojada, en mi mano. Y esta sola
delicia al tacto, me desborda, herido.

Villahermosa, 20 de abril de .1966.

El pensamiento de Pellicer es claro y tenaz; portador de una sensibilidad
inagotable ha de penetrar el paisaje -oriental u ·occidental- y verterlo a la luz
de su palabra alegre y vigorosa. Transmisor de la cultura que conoce y
apropia, huye del· egoísmo para donarla enriquecida y coloreada. Él da las
gracias a Dios, a su tópico amado y a los elementos que lo conmueven y lo
provocan, a la creación poética y los lectores habremos de decirle con
. justicia: Gracias, gran poeta y honorable mexicano. Gracias por tu
dinamismo y gentileza, aunque ya no estés aquí para escucharlo.

•
De él dice José Vasconcelos que posee el amor q'tie es constancia y la fe
que es creación y con estas dotes cómo no iba a manejar el arte literario y
ofrecerlo generosamente a todos los lectores en un derroche de talento e
imaginación.
Por esto, leer a Pellicer siempre será deleite y conocimiento,
satisfacción y comprensión, porque no todos podemos beber lo natural con
los ojos del alma, pero sí podemos y queremos aprender el reflejo de una
realidad pintada por el artista, que nos motiva a vivir_y a querer vivir.

Conclusiones

Pellicer aparte de ser un gran poeta dedicó su vida a las funciones
siguientes: maestro, museólogo, caminante y lector de la naturaleza.
,:,,

Su obra poética abarca diversas especies líricas como son la oda, el
soneto, madrigales, himnos, villancicos, elegías, romances, nocturnos,
envíos y otros que él llamó estudios. Estos son de variada extensión con
excepción de los sonetos que se someten a la usanza clásica.
Sú temática es amplia pero aquellos tópicos que toman carácter de
constantes son los siguientes conforme se ha observado en algl!Jlos poemas:
el mar, los colores, el sol, las palomas, el amor, la soledad, las flores y como
él dice de Netzahualcóyotl que en su cabezajtegan las gracias del quetzal (el

Enciendo así el motor, y las bujías
308

15

309

�alma de la selva) lo mismo puede decirse de Pellicer pero con la variante de:
el alma del trópico (las gracias del mar).
El pensamiento de Pellicer es cosmopolita pero su entrañable amor por
América y sus hombres, lo hace testringirse. Su corazón amplio y generoso
, lo hace advertir la belleza donde ésta se encuentre y por' eso su voz ~onora y
melodiosa canta más allá de nuestras fronteras.

,-

Carlos Pellicer escribió para ser escuchado. Su canto puede salvarse a
través de la lectura en voz alta. Corriendo aprendió la vida, la gozó y la .
sufrió buscando el equilibrio, pero pocos como él han sabido entregarse al
arte literario sin olvidar los quehaceres socioculturales a los que se debe el
hombre cuando es consciente de su compromiso humano. Parece que una
tarea del artista es trascender y eso lo supo hacer muy bien nuestro admirado
poeta tabasqueño_
,•
Hoy por hoy la literatura sigue siendo el arte más humano porque enlaza
el hombre con el hombre al través de ese signo complejo y dinámico que
constituye la palabra, y en el caso de Pellicer su palabra es escuchada y
como paloma se acurruca en nuestra mente y corazón.

Notas bibliográficas

j
~ 111

1

Carlos Pe//icer obras... p 635.

2

Poesía en movimiento ... p. 366.

3

Carlos Pellicer. Recinto y Otras imágenes, p. 20.

4

Ibid... p. 72-73.

11

Carlos Pellicer. Antología Poética... , p. 354.

12

Carlos Pellicer. Obras... p. 145.

13

Ibid... p. 57.

14

Ibid... p. 35.

15

Ibid..., p. 69 l.

Bibliografia
Carlos Pellicer. Obras.Poesía.,ed. De Luis Mario Schneider, F.C.F, 1986.
Recinto y otras Imágenes, (Letras mexicanas), F.C.E.. 1987.
Antología Poética, selecc. De Guillermo Fernández, Pró., José
Alvarado, Gabriel Zaíd y Guillermo Fernández, F.C.E., 1984.
Cartas desde Italia, Pró. Clara Barcellini, F.C.E., 1985.
Ómnibus de poesía mexicana, Pró. Gabriel Zaíd, S. XXI, 1975.
Poesía en movimiento, Pró. Octavio Paz, selecc. Paz, Chumacera, Pacheco y
Aridjis, S. XXI, 1978.

•

* Ibid... p. 633.
5

Carlos Pellicer. Antología Poética... p. 64 a 66.

6

Carlos Pellicer. Obras... p. 482.

7

Ibid ... p. 271.

8

Ibid... p. 711.

9

Carlos Pellicer. O'bras... p. 658. (a Gabriela Mistral).

10

Ibid... p-. 116. [ a Xavier Villaurrutia ].
311
310

�CONSTRUCTMSMO:
CONVERGENCIA DE TEORIAS
DEL APRENDIZAJE Y PRINCIPIOS
Lic. Martha E. García Sepúlveda
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
El constructivismo, intento interdisciplinario y de aportes integradores
sobre la situación educativa escolar, constituye un marco de referencia para
el desarrollo integral de la persona. Responde no sqlo a la especulación
psicoeducativa, sino también a la batahola de información que se ofrece al
hombre actual.
El constructivismo cuestiona la reproducción del conocimiento en la
escuela y promueve procesos de construcción de conocimiento crítico y
creativo, fundados en los resultados de las teorías del aprendizaje; sin
embargo, no deja de lado los factores internos y externos que inciden en el
proceso de construcción.
A partir de las fuentes del constructivismo, esto es, de las teorías
mediacionales de Piaget, Vygotsky, Ausubel y del Modelo de Procesamiento
de Información (MPI), exponemos primero la convergencia de principios y
postulados. Enseguida, la confluencia de factores en tomo al aprendizaje,
para guiar el desarrollo integral y constructivo que queremos promover. Y
por último, algunos principios orientadores para nuestra práctica, la
enseñanza de la argumentación.

,,

El lugar común de las teorías mediacionales es el sujeto, su estructura
cognoscitiva, que es la instancia situada entre el ambiente y el objeto de
conocimiento. ¿Qué sucede con la información que llega a la estructura
cognoscitiva y con el bagaje previo? Es interesante rastrear sucintamente
cómo consideran estos autores el proceso de construcción del conocimiento,
de lo que se develan principios.
)

l.

El conocimiento es activo e interactivo. ,Los componentes que
intervienen son: sujeto, objeto, sujeto-objeto y medio. Para Piaget, la
equilibración y reorganización de la abstracción reflexiva contribuye a la
acomodación. La actividad debe ser entendida como relación o coordinación
entre sujeto y objeto: ni sólo organización mental ni sólo manipulación
física. La función autorreguladora de la actividad es fundamental para el
desarrollo cognoscitivo; en tanto que la abstracción reflexiva permite
encontrar en la contradicción y el error los motivos desequilibrantes de la
estructur.a, que son compensados con la adaptación y reorganización.

313

�Para · Vygotsky, el conocimiento y demás funciones psicológicas
superiores se construyen a través de las mediaciones instrumental -lenguajey social; el aprendizaje tiene origen en la interacción social y crea la zona de
desarrollo próximo, área tanto interna como externa, mental y fisica; se
refiere a la diferencia entre el désarrollo real y el desarrollo potencial,
relevante para perfilar la estructura del aprendizaje humano.
La construcción del conocimiento en situacíón escolar es para Ausubel
un proceso interactivo entre la información nueva y la estructura y el
conocimiento existente. La evidenciación de la estructura cognoscitiva y del
conocimiento previo es un principio central para la enseñanza. La
interacción de ideas inclusoras y de afianzamiento -preexistentes- provocan
un significado, que si es sustancial y pertinente -significatividad lógica- y
relacionado a las estructuras previas -significatividad psicológica-, se
asimila; pero también habrá que considerar la voluntad y motivación
intrínseca para que esto ocurra.
La teoría de la asimilación es la base del aprendizaje significativo. En
este aprendizaje se considera la tríada: profesor, alumno, cohtenido.
I

En el MPI, la actividad constructiva se da a nivel externo-interno
(estímulo- ejecución) e interno, donde la memoria procesa la información.
Lo anterior confirma el postulado de que el alumno es responsable de su
propio aprendizaje. (Coll: 1994)
El alumno es activo no sólo cuando manipula o explora, sino también
cuando lee o escucha.

transformación. Con diversa terminología se sostiene la tendencia cognitiva
a la _adap!ación o _t?ler~cia, y a la autorregúlación o equilibración,
?r.gan~zac1on Y ~stab1hzac1on de la estructura, así como a la reducción de
mcert1dumbre (P1aget, Ausubel y MJ&gt;I).

5:

Desequilibrio cognitivo. Principio por el cual las ideas nuevas tienen
di~c~lta?, para asociarse ~ las .id~~ previas, por lo que durante el proceso de
a~m~Ilac1?n se da la d1soc1ac10n y la inclusión obliterativa u olvido
s1gnlficahvo.
6. Las estructuras cogni!i~as tienen funciones o procesos que las
trans~~~,an.
Ausubel d1stmgue en su teoría , de la asimilación: la
adqm~1c1on, la retención y la reproducción; el MPI: la atención codificación
retención y recuperación.
'
'

7• . La estruc~ra, co~oscitiva está organizada como una espiral cóncava
(Piage9 . o Jerarqu1camente (Ausubel). La dialéctica de equilibrio
-conoc1m1ento nuevo o problem_a- desequilibrio y reequilibrio, significa
·desarrollo de las estructuras mediante procesos cada vez más sistemáticos
Las es~cturas son jerárquicas en el sentido de nivel de abstracción·
generahd~d e inclusivida~ de ideas, y especificación mayor; esto signific~
prefere~:1a por estrat:g1as de enseñanza globalizadoras, así como la
promoc1on de estrategias cognoscitivas de alto n1vel, que también son
generales Y cuando se aprenden, se pueden transferir a diversos dominios.
8. Apren~i~je estratégico o ?e procesos~ aprendizaje por descubrimiento,
metacogn1c1on (MPI), memoria comprensiva, son desiderata del aprender a
aprender.

,

2. No hay desarrollo de estructuras cognoscitivas sin madurez biológica.

i
~

..

,

3. Mediación del lenguaje. Visceral en la organización del conocimiento y
el desarrollo de niveles superiores de abstracción. El lenguaje contribuye en
la elaboración de conceptos, verbalización y codificación. Los sentidos y la
percepción también son mediadores y dan lugar a . un conocimiento
figurativo o icónico; de ahí la distinción de tipos 1de conocimiento:
figurativo, conceptual, procedimental y factual.

Ausubel enfoca el aprendizaje significativo por recepción - verbal-, por
estar en la base de la adquisición de cualquier conocimiento escolar.
Distingue tres tipos: de representaciones, de conceptos y de proposiciones.
4. La estructura cognoscitiva como variable, y la adaptación y organización
procesos invariables. La estructura cognoscitiva es idiosincrática,
tiene sus propios principios: totalidad, autorregulación y
314

..
j
''

9. P~pel secun~~io de los contenidos de enseñanza. El interés por cómo se
adqmere conoc1m1ento, lleva a relegar el qué, acentuado por la cÓntroversia
de 1~ ~nción,r~productora de la escuela; esto se resuylve en un acercamiento
anaht1co y critico a los saberes culturales.
/ '
&lt;
10. El profesor debe contribuir al desarrollo óptimo de las capacidades.
Debe .re~onocer la estructura previa, el nivel de desarrollo y grado de
co~oc1mie~to de la materia; el aprendizaje será más significativo cuanto
mas relacionado esté el material de aprendizaje a la disposición de las
~structuras del alumno. La diferenciación progresiva y la reconciliación
mtegr~d~ra son estrategias para modificar y diversificar los esquemas de
co~o.c1m1e~to, ~ero se requiere que el alumno esté lógica, psicológica y
vohtivamente dispuesto.

315

�Estos principios y postulados reflejan cada vez más la influencia de
Ausubel y su círculo. Ha sido evidente que en el aprendizaje cognoscitivo
influyen factores internos y externos, que habrán de considerarse en el
diseño curricular, así como en planeación y elaboración de programas.

t

• No podemos omitir lo que la psicopedagogía y la filosofia nos ~frecen,
ya que son los filtros del diseño y matizan cualquier decisión. (Tyler: 1949)

VYGOTSKY
Objetivo

,-Aprendizaje
y
desarrollo

PIAGET

Evaluación de las Descubrir una
embriología de la
capacidades
cognitivas del niño inteligencia.
y de las prácticas
educativas.

-.o

AUSUBEL
Comprender desde
la
teoría de la
asimilación el
aprendizaje
significativo por
recepción y por
descubrimiento.

,

,

D=A
A. Significativo:
A: acción mediada A: actividad que el es un proceso de
sujeto realiza sobre inclusión 'de
e interiorizada.
un objeto, el cual nuevos elementos
Crea la zona de
desarrollo próximo es captado a través con coherencia
interna, de lo que
de los esquemas
(ZDP): diferencia
resulta una
asimilativos
entre
el desarrollo actual propios, de suerte diferenciación y
reestructuración de
que en tal
y el potencial.
sus entramados.
operación se
modifican esos
esquemas.

A

D__.A

~

li

,,. . t·

..

&gt;e

A: análogo al
proceso
cibernético de
información.

Actividad

* Organización
* Adaptación
asimilación
acomod_ación

Importancia Primaria.
Secundaria
dela
Hecho constitutivo
educación del desarrollo
humano.

* Asimilación
adquisicióri
retención
reproducción
Primaria

----

* Atención
* Codificación
* Almacenamiento
* Recuperación

Primaria.
'(ambién
proyección
clínica.

l. Teorías del aprendizaje

Como guía para nuestra práctica retomamos los factores que influyen en
el aprendizaje.
-

* En _relació~ ~I alumno consideramos: conocimiento previo, habilidades de
estu_d_10, habilidades de pensamiento (DHP), habilidades argumentativas,
hab1hdades verbales, atención, emotividad, rasgos de personalidad y
procedencia.
* En relación al maestro: personalidad, competencia en la materia
e~tr~t~gias de enseñanza, tipos de aprendizaje a . promover, materiale~
d1dact1cos, expectativas, interacción con el grupo, empatía y evaluación.
* Del co?,tenido obse1:amos: criterio disciplinar, _conceptos y principios,
pre~entac1on y . modalidad de las actividades, coherencia verticál y
honzon~~l,-relac1ón a otras materias-, y procedimientos de aprendizaje y
evaluac1on.

••'

Conocimiento Actividad mediada Asimilación de un Proceso mental ·
por el lenguaje y la dato externo a las superior cuya
interactividad e~ el
interacción social. estructuras del
núcleo del proceso
sujeto. El
de asimilación. Sus
crecimiento
·Operaciones
intelectual
básicas son la
es un proceso de
representación,
constucción, de
conceptualización
actividad.
y juicio.

1

MPI·
(MAHONEY)
Conocer cómo se
procesa la
información en la
memoria.
Lleva a la
memoria
comprensiva y
metacognición

Funciones
o
procesos

~

,,

316

Mente o
memoria:
dispositivo
estructural en
_interacción
constante con el
entorno

* De la escuela: filosofía de la institución, política; reglamentos y recursos
para la enseñanza.

* Del hogar: apoyo moral y económico.
i

* De la sociedad: ideología, influencia de grupo cÍe perten~ncia, medios
masivos y otras influencias culturales.
·,
Para un estilo d~ _enseñanza constructuvista,_ dirigido al desarrollo integral, el
desarrollo cogn1t1vo es el centro, pero no deJamos de considerar el desarrollo
s~cial, afectivo y motriz. Cada situación educativa amerita un análisis
tiempo y comprensión para jerarquizar necesidades y contribuir al cambio. '

317

�Personalidad
Autoconcepto

Aptitud

factores intemos
Actitud

Alumno

Motivación
Los diferentes estilos motivacionales dependen de la dimensión que sea
necesario cambiar: cognitiva, emocional o actitudinal. El maestro debe estar
motivado para poder motivar.

Motivación

1. La promoción de la motivación intrínseca por el maestro, suscita un
aprendizaje más profundo, con incidencia sobre _actitudes, autoconcepto y
hábitos de trabajo. (Entwistle; 1991)
·
La motivación intrínseca exige del maestro integridad y
autorrealización; no sólo su inteligencia y prestigio profesional están en
juego, sino todá su persona.

Comprensión
Metacognición
Memoria

2. La implicación activa del maestro en el seguimiento y supervisión de la
actividad de los alumnos, aumenta la motivación.
·

Estrategias de
Aprendizaje

Informar a los estudiantes sobre la marcha de su trabajo, tareas y
evaluaciones, así como el reconocimiento del esfuerzo, son factores que
motivan y contribuyen en la autoestima o autoconcepto. (Entwistle: 1991 y
Coll: 1994)

Hábitos de
Estudio
Conocimiento
previo

Maestro

Escuela

J:"actores externos
Sociedad

Entwistle sostiene que el maestro no sólo tiene la responsabilidad de
elevar los niveles de motivación, sino de ofrecer recompensas según estilos
motivacionales.
·
Contenido

Hogar

2. Factores del aprendizaje

Finalmente consideremos algunos principios psicopedagógicos desde
nuestra práctica ( enseñanza de Retórica, e~pec!~cament~ ~º?_re el tema_ ?e la
argumentación) en cuatro ámbitos: motivac1on, adqms1c1on, retenc1on Y
transferencia.

318

3. El reconocimiento de metas, necesidades e intereses de los alumnos
permite al maestro adecuar las actividades y activar el interés y la
motivación. (Entwistle: 1991)
El análisis de los motivos internos, el miedo al fracaso y la necesidad de
rendimiento son premisas par.a esclarecer expectativ_as.
4. El aumento de atención'es correlativo al aumento de motivación (Ausubel:

1983; MPI)
Si se ofrecen recursos visuales (por· ejemplo, ,el video del debate de
candidatos a la presidencia, para analizar la argw!!entación) o se ·utilizan
diversos recursos didácticos, entre ellos los o,:ganizadores, se _despierta la
atención ~obre el tema. La atención influy~ iz_icluso en !a percepción
selectiva de información, y por tanto, en la codificación), almacenamiento.
319

�,,
1

5. Cuando el maestro muestra cómo analizar la a;gumentáción, a partir de
cómo lo hace él, habrá motivación cognitiva intrínseca. ( Entwistle: 1991)
Si el maestro sólo repite definiciones, enuncia estrategias y da instrucciones,
1
pero no lo ejemplifica o practica, no será ni motivante ni coovincente.

-~
.
,

Adquisición
'

La adquisición es la fase de la asimilación en que' el conoc1m1ento
nuevo y el previo entran en relación e interacción. Está precedida de la
atención selectiva y vinculada !1 la codificación y organización.
1. La consideración de los esquemas cognoscitivos previos de los alumnos
para saber cómo elaboran un discurso (solicitándoles que relaten cómo
organizan, seleccionan y transmiten por escrito un trabajo final de
investigación), el grado de competencia en la terminología argumental y en
los criterios de persuasión, permiten reconocer las ideas de afianzamiento
con que el nuevo material puede ser asociado y facilite su arraigo.

Esta sería una fase de preparación para la adquisición, pero la puesta en
movimiento de las ideas previas afianza también la retención del material
almacenado. (Ausubel: 1991 y Coll: 1990)
2. El aprendizaje de conceptos es anterior al aprendizaje de principios y
procedimientos.
Para llegar a la comprensión de un principio es ne&lt;,~sario captar los
conceptos que lo integran, así como sus relaciones. La conceptualización,
operación que se da a través de la lengua materna, es previa al de
proposiciones, y es a través de la lengua que conceptuali~os todo objeto
de conocimiento. La adquisición de la lengua materna es primordial en la
conceptualización y precede a la conceptualización dj cualquier saber.
(Ausubel: 1991 ).
Análogamente, el aprendizaje de la habilidad argumentativa
(procedimiento), requiere de competencia de conceptos y p'rincipios previos.
3. El· contenido potencialmente significativo (la argumentación desde las
categorías de la lógica, con información organizada y sustancial) hace que se
adquiera el nuevo conocimiento con más facilidad.
Las condiciones de la asimilación en el aprendizaje significativo son
que el material esté relacionado no arbitraria y sustancialmente con la
estructura cognoscitiva del alu~no, y que se hayan evidenciado las variables
320

de la estructura cognoscitiva del alumno, como se expresó en el primer punto
de este apartado. ( Ausubel: 1991)
...
4. C~n la exposición de los errores cometidos en los exámenes se busca la
reflexión para c?rregir y adquirir conocimiento.
'
. ~a pedagogía d:I error radica en que el desequilibrio da lugar a nuevo
eqmhb:1?. . De ah1 ~ue_ subyace el principio de autorregulación. El
des_eqmhbno o contrad1cc1ón puede también ser propiciado por el maestro
dehbera~~ente, para forzar a la reorganización de las . estructuras
cognosc1hvas del alumno. (V. Piaget, Desarrollo y aprendizaje, s/f)
5. La a~tividad ~e! ~stu_diante en equipo promueve la adquisición de una
perspectiva de anahs1s e mterpretación más rica.

Vygotsky observa que la interactividad en e.! ;prendizaje pr~mueve la
z~na de_ desarrollo potencial. La zona de desarrollo próximo es la
d1ferenc1a entre el desarrollo actual y el potencial.
Retención

Es la fase de la asimilación en que los conocimientos son reorganizados
y almacenados en la memoria.
1. La estructuración del conocimiento de la argumentación en series de
aprendizaje -conjunto de pasos sucesivos para la captación de un principioaumenta la retención considerablemente.
'
Estas ~:ríes pueden ser: tópica, razonamientos y premisas, falacias,
argumentac~~n (c~n), ,argumentación (n-c), argumentación (c-c) y
argume?tac1on (n-n), as1 se llega al tipo de argumentación con premisas
ne~e~a~1as, esto es la demostración en sentido apodíctico, que se refiere a los
prmc1p1os del ser, del saber y de la acción.
Las series de aprendizaje son propias del método de enseñanza
progra~ada, caracterizado por una fragmentación d,e} proceso, lo cual tiene
la ventaJa de aumentar la comprensión y retención. El método tiene éxito en
los . progra~as _lineales, mientras que la elaboración de programas
ramificados 1mphca la complementación de principios y no es aplicable a
cualquier materia. (Ausubel: 1991)

321

�2. La práctica ininterrumpida -hiperaprendizaje- y el repaso de los
procedimientos de la estructuración de la argumentación, mejora la

Ausu_bel refiere a diversos investigadores que han demostrado q l
comprensión de un princi_pio -~eneral es más transferible a una clase da~= d:
problemas, que la memonzac1on repetitiva de la solución.

retención.
Ausubel observa que la contigüidad, frecuencia y reforzamiento son
d.ecisivos en la retención.
3. La diferenciación progresiva durante el desarrollo de l9s contenidos de
Retórica, de lo más general y abstracto -mediante la p~sentación de un
organizador-, a lo menos amplio y más diferenciado -los tres grandes temas:
figuras, carácter y argumentación-, promueve una mayor retención.
El principio de diferenciación progresiva se basa en la teoría de la
asimilación. Considera la naturaleza jerárquica del aprendizaje, retención y
organización de la materia de estudio (va de arriba hacia abajo, de lo más
abstracto, general e inclusivo a lo que es menos amplio y más diferenciado).

2. _El reconoci_mi~nto del ·estilo y la materia argumentativa del alumno
-var1abl~~ organ1zat1vas y sustanciales de la constrncción argumentativa- y la
promoc1on . d~ activid~des en que se cobre conciencia de ello
(metac~nocm~1ento), meJora la capacidad para el aprendizaje supraordinado
o combmatono. (Ausubel: 1983)
L~ _manipulac!ón _d~, variables de la estructura cognoscitiva
-conoc1m1ento
y d1spos1c1on
de experienc1·as de a prend'1zaJe
· prev1as·
f:
.
avorece en gran medida las experiencias de ~prendizaje siguiente.
'
3 · La con:ipet~ncia en ~gica formal (estructura del razonamiento categóri~o
Y d~I _ordmar10), tendra un efecto de transferencia vertical positiva al cursar
Retorica. (Apud )

(Ausubel: 1983)
4. La realización de mapas conceptuales de los materiales de estudio por el
alumno, facilta la retención de información pertinente.
Cuando el alumno da sentido a la información que se le presenta,
mediante la estrategia del mapa, tendrá una construcción más general y
pertinente, y podrá transformar la información y evitar la memorización al

La tra~sferenci~ vertical es el efecto positivo que producen entre sí dos
tareas de diferente nivel de complejidad.
4 .. Al seleccionar ensayos como material de estudio en la dº
as~gn~~ras, con las condiciones válidas de argumentación, que p~:~:
prmcip1os de~ _s~r, del saber y del hacer, el alunino podrá tener más
elementos de JUICIO al realizar ensayos académicos.

pie de la letra.
Cuando dos tareas se relacionan en virtud de una habilidad O capacidad
generales, se produce una transferencia general.

Transferencia

1¡

El sentido de transferencia difiere según las teorías. La teoría de la
transferencia como disposición para el aprendizaje considera la
transferencia como-una capacidad mejorada para retener material correlativo,
supraordinado o combinatorio.
Consiste en moldear la estructura
cognoscitiva del alumno mediante la manipulación del contenido y de la
información sobre la disposición de sus experiencias cognitivas previas, de
modo que se faciliten los aprendizajes siguientes. La manera de fomentar la
transferencia es la de incorporar ideas inclusivas, claras, estables e
integradoras a las estructuras cognoscitivas.
l. El aprendizaje de los principios de la argumentación mejorará la
capacidad para evaluar información.

5. La prese~?1ción de un org~izador previo al inicio de cada sesión tendrá
efecto . po,s1hvo sobre la disponibilidad de la estructura cognoscitiva
promov~ra el afi:inzamien~o en niveles de inclusividad, generalidad ;
abstracción; ademas de suscitar discriminabilidad de conceptos.
La función del organizador es la de ser un puente entre lo que el alumno
ya sab~ Y lo que debe saber.. ~acilita de tres modos la incorporabilidad y la
me~ona ~, largo ~lazo: mov1hza los conceptos de afianzamiento, posibilita
la mclus1on pertmente y hace innecesaria la memorización repetitiva
(Ausubel: 1983)
·
. ~onsjderar estos principios en la programación y en la formulación de
activ~dades es un reto que implica un trabajo cuidadoso y serio Arn
trabaJo son condiciones para aprovechar las bondades que · apo~r 1~

323
322

�Psicología Escolar, qqe no sólo se finca ~n la construcción del conocimiento,
sino que trata de contribuir al desarrollo mtegral del educando.

Bibliografía
Alvarez, A y P. del Río. Educación y desarrollo. La teoría de Vygots~ Y la
zona de desarrollo próximo, Desarrollo psicológico y ed~cac10~ II.
Psicología de la educación. Comps. César Coll et al. Madnd: Alianza
Editorial Básica: UPN, 1994.
Ausubel, D.P. Psicología educativa. Un punto de vista cognoscitivo. 2a.
ed. México: Trillas, 1983.

,--

Coll, c. Un marco de referencia psicológico Pª;ª 1~ .educación escolar,
Corrientes pedagógicas contemporáneas. Antologza baszca: UPN, 1994.

GRAFFITI 2000: REVOLTOSOS Y PROFANOS

Mtra. Minerva Margarita Villarreal
Facultad de Filosofia y Letras, UANL
Una de las características más destacables del libro Graffiti 2000 de Saúl
Ibargoyen es sin lugar a dudas su cualidad permanente de trasgresión.
Romper límites, desbordarse, rebasar son actividades que necesit~n de la ley.
Dependen de la ley, de su conocimiento exhaustivo, de su observación
tajante. Requieren a la ley para desnudarla públicamente, mostrar su
genitalidad violada, denunciar el índice mayúsculo de corruptibilidad que
padece por quienes la promulgan y nos obligan a ·acatarla. De esto trata este
graffitario, que, desde el título, impone su condición dolosa, por dolida, por
insubordinada al ciego servicio, a la vía de solicitud y agachamiento.

E twistle

Ya Ramón María del Valle Inclán en su magnífica novela Tirano
Banderas españolizó el término grafjiti, nombrando así, como grafitos, si mal

Mahoney, M. J. El procesamiento de inform?~ión. Lec~uras 1e .ªP~endizaje Y
enseñanza. Eds. Angel Pérez Gómez y Juhan Almaraz. Mex1co. Fondo de
Cultura Económica, 1988.

no recuerdo, a las inscripciones lapidarias en las cárceles de cualquier tiranía
americana que yo ubiqué como San Juan de Ulúa para asegurarme que
Porfirio no era un perro cualquiera en la trama, sino la celebración del alma
de Porfirio Díaz en su condición totalitaria. Pero de que se escribió y publicó
esta novela han pasado años, años como siglos, pues nuestro nacionalismo,
como bien expresa este libro de lbargoyen, ahora se amilana ofrecido a la
algarabía y a la incertidumbre de la globalización.

N. Un modelo heurístico de aprendizaje en el aula, La
c:mpreri.:ión del aprendizaje en el aula. Barcelona: Paidós; 1991.

Me Carthy Callager. Abstracción reflexiva y educación, Mimeo. s/f.
Pérez Gómez, A. Aprendizaje, desarrollo y enseñg~za: Lecturas de
aprendizaje y enseñanza. México: Fondo de Cultura-Eco,10m1ca, 1988.

Los procesos de enseñanza aprendizaje: análisis didáctico
de las principales teorías del aprendizaje. Comprender y transformar la
enseñanza. Madrid: Morata, 1992.
Piaget, J. Desarrollo y Aprendizaje, Conferencia. Mimeo. s/f.

324

No somos nada. Ciudadanos de nombre, porque las democracias
entrecomillas lo requieren. De nombre, mas de dudoso y con frecuencia
estéril ejercicio. De esto trata el libro. Si el autor hubiera llamado Grafito
2000 a su edición, habría acatado la ya aceptaci'ón de la real academia
española a esta palabra, de la cual, Gabriel Zaid d~duio un brillante ensayo,
mas se hubiera quedado al margen de sus propias expectativas. La palabra
graffiti huele a posmodernidad y a extranjería. ¿No es esa la condición a la
que aspiramos? Pero Saúl lbargoyen haciendo gala de su conceptismo nos
revuelca en el lodo de nuestra propia aspiración. Nos habla de entrada del
espacio público, pues el grafito tiene su equiparable fin epigramático. De
hecho, sería el epigrama de la tradición latina asimilado por la actualidad. En
la calle con un dejo de intrascendencia que manche y fustigue. En el papel
con un sentido de arraigo en esa intención de incomodar.
Comparemos la definición del Diccionario de la lengua española de la
Real Academia Española entre "epigrama" y "grafito". Epigrama: (Del lat.
epigrama, y del gr. inscripción.) m. Inscripción en piedra, metal, etc. 2.
Composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un sólo
325

�1

pensamiento principal, por lo común festivo o satírico. 3 fig_. Pensamiento de
cualquier género, expresado con brevedad y agudeza. Grafito: (Del it.
graffito.) m. Escrito o dibujo hecho a mano por los antiguos en los
monumentos. 2. Letrero o dibujo grabado o escrito en paredes u otras
superficies resistentes, de carácter popular y ocasional, sin trascendencia.
En otros diccionarios varía la definición, y .el epigrama se redt¡.ce a una
composición poética satírica. Entre los antiguos era una inscripción que se
ponía en un monumento. Nuestro maestro grafitero es un evidente autor
epigramático que, valiéndose de una lectura vivaz y acuciosa del poder, la
economía, las relaciones entre los sexos - sean éstas monogramáticas,
analfabetas, andróginas o bicicleteras--, la religión y la misma poesía, inscribe
lapidaria y sentenciosamente su ruptura.
No somos nada. Ese es el compromiso de esta escritura. No somos nada
· ante el ogro, ya no filantrópico, como definió Octavio P1!-Z al estado, sino
pérfida y directamente acechante y vampírico. La denuncia de esa nada en la
que nos movemos orondos y exitosos, distraídos de los fines del mercado,
sometidos a sus leyes, olvidados de la crítica, babeantes y felices.
Según Gabriel Zaid los grafitos tienen que ser estridentes, provocados
"por un yo provocador". "Como género literario, los grafitos pertenecen al
folklore urbano. Su falta de urbanidad los hace más citadinos, como una
trasgresión a la urbanidad vigente( ...) No es de creerse que hacer rasgos,
rasguñar, esgrafiar, glifos, pictogramas, epígrafes, pinturas o dibujos
lapidarios en una caverna, con intenciones decorativas, simbólicas, religiosas,
tenga el sentido urbano y moderno que parece esencia! en los grafitos: la
violencia, la profanación.
La modernidad y la conciencia del yo en la profanación de un espacio
público, pueden verse en los grafitos que dicen simplemente: PUTO YO. Es
obvio (al menos para un mexicano) que este letrero no es una declaración
personal, sino una trampa: un mecanismo por el cual se obliga al lector a
declararse puto: una forma de violarlo homosexualmente. Pero lo más notable
de la trampa es su modernidad. Mucha poesía inocen~e (por lo general
"comprometida" o hecha "a alguien") todavía no adquiere esa conciencia
literaria: el yo que dice yo en un poema no tiene que ser el yo de quien lo
escribe". 1
Este libro cumple con la doble condición de estridencia y fugacidad,
como establece la definición del ténnino y como su propio autor la propone
11

riel Zaid. "Grafitos", en Ensayos sobre poesía, El Colegio Nacional, México,
128.

326

en ~a "noticia superflua" con la que abre el libro. La tradición de la diatriba se
re_v1sta .en c~a~ro apartados que lo integran: el primero, bajo la sombra de
Fr~co1se V11lon, en un~ edad. media cristiana que nos_1lcanza a sujetar de los
tob11los; el segundo, baJo la impronta de Horacio, y esa latinidad que tanto
soc?rr!ó al lapidario gé~ero; el tercero, a la luz hecatombe del Evangelio
Apocrifo; Y el cuarto, alimentado por un siglo recóndito e inusitado el XX
a.c., con Enuma Elish, poema babilónico de la creación. Así com~ cuatro
br~~os de un ~ismo ~í?, la brevedad de este aliento destruy; al irradiar la
union, ~u~s dicha umon, es ese río fermentado por la inconformidad, su
reconoc1m1ento y su celebración.
.
.
·
Así, Graffiti 2000, desde el título que adopta una palabra extranjera,
rompe con el de~er ser de la docta fórmula. Así reúne y congrega la vida
urbana del graffl_ll d: bardas y pintas de edificios, anónima e incómoda para
las ~uenas_~onc1en~1as, le otorga un sentido en la tradición poética a esta
mani:estac10n .calleJera. La envue.lve desde los orígenes. Porque, aunque la
poesia e~ el alient~ que se comunica desde lo celestial y divino, como pedía
Fray. Lu!~ de L~on. También él conoció el infierno de la cárcel y la
?um1.llac~on. Ese mfierno que Dante nos legó con lujo de detalles como un
1~~gmar10 portent?_so, esa realidad. que padece todo aquel que se precie
cr!hco en su creac,10n, es~ ~~?do pide puerta de salida, pide exploración y
aliento desde la cai~a. As1, cmendose a esta concepción, irrigando sus versos
en aguas del demonio, Ibargoyen nombra la vileza, la corrupción y el agravio
como estado de cosas que estructuran esta realidad ciudadana. Es el aquí y
ahora _del nuevo mi~en~o al que ingresamos temblando bajo las nefastas
profecias del Apocalipsis. Por eso, este libro se vuelve doblemente moral.
Desnuda la maqu_inaria del n:iercado y la imposición de la conciencia religiosa
d~sde lo establecido como simple ley de acatamiento. Por este libro pasan no
solo los aco~mb~a?os poetas latinos a los que saluda:nos en la mayoría de
los ,t:xtos ep1gramat1cos, por esta plaza pasean también un Cristo maloliente y
estático, una Magdalena negociante cuyo precio :es el sexo, un bautista
borracho, y
Los templos que son la casa del dios
suben hacia el cielo
donde el aire es negro.
Cada columna tiene su raíz
que se clava entre las flores
los coágulos olorosos
y las doradas ofrendas
de este interminable pudridero.
.
Saúl Ibargoyen. Graffiti 2000, México, 2001, (Minimalia),
ConseJo para la Cultura de Nuevo León y Ediciones del Ermitatfo, 57 pp.
327

�!HUELLA DEL PENSAMIENTO OCULTISTA
EN EL VERGONZOSO EN PALACIO DE TqlSO DE MOLINA

.

\

Lic. Alejandro del Bosque
Escritor
El hombre cr.ee conducirse a si mismo
cuando en realidad es conducido.
{La Rochefoucauld)
El objetivo central de la filosofía ocultista!. durante el siglo XV,
particularmente en España, consistió en la búsqueda de la unidad de fe con la
intención de mantener y acrecentar adeptos dentro de la religión católica. Era
una época crítica, dolorosa: el nacimiento de la Modernidad en el resto de
Europa en contraposición con las estructuras feudales anquilosadas que
subsistían en España.
t -

En ese período el pensamiento ocultista ~mpleó la cábala2 como
instrumento de combate y conversión de los judíos. El propósito era
integrador: la cábala ayudaría a propagar la fe _cristiana en un tiempo
amenazador, motivado por los grandes inventos, descubrimientos y
trastornos en la concepción de valores.
De acuerdo con Frances A. Yates la expulsión de los judíos de España
limitó el avance. de la filosofía ocultista. Habría que agregar cómo las ideas
reformistas de Martín Lutero hacían sospechoso, para la Iglesia Católica,
todo intento personal de interpretar las Sagradas~Escrituras. De ahí el
consecuente rechazo al ocultismo que se dará en el sigio XVI en España. 3
'

El que había iniciado como un movimiento de integración religiosa y
social terminó estigmatizado como un movimiento de ruptura. El Concilio de
Trento (1545-1563) es la respuesta religiosa a los movimientos reformistas y
ocultistas buscando frenar y evitar la desbandada de fieles. Sin embargo, su
presencia rígida y restrictiva no aseguraba automáticamente la unidad
pretendida. En el siglo XVII la sociedad- española del Barroco se ha
transformado gradualmente; no está exenta de los .cambios sufridos en el
Renacimiento. Experimentaba una crisis de valores sociales, políticos y
económicos. Mientras Europa se inserta en .-la "Modernidad, _España y
Portugal injertan sus valores; se engolosinan:todaví~ con el paraíso llamado
América y subliman la realidad social. Fuerzas de cambio impulsadas por la
Modernidad penetran directa o indirectamente én \aichos países. Pero hay
una renuencia al cambio;_está en juego la estabilida1i social cimentada en los
valores tradicionales. Una "estabilidad" que según Jesé Antonio Maravall se
-

329

.

�caracteriza por un absolutismo monárquico, lucha de fuerz.as progresistas y
conservadoras, una nobleza y una monarquía que se complacen mutuamente
legitimándose, una burguesía truncada por una nobleza estacionaria e
improductiva, y un delicado índice de miseria e insatisfacción social. Ante
este panorama, la propagación de las ideas contrarrefonnistas parecieran ser
insuficientes.
Es entonces cuando el teatro adquiere un impulso propio. El teatro del
Siglo de Oro es contemplado como un instrumento de integración social
debido a su poder efectivo y directo de penetración psicológréa en el público
"ignorante", pero susceptible a nuevas y "extrañas" ideologías.
Lope de Vega comprendió el mensaje, y aprovechó la oportunidad
histórica de su tiempo. En su "Arte Nuevo de Hacer Comedias" sostiene que
"el arte verdad dice que el ignorante vulgo contradice". Para Lope, el arte es
la "viva imagen de la verdad". Por su parte, el crítico Joaquín Casalduero
afirma que "la función del poeta consistía en el Barroco en ser instrumento
de Dios, mostrando el orden divino que rige la vida del hombre en el
mundo". En este sentido se deduce que el artista es un ser privilegiado al
transmitir la verdad de Dios y su deseo de orden universal.
Fray Gabriel Téllez o Tirso de Molina era el seguidór más fiel de las
enseñanzas lopistas. Sin embargo, Tirso pertenecía a una congregación
religiosa (La Orden de la Merced) que le acarreó serios problemas: una Junta
de Refonnación de las Costumbres sancionó sus comedias tildándolas de
profanas, por lo cual fu~ desterrado de Madrid. El motivo ·del castigo no fue
propiciado esencialmente por el carácter de sus obras; la crítica iba en
función de su envestidura religiosa (¿un fraile escribiendo?) y del peculiar
conservadurismo de su congregación.

El Vergonzoso en Palacio (EVP) si bien no es una obra opuesta al
régimen monárquico, sí sintetiza el espíritu integrador de su época. Lo
paradójico estriba en que la obra presenta algunos resabios del pensamiento
ocultista infiltrados consciente o inconscientemente por el autor.
Marcelino Menéndez Pelayo, en su libro Historia de las ideas estéticas
en España, subraya que para Raimundo Lulio, filósofo ocultista, "el arte es
un don de Dios para que el ser humano entendimiento tenga una instrumento
general con qué conocer las verdades de los entes en los cuales reposa". Idea
que aplica Lope en sus obras; que Tirso confirma en las suyas. 5
Por ende, la huella del pensamiento ocultista en EVP puede apreciarse a
de· diferentes elementos integradores como la divinidad, el libre
io, la astrología y las máscaras sociales.

I. La divinidad
Para los cabalistas, según F. Secret (La Kabbala Cristiana), el orden
que enco~tramos en el_ n_iundo depende de los sefirot (f,_ados, intennediarios
o _emanac,on~s de lo d1vmo). En total son diez sefirot. En su conclusión 66,
Pico de la M1r~dola relaciona dichos sefirot con.las potencias del alma. Los
~es ~efiro( mas ele~ados: Ket~r (corona), Hokhma (sabiduría) y Bina
(1~tel!genc1a) se asocian respectivamente con unidad, intelecto y razón. El
pn~c1pal_ grado es la unidad o corona, y corresponde a la totalidad divina. Es
dec1r, baJo la concepción ocultista la divinidad es portadora del orden en el
mundo.
. . . En EVP el rey es la representación de Dios en la Tierra. Su poder es
1hm1tado a~ grado de detenninar, consentir o aprobar con quien se desposa
un personaJe de la nobleza.

D_UQUE. No lo sepa Serafina I hasta ver si determihal el rey que la mano os
del que es _muchacha,· y descuidada/ aunque portuguesa, vive/ de que tan
presto cauhve/ su libertad la lazada. (EVP, 68)
Identificamos una sociedad donde no ocurre algo sin que el rey se
entere o lo ~pruebe, lo que demuestra los finos y complejos mecanismos de
control s~c1al. Esto puede observarse cuando el duque de Avero desea
mantener mfonnado al rey sobre incidente sufrido por el conde de Extremoz.

DUQUE. ~ntento, conde, vengaros.
CONDE. El lo dirá.
TARSO. (Aparte).¡Muy gentil ganancia espero!
DUQUE. Vamos,· que responder quiero al rey. (EVP, 73)

~s indudable que tras la búsqueda de una integración se esconde
tamb1en
~eseo de poder económico y político. La historia de Lauro, de
hecho, está signada por una atmósfera de ambición, envidia e intriga.

u?

LA u_Ro. Crey~l?,· desf!oseyóme/ de mi estado y las riquezas/ que en el
g?b1~rno adqu1r1,-/ llevome a una fortaleza,/ donde, sin bastar los ruegos/ ni
lagrimas de Isabela,/ mi hija y su esposa, manda/ que me corten la cabeza
(EVP, 117)
.
_La ~istoria de ~~ rey que posee la facultad inc~estionable (absolutismo
mona~quico~ ~e ~ec1d1T el destino de sus súbditos: hundirlos o reivindicarlos.
~und1r ~ re1v~nd1car: el rey es infalible. Si hunde a Lauro y se descubre Ja
mocenc,a de este, entonces el rey fue víctima de un engaño; aunque no es
331

330

�............

responsable del sufrimiento ajeno, posee la virtud de c~staurar el orden
c~ando sea pertinente.

DUQUE._¿ Veis, conde, cómo el cielo ha averiguado,/ todo el caso, y mi
honra sahsfizo?I Ruy Lorenzo mi/ama contrahizo? (EVP, 45)

ATAMBOR El rey nuestro señor Alfonso el Quinto/ manda: que en todos sus
estados reales,/ con so/enes y públtcos pregones,/ se publique el castigo que
en Lisboa/ se hizo del traidor Vasco Fernández,/por las traiciones qtfe a su
tío el duque, / don Pedro de Coimbra ha levantado,/ a quien por leal vasallo
y noble/ y en todos sus estados restituye;/ mandando, que en cualquier parte
que asista/ si es vivo, le respeten como a él mismo;/ y si es muerto, su .
imagen echa al vivo/ pongan sobre un caballo, y una palma/ en la mano, le
lleven a su corte, / saliendo a recibirle los lugares/ y declara a los hijos que
tuviere/ por herederos de su patrimonio,/ dando a Vasco Fernández y a sus
hijos/ por traidores, sembrándoles sus casas/ de sal, como es costumbre rn
estos reinos/ desde el antiguo tiempo de los godos./ Mándase pregonar
porque venga/ a noticia de todos. (EVP, 154-155)

Los aparte, como técnica teatral, inmediatizan el mensaje del honor al
público espectador:
·

La misericordia, la sabiduría y la justicia son emanaciones de lo divino,
y estos sefirot son atribuidos a la persona del rey.
LA URO. Gracias a vuestra piedad,/ recto juez, clemente y sabio,/ que
volvéis por mi justicia. (EVP, 155)

Respecto al honor, diversos críticos teatrales lo han destacado como eje
vital de la sociedad del Barroco. Su planteamiento es necesario por ser un
conector eficaz de las diversas tramas de la época, y sobre todo, como un
elemento de identificación a través del cual puede sensibilizarse al
espectador. No por nada es una constante. Es el puente entre los de arriba y
los de abajo en la escala de poder; por el honor se destruye o reconstruye el
orden. La integración depende enormemente de la conservación de este valor
en el seno social.
LAURO. ¿Más que un hijo habéis perdido?
RUY. El honor, ¿no es preferido/ a la vida e hijos? (EVP, 113)

Y es que la pérdida del honor conlleva una consecuente pérdida de la
integración social y económica.
RUY. Si por trabajos un hombre/ es bien que llore y se üsombre/ ¿quién los
tiene como yo,/ a quien el cielo quitó/ honra, patria, hacienda y nombre?
(EVP, l 13)

El cielo es la personificación de Dios. Por alguna razón inescrutable,
Dios soluciona o elimina el problema de la unidad valiéndose de _reyes,
li~osos y, en algunas ocasiones, de. nobles.

CONDE. (Aparte). Ya la causa advierto/ de su enojo y venganza mal
cumplida./ Engañé la hermosura de Leonela,/ su hermana, y, alcanzada,
despréciela. (EVP, 44)

Además, la integración también puede ser entendida si se reco~oce la
jerarquiz.ación de_ clases existente. De hecho, el sentimiento de pertenencia
de clase se transpira y respeta. Refiriéndose a Mireno, Tarso afirma:
T~RSO. Trújole su padre aquí/ pequeño, y bien sabéis vos/ que murmuran
mas de dos,/ aunque vive y anda así,/ que debajo del sayal/ que le sirve de
corteza/ se encubre alguna nobleza/ con que se honra Portugal. (EVP, 49)

La divinidad (el cielo) interviene nuevamente en el destino de los
ho~bres, ~anifestando la r~beldía ~otivada de algunos. Una rebeldía que
sera ~ometida en aras de la mtegrac1on; una actitud comprensible en el caso
de Mireno.
MIRENO. Co_n~idero algunos ratos/ que los cielos, que pudieron/ hacerme
noble, y me h1c1eronl un pastor, fueron ingratos. (EVP, 51)

~I clasismo resalta cuando se fomenta un sistema de privilegios entr~
los mismos nobles que no se preocupan por indagar los motivos del
secretario Ruy para asesinar al Conde de Estremoz.
DUQUE. Pésame que el autor de aqueste exceso/ huyese. Pero vamos; que
busca/le/ haré de suerte que, al que muerto o preso/ le trujere, prometo de
entrega/le/ la hacienda que dejó.
C. 2~ Si ofreces eso/ no habrá quien no lo siga.
DUQUE. Verá dalle/ todo este reino un ejemplar castigo. (EV.P, 45-46)

". . Cuando Vasco, lacayo de Ruy, duda que una mujer puede ser ultrajada:
0p1ensas de veras que en el mundo ha habido mujer forzada?", en realidad
~e. du?a ~~e un personaje de la clase alta haya tenido la "debilidad'' 0 Ja
di~ntdad ~e abusar de Leonela. Si acaso peca el personaje de un estrato
social _supenor (el Conde), éste. debe reconocer su error reparando el daño
cometido o en un extremo, morir linchado. De este modo el conde de
Extremoz accede a casarse con Leonela aunque ambos procedan de
333

�condiciones sociales diferentes. Está en juego el bono~ de la nobleza, la
unidad, Dios, la integración que es estabilidad.

..

CONDE. Los cielos ió han ordenado/ porque vuelven por Leonelal a quien
di palabra y mano/ de esposo, y la desprecié/ gozada. (EVP, 160)
Para Pico de la Mirandola el sol es el fuego del cielo; es anftlogo al
fuego celestial. Por su parte, Giorgi identifica al sol con la religión cristiana.
Cabalísticamente a Dios se le asocia con el elemento fuego. En EVP el fuego
se vincula con el amor: sentimiento que mueve a los ~'fres humanos; por
ende, es un signo de integración y transformación del ser. 5

TARSO. ¡Las copras (coplas) que a cada paso/ os hice! ¡Huego (fuego) de
Dios/ en ellas, en mí y en vos!/ ¡Si de subir al Parnaso/ por sus musas de
alquiler/ me he quedado despeado! (EVP, 46)
TARSO. ...todo el huego lo deshizo/ porque hechizó mi sosiego;/ pues suele
echarse en el huego/ porque no empezca, el hechizo. (EVP, 47)
El fuego (Dios) es un elemento unificador por su carácter ubicuo. Y si
el fuego une, el color rojo, atribuido al demonio, desintegra por su carácter
mudable.7 En la sociedad conservadora del Barroco la movilidad es
inquietante pues propicia cambios y el desarrollo de una conciencia crítica.
Judas representa ello, y por lo mismo debe desechársele. Judas se refugia en
las apariencias y es necesario temerle. Tarso cree identifica~lo en Melisa.

TARSO. Aunque lloréis un diluvio,/ tenéis el cabello rubio/ no hay que fiar
dese pelo. (EVP, 48)
TARSO. A vos, y a Judas./ Sois mudable: ¿qué queréis,/ si en señal deso os
ponéis/ en la cara tantas mudas? (EVP, 47)
Judas es sinónimo de ruptura; la figura que despreció el paraíso al
rebelarse; la figura que traicionó a Cristo, denunciándolo.. El demonio es el
responsable o el cómplice del caos, no la nobleza, a quien regularmente se
exonera. Se sublima la realidad:
:1

DORISTO. Par Dios, / que si los cojo a los dos,/ y el diabro no los esconde!
que he de llevarlos a Avero/ con cepo y grillos. (EVP, 57J58)
1'

Es así como la figura divina impone la integraaión a partir de las
decisiones del rey; determina el estatus social (noble, pastor, lacayo), retira o
conserva el poder económico por motivos insospechados; premia o castiga
pues es justo; soluciona las desdichas de los afligidos; es la representación,
como el Sol, de la belleza: sinónimo de unidad estética.
334

II. Libre Albedrío
Uno de los sefirot o grados intermediarios propuestos por los cabalistas,
8
y que realza Pico de la Mirandola, es el libre albedrío (Rehamim o Tiferet =
compasión, belleza).
La presencia divina no coarta el libre albedrío del hombre, quien está
ubicado en el centro de la Tierra, siempre y cuando se supedite o subordine a
cumplir con ella.
Para perfilarse como elemento integrador, el libre albedrío humano
debe obedecer a una causa razonable y justa. Pot· lo .tanto, la iniciativa de
Mireno de indagar sobre su verdadero origen tiene un sentido: restaurar el
orden de su existencia. Esto explica la actitud rebelde de Mireno (pastor)
ante las palabras ofensivas del Duque de Avero (noble). No cualquier pastor
podría hacerlo.

DUQUE. ¿Tú libraste al secretario? / Pero si; que aquese traje/ era suyo;
di, traidor, /¿porqué le diste favor?
•
MIRENO. Vueselencia no me ultraje/ ni ese titulo me dé;/ que no estoy
acostumbrado/ a verme así despreciado. (EVP, 72) .
La inquietud del conocimiento del ser del hombre proyecta una idea
neoplatónica: ir más allá de la apariencia. Esto se aprecia en un revelador
juego de palabras.

MIRENO. No soy, seré;/ que sólo por pretender/ ser más de lo que hay en
mí/ menosprecié lo que fui/por lo que tengo que ser: (EVP, 72)
Quien se insubordina ante una autoridad que funge como tal (el duque)
atenta contra la integración. El ejercicio del libre albedrío de Mireno altera al
duque porque sobrepasa las líneas convencionales establecidas·- el
distanciamiento social concebido: pastor/noble. De ahí la represió~ del
duque de quien posteriormente se justificará su conducta errónea porque
desconocía el origen noble de Mireno. Mientras tanto, Ja vergüenza , de
saberse humilde, y por ende, indigno de pertenecer a una clase social ·
elevada, y de aspirar al amor de Madelen~,..será un óbstaculizador interno
que condicionará las acciones de Mireno. Obstaculizlid0rque·s~perará por el
~or ~~e Madelena le manifiesta y por 1a revelación de su origen verdadero;
s1~~c10? que a su vez le brindará seguridad social integrándola a un lugar
pnvileg1ado dentro de una estructura macro~ósmica. ~

335

�Tarso, el gracioso de la historia, es un personaje sabio cuando aconseja
a Mireno:

MADALENA. Si teme mi calidad/ su bajo y humildi ~stado/ bastante ocasión
le ha dado/ mi atrevida libertad (EVP, 124)

TARSO. Dijo una vez un discreto/ que en tres cosas era mala/ la vergüenza y
el temor.
f,,fIRENO. ¿ Y eran?
.
TARSO. Escucha despacio: / en el púlpito, en palacio/ y en decir uno su
amor./ En palacio estás, los cielos/ te abren camino anchuroso;/ no pierdas
por vergonzoso. (EVP, 122-123)
1

Buscará confirmar que él la ama fingiendo que duerme, hablando entre
sueños; contestándose a sí misma, donde proyecta su libertad de
pensamiento. Si el amor es sinónimo de Dios, éste refiere la unidad. Amar es
una forma de contribuir a la unidad. Por lo tanto, bajo la lógica de Madalena,
el amor que siente por Mireno puede considerarse, a la larga, como un
elemento integrador, y no de ruptura como pareciera. Lo anterior justifica la
aparente presencia de un amor " impropio".

• j

.

"

El mensaje indirecto es: asumir lo que uno cree ser. No avergonzarse de
lo que se es (pastor, lacayo, etc) pues todo obedece a una estructura de poder
y a un orden divino preestablecido.
;,
·'t

•

A pesar de su aparente ligereza, Tarso es uno de lbs personajes más
sensibles y conscientes de la trama. El otro personaje es Madalena quien
reconoce que su libertad de amar está condicionada por autorrestricciones de
clase: ¿amar a un forastero de dudoso origen? Sin embargo, este
obstaculizador externo no impedirá ejercitar, tarde o temprano, su voluntad.
¿Por qué? Madalena es consciente del juego de valores que se entretejen
sobre la nobleza y la honra, que a su vez intuye en Mireno.
MADALENA. El desear y el ver es,/ en la honrada y la no tal,/ apetito
natural;/ y si diferencia se halla/ es en que la honrada cailal y la otra dice
su mal. (EVP, 79)
El libre albedrío es uno de los sefirot que conduce a la unidad. La
propuesta que Madalena hace a Mireno sobre preferir la paz a la guerra es
una invitación a la sensatez, a la integración. La paz, para Pico de la
Mirandola, es un elemento integrador, armónico. Paz es orden,
convencionalidad, sistematización, institucionalidad. Paz es la resultante de
quien ha aprendido a compadecer al otro, de quien sabe ubicarse en el lugar
del otro: el que ignora o desconoce la valiosa nobleza de quien la porta. Y la
compasión es rehamim o tiferet (libre albedrío).

-~

Aceptar ser secretario del duque implica para Mireno asumir el papel
de subordinado que temporalmente le corresponde; impliéa asumir un juego
de valores exigido por la sociedad. De ahí la melancol(a de Madalena; es
dificil aprehender las condiciones sociales de su época que sacrifican la
libertad de elección personal. Entonces, tiene un sentido la frase alusiva a La
Vida es Sueño de Calderón: ''No creas en los sueños, que. los sueños sueños
son". Magalena es inteligente al percibir el sentimiento que le inspira a
,;Mireno y la razón de su vergüenza.
·

MADALENA. El palacio nunca acoge/ la vergüenza;, esa pintura/ desdoblad,
pues que se vende,/ que el mal que nunca se entiende/ dificilmente se cural Sí; más la desigualdad/ que hay, señora, entre los dos/ me acobarda-. Amor,
¿no es dios?/ -Sí, señora-./ Pues hablad,/ que sus absolutas leyes/ saben
abatir monarcas/ e igualar con las abarcas/ las coronas de los reyes. (EVP,

128).

!,

Esta vinculación de amor-dios ayuda a explicar el porqué del desafio de
Madalena al aceptar abiertamente a Mireno; esto habla de su honestidad ante
una sociedad donde campean intenciones integrado¡as y dobleces morales.
DUQUE. ¿Estáis sin seso, atrevida?
MADALENA. El cielo y el amor me han dado/ esposo, aunque humilde y
pobre,/ discreto, mozo y gallardo.
DUQUE. ¿Qué dices, loca? ¿Pretendes/ que te mate?
MADALENA . El secretario/ que me diste por maPstro/ es mi esposo. (EVP,

158)
Honestidad que es incomprendida por un padre cuyos valores están
regidos por un orden económico " inmutable"; valores que se corroboran
cuando él se entera de la riqueza de Mireno y cambi.a de opinión.
LAURO. Paso/ que es mi hijo vuestro yerno ...
DUQUE. Ya vuelvo en mí: p or bien dado/ doy mi agravio dese modo. (EVP,

158).
El mismo proceso de sorpresa, rechazo y aceptación se repite en el
plano de Serafina y Antonio. La solución es económica: el secretario no era
tal sino el Conde de Penela. Asimismo, el narcisismo de Serafina sugiere un
libre albedrío ~uy peculiar: su decisión de "no amar más que a sí misma".
Sin embargo, dicho narcisismo termina sujetado a una estructura
convencional: casarse, por engaño, con un conde que ella rechazaba. Es pues
necesario someterla a uh orden, integrarla. No por nada Antonio ·ordena ~

337

�pintor cambiar el color negro (lo incierto o desconocido). por uno de oro Y
azul (representación de lo divino).

Lo anterior comunica que la complacencia económica es c_lave para la
integración. Ruy recupera su hacienda y su hon~r; Leone_la _recibe ~ buen
p_artido (marido con dinero), y Tarso acepta a Melisa por la misma razon.

MELISA. Mande que me quiera Tarso.
··.
MJRENO. Yo se lo mando, y le doy/ por ello tres mil cruza_qos.
TARSO. ¿Por la cara o por la bolsa? (EVP, 161)
,.
III. Astrología y máscaras

1

-·t

Según Frances A. Yates tanto par~ Giorg(_ como P,ara Pico el libre
albedrío permite usar en buen sentido la mfluencia de las estrella~., De esta
manera la acción de Mireno de desterrarse puede obedecer tamb1en a una
razón de índole astral.

MJRENO. Esto, que había de humillarme,/ con tal violencia me altera,/ que
desta vida grosera/ me ha forzado a desterrarme;/ y que a b~sc~r me
desmande/ lo que mi estrella destina,/ que a cosas grandes me me/mal Y
algún bien me aguarda grande... (EVP, 52)
De acuerdo con el pensamiento ocultista, las estrellas no determinan
necesariamente las acciones de Mireno. El permitir que ellas controlen su
voluntad conduce a la ignorancia y a la plena superstición; ~ por lo ~anto, al
extravío de la búsqueda de su origen. Las estrellas solo mot1vao su
conducta.9 En realidad el hombre del Barroco busca una resp~esta a su
curiosidad de resolver el destino propio. La astrología parecena ser una
alternativa de conocimiento; es decir, puede orientar al hombre e? su sed de
conocimiento, pero no debe condicionar sus actos. La. as~olog1a se tolera
como parte de la expresión cotidiana popular; como 0~1fic10 de escap~ que
provoca cierto relajamiento moral. Es pues me~osprec1able como .oficio en
esa época. El mismo Pico la condena en el s1gl? XV ~orq_u~ piensa que
fomenta la esclavitud en el hombre. La astrolog1a es p~rm1s1ble en _tanto
contribuya (su mención o alusión) al relajamiento mor~1. Est~ explica el
desenfado con que Tarso compara la dificultad de abrochar, su traJe de lacayo
con la interpretación de los astros.

TARSO. ¿Qué astrólogo tuvo esfera,/ di, menos inteligihl~,I que ha un hora
que no es posible,/ topar con la faltriquera? (EVP, 61) :

nombres de santos con signos zodiacales o constelackmes. V asco, lacayo de
Ruy, hace referencia a ello cuando vislumbra a Mireno y a Tarso, y exclama:
"Santos estrellados". Este sincretismo popular no ~s casual. Fe y astrología
conviven extraoficialmente sin provocar resquebrajamientos sociales. Una
complementa a la otra sin · alterarse, pero es comprensible cierto recelo
religioso ante este hecho.
Para algunos ocultistas era vital difundir la fe astrológica; es decir,
compenetrar el pensamiento religioso con estudios astrológicos. La
tolerancia de actitudes astrológicas en el siglo XVII se cristaliza por su
alusión inconsciente en la mayoría de las expresione_s lingüísticas populares.
Sólo en este rubro la astrología coadyuvaría ~ la interpretación del
conocimiento.
Por otra parte, la idea de la fortuna reaparece ligada al concepto de
destino ( creencia clásica) para interpretar la existen.9ia de fuerzas contrarias
· en el cosmos. El soliloquio de Mireno lo corrobora. ·

MIRENO. (Aparte) La fortuna ha comenzado / ci ayudarme; ánimo, ten/
porque en ella es natural, / cuando comienza por mal,/ venir a acabar en
bien. (EVP, 73-74)
El bien como idea suprema es una aspirac1on del ser humano. Su
realización o su búsqueda promueven el equilit:fr'io armónico entre el
microcosmos y el macrocosmos. El triunfo del bien sobre el mal, de la
justicia contra la injusticia, contribuyen a la integración del todo
fracturado.10
La fortuna es también una justificación del ·despojo. Mientras no se
aclare la realidad de los hechos (la injusticia cometida contra Lauro), dicha
realidad se sublima.

LAURO. Alza del suelo y escucha/ si acaso tienes paciencia/ para saber los
vaivenes/ de la fortuna y su rueda. (EVP, 115)
·
La fortuna: ¿una explicación, un consuelo, un\ pretexto, una creencia
popular? Como se prefiera, pero ayuda a contrarrestar-el desorden provocado
por la conducta humana.
~
Por otro lado, el · empleo de diversas· máscaras entre los personajes
insinúa una función social integradora. Es decir, la máscara es vista como un
restituidor temporal o perenne del orden.
,~

Los filósofos ocultistas tendían, al interpretar las Sagradas Escrituras, a
combinar (hasta cierto punto arbitrariamente, de ahí el libre .albedrío) los
338

339

�La decisión de Mireno de intercambiar los trajes con Ruy y Vasco
responde a una necesidad de transformación para ordenar su caos personal,
au,nque sea provisionalmente. El traje permite ocultar la personalidad, y por
lo mismo es una máscara que desempeña varios objetivos. Mireno, vestido
de caballero aclarará su destino eón mayor soltura; Ruy, vestido de pastor,
'
.
huirá para vengar la deshonra de su hermana. En ambos casos la n:iáscara
cumple una función transitoria pues se confía en el auxilio divino (el cielo).

MJRENO. Lo que se puede hacer, de mi consejo,/ es qué los dos troquéis
esos vestidos/ por aquestos groseros; y encubiertos/ os libr~réis mejor, hasta
que el cielo/ a daros su favor, señor, comience;/ porquf la industria los
trabajos vence. (EVP, 56)
-,·•,_

.
La realidad del siglo XVII en España es crítica. La integración es una
imagen pr?yectada con eficacia durante cierto tiempo para prolongar la
permanencia en el poder de estructuras económicas, políticas y sociales
obsoletas.
·
El teatro del Siglo de Oro tiene el mérito de haber contribuido a frenar
parcialmente lo que ya se veía venir: la decadencia. EVP de Tirso de Molina
es una muestra de ello.
· Bibliografia

Azcuy, Eduardo A. El ocultismo y la creación poética, Sudamericana,
Buenos Aires, 1966.

·1

La máscara también adquiere una función perenne. Es el caso del conde
de Extremoz que encubre su vileza, según la apreciación de Ruy.

RUY. Cuando se viste el villano/ las galas de traje noble,/ parece imagen de
roble/ que ni mueve pie ni mano ... (EVP, 59)
En la sociedad del Barroco se alimenta el uso de máscaras porque la
apariencia o la imagen es un mecanismo de acceso al poder. Es una sociedad
donde se juzga a partir de esta concepción. De ahí el arresto absurdo de
Tarso y Mireno cuando son confundidos por el alcalde y sus hombres con
Ruyy Vasco.

Bataillon, Marce!. Erasmo y el Erasmismo, Crítica, Barcelona, 1977.
Casalduero, Joaquín. Estudios sobre teatro español, Gredos, Madrid, 1981.
Castiglioni, Arturo. Encantamiento y magia, FCE, México, 1987.
De la Mirandola, Pico. De la dignidad del hombre Editora Nacional
Madrid, 1984.
'
'
Denzinger, Enrique. El magisterio de la iglesia, Herder, Barcelona, 1963.
De Molina, Tirso. El Vergonzoso en Palacio, Cáted_ra,_Madrid, 1983.

El fingimiento es también una máscara. Antonio finge ser un secretario
para conocer de cerca de Serafina. Desecha esta máscara y decide revelar su
identidad al suponer que el dinero facilitará su proceso de conquista. Al no
conseguir este propósito emplea un nombre prestado ( don Dionís, signo de
renombre y fama en esa época) y Serafina lo acepta porque es víctima de su
propia máscara: el cuadro donde aparece vestida de hombre.
·

Lope de Vega. "Arte Nuevo de Hacer Comedias" en: Obras, Clásicos
Universales, Ediciones Nájera, Madrid, 1984.

Las diferentes máscaras convencionales portadas por los personajes se
justifican porque represen~.Jrel vínculo entre el caos y el orden.

Maravall, José Antonio. La cultura del barroco. Análisis de una estructura
histó,:ica, Ariel, Barcelona, 1989.
.
. ·

.,

La presencia de la divinidad representada por el rey, el ejercicio del
libre albedrío en pro de la integración, la astrología como manifestación
popular tolerada, y las máscaras, restituidores del orQ~n, contribuyen a
interpretar la huella directa o indirecta del pensamiento ocultista en EVP.
El objetivo ideal de la época de Tirso era impulsar la necesidad de
integración social a través del teatro. La integración es un· vestigio anterior al
Barroco, anterior a la Contrarreforma; se le identifica claramente expresado
en el _pensamiento ocultista.
340

Kr!s~eller, Paul Oskar. El pensamiento renacentist~· y sus fuentes, FCE,
Mex1co, 1982.

Marín, Manuel. El mundo de lo oculto. Vol.J, Marín, Barcelopa, 1991.
Men~ndez Pelayo, Marcelino. Historia de /as· ide~ estéticas en España
Porrua, Sepan Cuantos# 435, México, 1985.
'
J$,
Muñiz-Huberman. Las raíces y las ramas. -Euentes y derivaciones de /a
Cábala hispanohebrea, FCE, México ,1993. ·
-:(
341

�1

caso de ser hallado sería impronunciable; 2) el princ.ípio de la Torá como un
organismo, con cuerpo y alma; y 3) el principio del infinito significado del mundo
divino". Angelina Mufiiz-Huberman. Las raíces y las ramas.Fuentes y derivaciones
de la Cábala hispanohebrea, FCE, México, .J993, pp. 13~14.

Ruiz Ramón, Francisco. Historia del teatro español, Vol. /, Alianza
Editorial, Madrid, 1971.
Schimaus Michel, Alois Grillmeier y Leo Scheffeyk: Historia de los
dogmas, Tomo 111, Biblioteca de Autores Cristianos, Mad~id, 1975.

3

F. Secret subraya que en España, tras la expulsión de los judíos en 1492 y el
establecimiento de la Inquisición en España, se dio una tendencia gei;ieral de
desconfianz.a y hostilidad hacia la kábbala cristiana. Menciona a Pedro Ciruelo quien
condenó la kábbala al ser utilizada por cristianos. Ciruelo "en primer lugar examina
el sentido de la kábbala y sus doctrinas, concluyendo que la kábbala es algo incierto
y que no ha sido revelado por Dios( ... ) En segundo lugar, deduce que la kábbala es
una invención astuta de los judíos, inadmisible para los cristianos ( ... ) En último
lugar ( ... ) la de la kábbala como medio para convertir a los judíos; no se les
convertirá sino adoptando los argumentos de los exegetas literales y de los
talmudistas." F. Secret. La kabbala cristiana del Renacimiento, Taurus, Madrid,
1979, pp. 241-243.

•l

Secret, F. La Kabbala Cristiana del Renacimiento, Tauru~, Madrid, 1979.
.

l

Valbuena Prat, Ángel. El teatro español en su Siglo\ de Oro, Planeta,
t
Barcelona, 1969.
Wilson E.M y D.Moir. Historia de la literatura españoli del Siglo de Oro.
Teatro. Vol. 1II, Ariel, Barcelona, 1982.
;¡
Yates, Frances A La filosofia oculta de la época isabel{na, FCE, México,
1982.
Notas bibliográficas

1

Frances A. Yates entiende por filosofia oculta un "sistema de c~nceptos constru!~º
con elementos del hermetismo tal como lo revivió Marsilio Ficino, mas una vers1on
cristianizada de la Cábala judía, agregada por Pico de la Mirandola. Juntas, estas_ dos
tendencias forman lo que llamo filosofia oculta, que es el título dado por Ennque
Cornelio Agripa al manual que publicó sobre el tema'. el cu_al tuv_o una enorme
influencia". Yates apunta que "la Cábala cristiana se d1fer_enc1a básicamente de la
judía en que emplea en forma cristiana la técni~a c!balís~1c~ y en que amalgama
dentro del sistema la filosofia y la magia herméticas . As1m1~mo, para Eduard_o. A.
Azcuy "el ocultismo es un vasto conjunto de teorías y de práct1c~s; una c?smov1s1ón
y una regla de vida; en fin, una d~ctrina fil~sófic,~ que acentua especialmente la
diversidad infinita y la unidad esencial del umverso . Frances A. Yates. Lafilosofia
oculta en la época isabelina, FCE, Méxi~o, 1982, pp.l 1-.14. Eduardo A. Azcuy. El
ocultismo y la creación poética, Sudamericana, Buenos Aires, 1966, p.44.
2

Angelina Muñiz-Huberman ubica el origen del desarrollo del ~ensamiento
cabalista entre los siglos XII y XIII, en la región de Provenza,y postenorme~te en
España. "La palabra Cábala significa tradición o recepción. Según ésta, se cre1a que
cuando Dios entregó la Ley al profeta Moisés en el Sin~í, hizo ~na segund~
revelación sobre su significado secreto, de cómo debena~ ser !e~d~ la Tora
(Pentateuco) y transmitida oralmente a lo largo del tiempo_
los m1~1ados. Esta
última tarea es la que le está destinada a los cabalistas, ded1cad9s a analizar el texto
de las Escrituras en hebreo. La lectura textual es la más sencilla, pero no la
verdadera, que se encuentra oculta en los espacios en blanco en~e let~a ~ letra, º .en
una nueva ordenación de las palabras, o en una lectura de corrido sm mterrupc1ón
entre palabra y palabra". Muñiz-HubeJ1llan agrega que la preocup~ción fundamental
de la doctrina de la Cábala es "1) la búsqueda del nombre de Dios, que aun en el
342

Pª'

4

Todo ser humano participa consciente o inconscientemente del entorno
sociohistórico en que se desenvuelve. Azcuy es asertivo al indicar que "el universo
ocultista es aquel en el cual el hombre participa. El factor cualitativo de esa relación
es, sin duda, la intencionalidad, la voluntad. Las operaciones mágicas exigen la fe.
Para actuar sobre los elementos del cosmos ocultista es preciso ese factor
intencional, ya sea individual o colectivo, consciente o inconsciente, acumulado en
los ritos o en las fórmulas." Desde esta perspectiva, Tirso de Molina es un
participante. Eduardo A, Azcuy, op.cit, p.44.
5

F. Secret cita a Lorenzo de Brindis: "Dios se ha escondjdo en nosotros ... a fin de
que busquemos con la mayor diligencia el tesoro oculto del conocimiento
divino ... Es esto lo que se lee de los santos patriarcas, que excavaban pozos para
encontrar las aguas vivas. Dios es la fuente de las aguas vivas ... Dios se ha ocultado
en las divinas Esc!ituras a fin de que busquemos lo que significan el fuego, las
nubes, la oscuridad, el viento, los nombres divinos ..." Y así como Dios se ha
ocultado en las Escrituras para ser buscado por el ser humano, así la verdad se
esconde en el arte teatral para que el espectador vaya tras ella, cavando. Si el arte es
un don otorgado por Dios al hombre entonces la verdad divina puede no estar tan
lejos. F. Secret, op.cit, p.41.
6

Al respecto, Mufliz-Huberman destaca: "Al combinar los diez sefirot con las
veintidós letras del alfabeto hebreo, se inicia el camino ca~alístico. Los sefirot son
los nombres más comunes de Dios, que en su conjunto forman un gran Nombre
único. Los sefirot o emanaciones divinas son: Gloria, Sabiduría, Verdad. Bondad,
Poder, Virtud, Eternidad, Esplendor, Fundamento y una letra A(álef)
impronunciable, que sería el verdadero nombre de Dios. Poder hallarlo depende de
las múltiples maneras en que se combinen." Mufiiz-Huberman, op.cit, pp.14-15.
7

La mítica insubordinación del demonio alteró el orden. universal previsto por el
Creador. El pecado de Adán y Eva es un nuevo trastorno propiciado por el mismo
agente caótico. Los hijos del pecado original son constantemente asediados por la
343

�amenaza de un nuevo desorden. De ahf, la necesidad de saber identificar la presencia
del .demonio que, desde este sentido, ·también es oculta. Afortunadam~nte, afirma
Juan García Fónt (al evocar a Santo Tomás de Aquino), "lo que no puede hacer el
demonio es transmutar, el orden natural de las cosas, por ejemplo, transfonnar al
hombre en bestia o bien que un muerto reviva. Y si, a veces, pátece que obra tales
portentos, esto no es cosas que ocurra realmente. Es pura aparierlcia, una especie de
artificio." Arturo Castiglioni opina distinto: el demonio no es una apariencia pues
"todos los individuos que carecen de una fe absoluta en la religión y son presa de las
pasiones están expuestos a las tentaciones del diablo." Los del·ustes personales y
sociales son un reflejo de la presencia maligna; la fe es una he mienta de reajuste
al servicio del ser humano. Juan García Font. "Demonología" n: El Mundo de la
Oculto, Vol. /, Marln, Barcelona, 1991, pp. l 18. Arturo Castiglioni, Encantamiento y
magia, FCE, México, 1987, pp. 226.
,:

los inferiores, por la perspicacia de sus sentidos, por la penetración inquisitiva de su
razón, por la lu~ de su inteligencia, intérprete de la natl.!raleza, cruce de la eternidad
esta?le con el tiempo_fluy~nte y (lo que dicen los Persas) cópula del mundo y como
su h1m~neo, un poco mfenor a los ángeles,·en palabras de David". El todo fracturado
se r~stltuye con las acciones buenas de los seres humanos. Pico de Ja Mirando!
op.c1t, pp. 103-104.
·
a,

8

La fe de Pico de la Mirandola en el libre albedrío del hombre, otorgado por Dios,
se manifiesta al relatar el momento en el que el Creador se d~ige a su obra: "Ni
celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal, ni inmortal, para que tú mismo, como
modelador y escultor de ti mismo, más a tu gusto y honra, te forjes la fonna que
prefieras para ti. Podrás degenerar a lo inferior, con los brutos; podrás realzarte a la
par de las cosas divinas, por tu misma decisión." Si bien el hombre es un ser digno
para elegir también es cierto que no siempre actúa con la sensatez debida. Y esto es
debido, en palabras de Eduardo A. Azcuy, a que "el mur.do visible en el que
habitualmente nos movemos es sólo un aspecto de la totalidad, la perspectiva
incorrecta, o mejor dicho, parcial del mundo ( .. .) la realidad está siempre presente y
si no podemos percibirla se debe a que todavía no hemos despertado. El gran
secreto, es decir, la causa de nuestra limitación, reside en nuestra captación
parcelada. Vemos el universo a través de la estrecha ranura de los sentidos." Desde
este enfoque, el conocimiento de lo divino es limitado; el hombre requiere estar
consciente de ello, no para desistir sino para ejercitar su voluntad de exploración de
lo oculto. Pico de la Mirandola. De la dignidad del homl)re, Editora Nacional,
Madrid, 1984, p.106. Eduardo A. Azcuy, op.cit, p.31.
·
9

Desde la época clásica la astrología ya era denostada. ª Ciceró~, comenta
Castiglioni, la repudiaba al criticar la inutilidad de los horósco¡i,os. Luciano, por su
parte, ridiculizaba a los magos de su tiempo. A pesar de esto, había pensadores como
Celso que reconocían la influencia de los astros al considerar&lt;a las estrellas como
seres racionales que pueden predecir el futuro y prever guerras, desastres y
ac~~tecimientos políticos ~elevantes. Castiglioni . señala ~uei'~ntre los escritores
cnsttanos de la Edad Media había "una concepción domma é con respecto a la
astrología: la de que el poder de los astros es análogo al del . ento que mueve las
embarcaciones: de igual modo pueden agitar lós cuerpos sobre 'los cuales las almas
viajan en la tierra, aunque el alma misma sea libre. Así se intenta conciliar la
existencia del libre albedrío con la acción oculta de los cuerpos celestes." El hombre,
pues, posee la voluntad de no subordinarse a las pautas astrológicas. Arturo
Castiglioni, ·op.cit. pp.238-239.
10

El hombre, en la visión de Pico, es responsable de garantizar .esa idea de bien pues
es "el intermediario de todas las criaturas, emparentado con lo·s superiores, rey de
344

345

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL NUEVO CONTEXTO POLÍTICO MEXICANO

Dr. José Luis Prado Mai llard
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología

UANL

Un Estado que no tiene los medios de efectuar cambios.
no tiene los medios de mantenerse.

Burke, Edmund, en "Reflections on the Revolution in
France".

El presente artículo pretende elaborar una problemática del nuevo
contexto político mexicano. Este trabajo se desarrollará en torno a dos
cuestiones torales, ¡::or las cuales clasificamos al nuevo contexto dentro ele
las democracias pluralistas: ¿quién y qué es lo que ha hecho posible el
pluralismo político en México? y ¿qué es lo que el pluralismo cambia y que
conviene modificar para adaptar el sistema poi ítico al nuevo contexto')

Cabe decir al respecto que los actores políticos y la sociedad misma han
hecho posible el paso del rnonopartidismo hacia el pluralismo, gracias a sus
acciones en contra del presidencialismo de partido hegemónico y al sufragio
universal, emitido por la ciudadanía con ocasión de las elecciones federales
de 1997 y del año 2000 1• En consecuencia, las normas jurídicas han sido
afectadas, al igual que la práctica política, o si se prefiere la costumbre del
poder, parafraseando al escritor Luis Spota, motivo por el cual las
instituciones políticas deben ser repensadas, a fin de adaptarlas al nue\'o
contexto de pluralidad y de competencia política.

Estas respuestas son la tesis que desarrollaremos en el presente trabajo,
teniendo en cuenta la experiencia del pasado y del presente para disei"'iar un
buen porvenir. Para una exposición breve y clara hemos organ izado nuestro
trabajo en dos partes: I / El nuevo contexto: lecciones de una experiencia y 11
I Algunas reformas necesarias para adaptarse al nue1•0 contexto

345

...

�l. El nuevo contexto: lecciones de una experiencia
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo, es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva .de la LVll
legislatura, cuando una cohabitació~ se produc~ ~ntrf los d1puta~~s del
Congreso de la Unión y la presidencia de la Repubhca. Actores poh:1~os Y
sociedad han vivido juntos esta experiencia inédita en el actual reg1men
político de la Constitución de 1917. Si seguimos la experiencia hasta ahora
vivida, observamos que el nuevo contexto porta ventajas, pero también
desperfectos.
A. Ventajas del nuevo contexto

Entre las ventajas contamos con ciertos elementos, entre los cuales un
sistema de partidos competitivo, donde el pluralismo es asegurado,
produciendo, en buena lógica, el fin del presidenci~l!smo de partido
hegemónico. Esto ha sido posible gracias a la evoluc1on cultural de la
sociedad, que adquiere una consciencia más democrática, jugand? u~ rol
determinante. Como consecuencia de lo anterior, el debate const1tuc1onal
retoma su lugar en el interés nacional.

Una de las principales experiencias del nuevo contexto,_ que ~omienza
desde 1997, es que el pluralismo es asegurado por la existencia de ~n
sistema de partidos competitivo, facilitando por corolario, la alternancia,
3
« signo evidente de la buena salud de las instituciones. _» _ No es por
casualidad que todos los actores políticos así como los espec1altstas, pre~tan
una particular atención sobre el tema. Las reformas electo~ales producidas
desde los años setenta han favorecido el desarrollo del plurahsmo. El sistema
electoral mixto, mayoritario y proporcional, ha impulsado sin duda el
crecimiento de la representación de los partidos políticos, en el Congreso
federal. Los partidos políticos, por su parte, han sabido a~rovechar esta
circunstancia para asegurar el pluralismo, realizando una sen_~ de reformas
electorales, procurando notoriamente asegurar su repres~~tac1on en el seno
del Congreso, así como también una buena reglamentac1on con~ern1ente al
financiamiento de los partidos y de las campañas, pnmando el
financiamiento público sobre el privado. Es en gran parte por estas reformas
que los partidos se han vuelto verdaderam~nte c01~petitivos. _Prueba de ello
es que a partir de estas reformas, el pluralismo se incremento en e~ _seno de
las instituciones políticas, notoriamente en el Congreso d~ la U~1on , para
arribar a la plena alternancia. beneficiando así a la democracia mexicana.

346

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la multiplicación de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la sociedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, está mejor representada por los
partidos. Así, el sistema multipartidista está asegurado, dado que la
bipolarización partidista existente en cada estado de la federación, ya sea
entre PRI y PAN o entre PRI y PRD o aun entre PRI y una alianza electoral,
aseguran la presencia de todos estos partidos a nivel federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha sido posible poco a poco.

La alternancia en el poder político constituye, en efecto, otra ventaja del
nuevo contexto político. Hoy nadie puede dudar de la democracia mexicana,
igual si es incipiente. La alternancia es la consecuencia lógica de una serie
de sucesos, como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más
la competitividad de los partidos y la decisión de la sociedad de elegir una
alternativa al Partido Revolucionario !nstitucional. En la actualidad. los
partidos representan una verdadera opción para la ciudadanía, que elige, por
el sufragio universal, libremente a sus gobernantes, confiando en la
autoridad electoral. La derrota del PRI constituye, entonces, prueba de la
buena salud que guardan las instituciones.

El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del PRI
en la elección presidencial del dos de julio del 2000, confirma el fin del
presidencialismo que se produce en 1997, cuando el presidente pierde. por
primera vez, la mayoría en la Cámara de diputados del Congreso de la
Unión, provocando así la negociación con los diputados federales para la
aprobación de sus políticas públicas. 4 En nuestra opinión, esta situación va a
reproducirse para el porvenir; vemos así que en la LVIII legislatura (20002003), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (PAN) es minoritario en
la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el Ejecutivo federal será
el mandatario más vulnerable políticamente que haya conocido el régimen
de la Constitución de 1917. En cambio, es evidente que el presidencialismo
no se reproducirá gracias al pluralismo establecido por el nuevo sistema de
partidos. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del
consenso, igual si los ciudadanos le aportan una mayoría de su partido en el
Congreso, ya que para que eso suceda, faltará una alianza partidista que
obligará igualmente al Ejecutivo a negociar.

Ahora bien, esto ha sido posible no sólo por los partidos políticos, sino
también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea,
constituyendo otra ventaja del nuevo contexto, pues faci lita, en efecto, el
347

�desarrollo de la democracia mexicana. La sociedad ha votado, así, por la
alternancia en beneficio del pluralismo político. La experiencia política en
la vida de 'ios Estados federales ha contribuido a la educación democrática,
tanto de los gobernantes como de los gobernados. Recordemos que es en los
años ochenta cuando la alternancia se produce en los estados de la
federación y en ese momento la sociedad se da cuenta que tanto la oposición
y el partido en el poder son igualmente vulner~bles, ya q~e en e~ caso que_?º
cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos Juzga~an la func1on
de éstos, aprovechando las diferentes opciones de las cu~les disponen. _Cabe
sin embargo, precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad
comienza en los años sesenta y evoluciona hasta su forma actual: una
sociedad crítica hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido politico
en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido,
por su parte, al desarrollo democrático, ya ~ue sin ellos. los parti?os
difícilmente hubieran podido dar a conocer sus ideas y la sociedad hubiera
sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con
interés la reforma del Estado, comprometida por los actores políticos ~ en la
cual la sociedad participa a través de forums difundidos por los medios de
comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistem~ competit'.vo ~e
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el mteres
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado, la
Constitución se encuentra en el centro del debate. Sólo hay que observar los
diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco antes, la Constituc_ión era el
símbolo equivocado del presidencialismo, dado que el pres1de?te. la
reformaba para marcar su paso por la presidencia de la Re_pubhca,
aprovechando la mayoría de su partido en el ~o~gres~ y en las legislaturas
locales. así como de la fuerte disciplina part1d1sta; sm emb~rgo, hay que
precisar que hoy no es el caso. Así, todo el 11_1un?o ~stá consc_•~nte que falta
una reforma constitucional para adaptar las mst1tuc1ones pol1t1cas al nuevo
contexto político de pluralidad. Pero esta vez el consens~, de todos los
partidos es necesario, teniendo en cuenta
c~nfígurac1on del poder
legislativo. Que conservemos el régimen p~es1denc1al o que ado~t~mos el
régimen parlamentario (alguna de sus modalidades), los actores P?ht1~os Y la
sociedad misma son motivados para encontrar un verdadero equ~hbn? entre
los poderes de la Unión. debien?o ser ~segurado p_or la C~nst1tuc1on, por
mecanismos previstos en ella misma, s1gu1endo as1 la teona moderna del
Estado de Derecho.

!ª

348

Ahora bien, frente a las ventajas que presenta el nuevo contexto político
mexicano, encontramos igualmente algunos desperfectos, los cuales deben
ser previstos, con la finalidad de alcanzar una buena organización
constitucional del poder político.
B. Desperfectos del nuevo contexto

Los desperfectos del nuevo contexto están ligados a la gobernabilidad
del sistema político. El término ''gobemabilidad" está de moda en México.
La pluralidad, la competencia partidista·, la consciencia democrática de la
sociedad y la deficiencia de la Constitución en su estado actual, son algunos
elementos que ameritan reflexión. Así, el sistema de partidos, las relaciones
entre el Ejecutivo y el Legislativo, el debate constitucional que actualmente
tiene lugar y que no está bien delimitado a falta de una dirección clara,
constituyen los principales desperfectos.

Un sistema de partidos que no garantiza una mayoría. Toda democracia
que se presume gobernable tiene necesidad de una mayoría estable, ya sea
por una alianza o por una mayoría de un solo partido. México requiere, así.
de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubernamental. para
tener una certitud en la aplicación de las políticas públicas comprometidas en
las campañas presidenciales y legislativas. En el contexto actual. el
escrutinio y el sistema de partidos no permiten la formación de una mayoría
estable. Sólo hay que observar las dos alianzas participantes en las
elecciones del año 2000: Alianza por el cambio y Alianza por México. esta
última ganando la elección presidencial. Aunque haya habido candidaturas
comunes dentro de éstas, una vez elegidos los legisladores, no tienen
ninguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la política del presidente
de la República. La razón reside en la falta de un programa común de
gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplicar. Pareciera
que el único interés de los grandes partidos es de conquistar el poder y el de
los pequeños de conservar su registro, además de ganar algunas curules por
la vía del escrutinio proporcional. Así consta según la experiencia observada
durante la LVII legislatura, donde el presidente Zedillo, el PRI, se vio
obligado a negociar sus políticas públicas con el PAN. así como con el PRD,
según las conveniencias de los partidos, donde ciertos compromisos
electorales fueron ignorados o sacrificados, ya que el presidente fue
impotente para la aplicación de éstos, a falta de una mayoría legislativa que
lo sostuviera. Este riesgo es mayor en la LVIII legislatura, dado que el
partido del nuevo presidente es minoritario en ambas cámaras. donde el PRI
tiene una mayoría relativa.

349

�Frente a tal situación, no es muy difícil pasar de un presidencialismo de
partido hegemónico hacia un régimen congresional, tal como lo descr!b!ó el
presidente norteamericano Wilson en su célebre obra « el regzm~~
congresional)), o aun en un régimen de_ asa:"!blea, como el q~e conoc'.o
Francia bajo la Ill y IV Repúblicas. Esta s1tuac1on puede generar nesgos mas
serios que el presidencialismo, siguiendo la lógica del decano de Toul_ouse,
Maurice Hauriou, cuando decía: « es aún mas peligroso [el asamble1smo]
para las libertades individuales que el poder administrativ? »5,_ del hecho
que la responsabilidad es compartida entre todo el cuerpo leg1slat1vo Y no en
un solo individuo.
Este riesgo, aunque difícil de producirse, convie~e ~onsiderar_lo, pues la
contingencia de inclinar la balanza del presidencialismo hacia el otro
extremo es latente en el estado actual que guarda la Constitución. Si
tomamos en cuenta de manera separada los poderes constitucionales del
Ejecutivo, de los Diputados y de los Senadores, ~os damos c~~nta que el
presidente encuentra serias dificultade_s para aplicar su poht~ca ante la
ausencia de una mayoría parlamentaria que lo sostenga. As1 lo _hemos
constatado en la LVII legislatura, donde el interés de los grandes partidos ha
sido de conquistar el poder y en esta lógica ninguno de es?~ parti?o~ va a
permitir al partido en el gobierno aplicar totalmente sus politicas publicas Y
aún menos cuando una elección esté próxima.

Tal situación provoca confusión en la ciudadanía, dado que el partido
por el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas públicas, 9ue
fueron comprometidas en las campañas electorales. En_ ,esta perspectiva,
cualquier partido puede tratar de provocar la frustr~cion del gobierno,
aprovechando los m-::canismos de control_ par!~mentano,_ entre los ~uales
contamos el veto legislativo. Frente a tal s1tuac1on, el presidente n~ dispone
de ningún mecanismo para superar un bloqueo como el que mencionamos.
Encontramos entonces, otra falla del actual contexto, mismo que nos hace
reflexionar s~bre el estado actual que guardan las instituciones políticas. En
este contexto, el interés de la sociedad que participa a ~ravés de su voto no es
suficiente para lograr una democracia gobernable, s1110 que, hace falta un
debate constitucional comprometido. Al respecto, no son mas que algunos
especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino por

problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se
manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial, proponiendo
ciertos matices de régimen parlamentario, complicando, así, el rumbo por
seguir ; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto,
ni los líderes de los partidos, ni el presidente Fox se han pronunciado sobre
estas proposiciones, con el pretexto que será el consenso quien decidirá. La
decisión final deberá ciertamente ser tomada por consenso; sin embargo, los
dirigentes políticos no cumplen su función de conductores de la sociedad,
sobre todo en ternas tan complicados corno el que nos ocupa.

Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de
manera determinante en cuanto al camino por seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos, más que contra los
especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos los que toman las decisiones.
II. Algunas reformas necesarias para adaptarse al nuevo contexto

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente que México es
una democracia pluralista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes frecuentes y sinceras, a través del
sufragio universal; un sistema de partidos competitivo; la existencia del
Estado de Derecho, siendo garantizado por mecanismos constituc ionales;
garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación
entre éstos y el gobierno. 6 No queda, entonces, más que adaptar las
instituciones al nuevo sistema democrático. Para ello existen dos opciones,
según la organización constitucional del poder poi ítico. Una de ellas es el
régimen presidencial, que se caracteriza por la duración fija del mandato de
los poderes ejecutivo y legislativo, así como por su separación rígida; la otra
es el régimen parlamentario, donde el ejecutivo depende del legislativo,
según la mayoría en el parlamento. La principal distinción de estos
regímenes políticos es la responsabi lidad política de ambos poderes.
Analicemos enseguida el régimen que más conviene al México pl ural de
nuestra época.

seguir.
A. Adaptarse a la pluralidad

Llegamos, así, a la última falla que encontramos en el act~al c?ntexto
político : un debate constitucional sin dirección. Aunque la func1onahdad de
la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del Estado,
ninguna dirección clara es presentada por la ~esa de la Reforma del_ Estado,
instalada por el presidente Vicente Fox, 111 por la Mesa de Partidos. El

350

Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la democrac ia que
hemos enunciado, es evidente que la contestación hacia la política
gubernamental será el pan de cada día en la política mexicana. En esta

351

....

�lógica, pensamos que el régimen po!ítico; es decir, la organización del poder
político, debe adaptarse a la confrontación de ideas. La mejor organización
es la que soporte tales circunstancias de manera natural. Al respecto,
aceptamos que el régimen presidencial puede adaptarse, pero debe introducir
procedimientos de democracia semidirecta, entre otros elementos que
consideramos importantes. Así, por el referéndum y el escrutinio mayoritario
a dos vueltas (presidente y legisladores), se puede fabricar una mayoría que
asegure una mínima gobemabilidad al sistema político. De esta manera, los
conflictos suscitados entre el Ejecutivo y el Legislativo podrán ser resueltos
por el poder soberano vía sufragio universal. La deficiencia de este régimen
es que si el ejecutivo o el legislativo no satisfacen sus compromisos
electorales, no podrán ser sancionados por el electorado, ya que su mandato
constitucional es fijo.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presidencial, pensarnos
que las características de un régimen parlamentario satisfacen mejor al
nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de figuras como la
responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y
senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos pueden ser resueltos
por el arbitraje de la ciudadanía. Este régimen permite, entonces, una
coherencia entre la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las
políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida
por los representantes de la nación; de otra manera, el ejecutivo podrá ser
sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar su
dimisión y/o el parlamento podrá ser disuelto, convocando, así, a nuevas
elecciones, donde el ciudadano elegirá nuevamente una mayoría
parlamentaria, quien a su vez nombrará un nuevo gobierno.

La organización que proponemos como más conveniente es, entonces,
un régimen parlamentario dualista. 7 La pertinencia que encontramos es que
por este régimen la cultura presidencialista, que todavía prevalece, y el
pluralismo reinante, pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe de Estado
jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la mayoría
parlamentaria o corno jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la
voluntad de la soberanía popular. manifestada en las elecciones,
constituyendo un gobierno, según la mayoría en el Congreso. Si agregarnos a
esto que ciertos derechos deben ser asegurados para la minoría (la
presidencia de las comisiones parlamentarias de control, por ejemplo). este
régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora bien, otras adaptaciones
son necesarias, a fin de hacer efectiva la responsabilidad electoral de los
gobernantes. Faltaría. así, la reelección inmediata e ilimitada de los
leg1sladores. diputados y senadores, para que la calidad en los trabajos

352

parlamentarios sea consecuente y estimulante para un buen d
- d
sus fu ·
·N
esempeno e
nc1ones. 6 o es la soberanía popular la ue eli
.
gobernantes según el trabajo desempeñado ?
q
ge y/o reelige a sus
B. Adaptarse a la alternancia

La alte_rnancia es la consecuencia de una serie de factores que tienen en
cuenta, el sistema electoral, el mandato constitucional de los ode e
ª:monia electoral. En México, la alternancia ha sido posible grai1•as arl sn y la
sistema
.
.
uevo
.
. de part·ict os, don de el federalismo
tiene una influencia
mcuest1?nable. Es_te es actualmente multipartidista del hecho ue e 1
1
local existe una b1polarización entre el PRI y PAN PRI PRqD n a esca a
r
••
·
Y
o aun PRI v
unat a ianzad part1d1sta.
¡
· esto dependiendo del Estado que se trate. En este~?n exto to os os partidos están representados en la escala nacional J\h
ien,
, 1amentana
. que aseoure
. ora
b para
b Td dgarantizar una mayoría
.
par
la
go ~rna i_ l a de la democracia mexicana, falta reformar el e:crutinio
pres1dt~~c1al y p~rlamentario. Para eso proponemos la introducción del
escru mio
a dos vueltas ' pero conservando el escrutinio
. mayontano
1
propor_c1o~a para_las elecciones de los diputados. Por una parte el escrutinio
mayo~1tano permite la fabricación de una mavoría estable c '
, d 1
pluralidad de rt'd d I h
. onscn an o a
pa I os, e echo que en la primera vuelta los partidos miden
su .fuerza _electoral real para negociar en la segunda. Esto ha funciornd
sat1sfactonamente en Francia. donde existe una bi ol . , . ,
e o
existencia de múl · ¡
·
P anzacion. a pesar de la
.,
t1p es partidos. Por otra parte, la proporcional no im idc la
~;eac1on_ de ~na mayoría, si elevamos la barra electoral, tal como lo co~firma
la
ª/emana. Nuestr_a propuesta asegura, así, la bipolarización en
las últi
~a ~x1stente a mvel local- por la vía institucional. Es así que
. mas e ecc1ones se desarrollaron en ambos niveles de la
l't",
mexicana.
La
ventaja
de
as
º
1
b.
1
.
.
,
,
.
.
po
i rea
de t bT
.
eeurar a ipo anzac1on por la v1a mst1tucional
es
es ad l izar las alianzas. asegurando el respeto de la voluntad ciudadana so
pena de ser sancionados con ocasión de las elecciones ordinaria¡ . o
avanza as O aun por un referéndum .

: ~:i:ef:~:

En lcua~to a la duración de los mandatos, conviene conservar la armonía
elect
· que 1os man datos del presidente
.
d. ora
d existente . Es dec1r.
v el de los
~~~tª os. Y senador~s no sean modificados. o bien que
mandato
~n dencial sea r~duc1do a cuatro años, con posibilidad de reelección. Pero
año:se caso, ~º.11 .viene que el m~.nd~to de los diputados sea reducido a dos
mand~~; f:s11!1lidad de reelecc1on !~mediata e ilimitada; asimismo, que el
reel . , . s s.enadores sea reducido a cuatro años, con posibilidad de
ec~ion mmediata e ilimitada. Esto con la finalidad de no perder la
arm
orna .e11ectoral , a fim. de conservar la coherencia de las mayorías
resid
P
encia Y parlamentana.

;I

353

�Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería
forzosamente sacrificado; al contrario: el consenso sería obligado, dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo en la
escala nacional). Los dos partidos en balotaje deberán obligadamente
negociar con los otros partidos para asegurar la victoria electoral. En el
régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser
negociados bajo esta lógica, con base en un programa coherente de gobierno.
En esta óptica, todo partido esta incluido en la política nacional y es así que
el consenso está asegurado, excluyendo la exclusión.

en la definición de « sistema poliarchico » ín L
'
.
de Robert Dahl.
democracza
Y sus críticos,

ª

7 La intención aquí no es de caer en la o\, .
, .
sobre el término de régimen « semi- r:sid:mt~a academ1c~ que se despierta
« parlamentario con correctivo presid~ncial &gt;~c1~l », « dualtsta renov~do », o
los elementos institucionales de este 1, . ' s1_n~ de tomar algunas ideas de
s PROUST M
,
po em1co reg1rnen.
' arcel: A la recherche du tem ~
d S
présentation d' Antoine Cornpagnon G . pcdper _u, odome et Gornorrhe,
, a 11 1mar , Pans.

A manera de conclusión, quisiéramos tenninar como empezamos, con
un pensamiento de un escritor, pero esta vez se trata del escritor francés
Marce! Proust : « Algunas veces el futuro habita en nosotros sin que lo
sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una realidad
próxima. &gt;} Es así que proponemos algunas ideas en el presente artículo, las
que pretenden elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político
mexicano. Tenemos la convicción que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas mexicanas. Si el futuro
porta un gran porcentaje de incertidumbre, al menos conviene preverlo.
Notas bibliográficas

Hay que precisar que el pluralismo institucional comienza mediocremente
en 1977, con la reforma política de Jesús Reyes Heroles.
2 Hablamos de cohabitación en el sentido que el ex presidente francés,
Valéry Giscard D'Estaing lo dijo luego que su partido tuvo que compartir el
poder político en l 974, pues a pesar de que fue electo presidente de la
República, su partido no contaba con una mayoría en la Asamblea Nacional.
3 Frarn;:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, en Revu du Droit public Nº4,

1

2000, p. 997.
4 Si bien es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar con el
Congreso de la Unión el presupuesto del Estado desde los años ochenta, no
es sino hasta la LV!l legislatura que se vé obligado a ceder a numerosas
peticiones de los otros partidos.
5 Citado por CHEV ALIER, Jacques : L 'État de Droit, Montchrestien, col\.
Clefs, París, 2000, p. 32.
6 Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia
en: Traité de Science politique, volumen 11, capítulo II ; La démocratie, por
LAVAU, Georges, con la colaboración de Olivier DUHAMEL, al igual que

354

355

�MEDIACIÓN, UN ACERCAMIENTO REAL A LA JUSTICIA
Dr. Francisco Javier Gorjón Gómez 1
SUMARIO: Introducción; 1.- Concepto; 2.- Crisis de la Justicia; 3. Aplicación de la Mediación en otros Países; 4.- Características de la
Mediación; 5.- Ventajas de la Mediación; 6. - Tipos de Mediación; 7. Etapas de la Mediación ; 8.- Acuerdo de la Mediación; 9.-Áreas o Clases
de Mediación; JO.- Conclusión.

Introducc ión.- El tema de la mediación hoy en día esta en boga, como
lo fue en su momento el arbitraje comercial hace diez años, empero, este
último a pesar de contar con una normativa ad-hoc en nuestro país no a
terminado de consolidarse, situación extremadamente preocupante, ya que
ambos representan una opción real a la solución de la impetración de la
justicia2, por lo que es apremiante darlos a conocer a todos los sectores de la
sociedad y sobre todo crear una cultura para su aplicación, romper con el
modelo rígido adversaria l de nuestro sistema judicial, convenciendo que su
aplicación nos acerca mas a la justicia, en base a razonamientos de las partes
que establecen criterios mas equitativos para la resolución del conflicto.
dejando a un lado el paradigma de su util ización y validez por el de su
aplicación como principal hipótesis3•
Para respaldar lo anterior he dec ido definir en primera instancia lo que
es la mediación, analizándola desde el punto de vista de los conceptos de
justicia y equidad, subrayando la actitud que el abogado debe de asumir ante
la crisis de la impartición de la justicia, para después dar paso a su contexto
global en los diferentes sistemas jurídicos en base a una micro comparación
sincrón ica.
Estableceré su marco conceptual señalando de forma taxativa sus
características, sus ventajas, los tipos de mediación, así como las etapas del
procedimiento, los efectos del acuerdo y las diferentes clases o áreas
proclives a la mediación, sustentándolo en el método deductivo y exegético,
con base en una técnica documental.
1.- Concepto.- La doctrina nos señala innumerables definiciones de
mediación, como tantas definiciones hay del derecho, por tanto citare
solamente a los autores que desde mi punto de vista abarcan los elementos
sustanciales de la mediación, según la escuela americana y argentina4.
Folberg y Taylor la definen corno un procedimiento que hace hincapié
en la propia responsabilidad de los participantes de tomar decisiones que
influyen en sus vidas, constituyendo un proceso que confiere autoridad sobre
sí mi smas a cada una de las partes5; en el mismo sentido Falcón establece
357

�que la mediación es un procedimiento no adversaria! en el que un tercero
neutral, que no tiene poder sobre las partes, ayuda a que estas en forma
cooperativa encuentren el punto de armonía y solucionen su contlicto6,
podernos concluir que el elemento principal de la mediación es la armonía,
por lo tanto tendrá que ser congruente, ya que son las partes las que
resuelven su conflicto de forma voluntaria según su conveniencia y
necesidades7, apoyados por un tercero "mediador" que utiliza técnicas
especificas8 actuando como facilitador en la conducción del procedimiento,
por lo que el acuerdo final es mas justo y equitativo, que si fuese dictado por

causa Y con v?luntad libre. le pertenecen corno suyos. Se falta a la justicia
cuando se ~os imputan o atribuyen actos que no hemos realizado, que no son
~ues~ros ~mo de otros. ~os atributos antológicos constituidos por la
mtehgenc1a y la voluntad libre nos convierten en autores responsables de
nuestros act~s. Debernos atribuir el acto y las consecuencias a su autor, que
es causa eficiente del mismo.
.
Lo mejor de la justicia se cumple de forma voluntaria, espontánea,
~1rtuosa. El Estado -no hay que olvidarlo-- solo puede realizar una justicia
1mperfecta 15 .

un Juez.
Lo anterior nos hace pensar que la justicia es más equitativa cuando
las partes así lo resuelven en base a un procedimiento no adversaria!, y no
cuardo se someten a un proceso judicial, que aplica estrictamente el
derecho9 . Por equidad entendemos proporción y equilibrio, es decir, la
conciliación y la paridad entre los derechos y las obligaciones de quienes
10
participan en una relación jurídica
11

Por Justicia entendemos según Toral Moreno la legalidad o apego a
la ley o dicho de otra manera es la correcta e imparcial interpretación y
aplicación del derecho positivo, en este contexto Goldschmidt afirma que el
derecho siempre es positivo y que la justicia no lo es necesariamente, por lo
que no en todos los casos la justicia es equitativa por que el derecho en
1
ocasiones infringe el bien común o el bien divino 2, por su característica
13
generalizadora, al respecto Gama Maynes
señala que la Ley
necesariamente es siempre general por lo que se dan omisiones a casos
particulares y es ahsolutarnente inevitable decidir de una manera puramente
general. sin que sea posiblemente hacerlo bien, siguiendo esta misma idea
Moreno Navarro 14 señala que la equ idad es lo justo, pero no lo justo legal,
tal y corno se desprendería de las palabras de la ley, sino lo auténticamente
justo respecto al caso particular, desprendiéndose de esto la máxima de que
no todas las leyes son justas.
Al respecto Basave esclarece los razonamientos anteriores señalando
corno exigencia se le reconozca a la persona humana y que sea tratada, como
cualquier otro hombre, corno absoluto principio de sus propios actos libres y
responsables, según el principio jus justitiae, cada persona tendrá el derecho
y la posibilidad de conservar lo suyo.
Lo suyo significa no solo lo que determina el derecho positivo, sino
también lo que inspira y preceptúa el Derecho natural o intrínsecamente
justo que tiene un fundamento indubitablemente antológico. Es suyo de_ cada
persona su organismo natural y su espíritu con todas sus potencias Y
facultades. Y los mismos actos que la persona realiza con conocimiento de

358

Pode°:os_ concluir ent?nc_~s que al prevalecer la voluntad de las partes
en ~I pr_oced1rn1ento de rned1ac1on, y ser ellas mismas la que determinan sus
obligac1ones y derechos ante la existencia de un conflicto y establecen un
acuerdo: conforme a su propia naturaleza y conveniencia estamos en
presencia de una opción real de alcanzar la justicia.
2.- Crisis de la Justicia.- La justicia esta en crisis consecuencia de
cuatro elementos, pri°:~ro el ~o_d~r judicial no se da abasto para cumplir con
la de~anda de resoluc1on de l1t1g1os que le exige la sociedad, sus esfuerzos
~an sido a la fecha limitados, ya que al aumentar el numero de juzgados y
J~zgado~es ~~ ha resuelto nada, al igual que la supuesta profesionalización y
s1ste_mat1zac1on tecnológica, no hay que negar que estos dos últimos han
abatido p_roblernas c_omo la ~or_rupción y la burocracia, pero no el gran atraso
de expedientes y el mcumphrn1ento de términos procésales.
El segundo ~lernento es el difícil acceso a la justicia, no es igual para
todos, ~,n toda sociedad y en todo sistema jurídico se debe de proveer a la
P?blac1on de modos de solucionar sus conflictos (judiciales o alternos),
~Jercer sus derechos y debe de estar al alcance de todos en condiciones de
igualdad, no siendo este un problema estrictamente nacional lo mismo
, c~n:1º argentrna
· 16, por nombrar alguno, lo cierto' es que los
suce de en pa1s~s
costos por esta Just1c1a a medias son muy altos.
El tercer elemento es la ignorancia y el escaso conocimiento de los
rnétod_os alternativos para la so lución de controversias (MASC) por parte de
la ~~c1edad en general, las organizaciones no gubernamentales se dedican a
ex1g1r pero no son prepositivas, las organizaciones de profesionistas están
sordas Y °:udas, las cámaras industriales y de comercio no hacen nada por
sus_agremiado~, las instituciones educativas duermen igual que todos el
su~no d_e los Justos y el claro desdén por las ciencias sociales, la no
ex1stenc1a de políticas publicas a largo plazo que impulsen los MASC, todo
esto se traduce en un conformismo y una falta de preparación que tiembla

359

�uno al pensar que Octavio Paz tenia razón, cuando en SL! obra_ el laberinto de
la soledad dibuja a la sociedad mexicana como conformista e inculta.
El cuarto elemento son los abogados, nos hemos limitado a observar, a
desempeñarnos como litigantes, como consultores jurídic~s en el ~neJor de
los casos, pensando mediocremente en nuestro bene0~10 econom1co, y
dejando a un lado el beneficio real a la sociedad, v1v1mos _en el ~rror,
jugamos con las mismas reglas que nos_ impone el estado, seguimos bajo su_
rígida tutela, como analizamos antenormente esta fuera de conte~to Y
realidad, tenemos la oportunidad de cambiar esto, tenemos que salir d~I
1
sistema adversaria! y pensar en el universo de la resolu~ión de_ disputas
pensar en la resolución de controversias con un perspectiva distinta con _t_m
abordaje diferente al análisis y solución de los problemas, nuestra v1s1on
tient&gt; que ser futurista y realista, el Estado poco_pu~~e hacer por nosotros en
este contexto, ayudemos a que el poder jUd1c1al verdaderamente se
profesionalice y conozca solo de aquellos casos en que l~s partes no puedan
resolver por si solas, convirtamos a la mediación y al arbitraje en f~ctores de
cambio político, social, económico, apliquémoslos, realmente funcionan.
3.- Aplicación de la Mediación en Otros Países.- Estos elementos
señalados anteriormente no son privativos de la nación mexicana, ~ero s1
significativos, para valorar nuestro estadio jurídico , es necesan,o que
analicemos sucintamente la experiencia de otros pa1ses corno Estados
Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Espafia, Francia y China. Y d~rnos
cuenta de la relevancia e importancia de la mediación y tornemos acciones

especificas al respecto.
Estados Unidos a vivido tres etapas, la primera de ellas de
experimentación en los afios 70 con la aparición de los centr?::; comunitarios
de mediación, con el patrocinio del Fiscal General: en la decad_a d_c los 80
corno la fase de implementación, en 1980 el Congreso convirt1_c~ en ley
federal la Acta de Resolución de Disputas que disponía la elaborac1on de un
programa dentro del Departamento de Justicia que a su vez . crearía un
Centro de Información y un Comité Asesor con apoyo financiero para el
desarrollo, implementación y patrocinio de los MASC los no~enta es
considerada la fase de regulación, el Congreso impone a los Tnbu¡iales
federales la obligación de designar una comisión para implementar los
MASC incluyendo a la iniciativa privada, actualmente existen ~parte de los
programas gubernamentales mas de 400 organizaciones dedicadas a los
MASC

18

.

El caso Canadá es significativo por la influencia de Estados Unidos;
existen instituciones creadas desde los setentas, pero no es hasta 198)
cuando se legisla la mediación como tal en el ámbito familiar con la Ley

360

Federal de Divorcio, el tema continua en evolución y análisis a través de
programas gubernamentales de los diferentes estados a través de un esquema
mu ltidisc ipi inario 19 .
Colombia es una de los países latinoamericanos mas avanzados en el
terna, el Congreso Nacional a través de la Ley 23 del año 1991 creo una
serie de mecanismos. Que actúan como alternativos a la justicia tendientes a
descongestion_ar la _vía judicial. Los centros de mediación están bajo el
control del M1111steno de Justicia, este autoriza el funcionamiento de centros
dentro de_aso~ia,ci?nes, gremios y cámaras de comercio. La ley obliga a los
consultonos JU~1d1_c_os de las facultades de derecho a organizar su propio
centro de med1ac'.on, donde el servicio prestado deberá ser gratuito, en
cuanto a las materias comprendidas en la mediación pueden someterse a la
misma todas aquellas que sean susceptibles de transacción, desestirniento 0
conciliación. En todos los campos del derecho hay conciliación previa
obligatoria desde 1989 en que se modifica su código procesaI 2º.
Argentina es otro de los países latinoamericanos que demuestra un
gran ~v~nce impulsando a los MASC en todos los frentes, sociales, políticos,
academ1cos y gubernamentales, teniendo como resultado la obligatoriedad
de la mediación previa a la vía judicial, según la ley 24.573, teniendo esta
una ~igen~ia de 5 años. ante el hecho de sus resultados positivos se prolongo
su v1genc1a por 5 años mas, la cual tendrá vigencia hasta abril de 2006
Boletín Oficial del 24 de agosto de 2000, como principal instrumento d~
culturización del pueblo argentino en materia de MASC 21 .
El caso español es muy especial ya que desde 1239 en el Tribunal de
aguas de Valencia operaba la conciliación y la Mediación, de igual manera
en las ordenanzas de Bilbao en 1737 y de Burgos en 1776; aparece regulada
en la constitución de 1812, empero, en 1984 se le da un carácter de
fac~ltativa. Actualmente, los esfuerzos por impulsar los MASC en España
estan a cargo del Consejo Superior de Cámaras Oficiales de Comercio.
Industria Y Navegación de España, principal actora de la Lev 36/1988 sobre
Arbitraje lntern~ e _Internacional, considerándose como un · gran avance ya
que la ley de arbitraje de 1953, no impulsaba la cultura de los MASC22_
. F_r~ncia es otro país europeo que se encuentra a la vanguardia, la
me~1ac1on en est~ país inicia con la figura del ombusdman, personaje que
a~tu~ como med!ador entre los particulares y los distintos organismos
~ubhcos, esta institución data desde 1973 en que se dicto una lev
mst1~uyendo el Mediador de la Republica, que fue complementada y
mo~ ificada en 1989 y 1992. Desde 1977 funciona la figura del conciliador
vec~nal que actúa de forma unipersonal. en calidad de simple vecino,
designado por el presidente del Tribunal regional de Apelaciones.

361

...,1,

�Actualmente \a mediación a desbordado el ámbito adminis~r~tiv~, Y a
penetrado en el procedimiento civil y sé esta trabajando en su uti\1zac10n en
.
¡23
matena pena .
El caso de China es realmente ejemplar, cuenta con un? ~~ los
programas de mediación mas completo del mu~do, ya _que la me?1ac1on no
es solo un mecanismo de solución de confüctos, sino un metodo para
ejercitar \os valores sociales con la participación directa de las partes en
conflicto, sobre todo en el campo, fabricas, minas y l_as comuni~ades
vecinales, en Chungking una ciudad de 12 millon~s de habitante~ fünc1onan
11 855 comités de mediación con 90,~38 mediadores, esto significa un
'
.
24
mediador por cada 100 habitantes .
La panoramica mundial nos muestra el camino de _la '.1ecesaria
implementación de los MASC en nuestro p~ís de u_na forma 111s~1tuc10nal,
con apoyos reales de los tres niveles de gob1~rno, s1gu_1endo e! eJemplo de
Estados Unidos, de Argentina y China; el gobierno mexicano a 11npu_ls_ado al
arbitraje, pero a tenido un desdén por los demás MASC util_1zando
únicamente instituciones como PROFECO o la CONDUSEF para aplicarlos,
la Procuraduría General de la Republica que recientement~ co~voco a las
0
procuradurías estatales para la aplicación de . la med1ac1on en sus
procedimientos, esto resulta paradójico, si el gobierno f~deral conoce las
bondades de los MASC, por que no existen políticas publicas a largo plazo
para implementarlos.
Por otro lado, existe un esfuerzo por parte de los estados'. como son el
caso de Quintana Roo, Aguascalientes, Sonora, Querétaro, Jalisco Y Nue;o
León lo que demuestra acciones concretas mas no contunde~te_s a ex~~pc1on
de los estados de Jalisco con el artículo 282 bis de su Cod1go ~iv1_l que
somete obligatoriamente a las partes a la conci~iación antes de, 1111c1ar el
proceso, Querétaro con su ley de justicia alternativa y Nuevo Leo_n '. ?ond~
actualmente existe en proceso para la creación de u~a Ley de Med1~c1?n, as1
como la modificación a su Constitución, al Código Civil_, _al Cod1~0. de
Procedimientos Civiles, a la Ley Orgánica del Poder Jud1c1al, ~I _Cod1go
General de Justicia Y su
Pena,I a ta Ley Orgánica de la Procuraduría
.
d ,
d
reglamento, como una reforma integral, acciones que los emas esta os
deberían de considerar· como pertinentes y validas, para crear una cultura
sobre los MASC en todo el país.
4 _ Características de la Mediación.- Las características de los MASC
25
son las. mismas a excepción del arbitraje que por si sol_o es ~inculante,
en_ la
deStacando que el mediador es solo un facilitador no· , 111terv1ene
16
1 · bt
solución del conílicto, el conciliador sugiere la soluc1on- Y e ar I ro
resuelve la controversia.
362

Es relevante destacar las características de la mediación para
comprender sus bondades en contraposición del sistema judicial son: a)
Confidencialidad; b) Voluntariedad, c) Flexibilidad; d) Cooperativa y
creativa; e) Rapidez y economía: f) Neutralidad y; g) Autocomposición.
a) Confidencialidad.- Significa que toda revelación efectuada durante
el procedimiento no podrá ser divulgada o utilizada en algún otro proceso, a
demás de no generar consecuencias económico sociales27 . La
confidencialidad cubre tres aspectos:
1.- Frente a terceros: Las partes firman un convenio de
confidencialidad, el mediador no podrá revelar nada de lo ocurrido durante
el procedimiento, ni tampoco podrá ser citado a juicio para declarar sobre
ello, esto facilita la resolución del conflicto ya que permite a las partes
explayarse con facilidad;

2.- Frente a la contraparte: Cuando el mediador recibe información
especifica o detallada sobre el conflicto de forma separada no podrá ser
relevada a la otra a menos que esta lo permita;
3.- Frente al propio mediador: Cuando el mediador actuó sobre un
procedimiento determinado no podrá en subsiguiente ocasión conocer en
otra instancia, ya sea como juez o como abogado, por que podrá violar la
confidencialidact28 .
b) Voluntariedad.- Es la principal característica de los MASC, en
especial de la mediación por no ser esta según su naturaleza, vinculante, la
voluntariedad se expresa en el contrato suscrito por las partes y en el caso de
que no exista solo si las partes ha si lo deciden se perfeccionara en una
reunión previa al inicio del procedimiento y constara por escrito, lo que en el
argot arbitral se denomina acta de misión 29 , que de igual manera podría
denominarse en la mediación.
c) Flexibilidad.- Las reglas a las cuales se someten las partes podrán
aplicarse con libertad y ser modificadas siempre y cuando ambas partes
estén de acuerdo, dichas reglas serán fijadas por la institución que administre
el procedimiento, si se tratara de un procedimiento ad-hoc, tendrán que
respetar en todo momento la voluntariedad y la confidencialidad. Cada
mediador podrá establecer sus propias reglas, adaptarlas a su estilo
dependiendo del área o modelo de mediación que se aplica, y que sea
coherente con el fin de lograr comportamientos cooperativos30 .

363

�d) Cooperativa y creativa.- Como se menciono en el párrafo anterior
es necesario generar un ambiente de cooperación entre las partes, al igual
que utilizar el intelecto y la imaginación para ser creativos, buscar opciones,
para solucionar el conflicto esto lleva a que las partes se esfuercen para
imaginar posibles formulas que no dejen de lado sus intereses y necesidades
reciprocas lo que habrá de lograr a través de una lluvia de ideas, ese cúmulo
de ideas se analizará y posiblemente se encontrará la solución que estaba a la
vista de todos o se concluirá que el conflicto no era como se pensaba y no
31
estaba constreñido al planteamiento inicial •
e) Rapidez y economía.- Esta car~cterística permite una confrontación
directa con el proceso judicial, los costos de la mediación son inferiores, en
un proceso judicial sabemos cuando empieza pero no sabemos cuando
termina, ni cuanto nos costará, pensando en la recuperación real del monto
motivo del conflicto, que trae consigo perdidas millonarias y no hacen mas
que alentar el conflicto, sin contar los honorarios y gastos de los abogados,
mas las dadivas procésales, ahora bien que significa la rapidez, que en dos o
tres audiencias las partes logran limar sus diferencias y llegan a una solución
.

3,

atendiend~ entonces ~ un efecto puramente humano, dando como resultado
una pluralidad de opciones, se han hecho algunos estudios serios al respecto
35
como
y 1·11a36, urn·ban· earpmtero·
· ,1
. .lo son el de Marinés Suares , Rodríguez
.
co111c1dentes y que contraponen dichas ventaJ·as al proceso JU
· d'1c1a
· ¡
confirmando el numero elevado de opciones , por Jo que so'1o sena
~ ¡aremos'
a1gunas:

•
•

•

•

•
•
•
•
•

en breve tiempo -.
f) Neutralidad.- Es de capital importancia ya que si el mediador toma

partido o se inclina por alguna de las partes fracasara, el mediador debe
administrar y controlar el procedimiento, dirigirlo, marcar las pautas.
Manteniendo la neutralidad posibilita la comunicación entre las partes para
que a partir de sus posiciones, se pueda llegar a los interese reales, de esta
forma el acuerdo será a la medida de las partes y tendrá no solamente 33la
fuerza del acuerdo final , si no también la fuerza moral de su cumplimiento .
g) Autocomposición.- Consiste en la terminación del conflicto por
voluntad de las partes, puede ser unilateral o bilateral, esto es que se puede
reconocer, renunciar o negociar derechos, obligaciones o pretensiones ante
un conflicto de intereses por alguna de las partes, si recordamos la definición
de mediación, son ellas las que llegan un acuerdo para solucionar el o los
problemas, algunos autores no clasifican d,entro de la autocomposición a la
mediación por la intervención del terceroJ4, pero hay que recordar que el
conven io lo hacen las partes no lo propone el mediador a diferencia del
arbitraje que la solución la da el tercero o el judicial que la impone el juez,
sin embargo, analizando las características de la mediación y de la
autocomposición, no es mas que el ejercicio de la voluntad de las partes.
S.- Ventajas de la Mediación.- Las ventajas pueden deducirse de las
características del procedimiento como un resultado de su aplicación
práctica y de su naturaleza entendiendo el papel que juegan las partes, ya
que son estas las que determinan el accionar y el rumbo del mismo.

364

•
•
•

Desahogoº. alivio a los tribunales en sus cargas de trabajo;
Ahorro de tiempo en la resolución del conflicto .
Ahorro de dinero por pronta recuperación;
No hay ganadores ni perdedores;
Aumento de la creatividad ya que no hay limite para ello mas
que el orden público;
Aumento de protagonismo de las partes y de su
responsabi Iidad;
Promueve la colaboración de las partes;
Desde el principio orienta las acciones a futuro·
Utiliza el conflicto como la posibilidad de crecimiento
personai y cambio positivo;
~as. s_oluciones disponibles a través de los procedimientos
JU~1ciales son limitadas por estatutos, ley o tradición legal;
Evita el problema de instruir al juez;
Etc.

~ 6.- Tipos de Mediación.- Los. tipos de Mediación que existen según
senalan ~l_gunos autores son muy variadas basándose en el tipo de conflicto y
la r:lac1on que esta guarda con una área determinada del derecho
considerando que están en un error, ya que el tipo se clasifica según s~
~atur_aleza, c?mo sucede con el arbitraje (derecho y equidad), puede tener
mfin1dad de areas o clases (comercial, civil. administrativo laboral familiar
elect_or~l: etc.) pero siempre será conforme a derecho o ~n equidad, en J~
mediac1on no necesariamente_ tendrá que ser conforme a derecho, ya que el
acuerdo se basa en percepciones humanas y en el sentido común, que
pueden ~en~~ de apoyo el derecho, es innegable. empero, será el resultado de
la negociac1on lo que determinará si fue conforme a derecho o en equidad.
no por su naturaleza.

~iguiendo esta misma lógica los tipos de med iación son tres:
a) Obligatoria u oficial; b)Voluntaria o privada; c) Optativa.

ª!

Obligatoria u oficial.- Será cuando existe una disposición legal
normativa que imponga dicha vía a las partes involucradas en un conflicto·'
365

0

..., ,1

1

�b) Voluntaria o privada.- Cuando las partes se someten a la mediación
por propia o deliberada decisión, a través de un contrato o cuando surja la
controversia, sin que se encuentren compelidas a hacerlo por ninguna
disposición le&amp;al o normativa o factores externos a ellas (violencia,
coacción, etc.)3 .
c) Optativa.- Cuando la ley confiere la opción de someterse a ella o a
la otra, pero esa alternativa es vinculante para la otra, es decir la posibilidad
e_scoger se bri_nda únicamente acto_r, o pret,endiente, por ej~mRlo, en los
JU1c1os de desalojo y procesos de eJecuc1on segun la ley Argentina· .

?e.

ª!

7 .- Etapas de la Mediación.- Las etapas de la mediación de igual
manera pueden variar dependiendo de las partes y del conflicto, hay caso en
que en la primera sesión se resuelven, pero hay otro que son tan complicados
que requieren de mas esfuerzo y auxilio de todas las técnicas aplicables al
caso, recordando que la flexibilidad de la mediación es una de sus
principales características y ningún mediador esta obligado a utilizar
exhaustivamente todas las etapas cuando el proceso básico se revela como
40
eficaz. En el afán de clasificarlas seguiremos el estudio de Floyer
determinando nueve etapas, tomando en cuenta los siete elementos del
proceso de negociación de Harvard41 , sin que sean un indicativo conceptual:
•
Diseño del procedimiento de mediación.- Es la planificación
de la estrategia que consiste básicamente en que las partes entiendan que la
mediación es un procedimiento eficaz para que las partes lleguen a un
acuerdo si es posible y si ellas están de acuerdo: lograr la comunicación
entre ellos: tratar con respeto a la otra en un plano de igualdad eliminando el
concepto de adversarios; aborden el problema o los problemas con una
actitud comprensiva y lo determinen: presenten nuevas ideas y elaboren
acuerdos duraderos con visión a futuro.
•
Reunir a todas las partes en conflicto en la mesa Je
negociaciones.- Se realiza de tres maneras: a) Por teléfono; b) Mediación
puente, en el que el mediador se comunica con los protagonistas por
separado, quienes no pueden llagar a reunirse nunca; c) Mediación cara a
cara, que consiste en reuniones conjuntas e individuales. Será necesario
según ei caso elegir un lugar ad-hoc para la reunión y firmen un acuerdo
para mediar.
•
Intervención inicial del mediador.- El mediador deberá
presentarse y explicarles en que consistirá el procedimiento, así corno las
características de la mediación en un mínimo de tiempo. presentar a las
partes en conflicto cuando ellas no se conozcan y ellas mismas deberán
efectuar una presentación del conflicto desde su punto de vista tomando en

366

cuenta el antecedente, como surgió el problema, como lo afectó, porque le
afecta ?e _esa manera y que le gustaría que sucediera a partir de iniciado el
proced1m1ento, el procedimiento tendrá que continuar conforme al diseño
del. mediado~. Ygr. Si se desahogan reuniones privadas, si continúan las
ses10nes conJuntas, _ re~lizar un temario del conflicto, si las partes van a
permanecer en hab1tac1ones separadas, si permite la intervención de los
abogados o no, efectuar programadamente sesiones, etc.
•. _, Desahogo.- Lo importante de este proceso es lograr la
comu111cac1on, c~n el fin de que las partes se escuchen con atención, que
hablen con clandad y determinación, asuman una actitud abierta a la
present~ción de información e ideas nuevas, tengan la disposición de dejarse
persuadir y acepten a la o a los de la otra parte como iguales. Esto se logra
formulando preguntas que inducen a dar respuestas acordes a la
problemática determinada.
.•
Crea_r el clima de la negociación.- En esta etapa la razón
comienza.~ dommar las emociones, iniciando la negociación seria, es
responsab1ltdad del mediador llegar a este punto si no el procedimiento
fracasara, por lo que el mediador tendrá que dar las pautas de conducta de
las p_artes, cuidar el lenguaje empleado, verificar su significado y utilizar el
predicado correcto, leer el lenguaje corporal de las demás, su postura, sus
gestos, .:us _manos, los movimientos oculares, su expresión facial, en
conclus1on sino hay armonía y el no detecta a tiempo inconformidades o
recelo a la contraria, o el mismo estará destinado a no concluir el
procedimiento.
.
•
Establecer los intereses y las necesidades.- La búsqueda de los
intereses y necesidades es la razón por lo que la mediación es un medio
e'.ecfr:o para solucionar disputas, por que las partes llegan al fondo de las
s1tua~1ones qu~ generan el conflicto por si solas, esto se debe a que los
conflictos se discuten en la mayoría de las negociaciones en función de las
posiciones asumidas, siendo inadecuadas por que ocultan causas reales
influenciadas por factores externos, por demostrar poder, etc. La labor será
descubrir las necesidades detrás de los intereses, reconocer las necesidades
humanas y conciliarlas.
.•
Generar ideas para resolver los problemas: Como lo
mencionamos anteriormente la solución del problema es un proceso
·
42
~reat1vo
, por lo qu~ el mediador deberá pedir a las partes que anoten las
ideas que se les han ocurrido hasta el momento, si existen varias soluciones
deberán evaluarlas en privado, considerando la postura actual de las mimas
no la inicial, el mediador tendrá que hacer preguntas abiertas con los nuevos
datos, tornando en cuenta los sentimientos de las partes y sus actitudes.

367

�generando una lluvia de ideas, lo que les permitirá a las partes ampliar su
agenda de soluciones.
•
Elaborar acuerdos.- Una vez que se han determinado posibles
soluciones tiene &lt;1ue convertirse en propuestas realistas y aceptables, dichas
propuestas tendrán que ser prácticas y operativas por lo que deberá de
mejorar la situación actual o se tendrá que descartar. por lo que es necesario
dilucidar previamente si tiene o no tiene posibilidades de ser aceptada por
los presentes y por los que no están presentes, de ahí la importancia de que
las partes que se sientan en la mesa de negociaciones tengan la capacidad de
decisión.
•
Formalizar el acuerdo por escrito.- El mediador tendrá que
presentarles a las partes un acuerdo borrador general para que opinen. cada
una de las partes critica el borrador y este se modifica hasta que los interese
de c¡1,da uno hayan sido satisfechos. evitando con ello la necesidad de una
acción unilateral.
8.- Acuerdo de la Mediación.- El acuerdo final es de suma
importancia, sobre todo su cumplimiento, hay dos aspectos que valorar el
primero que legalmente en nuestro sistema jurídico no es vinculante. esto
significa que si una de las partes se niega a cumplir con lo comprometido. no
hay manera legal de obligarlo. midiendo con esto el éxito de la mediación.
por que se tendrá de llegar a una acuerdo pero este tendrá que materializarte.
en el mismo sentido la mediación carece de coercitividad como sucede con
el arbitraje. solo con la diferencia que el arbitraje en México si esta
reconocido y si es vinculante en el caso de una ejecución forzosa tendremos
el auxilio del poder judicial para ejecutar el laudo que se le considera cosa
juzgada y se le equipara a una sentencia, sin embargo el árbitro tendrá que
43
dictar un laudo valido y ejecutable .
El caso argentino es ejemplar cuando se determina que la mediación
es obligatoria44, el artículo 12 de la ley 24.573 establece las formalidades )
presupuestos de la celebración del acuerdo mediatorio y las sanciones ante
su incumplimiento, homologándolo entonces a los efectos del laudo arbitral.
Por lo que tendremos que valorar la experiencia de otros países y
adoptarla si es que queremos que la mediación funcione en un sistema
adversaria! como el nuestro. El caso Nuevo León se ve influenciado por la
experiencia Argentina al señalar en la iniciativa de Ley de Mediación en su
artículo 23:
el acuerdo resultante del tramite de mediación ... s1 no
contraviene disposiciones de orden público. ni se afectan derechos de
368

terceros, será aprobado y se le dará la misma eficacia de una sentencia
ejecutoriada... '·.
Esta acción e_s un caso ejemplar para todo el país, por lo que otros
estados y el gobierno federal deberán de considerar seriamente su
implementación.
9.- Areas o Clases de Mediación.- Definir con precisión el número de
clases o áreas, es muy difícil, ya que habrá tantas como necesidades
específicas surjan, en el mismo sentido cuando hablamos de especialidades
de derecho.
Por lo que solo señalare las mas usuales para darnos cuenta de todas
las áreas de oportunidad que están a nuestro alcance.
, l~iciaremos con la MEDIACIÓN COMUNITARIA, consiste a aplicar
1~ t~cmca para resolver problemas comunitarios, lo que significa un
s1~rnumero de partes, ~on una problemática común. Esto se traduce en que un
numero de personas vivan en paz. ya que son ellas mismas las que resuelven
sus problem_as v~c'.r~ales, aprendiendo a respetar sus diferencias y alcanzar
una buena d1spos1c1on para colaborar en futuros conflictos en su barrio en el
caso de Estados Unidos funcionan centros comunitarios de medi~ación
desde 1960, alentados y financiados por programas de los gobiernos locales.
estatales y federal, fundaciones privadas, iglesias, cuotas y fideicomisos
especiales, con un ~xito rotundo, actualmente existe mas de 400 centros en
mas de 40 Estados4'.
La MEDIACIÓN MULTICULTURAL, es aquella que se da en zonas
o países donde ~onviven personas de diferentes razas o sus raíces y
co~tumbres son diferentes, no pensemos en países europeos o en estados
u111dos en donde la migración es un problema gravísimo y trae muchísimos
problemas con los naturales de las regiones donde se asientan estos
pensemos en nuestro país, en donde existen IO millones de habitante~
perten~ci~ntes .ª mas de 50 etnias, para ejem pi ificar esto el caso español es
muy s1g111ficat1vo, presentándose los problemas en las escuelas, teniéndose
que re~lant~ar el diseño curricular y los objetivos pedagógicos. Actualmente
en Lle1da ciudad catalana opera un centro multicultural como ayuda para la
transf~rmación de los conflictos y ejes de enriquecimiento mutuo para
46
colectivos desfavorecidos e instituciones educativas .
.
La ~Ef?I~CIÓN JUDICIAL, es aquella que es inducida por el propio
sistema Judrcral, sobre todo aquellos sistemas jurisdiccionales
contemporáneos, inmersos en procesos de perfeccionamiento utilizan la
mediación adscrita a los tribunales de justicia para incidir direct;mente en la
efectividad de la resolución sobre el conflicto subyacente, de esta manera se

369

�facilita y agiliza la solución judicial de las disputas, cuando estas son
.mev1ta
. bl es47 .

los conflictos emocionales que puedan surgir en los hijos como una
54
respuesta de la actuación de los padres .

La MEDIACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES O EN LAS
EMPRESAS tiene efecto cuando se trata de empresas publicas o privadas
distinguiénd¿se que el coste de sus litigios ha disminuido contundentemente,
no afectándolas en los que ellos denominan la lista negra, ya que antes una
empresa que demandaba a otra era desacredi~a?a, así c~mo la demandada,
quien quiere tener tratos con alguien problemat1co, lo mismo sucede e~ las
publicas, resolviendo los problemas con_sus usuarios de una forma pacifica,

Otras áreas susceptibles o clases de mediación es: La mediación
TRIBUTARIA, la mediación en SERVICIOS DE SALUD, la mediación en
MATERIA DE CONSUMO, la mediación en MATERIA LABORAL
55
efectuada por particulares, la mediación en materia de ELECTORAL , la
57
56
mediación ESCOLAR , la mediación INMOBILIAR1A , entre otras.

48

rápida y expedita

.

La MEDIACIÓN EN MATERIA PENAL es muy factibl~, sobre t~do
en el caso de delitos menores o de delitos de menmes, ~~ el m1s_mo sentido
se puede aplicar a todos los casos que ~st~~ en avengu~~10~. PI;v 1a en donde
el ministerio publico procurara la med1ac1on o la conc11lac1on . El resultado
de este tipo de mediación es que hace a las partes responsables, las
rehabilita, es un proceso de reflexión, la mediación trata la culpa Y fomenta
50
el autocontrol, previniendo la reincidencia . Un ele~ento fundamental en la
culturización de este tipo de mediaci&lt;?n es la pollc1a, al ser estos los que
1
tienen contacto directo con la sociedad' .
La MEDIACIÓN MEDIOAMBIENTAL no tiene limites, es de
considerar que el daño al medioambiente es un ~erecho ~umano de ~e~cera
·' y que ha adquirido una importancia mundial en
generac1on,
, las ultimas
.
décadas, la cultura del medio ambiente se profesa solo en paises del pnm~r
mundo, México recientemente implementa planes para el c~1dado del 1~ed!o
ambiente, tas normativas son muy laxas, por lo que_ es fa~t1ble la med1ac1on
cuando surge un conflicto entre particulares o amb1entallstas, entre grandes
empresas, así como de particulares con gobiernos, el_caso de estad_os Unidos
en este tema es revelador la Environmental Protectwn Agency tiene como
mandato expreso intentar resolver lc_&gt;s conflictos civiles f~era de . los
tribunales siempre que ello sea posible'2, aportando resultado s1g111ficat1v~s
para las empresas, los particulares y sobre todo conservando al medio
ambiente generando una cultura de protección a la naturaleza y a los seres
humanos.
Una de las áreas mas proclives a la mediación, es la MEDIACIÓN
FAMlLIAR, tos conflictos familiares son los mas sensibles a ser resueltos
por este medio, ya que en la mayoría d~ lo~ casos el factor humano es
determinante, el aspecto psicológico y social _tiene_ gran peso. Cu~ndo _surge
un rompimiento de pareja, separación o d1vomo el p~oceso Jud1c1al_ es
desgástate, mas aún cuando se tiene que determmar el cu~dado53de _los h1JOS,
la pensión alimenticia. el uso de domicilio. el reparto dt- bienes , sm contar
370

10.- Conclusión.- La mediación es un procedimiento con alto sentido

humano, los razonamientos y los sentimientos de las personas, así como el
equilibrio de intereses y la armonía que se puede lograr en cualquier tipo de
relación jurídica o no, nos acerca a la equidad y por ende a la justicia,
pensemos en las bondades que los MASC nos proporcionan, es cierto que en
estos momentos, en este país se encuentran en el limbo jurídico. La
Mediación y el Arbitraje son la solución a la impetración de la justicia, sus
características y sus efectos son contundentes en oposición al esquema
judicial, no deben estar en la sombra, tienen que ser la luz y la meta de los
futuros abogados y de los profesionistas mexicanos, quitémosle la carga al
gobierno, solucionemos nuestros propios problemas, la actual política
gubernamental es dejar de ser patemalista, facilitémoselo, que nos dé las
herramientas y demostremos que los mexicanos podemos estar a la
vanguardia internacional, seamos proclives a los MASC y rompamos el
esquema del conformismo, garanticemos el futuro de este país.

Notas Bibliográficas
1

Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid; Posgrado
en Dirección y Gestión del Comercio Exterior por el CECO del Ministerio
de Economía de España; Especialista en ADR, se ha desempeñado corno
subdelegado de la PROFECO y la Secretaria de Economía en Jalisco,
actualmente es Profesor Investigador del Instituto de Investigaciones
Científico-Jurídicas de la Facultad de Derecho de la UANL y Subdirector
Académico de la misma. Miembro Supernumerario de la Academia de
Derecho Internacional Privado y Comparado. Miembro de la Comisión de
Arbitraje Internacional del Capitulo Mexicano de la International Chamber
of Commerce. fgQrjon r(i; justicc.com / fgorjon@hotmail.com.
2
Y. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Medios Alternativos de Solución de
Controversias, Solución a la Impetración de la Justicia" . lustitia. Revista del
Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Facuitad de Derecho y
Criminología de la UANL. Numero 3. México, 2002.
3
Esta hipótesis se suscribe a la línea institucional de investigación de
Medios Alternos de Solución de Controversias del Instituto de
371

�20

Investigaciones Jurídicas de la Facultad de Derecho y Criminología de la
UANL.
Los países en donde la mediación tiene un gran avance y una aplicación
real son Estados Unidos como etapa previa a todo conflicto judicial, y
Argentina donde es obligatoria.
5 Cfr. Folberg, Jay y Taylor, Alison . Mediación Resolución de Conflic1os sin
Liligio. Ed. Limusa. México, 1992. Pag. 27.
6 Cfr. Fa león, Enrique M. Mediación ObligalOria en la Ley 2./. 5 73. Ed.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, 1997. Pag. 17.
7 La justicia sugiere siempre elementos de armonía, proporción o
congruencia entre las conductas personales. Cfr. Basave Fernández del
Valle, Agustín. Filosofia del Derecho. Fundamentos y Proyecciones de la
Filosofia Jurídica. Ed. Porrúa. México, 2001. Pag. 707.
8 Las técnicas utilizadas comúnmente son las de negociación. prevaleciendo
a 111vel mundial el Modelo Harvard. V. Malaret, Juan. Manual de
Negociación y Mediación. Negociaciones Empresariales Eficaces para
Juristas y Directivos. Ed. COLEX. Madrid, 2001.
9 El proceso existe cuando estamos en la presencia de un litigio, en la
ausencia de este último consideramos a la mediación un proced1m1ento por
tratarse de un conílicto o controversia. V. Gorjón Gómez. Francisco Javier.

4

Op.cit. número2.
1 Cfr. Álvarez Ledesma, Mario l. Introducción al Derecho. Ed. Mcgraw-

°

Hill. México, 1999. Pag. 323.
11 V. Toral Moreno, Jesús. Ensayo sobre la Justicia. Ed. Jus México. 1970.
Pag. l 5
12 V. Goldschmidt, Warner. La Ciencia de la Justicia (Dikelogia) . Ed.
Aguilar. Madrid, 1958. Pag. 104.
13 V. García Máynes, Eduardo. Introducción al Es1Udio del Derecho. Ed.
Porrúa. México, 199,:1 _Pag. 373.
14 V. Moreno Navarro, Gloria. Teoría del Derecho. Ed. Mcgraw-Hill.
México, 1998. Pag. 126.
15 V. Basave Fernández del Valle, Agustín. Op.cit. número 7. Págs. 705 719.
16 V. Álvarez, Gladis S. Et.al. Mediación y Justicia. Ed. Depalma. Buenos
Aires, 1996. Pag, 23.
17 V. Garber, Carlos A. La Mediación Funciona. Ed. Abe ledo Perrot. Buenos
Aires, 1996.Pag.20.
18 y. Singer, Linda R. Resolución de Conflictos. Ed. Paidós. Bar~elona,
\ 996. Pag. 16. Título Original Settling disputes. Conílict resolut1on 111
business, families, and the legal system.
19 V. Aiello de Almeida, Maria Alba. Mediación Formación Y Algunos
Aspeclos Clave. Ed. Porrúa. México, 2001. Pag. 53.
372

V. V. Álvarez, Gladis S. Et.al. Mediación y Justicia. Op.cit. número 16.
Pag. 76.
21
V. Aiello de Almeida, Maria Alba Et.al. Régimen de Mediación y
Conciliación. Ed. Astrea. Buenos Aires, 2001. Pag. 194.
·
22 V. Fernández Rozas, José Carlos. Legislación sobre Arbitraje Interno e
Internacional. Ed. Civitas. Madrid, 1990. Pag. 23.
23
V. González-Capitel Martínez, Celia María. Manual de Mediación. Ed.
Atelier. Barcelona , 1999. Pag. 179.
24
V. Castanedo Abay, Armando. Mediación, Una Alternativa para la
Solución de los Conflictos. Ed. Colegio Nacional de Ciencias Jurídicas y
S_ociales. Hermosillo, Sonora, 200 l. Pag. 29.
2' V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Arbitraje Comercial, Paradigma del
Derecho". Revista Jurídica Jalisciense. Ed. Universidad de Guadalajara.
Año 11, número l, Enero - Julio. Pag. 121.
26
Actualmente la Comisión de las Naciones Unidas de Derecho Mercantil
Internacional trabaja en una ley modelo, tomando como ejemplo el éxito de
la ley modelo de arbitraje, destaca en este proyecto la unificación de la
mediación y de la conciliación como un mismo procedimiento.
27 Negación de créditos, problemas fiscales, problemas de credibilidad y
mala fama. V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. Op.cit. número 25. Pag.
126.
28
V. Dupuis, Juan Carlos G. Mediación y Conciliación. Ed. Abeledo-Perrot.
Buenos Aires, 1997. Pag. 50.
29
V. Artículo 18 del Reglamento de Arbitraje y Conciliación de la Cámara
de Comercio Internacional CCI
30
V. Gottheil, Julio Et.al. Mediación. Una Transformación de la Cultura.
Ed. Paidós. Barcelona, 1997. Pag.45.
31
V. Dupuis, Juan Carlos G. Op.cit. número 27. Pag. 53.
32
Idem. Pag. 54.
33
V. González-Capitel Martínez, Celia Maria. Op.cit. número 23. Pag. 21.
34
V. Uribarri Carpintero, Gonzalo. El Arbitraje en México. Ed. Oxford.
México, 1999. Pag. 3
35
V. Suares, Marinés. Mediación, Conducción de Di.1putas, Comunicación y
Técnicas. Ed. Paidós. Buenos Aires, 1999. Pag. 51.
36
V. Rodríguez Villa, Berta Mary Et.al. Mediación en el Divorcio, Una
Alternativa para Evitar Confrontaciones. Ed. UNAM. México, 2001. Pag.
23.
37
V. Uribarri Carpintero, Gonzalo. Op.cit. número. 33. Pag. 17
38
V. Lascala, Hugo Jorge. Aspectos Prácticos de la Mediación. Ed.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, 1999. Pag. 91.
39
V. Dupuis, Juan Carlos G. Op.cit. número 27. Pag. 89.

373

�° Cfr. Floyer Acland, Andrew. Como Utilizar la Mediación para Resolver

UNA TAXONOMÍA DE LA VIOLENCIA POLÍTICA
CON ESPECIAL REFERENCIA A MÉXICO
'

4

Conflictos en las Organizaciones. Ed. Paidós. Barcelona, l 993. Págs. 189 293.
41 Alternativas; Intereses, posiciones y objetivos; Opciones; Criterios
(legitimidad); Relación; Comunicación y Compromisos. V. Malaret, Juan.
Op.cit. número 8. Págs. 23 - 36.
lnfra. 4. Características de la Mediación. d) Cooperativa y creativa.
V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Elementos de control a priori del
laudo por parte del árbitro". Pauta. Boletín Informativo del CAMECIC.
No.33. México, 2002.
44 Jnfra. 3. Aplicación de la Mediación en otros Países. Caso Argentina.
45 V . Grover Duffy, Karem. Et.al.
La Mediación y sus Contextos de
A!licación. Paidós. Barcelona, 1996. Pag. 55.
4
V. González-Capitel, Celia. Mediación 7. Editorial Atelier. Barcelona

42

43

2001. Pag.289
47 V. Castanedo Abay, Armando. Op.cit. número 24. Pag. 36.
48 V. Kolb, Deborah M. Et.al. Cuando Hablar da Resultados. Ed. Paidós.
Argentina, 1996. Pag. 227.
Iniciativa de reforma al artículo 3 del Código de Procedimientos Penales

49

del Estado de Nuevo León.
50 V. Neuman, Elías. Mediación y Conciliación Penal. Ed. Depalma. Buenos
Aires, 1997.
51 V. Vinyamata Camp, Eduard. Manual de Prevención y Resolución de
Conflictos. Ed. Ariel Practicurn. Barc,!lona, l 999. Pag. 71.
52 V. González-Capitel, Celia. Op.cit. número 46. Pag. 155.
53 V. Marlow, Lenard. Mediación Familiar. Ed. Granica. España, l 999.
54 V. Bertnal Samper, Trinidad. La Mediación Una Solución a los Conflictos
de Pareja. Ed. Colex. Madrid, l 998. Pag. 25.
55 V.
Pérez Borrego, Gregario. Arbitraje de Elecciones y Procesos
Judiciales en Materia Electoral Ed. Cornares. Granada, 1999.
56 V. Girad, Kathryn, Et.al. Resolución de Conflictos es las Escuelas. Ed.
Granica. Argentina, 1997.
51 V. García-Yaldecasas y Alex, F. Javier. La Mediación Inmobiliaria. Ed.
Aranzadi. Pamplona, 1988.

Dr. José María Infante
UANL

Violencia y violencia política constituyen dos expresiones polisémicas
y, por I? t,a~to, de uso muy oscuro y complejo. Por ejemplo, suelen usarse
como_ sm?~tmos agresión = conflicto = violencia (en cualquier orden 0
c_om.~,m~cton), lo cual muestra las dificultades que enfrentamos en el plano
hngu1st1co, menores todavía a las que debemos solucionar en la
interpretación de la realidad. Hace ya algún tiempo, Santiago Genovés
( 1977) llamab,a la atención sobre esta presentación caótica de la
terminología. El agregaba diez términos más a la lista lo cual era una
complicación adicional. Lo destacable es que quizá no' hemos avanzado
mucho en estos últimos treinta años.
. . Es probable que "agresión" y "violencia" puedan tener acepciones
s1_milar~s e? el lenguaje común; sin embargo, preferiría aplicar el término
vzolencw solo a aquellas circunstancias del comportamiento humano en las
que: ~~mo consecuencia de las acciones, se deriva la muerte física (o su
P,º~1b1hda~) de una o más personas, mientras que en la agresión los daños
f1s1cos senan menores. La agresión, no obstante, no está exenta de coacción
p,si.cológica, capaz de provocar mayores daños a una persona que la acción
f1s1ca. Claro q~e esto_es a veces un problema de matices y no siempre puede
marc,arse la _d1ferenc1a de manera clara o tajante. En apoyo de esta idea,
podnamos citar a Hannah Arendt ( 1970), quien señalaba que la distinción
:nt.re los co~ceptos de fuerza y poder del de violencia reside en que esta
ultima requiere de implementos (subrayado de ella), estableciendo una
caract~rí~tica especial en los últimos tiempos, ya que la revolución
t~cnolog1ca ha creado condiciones para una inversión de medios y fines
siendo , e~tos úl~imos ocultados o desplazados por aquéllos. Otr~
caractenst1ca particular de la violencia entre los seres humanos es que se
hace arbitraria cuando los resultados de los actos caen fuera del control de
los agentes, lo cual puede ejemplificarse con numerosos actos de guerra. El
problema de cuánto daño físico es necesario para hablar de violencia --esto
es, cuán cerca de la muerte debe dejar una acción a alguien para que
P?damos hablar de violencia- no puede resolverse de una manera clara. En
cierto sentido, nos enfrenta al viejo dilema: "¿cuál es el pelo que se cae o
debe caer para deciararse calvo?"
Esta definición o clasificación de violencia que aquí se propone
contrasta con la definición de J. Galtung ( 1975), para quien la violencia es
375

374

�Esta definición o clasificación de violencia que aquí s~ propone
contrasta con la definición de J. Galtung (1975), para quien la v10lencia es
todo aquello que impide la realización plena del ser humano, d~ manera que
la violencia abarcaría así múltiples expresiones del comportamiento Y ~e las
estructuras sociales; ello nos lleva, en mi opinión, a hacer en o~a_s:ones
indistinguibles violencia y cualquier otra forma de acción. La po~icion de
Galtung ha sido retomada por otros estudiosos (McGregor y Rubw, 19~~)
que, aun cuando marcan ciertas diferencias_ con r~specto a la c~nsideracion
de una cultura violenta o cultura de la v10lencia aceptan la idea de ~na
violencia estructural. El problema, para mí, es que si acept~m?s que e~iste
una violencia estructural, el significado-del término se desdibuJa a trav:s de
una omnipresencia no siempre distinguible entre las estructuras. r_oda
sociedad requiere '·educar'' a sus miembros para que puedan pro?ucir Y
reproducir sus instituciones. La mayor o_ me_nor car~a de sufrimiento
personal, agresión O violencia que ello implique sera el resultado de
múltiples circunstancias. Sin duda. dado que ese proceso se da por igual en
todas las sociedades del globo, desde Noruega o Canadá hasta Sierra Leona,
no podemos decir que en todos los países tenga la misma fuerza o provoque
los mismos inconvenientes o trastornos.
Otra diferencia que marcar con el conflicto, si aceptamos _la definición
anterior, es que este último es omnipresen~e en _cualquier~ de sus
manifestaciones, ya que puede aparecer en tod? tipo de i~tercambio humano
y en cualquier época, mientras que la violencia se da solo en determmadas
condiciones.
Por otro lado y aun cuando también sea dif!cil a vece_s esta_blecer
distinciones claras. diferenciaremos en este trabaJO entre v10len~ia (en
cualquiera de sus expresiones) y violencia política. Todas las soci_e~ades
sufren montos más O menos grandes de violencia (en forma de homicidios.
robos O asaltos con violencia, violencia intrafamiliar y otras), pero la
violencia política en ta mayoría de sus expres1o_nes_ particulare_s suele
circunscribirse a cierto tipo de sociedades. La especificidad de _la v10l_encia
política se debe a que en ésta lo que está en juego es el poder politico, dirc&gt;cta
indirectamente. Sin duda, aquí también nos enfrentamos con problemas de
0
ambigüedad: ta violencia que las acci~nes. de m~chos n~rcotraficantes han
mostrado en tos últimos tiempos en el amb1to latm~a_mencano es una forma
de violencia criminal que tiene una clara faceta politica. En este caso, no es
fácil trazar una línea divisoria entre la violencia política y la que pertenece a
otra categoría.

l. Teorías sobre la violencia

376

Sin duda, las teorías que tratan con la violencia desde las perspectivas
so~i?l?gica o política son innumerables y no es el propósito aquí hacer un
a~ahs1s de todas_ ellas. Me limitaré a señalar las características de algunas, no
sm antes advertir que la selección es totalmente arbitraria y que cualquiera
puede proponer otros autores y otras visiones.
Tenemos, en principio, además, dos niveles de análisis de la violencia:
el que privilegia las condiciones estructuiales, donde la violencia es una
?erivación del funcionamiento de las instituciones sociales o políticas,
impuesta a los seres humanos sin otra perspectiva que seguir fielmente una
especie de mandato; y, por otro lado, la violencia debida a factores
p_sicocultur~les, d_onde los individuos son los que han sido educados para
eJercer la v10le'.1cia y ést~ es el resultado inevitable de su socialización y de
las representaciones sociales que comparten, posición no exenta de cierta
base de individualismo metodológico, con las consecuencias
epistemológicas que conlleva.
En una visión más amplia -ya que trata del conflicto en sus diversas
manifestaciones (lo que incluye tanto agresión como violencia en la forma
que están definidas aquí}-, Ross (1995) ha realizado un extenso y profundo
trabajo sobre las distintas formas en que el conflicto se manifiesta en las
sociedades de tradición oral, al cual me referiré un poco más adelante.
Entre los partidarios de la primera perspectiva, encontramos a Karl
Marx ~ 1818-1883), quien no propuso una teoría de la violencia, pero sí
destaco el papel de ella en las transformaciones sociales a través de la
historia humana. Para Marx ( 1971 ), la guerra está en el origen de la
formación de las grandes sociedades y de las ciudades, ya que es inevitable
~ue aparezca cuando se realiza algún modo o forma de apropiación de la
t1_err~. Esta apropiación, que suele ser un acto violento por sí mismo, genera
nvahdades que se expresan a través de un permanente estado de guerra. Y,
en todo caso, la paz puede ser una consecuencia o una derivación de la
guerra, pero no al revés. Testigo de las grandes luchas obreras del siglo XIX
europeo, Marx entendió que el conflicto resuelto de manera violenta era una
modalidad natural de todas las sociedades, desde las comunidades
originarias hasta las sociedades del capitalismo en expansión o formación de
las que era partícipe (Marx y Engels, 1974).
Otro autor interesante es Lewis Coser, quien analizó el conflicto en
términos de una cierta "funcionalidad" social. Para él , en todas las
circunstancias en que las posibilidades de alcanzar logros sociales o
económicos se ven bloqueados, el recurso a la violencia es una salida
inev_it~ble, favorecida por la consideración social (Coser, 1970). La
part1c1pación de personas que pertenecen a pueblos oprimidos, tanto en las
377

�revoluciones clásicas como en las luchas anticolonialistas, es una forma de
afirmación de la identidad, más que una expresión de otras estructuras de
personalidad. Esta idea puede ser discutida, pero Coser tiende a justificar la
violencia en términos funcionalistas; es decir, entiende que las expresiones
de violencia, de cualquier tipo, cumplen alguna función; el problema es que
él entiende la función no en términos sociales, sino de necesidades
individuales. De esa manera, entiende que los individuos recurren a la
violencia en casos extremos, cuando existen situaciones generadoras de una
gran ansiedad y se produce una extrema frustración. Curiosa explicación, ya
que las condiciones estructurales de la violencia terminan siendo expuestas
en razón de determinantes de orden subjetivo.
Por último, Giddens, quien es el sociólogo más representativo de la
última generación, entiende a la violencia como un complejo fenómeno, que
ha dado origen y sostiene a las modernas naciones-estado. Partiendo de una
de las ideas centrales de Weber - la nación-estado moderna ejerce el
monopolio de la violencia legítima- Giddens ( 1987) se propone analizar
cómo se presentan la supervisión y el control de los medios de la violencia
en los estados modernos, a diferencia de las sociedades tradicionales, donde
la violencia pasaría por las divisiones de clase. En las sociedades modernas,
el uso y control de los medios de violencia son atenuados e indirectos, a
diferencia de las sociedades fuertemente divididas en clases, donde la
violencia se ejerce de manera directa por parte de los sectores principales.
Giddens piensa que ni Durkheim ni Marx habrían sido claramente
específicos en su tratamiento de violencia, pues ambos compartían una
visión un tanto ingenua de la civilización industrial, que estaría movilizada
por fuerzas pacíficas; la insistencia del marxismo en la lucha de clases
circunscribe la visión de la violencia a un proceso interno a la nación-estado,
pero no alcanza a percibir la dimensión externa, las acciones de las nacionesestado dirigidas a sus similares para asegurar su propia expansión. Para
Giddens enfrentamos dos dilemas: cuáles son las acciones correctas que
debe efectuar la 'buena sociedad' con respecto al control de los medios de
violencia y, segundo, la discusión y ejecución de una teoría política
normativa. Lo primero es apremiante, porque muchos países pequeños o
marginales disponen en la actualidad de un gran poder destructivo; algunos
países de la ex Unión Soviética se han quedado con una gran cantidad de
arsenal nuclear y se deberían instrumentar mecanismos políticos que evitaran
que esos medios pudieran ser utilizados de manera que no perjudiquen a la
humanidad. En cuanto a la posibilidad de encontrar un sistema de regulación
entre naciones para el uso de los medios de violencia, el desafío es lograr un
orden internacional en el cual el poder militar no amenace a los seres
humanos. Cualquiera de los dilemas es de difícil resolución, pero si no
encontramos los mecanismos adecuados, si dejamos el asunto librado al
mero fluir de los acontecimientos, todos corremos peligro de ser

378

exterminados
· hechos mcontrovertibles
.
t
. Hay , con todo, vanos
que deb
~marse en cuenta a la hora de proponer regulaciones· la uerr
en
siempre
un
conflicto
entre
entidades
políticas
dond.
e
lg
a
moderna
es
· ·'
¡·
.
,
os agentes toman
pos1c;n o rea izan ciertos actos con relación a su inserción particular en el

t~~:~

:h:~~teneh:~::n:~:~~~u~:s ~:~acsh:a~:r~~ss~: í:;::~::~~~o:
ll~~icp::::tye
as
a
a
ora
no
se
vi,lumbra
ningun
.
,
,
.
allá de . rt d 1 - .
a vocac1on poltt1ca de detener esto más
c1e as ec arac1ones hechas con más vocación d
, ,
con ánimo sincero; por último, sería una tarea im os·e espec~aculo ~ue
pretendert exterminar el conocimiento
que hizo pos'bl
ible y s1~, sentido
1 e pi a construccwn
.
de ese
arn~a~en o, ya que la ciencia y la tecnología son en últim 0 t, .
act1v1dades
públicas·' pero, adema's , nada garantiza
. ' que la
ermmo,
. ,
'd d
c1ent1fica ,de u~ país cualquiera no pueda reconstruir ese conocí .comum a
obra ~e smtes1s, Sociology (Giddens 1989), se refiere a la vio~:~:\~: su
partes. cuando habla del comportamiento criminal d d
.
. . os
un tr~t~miento la!eral, y en la parte dedicada al aná,lis~nd: ¡~ªs ~~~-:1:~\:~:sne
mov1m1entos sociales.
Y
un m::i~~iit~e:~~ta~adrevolución se da cuando aparecen tres condiciones:
e masas como soporte O apo .
de reforma y cambio soc·al
yo, procesos profundos
.
.
1 y 1a amenaza o el uso de la . 1 . L
d1ferenc1a c?n. las rebeliones o revueltas, que también utilizan lav~~o~:~~~- a
q~e est~s ultimas no buscan transformaciones profundas· asimism:, es
~1ltf~renc1a chon golpes de estado, que también usan la violenci~ es que en, lolas
u. irnos no ay movim
· tos de masas como apoyo. Citando 'a Till ( 1978
,
ien
d,~.
la m_ayona de las acciones cnlect;vas de v;olencia se desa;rollan ;
pa i_r . , e acciones que no son inicialmente violentas de manera
d:~:hoviodlenlcia enlhos movimientos social;s o revolucio:ua:i~:
.
e O que agan los demás part· ·
•
quienes ejercen la autoridad. Por otro lado usa1c1pealntt~s, ~n e:pec1al
revol• ·
· "
.
'
erm1110 terror
uc1onano p~ra refenrse a la sistemática aplicación de la violencia
parte de los gobiernos revolucionarios para obligar a la ob d' ·
plor
nuev
t 'd d
e 1encia a as
as au on a es. Aun cuando sabernos de la importancia que Gidd
199 l )_ ot_org: a I agente en su exphcación de los procesos soc ;a;;,'
. ~ pos1c1on leva a entender la violencia como la resultante d;
~:1~~1c1ones es_tructur~l~s, más que como una situación o condición derivada
1rcunstanc1as subJet1vas.

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\~!!4;

vez hUn~ ;e las t~orías tradicion_ales más significativa e importante, que a la
a
a s1 º. cuestionada y ampliamente discutida y que pone énfasis en los
spectos ps1coculturales, se la debemos a Freud ( 1856-1939).
entref: muy difícil resumir l_~s ideas de Freud sobre violencia, porque se
zan con las de agres1on (donde a veces no hay distinción entre

379

.1

�condiciones sociales y subjetivas) y porque sus ideas fueron evolucionando y
transformándose a lo largo de su obra; en lo que se refiere al plano cultural y
social, pasó de una poca o nula atención hasta otorgarle una gran
importancia hacia el final de su vida. Entre las primeras descripciones sobre
la aparición de la violencia y la agresión de los seres humanos, Freud
pensaba que los varones exhiben un componente de agresión en su
sexualidad, expresado a veces por formas violentas de apropiación del objeto
sexual, que estaría presente desde los comienzos mismos de la cultura
humana ( 1905 ). Había sin duda una cierta concesión al "machismo'' de la
época y de allí la idea de una posición "activa'' para el hombre y "pasiva"
para la mujer, que trascendía los aspectos sexuales. La pulsión sexual, en
este texto, sería un remanente de apetitos canibalísticos, asociada al comer.
Debemos decir, como complemento, que la destrucción del objeto amado
por la masticación aparece como mito en muchos pueblos (Lévi-Strauss.
1964) y en muchas de las fantasías infantiles en nuestra cultura.
En 1915, Freud establece que la polaridad amor-odio tiene un origen
común, que es el de las relaciones de objeto que el "yo" establece desde el
origen en el ser humano. Las relaciones amor-odio son complejas,
imposibles de ser circunscriptas a una vinculación polar de compensación. El
odio aparece a partir de la necesidad de eliminar a todos los objetos o
elementos que se convierten en displacenteros, de manera que, en la lucha de
cualquier ser humano por conservarse o afirmarse aparecerán
comportamientos agresivos y violentos.
Posteriormente, Freud ( 1920) corrige la versión anterior y habla de dos
grandes conjuntos de pulsiones: las de vida, relacionadas con el amor
(ternura) y las de muerte, vinculadas al odio (agresión). Aquí el conflicto se
da como expresión de las contradicciones en la conformación del aparato
psíquico individual, como causa y resultado de la propia estructura psíquica.
Todavía en 1924 (Freud, 1924) la agresión es el resultado de los
conflictos entre "yo" y "superyó" y con poca intervención de los factores
sociales o culturales. Más adelante, Freud ( 1927) adoptará la idea de que en
todos los seres humanos están presentes tendencias destructivas, antisociales
y anticulturales, como una especie de condición biológicamente
determinada. Freud se cuida mucho de hablar de un componente genético o
algo parecido, pero establece una especie de evidencia universal, aceptando
de alguna manera un tipo de rasgo de conformación estructural genérico en
la personalidad. También constata que, en muchos casos, la satisfacción que
la cultura ofrece a los seres humanos suele ser mínima, con lo que se
entiende que quieran destruirla. De alguna manera, justifica que los seres
humanos puedan atacar a los sistemas socioculturales que les imponen
restricciones u obligaciones difíciles o imposibles de cumplir. Cuando un

sistema
tal deja
insatisfechos a un gran numero
,
a la protesta
y rebelión.
de sus miembros, los empuja
Luego, Freud ( 1930) reitera la idea de
I
agresivos, hostiles y que la sociedad seque os seres humanos somos
amenazada de destrucción por lo
I
I encuentra permanentemente
esta tendencia. La destru;ción deqlue a ~udtudra debe poner siempre límites a
.
.
a socie a es la canse
. . .
e
la
nnposición
de
límites
p
cuencia
mevitab\e
d
.,
. or otra parte podemo
agres1on se advierte en los niños
1
,
s encontrar que la
individual, cuando todavía no t· en as et_~pas tempranas del desarrollo
.
ienen nocion de la
· d d .
defendiendo los objetos que perciben como
.
prop1e a pnv~da,
Eso le lleva a concluir que es d"fi . .b propios de una manera agresiva.
.,
1 1c1 1 1i erar a los s
h
agres1on, aprendida así desde e'pocas micia
. . . 1es Por otro eres
de. la
¡ d umanos
·
de que la cultura impone sacr1·fici·os 1
.
a o, reitera su idea
• .
.
a os seres humanos
1
dificil sentirse dichoso en cualquier cul
'. por o que se hace
modelo hidráulico· la agresi'o• n t d , tura. Hay tambien una especie de
·
en na una carga c t
humano y se volcaría hacia afuera c
. ons ante en cada ser
en un sistema compensatorio; esta t~;~ ~,~ntrapart'.da de la agr~s_i?n al ·'yo'',
fatalista, ya que no habría alte t·
s l~e~ana a una pos1c1on un tanto
ma ivas muy validas· 0
.
0
agredimos a los demás. En este te
· n~s autoagredimos,
inclinación agresiva es una dis _x~~ esta~I_ece una ~es1s fundamental: " la
ser humano" (Freud 1930: 117{~~~~: pu s1onal aut?~oma, originaria, del
instinto biológico pero que t1·en.
os que la pulsion en Freud no es el
,
e una carga muy f rt
.
desarrollo cultural de la humanidad en toda I _ue ~ y no erradicable. El
lucha entre las pulsiones de vida y 1
1 . a historia es una permanente
donde la lucha por la vida debe de ~s pu s1ones de _destruc~ión o muerte.
anhelo de realización fantásti~a a guna manera,_ t~1_unfar. Este es más un
empíricamente validada.
que una exposic1on de una tendencia
. En su carta a Einstein, de septiembre de 1932 (F
nazismo pisándole los talones ma "fi t
. . , reud , 1933), ya con el
de intereses entre los hombre~ se ;~n1.:sn a su c?n~1~c1on d~ que los conflictos
que otras formas de resolución son Ll , ~~:~;nc1p1? m~d1ante la violencia y
1
1
razón que no parece ser una forma n::~al d~c~;~i1n ::\:t:e~;s t~:~:!~ods~ la
Otro autor que ha analizado la guerr
1 .
.
perspectiva cultural es Marv· H . E
a Y ª violencia desde una
Harris ( 1981)
. m arns. n una de sus obras más famosas
derivan de la propon_e su id~a de que las guerras tienen bases prácticas· s~
ausencia en ciertas cultt ra d
1 .
.
problemas. Citando el ~om o
.
1 s, e so uc1ones alternativas a sus
el desencadenamiento de p rtam1ento de pueblos de lengua maring, explica
atribuidos a conductas llat gulerra como la respuesta a ciertos significados
d
cu ura mente dadas cuya ba
eterminada población d t d
, .
'
se es mantener a una
medio. Con ello n·
r~ e 1?s limites del equilibrio ecológico en su
, iega a existencia de un "instinto agresivo'' y ubica a la

t,

381
380

. ...

�guerra como un proceso sistémico. Para llegar a esta conclusión, Harris toma
los datos y las ideas de Rappaport ( 1987), en sus análisis de los tsembaga, un
pequeño grupo de lengua maring que habita en el distrito de Madang, en
Nueva Guinea. Rappaport construye varios índices matemáticos para
calcular la capacidad de sustentación de un pueblo y a partir de allí formular
un pronóstico; cuando el valor de la cantidad de la población real se acerca
al valor de su fórmula de capacidad de sustentación, la guerra se hace
inevitable. Pero no es necesario llegar al límite; Rappaport piensa que
existen además otros factores que aumentan la irritabilidad de una población,
usando, en este caso, un razonamiento matemático espurio: si existe un
grupo formado por 20 personas con uri pequeño espacio de cultivo y un
animal, hay 400 posibilidades de que los animales provoquen conflictos al
invadir las parcelas cultivables. Si aumentamos a 40, las probabilidades de
conflicto se hacen 1600, de manera que, mientras el aumento demográfico es
lineal, los conflictos crecen geométricamente. Obviamente, no aporta datos
antropológicos que le permitan defender esta hipótesis de reminiscencias
malthusianas.
Volviendo a Harris ( 1981 ), éste piensa que la guerra en las sociedades
de tradición oral es el precio que deben pagar por criar varones cuando no
pueden permitirse el lujo de criar niñas. Explicación, como muchas otras de
las teorías de Harris, sumamente audaz y creativa, pero poco sustentada con
datos y análisis de varias culturas.
El déficit de mujeres creado artificialmente entre los yanomamo es otro
de los fenómenos causantes de guerra y violencia que examina Harris. Según
él, la estrategia seguida por los yanomamo para criar varones agresivos se
debe a que siguen una de las dos únicas estrategias posibles en la formación
de seres humanos despiadados y feroces: ofrecer alimentos, confort y salud
corporal u ofrecer privilegios y recompensas sexuales; y concluye que "el
sexo es fuente de energía agresiva ( ... ) porque los sistemas sociales
machistas expropian las recompensas sexuales, las distribuyen entre los
varones agresivos y las niegan a los varones no agresivos, pasivos (Harris
l 981: l 00). La explicación no puede ser convincente, porque la disyunción
no es ni lógica ni materialmente clara: confort y salud corporal son
privilegios para cualquier sociedad, pero mucho más en las de tradición oral.
En otro texto, Harris ( 1977) analiza lo que él denomina "las principales
explicaciones alternativas para la guerra": como forma de solidaridad, como
juego, como inherente a la naturaleza humana y como política. Descarta la
primera explicación porque, teniendo la guerra un alto porcentaje de
mortalidad, las sociedades podrían buscar otras formas culturales de
incrementar la solidaridad, como los deportes (nótese el falso
antropomorfismo implícito sin fundamentos teóricos). En cuanto a la idea de

juego, piensa que, si los guerreros de las distintas sociedades ---como es el
caso de los. yanomamo- debe~ ser educados afectivamente para valorar la
gu~rra Y disfrutar ~atando rivales, también podrían ser educados para
odiarla Y para repudiar el espectáculo de seres humanos exterminándose
mutuamente. En lo que ha~e a la naturaleza humana, su argumento principal
~s qu~ la guerra y el asesmato no son universalmente apreciados y que la
mtensidad ~ la frecuencia de la guerra son altamente variables. La idea de
que_ las sociedades pueden incrementar su bienestar económico y social a
partir. de la guerra ---causas políticas de las guerras- le parece a Harris
apropiada para las naciones modernas, pero no para las guerras entre bandas
y aldeas, que no buscan conquistar territorios o someter a los vencidos. Sin
emb~rg~, cuando explicaba la conducta agresiva de los yanomamo lo hacía
en termmos del se~uest~o y apropiación de mujeres, una forma general de
acrecentar el pat_nmonto del pueblo en cuestión. En los trabajos de
Rap~apo~,, que cita, también está claro que es el proceso de una cierta
pla111~~ac1on no consciente del uso del territorio lo que lleva a la guerra y la
agres1on. De to?as maneras, pero por otras razones, es admisible que los
pue?los ~o requieran del uso de la guerra como una forma de incrementar su
~atn~o~1?. En s~s conclusiones'. Harris reafirma que la guerra y el
mfant1c1dio femenmo son el precio que las sociedades de tradición oral
de,b~n pagar para _mant~ner sus niveles de vida por encima de los niveles
mm1mos de subsistencia y que, en el fondo, se trata de una forma de
mantene_r, el _equil_ibrio demográfico adecuado para las condiciones de
prod_ucc10n d1sp?~1?les. La te~is, sin embargo, debería ser comprobada a
traves de un anahsis comparativo mucho más vasto en cuanto a los datos
aportados.
Girard ~ l 983~ establece una correspondencia estrecha entre las diversas
f?rm~s de v1olenc1a y lo sagrado. Para él, la violencia está o aparece siempre
ntuahzada, lo que le confiere así ese carácter sagrado. Lo curioso suele ser
que ese carácter sólo puede conseguirse mediante la asignación de carácter
sagrado a 1~ vícti_ma, de _all_í el enorme peso de lo simbólico en cualquier
for~a de v10lenc1a. La victima ritual, por lo tanto, es de alguna manera un
s~r mocente que debe pagar por la culpa de alguien. Para ilustrar las
?1ficultades que tienen las distintas culturas para acabar con la violencia
mtroduce el ejemplo de los chukchis, un pueblo que habita el extrem~
nordes~e de Siberia, en~re las costas del mar de Siberia oriental y el estrecho
de Benng. Los chukch1s se anticipan a la venganza sacrificando a uno de los
s~yos, para e_vitar que se desencadene el ritual de sacrificio que, siendo
circular, no tiene fin. Hay noción clara de la violencia y del papel de la
ven?anza, pero se imp_onc el sacrificio de un miembro del grup::i para cerrar
ci_clo. E!lo lleva a G~rard a la conclusión de que no es posible prescindir de
ª violencia p~ra terminar con ella. Por otro lado, la violencia es fundadora
de la comunidad; es a través de su ritual que la comunidad adquiere

t

383
382

�identidad y fuerza para salir adelante. Todos los mecanismos de la violencia
fundacional, el de la víctima propiciatoria, el del sacrificio ritual, el del
canibalismo y otros, tienen todos el mismo objetivo; sentar las bases
fundacionales de la existencia comunitaria. La pena de muerte de las
sociedades contemporáneas no es más que una forma de prolongación ritual
de esta violencia fundadora. Esta asimilación entre violencia y ritual se
asemeja a la posición sostenida por Franco Fornari ( 1972), para quien la
guerra en las sociedades de tradición oral constituye una fonna fundamental
de iniciación. Siendo la guerra en la mayoría de los pueblos una atribución
casi exclusivamente masculina, Fornari piensa que se trata de un
desplazamiento de la simbolización de la castración-muerte que renace en la
identidad grupal. El trabajo humano, opuesto a la guerra, tendría algo de
naturaleza femenina; sería la manifestación de la actividad constructiva del
ser humano e, invirtiendo el mito bíblico, Fornari piensa que los pueblos
agrícolas son de naturaleza pacífica y la agricultura el gran proceso
pacificador. Aun cuando podríamos encontrar elementos de la cultura
agrícola que ratificarían esta condición en su relación con el entorno, me
parece que estamos aquí en el plano difícil de las interpretaciones históricas.
no sólo de los pueblos particulares, sino de la humanidad misma, lo cual
puede conducirnos a discusiones interminables.
Mención aparte merecen Konrad Lorenz e Irenaus Eibl-Eibesfeldt. El
primero, trabajando con animales, encontró que los patrones de agresión
entre éstos seguían pautas preestablecidas y diferentes, según fuese intra o
extraespecífica.
Para Lorenz ( t 966), la agresión intraespecífica aparece en todas las
especies animales y tiene varias funciones importantes para la especie en
cuestión: distribuir territorios de dominio evitando una constante
redefinición; seleccionar los mejores ejemplares en orden a la reproducción,
y establecer un orden social de jerarquías, especialmente importante en los
animales sociales más evolucionados. Pero, justamente, esa agresión
intraespecífica nunca pone a los contendientes en peligro de muerte, lo que
es fundamental para la supervivencia de la especie. La lucha tiene, aun
siendo instintiva, mucho de ritual.
Lo que hace la distinción con los seres humanos es que nosotros hemos
construido poderosísimas armas de destrucción que no podemos controlar.
Y, dado que no actuamos racionalmente. la agresión intraespecífica nos lleva
a la violencia y, por lo tanto, a la muerte (Lorenz, 1971, 1976).
En cuanto a Eibl-Eibesfeldt ( 1977), también cree que hay una agresión
intraespecífica controlada por ciertos mecanismos, en general efectivos, que
disparan ciertas señales inhibitorias para impedir que se produzca un daño
384

mortal al rival; este comportamiento de lucha
,
y responde a ciertas presiones de la
se d~~arrollo filogenéticamente
comportamiento agresivo es o .
selecc1on natural. Para él el
m111presente en la lt
h
'
trata de que la mayoría de 1
1
cu ura umana y sólo se
.
as cu turas partic ¡
d
meca111smos de control y
d 1 .,
u ares esarrollan eficaces
mo e ac1on Incl s 1 .
desarrollada a veces mediante
. .
u o a igualdad debe ser
.
meca111smos compul sivos
·
.
e agresión.
con un cierto
nivel
d
Ambos comparten la idea de que la violenci .
,
humanos es un fracaso en los sist
. 1
a mtraespec1fica en los seres
emas ntua es de agresión.
En los últimos tiempos Marc H R
1
trabajo sobre las condicione's de
.. -~ss ( 995) ha desarrollado un amplio
. .
apanc1on y mant · ·
d1st111tas sociedades y h
d
emmiento del conflicto en
a postu Ia o la exist . d
complementarias para el análisis del conflict0 .
enc1a e dos teorías
estructurales y la que explica el
ti·
· la que parte de elementos
con 1cto por los
.
Ambas son complementarias y
. rasgos ps1coculturales.
1
~nuchas. !nterrogantes sin co~t~~;arº :;to, cualquiera de ellas aislada deja
mtegrac1on de ambas para tratar d ,
d manera que Ross recurre a la
, .
e enten er el confl' t u·¡·
metodolog1co comparativo t
d
ic o. t1 iza un enfoque
.
' ornan o una muestra d 1
.,
mundial de . aquellas sociedades prem
. d ustnales
.
que he a 'dpoblac1on. total
manera
casi exclusiva por antro po, 1ogos. part1endo
.
de
·
d an¡ s1 o descritas
·
nmguna
sociedad
está
1,·bre
de
fl'
e
a
premisa
de
que
•
con 1ctos real i
trabaJo de anál isis y construcción teó . , N za ~n extenso y profundo
0
entre culturas conflictivas y
ff ~•ca. . habna una distinción clara
110
conflicto" se refiere simplemcont 1ctl1vas, ~1110 que el término "cultura del
· · .
en e a conJ unto de
, .
mst1tuc1ones que en una sociedad d d
1 .
normas, practicas e
debido a que todas las socied d a a se re ac1onan con la conflictividad. y
función de su propia y particu~a es vat ~,desarrollar normas diferentes en
~ º?~ cultural de encarar el corn~;~;c•~:,, a~:~a una t~n~rá un particular
111d1v1dual: cada agente si'mb .
·
to es similar en el nivel
0 1iza a 1 otro de acue d
• .
percep~ual y las disposiciones para a red ir
r. o con su propio sistema
es posible resumir aquí el traba·o le Ros:on particulares en cada caso. No
consecuencias que tiene· pero t ~ b',
, ~• tampoco destacar todas las
,
am 1en es preciso afi
· ,
sobre el conflicto puede prescindir de sus 'd
•~ar que mn~un estud io
tratar sobre todo tipo de conflicto no
, eas. La dificultad aqu1 e~ que, al
manera directa a los estudios ,
pod_emos extender_ sus conclusiones de
política.
que aqui hemos definido como violencia

2. Características de una cultura de la violencia
Aun quienes hablan de una lt
d
.
.
no establecen de manera defin _cu . ura ~ 1a v1olenc1a (Rupesinghe, 1994),
dificultad se agrava c d
. ,tona que ~eb~mos entender por ello. La
uan o se introduce el termmo "v iolencia cultural" para
385

�referirse a ta negación de la identidad, la seguridad y el sign~fi~ado
simbólico. Me parece evidente que estos procesos se presentan de mult1ples
maneras y con diversos modos de acció~ ~n todo el mundo Y no p~d~mos
distinguir con facilidad sus diversas apanc1ones; aquello que en los ~lti~?s
tiempos hemos denominado popularmente como de proceso de .globaltzac1on
tendría mucho de esos elementos y, aun cuando hay quienes lo han
mencionado como dañino para muchos grupos y sociedades, no parece haber
unanimidad en mostrarlo como un proceso de violencia cultural.
Justamente Hans Joas ( 1999) señala que el proyecto de mod~mización
nunca concibió la guerra corno una posibilidad. La teona de _la
modernización que se desarrolló después de la Segun~a Guer.ra Mundial
asumía más O menos implícitamente que toda la modernidad se 1mplant~ de
manera pacífica y tiene objetivos loables. La cultura ~oder~a ~s. amb1g~a
con relación a la guerra y de allí que en general la teona_ soc10log1ca _om1~a
algo que ha estado y está presente de manera sostenida en la h1stona
humana.
Si aceptamos ta idea de una caracterización de la violenci~, debe tomar
en cuenta tanto los factores estructurales como los ps1coculturales;
deberíamos tratar de producir una teoría que combine ~mbos,- Ross ~a hecho
esto, pero su visión del conflicto implica una perspectiva mas amplia que la
de la violencia.
Uno de los aspectos genéticos más importantes de las teorías ~s el
momento de la creación de taxonomías. Las taxonomías son co_nstrucc1ones
que sirven para establecer un lenguaje de significado comun_ entre los
científicos, para marcar las relaciones entre los conce~~os y la realidad Ypara
establecer las bases de una teoría acerca de una porc1on de_l, mundo. No son,
por sí mismas, una teoría, pero faci~itan _s_u elaborac1on al establecer
elementos ordenados en sistemas de clas1ficac1on que son la base conceptual
de aquélla.
Proponer una taxonomía es una empresa arries_~ada, especialmente si
todavía no se ha desarrollado la teoría de sustenta:1~n, porque se corre el
riesgo de caer en una sintomatología f~~omenolog1ca que no ~enga un
sustento real, Jo cual impide una percepc1on adecuada de los feno°:enos Y
puede ser fuente de mayores confusiones. No obstante, asumo el ~1es?o Y
propongo aquí, para empezar a trabajar sobre el tema, la s1gu1ente
taxonomía.
El sistema es bidimensional; en el eje de l~s columnas tene~os la
dimensión objeto-destino de la violencia y en el eJe de las filas el tipo_ d~
agente causal. Los objetos-destino pueden corresponder a cuatro categonas.
386

individuo, grupo, espacio territorial y poder estructural. Sociológicamente, el
individuo es una ficción, pero aquí hablarnos de individuo para referirnos al
organismo biológico individual de los seres humanos. El concepto grupo es

atribuido a un conjunto de seres humanos, cualquiera sea su tamaño (o sea,
que no se hacen distinciones entre grupos pequeños y masas y todos sus
posibles grados intermedios). Me parece que espacio territorial no requiere
explicaciones y el poder estructural es el poder definido y usado dentro de
los límites del estado (o de los protoestados, en las sociedades de tradición
oral).
En el eje de las filas, los agentes sociales pueden corresponder a cuatro
categorías: individuo, grupo, estado (o más bien estado-nación) y masas.
También en este caso las distinciones son a veces convencionales, ya que
individuo corno tal, aislado, sin referencias sociales, creo que sólo puede
aparecer en los severos casos de psicosis y aun así podríamos discutir tal
condición. La aparición de agresores violentos se deriva, generalmente, de
las características de personalidad de quien desarrolla la acción, la que está
siempre sobredeterminada; un rasgo que parece estar presente en estos
individuos es la disparidad entre las percepciones conscientes e
inconscientes de sí mismo y los otros (Slote 1996). Los grupos pueden estar
estructurados o no; sus miembros pueden ser conscientes o no de su
pertenencia. La categoría de estado pretende ser objetiva e impersonal, aun
cuando siempre actúa por medio de personas que representan su condición.
Dahl ( 1999) señala que el término estado suele usarse de manera poco
precisa, adoptando la territorialidad como una de las condiciones más
importantes para su existencia, a la que suman otras características. De
manera similar a la dada por la acción del "estado", la categoría de masas
anula en su concepto la condición de conciencia individual; las masas han
sido concebidas como agrupamientos que se comportan colectivamente de
manera irracional y que tienden más espontáneamente al despotismo que a la
democracia (Moscovici 1985).
Debe quedar claro que la violencia en los seres humanos está siempre
simbolizada: como se muestra en ciertos casos de psicosis, aun el espacio
físico de un individuo tiene límites o fronteras imprecisas físicamente. Por
otra parte, las brutales agresiones violentas de las guerras modernas se hacen
posibles por dos mecanismos despersonalizadores: la asignación de una
categoría infrahumana (o sencillamente no humana) al otro que es agredido
(posición adoptada por muchas culturas de tradición oral, pero que también
usaron los nazis) y la utilización de armamentos que impiden encontrarse
cara a cara con el otro. evitando cualquier forma de identificación empática.
Al combinar los ejes, obtenernos:
387

�individuo

individuo

grupo

Estado
nación

masas

l.l.
magnicidios

grupo

espacio
territorial

¡ .3. ¿sólo en
sociedades
de
1.2.
tradición
oral?
anarquistas
"clásicos"

2.2.
conflictos
2. l. acciones
raciales;_
de terroristas
,, de
"guerras
0 guerrilleros
mafias
políticas;
guerras
civiles

2.3.
actividades de
bandoleros o
ciertas clases
de guerri \\eros

poder
estructural

l .4.
dictadores
Latinoaméricanos
2.4. golpes de
estado:
movimientos
guerri\leros
estructurados

3 .1 . torturas
3.4.
3 .3.
3.2.
en sus
infiltración
en
eliminación usurpación de
diferentes
estados
territorios en
modalidades; sistemática
"enemigos'·
guerras
de grupos
acción de
interestatales
opositores;
grupos
param iIitares democidios
4.2.
4.4.
4.3. asonadas
persecución
4.1.
revoluciones
o
a grupcs
linchamientos
\evantamiendefinidos
(nazismo); tos populares
luchas
tribales

.
tenido y tiene expresiones en todas las
Cada uno de los 16 t1~os ha asiduidad varíe (las dimensiones de este
sociedades, aun cuando su numero y
d1·entes eJ·emplos de cada uno en
·
tar los correspon
.
trabajo no permite~ presen d ti o es cualitativamente diferenciado _Y no
todo el mundo). Sm duda: c~ a pi
efectos de consideraciones
.
i interca arse para
d 1
b
pueden intercam iarse n
no odría decirse que la cultura e , a
cuantitativas. En otras palabr~s,
p
de casos en todas las categonas
.
, d d or un numero mayor
. · d
violencia estana a a P
.
d 11
s·in embargo el predominio e
· ·,
alqu1era e e as.
'
, d
o en una combmac1on cu
b. ·o·n particular podna arnos
1 .
alguna com mac1
casos en alguno de os tipos o
, . o ma·s consistente, como base para
·
sistema teonc
¡
las bases parn construir un
d
D mas particulares de una cu tura
una teoría que pudiera expresar gra os o or
de la violencia.
388

Por otro lado, los tipos, aunque están presentados como
comportamientos, son estructuras rigidizadas y la realidad social siempre es
dinámica: algunos de esos tipos, que fueron frecuentes en ciertas sociedades,
prácticamente han desaparecido en la actualidad en esas mismas sociedades,
presentándose en otras (p. ej., los linchamientos en el sur de los Estados
Unidos de América -que han desaparecido allí, pero que se han hecho
presentes en varios países periféricos). Otra complicación en los tipos se da
porque los terroristas o guerrilleros asumen diferentes perspectivas
ideológicas y modos de acción, según sea la sociedad en la que aparecen, lo
que nos indica la fuerza que la estructuración simbólica de las
representaciones sociales del "nosotros" y los "otros" tienen en la formación
de los actos violentos. Los crímenes de estado, condenados, pero efectuados
en numerosos países, nos enfrentan a la compleja y no resuelta relación entre
estructuras sociales y sistemas de personalidad: ¿hay alguna "personalidad"
típica de los torturadores?; ¿cuáles son los mecanismos de su reclutamiento?;
¿existen sistemas socioculturales que propician su aparición?
El lnstitute for lnternational Mediation and Conflict Resolution
(IIMRC) y el lnterdsiciplinary Research Programme on Causes of Human
Rights Violations (PIOOM), de la Universidad de Leiden, Holanda,
establecen para los conflictos una escala de tres posiciones: los conflictos de
alta intensidad, conflictos armados con más de mil muertes durante un año;
los conflictos de baja intensidad, conflictos armados que provocaron entre
cien y mil muertes en el periodo de un año y los conflictos políticos
violentos, con menos de cien muertos en el mismo periodo. Para el año 2000
registraron 26 conflictos del primer tipo, 78 conflictos de baja intensidad
(uno en México: Chiapas) y 178 conflictos políticos violentos (cuatro en
México: Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Veracruz). Las cifras de los
conflictos, en el orden internacional, han venido creciendo de manera
constante desde 1995 (PIOOM e IIMCR 2001 ). Se trata en todos los casos
de violencia tal como la hemos definido en este trabajo (la intensidad está
determinada por el número de muertes), pero no cubre todos los casos de
violencia a que hemos aludido.
Esta variedad nos enfrenta al gran problema no resuelto: ¿cómo
establecer un sistema teórico que dé cuenta de esa variedad y pueda marcar
sus procesos causales? ¿Cómo podemos construir una teoría de la violencia
que dé cuenta de todas sus modalidades y nos permita predecir su fonnación
y aparición? Mientras no avancemos en ello, muchas de nuestras polémicas
estarán marcadas por la ambigüedad o por la identificación que se tiene con
los distintos agentes. Me parece posible mostrar que las perspectivas
ideológicas permiten que, según sea el antagonismo presente, se interpreten
389

�como violentos los actos "enemigos", mientras que las acciones violentas de
\os miembros del grupo propio se califiquen como razonables o naturales.
3. La violencia política en México

Obviamente, este trabajo no puede hacer una presentación completa de
\a violencia a través de la historia en el país. Hay quienes creen que después
del sangriento periodo de la Revolución, la sociedad entró en un periodo de
paz y carente de conflictos violentos, debido a que se había establecido un
sistema autoritario que tenía un fuerte control de todas las actividades
políticas y sociales del país. El último conflicto violento de alta intensidad
fue la guerra cristera, que dejó alrededor de 70000 muertos en tres años de
guerra, entre 1927 y 1929 (Meyer, J. 1985). Hemos buscado registros de
hechos de violencia y nos hemos encontrado con una dificultad adicional: la
carencia de fuentes que los registren de manera adecuada. Nos vimos
forzados a consultar a fuentes periodísticas, con el inconveniente de que no
siempre se registran los hechos (algunos son consignados por ciertos
documentos, pero no siempre todos aparecen en todas las fuentes). La
búsqueda comprende los últimos cinco años y como no se consultaron todos
los periódicos del país es probable que se estén omitiendo varios hechos.
Siguiendo la tipología presentada, encontramos en 1.1 el asesinato de
Co\osio consumado el 23 de marzo de 1994, quien en ese momento era
candida~o presidencial y casi seguro ganador de las elecciones de ese año.
Aun cuando ha habido muchas personas que han tratado de mostrar que
había una gran conjura, las investigaciones no han podido encontrar hasta
ahora ningún elemento consistente sobre ello, de manera que lo seguiremos
considerando un magnicidio.
En cuanto a 1.2, tampoco hay evidencias de la acción de individuos de
este tipo; en los Estados Unidos de América actuó durante 17 años Theodore
J. Kaczinski ("unabomber"), quien asesinó a tres personas y dejó mutiladas a
otras 29.
El tipo 1.4 no parece haberse presentado, aun cuando el asesinato de
José Francisco Ruiz Massieu pueda pertenecer a esta categoría.
En el tipo 2.1 incluimos el atentado contra Jesús Blancornelas, un
periodista de Tijuana, B.C .. quien fue baleado a fines de noviembre de 1997.
Aun cuando parece haber sido un atentado de una mafia de narcotraficantes,
las circunstancias v el carácter de la víctima nos permiten incluirlo como un
hecho político (Í"evario Turcott l 997). También incluiríamos aquí el
asesinato de Andrés López Hernández, por parte de simpatizantes del EZLN,

2.2_. E~ el tipo qu: registra la mayor cantidad de casos: las luchas entre
grup~s md1genas ~n ~1versos estados, los conflictos entre partidos políticos
con liderazgos caciquiles ~ las confrontaciones por tierras entre campesinos.
Entre 1980 y.~ 994 se registraron en Chiapas 34 conflictos entre indígenas
por la poses1on de la _tierra (El Norte, 1994), algunos de los cuales
culminaron
en formas
de ell O es eI en1rentam1ento
c.
.
h
"
. . v10lentas·
.
' un eiemplo
J
entre c amu 1as trad1c1onaltstas" contra chamulas "evangélicos" en octubre
de 1994, con tres muertos de este último grupo. En septiembre de 1994
c_ampesinos de Yaxé y Chichicapan (Oaxaca) se enfrentaron en un pleito o;
tierras con un dese~lace de ocho muertos (Castro 1994). En abril de 19~6
grupos de los part1do_s p~ y PRl se enfrentaron a balazos en Yaitepe~
(O~xaca) por la p_res1denc1a municipal, cuyo resultado fue un muerto y
vanos h:ndos. Lo interesante del caso es que los dos grupos habían retirado
sus planillas para que la elección se realizara de acuerdo con el sistema de
usos y costumbres (el modo "tradicional" de resolver las elecciones)·
declarado
a. este método , el grupo perdedor se,
•~ , .el ganador de acuerdo
,
mam esto ~n~o_nforme y de a!h las_ disputas violentas (Ruiz Arrazola 2001 ).
E~ el mu111c1p10 d~ Chenalho (Chiapas), las disputas por la elección de los
miembros del cabildo municipal y la declaración de legitimidad h b'1311
causado 29 muertos hacia diciembre de 1997 (Balboa 200 ¡) E 1
.ª ·
d H 'f , (Ch.
• ne munic1p10
e u~:upan . iapas), en julio de 1996 fueron asesinados tres campesinos
y un n~no tzot~des en una disputa por problemas agrarios (La Jornada 2001)
En el _area vecma de Simojovel la cuenta de los asesinatos llegaba a 15
.
las mismas f:chas i~cidentes similares en el estado de Guerrero arrojab~/~1:
muerto y vanos hendas.
, ~no de l~s ~echos más impactantes y que aún ocupa la atención de
pohticos Y penod_1s~as es lo que se conoce como "la matanza de Actea!",
donde, el 22 de d1c1e~bre de 1997, 45 campesinos indígenas simpatizantes
del EZLN fueron asesmados. Las especiales circunstancias - las víctimas se
e~contraban orando en un~ i_glesia y en su mayoría eran mujeres y niños- le
dier~n. al acto caractenst~c~s dramáticas que han impactado en los
sentimie~tos de algunos dmgentes políticos y sociales (Trejo Delarbre
1_998~. Sm embargo, hasta ahora los órganos de justicia no han mostrad~
~nt~res por aclarar las cosas y castigar a los posibles responsables. El 26 de
bnl de 1998 tre~ personas fueron asesinadas en un poblado del estado de
~ u;¡ero -A:cel_1a- por diferencias políticas con sus ejecutores (Hiriart
h9 )·. ~ntre Jumo de _1,998 y mediados de mayo de 1999, se produjeron 80
~;1c1dios en la reg1on de la Montaña (Guerrero), según una denuncia
P sentada por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollán
de la dióce~is de Tlapa, lo que muestra un permanente estado de v;olencia e~
1a zona (Eltzalde 200 l ).

el 26 de abril de 1998 (Hiriart 1998).
391
390

�En agosto de 2000, un enfrentamiento entre grupos caciquiles, la
Organización de Pueblos y Colonias dirigida por Juana Ma~ínez ("~a
Loba") y Antorcha Popular, dirigida por el alcalde electo de Ch1malhuaca~
(estado de México) se enfrentaron, resultando un saldo de I_ 4 muertos Y casi
cien heridos, cuando este último quería asumir sus funciones legalmente
obtenidas en las elecciones correspondientes.
Los enfrentamientos entre grupos derivados de sus adhesiones religiosas
son frecuentes en el sur del país. En 1996 se calculaba que los
enfrentamientos en la zona de San Juan Chamula (Chiapas) entre
evangélicos y católicos "tradicionalistas" había ocasionad_o m~s. de 50
muertos. Hemos mencionado que sólo registramos la violencia pol1t1ca Y tal
como fue definida. Los enfrentamientos entre narcotraficantes estarían en
una delgada línea de límites entre violencia política y violencia criminal; las
muertes entre grupos de narcotraficantes se han incrementado
sistemáticamente y solamente en 1998 se dieron más de 400 muertes de este
tipo (Andrade Jardí 1998).
· Qué tipo de incidentes son éstos? Generalmente, son di~putas
deriv~das de una ambigua interpretación sobre derechos_ de prop_1edad.
resultado de la incapacidad del estado mexicano para organ1~ar un s1ster~a
confiable de definición y registro de la propiedad, consecuencia de su propia
debilidad. En otros casos, las luchas por "miniestructuras" de poder local son
también una secuela de la imposibilidad de imponer el estado de derecho.
2.3. ¿Podría considerarse al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN) un ejemplo de este tipo? En la medida en que no ha proclamado
enfáticamente la búsqueda de la obtención del poder total (aunque algunas
declaraciones del autodenominado "subcomandante Marcos" lo s~a~ en ese
sentido), la lucha del EZLN parecería circunsc'.ibir~~ al domm10 sobre
ciertos territorios y a la implantación de una leg1slac1on protectora de los
derechos indígenas. El EZLN no ha actuado de 1~anera violenta en general
(salvo en su aparición inicial) y no parece estar d1spu~sto a hacerlo: a~nque
algunas declaraciones de quienes aparecen como sus dmgen~es o pnnc1pales
representantes incluyen la lucha armada como uno de sus metodos. De todas
maneras, un análisis adecuado o válido del EZLN excede con muchos los
límites y objetivos de este trabajo.
Sí se encuentran grupos paramilitares que reivindican derechos
territoriales. En Chiapas operarían nueve grupos, algunos_ de los c_ual~s
parecen contar con campos de entrenamiento propio sm _que ~.mgun
representante del estado mexicano haya mostrado alguna ~ntenc1o_n de
controlarlos o eliminarlos. Entre 1994 y 1998 estos grupos habnan asesrna~o
a más de 120 indígenas (Aguayo Quezada, 2000). Uno de los grupos mas
392

activos es el conocido como "Paz y justicia" y se habría formado a partir del
24 de marzo de 1995 como consecuencia del asesinato de Nicolás Pérez
Ramírez por parte de simpatizantes del EZLN (Treja Delarbre 1998).
2.4. Aparte del ya mencionado EZLN con sus características especiales,
se registra la actividad del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en los
estados de Guerrero, México y Oaxaca, con un número estimado de
combatientes en unos 2000 y que serían responsables de algunos asesinatos y
secuestros (Aguayo Quezada 2000). Otro grupo menor, escindido de éste y
autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI)
operaría en el estado de Guerrero y tendría alrededor de sesenta
combatientes. El 7 de junio de 1998 en un lugar denominado "El Charco"
(en la llamada "Costa Chica" de Guerrero) un enfrentamiento entre un grupo
del EPR y miembros del ejército mexicano cul111inó con once muertos
(Hiriart 1998b).
La tortura y otras formas de actos violentos contra los individuos (3 .1 ),
como su secuestro y desaparición (eufemismo para no reconocer que se los
matado) ha sido negada de manera sistemática por quienes serían sus
posibles ejecutores. Sin embargo, durante los años setenta del siglo XX se
calcula en más de 500 a los desaparecidos, algunos de los cuales figurarían
en registros del ejército (Aguayo Quezada 2001 ). En fechas posteriores
también se han presentado, aunque de manera más esporádica. Ha habido
infinidad de denuncias que acusan a la policía judicial en los diferentes
estados, al ejército o a los grupos paramilitares sobre ejecuciones,
aprehensiones sin orden judicial y secuestros (generalmente rematados en
desapariciones). En abril de 1997 la Asociación Nacional Civil de Abogados
Democráticos y el Centro Fray Francisco de Vitoria denunciaron en
Chilpancingo (Guerrero) la comisión de este tipo de acciones en las zonas de
la Costa Grande y Costa Chica del estado con testimonios de más de 150
viudas que afirmaban que el asesinato de sus cónyuges se debía a motivos
políticos (Araiza y Villa 2001).
3.2. El estado mexicano no ha actuado de manera oficial en ta
eliminación de grupos o poblaciones, como es el caso de algunas naciones
africanas o los más recientes acontecimientos de las naciones que formaron
la antigua Yugoslavia. Pero podríamos anotar como un hecho de este tipo el
acaecido en el llamado municipio autónomo San Juan de la Libertad
(Chiapas), donde la procuraduría del estado decidió dar cumplimiento a
algunas órdenes de aprehensión contra ciudadanos indígenas y que derivó a
un enfrentamiento con el resultado de nueve muertos y siete heridos
(Andrade Jardí 1998a).

393

.,,

�3.3. No hay ni ha habido esta clase de disputas, dado que México no ha
participado en guerras de ocupación durante el siglo XX.
3 .4. Debido a la debilidad del estado mexicano, no parece que se haya
desarrollado un sistema de espionaje o infiltración al estilo de la CIA
estadounidense con participación de acciones violentas al interior de otros
estados, como es la caso de la CIA en Chile en 1973, en Cuba en toda la
segunda mitad del siglo XX y en muchas otras partes del mundo.
4.1. Los linchamientos parecen ser siempre de naturaleza "social", pero
sin duda reflejan una arista política ·en la medida en que muestran la
incapacidad del estado para imponer una justicia independiente con
procedimientos apegados a las normas jurídicas constitucionales. El 19 de
septiembre de 1994 unos 800 lugareños de Chalcatzingo (Morelos) lincharon
a tres !)ersonas que habían pretendido secuestrar a unos niños; esas tres
personas no parecen haber sido identificadas (Hernández 1994 ). En marzo de
1998, en Huejut\a (estado de México) una turba linchó a machetazos a dos
personas que habían sido acusadas de secuestrar a cuatro niños. Dichas
personas habían sido detenidas y la multitud asaltó las oficinas locales del
juzgado para sacar a los prisioneros (Aznárez 1998). Hasta donde se sabe, no
hubo detenciones ni enjuiciamientos derivados de estos casos, lo que
confirma la debilidad del estado mexicano para imponer el estado de

No obstante, en el caso mexicano s
,
del tipo 2.2 en los registros de . 1 , . e presentana un claro predominio
h b
vio enc1a en los , lt'
~
a. er ~~a política oficial dirigida a evitarlos·
u I~os ~nos y no parece
la JUSt1c1a se limitan a tratar d
1
' los func1onanos del gobierno o
.
e contro arios una ve
h
.
veces- Intentar castigar a algunos culpables er z que an_ aparecido y -a
toma de conciencia en la p bl . ,
' p o no se manifiesta una clara
posibilidades de aparicio' n od ac,otn s?bre la necesidad de eliminar las
e es e tipo de
·
observando la debilidad del t d
.
acciones. Por otro lado
es a o mexicano so
d
'
' rpren e que no haya más
11echos violentos en la sociedad.
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4.2. No se encontraron registros de hechos de este tipo

4.3. Sin llegar a ser violentos, por las precauciones de los grupos de
poder, pero aparecen movimientos por la apropiación de la tierra urbana.
Podrían derivar hacia movimientos con acciones violentas similares a los
existentes en el nordeste brasileño si se acentúa la aplicación de las medidas

de corte neoliberal por parte del gobierno.
4.4. Las revoluciones no parecen preanunciarse: según algunos
estudiosos de la revolución mexicana del siglo veinte (Aguilar Camín y
Meyer, 1989), entre 1909 y 191 O varias autoridades y observadores de la
realidad nacional hablaban de la imposibilidad de su aparición; por ello, creo
que es válido preguntarnos: ¿la última fue la de 191 O?.

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_
ex,co.
Pais, año
XXII
98
Balboa
Juan (2001) ¡
r.
reclaman
w~wJ·ornada . ncump IO acuerdos de paz el alcalde de Chenalhó
·

4 Conclusiones

No creo que sea posible exponer conclusiones definitivas o, en todo
caso, si se me obliga a ello, decir que sobre violencia política es mucho,
mucho más lo que ignoramos que lo que sabemos.
394

·

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398

399

�EL DISCüRSO FIGURATIVO

Dr. Herón Pérez Martínez
El Colegio de Michoacán
Refranes y emblemas lenguajes del mismo mundo

Nos proponemos mostrar en este ensayo, en primer lugar, la trabazón
del universo que hermana discursivamente el emblematismo argumentativo
de los refranes con los emblemas y el discurso que generan, el discurso
emblemático en todas sus modalidades y' funciones. En segundo lugar. tras
analizar ambos discursos desde el punto de vista de su funcionamiento
argumentativo, avanzamos la hipótesis de que ello es posible por la
cosmovisión en que ambos tipos textuales se fincan. Partimos del hecho,
comprobable y comprobado históricamente, de que emblemas y refranes. en
cuanto hijos del mismo mundo, son los más importantes elementos
argumentativos de índole figurativa de un discurso de masas que se
desarrolla en el corazón del barroco, a la par que el teatro español del siglo
de oro, que sustentan una comunicación intensa entre los núcleos
detentadores de sendos poderes político y religioso con masas
prevalentemente analfabetas.
Emblemas y refranes comparten, en efecto, no sólo un tipo de discurso
y de destinatarios sino una concepción del mundo, una lógica y un lenguaje.
Emblemas y refranes son, de hecho, una herramienta de primer orden
empleada para desarrollar la argumentación de masas en los siglos XVI a
XVlll de las culturas hispánicas. Subyace a su funcionar argumentativo el
supuesto de que ambos tipos textuales suponen un universo uniforme que
hace posible las inferencias que los estructuran.
La uniformidad de este universo en sus variados ámbitos permite el
tránsito de uno a otro sin saltos violentos según aquel principio de la física
clásica natura non facil saltus. La cosmovisión que subyace a estos
discursos supone, en efecto, que en la estructura de las cosas hay un afucra y
un adentro según el modelo semiótico cáscara-fruto que exige que todas las
cosas que pueblan el mundo sean símbolos de las realidades más altas
ocultas. Así funcionaba la teoría del texto en le edad media. Según ella. todo
texto consta de res et verba en que las palabras. verba, son el ropaje a través
del cual hay que descubrir el verdadero contenido, lo que realmente vale.
res.
Refranes y emblemas, además, son la base de una argurr,entación
discursiva fácil de percibir porque invita al lector a incorporarse en el
proceso de comunicación y permite que su destinatario. el público de masas.
40 1

�eche mano de sus convicciones más arraigadas en el fondo de su conciencia.
La textualidad resultante conforma, entonces, una argumentación híbrida
-mitad figurativa y mitad verbal- que, tanto en el discurso emblemático
como en el paremiológico, permite inculcar principios, por lo general de tipo
performativo, expresándolos verbalmente mediante el apoyo de una figura
socialmente aceptada. El acercamiento entre refranes y emblemas es
metodológicamente pertinente, también, por el hecho de que ambos sacan su
vis argumentativa de la "experiencia".
Así, pues, el hablar lapidario es expresión de un fenómeno de
comunicación de masas que florece sobre todo en el siglo XVII hispánico y
que comparte una serie de rasgos con el discurso emblemático de que se
ocupan cada vez más investigaciones y congresos de nuestra tradición
hispánica; refranes y emblemas inculcan sus "verdades" en textos muy
breves: los lemas en el caso del discurso emblemático; los refranes en el
caso del hablar paremiológico. En ambos casos, se trata de textos
sentenciosos, en forma de expresiones aforísticas, concisas, agudas.
endurecidas por el uso, breves e incisivas, de buen arte por lo bien acuñadas;
que, aunque de manera distinta, en ambos casos se trata de cápsulas
situacionales y pequeñas dosis de saber provenientes de la experiencia. La
diferencia fundamental, en cambio, está en el ámbito de pertenencia de cada
una de esas textualidades: en tanto que la emblemática pertenece al mundo
de la creación individual, como la literatura, los refranes son textos del
folklore; no importa si, corno decía, ambos funcionan discursivamente en la
comunicación de masas para inculcar inductivamente conductas de la vida
cotidiana.
Si la transmisión de los refranes tiene lugar por las vías de la tradición
oral, la de los emblemas viene a lomos ya de una muy exclusiva textualidad
escrita ya, como lo ha puesto de manifiesto la investigación emblemática, en
productos del arte, efímeros o duraderos, que desde los ámbitos de las élites
exhiben su mensaje, siempre de fácil lectura, a públicos generales. El
emblema comparte discursivamente con el refrán, hoy lo sabemos, la
capacidad de engastarse en discursos mayores, como los sermones, para
desempeñar la función de un argumento inductivo, el exemplum de la
retórica aristotélica. Las demás propiedades discursivas del refrán no son
compartidas por el emblema: el transmitirse generacionalmente de boca en
boca, el ser aprendidos juntamente con la lengua y, en fin, el que su figura
esté constituida por una constelación de situaciones en que cada uno refrán
es capaz de brotar de manera espontánea en cuanto alguna de esas
situaciones se presenta. 1 El rasgo distintivo más importante de los refranes,
empero, es de índole discursiva y se refiere a la función entimemática
que el
2
habla de una cultura les asigna en el argumentar cotidiano.

402

Si los emblemas parten del
símbolo de algo de que h
supuesto hem1etista de que todo
.
'
ay un mundo ba· l
es
realidad fantástica que contiene lo
~o a corteza del que vemos una
por ende de una vida mucho s _secretos todos del buen comporta/se y
s~per~cie; si, en suma, las cosas~tr que la que po_demos llevar en 1~
smo s1mbolo y áspera corteza q
q_ue se nutre la vida cotidiana no son
.
. .
ue remite y ocult 1
cierto el prmc1pio herrnetista de
I
a o verdadero. entonces es
aprender a leer, o de un simbo! is:~\1: nat_uraleza e_s un libro que hay que
en todas las cosas a la m
d g~nzante u111versal que ve símbolos
. '
anera e Fil1ppo p· · 1 •.3
re ranes, en el mismo tipo de d.
icme 11, en tanto que los
¡ fh
1scurso parte d ¡
iec os de la experiencia encierran
' . ~ e supuesto de que todos los
atender·
una ensenanza a !a que siempre haY que

f

Es el mismo espíritu del tiem o ue . . ,
estando en las cárceles romanas de I
q_ . _1~sp1ro a Tomasso Campanella
soneto "Modo di filosofare''
a nqu1s1~1on entre 1594 y 1595, el célebr~
b
que expresa bien n , 1 1
su yace al argumentar entimema't,·co t t d
o so o .a cosmovisión que
1a re1en
'" ·da doctnna
· hermetista
· sob an
o e .emblem
1
.
re e conoc1m1e t das como
o· de
• refranes· sino
e
que
el
mundo
es
un
libro
qu
h
n
e
tos
smo
la vieja idea
d
donde el creador escribió sus per a_y que aprender a leer: el mundo es el libro
opios conceptos 1
¡ •
con gestos y con el propio ejemplo ad , . , e1~p o vivo donde pintando
muertos copiados del orioinal c
ornl o cielo y tierra; en vez de leer libros
t
1
.
º
on mue 10s errores 1
con emp ar el urnverso como libro vi
.
,ay que leer el original.
vo que eJerce su constante magisterio.~

°

El ambiente vital 5 del embl ·
mismo que el del refrán· amb
hema es, en suma, fundamentalmente el
•
·
os ec an mano d
sm embargo, en lo subvacente Nad
. - e una superficie apoyándose
]
·
·
a extrano ent
'
os tipos de discurso que ambo
' . onces, que sean análogos
destinados y, desde luego las
sd gdeneran, n, el público al cual están
.
'
ver a es y cond t ,
.
que su vigencia discursiva sea
. 1
uc as que mculcan. De allí
t
d
equ1va ente La
·d d
anto e emblemas como de r ..
capac1 a argumentativa
.
e1ranes se basa
1 ,d
.
am bos tipos textuales v por tar1t
en a lll ole discursiva de
· · ·
- '
o, en su estructu
·, ·
pnnc1p1os inculcados a través d t
b
. ra sem iot1ca: se trata de
1
.
e extos reves e 11 • . ,
ectura e mterpretación se apovan
fi
1c1s1\0S que. para su fácil
h
1
'
.;
en una ,gura q
.
ace as veces de un exemplum que siem
.
_ue argumentat1vamente
emblemas hacen del lema ese postulado :r:ev die~ m~~ que mi l palabras: los
figura correspondiente· los re'"ra
e e mc1s1vo que se apova en la
11 nes hacen argui
1
,
t ·
ema en tanto que constru
.
nen at1vamente las veces de
yen soc1oculturalme t I fi
para argumentar.
n e a igura de que se valen
Un mundo grande, uniforme y de muchos pisos

. La idea de mundo que sub ace
.
uniforme. Coincide con lo
Ny
a ese discurso es la de un mundo
que orthrop Frye llama en El gran códi¡;o 6 la
403

�,
y·tco, d"vide
la historia de. la cultura
. , . " cuando . apoyandose
en
lt'fitea,
··fase h1erat1ca
.
, t 11 por una era Jerog
en tres eras. El ciclo de la cultura e~pielza, segoue~ti:oºde la lengua. Esta fase es
.
que domina e uso P
mítica o de los d roses, et. 1 , · a la que nos re1en
.: 'amos·· en ella preva1ece. un
seguida por una fase h reratrca'. , .
.
1 ';itz im Leben, el ambiente
, . E f e hrerattca constituye e ,
lenguaje alegonco. sta as
d sarrolla y funciona la cu1tura
vital o el universo cultural en donde sufrge, seA eella seguirá una tercera era, la
mo de los re ranes.
·
tanto de los embl emas co
d , t" . en ella prevalece un lenguaJe
era del ueblo llamada por Frye _emo ica.
. _P Tenninada , el ciclo comienza de nuevo.
descnpt1vo.

ua está más individualizada.
Para Frye, "en esta segunda etapa !al enngte la expresión externa de
ser fundamenta me
. "d 1
y las palabras pasan_ a
" 7 uesto ue la palabra es sólo "refleJ_º e
pensamientos o idea: i_nternas . p , ob~to en la acción de hablar smo las
suJ·eto. No sólo se distinguen sujeto) } 1 . el pensamiento prevalece
.
de las emociona es.
operaciones intelectua1es,
. d
metafórico - las palabras se
sobre el sentimiento. El ha~lar deJa e ser nvertirse en metonímico las
identifican con los pensamientos--:- para copasa de la identificación a la
se
1azan a los pensamientos
. " en la palabra de manera
Palabras reemp
,
., ·
· " un ,·extenor
. ,, que
substitucion. Hay _un , mtenor Y_ ero Pero también hay un "arnba y un
lo segundo es ep1fan1a de lo pnm . . 1
el árbol de Porfirio: en los
'·abaJ· o" puesto de manifiesto, por eJernp ~'. pordemuestra en efecto, que
.
,
La abstracc1on
'
d 1
conceptos hay Jerarquias.
d distinta manera en cada uno e os
realidades corno el ente se encuentran e dernos de lo más inmediato a lo
, , en efecto aseen
. .b "
' I' . mente de lo de ·'arn a en
Planos: por la "abstracc1on,
d os hablar ana ogica
. .
más "elevado y po em
I d " bajo"· de la metontmia, pues, nos
cuanto está contenido ya en o e a
; i·co el lenguaje tiende a
1 ía De rnetomm ,
1
deslizarnos hasta a ana og . 1 .
que alimenta tanto a ernb1ernas
, .
Ese es e umverso
1 1
convertirse en ana1ogico.
. .
. ºd des como el que postu a a
· so sin d1scontmu1 a
. ¡ .
como a refranes: un _un1ver
. nado rincipio natura non jaclf sa tus
física newtoniana baJo el ya rnenci~ k p
roto por la teoría de los cuantos de p anc ..
.
1

, ica socrática que "implicaba renunciar a la
Platón emplea la mayeut
b
"· s el saber está oculto Y
1 b
ara poder o servar1o .
posesión personal de sa er p
.
d I lenguaje pa,a sacar a la luz lo que
hay saber deambular por les laberintos ~ un diálogo con Sócrates que va
oculta. El saber de esta manera st!:nd~ de las ideas. El lenguaje, pues, se
dirigiendo a su interlocutor ha~ta ~ pensamientos separado, y en algunos
hace dialéctico_ "en un mun ofísi:o de la naturaleza"9: Frye com~ara .el
aspectos supenor. del mundo . , .
n el proceso de extraer del mtenor
.
¡ fase h1erat1ca co
.
· ¡ ¡
argumentar vigente ~n- a
• onerlo a circular en el exterior socia a a
lo verdaderamente val,1d~ para p, .
Si Platón puede llevar a cabo su
manera de la mayeut1ca socrattcla.
o11tinuada"10 en contraste con la
"d rrollo de a prosa c
d
1
revolución, se debe a esa
d . d Frye "discontínua; se trata e una
.
fase que es. . a ec1r e
'
prosa de la primera

404

serie de gruñidos epigramáticos y proféticos que no se discuten sino que se
aceptan y se reflexionan, y su poder es absorbido por su discípulo o lector". 11
Por otro lado, la "prosa continuada" tiene que ver, claro, con el nacimiento de
la lógica deductiva propugnada por Platón que se presta a una textualidad
etimológica, basada en lo que la palabra oculta en su interior, y por tanto
menos flúida que la prosa emanada de una lógica inductiva con el raciocinio
como espina dorsal. Sendos discursos, emblemático y paremiológico, se
atienen a ese universo, esa lógica y esa estructura discursiva.
Platón. con su lógica deductiva basada en la causalidad múltiple. habría
proporcionado, a decir de Frye, "una técnica de disposición de las palabras
para realizar una marcha triunfal a través de la realidad, con los sujetos
persiguiendo
a los objetos a través de todos los obstáculos de los predicados''
12
como las huestes de Alejandro Magno: la idea platónica de un orden
superior alcanzable sólo por el lenguaje - sea verbal, sea matemático- vendría
a más tarde a fundirse con el concepto de lagos.
En el lenguaje metafórico el concepto central ·'que unifica el
pensamiento y la imaginación humanos es el concepto de una pluralidad de
dioses o personificaciones de la identidad entre la personalidad y la
13
naturaleza";
en el lenguaje metonímico, en cambio, "este concepto
unificador se convierte en un Dios monoteísta, una realidad trascendente o Ser
perfecto hacia el que apunta toda analogía verbal" 14 La palabra '•Dios", dice
Frye, "es casi un requisito lingüístico para el pensamiento metonímico. No
tiene sentido extraer analogías de las palabras, a menos que tengamos algo ~on
qué relacionar esta analogía" 15 Este presupuesto
--es evidente- sólo tiene validez en un grupo humano en donde "Dios" sea el
centro y referencia de todo: en un universo así nada es imaginable sino en
relación al punto de referencia hermenéutico que es "Dios". La escolástica
fue un sistema para ver así el mundo y las cosas: la escolástica es el sistema
que sustenta el argumentar tanto emblemático como paremiológico .. Según
Frye hay en la Biblia vestigios de la tensión entre el pensamiento metafórico y
el unívoco pensamiento metonímico. De esta manera, tiene lugar - supuesta la
prevalencia del lenguaje conceptual sobre el metafórico-- un proceso de
desmitologización ya evidenciado en Homero: "la alegoría empareja las
discrepancias en una estructura metafórica, adaptándolas a una norma
16
conceptual". La semiótica de Peirce se encargará de sustituir el rígido
concepto, como medio de conocimiento y de comunicación, con su muy
versátil interpretante dinámico.
El resultado es una escritura sin saltos: una prosa continua que se puede
construir en todas direccior.es y en todos los niveles gracias a la unifor:nidad
del mundo. a las implicaciones simbólicas de todas sus partes y, en fin, a la
posibilidad de construir pasadizos en todas direcciones, como sucede con el
emblema y como sucede con el refrán. Todo esto es posible, dice Frye.
405

�"gracias al desarrollo de la prosa continuada, principal instrumento del
pensamiento metonímico. En la prosa continuada, si A y B parecen
contradecirse se pueden insertar fórmulas verbales intermedias, o volver a
redactarlas en fom1a de comentario, de manera que A "concilie" con B: si
escribimos suficientes frases intermedias, cualquier afirmación puede.
finalmente, conciliarse con cualquier otra. Así, el comentario se convierte en
uno de los géneros metonímicos más importantes, y las imágenes metafóricas
17
tradicionales se utilizan como ilustraciones de un argumento conceptual". Es
lo que sucede tanto en la teoría argumentativa del lagos, como en sendos
argumentares emblemático y paremiológico.
Como lo hará después la pragmática al establecer los linderos con la
nueva retórica, Frye resalta la relación existente entre lógica y argumentación
en la textualidad común. La relación, a saber, entre demostración y
argumentación tan discutida hoy en el seno de la pragmática. Cuando no se
habían descubierto aún los conceptos, las palabras y las cosas se relacionaban
de una manera directa: el Cratilo de Platón conserva, en la posición naturalista
allí defendida, vestigios de esta manera de pensar mítica. Es la fase jeroglífica
de Frye: el mundo es un discontinuo para el hombre; la causalidad es múltiple
porque son muchos los dioses que operan en el mundo: la manera de hablar es
también discontínua como la interlocución en que las palabras se cosifican y
adquieren la dureza y realidad de la misma realidad a la que apuntan: aún no
se inventa el concepto. El sistema textual de las lenguas, correspondiente a
este período, es muy reducido: es el reino de la metáfora. En ausencia del
concepto las palabras-objeto se desplazan para cubrir territorios vecinos. Frye
señala, con razón, que la forma primera de \a textualidad fué el verso: el verso
nació de la necesidad de retener, conservar y transmitir textos. Los mitos,
como los viejos juglares o los antiguos sabios paremiólogos, echan mano del
verso: sus textos son breves -cuando son largos, son metidos en clichés- , se
trata de sentencias sapienciales o proféticas que, por lo mismo, tienen
autoridad en sí. La ley de organización del texto es la parataxis: la pura
yuxtaposición de pequeñas escenas junto a otras, como en la vida real, sin
vislumbrar conjuntos.
Descubierto el concepto, se descubre también otro tipo de textualidad:
la prosa. Por la deducción, el camino para el texto está expedito hacia "arriba''
y hacia ·'abajo". La textualidad, además del espacio y del tiempo estructurantes de la descripción y de la narración, respectivamente-, con el
descubrimiento de la metafísica. un sistema jerarquizado de causas -como los
agentes del cielo, con un Dios en la cúspide de la jerarquía-, descubre la
syntaxis: el texto tiene a su disposición un magno camino con tantas
ramificaciones como tipos de causalidad y con tantos niveles como el árbol de
Porfirio; la metafísica de Suárez, por ejemplo, podría presentarse como el
paradigma de las posibilidades por las que puede transitar la sintaxis que, sin
406

embar~o, es lineal. La alegoría se convierte
textualidad metafórica y
en recurso de conciliación entre la
Ia conceptual co
. .
1
meto111m1co, por excelencia: en todo cas ,
m~ e comentario, género
a la tradición metafórica.
o, la necesidad metonímica se impone
Frye, "e1 gran sueño mediev I" fu
.Según
.
conoc1m1ento de las premisas d I R
.~
e extraer todo tipo de
e a evelac1on T 1 1
umma
eologica
y
tal
es
la
c
.
.
.
a
es a metodología de la
T,h
S
oncepc1on del
d
muo o que subyace a la lógica
de I argumentar tanto emblema·t·c
1 o como par
1• ·
estas substituciones referencias y
. 'd em10 og1co. El mecanismo de
'
contmu1 ades d t d'
expuesto por Frye en estos términos:
.
' e es e iscurso, en suma, es
el lenguaje analógico lle ó a
.
sacramental, como una respuesta v!rbal ser cons1_~erado como lenguaje
alguna forma de analogía pues d
a la revelac1on de Dios. Era esencial
lenguaje humano pudiera \eempla:a~~ro modo no habría realidad que el
humano es completamente adecuad
, y nadie sostendría que el lenguaje
o para comunicar esa realidad. is
~o deja de reconocer, sin embar o la
.
.
analog1sta que apunta "a un . . . g , existencia de una corriente anti. ..
m1st1c1smo no verbal"
1
10111s10, Escoto Erígena o E kh
.
en e que Pseudo D
·msu fiic1enc1as
· . de la analog' c art, por eJemplo
d
.
' ponen e manifiesto las
ia, puesto que Dios 110
d f¡ .
an~ 1ogante absoluto porque, estrictamente habla ,
pue e unc1onar como
finita -se puede aplicar a- D.
. ndo, nmguna palabra- que es
'escondido', dice, más allá de to:~ ~ue es_ mft111to. Por tanto. "Dios está
palabras"19 Pseudo-Dionisio po ? ns~m1ento y, a fortiori, más allá de las
desemejanzas sirven mejor q'u
eJemp ?, tras asentar con firmeza que "las
reino del espíritu'' puesto que"~ as semeJanzas para elevar nuestra mente al
iguras muy nobles pod · · d .
error de pensar que los seres celest
h
nan 111 uc1r a algunos al
d h
es son ombres de
1
•
e ermosura. suntuosamente vestid
.
. oro, um111osos, radiantes
otras formas con que la teol , 1 os, mofens1vamente llameantes o bajo
Para evitar esas con,fus. og1a rn representado las inteligencias cel~stcs" 20
t0nes Y malentendido
·
problemas para elevarse por
.
d
s entre gentes que tienen
'd
encima e la herm
s_ent1 os, dice Pseudo-Dionisia ha h b.
,
osura que perciben los
tipo de simbolismo.
·
ª ido teologos que han sobrellevado ese

t

Obrando así, dice, ellos han fre d
material y el deseo de sat' f;
na o nuestra natural tendencia a lo
calidad. A la vez, han favo;:c~~:~os tere~~samente con imágenes de baja
que siempre anhela las cosas de a e_ebvacE1on de la parte superior del alma
· b
•
arn a. n efecto 1
•
s,m olas sirve de estímul
.
, a tosquedad de esos
terrenas no puedan J. uzgar os p~ra-lqu_e _mc_luso los aficionados a las ,;:osas
. veros1m1 n1 s1qu1era
'bl 1
.
cosas triviales con las celestes. 21
pos1 e a semeJanza de estas

407

�La etapa metonímica, pese a todo, seguirá teniendo vigencia, según
Frye, "hasta la época de Kant y Hege\...Uno de sus puntos culminantes es el
universo metonímico de Kant, donde el mundo fenoménico ' reemplaza' al
mundo de las cosas mismas" 22 Sin embargo, esta fase hierática con la
deducción como centro de operaciones empezó a mostrar sus deficiencias.
Ello coincidió con el surgimiento de las nuevas culturas europeas: de entre las
ruinas del antiguo poderío romano; surgen, por ejemplo, las nuevas lenguas de
carácter popular de las cenizas del vapuleado latín. Estas nuevas lenguas que
traían consigo muchos de los recursos de la tradición oral como la rima, la
aliteración y el ritmo acentual, por ejemplo, fueron el instrumento para
surgiera un nuevo discurso popuiar con nuevos y frescos recursos que se
integraron por tanto a una nueva corriente poética. A decir de f rye, desde
hacía tiempo se sentía que el razonamiento silogístico no conducía a nada
realmente nuevo, dado que sus conclusiones ya estaban contenidas en las
premisas, de manera que su marcha por la realidad se parecía cada vez más a
una ilusión ver_bal: Ademá_s ~n e_nfoque_ analógico de _la len~~ª no parecía
contar con el cnteno para d1stmgu1r lo existente de lo existente. ·
Ello determina el fin de este universo y de este discurso. Ya Femando
Rodríguez de la Flor señaló 24 cómo el ocaso de la cultura emblemática
coincidió con el ocaso de la escolástica. Hoy, si acaso, señalamos que la
cosmovisión que pennitía esa retórica hermanan al discurso emblemático con
el paremiológico cuyo ocaso, curiosamente, coincidió con el de \a escolástica
y el de esk universo sin accidentes. Si acaso, señalaremos la paradoja
25 de que
el período demótico haya visto menguar el discurso paremiológico. Después
de todo, hoy se sabe bien que es el discurso el que construye y conserva la
"realidad'' y no, como el orden medieval quería, es reflejo suyo. A este título,
ambos, discurso emblemático y discurso paremiológico han contribuido a
construir no sólo representaciones de una sociedad, hoy desaparecida, sino
representaciones de unas prácticas sociales, de unos actores en una sociedad y
de unas relaciones entre e\\os. 26 Hoy se sabe que, como
en las viejas
27
28
mitologías, \as palabras han hecho aparecer la realidad. O, en palabras de
Barthes, "el hecho no tiene nunca una existencia que no sea lingüística."
Esa es, de hecho, una de las más importantes premisas de la lingüística

los principios que ho ~
varios de II
y orman parte central d ¡
.
refrán de eent~: ,::
índo!e discursiv:-a:g~:::~~:~:ípa hispánica:
,scurs,vas que cum I
nmana del
p e en una socio-cultura

~~~~~~~e:~ª-

Por el prim ero de esos ax·

·

:~;~:1 1:: :i~~r ':~;~iano que a::~~;a: : ~~b;,:;; :~ el refrán es uaa

una de1 esas verd~des ede apoyo argumentativo o indiscuti~lante~ funciona
basada y tiene como
n que se apoya el argumentar
e \er, a_d. Cada
arraigadas en la ló . punto de referencia alguno de esas parem1olog1co está
menos"· El f , g1ca popular del tipo ''lo que I
verdades universales
.
re ran entonces
d.
va e para lo más v 1
ese tipo de axio~
. , es iscursivamente una e ,
. , a e para lo
Aristótel
.
as o, si se quiere de tó .
xpres,on cultural de
es, se suele disti
· ¡
'
picos. Desde la R , ·
ámbito de sendos d.
ngu1r a argumentación de I d
etonca de
claro, no demostrat/~~~~seo~e~i::~ea~!t;~~ó~i:aremiológ!c: ese,:r;~:;~~;;1·iv~'.
a, no a la log,ca. &gt;O
_La argumentación, como se
enunciado aceptado
sabe, es una operación
como aroun1ento -en nuestro caso el refrán o el le que se apoya en un
e
para ¡¡
rna- v q f ·
conclusión •JI L a " Iey de pa egar
a
un
enunciado
,. d
menos- acue '.1nc1ona
d
transferir a la conclusi, 1 so , e 1~, que habla Plantin. tien
epta o.. _la
En palabras de Perelmaonn, a aceptac1on que tiene el em;ncia;ocomo
func10!~
argumento.·'El fin de la argurnentac. ,
la verdad de la conclusión ion _no es como el de la argumentaci,
transferir a las co 1 .
partiendo de la verdad de 1
~n, probar
.
ne us1ones la adh ·,
as premisas ·
quiere
el
riego
d
f
es1on
concedida
a
1
.
.
e racasar en su · · ,
as premisas ,Sisino
smo de premisas que gocen del ben:;~~n, el orador no deberá partí; nun:~
~~b fu~se suficiente, la primera preocuºp:e. ~nadadhesión suficiente: si ésta
era ser la de refi
I
c1011 e quien
.
transferencia de la a;~zª:,ª por todos los medios de que ~~1ere persuadir.
1
es1on no se real'
.
spone, pues la
entre as premisas y las tesis que uno
~mo estableciendo una solidaridad
s uerza por hacer admitir 33

st:

Axiomas del argumentar paremiológico

.
.El ''sa lto,,. del argumento (A) 1
especie
de
verdad
cultural
.
.
.
a
a
conclusión
(C)
se
apo
R , .
, pnnc1p10 aceptado
ya en una
I
/ 1?rica Aristóteles de llama rnnos y I t d'P~,r a socio-cultura, que en la
~p1co .. Por tanto, puede asumirse coma ra 1c1on retórica occidental llama
0
1scurs1vo de
.
argurnentació ¡ , .
dfund
. , enunciados aceptados a
. n e transito o salto
1

El emblematismo argumentativo de los refranes, objeto de este
ensayo, se expresa no sólo en el funcionamiento discursivo de los refranes
sino en la misma estructura formal de algunos de ellos y, aún, para el caso
de \a paremiología hispánica, por el cultivo y desarrollo de algunas formas
paremiológicas cuya función discursiva es explícitamente de tipo
emblemático. Para abordar ésto, voy a traer aquí brevísimamente algunos de

in f
º;u:e;e s:lto argumentativo, tan:;~~~
bl;s La
verdad, son d .
a~a como la figuratividad en
cua ros de
ling··, .
e tipo soc,o-cultural El refi , .
que se apoya como
u1st1cos para d
·
ran tiene una
· d
afirma . 34
, a optar la apariencia de un
sen~, e recursos
. t1va, amen de ser un tonos
a propos1c1on un iversal
universalmente válida dentro de una ª:~~tado sobre un tópico o secuencia
tura, y de apoyarse en una figura

. .

19

cog111t1va. -

408

er::c~:':~

~~;:co:c:pta

409

�cultural. La aceptabilidad argumentativa del lema, también cultural, se basa
en la figura que, en cuanto tal, se presenta como un hecho evidente de la
experiencia.

d¡scurs~ mayo~ s_e convierte, automáticamente, en una invocación sociod1scurs1va del toprco ancestral correspondiente mediante rn TTO',,
i:
Los refranes figurativos de los refraneros hispánicos

Por lo que hace a los refranes, en efecto, hoy se sabe que ello sucede
por el hecho de que a cada refrán subyace la fonnulación cultural de un
tópico argumentativo bajo el postulado de que detrás de cada relación
argumentativa hay un rnnos subyacente, como se llama en la propuesta
pragmática de. Anscombre / Ducrot, al punto de apoyo o puente que consiste
en una convención admitida por en una comunidad de habla. Ello hace que
el punto de apoyo del argumentar paremiológico en relación con el
argumentar emblemático sea diferente: la validez del lema, en efecto, viene
de la cuota de evidencia aceptada culturalmente y expresada en la figura del
emblema.
Anscombre / Oucrot distinguen entre el tópico y el rnnos. En efecto,
hablando de los encadenamientos discursivos de pares de segmentos, A y C
por ejemplo, de los cuales A se presenta como argumento y C como
conclusión dicen: "consideramos aceptado . . . que estos encadenamientos
ponen en juego generalmente un tercer término, un garante, que autoriza el
paso de A a C. A este garante de los encadenamientos argumentativos lo
llamamos rnnoé, ". 35 Si bien el término 101toé, evoca conscientemente el de
la retórica, a decir de A/D, el rnnoé, argumentativo es de un alcance mucho
más reducido. El rnnoé,, pues, viene a ser una expresión de un tópico
adoptada por una cultura determinada en la que, por tanto, se está de acuerdo
en el hablar popular y es, a ese título, indiscutible. Ello permite considerar al
refranero como una de las tópicas del hablar cotidiano.
Un segundo axioma sobre la discursividad paremiológica, relacionado
con esto, nos dice que el refrán lleva a cabo sus funciones discursivoargumentativas insertándose casi siempre como apoyo argumentativo en un
texto mayor mediante un enlace. Desde el punto de vista de su textualidad,
por tanto, un refrán es un :exto parásito que, sin embargo, lleva consigo una
serie de virtualidades discursivas que le provienen por el hecho de ser un
rnrroé,. El ingreso al mundo privilegiado de los rnnoé, tiene lugar mediante
un enlace discursivo. Los enlaces con que tradicionalmente se inserta un
refrán en un discurso mayor son del tipo de: "como dice el refrán", "como
dice el dicho", "como dicen en mi pueblo [en mi rancho]", "como decía mi
abuelita", "como decía mi abuelo" u otros parecidos. Resulta evidente en
esta situación que los refranes así introducidos desempeñan dentro del
discurso mayor en que se enclavan la función de "refuerzo argumentativo"
hacia una conclusión ya perfilada argumentativamente. Con ello se
desencadena la fuerza argumentativa del refrán y la fórmula de enlace en el
410

Un tercer axioma paremiológico dice ad ,
vista argumentativo un refrán d'
,
, emas, que desde el punto de
ello es posible precisamente ,ce ~as, mucho más, de lo que enuncia v que
'
' gracias a que el funciona · t d' , ·
argumentativo del refrán es de 111
, d0 I
bl , .
mren o iscursrvo.
e em ematrca El ref '
~
·
fi
, .
ran en unciones
d rscursivo-argumentativas activ
tenida como indiscutible e a, el n e ecto, no solo una verdad axiom:ítica
f .
n e seno de una cult
.
unc1onamiento argumentativo es a I
d
ura s1110 que su
introducida a la manera de un
a n/ianerda e un emblema cuya figura, es
.
exemp um e cuyo valor a
·
rgumentatrvo se
d ice que vale más que mil palab
Si todo refrán funciona como :::• ceo:~anto q~e su le~,~ es el refrán mismo.
por él referida y la situación e
. paralc,on expl1c1ta entre la situación
,
n que tiene ugar la enunc ·a . ,
mas razón cuando explícitamente el ref .
.
. , cron, con mucha
modal "como"
·
.
ran es mtrad uc,do por al adverbio
que tiene la virtud de confi)
.
paradigmático que sirva de ejem 1 1 . rgurar e mvocar un caso
refraneros hispánicos existen mue/ o ~ obJeto de la discusión. En los
los ''refranes como·' del refran os re '.anes .e;~emp/11111. Tal es el caso de
.
ero mexicano
que cond
,
111vocación de la figura y la enunci . . d 1
ensan en sr la
refrán. Por ejemplo:
ac,on e ema en la segunda parte del

¡

Como burro_ de aguador, cargado de agua y muerto de sed
Como cochino recién comprado, desconociendo el meca.te
Como cuch~llo de melcochero: pegosteado y lleno de abolladuras
Como cuchillo de San Bartolo, puntiagudo y sin filo
Como el acto de contrición, que ni peca ni da tentación
Como el buen chocolate, que no hace asientos
Como el buey dar~ero: donde no hace daño, se asoma
Como el calendario de Galván: promete vientos y llegan lluvias
Como el cura de Jalatla_co, que le mataban cuidados ajenos
gomo e: perro del carnicero, oliendo la carne y lamiéndose el hocico
orno~ perro d_el herrero, que a los martillazos duerme y a los
masqurdos despierta.
Como jarrito de Tlaquepaque: feo y delicado
Como
. la reata del pnzo·
~ . muy t:rega da de 1as puntas y reventándose de en
med ro
Como la Salve Regina, siempre gimiendo y llorando.
Como la yunta de Silao, tan malo el pinto como el colorao
¿orno las b~!as de billar, todo el día chocando y en la noche juntas (
orno los frrJoles v~ejos, que al primer hervor se arrugan (DDR 64)
Como perro de carnicería: oliendo la carne y lamiéndose el hocico .
411

11

�Como perro de hortelano: ni come, ni deja comer
Como pila de agua bendita, que todos le meten la mano
Como plato de fonda, bocabajo y bien fregado
Como títeres de rancho: a huevo son las entradas
Este tipo de refranes constan de dos partes: la primera de ellas es la
sección "como". La segunda, en cambio, está constituida por el punto de
comparación. La sección "como" del refrán está constituida por la figura y la
segunda, en cambio, por lo figurado. Este conjunto emblemático hace,
argumentativamente, hace las veces de un exemplum.
Lo mismo puede decirse de los que en otra parte hemos llamado
''dichos exclamativos". Hay, en efecto, en los refraneros hispánicos una serie
de esos "dichos exclamativos" dotados igualmente de una estructura
emblemática que tienen una función prevalentemente didáctica y funcionan
discursivamente como exempla. "¿a quien le dan pan que llore?". Por lo
tanto, los dichos exclamativos desempeñan, desde el punto de vista
argumentativo, unas veces la función de ornato puro; otras, en cambio, la un
adorno cuyas funciones semióticas dentro del discurso se atienen a otros
códigos, se pegan al discurso mayor en el que funcionan, ya a partir de
imágenes que funcionan en la cultura popular, ya por medio de recursos
acústicos. En efecto, si bien este tipo de refranes son, generalmente, de
37 tipo
acústico y corresponden a la concepción del "sonido estupendo",
muy
propia del espíritu barroco que impregna, por vocación, la cultura mexicana;
sin embargo, los hay que descansan en un sistema de figuración
emblemática, son connativos desde el punto de vista de la enunciación por
vías distintas de la exclamatividad pura. Por ejemplo mediante la connación
interrogativa.
En efecto, el sentido paremiológico, o contenido discursivo del refrán,
es una estructura argumentativa en más de una acepción. Por un lado, como
hoy se sabe, en el sentido paremiológico se basa la argumentabilidad
inobjetable de un refrán en la medida en que se reduce, en último término y
como hemos explicado, a un principio aceptado de manera indiscutible en el
seno del grupo cultural en que el refrán funciona. La relación entre sentido
paremiológico y significación referencial en un refrán es, como se ve, de
índole semántica y puede equipararse a la relación postulada a nivel
sintáctico por la gramática generativo-transformacional chomskyana: la
relación, a saber, entre una estructura profunda y una estructura superficial.
También a nivel semántico, por lo demás, en la estructura superficial de un
refrán hay una serie de marcas que evidencian una serie de operaciones
realizadas en el interior de la frase paremiológica y que remiten en último
término, corno ha puesto de manifiesto la semiótica greimasiana, a
postulados fundamentales ya de la experiencia, ya de la ideología.
412

. La estructura profunda de
.
sent1d_o paremiológico y consis~~í:ef:~n, pues, _est_a~ía constituida por su
~~~ac1dad argumentativa en el medio
. un pnnc1p10 absoluto de alta
u_1t1mo té~mino. a alguno de sus tó s_oc,al en que fu~ciona reducible, en
sistema discursivo de la cult
picos argumentativos en boga e 1
· d ¡
ura en cue t' · E
n e
111 o e semántica de cada refrán se
1 . s ion. sta estructura profunda de
su re~pec!iva estructura superficia~e__:ciona t~xtualmente. como decía. con
expene~c,a ya sobre un postulado de I o~tr~1da_ ya sobre un hecho de la
~etafomación, de profundidad varia:i~ eo og,a- mediante un proceso de
siempre la estructura profunda Los _' tuyo referente hermenéutico es
estructura profunda se proyectan ~ fi e ementos argumentativos de la
una . serie de marcas, por lo gen,er;I ~é:~~o, en la estructura superficial por
refran ~o sólo insertarse en un context . as, ~ue son las que permiten al
constnm su figuratividad d
o d1scurs1vo mayor sino desde 1
E t
y esencadenar con ell
ti
.
uego.
n re_ estos elementos argumentativos
. o su e ,cacia argumentativa
~or eJemplo, la índole enunciativa de q~e fu~c_,onan a nivel superficial está.
e la función que ese pequeño texto dca a re ~an que depende, en todo caso,
en ~ue funciona el refrán. El resul::::pena en la realidad sociocultural
conJunto de tipo emblemático e I
de esta doble estructura es L
lema mientras que el nivel n e~ qude el nivel superficial hace las veces ~n
fig urat',va, hace las de figura. pro1un o, que por naturaleza es de índolee
Niemplo
mujer que otro ha dejado, ni caballo e b 11
e1·
m a estado: a guisa de

•

f•
1

d
En refranes como éste el embl
.
parece. claro en la medida en u
emat1smo argumentativo del refrán
figurativo: su valor
q ~ el argumentar del refrán es d t.
fi
. .
argumentativo des
.
e 1po
tgurat1v1dad del refrán que co
cansa expl1citamente en 1
a quien otro ha dejado. En
un caballo emballestado con una muje;
estructurado como la confrontac·,, argumentat,vamente, este refrán está
dejada por otro" por u I d ton entre dos casos figura- una "m .
"
,
n a o y u " b 11
·
UJer
Emballestado" es un término ,de I n ca_ ~
emb~llestado", por otro.
~aballas. En México, en efecto I a med1c111a vetennaria propio de los
mcurable del caballo o mula
, a e~nballestadura es una "enferm edad
que_ le hace traerlas doblad~sq~:c~~~~,s:e en u~a debili?ad de las manos,
bestias son peligrosas de montar porque t as ·rodillas hacia adelante • Ta Jes
~,odas acaban por inutilizarse p~ra el tra~opt~z~~ a _menudo y llegan a caer;
em~allestado" no es privativo del es añ ªJº . . S111 e'.11bargo, el vocablo
propia de los caballos mexicanos M p, ol mexicano, nt esa enfermedad es
voc~blo en estos términos: "se a lica
Mol111er ~ecoge el significado del
hacia adelante el menudillo de la~ manos" s39caballenas que tienen encorvado
tanto, un caballo inservible porqu
I' . Un caballo emballestado es, por
e es pe ,groso para quien lo monte.

;~:t:

º·

:'1:

413

11

�dos casos a que se refiere el refrán se
Está claro que aunque los
d . ta de la vis argumentativa
,
t desde el punto e vis
refuerzan rec1procamen e
bºl'd d del refrán el caballo
·
d la aroumenta 1 1 a
'
.
desde el punto de vista e
~
1 " 1.,, prohibitivo de la pnmera
·
d fi a para re1orzar e 11
.
emballestado sirve e igur
.
. ., tro" ha dejado mediante 1a
parte: el refrán precave de una muJer adqu1~n oto de vista de la estructura
fioura de un caballo emballestado. Des e _e puln efrán como una rotunda
e
.
d , se puede asumir e r
argumentativa, a emas,
. " .
.,, basada en una doble figura.
. . .,
da por \a secuencia 111 ... ni
f
proh1bic1on expresa
. ., .
lar a consistencia en los re raneros
Por lo demás, esta asoc1ac1on ~1enle una gt s baJ·o los cuales el caballo se
, .
40 E
.
11 vanos os aspee o
hispan1cos.
n ~ 11 os so
ue ha ue darles a ambos es, por eJernp1o,
equipara a la rnuJe~. El trato_ q
q buenos caballos los echan a perder
análogo: "a las mu1eres bonitas/ª. o~
a la mujer, con la espuela". Hay
los pendejos"; "al caballo_, con a nen ª•t: n1·ca análoga al escogerlos: "el
·
cU1dados y una ec
que tener los mismos
,, ... ·aballo gallo y mujer, por su
•
¡ 0 · e han de tener , e
'
d
caballo y la mu1er,
1° s
. de pecho y de anca se han e
". " ¡ aballo y 1a mujer,
•
raza has de escoger , e c
.
afio que llene las manos y mu1er
escoger": "caballo que llene las piernas, g
que llene los brazos"

j

ª

arece también en otros refraneros
Esta relación entre send~s figuras 1ªPR ,¡:,. ero nicaragüense de Carlos
. , .
.
. de eJemplo, e eJ' an
.
1
htspa111cos. Cito, a guisa
,. aballo mujer y pistola. con e
,
tº
~1 del que recojo refranes como
c
,
d
"·
--e\
Man tea
.
.1
. de pechos y ancas has e escoger .
dueño o sola": "el caballo y a muJerf
,, ·'el que presta a su mujer para
·
d · h s de o recer· ·
.
caballo y la muJer a na ,e a
.
n~da que reclamar'·: "ni muJer de
bailar, o su caballo para torear, no tiene
otro ni patadas de potro".
,
ocu a extrema la comparación entre la
Por lo demás, el refran q~e nos
p
· s· la fidelidad absoluta: el
mismas consecuencia .
.
..
1
1
mujer y el caballo ,asta as
mo la mujer de un solo mando: no
caballo tiene que ser de un solo a
Y_
s con muchacha de muchos
hos fierros m case
d
11
compres caba os e mue
. d . . te metas en laberinto, ni enamores
novios": "no. allanes nuncabmllora .ªt· ~'. Como el marido lo debe ser de una
111 0 ·
mujer casada, ni· mantes ca a o P
. do rival tiene en otro mundo ". De
. p . "/ que ~e casa con v1u
.
so la muJer. ues. a
·
h . !los es análoga no se prestan.
1
ue observar ac1a e
,
.
allí la conducta que rny q .
d
tar "· "el que presta la mu1er
"el caballo y la mujer a nadie se han e_pres e r~clamar ". Hay hasta una
.
I b II para torear no tiene qu para bailar o. ,e . ca da O!los· .. caba!/o manso,
. tira a penco: mujer coqueta,
. .
análoga sem1ot1ca e e .
.
d . " Esta cercanía entre la muJer
b honrado /Ira a pen e1o ·
· d d·
tira a puta: Y hom re
' _
• de la convicción de prop1e a ·
. , a su dueno proviene
.
" l
1
v el caballo en re ac1on
. do Como el amigo: e
.
estan· son algo muy pnva .
no se venden, ni se pr
_'
.d. . t ba .. . "al amigo y al caballo,
caballo es como el omigo, s1 lo fas(! ws te um
,

no apretarlo ni apurarlo"; "al amigo y al caballo, ni prestarlo, ni
cansarlo".
Bajo la forma de una enumeración que tiene un fondo totalmente
negativo, el refrán pone dos casos extremos que ni pensables son: una
"mujer que otro ha dejado" y un "caballo emballestado. Las dos cosas son
inadmisibles en la mentalidad que subyace al refrán. Por eso, como decía, la
vis argumentativa del refrán descansa en un apoyo, en principio recíproco,
de los dos casos que enumera que funcionan argumentativamente a guisa de
figuras. Es, en efecto, producto de la mentalidad ranchera para quien el
caballo y la mujer son rasgos del orgullo. -Sin embargo. en el refrán no es el
orgullo el punto de apoyo de la argumentación: es la desconfianza. Tanta
desconfianza engendra un caballo emballestado corno una mujer repudiada.
El caballo emballestado porque ya no sirve para caballo y la mujer sirve
porque es una mujer desechada, arrojada afuera, contra todo lo que la
tradición que subyace al refranero postula para la mujer. Cabe advertir.
puesto que se trata de explorar el tópico que subyace a un refrán corno éste,
que el refranero mexicano, en una buena parte, es un refranero que refleja la
mentalidad ranchera: es, por tanto, mucho un refranero criollo y muy
tradicionalista que tiene muchos vínculos con el refranero espaifol más
tradicional.
Los refraneros hispánicos, por esta razón, tienen una idea muy exacta
de cuál es el lugar de la mujer y, sobre todo, de la mujer casada. Su modelo
de mujer proviene del cristianismo paulino que postula para la mujer no sólo
una sujeción total a su marido, sino que a lo largo de la historia le va
diseñando una serie de tareas dentro de la casa, en la crianza de los hijos. en
la cocina o corno hilandera, a la manera de la mujer hacendosa del capítulo
31 del libro de los Proverbios cuyo modelo de mujer domina al refranero
mexicano corno domina al refranero español. Existía, de hecho, otra
tradición sobre el modelo de mujer y la educación que le corresponde: una
tradición que podríamos llamar humanística de la que no estaban excluidas
las mujeres cristianas y a la que Sor Juana Inés de la Cruz se atiene tanto en
su carta a su confesor, el jesuita Antonio Núíiez de Miranda. en 1682. ·12
El refranero mexicano, de alguna manera se atiene a la que podríamos
llamar tradición bíblica sobre el papel de la mujer en la sociedad. De ella es
expresión la lnstituúo Foeminae Christianae - "la formación de la mujer
cristiana"- del valenciano Juan Luis Vives, publicada en 1523. En ella
recurre a esta tradición bíblica sobre la mujer. Entre denigrante y brillante, la
idea que el cristiani smo occidental cultiva de mujer se alza sobre los restos
de la civi lización griega. Aristóteles, por ejemplo. basaba la felicidad de la
polis en la educación de las mujeres cuyos deberes son los de ·'amas de
casa". De aquí son remolcados por Vives, junto con los preceptos tanto de

414
415

�Jenofonte como de Platón sobre el gobierno de la casa y de la República,
hasta hacerlos pasar por lo que los padres de la Iglesia-Tertuliano, Cipriano,
Jerónimo, Ambrosio, Agustín y Fulgencio- establecieron respecto a las
vírgenes viudas cristianas. Vives, en efecto, hace una larga lista de mujeres
1
que fueron
a la vez santas y doctas; pero traza las obligaciones de la mujer a
partir de esta tradición bíblico-cristiana: a la mujer le compete el gobierno de
la casa. al varón el gobierno de la república. Las letras sí, siempre que no
descuide las cosas que como a mujer le competen: "aprenderá, pues, la
muchacha, al mismo tiempo que las letras, a traer en sus manos la lana y el
lino ... Pero a mi no me agrada que la mujer ignore aquellas artes en que se
ocupan las manos" .~ 3 En aprender música en los conventos formaba parte
del cultivo de las artes en que se ocupan las manos.
La mujer cristiana y. con más razón, la religiosa -según esta tradición
esbozada por Vives y convertida en ley monjil por Antonio úñez de
Miranda para la cultura femenina novohispana del siglo XVII- debe estudiar
sólo las cosas que su condición de mujer le requieren: hábil de manos, la
religiosa debe saber hilar 1 tejer, tocar instrumentos musicales y, en general.
cualquier cosa de tipo manual y práctica. En cuanto a lecturas debe
restringirse sólo a aquellas que le son útiles para el gobierno del hogar -en el
caso de la mujer casada- o las lecturas de edificación espiritual para las
monjas. Nada más. Este es el perfil femenino que, por lo demás, subyace al
refranero mexicano.

La que se casa con \'iudo ri\'al tiene en 01ro mundo.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
la que es buena casada a su marido agrada.
la que tiene deseos de \'er tiene deseos de ser vista.
la que trasquila y da a hilar como la que pare y da a criar.
la que no es casamentera no go:a /a fiesta en1era.
la que no pone seso a la olla no lo tiene en la toca.
la que no pone seso a la olla no 1iene cholla.
la que se enseiía a beber de tierna enviará el hilado a la taberna.
la que hi:o un yerro y pudiendo no hizo más por buena la tendrás.
la que se casa en su casa la soltera en dondequiera.
la mujer que mucho hila poco mira.
La que no se agacha por un alfiler no es mujer.
La que no tiene suegra ni cuñada ésa es bien casada.
la que pron10 empieza pronto acaba.
la que lo a/i,ia ésa lo hila.
La que urde y trama la tela ella misma la teja.
la que al toser te entienda tiene buena rienda.
la que a su marido quiere servir ni puede ni quiere dormir.
La que bien casada quiere ser a su costa lo ha de ser.
416

La que con much
La
. . os se casa a lodos enfada
que con v1e;o se carn vi . . /
.
La que I
.
e;o se a pasa
. .
uce en la cocina no Iuce cmi .su vecina ni a
mdma.
L
maIa cosa se
a que en amores anduvo ,
La que del baiio viene b. , c~sbese con quien los tuvo.
1en sa e ¡0 q
.
.
LLa que mucho visita Ias santas
no 1 - ue qwere.
a que mal marido 11·e,,e en eI tocadtene teI 1a en las estacas.
O
se e parece.
La que luce entre /aº·• o IIas no lu
c~ entre las otras.
La que es buena casacl
a a su mando agrada.
De acuerdo con los ras
. . ·.
este p~queño refranero que, =~~ ~::tint1vos que de la mujer se pergeñan en
:~~ ong~nes y referencia en el re~ran~;~s;nte _en el refranero español tiene
~u°:1sa, femenina hasta el detalle
spanol. la '.11ujer casada tiene ue
sac~1 fic10, ser experta cocinera saber. ha-radar ) servir a su marido hast; el
~~~~n:; h~~ando, ni siquiera e~ conven;e~1::qcu:ser, e~tarse en un casa en la
.
iscreta, no ser borracha
mue o en cosas de i lesia

~~):d;a, criar a sus hijos hasta ca!~:~t L:so afecta a su obl igaci~n d;

. d r ~ un solo marido J vice\'ersa no . , 1 muJer idea l del refranero es
vw ·/o rival ¡iene
·
en otro mundo" si so ob porqLie ··1a c¡ue se casa con
mue ws
no.el so re .todo
and
, se. ,casa a todo.1. e,!(ada " . De allí
- . porque, .. la que con
_uio, casese con quien los llll'o". En ~o~~eJo fmal: ·_·ta c¡ue en amore.1
~:~~:~ que otro ha dejado tiene todas las ta~~1: , eal de muJer. por tanto. una
ero. Es como un caballo emballestado. s que a una esposa recrimina el

Por todo lo anterior es
.
refrá~ ~ue nos ocupa.
prir::::;~le concluir dos cosas con respecto al
const1tu1do por el re~ . .
de el las se refiere al 1
.
hecho de
. ran. 1a segunda, en cambio
ugar comun
que la vis argume111ativa del rec. . d , se refiere al menc ionado
exemp
a
en
-.
·
, I
que consiste
el refrán a •ran cscan sa por igual
en los do~
Ia manera d
reciproco
~
.
,
.,
evocad , que unc1onan argumentativamente c
de un apuntalamiento
d
~s por el texto que, a ese título vi ~ hon~o os poderosas figuras
entro e una estructura argumentativa i'ota~nc ac1cndo las veces del lema
mente emblemática.

L;

Con respecto al lugar común h .
. . .
que de exempla se trata ·I 1' ay que ' .1s1st1r en lo ya dicho: pue -t

e; el ~!: ,: :un en . que se sustenta '¡~
ucc1on . el dec11110 en la lista de su R , g. n Anstotelcs. "procede de la
0

~~~um'.~'~,bilidad _del refrá;

I'
ista de c~sos semejantes y. a partir de el:;nca._y que c_onsiste en poner un;,
iaº~/e;e;nza. Aristót_eles pone varios eje1~;l~~za:1 la simple generaliLación
y e eodectes, dice así: "si a los
. . segundo de ellos. el de
se les c_onfian los propios: ni tampoc~ue ~UJdan mal los caballos ajenos no
naves aJenas, se les confían las propia .' ~ os que h_an _hecho naufragar las
s. s1, por cons1gu1ente, ha) que hacer
417

�Journal of Internat·
I
Nú~.
I,
wna 11:::;erb Studies'. (l~~NJ323-4633),

Vol.1,
electrónica:

lo mismo en todo, entonces a los que han guardado mal la de otros no es útil
44
confiarles la propia salvación".
Este lugar común de la inducción que, como se sabe, procede
mediante una generalización por semejanza sirve para ilustrar la
argumentación del refrán que se basa, como hemos dicho, en la analogía
creada por los dos casos citados. De acuerdo con ésto, el refrán "ni mujer
que otro ha dejado, ni caballo emballestado" conduce a una conclusión del
tipo de: "hay que desconfiar de lo que otro ha desechado". Si, como hemos
dicho, el refrán tiene una fuerza argumentativa de índole inductiva fincada
en el exemplum, argumentativamente equivale a "no te cases con mujer que
otro ha dejado por que es tan peligrosa como un caballo emballestado".
Una argumentación de esta índole, como se ve, es de índole emblemática en
cuanto que el consejo a que induce está sólidamente fincado en una figura.
Con respecto a la cuestión de si en un caso como éste la vis
argumentativa del refrán se extrae de un apuntalamiento recíproco de los
dos exempla del refrán, cabe observar que, como se ha dicho, el refrán no
está tan interesado en el consejo de que no se monte a un caballo
emballestado cuanto en aconsejar que no se tome por mujer a la que otro ha
dejado. "Ni mujer que otro ha dejado, ni caballo emballestado", tiene como
consejo el primer hemistiquio del refrán y como razón, el segundo.
A guisa de coda

Refrán y emblema, pues, hijos del mismo universo y de las mismas
concepciones lógicas por tener un funcionamiento discursivo de naturaleza
figurativa tiene Jna mayor capacidad de expresión bajo el supuesto de que
" sobre el signo lingüístico, el signo icónico posee la ventaja de surgir de
estratos más profundos de nuestra psique. El lenguaje es una habilidad
adquirida en forma más tardía ... Las imágenes, en cambio, forman
parte de
45
algo quizás en relación rnás estrecha con el mismo inconsciente".
1

Jacona, junto al Canal de la Esperanza, septiembre de 2001

~ttp.//deproverbio.editor@modlang ut dD1recc1on
- Este e
·
· as.e u.au
:
nsayo tiene como referente
.
m1!anés del siglo XVII Filippo Picinelli ~e bas~- la º?ra del emblemista
latm_ por el fraile agustino Agustín Erath bo~do s1';1bolzco que traducida al
llego a las bibliotecas de la Nu
E - a.JO el titulo Mundus symbolicus
. del ba eva spana. y tuv o una gran importancia
.
a 1gunos 1enguaJes
en
t d .
rroco novoh1sp
E
uc1da al español en El Colegio d M' h an~. sta obra está siendo
-E F
e 1c oacan
B · 1n rances A Yates, e·
iordano Bruno y l · d . . ,
arce ona, 1983 , págs . 541 .
a tra 1c1on hermética, Ane,
·1

r:

; .- Pr~~ongo la expresión "ambiente vital"
expres10n alemana Sitzim Leb t' .
como una traducción de la
de las formas" que pretende de::u~~t;~ del métod~ denom inado "historia
¡extos escritos.
ormas de origen oral enclavadas en
Barcelona, Editorial Gedisa 1988 281 , .
. p.31.
'
,
pagmas.

7 .8

p.32
. !bid.
10
. p.33
11
. p.31
i2 . !bid.
13 . p.34
14
.- !bid
is .- !bid.
16 .- !bid.
17
.- p.35.
18
.- Frye, P. 36
9

19

Todas las caracterizaciones, ejemplos y observaciones que se hacen
sobre el mundo de los refranes tienen como referente el corpus
paremiológico mexicano, a no ser que se diga otra cosa.
2 .- Véase nuestro ensayo El hablar lapidario. Ensayo de paremiología
mexicana, Zamora, El Colegio de Michoacán, 1996. Una discusión sobre
el rasgo de proverbialidad de los refranes puede verse en Shirley L. Arora,
"The Perception of Proverbial ity" en De Proverbio. An Electronic

1 .-

418

lb lºd ..

.- Obras Completas del Pseud
. . .
Teodoro H. Martín - L
M . o Dronrsro Areopagita, edición de
21 .- !bid.
unas, adnd, BAC, 1995, p. 127
22

· Frye, P. 36
P. 37
24
.- Cfr. Herón Pérez Martínez / Bárbara S .
.
ocaso de la cultura simbólica z
kmfill (editores), Esplendor y
25 .- Para esto véase tam'b. ~mora, El Colegio de Michoacán, 200 l.
·
. .
'
1en a Hayd
Wh'
~'7,1agmacrón histórica en la Europa d I . 1 en
ite, Metahistoria. la
..- Véase Luisa Martín Rojo "El
XI~, Máexico, FCE, 1992.
Discurso, Otoño de 1996 p . ,
or en social de los discursos" e11
, nmavera de 1997, pp. 1ss.
'
23

Notas Bibliográficas

.

20

.-

es/ o

419

�Véase Hayden White, The Content of Form. Narrative Discuourse
and Historical Representation, Baltirnore &amp; London, Ehe Johns Hopkins

27 .-

University Press, 1987
.Roland Barthes, "El discurso de la historia", en El susurro del
28
lenguaje. Más allá de la escritura y del lenguaje, Barcelona / B. Aires /
México, Piados, 1994, p. \ 74.
29 .- Véase a este propósito María joseph Cuenca / Joseph Hilferty,
introducción a la lingüística cognitiva, Barcelona, Ariel, 1999.
30 .- Cha"irn Pere\rnan se topa con la retórica cuando, a fuer de lógico,
andaba en busca de una " lógica de los juicios de valor" (El imperio
retórico. Retórica y argumentación, Barcelona, Norma, 1997, p. l O)
31 .- Cfr. Christian Plantin, La argumentación, Barcelona, Ariel, 1998, p.
39.
32

.- o'P·
.- o'P·

Alatorre en la N. R.F.H., por Herón Pérez Mart'mez en sus Estudios
so4(Juanianos, entre otros
º · - lb1d ·, pag.
· 992 y sigs..
.
.-_ A nstóteles,
.,
Rac1on
.Retórica
, 11990
ntroducc1on
. , y notas por Quintín
45
A ero, Madnd,
Gredos,
p 436, tradu cc1on
.- rnul fo Eduardo Velasco
i gu;a¡5-Jormas de comunicación
~e !~s t!ágenes. Estudios sobre
ua a aJara, 2001.
" ' ua ª ªJara, Universidad de
-1-1

E/ .

::t:::

e·1/., p. 42 .

e·¡(_' p. 43 .
Véase nuestro El hablar lapidario. Ensayo de paremiología mexicana,
Zamora, El Colegio de Michoacán, 1996, pp. 359 ss.
35 .- La argumentación en la lengua, p. 2 l 7.
En otras tradiciones paremiológicas hispánicas también se los
36
encuentra. Por razones de espacio cito, a guisa de ejemplo, Dichos y
proverbios populares de José Luis González, Madrid, EDlMAT, 1998. De
allí torno los siguientes, a guisa de ejemplos de España, los siguientes:
"como bofetón de loca, que ni sobró mano ni faltó cara"; "Como el alcalde
de Dos hermanas, que derogó el Concilio de Trento"; "Corno el alma de
Garibay, que no la quiso Dios ni el diablo" ; "Corno el capitán Araña, que
embarca a todos y él se queda en tierra"; "Como el gallo de Morón, sin
plumas y cacareando"; "Corno el merengue de Juana, que se fue en

33

.

34 .-

,•
t
1
1

,~

probaturas"; etc.
37 .- Sobre la expresión "sonido estupendo" corno característica del estilo del
barroco, puede verse nuestro libro Estudios sorjuanianos, Morelia, Instituto
Michoacano de Cultura, l 988, pp. 69 y ss.
38

.-

Francisco J. Santarnaría, Diccionario de mejicanismos, México,

Porrúa, 1983, p471.
39 .- María Moliner, Diccionario de uso del español, Madrid, Gredos,
1994, p. 1070
.- Por ser el refranero mexicano el que más he trabajado, es obvio que la
mayor parte de mis ejemplos estarán tomados de él.
.- Costado Este UCA, impreso en Colombia, editorial Hisparner, 1997 .
41
42 .- Esta carta descubierta y publicada en Monterrey por el P. Aureliano
Tapia Méndez, fue publicada luego por Octavio Paz en la tercera edición
de su Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de !aje (FCE), por Antonio

40

420

42 1

�LEFEBVRE: CRÍTICA AL DESPOTISMO URBANO

Dr. Jorge Fuentes Morúa
Universidad Autónoma Metropolitana
Tanto universalizar
les convirtió en mapamundi
el alma:
con montañas sin relieve,
ríos que no 1/evan agua,
y ciudades
pobladas sólo por signos
convencionales, escala
uno a un mil!ón .
Imagen de la vida diminuta,
impresa a dos tintas,
planas
Ángel Gon::áles, Poemas.

l. Henri Lefebvre constituye una referencia obligada si se quiere
conocer a los grandes filósofos del siglo XX. Su obra debe ser situada en el
contexto de la gran producción filosófica francesa de dicho siglo 1. Por ello,
al invocar su nombre inmediatamente acuden las figuras de Alexandre
Kojeve, Jean Paul Sartre, Maurice Merleau-Ponty, Jean Hyppolite, Lucien
Goldman, Louis Althusser, etc. Estos filósofos, entre otros muchos, fueron
los grandes difusores y creadores del pensamiento hegeliano y marxista en
Francia. Además de este rasgo común, también experimentaron la influencia
de la filosofía de Edmund Husserl y sin duda fueron estudiosos asiduos de la
filosofía griega. Además, de un modo u otro, vivieron la significativa
discusión2 y difusión de la obra de Marx, Manuscritos económico-jilosójicos
de 1844 . Lefebvre perteneció a esta pléyade, discutió y disputó con ellos y
también deseó como ellos la transformación del mundo. Estos aspectos
deben tenerse presentes, pues conviene recordar que este personaje fue
esencialmente un filósofo marxista, específicamente francés, adjetivo que
tiene su peso, pues expresa las particularidades de una perspectiva filosófica
que tuvo honda significación en América Latina, durante el siglo XX.

2. Una vez establecidas algunas señas de identidad, no debe sorprender
que recordemos algún pasaje de la obra de Marx y Engels, Manifiesto del
Partido Comunista ( l 848); estos autores propusieron aspectos programáticos
que el proletariado debería cumplir para consolidar tanto su gobierno, como
los fundamentos de la sociedad antagónica al capitalismo; entre estas
medidas mencionaron la siguiente: "9.Combinación de la agricultura y la
423

�.
, hacer desaparecer gradualmente la
.
. . medidas encaminadas '1,
E els 1976: 128-1 29).
industna,
. d d el campo· (Marx- ,ng ,
diferencia entre la c1u a )
.,
.
.,
.
entre la producc1or. agr~na :
ación por la relac1on ex1stent_e , . mente en el Man ifiesto
La preocuP
. . f expresada s111tet1ca
.
. 1 a estos
la urba~a-industrial; ~h~::rs:~u~ constituyó interés pr~:~:t~es~~~ados a~
Comu111sta, no deb
odría mencionarse numerosos pp J hora sólo sera
tores· por eso p
d
s obras or a
,
d
os au
,
stión en muchas e su
.
terior· Elementos
análisis de esta cue
asa·e de una obra muy, _pos or;ador) /85"mencionado un brevle c~íti)a de la economía pol1t1~a (Bcomo sede de la
1wles para a
r d
, . ) ge de la uerra
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d M d. (época gennan1ca sur
. rte \ueno en una
. l 8 -8· la Eda
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..

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0 ;;;,

hi5toria euy~ud~~s~r:;~p:°l~e[~istoriaJ mod:n~:: i~t:;¡;:~;~;

contrapos1c10n entre e
I s antiguos ruraltzac1on e
~
'
del campo, no, eorno entre o

te los hilos
. ·eron clararnen
Para Lefebvre estas b te~isr d~~~:~n;roblemáticas en su e~: u1~~~:
guías para a or a
d I años cincuenta. a os
conducto:-es )
d' te a las décadas e os
•udad \ aun al
, . la correspon ,en
1 \ación campo-c1
histonca,
\' ó detenidamente a re
fí
ad\ iertc cómo
setenta. Lefebvr~c~:: '~opios de la hi storia ?e la fi_lo~~s~~·rt:a planteada por
ocuparse de ~sp tos es~án influidos por la ?'.codto~1a ·udad) la urbanización
sus planteam1en
. . de la ruralizac1on e a c1
Marx en torno a la temat1ca

ésta una de las puestas en perspectiva de esta historia. En segundo lugar, esta
articulación figura en la problemática de la filosofía y la ciudad
(conocimiento, formulación de la problemática urbana, noción de este
marco, estrategia por concebir). Los conceptos filosóficos no tienen nada de
operativo y, sin embargo, sitúan la ciudad y lo urbano -y la sociedad enteracomo unidad por encima y más allá de fragmentaciones analíticas. Lo que
aquí se enuncia sobre la fil osofía y su historia podría igualmente afirmarse
sobre el arte y su historia (Lefebvre, 1978a: 45-54).
Un nuevo tipo de Razón también surgió en las ciudades, en la ciudad
renacentista. Estas formas de urbanidad vivieron asediadas por el
predominio y la presión agraria, pero a pesar de todo lograron dejar claros
signos de la promisoria pujanza urbana, manifestando el predomino del valor
de uso. El arte en sus diversas expresiones y las grandes edificaciones
destinadas al cumplimiento de funci ones religiosas y otras a funciones
lúdicas, hacen evidente la preponderancia del valor de uso.

\971:442).

del campo.
. , b. territorial. que \ io
atenal am ,to
Lefebvre explicó cómo el \u~ar ~n' . de.ahí que la ciuda~ ~e la no. 3.
. n occidental, fue la poli.\ gr_1eg~.
or las caractensucas del
surgir la r~zo de la democracia restnn?1da p 1 evidentes contenidos
democ_racia o d .o las grandes reflexiones c_o1 . les \ Platón: y desde
escla\ ,smo, pro UJ escritos en las obras de Anstote - un modo u otro
urbanos, como fuer~n es hasta Hegel. la temática ~rbana te Edad Media los
esos grandes p~nsa/:1 pensamiento filosófico. Aun e\t mantu\ ieron los
quedó e;,...presa :a~ disminuidos por los embates agrt~'c ·ue la filosofía fue
restos urbanos .
. . n y el conocimiento, a pesa
~ de la teología
e\ebme~~~:d~e ~a i'!u~:r;l~~ía. En la pr!merdaen~;~nr:::~º~e sus principal~s
su . or·
. de Hipona· quien d de este modo su herencia
la de Agust111
cristiana,
. d d le Dios· denotan o
.
dieron nombre a
b · s La Cw a l
'
b'én cult1\ aron:
d
tra ªJº .
sin duda los romanos tam ,
lidades determina as
grecola~11~~~~::i~nes humanas asentadas denla
significado de la
las _ag o
la Ci\'itas, fundamento e
II del pensamiento

1i.~~1s. [\
;~\~~:::::,~: ~:i;o~mación de _l•~e~iu!~de; ~i;~i!~'.:ff:nº primer lug~; ~:
fi~osó~,c~ 1L;:~~::eie~~o ~~;::~co puede y deb~ds;rdree~~~;'~:~:~~~e~~o). Es
historia e
. d d (condición y conten1
su relación con la c1u a
..\24

La ciudad renacentista indudablemente expresó en sus signos el
notable espacio destinado al valor de uso: monumentos, esculturas, pintura,
etc. Sin embargo, tal eclosión artística no pudo ocultar que su existencia se
debió a la intensa actividad de la burguesía que había logrado desarrollar los
fundamentos de una nue\a forma de ciudad: la ciudad burguesa, cuya fuerza
se debió, por una parte, a la concentración de la manufactura diseminada en
el campo, y por la otra a la creciente preeminencia del valor de cambio. La
manufactura, las revoluciones industriales, los mercados y los bancos
abrieron paso a la subordinación de la ciudad antigua, cuyos signos preferían
el predominio del valor de uso a la nueva ciudad fundada en el predominio
del valor de cambio. Por eso para Hegel el fin de la historia se encuentra en
las ciudades, convertidas en estrella polar de la civilización, pues han
consolidado el valor de cambio; es decir, han desplazado a los monumentos
seculares, destinados a estimular el goce estético y la imaginación por las
grandes referencias mercantiles destinadas a conjugar el mercado y las
finanzas con propuestas estéticas: eso fueron las Torres Gemelas de ueva
York, que sin duda habían logrado eclipsar a la Estatua de la Libertad.
Pero Marx y Engels no vieron el mundo feliz previsto por Hegel; por el
contrario, encontraron que el mundo industrial descansa sobre los
depauperados, sobre los barrios nacidos a raíz del desarrollo de la moderna
industria fabril. Pero no conformes con la crítica al oscuro mundo del
proletariado y la burguesía, también advirtieron los efectos nocivos que
sobre la naturaleza manifestó prontamente la industrialización. Engels, desde
1840, escribió sobre la putrefacción de los ríos germanos y británicos3; Marx
describió a la ciudad burguesa como un vertedero de suciedad. Lefebvre
reconstruye el largo periplo que va de las ciudades dominadas por el valor de
425

.,

�uso al firme establecimiento de las ciudades dominadas por el valor de
cambio. No obstante estas variaciones históricas, Lefebvre afirmó el
predominio de la ciudad como el nicho, el hábitat, donde florece la Razón.
tanto la legitimadora como la crítica del orden existente. En ese contexto,
Lefebvre emprende el ejercicio de la Razón crítica, construyendo su crítica
de la razón urbana burguesa. Misma que se manifiesta mediante
concepciones urbanísticas que Lefebvre plantea del modo siguiente:
"a) El urbanismo de los hombres de buena voluntad (arquitectos,
escritores). Sus reflexiones y sus proyectos implican una cierta filoso fía ... "
..b) El urbanismo de los administradores vinculados al sector público
(estatal) ... ". Se trata del urbanismo tecnocrático, con pretensiones
científicas.
''c) El urbanismo de los promotores. Éstos conciben y realizan para el
mercado con propósitos de lucro, y ello sin disimularlo .. :· (Lefebvre.
1978b: 41-42). Lo medular de esta tendencia consiste en que han logrado
reducir al mismo urbanismo a valor de cambio, cuyo propósito reside en
organizar el diseño urbano en función de la ganancia.
Lefebvre explica que la ciudad tradicional padece una larga agonía,
pues ha sucumbido gradualmente a la ciudad moderna; es decir, la regulada
básicamente por el valor de cambio. Los signos de la nueva ciudad
claramente permiten advertir la lógica que preside su desarrollo: es la del
beneficio, la del lucro, la de la ganancia. La calle pone de manifiesto el
privilegio de las relaciones mercantiles; y el consumo masivo de
combustible, a través del automóvil, ha modificado radicalmente el diseño
urbano: se han edificado puentes, calles, estacionamientos, y también
demolido viejas construcciones para dar paso a calles y avenidas, también
construidas para favorecer el tráfico automovilístico. Tanto la reducción de
espacios verdes, como la proliferación de centros comerciales y financieros,
anuncian la hegemonía de la nueva ciudad. En su periferia y también en sus
entrañas, pueden crecer distintas formas de la actividad manufacturera e
industrial, así como asentamientos humanos construidos por los
pauperizados, empeñados en diseñar estrategias para la sobrevivencia.
Lefebvre argumentó: la ciudad se encuentra en punto crítico, pues la
política urbana ha quedado cabalmente supeditada a los intereses inherentes
al proceso de industrialización, así que la escasa planificación urbana en
realidad sólo se concentra en articular el proceso de industrialización con las
necesidades comerciales que de él derivan, es decir, la organización del
proceso de distribución y consumo de mercancías. Lefebvre afirma que la
ciudad a nivel mundial padece una crisis rotunda, pues en sentido estricto lo
426

u'.bano está constituido por los
eJes de la organización ur
. complementos residuales de 1
por la otra, el de distrib ?,ana. por una parte, proceso de .
d~s ~randes
parte de este
uc1on y consumo de las m
. m ustnalización:
.
proceso res·d 1 1
ercanc1as T b..
hab1tacional que e
I ua
a necesaria solució d . am ien forma
como en lo ~ualita/1vo.
resuelta de forma minimalista , tanto
n eenlaloproblemática
cuant·t
1at1vo
•

t

.

Pero la transición de 1 •

::~: r;~u~a:,~:.;; el valor~~'~::~ ::a:::~~:~: ;:rc!~~a~ in:ustrial, de la
0
actividades sospech~sa:mo
medmda por un proceso
e camboo, no
delmcuencia mov· . y peligrosas para la ciudad
. ~I que genera
cívicos etc 'En t d1m1entos sindicales, distintas exp ~n cns1s permanente:
'
·
o o caso p
res1ones de
. .
tal enjambre cons . . , ara eI poder, para los gob·
mov1m1entos
p1rat1vo lo q 1 .
iernos canse· t
suma, debilitar la
.d,
ue e mteresa es de d
ien es de
crisis gencrali
soc1e ~d urbana. Por otra a
gra a~, fragmentar: en
símbolos; es :~~r d~ la c1~d~d, el ámbito subj~ti::•
i_nseparable de la
alternativas ante u' as practicas concentradas en 'el co,nJunto de signos y
.
na ciudad q h
va or de us b
~spa_c1os públicos destina
. ue a quedado castrada d
o ~1scan
msp1ración poética.
dos al Juego y a propiciar la imag111ac1on
. e .l_os ya1,t1guos
hasta la

:::r

:ro

El proceso de indu st • . . .
agrario· la
·
nalizacion ha som 'd
uso y ei de;~~~1~:~ está sometida a la ciudad e~o~d: su ar~itrio al mundo
la producción d
os recursos naturales, de t~da la . se decide e_l futuro, el
del campo, exp~i:~r~ ~utanos; es ?ecir, fuerza de
~grana, i~clu!da
relaciones agrarias de e ~re, también ha destruido la
a urb~n1zac1ón
cultura y las forma~ esart~cu~a_ndo tanto la estructura orma ~e vida y las
mundial es la otra
soc1abil1d_a~ propias de la ruralid~~oduct1~a.' como la
ciudad ha sometido a ª1 de la ~ns1s urbana, señala Lefeb~ La cns1s agrícola
destruyendo de este m rurali?a_d, a su ley; es decir a ~e, puesto que la
campo se ha
~ o el reg1men. agrícola
y la , . a ley del valor,
d
convertido en el
.
agricultura Po
epauperados, habitantes de I
pnnc1pal productor de las. r eso el
urbana generalizad
as zonas marginales En c
.masas de
quedado u 'd a expresa la crisis del mund .
. onsecuenc1a. la crisis
quedado de~~:u~ al destino de la Ciudad. L~ ª;;c~no, ~el campo. Este ha
pragmáticas lim ~'yen su lugar sólo se encuentran onali~ad til_osófica ha
beneficios (Lefe~tada~ :or fines inmediatos, centra~equenas racionalidades
vre. 78c: 87-90) (Lefebvre l 978d·o9s en la /btención de
'
. 1-104) .

;:~~e_za

iº·

c~~

~

4. La escritura de Lefi b
propios de la reflexi.
e ~re está impregnada de con
cuestiones em . . on marxista, aun cuando se
ceptos filosóficos
"totalidad'' "d~1,r:c~s. Por ello encontramos tcupa de análisis sobre
'
ia ect1ca'' etc C b
onceptos tale
conceptos como ''e . , . : o ra particular relevan . 1 s como:
naJenacJOn", "cosificación", -.e1e1·1c h~1a
e s empleo de
1smo"
, Y aunque

427

�estos términos se encuentran diseminados en distintas obras de Marx, es en
\os Manuscritos económico-filosóficos de J844 donde tienen particular
relevancia. Por eso, antes de tocar otra cuestión, nos referirnos a un par de
pasajes de dicha obra:
La misma necesidad de aire libre deja de ser una necesidad para el
obrero, y el hombíe retorna a los tiempos de las cavernas, pero envenenadas
por el hálito mefítico de la civilización y en las que ahora sólo habita a título
precario, bajo una potencia extraña que de un día para otro le puede
desahuciar, si no paga. Pues tiene que pagar por que se le permita morar en
este sepulcro. Para el obrero, deja de existir la morada luminosa que el
Prorneteo, de Esquilo, ensalzaba como uno de los grandes dones por medio
de los cuales había convertido al salvaje en hombre. La luz. el aíre, etc., la
más simple limpieza animal, dejan de ser una necesidad para el hombre. La
suciedad, el empantanamiento y la putrefacción del hombre, el estercolero
(tornando esta palabra al pie de la letra) de la civilización, se convierte para
él en elemento de vida. El abandono totalmente antinatural, la naturaleza
pútrida y fétida, se convierten en elemento de vida del hombre. Ninguno de
sus sentidos existe ya, y no sólo no existe en su modo humano, pero ni
siquiera bajo un modo inhumano, incluso animal. Los más toscos modos (e
instrumentos) del trabajo humano reaparecen, como el /agur de pie., de \os
esclavos romanos, en el régimen de producción vuelven a convertirse en
modos de existencia de muchos obreros ingleses. El hombre no sólo no tiene
ya necesidades humanas, sino que incluso dejan de existir para él las
necesidades anima/es. El irlandés sólo conoce ya una necesidad: la de
comer. pero la de comer solameote patatas. las patatas de peor calidad que
se encuentran. Y cada ciudad industrial de Inglaterra y Francia es, hoy. una

pequeña lrlanda .. .(Marx, 1982: 627-628).
Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa quedó reducida en
muchos lugares a ruinosas edificaciones. Ciertamente la reconstrucción tuvo
como eje el resurgimiento industrial, pero Lefebvre ya había planteado que
sí bien la planeacíón del proceso urbano-industrial constituye el eje de la
nueva ciudad, esta idea de la planeacióo debía aceptar la penosa necesidad
de incluir un aspecto más, por cierto indispensable para su reproducción: la
reconstrucción habitacíona\. Para tal efecto se impulsó la edificación de
grandes complejos habitacíona\es, unidades habitaciona\es para albergar a la
población trabajadora: obreros, burócratas, empleados, etc La construccióo
de estos conjuntos habitaciona\es favoreció el auge de las concepciones
funcionalistas; que desde esta perspectiva y la de los constructores que
dirigieron \a.s obras para levantar graodes conjuntos habitacíona\es, éstos
presentaban todas las ventajas que los hacían perfectamente funcionales
respecto de la concepción hegemónica de la planificación urbana, que sólo
veía en ésta un instrumento más al servicio de la verdadera p\aneacíón: la

origin~da en la promoción de
.
.
~:an~,a surgió la cr_ítica a este ~~~e;:t;::~s '.ndustria\es y financieros. En
empr:nds_oc1edad_, investigadores sociales aco1onal ~ d~sde distintos lugares
ieron indagaci
. ,
, rganizac1ones , .
encuestas, etc
ones _soc1ologicas; valíénd
cov,cas, etc.,
habitaciona ·: captar~n el sentir de quienes viví
ose de entrevistas,
1
desarrollad~:'~::¡~;~~~;:,::~1::í~~:;í;:dlos d:s~i ~:~::/;:n ~:sp~:::c~~:
.
os en el funcionalismo.
.
Lefebvre analizó
·
investigaciones
. cuidadosamente los resultados de tales
. .
, exponiendo
.
y observaciones sobre las
opiniones de los entrev1sta
. dos: comentarios
En el conjunto de 1
electrónico) se
·
ª entreviS. ta, el interesado (34 tanto horizonta~~~;:::~1::ie(nte d; la falta de aislamiento ª;eº;; :r:ra!or
durante las semanas
par~ es, techos y suelos) N
v1en ~,
estorban· tainb', 1 en que realiza el trabaio de
. h o puede dormir
1
. ,
1en as conv
.
'J
noc e. Los ·segm_rle con detalle para sa~;;ac_,ones, los gritos, los radios. Ha;;;os e
trabaJo (vigilancia de un tab\:• ha~ un~ conexión entre su actitud falt~
:ot1dia_na. _En todas las entrevisra'~ a e.::omco) y su actitud en la e:i;a
prom1scu1dad-a1slamiento" L
p . e este tema constante· la d l'd
de ~ecindad y sociabilidad, Ío:d::;:;:c~idad, lejos de favore;er \0~ª1:z~~
conJ untbo de costumbres y actitudes y~ o cual no puede concebirse sin un
co_stu1_n res, la promiscuidad
,
que en otros países, con disti
gntenos y escenas ru'd
y . aun el amontonamiento -a
• ntas
relació
.. , osas- no impiden en ab I
companado de
sociabi;ida~osti;~~~: que . podrían facilitar 1,:º r~\~:to~:;ontaneidad de la
1 iryl asaumentar
1971 b: 115-116)6 •
aqu1, en estas condiciones' a 111
. h'b'
la
(Lefebv re,
No es posible exponer de mod
eso son presentadas de modo esquematico:
o _t~xtual las reflexiones de Lefebvre, por
_A). En primer lugar, en cuant
?orm1tonos, recogió 1
, . o ~I confort de estos depart
mcomodid d
a expenenc,a de
.
amentosr .
a es, pues las paredes resu\taro
q_uoenes expresaron las
tdo de los vecmos fuera aislado T d n muy frag,les; esto impidió que el
epartamentos, y todos d
. o os saben lo que ocurre en 1
preferencias musicales de
ª1aptarse. a los hábitos de todo:'
bebe_s de todos, a los horarios d~ ªsuº~ confüctos de todos, a los llanto; de 1~:

t:~;

:¡~:::::~~e

~;et~síble escuchar ha:~ºei ;~~;;ad~~ ~~~~e~lgún encuestado
no escribió·"
re no es_tan desinhibido como el de S rt ~ecmo. El estilo
. ...como tamb1en todos escucha 1
. a re, tal vez por eso
.
n os suspiros eróticos de todos".
B) La imposibilidad física de conseguir cierta privac1·dad motiva
429

428

:tt

�algunas formas de neurosis y neu,·algias, pero si eso ocurre en el nivel
fisiológico, en el subjetivo, en el emocional, se manifiesta la tendencia al
aislamiento y la resistencia a las formas de integración vecinal, pues las
relaciones con el vecindario prolongan conflictos, propios de la vida
cotidiana, surgidos con los vecinos de los departamentos contiguos.
C) Lefebvre examinó detenidamente cómo estos complejos
habitacionales propician el proceso de individualización tan característico de
la sociedad burguesa,. La sociedad burguesa, del mismo modo que destruyó
las relaciones de parentesco. clanes y familias y, en general, las comunales
inherentes al mundo agrario, también ha disuelto en la ciudad las formas de
relación colectivas, entre ellas las del barrio, el vecindario. cofradías. etc.
Lefebvre concluyó que los conjuntos habitacionales. lejos de propiciar la
sociabilidad, constituyen un obstáculo. un verdadero problema para que el
hombre recupere su identidad colectiva. comunitaria. Lefebvre reflexionó
claramente sobre el proceso de aislamiento al que se \e sometido el
habitante de la moderna ciudad industrial que, entre otras cosas, produce una
subjetividad anhelante de la ,eunión, la comunidad; sin embargo, en la
práctica no puede alcanzarla y hasta le repugna. Esta contradicción explica el
surgimiento de formas de asociación degradadas. perversas, que por una
parte satisfacen los deseos de sociabilidad, pero que por otra los sacian

~:I

multicitada
de
emprendcrisis urba_na permanente y mundial·
críticos pre:~r{or~~n~:~ª~u~:t ida. tarea cog~~~~i;i:: s~nñi~\~~: necesidad
propuso que el con . .
I nam1ento al capitalism
por estos
perspectiva interdisc~ct1e~to urbano sólo puede pro~- ~ara tal efecto
resonancias d I
ip _m~na. Esta propuesta
. uc1rse desde una
temáticas s
e materialismo dialéctico
permite escuchar claras
teorizacion~t:;~:eq~: él esc_r!bió antes, dur:ntee; d:~t~;ia~ismo histórico,
reconocer el carácte cuest1~n urbana. Por eso advirt"
sus es~udios y

urbano

contempor:.;:mpleJo_ de

~t
las relaciones que ~~n ª, necesodad.. de

epistemológica de la cie~ . Deb1?~ a esta dificultad
ugar al teJ1_do
y dar cuenta del d
c1a trad1c1onal resulta insufic. ' la perspectiva
. .
enso proceso d
b .
,ente para com
d
teonca derivó su critica
. . al ca · e ur amzación act ua I• De esta pren er
Lefebvre, l 978e·. 55 -58)8 .
racter parcial de las c.ienc1as
. del coyuntura
momento
(
En relación al ámbito
..
y la agrícola no tien
p~~1t1co, explicó claramente
..
pensar alternativas en soluc1on en el capitalismo· or iue la cns1s urbana
centralidades urbana~ue ~om~ primer paso apunte~ la
es_ ~ecesario
político ei impulso dpre ?m_mantes; es decir propuso
iso ~c1on de las
fi
.
e practicas t
· '
como pnmer re
ortalec1miento de os go b"iernos locales:
au ogest1onarias' dich o de otro modo:
curso
el
I

~ ª;.1º'1

La observación de la ciudad
avanzar algunas hipótesis ·
nueva aporta algunas respuestas y permite
.

estimulando bajas pasiones.
D) El afán funcionalista olvidó un valor esencial: el destinado a la
expresión de la subjeti\ idad; eso explica que los conjuntos habitacionales
carezcan de signos, de símbolos, como los monumentos, las obras pictóricas
y el propio diseño arquitectónico. Ese afán funcionalista propone escaso
margen a la expresión subjetiva. Otro modo de achatar el desenvolvimiento
y crecimiento de la subjetividad; se manifiesta con el recorte que sufre la
naturaleza, así sea la producida artificialmente, por eso los conjuntos
habitacionales carecen de jardines y bosques. Todo esto revela que su
propósitc único está dado por la mera funcionalidad minimalista. ¿Pero
funcionalidad para quién? Lefebvre responde: es la funcionalidad asignada
por la dinámica de la única planeación, la impuesta por el desarrollo
industrial y financiero.

Epílogo
Lefebvre es heredero, perteneció a una tradición racionalista,
específicamente la marxista. Por eso enfatizó la necesidad de conocer
detalladamente la crisis mundial de la ciudad contemporánea. Afirmó que
Marx y Engels pensaron abundantemente sobre la relación campo-ciudad y
sobre la propia ciudad burguesa, pero que a pesar de eso su obra constituye
tan sólo un punto de partida, eso sí indispensable para comprender la

En Lacq-Mourenx
1
, .
obtenido por una lista
• presentada"
' en as ultimas elecc1ones
·
municipales el ..
otra mucho más d fi .d
como apolítica·' has .d
,
ex1to
.
e m1 a y derech. t
I o mucho mayo
rea ,dad una lista de iz . d
is a. La lista llamada "a 1• .
r que
por1 una 1·
quier a constituida de
po it1ca" era en
a ianza local e t 1
. .
'
una manera
.
cuyos "delegad "
n re os smd1calistas (las tr
muy mteresante,
co
os , por otra parte no h b'
.
es centrales sindicales

or;~i:~:~• los campesinos dese~sos dªe ;;r:~do orden_ados ni designado;
secundaria ~'ª.'.ªles, e intelectuales, maestros ~erp;~; mtereses contra los
escala loca.!) y ter:~:~oc~:s:st~b:~::;)' ha roto. s~ -~isla:~;~:o d~at~:~::za
con su d1v1s1on.
a
" apo¡·it1ca
• ,, no cubre ni
en unLa rdenominación
.
.
detenta:oopgrama. restauración del libre com:!~na marnobra. Se justifica
. .
or sus supermercad .
.
o -contra el mo
1·
rnun1c1pio reclam
"b
os-, restablecimiento de l"b
d
nopo io
plazas . .
a atn utos y autonomía·
I erta es locales: el
propiet~~i~hc;~~;;rcaos y vías, etc. y tod~ ::.~~pe~es::e~d bienes, locales.
burocrátic; del
. que no. se trata de propiedad p d )or (p~r no decir
conJunto de mmuebles y terrenos... nva a omnipotente y

~

431

430

�La etiqueta ·'apolítica" recu0re, pues, una importante y profunda
aspiración a la democracia en la vida urbana, a la autogesüón de la
colectividad, a la socialización, y va dirigida contra la estatización y
burocratización centralizada, e incluye libertades concretas.
Elegida por una amplia mayoría (ampliada en la segunda vuelta), la
nueva municipalidad se ha comprometido en una acción múltiple y difícil.
La lucha está en todos los terrenos, incluso en el cultura\. Una
espontaneidad, a veces algo torpe, siempre cnnmovedora, la sostiene. Las
organizaciones, así como las manifestaciones más diversas, se multiplican:
artísticas, deportivas -&lt;:ompeticiones-, exposiciones, etc.
Estos fenómenos sugieren algunas hipótesis por verificar y modificar,
si hay ocasión de ampliar la entrevista. Aparecen confirmadas por algunos
sondeos.
a) La "nueva clase obrera", la de las empresas técnicamente punta
(totalmente automatizadas, como la SNPA, Lacq), tiende a tomar en sus
manos la vida de la "ciudad". No sólo demuestra un interés, sino que se
esfuerza en no remitirse a instancias superiores: estatales, burocráticas,
puramente políticas (Lefebvre, 1971 b: \ 20).
Este análisis revela la percepción crítica de nuestro autor, dotada de
clara perspectiva histórica, pues anota una de las temáticas que en México
han adquirido, en los últimos años, gran relevancia; es decir, la dimensión
territorial del poder y de su ejercicio descentralizado y autogestionario.
Además, al delimitar el espacio y el territorio para el ejercicio del poder
estableció claramente las dimensiones administrativas de las prácticas
políticas locales. Sin embargo, debió definir al sujeto histórico encargado de
poner en marcha esta forma democrática. Se advierte claramente que ese
actor político está constituido por la clase obrera: no podía ser de otro modo,
pues estas propuestas fueron presentadas en 1960. Posteriormente, en 1967,
escribió Tesis sobre la ciudad, lo urbano y el urbanismo; congruente con sus
desarrollos previos y con su militancia política, explicó de nueva cuenta el
lugar del proletariado en el proceso de construcción de la nueva urbanística
democrática:
\ O) Sólo el proletariado puede volcar su actividad social y política en
la realización de la sociedad urbana. Sólo él puede renovar el sentido de la
actividad productora y creadora, destruyendo la ideología de consomo. Él
tiene, poes, la capacidad de producir un nuevo humanismo, diferente del
viejo humanismo liberal que termina su carrera: el del hombre urbano, para
y por quien la ciudad y su propia vida cotidiana en la ciudad se tornan obra,
apropiación, valor de uso (y no valor de cambio), sirviéndose de todos los
medios de la ciencia, el arte, la técnica, el dominio de la naturaleza material
(Lefebvre, l 978f: 168).

-~] evocar a Lefebvre
cuest1?n urbana, se descub ' y a _su _obra relacionada con
.
tamb1en la utilidad he
r~ l~ s1g111ficación histórica d el estudio de la
cómo desde los años rrneneut1ca que proporcionan. En e sus escritos, pero
autogestionaria
sesenta reformuló la trad' . ,
e:e~to, se observa
.
, pues conclu ,
ic1on utop1
gestionada por los d'
yo que la reconstrucc·,
ca comunal y
ciudadanos comune \rectamen_te afectados o bene~o~ durbana debía ser
proletariado. Definí~, os_ trabajadores; en el len ua· 1c1a os, es decir, los
tendencia social
a d~cho sujeto político comgO Jle de su coyuntura: el
necesaria
d
e capaz d
·
centralizada tan car t , . para esmontar la ad . .
e articular la
ac enst1ca en la Francia des , mm1stración burocrática
u epoca.
En M'ex1co,
·
d
durante el si 1
e_los signos más divers .
g o XX, se manifestaron
.
comcidieron en la ne ~s, no obstante las diferencias t_e~denc1as sociales
democrático. Así se ~~td_ad de construir un espacio ~~ht1c~s e ideológicas
propuestas municipal t plica la promulgación de nu gobierno y gestión
Zapote, Mochitán ¿s as que proliferaron entre 190 ~erosos programas y
Partido Liberal V, _uerrero, el 21 de abril de 190 { 1917: 1) Plan del
.1906. Este prog;a~;cano, Saint. Louis Missouri el ; .2) Programa del
impulsaron los mag . fue redactado después de, 1 ~rimero de julio de
3) El Partido Demo~~;t.as en _Acayucan, Jiménez :i:e evantamientos que
Plan de Vallacloli i C ico, ~1udad de México el 22 d ca, Las Vacas, etc.;
política porfiriana \· ampesmos, mayas y O:estíz e enero de 1909; 4)
militares. Formul;r Justtc1ando tanto a los integra~s at~c~ron la jefatura
Plan de San Luis
plan en Dzelkoop, el IO ~: ctvtles como a los
Reyes, La Soledad T ·"• e.1 5 de octubre de 191 O· 6 mayo de 191 O; 5)
Empacadora
;maul,pas, 16 de Noviemb
Plan de Bernardo
Guadalupe 1-'rac· t uda ua, Chihuahua, el 25 de mre e di 911; 7) Plan de la
,
1
ten a de G d
arzo e 1912
Plan de Santa Ro
ua aIupe, Coahuila el 26 d
; 8) Plan de
Libertades Munic· s~, _el 2 de febrero de 1912· 10 elmarzo de 1913; 9)
Ayun'.amiento., pa':uª,;·'•/' 15 de septiembre de I6,\ 1 ey Cener~I sobre
Roldan, 1995: 74-82) tdo de More/os, e\ 20 de abril
Orgamca de
antecedentes de la
. n_ estos planes y progra
1917 (Qumtana
concepctón d 1
. .
mas se ene
constitucional
e, municipio libre
uentran los
, emanado del e
.
, P1917
asmada en l A .
115.
post le encontrar
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e rt1cu lo
6
movimientos
conte;Iem~ntos de estas aspiraciones . Pern ta".'bién es
constitucional co
porancos que han vuelto la . dmunic1pal1stas
en
1
.
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• .
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at1tudes pretende "ba' ,, experiencia contemporánea
an o a . Texto
lmanos de los ciud;;~ 'hacer descender la gestión de la que e? ~tstmtas
aspectos del resu . . nos. La producción bibliog 'fi cosa publica a las
·¡· .
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1un1c1paltsta es muy
re tstmtos
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mu111c1pal la p 61 , .
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ª, am. ,ental comprendida
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19

1·

433

432

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�.,
.
evas facetas, si se analiza desde la lucha
descentralizac1on adquiere nu
t" tas de Chiapas desde fines de l 994,
municipalista emprendida P,ºr los zapa i_:i ios autónomos tales como lo~
im ulsando la construcc1on de m~n:, ~'Moisés Gandhi", "Ernesto Che
de~ominados "Ricardo Flor~s ~::~~olledo l 999: \ \ 5- \ 34). Tam~ién el
Guevara", etc. (López ~onJardt .
en la¡ controversias constitucionales
renacimiento municipalista se adv1_erte ·mpugnadores de la legalidad de \a
resentadas por munici~ios_ \evantisco\;ria de Derechos y Cultura Indígena
~eciente Reforma Const1tuc1ona\ e_~;ª s han dado cuenta durante \os meses
(agosto 200 \ ). Igualmente
~~o los amparos interpuestos_ por ~os
de noviembre-febrero 20 , . a sino \os de Ateneo, quienes .. ~n
salvadoreños; no \os de Centroame;~~t~~ e\ cumplimiento de u~a ~ec1s1on
grarios como \os significados
mpleado a ese recurso lega\ par~
e
t us intereses a
. d , f -a
irracional que afecta tan_ o s
t' rra no en cualquier prop1eda rus ic '
cu1tura1es qu e ellos depositan en su te ,
sino en esa su tierra.
, .
. Y utilidad hermeneut1ca de
d ·
Ja relevancia
·
Ciertamente puede de uc1rse
. , t se aprecia cuando permite
Lefebvre es a
. • ¡· t y
la crítica desarrollada por_
. , . , de tantas luchas munic1pa is as
el
sentido
y
dtrecc1on
comprender y va1orar .
,s
\ocalistas como las mencionada .

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~~~fia

¡
1

1

.
rt I" en· Carlos Marx-Fedenco
\ 98 \) "Cartas de\ Wuppe ª ' ·
FCE México
Enge\s, Federico (
' l 2 Engels escritos de juventud,
,
, .·d
Enge\s Obras fundamenta es . d ·o,n a la psicosociología de \a v1 a
'
.
¡ ) "lntro UCCI
Lefebvre, Henn ( \ 97 a ,
urbano Península, Barcelona.
.d.
a"
enDe
lo
rural
a
lo
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Notas Bibliográficas
1

Sánchez Vázquez escribió: "Filósofo y sociólogo marxista francés ... Doctor
en Letras. Durante largos años miembro del PC de Francia. En ese periodo
de militancia política, publicó una serie de trabajos sobre la dialéctica, el
materialismo dialéctico, lógica, estética e historia de la filosofía que
contribuyeron a la difusión de la filosofía marxista en Francia. En la década
del 50 expresó, cada vez más abiertamente, profundas divergencias políticas
y filosóficas con la dirección del PC francés, que se pusieron de manifiesto
sobre todo en relación con los acontecimientos de Hungría en 1956, y con la
publicación de su opúsculo, en 1958, Problemas actuales del marxismo. A
raíz de estas divergencias fue excluido del partido en 1958. Lefebvre ha
desarrollado una amplia labor de investigación, desde el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas, del que ha sido director durante los años 19491961 , y, en el terreno docente, destaca su labor como profesor de sociología
en la Facultad de Letras de Estrasburgo (1961 -1965), y en la de Nanterre,
París, desde 1965. Obras: Nietzsche, 1939; El materialismo dialéctico, 1939:
El existencialismo, 1946; Crítica de la vida cotidiana, 194 7 y 1962; Lógica
formal y lógica dialéctica, 194 7; Descartes, 1947; Marx y la libertad, 194 7:
Para conocer el pensamiento de Marx, 1948; El marxismo, 1948; Pascal,
435

434

�,.
1953·, Musset,
. -, a la estet1ca,
1949 y 1954; Diderot, 194~; Contri_bu;tn on, 1956; Para conoce~ el
gn
d l
rxismo 1958, La
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dramat~rgo, de Le~in 1957; Problemas actuale~d de ¡m9:2· Ma;x, filósofo,
ensam1ento
'
-,
¡ moderm a ,
'
-d d
~urna y la resta, 1959; Jntroducc1onc~ól;go 1966; El lenguaje y _la soc1~ 9~8'.
1967· El derecho a la ciudad,
,
1964· Metafilosofia, 1965; Mar~, so
, contra los tecnocratas,
, La irrupcwn,
. , de Nanterre a
l 966'- Posicion
d
l 968·
a vida cotidiana en el mundo_mo erno, 84: 482-483) Conviene_ agrega: 1~s
L
b 1968". (Sánchez Vazquez, 19
N La Consciencze mystifiee,
la cum _re,_
. febve, H. y Gutermann, .,
. e lo rural a lo
obras s1gu1entes.H
Le Au-dela du structuralisme, 1971,. Dt marxista y la
l936; Lefebvre, -,
.,
b a
72; El pensam1en o
971 · La revoluc wn ur an ' 19
1
urbano,
'
l' · 1976
·
éase
. d d 1973· Espacio y po 1t1ca,
.
, ·t de estas cuestiones, v
c1u a , . ,
b de Lefebvre a propos1 o
2 Para ubicar la o ra
.
tria
Poster 1975: 209-263)
los efectos dañinos de la mdus
Engels describió tempranamente ( \839/981: 1-17) Por su parte Lef~bt~
textil en los ríos g~rmanos. \En~~í:i,ca de Engels a la moderna c1u a
desarrolló un estudio ;~~-r;3-~7)
industrial (Lefebvre, 19 .
d' . , n
4 También, (Lefebvre, 197 l) d
r Lefbvre para dar cuenta de la co8n5 ,clO'º2)
emplea os po
tb
197\a: s Estos conceptos son . .dades habitaciona\es. (Le e vreL ~ b e 197 l d:
subjetiva en las nuevas lu2n\1) (Lefebvre, 1971 c: 147-150) ( e e vr ,
197lb· 103(Lefebvre,
·
.
ario recoger
\ 51-172)
.,
· one este trabaJo, es nec~s.
ra
6 No obstante la limitac1on que imp e abandonaron sus v1v1enda~ _Pª
·
º de los depauperados qu . •
¡ e· "Preferiríamos vivlf en
expres1one..,
njuntos habitac1ona e..,.
ladarse a los nuevos co
,,
.
tras . dad donde hubiera chabolas... . \' , esta cuestión denominando el
~n;o:~ntzas, a fi_n~s de_ los_ ~esent\:;:r~:~ón como efecto aislamiento.
de ind1v1duahzac1on y
proceso
273)
. . 1 así como su
2

~

1
1

~p~~~;:

::\e~!~!!a s~ _crítica a 'ª)~~s~~;:~~;í:s;:~i~i~~:febvre, 1976 b:
propuesta para el análisis de la tema t
93-126)

EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y SUS ASPECTOS
PROBLEMÁTICOS

Dr. H.C.F. Mansilla
Universidad de Zurich, Suiza
Miembro de la Academia de Ciencias de Bolivia
l. El consenso modernizador
A comienzos del siglo XXI se puede aseverar que la planificación
centralizada de la economía, las medidas proteccionistas, los estímulos
sistemáticos a la industria doméstica y las bien conocidas ideologías del
desarrollo acelerado en cuanto esfuerzo colectivo concertado y de largo
aliento se hallan en un contexto de crisis y cuestionamiento a nivel mundial,
no sólo a causa de sus resultados decepcionantes en décadas pasadas, sino
también debido a que la idea misma de nación se vuelve cada vez más difusa
en el mundo donde las fronteras clásicas entre Estados soberanos tienden a
convertirse en obsoletas. La concepción neo liberal desestimula, por otra
parte, políticas redistributivas, base importante para la actividad estatalburocrática, enfatizando la importancia de hacer crecer el Producto Interno
Bruto del país respectivo y relegando a segundo término o hasta poniendo en
duda la conveniencia de repartir "equitativamente" lo ya producido.
Buena parte de esta visión escéptica con respecto a los modelos
convencionales de industrialización y modernización se queda, empero, en el
mero papel. Lo ideal seria que la critica de la modernidad contribuyese a
cuestionar la actual economización de la política, es decir la tendencia a ver
lo razonable exclusivamente en el incremento de los índices de producción,
productividad y consumo ya considerar el llamado crecimiento cero, por
ejemplo, como algo horriblemente negativo. Lo cierto es que las exigencias
de la población a partir de mediados del siglo XX han tomado una naturaleza
tal que es imposible satisfacerlas sin un aumento constante de la esfera
económica; antes los pueblos se contentaba:, con tener gobernantes que
fuesen regularmente honestos y con impuestos que no los agobiaran
demasiado.
Por ello es que en América Latina existe todavía una amplia noción de
legitimidad en torno a la necesidad y al ritmo de la modernización, consenso
que abarca a muy diferentes sectores sociales y partidos políticos, porque el
desarrollo integral hoy en día obviamente en el marco del proceso de
globalización debe acortar la distancia frente a los países ya altamente
industrializados y, al mismo tiempo, promover la paz social mediar.te la

436

437

•

•f
1

�incorporación pacífica de los estnitos menos favorecidos a la estructura
productiva y distributiva.

1

2. La necesidad de una consciencia ecológica colectiva

Frente a la marea actual de reclamos sociales ya una democracia cada
vez más frívola y vacía, una critica radical de los decursos modernizantes
podría coadyuvar a comprender los límites muy estrechos que nuestro
mundo eminentemente finito impone a cualquier evolución donde está
implicado un crecimiento continuo e incesante. Desde esta perspectiva se
obtendría una visión más sobria y realista de los nuevos procesos de
democratización en el Tercer Mundo, los cuales, como se sabe, han
fomentado el surgimiento de demandas cada vez más exigentes de parte de
los estratos menos favorecidos de la población, demandas, empero. que
probablemente nunca podrán ser satisfechas del todo, por más justificadas
que estén en los campos político. ético, y hasta religioso.
Enfoques críticos nos permitirían advertir lo complejo de una situación
signada hoy dín por la crisis ecológica y demográfica y, por ende. las falacias
implícitas en las doctrinas del crecimiento ilimitado y del desarrollo
sustentable. Grupos de los estratos altos independientemente de su filiación
teórico-ideológica derivan aun hoy una porción de su poder del hecho de
influir decisivamente sobre los procesos de decisión de políticas públicas.
prometiendo altos índices de crecimiento al resto de la sociedad. lo que a
menudo no es más que la posibilidad de manipular recursos humanos,
financieros y naturales, presuponiendo, además, que las tres categorías
configuran, en el fondo, una misma cosa.
En este contexto es indispensable mencionar que importantes corrientes
de opinión científica han puesto en duda los planteamientos y los pronósticos
de los ecologistas, en especial la idea de que el incremento incesante de la
población, de la presión humana sobre la naturaleza y de la producción
industrial acabaría por agotar la capacidad del planeta para sostener el
aumento demográfico y el del ensanchamiento de la base industrial.
Mediante las teorías del desarrollo sustentable y dentro de las
tecnoburocracias se abre camino una concepción más optimista en tomo ala
capacidad regenerativa de los eco sistemas y, en general, acerca de la
facultad del hombre de superar hábil y pacientemente todos los obstáculos
con que tropieza en su vía hacia un mayor desarrollo. Por ello doctrinas
ecologistas y conservacionistas han sido calificadas de obscurantistas, ya que
el crecimiento de la población, del consumo y de la industria habría
estimulado la innovación tecnológica, la substitución de recursos naturales
escasos y la búsqueda de nuevas soluciones para problemas concretos del
438

medio ambiente. Por lo d ,
ecologista subraya enfátic emas, esta relativización del pensa .
ric
amente que sólo 1
.
miento
as y avanzadas pueden ori inar u
as_ so~1edades capitalistas más
sobre los peligros de la
g . ~~ consc1enc1a socialmente re!
disponer de los fondos nec~~:~~:mac1on ambiental y, al mismo ti::n:e
Una protección efectiva de los e ~ara superar los desarreglos ecológic~ ,
elevado de evolución capitalista.e? sistemas estaría vinculada aun grado mu:
.
No debe subestimarse obvi
mnovaciones tecnológicas qu~ reduceanmente, _el papel benéfico de las
y ~~e substituyen materias primas Per;os feno_menos de polución ambiental
ra ~o de acción de pocas déca.das aun a_s1 se trata de paliativos con un
ya muy ad e antadas q Y factibles
únicamente en a1gunas
dsociedades
•.
·b
I
ec1s1;0 en un horizonte temp;ral u;e p1::1 lem~nte no tengan un efecto
geografica. El crecimiento demo , fi
go aliento y de gran extensión
~egiones del Tercer Mundo y la a!ª t~o ?,e orden exponencial en dilatadas
e _enormes masas cada vez me·or n:1u ac1on de demandas socio-económicas
meJora_s debidas a los progre~os l~:orm~d~s podrían neutralizar aquellas
pobl~c1onal tiende a exhibir com
-cn_olog1cos, máxime si el aumento
prop1~s de un tumor ca;ceros~ senalo Jacques-Yves Cousteau, J aspectos
colomzac1on
·, de zonas lejanas ,( como
·, ·mcontrolable la
,
.la expans1on
enloquecido. Las teorías del d metas_ta~1s) y d suicidio del cu;r
estos factores potenciales.
esenvolv1m1ento sostenible pasan por ait~
3. La fuerza normativa del crecimiento económico
En este contexto es indispensable 11
que prácticamente todas las co
. amar la atención sobre el hecho d
de As· Af ·
ncepciones en tom
I
e
i~, nea y América Latina parten aú h o a ª. evolución plausible
es posible y deseable un e . .
n oy del mismo axioma de
difi
.d
rec1m1ento ad inrjin -1
h
que
erenc1a as que dicen consider
. . t um; asta las teorías más
des_arrollo sostenible o sustentabl:r ~n~enos ecológicos, como las del
cah~cable como positivo tiene nec;sar~t1man que ~n decurso evolutivo
contmuo del ingreso per ca ita de amente _q_ue mcluir un incremento
estructura productiva un
'P
la poblac1on, una expansión de 1
me·
.
,
aumento de la prod . ,
a
Joram1ento substancial de 1
. .
ucc1on agropecuaria y un
social. Aunque la euforia estr~:ta:~1c1o_s educ_ati_vos y de la seguridad
manera perceptible en toda A , . Lnt~ mdustnal1zante ha amainado d
los
menea atma toda '
e
d pr~cesos de industrialización y urb . , . , v1a se puede constatar que
es1gnios modernizantes y o
~ni~ac1on conforman el núcleo de los
(nueva) identidad colectiva ;n ~:. ~o~s1gtente, la porción esencial de la
s1 o as as llamadas sociedades periféricas.
.
el d Ahora
. bien , Ja casi• totalidad
de estos buenos
, .
e meJorar el ingreso promedio d I h . propos1tos, empezando por
e os ab1tantes de modo persistente,
.

439

�conlleva mayores cargas sobre el medio ambiente y presiones crecientes
sobre los recursos naturales y energéticos; ya sea para asegurar el empleo
pleno o para mejorar la salud, la vivienda y la educación pública, se requiere
indiscutiblemente de un incremento continuado y hasta exponencial del
4
conjunto de la economía del país respectivo. El congelamiento del Producto
lntemo Bruto o el crecimiento cero toman entonces el carácter de algo que es
inaceptable para casi todas las corrientes político-ideológicas prevalecientes
hoy día en el Tercer Mundo.
La realidad de un mundo finito con recursos decrecientes y limitaciones
acrecentadas constantemente, manifestadas por la capacidad cada vez más
reducida de autorregeneración de los eco sistemas naturales (como es el caso
dramático de los bosques tropicales), sugiere la muy alta probabilidad de que
todos los intentos de un desarrollo pleno y una modernización completa para
las naciones del Tercer Mundo permanezcan en el terreno de lo ilusorio o
conduzcan a una catástrofe ecológica universal. Todas la ideas básicas
subyacentes a estos grandes proyectos históricos provienen del acervo de la
modernidad la bondad liminar de la industrialización y la urbanización, la
índole no problemática del crecimiento económico incesante, la perspectiva
de un progreso perenne, y lo que ahora está en crisis es el fundamento
mismo de esa modernidad, que ha mostrado ser poco crítica consigo misma
y contener los elementos para la autodestrucción del género humano.
4. Crítica de la teoría del desarrollo sostenible

Las versiones teóricamente más sofisticadas del desarrollo sustentable
siguen siendo las primeras elaboraciones programáticas de este enfoque,
como el Informe Brundtland, la propuesta económica de la CEPAL y el
Llamado de la Internacional Socialista a detenP,r la degradación ecológica.
Todas ellas carecen de una credibilidad liminar porque los grupos que
5
consuetudinariamente las han sustentado (planificadores de las burocracias
estatales, partidos socialistas y socialdemocráticos, sindicatos e instituciones
armes), han pertenecido durante largas décadas a los más fervientes
partidarios del progreso material a ultranza, de la industrialización acelerada
y de la modernización a toda costa y porque sus lineamientos teóricos
fundamentales han exhibido hasta hace muy poco un marcado menosprecio
por la temática del medio ambiente. La falta hasta hoy de una autocrítica
referida a sus cimientos doctrinales tiende, evidentemente, a mantener baja
la mencionada credibilidad. Las alusiones al medio ambiente en estos
informes son periféricos; sus apelaciones a la protección de los eco sistemas
son francamente marginales y están supeditados al crecimiento económico
ilimitado a nivel mundial (para que los frutos del progreso material lleguen
alguna vez a todos los pueblos del planeta).
440

~I . Informe Brundtland afirm

~::i;~~~."~o~i::a ~~::ü:1:;•~!

.

~~

~~es~~o

;a:d:~:a~e~::áii~:
;;r:~1·p
mtemacionale
igna e las org . .
ion
problemas ca:d~~:e:º~~tn _deliberadamente la to;:1:c1:n~s. _burocráticas
constante de las
. e_mas, estos documentos pro . _P s1c1on ac_erca de
''motor" con
econom1as de los países central p1c1an un crecimiento
respecto al
d
es para que h

~~~re~:;ga;t• todo ello ,::~\~ca;/a ;;:d~5 :~o considerar las :~~;m~:
declaracione;e:~~~~nes futuras, que por suerte s1~::as. La solidaridad
contemplan l~s lim 'te~ contradicción con programas
entrever estas
la meta normativ I ac'.o~es ecológicas y de recursos e . esarrollo que no
de b'
.. a explic1tamente pretend'd
ya citadas, máxime si
1

i~

y .;cn:::;::"~:::nt~at~lar al ya exi st::.::~~:: ~~:.~n!~.°' u"¡Srado
10 resulta ser el mu
desenvolvimiento
r?Pº 1tanos
1
intencionados no ;ce e_rado. 7 Por lo demás ~to~on_venc1onal del

expansión dem

, esplrega~ una estrategia cla:a

, ,~formes bien

acorta sensible;;~~c:,, h~e ~unto al rol depredador d~ t~~:r!~~ c~ntra_, la

formular algún designio via~;~o;~;a ~a7!ºrt dent'.° del cual se ::ir~c~oún;
.

r os ecos istemas en peligro.

Como"Imdicó
retornan
· •José Man uel Naredo, las teoría d 1
renacientes' a _v1eJa pretensión fisiocrática de s e desarrollo sostenib le
sm menoscabo d I
acrecentar las , .
sustentable a gran esca!
. e os 'bienes de fondo' ,, El d riquezas

bien~~ de fondo de indo!:

;,~~:t."ª

ta~to las riquezas ren~vables ,:':;olio

opml ion ~an genl!ralizada de que prtn1·melast1ca; de ahí que resulta una falacialolas
exp otac1ón d I
eramente se d b ·

industrializaci:n º:a::':''º' naturales y los proce:o:r~: r::,:r a~n más la

de la protección;, medi:egob~cuparsse
de la conservación de loern1z.ac1ón
am tente.
s recursos ye

1.ns e J::arroll~sostenible se destacan como

Además todos estos ensa os d

~~f señaló

tempranamente

~

0

si~:~:::~,i~n p::';;~:~e
los f::ncia;:! ':~Óri: : ~:~:~:~ones
cu:ntol más se acercan al ni!e~sd;s¡.crfi~s bas_ta_nte confusas tanto 'm/,
so :; o que se debe proteoer y lo q praxlS cotrdrana, donde el consenso
rap1 amente.

9

Se trata.

:n

el fo ue aun se puede depredar se diluve

¡;;sup~~en ingenuament¡ que todos ~!ºd·1de enfoques armonicistas q~e
una pro ei:nas

?e desarrollo, aun los más

I

emas mundiales y, por lo tanto

l:::~•t:~~d:.:::~:~:•:~:~::

expa!~::;~;~:n~~:d:u~:~:•,¡e~ue,J ve

i~:

:eona d_~I desarrollo sostenible ~eesha e extrañar ~ue en todo el mundo la
once~c1on favorita de los
~a convertido entre tanto e 1
orgamzac·
empresarios privad
n a
tones que inspi ran la evolución de Ias fimanzas
os ?'
de las grandes
internacionales.
441

�No es superfluo el recordar que estas doctrinas armonic1stas, que
descansan en visiones dialécticas de la historia universal, incluyen prosaicos
planteamientos redistributivos bajo el rótulo de ecodesarrollo: uno de los
objetivos consistiría en repartir '"equitativamente" los frutos de la
civilización industrial alcanzados en las naciones11metropolitanas del orte
en favor de los países pobres del Tercer Mundo. Se trata de un propósito
totalmente ilusorio porque están involucradas dos clases de población de
magnitud física, ritmo reproductor y pautas de comportamiento enteramente
diferentes y hasta incongruentes. También es pertinente recordar que los
enfoques del desarrollo sustentable no se apartan de una lógica muy
convencional, signada por el antropocentrismo, las reflexiones de corto
aliento histórico y la carencia de genuinas alternativas en lo referente a las
metas normativas. En ellos los factores finitos, escasos e inelásticos como
los recursos naturales, los eco sistemas y, en suma, el planeta Tierra están
subordinados a procesos de dilatación con tendencia a lo ilimitado e infinito,
cual son el crecimiento demográfico, el desenvolvimiento económico y el
incremento del nivel de vida. De acuerdo al common sense ya una óptica
histórico-crítica, la cosa debería suceder al revés.
Por otra parte hay que observar con escepticismo las nuevas teorías que
establecen un "estrecho" nexo entre la diversidad cultural de origen
premoderno y la autonomía local, por un lado, y un desarrollo sustentable
convencional. por otro. La esperanza de detectar una "racionalidad
12
ambiental" y ''estrategias alternativas para el desarrollo sustentable" en
modelos premodernos de producción agrícola estriba en una simple ilusión:
la confusión deliberada al identificar (a) formas tradicionales de agricultura
de subsistencia (generalmente estáticas) con (b) el discurso contemporáneo
del desarrollo sustentable y el crecimiento incesante (con sus implicaciones
altamente dinámicas). Para Enrique Lejf \a cultura indígena tradicional debe
ser vista ahora como un "recurso para el desarrollo sustentable·· y como ·'un
13
paradigma alternativo de sustentabilidad"'.
Las tesis de Enrique Leff se
inscriben en la tendencia postmodernista, tan cómoda ya la moda, de mezclar
fragmentos filosóficos de Martil: Heidegger con un renacimiento de las
identidades locales premodernas que no han sido influidas por la civilización
occidental: una operación donde los detalles permanecen en una loable
obscuridad.
Similar es el postulado de Víctor M Toledo, para quien la defensa de las
culturas indígenas es equivalente ala defensa de la naturaleza. Toledo ha
realizado una notable investigación sobre los nexos entre aspectos étnicos y
cuestiones ecológicas, pero su obra exhibe una visión romántica e idealizada
de las técnicas agrícolas indígenas, que en el presente tienden a equipararse a
442

las usanzas comerciales de toda a .
l_as precauciones conservacioni gncultura contemporánea, dejando de
epoca
precolombina . 14 La propuesta
stas que
pract'icaron enlado
1
de sus antepasados
.
la
,.:ulti;~pe~tos . presuntamente posi~:~tgncultura soste~ible basada en
nc1onaltdad agropecuaria"' 1 t"
_Y progresistas de la
reprod uce designios are .
a rnoamerrcana (Eduardo G
desarrollo siempre c P_ crdos, y, ante todo, la ilusión d
~dynw),
reciente con una cierta prot . , d
e combrnar un
5 L
eccron el medio ambiente is
. os aspectos poco promisorios de la mod ermzac,on
. .,

.

La modernización imitativa en las
.
un progreso muy reducido
, . soc iedades periféricas ha si .
la destrucción de sistemas dy problemat1co y ha conllevado al mismgnt'.ficado
ve t . d
e economía de s b .
.
o iempo
n ªJª , e estar bien adaptadas a me .
u ~rs_tencia que tenían la enorm~
etnom,as l:adicionales gozan ahora
ecologr~~mente precarios. 16 Estas
a estancamiento. al atraso tecnoló ice a reputa~r~n de haber sido proclives
al conservadurismo poi 't"
g o, ª la tradrc1onalidad
·

~'ºi5

11
:~n~~~d~:~::epc ión d~ '\~ v:~n:•,:~~:r~~:td: :~~ba, s\::';:~~'.;~~~~
sistemas natu,;;;;;~~•~:d,~o~ respecto al futu,o de :~s•:~~~::· en su

:i

tenrdo la inapreciable v·

ron ciertamente arcaica y si m le
y eco
conjuntament:
0
c~ent,fica, y de comprender que ella es pdor la ?Ita especialización técnicon esgo , con porven,r
· inseguro.
•
Ulrich ,B espues .de tod o, una sociedad de
asevhero que precisamente las sociedades t
quren acuñó este concepto
mue
o
más
e
ecnrcamente
· adelantadas están'
. t
xpuestas a imprevistos eco!' .
mas
rs
emas
"atrasad
,.
ogrcos
y
org
. .
S17 E
os , constituyendo ··un
d
anrzatrvos
que los
n este contexto sería mu , . amo erna Edad Media del eli ,,
contemporáneas de tecnob
y. utrl una crítica de todas I pe gro .
cam
.
urocracra que pe
as 1ormas
P?s. ,ª 's 1ados del quehacer huma~
s: a sus innegables éxitos en
~:~ v;i51~n de conju~to la temática :~o~~g~~~an ~n la capacidad de brindar

nuest,ca ccalidad, sepaca;~,"~ ~e .:;;~ende,

r;,~~n;~; ~:

:e~,

?e

atención :~:;c~l~e

':~:•:r:~f:st~~~o acelecadi ;:~f;•::;a~~a~º~/,~:¡~:

de estilos norteamericanos el e . la_efica~ra administrati\.a. la imitaci,
elabo~ación de sofisticad~s m!u~~~e:1~nto mfor°:ático de instituciones ~:
organigramas Y otros factores de una ra . e ~'.~cedrmientos, el rediseño. de
que es lo predominante en ias instit cr_ona ' ad estrictamente instrumental
consagradas presuntamente a la defi uc,ones estatales de América Latina
substancialmente la calidad d 1
~n_sa del medio ambiente no m .
una visión amp lia de la e as p~I ,~1cas públicas, no contri bu en eJoran
pe~ceptible de la cal idad ;r~blematrca y no redundan en Ina a g~nar
latrnoamericanas
e a vida y del desarrollo en las socre
_mdeJora
L
· is
ades
a falta de una perspecti\.
.
.
relevancia socio-política condª u111versal1sta, que actualmente ya no pos
,
uce a que las naciones del Tercer Mu,~;:
443

•

d

1

'
1

�atribuyan una importancia muy reducida a sus problemas ecológicos, los que
tienen, sin embargo como en el caso de la devastación de los bosques
tropicales, una extensión cuantitativa y un nivel de gravedad superiores a
aquellos de los países industrializados del Norte. "Los estados socialistas de
\as periferias no representaron una excepción a este punto• también ellos se
destacaron por haber dilapidado recursos y asolado paisajes en un lapso de
tiempo extremadamente breve. En pocas décadas lograron desbaratar vastos
ecosistemas que tardaron eras geológicas en ser formados, ya ello contribuyó
durante el siglo XX un marxismo acrítico consagrado a celebrar el
crecimiento económico y \os adelantos de la tecnología tal como lo han
hecho hasta hoy las ideologías del Ocoidente capitalista. La carencia de
instancias independientes de opinión y decisión frente al Estado
todopoderoso coadyuva a dejarse fascinar por grandes proyectos con
inclusión de la tecnología más avanzada, lo que ocurre paralelamente a
dilatados procesos de urbanización y estatización.
La crítica de la modernidad puede contribuir igualmente a entender que
asuntos relativos ala ecología, en contraposición a la economía, poseen una
inclinación a lo disfuncional , entrópico e irregulable, a lo difici\mente
cuantificable ya lo paradójico, y que no pueden ser ni explicados
teóricamente ni trastadas razonablemente en la praxis según los conceptos
convencionales asociados a los juegos del poder, al principio de rendimiento
y eficacia y todos los modelos conocidos de ordenamiento democrático. El
llamado marxismo occidental o critico ha generado algunos aportes
interesantes a este respecto, pero sus grandes paradigmas de orientación
permanecen obligados hacia visiones convencionales del progreso perenne,
de la bondad liminar del despliegue tecnológico y del imprescindible
aumento creciente del nivel de vida de todos los estratos sociales y de todos

bosquest tropicales
antaño
' I ' para que una fuerza étic
l' ·
de dcampe~\:sª:i~r~:~~~~;e l~g~~~~s'. aydude ~:r~t~;eª; 1~~:e\:::~::~~ que
1
ma era y en g
,c,a e 1as empres
ones
largo piazo rete;a1, de las bendiciones del prog as transnaciona\es de la

por ejempl~, unau~u::;: :: i!;~::c~;t!:i'oda la hu::~i:~t,er;:;~~;rJ::c1o'.
Este argumento
.
intereses de extens~: manifiesta, a corto plazo como
marginal iza . ,
sectores populares
,
.
opuesto a los
c1on, pero es
d b
en peligro d
humanidad a mu I
un e er moral pensar en 1 .
e extrema
una cantera si/ d argotazo, considerando además ~s t~tereses de toda la
probable, por otra e:~ os propios al servicio excius::o a naturale,.a no es
sociedades del Te~er que el carácter finito del planeta ntel Ho".'bre. Es
~ltamente industrializado~n~o obtengan el actual nivel de viJ.e~mt:• que_las
mdole oligárquica 21
• arece que muchos standards d
e os pa1ses
ilusión, por más que y que su popularización a escala m etnsumo son de
alimentado or
est~ se apoye en un sentido roD un t~l es una mera
técnica. La !ond::i;cc;on_ co~temporánea de q:. to~:d~- de Justicia soc ial,
estilos de vida t' n º1 ig~rqu1ca de ciertas pautas de
tene una solución
1
1ene a virtud ·
.
consumo y de
retrasar) un agotam
mest1mable de evitar (o
I
a gunos
al mismo tiem
tento total de muchos recursos n , , por o menos, de
chabacanería ~;, preservar fragmentos de buen :~~;~les { energéticos y,
critico y hasta escé ,'"" umversa\. Aquí también hac an e una marea de
tecnológicas de la io:~;nt~~edno
un ~~pírituy
a . sucumba a las seduccio~e~a~aemocrattcas

~

:1:

\os pueblos.
En cambio el cuestionamiento del racionalismo occidental (y de todos
los fenómenos asociados a él, como la democracia) nos ayuda a comprender
lo razonable de muchas concepciones y cosmologías promodemas,
vinculadas a las tradiciones religiosas, ya \as prácticas arcaicas, que servirían
para mitigar la furia destructiva que acompaña indefectiblemente a la razón
instrumentalista. Hay que \\amar la atención sobre las cualidades benéficas a
largo plazo de algunos tabúes de origen bíblico, precisamente en el terreno
de \os recursos naturales y energéticos, estas prohibiciones, cuya
transgresión era sancionada con toda la dureza de una fe antigua, promovían
el cuidado "ecológico" de reservas territoriales, evitaban la sobre-utilización
de animales y predios agrícolas, limitaban \a necesaria violencia contra la
naturaleza en general y preservaban áreas importantes de toda incursión
técnica o militar bajo el manto de la santidad de ciertos espacios simbólicos
Hoy en día requerimos urgentemente de un tabú semejante con respecto a \os
444

f

1
1

Notas Bibliográficas

20

'd

1

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(París). vol. XLN, noviembre de 1991. pp. 8-13.

3

No han perdido vigencia los excelentes ensayos de Hans-Jürgen Harborth. Die
Diskussion wn dauerhafte Entw1cklung (sustatnahle de,·elopmen/) · Basis jur erne
umweltorientierte Weltentw1ck/11ngspol11ik". (La discusión sobre el desarrollo
sustentable: base para una política mundial de desarrollo orientada hacia el medio
ambiente?), en: Wolfgang Hein (comp.), Umweltone1111erte En/\11ckl11ngspol111k
(Política de desarrollo orientada al medio ambiente), Hamburgo: Deutsches
Übersee- lnstitut 1991 , pp. 39-51; Harborth, Duuerhajie Entwicklung swtt globuler
Selbst:erstorung. E111j11hnmg 111 das Kon:ept des "Sustamahle Developmell/ ·
(Desarrollo duradero en lugar de autodestrucción global. Una introducción al

4

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Naciones Unidas para América Latina) el Caribe. Transjormac1ón productn·a con
equidad, en: NUEVA SOCIEDAD (Caracas). N 108, julio agosto de 1990, pp 3845: Internacional Socialista. 1V11eva mmón para el mov11111elllo socialisw Seguridad
para el medw amhiente, supervivencia a largo p!u:o. en: NUEVA SOCIEDAD. N
104, noviembre diciembre de 1989. pp. 62- 73) W 105. enero febrero de 1990. pp.

10

Sobre
esta problemátic
. cf. las obras ue n
Gerd
Kohlhe
tan compleJa
. vioenc1·a·
,«.
pp (eomp.), aLate111amerika
Um I
dq
o han perdido
011nung
(A menea
, · Latma
·
we
t
un
C
¡¡
h
El med·
.
ese se afi =wischenº K . ·
Und H
esperanza), Tübin .
· .
10 ambiente y la soc· d
. nse
Knshna B Gh. . gen .. Geograph1sches lnstitut der U . te .ª~ entre la cnsis y la
• 1mire Lmkag b
mvers1t11t rb·
Ginebra: UNR ISD ' j 99..,.,_ es etween Population, Environment andu Development,
mgen 1991 ;
11
Sobre esta temática cf. John O'Neil
Be111g and the Natural World
1, Ecology, Policy and Politi
Development· E
.
, Londres: Routledge 1993· D p·
cs. Human We/1. conom1cs and Environment in the Th . d' W. ierce et al., Sustainable
12 E .
ir
orld, Londres, 1993.

~~r

nnque Leff, Espacio, lugar tiem
't7i~;:;~;~iir:/~:~~~r~ed~a
ona! id~~- ;~~~:~t~~:i:~ió~~~c~a! d;~~~EatDuAraDleza y
'N°
2 ,p. 28 sq.

5

64-79.

,\'11estro futuro común. Madrid: Alianza 1988. p. 69.- Con el mismo contenido:
6
Declaración de princ1p10s sobre población y desarrollo sostenible. La Paz:
I
Ministerio de Desarrollo Humano PROSEPO UNFP A 1994.
José Manuel aredo. La economía y s11 me,Jio amh1e111e. en: EKONO'v11AZ
REVISTA DE ECONOMIA (Bilbao). N 17. abnljunio de 1990. p. 15: "( .. }por
simples consideraciones físicas ) de espacio, la hipótesis de un crec1m1ento
indefinido es insostenible a la luz de la lógica matemática aplicada a los
conocimientos geográficos ) cosmológicos actuales [ ... ]: el crecimiento de la
población y sus consumos [.. ]. referido al conjunto de la especie humana. no podrá
ser nunca un proceso sostenido alargo plazo'·. Cf. los ensayos críticos de Eduardo
Gudynas. Ecología. mercado y desarrollo. Montevideo: Yintén l 996: Gudynas.
Paradigmas del desarrollo lat111oamenca110 y sus l'isiones de la naturale:a. en:
MULTIVERSIDAD (Montevideo). Nº 5. vol. 1995. pp. 31-61: l::.duardo Gud:nas.

Ecología. desarrollo y neoliberalismo, La Paz: CEBEM 1995.
aredo. op cit. (nota 7), p. 16.- Cf. también Amartya Sen. Resources. 1·u/11es, and
Development, Oxford: Blackwel 1 l 984: Herrnan E. Daly. Towards Some
Uperatwnal Princ1p1es of Sustainable Del'elopment. en. ECOLOGICAL
ECO OM !CS. vol 2. º l. abril de 1990: ) la gran obra de José Manuel "laredo.

8

446

13 !bid , p. 30-33; cf. tambié
E .
ambiental, den
.
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.
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447

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d
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. d \ progeso) Mumc .
Sobre la d1aléct1ca e,
1' gista avant la /ettre.
Karl Marx fue un aute,1t1co eco o
.. , op. cit (nota 4). p. 45: Harborth,
Die Diskussion.
h
b
21 Hans-Jürgen Har ort ,
,r.ce op. cit. (nota 4), p. 39.
Dauerha'1' ... ,

Relaciones entre el espacio social y el espacio físico en la ciudad:
Utilización de un Sistema de Información Geográfico para entender la
ecología urbana 1•
Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina.
Instituto de Investigaciones de Arquitectura
Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
Es interesante constatar en el día a día de nuestra vida en la ciudad las
diversas maneras en las que se presenta la relación del espacio físico con el
espacio social. Como si se tratara de una relación causal, parece que el
espacio social, por su naturaleza dinámica y cambiante, manifestara estas
propiedades suyas en el espacio fisico, somatizando cada nuevo estado de su
cuerpo en los componentes que lo materializan. Esta idea, que hemos
expuesto antes (Narváez, 1999, 2000, 2001 ), no es nueva en absoluto.
Bourdieu ( 1999) como heredero de la tradición de Lefevr.! se refiere a la
materialización de las estructuras que componen al espacio social como
parte de la función simbólica de éste que consigue traducirse mediante las
estructuras físicas de la ciudad .
La correspondencia lingüística de sitio en ambos mundos el espacio
social y el físico- de significados tan diferentes cuando se aplica en cada
uno de estos ámbitos, llama a pensa1· que esta pretendida continuidad causal
entre los niveles de la realidad urbana no es más que una metáfora. Como si
se tratara de un engaño del lenguaje, luego confundimos el sitio de
localización de las calles y de las casas con ese otro sitio en el que operan
las redes sociales y sus actores. Este engaño inducido por la comodidad de
la lengua y su capacidad de estructurar nuevos significados a partir de los
viejos, pone luego un velo sobre nuestra comprensión y nos hace superponer
ambas forrnas de existencia -de los objetos y de las relaciones de las
personas- en un solo campo de accionar de ambas cosas y, por dificil que
parezca, nos hace olvidar esta distinción esencial entre el sitio social y el
sitio físico, para confundirlos en un solo campo de existencia de
conocimiento.
Este engaño induce luego a pensar que entre ambos espacios -que si lo
pensamos también son dos espacios designados por la metáfora de lugar de
trabajo-- existe una continuidad fundamental. He expuesto en otro trabajo
(Narváez 2000) cómo esta continuidad no solamente es posible sino que
muestra su existencia a través de efectos en «ambos lados» de la realidad.
Tal vez el proceso de creación de este lugar de operación de las cosas
sociales a partir del lugar en el que vivimos y trabajamos cotidianamente - y
que es incuestionable para la experiencia- tuvo la virtud de crear mediante

448

449

�ara el ensamiento, no sólo nuestros
l habla un mundo nuevo para que mor
p la que descansa este nuevo
e . 1 s de la colectividad que es en
suenos, smo o
campo de la realidad.
.
.
el
. .d d entre el espacio físico y
·
ta continui a
d'
s
Con ello quiero decir que es
ional común que po namo
.
·
tr b en un apoyo operac
I
acidad de
espac10 social es i a
.
( l 999) situado en a cap
.
caracterizar, como Bour~1eu
, ser humano. Así, el_ «espacio
comunicación mediante simbolos d~I de conocimiento y el eJercicio ~e
toposociah), sería ante todo ~n ac;r:Jdizaje. Un aspecto de la naturaleza 1:
construirlo como un proceso e
ramos como «espacio toposocia
este espacio que en este trabaJO renom~niversos y que difiere rad~ca~mente
para juntar en una sola esfera~est~s/~ses el de su naturaleza sistem_zca. E~
la tesis de causalidad le evns a , d la existencia vive ademas en e
con
.
ta estructura e
)
hay una
efecto imaginando que es
G fmeyer y Joseph ( l 979 , que . . l
'
ver como ra
· n multlp es
~::;~, :p:::a~s :n \~s cambios /~~se;~ª~tvi;~:\i~~e;eck la ciudad
direcciones: los significados represen :e uienes les produjeron y, como si
iezan a cristalizar los de la mente
q1991) crean nuevas condic10nes
emp
~ rador (Jaynes,
·d d
fuera un proceso para o
. ficados para la comum a .
. l que extruyen nuevos s1gm 1
matena es
.
os ue
. d odría parecerse mas a un b. q
Desde esta perspectiva la ci~da ~aducción mecánica de los mismos
tropical bajo la lluvia que a una fr? re~os que han albergado desde hace
modelos. Las casas de cuartos a i~e~es ~e han reproducido frente a ot;os
siglos a la vida de nuestras comun~ a un~ pobre adaptación al medio, os
modelos que han muerto pr:~:~cueentran buen suelo y sol, pero mu::~r:~
árboles frente a la casa viven de asfalto despersonalizadas de los ue la
el abandono de las playas .d l de la limpieza de la casa, con q .d
· d \ agua res1 ua
. L
dos de vi a
comerciales, leJOS e
barrio con carencias. os mo
t' do
mu· er riega las plantas en un
lue o éste le devuelve un sen 1 .
J
una traducción en el lugar y
gd
e el espacio social esta
encuentran
.
b' d ¡ hecho e qu
.
erado a la existencia. &lt;&lt;De I o a . l s y las estructuras mentales, que
mesp
tu s espacia e
· es
.
.pto a la vez en las estrUc . ra
. , n de las primeras, el espacio
mscrein parte el resultado de la incorpo_rac10el poder y sin duda en la forma
son
fi a y cJerce
'
.
·d • los
uno de los lugares donde se~ irm b. lica como violencia madve_rt1 a. 1
,
t'l la de la violencia s1m o
. ·ones mudas mterpe an
mas su 1 ,
.
as conmmac1
. eta
espacios arquitectómcos .-cuy d ste con tanta certeza como la et1qud l
obtienen e e ,
ue nace e
directamente al cuerpo Y
la reverencia, el respeto q
dad
de las sociedades cortesanas, . a distancia respetuosa-_ son en ver
1 . . nto o mejor, del estar leJOS,
d
misma mv1sib1hdad ... de la
~o;~;;pon~ntes más importa~test a ct~~:~m:n~~ reales del poder simbólico))
simbólica del poder y de los e ec os
(Bourdieu; 1999: l 22)
450

Así los símbolos hallan su ecosistema en la ciudad como las aves en el
bosque húmedo «Las grandes oposiciones sociales objetivadas en el espacio
físico {por ejemplo capital/provincia) tienden a reproducirse en los espíritus
y en el lenguaje en la forma de oposiciones constitutivas de un principio de
visión y división, vale decir, en tanto categorías de percepción y evaluación
o de estructuras mentales ... En términos generales, las sordas conminaciones
y las llamadas al orden silenciosos de las estructuras del espacio físico
apropiado son una de las mediaciones a través de las cuales las estructuras
sociales se convierten progresivamente en estructuras mentales y sistemas
de preferencias.» (Bourdieu; 1999: 121)
Según Lamy (2001) las correspondencias entre el espacio social y el
espacio físico se encuentran precisamente en un objeto intermediario: las
redes sociales. Esta autora canadiense, en contra de los estudios clásicos que
se han centrado en el análisis de contextos urbanos restringidos y de
comunidades atípicamente cerradas, imagina que las redes sociales pueden
extenderse -como la existencia- allende incluso geografías continentales,
pero lejos de imaginarlas como estructuras aespaciales, las concibe como la
evidencia de una profunda ligazón en las cosas que conforman la existencia
de las comunidades. Estas vías de comunicación de lo simbólico, como la
red que Ariadna le tendió a Teseo en el laberinto, operarían entonces en el
espacio toposocial haciendo posible la reproducción simbólica que
caracteriza su ecología. Los límites de la red son los de la existencia social,
es decir espacial: más allá de la existencia no tienen sentido.

•

'

l

J
1

Por su naturaleza espacial, entonces es posible imaginar que las redes
de Lamy pueden compartir propiedades con los objetos físicos, como
localización, extensión, relación de posición y con los objetos sociales como
jerarquía, ubicación, etc.; «es indudable que la incorporación insensible de
las estructuras del orden social se cumple, en buena medida, a través de la
experiencia prolongada e indefinidamente repetida de las distancias
espaciales en que se afirman determinadas distancias sociales, y también,
más concretamente, a través de los desplazamientos y movimientos del
cuerpo que estas estructuras sociales convertidas en estructuras espaciales, y
con ello naturalizadas, organizan y califican socialmente como ascensión o
declinación ... entrada (inclusión, cooptación, adopción) o salida (exclusión,
expulsión, excomunión), acercamiento o alejamiento con respecto a un lugar
central y valorizado ... )&gt; (Bourdieu; 1999: 121 ), ete,. Agregaría a esta lista de
categorías de Bourdieu las relaciones puestas de relieve por la yuxtaposición
de aspectos que lejos de solaparse se complementan interactuando en el
hábitat.
Si bien es posible pensar que la adecuación sistémica de estos dos lados
de la realidad que estudiamos juega un papel fundamental en la

451

�configuración del espacio en el que vivimos - la evidencia es abundante en
la lite1atura y en nuestras propias observaciones- falta contestar algunas
interrogantes, como por ejemplo la que se deriva de la divisibilidad de cada
clase de espacio en componentes: Martín y March (1975) señalan que para
el análisis del espacio físico de la ciudad es posible trazar una primera
división fundamental en dos categorías, espacios adaptados y canales. El
espacio social a su vez es divisible en componentes de una existencia
objetiva evidente también. Si esto es así, ¿cómo es la adecuación de estos
componentes de cada clase de espacio en la ecología de la ciudad?
Otra interrogante que surge alrededor de estos problemas tiene que ver
con la posibilidad de medir la mutua adecuación de cada componente de la
ecología toposocial para calificar la relación sistémica de los contextos
urbanos. Esto abre una perspectiva interesante, ya que a partir de estudios
comparados seria posible ver la diversidad y las semeJanzas sistémicas que
podrían existir entre los enclaves de una ciudad y entre ciudades. Otra
interrogante que se desprende de estos problemas tiene que ver con la
utilidad de este conocimiento para la práctica del diseño arquitectónico y
para su enseñanza.
A lo largo de este trabajo trataremos de mostrar la manera en la que
interactúan los diferentes aspectos de la ecología de la ciudad, desarrollando
un método para su análisis y aplicando esto en una experiencia concreta de
diseño desarrollada en la Universidad durante el otoño del 200 l.

El método de análisis.
Durante los años 2000 y 200 l ensayamos en diversos enclaves del
centro metropolitano de Monterrey una forma de ver y caracterizar a lo que
denominamos «ecología toposociah) del contexto urbano. El estudio de esta
parte de la ciudad de Monterrey se ha convertido en el centro de nuestras
indagaciones sobre la transformación de los entornos habitacionales en los
últimos años. En otro trabajo (Narváez 200 l) pudimos dejar en claro cómo
en un tejido urbano más o menos homogéneo era posible dar cuenta de la
manera en que los cambios en la vida de los habitantes dejaban su impronta
en la estructura física de los espacios edificados.

Fig. 1 La zona de esI uJ-10, el area
, central de la ciudad de Monterrey.
Un avance más sobre esta líne d -,
derroteros._ En efecto, al analizar la tra~sfi~nda~ac10n nos llevó por otros
Condominios Constitución -un
ac1on del conJunto habitacional
sesentas hecho a la vieja usanza ~:oÍae~~dde habitación masiva de los años
la fuerza estructuradora del espac· fí - em1dad heroica- se hizo evidente
te
, JO 1s1co que t d ,
cnocrat1ca y centralizada de una - a
-,
en na una planificación
gr n porc1on del viejo centro histórico.
. Era necesario, a la vista de I
smgularidad de la historia y del d;s resultados que obteníamos en esa
comprender qué ocurría en ese con·u sarrollo urbano de la ciudad, ahora
los contextos urbanos en los que e!Jd nto de relac10nes que analizábamos en
·d 1 esarrollo d ¡
,
si o p amficado en obedienc e espac10 edificado no había
Condominios.
ia a un proyecto tan estructurado como el de los
_La revisión de los antiguos !ano
3
planificación encargada por el Obp
s de la cmdad muestra cómo la
os·tr·imenas
, del siglo XVIII fi ispo Llanos Y VªId,es a C lousset en las
.,
ma1mente se c
·rt',
P
ocupac10n posterior de los espacios ur
onv1, 10 en un modelo para la
durante el siglo XIX y XX U d
banos que ma conquistando la ciudad
¡os a¡rededores fue la pauta· n amero- que exfien de cartesianamente
.
hacia
para orgamzar una d ·fi -,
cuan o menos hasta los an~os
d
e i 1cac1on baja que cubriría
dcuarenta el s·g¡ XX 1
comunidad regiomontana.
1 o
as necesidades de la
- Esta época se convertiría en
social de México y como se h:a;e aguas de la historia_ demográfica y
Ortega, 1988, Narváez 2001)
, enc1onado con antenoridad (García
habitacional del centr; metr marcana el inicio de la paulatina substitución
urbano-- arquitectónico más ~~;01t~?º· En este contexto de un desarrollo
mercado inmobiliario, de la ec n ~neo,¡ suJet~ a los juegos azarosos del
onom1a y a poht1ca, desde la últ1·ma d,ecad a
453

452

'

'

1

''

�del siglo XIX hasta la actualidad, decidimos ensayar un método parad~
lectura de las relaciones ecológicas que existen entre algunos aspectos
espacio social y del espacio fisico.
La mayoría de los urbanistas de la ciudad y el_ gobierno municipal
consideran que el centro metropolitano está circunscnto entre las aven~das
Félix U Gómez, al oriente, Venustiano Carranza al pomente, Cnstobal
Colón ;l Norte y Constitución al sur, recientemente se ha mco~orado
administrativamente a la zona el sector oriente que se ubica e(~e F;hx U.
Gómez y la antigua Fundidora de Fierro y Acero Monterrey d
arr~
Fundidora), conocido como colonia Obrera. En total esta zona e a cm a
.
fí .
. ada de 700 hectáreas sm considerar a la colonia
tiene una super 1c1e aprox1m
'
obrera.

ºi

L ona de nuestro trabajo puede seccionarse de diversas maneras; una
a z . , usual alude a las características ambientales del espac;o
::~~:~:a;~~~icionadas en parte por el desarrollo histórico ~:a\ad~ctt~~~~
d \ suelo· así es perceptible una ruptura de 1a v1eJa tr
~amberri hacia e\ norte, un cambio de una traza irregular 1te co;et~~ni:
a la zona sureste del centro a un damcro de 100 vara~ caste anas e a
.
. , LI
Valdés- Clousset) y mas recientemente una
mtervenc1on
anos Y
·
··
t \ de \a
sectorización inducida por \a edificación en altura en \a porcion cen ra .
zona, de modo que se presentan tres áreas netamente diferentes, onente,
centro y poniente.
Es notable además cómo esta sectorizac1ón señala la concentración de
. 1
de servicios al centro, mixtos en el onente y
usos, comercia es Y . .
d oniente. El límite de estas
mayoritanamente hab1tac1onales en el 1a o p
d
1
11
habitacionales parece estar fuertemente marca o
a ca e
~~:asgrán que recorre de norte a sur \a ruta de \os «giros negros» instalados
e~tre \a Central de Autobuses y la Alameda Mariano Esc~bedo. ~e -~ara :
estas observaciones que hacíamos en el centro metropo itano ec1 imo
ma as deta\\ados de tres sectores de \a traza, . q_ue fu~ran
e~a~~::~tativ~s de las zonas ambientales en las que parecía d1v1d1rse el_area
r p
· d d Así levantamos la porción noreste del sector onen~e
~~:~;~ed~~~:~~ar:~os más adelante \os resultados del análisis) la porc;~
centro sur del área central y una zona al centro oeste de \a zona poniente e

Pº;.

sector.
Una de las decisiones más delicadas ª,las que nos enfrentamos, Y1ue
, h
en el equipo de invest1gac1on suele provocar acalora as
adun _ºYnes fue la de la delimitación del área de estudio. Por tratars~ de una
1scus10 ,
· · · ¡
\
10n de un
muestra no probabilística fue descartada desde e1 m1c10 a ap icac h , .
criterio de determinación estadística del tamaño de la muestra. Una 1potes1s
454

que se desprendió de las observaciones iniciales sobre el centro
metropolitano señalaba la existencia de patrones de dispersión de las
variables que analizábamos de forma no aleatoria. El encontrar estos
patrones era de hecho el centro de nuestra indagación, así que por la
naturaleza de esa «población» fue descartada desde el inicio esta manera de
determinar la extensión de la muestra y sus límites.
Un criterio que aún hoy ronda nuestras discusiones está centrado en la
delimitación de zonas territoriales que se ha apropiado la población y que
pueden hacerse evidentes mediante la elaboración de mapas mentales por la
misma población. A pesar de que no se puede hablar con propiedad de la
existencia de Barrios tradicionalmente constituidos o fuertemente
delimitados -la naturaleza misma de la traza impide una sectorización de
ese tipo por su manifiesta homogeneidad- las primeras observaciones nos
hicieron notar rangos de utilización del territorio por las poblaciones de
alrededor de diez cuadras a la redonda de la residencia o de lo que podría
caracterizarse como el :&lt;corazón» de un sector (una plaza, un monumento,
una zona de uso homogéneo, etc.) Esta forma de delimitación de la zona de
análisis tiene ventajas por sobre otras más intuitivas, ya que permite tener un
grado de certeza bastante alto de que lo que se puede observar estaría
relacionado con una población que comparte un territorio perceptual (lo que
no es igual a afirmar de que se trata de una comunidad que ha construido
fuertes lazos con el paso del tiempo). No obstante las ventajas que muestra
este criterio de delimitación tiene desventajas operativas que nos hicieron
optar -aunque confieso que será provisoriamente hasta paliar este
problema- por un criterio diferente .
La desventaja a la que me refiero tiene que ver con la dificultad de
asociar los datos obtenidos del levantamiento de los aspectos socio-fisicos
del medio a las bases de datos socio demográficas y económicas de los
censos de población y vivienda del país. En efecto, estas bases de datos que
se actualizan cada cinco años en la nación5 aunque se refieren a datos
domiciliarios, no se presentan de ese modo al público en general. La
confidencialidad de la información en ese nivel es resguardada celosamente.
En compensación la información se presenta en forma agrupada asociándola
espacialmente con áreas geo-estadísticas básicas (AGEB) La delimitación
de dichas porciones del territorio no está relacionada con la subdivisión
territorial a la que aludíamos líneas atrás y que podría ser la base de
delimitación de la zona en nuestro estudio6.
Esta dificultad nos hizo provisionalmente tomar la decisión de
delimitar las zonas de estudio de acuerdo con esta subdivisión de fNEGI.
Una nota que apoyó esta decisión es la de que los límites geográficos que
circunscriben al centro metropolitano, son los límites del mosaico de
455

•

�, ue un estudio extenso de esta _ge~grafia
AGEBS que lo componen, asi q
ocio demográficos y economicos de
, e'
podna
laci·1mente asociarse a los datos s
INEGl.
\izar el levantamiento del área
Tomada esta decisión procedimos a rea de desarrollo urbano de las
de estudio. Es común que las direcciones y de registro público de la
municipalidades, las oficmas de ;eª~~::~tigación sobre geografta, posean
propiedad, universidades o centros la zona que pretendemos estudiar. En
planos urbanísticos actualizados de fi del municipio de Monterrey nos
nuestro caso, la direc_ción de geo~~l~ªsobre la zona, que mcluía el reheve
facihtó una informacion de gran de . , atastral y los límites extenores de
l manzaneado la division c
del terreno, e
.
'
r
las edificaciones existentes en e1 secto .
.,
rma de datos vectonales a los que se
Sobre esta informac1on en ~o
.
t r empezamos a elaborar el
·
f t gráfica aerea tipo ras e
Auto
asocia una imagen º,o
, fico Elegimos para ello el programa
l
sistema de informacion ge0gra - , . stadounidense Autodesk, pues por ,a
Cad versión 2000 de la compama e
consideramos que era lo mas
naturaleza del modelo ;1ectonald b~l~~amos al proceso de análisis de la
adecuado. Tiempo despues, cuan o te ro ama no es tan adecuado. Esta
información nos dimos cuenta que es p d~eramente útil sería aquel en _el
experiencia nos indicó que un sistema ':~r os levantados al modelo espacial
.
. e los datos geograllC
.
que pudieran asoc1ars
. d en forma simultanea.
y bases de datos georreferenc1a as,
.
. , manzana por manzana y
d t se hizo «a pie)}
d
El levantami~nto de 1os, a os aéreas del sector. Para ello un grupo e
por medio del anahs1s de image~es catalogar las características de~ entorno
encuestadores se dio a l_a tarea e ra "Sta etapa de la investigacion cuatro
que indicamos. Determmamo~lpa. L~s primeros relacionados con la clase
categorías de datos para el ana is1s.1levan a cabo en la zona, otros c~n la
que se
. , del centro otra categona de
d e actividades localizadas
·..:
. nes de esta porc1on
,
l .
da
rfología de las ed1l1cacio
.
finalmente una re aciona
mo
.,
l
d s de infraestructura y
, l
t
la
datos se asocio con as re e .
t gorías se asociaron fac1 men e a
con la vegetación. Las dos pnmera; ca e de las redes infraestructurales
parcela del plano catastral, en e t:~álisis que elaboraríamos, pues la
resultaron ser insignificantes para ten el sector, no teníamos forma de
extensión de las mismas era tota
rvicio con el equilibrio de los otros
comparar la carencia de acceso a un se
aspectos del análisis.

.
,
dificaciones en la zona lo c~nst1tuyen
Dado que la mayona de las ed
hacer una clasificacion de su
. muebles «de medianeras}&gt;, dec1 imo~ . . Su relación con el entorno
m
tr caractenst1cas.
.
•,
morfología de acuerdo con es l
e se inserta en la traza, su ahneac1on
.
d.1at o, es decir , la manera en a qu
mme
456

con respecto a los demás inmuebles o a la parcela en la que se edifica; Su
altura expresada en niveles «normales&gt;&gt; y su organización espacial en planta.
Es necesario aclarar que un examen inicial de la zona orientó la elaboración
de estas clases. Otra zona bien podría sugerir otra manera de categorizar,
por ejemplo, por la forma del tejado; en la zona, con edificaciones de
cubierta plana, esta forma de clasificar era impráctica por la regularidad que
exhibían los modelos en este aspecto en particular. Otro elemento de
clasificación que era fácil de llevar a categorías discretas era la proporción
de vanos en elevación. De nuevo, la regularidad de la zona nos hizo desistir
de la utilización de este aspecto.
No obstante, cuidamos que los datos levantados fueran lo
suficientemente consistentes para elaborar posteriormente análisis
comparados de las ecologías de las diversas zonas del estudio. La
clasificación de las actividades localizadas fue más fina que la que
comúnmente utilizan las direcciones de desarrollo urbano de la ciudad y del
estado, toda vez que por el nivel de resolución del estudio un pequeño
cambio de giro en el uso que para un análisis macro resultaría insignificante,
para nosotros podría arrojar datos importantes en cuanto a la ecología
urbana que estudiábamos. De todas formas -como se verá- estos datos se
analizaron en su clasificación más fina y agrupados en grandes categorías,
niveles que fueron de utilidad para alimentar al proceso de diseño que
ensayamos con posterioridad al análisis.
La vegetación del sector fue inicialmente levantada considerando la
especie de los árboles y plantas existentes en la zona, pero la gran dificultad
para determinar la especie de los individuos y grupos de árboles plantados al
fondo de las parcelas y en el corazón de las manzanas, nos hizo agruparles
en una única categoría. El análisis tomando en cuenta esta limitación da
cuenta solamente de la relación ecosistémica de la presencia de vegetación
con las actividades localizadas y la morfología arquitectónica levantada.
Ello impidió el considerar las relaciones ecológicas entre las especies
vegetales de la zona, lo que evidentemente habría aportado datos
interesantes para el proyecto.
La utilización de fotografía satelital infrarroja podría ser un buen
auxiliar para esta clase de análisis, ya que hace más exacto el levantamiento
de las especies vegetales a las que no se tenga acceso directo desde un
levantamiento al nivel de la calle, lo que puede ahorrar tiempo valioso para
el trabajo.
Conviene comentar que un aspecto que se omitió del proceso de
análisis fue el de la topografía. Es interesante la manera en la que los
relieves del terreno afectan la traza y la disposición de les edificios en
457

'

'l'

�,
1999) No obstante en este caso la
determinados enclaves urbanos (Narv~et, considerar este factor como un
regularidad del terreno hizo poco prac ico
modificante de las relaciones del ecosistema urbano.
' para el
.
\' ·t s del enclave y las categonas
Una vez definidos los im1_ e
1 datos Para ello se organizó al
análisis procedimos a levantar fis1camenbte os \as ;es porciones del centro
.
b .
cuadnllas que cu neron
b .
eqmpo de tra ªJº en
.
ara su análisis. Cada equipo de tra ªJº
metropolitano que selecc10~;:º~ ~ tiempo para el levantamiento, todos
procedió según su dispom 1 1 ª de
a del sitio que estudiaban
d tallados de ca a manzan
1
hicieron panos e . ,
del lano base de trabajo) y formaron un
(simplemente 1mpnm1endolas
p l . formación levantada en campo.
·11
l que concentraron a m
.
cuadem1 o en e
.
. .
. , otros nos sorprendieron por su
• d trabaJO lo h1c1eron a pie,
.
Algunos eqmpos e
, . b .
1 .dad -en domingo- filmaron con
creatividad: en un automov1l a
ve oc1 na anotando en la grabación de
una cámara de vídeo cada frente e 1:1~nza , a en casa fue más fácil hacer
audio las entrecalles que se cruzaban, ue~o, y uso vegetación exterior y
· t que concemia a
,
la parte del levantam1en o 1 , F notable el ahorro de tiempo que
algunos aspectos de la morfo ogia. . ue
consiguió esta cuadnlla por este medio.

:t

capturados
en los cuadernillos fueron
.
de
Los datos que se concentraron ndo al archivo original
«capas»
mediante el programa de CAD agrega
d
información que guardaba cada clase de dato levanta o.
.
, \' . lemente con la elaboración del
El levantamiento acabo al 1, s1mp
has maneras potenciales de
. .. , de hecho tiene mue
modelo. Esta m1ormac1on,
.
, . .
lla nos informó sobre
. .fi ·
Un pnmer vistazo a e
.
hacerse s1grn icat1va.
.
tos de los sitios que
.
dos en ciertos aspee
comportamientos espera
. , d ciertos usos alrededor de algunos
estudiábamos, como la c_on_centrac~~no:as ocasiones, un primer vistazo a la
enclaves particulares o viahdadesb .
de clases de morfologías en tomo
información nos hizo «ven&gt; d1stn uc10nes tales formando grupos en tomo a
a ciertas vialidades o ciertas especies vege
algunas áreas urbanas.
.,
, na arte importante del análisis de los
Esta primera explorac10n formo _u p d
a manera general- lo que
· ·,
pnmero e un
datos, ya que nos perm1t10 ver .la ecología del lugar. Un asunto que
podrían ser fenómenos sigmficatlvods en f1 . , n se centró en el problema de
,
h
d discusión y e re exio
.
d
ocupo largas oras e
evidentes a primera vista y e
la caracterización de los aspectos que eran t l vez el resultado de la
.fi l d
ercibir ya que eran a
aquellos d1 1c1 es e P
d'
d geográfico que utilizábamos.
agregación de diversos datos e1mo eIo
.,
.,
inda aciones en tomo al análisis de lo
Una reflex1on que gmo nuestras b t g t ajenos al de la arquitectura y
que observamos, procede de campos as an e
458

el urbanismo. Es común la idea de que el gran desarrollo actual de las
neurociencias procede en parte de la idea de que es más productivo
concentrarse en las interrelaciones entre los sistemas físicos que en los
sistemas físicos en sí. Esta noción, más antigua en la física cuántica, sugiere
que existen nuevas propiedades del sistema que «se generan» por la
interacción de las unidades que lo componen, esta idea sugiere que estas
propiedades no se encuentran físicamente en los componentes del sistema:
de hecho empiezan a vivir cuando dichos componentes entran en
interacción.
Esta idea guió los primeros pasos del proceso de análisis. Centramos en
esta información era prácticamente tratar de «ver el mundo que se halla
detrás del mundo)&gt; esa parte de la realidad que no se ve de inmediato, sino
que solamente se manifiesta en la realidad cotidiana. Pero, ¿cómo hacer que
esta información fuera visible para nosotros?
Las matrices de correlación son instrumentos muy eficaces para
informarnos en qué «sitio» se encuentra la información de esta índole en el
sistema. Las matrices permiten visualizar esta clase de información
rápidamente ya que renunciando parcialmente a la base geográfica permiten
que los datos que ésta contiene se presenten agregados en categorías. Lo que
facilita comprender cual es el grado de asociación (dependiente de la
geografía física) que existe entre dos o más aspectos del sistema. La
matrices, así, potencialmente tendrán las dimensiones que posea la ecología
urbana que se estudia. La n dimensionalidad no resulta un problema en la
representación, ya que se trata de abstracciones que lo que representan son
operaciones matemáticas, que aunque se relacionan con un espacio físico
detenninado - tridimensional- no se refieren por entero a esa única
propiedad del sistema que se estudia.
El instrumento que utilizamos fue bidimensional, ya que pretendimos
inicialmente probar la eficacia de esta herramienta. Correlacionamos las tres
variables de la ecología urbana que consideramos más relevantes para los
fines de proyecto que perseguíamos. La unidad base para la construcción
conceptual de las matrices fue el predio urbano. De alguna manera era fácil
relacionar lo que estábamos estudiando a esta unidad básica. Referimos
todos los aspectos observados a esta unidad y, como se verá más adelante, al
atributo compartido por el espacio social, el espacio natural y el espacio
construido de localización. El paso siguiente en este proceso fue el de
empezar a anotar, independientemente de la localización geográfica del
predio y su jerarquía funcional en el sitio (su cercanía a vías principales, por
ejemplo), la presencia simultánea de los dos datos que se «cruzaban» en el
espacio. Cuando ésta se encontraba se marcaba el modelo geográfico
generando esta nueva información a la que hacía referencia líneas atrás.
459

'1
f
1

•

�Nos interesaba saber en qué medida dos aspectos observados se
influían mutuamente en el hábitat. Para ello necesitábamos tener una imagen
de )a manera en la que proporcionalmente se distribuía cada aspecto que
observábamos con respecto a los demás de su clase. Este análisis es sencillo,
sugiere la elaboración de conteos y su subdivisión proporcional mediante
sencillas operaciones aritméticas. Esto era necesano, toda vez que la medida
de la influencia mutua entre las variables y de la 1mportanc1a del encuentro
de una correlación ecológica altamente significativa inicialmente podría
estar relacionada con ese aspecto cuantitativo.
Elaboramos bases de datos que correlacionaban por separado cada par
de variables observadas. Inicialmente probamos diversos medios para
conocer el comportamiento de las variables en la correlación. Utilizamos
pruebas estandarizadas como la chi cuadrada, el coeficiente de contmgenc1a
e el coeficiente de correlación de rango de Spearman y El coeficiente de
c~rrelación de rango de Kendall, sin embargo, durante el análisis pudimos
entrever la poca utilidad de estos modelos para el análisis inicial que
hacíamos de los enclaves que estudiábamos.
La primera suposición que nos hizo descartar por el momento estos
modelos7 fue la de que, como decíamos, cada enclave representa una
muestra no probabilística. Si analizábamos al sitio como un universo total,
era más fácil visualizarlo desde otro enfoque, más conectado, por cierto, a la
teoría de sistemas: me refiero a la simple teoría de conjuntos.
El análisis del grado de correlación entre dos variables se basa en la
idea de que cuando la distribución de una variable_ entre una clase de
variables (por ejemplo la distribución de la vegetac1on en las act1v1dades
localizadas) sea igual o muy cercana a la manera en que esa clase se
distribuye en el entorno, se tratará de una correlación producto del azar Yno
de una relación sistémica entre variables. Por el contrano, cuando. _la
variable a correlacionar con la clase se separe de esta d1str1buc1on
proporcional, consideramos que existe u~ apoy_o sistémico en~e ambas
variables. Denominamos a la d1stnbuc1on ms1gn1ficante «h1potes1s de
nulidad» (Ho) ya que demostraba justamente lo contr~rio de lo que
esperábamos, es decir, que existía una relación ecos1stem1ca entre las
variables que estudiábamos.
Una forma de caracterizar matemáticamente a la hipótesis de nulidad es
considerando que corresponde a una distribución normal, es declf, ~ue se
halla justamente en el medio de la distrib~ción má~ima posible (m~xima
correlación entre variables, es declf atracc1on ecos1stem1ca) y de la mm1ma
(O, es decir, rechazo sistémico entre las variables)
460

Esta caracterización es útil para establecer los grados de correlación en
el sistema urbano (el contenido de la matriz de correlaciones). Dichos
grados de correlación pueden determinarse de acuerdo con la «región» en la
que se halle la distribución real de la correlación buscada con respecto a la
esperada_ (hipótesis de nulidad) De acuerdo al criterio de Kendall, para la
evaluac1on del grado de significado de la correlación de dos variables
medidas según el coeficiente Q, se pueden establecer períodos de .20 (entre
el O Y la umdad) como base para dicha evaluación. (Rojas Soriano; 1998:
417) Según este criterio se tiene que para el período de .5 a .25 habrá una
baja correlación; de .25 a .45 una correlación media baja; de .46 a .55 una
correlación media; de .56 a .75 habrá una correlación media alta y de .76 en
adelante, Kendall considera que la correlación entre variables es alta.
To~ando como base este criterio decidimos establecer períodos que
crearan_ limites a las «regiones» de significado de la correlación ecológica de
las vanables que estudiábamos. La hipótesis de nulidad, al contrario del
coeficiente Q, no se halla en la región O sino hacia el medio de la
distribución proporcional de la que hablábamos líneas atrás. Esta
determinación la tomamos en virtud de que hipotéticamente deberían existir
distribuciones proporcionales menores a la media, lo que hubiera provocado
trabajar con_ números negativos en esa :-egión de significado. Para zanjar
esta contranedad decidimos ubicar a la región insignificante (hipótesis de
nulidad) en el 50 de una distribución proporcional hipotética de 100
unidades. ¿Qué significa cada «región» hacia los extremos de ese medio?
Hipotéticamente hacia ambos extremos de esta región de nula
significación se ubican dos regiones de máximo significado que son
opuestas entre sí. Esta suposición considera que el extremo cercano al O es
una región que denominamos «de rechazo», ello quiere decir que es posible
que las variables que entren en correlación en esa proporción precisamente,
se repelan, es decir, que una variable tiene un efecto negativo sobre otra,
una especie de simbiosis perversa; en dicha región consideramos que se
hallan aquellos aspectos de la ecología que son destructivos para la
ex1stenc1a de correlaciones entre los aspectos que arman la ecología urbana,
o simplemente que la presencia de un aspecto determinado excluye
sistemáticamente al otro en esa localización particular en la que se le
encuentre, ello no quiere decir que sean destructivos para el medio ambiente
únicamente, lo que quiere decir - sin descartar lo anterior, este es un aspecto
que evaluará el investigador desde su marco de valores- es que en esta
región se hallan aquellas correlaciones en las que existe un rechazo
sistémico.

461

•1
f
1

�En la región cercana a 100 o mayor a 100 se encuentran las variables
que poseen una gran correlación sistémica entre ellas, ello significa que
existe entre ambas un mutuo apoyo, parecido -auque sea sólo
metafóricamente- a la simbiosis de los ecosistemas biológicos. En la región
cercana a 50 es posible que la distribución proporcional de una variable en
otra sea producto del azar lo que efectivamente podría indicar que no existe
una correlación sistémica entre las variables que se estudian. Este criterio
básico de significación estableció la primera regionalización del sistema de
medición que utilizábamos. Basándonos en el criterio de Kendall que
expusimos brevemente líneas atrás establecimos períodos intermedios
partiendo del «centro)) del sistema de medición hacia sus «extremos»; la
siguiente tabla ilustra los criterios de valor que usarnos para la interpretación
de los datos del análisis:
Porcentaje
de correlación
87.5 - 100
75 .00 87.4
62.5 - 74.9

nivel de
correladón

significado

gran atracción

zona de alta
significación
zona de pobre
significación
zona no significativa

media atracción
sensible atracción

37.5-49.9
25-37.4

oobre atracción
distribución
aleatoria
pobre rechazo
sensible rechazo

12.5 - 24.9
o 12.4

medio rechazo
gran rechazo

50. l - 62.4
50

zona de pobre
significación
zona de alta
significación

Tabla J. Criterio de significación de las correlaciones de los pares de
variables para el segmento noreste del centro metropolitano de Monterrey.

Con la suma de las correlaciones estudiadas es posible construir una
matriz de doble entrada en la que se haga un resumen de las observaciones
realizadas. Dicha matriz sería en efecto una descripción formalizada ele la
ecología urbana que se estudia. Pero, ¿porqué estudiar estas correlaciones?
Esta manera de representar los aspectos no perceptibles a simple vista del
ecosistema urbano puede, eventualmente, sacar a la luz y brindar
información sobre las relaciones de variables problemáticas del contexto en
el que se trabaja y, como se verá más adelante, podría ofrecer un panorama
sobre los patrones usuales de solución arquitectónica del contexto. Sm duda,
este instrumento puede ayudar a un proceso de diseño que considere corno
un valor fundamental de la solución arquitectónica la adaptación del
proyecto al entorno de su ubicación. Esta manera de pensar la relación del
edificio con el entorno luego puede verse enriquecida al incorporar una

462

multitud ~e variables más que la pura adecuación del cuerpo físico del
nuevo ed1fic10 a la visualidad de sus alrededores. De hecho, este
mstrurnento de visualización es lo suficientemente flexible para incorporar
las vanabks que _mejor describan al entorno en el que se trabaja, lo cual es
una ventaJ_ª relativa cuando entendernos que, aún trabajando en la misma
ciudad, existe una gran riqueza y diversidad en los enclaves urbanos en los
que desarrollamos nuestra labor de diseño.
Decíamos que en el caso que ahora nos ocupa, a pesar de que
trab~?mos un proyecto arquitectónico como prueba del instrumento que
d1senabamos, la necesidad de comprender la naturaleza de las relaciones
toposociales que se dan en tres enclaves ambientalmente diferentes de un
mismo sistema urbano ,era el objetivo común que nos unía en el trabajo, ¡0
que hizo que norrnahzaramos los parámetros de análisis para los diferentes
entornos, con el fin de hacer los resultados que arrojara el análisis
comparables entre sí. Decíamos que en este nivel visualizábamos corno una
buena posibilidad el utilizar modelos probabilísticos para medir el nivel de
significación de las correlaciones de los pares de variables de los sistemas
entre sí. Para el caso de cada sistema en sí mismo normalizarnos un
procedimiento de medición de la correlación para la construcción de las
matrices basado en modelos matemáticos no probabilísticos.
Previamente obtenidos los casos en que la variable A se presenta en B
(correspondencia de localización en el sistema) asumimos la existencia de
tres casos extremos de correlación: Cuando la categoría A está constituida
por una sola variable, a la que llamaremos VAl, y se debe asociar con la
categoría B, constituida a su vez por una sola variable, a la que llamaremos
Vs 1; Cuando la categoría A, constituida por VA 1, se asocia a la categoría B
const1t~1da por Ys1_, Ya 2... V13 :-,.i; finalmente considerarnos el caso en que la
categona A, const1tu1da por V Al, VA2..• VAN, se asocia a la categoría B,
const1tu1da por Y8 1, V82 ... V13N.
, _E_n los casos que estudiamos jamás se presentó el primer caso, pero un
anahs1s puramente teórico de la primera situación nos hizo suponer que se
resuelve según el segundo caso de correlación (A [VA 1] U B [V 81 , V 8 2 ...
VBN]), considerando a la categoría B como compuesta por una sola
variable; así, para el segundo y tercer caso, la resolución de la correlación
(de la intersección de los conjuntos) se calcula mediante el siguiente
procedimiento:
Se calcula la proporción de distribución de variables [V8 1, V82 . .. V8 N]
en la categoría B

463

•

'

�Ho [A UY8 i]= (90) (55.32)= 49.788

p YBI=

100

(fórmula JI) donde:

I.(YB1, YB2· ·· YBN1

. bles (Y 81, y 8-J ••• y s:-:1 en
. , d distribución de vana
p Y81,. es la proporc1on e
, B
la categoría B
e se presenta y s1 en la categona
. , t. ca simple de los casos en
(y )· es el número de casos en qu.
B1 ,
y ]" es la sumatona antme i
I. (Y81 , YB2... 8~ ' y en la categoría B.
que se presentan Y si, 82 ··· BN
Ejemplo:
.
. to de organizaciones espaciales
.
, B al conJun
Llamaremos cdat~gortde la zona del estudio.
observadas en los e i ic10

¿Qué significa este número? Este número representa la
cantidad de árboles que estarían asociados a la organización espacial patio
central según la hipótesis de nulidad, es decir, en una distribución en la que
dicha correlación signifique cosa alguna. En este sentido, en dicha cantidad
no son importantes los decimales; ello porque la cantidad es la
representación de individuos no divisibles. Tomamos como criterio el
igualar la cantidad al entero superior cuando el decimal sobrepasara 0.50 y
al inferior cuando no alcanzara O.SO. Así, asumimos que a la organización
patio central se asociarían 50 árboles en una distribución según Ho.
El resto de las variables se calculan aplicando la fórmula precedente,
aplicando el redondeo a las cantidades obtenidas la sumatoria total debe
igualarse a A, distribuyendo, si este es el caso, la diferencia entre el número
de variables de la categoría B, para adicionarla (cuando la diferencia es
positiva) o sustraerla (cuando la diferencia es negativa). En este caso la
distribución según Ho, aplicando el redondeo sería: Ho [A UY8 i)= 50; Ho
[A UVB2]=38; Ho [A UVBJ]= 2.

Tenemos que:
.
l y _ 130
Or anización de patio centra B i- y - l 00
g .
, de espac10s alineados s2Orgamzac1on
5
Organización en planta libre y s1=
·
la
Substituyendo en la formu
(130) 100
P Ys1 •

a

55.32

( 130+100+51

· l de las
. ,•
la distribución proporcwna
Así, en este caso h1p?tet1co, __ 55J2;PYB2=42.55yPY133"2.l3.
.
ones espaciales sena p y s1 orgamzac1
, · d
.,
B según la hipotes1s e
, se calcula la distribuc1on de A en
Despues
nulidad (Ho):

Consideramos para este análisis que Ho [A UYs1Yw,] se
local iza en la región del 50% del criterio de significación de correlación de
variables (tabla 1). De acuerdo con este criterio, ahora calculamos la
distribución observada según la hipótesis de correlación H1de acuerdo con
la siguiente fórmula:

(fórmula

donde:

Ho (A UYs1Yw-.J= (A) (PYsi)

j])

(fórmula f2) donde:

100

.,
se ún la hipótesis de
Ho (A UYs1); es la distribuc1on de A en Ys1 g
nulidad
,
t l de elementos que agrupa l a categoría A (o cada
A· es el numero to a
)
'
d
la compone Y
y
y ·] en
variable, por separa o, q~e d distribución de variables (Ys1, B2··· 8"
Py81,. es la proporc1on e
la categoría B
. ten
,
b
1 s que ex1s
A el conjunto de ar o,e
Por ejemplo; consideremos que i . u:~ a 90. Substituyendo estos datos en
nclave urbano estudiado y es g
en el e
que·
la fórmula precedente tenernos
.
464

PH1 [A UV81 .. Y8 N]; es la distribución observada en campo de A en
V8 1 _VBN expresada en términos porcentuales.
H 1 [A UY81. V8N]; es la distribución observada en campo de A en
Vs1. VBN expresada en números enteros
Ho [A UV 81 Y8 N]; es la distribución de A en Y81 Y8 N según la
hipótesis de nulidad, expresada en números enteros
Por ejemplo, supongamos que la distribución de los árboles en la
situación hipotética que planteábamos líneas atrás es la siguiente: Para Y8 1
se observaron solamente 40 árboles; asociándose a la organización espacial
465

�, rboles y a V B3 se observaron asociados solamente 13
y 82 se observaron 37 a
árboles. Así;
PH1 [A UV01]= (40) (SO) = 40%

so

..

.
hora sabemos que existe un pobre rechazo
Recurnendo a la tabla l a ,
t -iterio podríamos considerar que
entre las variables anahzad~s. Se~un ~e ee::ste una correlación significativa
H1 =Ho, por lo tanto la h1potes1s e q_ . é asa con las variables Y02 y Y03?
entre las variables se pue?e rechazr:~:~~t/tenemos que para [~UV s2) har
Aplicando de nuevo la formula P
[AUY 83] sera de 32S% .
· d
!ación de 48 68% Y para
. d
un porcentaje e corre
] [AUV ,) es posible rechazar la hipótesis e
Mientras que para [AUV Bt y .
. ,0- es totalmente ajena; sugiere que hay
correlación, para [AUY s3] tal s1tuac1o;l . l que podría ser la evidencia de
una gran atracción entre ambas vaina desfí, ºos organizados en planta libre
.
. , n hipotética os e i ic1
.
que en esta s1tuac10
. . d los árboles en el ecosistema
, 1
ncia y reproducc1on e
, .
favorecenan a prese
.
orrelación ecosistem1ca entre
urbano. El que exista efectivamente una et En este caso el cálculo del
. 1
eremos es otro asun o.
ambas vanab es, como v
,
. bl es un aooyo para empezar a
. d
1 . 'n entre las vana es
.
porcentaje e corre acio
. . .
significativas que luego
• · es O disociaciones
,
&lt;&lt;Ven&gt; las asociac1on
d.
't dos cualitativos. Volveremos mas
observaremos en el campo me iante me o
adelante sobre este asunto.
.
. , d dos categorías compuestas, cada una
Para el caso de la mtersecc1on e
derar en el cálculo de Hoque
de ellas, por múltiples variables hay que co~s1
án multiplicadas en su
. bl
de una categona ser
solamente las vana es
. bl asociada será representada en su
representación porcentual y la otra vana\ e t1dad ponderada sea la menor
H q e procurar que a can
.
cantidad bruta. ay u
.
Ello se hace pues es conveniente evitar
cantidad bruta de las dos asociadas. 1
.sma localización geográfica (es
. d. d , compartan a m1
que muchos m _1v1 uos
e dividirse entre la menor).
decir que la cantidad mayor tenga qu
resencia de muchos individuos en una
Aunque en muchos casos la P
emplo en \a correlación de
.,
s ·ble y real- como por ej
sola localizac1on sea po i
1 sos de suelo que tienen 1ugar
de cada lote o en os u
los árboles con 1os usos
.
' d. fi ·os de los sistemas urbanos que
. . , spac1al de 1os e I ic1
d
en cada orgamzac1on e
, .
E ontrar un buen número e
no es tan ttp1co. ne
.
estudiemos, en otros casos
. ompuestos por más de un sistema
.
·lave urbano que esten c
,s
edific10s en un ene
'bl
ealmente raro tales casos son ma
. .,
acial reconoc1 e es r
,
¡· l
de orgamzac1on esp
.
l
tal vez sea meJor ana izar os
en os que
comunes en edificios excepcionales,
, .
como lo que son: situaciones umcas.
466

Finalmente el criterio para determinar el sentido de la correlación (qué
variable es la categoría A y cuál es la B) tiene que ver con la naturaleza del
sistema urbano que se estudia, ello sugiere que es necesaria una observación
atenta de la manera en que típicamente se localiza cada variable con
respecto a las otras en el sitio que estudiemos, no puede imaginarse como
constituida por los mismos patrones de dispersión la vegetación de un sitio
en un clima tropical que en uno desértico, por ejemplo. Las condiciones del
medio y los recursos de que dispongan los árboles y la población que los
procura, establecen posibilidades diferentes para la vegetación, lo que puede
hacer que cambie su densidad, estado de salud y dispersión en el medio.
Además, una de las cosas que hemos constatado cada vez más
fuertemente es el hecho de que el ecosistema urbano, en buena medida, es el
resultado de acciones y voluntades de personas, que al sumarse producen
efectos sistémicos. Es decir, que hay que observar a la gente, conocer la
historia de su relación con el medio en el que viven, sus costumbres, modos
de vida y percepciones, pues es una medida buena para entender si las
correlaciones que calificamos como significativas lo son realmente: En la
calle Madero, que se localiza al norte del enclave que estudiamos para
escribir este capítulo, en donde se localiza la mayor parte del comercio de la
zona encontramos que existe una correlación de la vegetación con esta
actividad de 40.06%, lo que indica que puede tratarse de una dispersión de
la vegetación en ese uso del suelo que es úmcamente producto del azar. Nos
enteramos que hace veinte años, más o menos, los comerciantes de la zona
tenían como costumbre verter queroseno o petróleo en los árboles de este
otrora bello paseo que impidieran la vista de sus aparadores, con el fin de
eliminarlos poco a poco y así evitar sanciones de la autoridad municipal por
deshacerse de los árboles por medio de la tala. Ahora después de que ese
proceso bajo dramáticamente la densidad de la vegetación de esos frentes de
calle. Los pocos árboles que quedan difícilmente serán un estorbo a los
aparadores, por lo que es posible pensar que los comerciantes del sector en
general ya no les harán daño, pero tampoco les cuidarán o plantarán nuevos
individuos. Lo que finalmente apoya el resultado obtenido mediante el
procedimiento que usamos.
El resultado numérico que expresa el grado de correlación entre
variables en realidad representa la asociación de cosas concretas, de
actividades, de voluntades, de objetos sociales, de seres en el medio. Creo
que no hay que perder de vista que cada número que se computa en cada
operación matemática representa un aspecto mensurable de la realidad.
Con esto quiero recalcar la importancia de una aproximación
fundamentalmente cualitativa al estudio de la ecología urbana. Si bien el
método que ensayamos representa una aproximación cuantitativa, no puede

467

•1

�.
. , del medio. Tal vez la
1· do sm observac1on
d
ser usado acríticamente º. ap ica
1 . dad sea que es como observar e
virtud mayor de este medio de ver a a ciul olocarse momentáneamente al
.d d \ instrumento ª c
f ente
soslayo a la reall a : e
, as del mvestigador nos pone r
margen de las percepciones y las cre~nc\¡ mirada atenta y que nos hacen
a los fantasmas que pasan bordean o
, la sombra: luego nosotros
, d
obre lo que sena
¡
t ta
voltear preguntan onos s
h
·er el método es rea o se ra
.d.
to que nos . ace ,
deberemos dec1 ir s1 es
olamente de imaginaciones.
s
·a
. ces nos abre toda una nuev
Una forma diferente de ver una c~:\~dªat .
cpecti,·a
de conocimiento sobre la re
.
per.,
Las condiciones del sitio

1 . , r a las actividades localizadas. la
La matriz que obtuvimos al re ac1ona , de la zona nos dio una idea
. fi
. es y la vegetac10n
t
morfología de \as ed1 icac_10n
elaciones significativas entre es ~s
eneral de lo que podnan ser corr ente nuestras conclusiones hasta este
!spectos. la tabla 2 muestra res_um1~am n anterioridad dichos resultados se
momento. Como h:mos mencionaá;e;~ie estudio. ubicada en el polígono
efieren a la porc1on norest~ del
F T U Gómez al oriente. Diego de
r . t do or Cristóbal Colon al norte .. e ix
dehm1 a P
.
Santiago Tapia al sur.
Montemayor al poniente y

Tabla 2. Matriz de análisis de la ecología urbana de la zona de estudio.
Abreviaturas usadas en el renglón de morfología.· fea!, relación con el exterior
alineado al paramento de la banqueta; fepb, relación con el exterior edificio
pabellón, fefi1t, relació11 con el exterior gran porción vacía al fi'ente; fetrs, relación
con el exterior gran porción mcía al fondo del lote; feret, relación con el exterior
retraído del paramento de la banqueta, h I, altura del edificio un nivel típico en la
zona, h2, altura del edificio dos niveles típicos en la ::ona; h3. altura del edificio
tres niveles típicos en la zona; h3 · , altura del edificio más de tres ni1·eles típicos en
la zona o gran altura en un nivel fuera de lo común; oeal, organización espacial en
planta habitaciones alineadas formando una fila: oepc, organización espacial en
planta patio central; oepl, organización espacial en planta libre.

Obtenida esta tabla ahora nos concentramos en interpretar las
implicaciones de cada correlación para el proyecto que obtendríamos como
parte final del curso de proyectos de la maestría. La imagen que
conseguimos elaborar con esto fue la de una tendencia general de las
actividades localizadas que allí se llevan a cabo a no fomentar el desarrollo
y bienestar de la vegelac1ón del sector, en el mejor de los casos las
actividades tienden a ser indiferentes frente a la vegetación, aunque ya en
una región de rechazo sistémico. Llama poderosamente la atención el hecho
de que actividades cuantitativamente tan significativas como la habitación y
las oficinas muestren un rechazo franco al desarrollo de la vegetación, lo
que podría indicar el que existe una presión por parte de los habitantes que
469

•
1

f
1
11

�61 % de la población de la zona poniente tiene instrucción postprimaria, en
la zona oriente 58%; en la zona poniente el 35% de la población tiene un
empleo, en la zona oriente el 37%. Estas pequeñas diferencias ilustran la
homogeneidad que en términos demográficos tiene la población del centro
de Monterrey.

usan este sector para acabar con la vegetación que se halle asociada con las
localizaciones de dichas actividades.

Una primera respuesta que adelantamos ante la divergencia del
comportamiento de los residentes frente a la vegetación de estas dos áreas
de vida en el centro de la ciudad, es de que la acumulación de estas
pequeñas diferencias podrían tener luego este efecto sobre el
comportamiento de la población. Otra respuesta podría estar relacionada con
la densidad: ambas áreas, si bien son sociodemográficamente muy
homogéneas, no lo son en superficie; en la zona poniente con una extensión
de 30.2 ha hay 29 viviendas por hectárea y una densidad de 107.8 hab/ha;
mientras que en la zona oriente que tiene una superficie de 45.5 ha, hay
solamente 16 viviendas por hectárea (cerca del 50 % menos) y 57 hab/ha.
Tales diferencias podrían ser una clave para la lectura de la relación de los
residentes con la vegetación, y sumándose a la cadena de pequeñas
diferencias en cuanto a la composición de la población, explicar que tal vez
la densidad sea un aspecto clave de la eficiencia ambiental de la residencia
en la ciudad y no sólo su número absoluto. Tal vez además logre abrir una
buena discusión sobre los pretendidos efectos benéficos de una mixtura de
usos en la ciudad.

Esta ultima observación motivó una seria ref1exión en el grupo de
trabajo ya que implicaba serias divergencias con las tendencias -~bservadas
en la p~rción poniente del área central de Monterrey que estudiabamos en
arale!o; y es que en este sector, ambientalmente menos degradado Y con
~na mayor densidad de habitación, la presencia de casas parece favorecer el
desarrollo de la vegetación en el sector. Este hecho no podia asoc1ar~e
claramente a un aspecto de la zona en particular; pensamos que podna
tratarse de una asociación de varios factores. Veamos: la pnmera idea qu~se
nos ocurría era que la proporción de viviendas en renta contra las hab1_ta . as
or sus propietanos era mayor en la zona oriente que en l_a poniente_, s1 bien
~sto es así la diferencia es insignificante; en la zona poniente las v1V1endas
ro ias , las rentadas representan el 60% y el 40% respect1vament;,
~ i! tra/que en la zona oriente son el 58% de viviendas propias contra 42
de las rentadas. Hay otras pequeñas diferencias, por e~emplo en la educac~on
de los niños, en la zona poniente 11 % de la poblac10n es estudi ante d_e ~
14 años, mientras que en la zona oriente hay un 10% en esta cond1c1on, e

:º

470

Es importante constatar que esta relación tiene un gran impacto en el
entorno que estudiamos, la habitación representa el 49.25% de los edificios
de la zona; las oficinas que representan a su vez el 10.21 % de los edificios,
son aún más destructivas de la vegetación que las viviendas. Como
habíamos adelantado líneas atrás, el comercio parece ya no tener una
relación destructiva (ni constructiva, por cierto) con la vegetación. Éste
representa al 24.51 % de los edificios del sector; sumadas estas tres
actividades, tenemos un panorama de la manera en que los usos se
relacionan ecosistémicamente con la vegetación. No obstante, aún y que no
tienen una importancia porcentual grande las escuelas de la zona, un viejo y
monumental edificio decó de los años 40 y una pequeña escuela técnica de
estilo anónimo, es la única actividad que fomenta la existencia y
reproducción de los árboles. Esta es tal vez una mej or noticia de lo que nos
podríamos imaginar, ya que estos edificios al ser lugares centrales de la
comunidad, tienen una influencia en el entorno que puede resultar de un
impacto que no tiene que ver con su importancia cuantitativa con respecto a
las demás actividades del sector. Pero esto choca de frente con la relación
del otro centro comunitario importante de la zona con la vegetación; La
iglesia no parece tener una in fluencia benéfica en el desarrollo de los
árboles de este sector del centro de Monterrey.
471

1

�.,
tablece entre la forma de los edificios (la
La relac1on que se es. ,
}anta la manera en la que físicamente
combinación de su orgamzac1on en p lt , a) y la vegetación parece seguir
se relacionen con los alrededores y su a ur .
1· 'b mos antes. y
1 s correspondencias que ana iza a
los mismo_s derroteros que. a
s las formas físicas parecen ser adversas
es que al igual que las act1v1da~e 'Los pocos edificios pabellonarios9, en el
para el desarrollo de la vegetac1on.
. d. s exuberantes son ahora
· suficiente para Jar me
'
pasado con espacw
t" d ya que a ¡0 \argo de varios años,
abiertamente destructivos en este s~:t~r~~ro, actualmente son como claros
de abandono, cambios de usos y 1d 1a ciudad En los edificios de tres o
deforestados de la magra capa vegeta , e t ende ~ conservar y fomentan la
, .
ntra de esta propens10n se i
. l
mas pisos, en co
.
b
u oca importancia proporciona
reproducción de los ;r~;\e~~ s::a:: 1~:g;dtficfos del sector analizad~) hace
en la zona (apenas . º
l .,
t blecida entre inmuebles y arboles
que el efecto benéfico de la re ac10n es a
sea muy pobre.
.,
d 1 vegetación con los edificios
En contra de la relac¡o\~~:::~ªfic:n:es como para desarrollar bellos
pabellonanos, con superficies J 1 ( b.. ·nsignificante cuantitativamente
jardines, la casa de patio centra dt~m ie:Or\ ha desarrollado una relación
frente al resto de los ed1fic1os e sec
. ·1ar merecen los edificios
..
l
etación Una nota s1m1
positiva con a veg
.
nización en planta libre: pero algo que
desarrollados con la idea de una orga t
dificios es que son los inmuebles
resulta desfavorable con respecto a es os e
más proclives al abandono y al silencio.
d,

-.

en la cuenta de que existían correlaciones tan
Nos sorpren 10 caer. .
se desarrollen en una zona y las
importantes entre las activ1da~e~ que ue las hacen posibles; nos dimos
1 105
características físicas de los e icf . q
aceptables para cierta clase de
.
·ten
patrones
mor
o1og1cos
L
d
cuenta e que exis
. aceptables para ciertos usos. a
• ·d d
t mbién patrones que son m
d
act1v1 a es y a
.
. d a desarrollarse en edificios de os
. . d
· plo típicamente tien e
v1v1en a, por eJem ,
nte lo hará menos en edificios de uno, tres
niveles de altura, pero normalme . . s espaciales que se desarrollen en
, d
·veles ni en orgamzac1one
.fi .
o mas e tres m
,
.
d. ficaría una casa en ed1 ic1os
planta libre y según es:as ideas, nunca se e J
pabellonarios.
.
11
rmalmente en edificios que o bien tengan
Las oficm~s se desarro 1-~~en~\ frente o atrás (tal vez por necesidades de
una gran porc1on de terreno i ll
dos o tres niveles y que se orgamcen
aparcamiento); que se des_arro ;nen b. sería raro ver una oficina en un
espacialmente en planta libre. n cam JO_,
sólo ligeramente retraído del
edificio pabel\onano o en uno qufe estudv1era olo nivel o de más de tres. El
b
eta ni que uera e un s
paramento d e 1a anqu ,' .
d
ll en edificios de dos y tres
comercio, por su parte, t1p1camente se esarro a
472

niveles de altura y en inmuebles de patio central, pero no lo hará en edificios
pabellonarios o con una gran porción de patio trasero (tal vez por un
«desperdicio» de espacio totalmente inaceptable) ni en edificios de un nivel
o más de tres niveles.
Los edificios abandonados -con una cierta importancia porcentual entre
los «usos del suelo» del sector- serán aquellos que tengan una gran porción
de patio trasero, de más de tres niveles y organizados merced a una planta
libre. En cambio, los edificios abandonados normalmente no serán edificios
pabellonarios, m inmuebles de dos o tres niveles ni compuestos
espacialmente por filas de habitaciones alineadas ni edificios de patio
central.
Con esta información podrían construirse cadenas de elementos -como
de hecho lo hicimos durante el proceso de diseño con el que culminó esta
experiencia- que describieran formalizadamente los patrones físicos de los
edificios de la zona de acuerdo con los usos que en ellos se lleven a cabo,
por ejemplo un edificio típicamente abandonado sería [fetrs+(h3+) +oepl],
tal vez y esto lo señalo como una hipótesis aún en trabajo, el modificar
alguno de estos aspectos de la fórmula para el abandono, mejoraría las
expectativas de vida del inmueble. Pero esto solamente lo pueden decidir los
habitantes, y si las condiciones de esa población, que huye apresuradamente
del centro, cambian con el tiempo que viene, quizás las condiciones de la
ecuación se alteren. Creo que la calidad del diseño de los edificios y de la
vida de las personas que los habiten es mucho más compleja que este ajuste,
su medición es necesaria para evaluar a las formas edificadas y para ello un
profundo contacto con la población se vuelve materia fundamental e
impostergable para el proyecto de arquitectura.
El proyecto de arquitectura.

Con la información del entorno trazamos los objetivos generales del
proyecto. Entre estos destacó la posibilidad de recuperar para el barrio
espacios verdes que ayudaran a revitalizarlo ambientalmente, otro asunto
importante fue el de preservar los usos existentes y las estructuras que
tuvieran algún valor arquitectónico en la zona y finalmente buscamos
ampliar los lugares de aparcamiento ya que durante los días laborables los
que ahora existen en la zona se hallan constantemente ocupados.
Determinamos con posterioridad al análisis el programa del edificio que se
diseñaría. Esto, que está bastante lejos de un proceso real de diseño, fue así
dada la naturaleza académica de la experiencia que realizábamos.
Una de las actividades que resultó ser más benévola con el entorno y
con los valores arquitectónicos que buscábamos en la solución fue la
473

•
1

•

1

1

�educación. Decidimos proyectar una escuela independiente de postgrado. El
proceso de diseño inició con \a búsqueda de una localización adecuada.
Hacia \a parte norte de la zona encontramos una manzana que da2frente a la
calle Madero con una superficie de aproximadamente 4650 m , que está
ocupada por edificios abandonados aproximadamente en un 70% de su
superficie. El predio está ubicado entre \as calles Madero al sur, Reforma al
norte, Platón Sánchez al oriente y Carvajal y de la Cueva a\ poniente. La
razones por las que este terreno pareció ser e\ más adecuado fueron
deducidas en e\ taller de \a siguiente manera:
La mitad del terreno \a ocupa una bodega abandonada que está hecha
en base a estructuras ligeras fácilmente removibles del terreno; Existe muy
poca vivienda, \a que en su totalidad se encuentra en pésimas condiciones de
habitabilidad; Sobre Madero existe una construcción antigua y bien
conservada en abandono, la correcta adaptación de este inmueble a \a nueva
construcción de la escuela ayudará a conservar este edificio y será de
utilidad para \a misma; El ambie:1te y e\ tráfico en los alrededores cercanos
a este terreno es tranquilo ya que se encuentra relativamente lejos de Félix U
Gómez y Colón, que son \as arterias que llevan \a mayor parte del tráfico
que entra del sur y del oriente a la ciudad proYenientc de \os alrededores
metropolitanos y finalmente que en contra esquina de este terreno, sobre
Madero se encuentra una escuela técnica. Al existir una cercanía tan fuerte
entre estos edificios, tal vez se favorezca una mejora ambiental del sector
(por e\ efecto de concentración que se apuntaba cuando hablábamos de la
densidad hab1taciona\) y por \a inc \usión de actividades comerciales,10
habitacionales y de servicios orientadas a esta nueva población estudiantil.
El programa acordado en taller debería contener aulas, laboratorios y
cubículos de trabajo, biblioteca, auditorio, administración y dirección,
cafetería, estacionamiento y servicios generales. El grupo de edificios que
componen este plan se organizó espacialmente tratando de respetar \o más
posible los alineamientos urbanos de \os alrededores. Así los edificios se
retraen ligeramente del paramento de la banqueta para dejar un espacio
verde que rodee a los edificios frente a \as calles. Esta decisión surgió
directamente del proceso de análisis: \os alumnos mencionaron que dadas
las condiciones morfológicas típicas de los edificios de la zona, \os que
menor rechazo tienen hacia esta forma de ubicación de los espacios verdes
son los edificios retraídos ligeramente del paramento. Juntos. los edificios
encierran un patio, que se halla hacia la porción central de la manzana.
Guarecida por este patio se encuentra la cafetería, que está rodeada por un
jardín de árboles.
Se rescató un edificio historicista que se hallaba en un muy buen estado
de conservación pero abandonado. El conjunto conserva la altura del
474

edificio que deci·d·10• rescatarse b ·
~nateriales, formas, masa, colore:usi~;:;ando la image~ del conjunto este. Se enmarcó el acceso al aud t .
as de art1culac1on y jerarquía- a
situada en la esquina suroeste del~ ono por medio de una plazoleta arbolada
apreciar al edificio histórico al ti~~unto, esto permite abrir un flanco para
conJunto. La decisión de ubicar po que destaca su importancia en el
~dmm1straüvas y duecuvas está relaci:~ad:ste mmueble las funciones
omposic1on del proyecto E .
con su Jerarquía central en 1
evid t
. xisten otros dos
a
1 en e que se localizan en el frente de la c 11 puntos de interés visual
e pornen:e y la escalera de caracol, encerr a e madero, el auditorio, hacia
~orma c1lmdnca, que articula la esquma d
en un volumen acristalado de
unc10nes docentes, laboratorio y b bl' e cuerpo en el que se ubican las
transparencia equilibran la
. d i wteca. Ambos extremos por su
preservado.
masivi ad Y elegancia del edific1·0 central

ª1ª

. Como una nota de adecuación a 1
ed1fic10s de los alrededores, se decidió ~s _maneras de usar la ciudad por los
-cerrado totalmente por el edificio de es~;3r que el flanco norte del conjunto
menor Jerarquía del conjunto. La ma _c1onam1ent°-: fungiera como la de
tienen frente hacia Madero
1·d h yona de los ed1fic1os de la zona q
el
Ysa I a acia Refo
ue
I
. acceso de servicio. El conJunto d d fi rma uti izan esta última como
variedad de diseños en alzado
e e i icios, con la utilización de una
den. ,as
. ed., fiicios
. del sector. Esta
. consigue
. co_n los frentes de los
me ar armon ,zar
evidente y bien compuesta que ro p ece _una soluc1on con interés visual
zona, pero -sobre todo- m~ par:ce mete_ ennquecer arquitectónicamente a la
los alrededores más allá d I
una_mtehgente aplicación del anális d
d
'
e a rev1sion de 1
.
is e
manera, espués de evaluar la exp . .
a pura visualidad. De alguna
virtud de nuestro proceso de traba~~e:i:, /:1e he dado cuenta que la mayor
efectos sobre la manera en la ue lo s a en el diseño en sí, sino en los
c1Udad: tras esta experiencia de ~am s estudiante~ pueden ver ahora a la
en_el cierre de 1~ etapa de análisis c~:oMe per?ate de ello, pues pude notar
sitio que anahzabamos que antes no hab'se abna una comprensión sobre el
cambio en los estudiantes parece
ia visto, el desencadenante de este
ensayamos ·
ser esta forma de ver a la c1u
. dad que
¡.ºn,clusiones:
en la enseñanza del diseño, reflexiones
ma es sobre el repercusiones
método.
Uno de los momentos más emoc·
apuntaba antes- el constatar que . !?nantes de esta experiencia fue -como
manera diferente de ver a la c1:~i~iaLen efecto en el grupo de trabajo una
zona de estudio variaron durante et . as reacciones del grupo frente a la
como un eiormulismo
.
proceso
de trabaJO ' de tomar al proceso
para
b
profundamente involucrados c~~rolaar u~ cu_rso lectivo hasta estar
pro lemat1ca que observábam os.
475

1

�Cuando no se comprendía qué encontraríamos con la aplicación del método,
incluso existiendo serias lagunas de comprensión sobre las operaciones de
análisis que realizábamos, existía una apatía hacia el trabajo que
probablemente era compensada por la necesidad de aprobar la rnatena.

&gt;

1

•

La actitud de los alumnos empezó a cambiar cuando empezarnos a
«ver» las cosas que estaban relacionadas en el entorno y en qué grado lo
estaban. Fue sorprendente cómo al construir la matriz y asignar un gradiente
de color a los grados de interrelación se aclaró bastante el sentido de lo que
buscábamos, este hecho luego nos hizo reflexionar sobre la importancia que
tiene para ver con claridad una nueva característica del entorno, el que
contemos con buenos instrumentos de visualización; sobre todo cuando los
datos que hacen evidente esta característica sean de una natu'.a_leza tan
abstracta como la que conseguimos con el método de analis1s que
utilizamos. Otro momento en el que fue notorio un cambio en la
comprensión del entorno por parte de los estudiantes fue cuando lleg_amos a
formalizar las cadenas de características morfológicas de los ed1fic10s que
tendrían una fuerte asociación o disociación con otras características del
entorno. En este momento se pudieron ver tendencias típicas en la
configuración de los edificios dado su uso y la manera en ,la que las formas
edificadas podrían colaborar o frenar el desarrollo de las areas verdes. Esta
nueva forma de ver la morfología tuvo un impacto interesante en el proceso
de diseño que siguió, ya que de ser una serie de «reglas» que lo,s alumnos
podrían seguir para la elaboración de la propuesta formal, paso a ser un
indicador de las mejores maneras de adaptar una forma a unos usos, a la
vegetación y al entorno. Así, se evaluaba lo adecuado de las soluciones
propuestas a la manera en que se componían los alrededores del proyecto.
Esto en sí planteó un cambio en la manera de abordar la actividad de
diseño en el grupo de estudiantes, ya que empezó por amphar bastante la
posibilidad de conocer el entorno (en términos de superficie) frente a un
problema de diseño: normalmente lo que hacían era un levantamiento de los
alrededores visibles del terreno y a partir de este configuraban el proyect~
tratando de seguir los patrones visuales comunes observa_dos. Esto, que de s1
no es malo ni objetable, se completó al abrir la pos1b1hdad de conectar al
edificio con un entorno más grande, complejo y visualmente no inmediato,
lo que es más cercano a la experiencia de los propios habitantes del sector
que camina con el tiempo y se arma de recortes de muchas partes,
yuxtapuestos unos a otros por la memoria, y que al final de cuentas forn;an
una imagen compleja del entorno. Esta visión fue la que al parecer fac1 lito el
método de análisis para el grupo de alumnos, pero leJOS de la manera en la
que los habitantes construyen la imagen -por acumLilación de vivencias, por
costumbre de andar recomendo el lugar por las mismas rutas, etc- los

476

estudiantes la construyeron deduciéndola de los datos formalizados en el
modelo geográfico para el análisis.
. Esto plantea un cambio notable, pero lo que a nuestro juicio fue más
ennquecedor fue la posibilidad real de ver relacionada con un solo
instrumento una buena cantidad de datos de naturaleza muy diversa. En
efecto, lo que plantean métodos de análisis como el de Baker (1991 ), en el
sentido _de, reducir la visualidad a fuerzas del entorno que operan en la
compos1c1on de los edificios, pueden minimizar - aunque esta no hubiera
s1d~ la mtenci?n del maestro inglés- la complejidad del abordaje del diseño,
ha~1endo de este, en el meJor de los casos. únicamente un experimento
plastlco, dejando de lado aspectos como la integración de esta visualidad al
espacio social que ha creado la comunidad para habitar o al medio natural.
El abordaje del diseño considerando a las preexistencias como un dato
valioso para el proceso, hemos notado que enriquece la actuación de los
alumnos, sus actitudes ante el trabajo se vuelven más flexibles, reflexivas y
responsables; notamos que el trabajo en grupo también se facilitó. Al final
de la experiencia de diseño noté mucho más entusiasmo hacia el trabajo,
parece que el trabajo creativo terminó por allanar las resistencias iniciales a
asumir la tarea del curso, al mismo tiempo noté una mejor disposición para
imaginar otras soluciones como inmersas en un entorno complejo y vital.
Esto puede colaborar a cambiar la orientación que se tiene sobre la
arquitectura en muchos contextos de actividad, reclamando su filiación
humanista.

Me parece, en este sentido, que la virtud del método es la de mostrar la
naturaleza relacional que tienen los hechos que arman nuestro mundo, lo
que puede ayudar a que asumamos la noción de que cualquiera que sea
nuestra posición con respecto al diseño de un edificio, ésta siempre tendrá
repercusiones en el medio. El instrumento que ensayamos luego puede ser
una gran ayuda para simular qué clase de efectos tendrá nuestra actividad en
el entorno y la profundidad de los cambios que provocaremos. Aunque no
llegamos a elaborar una simulación del efecto del edificio proyectado en el
derredor --el término del curso finalmente nos alcanzó- vale plantear esta
posibilidad como una vocación del instrumento.
.
El método que desarrollamos abrió una serie de interrogantes para la
investigación que hoy ya se han convertido en ejes de indagación. La
interrogante más fuerte tiene que ver con la articulación conceptual del
espacio físico y el espacio social. Apuntábamos al inicio de este capítulo
cómo la correlación del espacio físico y el social parecía surgir de la
metáfora, que creaba por medio de la lengua un mundo paralelo al espacio
de la acción para que allí viviera el nuevo mundo conceptual que reclamaba

477

•
1

�carta de objetividad. Así e\ sitio en el que se está en e\ mundo se
correspondía a la /oca/i:::ación social, \a jerarquía del edificio o de la zona a
\a jerarquía socia\. Al parecer, para cada atributo del espacio físico podría
hacerse corresponder otro que definiría -casi en \a misma dirección
semántica- algún atributo del espacio social.
Así, asumimos que un valor paralelo que era directamente observable
era la localización y construimos un instrumento que midiera la correlación
del lugar físico con el social, merced a este atributo compartido, un buen
problema y que sin duda motivará a\ trabajo de nuestro equipo de
investigación en los próximos años es·e\ que se deriva de \a creación de
instrumentos de análisis que busquen \a correlación de \os componentes del
espacio físico y del social a través de otros atributos compartidos por estos.
El estudio de estas correspondencias, comp\ementariedades y
divergencias estamos seguros que dará luz sobre \os modos en \os que se
entrelaza el medio ambiente en el que habitamos. y quizás de paso nos haga
comprender \a naturaleza de nuestro papel en \a ruptura o en \a conservación
del delicado equilibrio que arma a nuestro mundo.

.
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478

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1

. Parn la elaboración de este trabajo fue
.
s1gu1entes personas e 1·nst1'tu . .
muy valiosa la colaboración de la
1b
c1ones· Aaró G
s
co a oraron en la elaboración el levan¡a . n . uevara y Cristóbal Gonzáles
centra este estudio; Claudia Du
miento fis1rn de la zona urbana en la que se
elaboración del análisis de la in"o mon_t_ yl Rodngo Galván colaboraron en la
con e¡ que culmmó
• esta etapa de 1la
' rmac10n evantada
e
. .
y d e¡ proyecto arquitectónico
sin su valiosa colaboración· as1·m· xpenenc1a. Este trabajo no hubiera sido posible
Umvers1
·
·dad Autónoma de Nuevo
'
ismo, aagradecem
León
,
os e 1 apoyo financiero de la
acuitad de Arquitectura de 1 .
' traves de su programa PAICYT y d 1
- Al .
a misma u111vers1dad
e a
. igual que Henri Lefevre Pierre B
. .
capltal, la propiedad y al pod~r en la ou;d1eu º'.orga un papel fundamental al
suponer que «el espacio social se retadcolllormac10n
de ¡ espac10
· de existencia al
,
manera más o menos turbia· el poder s buce tn el espacio físico, pero siempre de
en sus diversas especies se ~,anifiesta: r~ e espacio que da la posesión del capital
determmada relación entre la estructuran/ espacio físico apropiado en la forma de
la estructura espacial de la d. t .b .. spac1al de la distnbución de los agentes y
'bl.
is n uc1on de I b.
. .
pu icos» (Bourdieu; 1999: 120)
os tenes o servJC10s, privados o

f

479

�Una Colección de levantamientos urbanísticos, mapas militares y proyectos
urbanos de mediados del siglo XVIII a la actualidad, localizada en diversas fuentes

RECORDANDO A PIERRE BOURDIEU (1930-2002)

3

y archivos de la localidad.
4 Prostíbulo'&gt;, bares, salas de masajes, cabarets, table dances, etc.
Al iniciar la década el Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática
5
(INEGI) lleva a cabo el censo de población y vivienda, a la mitad de la década se
hace un conteo, que por medio de inferencias estadísticas persigue adecuar los datos
del censo a la actualidad. Además se llevan a cabo con la periodicidad de los censos
de población censos económicos.
La h erramienta que utiliza actualmente el Instituto Nac ional de Estadistica
6
Geografía e Informática pata la realización ·de censos económicos es una base de
subdivisión territorial en unidades básicas. Para la realización de dichos censos es
un requisito indispensable conocer detalladamente dónde están ubicados los
establecimientos económicos, las viviendas, los habitantes, las unidades de
producción agropecuarias o forestales, o cualquiera que sea la unidad de
observación u objeto de estudio; es decir se necesita tener garantizada la cobertura
total de la zona para lo cual es preciso que todas las unidades de observación hayan
sido detectadas y contabilizadas. Para lograr dicho trabajo se utiliza el Marco
Geoestadístico Nac ional; es un sistema que pem1ite relacionar la información
estadística con el espacio geográfico correspondiente, garantizando la cobertura y
referencia geográfica de la información estadística a diferentes niveles de
agregación. El Marco es un conjunto de unidades denominadas Áreas
Geoestadísticas que hacen referencia a los espacios en que se divide el pais. Para
entidades fede rativas se habla de Áreas Gcoestadísticas Estatales (AGEE), para los
municipios son las Áreas Geocstadíticas Municipales (AG EM) y las Áreas
Geoestadísticas Básicas (AGEB) son las urbanas o rurales que constituyen la unidad
menor de división. Los AGEB urbanos delimitan una parte o el total de las
localidades de 2500 habitantes o más, tomando en cuenta también las cabeceras
municipales independientemente del número de pobladores. Los AGEB forman por
lo general conjuntos que van de 25 a 50 manzanas y contienen la siguiente
información: amanzanamiento, nomenclatura de calles, ubicación de servicios
básicos, delimitación de colonias, etc.; además de asociar datos históricos,
estadísticos, geográficos, identificados como Catálogo de Integración General de
Localidades.
Es necesario aclarar que para el caso del análisis comparado de dos enclaves o
más en el sitio que estudiamos pensamos que podrían ser de alguna utilidad, esta

7

etapa aún está en desarrollo mientras escribimos estas líneas.
Cantidad que por comodidad igualaremos a l 00% en la matriz de correlación de
8
variables.
es decir, aquellos inmuebles que tienen una gran porción de terreno libre de

9

edificación hacia todos sus alrededores.
Tomado del reporte final de trabajo de Claudia Dumont y Rodri go Gahán.
10

Gustavo Herón Pérez Daniel
Colegio de Hi storia UANL

"¿ Mantenerlo vivo y en sí es el m . .
de ¡ fid t ·d ,
ov1m1ento
a J e I ad? Con el incierto sentimiento
de entrar en carne viva acabo de leer dos
de su~ l~bros que nunca antes había leído
Me r~t1re a esa isla para creer que nadas~
hab1~ detenido todavía. y lo creí tan bien
y cada libro me decía lo que hab 1a
, de pensar,
-J
.
de tal creencia. ··
acques Derrida; Las muertes de Roland Barthes-

La escritura ante la cercanía de 1
pero sobreviene como una neces·d da Lmuerte s~ antoja trivial y desesperada
1 ª · a necesidad de
·
1 •
•
a1eJarse-acercarse a la memor1·a · No obstante la "m rtarrancar
e tiempo' de
,,
se a el vacío, para ocultarlo· es
d
ue e es una palabra que
11
·
,
una errota de la p I b
nosta1g1a, el, dolor y el olvido · y es que 1a muerte de uª a· ra para ocultar la
contemporaneo como fue Pierre B d.
n importante pensador
libros (librescos al fin) es s·
our teu, para los que vivimos de y entre
iempre una sacudida de d 1 • .
os estantes y anaquel es de lect
h
s e os c1m1entos. desde
1
uras por acer.
Habría que preguntarnos con Derrida .
mantener vivo a alguien de " t
s1. la lectura es la forma de
.
,
en rar en carne viva"
as ideas y de los debat
conservando el calor de
1
.
es que ocuparon en vida I h d
sea el propio Bourd'ieu quien
. nos conte
ª toy esaparecido
B
. our
t d1eu. Quizás
.
.
mentemos visualizarlo como
s e y nos pida que
repaso de sus obras y aportaci~~e:~to;o{u tratemos _de hacerlo hablar en el
rumores intelectuale/. dond . '1p
rando aleJarse de lo que él llamó
,
e c1rcu an eslogan d
de lo q~e ayuda~ en la comprensión de las ideas re uctores, que dañan más
el propio Bourdieu· "El
. .
s de un pensador como lo fue

1
·
conoc1m1ento por esloga
muy importante; los enemigo
.
.
, ns, por pa abras clave es
(según la lógica del insulto· :~ ~~eten e~ mteres en "reducir " y en destruir
(protégeme de mis amig;s d , re; s1~0 un.. .) colaboran con los amigos
enemigos) que pueden in·n .' ec,a_ nnque I V. yo me encargo de mis
'l' wr negativamente (p
fi · h ·
por tontería) en la construcción d e I a imagen
.
o~ elle
o, ..simplemente
socwl
de unismo
autor
2_

Cuidándonos de no aportar crea
sociólogo francés nos aprestam y h r rumores al rededor de la figura del
.
,
. os a acer un breve rec t d 1
our tano, en el entendid d
. ,
uen o e pensamiento
o
e que s1 el lo leyera, probablemente no
b d

480

48 1

•

�encontraría mucho que aprobar; y es que la mayoría de sus propuestas
teóricas iban siempre acompañadas de un estudio empírico correspondiente.
que validaba y daba fortaleza a sus aseveraciones; por lo que pensar a
Bourdieu sin una aplicación práctica significa sencillamente volverlo a
matar, además de fallarle al respeto. Sin embargo es un riesgo que queremos
correr, (ya que humanos somos y la carne es débil), porque nos es imposible
dejar de recordar quizás al sociólogo más grande del siglo XX ...
Gran teórico social francés nacido en Denguin, el primero de agosto de
1930; fallecido el veinticuatro de enero de 2002; su formación fue filosófica
y sus obras abarcan un amplio espectro .que incluyen a la sociología, la
historia, la lingüística, la filosofía, la antropología y la literatura. Su reciente
fallecimiento, obliga a hacer un breve recuento de su obra así como un
repaso de sus principales aportaciones para las ciencias sociales.
Bourdieu desde 1982 ocupó la cátedra de Sociología en el College de
France; fue profesor en la famosa École d' Aut. Etudes en Sciences Sociales.
en sus pasillos compartió espacio con los más grandes pensadores franceses
de la actualidad como Foucault, Derrida, Lacan, Deleuze y otros: fue director
del Centre de Sociologie Européenne y de la revista Actes de la Recherche en
Sciences Sociales; dirigió la colección le sens commu11 en la editorial
francesa más importante: Editorial de Minuit.

-.

Su trabajo es una atenta lectura de Marx, Durkheim y Weber; ubicado
teóricamente como uno de los más importantes sociólogos contemporáneos
se le considera padre de la corriente teórica que fusiona el constructivismo )
el estructuralismo. Retoma los planteamientos de Kant, Husserl. Marleau
Ponty, Heidegger, Schütz y del segundo Wittgenstein. Bourdieu estaba
convencido de que en el mundo social e:-..isten estructuras objeti\'Os.
independientemente de la conciencia que las personas tengan de ellas. La
construcción se encuentra en el momento en que el individuo adquiere )
hereda, construye, toda una serie de patrones de acción ) pensamiento. que
Bourdieu llamó habitus.
o obstante, esta bidimensionalidad de lo social, (la objetiva y la
construida), Bourdieu generalmente prefiere el estudio de lo objetivo. aunque
nunca deja sin atender lo subjetivo. Inclusive se puede hablar de dos
momentos en el desarrollo del pensamiento del sociólogo francés, un primer
momento objetivista y un segundo subjetivista, en sus propias palabras: .. De
un lado las estructuras objetivas que el sociólogo co11struye e11 el mome11to
objetivista. pasando por alto las representaciones subjetivas de los age11tes.
son el fundamento de las representaciones subjetivas y conslituye11 los
co11streñimientos estructurales que pesan sobre las interacciones. Pero. de
otro, no se puede ignorar estas representaciones, particularmente si se

482

quiere dar cuenta de I . I
intentan transformar o ;;ns:~;.:: e:oatsideisatnas,
indiv1J·duales
y colectivas, que
ructuras.
"
4
Así en trabajos com L
entender 1
reproducción
trabaj er::i,~s~u;\~;:dt~ia
que penn

° ª

O

1~:

;'t.':~;s:r'.:1r,;,•~:up~ción por
•

;~oremas; su lectura es lenta'. ;::~;oved_osas. expresadas en ;o:::mdn:
g1cas, para comprende I
requiere ir conociend 1
. e
lógico .
r as conclusiones . Está escrito
. como
o asunpremisas
tratado
Mientras que en la miseria d I
5
la f?rma en que los a entes
_e mundo 'juegan un papel mu .
test11nonios de pe
g
perciben su propia realidad
. y importante
. .
rsonas que habl d
social· la obr
,
v1v1r. Es decir le da
an e problemas sociales d
a reune
proporcionándonos d;o;;;° a la teoría. El que habla y e~pl~c: d1fi~ultad de
lo real.
mera mano toda una serie de .tn1ormac1ones
r
e~ e agente,
sobre

1.

. que la acci, d
se baBourdieu estab a convencido
.
s~ en que este agente no es un .
on e la historia en un indiv·
un obJe~o constituido en el exte . suN~eto q~e se enfrenta a la sociedad iduo,
cosas smo 1
.,
rior. o reside ·
1
.
como
ha de,nomin:~oª ;:~~~:~n entre dos estados de lon~o:~at ecs~:~1encia ni en las
directa con la h• t . Y. c~mpo. El concepto de h b. . d~s estados los
1

l~s fiestas, una ~e~;;~;~,:~:t ~ªgi~: las_ c~sas, las trad~ci~~~~.el~: c:nst~~a~ión
1
sirve para dar cuenta
. yract1ca: la noción de e
res,
(objetivas) como 1
las mst1tuciones, hablar de ampo, en cambio
como el m~ . a p~lit~ca, la literatura, el arte 1
. gra~des estructuras
canrsmo pnnc1pal de producción d 1 , a un1ve~s1dad; se muestra
e mundo social.

?~

El habitus, nos remite a 1
construidas por nuestra
~s estructuras de la subjetividad ...
primario)· d . ,
s primeras vivencias
. , .rn1c1almente
Definido ,p~r ~;ueds. por las vivencias de la vida ad~lt:x(hebrienc1as (habitus
d
ur ieu, el habilw·
d
llus secundario)
per urables y trasnponibles n,·s·no.s. p_ue e ser un sistema de dispos1·c1·0 .
1acer
·
· r 1c10nes es d · • .
nes
'.
ecir mclrnaciones
..
l. . ' sentir, pensar de
rntenorizadas ge
I
una determmada manera .
a perc1b1r.
depe d. d ,
nera mente de forma .
.
, rncorporadas e
n ien o de las
d' .
mconsc1ente
social. Perdurables c~n ic1ones objetivas de su existencia por cada agente
fuertemente enra· ,d)-a que estas experiencias si bien p dy de su trayectoria
,
iza as en n
.
'
ue en camb·
,
;;" una cierta.continuidad e~s~rií~~ ~• enden a resistir el carn bio, ~:;c:~:~
po de experiencia de d1'spos· . ,
e la gente. Transnonibles ya
eje 1
•
.
'
1c1on se
r
,
que un
I
ven7n~u:'it:;b1to profesional y el familia~,e:~ ~e:~t otras de_ otro_ t!po, por
a unificarse . unas con otras. Sistema, refiere a que Ias
qu~ ispos1c1ones
_las d~s~os1c1ones
se
tienden

ª

483

•

�,
stituido por principios generadores, de
El habitus condiciona, esta con
ma de computación, con la
ueden aportar distintas
Sl.milar a los comandos de un _rrogra
manera
t rregirse· se P
.
d
diferencia de que pueden. au ~co
a~ir de un conjunto lim1ta_do e
respuestas en las diversas s_1:uact~~:n~/a reproducir situacione: habituales
pautas de pensamien~o y acc~on. e uando se halla frente a situaciones ~aras.
ede conducir a innovaciones c . .
muchos científicos sociales,
y pu .. , fue calificada como pes1m1sta por
Esta v1s1on
.
ero ha sido poco rebatida.
. .,
p
.
ara entender la exterionzac1on
Por otro lado la noción de campo, s~;~:mprender a las instituciones de
de la interioridad; de esta forma se pue·ones de relaciones entre actores
manera relacional, como co~~gur::\1amó agentes, para indicar tanto ~~e
individuales y colectivos. Bou_r ,eu
El campo es una esfera de la v1 a
actúan como que no actúan hbrem~n~~ravés del tiempo, diferenciándose en
social que ha ido cobrando _auton?m1a s recursos propios. Los ag~ntes no
cuanto a las relaciones sociales, mt,er~se ~n el artístico, en el deport1~0 º. ~n
se mueven igual en el camp_o econoe;~~~' (que se muestran en la di_stnbuc1on
el político. En el campo existen fu . n'cia de dominantes y dommado,s), y
desigual de los recursos, en la existe onservar o cambiar la correlac1on de
también existen luchas, que pretenden_c ues por la competencia entre sus
P de mecanismos
,
espec1'ficos de
dichas fuerzas. E1 campo, se caractenzaserie
posee
una
O
a entes ya que cada camp
,,
c!pitali~ación de sus recursos leg1t1mos,
.
, cnt1ca
. . ab'ertamente
al marxismo,
d B rd1eu
1
) .
Es en este punto don e ou
·tal(económico para Marx , smo
señalando que no hay un~ sola cl~s~ de ectt~ómico, político, sim?ólico: etc.,
una multiplicidad de ca~1tales ~rt1s~~~'a representación del espacio ~oc1al ~o
.
donde la importancia de o
gu,n el pensador frances. Por o q
se
el marxismo
·d el
es unidimensional, como e~ , o luridimensional, estando constru1 o
p ,
" , que definen cada
econo, m1·co domina a .las demas, sm "autonomos
. . uno sus
acio social por diversos campos
h solamente un cap1tallsmo, que
;:~pías reglas de operac~ónj p~:~~o:c~i: c:;italista, sino capitalizat~~~~:S
domine, que lleve a ca 0 ~ , .
re individuos y grupos e:ta . e . ,
dominaciones: relaciones as1metr_1cas ~~:mpo estos modos de cap1tallzac1~n,
en beneficio de los mis1~os. t1s:a:~res d; negocios vs los políticos,¡ o º!
compiten entre sí, por eJem: o ºJe negocios. Ciertos agen:~s. acumu ª~en
intelectuales vs los hom res
os por lo que los anahs1s se vue 1
. b.
diferentes poderes y camp .',
b. , le ha servido para dar uz
im ncan
.
E t noc1on tam ien
·1 . y
. ados y mult1causales. s a
,
n las tinieblas del s1 enc10
comp l,c
·ales que permanec1an e
a muchos fenómenos_ soc\ . la figura del intelectual.
del mito, como por eJemp o.
.
n él
.,
lo
retoma
al
considerar,
co
'
..
Marx tam b ien
upos
i
bien
Bourdieu
cnt1ca
a
.
'
d
laciones
de
fuerzas,
entre
gr
S
la realidad social como un conJunto e re

ti

484

históricamente enfrentados. En cambio, de Weber rescata la idea de que la
realidad social es también un conjunto de relaciones de significado, que lo
real tiene una dimensión simbólica. Las representaciones y el lenguaje
participan en la construcción de la realidad social, si bien no son toda la
realidad. Esta dimensión simbólica se relaciona con la manera de concebir
las relaciones de dominación entre individuos y grupos. Las fuerzas de
dominación "deben" estar legitimadas en sentido positivo, (es decir que para
que la dominación funcione se deben desconocer las condiciones de esta
dominación) es decir convertirse en "naturales", acríticas, de forma que los
propios dominados se adhieran al orden dominante, al desconocer sus
mecanismos y su carácter arbitrario; la dominación generalmente es
construida, es no natural, artificial si se quiere, no necesaria, sino más bien
histórica y transformable. Es justamente este doble proceso de
reconocimiento y desconocimiento lo que constituye lo que Bourdieu llamó
la violencia simbólica. La lucha por la legitimación de las distintas
dominaciones.
Esta lucha puede llegar a tener muchas formas y se suele man ifestar al
momento de actuar en la sociedad. La reflexión sobre este aspecto se traduce
en una sociología de la acción que Bourdieu desarrolla en su obra El sentido
práctica6. El autor distingue claramente er:tre dos posturas, la del observador,
que piensa y reflexiona sobre la acción, y la del agente que actúa, en medio
del fuego de la acción, con las urgencias de lo cotidiano. Para este agente la
acción obedece a una lógica que no es lógica, es decir una "lógica práctica",
que está presa en aquello de lo que se trata. Así, Bourdieu descubre una
instancia social poco conocida y estudiada, el sentido práctico; que se
inscribe en el cuerpo y en los movimientos del cuerpo, que solamente se
ejerce en la situación concreta, ante problemas prácticos específicos. Este
sentido práctico es parte integrante de los diferentes habitus, lo que permite a
los agentes economizar reflexión y energía en la acción; es un operador de la
economía de la práctica. No obstante Bourdieu dirá que en momentos de
crisis, cuando el sentido práctico puede dejar de ser válido, el agente pone en
juego una cierta reflexividad que le ayuda a enfrentar su presente ...
Muchas de las últimas ideas de Bourdieu no han sido tratadas en este
pequeño espacio, y quizás sea mejor dejar nuestra fidelidad y devoción hasta
aquí. Se podrían escribir cientos de artículos y libros comprobando o
rebatiendo las aportaciones del pensador francés, pero nunca será fáci 1
enmarcar a un pensador que se dedicó toda su vida a analizar los problemas
intelectuales más complejos y contemporáneos que nos podamos imaginar.
Un pensador que lo mismo navegó en la filosofía, que en la sociología, que
en la literatura, en la historia, en la lingüística, un autor así, quizás precise un
espacio diferente . Quizás la única forma de realmente recordar a Bourdieu
sea poner en práctica sus aportaciones, convertirnos en "auctores", como él
485

•

�_ _ (Coautoría con J.C. Passeron) Les héritiers, les étudiants et fa culture.
París:
Ed. de Minuit, 184 p.; nueva edición aumentada: 1966, l 92p. (trad.:
Los
Estudiantes y la cultura. Barcelona: Nueva Colección Labor, 1967).

, 7 ma's que en lectores, llevar a la realidad su pensamiento, pero eso
proponia ,
.
lo intentaremos hacer en otro espacio.

.
n un verso de Baudelaire, citad~ por el
Quiero finaltzar esta lectura co h
. que le hizo en vida una
.
, ito de un omenaJe
,
propio Bourd1eu, a pr~pos
.
la que el sociólogo frances
universidad norteamen~ana;
con
particularmente se "identificaba .

,~tª

( 1965) (Compilador, con L. Boltanski, R. Castel y J. C. Chamboredon) "Un
art mayen, essai sur les usages sociaux de la photographie" . París: Ed. de
Minuit, col. Le
sens commun, 360 p.; nueva edición revisada: 1970, 361 p. (trad.
Tununa Mercado: La fotografía, un arte intermedio, la ed. México: Nueva
Imagen,
1979; 2". Ed.: 1989,381 p.
(Coautoría con J.C. Passeron y M. de Saint-Martin) Rapport
pédagogique et
communication. París-La Haya: Mouton, col. Cahiers du Centre de
Sociologie
Européenne, Núm. 2, 125 p.

•·Esto es poesía filosófica.
_·Qué espoesíafilosófica'.1
¿
. Q . t?
-¿ Qué es el señor Edgar w~e ·
- · Un filósofo - i Uh' ¿ Uh!
_t,¿Unpoeta 7 - ¡Oh'· 1·Oh'• "

Bibliografia Básica de Pierre Bourdieu

.
.,
una a roximación bibliográfica_ a -~ierre
A contmuac1on presentamos
pl
t abaJ· os de recopilac1on y
, d
parte en os r
Bourdieu, basan on~s, en
, ' R 9 El recuento se detiene en 1992. por
comentarios de Francisco J. Corta\zar b. ma's recientes teniendo en cuenta
. sertar as o ras
,
. .
f'
lo que hemos procurado in_
d
o registrados en esta b1bliogra ia.
de que existen todavía un sm fin e textos n
.
,
. p 's· PUL nueva edición: 1961
( 195 8) Sociolog1e del I A/gene. an .

, l . ,, Es rit Núm. 1, enero, pp. 27-40
( 1961) "Révolution dans la revo ut1on , p ,

.

..
" Études Rurales, Núm. 5-6, abnl( 1962) "Célibat et cond1t1on paysanne ,
septiembre,
d .. , . Ginegra· Librairie Droz, 1971.
pp.32-¡35; nueva e 1c1on.
·
b l J p Rivet y Cl. Seibel) ·'Travail et
( 1963) (Coautoría con A. Dar e , · ·
travai\leurs" en
Algérie. París-La Haya: Mouton. "Sociologues des mytho\ogies et
(Coautoría con J.C. Passeron)
-mytho ,og1es
·
· bre, pp 998,,
T
. M, derne~ núm. 21 1, d.1c1em
de sociologues , Les emp., 0
·'
1021.

p
) Les étudiants et \eurs études. París-La
(Coautoría con J.C. asseron

Haya:
Mouton.
486

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Les musées d'art
européens et leur public. París: Ed. de Minuit, col. Le sens commun; nueva
edición aumentada: 1969, 248 p.
_ _
"Condition de classe et position de classe", Archives Européenes de
Sociologie,
vol. VII, pp. 865-906 (trad.: José Sazbón: "Condición de clase y
posición de
clase", en Estructuralismo y sociología. Buenos Aires: Nueva Visión,
1973).
"Champ intellectuel et projet créatur", Les Temps Modernes, núm.
246, noviembre, pp. 865-906 (trad. "Campo intelectual y proyecto creador", en
Jean
Pouillon et al. Problemas del estructuralismo. México: Siglo XXI ,
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Le désenchantement du monde. París: Centre de Sociologie
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(1966)

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(traducción y utílogo) E. Panofsky. Archictecture gotique et
pensée scolastique.
París: Ed. de Minuit, col. Le sens commun; nueva edición aumentada: 1970,
216 p.
_ _
"Systémes d 'enseignement et systémes de pensée'', Revue
Intemacionale des
487

,.

"

�tido en significado)
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( 1968)
(Coautoría con J.C. Passeron) "Ssociology and Philosophy in
France sice 1945.
Oeath an Resurrection of a Philosophy without Subject", Social Research,
Núm. 1, vol. XXXIV, primavera, pp. l 62-2 l 2 (trad.: "Muerte y resurrección
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La filosofía sin sujeto", en P. Bourdieu y J. C. Passeron Mitosociología
Barcelona: Fontanella, 1975).
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París: Mounton-Bordas, col. Les textes sociologiques, l ,430 p. (trad.
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Hugo Azcurra: El oficio de sociólogo, la ed. México: Siglo XXI, Eds.
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Aportes de P. Bourdieu a su teoría de lo simbólico).
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-S. "_Genése et structure d
h
.
oc1olog1e, num.
u c amp religieux" , Revue Francaise de

Francfort del
Main: Suhrkampf, 205 p.
(Coautoría con J. C. Passeron) La reproduction. Élements pour une
théorie du
systéme dénseignement. París.: Ed. de Minuit, col. Le sens commun,
281 p. (trad. Marina Subirat: Laia, 1977, 285 p. Se circunscribe al sistema

3, vol. XII, pp. 295-334.
--. "Une interprétation de la soc1olog1e
.
.
Archives

religieuse de Max Weber",

Européennes de Sociologie, núm. 1, vo l. Xll, pp. 3-21 .

escolar francés y presenta la versión más rídigamente reproductivista de su

..
Esquisse d"une th, . d
d ethnologie
eone e la pratique, précédé de tros études

teoría sociológica. Además su traducción es deficiente, por ejemplo,

kabyle. G. b
·
traducido por
Ana Luisa
me ra: Librairie Droz, 269 p. ( parcialmente

convierte sen488

489

•

�Vega y Gi\berto Giménez, pp. l 74- \ 89: Gilberto Giménez (comp.).
"EstrucTuras, habitus y prácticas", en La teoría y el análisis de la cultura.
Guadalaja:
SEP/UDEG/COMECSO, \987, PP. 263-280).
"Les stratégies matrimoniales dans le systéme des stratégies de
reproduction",
Anna\es, núm. 4-5, julio-octubre, pp. 1105-1127.
( 1973) " Le marché des biens symbo liques" , L' Anné Soc iologiq ue, vol 22,

pp. 49-126.
"Three Forms of Theoretical Knowledge", Information sur les
Sciences Sociales,
núm. 1, vol. 12 pp. 53-80.
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Note
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rituel",u onse.
Actes de
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' noviembre
p 183 -190 (trad . c"Elere e en .Se ienses
.
condiciones
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' p.
Sociales
1
.
socia es de la efi . d
· ·
enguaJe aut · d
'
sign ifica hablar?· E1conomia
, ...icac1a
el
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ritual"
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. .' e . . . comun
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.
d
distmcwn. r,ileno~ Y
El
libro sistematiza muchas . e
Ensayistas, num. 2:,9, 1988, 597 p.
. 1d
dificulta
seguir
sus investigaciones, su estr~ctura_desa=~c:n;raªen las prácticas
el hilo conductor de su teor'.a social. S t
de los campos y muestra a las
descnbe la estruc ura
.,
,
1
cultura es,
.
.
operando en correlac1on )
los suJetos
socia1es
clases, los gru~~s Y
s (parcialmente traducidas
por
complement_ac~o~ entre los campo o "Títulos y
abolengos de la
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492

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núm.! 1,
México, 1990, 317 p. Reúne un conjunto de textos clave conferencias. artículos y
entrevistas- en el que sintetiza las principales
tesis de sus obras, aclara posiciones en relación con críticas y debates
suscitados por ellas, y habla de lo que
generalmente los
libros
ocultan: como él afirma, dan "el producto acabado", pero
"no las
operaciones". De la edición orifginal en francés se han reemplazado
tres capítulos:
"L 'art de résister aux paroles", "Le sociologue en
question" y "Le
paradoxe du
sociologue'' por dos textos más
recientes: "La clase inaugural"- que dio al ingresar al Colegio de Francia
en 1982- y ·'Espacio social y génesis de las 'clases'" - aparecido
originalmente en Acles de la Recherche en Sicences
Sociales,
núm. 52-53,
junio de 1984 -. El libro incluye una introducción a la
obra bourdieuana por
Néstor García Canclini. Parcialmente
traducidas por
Gilberto
Giménez
(comp .. ), op cit, pp.
281-285, que corresponde a las pp. 154-158 de la edición de la
CNCA- Grijalbo).
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31, enero,
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núm. 32,
marzo- abril.
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sur I' idée
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Sociales,
núm 35,
noviembre, pp.6372.
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aparece
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2/bdpl8.
1
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C

Ver Pierre Bourd1eu, osas

3

.

E

-

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1996 98-101 PP·
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f, 1 compañero Jean- au
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,
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.
·zo·
en
vida
la
Universidad
de
· que le or0 a111
k "
s sí nos lo hace saber en un homenaJe
b~·o el título ·'Pasaporte a Du ~e .
Dt~ke el 23 de abril de 1995; text~ re _ªP:~:c}~ esiacio social publicado por siglo
en el \ibro ya citado Capital cu/tu1a, escu

7 ·

Qué es hacer hablar .. ? op cit., p. 13.

¿

Asumo en este trabajo el punto de vista de considerar al proceso
educativo como un proceso antropogénico; es decir, un proceso en el que los
seres humanos se construyen a sí mismos tanto en lo colectivo como en lo
individual. La educación constituye el medio por el cual se hace posible un
específico modo de ser humano y es siempre un proceso de construcción
colectiva: entre el individuo y la comunidad, entre los vivos y los muertos,
entre los héroes y los hombres comunes y corrientes: coincido en esta
1
definición con Octavi Fullat , quien habla de una estructura educanda del
hombre, para explicar a la educación como la única posibilidad de existencia
del fenómeno humano: "Ser hombre consiste en tener que educarse", dice
Fullat(l995).
Asumo también que se trata de un proceso simbólico, un proceso que
opera en la forma de construcción de significados. Por una parte, en el
proceso educativo se constituye algo que no existía antes: un sujeto, una
nueva forma de articulación a la vida social y a la naturaleza. La naturaleza
simbólica de esa producción y su carácter colectivo e histórico nos permiten
hablar de que en él se da lugar a la conformación de universos simbólicos
compartidos y colectivamente producidos y reproducidos; es decir, se
constituye la cultura. Cultura, historia, identidad y la personalidad del
individuo son los resultados del proceso educador. La educación es entonces
el proceso en el que se constituye lo humano, y por esta razón, es un proceso
dotado de sentido.
Me interesa destacar el punto de vista de que el proceso educador es un
proceso en el que se hace una apuesta de futuro, se impulsa un proyecto de
humanidad, una utopía; que en el proceso educativo se impulsa y se busca
hacer prevalecer en la comunidad un sistema de valores que expresa la
visión del mundo y antropológica de la comunidad en la que tiene lugar el
proceso educador, o al menos una parte de ella: la que logra plasmar como
finalidades educativas su visión de las cosas.
Valores: axiología, ética y moral

·¡

·a de
. . ·dad de Guadalajara, La socw og1
b\' do por la U111vers1
9 Ver su cuaderno pu ,ca
U de G México, 1993. pp. 69- 77.
la cultura de Pierre Bourd1eu,
'

XXI.

496

Por otra parte. el concepto de valor que aquí se asume es el de
significación asignada; es decir, se entiende a los valores como
significados atribuidos a las cosas, construidos colectivamente y mantenidos
como valiosos en una cultura y por parte de un grupo social determinados.
497

�En el lenguaje ordinario de la vida cotidiana es frecuente encontrar una
confusión entre los distintos aspectos y niveles que estas cuatro palabras:
"axiología", "valores", "ética" y "moral" designan. Esto no tiene nada de
raro, toda vez que efectivamente con ellas nos referirnos a una misma esfera
de problemas, fenómenos y situaciones: la del deber ser; la de los juicios
sobre lo que en determinadas situaciones es dable esperar de los individuos
o las colectividades; es la esfera de la acción preferidora, discriminante
entre bien y mal o ajustada a normas en la que continuamente y en todos los
campos de la actividad humana nos vemos envueltos.
La idea -heideggeriana- del hombre como ontocreador, como ya se ha
dicho, nos habla de la posibilidad humana de proyectar sobre la realidad los
elementos de su subjetividad, lo cual implica la producción de nuevas clases
de realidad. La acción de proyectarse sobre el mundo, que puede llevar a
pensar en la creación de valores como negación o trascendencia de lo real o
natural; sin embargo, en realidad el hombre en este acto de trascender la
naturaleza no hace sino poner en juego recursos de la propia naturaleza, en
tanto que, como lo explica Marx, él mismo es un producto natural; con esto
se quiere decir que en la producción de valores el ser humano no parte de sí
mismo, de su pura subjetividad; pensar así sería colocar la producción de
valores por encima del conocimiento como proceso en el que se ref.eja la
interacción práctica entre el hombre y la naturaleza; igualmente se
ignorarían los límites impuestos a la acción del individuo por la vida social.
Así, los valores son la expresión simultánea del condicionamiento y de la
libertad humana, representan la unidad contradictoria de la necesidad y la
libertad, la unidad de naturaleza e historia.
La posibilidad de manifestarse, de trascender sus limitaciones o superar
desequilibrios, de objetivar la tensión, el odio o el éxtasis responde a esta
capacidad humana de proyección y constituye la base subjetiva desde la cual
se crean los valores. Pero tan pronto como estos estados subjetivos se
traducen en acciones políticas, económicas, teóric::i.s, artísticas o morales. se
alcanza el plano de lo objetivo, se produce una síntesis entre objetividad y
subjetividad, entre necesidad y libertad; en la medida en que la objetivación
de los valores constituye esferas de realidad éstas responden ya no a la
lógica del mundo subjetivo, sino del mundo objetivo. Se constituyen en este
proceso todo un universo de pautas de conducta, de modos y mecanismos de
interacción del hombre con la naturaleza y con los otros hombres, todo un
conjunto de instituciones sociales, que prueban esta capacidad humana de
rebasamiento de lo real y de sí mismo.
En la vida diaria, sea por la confrontación de situaciones excepcionales
o de crisis, sea por exigencias del propio desarrollo del individuo, sea por
los problemas y exigencias de la vida colectiva, o simplemente por

498

exigencias
de ¡a mteracci
.
.
· d
mismo, los hombres
?n e todos los días con 1
,
que motiva y da se ~- muJeres se ven obligados a
os &lt;lemas y consigo
humanos se plant n ido a su existencia En estapre?untarse por aquello
ean y s
¡
·
s s1tuac·
preferencias com
.
e rep antean aspirac1·
iones, los seres
.
'
prom,sos·
ones afect
·
va ioso y de conform .d d , en una palabra, todo a , 11
os, mtereses,
l
de vivirse, tomand d I ~ . con lo cual, su vida es que o que consideran
o ec1s1ones en consec uenc1a.
. , consecuentemente, ct1·gna
val Cuando tom an estas decisione 1
fi or, estableciendo un "deb
s;, os hombres están hacie d . . .
orma de razonamient
er ser a su conducta· est , n JU1c1os de
lógica o de 1 . o que se distingue clara
,
an aplicando una
. .
a mstrument . ,
,
mente de la d
.
principalmente por su caráctac1on practica
La
1
.
emostrac,ón
.
·
va oración
d" .
que pone en juego p
er. normativo-directivo
se istmgue
ara conseguir acatamiento.
y por los mecanismos

~

Por otra parte, esta clase d . . .
concepto de verdad
.
e JUICIOS no tienen
valoración no hace propd1od de las proposiciones teo' . nada que ver con el
ver a era f:
neas o prag , •
aceptable, justa l"b
o a1sa a una ac . , .
mat1cas. La
, , re, bella; en fin , valiosa.
c1on, la hace moralmente
Así, pues, en todo mo
to~ar decisiones sobre I mento _Y en cualquier actividad h
se Juega la sobrevivenci o re sena pre.(erihle frente a dis u~ana hemos de
los otros, la paz 1 . a, a pertenencia a una com . yunt1vas en las que
preferir de d1·s'
?'enestar, la felicidad etc C un,?ad, la aceptación
de
. . '
crzmmar d
'
· ontmuam 1 h
re1vmdicar como vat·
' e comprometernos de
/ en e emos de
tosas dete · d
'
exa lar
para nosotros como
I
rmma as conductas sit .
, y con ello
para a comunidad a la
, uac1ones o ideas tanto
que pertenecemos.
'

~

En esa acción ,,, .
las condu etas, s1tuac1one
. pr_e;erzdora,·ct lo que hace mos es atribuir
.
. .
como superiores u b/" s o t eas objeto de la prefi
~n s1gn1ficado a
ellas encarnan valo o igadas. Lo que las hace tene erenc1~, relevándolas
res.
r ese caracter es que en
Así las cosas los v 1
ese sentido? En ' . . ~ ores son atribución de
.
juego:
.
pnnc1p10 hemos de advertir u:e~t1do ¿De dónde viene
1.
L
.,
q
ay tres elementos en
a acc1on de prefer. 1
optar, sea que esta acci ,
ir, a capacidad, aptitud o .
. .,
coexistencia al lado d
on nazca de la propia exist . dh1spos1c1on para
ct· h
e otros de la
enc1a umana d 1
,e a aptitud ha sido
,
~ertenencia a la clase d
, e a
solución de las
puesta, de la msuficiencia biol ' . e seres en los que
filosofía las e. q~e se han dado o que pueda d og1ca, o cualquier otra

p;oduct~;n~:::o~~~=~es

como
perspectiva teóric

Est~r~::~::~nto

o de donde sea.
desde la
or, mtwdor, proyectado
del hombre
a que se asuma) de valores
r o creador, según la
y por ello como capaz de

499

�Esfera de lo real

realizar decisiones axiológicas, capaz de la acción de otorgar significación
como valioso o valiosa a las cosas, acciones, procesos, etc.
2.
La existencia de un ideal (una utopía) o representación del ser
humano (hombre o mujer) bueno, eficiente, comprometido, bello, etc, en el
que unas cualidades, conductas o modos de pensar, son preferibles frente a
cualquier otra alternativa. Esto supone una cierta estructura y jerarquía entre
valores. Mientras que unos serían absolutamente centrales y definitorios del
ideal, otros serían subordinados y, en determinadas situaciones.
prácticamente accesorios (el ideal no dejarían de serlo si ellos no están
presentes). Esta estructura o jerarquía nos habla de un sistema de valores y

_ _ _ _ _ _ __
Esfera de lo a x10
. I'og,co
.

Lo valioso en e 1
ua quier campo de
umana·. accwnes. s11uac10nes. Ob?Jelos, rewcwnes
,
Saber
. su;eros. ideas.

actividad h

. es. situaciones acc
ObJelos pro
. iones,
. ccsos, SUJetos' CIC . Va1iosos
·
y no valioso

éste de una ética.
3.
La existencia de normas que se desprenden del seguimiento
del ideal. En la vida ordin,.ria, hecha de múltiples acciones preferidoras, de
situaciones muy diversas en las que no cabría esperar un único modo de
llegar al ideal; de ese modo conductas diversas llevan a la realización de los
mismos valores y al cumplimiento del ideal, siempre que en algún sentido
concuerde!' con el modelo. Este es el terreno de lo moral, de la conducta
moral. En este terreno individuos o comunidades concretas realizan u
orientan su actividad diaria buscando la realización del ideal ético: siguen la
norma, se ajustan a ella. No hacerlo supone un sujeto inmoral o amoral )
éste no encajará nunca en el ideal, lo que puede tener consecuencias en su
relación con los otros (y aun para consigo mismo, dada la necesidad de una
estructura operante del sujeto).

... .

En resumen: la esfera de \0 axio\ógico remite entonces a la existencia
de los valores en cualquier esfera de la acción humana: cognoscitiva.
económica, social, cultural, ética, psicológica, lúdica, religiosa, etc.: la
esfera de lo ético es la de los valores para la interacción social :,1 la
realización del individuo es la de los códigos de conducta posibles de
asumir. corno dijimos, para con los demás o para conmigo mismo, y la
esfera de lo moral es la de las prácticas de los sujetos intentando ajustar su
acción al código que recoge los valores preferidos.

La comunidad ética

De acuerdo con lo ante .
que se encarna con .
nor, la acción valorativ
hombres sin ac~ión sttuy~n formas del ser del h a la conducta ética en
como hemos visto lvaa oradttva y sin un código éticoºa'ln re;I ~s decir, no hay
. d' .
, .con ucta
.
cua
111 iv1duo y· su s b
.
e·t·tea tiene
sentid
, aJu s·tar su acción·
.
o rev1vencra
e . .
o no solo e
¡ ·,
·
smo que tambie'
.
'su ,el1c1dad e, su
d'
n re acton con el
.
n es un mst
como idad
.
1 ongen de este 1
_rumento fundamental d 1
' ? su realización.
P anteamtent
e a conviv
·
E
uentes: Israel (El G,enes1s)
. At o se encuentra , seg,un Adela eene·ta 1humana ·
f
Leviatán, de Ho bbes). ' enas (La República, de Anstoteles)
. , ortmaon dtres
res
y Len
(El

t

La primera de las t
,
fundamento de la e
r~s formulas apunta al te
.
relato del recon . º'.nun ,dad; en el libro del Gé m~ de. la identidad como
.,Y d"IJ0 Adán a oc1m1ento
recí proco en el que Adá
nes1s ' dice ell a, aparece el
la
.
.
muJer· esto e
n ve en Eva
, .
ort111a 200 ¡)
·
s carne de mi e
a s1 mismo·
Y por lo tant
I
ame Y hueso d
·
·
(e·
mismo que el bien riv
. o a a consideración del bie
e_ mt hueso"
de Alianza está prep adlo, esta concepción que C rt· n comun como el
· d
'
sente 1asta
'
o 111a recog
JU ea-cristiana d
nuestros días 110 so' 10
e en la idea
,abermas.
e pensami en to, s1110
•
'
a través de ¡a trad1c1ón
..
tamb ien
· , en
pensadores como
H

La solución aristot T
que consigo mismo
e tea entronca al individuo "
.
realidad superio
. y ve en la res publica en 1 ~on 1~ comunidad más
r, smo tamb·,
.
,
a comunidad
,
concepción en la idea d
te~ anterior al individuo C . ' no solo una
cooperación y compro
Repub!rca y refiere con ell~ ¡°rt111a recoge esta
miso entre los seres h
a estado natural de
umanos al q ue hace referencia

~

500

501

�b Co rno animal político (loan
Aristóteles con su concepto del horn re
Politikon).
. .
humana tiende hacia algún fin
Según Aristóteles3, tod~ . act1v~~~ana no son siempre los mismos:
(te/os). Los fines de la _act1v1iad as tampoco son siempre igual~s. Cabe
consecuentemente las acciones u1:1_an ·nrnanente que lleva en sí misma _su
al menos distinguir entre una acct~e• a la producción de una obra_ exte~1or
fin: la praxis; y la ~u: con u la producción de ese otro bien es su
Propio
.
. , .. en este ultimo caso,
al suJeto: po1es1s,
.
fin.
. .
otras, unos fines se subordinan a otros.
Corno unas act1v1?ades llevan a fi urando una jerarquía entre ellos y en
. t para hacer posibles otros, con g
fin último del hombre, al
ex1s en
d
Esto supone un
.
las actividades que los pro ucen. d , s Un fin que ya no sea medio para
que estarán subordinados todos los erna .
ningún otro fin.
, .
fundamento de todos los
, ·
'do por s1 mismo Y
\\
Este fin o Bien ultimo, ~u~n
. ·ta a distinguir entre ella y aque os
demás, es la felicidad; y Anstotei:~i~~dv~d no es la riqueza, l?s honor~s. la
otros fines que la procuran. La . e Aristóteles, no son mas qu~ b1e1:es
fama o el placer; todos estos, d1c felices) que no son perseg~1dos mo
externos (por sí mismos no nos\ h~ct:idad. La' Felicidad es la única que se
d.
ra alcanzar a ie •
por ser me .,os pa
E autárquica y perfecta.
basta a sí misma para ser. s
· · de \a virtud Y más
. .
del eJerc1c10
.
La verdadera feltc1~ad , na~eirtud intelectual- ; que es el mayor bien
específicamente de \~ sa~1~unt ~ual es propia del pensamiento y debe ~er
ara el hombre . La v1rtu mte ~,
virtud no es innata, corno lo so~. as
~prendida a través de la educac1on.
al orden del lagos, sino tam~1en e
asiones o el instinto; no perten_ece s\~aliza en la comunidad: "El b_ien es
inevitablemente al ethos, que_ solo se a un solo individuo: pero se re-viste de
ciertamente deseable cuand~ mdt&lt;:r~sa cuando interesa a un pueblo y a un
, ,bell o y. mas 1vmo
un carácter mas
Estado entero" (Etica N1c. l, 2.)

L\

, .
te vinculadas en
,.
olítica están mt1mamen
n la
De este modo, et1ca y p I
l'tica y se subordina a ella, e
Aristóteles. La ética dese~b~~a.¡nath~~~ subordinarse a las voluntates ~e
medida en que la voluntad tn 1v1 b~' la política permitirá que el sta o
toda una comunidad: pero tam ten,
502

eduque a los hombres en la virtud y, sobre todo, en la justicia. Ambas, ética
y política, refieren al bien del hombre. El bien de la ciudad y el del
individuo coinciden porque la felicidad de la comunidad como un todo es la
suma de la felicidad de cada individuo que integre esa comunidad. Para
Aristóteles, el Estado es anterior al individuo, al igual que el todo es anterior
a las partes que lo componen. El Estado es concebido como un gran
organismo autosuficiente y autónomo, regido por la justicia y la sabiduría,
es perfecto, dice Aristóteles.

La tercera solución, la de Thomas Hobbes en el Leviatán, al partir de la
idea de la maldad natural del ser humano (el hombre es el lobo del hombre),
piensa a la comunidad - al Estado- como un artificio necesario para limitar
la lucha y las desmedidas aspiraciones humanas a poseerlo todo, despojando
a los otros; la constitución del artificio se concreta en el contrato y nace no
de la naturaleza, sino del temor; es una decisión humana y no un estado de
naturaleza. El estado de sociedad rompe al estado de naturaleza en beneficio
de la supervivencia, trayendo la paz y el bienestar con el imperio de la ley.

De este modo, el liberalismo introduce una diferente noción de la
comunidad ética, tomando como centro no la realización de las necesidades
y expectativas humanas, tales como la necesidad natural de la interacción y
el compromiso ético que responde al reconocimiento del otro como yo
mismo: la alianza -querer el bien del otro como mi propio bien- ; sino el
imperio de la ley y la razón que en ella encama, como medio de evitar la
devastación de unos a manos de los otros: el contrato -querer el bien del
otro para evitar el mal propio-.

Así, pues, la idea de que la vida colectiva, bajo la forma de la alianza,
beneficia y enriquece a la comunidad, cuando ésta se norma y conduce con
base en el criterio de tener en cuenta las expectativas e intereses de todos sus
miembros, considerados como iguales entre sí, como identificados en su ser
humanos, viene de la antigüedad; surgió en el marco de las Ciudades-Estado
de la Grecia clásica. Fueron los miembros de aquellas comunidades y sus
intelectuales - Aristóteles, el más importante en este sentido- los primeros
en considerar como valiosa una vida en común que, además de abrir la
posibilidad de alcanzar sin riesgos y sin conflictos los intereses y
expectativas de cada uno en particular, los trascendía y daba lugar a una
nueva clase de realidades que, sin duda, los enriquecían en muchos sentidos.

503

11

�La idea del ciudadano de la polis griega: el loan politikón, es la de un
sujeto activo, comprometido, que encuentra en la participación de la vida de
la comunidad la más importante forma de realización del bien. La
participación ciudadana, en este caso, no es un derecho del individuo, sino
una responsabilidad asumida como consustancial a la condición de hombre
libre. Es ineludible, toda vez que la no-participación aparece como falta de
virtud.
En las sociedades modernas, en cambio, la idea de la comunidad como
algo valioso, parte del supuesto del contrato y supone a los individuos
participando de la vida de la comunidad a través de mediaciones tales como
los partidos, el voto y sus delegados y representantes en el ejercicio efectivo
del poder social que garantiza la supervivencia.
La idea del ciudadano moderno (el citoyen de la Declaración Universal
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano) es la del sujeto de derechos.
un sujeto que tiene el derecho de paiticipar en la vida colectiva. pero que no
se ve forzado a la participación y aun cuando la considere valiosa, puede
abstenerse de ella. El ciudadano moderno disfruta de la protección y
garantía del Estado respecto del dominio y usufructo de su persona. su
familia. su credo y su patrimonio; es decir, tiene derecho a participar del
bien común, de la común protección a través del estado y sus aparatos de
poder, así como de la posibilidad de elegir y/o ser elegido para el ejercicio
del poder público; pero, por un lado, ese disfrute depende de la posesión
efectiva de una familia. un credo o un patrimonio y, por el otro. es su
convicción, su compromiso lo que lleva a participar en la vida colectiva y no

ocurre en nuestro tiem o·
.
encuentra condiciones p , particularmente el ciudadano
partici aci,
exacerbadas en cuanto
. posmoderno
Norbe~ B~~e[y4 I~ oportunidad (opción efectivªa/ªdeno e~1g~ncia ?e la
com
.
estaca que en la socied d . .
ens1m1smam1ento
portamrento social se .
a d1g1tal de nuestro ti
.
esfuerzo
,.
ªJusta al canon lúdi
. empo, el
.,
.,
Y a1 ascetrco propios de la
. d
co que sustituyó al del
i unc1on de este
. d
soc1e ad moder
.
asist'
pnma o de la cultura del d. ti
n~. y medieval; en
A rmos a la apanción de nuevos fe , IS rute, de la etrca del posdeber
pra.xw o apoliticismo y ausenc1·a d nomenos sociales, tales como la'
ausencia del pensamiento
.
e comprom·rso social·
.
típ' d
la Al ·
present (
rea e Ia nuev f;
'
ogw o
a r~~ y no representativo· la A . . . a orma de conocer de modo
~~ ~ompa:1on _para con los dem.ás y
o clausura de la sensibilidad y
o eracron e 111temperancia (Bilben; l 997~ente, la Akrasia o ausencia de

n:i·~:(za

Ahora bie n, por encima
.
de
.
conceptuales, es posible advertir tre e:ta~ . particularidades históricas
democrática
fundantes de la eomumdad
. y
, ·
' en func1·0· n de los cuals pnnc1p1os
·
practica_ social valiosa en la cultura o~s -~sta ha representado un valor y una
polis g:rega, del Estado-nación mod cr ental, sea que se trate de la antigu
esos principios son-·
erno o el Estado mínimo post moderno;a

Todo individuo se e
.
comunidad, no sólo en el sen~~~~n~:a 111evitab~emente inmerso en una
Existe a través de el la ·
que necesita de ella' s1·n 0 que es ella.

· • La vida col ect·,va potencia
·
inclmaciones, preferencias
~ ennquece la calidad de vi
afectivos ha~ta económico~/;:~~~~~v:s i~1~e:deses (desde cognosci~f~o~ª;
nuevas y valrosas.
111 1v1 uos y da lugar a realidades

~

su condición de ciudadano.

........
Al igual que en la polis griega, la condición de ciudadano constituye la
base de posibilidad del disfrute de estos derechos. Sin embargo, la
ciudadanía y el bien común se han vuelto abstractos: es la ley la que coloca
al sujeto en la posibilidad de participar, no su propia existencia. Así.
mientras que en la polis griega era condición para ser ciudadano tener una
determinada identidad. familia, patrimonio y creencias. y dado esto. no se
tenía más remedio que participar en la política de la ciudad, el ciudadano
moderno, en tanto que sujeto de derechos, obtiene de la ley, como dijimos.
la garantía de que no se verá afectado (ni por parte de sus conciudadanos, ni
de extraños) en el disfrute de su identidad, familia. patrimonio o creencias.
si es que se encuentra en posesión legítima de estos bienes, así como
tampoco se verá apremiado a la participación política, si su deseo es
abstenerse y podría renunciar a ella. Lo cual muy frecuente y masivamente
504

. Tod? individuo debe enco
.
real izacron de las propr·as
'dntrar en las 111teracciones con los otros la
neces1 ades , expectativas
. e intereses.
Individuo y comunidad en la cultura posmoderna
. Según Ronald Ingleharts uie . . . ,
aplicada desde 1981 , me
. 1uyendo
, q an dmg10 la encuesta
mundial de va 1ores
,
que la sociedad contempo ,
nuestro pars, por el ICPSR6 dem
,
ranea se mueve hacia
. d. .
.
uestra
un 111 rv1dualrsmo radical·
'

505

,,

�.. , en lo axiológico
. .
compos1c1on
, .
años hemos v1v1do una re,
zados ha visto una
que en lo~ ultim~~te sobre todo en los pa1ses av~art co~sidera propios
que,_ cn~:1e~e7os val~res comunitaristas, que l~~~:ión del capitalismo en
sust1tuc1on e
sez del ascenso y conso i
lo relativo a la
de los tiempos de esca l¿res individualistas, tanto en b' que lnglehart
esas _socie_dades, p~~ ~: realización individ~a\. Est~ c~:c~~~te integración
conv1venc1a, como
d o se ve fortalecido por a
.d secuela de
llama síndrome posma ern\t, en el mundo, con la ya conoc1 a
,
de la cu ura
.
de las econom1as y
, d'd d identidades colectivas.
crisis de sentl'dO Y de per I a e

En el cuarto superior derecho podemos advertir una mayor presencia de
valores individualistas y de desapego a los valores comunitaristas;
representan los valores predominantes en las sociedades más avanzadas en
el desarrollo capitalista posindustrial; esa sociedad tienen un modo
altamente burocratizado del ejercicio de la autoridad; lo que significa -en
términos parsonianos- unidades sociales especializadas en el ejercicio del
poder, profesionalizadas, diría él, unidades sociales en las que la función de
gobierno no se mezcla con la función económica o las que tienen que ver
con los lazos de sangre; junto a esto viven también esas sociedades un
ambiente cultural enteramente posmoderno.

.
.
1 ue habla lnglehart. En
stra ese cambio de q
d en la
El siguiente cuadro nods mueel que de los valores más centra o\scuarto
.
1 mo o en
S. bservamos e
él puede advertirse e 1 s valores individualistas. 1 o .
de un estado
comunidad se pasa a od
s ver los valores prop_1os.
. do los de
.
. · do po remo
penor 1zqu1er ,
inferior 1~qu1er : pos de escasez; en el cuarto ,;u d burocrático" para
tradicionalista en t1em 1 d - Inglehart- le llama esta o
tado más desarrol a o
.
un es
d de bienestar social.
referirse al esta o
Autorida
-1.00 -. 80 -. 60 -

40 - . 20

d burocrática

o

+.20 +.40'

60

+100

+_

80

+1.00
+100

Los cuartos superior izquierdo e inferior derecho representan
sociedades en transición: con escaso desarrollo económico y elevado
desarrollo de las formas de autoridad y con elevado desarrollo económico y
escaso desarrollo de las formas de autoridad; es decir, sociedades atrasadas
con autoridad burocrática y sociedades avanzadas con autoridad
tradicionalista.

+ 80

+ 80

+ 60

+ 60
+ 40
U)

+40

N

+ 20

a,

.,

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o.

o

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- .2 O

U)

U)

a,

....
o

a,

'o"'
_..

En cambio, en el cuarto inferior izquierdo advertimos una mayor
presencia de los valores comunitarios y tradicionalistas, incluso
premodemos, que son los que prevalecen en las sociedades más apegadas a
formas del ejercicio de la autoridad tradicionalista; es decir, no
especializadas en la función de gobierno y que involucran una amalgama de
funciones económicas, culturales, religiosas y hasta de lazos de sangre en el
ejercicio del poder.

.,

- .20

-&lt;

.,

-.40

Inglehart quiere asociar el cambio sociocultural y en particular el
desarrollo de los sistemas de valores y las formas de autoridad a los factores
económicos y de ese modo él localiza el síndrome posmoderno, el sistema
de valores de la posmodernidad, en las sociedades que fonnan lo que
llamamos "el primer mundo" .

&gt;

&gt;

- .4 O
-.60
- .60
-.80

La imagen siguiente muestra la distribución de los países en los que se
aplicó la encuesta mundial de valores, agrupados a partir de esos dos
componentes:

-.80
- .100
-.100

O

+ .20+. 40+ 60+.80+1.00

40 -.20
-1

.00 -.80-. 60 -.

'dad tract1c1onal
Autor1

507

506

�Como vemos, los países avanzados y económicament~ podderoshos que
ntran en el cuarto supenor erec o y se
participaron, en la encuesta_~e ;o;~~ocrática; es decir, no tradicionalista y
trata de patses ,co~ auton a I d
·entras que en el cuarto in ferior
desarrollo econom1co muy e eva o, m1
izquierdo aparecen los países más atrasados en ambos aspectos.

Autoridad burocrática
- 30

- 1o

- . 20

o

+ 20

+ lO

+ 30

o,..

+ 30

+.30

•

...,.

•

f.s t o • u

•

+ 20

+ 20

,......
l'a l ~ t,S ~ ,1 1c:;

FinlM,d

••

1
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+ . 10

L1tua11a

•

u

10

t

Ú&gt;fH del su

•

lll

En este proceso de cambio sociocultural Registrado no sólo en los análisis
de la encuesta mundial de valores, sino en muchos otros trabajos, la visión
del mundo de la modernidad, su antropología y su ética se ven sacudidas,
puestas a prueba y de su crítica nacen nuevas significaciones y nuevos
modos de estar en el mundo; vale decir, nuevas ideologías. Son muchos los
factores que explican el cambio, y por supuesto no se puede ignorar el pape l
que juegan en él los tremendos callejones sin salida generados a partir de los
grandes fracasos del proyecto de la modernidad.

e

En este marco del cambio sociocultural posmoderno es en el que nacen
los proyectos de cambio educativo en México. en los que se asume.
acríticamente, como hemos dicho, la ideología neoliberal y los valores que
la representan: por lo que hemos de entender a esos proyectos también como
e:\presión del cambio sociocultural posmoderno en nuestro país, teniendo en
cuenta, sin embargo. que el caso de México, como lo muestran las gráficas
anteriores. es el de un país en el que no acaban de predominar por completo
ese sistema de valores y ese contexto de ejercicio de la autoridad. Es decir,
en el caso de México como en el de los países latinoamericanos, lo que
tenemos, según lo explica Néstor García Canclini, es una cultura híbrida.

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+ 20

+ 30

La idea de una cultura híbrida no es la de una cultura intermedia o en
transición. con un cuadro incompleto. pero en proceso de maduración de la
visión del mundo posmoderna: de lo que habla García Canclini es de
culturas en las que diversos sectores de la realidad, diversos grupos sociales
o diversos elementos de la vida social se desenvuelven con relativa
autonomía unos en contradicción con los otros; en unos aspectos esas
cu lturas son modernas o premodernas, y en otros son hasta radicalmente
posmodernas. Por ejemplo ciertos sectores de la economía se desenvuelven
articulados a las exigencias tecnológicas y de estándares internacionales del
mercado mundial, mientras que otros aún se desarrollan en condiciones que
no tienen que ver ni siquiera con la existencia de un mercado nacional o de
utilización de tecnologías modernas; ciertos sectores sociales, clases altas y
medias urbanas, observan hábitos y patrones de conducta, de consumo, de
interacción, etc, típicos de las sociedades avanzadas, mientras que otros -los
sectores y clases depauperados del medio rura l- continúan viviendo en el
ambiente social del México del siglo X IX .

Autoridad tradicional

Los Proyectos neo/ibera/es de cambio educativo (PNLCE) en nuestro
país, contienen un sistema de valores (valores distintivos y jerarquía
específica) distinto del que dio forma y sentido a los procesos educativos en
México hasta los años ochenta del pasado siglo XX y que hemos de calificar

508

509

�como proyecto educativo del liberalismo clásico (PELC). Es decir, que el
sistema de valores de los PNLCE contempla valores que no estuvieron
presentes en los PELC y que, en el caso de los valores liberales que
mantienen su presencia en los PNLCE, no mantienen, sin embargo, el
mismo lugar de importancia que tuvieron en aquel otro proyecto. Es decir,
los PNLCE presentan una diferente jerarquización entre valores, al mismo
tiempo que nuevos valores.
Cuando hablamos del sistema de valores o la axiología educativa de un
proyecto en particular, nos referimos a aquellos valores y a su articulación
jerárquica, distintivos de ese proyecto; mismos que en otras concepciones de
lo educativo no figuran como relevantes o no figuran en absoluto. Desde
este punto de vista, los valores específicos de los PNLCE son aquellos que
se centran en el individuo y los que son relevantes respecto de la función
económica de la educación y el conocimiento, colocando en segundo
término los valores comunitarios y aquellos que apuntalan una función
social y de desarrollo cultural de la educación y el conocimiento. Ese
sistema de valores y esa estructura jerárquica para los proyectos educativos
representan el punto de vista de los sectores de la sociedad mexicana que
hoy impulsan la articulación de nuestra economía y nuestra cultura a
estándares internacionales y a lo que en algunas propuestas se llama
prácticas de clase mundial del mundo globalizado.

-...

Partiendo de la contraposición ética entre individualismo y
comunitarismo, hemos de reivindicar esta última posición como necesaria
en la formulación de finalidades en los proyectos de cambio educativo y
colocarnos al lado de quienes reivindican un proyecto educativo
comprometido con la historia nacional y con la tradición humanista y
comunitarista de la vida colectiva.
De este modo, y de acuerdo con García Canclini, los PNLCE serían una
expresión de la hibridez que nuestro país vive en el terreno de lo educativo,
ya que representarían, como hemos dicho, la apuesta de ciertos sectores
sociales por la transformación de la educación para ponerla a tono con los
mencionados estándares internacionales y las llamadas "prácticas de clase
mundial", mientras que la resistencia de determinados sectores a dichos
proyectos representaría o bien la fidelidad al proyecto educativo del
liberalismo clásico, o la insistencia en el fallido proyecto socialista de los
años treinta del siglo XX, u otro más radical.

510

Desde
mi punto de vista,
·
,
la contra . . ,
no esta dada, como establece Inglehart :s1c1on entre proyectos de sociedad
para, los_ efectos de su análisis- en términoe una manera perfectamente válida
e?dter~mos de resultado de la escasez o : d~ ava_nce o atraso sociocultural
v1 a, smo en términos de una v· . ,
a un anc1a de recursos y medios d~
~alares individualista o comunit~:i~: ~el mundo fundada en un sistema de
ng/ehart no ~enga razón, o que el de,sa:q~e, por s~p~esto, no significa que
en a predominancia de uno u otro sist od o econom1co no tenga un papel
ema e valores.
Lo que resulta objeto de di
.,
posmodernas impulsadas en M _sc_us1on en las propuestas neoliberales
comprome_tidos con lo que lngle:a~c~la por " los , sectores sociales más
~~dos sus intereses económico
l' .
ma el sindrome posmodemo" et1co "
s, po tticos o cultural
1· • .
' ·,.. _esa manera de ser individ .
~s-, es e ind1v1dualismo
caractenst1ca de las sociedad
, uahsta, que dice Victoria Camps1
d"fí ·
es mas mode · d
es
. 1 i_c1_I el desarrollo de las virtudes úbl' rn1~a. as, y que hace enormemente
ind1v1dualismo
... no se d'1st·mgue -dice
p . icas, c1v1cas o democráticas ... nuestro
, .
mas bien por el desmemb
.
- por 1a veneración del ego
.
11).
ram1ento de las socied a des en grupos ... ,, ...( 1993:
smo

El individualismo como h
.
emos
modern1·dad; constituye 'la reivindica
. , dd1ch
I o, es una creación de la
repercus!ón_ importante en las nocio~:~~ e. valor de la persona y tiene una
pero el md1vidualismo como obst, 1 e libertad y autonomía del sujeto
ins_ensible hacia el sufrimiento d tcu o, e! individuo falto de solidaridad'
el mdividuo sin interés por lo e os m~rg1_nados del desarrollo económico'
d' e
asuntos publico 1 "
,
ice amps en una ideología de la
. d s, a escasez de ciudadanía"
c?municado como el nuestro -die: s~c1e ades ava~zadas, "un mundo ta~
dispersos. Individualismo s1·gn1·fi
a~ps- debena tener intereses ma's
d "
.
tea atom1zac·'
·
esaiecto hacia lo público C I
ion, encierro en lo privado
•
· on o cual la dem
·
Y
sus propios cimientos" ( 1993: 14 ).
ocrac1a se ve amenazada en

. La modernidad, con sus descubrimient
.
la idea de la tolerancia· la conc· . d I os~ sus revoluciones, introduJ·o
·b· •
,
1enc1a e a d fi
•
pos1 ihdad del reconocimiento del otr
I erenc1a ~brió la puerta a la
afirman Berger y Luckm
1 . . o, pero condujo también com
d 1 'd
ann, a a cns1s de sent' d
I
,
o
e I ea! ético con el que habría u
i o, a a confusión respecto
encerrarnos en nosotros mismos.
q e comprometerse y nos obligó a

511

�Es claro entonces que el individualismo ético posmoderno hunde sus
raíces en la propia modernidad; que en la ideología neoliberal están
presentes valores que son también centrales en la modernidad; los teóricos
del neoliberalismo reclaman, incluso, estar planteando una recuperación de
los "verdaderos fundamentos del liberalismo clásico", desvirtuados o
corrompidos en el proyecto del Estado de bienestar social.
Sin embargo, es necesario tener claro que la propuesta ética del
liberalismo clásico no colocaba a la comunidad, al interés común, en el
segundo plano, como lo hace el neoliberalismo; menos lo hacen el proyecto
del Estado de bienestar social o el proyecto socialista, que en cuanto
proyectos de reforma del liberalismo, precisamente reivindicaban los
aspectos comunitaristas de la concepción liberal de la vida social.

En nombre de esa supuesta recuperación del "espíritu" liberal clásico,
el neo liberalismo hace la crítica del modo como, tanto el Weljare state como
los totalitarismos socialistas, interpretan las responsabilidades del estado
para con los sectores sociales más desfavorecidos, en función del ·'interés
nacional", del "bienestar social", de la ·'revolución social": el
neoliberalismo reivindica que la sociedad existe para la realización
individual, como si éste fuera previo a la existencia de la sociedad; ella es el
terreno de esa realización y debe aportar los elementos que la hagan posible:
educación, seguridad, estabilidad económica, salud: "el individuo - dice
Camps ( 1993: 21 }- se siente más seguro en la piel de burgués que en la de
ciudadano"; mientras que socialdemócratas y socialistas piensan que el
individuo y la sociedad son uno solo, que el individuo se constituye en la
sociedad y a ella se debe, la acción, contribución de los individuos. da lugar
a la existencia de la comunidad y en ella se realizan valores que son
importantes: solidaridad, identidad nacional, bien común, y que no sirven al
individuo, sino a ella misma como entidad superior.
Puede decirse que en el neoliberalismo se encuentran los mi~.mos
valores de la visión del mundo del liberalismo, pero jerarquizados de
distinto modo y por tanto, constituyendo, de hecho, otra visión del mundo:
en ella se apuntala una idea de sociedad que propone un funcionamiento de
la economía, de la política, del arte, del conocimiento, etc, cuya orientación
principal no es la da la realización de valores comunitarios, sino
individualistas.

512

Como hemos dicho la cont
.. ,
modernidad y los de la ,
d _rapos1c1on entre los valores d l
b
.
'
posmo ernidad
b
e a
am os sistemas de valores una ·er
~o e_s a soluta; pero si hay entre
muestra tanto la permanencia deJ da;qu1~ diferente, el siguiente cuadro
cultura posmoderna diferente
.. ,e ermmados valores modernos en la
cult
¡
'
posicion que ocupa ¡
uras_ y e hecho de la ausencia de otros , n a gunos otros en ambas
modernidad y la presencia de nuevos I
mas que fueron centrales en la
va ores en la posmodernidad.
Cuadro comparativo entre valores modernos y posmodernos
Cultura moderna

Cultura osmoderna

Ética del ser

Ética del poseer

Ét_ica comunitarista del deber
Ética individualista del posdeber
(virtudes públicas)
(virtudes nvadas)
Valores universales
ex resión de la razón , absolutos, ~edl_at_ividad y elegibilidad (cultural e
m 1v1dual) de los valores
Valo~es de la modernidad Valores d
.
e ¡ª posmodernidad
relativos a la interacción social relativos a la interacción social
, . de derec ho, consenso, equidad
Estad? de derecho, sujeción a la Estado
po
1
1t1ca
• .
. y re conoc1m1ento
de la
ley, igualdad política y voto .
d1ferenc1a
y
los
d
h
u111versal
. ,
.
erec os de las
mmonas sociales
Responsabilidad del Estado en 1
consecución
del
.
ª
61enestar
· ·
. mmimo
(suministrador de
general, la paz y la felicidad para Estado
segundad,
paz
social
y justicia)
todos, la defensa de la soberanía
, la cultura e identidad nacionales'
Integración,
sujeción
solidaridad de los individuos e~ Globalización (occidentalización de la
torno_ al Estado-nación y la cultura), telépolis, sociedad mundial
identidad cultural
Democracia y justicia social
como primado del interés Democracia Y justicia social como
respeto de la diferencia
mayoritario
Obligación
para
con
el
Es_t~doNación y la com unidad· Consenso, organizaciones sociales no
Militancia
política , pa rt'd
. .
1 os , gub~r~amentales,
renuncia a la
sindicatos
• .ones' part1c1pación social
.
Y organ1zac1
rem1ales, sindicales
Libert~d individual y autonomía Autonomía
· d.ivi·d ual
tn
1rrestricta
del su1eto en el marco de los importancia de la autoexpresión ;

513

�·d d (el responsa bTd
1 1 ad social del individuon \
intereses de la comuni a
sobre el efecto de sus actos para co
bien común, más importanteq. u _ e ~ ~ ~ - - - - - - - - - - - - otros
la autono mía del ind1v1duo)
Valores de la modernidad
relativos a la actividad
económica
..

Exito económico ind1~!dual
enmarcado en la so!uc1on de
las necesidades sociales
· 1 y la
El desarrollo nac1ona
justicia social co~o .fines de
la actividad econom1ca
las
de
Integración
actividades en torno a los
intereses nacionales

de
la
Valores
relativos
al
modernidad
sujeto

Disposición .
esfuerzo y renuncia
placer

al
del

Cálculo
Sabiduría, búsqueda
de la trascendencia
Responsabilidad
social, militancia
Autonomía moral e
intelectual de los indi~iduos
ajustada a las exigencias ,de
la razón y el bien c_omun;
,
da
de
ideales
busque
·vos
y
trascendentes
co 1ect1
, .
(fusión de ética Y polltica)
Tolerancia
(con
exclusión del poder) frente¡ a
OS
los
extranos
,V
"desviados"

conocimiento
educación

Éxito económico individual
. . a estándares internacionales
y
AJuste
.
prácticas de clase mundial

Pensamiento racional
secular y fomento de la
visión
científico-técnica
como
instrumento
de
dominio sobre la naturaleza,
lucha contra la superstición,
progreso y transformación
social

Desregulación social

Valores de la modernidad
relativos al sujeto

placer

La educación como
instrumento del progreso, la
democracia y la cohesión
social y el ascenso en la
escala social
La
educación:
narrativa del progreso y la
emancipación que impulsa
la libertad

Y

disfrute
Espontaneidad.
sensualista del instante
Experiencia
(profesionalismo)
Responsabilidad individual,
alogia, acrasia, apatía, anestesia

La
educación
supenor:
formación
de
cuadros para el desarrollo y
la defensa de la identidad
nacionales
y
el
fortalecimiento
de
la
soberanía económica

Autonomía
moral
e
.
de
los
individuos;
mtelectua1
. . .d d ,
,
d de la compet1t1v1 a Y 1a
bus~ue -~
individuales
reahzac1on
,· )
. . . , n entre ética y poht1ca
(d,soc1ac10

de

Tolerancia y reconocit~i_ento
la diferencia (relat1v1smo

moral)
1

-,

Valores
osmodernidad

la
de
Valores
modernidad relativos al

514

de
relativos

la

Utilidad
para
la
comunidad y el individuo
Verdad,
sabiduría,
crítica, dominio de la
ciencia y debate
Educación al serv1c10
de los intereses nacionales y
para
la
solución
de
problemas de la comunidad

d
la posmodernidad
Valores
e
, · a
relativos a la actividad econom1c

Disposición al
renuncia al esfuerzo

y

la
al

La
institución
universitaria democratiza el
acceso al conocimiento y lo
..
pone al serv1c10
de la
sociedad; cumple también
SIS

conocimiento y la educación

Utilidad para el individuo y
la comunidad
Aplicabilidad,
competitividad, dominio de la
ciencia y debate
Prácticas de clase mundial y
acreditación internacional
Pensamiento
racional
secular y fomento de la visión
científico-técnica
como
instrumento
de
superación
personal y eficacia práctica;
alejamiento de la racionalidad
científica y cuestionamiento de los
efectos destructivos de la ciencia y
la tecnología
La
educación
como
inversión productiva, apropiación
individual del saber como
mercancía y capital cultural
(capital humano)
La educación: formación de
individuos competitivos, usuarios
o poseedores de saberes y
habilidades eficientes
La educación supenor:
obtención individual de niveles de
excelencia y competitividad en el
dominio
de
objetos
de
conocimiento, el desarrollo de
valores, habilidades y actitudes
competitivas para mercados de
trabajo internacionalizados y el
fortalecimiento de la soberanía
económica
La institución universitaria
como comunidad académica y
profesional independiente del
aparato
estatal,
cuya
responsabilidad social se mide en

�-------:--;-::-::~=~~7~t~ér¡:-;m;¡-;in~o;sdde
competitividad
funciones estatales como
difusora y de fensora de la
identidad, la cultura y la
soberanía nacionales
. dad ética y democrática
La crisis posmoderna de la comum

ósito de los resultados de la encue_s:a
t mos frente a una situac,on
Según hemos señalado a prop
1·dad nos encon ra
.
d
mundial de valores, en 1a actua ,
. 'dad l1a entrado en crisis, pro ucto
· a la comum
.
·
social en la que la pertenencia
b do cada vez más preeminencia en
del individualismo extremo que va co ran s como hemos visto, frente a la
oderno· estamo ,
.
·,
el preferir del horn bre posm
, .
1 ctiva Frente a esta s1tuac1on,
ausencia de un ideal de tras~en~~nc~:ficn~t~varne~te en la d_irección d~
algunos intelectuales se onent I' .
aristotélica, que piensa en la
recuperar la utopía moderna_ o c as1co 'tica· este tipo de intelectuales,
Co munidad actuante, de la sociedad democtara1g·1a 'de ciudadanía republicana.
s" ·
hoy una nos
. .
·
d
dice Victoria Camps viven
I
cepción liberal ind1v1dualtsta, e
·
bl',cana
e Se expresa en e1 hec ho de que a a con . ,
comunitano-repu
qu
na concepc1on
. .
d
la ciudadanía contraponen_ u .
de las repúblicas italianas_ e1
recuperada de la democr~c1a gne~J ación política en el autogob1erno
Renacimiento que "concebian la pa I p 11a perspectiva menos terrena,
l'b
d"· otros en u
corno esencia de la I erta , .. ', ·udeo-cristiana que piensa, corno
reivindican los valor~s de la tra~1~1~:t~ral y producto' del reconocimiento
en la comunidad, corno a g
d ...
IJlmOS,
de I otro como parte de rn,.

......

,.

, . desde la concepción
.dad democrat1ca
Intentar recuperar la comu111
'b'l'd d de que el significante
,
decir la pos1 1 1 a
d
moderna de ciudada111a; e: .
,
recisamente el significado e que
comunidad ético -democratica- tenga p ornponen la sociedad tenga la
cada individuo o grupo de los I
de decisiones y en el gobierno_de
'bilidad de hacerse presente en ª.
la construcción del bien
pos,
. . do activamente en
•
la vida colectiva, part1c1pan ti . t ngibles, enfrenta hoy día especia_1es
común. obteniendo de ello bene ic~o~ a . cter abstracto del concepto; sino
d ificultades: no sólo es el hech? e cara·as concretas de la práctica social
.
•
circunstanc1
.
d ·
que, además, las s1tuac1ones ~
de las típicas de la modern1da_d; es ec1r:
contemporánea, son muy d1s~t;~
1 era actores y sujetos sociales que ni
hoy día la vida de la comum a mv~ ~ dano ni existían en el momento en
. stan al concepto abstracto de ~iu a
. , /dad ante la ley .y libertad
se aJu
d
c a como 1gua
que la concepción. d_e
emocr:s1arrollaron; todo lo cual nos impone 1a
individual de part1c1pac1on se dbl a y establecer claramente tanto las
neces1'd ad de repensar el pro em

q::m:

'ª..

516

limitaciones del concepto como las necesidades de cambio en el terreno
concreto de las interacciones sociales.
Es un hecho que a lo largo de la segunda mitad del pasado siglo XX, se
ha venido perfilando un desvanecimiento de la significación histórica de las
nociones de comunidad, ciudadanía y democracia de la modernidad.
Muchas voces han hecho énfasis en la inviabilidad presente de dichas
nociones y han proclamado su desencanto respecto de la cultura moderna, su
visión del mundo, sus estructuras sociales y, sobre todo, respecto de sus
promesas de libertad, bienestar y felicidad.

Al contrario de lo que la idea moderna de un ciudadano único,
universal y abstracto proponía para entender las relaciones sociales, lo que
realmente vivimos es la contundencia de la diversidad, el imperio de la
diferencia, el avasallamiento del interés general y el desencanto respecto de
los valores y promesas de la modernidad. En contra de la abstracta
definición ilustrada del individuo y de sus derechos y libertades igualmente
abstractas, lo que hoy enfrentamos es la aplastante realidad de la diversidad
étnica, racial, identitaria, sociocultural. Victoria Camps9 lo destaca muy bien
cuando dice: "La diferencia está en auge; es un signo de calidad. Significa
distinción, poder y atributos para distanciarse de lo masivo. Es la expresión
de la aristocracia en nuestro tiempo ... se ha ido creando una ideología de lo
individual y la diferencia como resultado de la exacerbación de la crítica de
la modernidad y la ilustración ..." ( 1996: 137).

El deterioro de la calidad de vida de un número cada vez mayor de
hombres y mujeres en el mundo, la crítica radical del carácter mítico de los
fundamentos y de las esperanzas, generaron un desencanto y un pesimismo
que cada día parece cobrar mayor presencia entre nosotros y que da lugar a
una visión pesimista de las cosas que, ante la falta de perspectiva, reivindica
como valores máximos la realización individual, el placer y la comodidad.
Para el individuo posmoderno sólo resulta importante la no sujeción a nada
que contravenga su interés; se trata sólo de estar bien y disfrutarlo, desde la
sensualidad y la sensoriedad, mientras dure.

Se ha venido imponiendo, así, según apuntamos antes, el síndrome
cultural posmoderno (lnglehart 1994), que caracteriza el abandono del
sistema de valores que fue clave en el surgimiento de la sociedad industrial:
el éxito económico, la racionalidad, la sujeción a la voluntad mayoritaria en
la conducción de la vida colectiva, la idealización del progreso y el avance
de la ciencia, han perdido importancia para estos nuevos ciudadanos, que
hoy prefieren subordinar el crecimiento económico a la protección del
517

�ambiente; que privilegian la realización personal frente al éxito económico o
el imperio de la voluntad general.
La autoridad jerárquica, la centralización y la grandeza del Estado dice lnglehart- han caído bajo sospecha y han alcanzado el punto en que su
eficiencia se vuelve menor y resultan menos aceptables. La mentalidad
posmoderna reíleja una disminución creciente de la importancia que se
acredita a toda autoridad y una pérdida de la confianza en las instituciones
burocráticas y jerárquicas típicas del Estado moderno.
Frente a esta situación, Camps ( 1996: 138) considera que hay que
recuperar los logros de la modernidad que han significado avance histórico,
tales como: la individualidad, la privacidad, la libertad, la autonomía y la
diferencia, pero que no podemos desentendernos de la convivencia
necesaria: "Es hora de reconocer que la universalidad y la diferencia no son
siempre conceptos opuestos ni incompatibles - nos dice-; que se puede ser
muy autónorr.o y muy distinto, sin descuidar que convivimos con otros
individuos que reclaman, a su vez, el reconocimiento de sus diferencias'·.
Porque, dice ella ( 1996: 140): '·No hemos sabido conjugar la libertad
cooperante y participativa de los antiguos con la libertad independiente de
los modernos ... Al buscar la autorrealización en lo puramente privado. el
individuo tiende a desprenderse de todas las ataduras sociales ... , no hay
forma de unir a los individuos en tomo a proyectos comunes."

dentro de ese marco) y sm
• v10lencia
.
eticizan a
.
porque ponen en cuestión el sentido d . . . una sociedad democrática
mismos fundamentos democrático e JUSt1c1a de la mayoría, invocando lo~
movimientos son una protesta que s edn ~ue se apoya la sociedad. Dichos
se manifiesta un punto de d
sde mge a aspectos concretos, en los que
.
esacuer o respecto de 1
. .,
.
que de be asumirse como d1'sc tºbl
.
a opm1on mayontaria · · ·
u I e- a part1r d 1 ·d
JUSt1c1a, mostrando que la le
:
e a I ea de carencia de
legalidad no siempre es legitimtd:; siempre encarna la justicia y que la

La crítica de la injusticia -&lt;l , M
especie de sanación ética
e~ta ardones en esa ocasión- es una
, Y constituye un e· · · d
vo 1untad general· es deci d
"
..
Jerc1c10 e formación de la
.
.'
r, e con1ormacion de n
.
para 1a mteracc1ón social • A d'"
.
d
uevas
normas
y pnncipios
11erenc1a el p
·
.
as normas están fiJ'adas d
ensam1ento ilustrado en el que
1
.
e una vez y par ·
encarnaciones de la razón I
a siempre, en cuanto son
c t
·,
, as que resultan de
,.
ons rucc1on colectiva que se h
.
.
esa cnt1ca son una
intereses de todos.
a u111versal1zado, porque representa a los

P?rtiendo de estas ideas formulaba él un
cual solo son éticas las relaciones . , .
concepto de democracia en el
.
stmetncas entre lo . d' 'd
se rea lice el principio de 1
.
s m 1v1 uos en las que
universalidad del respeto mutuoª c~:ve~salid~d, ta~to en el ~entido de
las personas.
'
o e umversaltdad de la autonomía de

¿Ética universalista o particularista?

En estas condiciones, si puede hablarse hoy día de comunidad
democrática, no será para referirse a los mismos valores abstractos: Estado
de derecho, igualdad ante la ley, respeto a la voluntad mayoritaria que
perdieron su sentido junto con la pérdida de eficacia de los grandes relatos
de la modernidad, sino que habrá que concebir e impulsar otros que
contemplen la heterogeneidad, la diversidad y la posibilidad de que los
intereses y expectativas minoritarias (que nunca serán mayoritarias) puedan
ser realizadas en la vida colectiva y en la ley. Otros valores que sean
garantía del respeto de la diferencia y del enriquecimiento de la vida
colectiva a partir de ella, en la medida en que ésta dé lugar a valores

Ahora bien , l•e s leg1t1mo
,·
aspirar a
.
particular aparezca como v ¡·
.
construir una ética en la que lo
ª ioso,· sm caer en el re 1attvtsmo
· ·
negar la posibilidad de la 't'
Y por lo tanto
. .
e tea misma? Me pare
,
impide a la ética de la mod .d d .
ce que esta claro que lo que
.,
ernt a tener alguna ·
·
.
pretens1on de valores únicos b I
v1genc1a es precisamente su
alejamiento de la historia reai adesol ut~s, product~ de la razón; que es este
,
a e1ect1va convive · h
muy tempranamente en l
.
nc1a umana, lo que ya
.
'
e pensamiento d l
· •
esacredltó
a
la
filosofía
y la 't' d
. ,e romant1c1smo alemán
d
e ica e 1a Ilustrac1on.
'

universal izables.
En una v1s1ta a Monterrey1°, José María Mardones destacaba el
potencial democratizador de mov1m1entos sociales como los de
desobediencia civil. por tratarse de movimientos, decía él -recuperando a
Habermas-, que sin afectar al marco constitucional (es decir. expresándose

. Por supuesto, no se trata de o on
,.
.
particularista, igualmente ab t
.p er a una et1ca u111versalista, otra
.
s racta, en uno y t
red ucc10nes perniciosas Ya L . v·11 11
o ro caso se trata de
.,
.
u1s i oro ( 1998) h d . d
ape lac1on a la existencia de va 1ores universales
.
a eJa ohaclaro
la
y absolutos
st'do cómo
pretexto
519

518

�para la dominación de una cultura sobre otras, consideradas inferiores: y
cómo también, la idea de que toda ética es relativa a una cultura ha sido
argumento falaz en la lucha de resistencia contra el dominio colonial. Él
apunta la idea de un relativismo coherente que implica el respeto a un
pluralismo cultural, sin tener que renunciar a principios y valores de validez
universal.
12

En ese mismo sentido, Ana María Salmerón apoya la idea de que los
valores de una comunidad no necesariamente deben ser universales, sin
renunciar a ser universalizables, e introd1!ce una noción de pluralidad, de la
que dice debe ser entendida en el sentido de la noción de razonabilidad de la
pluralidad, que John Rawls asocia al concepto de consenso traslapado. Dice
ella: "El concepto rawlsiano de consenso traslapado refiere una noción de
consenso que no permite el imperio de una sola concepción del bien, sino la
coexistencia de una gran diversidad de doctrinas .... que pueden coexistir
gracias a una forma razonable de pluralidad. Esta forma de pluralidad
implica el establecimiento de ciertas restricciones que no sólo no pueden ser
arbitrarias, sino que deben ser razonables y que, sin duda, son necesarias'
( 1999:6).

......

Adela Cortina 13 nos advierte que en la cultura posmoderna la pérdida
del sentido de pertenencia a la comunidad nos ha desarraigado y nos
desorienta. En cambio, dice: ''En el mundo de las comunidades hay mapas
que ya nos indican el camino: hay virtudes que sabemos hemos de cultivar.
hay deberes que es de responsabilidad cumplir. En ellas ... el nuevo miembro
de la comunidad se sabe vinculado, acogido, respaldado por un conjunto de
tradiciones y de compañeros'' ( 1995: 11 ). Apuntando a una nueva idea de
ciudadanía, porque dice: " .... necesitamos unas señas de identidad que
brotan de distintas formas de pertenencia a la sociedad y, en este sentido, la
ciudadanía ofrece dos ventajas específicas: 1) ... es crucial para el desarrollo
de la madurez moral del individuo, porque la participación en la comunidad
destruye la inercia, y la consideración del bien común alimenta el altruismo:
2) la ciudadanía subyace a las otras identidades y permite suavizar los
conflictos que pueden surgir entre quienes profesan distintas ideologías,
porque ayuda a cultivar la virtud política de la conciliación responsable de
los intereses en conflicto. Para formar hombres es necesario, pues, formar
también ciudadanos" ( 1995: 12).

e .

2

o~ma, Adela
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520

521

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>siguiente : Escritos de Etica (1973); Escritos de Metafisica (1973), Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973); Epistolario , (11 tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de Filosofia, Sección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con la dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que

3

se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Cf. Diego F. Pro. Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofía, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs.; p. 73.
Cf. nuestras páginas relativas a su Epistolario ; (tomo l}. Instituto de
32
Filosofía, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Mendoza, Argentina, l 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Filosofia,
Universidad "Simón Bolívar" Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas,
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220; Epistolario; (tomo lU data cit. 263
págs. En: Loe. cit. nº 16 ( 1982) l 50- l 5. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pro (pp.13-4 7). Eds. Docencia-Cinae, Buenos Aires, l 981, l 53 págs.: En
"Sapientia". Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Fi losofia y
Letras, U.C.A., año XLI, 1986 (abril-junio) nº 160, pp. 1S7-1S8.

Sección Segunda

LETRAS

188

�BAJO LOS SIGNOS DE LA POSTMODERNIDAD

Dra. Alma Silvia Rodríguez.
Profesora e investigadora.
Centro de Estudios Humanísticos.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología.

Refiere el poeta que Tzu-Lu que cuando
le preguntó a Confucio: "Si el duque de Wei
te llamase para administrar su país, ¿Cuál
sería tu primer medida?". Confucio
respondió sin chistar "La reforma del
lenguaje". Agrega el poeta no saber si el
mal empieza en las palabras o en las cosas,
porque cuando las palabras se corrompen y
los significados se vuelven inciertos, el
sentido de nuestros actos y de nuestras
obras también se tambalea. Yo pienso
como él: las cosas se sustentan en sus
nombres y viceversa.
(Ana Clavel, 2000)

¿Son las representaciones icónicas exteriorización materializada de los
fenómenos sociohistóricos? ¿Pueden los signos constituir el eje explicativo
del gran metarrelato de nuestra época? ¿Cuán apropiada puede ser la
codificación retórica en la iconografia actual?
... Nadie puede responder a estas preguntas sin reflexionar en torno al
contexto en el que se producen y reciben dichas formas simbólicas. En la
medida en que el objeto de nuestra indagación es un campo preinterpretado,
estamos obligados a ir más allá de los constructos significativos. Es decir, a
analizar, examinar, deconstruir y dar lectura a la interrelación entre lo
social, cultural, histórico y lingüístico; interpretar la realidad de los
fenómenos ideológicos que están representados en los signos.
Con esta perspectiva, abordo el fen ómeno de la globalización con su
tendencia hacia la macrocompetencia y su secuela de homogeneización.
191

�p~rtenecen
al ámbito de las 1'd eologías y que se comunican por formas
simbólicas significativas.
Aquello que G. Ritzer, Villoro y otros, han llamado la McDonaldización

de la sociedad.
La estandarización es innegable, Naisbitt denomina este fenómeno la
paradoja global, que tiene su contraparte, la regionalización, llamada por
algunos estudiosos la posición bipolar que confronta a los grupos, a nivel
macro y micro, por el control territorial.
La historia nos ha colocado en una encrucijada: la transformación de
estados-nación. Se trata de una nueva identidad, que oscila bajo los
parámetros de la competencia por el poder económico, político y social.
Pero hay además, una absolutización del poder racional que obedece a
los intereses de la cultura del conocimiento, principal fuerza económica,
cuya mt:dida del éxito es un máximo de eficiencia; la mejor relación entre
costos y producto. Factor detonante de un relativismo social,
epistemológico y de gobierno, que obedece a un código diferente al moral,
esto es, busca la autonomía, la soberanía y la libertad de la nación sobre la
base de una ética de resultados.
Vivimos la memoria histórica del inmediatismo, donde el sentido de la
vida pertenece a lo irreal o imaginario, pues el orden mundial valida sólo lo
fáctico, que unido a lo tecnológico, convierten el progreso, en la paradigma
por excelencia de la existencia humana.
La ciencia se constituye en la portadora de este nuevo avance, pero
ajena al hombre. Es la hiperracionalidad social -de la que habla Luhmanque separa al ser humano de su esencia. La quimera modernista que, lejos
de abrir opciones, nos lleva paradójicamente a perder nuestra esencia. El
sujeto se ha vuelto irrecuperable; se ha perdido irremediablemente. Son los
signos de la posmodernidad con sus ingredientes de: alienación,
desintegración, relativización axiológica de lo moral, lo político,
conjuntamente con la satisfacción inmediata de los sentidos. Las ideas que

Detrás de cada signo d
d ,
latente una realidad punzan~e ~ ca a l1mbolo, incuestionablemente está
su_s valores en un afán merc~nti~s:u~ o que se desdibuja, que ha perdido
mismo que la miseria moral del
mcrementando las desigualdades lo
al hombre, fomentando una me~;;lid~:ano. L~ ciber~~ciedad ha atrap;do
los monopolios; la gran alianza e t I operativa, utilitaria, que legitima
telecomunicación que se conv1·ertn re as em_presas transnacionales y las de
'
en en una m f tu · , d
merca o de bienes culturales.
.
s i c1on e poder, creando el
d

h

La razón rompe de este modo con el
~ero el progreso está marcado or un
pasad~, con la cultura ancestral.
irreflexiva. Las redes de transpm· . , a tendencia hacia una mas1ifi1cación
1
conten1•d os y el control de 1
.1s1on no son neutra es respecto a los
d.t~tn·buc1on
·, de tecnologías mediáticas
os mismos . Hay u~ Juego
·
de intereses en la
la mformación.
que contnbuye a la manipulación de
_La cultura se convierte -como afirma A
.
asocia con la producción y la circul . ~orno- en una mdustria, que se
atrapadas en el proceso de la mercantT act?~ de las formas simbólicas
cultural de la iconoesfera deb
t izac1on. Por este hecho, el análisis
si gnt·titeados incorporados 'a las efi contemplar
. ,el. contexto, asociado a los
nuevas identidades que nacen d orm;sl s1mbolicas; el surgimiento de las
yo verdadero y substancial· • e mo e os homogeneizadores y diluyen el
t d
, iormas que sólo viv
1
o os, pero no son de nadie S
.
en en pa abras que son de
Somos producto de una so~ie~ ndosd imponen estilos de vida, moda etc
senf
a
e consumo que
d. .
,
.
tr, pensar, y forja nuestro dest·mo co1ecttvo.
.
con ic1ona nuestro
Habermas intentó recuperar el t.
.
pero te~dencia posmodernista fortal:~¿~ !t~ertador del racionalismo,
La h1stona
se relativiza y la t ecnolog1a
, as ideas en favor del presente
.
c
·
.
·
mensaJe: sed operativos es d .
omumcac1011al deja un doble
(Lyotard, 1993).
,
ec1r, conmesurables o si no desapareced

!ª

circulan en palabras, enunciados, textos.
La iconografía publicitaria y los medios, conformadores de las formas
simbólicas massmedias, han sustituido el marco tradicional de la escuela y
la familia, para manipular el libre albeldrío a favor de los intereses del
mercado. Los iconos populares están hechos así para ser leídos
semióticamente. De esta manera se proclaman un sinnúmero de verdades
que se comunican a través de un corpus discursivo que encubre las
relaciones de poder, y son muestra evidente de la fuerza subyacente de las
ideologías dominantes (Thompson, 1998). Tal como lo escribí antes, el
lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones sincréticas que
192

. El hombre ha quedado entramado en un
.
signos que ya no significan se ha
I mundo que Juega con signos·
fi d
,
n vue to va ,
b.
'
a erra os a un efímero presente d d
. c_1os, o ~eto de consumo
t
111
la social.
on e no extS e la identidad personal, ni

Es un espiral donde el sujeto
.
metarrelatos ... y para escapar
se pierde en la trama de los
' se sumerge en una orgía de sensaciones.

193

1

�Nos conformamos con vivir la sensación de vértigo y aplaudir aquello que
exalta la degradación del hombre.
Hay un exceso de signos, ¡una espectacular densi.ficación de la
iconoesfera que relativiza e inventa la historia! Sin embargo, todavía parece
descubrirse la expresión del inconsciente colectivo que clama por otros
símbolos que le permitan enfrentar la angustia de existir.
Lyotard hablará de la pérdida de la experiencia que deja abierta esta
problemática donde radica el estatuto filosófico de la refiguración; donde la
dialéctica del acontecimiento y del sentido vincula acciones centrales y
periféricas propiciando la hibridación; supervivencias contaminadas de
modernidad que han puesto en circulación otra historia escrita en códigos
semióticos, cuyos modus operandi reflejan las relaciones de dominación.
Ideologías dominantes que, bajo el mito del progreso, ejercen mecanismos
de manipulación, de control ideológico, que dividen a grupos, evitan la
solidaridad interna, limitan el acceso al discurso público, adoptan
moderadamente las ideologías populares y controlan los medios de
comunicación manejando estrategias discursivas de opinión.
La imagen icónica forma así, parte indisoluble de la vida moderna,
pues aunque el lenguaje verbal por sí solo constituye un signo, la
iconoesfera contemporánea tiende a remplazarlo. Nuestra experiencia
directa de la realidad se manifiesta en imágenes icónicas que interactúan en
una estructura que Cirlot denomina la sintaxis simbólica, la cual emerge y
participa del devenir histórico y que es, antes que nada signo de una
ausencia: la del objeto o sujeto representado, que sustituye simbólicamente
(Gubern, 1987) la realidad y crea un constructo social.
¿Cuál es el sentido de esto? La teoría de las representaciones
icónicas, coherente con la teoría sintáctica de la percepción visual postulada
por la Gestalt, presupone la alteridad histórica extrapolable a los textos. Un
texto remite a otro y de éste al de la continuidad.
Van Dijk encuentra el correlato mediante la ordenación jerárquica de
los significados. La idea básica es que, una secuencia, no es meramente la
suma de las proposiciones que subyacen a un todo, sino una
macroestructura semántica susceptible de trasladarse al campo de las

connotativa
suele ser altª Y un lengua•e
.
·
re ommante
denotativa A,
:i
verbaI con . orientació
d
.
.
,
.
·
un
cuando
sab
d
n
P
men:aJ~ icomco al que se le su e
emos e antemano, que el
restringido a una interpretac1·0· n m,as ng1
P_I?donen
elementos verbales' se ve
a.
No obstante, existe un des lazam·
c?ntextos, de interacciones dinámic:s
iento,_ una extrapolación de
s1mbolos. Hay un nuevo len . que permiten la aparición de otros
constituye la iconoesfera co~~:Je q~e refiere nuestra experiencia y
~~positados en la conciencia de I mp~ranea, los universos simbólicos
, que se debaten en di·sy un11vas
et1cas.
os sujetos
·
En este sentido, el análisis de los he
.
.
las condicio~es tácitas que hacen osib~eh~s d1~curs1~os fija su atención en
sus correlac1ones con los de , p
. a existencia de un enunciado y
b'
mas enunciado L
o ~eto:, fenómenos o procesos del
s. os cuales se referirán a
sensonalmente en una "1ºm . , .
mundo real que desemboca
·
agmena 1cón tea
· como parte indisoluble de lan
ciudad
moderna".
. Los signos son pues, la exter . . . ,
. .
socw-históricos, espacio do d wnzacwn materializada de fenómenos
descubren, reinventan El s n te dconvergen las voces que nombran
g
·
opor e e nuestra cult
,
'
es1a un relativismo escéptico que todo lo di/
ura pragm~tica, donde se
la postura del dominador y la es
. d l d "!e y donde solo se reconoce
purra e ominado.

En este escenario global es necesar·
.
nuevas tecnologías de la ,
. . , to enfatizar en el impacto de las
~ ,
comumcacton Los al
enomeno convergen hacia la leg1·t·
.; d
canees que tienen este
pro
tmac1on e un mod 1
,
mueve una sociedad alienada
I
e o economice que
señ~lan que los códigos no son t~~:l=s·c;:sumismo. Au~que otras posturas
codificada. En otras palabras la 'd , cturan el medio de significación
se i':1ponen, pero la fuerza im,agin:ri~ ?ana sobre os códigos. Los medios
de simbolización. En los edificios d 1¡rrump_e el_ discurso bajo otros modos
escaleras imprevistas, sótanos esco:di;:;~ªJe ,51empre hay pasillos sin luz,
llaves se pierden en bolsillos ag . d
et~as_de puertas cerradas cuyas
de los significados (C. Rivera, 19~;;~ os del untco dueño, el soberano rey

!

_En esta situación coyuntural . Pued 1 .
explicativo de nuestra época?
G
en os signos constituirse en el eje

representaciones icónicas (Van Dijk, 1998).
Desde el contexto social, la articulación del acto sémico es, en
numerosos casos, de naturaleza verboicónica, pues lo verbal permite un
nivel más intenso de denotación. La forma más usual de transmisión
verboicónica, está definida por el constraste entre una imagen cuya carga
194

La modernidad apareció en los , .
. .
se~ularización y la simultaneidad de ~a1ses tnd~~tn_altzad~s, asociada con la
p~1ses periféricos, se presenta a travé: ~eevoluc1_on mdustnal y social. En los
bienestar. García Condini afirma
un d1scu:so político que promete
que en los pa1ses subdesarrollados la
195

1

�modernidad es, más bien, una moda que, si bien imita el modelo de los
países centrales, somete a su propia circunstancia los postulados del
discurso político moderno. Campo-sujeto en el que las formas simbólicas
son constructos significativos en donde se insertan las condiciones sociales
e históricas sujetas al orden temporal.
La tecnología de la información nos \leva a vivir en la aldea global,
pero al mismo tiempo recrudece el vacío existencial que nos empuja a
comunicamos entre sí, para redescubrir nuestra identidad (F. Femández,
1997).
Pareciera que este es el camino a un nuevo renacer, no obstante, la
complacencia por el mercado de las tecnologías informativas crece
vertiginosamente y nos invade. A través de diversos canales sensoriales.
Ligada a mecanismos de legitimación, la metáfora cibernética se conecta a
la metáfora ecológica, para imponer, tal corno sustenta Bateson, un modus
operandi de la mente descontextualizada de la lógica. El problema no es
sólo la tecnología, sino la nueva identidad asociada al proceso de

El dra~a es un mundo conceptual
e~ la propia fragmentación dar cohe , pe~o a la vez escéptico, que busca
situados en cruces de relaci;nes pra m~~~c1a a la vida "Los átomos están
por los mensajes que los at .g a icas, pero también son desplazado
(Lyotard. I993.·39)
raviesan, en un movim1·ento perpetuo ... "s
Es la sociedad moderna
constituye_ la medida de los a~~: ~: funda en el uso y abuso de la razón, y
la Gran Historia ·
manos recabados acumulat1·vamene
t en
Es en este momento cuando 1 . , .
postmodernidad pone el ace t
a teona implícita y explícita de 1
reesc;ibir, es volver a descubrfr ~a :o~re l~s act~s del habla. "Hablar e:
tamb1en
. udeorre
de lo simbo'1·ico,. pero
b .
. es combatir' en e1 sentido
. ex1b1hdad
.
t ~JO _la idea de una agonística del leng~~J~~;'ctventar palabras y sentidos
ermmos, es elaborar un códi o c
.
yotard. 1993: 27). En otros
thr_ansf?r_me las relaciones i~trai~~~~tglnos posean un significado
que
1stonc1dad.
ua es Y constituya una nueva

hibridación intercultural.

. La masificación caracteriza la fi . ,
.
dificulta la integración entre el
~nc1on discursiva del lenguaje y

En la dinámica de la globalización, es evidente que el mercado
mundial de bienes simbólicos y de participación diferencial , presenta una
nueva cultura. Pero los grupos locales e individuales de recepción, han
generado el concepto de híbrido, que nos ha permitido descubrir una
oralidad cultural manifiesta en formas de habla diversas. Detrás de la
supuesta homogeneidad de las estructuras discursivas, se revela la
presencia silenciosa de un "otro" colonizado. Hay una hibridez simbólica
que exterioriza los "recursos inadvertidos" de la dominación. Asimetrías de
la modernidad, formas de interacción cultural, que revelan un nuevo
referente cuyo soporte es el paradigma informacional.

las ;e\aciones entre los hombre~e~~m,~nto y .1~ comunicación que deÍlne
dt''. realista') completa un sist¡ma ::
visual (nos atrevemos a

John Naisbitt incluyó entre las megatendencias, un renacimiento
religioso corno producto de la necesidad sobre el significado de la vida.
Señalando que, los cambios y crisis traen consigo una nueva ideología.
¿Será la tecnología digital, la ideología de este siglo?
La aparición del proyecto postrnodernista con su crecimiento
tecnológico acelera el proceso de urbanización, y su consecuente
masificación; "metamorfosis fantasmagóricas, de una situación marginal o
el paseo errático de no ser ya libremente elegido, sino impuesto por las
circunstancias... En medio de una desocupación masiva, la multitud ya no
es únicamente el velo que se tiende sobre el jláneur, a pesar suyo, sino una
fosa en la que se disuelven las individualidades" (Pierre. 1998: 180)

:~;~ªt1º

e ong~n del lenguaje, valorizado en ex
a e rol de la onomatopeya en
contrario reforzado" (Pierre.1988:57) ceso, no es cuestionado, sino por el
El proyecto consecuentemente se d
construy_~ en un diálogo fracturado egrada Y_ el u~iverso de valores se
concepc1on de la cultura borra lo r .por la incertidumbre. La nueva
secularización produce un d'
s imites. Es la cultura híbrida dond 1
fu
I
iscurso "una suerte d
e a
e e progresismo liberal en ,
. , e escenografía de lo que
(Arlt. 1993: 117).
,
una vers1on degradada y grotesca".
Entonces ¿Cómo inter
•
resolver su identidad? . El pr~dtar los s1_gnos? ¿Cómo busca el hombre
. ¿
sent1 o de su vida?.

~:;ª~

. vital
, Los signos' son e1 espacio
nuestra marca distintiva, la insta;t~~:i~;~sruye.n lo que posiblemente
.
la pena detenerse. Por ello el
. a ~ida es tan breve que no
indiferencia y de agnosticismo
present_e se vive con una actitud de
del criter'.o_de operatividad, lo ~ue ~~~~:t:~~1a que favorece la imposición
q~e prop1c1a el mercado de bien
I
ombre en un vacío éxistencial
aJenas al sentido más profundo deesl cu ~urale~ y tecnología comunicacionai
a ex1stenc1a.

e·

197

196

I

�Ante este panorama, el hombre busca la valoración de una tradición
que anude valores y principios que atañen al ser social. No obstante la
vuelta es "ambigua". El ámbito de la realidad vive la caída de los
metarrelatos; la deshumanización que crea nuevos símbolos, que al ser
descontextualizados, sufren de una muerte anodina y se vuelven más
vacíos. Se reconoce la forma, el objeto, pero no se puede acceder
fácilmente al significado. El hombre está aprisionado en un mundo que
juega con significantes y significados. Los signos se convierten en
seudosignificantes de significados que la propia sociedad construye y
deconstruye. No hay una verdad absoluta, todo se vuelve mercancía
informacional, objeto de consumo, que se revierte en signos y símbolos
aferrados a un efímero presente, en donde se debate la dialéctica del
acontecimiento y del sentido.
"En esta diseminación de los juegos del lenguaje, el que parece
disolverse es el propio sujeto. El lazo social es lingüístico, pero no está
hecho de una única fibra. Es un campo donde se entrecruzan un número
indeterminado de juegos de lenguajes que obedecen a reglas diferentes.
Wittgenstein escribe: "Se puede considerar nuestro lenguaje como una vieja
ciudad: un laberinto de callejas y de plazuelas, casas nuevas y viejas, y
casas ampliadas en épocas recientes, y rodeadas de bastantes barrios
nuevos, de calles rectilíneas bordeadas de casas uniformes? Y para
demostrar que el principio de unitotalidad, o la síntesis bajo la autoridad de
un metadiscurso de saber, es inaplicable, hace sufrir a la 'ciudad' del
lenguaje la vieja paradoja del sorites, preguntando: ¿A partir de cuántas
casas o calles una ciudad empieza a ser ciudad?". (Lyotard.1993: 77)
En esta falta de sentido se cae en redes flexibles de juegos del
lenguaje, laberintos de signos, de textos. Pienso que nuestro destino de
hombres no empezó tanto con la expulsión del paraíso sino con el
nacimiento del lenguaje ... cuando no prestamos atención a las palabras,
último reducto para asirnos a la realidad, cuando los muertos de San Juan o
los del 68 se cuentan en la versión oficial con las manos, entonces estamos
perdidos, como si filtros y filtros se interpusieran entre nosotros y la
realidad nombrada. Escindidos, cada vez más separados de nosotros
mismos ... La existencia del hombre se cifra en mentiras, en convenciones,
pero las convenciones nos asfixian y nos separan más de la tierra. En todo
caso la gente debería tener la opción de elegir la mentira que le conviniera.
Como yo, que he escogido el paraíso de las palabras. (C. Rivera, 1999).
Los postestructuralistas diluyen la verdad en el texto. "La voluntad de
verdad no es sino una forma de la voluntad de poder". La gran
metanarrativa filosófica fundada por Platón pertenece, como afirmó

Ni~tzsche, a la genealogía de las formas d
. .,
epistemológica del progreso del co . . e dom1~ac1on, no a una historia
noc1m1ento. (Fnsby. 1992:285)
~I fen?meno por tanto puede verse -e
.
una tnple dimensión:
orno dice Schumacher- desde
a) .
Epistemológica: la disolución d 1
es lo mismo, la negación de la real"d d Ae a verdad en el texto o, lo que
1 ª · specto en el que han insistido
Barthes y Derrida.
.
b) .
Antropológica: la disoluci ,
.
m?onsc1ente, y la negación de la
on de 1~ consciente en lo
mascaras. (Deleuze y Foucault).
pe_rsona en un indefinido número de
c)
Política: la disolución de ¡
,.
democracia en dictadura (Ba d ·11 d
a poltttca en simulacro y la
·
u n ar y Lyotard).
Ante
este panorama mc1erto
. .
d
y desconc rt
posmo ~rno contempla el desconsuelo de la
. e ª-~te, el fenómeno
perspectiva histórica Lo que ·
.
masificacion Y la ausencia de
.
.
imp 1tea un tono de d
sujeto se desvanece en un pragmat'tsmo exacerbado. esesperanza, donde el
La búsqueda de un nuevo orden m .
largo plazo la Guerra Fría
1 'dundtal, que tuvo como secuela a
desmoronamiento del bloque sco~c,.u1 a en 1982, y el subsecuente
de
d
ocia tsta que a su
.
s~rroIIo e la idea de "aldea global" d,
'. ,
vez, propiciaron el
la instantaneidad. Un mundo I b 1· etermmo la desterntorialización y
naci~nali_dad, se habla de g ~ra:~~ad?, d~nde más que hablar de
multmac1onalidad. Se trata pues d
ac1?naltdad, y -mejor aúnlos · t
, e una sociedad dond 1
·
m ereses económicos que d .
1
e o que importa son
en
h .
omman e mercado La I
h
cuyo onzonte aparece el fin d 1 , .
..
cu tura egemónica
un simulacro.
e ª etica Y la disolución de la política e~
El hombre acepta entonces ue h
produce una información manip~la~ora ';; u~ :°~rcado publicitario que
rechazo, y al historicismo La h' t . , o dtalog1ca, en la que habita el
r
d
.
is ona no es la Gra H.
.
oceso onde incide lo regional
1
.
n tstona,
sino un
1
tP dos part1c1pamos
. .
·
La import con• od nacional y lo universa
, Y en el cual
0 .fi
.,
·
anc1a e estos facto
1
co 1 1cac1on y de lectura d 1
.
res en os procesos de
d
actitud de solipsismo u e as r~~resentac1o_nes icónicas, es una nueva
consecuentemente de la s~c~ed~~~p1c1a la desmtregación del hombre y

tf

uáles tºn entonces _las perspectivas de este fenómeno?
.
a que considera que la p t d .
·
rac1onalización donde
.
. os mo ern1dad es un modo de
1as nuevas culturas.
'
es necesario revisar los vmcu
, 1os entre la tradición y

199
\98

�2)
La que señala que la postrnodernidad es la continuación del
modelo modernista. Desde esta perspectiva, lo que se acentúa son las
diferencias, y se "refuerza nuestra capacidad para soportar lo
inconrnesurable". El lenguaje, en este sentido, se convierte en un juego
entre individualidades. La alternativa es adoptar un "realismo holista" en el
que la red de frases que constituyen el lenguaje pueda ser entendida a través
de una forma que busca explicar una realidad extra-discursiva. (Frisby.
1992: 288)

3)
La que define a la postrnodernidad corno una forma de
simbolización y arguye que la razón es insuficiente, por lo tanto, ningún
método puede acceder al conocimiento; entonces, si el método y la razón
no funcionan es porque el lenguaje no es suficiente, y lo mejor es callar;
decir nada es decir algo, y el silencio es la mejor manera de demostrar que
estamos ante el fin. "Una masa muda por cada portavoz vacío carente de
pasado. Conjunción maravillosa de quienes nada tienen que decir con las
masas, que no hablan. Ominosa vaciedad de todo discurso" (Frisby. 1992:

296)

A pesar de esta última postura, nos enfrentamos a una época que
proclama la razón corno el modo de acceder al saber. Pero a la vez, es la
razón sintetizadora, que se expresa por medio del lenguaje. Conjunto de
signos polisémicos, donde la frontera entre la imagen mimética y la
imagen simbólica aunque frágil, y sometida a los imperativos de cada
contexto cultural, busca un sentido, una razón de ser, existir.
Es el hombre que va en camino hacia la búsqueda de la experiencia
ancestral; el lugar del logos, donde se enr.uentra el extravío del caminar que
lo ha conducido a la ruta del poder, que es el odio, "la tierra totalmente
ilustrada que resplandece bajo el signo de una desgracia triunfal", como lo

existir', pues ªrt'icu1ª la presencia del
•
carecena de significado• El /ogos 1mpltc
. . pensamiento
que de otra manera
t
1 .
como el ser, desde donde emerge I a a~to .ª mtención comunicativa
voluntad de sentido, como afirma (Fra~k~~~;~:;_c1a de la libertad, que es
. Colocados en este tránsito es
.
sociedades que ~iolentamente ~e in~~ec1so borrar de nuestra historia las
modelos de d?mmación y mani ulació uyen en proyectos totalitarios, con
en una ~esad11la, donde la vidtmi n,_ porque entonces todo se convierte
prenuncio de muerte.
sma se retrae en un grito que parece el
Oportuno es señalar que si el .h
c?noci~_iento envuelto únicamente en ombre_ ca~ bajo el dominio del
c1bernet1ca, se produce el vac'
.
. la c1enc1a, la tecnología y la
ro
10 ex1stenc1al que sól
d
o pue e ser colmado con
P cesos enmarcados en una dim . ,
en comunicación dialógica orient:~sa1onl bq_ue apel~ al encuentro con el otro
'
a 1en comun.
'
Si el hombre quiere a d
humanidad, entonces la . y~ ar verdaderamente al hombre a la
t
fi
c1enc1a la eco
,
,
rans igurarse. La observancia dei d . h no~1a ~ la política han de
humano, a su espíritu, que aboga
t'ec º, ex1g~ ir a la esencia del ser
por a comun-unión entre los hombres.
.
El respeto y la promoción de los dere
~mpo~e un compromiso personal
chos humanos tiene un costo e
identificable con una cierta fuerza ; . Recuperar la postura humanista
la. paz y ¡a JUSt1cia.
· ·
mtStica que. con
Frente al absurd
. lle va buscar los signos de'
v1a~le para el h~mbre es, encontrar ei°s~~t~ds1gn1fica nada, ~a única ruta
ha~1~ una experiencia que se deja asu . o de su vida. Cammo y umbral
e~1s~1r como un movimiento del
m~r en el encuentro. Conciencia del
significa históricamente, apertura. ser umano que se proyecta, lo que

!ª

dijera Theodoro W. Adorno.
En ese vértigo de abismo, el imperativo interior es retomar el andar.
Caminar la ruta transmutada, identificable con el humanismo. La que nos
exige pensar en la necesidad de actuar como ciudadanos comprometidos
con nuestro tiempo: hombres dispuestos a firmar acuerdos donde las ideas
de libertad y democracia formen parte de conceptos filosóficos y jurídicos
comunes, para reforzar una situación política que culmine en procesos de
paz. El ahora nos impele a crear nuevas relaciones basadas no en la mera
producción o construcción de sistemas que constituirían otras fases de la
producción, sino vivir conforme a lo que los griegos llamaron el hecho
primordial y fundamental de la cultura, el hombre.

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NADIE ME VERÁ LLORAR Y LA RELECTURA DE LA
MODERNIDAD

Gabriela Riveros Elizondo
Escritora e Investigadora.
Universidad de Monterrey

El silencio es la burla perfecta de la razón.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

En los edificios del lenguaje siempre hay pasillos sin luz,
escaleras imprevistas, sótanos escondidos detrás de puertas cerradas
cuyas llaves se pierden en bolsillos agujerados del único dueño, el
soberano rey de los significados.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

La novela "Nadie me verá llorar" de Cristina Rivera Garza, publicada
en 1999, propone una nueva forma de ser en el lenguaje, de hacer literatura,
de leer la realidad contemporánea. Para ello la autora toma a manera de
herramientas una visión desacralizadora de la modernidad, el logocentrismo,
la razón, el sujeto, la historia, el progreso. Hace de estos metarelatos piedras
que se van desmoronando a lo largo de su nueva construcción -en el plano
de la creación y la lectura. La posmodernidad es su lente para mirar las
cosas; la periferia filosófica y epistemológica, su asiento. En el presente
ensayo esbozaré de manera general diversos aspectos del relato novelísitco
de Rivera que contribuyen a confirmar esta propuesta. Para ello analizaré
brevemente estructura, tiempo, espacio, personajes y temática.
Ya de entrada podemos percatarnos que su estructura externa se
compone de ocho capítulos que a su vez se subdividen en fragmentos cortos.
Por otro lado, la estructura interna de la obra está construida a partir de una
serie de repeticiones y leitmotivs que nos recuerdan una estructura musical y
quizá también una estructura visual - la de la fotografía- . Es así como
aparece una pregunta o una frase que más tarde se retoma y, cada vez que
aparece, enriquece su propio significado. La frase "Nadie la verá llorar"
aparece cuando Mattlda, la protagonista, de niña conoce la soledad al
extraviar a su madre en El Tajín, más tarde aparece cuando Matilda entra a
los 15 años a la ciudad de México por vez primera y observa la ciudad desde
el ferrocarril. En este sentido, el lector va construyendo los significados a la

202

203

�par que los personajes - un lector activo.- Esto da también un sentido de
ritmo y equilibrio a la obra. La fragmentación del relato, es la ruptura del
cronos, del tiempo ordenado, racional, consecuente. No hay posibilidad de
aprehender una realidad o un conocimiento: el derrumbe del logocentrismo.
Los tiempos y espacios en los que sucede la acción van y vienen,
deambulan en el silencio de los personajes, en los ecos de su memoria. Aquí
podemos acercarnos al manejo del tiempo en la novela y para ello, tal vez
convenga separar dos formas de abordarlo: por una parte, está el tiempo
ilustrado, patriarcal, ese que conserva un pasado, presente y futuro, el tiempo
racional, lineal y cronológico. Para representarlo la autora hace referencia a
ese tiempo objetivo que todos compartimos: las doce en punto, 26 de julio,
1900, el Porfiriato, la Revolución, Italia en 1897, 1906, la huelga de
Cananea, la huelga de Río Blanco, los autos Ford, Debussy ... Por otra parte
aparece el tiempo subjetivo; el tiempo sujeto a las acciones internas, a las
sensaciones, lo intangible, el dolor, la locura, la muerte ... El tiempo durante
el cual Matilda vaga por la ciudad cuando es despedida de la fábrica, el
tiempo del insomnio de Joaquín, de su espera para acercarse a Matilda, el
tiempo que transcurre Matilda en Real de Catorce ... Este tiempo subjetivo y
posmoderno transgrede el tiempo tradicional y se impone en la forma de
narrar de Rivera Garza.
El tiempo de la historia -el orden cronológico en el que sucedieron los
hechos- y el tiempo del relato -el orden en el que aparecen en la novelason ya categorías conocidas por la crítica literaria puesto que han sido
utilizadas frecuentemente en la literatura del siglo XX. Rivera Garza utiliza
estos dos elementos y va más allá puesto que juega con ellos y los fractura
en múltiples modalidades. Las historias de Joaquín Buitrago y Matilda se
van construyendo, a manera de rompecabezas, a lo largo del relato.
Sin embargo, hay partes del relato en las que estos dos tiempos (del
relato y de la historia, subjetivo y objetivo) se tocan: sabemos que en junio
Joaquín reconoce a Matilda, en julio le regala una pulsera, agosto es un mes
de silencio. De esta manera el tiempo común queda atado a la relación entre
los personajes, relación que se suspende en un tiempo caótico, profundo. En
definitiva, el tiempo que habita dentro de los personajes siempre ha de
imponerse sobre el histórico, un ejemplo claro es el hecho de que Joaquín y
Matilda no se enteran de la revolución mexicana por estar enterrados en sus
propias historias.
Podemos hablar también de tempo del relato; ese sentido de ritmo en la
narración. Este se marca por medio de oraciones de una sola palabra vs.
frases largas. Igual que en la vida de los personajes hay fragmentos cortos en
los que la historia avanza mucho y otros largos en los que el tiempo se

204

detiene._ La_ novela en ocasiones se nos t
presencia visual que invade al lecto~
orna poema, sensación que huele,
~I manejo del espacio en la
. .
~:~~:ot común, objetivo y verifica~~:t:: ;~u~~~1~ar ~ _d~I tiempo. Existe un
n es y su alto porcentaje de
.
e ex1co con sus 368 899
y sus más de cinco mil o erar· prostitutas? con sus 13 fábricas de tex;ile
centavos al ~ía, la capital ~tali~~! i~e reciben sueldos_ de entre 35 y 5i
Catorce, ~I numero 35 de la calle Mesma a fines ~el siglo XIX, ·Real de
los espacios recreados por la memor· on~s .. . espacios que se contrapone a
ia y SuJetos a los cambios internos.
~stá también el espacio construid
.
espacios marginales. Así vemos ue M~ ~or los d~sc~rsos oficiales vs. los
p~o_mueve como un espacio mo~erno ex1co, a principio~ del siglo XX se
~c1cleta~, alumbrado público, edificios dec~~ fuentes y Jardines, tranvías,
ercant1I y el Palacio de Hierro o I
ierro y cemento como el Centro
la Alameda Central, el Pabellón Mo ª. casa Boker con sus nuevos ascensores
nos_ r~sulta inverosímil contrapu:~:~\el Country ~lub inglés, paisaje qu~
penf~na: el_ hotel de San Andrés el h _los espacios marginales de la
prostitutas infectadas de s'fil'
osp1talI Morelos a donde acuden 1as
1 1 is y' gonorre
cuerpos en descomposición las . . d .ª' ugar de gritos y vómitos de
,
v1v1en as Junto al desagüe , las pulq uenas.
,,
El análisis del espacio también
. . .
campo y ciudad. La Ciudad de Méxi puede d1v1d_1rs~ ~n las categorías de
nada. La velocidad de los acont . ~º· En un pnnc1p10 no echa de menos
no t 1 .
ec1m1entos no d . .
1 s a g1a. El pr~sente se vuelve absoluto , L . ~a tiempo alguno para la
.as transformaciones internas de los e . .ª c1u ad es un espacio ajeno a
interrogaciones a Matilda y a Joaq , p ~~onaJes, es un lugar que sólo ofrece
~os eve_ntos transcurren más tranqu~::~. 1 ca~po es el lugar de las imágenes,
~ matdda con Paul Karnak en Real d.e ~:inez en Veracruz, el matrimonio
Sin embargo, puesto que la novela no torce, los_ voladores de Papantla.
enteramente positiva o negativa b
presenta ninguna categoría como
acabada, todo es bueno y malo, L ue;a o mala; es decir, ninguna categoría
(como en el yin yang). Los lími~es ueuno da orig~n a lo malo y viceversa
campo presenta también problemas d q _e~an . ª?olidos. De esta manera el
com~añías como Oil fields, la repartici~ninJus~1c1a en tierras, la invasión de
hectareas poseídas por 7 hacendad
de riqueza en una realidad 130,000
os ...

. muy importante ara 1
. un _espacio
manicomio. Se trata de un es . p
a novela es La Castañeda el
b
pac10 cerrado qu
,
em a~go este espacio encierra tamb., d
e pertenece a lo privado. Sin
lo objetivo y lo subjetivo la cordu::n ¡°si caras: lo positivo y lo negativo
trata de un microcosmos de la sociedaI. ..ª Nocura. A ;eces sentimos que s~
las calles. Es una ciudad de .
o hay en el nada que no haya en
Juguete con sus calles ' enfermenas,
, carceles,
,
205

�viviendas, riñas, tráfico de cigarrillos, talleres de trabajo, lavanderas, poetas,
mecánicos, policías, farmacéuticos, ladrones, enamorados ... Los enfermos
están igual de alterados que los psiquiatras y presentan una serie de manías
patológicas. Para referirse a La Castañeda la autora utiliza, una vez más, dos
tipos de lenguaje: el objetivo y el poético. La Castañeda es, por un lado, un
conjunto de 25 edificios en l 41,662 m; cuando la inauguraron ochocientos
cuarenta y ocho dementes cruzaron los confines de la ciudad y entraron a los
edificios construidos en esta ex hacienda de Mixcoac. Sin embargo, es
también un lugar de gritos y silencio, de ensoftaciones que jamás serán
enunciadas, contempladas o comprendidas.
Uno de los logros más importantes de la novela es la caracterización de
los personajes. Desde el inicio cobran una vida propia; los personajes actúan
por iniciativa propia no por la del autor. Ya desde el primer párrafo se
establece su temperamento perfectamente. El lector ve a Joaquín en su
habitación, huele los cigarrillos Monarca, se contagia de su desesperanza ...
Dada la intención de este ensayo no pretendo presentar aquí una descripción
de los personajes; me limitaré por lo tanto, sólo a exponer la relación que los
personajes principales tienen con la visión posmoderna.
Joaquín Buitrago, en su juventud va a Italia y conoce al amor de su vida
Alberta. A partir de ese momento se convierte en fotógrafo de locos y
morfinómano (para escapar de su propia locura), posteriormente trabaja
como fotógrafo de putas, presos en la cárcel de Belén y locos en La
Castañeda. ¿Cómo se llega a ser fotógrafo de locos? Basta con saber usar
una cámara y vivir en este país después de haber visto la luz de A/berta. Eso
es todo, Matilda. (22) Su vida es el resultado de sucesos que nos fracturan.
El primero de ellos es su encuentro con una mujer golpeada y muerta en la
calle cuando adolescente. Diamantina, la primera mujer en su vida, se va y lo
deja en profunda soledad. Su encuentro con Mati\da es un encuentro más de
sí mismo. Ella representa su tránsito entre la locura y la cordura; representa
su capacidad de amar y proteger a alguien. Joaquín mira distinto, tras su
lente presos, putas, locos y demás seres marginales se yerguen en una
humanidad impresionante que nos conmueve y nos permite identificarnos.
Como se mencionó arriba, en la novela no hay límites, todos los
márgenes están transgredidos. No hay cosas, sujetos ni acontecimientos
acabados ni maniqueos. En el plano de los personajes, las transformaciones
de otros son proyecciones de las suyas nunca se imaginó que la vida de
Matilda llegaría a ser la clave de su propia vida. Aunque los personajes son
distintos y tienen un caracter perfectamente esbozado, hay dolores o
recuerdos con los que se identifican ambos.
Eduardo Oligochea, el médico internista que recibió a Matilda en La
Castañeda el 26 de julio, y Marcos Burgos, tío de Matilda y médico que
206

renunció
.
. . a su indí gena para incorporarse
a I
d .
c1,enc1a y el afán de progreso. Sin emb
a mo em1dad, representan la
como sus anhelos se derrumban s
argo, a lo largo de la novela vemos
cual ~sirse. El tío Marcos tiene u~b~;á~na base f~a~turada. No hay centro del
palacios, por la vida metódica 1 /ºr _la h1g1ene, gusto por edificios y
estudiante durante cuatro ' º~, ?ranos, estudios y aseos Cua d
C "d
anos no salio m con am·
.
.
.
n o
ons1 era que las clases bajas ento
igos m muJeres ni de paseo.
ellas se ,ani~an instintos criminales :~~en el progr_eso de la nación, que en
haya ~as carceles y manicomios ~ara d;~s ~ salvaJes. ~~oya la idea de que
y castigar. Para comprobar sus teo ,
m1tar a los v1c1osos, para corregir
Matilda; logra su propósito despué:ia~e propone-dome~ticar y edificar a
huye de su casa y esto representa I d gunos anos. Finalmente Matilda
derrota personal.
ª errota del modelo progresista, su

~:I

Por su parte, Eduardo Oli oche
, .
manicomio como un peldaño g
bª'. el medico de La Castañeda ve el
'd
para nncar a m ·
h •
'
oportum ad en el extranjero
1
. . eJores osp1tales o a una
prestigio. No tiene un propósito ~~co e uii~rm1:ie~a ~er .~n profesional con
para ascender. Aunque el doct Ór za a inst1tuc1on y a su prometida
c?nve_rsaciones que nos permite: co~~~~~ea Y Joaquín entablan largas
simplifica en la de don Quiiote S h
al doctor, su relación no se
opue
t
~
Y
anc
o.
Ellos
no
. s os como aparentan sus primeras
. se comp Iementan, no son
yin y yang puesto que la locura c~nv;rsac1ones; más bien asemejan al
s~mb~adas en el médico que ha de y ~ desesperanza de Buitrago están
c1enc1a que ha fracasado en u
~os1ta o. sus esperanzas y éxito en la
,
na muJer a qui
como la mulata a quien tanto amó cuand
de~ no ama porque nunca será
o estu 1ante.
Lo q~e no se muestra en sus conver .
.
al le_nguaJe que irá emergiendo a lo lar sac1ones es el inmenso abismo ajeno
mediante las palabras Lo enunc· d go de la novela y cobrando realidad
desnuda (cuenta una historia de
e_sd r;al, una vez que el médico se
semilla del absurdo en su cotidianeidad1c11 ah. con_ su prometida, siembra la
Y a 1stona subterránea aflora).

:~r:r

"Dentro, alineadas en riguroso orden
.
encuentran a salvo Mudas N,
.
' sus propws emociones se
0 qwere despertar/
·
·
·
N, ¡ .
comparllrlas. Si algo ha aprendido en I
as. o e mteresa
es a guardar bajo la piel bien es os _manuales de anatomía[. ..}
reuniones con Joaquín le so'
condrdo, el pronombre yo Las
persona. (30)
n gratas porque se llevan a cabo en ,;rcera
juega con palabras jueoa a hace .
.
cotidiana escena bellísim' d º¡
- r interesante situación de la vida
'
a e sueno en la qu 1 ¡
•
se apodera de él." (95)
e e enguaJe de la locura
. Las identificaciones de los ers .
,
psicológico; a nivel sintáctico ta~b- ?nats n~ s?l_o se dan en el plano
ien ay s1md1tudes. Por ejemplo,
207

�para hablar de lo que hay de Matilda y de Joaquín en el mismo doctor
(ciencia transgredida por la locura) el narrador enuncia: Hasta conocer a
Matilda Burgos, Eduardo pocas veces había discutido, y mucho menos
mostrado el contenido de sus expedientes. Hasta conocer a Joaquín.
(9 l)

Matilda, la protagonista, encarna toda la propuesta de un mundo ajeno a
los centros, de un mundo mutable ajeno a toda denominación, a todo intento
de clasificación porque se trata de realidades que nunca serán estables, salvo
en el momento de la muerte. Todo es posible, Joaquín, excepto la paz ( 19).
Matilda es hija de Santiago Burgos y Prudencia Lomas, de un hombre
semisalvaje y de una mujer aficionada a la poesía francesa y a los placeres
de la carne (ambos orígenes pertenecen a la periferia). Su padre murió
alcohólico y su madre asesinada. Campesina, analfabeta, desamparada,
mujer ... llega a la ciudad y es adoptada por el tío médico creyente en los
beneficios del progreso científico convencido de que una instrucción
conducirá a Matilda por el sendero de la limpieza y la disciplina. Crece junto
a sus tíos, estudia y trabaja cuidando a una vieja hemipléjica -cuya propia
hija médica es incapaz de cuidarla- hasta que una noche aparece Cástulo
Rodríguez en su habitación perseguido por las autoridades, joven
revolucionario mal herido. Esto abre sus ojos ante la realidad social,
abandona la casa de sus tíos y se refugia con Diamantina Vicario en cuya
casa se discute de política, los orígenes de la revolución mexicana. Cuando
Diamantina parte a Río Blanco, Matilda se queda en silencio, corta sus
trenzas y abandona la casa, va a trabajar a la cigarrera el Buen Tono: 35
centavos diarios, es vecina de la señora Esther Quintana y sus dos hijos. La
llaman "la doctorcita" porque cura a los niños del barrio, atiende partos ...
(una doctora que terminará en el manicomio). Muere la señora Esther y al
ser despedida por atenderla el día de su muerte, Matilda se ve obligada a
ejercer la prostitución en el hotel San Andrés (el nombre es de un santo ... ).
Más tarde se casa con un ingeniero civil de origen húngaro, Paul Kámak,
quien se había enamorado de ella desde una vez que la vio cuando ella aún
vivía con sus tíos (si entonces se hubiera casado con él ... ). Se van a Real de
Catorce, pueblo en donde viven en soledad, él se suicida, ella incendia todo,
sólo rescata la seda que él le regaló cuando se conocieron. Matilda termina
sus días junto a Joaquín, quien recupera la casa de sus padres. Muere el 7 de
septiembre de 1958 de derrame cerebral sin que nadie posea su silencio.
Por último, quiero exponer las temáticas que encontré como
principales. Estas quedan vinculadas directamente con el tema de este
trabajo. Dividí los temas de la siguiente manera: l) la irracionalidad de la
razón y la razón de la irracionalidad, 2) la caída de la modernidad, 3) la
periferia, 4) la fotografía, 5) el lenguaje, 6) la mujer, 7) la desesperanza, 8) la
soledad y el dolor y 9) la memoria y el olvido. Sin embargo, dados los
208

requisitos de extensión en 1
primeros tres temas.
e presente trabajo me enfocaré sólo a los
La irracionalidad de la Razón
,
.
es razonable y la "razo'n" por 1a queysela grazon
, 1de la ,irracionalidad·
.
• la locura
resu1ta absurda y fantástica. Ha fra utan os med1cos o los cuerdos nos
cuan_do los médicos realizan sus i~for::ent?s. en la novela, por ejemplo
mediante el cual un científico utili
s ~~d1cos, en que se ve el proceso
nos resultan tan "locos"
, . za subjetivamente los "métodos"· t
t
Y poet1cos como el b"
.
, es os
o ra pa~e, se ve que el confinamiento de I o ~eto mismo de estudio. Por
patolog1a real sino que más bien e
. os locos _no corresponde a una
creados por los que están afuera:
s un mvento denvado de los intereses
. ¿ y si el señor Sancipirián en r .
.
reclurr a su mujer y su "e
d
ealzdad estuviera tratando d
. .
xagera a mane d
e
v1v1r en paz con su nueva amante? 86 ra e sentir" sólo para poder
a pensar en el futúro del país en. I~ Lue~~ cuando hubo que volver
los loco~ y los vagos regresa;on sin d¡'mac10n de nuevos ciudadanos,
de las discusiones intelectuales lo
I ificultad alguna a los aposentos
, s sa ones de clase y la política. (91)

}a

Más tarde, dice un persona·e a
.
en el manicomio sus historias J odc~rca de un paciente: "Si no estuviera
inventando el pasado mientras 1:s r_,~n pasar, por charlas de ancianos
(86)
nmos se reunen alrededor del fuego."
"Nadie
me verá llorar" es una novela
d
b
d
e~rrum e de la Modernidad. Matilde I
narra .ª y construida desde el
amba, encarna esta postura L . , . a protagontsta, como ya se expuso
1
of
•
· a c1enc1a el d
.recen nmguna respuesta, ninguna solución ?r en, os. conocimientos no
111 para el doctor Oligochea
.
l
111 p~ra Matilda, ni para su tío
com pais,
, 111· para toda la gran
' 111 ma
para e polaco
·
.
mgeniero,
ni para México,
0
Joaquín renuncia a la Historia c sa q~e vive en condiciones paupérrimas
a
• . .
, on mayuscula a s
·
·
. sus pnnc1p1os tal vez en el fr
' u origen
burgués, al éxito
"foncio, fr o contracar,iente del ;~as: encantr~ria finalm,nte la paz,
pms entero, no necesitaba nada másg ~o, del t1emp~ mismo, y él, como el
del Amor, lo hizo para a/eiarse d ,¡; ·t·. uando Joaqum salió de El Templo
J
e;im ivamente de la historia.

e/

. La novela se yergue entonces desde la d
tJ''.º
como un individuo entero de I H'
.errota del logocentrismo, del
azon, la Ciencia, del Tiempo El l a ist?na, del Progreso, la Verdad la
Matilda se llama La modernidad -%ªna~ mismo ~n el que Joaquín cono;e a
propone la obra-; la modernidad
a_h_1 el sentido de ironía y crítica que
es un s1t10 deplorable en el que las personas
209

�están obligadas a renunciar a sí mismas. Joaquín no confía en nada Con el
tiempo ha aprendido a desconfiar de su memoria, de sí mismo (62). No
puede hacerlo porque su memoria es mutante y su esencia también, ni
siquiera le pertenecen, no las conoce ni las puede aprehender. Mati\da,
joven, se da cuenta de que su tío médico nunca ayudaría a un hombre como
Cástulo: la ciencia tiene sus límites. La ley en el prostíbulo no es efectiva
puesto que las mujeres matan a un policía y amenazan a otro.
El tercer tema: la periferia con respecto al centro, el margen con
respecto al \ogos, las voces que surgen una vez que hemos deconstruido los
modelos que nos conducen a una lectura monológica de la existencia. La
periferia es el punto de partida y de llegada en la construcción de la novela.
Este sentido periférico se manifiesta de múltiples formas . Por ejemplo,
Matilda y Joaquín no se enteraron de la revolución ni de los eventos
históricos del momento, a pesar de que la lucha era su ideal por el que
escapó de casa de los tíos. Los dos anduvieron siempre en las orillas de la
historia, siempre a punto de resbalar y caer juera de su embrujo y siempre,
sin embargo, dentro. Muy dentro.(176) A continuación expongo una serie de
citas en las que el sentido de centro vs. periferia queda claramente expuesto:

Él sab~ de esos lugares solos donde nada tie
repentmamente escaso ( 1O1).
ne nombre y el aire se vuelve
Cristina Rivera Garza ha creado
..
reescribir a la mujer a la lite t
,len _definitiva, una nueva forma de
"
.
'
ra ura, a a historia
1 ·
nove a Nadie me verá llorar" porque r, odofraca y a sujeto
a través de su
.
1
e eseo de atrapar la luz para siempre.
.
so comienza con la luz' con
ld

'

Nota bibliográfica

1Cristina
98
Rivera Garza . Mad're me vera. llorar. M,ex1co.
. . T usquets Editores,
.
.
1999. P.

Todo es insignificante. Los principios y los finales han quedado atrás.
Nada tiene consecuencia ( 198).
Todos sus papeles van a parar al expediente 6353 y ahí se quedan en los
márgenes de los días y del lenguaje, como Joaquín, como el manicomio
mismo (25)
El silencio Matilda siempre creará silencio a su alrededor (25)
Busca el centro de todo, el nudo primigenio que mantiene a todas la otras
sogas en su lugar, pero no lo encuentra. La estructura es caprichosa y
obedece sólo a sus propias reglas. No hay principio, no hay final ( 184),
Matilda es el prototipo de la mujer rota través del visor estereoscópico. (21)
Hay ciertas conversaciones que sólo pueden llevarse a cabo en silencio.
(120)

Todo es lenguaje. Los maestros con los que empezó a explorar el
laberinto de la mente hablan un idioma, y los enfermos recluidos dentro de
los muros de La Castañeda, otro diferente. Su tarea es traducirlos, para
encontrar los puentes invisibles que van de uno a otro (87).
A veces una se vuelve loca de esto, de no poder recordar, ¿verdad?
Joaquín le responde que sí [ ... ) Él sabe perfectamente bien lo que es tener
una laguna en la cabeza, bajo la piel, en la larga médula de todos los huesos.
210

21 1

�LO QUE DETRÁS DE ÉL ANDA ESCONDIDO
(El acto de amor de José Gorostiza
se llama Muerte sin fin)
Mtra. Minerva Margarita Villarreal

Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío
el mal. Yo, Jehová, que hago todo esto.
Isaías, XLV, 7,
La Biblia del Oso

Pocos son los poemas en la historia de la poesía que llegan a impactar
en la plenitud del ser tocando sus más profundas regiones. Cada vez más el
lector común va ciñéndose a la oferta de inmediatez que se nos presenta
como poesía y los grandes poemas, los altos poemas que penetran y
esclarecen las tenebrosas áreas donde la vida y la muerte se sostienen en el
pedestal de la ingravidez, mezclándose, exponiendo la ambigüedad que nos
constituye, se van haciendo poemas de culto.
Así es como adquieren un carácter cercano a lo sagrado. Su resonancia
crea una frontera, demarca, se establecen en un territorio enaltecido del
lenguaje. Por un lado, lo que señalan plantea misterios a veces insondables,
que constituyen interrogantes y fuentes de sentido. Conforman un cuerpo
verbal autónomo, alejado de la anécdota. Sabemos que nos dicen, pero no
logramos discernir qué en una simple lectura, nos obligan a la
contemplación, como si su voz retumbara masivamente en nuestras paredes
interiores, movilizando a la anquilosada percepción, abriéndole los ojos. Por
otro, su tema principal establece derivaciones en las que casi todo puede
caber, pues, en realidad, el tema es un filtro de una inquietud más honda, una
inquietud que sólo puede dictarse a través de un ritmo y cuyo motor es la
sustancia del ser.
Una sonoridad, una mus,ca, un lienzo de voces que se pliegan y
confunden, se hacen una: la voz de Dios, o varias: los propios pronombres:
Yo, Tú, Él, que son personas y tienen fuerza en la medida que son llamados.
Y
van con esa fuerza entrando en nuestros huecos.
Así, si tuviéramos que calificar el sentimiento que prevalece e irradia
en Muerte sin fin, 1 de José Gorostiza, hablaríamos de una invasión vital, de
un cúmulo de sensaciones pronunciadas con la severidad de la certeza de la
médula; un clamor esencial, robusto, ejercido por un vigoroso lenguaje.
213

�El canto de José Gorostiza es un grito de muerte bajo un rayo de luz.
Es un llanto de vida en la noche que arde. Ese momento cúspide en el que se
crean los colores, desprendidos de la retina de la luz, de la luz que amanece y
del incendio; en donde nace la palabra como una voluntad de permanencia.
Una mezcla de desasosiego y desencanto rige el corazón y
curiosamente el apego a la existencia, una mezcla de alegría tributaria y
esclarecedora ajusta cuentas con el ser. Una muerte sin fin que obliga
siempre a un retomo, un regreso hacia el origen de las cosas, hacia la entraña
de ese soplo que parecía no sólo habernos echado al mundo sino también
habemos sostenido en él.
No hay tal pilar si se concibe sin crear, ya que dios "la inteligencia" es
implacable en el designio y ahueca el fruto con desprecio si éste permanece
al margen de esa sacralidad. Confundidos en el vano comercio de la utilidad,
los hombres, peces del aire altísimo, se detienen derrumbándose del vuelo de
su andar; no tocan piso, no pertenecen, no son; y sólo queda el gemido "más
llanto aún que el llanto" que clama por su pérdida el espíritu de dios:
donde ya nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo ya, sobre las grandes aguas,
flota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
Cuando José Lezama Lima en su extraordinario parteaguas ensayístico
que es La expresión americana lo señala junto al Primero sueiio de Sor Juana
como una de las expresiones más entrañables y luminosas que ha dado
América a la poesía, apuntando así dos de los momentos en los que el
español se afirma desde el otro, desde los espacios colonizados, no desde la
península; desde donde se cumple cabalmente el sentido culminante del
barroco; Lezama lo ubica en una posición central, por encima del resto de las
voces. En su altar este poema es el Poema. Por él no atraviesa el lenguaje,
más bien, la voz se consolida, se vuelve río en su fluidez y en sus
despeñaderos.
El poema no despunta por momentos, no tiene sitios más perdurables o
reveladores; en sí mismo es un caudal de luz. Y en ese caudal ciertos
memorables versos hacen las veces de eslabones con la tradición poética de
lengua española. El barroco de Muerte sin fin devuelve a la lengua el
absoluto riesgo de la entrega, mira hacia el origen encontrando en la pérdida
la entraña de su palabra y de su palpitación, solamente y solo, es decir,
condicionado en su soledad, participa de la relación dialogal, pues otra voz le

214

clama y atiende, hundiéndolo a un tiem o
desesperación. Muerte sin fi
p en las aguas de la esperanza y la
1
1
.
n es un poema que
g1onosos de nuestra lengua Tras . d
en aza os poemas más
atraviesa cavidades oscuras.
tc1en e porque responde en un caudal que
Y a errantes a tra ' d
.
so resale una suerte de comb·
.,
,
ves e un ntmo en el que
b
considerados
de arte menor iEnalc1?tn entdre el_ endecasílabo y otros metros
·
n mo esphega a
1
con densa al poema y sobre la cua1este
,
su
vez
a figura que
se vuelca· 1 f1 ·d
manto acuífero, y la contención de1vaso, que la sostiene
· ~ u1y ez
de forma.
corriente, de
le da
.
La concepción de José Gorostiza sobre 1
.
vista clásico del rapsoda d d
. .
ª poesia, denva
de un punto de
'
, e I epos1tano del d
para ser escuchada, y de aquel que desde su , on o voz_ q~e _se pronuncia
suya propia; de ahí que sostenga 1 . . mas profunda mt1m1dad presta la
o s1gu1ente· "L ti ·d
canto es una, afinidad
congénita· En un momento
. cualq
a a 1111
y
,
· ad entre
d , poesía
.
en otro sera mas íntima·' pero habra, de durar para s· uiera Pº ra relaJarse o
en el lenguaje -en el austero arsenal d 1
, . iempre, porque no radica
·
.
e a retorica que d
sm cesar-smo en la voz h
.
,
ca uca y se renueva
umana misma que I h b
para que, al ser proclamada, se realice en 1a' tota l~d
dom
re
presta ~ la poesía
1 a de su perfección".
Esa voz que va ejerciendo su oder
desprende del espíritu para ex
lp
generador y definitivo porque se
.fi
presar o, nos envuelve . d.
1 iculta, nos inunda en un vaivé d fi
e ma ia y a la vez nos
dasí
como la materia se recrea enn , e _uerzas contrarias y correspondientes. y
s1 misma, un poema q
1
1
e ser, tuvo necesariamente
d.
ue a canza a estatura
d I ,
'
, que me lfSe con los m
poesia. Las cumbres peladas d
.
.
omentos cumbres de la
extravío
en
el
e su msommo aluden quizá a ese signo del
que
encontrar
significa
despoJarse.
.
Un sentimiento nihilista enfrent 1
•
mar que ahoga. La tormenta en el
a ª\cornent~s de su adversidad en un
quién sino del hombre Dios ha mu:~: es a tragedia ~~l ser, puesto que, ¿de
no puede morir sin la propia muerte d 1~ an:s, de quien había nacido? Dios
en relación estrecha a la devasta . , ~ om re. y la muerte del hombre está
mermando con dejo de vacío el ;~;:ci; s~s~~~t~º• de la natu_r~leza, a ese ir
no pudo, no puede con ese trámite
p
. o hay creac1on. El hombre
(oh Dios! que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida
por el canto, por el sueño
,
por el color de la vista. '

215

�Al sentido religioso la ironía i,1terpone una fuente activa, como vía de
conocimiento del mal donde quizás y únicamente el poeta puede buscar las
secretas y misteriosas raíces del bien, el punto de unión de ambas esencias, la

puesta e~, duda severa, y suplantada
.,
concepcton que implica al hecho de :aobr la accd1on de la concepción, pero una
er, no e crear.

!'-

_Dios se lo ubica como inteli
.
conoc1m1ento no viene a ser reflecta ~enc1a, y s~, luz, que es una luz de
con el contrario. El amor y su ejer
sm la reflex1on que deriva de la fusión
que necesariamente es fuga
c1c10, que es un ejercicio de fusión f . ,
vas
d
z, se cumple en la fi
d
, us1on
o co ma o sacia una sed.
tgura el vaso colmado, y el

?~

señal de creación.
El mal se registra en el hombre en cuanto éste toma conciencia de su
propio fin. Como una consecuencia de la muerte de Dios, el hombre echa a
andar los mecanismos de su propia ruina. La carga de sentimientos que lo
constituyen está impregnada, más que de ambigüedad, de imprecisión. Y en
la medida en que la vida es un viaje a la muerte es una vuelta al origen.
Irónicamente, como hecho divino, la creación resulta inmanente al fin; y este
último se erige en consecuencia. Al mundo de la creación sobreviene el
mundo de la caída. Y esta última trae consigo una conciencia falsa del
hombre: el conocimiento "objetivo" de sí mismo. La conciencia, o ciencia
del corazón, como la llama María Zambrano, siembra la duda. Al acceder a
dicha objetividad el ser humano se sujeta a la vez a su destino y la muerte
cierra su ciclo. Pero, desde la poesía, ¿puede cerrarlo?
¿Es este concebir sin crear al que alude Muerte sin fin? La oscuridad y
el caos anteceden a la creación, pero también la acompañan. Cuando estas
entidades se confunden y anulan la creación no se cumple. Separar rige el
principio fundante. Delimitar, escindir es entonces lo que hace factible el
orden y la correspondencia. Y este proceso sólo se gesta a través de la
palabra. El principio del mundo se da bajo dos fuerzas que se van
reproduciendo en la mayoría de los elementos que integran la vida. Bien y
mal, luz y oscuridad, hombre y mujer, principio y fin son constantes que
prevalecen a lo largo de nuestro saber y que de hecho lo estructuran.
Por eso Muerte sin fin es sin duda alguna un poema plenipotenciario.
Su fuerza es arrasadora. Y lo es porque el poema, en los diez cantos que lo
integran, y en base a un ritmo sostenido como la creciente de un caudal, nos
introduce en varios territorios del camino que consolida al ser y sus potencias
en permanente tensión y en fugaz fusión. Su fuerza radica en la capacidad de
unir la dualidad, de congregar los opuestos y darles marcha.
La tensión opera en una suerte de restregamiento del hecho de que
estamos constituidos por oposiciones. La principal: espíritu y cuerpo, forma
y contenido, digamos, la condición del poema, es atravesada y replanteada
por una premisa máxima que se promueve metafóricamente a través de la
figura del vaso y la inclusión del agua: Dios y los hombres. Sujeción y
derramamiento. Constricción y libertad. La creación queda suspendida,

216

I

Tan tiene Dios sed de su conce ci,
vaso colmado es pues la metáfora p on como los hombres de su saber El
es fusión. Luz reflectada, hecha cof~;:ctal d~ lt plenitud de esa reflexión ~ue
' zu c1e o o palabra sangrienta.

~uerte sin fin es una lectura del s
es decir, lo que el ser niega de sí
er, de su des~onocimiento: de Dios·
compo~entes integradores desde l~s en la fi~u~a de Dios sublima; de ahí su~
contenido manifiesto en el mundo ??tenc1altdades de la imagen· desde su
de
·
onmco
, · y en' el mundo
. .las. acc10nes
que se conoce como
re~ren el mundo m1t1co
,~vosible; es decir, que el latido esencial 1ad. Sabemos que la realidad es
a canzamos a ver. De ahí que el .
e nuestra vida sucede donde
poema, un símbolo.
OJO sea una presencia reiterada a lo largo dne~
Pero en. las. zonas ínfimas del OJO,
.
en su 01m10 saber
no ocurr~ n~da, n;, sólo esta luz,
esta febnl diafanidad tirante
hecha toda de pura exaltación
que a través
.
. de su nítida subst'anc1a
nos permite mirar
sin verlo a El a Dios
1o ~ue detrás 'de El anda
' escondido·
el tmtero, la silla, el calendario
.
todoª. voces azules el secreto
de su mfantil mecánica!
en el instante mismo que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.
·
Ojo central y única luz a
.
cuya verdad desgarra; un cos:o ra conte~plar la mterioridad de un cosmos
encuentra en el afuera para estars ~~~a ratz es el centro del ser, que busca y
que despiertan, párpados que se abre~er~a ydde~tr? de su adentro; sentidos
romperse por el centro", canta Lezama L~m~~ ec1m1ento: "Abrir los ojos es

217

�Muerte sin fin es como bien estudia Arturo Cantú, un poema filosófico
cuyo asunto es el sentido del mundo; en él poesía y filosofía brotan de un
mismo sitio y obedecen a una misma operación del espíritu: su
desenvolvimiento progresivo es una revelación sobre lo esencial.
De ahí también su dificultad. Desde la primera edición, en 1939,
permanece en el ánimo público la certeza de que Muerte sin fin es una obra
grande de la poesía nacional y del mundo. El lector no puede escapar a la
fascinación de su ritmo y su opulencia verbal, pero la mayor parte de su
mérito y belleza reside en su emoción intelectual y en el rigor de sus
3

encadenamientos especulativos.

Yo añadiría que hay un tercer nudo que hace del poema un misterio,
con todo y su énfasis en la irreverencia, este es el conocimiento entrañable:
" lo que detrás de Él anda escondido". Eso que para San Juan de la Cruz no se
cura sino con la presencia y la figura, vuelve a invocarse. El amor anda
detrás y se esconde. La creación tiene que agazaparse y germinar, más que en
la nada como pulverización de Dios, en la nada como sombra del amor, como
esa cantidad inasible, hechizada y escurridiza.
Y hacia este ir y venir de especulaciones entre la creación y la nada se
encamina en tres direcciones este libro crítico imprescindible de Cantú:
Texto, Transcripción y Significado. El poema, tal y como fue concebido; su
asunto entre Dios y el hombre: el vaso y el agua o la forma y su contenido; y
el andamiaje del significado: el argumento, las variaciones, su estructura
formal y conceptual (número de versos del poema, división de cantos y
canciones y métrica de cada uno de estos) su encadenamiento y disquisición
filosófica.
Pero Muerte sin fin también es una lectura del futuro en relación al
conocimiento del pasado, y todas estas visiones fundamentan una valoración
del mito de la creación, valoración que correrá la suerte de ser víctima de la
ironía y de la más severa justicia, de su propia muerte que tampoco termina.
Una religiosidad cosmogónica e íntima, interior, nunca confesional ) sí
radical confirma este aliento. Pensar entonces en Animal de fondo de Juan
Ramón Jiménez, que propone la indisociabilidad del contenido y de la forma.
como en la metáfora del vaso, a partir de una derivación de la fusión del ser y
de Dios: " ... que la esencia es lo sumo,/ es la forma suprema conseguible,/ y
4
tu esencia está en mí, como mi forma." En este poema de Juan Ramón, Dios
parece encamar en el fondo del yo, ahí habitar y erigirse en imaginación
viva. La expresión es la vía que hace posible su presencia. En Animal de
fondo, como sucede en Muerte sin fin, el número tres es significativo: ·' ...

estás en elemento triple incorporable /
.
segura en todo el horizonte ,,s El d" , agua, aire, alto fuego / con la t1·
d
"
·
10s dese d
.
'
erra
e mar y es agua porque el agua es trans a o e~ presencia "en rumor y color
es un ~o del fondo convocado. Ah
parenc1a y reflejo, es espejo del ser
Gorost1za:
ora, veamos la relación en el poema de'
Pero en las zonas ínfimas del ojo
no ocurre nada, no, sólo esta luz
ay, hermano Francisco
esta alegría,
'
única, riente claridad del al
Un disfrutar en corro de prema. .
d d
sencias
e t~ os los pronombres -antes turbios
~or ~ grues~ efusión de su egoísmo. ~ mi Yde El Yde nosotros tres
¡siempre tres!
mientras nos recreamos hondamente
en este buen candor
que todo ignora,
.
.
en esta aguda ingenuidad del ánimo
que s: pone a soñar a pleno sol
y sue~a los pretéritos de moho,
la antigua rosa ausente
y el prometido fruto de mañana
como un espejo del revés opac;
que
1 al consultar la hondu;a de 1a '.imagen
e arrancara otro espejo por respuesta.

. y la creación es el sueño ue se tr
pnm~ra, la palabra que resiste qq
bueca en acto, es la forma última y
trasciende ·
' ue nom ra y perdura y en su ·inma nenc1a
.
. La creación sólo es posible
coinci~'.r las fuerzas opuestas regi/or un compro_miso en el que deben
expres1on
as por un patron de amor. De ahí la
trinitaria
. ~n ot~o orden y desde distinta
.
.
.
teolog1co - sin invocación a tra , d ferspect1va, alejada del discurso
enumeraci?n de elementos 'que ad:~:rte~ laª tercer~ persona de ese Dios o
generar directamente un d1"a' 1
• sustancia de otro, uno mismo· si11
ogo con Dios
I d d
'
mono1ogo que se cifra en el otro
' o e_ es oblamiento de un
mayor vuelo del yo y un e :.~ue es uno y Dios a un tiempo-, con un
cementerio marino, de Paul Val:111 ~: encum~r~do lirismo tenemos El
poema edificado, a partir del cory. . ~o este ultimo, Muerte sin fin es un
noc1m1ento, y del nihilismo que de dicho
219

21 8

�saber se difunde; sin embargo mientras para Valery " ...soñar es saber"; es
decir, el sueño es de una lucidez cognitiva, para Gorostiza las aguas del
sueño llevan a la transportación del ensueño y la contemplación. La poética
valeriana plantea un avance hacia el sueño bajo la égida de la razón. En
Muerte sin fin la edificación es altamente dialogal, y el autoconocimiento es
suplantado por la certeza del misterio y de la llaga. La muerte es una
constante que no nos deja ir, que no permite ni a la voz ni al lector la
dispersión. La duda que es fuente de escepticismo para Valéry, porque
6 su
contemplación está ceñida: "Acaso amor, o el odio de mí mismo?"; para
Gorostiza es, también, posibilidad de gozo, de regocijo y risa.
Las corrientes opuestas provienen del mismo brote y confluyen
integrándose. El ser es vida y muerte, totalidad y nada. Y la "Razón
ardiente"7, para este poeta francés es el pulso del canto. Está ahí y es móvil
de creación también, pero lo revelado será lo sabido, fruto del desengaño,
nunca de la ilusión. Gorostiza acepta la ilusión: "gentil narcótico", y con ella
viaja. En El cementerio marino el sueño será fuente, en él fluyen las
corrientes marinas subterráneas; corrientes a veces adversas que están
integrando al ser, que lo vuelven uno e infinito, abierto como el8 " Agua
parpadeante, Ojo que guardas/ Bajo un velo de llama tanto sueño·'. Flujo
irradiador, corriente que oxigena los ojos para que la mirada despunte como
el día.
El poema de Valéry entonces es una lectura del mar, del líquido
metáfora del ser; del mar y su potencia, del ser que sobrevuela el techo lápida
de los vivientes. Esta agua es también registro del origen, motivo del canto,
fuente del sueño y tránsito de la muerte de vuelta hacia la nada donde, como
en Muerte sin fin, nuevamente el principio podrá ser. Sin embargo, las
perspectivas poéticas difieren.
Mientras para Valéry la razón hace al individuo y el poema se
construye, para Gorostiza esa razón es foco del cuestionamiento, suplantada,
expuesta por la escisión que muestran las diferentes personas nombradas.
Contemplar, no ver, observar con fijeza hasta el fondo del vaso y del
fondo hacia arriba, hasta los probables labios, hasta la cima de su abertura. El
poema contiene las fuerzas originarias; predispone los flujos terrenales en las
formas del agua, aunque se trate de un mar fantasma, y hacia allí giran
vertiginosos o estáticos, sublimes o perversos los elementos de la creación,
los elementos de la vida nunca aislados de la muerte. Gorostiza dispone la
lucha de contrarios, antepone, contrapone, sintetiza en un juego de imágenes
que lejos va dejando al sujeto, lo va modificando, haciéndolo girar en un sin
fin de figuras constitutivas: el agua, el ser, el sueño, dios, la inteligencia.

220

D~sde mis ojos insomnes
m1 muerte me está acechando
me acecha, sí, me enamora '
con su ojo lánguido.
¡Anda, futilla del rubor helado,
ª nda, vamonos al diablo!

. ~a inteligencia, solitaria y ardiend
.
tam~1en el dardo de la conspiración p o .es
m~sa mspiradora, pero
refleJOS del agua, los ojos de los p . . orl la mteltg~nc1a van destellando los
el ~ez "ulises salmón de los regre::;~- :1 :.ez de dioses ª?~líneo y brillante,
Ed1po culpa, el ojo por donde el hilo' n ~o ~ue ~s de sub1to arrancado, oh
detener su oído al ensimismamiento de eo paso, OJOS que ven sin mirar, sin
de la nada como fuerzas motrices c
se cosmos que concentra las fuerzas
inteligencia, la perversidad y sus Fuo_mo d~entes matrices y gestoras. Por la
co_mo aves de rapiña, van centellean~~s t at~n su estallido y van anidando
~nge y levanta mitos que terminan envol:~é~~'º1 y su rencor.. La inteligencia
ª. c~e:Pº y voz para poder habl
o a. Seres a quienes el hombre
pnn~1p10 es monólogo, invenció ar, .fara esta_blecer un diálogo que por
m~elig~ncia Adán pudo entender e~
ª~:~al disfrazada del Todo. Por la
Dios hizo al hombre a su imagen
. pecado y avergonzarse y temer
y en e d
.
y semeJanza o sea I0 d0 t, d .
.
.
se on radica su condena p
d' h . ' . '
o e mteligencia
s, un ángel venido a menos no. h ebr? ,e a mteligencia no habría destellad~
complementano
· nido
. de alteridadeu tera tentado
a la mUJer:
· e1 otro, opuesto
I
de esto nos enteramos después d:•1c~~na ~~nzana de ?iscordia. Aunque
p~oducto de la curiosidad humana de I es1s, el conoc1m1ento es entonces
disputa del carácter divino E
y
os altercados de fuerzas angélicas en
la
• .
· n consecuencia la int ¡·
.
conc1enc1a de saber y saber y no saber n ,
e tgenc,a es el abismo, es
trama que enreda la sensación de cul
ada, de_d_arle vueltas al hilo de una
subrayar: una condena a muerte. c::d:~~~ estenhdad de la condena; y para
sabemos. Ese es el espejo que nos devuelv os .ª un fin por conocernos, por
ª?ua desaparece del vaso cuand I d e la u~age~ de fondo ya cuando el
aislados de dios por participar de ~u :a~:r. se sacia. Sm unión, sin vínculo y

!ª

f:;~

!ª

. Entonces la participación de la
mito trinitario: Yo, Tú, El; Yo El ns persona~, la cerca~ía reparadora del
luz de l~s sentidos, disparando 1~ ca,meosotro~ girando, or?1tando, ciñendo la
de la tnsteza, pues como d,·ce G . ,y aclimatando el oido bajo la plenitud
b'
'
rac,an· " ·Q · · • .
sa ,o, cuando fue siempre la
1 . , ¿ u1e~ vio Jamás contento a un
melancolía suspicaz, indagad _me ancolia manJar de discretos?"9 Una
u
1
,
ora, una melancolía
.
na me ancolia que triangula y d' .d
,
que es angustia jubilosa;
1v1 e as1, en tres, los objetivos de su
221

�.
ro~ tres· el vaso, el agua, la sed; la edad, ~I
búsqueda: El, conmigo, con no_sot 1 . , da entre ambos y la inteligencia
,
e . el ser D10s
a mlía
dd
b
fruto, la catastro,e,
'.
' 1 . '\ación con su faculta e sa er
reinando como suma consciente de a amqm
'
que trae consigo la muerte.
.
" e todo lo concibe sin crearlo". Crear es ir
Pero volvamos al verso: qu
dencia regido por el misterio Y
rt E el reino de Ia trascen
más allá de la mue e. s
, .
1.
table saber. A ese verbo apunta
la entrega, no por la duda cuant1ca y ~ mago
incesante y prodigiosamente Muerte sm fin.
. . . 't. o Un principio de lectura del
. fi
un poema inicia 1c .
d
Muerte sm . m_ es
. . del mundo contenida en el ser; e 1a
mundo, del conoc1m1e~to de la h1s~or:~ fondo del espejo, en "la'sonor'.dad de
zona limítrofe entre ongen y muertd),
!verse sensibles a la histona de la
.
t
s"
(Bachelar
para
vo
1
esas aguas durm1en e . ,
d ción se deslizan entre el amor y e
· 1110 La corros1on Y la degra ª
l
dolor
maten a.
la
pasión
y
e
.
deseo,
.
contiene las dos acepciones que se inducen
La religiosidad del poema
. 'ficaría repasar· y por otra parte
de la raíz latína religio: relegere, que s1gm i_, . pero ent;e ambos el reino
·
d · unir Repaso Y umon,
religare, que quiere _eclí
. e sin fin es un poema que usa el agua como
apuntala a sus contrarios .. Mu~r_t en sí a es detonante, además de que Dios
un elemento cuya carga s1mbohca d·~ y ciar los espacios y así ir contra el
separó las tierras de las aguas para f1 eren ·m1·genia el agua es utilizada en
'd
, d sde esa uerza pn
·
caos e iniciar la VI a; as1, e
f d nte se la usa en los ntos
•·
mo elemento un ª ,
.
•
·
·,
distintas religiones co .
.
orcizar con fines de m1c1ac1on,
bautismales, para bendeclí ~spac1os_, para t::bién c'omo medio de limpi~za.
de purificación, como med'.o cu:a:;vºe;men de las aguas_,,11 En este sentido.
"En el Rig-Veda, lndra, el dios, e
g
,
la tormenta en el vaso y
norme pecera un oceano,
d h,
Muerte sin fin es una e
, da o colmada por el agua; e a I su
también la tierra que se suena agosta
poder dimanador.
.nci io fundante no tiene forma, y como
El agua es todo eso, es un pn P
co~tinente que la ubica, ese
d f &lt;lamento El vaso es ese
.d d
lo sagrado, care~e e un
. 11 vida entra en la ruta de la sacra1I a :
dios, ese misteno alrededor del cua a
·:·Qué puede ser - si no- si un vaso no?
Un minuto quizá que se enardece
hasta la incandescencia,
que alarga el arrebato de su bra~a:
a tanto más hacia lo eterno mm1mo
y,
' s hondo el tiempo que lo colma.
cuanto es ma
222

Y quema en la zona del límite, en las orillas fronterizas, cuando la
noche se desplaza con sus garfas dispuestas; y sucede, además, por azar,
como suceden la rutina y los días. Proviene de una angustia, y no se sabe qué
es, salvo en su fondo; fl uye como lágrimas, médula, dolor del vacío (el vaso,
dios) que todo lo contiene. La interpelación es una duda perpetua que cae
sobre el lector, y como interrogante se pondera aunque no se cuestione de
nuevo, se sobreentiende que la pregunta sigue en pie, firme, y la respuesta es
esa enumeración de espacios mínimos, de temporalidades, de manifiestas
visiones que ocurren como sin proponérselo, en una urdimbre de imágenes
que enlazan y tensan las palabras:
Un cóncavo minuto del espíritu
que una noche impensada,
al azar
y en cualquier escenario irrelevante
en el terco repaso de la acera,
en el bar, entre dos amargas copas
o en las cumbres peladas del insomnio
ocurre, nada más, madura, cae
senci \lamente,
como la edad, el fruto, la catástrofe.
Ese fuego líquido o brasa que rebulle en el cuerpo como un
padecimiento es un dato que se repite en la obra de Gorostiza desde
Canciones para cantar en las barcas, aquí, aunque en germen ya presente de
modo significativo. Una sed ardiente como la misma inteligencia que llamea,
una sed alucinante y propagadora. De nuevo volvemos a Animal de fondo
con respecto a la importancia del agua como eje vital: " ...mar que sube a mi
12
mano a darme sed/ de mar y cielo en mar,/ en olas abrazantes, de sal viva".
El vaso es consecuencia, es una alegoría, con el agua, de la unión de un
mundo espiritual y del mundo como noción de totalidad. Y es una alegoría en
cuanto forma que suelda y que se llena con el agua, lo necesario y a la vez, lo
caótico, el caos original que es vida y pulsión. También es ciclo porque sin
vaso, el agua no colmaría. El vaso es forma y con el fondo agua constituyen
un medio que sirve para que la Vida siga viva y como tal, como vida, son
inseparables. De nuevo aquí tres elementos integran la posibilidad.
La religiosidad se vierte en el poema. Distintas mitologías aparecen en
cuanto contenidos universales y bajo una lectura unificadora en Muerte sin
fin . Mas el poema subvierte ese sentido:

En la red de cristal que la estrangula
223

�(¡Tan-tan!) Quién es? Es el Diablo
Ni fondo, ni forma pueden entenderse, cumplirse, sin que se inicie una
suerte de sujeción o conflicto. Y el Diablo, con mayúsculas, en cuanto
curiosidad y conocimiento, es quien devela, quien descubre. Es el opuesto de
Dios que crea más sujeta y ciñe en la ignorancia. El Diablo descubre, el
Diablo es la vida que promueve toda creación, la vida que cierra la tríada:
fondo==forma==creación.
En la Cábala el panteísmo refiere su teología, todo resulta de la
expresión de la divinidad. El universo se compone de los atributos o Sephirot
que integrados en tríadas (Corona, Sabiduría e Inteligencia; Amor, Justicia y
Belleza; Firmeza, Resplandor y Fundamento; todas reunidas por el halo
divino o Reino) vienen a conformar la divinidad manifestándose.
El poema se encuentra entre dos niveles, en la orilla letal que
pronuncia el movimiento de la vida, mundo de la materia o inferior, y en la
emanación que ratifica el mito, el arquetipo o mundo celeste invocado a
través de la palabra.
La Cábala supone la preexistencia de almas en el mundo de las
Emanaciones, cada alma está integrada por tríadas que agrupan las diez
potencias que las constituyen; cada una está conformada, a su vez, por una
parte masculina y otra femenina; al entrar al mundo estas partes se separan y
tratan de unirse de nuevo. Sólo el auténtico matrimonio logrará que esto
suceda. Mientras tanto el alma deberá encarnar en un cuerpo humano una o
dos veces más hasta que esto se dé y quede sin pecado, limpia de mácula. Las
almas deben completar una peregrinación terrestre, habitar un cuerpo
humano y pasar pruebas hasta retomar al lugar del cual provienen; es
entonces cuando Dios obsequiará con el "Día del Jubileo", a partir del cual
reinará la felicidad perfecta.
Si observamos con atención el prolongado azul de Muerte sin fin tiene
su origen en el color celeste o arquetipo; pero también podría pensarse que lo
tuviera en el caos original:
Tal vez, entonces, el sentido de enajenación que tradicionalmente se
atribuye a la caída pueda estar latente en la creación original, con su
oscuridad recurrente y su estabilidad amenazada por el mar y otras imágenes
13

de caos.
Pudiera ser la paz de la atmósfera celeste o el bélico tropel de los
océanos. La creación o la caída. El principio de lo que no tiene fin. La vida

que
e es muerte y que no cesa Mu t .
·
ere
sm fin es vida por principio y en
al origen.
P rpetuo Ycíclico derr um be y vuelta
.
. En el poe ma e1 tiempo
d o·
precisamente en la I
e ios aflora un d,
,
existente creada I d ec_tura, a través de la palab ia y esta floreciendo
'
a ec1rse
I
ra, no pr
·
porque el verbo "ser" d d y v~e_ta a nacer al leerse L I onunc1ada, no
certifica y testimonia·. es e el m1cio del verso da fe .de aello,
ectura
el día,,
haceesconstar

Es el tiempo de o·ios que atlor
d,
que cae, nada más mad
a un ia,
para tomar mañan~
ura, ocurre,
en un
, . por sorpresa
esten 1repetirse . 'd'
com 1
• , me ito,
o e de esas meditas palab
-:-nunca aprehendidas
ras
siempre nuestras- ,
que eluden el amor de la me
.
pero que a cada in
mona,
desde sus claros h stante nos sonríen
uecos
en
· tirases despoblad
E nuestras prop1as
s un vaso de tiempo que nos iza as.
en sus azules botareles d .
y nos
e aire
pone su máscara grandiosa
ay, tan perfecta
'
' rasgo de
que no difiere un
nosotros.
Es lo que es·· un cumulo
,
d · ,
pegan en el cuerpo tie d
_e imagenes desnudas
exceso, la sensiblería ' h:t:nbusrul arse
h1elddistancia,
precavie~:ep:aen.
P:ºndtoo se
e sí:
,
vm1en
el
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no 1o crea

d:

El vaso de tiem 0
vol~emos a la idea
la qu~ es Dios, nos coloca su máscar
.
meJor: los seres -para ub· Cabala, aqm la ironía es lapida . a trfecta. S1
alma de cuerpo sino icamos en el contexto psícoanalíf na, as almas, o
sostiene una visi , . que como ocurre esencialme t ico que no disocia
Juan Ramón J' o~ integradora de forma y fondo · " n e ~n la poesía pura,
vagan y prueb~:enez en su poema- " no tiene." a~~;rpial_ma", sintetizaría
gri
' van Y regresan A ,
nomia. N?da de
ego, de la evidencia de 1a tragedia.
. . quiRecordem
se trata, para remit'irnos al teatro
que
os que en griego persona

225
224

�quiere decir máscara: "La Persona es nuestra identidad
individua\, que es una
15
máscara que cubre y expresa e\ Ser universal".
Pero \a individualidad renuncia al ser total para tener una identidad,
para diferenciarse. Y esto sólo se logra a través de una voz, de una expresión.
Muerte sin fin va más allá, es la expresión de una potencia amenazada; apela,
a través de revelaciones metafóricas, del gozo de la libertad y de la ficción
poética a un sistema de representaciones que puede variar en su concepción,
pero que apunta hacia la misma esencia, hacia "lo mismo", como esa
obsesión sin manera de asir, esa enigmática reiteración gongorina que
enuncia e\ concepto. "Lo mismo" implica'a la otredad, juego de espejos que
se desdoblan. Y el sistema de representaciones a una absoluta conciencia del
poeta. La palabra crea, vuelve a \a magia, es mito y es origen y con esa
fuerza de imágenes, revela la invisible realidad.
E\ poema alienta una mística en la fascinación, la contemplación, el
embeleso, el rumiar obsesivo, \a seducción rítmica y el hechizo de un canto
que es vértigo y dominación, ruta propagadora; va de una visión religiosa a
otra para ahondar exclusivamente en e\ problema del ser. Y del ser el origen
y el fin, los impulsos del fondo, explosión de energía primigenia, instintos al
desnudo, escisión y derramamiento. Y entonces e\ poema se equipara con el
ser y el ser con la escritura. E\ poder de la poesía es el poder del verbo. La
caída es mayor, se promueve en la velocidad de las enunciaciones, y
envuelve al mismo Dios:
como si herido (ay, Él también ¡por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogad&lt;' su palabra sangrienta.
ALELUYA, ALELUYA!)
La palabra sangrienta es esa humanidad, y con la humanidad Dios
mismo. Esa muerte que emana de la boca de Dios es la muerte que se deriva
de \a palabra, del haberse constituido Dios en Palabra de Dios, del haber
entrado " ... en \as convenciones de la lengua, que forman parte de \a
conciencia humana de la muerte";16 por tanto, Dios se autocondena a muerte
por medio de la palabra como el hombre se condena por medio del
conocimiento de sí mismo. He aquí la tragedia, su carácter autorreferencial,
por una parte, y sucesivo: " ( planta-sem illa-p \anta! / 1planta-semi!la-planta!",
por otra.
De acuerdo a la Cábala, las almas que no encuentran su par
complementario en pro de la felicidad perfecta, regresan:

226

para torn~r_mañana por sorpresa
en un estenl repetirse inédito
como el de esas inéditas palabras
-nunca aprehendidas
siempre nuestras- '
que eluden el amor de la memona,
.
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
Las_ palabras inéditas ausentan al am
~a mernona de éste, su recuerdo. Dios nos: porq_ue no lo nombran, eluden
im~gen y semejanza; nos coloca su má
ace dioses en cuanto somos a su
olvida pero como el amor huye h.
scara, y nos elude de la memoria nos
,
, iere o se esconde cuando no se le nombra:
lo que detrás de Él anda escondido
Corno las almas de la Cáb 1
.
act_uali_~ad de lo absoluto, el ideal ap;c~lí G_orost1za separa los órdenes: la
la 1!us1on de la entrega, el amor del e ott1c~ de las negaciones que patenta,
el tiempo del agua, en su maduración\ ~m?. °:undos contrarios ceñidos en
mar de quietud aparente que es el . a iroma expande sus cauces en ese
~e;doblados, que igual produce com"::~~i~r ~•dio de un juego de espejos
e estanque es perturbada por una int . , e agua cuando del punto calmo
que es, adentrarse, penetrar. El rostr~us~~n(iior una piedr~, por un mirarse
propagandose, como advertía el ¡.vi,farq ues
, de Sade.
os no es Dios, sino el mal
.
Volviendo al fragmento señalado d
tiempo cuando Dios aflora elud
I el poema, las palabras como el
provocan, de 1irantemente,
·
,
en
e
amor y a la vez, sonriendo,
,
puesto que lo hace
nos
nuest'.~s propias frases despobladas" En es~a en nue_stra propia mudez: "en
creac1on dentro de otra total .
.
.
expenmentación ocurre una
l'b
'
, sm conces1one h" d
1 e~a~ adentro, indagarla, saberla v· . 1 s, _1Jo e su muerte: toda la
no limitarse en la miseria de 1
, _1v1r ~• expenrnentarla, y sin embargo
prorrumpir tabúes y al mismo expertnc1a, no constreñirse, ir más allá n¿
iempo acerlo. Vía de la profanación:
,

t

probar en la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el ~usto de su fruta prohibida,
ay, sm hollar, semilla casta
sus propios impasibles teg~mentos.
227

�Al no encontrarse en perfecto nudo, el sitio de la pareja viene a ser
ocupado por la muerte, esa meretriz de gélidas mejillas a la cual el yo, que es
un tú y un nosotros, de la manera más inesperada y trivial, invita -&lt;:on una
irreverente salida coloquial que deliberada desempolva el sentido último del
poema- al infierno de los comunes y corrientes mortales: "anda, vámonos al
diablo!" .
De ahí, del hecho de optar por la muerte, es que se desprende que el
sentido de la concepción que cuestiona Muerte sin fin es el del conocimiento,
en cuanto búsqueda y ciencia, contraponiéndolo al de la creación, es decir al
logos poético. Un sentido masculino, donde la forma yace desolada, es
llenado por el agua, símbolo femenino; y esta última toma cuerpo, es creada
y finalmente nombrada por el poder del verbo: la palabra. Una suerte de
indivisibilidad apunta en los dos niveles que a lo largo del poema se
contrapuntean: el ser, el otro. Y la creación en cuanto sentido fundacional de
la palabra es término, fin, conocimiento; pero también es principio, origen,
iniciación. Y ese es el enigma central del poema: lo indivisible en la escisión
y la unión por el amor de los elementos escindidos.
El amor es una actividad a veces subversiva, a veces subterránea, que
suele ejercer un cambio sobre quien lo ejercita. Y a veces es subversiva y a
veces subterránea porque constriñe en su proyecto al pecado. Eros es
demoniaco para algunas culturas y el mundo judeocristiano, en ciertos
terrenos de su ejercicio, lo condena.
Un poema como Muerte sin fin que vino al mundo a damos algo
nuevo, a ser no sólo una concepción sino una creación, lo es porque incluye
la participación del otro, el indeseable, el condenado, el maldito de todos los
tiempos de nuestra civilización: incluye al Diablo. Y plantea en su vitalidad a
la fuerza demoniaca como una potencia transgresora que implica, como diría
Georges Bataille del erotismo, alcanzar la vida más allá de la muerte.
Paradójicamente no sólo el demonio introduce la muerte en la vida,
haciéndola más vida; qué podemos decir, en este sentido, de las
celebraciones de éxtasis de San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que tensan
vida y muerte como ese fulgor del tránsito hacia la trascendencia.

Muerte sin fin incluye al mal como fuerza necesaria para que el bien
cree, no sólo sea razonable, sino creador, teniendo y ponderando al amor
como vía de la ascesis o según dice el diccionario de la real academia:
·'Reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud''.

228

¡OH INTELIGENC~A, soledad en llamas,

que todo lo concibe sin crearlo!
.
La exclamación en estos versos h"l
discurso poético en Muerte sin fi
I a por concatenación el designio del
constante, la interrogación· ("Q !n con otras figuras retóricas siendo la
Ta b"'
•
·
ue puede ser s·
·
'
. m ien -meJor que un lecho- ara
- 1 no- s1 un vaso no?") .
mcandescente/ de su maduración?'f A ~¡ a~ua/ no es un vaso el minuto
se vuelque y predomine como u~a- anm at~ d1guras hacen que el sentimiento
me ahoga", cuyo peso es asfixiante. gus 1a ensa·. " ... un d"ios inasible que
La poes1a
, es necesariamente ese insta
.
cierne. Encierra para volatilizarlo u , n~e fugaz en el que la eternidad se
cuatro vientos, por medio de esa v:tncu o de -~mor y lo propaga, a los
derrama, puesto que el viento de d
que tamb1en es viento. Fluye y se
una form~, y la forma es el estilo dee~sas nubes trae_ 11~:ia, al haber adquirido
una musica que es
_PO~ta, su pos1b11Idad única de legarnos
un
mc1enso encendido de somdo.
.

Muerte sin fin es un canto
mordaces -"Ilusión, nada más y ~n clan:i~r, una conflagración de e ítetos
:entidos!" ~n "el oscuro deleit~

~:~•~~~."~i,\'.'::''

que puebla de fantas.,:'as los

perpetuo mstante del quebranto"· " ~ , ... presagio cierto de reposo" o
ciega alegría"- que inq . t
, ... pira arrogante de la forma" de "
enumeración el símil la um1e ta'/ pacifica. Establece en el gozo· e.n.. unla
·b· .
'
,
e a1ora· en el 1
•
a
pos1 Ii1dad "de disfrutamos enteros;,_ b" paleer por una caricia apenas la
ue ' ·
, 1en va e la m rt · ·
'
ue e v1v1r por un minuto
q cosm1co expanda el amor e 1 palabra da fe, pronuncia, nombra.º e sueno que es la Vida. y del sueño la

Bibliografía

Berman ' Sabina· "La mascarada sexual"
.
, revista Coloquio, Nl
Monterrey, diciembre de 1993.

16,

Cantú
, , Art uro. En ¡a red de cristal Edici,
.
Jose Gorostiza. México, Universid~d A ?n y estudio de_ Muerte sin fin de
utonoma Metropolitana, 1999.
Frye, Northrop. El gran códi
,
.
Barcelona Gedisa (E . ) go, prologo e introducción por el autor
'
, squmas , 1988.
,
Gorostiza , J ose., Muerte sm
. fin , M,ex1co,
· R. Loera y Chávez, México, 1939.
229

�3

Cant u,
' A rturo. En la red de cristal, p. 9.

Gorostiza, José. José Gorostiza, México, fondo de Cultura Económica,
(Testimonios del Fondo, No. 6), 1974.

4_

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, p. 10.

Gorostiza, José. Poesía y poética, Edición crítica de Edelrnira Ramírez,
México, Fondo de Cultura Económica, Colección Archivos, 1989.

s_

Jiménez, Juan Ramón. Ibid., p. 18.

6_ Valéry,

Gracián, Baltasar. El criticón, Madrid, 1964.

Paul. El cementerio marino, p. 11.

7

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, con la versión francesa de Lysandro
Z. D. Galtier, Buenos Aires, Pleamar, (Mirto), 1949.
Lezama Lima, José. Poesía completa, Tomo l, Madrid, Aguilar, (El Libro

. Me refiero al asunto del poema "L 1·
.
Apolli_naire, que en versión de Octav~ mda pelirroja" de Guillaume
cual citamos "El cementerio ma . "10 Plaz, ~o~a parte del libro con el
rmo en a b1bhografia.
8

Valéry, Paul. Ibid., p. 7.

·

Aguilar, No. 37 y 38), 1988.
Savater, Fernando. La filosofia tachada recedida de Nihilismo
prólogo por el autor, Madrid, Taurus, (Ensayistas, No. 85), 1978.

acción,

Sheridan, Guillermo. "Muerte sin fin con matasellos" , en Revista Vuelta,

10

, El H2O y las aguas del olvido, p. 17.
. Illich 'Ivan.

11

México, Año XVI, Mayo de 1992, No. 186.
12

Valéry, Pau\. "El cementerio marino", traducción de Jorge Gui\lén, en Los
g,rnndes poemas del siglo veinte, introducción, selección y notas de Roberto

Gracián, Baltasar. El criticón, p. 366.

9_

13

-

Illich, Iván. Op. cit., p. 45 _

, Juan Ramón. Op. cit., p. 40.
. rimenez,
. Frye, Northrop. El gran código, p. 137.

Vallarino, México, Prornexa, (Siglo 20), l 979.

rtmenez,
, Juan Ramón . Op. cit., p. 1OO.

14

15

• Berman, Sabina. "Genero
,
sexual y teatro" ' p.4.

16

· Frye, Northrop. Ibídem.

Notas Bibliográficas

Los versos citados del poema corresponden a su primera edición:
Gorostiza, José. Muerte sin fin , R. Loera y Chávez, México, 1939, 73
pp. Corno dato al margen conviene recordar que Gorostiza, según
señala Guillermo Sheridan, de acuerdo a una entrevista real izada por
Elena Poniatowska, comienza a escribir Muerte sin fin en algún
momento de 1938 y termina la obra seis meses después. Ver: "Muerte

1

sin fin con matasellos", p. 28.
. En el poema "Retroceder": Lezama Lima, José. Poesía completa ll,
2
· p. 62.

231
230

�APROXIMÁNDONOS
AL ALMA DE AMADO NERVO
Dr.Pbro. Aureliano Tapia Méndez
Comenzamos las notas sobre la vida de José Amado Nervo Ordaz el
amado de Dios y de las Musas, con una carta suya al Profr. Librado
Acevedo, de Guanajuato, escrita en España desde San Sebastián, el 21 de
agosto de 1906:
Como los pueblos felices y las mujeres honradas, yo no tengo
historia. Nací en Tepic (hoy capital del territorio del mismo nombre) el
27 de agosto de 1870. Soy descendiente de una vieja familia española
que se estableció en San Bias a principios del siglo pasado. Hice mi
instrucción primaria en las modestas escuelas de mi ciudad natal;
muerto mi padre cuando yo tenía nueve años, mi madre me envió a un
colegio de Padres Romanos, al de lacona, en Michoacán, que entonces
gozaba de cierta fama. En este colegio y después en el Seminario de
Zamora, Michoacán, hice mis estudios preparatorios, empezando,
naturalmente, por el latín. Quise seguir la carrera de abogado y estudié
dos años, pero el quebrantamiento rápido de la herencia paterna me
obligó a volver a Tepic a ponerme al frente de lo poco que nos quedaba
y a trabajar para ayudar a mi familia, que era numerosa. Después,
buscando mejor destino, marché a Mazatlán, donde escribí en el
Correo de la Tarde mis primeros artículos. Más tarde me dirigí a fa
capital (en 1894) y ahí, con los esfuerzos y penalidades consiguientes,
logré abrirme camino. En 1900 me vine a Europa y logré, con mi
pluma, vivir en París. Torné a México, y el aiio pasado, en j unio, fui
nombrado segundo secretario de la Legación de nuestro país en
Madrid donde me tiene a sus órdenes.'

Don Amado Nervo y Maldonadoy doña Juana Ordaz y Núñez
tuvieron después de Amado, seis hijos: Francisco, Luis, Rodolfo, Ángela,
Elvira y Concha, y adoptaron dos niñas: Virginia y Catalina Cadenne .
Al quedar viuda doña Juanita, pensó enviar al mayor de sus hijos al
colegio fundado por el padre José Antonio Plancarte y Labastida en el
pueblo de Jacona,jur.to a la señorial Zamora, en Michoacán.
Cuando el primogénito supo que iría a un colegio famoso, escribió
sus primeros versos recogidos por el padre Alfonso Méndez Plancarte, qu ién
los oyó de los "viejos labios cariñosos y reminiscentes", de doña Josefa
Padi lla Méndez. Un hermano de esta zamorana, don Luis Padilla Méndez
casó con Ángela Nervo. hermana de Amado, y estos esposos fueron los

233

�padres de quien fuera ilustre Canciller del Gobierno Mexicano, Lic. Luis
Padilla Nervo.

. Sonó el viejo el aldabón
·- . .
las vibraciones metálicas del ald~?o~~ nmo smtió que en su alma repercutían
zo.

La redondilla dice:

Antes de llegar, un sacerdote h b'
.
d~ ~specto distinguido y ademán enér ª. ia salido a su encuentro. Era joven
rap1da en sus gestos·, de ojos obscuros, g1co
noble,
no sé qué dec1s1on
.. , ,
llenosy de
luz ycon
de bondad.

Con mi chaqueta de dril
y mi pantalón de lona,
en este traje me voy
al Colegio de Jacona.2

· · saludó y presentó al niñ
. . El v1eJO
.
mov1m1ento franco y cordial, un abrazo aIrededor
o, a quien
el sacerdote echó' con
del cuello.

Otra versión de este verso inicial de Amado N ervo, es la que
transcribe su hermano Rodolfo en el libro París sin Tango:
¿Queréis saber cuál fue el primer verso de mi hermano Amado? Tenia diez
años; nos hallábamos en vísperas de nuestro viaje, del primer "éxodo", hacia
los colegios establecidos en el distrito de Zamora, Mich., donde debía
internársenos. Y en alegría de aquel primer vuelo, mi hermano se inspiró y
compuso la siguiente cuarteta:

Vestido de casimir
y con zapatos de lona,
Mañana voy a partir 3
Al Colegio de Jacona.
Dejemos que el mismo Amado nos narre su llegada al Colegio de San
Luis Gonzaga, reavivando en 1908 los recuerdos:
Hace ya muchos años, en la sombría calleja de cierto hermoso
pueblecito de Michoacán, al pie del alto edificio pintado de rojo y precedido
de gran jardín, frente a una puerta ojival, se detenían y apeábanse de sendas
cabalga duras un hombre cincuentón, robusto, bello, con gran barba fluvial
que le caía sobre el pecho; y un niño de trece años, que debía mostrar en el
rostro, ligeramente pálido, la fatiga de jornadas de diez y ocho leguas,
hechas a caballo, por las interminables y polvorosas carreteras, llenas de
huellas.
Para llegar a aquella casa que empezaba a embozarse en sombras,
clareadas a trechos por la viva luz de las ventanas; a aquella casa, que era un
colegio fundado por célebre
sacerdote mexicano, el viejo y el joven habían hecho cinco días de camino,
tres días en diligencia y dos a caballo, desde la febril costa abanicada por
palmas y datileros de oro, hasta el interior de la República, recogido y un

Luego ' con ese don de gentes · .
d
besvaneció la zahareña timidez del propios de los verdaderos educadores
romas paternales.
rec1en vemdo, dirigiéndole afectuosa~
-¡A ver esos conejos!- díjole de
.
encoger el brazo derecho.
pronto, a tiempo que le hacía
Los cone;os
· no parecían· se
.
hinchazón leve de m , , 1 anunciaban apenas con
uscu os.
-Hay_ que hacer gimnasia- añadió
y de seg~1da introdújole a la gran sala .\u .
a la s~zon comían los internos los mmosa, que era el refectorio, donde
provementes todos de leianas
tie,rras. grandes, los medianos y los chicos,
J
, Aquel sacerdote era el D
.
Canonico don José Mora, Rectorº~:~r ;ni F~losofia, Teología y Derecho
Jacona, en el Estado de Michoaca'n.
o eg10 de San Luis Gonzaga, de
El viejo de la barba fluvial era tío d I
~~sa paterna a los muros tutelares del pla ~ Iadolesc~nte, a quien traía
de la
ias.
n e , a traves de un viaJ·e de cmco
.
En cuanto al nuevo u ·1
ustedes, limpio aún de todos 1~/~a~~o:r~ nada meno~ que un servidor de
de los be~os y lágrimas de la madre ausen~~ mundo, h~!11eda todavía el alma
y muy aJeno de presentir las andanza
, cla~o y diafano como un cristal
selva obscura de la vida.4
s peregnnas que le esperaban en 1~
Conviene hacer una revisión sobre 1
Nervo pone, sobre la fecha de su n . ~s datos que se dan, o que el mismo
cuando llegó al Colegio de Jacona :t1m~ento, al decirse los años que tenía
. pa re Alfonso Méndez Plancarte dio a

235

poco melancólico.
234

�d
d. "poseemos de él una,
o y ice

!~ª

conocer una nota auto- biográfica ~e
pequeñita, muy ligera pero muy valiosa .

Francisco Planearle y Navarrete, luego Arzobispo de Monterrey y
eminente historiador)... y allí -aunque nunca descollara como
humanista-, en los premios de 1884 ya aparece Nervo representando
"El Puñal del Godo", y recibiendo mención honorífica en Retórica,
Aritmética y Francés. 7

.
- . d d de la costa del Pacífico, el 27 de agosto
Nací en Teptc, pequen~ c1u a
. mi adre lo modificó encogiéndolo.
de 1870. Mi apellido era Ru1z de Nervo,
p1 ,
Amado Nervo y esto
d10
·
nombre Resu te, pues,
'
Se llamaba Amado Y me
su
·
hos en América- y que en todo
,
d, ·
así \o creyeron mue
.,
b
literaria. 1·Qu1en sa e
que parec1a seu ommo
r ' - . ' 0 p0C0 para mt. cortuna
l'
.
caso es raro, .me v~ to qu1za n 1 R . d Nervo ancestral, o si me hubiera
cuál habría sido m1 suerte con e uiz e
, 1S
llamado Pedro Perez.
como Apéndice I, la
En la misma obra pone Méndez Plancarte
constancia certificada del acta bautismal de Amado:

Gozó las alegrías de la primera juventud en aquel colegio que seguía
los sistemas ingleses. Se le llenó el alma de poeta con los paisajes y las
flores ... y las frutas y las huertas y los lagos y las garzas y los chupamirtos.
Y se llenó el alma buena con cosas buenas, moral cristiana, cantos y rezos en
el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza; de un lado ellos, los alumnos
del Colegio de San Luis y del otro ellas, las alumnas de las otras
instituciones plancartinas: el Colegio de La Purísima y el Asilo de San
Antonio.

.
C
Interino de esta Parroquia,
El Presb. Ignacw Romo, ura
•
. · 45 de esta
/ 'b
· te de Bautismos, num.
Certifico: que en el I ro cornen
tr una partida del tenor
parroquia, al folio 34, vuelta, se encuen a

Don Tirso R. Córdoba en un folleto conmemorando las grandes
fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Esperanza, primera imagen
coronada en América con corona pontificia dice:

siguiente:
.
. 1 d Tepic a nueve de Septiembre de
- '·En la Iglesia Parroqw; ~ Nés,tor Zárate, Cura encargado
mil ochocientos setenta: Yo, el res o.
·- de trece días de nacido
b ( , solemnemente a un mno
de este Curato, au ice
t de la noche a quien le puse por
en esta ciudad a las onc~_Y tres.~uar ~: Don Amado Nervo y de Doña
nombre José Amado; hl)O leg1t1mo
F ancisco Nervo y Dña. Luisa
Juana Ordaz: abuelos patern;:s~~; d'rdaz y Dña. Cecilia Núñez;
Maldonado; maternos, don_ D J, , María Solano y Dña. Daría
·
/ Presb Señor Lic. on ose
.. l
padrmos e
_,
bligación y parentesco espmtua ; Y
Ordaz personas instruidas en su o ,
,
R 'b ·ca
'
, F.
d0 · Nestor Zarate u n ·
ara
constancia
lo
firme.irma
·
T
.
'
h ¡ S C " -Cuya
P
J, · A do
ep1c , · ·
- Al margen: 630 os_e.
me r~fiero.' de que extendí el
partida concuerda cor, el ongmal . qd l Sagrario de Tepic, a los doce
resente en el Curato de la Parroqw~ e
.
~ías del mes de febrero de mil no-:ec1entos veinte.
(Firmado: Ignacio Romo.)

m:, ·:e

. ue ya citamos dice "muerto mi
El mismo Amado en AIgunos, q
•,
1 · de Padres
,
- mi madre me envio aun co eg10
padre cuando yo tema nueve ~n~s, , que entonces gozaba de cierta fama".
Romanos, al de Jacona, en M1~. oacand, . ¡· d 1883 no tenía como él dice
tamunoe\18 eJUIO e
,
,,
Si su padre, corno cons '
¡· 1 t ece al "partir al Colegio de Jacona '
- " y estaba por cump ir os r
"nueve anos ' . . b. ática Alfonso Méndez Plancarte apunta:
En su not1c1a iogr
. G
a -no Seminario, como se
Dicho Colegio de San L~1s , ontzadge Nervo al ofrecer "el oro
te /o evocara mas ar
•
d
fantasea tenaz~en -,__ ,, "El Padre Mora" -el grande Arzobispo e
viejo, de su filial carmo ª
,
¡ "P Plancarte" (don
, •
del Río que alli fue su rector ... a
·
1 ,1
Mex1co JVJora y
,
236

Jacona es una pintoresca aldea, a cuatro kilómetros de la ciudad
episcopal de Zamora, en la República Mexicana. Además de la espaciosa
iglesia parroquial posee un santuario, en donde se venera desde tiempo
inmemorial una imagen de María Santísima. esculpida en madera, que se
apellidó primero Nuestra Señora de la Raíz, cambiándose luego su
advocación en la de Virgen de la Esperanza.
Convaleciente de grave enfermedad, que retardó las fiestas de la
coronación, salió el digno Delegado [del Papa, el Arzobispo de México don
Pelagio de Labastida y Dávalos], de la Capital, el 3 de Febrero de 1886; y al
pasar por la diócesis de León y la Arquidiócesis de Michoacán le hicieron
personalmente los honores los Ilmos. Sres. Obispo Barón y Arzobispo
Árciga, cada cual en su territorio. En Zamora fue recibido solemnemente y
acompañado hasta
Jacona en triunfo, por el Venerable Cabildo, el clero y el pueblo ...
Hubo exámenes solemnes de griego, hebreo y matemáticas en el
colegio de varones, representaciones teatrales en uno y otro establecimiento,
un specimen de gimnasia de salón en el orfanatorio, danzas de indios, fuegos
de artificio, y por último una academia literaria y musical seguida de la
distribución de premios a los alumnos y alumnas de uno y otro colegio ...
En la tarde, (del domingo 14 de febrero) la imagen y la corona fueron
conducidas en solemne procesión a un tablado erigido en el atrio del
Santuario. Allí el Ilmo. Sr. Arzobispo de México coronó a la Virgen de la
237

�Esperanza con las preces, cantos y ceremonias mandadas, y el Ilmo. Sr. Dr. y
Maestro D. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Obispo de San Luis Potosí y
Administrador Apostólico de Linares, predicó el sermón acostumbrado en
tales solemnidades, y ofreció a la imagen recién coronada dos corazones de
8
plata conteniendo los nombres de los habitantes de Jacona y de los alumnos
zamoranos del Colegio Pío-Latino-Americano de Roma ... Marzo de 1886.
Entre los alumnos del segundo año de estudios preparatorios en la
clase de lengua inglesa no hubo premios, pero Luis Méndez obtuvo
"mención honorífica" y como "digno de mención" fue premiado Amado
Nervo, quien fue también "digno de mención" en Álgebra, y de "mención
honorífica" en francés y obtuvo "premio" en Gramática Castellana.
Habría de recordar Nervo siempre al fundador de los colegios de
Jacona, el padre José Antonio Plancarte y Labastida, a sus maestros
formados en la Universidad Gregoriana de Roma: el Rector del Colegio,
padre José Dolores Mora y del Río -obispo de Tehuantepec, luego de León y
después Metropolitano de México- ya su maestro el padre don Francisco
Plancarte y Navarrete, -obispo de Campeche, y de Cuernavaca, y arzobispo
de Monterrey. Al ver en el Mundo /lustrado de Madrid del 13 de diciembre
de 1908, el retrato del padre Mora, preconizado arzobispo de México,
escribió:
Sí, me saltó el corazón y púseme a pensar en muchas cosas: en
las clases de aritmética y álgebra... en aquellas cacerías entusiastas en
que... íbamos locos de gusto, por los sorprendentes paisajes
michoacanos, los más bellos que he visto en mi vida, persiguiendo
huilotas y patos golondrinos. .. en aquellas pláticas bajo el gimnasio
inmenso, en los patios llenos de luz y de flores, durante los recreos;
pláticas en las cuales e! Padre Mora y el Padre Planearle nos hablaban
de las maravillas de Roma, o bien nos enseñaban a deletrear
en el cielo encendido de estrellas el alfabeto de oro de las
constelaciones; en aquellos paseos por montes y por valles encantados,
en que tropezábamos con pájaros nunca vistos; en los reñidos juegos de
pelota, en las comedias clásicas representadas con deleite cuando los
premios; en las comuniones generales al rayar el día, con música de
pájaros y olor de rosas frescas ; en los audaces nadas en Orandino, en
Camécuaro y en las albercas incomparables
de lacona; en los
9
primeros porqué, en los primeros quién sabe ...
No fue pues el "Seminario" de Jacona, en el que estudió Nervo -como
se ha dicho-, sino el Colegio de San Luis Gonzaga de Jacona, y de allí pasó
en 1886 al Seminario Diocesano de Zamora, que por aquellos tiempos, como
otros seminarios de México, admitía para los estudios superiores, no sólo a

quie~es tenían vocación sacerdotal, sino tambi,
.,
seguir alguna carrera civil Amad N
en a Jovenes que pretendían
·
ervo pretend'
d.
0
en el Seminario existía la Facultad de Derec
, ho C1v1l.
. t~ estu tar para abogado' y
En el curso seminarístico de 1886
d. , . .
ese año apareció su primer cuento D ¡- ~stu 10 C1~nc1as y Filosofía. En
periódico zamorano El Pensamiento., e mo y Realidad, publicado en el
Tenía el Seminario de Zamor d "
Teología y la de Derecho C , . a ?s. Facultades mayores", la de
, anomco y Civil Co
.,
acu tades había siete cursos .
..
·
mo preparac1on para las
F 1 .
. 8 ten 1e va1teron sus t d"
an Luis porque entró directo al .
es u tos en el Colegio de
S· ·
qumto curso· M t , ·
s1gmentes: Física en 1887 Ló .
. a emat1cas, para hacer los
.fi .
,
g1ca en 1888
b' d
ca lI 1cac1ones que no hab'
'd b .
, su ten o ese año sus
·
ian s1 o nllantes
pnmeros lugares, entre treinta alumnos.
, y merecer uno de los diez
En 1889, terminadas las facultades
.
,
Natural, y lo aprobó con buenas cal1'fi .
menores, ingreso a Derecho
- . .
1cac1ones
. . .
Al ano sigmente-1890- fue su rimi
y él no se inscribió en ningún c~rso. da en el Semmano la Facultad de Leyes,
~espués de una gran decepción am r
,
.
sacerdocio, y en el año 1891 estudió el . o osa, penso encaminarse al
examen público obtuvo u
d I
pnmer curso de Teología· en el
. ,
no e os primeros ¡ugares, entre veintidós
'
cond1sc1pulos.
Nos dice Alfonso Méndez Plancarte
altar", en el que Amado destru ,
que ese fue "el año hacia el
recuerdo de sus amores por d
sus ploemas de amor, queriendo "matar el
'
o oroso p acer que le causa ,,
entonces
a
abrazar
el
sacerdocio
ra , Y
T
. .
, "hasta se apresuró a solí
·t queI decidido
p·
onsura, s1 bien nunca la recibió n.111 ego, por tanto a ser clérigo".
c1 ar10 a nmera

r°

Ese mismo año obligado
¡
.
familia, dejó para siempre el S . por_ as necesidades económicas de su
emmano zamorano y r
, T .
ayudar a su familia. Se trasladó a Maza ,
~~reso a ep1c, para
un bufete jurídico y publicaba s
.tlan donde trabaJo en el escritorio de
1894) firmándose Román o El
~~ El Correo de la Tarde, (1892-

c~:;:c5~~~-

Dejemos que Amado Nervo parta a la ciud d d
, .
capítulos de su vida y entremos al t
a e M~x1co para los ,siguientes
AL ALMA DE AMADO NERVO. ema que prometi: APROXIMANDONOS
Parecería muy pretencioso el títul
.
acercarme, y motivar a otros estud·iosos consagrados,
o, pero noo aspiro
que a
jóvenesmás
que buscan
239

238

�corona de hierro mi sien rodeo.

caminos en la literatura mexicana, para abundar en el tema y para que
completen lo que pudiera ser una colección de poesía religiosa o aquel libro
nunca editado que Nervo le confesó a su amigo Julio Caneba tenía el plan de
publicar como en un Polifonario, que sería "un libro de oraciones en verso,
12
con aprobación de la censura eclesiástica" ... pero "de intención impura" ...
Conste que no entiendo eso de la "intención impura" con que se
anuncia el libro futurible Polifonario, y creo que se deba tomar como una de
sus tantas graciosas ocurrencias, y estaríamos obligados a interpretar al

Más_ tarde, trovero de nobles feudales
cante ~us hazañas, sus lances de hono;·
yante ~ la su mesa y en mil bacanales ,
senllme beodo de vino y de amor:
y ayer; prior esquivo y austero, los I b.

al Dios eucarístico temblando acer:uts
por eso con~ervo piadosos resabios
y busco el retiro siguiendo a los sabios
Y sufro nostalgias inmensas defie. 14

Nervo humorista, del que dijo Alfonso Reyes:
Paréceme que consiste su secreto en la percepción de las incongruencias
del universo, en el sentido antilogístico de la vida, y es como la huella
espiritual que nos deja esta paradójica experiencia: la naturalidad del
absurdo. Entonces el chiste no hace reír, sino meditar; también 13temblar. ..el
humorismo es así un maridaje afortunado de prudencia y \ocura.
La aproximación nueva que intento ahora será sobre una época muy
representativa de un panteísmo, sin querer darle toda la fuerza a este
sustantivo, o tal vez de un juego intelectual, sin alcanzar a ser un juego
religioso, que el poeta realiza.
Se sitúa como un creyente en la reencarnación en el poema

TRANSMIGRACIÓN
MMMM ant. Christ.
MDCCC post. Christ.
A veces, en sueños, mi espíritu finge
escenas de vidas lejanas:
Yo fui

un sátrapa egipcio de rostro de esfinge,
de mitra dorada y en Menfis viví.
Ya muerto, mi alma siguió el vuelo errático,
ciñendo en Solima, ya Osiris infiel,
la mitra bicorne y el efod hierático
del gran sacerdote del Dios de Israel.
Después, mis plegarias alcé con el druida
y en bosque sagrado Velleda me amó.
Fui rey merovingio de barba.florida,.
240

.
El último verso es un volve
.
, .
inmensas de,fe... En Las voces - ~/ Dios eucanst1co: y sufro nostalgias
ent~ada_ ?e Angel. "Una voz" y "ot;a v /~: poemas p~nteístas) escenifica la
asp1rac1on informe... con una " b oz van_ recomendo un ciclo lento de
"u mr
. sus vibraciones
.
od scura conc1e nc1a
. en movimiento" h t
al 't
" d
n rno e los mund "
"
as a
cua ros" de este drama:
os y otra voz" cierra los

Mañana cuando · 1 -¡
l~s Iros se
to,
0
. , al mfmito
.
·
qued,a5dcosas, vueltas almas, iran
an ose en la nada las almas vueltas co~·as. is

ª'.

d:;: ~,:"c!::;:;¡¡:,,;":;:::

En la época en que cab b'
misticismo de Nervo se ha e ien _lo que dijo Luis G. Urbina: "El
contemplación teosófica"16
pu venzado en vaguedad sideral, en

•
d I Enl donde explaya sus efusJOnes
animistas . d d
e, os oto_s, que comienza con su a ote
, sm u a es en El Estanque
reune poesias escritas en un apretad p gm~ de Also Sprach Zarathustra y
poemas de 19 I 5, y hasta 19 I6 camb·º ,espacio d~I.
1914: luego muchos
'
ia a entonac1on.

ª~?

Vuelve a la figura panteísta ue
..
entona el canto maya, que es con·u~ se_ad1:'man en La hermana agua, v
del vedanta y el budismo:
~ to de Ilusiones que constituyen el mund~
El MAYA

Eres uno con Dios: en tu alma llevas
Tu paraíso;
Lo exterior, que te turba y entristece
No cobra realidad sino en ti mismo:,
241

�Tú formas las imágenes y [~ego
Los deseas, trocándolas en ido/os.
El resultado de tus sensaciones
Para ti constituyen el UNI~ERSO
y son tus sensaciones, cua.li~ades
Puras de tu moral entend1~1ento. .
No hay objetividad sino en t1 propio.
tu sólo eres tu fin y tu comienzo.
La personalidad es ilusión
de las formas efimeras,. los .v~sos
. en el agua son distintos
que cont1en
,
al arecel; mas uno es el oce~no.
ue fas llena y al cual el noble I,qwdo
q habrán de restituir en breve plazo ...
El fenómeno (relati~i~ad
,
entre tu Y la materia) ' por t, tiene
,
'd
Mas tú desdéñalo, recogete
v1 a...
t hiere
en ti mismo; verás que no e
y ya libre tu espíritu d~l ~YA, is
en divina quietud nadara siempre...
. , " emerge el Brahamán, con su
rte de "La accion '
· · · de todo
d
En la segun a pa
del universo y el pnnc1p10.
poder supremo, que com~ alma e:~m:bsoluto y eterno: el ser universal a
cuanto existe, increado, mcorpor ,
. todo retorna finalmente,
quien

Pensar no es sino acción;
Vivir, un torbellino.
Nada en el universo
.
't1·co
todo
vibra
hasta
el
infinito,
es esta ,
Imagen de Brahmán,
que, como en lago límpido,
alpita, eso es el Cosmos, l
, ,
P
- ndo en e vacw.
i Brahmán está soñando... sona
Escribe estrofas cándidas,
poeta, siempre ingenuas,
y por eso geniales:
. 1
.
el candor por excelencia.
¡el genio es

242

Que cuando mueras, piensen
quienes lean tu obra:
"¡ ese hombre no tenía
más que fe, y nos la dio, nos la dio toda! "19
En "La aparición", hace hablar al dios Krishna, divinidad del
panteón hindú, como manifestación de Visnú, principio de conservación del
mundo que a veces adopta formas humanas, y lo llama el amigo sublime
que en lo hondo de ti da silenciosas voces,.
el Fuerte que te alienta, pero a quien no conoces ...
Se personifica el poeta en Miguel, quien se siente atraído por
Helena, pero rompe la ilusión y anota al calce:
Después de haber destruído el deseo, has franqueado el torrente y haces
pasar esta generación a la otra orilla. Evangelio de Budha.
Cuando Miguel
(y) no volvió a encontrarse ya nunca con Helena
en el dulce sosiego de su largo camino .. .
pone una nota:
Pero aquel en quien el yo está extinguido, se halla libre de la
concupiscencia,. no desea ningún placer mundanal ni celeste y la
satisfacción de sus necesidades no le mancha... El agua que rodea a la flor
del loto no moja sus Pétalos. Evangelio de Budha. 20
En la tercera "Lamentación del voluptuoso", dice:
"Oh febril, oh brioso corcel de mi deseo,
a cuyo lomo, atado cual Mazeppa me veo", .
"Cadena despiadada, que con tus eslabones
me ligas a los CICLOS de las REENCARNACIONES,
"Fundiendo cuna y cuna, soldando muerte y muerte,
¡cuándo querrá mi KARMA que pueda yo romperte!"
pero termina la lamentación VII:
¡Oh Causa de las Causas, ten compasión de mí!21
En el poema "Llévete yo", vuelve a jugar con cristianismo y budismo,
pidiendo a Dios
Llévete yo, Dios mío, como perla divina
en el trémulo estuche del corazón que te ama ...
pero termina pidiéndole que sea para él, Visnú:
Llévete yo en la música de todo cuanto rime;
en lo más puro y noble de mi canción palpita,
y sé para mi espíritu el AMIGO SUBLIME
que anuncian tus palabras en el Baghavadgita. 22
Un dificil poema, entre los devaneos aquí y allá de El Estanque de los Lotos,
es el que tituló
243

�JESÚS
Jesús no vino al mundo de "los cielos".
. del propio fondo de las almas;
Vmo
.
de donde anida el yo,. de las regwnes
internas del Espíritu.
d
,
l
. de las nubes ? Las nubes no son tronos e
.Por que buscar e encima
.
¿
los dwses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes de gases inflamados ... Llamas
nomás.
.Por ué buscarle en los planetas? globos son ~omo el nuestro,
uJminados por una estrella en cuyo torno giran.

¿

Jesús vino de donde
' pror.
ndos
vienen los pensamientos mas
'J"
y el más remoto instinto.
1

No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón.
El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo
123
con la luz del am or-, 1•ese le encuentra.
, 1
lecciones de Gramática, dadas por
Alfonso Reyes, escucho a gunas .. lo encontró en París, y con él
Nacional Preparatona,
.
,
Nervo, en la EscueIª.
e a él mismo no le intereso 1a
cruzó correspondencia. Reye~ confiesa qu
religión en su juventud y explica:

.
1 del liberalismo mexicano, y somos
Los que seguimos el camino r~a . .
asábamos de una en otra
,
t la gente u01vers1tana, P
,
inmensa mayona en re
1 1 tín que ciertamente nos parecia
escuela laica sin tropezar nunca con e a
. 1 . 24
antigualla de 1g esta.
ti · 'n escribí en 1989:
Comentando esta con esto '
/ b. te de una capital mexicana, ya con
Deberá pensarse en e adm ,en temprano positivismo francés, y
. .
.
·¡ s inspira os en un
. l
mov1m1entos 1uvenz e
1· d na sociedad (especia mente
¡ ·t
cosmopo ita e u
¡
muy pronto en e a1e reO
. uietud religiosa por un lado, a a
en los estudwsos) que abre su mq
244

cultura griega, y por otro a la de la India, recién descubierta en su
religiosidad y colonizada por el dominio europeo, a través de
Inglaterra. 25

Alfonso Reyes, el gran amigo de Nervo en Europa, su editor de los preciosos
29 tomos ilustrados por F. Marco, publicados, en Madrid, escribió estos
párrafos en la Revista de América, de París:
Hace muchos años, por una metempsícosis que recuerda el Eso Fue
Todo, Nervo se imaginaba ser un sátrapa egipcio, sacerdote de Israel, un
druida, un rey merovingio, un trovero, un prior. .. Cuando Nervo el poeta
dice, en Mediumnidad, que él no es el dueño de sus rimas, Nervo el prosista
observa, en una nota, que gran número de altos poetas, como Musset,
Lamartine y nuestro Gutiérrez Nájera, "han confesado el carácter
mediumnímico de su inspiración". Este ensayista curioso siente atracción por
las lucubraciones científicas, por los gabinetes de la Escuela Preparatoria...
entre mis recuerdos, oigo todavía el rumor de cierto Viaje a la luna leído en
la Sociedad Astronómica de México ...

El estoico:
Si el estoico se torna asceta y adelanta en su disciplina interior, dando la
razón a Sidharta Gautama y ensayándose para la muerte, el poeta, es
irremediable tendría que callar.
El religioso:
No es bastante sabio para negar a Dios, dice él. Cree a la manera vieja:
ve a Dios en la rosa y en la espina, y se le siente unido en un panteísmo
franciscano (Solidaridad). 26
Desde la ciudad de México, el 4 de marzo de 1906, Alfonso Reyes le
escribía a su paisano regiomontano y amigo Ignacio Hermenegildo Yaldés y
le cuenta que en México ha encontrado
¡Nada menos que a !a Grecia! sí, no te asombres, a la Grecia con sus
vinos, aceitunas y pasas, porque un comerciante de buen humor, ha tenido la
ocurrencia de traer acá artículos griegos. Para mí, que soy pagano absoluto y
que suspiro por los tiempos heroicos, fue un verdadero placer saber esto y
con algunos compañeros, también filhe/enitas ( valga el neologismo), me
dirigí al establecimiento del citado comerciante, donde, en honor deVenus
Astarté y de Sileno, nos dimos el gran atracón de vino de Chipre, de Salerno,
néctar olímpico, y pasas y aceitunas de Corinto ...

245

�Cuenta enseguida que le vino un grave mal estomacal, por sentirse
griego pagano, como se sentiría a lo largo de su vida y hasta la hora de su
muerte.

27

Ya dije cuando me aproximé al paganismo griego de Reyes que lo
hacía: "Con temores -aún en el final momento-&lt;le invadir como
psiquiátra,
28
que no lo soy, o como moralista, que no pretendo ahora serlo".
Con mayor razón siento esta doble convicción de no ser psiquiatra ni
crítico religioso de la obra de Amado Nervo a quien podría llamar un
católico pagano induísta. Sólo digo, que bueno sería que se hiciera aquel
libro que él soñó con un nombre raro de Polifonario, en el que se recoja la
poesía religiosa "con aprobación de la censura eclesiástica", pero no como él
decía "con intención impura", sino con la intención de elegir los versos
religiosos que son bellas creaciones de aquél a quien pidió Rubén Darío en el
soneto de su homenaje:
Fraile de los suspiros, celeste anacoreta
que tienes en blancura /'azúcar y la sal,
muéstrame el lirio puro que sigues en la veta
29
y hazme escuchar el eco de tu alma sidera/.
Pero en este momento, para que me auxilien en el acercamiento a los
versos vestidos de panteísmo o de induísmo, sobre todo los contenidos en El
Estanque de los Lotos, pongo dos párrafos, uno de Alfonso Junco, y el otro
importantísimo del padre Alfonso Méndez Plancarte, benemérito editor de
las más completas Obras Completas de Amado Nervo, alto crítico literario,
poeta él mismo altísimo, zamorano, hijo del amigo del "Amado de Dios y de
los hombres", el Lic. don Perfecto Méndez Padilla, y heredero de algunos de

espiritismos, teosofías, idealismos ra
.
. .
últimos años Una absoluta y pa ' p . ~atts?1os Y agnosttc1smos de los
en vigor fil~sófico siquiera av?r~lsa _m 1gest1ón de ideas; un absoluto cero
.
'
s1m1 at1vo y armonizador·
dºl
.
renamano de la peor especie y calidad. y en e
, un 1etanttsmo
lacras: algo de amoralismo ba t,il t d . I aspecto moral, tampoco faltan
verdad no mucho de camal ; ob s n e : imp~rezas sensuales -aunque en
sceno, y esto solo en alguna de sus prosas-.
Pero sus cosas más excelsas en art
íntegras- no tienen nada de r .
e -y sus obras maestras casi
'
umoso ...
Amado tomó en serio -con la seriedad
I .
en cuestiones filosóficas o sea mo
tá
muy_ re at1va de que era capaz
ideas (de "indostanerías ~ budismo;;~ neamente, incoherentemente- dichas
Mas fuera de todo esto lo que ha
.d
heterodoxas tiemblan nobilís·
. ~a s1 o, hasta en esas páginas
1mas mqu1etudes y pal ·t
h 1
u1traterrenos: hambre de realidades su
.
. p1 an an e os
Hambre y sed cuyo grito pervad· d premas, se_d de mfimto y de eternidad.
,
ien o estremec1dament I b ,
poeta, reclaman para él ese dictado de místico.31
e a o ra integra del
Méndez Plancarte, añade algunas
r .
, .
que no se entienda que Nervo
e~p !c~c1ones teolog1~as queriendo
científico, de la Mística Católica"es ~n m1s~1co en e~ sentt_do técnico y
los años del poeta a quien bien coyn t_a, a L~1sl G. Urbma quien repasando
ocio sena a en Nervo "u
. .,
muy grande por la belleza· un s ' 1
.
na asp1rac1on
González Martínez quien ;orrob~~:~ muy a to por la eternidad" y a Enrique

de s:: ~~:;:s:c!~u:st~a~~!~i~~:a y pre~isa dent~o de la vag~edad _ondulante
tildaron de sistemático artificio•
S1 s~s pnmer~,s manifestaciones ... se
aun, ni en el espíritu hab1'a Iog' de pdorque a expres1on no había cristalizado
· ··
ra o esvanecer I l'
d
·
de un cuasi ascetismo religioso.32
as meas emas1ado fuertes

Zº···

sus preciosos manuscritos.
En el volumen XXX de lc1~ Obras Completas de Amado Nervo, Mañana
del Poeta, cita a Alfonso Junco, (Sobre el Misticismo de Nervo, en
Fisonomía, 1927) con "una posible hipótesis" sobre las indostanerías y
budismos que predominan en la obra final, El Estanque de los Lotos:
Empapado Nervo de lecturas indostánicas, tomó el prurito de
alusiones budistas, como otros muchos el mitológico: no por creencia,
sino por retórica, a modo de realce poético y metafórico, para decimos
los estados y aspiraciones de su alma.3°
Debo traer también el juicio severo que hace el padre Alfonso Méndez

Tr~igo, un testimonio fechado apenas en marzo del 2000 fi
d
Ju~n- ~•colas Padrón, en un libro de Amado Nervo "El día ' y mna .º Pº,~
ed1c1on patrocinada por la Universidad Autónoma de Nayar¡¿ue me quieras
bíbr Otro artista s~, contraponía a su religiosidad católica de fuerte raíz
ica,que
con1su
a la astronomía
ya las llamadas " c1enc1as
. . ocu1tas"· el
Nervo
, afic1on
I
.
co fi , e1a a mano, explicaba las relaciones cabalísticas de los núme~os

::,\~~~0:: :,:;;~:;:,'~;·~::~,:~!";:;~::
0

Plancarte sobre el asunto:
Sus libros, sin dudarlo, encierran no poco de miserable error, de "triste
mentira". Una extensa gama -colmo de incoherencias- que va desde el más
tonto darwinismo y el más crudo y corrientón positivismo, hasta los

247

246

11: :~;:::,

~~1::;~ ~~::.~~

- morrag1_as y preservaba de las traiciones, el rubí hacía huir los
1
suenos y el diamante evitaba los venenos. Tenía un telescopio para es::~~

�contacto directo con las estrellas, tocaba con frecuencia el violín y también
era un teósofo convencido; todo ello mezclado con las prácticas del
espiritismo de la época, sin descartar una imantación budista; en resumen, su
espiritualidad estaba dotada para asimilar las más discímiles credulidades.
Resulta muy difícil sintetizar su religiosidad de "panteísmo con fisonomía
franciscana" ... el amor lo tenía como un sexto sentido ya su misticismo como
una actitud ante la vida porque era ante todo un poeta y estaba convencido
de que "decir poeta místico es redundancia"... Religiosidad, erotismo33 y
muerte sintetiza el núcleo de conflictos de la gran obra de Amado Nervo ...

"Llega hasta present1r
· ya - triste profeta de s d
naufragarán los restos desvalidos d
.
u .errota-, que probablemente
la política",36
e mis creencias en el mar tumultuoso de
Vino luego el enamoramiento ferv
d
población de la pequeña Zamora
. , oroso e Amado que toda la gran
A
.
conoc10· aquella Lo/a la 0
rceo, quien sería esposa del Lic, David Méndez.
, senora olores
Llegaron después sus ya no " latónic ,, . . .
.
Francia y luego en Buenos A.
PM
?s idil1os, smo los amores en
1 ti
ires y ontev1deo sus "a
T .
a m por la providencial obra piad
d 1
'
mores I ic1tos", pero
San Martín, autor de Tabaré (1885- ~;; 1 ioeta urug~ayo Juan Zorrilla de
Agonizaba Amado en el Parque Hot I d ,Me poet~ mexicano se dejó atrapar,
'
e e ontev1deo.

t

En 1916 decía Nervo esta plegaria:

HASTA LA MÉDULA
Cristo lo perseguía, con aguerrido amor.

¡Te amo hasta la médula de mis huesos, Dios mío'
¿Por qué tu faz me ocultas con persistente y honda lobreguez? No permitas,
Señor que se me esconda;
sin ella mi pobre alma se me muere de hastío!
Te amo hasta la médula de mis huesos, y fio
al poderoso instinto con que ese amor ahonda
en la noche, tu encuentro; ya fin de que responda
34
tu voz, con mis clamores voy poblando el vacío.
Podríamos engarzar muchas oraciones de Nervo, clamando i
encontrar el Amor Divino, como esta:

¡Quiero amarte, Señor! Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
3
que sólo satisface lo infinito!
Su formación religiosa-moral en el Colegio de San Luis en Jacona
( 1884-1886), pudo ser fundamental si no muy profunda, en dos cursos en
que se estudiaban muchas materias. Fueron dos años "de estudios
preparatorios". Recordaría las pláticas científicas con sus maestros, pero
también "las comuniones generales al rayar el día, con música de pájaros y
olor de rosas frescas". Siguió luego su paso por el Seminario y sus estudios
de Teología.
Sin embargo Alfonso Méndez Plancarte sobre el autorretrato de
Amado que se adivina en El Bachiller, no encuentra indicios de verdadera
vocación al sacerdocio, cuando se ocupa en ilusiones de amores femeninos y
248

D.evotísima, llena de fe, suena en a 1
.
plegaria dedicada a Leopoldo L g
que momento su antigua bíblica
se compara al hijo pródigo de 1~ ªa::~yl que rec~~e En el camino, en la que
que traemos dos:
p
o a evangehca en tres sonetos, de los

I
RESUELVE TORNAR Al PADRE
No temas, Cristo Rey, si descarriado
tras locos ideales he partido
.ni en 1:1is días de lágrimas te ol~ido,
n, en mrs horas de dicha te he olvidado
En la llaga cruel de tu costado '
quiere formar el ánima su nido
olvidando los sueños que ha vivido
Y las tristes mentiras que he soñado
'

~ la luz del dolor; que ya me muestra
mt mundo de fantasmas vuelto escombros
de tu místico monte iré a la falda,
'

con un báculo: el tedio, en la siniestra:
con andrajos de púrpura en los hombros
con un haz de quimeras a la espalda. '
,
JI
DE COMO SE CONGRATULAN DEL RETORNO
249

�Tornaré como el Pródigo doliente
a tu heredad tranquila; ya no puedo
la piara cultivar; y al inclemente
resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente, de mi mal te hablaré quedo, muy quedo...
y dejarás un ósculo en mi frente
y un anillo de nupcias en mi dedo ...
y congregando del hogar en torno
a los viejos amigos del contorno,
mientras yantan risueños a tu mesa,

que se retiraría: "yo no pretendo ert
,,
débil de Amado· "Que e t
p urbar , pero se oyó fuerte la voz
·
n re, que entre el Padre!"
Terminado el diálogo secreto de
ti . ,
.
que lo rodeaban· "·Que' pa
,
_c_on esion, el pemtente diJ·o a los
· 1
z, que tranquiltd d ·
a siento en el alma! ... ¡Qué
bueno es confesarse!" y desde a uel
su rostro.38
q momento, aunque inquieto, tenía paz en
Al d'1~ s1gu1ente,
· ·
de cruz a cruz le recibi , C . t
,
con la vocec1ta aterciopelada del C 1 . d na rtS o, oyendolo recitar,
pecadora, redimida también desde laºc eg10 e, Jacona, comparándose a una
su poema-súplica:
ruz salv1fica, como le había pedido en

Al CRISTO
Señor; entre las sombras vot, sin 1· .
/afie d .
.,
mo,
e mis mayores ya no vierte
. ~u a~a_cible fulgor en mi camino:
,m1 espmtu está triste hasta la muerte!

clamarás con Profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hf-o
que perdido llorábamos, regresa!"
Amado se dejaría, al final, atrapar por Cristo, a quien andaba buscando
por caminos extraviados, como se dejó atrapar Agustín de Hipona, que
recorrió descarriado, muchos caminos gritando:

Bu;co en vano una estrella que me alumbre.
use~ e~ :ªn? un amor que me redima; ,
mi divino ideal está en la cumbre
y yo ¡pobre de mí!, yazgo en la sim~---

"has hecho mi corazón para Ti, y no descansará hasta que descanse en
Ti"...

d la lira que me diste, entre las mofas
e los mundanos, vibra sin concierto
¡se pierden en la noche mis estrofas
como el grito de Agar en el desiertoÍ

Los médicos hablaban de una posible uremia; estaba a la puerta la
Hermana Muerte. Pero se le adelantó Zorrilla de San Martín, le propuso a
Amado el ejemplo del primer santo canonizado San Dimas:

. y paria de la dicha y solitario
siento hastío de todo cuanto existe...
Yo, Maestro, cual Tú, subo al Calvario
y no tuve Tabor; cual lo tuviste... ,

Porque le habló a Cristo de la manera en que Cristo no puede
dejar de oír: de cruz a cruz. Amigo mío: aunque invisible, en este
momento lo tiene usted a su lado. Llámelo Usted de cruz a cruz y verá
como Él le responde desde la suya...

Ten piedad de mi mal, dura es mi pena
nu~nerosas las lides en que lucho;
,
fya :n mí tu mirada que serena,
y dame. como un tiempo a Magdalena,
la calma: ¡yo también he amado mucho!J9

Recordando aquella última entrevista, cuenta el poeta uruguayo:
El fondo de cristianismo, existente siempre en el alma de Amado
Nervo, se removió: "¡Qué cosas tan bellas me dice usted, Doctor
Zorrilla!" Después de algunas dudas dijo Amado "¡Pero hace tanto
tiempo!" ... "Llámeme un sacerdote". Rompiendo el cerco de los amigos
de Amado que no querían que entrara un cura, llegó Juan Zorrilla de
San Martín, llevando al padre jesuita argentino Carlos Benítez, quien
adivinó la oposición de los que cuidaban la entrada a la alcoba, y dijo

250

~Qra~ las_ 9.3 8 de la mañana del 24 de mayo de 1919
ue bien que el pueblo na arit
.
ce~tésim~ trigésimo primer aniver{arioader:~uerd~ ~ su Amado, en este
primer aniversario de su tránsito a Dios!
nac1m1ento y el octogésimo
1

251

�Notas Bibliográficas
10

Mañana, pp. 48y 51.

11

I de las Obras Completas. Texto al
Amado Nervo, Algunos. Volumen XXN
Madr'1d MCMXXI. Capítulo
B'blioteca ueva,
'
cuidado de Alfonso Reyes, ' .
Al nos También se encuentra en
"El Padre Mora", pp. 22-44. Cztare;;s ., ng\stu.dios y notas de Francisco
Amado Nervo, Obras Completas.
ic10M,, dez Plancarte (Poesías). Dos
Alfonso en
d
)
(p
Y
González Guerrero rosa~ ,
l 063 y l 064. Tenemos la segun a
tomos. Aguilar, S.A. Madn_d, _l,952d, pp. , es del Tomo ll, pp. 1063 y 1064.
d' . , 1956 I La transcnpc1on e aqu1
~s~~~~~a la clta~emos Obras Completas (Aguilar).
i

,

.. , Introducción y Notas A
de
C mnletas Ed ic1on

Amado Nervo, Poeszas o r
.
Espasa-Calpe Argentina, S. .,
Alfonso Ménde~ :lancarte. Dos :am~s2. Citamos Poesías Completas.
Buenos Aires-Mex1co, 1943. Tomo 'p.

2

.
-As ectos parisienes.- Hechos ~ ide~s.
Rodolfo Nervo, Paro sm Tango: EPd.t
-Paulo Pongetti &amp; Cia. R10.
, .
E
a Graphica
I ora
,
Breviario mtzmo. mprez
1
. 1927 La cita está en el art1cu1o
··
n el orno
·
·11
Tiene fecha d~ _i~~res1on e 31 El. ejemplar que existe en la. Cap,. ~
" . Porqué escnbtr? , pp. 30 y. . b . 1 etrato del autor esta ded1catona.
l
.
N L tiene ªJº e r
XAlfonsma de Monterrey, ... ,.
.
osa Afectuosamente, R. Nervo.
"Para Alfonso Reyes y su d1stmgu1da esp .

3

1927".

En la intervención de Mayra Elena Fonseca, en el Coloquio Amado Nervo,
una obra en el tiempo, (Tepic, Nayarit, 26 de mayo del 2001 ), antes de mi
ponencia, mostró fotografias del periódico de Mazatlán El Correo de la
Tarde (1892-1894), en que las crónicas de Amado Nervo, aparecen firmadas
por "El Conde Juan", y no "Duque Juan", como hasta ahora se ha venido
repitiendo por los historiadores. J. M. González de Mendoza dice que Nervo
"firmó con el seudónimo de Román, más tarde trocado por el de Duque
Juan, acaso como pleitesía al pontificado que en las letras mexicanas ejercía
entonces El Duque Job. [Luis G. Urbina)
12

Revista Moderna de México, junio de 1906.

13

Alfonso Reyes, Un libro de Amado Nervo -Serenidad, en Revista de
América, París. Lo repite en Amado Nervo y la crítica literaria. Prosa inicial
de Guillermo Jiménez. Noticia biográfica de J.M. González de Mendoza.
México. Andrés Botas e Hijo. Con las "opiniones" de Rubén Darío, Enrique
González Martínez, Luis G. Urbina y Alfonso Reyes, (p. 50), quien repitió
su "opinión", como primera parte de la introducción al libro Antología de
Amado Nervo, selección y prólogo de Alfonso Reyes. Oasis, México, 1969,
p. 57. Haremos las citas de Amado Nervo y la crítica literaria, como Crítica,
y de Antología de Amado Nervo, como Antología.
14

2 44 En Obras Completas (Aguilar), Torno I, pp . 1325 Y
4
2
Algunos, PP· - ·
1326.
XXX ' Mañana del Poeta.
c
Omnletas Yo1umen
Ob
s Amado Nervo,
ras
r
'
Alfonso Méndez Plancarte.
. , .
bl · adas y glosadas por
~
E
Páginas meditas, P~ _,c
XXXVlll p. l 7. Citamos Manana. n
Ediciones Botas-Mex1co. MCM
65
Obras Completas (Aguilar), Tomo II, p. l O .
6

Mañana, pp. 245 y 246.

7

Poesías Completas, Tomo l, p. 11.

s

r·1rso

R Co'rdoba Coronación de l a

v·irgen

~ ~

E~eroma' México.

•
. '
3-5.
Imprenta de Ignacio Esca\ante, 1886, pp.
9

Algunos, pp.

43 44 En Obras Completas (Aguilar), Tomo l, p. 1326.
- ·
252

Amado Nervo, Perlas Negras, -Místicas- Las Voces. Librería de la Vda.
de Ch. Bouret. París-México, 1926, pp. 81 y 82. Citamos Perlas. En Obras
ComPletas (Aguilar ), Tomo II, pp. 1316 y 1317.
15
16

Perlas. Las Voces, p. 135.

crll1ca,
, · p. 49 .

17

Amado Nervo, El Estanque de los Lotos, (Segunda edición) Buenos Aires.
Jesús Menéndez. Librero Editor, 1919. Citamos El Estanque
18
El Estanque, II Los Lotos, p.39.
19
El Estanque, p. 53. En Poesías Completas (Aguilar), p. 1778.
20

El Estanque, p. 29. En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1769 y 1770.

21

El Estanque, pp. 45-49. En Poesías ComPletas (Aguilar ), pp. 1775-1777.
El Estanque, p. 71 . En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1785 y 1786.

22

253

�23

E
98 y 99 En ObrC'S Completas (Aguilar), pp. 1796 y 1797.
El stanque, pp.
·

24

Alfonso Reyes, Discurso por Virgilio, Obras Completas XI, p. 158.

ESCRITORES PROLETARIOS

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Juana Garza de la Garza
Maestras e investigadoras

.
.
Alr,
Reyes ante Dios y ante la muerte,
25
Aureliano Tapia Mendez, 'Jons?
d ·
Al Voleo El Troquel,
Instituto de la Cultura de Nuevo Leon. Pro ucc10nes
1989,p.22
En Crítica, pp. 60-62, y en Antología, pp. Xlll y XIV

26

Aureliano Tapia Méndez, CorrespUo~den~1d·a :~::zn:::sde Nuevo León,
. H ualdés- 1904,1942. mvers1 a
- 1gnacw • r,
00
146
·
Monterrey, N •L•, Méx. 1 de agosto del 20 , P·
28 Íbid, p. 37. 3 Crítica, p. 65

21

29

Crítica, p.65
Mañana, p. 313 .
31 En el mismo lugar, pp. 312-314.

30

. ¡ t 1919 Reproducidoal
Enrique GonzálezMartínez,AmadoNervo. e poe a,
·.
fin de La última vanidad, Vol. XXIX de las Obras Comp1etas.

32

·,
' logo de Juan Nicolás
A d Nervo El día que me quieras se1ecc1on y pro
,
/ ·¡ .
ma o
,
h
me quieras sera de p em unw.
Padrón con el subtitulo La noc e q~e . .
Cuba y la Universidad
Colaboración entre la Casa de _las meneas,
,
Autónoma de Nayarit, México. Julio del 2000.

33

34

Obras Completas (Aguilar), p. 1753.

35

Mañana, p. 186.

36

Mañana, p. 34.

37

Misticas, en Obras Completas (Aguilar), pp. 1330 y 1331.

38

Mañana, pp. 281-286.

39

Perlas, p-108. En Obras completas (Aguilar), pp. 1326 y 1327.

A. Inicio del movimiento.
Desde los inicios del siglo XX, América empezó a vivir una época de autocrítica, lo que se fue agudizando al paso del tiempo, ya que
la obra de los naturalistas, tanto nativos como extranjeros, pretendió y
logró orientar la atención de numerosos lectores hacia las deplorables
condiciones de vida social moderna; por lo que se motivó la discusión
sobre problemas sociales de las ciudades y de los distritos rurales,
problemas que exigía una concienzuda consideración. Este nuevo espíritu crítico revisaba los más diferentes aspectos de la vida nacional.
Fue entonces cuando surgieron los rebeldes literarios.
Por otra parte, la gran bancarrota financiera de Estados Unidos,
producida en 1929, anunció el final de la prosperidad sobrevenida
después de la guerra, surgió el pánico económico y la literatura entró
en una época nueva, de realidad y de realismo, pues "La súbita conmoción creada por la gran crisis de los años 30s, orientó una vez más a
toda la corriente literaria hacia los problemas apremiantes de la escena
social y determinó su reencuentro con el propósito y el sentido originarios del primitivo movimiento naturalista".
Pero "El realismo de la novela se hizo, más que social, satírico a
personal, se hizo económico y político, argumentador y revolucionario
(... ), critico, exhortativo y reconstructor ( ... )", 2 ya que los nuevos escritores estaban decididos a hacer literatura activa, manifestando su
oposición a la injusticia y pretendiendo la reconstrucción de la sociedad.
Entre los escritores se produjo una nueva alineación de doctrinas,
el socialismo y el marxismo ofrecieron sus remedios para la decadencia que amenazaba con destruir la vida económica del país; pues la
depresión económica de 1930 brindó la doctrina marxista "la mayor

254

255

�oportunidad que posiblemente haya tenido en Estados Unidos";3 pues
la presentación de un fenómeno tan incomprensible como es el de la
pobreza en medio de la abundancia y el de la desocupación a pesar de
la obvia necesidad de producir, eran síntomas muy visibles de un defecto básico del sistema económico.
El programa más explícito de acción en tomo al problema de esa
época se debió a los marxistas, pues algunas revistas abogaban por la
acción militante de los escritores. El congreso de los escritores fue
convocado para que sirviese como una tribuna de discusión y propaganda socialista. Muchos de los escritores encontraron posible escribir
novelas, obras teatrales y poemas que se ajustasen de forma directa a
esa demanda; al respecto Dawen Zabel dice: "Las novelas de James T.
Farrell, Erskine Caldewell, Albert Halper (... ), así como varias obras
de teatro, de poesía, se publicaron para satisfacer la necesidad de cola4
boración entre la revolución social literaria." En este época, los escritores descubrieron nuevos aspectos de Norteamérica que habían sido, hasta entonces, desdeñados o desconocidos; es entonces cuando
aparece el género de la novela proletaria, cuyas obras eran "la situación lógica ante una situación en que habían millones de parados,
hambre y una terrible crisis".

crear una atmósfera por el mero
. .
tores que tocan los mismos temafr:eedimi,ento ~el ~eportaje. Son aupleto de la sociedad.
p s están desilus10nados por comPero los escritores proletarios (fu
Caldewell) se separan d
ndamentalmente Steinbeck y
'
e manera forz d d l
ya que. ellos indican el rumbo h acia
. una
a a · e· , a Generación Perdida,
creencia, por más sombríos y c l
vision, que también es una
del mundo de los hechos.
rue es que puedan ser los impedimentos
. Otro aspecto que los distingue d 1 G
.,
literatura está íntimamente l . de a eneracion Perdida es que su
re ac10na a con el p 61
co de la vida de los grupos 1
1
. ro ema social y políti, a cua es convertida
.
paganda, pues el escritor prolet .
en un medio de proinexpresadas que los pobres p dano comparte todas las aspiraciones
ue en tener.
Una diferencia fundamental es
.
Perdida muestran ma's que d qlule los escritores de la Generación
.
na a e ado
' ·
·
proletarios se encaminan sob t d
ammico, mientras que los
p~es manejan temas co~o lar~o~r~;~º:t~ lado económi~~ y ~olítico,
cial, la lucha de clases.
'
esempleo, la mJusticia so-

5

Entre los novelistas que se dedicaron de una manera más sistemática a la crítica de la injusticia y de la discordancia social figuraban
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, quienes estudiaron la degeneración social y, de acuerdo a la fuerza de sus concepciones, estos escritores están más cerca del punto de vista práctico y pretenden, por medio de sus obras, la propagación de la sociedad sin clases.
B. Diferencia con la generación perdida

Numerosos críticos pretenden ubicar a los escritores proletarios
dentro del grupo de la generación perdida, pues autoridades como
Concha Zardoya sitúan dentro de esa generación a F. S. Fitzgerald, E.
E. Cummings, Dos Passos,, Hemingway, Faulkner, Thomas Wolfe,
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, pues todos ellos hicieron de la
experiencia de las masas un elemento importante de sus novelas e insistían en la profunda necesidad de considerar la sociedad como una
fuerza. Además hay dos aspectos que los identifican: uno de ellos es el
de la creencia en el valor de la solidaridad, otro es la maestría para
256

C. Su relación con Johon Dos p assos

El grupo de los escritores
¡t · •
con Johon Dos Passos pues t pt ro e anos tiene una estrecha relación
'
an o uno como el 0 t t
.
ª
c
ase
proletaria
y
se
ded'
d
.
ro
ornan
partido
por
1 1
ican a enuncia 1 · · · ·
en que viven. Ambos tienen
. .
r a m3usticia de la sociedad
aspiraciones colect'
· ••
enfirentan a los patrones de la
. d d
ivas y c1v1hzadoras se
.
soc1e a con lo
t
'
mente, con las técnicas e i'deal d 1
s pa rones de la vida co.,
.
es e progreso s · 1 s d
cion contmua es la de 1
.
ocia · u espreocupaos progresos sociales T t 1
como Dos Passos reaccionan contra el cap1·ta 1·ismo
. an
o os proletarios
norteamericano.
D. Su desaparición

Esta escuela, que como a di'im
.,
de la década de 1930 e t y J o~ ~orec10 en los primeros años
mismo decenio.
' n ro en una v1S1ble decadencia a finales del
V arias fueron las causas de1decaimiento
. .
de lo s escritores
·
proleta257

�ríos. Una de ellas la constituyó el hecho de que la derecha norteamericana empezara a solucionar los problemas planteados en este tipo de
literatura, lo que hizo que la gente empezara a estar conforme y que se
apagaran los brotes de conciencia social a través de la demagogia.

des de polvo en la agricultura de Oklaho .
la pobreza en medio de la ab d .
ma, el otr? fue el problema de
(emigrantes de Oklahoma) ~ anc1a, que era la situación de los okies
nia.
' y e otros braceros que llegaban a Califor-

A. Injusticia
Además, otro motivo que originó que el movimiento decayera fue
el hecho de que los proletarios no exponían las causas del problema,
sino sólo el problema en sí.
Finalmente, la represión dio el último golpe al movimiento de escritores proletarios, represión que se agudizó a principios de los años
SO y estuvo dirigida, sobre todo, hacia gente del mundo del arte. Se
creó un comité de actividades antinorteamericanas, cuya finalidad era
acabar con los brotes comunistas, el cual se dedicó a investigar a artistas y escritores, amenazándolos con la prisión si no se olvidaban de
sus ideas políticas. Dicho comité, presidido por el diputado J. Pamell
Thomas, se dedicó a investigar los alcances del comunismo en Hollywood; esto lo hacía mediante audiencias privadas y en base a entrevistas a personas anticomunistas, cuyos testimonios dieron por menores de la propaganda procomunista infiltrada en el cine, en las letras,
etc. En esta campaña intervino gente como Richard Nixon, Walt Disney, Gary Cooper, Ronald Reagan, etc., los que, con sus informaciones, contribuyeron a formar la llamada lista negra, así como a enviar a
prisión a una gran cantidad de autores y actores que tuvieron algún
contacto con el partido comunista y con las actividades en pro del
proletariado, lo que provocó la muerte de los escritores proletarios.

II
"Las Viñas de la Ira" de Johon Steinbeck
Esta novela apareció en 1939, en ella Steinbeck "dramatizó el
destino de los granjeros del oeste que habían perdido sus tierras (... ),
es una crónica épica de los años de la depresión en la cultura agraria
del oeste".

6

La obra cuestionada es una consecuencia de la reacción norteamericana contra la depresión de 1929; Steinbeck trata de dos temas económicos que tuvieron una gran importancia en Estados Unidos en esa
época: uno de ellos lo constituyó el efecto devastador de las tempesta-

En "Las viñas de la ira" se nos
,
patético peregrinar de una f. T pre~enta, segun el propio autor "El
país, es el resultado de un ham1~a en us~a de trabajo a lo largo del
millones de veces· la cólera da;1 reino s~ciada en el pobre y repetida
d
'
un a ma simple el ansia d
d
e un poco de cierta seguridad". 1
'
e po er gozar
Toda la novela es un grito de rebeldí
. . . .
con la clase campesina del
t d 1 , ª.~te la mJustic1a cometida
1
d d
· •.
oes e e pa1s mJustic·a
•
es e el 1mc10 de la obra
. '
que se mamfiesta
1
rras po~ la fuerza, bajo ~!~:~~: gr:Jeros son ~espoja~os de sus tieportancia al destino de num
y&amp;-. e~es pres10nes, sm prestar imerosas 1amilias i t , d 1
sus tierras: "El banco due~ d .
, ns an o as a abandonar
'
no e cincuenta mil a
ponsable. Ustedes están en un f
eres, no puede ser resqué no se van a California? ( tp1erra ,que no l~s pertenece ( ... ) ¿Por
recoger naranjas! (... )".s · ··· 1 ero si pueden irse a cualquier parte a
La familia Joad que en esta n l
gente oprimida sufr~ una ser·e d ove a_representa la gran cantidad de
'
1 e agres10nes a
·
·
tratados en forma por &lt;lema's d
. .
su mtegndad, pues son
. .
espreciatlva por lo · ct· ·ct
zan de pnv1legios económicos a u 1
~ m 1v1 uos que gode la situación para timarlos
q de ~s comerciantes se aprovechan
comprarles sus pertenencias e'n ve~ er e~ ~oches en pésimo estado y
•
precios mm1mos p
1 .
pieza realmente al llegar al estado de C .
: ero su ca vano emcon gran desprecio dándoles l
b dahfom_1a, donde son tratados
,
e nom re espectlvo de Okie:

~f

"-O/de-dijo Torn-¿Qué es eso?
"-Con eso querían decir que un ho b
.
Ahora significa que es un hi ·o de err
'!1 ~e ~1ene de Oklahorna.
escoria. En sí no significa ':l d p a. Ok1e significa que ustedes son
Diciendo que "E
d na a, pero es el tono con que lo dicen" 9
sos con enados ok·
•
·
tos. No son humanos un s h
ies no llene cabeza ni sentirnienNo valen mucho
que ;s ;;~:~ ,~7/odr'íadv1·1vir corno, ellos (..).

má;

f

259
258

'

negan o es ademas el dere-

�cho de trabajar: " No hay bastante espacio ( .. ) para los de su clase y
para los de la mía, para lo ricos y para los pobres en un mismo país", 11 y pagando salarios de hambre, lo que hace que empiece a nacer

la ira en la gente:
"Los graneros estaban llenos, y lo hijos de los pobres crecían raquíticos y en sus cuerpos se hinchaban las pústulas de la
.,
pelagra. Las grandes compañías ignoraban que es muy delgada
la línea que separa al hambre de la ira. Y el dinero que pudo haberse pagado en jornales se gastó en gases venenosos, armas,
agentes y espías, en listas negras, en instrucción militar. En las
carreteras los seres errantes se arrastraban como hormigas
en
12
busca de trabajo, de pan. Y la ira comenzó a fermentar".

::-¿Está s~guro de eso?-grito el padre".
-Es decir... claro que
. b
. ., .
pero ya había muerto El
... respira a~s1guw diciendo Casy-,
· era uno con la tierra, y lo sabía". 15

La obra cuestionada presenta un
de la misma: es lo que se refi
I aspecto muy marcado a lo largo
.
iere a a gran s r d 'd d
fi
o I ar1 a entre la gente
hum1lde. Este concepto de u . ,
milia Joad, y especialmente mon ~s ielmente representado por la faunión por sobre todas las cosa~~r a madre, pues ella defiende dicha
. "-(..) ¿Qué nos queda en el mundo?
.
mismos. Nada sino la fi ·1· E
. nada, smo nosotros
'
ami lQ n cua t
r
abuelo se fue de este mundo .hub.
n o sa i"!os de casa, el
ahora, en este momento, querye'.is d.ispersar
imos deacubrirlo
y
lafi ·1·de tierra.
"16
por sobre el dinero que tanto necesitan:
.
ami ra... ' aun

B. Crítica al mundo que los rodea
La novela objeto de nuestro estudio, además de denunciar la injusticia cometida en esa época a cientos de miles de personas, expone
una serie de circunstancias anómalas por las que pasaba el país, pues
toda la obra es una crítica constante al sistema gubernamental: "(... )
alguien peor que el demonio tiene preso a este país, y no lo dejará
hasta no verlo desangrado"; 13 pues habla de un país manejado por
unos cuantos, donde los ricos terratenientes explotaban a los emigrantes dándoles un trato inhumano, sin que el gobierno hiciera nada
para solucionar estos grandes problemas. Además denuncia la corrupción que imperaba en ese tiempo: "Y los que sobornaban a los legisla14
dores tampoco fueron nunca a la cárcel". Asimismo se manifiesta
una crítica a los sistemas carcelarios, a la extorsión, a la falta de liber-

"-El dinero que ganásemos
. ,
Todo lo que tenemos es la fi '/' n? nos servrrra de nada-dijocomo una manada de
ami za, intacta. Unidos todos, juntos
vacas cuando s
h
'
lobos. Yo no tengo mi'ed
.
e escuc a el aullar de los
o mientras estema ·
quedamos ( ) yo me vol
,l
s ;untos todos los que
.. ·
vere oca con t t
d .
propia familia quiere dispersarse"· 11 es e rozo e hierro si mi

ma, pues prefiere ocultar la muert ' d \porbsobre la muerte misducir a los suyos:
e e
uela para poder con-

ªª

"-La abuela está muerta-dijo.
Todos miraron y el padre preguntó:

tad de expresión, etc.

-¿Cuándo murió?

C. Amor a la tierra

-Antes que nos detuvieran anoche.

Un aspecto muy importante en "Las viñas de la ira" lo constituye
el amor a la tierra que se manifiesta en ella, el intenso regionalismo
que hace que algunas personas no pudieran soportar el hecho de que
las hubieran sacado de ahí. Esto se presenta en Muley Greves, quien
~e niega terminantemente a abandonar su lugar de origen, prefiriendo
su tierra incluso a su familia. También se observa ese amor a la tierra
en los abuelos de Joad, quienes mueren a los pocos días de haber salido de su terruño: "-(... ) Y el abuelo no murió esa noche. Murió el
preciso instante en que le sacaron de la casa.
260

-De modo que por eso no quisiste que nos registrasen.
-Tenía miedo de que no pudiésemos cru
(
..
,
que cruzar ( ..)".is
zar ··.J. La famzha tema

Este sentido de solidaridad además d
manifiesta generalmente entre t,odos 1os quee darse.
e~ laslafamilias,
se
constitman
clase mar261

�ginada, ya que continuamente se unían dos o más familias para hacer
frente a las necesidades o adversidades que se le presentaban, una
muestra de ello la constituye los Joad, que se unieron a otra familia
(los Wilson) y compartieron lo poco que tenían: "Los Joad y los
Wilson ¡rosiguieron su pesado viaje hacia el oeste como una sola familia" .1 Ellos están unidos en su desgracia y sienten que juntos podrán soportar mejor: "Y porque estaban solos y perplejos, porque todos ellos venían de un lugar de amarguras, preocupaciones y fracasos,
y porque todos marchaban a un lugar desconocido y misterioso, se
arracimaban juntos; conversaban 'entre sí; compartían
sus vidas, su
2
comida y sus esperanzas en un territorio nuevo", º reaccionando con
generosidad ante los casos de extremo apuro:

"-(..} ese chico(..) ha muerto( .. ).
-Sí, pero sus parientes r,o pueden enterrarlo (...).
Y las manos se metieron en los bolsillos y aparecieron pequeñas monedas. Frente a la tienda creció un mantoncito de monedas de plata. Y la familia lo encontró ahí.
-Nuestra gente es gente buena ( ..). Rueguen
a Dios porque
21
algún día no toda la gente buena sea pobre". Hasta llegar un
momento que, por encima de la familia, está el deber para con sus
semejantes: "Antes, primero era la familia. Ya no es así. Mientras

,
d
d "22
peor nos veamos, mas nos ten remos que ayu ar .

Estos valores de conciencia de grupo se perciben a lo largo de toda la novela de forma muy clara, pero son más apreciables en el capítulo XXII, donde la familia Joad llega al llamado campamento de gobierno, en el cual se aprecia realmente lo que es la solidaridad entre
los pobres, pues se describe un campamento en el que todos cooperan
para el buen funcionamiento del lugar, donde hay un comité central
que mantiene el orden, donde dos miembros le ofrecen trabajo a Tom
sin importarles que dicho trabajo se vaya a terminar más pronto, donde los sábados la gente podía tener un rato de esparcimiento por medio

"-Sabía que lo harías. ¡Lo sabía!". 23
D. Ideas sociales y políticas

, , .
"L as uvas de la ira" es una novela
nada co~ el problema social y político d;t ~sta mtlmamente relaciose convierte en un medio de
d ª vida de los grupos, el cual

:0:~: 1~~~: ~~
r

0

com? el desempleo, la injusticf;
:anejar ~os temas
1:,
un sistema democrático y reaccionan ,
. a~es, a ogan por
ricano, incitando al pueblo a la lucha c~n:a el c~~itahs~o _norteamelos hombres se reúnen hay un l'd , a ormacion de smd1catos: "Si
que habla por los demá~. Pero en ic;~t~e¡s~eq:ir:~b~r unol) un ~lano
lo meten a la cárcel y •
,
a oca, o agarran y
cel" 24 t t d d . s1 su~ge ~tro hder también lo meten a la cár' ra an o e crear conc1enc1a de u
.
.,
trabajadores para defenderse de las art:r::i:c;saria la un1on ?e los
chando por una causa justa, aunque los poderos:s
l~ep~~esee:~~: lu-

~~

"- ¿De veras no es usted uno de esos enredosos? .
no e~, uno de esos farsantes de los sindicatos? ( ..) ". . ¿De veras
!estar.-Hay
(..) ". 25muchos de esos (... )' andan por ahz, provocando maSe aprecia claramente la . t . , d
blo sobre el sistema de gobie::nci_on el au~or de cuestionar al puevés de Tom Joad pues él fl . mas cobnveme~te, esto lo hace a trade gobierno:
'
re ex1ona so re la vida en el campamento

del ~bf!e esta~o pensando cómo se vivía en aquel campamento
o zerno, como nuestra gente cuidaba de sí misma ( ) H,
estado preguntándome
,
d
.. · · e
sistema en todo el mu::: q;e zo_po emdos ~acer prevalecer ese
ro .
. ra a;ar to os ;untos para nuestras
p ipzas cosas... Trabajar todos nuestra propia tierra"26 d .d
emprender la lucha en pro del movimiento sindicalista.
E. Desilusión

de los bailes, etc.
La mayor muestra de solidaridad entre los pobres se da al final de
la obra, cuando Rose, quien acaba de dar a luz un hijo muerto, acepta
ofrecer su leche para salvar la vida a un moribundo, a lo que la madre
le dice sonriendo:

262

263

y ec1 e

�tonía.
grantes cuando se dieron cuenta de que California no era lo que les
habían prometido, la falta de trabajo, los salarios de hambre, el sentido
de fracaso, el cual está expresado en Casy, cuando dice:

"-Escucho siempre. Por eso he estado pensando. He escuchado
a los demás y pronto he sabido lo que sienten. Los escucho y siento
sus mismas reacciones. Todos desean algo que no podrán alean,, 27

zar .

A lo largo de la obra, lo que tiene m, .
.,
que mediante ellos se nos va
. d as vigor son los dialogas, ya
por medio de ellos conocemos ~uncian o _el desarrollo de la acción y
s pensamientos de los personajes.
En la novela cuestionada se utiliza
conciso, que causa un mayor .
t generalmente el diálogo breve,
también muy cortas e impacta~~pa~ o en el lector, con explicaciones
poca fuerza de las descripcio es, o que contrasta con la extensión y
nes.

Y por Tom al expresar:

"- La verdad es que ésta no es una tierra de leche y miel.
Aquí hay mucha vileza. Los de aquí nos tienen miedo a los que
venimos de fuera, por eso tienen policías para que, a su vez, ellos
nos asusten".

111
"El Camino Del Tabaco" De Erks·me CaId well

28

Toda esta frustración de tantas miles de gentes es muy bien descrita por el autor cuando dice: "Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en lo ojos de los hambrientos hay una ira que va
creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y cre-

Esta novela, que apareció en 1932
sionante de la vida de la f; ·1· d , nos presenta un cuadro impreG
.
ami ia e un empobrecido
·
eorgia, a quien se le han quitado tod 1
. campesmo de
en lo que fueron sus tierras or lo
as as oport~~idades de trabajo
la más completa miseria. , p
que toda la familia se encuentra en

29

ciendo, algún día llegará la vendimia".
Esta desilusión hace que en el pueblo surja la ira.

F. Manejo del lenguaje
Otro aspecto digno de destacar en esta obra es lo que en cuanto al
manejo del lenguaje se refiere. La novela, en sus inicios, describe como eran las tierras de Oklahoma: " En los caminos, se deshacía la
3
costra de tierra y se formaba el polvo ( ... )". º "Subieron la lomita al
otro lado de la acequia. El sol caminaba hacia su ocaso,
y, aunque el
31
aire estaba caliente, los rayos eran menos débiles ( ... )". "Una mancha
de sol se aferró al horizonte, hasta que se dejó caer y desapareció, y el
cielo brilló sobre el sitio por donde había desaparecido y una nube
desgarrada, como un harapo sangriento, colgó sobre el punto de su
ocaso. Y el polvo trepó hacia el cielo desde el horizonte, y la oscuridad cayó sobre la tierra. Las estrellas fulgían y centelleaban entre el
polvo". 32 Estas descripciones, que en un principio ayudaron a la novela, a medida que se fue desarrollando caen en una gran pesadez,
pues en ellos se llega al exceso de palabras que conducen a la mono-

La novela cuestiona el hecho de ue la .
.
&lt;lucir, la razón es que los traba·Jadoresq no tenían
tierra haya
dejado
de, pro-.
·
se aprovechaban de ellos y d
.
nmguna garantia y si
e sus necesidades lo
•
muy claramente cuando dice· "J t
.
, ,que se manifiesta
trescientos dólares y que rec·b·, ee er vio que habia pagado más de
'
i ia por su parte si t s·
d'
labor de un año no le
., .
e e. iete alares por la
todo el trabajo ade pardecio Justo, especialmente habiendo hecho él
.
,
mas e poner la mula y la tierra" 33 y
d
mismo personaje dice:
·
cuan o el

A. Injusticia
Otro de los aspectos que se destacan en esta obra es la de
.
por parte del au tor, de 1as mJustlcias
• • . . que se cometían con la gente
nuncia
hu~
265

264

�.d d de vender algo para poder ali, d se de la necesi a
•
milde, aprovechan o
. 1 para sembrar sus tierras, tienen
mentarse, pues al no haber dmaten~adera la cual le es pagada a un
que cortar árboles para ven er su
'
precio risible.
B. Defensa de la tierra

d.
de mención el constante apoyo que se
Del mismo modo, es igno ación de las tierras, pues Jeeter di~e:
le da en la novela a la conserv und0 deba ser pobre sólo porque vive
"(... ) no me parece que ~odo el mffb . as ( ) El Señor hizo la tierra, y
en la tierra en lugar de irse a la~ a lnc( )';·:is· ya que el no poder semcultivar a •··. e, - ·d d· "Podía estar tranme puso a. mi, en ella para
d ,
a gran m1e1ic1 a .
brar sus tierras les pro ucia ¡n l h bre pero verse obligado cada
quilamente sentado soportan º.e am ~n sufrimiento que creía no
. .
. los campos sm arar, era
.
día a vivir y mirar
,
ás" 36 a pesar de lo cual Jeeter se mega
soportar por muchos dias m . '
"Esa gente rica viene aquí y se
.
de· ar sus tierras:
.
37 E
terminantemente a J
d á sacam1e de la tierra".
ste
lleva todo lo que tiene uno, pero no po r t blemente con la actitud de
•
J ter contrasta no a ·
amor por la tierra en ee
1 . dad no se preocupan por sus
••
1 ue se fueron a a cm
sus hiJOS, pues os ~ .
t do el terrible desarraigo de algunas
padres y demás familiares, mos ran
personas.
..
.
él Ellie May (18 años) sólo piensa en
De los hiJOS que viven con , . ~ ue quiere divertirse a costa
. . D d (16 años) es un nmo q
sobrevivir y u e
' d ue se manifiesta, al final de la obra,

~~el~~~;

:~:;ti~;;~

;:t~e~~ ~e~o querer abandonarla:

. una mula en algún lado, y
"- Estoy pensando en conseguir
l d, ( ) como
.·
voy a plantar a go on ···
d
algo de semilla Y guano- lJO-Y_ .. ,, 38
siempre estaba soñando hacer m1 v1e;o .

milia, se nos dice que: "La mayor parte de las tejas estaban podridas, y
cada vez que había una tormenta el baldío quedaba cubierto de trozos
dispersos en todas direcciones. Cuando aparecían goteras en el techo,
los Lester se trasladaban de un lado al otro lado del cuarto, hasta que
cesaba la lluvia, y la casa jamás había sido pintada". 39
Además, Jeeter es el prototipo de hombre que deja todo para después, pues inclusive hace esto con sus hijos, puesto que tiene una gran
cantidad de años queriendo operar a Ellie May de su labio leporino y
aún no lo hace: " Hacía quince años que Jeeter venía diciendo que iba
hacer que cosieran el labio de su hija, pero aún no se había resuelto a
hacerlo".4º Jeeter pensaba constantemente en lo que iba a hacer "pero
por una cosa u otra jamás lo llevaba a la práctica". 41
Esta apatía por la vida se manifiesta del mismo modo en su trabajo, pues Jeeter siempre está proponiendo hacer algo, pero nunca lo
lleva a cabo. Es cierto que tiene un gran amor por la tierra, pero jamás
se decide a luchar verdaderamente por ella con trabajo y dedicación.
D. Ideas sociales y políticas

Hay un amplio matiz de ideas sociales y políticas contenidas dentro de la novela cuestionada. Se maneja, por un lado, que la pobreza
de la gente del sur los obliga a robar para poder subsistir, aunque después se arrepientan de las acciones cometidas e intenten acallar sus
conciencias. Tienen la convicción de que algún día los ricos devolverán todo lo que les han quitado a los pobres, pues sólo se habla de dos
clases sociales: los poderosos y los muy pobres.
Dentro de la diversidad de ideas manejadas en la novela se presenta el concepto que se tiene de la mujer, el cual es muy pobre: "( ... )
las m1eres solamente sirven para casarse y trabajar para los hombres
( ... )".4

C. Apatía

.
n amor por la tierra, los personajes
Pero a pesar de sentir un gral anifiestan una gran apatía, pues
que se nos muestran en esta no:~ a 1:1de luchar contra las circunstande superacion m
no presentan deseos
ue es la familia que nos presentan c?mo
cias adversas. Los Lester, q
da de su parte para salir de
d l sur no ponen na
.
f
prototipo de las gentes e
'
Al describimos la casa de dicha ala situación en que se encuentran.

266

Los personajes muestran sus ideas sociales, esto se manifiesta en
el empleado del juzgado, quien trata de aconsejar a Dude para que no
se case con Bessie, la predicador mucho mayor que él:

"-¿Cómo vienes a casarte con esa vieja, hijo? Debías espe.
rar y casarte con una muehacha Joven
cuando crezcas ,,.43
267

�Pero también se manifiestan las ideas políticas cuando el mismo
empleado dice:

mente saben cómo tratar a las mujeres".47
Además ' se emplea 1a iroma
· , con respecto a la religión:

"-Está bien, yo no puedo darte licencia para casarte (...).
Es contra la ley que un muchacho de menos de dieciocho se case
sin el consentimiento de sus padres, y por mucho que recen no va
a cambiar la ley. Está así escrita y no se va a borrar de los libros". 44
Asimismo, en esta novela se .manifiestan muy claramente las
ideas religiosas, pues los personajes piensan que Dios no los abandonará y tarde o temprano se solucionará su situación:

"-Dios no nos va a dejar que nos muramos de hambre aquí
45
y muy pronto nos mandará tabaco y comida".
En general, en la novela se cuestiona la idea de una religión comodina, a gente que espera la solución de sus problemas por medio de
la intervención divina, pero que no hace nada, escudándose en su pobreza, para ayudar a la resolución de sus dificultades.
E. Ironía

En "El camino del tabaco", apreciamos una humorismo tétrico y
grotesco, cuya manifestación se presenta en "el contraste entre las circunstancias, particularmente entre los acontecimientos, y las reaccio46
nes que causan entre los personajes" . Estos acontecimientos se basan
fundamentalmente en toda clase de relaciones físicas entre el medio y
la hembra, que es el único placer que les queda a sus extremadamente
pobres personajes.
Para producir estos efectos se usa con mucha frecuencia un elemento de ingenuidad, lo que se manifiesta en boca de Bessie, al comentar sobre el trato que le dieron en el hotel:

"-El hotel debía estar bien lleno anoche (...). A cada rato
alguien venía y me llevaba a otro cuarto, y a cada uno que fui
había uno durmiendo en la cama (...) . Yo quiero volver alguna
vez, para pasar otra noche en ese hotel-dUo Bessie, riéndose- .
Lo pasé muy bien anoche, y me hizo sentirme bien. Verdadera268

"-Los predicadores tienen q
d"
·
serviría de nada predicar a fiavo/~:re zcar c~ntra al~o. No les
estar en contra de algo ( ) c
l . ,;,odo, Y siempre llenen que
··· orno e zn1zerno y el demonio " 48
Otro aspecto terriblemente irónico 1
.
cuando Jeeter ha decidido
º.
constituye el hecho de que
. .
ponerse a trabaJar y sembr
1 d,
s1gmente aunque fuera lo últi
h. .
ar a go on al día
misma junto con su esposa Ad:º que iciese, muera carbonizado esa
Desilusión y esperanza

Los elementos desilusión y es eranz
van estrechamente unidos en esta p 1 a, aunque son antagónicos,
fiestan estos dos tipos de sent' . ~ove a, pues los personajes manihabía vivido con la esperanza 1¡1en os, yafique Jee~e:: "Hasta este año
mitiría contar con una mula y e (ue -~?r m ocurrma algo que le perciendo que era inútil esperar n;dac7
P;,ro ahora 1~ estaba paremás y más bajo y que su situa . ,
... en ia que se iba hundiendo
c1on era peor y peor año t
~ h
a
er
llegado
ahora
al
punto
de
ue
,
.
ras
ano,
asta
h b
no podía sufrir un nuevo desenga~o si~q~oenpfieal~za
en
D10s
la4Jierra
1grara su razon".

r~

?'

~!;i~;

qu~:
;~~~e:~~ ~~~:~~::t;u~:~:~:ª!~zado,
más adel~te dice
0
gmr viviendo. Todavía le qued b
~ que le permitiese sea a esperanza". 5
Este sentimiento de espera
de la novela cuando Dude des nz~ sde plresenta muy claramente al final
,
pues e a muerte de su padre, dice:

l "-Estoy ?ensando en conseguirme una mula en algún l d
y a go de ,semilla y guano-dijo-y voy a plantar algodón.
;;ce que este va a ser un año bueno para el algodón, y a lo m!or
ñ:~~:hrecoger_ d~s fartfS por hectárea, como siempre estaba ~oacer mz v1e;o ".

M/ ~~

Bibliografía
269

�2

HOMERO. Cine sonoro norteamericano y los óscares de Hollywood.
Ediciones Corregidor. S/N/ed. Buenos Aires, 1975.
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DAWEN ZABEL, MORTON. Historia de la literatura norteamericana. Desde los orígenes hasta el día. Traducido del manuscrito
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Notas bibliográficas

1 Spiller, Robert E. Tiempo de cosecha. La literatura norteamericana. 19101960. Traducido por Gerardo Meyer. (Compendios Nova de iniciación cultural No. 53). Editorial Nova. S/N/ed. Argentina, 1962.
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270

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ori?en~s hasta el dza. Traducido del manuscrito original por Luis Echávarri
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es - J d M ·
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1961. pp. 60-61 .
• ex1co,
: Dawen Zabel, Morton. Op. Cit. pp. 369- 370
Zardoya, Concha. Historia de la literatura norteamericana. Editorial L b
~/N~ed. Barcelona , 1956. p.242
ª or.
Sptller, Robert E. Op. Cit. p.72.
7
Zar~oya, Concha. Op. Cit. p. 294.
8
Stembeck,_ Johon. Las i:vas de la ira. Traducción del inglés por Hernán
Guerra
Canevaro
· J PI aneta
·
dº ·, (Colecciones Populares Planeta No · 20) • Edºt
1 ona
Pnmera e 1c1on. Barcelona, 1978. p. 35.
·
9 Ibíd. p. 93.
10 lbíd. p. 209.
11
lbíd. p.113.
12 lbíd. p.268.
13

lbíd. p. 120.
14 lb'd 224
1 . p.
.
15 lbíd. p. 137.
16
lbíd. p. 159.
17 Ibíd. p. 160.
18 lbíd. p. 216.
19 lbíd. p. 152
20 lbíd. p. 183.
21
lbíd. pp. 225-226.
22 lbíd. p. 422.
23 lbíd. p. 431
24
lbíd. p. 233.
25 lbíd. p. 180.
26
lbíd. p. 398.
27
lbíd. p. 235.
28
lbíd. p. 236.
29 Ibíd. p. 329.
30 Ibíd. p. 7.
31
lbíd. p. 30.
32 lbíd. pp. 47-48
33
Caldwell, ~;ksi~e. El c~mino del tabaco. Traducción de Anastacio Sánchez. (Colecc1on Libro Amigo No. 520). Editorial Bruguera. Primera edición
Barcelona, 1977. p.120.
·
34
lb 1'd em.
271

�35

Ibíd. Passim.
Ibíd. p. 125 ·
37
lbíd. p. 169.
38 Ibíd. p. p. 189-190
39
Ibíd p. 13.
40
lbíd. p. 28.
41
lbíd. p. 67.
42
lbíd. p. 68.
43
lbíd. p. 102.
44
lbídem.
45 Ibídem.
. .
.
69-70
46 Straumann, Hemnch. Op. Cit. pp.
.
41 Caldwell, Erskine. Op. Cit. pp. 156-158
48 Ibíd. p. 167.
49
Ibíd. p. 18 l.
50 lbíd. p. 182.
51
Ibíd. p. 190.

INPUT HYPOTHESIS FOR OR AGAINST OUTPUT
HYPOTHESIS?

36

Laura Esthela García Alvarez
laugarci@ccr.dsi.uanl.mx
Maestra de Inglés de la
Preparatoria 23 y
Miembro del Comité de Investigación del
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introduction

Second language acqu1s1t1on research 1 has demonstrated that only
exposure to L2 input is not sufficient to facilitate language acquisition and
that the limited grammar instruction fostered by communicative and
proficiency-based teaching approaches facilitates lexicalization of
communication and fossilization of errors. If Widdowson ' s2 view of
grammar "as a necessary communicative resource" is to be accepted, instead
of grammar as a collection of forms and prescriptive rules, a new approach
to grammar needs to be developed, not as a static system of rules to be
memorized but as a dynamic system comprised of structures with an
interconnected context dependent form, meaning, and use.3
According to Ellis4 one of the major contributions of SLA research to
teacher' practice is the finding that differences between input and intake
depends on the learner. Also related to the role of learners in the acquisition
process, Pica5 establishes that the negotiation between the learners and their
interlocutors gives the former time and opportunity to catalogue the input in
order to be able to process it. The simple act of asking for clarificatio11 has
very positive results. She also mentions Swain's recommendation to promote
learners' production of comprehensible output during interaction in
meaningful contexts.
Long &amp; Robinson6 refer to the lack of success of both, the methods
based on language grammar, which they group under the name Focus on
FormS, and the ones based 011 language mea11ing referred to as Focus 011
Meaning. They propose a third way, Focus on Form. This is based on the
interactionist approach, which holds that language learning cannot be
explained either by innatist or environmentalist theories. It supports that
language development depends on learners interaction and that the
interaction between leamers has been found as good as, or superior to,

272

273

�.
d native speakers. Focus on fonn refers to
interact1ons between leamers an
11 ted These include noticing and
. 1 esources are a oca .
1
how foca atte~ti_ona r . • db k . order to foster the intake process.
implicit or exphc1t negat1ve iee ac m

arts curriculum of the immersion program? 2) How can analytical and
experiential techniques best be combined/integrated to complement each
other? Lapkin, Swain &amp; Shapson. 8

lassroom-based research findings are still
Although Focus on Fonn c_
roach to Second Language
contradictory the futur~ of th1 ~ new
paper will present two
Acquisition Resear~h ¡~ proi:11s~o~~ Output Hypothesis and the Input
representatives of th1s third option.
Hypothesis.
.
.
t to answer are: 1) What are the origins or
The questions th1s paper wan h
2) what research supports each
f h
two hypot eses;
develop~ent o t ese
rn to the instruction of a second language.
hypothes1s; 3) what do ~hey o er understanding of both positions and a
The expected outcom~ .is. a bette\heir a arent antagonism. Due to a
possibility of r~conc1h_at~on of nstrainispit was not possible to present a
combination of time anct_ ltbrat;e;eºfore the section devoted to t~e Output
more balanced perspective, d N rth less it can be cons1dered an
Hypothesis is mo~e develope . eve e ,
overview of the top1c.

Another relevant issue in this agenda was to investigate if divergent
questioning elicited longer and more complex responses in French. This
would promote meaningful output processing of the target language in the
content subjects and would be of great support for second language learning.

i~s

Output hypotbesis antecedents

·hed to make use of their resources;
"learners need to be Pus
· Ji ¡¡ t.
h
d to have their linguistic abilities stretched to t_he1r u es :r
t ey nee they need to rejlect on their output and cons~der ways od'J
. ·t to enhance comprehens1·b 1·zz·ry, appropnateness an
modify
I mg I
accuracy.
This could be approached both through teacher-le~ an~
collaboratively structured sesswn~. 7
Swam,

.
. &amp; Shapson mentioned that French
In a 1990 _article _Lapkm, Swam Id be considered fairly close to native
achieveme~t of 1~mers1on s~den:~i~~\stening and reading comprehen_s'.on.
like profic1enc~ m the recept1ve
roductive skills, speaking and wntmg,
Nevertheless, m reference to th~ ~- d the same leve! of achievement. A
immersion students lag~ed far Ce m 11 h suggested that the traditional
.
d by Swam and arro
as
h
prev1ous st~ '!
f"' t' e for increasing the accuracy of Frene .
grammar dnlhng was note iec iv
.
90s a enda these two seemed rather
Among other quest1ons for t~e t h gothesis· 1) what is the optima!
re\evant to the eme~gence of the tplth/:nglish ~nd the French \anguage
design of the analyt1cal componen o

274

Swain was an important researcher in the follow-up study mentioned
above and a passage from that research serves as an introduction for one of
the articles where she presents her Output Hypothesis. In this article the
following definition is presented "The output hypothesis proposes that
through producing language, either spoken or written, language
9
0
acquisition/leaming may occur ." ' . For her the learners needed practice
producing outp 1Jt for four reasons: an opportunity for meaningful practice of
their resources; a way to push them to move from semantic to syntactic
processing; an opportunity to test their hypothesis about the language; and
finally as a way to receive feedback about the well-formedness of their
utterances.
In this same article she proposes collaborative activities that focus on
the discussion of the language itself, and students' own output. Her main
concerns are "to seek evidence that second language leaming occurs, in
part, through the analytic processes that output and feedback can engender,
as educators we need to encourage our students to be more responsible for
11
their own learning." There are no references to the role of input, or to
cognitive processes in this article.
12

Swain &amp; Lapkin restate in this way the output hypothesis; in
producing the L2, a learner will on occasion become aware of (i.e. notice) a
linguistic problem (brought to his/her attention either by externa( feedback
(e.g. clarification requests) or interna( feedback).
Noticing the problem pushes the learner to modify his/her output. In
doing so, the learner may sometimes be forced into a more syntactic
processing mode that may occur in comprehension. Thus output may set
noticing in train, triggering mental processes that lead to modified output.
Then they describe the purpose of the paper "to detennine if learner' s own
output does, on occasion, serve as an attention getting device, and if it does,
does it sometimes serve to stimulate the learners to engage in linguistic
analysis"?

275

�The hypothesis is now much more elaborat~d. lt i~cluddes. tee~\~:
" "attent1on-gettmg- evic ·
"noticing" "triggering menta1 processeS '
..
. ·ty . es
research they conducted, verbalized protocolsd º~r~mw:~:~e:!:t\c 't;1:he
support both to the . fact that leai:n~rs move in their output, as to the
grammatical processmg when noticmg ~ gap
.
.
e· eneratin
identification of the cognitive processe~ mvolvedd maptph/ysi;gº\he g resultin!
.
·
those altemat1ves, an
~~::~;~v:e\r::~l~~~g and testing hypot:e;~la~~~u~;::~~~s~t~~r:\:;e~
functions). They comed the telrm hLangt~:g students talked about a problem
to a segment of the protoco w ere
.
encountered and how they did or did not solve it.
.
heme (flow diagram) of the relationship between
There 1s now a se
. (fi 1) And in the acknowledgements
outp~t an~ second _lanlu~ge ~~:i;º~~;y t~~nk .their revisers and offer reasons
of th1s art1cle ~~am th rªo~e of the social context and/or the neurological
for not recogmzmg e
bases for SLA in their paper.

Analyze input

solution

'noticing'

q

Need to
comunícate

J

(analysis)
- simple
inspection
- complex
thinking

output l
(feedback)
- interna\
- externa!

k.

Output 2

14

Fig. 1 Output Hypothesis Swain &amp; Lap m

· 11 "lt is important to reiterate
The authors refer here to input tangentla y.
1 .
When
¡
of second language eammg. ··
that output is not the on y slo~~c~ they may turn to input, this time with
learners cannot work out a so u io '
.
,,,s
more focused attention, searching for relevant input.
rtº 1 Swain'6 states· "Three functions of output have
beenl;r~;~~~ :~~;~:~tt;ore to accurac; than fluency in second language

276

learning."' Noticing, hypothesis formulation and testing, and 'metatalk' -the
language learners use to refer to the problems they notice in their use of the
target language. She comments that her current working assumption is that
this 'metatalk' is language used for cognitive purposes: solving problems.
Noticing, hypothesis formulation, and 'metatalk' are available both for
researchers and students to reflect in the leaming process. She sees
' metatalk' as a pedagogical meaos.
Time after that, perhaps trying to make up for not having recognized in
the past the role of social context for SLA, Swain presents an article in a
volume that explores the " implications for second language leaming and
teaching of a sociocultural theory of mind 17. There she states that
collaborative dialogue is dialogue that constructs linguistic knowledge, "lt is
language use mediating language leaming."18 The fundamental of her
hypothesis remains the same "Output may stimulate learners to move from
the semantic, open-ended, strategic processing prevalent in comprehension
to the complete grammatical processing needed for accurate production.
Student' s meaningful production of language -output- would thus seem to
have a potentially significant role in language development." There is still
the role of output as a promoter of noticing and as an opportunity to test
hypothesis. Nevertheless apparently she is not very comfortable with the
term anymore and proposes to the reader a change of denomination for the
rest of the article replacing output for, among other expressions,
collaborative dialogue(!).
Paralleling a series of experiments by a Russian researcher, where
material forms of activity were transformed into mental forms of activity,
Swain presents the research of a former PhD student. Holunga conducted a
study with advanced second language leamers where metacognitive
strategies were either verbalized (group MV), not verbalized (group M), or
were not taught to the students (control group), as communicative activities
were carried on. The MV group scored best in the post tests, the M group did
too, but only in the discrete-item method. The control group &lt;lid not improve
at ali. lnterpreting through the lens of the Russian researcher, the author sees
how the externa! speech mediated their language learning. "Verbalization
helped them to become aware of their problem, predict their linguistic needs,
set goals for themselves, monitor their own language use, and evaluate their
own success ... Test results suggest that their collaborative efforts, mediated
19
by dialogue, supported their internalization of correct grammatical forms."
(This paragraph reminded me of a quotation of Donato &amp; McCormick m
Mitchell &amp; Miles20

277

�Output hypothesis research
lt was already established that Swain is a wel~ kn?wn re~earcher who

has participated almost from its start in the Canad_ian 1mmers10_n program.
Here I will give a quick overview of resea~ch pubh~hed by her m the same
chronological order presented in the prev1ous sectlon. The research ~one
involved kids from the French immersion program and was perfonned e1ther
out of the classroom or in the classroom.
1993. There is no research reported in this article, though she refers_ to
the work of a colleague, Kowal. The researcher is wor~ing on the follo_wmg
. ·ty, a reconstruction of a passage that they have hstened
severa!
times.
act1v1
.
d
¡
Prior to listening to the passage the stu~ent~ ha? be~n mstru~te as a e ass
about a specific gramrnatical feature ~h1ch_ 1s h1gh hghtened m the passa~e
itself. The expectation is that the learnmg w1ll be enhanced thr~~gh student s
negotiation of fonn as they reconstruct the rneaning of the text.

She gives sorne guidelines for instruction based on the observations
made in class. For example she encourages strategies used by 22teachers that
foster the "reprocessing by students of their initial output." Instead of
recasting and giving the correct form, teachers should ask students what they
do mean, whenever they use an inappropriate wo_r~ ?r structure. These are
the type of activities proposed: Collaborative act1v1t1es where the fo~us of
discussion is the target language itself; students reflect together on their own
output.

reconstruct the text providing the rules and metalinguistic tenninology. In
the comparison group (C) the researcher and the teacher modeled how to
reconstruct the text without providing the rule or the tenninology. There
were two practice sessions for the students before the one that was taperecorded. After that a tailor made dyad specific posttest. Each test was
designed according to the problems encountered by each pair of students
working out the dictogloss of the tape recorded session. The results showed
that group M produced more LRE (14.8) than group C (5.8) and also more
'metatalk.' In reference to the learning outcomes, though the focus of the
lesson w_as the use of the p~sse compase versus the imparfait, students
focused m other features durmg the dictog/oss, so researchers decided to
assess the postest with four categories: 1) problem solved correctly 2)
problem not solved or disagreement with the solution, 3) problem solved
incorrectly or disagreement about problem solution, 4) other. Sorne of the
findings were: Metatalk varies with the type of task and also differs from
group to group. Modeling and then practicing can enhance collaborative
wo~k. There is a~ emphasis on the need to continue documenting learning
durmg collaborative work. And the importance to test what students do, not
what the researcher assumes will be understood from her prompt.
Input Hypothesis

We define input processing as making
form-meaning connections from the linguistic data in the input
for purposes of constructing a linguistic system.
Lee &amp; VanPatten, 23

1995. 18 students from grade 8 early French immersi~n class. A thinkaloud writing task was recorded. Each student would be g1v~n a theme t~at
they had covered in class, received instructions on how to thmk aloud while
writing. Then the researcher would mo~el_ th~ think aloud process, and the
student would practice it solving a mult1phcat1on problem_. T~en the student
would be given the specific writing task and told to wnte 111_ French. The
students would be allowed to use English or French for the thmk aloud b~t
not to use a dictionary or any other aid in order to make them work out the1_r
own solutions. Once the task was finished, the student would be asked to ed1t
it using a red pen and think aloud during the process.

Bill VanPatten is a researcher anda Spanish teacher at the University of
lllinois at Urbana-Champaign. His point of departure for input hypothesis is
opposed to that of output hypothesis. Swain argues that input is not sufficient
for acquisition given her experience as a researcher for the Canadian French
immersion program, where young kids from K-12 receive at least 50% or
40% of their instruction in the target language. The exposure of these kids to
French at school is four maybe five hours a day. On the other hand,
VanPatten reacts against the fact that traditional grammar practice privileges
not only form but mainly its output to develop leamers accuracy and fluency.

1998. 48 students from two grade 8 classes early F~ench immersion
class. A dictogloss activity consists of a short paragraph d1ctated at_ no~al
speed twice, students take notes i~dividually and reconstruct the text m pairs.
There was one modeling sess1on. In one of the groups, called the
metalinguistic (M), the researcher and the teacher modeled how to

VanPatten explanation of the rationale for his hypothesis refers to three
sets of process in language acquisition: The first converts input to intake, the
second accounts for the accommodation of intake and the restructuring of the
learner' s developing linguistic system, and the last one accounts for certain
aspects of language production like monitoring, accessing, etc. Input

278

279

�.
h t t .es and mechanisms that promote formprocessmg refers to t e s ra eg1_
.
24
meaning connection and converts mput to mtake

input

I

II

➔ intake

➔

III
developing system

➔

output

D
processing mechanisms

D.

focused pract1ce
. . .

25

Fig 2. Processes in second language acqu1s1t1on
The idea is to_ fost~r forros_ being ¿r~ces:~~: t~hee ~;~~~uh~:; :~u!e:~:
d t grammat1cal mformat1on an give
.
atten o
.
nnections through explicit instruction in processmg
correct form-meanmg co .
are not asked to produce the
input (fig. 2). Up to th1s stage 1earner
grammatical item.
. h researchers focus on the word order
To research such hypothes1s t e . t which refers to the natural
t
used by Jearners to process mpu ,
. ,,26 Th
stra egy,
"
.
r ument structure to an input stnng.
~y
tendency of learners to ~s~t~n ª g . •
ed on manipu'ated output w1th
d"f al explictt mstruct1on 1ocus
'
.
compare tra 1 t~n .
. . t Their objectives is to test if altenng
explicit instruct1on in pr~cessmg ª;!:ti~ act in their developing systems and
the _way leamersdp'rfoche_ss mpt~~~ª~as th/same effect as traditional grammar
their output, an t t is me
instruction.
f 129 students (six groups) of second
Th~y co_mpare the per~orm:i:~:e~ after receiving instruction reflecting
year univers1ty leve! Spamsh. .
achin and output practice,
two different approaches: trad1t1olnal g_ramlmdae~ t:eachingg the subjects how to
· 1·nstruction The atter me u
h
and processmg
.
·
1 (word order). First contrasting t e
interpret OVS stnngs co~rect y d b" t of a verb and then presenting
f ¡ oncepts of obJect an su 1ec
..
f
gramma tea c
Th . t f n highlighted that the pos1t10n o
subject and object pron~uns. e m_s ruc io
object pronouns in Spamsh can be e1ther SVO or OVS.

block design. The second day off instruction, after class, leamers had their
first postest. A second postest was administered after a week and a month
later a third one. The test consisted of interpretation and production tasks.
For the interpretation tasks learners matched aura! sentences containing
different word orders (SVO/OVS) with one of two pictures. For the
production section they completed sentences using the target structure
according to a visual clue.
From the analyzed data they concluded that processing instruction has
an effect on the developing system of the learners and also in the their
production, although in a different way since the ones in the processing
instruction group could interpret better than the ones on the traditional
instruction. YanPatten &amp; Cadierno (1993 :23 7) suggested that differences in
the production were not significant probably to the way data were analyzed.
The researchers comment that it has not been proved yet that these results
under controlled conditions can be transferred to more spontaneous
circumstances. They also underline that they are not advocating for
abandoning communicative activities and output tasks, but suggest that
instructors could also develop focused output activities to "encourage
learners to be accurate while also attending to meaning."27
There is a slight change of terminology when VanPatten when he uses
structured-input activities instead of explicit instruction in processing input 8
These activities would go from referentially oriented to learner centered. In
the former learners would be asked about the truth-value of a sentence and
would progress to the latter which includes activities that general personalize
the activity. Now he adds the processing of output to his model.

The output stage involves the exchange of previously unknown
information, and requires leamers to access a particular form or structure in
order to express meaning. He suggests either to present grammar patterns
explicitly before output. Another possibility is to present them after sorne
success with a set of forms or structures. They can be presented as a
29
summary of what has been learned • He suggested these two sets of
activities for input and output processing.

. .
.
s One received traditional
Students were d1v1ded . m t_hree g~oup . d the last received no.
ther processmg mstruct1on an
.
instruct1on, ano
d
t stlpostest procedure using a sphtinstruction at ali. Researchers use a pre- e

280

281

�Binary options (Yes/No; True/False; Agree/Disagree; Likely/Unlikely;

Mom/Dad; Teacher/Student; Dog/Cat: Good/Bad, etc.)
Matching (a picture to an input sentence; a name to an input sentence;

an event to its cause -both can be input sentences-; an event to its logical
consequence -both can be input sentences-; a name to an action; days of the
week toan activity, events to other events, etc.)
Supplying information (not requiring the target structure, but other

type of information: hour, name, day, etc.)
Selecting alternatives (either the stimulus or the altematives contain

the target form)
Surveys (indicating agreement with a statement; indicating frequency

of an activity; answering "Yes" or "No" to particular questions; finding a
certain number of people who respond to an item in the same way, signature
searches, etc.)
Fig. 3 Major types of activities for structured input.

30

Fig. 4 Major types of response for structured output.

31

• Comparing with something else
• Taking notes, then writing a paragraph about
what was said
• Making a list of follow up questions
when interviewing a partner to get new in formation
• Filling out a grid or chart based on what was said
• Signing something
• Indicating agreement or disagreement
• Determining veracity of the statement
• Responding using any of severa! scales
• Drawing something
• Answering questions

282

The author provides guidelines for structured input activities:
l.
Teach one thing at a time (only the third person singular in
present tense in English in the affirmative form)
2.
Keep meaning in focus (form-meaning connection)
. 3.
Learners must do something with the input (discriminate, select
a ptcture, agree or disagree.
4.
Use both oral and written input (learning styles)
5.
Move from sentences to connected discourse (to focus on a
form-meaning connection which cannot be inferred from the redundancy of
longer discourse)
Keep the psycholinguistic processing strategies in mind (make leamers
develo~ semantic and grammatical rnappings instead of using pragrnatic
strateg1es.
Conclusion

Although this can be considered a paper in progress, since the literature
of VanPatten was not covered in the sarne proportion as Swain' s, and des pite
the fact that I have not yet analyzed thoroughly their research experirnents,
there are sorne remarks that can be made. First, the contradiction between
input and output hypotheses can be drawn frorn different perspectives about
different realities. Swain comes frorn a reality where exposure to the target
language since age 6 is fairly constant and meaningful ali the time:
imrnersion program. Thus she turns her eyes to a complementary focus of
attention in the instruction of French language arts. VanPatten is immersed
in a totally different situation, the teaching to undergraduate students who
has a three-credit course in Spanish. Both the exposure to the target
language and the age of students are irnportant factors, among others, for
choosing an instructional methodology. Since these learners are not
sufficiently exposed to Spanish with not such evident success (though they
are constantly forced to output activities) VanPatten turns his eyes to the
possibility of forcing input to become intake. Then instead of competing
hypothesis they could be seen as complernentary since they emerged from
different realities.
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teachers? An interview with Rod Ellis. ELT Joumal. 47 (!), 3-11.
Lapkin, Sh., Swain, M., Shapson, S. ( 1990). French Immersion Research
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Myths. Washington: ERIC Clearinghouse on Languages and Linguistics,
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1

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'
'
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'
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3
Larsen-Freeman' 1997ª•
4
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5
1994.
6
1998.
7
1993: 161.
2

8

1990: 654.

9

Swain 1985.
10 s
• 1993: 159.
wam,
11 s
•
wam, 1993: 163.
12
1995; 373
13
1995: 388.
14
1995: 388.
15 s
• &amp; Lapkin, 1995: 386.
wam
16
1998: 66.
17
Lantolf, 2000: 1.
18 s
. 200: 97.
wam,
19
Swain, 2000: 109.
20
1998: 148.
21
1993: 162-3.
nsSwain,
. 1993:162.
wam,
23
1995: 96.
:: YanPatten &amp; Cadiemo, 1993: 226.
YanPatten &amp; Cadierno, 1993: 226.
26
YanPatten &amp; Cadiemo, 1993 :228.
27
VanPatten &amp; Cadiemo, 1993:239.
28
1995: 94.
:: Lee &amp; Van Parten, 1995: 127.
(Lee&amp; VanPatten, 1995:109-114
31
Lee &amp; VanPatten, 1995: 123-4. ·

Widdowson, Henry G. (1992). ELT and EL Teachers: matters arising. ELT
Journal. 46(4), 333-339

284

285

�EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LA LENGUA FRANCESA POR
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Dra. Alhelí Morín Lam
UANL
Resumen
El estudio que se describe se realizó de Junio a Diciembre de 2001.
Involucró a un instructor de francés y tres cursos de niveles principiante,
intermedio, y avanzado, respectivamente, los cuales fueron asignados al
instructor por el centro universitario de idiomas en el cual se realizó el
estudio. durante los meses junio y julio, la investigadora trabajó con el
instructor con el fin de definir los términos en que se realizaría una
intervención pedagógica, la cual se basó en la propuesta de Scharles &amp; Szabó
(2000), y que tuvo como fin promover el desarrollo de actitudes y habilidades
que propiciaran el aprendizaje autónomo de la lengua francesa por los
estudiantes, tanto dentro como fuera del salón de clases. Durante el período
referido, el instructor aplicó la intervención pedagógica que fue previamente
determinada para cada curso, y recabó información acerca de los resultados
obtenidos.
Con el estudio se pretendió profundizar en el conocimiento que se tiene
actualmente acerca de la integración a los métodos convencionales de los
nuevos enfoques de enseñanza de lenguas que buscan promover el
aprendizaje autónomo de los alumnos tanto dentro como fuera del salón de
clases.

j
El enfoque didáctico estudiado contribuyó significativamente a
desarrollar en los alumnos hábitos y actitudes que les permitieran aprender
por sí mismos y, por ende, acelerar su adquisición de la lengua estudiada
(francés), así como aumentar su motivación y confianza en su capacidad de
aprender por sí mismos, en vista de que tal enfoque enfatizó la adquisición de
estrategias y habilidades por los alumnos.
Los resultados analizados (cuestionarios y entrevistas) indicaron que
fue considerablemente más fácil promover el aprendizaje autónomo de los
estudiantes avanzados que el de los de nivel intermedio y principiante. Es
decir, que el grupo de estudiantes avanzados demostró mayor madurez para
desarrollar actitudes y habilidades de aprendizaje autónomo que los de niveles
menos avanzados. Asimismo, el grado de satisfacción de los estudiantes con
las actividades que tuvieron como meta promover el aprendizaje autónomo

287

�mostró que, aun en los grupos de nivel menos avanzado, existió en los
estudiantes una buena disposición para adoptar papeles más autónomos, tanto
dentro como fuera del salón.
Respecto al desarrollo de concientización por los alumnos acerca de los
tipos de experiencias y actitudes requeridas para lograr un mayor aprendizaje
a través de una mayor autonomía, se observó que tal concientización permitió
a los alumnos desarrollar estrategias de aprendizaje más efectivas.

Los resultados del estudio apuntan hacia la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de enseñanza de lenguas, los
cuales con frecuencia refuerzan la dependencia de los estudiantes
respecto de sus maestros, quienes con frecuencia consideran su papel
como el de expertos dispuestos a ser la única (o la principal) fuente de
información para los alumnos.
Introducción
Los maestros de lengua con frecuencia experimentan la frustración de
invertir una gran cantidad de energía en sus alumnos para obtener una mínima
respuesta. Tales conductas con frecuencia tienen su origen en la actitud
excesivamente dependiente de los alumnos con respecto al maestro. Por ende,
se requiere el desarrollo de lineamientos prácticos acerca de la forma en que
puede desarrollarse en los estudiantes un sentido de responsabilidad que les
permita comprender sus propios procesos de aprendizaje y adoptar un papel

lingüísticos,
.
roduc · ' d tanto orales como escritos' que sirvan
como modelos para la
c10n e respuestas verbales por los alumnos.
P

y rec~;o~º anter~or_ se derivó la ~~cesidad de identificar las estrategias
que sirvieran tal func1on. Como ya se me . ,
.
pro~~cto descrito pretendió observar e identificar nt~no amba, el
hab1hdades
y actitudes' tanto en maestros como en sus
e alumnos
esarrollo de
. .
prop1c1aran el aprendizaje autónomo de los últimos.
' que
Metodología
medio;º el estudio de casos descrito se recabaron datos por los siguientes
A través de una constante
· ·,
.
1·
participantes, se observó la interacción entre I co~u?1cac1on directa con
estilos de enseñar del instructor así
I
as actividades propuestas y los
,
como as respuestas de sus alumnos.
sus al:~nos. El instructor registró en un diario las observaciones realizadas a
3.
Por medio de cue f
·
•t
cada semestre el grado de sati:f:~::~º~; 1::treviS as, se e~p~oró al final de
actividades realizadas A • .
al~m?os part1c1pantes con las
.
s1m1smo se recabo mfo
.,
b
percepciones acerca de sus propios' a rendiza·e
, rmac1on so re sus
motivación para realizar las tareas asig;adas. Ll s, as1 como de su grado de

activo ante ellos.
En la última década se ha observado un creciente interés académico por
comprender los procesos de aprendizaje y adquisición de segundas lenguas
por medios autónomos. Algunas modalidades propuestas son: Centros de
Aprendizaje Independiente, Aprendizaje a Distancia, Entrenamiento para el
Aprendizaje de Lenguas ( enfoque cognoscitivo), Aprendizaje de Lenguas
Asistido por Computadoras y Enfoque Holístico). En todos los casos, se
pretende que los alumnos adquieran conciencia de los procesos que involucra
el aprendizaje de una segunda lengua, con el fin de que estén mejor
preparados para enfrentar tal tarea. Además, se busca eficientar el tiempo que
un maestro dedica a un grupo de estudiantes, por medio de la utilización de
diversos medios que permitan al alumno aprender por su cuenta.
Las propuestas planteadas identifican problemas comunes. En vista de
la concepción del lenguaje como medio de comunicación, se percibe la
necesidad de que el estudiante de idiomas esté inmerso en contextos que
requieran una constante interacción comunicativa en el idioma estudiado, con
el fin de promover su adquisición. Tales contextos requieren de inputs
288

Marco Teórico

Argumentos Psicológicos

~~sde la perspectiva cognoscitiva sobre el aprendizaje se afirma que el

~~~r~c:~~::~c~;::~~od:~~: ':::~::t~;;;i~~~eti:;~~:~:e)~~~d!~n~~~~•I
i'°

b;;::~e, propon; un enfoque para el entrenamiento del estudiante que };
lengua (meetconoc1~~~nt)o de las tareas que involucra el aprendizaje de una
a cogn1c1on .
.Wenden ( 1998) identifica los objetivos del entrenamiento de los
estudiantes como educativos, personales, y sociales; y describe tal
289

�entrenamiento como el aprendizaje de estrategias meta cognosc1t1vas
(habilidades de planeación, monitoreo y evaluación), y estrategias afectivas
que puede utilizar un individuo para manejar el aprendizaje, estrategias para
procesamiento del aprendizaje, y el conocimiento (de la persona, la tarea, y
las estrategias) necesario para comprender el proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Wenden ( 1998), el entrenamiento del estudiante puede
aplicarse por métodos directos o indirectos. Asimismo, el entrenamiento del
estudiante puede separarse de la enseñanza de la lengua, o incorporar ambos
en las mismas tareas pedagógicas.
Entrenamiento de los estudiantes sobre el aprendizaje autónomo de

prácticas;
.
más
co' modalgunos
¡ prefieren trabajar en grupos, mientras
que otros se sienten
os so os.

2.
Aptitud Lingüística. Consiste en la habilidad de d' . .
ver
tscnmmar y
. patrones en la forma liºng",
u1st·tea. Las personas I f
diversos, pero ésta no es la única habilidad que
. a tenen en grados
lengua.
se requiere para aprender una

tarea ~.

Es_til~ Cognoscitivo. Existen diferentes maneras de abordar una

tiendenea:~~e:tz~~~~i;i;~;º:1ge~~udian~es _gustan de analiz~r, mientras otros
,
os re ex1onan y otros son impulsivos.

lenguas.

La promoción de una autonomía pedagógica en estudiantes de segundas
lenguas involucra tres tipos de aprendizaje: aprendizaje técnico, aprendizaje
conceptual, y auto-aprendizaje. El aprendizaje técnico conduce a una facilidad
en el uso de estrategias de aprendizaje y de comunicación. El aprendizaje
conceptual deriva en una comprensión del proceso de aprendizaje. El
autoaprendizaje deriva en una valoración por parte del estudiante de sus
propias concepciones acerca de su papel en el proceso de aprendizaje y su
competencia como estudiante. Los tres tipos de aprendizaje arriba
mencionados deben constituir el marco conceptual de un programa que
busque promover la autonomía del estudiante.
En su análisis de la auto dirección para estudiantes de segundas lenguas,
Holee ( 1981) especifica lo que involucra una segunda categoría de
habilidades técnicas:

1
1

Recordemos que con una auto-dirección total, la acción del estudiante
se relaciona con: fijar objetivos, definir los contenidos y progresión,
seleccionar métodos y técnicas a utilizar, monitorear el procedimiento de
adquisición, y evaluar lo que ha sido adquirido.
Wenden ( 1995) identificó algunos de los factores cognosc1t1vos y
afectivos que pueden facilitar y/o inhibir el aprendizaje humano. Wenden
considera importante que los alumnos comprendan tales conceptos y
reflexionen acerca de la forma en que éstos se aplican a ellos mismos (autoaprendizaje).
1.
Estilo de Aprendizaje Perceptual. Es importante que los
alumnos sepan que algunas personas aprenden mejor visualmente, mientras
que a otras les gusta escuchar o involucrarse físicamente, o tener experiencias

· · Muchas creencias acerca de que la edad
inhibe4 ~l a Edad
d' .y Apre_ndizaJe.
pren tzaJe no tienen una base
,.
T
algunas de las dificultades que enfrentan
a~º tda.
otro lado,

lose::~;t::

~~;~~t 1i:b:~u~to'.ªsti~~;~cc;:~:/e~:ci:~:p;~:a~:~::~ t:~";:t:e!~:::

conocimiento acerca del
d
..
,
es como su
desarrollado.
mun o y las habilidades cognoscitivas que han

5.
Estrés Causado por la Lengua. Los estudiantes d b
como pueden sentirse cuando tratan de decir algo
e en saber
o estructuras necesarias cuando comete
y no encuentran las palabras
existen muchas cosas 'que les
ed n errores, cuando se dan cuenta que
extraños o ridículos al tratar de c~:u~:a~~: ;prender, cuand~ se sienten

:::;:a'!ue tales sentimientos son normales e~t,; ;;;:;t~~\a~t~sd:;t::g~~~::
6 que d.Mot'IVac10n
., y Aprendizaje. Es importante discutir las razones
por las.
iversas personas aprenden una segunda lengua así c
1
manera
en
que
esta
motivaci,
n
d
.
'
orno
adq . . 1
. . o pue e ayudar u obstaculizar sus esfuerzos pora
umr a competencia lingüística.

~os dalumnos deben estar conscientes de los conceptos arriba
;enc1ona os,_ com~ un medio para comprenderse mejor a sí mismos
e he~ho, la mvest1gación acerca de las creencias de los estudiantes d~
:~iun as lengu~s ha mostrado que el mundo conceptual de tales
mnos no es aJeno a estos conceptos (Wenden 1988.)

291
290

:or

�Existe una cercana relación entre los tres tipos de aprendizaje
descritos arriba, en virtud de la cual el aprendizaje en una área
contribuye al aprendizaje en otra. El aprendizaje técnico pue?e llevar a
aprendizajes conceptuales, los que a su vez refuerzan la val~d~z de las
técnicas que se seleccionan para aprender. De modo_ s1_nular, los
aprendizajes conceptuales pueden reforzar apr~nd1zaJeS autoderrotistas. Por ende, al diseñar actividades para implementar los
objetivos curriculares descritos, debe tomarse en cuenta la naturaleza
Interactiva de estos tipos de aprendizaje, los cuales deben presentarse
de modo integrado.
De lo anterior se concluye que la promoción de la autonomía del
estudiante requiere que los maestros funcionen como recursos lingüísticos Y
asesores de aprendizaje. Como asesor del aprendizaje, la tarea del_ m~estro
consiste en propiciar los aprendizajes técnicos, conceptuales y de s1 mismos
mencionados arriba. Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de
que, como asesor de aprendizaje, la tarea del maestro es ofrecer las
alternativas y oportunidades necesarias para que tales conceptos sean
comprendidos, experimentados y evaluados. Es t~rea ~e los maestros cre~r _l~s
condiciones que puedan cambiar algunas creencias. Sm embargo, la dec1s10n
de participar en tales actividades y la disposición para enfrentar los retos de la
autonomía, exceden el control del maestro. Tal es la prerrogativa del
estudiante y su primer acto de autonomía. Por ende,. debe tener~e. esto en
cuenta al valorar y tratar de implementar lo necesan? _para aux1h~. a los
estudiantes a convertirse en actores en la tarea pedagog1ca de adqumr una
segunda lengua.
Argumentos Pedagógicos

1
1

El aprendizaje autónomo de lenguas requiere un camb_io de actitud P?r
parte de los alumnos y maestros, ya que los primeros deben m:?lucrarse_ mas
activamente en su aprendizaje, así como en la auto ~valuac1on de_! ".11smo
(Tudor J997). Por otro lado, la adquisición de estrategias de aprendizaje por
los alumnos requiere de un cambio en el papel ~el maestr?, el cual no
disminuye la necesidad de que exista un maestro;_ s1~0 q~e la mc_rementa, al
requerirse más atención para apoyar un aprendizaje mas efectivo (Cohen
1990).
Por otro lado en los programas que promueven el aprendizaje
autónomo de lengu~s se considera central la auto-eval_u~ción, de?ido ~1
énfasis que se pone sobre el papel del estudian~e como part1c1pante activo. _sm
embargo, en un estudio descrito por Dale ~-L1ss ( 1996) en_el cual se trato de
introducir la práctica de la auto evaluac10n, se encontro que los alumnos

292

respondieron negativamente al registro constante de su progreso como medio
para mantener el logro continuo por los alumnos. Lo anterior señala la
neces_idad de revisar los estilos de enseñanza / aprendizaje, con el fin de
definir un procedimiento de auto-evaluación adecuado.
Modalidades de Aprendizaje Autónomo

En la última década se han propuesto diversas modalidades de
aprendizaje autónomo. Algunas de las principales son las siguientes:

1.
Aprendizaje de Lenguas por Computadora. El aprendizaje de
lenguas por computadora ha adquirido relevancia en la última década. Si bien
la inversión inicial requerida en equipo de cómputo es considerable· es aún
más complicada la selección de programas adecuados a cada curso· ¡sí como
el di~eño de una estrategia para su utilización pedagógica. Asimismo,
Kennmg ( 1996) propone que el acopio de materiales requeridos para iniciar
un programa de aprendizaje autónomo de lenguas vaya acompañado de una
mejoría en la accesibilidad de informac ión, por lo que sugiere el uso de un
sistema de base de datos para catalogar los recursos.
2.
Aprendizaje a Distancia. El aprendizaje a distancia ha sido
definido como un sistema de coinunicación multi-dimensional (Holmberg
1991 ), que plantea requerimientos específicos tanto a los maestros como a los
alumnos . Esta modalidad plantea problemas específicos para la enseñanza de
lenguas, particularmente, porque no permite la interacción verbal directa la
cual típicamente se considera una experiencia deseable por útil en' la
adquisición de una lengua.
3.
Centros de Aprendizaje Independiente. Los principios de
aprendizaje independiente y la comprensión que se ha logrado acerca de
estilos y estrategias de aprendizaje son la base conceptual para el
establecimiento de los Centros de Aprendizaje Independiente descritos por
Hoadley (1991 ). Tales centros fueron creados para brindar servicio a
estudiantes adultos. Los problemas pedagógicos que surgen en ia
implementación de un Centro de Aprendizaje Independiente incluyen: cómo
apoy~r al estudiante en la auto-instrucción, papel y función de los CAI para
estudiantes adultos, aprovisionamiento de materiales apropiados y recursos
humanos (Hoadley 1991). De modo similar, Page ( 1992) identifica los
siguientes problemas pedagógicos que involucra la promoción de autonomía
en ~I estudiante: organización del salón, formación de grupos, decodificación
de instrucciones, uso de equipo, acceso a libros de texto, organización de
lectura libre, y manejo derecursos, entre otros.
293

�4.
Enfoque Holístico. El aprendizaje autónomo de lenguas puede
ser utilizado por los maestros como un enfoque para tratar el currículo en su
totalidad (enfoque holístico), cerrando así la brecha entre actividades de salón
de clase y actividades de aprendizaje privado (Crabbe, 1993).
En el estudio que se reporta se utilizó un enfoque _holístico, con el fin de
cerrar la brecha entre el programa planteado para cada curso y las tareas de
aprendizaje autónomo que se asignaron para cada curso.

Descripción de la Propuesta Didáctica

La propuesta didáctica utilizada buscó transformar al alumno en un
estudiante más responsable y disponible para colaborar en el aprendizaje de
sus compañeros y el suyo propio. La propuesta consistió en tres etapas: la
primera de ellas se dedicó a la aplicación de cuestionarios y encuestas, con el
fin de que los alumnos adquirieran conciencia de la forma en que aprenden así
como de la diversidad de estilos, habilidades y estrategias de aprendizaje.
Durante la segunda etapa se realizaron actividades que tuvieron como
objeto buscar un cambio de actitud en los alumnos, así como la adquisición de
habilidades y estrategias, con el fin de romper la dependencia de los alumnos
con respecto al maestro, y que aquellos adquirieran conciencia de su prnpia
capacidad para aprender de un modo autónomo (individualmente y en

~lenamente el potencial de los estudiantes
. . .
,
mteracción colaborativa y
. . como md1v1duos, as1 como en su
. .
comumcativa con compañ
eros y maestro.
As1m1smo, la propuesta estudiada redimen .
alumno, convirtiendo al primero en
~1_ona los papeles de maestro y
responsable de su propio aprendizaje. un fac1htador, y al segundo en agente
Resultados del Estudio
Concientización y motivación.
Los estudiantes observados demostrar
.
para el aprendizaje del francés Tal on ~n ~~vel alto de motivación
frecuentemente
·
·
motivacion se relacionó más
modo similar m~~~o~:1::: ~;:sonales que profesionales o prácticos. De
0

la clase aqueilos que se refiriero/:irt:;~enn~~z:j~ ~s:~~:~:s::s ;nteresant~s de
cultura francesa, ya sea por medio de videos o de material de 1:c~::~tos e la
Respecto a los ejercicios de concienti . ,
,
gener~lmente promovieron la auto-confian:c~oen, 1~: en~o~~ro que éstos
capac1.dad para aprender la lengua. Las actividades ;:f~ri~antes en su
actualizar
los conocimientos y habil'd
1 ªdes de Ios alumnos queas buscaron
·
,
previamente (lengua materna y lectura e11t
ya poseian
(transferencia) a la tarea de
d • re otros), Y promover su utilización
apren er 1a 1engua francesa As. .
b
concientizar a los alumnos acerca de la utilidad d. 1~1smo, se uscó

~:;i::~:~~~~~~~~~;. de practicar la lengua fuera del s:1t:,:~~:n~~~o~~:

colaboración con otros).
La tercera etapa se centró en la realización de actividades que buscaron
efectuar un cambio en los papeles que maestros y alumnos juegan
tradicionalmente en el salón de clases. Por ejemplo, los alumnos pudieron en
ocasiones decidir acerca de los materiales a utilizarse en clase. Asimismo, los
modelos de la lengua estudiada fueron muy diversos, ya que no solamente el
maestro fungió como fuente de información. Finalmente, los alumnos
opinaron acerca de su propios aprendizaje y el de sus compañeros;
proporcionando retroalimentación acerca de tales procesos.
Tabla# 1: ¿Por qué estudias francés? (entrevista)
Durante la realización del proyecto, se esperaba que los alumnos
experimentaran una modificación significativa en su comportamiento y
adquirieran más responsabilidad por sus propios aprendizajes; convirtiéndose
de este modo en estudiantes más autónomos y con una mayor confianza en su
propia capacidad para aprender y aprovechar las oportunidades que se les
presentasen para adquirir la lengua en cuestión.
La relevancia de la propuesta pedagógica formulada por Scharles &amp;
Szabó (2000) radica en el hecho de que tal propuesta replantea los términos
de las interaccjones que ocurren en el salón de clase, y las optimiza al explotar
294

Categoría de respuesta
.
Interés personal (gusto, interés por
literatura, etc.)
Int_erés profesional (traductor, estudios
en extran1ero)
. . Otros (recomendación, opción como
1d1oma)
295

%de
# de
menciones alumnos
12

70.59

5

29.41

3

17.65

�Tabla #3: ¿Qué aspectos te pare_cieron más dificiles este semestre?
(entrevista)

Percepción general del curso l1ºr los alumnos

Los alumnos que participaron en estudio consideraron que tuvieron una
participación más activa durante el semestre estudiado que en el curso
anterior, pues asistieron y participaron más. Algunos alumnos consideraron
que el semestre en estudio fue más dificil que el semestre anterior, debido a
que el contenido fue más extenso y se incluyó un mayor número de lecturas.
Específicamente, los alumnos de cuarto semestre consideraron que el curso
fue más difícil, pero también más interesante. Por ende, su participación e
involucramiento en el curso fueron mayores. Respecto a las actividades
realizadas, los alumnos mencionaron que en el curso estudiado la revisión de
tareas por los propios estudiantes, la corrección de ejercicios en el pizarrón y
los exámenes orales como actividades diferentes de las realizadas en cursos
anteriores. La mayoría de las menciones se refirieron a cambios percibidos en
los papeles de alumnos y maestros (ver tabla# 2).

# de

%

menciones

de
alumnos

Tipo de respuesta
Diversos contenidos
gramaticales
Comunicación oral / escrita

21
82.35
2
11.76

Ninguna

1

5.88

* Total de estud1antes que respondieron. 17.

~I hecho de que la mayoría de los alumnos ha a mencionad
gramaticales en todos los niveles estudiados c~mo el aspee,:~~:
t tc1 e curso, es probablemente indicativo de un enfo ue d , .
~e¡tr~do excesi~amente en _el aprendizaje de contenidos gram:tic:i::i~;•~~
a, o, . os contenidos gramaticales con frecuencia fueron considerados como lo
mas impo~ante a evaluar en los exámenes escritos, lo cual tiene como
consecuenc,ta que bue~a parte del curso se enfoque a preparar a los alumnos
para los ~:a;enes_(6 o 7 por semestre). Por otro lado, la necesidad de dedicar
una canti a cons'.derable_ de tiempo para cubrir los contenidos ramaticales
programados redujo considerablemente las oportunidades paragun
, t.
extensa que pe~mt· _ma
· ,
a
prac
tea
ª 1os alumnos adquirir más sólidamente
1
contexto comumcatlvo los contenidos gramaticales del curso.
y en un

~º;'~t~º/
Tabla #2: ¿Qué diferencias observaste en relación con el semestre
anterior? (entrevista)

Tipo de respuesta

# de

menciones

12
Contenidos
10
Papel de alumno
4
Papel del maestro
3
Actividades
3
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
35.29
23.53
11.76
17.65

Tabla #4: ¿Qué actividades te parecieron más difíciles? (entrevista)
Logros y Obstáculos

# de
menciones

Tipo de respuesta
Todos los alumnos mencionaron diversos contenidos gramaticales
(objeto directo, objeto indirecto, conectores) como aspectos dificiles en el
curso. En cuanto a las actividades, consideraron que las dificultades que ellos
enfrentan son del tipo comunicativo (principalmente comprensión y expresión
orales). En este renglón, algunos alumnos mencionaron frecuentemente que
tanto el casete como el equipo de sonido utilizados en clase fueron deficientes
(ver tablas# 3 y# 4).

296

9
Ninguna
6
Comprensión auditiva
1
Comprensión escrita
1
Exoresión oral
1
Exámenes
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
52.94
35.29
5.88
5.88
5.88

-

Los aspectos señalados más frecuentemente por los alumnos como
fáciles de aprender fueron: comumcac1on
· ·, oral y escrita, vocabulario,

297

�información cultural, y gramática. En lo referente a las actividades, los
alumnos mencionaron las relacionadas con el trabajo grupal, tales como
aquéllas en las que debían elaborar un pequeño texto en parejas o en equipo,
el cual presentaban posteriormente ante la clase, o actuaban diversos papeles
en base a el diálogo que previamente habían creado. Las actividades
comunicativas fueron del agrado de los alumnos, ya que, además de practicar
el idioma activamente, tuvieron oportunidad de trabajar en grupos, pudiendo
así monitorear su propio avance en el aprendizaje de la lengua. Respecto al
contenido, algunos alumnos reportaron haber realizado sin dificultad las
lecturas y presentaciones orales asignadas (ver Tabla# 5).

Tabla# 5: ¿Qué aspectos te parecieron más fáciles en el curso?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta

menciones
11
Contenido lingüístico
10
Actividades en gruoos
10
Actividades comunicativas
4
Contenido cultural
2
Presentaciones individuales
1
Ninguna
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
64.71
58.82
58.82
23.53
11.76
5.88

La mayoría de los alumnos consideró que el curso fue más o igualmente
activo que el anterior, y sólo un 21 % consideró que fue menos activo (ver
tabla # 6). Respecto al contenido, los alumnos reportaron como aspectos
interesantes del curso los contenidos que se referían a la cultura francesa. Los
contenidos gramaticales también les parecieron interesantes, al igual que las
actividades comunicativas orales y escritas (ver Tabla# 7).

Tabla# 6 ¿Cómo fue el curso para ti? (cuestionario)

22
12

Más activo
Igual
298

i

Tabla# 7: ¿Qué aspectos del curso te parecieron más interesantes?
(entrevista)

Tipo de respuesta

# de
menciones

Contenido cultural
Contenido Lingüístico
Actividades grupales
Presentaciones individuales
Cambios en el oaoel del alumno
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

14
8
3
3
3

¾de
alumnos -

82.35
47.06
17.65
17.65
17.65

En lo referente a las actividades, los estudiantes manifestaron interés
por _los videos, las actividades en equipos, y las presentaciones orales en
pareJas, tanto de contenidos del libro como de materiales de lectura
complementaria (ver Tabla# 8).

Categorías de respuesta

# de
menciones

20.93

Tabla# 8 Qué aspectos del curso te parecieron más agradables /
interesantes? (cuestionario)

Satisfacción de los alumnos con el curso

Categorías de respuesta

Menos activo
1
9
* Total de alumnos que respondieron: 43

%de
alumnos
51.16
27.9 1

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Dinámica del grupo
Auto-evaluación
Materiales audio-visuales
Papel del maestro
Contenido cultural
* Total de alumnos que respondieron: 41.

19
12
10
6
6
3

% de
alumnos
46.34
29.27
24.39
14.63
14.63
7.32

Se observó que los alumnos gustaban de practicar el idioma en el salón
de clases por medio del trabajo en equipos, lo cual les permitía evaluar su
propio desempeño y aprender de otros. Específicamente, las actividades que
los alumnos reportaron como preferidas fueron: practicar el idioma en el salón
de clases, ver videos (auténticos o didácticos) en el laboratorio. (ver tabla # 9)
299

�Tabla# 9 ¿Cuáles actividades fueron tus favoritas en el curso?
(cuestionario)

Categorías de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Trabajo grupal
Material audio-visual
Contenidos Lingüísticos
Presentaciones orales
Estilo de aprendizaje
* Total de alumnos que respondieron: 43

32
12
10
7
5
1

%de
alumnos
74.42
27.91
23.26
16.28
11.63
2.33

Aspectos Poco Interesantes del Curso

Respecto a los aspectos menos interesantes del curso, muchos alumnos
se quejaron por la deficiente calidad del material y equipo de audio utilizado.
Asimismo, los videos fueron criticados por algunos, lo cual aparentemente
indica una diversidad en los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Finalmente, algunos alumnos mencionaron hacer tareas y presentar muchos
exámenes como aspectos desagradables, al igual que el excesivo énfasis en
contenidos gramaticales que se observó en el curso (ver tabla# 1O).

como las actividades relacionadas con los números y con la fonética. Otros
alumnos mencionaron ver videos, hacer tareas y traducir palabras en el salón
de clases como actividades poco interesantes. Sin embargo, casi la mitad de
los alumnos entrevistados consideró que para ellos ninguna actividad careció
de interés (ver tablas # 11 y # 12).

Tabla# 11: ¿Qué aspectos del curso te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de
menciones

Tipo de respuesta

Contenido Lingüístico
Contenido cultural
Nada
Cambios en el papel del alumno
Estilo de aprendizaje
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Categorías de respuesta

# de
menciones

Material de aud:o
12
Material audio-visual
8
Papel del alumno
8
Curso en general
5
Escasa motivación
4
Nada
3
* Total de alumnos que respondieron: 43

¾de
alumnos
27.91
18.60
18.60
11.63
9.30
6.98

Los aspectos del curso que los alumnos consideraron menos interesante
fueron diversos aspectos gramaticales, al igual que otros contenidos. Por
ejemplo, los alumnos del grupo principiante consideraron que algunas
canciones incluidas en el libro de texto fueron extremadamente aburridas, así
300

1

47.06
23.53
17.65
5.88
5.88

Tabla# 12 : ¿Qué actividades te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta
Tabla# 10 ¿Qué fue lo que te gustó menos del curso? (cuestionario)

8
4
3
1

%de
alumnos

menciones
8
Ninguna
5
Contenido cultural
3
Estilo de aprendizaje
1
Contenido Lingüístico
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
29.41
17.65
5.88

Estrategias y estilos de aprendizaje.

Se utilizó ei cuestionario propuesto por Scharles &amp; Szabó (2000) acerca
de los estilos de aprendizaje (concreto, analítico, comunicativo, y ori~ntado
hacia la autoridad), como base para la discusión grupal acerca de las diversas
estrategias a que recurren las personas con el fin de aprender una segunda
lengua. Tal discusión permitió a los alumnos intercambiar sugerencias que
contribuyeron a ampliar el espectro de estrategias utilizadas. Por otro lado,
también se utilizaron actividades más especificas con el fin de explorar Y
desarrollar estrategias de lectura, y para la adquisición de vocabulario, entre
otras.
301

�Se encontró que la mayoría de los alumnos participantes consideraban
los contenidos gramaticales como centrales para su desempeño en el curso. Se
consideró que tal situación se debió al especial énfasis que se puso en el
aprendizaje de contenidos gramaticales. ~or eje~plo, el 4_0% de 1~
calificación asignada a los alumnos por medio de ex~m.enes escnt~s se baso
en el aprendizaje de contenidos gramaticales. As1m1smo_, ~I nu?1ero de
exámenes escritos que se administraron en cada curs_o fue s1gn'.~catl~ame~t~
alto (6 a 8). Lo anterior orilló a que con frecuencia se requmer~ cubrir
aceleradamente todos los contenidos gramaticales programados,_ sm que el
tiempo permitiese la práctica extensa que facilitara la incorporación de tales
contenidos al uso comunicativo de la lengua (ver tabla 13).
1

Tabla# 13 ¿Piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje durante el

3.33

Estilo perceptual visual
1
* Total de alumnos que respondieron: 30

1

Estrategias de estudio para exámenes

Se preguntó a los alumnos acerca de las estrategias utilizadas cuando
estudiaban para sus exámenes. Las respuestas fueron muy homogéneas, ya
que la mayoría utiliza los materiales tradicionales: el libro de texto, el
cuaderno de ejercicios y el cuaderno de apuntes. En lo referente a las
estrategias pará estudiar gramática, se mencionaron repasar, rehacer ejercicios
y buscar ejercicios nuevos. Algunos alumnos mencionaron estrategias
diferentes, por ejemplo, se sugirió la posibilidad de aclarar dudas con
compañeros de niveles superiores, aclarar todas las dudas en clases y escuchar
casetes de algún método de aprendizaje de francés (ver tabla# 15).

semestre? (cuestionario)
Categorías de respuesta

# de

menciones

69.77
30.23

30
13

Sí

No

Se consideró que la mayoría de las menciones fueron acerca de
estrategias para aprender contenidos gramaticales, debido a que en los
exámenes administrados los contenidos gramaticales son considerados como
los más importantes (40% de la calificación). Por tal motivo, los alumnos
percibieron la necesidad de centrarse en ese aspecto.

%de
alumnos

* Total de alumnos que respondieron: 43.
Casi el 70% de los alumnos entrevistados reportó haber experimentado
un cambio en su forma de aprender el idioma a lo largo del semestre. El 43 %
de los alumnos que respondieron afirmativamente señ~l~ron. ~ue esto s:
reflejó en el hecho de que sintieron que su part1c1pa~1on., aumento
significativamente y de que avanzaron bastante en la comunicac10n oral Y
escrita (ver tabla# 14).
Tabla # 14 · Cómo piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje
(.,
. )
durante el semestre? (cuestionano

Categorías de respuesta
Comunicación
Responsabilidad, organización
Estilo de aorendizaie analítico
Estilo perceotual auditivo
Estilo de aprendizaje intuitivo
302

# de

menciones
13
8
4

3
2

Tabla# 15: ¿Qué estrategias utilizas para estudiar para un examen?
(entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Estrategias para aprendizaje de
gramática
Uso de materiales(Libro, apuntes y
cuaderno de eiercicios)
Otras estrategias
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

% de
alumnos

13

76.47

12

70.59

5

29.41

%de
alumnos
43.33
26.67
13.33
10.00
6.67

Condiciones de la clase que propician el aprendizaje.

En este apartado la mayoría de los alumnos coincidieron en subrayar las
actividades comunicativas tanto de tipo oral como escrito como las que más
los ayudan a aprender y les dan confianza en el salón de clases. Otro punto
mencionado fueron las actividades realizadas en parejas o en grupo. Algunos
303

�alumnos tienen un estilo de aprendizaje analítico y por tal motivo sienten que
están aprendiendo al estudiar la gramática. Otros alumnos reportaron aprender
vocabulario a través de la lectura de textos, las presentaciones orales y las
explicaciones del maestro (ver tabla# 16).

Tabla# 16: ¿Qué aspectos de la clase consideras más útiles? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones
13
13
4
2

Uso de medios audio / audio-visual
Uso de medios visuales/ Internet
Practicar con hablantes
Otros

%de
alumnos
76.47
76.47
23.53
11.76

* Total de estudiantes que respondieron: 17.
Tipo de respuesta
Comunicación oral y escrita
Contenido lingüístico
Actividades grupales
Contenido cultural
Papel del maestro
otro

# de
menciones
12
5
4
2
1

I

%de
alumnos
70.59
29.41
23.53
11.76
5.88
5.88

En lo referente a cómo pueden lo·s alumnos contribuir a su propio
aprendizaje dentro o fuera del salón, los participantes mencionaron
principalmente el uso de material auditivo, audio-visual y visual. En este
punto, se observó que las menciones se incrementaron significativamente con
respecto del inicio del semestre, en que se discutieron tales posibilidades (ver
tabla# 18).

* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Práctica Independiente de la Lengua

En respuesta a esta pregunta la mayoría de los alumnos reportó la
utilización de medios impresos, electrónicos, audio-visuales (ver películas,
leer libros o revistas, escuchar casetes y discos compactos, radio). En segundo
lugar, los alumnos reportaron utilizar Internet para buscar información,
chatear o comunicarse por correo electrónico. Otros alumnos dijeron practicar
con hablantes nativos o no-nativos de la lengua estudiada. Finalmente, se
mencionó la posibilidad de hablar consigo mismo y pensar en francés (ver
tabla# 17).

El hecho de que los medios audio-visuales y visuales hayan sido los
más mencionados indica que los alumnos tienen diversas formas preceptuales
para practicar la lengua de modo independiente. Al inicio del semestre, se
preguntó a los alumnos acerca de sus estrategias para practicar el idioma por
su cuenta. Asimismo, se observó que las respuestas de los alumnos en este
renglón se incrementaron al final del semestre (entrevista) con respecto del
inicio del semestre (discusión grupal), lo cual sugiere que los alumnos
posiblemente estuvieron más motivados al final del curso para practicar la
lengua por diversos medios.

Tabla# 17: ¿Cómo puedes practicar el idioma dentro o fuera del
salón? (entrevista).
304

Tabla# 18 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su propio
aprendizaje? (cuestionario)

Categorías de respuesta
Uso de material audio / audio-visual
Uso de material visual (impreso,
computación, Internet)
Auto-estudio
Práctica independiente
Disposición
Práctica en el salón
Otros
* Total de alumnos que respondieron: 43.

# de
menciones
26
26

21
6
4
2
1

%de
alumnos
60.47
60.47
48.84
13.95
9.30
4.65
2.33

Satisfacción con el Aprendizaje

La mayoría de los alumnos reportaron sentirse satisfechos con su
aprendizaje de la lengua estudiada cuando tenían oportunidad de comunicarse
oralmente o por escrito. Lo anterior confirma que los alumnos adquieren
seguridad a través de la práctica constante del idioma en clase.
Específicamente, expresaron satisfacción por las actividades que realizaron en
equipos o en parejas, al percibir que su fluidez se había incrementado, o que
encontraban las palabras que buscaban para formar frases y expresar sus
305

�pensamientos. Por último, se mencionó la satisfacción al recibir buenos
resultados en los exámenes (ver tabla# 19).

Tabla# 19: ¿En qué momento te sentías muy capaz en el aprendizaje
del idioma? (entrevista).
Tipo de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral
10
Comprensión escrita
4
Auto evaluación
3
Actividad grupal
2
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
58.83
23.53
17.65
11.76

Insatisfacción con el Aprendizaje

Los alumnos entrevistados reportaron sentirse insatisfechos con su
aprendizaje cuando percibían deficiencias en su comunicación oral o escrita o
notaban problemas con su vocabulario, fluidez, ortografía o gramática. Ot;os
alumnos reportaron tener problemas después de faltar a clases, o cuando los
contenidos gramaticales se cubrían apresuradamente un día antes del examen.
En general, los alumnos se sintieron frustrados cuando percibían
deficiencias en su desempeño lingüístico, en lo comunicativo y en lo
gramatical. Este último aspecto fue especialmente frustrante para alumnos que
poseían un estilo de aprendizaje analítico. (ver tabla# 20).

Tabla# 20 ¿En qué momento te sentías insatisfecho con tu
aprendizaje? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Auto-evaluación
7
Contenido lingüístico
6
Cambios en el papel del alumno
2
No contestó
2
Nunca
1
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
41 .18
35.29
11.76
11.76
5.88

Cambios de papeles entre maestros y alumnos.

A través del semestre, y especialmente hacia el final, se buscó
promover cambios en los papeles que tradicionalmente juegan maestros y
alumnos en las clases de lenguas. Por ejemplo, se pidió que los alumnos
actuaran como fuentes de información, por medio de presentaciones orales.
Asimismo, se buscó que los alumnos aprendieran a evaluarse a sí mismos y a
sus compañeros. En este punto los resultados fueron limitados, debido
principalmente a reticencias por parte del maestro. Por ejemplo, el maestro
participante consideró que era su deber explicar a la clase el significado de
cada palabra nueva que se encontraba en el libro de texto, por considerar que
no hacerlo demeritaría su papel de "experto", capaz de responder cualquier
pregunta que se le formulase. Tal situación resulto en una limitada utilización
del diccionario como medio de consulta por los alumnos. Lo anterior sucedió
a pesar de que los diccionarios (monolingüe y bilingüe) estuvieron
constantemente disponibles para uso de los alumnos. Asimismo, la sugerencia
de usar el diccionario bilingüe se contradecía con la prohibición casi absoluta
de utilizar la lengua materna en el salón de clase.

Papel del alumno en el aprendizaje de la lengua.

La mayoría de los alumnos mencionaron que deben de aportar la
motivación, disposición e iniciativa para aprender el idioma. Otros alumnos
señalaron la importancia de trabajar en colaboración con sus compañeros y
buscar materiales complementarios para el aprendizaje del idioma dentro y
fuera del salón de clases. Finalmente, los alumnos entrevistados sugirieron la
necesidad de no estudiar sólo para un examen, sino para aprender más sobre
el idioma, lo cual contribuiría a la adquisición del idioma.

La mayoría de las menciones se refirió a la disposición para el
aprendizaje como el elemento principal que necesitan los alumnos. Asimismo,
la práctica independiente (conversar con hablantes de la lengua estudiada,
etc.) se consideró importante para complementar el aprendizaje en clase. En
contraste, sólo un alumno mencionó al diccionario como un recurso
complementario para el aprendizaje (ver tabla# 21 ).
Tabla# 21 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su aprendizaje de la
lengua? (entrevista).

# de

Tipo de respuesta
306

307

% de

�menciones
14
Disposición
9
Práctica independiente
7
Auto-estudio
6
Búsqueda de medios alternos
4
Práctica en el salón
1
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

alumnos
82.35
52.94
41.18
35.29
23.53
5.88

tales actividades contribuyeron a aumentar la auto-confianza de los alumnos,
y a que se percibieran a sí mismos como estudiantes más capaces. Además,
los alumnos reportaron una mayor utilización de medios alternos
/complementarios para obtener información y practicar la lengua por su
cuenta, y prefirieron igualmente medios auditivos y audiovisuales como
visuales e impresos. La única excepción en este renglón fue el uso del
diccionario, como ya se mencionó.

Si bien no se avanzó suficientemente en el renglón de la autoevaluación, se crearon las bases para la -aceptación por los alumnos de tal
práctica en el futuro.

Papel del Maestro

En cuanto al maestro, los alumnos señalaron principalmente su papel de
experto, cuya tarea consiste en resolver las dudas que se presentan sobre la
gramática o cualquier otro contenido. En segundo lugar, los alumnos
esperaban que el maestro fuera un ser comprensivo, que los motivara,
interactuara con ellos, e hiciera amena la clase. En tercer lugar, los alumnos
consideraron que el maestro debía fungir como fuente de recursos,
suministrando ejercicios, materiales o actividades complementarias. En cuarto
Jugar, los alumnos propusieron que el papel del maestro consistía en organizar
las tareas de aprendizaje (actividades individuales, en pares o grupos).
Finalmente, pocos alumnos propusieron al maestro en el papel de autoridad
que disciplina y evalúa el desempeño de sus alumnos (ver tabla# 22).

# de
Tabla# 22 ¿Cómo puede el maestro
menciones
contribuir al aprendizaje de sus alumnos? .
Tipo de respuesta
11
Maestro como experto
10
Papel afectivo
7
Maestro organi.7,ador
6
Maestro como fuente de material
3
Maestro evaluador
2
Maestro como autoridad
* Total de estudiantes que respondieron: 17

%de
alumnos
64.71
58.82
41.18
35.29
17.65
11.76

Cambios en los papeles de maestros y alumnos.

Los alumnos reportaron sentirse muy satisfechos cuando su
participación individual o en grupos se increment~ sustancialmente.
Asimismo, los alumnos participantes se mostraron satisfechos de poder
aportar información a la clase a través de presentaciones indivi~ual~s .º
discusiones grupales. Tales experiencias contribuyeron a d1smmu1r
gradualmente el papel del maestro como único experto en la clase. Asimismo,
308

Conclusiones

A través de la aplicación de un programa de entrenamiento para el
aprendizaje autónomo a estudiantes universitarios de lenguas extranjeras, se
pretendió adquirir una mayor comprensión acerca de los factores que inciden
en el éxito en el aprendizaje de segundas lenguas. Específicamente, se
pretendió observar la forma más efectiva en que el desarrollo de actitudes y
habilidades tales como la motivación, la concientización, la responsabilidad, y
habilidades tales como diversas estrategias de aprendizaje, el auto-monitoreo,
y la auto-evaluación, pueden ser integrados a los cursos tradicionales de
lenguas extranjeras.
El programa de entrenamiento estudiado planteó métodos por los cuales
se buscó promover en los alumnos motivación y confianza en sí mismos,
auto-monitoreo y auto-evaluación, estrategias de aprendizaje, colaboración y
cohesión grupal, medios para compartir información, auto-control, toma de
decisiones y realización autónoma de tareas. Lograr lo anterior requirió la
concientización y cambios en las actitudes de alumnos y maestros, con el fin
de alcanzar la transferencia en los roles que tradicionalmente juegan alumnos
y maestros.

Los resultados del estudio permiten sugerir que un programa de
entrenamiento integrado a los programas tradicionales de lenguas extranjeras,
que de modo gradual desarrolle en los estudiantes auto-confianza, motivación,
habilidades y estrategias de aprendizaje, responsabilidad, y cambios en los
papeles tradicionales de maestros y alumnos, puede con&lt;lucir a una mayor
autonomía en el aprendizaje de lenguas, la cual a su vez, resulta en actitudes
más positivas hacia el aprendizaje de lenguas, mayor disposición a explorar
309

�diversos estilos de aprendizaje, y un incremento en el aprendizaje Y
adquisición de lenguas extranjeras.
Un aspecto que el estudio que se reporta no logró abordar de modo
suficiente es la auto-evaluación por los estudiantes. Uno de los motivos de tal
limitación se debió a la reticencia por el maestro participante a implementar
los cambios sugeridos, ya que tal maestro y en buena medida sus estudiantes,
consideraban que la evaluación era una tarea claramente imputable al maestro.
Para estudios futuros, se sugiere considerar alternativas tales como la
evaluación colaborativa, y el uso del dossier en la evaluación cualitativa del
aprendizaje.

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Approach. System, 23.2, p183-94.
Wenden, A.L. 1998 Learner Training in Foreign!Second Language
Learning: A Curricular
Perspective far the 21 st Century.
3 10

READING AND WRITING
IN THE ESL/EFL CLASSROOM
INTRODUCTION

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria 15
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

The purpose of this paper is to present the relation between
reading and writing in the ESL/EFL classroom through an historical
perspective. Also, the schema theory is examined through a general
review of the reading-writing connection in order to provide a support
to this viewpoint in L2 reading and writing. A brief description of the
general features of the syllabus of the English course at the high
school leve! of the Universidad Autónoma de Nuevo León is
introduced. At this leve!, the general aim of the program is to develop
reading comprehension in order to obtain and use information from
English written texts in an EFL context.
A general overview of research findings and theoretical views of
reading in the ESL course and its connection to writing is presented
since the interest of this study is provide sorne theoretical basis that
explains and supports the near connection between reading and
writing in ESL. This is presented with the intention of promoting the
incorporation of writing in the English course at this leve!.
The separation of reading from writing may be the result of our
natural inclination to divide language up as a legacy of the audiolingual method days. Many of us qualified in the teaching of
ESL/EFL were taught to separate the language in four skills: reading,
writing, listening, and speaking. In addition, they are separated when
time constraints limit the extension of a syllabus. However, we ali
know that those abilities are connected and interrelated. In this case,
relating reading to writing not only underlies a holistic approach
which seeks to analyze their relationship and complexities, but also
promotes a more complete and integral language learning education.

311

�Historical retrospective on Reading and Writing in the ESL
Classroom
Reading has always had a relevant relation with writing in the
ESL classroom. Nevertheless, the way we approach reading and
writing in the ESL classroom, and how we understand the
relationships among writer, text, and reader which are in constant
change, becomes important. Over the last fifty years, reading has
progressively become an important component in the writing class;
however the incorporation of reading in the ESL writing class is a
recent fact.
In the past, ESL classroom practices have not recognized the
1
value of relevant input through reading in the ESL class. However,
the current focus of writing/reading research demonstrates that
meaning is constructed of the interaction between writer, text, and
reader. A brief overview of the presence of reading in the ESL
writing classroom, a presentation of how the paradigm shift in the
models of ESL teaching and reading has been concomitant to
significant changes in the teaching of writing, and a description of
current views of the connections between writing and reading are
presented for the purpose of this study.
In the days of Grammar - Translation approach to teaching ESL,
students read texts in the target language and wrote translations in
their native language or vice-versa. Writing was considered a
language-based skill that supported learning English; students leamed
the second language by translating from or into it, vocabulary word by
vocabulary word and verb tense by verb tense. Students did not
compase; that is, they did not actually write as authors. They did not
share their ideas, their opinions, and their discoveries in writing.
Rather, they were constrained to leaming English through the
grammar and the vocabulary acquired in the translation process. The
author of the text to be translated was the definitive authority; the
reader's purpose was to decode and obtain the single, correct message
of the writer. 2 Thus, the relation author, text, reader in the grammar3
translation writing classroom, according to Reid can be displayed in a
linear pattem in a schematic way as follows,
AUTHOR
► TEXT _ _ __ _ _ _ .Reader

312

During thirty years, 1940-1970, the Audio-Lingual method had a
permanent use in the leaming of a second language, and writing and
reading were considered as supportive skills for grammar. Reading
was taught through word recognition, vocabulary acquisition and
4
grammar points. Writing was for practicing grarnmar and at the
same time a way of realizing oral correctness. In terms of the students
as writers/authors, composition was not taking place. The writer is a
manipulator of previously learned language structure; writing is
regarded as an exercise of habit formation and the reader, editor and
5
proofreader are the teachers.
In · reading, considered then as a
receptive skill, ESL students had to obtain the correct meaning from
texts they read, since the meaning was in the text itself, because
different from the grarnmar-translation, the text was more important
6
than the author. This relation can be diagrammed as follows.
Author
TEXT
► Reader
The change from language-based wntmg classrooms to the
study of composition strategies was ongoing; it started in the mid
l 960's with the acknowledgment by teachers and researchers of the
needs of ESL students in the academic environment, and it developed
to domínate ESL writing classrooms well into the l 980's. The
awareness of the need to approach writing as a communicative skill
rather than writing as a language skill led teachers to shift from
controlled to free writing. There is a change from language-based
writing classes, which focused on sentences writing, to writing-based
classes, which focused on producing compositions, as is pointed out
7
by Reid. ESL teachers, influenced by the research in and teaching of
native-speaker (NS) composition, started to think on the rhetorical
aspects in academic writing: the structure of paragraphs and essays.
By means of models that had these rhetorical aspects, students read,
analyzed, and imitated the models; teachers taught the concepts of
thesis statements, and topic sentences. That is why, in this model,
writing becomes a matter of assembly, of fitting sentences and
paragraphs. "Leaming to write, then, involves becoming skilled in
identifying, intemalizing, and executing these pattems" as is defined
by Silva8 in what he named Current Traditional Rhetoric, which
Reid9 called Pattern - Model Classroom.
Also, ESL writing students began reading more and differently
in classes. ESL students became active, more involved readers and
313

�writers, gammg meaning by approaching a text from individual
viewpoints, whether that text was a model essay, a draft of their own
writing, or the essay of a classmate. Students became authors and
editors; they read and reread their own writing as they edited drafts.
The concept of audience was incorporated in ESL writing classrooms
10
bringing the idea of communicating something purposefully.
Students leamed to consider their audience and to put in order their
ideas to satisfy the expectations of that audience. They read and
thought on the content of the text, "anticipating, predicting, and
constructing the meaning" . 11 The dynamic relationship of ESL
writing students to the texts they wrote and read included the
interaction of all involved, that is, reader, author and their texts. It
12
might be illustrated, according to Reid as follows,

AUTHOR

► 'fEXT

► READER

The introduction of the process approach in the l 980's to ESL
composition was thanks to the discontent with the controlled
composition and the traditional approach. Students in process
classrooms read and wrote to be aware what they would like to
communicate, since many teachers felt that neither of the prior
approaches promoted thought or its expression. Those who, like
Taylor, felt that "writing is not the straightforward plan-outline-write
13
process that many believe it to be", took into account first-language
14
composing process research for new ideas. Assuming as Zamel that
"ESL writers who are ready to compose and express their ideas use
15
strategies similar to those of native speakers of English".
According to Reíd, 16 students started to explore topics through
writing and exchanging drafts. Then, freewriting, brainstorming, and
clustering were put into practice in order to lead students to find their
own ideas and write, and collaborative writing and reading of
students' texts were the result of cooperative group work. Working in
these small groups, students incorporated speaking and listening skills
as they read and afterwards discussed their writings.
So therefore, the writing classroom became a place wherein
student personal creativity and expression were promoted in an
environment of low anxiety level for student writers. This personal
expression led to the use of joumal writing; the ESL teacher read the

jo~1:1al ~d responded providing to students with a reading and
wr1tmg dialogue. These dialogue joumals permitted ESL writers to
'.'become aware of writing as a way to generate ideas and share them
17
m a ~on-threatening way" • The composing process was seen as a
non-lme:rr, continual process of searching, that is, an act of
exploratlon, where writers personalize ali knowledge as they try to
•
•
18
~pprox1mate
meanmg.
Guidance in the process were preferable
mstead of control, now content, ideas, and the need to communicate
would _det~rmine forro.
In this approach, "composing means
19
expressmg ideas, conveying meaning . . Composing means thinking".
In ali t~is _development of the writing process classroom reading
was pa~ _of tt smce st~dents read ~heir o~ writing and responding to
~~at_ ~ntmg._ Flower named th1s "wnter-based" writing, which is
w:1.tmg wntten by and for the writer-author". Such writer-based
wr1tmg possesses a particular relationship that is described as follows
according to Reid.21

AUTHOR/READER

◄

TEXT

. ESL students discussed and wrote from the reading of short
s~ones, novels, and poetry. In the writing process classroom reading
hterature was related to the "reader response joumals" wherein
students wrote their feelings and emotions about the text they were
react·mg. 22 Curren~ly NS a~d ESL writin~ process classroom, as they
are called by Retd, 23 contmues promotmg students read literature
essays, conte~t based articles, and peer writing. Students report thei;
personal ~eelmgs _to those readings in joumals since the written
2
response_ 1s cons1dered by Stemglass
as "an expression and
explanatlon of comprehension". Borne in mind that research results
sug~est that reading, extensive or intensive, and writing related to
25
readmg enhance language proficiency.

Sorne research findings of Reading and Writing
. . Several ~t~dies r_epo~ significant correlations between reading
6
ab1h~y a~d wntmg ab1hty.
These results are expected if pleasure
readmg 1_s a factor of both good reading and good writing. The
hypothes1s that writing develops through reading accounts for the
res~~rch on reading and writing. It also suggests that competence in
wr1tmg develop the same way as competence in a second language.
315

314

►

�27

The following chart taken from Krashen shows results from studies
that relate the positive influence of reading for L2 writing.
Research on Reading and Wntmg
Findings
Subiects
Studv
College freshman Good writers report more pleasure
Kimberling et al.
reading when younger
Woodward&amp;Phillips College freshman Good writers read the newspaper
more
NCTE winners do a great &lt;leal of
High
school
Applebee
pleasure reading
Effective
writers read more, own more
High school
Donaldson
books, report more magazines in the
home
College freshman Good writers had more books at
Ryan
home, were read to more
Boys who get "hooked on books"
Age 12 to 17
McNeil
improve more in writing attitude
College freshman "weak and uncertain" correlations
Illo
between outside reading and writing
(Krashen, 1984, p.
6)

As Smith has pointed out, readers do not automatically become
good writers, since according to him, in order to acquire a writer's
code, a reader needs to take into account two factors in addition to
reading. The first condition is the expectation of success, or rather
28
"the absence of any expectation that leaming will not take place or
that it will be difficult". 29 Where learning (acquisition) is taken for
3
granted, notes Smith "we continue to learn throughout our lives". º
Second, Smith argues that the reader has to become a member of the
same group or community as the writer, or at least a probable
member. When an acquirer considers himself a member of the group,
as writers or future writers, acquisition occurs without the requirement
of externa! force. Readers will write the way good writers do, Smith
concludes.

Schema theory and Reading
When ESL writing teachers began to concentrate on writing
processes, reading researchers started investigating the schema theory
to reading. Bartlett,31 the first scholar to use the terrn schema, refers
to itas "an active organization of past reactions, or past experience".
For schema theory reading is an interactive process because
316

comprehension is given thanks to the interaction between the reader' s
background knowledge and the text. Moreover, the relevance of
schema in reading is based on the premise that the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader,
32
not only to the text itself.
Most approaches in reading take for granted what the reader
brings to the text, knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful source for reading. It
describes what the reader knows about the topic of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored
knowledge is what is known as content schemata. When the reader
detects that the text is a newspaper article or a scientific article, that
knowledge the reader brings is called formal schemata. Thanks to it,
33
the reader knows how particular texts are typically organized.
34
However, Davis points out that evidence has demonstrated that
different sources of inforrnation interact with each other in different
ways and it may not be possible to establish clearly such distinctions
35
of schema as is pointed out by Carrell. Moreover, this supports the
Rumelhart viewpoint about the constant modification of schemata.
As Wallace36 puts it, "The reader needs to bring together linguistic
knowledge, for example knowledge of how texts are constructed, and
familiarity with the discourses within a text, to draw upon a relevant
schema

The Reading-Writing Relationship
Two areas of text analysis research promoted the reading writing
37
relationship in the ESL classroom. First, Carrel
presented the
implications of schema theory on composition teaching, suggesting
that ESL student writers would benefit from studying texts in English
for rhetorical organizations and cues that result in successful
communication. Genre analysis, the study of how different kinds of
writing are organized and presented to a reader, has been found to
38
help both NSs and ESL students read and write more effectively.
Second, contrastive rhetoricians, Reid adds, established that the
patterns in which ESL students prefer to write material change
depending on the culture and can be rather different from those in
their target language, English.

317

�ESL writers differ considerably in their rhetorical schemata,
which leads to an incomplete interactive communication of writing
and reading; texts, then, may become unintentionally ambiguous for
the reader because of differing rhetorical expectations and differing
39
background information.
Using schema theory and contrastive
rhetoric research, ESL writing teachers have realized that an ESL
writer communicates her ideas. The relationships among author, text,
and reader can become complex because the range of the level of
unintentional ambiguity and the range of interpretation is determined,
to a great extent, by the schemata, by the writer and reader, as can be
seen in the following figure,

Areas of Unintentional Ambiguity

lnformation
World
Knowlwdg
Environment

World
Knowledge
Environment
READER

Purpose for AUTHO
Writing

Expectations
Range of
lnterpretation

lnterpretation
Shared Knowledge
(Reid, 1993, p.43)

Writing and reading activate the schemata to find meaning about
the language, content, and form of the topic, as Reid puts it, "writers
and readers have drafts of meaning in their heads as they begin, and
40
both constantly revise these drafts in the light of what Straw calls
the emerging text". Research has shown the connection between
reading and writing, where it is affirmed that good writers are most of
the time good readers. As readers encounter ideas and form opinions
from their reading, they can write those ideas and opinions. At the
same time, they also increase their schema regarding the formats of
English writing and the expectations that writing in this language
318

The general objective of the English course in high school of the
Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México; is to
develop reading skills in order to obtain and use information from
English written texts. The program is formed by two, 80-hour
courses. Among the principal features of the course are,

Purpose for
Writing
Knowlcdge
of the topic

Knowledge
ofthe topic
Expectations

The current paradigm in ESL writing classroom is based on a
balance between process and product, between generating and
discovering ideas, and becoming aware of audience and purpose. In
this context the student/writer realizes not only that potential readers
are expected to bring knowledge to the text, but also their
expectations concerning writing conventions, linguistic experience,
42
and social and environmental conditions.

A brief description of the EFL course in high school

Interactive Reading Graphic
Background
Background
Information

generates. As Krashen states, "It is reading that gives the writer the
41
feel for the look and texture of prose.

■

English as a Foreign Language EFL.
■ Focus on reading comprehension through which the student
develops the necessary skills for obtaining information from written
texts.
■ Grammar, finding and organization of information, and
communicative practice derived from the exploitation of authentic
written texts.
■ Students are encouraged to participate in an active way in the
process of leaming.
■ Di verse methodological and didactic too Is are used in order to
evaluate the leaming process.
■ Performance, in teams, of tasks oriented towards developing
reading comprehension ski lis
■ Problem-solving as a resource for leaming.
(Munguía et al. , 1993)

Reading comprehension as the main goal of the course is among
the relevant features as well as task oriented and group activities are
brought into language classroom for pedagogical purposes. As the
textbook' s writers43 claim, the textbook, where the syllabus is
represented, sets up tasks that develop critica! thinking skills such as
319

�classifying and sequencing, and then applies these skills to language
study. This leads to more effective learning. With regard to student
participation in the language learning process, this textbook promotes
the idea that students take responsibility for their own learning, since
the more students are involved in the learning process, the more they
become motivated. For this reason students are encouraged to use a
variety of reading strategies including, prior knowledge, skimming,
scanning for specific information, guessing meaning from context,
using cognates, using outside resources (magazines, TV and radio
programs, etc.). These strategies seek to help students to be more
aware of their own learning styles and to become familiar with the
new ones.
Pair and group work are presented as key features among the
general teaching techniques as are activities offered in the textbook
44
according to its teacher's guide.
Pair work means that studenttalking time is increased, since each group has nearly forty students,
and students can do extensive practice in the short time the class lasts.
While reading, they can exchange not only opinions but also hints
about particular reading and learning strategies. The promotion of
group work seeks to provide an opportunity for students to interact
with more confidence in an informal setting. It is also a way to
actívate the students' schemata, and 'standardize' the different
students' backgrounds and then the whole class will be able to face
the different activities derived from reading, besides being a worthy
educational practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are
given in the high school English syllabus. First the topic: Time to
Read! In which topics are introduced through authentic texts in order
to help students become aware of reading strategies and different
types of texts. Second, Skill: In which a specific reading skill is
presented. Third, Clearing it up: It presents language structure and
how it functions. Last, Words at work, which seeks to develop
vocabulary, an important resource for reading.
This syllabus tries to cover topics of general interest, but seeks to
give information of interest to high school students in order to get
them involved in interactive reading. Taking into account that the use
of real language develops student self-confidence in their reading
320

ability, most reading material is authentic, nearly 80%. Authentic
material permits students to reflect on the structure and use of
language at its own place. Its value in the foreign language class is
based on that it was written for native speakers and that it was written
with an authentic communicative obiective that is to persuade to
4J
'
'
'
inform, to explain, etc. ' For this reason advertisements signs
'
'
notices, brochures, newspaper and magazines articles have been
included.
There are two reasons for selecting and designing a topic-base
language syllabus: The first is concerned with educational motives.
46
According to Abbott, who argues that students learn through
English, and by means of this focus students in the English content
can become involved with other sections of the school currículum. In
other words, Abbott refers to this as an opportunity for "learning the
language through exposure to content." Hence, it is assumed that
English language becomes itself a means and an end at the same time
'
as a result, an educational value is given. The second reason that
47
favors the use of topic-based syllabus, White adds, is that referring
to motivation. Even only sorne information content is related to other
areas of the currículum, the plethora of covered topics, tries to capture
students attention in issues from trivial ones, but interesting for them
(i.e., movie stars biodata), to social and controversia! issues (i.e. ,
political, social matters). This leads to learning English while
information about different subjects is obtained.
The idea of authenticity generates controversy since it has been
considered that texts, which appear outside their original
'environment' and enter to a classroom for pedagogic reasons \ost
their identity of 'authentic' .48 However, in this syllabus, English
becomes a means for getting information from the real world with
topics that seek to provide not only interesting content but also to
develop linguistic competence.
The guiding principie for the
selection of texts was that they conveyed a message for the reader.
This leads to consider the controversia! view of authenticity that
:V~ddowson and Breen49 propose, since in this view authentic reading
1s m essence interactive and authenticity &lt;loes not relate only to the
text itself but to the interaction between the reader and the text. The
text is reconstructed each time that it is read according to the reader's
321

�purposes. The classroom then, is as genuine as any other context for
reading any text, an authentic or one specially written for the language
class. In the language classroom the task is to allow students to have
access to the context of situation of the text and to its content in order
50
to promote interactive reading.
To conclude, the reading material of this textbook seeks that
reading passages be of real interest and as authentic as possible
regarding the level, be well presented and accompanied by purposeful
act1v1t1es. This will lead to reading with ' understanding' and
51
enjoyment as is recommended by Cunningsworth.
Taking in~o
account the viewpoint of language as a social phenomenon, authentlc
texts with their type sizes, drawings, typefaces of print and writings
help leamers to be aware of "what has stimulated the communicative
.
· ,, 52
event and what 1ts purpose 1s .
Pedagogical lmplications
In the writing-reading classroom, interactive reading and writing
activities can prepare students to fulfill the expectations of academic
discourse, particularly our students of the UANL high schools. These
students are preparing to enter college where as part of the fi~al
assessment in order to graduate, now, they have to take an Enghsh
exam with a writing section included. Content-based and professional
texts as well as a variety of authentic general interest topics comprise
the reading section of the high school syllabus. This variety allow
high school students to get familiar with the work of experienced
writers and different types of writing and at the same time, these texts
function as a source of ideas for encouraging discussion and
interpretation. Hence, students can be able to increase their schematic
knowledge of genre that paves to critical reading, which leads
eventually to successful writing.
There are many ways to exploit texts to encourage activities
linked to writing., besides obtaining informat~on as is ~oge _following
the current syllabus for reading comprehens1on, Re1d introduces
different suggestions made by scholars which can be useful to adapt to
different our needs and context with regard to time --two 80 hour
courses at the high school level, and to the English proficiency level
of our students -they are in a range from false beginners to
322

intermediate, and ali in the same class. Also, these suggestions can be
adapted even if we have classes with 45 students. Among those
suggestions are included one to focus simultaneously on the content
of the text and on the process by which it was written, taking into
account the occasion for writing, the audience, and the limitations of
the writing, and transfer this analysis to writing.
In addition, Reid 54 suggests developing students' awareness of
the writers' choices for reaching their communicative goals. The
existing activities of the different readings are helpful since they draw
attention to the grammatical features, stylistic choices, and the
different ways of development of the texts, among other activities,
and when students get familiar with the structure of the texts,
successful written communication is facilitated. In addition, students
can write about the texts, since they have pre-reading activities. Prewriting activities can be implemented from the same texts. This is
highly recommended since this activity activates associations and
raises awareness of those associations, since examining details and
relevant evidence will help writing students read and write to leam.
Additionally, journals, daybooks, learning logs, and specific
projects can be appropriate for our students' profile and our context as
they can be developed during the semester. Students can respond to
the readings, and reinforce their learning experiences. As our students
are inexperienced writers, and they are language learners with a not so
high level of language proficiency, it is important to start with simple
activities, e.g. parallel writing or creative copy and progress gradually.
Group work activities can be assigned for the semester where
collaborative effort can supplement the lack of writing experience and
low language proficiency, taking advantage of the heterogeneity of
our classes.
Hence, we have the reading section with its
corresponding activities for developing reading strategies to get
information. Now, the challenge is to incorporate the writing
activities in order not only to complete and improve the cycle of
reading and writing, as they reinforce and support each other, but also
to meet the current academic requirements of the UANL with regard
to EFL education. Sample classroom activities in a reader-based
pedagogy which is included in order to illustrate the perspective of
incorporating writing in our reading classes is presented in the
appendix.
323

�With regard to incorporating writing in our EFL class, severa!
considerations have to be borne in mind. Besides restructuring the
syllabus where sorne readings can be reduced in order to
accommodate the new section because even if there are fewer texts to
be read, they will be exploited more because of the writing
component. More integrated and solid language learning sessions will
be the result. For achieving this purpose, the teacher education
program becomes relevant, since most of the time teaching language
leaning is compartmentalized in different skills e.g. listening,
speaking, reading, and writing; this brings about doing the same in
teacher training in the teacher education program. 55 We do not have
experience in teaching writing, however we have the basis as English
teachers in reading comprehension, which is our best asset in this new
academic challenge. Action research, also, can be our best friend in
order to make informed decisions.

Final Thought
The perspective of reading and writing as a shared knowledge
leads us to consider that what we know about reading, we are able to
know about writing. Even reading and writing can be considered in
terms of the same process to sorne extent. 56 As beginning readers need
more contextual support to compensate for their restricted language
knowledge, so do English language beginners and inexperienced
writers. As students become better readers, they should need less the
context and be better writers. Outside the classroom, readers face
texts without any help. Between a reader and a text there is no
supporting context, neither a specific task for activating schema, at
least explicitly. However, texts with a context and activating schema
are still relevant in advanced students in reading and writing courses.
Adopting a writing component in the reading syllabus brings about
considerations in relation to curriculum, methods and materials.
There are two different views on the nature of writing. The first
is what is named the product approach which focuses on the result of
the act of composition, i.e. the letter, essay, story and so on, as well as
class activities such as copying, developing sentences and paragraphs
from different types of texts.

On the other hand, the process approach regards writing as an act
of composition, focusing on the process by means of which the text
was created as well as on the product itself. Writing, according to
57
Zamel is composed of different stages where it is started with vague
ideas about what to write. Then ideas are polished, developed and
transformed as the writer writes and rewrites. Studies have suggested
that skilled writers view their writing from a global perspective. In
the process of discovering meaning, these experienced writers
changed whole chunks of discourse, and each of these changes
represented a reordering of the whole .. Successful writing, according
to Nunan, 58 for the ESL learner is:
o
mastering the mechanics of letter formation;
o
mastering and obeying conventions of spelling and
punctuation;
o
using the grammatical system to convey one's intended
meanmg;
o
organizing content at the leve! of the paragraph and the
complete text to reflect given/new information and
topic/comment structures;
o
polishing and revising one's initial efforts;
o
selecting and appropriate style for one's audience.
Nunan
And, I would add, to write.

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324
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management.
Oxford: Blackwell.

Appendix

Sample Classroom Activities in a Reader-Based Pedagogy
l.
After you and your classmates have ali read the same
text, choose a partner. You and your partner tell each other about the
particulars in the text that "rang a hell." What meant something to
you? After you and your partner have shared your responses to the
text, compare the differences or similarities of your responses. Why
might they be different or similar?
2.
Write down your story (from no. 1 above) and write
down your partner story. Then analyze how the two are similar or
different.
3.
You are an illustrator. Draw a picture or pictures to
accompany the text that you have read. Describe your picture(s) to
your partner. Explain your choice of images.
4.
You are Mr./Ms. X (a person from the text). Tell the
story from this person's point of view. Elaborate and personalize
"your" role in the text.
5.
Tell whether or not you would have your character (no. 4
above) play a different role, if you were the author of the text.
Explain that role. Rewrite the text according to the changes you
would make.
6.
Write your own text parallel to the text that you have
read.
7.
Choose to be one of the people featured in the text that
you've read. Write a script for your character; then role-play the
character, with sorne of your classmates taking on the roles of the
other characters.
8.
Tell your partner about the text in such a way that he or
she will be sure to want to read it. (In this case, different students
have been assigned toread different texts).
327

�9.
Draw a time line for the events in the text.
1O.
With your partner, create a new title for the text. Be
prepared to explain to the class why your title is better than the
original one. Analyze the differences.
11.
Characterize the author's attitude toward the subject that
she or he has written about. lf you were written about the same
subject, what would be your attitude be? How would your attitude
change the text?
12.
Choose one person, place, or object from the text.
Describe her/him/it in full detail.
13.
Write an advertisement for the text. Explain which group
of readers you are targeting. Explain why your advertisement will
appeal to them.
14.
Work with your partner to create a different subtitle for
the text. Analyze your subtitle. What &lt;loes it add to the title?
15.
Tell the class what the author of the text could have done
to write a text that you would have liked better.
16.
Write the text (no.15)
17.
State the thesis of the author of the text. Then discuss /
write from your own experience. Does your experience lead you to
the same conclusion? What is your own thesis? How &lt;loes your own
thesis compare to author's?
18.
Take the subject of the text. Discuss with your partner
your connection to this subject. What do you know about it? What
experience have you had with it?
19.
Study the illustrations that accompany the text, if there
are any, tell your partner what comes in mind as you look at the
illustrations.
20.
(Variation on No. 19 above) Describe to your partner
what illustration (s) should accompany the text. Explain in exact
detail. Why would yours be better?
21.
Write a new text, in which you weave together your story
with the story of the original text. (Your own life experience and
knowledge of the subject of the original text constitute your story).
Include sorne of your classmates' stories, too. Before you are
through, !et those whose stories are woven into your new text read
what you have written.
(Taken from Blanton, p. 243)

1

Carson Eisterhold, 1990 in Reid 1993, p.35.
Straw &amp; Sadowy, 1990 in Reid, 1993, p.36.
3
1993, p.36.
: Raimes, 1996, p. 1O; Dubin &amp; Bycina, 1991 in Reid, 1993, p. 36.
Silva, 1990, p. 13.
6
Reid, 1993, p.36.
7
1993, p. 37.
8
1990,p.14.
9
1993, p. 37.
10
Reid, 1993, p. 37.
11
Haas &amp; Flower, 1988; McCormick, Waller &amp; Flower, 1987; Swaffar,
1988 in Reid, 1993, p.38.
12
1993, p. 38.
13
1981, pp. 5-6 in Silva, 1990, p. 15.
14
1982.
15
p. 203 in Silva, 1990, p.15.
16
1983, p.38.
17
Spack &amp; Sadow, 1983, p.575 in Reid, 1993, p. 38.
18
Zamel, 1983a, p. 165; Murray, 1993, p. 338.
19
Raims, 1983a, p.261 in Silva, 1990, p.! 5.
20
1979 in Reid, 1993, p.38.
21
1993, p.38.
22
see Collie &amp; Slater, 1987; Costello, 1990; Povey, 1986; Spack, 1985 in
Reid, 1993, p. 39.
23
1993 .
24
1986, p.4 in Reid, 1993, p. 39.
25
see Reid, 1993, p.39.
26
e.g. Grobe and Grobe, 1977, Mathews, Larse, and Butler, 1945, both using
collegefreshman; Zeman , 1969, using second and third grade children;
Evanechk, Ollil, and Armstrong, 1974, using sixth graders in Krashen, 1984.
27
1984.
28
acquisition in Krashen 's terms.
29
Smith, 1981 a, p.111 in Krashen, 1984, 25.
30
p. 111 in Krashen, 1984, p. 25.
31
1932 in Anderson and Pearson, 1988, p. 39.
32
Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79; Reid, 1993, pp. 39-41.
33
Carrell 19836 in Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79 and Moran and
Williams, 1993, 66.
34
1995, p. 68.
35
1983b, 1984, 1987 in Davis 1995.
36
1992, p.37.
37
1987 in Reid, 1993, p. 42.
38 Ret'd, 1993, p. 42.
2

Notes

329
328

�EL MEJOR CABALLERO DEL MUNDO
39

Horowitz, 1988 in Reid, 1993, p.42.
40
1990 in Reid, 1993, p. 43.
41
1984, p. 20.
42
Rosenbalatt, 1988 in Reid, 1993, p. 44.
43
Munguía et al. , 1993.
44
Munguía et al., 1993.
45
Swaffar, 1985, 17.
46
1987 cited by White, 1988, p. 65.
47
1988, p. 66.
48 Meinhof in Wallace, 1992. p. 79.
49
in Wallace, 1992, p. 81.
50
Wallace, 1992.
51
1995, p. 73.
52
Dendrinos, 1992.
53
1993, pp. 43-46.
54
1993.
55
Kroll, 1990, p. 64.
56
Nunan 1989, p. 37.
57
1982 in Nunan, 1989, p. 36.
"8
' 1989,p. 37.

Lic. Joel Servin Ortega
Universidad Tec Milenio
Campus Monterrey

Así me ayude Dios, no deberíais tener vergüenza
en nombrar a vuestro padre,
pues es el mejor caballero del mundo
y procede de reyes y de reinas
y del más alto linaje conocido
y ha tenido la honra de ser, hasta ahora
el mejor caballero del mundo...

Ginebra, La búsqueda del Grial , p. 37
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?
Jesús de Nazareth, Mateo 16, 26

Las aspiraciones del hombre, sus ideales, visiones y suefios dan forma a
las mas variadas expresiones artísticas que van desde la arqu itectura a la
literatura. A través de complejos procesos semánticos, semióticos y
culturales, la obra de arte recorre los pasajes de la Historia tomando a su
paso nuevos significados, nuevas interpretaciones; gracias a las nuevas
consideraciones estéticas, filosóficas y críticas, la obra puede renovarse
gracias a nuevas interpretaciones, a nuevas lecturas.
Desde su descubrimiento por los románticos del siglo XIX, la imagen
del caballero, como en general los temas medievales, han sufrido la
distorsión y la lectura tendenciosa. Podríamos decir que actualmente
contamos con los e lementos necesarios para conocer, estudiar y tratar de
comprender una de las épocas decisivas para la formación del mundo
contemporáneo. Uno de los paradigmas más importantes dentro de la
literatura Occidental ha sido el del caballero andante. figura que recorre
buena parte de la literatura europea. Sus antecedentes se encuentran en La
Ilíada, los héroes aqueos y troyanos cuyas hazañas, o como se considerarían
en las narraciones med ievales, "hechos de armas", serían las referencias
obligadas para considerar los nuevos valores y estándares del héroe
medieval.
330

331

�Sin embargo, la fabricación de esta nueva raza de hombres, los
caballeros andantes, correspondería a una nueva visión del mundo y de un
nuevo orden en la sociedad pues las costumbres y usos de las cortes
medievales de los siglos XII y XIII se trasplantarían a la literatura. Es así
como el vasallaje dio la estructura relacional a los personajes de los relatos
de caballeros andantes, donde éstos son los servidores de sus señoras, su
fidelidad, amor y servicio corresponde sólo a una dama, cuyas caracter(sticas
deberán ser principalmente, el ser parte de la corte y contar con un lmaJe que
de fe de su condición de noble. A pesar de las características generales y de
los lugares comunes en las narraciones que cuentan de los hechos y proezas
de los caballeros, existen algunos tópicos y particularidades que cada
personaje e historia tienen y que en algún moment?, escapan, a los estándares
que se atribuyen a las historias y a los personaJes. Es as, como surge el
caballero de Dios, con un propósito y destino ultraterrenos; y en este
concepto de "caballería celestial", quisiera considerar los cambi_os en las
metas tradicionales de aquellos que fueron en busca del Santo Gnal, donde
resultará decisiva para el logro de las metas de los caballeros, la teología
subyacente en el texto.

semántico, le da al Grial una proyección icónica al futuro, sobre todo dentro
de un_ sistema religioso donde la imago será preponderante sobre el logos.
Pareciera que Jesús le hubiese dicho al que dudó después de su resurrección
"bi_e~aventurados los que vieron y por ver creyeron", pues el sistema
r~li_g,oso romano basó gran parte de su liturgia y actos de fe en objetos
v1s1bles (a pesar de los místicos, podemos constatar que hoy permanece ese
culto a 1~ imagen, que va desde la representación de los personajes bíblicos,
hasta de Jerarcas eclesiásticos y reliquias).

El texto que tomaré como referencia es el cuarto libro de la reco~ilación
conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo del Lanzarote-Gnal, La
búsqueda del Santo Grial, editado por Alianza ~' traducido p~r. Carlos, Alvar
(Madrid, \ 997). El personaje que tendremos baJO nuestro analts1s sera el de
Lanzarote, ya que su papel en este relato permite para nuestros fines una
mejor representación y ejemplo de la n1turaleza humana, además de que es
el estereotipo del caballero andante.

En otra versión, se cuenta que el apóstol Pedro llevó el Grial a Roma.
donde permaneció hasta la persecución del emperador Valeriana, hecho que
obligó al Papa Sixto 11 a deshacerse de reliquias y joyas. El Santo Vaso fue a
parar a Huesca, España, hasta la llegada de los musulmanes. El obispo de
Huesca abandonó la ciudad y se llevó consigo el Cáliz, se refugió en una
cueva del monte Pano donde posteriormente se desarrolló un monasterio.
Después de varios trámites el Grial fue trasladado a Valencia. donde según
un documento, el Cáliz se encuentra ahí desde 1437 hasta la fecha.

Es imprescindible conocer acerca de la historia del Santo. Grial, sus
significados y leyenda::i, para comprender. mejor,, el pape! q,u~ tiene ~n. La
búsqueda. Este objeto tiene una relevancia - m_as que h1st~nca y b1blicamística, esotérica y mágica cuya leyenda proviene de vanas fuentes. ~n
primer lugar, el origen del Grial se encuentra en dos de los c~adr_~s mas
trascendentes para el Cristianismo: la Santa Cena y la Cruc1fix1on. Es
interesante notar que es el mismo vaso utilizado por Cristo primero, en el
acto simbólico que representa el ofrecimiento de Su cuerpo y Su sangre, Y
por José de Arimatea junto a la cruz para recoger la_ sa_ngr~ ,del Salva?or. Lo
que en principio fue figura, luego fue acto, matenahzac1on de la '?ea: la
sangre simbolizada en la Cena corría sobre la madera de la cruz recogida por
manos piadosas en el mismo vaso que se usó en la Cena. Interesante no_tar
este hecho ya que la segunda función a la que se somete el Gnal,
corresponde a un acto donde el objeto es, de alguna manera, traspuesto a otro
uso a una función única, especial. cuyo significado se gesta en el acto
'
..
mismo en que sucede el hecho en su conjunto. Este nuevo revest1rn1ento
332

Hay distintas versiones acerca de la suerte que correría el Grial después
de la crucifixión. Una de ellas dice que José de Arimatea, aquel piadoso rico
que sepultara el cuerpo de Jesús en la tumba familiar, fue a evange_lizar a los
paganos del norte de Europa -tradicionalmente se cree que él fundó la
primera iglesia cristiana en Glastonbury- y que llevó consigo el Santo Vaso.
Después de un periodo de casi mil años, la búsqueda del Grial aparece en los
relatos de caballeros, donde los más valientes irían en búsqueda del Santo
Vaso. En 1930 se descubrió un objeto en los terrenos adyacentes a la iglesia
de Glastonbury, que provenía de Tierra Santa; para los habitantes de la
localidad se convirtió en objeto de culto y veneración.

Otra leyenda dice que el Grial estuvo en posesión de los cátaros en
el siglo XII. Debido a que la Iglesia declaró hereje a este grupo, se desató
una persecución en su contra, la que orilló a éstos a refugiarse en un sitio
al_t~ ~ peligroso llamado Montsegur, en Francia. Los ejércitos del Papa se
dmg1eron al castillo de Montsegur y lo sitiaron. Después de diez meses de
asedio, los cátaros no pudieron resistir y según la leyenda, algunos jinetes
escaparon llevándose algo de suma importancia para ellos; por supuesto se
cree que portaban consigo el Grial.
Una versión más, la del poeta Albrecht, menciona que el Santo Vaso se
encontraba en un lugar extraordinario: un palacio circular aderezado de ricas
joyas donde se resguardaba el Grial, junto a esta construcción se encontraba
un lago sin fondo. En Irán. en 1938, unos arqueólogos encontraron unas
ruinas que se asemejaban a la descripción que hizo Albrecht. La leyenda
333

�cuenta que ese lugar era un templo llamado el Trono de los Arcos y que fue
construido por un rey persa para custodiar un objeto de valor incalculable
para el cristianismo.

La leyenda del Grial parte de un contexto cristiano, pero sus
significados y lecturas rebasan el ambiente meramente religioso y puede
dársele un significado que va desde lo espiritual y mágico, hasta la ficción
más ridícula, absurda e ignorante (como la supuesta historia que tiene que
ver con el Grial y una supuesta descendencia de Jesús).

En~onces fueron a sentarse los caballeros, cada uno en su lugar, igual
que hab1an hecho por la mañana. Y cuando estuvieron todos sentados y en
calm~, oye_ron un tru~no tan grande y extraordinario que pensaron que el
palacio se iba a hundir. Entonces entró un rayo de sol que dio al palacio el
dob~e- de luz de la que tenía. Quedaron todos iluminados por la gracia del
Espmtu S_anto y ~ornenzaron a mirarse, pero no sabían de dónde les podía
haber venido y, sm embargo, no había allí nadie que pudiera hablar ni decir
una sola palabra por su boca: todos enmudecieron, grandes y pequeños. y
cuan,do ya lleva~an un :ato así, que ninguno de ellos había podido hablar,
entro el Sant~ Gnal, cubierto con un jamete blanco; nadie logró ver quién lo
llevaba. Entro por la gran puerta del palacio y una vez que estuvo dentro el
saló_n se ll~nó de buenos olores, como si todas las especias de la ti;rra
hu_b1eron sido derramadas allí. Dio la vuelta a la sala, alrededor de los
asie~tos, y conforme pasaba por las mesas, éstas quedaban dispuestas con la
1
c_orn1da que c~da uno quería" Es interesante notar las coincidencias que
tiene este pasaje con el Paraíso prometido a los creyentes del Corán descrito
=n el _Halmahereig ~La escala _de Mahoma), donde se describe así tal lugar:
Decir Genet hanay1m es lo mismo que decir un jardín completamente lleno
de toda clase de d~licias que el corazón del hombre pudiera imaginar [... ]
L~s pabellones estan colocados sobre unos manantiales, que brotan de allí
m1sm~, agua y vino, de toda clase de sabores y colores que pueda pensarse.
Tamb1en se escuchan allí los dulces y maravillosos cantos de unas doncellas
que _están sentadas a la sombra de unos árboles, todos ellos de piedra¡
pre~1osas y con frutos muy dulces y sabrosos. Resuenan también los sones
de mstrurnentos, tan dulces y agradables para el oído que ningún corazón es
capaz de pensar" 2 ·'Delante de ellos tendrán una mesa preparada de modo
que nunca les llegue a faltar cuanto quieran comer o beber" 3

En la historia de La Búsqueda, el Grial se sitúa en dos planos: uno
espiritual y otro mater;al; esta dualidad corresponde a la naturaleza bipolar
de los conceptos y signos cristianos, el más evidente sería Jesús mismo, el
hombre-Dios. Es en el plano material donde se sitúa la aparición del Grial en
la corte del rey Arturo, donde significa en su nivel más superficial, el
bienestar material, donde hay abundancia en todas las cosas; podríamos decir
que el Santo Vaso revestiría a la tierra donde se llevase, - y aquí vemos otro
paralelismo más con un tema bíblico, -de los atributos materiales de la
Tierra Prometida, lugar donde Dios llevó a Su pueblo para habitar en un
entorno por demás favorable. En este caso el Grial es portador de similares
beneficios, además de otros dones fantásticos, pero que no es estático sino
móvi l, aunque también debe ser alcanzado, "conquistado'', pero no a través
de las armas sino por medio de presentar una perfección espiritual. El texto
narra la aparición del Grial en la corte del rey Arturo de esta manera:
·'Bajaron las damas a oír vísperas por la solemnidad del día. Cuando el rey
salió del monasterio y sub ió al palacio, ordenó que pusieran las mesas.

. Es muy notable la profusa descripción de las delicias que disfrutará
quien alcance tal lugar, es por demás evidente la satisfacción de los sentidos
Y lo~ apetitos materiales del hombre, incluso los más carnales, pues en otro
pasaje se habla de que se concederán quinientas esposas, mil doncellas para
esco_g~r a sus esposas cuando se desee, además de ocho mil vírgenes para su
serv1c10. En su paso por la corte de Camaloc (Camelot), el Grial regala los
caballer_os de viandas extraordinarias, lo que deja satisfechos a quienes
presenciaron tal evento. Es así corno se sitúa la presencia del Vaso y sus
don~s, ~uramente materiales, que pueden ser alcanzados con los sentidos y
que md1can el carácter meramente superficial de lo que no se puede ver y de
lo que no to?os pueden alcanzar: los misterios y secretos espirituales que
guarda el Gnal, a no ser por los predestinados a triunfar. La visión de tales
dones tien~ una respuesta inmediata en los receptores de las imágenes.
represe~ta~1ones _q~e involucran a los personajes en un asunto que por su
caractenst_1ca espmtual, la cual no es vista plenamente, dará cuenta a través
de la propia carnalidad de los caballeros, de sus vidas.

Estas son algunas de las leyendas que nos hablan del Grial,
encontramos también que hay muchos lugares que se adjudican la posesión
del verdadero Vaso, y que van desde iglesias hasta museos, como el
Metropolitano de Nueva York.
En cuanto a las referencias de significado y propiedades del Grial ,
podemos señalar básicamente dos. Una, veterotestamentaria, donde el Grial
como portador de dones y bienestar tiene un paralelo con el Arca del Pacto,
símbolo de la presencia de Dios entre el pueblo de Israel. En tiempos del rey
David, cuando éste la llevó a Jerusalén, el Arca permaneció durante tres
meses en el hogar de Obed-edom, lo cual fue motivo para que Dios lo
bendijera: "y el arca de Dios estuvo en la familia de Obed-edom, en su casa,
tres meses; y bendijo Dios la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía"
Primer Libro de Crónicas 13:14. Por otra parte, esta presente el elemento
celta, donde las narraciones dan cuenta de un objeto fantástico, el caldero,
objeto utilizado por dioses celtas para dar dones maravillosos; por ello
algunos han visto al predecesor britano del Grial en éste.

334

335

�A partir de este momento los caballeros se comprometen a conseguir el
Grial jurando ante los Evangelios, la meta es conocer sus misterios y
terminar así con tal aventura. Después se despiden todos los caballeros del
rey y la reina (ésta se despide de Lanzarote en privado) y después parten
hacia la búsqueda del Grial. Aquí se nos narra algo que será definitivo para
el éxito de Galaz en la aventura, además de la predestinación. "El rey que
vio a Galaz sin escudo y que quería marcharse a la Búsqueda sin llevarlo, se
dirigió a él y le dijo: - Señor, me parece que no hacéis todo bien, pues no
lleváis escudo, como hacen vuestros compañeros. Señor -le responde- mal
haría si lo llevase. No tomaré ninguno mientras no me lo ofrezca la ventura',4
Días después se encuentran Galaz y otros compañeros en una abadía donde
se encuentra un escudo especial, de tal suerte que quien lo porte sin ser el
caballero para quien fue hecho, después de dos o tres días moriría sin
remedio. Galaz se quedaría con tal escudo, por ser el hombre destinado a
portarlo. En cuanto a la simbología cristiana, el escudo se describe como una
parte de suma importancia en la armadura del cristiano, la cual es descrita en
un sentido espiritual en la Carta de Pablo a los Efesios de esta manera:
"Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno" 5 Todos los demás caballeros llevaban su
propio escudo, pero éste había sido reservado para alguien especial; además,
el escudo había sido posesión de la casa de José de Arimatea. Encontramos
como referencias a este tema de las armas y armaduras, las que fueron
entregadas a los personajes de la mitología griega, cuyas armas fueron
obsequio de los dioses y que les permitieron lograr el éxito en sus objetivos.
Además, en el escudo se llevaba pintada en algunos casos la heráldica de la
casa o linaje, en otros casos se llevaban los colores o signos representativos
del reino u orden (como la cruz roja sobre el fondo blanco en el caso de los
cruzados).
Es así como Galaz parte a la Búsqueda, los demás caballeros harán el
intento por conseguir el Grial con sus propios recursos. Después de varios
eventos, Galaz se encuentra con dos caballeros, Perceval y Lanzarote, mas
no lo reconocieron puesto que Galaz llevaba armas distintas a las que ellos
estaban acostumbrados a verle. Es por ello que combaten contra Galaz, quien
los vence con facilidad. Éste sigue su camino, Perceval toma una ruta
diferente a Lanzarote, quien al anochecer se encuentra con una capilla que
guarda un rico altar. El caballero sucumbe ante el cansancio mientras un
caballero enfermo, transportado en camilla llega al lugar donde se encuentra
Lanzarme, éste deseaba encontrarse con el Grial, medio por el que Dios
hacía milagros y maravillas. En este contexto es como se presenta el Grial
ante Lanzarote, quien debido a que estaba en "duermevela", no consigue ver
plenamente el Vaso ni siquiera logra asombrarse ante tan extraord inario
hecho. El relato ofrece una tesis más: debido a los pecados "que le habían

336

sorprendido". Recordemos que en el sistema católico romano, el creyente
puede alcanzar el perdón al hacer la confesión de pecados y realizar la
subsiguiente penitencia indicada por el sacerdote, quien lo absuelve así de
sus faltas. En este caso, Lanzarote no había hecho tal trámite, ya que él
mismo reconoce cargar con tal fardo: "¡Ay, Dios! Me han perdido mis
pecados y mi mala vida; bien veo que mi desgracia me ha confundido más
que ninguna otra cosa, pues cuando ye debía reparar mis faltas, entonces me
destruyó el enemigo[ ... ] no hubo momento en que no estuviera cubierto por
las tinieblas del pecado mortal, ya que siempre he vivido en la lujuria y en la
villanía de este mundo" 6 Lanzarote ve perdida la gran oportunidad de
encontrarse con el Grial y "una voz" lo recrimina así: "Lanzarote, más duro
que la piedra, más amargo que la madera, más inútil y más vano que la
higuera, ¿cómo has sido tan atrevido que osaste entrar en el lugar donde
viste el Santo Grial? Vete de aquí, pues este lugar ha sido infectado con tu
7
entrada"
La mención de la higuera tiene un claro eco del pasaje de los
Evangelios, donde se narra que Jesús tiene hambre y busca fruto en una
higuera pero no encuentra alguno, por lo que le manda que se seque;
referencia que se menciona también en la Búsqueda, cuando un ermitaño le
explica a Lanzarote el significado de las palabras que la voz le dijo.
Las reacciones de Lanzarote ante la aparición del Grial, exhiben al ser
humano en un sentido puramente emocional ante las cosas espirituales, es
Lanzarote representante del caballero que cumplía con el rol social que se le
adjudicaba; ya que incluso, sus amores con la reina Ginebra estaban
perfectamente estructurados dentro del amor cortés. En esta narración se
rompe con esa estructura, al calificar como pecaminosos los tratos que tenía
Lanzarote con la esposa del rey Arturo, lo que coloca esta relación de amor
entre la dama y el caballero bajo otros estándares morales y sociales, lo que
resulta una tremenda contradicción en el sentido en que se habían
desarrollado estas relaciones en otros relatos de caballeros y amor cortés, ya
que como sabemos, para la Iglesia el amor hacía que los cónyuges fuesen
propensos a caer en el pecado de lujuria, razón por la que el amor estaba
considerado fuera del matrimonio y, definitivamente. situado en las
relaciones del amor cortés, donde al adulterio no se le veía como una falta al
voto matrimonial, sino como una salida a las pasiones bajas que no
convenían al santo matrimonio, que resultaba así, un contrato entre dos
personas de linaje y estamento similar. Es así como Lanzarote, un ser carnal,
pero con las más altas virtudes del caballero, al encontrarse con el Grial en
un contexto distinto, está expuesto no sólo a las virtudes del Santo Vaso sino
a su pobreza espiritual, a sus pecados y a su falta de voluntad para seguir por
un camino de santidad. Además, la santidad de los caballeros que van en
búsqueda del Grial, propiciará que Dios abra paso en el arduo camino. y sólo
así es que podrán alcanzar su objetivo: "Es muy cierto, Lanzarote. que en
vano iréis a esta Búsqueda si antes no os limpiáis de todos los pecados

337

�mortales y alejáis de vuestro corazón los pensamientos terrenos y lo~
deslices del mundo, pues debéis saber que en esta Búsqueda no os valdra
para nada vuestro grado de caballería si el Espíritu Santo
os abre el
camino en todas las aventuras que encontréis; [... ] en este serv1c10 en el que
habéis entrado no pertenece en absoluto a las cosas terrenales, sino a las
celestiales. Por eso, podéis ver que el que quiere la perfección en alguna cosa
conviene que antes purgue y limpie todas las_ inmundicias t~rrena~, [... ] pero
si fuera de tan débil fe y tan pobre que piensa conseguirlo mas por sus
hechos de armas que por la gracia de Nuestro Señor, sabed que no podrá
8
salir sin vergüenza y dentro no hallará nada de lo que busca" Una Y_o~ra
vez se hace saber que la gracia divina es necesaria para que en este serv1c10,
que es la caballería celestial, aquellos que han sido llamados Y que han
decidido llevar a cabo tal empresa, agraden al Señor y lleguen al final de la
aventura. La gracia de Dios se entiende como un don que hace posible que el
hombre, en este caso el caballero, pueda desarrollar una tarea asignada con
éxito, cumplir un propósito para el que ha sido escogido. No bastab~n
entonces, los hechos de armas, el linaje, ni siquiera la "belleza" que tema
Lanzarote, los requerimientos para tener contacto con el Santo~ a~o, _eran los
mismos que para los primeros creyentes en los albores del cnst1amsmo, es
decir, que las características que se buscaban en los caballeros eran
atemporales, eternos, en el sentido de que traspasaban las estructuras
sociales culturales y el poder terrena!. Podemos ver claramente que la
caballería celestial tenía básicamente dos características (vemos una vez más
el concepto de dualidad); la primera consiste en el ~ech_o de que _el caballero
debe ocuparse de su alma, es decir, de presentarse hmp10 ante Dios, de estar
a cuentas con Él y seguir un camino de santidad, lo que resulta en apartarse
de los placeres mundanos y de no apegar~~ a las cosas_ del mundo, c~n el fin
de que el Enemigo no encuentre ocas1on de rend1rl_e~ y destruirles, la
segunda es que los caballeros necesitarán d~ la ayuda d1vma, p_ara lograr las
metas y seguir puntualmente las encomiendas que el Senor les haya
encargado.

~º-

Pero no cualquiera es candidato para recibir la ayuda divina. En la
Búsqueda sólo tres caballeros llegan al final de la aven~ura, Boores, '.erceval
y Galaz, éste último, considerado el elegido para terminar con la Bu~~ueda,
un caballero virginal, lleno de todas las virtudes y dotado de las hab1_hdade~
y características que exigía tanto la caballería terrenal _como la celestial. As1
que sólo algunos son dignos de tal cuidado, el texto de_1a en claro que aunque
muchos caballeros habían salido de la corte del rey Arturo en Camaloc en
búsqueda del Grial, sólo los predestinados terminarían tal aventura.
No considero a la predestinación de los caballeros como elemento o
como característica de la caballería celestial, debido a que más bien lo
considero un problema teológico-filosófico, teológico porque surge la

338

cuestión (y según lo sugiere la narración), de si sólo los predestinados
podrán alcanzar la gracia divina y por consiguiente, el éxito en el camino
espiritual, y filosófico porque quizás podríamos situar a la predestinación
desde un contexto ontológico, en el sentido de ser un accidente o en todo
caso, una causa.
De cualquier manera, estos conceptos no sólo segregan a las masas en
general, de hecho las aventuras de los caballeros sólo podían ocurrirles a
ciertas personas en un círculo social cerrado -el linaje, por ejemplo, es
imprescindible para ello-, sino que en ese mismo contexto cortesano se hace
una clasificación: la gracia entonces se· vuelve exclusiva, particular, si la
aspiración de trascender la condición que a cada persona le otorgaba el
estamento en el que se encontraba era prácticamente imposible, pasar de la
caballería terrenal a la espiritual era una ilusión.
En la introducción a la Búsqueda Carlos Alvar menciona que el autor
no buscó escribir una obra "propagandística". eso es totalmente claro. Pero
el autor, a pesar de apartarse un poco de los lineamientos tradicionales del
amor cortés y las características de los personajes en las novelas de
caballerías, construye toda la trama psicológica, la estructura social, la
liturgia y la moral, así corno las expectativas ultraterrenas y las leyendas, en
un fundamento teológico llevado a la práctica en el ámbito de la realidad en
su tiempo. Es así como la penitencia, la reflexión, la culpa, la tristeza, así
como los deleites espirituales -que también están condicionados y
perfectamente estructurados- responden a dogmas y principios eclesiásticos.
Podemos señalar que es una constate en el relato, que los personajes busquen
o hagan uso de un intermediario entre ellos y la Deidad. Desde el capellán.
pasando por el ermitaño y personajes como Josofes (hijo de José de
Arimatea), el mismo Galaz es requerido por su padre, Lanzarote, para que
Dios se apiade de él. La intermediación entre el hombre y Dios, la
exclusividad de la Iglesia para lectura e interpretación de Las Escrituras, así
como la proliferación de objetos de culto, son características de los dogmas
católico-romanos y cuya influencia creo es evidente a través de la
construcción del texto.
Es interesante la comparación entre la caballería cristiana, Occidental,
con la árabe, específicamente con la sufí, conocida con la voz árabe futuwah.
En ésta, los caballeros tienen la misión de ser receptores del espíritu divino.
todos son susceptibles de alcanzar los más altos honores tanto terrenales
corno espirituales y se les considera ipso facto, corno caballeros con un
propósito divino; lo único que deben hacer es mantenerse dentro de los
lineamientos del sufismo. Un claro ejemplo de esta caballería espiritual
árabe en la Edad Media la encontramos en los jenízaros.
339

�La identidad del individuo condiciona sus pensamientos y acciones; así,
vemos que el caballero sufí carece de los conflictos morales y espirituales
que el caballero cristiano, pues la culpa es una constante en éstos, mientras
que la fe de los árabes los impulsa a realizar sus metas. No hay tránsito entre
lo terrenal y lo espiritual, por lo menos no tan marcado como en el contexto
cristiano. Un eco actual de tales órdenes y cofradías podría rastrearse en los
grupos extremistas (por supuesto, no sólo los islámicos), que buscan cumplir
una misión divina, política o social a cualquier costa.
Finalmente, Lanzarote regresa a la corte del rey Arturo después de vivir
otras aventuras, en una de ellas volvió a tener cerca el Grial pero no lo pudo
alcanzar debido a una prohibición de entrar al lugar que lo custodiaba,
Lanzarote desobedeció y sufrió las consecuencias de tal acto. Regresa no
como en otras ocasiones, loado por el mundo. después de vencer mil
caballeros, de conquistar castillos y vencer en torneos a los brazos de su
dama Ginebra, sino a una corte que se alegró de volver a mirar la figura del
caballero, quien seguramente no volvería a ser el mismo, no sólo por su
trayectoria en esta aventura, sino porque Lanzarote no estaba acostumbrado
a la derrota, y menos a la humillación pública (incluso por un siervo
cualquiera, como narra el texto). A pesar de haber sido el caballero con más
fama, honor y el que mejores hechos de armas hacía, además de ser
distinguido por la Divinidad con los mejores dones y belleza, Lanzarote, el
mejor caballero del mundo, no pudo alcanzar a descubrir los misterios del
Grial y terminar así la más grande aventura a la que podía aspirar caballero
alguno.
La Búsqueda es una aventura donde se demanda del caballero lo mejor
de él en todo sentido, enfrenta al caballero con sus propios temores, vicios y
pecados, así como tan:bién resalta las virtudes y las buenas acciones. Es la
aventura del Santo Grial, la metáfora del deseo humano por alcanzar los
divino, lo espiritual, de trascender lo terrenal e ir más allá de sus propias
fuerzas por lograr lo más preciado: el conocimiento de los misterios
celestiales y de entablar contacto con el Creador directamente, como Galaz
antes de morir a petición suya; pero todavía faltarían algunos años para que
Lutero enseñara que "el justo por la fe vivirá", abriendo así un nuevo camino
para tener una relación con Dios y que fuese posible que cualquier hombre
pudiera participar en tal evento sin intermediario alguno.

Editorial Vida, 198 l.
Curtius, Ernest R. Literatura Europea y Edad Media Latina. Segunda
reimpresión. México: FCE, 1988.
La búsqueda del Santo Grial. Traducción de Carlos Alvar. Primera edición
en "Biblioteca temática". Madrid: Alianza Editorial, 1997.
Libro de la Escala de Mahoma. Según la versión latina del siglo XIII de
Buenaventura de Siena. Traducción de José Luis Oliver Domingo. Madrid:
Siruela, 1996.

Notas Bibliográficas
1

La Búsqueda p. 31
La escala de Mahoma, p. 89
3
La escala de Mahoma, p. 91.
2

4

La Búsqueda p. 42.
Efesios 6: 16.
6
La Búsqueda p. 84
7
La Búsqueda p. 83.
8
La Búsqueda pp. 143, 144
5

.. ,

Bi bliografia
Auerbach, Erich. Mimesis. Sexta reimpresión. México: FCE, 1996
La Santa Biblia. Antigua versión Reina-Valera. revisión de 1960. Miami :

340

341

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agustín Basave Fernández del Valle</name>
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        <name>Alfonso Reyes</name>
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                    <text>1Centro de ~studios Humanísticos

2002

�CENTRO DE
ESTU.PlOS
HUMANISTICOS

ANUARIO
HUMANliJ'AS
2002

Edición 29

��HUMA ITAS-6

�• . •. .

PONDQ
UNiYER.StTARIQ

Anuario d ICentro de fstudíos Humanísticos

2002

Edición 29

�Derecho Re rvado ©
Por I entro de tudio Humanístico de la .A. .L.
Edición corrección e tilo por:
, y L.tc. Femando Robledo I aac.
Lic. ltz I Oceguera on:zález

La re pon abilidad derivada de lo e tudio conten_ido enteste nuario
orre ponde e clu i amente a us respect1 o au ore .

HUMANIT AS

A ARIO DEL CE TRO ESTUDIOS HUMA Í TICO
DE LA U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE
EVOLEÓ

CE TRO D STUDIO HUMANÍS ICO DE A
UNIV R IDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ

EXTA EDl IÓ

go to de 2002.- 500 ejemplare

Director

Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Jefe de la Sección de Filosofía:

Lic. uauhtémoc Cantú
Jefe de la Sección de Letra :

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de la Sección de Hi toria:

Profr. Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Ciencia Socia/e :

Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

�ÍNDI C E
ección

Primera

FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Humanismo
ecuménico plenario frente a la glohalifobia y la global,filia....... ............... 15
M.A. CUAHUTÉMOC CANTÚ GARCÍA- &lt;.Qué es filosofia? Análisis
comparativo entre Dilthey y Ortega..............................................................33
DR. HEJNRICH BECK : Problemas, tendencias y tareas filosóficas actuales
en Europa. ..... . ........ .... ........... ... ....... ........ . ... ... .. .........................47
DR. ALBERTO CATURELLI: Reflexiones sobre la hispanidad esencial en
el pensamiento de Manuel García Morente .................................... ............ 65
PROFR. DR. E RIQUE AGUA YO: los conceptos de tolerancia y
prudencia en lafilosofia de Mauricio Beuchot........ .. ......... ..... ..... .. .. 79
DR. JO EF SEIFERT: Los fines y valores de la medicina ........................ 89
PROFR DR. EUDALDO FORME T El valor de ser persona en el nue\'O
hu,nan1.w110....................... ......................................................................... 113
PROFR. DR. 11.C. ER WIN SCIlADEL: Realidad, pos1bdidad y necesidad
como dmamismo triádico-lrascendental del ser. Una co111i11uació11
especulativa del análisis fisico-categorial de Nicola1 Hartmann de las
n1odalidades .. .. .. .. .. . . .. . .... ...... . ...... . ...... . .. ..... ... .. .... .. .. . .. .. . ..... 13 7
MTRO LUIS RJO DA ARREGUrN La idea de patria en Siguen::a ,
Góngora... ..... ..... ..... ..... .. .... ...... .. .. ..... ...... ..... .. ........................................... 159
DRA. MATILDE ISABEL GARCIA LOSADA. La presencia de la
Filosojia en la Unfrersidad Marco historiográfico contemporáneo en
h1spanoaménca (A rgentina y Ménco ) . .................................................. 173

7

�DR. HERÓN PÉREZ MARTÍNEZ: El discurso
·
figurativo ....................... .40 1

Sección Segunda

DR. JORGE FUENTES MORÚA: Lefebvre. Critica al despotismo

LETRAS

Urbano ........................................................................................................ .423

DRA. ALMA SILVIA RODRÍGUEZ:
Bajo los signos de la
postmodernidad................................... •········ •••·••••····· ··· ·········· ···· ········ ···· ···· .191
LIC. GABRIELA RIVEROS ELIZONDO: Nadie me verá llorar y la
relectura de la postmodernidad...................................................................203
MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL: Lo que detrás de él
anda escondido ............................................................................................213
DR. MONSEÑOR AURELIANO TAPIA MÉNDEZ: Aproximándonos al
alma de Amado Nervo .................................................................................233

Dr~b~;;ó~cMANSILLA: El desarrollo sostenible y sus aspectos
os............................................................................................. .431

p

DR. ADOLFO BENITO NARV AEZ TIJER

.

.

e_spacio social y el espacio fisico en la ciudad· ~~;a ~:'ª~iones .entre el

~ ~.~ ~.'~~~~~:4~

mformación geográfica para entender la ecolo~ía urba::~.... .. ..

LIC. GUSTAVO HERÓN PÉREZ DANIEL· R .,J
.
Bordieu
. ecoruando a Pierre
···············································································································481

MTRO. MIGUEL DE LA TORRE: Ética y educaci,on ...............................497

MTRO. ELVIA SALINAS HINOJOSA Y MTRA. JUANA GARZA DE LA
GARZA: Escritores proletarios ..................................................................255
Sección Cuarta

MTRA. LAURA GARCÍA: Input hypothesis for or against output
hypothesis?.................................................................••... •••.. ••· .. •· •••· ••••···· •...273

Historia

DRA. ALHELÍ MORÍN LIAM: Aprendizaje autónomo............................ 287
PROFR. ISRAEL CA VAZOS GARZA. El

MTRA. SARA ALICIA ARECHIGA: Reading and writting in the ESVEFL

sus fuentes como hisloriógrafo

.

,

.

.

doctor Jase Eleuteno Gonzalez,

····································.. ·····························.525

classroom .................................................................................................... .311

LIC. JOEL SERVÍN ORTEGA: El mejor Caballero del mundo ............... .331

TOMÁS
MENDIRICHAGA.. L os Vecinos
·
I 626
de Monterrey y las estancias de
······································ .. ·························································· .......... .539

Sección Tercera

ocupación del E. ' · A
.
DES. Hechos ocurndos durante la
'.}erc1to mencano en Monterrey .. ·············· ..... ················· .. 561

BERTHA VILLARREAL DE BENAVI

Ciencias Sociales
DR. JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD: El nuevo contexto político
mexicano......................................................................................................345
DR.

FRANCISCO

JAVIER

GORJÓN

GÓMEZ:

.

.

JOSÉ ANTONIO RODRI,GU EZ.. Testi.momos
. de fo1ografia en
A,(

JV10nterrey

········································· .. ·························································579

fn~f ~~~EL LEÓN-PORTILLA: El destino de los pueblos
g

······························································································ ..... 605

DR. MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ·
·
· Miguel Ramos Arizpe y el
···············•· .. ·········· ..................................................... 615

Mediación: un
acercamiento real a la Justicia .................................................................. .3 57

federalismo mexicano

DR. JOSÉ MARÍA INFANTE BONFIGLIO: Una taxonomía de la violencia
política con especial referencia a México.................................................. .3 75

y Urrutia (1731-1740) p d
d B. o~eAnt~n10FernandezdeJuáregui
' e ro e arna Noriega Junco y Expire/la o

8

MARÍA LUlSA RODRÍGUEZ SALA· J,

9

·

·

,

�Espirella (1740-1746) y Vicente Antonio Bueno de la Borbolla (1746-1751).
Aportes historiográficos para un estudio histórico-social de lo gobernadores
del Nuevo Reino de León. .................................. ..........................................623

DAVID p[ÑERA RAMÍREZ: Frontera norte, educación superior e
Historia .............................................................. •···························· •············659
JOSÉ ENCISO CONTRERAS: Don Juan de Oñate vs. el Peregrino Indiano
los preparativos en Zacatecas de la expedición a Nuevo México ..............679
SERGIO ANTONIO CORONA PÁEZ: las cofradías tlax.caltecas de
Parras ..........................................................................................................70\
JOSEF SPIELBERG: Un encuentro entre la hegemonía ideológica del
liberalismo mexicano y una tradición cultural autóctona en el noreste de
México a mediados del siglo XIX : El "Amo" del norte (Santiago Vidaurri)
contra el "santo" (Pedro Rojas "El Taita") .............................................. 709

Sección Qu i nta

LIC. ABRAHAM BANDA ROBLES· E
(el caso español).............
· ntorno ª la educación moral y cívica
······ ....................................................................... 783
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC: Add memoriam Gadamer
Gloriam
··················•····························......................................................... 791
LIC. ISABEL
.
Antaki....
.. ... ARÉVALO·. El manuaIdeI ciudadano
contemporáneo de Jram
..................................................................................................795

LIC. GABR1ELA MARTÍNEZ RAÚL
MIRELES y MALPICA: Identid
l'.
VERDUZCO~ GOBIR1SH
político de Vicente Fox..........
po itica Y sacra/ a traves del discurso
················· .. ······································ ............. 799

ª

LIC. ROSARIO ROSAS ESCALONA. Los
.
esconden tras sus trucos
.
payasos lloran y los magos se
··············································································8 I 9

MTRA. DORA GONZÁLEZ CORTINA: Franz Ka11,,,,
b
El Proceso
'JI\.U Y su o ra
······································· .. ························································ ... 823
LIC. GRACIELA VERDÍN ALVARADO·· la busqueda
,
.
.
Paradiso
de 1dent1dad en
·······································································································83 I

Co m e n tarios y Reseñas
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Comentarios a una
ejemplar obra en colaboración, coordinada por León E. Bieber...............733
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC: Zvi Kolitz habla a Dios ..............75 \
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC, LIC. PEDRO RODRÍGUEZ
CORTÉS: Basave: Pilar de la filosofía regiomontana ...............................757
PBRO. DR. ALEJANDRO OSTOS ÁVlLA: Presentación del Libro:
"Búsqueda y Encuentro de Dios". Del Dr. Agustín Basave Fernández del
Valle .............................................................................................................763

LIC. ALFONSO RANGEL GUERRA: "La Mexicanidad en Alfonso
Reyes ".Nueva Obra del Dr. Agustín Basave Fernández del Valle .............769
ORA. LUZ GARCÍA ALONSO: Homenaje a Agustín Basave Fernández
del Valle ....................................................................................................... 775
DR. RICARDO MIGUEL FLORES: la filosofia existencial en la Argentina
- sus introductores- ......................................................................................779
10

d

11

�Sección Primera

FILOSOFIA

�HUMANISMO ECUMÉNICO PLENARIO FRENTE A LA
GLOBALIFOBIA Y A LA GLOBALIFILIA
Prof. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle.
Presidente Honorario Vitalicio de la
Sociedad Mexicana de Filosofía,
Director del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sumario: 1.- Humanismo Planetario a Escala Global; 2.- La Globalifobia y
la Globalifilia; 3.- ¿Globalifóbicos o Neo-liberalifóbicos?; 4.- Una Tercera
Vía: El Humanismo Ecuménico Planetario; 5.- Técnica y Sabiduría; 6.Nuevos amos y Nuevos dioses,· 7.- Poder Hegemónico y Terrorismo; 8.Globalización de la Cultura: Bondades y Peligros.

1.- Humanismo Planetario a Escala Global

¿Qué es el Humanismo Ecuménico Planetario? ¿Cuál es su
fundamento? ¿Cabe considerar al Humanismo Ecuménico Planetario como
una tercera vía entre la globalifobia y la globalifilia? Pero el Humanismo
Ecuménico Planetario nos insta a construir la civilización del amor ¿Qué es
y cómo es la Civilización del Amor? ¿Cuáles son los pasos necesarios que
los promotores de la Civilización del Amor deben dar? Dar respuesta a estas
interrogantes es el objeto primordial de este estudio. Espero que resulte además del valor teorético que pueda tener- constructivo, edificante.
Vivimos a escala global. El hecho -gústenos o no- es incontrovertible.
Nuestras relaciones internacionales se realizan en contextos globales que
provocan esperanzas y temores. Nuestras economías, con sus redes de
empresas, están transnacionalizadas; la comunicación - tan intensa- se
realiza en contextos globales; priva el neo-liberalismo como modelo
económico dominante en la mayor parte de las naciones planetarias. Las
economías y los regionalismos se abren a preocupaciones y políticas
ecológicas, a interrelaciones entre universidades e instituciones de cultura
superior. Por una parte, la globalización presenta corrientes más modernas
de comunicación, producción, financiamiento, marketing y niveles
tecnológicos. Por otra parte, hay miedo de perder identidades civilizatorias y
culturales, soberanías nacionales que no se resignan a sucumbir ante poderes
financieros y económicos fuera de legitimaciones normales. Ciertamente,
ningún país quiere perder dinámicas desarrollistas. El neoliberalismo ha
significado un reto económico y tecnológico, pero también una pérdida
creciente de responsabilidades políticas y económicas. Resulta irritante que
se presenten poderes sin legitimidad y legitimación. Ante esos poderes, los
mexicanos podemos perder los legados constructivos de nuestra Revolución.
15

�. ..
re '"sar a una historia ya superada por las
Claro está que no ~u1sieramosl gr~ o sistema internacional actual Pero
tendencias internacionales y e m1sdm . ·ustos más humanos. para todos
o\iectar mun os mas J
•
d
urge que duda cabe, pr J
b
•cos entre países desarrolla os Y
'
b h entre po res Y n •
. ·
en el futuro. La rec a
Sólo el humanismo ecumenico
países subdesarrollados es pa~e~te.de mundos futuros justos &gt; adecuados
.
d b ·ndarnos la v1s1on
planetario pue ~. _n
. -síntesis pacífica y amistosa.
para todos, la vision de una socio
2.- La Globalifobia &gt;la Globalifilia

tra una súper potencia hegemonica,
Lo~ globalifóbicos se reb;~ª~ri:n ulo Estados Unidos-Unión Europeacon vanos centros de poder.
g
st·,tuye uno de tos perfiles mas
.
· ipientemente y con
.
Asia-Pacifico opera •me
Mex1·co no quiere ser empujado en
.
futuro
probables en e1 proximo b bl · te preferidas por norteamericanos o
direcciones deseadas ) pro a emedn I t' o es una nacion cla\.e en las
• ·
arte del mun o a in ,
Me,ico,
europeos.
p
'fi
te launoamencana \1e:-.ico dse
.
• t ¡ s y -cspeci icamen relac1oncs contmen a e
.
b'e'n se mega a ser arrastra o
ado insular pero tam i
..
niega a ser un pais cerr ,' .
• ue sólo ofrecen una opcion. el
por globalifilias hegemonicas q 11 do a nue:,tra ma) oria de edad }
.
·
L mexicanos hemos ega
neoliberahsmo. os
•onal sin causar sospechas por
n el escenario mtemac1
.
.
I
podemos dia_o~ar
e . .
or im erialismos economicos. Esta mu)
espurias ambiciones temtonales o p
p tas e ideas comunes proponer
.
.
· ·as " concretar me
·
bien intercambiar expenenci J
d . tereses ) sugerencias de \.arias
·
·ntérpretes e in
opciones, trabaJar como li b l"fi'b'cos han iniciado en Seanle, de:,de 1999.
d
za Praga Québec. Da, os
Partes del planeta. Los g o a I o '
•
1 to'i contmua os en 1 •
•
sus enfrentamientos viru en •
d'1
índole se han aglutinado en
bo y Venecia Grupos de mu)' "ersa
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··w bl .. los ·'Amigos de la Tierra
. 1os
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tomo a la protesta: Los
om e~·4ua, .. los "41111-FaCI\I Ac1w11" rodas
Basta" de España, el grupo frances ·
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·a y la verdad cs. a todas
caso los mas con vio1enea
1
protestan. a gunos a .
d'
d ble Lo que mas molesta a los
luces, que toda "iolenc1a es_ un me io con ena .conom1co mundial La,
globahfóbicos son las lílJUSt1cfi1as del tordleanoepinión pública mundial. la
h
sto de mana ie to, an e
protestas an pu~
. .
ética rofesional para las grandes )
necesidad de forJar un cEodl ,god dede las e~presas transnacionak~ suele ser
poderosas corporaciones.
po er
.
· ·
· blica
. ·1· tado dentro\ fuera de las respectivas naciones La opin1on pu d
casi 1 1m1
,
•
•
&lt;irían tratar e
dial las Cancillerías y los Parlamentos nac1ona 1_e') po
mun •
manera los organismo mtemac1ona1e:, para
refonnar. eln alguna ·as de u~ \.erdadero} justo desarrollo mtt.!rnac1onal
transfonnar os en agenci
I AI unos
Es preciso reformar la arquitect_ura financiera antemac1ona . 1 g . 1
. de aIgu n upo de impuesto. a dcapita
analistas pugnan por la mtroducc1on
'b'I
. . mund'Ial" Ha"J pa1.,cs ed • e-;,
Qué \.amos a hacer con el orden econom1co
~ubdesarrollados, a quienes no se les perdona la deuda ni se le,
a ::
programas de desarrollo social ) sen 1c1os bastcos. l n todo caso no ª· q

\u\

16

cerrar los pocos canales de comunicación entre las instituciones
internacionales y los globalifóbicos. El bien público internacional demanda
transparencia en las reumones de altos func1onanos, y no reuniones secretas
} reuniones por \.ideo-conferencia Con todos los defectos que pueda tener
la globah1.acion. cabe afirmar que los beneficios son mayores que los
problemas siempre susceptibles de correccion.
La globalizac1ón ha truncado la autodeterminación de los pueblos. la
opción por un solidarismo cnstiano. por una democracia social más Justa )'
humana. Se nos quiere imponer, a los países subde arrollados -en materia
industnal y económica- un modelo único. un sistema económico inmutable,
una cosmo\ isión pragmatista, ut1htana, consumista. o podemos ercer en
una pretendida sociedad abierta. que tanto se pregona por lo:, paí es súper
desarrollados. cuando se nos pretende imponer una sola opción ideológica
sin respeto a la di\ers1dad • una estandarización que dentro de poco
comertira a nuestros semejantes en nuestros identicos
Vasconcelos
profetizaba una ra:u có.\mtca que era una síntesis de todas las razas una
fusión de todas las culturas. un mest1111Je cultural, antes que racial que nos
uniría a todos en una ci, il1zac1ón más fraterna. más cal ida. más humana) 'il
se me pem11te decirlo- más cercana a lo que ahora llamamos una c1vi/1:ac1ó11
del umor El globalismo es me, atable Pero el globahsmo puede ser un
globahsmo sahajc. que mutila sectores sociológicos d1s1dentes. c.. un
globah mo civilizado que respeta la síntesis. el sincretismo )' el dialogo
intercultural.
3.- na tercera v·ía: El Humani mo Ecuménico Planetario

Porque andamo- en pos del equilibrio entre la globalifobia } la
¡,Joba/tfi/,a, nos atrevemos a proponer una tercera \ ia. el Humanwno
ecuménico planetarw Antes de reformar el mundo globalizado, la aldw
¡!loha/ · -como le ha dénommado Marshal McLuhan-. ha} que emprender la
refonna moral del hombre. De otra manera no podnarnos arribar al
Humcmt.\mo ecumémco pla11e1ano
El mundo es ho) el universo humano Ya no existen fronteras ni límites
artificiales en ese uni\erso del hombre La tecnocracia nos hace sentir
amenazados planctanamente. Pero \ I\ 1endo a escala ecuménica cabe
también un entend1m1ento uni,cr:,al. Todo., los hombres han de sentirse
pró,1mos Y de la pro,umdad nace la amistad Amistad que c.,ta mas alla
de la camaradería. de la solidaridad de clase social. dl ra,a o de ac11, 1dad
profesional Sólo la amistad puede salvamos en el plano de la com 1,em:ia
ocial Solo ella pucdt:. prt-.en.•mo:, de -.er de tru1do-.. P0rque el amor de
amistad. que trasciende lo deleitable ) lo ú11I es 111cumbencia cordial ) es
ayuda reciproca en la cmprc&lt;,a de ,·ivir.
17

�.
. " de nuestros días pretende -común
El "Humanismo planetano
. .
todas las posibilidades Y la
a cabal cump11m1en10
denominador- 11evar
.
l universal formación humana, a 1a
dignidad de todo hombre. La integra Y,.
en libertad en democracia
.
,
que todos aspiramos,
so, lo puede rea izarse
pluralista.
d
belleza -propiedades del ente- deben
Unidad, verdad, bonda y
'd rada en su entidad. La unidad
l
tu ateza humana cons1 e
resplandecer en a na r
d'
ación· la verdad nos conduce a 1a
nos salva del desdoblamiento _Y la ~sg~eg defe~tos y vicios; la belleza nos
autenticidad; la bondad nos ltbera. e Tosdas las potencias de que el alma es
.
· t s de complacencia. o
.J
•
convierte en suJe o
'd
. vestidas de todas las pe1iecc,ones
o tn
.,
suscept1'ble tendrán que ser revestl as tu
aleza O por gratuita donac1on,
para
habituales de que son capaces por ~ad r d en su esencia adquiera un
humana cons1 era a
'
.
que la natura1eza
. '
que la educación ttene por
.
y no olvidemos tampoco,
1
acabamiento. .
. , 'cía\ . trascendente de \a persona rnm~na,
finalidad servir a la proy~c~1on so 1 ) 'd d de la justicia, de la segundad
disponiéndonos al cumplurnento de a can a ,
y del bien común.
.
,
b.
rimordial de nuestro estudio- tiene su
El humanismo filosofico -o ~et~~ su naturaleza. de su orí gen, destino )'
centro en el problema del hombre y l
\lo del hombre su profunda
1 . rso
Conocer e meo
'
. .
puesto en e umve .
1· . . sen el mundo que nos toca v1v1r, es
mismidad, sus poderes y sus 1m1tac1one
el tema del nuevo humanismo.
.
d -que aprisiona al hombre en s,
Cabe hablar de un humC'msmo cerra ob al hombre a la trascendencia.
d
h anismo abierto -que a re
·
mismo-y e un um
- ara mejor comprender la disyuntiva
al Ser fundamental y fundamentante ' pi t endencia Los humanismos
•
t" mo y la apertura a a rase
·
entre e1 mmanen is
.
"edad humana: La razón, la
absolutos absolutíza_n un1late~afilmen~e alg~~:~:~p~ropiedades esenciales del
libertad o la materia. Sacn ican as re
d
una postura
'd.
•
r
dad
para
que
arse
en
hombre, su p1un imens1ona t . '
.
d
s ace tar la parte
unidimensional que conduce al ant1h~man~s;~utr~c~:rlos :orlo mucho
afirmativa de estos humanismos, pero ene
. orta es un
.
en la totalidad del hombre. y lo que nos imp
~~::~~s~: integral que no sacrifica ning~na d~ nuestras. facultades. x~\~1 ~~
humanismo abierto el hombre ~e eleva
arn~~ d~~ ~:~::~~~~~n:ia O ~e
nada que sea humano, -por eso incluye a 1mens1on_
ersonal
la fundamentalidad de la existencia humana-, acrecienta el valor p
}
procura el bien de todos.

,°1~~

Un humanismo abierto es una ·'visión del mundo". pero es también una
construcción arquitectónica y operante del mundo. Estamos de acuerdo en
18

que más que contemplar al mundo hay que transformarlo. Pero esto no
quiere decir que afirmemos la súper valorización de la "praxis" sobre la
"theoresis", ni de la acción sobre la contemplación. Porque acción que no es
precedida de contemplación, es mera agitación de neurótico. Ante un mundo
dominado por la pasión anti-intelectual y por los instintos ínfrarracionales,
afirmamos decididamente el valor del intelecto amoroso que postula nuestro
lema comprometido: "In amore sapere el in sapientia amor". Sólo por esta
vertiente nos libramos del cerco de la inmanencia y de la historia.
Cuando se da valor absoluto a lo relativo se cae en mitos, en ídolos que
se suceden sobre los altares de la historia. El retorno a razones universales y
eternas, la necesidad de una síntesis constructiva y comprensiva de la cultura
moderna es requerida hoy por los más inteligentes y sinceros pensadores.
¿Cómo podemos tener, de otra manera, una sabiduría superior que sea fuente
de unidad y de armonía? El formidable reto que nos lanza al saber
contemporáneo -especializado y desintegrado- nos insta a la recomposición
ideológica y a la reconstrucción del hombre integral. Es la difícil
composíc ión unitaria metafísíca-ética-artíst ica-po Iítica-c ientífica-espiritual
que recibe los valores esperados por el hombre como realizaciones perennes
de verdad, bondad, justicia, belleza y paz. No ignoramos la masa de los
hechos. de las ideas y de las cosas caducas que produce cada época histórica;
pero consideramos posible la realización emergente de la actividad
propedéutica de salvación.
En un humanismo integral y ecumen,co debe ex1st1r un extenso y
generoso reconocimiento de la validez, de la existencia humana y de sus
expresiones culturales y políticas. Los exclusivismos son desastrosos en el
campo ideológico y en el campo práctico. No podemos perseguir fuera de
toda medida y equilibrio, un solo valor en mengua de los otros valores.
Cuando entronizamos sólo la libertad o sólo la justicia; sólo el individuo
aislado o sólo la comunidad transpersonal, caemos en un pavoroso caos.
Todos los valores &lt;le la técnica, de la economía y de las ciencias deben entrar
en el universal campo de esa sabiduría en donde verdad, bien, belleza y
piedad se fundan y confundan.
El humanismo ecuménico integral es una síntesis personalista y
comunitaria. El humanismo ecuménico integral organiza la cooperación
entre los hombres, sobre el plano material, el plano ético y el plano
intelectual. El bien común aportado se traduce en un bien común
distribuido. Porque la persona es relativamente para la sociedad, pero la
sociedad es absolutamente para la persona. La formación plenaria supone
autoforrnación, autogobierno, disciplina externa y ayuda que viene de los
otros hombres y del Ser Absoluto. El bien que hay que hacer y el mal que
hay que evitar sirven como pautas para desarrollar los derechos positivos
19

�como interpretacione!:i, determinaciones y evoluc_ion~s de las normas eternas
y trascendentes que se reflejan en la conc1enc1a sana y recta. . La
colaboración común conduce a la perfección común. El humanismo
contemporáneo busca la unidad del hombre y de las_co~as human~s, la
unidad del pensamiento y de la acci~n, la u~idad de _la c1enc1a Yde la virtud,
la unidad de la interioridad y de la vida social, la unidad de la cultura Yde la
oración.
"Los tiempos en que la filosofía y ciencias natural~s se obstaculizan
mutuamente -advierte Max Plank- se han desvanecido y deben ser
olvidados para siempre''. El humanismo ecuménico integ~al que _nosotros
buscamos sólidamente con todos los hombres es un humanismo abierto con
una dialéctica de integración y progreso para la humanización del mundo.
La forma ''hominis" universal tiene que hablamos y resonar en nosotros
como reactivación renovadora. Conociendo y sintiendo el Humanismo
ecuménico integral seremos herederos activos, forjadores de un proceso de
humanización que nunca concluye mientras haya vida humana sobre el
planeta.

4.- Técnica y Sabiduría
Estamos ---querámoslo o no- embarcados en el proceso_ de la
industrialización y de la técnica. Nadie estaría dispuesto a renunciar a las
conquistas y al confort que proporciona la actual tecnología. Co~quistas
técnicas que exhibe nuestra civilización en las gigantescas construcc_1ones de
acero y vidrio; en los grande~ aviones supersónicos: en los submarino~ que
unen -por debajo de los casquetes de hielos eternos- Alaska con _Suecia; en
los cerebros electrónicos: en los diques: en las naves ínter espaciales; en la
desintegración del átomo: en la elevación del estándar de ~ida; en la
automatización confortable... Pero hay que proceder con cuidado. La
marcha triunfal de la técnica no debe llevamos a un optimismo divinizador
de la técnica. Ese optimismo cae hecho añicos con las devastaciones bélicas,
con las armas atómicas y bacteriológicas. Ni regalo del cielo ni arte
diabólico.
Instrumento humano utilizable para bien o para mal.
Cooperación a la obra de Dios o med io destructivo. La libertad del hombre
decide.
Toda esa serie de procedimientos pract1cos científicamente
fundamentados para proveer a las necesidades de confort. transporte,
información, higiene, no existirían sin las fuentes de riqueza que el hombre
pone a su servicio: Agricultura, ganadería, minería, industria. La técnica
crea posibilidades y transforma el mundo para bien o para mal.

20

, Pode~os _decir sí a la técnica y no al dominio del hombre por la técnica.
S'. .a la tecm~a _que consen:a y prolonga nuestra vida - alimentos, vestidos,
v1v1end~s, m~d1cmas-:--,.~ la tecnica que reduce las horas de trabajo, fortalece
la conv1venc1a y pos1bil_1ta la p~opagación de la filosofía, de la ciencia y del
arte. No a la tecnocracia que siembra muerte y desolación. a la tecnocracia
que pone en juego la supervivencia biológica de todos los hombres.
L~,sabiduría º. sapiencia no significa, tan sólo, un saber de considerable
extens1on,yro~und1dad y elevación, sino un orden de vida centrado en Dios.
A la sab1duna nos acercamos, purificándonos, por el dolor. y nos
acer~amos, también, por la inocente alegría de la vida, por la dificil
senc11lez, ~or la confiada entrega, por la veneración del misterio. El sabio
busca un ?•en cuya posesión sacie todo deseo y confiera la paz. No se trata
una simple bús~ueda existencial. La sabiduría está profundamente
mteresada en el destino del hombre. El "gnoti se auton ·· socrático es tan
sólo un fin interm~dio. _Me con~zco a mí mismo para saber lo que debo
ha~er_p_ara ser me1or, y s1 es factible p_ara ser feliz. La sabiduría escudriña el
Pnnc1p10 de todo lo real y se abraza a El.

?e

El humanismo no es privativo de los "humanistas profesionales". No se
tr_ata de un saber almendrado de citas griegas y latinas, sino de un estilo de
:•da,_ ~e. una rúbrica personal que se estampa en las relaciones
intennd1~1duales y en las relaciones sociales. Un verdadero universitario es
- no podna ser de otra manera- un verdadero humanista.
El es~ilo hum~nista -su sello, su personalidad, su tipo de
comportam1ent&lt;: e_stnba en el amor a la libertad, a la armonía y a la cultura.
Amor a. l_a propia ltbertad y amor a la Iibertad de los demás, aspiración a la
proporc1on, a la mesura, al buen gusto, a la exquisitez incluso. Cultura como
conjunto de móviles esquemas ideales aptos para la intuición el pensamiento
y la valoración.
'
La es~ncia de_l humanismo consiste en la libre respuesta de la criatura
humana al 1mperat1vo: Trata al otro como quisieras que te trataran a ti .
~os ~ab~res se desg~stan y se quedan más anticuados aún que las
propias n:iaqum~s. Es ~r,ec1sa una educación que forme hombres de ciencia y
no u~a St~ple 111strucc1on qu~ depara conocimientos de la época. Hay que
ensenar a mventar o descubnr y enseñar a descubrir la verdad. Todo ello
s~b~e _la base de una antropología prospectiva y de una Universidad
dman:11c~. Y por ~ncima de la formac ión de hombres de ciencia hay que
contnbu1~ a la forJa de hombres caritativos y sabios. Requerimos una
autognos1s c_onsta~te. Inútil ~uir de sí mismo. "¿A dónde escapo -clama el
santo Y sabio Obispo de H1pona- que yo no me siguiese?" No resulta
21

�factible la huida de Dios, porque vengo de y voy hacia Él. Por ~so he
denominado al hombre -ser fundamentado y teleológico- un ente deiforme,
un ser teofánico y un ser teotrópico.
Sobran eruditos y faltan sabios. Hay poca gente f~liz. Siento una
profunda compasión por ese pequeño, admirable ser que vive y muere entre
el asfalto y el humo, siempre atenazado por el reloJ, mol~sto por
enfermedades que produce la civilización, saturado de problemas, siempre a
la búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el amor.
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
Hemos roto los naturales lazos vitales y hemos materializado nuestra
existencia arrancándola de sus raíces. Nos olvidamos que la vida humana es
un maravilloso misterio y la entregamos en holoca_usto para el ~ltar del
progreso material. Si Ja tierra pudiese llorar. _ll?~ana__por el destterr~ del
hombre. Sentada en los escombros de nuestra c1v1ltzac1on, l~ escuela aun es
capaz, si se decide, a poner luz de sabiduría en nuestro corazon Yamor de los
hombres por los hombres.
En nuestra sociedad contemporánea, la solidaridad de raíz cristian~ se
va secando. Los ojos del hombre medio de nuestros días se vuelv~n. hacia la
autorrealización narcisista, hacia la posesión, hacia la irresponsabilidad. Se
pretende justificar con las vanas razones culturales de atraso Ys~bd_esarrollo.
el espectáculo de las grandes mayorías pobres Y opnmtdas q_ue
contemplamos impávidos, como si fuese un fenómeno natural. Es preciso
construir una sociedad verdaderamente humana. donde resplandezca la
libertad, la justicia, la solidaridad y la recta razón .. N_o_basta p~lea_r el
desempleo y la inflación, necesitarnos una mayor JUSt1c1a Y sol1dandad
humana con los pobres del mundo. de todo el mundo.
Desde la perspectiva de un Humanismo Ecuménico Planetario -de raíz
occidental y cristiana- requerimos una ética solidaría, una cu!t~ra de la
austeridad. La cultura de la moderación en el consumo, al serv1c10 de una
mayor humanización, suprimirá el rostro i11solidario e injusto de la socie~ad
contemporánea. El consumismo desaforado, pletórit:0 de fiestas, ~ampanas
publicitarias, grandes almacenes, rebajas, presenta un contr_aste insultante
con este mundo que alberga millones y millones de pobres miserables. Una
sociedad menos consumista, más justa y humana, constituye una magna
empresa universalista.
No podemos reposar en el pluralismo, el
fragmentarismo, y el nihilismo de la época posmodernista. Tampoco en la
autodefensa conservadora y neo-conservadora del sistema y de las
instituciones que chocan contra un Humanismo ecuménico y planetario que
22

no es aje~o a la verdadera libertad, a la auténtica solidaridad, al mundo justo
que supnma los costos de la insolidaridad y de las soledades patoléoicas en
el supermercado consumista. Basta de recitales del postmodemis~o que
todo lo vuelve relato, grande o pequeño, sin garantías de objetividad y visos
de verdad. La desorientación ética y valorativa se ha ido generalizando. La
relativización, productora de escepticismo, resulta incapaz de asumir el
compromiso. Hay que liberar al hombre de hoy de la anorexia espiritual de
la cansada y abúlica cultura postmoderna. Es tarea de los hombres de bu,ena
v?luntad - por cierto muy noble- crear espacios libres donde las personas se
sientan verdaderamente próximas, semejantes, solidarias.
Acaso mi tesis de una educación para el amor parezca extraña, fuera de
lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para hacerse hombre
¿po~, qué la Universidad no habría de enseñarnos de qué podríamos ;
deb1eramos estar enamorados? ¿Quiénes son, en definitiva, los que trazan
los grandes hitos de Ja historia: Los mediocres o los amantes de la sabiduría
de la ciencia, de las artes, del arte, de la patria y de la humanidad?
'
. Aun~ue el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo que
se tiene smo una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente definición:
" El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona! del hombre, que
se profesa a Dios y al ser humano."

La muerte del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema
cordial, en uno que odia. sólo sirve para arder. El desamparo espiritual no
puede ser m~s l~cerante. El que endiosa a una criatura no llega a una
verdadera soltdandad con los demás. Lo más probahle es que concluya en
un egoísta enamoramiento de sí mismo, obstaculizando el amor
desinteresado con los prójimos. La destrucción de los ídolos es siempre
saludable. Significa, las más de las veces, un primer paso hacia el Ser
Absoluto. El Estado, el arte, la ciencia, la mujer, el dinero, la voluntad del
poder, son bienes finitos que no pueden ponerse en lugar de Dios.
Somos llamados por el amor. Entre yo mismo y la totalidad de cuanto
hay en el ámbito finito oscilo en tensión viviente. Entre lo actual y lo
proyectado vivimos desviviéndonos. Pero en esa rajadura de la existencia
sorprendemos un impulso al infinito.

5.- Nuevos amos y Nuevos dioses
. La civilizaciór~ global y única que se extiende sobre nuestro planeta, por
pnmera vez, ha forJado nuevos amos y nuevos dioses. Un modelo universal
predominante se enseñorea de cada una de las partes del planeta. Este

23

�modelo capitalista salvaje, neo-liberal. tiene una presencia ubicua, fragiliza
las fronteras y relativiza las soberanías nacionales. Somos habitantes
posibles. por los medios masivos de comunicación, de todas las aldeas del
mundo. La creciente comunicación e interdependencia entre países y
empresas, deslíen la importancia de los Estados nacionales.
A fines del siglo XV se inició la mundialización, esto es, la
configuración de la era planetaria. Al descubrir y conquistar América se
descubre la tierra como planeta. Se derrumba la concepción toloméica y
emerge la Revolución copernicana junto con la occidentalización del mundo
y el pro, isorio desarrollo del impel'ialismo eurocéntrico.
De ese
imperialismo europeo se transita hacia el imperialismo norteamericano y.
más aún, al imperio de las redes financieras mundiales, de las
multinacionales y de los grandes inversores. Se ha hablado de un nuevo
imperialismo sin emperador. Las economías nacionales han mostrado su
fragilidad y vulnerabilidad. Los sindicatos han perdido su fuerza para
defender los intereses del mercado en un mundo dramático para una inmensa
mayoría de globalizados, explotados, resignados, cansados ...
Las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. los
intercambios a escala mundial y la sobre información creciente caracterizan
el fenómeno histórico del proceso asimétrico de la globalización. La
globalización ha sido, hasta ahora, neo-liberalista, pero podría ser -y esto es
importante- de otra manera. si se corrigiesen las aberraciones del neoliberalismo como capitalismo salvaje. El capital es necesario. y siempre lo
habrá. pero el capitalismo salvaje es antihumano y no debiera de existir. El
neo-liberalismo postula la libertad absoluta del mercado - libre circulación de
bienes, servicios y capitales, inversiones directas, transacciones financieras
fuera de control- como panacea que resolvería los males socio-políticos ~
económicos. Postula, también. la primacía de los intereses económicos y
empresariales - la rentabilidad como criterio de actuación- sobre las
necesidades de las personas, sobre la justicia social y sobre las exigencias del
hien público temporal. En esa sociedad neo-liberal deshumanizada. importa
producir con eficacia para que las empresas sean más rentables, consumir
como si fuesemos burgueses opulentos que dinamizan el mercado. y tasar el
costo de la ayuda social y de los servicios sociales. Esa ideología de la
globalización asimétrica, está promovida por el Fondo Monetario
Internacional, por el Banco Mundial y por la Información Mercantil y los
Servicios para el Desarrollo ( "Business Informati011 ami Derelopment
Services -B!DS- "). La sacralización del "free market ·· ha suscitado un
nuevo fenómeno de pseudo-adoración. Se habla de las leyes económicas
como si fuesen leyes inexorables, intangibles, confundiéndolas -gra\e error
epistemológico- con las leyes naturales. El capital puede c.,ircular libremente
en todos los países, casi sin control político de los gobiernos y sin control

monetario de los bancos centrales El
.
.
gerencial de las grandes e
·
_m~neJo financiero, la dirección
rentabilidad y una baja de sala~i~resas I apatndas, producen una inmensa
Los capitales "golondrinos" va s dreaeds qu~ vulnera los derechos sociales.
.
n a on e quieren y no a
pocos impuestos. No se puede habl
.
P gan o pagan muy
sino de redes fmanc1·eras
d'arl, en rigor, de una economía mundial
.
mun 1a es que se ·
d
'
mforrnáticas para llegar a una e
, d
sirven
e
tecnologías
1
,
conom1a e símb0 1
econom1a de productos · M'I1es de transacc10
.
en ugar de una
· os· 'bl
proezas especulativas de los "genios fin . ~:s mv1s1. es pasan como
lugar a otro, al margen de las me
~nc1ero.s . El capital emigra de un
hegemonía del capital financ1·ero . trcanc'.as, ,mientras el dinero instaura la
m ernac1ona A pe d l b
.
recursos financieros , los pruses
,
bd
·
sar
e
a
a
undanc1a
de
su esarrollad
subdesarrollo, mientras prolifera la corru c·,
, ~s se e~tancan en su
que las multinacionaler son los ., d dp wn poht1ca y social. Se ha dicho
.
·
ver a eros amos del
d "
. Los e · mun
1 ,o
• que van a
donde qu ieren y a donde pueden ganar mas
Y económicos quedan abolidos Los d · . . .scrupu .ºs et1cos, políticos
humanos no interesan a las m~lti . ese/qu, llbnos. sociales y los dramas
''masa salarial" y "capital variable~.ª~;º~ª .e~ que piensan en términos de
reclutan para un privilegiado tercio ~: ~Ja ores).. ~os bene_ficios sólo se
terceras partes del mundo quedan excluidaa Opoblac.10n mundial. Las dos
beneficios. Los gobiernos v·
d' s margmadas de estos enormes
.
,ven pen 1entes de I b l
. as o sas y mercados
timanc,eros - parte meteorológico- ue se d
en los noticieros y telediarios deq tod tn a ~1v~rsas horas. de la mañana
mundo. Mientras los mercados se libe~:r as te ev1s10n~s. ex,ste~tes en el
los trabajadores son cada vez ,
'.zan, las cond1c1ones liberales de
mas precanas Las
lt · •
obreros que trabajen más t'
·
mu mac1011a!es buscan
sumisa. Prohibidas las prot;::~o,Lcon ~a!arios ?1~s baratos y con actitud
determinado, afectan al resto d~I m~n~:s1s bu~sat, les que afe~tan a ~n país
escala mundial corre pareia c
d
· La mterdependenc1a creciente a
•
J
on eI escenso de la c fId d d
.
agremiados
que registra el u, lt'uno 1111orme
. ~
a (O
e trabaJadores
•
de an
la OIT
. ..
nternac1onal del Trabaio)
. para poner un , 1 •
" . Francia,
T
1rga111zac1on
con menor porcentaje de trabajadores afi 1· d
s? o. eJemp o, es el país
9, 1% del total gozan de las venta· as de 1' 1~ o~ a ~n s'.~d1cato. Apenas si un
nombre de la competitividad s~ d
a ~md1~alizac1on. Consecuencia: En
ciudadanos para correr la orgí /'b err~; _an os ?erechos sociales de los
"sálvese quien pueda" las el a I er: aJo el estilo darwin ista. Ante este
son millones y miÍlon~s de ases po res, menesterosas, desprotegidas -que
antes se habló de la adora~:~º;:rE:i:;º saben .ni donde ?uarecerse. Si
habla de la adoración del m
d
(Ludwig von Mises), ahora se
adoradores? Promete .
ercado. ¿Que promete el dios mercado a sus
·
nqueza po er conr, t h d ·
aducen verdades parciales: ' 1.- L~ libe; d e omsmo. Lo~ neo-liberales
productividad y hace más compct·t·
1 a de mercado mcrementa la
. .
1ivas a as empresas· 2 A
e
crec1m1ento
y
genera
las
libertad
, .
, .- umenta la tasa
d
las democracias. Pero nada no d' ~s econom1cas con la consolidación de
s ice e que el pastel se reparte tan sólo entre

?

25

24

�las multinacionales y que la libertad produce el libertinaje para ,~orirse de
concentración de la riqueza y las enormes desigualdades
· 1 , ·
e La
hambr.
sociales resultan lacerantes: el 20% de la población mund1a n:'ªs nea
consume \ SO veces más que el 80% de la población más pobre y miserable.
Sólo el 20% de la población mundial controla y consume el 80% de l~s
recursos naturales. Más de 25 millones de seres humanos mueren cada ano
como consecuencia del hambre y de la desnutrición. Mientras_ tanto las
burbujas de opulencia ílotan para del_eite_de lo~ riquísimos c~nsum1dores que
mueren de aburrimiento. Y algo mas tnste aun: en esa sociedad construida
sobre una moral de rapiña se pretende fundar la existencia sobre las nuevas
deidades: "monetarización y mercantilización de la vida humana".. ~1ucha
riqueza en beneficio de una minoría; inmen_s~ pobreza, con imtant~s
carencias, para la gran mayoría de la poblac1on. El Fondo Monetano
lnternacional y el Banco Mundial son, en buena parte, responsable~ ,de esta
situación. Desigualdad de ingresos, destrucción de valores, destrucc1on de la
cultura. Todo ello en una pretendida sociedad abierta y democrática que ha
consagrado una quinta libertad: "La libertad de explotar" (Noam

mu~t~nacionales que dejan s~ntir su influencia en la política y en los
poht1cos. En las cuentas nacionales están metiéndose en alguna forma ¡
Fondo ~onetario Internacional y el Banco Mundial. Los altos funciona:iis

se_ a_dh1eren a estas poderosas instituciones para flexibilizar contratos
~hmmar _fronteras, privatizar "a mansalva" y liquidar trabajadores. L~
1mp~ten~1a de los Estados nacionales ante el poder de las empresas
mult~nac1onales resulta patente. Se estrechan los márgenes de dec ·1sió
política_y se debil!ta el concepto del Estado-Nación que sólo gestiona, per:
no g_ob1_ema; gobierna el mercado. Económicamente las fronteras están
desd1~uJadas. Las crisis mundiales se discuten, por los mandatarios. en
":'ª~h_mgton: . El poder real no ~stá ~n el gobierno sino en el dinero, la
d'.vmrdad v1s1ble, la gran meretnz umversal. El dinero -"estercolero del
diablo" coi:no le llamó Giovanni Papini-, hace lo blanco negro v ¡0 ne!ITo
blanco; lo Justo lo hace inj~sto y I? injusto lo hace justo; feo lo hermos~ y
hermoso lo feo; noble lo rum y rum lo noble. Todo lo puede hacer O cree
poderlo hacer acaparando poder y almacenando ventajas en la '·rebatiña de
prebendas". Cuando la religión universal es el dinero irrumpe la corrupción
- latente en la naturaleza humana- y se instaura en el corazón del sistema.

Chomsky).
A la aguda inteligencia de Max Weber no podía escapársele este
fenómeno socio-económico que describe con luminosas palabras: "cuando
el mercado se abandona a su propia legalidad no repara más que en la
cosa, no en la persona. no conoce ninguna obligación de fraternidad ni de
piedad, ninguna de las relaciones humanas propias de las comunidades de
carácter personal. Todas ellru son obstáculos para el libre desarrollo de la
mera comunidad de mercado "... en las inversiones necesarias para el

crecimiento de la economía -que es lo que importa al capitalismo salvaje-,
\os pobres son un lastre, una carga, un elemento perturbador. No s~ piensa
en términos de semejantes, de próximos, de hermanos, de compatnotas, de
ciudadanos. Cuando se pierde el sentido de solidaridad humana y cristiana,
ya no puede haber un trato digno. Todo es cuestión de competencia, de libre
mercado, de hegemonía de redes financieras.
Desde que surge la globalización impulsada por las tecnologías de la
comunicación, la infonnática y la multipolarización de sistemas productivos,
los intercambios, laceran y nulifican en buena parte las soberanías
nacionales, la política de los gobiernos. Toda soberanía implica un poder de
mando supremo "in suo ordine "; pero ese poder de mando supremo o última
instancia no puede dominar las multinacionales, las redes financieras y los
mercados de la bolsa. Los gobiernos parece que mandan en los asuntos
económicos, pero en realidad no mandan sino que se constituyen en
espejismos de poder. Se sigue hablando como si los Estados fuesen
verdaderamente soberanos, independientes y autárticos pero la realidad es
que el control se les ha ido a los Estados y ha caído en manos de las

26

6.- Poder Hegemónico y Terrorismo

.~?Y en_ día no existe ya el mundo bipolar (Estados Unidos-Unión
Sov1et1ca), ~1110 un P~_licentrismo que parece apuntar a tres ejes primordiales:
Estados Umdo~, Umon _Europea, Japón y "los tigres del Oriente". Pero la
gr~~ hegemo111a la retiene una sola potencia económica, tecnológica y
militar: Los Estados Unidos.
Si en el ~iglo XX se cometi~ el mayor número de genocidios, en el siglo
XXI el terronsmo que acaba de mstaurarse al derribar las torres gemelas del
"World Trade Center'~ y buena parte del Pentágono de Washington, daña
grave_mente la econom1a de todos los países a escala mundial y nos mantiene
en vilo. ante ataques sorpresivos y enemigos ocu ltos. Se desatan las
xenofobia~ Y ~e aplica la abominable y abyecta "limpieza étnira"
(Yug~slav1a, '.,a1ses Africanos, Le Pen). Por una parte, la globalización incita
a 1~, 111tegrac1on -bloques regionales como Merco Sur, Unidad Africana.
Un1on Europea, Asociación de Naciones del Sudeste Asiático- v por la otra
surg_~ _la fragmentación
Los procesos de fragmentación •d~ la Unión
So_v1e~1ca Y d~ Yugoslavia, las desmembraciones de Checoslovaquia y de
Eti?p1a bastanan parn mo_strar esta tendencia centrípeta que ha surgido
rec1ent_:mente en la h1stona. En el interior de España, el País Vasco y
Cataluna _pretenden desmembrarse; otro tanto acaece con la Isla de Córceiza
e~ Francia Y con Québec en Canadá. En México, el tr:balisrno de l;s
dif~rentes etnias de Chiapas demanda sociedades o pequeñas naciones
autonomas por fidelidad a la propia condición étnica. lingüística y cultural.

27

�Está muy bien que se respeten los derechos culturale~ de las minorías; pero
tá muy mal que se rompa la unidad nacional con etmas que prete~de~ ,tener
es
•
obiemos y que instaurarían "de Jacto" una balcanizac1on de
sus propios g
H
d d 11
• 1
México con todas las etnias que tenemos. ¿ as~a on e . egara. a
fragmentación y afirmación de nacionalidades que se_d1sgre?an?. Es posible
que
que a m1·1ad del siglo XXl existan más de mtl .nac1onahdades
.,
complicarán, aún más, el panorama mundial de la globahzac1on.
En nuestro tiempo también se dejan sentir los chauvinism?s xenófobo~
de Le Penen Francia que rechaza a los emigrantes y a los refugiados co_mo s1
fuesen bestias asquerosas; este tipo de ·racismo puede lle~ar a las actitudes
criminales coino las que encama Karachi. No olvidemos que es?s
nacionalismos xenófobos, como los profesados por Le Pen en Francia,
pueden conducir a las tentaciones de purificación contra l~s olas de
emigrantes y de refugiados. Es hora de poner coto a los gru~os mtoleran~es
que rechazan la alteridad en aras de un chauvinismo demencr~I. Es_ preciso
guarecemos contra la militarización mental que conduc~ _a la v10lenc1a c_omo
forma de solucionar el terrorismo y los problemas pol1t1cos. El t.e~ons~10
no se acaba con las am1as, con la derrota de los talibanes en Afgamstai:: sino
combatiendo las causas que han propiciado el terrorismo: la ~xplotac1~1~, la
fijación de precios a países mo~ocultivadores, las interven~1.ones pol1t1cas
unilaterales en gobiernos extranJeros. El mundo y la pol1t1ca se_ pueden
entender de dos modos: la política del conflicto en el mundo de desigualdad
0 el mundo de la igualdad y la polí~ica de c~ope~aci?_n. S_i ~ealmente los
pueblos se empeñaran en un solidansmo de _ms~irac1.on cr'.stiana co~ una
política de cooperación, llegaría~os a ~na soc1?-smtes1s pac_1fica Y amis~~sa
aunque tendría que cambiar el sistema mternac1onal y orga111zar una polrtica
nueva a escala mundial. La globalización nos pide una nueva agenda.
Hoy en día - lo sabemos muy bien- ningún acontecimiento. proceso o
acción significativa quedan circunscritos al área geográfica en que han
tenido origen. Todo repercute en todos para bien o para mal. Este proceso
evolutivo de larga duración, afecta en forma desigual a todas las zonas del
mundo. El Estado, experiencia de siglos, tiene que redimensionarse e~ un
mundo global. "El Estado se ha redimensionado a favor ~e otros. obJetos
colectivos -advierte Fulvio Attina-, que restringen su capacidad de imponer
reglas a los propios ciudadanos y de ~pl~car pol!ticas públicas
independientes: estos sujetos son tanto asoc1ac1ones pnvadas - grupos
organizados, empresas económicas, Iglesias- como asociacione_s ~e estados
y entes públicos, organizaciones intemacionale~ . y ~soc1ac1~n~s ~~
organismos gubernamentales y de aparatos admm1strat1vos pub_l 1c~s.
·Cuál es el Estado que tiene la exclusividad del gobierno de un lerntono Y
~uede controlar las fronteras y dominar a sus habitantes? Ningún Estado
puede controlar las fuerzas de las redes financieras internacionales, los

28

grupos organizados mundialmente y las Iglesias. Por eso ya casi no se habla
de política exterior. Todo se ha tornado global. Los Estados interactúan y se
redimensionan con la concurrencia de otros "gobiernos" no estatales. Existe
una gran dificultad para fijar las relaciones y establecer las reglas políticas
sobre los bienes y las necesidades individuales y colectivas en un mundo
global que cambia de la noche a la mañana sin previo consentimiento de los
globalizados, Empieza a hablarse de una política del sistema global y se
abandonan las viejas palabras de la ciencia de la política internacional. A la
política interestatal sucede ahora la política global. ¿Quién y cómo hace la
política del sistema global? ¿Cuáles son las instituciones y mediante qué
procesos se instaura esa nueva política? ¿Qué legitimidad presentan las
instituciones que optan y eligen entre políticas públicas? ¿Cuál es el papel de
tantos sujetos pasivos de esas opciones que se realizan, sin legitimación
alguna, a escala mundial? Vaya esta bandada de interrogaciones para
advertir la complejidad del estudio de la ciencia política del sistema global.
7.- Globalización de la Cultura: Bondades y Peligros
En el ámbito de la cultura se ha producido una ambivalencia del proceso
de globalización cultural, una transnacionalización de la cultura y un
arquetipo del modo de ser en el mundo. El paradigma de lo deseable incide
en el tipo burgués clásico, con derrumbes de utopías y crisis de ideologías.
Encontramos, por una parte, la homogeneización y estandarización cultural
que conduce, si las naciones no toman medidas, a la pérdida de la identidad
cultural. Es fácil advertir las reacciones y resistencias que provocan la
subyugación uniforrnizadora de los grupos mundiales más fuertes. El anhelo
de cada nación, de cada cultura, es el de poder seguir siendo uno mismo; esa
dañina homogeneización de la cultura y esa estandarización cultural de la
globalización explican la génesis de fundamentalismos ortodoxos de
milenarismos fanáticos y de sectarismos intolerantes y facciosos. Por otra
parte, se pueden advertir -gran esperanza de la humanidad contemporáneala interpenetración de las culturas, los encuentros y los cruzamientos
fertilizantes, las nuevas síntesis culturales, aunque todavía no hayamos
llegado a una socio-síntesis universal, pacífica y amorosa. Si todas las
culturas del mundo son mestizas, ¿por qué nos vamos a oponer al mestizaje
cultural? El proceso es irreversible y deseable en cuanto a fenómeno de
verdadera universalización de los humanos en el planeta. Ese dato
ontológico de ser-todos-juntos-en-el-mundo tiene mucho que decir en esta
hora crispada por prejuicios raciales, por fundamentalismos religiosos, por
milenarismos fanáticos. Todos somos hennanos porque todos somos hijos
de un solo Padre y porque todos tenemos una misma procedencia y estamos
llamados a un destino eviterno. Si el hombre no es pura materia, sino
también espíritu, no todo concluye con la muerte, con el paso por este
mundo. Nacimos para algo más que para dar con nuestros huesos en una

29

�tumba. El humanismo ecuménico planetario no puede ign~r~ la dimensión
los espmtus personales.
tr~cendente del ser humano, el núcleo inmortal de ·»
Del "status viatoris" pasamos al "status comprensorzs .
Una filosofía verdadera, una cosmovisión completa, no pueden limitar
todo al simple transcurso de los sucesos históricos y de lo~ h_echos que
acaecen en ta tierra. Un puro horizontalismo de la globahfiha o de la
globalifobia carece de una perspectiva escatológica y no da cabal
satisfacción al afán de plenitud subsistencia! que hay en cada ser humano
que puebla el planeta. ¿Para qué o para q~ié_n pue~e estar hecho estas
visiones globalifílicas, globalifóbicas o mund1altstas, s1 no es para un ente
hambriento de eternidad y del Ser Absoluto?
La globalización de la cultura se ha logr~do ~or l?_s medios_ masivos de
comunicación, que han impulsado la transnac10nalizac10n a traves de la teleparticipación planet~ria, de la p~blicidad Y_p_ropaga~da de p~~ductos que
llevan un estilo de vida, de autopistas electromcas de 111formac1on (Internet,
"Modem" y un número de teléfono), y del cine. La Amer~can Wa~ oj lije
divulgada y conocida a escala mundial por los medios masivos de
comunicación, se presenta seductoramente con escenarios hollywooden~es.
No se trata de imposiciones sino de penetraciones sutiles que transmiten
valores y desvalores. El comercio internacional y la publicidad exportan,
con sus productos, ciertas preferencias, ciertos valores. Poco a poco s~ va
acentuando la interculturalidad con el mestizaje cultural. La interculturahdad
va ampliándose por intercambio y cruzamiento -:-ª veces as_incrónico- l~as~a
llegar a un carácter planetario Y está muy bien que exista el mest1zaJe
cultural, pero sin deteriorar la identidad cultural de los diversos grupos que
pueblan este planeta. Se dispone de una cantidad impresionante de
información y de conocimientos en las autopistas electrónicas, pero se carece
de sentido crítico. De este modo no podrá darse una verdadera elevación
cultural hacia las más altas manifestaciones del espíritu. Culturas distintas,
integradas o sintetizadas, van formando un folklore planetario. Lo grave es
que nos estamos quedando en la "sociedad del espectáculo'·. Todo es
cuestión de actores y actrices, de playboys y de nobles, de deportistas Y
locutores... Mientras la televisión y las revistas entretienen con chismes Y
programas anodinos, la vida cotidiana se va empobreciendo hasta el grado de
poderse hablar de un tiempo, como el nuestro, de lastimosa indigencia
espiritual.

frívolo hablar de la globalización en lo cultural como un proceso de
McDonalization del nuevo orden mundial. En México no hemos perdido

nuestro idioma, nuestra religión, nuestras costumbres y nuestro modo de ser
m~xi_~anos, aunque se destinen muchos ?ólares para la propaganda de la
rehg1on protestante y de las empresas norteamericanas transnacionales.
Aunque el capitalismo sea un modo de producción, genera también corno apuntó Max Weber- un modo de vida, un "modo de ser en el mundo",
con un sistema axiológico que subyace en la globalización neo-liberal. Esta
globalización del neo-liberalismo es la causante principal del "modo burgués
de ser en el mundo ". ¿En qué consiste este modo de estar en la vida?
Buscar la seguridad individual a todo trance, vivir conforme con los valores
de la sociedad de consumo, endiosar el dinero, el consumo, el confort, y el
status social. Son objetivos terminales, medida de todas las cosas y
personas. Hoy en día, los jóvenes de las más diversas latitudes en su
inmensa mayoría, sólo les importa "trabajar duro y hacerse millonari;s". Al
hacerse millonarios adquieren un status de alta estima en la sociedad
burguesa. El horno consumens se olvida del fin último de la existencia. Sólo
~uenta producir y consumir. Es triste ver ciudadanos sumisos, resignados,
impotentes ante un estilo de vida que conduce a un darwinismo social. El
grito, no siempre articulado de la sociedad actual, pero implícito siempre
cuando no se expresa, es el de "sálvese quien pueda". Escasea la solidaridad
cristiana, el cuidado del hombre por el hombre, la ayuda desinteresada, la
charitas, reinando en la sociedad. Cada quien busca su propia conveniencia,
su propia ventaja, sin importarle la conveniencia y la ventaja de los otros.
Salvo los miembros de la familia, los demás no cuentan verdaderamente más
que en fórmulas sociales vacías de contenido.

Notas Bibliográficas

1

Fulvio Attina: "El Sistema Político Global -Introducción a las Relaciones
internacionales- ". Editorial Paidós, Barcelona, p.253, 2001.

No es justo atribuir toda la culpa de la vanalización actual de la
sociedad y la cultura light al proceso de "norteamericanización" del estilo de
vida. ¿Acaso no hay cosas valiosas en la cultura y en la vida de los
norteamericanos? Además, los valores de los dominadores se imponen en la
mente de los dominados hasta donde estos quieran aceptarlos. Me parece
30

31

�¿Q É E FILO OFÍA?
A ALIS! C0\1PARA TIVO F TRI-.. DILTHEY Y ORTEGA

M. A Cuauhtémoc Cantu García
Jefe de la ccción de Filosofía
Centro de Estudios Human1 t1cos
UA'\J I
Escribir es una labor de intimidad CU)O afán es la comunicación.
C1ertamente se e ·cribe para s1 diría alguien. pero los otro,. los demas.
siempre aparecen como referente dialogal. hori10111e en el que la palabra
encuentra eco~ se toma comer-,ac1on
Como me inclino a\ incular la filosofia a la aud1c1on. qui,á por el gu...tc,
que suscita en mi la , ocación docente. el presente te,to lo he lle, ado al
intercambio de idea-.~ encuentro inter -.ubJetl\ o

Esto ha sido posible con alumnos de postgrado de la Escuda Je:
Ciencias de la Educación. con extensión en la ciudad de Caderc~ ta. ~
l . a quienes imparto el curso de r- tlosofia de la Educac1on durante el
presente período de prima,·era 2002. 1os referidos alumnos. en su
mayona. laboran como maestros de pnmana o secundaria en un
ámbito rural trátasc de municipios con poco desarrollo. ejidos o
ranchenas. La cond1c1on laboral de mis interlocutores en referencia al
pre ente te:'\tO, a qu1cne;s apelo e inquieto en su \ 1\ ir m1sm r\ re,uha p r
demas interesante e importante.
A la filosofía se le \ 111cula con la academia. pero en O1.as1oncs a la
academia se le des,. incula de la\ ida. de aquello co11diano. acontecer de cada
d1a. Estamos de acuerdo en que la filosofia sea academ1ca. desde luego, pero
ello no ..,ignifica que aquello que se diga en filc,,ofia ,1.: de-,, 101.. ile de 1
humano \'ital) circun~tancial del Vl\lr nuestro.
Esto me lle'\a al teologo prote~tante Juan Mada) en su memorable
libro Prefacio a la l't!ología en el cual. hablando de la l eolog1a di,tinguc a
la que se hace en el balcón ) la que se realiza en el camino. La teolog.11ac1on
desde el balcón supondría hacerlo en la comodidad ) sin c0mpromis1h. ¡xrri.
en cambio, CJercerla en el camino 1mphcaría, en principio, cam111.1r:
haciéndolo con otros por el sendero que a '\~ces s1. ach1c:a como , en.:da 1.\/11
piedras ) espinos I n tal ~entido. para nuestro ca,o. hablar de una filosofla
de la calle o en la pla,a o mclu,o en el aula nos recuerda a Sc,ratc... c. ')IJ &gt;
con'\ersador que en el '\ i, 1r cotidiano de la c.1Udad mquma las mentes por la
palabra apelando el oír.

n

�Así, pues, el presente texto, antes que lector_es, tuvo oyentes. Y como
los oyentes se hacen parlantes que irrumpen e mterrumpen, cuestionan e
interpelan, a fin de cuentas lo que surge es el diálo_go, ~n el que cabe el
comentario adicional entre renglones. Atendiendo la inquietud, la ~regunta,
· 1a neces1·dad·. "(.,·Qué es filosofía? Análisis
entre
la v1·venc1a,
. comparativo
.
.
Dilthey y Ortega," de un modo conversacional, fue el mtento para mtrodu~1r
a los oyentes/alumnos en la c?mpren~i_ón de aquello que sea la filosof1~,
como peldaño a una posterior mdagac1on acerca de lo que tenga que decir
ésta para la educación.
¡
Para Dilthey un problema a resolver es el que se refiere al
conce~to unitario de filosofia. A nuestro modo de ver, dicho problem? se
resuelve en la medida en que se responda a la pregunta ¿hay _filosofta o
filosofías? Para llegar a una noción de filosofía (así, en n:odo singular), es
menester un concepto unitario de la misma, pese a la pluralidad de ~losofías.
Dilthey se propone indagar la esencia de la filosofía_ en med'.o de !as
filosofías. Ello significa reconocer que entre las filosof1as hay d1ferenc1as
que distinguen a unas de otras; pero también cabe aquello que las hace
coincidir en lo común a cada una, por lo que se puede plantear a la filosofía
en su esencia y, por ello, llegar a un concepto unitario de filo~o~~- Pero
•cómo clarifica Dilthey su concepto unitario de filosofía? La pos1b1li_dad de
~n concepto unitario de filosofía en Dilthey tiene, como punto d_e part1_da, los
siguientes supuestos: primero, que entre las filosofías hay semeJanzas, desde
luego, porque en toda filosofla hay rasgos de naturaleza formal. S~g~~do, la
historicidad de la filosofía; dicho de otro modo, la filosofía es h1stonca, lo
cual implica que entre las filos0fías hay continuidad, q~e no es otra cosa que
conexión histórica. Al respecto, digamos que en Dilthey la filosofía se
extiende en flujo histórico. Así, el nexo histórico de la filosofía conlleva,
además del cambio, la continuidad. Pero lo que se de~cu_b~e en la
historicidad de la filosofía es su función viviente referida al md1v1duo Y la
sociedad. Sin embargo, una cuestión fundamental es que en cada filóso~o
actúa el pasado filosófico. ¿Qué es lo unitario en el concepto de filosofia
según Dilthey? Básicamente el hecho de que la filosofía se fu,~da en la
conciencia y sobre ésta se dilucida el misterio del mundo Y_ la vida_; pero,
además en toda filosofía se anticipa la exigencia de una validez universal.
¡He aq~í lo unitario de la filosofía en la sucesión hi_stórica d~ las ~losofías'
Por eso cabe decir en Dilthey que la filosofía es posible defirnrla solo por un
método' histórico; y además psicológico. En cuanto a esto último,
adelantamos que según Dilthey, la filosofía es "auto-reflexión de la vida
humana por el pensamiento."1 Debido a esto, la filosofía no debe s~r si~ple
construcción de conceptos sino auto-posesión que verifica la conc1enc1a Y,
en todo caso, en conceptos es como define lo que sucede en ella.

34

2.
En Ortega,2 hay por lo menos dos preguntas que como
punto de partida nos dan la posibilidad de precisar una definición de
filosofía, a saber: ¿por qué en el mundo existen los filósofos?, ¿por qué
entre los pensamientos de los hombres hay filosofías? En su intento de

definir la filosofía, Ortega renuncia deliberadamente a elaborar una
intr~d_ucción a la filosofía ~ue haga análisis del conjunto de las cuestiones
trad1c1onales de la filosofía: De esta manera, propone tomar el conjunto de
la filosofía en el filosofar mismo,4 por lo que hay lugar para las preguntas
iniciales. En referencia a éstas, vemos lo que resulta evidente: si hay
filosofías es porque de antemano hay aquéllos que filosofan estructurando
sus pensamientos de manera que su irrupción peculiar es como filosofía que
guarda diferencia con un pensar no filosófico, pero cuyo resultado son las
filosofías. Hagamos notar que por el modo en que se estructuran aquellas
preguntas, en Ortega el conjunto de la filosofía no le interesa en términos de
lo esencial común de las distintas filosofías. En cambio, ¿dónde radica su
fundamental interés en su intento de definición de la filosofía? Para Ortega
se trata de mantener despierta la conciencia a los problemas y de esta manera
tomar a la misma actividad filosófica, esto es, al filosofar mismo, para
5
someterlo a análisis. Analizado el filosofar mismo, caemos en la cuenta de
que la filosofía no es algo de lo que se pueda prescindir:6 por eso, la filosofía
permanece, porque "no es posible raer de la mente humana, abierta a la
7
cultura, la dimensión filosofante", diría Ortega. Notemos. por lo pronto. que
las preguntas ¿por qué en el mundo hay filósofos?, y ¿por qué entre los
pensamientos de los hombres hay filosofías?, nos han llevado, en Ortega, a
la certidumbre de que hombre y filosofía van juntos. Dicho de otra manera,
se puede afirmar que vivir humanamente implica filosofar; o bien, todo
filosofar hace referencia a vivir humanamente. Incluso, Ortega sugiere que
para definir a la filosofía se requiere analizar y definir una respuesta a "¿qué
8
es nuestra vida?," en referencia a la vida diaria, lo cotidiano de la vida. Así,
en Ortega podemos ver que entre hombre y filosofía, digamos. media la vida.
Nuestra postura es que la vida misma nos impele a filosofar. De tal manera
que lo que está entre el hombre y la filosofía es, por decirlo de alguna
manera, la vida misma. Alguien podría decir que en todo caso lo que media
es el pensamiento; sin embargo, anterior al pensamiento es el vivir mismo,
que se afana en filosofar. Ahora bien, abordando el filosofar mismo que
ahora se somete a análisis. en modo preliminar se puede intentar una
definición de filosofía "como conocimiento del universo.'' 9 Tal definición
pudiera sugerir q~e la filosofía es ciencia, o que la filosofía aborda al
universo como lo hace la ciencia, esto es, acotando un trozo del mismo. Pero
en Ortega es claro que la filosofía no es ciencia, en todo caso. es más que
ella. fa por eso que la filosofía respecto al universo como conocimiento
procede en modo distinto en que lo hace la ciencia. A la filosofía le interesa
el universo como un todo. Así, escribe Ortega: '·al filósofo no le interesa
cada una de las cosas que hay por sí, en su existencia aparente :,, diríamos

35

�· d si·no que por el contrario le interesa la totalidad de cuanto hay, Y
pnva a,
,
'
•
¡ d '
consecuentemente, de cada cosa lo que ella es frente YJ,~~~o a as emas, su
uesto papel y rango en el conjunto de todas las cosas.
E~tonc~s resulta
~ue e~ todo hombre hay u~ _ape~ito del universo en su m~egndad que
corresponde a una actitud or_1gm~r~a de nue~tra mente en la vida. Por esta
, d'in'a Ortega·· "al vivir vivimos hacia un mundo en derredor
razon,
o que
11
sentimos O pre-sentimos completo."
Es aquí, de pronto, que rtega
advierte que en la vida primaria está la raíz de la filosofía, de mod~ que ~I
interrogar acerca de aquello que es la filosofía, la respuesta puede 01rse asi:
. . bl " ,2
•'La filosofía es una cosa... mev1ta e.

nuevo en Kant respecto a la realidad es que corresponde a una "conexión
espiritual y a ella remonta toda conexión de la realidad externa." 15 Ocurre
entonces que la nueva metafisica alemana arranca a partir de Kant, probando
las posibilidades del método, pero con un saldo negativo, pues "este método
metafísico tampoco encuentra el punto para pasar de la necesidad como
hecho de nuestra conciencia, a la validez objetiva, y vanamente busca un
camino que conduzca de la conexión de la conciencia al conocimiento de
que en ésta nos sea dado el vínculo interno de la realidad misma." 16 Para
Dilthey la metafísica fracasa, por lo que no se cumple con la tarea de dar
seguridad a la vida de las personas y la sociedad en la gran crisis histórica.

Hasta aquí · qué tenemos? Para Dilthey la cuestión de_ la filosofía ~n su
definición tiene ~ue ver con un concepto unitario d~ la misma en medio de
las filosofías, por que hay que precisar aquello esencial a la,filosofia ~especto
a las filosofías. En Ortega interesa el conjunto de la filosof1a, pero solo e~, el
filosofar mismo, esto es, la filosofía como actividad. Pero _hay ot_ra ~uest1on:
en Dilthey la filosofía es un volverse la vida sobre s, en termmos del
pensamiento, to cual es la auto-reflexión; cuando, en el caso de O_rtega, la
filosofía inevitable en el hombre es un emerger al mundo que es la vida.

¿Cómo se ve afectada la filosofía ante la circunstancia señalada
anteriormente? Debido a que no se encontró un método propiamente
filosófico diferente al de las ciencias para fundar una metafísica, ocurre que
"la filosofía debe satisfacer por nuevos caminos la necesidad del espíritu de
universalidad, de fundamentación, de concepción de la realidad." 17 De esta
manera, lo que históricamente se sobreviene es una orientación filosófica no
metafísica, como puede ser, entre otras, el caso de aquella apreciación de la
filosofía como teoría del conocimiento, esto es, una Teoría de teorías que
intenta la fundamentación y síntesis de las ciencias en el conocimiento de la
realidad.

Por to pronto, en ambos autores podemos descubrir ~ue l_a vida tiene
relieve primerísimo en la filosofía. Si nos propusiéra,mos s_mtes1~ de amb?s,
podríamos decir que, si en la entraña de_ la ~losof1a esta la vida, la vida
misma es la que insta a filosofar. Lo cual implica dos momentos, a sabe~., la
reflexión sobre sí mismo, que es vivirse; al tiempo que hay la ex-puls1on,
que es vivir el mundo.
3.
Según Dilthey, -decíamos-, es posible definir a _la _filosofía
por un método histórico. Significa que el concepto de filosofia tiene una
conexión histórica, 13 por lo que el pasado filosófico actúa en cada ~lósofo.
Ciertamente hay filosofías, pero hay la intuición de aquello homogeneo en
cada una de ellas, como para llegar a una noción de filosofía respecto a su
esencia. Por eso, Dilthey hace un repaso histórico de la filosofía, empezando
con los griegos a partir de Sócrates, pasando por el racionalismo de
Descartes hasta la filosofía idealista con Kant, Hegel y otros. La
considera~ión histórica le permite a Dilthey aclarar lo que entiende como
esencial a la filosofía. Así, por ejemplo, nos señala que el método
constructivista14 en pensadores como Descartes, Hobbes, Spinoza, prepara el
camino para la crítica del conocimiento en Locke, Hume y Kant. Nos señala
que con este último se derriba el método constructivista de la filosofía. ¿Qué
ocurre con el mundo externo en esta nueva crítica del conocimiento? Pues
bien, en la nueva visión de la filosofta que se funda en la teoría del
conocimiento, el mundo externo es fenómeno. Sucede que la realidad nos es
dada en los hechos de la conciencia. Según Dilthey. lo específicamente

36

Pero con Dilthey cabe ahora precisar aquello que descubre como
esencial a la filosofía, pese a los sistemas filosóficos distintos que
encontramos en la historia de la filosofía. En lo dicho, nótese que hay una
relación entre sistema e historia. Nos parece que cabe la pregunta: ¿hay
primacía de uno respecto a otro? Esto es. ¿el sistema tiene un dominio sobre
la historia como para conducirla? O bien, ¿es la historia la que domina el
sistema como para orientarlo? Por otra parte, ¿la relación entre sistema e
historia se efectúa en modo simple, sin primacía de uno respecto a otra y
viceversa? En cuanto a Dilthey, la tarea de una determinación de la esencia
de la filosofía ··conduce necesariamente del punto de vista sistemático al
punto de vista histórico." 18 Entendemos que no es por el sistema que
comprendamos la historia, sino de modo inverso por lo que apunta Dilthey:
" la superioridad del punto de vista histórico se demuestra precisamente en
que desde él se comprende en su necesidad la auto certeza de los sistemas en
lo que les es peculiar y al pronunciarse sobre la filosofía.'· 19 Por esto, el
método histórico nos da la posibilidad de definir la esencia de la filosofía, no
obstante los sistemas distintos en la historia. Al respecto ¿qué es lo esencial
a la filosofía en su historia, según Dilthey? Cabe señalar que para Dilthey lo
esencial a la filosofía implica determinar "no lo que aquí y ahora vale como
filosofía, si no lo que constituye su con ten ido, siempre y en todas partes."2º

37

�Observemos entonces que lo e5encial a la filosofía, pese.ª los dis~intos
sistemas en la historia, vale en la medida en que eso qu~ se diga esencial se
pronuncie por encima de \a historia. Por lo que lo esencial a _la filosofía por
necesidad debe ser a-histórico. Por nuestra parte ve~os _una dificultad a~te la
cual no tenemos una respuesta completa y es la s1gu1e~_te: lo qu_e Dilthey
plantea sobre la filosofía, evidentemente lo dice en relac10n a un s1ste_ma. El
propio Dilthey ha señalado que el sistema filosófico es en referencia a ~u
conexión histórica. Es así que lo que él diga de la fílosofia en su esencia
debe encontrarse en vínculo histórico. Pero ahora pretend~ establecer de ~a
filosofía en su esencia una definición a-histórica. Cuando 21dice de la filosof1a
"determinar su contenido siempre y en todas partes.''
Enton_ces puede
haber la posibilidad de una determinación filosófica por encima de la
historia, aunque su nexo sea histórico.
En cualquier caso subiste una pregunta: . ¿qué es lo . esencial a 1~
filosofía, que por esencial es permanente por encima de to?o tiempo _Y lugar.
Para Dilthey es aquella orientación de la filosofía. hacia la totalidad del
mundo, donde la aspiración es un impulso metafísico para pretender esa
médula del todo, con la exigencia de validez universal del saber.22
4.
Ortega, en su intento de definir a 1~ fil~sofia, aborda
algunas consideraciones de la misma res~ecto a l~ ~1stona. Recordemos

que a Ortega no le interesan tanto las cuestiones trad1c10nales de la filo~o~a
como le interesa el filosofar mismo en su conjunto. Pero para este propos1to
es imposible omitir la filosofía en su historia, según su intento por esclarecer
lo que entiende por filosofía.
Precisa Ortega que en el siglo XIX, los postreros sesenta ~ños fueron
una etapa desfavorable la fílosofla, que incluso, se ~uedc calificar c~mo
una "edad antifilosófica""3 en la que aquello que se hizo de filosofía fue
reducirla a un minimum."24 Ante el hecho del angostamiento de la filosofía,
que es circunstancia histórica, surge la tarea de la filosofía para el moment?
vivido en tiempo de Ortega, que consiste "en un claro afán de salir
nuevamente a una filosofía de alta mar, plenaria, completa; en suma. a un
maximum de filosofía." 25 La primera parte del Siglo XX tiene que ver con
ese resurgir de la filosofia en orientación a su "maximum", lo cual resulta,
según Ortega, de una nueva actitud filosófica.

a,

¿Por qué los últimos sesenta años del siglo XIX es una edad
antifílosófica? ¿Por qué se puede hablar a principios del siglo XX de una
filosofía en orientación a un máximo? ¿Cómo se explica el cambio de actitud
filosófica que orienta a la filosofía misma de una era antiíilosófica a una de
máximo filosófico? En Ortega el cambio de actitud de una era respecto a otra
en referencia a la filosofia, procede según su teoría de las generaciones. Así.

38

el cambio en el pensar filosófico, incluso en el político y artístico ·'equivale a
plante~r por qué cambian los tiempos."26 En el cambiar de los tiempos, la
~rnman1da~ no se queda estacionada en un idéntico repertorio, por lo que
igual modifica ''el formato de su sombrero que el régimen de su corazón."27
E~1 su_ma, la cuestión de fondo que hay que responder es: ¿por qué hay
h1stona? Para Ortega una nueva idea no cambia por sí sola el curso de la
historia, pues se requiere la predisposición de la muchedumbre respecto a
ella. Lo anterior sería coincidir esa idea con el sentimiento en la masa de los
ho~b~es. De esta 1~anera, según Ortega, " los cambios históricos suponen el
nac1m1_ento de un tipo de hombre distinto en más o en menos del que había;
es declf, suponen el cambio del tipo de generaciones."28 ¿A qué se refiere el
cambi? de tipo de hombre? Para Ortega se trata de una sensibilidad vital que
en quienes cambian es distinta respecto a los que preceden. A lo anterior
?bedece la generación que "es una moda integral de existencia que se fija
indeleble sobre los individuos."29
Pero, ¿por qué los postreros sesenta años del siglo XIX tienen que ver
con una era antifilosófica? Ortega señala que a partir de Galileo surge la
"Nuova Scienza" que posee las características del rigor deductivo de la
matemática, además de su relación con objetos reales, en general, cuerpos.
Habla~n~s de la fisica experimental, que por primera vez da lugar a "un
conoc1m1ento que obtenido mediante precisas deducciones, era a la par
confirmado por la observación sensible de los hechos." 3 Corno se puede
v~r, se trabajaba con un doble criterio de certeza: el puro razonamiento y la
simple percepción; donde la unión de ambos criterios era la novedad en la
irrupción de esa ciencia conocida como física experimental. Para Ortega este
saber físico tiene una particularidad, la cual es aprovechable seoún
las
0
conveniencias vitales de los hombres, a saber: Su utilidad práctica para el
dominio de la materia. Pero la cuestión es, como bien lo señala Ortega,31 que
el cuerpo de verdades de la física coincidió con un tipo de hombre en
Europa: el burgués, cuya vocación no es contemplativa, sino práctica. ¿Qué
es lo característico en el burgués en la coincidencia con la uti lidad práctica?
Orte?a apunta: "el burgués quiere alojarse cómodamente en el mundo y para
ello intervenir en él modificándolo a su placer. Por eso, la edad burguesa se
honra ante todo por el triunfo del industrialismo y, en general, de las técnicas
32
útiles a la vida." Esa coincidencia del burgués con el saber físico implicó
que entre la muchedumbre surgiera una predilección por la ciencia física. no
tanto por curiosidad intelectual corno por interés material. lo que conduce a
la física a un dominio o primado del conocimiento. Esta circunstancia fue la
que arrastró a la filosofla a un '•minimurn". Así, el filósofo se sintió
avergonzado por no ser físico. Para Ortega,33 el representante de esta actitud.
desde luego, es Kant, quien abandona los grandes temas de la filosofía
poniéndola en posición subordinada a la física, en efecto, cuando la reduce ~
sola teoría del conocimiento. Angostado el ánimo de los fi lósofos '·la

°

39

�;ª

filosofía quedó aplastada, humillada por el imperialism? d1: 3 fis~ca Y
empavorecida por el derrotismo intelectual de los laboratonos.
Inevitable
es, pues, que la filosofía sea algo mínimo cuando ap~ece com~ un
complemento a las ciencias particulares. Para Ortega esta circunstancia va
más menos de 1860 a 1920, que se nota por el hecho de ~ue la mayo~ parte
O
de los libros publicados sobre filosofia quedan reducidos a teona del
conocimiento. Pero Ortega considera que lo sorprendente es que_ no se
planteaba en serio la cuestión \ q~é es _el con?ci~ien~o?" E~ ~,amb10, para
aquella generación el supuesto md1scuttble e md1s~ut1~0 ~r~. que no hay
más conocimiento del mundo sensu stricto que la c1enc1a f1s1ca, que no hay
más verdad que la verdad física."35 En tal circunstancia h_istóri~a ¿cuál fu~ el
destino de la filosofia en que aparece limitada? Frente al 1mpeno de la física,
)a filosofía perdió vigor al reducirse a un mínimo como teoría del
conocimiento, que para Ortega, incluso pretendiendo aquello, fue_ m~nos ~~e
eso. Por ello, apunta: "sólo cuando sepamos qué es, en su s1g111ficac1on
plenaria, conocimienlo, podemos ver si lo que el ho~bre posee llena o no
esa significación o se aproxima a ella meram_en!e. Mientras no se haga esto
no puede hablarse en serio de teoría de conoc1m1ento, ~• en efecto, con haber
pretendido la filosofía de los últimos tiempos no ser s1~0 _eso, resulta que no
ha sido ni eso."'36 ¿En qué consiste la filosofia como max,mo? En superar su
reducción como teoría del conocimiento, en cuanto su orientación sea el
conocimiento del universo o "todo cuanto hay."
Hasta aquí, podemos observar que mientras para Dilthey se puede ll_egar
a la esencia de la filosofía por un método histórico; para Ortega, es suficiente
atenernos al filosofar mismo en su conjunto, para aclarar la definición de
filosofía. Por otra parte, en Dilthey la filosofía -a partir de Kant, desemboca
en una crisis histórica que le quita seguridad al individuo y a la sociedad, en
efecto, cuando fracasa el método (j\osófico con orientación metafísica. En
cambio. para Ortega, ocurre que la filosof ta reducida a teoría del
conocimiento a partir de Kant, somete a crisis la misma filosofía al negar la
metafísica. La cuestión que no debemos pasar por alto es la siguiente:
Dilthey, respecto a la esencia de la filosofía, descubre la orientación hacia la
totalidad del mundo; cuando, con Ortega, la filosofía en dirección a su
máximo, implica recuperar ese saber por el universo, cuya referencia es a
"todo cuanto hay."
5.
Debemos considerar, que para Dilthey existe una relación
entre filosofia, religión y poesía. Para cada cual el mundo se presenta como
enigma a descifrar. En el caso de la filosofía, a diferencia de la religión y
poesía. se aspira a soluciones en manera conceptual y con fundamentación
universal.r Según Dilthey, desde un punto de vista histórico, la religión )'
poesía anteceden a la filosofía, de modo que aquéllas son un preparativo a
ésta. Pero. entre una y otras se implica una relación. por su "tendencia a

40

38

desarrollar una visión del mundo y de la vida." De esta manera sea en la
religión, la poesía o la filosofía, lo que tenemos es una intuición d~I mundo.
En cuanto a la intuición del mundo en la filosofia, conlleva una organización
39
con_ceptual_. Cuando esa intuición de( m~~do es aprehendida y se eleva a la
validez u~1versal, se le llama metafísica. Respecto a ésta, Dilthey plantea
que trabaja con un supuesto: "existe un punto en el misterio de la vida que
sea ac~esible al pensamiento riguroso.',4 1 Pero, como hay límites al
pe~sam1ento co_ncept_ual. ocurre con la metafisica su imposibilidad para
satisfacer la ~x1genc1a ~e una prueba científica. Por eso, para Dilthey la
filosofía mediante un sistema metafísico no puede captar la esencia del
mundo y probar la validez genera l de su ·conocimiento.42
La postura anti-metafísica en Dilthey se explica porque ve a la filosofía
como teo~ía del conocimiento. Así, si la filosofia es "auto-reflexión", ésta va
de la realidad que se conoce, al conocimiento de la realidad. De esta manera
"considerada en sí misma, la filosofía es la ciencia fundamental, determinad~
por el fin del saber válido, cuyo objeto es la forma, la regla y la conexión de
43
todos los procesos del pensamiento. Digamos entonces con Dilthey que la
filosofía es una teoría del saber, y respecto a tal, una ciencia. Pero, como su
func ión es en conexión histórica y social, aparece como un sistema de
cultura.

. ?·

En_ ?rtega la filosofía es más que ciencia. Filósofo y
c1ent1fico se d1st111guen por su actitud ante el mundo. Considerada la
filosofía en modo preliminar como "conocimiento del universo o todo
4
c ~an t? ha~, '"' h_ay que advert1r
· que se presta a confusión respecto a la
c1enc1a fís ica. Sm embargo, ocurre "que el fi lósofo no se coloca ante su
45
objeto -el universo- como el físico ante el suyo, que es la materia."
O~ega señala que en ciencia siempre se comienza con algo que se da
por sabido. Así, como las ciencias son particulares, "empiezan por acotar un
trozo del universo.',46 Significa que en la indagación científica de antemano
se conoce la extensión y atributos esenciales de su objeto. Pero el universo
~o~o pesquisa filosófica implica que no se sabe qué sea. Así, apunta Ortega:
um_verso _es el vocablo enorme y monolítico que como una vasta y vaga
gest1culac1~~ oculta más bien que enuncia este concepto riguros0: Todo
c~anto hay. 7 Veamos que como cuanto hay es el todo, el concepto universo
nie?a el fragmento o el trozo. Notemos entonces que el filósofo se sitúa en
actitud distinta al científico respecto a su objeto. Si en ciencia lo cierto es
que aq~ello que ~e conoce siempre se dice en referencia a parlícula, porción
o esquirla de umverso; ocurre con quien filosofa que se "embarca para Jo
desconoc_1.do como ta 1..,4s por lo que de antemano en su pesquisa no sabe qué
se~ el umvers? como un todo. Sobre esto indica Ortega: "El filósofo ignora
cual sea su objeto y de él sabe sólo: primero, que no es ninguno de los demás
41

�segundo que es un objeto integral, que es el auténtico todo, el que
Ob,ietos·
J
,
'
•
,
•
b
,,49
no deja nada fuera y, por lo mismo, el umco que se asta.
En lo anterior cabe hacer una precisión. Notemos que Ortega señala que
el filósofo ignora su objeto. Si en rigor así fuera ¿cómo i~dagar cuand? se
ignora el objeto a indagar? Por otra parte, si el filóso_fo ignora su obJet~,
. cómo es que sabe en el decir de Ortega, que "no es mnguno de los &lt;lemas
~bjetos", además, ,:que es un objeto integral."? Clarifiquemos, por tant,o, lo
siguiente: si el filósofo ignora su _objeto, entonces nada sab~ sobre el,
punto que ni siquiera puede constrmr un concepto acerca del mismo. P_ero, s1
en cambio, sabe el nombre con que designa su objeto, en tal caso umverso,
significa una manera de saber algo al respecto. En efecto, ,?I algo que Orteg~
sabe del objeto designado en el concepto que se refiere a todo_ cua~to hay,,
es que "no es ninguno de los demás objetos" y _"que e~ ,un obJeto mtegral.'
¿Qué tenemos hasta aquí? Nos parece que en la mdagac1on que corresponde
al universo, si bien el filósofo no sabe lo que sea de antemano, ~I algo ~~e
sabe O pre-sabe le llega por intuición. ¿Qué se intuye en la mdagacion
filosófica sobre el universo? Pues si el universo se refiere a "todo cuanto
hay", el cuanto hay se intuye como un todo. ¡La intuici?n ~losófica es el
todo! ¡He aquí la distinción en la actitud de quien hace c1~~c1a Y aquel que
hace filosofía! Mientras el científico se sitúa ante una porc1on de cuanto hay
para saber qué sea; el filósofo se lanza a la faena de cuanto hay _co~o todo
en su indagación. En este sentido, desde luego, la filosofía no es c1enc1a.

ª!

50

Considerado lo anterior, avancemos en lo siguiente. Para Ortega, en la
indagación filosófica sobre el universo, hay una cuestión primera: aquello
que se nos da indubitablemente. Hecha la crítica de rigor a Descartes Y el
idealismo, Ortega plantea lo indubitable en estos términos: "un_ hec~o
Primario y fundamental que se pone y asegura a sí .mismo .. . es .la existencia
1 t ,,51
conjunta de un yo o subjetividad y su mundo. No hay uno sm e o ro.
Esto significa que el yo aparece como conciencia frente al mundo. El hecho
dual es yo y el mundo. El yo que piensa, piensa cosas. Por tanto, en Ortega
52
el dato radical es "mi co-existencia con el mundo." Como el yo no es
hermético, sino apertura al mundo, sucede que el yo consiste en oc~parse ~el
mundo. Así, lo dado por el universo como indubitable, en lenguaje sencillo
es: "mi vida." Por esto Ortega apunta "La realidad primordial, el hecho de
. .d ,,s3
todos los hechos, el dato para el universo, lo que me es dado es ... m1 v1 a.
54
Y, como mi vida no es sola, "es ante todo un hallarme yo en el mundo."
Así, para Ortega, lo primero que se encuentra en filosofía es que alguien
filosofa. Antes que la teoría filosófica está el que piensa el universo y busca
lo indubitable. Al topamos con quien filosofa, estamos ante un acto y hecho
vital. Por tanto, " lo primero, pues, que ha de hacer la filosofía es definir ese
55
dato, definir lo que es mi vida, nuestra vida, la de cada cual." Y, en e_se
6
intento de definición, -sentencia Ortega- "vivir es el modo de ser radical."'

. ~oncluimos 1? anterior haciendo notar que en Dilthey la filosofia es
c1enc1a, por su evidente orientación anti-metafisica; mientras en Ortega, al
ser más 9ue ciencia, adviene como metafisica. La cuestjón a destacarse aquí
es que, s1 el supuesto metafísico que se refiere al enigma de la vida, desde el
~unto de vista de Dilthey no se puede aclarar; con Ortega, precisamente lo
mdubitable es "mi vida", por lo que lo enigmático del mundo si se puede
d~sentrañar. Recordemos que en alguna ocasión el propio Ortega señaló de
Dilt_hey que aunque la idea de la vida aparece en su pensamiento, pese a su
gemo no la comprendió a plenitud. Quede sólo como anotación que el propio
Ortega, a nuestro modo de ver, queda corto en su dilucidación de la vida al
pensarla como conciencia frente al mundo, lo cual parcialmente es cierto,
cuando falta la referencia a Dios.

7.
¿Hasta qué punto nos queda claro lo que es la filosofía? Con
Dilthey hemos recorrido la filosofía en su historia para determinar su
esencia; en cuanto a Ortega le hemos seguido en el filosofar mismo para
aclarar lo que sea la filosofía. Reconozcamos que ambos autores nos han
proporcionado una ayuda enorme, la cual amplía en modos distintos nuestra
c?~p~ensi?n de la filosofia. Primero que nada, nos hemos dado cuenta que
v1v1r unpltca filosofar, o bien, el filosofar resulta de nuestro vivir. Pero
cuando hablamos de la filosofía como un sistema manifiesto en la historia
surge cuando la vida misma resulta problemática o enigmática o extraña, e~
cuanto a todo acontecer en el mundo y su acontecer mismo en el mundo. La
segunda cosa de la que nos damos cuenta, es que hay una distinción entre la
ciencia y la filosofía. Schopenhauer decía 57 que un requisito de la filosofía es
que no suprima preguntas; con la ciencia ocurre lo contrario, pues las
cancela donde se rebasan sus límites. En ambas hablamos de un saber
racional, pero en orientación distinta. En ciencia, en cuanto a la realidad se
delimita una porción, para indagar qué sea; en cambio, en filosofía interesa
el todo de aquello que sea la realidad. Así, la tercera cuestión a la que
desembocamos, es la visión de la filosofía como conocimiento de la
!ota~idad. En la indagación filosófica interesa saber el algo total, lo cual
1mpltca vislumbrar el horizonte, para entender, en el decir orteguiano: "de
cada cosa lo que ella es frente y junto a las demás, su puesto, papel y rango
en el conjunto de todas las cosas."58 Como se puede ver, filosofar es
establecer de algo o una cosa, lo que significa y vale en la existencia
universal. Notemos aquí que sí la filosofía tiene que ver con un vislumbrar el
horizonte, entonces su función social es fundamental, pues orienta en el caos
cultural_. Consid_eremos que en una crisis cultural lo que hay es una pérdida
del horizonte, digamos, vital. Significa que la filosofía, en orden a la verdad,
es faro para náufragos en alta mar. Esto nos lleva a la cuarta consideración
que es la siguiente: si la filosofía conecta el todo con lo demás s~
especialidad consiste en ver cómo las cosas se relacionan unas con o~ras.
43

42

�11

Así, respecto a lo que indaga o cuestiona: establece vecindades. Su labor es
nexo lógica.
59

Finalmente, queremos poner en consideración lo que Daniel lnnerarity
señala de la filosofía en cuanto a su antítesis: el vendedor. ¿Qué podemos
decir de un vendedor? En modo simple, se trata de aquel que oferta en busca
de ganancia. La filosofia más que ofertar, demanda y compromete. Además,
su actividad es desinteresada: su fin no es pragmático, aunque lo que nos
diga pueda tener consecuencias prácticas. Por eso, si la filosofia con sus
preguntas irrumpe donde impera el silencio; también hostiga cuando la
conciencia se muestra cómoda y satisfecha.
Como se puede ver, lo dicho hasta aquí tiene implicaciones enormes en
aquello que compete a nuestra tarea como educadores, al hablar propiamente
de una Filosofía de la Educación.

Notas Bibliográficas
1 Dilthey,

W .: La Esencia de la Filosofia; Filosofia y Letras, México 1944,

P·Ortega
XXIII.
y Gasset, José: ¿Qué es Filosofia?; Ed. Porrúa, México 1998, p. 12.
3

lbíd. pp. 6, 12.
lbíd. p. 12.
5
Ibíd. p. 6.
6 Ortega hace referencia a que hay épocas históricas en que la filosofía llega
a un nivel mínimo; pero otras donde alcanza un máximo. La cuestión es que
pese al nivel mínimo de la filosofía según la época histórica, la filosofía en
cuanto tal no desaparece de la historia.
7 Ortega y Gasset, José: Op. cit. p. 12.
8
lbíd.
9
Tbíd. p. 26.
10 Ibíd. p. 33. Cabe consignar aquí que la filosofía de la habencia de Agustín
Basavc, desde nuestra óptica, tiene una referencia de origen en Ortega.
Nótese por ejemplo, cuando éste apunta de la totalidad de cuanto hay: " Por
cosas entendemos no sólo las reales físicas o anímicas, sino también las
irreales, las ideales y fantásticas, las transreales, si es que las hay. Por eso,
elijo el verbo haber, ni siquiera digo todo lo que existe, sino todo lo que hay.
Este hay, que no es un grito de dolor, es el círculo más amplio de objetos que
cabe trazar, hasta el punto que incluye cosas, es decir que hay cosas de las
cuales es forzoso decir que las hay pero que no existen" ( Ortega, Op. cit.
p.33)

4

!bid. p. 28.
lbid. p. 32.
13
Dilthey, W.: Op. cit., p. 17.
14
Para Dilthey la primera nota de este método, en oposición a las ciencias
particulares, radica en la comprensión general de los problemas y el regreso
de las primeras suposiciones hasta un principio superior. Cf. Dilthey, op. cit.
~- 32.
5
lbid. pp. 35, 36.
16
lbid. p. 37.
17
!bid. p. 40.
18
lbíd. p.56.
19
lbíd.
20
lbíd.
21
lbíd.
22
lbíd., p. 58.
23
Ortega y Gasset, J.: op. cit., p. 12.
24
lbíd.
25
Ibíd.
26
lbíd., p. 13.
27
lbíd.
28
lbíd.
29
lbíd., p. 14
30
Ibíd., p. 17.
31
lbíd.
32
lbíd.
33
Ibíd., p. 19.
34
lbíd., p. 20.
35
!bid. p. 21.
36
lbid.
37
Dilthey, W.: op. cit., p. 135.
38
lbíd.
39
lbíd., pp. 133, 146.
40
lbíd., p. 140.
41
lbíd., p. 147.
42
lbíd., pp. 149, 150.
43
lbíd., p. 155.
44
lbíd. Ortega y Gasset, J.: Op. cit., p. 40.
45
lbíd., p. 26.
46
lbíd.
47
lbíd.
48
lbíd.
49
lbíd.
50
lbíd., p. 84
12

45
44

�51

Ibíd., p. 92.
52
Ibíd.
53
lbíd., p. 93.
54
lbíd.
55
lbíd.
56
Ibíd.
, M' · 1984
57 Schopenhauer, Arthur: En torno a la Filosofia, Ed. Porrua,
ex1co
.
p. 143.
.
Ortega y Gasset, J.: Op. cit., p. 33.
.
59
·ty
Dani·el·
La
Filosofía
como
una
de
las
Bellas
Artes;
Anel,
•
'1'
1nneran ,
España 1995.

PROBLEMAS, TENDENCIAS Y TAREAS FILOSÓFICAS
ACTUALES EN EUROPA

Prof. Dr. Heinrich Beck
Profesor ordinario de la
Universidad Otto-Friedrich
en Bamberg, Alemania

58

Tendencia general: Articulación de la subjetividad del
hombre y naturaleza (subjetivización; liberación del sujetohombre)

l. Problemas éticos (en el contexto del desarrollo de la cultura
técnica)
l . Respecto del hombre y sociedad

a) Ética individual respecto a.1.) al término, y a.2.) al inicio de la vida
individual.
a. l.) Eutanasia. Argumento a favor: El hombre individual, como sujeto
autónomo, tiene el derecho de disponer sobre su vida, í.e. también de
terminar su vida en el caso de sufrimiento extremo; el Estado no tiene
derecho de impedirlo. Cuando se acepta la existencia de Dios, el hombre
individual, en su conciencia moral, puede tener la evidencia del permiso de
Dios y de la armonía con Dios y con el sentido de su vida, cuando quiere
eutanasia en caso de I ímite. Argumento en contra: Exactamente un aceptarse
en sus dolores extremos, significa el camino a una última identidad con su
ser, a la libertad e independencia. Cuando se acepta la existencia de Dios,
una última entrega a Su voluntad se lleva a cabo, en la participación en la
cruz de Jesucristo; no reprime la subjetividad libre, sino la levanta y
dignifica.

46

a.2.) Aborto. Argumento a favor: La madre, como sujeto autónomo,
puede disponer libremente sobre el fruto de su vientre, como parte de su ser
(Cf. "indicación en favor del bienestar social de la madre"). Argumento en
contra: El fruto del vientre no es parte de la madre, sino solo participa en la
vida de la madre, y es sujeto de un propio ser; no se le debe hacer un mero
objeto de disposición. Casos de límite, en los que solo puede sobrevivir o
sujeto madre, o sujeto niño (Cf. la " indicación médica").

47

�2. Respecto de la naturaleza (o, La tér.nica como tema ético)

b) Ética social
b. l.) Economía como nuevo tema ético ("Wirt~chaftsethik").
Al hombre no hay que tomarlo en un mero obJeto de uso'. o en u~ mero
valor útil para otro. Por eso, no es aceptable ni el sistema
individualista/capitalista liberalista, que hace al obrero o empleado u~ mero
objeto útil para el empresario; ni es aceptable el ~1ste~a
colectivista/socialista/totalitarista, que hace al hombre un mero fu~c1o~ano
sustituible para la sociedad colectiva. Si no se da la tare_a de una sm~ts1_s de
las verdades parciales que se hacen en ambos sistemas an_t1 ett~os,
superando sus unilateralidades y falsedad_es resp_ecto del ~ombre-suJeto, este
es un sistema económico-social de una d1ferenc1ada. En el cada colab_orador
(p.e. en una empresa) tiene el derecho ~e co-h_ablar y co-determ1~ar el
procedimiento de la producción, derecho d1ferenc1ado _Y _graduado segun _las
diferentes capacidades de las colaboradores como part1c1pantes e~, el _capital
del propietario siendo co-propietarios de la empresa. ~sto tamb1en incluye
una participación en su responsabilidad: en este se~t1do, que los ef~ctos
positivos O negativos de esta colaboración co-detem11nan~e, las ganancias o
faltas de ganancia, reaccionan a los colaborad?r~s mismos, en cuant~
ntan O disminuyen el capital con el cual part1c1pan. El colaborador as1
au me
d·c
· d
es elevado al estado del co-sujeto en sentido graduado y Herencia o.
Un primer paso en esta dirección del cambio ~ ~esarrollo de la
economía y sociedad bajo la exigencia ética del reconoc1m1ento del hombre
1
como sujeto, se dio teóricamente por Alfred Müller Ar~ack Y Oswald Y.
Nell-Breuning2 y, prácticamente, por el político economista Hans E~ard con
su programa de la "economía del mercado social" ("Sozial Marktwirschft")
del partido CDU.
b.2.) En este contexto se critica también cómo al lsl~m,_ ~ue no
reconoce la libertad de la conciencia moral del sujeto hombre md1v1dual, Y
tampoco todos los "derechos humanos" de la perso~a,, y s~ discute mucl:o
sobre el entendimiento tradicional de la estructura Jerarqu1ca de la Iglesia
católica y su "derecho positivo", desde el punto de visto del "derecho
natural" de la persona humana.
b.3.) Igualmente hay que mencionar la lucha en la actualidad, c~n
referencia particular a los sistemas del judaísmo, del Islam y de la Iglesia
católica (p.e. respecto del acceso de la mujer al sacerdocio).
En suma: En cada ámbito de la vida humana individual y social Y su
reflexión ética, se manifiesta la tendencia de una articulación de la
subjetividad. Pero esto no solo vale respecto de la persona humana, sino
también de la naturaleza.
48

a) Ámbitos capitales del problema
a.! .)Técnica atómica: amenaza la destrucción de la naturaleza
a.2.) Biotécnica (Biogenética o manipulación de los cromosomas):
haciendo del hombre un objeto de la técnica experimental
a.3.) Problema ecológico (Contaminación del ambiente natural)
En estos tres ámbitos, el problema y tarea científico-técnico con
referencia ética es: ¿Cómo preconocer y evitar efectos secundarios e
involuntarios negativos, en nuevas técnicas con metas y efectos primarios
positivos? (Cf. p.e. "Contergán")

b) Enfoques de solución ética:
b. l.) Principio que valió hasta ahora: Actuar con una nueva técnica
hasta que se manifiestan efectos negativos. Pero porque estos pueden ser e1~
las nuevas técnicas excesivamente destructivas, este principio no busca ser
3
responsable. Por eso, Hans Jonas propuso su principio de responsabilidad":
No actuar con una nueva técnica, hasta que se esté seguro que no habrá
efectos negativos.
4

b.2.) Adolf Meyer-Abich (miembro también político del senado de la
ciudad de Hamburg) propone un "abogado jurídico de los derechos de la
naturaleza a vivir" (e l qué actúa p.e., cuando el estado quiere destruir un
bosque para construir una nueva carretera).
El problema ético fundamental, de relevancia existencial para el
hombre, así es: Tratar la naturaleza no como un mero objeto de uso (y de
explotación), sino como co-sujeto y "partner" del hombre: y no como solo
valor útil para el hombre, sino en primer lugar como valor de sentido en si.
Pero de este problema existencial de la filosofía práctica. surge el problema
de la filosofía teórica: ¿Cómo fundamentar una tal "subjetividad", dignidad
y "valor en si" de la naturaleza? Este problema teórico. incluye una tarea de
la "Filosofía del Conocimiento (y de las Ciencias) 1, y otra tarea de una
'·Ontología de la Naturaleza".

11 Problemas, tareas y tendencias de la Filosofía del conocimiento y de
las ciencias.
1) La crisis del Nominalismo y Kantianismo por motivos éticos
a) El problema gnoseológico en la época de la cultura técnica:

49

�Según el Nominalismo y su continuación en el Kantianism?, nuestras
categorías de la razón y conceptos racionales, no son en~end1dos como
recepciones, representaciones y pronunciaciones de las esencias de las cosas
en si mismas y de estructuras ónticas de sentido (las qué valen como nopercibibles y no-conocibles por la razón), sino al c~ntrario_ como solas_ formas cognoscitivas del sujeto-hombre a formar las 1mpres10nes sensonales
del mundo a objetos del conocimiento, es decir como instrumentos
intelectuales del sujeto-hombre a dominar al mundo empírico teóricamente
(== son "nombres" a tomar el mundo material en las manos intelectuales del
sujeto espiritual). La "lógica" sirve como instrumento y técnica intelectual,
de apoderarse teóricamente de la realidad. Pero entonces, en la base de una
tal presuposición, parece muy difícil a fundamentar teóricamente mediante
conceptos y argumentos racionales, un sentido y valor de la~ cosas en si, y
un ser y sujetividad de la naturaleza, que hay que ser reconocido y respetado
prácticamente, éticamente.
b) Enfoques de solución (que intenta superar el problema de un tal
subjetivismo antropocéntrico, en punto de partido de este mismo):
b. l.) El "Imperativo categórico (l" (del Último Kant, de la "Metafísica
de los costumbres") dice: Solamente entonces se puede actuar según las
prescripciones estrictamente transcendentales de la razón práctica del
sujeto-hombre, cuando se mira al hombre no como a un mero medio a un
fin, sino como a un fin y valor en si mismo lo que incluye la disposición a
contribuir a su felicidad subjetiva y perfeccionamiento natural, y lo que
quizá incluirá en el futuro, bajo las exigencias de sobrevivir en la época de
la técnica, la disposición de reconocer también la naturaleza como sujeto y
valor en si. Este implica una "historia de la razón trascendental" (Cf. la
anunciación de esta tarea en el fin de la "Crítica de la razón pura"), según la
cual la razón trascendental, bajo el desafío de la amenaza de la naturaleza en
la época técnica, podría dar nuevas directivas al intelecto, que posibilitan el
sobrevivir del sujeto hombre.
b.2.) Karl Otto Apel5 parece seguir con un primer paso en esta línea,
sustituyendo las formas transcendentales del pensamiento práctico en Kant,
por condiciones de la vida y lenguaje-diálogo práctica del hombre.
6

b.3 .) Semejantemente, Jürgen Habermas en su "Ética del consenso"
dice, que lo "trascendental" no sea algo abstracto transh istórico, sino que se
realice en la historia de la sociedad concreta, mediatizándose
dialécticamente, para que pueda manifestarse en el consenso efectivo de la
gente humana, el cual, por eso, sirve como criterio de la verdad
trascendental.

50

. b.4} P~ro, todos estos enfoques parecen sufrir en la carencia, que son
suJeto-centncos, en cuanto prescriben a respetar el ser y valor del hombre y,
de la natu~~leza e~c_l~s1vamente por motivos del "hombre sujeto
trascendental , (a pos1btl_1tar su _sobrevivir), no sabiendo si el otro y la
natu:aleza segun su propia esencia son dignos a ser respetados como valor
en s1; pues_, estos enfoques no superan el Nominalismo (sino siguen en la
7
base del mismo). Por _eso, los J. Marechál, K. Rahner, J.B. Lotz y E. Coreth
~an ~n paso Y sust1tu~~nd_o. cada tal "Idealismo trascendental" por un
Realismo trascendental , d1c1endo que la forma y exigencia trascendental
de pensar Y com~ortarse prácticamente, consiste en la correspondencia al
ente qu~. se man_1fiesta e~ su ser y valor en si. Y así, sucede una auto
superac1on del SUJeto centnsmo desde si mismo.

b.5)_ Una confirmación y cierto apoyo complementario parece resultar
en la critica de K. Marx posterior (el que mira a la naturaleza como a un
mero objeto ~e explotación económica) por Alfred Schmidt8 que se refiere
al Ma°'.' an~~nor y su reclamación de una "Humanización de ta naturaleza y
naturahzac1on del hombre". Pues, este supone una evidente cierta identidad
Y. semejanza _ontológica entre hombre y naturaleza, a través de su
(igualmente evidente) no-identidad y desemejanza. Así, se da una "Filosofía
de la ~iberación de la naturaleza del apoderamiento despreciante v
d~st:u~t1vo por el hombre", en la perspectiva de un marxism~
dialect1camente avanzado y "originarizado" .
A _esta crisis de la Teoría nominalista-antropocéntrica del
conoc1m1ento", corresponde una crisis en los fundamentos de las ciencias v
se expresa y continúa en esa.
'2. La crisis en los fundamentos de las ciencias humanas y naturales.

. a) El p_roble~a: En la línea de Kant al Neo-Kantianismo (ante todos:
Wilhel~- Dilthey!. _hast_a el Neo-Positivismo. se da una distinción y
~e~ara~1on entre ·,,c1enc1~s naturales".. C\iantiticantes y objetivizantes, y
c1enc1as humanas , cual1ficantes y subJet1vantes. Las primeras abstraen de
cada sentido cualitativo de la realidad, siguiendo el paradigma moderno de
~na_''.~educción de lo cualitativo a lo cuantitativo", e intentan sólo un
analis1s c~usal exacto" de la naturaleza. Las segundas miran precisamente
a lo ~ualitat1vo, a las estructuras de sentido y valor, e intentan un
entendimiento intuitivo de las obras de la cultura, desarrollando un '•método
her~enéutico", correspondiente. En el contexto del Neo-Positivismo.
domman~e en nuestra cultura técnica, las segundas se encuentran
desvalonzadas por ~o _ser ·'ciencias estrictas", porque no tendrían ningún
valor par~ el proced1m1ento de la cu ltura técnica, del consumo, dominio y
apod_e~am1,ent? de lo real. Pero precisamente por el procedimiento del
dom11110 tecnico, abstrayendo del sentido, en la actualidad se da la pérdida
51

�de la dimensión de un sentido obligante para la sociedad, y la crisis de
sobrevivir.
Pasos de enfoques de solución

(Wirkungsquantum) en Max Planck 16• Así, se abre la posibilidad y tarea de
una "onto-hennenéutica" de las estructuras de sentido, inmanente de la
naturaleza.
III Tarea de una nueva "Ontología del hombre y de la naturaleza"

a. l .) Odo Marquard 1º a rehabilitar las humanidades (contradiciendo a
su desvalorización por el Neo-Positivismo) como complemento Y
compensación necesarios de las ciencias naturales, para que no se pier~a en
el sin-sentido: Las humanidades sensibilizan para estructuras de sentido Y
ayudan a orientarse en valores de sentido, los cuales se representan. en ~as
obras de la cultura. (Su dicho: "Cuanto jamás proceden las c1enc1as
naturales, tanto jamás son inevitables las ciencias humanas") Pero resulta el
problema: ¿Los valores expresados en las obras de la cultura en el pasado,
pueden obligarnos también en el presente y futuro? Este problema hace
necesario un tránsito de una hermenéutica sólo empírica (como se da en las
ciencias humanas, que son ciencias empíricas) a una onto-hennenéutica
(estrictamente filosófica, preguntando y entendiendo al sentido cualitativo
del ser como ser, que se expresa en los fenómenos de la cultura). Este
problema y necesidad. Marquard mismo lo hace visible pero no lo supera.
a.2.) Paul Feyerband 11 y Thomas Khun 12 descubren en la ciencia
natural y cuantificante, como su base un interés de conocer y preentendimiento del ser como ser, que forma y dirige lo visto e interés de
preguntar y conocer, y que es algo cualitativo y un hecho y producto de la
historia e históricamente-variable. Pero esto cae bajo la competencia de las
ciencias humanas e históricas, y así, éstas mismas aparecen como las
ciencias fundamentales de las ciencias naturales, y se supera la distinción y
separación de ambas. Las ciencias naturales exactas con su paradigma de la
"Reducción de lo cualitativo a lo cuantitativo" (y el subyacente interés de
dominar la realidad) son un producto muy contingente de la historia y por
eso, bajo la cultura técnica y la crisis de sobrevivir, cambiable en el futuro.
Hablan del "cambio del paradigma" y de una "Revolución científica"
( "Anything goes"). Con este enfoque, se puede correlacionar la
interpretación de la cultura técnica como época de la historia del ser, según
Heidegger 13 , el qué el "A priori de época técnica" es el ''Ge-steff', es decir
el desafiar a la realidad por las ciencias naturales y la técnica (y hay que
esperar que en el porvenir va a volver la apariencia del fondo del ser como
algo divino, superando la noche de la carencia del sentido).
a.3.) Según Carl Friedrich v. Wei1.ácker14 en las ciencias naturales
cuantificantes, recientemente ya entran aspectos cualitativos, estructuras
armónicas y estéticas, como se da en la categoría de la "información"
creciente de la materia, en el curso de su evolución cósmica (categoría
nueva en la física y biología moderna, por la que se ofrece una referencia a
la "idea" de Platón o la "fonna" de Aristóteles). Cf. también la "formula del
mundo equilibrio en Wemer Heisenberg1\ o el "cuanto de efecto"

52

En el trasfondo de la descrita evolución revolucionaria en el ámbito de
la "Filosofia del conocimiento y de las ciencias", iniciada por las
necesidades éticas de la cultura técnica, tanto el ente-hombre como las
distintas especies de entes de la naturaleza, se interpretan como seres sujetoobjetos, y se desarrolla una ontología correspondiente.

l. La nueva "Onto-Antropología". Respecto del hombre, esta constitución
ontológica significa a) una acentuación objeto-sujeto (= acto de ser como
movimiento desde su ser-naturaleza hacia su ser-espíritu, o auto
subjetivación, auto-interiorización), y b) una acentuación sujeto-(= acto de
ser como movimiento desde su ser-espíritu hacia su ser-naturaleza cultivada.
o auto-objetivación, auto-expresión en la propia naturaleza y naturaleza
ambiente).
a) La primera, se desarrolla en el diálogo con las ciencias naturales y
elabora la semejanza y desemejanza del hombre con los entes infrahumanos
(animal, planta), como p.e. en Max Scheler17 Arnold Gehlen 18, Adolf
Portmann 19 este diálogo también teorías modernas antropo-biológicas
cibernéticas.
b) La segunda, se desarrolla en el diálogo con las ciencias humanas
(espirituales y sociales-históricas) y elaboran la semejanza y desemejanza
del hombre con la idea de un ente sobre-humano ('espíritu puro'),
acentuando la historicidad del hombre, como se da, en punto de partida de
(San Agustín) G.W.F. Hegel y Martín Heidegger
En neo-marxistas como Ernst Bloch 20 o en Jürgen Habernrns21. o en
una "Filosofía del encuentro y de existencia" como en Martin Buber22 y
otros.
2. La nueva "Onto-Cosmología" y "Onto-Biología" elabora en la
naturaleza, que en la Edad moderna casi exclusivamente fue comprendida
como un mero objeto, ahora una "sujetividad" intenta a entender la
naturaleza como sujeto de un propio ser y sentido en si, y de propias
cualidades, hábitos, actitudes, actos y acontecimientos.

a) Esto sucede principalmente en una referencia particular a Fr.W.J.
Schetling23 (= polaridad intuitiva entre la s1.:bjetividad y la objetividad del
ser, es decir entre el mundo material y el espíritu Dios, en la fílosofia de la
arte y estética y a Hegel (="identidad negativa" entre 'subjetividad' y
'objetividad' del ser). A la concepción de una tal "identidad (negativa)", de
53

�la naturaleza material con el sujeto absoluto Dios, para que se fundamente
ontológicamente la subjetividad de la naturaleza, se oponen representa~tes
de la tradición aristotélico-tomista, que hablan solamente de una analogia Y
participación.
b) Esta última dirección especialmente permite también una gradación
de la subjetividad de la naturaleza, en sus ámbitos y seres: según el grado de
su ser-en-si e in-sistencia, la planta ser menos sujeto (y más "objeto") que el
animal, y este mismo esencialmente menos que el hombre. Esta
interpretación implica también la moderna teoría cibemét'.~ª' según la ~ue
los entes aparecen como sistemas círculos de auto regulac1on (Regelkre1se)
e infom1ación, y se refiere además a Alberto Magno y Johann Wolfga_ng
Goethe los cuales experimentaban con la naturaleza no solo
"cuantitativamente", sino en primer lugar "cualitativamente".
c) En esta dimensión del desarrollo de la ontología, hay que mencionar
peculiarmente la teoría de un "lenguaje" de los "acontecimientos originarios
24
de sentido" de la naturaleza, en Hans André . El entiende e interpreta la
evolución filogenética y ontogenética como "acontecimientos de
encuentro", entre una potencia receptiva de parte de la naturaleza material y
el acto actuante y formante de parte del espíritu Dios. En estos
acontecimientos, las antiguas y anteriores formas de la naturaleza residen en
una privación (stéresis) y empobrecimiento cada vez más radical, para que
se haga posible la recepción y realización de nuevas formas de ser cada vez
más ricas; así, la estructura fundamental dinámica de la naturaleza se
expresa en la fórmula: acercamiento (a un sentido más rico y alto) por
distanciamiento (y liberación, de lo viejo antiguo y menos perfecto,
dejándolo) ("Ann Ciherung durch Abstand"). Así, Hans André fundamenta
una Onto-Estética de la naturaleza, realista, la cual no se agota en la
descripción de estructuras armonica\es ideales arquetípicas, sino que toma
en serio las carencias, fracasos y sufrimientos, en relación análoga y unión
participativa con la historia del hombre, y apertura al misterio cristiano de la
cruz. Pero hay que mencionar, que hasta ahora este camino de una tal
interpretación onto-histórica de la realidad experimentada, no ha logrado la
debida atención y resonancia.
IV El problema de una nueva metafísica el transito de la "Edad
moderna" a la "Edad post-moderna".

En la necesidad de una última fundación de la subjetividad del hombre
y naturaleza, en relación a una subjetividad absoluta y divina, nuestra época

de la cultura técnica, la moderna, se ve ligada a un entendimiento
nominalista-racionalista y tecnicista de la razón humana, según el cual el
conocimiento racional no puede abrir la realidad empírica en su fondo
absoluto, sino solamente tomarla en sus manos intelectuales, i.e.
determinarla por categorías del sujeto-hombre. a dominarla teórico-

54

prácticamente. Por eso, en esta necesidad de una última fundación
ontológica, se rechaza la razón, en absoluto, e intenta lograr el absoluto por
un camino más irracional e intuitivo, que se apoya en un entendimiento
imaginativo-simbólico de la realidad. Así, se origina una nueva Metafísica,
la post-moderna.

1. Como pueden valer ciertos representantes de la "Filosofía de la
existencia" y de una hermenéutica dialéctica de la historia y realidad, corno:
25

a) Karl Jaspers : El fundamento absoluto de sentido es la así llamada
"Trascendencia", lo más allá de todo lo sensorialmente experimentable y
racionalmente determinable.
26

b) Martín Heidegger : El ser desde su fondo. se revela y llega en su
acontecer en la historia, y es lo que siempre de otra y otra manera va a venir,
el por-venir, que nunca ves racionalmente es pre-determinable y fijable.
c) Emst Bloch y la " Escuela de Francfort'' (como Max Horkheimer)2'
Lo que ya es, todavía no es esto que debe ser; así, en una dialéctica
negativa, la historia desde su íntimo ser tiende hacia un futuro positivo, de
lo que sólo se puede decir. que es ''el absolutamente otro•· de lo presente
negativo.
1.
Representantes actuales
28
Jean Francois Lyotard
(Francés): El critica un pensamiento
unidimensional e instrumental-técnico, que utiliza y explota sujeto
céntricamente la realidad dada. Favorece un pensamiento multidimensional
y simbolismo metafísico. según que el mundo físico y el fin del arte son
entendidos como medio transparente a un sentido metafísico. no
racionalmente captable.
29

b) Fritjof Capra ) (austriaco): Compara la mentalidad de la Edad
moderna y post-moderna: la primera aparece racionalmente objetivame. La
segunda intuitiva y experiencialmente abierta. Para la primera, el mundo
consiste de substancias fijas y separadas para la segunda, el mundo es una
unidad estructural y dinámica de relaciones y un contexto de sentido
fluyente. Al mundo material extendido en el espacio y tiempo, corresponae
la ciencia racional de Occidente europeo; al mundo inmaterial y espiritual
corresponde la intuición filosófica del Oriente asiático. Y ambos, es decir. el
Lógos objetivo.! y el "Tao transobjetivo" comportan como dos polos de
vista de la misma realidad: el primero: como visto de frente y del "exterior".
El segundo como visto de trasfondo y del "interior". Pero parece, que con
esta interpretación que tiene semejanza con el monismo y panteísmo
dialéctico de Schelling y Hegel, ocurre que: se cae de un extremo
racionalismo, que exagera las diferencias entre las cosas y las separa, a un
extremo irracionalismo, que niega las diferencias ontológicas en las cosas y

55

�las identifica. La tarea sería un conocimiento sintético intuitivo-racional,
que ve tanto la unidad corr,o las diferencias de la realidad, en la línea de una
"semejanza en la desemejanza y "desemejanz.a en la semejanza". i.e.
analogía y participación.
Peter Sloterdijk3º (Holandés): Acentúa menos el aspecto teórico (como
Capra) y más el aspecto práctico del entendimiento filosófico post-~oderno
de la realidad. Dice, que el racionalismo tecnicista de la modernidad se
destruye a sí mismo. En un ci_erto "Ci~ism~ Diogenista" ~n su "Crítica_ ~e
razón cínica, la razón es suJeto y s1multanearnente obJeto de la critica •
como se manifiesta en los "acontecimientos" "lógicos" de la bomba atómica
y contaminación de: ambiente natural, lógicos para la cultura racionalista
que se cierra frente a la realidad y la desprecia. Por eso, él habla no por un
lenguaje racional, sino simbólico. Así, según Sloterdijk el mundo equivale a
un museo: es decir, el hombre conserva lo que ha sido, en su memoria corno
en un museo, para que él pueda escapar de la confrontación y del cambio de
su ser. El hablar no en conceptos racionales, sino en imágenes del mundo.
intenta a no determinar y estrechar, sino a liberar y motivar a la propia
acción.

!~

Como se manifiesta, son 2 momentos que caracterizan la Nueva
Metafisica en el tránsito de la "Modernidad" a la "Post-modernidad":
1. Una crítica de la unilateralidad del pensamiento racionalistatecnicista y separatista ("dualista'') del Occidente europeo. y
2. un influjo del pensamiento más intuitivo y armonizante ("monista'')
del Oriente asiático.

Ambos aspectos implican el peligro de caer de un extremo al otro,
opuesto. lo que exige un compromiso particular de la ' Filosofía de la cultura
e historia', que recientemente está ganando nueva importancia y actualidad.

V. Filosofía de la cultura e historia, como urgencia actual.
1. Crítica de la cultura occidental moderna secular, de origen europeo.
Precursores:
a) Oswald Spengler3' en la base de Friedrich Nietzsche32 profetiza la
"caída del Occidente'· corno autodestrucción necesaria de su cultura, por su
ser contra la naturaleza inhumana.
b) Actualmente, la llamada " Filosofía y teología de liberación" misma
que es de origen ideológico europeo, en primer lugar por su representante
Enrique Dussell33 (Argentino, estudios en Alemania, esposa alemana). en la
base de Ernrnanuel Lévinas34 caracteriz.a la cultura occidental en su

56

disposición fundamental corno más óptica (con hechos analíticos
di~olventes ~ separantes) y háptica (con manos agresivas) y en este sentid~
mas mascul111a. y por otro lado las culturas asiáticas y africanas como más
acentuad~s en ~I oído y _capacidad de la armonía y unidad con el ser, y en
est.e sentido mas femenmas. Por eso, el camino a la plena identidad del
hombr_e ~xig~ la liberación del inhumanismo, imperialismo y "machismo de
la razon_ occidental, que no respeta sino somete y explota al ente, y una
refere~c1a a las cu_lturas l_lamadas opuestas. Pero hay que ,er, que también
ellas tienen sus un!lateralidades y carencias; y así, el camino no puede ser el
re~~azo de ~na cultura_ e idolatría de otras, sino una integración cultural
cn~1ca, que mcluye purificación y cambio de todas, lo que conduce a una
''Filosofía del encuentro cultural" como tema fundamental de la Filosofía de
la historia y porvenir.

2. Tare~ de una Filosofía del Encuentro innovador e integración de
culturas capitales del mundo (tema, que en su urgencia ya se indicó en el
Congreso mundial de filosofía en Brighton/lnglaterra 1989).
Una tal intención puede tomar su punto de partida en ciertas tesis de
5
Jean Gebser3 con referencia a las que se aconseja a distiniruir en la
evolución de la conciencia y cultura de la humanidad ,;es etapas
estructurales, que se comportan como tesis-antítesis y síntesis:
1. En la primera etapa, la arcaica-mágica-mítica, la estructura de la
c?nc~en~ia humana era pre-racional (como la de un niño. tempranamente),
~111 rn_ngun_sab~~ de ~n propio '·yo" ni de una oposición sujeto-objeto, en una
•~e~t1dad _intuitiva mmed1ata con la realidad entera; originaba en Asia )
Afr1ca y sigue encontrarse allí en unos lugares, hasta hoy.
2. En la segunda etapa de su evolución. la racional, en la conciencia
human~ se formaba _el ··yo•· y la oposición y dualismo entre sujeto) objeto.
exag:ran~?se también hasta una fijación al propio yo en un "sujeto
ce?~1smo . Y,, d~s~rrollando un ·'pensamiento perspectivisra }
un1d1mens1onal ; originaba en Europa y se extendía a todo el mundo como
conciencia y cultura secular.

3. En el porvenir, se da la posibilidad y necesidad de un salto creativo
en la evolución de la conciencia y cultura humana, hacia una estrucwra
s~b~e ~~cional, que no es irracional sino implica toda la capacidad de
?1sti_n_c1on y estructuración racional y la reúne con la capacidad originaria
mtu1t1va de conocer, siendo una in1uición racionalmente estructurada 0
racionalidad intuitivamente fundada e integrada; en esta estructura de su
co~ciencia~ el hombre ni será sin yo, ni encerrado en su )O, sino .. libre de su
yo • lo que a nosotros parece posible sólo por el amor y es el estado del
amor.

57

�Se trata de una "visión aperspectivista y multidimensional" de la
realidad, y de una conciencia y cultura i~tegr~l de la humanidad, q_ue puede
originar por un encuentro innovativo y smtes1s_ de las culturas .º~c1dentales,
asiáticas y africanas, por el que se cambia humana y et1camente Y
constituyen un estado y conciencia cualitativamente nuevo.
Un tal paso a una más comprensiva y perfecta cualidad de ser hum~no,
no parece ser una utopía vacía, si se toma en cuenta ~ue para la hu~amdad
por causa del crecimiento enorme del poder c~n~truct1v? ~ destruct~vo_ de la
técnica no resulta otra oportunidad de sobrev1v1r y qu1za, los sufnm,entos
actuales de la humanidad en cada ámbito de su vida y cultura, se puede
entender como "dolores del parto" a un nuevo tipo del ser-hombre. Pero ya
de antemano se puede estar seguro del éxito de la aventura de la evolución,
y ciertamente se exige de una concienciación de su finalidad, de sus metas Y
posibilidades positivas como de los peligros de. fraca_so. -~ esta ~area
necesaria, debe servir el siguiente proyecto de mvest1gac1on tilosofica
científica, a cuya colaboración Uds. son invitados; estamos formando, pa_ra
su realización, un grupo internacional de colaboradores, de Europa, Asta,
África, Norteamérica y América latina.
3. Programa inicial de un proyecto de investigación filosófica-cultural para
colaboración internacional:
I Objetivo: Fundamentos onto-antropológicos de la estructura cultu~al
de la humanidad con referencia particular a las culturas de Europa, Asia,
América y Oceanía

II.

Partes:
l. Fondo común original de las diferentes culturas y los procesos de
diferenciación partiendo del origen común
2. Tipologización onto-herrnenéutica comparativa de las culturas llamadas
en su estado actual
3. Posibilidades de un de las culturas diferentes y de una integración cultural
del mundo
Nota: la parte I mira al pasado e intenta un entendimiento desde las
"causas eficientes"; la parte 2 mira al presente e intenta un análisis
fenomenológico y un entendimiento desde la "causa formal"; la parte 3 mira
al futuro e intenta un entendimiento desde (y hacia) la "causa final" del
movimiento cultural de la humanidad. Así, se hace evidente el valor
innovativo tanto teórico como práctico del proyecto (p.e. abriendo metas y
perspectivas para una política y educación de horizonte mundial y fundando
una ética política ...)

58

III. Ámbitos del proyecto, o componentes cardinales de la cultura, por
lo pronto analizando en comparación intercultural (analizados en unas líneas
fundamentales, respecto del "espíritu de la referida cultura" que aquí se
expresa):
1.
2.
3.
4.

El lenguaje
El arte
La filosofía
La religión

Nota: Como la base de cada cultura, se entier.de la estructura de la
misma. la que se expresa -de manera -diferente- en todos los fenómenos
culturales:
Racionalizándonos en el lenguaje,
Sensorializándonos en el arte,
y culminando y logrando el fundamento de su identidad en la filosofía
y religión.
Estos ámbitos no hay que entenderlos aisladamente, (sino los
esclarecimientos correspondientes tienen que ser realizados en una mutua
participación (e "inspiración").

IV. Como Método filosófico básico se ofrece la hermenéutica, es decir
en su desarrollo y profundización a una onto-hennenéutica, la que hay que
concretizar y diferenciar según las exigencias de los mismos ámbitos.
Como "llave onto-hermenéutica se da un entendim iento fundamenta l
del ser como acto y movimiento triádico (o " in-ex-reinsistencial"). Esto se
forma y define en un diálogo crítico con métodos tradicionales dialécticos
(p.e. Hegel en el Occidente) y onto-polarizantes (p.e. según "Yang e Yin··
en el Oriente). Como sirven la descripción fenomenológica (esp. respecto de
la parte 2) y el análisis causal (respecto de la parte 1). Pero. porque aquí 110
se trata de una mera investigación empírica. sino de un entendimiento
espiritual-filosófico de las culturas. Estos métodos sólo fungen como
aux iliares y tienen que ser integrados en el ejercicio de la ontohermenéutica, en la exégesis onto-lógica del sentido del ser como acto que
subyace y que se expresa y manifiesta en los fenómenos culturales. Y
porque este "Lagos del ser" se "analogiza'' y diferencia según las diferentes
culturas, la comparación de las culturas debe seguir al principio de la (que
significa en su raíz. una "Analogía del movimiento triádico•· del ser).
Y. El procedimiento práctico incluirá:

59

�•

Formación de una biblioteca de publicaciones e informaciones
correspondientes;
• intercambio
de
informaciones
sobre
publicaciones
correspondientes, congresos etc.; correspondientes de los
científicos que participan en el proyecto;
• visitas mutuas y encuentros entre los participantes,
Y participación ~n cuanto posible- en clases y simposios con
respecto
de los colegas;
• realización de simposios de investigación: a) como partes
integrales del ofrecimiento docente regularlo en las Universidades;
b) como pequeños congresos de carácter intemac ional, con
publicación Je las actas;
• por trabajos científicos. (s de. Licenciatura o Doctorado);
intercambio ínter universitario de algunos de estos alumnos (con
mutuo reconocimiento de los criterios); y participación y
colaboración ínter universitaria de colegas profesores en los
exámenes de estos alumnos.

Nota: Como un lugar de investigación en esta perspectiva ya es
fundado p.e. en la Universidad de Bamberg/Alemania la "Forschungsstelle
fürinterkulturelle Philosophie und Comeniusforschung" (Directores: Erwin
Schadel y Heinrich Beck). En este instituto, al servir a este proyecto,
entretanto aparecieron en una serie de monografías científicas, en la
Editorial Internacional Peter Lang Francfort del Meno-Bern-Nueva York
París, bajo el título: "Schriften zur Triadik und Ontodynamik", hrsg. von
Heinrich Beck und Erwin Schadel (P11blicaciones en torno a la Triádica y
Ontodinámica, ed. por H. Beck y E. Schadel) los volúmenes:
1. Heinrich Beck e Ismael Quiles (ed.): Entwickhmg zur
Menschlicllkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur
(Evolución a la humanidad por Encuentro de las Culturas OccidenteOriente. Actas del IV. Coloquio intercontinental en tomo a la Antropología
insistencia), 1986 en la Univ. de Bamberg. Contribuciones en alemán,
español, inglés, francés), Ed. Peter Lang, Frankfurt/M.-Bern-New YorkParís 1988;
2. Heinrich Beck: Ek-in-sistenz. Positionen und Transfonnationen der
Existenzphilosophie, Ed. Peter Lang, Frankfurt M.-Bern-New York-Paris
1989;
Edición español: Ex-in-sistencia. Posiciones y transformaciones de la
Filosofía de Existencia. Ed. Ser y Saber (Univ. del Salvador), Buenos Aires
1990; 3. Erwin Schadel (ed.): Actualitas omniurn actuum (Contribuciones
en alemán, español, inglés, francés), Ed. Peter Lang, Frankftlrt/M.-BemNew York-París 1989:

60

4. E. Schadel/U. Voigt (edd.): .Sein -Erkennen -Handeln.
lnterkulturelle, ontologische und ethische Perspektiven (Ser -ConocerObrar. Perspectivas interculturales, ontológicas y éticas). Festschfrift für
Heinrich Beck zum 65. Geburtstag. Ibíd. 1964;
5. H. Beck/G. Schmirber (ed.): Kreativer Friede durch Begegnung der
Weltkulturen. lbíd. 1995. Edic ión español bajo el título: Paz Creativa a
partir del Encuentro de Culturas del Mundo. Universidad del Zulia
Maracaibo/Venezuela 1996; ed. inglesa Delhi/India 1996: ed. Clúna Beíjíng'
[Pekín] 1998;
6. E. Schadel (ed.): Ganzheitliches Denken (Pensamiento holístico).
Festschrift für A. Rieber zum 60. Geburtstag, Ed. Peter Lang, Frankfurt/M.Bern-New York-París 1966;
7. Uwe Voigt: Das Geschichtsverstandnis des Johann Amos Cornenius
in 'Via lucís' als kreative Syntheseleishmg (El concepto de la historia seoún
Juan Amos Comenio en su libro 'Via lucis' como síntesis creativa). Ibíd.
1996;
8. Uwe Voigt (ed.): Die Menschemechte im interkulturellen Dialog
(Los derechos humanos en el diálogo intercultural). lnternationales

wissensc_haftliches_ Symposium unter der Schirmherrschaf der Europaischen
Akadem1e der W1ssenschaften und Künste, Bamberg 30.6.- 4.7.1997. In
honorem Heinrich Beck. Ibíd. 1998;
. 9. Eu~ Knn/Erwin Schadel/Uwe Voigt (edd.): Aktive Gelasseheit (El
deJarse activo). Festschrift für H. Beck zum 70. Geburtstag. Ibíd. 1999; ¡ O.
Yu-hui Chen: Absolutes Nichts und rhytmisches Sein. Chinesischer Zen
Buddhismus und Hegelsche Dialektik als Momente eines interkulturellen
philosophischen Diskurses (La nada absoluta y el ritmo del ser. ZenBudismo chino y la dialéctica de Hegel como momentos de un discurso
filosófico-intercultural). lbíd. 1999.

61

�17

Notas Bibliográficas

1 Cf.. A. Múller-Armack, Genealogie der sozialen Mrktwi~schaft.
Frühschriften und weiterfürende Konzepte, Sttuttgart 1_974; Dtagnose
unserer Gegenwart. Zur bestimungunseres geistesgeschchtlichen Standorts,
Bern 1981
.
1 Cf.. o. y. Nell-Breuning, Baugesetze der Gesellschaft, Fretburg 1968;
Gegenseitige Verantwortung. Das Solidaritats~rinzip, M~nchen 1961;
Gerechttigkeit und Freiheit. Grundzüge Kathohscher Soz1allehre, Wien
1980.
.
·
ti ·k fi' d.
Cf.. H. Jonas, das Prinzip Verantwortung. Versuchemer E 11 ur 1e
technologische Zivilisation, Frankfurt a.M. 1988.
. .
.
4 Cf.. K. Meyer-Abich, Wissenschaft für die Zukfunt. Hohst1ches Denken m
okologischer und politischer Verantwortu~g, Mü~chen 1984.
.
5 Cf.. K.-0. Apel, Transformation der Philosoph1e. (Vol. 1: Sprachan_al~t1k,
Semiotik,
Hermeneutik;
Vol.
2
Das
Apnonder
Kommunikationsgemeinshaft), Frankfurt a.M. 1984.
6 Cf. J. Habermas, Theorie des kommunikativen Handelns; (Vol. l:
Handlungsrationalitat und gesellschaftliche Rationalisierung; Vol.2 Zur
Kritik der funktionalistischen Vernunft), Frankfurt a.M 1988;
MoralbewuBtsein und kommunikatives Handeln, ibid. 1988.
7 Cf.. G. Marechál, Le point de départ de la métaphysique. Lesons sur le
developpement historique et theorique du problemede la connaissance.
(Voll. 1-5, Paris 1944-1949; K Rahner, Horer des Wortes. Zur Grundlegung
einer Religionsphilosophie, München 1964.
8 Cf. A Schmidt, Der Begriff der Nat11r in der Lehre von Marx, Frankfurt
a.M. 1974.
9
Einleitung in dieGeisteswissenschaften, Versuch einer Grundlegung für das
Stadium der Gesellschaft und der Geschite. !.Vol. ( 1983), StuttgarGottingen 1959 (Dilthey, Ges. Schrifte. 1. Vol.); Die geistige Welt.
Einleitung in die Philosophie des Lebens ( 1. Halfte: Abhandlungen zur
Grundleung der Geisteswissenschaten), lbid.1968 (Ges. Schriften. Voll.
5.6).
1 Cf. O. Marquard, Über die Unvermeidlichkeit der Geisteswissenschaften.
En: Marquard, Apologie des Zufálligen, Stuttgart 1987, p. 98-116
11 Cf. P. Feyerabend, wider den Methodenzwang, frankfurt a.M. 1976:
Wissenschaft als Kunst, ibid. 1984
12 Cf. Th Khun, The struscture of scientific rvolutions, Chicago 1983.
13
Cf. M. Heidegger, Die Technik und die Kehre, Pfullingen 1962.
14 Cf. C. F. v. Weizsiicker, Die Einheit de Natur, München 1982: Der garten
des Mensch ilchen. Beitrage zur geschichtlichen Antropologie, Frankfurt
a.M 1984
15 Cf. W. Heisenberg, Wandlungen in den Grundlagender Natuwissenschaft.
9. Ed. Stuttgartl959; Phisik und Philosophie, Frankfurt 1959; Der Teil und
das Ganze, Mi.inchen 1969
16
M.Planck, Die Quanter.hypotethese, München-Battenberg 1969.
62

3

°

Cf. M. Scheler, Die Stellung des Menschen im Kosmos. fn: Sate
Schriften, Bern-München 1976, p. 7-71; Schriften aus dem Nachlaf3. Vol. 2,
ibid. 1979; espec. p.201-203; 2 13 y 217.
18
Cf.. A. Gehlen, Der Mensch. Seine Natur und seine Stellung in der Welt,
Frankfurt a.M. 1971
19
Cf. Portmann, Zoologie und das neue Bild des Menschen. Biologische
Fragmente zu einerlehre vom Menschen. Hamburg 1956; Bilogie und
Geist, Zürich-Frankfurt a.M. 1973; véase también Helmut Müller,
Philosophische Grundlagen der Antropologie Adolf Portmanns, Weinheim
1988
2
Cf. E. Bloch, Das Prinzip Hoffnung. Frankfurt a.M 1973
21
Cf. J. Habermas, Zur Rekonstruktion des historischen Materialismus,
Frankfurt a. M. 1976; véase también nota 6.
22
Cf. M.Buber, Das dialogischen Prinzip, Heidelberg 1984.
23
Cf.. F.W. J: Schelling, Clara order Über den Zusammenhag derNatur mit
der Geisterwelt. Ein Fragmente, Andechs 1987; Philosophie der Kunst.
Reimpr. De leed. De 1859, Darmstadt 1976.
24
Cf.. H. André Anniiherung durch Abstand. Der Begegnungsweg der
Begegnungsweg der Schopfung, Salzburg 1957.
25
Cf.. K. Jaspers, Philosophie. Vol l. 1-3, Berlín 1932 (Vol. 1:
Philosophische Weltorientierung, Vol. 2: Existenzerhellung, Vol. 3:
Metaphysik), 3. Ed., Berl in-Gottingen-Heidelberg 1956; Chiffren der
Transzendenz. Ed. Por Hans Saner, München 1970, 3. Ed. [bid. 1977; Der
fihilosophiche Glaube angesichts der Offenbarung, München 1962.
6
Cf.. M Heidegger, Sein und Zeit, Tübingen 1976; identitiit und Differenz,
Pfullingen 1957; Niietzsche 1.11 ibid. 1961; Erliiuterungen zu Holdelins
Dichtung. Frankfurt a.M. 1971.
27
Cf.. M. Horkheimer, Traditionelle und krische Theorie. Frankfurt a.M.
1977 Zur Kritik der instrumenellen Vemunft, ibid. 1974
28
Cf.. J.F. Lyotard, La phénomenologie. París 1982; trad.esp. La
fenomenología, Buenos Aires 1967; La conditión postmoderne, Madrid
1984.
29
Cf.. F.Capra, Wendezeit. Bausteine für ein neues Weltbild, BernMünchen 1983, ders. Das Tao der Phisik. Die Konvergenz der westlichen
Wissenschaft und ostlichen Philosophie, ibid. 1984.
3
Cf.. P. SloterdiJ.k, der Kritik der zynischen Vernu"'t
'b'd
J I Vol. 1• 2, 1
1 . 1990
(contiene su ensayo sobre la musealización del mundo)
31
Cf.. O Spengelr, Der Untergang des Abendlanes. Umrisse einer
Morphologie der Weltgeschite, München 1980
32
Cf.. Fr. Nietszche, Gotzendiimmerung. Oder wie man mit dem Hammer
philosophiert, Frankfurt a. M. 1984., Die Geburt der Tragodie aus dem
Geiste der Musik, Stuttgart 1981., Die frohliche Wissenschaft, ibid. 1965..
vease también L. Klages, Der Geist als Widersacher der Seele, München
1960

°

°

63

�.
·, M · · 1989 Herrschaft und
Cf E Dussell Filosofía de la liberac1on, e~1co
_.,
.k . h
.. .
, M t· en und Themen emer latemamen anise en
Bfreiung. Ansatz, sta 1~n
198
Theologi der Bfreiung, Fre~burg
~·
H
Montepellier 1978; Die
34 Cf E Lévinas Humanisme de I autre ,omn~e.
.
.
.
·· ·
' U
z Phiinomenologie der Soz1al ph1losoph1e,
Spur des Anderen. nters.. u\ und der Andere Hamburg 1984
Freiburg-Münehen 1983 ·, Die Ze G
rt p '1 · Die Fundamente der
35 Cf J Gebser Ursprung und
egenwa ·, · ·
. .
.. k. . . h Welt p 2· Die manifestation der aperspectiv1schen welt,
aperspe t1v1sc en
, · ·
Sehaffuausen 1978.

33

REFLEXIONES SOBRE LA HISPANIDAD ESENCIAL EN EL
PENSAMIENTO DE MANUEL GARCÍA MORENTE
Prof. Dr. Alberto Caturelli
Centro de Estudios Fi losóficos
Córdoba, Argentina

1.- Meditación introductoria sobre la conversión de García Morente

a) El insomnio interior y la Preparación para la fe

Para pensar con simpatía esencial, en el sentido de los últimos escritos
de García Morente, lo mejor es comenzar por la patética, profunda y
hermosa carta que dirigiera a don José María García Lahiguera en
septiembre de 1940. Allí describe la angustiosa situación que vivía en
Madrid en 1936, en compañía de sus hijas, su cuñada, una tía, los nietos y
una antigua sirvienta de la familia, esperando la posible muerte en manos de
los milicianos: "en esa siwación, el 26 de setiembre, al mes octavo del
asesinato de mi yerno, recibí por la maiíana temprano el aviso
confidencialísimo de que urgía me ausentara de casa. y si posible. de
España, pues se había acordado, por ciertos elementos descontentos de mi
gesrión en el decanato de la Facultad Fi/osofia darme la muerte. como era
usual entonces 111

Por ese motivo abandonó Madrid y el 2 de octubre comenzó en París una
penosa estadía; ahí, "el insomnio fue el estado casi normal de mis noches
tristísimas". Paso por alto las dolorosas vicisitudes del caso, para
concentrarme en la idea central, lo que me atrevería a llamar su •'insomnio
interior", una suerte de vigilia, que trascendía su falta de sueño para ponerle
en evidencia su impotencia metafísica y la sensación interior de un poder
incógnito que "arreglaba sin mi todo lo mío"2 . Intuía que, por sí mi&lt;;mo. "110
podía nada" y esas "noches atroces" ponían al desnudo la escisión entre
voluntad impotente y el curso de los hechos históricos. A ese estado llama
García Morente "desgarro interior"3; antinomia a la cual no encontraba sino
una explicación: "algo o alguien distinto de mi. hace mi vida y me la
entrega"; su vida no es suya porque otro la hizo y es suya porque sólo él la
vive: "¿Quién es ese algo, se pregunta, distinto de mi, que hace mi vida en
mi y me la regala? Y también está la trágica posibilidad: "¿y si yo 110
aceptara el regalo?"\

Naturalmente, la respuesta es: que ese alguien es Dios. Pero el hombre
viejo ensayaba todas las tesis anti-providencialistas: y el antiguo discípulo de

64

65

�la Escuela de Marburgo Juchaba...hasta advertir qu~ su "c?r~zón:: (_para_ mí Y~
"flechado" por el amor divino) no estaba con \~ tesis agnost1ca, s1~0 con las
objeciones" providencialistas; y esto fue as1 hasta que le lleno de g~zo
llenos
perc1·b·tr, una vez más, que su vida se componía de hechos
.
• · de ·sentido
1
precisamente porque era recibida. Aquella vigilia e rnsomnto mtenor. Y_, a
revelación de la Providencfa actuante, deben verse como 1_~ d1spos1c10n
obedencial de García Morente, y por tanto, como la pr~parac1on para la fe.
Las últimas dificultades "filosóficas" iban desapare~1endo Y, resultando
ineficaces: "una especie de sequedad interior -dice Garcia Morent~
utilizando sin querer el lenguaje de los místicos- se iba apoderando de 1111.
una tirantez interior, una frialdad o rigidez que poco
poco. ~e fu~
convirtiendo en hostilidad... "; "algo así como !-'na blasfemia s~bw a mi
mente" ante este Dios que "zarandeaba" su vida&gt;. Creo que ~ai:c1a M?r~n~e
luchó contra Dios con furia, con rabia y hasta pensó en el suic1d10. Qu1za sin
percatarse en esta carta maravillosa se muestra la fiera batalla del hombre
· · De~rás de la lucha estando ya el hombre viejo en retirada ante el
v1eJo.
,
. .,
,
"\
b l t
embate de Cristo, enamorado, perc1b10 Garc1a Morente a a so u a
ineficacia" tanto del suicidio cuanto de su rebelión.

ª.

Abatido, "al fondo de un callejón sin salid~"; ~ecidió , tomar un
descanso. Conectó la radio. Escuchó el final de una smfoma de Cesar Frank,
la "Pavone, pour una infante dé fundé·· de Rav~l y un trozo de "l'enfan~~
de Jésus" de Berlioz, en cuyo encanto de delicadeza y ternura se sum10
6
profundamente .

mundo, el hombre no tendría salvación, porque entre Dios y el hombre
habría siempre una distancia in.finita que jamás podría el hombre
franquear": ahora, "Cristo sufriendo como yo, más que yo, muchísimo más
que yo, a ése sí que lo entiendo y ése sí que me entiende",¡.

De rodillas, comenzó a balbucear el Padre Nuestro que tuvo que 1r
recordando por trozos y escribiéndolo por trozos en un librito de notas:
restableció el Ave María; no recordaba bien el Credo. Como pasa siempre
con los pecadores (con nosotros), a~udió a María: repitió innumerables veces
el Ave María. Intuía que la Mediadora del Mediador (nuestra Madre) llevaría
el incienso de sus oraciones al Coraz6n de Cristo. En ese instante sacro.
García Morente se vio hecho "otro hombre". Y así era. en efecto: era el
mismo pero distinto: era ''nuevo". Comprendió que nuestros actos --son
nuestros tanto como suyos". Son de Dios "porque Él es su Autor son
nuestros, porque nosorros libremente_los aceptomos de su mano.'9 .
Era la medianoche del 29 al 30 de abril de 1937. García Morente estaba
postrado de rodillas y en su alma "reinaba una paz extraordinaria'·. Y ahí
estaba; ahí estaba Él.

La potencia obedencial había pasado al acto, la "~equeda~ _i~terior"
pasiva se había vuelto fertilidad activa, la desesperac1on conv1rt10 en un
"estad~ de deliciosa paz en que esa música me había sumergí~~•,_. ~hor~ se
trata de \a paz interior (allende la música) co~10 don ~-la v1~11ta mter_1or.
García Morente vio destilar por su mente, la vida del Nrno Jesus, de Cristo
Hombre, de Cristo en la Cruz, abarcando a todos los hombres: "y los brazos
de Cristo. cuen1a en su carta; crecían, crecían y parecían abrazar a toda
aquella humanidad doliente y cubrirla con la inmensidad de su amor_". Se
veía a sí mismo "arrodillado y con los ojos puestos en lo alto y viendo
desvanecerse los últimos resplandores de aquella gloria in.finita. que se
1
alejaba de mi" .

·· Volví la cara hacia el imerior de la hahi1ación y me quedé
petrificado. Ahí esta Él. Yo 110 lo veía, yo no lo oía. yo 110 lo tocaha.
Pero Él estaba ahí. En la habitación no había más /11:: que la de 1111a
lámpara eléctrica de esas diminutas, de una o dos bujías, en un rincón.
Yo no veía nada, no oía nada. no 1ocaba nada. No tenía más mínimo
sensación. Pero Él eslaba ahí. Yo permanecía inmÓ\'il. agarrotado por
la emoción y le percibía: percibía su presencia con la misma claridad
conque percibo el papel en que estoy escribiendo _,. las letras -negro
sobre blanco- que estoy tra::a11do. Pero 110 tenía 11i11g1111a sensación. ni
en la vista, ni en el oído, ni en el tacto, ni en e I olfato. ni en el e:11s10
Sin embargo. le percibía ahí presente, con entera claridad: y 110 podio
caberme la menor duda de que era Él, puesto que le percibía. aunque
sin sensaciones. ¿Cómo es esto posible?. Yo no lo se. I'ero sé. que Él
estaba ahí presente y que yo, sin ver. ni oír, 11i oler, ni guswr. 111 tocar
nada: le percibía con absolwa e indubiwble e,·idencia. Si si! me
demuestra que no era Él o que .vo deliraba. podré 110 tener 11uda (/11&lt;'
contesta,· a la demostración. pero tan pronto como en mi 111e111oriu ··se
actualice" el recuerdo, resurgirá en mí la com·icció11 i11q11ehra11tuhlt&gt; de
que era Él, porque lo he percibido".

En el instante lo vio todo: "Ese es Dios, ese es el verdadero Dios, Dios
vivo". Creo que, en ese instante, murió García Morente y nació
transfigurado. Vio lo esencial; o le fue regalado ver lo esencial: "Si Dios no
hubiera venido al mundo, si Dios no se hubiera hecho carne de hombre en el

"No se cuanto tiempo permanecí inmóvil y como hipnotizado ante su
presencia. Si sé que no me atrevía a moverme y que hubiera deseado que
todo aquello-Él ahí- durara eternamente, porque su presencia es de tal y tan
íntimo gozo, que nada es comparable al deleite sobrehumano que yo sentía.

b) "Él estaba ahí"

66

•

67

&lt;.

�Era como una suspensión de todo lo que en el cuerpo pesa y gravita,_ una
sutileza tan delicada de toda mi materia, que dijérase, no tenía corporeidad,
como si yo hubiese sido transformado en un suspiro o céfiro o hálito. E~a
una caricia infinitamente suave, impalpable, incorpórea, que emanaba de El
y que me envolvía y '.11e ~ustentaba en -~ilo, como la madre11iue tiene en sus
brazos al niño. Pero sm nmguna sensac1on concreta de tacto .
e) No le veía y le veía claramente
Instantáneamente desapareció. García Morente cree que la presencia de
Cristo duró algo más de una hora. Quizá si, quizá no. La flecha del "amor
di,·ino .. de que hablaba San Buenaventura, ya lo había11 atravesado. García
Morente recuerda un pasaje de la Vida de Santa Teresa en el cual describe
la presencia de Quien, a quien no veía (con los sentidos) y claramente veí~:
"dij"érase -explica García Morente- una percepción por el alma sola. sm
azci::ilio del cuerpo condicionante" 12 • Percepción espiritual sin sensaciones.
Pero, ·por qué a mí? se pregunta. "En verdad, ¿qué había hecho yo
para
13
1.,
,
h
l
l
"
merecer/a7 , nada, hab,a hecho mue o ma para no merecer a . Por
obediencia su director -que es el destinatario de su carta- describe
el hecho
14
con pudor y vergüenza, siendo "tan depravado y miserable" • Pero los
efectos están a la vista: al día sigu iente del ''hecho extraordinario", decidió
hacerse sacerdote, y le emociona comprobar que aquel torturado insomnio
15
del hombre viejo había dejado su lugar a "la paz de que disfruto " . García
Moren te calló Solamente lo contó a sus hijas en 193 8, en el buque durante
el regreso de su estadía en la Argentina. "Ellas lloraban conmigo de
. .
, ,,16.
sem11111ento
y de al egna
d) Contacto con la Argentina y la consagración a Dios
Volvamos un poco atrás: el 3 de junio embarcó con sus hijas en Buenos
Aires y llegaron a Vigo el 27. El 29, día de los Apóstoles San Pedro
y San
17
Pablo. recibió de manos del Obispo, su ''segunda primera comunión"
García Morente había tenido la inmensa alegría de reencontrarse con
sus hijas ':-1 nietos en París el 9 de junio de 1937. Fue entonces cuando volvió
a pensar en la Argentina, pues lo había invitado la Universidad de Tucumán
a dictar un curso de Filosofía General. Existía un antecedente porque, quince
años antes, en 1922, la Universidad de Córdoba le había propuesto un
contrato como Director del Seminario de Filosofía; aceptó venir. pero. a
18
último momento, la muerte de su esposa se lo impidió . Ahora, en cambio,
las circunstancias le aconsejaban y permitían venir.

conoce en la Argentina sus "Lecciones preliminares de filosofta" que
constituyen su curso tucumano? Yo las utilicé cuando era estudiante, sobre
todo esos cuatro capítulos dedicados a Kant, extraordinarios por su claridad
y que permitía introducirnos al estudio de la nada fácil filosofía del profesor
de Koenisberg. Cuenta García Morente, que la Universidad le pagaba muy
bien, y recuerda su serie de conferencias en Montevideo ' Buenos Aires,
19
Córdoba, Rosario, Paraná y Santa Fe • Aquí, García Morente era y es (sobre
todo para los mayores) una presencia muy querida.
Nadie supo que se había convertido. Como ya dije, por primera vez lo
contó a sus hijas en el viaje de regreso a ~spaña. Llegó a Vigo el 27 de junio.
El 28, el Obispo recibió su confesión general. El 1O de septiembre comenzó
su preparación en el Convento de los Mercedarios de Poyo, para recibir el
sacramento de la Orden.

11. Los científicos, la ciencia y la fe

a) Los intelectuales, el espíritu científico y el miedo a la fe
La reflexión. la observación respetuosa de sus colegas y su larga
experiencia como epígono del neokantismo, convenció a García Morente de
dos cosas: que el "espíritu científico" pretende establecer "la razón como
único criterio de toda realidac/"20 . Y que, en el fondo, los "intelectuales"
21
padecen de una dolencia que es "el miedo a la fe" . Ven a ésta como un
anacronismo, al espíritu científico como incompatible con ella y anteponen
el orgullo de la ciencia autosuficiente a la humildad de la fe corno
asentimiento al misterio.
El llamado "espíritu científico", supone la objetividad, que evita todo
apriorismo, la cuantificación de lo real que somete al objeto a la matemática
22
(a la exactitud), la causalidad mecánica y la técnica . Pero así se ha
escamoteado el mundo real porque, para este cientificismo, el ser significa
siempre lo mismo (es unívoco) y todo lo que no sea reductible a ese único
sentido, no existe23 . Pero el ser no es unívoco sino análogo, lo que nos
permite comprender que diversas estructuras (como el ser metafísico y el ser
24
histórico) son irreductibles al ser físico-matemático . De hecho. si el objeto
no está presente con claridad y distinción, no significa que no exista, aunque
sea irreductible a ese modo de conocer. Ante el abismo de lo real-análogo,
los "intelectuales" retroceden, y con mayor razón, ante la posibilidad de la fe
en lo inalcanzable para la razón. Esta es la raíz del miedo a la fe que es,
también, temor a ser tachados de anacrónicos o algo peor.

Llegó a Buenos Aires el 1O de julio y el 17 a Tucumán. ¿Quién no
68

69

�111. Reflexión sobre la historia, propedéutica de la hi panidad

b) El acto de la fe

En verdad, "todo pen amiento e pensamiento de algo ', e e algo e el
objeto intencional· a í confluyen el acto de conocer el objeto. Todo acto
consiste en asentir al objeto y la causa del a entimiento se halla en el
carácter de e idente que tiene el objeto: e decir, en el conocimiento natural
el objeto está "en presencia in1egral ante mi y tengo intuición de su
evidencia'J5 • Este a entimiento es inevitable. Siendo la realidad análoga. los
modos e tablecen con I pen amiento una relación diferente: el ser ideal
(que exige la intuición intelectual), el er fisico (la e perimentación) el s r
viviente (la metafísica). el s r histórico (la biografia)2 6 . Habría que agregar el
ser sobrenatural (teología) que e no-evidente.
Lo modo d ser on irreductibles uno a otros y iempre el bjeto,
aunque sea evidente, guardará un fondo inagotable.
El acto de fe es también intencional y recae sobre un objeto pero se
trata de un objeto no-evidente; en e e sentido. el objeto no tiene "presencia
integral" sino "ausencia". Asi el misterio de la antísima Trinidad es
totalmente no-evidente. Y a í como en el acto de e natural. el sujeto e
apo a en el testimonio humano -creo que Pedro ta enfermo porque me lo
ha dicho Juan- , el acto de fe sobrenatural se apo a "en la declaración de
otra per ona. a quien concedo crédito "; es decir, es mene ter una revelación
de otra per ona que tenga autoridad. En definitiva. ··un asentimiento del
intelecto a un objeto no-e\'idente,... impulsado por la o/untad, en vista de la

a) Los modo de la realidad analógica

la realidad histórica

Supue ta la inevidencia del objeto upra-evidente d la fe. ha quedad
en la penumbra la necesidad de dilucidar la naturaleza de la hi toria. Por lo
pronto abemos que mientras la ciencia tiene como objeto lo univer al. la
historia tien como objeto lo individual y que, en ese entido, no c1enc1a.
De de aquí es po ible seguir dos caminos in salida porque ambo
conducen al &lt;lesa tre. a El d Hegel y u e cuela: allende lo singulare , qu
no erían la realidad propiamente hi tórica, porque é tos mismos son
manifestaciones de la Razón 30o del espíritu del pueblo. o de grand
organi mos biológico llamado cultura ( pengler). Heg 1, por un lado.
logró · hi torificar" a la Razón; pero, a partir de Hegel, fu ya posibl una
'Filosojia de la Hi toria ·in Dios· 31 , la sustitución d la ··Pro,·idencia'' por
un esquema racional; en realidad, e hizo de la historia un " i tema"
reduciendo el todo a una realidad unívoca 2. b) El otro amino s el de
Ri kert, qu creía que también había qu partir de lo índi iduaL per
conservando tan ólo aquellos hecho (muy pocos) que encarnan alares
ejemplares; de e te modo, lo indi idual e trasciende a í mi mo d individuándose en un alor univer al.,_ En ambos ca o y en todo lo que
han ·' i tematizada· la realidad hi tórica, la hi toria e devora a í mi ma en
el momento de la univocidad.

declaración de una per ona revestida de autoridacl"r.

La autoridad relati a en el conocimiento natural. debe er ab oluta en el
a to de fe. Aunque I objeto, 1contenido, fue e incompren ible, no-evidente
para nosotro , hemo de conced rl I máximo d a ntimiento. olamente
Dio e el declarante de autoridad absoluta· por e o, es mene ter que exista
una per ona declarante, una declaración y algo que e d clara; e decir.
Dio e i te: Dio e revela al hombre y revela algo qu excede totalmente a
nu tra capacidad de conocer (Dio -rev lación-dogma)2 8.
Precisamente el reduccioni mo típico del inmanentismo en todas sus
forma , considera que lo que e tá au ente (no-evidente) del área mental
humana. no e i te29.

Hemo de vol er a pen ar los di rso modos d I er entre lo cuales
hay analogía y no identidad. En tal ca o. cada uno e, ige un método
adecuado a tal realidad 4•
A i, la realidad histórica evidenciará u propia estructura que, para
García Morente se caracteriz.a por tre nota e enciale : ante todo. el tiempo,
au ente n la realidad ideal y también en la realidad fisica
n la realidad
viviente porque, aunque son el tiempo. e-1 tiempo no e tá en ella : en cambio.
en la realidad histórica el tiempo hace !a hi toria, ntra en la realidad, e la
hi toria.is. La egunda nota es la libertad. porque el ujeto hi tóri o. en cada
ca o, e determina por un acto de u voluntad libre: e d cir, la realidad
hi tórica es función creadora del tiempo en la libertad. La tercera nota erá
entonce la persona, en cuanto ella e el ujeto hi tórico. capaz de un acto
creador
libre; luego. siempre. "fa realidad hislórica es una realidad
per ona/ "36 .

b) La hi toria como hiografia de la hi panidad

70
71

�-la vida de la
1· la estructura de la realidad histórica es la persona
·
fi 37 D.. " t t d "
per ona- entonces la historia es ante todo, b1ogra 1a . !Je , a~ e o o
porque derivadamente, se extiende a lo que la ~losofía. escolastJca llama
personas "morales" y que García Morente denomma cuasi-personas. ~n e~e
·do la nación es una cuasi-persona y puede hablarse de h1 tona
sen t1 ,
•
d
nacional· toda la humanidad es también una inmensa cuasi-persona Y pue e
hablars; de historia Universa/38 . Se trata siempre de 'juer~as actu_antes"
personale en sucesión temporal la cual es al_ mismo . tiempo,
, transformación
esenciaf'.
Estas . ~~nsformac1ones
implican,
simultáneamente la "aparición y desapariczon de las personas ~ cuasipersonas y las variaciones en el tiempo. Semejante _tejido es mane!a~o, en
última instancia, por Dios. La historiografía estudw ~os a~ontec1m1ento ,
providencia; por eso, lo
Pero no puede penetrar en .los designiosD'de , la,
,,19
primero será 'abstenerse de mterpretar a 10s .
Di ponemos ahora de los medios concep:uale~ para resolver el
problema del origen de la nación española y de la h,spamdad .
Gar ía Morente considera que esa cuasi-persona llamada E p_aña
comenzó a existir hacia el año 400 de pués de Cristo la que conservara u
identidad a través de transformaciones históricas bien determinadas. Estas
transformaciones del sujeto histórico responden a cuatro fuerzas la ~ue,
como una trenza, van constituyendo la historia e pañola: el impulso h~~ia el
ju1Uro, la gravitación en el presente (u~idad de raza, cond1c1ones
geográficas, el idioma las co tumbres), energias todas que s_e ª?oyan en la
tercera fuerza que e la tradición identificada con "la contmwdad de una
identidad pen'.onar 40 . Por fin, el estilo esa "continuida~ de semejanza" que
hace posible la continuidad histórica misma. Para Garc1a Morente, romper
con la tradición es el "ucronismo", enfermedad mortal de los pue?los y.
negar el estilo no guardar fidelidad al estilo, e no hacer lo nece ano para
existir y cometer una verdadera traición al destino nacional.
0 caigamos ahora en la tentación de creer que la historia no es obra de
Dios; poco después de la guerra civil, García Morente acudía a la " racia de,
la meditación " y a la oración en culto "de censo del ~lma al fond~ de s1
mi ma en busca de Dio ·''41 . La meditación y la oración y la fidelidad a
spaña, han pue to ante sus ojos tanto el origen como la esencia de la

hi panidad

IV Naturaleza de la Hispanidad

a) Hacia una definición genética de la hispanidad

La historia es pues, biografía y lo es también la de las cuasi-personas
que son los pueblos y las naciones. Exi te entonces la posibilidad de narrar
no sólo la historia del hombre, sino la de la humanidad· pero la limitada
capacidad del entendimiento humano hace imposible conocer los designios
divinos: "la filosofí.a de la historia universal es imposible. Solo Dios sabe lo
que es el hombre ,.4 2. Podemos, sí conocer el estilo y la acción de un pueblo
(las posibilidades son inagotables)· es posible, entonces, investigar el e tilo
de la nac¡1,n e pañola; por eso una filosofia de la historia de España sería una
"definición y simbolización intemporal de ese estilo o modo que Dios le ha
encargado realizar en el tiempo"43. Esto padece los límite de nuestras
posibilidades y más allá de ellas, nos topamos con "el arcano de la
Providencia divina ''.
La biografía de la nación e pañola comienza por reconocer el vínculo
que une a los españoles, ya como ''relación de convivencia" con los
coetáneos ya como ' relación de sucesión' con lo del pa ado 4 ~. Esta
relación es influencia mutua y directa con los primeros, unilateral e indirecta
con los segundos, y provoca o impide ciertos acto imprimiendo en todos un
carácter. Esta influencia sucesiva, fuerza de acción y de creación, es la
nación española en cuanto es una cuasi-persona histórica. De ahí que la
mejor definición de una nación será una definición genética o dinámica y
haya que buscarla en aquel carácter esencial y único que actúe en el fondo de
todos los demás.
García orente distingue entre el sujeto histórico qu es "la unidad de
una vida humana en un momento determinado de su desenvolvimiento
tempo~al" y la persona histórica que es "la unidad intemporal de una
vida',-1J. Mientras el historiador considera el sujeto histórico en un periodo
particular el filósofo estudia aquella sustancia que permanece idéntica a
través de los cambios. En cierto modo la filosofía tiene carácter intemporal
en cuanto intenta reducir a concepto
ímbolo 'el modo 1ípico de ser
hombre" que Dios quiere que realice la nación española 46 . En ese entido, la
hi panidad "es aquello por lo cual fo español es español" · ab tractamente,
es ese "vínculo impalpable, invisible, inmaterial, intemporal, que reúne de
modo tan singular a todas las nacione hispánicas sobre la fierra":
concretamente, es "el mundo común de las naciones hispánicas',-1,_ Tal es el
objeto de la filosofia de la historia de España, pero también de la hispanidad
entera. Este "mundo común" es eminentemente ecuménico y caracterizó la
expansión española en el orbe.

72
73

�Esta trayectoria temporal tiene como unas cuatro "espiraciones", si se
me permite hablar así: 1) El periodo de preparación compre~dido entre los
últimos decenios del imperio romano y la invasión de los Arabes; en e.se
tiempo se asimiló la Jengua latina y fueron forti~cándose, amé~ de la
singularidad geográfica la independencia, el locahs~o· pe~o. ~l 1n:1p~lso
decisivo hacia la formación de la nación española, lo dio la rel1g1on cnstiana
y la monarquía visigoda. 2) El segundo período es la fo~maci?,n ~e la
nacionalidad entre 711 y 1492. García Morente cree que la mvas1on arabe
fue disposición providencial, que impuso la identificación de _la reali~ad
política con la religión católica; de ahí que no sea un acct?~nte smo
"elemento fundamental de su esencia misma' ; el catoltc1smo es
consustancial con la hispanidad y la hispanidad es idéntica al catolicismo.
o se trata de un mero hecho aunque importantísimo como en Francia sino
"la definición misma I&amp; idea de la hispanidad',4 8 . España debió desplazar al
invasor musulmán para conquistarse a sí misma. El caballero español no
necesitó salir fuera sino que, para él, la cruzada fue una guerra interior por
eso para España, 'dejar de ser católica equivaldría... a dejar de ser
hispánica'.49 . no ser más España. Lo mismo puede decirse de Iberoamérica.
Por eso España asumió la universal empresa de la defensa de la fe cristiana.
3) El tercer período es el de la expansión de la hispanidad en el mundo
(siglos XVl-XVll). La política española se hace mundial; no podía ser de
otro modo ya que "una política internacional de sentido católico se
convierte automáticamente en política mundiaI" 5°; "la idea del Imperio
español es la idea del Imperio católico mundial' . 4) Esta empresa de
catolizar el mundo, fue detenida en el siglo XVIll, por el comienzo de la
secularización que produjo el aislamiento de España. No sólo se apartó del
mundo, sino que se encerró en sí misma, ella también amenazada
internamente por el naturalismo anticatólico. La empresa española ya no
tenía ambiente. Serán tachados de "anacrónicos" quienes sostengan la
perenne esencia de la hispanidad. Sin embargo, 'nunca es anacrónica la
fidelidad a la propia esencia" 11 y sí es anacronismo histórico secularizar (y
matar) la esencia de la hispanidad.
Parece pura fantasía el contenido de estos textos confrontados con el
mundo y con la E paña de hoy. El pensador, enamorado de su patria, fue
más a fondo en su afán de penetrar en la hispanidad. García Morente
reconoce que no es posible definir un ente individual y que es menester
acudir simplemente a los hechos. El primero es la concepción hispánica de
la vida que muestra dos relaciones esenciales en dos planos que se unen: la
relación con Dio y la relación con la Patria; el sentido de la historia de la
hispanidad consiste, precisamente en esa con-sustancialidad 52 . Para el
hombre hi pánico, lo esencial es la alvación, y por eso, "vive no 1·iviendo",
'desviviéndose" como itinerante. La hi toria española se descompone "en la

74

serie de e5f~erzos por realizar esle proceso de ascetismo naciona/ "53 y en !a

pugna por mcorporar a los demás a la propia esencia cristiana. Ante la
progresiva des-cristianización del mundo, apenas si queda la figura del
"'caballero cri.rtiano, como perenne servicio de la eternidad en lo temporaf'
o de reducción de la vida a la eternidad. Ni reacción, ni inercia sino
fidelidad a la tradición dinámica que es precisamente fidelidad a la e~encia
de la hispanidad.
En 1942, García Morente pensaba que no es posible romper el vínculo
constitutivo entre cato! icismo y nación española "sin quebrantar en igual
medida la sustancia hi pánica de España-"; si esto fuera así "España habría
dejado de ser E paña'' 5\ y lo mismo se diga de "/o diversos miembros de la
hispanidad".
"Querido don Manuel: ¿qué hubiera dicho usted hoy?"

V. ¿Por qué ahora, la hispanidad nos da que pensar?

Salvo la conmovedora descripción del "'hecho extraordinario". los
escritos de los últimos cinco años de vida de García Morente no los había
leído y lo he hecho doce años después de la publicación de mi obra "El
Nuevo Mundo " (México, 1991 ). Este dato tan persona I tiene, sin embargo al
menos para mí su particular importancia.
. La meditación de la noción de hispanidad en esto ensayos tan límpido
y s1~ceros ha confirmado en mí la nunca agotada urgencia de pen ar: quiero
decir, de pensar la hispanidad que a todos nos constituye aquende y allende
el océano. Los ensayos de García Morente han producido un doble y
simultáneo movimiento interior: uno es de coincidencia en lo e encial· el
otro es de cierta insatisfacción. Coincidencia en la doctrina que identifica
hispanidad y catolicismo; lo cual tiene lógica teológica desde que el poder
temporal la Corona en los siglos XVI y XVII. participa vitalmente del
carácter misivo de la Iglesia recibido por Ella, del Enviado del Salvador de
los hombres. Creo que esto está en el fondo no declarado o, mejor. no
desarrollado, de la identificación de la hispanidad con el catolicismo.
También insatisfacción, porque García Morente, no tuvo tiempo (tampoco
podemos _sabe:, sis~, lo propuso o no), de de arrollar los grandes tema que
aquella 1dent1ficac1on lleva consigo: me refiero a la naturaleza del
descubrimiento de América, y al sentido de la expansión misionera en
América. Filipina y e! mundo.
Hoy que la hispanidad parece umida en el nihilismo que cubre el
p!anet~, adquiere una asombrosa actualidad contra-corriente: por eso. la
h1 panidad. ahora mismo nos da que pensar. Ante todo, parece que García

75

�Morente hace comenzar la hispanidad en los albores de la nación e pañola
después del siglo V. Mi amigo Víctor Ordóñez no está de acuerdo: él cree
que la hispanidad nace y se desarrolla con el nacimiento y desarrollo de la
cristiandad rberoamericana. Podría quizá decirse que en los periodos romano
y visigótico, la hispanidad se preparaba (ampliando la idea de ' preparación"
del mismo García Morente) y que alcanzó su propio acto en la cristiandad
hispano-americana. No afecta lo esencial. En cambio, me parece que a lo
cuatro periodos históricos de que habla García Morente (preparación
formación, expan ión y aislamiento) es mene ter agregar el período de
desintegración. Y me he sentido tentado de e cribir "aniquilamiento'".
Después de la guerra española - apenas cuatro años después- García
Morente creía poder anunciar una re-cristianización del mundo de
Occidente. o podía prever que el proceso de secularización había no sólo
de continuar, sino de profundizarse hasta la sima del aniquilamiento, que no
es otra que la nadificación de la imagen de Dios en el alma del hombre. En
semejante condición, la hispanidad parece hoy un imposible, no sólo para
propios y extraños sino, principalmente para propios.
He dicho que 'parece un imposible no que sea un imposible.
Volvamos a los ensayos de García Morente. Lo que temía el pensador
hispano es, hoy una realidad: el proceso de descri tianización afecta a
E paña en su esencia, y por eso, como advertía García Morente España deja
de ser sí mi ma. Iberoamérica tiende a dejar de ser í misma. La hispan ida~.
en la medida en la cual niega su pasado cae en el pecado de "ucronismo ,,))
traiciona su estilo intransferible56 , en una suerte de radical infidelidad5 7. La
E paña actual, potencia industrial, bien "desarrollada", bien 'europeizada',
y como los miembros de la hispanidad, sometida a la "globalización'
planetaria angloamericana, hedonista, relativista y "satisfecha" no e mas
E paña; la España de García Morente, ni la nuestra.
Los miembros de la hispanidad somo
"hijos legítimos ",
verdaderamente "hijo de alguien", aunque la Madre niegue ahora su
maternidad para transfonnarse en una opulenta pecadora. Pero, tanto la
Madre como los hijos, después de la Penitencia cuyo carácter circunstancial
no podemos conocer, e reintegrarán a sí mi mos. Los rescoldo e tán
encendidos. Si así no fuera estas líneas no habrían ido escritas. stamo
ahora en las catacumbas adonde nos ha enviado la enfermedad y el pecado
de la 'ucronía ". De de ellas, la hispanidad desintegrada o aniquilada puede
nuevamente a umir su vocación universal
A García Morente le hubiera gustado saber que también nosotros -como
le ocurrió a él mismo en la milagrosa noche del 29 al 30 de abril de 1937-

76

sabemos que Él está aquí. 'Que siempre está aquí. No lo vemos, pero
podemos verlo claramente. "

Atalaya 23.2.02
Conmemoración de San Policarpo

ALBERTO CATURELU

Notas Bibliográficas
"'l~e~s para unafilosofia de la historia de España.". p.68, Estudio
frelimmar de Rafael Gambra, Ediciones Rialp, Madrid, 1957.
Op. Cit., p.77
3 Op. Cit., p. 82
4 Op. Cit., p. 85 86
5 Op. Cit., p. 92
6 Op. Cit. p. 94
7 Bis. Op. Cit. p. 95
8 Op. Cit. p. 96
9 Op. Cit., p. 99
1º 0 p. c·1t., p. 101 102
11 libro~~ la vida". Cap. ~7, p. 118-119. Obras Completas. Transcripción,
ln_tr~ducc1on y notas de Efren de la Madre de Dios y Otger teggink.
~1bhoteca de Autores Cristianos, 2da Edición . Madrid, 1967.
2 Ideas. P. 104
1 Op. Cit. p. 107
14 Op. Cit. p. 11 O 111
1 Op. Cit. p. 112
16 Op. Cit. p. 115
17 Op. Cit. p. 109
18 ~f. mi Historia de la Filosofia en Córdoba, 1610-1983 ". Vol. 111. p. 312,
Cordoba 1992-1993 ; mi más reciente 'Historia de la Filo afia en la
Argentina. 1600-2000". P. 670. Ciudad Argentina, Bs. A . 2001.
1

19

20
21

ldea . P. 114-115
Op. Cit. p. 153
Op. Cit. P.146

77

�Op. Cit. p. 154-159.
Op. Cit. p. 161
24 Op. Cit. p. 166
25 Op. Cit. p. 122
26 Op. Cit. p. 142-143
27 Op. Cit. p. 122 123 124-125
28 Op. Cit. p. 136-137 143
29 Op. Cit. p. 140
30 Op. Cit. p. 175
1 Op. Cit. p. 211
2
~ Op. Cit. P. 213-214
33 Op. Cit. p. 177-179
34 Op. Cit. p. 142,163 y SS, 181,217
35 Op. Cit. p. p. 182-185
36 Op. Cit. p. t 87
37 Op. Cit. p. 187-188
38 Op. Cit. p. 188-189
39 Op. Cit. p. 197
40 Op. Cit. p. 192-194
41 Op. Cit. p. 204
42 Op. Cit. p. 230-23 1
43 Op. Cit. p. 233
44 Op. Cit. p. 238
45 Op. Cit. p. 245-246
46 Op. Cit. p. 248
47 Op. Cit. p. 250
48 Op. Cit. p. 262
49 Op. Cit. p. 265
50 Op. Cit. p. 272
51 Op. Cit. p. 283
52 Op. Cit. p. 289
;.1 Op. Cit. p. 294
4 Op. Cit. p. 306
55 Idea . p. 194
56 Op. Cit. p. 196
57 Op. Cit. p. 204

22

LOS CONCEPTOS DE TOLERANCIA Y PRUDENCIA EN LA
FILOSOFÍA DE MAURICIO BEUCHOT

23

78

Prof. Dr. Enrique Aguayo
Escuela de Filosofía
Univer idad la Salle
México, D. F.

Introducción
En cualquier tipo de relación interhumana es nece aria la tolerancia,
pues permite la convivencia y el diálogo. La tolerancia se vincula con la
prudencia, virtud; ésta, que permite distinguir el bien del mal ,
consecuentemente, indica cuándo ser tolerante y cuándo no.

El Dr. Mauricio Beuchot reflexiona sobre la tolerancia dentro del
contexto de los derechos humanos. En la presente exposición prescindimo
del mencionado contexto para exponer el modo de ser de la tolerancia lo
cual permitirá aplicarla a diversos ámbitos de las acciones interhumanas. · 1
no relaciona la prudencia con la tolerancia; mas, in violentar u
pensamiento, lo hacemos dada la estrecha conexión que tienen . Seguiremo ,
entonces este orden: 1. breve biografía de nuestro autor 2. d finición d
tolerancia 3. su estructura, 4. origen de la tolerancia, S. sus aspectos, 6. sus
límites, 7. fundamentación moral de la tolerancia 8. definición de prudencia
y 9. conexión entre tolerancia y prudencia. Añadimos una sucinta conclusión.
J. Biografía del Dr. Mauricio Beuchot

ació en Torreón, Coahuila México, el 4 de marzo de 1950. Cur ó
Humanidades Clásicas; estudió filosofia en la Univer idad de Friburgo, u iza
entre 1973 y 1974; se licenció en dicha ciencia en el In tituto Superior
Autónomo de Occidente hoy Un iver idad del Valle de Atemajac Jalisco,
México; obtuvo lo grados de Mae tro y Doctor en filosofia en la
Universidad Iberoamericana, México, D. F. en 1978 y 1980,
respectivamente; hizo estudios de psicología y psicoanáli is en el grupo del
Dr. Ricardo Blanco Beledo, en la Universidad Iberoamericana, de 1982 a
1986. Actualmente es Investigador de Tiempo Completo en el Instinito de
Investigaciones Filológicas de la Universidad acional Autónoma de
México. Fue ordenado sacerdote, con los Padre Dominicos, en 1976. E
profesor conferencista, inv stigador, escritor, poeta y traductor. Entre sus
má de 40 libros podemos mencionar: Elementos de semiótica, la Filo ofia
79

�del lenguaje en la Edad Media; El problema ~e lo_s unive~sale : Lingüí~tica
estructural y filosofía; Hermenéutica, lengua¡e e mconsc1ente· Metafis1 ca Y
persona; Historia de lafilosofía en el México Colonial; Derechos humanos.
iuspositivismo y iusnaturalismo· S?r Juana: una filosofía barroca; Tratado
de hermenéutica analógica. Tradujo del latm parte de la obra de Fr. Alonso

de la Veracruz, San Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino, Juan de Santo
Tomás, etc. us libros de poesía son:1 Círculo olvidado, La tierra de la

-~s tolerante, :strictu sensu " el individuo que "pudiendo usar la fuerza
coerc'.tlva para evttar delermínada acción de alguien, no lo hace, y le
perrntle llevar a cabo su acción ,.6_
d) La definición ante_s citada finaliza aludiendo a la acción respectiva
de t?lerar, la . cual consiste en que el individuo se muestra, real y
efectivamente, tolerante con el que comete acciones malas.

revelación El camino de Enoc y Atanor .

4. Origen de la tolerancia

2. Definición de tolerancia

El tén_nino 'tolerancia ' nació dentro del ámbito religioso, mas de pués
se lo extendió hacia lo político y moral.

Para mayor claridad propongamos, por nuestra parte, la ~timolo~í~ ~e
la palabra "tolerancia': deriva del latín 10/erans tolerantrs , part1c1p10
presente de tolero, "soportar, sobrellevar, resistir'·.
En u definición real, la tolerancia es la virtud que otorga "una
disposición a permitir cierta cosas (y también puede ver e como la acción

La tolerancia, aplicada a las ideas religio a , e vincula con la libertad.
pues lo toler~do en el ámbito de las creencias religiosas será lo que e
conceda de li~err~d religiosa_". Algo similar sucede en la política: lo que e
tolere en el amb1to de las ideas políticas, erá lo concedido de libertad
política7 .

re pectiva)'"2 .
5. Aspectos de la tolerancia
3. Estructura de la tolerancia

La definición anterior nos muestra la tolerancia integrada por cuatro
elementos: virtud. lo tolerado quien tolera, el qoe debe ser tolerado Y la

. Beuchot acepta de Garzón Yaldés dos tipos de tolerancia: vertical
horizontal , que se dan privada y públicamente. Garzón Yaldés no habla de la
vertical lo cual sí hace nuestro autor8.

acción de tolerar.
a) La virtud es el hábito que orienta al hombre a actuar bien . A su vez,
el hábito es una cualidad que dispone al ser humano a actuar 'ayudando Y
reforzando a la acción de una facultad ,4, sea ésta la razón o la voluntad. Lo
hábitos son de dos clases: buenos o virtudes y malos o vicios. Por tanto, no
ha virtudes buenas y mala todas son buenas· no hay vicios bueno Y
malos, todos son malos.
b) Lo tolerado es una acción que implica algo malo o inconveniente.
c) Dos personas, por lo menos, están implicadas en la tolerancia: el que
desempeña una acción específica mala o inconveniente y quien ha de
tolerarla. Éste puede evitar la mencionada acción "porque tiene la

"La tolerancia horizontal se da entre iguales, la vertical entre un
uperior y un subordinado, o entre la autoridad y lo súbdi1os ". Ejemplo de
esta ~ltima es el padre y su hijo 9 . uestro autor no define lo a pectas

combinados de la tolerancia, mas, atendiendo a lo
elaboramos las definiciones.

ejemplos que da,

Llámase tolerancia horizontal privada la que se da entre singulares uno
?e ~o. cuale desempeña una actividad inconveniente, al margen de los otros
md1 1duo . E. gr.: un amigo que no fuma permite que otro lo haga, pue éste
no puede prescindir del cigarrillo.

competencia para hacerlo, la autonomía jurídica o moral necesaria "5.

. La _tolerancia horizontal pública aparece entre individuos cuya
conv1venc1a asume un carácter social; por ejemplo: la democracia uponc
tolerar las ideas políticas, distintas a las propias, de los demás.

La mencionada intervención persigue el fin de evitar la realización de
la conducta que mole ta a los demás, pues el tolerante posee los elementos
para per uadir a un sujeto a no realizar accione indebidas: fuerza coercitiva.
ascendencia moral obre las personas persuasión argumentativa, etc.

Se _denomina tolerancia vertical pública la de alguien con autoridad,
~.ue permite conductas malas determinadas de per ona bajo u mando. y .gr.:
la patente de tolerancia dic1ada por el emperador José!! el 20 de octubre

80

81

�de J781, en fa que estableció la igualdad civil de católicos y no católico , y
abolió la censura eclesiástica ,.w
6. Límites de la tolerancia
La tolerancia al igual que la libertad, es limitada: "No todo es
tolerable no conviene que Jodo sea tolerable". Los motivos son claros:
'Desapa~ecería la sociedad" porque se atenta contra el bien común Y contra
la libertad del prójimo; si la tolerancia se ejerce sobre algo que es
reprochable o, incluso malo no se puede permitir todo, pues se_ d~ñaría al
prójimo, v.gr., atentando contra sus derechos. De modo que el hm1te d_e la
tolerancia es el daño: no se debe permitir toda acción ilícita porque se les10na
al ser humano. Por ejemplo: Francisco de Vitoria habla de derechos como
establecerse en otro país o comerciar dentro de él. lo cual vale en la medida
de no perjudicar el bien común de los residentes en ese país.
Es intolerable \a acción encaminada
humanos, sobre todo los más importantes·
derechos del otro deben ser, de alguna manera
se puede tolerar el uso libre de drogas que
,,JI
menta l , de fas persona · .

a perjudicar los derechos
quiene actúen dañando \os
reprimido . "Por ejemplo, no
perjudican la salud, fisica o

. Este silogismo es un epiquerema, es decir, un razonamiento cuyas
prem~sas o, al m~nos una, van acompañadas de una explicación. Su primera
pre":1sa ~ pre~rnsa mayor abarca desde 'el primer' hasta 'puramente
pm:11cular . enala un hecho moral de experiencia cotidiana: hacer el bien y
evitar el mal. Tal hecho es, al mismo tiempo, fundamentado en la razón
prá~tica. Igualmente se postula una acción concreta basada en la moral:
realt:ar el mayo~ bie~ y evitar el mayor mal, de donde e sigue una
ensenanza: preferir el bien común sobre el bien puramente particular.
Desde "_sin embar?o" hasta "sea posible" es lo comprendido por la
segunda premisa o premisa menor. Indica un hecho frecuente: evitar un mal
mayor conlleva la cau ación de un bien mayor.
La conclu ión va desde "y en e.~te caso·· hasta "tolerancia ". Ésta
permite un mal menor para obtener un bien mayor.
. . Hagamos ahora, algunos comentarios obre el contenido del
stlog,smo_. a) L~ _razón desempeña entre otras, dos operacione : la
especulativa (o teonca) y la práctica. Aquélla "ordena el conocimiento a fa
verdad": la razón práctica "ordena el conocimiento hacia la acción: no fa
ejecuta, sólo la dirige '. 13 . Am_bos aspectos de la razón están implicado , pues
lo verdadero es un cierto bien para la razón especulativa
lo bueno e
verdadero, porque de otro modo no se lo conocería 14 .

7. Fundamentación moral de la tolerancia
La reflexión sobre la virtud que nos ocupa, para determinar u modo de
ser, es filosófica, específicamente, moral. Beuchot fundamenta \a tolerancia
en la moral mediante un silogismo que nosotros separamos en dos: el
primero de ellos se refiere al ejercicio de la tolerancia, de cuyo análisis
resulta su definición · el segundo silogismo trata de los limite de la
tolerancia. Veámoslos.
A) Silogismo que define la tolerancia es decir, muestra su modo de

La razón práctica dirige !a acción mediante la emi ión de juicio
morales, de pués de haber comprendido las características éticas de los acto
que pueden llevarse a cabo. Así es como se toman decisiones para actuar 0
no, según que la razón práctica presente una acción como buena o mala.
b) El primer juicio moral siempre es: hacer el bien evitar el mal · con
b~se en él se va determinando la acción a realizar. Para aclarar, retomen,~ el
eJemplo del fumador y elaboremos juicios acomodados en un silooismo
típico:
t,

ser:
·'El primer principio de la razón práctica y, por lo mismo, de la
moral, es 'buscar el bien y evitar el mal '. Sobre todo se trata de lograr
el mayor bien y evitar el mayor mal. Y por ello se habrá de preferir el
bien común, por encima del bien puramente particular. in embargo,
en muchos casos el mayor bien no se logra de manera directa y por í
mismo, sino que se logra evitando el mayor mal que sea posible. La
consecución del bien mayor tendrá la forma de la evitación de un mal
mayor. Y en este caso hay que permitir un mal menor para obtener un
bien mayor. Tal es lo que e hace en la tolerancia "12 .

Hay que evitar el mal
Fumar es malo
luego, hay que evitar fumar.

c) El bien común, poseído por todo y cada Lmo de los miembros de la
sociedad, es un conjunto de elemento necesario para satisfacer necesidades
corporale y materiales 15 . El bien particular se refiere a ese mismo conjunto
de elementos pero poseídos por un solo individuo.

83
82

�d) Dado que la tolerancia es una virtud social_ porque se la pract_ica en
\a relaciones interhumanas y, por ende, en la sociedad, debe preferirse el
bien común sobre el bien particular.
e) En ocasiones, un bien mayor resulta de evitar un mal mayor. V.~.:
la gangrena es un mal mayor· amputar el miembro corpo_ral gang~en~d~ 1.e.
evitar \a expansión de dicha enfermedad, le permite al suJeto seguir v1V1endo
(bien mayor).
t) Se tolera el mal menor. Lo bueno no está sujeto a la tolerancia, pues
el principio moral lo prescribe: haz el bien, además beneficia al hombre. Es
posible que las acciones buenas o la bús~ueda de ~ie~es ~materiales Y
espirituales) sean nonnados por la prudencia, la cual md1cara el modo de
buscar y vivenciar el bien.

B) Silogismo que muestra los límites de la tolerancia
El otro aspecto del silogismo beuchotiano para fundamentar la
tolerancia en la moral es éste:
"En ella [la tolerancia} lo que se tolera se sabe que es malo,
pero se conoce además que es un mal menor que . u evitación:
precisamente por eso se tolera. Si se viera que es un mayor mal, no
sería coherente con el primer principio práctico-moral, y por ello no
podría tolerarse. Es donde surgen los límites de la tolerancia: nunca
se puede tolerar un mal mayor que el bien que se podría acar de esa
tolerancia. Es ilógico y contrario a la razón práctica. En ese caso no
sólo se puede ser intolerante, sino que se debe serlo. Si una persona o
un grupo de personas está atentando contra derechos inalienables del
hombre, de manera total y permanente, permilirlo no sería tolerancia,
sino autorización positiva del mal, solapamiento de la maldad, sea por
cobardía, por falta de olidaridad o por lo que ea " 16.

Este argumento también es un epiquerema. Su premisa mayor abarca
desde ' en ella" hasta 'podría tolerase". Postula un hecho de experiencia
conocido por el practicante de la tolerancia: se permite lo malo ya que no
puede evitárselo. Por ejemplo: en un momento muy específico, se le permite
a un hijo pequeño porque está agotado no asistir a La escuela en un día
determinado . Este mal menor podría generar un bien mayor: descanso para
que, al otro día, asista con entusiasmo. o se puede evitar la fatiga por ende,
que vaya a la escuela. Solución: tolerar la falta con el fin de provocar el
descanso y asegurar la continua asistencia.

84

. _~I mal may~r no puede ser permitido porque así lo prescribe el
prmc1p10 moral: evita el mal y, además, daña a la persona. Es lo que sucede
~on las_ drogas: no pueden ser tolerada , e.gr. legal izadas porque dañan,
1rrevers1blemente, al que las consume en su propio ser: cuerpo y espíritu
(razón y voluntad).
La premisa menor comprende desde "en donde" hasta "razón
práctica ". ~lu_de a la consecuencia de permitir un mal menor, pero no uno
mayor: los limites de la tolerancia.
En la conclusión se expresa el efecto de no permitir el mal mayor: hay
que ser intolerante con él.
A nuestro juicio, el ejemplo debería e tar antes de la conclusión.
Señala un mal may_o_r: atentar contra los derechos inalienables: lo que debe
hacerse es no perrrnt1r el daño o sea, hay que ser intolerante. Permitir violar
los d_ere_c~os inalienables equivale a autorizar la realización del mal y violar
el pnnc1p10 moral multicitado.
Nuevamente comentemos el contenido del argumento . No e tolera.
defin!tivamente el mal mayor. Volvamos al ejemplo del gangrenado: si ~
per~1~e el avance de esa enfermedad, dañará otras partes del cuerpo,
unp1d1endo el desarrollo vital de la persona.
Lo que se tolera es un mal menor que en última instancia perjudica,
de uno u otro modo a quien lo ejecuta, como sucede con el fumador: al
permitirle consumir tabaco se evita que esté nervio o, ansioso, distraído,
etc. lo cual en un cierto momento, puede ser bueno para él.
8. Prudencia
Hemos dicho que el tolerante tiene la competencia para serlo, la
autonomía jurídica o moral necesaria para permitir la conducta indebida de
alguien o para evitar que se la realice. Ahora bien, ¿de dónde le viene tal
compe~encia y autonomía jurídica o moral? A nue tro parecer
exclusivamente de la prudencia. Por eso la tolerancia se vincula con la
prudencia. Más aún: primero hay que ser prudente para después ser tolerante.
Por ello, meditaremos, ahora sobre la prudencia.
A) Definición de prudencia
Encontramos dos definiciones de prudencia en la obra beuchotiana. En
la primera sigue a Santo Tomás: "La virtud que nos hace elegir el medio

85

�adecuado, tanto el medio (o moder.1ción) de una acción como el medio (o
instrumento) conveniente a un fin "1 • La segunda dice: '·La prudencia tiene
como oficio rectificar la razón en orden al bien morar is_ Analicemos

, . La ~ru_dencia es una virtud mixta o híbrida, dado su doble carácter
teonco-pra~ttco, yues perfecciona ta~to al intelecto como a la voluntad. Es,
pues, una virtud mtelectual y cardina1- 1•

unificándolas.

9. Conexión entre tolerancia y prudencia

Ambas definiciones señalan el objetivo de la prudencia: dirigir al
hombre a un fin el cual debe ser moralmente, bueno. Para lograrlo, menester
es valerse de instrumento o medios adecuados los cuales, junto con el fin
serán conocidos por la razón práctica. En con ecuencia la prudencia dirige a
la razón, o la rectifica si se equivoca, para atinar tanto con los medios como
con los fines. Por último la prudencia en eña la manera correcta de llevar a
cabo la acción por la que se obtendrá el bien. Dicho de otra manera: no ba ta
que el fin sea moralmente bueno y los medios adecuados a ese fin, ni que
ambos -medios y fin- sean moralmente adecuados, requiérese además, no
cualquier tipo de acción sino una conducente a dicho bien. Por eso la
prudencia es moderación" de la acción.

L~ tolerancia depende de la prudencia porque antes de actuar hay
q~e deltb~~ar sobre la acción ha realizar después e determinará si
d1~ha ac~10n es buena o mala· en este caso si se permite o no. Al
mismo tiempo, la prudencia señala el modo y límite de la acción,
consecuentemente, pone los límites de la tal rancia.

B)

La prudencia es término medio

Por ser virtud, la prudencia es un ténnino medio. En efecto, la
propiedad medular de la virtud, en cuanto tal, e ser •'medio'. El motivo es
sencillo: la virtud, interna a la per ona, una vez adquirida, además de ser una
fuerza (vir, de la que procede virtus) es una regla, por cuanto prescribe cómo
desempeñar una acción, la indicada por cada virtud específica. La acción
correspondiente debe ajustarse a lo prescrito, es decir, nada debe faltarle
(defecto) ni sobrade (exceso); ha de er precisa. Por eso es término medio
entre defectos y excesos.
Los defectos y exceso de la prudencia son complejos: por defecto
precipitación o ligereza es decir actuar sin pensar, inconsideración,
negligencia, o ea omitir los medios indispensables para obtener algún fin;
inconstancia o cambio constante de parecer etc.· por exce o, engaño o
fraude, preocupación inmoderada del porvenir, huir del cumplimiento de \os
debere y buscar exclusivamente, bienes materiales, ser astuto i.e. perseguir
19
fines para medios tortuosos siendo desleal; engañar y cometer fraude, etc.
Como puede verse, tanto en los excesos como en los defectos falta la
reflexión serena. Por eso saber pensar es un término medio entre el no
hacerlo o pensar sólo para buscar bienes materiales o para perjudicar al
prójimo, o pensar demasiado, es decir, darle vueltas y vueltas al mismo
asunto.
Es muy importante la prudencia, al grado de "que es como la puerta de
las demás virtudes, ya que, si la virtud está en el medio, la prudencia es la
que versa sobre el medio o modo de la acción "

w

86

Conclusión
.
La tolerancia no es una virtud de cualquier persona; es propia del que
t1en_~, e~tre o~ros valores, la facultad de evitar que otro individuo realice una
acc1on m_deb1da. Dich_a facu!t,ad la posee el prudente luego éste puede
tolerar. S1guese de aqu1 la acc1on del que no tiene la virtud de tolerar: cuando
dete~ta, aunque sea_ muy su~jetivamentc, una acción indebida efectuada por
alguien, d~be acudir con quien ha mo trado tener la irtud de la tolerancia
par_a que mtervenga en dicha acción a fin de evitarla o moderarla. E ta
actitud es de prudencia o de miedo pero no de tolerancia.

Bibliografia
. . Beuchot, _Mauri_cio, Derechos humanos. Historia y filosofia, ol.
Biblioteca de Et1ca, FIiosofía del derecho y Política No. 70, Distribuciones
Fontamara S.A. México 1999.
. --._, Ética y derecho en Tomás de Aquino, col. Publicaciones de
Med1evalia, o. 14, Ed. UNAM, México 1977.
_ _, lntro~ucción a la filosofia de Santo Tomá de Aquino, col.
Cu_a~ernos del Instituto de Jnvestigaciones Filológicas, o. 24, Ed. U AM
Mex1co, 1987.
Arriarán Samuel y Mauricio Beuchot Virtudes, valores y educación
moral col. Textos, o. 12 Ed. Universidad Pedagógica acional México
1999.
'
'
_A_guayo Enrique. Pensamiento e investigacione filosóficas de
MauncJO Beuchot col. Sophía, o. XI, Ed. Universidad Iberoamericana,
México, 1996.
, . la he~menéutica filosófica de Mauricio Beuchot, col.
Henneneut1ca, Ana logia e Imagen No. 4 Ed. Ducere, México, 200 l.
87

�Introducción al pensamiento jurídico-filosófico de Eduardo
García Máy~ez, Ed. Universidad la Salle, S. C. México, 2000.
.
Santo Tomas Aquino, Suma teológica, vv. trads, Ed. BAC., Madnd,

LOS FINES Y VALORES DE LA MEDICINA

Pro fr. Dr. Jo ef Seifert
lnternationale Akademie für Philosophie.
Liechtenstein 1, Alemania

España, 1988-1994.
Vargas Montoya, Samuel Ética o fi/osofia moral Ed. Porrúa, S. A.,
México, 13 1978.

l. La indispensabJe elección moral del médico
Notas Bibliográficas
.
.
,
1 Vid. Aguayo Enrique, Pensamiento e /nvest1gac1ones filosóficas de

Mauricio Beuchot, pp. J9-28.
2 Cfr. Beuchot, Derechos Humanos pp. 93 Y96.
,
.
,,
3 Cfr. Beuchot, Introducción a la filosofia de Santo Tomas de Aquino p.\ .,9.
4 Santo Tomas de Aquino, Suma teológica, l-11, SS, 2 c.
5 Cfr. Beuchot Derecho · humanos, p. 93 .
6 ldem.
7 ldem.
.
sucias
8 [bíd. pp. 93-94. Garzón Valdés Ernesto "No pongas tus mano _
sobre Mozart '. Algunas consideraciones sobre el concepto de tolerancia , en
Estudios, ITAM , México, 1992 n. 29 pp. 37-38.
9 Idem.
10 Ídem. Garzón, ídem.
11 lbíd. pp. 83 y 94-95.
12 Ibíd. p. 95 .
13 Cfr. Santo Tomá Suma teológica 1, 86, 1; 1-ll, 12, S.
14 Ibíd. I 79 I 1 ad. 2.
1 Cfr. Aguayo, Introducción al pensamiento jurídico-filo ófico de Eduardo
García Máynez , p. 348.
16 Beuchot, op. cit. p. 95 .
,
.
17 Cfr. Beuchot. Introducción a lafilosofia de Santo Tomas ~e A~umo, P; 1_55.
Suma teológica, 1-11. q. 61 a. 2, c, Qua?stio de Virtibus Cardmahbus q. umca,
a. 1, c.

Beuchot Ética y derecho en Tomás de Aquino, p. 34.
19 Cfr. Vargas Ética, p. 156.
20 Cfr. Beuchot Ética y derecho en Tomás de Aquino, p. 34.
21 Cfr. Beuchot, Virtudes, valores y educación moral, p. 19. De otro modo en
Ética y derecho en Tomás de Aquino, p. 28 e lntroducción a la filosofia de
Santo Tomás de Aquino, p. 1SS . Santo Tomás, In I"/ Ethicorum, lect. 3, n.
18 Cfr.

1143.

88

Aristóteles pen aba que el hombre tiende a la felicidad y que, por
consiguiente, ólo puede elegir lo medios que llevan a ella. En el ca o
concreto de la medicina, el filósofo griego afirma que la libertad de elección
del mé?ico no se refiere al fin. a saber, la alud. la cual está fijada
necesariamente como su fin. La elección solamente puede referir e a lo
medios conducentes a este fin.

.. Un médico no se pregunta a sí mismo si debe sanar a una persona
enferma... En asuntos semejaflles nunca se piensa en el fin que alcan::ar" ~
Por su parte, Santo Tomá parecer e tar completamente de acuerdo con
Ari tóteles cuando en u comentario a la Ética de é te escribe:

"Sin embargo, hay yue considerar que en la actividad práctica t!I /111 es
el primer principio ya que la necesidad de las acciones depende del fin . Por
consiguiente, hay que presuponer el fin. (. ..) De este modo, el mddico 110
medita acerca de si ha de sanar al paciente, Jino que lo presupone como 1111
fin. Y, por tanto. nadie que tenga que tomar una decisión práctica medita
sobre el fin" 3
Pre cindien~o de la falsedad de estas afirmacione , por el tiempo en
que fueron escritas, estos pronunciamientos aristotélico y tomista dan
testim_o~io d~ ~n tiempo en el cual los fines de la medicina y !os principio
de la et1ca medica eran dados por upue tos y en el cual los bienes de la vida
y de la salud eran vi to como los fine obvios de todo lo sen icios
médico . Sin embargo, Ari tóteles conocía el juramento hipocratico y del
hecho de que Hipócrates pidiera al médico, jurar no umini trar una poción
mortal al hijo de una mujer embara¿ada, no cometer nunca eutanasia,
incluso cuando fu ra pedida por el propio paciente y no u ar ninuún
conocimiento médico contra la alud la vida· y él podría haber concluido
que los fines propios de la medicina tienen que cr querido, libremente ,
que los fines opue to pueden también er querido . De hecho, todo ~I
juramento hipocrático e tá permeado p r la convicción de que el médico
está en con tan te y gran pe 1igro de traicionar los fine · de su arte, de
sub tituirlo por otro , inclu o por lo opuesto o, al meno . de violarlos.

89

�Por esto precisamente el juramento e requerido. Podere políticos
tale como el régimen nazi órdene comuni ta de enviar ~ente ana a
instituciones mentale o a hospitales p iquiátrico mandatos inmoral~ . de
dictadores etc. pueden seducir al médi o a invertir lo fine de la m ~~ ma .
Tambi 'n pueden e istir otro tipo de " educciones', co_mo la obten~10n de
beneficios económico de abortos
de la eutanasia u otro tipo de
seduccione deri adas de presiones sociales4
Por con igui nte, por mucho que estemos de acuerdo con Arist~t~les en
lo que e refiere a la detemlinación primaria. del arte de la me_d,c_m_a en
ténnino del fin al cual está de tinada a ervir no podemos comc1d1r en
absoluto con él cuando pasa por alto tanto la nece idad d querer libr mente
e te fin como la posibilidad de ustituirlo por sus opue tos.
El uso que Aristóteles hace de la, según él, ne e ari~ direc~i_ón de la
intención del médico hacia el bien de la alud como ilustrac1on de la
n cesidad con la que el hombre quiere su propia felicidad como u fin
último, es xtraño por otra razón 5 De acuerdo con el eudemoni mo ~e
Aristótele quer mos nece ariamente y _sólo po_demo q~e_rer nue~tro p~op10
auto-cumplimiento y felicidad . Ahora bien, un intento valido de eJemphficar
este fin nece ario de toda acción humana (eudaimonia), parece contradecir
la ilustración de este fin mediante la aspiración a la alud de u pacientes.
Por tanto, este fin no está centrado en el médico mismo ino que e tá
orientado a otros. El médico puede incluso estar obligado a salvar a una
p rsona arriesgando su propia alud vida felicidad . A í, precisamente el
ejemplo de la oluntad ( egún ristótel s, nece~a:i~) de pro~over la sa~ud
debería haber mostrado a Aristóteles la indefen 1b1lidad del bien, concebido
inrnanentí ticamente, de la eudaimon ·a (de nue tra auto-perfec ión Y
felicidad) como el bien supremo que supuestamente queremos por
nece idad.
ea corno fuere, el médico no olarnente quiere necesariamente el bien
de la alud de lo otro sino que tiene que comprom ter e libremente a ello.
Tampoco quiere simplemente u propio bien, sino que primariamente quiere
ervir al bien de los otros. Así, por ejemplo en una época de pe te un
médico está dispuesto a acrificar todos us bienes, incluyendo su alud y
vida con tal de al ar la ida y la salud de otro .
in embargo mientras que Aristóteles está completamente equivocado
en u preten ión de que la accione del médico e tán dirigidas
necesariamente a la salud, tiene razón en otro punto má e encial. La
medicina recibe su e encia de este fin del bien del paciente {querido, como
hemo visto. libremente) . La medicina obtiene u propó ito y dignidad. su

plena re petabilidad, del ervicio fiel libre a los fines de la alvación de la
vida y de la sanación. i la medicina se epara de esos fines, se convierte en
un crimen·
cuando el profe ional médico usa u conocimiento y
habil idade para, en lugar de salvar vidas, dañar o matar personas -quizá por
motivos económico o de otro tipo-, las prácticas médicas se degradan a una
mera pericia técnica la medicina deja de er medicina. ljenada de sus
fines, pierde u naturaleza e encial que es in eparable de u compromiso con
u fines éticos y humano . Cualquier aficionado a la ci ncia y el arte
médicos que toma. in embargo, ciertas medida c nducente al
restablecimiento de la salud y que a í sirve a lo fines de la medicina tiene
má de médico que un brillante técnico _ científico médico que abusa de u
arte para fine de tructivo , como ucedió con lo médicos nazis que hacían
morir de hambre a lo bebés de las internadas en los campos de
concentración para ver como reaccionaban a la muerte por inanición6 o que
inyectaban iru
bacterias a mujere ana para e tudiar el porcentaje de
muertes y de otro efecto negativo de enfermedad s. 7
2. Lo siete bienes

o

fines a los que el médico debe servir y respetar

erece la pena reflexionar sobre lo fines o bienes qu el profe ional
médico tiene que promover, preservándolos manteniéndolo · o dánd lo a
conocer. Ha pocas cosas más significati as para la filo ofía de la med icina
y para la ética médica que una reflexi ' n sobre e tos fine de la ciencia
práctica médicas y sobre la formas obligatoria lícita e ilícita . de
promoverles o de actuar contra ello . Una semejante in esti ación no
permitirá ent nder cuatro punto : a) los fine y bienes a lo que I médico
debe tender promover; b) la exi tencia de formas de promover e to fine
que son obligatorias, buenas deseables mientras qu otras on incorrecta :
c) cada uno de esto bienes, a lo cuales el médico ha de se ir, qu
pueden er reemplazado por males re pecti o (e ta e una de la·
tentacione del médico y, por tanto. la a piración a e to biene no
necesaria ino objeto de una elección libre): d) la finalidad de la a ión
médica -que con titu e la verdadera fonna y esencia de la profe ión
médica- solamente puede ser comprendida por referencia a verdade
filo ófica que caen fuera del alcance de la ciencia empírica.
2.1 El ervicio médico a la vida humana en u peculiaridad y naturaleza
específicamente per onal, a í como en u lugar adecuado en el orden de
los biene .

El bien má fundamental al cual la medicina sirve no e la salud, ino la
vida que el médico a menudo tiene que sal ar o mantener. ·n el caso del
tratamiento de la infertilidad el médico indudablemente tiene que a udar a
promover la ida a udando a los padre en la generación de una nue a vida,

90
91

�remo i ndo obr todo lo ob táculos hasta u origen. La ida, en el ca o
de la medi ina humana. la ida humana es el fin de tres tipo éticam nte
1 gítimos d accione médi as:
a) accione que irven a traer al er una nue a ida, eliminando fuent
de infertilidad o a udando mediante el tratamiento de é ta a que la parej
puedan con ebir,
b) ac ion de toma de medidas profilácti as (por ejemplo. mediant
inmunizaci 'n) de prot cción de la ida contra u de true ión por
enferm dad otro problema de alud,
) acci n encaminada a al ar la ida (p r Jemplo, la cirugía)
uand ésta, está en p ligro o podría er de truida in intervención médica.
La ida e un bien últim
un fenómeno irreductibl . E irreductible a
la alud por la razón de que e primera con respecto a é ta y u opue to o
enemigos: dol ncias y enfermedade d cualquier tipo.8 o olamente la
alud. ino también la dolencia y la enfermedad pre upone nece ariam nte la
ida. Por con iguiente. 1 bien de la vida, no pu de er reducido a la alud .
l en i io a la vida humana e el primer más fundam ntal bien de la
medicina. in embargo. no puede imaginar e una may r p rv r ión de la
m di ina que u ori nta ión a lo opue to de u primera principal tarea de
ervir a la , ida humana.
uchas rama d la medí ina e o upan o deberían ocupar e del
rvi i a la , ida. Ginecología. ob l tricia m dicina reprodu ti a dcb n
dirigir la atención médica a problemas de fertilidad, deben prot g r la ida
naciente d I embrión darle cuidado prenatal a istir en el parto , de l
modo e ir de mucha formas a la ida a la venida al er del bebé. La
inmunología ir e a la protección de innumerable ida humana de la
de trucción. Las unidade o departamento de cuidado inten i o en
ho pitale . medicina d emerg ncia otra rama de la acti idad médica
contri bu en a al ar vida que e tán en un peligro inmediato. La parte de la
gerontolo ia que incluy alguna formas de cuidado médico a lo an iano
e tá tam ién comprom tida con al ar la ida de lo ma, ore . on re pecto
a lo ervi ios médi o pre tado n el ervicio de la enida al r d la ida
humana de la prot ción o al ación de la ida, not mo de nu o qu la
rama de la medicina que deben ocupar e de e ta tarea e han orientado a
u propio opue tos má que nunca en la hi toria de la medicina mediante
la de tru ción d ida humanas del an iano del no na ido.
on ma or fr cuencia que en la eutana ia, innumerabl
id humana
orno la
de no nacido on d truida ho a travé del ab rto &gt; de aboni\

92

píldora R 486: ) mediante numero os tro medios de ase inar a bebé
ha ta el no eno me de embarazo (c mo en lo abort " ugenésic •· n
razón de malforma ione fi ica
m ntale ). te tipo de aborto pu de r
realizado en much paí e . orno por jemplo, u tria ) 1 mania. ha ta
no eno me d embarazo in ningún tipo de ancione legal de tinada a
proteg r tales ida qu ob iam nte on con id rad como "vida in 1
alar de tal ·. e in lu h ta en el mi mo proce o d I na imi nto .9 Lo
aborto practicado momento ante del nacimiento, on una clara
d mo tración del hecho de que d fender el aborto e d fend r claramente el
infanticidio de que lo que e a inado n el abono no e una criatura d
apariencia animal ino la vida de un bebé humano que, de d la conclu i · n
d I nacimiento, goza de la protección plena d la le · pero que pu de r
acrificad cruelmente egundo ante . En lugar d ervir a la fertilidad o de
en eñar a las pareja a erca de é ta o de forma moralm nt aceptable de
planifi ación familiar &gt; paternidad re pon able. la "m dicina r produ ti\ a··
concentra ho mucho má en a to que atentan - temp ral o
permanent ment - contra la ida, a t qu no ir,en a la enida al r a
la al a i · n de ida humana , ino a la de. truccíón de la fertilidad
mediante la e t rilización a tra é de la píldora, el Dl
la de trucción de
10
vida humana mi ma mediante el ab rt . Llamar a tal
ac ionc.
·'médi a ·· pre upone un on pto d medicina di-.or iado d u fin primario
al en·i io de é ta cada vez má e. tendido 11
i podemo propor ionar e idencia. de que la medicinad b pr teger
la ida humana en t do lo momento d u duración, encontramo también
ho dla, una gran perver ión de lo fine de la medicina en el fin de la ida.
e to e en lo anciano , en lo paciente de lzh imer ) en otro pacient
demenciale o que ufren que en número ere i nte on a inado h y día
m &lt;liante la utana ia. E cierto que 1 '·cuidado anitario·· dado a 1
an iano en la eutana ia. e manifie ta n un númer ada \Cl ma, or d
estado , p ro 1ambién n la eutanasia en ubierta qu e lle ada a abo h \
en la ma oría de lo e tado mediante la " upre ión de la alim nta i ·~
parenteral (e decir. dejando morir a lo paciente de inanición)_ por tr
procedimiento a lo que e le da nombre agradabl pero qu iguen
iendo lo que son: a e inato de p rsona humana .
to no ignifi a ne ar que
ontinú también ho a udando a
píldora de fertilidad, mediant
nu os ' pectacular modo d

pre i amente la m dicina má a a1uada
la nida al r d ida humana, m dianl
IFT ) fre u nt mente. medianle otro·
terapia de la infi rtilidad .

alor de ervi io a lo importante biene de la exi tencia ) de la
protección de la ida humana no implica. in embar o. que todo cada uno
de lo medio encaminado a et fin e té ju tificado . También ha&gt; di\er o

�modos de promo r la ida a uda1· a su venida al er, por ejemplo, cuando
óvulos fertilizado on de truidos que sin embargo, son moralment
erróneo a pe ar de que no inflijan druio alguno a otras vidas humana .12
ctualmente hay do tipos de contradicción en la medicina en aquellas
acciones d serví io a la ida al cual está llamada la medicina: actos de
de truir la ida humana y actos de ayudar a u enida al ser· que on
ilegítimo porque di orcian lo orígene de la vida de otro bien • n cu o
cont xto encontramo e clusi amente un origen d la ida erdaderamente
humano digno. E to e reconocido hoy día en mucho estados - p ro en
otros tanto n&lt;r con respecto a ciertos acto como la in eminación artifi ial
hetero•1oga. 13
llo mue tra que el primer fin de la medicina no e el bien ai lado de la
ida humana, sino la ida humana en el conte to de otro mucho valore .
bienes con los cuale tá cone lada; e pecialmente aquello que tienen que
er con la dignidad
corrección de su origen. La medicina tien que
re p tar no sólo el alor de la vida humana como tal la cuestión de i e
produce o si s daña o de tru e, sino tambi · n aquello alore humano
fundamental que e tán e encialmente unido con el único origen digno de
la ida humana a saber u procedencia del acto
ual d lo padre que
e tá de tinado a xpre ar el mutuo d finiti o amor e pon al entre 11 .
Por ejemplo, en la fecundación in vitro heteróloga, la medicina irve al
primer fin de la medicina: el bien de la vida humana; pero iola el lazo ntr
amor marital la enida al ser de una nueva per ona. in embargo, mucho
otro atore qu tienen que er con la moralidad, el pudor o la di creción com ho e tán siendo enfatizados frecuentemente p r mo imiento
orientado a una "medicina que haga justicia a la mujer"- tienen que er
protegido al ervir a e te bien de la ida. Por tanto, otros atore
biene
e tán íntimamente conectado con la ida humana.
Puesl que la medicina debe pre enir enfermedade
proteger
a la p r nas de ella . encontramo una amplia cala de ervicio médi o
po ili o
progre iv
que irven a la ida humana.
á accione
protectoras de la ida e inmunizacione encaminada a al arla. pueden er
on lle ada a abo por la medi ina. para creciente ma as de gente c m
nunca antes en la hi toria. qui encontramo un progre o puro en la
medicina moderna· ólo limitado por prioridad s frecuentemente miope
incorrecta en la invc ligación y financiación médica .
on relación al t rcer fin de la medicina re p cto a la vida, la alva ión
de ésta cuando
en u ntra directamente en peligro, a con e u ncia d
candi i ne médicas aguda . la m dicina ha hecho, indudabl m nte,
tremendo progre o
e capaz d prestar ervicios a la ida nunca
al anzado con anterioridad . Preci amente porque la m di ina e capaz de

94

ervir mejor a la ida n mejor forma que antes, la perver ión de la medicina
es particularmente ería cuando hoy -en porcentaje increíbles- ésta e
dirig en contra de su má específico fin de ervicio, a saber, 1 de la ida
humana.
Modos dire to de iolar e te tercer ervicio médico a la ida humana
on además del aborto la utana ia el uicidio a i tido, el ase inato de
cualquier tipo la tortura que lle a a la mu rte etc. Todo e tos a to on
e trictamente contrario a la al ación y protección de la m dicina a la
cuale é la e tá llamada. Actos libre e int ncionale que aspiran a la
de tru ción o daño de la vida humana bn iempre bajo toda circun tancia
incorrectos. Mientras que e to es verdadero, y puede er comprendido
fáci lment . en . u e idencia obj ti a. por una mente que ame la verdad que
abra u OJO intelectuales a la erdad, e tá 1 ~o de er "obvio" en el entido
de er reconocido in dificultad; e te mal por la ma oría o inclu O por
t~do . El ~al que radica en la perversión de una medi ina profe ional que
sirve ampllament a la de trucción de la ida humana en lugar de al arla
prolongarla es en la ma oría de lo caso , pasada por alto.
Como a hemo i to en la crítica de la filo ofía ari totélica de la
medicina, el s rvicio a la ida humana no e nece. ariamente querid
in
que e trata de un fin ele 0 id libremente p r I médic . E te bien d la ida
humana e obligatorio en mu ha ituacione . p r ejemplo, en toda la
ircun tan ia en la cuales u violaci n dir eta e prohibida cuando la
ayuda_ n_ el parto e obligatoria. cuando, por ejemplo lo trabajo de parto o
el nac1m1ento han comenzado alguien e tá en ituación de a udar. n otra
circun tancias el ervicio a la ida humana no e strictamente obligatorio,
como cuando trata del aum nto de la posibilidade de fertilidad mediant
píldora .14 En lodo to ca o , in embargo, el
i io a la ida tien qu
ere cogido librement por I m ·dico.
. Cua_~do emo la h_i toria d la medi ina, re ono emo el hecho, d que
la d1recc1on moral que tiene u fin en la afirmación, pr tecci ' n de la vida y
que pertenec a la e encia del médico qua médico no e umplida
n ce ariamente por lo qu practican la medicina· quiene a menudo
de tru eron dañaron la ida bajo la influencia de diferente i tema
político en medicina como u ede con el aborto la utana ia. lnclu o
importante y noble p n. dor no re hazaron ab olutameme en t da
ircunstancia la muerte dire ta d idas humana ino ente .15
orno argüiremo , la medicina pierde su integridad enteramente cuando
abandona la inquebrantable ab olutez de u compromi o con la ida
humana
cuando ce a d ab ten r ab olutamenie tal
como el
juram nto hipocráti o demanda d a to de tru tare de la ida. Ho en día
95

�son muchas las tendencias del médico de volverse contra el primer fin de su
profesión y traicionar así a la medicina. o solamente existen tentaciones de
médicos e industrias de volverse contra este primer fin de la medicina
mediante la producción o procurando, por razones de beneficio económico
drogas mortales para anciano , asistencia al suicido, abortivos y otros
medios asesinos de "salud reproductiva". También hay puntos de vista
puramente teóricos, que disputan la existencia de actos intrín ecamente
incorrectos haciendo así depender exclusivamente de las consecuencias o de
un balance consecuencialista-utilitarista de bienes y males el que la ida
humana deba ser protegida. 16 o solamente el nominalismo ético sino
también la ética de situación y toda una avalancha de éticos
utilitaristas-consecuencialistas, tanto en la filosofía como en la teología
moral católica y protestante atacan este tipo de absolutez de los actos
morales.'7 Toda ética médica tiene que investigar cuidadosa y críticamente
estos puntos de vista. Por tanto, la cuestión de si una posición semejante es
correcta, lo que tiene efectos tremendos en la ética médica al permitir todo
tipo de acción bajo toda circunstancia, es de la mayor importancia en la ética
médica, en particular y para la ética en general.
Un punto de vi ta semejante, que elimina todos los absoluto morales e
implica un rechazo del concepto de "actos intrínsecamente incorrectos '
contradice profundamente no sólo la ética cristiana, sino también la
comprensión humana de la moralidad que encontramos en Sócrates,
Hipócrates o Cicerón. El debate acerca de esta cue tión se ha convertido en
uno de los elementos clave en la discusión filosófica actual incluyendo la
teología mora 118 y sobre todo la ética.19
Do conceptos centrale en los argumentos a favor de una ética
deóntica. que no reduzca el carácter moral de la acciones a la consideración
de la totalidad de sus con ecuencias, son los de la dignidad personal y lo
derechos humano fundamentale . E perarnos mostrar que, actos en los
cuale se pretende la destrucción o el daño de una vida humana dotada con
esta dignidad, e un acto intrín ecamente malo.
ta cualidad de
inmoralidad. pertenece a éstos acto no sólo a causa de sus consecuencia .
sino también a cau a de su finis operis, de u objeto inmediato y
directamente pretendido . in embargo, últimamente también las nocione de
"derechos humano ' y de ' persona·. se han convertido en nocione clave no
sólo en la lucha por la antidad de la vida humana, sino también,
paradójicamente, en la lucha contra ésta. Por primera ez, esto dos
conceptos han sido usados no para defender la vida humana, sino para
diferenciar entre aquello seres humanos (miembros de la especie hamo
sapien.s sapiens) que no on per onas o aquellos que no tienen derecho
humanos ; de otros seres humanos que on personas y que poseen tale
derecho .20 paeman, destaca agudamente, la contradicción que e encuentra

96

en el discur o actual acerca de los derechos humanos: por un lado,
encontramos la convicción ampliamente sostenida de los derechos
humanos universales y de la dignidad como una carta magna, en la defensa
de la superioridad esencial de la persona humana sobre todos los animales y
como fuente de derechos inalienables. Por otra parte, está extendido el
hablar de los derechos humanos con el fin de negar la dignidad inalienable.
Recientemente Robert Spaeman la ha puesto de relieve 21 , como
introduciendo una distinción entre seres humano que no on per ona y
aquellos que lo son. e defiende la tesi de la au encia de dignidad personal
en una gran clase de seres humanos: el no nacido el anciano, el retardado
mentalmente u otros seres humanos deficientes de alguna otra forma. La
discusión de la vida humana corno el primer bien confiado al cuidado
médico tendrá que tener en cuenta e intentar resolver e te debate.
Claramente, lo actos que pretenden la destrucción de la vida humana
no son realizado exclusivamente por los médicos y, por consiguiente,
tienen que ser con iderados no sólo por la ética específicamente médica,
sino por la ética en cuanto tal. Pueden er realizado por soldado y, de
hecho, por cualquier adulto humano consciente o incluso por niños de cierta
edad.
2.2 La salud como fin fundamental de la medicina y como cuestión
disputada
El segundo bien o fin importante que ha de ser promovido y
promocionado por el médico con todos los medio legítimo es la salud
humana, tanto la mental corno la fisica.22 Hay tres grande cue tione
filosóficas que tienen que ver principalmente con la alud humana: 1).- ¿Qué
es la salud?, 2).- ¿Hasta qué punto debe la medicina proteger y promover la
salud, 3).- ¿Qué rango de valor posee y cómo está relacionada con otras
esferas de valore ?. Dependiendo de cómo se responda a esta cuestión, otras
muchas cuestiones se responderán diferentemente por ejemplo. i el valor
de la alud es más alto que el de la vida o si puede ser promocionado por
todos los medios inclu endo el riesgo de matar a donante de órganos. etc.
1).- La cuestión disputada de la salud se hace más clara cuando
planteamos la pregunta por su e encia y si la salud puede ser reducida a
otros datos como las meras condiciones físicas o la capacidad de llevar a
cabo acciones orientadas a un fin, o si puede er definida en término
puramente ubjetivos si los aspectos utópicos de la definición de salud de la
OM 23 pueden justificarse. o si un concepto más estrecho y específico de la
salud tiene que servir como fundamento de la medicina. Para comprender
todos estos aspecto relacionado con la alud como fin de la acc ione

97

�médicas, t nemos primero que comprender el papel de la filo ofia en la
clarificación de la naturaleza de la alud.
ntuando el importante papel d
la filo ofia en la detenninación de la naturaleza de la alud, no qu remo
on ello negar por upue to la igualmente importante función d la cien ia
empírica en 1e tablecimi nto de la naturaleza de lo lemento concreto
d la alud
obr t do, de la amenaza opue tos de la salud. Todo lo
a pecto contingente no nece ario no altament inteligibles) de la alud
tien n que er in e tigados no por la filo ofia de la medicina, ino por las
rama empírica d la ci ncia m ·dica. in embargo, un examen críti o en la
definición de alud ofr cida por la OM nos mo rará que la cu stión última
de la naturaleza. la objeti idad el contenido fundamental d la alud a í
como u lugar en la jerarquía de lo biene , on cue tione puramente
filo ólica
no ob tante. ue tione qu on de la mayor importancia para
la medicina. La alud no e el bi n entero del h mbre i iente: e di er a. e
in~ rior al bien de la feli idad de otro tipo d biene má alto
ublime
de la per ona humana. La salud e una cierta p rfi cción inmanente de la
ida· e también una i rta perfección inm nente de lo momentos centrale
capacidade inherente e pecíficos de la ida de un ente. P r ej rnplo, una
p rfe ión mínima d inteli 0 en ·ia e parte de la alud mental aunque una
perfección también inrnan nte en el ntido de inteligen ia normal entendida
corno el ·medio· e rná propia de la alud rn ntal. hora bien una
int li encía uperior e rnuch más de lo que la salud requier . La
perfecci · n de inteligencia en el entido de u profundidad erdad, amplitud,
o ublirnidad ética son perfeccione cualitativa de la inteligencia má allá
de la alud rn ntal. La alud e una cierta perfe ción un cierto biene tarde
la ida que e en un cierto entido mínimo, ya un ni el bajo, e trarn ral y n
alto intelectual. También a en direc i · n di tinta a la otra p rfec ione d

3).- sto no II a a nue tra ter era ue tión deci i a, la del valor de la
alud &gt; u rango dentro de la totalidad d lo bien . Junto a la cue tión
a_c rea de qué ea _la alud, tenemo también que explorar el alor que é ta
tiene dentro de la Jerarquía total d bien . Parti ularmente la r lación ntre
el alor de la alud t&gt;I d la ida humana e una cue tión rnuch rná
di putada d lo que puede creer e cuand con iderarno el probl ma de ¡ la
alud e _u~~ c ndi ión_~el al r de la ida humana mo tal. i uno ad pta
e ta po 1c1on, e eguma que la '.'ida de un minu válido enfermo no
· digna de ida' (/eben. unwerte leben)
on iderado ólo en térrnin
prim ro biene fundamen1alc
a los cual
la medí ina tiene qu s I ir, vemo un va to tema d
inv tigaci ·nante no. otro . Para delinearlo pr i amente, el término "éti a
m di a·· parece r d rn iad e tre ho. qu llo on lo que e tamo
tratando aquí e una filo ofía o in lu o una metafí i a de la pcr na humana
una ética del comi nzo del final d la ·icia hum na , i ta n I conte 1
total de la ida
o iedad humana .2~ Por otra parte, el
ncepto de
'bioéti a" e mue tra también corno mu e trech para del in ar nue. tr
camp de e tudio . in rnbarg . d de tr punto de , i ta. p r ce · r
d rna iado amplia n tanto que dicho términ pued r íerir e a una 't1ca
re pecto de roda ida. unqu no ex luirno la preocupacion I ítima de
la .'ti a animal, no todo lo
res i o , omo, p r ejemplo. la planta .. ·on
bJet_ d debere
valor s bi étic . Ademá la part de la 'ti a que no
onc~er~e e con~entra enteramente en la per ·onw. humana., , p r
con 1gu1ente. requ1 r una c rnpren ión clara de lo que di tin ,ue ontolóui a
a, iológi amente la alud per onal d la nirnal.
2.3. La lu b contra el dolor ( ufrimiento) y a favor d I alivio fi. ico "

la ida.
2).- diferencia del ervicio médico a la vida humana que al meno
uando tiene que er on el no na ido con el anciano e una cue tión
di putada en la rn di ina con re p cto a la cual e ac ptado por numero o
m 'di o
político el que la medicina pu d de truir ida humana, que la
alud e un fin de la medicina no par ce er una ue tión di putada n la
m dicina actual. Ha un con en o univer al ac rea de que é ta debe ervir al
bien de la alud . Y así fue en el pa ado. De de la ntigüedad hasta nu tro
si lo la alud fue un bi n indi cutible. Pero un e, am n rná detenido no
mo trará que e ta te i del carácter indi utible del llamado de la medicina
al ervicio de la alud n
correcta. o ólo la destrucción de ida
humana e , por irnplicaci ' n, el peor ataque contra la alud, de truyendo u
condición fundamento . Ha habido también tiempo n lo que bajo ario
dictad re médico tale corno el infame doctor nazi engele o médicos )
profesionale médico comunista destruyeron in e rúpulo la alud de
pa iente human p r raz ne políticas o por fine de invc ligación.

98

mental mediante la prevención o liberación del -ufrimiento (mcdicin~
paliati a) la promoción d I bien tar.
n tercer y di tint , a í rno má
p cífico, fin d la rn di ina qu
~o pu de r_ ub u~ido rnpletarncnte bajo la alud) que c mprend baJo
1 algu~ , btene d1fer nt
la liberaci · n del dolor o u mitiga i · n &gt; la
prorn c1on del placer. E te puede cr un fin inclu o cuando la alud e
irnpo ible c rno e el ca o en la medicina paliativa admini trada al nferm
in urable o en ca o n lo que e:i te la alud ) 1 úni o problema e la
pre encia d dolor.
E _te bien, q_u ti n que er afirmado libremente por I m ·dico · por
cualquier otro m1 mbro de la o i dad, e vi lado radicalrn nt uando lo
médic infligen ufrirn1 nto 111 que u actuaci ' n irva al bi n d I paciente,

99

�como, por ejemplo cuando e le tortura. Algunas modernas declaraciones de
ética médica como por ejemplo, la declaración de Tokio de 1975, tienen en
25
cuenta este punto.
Contra la tesis de que la medicina debe aliviar el dolor y nunca
infligirlo, se podría argüir insistiendo en qu_e la medicina tien: qu~ infligir
dolor en los pacientes y que ésta es la razon por la que Platon dice en el
Gorgia que los niños prefieren al pastelero que al médico porque el primero
procura placer mediante us pasteles y el segundo dolo_r _co~,ando
quemando. 26 Con respecto a esta cuestión, sin embargo la d1stmc1on entre
acto intencionado y deliberado de infligir dolor y la causación de dolor
como efecto secundario de una acción saludable e una distinción esencial
para la ética médica.
Otras mucha cue tienes en las cuales no podemos entrar aquí
detenidamente por razones de e pacio, habrían de ser estudiadas en e te
contexto. Mencionemos tan sólo la existencia de una diferencia esencial
entre el dolor de las personas humanas y el de lo animales.

2.4. La vid a consciente del hombre y su dignidad personal
El médico tiene que servir también a la ida consciente del hombre,
no ólo removiendo experiencias negativas (dolor, síntomas de neurosis
otro ) y promocionando la experiencia de atisfacción placer ílsico
biene tar ino también mediante la preservación o restauración de la
conciencia in la cual el hombre no puede vivir una vida humana cumplida
'despierta ' sin la cual no puede enfrentar la muerte en una forma humana
sufrir en un modo propiamente humano y vivir de manera adecuada aquellos
bienes que pueden ser realizados sólo conscientemente incluso cuando ello
implica ufrimiento. La relación d I médico y de toda la profesión médica
con la conciencia y sus implicaciones éticas no han sido muy e tudiada
hasta ahora en la ética médica aunque se trata de un tema realment
importante.
Con respecto a esta cuestión, encontramo una marcada contradicción
al interior de la práctica y teoría médicas moderna entre una exageración
del papel de la conciencia y su negación virtual. Por un lado se recomienda
asesinar a personas humanas que están persistentemente desprovistas de
conciencia dado que e identifica su dignidad y calidad de vida solamente
con la vida consciente. De e te modo se exagera el papel de la conci ncia Y
e falla en el reconocimiento del estatuto óntico objetivo de la per ona como
sustancia individual y única de naturaleza racional, tal y como Boecio
eñaló, y el hecho de que la vida humana es una realidad ontológica más
100

profunda que la actualización de la ida en la conciencia. Las personas
nunca pueden injerir en otra cosa están por su propio pie en el er y sin
esta autonomía ontológica como sustancia (ente en í mi mo), y in la
libertad el carácter de persona sería impensable e irnposible.27 Además, su
vida no puede ser reducida a la vida consciente. La conciencia es, más bien
la actualización de la vida de la persona o, má preci amente e una
condición decisiva de la plena actualización del ser per anal en la
multiplicidad de los acto , cognicione
oliciones, ivencias afecti a
relaciones reales e intencionales que pertenecen a la vocación esencial y
plena actualidad de la existencia vida de la persona. Pero aunque la
conciencia procura la condición de la ¡:,lena realización y actuación de la
ida personal no es la vida per onal misma: la vida perrnan ce má
profunda que la conciencia. Así, toda reducción del ser de la per ona a u
conciencia constituye un error en el cual el significado de la conciencia e
exagerado.
Por otra parte, se piensa muy poco n la conciencia. En lugar de ver su
papel absolutamente fundamental como condición para vivir una vida
per anal actualizada; en lugar de ver u carácter y alor fundamentales
como condición de toda la vida cognitiva e intelectual de las deci ione
morale y de los acto religio o de la per ona ; cada ez on planteada
meno objeciones contra el he0ho de privar de conciencia a pacientes por
razones superficiales e indignas: o bien para reducir la carga a enfen11era
médico o para ahorrar a los pacientes el trauma de la muerte inminente.
Este proceso de acallar' a personas ancianas y especialmente a las que s
están muriendo, o a pacientes gra osos o que están sufriendo e un signo de
la extendida falta de reconocimiento del alto valor de la conciencia p r onal
orno condición de los má sublime a to
del ígnifi ado crucial e
importancia dramática de la conciencia para la per ona y p cialmente para
una muerte propiamente humana .
Ambos punto , la exagerada importancia asignada a la conciencia y el
pa ar por alto su profundo valor, on perversiones que como veremos
violan la erdadera dignidad ontológica de la per ona humana que per iste
incluso cuando é ta se encuentra inconsciente pero que al mi mo tiempo
requiere que e le mantenga consciente el mayor tiempo po ible. orno
Blaise Pascal señalaba nuestra dignidad consi te en pen ar". Su fam o o
texto dice así:
"El hombre e solamente una caña, la má débil de la
naturaleza, pero una caña pensanle. El universo entero no necesita
armarse para aplastarle: un humo, una gota de agua es uficiente para
matarle. Pero incluso si el universo lo aplastara, el hombre seguiría
iendo más noble que u asesino. porque abe que está muriendo y de
101

�la ventaja que el universo tiene sobre él. El universo no sabe nada de
e to. Toda nue Ira dignidad con i le en pensar... "2

Esta tesis no d bería er interpretada como una negación del carácter
primariamente ontológico de la dignidad_ human~ .que existe
independientemente de la conciencia y que constituye la 11g111tas h~m~nae
sub 1antiae. La afirmación de Pascal elucida, más bien, la dignidad
intrínseca de la conciencia y de la vida con ci nte en sí misma el hecho de
que precisamente la dignidad de la vida humana permanenteme~te
inconsciente (por ejemplo, en el mal llamado "estado vegetatl o
permanente' si e que esto último no de~e conside~ar e_ sólo como
incapacidad radical de comunicar la vida consciente todav1a existente en los
paciente py )29 pu de solamente ser interpretado cuando e co_mpren?e la
facultad y capacidad intrínseca de la p r ona de desarrollar una vida racional
y consciente.
Por dignidad, Pa cal y los filó ofos medievales que le precedieron,
entendían una peculiar up rior e celencia y valor del ser p rsona que sólo
podemos entender cuando contemplamos la irreductible e encia de ésta
como una u tancia individual de naturaleza racional, dotada de los ra gos
de con iencia conocimiento, libertad y mucho otros. n un ser dotado de
intelecto y libre voluntad, de emociones espirituale -que presentan un
nuevo mundo de conocimiento potencial, de moralidad, lenguaje, cultura Y
religión- encontramo un alor e encialmente sup rior má noble. Un
valor que, como Kant eñalaba. era inviolable e innegociable. e te valor e
del que se habla cuando nos referimo a la dignidad d la persona.

Cuando la integridad e tética fundamental del cuerpo humano; que es
parte de la alud y e opone a todo los tipos de deformaciones serias por
enfermedade o heridas; e tá en juego la medicina tiene claramente que
preservar y restaurar tanto como se pueda, el bien de la fundamental
integridad corporal de la forma. Esto e el caso obre todo cuando accidente
o enfermedades como la lepra destruyen preci amente la forma fundamental
de las parte del cuerpo humano. o es claramente el caso cuando la belleza
obrepa a te ni el fundamental. Pero inclu o aquí valore estéticos como
la belleza y la fre cura de la piel o de la apariencia fisica on, ha ta cierto
punto, fines legítimos de la medicina. Aunque no e tán en el mi mo nivel
que la salud en cuanto bien confiado a· la medicina, la belleza y toda la
e cala de valores estético , incluso cuando van ma allá de la liberación d
eria deformidade . exceden el ámbito de la salud. iguen siendo biene
importantes distinto para la per na humanas.
Este no e el ca o en absoluto cuando la cirugía plástica no re taura la
forma fundamental de la cara y del cuerpo humano ni siqui ra embel Ieee
la forma pre-dada e individual del uerpo ino qu constru e el cuerpo de
acuerdo a capricho estético
de eo per onales. E to parece ser
moralmente incorrecto
una forma de dañar la dignidad de la forma
corporal única. No cue tionamo en principio la legitimidad de e ta
especialidad médica, que, no obstant , plantea un gran número de problema
éticos específicos. cuando se dedica a valores puramente estéticos, pero
obre todo cuando no re peta la forma corporal original e indi vidual de una
per ona, ino que trata a lo cuerpo corno i fueran arcilla para la creación
artística. Otros problema ético de la cirugía plástica urgen cuando ha un
conflicto entre alore e !éticos bienes uperior del hombre corno el
rie go de su vida o alud .

2.5. La integridad del cuerpo humano y us valore e tético .

Aparte de la alud, también la integridad de la forma del cuerpo
humano e un fin de la medicina (aunque, como la conciencia, u
dimen ione básicas pueden er incluida n la má. amplia noción de salud).
E to e erdad ya que la integridad del cuerpo incluye la capacidad de
realizar aria funciones corporales. Precisamente ya que la forma corporal
va más allá de los valores estéticos humanos fundamentales e implica mayor
belleza 30 e te bien e trictamente estético no está enteramente fuera del
alcance de la medicina. E te fin de la medicina que e perseguido en ciertas
forma de odontolo ía. dermatología y cirugía plástica. especialmente
cuando la última e realizada por razone puramente co méticas u otra
razone personales (como hacer a una persona má atracti a exualmente)
va más allá de aquella parte de la belleza, a aber, la integridad fundamental
de la forma del cuerpo humano que e parte de la alud .31
102

2.6. El bien general y e piritual del hombre y su vocación como fin
tra ceodente guía para la medicina.
Podernos inclu o decir que el bien de un hombre en un sentido má
amplio e un exto fin del médico, especialmente del p iquiatra. Por e te
exto fin -que e trascendente a lo que nue tros actos realizru1- hemos de
comprender el valor de la persona del paci nte mi mo que e el objeto
primario de la afirmación moralmente buena del bien que el médico e tá
llamado analizar. Pero también lo bienes de otras per onas, de us
mae tro , de sus hijos, etc., en tanto que no lo podemos realizar
directamente caen bajo e ta categoría a í como otros mucho biene
humano y aciales y vínculos de gratitud y biene e pirituale .
Aunque el médico no promue e profe ional
superiore de la p r ona, excepto, en cierta medida
103

acti am nte lo biene
1 psiquiatra y el médico

�general en algunos consejos extraprofesionales32 -::iue a m~nudo tratan y han
de tratar, no obstante en su relaciones con los paciente - tienen que respetar
este bien trascendente y último (que incluye la integridad moral de la
persona) en el proceso de servir a la salud. Este respeto obliga al méd~~o al
menos a no violar nunca este bien superior del hombre en la promoc10n de
su bienestar. Así, Paracelso tiene razón cuando pide a los médicos una
"comprensión completa del hombre". Este bien superior incluye también la
verdad y exige, como el juramento hipocrático refleja claramente, la
fidelidad a la verdad del médico. Incluye también la protección del secreto
médico y de otros secretos y detalles íntimos que el juramento hipoc~á~ico
prohíbe divulgar, aunque no estén directamente_ vinculados con la med1_cma.
Este bien superior relacionado con la persona mcluye otros muchos b1e_nes
con respecto a la persona del paciente y a terceras partes que no on obJ ...tO
directo de la acción médica.
Así este bien constituye un "fin trascendente" a toda acción médica. El
término "trascendente" tal y como es usado aquí incluye la distinción entre
lo que es producido en la acción y los bienes que. sólo en últim~ término, ~e
afirman y sirven en la acción tales como la persona humana misma, \a cual
no producimos sino a la cual tan sólo procuramos modestos servicios como
resultados de nuestras acciones. E\ fin inmanente sería pues, el estado de
cosas realizado por el acto mismo, mientras que el fin trascendente sería el
bien afirmado por é\, pero no realizado por él. El bien trascendente de u~a
acción no es por tanto su objeto inmediato ni es realizado por ella. Y sin
embargo, la afinnación de \a persona misma (no sólo de esta parte d_e su
bien que realizó dándole de comer o de beber) por amor de ella misma
puede ver e como el "alma de las acciones morales y m~dicas. Al mi~mo
tiempo, "trascendente' put!de referirse no solamente a bienes que re 1den
más allá del alcance inmediato de lo que es realizado por nue tro acto sino
también al carácter último y precisamente eterno de este bien en contraste
con los bienes limitados y pasajeros tales como la salud por mor de los
cuales el bien trascendente del hombre nunca puede ser puesto en peligro.

Por este bien del hombre no comprendemos sólo el bien objetivo
para el hombre sino también el bien de su vida moral de su dar
re puesta adecuada a bienes diferentes a él mismo· el bien de su amor
que re pande al valor de otros eres humanos y a Dios. Este bien es
claramente un principio regulativo de la acción médica y puede ser
violado gravemente no sólo en el médico mismo mediante toda clase
de 'actos médico moralmente malos e infracciones de obligaciones
moral s sino también mediante consejos dados por médicos que
implican actos inmorales de pacientes: abortos, esterilizaciones,
104

suicidio asistido consejo inmorales para superar tensiones sexuales,
etc.
2.7. La relación especial entre el médico y el bien absoluto (Dios)
Es relativamente fácil comprender que todos los actos e pecíficamente
religiosos, por ejemplo, oraciones de adoración, de acción de gracias, de
petición espiritual de intercesión de arrepentimiento, tienen a Dios como su
destinatario último o persona-objeto. Pero el primer mandamiento del amor
a Dios exige al mismo tiempo, que cualquiera que sea lo que hagamos,
afirmemo o amemos. lo hagamos también por Dios mismo, para agradarle y
glorificarle.
La dirección de nue tra vida moral hacia Dio no es ólo un
mandamiento específicamente cristiano o judío, sino que puede encontrar e
c_laramente en Platón Epi~teto y, particularmente, en algunos pa ajes de la
Etica a Nicómaco y de la Etica a Eudemo de Aristóteles en lo que dice que
el fin supremo de todos los actos humanos es la glorificación y la adoración
de Dios. ~hora bien, au11que esta llamada a hacer las cosas también por
amor a D10s e dirige en sí mi ma a cada uno de nosotros. esto e
especialmente verdad en el caso del médico. Él no está llamado olamente a
adorar y venerar a Dios simplemente corno cualquiera, sino que e enfrenta,
en decisione especiales de vida o muerte con la relevancia plenamente
moral de lo que no puede ser comprendido y con la totalidad de problemas
éticos engendrado por aquello que no pueden ser re uelto si no es con
referencia a Dios.
Aunque hay muchos bienes moralmente relevantes tale como la
dignidad humana la libertad la liberación de dolor, la integridad sexual.
e!c., que pueden entenderse en alguna medida sin referencia a Dio , por
eJemplo, el ateo que rechaza la tortura o el abuso sexual infantil e inclu o
usa su conocimiento de e tos males como argumentos contra la exi tencia de
Dios 33 hay otras obligaciones morale del médico que no pueden er
comprendidas sin ver al hombre a la luz de Dios. También un ateo puede ver
y ve la dignidad de la persona humana cuando rechaza (como lván
Karamazov) a Dios, un ser personal omnipotente e infinitamente bueno:
~arque Dios no puede permitir los sufrimientos injustos de personas
mocentes o de niños torturados que muchos ateo juzgan no ólo como
~ales in~rínsecos, sino como males de tal magnitud metafísica que son
mcompat1bles con la existencia de Dios. Hay otros imperativo morales, in
embargo que son, no obstante imposible de reconocer sin referencia a Dios
porque proceden directamente de Él o de relaciones e peciale entre Dio '
los bienes finito .
105

�2.8. onclusióo.

Podemos refi rimo aquí a decisione tales como I rechazo a así tir a la
per ona que está de idida a cometer suicidio.~ el rec~azo a admini~trar
drogas mortale a pacientes que imploran al ~e?'~º terminar ~on u . ~da .
demá , la ab oluta injusti ia de actos de uic1d10 o eut~as,a. tamb1en e~
mal de la contracepción olamente pueden er reconocidos claramente 1
recono emo a Dio orno el eñor obre la ida la muert
obre lo
origen d la vida humana. De hech?· alguno . ~l~sofo como, p r
ejemplo, éneca y otro e toico , d fend,eron el uic1d10 aunque creyer_on
que el hombr e tá bajo la autoridad e pecial de Di? : Pensa:on. que 010
había dado a la per ona humana la dignidad de dec1dlí por I m1 mo d
recono er uándo ha II gado el mom nto d una muerte digna cuándo ha
de pennitir e abandonar la ida bajo el acuerd de uno consigo mismo. Por
tanto obre y má allá de la exi tencia de Dio también la Jaita ab o/uta de
lo derecho metafi i o del hombre de di poner directamente de u ida
u muert ti ne que ser comprendida para captar el mal intrín co del
uicidio o de la así tencia a éste.
te conocimiento requiere tanto 1
recon cimiento de que orno contingente
no hemo creado la vida el
conocimiento de que, aunque podamo matar a una aca (que tam~ o
hemo creado), la p uliar dignidad inherente de la p r ona hace que e ta
pertenezcan en un modo metafí icamente profundo, a Dio y que no
tenemo dere ho alguno a di p ner bre la vida o la mu rte. Pero e to. a u
ez., pre upo11e la i t ncia de Dio dificilme~te puede e~ reconocido ~?r
el ateo. La e isten ia de Dios no e ólo un obJeto de fe, smo que tamb1 n
.d
. µ
puede er cono I o por nue tra razon .
n tod s I acto men ionado , el alor de lo biene finito en
cuestión (la ida humana, etc.) no pueden justificar por í s lo
uficientem nt los imperati
m rale específico· que aquí e plantean.
' to no pr ceden ·clu i amente de la natural za objeti a del bien que
el objeti o de nuestro acto ino también de la
n ia de lo a ente .. de
nu tra naturaleza ontin ente limitada. 1 he ho de que no om 010 ,
de que no orno el read r de la ida, por tanto, carezcamo del dominio
obr la ida la muerte d la per ona , en otra palabras. de qu nu tra
iruación metafi i a nuestros límite metafi icos35 imponen e pe iale
llamadas en no otro (no debemos nun a quitar la ida a un inocente no
o\ idar que hemo d co perar con Dio en la procr ación y que no e tamo
autorizado a interfi rir con nue tra cooperaci · n humana con la creación
di ina o ''hacer'' niñ in ilro etc.) T das tas accione e pecífica que
pertenecen a la 'tica médica requier n no sol'.1°1ente una cap~ción
humani ta de la dignidad de la persona humana mo una compr n ion de
la perfección infinita de Dio . 1,

hora e má claro que ante el que la tercera dimen ión fundamental
de la medicina, la éti a la filosófica, implican amba un a p cto t or 'tico
otro prá tico. El médi o deb tend r a comprender la naturaleza del hombr
de lo cinco biene a lo que sirv dire tamente (en I contexto del
to
éptimo bi ne a lo cuale irve ólo indirectam nte). Por consiguiente.
ciertamente la antropología filosófica la ética médica, pero quizá inclu o la
metafi ica y la füo afia en g neral deben ser requerida como a ignatura d
lo estudiante médi o
el médico debe er algo a í como un hombre
uni er al. El fama o Teofra to Paracet o. uno d lo f1 ico
profi ore
má di tinguidos de medicina (en Ba ilea), que nació n in i deln ( uiza)
murió en alzburgo ( u tria) lo e pre · mu laramente cuando usó la
b !la, aunque parcialmente ·agerada formulaci · n:
" ólo el médico pued ... elebrar a Dio en toda la categoría
jerarquía en las cuale e le debe alabar. Por con i uiente tien que er
In truido mej r que ningún otro. Y nadie pu de emprender al h mbre con
ma or profundidad . xactitud en t das u parte .
en la completa
grandeza que Dio ha conc dido a t que I m 'dico ..J ' digo que nuclie que
ignore e ta cosa debería vanagloriar ·e con el nombre de la medicina. Por
tanto, el médico debe e aminar la mayor atención posible a quien 1iene en
u mano . y debe ver que la uprema y más noble de toda la · co a. le ha
·ido puesta en u poder.~

La lucidación de lo alore de la medicina debe haber mo trado
claramente qu una p r ona es realment un médico, en lugar qu un
criminal, ólo i irve a lo bi ne a lo cuate la m di ina e tá rientada.
E to e b io cuando e enfr nta con la deci ión d urar infli
de a e inar o al ar la ida. P ro la dimen ión filo ófica deci iva
al alor de la medicina penetra también todo lo otro biene
objeti
fina le de la medicina. A todo · tos I m ' dico d b er ir hacer!
ord n corre to. D otr modo, e un •· ofi ta médi o·· qu ólo par
promo r el biene tar del pa ientc no ir. e al erdadero biene tar d la
per ona humana mi maque e la realidad integra del pa iente.

ot s Bibliográfic
1 Traducido por Prof. Mariano Cr po.
2 ri tótele . Ética a icómaco. lll. 1112 b 12 s .

106

107

�3 éa
anto Tomá de quino, In Decem libros Ethicorum_Ari cote/! ~d
Nichomachum Expo ilio en : Opera Omnia (uf unt in indice thom, ·t,co
additi 61 cripti ex alii. medii aev, auctoribu:. ). 7 ol .. d. Roberto Bu a
. J. ( tuttgart- ad annstatt 1980), L. 111.. 1, l1l __47 : E~t autem
considerandum quod in operabilibu fin is e ·t icut princ1pium; quia ex fine
dependet nece ita operabilium.. Et ideo oportet finen~ uppon re ... qui~
ci/icet medicu non co11 iliatur an debeat . anare mfirmum, ed ho
upponit qua ifinem... Et ic nul/us aliorum ope~anti~m- con ili~tur define.
4 obre to véa e . Pa en, . J .• Deontologw medica segun el derecho
natural Rambla, Bar el na, 1944.
.
S Lo comentario que iguen fu ron in pirado p r Luc Dau in ( un
e tudiante) durant un ur o que impartí en la primavera de l 99~. .
6 y mi mo pude er
uchar en la tele isión a una ~adre Jud1a_ de uno
d esto bebé que contaba la hi toria horr rosa del notono . oprobio º.
ng le que r al izó t horripilant e peri mento n u b be. E te e. n I ua
en pr hibir a la madre dar el p cho al b b · o a~imentarle de cualquier otro
modo. d jándol m rir de hambre ante lo OJO d u madr . a la . ual
olamcnte I e taba permitido lranquilizar al bebé lo má que ~u~1era. ~1 ha
madr d cribla u e, perien ia con e te legant y edu ad m dt nazi qu
ordenó e ta a ción como un erdadero diablo.
7 :¡ anda Póltaw
nd ich fürchte meine Trawne, 2. Auflag Maria
aktuell, en b rg. 1994.
8 'f. Jo ef eifert, What i Lije? The riginality, !rreducibility, and Value of
Lije (Value J11quire Book erie S1) ( e
or m terdam/ tlanta.
:
R d pi alue lnquil") B ok eri . 1997).
.
9 E te horrible método d aborto en I que la cabeza del beb e apta tada
durant u nacimiento fu anci nado por el pr id nte linton en 1996
conlra la arrolladora ma oría del congr o americano. Clint n anul ,
mediante u capacidad pre idencial de eto el olo del congre o en e ta

º:·

"'ª•

cu tión.
c p ione a e ta r gla como la de lo Dr . John )'
t O Ha importante
Lynn illing _ otro mucho que practican e ta rama de la medicina con
gran re p n abilidad.
11 na b Ita impr ionante e cepci · n e an al ador que el cinco de
~ brer d mil no eciento no enta nueve aprobó una enmi nda egún la
cual I prim r articulo de la c n titución die ahora a í: •· imi mo e
re onoce orno per ona humana a t o er humano de de I momento de u
oncep ión.'
orno en la fecund ción in itro ( N) en la cual ó ulo· humano
fertilizado por tanto. vida human
'no u ad ·· on de truido .
\ En té ni a reproductiva rn dema c mo la Fl
ne ntram
una --produc ión'' de ida humana indi na de é ta. ino que e to
p r medio de lo cuale el p riodo d fertilidad e ampliado la n epci · n
108
12

e he ha po ible en caso en lo que ante era irnpo ibl , p r ejemplo, a
tra é de la m n ionada Fl , c nducen a la d trucción d otras vida . Por
ejemplo. mediante la de trucci · n en el proce o de la fertilización in itro de
mucho embrion humano con el fin de alcanzar una única fertilización
d tru endo los 6 ulo humano 'e cedente "in ervible .. '"no u ad •·.
Pién e, por ejemplo. en la I ye británi as on re pect al ti mp en 1
que lo ó ul humano fertilizado puede er río- on enad . R cuérd e
también la orden dada por el primer mini tro Majar en 1996 de de truir
mile de 'vulo fertilizado .
14 E to puede conducir a accion anti- ida tal com I aborto el cti, o si
"demasiado ·· bebé on concebido .
1S to
verdad incluso de Platón de al uno
rito que no han
llegado bajo el n mbre d Hip · rat .
16 Cf mi artículo • Absolute 1orul Obligatio11. roward Fimte Goods a.
Foundarion of lntrinsicall • Right and IVrong Acnons. A ritique oj
Con. equentialisr Teleological Ethic.: De truc/1011 of E1/11c · through \foral
TheologyT nthropo 1 (198 ) pp. 57-94.
17 Pi n en nombre tale orno Ri hard
r\ n Hare, Jo eph Fiel her ( 1
último) Karl Rahn r B mhard chüller. Franz Bo kle, harle
urran.
J ef Fuch , Bemhard l laring, ranz cholz mucho tro .
18 La ética n e uenciali ta que penetró en un le ado núm r de libr
artí ulo de te' logo moral e ri tia no ha ido rit i ada entr otro por
primer Karl Rahn r, p r Dietri h on l lild brand. Karol \ ~t) la. Tad u z
czen
ndrzej z tek. John Finni .
rmain Gri ez,
illiam
a).
ndrea Laun.
artin Rhonh imer Robert paemann. J hn r b .
Elizabeth Anscombe, Julian ida-Rümelin. Ro
Buttigli ne. p r mí
mi mo
por mu ho otro .
ta p i i · n ha ido también riti ·ada
agudamente en la encícli a Verituti Splendor )' E\•angelium l'itae . f.. p r
ej mpl
ndrea Laun, "Da Gewi en - ein Ge el: und s ine Freih it.
Anmerkungen zur heutigen Diskm ·ion". n:
ndrca Laun. Aktu 11
Probleme der Moraltheologie ( ien: Herder &amp; o., l 991 );
19 obre e to cf. R bert paemann. .. ber die 11mogli ·hkelf einer re111
teleologischen Be rü11d1mg der Ethik'', n Phi/o ophisclw . ./ hrbuc:h. . Jg.
l. Halbband {19 1). pá . 70-89: ''A.111011ome Ethik und Ethik mit einem
chri tliche11 'Propriw11' als methodologi ch s Problem". en Ethik im Konterr
de · Glauben ·. Probleme - Gnmdsarze -Methude11, hr g. von D. Mi th und ·.
Compagnoni, Freiburg/B. und Freiburg/ ch\ iz. 1 78, pág . 7 -100~ Julian
ida-Rüm lin. Kntik des Kon equen;iali mu (München. 199" : tephen
hwarz, The 1oral Quesrion of Abortio11 (Chicago: L yola niver ily
Pre , 1990).
20 Cf Robert pa mann. Personen. Versuche uher den Untersch1ed
zwi chen 'etwa · und 'jemand ' (Klett-C tta, 1996).
109

�21 Robert paemann Personen. V11r uche über den Unter chied n i ·hen
'etwa 'und 'jemand' (KI tt- otta 1996).
22 obre e to éa e Jo ef eifert "What is Human Heahh ? To °:~
Under randing it Personali tic Dimension , " que será publicado n Patnc1a
Donohue-White, Kateryna Fedoryka, Paulina Tab ada ( d.) Toward a
Personali ti
onception of Health, en Phi/o oph and A,/edicine Book
Serie t 996. También Josef eifert, "Morality and Mental Health.'' en
Jame OuBoi (Ed.), Moral Jssues in Ps chology (Lanham ew
Y rklLondon: ni er i Pre of merica 1996).
2 ·'La alud e un e tad d completo bienestar fi o mental
ocia! n
implemente la au encía d dolor o en~ rmedad"' d I preámbulo ~e la
onstituti n of th
orld Health Organization, adoptada por la lntemat1onal
Health Conforence n 1946 n u a York).
24 Julian ida-Rüme\in (Ed.), Angewandte Ethik. Die Bereichsethiken und
ihre theoretische Fundienmg. Ein Handbuch herau gegeben von Julicm
ida-Rümelin ( tuttgart: 1fred Kroner Ver Iag, 1996) pp. 833 ff.
_5 E ta fu adoptada el I Ode octubr de 1975 por la X I Y en los
1-4
6
ocupa de la tortura. f. ··World Medica/ A ociation. Declaration of
Tokro·· Bull. m. ali ge of Ph, icians 17 (6 : l 5, 1976.
26 Platon, Gorgia 464 d- 465 a:
In di Heilkun t nun erkleidet ich die Kochkun t und tellt ich an zu
wi en. \ elche die be ten p i en ind für d n Leib o daG. wenn or
Kindem und auch vor Mannem die o un er tandig \\aren wie die Kinder.
ein rzt und ein Koch. ich um den orzug treiten ollten, '- er van beiden
ich auf heil ame und chadlich pei n er tande, d r rzt od r d r Koch.
konnte der rzt Hunger terben. chmeichelei nun nenne ich da und
b haupte e ei etwa ch\ cht . o Polo , denn zu dir age i. h die . 11 4651\
weil e da ngen hme zu treffen ucht ..ohne das ~e _te. .m ~u~ t ab r
\eugne ich, daB e ei~ ondem nur eine ~ung ~ e1I 1e ke_me Em 1cht hal
van dem, a ie an,, nd t, ,,a e , ohl emer atur nach 1 t, und al o den
Grund on einem jeden nichl anzugeben eiB· ich aber kann nichts Kun t
n nnen, wa ine un er tiindige ache i t. nd bi t du et\.Va hierüber anderer
einung, o ill i h dir Red tehen. In die Heilkun t al o \ ie ge agt.
erkleidet ich die kochkundige chmeichelei, ...
27 Para una defen ad e to éase Jo ef eifert
ere e per ona. Ver o una
fondazione jenomenologica di una metafi ica e/as. ica e per onalisti a.
( ilano: Vita e Pen iero 1989), cáp . 8-9.
28 f. Blai Pa cal, Pen ée 200 34 7).
.
. ,
.
29 a paree er la con uencia d lo e tud10 c1ent1ficos realizado en un
pro ecto d e tudios en la lnternational Academy of Phi/o oph in tlie
Principaliry of Liechten rein para el Profe or Alan he, mon ( 1997-1999), a
er publi ado en un libro bre Per i tent Vegetative tate.
30 éa e mi di tinción en m1 ·'What i: Human Heallh? Toward
110

Understandin ít · Per onali ti Dimen ion ." que apare erá en Patricia
Donohue-White, Kateryna Fedoryka Paulina Taboada ( d.). Toward a
Personali tic Conception oj Health en PJ11/o oph and Medicine Book
erie , 1996.
31 CJ mi artículo itad en la n ta anterior.
32 :J. Jo f eifert, "Meaning and Morality a onditions oj Mental Healrh:
A Contribution toward a Theory oj oun elling as a peci.fica/1 •
Per onali tic Method of Providing Medica! and P ychological Help to
Per on :• a publicar e en 1997.
.
33 1silogismo ería el siguiente: a) una per ona buena hace todo lo que tá
en u mano por evitar el mal; b) una per ona omnipot nte que ti ne I p der
de hacer lo que quiera e incompatible c n ) la exi ten ia d I mal. bre
e t cf. Jo f eifert. Golf al Golte bewei ·. Eine phanome110/ogi che
eubegründung
de ·
ontologischen
Argument
(H id Ibero :
Uní ersitat erlag C. inter 1996): éa e también mi ··zur Herk1111jt
Glcmben . Gründe w1d Hintergründe. Rejexionen über da Prob/em ei11er
Theodizee angesicht der Leiden und Uebel in der Welr ·· en Glaube im
Unglauben der Zeit ( ug burg: Dialog ekretariat, 1983 ).
34 sto fue declarado dogma p r el oncilio ati ano I de la 1 1 ia al ' lica
igui nd la arta de an Pablo a lo Romano que afirma que lo pagano
on imp rdonable p r u adora ión de dio e fa\ o y animal porqu lo
atributo in i ible . la gloria de Di pu d n con cer e por el h mbre
de de la rea ión del mundo. Ha mucha prueba clá i a de la xi tencia
de Dio que no olamente pueden eguir defendiéndo hoy día , ino
perfeccionadas e interpretadas en un m do má per ona\i ta. Por ej mplo.
n elmo de anterbury en el iglo XI Tomá de quin n el iglo 111
elaboraron tale argumento . o mi mo he intentad rep n ar d ti nd r
tal argumento en Josef ifert
ere e p r ona. Ver ·o una fo11da:io11e
fenomenologica di una metafisica e/a. ica eper onalis1ica. (Milano: Vita e
Pen iero, 1989), cáp. l 0-1 5 ) en Gott al Gotte bewe1
Eine
phanomenologische
eubegründimg de
ontologischen Argument.
(Heidelberg: Univ r itatsverlag . Winter 1996)
35 E ta fuent de obliga ione morale e tá relacionada y analizada n
profundidad p r Dietrich van Hildebrand en u \1ora/ia. achgeh . ene:
Werk. Ge ammelte Werke Band . R gen burg: Jo ef Habbel. 1980.
36 obre e to e/ Goll al Gottesbel ei~. Eine phánome11olog1sche
eubegründung
des
ontologi ·chen
Argument
(Heidelberg:
Uni ersitat erlag C. inter, 1996).
37 Parac I o (Theophra tu
Bomba tu
,·on Hohenheim) · Opu.
Paramirum.
Y Paracel u , Obras ompletas, ibro rv. ·'Opu
Paramirum ', ed. Ki r, trad. tan ilao Llue ma- ranga Bueno Aire 194 .

d;

11 1

�EL VALOR DE SER PERSONA EN EL NUEVO HUMANISMO

Prof. Dr. Eudaldo Fonnent
Universidad de Barcelona
l. Crisis del humanismo moderno

En este recién comenzado nuevo año del joven tercer milenio, se
advierte con más claridad que en el ya pasado 2001 , que el legado del siglo
XX ha sido una grave y profunda crisis, que afecta a toda la cultura
occidental. Es una crisis patente para todos. La clara conciencia de la crisis
de nuestro mundo, se advierte en el hecho de que el hombre de los siglos
pasados se consideraba a sí mismo, como perteneciente a la civilización, que
era heredero del "mundo civilizado", helénico y romano; en cambio, el
actual hombre occidental relativiza su propio mundo.
Paradójicamente lo hace en unos momentos, en que toda la cultura
occidental está presente en la vida del planeta en todos sus ámbitos. Podría
decirse, que el mundo occidental se ha extendido por todos los países y
culturas. Toda la política, el derecho, la economía, la ciencia, la técnica, la
industria, la filosofía, la música, e incluso el deporte, son occidentales.
El patrimonio de la razón humana, cuyo cultivo se heredó del
pensamiento clásico. y de la fe en la revelación divina, que pasó desde lsrael,
que siempre se había considerado perennemente válido y fructificante, en
estos momentos se ha relativizado. La crisis de su carácter absoluto y eterno
se transmite, junto con la primacía de la técnica y la economía, a todo el
mundo, con la imposición incondicional de nuestra civilización.
El origen de la crisis está en un olvido, ya anunciado por Heidegger: "el
olvido del ser". De un modo más explícito podría decirse que está en el
olvido de los conceptos trascendentales o de los valores. Se ha producido la
sustitución de la entidad por los entes de razón matemáticos, la realidad por
las relaciones económicas, la unidad, posibilitadora de toda multiplicidad.
por la fragmentariedad, discontinuidad, localismo y disenso postmodernos.
la verdad por la verificación, la bondad, por la utilidad, y la belleza. por la
sensualidad.
Los grandes cambios que en los dos últimos siglos se han dado en todos
los ámbitos de la cultura y de la vida humana, y que se ex.tienden por todas
partes, son una de las causas. Gracias sobre todo al progreso de las ciencias y
de la técnica, el hombre ha ampliado extraordinariamente su poder. Sin
embargo, debido al método limitado de las ciencias empíricoexperimentales, que no es apto para llegar a lo más profundo de las cosas, a
113

�su esencia y a us cau as últimas, e ha quedado en lo ·uperficial o en lo
fenoménico, profesando el agnostici mo - obre todo lo que está más allá del
hombre mi mo y, por tanto, sobre los valores trascendentes.
Además gracia al incremento de su poder científico-técnico, el hombre
tiene a u disposición mucha más riquezas, mayor poder económico, y e
incrementan continuamente u conocimiento en la distinta rama del
saber lo que le permite no sólo conocer utilizar la naturaleza física ino
también la de su conducta de la le e de la ida ocial. Todos ésto , y
otro logros que deri an de la ciencia han h cho que el hombre confiado
con exceso en ello haya creído que e basta a sí mismo. Ha caído en una
actitud antropocéntrica, en la que no caben alore trascendente 1_ e ha
olvidado de ello .
El actual mo imiento po tmoderno puede considerar e la expre ión de
este olvido de lo alore . on ecuencia de e ta pérdida de la memoria de
algo que e tuvo presente en el núcleo fundamental de la cultura ccidenta! es
en primer lugar, el fomento del hedoni mo del con umismo de la ociedad
actual. Una segunda consecuencia es !a faltad e peranza. Ya no se confía
en liberar al hombre de todo mal por la fuerza buena redentora de algún
elem nto humano - la razón. la filo afia la ciencia, la técnica el arte. los
entimiento la ociedad, el estado etc. y hasta la mi ma historia-, como en
iglo anteriore . El hombre, autor de sta ultura de confía de ella. Se
tien una vi ión del mundo y de la hi toria en la que no ha lugar para la
salvación o redención.
1 olvido po tmoderno lleva a e ta actitud
de e perada.
La cultura actual, por este olvido y la con ecuente cri 1 , a no pued
a udar al hombre en u desarrollo en orden a u perfección ni en alcanzar a i
\a felicidad . A pesar de todas las grandes transformacione en todos 1
órdene de la ida humana no parece que ha an hecho al hombre actual má
maduro humanamente -má consciente de su dignidad per anal, rná abierto
a lo demás y más re pon able- y que su vida ea má humana en u
totalidad. La cri is afecta al humani mo.
e trata de una crisi anunciada. En el afio l 923, el filó ofo
exi tenciali ta icolá Berdiaeff publicó en Berlín el ensa o. ·' na nueva
Edad Media" . En 1.1 época no e le tomó dema iado en erío. porque en e te
estudio el filó ofo ruso convertido al cristiani mo ortodoxo y ex.pulsado de
Rusia anuncia el final de la modernidad e incluso parece anunciar la actual
tendencia po tmoderna. Afirmaba entonces que "la historia contemporánea
e acaba, y asi timo. a los albores de una era desconocida, a la cual habrá
que dar un nombre. Lo cierto es que hemo reba. ado el marco de la

hi. toria"2.
114

ataba Berdiaeff que la modernidad había comenzado con el
humanismo renac ntista. "La historia moderna que se acaba fue concebida
en la época del Renacimiento. A i timo ahora a/fin del Renacimiento"]_ El
fin de la modernidad es por tanto el fin del Renacimiento y el fin del
humanismo, "base e piritual" del Renacimi nto y de la modernidad.
De d el humanismo moderno no ha solución. "Todas sus
po ibilidades están agotadas. Se ha caminado hasta el fin por las sendas del
humanismo y por los cauces del Renacimiento, ya no se puede por ello· ir
más leja ,.4_
Debe reconocerse que "la historia moderna es una empresa q;,e ha
fracasado, que no ha glorificado al hombre como hacía esperar. La ·
promesa del humani mo no han sido cumplidas"5.
En primer lugar porque los resultados han sido negativos. "El
humanismo no ha fortalecido, ino que ha debilitado al hombre: tal e el
desenvolvimiento paradójico de la historia moderna. A través de su
autoafirmación, el hombre se ha perdido, en lugar de encontrarse •i6.
En egundo lugar, porque el humanismo ha acabado siendo antihumano.
"En el fondo toda la historia moderna ha ido una dialéctica inmanente de
auto revelación, y después, de auto negación de lo · principios que habían
motivado ·u nacimiento7_
En nuestra época, má que cuando lo decía este antiguo revolucionario
marxista e ha llegado a la "contradicción destructora del humanismo, de
ese humanismo que por un lado engrandecía al hombre, atribuyéndole
fuerzas ilimitadas y por el otro no veía en él más que un ser limitado
ubordinado que ignoraba la libertad e piritual".

2. El má acá y el más allá
Por estar finalizando la modernidad, y en esto momentos puede decir
que ya ha llegado a su fin: "Hoy, el hombre entra en un porvenir
de conocido (..) Y entra en esta época, no ya lleno de savia creadora como

en la época del Renacimiento, sino a atado, debililado, sin/e. vacio" .
La fuerza creadora de los inicios del humanismo renacenti ta
explican por la época anterior. "la Edad Media había pre ervado la fuerza ·
creadora del hombre". Gracia a ello "había preparado el florecer
espléndido del Renacimiento. El hombre penetró en la modernidad con la

115

�experiencia y con la preparación medievale ". Pued de ir e que, p r e te
moti o ·'todo lo que hubo d auténtica grande;a en el Renacimiento e taba
vinculado con la Edad Media cristiana"9.

Frente a prejuicio moderno

ha que ad ertir que en la dad

edia

"el catolici mo 110 o/amente conducía el hombr al cielo, ino que también
u citaba la belleza y la gloria obre la tierra. Ahí e tá ·u gran secreto. La
tendencia hacia el cielo la vida eterna, en endra la hel/e;a produce el
poder en la vida terre tre temporal"/0_

Ci rtamente el hombre medie al procuraba la sal ación et rna.
tra cendente a lo natural.
in embargo, también bu caba el
perfeccionamiento de lo natural, que nece itaba re tablecer e del d ord n
introducido por el mal que hac el hombre. Todo lo natural y I mp ral del
mundo
de la oci dad tenía que tar p rfec ionado por el e piritu
cri tiano. De e te modo todas la dimen ion del mundo y del hombre. sin
e, clu ión alguna una vez anadas del dañ cau ado p r I mal. podían · r
utilizada orno in trumento de al ación tra endente.
Todo lo natural humano era d I int ré de la cultura m di al. Lo
s brenatural ni de truye ni abandona la realidade del mundo, ino qu 1
11 a a u ulmina ión plena. d má a t das la realidade d I mundo. a
perfec ionada en u mi mo orden natural, la rdena al fin obrenatural. La
convierte n medios para alcanzar el bien en la otra ida. El catolici mo
m dieval fue por ello, uniti o ) armonizad r en todo l órd ne de lo
temporal a u ez, d lo temporal lo et mo .
a cultura medie al, por a umir t d lo natural human liminand la
ganga de lo n gati o e imp rfecto qu le puede ac mpañar. elevánd 1 .
una vez ~anado, al orden d lo obrenatural fue reati a n t d lo
ámbito .
E un puro mito, creado p r la modernidad, el de la pobreza ultural d
la dad
dia. También lo es que fue I R nacimi nto el qu de ubri · el
alor de la ntigüedad. orno e ha ad ertid últimamente, uno de 1
ra go e en iale de la ultura lá ica fue u p ibilidad de encuentro c n 1
n ttani mo. difi rencia de otra , no fue una ultura errada. e inclu , en
u épo a de pi nitud, intentó u auto uperación. Por u ap rtura, era apa1
de alir de í misma, bu car alore que la tra cendían. ra capaz d aut
criticarse y de intentar hallar una alida para up rar u limitacione .
ta apertura del humani mo clásico hizo p ible que pudie e r cibir al
cri tiani mo y a í obtener la curaci · n de u mate • u p rfeccionamient
en el orden natural ), obrenatural. La ntigüedad e tuvo pr ntc n la
116

cultura m die al. Puede inclu o considerar e la cultura clásica como u
elemento material o bá ico, qu fu informado o regen rado
obr pujado
por el cri tiani mo.
Con la fuerza antigua con er adas en la dad Media. completadas
desarrollada. por la fuen.a d I cristianismo pudo iniciars la nue a etapa
de la modernidad. Como indí a B rdiaeff "en la Edad Media la cultura
antigua se incorporó al calolici mo, y este fue el vehículo que la condujo
has/a lo tiempos modernos. Por e ta cau a fue po ible un Renacimiento
hislórico"I I .

te prejuicio contra la Edad Media obedece a un convencimiento que
fue cau a de todo lo otro prejuicio p teriore .
cr ó que con la
impronta cri tiana el hombre había perdido la libertad. Con esta aprensión:
"El hombre nuevo qui o ser autor ordenador de la vida, in la ayuda de lo
alto, indiferente a las sancione divinas. El hombre e arrancó del centro
religio o al cual estuvo ometida toda u vida durante la Edad Media, qui o
andar Joda . u vida por una vía libre e independiente"/2. Qui o d ligar

d I con tituti o fonnal ri tiano de la etapa anterior.
La ruptura con el undament e piritual que infonnaba o daba ida a la
ultura m die al a la cultura antigua cri tianizada fue el origen del
nacimi nto de la modernidad. 1 h mbre moderno no cr ó que nece itara
alcanzar el "más allá el má. adentro" l 3 donde reside el centro e pi ritual
d I hombre y, por tanto, del humani mo.
in embargo el rompimiento r nacenti ta con el centro e piritual no
uponía una ruptura con I cri tiani mo. "El Renacimiento no iba (. .. )
dirigido contra el arolici ·mo (..) El humanismo, en u comienzo ·, no se
di tanciaba aún mu ho del ri. tiani mo, bebiendo en do manantiale.: la
Anti iiedad y el cri tiani mo. Y no era creador y e piendente en u
resultado · ino en la medida de u pro ·imidad co11 el cristiani mo. uando
e hubo arrancado el fondo e. piritual y pasó a la uperficie, empezó a
degenerar"/./.

diferencia de la modernidad po terior, el Renacimiento

fue
co11tra Dio . o fue e e el humanismo de Pico de la Mirándola, de Erasmo y
de otro vario. pen adore del Renacimiento. Pero en el humar1i mo fe
escondía una semilla de negación, y de ella ha a/ido e e hwnani mo de los
tiempos moderno del cual han vi to nuestros día. los úlLimo fruto . que
·on propiamente la negación del hombre"! 5.
3. El humaoi mo natural

117

"110

�Una primera consecuencia de la ruptura renacentista con el centro
espiritual descubierto en la Edad Media, fue que el hombre moderno perdió
en profundidad en humanidad. Desconectó con lo que es. Después del
proceso creativo medieval el hombre quiso desligarse de la raíz, el centro
nuclear que le daba la vida y su fecundidad. El proceso de independencia
del centro espiritual y liberador no se dio inmediatamente, fue gradual y
progresivo.
Al iniciar este nuevo camino de insubordinación los renacentista se

creyeron más libres y por tanto con la posibilidad de ser má creativos. "El
hombre por ellos descubierto, el hombre de la historia nueva, no será
profundo, se verá obligado a errar por la superficie de la vida. En la
superficie libre de toda raigambre con la profundidad, el hombre se
ingeniará para probar sus fuerzas creadoras. Producirá mucho, pero
acabará por agotarse y por perder esa fe que había pue to en sí mismo"l6.
Al mismo tiempo perderá la libertad, por la que se había separado del
centro espiritual vivificador. La libertad del hombre, explica Berdiaeff,
siguiendo a Dostoievsky " e convierre en esclavitud y le da muerte cuando
aquél se rebela y pretende ignorar lo que esrá por encima de él. Y si es que
no hay nada por encima, el hombre desaparece (..). Porque si todo está
permitido a éste, entonces la libertad se convierte en esclavitud de sí

que ha disociado al hombre de las fuentes espirituales de la vida,· Él ha
negado al hombre espiritual, que no puede dejar de ser creador, para
afirmar exclusivamente en su lugar al hombre natural, esclavo de la
necesidad"J 9_
De hombre espiritual, como había sido en la Edad Media fue
transformándose paulatinamente en el mero hombre natural. Como i~dica
Berdiaeff "el triunfo del hombre natural sobre el hombre espiritual en fa
h1stona moderna, debía conducirnos a la esterilidad creadora, es decir, al
fin del Renacimiento, a la autodestrucción del humanismo 1120.
En su famoso mito de la caverna, ya había advertido Platón que los
hombres enc~denados en ella, al mirar las sombras, que procedentes del
mund~ extenor se pr_oyectan en u fondo, no se hacen cargo de lo más
m~rav11loso de la realidad auténtica. Es preciso de cubrir que las cosas son
ma que cosas y que si se_deja la esclavizante actitud materialista y el
consecuente apego a lo sensible, se ven en su auténtico ser, y desde él se
pued~ acced~r a un mundo más verdadero al mundo espiritual. Si el hombre
cons~gue salir de la caverna, y contemplar esta nueva realidad, al regresar a
la misma ve la sombras de otra manera. Las cosas son contempladas ahora
en sus dimensiones fundamentales.

mismo"1 7_
Una segunda consecuencia del inicio de la de vinculación del centro
espiritual medieval fue la duplicidad del hombre renacentista. Luego, con el
rompimiento definitivo desapareció. La razón es porque el hombre del
Renacimiento "estaba todavía próximo a las fuentes espirituales de su vida.
no habiéndose alejado aún bastante de ellas en su movimiento hacia /u
superficie".
En los inicios de la modernidad además de comenzar a ser uperficial y
vacío, el hombre se encuentra como dividido en dos, y, por ello, sin la
unidad propia del medieval. Esta duplicidad era inevitable. Por u origen
medieval, "el Renacimiento no era, no podía ser enteramente pagano" 18. De
ahí que lo logros en el arte renacentista no serán más que apariencias de
clasicismo.
Una tercera con ecuencia, encadenada con las dos anteriores, fue la
reducción del hombre espiritual al hombre natural. Del Renacimiento debe
reconocerse que "libertó las fuerzas creadoras del hombre y ha expresado la
más elevada potencia de su arte. En esto acertó. Pero también él ha sido el
118

. _Desde esta doctrina simbolizada por Platón, Berdiaeff establece la
s1gu1ente ley: "El hombre, en su existencia terrenal limitada y relativa, no es
capaz para crear lo bello y lo precioso, sino cuando cree en otra existencia
ilimitada, absoluta e inmorta/ 21 .
11

. El_ . humanismo de la modernidad no sólo fue rompiendo
s1stemat1camente con el centro espiritual que vivificaba a toda la cultura
medi~val, sino qu~ _también l? hizo con el núcleo cultural clásico aunque
pareciera que qu1s1era asumirlo de un modo más pleno. Como afinna
Berdia~f~'. "el hwnanfamo que rompe con el cristianismo, rompe además con
la Ant1guedad, destruyendo al hombre dos veces, corroyendo sus bases
antiguas y cristianas"22_
Debe tenerse muy en cuenta que "fa imagen del hombre, la imagen de
su alma y de su cuerpo, es la obra de la Antigüedad y del cristianismo. El
humanismo de los tiempos modernos, al romper con el cri tiani mo, se
aparta de la noción antigua de la imagen humana, alterándola".
Además, la modernidad no sólo la modificó sino que pretendió
contraponer su dos constitutivos, el clásico y el cristiano. o era posible,
porque la imagen clásica del hombre no estaba cerrada a toda trascendencia
l 19

�como interpreta la modernidad. Por ello, no se opuso al cristiani mo, ino
que lo recibió como su sujeto o receptor que debe er perfeccionado. El
cri tianismo en el mundo clá ico actuó como un abono, lo alimentó para que
tu iera mayor vida y fructificación, pero como los abonos de la tierra en el
culti o agrícola se convirtió en una misma cosa con la tierra.
in el humanismo de Atenas
in el humanismo de Roma, el
humani mo moderno perdió tres grandes aportaciones humanística de la
ínte is de la cultura medie al: la liberación de la escla itud del mal; e!
nacimiento del hombre espiritual o la elevación de! hombre natural; la
creación del humani mo per onali.ta. n el per onali mo medie al se
revelaba y e conservaba la imagen del hombre. la verdadera faz del hombre.
La Antigüedad no se bastaba para encontrarla, la mi ·ma ombra del hombre
la encubría. La luz del centro spiritual, maniti stada plenamente en la dad
Media disipó la sombra humana el hombre pudo er e a í mismo.
E te humani mo, in embargo, n u desarroll , arrane· al hombre
e piritual de su fuente de unidad verdad. bondad y belleza. a la humanidad
de us fundamentos espiritual s. 1 humanismo e olvió al mi mo ti mpo
contra el hombre, porque el centro e piritual no sólo e tá más allá del
hombre es trascendente, sino también inmanente. stá má adentro o má
acá del hombre en lo más profundo de u er, de u . o per anal,
osteniéndole y mo iéndol en u id~ plenamente. De manera que. "cuando
el hombre no qulw er más que la imagen y la semejan::a de la 110turale:a,
nada má que un hombre natural. e ujetó con ello a fuerzas elementales
inferiore , enajenando ·u imagen. El hombre vuelve a ser atormentado por

los demonio , iendo impotente para resislirle y defender. e"23_
Alejada de la Edad Media y de la Antigü dad la modernidad ha perdido
también a la natural za. Como a imi mo indica Berdiaeff, "el fin del
Renacimiento mala a la naturaleza como mata al hombre"2 4 . Recuerda que

"lo que aparece con el Renacimiento no e. ya únicamente un de cubrimiento
arti lico de la naturaleza, sino también 1m descubrimiento científico. En eso
eslá el gran ignificado de esa época. De ahí es de donde ha salido el triunfo
hi tórico de la ciencia natural, que ha preparado lo formidable ·
descubrimiento técnicos del siglo diecinueve, y hu conducido al predominio

ha hecho interiormente extraña' y la toma por un mecanismo
.
muerto· entre
la naturaleza y el hombre le anta nue tra época la máquina"26_
,
4. El nuevo bumani mo
El humani mo moderno por su aislamiento del centro e ..
sus tres consecuencias - superficialidad du r .d d
~pmtual por
definitiva
1
•
. P tct ª Y naturalismo- y en
Antigüeda/~rde~a ~:tu:~~es1vas separaciones -del mund~ medieval, de la
"El h b
I
za, e ha auto enganado. No vive en la realidad
om re na~ura , arrancado del hombre espirilua/, e crea una vida d~
/anta ma , e ta educido por bienes i/u orios"27 y.
llama material.
· ive en una realidad que
. Los materialismos, alejados de la naturaleza d las
"
milos y Jan/asmas, han dirigido la vida del hombre hac. c¡/s. han creado
obst~nte, dan la ilusión de ser la más real de las rea/i~a;c10~;s, que no
realidad hay en los entidos del er, tanta realidad o r /' . es t, ero tanta
sus ba
¡
n ogica en su Bolms
b. nc?s,_ ~u pape moneda, u monstruo as manufactura que fab : ,
o '}etos .'~1ullles o municiones para la de trucción d I
.d
n an
ostentacton de su I tjo
¡ d.
e a v1 a, en la
abogados en Jo i~. ,
dos iscursos de sus parlamentarios y de
..
,
ar ,cu o e sus periódicos? ¿Tan/a realidad hay en el
crec1enle aumento de nuestras insaciables necesidades?''2 .

°

tn

u.

El materialismo no es más que "la
.
1
espirituales
,:ºdn.1ª~~y. proftmd1dade
,,
. y con el entido espiritual de ,;U:,d~aJVJe
por tanto, del
agol~ml_1enlo de la ener ía e piritual a que ha dado lugar"29
matena t mo ha conducido a algo m
1. d d
.
10
de la Antigüedad y del cristiani mo~ ,,;
~r~p/~ ~~\Y .
hombre"30_Al antihumani mo.
ruccwn e

;;\;ga:i~:

:ru~ /

. tarad superar esta cri is una crisis de humani mo, que afecta a todo los
e es e .la cultura,
en el orden de la 1.d eas como en el de lo
. . tanto
.
mportam1 ntos md1v1duales y sociales no puede d
d
e piritual
de la realidad ' lo que I d,a 1gnt
. .fi1cade
el puntro
·
o ~te~1
ultimoerseNo
d

111
0

c~~l1:uar e su marginación por una m ntalidad cientificista, o. u reducc~ó~

p

p rt de la postmodermdad con su "pensamiento débil".

de la máquina ·obre la vida humana"25_
Con el inicio de la modernidad, las "relaciones con la naturaleza, que
eran relaciones de gozo, se han convertido en la conciencia de una
inevitable lucha contra ella. median/e la mecanización de la vida. uestra
época no imita ya /aJ formas de la naturaleza. 110 busca ya en ellas las
fuentes de la perfección (. .. ); declara la guerra a la naruraleza porque se le
120

Es pr ciso que el hombre contemporán
d ·
integral es también necesario para la vida y ;:raª 1:~eu~:u~u~ee~ohyumanismlo
fi
·
como o
deue1en la. Edad. ed·ta. 1ecesz_ta
tener la respuesta a los grande interrogante
a ex1stenc1a y de de e ta m erpretación orientar su vida p rsonal.

121

�No hay que olvidar que conocer el "sentido" de todas las cosas y de su
propia existencia es una necesidad natural. El hombre desea obtener
respuestas a interrogantes como: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde
voy? ¿Por qué existe el mundo? ¿Por qué existe el mal y el_ sufrimiento? ~ a
otras preguntas de fondo parecidas. Sus respuestas le son mcluso necesanas
para los afanes diario de la vida humana. No se puede vivir sin auténticos
puntos de referencia. Sin ellos, la vida del hombre va a la ruina.
El hombre tiene hoy la gran responsabilidad de recuperar el contacto
vivificador con el núcleo de la realidad el fundamento último de todo. Debe
liberarse de la dictadura de lo superficial convertido en centro absoluto.
Tiene aue trascender los datos empíricos para llegar en su búsqueda de la
verdad, a algo absoluto, último y fundamental. Descubrir, con ello, que la
verdadera realidad trasciende lo fáctico y lo empírico.
Este es el camino obligado para superar la situación de crisis que afecta
hoy a grandes sectores de la filosofía y para corregir a í algunos
comportamientos erróneos difundidos en nuestra sociedad, especialmente
por los medios de comunicación. Es preciso, por consiguiente, no detener e
en el final de la modernidad como parece indicar la postmodernidad.
Ante esta situación de crisis y la necesidad del fundamento inmaterial,
parece que para continuar, debe tomarse un camino distinto de la
modernidad, y que ha finalizado sin llevar a ninguna parte. Hay que aceptar
por ello que nos hemos equivocado de camino. No hay necesidad de
reproches o condenas. Además, a pesar del carácter negativo de la situación
actual, hay que conservar aportaciones positivas, que debemo a la
modernidad, aunque la mayoría de las veces mal orientada .
Hay que bu car un nuevo camino, un nuevo humanismo. Para ello, hay
que recuperar el antiguo camino que partió de la Atena clásica y siguió por
la Roma cristiana, para seguir avanzando por él. En la profundización del
espíritu de este camino antiguo y medieval, se de cubrirá el valor act~~I de
su personalismo, que esta conexionado directamente con el centro espmtual
que lo iluminaba y guiaba.
Con la recuperación del centro espiritual, e podrá afirmar la primacía
del espíritu sobre la materia y de la persona sobre las cosas. El nuevo
humanismo deberá recorrer los tres carriles, que constituyen el camino del
hombre auténtico e íntegro: la individualidad, que implica la solidaridad y la
subsidiaridad, la libertad y el amor. Las tres vías lo son de un único firme, el
de la per ona.

122

o es casual que muchos de los grandes autores medievales, siguiendo
la tradición de la filosofia cristiana y especialmente el pensamiento de San
Agustín y de Boecio, trataran la problemática de la persona. Santo Tomás,
que destaca obre todos ellos por la construcción especulativa de una
doctrina sobre la persona, que sintetiza y continúa las anteriores, en su
original íntesis probó que la persona supone la participación más plena en
lo trascendentales, en los valores, es lo más entitativo lo más real, lo más
unitario lo más distinto lo más verdadero, lo más bueno y lo más bello.
Podría decirse que, en la persona, se manifiesta el centro espiritual de toda la
realidad.
El nuevo humanismo estará centrado sobre la persona humana y su
derechos inalienables. E te es el camino iniciado por Abelardo Lobato, en
Senderos abiertos hacia el nuevo humanismo, al proponer "cinco sendero ",
que de modo análogo a las famosas "cinco vía 11 de Santo Tomás que
conducen a la verdad de Dios, lleven a la verdad del hombre. Como indica 1
conocido tomista en este interesante y original estudio "mientras nos
ponemos en camino hacia el nuevo humanismo. como término ad quem.
sentimos la urgencia de salir de este callejón del saco donde nos han llevado
las antropologías y los humanismos en uso, que conducen hacia la laguna
de la nada, y dan por cierta la muerte del hombre. del que dicen que e una
reciente invención. El problema e cómo lograrlo, cómo salir de este
término quo. Cuando se adquiere la certeza de que estas vías son como la
que describe Parménides, que lleva al no-ser, es preciso dejarlas, y ponerse
en camino buscando nuevos senderos que conduzcan a la verdad integral
del hombre y hagan po.&lt;iible el nuevo humanismo"31,

ª

5. La dignidad personal

En el camino, que siguiendo el medieval emprendió Santo Tomás, y
que dejó abierto para que se continuase, tal como ha hecho Abelardo Lobato ,
e encuentra, en primer lugar la tesis de que la persona significa lo más
individual, lo más propio que es cada hombre. lo má incomunicable. o lo
menos común lo más singular. Una individualidad única, que no se
transmite por generación, porque no pertenece a la naturaleza humana ni a
ciertos accidentes suyos a los que e ta predispuesta la misma naturaleza, que
es transmitida con ello de los padres a los hijos.
Afirmaba anto Tomás que: "El hombre engendra eres iguale a í
específicamente pero no numéricamente. Por tanto, las notas que
pertenecen a un individuo en cuanto singular, como los actos personales y
las cosas que le son propias. no se transmiten de los padre a los hijos. No
hay gramático que engendre hijos conocedores de la gramática que él
aprendió. En cambio, los elementos que pertenecen a la naturaleza, pasan
123

�de los padres a lo hijo , a no ser que la naturaleza esté defectuosa. Por
ejemplo, el hombre de buena vista no engendra hijos ciegos si no es por
defecto especial de la naturaleza. Y si la naturaleza es fuerte, incluso se
comunican a los hijos algunos accidentes individuales que pertenecen a la
disposición de la naturaleza, como son la velocidad de cuerpo, agudeza de
ingenio y otros emejantes. Pero no las cosas puramente per anales ..32_ Lo
estrictamente personal no se transmite, porque es propio de cada cual.
Por expresar e ta individualidad, el término persona no tiene el mismo
significado que el de hombre. En el lenguaje corriente el término persona se
emplea como equivalente al de hombre .- Es una utilización correcta, porque
todo hombre es persona. Sin embargo, el nombre persona, por significar esta
individualidad, tiene una caracterización lógica y gramatical distinta de
hombre y de todas las demás palabras.
El nombre de persona tanto en Dios como en las criaturas tiene desde
la per pectiva lógica y gramatical un significado universal, en cuanto que
puede suponerse en muchos sujetos, en los distintos seres personales, y a lo
que, por ello puede predicarse a cada uno. En e te aspecto coincide con los
nombres comunes.
A diferencia de estos nombres sin embargo, per ona no significa una
naturaleza universal que se diga de muchos, una esencia objetiva, que se
puede predicar de cada uno de ellos porque lo son porque realizan esta
naturaleza universal en su individualidad.
Tampoco coincide plenamente con el nombre propio porque per ona
aún significando siempre lo individual o lo distinto, tiene la po ibilidad de
significar indeterminadamente a todos los individuos personales. En este
aspecto es comparable con el nombre común, porque también adquiere sta
característica.
El nombre persona tiene un estatuto lógico-gramatical único, no ólo
porque hay que situarlo entre el nombre común y el nombre propio sino
porque ademá de no significar una naturaleza o esencia, como todo lo
nombres significa directamente el ser personal propio de cada uno.
El término per ona y el significado que expresa no son como la otras
palabras y conceptos. No sólo por el modo que se predican sino también por
su referencia objetiva. Los nombres se refieren siempre a características
esenciales, generales o individuales, que son expresadas con más o menos
precisión en los diccionarios o enciclopedias. La persona, a diferencia de
todos lo demás nombres sin la mediación de algo esencial. se refiere recta o
directamente al ser propio, que es inefable porque no es de orden esencial
124

Non:bra. al fundamento individual inexpresable de cada hombre que sólo
pe~c1b_e intelectualmente en su conciencia el propio poseedor y que puede así
atnbu1rlo a los demás y en un grado inferior a las cosas.
Para expresar la denotación del ser propio personal Santo Tomás
asumió la definición clásica de persona de Boecio (480-525). En su obra
sobre el misterio de la Encarnación, centrado también en la persona porque
según la doctrina católica las dos naturalezas -humana y divina- de Cristo
están unidas en la persona única y divina del Verbo el pensador romano
define la persona como "sustancia individual de naturaleza raciona/"33 .
Tam~ién el Aq~ina_te definió la persona, con términos parecidos pero más
precisos, del s1gmente modo: ''Persona es el subsistente distinto en

naturaleza raciona/"34.
~n esta~ dos definiciones de persona, queda expresada implícitamente
la _tesis prop1_a de Santo Tomás, que permite solucionar los problemas que
deJaron p_end1entes sus, predecesores. En ellas se quiere indicar, con palabras
del Aqutnate, que: 'El ser pertenece a la misma constitución de la
. . . persom'fi1cador el que es la raíz y origen de todas
persona ,.35: El pnnc1p10
las perfecciones de la per ona, tanto las generale como las individuales su
individualidad total, es su ser propio.
Según la metafisica del ser de Santo Tomás, todas las perfecciones del
ente, que son expresadas por su esencia, se resuelven en último término en el
a~to del ser. La persona, sin embargo, sin la mediación de algo esencial,
directamente se refiere al ser. Por ello debe comprenderse como vinculada
inmediatamente al ser, y a los trascendentales. Que este principio entitativo
básico funda la unidad, la verdad y la bondad.
En este sentido, la persona tiene un carácter "trascendental". Nombra al
ser propio, y a lo trascendentales sin designar directamente la naturaleza
participante del ser tal como hacen todos los otros nombres. Menciona
!nmedíatamente al ser la entidad la realidad la unidad, la división o
incomunicabilidad, la verdad, la bondad y la belleza propias del ente
personal.
, La persona, por trascender todos los géneros y todas las categorías o
generas supremos, puesto que no se explica por determinaciones sobre
géneros o especies, ni por ninguna de las categorías, como si fuese algo
~era":ente substancial o accidental. Hay que concebirla como significando
inmediatamente el ser, que en la persona creada e participado, aunque en un
grado uperior a los otros entes materiale .

125

�Lo que ha que un indi iduo de naturaleza humana, compu to d
cuerpo y alma ea una per na, no e algo que p rtenezca propiam nte a
e ta naturaleza. E -u er propi . acto primero
fundamental
qu
n titu e a la misma e ncia. El r propio propor ionado de ada ente e
una realidad metafí ica, que no ólo n
captable por lo
ntidos, com
t da la tras. ino qu tamp o e obj to de la inteligen ia.
u c no imiento e posible, y p rmite que
pamo que orno
p r onas porque a cada per na e le re ela u er propio en u .onc_ien ia
intele tual en la p rcep ión intelectual d que es o e I te. xp n nc1a que
prop rciona una ab oluta certeza cu o objet u er propio, indica orno
la palabra "yo".
te nú leo int rior e di tingue de u naturaleL.a. tanto n
u dimensión común como indi idual
ingular, por u carácter permanente
) a la vez d cono ido. n cuanto u ontenido por el mi mo ujet .
•1 con tituti o formal de la per ona, lo que la di tingue de la m ra
naturaleza, e I er pr pi y prop rci nado a ta e n ia. P r e te r
per nal, la per ona ub i te. exi te p r í, en í de una manera aut ' n ma e
independiente. La per ona e ub i tente . por tant . una u t n ia, tal como

indica n u defini
er propio p r onal, e. trae encial e in pr abl
por el
cnt ndimiento, el que p rmit :\.pli ar t d
atribut de la p r ona.
e pu den intetizar la propi dade per nale en la cinc igui nt .
Primera, máxima perfc ción. n la no ión de per ona. al . pre ar
directamente 1 er.
alud igualmente de modo inmediato al er
participado en un grado má imo, en el er del e píritu. P r ona nombra
re tamente al má. imo nivel d perfe i · n. dignidad, n bl za &gt;
perfectividad mu uperi r a la de u natural za. Tant p r e ta última
c m por su per na. el h mbre po ee p rfi e ione , p ro u ma)Or
perti cción la má bá ica e la que l confier u er per onal.
La per ona e lo má dign ) 1 má p rfecto del mundo. "la per mw
ignifica lo má perfeclo que hay en toda la naturale:a"36. o como di e
tambi ·n anto Tomá "e lo mw digno de toda la naturale::a"3 De e te
m do e presa también lo que po
"má " r. . . por lo mi mo. lo má
exi tente. 1 má real, lo má indi idual lo má diferent . 1 má ,crdad r .
lo má bueno } lo má bello. n e te entido. la per na e lo má
tra end ntal.
gunda. dignidad idéntica e inmutable.
er propio e. pli a la
dignidad a la per ona. con u carácter de permanen ia. actualidad . _d
idénti o grado. Todo lo atributo de la e ncia individual humana cambian

1..6

en í mi mas o en diferentes a p cto , en el tran cur o la ida humana.
Pueden inclu o con id rar e en algún momento en potencia y no siempre en
a to, como por ejemplo. n la ida intrauterina. Además, on po ído en
di tinto grado , egún lo indi iduo y las diferente circun tan ias
indi iduales. o ocurre a í con el constitutivo personal. De de la concepción
ha ta la muerte, el hombre iempre p rsona en el mi mo grado. o ha
alegoría de hombre en uant per on .
Tercera uni ersalidad. Por ignificar directamente
r propio. e
infiere que la realidad per onal
encuentra en todos los hombre . er
per ona es lo má común. La per ona está en todo
cada un de lo
hombre lo que no curr con cualquiera d lo atributo humano qu e
e plican p r la naturaleza.
n cualquier ituación de u ida,
ind pendí ntemente de toda ualidad, relaci · n, o determina ión accidental
de toda circun tan ia bi lógi a p icológica, ultural, o ial. te. lo
hombre on iempre per ona en acto.
Cuarta, igualdad per nal. Todo hombre e per ona en el mi mo grado
que lo demá . n cuanto per onas todo lo hombre on iguales entr í.
aún con las ma ore diferencias en u naturaleza indi idual , por ello,
o naturale in iolable . unca n ni
pueden on ertir e en "co as" .
C mo hombre orno di tinto en perfe ione , orno p r ona ,
ab olutamente iguale en perfección ' dignidad. a igualdad humana e basa
en la unifonnidad per onal. También ella e el fundamento de los derecho
humano . A í e indica en el Preámbulo d la Declaración Univer al de lo
Derechos del Hombre aprobada por la amblea eneral de la O . el I O
d di iembre de 1948, reunida en Parí 3
Pr ci amente comienza con e l palabra · " on iderando que el
re peto a la dignidad inh rente a todo lo · miembro de la familia
humana.. . ". ás adelante en el párrafo quinto, e indica que: "En la arta.
lo pueblo de las acione nidas han proclamado de nue o u fe en lo
derecho Jundamemale del hombre, en la dignidad el valor de la per ona
humana".
uel e a apelar e a la dignidad per anal en otro tre lugare de la
Declaración. En el artí ulo prim ro
dice, "todo los ere humano nacen
libre e iguale. en dignidad en derecho . · dotado como ec;tán de razón
conciencia, deben comportar. e fraternalmente lo uno. con lo o/ro ''. En el
artículo eintidó , e afirma que "toda per. ona " tiene una erie de derechos
"mdispen ab/e a u dignidad al libre de arrollo de super ona/idad". Por
127

�último, en el artículo veintitrés, se ilabla de "una existencia conforme a la
dignidad humana".

Se reconoce, por tanto, la dignidad de la persona humana y sobre ella se
apoya la afirmación de los llamados derechos hu~a_nos. Uno~: los aspe~tos
más positivos de la Declaración es el reconoc1_m1ento explicito por . cinco
veces de la dignidad personal. Sin embargo. dehberada~ente no se_ dio una
definición de la persona ni su dignidad. Se deJaba pendiente la
fundamentación última de la persona y su dignidad.
Quedaba, no obstante, redescubierto que todo_ser hu~ano es persona ),
por tanto sujeto de una dignidad inviolable. Se vio ademas como una tarea
central d~I mundo de hoy el recuperar la dignidad personal, que parece
olvidada.
Quinta, máxima individualidad. La persona designa siempre lo singular
Jo individual, al hombre concreto existente. Las cosas no pers?nale~, son
0
estimables por la esencia que poseen. En ellas. todo se ordena. mclu1da su
singularidad. a las propiedades y operaciones específicas de sus naturalezas.
De ahí que los individuos solamente interesan en cuant? son po~adores de
ellas. Todos los de una misma especie son, por ello, int~rc~~biab_les. No
ocurre así con \as personas, porque interesan en su misma ind1v1duahdad, en
su personalidad. A diferencia de todos_ los d~más ~nt~s singulares. la persona
humana es un individuo único, irrepetible e msust1tt11ble.
El ser propio, en el grado que lo posee la persona. y que la constitt~~e
formalmente, le confiere la auto posesión. En primer lugar, esta po~es1~n
personal se realiza por medio de la autoconciencia intelectiva o experiencia
existencial de la facultad espiritual inteligible e intelectual, que ~s ~1 modo
como puede conocer el ser. Gracias a ella, aunque en un grado l11mtado. la
persona humana se posee intelectivamente a sí misma.
En segundo lugar, se lleva a cabo la posesión propia de la persona po~
su facultad espiritual volitiva. Con esta auto posesión, la persona se ama a s1
misma, de un modo natural y necesario, pero no. desordenadamente, porque
entonces este "amor de sí" se convertiría en egoísmo.
Por ser dueña de sí misma -con sus facultades superiores, aunque en el
grado indicado, como corresponde a la limitación de la intel i,gencia Y de la
voluntad del ser humaner, la singularidad de la persona es mas plena q~e la
de los demás entes substanciales. Además, como la persona, por su caracter
fundamental se expresa en todo lo propio del hombre. en él todo está
atravesado por la singularidad. La persona humana es la suprema
individualidad en lo creado.
128

La persona merece, por ello, ser nombrada no con un nombre que
exprese algo genérico o específico, sino con un nombre propio, que se
refiera a él mismo. Las personas tienen nombre propio y si éste se da
también a objetos, como lugares geográficos, casas, barcos, etc., o a otros
seres vivos, como los animales domésticos, es porque tienen una relación
directa con personas. Se les ha nombrado con un nombre propio no por sí
mismos sino por estar en el contorno persona.

6. Persona, libertad y amor
Podría darse una tercera definición de persona, que se sigue de su
mayor posesión del ser, en el grado propio del espíritu, tal como establece la
doctrina de Santo Tomás, afirmando que es un fin en sí misma. La persona,
en su singularidad, es un fin, y no puede concebirse nunca como un medio
hacia las demás cosas. La persona. en este sentido, es un fin absoluto.
Cada persona, en su única y original individualidad es, por ello, un bien
supremo. La persona como fin último, en el mundo creado, es lo sumo y lo
supremo de todas las criaturas. Es la máxima participación en el ser y los
trascendentales, que fundamenta el acto de ser. Por poseer "más" ser, la
persona es más ente, más real, más unitaria, más distinta o incomunicable,
más verdadera, más buena y más bella que los demás entes creados.
También, por ello, su esencia es más completa y excelente que las
demás, en este sentido es más "real" o más sólida. Lewis caracteriza, por
ello, el mundo del más allá. por su carácter inmaterial, como más "sólido" en
cuanto más real. Explica que, "la luz, la hierba y el aire eran diferentes;
estaban hechos de una substancia diferente mucho más sólida que las cosas
de nuestro país, hasta el punto de que los hombres. comparados con ellos,
parecían fantasmas"39_

De ahí que no se utilice la expresión cosa para referirse a las personas.
Incluso persona y cosa se presentan como opuestas. Así se hace en el ámbito
jurídico, en el que cosa se toma por objeto de relación jurídica. Por lo
mismo, se emplea el pronombre "quien" sólo para las personas, igual que la
compuestas "quienquiera" o "quienesquiera".
En cuanto a su prioridad en la unidad trascendental, se manifiesta en su
individualidad. En la aliquidad, el cambio de la expresión "algo" por
"alguien" siempre es referido a la persona y a su dignidad. Con las
expresiones "ser alguien" o "creerse alguien", se significa, por ello, ser un
hombre importante.
129

..

�En el orden de la verdad trascendental, la supremacía de la persona
explica que sea el único ente que está vinculado con la verdad que está en el
entendimiento. La persona es aquel ente capaz de tener la verdad en el
entendimiento, o capaz de manifestar y declarar lo que las cosas son_; pero
también es el único ente capaz de ser el fin de esta verdad, en el sentido de
que sólo a la persona es a quien va dirigida esta expresión de la realidad.

Esta importantísima tesis de prioridad de la persona en todo orden
humano o natural, justificada por la máxima participación directa en el ser y
en los trascendentales, se puede relacionar con otra tesis de Santo Tomás que
se encuentra en la respuesta a la siguiente afirmación de una objeción: "lo
que es propio de los mejores, es más digno de lo que es común a todos;
como el razonar, que es propio del hombre, es más digno que el sentir, que
es común a todos los animales 1141.

La persona puede también definirse como sujeto y término de la _verdad
en el entendimiento. Esta superioridad de la persona, en todos los sentidos de
la verdad, permite que, de manera similar a la afirmación d~l Aquinate, _"la
persona es lo más perfecto que hay en toda la naturaleza , pueda decirse
que la persona es lo más verdadero que hay en toda la naturaleza.
1

La máxima bondad y belleza de la persona, el que sea lo más bueno Y lo
más bello en lo creado, hacen que sea un fin en sí misma. Para destacarlo,
Santo Tomás inicia una de sus obras, el Comentario a la Metafísica de
Aristóteles, afinnando que "todas las ciencias y las artes se ordenan a una
4
sola cosa, a la perfección del hombre, que es su felicidad" 0.
Según esta importante afirmación, todas las criaturas del mundo no
personales, -seres inertes, vegetales y animales- están al servicio del hombre
individual e íntegramente considerado, de la persona, por su rango
metafísico superior. También lo está lo realizado por el mismo hombre.
Únicamente a las personas, a cada una de ellas en su concreción Y
singularidad, tal como significa el término persona, se subordinan tod~s. las
ciencias, teóricas y prácticas, las técnicas, las bellas artes, y, en d~~ntt1va,
toda la cultura y todas sus realizaciones. Siempre todas están _al serv1c1? de la
persona humana. A la felicidad de las personas, a su ~le_mtud d~ b1~n, es
aquello a lo que deben estar dirigidos todos_ los conoc1m1~ntos c1ent1ficos,
sean del orden que sean, e igualmente la misma tecnolog1a, y todo lo que
hace el hombre.
La primacía absoluta de la persona se da no sólo en ~l orden na~ural,
sino también en el cultural o humano. Si las más gentales creaciones
culturales, científico-técnicas, artísticas, o de cualquier otro tipo, no
tendiesen a la perfección -especulativa, moral, estética, o de cualquier otra
dimensión- al bien de las personas, en su singularidad, que son solamente
las que pueden ser felices, carecerían de todo sentido y, por tanto, de interés
alguno. Todas son siempre relativas a la persona.. No hay n~~a, en este
mundo, que sea un absoluto, todo está siempre refendo a la feltc1dad de las
personas, el único absoluto en el orden creado.

130

Parece evidente que siempre las cosas más perfectas son escasas. En el
universo hay menos hombres, que animales; hay menos animales que
plantas; y menos plantas que seres inertes. Igualmente, en el mundo cultural,
son pocos los grandes investigadores, artistas, etc. Lo más común se
presenta, por tanto, como menos valioso y digno de estimación. Si se aplica
este hecho a la afirmación sobre la supremacía de la persona, parece, por
consiguiente, que el ser persona no sea lo más digno del hombre, ya que es
común a todos.
Santo Tomás, en la respuesta a esta objeción, basada en que cantidad y
perfección se presentan en relación inversa, resuelve la dificultad explicando
que: "La comparación entre lo más común y lo menos común (..) no es
válida, porque no siempre se cumple que lo menos común es lo más perfecto.
No es la escasez o la menor cantidad lo que revela una mayor perfección
sobre lo abundante, sino el ser fin respecto a unos medios"42_ Lo que
descubre una mayor perfección no es la menor cantidad, sino el ser fin de
otros, sean abundantes o escasos.
Por consiguiente, si todo se ordena o está al servicio de las personas
humanas, si todo es un medio para que consigan la felicidad, es porque todo
es menos perfecto que la persona. Por ello, cualquiera que cultive algún
ámbito de la cultura, está al servicio de las personas, de lo que son todos los
hombres, lo más común y corriente. Aunque la persona sea como el común
denominador de todos los hombres, que difieren en salud, biológica o
psíquica, en riquezas, materiales o espirituales, poder, cultura y en todas las
determinaciones esenciales, en ella está la dignidad del hombre y su mayor
dignidad. Lo más común, lo más ordinario, es precisamente lo más noble y
perfecto. La persona, en su singularidad, es lo sumo y lo supremo.
La persona, por ser un fin en sí misma, guarda la mayor relación con el
amor. Una cuarta definición que podría darse, siguiendo también esta
doctrina de Santo Tomás, es que la persona es aquella realidad que puede
amar y ser amada con amor de donación. Porque es capaz de ser un fin de las
otras personas, la persona es también capaz de dar y recibir amor. La persona
es el único ser que es capaz de ser sujeto y objeto de amor auténtico, de amor
de donación.
131

�Amar, como enseña Santo Tomás, es querer el bien para alguien43. Hay
dos especies de amor humano: el amor de posesión o de deseo y el amor de
benevolencia o de donación. El amor de deseo, que -se tiene a los seres
irracionales, y que por aberración puede tenerse igualmente a las personas,
no es desinteresado, porque en el fondo es amor de sí, que no es malo si es
ordenado. Aunque hay un objeto amado, el amor no se detiene en él, sino
que vuelve al sujeto del que parte. Lo amado se toma sólo como un medio.
En cambio, el amor de donación, que merecen y exigen las personas, no
es interesado. Con él, sólo se busca el bien de lo amado, que aparece como
un fin del mismo sujeto. El amor de donación supone el reconocimiento de
que la persona es el máximo bien y, por tanto, que es un fin en sí misma.
Podría asimismo decirse que se confiesan implícitamente los derechos
humanos, que derivan directamente de la máxima bondad entitativa de la
persona. Todo ser humano, por el mero hecho de ser persona, de ser un bien
y fin supremos, posee derechos en sentido propio. Su universalidad,
indivisibilidad, indisponibilidad, e inalienabilidad, caracteres esenciales )'
propios de los derechos humanos, se fundamentan igualmente en la bondad y
dignidad intrínseca de la persona, efecto de su ser propio, de su ser personal.
El amor de donación puede convertirse en amor de amistad, cuando es
bilateral. La reciprocidad es una exigencia de la comunicación plena a que
aspira todo amor. El amor de amistad es esencialmente amor mutuo,
correspondencia. Sin embargo, además de las propiedades de benevolencia y
reciprocidad, la amistad debe poseer una tercera cualidad esencial: la unión
afectuosa. La persona amada, en la verdadera amistad, es "sentida" como
"otro yo", como mi misma persona. Sentimentalmente la persona que ama se
transforma en la amada. Las personas que se aman afectivamente están
unidas en un mismo ser afectivo, aunque real y efectivamente son distintas y
continúan conservando su propio ser.
En la amistad, además de la unión afectiva, se da una unión efectiva.
Esta unión real o efectiva, en un cierto grado, es un efecto de este amor de
donación mutua. Se trata de una unión que es una comunicación o
comunión de vida, una convivencia.
La vida que se comunica en la amistad es la vida personal, la
propiamente humana. Por ello, en la donación recíproca amorosa. los que se
aman intercambian sus pensamientos, voluntades y afectos, que pertenecen a
la propia intimidad personal y son sus mejores bienes propios. Por ello,
Santo Tomás define, con Aristóteles, la amistad, o amor de donación entre
personas, corno ''mutua benevolencia y comunicación en las operaciones de

De esta importante definición del amor de donación personal, se infiere,
en primer lugar, que sólo la persona tiene biografía. En las narraciones de las
vidas de las personas no se determinan características o propiedades
universales del hombre, sino que se intenta explicar de alguna manera la vida
del hombre individual, la vida de una persona. La vida personal es la que se
comunica en las relaciones de amor de donación desinteresada.
A diferencia de los otros seres, las personas son las únicas que tienen
una vida personal, una vida biográficamente descriptiva, de la cual merece la
pena ocuparse y comprenderla en lo posible. Son las únicas que tienen
biografía. porque tienen una vida individual, única, una vida como proceso
unitario que no se explica únicamente por las características o propiedades
de la naturaleza humana en general.
En segundo lugar, que sólo es posible tener un amor de amistad, en
sentido estricto, con las personas. El amor de donación, por tanto, puede ser
llamado amor personal. Solo las personas poseen y suscitan este amor
supremo. El arraigo de lo personal en todas las personas se explica porque,
en ninguna de las etapas de sus vidas, puedan vivir incomunicadas. La
persona no está hecha para la soledad, y ésta se supera siempre con el amor.
Las personas han nacido para amar, y, por tanto, para no vivir en soledad.
Sólo el odio separa y aísla.
En cambio, es imposible con los seres irracionales, tanto los inertes como
los vivientes, plantas y an imales. Santo Tomás da dos motivos. Primero:
"Porque toda amistad se funda en alguna comunicación en la vida humana,
la cual es según la razón". Con los seres no personales, no se puede entablar
una comunicación en la vida personal, que es racional. Segundo motivo: "la
amistad se tiene hacia aquel, a quien le queremos bien, y hablando con
propiedad, no podemos querer bien a una criatura irracional, porque no es
de ella propiamente el tener el bien, sino sólo de la criatura racional, que es
señora de usar el bien que tiene según su libre albedrío 1145.

Las personas son los únicos seres que propiamente pueden ser felices,
poseer el bien en todas sus distintos gradaciones en la escala de los bienes,
aunque no lo haga en cada a una de ellas en su nivel máximo. La fe licidad la
tienen como posibilidad y, por ello, debe elegirla. Las personas son, por ello,
libres. Santo Tomás da la siguiente definición de libertad humana: "F.! libre
albedrío es una facultad de la razón y de la voluntad por la que se elige el

La libertad propia del espíritu del hombre en su vida
terrena corporal implica estas dos posibilidades.

bien y el ma/"46_

la vida"4 4.

132

133

�La libertad de la persona humana es un bien porque es la raíz del amor.
Sin libertad no hay amor. La libertad la precisa la persona para amar, porque
el amor personal, el amor de un espíritu excluye la necesidad. Escribía
Georges Bernanos, en este sentido: ''La libertad, ¿para qué? Es (.. .) una
célebre frase de Lenin y expresa con brillo y lucidez terribles esa especie de
desapego cínico hacia la libertad que ya ha corrompido a tantas
conciencias"47_ La libertad e para amar y el amor es para ser feliz

Persona libertad y amor van unidos. Los carriles de la individualidad
la libertad y el amor están unidos y se recorren conjuntamente. Sólo desde
este camino se podrá promover a toda persona y a todo lo de la persona, para
que sepa más sea mejor y, en definitiva, sea más feliz4 8.

Notas Bibliográficas
Véae: Agustín Baave Femández Del Valle "Filoofia del Derecho ",
México, D.F., Editorial Porrúa, 2001, pp. 687-689. El filó ofo mexicano
habla de "subversión de los valores" (p. 693). Sobre lo valore
trascendentes: "Nuestra vida, mientras vivimos terrena/mente, es ww
1

autoconstrucción ética que implora un auxilio que viene de lo alto. La
axiologia vivida día a día, es u sentido más profundo, se nos presen/a -así
lo pienso y así lo vivo- como una ''propedéutica de salvación". El resto es
silencio y espera esperanzada 11 (p. 698).
2 . Berdiaeff "Una nueva edad media''. Reflexiones acerca de los destino
de Rusia y de Europa (trad. esp. de J. Renom), Barcelona, Apolo 1933, 3ª
ed. 1fin del Renacimiento p. 9

3lbid, p. l l.
41bid p. 12.
51bid, p. 14.
6Ibid, p. 13 .
7rbid, pp. 12-13.
81bid, p. 24.
9Ibid. p. 25.
1Orbid, p. 27.
11 Ibid, p. 26.
12Ibíd .• p. 13.
l3c . S. Lewis, "La úlrirna batalla" (Trad. M. Martínez-Lage). Madrid,
Alfaguara, 1991 pp. 170 y ss.
134

14 . Berdiaeff "Una nueva edad media", op. cit., pp. 25-28.
15lbid p. 28.
16tbid pp. 21-22.
l 7Jbid, p. 80.
l81bid p. 17.
l 9rbid pp. 22-23.
20lbid, p. 23 .
21 !bid, p. 34.
22Ibid p. 28.
23rbid p. 67.
24tbid, p. 46.
25Ibid, p. 45.
26[bid. pp. 45-4627[bid p. 34.
28tbid p. 1Ol.
29rbid, pp. 22-23.
30Jbíd., p. 29.
3 l Abe lardo Lobato, ·'Senderos abierto hacia el nuevo humanismo en
Espíritu" (Barcelona) L/123 (2001) pp. 31-46.
32santo Tomás,' Summa Theologiae" l-ll, q. 81 , a. 2, in c.
33Boecio "Liber de persona et duabus naturi ". ML, LXIV, 1343.
34 santo Tomás "De Potentia" q. 9, a. 4 in c.
35Jdem, 'Summa Theologiae", III q. 19, a. 1 ad 4.
36Jbid, I q. 29, a. 3, in c.
37rd em, "D e Potentw
· " , 1, q. 9 a. 3, .m c.
38véase: Agustín Basa ve Femández Del Valle, Filosofía del Derecho ", op.
cit. pp. 765 y SS.
39c.S. Lewis, 'El gran divorcio. Un sueño " Madrid Ediciones Rialp 1997,
p. 43.
40rdem, " In Metaphysicam ", Proem.
41 Idem. "Summa Theologiae" I-11, q. 111, a. 5, ob. 3.
42/bid, l-ll, q. 111, a. 5, ad 3.

43cf. !bid, 1-11 q. 26 a. 4, in c.
44Aristóteles ·'Ética', Vlll, 2,3
45 Santo Tomas, Summa Theologiae ", 11-II, q. 25 a. 3, in c.
135

�46lbíd., I,q. 19,a.10,ob.2.
47Georges Bernanos, "La libertad ¿para qué? (Trad. Odette Boutard),
Buenos Aires, Librería Hachene, 1947, p. 65.
48sobre este sentido de la libertad ha escrito Basave Fernández del Valle:
"Si la idea de un placer o de una felicidad que se impone g fortiori, nos
desagrada positivamente y hasta nos humilla, es porque contraría la
naturaleza de nuestro ser libre. Por la libertad tenemos acceso al reino del
espíritu... Con ella nacemos a la vida consciente y con ella nos salvamos del
fracaso, porque es libertad para la salvac_ión y, por lo mismo, inserción del
yo en lo imperecedero. Por eso mi libertad es indelegable" (Agustín Basave

REALIDAD, POSIBILIDAD Y NECESIDAD
COMO DINAMISMO TRIÁDICO-TRASCENDENTAL DEL SER.
UNA CONTlNUAClÓN ESPECULATIVA DEL ANÁLISIS FÍSICOCATEGORIAL
DE NICOLAI HARTMANN DE LAS MODALIDADES

Prof. Dr. H.C. Erwin Schadel
Universidad de Bamberg
Alemania

Fernández Del Valle, "Tratado de Filosofía. Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvación", México, Limusa, l 995, pp. 121-122).

1. Del ser en el pensamiento al pensamiento en el ser
Si se busca una conexión estructural que reúna las diferentes acuñaciones filosóficas de las concepciones del yo y del mundo, se encuentra fácilmente una especie de movimiento pendular entre el yo (subjetivo) y el mundo (objetivo). El ir y venir de este movimiento muestra la inquietud del espíritu humano que se ve expuesto a una decisión en la inmediatez de su conciencia histórica. En efecto, él busca un todo; no obstante, experimenta su
condición de devenir justamente en que su temporalidad, jamás superable
del todo, impide el estar uno en otro completo de una visión total y obliga a
entrar en lo discursivo en un 'después' y en un 'al lado' . Para introducir, no
obstante, el proceso de mediación, la conciencia se diferencia o hacia adentro de sí misma (hacia un "racionalismo") o sale fuera de sí misma (hacia un
"empirismo"), con lo cual puede perderse la conexión con el todo. El punto
extremo de la unilateralidad lleva a su vez a una vuelta a lo contrario: la falta
de contenido conduce al método subjetivo-a priori a la concreción empírica:
la carencia en formación desafia al pensamiento objetivo-a posteriori a la
abstracción racional. Así se aclara en el contrapié de ambos modos de pensar
-en el cambiante penetrarse el uno al otro, de lo racional y lo empíricer- el
horizonte total de la realidad humana del conocimiento. Conocer no puede
ser concebido como un querer constatar o fijar, sino que más bien se determina esencialmente como una imitación real del ritmo del ser que pulsa en
la polaridad racional-empírica.

136

El acceso al movimiento del pensar de Nicolai Hartmann se abre desde
el polo subjetivo en dirección del objetivo: la proposición del problema lógi1
co se convierte en él en una cuestión ontológica • Pues Hartmann procede
del neo-kantianismo y procura superarlo desprendiendo lo objetivo del campo de determinación del subjetivo idealista y ganándolo con ello en su ser en
137

�sí2. Él da aquí una ilustración acertada del movimiento pendular ya nombrado. en cuanto que él considera su proceder como la "re\olución ontológica
del modo de pensar". es decir reivindica la "vuelta copemicana'' en un sentido mas propio que el de Kant mismo) reacuña "/a i11manene10 idealista del
pensar del wr en 1ma inmanencia del ser del pensar"'. l a acentuac1on
fu ene del modo de trabajar fenomenológico que resulta de e to, deJa aparecer la confrontación con los filosofemas de l lartmann en una luz especial.
[ stos pueden ser concebidos como las concreciones conceptuales de la \ 1s1ón del mundo de hoy. dominada en gran medida por las ciencias naturales.
E-sto quiere decir El ingresar explicito a las tesis ontologicas de l lartmann
significa implícitamente una confrontación de pn ncipim, con el espíritu tecnicista-emp1rico del uempo.
l lartmann entiende la ontología en conex.1on a determinaciones tradicionales como ciencia del "ente en cuanto ente'", cu)OS rasgos esenciales él
procura seguir aclarando por medio de un análisis modal Ese trasluce la conex1on de la pos1b1lidad. la realidad)- la necesidad (y sus negaciones. imposibilidad. irrealidad ) azar), ) constitu)-e as1 "la médula ma.\ mta1or di! lu
ontología"\ en lo siguiente ha)' que prestarle atención pnmanamente a ella.
Si Hanmann tiene razón. es el análisis modal el ql•e aparentemente no
atrae "interés a/~uno. en la Yula actual'" )' primeramente parece "formal)
sm 'itgnif,cado". "cargado de una substa11cia e\plo~m, va qui! contie11e
en sí toda la crisis del ser y del 110 ser'", )' se puede decir "que en el grado
de su superación r:enJe en gran medida la rnerre de la fi/o!iojia .mtemút1ca
de nuestros días' . Los antiguos maestros de la prima ph1lmopl11a (Anstoteles. Leibniz. \'.olff. Hegel) se han ocupado siempre más o menos c,plícitamente de los problemas modales. En ellos se puede observar: ".1l!g1111
L uán profundamente liaran penetrado la relación de la po.Hh1/idacl i la rea1,dad y supieron sacur las consecuencws dí! el/u resultando las ulteriore.\ te1
HS en la ccmstr11cc1ón ele rns \/Stemas doctrinales " Conforme a esta determ1nac1ón fundamental le adviene al análisis modal una "pos1
11 c1ón clave
dentro de la problemat1ca ramificada del 'ente en cuanto ente "' "El muíhs1s modal penetra en el encaje de po.\1bílidad y reahdad necl!~idacl y a=ar. J
gana a partir de la relación particular. qui! contraen lo!i modos en c11rso de
los rncesos del mundo, el mterior aspecto ontológico del fer real como tal
que hace posible por lo menos mdirectamente su determinación positii·a
Correspondiente al rastreo emp1nco de su pensar Hanmann se dedica
entonces al análisis modal. primariamente en el "ser real" o en la ··esfera rc01
a1"13 La "gran pregunta sobre qué es la ·realidad en s1 · • const1tu)-e el ner, io de sus investigaciones y le atribuye una cierta independencia frente al
escalonamiento tradicional de las modalidades. es decir enfrente
al "encm11
l/am1ento mua/ de la realidad entre posibilidad r necevidad" ~

°

138

En el senttdo de los tres pasos metódicos de "fenomenología. aporetica
, ,,16 se hace ahora necesario
. que en pmner
.
teona
lugar vengan a la exposición
las características del análisis modal de l lanmann, que en segundo lugar
tomen la palabra las aclaraciones, es decir, que sean examinadas en su ser
conclu)-ente, )' que en tercer lugar se destaquen algunas perspecti\as para
una continuación en la interpretación de la realidad.

2. Parte principal
2. l. "Expulsión de los fantasmas"

El análts1s modal de Hartmann se esfuerza por una concepción estrict1
del conte:\to de la realidad. ella promete entend1m1entos más profundos en
tanto que sea dominada por un rasgo paradoJtco fundamental segun
Hanmann un árbol apolillado no puede caerse sólo a causa de su estar apolillado. Esto sucede rccien cuando sobre\1ene como cond1c1ón ultima de la
red real de las ~ausas un soplo de viento El árbol. entonces. debe caerse al
mismo tiempo1 ¿Que quiere decir esto? A la , 1sta de la historia de las 1deas
trata Hartmann de rehabilitar la noción megárica de la posibilidad frente a la
aristotélica (} escolasuca) 1. BaJO atenc1on s1stema11ca su interés es que.
conforme a la llamada "ley de di\.isión de la posibilidad" (- "En la esfera re19
al la posibilidad del ser cxclu)e la posibilidad simultánea del no ser") se
determina hacia un contenido positivo el concepto vago de la posibilidad. e-;
decir el mero ser-posible de la "posibilidad d1syunt1va" en la que coexisten
··)as... antípodas contradictorias A ) no-A "2º La posibilidad real según la
acuñación de I lanmann exclu)'e con eso en el ,;er real cualquier posibilidad
del no ser. l-lla no puede ser identificada con posibilidad al'tuna parcial
puesto que se completa recién materialmente cuando la sene de condiciones
de la cosa a constituirse se ha llenado hasta en su parte ultima)' más pequeña Ocurrido esto.)ª no puede faltar el que con la posibilidad real a la ,ez se
r~alice la necec;idad real Con otras palabras· · Las condiciones de la pos1b11
hdad real de una co. a son a la , ez las condiciones de su nc~es dad re r·' O
en agravamiento paradójico· Dentro de los límites de la esfera real. .. algo es
2
posible recién cuando es tamb1en nccesano·
Con eso la tendencia principal en la ontolog1a real de Hanmann debena
quedar esbozada a 1 \1ediante lo que él llama 'expulsión de los fantasmas··~ deben ser desterradas de la esfera real las "meras" pos1b1hdadcs que
\agan sm referencias. las indeterminaciones) las ambigüedade::. La "dureza
de lo real'' se hace ahora patente como "la dec1s1ón absolutJ de ser )' no
ser..: 4 13aJo la 1mpres1ón de esta dec1s1on se llega fácilmente a comprender
la realidad real como "realidad en el sentido estricto y más propio -~s. En
139

�esto se destaca una distinción modal fundamental con la que se supera el escalonamiento tradicional &gt;ª mencionado: Realidad (segun Hartmann. realidad real) se muestra como modo fundamental, i.e. como modo absoluto al
que se refieren la posibilidad &gt; la necesidad y que de ahi se pueden denominar como modos relacionales26 Se puede decir también correspondientemente con esto que la ··posibilidad} necesidad representan meros momentos
2
modales de la relati\ 1dad en el ser rear· ' Hartmann llama a este ser real
también·· er por antonomasia..~• La pregunta es entonces &lt;-Es este ··ser por
antonomasia" al que apunta Hartmann ·'realmente'' absoluto? t."Puede" )
"debe" ser entendido así? ¿Llevó Hartmann el análisis modal real-ontológico
de hecho a una eliminación de la casualidad? O 6 vuelven a salir a luz aqu1
los "fantasmas'' expulsados por otra parte?

2.2 ¿De..,enir del ente en vez de devenir al ser ?
En la doctrina modal empírico-categorial de I lartmann no podía quedar
inad\ertido el fenómeno del devenir(&gt; del perecer). Al examinarlo más detenidamente resulta la deterrninacion del de\enir como la prueba al ejemplo
de su analíuca modal Como ésta se ocupa bajo las condiciones elegidas por
ella misma del método descnpti\o siempre ólo de lo concreto-acabado. de
lo :&gt;-a-de\emdo. no puede traer a la "ista tanto el de..,enir como rca\11ac1on de
una posibilidad, como tampoco la cond1c1ón de esa pos1b1hdad &gt; la realidad
de esa condición y e to significa- finalmente una estructura de consutuc1ón no devenida de todo lo de\ iniente, un "ser metafísico por antonomas,a"•i. l .a supos1c1ón de un ser tal se permite. sin embargo por la ob ervac1on de que siempre es la figura básica de algo la que se despliega &gt; rcspccmamente retira. [sta figura le otorga al ente en sí su indi\ ,dualidad&gt; le posibilita al pensar identificarlo. Ella perdura por sobre todos los cambios 1,;0mo centro estructural de t::&gt;do lo mudable, mediante ella puede decirse lo que
algo será ante!&gt; de surgir ) lo que algo ha sido de-.pués de pereu;r. En
l lartmann pasa lo fis1co-fcnomenal. sin embargo. como inexccdible ) la entidad metafísica de algo debe ser supuesta como transtntehgible e 1rrac1onal.
"El ser m1 mo", dice l-lartmann, queda .. tntocado. detrás del fenomeno
El de\enir del mundo fenoméntco. según ello. tendna que &lt;,er presentado
baJO la epoJé del concepto del ser Hartmann, no c;ost1cne e a consecuenc.1a:
comete una mctábas1s ) trata de di imularla desacreditando (en el sentido
del ps1colog1zar de l...J1evschc) la contrapo ic1ón del ser} del devenir como
una contraposicion 'desde el comienzo oblicua ,.JI } ·defcctuosa..,~. l·n 1.one,1ón debe ser tomada más fácilmente la tesis de que: "el de, cmr m1.,mo. el
proceso real... de lleno "-'ª un "denntr óntico ) no primariumente un devenir al ser"".

Las consecuencias de este hipostasear alcan1.an la doctnna modal de
Hartmann DeJan aparecerla tensa&gt; en ciertos aspectos contradictoria. Visto
en conjunto. la contradicción de un "incondicionado condicionado.. no puede ser quitada del medio El devenir real, que debe valer como absoluto,
contiene al perecer como condición: en un mov1m1ento altcmante-dialécttco
donde todo se mezcla con todo: "las cosas de este mundo 110 surgen de~de
una nada, sino siempre de algo a saber unas de otras y perecen 110 hacw la
nada. smo que sólo pasan de unas a otra.\ El pasar de la una es idéntico
14
con el nacer de la otra " •
Considerando. no obstante, en el análisis del devenir la pos1c1ón de la
consideración "en medio del proceso•·3\ parece como que pudiese alcanzarse una vista del mundo sorprendentemente cerrada. en la cual la noción
16
anstotehca de la posibilidad se haya "superado'' ; en efecto. "el proceso
natural'', así parece pues. "no marcha del ser posible hacia el ser real, smo
del ser real del uno al ser real del otro"": "Cada causa &gt;a es el efecto de
causas previas, cada efecto es a la vez causa de efectos sucesi..,os
.. la natu11
raleLa no es stno un compleJo mfimto de senes causale:," . La aceptacion de
una causa transfis1ca que subsista en si misma parece no ser necesaria baJO
e te punto de ,1sta Pues la causalidad de la que se trata aquí "no es la de la
cau.m immanen~ que se consef\a en el efecto, sino la de causa tramiem,
que desaparece hacia adentro de su efecto"39 ··Fn esta dependencia corrida
surge ... la conexión funcional'...i . Bajo cuyo dominto parece haber quedado
stn validez no solo la noción metafísica de la causalidad. sino también la de
41
la finalidad )' la de la libertad parece haber caducado "leres neutrales 5e
mostraron como los poderes dommantes de la nawrale:a y12la relac,on de
cuuw) efecto reina de'ide abaJO en los sucesos uni, ersales ·· •
Hasta aquí las opiniones del que mira las cosas "'en medio del proceso".
1.:1 "cambio permanente de los estados'""' que, porque la cadena de las cau':ias hacia el seguir mo, 1endo un eslabón coincide con la cadena de los efectos, ha&gt; que deterrnmarlo como •'identidad continuamente desplazada'-4\
esto no deJa al pensamiento tranquilizar e. Examinando ) desplegando las
condiciones de la comprensión ··natural'' de la causalidad se descubre que la
"necesidad" (aparentemente omnipotente) •· .. lle\a en sí el pnnc1pio de la
propia suspens1ón"~5. "Pues se encuemra en la esencia de la relattvidad t rtertor, md,car .\lempre mú'i allá de sí mmno hacia otro}' no poder cewr con
este regres.ws hasta que alcance los línutes de la conexión etl\tente del ser
El primtr miembro del encadenamiento es siempre meramente real 'itn ~er
6
11ecesar10 Y e~o quiere decir que es casua/'"' e puede decir entonce· "que
en los límites de la esfera. la dependencia se \Uelca en desprendimiento, la
necesidad en casualidad'...17 _ O formulado más precisamente: "Como en el
pnmer m1cmbro ... pende siempre el todo de la serie, así está ligada al mi::.mo
tiempo con la casualidad del pnmer miembro, la casualidad del todo. En e. te
141

140

�sentido el todo de la esfera real es y pennanece como algo casual. Y todo lo
que hay dentro de ella, ya sean miembros singulares o uniones, comparte la
casualidad total. Por eso es también la necesidad del nexo real que entreteje
al todo en el fondo último necesidad casuaf,4 8.
Con eso Hartmann mismo ha expuesto en analítica estricta, el rasgo
elemental aporético de su principio mismo de pensamiento. Cuando él llega,
en efecto final "a una necesidad absolutamente casual o a un determinismo
absolutamente indeterminado',4 9, así se puede ver coincidir en e ta antinomia
tanto la concepción técnico-causalista de la existencia cuanto la existencialista-caótica. ¡Extrema ·e tangunt! ¿Que consecuencias resultan de eso? ¿Se
desplaza ad innfinítum con la "identidad continuamente de plazada" la pregunta por la identidad en sí? "¿Tiene que morir la analítica existencial la
que pasa a la contradicción de una 'necesidad casual,' en las tinieblas de una
irreconocibilidad indisoluble"?50 ¿O es que la ontología modal de Hartmann,
en la que se hace el experimento de pensar de ' óntico devenir', no es otra
cosa al fin que lo que quería evitar a cualquier precio a saber, un sistema
postulado o construido"51 , que implica el fracaso del hecho autonomista y
deja sin tocar la realidad? En otras palabras: ¿Es realista el "realismo·· ontológico de Hartmann?
Tales preguntas adquieren relieve sobre todo porque el ensayo de hipostasear de Hartmann procura estamparle al devenir contingente, condiciones del ser absoluto. Si e acertara en desenredar esta mezcla de dimensiones
y en hacerlas patentes como tales así ería de esperar que no sólo fuera suspendido el contenido de la verdad de! análisis modal de Har1mann. sino que
también pudieran ser i tos el er y e! devenir en su relación 'real' .
Si se quiere así, la situación argumentativa en la conexión presente
puede observarse como contraria a la que produce la empresa de !a teodicea.
En ella se trata de justificar lo absoluto perfecto frente a lo contingente imperfecto ahora se trata más bien de preservar lo contingente de la sobrecarga
por medio de lo absoluto. En otras palabras, Kant e cribió' sobre el fracaso
de todos !os ensayo filosóficos en la teodicea"52 para legitimar el experimento de autonomía moderno y para preparar el e pacio teórico para ello.
Ahora habría que e cribir "sobre el fracaso de todo los intentos filosófico
en el realismo absolutista" para calificar al mismo experimento en su aporía.
Hartmann no recela la paradoja y afirma: 2Una nada no exi te en este
mundo" 53 . ¿Podría ser - paradójicamente- que lo no-paradójico sea fiel a la
realidad? A saber: la nada existe en el mundo como !o aún-no-estartenninado. Se manifie ta en el 'fluctuar y vacilar'' 4 en "!a ambigüedad de
las eventualidades'.s 5, en " la variedad inapreciable de posibilidades pen142

dientes ' 56 en el "inconstante afán de necesidad incumplida" 57 , en el anhelo
por lo pennanente"58 .Y ¿puede ser comprendido el devenir en su contenido
en sí, en tanto que la tensión que reina en esos fenómenos deficitarios permanezca sin considerar, a favor de la analítica modal de Hartmann? ¿Es
"realista" excluir tales fenómenos de la realidad del devenir? Hartmann debe
abordar esta exclusión porque la aceptación de una contingencia del ente
(cuyo ser-necesario-no -desde-sí-mismo, y cuya posibilidad al ser como al
no-ser) es contraria a su tendencia de absolutización. A causa de su método
empírico-fenomenológico sólo alcanza siempre la capa más exterior de concreción del ente, es decir su "estar después' y su "estar al lado" espaciotemporal. La dimensión metafísica del proceso de constitución le pennanece
inaccesible. De ahí procede el que la esencia -la que se diferencia del ser por
medio de la no-necesidad- no puede ser pensada en e! interior del ente real
sino que tiene que ser puesta como una nueva esfera dP.I er "al lado de este: la esfera ideal 'blanda" y casual es empujada hacia afuera de la esfera real "dura y necesaria59 • Como se podía ver, la expulsada "aparición de los
fantasmas regresa como "necesidad casual". Esta es dominada por el contraste contradictorio; dentro y fuera de sí no tiene nada que pudiera sacarla
afuera de la indiferencia que resulta de eso lo que podría darle a ella "el
valor l de probabilidad '60 . Es y permanece una cosa de imposibilidad.
Lo que guía a Hartmann en su análisis moda! -a través de todas las
exageraciones- es el empeño genuino de alcanzar al 'ser completo' 61 . No
puede por eso aceptar ningún mundo real dividido, ningún semi-ente al lado del ente',6 2• 'En el ámbito teórico-ontológico',6 3 él trata de superar "el caso ... de la desmembración de posibilidad y realidad" 64 haciendo resaltar la
legalidad inter modal. Esta muestra un fonnato universal en tanto que ella ve
existir "el ser real ... en su ser al mismo tiempo posible y necesario"65 . El estar uno adentro del otro expresado en ese "al mismo tiempo" un estar de la
realidad, la posibilidad y la necesidad, se acentúa más cuando se le reconoce
como algo meramente fáctico-real claro como "dureza absoluta y resolu. , ,,,.66

CIO

.

La pregunta es, pues, cómo puede ser concebido este estar uno-dentrodel-otro de las tre modalidades en un modo coherente, es decir, cuál es la
razón para esa "dureza absoluta' apostrofada o para el "estar excluido del no
poder ser' 67 dentro del proceso real. Se puede seguir a Hartmann en tanto
que él califique a la realidad como un modo fundamental, la posibilidad y la
necesidad como modos relacionales68 . Con ello queda indicada una cierta
unidad Ó!ltica de referencia que aún requiere una aclaración más detallada.
Hartmann conoce una "relatividad interior',69 de los modos relacionales al
modo fundamental; y él acentúa, como se mostrará, con razón, que la "relacionalidad" de estos no es necesariamente "un contraste a la absolutez" 7º.
Pues también "las relaciones pueden ser absolutas" 71 •
143

�¿Cómo pues. puede pen ar e esta relacionalidad de po ibilidad y neceidad? ¿E la aceptación d una 'relación de cubierta· 72 d posibilidad y nece idad ya suficiente? Bajo la condicione ya e plicitada del prin ipio del
p n ar de Hartmann. ignifica una r !ación de cubi rta: la p ibilidad e
''cubre·• con nece idad, en tanto qu el in tante, n 1cual la adena de condicione e colma, trae con igo a la 1e: el r po ible
I er ne ano de
una circun tan ia.
Como parece lo deci ivo ha d a eriguar en el ·a la ez•· d e e in tante. Pero entrando más en detalle e pre nta al mi mo ti mpo una difiultad en el hecho de que po ibilidad ne idad bajo las upo icione d
Hartmann no mue tran di tin ión al una propia.
dejan ob ervar e en u
de enir· no pueden er recon ida como fa e de de arrollo relativamente
di tinguida de lo que na e. Pu e ún u determinación emergen iempr
recién en el 'último" momento en I que la cadena d condición e completa luego, no ob tante no como momento ingulare identificabl • . ino
en la 'r !ación de cubierta': coinciden en el "a la ez del momento in haber dado a recono er u cara e encial . '"De pare en·•74 en la realidad
momentánea dejan reca r a ' ta u' producto·• 5, en la mi ma anonimidad.
Pero con e o ería ah ra cara t rizada la "dureza ab oluta". itada má
arriba como la brutalidad de un' eguir empujando md tenible .7f,_má preci amente: de un eguir mpujando qu ambia dialé ti amente . L u euni er_ale re ultan - p r en ima de un ahora om ·'límite mo ible'· 7
entr el pa ado )' el futuro- d la u e ión d realidade mom ntáne anónima . Re ultan er " uce
indifer nte . m bjeti
orno facto
mon truo o que de í mismo no permite r ono er ninguna e tructura im n r ninguna huella de entid .
¿Abandonamo con e o el gan r un entendimi nto obre lar la i nalidad de realidad po ibilidad } n ce idad? ¿ o no h mo de \ iado a a
más que nunca del objeto de una captación coh r nt de e ta modalidad ?
ea como ea. Una di ordancia del análi i modaJ de Hartmann ale ahora
a la luz con toda claridad, a ab r, la de que se pres nta de modo fundam ntal la realidad -en ontra de u determinación- como 'produclum" 19
como ·' roducen ' . Como "producen ' verdadero ería de e n iderar
gún Hartmann la ··cadena d condición'', que e titula in lu o 'cau a
ciente.. 0 pero que al final re ulta er no uficiente en tanto que egún la
deliberacione dicha tiene que reducir e com "identidad ontinuamente
de plazada" a la impo 1bilidad de una '·n ce idad ca uar· ad ab ·urdum. La
'"mal-n ción enorme' 1 d la con ideraci · n modal I ico- ategorial
hace
patente en que ella tiene qu de plazar -por e itar delibera ione tran fi i14

as es d ir trascendentale - la e plicación de la conexión inferior de realidad, p ibilidad ne idad por la referencia exlerior de la 'cadena de condición' : 'La necesidad·, die Hartmann lapidariamente ·'tiene en í la 'r lati idad e terior' 2• on ello e mue tra el hacer e ab oluto d la ··r la1ividad
xterior". La fundación d la cone ión causal de Hartmann e mue tra como
la "proyección del pen amiento eleático-megárico en el plano fí ico: la nece idü.d metafísica del ser eleáti o omni omprensi o pa a a er una ne esidad que conclu e al ente en u concreción fi ica '83 . E ta nece idad tiene arácter u urpatorio: lla promete lo que no puede rendir. Ella mi ma e •· in
cau a" ··ca ual" : e acer a de de afuera a la m dalidade de una man ra
· 10 fáctico-temporal; no e funda ni de pli ga d de la e encia del er mi mo.
2.3. La modaJidade como momento~ d la identidad d I er tri- unitario

n la aporía qu a abamo de er, e destaca el camino de la u Ita:
Para poder " u p nder' el contenido de sentido del análi i modal de
Hartma~n tiene q~ 7 negar _e pri~ero ~I _cará~ter ~ ul~torio-pro ecti o. 1
pen amiento e dmge aqu1 a la relat1 1dad interior · de las modalidade
que Hartmann deja in a larar, i bien alcanza a con tatarlas en la capa má
e. terior de la concr ción del ent real
to no ob tant a u modo d er
e ageradamente empíri o. n una penetración e peculati a de la relati"idad
modal interior deben ele ar lo principio de Hartmann hacia u au a de
legitimaci · n. e realiza lu go una tran i ión d I análi i modal hacia el 'a la
ez' del momento etern . que alumbra interiorm nte. Ha que de encadenar
la rea lidad. la po ibilidad la nece idad de la rela ión e ·terior del en adenamiento ha qu incorp rarla en el espacio inter ior m tafi ico del ent .
n tant que ellas e perimentan con ello una clarificación en el entido de
lo 'tra cendentale •· (unum. verum, bonum), e hace claro en el cone o di tint - ompo iti o que el la deben considerar como momento (movime111a) de una unidad d mo imiento e tructurada triádicamente del acto del
r mi mo qu lo abraza todo 6.
in la depend ncia d lo e terior la realidad puede er comprendida
ahora orno modo fundamental o primordial en el ntido de qu determina
la unidad real ab oluta, el imple er- n- í-mismo del ente, primariament
como actuar. Realidad quiere de ir por e o la ejecución d la identidad del
nte qu e con titu e ontinuam nte a í mi ma. ada podría er, ni r recono ido i no fuera p netrado y creado por e ta realidad. tia e en toda
la diferencia ione (e mo en ual- spirilual objeto- ujet , afuera-adentro.
arriba-abaj , te.) la ba e anticipant de omunicación del ente n í mi ma- mo"ilidad tranquila, brotar-permanente-de de- í-mismo} por e o cau a

145

�eficiente por antonomasia. Sin tensión usurpatoria puede atribuírsele el "ca· ºd ad mago
.
tabl e "87.
rácter. .. de la product1v1
Partiendo del hecho de que la realidad contiene en sentido absoluto un
narse
y darse 88 se hace visible el significado ontológico de la. posibiliema
,,89
d ,
dad. Ya no está más puesta en la 'cadena (megárica) de las con 1~1one~
ya no tiene que ser empujada afuera del proceso real como potencia (ansto~
télico-tomista) sino que ella se da por resulta~o dentro del_ a~lus essend1
como aquella fase del movimiento en la que ~e 1~terpreta a s1 misma la realidad primordial, es decir se destaca desde s1 misma y con ello en la pura
oposición de sí misma90 . En esta objetividad interna el ser se vuelve prese~t
a sí mismo. El sale enteramente desde sí, por medio de lo que se examina
totalmente y se mide completamente se aclara a í mismo de lleno. En este
desmontaje se expone lo que en su unidad precedente ~a es des~e. s_,empre:
su verdad. Su ser-afuera-de-sí, la idealidad de su esencia, le pos1bil 1ta est~
completamente para sí. De ahí que el auto-desplieg~e _de lo absolu~o-~ac1a
adentro del ser ideal deba verse como el lugar ontolog1co de la pos1b1ltdad .
Si bien a causa de su auto referencialidad al fondo real, el ser ideal no es una
nada, a causa de su aniquilamiento (esto es su exteriorización desd~ el ser)
no e tampoco aún en el sentido completo. Es un momento medio Y r:1~diado del proceso· él es posible: él e tá a punto de' entrar en la perfecc1on
de sí mismo.
De ahí que la necesidad no sea nada de aquello que se le imponga al
ser desde afuera. Es más dura que la 'dureza de lo real' de ~artmann, Y~ que
no se origina de la casualidad, sino de la esen_~ia ~el ~er mismo. Consrnuye
la fase de completitud del acto del ser su reun10n intenor. En u efecto final
ella significa 'decisión ... absoluta' 91 y "unidad estable'.'9: 3 ''Excluye al noser" (que caracteriza la idealidad como estar-fuera-de-si) y representa con
ello la base de legitimación para el discurso de Hartmann obre el estar e~cluido del poder no ser '94. Dado que por medi? de la. bon?ad como necesidad incluyente, es excluida hacia afuera cualquier no-1dent1dad el s r alcanza ahora desde adentro su auto-conformidad; en lo bueno concluyen~e encuentran la verdad dadora de forma, como el flujo de la unidad efectiva su
realización perfecta de sentido.
El "ser por antonomasia", se ofrece así como círc~lo triple_mente ritmizado en donde se manifiesta en la transición de la idealidad hacia la bondad;
su "belleza espirativo-pneumática"95 y se hace evidente su 'ternura absoluta 96_
Las modalidades realidad, posibilidad y necesidad pueden contemplare ahora en su conexo tran modal97 • Ellas resultan como momentos trascen146

dentales de la auto-articulación dentro del "a la vez" eterno del acto del ser
tri-unitario98 • Su movimiento inmutable de totalidad se realiza en una estructura de orden que deja vibrar en una armonía el diferenciarse catártico y
el reunir integrativo99 , individuación y comunicación. Este concierto de la
duplicación que brota de la unidad constituye la plétora infinita de la realidad de lo trinitario mismo. La definición amplia de Hartmann: Real es sólo
lo que tiene determinación" 1º0 podría desplegarse de la siguiente manera en
el sentido de una metafísica triádica: ' Realidad" es el proceso del ser que
brota de sí mismo, que sale hacia la posibilidad de la purificación esencial y
en ello se determina unívocamente en tanto que aspira con necesidad a la
unión satisfactoria: Él es desde sí el principio incitante (causalidad) por sí el
centro formante (ejemplaridad) y en sí el fin unificante (finalidad)'º '.
Con eso la disociación del ser de Hartmann se conserva en una esfera
real e ideal es decir integrada en la estructura de la unidad del acto indicada.
Por eso la idealidad debería colocarse ya no 'al lado de la realidad; más
bien representa un momento de despliegue de la misma, mientras ~ue por la
bondad se garantiza y se completa el indisoluble mantenerse juntos 02 .

3. Corolario: la tríada negativa
Después de las exposiciones del tercer punto precedente, en el que se
trató particulannente de destacar la estructura básica trascendental del acto
del ser como tal, podría surgir la impresión de que hubiese que escribir de
nuevo "Sobre el fracaso de todos los ensayos filosóficos en la teodicea".
Pues la perfección adjudicada al acto del ser, podría decirse que no se encuentra en ninguna parte en el aquí y el ahora. La especulación, por tanto,
¿se ha retirado de nue o a una quijotería?
En la réplica a este reproche eventual habría que indicar que el acto del
ser sí opera en cada ente y determina su paso de constitución, pero que e ta
participación se realiza según la forma esencial del ente particular, es decir,
en el más o menos' analógicamente 103 • Como lugar ontológico del mundo y
del hombre hay que determinar por eso al 'ente , el estar entre la imperfección absoluta y la perfección absoluta. El inconstante uspenso de ese "ente" con tituye la e encia temporal e histórica del hombre, y encuentra su
sentido en posibilitar a fondo la libertad humana como una indiferencia.
Pues, en el caso de una "creación por un rayo , es decir, si la fundación y la
perfección del mundo y del hombre coincidiesen en un punto, el hombre no
tendría ninguna oportunidad para su autorrealización . Si un Dio , a fin de
perfeccionar el mundo, lo más rápido posible le quitara al hombre la decisión racional-libre (la que necesita tiempo y campo de experimentación en lo
147

�temporal i.e. el mundo), la perfección que significa en su completitud una
deci ión racional-libre no podría nunca perfeccionar e. En otras palabras:
Sólo porque Dios no quiere querer en lugar del hombre está queriendo con
ello la perfección para el hombre 10~.
En vistas al acto triádico absoluto puede fijarse el ser-y-a-la-vez-no er
del ente finito - la contingencia que Hartmann trata de desterrar del proceso
real por medio de u análisis modal- como 'estado intennedio quebrado
triplemente. Como punto de partida se ofrece aquí la deliberación iguiente:
'Cada uno e un tri-uno. Lo mismo vale para la no-identidad la de unión:
ella no puede conservarse in un tercero que introduzca el doblamiento en
un triple no-uno. Entonces cada no-uno e un triple no-uno 105 . Cada ser
contingente toma parte como contingente tanto en la di per ión de la nada
como también en el recogimiento del absoluto. Esta discrepancia se expresa
en que aún en la de aída e trema en la nada no puede perder la uni er alidad absoluta. Pue la univer alidad trans-temporalmente acabada del ente, el
er triádico en razón y libertad también le imprime a lo más incompleto su
carácter en tanto y en cuanto que existe. Pero eso ignifica que en toda las
desavenencias posibles e imaginables de la exi tencia finita iempre pueden
di tinguir e tres ámbitos: el de la pérdida de la unidad originaria en catá trofe naturale y enfermedades (malum phy icum), el de la p ' rdida d lo entendimientos esenciales en la necedad (malum noeticum); el de la p · rdida
del querer hacer puro en per er idad moral. corre pondientemente maldad
(malum ethicum) 1º . on la ayuda d esa tríada negativa, puede di tinguirse
la "universalidad' confusa de la inautenticidad, qu reina en todo lo imperfecto. (Una fenomenología de la nada, que queda aún por e cribir, tendría
que partir por tanto de la tríada negati a).
Por medio de la tríada negativa, e inclu e hacia adentro un crit rio del
juicio de la concepción de la realidad. Ya no t ndría que aceptarse que todo
·' lo que es, realmente real... es racionar· 101 • La teoría del ser ya no tendría ni
debería pintar · gri en gris" 1º8 . Lo malo el sufrimiento ya no e considerarían como "realísimos' 109 • Sin negar la irulencia de su realidad irreal e
podría decir lo que on ·r almente' : privacione má o m no inten a del
ser en declive de lo trinitario. Pue el acto trinitario no es ólo el fondo de
medida d todo el ente po itivo de todo lo bien formado · él mue tra a imi mo también -y esto dep nde de la vista- en cada d cli e en cada de proporción su abso!utez. Pues el hombre ya debe er desde iempre. para
poder 'estar" enfermo· a debe ser desde siempre para poder "ser" necio: a
debe er desde siempre para poder ' ser malicio o. i el "decli e" e reconoce como declive, así es este reconocer al mi mo tiempo una "subida", qu
hace evident la determinación ontológica de todo el de enir: la participación en la integridad de lo trinitario. Este queda ile o en sí en lo que es,
aunque e multiplique comunique infinitamente. e asemeja a la melodía
148

com~leta_ que conserva su perfección pese a que ella sea o no percibida por
alguien; iguala al fuego que con erva su e encía inalterada y su quererse
propagar, en t~do lo cual pennanece inmutable. i el mundo es y deviene en
una ta~ ~~usa_ 111manente, resulta como "fin" del mundo aquello que supera
u _es~1~1on_tnplemente quebrada y regre a a la pura plétora de su comjenzo tnmtano. Pues "como antes de este mundo y antes de todo lo mucho lo
falso lo malo que nacieron en é te, no e i tía nada fuera de aquel eterno
Uno, Verdadero Bueno así de pué del cao confu o de la di cordias falsedades y maldades mundanas no permanecerá en el Dios eterno nada más
que Unidad unificante Verdad expendedora de fuerza Cordialidad bienaventurada ' 110 .

Notas Bibliográficas
Detalle sobre la génesis del modo de pensar de Hartmann en Gerd Wolandt Hartmanns Weg zur Ontologie. En : Kant-Studien 54 ( 1963) 304J 116.
2 Cf. aquí las exposiciones detalladas en Josef Stallmach, Ansichsein. Unteruchung zum Verhaltnis von Sein und rkennen im An chluB an icolai
Hartmann. En: alzburger Jahrbuch für Philosophie 23/24 ( 1978/79) 39-60.
3 1texto significativo dice textualmente:
1

· La_ reacu~ación on~ológica de la inmanencia idealista del pensar en el er
hacia una tnmanencta del ser en el pensar significa la inversión del 'hecho
copernicano' de Kant. A í como allí la razón e le antepuso al ser, así aquí el
~r a la ~azón. Tomada con exactitud la comparación con Copémico e
aJusta meJor a la revolución ontológica del modo de pensar que a la idealista
de Kant. 1 pensar natural con idera su propia po ición como polo inmóvil
alrededor del cual debe girar la bóveda celeste; el pensar copemicano in erta
a la razón en un istema más grande de movimiento , en el cual ella misma
es lo secund~io l_o mo ido. Kant no ob tante, al re és dio al sujeto el papel _del polo mmóv~I ~!rededor del cual se mueven y se agrupan los objetos;
u imagen gnoseolog1ca del mundo e ujeto-céntrica, todo en ella gira alrededor del punto de ista de la razón. La uelta ontológica ahora reestablece
la analogía con la copemicana· inserta a la razón en un sistema d I ser má
grande que no e guía ni mueve egún ella en el cual ella más bien es lo dep ndiente secundario. Aquí se re tablece la de centralización de la imagen
del ~1undo "rrpcr~ tíµá~" (Nicolai Hartmann, MdE 286 s. ["MdE" significa
aqu, en lo s1gu1ente: "Grundzüge einer Metaphysik der Erkenntnis Berlin
5 1965'} Cf. del ~ni mo, Kant und die Philo ophie un erer Tage. En: K 111
["' Kleinere Schnften. Vol. !Jl, Berlin 1958] p. 339-345 espec. p. 342: "En
la mayoría de ca o por la pregunta por el entendimiento e impide la i ta
al er".
149

�MuW [= Moglichkeit und Wirklit.hkeit Berlín 31966] 27; sobre ello Aristóteles, Met. IV 1[ 1003 a.21 ].
5 GdO [= Zur Grundlegung der Ontologie, Berlín 4 1965] 34.

4

MuW VIL
7 !bid.
8 MuW26.
9 MuW 97.
10 MuW VIL
11 MuWY.
12 Ibíd.
13 Eso ya se expresa en el prólogo a 'Moglichkeit und Wirklichkeit', donde él
realza la esfera real frente a las esferas de lo ideal lógico y cognoscible. La
segunda parte de su libro - titulada "Moda!itat des reaten ein " - quiere er
comprendida como la "médula" del mismo (MuW Ylll s.). obre la problemática del repartimiento de las esfera cf. Heinrich Beck, Moglichkeit und
otwendigkeit. Eine Entfaltung der onto!ogischen Modalitatenlehre im
Ausgang von Nicolai Hartmann (Pullacher philosoph . Forschungen . Vol. 5).
Pullach 1961 p. 75-80.
14 MuW V.
15 MuW 11 O. - o ob tante, las inve tigaciones de Hartmann intentan también una relación fundamental de las relaciones lógicas de modalidad o más
generalmente: del problema del entendimiento. Pues al destacar una prenoción del ente e hace evidente que el entendimiento alcanza a con tituirse
iempre primero en una relación con el ser (cf. H. Beck, op. cit. [n. 13], p. 812). Según eso ha que partir de que "mientra falte el de tacar lo modos
del ser, ... no son comprensible los modos corre pondientes del reconocer"
(MuW 18).
16 Cf. N. Hartmann,
y tematische elbstdarstellung. En: K 1, 1-51; aquí p.

6

9.

Cf. MuW 226. - También un maestro de obra - para introducir aquí otra
ilustración aristotélica de la relación potencia-acto combatida por Hartmann
- no 'puede' construir realmente, a pesar de toda maestría, hasta que estén
juntas toda las condiciones reales (material de con trucción, obrero , el encargo de construir, el plano de la ca a, etc.); cf. MuW l 70 .
18 Véa e aquí
. Hartmann, Der Megarische und der Aristoteli che
Moglichkeitsbegriff. En: K JI 85-11 O; además lose/ Sta/lmach. Dynamis
und Energeia. Untersuchungen am Werk des Ari toteles zur Problemgeschichte von Moaglichkeit und Wirkli hkeit, Meisenheim a. 01. 1955, e pecialrnente p. 67-69; Ursula Wolj, Moglichkeit und ot-.: endigkeit bei Ari toteles und heute, Mün ben 1979.
17

150

Cf. MuW 119-121.
20 MuW 42. - Una articulación lógico-fonnal de la noción de la posibilidad
que _recoge los prin~ipios de icolai Hartmann y Oskar Becker y que los
precisa respecto a diferentes escalones de abstracción, en H Beck op. cit.
[n. 13] p. 23-32.
21 MuW 152.
22 lbíd.
2'
Cf. MuW 162.
24 Cf. MuW 168.
25 MuW 53.
~6 ~f. MuW_ 8_6~68 esp. p. 67: "La imposibilidad de A dice que A no puede
er · su pos1b1!Jdad que A puede 'ser'; su necesidad que A tiene que 'ser'. El
no-poder, el poder y el deber, están entonces referidos a un 'ser' que e la bae mod~l y pr~piam_ente lo principal en ellos. Sin un tal 'ser' son todo poder y
deber sm sentido· s1 es un poder y deber de nada no existe entonces nada de
nada. ¿Cuál modo tiene entonces este 'ser'? Para esa pregunta hay solo una
resp~esta: no tiene por u parte modalidad relacional - sino que el serreferido debería continuar infinitamente -· más bien debe tener modalidad
'absol~ta',_ un 'ser por antonomasia', que no sea má reducible. Pero e o quiere decir: tiene el _modo de la realidad. Y en caso negativo (p.e. en la posibilidad del no-ser) tiene el modo de la no-realidad".
27 MuW 67.
28 1bíd.; véase la cita en nota al pie 26.
29 E
' . en el filI osofar de Hartmann el entrar (desde afuera) en la
_s caractenst1~0
vanedad categonal del ente, pero esto ocurre sin llegar a aclarar (de de
adentro) por medio de determinaciones metafísico-ontológicas esto es tra cen.dentales. P~r~ poder fertilizar sus observaciones ricas y sagaces es neceano _rnetodolog1camente encuadrar la descripción fenomenológica por la
analítica trascendental. i la doctrina modal de Hartmann e clarifica a fondo en una crítica inmanente y transeúnte puede ser considerada como elemento enriquecedor de la philosophia perennis. - Explicacione metodológicas detalladas en H. Beck, op. cit [n. 13); además Alois Moslang, Finalitat.
lhre Problematik in der Philosophie icolai Hartmanns Feiburg/Schw.
1943 esp. p. 260 y 2 7ó f.
30 MdW 4; también PdN [= Philosophie der Natur. Abril3 der peziellen Kategorienlehre, Berlín 2 1980] 35 l: "Jamás ... conocemos la causa total, no podemo alcanzarla reconociendo porque ella e pierde para nuestra vi ta en el
contexto real sin orillas de las series causales que e entrecruzan. E irraciona_l a causa de su complejidad, así como es irracional por la infinitud de su
ongen".
31 MuW 140.
19

J

151

�so MuW 206.
32

Cf. GdO 55 s.
33 MuW 14 l. Hartmann está aquí claramente en la línea de los filósofos modernos lo que (má O menos explícitamente) ~ro~laman. el ~undo del de~
venir como causa suficiente de í mismo. A I dice Frtednc~ Nietzsche.
"Estamparle al devenir el carácter del ser - eso es la voluntad mas grande de
poder" achlal3 der Achtzigerjahre, ed. K. Schlechta. Vol.3, 8~5)_. ..
34 GdO 55; cf. también
. Hartmann. Zeitli~hkeit und ~ubstan_tialitat. En K
l 180-214, aquí p. 209: "Todo vivir es también un monr, n~ olo al fin_ de su
· tir ino desde el principio y durante todo su durar. Ex1 te en la _circulaexi ,
··
d nte de
ción permanente de pérdida y ga~a_nc!a" . _~\ ace~tac1on corre pon 1e
un ''equilibrio de asimilación y d1 1milac1on (lb1d., p. 21 O) y se encuentra
también en ietzsche (Nachlal3 der Achtzigerjahre, ed. K. chlechta. Vol. 3,
p. 703)· véase también Heráclito. DK B 62 YB 88.
Pd 273.
Cf. N. Hartmann, Der Megarische und Aristotelische Moglichkeitsgegriff;

'5
36

KS 11 100.
37
8

MuW 173.
N. Hartmann, Philosophi che Grundlagen der Biologie. En: K l1I 78-

185 aquí88.
.
.
Del mismo, Alte und neue Ontologie. En: K lH33~-3~7, aqut 33 4: _ea e
· Agus 1'm, De 11 atura bomi c • 24·· "[Sap1entia1 m. e manens 11100a1 contrario
vat omnia" .
~0 N. Hartmann, Philosophische Grundfragen der Biologie, K 111 88 .
41 Cf. Pd
339: "El proceso causal natural no tiene ningún comien~~ manifi sto y ningún fin ... La inversión de la relación causal en una relac1on final ,
con evidencia categorialmente falsa. La causa no produce el efecto porque
éste ya e té metido en ella como 'fin"'. Particularidades sobre este tema: H.
Beck, op. cit. [n. 13] 83-87.
42 N. Hartmann , Alte und neue Ontologie K 111 333.
43 Del mismo, Ziele und Wege der Kategorialanalyse. En: KS 1 89-122; aquí

39

p. 102.
44 PdN 349.
45 MuW 85.
46 Muw 84.
47 [bid.
48 MuW 205 [cursivas por el autor] . Cf. aquí Nietzsche, en el que la ,relación
de casualidad y necesidad se concibe al revés:" ... ~quell_a manos f~rrea de
la necesidad que agitan el cubilete de la casualidad Juegan su Juego en
tiempo infinito" (Morgenrote 2, 130 [ed. K. Schlechta. Vol. 1, 1102]).
49

H Beck, op. cit. [n . 13], p. 36.
152

N. Hartmann, Systematische Selbstdarstellung, KS I 47.
Cf. J. Kant, Werke in sechs Banden, ed. por Wilhlem Weischdel Vol. 4
Darmstadt 1964, p. 105-124.
53 GdO 55.
54 MuW 186.
55 MuW 213.
56 MuW 13.
57 Ibíd.
58 N. Hartmann, Zeitlichkeit und Substntialitat, KS I 183.
59 Cf. en particular H Beck, op. cit. [n. 13], 41, 76 s. y especialmente 96 s.
60 El 'valor 1 de probabilidad' quiere decir lo siguiente: La probabilidad con
la que acontece un suceso puede expresarse en un quebrado, que en el numerador lleva el 1 y en el denominador el número de los casos posibles (p.e.: la
probabilidad de echar un seis 1/8= 1/6). Para que un asunto pueda acontecer
en un punto dentro del tiempo del continuo mundano (espacial-temporal)
existe la posibilidad de= O, en tanto que cada finito como finito puede subdividirse y explicarse infinitamente. Desde si mismo -es decir concebido
meramente como espacial-temporal- no tiene nada, pues, por lo que podría
enir a la existencia. Un ente (contingente) existente sin causa alguna hay
que considerarlo como algo imposible. Por su mero carácter de hecho (=
realidad en el sentido de Hartmann) demuestra que precedentemente a su
existencia tiene que haber alcanzado el valor I de probabilidad. Con otras
palabras: debe haber una causa precedente que ha acumulado las po ibilidades más o menos probables hacia la posibilidad total, es decir que ha hecho
necesario al ente. Explicaciones más detenidas sobre este argumento, que
recurre a Thomas Hobbes y Alexius Meinong, que fue retomado por Nicolai
Hartmann, en H Beck, op. cit. [n. 13], 51-57.
61 MuW 168.
62 MuW 12 s.
63 N. Hartmann, Logische und ontologische Wirklichkeit. En KS III 220242, aquí 230.
64 lbíd.
65 MuW 183.
66 MuW 186.
67 MuW 120.
68 Cf. la cita de la nota al pie 26.
69 Muw 68 .
70 MuW 65.

51

52

153

�°Como el contraste de la realidad absoluta del ser sólo puede ser la nada

9

11 lb' d _ Un paso importante de ta interpretación respecto a la h_i t~ria de las
1 ·
,
T· y
l 5)· El 'esse ad alzqu1d' - lo acideas se opera ya en Agust111 (De nn . , c. - . ·
. ,
_
'dental dentro del tradicional esquema categorial de Anstoteles- se lo c~n
:~be como lo sustancial, así que la realidad trinitaria interna ahora puede rnterpretarse como ' relación sustancial '.
MuW 242.
.. \'
Cf. aquí la confrontación en Johannes f-!.essen , Das Problem de'.11 Mog 1chen. Nicolai hartmanns Modallehre in knt1scher Beleuchtung. En. Ph1losophische Jahrbuch 53 ( 1940) 145-166, esp. p. l 54 .

12

13

MuW 130.
75 Ibíd.
76 MuW 240.
77 N. Hartmann, Zeitlichkeit und Substantialitat, KS 1 187.
78 N. Hartmann, Systematische elbstdarstellung, KS 1 39 .

74

MuW 130: "Produkt '.
80 MuW 85 ; semejantemente PdN 275 .
s1 Cf. MuW. 85. Esta 'mal-noción enorm~ ~s vista por Hartmann en la suposición de un' ser absolutamente nece ano •

79

1

MuW 87.
83 H. Beck, op. cit. [n . 13] 61.
·
· bro de su condi1
84 MuW 205 : 'Toda necesidad está en os pnm~ros ~1em
cionalidad sin causa, y por ello casual como totalidad .

82

MuW 68.
Aquí habría que señalar sobre todo al estudio de Heinrich Beck, ~er Akt~
charakter des Seins, München 1965 [reimpr. aum. Fra~kfu~ .ª· Mam 20? 1.
ersión castellana bajo el título: El ser corno acto. Contmua~10~ espe_cu!at~va
de la doctrina de Sto. Tomás sobre el ser, inspirada en el pnnc1p10 d1alect1c~
de He el. Pres. por Juan CruzCruz, Pamplona 1968]. Beck ~a t~r:1ado aqu1
en unag con t·muac1·o·n de su obra Moglichkeit und Notwend1gke1t . (Pullach
.
1961) las sugestiones del análisi modal de Hartrnann en u_ aclarac1on_me~afísica-trascendental de la estructura de realidad del eren t. ~a expllcac;ones siguientes han sido estimuladas e encialmente Pº:_ello. m em?ar_g~ ~s
lt dos a los cuales llega Beck, en su confrontac1011 con el pnnc1p10 e
~:~;ann no pueden di cutirse con toda distinción en este contexto; ba ten
aquí insinuaciones y perspectivas.

85

86

MuW 240.
ss Cf. por ej. Juan Amós Comenio, Oculus fidei , Amsterodam i 1661 , 42: In

87

Deo dare et esse ídem sunt".
9

MuW 62.
154

absoluta ---el contraste de un ente de cualquier modo estaría ya desde siempre
envuelto por ella- el movimiento de expresión metafísico se puede detenninar como un salir hacia la nada absoluta, es decir como un contraste contradictorio. Lo absoluto de este contraste permite una pura auto-representación.
El salir hacia la nada relativa, en cambio, el contraste contrario como el
tránsito mediado en un medio existente previamente desde el uno hacia el
otro, si bien toma parte en la auto-expresividad absoluta, no alcanza aún en
el pleno sentido su clarificación interior.
91 Cf. MuW 186.
92 Cf. lbíd .
93 Cf. MuW 140.
94 MuW 120. Con eso se reconoce posteriormente que el análisis modal físico de Hartmann dominado por la llamada ' ley de disociación' contiene una
aplicación silenciosa de principios metafisicos (Frase de la identidad, de la
contradicción, del tercero excluido).
95 Cf. H Beck, Der Aktcharakter des eins Frankfurt am Main 22001 p.
197 y 199, nota 1.
96 lbíd., p. 196.
97 'Trans-modalidad denomina aquella modalidad por la que la relatividad
exterior' de Hartmann puede conservarse en lo interior y absoluto: ella es la
concordia que emana del ser mismo y constituye la estructura inmudable de
él, de realidad, posibilidad y necesidad, esto es la modalidad que contiene
todas las modalidades. Cf. Ibíd. , p. 163-165 .
98 Desde esa actualidad triádica se demuestra como insuficiente si Hartmann
(en delimitación de su ontología del devenir) le pone debajo a la metafisica
del ser "el ser inmó il en el ahora eterno, el parar e del proceso" (Zcitlichkeit und Substantialitat, KS I 184). El ser tri-unitario contiene en uno lo
estático y lo dinámico; es inmutable en u estructura, pero en esta e movimiento (no como actualización, es decir tránsito de potencialidad a actualidad, sino como acto puro)· como un trompo e estable en sí por el movimiento.
99 Cf. aquí la exposición gnoseológicamente apuntada en Agustín De ordine
2, 48.
' 00 PdN 274.
101 La noción de causalidad de Hartmann y sus concepciones de la finalidad
no pueden ser tratadas aquí detenidamente. Baste con mencionar lo siguiente: Hartmann prioriza el determinismo causal (Philosophische Grundlage der
Biologie KS Ill, 78-185, espec. 134-150) y atribuye a la noción final o teteológica "a propósito de su fuerza de anticipación" (lbíd .. 146) un cierto
significado 'regulativo· para la investigación causal. El pensamiento de
155

�ejemplaridad -esto que en el ente singular una esencia propia cada v~~ vie~e
a realización- se perdió en la polémica de Hartma~n contra la noc10n anstotél ica de la posibilidad. Su concepción de l_a realidad, que por e~lo se ~odría calificar como ' sin esencia se caracteriza por el desdoblamiento dialéctico y no por una armonía ilenciosa dentro de~ ser. E~to procede ~e que
ella ha perdido junto con el pensamiento de la eJemplandad el medio fo rmante.
Según Hartmann 'dynamis y energeia' de Aristót~les 'se presen~ disyunti a la una para la otra ' (Mu W 4). El ve pues ast que la _dynam1s ... puede
sólo abarcar el estadio de partida la energeia sólo el estadio final d_e ~n d ·
venir" (Ziele und Weg der Kategorialanalyse, KS I 100), que A~1stoteles,
por tanto no conoce ningún tercer modo entre amba (Der Mega~tsche und
Aristotelische Moglichkeitsbegriff KS II 86). Frente a ello enala Jo!i ef
Stallmach que Aristóteles conoce la "_unidad de las, tres , cau~a~ de ~er __
(Dynamis und Energeia [véase nota al pie 18] 180 s.): de donde, ese~c1ah
dad' 'finalidad' en un 'Eidos' (lbíd. p. 181) "origen (arché), formación ~e
sentido (morphé) y realización del fin (télos) como momentos de de pliegue de la entelecheia' (lbíd., p. 183).
La unidad de obrar triforme de causalidad ejemplarida~ finalidad con tituye el 'sanctissimum' de la metafísica especulativa rec~azada por
Hartmann . La prueba de una tradición con re pecto a e to n ?ngene , ~latino Marius Victorinu Agu tín, Proclo Buenaventura, Tomas de quino,
Robert Kilwardby icolás de Cusa Tomá Campanella Jo~ann Amo Comenius entre otros queda obviamente reservada a otros estudio .
102 Hartmann dice incluso que s un viejo arraigado error de la sistemática
filosófica el que ella ha desmembrado demasiado lo realmente dado Y 1~
idealmente exigido" (Vom Wesen si~lich~r Forderun_g ~SI, 279-311 _ aqu1
31 O). Habla incluso de !a · unión de idealidad 7.realidad (K 1 131 ), P r?
esta unión no puede ser aclarada bajo las cond1c1ones de ,su n:odo de con 1derar emplrico-categorie J. De ahí que ella pueda ser mas bien catalogada
como un postulado que surge de la cosa mi ma, antes que como ,un ~leme_nto
integral de su principio de pensamiento. i Hartma~,n habla de la 1mpoten:
cía de los valores ... frente a los aconteceres rea~es (~S I 302) queda ex
esada con e O ta desintegración de su ontolog1a de 111veles, Esto, n?, obs~:nte tiene consecuencias (que no pueden di c~tirse aquí) para su n~c1on de
la libertad. Si él determina la libertad en el ent1do de Kant como e_l plu en
· ·' (M uW 247) queda así in embargo un e. .trecham1ento
ubdeterm1nac1on
.,
·etivo. La libertad no puede constituirse aquí en la part1c1pac_1on en el ac:o
~el ser como es posible en la metafísica triádica. En u hon~ont~. - podna
formularse más puntadamente- la libertad real es la auto-reallzac1on alumbrada en lapo ibilidad ideal de la necesidad.
101 La participación analógica en el acto triádico puede comp~e~der e en lo ,
ámbitos de concreción de lo anorgánico, orgánico, antropolog1co· Cf. aqui
l56

H. Beclc, Moglichkeit und otwendigkeit [n. 13] 98-121 : Las fonnas particulares categoriales del devenir en contemplación metafisica de la posibilidad'· del mismo, Der Aktcharakter des eins [n. 95] p. 321-354: 'El mundo.
La estructura básica final y el ritmo de acto del orden del ser en consideración trascendental-categorial'.
104 Con eso queda incorporado al diálogo el problema que ha formulado
Orígenes en su doctrina de la apokatástasis'· en detalles a esto E. Schadel
(ed.), Orígenes. Die griechisch erhaltenen Jeremiahomilien Stuttgart 1980
esp. p. 307-311.
105 Franz von Baader, amtliche Werke.Vol. 8, Leipzig 1855 [reimpr. Aalen
1963], p.71: "Jedes Eins ist ein Dreieins. Dasselbe gilt für die ichtidentitat,
die Entzweiung; sie kann sich nicht erhalten ohne ein Drittes, welches die
Zweiung in ein Dreiuneins einführt. Also jedes Uneins ist ein Dreiuneins '.
106 Gottfried Wilhelm Leibniz habla en u 'Teodicea en vez de 'malum noeticum' del 'malum metaphysicum ' (Cf. Leibniz, Theodizee. Übers. v. A. Buchenau, Hamburg 1977 p. 11 O s. y 449) y determina al último a gro somodo como ' imperfección simple (lbíd. p. 11 O). A lo otros mala los define
como han sido presentados en el texto principal. Para precisar al 'malum
melaphysicum' como 'noeticum , Leibniz habría contado con todo el arraigo
necesario en la tradición metafisico-triádica. (Notoriamente rechazó en su
'Def ensio trinitatis' la crítica sociniana de la trinidad.) También conoce las
tres primordialidades de Campanella poder' sabiduría' y voluntad resp.
amor'· él refiere la primera a Dios padre, la egunda a la Palabra Eterna la
tercera al Espíritu anta (Theodizee, op. cit. p. 212). De allí el 'malum metaphysicum' puede explicarse con el malum "en general ', el cual se e pecifica en la triplicidad del ma/um 'physicum', 'noeticum' y eticum ' (o morale ).
Cf. también E. Schadel, Zu Leibniz 'Defensio Trinitatis'. Historische und
systematische Per pecti en insbes. zur Theodizee-Problematik. En: Schadel
(ed.) Actualitas omnium actuum. Festschrift für Heinrich Beck zum 60.
Geb. Frankf./M.-Bern- ew York-París 1989, p. 235-305 .
La tríada negativa se encuentra como la negación de los tres trascendentales
en Robert Kilwardby. Al 'unwn-verum-bonum' contrapone un 'multumfalsum-malum' (De imagine t vestigio trinitatis. En: Archives d histoire
doctrinale et littér. de mayen a.ge 10/ 1 l [1935/35] 324-407. esp. 342). En
efecto el nihilismo moderno
su ' dios está muerto puede interpretar e
como una desaveniencia de ontología, gnoseología y ética; cf. E. Schadel,
Prolegomena zu einer triadischen etaphysik. Eine Auseinandersetzung mit
Heideggers Nietzscheau legung. In: alzburger Jahrbuch für Philosophie
21/22 (1976177) 135-161 espe . 158 s.
107 Cf. G. WF. Hegel, Grundlinien der Philosophie des Rechts (Werke in
zwanzig Blinden. Bd. 7), Frankf./M. 1970 p. 24.
' 08 lbíd. , p. 28.

157

�109

N. Hartmann, Logische und ont~logische Wirklichkeit, KS III 220-242,

LA IDEA DE PATRIA EN SIGÜENZA Y GÓNGORA

aquíp.238.
.
.
110 J A. Comenius, De rerum humanarum emendattone Consulutato cathohca. Vol. 1, Pragae 1966, Columna 1276.

Mtro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

La vida de la ciudad de México evolucionaba hacia mediados del
siglo XVII de manera apacible y reposada. Escasos eran los
acontecimientos que significaban para ella un sobresalto que viniera a
alterar, de modo notable, el paso sosegado y lento en el que transcurría el
devenir de su existencia.
Habían pasado aproximadamente ciento treinta años de la conquista y
la nueva ciudad que se estaba construyendo de acuerdo a la primera traza
proyectada por lo peninsulares, conservaba todavía el encanto de poder
contemplarse en los lagos que paulatinamente iban quedándose sin agua. En
sus contorno e encontraban los barrios poblado de indios que, teniendo
prohibido por di posición de la ley tra poner las áreas destinadas solo a lo
e pañole violentaban sus mandatos e irrumpían en la ciudad para vender
lo productos que cultivaban.
Por otra parte, la ciudad de México fue originalmente diseñada como
si se tratara de un tablero de ajedrez con calles rectas, corriendo algunas de
ella de modo paralelo a los canales que no habían desaparecido. Según se
iban presentando las fechas de lo acontecimientos a celebrar las calles
plazas y edificios que la componían e llenaban de gente. La ciudad sufría,
por diver os motivos a conmemorar, una radical transformación. Entre las
cau a que hacían que su vida cobrara mayor intensidad y esplendor se
contaban la llegada de un virrey o de un arzobispo, las diver as fiesta de
carácter civil y religioso como la celebración de la caída de Tenochtitlán y
la avidad.
La aparición de fenómenos celestes fuero □ también motivo de
perturbación en la sociedad novohispana. Tal fue el caso del cometa visto a
fines de 1680 que hizo sentir al pueblo y a muchas gentes ilustrada la
sospecha de que era señal de grandes desgracias y calamidades. o faltaban
en la ciudad hechos que la conmovían con relativa frecuencia. El motín que
tuvo lugar en 1692, a consecuencia de la care tía del maíz fue de tal
magnitud que el alboroto producido por la población puso en peligro de ser
consumidos por el fuego lo mapas y libros en los que se guardaba el
pasado del México prehispánico.
Cronológicamente hablando se acepta que la etapa del barroco
comprende de manera aproximada de mediados del siglo XVl a mediados
158

159

�del siglo XVIll; pero alcanz.a su má imo esplendor h~cia la mit~d del XVII.
Con luido el Concilio
Tridentino, la creencrn humanista en la
perfectibilidad del ser humano fue objeto de crí~i:as po_r considerarla
opue ta a lo que en eñaba la doctrina del pecado ongmal. in embargo la
claridad humanista se rindió ante la per ecución barroca de lo e, traño
opaco y las técnicas estéticas del culteranismo y del conceptismo facilitaron
la deseada oscuridad de expresión.

Después de haber sido expulsado de la Compañía de Jesús Sigüenz.a
muestra hacia 1668 un ánimo turbado y de compuesto de idido a reanudar
los estudios teológicos y emprender otras actividades de carácter científico.
La docencia y la investigación le permiten realizarse intelectualmente. Su
interés por las disciplinas históricas se pu o de relieve en sus
investigaciones sobre las culturas del México prehispánico las cuales se
ieron fortalecidas con la adquisición que hizo de la colección de
documentos pertenecientes a don Femando de Alva lxllixóchitl.

Aquél la logró mediante el retorcimiento de la intax!~, con _pal_abras
in entada de raíces griega y latinas y figuras de xpres1on art1fic10sas·
mientras que éste, buscando la conomía verbal, ubordinó el senti_do al
ingenio mediante antítesis paradojas y juegos de palabras. ~stas com_entes
opuestas confluyeron en el estilo barroco transportando la 1mportanc1a del
contenido a la forrna 1.

Lo que convierte a nuestro sabio criollo en un hábil experimentado
e tudioso del México previo a la invasión española fu el conjunto de
documentos mapas, códices y libros que llegó a reunir y que hicieron de u
biblioteca y archi o un acervo rico en el que abrevaron diver a
inteligencias de su tiempo.

n esta circunstancia lenta y pausada con que acaecen las co as en la
capital d I virreinato de la ueva España, y__en e te ambient~ -~n que
predomina el ornato y la pompa del barroco nac10 don_~arlo ?e 1guenz~ Y
Góngora. Erudito en el conocimiento de las matemat1cas, tiene una I a
preocupación por la indagación de la historia· pero además le inte_resa 1
conocimiento científico de las cue tione a tronómicas. Su personalidad e
un fiel retlejo del ambiente cultural y acial en que e des n uelve. orno la
época en la que vive Sigüenza repre enta íntegram nte I barroco que lo
rodea.

Con frecuencia se manifiesta orgulloso de su conocimiento histórico
sustentado en el trato permanente que tuvo con la historia precolombina de
Mé ico. i ha algo que lo impulsa a conocer la historia de lo antiguos
mexicanos es preci amente el amor que a u patria tiene. La razón por la
que Sigüenza hace de la historia antigua de México el foco de su atención
es consecuencia -dice- del amor grande que me ha debido mi patria,
cuando por haberlas elegido por asuntos de mis tareas me hallo
bastantemente capaz de sus antiguas historias; razón potísima para que, in
valenne de las remotas extrañas pueda ilustrar con aquella lo que tuviera
necesidad de semejante apoyos' 3 . Criollo al fin, ígüenza muestra a través
de sus escritos una profunda admiración por el pasado americano anterior a
los de cubrimientos de Cristóbal Colón siendo esto resultado de su
inclinación por el estudio de los manuscritos y códices de los antiguos
mexicano .

Po ta culterano gusta como escritor de poner a sus libros
'larguísim s e intrincados títulos''. Autor de obras sobre diferentes
materias manifiesta en ellas siempre el modo culto, elegante y rebuscado
propio dei culteranismo. opuesto al tono vulgar del, lenguaje popular. En
efecto. este polígrafo singular congruente con su epoca, a la que supo
expresar, no podía menos que cultivar las letras a la man ra recargada del
barroco mexicano del iglo XVII puesto que 'el tono de la cultura barroca
fue preponderantemente literario·.
i bien la vida de don Carlos fue de corta duración de medio siglo y
un lustro en un aspecto más concreto fue inten a extensa en la creación
literaria el quehacer científico y no e casa tampoco de agitación, bien por
lo viaje a que le llevó alguna de sus arias especializaciones, bien por
problemas personales o por la poi 'micas intelectuales en _q~e le
en al i ron por mitades, su pasión por la verdad y su fuerte e 1rntable
temperamen to'2 .
160

El amor que tiene por la historia de su país lo mueven no sólo a
abogar en fa or de su grandeza ino a realzar sus méritos y valores. La
erudición que llegó a tener sobre la historia mexicana unido al amor que
siente por lo propio se pu ieron de relieve cuando a raiz de la llegada a
México del nuevo Virrey Tomás Antonio Manrique de la Cerda, Conde de
Paredes y Marqués de la Laguna, el Ayuntamiento le encargó el proyecto y
la erec ión del Arco Triunfal con el que e había de recibir a tan insigne
personaje.
La ocasión fue para don Carlos un auténtico desafío que en ningún
momento rehuyó. La descripción que hizo del arco fue motivo que
aprovechó para mostrar su dominio del barroco utilizando un estilo
161

�gongorino lleno de frases cultas y giros rebuscados. Pues bien, el arco
ideado y descrito por nuestro sabio novohispano dio lugar al surgimiento de
su Teatro de Virtudes Políticas, obra que tuvo como propósito mantener el
recuerdo de tan singular acontecimiento.
No fue esta obra la primera en la que se menciona 'el gran amor de
Sigüenza por las cosas y tradiciones de su patria, pues ya queda dicho que
ejemplos de ellos se encuentran en obras anteriores como la Primavera
Indiana y !as Glorias de Querétaro, pero en esta descripción del Arco
Triunfal se pone más de relieve su afán de ensalzar lo mexicano ...',4. El
virrey conde de Paredes, por quien se festejaba u arribo a la ciudad
erigiendo un arco triunfal, repre entaba el dominio del imperio español
obre una de sus colonias.
Para reclamar a su vez lo que por hecho y por derecho pertenece a lo
mexicar1os, Sigüenza no sólo iguala el pa ado de México con el de Roma,
sino que encuentra en los antiguos emperadores de México los ejemplos de
virtud que debieran adornar al gobernante español en turno. Lejos de
recurrir a personajes de la mitología clá ica que sirvieran para representar el
recto proceder que debe tener el estadista recién llegado, el sabio polígrafo
más bien plasmó, en el arco que decoró en 1681, aquellas virtude políticas
que adornan a los antiguos monarcas del imperio mexicano y que el nuevo
virrey ha de tenerlas como ejemplo de la conducta que ha de observar en su
papel de gobernante.
o obstante que sus patrone intelectuales e taban muy vin u!ados a
España, el hecho de haber entregado gran parte de su vida a! estudio de la
hi toria indígena precortesiana le dieron a Sigüenza no ólo una profunda
identidad con la cultura del México de aquella época, sino ademá una
arraigada conciencia del valor de lo me icano. Tomando en consideración
todo esto es muy probable que nuestro barroco qui iera · recordar a los
orgullosos peninsulares que el reino obre el que venían a pre idir no era un
mero anexo del imperio español, sino una tierra con rico caudal ... De
hecho el haber levantado a los caudillos paganos de los aztecas como
modelos para instrucción y ejemplo de los altivos conquistadore hubiera
parecido entonces casi nada menos que lesa majestad' 5•
Pero el México precolombino no es para don Carlos ólo objeto de
doctos conocimientos, es también sujeto de singular e timación y ternura.
Este blanco, nacido y criado en México, fue manifestando como el resto de
los criollos una oposición cada vez más visible hacia lo naturales de
E paña al tiempo que fue sintiéndose paulatinamente más como mexicano
no obstante no tener acceso a los empleos más importantes. La atención que
le merecieron las antigua culturas de México estuvo su tentada en el gran
l62

amor que por su patria tenía. En una palabra, estudia estas culturas
fundamentalmente a causa '_del amor grande que me ha debido mi patria
cuando por haberlas elegido por asuntos de mis tareas me hallo
bastantemente capaz de sus antiguas historias".
'
. ~simismo en la Libra Astronómica y Filosófica que Sigüenza
~scr~b1era par~ respon_der a l_as invectivas que contra él expre ara el padre
Jesuita Eus~b10 Francisco Kmo con motivo de la aparición del cometa de
1680 llamandolo loco y de ''trabajoso juicio", el sabio mexicano no dudó
en responder: "Además de esto, hallándome yo en mi patria con los créditos
tal:s cuales, que me ha granjeado mi estudio con salario del rey nuestro
ser~or por ser su catedrático de matemáticas en la Universidad mexicana no
qu1e~o ~ue en al~ún tiempo se piense que el reverendo padre vino desd; su
provincia de Bav1era a corregirme la plana"6•
. La rei~erada referencia a u patria son señales elocuentes del apego
que _s1e_nt~ S1güenz_a ha~ia México y a cuanto le pertenece. Hay, pues, en él
un 1_nc1p1ente nac1onalismo que se manifestó en su afán de ver en lo
mex1~?no algo peculiar _Y distinto en relación a lo español. Asunto que
tambie~ se .po~e de relieve en los juicios que expresa sobre la actitud
sobe~b1a e md1ferent~ del europeo. Para distinguir lo español de ¡0 que
cons1d_er~ como propio, don Carlos se adentra mediante el estudio en el
conoc1~1ento de la culturas indígenas, viendo en ellas un mundo singular
tan admirable como la cultura impuesta por España.
. El nacionalismo puede concebirse como la identidad que lo
hab1tan_tes de una comun~dad tienen_ c~n la cultu_ra propia y diferenciada que
ha nac1~0 del sol,ar patno. El sent1m1ento de identidad se va formando y
~ort,alec1endo e~ ~I a ,\ra_vés del amor y el re peto que siente por el pasado
111?1gena de ~ex1c~. ~1 en el presente había rivalidades entre e paño le y
cnoll~s mestizos, _md10 y negros el arraigo, el entronque que igüenza
n_eces1taba para su idea de patria había de buscarlo en lo autóctono, aunque
111 renegar claro esta, de lo español ' 7•
~a aparició~ del cometa ?esató en la sociedad novohispana creencias
contraria~ a la raz~n en el sentido de que tal acontecimiento debía ser visto
como aviso de. Dios de desgracias e infortunios por venir. Dispuesto a
pacificar los miedos causado por el fenómeno, Sigüenza ve en ellos ·'la
obra de _un Dios jus~o' que al ~rivarlos_ de cualquier significación prodigiosa
ha querido prevenir nuestra incredulidad , terminando nuestro sabio por
s?stener ~ue los cometas no son lo que la gente se imagina sino que más
bien son cuerpos tan antiguos como el mundo ... ".

163

�Corrieron por entonces noticias de que un eminente y prestigiado
jesuita europeo, el padre Eusebio Francisco ~ino, daría a l_a luz p_ública un
libro destinado a rebatir con argumentos las ideas del sabio mexicano. En
efecto a su arribo a México difundió un escrito con el título de Exposición
Astronómica alegando razones contra las ideas que Sigüenza sostenía. La
respuesta no se hizo esperar cuando el sabio me~icano, basándo e_en
demostraciones científicas y evidencias matemáticas, redacta la Libra
Astronómica que sería una refutación diligente y precisa de las opiniones
del europeo.
Frente a \a actitud arrogante del jesuita recién de embarcado de
Europa que no aprecia y mira con desdén el desarrollo científico logrado en
las colonias españolas de América, don Carlos aboga en favor del saber
científico de su patria. Lo cierto es que en esta polémica en la que el jesuita
tirolés defendia tesis opuestas a las de Sigüenza éste, al percatarse de la
poca cortesía con la que era tratado por aquel en su escrito, rev~ntó
violentamente en ira, disponiéndose a responder con argumentos de caracter
científico. "En esta controversia -apunta Samuel Ramo - Sigüenza muestra
un espíritu mucho más científico, más avanzado, en suma, más 1;1oderno, no
sólo que el padre Kino sino que el de todos sus contemporaneos. Es la
primera controver ia sobre cuestiones científicas que. tiene luga~ en
América. Sigüenza es naturalmente, un hombre de su tiempo; sus ideas
sobre el mundo astronómico están aún mezcladas con todos los errores Y
fantasías de aquel ambiente medioeval. Pero en e e hombre empiezan a
brillar ya las ideas científicas quizá las primeras en tierra americana '8 .
Forzado y sin excusa a tomar parte en la disputa, a propó ito de los
cometas por el reverendo Kino, quien habiéndole conminado a leer su
Exposición Aslronómica, le dijo además que ~o le _falt_aría "que escribir",
don Carlos dedujo de esa palabras que estaba siendo invitado por el europeo
a intervenir en una polémica de la que resultó su Libra Asrronómica. Por
supuesto que este libro fue la respu~sta d_el sabio_mex_i~ano, "por p~re~erme
-dice- el que no sólo a mí, sino a m1 patna y a m1 nac1on, desacred1tana ~on
el silencio ... supuesto que dirían, y con razón, cuantos leyesen su escnto
tenían los españoles en la Universidad mexicana por profesor público de las
matemáticas a un hombre loco y que tenía por opinión lo que nadie dijo"9 •
Por más que ambos eran personalidades de renombre y fama en el
campo de las matemáticas, sin embargo la modernidad científica del erudito
mexicano se deja ver cuando sostiene la imposibilidad de establecer dogmas
en estas ciencias. La ciencia, en su concepto debe regirse por la verdad Y la
evidencia racional· pero no por las apariencias. A su vez, su sustento no está
en la autoridad, sino en ' las pruebas y las demostraciones' . Siente el
orgullo del criollo ilustrado que disfruta saber no ólo que sus
164

observac!ones y sabiduría matemática se han divulgado por el mundo
entero, sino que_ su nombre sea conocido por los espíritus más celebres y
preclaros de su tiempo.
.
Aunque_a v~ces peca de exceso de estimación propia, hay en él más
bien un mex1can1s~o franco y abierto cuando refiere que los mayare
hombres de su siglo han enaltecido y apreciado sus observacione
conc_r~t_amente "las del cometa del año de 1681 , por haber igualado en s~
prec1s1on a las más ~xactas y primorosas de la Europa". Como buen
representante de los cnollos, Sigüenza reclama lo que por razón de dominio
pertenece a los nacidos en tierras de América.
La fama y reconocimiento que lo acompañaron excedieron las
~ronteras d~ su patri~. F~e conocido como hombre combativo y adepto a las
ideas filosoficas y c1ent1ficas de vanguardia· pero de pronto puede perder la
compostur~ ~ enfadarse si la aparición de un cometa lo mueve a desterrar
las superst1c10nes sobre los mismos y reivindicar la ciencia de su país. "Sale
entonces en defe~a de la verdad c_ientífica, presentándose como el portavoz
en la Nueva Espana de una mentalidad nueva y vigorosa ' 1º.
, Decidido a _enseñarles a los habitantes de la Nueva España cómo
deb1an ser concebidos los cometas, Kino los llama monstruos del universo
que auguran desgracias para el genero humano. No solamente declara don
Carlos desconocer los filósofos que califican a los cometas como
"apostem~s o n:ionstruos" sino que los considera fenómenos naturales que
no a~~nc1an 111 desastres ni infortunios. Frente a la condición bestial y
prod1_g1osa ~ue el padre Kino le adjudica a estos astros errantes el mexicano
enfatiza su mdole natural.
_ ~os comentarios y discusiones que provocó en la Nueva España la
apanc1on del cometa que se dejó ver hacia finales de 1680, llevó a Sigüenza
~ redactar el M_anifiesto Filosófico contra los cometas despojados del
1~pe:10 que teman sobre los tímidos, obra de divulgación dedicada a la
virreina condesa de Paredes con el fin de tranquilizar su espíritu perturbado
por lo que _µara muchos pronosticaban estos fenómenos. Este pequeño
folleto tend1a ~demás a caln_1ar el ánimo del pueblo alterado por los
nefastos presagios que, por su ignorancia, les otorgaban.
H~biendo conocido el jesuita austriaco el contenido del Manifiesto
no tardo en elaborar su Expo ición astronómica con el fin de rebatir los
ar~m~entos sust~ntados por el mexicano. Este a su vez pensaba que el
obJet1vo persegu1~0 por el reverendo Kíno al dedicarle su libelo al virrey de
Paredes era precisamente el de re catar "a la excelentísima señora del
engaño y perjuicio en que yo la había puesto, de que no deben ser temidos
165

�~ ¡
1
son prenuncios de calamidades Y
los cometas por ser 1a so e que
,,1 1
estragos .

Finalmente la obra con la que don Carlos contestó a_ lo
razonamientos del jesuita tirolés, según los cu~les los co~et~s son mali:~os
or las calamidades que vaticinan fue la Libra astronomzc~ Y Jiloso11ca
~scrito en el que apoyado en autores antiguos afirma que s1 los cometas
están formados 'de la misma manera que las estrellas volantes_ ~o es
osible inferir que produzcan algún mal o su~ongan acont~c1rt11entos
~efastos. Pero si el jesuita tirolés merece los mas altos elogio~ p_or su
heroica labor de misionero también debe re~o_nocerse que en el 1nc1dente
surgido con don Carlos de Sigüenza a propo 1to de lo cometas no tu o
Kino ni toda la razón ni toda la corrección q~e s~ría deseabl~, sobre todo
tratándose de dos persona tan ilustres, pues ?'e_n c1mentad_a era la fama que
de matemático ya traía el jesuita cuando aqu1 vino y muy Justo el renombre
•

· 12

de Sigüenza en igual matena Mientras que Kino está enclavado en la tradición, el sabio m~~icano
es una figura de tran ición. La confianza que mue traen la ob ~rvac1on Yel
método experimental para descubrir la verdad en_ el mu~~o físico , pone de
.
· 1·nac· , n por la modernidad y la ilustrac1on . Por otro lado.
re l1eve su me 1 10
. .
.
como fiel creyente en las verdades reveladas de la fe catol_ica se mantiene
anclado en el pasado. Su actitud con~i~iadora hace qu~ en ~I se avengan el
inmovilismo de sus convicciones religiosa~ ~on el caracter tnnovador de la
modernidad. 'El apego a las creencias trad1c1onale de su fe lo hac~ ac~ptar
lo sobrenatural en materia de religión , aunque su amo~
la c1enc1a l
conduce a admitir sólo lo e perimentalmente comprobable .

if

¡ desdén que el padre Kino mostraba _por las obse~vaciones
astronómica de Sigüenza es visto por éste como e'.1al del despr~c10 en que
los europeos tenían a los nacidos en América. Posiblemente ~x1 ta en don
Carlos un sentimiento de inferioridad derivado de la procede_n~'.ª europea de
Kino de ser él americano. E decir, que a pe ar de la erud1c1on de_nuestro
abio criollo esto no le daba a los ojo de un europeo el ser vt to con
respeto y co~:;ideración. in embargo Sigüenza con 1dera que lo ~uropeo
por el hecho de serlo no nece ariamente lo hace al~bable y _d1~no de
admiración, como tampoco lo mexicano por ser mexicano es indigno )
miserable.
Era tal el meno precio que lo europeo tenían por los americanos
ue don Carlos e ve compelido a precisar: "Piensan en alg~na pa~e . de
¿uropa y con especialidad en las septentrionales .. . que no solo los 1n~ 10 ,
habitadores originarios de esos países sino que los que de p_adres espa~~-le
casualmente nacimos en ello , o andamos en dos pies por d1, rna
166

dispensación, o que aun valiéndose de microscopios ingleses apenas se
descubre en nosotros lo racional" 14 • Si esto fuera realmente cierto no habría
desarrollado el sabio mexicano, como lo hizo, la ardua labor intelectual que
lo llevó a ser reconocido por su conocimientos en diversas ciencias.
Su amplia sabiduría dimana, como el mismo lo expresa del "sumo
amor que a la patria tengo". La excesiva inclinación por el pasado de su país
lo lleva a desplegar un gran e fuerzo por salvar -en medio del motín y de
las llamas- los archivos y documentos en que constan los hilo de que ha
ido entretejiéndo e la vida de su patria· 15. Las cuestiones relacionadas con
la patria aparecen en nuestro criollo tanto con referencia a los asuntos de
cometas como a los que tienen que ver con el guadalupanismo que generó
un fuerte sentimiento de nacionalidad. El guadalupanismo de Sigüenza e
según Rojas Garcidueñas, sincero y fervoroso; "... probablemente tres
factores concurren a desarrollarlo: en primer lugar el firme catolicismo de
Sigüenza, en segundo término su íntimo y arraigado sentimiento de lo
mexicano ... y por último, el haber vivido en una época de inten o fervor
guadalupano 16 . Diversas fueron las obras escritas por él que tienen que ver
con temas guadalupanos. Uno de ellos, el de la aparición de la virgen de
Guadalupe ha tenido enorme significación para comprender la historia
religiosa de México. Para Sigüenza la primera exposición de la aparicione
guadalupanas es obra de un único autor que coexiste con ellas. Con ello
desmiente la tesis de un proceso histórico aparicionista, obra de varios
autores que se fue formando a travé del tiempo de un modo gradual y
progresivo.
Las inquietudes intelectuales de don Carlos estuvieron dedicadas en
buena parte a la historia, razón por la cual hay en él una propensión natural
a conservar el recuerdo de los hechos pasados. Su ardiente y entusiasta
simpatía por México hacen que en su labor de historiador exista "un
profundo interés y amor por las cosas de u patria". Si hay algo del va to
campo de la historia que lo atraía de modo obresaliente eran las épocas
remotas de su país. Anida en su espíritu una sólida apetencia de
conocimiento que lo hacen ser un "gran devorador de libros" al mismo
tiempo que "tiene las pupilas ávida siempre y despajadas para examinarlo
todo sin prevención y por sí mismo" 17•
El asunto que mayor atención le merece es el de la patria mexicana.
Muestra en con ecuencia una inclinación hacia los acontecimientos que
conforman el pasado de su patria e decir, hacia lo mexicano. El
crecimiento de la población criolla aunado al poder que este grupo fue
afianzando hizo que los criollos urdieran un sentimiento de oposición hacia
los españoles europeo pi ovocado por la exclusión de que eran objeto de los
cargos más importantes en la administración de la ueva España. El
167

�los oídos de este literato, honor de Méx·
.
de la_ patria", la noticia según la c~:i :xc1tado del amor d_e las letras
consumidos por las llamas I
en un momento iban a ser
os monumentos m,
·
antigua y moderna de los
.
as precio os de la historia
mexicanos que se
b
c?n sus amigos y alguna gente mo~
conserva a_n en aquel archivo
d~nero, partió para la plaza ... aquellos\:::dad_a, q_u1en dio cantidad de
piezas, y aunque el fuego se pro a b
res mtrep1dos penetraron a las
asiendo de aquí y de allí los 'd.P ga ª. en ellas, en medio de las llamas
co ices y libros cap"t 1
¡
p1aza, en cuyo ministerio tan arries ad
. t u ares, os lanzaban a la
monumento de los que no habían _dg do contmuaron hasta que no dejaron
st O evorados por el fuego" .

y

fortalecimiento cada vez mayor de los vínculos entre los criollos, originado
por el menosprecio en que eran tenidos por los peninsulares los \levó a
reconocerse cada día más como mexicanos. Sigüenza no solo defiende la
historia de su país; no se resigna únicamente a lanzar lamentos y loas
nostálgicas a sus tiempos pasados; como buen criollo, no pierde de vista la
existencia efectiva de tantos miles de aborígenes agobiados por el peso de la
derrota18. Aficionado a coleccionar códices y manuscritos que hablan de la
antigua grandeza de la culturas indígenas, conoce también de las
humillaciones que sobre ese pueblo se han abatido. Con plena razón no ha
faltado quien descubra la mexicanidad de Sigüenza en el pasado indígena.
En efecto, el hijo de padres españoles nacido en América, esto es el
criollo, va percatándose conforme pasa el tiempo que la nación de donde
proceden sus progenitores es para él cada vez más ajena. De pronto España
se convierte en una realidad extraña a la nueva circunstancia que lo vio
nacer. Por ello no es casual sino algo esperado el que comience a
considerar a América como su verdadera patria. Todo aquello que forma
parte del mundo americano es visto por el criollo como algo suyo, como
algo que de algún modo le atañe e incluso le afecta. Si el europeo de deña
con su indiferencia a los hombres y la cultura de América, en el criollo en
cambio es cada vez más vigorosa la simpatía y atracción por la nueva patria
que empieza a insinuarse. Arna tanto lo que concierne a la naturaleza
americana como lo que tiene que ver con sus culturas autóctonas. Del
mundo indígena elogia fundamentalmente el esplendor y grandiosidad de su
pasado.
Habiendo sido las lluvias de 1691 muy copiosas en la zonas
productoras de maíz, trigo y frijol, sumándose a ello el monopolio que
diversas personas ejercían sobre las reservas de alimentos se produjo en la
ciudad de México una grave escasez y encarecimiento en el precio de los
granos y víveres que desembocó en una situación de disgusto y agitación
popular. Para la gente de la calle la causa de que faltara el maíz y se diera el
desabastecimiento y elevación del precio del pan era atribuido al mal
gobierno que sufrían.
El 8 de junio de 1692 la plebe, constituida de indio mulatos y negros
había invadido la plaza atestada de puestos y cajones de madera. El enojo e
irritación del populacho, que iba en aumento, dio origen al pillaje
incontenible que má tarde llevó a los sublevados a incendiar Palacio con
petates y carrizos que los indios amontonaban en las puertas de ese
inmueble. El fuego se había extendido por todos los sitios del edificio. El
rumor de que las Casas de Cabildo eran presa de las llamas hizo decir a
cierto escritor que encontrándose igüenza y Góngora en sus habitaciones
del Hospital del Amor de Dios ocupado en el estudio de su libros, llegó a
168

ª.

. . Lejos de pennanecer indiferente
d.
ind1gena que ponía en peligro d
d
y istante ante la sublevación
1
· ddd
. .
e ser evorado por el r,
.
c_1u a e Mex1co el sabio criollo no duda
.
uego_ ~ archivo de la
nesgo su vida, todo con la finalidad de en ir ~n su auxilio poniendo en
salvados y estudiados por las º
.
que d1_chos documentos fueran
• .
beneraCIOneS püStert
C
.,
acontec1m1ento Sigüenza hace
"fi
ores. on relac1on a este
mani 1esto su amor p 1
mexicana al asumir una actitud 1.
ore pasado de la patria
,
.
va 1ente cuando ve 11
.
mas_ v~ltosos dejados por los u bl
pe igrar os testimonios
preh1spanico.
p e os Y las culturas del México
Controlada la insurrección el virre sol ' . .
sobre las providencias que d b' ,
y ic1to a don Carlos su asesoría
1
-. .
e enan tomarse para
bl
po
ac1on
indígena
no
volviera
a
.
.d.
que
en
o futuro
la
· ""
remc1 1r en un lb
.
m1orme
que
presento'
al
gob
a
oroto
seme•ante
El
emante sostenía l
·d
J
·
taJante entre indios y españoles sob t d
a neces_1 ad de una separación
todo lo cual -refiere s1·g·· '
re º. o en la capital del virreinato. " Por
uenza- , temendo po ·
precisamente necesario retirarlos d 1
. . r Justo santo bueno y
México ...me parece (traza los lím"t ed º1 principal de esta ciudad de
confinarse a los indios)"1 9_
1 es e a zona en que, a su juicio, debe
Finalmente al hacer la relación de 1
8 de junio del año citado don C I
os sucesos del nefasto y fatalismo
son "gente la más ingrata desear os _dse expr~sa de los indios. diciendo que
-,
,
onoc1 a que•umbros
- .
cno, la más favorecida con . ·¡ .
J
a y inquieta que Dios
· - .
pnv1 eg1os y a cu
bm1qu1dades y sinrazones y 1
.
20
yo a ngo se arroja a
.
,
as consigue"
p
t
l
rea !zadas las investigaciones sobre el
t' . or o ra parte, una vez
conJura dirigida a producir una s bl m?_m pudo saberse que existía una
.
u evac1on de los ·10 d'
,
era consp1rar contra la dom ·mac1on
· , espanola
~ N d ios cuyo proposito
1~ conducta pasiva e indolente asumida
. o e ot_ra manera se explica
cierto es que un tumulto que d
por _la~ autoridades españolas. Lo
.
pu o ser repnm1do se
d", d
so bre e1 a causa de la ineptitud de 1
~
per to to o control
guardar el orden .
os espanoles que tenían la facultad de

169

�Sigüenza es por encima de cualquier otra cosa un intelectual, "ama a
los indios antes y después del motín, de la misma manera. Los ama siempre,
en primer lugar, como objeto de estudio; siente compasión por su miserable
estado, y hace lo que puede por mejorar su suerte. Pero don Carlos es un
criollo mexicano del siglo XVll, no un socialista de fines del XIX, y cree,
por tanto, que el indio debe estar sometido al criollo, obedecerle
sumisamente y no osar nunca subvertir una situación que el criollo creía o
decía creer beneficio a para los propios indios. Estos constituían la
poderosa razón viviente e inmediata para justificar la postura cultural criolla
- no española- de afirmación de su personalidad original frente a lo español
europeo, y apenas significaban algo más. Sigüenza y Góngora mantuvo,
como buen criollo, esta actitud y reaccionó consecuentemente, llegada la
ocasión en la cual salió a luz ... su condición de intelectual.." 21 .
Razonable resulta la apreciación del historiador Ramón Iglesia
cuando asegura que después del motín se opera un cambio en la vida del
polígrafo mexicano que lo lleva a renegar de su obra toda, que ya no será
fruto de amor, sino de "nimio estudio"22 . Ahora bien, el que Sigüenza
sostenga a raíz del alboroto la idea de fortificar la ciudad de México para
mantener a los indios separados de los españoles y evitar disturbios no
justifica que Iglesia ponga en duda la mexicanidad y los sentimientos
patrióticos de don Carlos. Este dedica gran parte de su vida a investigar los
temas indígenas animado por una actitud patriótica de alabar las cosas y lo
sucesos de su país. Tanto para Sigüenza corno para Sor Juana, su
contemporánea y amiga, Jo criollo" 'no será sólo la mera actitud
nacionalista y patriótica que adoptan sino el modo corno se revela y
expresa el mundo autóctono, la realidad americana, y la significación que
cobra a través de su pensam iento"2

•

La tierra en que se nace constituye la patria. El sentimiento patriótico
de Sigüenza se expresa no sólo en el amor que tiene por las cosas de su
país, sino en hacer posible su bien. Frente a la supuesta excelencia de la
cultura europea, sus afanes se dirigen a enaltecer las creaciones de los
hombres de América. Producto de esta actitud fue el haber recopilado
durante parte de su vida diversos testimonios del pasado indígena.
Habiendo sido mucho lo que escribió sobre temas relacionados con la
civilización de los aborígenes del México prehispánico, sin embargo no
todo fue impreso. 'Si hubiera alguien en la Nueva España -dice Sigüenzaque pagara los gastos de la imprenta ... no cabe duda que yo sacaría a la luz
varias obras en cuya composición he sido estimulado por el gran amor que
·

·

tengo a m1 patna...

,,24

certeza total sobre el supuesto descuido de d
obras fueran publicadas ma o fu I
on Carlos por hacer que sus
hicieron por rescatar s~s teyxtor e. ~ delspreocupación de los que nada
.
s ongma es y as' 1
d
beneficio.. Lo más probable es que a1 no haber 1 va
· erse e ellos
• en su
manuscritos en el momento o rt
. se ,_mpreso vanos de sus
inclinación y entrega por lo po_ uno se perdieron irremediablemente. La
.
propio nunca lo abando ·
.
esta vida; antes bien lo motivara' a enirentar
~
1o con lo nara
en suOtravesta
por
e
manera de ser impulsiva que en .
uropeo. ueno de una
los jesuitas y posteriormente co~u t:v~;tud ~ubo de toparse con el rigor de
don Carlos no elude el debate c d a anena y desprecio del padre Kino
de los pueblos héroes y monuan o dse trlata de defender la magnificenci~
.
,
arcas e a Am · ·
h' , .
biografía que sobre Sigüenza escribier F
. en~a pre ispan1ca. En la
a la actitud que el sabio mexicano a a ranc1~co Perez de Salazar se alude
su tierra y de la razón para encumbr:~:~,~~tn o se habla de la grandeza de
causa de que, despreciando las ~a·
bu1as .se haya
amor
que se.iddebe a· la patria
es
i;
buscado
1 •
con que hermosear esta triunfal portada"25.
ea mas p aus1ble
]~pulsado por el deseo de enaltecer el sol
.
. ..
necesario para lograr tal fin .
.
ar patno, S1guenza no cree
mventar mitos y fáb 1
, .
hacen
es
tergiver
ar
el
si·g
.fi
d
d
u
as
que
lo
umco
. .
m ica o e los he h
. que
indispensable hermosear con en a~
c os.
o considera
alabar el esplendor y la amab ~.
~ fa :sedad~s los arcos triunfales para
simplemente con aju tarse a la :e~ ~ e a p~tna._ Pa_ra encomiarla basta
de las fábulas que la desvirtúan. ltdad de la h1 tona sm acudir a la ficción

;º;

. Hay en él ya una clara conciencia de /
·
.
.
pendiente de no denigrar el pasad . d'
o propio en su ac'.1tud siempre
admiración y de respeto por la aso:1~r~:::\ Este ha de ser obJeto digno de
Por todo lo que aquí se ha di.ch
h u ~ura_que sus autores generaron.
o Y mue o mas S1gu..
G,
ser reconocido en su justa dimensión V I
enza Y. ?ngora merece
que lo ocuparon y p
· ª orario por las d1stmtas empresa
reocuparon es p ·
h
consideración el momento 1 . '
reciso acerlo
tomando en
ello él solo, como dijera Jen:n~;~un;t~ncias q~e lo en_volvieron. Por todo
una Universidad y a un país' L y e ayo sena suficiente para' honrar a
· o conocemos como h b d · .
.
clara y acuciosa dedicada al estudio d ! . .
om re e mtehgenc1a
la cumplió cabalmente· amo' y ho . eM~ ~1enc1a y la filosofia. Su misión
·
nro a ex1co al punto
M' ·
.
deuda con quien tanto hizo por él.
que ex1co esta en

otas Bibliográficas

.

Es cierto que si lo más relevante de su obra se ha extraviado es
imposible valorar con imparcialidad su personalidad. Si no exi te una
170

t Irvmg
. A. Leonard. La época barroca en l M, .
.
Fondo de Cultura Económica 1986 56 e ex1co colomal. Col popular.

p.

171

.

�.
1 p· d d Heroyca de Don Femando
2 Delgado Jaime. Edici~n .. estud10Ga' a
ie J~sé Porrua Turanzas Editor,
Cortés' de Carlos de iguenza y ongora.

l 960 p. XV.
. 'd d d Don Carlos de Sigüenza y Góngora,
l 1 · Ramón La mex1cam a e
3
gesta
..
ens os El Colegio de México, 1944, p. 13 .
en El hombre Colon Y otro,
ay
1 de Sigüenza y Góngora, erudito
4 Rojas Garcidueñas, Jo~e. Don
ar os
barroco. Ediciones och1tl 1945, p. 131.
s lrving A. Leonard. Opus cit· pp. 324?20NAM 1959 p.6
6 igüenza y Góngora C~rlo . Opu c1t .
,
7 Iglesia Ramón . Opu cit; p. 132 ·
,r.
M' ·co UNAM 1943 p. S1.
s
Samuel Historia de lafiloso1ia en exi · . . ',
AM
Ramos,
;
C I
L'b a A tronómica y F1\osofica.
9
igüenza y Gongora, ar os. 1 r
1959, p. 1Sl.
.
. . 0 en Sor Juana y SigUenza. Filosofia Y
io López Cámara, Franc1 co. El cartesianism
Letras 0 _ 39, Julio- eptiembre 1950. _P· 11 4.
11 igUenza y Góngora, Carlos. Op~s cit. pág. 6
11 Rojas Garciduel"tas José . Op~s ~.11 ; PP·
~ 5 ~ XVll El Colegio de México 1974,
13 Trabulse, Elías. Ciencia y rellg1on en e s1g o
.
p. 31.
.
14 Libra ... Opus c1t; p. 85.
. .
12
t5 Junco, Alfonso. Sotanas de México. Ed1tonal Jus 1955, p.
.
16 Opus cit· pp. 44-45
.
17 Junco, Alfonso. Opus c1t· p. 18.
. .
'olla en or Juana y igUenza, en
is López Cámara, Francisco. La conc1enc1a en
Historia Mexic~n~, 23, enero-marzo 1:~7¡ ~~~:\a mexicanidad de don arl?s. de
19 Informe de S1gUenza. Véase ª Ram
.g
ayo El Colegio de Mex1co,
igüenza y Góngora, en El hombre Colon y otros ens
.

3

e'

t

1944 p. 142.
C 1 "Alboroto Y motín de México del 8 de junio de
io SigUenza y Góngora, ar os.
l 37
1692' en Relaciones hi tóricas UNAM, 1954, pp,
.
21 Deliado, Jaime. Opus c_
it; pp. XLVll-XLVIII.
22 Iglesia, Ramón. Opus c1t; p. 139.
. . . lla en or Juana
igUenza en
23 López Cámara, Francisco. La conc1enc1a cno

Historia Mexic~na, 23, ener~-m:~~~ 1 ;;ó~~~~~~~~ado por Ir ing A. Leonard en "La
24 Para/so Occ1dental. -~é ico
. \'·. Fondo de Cultura Económica, 1986, p. 323.
época barroca en el ~e ico coloni~á.
La conciencia criolla en or Juana y
lS Citado por Francisco ~ópez
mara.
8
Sigilenza, en Historia Mexicana 23, 1957 . p. 35 .

LA PRESENCIA DE LA FILOSOFÍA EN LA UNIVERSIDAD
MARCO HI TORIOGRÁFICO CO TEMPORÁ EO E
HI PA OAMÉRICA (ARGE TINA Y MÉXICO).

Profra. Dra. Matilde Isabel García Lo ada
Buenos Aires Arg.
Se trata de mo trar -en y desde el marco contemporáneo de la
Historia de la Filo ofia en Hispanoamérica (especialmente no
centramos en México y en la Argentina)- cómo la reacción al
positivismo vigente en la Argentina hasta aproximadamente la
egunda década del siglo XX (su influencia ha desaparecido alrededor
de 1920) asimismo cómo la reacción al positivismo en México y en
general en Hi panoamérica ha contribuido a desarrollar y fortalecer la
presencia de la Filosofía, o mejor de la Metafisica en la Universidad.
Así a fin de mostrar cómo, de qué manera, la reacción al
positivi mo en Hispanoamérica especialmente, en México y en la
Argentina, ha conllevado el de arrollo de la Filosofia y ha fortalecido
u presencia en la niversidad se ha de centrar la atención en Antonio
Caso (mexicano) Juan Benjamín Terán y Coriolano Alberini
(argentino ). Figuras todas lla fallecidas.
Cada uno de los autores seleccionados: Antonio Caso, Juan
Benjamín Terán ,
oriolano Alberini; desde su reacción al
positivismo caracterí tica que comparten y que ha asumido una forma
propia en cada cual a través del despli gue de su pensar han
enriquecido el modo cómo en México y en la Argentina, en especial, y
en general en Hispanoamérica se ha desarrollado la Filosofia - mejor
la Metafi ica-y se ha fortalecido su presencia en la Universidad.
Antonio Ca o ( 1883-1946) 1 desenvuelve de de su reacción al
positivismo, un pensar sinuoso encamado que es e presión de su
propia índole espiritual.
La crítica d Antonio Caso al po itivismo se despliega a través de
Problemas Filo ófico (México Porrúa 1915) su primer libro· en
Filósofos y Doctrina Mora/e , (México Porrúa 1915)· a í como
también en La Exi tencia como Economía como De interés y como

172

173

�d o 1919· 2a corregida y aumentadf
Caridad (la. México Mo e~ 'p'blic~ 1943-es la que seguimos.)
México, Secretaría de Educac1on u

,

.. .
· · · 1 1t1v1smo
para exam·1nar en el plano
Antonio Caso enJmcia e _posfil , fi a pero también lo considera
1 r como doctnna t oso c
abstracto, su va oh
'do al difundirse en México.
en la forma que a asum1
, .
d, d del siglo XIX el ambiente de
~eñala que e~ l_as ult1?1as m::oasde las tendencias positiv_istas
México era pr?p1~10 al mcr:Oa de la época eran la industna el
porque las aspiraciones h~
. l Advierte : 'Domina el
.
•
el bienestar matena ·
.
comercio, la nqueza,
. (el subrayado es de Antonio

hombre prudente gJJe no se aven~w ~. J
Caso) ... en la especulación metafis1ca.
.. .
en la educación sus resultados
Una vez implantado el pos1t1v1lsmoh anidades de los estudio
t s se excluyeron as um
fueron funes o ,
. .
d. . , de la cultura mexicana.
interrumpiendo una v1eJa tra 1c10n
A t . Caso que el positivismo formó una
Hace notar
n om? .
d b' enestar material celosos de su
promoc!ón de ho,m~res a id~:ra~te ~reinta años colaboró con la obra
prospendad econ~m1~a ~ue
política de Porfino Diaz.
. . .
? nos preguntamos de de
¿Cuál ha sido la obra del pos1t1v1smo.
Antonio Caso.

.. .
) l bra de la indiferencia por el
'La obra del posztzvzsmo [es a o
'l
la Ciencia
.
b de la educación fundada so o ~~
.
1deal, la o ra_
d d ~ ó sin ju tificacwn posible, la
(educación, u~dateral lqu~ . ; ,~:Zig,iosa, histórica y humana) ".
cultura artzstica, mora , czvic '
A lo que agrega Ant?n~o_Ca o: ndena definitivamente al
"Esta experiencia h1stonca co
·d d l hombre y de

l d la estrechez de u sentc o e
positivismo, revean o
lfi
debe eliminarse para siempre
la vida. Por lo ta~to, Pª!:~e uturo
de la cultura mexicana.
.
su crítica filosófica al positivismo,
Antomo Caso en y . desde
, .
fuente válida de nuestros
1 l ciencia es la umca
. .e
1
según e cua a
d
volver un pen ar que sat1s1aga a
conocimientos, se ha propuesto esen
174

sus necesidades espirituales aquellas que suscitan su reacción a dicha
corriente del pensar. Necesidades que son también de otros
compañeros de su promoción, de su generación.

"Necesitamos de una fe ---&lt;lice Antonio Caso- para dar
pábulo a nuestra religiosidad congénita; de una ciencia para
guiar por la industria nuestro influjo sobre el mundo, de una
metafisica para justificar nuestro saber, para investigar las
condiciones de nuestro conocimiento, para legitimar y precisar
nuestro 1·deal. " 6
Detengámonos un poco y consideremos cómo y de qué manera
expresa Antonio Caso la demanda de su espíritu, y la de su
generación, que ya no se conforma con aceptar, de acuerdo al
positivismo, que la ciencia sea la única fuente válida de nuestro
conocimiento.
Así se expresa:

"Quienes piensan que la Ciencia sin fundamentos racionales,
es decir, metafisicos, puede bastar a las necesidades mentales de
la humanidad; quienes en la Ciencia fundan o creen fundar
criterios morales, religiones nuevas y límites absolutos del
conocimiento se equivocan totalmente: la historia así lo
demuestra y corrobora cuando al eñalar los desastres
irremediables de tales propósitos, comprueba concomilantemenle
la vital inquietud del pensamiento (el subrayado es nuestro), hoy
y siempre ávido de proseguir en su empeño consustancial de
verdad. "7
Corresponde destacar, llegados aquí 1 la aspiración la fuerte
aspiración de Antonio Caso a restaurar la metafísica. Cabe indicar que
Antonio Caso ha identificado los conceptos de Filo ofia y Metafísica .
Esto se advierte en Problemas Filosóficos -su primer libro-.
Ahora bien, es en La Existencia como Economía como Desinteré
y como Caridad -obra vertebral de su pensar- donde Antonio Caso
mejor expresa el modo personal en que ha concebido y asimilado el
concepto de Filosofía.

175

�fi no es un ejercicio e peculativo
Para Antonio Caso__la filoso ia af' de saber. Más que el saber
· d
l satisfacc1on un mero an
destmru o a a
. Caso el saber para vivir.
por el saber, vale para Antonio
Consideremos en tal sentido cómo se expresa:

-

d d /a naturaleza de las co as
. .
b" ·n saber
.
o odríamo vivir en cam w ,
hemo vivido siempre.
.
. . Una filosofía que
... [ 1 PPrimero
e v1v1r .
'l'
cómo e bueno v1vn ..d..e. la existencia sería incompleta i no va
teona
.
. ,, s
fiuera solamente
- da de una teoría del valor de la exr tencia.
acampana
. . d'
" ·Qué es la fHo ofta? -y
y en tal sentido tamb1en ice. ¿
. Q , e ia exi /encía ?
na doble pregunta t. ue
re ponde- La res?uesta a u .
. ? Pero la primer!l cuestión se
y ¿qué valor llene la ex1 tencw.
bordina para la acción, el
l
gunda como se su
,
d l
subordina a a se
'
fil ,ji e teoría de la dicha, e a
entendimiento a la o/untad. La i oso ,a
felicidad de la beatitud." 9
.
vés de su obra total insiste con su fras
Antonio Caso qmen a tra
. t " en y desde un pen ar
,,
la vida el pensam1en o ,
1
1
favorita: !gua a con .d
"La actividad filosófica no e . a go
vívido, encarnado co~s1 era q~e
. . del arte y de la ciencia . Es
independiente de la vida ~e accw;, ·no de las demás a tividade
or el contrario algo que czrcu a en º! .
, io
p.
.
] humana científica y art1st1cas...
(d1mens1ones
. .
d l pen ar de ntonio aso Haber seguido el desenvol_v~~1ento n: permit mostrar cómo la
en desd su reacción al pos1t1v1smol le debe a Antonio a o.
.
temporánea en genera
. d
cultura mex1cana con
ni el de pensamiento o meJor e
entr otros el hab~rse elevado a un d darlo no hubiese llegado de no
profundidad d l m1smo al qu_e, a;o l u Flo afia n la niver idad.
hab r ro diado la Pre enc1a Ue . a -~ d M xicana que se ha ido
. d l Flo ofía en la mvers1 a
Presencia e a •1
.•
d nuestro autor al positivismo Y su
desplegando desde la reacc1on _e
de la Metafísica- con lo
restauración de la Filosofía - y st que;emo ha alcanzado un nivel de
cual la cultura mexicana contemp~ranea s- no hubiese llegado de
. d d
ar al que -re1teramo
. .
profund1da e1 pen .
. l
t al e tudio de las ciencias
hab r seguido reducida umtera mene
"Sin aber nada o casi na a e

y ªz

positi as.

El pensar de Antonio aso desde su reacción al positivismo se ha
desplegado situado en una inquietud metafisica viva encamada
ustentante de su pensar ivido, encamado, un p nsar que ha
delineado al unísono de su existir y que ratifica su metafisica vívida en
y de de la cual --&lt;:on sustento en ella- Antonio Ca o "iguala con la
vida el pensamiento. "
En efecto, "iguala con la vida el pensamiento" - frase favorita de
nuestro autor- ha sido y continua siendo la in itación a un pensar
probo ervicio social del filósofo, a un pensar honrado y encamado. 11
Antonio aso ha desplegado su pensar viviendo ínlegramente su
ideas. De ahí el carácter encamado de upen ar su calidad de probo.
de íntegro de ese u pensar vívido.
Con sustento en su inquietud metafísica vívida (de de la cual
Caso ha desplegado su reacción al positivismo) ha d sarrollado su
pensar multifacético que ratifica en su desenvolvimiento a u
inquietud metafísica su tentante. Antonio Caso quien iguala con la
ida el pensamiento ha desenvuelto su pensar - insistimo - desde su
inquietud metafísica vivida y lo ha vertebrado desde ella. 12

Juan Benjamín Terán (1880-1938) 13
Nos proponemos a continuación mostrar el lugar que nue tro
autor le a igna a la filo afia en la educación.
Queremos destacar al pensador y la vitalidad de su id ario
educacional, en el cual de un modo en más o en menos explícito la
filosofía esta presente sustentando la hondura de su pensar.
Para espigar el pen amiento de Juan B. Terán -entre su
multifacética obra- hemos de adentramos en La formación de la
inteligencia argentina y otras página de rejlexián 14 compilación de
estudio relativos a su pensamiento educativo.
Además del que da nombre a la obra: "La formación de la
inteligencia argentina " (estudio aparecido por primera vez en Buenos
Aires en 1933, incluido posteriormente en la serie Di curso a los
177

\76

�argentinos, 1931-1933, T. XI, Obras Completas) integran la misma
los siguientes ensayos: Espiritualizar nuestra escuela (1932, Buenos
Aires T. X Obras Completas)' "La escuela laica" (editada por
primera vez en Buenos Aires en 1933 , forma parte de la serie
Discursos a los argentinos, 1931-1933, T. XI Obras Completas)· "El
sistema educacional americano ", pertenecient a La salud de América
Española (que publicada en París en 1926, integra las Obra
Completas, bajo el T. VII)' "La pedagogía del ocio ", capítulo de
Voces campesinas, (obra editada por primera vez en Buenos Aires en
l 925 y que integra el T. VI de las Obras Completas).

Del detalle de los dato de publicación de los estudios citados que
integran la Compilación que nos ocupa se puede colegir que dicho
estudios - si bien éditos- lo han estado hasta su primera edición como
Compilación, en el país y en el extranjero (París) un tanto

El ideario educacional de Terán· cu
.
sentido muestran los estud 'os reuru'd osyoenongen
y
la c desenvolvimiento
·1 • ,
1
ocupa; es en síntesis - he dicho en tr l
16
omp1 ac1on que nos
el blasón que estampó en el fro º. u~~ - el que se reconoce en
Tucumán.
ontispicrn de la Universidad de
En mis permanentes indag ·
.
Argentina y desde mi interé ac1~n~~ en la Historiografía Filosófica
siguiente:
vivi O por ellas señalo ahora Jo
Atender a la vertebración de la Obra
. ,
cuyas Obras Completas desarrolladas en x.';_e Juan BeDJa~m Te_rán en 1980 por la Univers1'dad
· ¡ d I tomos han sido editadas
.
ac1ona e Tucurn ·
.
centenario de su nacimiento d I
an con motivo del
ofrece u plan en la página q•u~ d:dias qu;.~~-volumen que analizamos
un hilo conductor.
caª 1 rngrafia- permit advertir

dispersamente.
Una adecuada consideración de \a polifacética obra de Juan
15
Benjamín Terán impone advertir -como lo eñala Ricardo Rojas - el
''genius loci'', es decir la fuerza del lugar que ejerce en este pensador
argentino su Tucumán natal cuya Univer idad fundara cuando
contaba treinta y tres años y de \a que fuera su primer Rector (cargo
que desempeñara ininterrumpidamente hasta l 929.)
Tenía Juan B. Terán sólo dieciocho años de edad -corría el año
1899 y era estudiante de Derecho en Buenos Aires de cuya
Uni ersidad egresa en 1902- cuando en su artículo ' Educaci · n
Superior" ya reclama la espiritualización de la en eñanza y deshe ha
la tendencia universitaria profesionalista.
Desde su concepción espiritualista de la enseñanza Juan B. Terán
exige \a formación de la inteligencia y de \os hábitos morales más que
\a mera formación enciclopédica.
Cultivarse en lo intelectual y moral no es sólo una exigencia de
nue tra condición de persona ino también un reclamo del progreso de
la ciencia de la t' cnica. Cuanto mayor e la vida útil tanto más
imp riosa es la inútil. Adviértase su vital interés por el pensar
filosófico.
178

Ju':11 B. Terán ha unido la Universidad 1 . 17
•
.
educacional sintetizado en su "Pede .
Y ª. vida. Su 1deano
personal que cedió a la Universidad s ~: terra ad s1dera_visu " -lema
metafísica vívida que lo sustenta M ~ fi ~nda_r~- permite entrever la
arraigada a un suelo Y desd 'l . e a 1s1ca vtv1da que está asimismo
y es que Juan B Terán ha de e prolyledctada abierta, a la trascendencia.
·
esarro a o un pensam · t
Tucumán natal se ha delineado con
•~n o q~~- de de su
os ha legado un ideario ed
. aplertura a la d1mens10n vertical.
. .
ucac1ona que en su s·tu . , d
cronotop1co, trasciende toda ero no top1a.
.
• ac1on e ser
obra humana
.
. educacional de
JuanSi B.la cultura
Terán esreperto
. d enton~es _el ideano
'
no e sus pnnc1pal
·d
educativa es una faz del aporte de su autor a la cultura.
es • eas
18 en materia
En efecto, desde la metafi ica vívida
educacional y tamb · ,
que sustenta a su ideario
.
ien a su Obra total Juan B · ,
,
iluminado el ámbito de la cult
. . ,
enJainm T ran ha
de la filosofia en su desenvolv:i;~:~~zandola al mostrar la relevancia
Juan B. Terán, pensador polifa 'ti
h
que; desde el despliegue de una ct~c~ a desenvuelto un pensar
mostrado y se muestra a tra . dm~ . s1ca encarnada, vivida· se ha
ves e tiempo dada su vitalidad, en y

179

�d sde u in rción en l

ernáculo como iluminante y vivificante de

la ultura universal.
e trata de un p nsar que e de en uelve su l ntado en una
metafísica i ida encarnada má que teóricamente fundada qu
de pliega e pacio-temporalm nte con ap rtura a la tra cendencia.

e

continuación queremos de tacar la figura de Corio/ano A/berini
quien desde su reacción al positi i mo ha mo trado la igni ficación

qu ha asignad a \a filosofía en la Uni er idad.
Ha ta los prim ro año d l siglo XX l ci ntificismo dominaba
todavía el ambiente científico cultural d l paí . Hacia l 91 O e inicia
la crítica y operación d l positi ismo e irrumpen la corriente
filo óficas eur pea d las última d 'cadas del siglo XIX. o po os de
lo antiguos positivista desean alir de la cri i de u filo fía.
orientándose unos hacia l cientifici mo; mo imienl qu a no niega
la metafi ica a la que c ncib omo una elaboración qu e bac con
lo últimos datos d I s ciencias• otro hacia I pragmatism d W.
Jam
otros hacia un vago e pirituali mo. Los jó · n prefier n la
filosofía idealista d sde ella inician la reacción contra la forma
m ntal del po iti i ta l clima cultural que había cread .
n dicha tar a, d critica y supera ión d l p sitivi rno. ha tenido
un pap l importan! la Facultad d Fil olía Letra d Bu no tr

fundada l l 3 de abril d l 895.

oriolano A/ber in i ( 1886-1960), figura que ha u. citad y su cita
nue tro interé a quien p rten cen lo scritos qu queremo de tacar
para mo trar su ideario ha ido decano d la Fa ultad de ·ilo ofia _.
Letra de la niver idad de Bueno ire , de la que había egre ado,
durante tre período (l 924-1927· l 931-\ 932; 1936-1940)
1c Rector de dicha ni r idad do v ce ( en l 928 1940).

la

ncama Coriolano lberini la r acción fr nte al po itivi mo en
rgentina. Esta r acción que se produce hacia l 9 l O y tá i gna a

.. a_b ta recordar
algunas del las caractensticas
.
p itlv1
en la gentin
de la pro

lae 'arrEollolde la riqueza la capit!i~c~o~nard10 Bla e cuela normales, el
cue a . Orma l de Profesores' d p e ,ueno Ai res. A traves
. d
e a generación gran influencia en la e aran~. ( ntre Ríos) ha tenido
que ha d_ saparecido alrededor de l 920ducac,on argentina influencia
promoc1on de hombres d.
. Ha sido una g neració
cultural, lambién di er a, ~rsos que ha dado lugar a una atm'¿ ;,na
esa atmó_ fera cuÍtural cabría:
a católicos a po itivi
un p ttl ismo ortodoxo, en bas o m~tices d la filosofía: de de
p ncer d E. Haeckel h t
e a ~a~ idea de A. omte d H
l Bal
r
as ª un catohct m
b
' e ·
.
mes. ambi ,n tenía lugar el
. º. a as de la filosofia de
no y otro --católic y po ·t· . escept1c1 mo de Eduardo ild
lo camb.10 cu1tural s que tab1 i istas- .estaban atrasad s re pecto de
e.
an ocurriendo n Europa.

:::::1d~

pués de 1870 · e ...
I ng 1atDerra
· Alemania,
la reacción antipoinicia
'f . en Francia,
desenvol imiento de la episte~~J~ t.a, a la que no ha ido
las ba es fil sóficas d 1
. g1_a. que posibilitaba un e
cono im1ento
· ·
as
1enc1as y e1 ana!Jsis
..
científico.
del

180

U:.~~

Italia
aj n~ e~

tud1· d
alor o dele

Aparece e ta promoción d
g neración del 80 ,
d
e hombres -lo

hombre d 1
eco · ·
-cuan la Argentin
·
e a
noi:n1co. e studian la ciencia
a mp,eza a afirmar e en lo
profes1 naliza la Univer idad.
naturale
las matemáticas y s

°

De de su
actitud
de arrolla
a de
d 191d Oreacción ante 1 positivismo· reacción
Fil ofia y Letras de Buen~mo profesor y decano d la Facultadq~
perfila o mejor se ve
. ires y n el la para todo el p ..
~
, en onolano Alb · ·
s
pr e or y al organizador.
enm el p nsador unido al

ª' •

efecto· · oriolano lb enru
. .
contrEn
· do d cididam me
a ¡ po ttlvismo
en la cátedra e ha pro nu_n ia
parte, a propósito d ct·
en us e cnt . surgidos e
la acción dand
I cur o conferencias cla
s m· . n gran
..
•
o a conoc r a
d
'
manos· y en
v1 ion s má amplias.
pensa ores que t nían de la filo fia

en fi\osofia por las t ndencia ideali tas.
s decir. hacia la primera d'cada d l siglo e bu ca fundamentar
una filo olía de mayor tra cendencia amplitud qu el po iti i mo.

.,

lo f,
a.
a g n rac'ó
moct0n
d errocarriles el de arrollo a ro e
' o que trae la inmigraci. n

18 l

�Coriolano Alberini ha dejado varios estudios sobre e~ desarrol~o
de las ideas filosóficas en la Argentina. E~~e ellos: Lt Penste
fran aise dans la culture argentine , ( 1926)
'La ~loso ia y as
rela~iones internacionales ( 1926) 20 English Influ~nc~s m Cult~e _an~
Th ht' (1937) 21 'Die Deutsche Philosoph1e m Argenttmen
1;3u~ 22 La metafísica de Alberdi, (1934) 23 "La_i~ea de progre~o en
24
( fil
la 1oso fiia argent'ma"(1943) , 'Génesis y evoluc1on del pensarmento
. ,,
filosófico argentino, (1953) 25 La cultura filosófica en la Argentina
(1935). 26

Estos escritos reunido en volumen bajo el no~b~~ "Proble~as
de la historia de la idea filo ófica en la Argentina ya han sido
ublicados por el Departamento de Filosofía de_ la_ Faculta~ de
~umanidades y Ciencias de la Educación de la Umvers1dad ac10nal
de La Plata, en 1966.27
Coriolano Alberini a través de su escritos -que seleccionarnosmuestra una de las líneas en que, de un. modo permanente,
ha
desenvuelto su pensar: pensamiento argentino.
El pensamiento filosófico -y esto lo queremos rem~rcar- forma
C Alberini la tercera dimensión de la cultura nacional. Lo que
para . l .
c1·a que nuestro autor le asigna a la filosofia en la
muestra a 1mpo
.
·· A
·
cultura. La cultura filosófica es rudición, crítica ~ creacLO_n. partir
de l 91 O se ha ido acentuando cada vr:z má~ el pnm~~ caracter y _h~y
algo del segundo. e ha ganado mucho en mfonnac1_on y en e _pmtu
crítico. y ha comenzado a despertar el carácter inventivo o creatt o de
rtan'

la filosofía argentina.
i la filosofía por su universalidad no tiene patr~a la_ tienen los
filósofos. Estima innegable la influen~i~ de la nac10na_hda~ en la
filosofía. "Existe una nec sidad cronotop1ca esto es segun tiempo .
espacio más no cabe - advierte- convertir este hecho (.. .) en esencia
d la verdad filosófica."
hacer historia del pen amiento
Cons idera que no e puede
·
··
· de la
filosófico argentino si sólo se atiende a lo ge?enc~ _Y comun .
corrientes de las ideas, a la coincidencia e identifica_cion d~ las m1 mas
con la europeas, con olvido d lo diferente y propio. O 1 e prefier ,
hay que compararlas. para diferenciar a fondo.

En tal sentido ve C. Alberini que la recepción de las corrientes
europeas en la Argentina ha dado lugar al "nacimiento de una
síntesis. Es una síntesis que por el hecho de ser espiritual ha tomado
un carácter creador es decir que esta síntesis, ya no puede reducirse a
ninguno de sus elementos.' 28
Diego Francisco Pro quien ha analizado exhaustivamente la
figura de Coriolano Alberini, 29 advierte que Alberini no se propuso
escribir estudios extensos sino sustanciales y sintéticos." Y lamenta
que no se diera tiempo para desarrollar con extensión los resultados
que alcanzó en sus indagaciones. 30
Asimismo Pró afirma refiriéndose a la significación de la Obra
de Coriolano Alberini en el pen amiento argentino: · Se puede decir
que es el primer ensayo de una historiografía interna y critica de las
ideas filosóficas argentinas.
Señala Diego Pró, en tal sentido que a Coriolano Alberini le ha
precedido una historiografia externa "a veces por falta de métodos
apropiados y del sentido de los matices otras porque~los autores]
superponían etapas del desarrollo de las ideas en el país. " 3
A propósito del juicio de Diego Pro respecto de la Obra de
Coriolano Alberin.i en
relación
al pensamiento argentino
corresponden algunas aclaraciones conceptuale . La ciencia histórica
o historiografía es posible en dos entidos. Es posible en un primer
sentido porque se funda en la historicidad de la existencia humana. Y
también es posible en el entido de que investiga y hace objeto de su
estudio a la realidad hi tórica.
La historiografía filosófica argentina o historiografía de las ideas
filosóficas es una historiografía especial.
La teoría de la ciencia histórica distingue tres formas d
historiografia : la monumental, la anticuaria y la critica. En el fondo
todas ellas se fundan en la historicidad de la existencia humana.
Si en la historiografía general la hi toriografia crítica es la más
científica e iluminadora, lo propio sucede con la historiografia de las
ideas en cuanto es una historiografía especial. El carácter externo se
183

182

�presenta en la historiografía de las ideas como glo a d doctrinas
biografias superficiales de pensadore erudición de datos sin píritu
crítico, au encia del entido de lo problema y del carácter de
de en olvimiento proce o de los mi mos
d sus olucione a
travé d I curso históric .
Coriolano Alberini cuya figura, desde nue tro con tant y
renovado interés por la historia del pen amiento filo ótico argentino.
ha su citado su cita nue tra atención .32 Revela a través de u
página relati as al p nsami nto . argentino, lo que ha ido una
cu tión permanente e inten a en u pensar: la géne is y olución d 1
pen amiento filo ófico argentino u ad uada in er ión n la cultura
um r al.
A tra és del de n olvimiento del p nsar de lo autore
seleccionado , Antonio a o. Juan B. T, rán Cario/ano Alberini - a
lo qu hemo mo trado n de de u reacción al po itivi mo- no
h mo propue to eñalar, en y de d el marco contemp rán o d la
Hi toria de la Filo ofia en Hi panoam ' rica. esp cialment c ntrado
en M · ico en la rg ntina. e· mo la r acci · n al p iti i mo ig nte
en la Argentina h ta apro imadamente la gunda década d 1 i 1
(su influencia ha de aparecido alred dor d 1920). a í como
también la reacción al po iti ismo en M ·
n general n
Hi panoamérica ha contribuido a d arrollar
cer la pre encia
de la Filo ofía o mejor de la tafi ica, en la ni er idad.

ota Bibliográfica
1( l 883-1946) ace n la ciudad de

é ico el 19 de diciembre

muere en la

mi ma ciudad 16 de marzo.
en uentra ntre lo que fundan en 1909 el Ateneo de la Ju entud. cu ·a
labor cultural e ori ntará a c mbatir la corriente po iti i ta en ex, o.
nt nio a o, quien ha sid el primer ccretario del ten
· p re
entonce us famosa conferen ia contra el p iti i mo y omieni.a a
impartir la cátedra de ociol gía en la E cuela aciana\ de Juri prudencia.
n 191 O, es el primer profe or de filo tia de la recién creada E cuela de
lt · E tudio cu. o director ha ido en aria oca ione .
a lu ha que lo aten í ta libran contra lo positi i tas que e opon n a la
fundaci · n d la niyerstdad · también ontra lo que lo acu an de
eliti mo conduce a ntonio a o a lfon o Re. e ., a Pedro H nríquez
184

Ureña a fundar en 1912 la Univer idad Po
cultura en el proletariado.
pular con el fin de fomentar la
n 1914 el Ateneo de la Ju entud se di
.
cuela acional Preparatoria ad t suel e habiendo triunfado pue la
humanidade como materia obr t ~p a un plan de estudio con las
En 1915
C
,gaonas
.
. . aso ocupa la dir cción d~ e a .
Un1verstdad Popular us cél b
ti
. misma Escuela e inicia en la
· d fi .
e re con erenc,as sob
· • .
eran e in1torias de u obra ca ·tal· L
.
re en t1an1 mo las que
de m
· t ere• y como caridad ( 1919).P1 • a ex1Stencia como
·
, como
econo,ma
En 1_921 es designado miembro de la Acade .
.
Habiendo a ocupado el puesto de e
~1a Me ,cana de la Lengua.
desde u fundación por Justo .
:retano de la Universidad de México
la Facultad de Filosofia y L t 1erraAas1 c~mo poco antes I de Director d
·
·
e ra
ntomo Caso s
b
ni er. ,dad cargo que de empeña desd 1921
e nom rado Re tor de la
1923.
se tra e . de u ida recibe A. Caso numero o anomb
a .
a ocia a alta orporacione int I
r mtentos honoríficos .
Pr fe or Emérito de la
.
.de dectuale_, entre los que de ta amo .
( AM) d.
n1 ers1 a
ac1onal Aut.
d
.
. . ire tor honorario de la Facul d d .
onoma e México
honorario de la cademia de H.
. ta e Filo ofia Letra . mi mbro
r
I tona de Buen
A'
an ,ago de Chile Miembro fundador
~ ,re_ del teneo de
dond da conferencia en su úlf
~ del _oleg10 ac1onal d México
~ o iología de Parí .
irnos ano ; ocio de la In titulo intemacionai
d el ten o de la Ju entud A t .
corrí nte del po iti i mo fil fí n on1? a o ha pronunciado ontra la
10 o ta ofi 1al du t 1
•
ten o d la Juventud
ha
h d
ran e e porfinato. De de 1
•
b..
·
rec az.a o la negació d 1
a t tam ten de la ultura clá ica.
n e a metafi ica, como
2 .A ntomo
.

Caso ha encontrado n el i . . .
pt dra de toque contra el
... ntutc1omsmo de Henri Berg on la
c ·d
po 1t1 t mo d A e
nst ramo poder de ir qu lo d·st·
. omte. En g neral
I mtos autore
He · B
gr
,
.
'
nn er on, entre otro . 0 me· or u
·. · gu trn de Htpona,
fu nte de in ita ión en el de nv 1~ . . pen ar ha ,do para Antonio Ca o
0 1m1ento de un p
Is abeI Garc,a
, Lo ada . "El ens
. C . Matild
.
.
n ar propio.
en vía de publicación.
p ar ex, tenc,a/ de Antonio aso". E tudio
3

f.. Antonio
a .O.' F1
· li.y Y Doctrina Morales é ico, Porrúa 1915.
Porfi
. o·
, oso
1
mo ta_z, militar político me icano na ido. n Oaxaca, México en
830 fallecido en Parí en 1915 p 5 .d
P ríodo J 877 18 80 1 8
· re , nte de la ación en 1876 y n lo
3
.
-1911.
aso · Fil0· OJJ
li. Y Doctrma
. Mora/e · Op. it
6 Anto010
A t .
309
lb~d~~•-~7. aso. Problemas Filosófico. Mé ico Ed . p~!a .191s, p. 81.
4

185

�.
. d I Pensamiento Filosó ,co · Mé, ico.
s Antonio Caso. Historia Antolo 1ª e 1920 . 2a Eds. Secretaría de
•
L'b
· Francesa .
1 rena
\ a Eds. oc1edad
.
l 926· Seguimos la 2a. PP·
Educación Pública y Librería Francoamencana
.
\6-\ 7.

. Morales • data cit. p. 11.
Antonio Ca o. Filosofas y Doctrm~á o en menos explícito a travé del
11 Tema que aparece en un mod? en
otro hemos desarrollado
de Antonio Caso y que no
. , El
1
d
despliegue e pen ar
G . Losada Filosofia e lntegracwn.
con insistencia: M~tilde I abel ;;;~;) 1-096-6. Eds. Alm;gesto Bueno
Filosofar como Vla • l. .B. ·
.
cap lX "El pen ar co11
'J'
.
994 113 págs en especia 1 e1
. .
º 9
Aires, Argentina, 1
S . d. d Argentina de Filosofia. a. vm. n .
·
"
probidad ". Rev1s· 1 de la ocie a259-266. La existencia como. ;ue~o
.
Córdoba, Argentina 1998. pp.
E d'
Humanístico U01vers1dad
Humanitas - Anuario del C~n~ro d;27s2tu0010os
· · Mexico,n
·
· d: data
Autónoma de uevo L eon
desinteré
como canda

9

Ibidem .

10

.ª

Cf. La existencia como econom1a como
cit. (columna erteb~a! de su odbr\t;~~\.~n Tucumán, Argentina fallece en
13
ace el 26 de d1c1em~r~ e de !938 A lo quince años ocupaba la
Buenos Aire ' el 8 de diciembre d
: dad natal En l 897 e traslada a
ecretaría de \a Socied~d Sarmiento d e ~ c1udo grad.uándo e en agosto d
Buenos Aire , a egu1r la carrera e a _ogt ara ocupar la presidencia del
1902. En 1930 se traslada a Bue~os Ailre 'e;¡odo según u co tumbre, da
d
.. y al terminar e P
,
E
¡
Consejo de E ucacion
.
l'b Espiritualizar nuestra scue a,
cuenta de la labor ~umplida ~n dsu 1 1f~~mación de la inteligencia de lo
donde insiste en la unportanc,a e a
hábito morales.
f
. , de \a inteli encía ar ntina
14 Juan Benjamín TERAN, La ormac1~nD. p· tro Secretaría d Cultura
·,
p · \ogo de Luis 1 te ·
otras página de refle ion.;.. ~?
Ed Dev nir . R. L. nº 96 de la
de la ación en coproducc1on con
A.. e
Argentina 1994 12 7 pág .
'd d
· al Buenos ir ,
•
Colección Jdent1 a acwn d · C'
B
.As. Argentina.
1981
l. .B ..:987-99186-~-7. lae s. in~e, t lY. Bueno Aire \922p.94.
,s Cf. Historia de la_Literatur~ Argen~~~~ó~ de e ta compilación, publicad en
16 Cf. Mi comentano, a la pnmera e
t de Filo ofía, Facultad de
Revista Sapiencia Organo del Oeparta1;~n ~ Argentina 1984, Uu!ioFilosofia y Letras U.. A. Buenos
ire ,
'
eptiembre) Vol. X XIX, nº 153, pp. 236-237 .

12

.
1 v ·d 1921 T V Obras Completas.
, Cf. La Univ r 1dad y a I a
· '
.
, .
isch de taca la ·'poco común'' tradic~ón
18 En tal sentido, Lucia P10s ek Preb U .
'dad Juan B. Terán ha ido
án de cuya niverst
1
1
T
d
humanística e ucum
. / desde 1921- ha dado ugar a
r
.
y
ta
que
-,wc1011a
.
f'
y
propulsor y fun dado
.
d la facultad de I1oso 'ª
37 •
Departamento de Humamdades en 19 - origen

186

Letras en 1939. Cf. Lucía Piossek Prebisch: Pensamiento Argentino; Creencias e ideas-; en especial, p.14 l y ss. Univer idad acional de
Tucumán, Facultad de Filosofia Letras, Instituto de Historia Pensamiento
Argentinos Tucumán Argentina l 988, 177 págs.
19
n: Bulletin de la ocieté Francais de Philosophie", decémbre I926
París.
20 En : Revista Verbum
Bueno Aire, \927, nº 69 . Discurso que C.
Alberini pronunció en castellano, en el 6° Congreso Internacional de
Filosofia- celebrado en la Universidad de Harvard (Cambridge) . Estado
Unido , en septiembre de 1926- al que concurriera como único representante
de la América Latina . e publicó en las correspondientes Acta
' Proceding of the ixth intemational Congre s of Phi lo ophy', 1926.
21 En: 'The Daily Telegraph
septiembre 3 1937.
22 Edic. Henrich Wilhelm Hendriock Berlín- halottenburg 2; 84 págs. 1930.
Trad. Hilda B. de chweide. El libro comprende las tres conferencias dada
por Alberini en las Univer idades de Berlin, Leipzig y Harnburgo en idioma
castellano y alemán desde enero a marzo de 1930.
23 En "Archivos de la Universidad de Buenos Aires" Año IX, tomo IX.
junio-septiembre 1943.
24 Conferencia pronunciada en la apertura de los Cursos de la Uni er idad
acional de Cuyo, Mendoza Argentina, 1943.
25 En "Cuadernos de Filo ofia". Instituto de Filosofia Facultad de Filosofia
y Letras
niversidad de Bueno Aires, fascículo 7, l 953.
ambién
Prólogo del libro de Luí Farré: Cincuenta años de Filosofia en la Argentina.
Peuser, Bueno Aires 1958, 363 págs.
26 En: diario' La Libertad
Mendoza, 16 de diciembre de 1935.
27 Con prólogo de Rodol fo Agoglia ISO págs. 2a. ed.: Coriolano Alberini .
Problemas de Historia d la Ideas Filosóficas en la Argentina . Prólogo de
Daniel Toribio . ecretaría de Cultura de la ación en coproducción con
Eds. Fraterna. nº 4 de la Colección 'Identidad Nacional' . Bueno Aire .
Arg ntina 1994, 167 pág . l. .B.. : 0 950-714-045-X.
28 Cf.
El pensami nto francés en la cultura argentina' incluido en el
fsre ente Volumen p. 94.
9 Cf. Diego F. Pro. Coriolano Alberini.Valle d los Huarpe
Mendoza,
Argentina, 1960, 536 págs. La viuda de C. Alberini- Elena uarez- le
autorizó a Diego F. Pro a publicar el pistolario' de su e poso y donó su
biblioteca al Instituto de Filosofia de la Facultad de Filo ofia y Letra de la
Universidad acional de Cuyo que bajo la dirección de Pro - actualmente
Prof. Emérito de dicha Universidad- y de de la ección d Hi toria d 1
Pensamiento Filosófico Argentino- ha ido un Centro de inve tigaciones de
excelencia en historiografia del pensamiento filosófico argentino en el paí .
De Coriolano Alberini el citado Instituto de Filosofía ha publicado en u
' Colección de Historia de la Filo ofia Argentina
erie Documental, lo
187

�siguiente : ¡¡,critos de Etica (\973); Escritos de Metafisica (\973 Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973)" Epistolario (TI tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de fi\osofia, ección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino Facultad de Filosofía y Letras Uni ersidad a ional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con \a dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que
se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31 Cf. Diego F. Pro.
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofia, Mendoza, Argentina 1973 229 págs.~ p. 73 .
32 Cf. nuestras página relativas a su Epistolario · (tomo l.)_. Instituto de
Filosofia, Facultad de Fi\osofia y Letras ni ersidad aciana\ de Cuyo,
Mendoza, Ar genti na \ 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Fi \osofia,
Uní ersidad 'Simón Bolívar Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220 · Epistolario · (tomo Ul data cit. 263
págs. En: Loe. cit. n' 16 ( \ 982) 1S0- 1S. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pró (pp. \3-4 7). Eds. Oocencia-Ci nae, Buenos Aires 19 8 \, \ 53 págs.: En
' apientia' . Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Filosofia
Letras U.C.A. año U l986(abril-junio)nº 160 pp. 157-\58.

3

Sección Segunda

LETRAS

188

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Filosofía, 2002, No 29, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�EL DOCTOR JOSÉ ELEUTERIO GO ZÁLEZ.
SUS FUENTES COMO HISTORIÓGRAFO.

Profr. Israel Cavazos Garza
UA L

Fue José Eleuterio González (Guadalajara, 1813 - Monterrey 1888) el
más destacado historiador de uevo León del siglo XIX· e indudablemente
el primero en ejercitar aquí esta disciplina y en practicarla científicamente.
Es natural que su obra a más de cien años de escrita haya sido susceptible
de ser superada en múltiples aspectos. Pero es incontrovertible también que
ha sido y seguirá siéndolo la obra clásica por excelencia.
Para esta rápida mirada al tema que nos ocupa, utilizaremos solamente
sus tres obras fundamentales:
"Colección de documentos para la historia del Estado de Nuevo
León... ", Tip. De Antonio Mier Monterrey 1867, 379 pp. (Citaremos
Colee.);
"Lecciones orales de Historia de Nuevo León, dadas por.. . a unos
amigos en el camino a México", edición de "La India , Monterrey 1881,
(Citaremos Lec. Or.); y
"Apuntes para fa historia eclesiástica de las provincias que formaron
el obispado de Linares", edición de "La India', Monterrey, 1882, 164 pp.
(Citaremos Hist. Ecca.)
11111 . , .

Fuentes bibliográficas
Independientemente de la documentación original -a que no
referiremos- recurre el Doctor González a las fuentes bibliográficas
iguientes:
Para la época de Carvajal y para este personaje (aunque confundiendo
a don Luis, el Viejo con el Mozo su sobrino, consulta el Libro Rojo de
Riva Palacio y Guillermo Prieto, editado en 1870.1
Utiliza también con frecuencia, al referirse a la fundación de la ciudad
y en general, a los primeros años del uevo Reino de León el opúsculo:
Con rancias relativas a la fundación de Monterrey, impreso en 1861. Para
525

�1 página 26 de sus Lecciones
hablar de \a fundación de Cad~re~a ~~ul~ pero relativo a esa población,
Orales... consulta en el folleto e ,gua l
r1·genes de Monternorelos, en
,
2
do se refiere a os o
"
editado en 1863 ; y cu~n
d stos dos últimos expresa que: son
3 A , d ¡ pnrnero corno e e
d ,, .{
igual forma. si e
d los archivos del Esta o.
bien conocidos y se hallan en los mas e

i

.
·t dos or el Doctor González, es la
Uno de los libros reiteradamente c1 a ífip padre San Francisco de
. . d
uestro sera ico
Crónica de la provmc,w e n.
la segunda edición, de 1851. En su
Zacatecas , de fray Jose Arlegu1, en
concepto, esa obra:
.
. .
además de la escasez, adolece
debía de dar mejores ,10t1c1~s, re ulares: para ellos no hubo
del defecto de todos los cro1fi11st~ls ghacen abstracción de todas
•d
que los ra1 es,
mas descubn ores
h h s· e incurren por esto en
las demás persona~ y de sus ec o ,
)
gravísimos errores.

. d
ue deben ser consultados éste y otros libros
Advierte del cuida o con q
de ese género.
.
.
fra Isidro Félix de Espinosa, en ~a~1cular
Otra crónica citada es al de , y
las tareas apostoltcas de
al referirse a las misiones del Rto Blanco Y a
6
algunos religiosos.
.

........

.
los escritos de fray Antonio FreJes, que
De vez en vez hace alus1one~ a . de la conquista de los estados del
.
. nclusos en la Hrstona
aparecieron meo
d. d en Zacatecas en 1839.
. w11
A ,,exicano, obra e ita a
,
l mperro
, s la Relación histórica del Nuevo
Le es de suma utilidad, a~ema de fra Vicente de Santa María. De
Santander y costa del Seno _Mexr~anr Gon:ález la edición hecha por el
este libro posiblemente uso el. º..c o: ue alude Nicolás León en su
Periódico Oficial de Ta~aull~!Jl !sto que no sabemos de o~ro_texto
B "bliografia mexicana del srglo
· _P . .
existente en la 8 1bltoteca
I
.
. . hecha del manuscnto ongma1,
antenor,
excepc1on
Nacional.
.
ta María y transcribe algunos párrafos,
Sigue el doctor Gonzalez_ ª. San h h a Texas por el marqués de San
sobre todo al relatar las ex~ed1c1one~ e:1 :~ lo XVlll1. Toma así mismo de
Miguel de Aguayo en el pnmer tercio d . ggas· alusivas al gobierno de
ferencias sobre las congre ,
ese autor, re
. . . d ¡ Nuevo Santander.
Barbadillo o a la colomzac1on e

526

Otra obra antigua utilizada es la de Matías de Mota Padilla, en su
Descripción geográfica de la Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo Reino
de León, de quien torna también notas referentes a las congregas8 . Recurre
también a la Historia de Compañía de Jesús en la Nueva füpaña, del padre

Francisco Javier Alegre, transcribiendo trozos relativos a la donación del
padre Calancha y Valenzuela para el colegio que los jesuitas establecieron
en Monterrey.9
Consulta con provecho el clásico: Theatro Americano, de Antonio
Villaseñor y Sánchez, en la bella edición de 1746-1748, en dos volúmenes;
para al~unos
aspectos de las fundaciones misionales del sur del Nuevo
1
Reino, o para enriquecer las páginas concernientes a la colonización de
Tamaulipas. 11
Obra nueva en su tiempo y de imprescindible consulta en la época en
la cual realizaba su investigación (y que sigue siendo de valor excepcional)
es el Diccionario Universal de Historia y Geografta, de Manuel Orozco y
Berra, editado en 1853-56. Los artículos sobre Nuevo León, debidos a José
de Setero Noriega, son magníficos; pero también lo son para el médico
historiógrafo los artículos "Misiones". "Revillagigedo", "Marcos Guereña"
y otros a que acude. 12
Se asoma con relativo provecho a la entonces reciente Hisloria,
geografta y estadística del Estado de Tamau!ipas, de Alejandro Prieto,
impresa en México en 1873; aunque renovando la advertencia (porque
Prieto sigue a Santa María) de "leer a los cronistas y a sus copiadores con
mucho cuidado y desconfianza." 13
Para la misma etapa colonial cita el doctor González diversas obras
que son a su propósito. Los dos volúmenes en la Recopilación sumaria....
de Eusebio Ventura Beleña. impresos en 1787, de los cuales transcribe lo
relativo al obispado de Linares; o lo referente a las providencias dadas por
el virrey Antonio Flores sobre la división de la Comandancia de las
14
Providencias lnternas. Cita así mismo el Diario de Teodoro de Croix,
escrito por fray Agustín Morfi, su capellán, para algunas referencias al
obispo fray Antonio de Jesús Sacedón 15; así como la única pastoral del
mismo señor Sacedón, primer obispo de Linares, editada en México en
1779.
Al ocuparse los últimos sucesos del siglo XIX, tales como la
inundación que destruyó la recién fundada Villa de Azanza, se basa en el
Suplemento hecho por Carlos María de Bustamante. En la historia de
México, del primero, publicada en l 850, abreva para lo que le atañe al
avance de las fuerzas insurgentes de Mariano J iménez hacia el norte; 16 para
527

�17

lo tocante a las batallas de Aguanueva y de Camero; para la defección de
lgnacio Elizondo;1 8 para los fusilamientos de Chihuahua, que documenta en
La Gaceta, re¡roducida por Atamán; y para las actividades del insurgente
1
José Herrera.
Reproduce íntegro el documento: "Expediciones militares del
brigadier D. Joaquín de Arredondo en las Provincias Internas, con algunas
circunstancias de su gobierno en el!as211 " tomándolo de la segunda edición
del Cuadro Histórico ... , de Bustamante, quien lo publicó anónimo. El
doctor González tiene en su haber la identificación de su autor, el capitán
Manuel Céspedes. Así se lo dijeron et coronel Manuel Barragán y el
comisario Diego Cenobio de Lachica, compañeros de Céspedes.

"y todo lo que dice es verdad y les constaba, como que
hicieron la campaña con Arredondo en clase de oficiales,
21
desde que vino al país hasta que se hizo la independencia. "
En cuanto a las actividades de Bernardo Gutiérrez de Lara, quiso el
doctor González conocer el Manifiesto apologético .... publicado por éste en
Monterrey, en 1827.

''Tal vez exista un ejemplar en el archivo -dice- pero para
buscarlo, sería necesario registrarlo todo, trabajo que yo no
he podido hacer por las ~avísimas y no interrumpidas
2
ocupaciones de mi profesión."
Se vale sin embargo, para sus comentarios. del extracto del Manifiesto
publicado en la segunda edición del Cuadro Hislórico .... de Bustamante.
Otros Libros.

Entre las fuentes bibliográficas utilizadas por el doctor González
mencionaremos también, aunque como obras secundarias, el manejo que
hace de las Cartas de relación. Hernán Cortés; de la Historia de México, de
Prescott; de la Historia Universal, de César Cantú; de las obras de fray
Bartolomé de las Casas, etc. Cita también el informe
de la Sociedad
23
Mexicana de Geografía y Estadística, de l 861
y el4 Informe del
administrador de correos al Ministro de Fomento, de 178?2 . Consulta así
mismo la Real Ordenanza de Nuevas Poblaciones. de 1573, usando
indudablemente la reproducción íntegra que aparece en los Testimonios .. ,
de la fundación de Cadereyta; así como la Recopilación de Leyes de Indias.

528

Sobre este último cuerpo jurídico no . .
aquí los juicios del Dr. Gonzále/ res1st1mos a la tentación de transcribir

"A pesar de su justicia
b • .
han decantado -expresat~ sub emgmdad, que lanto se
. .
es an asadas en d
.
ms1gnes: primera que la co
.. d
os mentiras
los indios eran menores de :~u~ra a derecho,·__segunda, que
debían ser tratados siempre 2f Ly _q~e ~omo h~os de familia
bárbaros incultos y d .
os md1os-cont111úa- aunque
·
ru os eran hombr s El · d
ugaba de /a congrega ' h ,
e·
m io que se
fiesconderse
donde su padr/º wa .como un muchacho a
sabía que los blancos no aodsuf!~rior no supieran de él... :
quman derecho
¡¡
en e os por
haberIos conquistado por la fuerza .. ". 26
Refiriéndose a la habilidad de 1 . d'
como escultores remite al lect
I os m ios de la villa de Bustamante
·
'
or a os expresad
f
e
M1er,
quien
en
alguna
de
sus
b
o por ray Servando Teresa
d · ,
o ras expresa que "ell h. •
os ic1eron casi todas
1as imagenes de bulto que se veneran en Monterrey." 21
, Finalmente diremos, aunque esto se le
prologo de su Colección de .,
e no al concluir sino en el
,
úOCurnentos
q
1
onzalez
de
no
haber
conocido
1
, .....,
ue se amenta el doctor
G
confunde con el general del . a cron1ca de Alonso de León (a quien
mismo nombre su hij0 ) d
.
supo por haberla visto registrada en I B 'b/' '
· ~ e cuya existencia
de Beristáin y de Sousa p d h ba 1 , iotec~ Amencana Septemriona!
'J ... ,
· u O a era conocido
1
'
cuando e m1c10 sus in vestigac·
, pero amentablemente
,
iones en el Archivo d I A
. .
e~ta a a1h una de las copias que b
e yuntam1ento, ya no
siglob XVlll.
sa emos era conservada a principios del
Historia oral.

Hemos dicho, al referirnos al autor de 1
. .
Arredondo) que su identificación fue
. as Exped1c10nes militares... (de
doctor González por los oficiale 1 1posible merced a la versión dada al
Calificaríamos en nuestros d' s otaca e_s que and~vieron en esas campañas.
ias a es c1rcunstanc1a de: Historia Oral.
. A e~te propósito y aunque no con much f¡
.
primer historiógrafo a este ge'n
d .
. a recuenc1a, acude nuestro
ero e mvest1ga · · p h
c1on._ ara abiar de la etapa
fimal de la construcción de la catedral
don Pedro José Morales_2s
' recoge. por eJemplo, el testimonio de
En de
cuanto
a las
corteza
sabino.2
9 bóvedas que f:a 1ta ban estaban suplidas con techos de

529

�T
,r, y a Doña María de Jesús
, ·
aJW~a
•
"Yo conoc1 -&lt;l1ce- a Don
I d Lozano y ellas decwn
¡ Don Sa va or
·
. d
Lozano, hijas de l genera l
·ita de San José y tratdo e
·
h
cho
a
capi
·
l
b
q ue su padre ha w e
de ellas que se puso en a
. .
del Santo una
t,
México dos imagenes
, llevó a ·u hacienda que es a
Parroquia y otra de ellas que se
•
,.}Q
junto a Sabmas.

haber isto el Archivo del Ayuntamiento 35 cuando, en realidad, lo consultó
muchísimo, sobre todo para el estudio de la época colonial.
Recurrió también al Archivo del Obispado y al del Curato de
Monterrey. "Están ya fonnados -dice- y hay en ellos gran copia de
documentos ' 16 . Subraya la importancia de "el inmenso Archivo del
Obispado de [su natal] Guadalajara', pero, en la imposibilidad de revi arlo,
se limita a recomendarlo ''a quien se ocupe de e cribir la historia
eclesiástica de uevo León ... '

uchos que entonce le ieron · le contaron
"
la
El doctor Sada "y otros m
ntonio Gutiérrez de Lara con
,
11
ó
a
Monterrey
el
insurgente
corno eg .
,, _,,
barba en la cintura.
1 batallas de Carneros Aguanueva,
.. ,2.
Alguno de los a pectes ~e t asdiciones que de ellas han quedado d 1
181 1 los escribe ' con ultando as ra t de dar detalles de la muerte e
, .
uede decirse cuando tra a
",
lo mismo P
"por tradición se sabe ...
gobernador Bustamante. que
.

Del Archivo del Provisorato del Obispado de Monterrey. consulta
entre otros documento el expediente de cuentas de las donaciones he ha
por los mineros de la Iguana, con los cuales se edificó el templo del Señor
de la Capilla, de Saltillo. y se hicieron importantes obras en el templo de
an José, de Sabinas.38 Existe también entonces en el archivo del Obispado,
analiza y intetiza la bula Relata Samper que erigió la diócesis en l 777. 19

.
d I doctor González a traves
, 11nportan
.
tes aportaciones
Una de las mas
.
José María Elizondo. en 18"9 ·
1 d u entrevista con
• d Porra
de la historia oral. ~s a e d la intervención del obi po Man_~ ;4
cuando le interrogo acerca e
n torno a los suce os de Bapn.
. Et·1zando , su hermano, e
con Ignacio

Aunque en menor escala, consulta asimi mo algunos archivos
municipales. ''Cuántas no1icias se sacarían -dice- de revi ·arse los de
todos los pueb/05 ·· ~0. Al hablar de fray Antonio Margil de Jesú , expresa:
"yo me acuerdo de haber vis10 en el libro de bawismos del pueblo de
Guadalupe, un papel suelto... ·· J/
1

Fuentes documentales

b"bliográficas utilizada por e
Como podemos advertirlo, las h~u;~:ti::s J no son en manera algui~a
:
, \"da No por ello. sin
G zález en sus obras is o
doctor on
,
.
p lo
1 unas excepciones O 1 ·
abundantes aunque si_, con a g I vasto plan de trabajo a realizar. 1or y
bargo fueron suficientes par~ e f te primarias o docume~ta es.
~~~smo fuepenc:~e h:~~í:~: r;;ru~ie;;ii~e::nen hacert01o, s\::e~~:~a c;::~c~~o
en este a
, T do ya documen
I García Rejón habia ut1 iza
Cadere'\¡'ta y Montemorc 1o ,
M
anue
f 11 t de Monterrey,
J
•
('
h ·¡
en los tres ·impo rtante o e os ¡ Revi1·ta de Nuevo Lean ·V oa ui (1·
a
·el primero en usar 1o de manera
editado en 18 61 y 1863·, o enGonzález
editada en 1864, fue el do~tor ..
.
. .
con criterio h1stonc1sta.
s1 temat1ca y
.
llamado
., .
11' el Archivo de Gobierno,
.
La fuentes a que acud1?, ~ue:ºA;chivo de la ecretaría de Gob1~n;-

f~:

también hasta hace algu;::s~:ci~1 ~it~ción, le pusimos, a fine
1:1 d:i:to:
Durante nuestro paso p ~
l del •Estado. Creemo que . . , E
de 1950. el de Archivo Genera en él con fines de inve t1gac1on.
C l cción de Documento ... , no
G . \ez el primero en abrevar
onza '
.
or lo menos para su o e
extrano que d,ga, P
530

U a también ampliamente
transcribe gran parte de u texto, el
expediente relativo a la toma de posesión del Ilmo. r. acedón, "existe en
la parroquia de Linares. ·· 41
Del archivo de Montemorelos, aunque no lo ve allá ino que le facilita
copias H rmenegildo Dávila su discípulo incluye documental sobre la
aprehensión del gobernador d Santa María y sobre la estancia de Jiménez
en Monterrey.43 Le vemos consultar también actas del Ayuntamiento de
San icolás de los Garza, para verificar la erección de e a municipalidad .~ 4
Para realizar su inve tigación, revisa asimismo no pocos documentos
en poder de particulares. Al referirse a la entrada de Martín de Zavala a la
fundación de Almadén y a u fundación en 1644, asienta: "Este documen10
lo encontré (en copia) entre los papeles del.finado don Alejandro de Uro··:
e informa que los deja en el Archivo de Gobierno, ''para cuando alguien
quiera verlo." ,1: Más tarde habría de encontrar el original, de letra de Juan
de Abrego, en el Ar hivo Municipal. 46
tiliza mucho --desafortunadamente, por su ine actitud- la Historia
de la villa de a!lillo. manu crita, anónima, que le prestó el Pbro. Manuel
Flore y que atribuye al bachiller Pedro Fuentes.~ El canónigo Lorenzo de
531

�la Garza le prestó la copia extensa, carta fechada en Saltillo el 16 de enero
de 1780, en la cual son relatados a don Manuel Silvestre Conde,
los
48
incidentes de la muerte del obispo Sacedón, por su profesor. En las
páginas de la 261 a la 23 7, esto es en más de 60 páginas de su Colección de
Documentos... ; transcribe el texto de uno sobre lo sucedido en Monterrey
entre el 11 de julio y el 28 de agosto de 1813.
"Este cuaderno -dice- está en forma de diario, es
bastante minucioso. le faltan las primeras hojas. Lo dejo en el
Archivo [del Gobierno] para el que quiera, lo vea. Lo
encontré, --expresa- entre los pope/es del padre Francisco
Javier Treviño, que fue maestro de ceremonias de la
49

catedral" .

No dice que fuera escrito por el padre Treviño, pero, al aludir de
nuevo a este precioso documento den sus Lecciones Orales ... ; ya expresa:
··E/ padre Francisco Javier Treviño escribió en un diario lo que entonces
pmó en Monterrey." 50 Hace relación al extraordinario trabajo realizado
por el ingeniero Santiago Nigra de San Martín. que no se limitó al mapa de
Nuevo León que imprimió en Nueva York en 1853, sino que redactó tres
memorias, una geográfica, una histórica y otra estadística, lamentablemente
perdidas. Expresa el doctor González tener sólo la geográfica.51que rescató
en Matamoros Gabino San Miguel y la hizo llegar a sus manos.
lnserta también una relación de Hechos históricos. que le facilitó el
Dr. José Angel Benavides, con breves noticias sobre el obispo Sacedón. la
catedral nueva y la introducción de la imprenta? y, completo, el informe
del Ayuntamiento del real de Sabinas, sobre el Estado que guardaba ese
lugar, en 182 l .53 Finalmente. reproduce íntegra, una amplia Memoria sobre
el origen de la villa de San Martín. escrita por don Juan José de la Garza,
que fue secretario durante muchos años en aquel municipio?
Época colonial

Aunque hace referencia a la capitulación de CarvajaL expresa: "no hay
aquí copia alguna"; agregando: "debió ser igual a la de Zavala, que hay dos.
55
una en Cadereyta y otra en Monterrey.'' Es indudable. sin embargo, que
haya consultado la impresa de Zavala. que aparece en 56
el folleto:
Testimonios ... de Cadereyta y de la cual hace una buena síntesis.
De la época de Carvajal sólo encuentra referencia a una merced a
Manuel de Mederos, de 1583 57 ; los títulos de la hacienda de San Francisco,
de \ 584 58 y copia de la merced a Diego de Montemayor, de 1585.59

532

Sobre el origen de M
fundación 60 Al habla d
onterrey, transcribe párrafos d 1
1
h. .
r e este docurnent
e acta de
l~s6~r~, ¿~~dde_l _ayuntamiento y corre imp~e::p;~s;~ "Tadl como se haya en
. .·
v1ertase que die
.
cua emo publicado
on~mal. Y, al volver a meneci~~:rf: :~/Ida, sml afirmar que se trate d:~
e a 62.
a copia
que autorizó
. el
ternente . de oobe
dili
º rnador Juan Ruiz ,en u1627
.
d I gen~1as de demarcación de la ciudad
1
' citando también las
e testimonio más antiguo del acta.63 en as cuales se hallan fragmentos
Para el estudio de esa é oca
~octor González como paleóg~fo. ,E:~s damos cu~nta de la habilidad del
cuand,o la documentación ofrece seri n las tres primeras décadas del XVII
G~nzale~ traduce el testamento de ~s ~r~ble,~as paleográficos. El doctor
re erenc1as a la iglesia rn
a o orne Rodríguez de 1604

~'.:ados t°' Diego de ~~~;e!a~o;,º~:e~:j~ hº' últi~os docu,~e~:~:

im~s. os errores de traducción 1
,
, etc. En realidad, son
de escribir Cristóbal de Gruzueta. por
pa eografica
que
advertimos. como e l
lrrueta, O a 1gun
, leotro.
. Entre la documentación rnunici 1
,
Cabildo. La del 2 de agosto de 162~ª lqu~ mas maneja, están las Actas de
gobernador Martín de Zavala. De ali' e s1~e al hablar de la entrada del
casados y solteros·· ·llr. Las de 1680 I copia la Memoria de l os vecinos
.
1
co~strucción de la parroquia.67 La d , para a _procesión del Corpus y la
el mcendio de la iglesia de San Fraen!;s:: 6~e[t1e~bre de 171 O, para relatar
suce~os de la lndependencia;69 sobre
. . _as e 181 O y 18 l I, para los
Mana y de Juan Ignacio Ramó11"10 las actividades del gobernador Santa
para complementar su cronología'd/erbo parda lo que más acude a éstas es
go erna ores.
"'Hasw aquí -dice- me han sid0
encontrar /os hechoi· d
.
de gran utilidad para
A
· Y e1ermmar las fiecJ
1
yuntamiento, a pesar de u
1as, as actas del
ordenadas, sino que unas qe ~ ~10 se encuentran todas ni están
cuadernos en los ue Is an en papeles sueltos, otras en
providencias y otras !n c1· _os gobernadores escribían sus
ellas. ,,1¡
,versos expedientes bien extraños a

Esta lista nominal de gobernad r
de cuarenta y tres años secretario de:es, hech_a por Miguel Nieto. por más
0
Colección de Documentos·12
1 yuntam1ento, la incluye ínteora
en su
.
, pero uego ha de
d
ya c?rreg1da, en sus Lecciones Oral
·1 C enmen arla y reproducirla,
precisos "he tenido -dice- que
d_es...
uando no encontró los datos
·
acu 1r a los leg · d
.
negocios que se tratan ante gobe d
aJos e expedientes de los
de
1
•
ma ores para ver la , 1 ·
·
unos y as primeras de otro." 74
,
su t1111as disposiciones

533

�De que él realizó personalmente la investigación, lo comprueba el
nuevo secretario del Ayuntamiento, Serapio Cirios, cuando dice:

"Certifico: que el C. Dr. José Eleuterio González, para
reformar esta lista, registró los documentos del archivo a mi
cargo y me hizo notar las reformas que hacía y los documentos
en que se apoyaba para hacerla ". 5

Consulta el doctor González con sumo provecho otros expedientes
más o menos abundantes del archivo Municipal ; Las Visitas , de lo
gobernadores o de quienes las hacían en nombre de ésto . La del general
Juan de Zavala; 76 la de tiendas, hecha en 1682 por Roque Virto Buitrago;77
la del marqués de San Miguel Aguayo a Hualahuise :78 la del general
Francisco Báez Treviño, a Lamapazos·79 la del gobernador Vicente Bueno
de la Borbolla;80 etc. Pública, íntegra, la vi ita del gobernador Melchor
Vida! de Lorca, de 1775, tomada de la Gaceta, que reproduce Alarnán 81 y la
del gobernador Manuel de Bahamonde. de l 788, que no es propiamente
una visita, sino un informe sobre el e tado del ucvo Reino de León .82
Ademá de las visitas. revisa I doctor González no pocos testamento .
por su riqueza de información eclesiá tica. Aderná del de Ba11olomé
Rodríguez de 1604, ya citado, consulta el de Francisco Báez Treviño, de
1726, para donacione a la Virgen del Roble;83 el de doña Leonor Gómez
de Ca tro, de 1767 para legados a la atedral 4 o para el establecimiento de
la cátedra de gramática: 8 - el de doña Larralde de 1769 al hablar del altar de
la Animas; 86 el de doña Inés de Elizondo, de 1785, sobre la capilla de la
ma. Trinidad· etc. 8
Es verdaderamente impresionante la cantidad de documento
consultados por el doctor González referente a uevo León , de la segunda
mitad del XVIII y albores del XIX . Destacaremos sólo algunos de é tos. El
texto íntegro del ncmbramiento de Antonio Ladrón Gue ara. omi ionado
en 1751 riara visitar y_ revalidar_t_ítulos, encontrado en el rch_ivo de
Gobierno; 8 el comentario a la sohc1tud hecha en 1762 por los ec1110 de
Cadereyta, para el tra lado de la población; 89 el re umen de la información
testimonial y del infonne del gobernador Bahamonde, de 1789, para fijar la
ede episcopal en Monterrey, "volumino o expediente de más de treinta
hoja ·,, dice; 90 el informe del doctor González Candamo, proponiendo en
· l 791 a Saltillo, como sede de la diócesis? el análi is de lo do
expedientes existente en el Archivo del Gobierno, sobre el ho pita! . el
con vento de Capuchinas, y de otro relativo a la fundación de un Colegio de
Propaganda Fide;92 el informe rendido en 1798, por el arquitecto Juan
Crouset, sobre las obra del obispo Llanos y Valdés en la nue a ciudad9 3

534

con referencia la plano que el .
.
.
que existió -die el doctor G m'.~mo arquitecto hizo de la ciudad nueva y
finalmente, el Informe del obnza edz- en el Archivo del Ayuntamiento· 9~ y
go ema or Herrera y Le·
d
'
es t ado de los Ayuntamientos·9s
.
tva, e 1801 , sobre el
Reino de León, de 1806 d 1 ' . y el ratalogo de noticias sobre el uevo
e mismo gobemante.96
. . . Auténtico trabajo de investigación docu
.
.
JU1c10. el de los capítulos relacionados a I mental lo c?n t1tuye, a nue tro
como ya lo hemos expuesto en las Actat ~ndepe~denc1a. Basado en parte.
abundante información exi~tente
l / C~btldo, lo complementa con
Ayuntamiento. Del pr·
den e , rchtvo del Gobierno y en el
,mero
e estos proc d
l
correspondencia cruzada entr J
r
.
'
e e a valiosísima
M ,
e uan gnac10 Ra ·
1
ana; Y ha ta alguna carta de Allende "
ll_1°n Y ~ .gobernador Santa
(del Gobierno) y es una de las
' . q~e existe ongmal en el Archivo
pocas preciosidades que encierra.'' 97
En este tiempo, ( 1821) detiene el d

,

Documentos... "porque de t ,
o~tor Gonzalez su Colección de
es ª epoca hacw del I
d.
una multitud prodigiosa de impresos. ,, 9,Y
an e, - ice- e hallan en

'El solo Archivo de Gobierno de
.
.
tan abundante del a~o 21
,
uevo Leon -dice- es
n
para aca q
·¡ ¡
escribir la historia del E .1 d
· _ue e so o basta para
s a o en esta e'Po
L d
antiguos en can,b,·o
ca. os ocumentos
·99
, son tan pocos
nuevos " p
¡ d
.
· como numerosos lo
.
ara os os zglos anteriores - a re
/
.
del Ay untamiento es el único ". 100
g ga- e Archivo

on modestia extrema . subestima su ob raen esto términos:
"Esta colección aunque no da
,
incompleta de la histo~ia d N
L ~nas que una idea confusa e
.
e uevo eon pone de
;r,
podna adelantarse haciendo
. . ·
mam.11esto lo que
101
un m112uc1oso registro de los archivo . "

El más fiel de sus biógrafos He
.
, .
obra hi tóricas del doctor Go . 1' dr~enegildo Davtla, al referir e a las
nza ez, ice· "revelan a s . 1 b . .
u perseverancia en su propósito y s d. ' . .
u gran a onos1dad.
u ,scer111m1ento como escritor. , •02
Eugenio del Hoyo al analizar con duroJ'uicio cr1·t,·co su
expresa:
obra
Gowá/e· do conciliar las muchas
cono·"El
d' doctor
.
., - quenen
. a icc,one_s y explicar los imposibles, hace I
,
pehEI,rosos y dn·ertidos malabarismos e incurre en nw%er~~;::

535

�19

y graves errores en la interpretación de las fuentes, enredando
103
· · mas
' l a ya enredadamade1a
. ".
mueh1s1mo

Situándonos en su tiempo, debemos de considerar. a nuestro juicio
que, no disponiendo de una biblioteca de centenares y hasta millares de
volúmenes, como las que en nuestro tiempo tenemos la oportunidad de
consultar, se limitó a manejar con inteligencia el insignificante número de
obras impresas que tuvo a su alcance y en las cuales "sólo por incidencia".
como él dice se dan escasas noticias sobre esta región. Y que, por !o
mismo, no tuvo como muchos de nosotros a quién copiar, pero supo
legarnos la primera investigación documenta! científicamente real izada
que, no obstante ser susceptible de enmienda a más de cien años de
distancia, constituye, repetimos la obra clásica por excelencia.
Notas Bibliográficas
1

Lec. Or.: 13,16y 17.
p. 56
3
Colee.; 37.
4
lb· V
5
Hist. Ecca.; 6.
6 ' .
lb1d; 49.
7
Íbid; 58.
8
Colee.; 32-34
9
Hisl. Ecca., 60-62.
10
Lec. Or.; 57.
11
Colee.; 61.
12 Lecc. Or.; 45.
13
Hisr: Ecca.; 8.
14
Colee.; 107-108.
15
Íbid;99.
16
Íbid; 195.
17
Íbid; 213-215.
18
Íbid; 228.
19
Íbid; 260.
2
°Colee.; 328 a 349.
21
Íbid; 328.
22
Íbid; 254-253.
23 Lecc. Or.; 169.
14
Íbid.
25
Híst. Ecca.; 65.
~6 Íbid; 69.
7
] Lec. Or: 7S
18
Colee; 134.

1

. . ...

10
·
11
31

Hist. Ecca; 80.
Íbid; 78.
lec. Or; 241.

eolee; 213-215.

33

Íbid; 261.
Íbid; 228-229.
35
p. ..&gt;"64•
6
' H'
I Ecea.; pro' ¡ogo.
1s:
11
Íbid.
38
Íbid; 82.
'9 ,
·' !bid; 49 SS.
4
Colee; 364.
41
H'1st. Ecea.; )·7
41
Íbid; 100-106.
JJ
Lec. Or.; 121.
44
Íbid. 174.
.¡,
· Colee.; 30 y leer. Or.; 59.
46
Íbid.
47
Colee.: V.
48
Íbid; 102-106.
49
Íbid; 261.
so p. 226.
51 C'o1ec.; 364.
52
Íbid, 356.
53
Íbid; 357-62.
54
Lec. Or.: 105-120.
SS
lec. Or. ; 16 y Colee.: 17.
'6 '
' lbid.: 200.
57 ' ·
Ib1d.; 196.
58
Colee.; 5.
59 ' ·
lb1d.; 31 .
60
Hist. Ecca.; 14.
61 colee.; 8.
62 ' ·
lb1d.; 16.
63 '
lbid.; 19 v 20.
64
Íbid; 16. 65
Íbid.
: Lec. Or.: 14,34 y 35 e Jlist. Ecea.; 22.
Lec. Or.; 27-29.
68
Lec. Or.; 87.
69
Colee.; 178.
70
Íbid; 2 18-219.
71
Lec. Or.; 76-77.
34

°

537
536

�72

LOS VECINOS DE MONTERREY Y LAS ESTANCJAS EN 1626.

366-372.

n i 83-195.
7
~ Íbid, 77.
75
Íbid: 220.

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
Geografía y Estadística

16

Íbid, 63.
77
Íbid; 66.
78
Íbid; 48.
19
Íbid; 51.
80
Íbid; 79.
81
Colee: 73 -79.
82
Íbid: 110-1 18.
83
Hist. Eeca.: 77 •
81
· Íbid; 78.
85
Íbid; 80.
86
Íbid.
87
Íbid; 79.
88
Colee.; 61-70.
89
Íbid: 72.
90
Lec. Or.; 102.
91
Colee.; 122-134.
92
Íbid; 135.
93
Hist. Eeca.: 137-142.
94
Íbid: 137.
e¡; Col~c.: 137-145.
96 Colee.; 145-115 l.
91
Íbid; 225.
98
Íbid: 364.
99
Íbid.
100
Hist. Ecca.; p. 6.
101
Colee; 364.
102 Biog; 1888, 18 l.
103

El 24 de agosto de 1626 llegó a Monterrey don Martín de Zavala con el
título de gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León. El
ayuntamiento le entregó un importante documento, fechado el 2 de agosto,
informándole sobre la situación que guardaban la ciudad y el reino.
En dicho informe se asentó que Monterrey tenía casas reales. donde
sesionaba el cabildo. La población ascendía a más de 40 vecinos. 24 de ellos
casados, con sus familias, y los demás solteros. así como "algunas mujeres
viudas de españoles ,. Luego se añade que, fuera de la ciudad, en algunas
estancias vivían "más de otros treinta casados y solteros... " En total eran
más de 70 vecinos. El convento franciscano y su iglesia, con torre fuerte,
tenían "muy grande cementerio para entierro de naturales... " No se
menciona la iglesia parroquial, ahora catedral, pues aun no se iniciaba. su
construcción.
También se afirma que, desde la fundación de este reino. los pobladores
habían perdido, en las guerras sostenidas con los indios enemigos. más de
treinta mi I cabezas de ganado mayor y menor. La ·'guerra viva" se había
reanudado tres años antes "sin cesar un punto ", sufriendo grandes daños
pues "nos han quemado nuestras estancias y sementeras ". Esto hubiera sido
motivo suficiente para despoblar, pero, decían, corno leales vasallos de Su
Majestad, ··no solo no lo hemos querido hacer. pero habemos procurado con
muy grandes veras conservar este dicho Reino, aventurando nuestras vidas y
las de nuestras mujeres e hijos, poniendo la mira en Dios primeramente ", y.
además, considerando el enorme gasto que implicaría para la real corona
volver a poblar. Por otra parte, afirmaban , algunas de las estancias
abandonadas o destruidas se habían vuelto a poblar, habiendo en ellas diez o
doce mil cabezas de ganado mayor y menor.

Historia; 68.

Por último se asegura que, después de hacerse cargo del gobierno del
Nuevo Reino de León el justicia mayor Alonso Lucas el Bueno. a mediados
de abril de 1624, se habían asentado "ocho vecinos más. los cinco casados y
tres solteros... .,
A este informe del ayuntamiento, fechado el 2 de agosto de 1626, se
añadió una Memoria de los vecinos casados y solteros que hay en esta
538

539

�¡ A t de Cabildo
Ciudad y Reino. Ambos documentos se encuentran en as ca
del Archi o unicipa\ de Monterrey.
.
, . d , . !teros ... registra 48 hombr · 3
La Memoria de los vecinos ca.1a o )- ~o
.
otal · 69
. d
6 . ct·os en Monterrey y 15 hombres mas en la. estancia .
.
viu as y in 1
hombres y 3 mujeres.
, ue se redactara una Vista de ojos de las
El gobernador Zavala ?rd_~nodq M t ey fechada el 7 de septiembre,
.
Esta descnpcion e on err '
h.
casa y vecm~ ·.
ñas 1624-1629. expediente 2. del ~re ivo
se halla en Civil olumen 2, a
. 31 hombres una muJer que
. .
d M t ey En ella se anotaron
.
Mun1c1pal e on err ·
,
las e tancias y por último. 10
vivían en la ciudad: 20 hombres ma en
.
'
·
ct·
Total
·
67
hombre
Y
una
mu_1er.
oltero y 6 in ,os.
·
.
es más
· · de vecinos
q ue ordeno· levantar el gobernador
.
deta\~aªdt;:1;: Memoria redactada por el ayuntamiento reg1omo11ta110.
.

.

asentaron. primero. los nombre de
· 1.
lo de 5 indio y su
l de 3 viudas
por u timo
\
1
48 hombres, uego os _
· l S hombres que i ían en as
b
d ., En seguida se anotaron
"go e~ana o,o. ~e dice si eran casados, viudos o salte ro .
estanc1 .
.
.
·mero 3 l hombre y una mujer, que vivían
n la Vi ta de o;os se citan pn
20 hombres de la estancias. e
en Monterrey. Después se . anotaron lt s En seguida e asentaron los
•
sados viudos o so ero ·
•
menciona s1 eran ca
•
1 d 1 6 indios De lo 31 vecinos
nombres de otros 1O solteros y luego osd e l~ss nombre. de las e posas. De
. d d 21
casados pero no se an
.
1
de la c1u a . eran
.
, 1 3 eran casados y tampoco se citan os
los 20 hombres de las estancias, so o
nombres de ella .
.
entos que había en
La Visla de ojo. también menciona las casas y apos

Charles) y la hermana (Ana Pérez) de Juan Pérez de los Ríos (el Mozo) y
Leonor, viuda de Bartolomé de Charles. Por último, se nombran 4 solteros:
Juan Hernández, Pedro Rangel, Barto!omé García y Pablo Sánchez.
Entre los vecinos de Monterrey sólo aparece un mestizo, Juan de
Montalvo, y 3 mulatos, Juan y Diego de Solís y Francisco de Sosa. Pero
seguramente había otros me tizos y mulatos. También se mencionan 4 indias
casadas, con el portugués Domingo de Morales y lo mulatos Juan de olís
Fran i co y Juan de Sosa. Además la india Leonor era viuda de Barto!omé
de Charles. El mulato Diego de Solí estaba casado con meztiza.
A la de cripción de la "ciudad··, que llamaron Vista de ojos. añadieron
los nombres de otros 20 pobladores que vivían en 7 estancias algunas
ituadas a varias leguas de Monterrey ...
Los dueños de las 7 estancias eran: Gonzalo Femández de Castro
Femán Bla Pérez, Bemabé de las Casas, Diego de Treviño, Alonso Díez d~
Camuño. Miguel Sanchez Sáenz y Diego de Montemayor.

En la Memoria de los vecn!os.. . se

Mont rrey.

n
, . del 7 de septiembre o Vislo de ojos
Hemos dicho que la nom111~
.
v·1v,·an en Monterre,. De \os
,a muJer quiene
,
b
enumera a 3 1 hom res y ut
s'
taran lo nombre de 21 casado .
. ban au ente . e asen
vecinos varones 8 e t a
. na a un ecino casado y con
.
los
de
su
e
posas. Cuando se
mcncto
'
pe10 no
1. ..
,.
familia sólo e dice: "'con u mujer e ,1yos
.
Die o Rodríguez lo era de ebastiana de
o aparece.n viudo , aun~ue
gL'
h bía enviudado de agdalena
t t mb1en Juan opez ª
· d
Treviño y, eguramen e, a
't
3 viudas· la madre ( gustrna e
de A ila, así como Pedro Velada. e c1 an
.

De los 20 pobladores de las estanc ias, 3 eran casados, 4 viudos y 11
solteros: de otros 2 no se dice su estado. Luego se mencionan 1O altero
más: un mestizo, 2 "mesticillos ", 5 mulato y otros 2 a quienes no se anotó
su raza o casta, Juan Buentello y Eustasio Zambrano, quienes, seguramente
eran criollos o mestizos. Además 5 indios con nombres cristianos y don
Ga par, "gobernador de é ws ".
Cabe notar que en la Visla de ojos no se mencionan los nombre de las
e posas de los 3 casados, Fernández de Castro, Báez de Benavides
Sánchez Sáenz. que eran: María Rodríguez, Isabel Martínez Guajardo y Ana
de Trevii10, quienes también vivían en las estancias.
obre Bernabé de las Casas se asentó que "en su compañia están sus
hijo ··, eguramente Marcos y Bemabé a quiene tampoco se menciona.

En la Memoriú de los vecinos ... redactada por el cabildo y anexa al
informe fechado el 2 de agosto e cita a Agustina de Charles, viuda de Juan
Pérez de lo Ríos . Y en la nómina de vecinos del 7 de eptiembre e asentó a
Juan Pérez de lo Ríos (el Mozo) ··con su mujer, madre y hermana viuda".
En lo anterior no hay contradicción pues eran padre e hijo homónimo.
1 mito de "los conquisladores españoles " queda en evidencia. De los
31 hombres y una mujer vecinos de Monterrey, asentados en la lista del 7 de
septiembre, podríamo afirmar. con eguridad. que sólo 3 eran espai"íoles:
Pablo Sánchez, salmantino.
Rodrigo de Aldana y Pedro Botella de

541
540

�Morales, extremeños, aunque qu,zas otros, muypocos, también lo serían.
Domingo de Morales fue portugués y, probablemente, también Juan Pérez de
los Ríos y Juan Pérez de Lenna. Juan de Solís era ··mulato. casado con una
india de Coahuila (Andrea), y su hermano Diego de Solís ··mulato casado
con una mestiza (María de Mendoza) " Juan de Montalvo era '·mestizo''.
Francisco de Sosa, "mulato libre, casado con una india (Magdalena
María)'". Juan de Sosa "casado con una india". El portugués Domingo de
Morales también estaba "casado con una india". La india Leonor era viuda
de Bartolomé de Charles. De los 36 pobladores de las estancias, 2 eran
españoles: Bernabé de las Casas y Francisco Báez de Benavides, canarios.
En la Memoria de los vecinos... se anotaron 3 viudas de "espa11oles ··. pero
Juan Pérez de los Ríos quizás fue portugués y Diego Flores y Bartolorné de
Charles criollos o mestizos.
Juan López nació en la ciudad de México y era viudo de Magdalena de
Avila, quien usó el apellido materno pues fue bija legítima de Martín de
Solís y Francisca de Avila; Magdalena era hermana de los mulatos Juan.
Diego y Sebastián de Salís. Otra hija de Martín de So lís fue esposa de Juan
Martír, de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerrna y Mariana Martínez, quien es
seguramente, el mismo Juan Martín, "mulato viudo··, que vivía en una
estancia y se asentó su nombre en la nómina de vecinos fechada el 7 de
septiembre de 1626. Domingo de Avila estaba casado con hija de Juan Pérez
de Lerma. y, por lo tanto, con hermana del mulato Juan Martín de Lenna.
Juan Maldonado era hijo de Diego Maldonado y Antonia de Paz, nobles
tlaxcaltecas.
En las estancias v,vian: Alonso de Melina, mulato. y su hijo
Bernardino; Juan Martín, Bernabé López y Sebastián de Solís. también
mulatos; Antonio de Villafranca, Lucas de Montemayor y Andrés de Ugarte.
mestizos .
.... ~ lt

III
Las viviendas

En la Vista de ojos se mencionan las viviendas, con uno o dos aposentos
junto a ellas, donde moraban otras personas.
Las casas se habían levantado sin orden. alejadas unas de otras. Eran.
quizás, de terrado, o sea de techo plano, aunque no lo aclara el documento.

542

El historiador Eugenio del Ho O fi
de muros de adobe y cubiena de t y ~ Ir~,ª que muchas d_e las casas "eran
techos de zacate y de paja. 1
erra o... y que se mencionan también los
El documento, fechado el 7 d
.
adobe ni los techos de terrado. N~ sept1:mbre de 626, no menciona el
excepto dos viviendas con techo de as_e citan .matenales ~e construcción,
zacate. No se mencionan las ca d pi ~a y un _Jacal de camzo cubierto con
sas e as estancias.

!

En la Vista de ojos se enumeran catorce
A
un aposento que servía de co . O
casas. lgunas eran una sala y
,
cma. tras una sala y dos a
L
.
posentos. a de Juan
Perez de Lerma y su familia era ··una e
cocina". La de Francisco Mart'
~a, un_~ sala con un aposento y una
.
mez, muJer e h1Jos era "un
no tiene más de un aposento cubierto". La d
, a casa_nueva que
dos aposentos y una cocina.
e Pablo Sanchez te111a una sala.
Tres de las viviendas tenían coci
I d
.
de Lerma y Pablo Sánchez Juan d M na, las : Antonio Durán, Juan Pérez
"
·
e onta vo vivía con
·
una sala grande cubierta con paja" 0 .
G
,
s~ muJer y suegro en
"una casa con una sala grande'' . L ie~o Aonzal_ez, muJ_er e hija habitaban
pequeña sin corral".
. a e ntorno Duran era "una casa
Sin embargo, había otras viviendas má h 'Id
Hernández era ··una pared vieja
. ; umi es. La morada de Juan
de paja ".
y ma1trata a, sobre que está una cubierta
Juan Pérez de los Ríos el Mozo es osa n d
.
.
en "un aposento de unas p d , p '. _,a re y hermana vmda vivían
,
are es muy vzeJar" ¡
.,
'casa". Pedro Botella de Mo
•
.: • ª que tamb1en llaman
.
ra 1es, muJer e h11os e11 " · 1 d
.
cubierto con zacate".
:.i
,
un Jaca e camzo
trech~~, maayor part~ de las viviendas estaban distantes unas de otras a ''poco
, unos vemte, cuarenta o cincuenta
.
,
·poco más o menos". Tres se localizaban "d p~sos o a un tiro de_ arcabuz
Lucía)... ", o sea en la antigua puebla de
otra parte del no (Santa
portugués Domingo de Morales Juan Pére: e~:a~or: er_an las casas_ del
Martínez. Quizás también estaban' al norte del ,
os R10s y Fran_c1sco
documento, la de Diego Gonzál
I
no, aunque no lo precisa el
la india Leonor, viuda de Ba~Jo::p~;e~~ d~ Pedro Velada; el jacal de
hospedaba José de Treviño.
ar es, y la casa en que se

M: t

.
M artmez
. ,
, Se califica como "casa nueva" la de Franc1sco
que " t ·
mas de un aposento cubierto "·' 1ª que ocupa ba Jose, de Treviño
'
no ,ene
··cuando

543

�viene a misa", que era "una sala y un aposenro cubierto". y la de Pedro
Romero "con una sala y dos aposentos".
Se asentó que seis aposentos, junto a las casas. eran ··nuevamente
hechos·· o de reciente construcción.
La primera casa mencionada en esta descripción de Monterrey, es la que
habitaban Diego Rodríguez y Lucas García. ubicada frente al convento de San
francisco. a ··cínc11enta pasos de distancia". Junto a esta había dos aposentos
"nuevamente hechos. con una torrecilla alta", en donde vivía Miguel de
Montemayor, yerno de Rodríguez, con su espgsa Mónica y sus hijos.
La mejor vivienda era en la que se hospedó el gobernador Zavala. a un
lado del convento franciscano, es decir en las casas de cabildo. La describen
así: "una sala nueva con su casa y un aposento, con siete 1·e11ta11as y
puertas... ". y añaden que "parece son casas reales sin haber habitado otras,
ni cárcel ni prisiones... ".
Es probable que, a partir de la repuebla de 1612, las casas reales se
hayan edificado a un lado del convento. pues las Ordenanws de Nuevas
Poblaciones estipulaban que debían estar junto al templo.
En el documento de 7 de septiembre se asentó que las casas ''eswn
distantes unas de otras, ... sin orden ni contigüidad unas con otras, sin calles.
policía ni comercio. ni modo de él. ni república. . "
IV

La nueva población
El gobernador Zavala, indudablemente, tuvo que emprender el nuevo
trazo de la ciudad como lo establecían las Ordenanzas de 1573.
··comenzando desde la plaza mayor y, desde allí. sacando las calles..."
La plaza mayor debía trazarse "en medio de la población.. Y
"proporcionada a fa cantidad de los vecinos", previendo "a que la
población puede crecer... ·· La plaza principal fue. desde entonces, el centro
de la vida urbana ... También se llamó plaza de armas. pues en ella se
celebraban las revistas de gente armada, llamadas ··alardes".
/\ la iolesia mayor se le debían señalar solares. ··tos primeros de la
e
{
.
plaza... sin que "ninJ?Ún edificio se fe arrime sino e perte11ec1en1e a su
comodidad y orna/o".

544

. Las cas~s reales debían estar "junto al mismo templo" y, quizás, en su
origen estuvieron al sur de la plaza, en donde ahora se encuentra el nuevo
palacio municipal.
. . Las Ordenanzas recomendaban a los vecinos que construyeran sus
VIVlendas "de buenos cimientos y paredes". Además, debían estar edificadas
''de manera que sirvan de defensa". Cada casa "fa labren de manera que en
ella pued~n tener sus caballos y bestias de servicio, con patios y corrales, y
con la mas anchura que fuera posible para salud y limpieza".
Por último, se recomienda la unifonnidad de las construcciones:
"Procuren cuanto fuera fosible que los edificios fueren de una forma por el
ornato de la población".
. ~l núcleo urbano, sin duda, se trazó teniendo como centro la plaza
pnnc1pal o de armas, llamada casi dos siglos y medio después, a partir de
1864, plaza de Zaragoza. (La traza primitiva desapareció al delinearse la
actual Gran Plaza, a principios de la década de 1980).
La plaza estaba cerrada al norte y al sur; dos calles entraban a ella por el
levante (Abasolo) y el poniente (Hidalgo) y otras dos la cruzaban al este
(Zuazua) y al oeste (Zaragoza).
Además de la plaza principal, quedó otro espacio abierto a espaldas de
las casas reales (antiguo palacio municipal) .La manzana de las casas reales
comprendía las calles des~ués denominadas Corregidora, Hidalgo, Zaragoza
Y Escobedo. A fines del siglo XV III la manzana se fraccionó. creándose la
plazuela del mercado, posteriormente llamada plaza Hidalgo .
. En _el perímetro de la plaza principal debieron repartirse los solares para
la 1~l~s1a (ahora. catedral) al oriente y las casas reales (antiguo palacio
mu111c1pal) -~l poniente. así como los solares de los vecinos. Sin embargo, no
se sabe quienes fueron los primeros dueños de terrenos en la nueva traza
urb~na. A los solares se les dio, seguramente, la misma superficie, pero con
el tiempo, al ser divididos o incorporados otros colindantes, los predios
fueron de distinta extensión
V

Las calles
En 1626, afinna el cronista Alonso de León, "se erigió" la iglesia
parroquial, refiriéndose a la erección canónica. (Relación. discurso segundo
capítulo XII).
'
545

�La construcción del templo debió iniciarse poco de pués en el costado
oriente de la plaza, donde ahora e levanta la catedral de Mont rre_.
El convento de an Franci co y su igle ia. bajo la advocación de San
Andrés, ocuparon un e. tenso predio (Círculo Mercantil Mutuali ta), que e
extendía de de la actual calle E cobedo hasta la de Zuazua. Dicho terreno
estaba limitado al no1te por la que ahora es la avenida Ocampo y al sur por
la. márgenes del río Santa Catarina. Frente a la fachada de la iglesia de San
Franci o se iniciaba el callejón que conducía al ojo de agua de la ciudad.
hoy avenida Zaragoza.
1 eje

principal de la población, orientado de sur a norte, fue dicho
callejón que. partiendo de la iglesia de an Francisco hacia el norte, se
xtendía cinco cuadra hasta rematar en el Ojo de Agua Grande. La iglesia
ce1Taba el callejón al sur, en su cruce con la calle de an Francisco, ahora
avenida Ocampo. A mediado del siglo XVII e decía que era "el camino
que baja al ojo de agua de esta ciudad. .. "o "que sale al ojo de agua ... "
Desde la egunda mitad del siglo XVII e ta vía urbana fue, con alguna ·
variantes "la calle que sale de la pla=a pública al vjo de agua " o bien "la
calle del ojo de agua. " Dos documentos de fines del iglo XVII son muy
preciso : ··ta calle que sale de la Pla::ra Pública hacia el norte, que baja al
Ojo de Agua de esta ciudad" y "la calle principal, que corre de 11or1e a sur,
y sale a la plaza de esta dicha ciudad. .. " Como hemos dicho, es la actual
av nida Zaragoza.
A mediados del XIX se llamó calle del eminario, cuando e ta
benemérita institución educati a e instaló en la esquina ureste de dicha
arteria con la actual avenida Padre Mier.
Por espacio de ca ido. iglo y medio, e ta vía pública se iniciaba en la
iglesia de San Fran isco y terminaba un poco ante de llegar al Ojo de Agua
de la Ciudad, en su cruzamiento con la actual calle de atamoro . En el año
I 861 se llevaron a cabo los primeros trabajo con el fin de prolongarla al
norte del Ojo de Agua de Monterre . En I864 e le dio el nombre de calle
Zaragoza. Fue ampliada en 1930, recibiendo desde entonce el título de
avenida.
En el trazo de la ciudad dos fueron la calles principale : la que
atra e aba la población de oriente a poniente (Morelos)} la que salía de la
plaza de arma (Hidalgo). En lo documentos má antiguos. al referirse a
estas arterias, generalmente e de igna calle real a la actual de l lidalgo y
calle principal a la de Morelos.
546

A principios del siglo XVIII la actual avenida H1·dalgo
. d
//
1
e menciona a
a ca e rea que sale de esra ciudad para la villa del a/1il!o ., ..
._ale de las casas reales al camino del Saltil!o ... " A fines del
calle real que e11rra derecha a la p!a"'a .. 0 bien ..
N1 ·t • S d ¡
~
que sa 1e para 1a capilla de
,es ,a enora e a Concepción (La Purísimai " D
.
.
era design d ,•. ..1 11
'/···
e poniente a oriente
a a as 1. a ca e real que baja a e ta, ciudad. .. ..

a •. "/
l.

xviú :ra ('.~;;

En el iglo X!X, la calle Hidalgo lle ó, durante mucho tiem o tre
~~;~res den d us ~t~e'.so tramos: Hidalgo fturbide y México. s~ llamó
.~ go e e u in~c~o. en el cruce con la cal le Zaragoza, co tado sur del
anl t1guo palacio mu111c1pal, hasta la plazuela Degollado· lturbide desde d. h
1
P azuela
hasta la plaza o alameda. De la Llave (L a p uns1ma
, . )
, .
L
p ··
y Mex1co
de deª
1
a uns1ma ,a ta San Jerónimo. A partir de 1906 se le d.
d
exten ión. desde la calle Zaragoza hasta an J ·, .
ilo en to a su
Hidalgo.
eronimo, e nombre de
... ~ _P~incipios del i~lo XVfll, e aiude a la calle principal diciendo ue
e.ita .\enalada desde llempo inmemorial ,. A . rt· d 171
q
d
· ·
· ···
pa ir e
4 cuando los
pa r_e Je ~itas e hici~ron cargo de la capilla y el colegio de ~, Fran isco
~av1er: udb1cado en d~cha arteria, se empezó a llamarla calle de San Xa ier
la"! expul. i6n de lo jesuitas · en 1767 , e menciona
.·
d espues
en alguno .
11
¡°~u~ntos a ~-a _e _que fue del colegio de la CompaFiía... " A fines del
g o VIII ) _prmc1p1os del XIX vuelve a nombrarse calle princi al ~n
1864 la denominan oficialmente con dos nombres· calle del Co
. p d. d
la actual
-d J ·
·
mercio, e · e
avent a uarez ha ta la de Zaragoza, y calle de Morelos de
Zaragoza hasta el cauce del río anta Catarina En 1906 s I d" 1
de Mo • 1
d
..
·
e e 10 e nombre
. Je os en to a su extens1011, desapareciendo el de calle del Comercio. A
part1r de 1978 es la zona peatonal llamada Plaza Comercial Morelos.
. Paralela a •la calle principal, hacia el norte , se trazo· . de onen
. te a
Pon1en te, otra ,a
urbana que hoy e la avenida Padre Mier A rt· d
última el t
d · d
· pa ir e esta
,
erreno esc1en e bru camente hasta lo que fue el río de Santa
Lucia, formando una hondonada o barranca. El río eguía. aproximadamente
el trayecto d la actual avenida Juan Ignacio Ramón . De la otra margen ei
terr_eno L~elve a ascen_de~. El ancho cauce del Santa Lucía dificultó. durante
casi do 1glos, el crec1m1ento de Monterrey hacia el norte.
También para~ela a la ~alle principal (Morelos), pero al sur. salía de la
~la_za de am~a hacia el poniente otra arteria, o ea la actual. de Hidalgo. Esta
ultim~, debid~, egu~amente a la cercanía del cauce seco del río anta
C~tanna, de vio su dirección, alterando la traza y entroncando unas cuadras
m_a adelante con la calle principal. Ahí se formó, años después una placita
triangular que se llamó del Me ón o de San Antonio. posterionn~nte llamada
547

�plaza Degollado. Ambas arterias se convirtieron en una sola calle la cual, en
su prolongación al poniente, se conectó con el camino real de Saltillo y
ahora se denomina avenida Hidalgo en todo su trayecto.
Es decir que, al sur de la plaza principal, la traza urbana tuvo que ser
rectificada. La calle real, que salía de la plaza hacia la villa del Saltillo
(Hidalgo), torció su trayecto y, al sur de ésta, la calle de San Francisco
(Ocampo), que corría paralela, fue trazada sólo hacia el oriente, a partir del
callejón que ahora es la calle Capitán Emilio Carranza, pues el cauce del río
impedía su continuación hacia el poniente.

VI
La patrona de Monterrey y de su iglesia mayor

Desde su origen, la ciudad y su iglesia mayor tuvieron por patrona a la
Inmaculada Concepción.

1

En 1596, cuando Diego de Montemayor hizo la fundación de la ciudad
de Monterrey, tomó "por advocación de ella a la Virgen Madre de Dios
Señora Nuestra" dice el acta de fundación. Y añade que el fundador le dio, a
la nueva población, el nombre de Ciudad de Nuestra. Señora de Monterrey y
el rango de metropolitana, pues sería "cabecera del Nuevo Reino de León.
11

1

Montemayor llevó a cabo la traza urbana y señaló, "primeramente", el
solar para la iglesia mayor, la cual puso bajo la doble advocación de la Santa
y Limpia Concepción y de la Anunciación. Después, le concedió a la patrona
de la ciudad varias mercedes de tierra, para que fueran rentadas y, 3con el
producto, se mantuviera su culto y el "adorno y ornato" de su templo.
En el templo debi6 existir una imagen de la patrona titular. Tres años
después de la fundación de Monterrey, en un documento fechado el Iº. de
noviembre de 1599, se alude a Nuestra Señora de la Concepción, a quien se
le hace un donativo para el adorno de la iglesia mayor, "cuya advocación es
fa Madre de Dios de la Concepción, según lo que tiene ordenado el
Gobernador Diego de Montemayor... ,,4

Desde su origen, aquel poblado se llamó Ciudad de Nuestra Señora de
Monterrey, siendo su patrona la Tnmaculada Concepción. T~_mbién a _la
iglesia mayor se le dio la advocación de la Inmaculada Concepc1on. Es decir,
que el título de Nuestra Señora de Monterrey es el de la cmdad, no el de la
patrona titular del templo, que es la Inmaculada Concepción.

548

· dLa ·,población fundada en 1596 desapareció en 16 ¡ ¡ , debi'do a una
mun ac10~. Su nuevo emplazamiento fue al sur de la antigua traza, por ser el
terreno mas elevado. Una década después, en acta del ayuntamiento de
Monterrey fech~da ~I 4 de abril de 1625, se cita la merced de tierras que hizo
el. fundador, a _la imagen de la Limpia Concepción de Nuestra Señora la
V 1rgen Mana.. .'·
. En 1626, cuando entró Martín de Zavala como gobernador del Nuevo
Remo de L:ón, de~idió construir la iglesia mayor o parroquial pues en
Monterrey solo habia un convento franciscano. El cronista Alonso de León
~firm~ _que en ese_año el de~n Juan d~ Ortega Santelices, comisionado por el
tlustns1~0 Francisco de R_1vera, obispo de Guadalajara, erigió la iglesia
parroquial de Monterrey, siendo nombrado cura y vicario el padre Martín
Abad de_ Uría. (Relación, discurso segundo, capítulo XII). El cronista se
refiere, •~~udable~ente, a la erección canónica del templo, no a su
c?nst~uccion material, pero no menciona la advocación que se le dio. Es el
h1stonador !srael Cavazos quien aclara que el deán Ortega Santelices "erigió
la parroquia de Monterrey con el título de Nuestra Señora de Ja
Concepción". 5
"

Documentos de diver~os años s~ refieren a la Inmaculada Concepción.
qu_e se venera en 1~ Iglesia Parroquial de esta Ciudad". A dicha imagen la
designaban con vanos nombres. En actas del cabildo regiomontano a fines
de 1662,_ ~e mencionan las tierras pertenecientes a la Madre de Di~s de Ja
Concepc10n o Nuestra Señora de la Limpia Concepción, cuyo arrendamiento
se dedicaba a adornar y dar culto "a dicha imagen. .. " o bien "para el ornato
Y adorno de su altar y templo... " También la llaman frecuentemente Virgen
de la Concepción.
El 4 de di~iembre de 1662, Roque Virto de Buitrago, teniente general
del Nue:,º ,~emo ?e León, decí~ que Nuestra Señora de la Limpia
Concepc1on es la titular de esta dicha ciudad," añadiendo que las tierras
otorgadas por el fundador de Monterrey eran para que, "de su usufructo, se
adornase el templo y lo demás necesario tocante al culto de la dicha
Virgen. .. ''. Por su_ parte,_ el alférez José de Treviño afirmaba que el
arrendamiento de dichas tierras era "para que haya con qué poder adornar
dicha imagen... ,,6

Las llamadas "tierras de la Virgen" se mencionan en numerosos
do~umentos. ~n el testamento dictado a fines de 1634 por Juan López,
antiguo conquistador del Nuevo Reino de León, se alude a ''/as tierras de
7
Nuestra Seiiora... " A mediados de 1694, el alférez Nicolás de la Garza dice
que dichas tierras son "per1enecientes a la Pura y Limpia Concepción de
Nuestra Señora.. .''8
549

�A la imagen titular de la iglesia mayor seguramente se le hicieron
donativos. Un destacado poblador, el general Diego de Ayala, en su
testamento dictado el 22 de diciembre de 1682, dispone: ··Jtem. mando a mis
albaceas y herederos den a Nuestra Señora de la Limpia Concepción. que
está en la (Iglesia) Parroquial de la Ciudad de Monterrey, treinta y -:inco
,,9
pesos ...
Respecto a la tiesta titular, son dos las referencias más antiguas que
conocemos. En acta del ayuntamiento regiomontano, fechada el 5 de agosto
de 1681, se mencionan las "tierras de fa Virgen··. cuyo producto se iba a
dedicar a "celebrar la festi1•idad de 1Vuestra Sei10ra de la Co11cepció11.
titular de esta ciudad. .. " Casi dos décadas después. un documento de fines
de agosto de 1698. alude a ··las fiestas de la Concepción. titular de esta
10
ciudad," y a la corrida de toros celebrada con ese motivo.
En el siglo XVIII hay otras referencias a la patrona de Momerrey. En un
documento de 1739 la nombran Divinísirna y Purísima Señora de la
Concepción. A mediados de 1747. en las fiestas que se llevaron a cabo en
Monterre) para celebrar la jura del rey Fernando VI. fue trasladado el
estanda11e real a la iglesia parroquial. ahora catedral. colodndolo "a lu.1
plantas de la Purísima Concepción de 11uestra Santa Tiwlar y Pwrvna dt:!
11
esta Ciudad... "
Dos testamentos de mediados del siglo XVIII la citan. En la cláusula 12
del testamento del general Juan García de Pruneda. fechado a principios de
1753 y otorgado por sus hijos, se menciona a ··la Virgen Nuestra Seiiara de1
la Concepción, que se venera en la (Iglesia) Parroquial de esta ciudad ..... ~
Poco después, en el testamento del general Domingo Miguel Guajardo.
fechado a mediados de 1759. se alude a Nuestra Señora de la Concepcii&gt;n.
13
"pa1ro11a lindar ele esta ciudad. .. "
~

...

La patrona del templo también es mencionada con otro título. En una
declaración emitida en 1779, el padre Alejandro de la Garza. cura párroco de
14
Monterrey. alude a "la Purísima Porrona. .. " . A fines del siglo XVIII o
principios del XIX, en una relación de las obras que habia hecho el canónigo
de la catedral de Monterrey. doctor Andrés Felíu y Togores. se dice que
"ordenó (¿r&lt;'sw11ró '.11 el al/clr 111u_vor dedicado a fa P11rís111w
Concepción... .. ¡~
A fines del siglo XVIII. en una encuesta levantada por el gobernador
Bahamonde. se manifiesta la protección que la Inmaculada Concepción
había dado a la ciudad de Monterrey. Fray Antonio de la Vera ) Gálvez.
médico del obispo Yerger. atribuía el hecho de haberse librado la ciudad de
550

vari~s epidemias a "lo be,!igno de su temperamento y más por ser su
pat,ona
Sa1111sima en el 1\li'rt
· de su
. Inmaculada
1· eno
C'
. .la .,Virgen
16 p
vncepcion.. . . or su parte, fray Cristóbal Bellido Fajardo, guardián del
~-~1~vento f:anc1scano de Mo11ter:e_y. se refería a esta ciudad afirmando que
e..'&gt; su e?ecw/ Patrona_~a Sant1s1ma Virgen bajo el tiernísimo Misterio de
su Inmaculada Co11cepc1011 y a quien siempre ha favorecido ..... r
~n 1791 el gobernador Bahamonde le decía al virrey Revillagigedo que
a la_ciudad de Monterrey se le había concedido. interinamente el título de
~-a~ttal d~I _obisp_ado del Nuevo Reino de León y, a su catedral. ¡~ advocación
de 1~~1est,a Se~wra de la Concepción, Patrona de toda Espa,,a.... " Añadía
que. tan particular acontecimienro •·. coincidía con el hecho d
uestra S 1 p
e que. a
enora. a atrona_ de esta ciudad, bajo la misma advocación se· le
da. to_do c~lt~ en la Iglesia Parroquial ... " Concluye afirmando que esa
co111c1denc1a ya se ve que es de puro accidente", ero "no de ·a r .
llamar la atención... " /8
p
U po eso de
. Al insta~arse definitivamente, en 1792, la sede del obispado del Nuevo
Remo ~~ Leon en Monterrey, a la antigua iglesia parroquial se fe empezó a
llamar,, la catedral de la Inmaculada Concepción". Fue hasta el 4 de junio
de 18.,3 c_uando el s~xto obispo de la diócesis. fray José María de Jesús
Belaunz~~an, consagro la catedra l de Monterrey en honor de la Inmaculada
Concepc1on. como se grabó en la lápida conmemorativa.
Apéndice I

~on motivo de la entrada al Nuevo Reino de León del gobernador
Marttn de Zavala, en agosto de 1626, se re dactaron dos nóminas de
pobladores de este Reino:
1. ~a ::M_~moria de los veci'.10s casados y solteros que hay en esta Ciudad y
Remo , s111 fecha. anexa al informe d_el ayuntamiento de Monterrey. fechado
el 2 de agosto de 1626 (Actas de Cabildo del Ayuntamiento de Monterrey).

2. La .. V'.sr_a de ojos de las casas y vecinos". Fechada el 7 de septiembre de
1626. (C1vtl, volumen 2. años I624-1629. expediente 2. Archivo Municipal
de Monterrey).

E~ la "Me1~1oria de los vecinos casados y sol/eros" de Monterrey y las
es~an~1as, se reg1str~ron como vecinos de la ciudad a 48 hombres, 3 viudas y
6 tnd1os. Como vec111os de las estancias se anotaron a 15 hombres. En total:
69 hombres y 3 mujeres.
551

�Los 48 vecinos de Monterrey eran: Diego Rodríguez, José de Trevii'io,
Lucas García, Miguel deMontemayor, Gonzalo Femández de Castro, Alonso
de Treviño, Pedro Botello de Morales, Pedro Romero, Rodrigo de Aldana,
Miguel Sánchez Sáenz, Francisco de Avila, Bartolomé García, Pablo
Sánchez, Bias de la Garza, Diego de Montemayor, Mateo de Villa Franca
Buentello Guerrero, Pedro Velada, Juan Hemandez, Francísco Martín
Guajardo, Juan Pérez de los Ríos, Antonio Durán, Juan Maldonado, Miguel
de Avila, Eustasio Zambrano, Domingo de Avila, Juan Pérez de Lerrna, Juan
de Treviño, Francisco de Treviño, Diego González, Alonso de Molina, Pedro
Rangel, Domingo de Morales, Juan de Montalvo, Bernardo de Molina,
Antonio de Villafranca, Juan Martín, Alonso García, Juan López, Leonardo
de Mendoza, Bernabé López, Lucas de Monternayor, Andrés de Charles,
Diego de Solís, Juan de Solís, Sebastián de Solís Francisco de Sosa, y Juan
de Sosa.
Las 3 viudas de ··españoles" eran: Agustina de Charles, viuda de Juan
Pérez de los Ríos; su hija Ana Pérez, viuda de Diego Flores, y Leonor, india,
viuda de Bartolomé de Charles, hijo de Juan y Agustina
Por último, eran vecinos de Monterrey S indios y su "gobernador"
Los IS vecinos que vivían en las estancias eran: Bernabé de las Casas.
Diego de Treviño, José de Treviño, Fernán Bias Pérez, Alonso Diez de
Camuño, Francisco Báez de Benavides, Francisco de !a Garza, Pedro de la
Garza, Bernabé González, Francisco Rodríguez, Domingo Gonzá!ez, Marcos
González, Juan de Olivares, Alonso Carrasco y Antonio Rodríguez. No se
menciona el número de estancias.
A los 48 vecinos de la ciudad y los 15 de las estancias no se les anotó si
eran casados, viudos o solteros.
En las dos listas de pobladores de la ciudad y las estancias, que se
anotaron en la ··Memoria", no se menciona a Hernando de Ugarte y la
Concha, capitán del destacamento militar de Monterrey, ni a Diego de Avila.
soldado de dicho destacamento y vecino de Saltillo, quienes sí aparecen en la
"Vista de ojos".
Por otra parte. en el informe de! ayuntamiento de Monterrey al
gobernador Zavala, fechado el 2 de agosto de 1626, se asentó que había
··más de cuarenta vecinos en esta dicha ciudad, y los veinticuatro de ellos
casados, con sus familias, y los demás solteros y algunas mujeres viudas de
españoles ..." Además había otros vecinos en las estancias, "en cantidad de
más de otros treinta casados y solteros... '' Se añade que con el justicia

552

mayor
Alonso
Lucas el Bueno. vinieron en 1624, "oc·ho vecmos
·
, 1o\'
·
d
mas
cmco casa os y tres solteros... "
' ·
Según dicho informe del ayuntamiento, serían: 24 casados má d 16
!º!teros. Y algunas (3) viudas de "españoles" En las estancias h~bía ~ná: de
.&gt;Ü casados y solteros. En total: más de 70 vecinos entre hombres y mujeres.
11

En la ·•Vista de ojos de las casas y vecindario'· de Monterrey levantada
po~ orden del g?b~mad~r Martín de Zavala y fechada el 7 de sep~iembre de
16_6, se asento el numero de vecinos casados que en ella si t
J
ordmano en h b . . . ,
"
a s en c,e
. ..
su ~ llac,on Y casa y "todas las casas de morada" "La Vista
de
OJOS , se llevo a cabo el S de septiembre de J 626 E
·
1 •
b
• n e 11 a se mencionan
o~ nom res de 3 1 hombres y ~na mujer: Diego Rodríguez. Lucas García.
M_,guel de iv:ontemayor, Anto1110 Duran, Juan Maldonado. Juan de Solís
Diego de S0l1s, Leonardo de Mendoza. Juan de Montalvo Juan L ·
J ·
H ' d
Al
,
,
opcz. uan
~rna_n ez.
onso Garc1a, Juan Pércz de Lerma, Domingo de Avil a.
Fr,mc1sco
de
Sosa,
· oommgo
·
d M
· Juan de Sosa• Pedro Rangel , Bartolo111e' Garcia,
e _orales, D~ego González, Pedro Velada, Juan Pérez de los Ríos
Francisco
Martmez, José de Treviño. Pedro Ro mero, D.1ego de Avda
· '
.
I lernand_~ de Ugarte y la Concha, Pablo Sánchez, Bias de la Garza Alons~
de Trev1110. Leonor viuda de Bartolomé de Charles y Pedro B~tello d
Morales.
e
~rancisco Martíncz. que se menciona en la
Francisco
que aparece en
, _ Martín Guajardo
.
Rodrigue.z. Mateo de V,llafranca, Francisco de
se mencionan en la ·· Vi\·ta de 0)01·.. pero
"Memoria .. .
.
. .

" Vista de ojos" es el mismo
la "iv,emona...
L'
·
' "
Franc,sco
·.
Avila y Miguel de Avila no
sí t'
·
d
es an registra os en la

En la .. Vista de vjo.1" se asentaron los nombres de 21 casados, pero 110
los d~ sus ~sposas. Tampoco se mencionan viudos. Los casados eran· l.ucas
Gar_cia, ~iguel d~ ~ontemayor, Antonio Durán, Juan Maldonado. Juan de
Solis; Diego d~ S0l1s, Leonardo de Mendoza. Juan de Montalvo, Alonso
Garcia, Jua,~ Percz de Lerma, Domingo de Avila. Francisco de Sosa Juan de
Sosa .. D0111111go de Morales, Diego González, Juan Pérez de los Ríos
Francisco Ma11ínez, Diego de Avi la, Bias de la Garza. Alonso de Treviño 1:
Pedro Botella de Morales.
Los poderes espiritual y temporal estaban representados por el templo y
convento de San Francisco y, "a un lado", las que parecían ser casas reale;
que eran _'_'una sala nueva con su casa y un aposemo con siete w11tcmas ¡'•
puertas... . donde estaba alojado el gobernador Za,ala.
·
553

�Se mencionan l4 casas. Los vecino que vi ían en ellas, algunos con su
mujer e hijos, eran: Diego Rodríguez Antonio Durán. Juan Maldonado Juan
de Solís, Juan de Montalvo, Juan Pérez de Lerma Domingo de Morale ,
Diego González, Francisco Martínez. Jo é de Treviño, Pedro Romero Diego
de Avila y Pablo Sánchez. Los 6 vecinos que vivían "con su mujer e hijos ..
eran: iguel de Montemayor Antonio Durán, Juan Maldonado Juan Pérez
de Lerma. Franci co Martínez y Pedro Botella de Moralc . Ademá Diego
González "con su mujer e hija " Juan Pérez de los Ríos el Mozo "con su
mujer, madre y hermana l'iuda " .

9 pobladores habitaban en aposento cercanos a las ca as: Miguel de
Montemayor, Diego de olís Leonardo de Mendoza Domingo de Avila.
Francisco de osa, Juan de Sosa, Pedro Rangel Bartolomé García y Pedro
Velada. Sólo Montemayor vi ía "con su mujer e hijos ". De los demás tan
solo se asentó que eran casados o soltero . A la propiedad de Juan Pérez de
lo Ríos el Mozo la llaman de las dos formas : ca a y aposento .

Solamente a 3 viviendas e les anotó que "esrá de la otra parte del río
{.)anta Lucía) ... ··. al norte de la traza urbana: la de Domingo de Morale .
Juan Pérez de los Ríos (con el jacal contiguo de Leonor, viuda de Bartolomé
de Charles) la de Francisco Martínez.
En la ·· Visra de ojos " e registraron 7 estancias:

1. A iete leguas de Monterrey estaba la de Gonzalo Femández de Castro.
·'casado con hija del capitán Diego Rodríguez' o sea María Rodríguez.. Ahí
vivían también Juan de Olivare , Alonso Carra co y Rodrigo de Aldana.
solteros.
2. A cinco leguas de Monterrey estaba la de Fernán Bla Pérez, viudo, a

quien acompañaba "su hijo' Antonio Rodríguez.
. . . . ..

3. A :;iete leguas de esta ciudad :;e hallaba la de B rnabé de las Casas. viudo.
Con él e taban "sus hijos ", o sean Marcos y Bernabé, y además, Domingo
González, soltero, y Francisco Báez de Benavides "con su mujer ". es dec ir
Isabel artínez Guajardo.
4. A un tiro de arcabuz de la estancia de Bernabé de las Casas, vivían Diego
de Treviño y Francisco de la Garza. viudos, y José de Treviño, Pedro de la
Garza, Marcos y Bernabé González, solteros.
5. A ocho leguas de la ciudad, en la Cuesta de los Muertos, estaba Alonso
Díez de Camuña.
554

6. A un "h
cuarto
de legua de Monterrey, Miguel ánchez Sáenz v1v1a
· , con su
'· ¡ , .
e_ P?Sa, IJª eg1t1~w de José de Treviño ", o ea Ana de Treviño. Con ellos
1V1an Juan y Francisco de Treviño, solteros, hennano de Ana.
7. También a un cuarto de legua estaba la estancia de Diego de Montemayo
soltero.
r.
, Gonzalo Ferná~dez de Castro. Rodrigo de Aldana, Miguel Sánchez
Sae~z Juan y Francisco Treviño y Diego de Montemayo, aparecen como
ve~_mos de M~nte~rey en la "Memoria "... y como vecinos de las estancias en
la Vista de o;os ' .
Los ~O pobladore de las e tancias eran: 3 casados, 4 viudo , 11 solteros
Y 2 ~ quienes no se les m~nciona su estado. Los 3 casados eran: Gonzalo
Fernandez de Castro. Francisco Báez de Benavide y Miouel Sa'nch s·
L 4 · d F ,
o
ez aenz.
os _v1u os: ernan Bias Pérez, Bernabé de las Ca as. Diego de Treviño y
Fran~1 co de la Garza. L?s 11 solteros: Juan de Olivares, Alonso Carrasco,
Rodrigo de Aldana, Dommgo González, José de Trevii'io. Pedro de la G
arza,
Ma~cos Gonza· 1ez, Berna be, González. Juan de Tre iño, Francisco de reviño
Y D1~go de Montemayor. A 2 pobladores no se les anotó su estado: Antonio
Rodnguez y A I onso Díez de Camufio.
E~ la 'Vista de ojos'· e añaden otros 10 solteros: Juan Buentello
Eustas_io Za~brano, Alonso de Malina su hijo Bernandino de Malina:
A~ton10 de Y1llafranca Juan Martín (a quien le anotaron "viudo "), Bemabé
Lopez, Lucas de Montemayor, André de Ugarte y eba tián de Solí .

~e ello a,_ 4 se registraron como mulatos: Alonso de Malina, Juan
M_artm. Bernabe López y ebastián de Salís; un me tizo. Antonio de
V11laf~anca, y dos- mes icillos: Lucas de Montemayor y Andrés de uga rt e.
T b .
am 1~n e mencionan los 5 indio y su 'gobernador", citados en la nómina
de ~ecmos ~ne .~ al informe del ayuntamiento del 2 de agosto de 1626. 0 sea
la Me~nona. .. Se asentaron en la "Vista de ojo " en total 67 hombres
una muJer.
y
. , Sin embargo, 8 d_e e to vecinos estaban ausentes: Lucas Gárcía, quien
vivia en la casa de Diego Rodríguez: Leonardo de endoza, Hernando de
Ugarte Y la Concha, Alonso García. José de Treviño, Diego de Avila Bias
de la Garza y Alon o de Treviño.
Leonardo de Mendoza, Alonso García y Diego de Avila, casado , eran
oldados de la compafiía del capitán Hemando de Ugarte y la Concha que
estaba de guarnición en Monterrey. En la " Vista de ojos" se dice' que
555

�estaban "de partida". Mendoza y García habían dejado a las esposas en sus
casas. Avila, quien aparece como vecino de Saltillo, se había ido con su
mujer. En la ·'Memoria... " aparecen los nombres de Mendoza. y García pero
no el de Avila. Ni en la "Memoria... " ni en la .. Vista de ojos" se dan los
nombres de las esposas.
Las tres viudas que se citan en la "Memoria... "_(Agustina de Charles. su
hija Ana Pérez y su nuera Leonor), también se registran en la ··la Vista de
Ojos". cuando se menciona a Juan Pérez de los Ríos (el Mozo) y a su m~dre
(Agustina de Charles) y hermana viuda (Ana Pérez) .. :" y a Leo_nor la v1t'.da
de Bartolomé de Charles. éste hermano de Juan. quien adopto el apelltdo
materno.
En la nómina de los vecinos de Monterrey y de las estancias, sin fecha.
documento anexo al informe del ayuntamiento. fechado el 2 de agosto de
1626, se asentaron los nombres de 48 hombres. 3 viudas y 6 indios. que
vivían en la ciudad, más 15 hombres que estaban en las estancias, es decir un
total de 69 hombres y 3 mujeres.
En ta .. Vista de ojos" o descripción de Monterrey y las estancias. que
ordenó levantar el gobernador Martín de Zavala. documento fechado el 7 de
septiembre de 1626, se mencionan 3 l hombres y una mujer. que vivía_n en la
ciudad, y 20 hombres. otros 1O y 6 indios que estaban en las estancias En
total: 67 hombres y una mujer.
Hemos dicho que, en la nómina redactada por el ayuntamiento. no se
aclara si los vecinos eran casados. viudos o solteros. Sólo se menciona a tres
viudas y se dan los nombres de sus difuntos maridos.
En la nómina que ordenó levantar el gobernador Zavala se as_entó s¡
eran casados viudos o solteros, pero no se dan los nombres de las muJeres 111
el número d~ hijos, lo que elevaría el total de pobladores. Es decir. habría
que añadir las 21 esposas de los vecinos casados de Monterrey y las 3 de las
estancias, de quienes no se dan los nombres.
Sobre los hijos diremos que es imposible precisar 5u nú1~_ero. En
Monterrey había l O parejas de casados y una mujer. todos con h_lJOS. L_os
jefes de familia eran: Lucas García. Miguel _de Monten~ayor, Antorno_ Duran.
Juan Maldonado. Juan Pérez de Lerma, Diego Gonzalez, Leonor viuda de
Bartolomé de Charles, Francisco Martínez, Bias de la Garza, Alonso de
Treviiio y Pedro Botella de Morales. En las estancias ~e citan l?s. 3
pobladores casados, pero no se alude a lo_s hijos. De los 4 viudos, 2 v1v1an
con sus hijos: Fernán Bias Pérez y Bernabc de las Casas

556

Apendice n

Sí mes is de la .. Vista de ojos de las cmas y vecinos'" de Monterrey.
Septiembre 7 de 1626.
Los capitanes Diego Rodríguez y Lucas García v1v1an en una casa
frente al convento de San Francisco, a cincuenta pasos de éste. La casa tenía
aparte dos aposentos. "nuevamente hechos. con una torrecilla alta... en
dond~ habitaban el capitán Miguel de Montemayor. ~erno del capitán Diego
Rodnguez, su esposa (Mónica Rodríguez) e hijos.
A cuarenta pasos de distancia de la anterior, "sin calle ni contigüidad".
estaba otra "casa pequeiía, sin corral, .. de Antonio Durán, su mujer
(Catalina de Treviño) e hijos; era "una sala y un aposento que les sirve de
cocina".
A cuarenta pasos de la casa de Durán, estaba la de Juan Maldonado.
··con una sala y un aposento··. en la que vivía con su mujer (María de
Montemayor) e hijos.
A un tiro de arcabuz. poco más o menos. estaba la de Juan de Salís.
mulato. casado con una india de Coahuila (Andrea). A un lado de esta casa
había dos aposentos donde se alojaban Diego de Salís. mulato. casado con
una mestiza (María de Mendoza) y Leonardo de Mendoza y su mujer.
A poco trecho. en una sala grande con cubierta de paja. vivían el
mestizo Juan de Montalvo. su mujer (Juana López) y el padre de ésta. Juan
López. suegro de Montalvo.
A distancia de unos veinte pasos, estaban unas paredes v1eJas y
111altratc1das. con techo de paja. en que vivían Juan Fernández. soltero.
Alonso García y su mujer.
A un tiro de arcabuz, una casa con sala, un aposento y cocina. era de
Juan Pérez de Lerrna. mujer (Mariana Martínez) e hijos. A lindes de ella
moraban en dos aposentos Domingo de Avila y su mujer, ésta hija de Pércz
de Lerma.
A un tiro de arcabuL poco más o menos. en un aposento pequeño.
"ahora nuevamente hecho ", vivía el mulato Francisco de Sosa. casado con
una india (Magdalena María) y. algo apartado. estaba "otro aposentillo

557

�pequeño" donde habitaba Juan de Sosa, casado con una india hija de
Francisco de Sosa.
A más de cincuenta pasos, en otro aposento de reciente construcción,
vivía Pedro Rangel, soltero.
A cincuenta pasos del anterior estaba el aposento, "ahora nuevamenle
hecho··, en el que habitaba Bartolomé García, soltero.
A más de un tiro de arcabuz estaba, "de la aíra parle del río (Santa
Lucía)" y "apartado" de la población; la casa de Domingo de Morales,
casado con una india. A más de un tiro de arcabuz estaba ··una casa con una
sola grande", que habitaban Diego González, su mujer e hija. A lindes. en
un aposento vivía Pedro Velada.

eerca hab',a

un pequeño aposento recientemente

Por último, a un lado del convento franciscano ''esta'
I
su casa v un
.
,
una sa a nueva con
aposento, con siete ventanas v
,,
gobernador Zavala "
- puertas , que ocupaba el
aunque no había cá:Celq~~J::~: ~~:I c::~:;:~e:~t:in habber _habitado otras",
1 a Junto a las casas
reales .
'
, esª
Apéndice 111

Esposas de los 21 vecinos casado d M
las estancias, de quienes no se mencio~,a: s onterrey y de los 3 vecinos de
fechada el 7 de septiembre de 1626. (+)
us nombres en la Vrsta de ojos.
Monterrey

En ·'la otra parte del río", en un aposento con "'paredes IIIIIJ'
viejas", vivían Juan Pérez de los Ríos (el Mozo), su mujer (Agustina de
Belmar). madre (Agustina de Charles) y hermana viuda (Ana Pérez). Y, en
un jacal contiguo, habitaba Leonor, india viuda de Bartolomé de Charles.
con sus hijos.

Lucas García (Juliana de Quintani lla) Mi uel d
, .
Rodríguez), Antonio Durán (Catalina de Trevfño) J:~o:e~ayo~ (M(o111~a
de Montemayor), Juan de Salís (Andrea) Di~
a ?na o ~aria

También al norte del río Santa Lucía, a más de cincuenta pasos. en una
"casa nueva que no tiene más de un aposento cubierto", habitaban
Francisco Martínez, mujer (Mariana Botcllo) e hijos.

Francisco de Sosa (Magdalena María) Juan de S z), DDo':1mgo de Avda,
Diego González, Juan Pérez de los Ríos el Mo~~a, om,~go de Morales.
Franci~co Martínez (Mariana Botello), Diego de A~~;u~::: ~e ~e~ar).

Enfrente de la anterior, otra casa nueva, con sala y un aposento
cubie110, la ocupaba el capitán José de Treviño "cuando \'iene a misa ".

.., '

María de Avila) e hijos.
construído.

A poco más de un tiro de arcabuz, hacia la iglesia de San Francisco.
otra casa nueva, con sala y dos aposentos, la ocupaban el capitán Pedro
Romero, quien la había mandado construir, así como Diego de Avila y su

~:,:1:,1"}~.~eo;:::: :: ~~!:,.,(~~:~.: ~~~~~:~ºu::n;~ipe~~•;1:n1~
~~~:~~'\ G:zállez),
0

e

Alonso , de Treviño (Anastasia González; ;
ora es (Ana Mana de Avila).

Las estancias
Bena~~:~~~s:i:~á~d~- de &lt;¿ast~o !María ~odríguez), Francisco Báez de
Treviño).
a tnez uaJar o) y Miguel Sánchez Sáenz (Ana de

mu_Jer.
A cincuenta pasos más o menos estaba la vivienda, con sala. dos
aposentos y cocina, donde moraba el capitán Pablo Sánches. soltero.

+ Desconocemos los nombres de 7 esposas de vecinos.

A unos cuarenta pasos de la anterior estaba la casa. con sala y dos
aposentos, que habían comprado los capitanes Bias de la Garza y Alonso de
Treviño "para sus viviendas con sus mujeres (Beatriz y Anastasia Gon:óle:)
e hijos·· aunque no la ocupaban pues vivían en la estancia de San Francisco,
hoy Apodaca (Nuevo León). "a tres leguas" de Monterrey.
En la parte posterior de dicha casa, un jacal de carrizo cubierto de
zacate lo ocupaban el capitán Pedro Botello de Morales. su mujer (Ana

559
558

p:~~~

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'"' "Tes11111onw de las di/1ge11cias pruct1cadas .. " en Ci, il, volumen 14 7. afio
1791. fapcdientc 12. AMM . Declara ión de Fray Antonio en folio · 21 a" 1.
,, ··Te:,ti111011io de las di!igenctas prac1icada.L ... en 'i , il. mi 1110. , olumen)
e.\ped iente. Decl aración de fray Cri -tóbal en folio 31 -.uclta a 43.
1R ''Tes, imonio .. :· en Ci, il. , o lumen 14 7. año 179 l. e'&lt;pcdicntc 12. fo!io 64.
,ucltay6- .

HECHO OCURRIDO DURANTE LA OCUPA IÓN
DEL EJÉRCITO AMERlCA O EN MO TERREY
1846-1848

1

...

Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de ronista e Hi toriadore
de ue o León. A. C.
El éxito de las batalla victoriosas del ejército ameri ano
e pecialmente la del itio de Monterrey entusiasmó al pueblo americano
mu en particular a u gobernantes. En 1846 1 Congre o autorizó la
a uñación de una moneda de oro con la efigie del general Zachary Ta lor. 1
arti ta que hizo este trabajo iajó hasta Monterrey para hacer los bocetos o
dibujos trabajando en el campamento del ogalar.
Como pago a su trabajo pidió 200 dólares y dos de las medallas
conmemorati a en cuyo an erso está escrito

Resolution
o/Confress
Julyl6'' 1 46
Palo Alto
May th 1 ./6
Resaca de la Palma
May 11i de 1 ./6
William Garl. Brown era el nombre de e te artista el cual no ólo
llevaba la comi ión de hacer el boceto para esta medalla ino qu tenía
también el encargo de hacer una pintura. 1diario "Daily Republica ·• del que
era dueño Robert H. Gallear que pertenecía al partido Whig, veía con grandes
po ibilidade que el gran héroe e on irtiera en un magnífico prospecto
para la candidatura de u partido para la pre idencia de los - tados nidos. 1
En junio de 1846 Zachary Ta lar había declarado que d clinaria la
pr sidencia aún en ca o de que le ofrecieran el puc to. En agosto d 1847
había dicho: "No me imporra un higo el cargo •·. in embargo para el otoño
empezó a cambiar de opinión. El 7 de junio los Whig lo e cogieron para la
candidatura mientra que los Demócratas eligieron para u candidatura a
Le, i · Ca y a William O. Buttler otro General de Kentucky que se
di tinguió fue herido en el itio de Monterre . También hubo un ter r
partido el de Tierra Lihre, del cual su candidato fue artín an Beuren.

561

�El día de la elección Taylor ganó por estrecho margen de 163 votos
contra 127 de Cass. Van Bauren no obtuvo ninguno, tales fueron los
resultados del Colegio Electoral de los Estados Unidos.2
Brown pem,aneció durante tres meses en el campamento del Nogalar
trabajando en este lienzo. En su composición, se encuentra al centro Taylor
vestido con pantalón azul, camisa blanca, saco largo y un pa11uelo atado al
cuello; a los lados diez oficiales posando de diversas formas que le dan
ambiente de placidez con actitudes de descanso y solaz esparcimiento. Las
tiendas de campaña bajo la sombra de los nogales y a la izquierda un
hermoso caballo blanco ensillado, cuyas bridas sostiene un soldado en
actitud de espera para recibir una orden de parte de su superior. Este
magnífico óleo de 30 X 36 pulgadas, se encuentra actualmente en Porlrait
Gal/ery del Smíthsonian !nstitute en Washington, D.C.
En Estados Unidos a un mes de la ocupación de la ciudad de Monterrey
por el ejército americano, ya en Filadelfia en octubre de 1846, había una
iluminación intensa en honor a las victorias obtenidas por sus connacionales,
especialmente la de Zachary Taylor y todo esto se advertía en buena parte de
la ciudad.
Los edificios públicos, teatros, hoteles y muchísimas casas estaban
iluminadas con los mas variados colores y decorados con banderas y
estandartes.
Los nombres de Monterrey, Palo Alto y Resaca de la Palma se repetían
3
a cada paso. era un tema de conversación ''La guerra contra México ".
En el Arch Street Theatre fue puesta en escena el 3 1 de octubre la obra
titulada "The Siege of Monlerey" (El Sitio de Monterrey) Escrita por W. H.
Bennie.
La cartelera del programa es la siguiente:
Gral Taylor........ Mr. J. Sean Gral. Bunler. ......... Mr. H. Marten
Gral. Worth ...... Mr. Browers Corl. Rigdly ........... Mr. Blankman
Capt. Smith .... ..
Capt. Duncan de los Texas Rangers ...... W. H. Bennie.
Sammy Stevens, soldado de Maine
Sally Doordrige, la novia del soldado
Mexicanos
Cor l. Ferero ...... Mr. Browne

Gral. Ampudi ....... Mr. Marsh

562

Gral. Rosca....... . Mr. Hamilton
Corl. Martino ....... Mr. Fisher

Bartello ...... un soldado ebrio
Corl.Bravo .....Mr.Colladine

Al empezar aparece Mrs. Burke como la Diosa de la Libertad. La
escena es en el campo de batalla e interpreta una canción ·'Bartello".
2do. Cuadro, se desarrolla a la luz de la luna en el Obispado.
3er. Cuadro, paso rocoso en el camino a Saltillo con la canc ión
"Voluntario Yankee".
2º Acto En el inte.rior de la Catedral aparecen frailes y monjas así como
la .gente .de clase de sociedad de Monterrey atendiendo en la celebración de la
Misa, mientras el fuego de la batalla hace estragos en el templo.
2do. Cuadro, en el paso a Saltillo sucede la muerte del Coronel
Watson y Taylor en el campo presencia la escena.
3er. Cuadro, en las calles de Monterrey durante la batalla se dispara
desde los techos y las ventanas.
4º. Cuadro y final, la bandera americana ondea en la Ciudadela y es
la rendición de la ciudad4.
Indiscutiblemente el interés que provocaron en el pueblo americano
l?s s~1ccsos d~ 1~ guerra contra México hacía que escritores, artistas,
litografos Y penod,stas. produjeran con gran rapidez obras de interés general
como es el caso de esta obra de teatro que se estrenó a escasos cuarenta días
de los sucesos.
En esta obra los personajes son algunos reales y otros creados por el
autor, sobre todo los concernientes a los mexicanos, de los cuales sólo el
general Ampudia era un personaje verdadero.
Pro.bablemente los periódicos Picayune y Delta que a través de sus
reporteros 111formaban al público americano. no le daban importancia o no
conocían a los principales dirigentes del ejército mexicano.

.u~

ejemplo del interés que tenían todas estas noticias en los
acon!ec1m1entos de la guerra. lo podemos constatar en el cuadro "War News ··
(Noticias de Guerra) de Richard Caton ~oodville ( 1822- 1855) óleo que se
encuentra en el Mcmoogian Foundation.) En el cuadro se puede observar un
grup_o .de personas que esperan con ansias afuera de las oficinas de los
penod,cos para recibir noticias frescas de los sucesos en México.
563

�De este mismo artista es el cuadro que tituló O/d '76 and young '48
(Viejo del 76 y joven del 48). Esta es una pintura al óleo en la que podemos
observar a una familia junto a una chimenea, en la que el joven soldado que
participó en la guerra de México cuenta sus experiencias al abuelo, un
veterano de la Revolución Americana. El pintor Woodvi!le pertenecía al
"Dusseldorf School" quien inspirado en esta guerra quiso mostrar a los
europeos este suceso político y social, en el deseo de la expansión americana
,6
de su pa1s
Canciones Populares

Hay un sinnúmero de canciones populares que se escribieron y
cantaron durante esta época referente a esta guerra. Una de ellas es The
Maiden of Monterey, (La doncella de Monterrey) compuesta por los Texas
Rangers, usualmente la cantaban en los campamentos_honrando la heroicidad
de la joven de Monterrey. Otra es Field of Monlerrey.
Field of Monterey

"As song in the Public Schools of New York"
The sweel church be/Is are pear!ing out
A chorus wild and free,
And every thing rejocing
For the glorious victory:
For the gallan! and the gay,
Who now in death are sleeping
On the field of Monterey

When spring was here with openingjlowers.
And I the proud May Queen,
And al! the young and gay were met
To dance upon the green:
The nobles/ and the manliest
Was by my side that day,
Who now in death is sleeping
On the field of Monterey
íñe Flowers of spring arefieldfaded now,
The woods are sear and cold;
The persimmon's check isjlushing
And the papaw shines in gold
But he in earliesl manhood
Has sadly passed away
And now in death is sleeping

On the field of Monterey
Let ali sing and be happy, patriotic &amp; free
Campo de Monterrey

Canción que se cantaba en las escuelas públicas de
New York
Las dulces campanas de la iglesia tañen
Un coro agreste y libre y todos se regocijan
Por la gloriosa victoria,
Pero emanan lágrimas amargas por los valerosos y
Alegres
Que ahora los muertos duermen
En el campo de Monterrey
Cuando la primavera estaba aquí abriendo sus
flores
Y yo la orgullosa Reina de Mayo
Y con todos los jóvenes alegres que conocí
La danza sobre los verdes
Los nobles que yacen están a mi lado esedía
Que ahora en la muerte esta dormida
En el campo de Monterrey
Las flores de la primavera ya están marchitas
Los bosques están secos y fríos
Las mejillas como persirnonios ruborizados
Y la papaya brilla en oro
Pero en la temprana madurez
Tristemente ya se han ido
Ahora la muerte está dormida
En el campo de Monterrey.
Cantemos ahora felices, patrióticamente y libre
E~isten muchas más como la de "The War is over Now" (La guerra se
ha termmado ahora), de Eugene T. Johnston. Su letra dice que al témlino de
la ~u_erra cruel y sangrienta, los hombres regresan a sus casas con sus
fam,ltas Y la bandera con las estrellas y barras ondea desde Maine hasta
México.8
Literatura y Publicaciones

Referente a las publicaciones sobre la guerra Seymoor V. Connor
afirma que el 23¾ de las obras fueron publicadas entre 1846 y 1849, el 14¾
entre l 850 y 1899. De estos libros dice Connor, el 75¾ es con respecto a la

564
565

�culpabilidad de la guerra lo cual resulta ambiguo. El 16 % culpa a los
Estados Unidos y el 9% a México. Si n embargo en las últimas décadas los
libros históricos sobre este tema el 85 % culpa a los Estados Unidos y las
causas son múltiples: Reclamaciones, anexión de Texas, la ambición de
obtener California o el expansionismo anhelado por el Presidente Polk como
causa fundamental de la guerra.
Los pocos historiadores que acusan a México, utilizan el ataque a
Taylor en su avance hacia el Río Bravo y el fracaso de los diversos gobiernos
mexicanos para entablar negociaciones con los representantes de Polk.
De los estudios sobre esta guerra pueden calificarse: En estudios
generales, monográficos, memorias y biografías.
De los libros que se refieren a Monterrey publicados en los últimos
años están: "Monterrey is Ours " (Monterrey es nuestro) son las cartas del
teniente Dana 1845-47, publicadas por The University Press de Kentuchy en
1990. Otro es ·-rhe March to Monterrey " (La Marcha hacia Monterrey), es
el diario del teniente Rankin Di lworth del ejército americano publicado por
The University of Texas en 1996. El teniente Dilworth concluye este diario
19 de septiembre, pues el día 21 en el campo de batalla fue alcanzado por
una bala de cañón que le destrozó una pierna. Vivió unos cuantos días más)
se enteró de la victoria de sus compañeros y el día 27 murió. Se le sepultó en
el cementerio que construyeron los americanos cerca el campamento del
Nogalar Actualmente debido al crecimiento de la ciudad no se sabe donde
quedaron las tumbas de estos soldados.
W!lliam J. Worth "Monterrey's Forgotten Hero ". (William J. Worth
El Héroe Olvidado de Monterrey) del autor Edward Wallce, publicado por el
SMU Press 1953. A pesar de este título de Héroe olvidado. Texas no lo
olvidó, lo inmortalizó al dedicar en su honor la ciudad de Fon Worth.
James Duncan "le/lers of James Dw,can: The Battle of Momerrey"
(Las cartas de James Duncan: La Batalla de Monterrey).
Electus Backus '·Br{f Skeích of !he Banle of Monterrey" (Bre,es
apuntes de la Batalla de Moterrey) Historical Magazine Morrcsana N.Y:
1866 (207-213 ).
Luther Gíddings "Sketchs of the Camping in Northem México 18./6./7" (Apuntes de la campaña del Noreste en México 1846-47). Pulman. N.Y.

1853.

566

De ,?tra índole otro libro que merece ser mencionado es "Monterrey
Conquered (Monterrey Conquistado) es un fragmento de la "Gran
Quivera" de Shepard M. Ashe New York, 1852. Este escrito es un poema
épico, de 148 páginas 9
Algunas colecciones de manuscritos se encuentran en diferentes
Universidades, en la Librería del Congreso y en los Archivos Generales de
los Estados Unidos. La de John E. Wool son varias cajas con documentos
q~e se encuentra.n en el New York State Library aproximadamente tres mil
piezas en 19 caJas están en el Gunler Col/ection de Chicago Historica/
Society, así como las d_e Willia~ J. Worth. De Zachary Taylor hay dos cajas
y un volumen en Huntmgton l1bray Kentucky, Historical Society. 10
Existen no sólo los libros h:stórícos, sino también las novelas que
fueron dos docenas aproximadamente, basadas en la guerra '·The Vo/unteer
or The Maiden o/ Monterrey" (El Voluntario o la Doncella de Monterrey)

Boston, Elliot Thomas &amp; Talbot 1863.
Ésta y de manera curiosa el 40 % de las que se han examinado se
desarrol lan a través _de las mujere_s en la guerra. El argumento en su mayor
parte se '.efiere a muJeres que se disfrazaban de hombres y servían de manera
voluntaria, con el fin de seguir a su amante que se había enlistado. Todos
estos relatos de amor tenían un final feliz.
Correspondencia
Una de las principales fuentes de información histórica durante la
invasión americana a México 1846-1848 es sin duda la de los diarios las
memorias y las cartas de aquellos soldados, militares de carre:a o
voluntarios que invadían un país para todos ellos desconocido; para estos
!1ombres todo era novedad, el idioma, las costumbres y el terreno por el cual
iba~ .avanzando y conquistando. Para muchos era una aventura, pues miles
de Jovenes corrieron a enlistarse en la Unión Americana al llamado del
Preside~te Polk. Al reclutar a 50,000 hombres, la guerra ofrecía una
oportu111dad para obtener dinero, unos acres de terreno y tal vez regresar a
casa como un héroe. No se imaginaban estos jóvenes los horrores de la
guerra, las enfermedades como el paludismo o la fiebre tifoidea o el calor
el dormir en campo abierto y el rigor de la vida mi litar que llevó a muchos~
desertar.
Existen muchos libros que han sido transcritos de
documentos
epistolares, en los que los autores nos narran a través de sus cartas sus días
transcurr~dos en México durante la guerra como los de "MonLerrey is Ours ",
que contiene las cartas del teniente Napoleón Dan a, graduado en el U.S.
567

�..
38 "Mexico under fire" del Diario de Samuel Ryan
M11ltary Academy en l 8 ·
• d oh·
"Memorias de
0
Curtís del Tercer.. R;gim!e:~ .::e~º:e~~l~lt:t::1~~doe part:~i;ó en el Sitio de
Ulysses S. Grant . El er . dJ d otras de México, le escribió a su esposa
Monterrey, y desde esta c1u a Y
Julia.
.
"M.1 confesión" es un diario
El d Sam Chamber1am
'J' .
•
• .d
e .
las una letra muy clara y mt1 a.
maravillosamente 1lustradodcol1:bªcuareblic~os en Estados Unidos de 1848 a
Como estos hay centenares e I ros pu
la fecha.
Otra fuente de información sobre esta corresponden_cia s~;~;:~:t~:
en los Archivos de West Point y del Congreso y de otras umverst
Unión Americana.
.
fil •¡·
n las que ofrecen de vez
También hay subastas de caracter 1ate 1co, e
..
. d
. d las cuales se pueden adqu1nr. Basan onos
en cuando cart~s de este p;n:d~do comprobar la importancia de la ~istoria
en algunas de _estas, hemo ~. terpretación de la correspondencia, que
epistolar. Debido a e~te e~tu l~
Estas fueron escritas en Monterrey por
concierne a nuestra historia regio .
l . dad Una de las que
.
Ttares
acampados en a c1u .
I
diferentes voluntarios Y mt
d' .
la que fue escrita la noche del 23
'd
d
valor extraor mano es
fi
cons1 eramos e un
'
Id d0 'S D Richardson en la que a mna:
de Septiembre de 1846 por el so ª
· ·
"Monterrey es casi nuestro

~1:~

d
tornar en cuenta cómo era el envío
Para analizar estas cartas po edmos .
y el porte utilizado por las
•
1 ti o de marcas postales e ongen.
de estas, er1•c:nas que se pueden calificar como historia postal.
tropas ame
.
!los años prácticamente no se
Para la correspondenc1\;:d ª;tescribía I¡ carta en un pliego de
usaban sobres como en la actua I detc,ado, el cual cuando la misiva estaba
papel. que por lo general era m~y . 1º una cuarta parte de su tamaño,
con~luida, se doblaba hasta re_ ~c1r
frente se escribía el nombre _del
lacrandose en la parte postenol .
1 carta era de l ó 2 pliegos escntos
.
.
mitente Genera mente a
~
dest111atano Y re
·
del ca itán Napoleón Oana se encuentran
0
por los dos lados, per~ en el cas
d pllas es cuando relata las batallas de
algunas hasta de IO pliegos. En _un~ e e
llevarlo al oficial del ejército
Palo Alto y Resaca. El paso s1gu1ente era de IO centavos y a veces 10,
, cobrar el porte que era
'
•
encargado de poner Y
.
'
soldado ganaba 7 .00 dolares
.d d
les hacía exorbitante, pues un
.
.
.
cant1 a que se
.
l d donde estaba la mención del destmatano,
mensuales. En el extenor y del a o . h
e recordar que el uso de las
se aplicaban las marcas del correo. ay qu
estampillas en México fue hasta 1856.

~t

568

Las cartas indicaban el lugar de procedencia, la indicación de portes,
y algunas veces los medios de envío. La correspondencia que salía de
Monterrey en la época de la invasión rumbo a Estados Unidos de septiembre
de 1846 a junio de l848, iba en valijas vía Marín, Cerralvo y Camargo. En
este último lugar el responsable del correo postal, tomaba un barco de vapor
que navegaba por el río Bravo hasta Matamoros. De allí al principio de la
contienda se despachaba de Punta Isabel y más tarde de Brazos Santiago, que
se encontraba a tres millas al norte del fuerte Brown, hoy Brownsville
Texas, a donde llegaban más fácilmente los barcos de vapor que
constantemente viajaban de Galveston y Nueva Orleans a este lugar con
tropas, municiones y víveres para el ejército americano.
A las cartas en estos dos puntos de embarque, se les ponía un sello
que decía Punta Isabel o Brazos, encontramos hasta seis diferentes formas de
sellos empleados en estas poblaciones, en un princ ipio se usaron sellos de
madera, y más tarde debido al incremento de cartas se hicieron sellos
metálicos, con diferentes tipos de imprenta hechos en fundición .
Volviendo al envío de esta correspondencia, ésta se entregaba a los
oficiales de los barcos, quienes la depositaban en el correo americano al
llegar a Nueva Orleáns. En esa época y debido a las circunstancias de la
guerra, era muy difícil mantenerlo en forma regular, así como el cargo de 20
centavos que le hacían a los soldados, para entregarles la correspondencia
originada en los Estados Unidos, con destino al campo de batalla.
En noviembre 8 de l 846 el teniente Dana en una carta a su esposa
dice: -- Recibí dos de tus cartas querida mía, en el correo de la noche, son las
del pasado 2 de octubre". Esto nos da una idea del tiempo que tardaban en
llegar las cartas. en este caso, tres semanas.
Referente al contenido de las cartas. podemos catalogarlas en
oficiales y privadas. Las primeras llevan datos fríos y escuetos dirigidas a
alguna Secretaría o a cierto individuo que forma parte del gobierno.
Las privadas son algo más íntimas, son de gran expresividad, es decir
una documentación subjetiva, en la que los hombres hablan en primera
persona y están involucrados en los sucesos.
Hay cartas en las que encontramos el simple placer de mantener una
correspondencia, ya sea con la familia, con la novia o los amigos. Estas
relatan cuestiones que atañen sólo a los corresponsales y que van a permitir
mantener un intercambio epistolar. También el que escribe como medio de
justificación o como posibilidad de legarlas a la posteridad; ya sea
publicándolas o dejándolas para que otros lo hagan. Tal ha sido el caso del

569

,1
1

�teniente Napoleón Dana con sus comentarios que escribiría a su esposa Sue,
las cuales son de un valor histórico incalculable, más de 300,000 palabras,
en un período de agosto de 1845 a mayo de 184 7. Son 120 cartas, la más
grande colección referente a la "Guerra Mexicana-Americana", título que le
dan los norteamericanos a la invasión.
Para el investigador todo este material es muy importante pues se
familiariza con el personaje.
En el caso del teniente George Meade ingeniero topógrafo, autor de
varios mapas del Sitio de Monterrey en una de sus cartas a su esposa
Margaret dice:
"Desearía que estuvieras en estas mararillosas tierras, el aire
es puro como un bálsamo. las frutas tropicales crecen en abundancia
y sólo estamos entrando viendo estas monta,ias tan altas como torres
·que coronan las nubes, escenario magnificente. Si yo fuera soltero
estaría tentado a pasar mis días en este encantador lugar. Entre las
sombras de las monta,ias se asienta la blanca ciudad de Monterrey. un
valle cultivado, que a través de sus laderas bordean las escarpadas
montañas".

l
lt

El teniente Meade años mas tarde en la Guerra Civil de su país fue
Comandante General del ejército de la Unión y héroe en la batalla de
Gettysburg.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste en presentar la
vida en términos sionificativos
para los que la han vivido. El
relato no . solo
o
.
ofrece unos hechos, sino también el significado que han tenido para quienes
lo han sufrido y los describen en su propio lenguaje.
La carta del soldado S.D. Richardson mencionada anteriormente )'
dirigida a su padre G.P. Richardson en Burlington, _Vennont llev~ba el se~lo
de Punta Isabel. En la parte inferior izquierdá escrito ~n letra ,~as peq~ena,
vía N. Orleans and Washington, es de dos hojas escrita con tinta cafe por
ambos lados y en un papel no muy delgado. La letra de Richardso~ de _una
caligrafía muy singular, bastante difícil de comprender y con paciencia Y
observación se pudo traducir y dice así:

Campo cerca de Monterrey
Querido Padre:

570

Sep. 23 l8.J6

Monterrey es ahora casi nuestro pero después de la sangrienra
desesperada lucha. la ciudad está situada en un valle y dominada
por cuatro baterías en las lomas. Cuando vas avanzando a la derecha
del Obispado en una loma cerca de la ciudad, hay otras cuatro
baterías a la izquierda y otras dos moviéndose al frente de la ciudad.
Al sur de esta ciudad esrá una alta e inaccesible monraña.

y

Anteayer el Gral. Worth con su división consistente de su
principal cuerpo de regulares, con 2000 hombres y dos batallones de
artillería, procedieron a luchar contra el enemigo, por la derecha de
la ciudad, y después de tres dificiles días de lucha y pocas pérdidas,
han concentrado a todos en la noche, en el Obi5pado. Con arduo
trabajo y dirección, mientras que el Gral. Worth hacía esto en la
noche, el 4 J de rifleros de los regulares y voluntarios, atacaban por el
lado izquierdo del Palacio dos regimientos de ballonetas... a 250
yardas del último encuentro, el enemigo todavía tenía intenciones de
atacarnos y nosotros hicimos una trinchera a su alrededor durante la
noche y para colocar la infantería atendiendo el frente y al mismo
tiempo atacar de frente por donde estaban las ca.ws de piedra de la
ciudad, y esto lo podíamos hacer durante la noche.

Un regimiento sufrió más en la tormenta el Capitán
Morrisfie/d, el Teniente Barbour /rving y Haza/ti los mataron, el
Capitán Brandbrige y el Mayor Sean heridos y cerca de zm tercio de
nuestros hombres muertos y heridos.
Es casi imposible ver como muchos de nosotros escapamos,
cinco oficiales muertos y dos heridos de doce es una gran destrucción.
Sólo quedan cinco oficiales comandando el regimiento. Este ha
sido el segundo sitio tormentoso. combatiendo los batallones en las
calles desde una casa a otra yo pienso que para mañana por la noche
nosotros 1endremos la ciudad entera. Se dice que son 12,000 las
fuerzas del enemigo.
Nosotros ya tomamos gran cantidad de artillería, mas de un
tercio de su armamento. tuvimos que iniciar una retirada cortando
hacia Juera con los Dragones y los Rangers comandados por el Gral.
Worth y nuestro ejército rn al frente.
Tan pronto como se capitule l'olveré a escribir.
De tu afectuoso hijo
SD Richardson
Dales mi carií10 a todos

571

�. ¡
d mos hacer una serie de
Después de leer esta carta y ana lizar a, po e
b
b. ,
h
refutadas pero que a ren tam 1en
conclusiones que pueden ser mu,c as vhecet s . ático El uso de la historia
osibilidad de caracter 1s onogr
·
. , .
una nueva p
, ·¡
1 conocimiento h1stonco, es una
epistolar como un comp_leme~to ut1 en e uesto debe er utilizado para
~i:~::r:~s:un:~r:c~d:~s~:~~~~ ~~~t~t~i~~~gráficas o documentales.
Son escritos personales lo que revelan con profundidad y en detalle
zonas muy íntimas de la experiencia humana.
'1

Un Club muy e pecial"

., fundó en la ciudad de México el 13 de octubre de
"El Aztec Club se
.
, 1 . dad Estaba formado por
\ 847, cuando el ejército ~menca~~oº:re::ro~IU mu~hos de ellos hijos .
oficiales los fundadores ueron d d 1 "Society of the Cincinati " ésta a
nietos de la famosa y frate~nal or en e fia ·ales del ejército al concluir la
su vez fundada en Washington por o 1c1
revolución americana.

Harbaugh Brooks
Teniente
Henry Boynton Clitz Teniente
Schuyler Hamilton
Teniente
Joseph Hooker
Capitán
James Longstreet
Teniente Iº
William W mackall
Capitán
Wil!iam Augustus ichols Mayor
John Clifford Pemtierton
Capitán
Thomas Gamble Pitcher
Teniente
Jo eph Hyden Pottler Teniente
Roswell Sabine Ripley
Tenien e
Charles F. Smith
Teniente Coronel
William Steele
Teniente Coronel
George ykes
Teniente 1°
Zachary Taylor
General
David E. Twiggs
General Mayor
Earl van Dom
Teniente I O 12
John T. Wood
Teniente
William J. Worth
General Mayor

*
*

*
*
**

**
*
*

*
*
**
*

*
**

hary Taylor era hijo del teniente coronel Richard
El genera 1 Zac
..
¡H
Le
"t' Robert E Lee era h1JO del corone
enry e .
Taylor, e l cap1 an
·

Muchos de estos miembros, años mas tarde estarían luchando uno
contra otros).

.
. . l del "Aztec Club'' repre entados por grandes
Los m1e~~ros ~ng1na es contiendas de la guerra contra Mé ico
figuras que se d1~tin~u1eron en! las . , ·1 s Confederados y de la Unión en a
años después senan lideres de os eJerc1 o
Guerra Civil de u país.

Como todas la sociedades, el Aztec Club tenía sus estatutos y
reglamentos. Su finalidad era reunirse para cenar, beber, cambiar
impresiones y hacer la vida mas agradable a todos lo oficiales durante su
estancia en la ciudad de México la cual ocuparían ha ta 1848.

. de West Point que participaron en la
Graduados de la Academia . b
d 1 "A7tec Club " que produjo
M, · J846 48 y m1em ros e
guerra contra
extco
- d
d ce del Ejército de la Unión en la
diez generales de los Confedera os y o
Guerra Civil.
l . . d M, nlerrey fueron los socios
lficiales que participaron en e 5it10 e o
, ,r, d dos ( * *)
O'J'
.
.
d ¡ u ·' t•)y o,1_¡e era
fundadores del Aztec Club y E1erc1lo e a nion
John A. Quitman
General Mayor
Persifor Frazer SmithGeneral
Robert Christie Buchanan
Teniente Coronel
Ulysses S. Grant
Gen~ral º
French
Teniente 1 .
G
I
Samue ·
·
e 1
John J. Abercombie
Teniente orone*
Robert Allen
General Mayor
Wil\iam Thomas
572

1847 -48

1848-52
* 1881-85
* 1905-05
*

La sede original de este club fue la hermosa residencia del señor
Bocanegra, que había sido Embajador de México en los Estados Unidos. Esta
casa ubicada por la calle Plateros era un antiguo palacio decorada u fachada
con azulejos y construida en el iglo XVlll, ubicada no muy lejos de la
oficina del gobierno americano de general Winfrielld Scott.
El primer presidente fue el general John A. Qu itman , en enero I 3 de
1848. La Constitución del Aztec Club fue impresa y la cuota anual de 20
dólares por adelantado fue requerida a los miembros. Los estatutos y Ji ta de
los socios fueron publicados en el periódico "American Star " de la ciudad d
México, en la que se da a conocer los propósitos de esta asociación. 1
Los convenio que traerían la paz con México y el abandonar el país
hicieron que la mesa directiva de acuerdo con lo socios, tratara de preservar
Y dar seguimiento a este club por ellos creado. En Junio de 1848 el ejército
americano abandonaría el país y ia Asociación postergó sus reuniones, hasta
573

�el l 4 de eptiembre de 1852 en la que se reinició de nuevo en la Academia de
We t Point con antiguo
nue os oficiales los cuales presidía el coronel
Per ifor T. Smith.
Durante los iguientes treinta año el Aztec club evolucionó de er
social a constituirse en un club militar.
Las comunicaciones en aquello años eran lentas y dificultaban el
acercamiento entre los veteranos de la pasada guerra de México.
Después de la reunión de 1852 no se pudieron volver a juntar hasta
después de finalizada la Guerra Ci il y fue el 14 de eptiembre de 1867 en el
Astor House de la ciudad de New York bajo la presiencia del general Robert
Patterson.
Las reunione siguieron cada año y el 14 de septiembre de 1874, por
invitación del general Ullyses S. Grantt entonces presidente de los E tado
Unidos. Lo socios se reunieron en una cena de gala en la Casa Blanca.
si tier0n veinte generale socios de e te club incluyendo al propio
pre ident así como in itados de honor.
La trayectoria de e ta asociación ha perdurado a través de los año
celebrando su reuniones anuales en diferente ciudades de los E tado
Unidos.
Tuvieron que pa, ar 125 años para que volvieran a la ciudad de
México. tan ignificativa para el Club y fue el 13 de octubre de 1972 en el
University Club . De nuevo regre aron lo integrantes a la ciudad de México
el 11 de octubre de 1997 y se reunieron en la antigua ca a del señor
Bocanegra. En esta ocasión la A amblca fue presidida por Richard H.
Breithaupt Jr. Gran investigador y autor del libro "A:tec Club of 18.r'
Militarv Sociery of The Mexican War ··, que consta de \ .494 página con
inf; rmación xtraordinaria.
Esta obra no pre enta biografías muy completa ilustradas con foto
y daguerrotipos de esto per onajes que fueron I s fundadorc y grande
figura más tarde del ejército. También trae información de las batallas) lo
sucesos de la guerra, pre entándola cronológicamente.
llu tra esta historia con mapa y grabado de e os do año . ! lace una
relación del club, su formación. e tatuto , mesa directi a de de u inicio

_ . Una parte _irt_1portante es la concerniente a las e tadísticas de todos los
of:1c1ales que ~art1c1paron en esta contienda: Los grados, lugar de origen
numero _de registro, a que grupo pertenecían y su actuación en esta guerra· si
fue hendo o muerto y sí continuó o no en la vida militar en lo ~
·
L d d.
anos
po tenores. e e tea a esta información 457 páginas en u libro.
ln ignia.
La condecoración del Aztec Club consiste en una Cruz de Malta
elaborada en oro, de 36 milímetros. De sus brazos se desprenden rayos en
cada ángulo en oro con esmalte. En el centro se encuentra el águila mexicana
devorando la ..se~piente ~a~ad~, sobre unas pencas de nopal. Arriba del águila
la Pª!~bra Cay of Mex1co y en la parte inferior "Army of Occupalion ".
Tam~1en en oro en el reverso de la m dalla de la misma forma el águila
americana al centro y en la parte superior "Aztec lub " y en la parte inferior
"US. Army 18./7 ". también en oro.
.
Estas primera condecoraciones fueron creadas y elaboradas por
Tif.fany &amp; Company y e otorgaron por primer vez en a Junta Anual del Aztec
Clu_b el 16 de_ eptiembre de 1873. En esta ocasión fueron entregadas catorce
de estas a . anos generales miembros de la Asociación, entre ello : Patterson,
Avercomb,e Grant, Buchanan y otros.
Existen también otras medalla las cuales tienen todos los que
pertenecen al Club. Hay en estas insignia una que e pequeña (Roseta) que
e usa con el traje de civil.
. La Medalla Conmemorativa del SOº Aniversario, e entregó en la
reumón anual celebrada en Sherry 's en la ciudad de e, York. É ta es de
bronce_ y al centro la figura del gran Teocalli en la parte uperior el ol
extendiendo sus rayos y la inscripción Aztec Club octubre 13 de 1847
elaborada también por Tiffany &amp; Co.
'
,
La medalla del 75º Ani ersario es mu, similar a la anterior só lo que
vana 1~ fecha de 13 de octubre de 1922 y fue elaborada por A. Bacq uevi/le
en Pans.
Para celebrar el 150° Aniver ario se continuó con el mismo tamaño
di eño solo que esta vez se hicieron de bronce, plata y oro. Y en el anverso
las fechas octubre 13 , 184 7-october 11, l 997 y fueron acuñadas por
Pasadena Pin &amp; Patches. 14
El -~ztec Club es sin duda una de los aso iacione más antiguas de
arte Amenca, que ha tenido continuidad hasta nuestros dí.!s.

ha ta nuestro días.

575
574

�El acercamiento para su formación fue el tener un común
denominador. en11rse solos en un pa1s que no era el de ellos ) haber
participado en batallas en diferentes lugares de la República Me,1cana

Último acontecimientos en 1848.

El Trata.fo dr Pa= \ lmi.,tad \ el acuerdo de lo-; l11111tes
establecidos entre los l tados · Lnidos Americanos ) los
[:stado L'nidos Me'\.lcanos conclu)e en Guadalupe Hidalgo
[n
la ciudad de 1é:\1co el general \\lllharn O. Butler recibe del
febrero 18:
general cott el mando de la tropa norteamer!~ana . .
Se firma el con,enio militar para la suspens1on pro, 1s10nal de
Marzo 2
las hostilidades.
Después de largos &gt; acalorados debates en la pren,a
Marzo 10:
norteamericana • el cnado rat,tica d trat.ido de Guadalupe
l lidalgo. con la mod1ficacion de pagar solo una parte de la
mdemn1zac1on de los quince millones de pesos.
Santa Anna sale de VeracruL rumbo a la Habana
·\bril 5
Ratificación final del Trawdo de Pa: v ·lm1\/ad. limite, )
Ma)O 30.
arreglo definitl\O emre la República 1e'1cana ) los r stados
Unidos de Arnerica. conocido como f I Tratado ch (1uadalu¡&gt;c
H1dal~o l 1 ( l ngre,o decreta la elecc,on de Jo,e Joaquín de
l lerrera para la presidencia
Pronunc1am1en10 de Paredes &gt; \maga contra el gobierno ) El
Junio I":
Tratado de Guaclalupt! H1elalgo
Josc Joaquín del lerreraJura como Presidente.
Junio 3
Se decreta el traslado de los Supremos Poderes r ederale, de
Junio 6.
Querctaro al Distrito I edcral.
.
e
baJa
la
bandera
norteamericana
}
se
11a
la
bandera
tricolor
Junio 12:
en el Palacio l\iac1onal
El comodoro Pem ale de Veracruz.
Junio 15
Las fuem1s norte;mencanas entregan el puerto de Mantlán a
Junio 17·
ofictales me,icanos
11
l as fuer1as norteamericanas salen de "vtonh:rrc)
Junio 19
Las fueuas norteamericanas entregan el puerto de I a Pa, a
Al!OSlO 31:
ofic,ales mc:\.1canos
e dccreia que se publique en el penodico oficial las lista., de
Oc.tubrc 3:
los que ,erán acreedores al distmmo de honor por ... us
1
sen, 1cios en del cnsa de la Patria.

Sin duda la sahac1ón de Me'1co de no haber perdido ma::. terntono ::.e
debio a un generoso) conc.iente diplomático icholas Philip Tnst. esposo de
una de la!:&gt; metas de Thomas JdTer-,on Pues de acuerdo con el pro)ecto de
los americanos \.1é:\1co perdería no sólo Texas y ue,o rvié,ico. sino gran
parte de Tamaulipas. '\ue-.o Leon, Coahu1la, Chihuahua } Sonora. } la
totalidad de ambas Californias

febrero 2:

Fue una fortuna que fnst &gt; no otro fuese ell\íado para negociar el
Tratado de Paz. pues comprendio la lllJUSt1cia de la guerra ) defendió hasta
donde pudo los interese de 1e:\tco
la conducta de '\,cholas Tnst fue algo in...ólito en los anale::. de la
diplomacia. no parece haber otro caso semejante ni en los F.stados lln,dos ni
en ninguna pane del mundo s

S, aq11el/o., mencano!i hubieran podido ver dentro dt• 1111
cora::ón en ese momento H.' Jwhieran dado ,11e111a de la \t?r.~mn::a
que} o sentía como 11orreamencw10. era mucho má~ fuer/e que la de
ello\ como IIU!\lcw10.\ 4wu¡11t w no lo pocha dec ,r a/11 era alKo dt! lo
que cualc¡wer noneamenccmo deh1a a\'l!rKon:ane
}u es1aha m·erK011:ado dt ello. profu11da e i111emC1111e111i•
a,·er?,cm:aclo de ello
Nicho/u.\ Triw.
fu entes de con ulta
Archl\o Municipal de \1onterre) Correlpcmdencia di' lo., ,llcaltle.\, 21 dr
Jumo de /U~
Arch,,o Hi tonc;o Municipal de \almas Viclona. L.
Breithaup Jr. Richard 11 t::1ec ( lub of I Sr
Clea,es J reman. ,\feude o/ Ge11ersh11rK, l ni,ersll} of Oldahoma Pm, .
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�TESTI\.JONIOS DE L.\ FOTOGRAFIA EN MO"'l ERRE\'
Una Cronología Político-Militar 1803-\ 880,
En Defensa de la .,Patria.
\nternet, enero de 200...

Profr. José Antonio Rodrigue/.

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,s Alejandro Sobarzo. De er y
1990

Aquello.., eran camino~ peligrosos Todo \ taJero en vle,ico de
mediados del siglo XIX parece coincidir: el \ iajar por territorio nacional
1111plicaba. por un lado. c-.;ponersc a los continuo::. asalto'.&gt; que eran co~a
diana en lo!i c:,,.rcns1is ) solitarios caminos. o bien sufrir el ataque dL
cualquier epidemia que de tan comunes die1maban a poblaciones enicra-,.
Uno u otro hecho formaba parte natural dt! la\ ida colld1,111a del\ iajantc.
Y Monterre1 no :,,ería lll e,cepción. Aunque por su posición gcugralica

al estado se le agrega otra penuria. los ataques cont111uos de lo!i llamados
.. indios bárbaro:-··. Bandas de apad1es} comanches que al cruzar la frontera
por l.aredo. Mier o Re~ no&lt;;a, llegaban a &lt;;it10s wmo la \ illa de China.
Lampa/u::,, Bustamante 1' l,1::, cerca111as de la ciudad de Momcrre). ) rnuclw
ma:i al ,;ur, a cometer actos \anda l1cos. 1 a ferocidad de estos 111dio:,, era tan
célebre co1111J tcm1bk entre los labriegos ) rancheros de toda pnblac111n
regiomontana. A su ~a conoctdll &lt;;al\ajismo se le agregaba el despojo de
p~11ene11cias. ~ au11 de la , ida. de aquel que lll\ iera la pena de habérselcs
cruzado por 'iU camino Toda persona del campo. cnmerciante o , iajcrn.
sabía a lo que se c:-..ponía al intentar 1r de un sitio a otro. Las bata llas que -.e
libraban en contra de ellos eran panc de sus aL.arosa~ , i, e11c1as. Por eso se
decta que "est2.s co1btantes luchas templaban el Célracter de los fronteri1os
La audacia del indio los hacia temerarios· lo artero de aquel prcca, idos. lo
infatigable del eterno enemigo, tenaces. )' la ferocidad del cúmanchc.
valientes en grado hcroico" 1.
Esto se volveria una condición determinante, ineludible, para todo
aquel que por entonces :,C atre\ 1a a recorrer la::. desoladas rutas que lle,·aban
de una ciudad a otra. Entre todos ellos la figura de un temerario viajero mu)
especial que, prO\eniente lo mismo de Europa que de los h;tadt'~ l 1nid1b.
comcnLó a divulgar los resultados de un asombroso imemo que
recientemente se había dado a conocer en Francia. en agosto de 1839: una
máquina que era conocida como daguerrotipo, y que era capa; de reproducir
fielmente a la naturaleza.
Contra toda prevención a una precaria seguridad. contra todo peligro
evidente, apenas había comenzado a correr el mes de no,.,iernbre de 1842
cuando a la ciudau de Monterrey llegaba un personaje que respondía a esas
características. El Semanario Político del Gohierno de .\'uern León dio
cuenta del hecho en una pcque,1a inserción pagada en donde ~e publicaba el
siguiente aviso:
579

578

�mujeres con los ojos abiertos, ejecutados de la forma más satisfactoria•...i
gracias al uso de nuevos lentes y soluciones químicas.

Vivos retratos

·
los Sres de Monterrey
Don Eduardo Wilder r~spetuosamente. a~~s: :on el obj~to de sacar los
que permanecerá un corto tiempo en esta ciu
retratos de las personas que gusten ocuparlo.
Los retratos se sacan con una máquina llamada daguerrotipo. del
nombre de su autor.

r

la asombrosa exactitud de la
La invención es enteramen~e nueva.
que han presenciado sus
.
de sólo concebirse por os
~
semeJanza pue
d r d
de la delineación } por la 1uerza )
resultados. Por la belleza y e icaf e~
,ada puede ~ompararse con el
. , en todas las acciones, 1
viveza de_ expres1o_n
ano del hombre que hace el retrato, sino que se
daguerrotipo. o s1~ndo la .' ; d 1 1 es una imagen ópticamente perfecta
delinea por el med1um sut1 efia. uzd. lata propiamente preparada para
• ·
en una super 1c1e e P ·
que_ ~e imprime
1· o se oarantiza en todo caso la semejanza.
rec1b1r\a. Por cuyo mo iv
t:&gt;
, .
d las ocho de la mañana del 7 del corriente
La sala estara abierta des e
_
doña Melchora Hernándc7.
1 tres de la tarde. en casa de 1a senora
1
~:~:: d:\an Francisco. donde podrán verse las muestras.
en la Academia de Ciencias ) Bellas
A poco más de t~es anos de ¿~;ocer el i11\ento conjunto de icéphore
Artes de París. se hubiera dado a, D
e'ste estaba entrando por el
. J
es Mande aguerre.
d
L
Niepce y ou1s__ acqu
ue Eduardo Wilder, muy probablemente, e
noroeste de Mex1~0. Ya q 1 .
fotógrafo que llegaba a Monterrey.
nacionalidad extranJera, era e pnmer
. . , n de la naturaleza de este nuevo
Wilder ofrece una detallada ~ae~~~ii~~~ y delicadeza de la delineación''.
invento que da a co~ocer. Exalta . ,
todas las facciones", elemen1os
más "la fuerza y v_1veza de expre~1~:s :ractivos para quienes por primc~a
claves que fueron sm duda los mayo
" sombrosa exactitud"'. Nada mas
vez verían su figqra retratada con una a
fascinante que eso.
d' or rimera vez a retratarse se le
Pero a ese atracti\'o acto_ de acu ~r p . pi hecho de que para lograrlo
,
es un conven1ente. e
.
antepon1a, para entone . , .111
a ,obiante tiempo de pose. Los pnmeros
había que soportar un largu1s1mo y gd I Estados Unidos provenientes de
manuales que llegaron a la_costadeste _e
los primeros días de darse a
Francia informaban de como espuels I rgos tiempos de exposición que
•, d Daguerre por os a
conocer la creac1on e
.
. los retratos tenían que realizarse con .1os
iban de los 15 a los 25 m111utos,d I
no se decía pero era necesario).
.
d ( 1 persona senta a, o que
h b
OJOS cerra os Y a
.
f •ble realizar ..retratos de om res )
Aunque muy poco despues ya era act1

~!

580

Durante los primeros meses, posteriores a agosto de 1839, ese había
sido un grave inconveniente resolver. El largo tiempo de exposición no lo
era para registrar edificios y monumentos pero, si la luz solar era necesaria
para lograr la aprehensión de la imagen. ese era un absoluto martirio para
quienes habían intentado producir un retrato. Imágenes de personas que o
"aparecían muy oscuras" o con "contracciones en el rostro en donde se
evidenciaba una mueca expresiva de sufrimiento", por lo que era preferible
que ''salieran las personas dormidas en apariencia"5. Pero en los meses
subsiguientes, el tiempo para obtener retratos, por medio del daguerrotipo
-una laminilla de plata emulsionada con vapores de iodo adherida a otra de
cobre para darle rigidez- sólo era de uno a dos rninutos6. según las
habilidades del operador.
Esa reducción del tiempo de toma, más una necesidad de poder hacer
una pequeña fortuna con el nuevo invento o de registrar antiguas
civilizaciones de lejanas tierras, crean la posibilidad para que se dé la rápida
divulgación del daguerrotipo. Desde Francia '·los viajeros parten en todas
direcciones para hacer copias al natural y algunos meses más tarde el
público admiraba los monumentos de Italia en la colección del señor
Lerebours, o las antigüedades de Egipto copiadas por Goupi I Fesquet"7 • La
fotografía arriba en distintos tiempos y de diversas formas a la República
Mexicana. Por primera vez el daguerrotipo llega al puerto de Veracruz en
diciembre de 1839 en donde son realizadas algunas imágenes del puerto por
un comerciante francés de apellido Prelier radicado en la ciudad de México.
Quizás a él mismo se debe que en la capital mexicana se haya conocido el
invento el 26 de enero de 1840 cuando, en una sesión pública, la Catedral
quedó ''perfectamente copiada"8 . En sitios como el estado de Yucatán. el
cual por sus enormes atractivos arqueológicos vio pasar a innumerables
daguerrotipistas, llega en abril de 1841. En otros lugares más se registran
distintas fechas dentro de los primeros diez alios de expansión por México,
debido a las vicisitudes de los viajes, a la inseguridad ya las cond iciones
geográficas y climáticas del terreno.
Pero es el mismo Eduardo Wilder qu ien, hasta donde se sabe, también
lleva por primera vez el daguerrotipo al estado de Durango en donde se da a
conocer el 9 de marzo de 1843; 9 esto es, cuatro meses después de que
introdujo el daguerrotipo a Monterrey. Por tanto es de suponerse que Wilder
recorrió también en ese lapso el estado de Coahuila para llegar a la capital
duranguense.

581

�\\. tlder en \1ontcrre, respond\; a todas las caractcrbticas del fotógrafo
\ iajero. Su cast e\acta d~scnpc1on del aparato es. .ª su ,el. una noticia de
sus efectos , resultados. su corta cstad1a en la ciudad . es parte de una
cond1c1on 1t1~erante en la que se ,a de lugar en lugar en busqueda de nUC\ 0"
clientes fascmados ante el resultado ) el horario de su trabajo (de las ocho
de la mañana a las tres de la tarde) es una necesidad mtnnsel:a del aparato
que requiere de la lu, del sol De e...tc tem~rano daguerroupista ~uc se
a\enturó por lo" caminos del norte. pro,cnicnte quitas de los btado:.
L nidos. no se ,ol\ ió a ._aber
[s probable que entre algunos ,ecmos de la ciudad de \1onterre),
tiempo antes del ambo del \\. llder. )ª se IU\ 1eran noticias de la ~atural:~ª
del all\ento. El \fo.\wc.o .\lt!·nc:ano había p_ubhcado en 184? un~ 111l~~:nac1on
sobre la posibilidad de sacar un daguerrotipo en solo medio mmuto. ) esa
pubhcac1on se \end1a e~ la capital del c::.tado _en la casa de d_on Pedro
Morales. su d1 tnbu1dor 1- Pero de hecho no fue smo h3sta e,e no, 1eml:'ir\! de
1842 en que pudieron conocerse directamente sus re,uhados l nos
no,edosos logros que. de acuerdo a una 1.:rónica escrita por eba,11an
Camacho ) Zulucta para /; / Ltcl.!o Mericmw. serian as, , 1stlh en otras
experiencia de entonces:
" [ú nmlad q11t' el a:ul purismm del uelo l!I ,·ere/e e11w11tacl11r del
c:ampo v /u e-.:prl.!\/ÓII 111c:om¡,rensihl1.! IJII(' lo.\ _colore\ 1111pm1w11 ~, rodo.,
/os ohJefo., que ,e pre,entu11 allí h,yo tm ,111,1110 tH/h'Cfo 11umo10110 ,
,omhrío; pero lun wl ,·ere/ad en el dib1yci y ral .:rau,111J t'II wcla, ,m
parll!\, que u1s1 &lt;.'Ompensan l!.\fa falta fo he 1rno algw"" dt e.,w,
dibuJOf, y no sé " me ha .wrpre11dulo mm /u ewcra 1111n11, u,.\u!ad con
que .H' reproducen /m forma'i wdm de los ohJefm por ¡iec¡11e110., c¡ue
~ean; o la pure:a. trcmspare11cia y e/andad de lm ,omhra, c¡ut
responden al chh11JO de la lamma , le clan 1111 alma 1111 1 tj!.Or \ u11a
expre1ió11 mexp/1cabll.!\. q111.! a pt ,ar cll.! _lm me¡ora, 1¡11t ,e lwh1~111
1111rocluc:ulo en la pmrura y ele /u aplica, w11 1111ereH111te dt• los rejle10,
J
en la'í .mmhra!i, 110 ~e lwhum ¡meI u,o
11111/ar "l
.

Esto. desde IUCf.O. representaria un mtercsante proce'.'&gt;o para el rcgi ...tro
de paisaJes ) escenas. ) mu) c-.pccralmcntc para los acontec11rncnto, que
poco después e dieron en la guerra de l t~dos Unidos contra \1c\1Co rodo
aquel daguerrousta que \. 10 la pos1b!hdad de ?ocumentar o.. m~,
cxac.tamente. ganar algún dinero en medio del c.onl11cto llego a temtono
nacional siguiendo a las tropas norteamericanas o bien por -;u cuenta.
En Junio de 1846 llega a \1atamoros J R Palmer. un daguerrotistia
pro\ eniente de ue, a Orleans. que anuncio es1ar · preparado para tomar
daguerrotipo.., de lo más acabado ) meJor e)tilo de arte -1
se llenen

'º

no11c1a que P,1lmcr ha:a llegado hasta ,1on1crrc). :ª que al parecer é t\!
prnnto !:&gt;C con, 1rti6 en cocd1tor de. lmencon / lag J1ano norteamericano que
,e editaba en \1atamoro Sin embargo para el 14 de Octubre de ese lll1'mo
ario una pcqueñ3 noticia ap.1rccan publicada en la, pagina, de dicho diario
en l,1 que e dccm
"/\101110, Jcl1ce de 111f,Jr111ar " nm•,rro\ tm11gv, que huhían
quedado de 1lmto11c11/o~ por 110 ohtena dag11errm1po, dl• gnm

pareculo lw alq11i/aclo la parte alto de la Caw Re\t1C(l ) romo
1111111m11rm e11 l.!! me1or c,r,!o dl• Clt' arfe lnuigen&lt;'' del general l't•gu .,
otro, ch\/111g111cl&lt;J\ 111d11'1c/11m put!de, ,u ,·ntn, e11 C'\f&lt;H l1c1h1tc1c1m1e,

'

fkth 1rabaJ,1ba en :\ latamoro:-. hasta iinalc, de 1846 ~11 cmhargo el 21
de Septiembre de c,c año había anunciado ··,u in1111nl·nte partida para
1
\fonterrc) .. Pero ninguna fuente dio cuenta de e,c dag11crro11pi!:&gt;ta ha)n
llcg,tdú a Monkrrc) entre finale!&gt; de Septiembre ) principios de Octubre
Pan el ari if!.. :cnte. en abril dl IS 1~. n Bcth .. it.: ~ .. uc t 1 t,tahlcc1do en
\rcra1.:nu , en Julio permanece a)entado en la ciudad de \.1cx1co junto a la,
tropa del ( ,ene 1 \1. t.
la ~ucrra entre lo, E-.tados Unidos ~ \1b,ict tU\ C un -;iunifü ido
c:&gt;pcc1al tn "&gt;altillo.)•• que de esa ciudau) sus alrededore!&gt; que ,e con~cnan
lo qul ser I la primeras imáge, ht&lt; .!ráfc. out rcg an ur 1 g ara.

mismas que también delininan los traha¡os que ~e danan pos1cnorrncntL' en
otr·h l,ntl1 t, télico,
cmt r,.! J., fa., 1,t nt ·n 1 1:llls 1ut ,1 r,
se conocen ,olo IM nomhrcs de dos &lt;laguerrolip1,1a, han podido ,cr
c;ormcidos d dtl rwrtcamericuno J H.\\ m n111h ) el dt. ,u pa1'&gt;ano Jl ,1ah
Gregg:" de ellos dos. \m1th rcal11.1na un retrato al General /achal) T,1ylor
en 184 7 en Buena\ 1,1a. cer1. a dl &lt;;altilh Pcr" a pl';ar de la lcrcar i a
~on1crre) de dos ciudades como Matamoros \ Salt1ll0. hasta hoy no ha
podido ddin1r,e con e \al.111 1d , al.! m dt los duJUlrrullp , que )C
conocen de este conflicti, o periodo ha} a 'i1do registrado dentro del cst.1do
de uc, o 1 con
~lucho de ello ,e debe a las rapida, 1110\ ililaciones que en esos ,uios
emprende el eJcrc110 noneamencano ) a las que tambien se unen los
opcradore., de una camara al disperso umh,entc de .wcrra que cada cn1 iad
del norte vi\.C, ) a la impro, 1sación de lo"i nmmos militares como
toma\ 1sta'&gt; por medio del daguerrotipo: 1magenc, qut toda, 1a ,e encuentran
perdidas
A las d1ficultade, naturales que rt.present,1ba n.:ali,ar una , 1sta o un
retrato por medio del daguerrotipo ) a lo \ olumino~o del cquíp, con que

581

�cada viajero debía cargar, hay que agregar la peligrosidad. de los "indios
bárbaros" y de los caminos, y ese estado de guei:ra que se dio entre _1846 Y
1848. Quizás por eso es que hasta mucho despues supo de otros fotografos

El establecimiento se halla en la plaza de armas en los altos de la botica
de don Manuel M. de llano.
Monterrey, Julio 24 de 1857.- Santiago M. Kokernot. 21

que llegaron a Monterrey.

u
Para 1857, han pasado quince años de que Wilder, se estable~iera en la
calle de San Francisco en casa de doña Melchora Hemández; y diez de que
otros daguerrotipistas anduvieran cerca de Monterrey. Pero ,to~~vía ~~ra
entonces el horror en los campos no cesa. Para ese año se dec1a: Los _hiJOS
del estado de Nuevo León... sin duda extraños en la gran sociedad
mexicana: parece que se les da a entender el terrible sálvese quie~1 pueda. Y
se les deja abandonados a sus propios esfüer~os en la lucha na_c1onal d_e la
barbarie contra ta civilización, que hace mas de cuarenta anos sostiene
19
absolutamente sola la frontera de la República:'' o bien, sobre los mismos
.. indios bárbaros", se señalaba que era "muy rara la incursión qu~ hace_n
estos implacables enemigos que no dé el resultado de priv~r de la ~xistenc1a
a algún hijo des estado, cuyos ciudadanos s~ encuen_tr~n siempre ltstos_ para
perseguir al salvaje en el acto en que se tiene noticia de su presencia en

El ~m_brotipo, un nuevo proceso en donde la imagen quedaba impresa
sob~e ~idno - y no sobre una lámina de plata como era el daguerrotipoha~1a sido patentado en los Estados Unidos por james Ambroce Cutting. de
quien t?maba su nombre. en 1854: y muy pronto éste comenzó a conocerse
En la ciudad de México se inició su divulgación durante los primeros mese¡
1858, cuando los daguerrotipistas
Curtis y Chavner se autonombraro11
. .
))
111ventores de e I proced1mie~1to. ·- Por eso puede atribuírsele a Santiago M.
~okernot ser uno de_ los primeros fotógrafos que, por el none de México.
111troducen el ambrot1po.

?e

A pesar de eso. en julio de 1857, hace su arribo a_la capital del estado
otro personaje que anunciaba un adelanto en la fotograf1a.

Desde luego Kokernot pone énfasis en el hecho de que a los hermosos
res~J~ados ··no s_e les puede igualar el más brillante pincel'' porque esa es la
retonc~ necesaria que encanta?ª a la clientela como el gancho necesario que
la a~raia. Kokernot, como bien lo señaló en su anuncio. se vuelve un
pasaJe;o fugaz en 1~ ciudad de Monterrey. 2' Sin embargo pocos meses
?espues el ~omerciante Tomás O'Farrell. dueño de la recientemente
111au_gurada tienda La fronteriza, en donde se vendía "ropa de lujo y
~ome_n~e que se ha recibido de las plazas del norte y de Europa'' 0
~ed'.cinas frescas" y perfumería, anuncia que en su local se venderán "dos
maqui.nas de _Ambrotipos c~mple_t~s, y con todos los preparativos químicos
que se necesit~n. Pª:ª la eJecuc:on de los trabajos más exquisitos en esta
nueva y maravillosa mvención". -~

Santiago M. Kokemot tiene el honor, de participar al ilustr~do público
Nuevo Leo-Coahuilense, y en particular al sexo de las gracias. que _l~a
pensado permanecer algunos días er. esta ciudad, ejerciendo la. prof~sion
artística del ambrotipo. descubrimiento moderno que tanto ha ennquec1do a
las bellas artes, con la mejora y perfección de los retratos, d~nde salen t~n
naturales, tan espléndidos y tan hermosos. que no los puede igualar el mas

. Para ese año de 1857 Nuevo León estaba unido al estado de Coahui la
debido a un decreto emitido por el entonces gobernador Santiago Vidaurri
Pero a pesa~ de que los tiempos no eran nada favorables, en momentos ei;
que en el pais se da~ª': luchas intem~s entre liberales y conservadores, y por
la~ sorpresas que existian apenas saliendo de la ciudad, Monterrey se ve a si
misma desde una óptica diferente.

.

. ,, ;-o

cualquier punto del terntono . -

brillante pincel.
Se sacan los retratos de todos los tamaños y tan pequeños que pueden
servir para colocarlos en los medallones, sortijas y prendedores. de un_ gusto
tan particular y tan elegante que rivalizan con las más bellas y delicadas
miniaturas.
Las señoras y caballeros que quisieran honrarlo en sus trabajos
encontrarán el mayor esmero y complacencia en el servic!o y en el lleno de
sus deseos. y al mismo tiempo serán recibidos con la delicadeza Y maneras
caballerosas que lo distingue y tiene acreditado.
584

. El rnovim_iento que se advierte en esta ciudad, impulsándolo todo a las
meJoras materiales es sorprendente. La construcción de fincas es constante·
el gusto Y la elegancia en los establecimientos de comercio a menudo e~
muy notable; Y pronto veremos emprender la recomposición de los
empedrados de ~as calles. continuar la construcción del mercado, y la del
puente que atraviesa el hermoso ojo de agua.

585

�"[ j S, como 110 lo dudamos c:011111uw l!I mu\'lmienro que \t~
ad\'lerte en l!\tu cwdad } \'e Hi!III! la .,enda de lm nie1orm materwles,
demro de mtl\-' pocu.s unos \fo111erN!l' sera una ele lm mm grundt!, v
1
más hermosm poblac:1011e~ de la Repuhlica ". ·'

Y es esta ciudad. en donde comenzaba a florecer d comercio. la que ,e
llegar para el siguiente año en 1858. a otros fotógralos 111nerantes quienes
como los antenores cruzan bre,emente por la capital reg1omontana E-n
Abril llega Santiago ( o,, ens quien se autodenomina "profesor" ) a, isaba
"al respetable publico de esta ciudad. que ha abierto su eslablec11niento en
los baJOS de la ca,a del ·r don Jac111to Lozano. donde ofrece sus c;en 1cios.
los cuales asegura que practtcará con el ma}0r esmero posible. dando
cumphdo gusto a las pcr,onas que se dignen protegerlo con su confia1lla...
señalaba adema&lt;, ··que los matcnales de que hace u,l, son de los mejore, )
más e,quisitos·· para la real11ac1on de amhroupos

~~obablementc se deba a Juan Wenzin. ambrot1p1sca qui:zás de origen
alcman, ser quien _d1\'ulg~e en Monterre) la fotografia impresa en papel. 0
se sa~e con exactitud cuando Wc.nzm llega a la ciudad. aunque esto debió
ocurrir a finales de 1858; &gt;ª que para d1c1e111bre de ese año avisa que
"dentro de bre, es d ras debe retirarse de esta cap11al". ) para "que las
per-,onas que deseen que sus retratos sean tomados ocurran en la
b
d d
bl ..
•s
ma,or
~e,e a pu,1 e a su cs1Ud10·. Durante cerca de tres años este fotogr;, 0
divulga continuamente su trabaJO en Monterre,. aunque no por ello deba
pensar e que durante este lapso ha)a estado permanc.ntemente en la ciudad
en tanto e sabe que también trabajó en Zacatecas (calle de la ca•a n
8)
-1
L
p
.
~ . um
) ~n u1s otos, por ~se mismo periodo· ademas de que cada que se
anuncia en la prensa rcg1omon1ana parece estar siempre saliendo de la
~ap1t~I del estado ~n mayo de 1860 apuraba a sus .. fa, ore~edores" para que
se dignara,~ ocurrir a su laboratorio en el menor 1iempo posible: pues solo
pem1anecera en la c.1udad cuanto le baste arreglar sus nego 10
1 .. d
~
~ ~
par11cu are_s . e los cuales no se conocieron otros que no fu era la h;chura
de amb~ot1pu'&gt; Se ,uehe tamb1en un cronista 1moluntano. en mucho por
mlamena a sus chentes. cuando e cribe que tenia "la mayor complacencia
en 'er la cultura a qu_e ha llegado el pueblo de "'1onterre). apreciando en su
\.erdadero \.alor el mento de las artes,&gt; manifestando con particularidad. su
gusto por lo que profesa". para remarcarlo firmaba ··Juan \\.en 11 n. artista··' '.
~

'

Para Agosto de ese mismo año Eduardo Jonhs.on. retratista procedente
de 1',,ue,a \ orl,.) establecido bre,..emente en l,1 ciudad, mlormaba que hab1a
rec1b1do de 'luc,a Orleans algunos materiales para rcali7ar ambrot1pos. por
lo q!.le estaba )ª "preparado para sacar retrato, en caJas. relicario~.
prendedores. anillos. copias de retratos , ista'&gt; de paisaje ) toda clase de
objetos. todo a precios mu) reducidos" } urgía a ··tas personas que c;e dignen
ocuparlo que lo hagan cuanto antes. porque solo permanecera ocho d1as en
e. ta capital."~· (omo el profesor Ü\\ens. Jonhson se llego a establecer en
los baJOS de la casa del se11or Jacinto Lo,ano el cual. en sólo un año. habia
, 1sto pasar a dos ambrollp1stas por su dom1c1ho
Notable es el que Eduardo Jonhson anuncie poder trabaJar .., i,tas d1:
pa1sJJe.. por medio de ambrotipo. )ª que dentro de este género es en
extremo raro lo que se conoce en dagucrroupos por lo que mue.ha mas lll
ena por el proceso que le continuó. el ambrnt1po Para c,tos años. 1857-58
la gran época del daguerrotipo comen,aba a dc\.aer en k:\lco para ser
sustraído poco a poco por el proceso en cristal Aunque de hecho en su
aspecto formal 1 de pre entac1on el ambrottpo m1111mamente ,anaba con su
predcces.or ya que la imágenes iban montadas en los mismos estuches )
con un similar modo de representación retra11stica (el re1..urso de la
1luminac1on a mano los "fondos·· la pose) Pero s1 el positi,·o en crn,tal esta
adqumcndo yn la gnm rcle,anc1a para esos años (en la ctUdad de \1e\lcO
fotografos como Juan ~lana Balhontm ) Joaquín Día, Go1uále1 llegaron a
entablar ácida discusiones sobre quien ) cómo realizaban los meJores
retratos). también pronto al ambrot1po se le sobrepondrá la fotografía en
papel.

586

Es a mediados de 1861 cuando Werllin además de que ofrece poder
realizar trabaJOS en , 1dn~. tamb1en anuncia otra opc1on: hacer impresiones
obre papel ahora e·1conJunto con algún colega

• 'Los c¡ue rn.,,nben rienen el ¡:usro de manife,rar al ilusrrado
puhbco, que lu.m ah1er10 su galería de re/ratos en el primer piso dt fa
CO\a del Sr lle don \f \forales en el callejón del palacio dondt' .\e
huc:en re/raros wbre \"ldrws 1 /ámmm de roe/os rwnwiO\ ha.Ha el
11arura/ . en FOTOGRAFIA (retratos whre papel) ,!ummudai al
pmrel oleo i marfil
Se ha come¡:uulo el ad1111rah/e ohjefo rcm de1eah/e de hacer
retro/o~ grande, ,obre orros pequuios. aun de permna'i cwsemt s.
me~orando los que es1é11 deleriorados, pmtándo/o.s al gmfo que• 1e
qwera
f.o., rl!frato.1 c¡ue se hacen en t•.11a ¡!.olería pueden compef,r en
hr,//cmte: e:a~111ud l perfecc1 :n con lo\ meJort•s de ~fénco 1 Parí,.
Hendo lo.1 11111cos que te11e1110., la pare11te para hacer retrato., al
marfil cura hnllante: l durah,lu/ad etcedt• a todm /u, dl'.'lll&lt;l.5
mvencione,

587

�Lo~ precios rnrían de w1 peso a cien, ~egú11 el rw1w110 _re/use de
pintura. ,Vo dudamos ,¡ue las personm 4ue se dignen pasar a nuestro
esrablecimie11ro, se conl'encerún de la exacti111d de lo que 1.1caha1110.,
de afirmar, ju:gando por los retratos ele varias p':rso11~1s de esta
ciudad v otras obras de pintura. Sólo pemwnecera aqw el uempo
suficie,;te para complacer a los penonas de buen xusto. qui? deseen
aprm·echar sus servicios".
Monterrey. Julio 16 de 1861.- J. Wenzin 1 Compañía 3~
Este largo anuncio da cuenta de cómo Wenzin en Monterre), como
algunos otros fotógrafos en otras regiones del país. ha lkgado a alcanzar una
esmerada calidad en los trabajos de su taller comparables con los que ~e
hacen en la ciudad de México o en Europa; y sobre todo ofrece una amplia
diversidad en los adelantos ) acabados que salen del mismo. Este l_1echo es
en parte retórica, pero también tiene parte de verdad. Han transcurn_do poco
más de veinte años de desarrollo fotográfico: pero, por eso mis1no. la
competencia es reñida .
En aoosto de ese año. cuando Wenzin aún trabaja en Monterrey. otro
fotógrafo itinerante, seguramente norteamericano, hace acto de presencia en
la ciudad. Por supuesto A.M. Stover. nombre al cual respond_e. ofrece
con\'encido que sus ambrotipos ·'son los mejores y más e:,,.actos eJem~lares
artísticos que jamás se han presentado en la ciudad ... además que su e~tilo es
··moderno y elegante.. : enumera las diversas formas en que. realiza su
trabajo: "en tela para mandar en cartas por c?rreo: ambrottpo. pa~el.
transparente, cstereoscopías y en placas melanot1pos grandes y pe~11enos
para prendedores, anillos, relicarios, étc. étc."' Y, p~ra rematar, ofrcc1~ todo
sto a "la mitad de 1,.. acostumbrado en esta capital" ·'' lo cual no era mas que
~n mensaje directo a su colega que se encontraba ubicado en la casa del
licenciado Morales.
Wenzin había anunciado que él realizaba trabajos que iban de uno a
cien pesos "según el tamaño y clase de pintura'': pero ~i se toma en c11enta
que para ese tiempo un caballo '"excelente de ~,_\la y tir~, bastanteirande.
sano y de buenas cualidades'' se vendía tamb1en. por cien pesos, puede
verse que los costos de Wenzin iban de los rnuy baJOS a los e\.tremadamcntc
altos.
Con Stover y Wenzin puede delimitarse el fin de los fotógrafos
trashumantes que cruzaron temporalmente por la ciudad de Monterre) •. A
partir de estas fechas, de propicios de la década de los sesenta. en la capital
de estado se comienza a establecer ya de manera permanente otros

588

fotógrafos; entre ellos algunos que, seguramente. habían nacido en Nuevo
León.
Des~e. Octubre de 1863 Alberto Fahrenberg vende aparatos
estretoscop,1cos con sus respe_cti~as vistas de la ciudad de Monterrey. 15
Esteroscop1as las cuales eran 1magenes de doble que vistas a través de los
respectivos lentes del aparato, producían la sensación de verse en tercera
dimensión. Sólo dos años después Fahrenberg, quien se hacía llamar "artista
y fotógrafo", cuenta ya con una galería de retratos de gran pompa en la calle
de doctor Mier número 94. Ahí ofrece hacer ambrotipos al mínimo precio de
2 pesos, o fotografías pintadas o iluminadas por la nada accesible tarifa de
25 ~esos ' 6 ~s _Fahrenberg un fotógrafo que se sabe realiza una gran
c~nti_da~ de pa1sa1es sobre la ci_udad se Monterrey, algunas de ellas llegan a
d1stnbu1rse en los Estados untdos en el breve formato de tarjeta de vista
(9x6 cm.) que para entonces comienza a estar de moda. 37
Por las mismas fechas en que Fahrenberg comienza a vender sus vistas
esteroscópicas de la ciudad, también se establece el fotógrafo C. Izquierdo
en los altos de la botica de Llano que se encontraba ubicada en la Plaza de
armas. Como el mismo Alberto Fahrenberg, éste realiza "'vistas
esteroscópicas de lo más notable de Monterrey y sus cercanías "a sólo ocho
pesos la docena; como ta_mbién recomienda a las fami lias de la capital

n~o!one:a ~~rmar colecc1ones de '·sus familias, amigos y personas
d1stmgu1das como se hace generalmente ·'en todas las capitales principales
de Europa y América·•. 38 A principios de J 864 Izquierdo, además de ofrecer
al público sus vistas de Monterrey, pone a la venta retratos de Benito Juárez.
los generales Zaragoza y Ortega, de Melchor acampo y Comonfort. 39
_De_b_ió ser alrededor de estos años, durante el efímero Imperio de
Max1md1ano, en que también llegó a Monterrey Francois Aubert. Un
fotógrafo francés quien después de los sucesos del sitio de Querétaro en
1867 se hizo célebre por dar cuenta de manera meticulosa de la muerte del
lm~erio_: y si todavía no se conoce una fotografía del momento preciso del
fustlam1ento, sí se conocen de él otros testimonios (Maximiliano en su
ataúd, la ropa del emperador perforada, el sitio del paredón). Aubert fue un
fotógrafo muy cercano a la corte (él retrataría a cada uno de los emperadores
en su estudio de la ciudad de México), por lo que puede suponerse -aunque
e~to no es todavía un hecho comprobado- que su estancia o visita a la
Cllldad de Monterrey debió ocurrir a mediados de 1865 o un poco después
cuando la ci~dad se encuentra ocupada por las tropas de los franceses,
be~ga_s Yaustna~os. Según el historiador Alain Ceysens aquí realiza algunos
p~1sa1es de la ciudad que pueden verse como trabajos en donde "cada vez
elige un_ P_~nto de .vista elevado, a modo de dominar la ciudad o la plaza. La
compos1c1on esta estructurada geométricamente, asimismo de manera
589

�m
simétrica''. 40 Un tipo especial de mirada de muchos fotógrafos extranjeros
en México que asumen como modo de aprehender al país visualmente y
también en toda su dimensión.
Como en otras regiones. durante el Imperio en Monterrey se da al
parecer un auge en la circulación de la fotografía. En la ciudad no solamente
trabajan por lo menos dos fotógrafos de manera permanente, sino asimismo
los álbumes fotográficos -que tanto recomendara el fotógrafo Izquierdo-se
vuelven objetos tan apreciados que por la pérdida de uno solo se es capa1 de
acudir a la prensa: "Se ha perdido un ALBUM del Sr. don Ramón Lafon,
conteniendo noventa y seis retratos. Se suplica a la persona que lo comprare
o lo hallare lo presente en esta imprenta~ en la inteligencia que se le dará una
41
buena gratificación sin más averiguación". O tiene tal efecto la fotografía2
-su parte latente de la pérdida, su capacidad de ·'embalsamar el tiempo-" J
que se le dará una buena gratificación sin más averiguación''. O tiene talque
ya funciona como recuerdo doliente ante la muerte.
A su retrato
Dulce ilusión imagen adorada
De la mujer a quien amé constante,
Trasunto fiel del astro fulgurante,
Que un momento mí senda iluminó:
Sí mi querido quebranto te conmueve
dime
Esa mitad del alma dónde está
¿dónde?
¡Ay! ¡que tu labio inerte no responde!
¡Ella del mundo para siempre huyó!

J,

O bien. se sabe de las peripecias del famosísímo fotógrafo parisiense
Gaspard Félix Tournachon, más conocido como adar. quien acababa --de
hacer un experimento digno de notarse. Habiendo ascendido en el globo a
1.000 pies del Hipódromo de París, logró sacar varias vistas fotográficas de
la ciudad a vista de pájaro''. 44 Y para estar a tono con las modernidades se
instala en Monterrey Constantino Gobron con su Gran Cosmorama en el que
exhibía vistas de "los más famosos combates de mar ~ de tierra y
reconoceréis los más espléndidos palacios y capitales del globo, sus ríos.
4
cerros. cascadas. volcanes en erupción ..." s un invento que anticipaba. por
medio de las proyecciones de la linterna mágica, el cine por venir.
En parte ese era el signo de los tiempos.

otro ~á~. l~z~~~:r~~::~

~::~~;¡

~:ilmqe;efototod'gr~fod~e origen regiomontano.
0 m rea que se estableci '
ondterre)' en. 1873. Tre\ mo se instala en la calle del teatro número -, 6 d~ ~n
sdee
- que "además del surtido que t",ene para hacer retratos
don· e anuncia
vanos tamanos, ha perfeccionado un nuevo sistema para esmaltarlos e
reforma es en alto grado superior y es el usad
.
, uya
1
fotógrafos de la capital de la República··. 46
o en a actualidad por los
1

._

'

, A 1~ pre~encia de Sabás Treviño se le agregará la de otros
.
mas que- seran rele\.antes para la fotografía re iom t
personaJes
siglo XIX)' primera década del XX· ellos eran Nfcolá~';,tana d~ fi~~les del
Desiderio
y, Alfonso L~grange, Yr1da1ec10
. Guro
on,Y los
shermanos
d
.
arza en
y Jesus
R
~n ova1. quienes darran un gran impulso a la fotografí
d .d
.
ciudad de Monterrey.
ª pro uc1 a en la
Aunque al parecer Nicolás Mauro Rendón
bl . ,
.
fo~og~á~co a finales de la década de los sesenta ef1tan ect s~ estudio
pnnc1p1os de la siguiente década en que comienza .a co o ue srno has~a
co
f t · ¡; E
nacerse su trabaJo
~od odogra o.. n 1874 se encuentra establecido en el número 57 de la
ca e e octor Mrer en donde realiza nuev
d. .
actual del mundo foto-artístico: tarjetas deºr:ii:~:~, ,m ientos: ''la perfección
esmaltad
.
un proceso con acabado
los fot' o fiue ~:r; entonces t_rene un enorme atractivo entre la clientela de
ve· t
os.fí oco d~sp.ues, para 1878, Rendón crea una colección de
se~:t otogra -~as de pa1saJes de la ciudad de Monterrey en las cuales
aba que todos sus planos están perfectamente afocados
margen ll~van anotados los principales puntos que contienen'' Eso/ ~n _su
Y sus precios eran los siguientes:
.
paisaJes

ºfª

Plaza
con Catedral
Plaza de
conZaragoza
Palacio Munici
a ················································· 1 peso
p 1.......................
1
Plaza con Sierra Mad
··········•····•··············•·".. peso
reales
re ..................................................................6
Plaza
reales con Obispado····························· ..........................................6
Plaza
peso de Colón con Parián ···················· ........................................... I
:~aez:t:~;~I~:~~~ Parián y Cerro de la silla ................................. ! peso
reales
na .................................................................... 5
Hotel
reales de San Fernando········· .. ············ ........................................... 6
Colegio Civil. .......... .·································· .. ···································1 peso
591

590

�Ojo de agua ............................................................................... ·· 5

~:!~~

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . .,. . . . . . . . .. .. . . . . . .6

reales de Roble ........................... ..............................................6
Templo
I
reales
6
Calle de Hidalgo ......................................................................... .
reales
6
Calle de 7aragoza ........................................................................ .
reate~
M.
:.................................. ,.......6
Calle de 0 r. 1er . ........................... .
reales
· 1
6
Palacio de Gobierno {desde los cuatro puntos cardina es) ......... .
reales
. •
• ·
1 c-.o i•i
Fuerte del Obispado con\ ista general en el ult11no tcrmmo .. ... p .
.,
1
lección. que tt&gt;nia un costo total de doce
El anuncio de \ cntda. de . a cot to Rendón está realizando un metód ico
uel\.e extraor mano en an
.
pesos. se,
-.
1 •. d d Cada una de las imágenes tiene un
· l
fotogrático sobre a ciu a ·
...
reg1s ro
.
.
ulgadas ) se encuentran montadas en un
tamaño de ste.tc p~r cu.airo p ave; bordes durados ' elegante acabado
formato de tarJeta trnpenal, ~e ~u . era colección co;, una cierta unidad.
Hasta donde se sabe ést.a serd,al a pndm de carácter distinto a las vista-,
. d . bre ta capital e esta o.
b
rea liza a ~o
. . . F hrenbern.: , en muchas formas esta a
csterescóp1cas que llego a d1st,~1bu1~- a )stal ... a~mque también &lt;;U edición
antecediendo a la mtKla de '1 taiJeta pe. :
la ciuda&lt;l de
,
1 . ·1 roducción de otros albumes que en &lt;
respond1a a a s~mi ar Pd
R ' b\"ca ya se habían producido: entre ellos.
México)' otras ciudades e I~ epu 1 .. é Charna un clásico de la
el tlbum Forogrójico Mex1cunu de Des1r.
y.
\ 8'i8
,
, a publicar por cntree.as en bibliografía mexicana que se comenzo • .
-

.
b' nacido en 1843 , desde 1866 ya residía
icolás Mauro Ren~on ha ia . d haber, i, ido temporahncntc en d
pcrrnanentemente en la ciudad de~~ues de l\.·olv·ió como pintor\" musico:
S L . p )tosí I amb1en :;e esc1
estado de ª'.1 . u1s ' d . d 11 ,ó a manl!jar distintos instrumentos ya
oficio este ulumo en .~n e cg
d e·p~1ca lo muestra con un rostro
opereta · Un retrato e
..
componer una
.
.
ofundos en el que &lt;;C ad,, ina un
delgado como su cuerpo) de OJOS muy pr · ·
lifacética, ida.
espíritu apacible. curiosamente todo lo contrario a su po
1:-,,l

· d. t
npresor que se , oh i6
Desiderio Lagrange fue tam~ied'I'. un pen\)0~~0~1~a~o de finales del siub.
~ d mental en d peno ismo ree.1
-860
una fiigura un a
.
..
ri en se -establece en Montcrre) en 1
Procedente de Francia, su pais de o Eg ,· . dad funda la Tipo!!rafía del
1
ano Alfonso ·n a ciu
/
junto con su 1erm
. ,
. ·11za a editar re, istas como E
.
871
poco despues conrn.: •
Comercio en 1 - )
.
{
_1 ) •1 para inmediatamente
Horario l l 878) o Flores y F1 uws 1879 881 .

591

trabajar en la publicación de La Revista "Diario independiente de política.
artes, oficios, ciencia. literatura, telegramas, noticias; y anuncios" que
publicaría hasta 1886 y de la cual fue su director.
La instalación de su taller fotográfico. La Fotografía del Comercio, se
da en ese momento. 1873 en que simultáneamente estableció su tipografía
en la calle de Hidalgo número 15: pero es hasta principios de la década que
le siguió, cuando cambia de dirección y traslada su taller a la misma calle de
Hidalgo ahora en el número 6. en que junto con su hermano ofrece trabajar
casi todo el día gracias a que " la disposición del nuevo taller permite
aumentar las horas de trabajo''. Ahí mismo vende un "gran surtido de vistas
de Monterrey. Esterescópicas y de tamaño placa". 52
Su nuevo estudio, en efecto, cuenta con todos los adelantos de la época:
"En ella se han hecho grandes reformas y últimamente se han recibido
nuevos aparatos, accesorios [y] muebles", y por si eso fuera poco también
contaban "para el desempeño de los trabajos de la galería. con un operador
de primer orden. que durante largos años ha practicado en las principales
fotograftas de Nueva York", además de que: "Los procedimientos que
empleamos son sumamente rápidos (de 1 a 3 segundos) lo que evita
molestias al modelo y asegura una semejanza perfecta··53 . Muy
probablemente los hermanos Lagrange hacían uso ya de las placas secas que
permitían una rapidez de escasos segundos para la toma.
Quizás es tanto el trabajo en que se encuentran inmersos los hermanos
Lagrange -que Alfonso manejara directamente para estos años el taller
fotográfico y Desiderio dirigiera La Revista no era poca cosa- que se ven
obligados a vender su litografia por no serles posible ''atender debidamente
este ramo'', y por exigirles ··toda su atención otros para ellos de mayor
importancia''; 54 lo cual se deduce eran la fotografía y el periodismo.
A principios de 1884 en La Revista se anunciaba un trabajo que habían
llevado a cabo conjuntamente Desiderio Lagrange e Yndalecio Garza, el
cual resultaba interesante por la labor a dúo de dos fotógrafos relevantes de
su tiempo.
Una magnífica colección de vistas fotográficas, de los paisajes más
pintorescos situados en el tramo que recorre la vía férrea entre esta ciudad
Salti!lo, tomadas por nuestro editor, acompañado del hábil fotógrafo Sr.
Yndalecio Garza. ha sido formada y se encuentra a la vista en la Fotografia
del Comercio.
Como al recorrer la vía férrea con la velocidad que imprime el vapor.
no es posible apreciar las bellezas que la naturaleza encierra en ese tramo, ni
593

�a em resa constructora tuvo que llevar a
no todos los amantes a lo
las difíciles y costosas obras que I d l p
zas e terre ,
•,
cabo para vencer las aspere
n eJ·emplar de dicha coleccion.
1 bello deben procurarse u
~sorprendente ya o
b . erfectamente acabado -.
que por otra parte es un tra ªJº p
. del ue hoy son muy escasos los
A la realización de este trabaJO:
u~ reconocimiento otorgado a
testimonios que qued~r-~n, se 1:c;:nna~ de París de J 889. él es u~o de los
Lagrange. En la Expos1c~on \ntern D t rafia que obtiene un premio. Entr~
pocos participantes mexicanos en oº\ nen su mejor momento como los
ellos se encontraban fotóg~afos q~: ~t:/co (medalla de Plata), Romualdo
hermanos Valleto de la cmdad d b
e) el jalisciense Carlos H. Barner~
García de Guanajuato (medalla e ronc ' trabaJ· aba en San Luis Potosi.
ara entonces
.
1
1
o Emilio G. Lobato que .P,
'fi
como Lobato y Barnere, o cua
menc1011 honon ica,
. e s6
Lagrange obtuvo una
rdades como fotogra10 .
era~un estímulo que hablaba de sus ca ,
.
eda atrás es Nicolás Mauro Rendon. En
'todo para fotografiar llamado
Q uien para entonces no se q~ .
• d d d Mexico un me
~
d
,
al •·una persona sola pue e
1888 él patenta en la cni .ª ¡ eRendan
1
en e cu
.
·
Foto-es[:u/turas o grupo.'i ce .d
. -endo con tanta exactttud la inisma
verse dos o más veces reproduc1 a... cn¡das que se resiste [uno) a creer a
apariencia de dos o má_s pe~,~?;n:~
no e~a más que un juego técnic? en
la misma, .
d tomas para fotografiar a la misma
Primera vista•¡· sean
b dos negativos Y os
.,
donde se utl iza an
.
en una sola impres1on.
persona con distintos vestidos y pose

:~~In

.
. . los reductos fotográficos, desde
En la ciudad era posible _adqumr L , p en la del Aguila que se
1 b t ca del eon o
1· ·t
hacía tiempo atrás, en a o 1 .
•
o 8S· o bien se podían so ic1 ar.ª
encontraba en la calle de ~octor M1e~;t~~:1~s y• químicos. de Saint ~~u~s
J C S merville. comerciante en n
La Rerista que ding.1a
Mi~so~ri quien se anunciaba constantemente en
58

Lagrange •
,
. d de un viajero que cruzó por aquí en
Para entonces, segun la nma a ''con buenos edificios, entre. l?s que
1890, la ciudad de Mon!~rrey cont~bade Gobierno, el Palacio Mun.1c1pal, la
merecen principal menc10'.1 el Palacio Coleoio Civil, la Penitenc1ana (en
Catedral, el Palacio Ep1sco.pal: e~ El Casino: cuenta asimismo con un
construcción) y el nuev_o ed1fi~~~mb:ado eléctrico: bien atendid.as plaza~
f ertes casas comerciales... _5l,
b ell sistema de tranv1as y a
u
· · d recreo Y u ·
,
d' a
úblicas. agradables s1t1os e .
todo indica que de d1a en ,a ir
p
.
h II en estado floreciente y
comercio se a ª
...59
aumentando en importancia

A esta ciudad de aliento progresista llega en diciembre de 1898 Porfirio
Díaz. Como era de esperarse la ciudad se desborda en festividades por la
visita. Múltiples y fastuosos carros alegóricos de otras tantas casas
comerciales recorrieron las calles de la ciudad '·para manifestar al Sr.
Presidente el respeto, la admiración y el agradecimiento de las diversas
empresas" de la ciudad. Fue tanta la algarabía que en El Mundo, una de las
revistas más exquisitas de la afrancesada ciudad de México, se llega a decir
que ·'la sociedad de Monterrey es una de las más alegres y dispuestas a
divertirse. No los aherroja ese sentimiento levítico y triste que hace de las
ciudades de provincia conventos lóbregos desde que suena en las iglesias el
60
toque de la oración '' . Durante su estancia Díaz visita los talleres de la
penitenciaria del estado en donde ejemplarmente se dan clases de fotografía;
mismas que se seguirían dando muchos años después. formando a convictos
61
corno fotógrafos . Y para El Mundo es que también Desiderio Lagrange
hace un extenso reportaje sobre la visita de Díaz a la ciudad que fue
ampliamente divulgado en su momento dentro de sus páginas. Como
serviría para que ahí mismo se conocieran los modernos adelantos de la
ciudad a finales del siglo62 .
IV

Para el primer año del siglo XX hay en la capital regiomontana catorce
fotógrafos en distintas calles de la ciudad. De todos ellos sobresalen Jesús
R. Sandoval. Nicolás Mauro Rendón, Yndalecio Garza y, desde luego,
Desiderio Lagrange (para esta fecha no se menciona ya a su hermano
Alfonso). Algunos de ellos son José Sosa Ortíz (instalado en la calle de San
Francisco 82); Rafael Arreola (Zaragoza 35) o Candelaria Escalona quien es
dueña de una fotografía ubicada en la calle Hidalgo 35.63
En esos primeros años del nuevo siglo -quizás alrededor de 1907llega a Nuevo León Winfield Scott, un fotógrafo probablemente
norteamericano quien avecindado en Ocotlán, Jalisco, ha recorrido para
entonces buena parte del país. Scott realiza un extenso registro de la vida en
las calles de Monterrey y sus cercanías. Fotografía sus mercados, sus plazas.
sus edificios más relevantes (El Palacio Municipal. el Obispado, el templo
de San Francisco), las fiestas populares en los alrededores de la ciudad. La
de Scotl es una mirada costumbrista que en ocasiones se vuelve un mosaico
social de la vida cotidiana: en donde lo mismo pueden reflejarse los
tranquilos paseos de la alameda que el comercio ambulante de la ciudad.64
Muy probablemente, Scott uno de tantos fotógrafos. junto con otro de
apellido del que pocos datos se tienen, que trabajaron para la Sonora Ncws
Co;,,pany y quienes hicieron la colección Vís1as esterescópicas de México
en donde incluyeron imágenes de Monterrey.
S95

594

�. 'd d Hacia 1905 Jesús Sandoval edita su
Esos años son de gran act1v1 a. .
. s or·1ginales montadas sobre
,
.
d 'v1i terrey 1mpres1one
Coleccion de Vistas e ' on
' .
as ·imágenes Nicolás Mauro
,
d
e aún sobreviven a1gun
·
.
carton grabado e Ias qu
.
b. , en 1905 el álbum de La Remera.
Rendón proba~le~~nte real,1~ad~n~~~:s y novedades, con el proceso de
nombre del luJos1s1mo sa~o r
bablemente son las imágenes que
· . de este fotogra10 muy pro
"' o 11
t
fotomon aJe, y .
. . al día de 1911 que su autor, Ado\10 o ero.
aparecieron en el libro Meó~1co
. b de 1907 además se instaura la
,
M
Para sept1em re
,
'
incluyo sobre onterrey.
orupaba a varios fotógrafos de
Sociedad Fotográfica de Monterrey que ªº
66
entonces.
.
.
·ngular dentro de la fotografía de
Un entrañable test11non10, s1
, f J , R
b
autobiografía escrita por el fotogra ,º esus .1
Monterrey, es la reve en mucho esclarecedor de un fotografo y st
Sandoval. Un documento
ciudad.
.
s d val e·ste nace el 25
·
d t s escntos por an
De acuerdo a los mismo~ . a o de Montemore\os. A Monterrey llega en
de Noviembre de 187_1 en la c1udadd
do tivo como hojalatero. Apenas
1881 en donde se mstala su. p~ re I a ·~tura una incipiente afición en la
adolescente se interesa por el d1buJO y a p1
'
\ 893 se inicia como
adre· pero pronto. en
•
d
P
cual es apoya o por su
·.
adquiere de un conocido una
aficionado en la fotografía .gracias ~ que I dedica '·\os domingos y las
,
A sus incipientes practicas es
pequeña camar~; p
to comienza una investigación seria.
horas de asueto . ero pron

° ·

.
, la Botica del León , la primera caja de placa~
Al poco tiempo compre en . d t da luz la abrí en la noche y saque
Cramer 5 x 8'' en $4.50 ..Al ~bngo e o
.
las fórmulas impresas en mgles.

y me di a la tarea de traducirlas en toda su literatura. valiéndome de un
diccionario inglés-español.
.
.. ,
ímica fotográfica de Barreswil y Davanne
Más despues. comp. e la Qu.
, . •entes básicos desde el
.
nanant1al de conoc1m1
.
en donde encentre un ,
1 •¡ .
descubrimientos del sublime arte
. .0 de 1a ~oºº
t orafia hasta . os u tunos fecha en que fue pu h\',cada 1a
princ1p1
,
.
f'1'sico
de
la luz' escritos 1,asta 1a
qu11rncoreferida obra.
.
. re arándome para establecerme
''[ ..] Mientras tanto, seguia P . P
lle del Roble, entre
,
.1. N
habíamo~ cambiado a Ia ca
. d l
como jotogra1°- os
·. . . de /893· ;iparaprincipios e
- d ayo desde pnnc1p10s
·
d
A/lend e y I ) e 111
• •
to\" hecha ele bastidores e
,
• galería para tomar re 1ra , •
94. va tema m1

596

madera forrados de manta. No era la gran cosa, pero me servía para
estudiar los diferentes efectos de la luz y de sombra{..}"

Ese estudio, el primero que tuviera Sandoval, resulta un fracaso al
asociarse con otro joven fotógrafo que había aprendido su oficio de Martín
Duhalde; un fotógrafo éste de origen francés que había trabajado en
Guanajuato y San Luís Potosí y que al parecer se estableció en Monterrey en
la calle Hidalgo a principios de la década de los noventa del siglo XIX. De
su socio, de quien sólo se conoce, su apellido, Sandoval escribe:
·· Com·enidos los dos, redactamos el anuncio con el rimbombante
título de "GRAN FOTOGRAF!A EL BELLO ARTE", sin 1ener más
muestras que dos retratitos y una vista de la ciudad. El anuncio iba
calzado por "Sane/oval y González "y en dos meses los trabajos que se
hicieron no daban ni los gastos particulares del socio[ ..}".

Dos veces más vuelve a cambiar su estudio, y para 1895 se encuentra
en la calle de Puebla esquina con San Francisco.
"[Ahí} ocupé un maestro carpintero por tiempo indefinido para que
levantara mi galería y cons1ruyera bajo mi dirección las dos cámaras
que necesitaba tamaño 8 x 10" con sus respectivos rripiés ... El lente
que era lo primordial para establecerme, lo pedí por conducto de la
Botica del León, a pagarlo en abonos. Los primeros trabajos que hice
fueron para formar el "muestrario" y el primero de enero de J 896,
repartí circulares y anuncios, así como tarjetas de año nuevo en
fotografía, arrojando el guante como fotógrafo.
Al lanzarme a la lucha por el Arte Fotográfico. no me guió ni el
egoísmo, ni el mezquino interés de ganarme clientela por medio de la
competencia comercial. Mi ideal fue mejor mi trabajo y honrar en esa
forma a los verdaderos maestros de esa época, Don Desiderio
Lagrange, Don Yndalecio Garza y Don Nicolás Mauro Rendón, que si
bien no fueron mis maestros directos, sí merecieron mis respetos y
admiración: porque en verdad eran artistas de la luz ... Para estos
cuatro paladines que supieron sentar cátedra de Arte en Monterrey. y
que fueron mis mejores amigos, me honro en recordarlos[ ..}"

Nuevamente, vuelve a mudar su estudio El Bello Arte ahora a la calle
del Roble (después calle de Juárez), ahí permanece durante dieciocho afies de 1900 a 1918- y es en ese estudio en donde se da su mejor época.
Allí fueron Coronados mis esfuerzos por la mejor y más
distinguida clientela, de la que estoy altamente agradecido. Allí tuve la
597

�.d d de hacerme de los mejores aparatos y de las mejore~
oportuni a
.
d 20 24· y en m1
.
ara hacer retratos directos hasta e
x ,
.
camaras y l~ntes._ p
J . omití gasto en la adquisición de los mas
afán de meJorairncnto. amas . b
EE UU de Norteamérica y en
.
· ¡ que se fabrica an en
. ·
.
recientes matelnfia edse que mis favorecedores quedaran satisfechos de m1
Europa, con e in
humi !de trabajo.
1 ¡ t · no por los
. . . d 1910 presenté algunos retratos a P a 1
En la expos1c1on e d
,
e expidiera Diploma de Primera Clase.
que tuve el honor e que se 111
67

. d 1918 Sandoval trabaja én dos sitios más hasta 1929; quiz~s
D_espues e - .
ella de este gran fotógrafo de Nuevo Leon
despues de ese ano la est~
.
stancias le sobrevienen nuevos
.
d caer Por diversas c1rcun
d'
comienza a e
·
.
.
.1 r su pequeña casa como estu 10,
cambios de talle~ hasta tener qu~;~:;~~~: pasados. Su breve autobiografía
por lo tanto ya sin el esplendor - d
. fallece en 1951 dejando un
• · d ¡ 94, • pocos anos es pues
•
'
la fecha en JUl1lO e
J,
.
. d estos años /\hora una fotografía
d · al como testimonio e
·
d
enorme 1ega o v1su
el de la calle del Roble. da cuenta e1
de su estudio, muy probablement~
1b
todo un cuadro de época
. .
.
1 donde lleoo a e a orar
d
exquisito espacio e,
b~
b'. 1 se llegó a saber en la ciudad e
irrepetible. De su cuidadoso tra_ aJo tam 1le1
Elfiotógrafo mexicu110 en la
t"giada
revista como o era
'J'
·
1
México. en una pres
. . .,
, isma se habla que su envío posee
1
cual con motivo de una felic1tac1on a a m
6&amp;
··elegancia. arte, ejecución" lo cual es de creerse.
ra una fotografía de cuidadoso acabado
Los tiempos ~e esplendor pa n \ 91 O muere Nicolás Mauro Rendón:
artesanal estaban sin duda pasand o .. : . L· ange·69 y para 1929 Sandoval
afios después, en 1926. fallece Oes1 eno_ agr
,
estaba viendo pasar su gran época en la ciudad.
.
.
señalan la presencia de otros
Hay sin embargo testimonios que
d
b D W Hoffman.
,
M
v Uno de ellos. e nom re . .
. .
fotografos en
onterre,.
·ri
. , ública en la ciudad: qu1zas un
fotografió a Madero en ~na ~13~1 ~sta:1~:~o candidato presidencial, fuera
poco antes de que Francisco .. d a esr , Lu·s Potosí en el año de 1910. El
1
·udad y l!nv1a o a an
. d
apresado en 1a e_,
.
, S doval señala la presencia e un
mismo testimo1110 escrito de Jesus an
años del siolo (alrededor de
fotógrafo de apellido Ravell en lo~ p~merosRavell quien::, en la ciudad de
1905 ): muy ~eguramente _se, tratas ~ost~~¡rista de algunas partes del país
México vend1a, en 191 O, 11nagene
b d 1· ctorialista A esos fotógrafos
con un fuerte aca a o P
'·
d
colorea as a mano Y
G .11
Kahlo quien debió haber estado en
hay que aunarles el nombr~ de u1 er~o C mpañía Fundidora de Fierro y
Monterrey en 1909 trabaJandlo ~ar~ a esºde esta empresa tomadas por él
t . ev· va que as imagen
Acero de Mon eir , · .1
publ:citaria a finales de ese ano Y
sen irían para que ésta lanzara su campana
,
598

0

principios de 19 1o.' Imágenes de elegantes líneas que mostraban a Kahlo
como un fotógrafo detallista en sus composiciones.
Mauricio Yañez llega a Monterrey en 1917 y aquí se asocia brevemente
con Jesús Sandoval para establecer una sucursal de El Bello Arte en el lado
norte de Plaza Zaragoza. Pero de acuerdo al testimonio del mismo Sandoval
la asociación no funcionó dado que Yañez se relaciona en la ciudad "con
personas influyentes de dinero y del periodismo" y le conviene más para sus
intereses una separación. Yañez, quien poco después se volvería un
reconocido fotógrafo por la gran cantidad de tarjetas postales que sobre
México llego a comercializar. abandona Monterrey en 1924.71
Probablemente se debe a Yañez la reorganización de los fotógrafos de la
ciudad que se da a principios de los veinte y que tenía como antecedente a la
Sociedad Fotográfica fundada en 1907. En esta nueva organización
participan Julio Sosa. Pedro Dom ínguez, Refugio Z. García, Plácido Bueno,
José Garza Ríos, Alfredo Flores, el mismo Jesús Sandoval y Manuel M,
López entre otros. En Monterrey Yañez trabaja el retrato y, sobre todo, el
paisaje de la ciudad. Un trabajo similar al que realiza Manuel M. López en
la tarjeta postal.
López. según los testimonios de Alberto Flores, es un fotógrafo que
regresa a Monterrey procedente de Chicago hacia principios de los treinta
debido a la recesión por la que estaban cruzando los Estados Unidos. Se
integra al grupo que Yañez impulsa; además: ·'se dedica al trabajo que le
gustaba y que creo que nunca había dejado. la toma de vistas de la ciudad. lo
cual hacía ahora con más experiencia y conocimientos, aunque las primeras
que hiciera antes de su ida a Chicago no carecían de mérito". 72 En efecto.
López durante esa década en que regresa y la siguiente produce un
exhaustivo acervo gráfico sobre la ciudad: a través de su mirada que
escudriña, la capital regiomontana es, por un lado, una ciudad con rincones
bucólicos a veces muy cerca de lo rural y, por otro, una urbe que comienza a
evidenciar el encuentro con lo moderno. Sus imágenes se vuelven, a veces,
cuadros costumbristas o paisajes monumentales de una ciudad en transición
rodeada de imponentes serranías.
El trabajo de Yañez o el de López tiene líneas de convergencia con el
de Hugo Brehme. Uno de los mejores fotógrafos pictorialistas mexicanos de
origen alemán, quien visitó Monterrey y en donde fotografía el centro de la
~iud~d. con la in~a_riab~e pres~n~ia d~I cerro de la _silla. Una foto ~rafía que
mcluma en su clas1co libro Mex1co pmtoresco publicado en 1923. 7·
A la ciudad no dejan de llegar fotógrafos que se vuelven obligados
cronistas de la misma. A mediados de 1930, acompañado de su esposa, llega
Eugenio Espino Barros un fotógrafo que posee un reconocimiento que le
599

�3

viene de años atrás. Originario de Puebla en donde nace en 1883, desde muy
joven ingresa a la fotografía como ayudante de un fotógrafo viajero norteamericano o inglés- con el que recorre su estado natal y el sureste
(¿ Winfield Scott?, ¿Summer w. Matteson?). Trabaja como ayudante
principal de Martín Ortíz, quien es uno de los grandes retratistas de \a
ciudad de México, quizás entre l 911 y 1918; año este último en que se

En el corto periodo que va de I JI
Diciembre de 1839 a noviembre da 1;:;da _del daguerrotipo a México.
presencia de un daguerrotipista e Me
' nmg~na otra fuente indica la
...
n onterrey anterior a Wilder.

~F ranc;:01s
. Gouraud. Description of lhe D

of Mr. Gourauds puhlic letures accordi/~e;~otyp~ P!·ocess ora Swnmary
Dutton and Wentwortl\'s print.. Boston, 1 4o, / ¡¡mciples of M. Daguerre,

i

instala en el puerto de Tampico.
Una de \as obras fundamentales de Espino Barros, imbuida del espíritu
positivista del porfiriato. lo es sin duda México en el Centenario de su
Independencia, un álbum fotográfico de grandes dimensiones. realizado en
casi su totalidad por este fotógrafo (en tanto que ahí aparecen algunas
imágenes de Guillermo Kah\o): el álbum, que contiene 391 fotografías. es el
testimonio innegable de un país que se había asumido inserto en el espíritu
del orden y el progreso. Testimonio univoco sobre el México anterior a
l 91 O. Desde luego, ahí aparecían imágenes de lo que sería su lugar de
residencia definitiva.

7
~

En Monterrey Espino Barros trabajó la fotografía industrial.
arquitectónica y de paisaje para empresas que ya se encuentre en gran auge.
Pero sobre todo es el creador de la cámara NOBA de gran formato. quizás el
primer aparato de fabricación nacional que alcanza una repercusión en el
extranjero. Con ello. paradojas del desarrollo, fotografía e industria parecían
unirse como el síntoma de época de Monterrey y sus fotógrafos.
He aquí entonces \os testimonios de una ciudad y sus creadores de
imágenes de \o que esto es, apenas, una fugaz historia.

El autor quiere agradecer a las investigadoras Patricia Priego. Claudia
Negrete y Georgina Rodríguez, su apoyo para la presente investigación.

sM -~-- Gaud!n. Traite pralique de photographie
procedes rela~ifs au daguerréotype, J .J
exposé complet des
Oubochet et c1e. editeurs, París, 1844, pp. 12 \-124.
6

1bidem.
lbidem.
s El Cosmopolita. México. 29 de Enero de \ 840. p. 4.

7

e;

9"Daguerrot1po.
. Mºmiaturas". El Registro Ofi . I p . , d'
departamento de Durango. jueves 9 d M
eno ico del Gobierno del
4.
e arzo e \ 843, tomo 11, núm. t 12, p.

IOS
•
•
u_ ~nuncio
solo
aparece hasta quince días de
, . .
Poht1co del Gobierno de Nuevo L , M
spues. vease el Semanario
eon. onterrey,

:~El Mosai~·o Me,:1ámo. México. 1840, p. 536.
Semanario Po/Jtico del Gobierno de Nuevo Leon,
, Monterrey, jueves 21 de
Mayo de 1840. tomo 2 nu'
13

,

m.

Sebastián Camacho y Zulueta "O
. .,
México, 1845. pp. 378-3 0.
'
aguerrotrpp · El Liceo Mexícano,
8
l~Martha A. Sanweiss ·'D
Eyewitnness to War Print a ?uerrotypes of the Mexican War'', en
1848, amon Carter Mu e
n .Da~ue_rrotypes of the Mexican War, 1846islbidem
s urn/Sm1ths10111an lnstitution Press. 1989, pp. 44-69.

Notas Bibliográficas

Hermenegi\rlo Dávila. Citado por Israel Cavazos Garza, en "Estado de
Nuevo León y Ciudad de Monterrey". Sobretiro especial de la Enciclopedia

1

de México, 1976, p. 432.
Semanario Político del Gobierno de Nuevo León. Monterrey, jueves 4 de

1

noviembre de 1842. torno 111, núm. 96. p. 386.

16
1bidern
i1R
bNert Taft., Photography and thc American S
'cº
• ,. ueva York, t 964, pp.
_ _
.. cene, Dover Publications
ll
223 224
18
~art_ha A. Sandweiss, op. cit.
19
Indios bárbaros··
líber/ad
Mo t
. sup¡emento al número 100 del Restaurador de fa
11 errey, Agosto 22 de I857.
'

601
600

�13

"º"lndios bárbaros'', El Restaurador de la Libertad: Monterrey. Viernes 6 de
Noviembre de 1857. tomo 11. núm. 11, p.4.

EI Restaurador de la Libertad. Periódico Oficial del Gobiern~J del E~'fado
Libre v Soberano de Nuevo León y Coahuila. Monterrey, Viernes _4 de
Julio de 1857, Tomo 1, núm . 96. p.4.

~1

nDiario de avisos. 20 de marzo de 1858, p.3, citado en Fernanda_Ríos
Zertuche. Noticias hemerof:Yáficas sohre el uso de lafo_tografia la ciudad
de México ( 1839-1870). (tesis), Universidad Iberoamericana, 198).

e,;

su

anuncio sólo apareció otra vez, el viernes 31 de julio de 1857, en el
mismo diario en que anunció su llegada. Ver nota

~3

lac· •
E{ Restaurador de la Libertad I'eródico Oficial del
specu 10 11 ,
,
('
'f
·
del Estado Libre v Soberano de Nuero Leon Y oa1w, a.
,
., 4 E 1
Gob rern 0
Monterrey, Viernes 20 de Noviembre de_ 1_857, tomo lL m_1m. IJ: P· • .se
anuncio apare,:e hasta el Viernes 25 de D1c1ernbre de ese mismo ano.

1.iE

2sL · dad de Monterrey" El Restaurador de la Libertad. Peródico Oficial
a CIU
'
•
( ~ f 'I
del Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuev~ Leon Y _va tui a.
Monterrey, Viernes 4 de Septiembre de 1857, tomo 11, num. 2. p.4.

''Retratos de ambrotipo", Boletín Oficial Monterrey Agosto 21 de l 861.
núm. 56, p.2.
'

;_La Gacela de Monterrey, Domingo 13 de Novimebre de 1864, núm. 21, p.
5

·'Yistas csteroscópicas de Monterrey", Boletín Oficial, Monterrey, Octubre
11 de 1863, núm. 69, p.4.
36
"'Gal~ría de Rre_tratos ",_ La Gaceta de Monterrey. Periódico político.
(/er~1r_10 y comerc,al. Domingo 1° de Enero de 1865, núm. 35.
~ illiam ~- Darrah, ~art,: s de Vi~ile in N_inteenth century Photography,
38
C. fzqu1erdo retratista , Boletin Oficial. Monterrey. noviembre 22 de
1863, p.3. Nota aparecida hasta diciembre 16, núm. 80, de ese mismo año.
'

39

"Retratos, retratos". Boletín Oficial Monterrey, enero 18 de 1864, núm.4 .

e

-1°A1 am
·
· Aubert et la photographie au Mexique" en
eysens,. "F_r~nco1s
Charlotte et Maxuni!Jen. Les belges au Mexique 1864- 1867 Foundation
~lbert_ Marinos, asbl, S_aint-Lambert, 1987, pp.113-121. Agradezco al
~nvest1ga??r Arturo Aguilar Ochoa el que me haya proporcionado esta
mfom1ac1on.
41 "-- ·Alb . . 111 . . . lb. . lfl" L G
111_ ricias .. • 111 ª netas... . a aceta de Monrterrey. Periódico
Oficwl del departamento de Nuevo León. Domigo. Marzo 18 de 1866. tomo
III, núm . 2 1, p. 4
42

"¡,·'¡¡¡Ambrotipos!l!". Boletín Ofic_iaf. Monterre~, Abr~I de 1858, núm. 16.
p.2: anuncio que aparece hasta abril 20 de ese mismo ano.

André Bazín, "Ontología de la imaoen fotográfica" en ¡Qué es el cine')
Ediciones Rialp, 1966.
e
·
· '

43
"1

" Retratos", Bole1ín Oficial Monterrey. Agosto 3 de 1858, núm. 51, p.2.

! 8Sccción

Avisos, Boletín Oj[C- Monterrey, diciembre 14 de 1858. p.2.

19Enrique Fernández Ledesma, La graciu de los retratos a,~ti?uvs, c;1n
prólogo de Marte R. Gómez, Ediciones Mexicanos, S.A., Mex1co, 19)0.

Aonimo La Gaceta. Periódico político. científico, comercial y literario,
Monterrey, Octubre 9 de 1864, núm. 11, p.3.

44

·'Fotografías", Periódico Oficial del Gobierno del Estado Ubre v
Soberano de Nuevo León. Monterrey, Miércoles 11 de Noviembre de 1868.
tomo 111, núm. 3 1.p.3

45

p.156.
'º"Ambrotipos", El Restaurador. Periódico Oficial del Gobierno del Estado
Libre v Soberano de Nuew) León y Coahuila. Monterrey. Jue\,es 3 de Mayo
de 1860, tomo l. núm. 4, p.4.
31
lbidem
.
n ..Retratos''. Boletín Oficial Monterrey, Julio 16 de 1861 , Anuncio
aparecido hasta septiembre 4 de 1861, núm. 59 •
602

lbidem,

46

lbi?~m, L~nes 15 de Septiembre de 1873, tomo VIII, núm. 12, p. 4. Véase
tamb1en Enrique Femández Ledesma. op. cit., p. 155

603

�·'Rendón Nicolás M." En Israel Cavazos Garza. Diccionario biográfico de
Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterre}, 1984, p.

47

EL DESTINO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Miguel León-Portilla
Miembro del Colegio Nacional
Catedrático e fnvestigador de la UNAM

394.

Periódico Oficial del Gobierno Libre y Soberano de Nuevo León.
Monterrey, Sábado 12 de septiembre de 187-1, tomo IX, núrn IS. P.4. Este
anuncio aparece publicado hasta el Sábado 12 de Diciembre de 1874, tomo
IX, núm. 40.

48

&lt;llbidem. miércoles 9 de Enero de 1878, torno Xll, núm. 1O. PA.
Cavazos Garza. op. cit.
5 1.•Lagranje desiderio", en Israel Cavazos Garza, op. cit.. p. 256. Para la
fecha de la fundación de la tipografía del Comercio véase también: Manuel
Caballero. La Revista. Monterrey, Sábado 2 de Junio de 1883, núm. 544.
52··Fotografía del Comercio'·. La revista. Monterrey, sábado 2 de Junio de

4

5º1srael

¿ Quiénes eran los mesoamericanos?

~o~sumada la ~onquista o invasión de las varias regiones de América,
sus d1st1~~as poblaciones nativas se vieron sometidas no sólo a procesos de
e~~l~tac1on por. parte de sus nuevos señores, sino también a imposición
dm~~da a cambiar sus formas de vida. La Corona española y la Iglesia
catolica aunaron esfuerzos para hacer de los indígenas súbditos obedientes ,
útiles al_ Rey, Y a la vez cristianos fieles y observantes de todos lo-s
mandamientos de la ley de Dios.

1883, núm. 544
Martes 3 de Julio de 1883. núm. 569, p. 3.
51 1bidem. Domingo 21 de 1883, núm 666. p.4 .
; 5lbidem , 1Ode febrero de 1884, núm. 27, p, 2.
56'·Premios a México en la exposición de París". El Monitor Republicano,
México, Octubre 20 de 1889, pp. 3--l; y Periódico Oficial
del
Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuew&gt; León, Monterre,. Viernes
21 de Agosto de 1891, núm. 18, primera plana.
57Archivo General de la
ación. Fondo Fomento, serie Patentes y marcos.

: a_les p_ropósitos desencadenaron procesos globalizadores que buscaron
la as1_m1_lac1on ~e _los amerin~ios, suprimiendo a la vez sus antiguas creencias
Y prac~1cas r~lig1osa_s. _co~~1de~adas como idolátricas e inspiradas por el
d~n_ion10 . . ~1~ha as1milac1on implicó además someter a los indígenas al
reg1men JUnd1co español, adaptado muchas veces a las circunstancias
prevalentes en la tierra conquistada y para beneficio tanto de la Corona como
de muchos de los descendientes de los conquistadores, de los oficiales reales
y de los cada vez más numerosos colonos llegados de España.

caja 40, exp. 1641
58 La Re" ista. Monterrey, Domingo 29 de julio de 1883. núm. 592.
wAdalberto de Cardona. De México a Nueva )Ork. Guía para el viajero en
que se describen las principales ciudades de México y los Estados Unidos
del Norte, Imprenta ele H.S Croker. San francisco, 1890. p. 238.
6º"EI viaje del señor Presidente de la República a Monterrey". El Munclo.
México, domingo l Ode Enero de 1899. tomo 1, núm. 1, pp.6-9.

En contraparte, desde un princ1p10 los reyes católicos, Fernando e
lsa?el. y luego el emperador Carlos y su hijo Felipe, se preocuparon
senamente, ~or la que considerab~n _era una doble obl igación suya.
Comprend1a esta. por una parte, contnbu1r a la conversión al cristianismo de
los i~dí~e?as y. por la otra, velar porque se los tratara como súbditos suyos
~on Justicia Y aún con mayor benignidad dada su condición de vencidos e
indefensos. A ellos se debieron las primeras ''leyes de Indias" expedidas
para la protección de los indígenas.

53 Ibidem,

61 De

esto existe una fotografía tomada a Díaz dentro del taller. \ éase: fondo
Presidentes, Porfirio Día=. e.aja 20. sobre 4. AGENL; también Periódico
Oficial del Gobierno del Estado Libre y Sobero110 de l\'uem León.
Monterrey, Viernes 28 de Enero de 1910. tomo XLV. núm. 8, p.2.
viaje del sei'ior Presidente ... " op. cit: y El Mundo del 29 de Enero, 6 de
Agosto y 3 de Diciembre de 1899, en donde se insertan algunas fotografías

62··El

de Lagrange.
' Directorio General de la ciudad de Monterrey, l 90 l. Ross-\!lc Donmell
Advertising Co. Monterrey.. N.L,. México. 1901.

6

604

Varios eclesiásticos, sobre todo misioneros, miembros de las órdenes
franciscanas y dominica. pusieron también sus ojos en esto. Entre ellos hubo
algunos que denunciaron, una y otra vez, incluso con gran vehemencia, los
atropellos de que eran víctimas los nativos. Sobresalieron el dominico frav
Antón de Monte~inos, el primero en levantar la voz en la isla española par;
conde~~r las acciones de los encomenderos y demandar justicia. Más tarde.
en Me~1,co _Y en España misma, fray Bartolomé de las Casas, como ningún
otro ?eJO 01r s~ clamor en contra de los agravios, despojos y crímenes que se
segu1an cometiendo. Tanto él como fray Antón llegaron a presentarse ante

605

�d. t
te ¡0 que estaba ocurriendo en
el Emperador para manifestar1e ,r:c a~~n eneral en las llamadas Indias.
Santo Domingo, en la ~u~va Esp~na y me;ecen ser también mencionados.
Otros defenso~es d~ los md1osdme~,c~o~ Toribio de Benavente Motolinía,
Ellos son los franci~canos Pe ro/ ~n ~ahagún. En el Perú sobresalió el
Gerónimo de Mend1eta y Bernar ino e ,
se reocu ó además por
dominico fray _Domingo d~ _Santdo ~oml:snu:~e que~hua. p Hubo incluso
arar la pnmera orarnat1ca e a
º
d . l
prep
b'
;ertenecientes al clero secular que obraron e igua,,
sacerdotes Y o ispos
V
de Quiroga el famoso "'Tata Vasco
forma, como ~n el elaso de dl~~ad :~~t~e los tarasco's de Michoacán la utopía
que se esforzo por iacer rea i
concebida por Tomás Moro.
. .
11
ue el régimen colonial. o como se decía. de
. ¿S1gn1fica to~od_c º. ~ 'o-enas americanos. logró que fueran respetados
gobierno de los su_b ,tos. in l e, endo los tocantes a la preservación de sus
los derechos de estos, ,ncluy_
t que pueda darse a esta pregunta
diferencias culturales? C\1alqu1er resp~desda Tan falso sería sostener que la
.
te debe matizarse con cu, a o.
l
necesanamen
_ 1 las leyes que emitieron y as
•, de los soberanos espano es,
. .\
preocupac1on .
1
f . 1 fueron letra muerta. como atnbu1r es
denuncias y acciones de os ra, es
haber logrado cuanto en la realidad buscaban.

en sus conflictos y juicios. Esto perm1t10 que. en no pocos casos.
determinados pueblos indígenas mantuvieran, entre otras cosas. las
siguientes realidades de enorme importancia para ellos: al menos parte de
sus territorios ancestrales; sus antiguas estructuras socio-políticas de los que
llamaban altepetl. ··pueblo.. o nación, con connotaciones étnicas propias; sus
lenguas, usos y costumbres y también, en ocasiones, moderación en las
transacciones de los tributos y servicios que debían proporcionar, bien sea la
Corona o incluso quienes, como los encomenderos, ejercían autoridad sobre
ellos.
Hubo, sin embargo, un punto en que no existió tolerancia y menos aún
condescendencia. Este fue el de su antigua religión y todo cuanto pareciera
relacionado con ella como, por ejemplo, sus escuelas comunales de origen
prehispánico. En esta materia la Corona y la Iglesia fueron siempre
inflexibles. A lo sumo hubo algunos frailes franciscanos que se hicieron de
la vista gorda ante ciertas antiguas prácticas que se reactualizaban en
diversas tiestas al modo indígena. Las persecuciones acérrimas en contra de
las llamadas idolatrías, de las que existen muchos testimonios procedentes
sobre todo de México y el Perú, muestran la dureza con que en esto se
procedió. Para la Corona y la Iglesia no había más alternativa que la
conversión de todos los indios al cristianismo o el castigo con penas muy
severas a los que se negaban a aceptarlo y, y con mayor fuerza, a los
re lapsos, considerados como apóstatas.

La reacción de los indígenas

'derar a uí otro elemento muchas veces no tomadl; en
Importa cons1
q ctitud de los indígenas mismos. Atendcrc en
cuenta. Me refiero a la ª .
de ....México No se mantuvieron
. 1 l
. ,jan en vanos 1ugares
, .
especia a os que VI\.
.
h pensado Numerosos documentos
ellos pasivos, como en frec_uenc1a
a I de 1~ Nación en México. el de
conservados en varios arcl11v~_s -e e~::des y pueblos de la que se llamó
Indias, en Sevilla y otro~ en . ,versas c~~ entonces ocurría. Existen miles de
Nueva Espafia- dan testnnonto de 10 q
•
¡·
de México el
.
r indígenas en la que era lmgua ranca
: .
textos escntos po
..;. ,
autoridades locales, corregidores, miembros
náhuatl. Hay cartas ~1r1º1das a . os el soberano mismo. Allí denuncian
de la Audiencia, el Virrey. lo~ o_b1sp yll
sus comunidades, demandan
. de que eran v1ct1mas. e os y
.
los agravios
. .,
.
\'citan la preservación de su antiguo
justicia piden rest1tuc1on de tierras, so '
,
régime1~ de gobierno. lo que hoy llamaríamos su autonomia.

t~

o todos esos escritos fueron respondidos
11
Desde luego que
or'ia de los casos llegaron a sus
e consta que en 1a may
...
favorablemente, aunqu
·.
Así mismo consta que no
11
destinatarios y fueron constderadosbpor et ob~~n las disposiciones jurídicas
. d'
llegaron a conocer astan e
f
pocos 111 igenas
. .
..
prendieron a litiirar v a tri un ar
que tenían que ver con su propia s1tuac1on y a
~ -

606

Indudablemente que las persecuciones de la idolatría afectaron mu,
hondo el ser cu ltural de los pueblos indígenas. Quedaron éstos como
descabezados, desaparecidos sus antiguos guías espirituales y vu lnerada
gravemente su arraigada visión del mundo.
En tales condiciones, los pueblos indígenas se debatieron a lo largo de
tres siglos de dominación española. Ésta puso en marcha a procesos
globalizadores dirigidos a asimilar a los indígenas a la cultura europeocristiana. Los factores que he enumerado -preocupación de los monarcas
por salvaguardar la justicia, la intervención de algunos frai les y la defensa
que de sí mismas hicieron los pueblos indígenas- frenó en muchos aspectos
la fuerza de esos procesos globalizadores. En lo tocante a la conversión al
cristianismo la resistencia fue mucho más difícil. Sin embargo, como lo
reconocieron y declararon varios eclesiásticos españoles, los indígenas
lograron una especie de síntesis que algunos consideran fue un sincretismo,
que les permitió conservar elementos claves de su milenaria visión del
mundo y de determinadas creencias. Por otra parte, como ya vimos, su
resistencia les permitió preservar, en muchos casos, las estructuras básicas
de sus altepetl o pueblos, sus lenguas, usos y costumbres, parte de sus

607

�antiguos territorios y una autonomía reconocida en diversos grados por el
régimen español.

se habían visto privados. Digno de mención es que ambos decretos se
publicaron en español y en náhuatl.

Nuevas formas de globalización en el país independiente

La plena restauración de la República invalidó. como es obvio, dichos
decretos. El despojo y la marginación total de las comunidades indígenas
perduró hasta los años de la Revolución Mexicana.

Podría suponerse tal vez que, al alcanzar Méx~co y los ot_r~s países
latinoamericanos su independencia respecto de Espana, la ~1tuac1011 d~, sus
pueblos indígenas iba a cambiar favorablemente. En re~hdad suced10 lo
contrario. En México y en el resto de los países del continente los nue~~s
gobiernos y muchas personas de la clase d~m!nª~;e llegaron ~ la con~lus_1on
de que había que suprimir para siempre la d1st111~1on entre in?1os Yno 111d1os.
Todos debían considerarse como iguales. sometidos a las mismas leyes_y_en
posesión de una misma cultura y _una_ ~isma le_ngua. En el caso de Mex1co
así se declaró en su primera Constttuc1on republicana en 1824.
La nueva realidad jurídica trajo consigo en la práctica el d_esamparo _Y
marginación de los pueblos indígenas. Antes, en la époc~ col~ni~I.- se hab1a
procedido en función de leyes que reconocían la personalldad JUnd1ca de las
repúblicas de Indios, poseedores de territorios ancestra_les, usos y costumbres
propios, con sus lenguas y formas autonómicas de gobierno.
El arrinconamiento de los pueblos indígenas se agravó con las Ley~s de
Reforma y con la nueva Constitución de la República en 185 7. En su art1c~lo
27 se suprimió por completo la prop!edad comuna~. Con~eb1do
originalmente ese artículo para privar ala lgles_,a y de modo mas e~pe~11ico a
las distintas corporaciones religiosas del considerable ~oder ec~nom1co q~e
tenían, afectó también a los pueblos y comunidades ind1gen_as. S,_desde 18~4
los pueblos indígenas habían desaparec!do como tales ~ªJº. ~a idea de una
nueva pretendida homologación. es decir de una glob_allzac1on, ~n _1857 se
dio otro paso sumamente adverso para ellos. Se penso que, supnm1endo la
'edad comunal considerada como una de las causas del atraso de los
prop,
,
d ¡
·o al
indios, se lograría su globalización en el c?ntexto e proyecto nac1 n
concebido para México. Este debía ser un pa1s de cultur~ europea en el que
las antiguas etnias debían quedar asimiladas. _Pued~ decirse que _coi~ ello se
reafirmaron el régimen de las haciendas, el lat1fund1smo y el comienzo de un
rampante capitalismo liberal.
Irónico es en este contexto que en el fallido imperio de Maximi_lia_no se
abriera un resquicio legal a los pueblos indígenas. En efecto, Ma~1m1lta~o
, ·d·' el 26 de J·unio de 1866 y luego el 16 de septiembre del mismo ano
expt
cerca del
dos decretos "sobre terrenos de comunidad y de repart1m1ento Y a
.,
fundo legal de los pueblos indígenas''. En uno y otr~ establec10
procedimientos para que los pueblos indígenas recuperaran las tierras de que

'º

· · ·, "

608

Innegablemente la disolución de no pocas repúblicas de indios, antiguos
altépetl, condujo a la asimilación de sus miembros en el conjunto de la
sociedad nacional, dando lugar al incremento de los mestizos y también al de
los indios desarraigados. Quedaron ellos excluidos de sus antiguas
comunidades y rechazados muchas veces como inferiores por aquellos
mismos que habían puesto en marcha el proceso de globalización dirigido a
su asimilación.
Los pueblos indígenas y la Revolución Mexicana

Formularé una pregunta: ¿qué lugar se concedió en el ideario de la
Revolución a los pueblos originarios? Siendo cierto que en ella participaron
grandes contingentes de indios de varias regiones del país, sería falso afim1ar
que hayan desempeñado éstos un papel importante como caudillos en la
lucha armada o como promotores de un nuevo proyecto de nación.
concebida como pluriétnica y plurilingüística. Sólo puede decirse que
Emiliano Zapata y la lucha encabezada por él mantuvieron un ideario de
reivindicaciones agrarias en favor de los grandes conglomerados campesinos
que desde luego ;ncluían a los pueblos indígenas.
La influencia de los zapatistas en el constituyente en que se discutió y
redactó la nueva Carta Magna expedida en 1917, abrió un resquicio legal en
favor de los indígenas. En el inciso 7° del nuevo artículo 27. sin emplear las
palabras indígena o indio sino la más bien vaga de tribus, se legisló no
precisamente en relación con los antiguos territorios de los pueblos
indígenas sino acerca de la restitución y capacidad de disfrutar
comunalmente de las tierras que antes les pertenecían.
La Revolución Mexicana, además de propiciar la restitución de tierras a
los pueblos originarios. trajo también consigo un movimiento de exaltación
de lo indígena. Pero éste se dirigió más a revaluar el legado prehispánico que
a atender a los requerimientos de la realidad contemporánea. Lo indígena
estuvo presente en el muralismo mexicano, en creaciones musicales. en
novelas y en otras formas de producción de contenido histórico y artístico.
También comenzaron a realizarse importantes exploraciones arqueológicas y
a abrirse museos para exhibir los principales hallazgos. En lo que se conoció

609

�luego como indigenismo de inspi~ación ant:opol?gica, sobresalieron dos
corrientes que, con matices, han tenido larga vigencia.

tienen su sede principal y disponen de medios de comunicación masiva a
escala mundial.

'd
. , de que los indígenas continuaban
Una partió ~e la cons1. erac10~ .
r ue sus formas de cultura
. ,·endo en situaciones precanas precisamente po q
.
b
b 1
vi\,
. .
itían acceder a la modernidad que usca a e
eran anacron1cas Y no les penn .
d. . .das a borrar la condición de los
emprender acciones mg1
. . . La
País . Era. necesario
.
1cia de desarrollo cultural y marg111ac1on.
indios, ,denuficada c?n. ause1 .
arios a la cultura de la gran mayoría
clave se hallaba en as1milarlos o mcorpor
de \os mexicanos.

No sólo los países menos desarrollados o más débi les en el contexto
mundial son los que se ven afectados. Incluso las naciones europeas están
hoy influidas por la escala de valores, sistemas económicos, técnicas,
costumbres. modas, hábitos consumistas y otras muchas cosas que se
generan en los Estados Unidos, país al cual el presidente Bill Clinton ha
calificado como el único imprescindible en el mundo. Ahora bien, si esto
ocurre con naciones enteras, ¿qué podrá decirse de los pueblos ind ígenas por
tanto tiempo marginados ya todas luce débiles y desposeídos? Esta misma
pregunta vale no sólo para los pueblos indígenas de México y del continente
americano, sino para otros muchos de Asia, África y Oceanía. ¿Es su destino
verse englobados por los procesos que he tratado de describir?

c~~~r~éd~~~~en~:~~

~a . otra corriente. :r,~:i~e deL'.e~~~;~~~1in~~;~ºas d;
const1tu1do por un co~J
. .P
te dio impulso a esta corriente. Para
1
Manuel Gamio fue quien pn~c_1pa rdnen 1·dades que debían reconocerse y
. 1 b'
1 ser de Mex1co os rea i
Gam10 1a ia en e
.
. 1tre sí Una era el hecho de que. a través de
aceptarse como no exclu)entes er_ . : obre todo cultural se había ido
• d proceso de mestrzac1on s
·
. ..
un cont111ua o
'd d
e no obstante esa mestizac1on
f, . d
I aís La otra reali a era qu •
.
bl orJan o e p .
d
f
s había afectado incluso a los pue os
cultural que en diversos_ gra os y orrna el s diferencias. confiriendo al país
indígenas, perduraban estos con ~~s ~r~n. e.
el carácter de pluricultural y mult1lingtl1st1co.
.
d . vestigación con un enfoque integral.
Concibió _Gan~ro unLproy~~:~ió~ '~el Valle de Teotihuacán (1922) . _su
Como lo mamfesto en ª. po . d lt ral revalente en México en vanas
propósito fue conocer la d1vers1da c,u u p
.
de ello A esto debía
d'
e como mas representativas
.
regiones que. ~o ,an teners . i ida a ropiciar el desarrollo de los pueblos
seguir la acc1on del Estadd~~ dir g_ cuiturales formas de gobierno y lengua.
indígenas respetando sus 'ierenc1as
-,

La situación actual
· d sentir en el mundo
Nunca como en los últimos años se han deJa o ct·
.
'bl
, q e tienden a d1fun ir e imponer de
fuerzas que parecen mconte111 es } u .
. .,
formas de
1
tumbres sistemas econonrn:os.
forma global, va ores. , cos
. ·o es del mundo en las que se
.
.,
t cnolog1as v concepc1 n
. f
comu111cac1on. e
, .
. . t el consumismo v el d1s rute
. .1 . 1
c·dad de ennquec1m1en o.
pnv1 eg1a a capa i
D . o1,tables maneras. como en un
.d d
anto da placer
e me
desme dI o e cu
. ue llevan a englobar en este proceso a
inces~nte bombardeo, _l~s fuer:~~º; estados y naciones enteras, se presentan
ind1v1duos, grupos socia es,_ pu 'bl, f ar El proceso O procesos de
e parece 1mpos1 e ren ·
·
como a1go qu
.
stos en marcha por los países o e1
globalización. hay que rep~tirlo, sontue
corporaciones transnacionales
país más poderoso de la Tierra, en e que 1a5

610

Ahora bien, en contraposición con lo que pueden traer consigo las que
parecen fuerzas incontenibles de global ización, está el hecho de que en no
pocos lugares de la Tierra los pueblos indígenas se muestran decididos a
preservar sus identidades. Luchan ellos por que se reconozcan jurídicamente
su autonomía, sus territorios. su cultura, el ejercicio de su propio derecho y
la vigencia y cultivo de sus lenguas. Buscan, en suma, hacerse presentes y
actuantes, Con sus identidades, en la vida de sus correspondientes países.
Esto, que puede sonar paradójico como contrapunto en un mundo
globaiizante. es realidad que aflora vigorosa. En el caso de México, desde
varios arios antes de que se hic ieran oír las demandas de que han sido
voceros quienes encabezan el movimiento zapatista que surgió en Chiapas el
1° de enero de 1994, había habido ya reuniones y aun congresos de pueblos
indígenas, En el los libremente se discutió la problemática por cuya solución
se manifiestan dispuestos . luchar. Recordaré la celebración de Pátzcuaro, en
1975, del Primer Congreso Nacional de Indígenas al que concurrieron
representantes de más de setenta grupos.
Lugar especial ocupó allí la demanda de autonomía y lo reiativo a la
propiedad comunal de la tierra, sin que dejara de mencionarse el derecho que
debe amparar a sus territorios ancestrales. Qu ienes expusieron esto,
insistieron en la necesidad de ser reconocidos Como pueblos, tal como se ha
enunciado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
Frente a procesos globalizantes, que aparecen como dirigidos a
homogeneizar lo más significativo de la cultura de los distintos pueblos y
naciones -diríamos que a "clarar" a los habitantes del planeta- a imagen y
semejanza del poderoso, se yerguen los pueblos indígenas. Son ellos
verdadero baluarte que ha resistido a través de siglos los intentos de ser

61 I

�conquistado, y absorbido por otros. Hoy, al erguirse, levantan su voz y
demandan autonomía. Consideremos lo que ello significa.
En el caso de los pueblos indígenas de México. incluyendo a los que se
han rebelado en el estado de Chiapas, está claro que no pretenden forma
alguna de separatismo sino que se reconocen plenamente como integrantes
del Estado mexicano. Lo que buscan es la recuperación y reconocimiento, en
el ámbito jurídico, de su personalidad como pueblos de culturas y lenguas
diferentes y con los derechos y atributos que de ello se siguen,
imprescindibles e irrenunciables. Así, al demandar su autonomía, en modo
alguno plantean una cuestión de soberanía.
Esta última, como lo señala el Diccionario de la Academia, es:
'·Autoridad suprema del poder público,'' y en su acepción de "nacional: la
que reside en el pueblo y se ejerce por medio de sus órganos constitucionales
representativos".
En cambio, autonomía, según el mismo Diccionario, es: "Potestad de la
que, dentro del Estado, pueden gozar municipios, provincias, regiones u
otras entidades de él -como universidades o los pueblos indígenas, añadirépara regir intereses particulares de su vida interior. mediante normas y
órganos de gobierno propios'·.
Reconociendo la presencia de los pueblos indígenas como entidades
autónomas de derecho público, el ser del país se enriquecerá. Esos pueblos
se fortalecerán en sí mismos y Con sus lenguas mantendrán abiertas otras
tantas ventanas para asomarse con atisbos propios a las realidades humanas.
naturales y divinas. Los pueblos indígenas demandan asimismo que el lugar
donde viven -su territorio- se reconozca como región autónoma. y que
tengan representantes para ser oídos; que puedan también di.\poner de
recursos propios y se les den créditos para su desarrollo sustentable, y
puedan educar a sus hijos según lo quieran, con su lengua y de ¡¡cuerdo a su
cultura.
A modo de conclusión Ante esto podemos sacar una conclusión.
Estamos en un momento crucial. En Chiapas, en México entero, en América
Latina y en los paises del mundo en que viven pueblos minoritarios con
diferencias propias, pueden darse en el futuro dos escenarios muy distintos.
Uno es aquel en el que crezca la violencia, se incremente la militarización de
las regiones donde viven y puedan ocurrir masacres como la de Acteal,
Chiapas. En ese posible escenario, verdaderamente trágico, no será ya
posible el diálogo y se producirá cada vez mayor violencia con el riesgo de

El otro escenario se dará, si se encuentra 1
.
alcanzará entonces que los pu bl . d'
e camino para el diálogo. Se
actuantes en el ser pleno del pa'e Aostml igenas :º~!van a estar presentes y
,
is. c ua mente d1stmtos
bl
.
se estan haciendo oír en var·o I
d
pue os minoritarios
catalanes, gallegos y vascos· einsF uga~esl el mundo. En España son los
,
rancia os bretone
.
otros muchos de distintas
. .
s, corsos, alsacianos y
1
Soviética; en Gran Bretaña loseensguas y trad1c1ones en la antigua Unión
.
coceses y galese
•
~rop10, y asimismo los irlandeses en I Ul
s que ~a t1e'.1en parlamento
lmgüística, como lo ha mostrado la UNeESC ster. La d1vers1dad ~u.ltural y
ella es reconocida y cuenta con
d.
O, es fuente de creat1v1dad. Si
Ios me 10s para s d
.
11
pienso otra vez en el caso de Ch.
d , u esarro o sustentable _
consecuencias tangibles para Mé _iapas- ª em?~ de ser un símbolo, tendrá
x1co, para Amenca, para el mundo."

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613
612

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. tona
. ,,, ,u1~
o..'AM , ClESAS, CEMC , extc ·
·
h 1s

Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte
El primer capítulo del ''Anuario Coahuilense" de 1886, de Esteban L.
Portillo, se titulaba: ·'Galería de coahuilenses ilustres". Y del primer
coahuilense ilustre que el Anuario destacaba se decía: ·'El patriota estado de
Coahuila, se enorgullece y con razón, de haber sido cuna del gran república
D. Miguel Ramos Arizpe'·. Luego de dar los pormenores de su biografía, y
antes de recurrir al testimonio de historiadores, Portillo escribió:
"Nuestra palria perdió. en Ramos Arizpe, a uno de sus hijos
predileclos en lajerarquía del talento: ensalzado con superabundancia
por su par/ido, o deprimido de una manera exagerada por sus
contrarios en política. "1

Y luego, el autor del "Anuario Coahuilense ", poniéndose del lado de
quienes lo ensalzan con '·superabundancia", continuaba sus apreciaciones en
un claro estilo decimonónico:
"Ramos Arizpe fue, como dice uno de sus biógrafos, de esos
!alentos privilegiados, que aparecen de cuando en cuando, como
apóstoles del progreso, como misioneros de Dios para llevar a la
humanidad por el sendero de la libertad y del adelanto a su glorioso
deslino. Mártir de su idea, sufrió las decepciones de la Iglesia. la
prisión del despotismo, el destierro de los 1irw10s, las calumnias de los
envidiosos, y finalmente; las amarguras y penalidades de una
exis1encia consagrada enteramente al servicio de su patria. "1

Por otra parte, "sus contrarios en política'', sigue diciendo Portillo.
fueron muy adictos a colgarle motes: el chato, el comanche. e incluso más de
algún panfleto de la época, le endilgó el de ··toro chicharronero'·. 3 Alfonso
Toro aduce, que los ataques tuvieron que ver con la condición que conllevan
siempre, los grandes hombres, de tener que soportar los ataques de sus
enemigos; pero en algo tenía que ver con la personalidad y también las
propias ocurrencias de Ramos Arizpe para que los motes pasaran a la
historia. El mismo Esteban L. Portillo, no deja de estar de acuerdo en que. en
Ramos Arizpe, se encontraban ·'cienos rasgos que resaltan en las tribus
614

615

�manches en cuya fisonomía existe una mezcla
salvajes del norte, llamadas co
. ' . •a" Lucas Alamán que, según
.
d
- · de energ1a y susp1cac1 .
,,
de candidez Y e ma1icia,d, na "secreta nva
• ¡·d
d'º
y
una
"antipatía
fuerte
, a
Lorenzo de Za~a1a guar o u_
b
fue más su enemigo político que
con Ramos Anzpe y que, sm em argo, .
.
·,zo
de
él
una
descripción
que
ha
sido
famosa.
personal. h

.
e ue1ia redonda y hundida, que apenas
"Su nan: era muy p q. '.
sostener unos anteojos, que
formaba en el rosn:o una prom_me11c; ~;;~s y centellcmtes, estaban
cuando no cubna11 dos . OJOS ~ q bladas y negras y todo esto
suspendidos sobre las ce1as _mu? .Prar que tomaba una singular
. d en un rostro casr c1rcu ,
...
encen a o
,
.
frecuentes v vivas de su esp11 m1.
animación. segun las alterac~onese;:;~i o de rost;o: pequeño, grueso y
Todo su cuerpo, co~·,:espondza ~ablab: rns movimientos, más parecícm
de fuerte musculaci~n, Clla,'.dr, _ d en ;u iraje. principalmente cuando
atléticos que oratonos. 1?esa m~b o é11dosele el manteo. como cosa
usaba el eclesiástico, siempre I a cay
l
..4
que estaba de sobra o que se le despegaba de cuerpo.
,
Frav Servando Teresa de
detractores coetaneos, como
,
..
.
d
Otro e sus
.
.
1 llama el .. intrigante chantre . poi
Mier, con quien tuvo vanadas disputas, 1º C t d al de Puebla. Entre quienes
A·
ostentaba en a a e r
el cargo que Ramos nz.pe
h
.do los historiadores conservadores los
no fueron sus contemporáneos, a~ si
.
El padre Mariano Cuevas,
nd
que también han ab~ a~~a et0 ~;:~;~~~:~~~-sigente y conservadora. no_ s~
portavoz como el meJor d
, . ,, que J. unto con el padre M 1e1,
. ·
"el revoltoso canonig0 •
. [
refiere a el sino como
. .
[ ue] lo único macizo que hizo en
ese "verdadero saco de contrad1cc1o~es. q la muerte''· y otros más. como
, lf
preparativos para
·
su vida], fueron sus u n~os . M
el "inferior y desventurado·· padre
el "apóstata" José Ma,~1a Lui~e e~~=si~sticos absurdos, mengua y baldón de
A lpuche, formaban el grupo
. Cuevas contra fray Servando. en
.
. ,, Ast· 1 ego de despotricar
nuestra h1stona ·
,. u A ,f , . prosigue su diatriba diciendo:
su Historia de la Iglesia e11 ,v ex1co,
• . a el otro cleriga:o [.. .} Don
"De muy diferente caracte, er
che . hombre de
.
·ti-o de blanco y coman .
,'v/iguel Ramos Anzpe, mes -'ado, ero de pasiones veheme11tísi111as,
talento natural bastante despeJ 'd' pi
lo~ Corres de Cúdiz, donde a
.. .
torio )' hasta nd ,cu o en ,,,.. ,.auws v nuestra fama de
ue
le
h1c1eron
no
q
h ba a per er 11ues1r....., ... · .
gritos y manoteos ec a
convento de Valencia que
d l' dos La encerrona en un
. .
corteses y e.ica ·
d Vil , el aplauso con que /e rec1b1eron
sufrió al regreso
Fern;;~; lo ~~\\'a/entonaron en sus acometidas de
las turbas a su so , a en ~ ,
El chato Arizpe, que así le llamaba
liberalismo netamente espanol [. .] . .
e le /levaron su tiempo
todo el mundo, a pesar de las aberracwne.~ a
5
y su carácter, tuvo siempre un fondo deje cato ,ca...

1~

0~'

616

Todo esto viene a cuento porque Miguel Ramos Arizpe ha sido el epónimo
de una de las ideas fundamentales que han dado origen a la compleja,
contradictoria, ficticia y cruenta vida política de México: el federalismo. Ha sido
llamado padre y autor de la federación. 6 Incluso se ha afirmado, sin atender a las
precisiones que:

'·La idea del federalismo mexicano se originó así en las Cortes
de Cádiz y su autor fue Ramos Arizpe. Fue el ilustre coahuilense el más
destacado defensor de las diputaciones provinciales sobre las cuales se
cimentó nuestro Estado federal. ..~
Sin embargo. Nettie Lee Benson en su clásica obra La diputació11
provincial y el federalismo mexicano escribe:

"Es muy dudoso que Ramos Arizpe, uno de los diputadoJ
america11os liberales sobresalientes que nunca perdió ocasión en las
Cortes [de Cádiz] para apoyar los intereses de todas las provincias
Internas de América y. en particular los de las Provincias Internas de
Oriente, haya propuesto y abogado por la "diputación provincial"
como base del sistema que habría de cobrar vida en la Constitución
mexicana en 182-1: pero es indudable que tal institución fue un factor
de extrema significancia en el origen de dicho sistema, al igual que
Ramos Ari:pe" /i
Estas afirmaciones nos ponen en contacto con uno de los problemas que
tuvo en pie de guerra -así en pie de guerra que aquí no significa eufemismo
alguno- a los mexicanos del siglo XIX. Además, ha sido una disputa que, luego
de haber causado sus efectos bélicos, ha pasado a forinar parte de dos
interpretaciones de una misma historia mexicana. En efecto, para la historia
oficial del Estado nacional. el federalismo füe la forma natural y genuina que no
tiene nada de advenediza y extraña a la realidad y rigor de la nación, como lo
asegura Sergio García Ramírez.. Por su parte, Jesús Reyes Heroles afirmó que
adoptar el sistema federal no era desunir lo unido, sino mantener ligado lo que se
estaba desuniendo. Fue por lo tanto una necesidad pragmática frente al proceso
de descentralización vigente los últimos años de la Colonia.9
Por su parte para la historia conservadora, el federalismo fue una obra
artificial de los constituyentes de 1824. y una mera imitación de la Constitución
de los Estados Unidos que en México dio por único resultado la anarquía
separatista que disolvió a la nación. 10 Sin dejar de considerar la influencia de los
flamantes Estados Unidos y la trágica realidad del separatismo, tanto los
historiadores liberales como los conservadores, tienden a pasar por alto que
durante los últimos años del Virreinato hubo una institución que refomrnló la
vida pública )' que. como bien lo destacó el padre Cuevas, tuvo mucho que ver
617

�.
. s rovinciales. Es sintomático hacer
con el liberalism~ cspanol_:. las d1p~~i~:~n~i :taciones no se les ha dado la
notar que a la 111staurac1on de h.
. P, nen los actuale~. Quizá por haber
. d b"d
los textos de ,stona. au
.
d
importancia e I a en
·
d d d lazadas por el mm 1m1ento e
.d
\8\1 han que a o esp
.
sido estableci as en
..
,h
1811 y aún más s, consideramos
independencia de 181 O que se prolodn~o t a~tanes -pr~vinciales en México fue de
, .
t
·ón de las 1pu ac10
.
.
que la ultima estruc urac1
á de una década tu\ ieron v1genc1a como
1823. tenemos que durant: poco m s
forma de gobierno en el pa1s.
.
.
enraizadas en las antiguas junt~.\ españolas
Esto stn considerar que est_a?an
h.
de la forma particular de las
a poltttca no\ o ,spana )
.
1
1
d
. de las historias mexicanas 1e
que eran parte e a cu tur
• · ¡ espanolas La mayona
. d
reformas const1tuc1ona es
· . . . d Querétaro al llamado grito e
.
·
la consp1rac1on e
'
¡
dan una gran 1111portanc1a a erra de Indcpendenc1·a. a las campañas de More _os.
Dolores. a los hechos de Ia gu .
se ohida que durante los mismos ano~
al fracaso del Impero de lturb1de. Pero
C rt de Ca'diz en 1812. Es h.1"toria
.
· ·ada por las o es
existió una historia para1e1a 1111c1
alounos relatos v tex10s de
·
. •
1
· e llamar porque en o
,
.
.
1
Paralela s1 as1 se •e quierdo de modo adecuado e11 el contexto de la historial e
enseñanza, no se ha mtegra
I d' utaciones prm incialcs. De modo que.
esos años de la que fonnaban parte as ,p
a d'11nensión del 1110\ uniento
· e sólo se toma un
..
L
como explicaba Ernesto emo111 ,
.
d . olvidando el de la rcvoluc1on
.
. 1 de la rebeld1a arma a.
•dd
emancipador mexicano. e
. . d
España conta2.ió a la socte a
. 1• ·
e ongma a en
·
~
ideológica " ps1co og1ca qu .
. d .. 11 Por no tener en cuenta esta
,
••insurgent1za as .
colonial de las vastas areas no
d r
le sitúa sólo en el plano de una
segunda dimensión _al hablar del fe era ismo se
.
polémica polít\ca e intelectual.
.
.
r
p·
a
de
oob1erno
. .
xistió al discutirse la iorrna pro ,
º .
De hecho esta polem1ca e. .
nte de 1823-1824. Pero parece olvidarse
el país en el constituye.
e fue mu) importante para que
que debía adoptar
. • · 1· ·ón antenor qu
.
ue
hubo
una
tnst1tuc1ona
1zac1
1
.
t pa·1s se constitu,era como una
q
.
.
·
uico
e
nac,en
e
luego del pnmer intento monarq
.
República federal.
.
.
rínco el célebre discurso del padre Mter del
A este respecto se discute con a
de --1as profecías del
'&gt;3 1 ue se le conoce como eI
. .
13 de diciembre de 18~ a ~
r d
. . era pretendida por quienes
d d r que la 1e erac1on
federalismo". Luego e a uc1 1
pleos en las provincias", arengaba que
uerian
detentar
"los
man~os
y
'
"
ods
cm.,
angloamericana.. que se pretendta
q .
.
., spec1e de ,e erac,on
nadie conoc1a esa e
b. d
hcmencia, retaba a sus oyentes:
imponer y. con su acostum ia a ve
.
.
, ha ·ar cien Jwmhres. pregúnreseles
.. .de esas galenas Ju~gansr IIJ I
, dm 1111 pescue:o .\i 110
. 1 , 5 re¡JUhhca fel erac a. Y .
d
11111
qué casta de a w t
.
.y
, la pretendida mlw11a
responden treinta mil ~esa/111~:r'con:~\1~ e~-~ como a niíios.' (..) iQué
aeneral con que 1/(H qwere Jwc;
C'
g d1·r&lt;1' Quiere que nos
ei
I e&lt;;to) ,&gt;e me
. &lt;.
pues co11c/uiremos e e toe o . .
6\8

cn11.rnruyamos en una república centra/? No. Yo siempre he estado por
la federación. pero una federación razonable y moderada, una
federución com·eniente a nuestra poca ilustración y a las
circunstancias de una guerra inminente, que debe hallarnos muy
unidos. Yo siempre he opinado por un medio emre la confederación
laxa de los Estados Unidos (..) y la concentración peligrosa de
Colombia y del Perú: un medio en que dejando a la~ provinc,as las
facultades muy precisas para proreer a las necesidades de su imerwr.
y promorer su prosperidad, no se destno·a la umdad, ahora más que
nunca indispensable, para hacernos respetables y temibles a la Santo
Alian:a ( ..) Este es mi l'OIO y mi testamemo político" 11

Lo cierto era que hacía más de una década que, como hemos señalado,
las diputaciones pro\ inciales habían sido instauradas por las Cortes de Cádi7
y que aquellos constituyentes e incluso más de algún asistente de las galerías
sí sabían qué ..casta de animal" era el federalismo. Para empezar las Cortes
de Cádiz fueron, como escribió Gregorio Marañón. parte de la honda
transformación y "casi la resurrección" de la sociedad española y el "más
glorioso instrumento" de ese cambio.n Contra lo que algunas historias
patrióticas mexicanas han establecido, España sí había ten ido su propia
ilustración y su propia revolución política a finales del siglo XVIII y
principios del XIX.
Por su parte. las diputaciones provinciales habían sido establecidas en Cádiz
a principios de 18 \ 2. Entre este último año y 1814, en la Nueva España se
establecieron seis: México. San Luis Potosí, ueva Galicia, Yucatán, Pro\incias
Internas de Oriente (Monterrey) y Provincias Internas de Occidente (Durango).
Las diputaciones provinciales fueron una nueva forma de circunscribir la
autoridad y la representación geopolítica en los espacios en los que ejercía su
soberanía la Corona española. Con este nue\O sistema de gobierno que
implantaba la Constitución de 1812 no se incluía un virrey. El jefe político de
cada una de las provincias era el único funcionario ejecutivo y era el
directamente responsable ante el ministro de asuntos de ultramar. Además cada
provincia gozaba de una independencia completa con respecto a las demás. Cabe
destacar que la expresión '•diputación provincial" empicada desde entonces para
referirse a esta institución fue utilizada por primera vez por Miguel Ramos
Arizpe14 en la Memoria que presentó en la Cortes a principios de noviembre de
1811.
A mediados de 1814, el regreso de Femando VII a la corona española
suprimió la Constitución de Cádiz, y por consiguiente a las diputaciones
~rovinciales. Pero seis años después, a principios de 1820. Fernando Vil debió
Jurar la Constitución de CádiL obligado por las presiones y circunstancic1s de su
gobierno. Ya para entonces se sabía que algunos diputados mexicanos hab,an
619

�propuesto en Cádiz un plan para que las provincias gozaran de mayor autonomía.
Según uno de ello5, Mariano Michelena, esas ideas fueron propuestas y
redactadas por Ramos Arizpe. EL plan era establecer Cortes en México; pero a
diferencia de otros !)lanes de la época y anteriores, en el plan de Ramos Arizpe
no figuraba la propuesta de que viniese a gobernar a México un integrante de la
realeza española.

embargo,
, reconoció en 1 ,
e
. . el. mismo Alaman
~p_enenc1a mmediata de las diputacione
. a _gun momento que dada la
~eg1~en ~e gobierno que no fuera ~ d s rotnc1ales haría difícil establecer un
mtehgenc1a política mexicana en estee :ra . orno p~rsonajes principales de la
:e colocaron frente a frente Ramos Ari~meento dec1~1vo de la historia nacional
epoca, no parecía haber nada c ,
p y Alaman. Como símbolos de
.
político coetáneo, Lorenzo de Za:a7a~n entre ellos, tal y como lo aprecia it~~

Luego de la declaración de independencia en septiembre de 1821, el país se
organizó en catorce diputaciones provinciales. Un año después encontramos que
en el país se habían instaurado cuatro más. Para diciembre del año siguiente eran
ya veintitrés. Para 1824 cuando ya el Congreso nacional estableció los estados
federales. había una incipiente experiencia de organización interna, nada ajena a
la realidad de los territorios que desde entonces fueron conformando a la nación.

·'Arizpe
es violento• Alaman
, astuto· Ar·
re.
d
fr
serva o: Arizpe arrostra los e/i
,
i;pe es aneo, A/amán
generoso, A/amán avaro A ~ gros, A/aman los evita; Arizpe e~

imaginadón fume. no ;b,/':,, co?10 lodos los hombres d~
mrn_uciosamente arreglado y metód. me:do m . o~den; A/amán es
amigos, A/amán no los tiene p
'/1~0,
e cons,gurente Arizpe tiene
en Anzpe
· todo natural. Ved aquí
· orI u timo, en Alaman
, to do es artificio
es imposible que queriendo amt;/ªr_a~t&lt;:res ente~amente opuestos;
mantengan unidos". 19
dmg1r los mismos negocios se

Conclusión
De este modo podemos concluir que las diputaciones provinciales fueron el
antecedente inmediato del federalismo mexicano implantado en la Constitución
cie 1824. Y que como hemos venido afirmando fue Miguel Ramos Arizpe, si no
el único sí el más decidido partidario de esta forma de organización política
regional. No por otra razón tuvo tantos enemigos políticos en un momento de
grave de crisis ante las diversas opciones de gobierno que se presentaron para el
naciente país. Y esto en circunstancias que formaron un parteaguas temporal que
comprendió por un lado la lealtad novohispana a la corona española, y por el otro
la lealtad a la nueva nación surgida del proceso de lucha de independencia.
Frente a apologistas y detractores. los historiadores que se han
15 Lee
especializado en el periodo dan otra imagen de Ramos Arizpe. Para Nettie
Benson éste último fue uno de los diputados sobresalientes en las Cortes, para
Ernesto Lemoine fue el más brillante y activo del grupo novohispano que asistió
a Cádiz, sólo superado por la fama oratoria y popularidad del quiteño José Mejía,
"el Mirabeau del Nuevo Mundo" .16 Para Israel Cavazos Garza, fueron Ramos
Arizpe y el padre Mier, no solo '·amigos, parientes17 y casi paisanos". sino .. las
figuras más relevantes de ese momP-;ito histórico". Para Josefina Z. Vázquez.
fue Ramos Arizpe quien vio con más claridad el problema político en que se
encontraba la nueva nación, ya que la adopción del federalismo en aquel
momento salvó la integridad territorial de México. Con su experiencia en las
cortes españolas, con sus largas meditaciones sobre \a forma más conveniente de
gobierno y con \a consideración de las peculiaridades del país. pudo Ramos
Arizpe proponer como modelo principal la Constitución de 1812, sin que esto
quiera decir que el modelo norteamericano no haya sido considerado por los
18
constituyentes mexicanos de 1823-1824. E\ grupo centralista dirigido por
Lucas Alamán y Carlos María Bustamante, pensaba que no se debía forzar la
naturaleza de la nación que había estado centralizada por el régimen español. Sin

Por si fuera poco en med. d
f~deralista, se oponí~ a qut 1:s el~~s se colocó el padre Mier que aunque
d1ficul~aría la gestión de un gobierno tados fueran soberanos pues esto
con_c!u,r que aún en este escurridizo c!:remo. De _todo esto es menester
poht1ca. es oportuno recobrar aqueÍla ins p_o d~- la historia y de la historia
para umr una vasta región en una sol
~1rac1on que tuvo Ramos Arizpe
lntern~s de Oriente. y de establecer unªa ~:ndad, com~ fueron las Provincias
la realidad propia de estas provincias y de ~a de gob1er_no _que se adaptara a
,
as otras provmc1as mexicanas.

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' p.

621

620

3_7 y passim. Carlos

53 zpe, Ciudad Victoria, Universidad
.

�José Gamas Torruco, El federalismo mexicano, México, Septentas, 1970, p.
33.
8 Nettie Lee Benson. La diputación provincial y el federalismo mexicano,
México. El Colegio de México, UNAM, 1994 (lª. Ed. 1955). p. 32.
.
q La última afirmación es de Jorge Carpizo. Para ésta y las antenorcs
referencias véase Sergio García Ramírez, ''Sobre el federalismo mexicano...
en José Gamas Torruco, E/federalismo ... , p. 5.
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La Santa Alianza fue una forma de defenderse de la agresión que significó la
Revolución francesa y Napoleón para las viejas monarquías eL_1ropeas. _Fue
concertada el 14 de septiembre de 181 S entre Alejandr~ 1de Rusia, '.r_anc,_~c~
[ de Austria y Federico Guillermo Ill de Prusia corno un pacto rcl1g10:o . a
quienes se añadieron los soberanos de Francia, Españ,a, Portugal Y Suecia. La
Santa Alianza pretendía proteger a las monarqu1as_ en .nombre de los
principios cristianos. y combatir las ide~s _revo~~1cio_nan~s. Jose~~a Z.
Vázquez, '·Una nueva nación busca reconocimiento , !i1Stona de Mex1co. t.
8, México. Salvat, 1974. pp. 1772-1773.
13 En Ernesto Lemoine, '·El liberalismo español. ... p. 1721.
14 Nettie Lee Benson. La diputación provincial ... , p. 25 .
15 Natiee Lee Benson, La diputación provi11ciaf .... p. 32.
16 Ernesto Lernoine, ··El liberalismo español" ... , p. 1722.
17 Israel Cavazos Garza, Breve historia de Nuevo León, México, FCE. 1994.

7

p.
127.
.
,.
H'
. G
I ¡
18 Josefina z. Vázquez. "Los primeros tropiezos . en
1s1ona enrra e e
México, v. 3, México. El Colegio de México. 1977, p. 16.
Lorenzo de Zavala, Ensayo histórico de las Revoluciones en México desde
}808 hasta 1830. en Ohras. México. Biblioteca Porrúa. v. 31. 1969, p. 249.

ANTONIO FERNÁNDEZ DE JÁUREGUIY URRUTJA (1731-1740),
PEDRO DE BARRIO NORIEGA JUNCO Y EXPRIELLA O
ESPRIELLA (1740-1746) Y VICENTE ANTONIO BUENO DE LA
BORBOLLA, (1746-1751).
''Aportes historiográficos para un estudio histórico-social de los
gobernadores del nuevo reino de león".

María Luisa Rodríguez Sala-Gómezgil
Insti tuto de Investigaciones Sociales
UNAM
Colaboración de: Rosalba Tena V.
Patricia Alfaro. Jesús Lozada e Ignacio Gómezgil R.s'.
Presentación

Los estudios histórico-sociales que conforman este artículo se
1
enma~can en u.n proyecto mayor de investig~ción y sus tres primeras partes
han sido p~~l~cadas en esta mi~ma _revista . En ellas hemos entregado al
lector el anahs1s de las fuentes pnmanas que proporcionan información sobre
los_ gober~ad?res antecedentes de los que aparecen en esta presentación,
quienes eJercieron el mando en el Nuevo Reino de León durante las dos
primeras décadas del siglo XVIII.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las fuentes primarias que
c_orresponden a los tres siguientes mandatarios. Esta secuencia cronológica
tiene _como fin constituir una serie de artículos que. sistemática y
paulat111amente, cubran el análisis histórico-sociológico del ejercicio del
poder de todos los gobernadores de esa etapa de la historia reoional
0
novohispana.

19

Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo XVlll hasta
los año_s previos a la constitución de la Comandancia General y la posterior
formación de las Provincia Internas. Lo hemos hecho así en función de que la
etapa de las refonnas borbónicas marca definitivamente una nueva
conformación en el ejercicio de la administración de las diferentes provincias
del s~ptentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas. administrativas
Y militares que hasta entonces habían quedado en manos de los gobernadores
pasaron a las del Comandante General y del Intendente de las nuevas
regiones que conformaron los bastísimos a lejanos territorios nortefios de la
Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partimos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en
la consulta de obras secundarias. Éstas han servido de guía y orientación.

622

623

�tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación. localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
han trabajado eficazmente \os becarios del proyecto, quienes aparecen como
colaboradores de la actual publicación.
Agradecemos esta nueva acogida del prestigiado Anuario
"HW.1ANITAS", que permite entregar a los lectores los estudios que hemos
realizado sobre los subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de
estos materiales permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte
del septentrión oriental novohispano, aportar, a su vez, nuevas informaciones
y con ello enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe
nutrirse del conocimiento de los colegas interesados en temas similares.
Sin más, procedemos a la exposición y análisis de las fuentes primarias
que hemos localizado para esta investigación, las cuales, en la mayoría de los
casos. confirman y amplían la información secundaria hasta ahora disponible

El título que disfrutó el
.
materna y se le concedí. . .. sobrmo del gobernador
.
y Urrutia, quien fue algo, l~l1cialmente a don Juan Jero-' ~rovenia por su línea
.:
_
uac1 ma
d
nimo Ló
d
o 1ue dona María G . .
yor el Santo Ofiic· d
, . pez e Peralta
d1 .
eromma L.
d
io e Mex,c
eI Agu ila, su viuda en 1691 opez . ; Peralta y Pujades M o, cuya mujer
Aldama, 11 de julio de 1687, N.Tamb1en
lo poseyó
Don ranc1sco
ar_quesaManuel
de Yillar
ueva España
4_
de

F

2.- Abo/Órdenes M'I'
1 1tares, 282 , Expedientillo8214 (1775-1779.
Corresponde al h.. d
requerida para recibir 1/~rd el gobernador y se refiere a
genealogía contenida e

era:

"

I en de Caballero de Santia

n e documento, se establece

).

.
la mfonnación

go. De acuerdo a la
que, don Juan A t .

Natural de la Ciud d d
.
n omo
. Su padr~, natural d: el e/antradgo de Querétaro. donde r 'd
rovmcza de A lava, Y
ugar e Menagaray, t.1erra de es1
e.a,
Aya/
P
Don Sebastián Fe . . dAbuelos Paternos:
Men
rnan
d agaray y Doña María
de ez
U de Já
. uregut,• natural de dicha 1
to o en la Pro,incia de ÁIaba. rrutta. natural de el Valle de L¡"gar
de
antena,

J osé Antonio Fernández De J áuregui Y lJ r rutia (1731- 1740)

La información sobre este gobernador del Nuevo Reino de León,
proviene, fundamentalmente, del AGI y del AGN. Ha sido constatada con la
que manejó el historiador don Israel Cavazos. En virtud de que hemos escrito
un trabajo especial para este gobernador', de nuevo, aquí sólo
proporcionamos las referencias de archivos para consulta de \os interesados
En el Archivo General de Indias las referencias localizadas y aún
inéditas, corresponden a su hijo y a su sobrino y a partir de ellas se
desprenden los datos de antecedentes familiares del futuro gobernador. Son
las siguientes:
1.- Contratación, 5498, N. 7\ del 12 de septiembre de 1756:
(Se trata
de su sobrino):
·Expediente
de información y licencia de pasajera a Indias de
Juan Antonio de Jáuregui y A/dama, marqués de Vi/lw· del Aguila.
narural de Menagaray, hijo de Juan Antonio Fernánde= de Jáuregui y
Orrutia y de María Francisca de A/dama, can sus criadas Raimunda
Javier de Mendieta. natural de Menugaray, hijo de Francisco Antonio
de Mendíeta _v de Magdalena A/dama Verinos, y Matías de Cha,arri.
natural del Valle de Gueñes. hijo de Diego de Chavarri y de Mario

Garay, a Nueva España".

Don Juan Esleh
dAbuelos Maternos:
an e v·¡¡
omorroslro
El
.
, anueba y DoFia
S
Encartacian~s del /,~,m~ro n~tural del Valle ~asta Freyre de
ciudad de z
no, 10 de Vizcaya ¡
e Gorgosuela
acatecas. en Nueva Espa~,
na y a segunda, natural de dich,a
, S~ antepasado materno D
segun tríulo de Mad. 'd . , on Thomas Fr
Orden de Santiago ,,'' de Junio de 1685, también

:r,;~.'º s,om,o~rostros,
habito Je fa

·

Se aprobó se le d'
lugar de origen de acu pu ier~~ hacer las pruebas a don
de Santiago que . erdo a merced de Su Ma
Juan Antonio en su

se les hiciesen enª,!;' vasallos nacidas PaMdof~:~d a; hábito en la orden
as sus Pruebas sin necesidad de os ~ynos de las Indias
DI
acudir a España "
D
e documento anterior
.. .
on Sebastián Fernánd
~e desprende que el ob
de Menagaray y de Do~z de fauregui, natural, com/: el ernador fue hijo de
Llanteno, en la p . na Ma_na de Urrutia y A d
propio gobernador,
del Águila. El rovmcra de A\ava y tercera M ran a, natural del Valle de
doña María Ggober~ador casó en 1736 po adrquesa de la Villa de Vil lar
ertrud1s d y·
' r po cr que d'
podido ir personal
e ,llanueva Freyre y S
,o a su padre. con
mente a Zacatecas de d d
omorostro, por no hab
on e era natural y residía su futu;;

625

624

e

�mujer. Por su parte doña María Gertrudis fue hija de padre nacido en España,
en Vizcaya y de madre, como ella, también de la ciudad de Zacatecas. El
matrimonio tuvo, que tengamos documentado, dos hijos varones, el futuro
Caballero de Santiago, don Juan Antonio y don Francisco, quien murió en
Santiago e Querétaro el año de l 780 a sus 17 de edad y heredó en su
hermano.
Adicionalmente a estas dos referencias, localizamos, también en
Indias. un grueso legajo, México 690, en el cual se ha recogido rica
información relacionada con expediciones y actividades, tanto del
gobernador como de otros personajes que tomaron parte activa en la
descripción de la región y en la ampliación oriental del territorio que daría
lugar al establecimiento del Nuevo Santander.
Es muy posible que en ese legajo haya estado incluido el interesante e
importante Informe sobre el estado del Nuevo Reino de León que escribió
5
don José Antonio y que fue publicado en México hace varios años . En la
actualidad ya no se localiza dentro de esa referencia. pero sí se conservan en
ella valiosos expedientes, algunos de ellos con información del propio
gobernador:
El mapa al que hace referencia en su contenido se encuentra en:

Mapas y Planos (MP), México, 524.

En cuanto al gobernador mismo. fue uno de los interesados en la
colonización del Nuevo Santander y para ello propuso al virrey un proyecto
específico. como también lo hiciera Ladrón de Guevara y otro personaje,
Narciso Marquín de Montecuesta, pero ninguno de ellos fue aceptado. Como
se sabe se le concedió a don José de Escandón.
Numerosas son las referencias que arrojan los variados ramos de AGN
referidas al gobernador, sus dos hijos y otros posibles familiares. Esta
abundancia de documentos. no incluidos los muchos que corresponden
directamente a los Marqueses de Villar del Águila, denota la importancia del
grupo familinr.
De las 31 referencias localizadas, once de ellas contienen información
acerca del gobernador, diez corresponden a sus hijos y en las diez restantes,
aparece un bachiller que poseía tienda de libros en la capital novohispana y
que respondía al nombre de José Femández Jáuregui, probablemente nieto o

1.- Bienes nacionales, Vol. 603 Le 449
enero de 1732:
' g.
• Exp. 53 , Fols. 6-7. del 23 de
2.- Bienes nacionales, Vol. 82 L

5 de marzo de 1738:

' eg.

53

' Exp. l 6, Fols. 1-4, del I o., 4 y

3.- Inquisición,
Vol. 869 . Exp. l, Fols. 165v.- l 66, del 9 de abril de
1738:

f

La siguiente referencia es un im ort
una carta personal de. quien para l
hante documento que corresponde a
hace mención a asunto de su periodo~ ec a, ya era ex-gobernador, pero que
4.-

Correspondencia de Virre es V
, .
Años de 1703-1799 Carr~ d:l ~1.100: Exp. Un1co, Fols. 1-378,
'
· e arques de Branciforte.

Algunos años más adelante' en 1751 tenemos otra referencia:
5.- Bienes
de 1751:nacionales, Vol. 1313 ' L eg.982' Exp. 27, Fol.2, 22 de julio
6.- En posterior documento, Inquisición Vol 1
sm fecha en su texto pero
,
'
· ~ 16, S/Exp., Fol.25 y
de 1803, don Joseph 'Anton~~rone,.a~entle registrado en AGN como
.
, so 1c1ta a 1ora que e
.
es perrrnta. a él y a su muJ·er .b. 1
•
n ese oratono se
1
"
rec1 ir e sacramento d 1
.
ya que con la crecida edad as,, mw
, como de .e a penitencia,
1111
mana Gertrudis Josepha de V"!!
esposa, Doiia
ach
r anueva Freire
I b.
aques que ha tiempo nos mol
. .
y w ituales
Iglesias Públicas a lafrecu . d Sestan. impiden a salir a las
enc,a e acramentos.. ".
A,(

,

7.- Bienes
nacionales, Vol.740' Leg·548 ' Exp. l 9, Fols. 1-3, de junio
de 1759:
8.- Bienes nacionales, Vol. 2928 Le 1928
1º. de febrero de 1764:
' g.
, Exp. 5, Fols.18-20, del
El ú!timo es un interesante docum
d
,
de don Joseph Antonio. Se pre .
ento e avaluo de la casa propiedad
sus colindancias los elemento~1~a con todo detalle: la ubicación de la casa y
empleados en su' construcc.,
de que ~-onsta, especificando los materiales
· ·
mtenores
y patios En cadion Y ecorac1on, tan to en su fachada como en los
·
a caso, un total de 28
d
.
co_stos, para llegar al avalúo total
. , aparta os, se mcluyen los
seiscientos cinco pesos y do t ' q_ue ascend10 a la cantidad de veintiún mi 1
c
.. .
s omines La casa d 1
onstrucc1on importante y ocupab
e ex-gobernador era una
a un uen s1t10 en la ciudad de Querétaro.

b ..

descendiente del gobernador.
Las del gobernador o en aquélla en las cuales está directamente

Después de esta referencia las si .
. .
gobernador, no contienen d
•
gu1entes, s1 bien corresponden al exocumentos que se hayan producido en vida del

involucrado. son:
626

627

�15.- Bienes nacio11ales, Vol. 219, Leg. 148, Exp. 67, Fols. 1-4, del 13
de enero de 1781:

. de su voluntad testamentaria en el
.
mismo. Estan re en o
l\anías Las referencias son:
sentido de instituir y fundar dos cape
.

,

i •d s a \a observancia
?

8 Le

9.- Bienes nacionales. Vol. _92 '

g.
F

1928 Exp. S. Fols. 6-1 L del 9
'
.
59_59y, del 2 de septiembre

de agosto de 1773:
1
, V o•
l 281 , Exp
\O.- Capel\amas,
· · 64, o s.
de 1773:

al ueda asentado, ante los Reales
Un corto docum~nto_ en. ~1 cu d; testamentos, capellanías_ y ?br~s
Consejos y el juez ordinario v1s1ta~o~ez. ·de Jáuregui Villanueva, 111st1!uyo:
An~o1110 Femadne las dos capellanías que éste estipulo
Pías' el que don Juanentano
de su pa r '
t
como albacea teS am
.
de capital cada una.
en su testamento. con ~eis mil ~est2928. Leg. 1928. Exp. 6, Fols. 27-30. del
11.- Bienes nacionales, o .
7 de febrero de 1787:
l s hiJ. os del ex.
.
n AGN comprenden ª. ~
Las siguientes referencias e
d
el fal\ec11111ento del menor
· 1 das por un la o, con
I otro
c,obernador y están vmcu a '
, s ue dejó estipuladas, Y por e
de ellos, don Francisco y l~s _cap~:~~n~~b!viviente, don Juan Antonio. Los
. i mación sobre el unico J
co:1 in or .
3 E
14 Fols 1-3. del 27
prnneros son,.
V 1 677. Leg. SO . -xp. •
·
1
12.- Bienes nac1ona es, o .
de agosto de 1782:
.
.
1testamento de Francisco
l eda mamfiesto que e
.. 1
su
1
Documento en e cua qu
b' 'do cumplido en lo espmtua por
J,
¡ Vi\lanueva ha ta si
Fernández de auregu I mano Juan Anton io.
albacea y heredero, su 1er
Lee. 1408. Exp. 15, Fols. 1-13, del
13.- Bienes nacionales, Vol. 1929, ~·
año de 1782:
.
Francisco Fernández de Jáureg~t
Incluye el testamento de don
. lada su voluntad de fundacion
al queda claramente esupu
1
Vil\anueva, en e cu
de cuatro capellanías.
.
V 1 1929 Leg. 1408, E
·xp. !4, Fols. \80-t86,
14.- Bienes nacionales. o .
,
del año de 1806:
. el único interés de confir:n~r que
El contenido del documento .'.eviste ue los mismos, para princ1p1os del
don Juan Antonio tuvo estos dos ldHJ~ess yvq contaban con el disfrute de las
. b para ser sacer o
;
d
XIX, estud ta an .
,
ue les otorgara su pa re.
capellanías que depra su uo y q

16.-Tierras, Vol. 1110, Exp. 18, Fols. 291 -295 y 302v.-303v., del 16
de febrero y 9 de mayo de 1785:
De interés para determinar la situación de los Fernández de Jáuregui es
el hecho de comprobar, que la familia poseía o detentaba haciendas en la
región queretana. En otros documentos se ha hecho mención a la posesión de
otras propiedades rurales en la misma zona. Fue el gobernador, quien inició
este patrimonio, mismo que fue mantenido y continuado por su hijo.
17.-Tierras, Vol. 1237, Exp. 3, Fols. l -4v.. del 9 y 13 de abril de 1793:
Se trata del último expediente en que aparece don Juan Antonio y está
referido a los autos que siguió contra el apoderado de un antiguo deudor. Se
desprende del contenido del expediente dos hechos: el primero que don Juan
Antonio había estado en España y que su situación económica era lo
suficientemente solvente como para poder entregar en esa ciudad la cantidad
de treinta y tres mil pesos.
Confirma de nuevo la buena posición social y económica de la familia
que le permitió conservar su status en la sociedad novohispana de finales del

XVIII.
Pedro de Barrio Noriega Junco y Expriella o Espriella (1740-1 746)
Según Cavazos, don Pedro fue dos veces gobernador, nació en la Villa
de Llanes, Asturias, hijo del capitán Felipe de Barrio, '·que murió en el real
servicio y armada de Barlovento y ciudad de la Nueva Veracruz ·• y de Ana
María Noriega. Fue protegido de su tío, de su mismo nombre e importante en
la sociedad novoh ispana.
Entró al gobierno de Nuevo León por primera ocasión en 1741 y duró
cinco años, hasta 1746. Con acierto prohibió que se llevara fuera el maíz que
ahí se producía. Practicó la visita de los pueblos y promovió la
reconstrucción de algunos de ellos, enfrentó campafias contra los sublevados,
encargando a Antonio Ladrón de Guevara apaciguar a los indios de la misión
de Lampazos en el año de 1745. Esta sublevación pennitió la reconstrucción
del lugar unos años más tarde, 1752, a cargo de Bernardo de Posada.
El sucesor de su primer periodo lo fue Don Vicente Bueno de la
Borbolla y el exgobernador Barrio pasó como capitán del Presidio de los
Adais en los Tejas y se hizo cargo de la comandancia general de guerra de

629
628

�t

los gobiernos de Nuevo León, Coahuila y Panzacola
poco después
inclusive del gobierno de Texas en 1748 en donde permanec10 hasta 1752.
En ese mismo año asumió por segunda ocasión el gobierno del N_uevo
Reino de León. En esta ocasión reconstruyó las casas reales de la cap1:al Y
los tlaxcaltecas fueron trasladados de las misiones en el Valle del Pilon al
pueblo de Guadalupe en 1756. Concluyó su periodo en 1758.
Después de terminar el desempeñ_o de. su cargo, partió pa~a Españ~.
Había quedado viudo de su primer matnm~_mo celebrad~ con dona Antonia
de Sorola y Rodríguez con quien tuvo dos h1JOS, Ana Mana Petra y Pedro.
Si bien Cavazos considera que murió en España, hemos podido
e así ya que una de las fuentes localizadas en AGI.
comprObar que no fu
,
•
b
·b· ·
· ás adelante señala que persona de su mismo nom re rec1 10
como se vera m
,
d ¡ R' d ¡ N
¡
el nombramiento de Capitán del Presidio del Paso e JO e orte, en a
Nueva Vizcaya. Es seguro afirmar que se haya tratado del ex-_gobemador del
Nuevo Reino de León. y no de su hijo, ya que para e_sa fecha e?e era, tal vez,
aún demasiado joven para un cargo militar de esa 1mporta:~c1a. Don Pedro:
padre, había contraído nuevo matrimo.~io, ya que se cita: ... el haber pasad&lt;
con su mujer y con su hijo, don Pedro .
Como se comprueba en fuentes mexicanas; del Barrio Jun_co Y
Espriella tomó posesión de la capitanía del Presidio. del Paso del_ Rw
Norte en 1766. No se aclara en ningún documento el tiempo que pe1 manec10

d~:

en ese lejano puesto.
p
1782 recibió el nombramiento de teniente coronel reformado Y
simultá~::mente el de alcalde mayor de Huichapan y Xilotepec, c~rgo que
desempeñó hasta su muerte, oc~rrida el 17 d~ agosto de 1787 en la ciudad de
México, según consta en esa misma referencia.
En el Archivo de la Catedral Metropolitana localizamos su partida de
defunción que al texto dice:

"En diez y ocho de agosto del año del Sóior de mil set_ecientos
ochenta y siete. se le dio sepultura en la iglesia de este Sagran~ a Don
Pedro del Barrio y Junco. Theniente Coronel reforma~o. w_~do de
doiia María Antonia González Campiza. se confeso y oleo, v1v10 e!1 la
calle de San Andrés. murió el día diez y siete de este mes, Y lo firme.
6
Omaña (rúbrica) "
Información en AGl:

630

Sobre él gobernador no existe información en este archivo. Las
referencias corresponden a su tío, quien llevó el mismo nombre, sin los
ape!lidos de No_riega y Junco. Este personaje, fuertemente arraigado en la
sociedad novoh1spana, fue a quien le debió el futuro gobernador en gran
parte, la obtención de sus cargos.
'
Este primer don Pedro del Barrio Espríella, el tío, fue Caballero de
Santiago, natural de la villa de Llanes en Asturias. Hijo de don Melchor de
Barrio y de doña Jerónima González de la Borbolla, el primero natural de
Cardoso y la segunda de Llanes. Casó con doña Josefa Paula de Cuevas y
falleció en la ciudad de México en agosto de 1737 7•
Esta información la ampliamos con la que procede de AGI:
1.- Contratación, 5469, N.2, R. I O, del 1Ode marzo de 1716:

Don Pedro pasó a la Nueva España con el séquito del virrey Marqués
de Valero:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de
Ea/tasar de Zúiiiga Guzmán Solomayor y Mendoza, Virrey y
Gobernador de la Nueva Espaiia, Marqués de Va/ero, Ayamonre y de
Alenquer, con las siguientes personas:

José de Arroyo, padre fraile, confesor con I criado,
Juan de Menaca, capellán,
Bartolomé de Crespo, secretario con su mujer, 3 criados y / criada,
Pedro de Zandolca, mayordomo,
Pedro de Barrio Espriella, caballero, con J criado,
Juan de Rozivla, maestre de sala con / criado,
Juan Manuel Crespo Ortíz. secretario de cartas,
Pedro Arriaga, con I criado,
Ventura Moscoso,
Alejandro Claramonete, Luis del Campo, José Crespo OrLíz, Félix de
Bustamante, Ventura Jaque, Juan Antonio de Arrue, Felipe de las
Muflas, Juan Martínez, Alfonso de Barrios, Pedro Durán, José de
Pereda, Leonardo Moya, todos éstos como cahalleros pajes; como
ayudas de cámara: Jerónimo García, Santiago González, Enrique de
Urosa, José Merlo. Rafael Ribera y Celedón de Velandia; como
cirujano del virrey: Juan de Bonilla,· un cocinero, un ayudante de
cocina, un galopín de cocina, un repostero, un ayudante de repostero,
un mozo de plata: otro sin cargo: José de la Cerda Morán con un
criado, Gregario Alejandro de Bustamante con cinco criados, Juan de
Avila, Juan de Torres, Toribio Gutiérrez de Ce/is, José de Toca.
Francisco Baza, Melchor Ortíz,· además, un oficial de la secretaría, un
631

�limero con tres ayudantes, un panadero con un ayudante, un ayudante
de cirujano.
2.- lndiferente, 146. N.14 del 2 de junio de\ 734:

"Relación de Méritos y servicios de Don Pedro de Barrio,
gobernador del estado del Valle de Oaxaca, anexo del 21 de julio de
/723 ".

Documento impreso en 8 folios. de él extractamos lo más significativo:

"Por una relación formada en Cádiz a 21 de julio de J723
consta que el mencionado Don Pedro de Barrio sirvió en el Ejército de
Cataluña ocho meses y nueve días continuos de soldado. con plaza
sencilla en la Compañía de Caballos del Capitán Don Joseph de
Arauja, del Trozo de Flandes, de la cual pasó a la de Arcabuceros de
la Guardia del Capitán General, desde 25 de mayo de 1700 hasta el 4
de febrero de 170 I, que notó licencia para pasar a su casa a negocios
particulares".
Otra certificación establece que sirvió de soldado aventurero en la
Compañía de Infantería Española de la Guarnición en la Plaza de Caller en el
Reino de Cerdeña, durante dos años y medio. acreditando su valor y en
especial en 1706 en el combate que hubo en las costas de \a Ollastra con un

El 11 de mayo de 171 8 d . ,
Compaía de Infantería de la Gu;~-es~ c~rgo porque habiendo vacado la
!edro S~_ndoica, se la confirió ;~ e_a de P_alacio por muerte de Don
mfonnac10n de la Audiencia y del Aud71s1~0 virrey por patente Según
que c?nesponde a un cuerpa de ial m~ or_ e Guerr~, la puso en dÍsóp/ina
mane;o de las armas y demás ejercic. gnaud, ensenando a los soldados el
los 36 hombres.
ios. cwdando su aseo y los i,n;r.
lj~~~
Durante su desempeño somet" .
los _caminos entre la capital y Puebi: y apre_só ~, los _muchos salteadores de
facmerosos,
para que los· vec·mos vivan
. y cons1gu10
· ue
,.]
.
e
.dextmguir esta "e•pec
·' 1e
caminos se hallen hoy limpios y el Re n n segun ad en sus casas y que los
ecos de los lamentos en que "e l , y o en una universal quietud i·,·n o.
· fi
·' 1ac1a pror • · 1
,•
1r
sm una uerte escolta, nad·le era atrevido
. a ,salir
umprr
desconsuelo de ver que
d ee::ws
º
umbrales (Fol.3r)"
Al respecto se le extend·,
.
.
su apli~~ción, dándole las gr:~¡~~\am_~l_ia ~onstancia en que se acreditaba
conced10 el ~rado de Coronel de lnfant::ía1en o se turnase al rey, qu ien le
Poco tiempo después el I d
.
~el •~uevo virrey, Marqué; de ~.,:.;c~~~re ~e _1.722, con el consentimiento
spana a continuar el Real se . .
e, eJo el cargo y se trasladó
Infantería. Salió de la ciudad dervM1c!º. de la Compaiiía de la Guardia /
homb
I
ex1co con su co
_,
e
res, ~ que fue inspeccionada en San Ju
~pan1a completa de 272
de .la Valo1s, Brigadier de los Eºército
an de Ulua por don Guillermo
Ulua; se constató que los homb/es " s bReale~ y castellano de San Juan de
completas
.,
y pagauos durante todo eSla
el t an
· bien ve~tid
. os. y con sus cuemas
cap1tan. en mejor estado de armas
rempo_ en que Don Pedro fue su
~u ;aneja". Don Pedro sirvió in!::~:• de;as del Reyno y adiestrados en
es e mayo de 1709 hasta marzo de l 723~pt amente durante catorce años,
,.1

bajel corsario pirata.
Consta que el Marqués de Valero, siendo Capitán General del Reino de
Cerdeña. le nombró un 12 de junio de 1706 por capitán de una Compañía de
la Marina. del Trozo de Cahallería del Cabo de Caller y el 26 de diciembre
del mismo año usó de licencia concedida por el Marqués de Valero para
participar en guerra viva.
También sirvió en otra compañía. la Conca de Trén desde el \o. de
mayo de \ 709 hasta el 9 de marzo de l 712. en que se retiró a curarse una
grave enfermedad.
El mismo Marqués de Valero por despacho de 6 de julio de 1716, le
nombró capitán de la Compañía de Alabarderos de su Guardia. con la cual.
el 25 de octubre del mismo año pasó a ejercer, en interín, la Plaza de Factor
Juez Oficial de las Cajas de la Real Hacienda de México. nombrado por el
mismo virrey, considerando que para cuidar la entrada. seguridad y
legítima distribución de los caudales era la persona indicada y así lo
comprobó. Estuvo en el cargo un año y tres meses y durante ese tiempo

3.-Contratación 5474, N. 2, R.11.
En atención a esos méritos
..
haber cedido a beneficio de la ie'a~d~c1o_nal, pero significativamente por
gozaba en las CaJ·as de M, .
ac1enda el sueldo de Coro 1·
J d"
ex1co el rey d
, d
ne que
n ia~ _le concedió el I 2 de f~brero ,d espues e consulta con la Cámara de
~dmmostrador General del Estado de~ ~724, el empleo de Gobernador y
ust1tuyo al Marqués de Altamira
. arquesado de l Valle de Oaxaca
muchos achaques Tornó
. , , quien era de muy avanzada edad
.
~~era ~probació~ hasta
_marzo! de 1725 y lo ejerció
que e Monteleón y Terranova.
yo en e cargo a su poseedor, el

:uº:~•~:ye~,;it~e

4.- Contratación 5474, N·2, R.11

ingresaron a \as Cajas considerables caudales.

632

633

~~~

�. d p d
orno ··Gobernador v
Contiene el título que se otorgo a on e ro, c
" Administrador General del Estado del Marquesado del Valle de Oaxaca .

aquella Colonia y juramente el destino que han traído cuarenra
embarcaciones franceses ".

al otro don

Un extenso legajo con varios expedientes, en su primera parte. aparece
la res-puesta que envió el gobernador de la Provincia de los Tejas, Jacinto de
Barrios y Jáuregui. al virrey, don Juan Francisco de Güemes y l-lorcasitas.
Conde de Revillagigedo. En ella le informa acerca de las diligencias que le
encomendó para averiguar si su antecesor en el gobierno, don Pedro del
Barrio Junco y Espriella había tenido trato comercial con los franceses. El
contenido aclara en su última parte el tipo de actividades que en ese sentido
desarrolló don Pedro y lo exonera de toda acusación de comercio o tráfico
con los franceses.

La siguiente referencia corr~sponde ~a específicamente
Pedro. el gobernador del Nuevo Remo de Leon:

- Contratac1on.
,
., :,"508 . N · I , R·75 Del 24 De Diciembre De 1765,
:,.-

.. Expediente de información y !ice11ci~1 ~e pasLye1:o ~ ~1~i:'i ,~~
p I ·o Barrio V Espriella. capitán del pres1dw del Pa:,o e
en la N;,eva Vizcaya, con las siguie111es personas:
María Antonia Gon:::á!ez Campiza, mu;er,
Pedro de Barrio, hijo
luis Anwnio, esclavo negro
.
María Jesusa. esclava negra, 1111!/er del anterior,
Maria, hija de los anteriores. niiia de pecho
. A.s·tz1rim. hl).·o de
.
del
"a/le
criado
natural
de
L/anes,
rancisco
y,
,
,
F
• del Valle v de María Prieto,
Fra11c1sco
d S ~figuel de Ontoriu e11
. B.en·e, cr1'r1do
Miguel Francisco
"' · natura1 e 011 l ¡ \,f , "
Llanes, Asturias, hijo de iv!atías BPrde Rodríguez y e e . aria .

N:~,;e,

en este documento el nombre de su mujer concuerda_con_el
Cdorno sle vpeart,.da de defunción de don Pedro que insertamos parra!os
asenta o en a
arriba.
d d AGN es la del oobernador don
La document~ción qu~ proce e~iodo en que tuvo ~argos políticoPedro._y cubre casi la total1td a~: ~in embargo, no apareció documento
admir11strat1vos en la Nueva sp ·
• . periodo en el Nue, o
alguno referido a sus actividades durante su pnrne1
Reino de León.

t

Se inicia con un largo expediente. ~ue s\ bie1~_se proJ~1\\::scoe~c~~~;~
de que del Barrio Junco y Esprie!la dejara e go iern~
.
hace referencia, pr~cisamentc a su quehacer en el cargo.
. .
, ico Fols 189-194 y 240v.-24 I v. Año De
I.-Jud1c1a\,Vo\.l8.Exp.Un •
b D
s1YE:xp.8,Fols.
1751, Exp. l. Fols. 189- l94r., Del lo. De ctu re e 17
\89-194 R., Afio De 1752:

Adicionalmente proporciona información acerca de la ubicación de las
posesiones francesas y de los movimientos de población que en ellas se
daban, internándose sus habitantes extranjeros cada vez más en territorios
españoles. estableciendo fue1tes y formando cuerpos de caballería: todo esto
a lo largo de las márgenes del Missisippi. Igualmente encontrarnos datos
sobre las misiones y los presidios españoles y sus defensas: así corno del
comercio que se daba entre esas poblaciones. La ropa y víveres que se
intercambian eran conducidos, tanto por españoles como por franceses, en
balsas y en las sillas de los caballos hasta la Villa de Nueva Orléans.
regresando a los parajes de los españoles, el comercio se llevaba a cabo por
los franceses en la Isla de Santa Rosa ubicada en la Bahía de Panzacola en lo
que para esas fecha era todavía Luisiana francesa. Los españoles, soldados y
vecinos, llegaban también hasta Nueva Or!éans, habiéndose encontrado. en
alguna ocasión. hasta cuarenta de ellos en aquel sitio.
El río Misissipi servía de límite entre las posesiones francesas y las
españolas y los Presidios de San Antonio de Béjar y el de los Adays o Adaes
fungían como puntos defensivos, no sólo en contra de los indios apaches.
también de la nación .francesa. Sin embargo, los soldados españoles. sus
capitanes, e inclusive. algunos gobernadores. solían efectuar el comercio con
los vecinos extranjeros y con ello, sentaban ciertas acciones que facilitaban a
éstos su internamiento en las diferentes provincias del septentrión
novohispano.

O

¡ de /a Prorincia de
"Di/iaencias practicadas por eI Gobernac.or
(' ~ ,
~
¡ revino por el Excmo. ,)enm
Texas en cumplimiento de lo que se e p
. . . . . 'tecewr D.
Virrey Conde de. Revil'.agigedo ac~:~~i!ei;f;~1~11;~:1 s:n.:u ;,.~11ce:1·es de
Pedro del Barrio rema o no con

En cuanto a la acusación contra del Barrio. se comisionó al gobernador
de Texas. Jacinto del Barrio y Jáuregui, para proceder a las averiguaciones
pertinentes. Como era lo usual se levantó un interrogatorio que fue
presentado a diferentes testigos, todos ellos oficiales avecindados en la
región y, por lo tanto, conoce-dores de los movimientos que en ella se daban.
Las respuestas que se obtuvieron fueron. en todos los casos, ampliamente
exculpatorias para don Pedro del Barrio. En virtud de ello el gobernador
635

634

�comisionado envió, el 31 de enero de 1752, los resultados en que se asienta, a
la letra:

·• ...de suerte que por ahora no se ofrece que prevenir, ni sobre el
particular del comercio ilícito porque de las averiguaciones no ha
resultado cosa a/gima en contra de D. Pedro del Barrio, ni tampoco en
su residencia, que responde el Fiscal el día de hoy··.

En este mismo escrito se plantea de nuevo el que el río Mississippi
servía de raya a los franceses para contenerse en sus límites Sin embargo, el
gobernador de los Tejas pidió al virrey consultar los autos e instrumentos en
que constare que efectivamente el río · había sido y debía ser la frontera
referida. La respuesta en cuanto a la delimitación entre las provincias
limítrofes de Texas y la Luisiana, posesiones de las Coronas española y
francesa, refleja una situación de hecho en el septentrión: la imprecisión en \a
delimitación territorial. Al respecto el virrey planteó la consulta al Fiscal y al
Auditor, no se especifica cuál, pero debió ser el de la Guerra, éste respondió
que no sabía si existían autos u órdenes específicas en que estuviera asentado
"ser el río Misisipi divisorio de estos nuestros Dominios con los de fu
Luisiana y demás Colonias Francesas··. Lo que sí pudo averiguar fue que en
relación con ese mismo problema habían pedido información algunos
gobernadores anteriores de Texas, entre ellos. Manuel de Sandoval ) Carlos
de Franquis y que, con ese motivo se conocía que se habían realizado
consultas al rey desde los años de 1715 y 1717. El mismo virrey recomendó
que por \a importancia del asunto se insisí.ía en que el Auditor llevase al cabo
todas las averiguaciones necesarias. En el expediente no vuelve a aparecer
referencia específica a este asunto. Sin embargo. en otra parte del mismo se
señala con toda claridad el peligro en que se encontraba toda la zona
colindante con los franceses y los refuerzos que se deberían dar a los
presidios para prevenir un futuro incierto para \as propiedades españolas en
el noreste novohispano.

diciembre de 1747· p ara garantizar
.
h.
el
l
tpotecado su sueldo. Finulmem
pago e gobernador había
de la Parra".
e, presenta como fiador a Don Miguel
Se trata de una demanda d
acreedor de don Pedro pa
e pago por parte de los herederos de un
r
·
,
'
ra eI pago el repr
s~ ic1to se \e embargara su sueldo de ~b
esentante de la contraparte
Ftnalmente no procedió este
b g emador del Nuevo Reino de León.
garantizó su adeudo.
em argo y don Pedro ofreció un fiador que
3.- General de parte

No, iembre De 1756:,

vo1. 38,

Exp. 218, Fols. 245Fol. y V., Del 11 De

.
"Se aprueba y confirma el tíl l
Gobernador y Capitán d I N
u_ o que Pedro del Barrio Junco
d
e uevo Remo d L ,
..
•
e los naturales de /a nación com
e eon, confino de capitán
e pescado. Nuevo Reino de León".
Durante el primer año 1753 d
Nuevo Reino de León don p' d , e ~u segundo periodo al frente del
.,
,
e ro otorgo nomb
.
nac,on come pescado al . d'
ram1ento de capitán de l
.,
m igena don Salvado d A d
nac1on...para que los gobierne y d. . .
r e n a, indio de la
servicio de ambas Mauestades El
irbya ~n el modo más conveniente al
,
· nom ram 1ento fue
fi
d
y en e 1se anota que don Salvado d b ,
con irma o por el virre)'
11
d. f1
1
r e era gozar de los ·
• •
is rutan os otros capitanes de I . .
11smos pnv1legios que
misma naturaleza.

ª

ª

.. No disponemos de ninguna otra refe
.
act1v1dades gubernamentales en 1
. ~enc1a correspondiente a sus
figurar hasta mucho desp , d as provmc1as septentrionales. Vuelve a
d
ues e su regreso
I N
esempeno de su cargo en el p 'd· d
a a 10
ueva España y del
seg
res1 to e Paso del R' d I N,
urame~1te duró hasta principios de 1770
e orle, el que
nombramientos se otorgaban
.
' ya que por lo general esos
por cmco anos.
'

Pocos años más adelante, al término de la Guerra de los Siete APíos.
f rancia cedió a España la porción occidental de la Luisiana y con ello. Texas
8
dejó de ser froctera con los colonos franceses , si bien lo pasó a ser de los

.
Le localizamos como alcalde
.
Jilotepec, en jurisdicción de Pachuc ma~orl de Hu1ch_ap~n o Xilotepeque o
a segun a referencia siguiente:

ingleses.

4.- abril
Reales
de
de cédulas
1782: originales, Vol . 122, Exp. 109, Fols. l 95-l 96Fol., del 15

2.-Judicial, Vol. 26, Exp. l. Fols. 1-14, de\ 7 de agosto de 1752:

"Demanda de pago de pesos. Doiia María de Jesús Posadas y el
menor don José Antonio Suáres, esposa e hijo de don José Suáres
Rubín, siguen autos contra don Pedro del Barrio Junco y Espriella.
gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León y la Provincia
de Texas, Alcalde principal de la SanLa Hermandad, por J,.197 pesos y
6 y medio reales que le prestó y réditos corridos desde el 20 de
636

. "Nombrando Alcalde .Mayor
d
Esprte!la. Huichapan y .Jilotepec ".
a on Pedro del Barrio Junco )'

j

Contiene
nombramiento
de 1782
a don elPedro
de B . ue otorgo, el rey en Aranjuez el 15 de abril
amo unco y Espriel la de la alcaldía mayor de
637

�.
Guichapa, por otro nombre X1/otepeque,
para que la sirva por tiempo de
cinco años, más o menos.
..
? F Is
r. y v., del 2 de octubre de
5.- Alcaldes mayores, Vol. S. Exp. 19-, o . 274

1782:

..
.
El señor Jacobo Rwníre: Montejano, a nombre
Nombran11e1110.
. 11 .
·ca al virrev aue el
. J co \' Eiprie a comum
. 1
de don Pedro de~ _Barrio un ti Ú or de la jurisdicción de
rey le concedw la Alca ia
ay
.
G~ichapa. Guichapa ··.

,
recibido el virrey el nombramiento de
Pocos meses despues de haber
d d Pedro su apoderado, don
d H . h an en favor e on
,
alcalde mayor e u,~ ap
t, nte el virrey a entregarle copia del
Jacobo Ramírez Mont~Jano, se pres~n o a
en otorgarle la posesión a su
nombramiento y suplicarle no se emorara
propietario Pedro.
. .
E
214 Fols.460R.YV.,Del29
6.- Reales cédulas ongma\es, Vol. 123· xp.
·
De Noviembre De 1782:

'·De Teniente Coronel reformado para ~/ Alcalde de Jilopetec.
don Pedro de Barrio Junco y Espriella. Grado .
. .
1782 desde Madrid se remitió al virrey la
A finales de d1c1embre de
,
p
te de Grado de The11ie11te
. ..
1 cual el rey anexo 1a a I en .
1
comun1cac1on en a
d.
d Pedro después de consulta con e
,
R ,r, . ado que conce 10 a on
.i
¡·
C. orone1 e101111
..
. . , ·ws )' quebrantos padecu os. a. 111
Consejo de Indias, '·en atencwn_,ª
men
de que se le dirija al imeresado .

.,u.,

. •· n de que se trató del
t confirma la supos1c10
.. e;,;Este documen o
h
clara referencia a los mcntos &gt;
de su hijo ya que se ace
..
gobemador Y n?
'
t nente. 110 había padecido el h1JO.
quebrantos sufridos, los que, supues a1

E · 151. 152.Fols.218fol.-2lv .. del 14dc
7 _ Alcaldes mayores. V0 1· 9• xp.
diciembre de 1782 y 11 de enero de 1783:
.
d'd
,. el e::,cribano real 1·
Alcaldes Mayores. Testimonio expe , o p 0
I . ·, , d ;11
. . d J'l t ec en que certifica que e cap1 cm (
público de la Prov111c1a e ' o ep
,
el pueblo de Guicha¡m a
Pedro del Barrio y Junco s~ P:;se_nio en le concede la real cédula
. .· · d la Alcaldta mayor que
¡,
tomar pose::,zon e
_ d h .1d 1783 El teniente don Juan c.e
expedida en Aranj uez el 1J e a n e
. . ·ha a
Verroja Albiz le entregó el cargo. Pueblo de Gu1c p .
1 .rre y don Pedro se da cuenta,
En las cartas que se cruzaron entre e_ vide( último de la alcaldía de
en primer lugar. de la torna de poses1on
638

Huichapan. Se llevó a cabo en la ma11ana del 14 de diciembre en las Casas
Reales de la población y frente al escribano real, don Juan Joseph de la Paz.
El nuevo alcalde remitió la certificación del escribano para que fuera
entregada a los oficiales reales, en esta carta aparece la firma del exgobernador y ahora alcalde mayor, con rasgos de escritura muy claramente
pertenecientes a una persona de edad avanzada.
Con el siguiente documento del 19 de mayo de 1783, se remite a don
Pedro la concesión real del grado militar de Teniente Coronel Reformado.
Éste. a su vez, responde a los pocos días, el 24 del mismo mes, agradeciendo,
tanto al rey corno al virrey, la distinción recibida.

8.- Tributos. Vol. 48, Exp. 6, Fols. 111- 134, años de 1785-181 1:
Descubierto en el ramo de Tributos del Alcalde Mayor que fue
de Guichapa, don Pedro del Barrio Junco. Información de los
calamidades, epidemias, escasez de lluvias y pérdidas de cosechas en
los tres últimos años, 85-87, solicitud de releveo de tributos.
Es el último de los expedientes que existe en AGN y reviste el especial
interés de proporcionar información acerca de las actividades que desempeñó
don Pedro en los atios postreros de su vida. El conten ido del documento está
relacionado con el adeudo que don Pedro dejó, a su muerte, por la falta de
recaudación tributaria en la jurisdicción de su alcaldía mayor. Se menciona el
hecho de haber quedado descubierto o sea endeudado, por una fuerte
cantidad, 68 mil pesos correspondientes a los tributos que se debieron haber
pagado desde abril de 1785 hasta el mismo mes de 1786 por los naturales de
la región. No fueron recaudados debido a las causas que los fiadores de don
Pedro expusieron: Por un lado, que éste por su ancianidad y achaques no
eslaba apto para cuidar de la recaudación de este Ramo. Por el otro, que
durante esos a11os se produjo una fuerte sequía que sumió en la miseria y el
hambre a los vecinos del lugar, muchos de los cuales abandonaron sus
hogares en busca de mejores condiciones de vida y otros muchos murieron a
causa de las enfermedades que la difícil situación ocasionó. La imposibilidad
de cobrar bajo esas condiciones y el poco esfuerzo que puso de su parte el
alcalde motivó que sus fiadores, a su muerte y ante el temor de tener que
cubrir su adeudo, solicitaran el envío de un recaudador.
En el momento en que mejoró la situación climática y los vecinos
pudieron sembrar y recoger cosecha, se reinició el pago de tributos. El
extenso expediente cubre hasta el año de 1811, mismo en el cual, después de
largas averiguaciones, se produjo la última sentencia, totalmente favorable a
don Pedro. En ella se le liberó de cualquier acusación anterior, ya que se
pudo comprobar que había, finalmente, enterado las cantidades que debieron
639

�haber sido tributadas. Seguramente sucedió esto. después de que sus fiadores,
a la muerte de don Pedro lograron la designación de un nuevo recaudador,
quien debió haber cumplido totalmente con su cometido.

Se enemistó con el ex-gobernador d
.
fec~a gobernador de Texas. y el virre
el _B~mo Junco y Espriella. a la
radicaba en Monterrey. sólo,estuvi
y_autonz~ q~e _la familia de éste que
era SUJeta a la Junsd,cción de Saltillo.

En los primeros folios del expediente el fiador principal de don Pedro,
el también militar, don Joaquín Alonso de Alles. comunicó al asesor fiscal, la
situación que dejara el alcalde mayor en relación con los tributos. En su
comunicación menciona haber sido él quien le proporcionó las fianzas, dice

Durante su gobierno quedó la re . ,
Nuevo Reyno de León sólo e 1 ·1·g1on de Matehuala dependiendo del
h
n o m1 1tar pero
asta entonces lo había estad N d'.
ya no en lo político como
0
colonización del Nuevo Santa d º· d
apoyo a las actividades de
· • •
· n er, e 1o cual se q · ' ¡
ya que imp1d10 el envío de maíz
,
ueJO e coronel Escandón
~ilitares de la Colonia en formfci~o a~epto los pri;ilegios concedidos a lo~
virrey.
n. or esta razon fue reprendido por el

al texto:

" ...para el seguro de los ramos de la Real Hacienda y fallecido
en esta ciudad el día diez y s_iete de agosto antecedente quedó
descubierto en los de Tributos y medios reales en muy cerca de sesenta
y ocho mil pesos por las necesidades de los dos precedentes años que
padecieron aquellos naturales de quienes no pudo exigir los adeudos
desde el tercio de agosto de ochenta y cinco hasta el de abrí! del
presente año, último de su cargo y de mi responsabilidad como su
fiador ... "

Por el contenido de este expediente queda claro el haber sido don
Pedro quien detentara la alcaldía mayor y no su hijo.
Vicente Antonio Bueno de la Borbolla, (1746-1751).

Según Cavazos don Vicente estuvo destacado en Puebla corno capitán
comandante de infantería reformado, regidor perpetuo y alguacil mayor de la
misma ciudad. Documentos de AGN permiten confirmar las fechas en que
ocupó dichos cargos. El rey autorizó el oficio de alguacil mayor y regidor por
cédula real emitida en San Lorenzo el 24 de octubre de 1743. la cual
confirmó el nombra-miento que le diera el virrey el l 4 de octubre de 1742.
Este oficio vendible le fue rematado a don Vicente como el mejor postor en
la cantidad de 15 mil pesos de contado, mismos que enteró en las Reales
Cajas de la capital novohispana

9
•

Don Israel escribe que el rey autorizó su designación como gobernador
del Nuevo Reino de León, por cédula real del 18 de enero de 1745 y el
virrey. Conde de Fuenclara, le dio su despacho el 28 de junio, presentó el
juramento en la capital ante el oidor don Pedro de Padilla y tomó posesión el
t 7 de diciembre de 1746.

Ya como gobernador realizó la Visiw General de Pueblos y de Minas y
ordenó la reconstrucción de algunos de ellos: en cuanto a las minas dictó
autos para que fuera reconocida la caja de Monterrey y en ella se asentaran
las partidas de la plata que salían del Reino.
640

'º

, Al terminar su gobierno se le tomó r .
.
Gomez de Acosta v regresó a p bl
es1denc1a por el teniente Esteban
ayuntamiento io_ ,
ue a a ocupar sus cargos perpetuos en su
. Los documentos que provienen de A
.
~x_a~tnud, determinar la carrera del obernad GI permiten, con bastante
mic1a con su primer paso a la N
Eg or Bueno de la Borbolla se
. . .
ueva spana Lo h.
.
,
mquis1dor fiscal del Santo Ofíci
,
.
_izo en calidad de criado del
de edad:
o, aun soltero y Joven, contaba con 20 años
1.- Contratación, 5476' N·28 del 28 de abn·¡ de 1728:

.
fa.pediente de información lic . .
.
licenciado Pedro Anselmo Sánch~ r:ncw_de P_~su;ero de Indias del
Oficio de la Inquisición de México.
gle, mqws1dor fiscal del Santo
Vicente pasó como uno de sus criad .
Alcalde, natural de Mazquerras valle de C bos ~unto con José Gutiérrez del
Borbolla se especifica que er~ natural a ezo~ en Burgos. De Bueno de la
Francisco Bueno de la Borb 11
J
de Santtllana en Burgos e hiJ·o de
0 a Y uana Mart'
d e •
como era lo requerido. los testimonios d
mez e ort1guera. Presentó.
de los anteriores e inclusive sel .
e ser verdaderamente hijo legítimo
Y soltero.
e cita con el nombre de Vicente Antonio, libre
Se~ún acta de la parroquia de su villa
..
de _Francisco Bueno de la Borbolla
natal: su pad:e fue h1JO legítimo
vecmos del lugar de Priman o V
y de ~ana F~~nandez de Unquera.
madre fue hija de Juan Mar/ . a~le de! Ruidera, D1ocesis de Oviedo. Su
de la misma villa.
mez y e Juliana de Cortiguera y Villa, vecinos
El cura que ava1o· e l testimonio,
.
. asentó que:

641

�.
~
,¡ mio p,m1do de mil st!i~cien/Vs
'"en el libro de buummu.\ l l l e .
I ¡. ¡ V,1/a tle
I J /e1ia Colegwl \' Parroqu1t1 , t. u
c.c/11.mta y cua!r&lt;' en _a g . i, I 1 J e,;ero de mil.\t!lt!Ctt!nto.\) oc.ho
&lt;;a,1111/cma a die= i· .\et.\ d1t1, / t! : ~~~: :,:rón, cura en el/u hu11pt1cJ o 1111
1
1
mio, ,·u.. Do11 111011 Femcm, o e l B
¡, l I B,,rhollu \ de .Juana
.
,.
l ¡: 1 I \CO Ut!IW l l (
•
1111io htjo h•g/llmo ' e "" c.
, ... •me
nadó el eliu J ele
1111101110
1
\lurti11e: de Con'tguera. llamo.\&lt;: te. t /
/
rr '\ Don Juan de
- fiuerm, rn,. pw ..rmm. o.1 .1 c.
t!.\lc. dicho me., .' cmo.
Polu11co y Dmia Maria tle Parameda .

.
cisan \o:, carno::. que dc-,empcñó. tanto
En el siguiente c,pcdientc _::.e pre
la \.ue\a f -,paña.
En ::,U
11. su primera e-,t.111c.ia en '
.
d
en F,paña. como ura1 e
d
t.. larí!.O tiempo ' en premio a c,os
· ·ó
·
d·e
patria de origen '&gt;lí\
1 ,·1 la, corona uran.. - hram1entos· en po,c~1ones
.,
,-onccdicron
:,us
primero::,
nom
'-)eí\ ICIO'.'&gt; '.'&gt;C t" "'
ultramar
"'
¡ ...1g• '\ ¡9 del 9 de marlo de 1738:
2.- lnd11ercnte,

.
ele la Borhollu.
Relación de .\femo.,
\ \ l ". , el•l 1'1c011l B11c110
, •
captt,m ele lnfimteria de \'ue,tra &lt;;i:,wra de lm /C1c attc.CIS.

'"º

.
te timonio~ recabado, en ta-. c.1udade-,
Fl e-,cribano real comprobo por . "
1 bía lil.!urado como \lcaldc
- .
d 1
P •bla que don V11.:cnte ,a
d
de I cpea1.:a ) e uc
d R.
d. la ue, a ( ,paiia. Juc, e a
· d t \ ta l lem,andad e I cino e
Prm mcml e a an
Of ·o de la lnqu1sic1ón. 01c\! a1texto.
/\cordada) Alguacil \1a)or del &lt;;anto 11..1
. ,
w celo l a¡,ltcacui11 al ,en·tci"' ele
.. ...atl.'11d1emlv a la 11ueltg1;.' 1, . I ~r,, . I, Don ¡ ·u eme 1111,mw
'
, CO/lt lll'flCIII t!II l' tt!1tl /e &lt;
a111hC1s .\lcl)l StcJC I''· c¡u,
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¡ - ( · 11111rio ele la ~,mte1
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B b /la le 110111 ro por . ue. 011
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Bueno el a or o .
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~ V11en1 (ja/,c,a \ '"'' a
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• ele fehrem ele 1-,-1 :&gt;,·
He, mm"lmI en ° Rt•1110, de• •\ •ue,"
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¡, /e ,¡wc:ho tll II1o l'II
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/'1:c:cn.·a. e I! c¡ue t , .
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I '\ll' empleo e11 la, o, tl\/Oth''
Jwh,;ndo cle.\e111¡,e1iado la ohl1im·wD11 L t Jtu m -l11tm1w de l'i:orrci11 1
.r. · .
t) 11 , el Docwr
,m &lt; •
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que ~e ''.Irene, m1 ~ t:
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• ,,, relm ión " don 1"e11tt c¡ue
v· ·1 \ frob"P" u;ormo l
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Egwarreta ""'· .
. , el!! mteltgenciu en lm Armm ILI er
.\i.' /,al!C1ba11 lm urc. umtw1~w
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la colidC1cl rnfiou1t w.
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serrnlo a ).
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hró c;m ¡1re't•rem:w por ¡,nmer
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e11 w le eltgw l ' ,wm
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e.1j11er:o J exp1m , . • - /. ¡, I Fro11terC11 \ ( m11acw e I! ,,
• / J .r. ,,,. (I E1ra11v lJ ( e CI.\
/
Capiw11 e l' 111011 t
fi1c11ltacl de c¡ue prou!t tt!\f!
\•
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de '"' Lacatt.'ca,, con '
Ciucla,/ eII! • tr., · ra
¡ ¡ lo\ Je rn Comp11iíía. 1u,,ra t'1
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a!t,tar
por
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a feru11tar mu ere1.
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b \ r •c1111H e C1q111: &lt;
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mimt!ro ele Cll!II mm re . t
J . J,, arrea/amento \ d11c1pluw
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/./ l, mur:o de / ~35 y tomo
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¡ ¡-36
1/ , 1¡,,¡wcho {l{u/oen
pura lo , ua t 1.
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J J ¡, bnl ele/ 1111\IIICI ww
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po,d/011 t!II fue
110111hmclo por l!I P.•fo~t/ 1 Ferrer de '" Co111p,11iia ele • ern,

't "

' ,/

6-t2

Procurador General de tocia w Pro,·incia \ Apoderado de I J\ Duque,
de St Ha l (u11de.1 dt! f uen Sahda. Duque de Atrt.\co por Alcalde
Mm ur) ( 'a¡uttin a Guerra de la Ciudad de Tepeaca _1 \U Prm mcw lt
c¡ue w11ui p01e1ió11 el l./ dt!I mi.11110 me, ··.
Despoe d1; ,ario:. año::, de estancia ., sen-1c.1os militare:. .,
adm1nistrat1, os en do:. regiones de la Nue\a [·spaña. la de Puebla .) la del
,eptentnón dun \ 1c.tntl , 1aJo a ( spaña hac.1a los ultimo.., año de los
cincuenta del X VII 1. Probablemente marcho en busca de apo) os para p, dcr
hacer frente a las dificultades económicas que tenia con la Ciudad de Puebla.
como ,eremos mas adelante
Fn la corte española debió haber expuesto los servicios prestados a la
admini!:&gt;trac1on. )a que obtU\O un nue,o cargo, el nombramiento de alcalde
ma)or de e\apa &lt;;u segundo , 1ajc. ahora de retomo a la ~ucva E,;paña lo
reali,o a mediado de 1760 de acuerdo al !:&gt;igu1entc documento:
3.- Contratación. 5530.l\. I.R 2. del 28 de junio de 1760.
f\peeltt'me di! i11formac.1ó11 _\ Ir ·encw ele pwajero de !11c/1u., de
Borholla. alcalde mamr de Yexapa, l'ecino de lo
( 111dud de \fé\1co con \111 crwelo\ fr,mci.1,0 .l111011io Hemw:.
11a111ral ele l't=rnya y ./11a11 Baut11ta .\otdleruw, 11a111ra/ del r al/e de
Bartún a \'ul'\'a l~\pm1a Had rnt.l,
1

i 1ce111e But!no di! la

11 capitán ele Infi_mteria Vicwte Antomo Bueno dt la Borbolla.
a qu1e11 ,\ ,\f 1e ha .,er\'ldo confenr la Alcaldía 11wvor de \'t!xapa en la
\ue,·a l 1pwia, Ira concultdo ltet11cw el ( 0/1.\tJO para que p11cdu
pmar a ejercer e,te empleo, t 111harccí11do.\c' en , ualqwC!ra 11m·ín de
ha11der,1 de ~ \/ c¡ue 1 1ltr&gt;re clt e.H Puerr, para I01 le la \ul, ,
Espe11111 1 t/11&lt; pul!da 1/ew,r do1 criado.\ l ' el equi¡w¡e corrl!1po11d1ente
precedwndo t I qut ·I m II ínad,, D,m i ·" t me lmunu But 110 dt la
Borbolla Ju\ltf1que 110 wr casado r ,\i lo fuere que c.wnpla co11 la I e1·,
llevando a s II IIIIIJ&lt;'r o lwuendo con u ar HI co11w11111mt 1110 \ por lo
que con-evponda a lo.\ crwelos que pre,e111e 111/ormac,mu?\ hechas en
\U\ TIERRA\' ame len J11111cu de ella1 p ,, la que \t. re ri(ic¡ue ¡u
tampow .1011 w,aclm. m de /0.1 1¡11e 11e11en pro/11h1c1ó11 para pa\'(/r a lm·
lnclím I cm lm , 1ia.1 ele w1 P~" na~ \ JI fueren w,ado&lt;i qu,
oh.\en·en con 11/ lo mnmo ,¡ue cm, el 11011111wdo Don Vtceme lmomo
Bueno de la /Jorhol/a

Jfaclrul. 12 de ¡111110 ele ¡-6!J
Don Vicente Informo .\er casado en la Cmclad de Mértco con Do11a
\/aria de n,eran , l , ina de 1//i 1111 lt,: tmw mu1er l O!&gt; h.:st1gos que present
643

�para apo)ar su licencia, conftm,aron que estaba lcgíumamcnte casado }
, ciado en la Ciudad de \1e:\1co de donde. tanto el como su muJer. eran
,ec.inos} tenían su familia
1:1cargo de gobernador del ueH) Re1m) de I eón lo ocupo en segundo
orden de preferencia por imposibilidad de su de:-.cmpenó por parte de la
persona a la que se le había concedido. don Antonio de los Cobos, segun

En el archi\.O de I d.
fapt!cllemt?
en dIndiferente.
148 ' N· 88 · e encuentra el
. ele ·\!Jrirvs ,,e'n\1as,
ntonio
(. b
..us actl\ idades militares en Es añ/ o 0!) de acuerdo a el se comprueban
f &lt;;paña_. entre o1ros en Zacatcc; p
} algunos de sus pues1os en la N •.
5 } como Alcalde \1
/apotlan E
d
uc,a
pudo trasla;:~:eº t1ªa'He-ambente enfermo en Puebla enª~~; 1e) laeJ,1uerisd~cc1on 110
de
. . .
ana para co ·
•
sa ,echa
realtl'O llempo de!)pu . .
,
ntrnuar , iaJe a España D d 1 .
1741 .
e . ) a que como consta. retomó a 1a ,... ue,a
es Ie spaña
uego en
lo
)...r

,

com,ta en:
3.- Contratacion. 5485.

1. R 22:

rue el Marqués del Valle Ameno Don :lgmrin Moreno Rui: ele Cmtro
,¡111e11 pmó a la Nue\'O E ,pcuia 11n I ~.¡2 c.omo ~ohemador dl•I ~ue,·o .\f,}nc&lt;&gt;
f:sla per:.ona había 1.:omprado el empleo de GobcrnaJur ~ Capitán General
dd ue,o Rdno de León en 4.000 pesos. para que lo ejerc.1era. en primer
lugar. don Antontl) de los Coth:. ) 1,;n segundo. dl,n \ icenh! Bueno de la
Borb )l\a Don Antonio no llegó a tomar poscs1on por lallec11mento) fue por
ello que don \ 1cc1 te reclamó el cargo al \larquts del \'a\lc Ameno. quien.
ademas. debía a Bueno una cantidad ma)or de la que hab1,1 pagado por el
empico. ~la)0r inlormac1ón sobre e&lt;,tc. asunto ~e llx.ah,a en:
4.- Indiferente. 157. Relación ele mJrllm clt? pencmm ,entle1re,.

r56-

58 \ l scribanía. 1961 B
El Marque!-. de Valle Ameno habia tenido pleno con Antonio de lo,
Cc,bl :.. ,c.1.mo de ~k\lCO sobre la entrega que debería hacerle de los
de-;pachos para ser, ir el gobierno del Remo de Ll:on ) la akaldia ma) or de. la
",onora. fem.~c.ido en 1"41
5.- ( ontratación. S484, ~ .1 R 35 OH. 1Ode octubre de 1741:

Oc acuerdo a esta rekrcnc1a C!-.te l\ntonio de \o., Coho., sallo de rspaña
en I O de enero Je 1741 como Gobernador ) Ca pitan &lt;,cneral del ~IIC\l)
Re1,,o de León , ak,1lde •11a,or de.: 1:&gt;onora l staba casado en la ciudad de.
\1e,1co con \1agdalcn,1 de ~alas C1sneros) regresaba a la \,ue,a Espana [l.
c-,tc documento -.e le l'torga d ríwlo dt C,ofitrna, /or r ( 1pa,111 Gt&gt;nl!ral dl!f
\'ue,·o Re\'IIO ele Leá11 e11 la ,'v11e,·a Espwia a Don 111tonw de ( ohm
rt \ldt:'nfi t n t ,, , rl ll , el u/1} en d Buen Retiro d ./ d( J11/io ele r1 ./9" y se
asienta también que si no lo ocupare por muene pasaría a Don \ icentc
Bm.:nü de la Bl rboll:\ 0( \nt"nio pre.,enl1 el 1uramento rc-;pectirn frente
al Consejo de Indias l n el mismo documento aparece su titulo como f/ u/ h
,\J,ncr d, &lt;;e 11 &gt;rCI, \lm&lt;I\ h ~a11.l11a11 B 1111,~ta tll la Pm\'lncw dt? la i\'uern
l'l:c:a) a con la misma fecha. el Io de enero de 1741 .

644

En .\G~ localizamos ,aria
f¡,
•
anlctedcnte sobre el gob•·mad sB re erenc1as que amplían la informa . .
11 1
'"
or ueno de 1 8
c1on
ego por primera Otasión a la l\ ue, a [
- a orbolla. pero, si bien éslc
el que se encontro en el archiH) mex,:pana en 1728. la primera referenci~ a
n~u) probable que c:I tiempo entre. su .ar ano. corresponde al afio de l 735 rs
s1n1endo directamente al •
• nbo) t,te ull1mo año le. ha)a
· •
·
Pª"ªdo
11ccnc1ado p d
mqu1s1dor tistal del (¡anto OfiICI)
e ro Anselmo Sancl1ez· T ag1C.

n .

primer cargo oficial co 1
Tepe~ca. sin iendolo duran1e ,; e ~m:. le cncomramos es el de alc.alde d
c. pec1ticas de AG~ para don V
a os de 1735 a 1738. 1as rcfor
e
s1gu1en1es
,ccnte \nton10 son. en orden cronoIog1co.
encm~
las

~

1.- Gentral de panc Vol 3, E , _
1739
.
' -, ~p. J:&gt;2, f ob -., 10r. } \ . del 23 de febrero de

. . lunlwrorio al req111worw di!! R • .
e1ecuc1ó11 col/Ira
D11 Vicell/ 8
tal 7rtbunal
del Con\lllado
l
.
e ueno Borbo/1
¡
·
ee
W!
etpre.\o
¡,,her
por
e,;;a11uru
e
a
por
a
cantidad
clt
p.:,u,
q
Es1amos frente a un doc~me t I umlplula a D ,\fcmuel ele la Canal .
deb1a
do:,
ega .en el cual eonsta que don Vicente
d'
d m•I pesos. quien acep10nel ,en
dio;r en para su cobro. Para e ;i fecha /1m~cnto de la deuda y por ello se
e ac.atecas. Ln ella, como se vio en c;u on ic~nte era ,ecmo de la ciudad
)a
. lard
Relac:1011
c res1d1do.
. d puesto que un me:, mas
"b de Ser,·1c10\'
. . deb ,o, 1,a bcr
~pitan e lnfimterw Espmiola dt? lm
e r1.;c1 •~1a u de ignacion co1nr&gt;
'Vuewru Se,iora de la, Zacateca, . Fronterm y ( vmercio ele la ( '111dad de

°

2.General de panc. Vol 7o. E\p. 203. Fols. l 65- l 66r del 10 d
1742
··
- e octubre de

\',ca,a~
':~e Cmttihal
manda al . t/ca/de
("ilmdo

\fa\'Or de CI10 I11I
·\' 1 • JI
a de ejecución contra
alcalde de Puebla por I, . ten m tdalKO de l'arKm rexulor l
l'tce, f B
.
, escraura v plcro c:z I .,
.
' f ueno de la Borbolla e·¡ I 1' p ,.
m1p iuo para pagar a
10 u a. uehla

Algunos añm, después del d
aparece. ahora a,ecmdado en Pucb~;u~~1~0 anterior. don Vicente Antonio
. sien o regido.- de. las carruccnas de la
645

�..
el Cavazos, capitán comanda~te de
ciudad y. según informa~1on de don lsraal uacil mayor de la misma c~udad.
infantería reformado, regidor peie~uo ymie~nbros del cabildo de la c1ud~~,
En ella informó ser acree?or e º~e los había prestado para . ad~umr
quienes le adeudaban mtl pesos¡. . das en jurisdicción de HueJotzmgo.
.instrumentos de labranza para .sus
, 1ac1en ,
No se incluye mayor informac1on.
Is 339-341 y 357-362. del 7, 12 y
·
endibles, Vol. 20, Exp. 8• F? ·
.
3.- Oficios v
. del 28 de junio de 1745.
18 de noviembre de 1743 )
. ¡- . ·1 d de que el Alguacil Mayor de
Asunto re!llcionado ca~ la
uda nombrar al Alguacil Mayor
la Ciudad de Puehla de los Ange ~º~~eta ,•istu del FiKal. y.
de Guerra. Anrecedenres pre!!enta .
/(a Alguacil Mayor de la
.
B eno de la BorbO ·
¡ or. ·
Paro que D. Vicente, u . 1 . . e le sucedieren en e 'l1c10,
Ci11dad de Puebla de los.Angele~¡' I~·'
ciudad por tocarle rn
uacil
de
Guerra
Alg
110111 bren
nombramiento.
. . .
.
sunto el requerimiento imc1al.
Los dos expedientes cubre~ un m1sn:~~ de ,; Borbolla de que fuera
noviembre de 1743. de don Vicente B:n el cargo de alguacil may?~· la
·derada como a sus antecesores
los casos que así se requmera.
cons1
,
·¡ d la guerra en
d es
f cultad de nombrar al algu~c1 e
I se presentaron los antece ent
~espués de largas diligencias, _e_n l~s ~~: ~~~bía recibido por remate el car~o
de otros casos y la comp~oba~~1 P:ebla su petición le fue de1~eg~d~, por a
de alguacil mayor de la c1ud~ \a en 1743. Desde luego que m_s1st1~ ~; ~~
Real Audiencia de la Nueva _spa
al ex edida en el Buen Retiro e .,_
.
demanda y. finalmente._ por cedula r,~ coi~~ a\guaci I mayor. com~ todos 'sus
. .o de 1745 se señalo que. tant~ e I Al cil Maror de fo cwdad dt la
Jsuu:~sores. ··en el expresado ofi:'º ee u!u:e ofre=¡a )' llegue el caso, usen
p ebla de los Angeles, en que s1emp~e q ~cil ·de Guerra de ella, y que les
u
·ada fiacultad de nomb.ra1 Alg11
1 .. to que así nombraren
de fa e11unc1
b
·, 10 v que o ,rn;e
.
·en
hacer
libremente
esto
nom
_ram1Ge11
.'.
,.
le
de¡·en
ejercer
este
Oficw
e11
de_¡
, 1Aluuacil de ue11 ª-'
·
le hm•e11 )' 1e11ga11 poi w (',
..
·
I, perte11e-can ·
los cmos r cosas que e
..
. de
.
d Vicente ejerc10 el oficio
¡ d curnentos el que on
el de
Se desprende de os o
- de 1742 hasta, cuando menos.
alguacil mayor de Puebla de los anos
. d
estos
11.is .
permite conocer con mayo r exact1tu
,
El siguiente documento

t ,e,

,%~mw

datos:
4 - Oficios \endibles, Vol. 22, Exp.

d~ 1743 y 19 de agosto de 1744:
646

., de octubre
91 Fols 149v.-150v.. del,. 4

,

'

Título de Alguacil mayor y Regidor de la Ciudad de Puebla de
los Ángeles y su jurisdicción en D. Vicente Bueno de la Borbolla.

Hicimos referencia a este documento al inicio de la presentación de los
datos para este gobernador. Brevemente decimos aquí que en su texto se
inserta la cédula real otorgada en San Lorenzo el 24 de octubre de 1743
mediante la cual se le confirma el remate por el cual obtuvo el oficio de
alguacil mayor} regidor en el cabildo de la Puebla de los Ángeles. El título
del oficio le había sido otorgado por el virrey un año antes y desde entonces
lo ejercía. El precio que pagó por ese oficio fue elevado, 15 mil pesos
además de la media annata y otros gastos menores. Debió haber sido y lo era
un buen oficio. del cual don Vicente pudo haber obtenido buenas ganancias,
pero. corno se \erá más adelante. no fue totalmente así.
5.- Oficios vend ibles, Vol. 22. Exp. 106, Fols. l70-l 70v .. del 5 de octubre de
1743:
El Virrey ordena que los Alguaciles mayores de Puebla y
Cho/u/a, Vicente Bueno de la Borbolla y Manuel Antonio Rubín de
Zelis, respectivamente se pongan de acuerdo y acaten lo resuelto por
dicho virrey respecto a la manera de impartir el auxilio a los
eclesiásticos.
El breve documento no aporta ningún dato de interés para el
conocimiento de las actividades de don Vicente, tampoco se menciona cómo
deberían prestar los alguaciles la ayuda a los eclesiásticos. Simplemente
señala que entre ellos dos deberían prestar el auxilio que se les solicitase.

6.- Judicial, Vol. 2 L Exp. 118, Fols. 226v.-235, del 15 de junio de 1744:
Fian=a. Don José Antonio Fernández de Córdoba, Procurador
de nlÍ111ero de la Real Audiencia, a nombre del Marqués del Valle
Ameno. r.:ompromete la hacienda de Santa Catarina para asegurar la.~
existencias de las haciendas de San Diego Atoyaque y sus anexos en la
jurisdicción de Huejorzingo, que posee el Doctor Don Alonso Moreno
y Castro, Deán de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana...

Largo y complejo legajo en el cual se asientan las ventas de las
mencionada¡; haciendas. unas en jurisdicción de Puebla y otra, Santa
Catarina, en la de San Juan Teohtihuacan. De la lectura de los documentos
queda totalmente en claro que la participación de don Vicente en el pleito
entablado por el pago de deudas por la venta de tres haciendas, sólo
desempeñó el papel de i111en 1e11tor. ahora sería de prestanombre. Según
demostró don Vicente. actuó a nombre del deán de la catedral de la capital,
647

�don \lon-,o \foreno ~ Castro. hermano del Marqués de Valle Ameno. en la
adqu1s1c1on de alguna de las haciendas. Por supuesto que el \endcdor. quien
no rec1b1ó el pago por la compra. reclamó. insistentemente. a Bueno de la
Borbolla cumpliera con su compromiso Fue requerido , arias veces por la-;
autondade" pero. finalmente. quedó lo uficientcmente claro su papel.
7.- Otic.1os ,endiblc-,. Vol 17. [:,.p. 2. Fols. 49-"3\ ) 118, .-l'.!Sr.• año-, de

1745) 1779

Procern \eguído por la C111clad de Puebltl co11tra c/011 Vice11tc
Bueno de la BorbPlla regular alguacil mU\or de la mi.rn,a a qwen ,\t'
my·ud,có el abC1,to dl ?,atlCldo para lm carnicería, de ew cwdad en
calidad di! arrl'lldC1m1e11to pura lo , 1wl \I' le dw en admmi,trtlL'tÓn
tremta mtl pl!.\O\ que f11eron 1&lt;J111C1dcH de lo., propw, de /u C111d,1d 1
re11111do., en dnasa, cumulade\ \Obre cap..:llcmia., .\ obra, pím por
pla:o de un mio Pre,entó fwdore, .\Vlnmte\ 1 ,1111111jt!f) él aceptaron
hipotecar rn oficio de alg11m íl 111'1_\ or Por j'1lta dt• pago, mc/11\ mdu
réd1tO!i IO\ m/111i11/\tradures ele /cH d1wrw\ hit&gt;ne., l11potl!cacl11.,
prl!w11tw1 acmac1011e, 1· la Real A11die11c:w mterl'it!111! para ohligarlo a
pag,ar. So! le emhw-gcm ''" htl'llt'' \ ,e le encarcela D1clw Borbolla
m11ere en el oficio ti,te .,e declara racante .1 lm aueedore, con111111,111
., 11, reclamauone., Se renlCl el oficio a don Jo.,é di! ]c,lt'do \ .,e 111i&gt;ga a
lcH acreeclore, ele Borbolla tocio clerec:Ju, sohre el oficw El ,·irre\'
ordena ,e pa_S!,111!11 !rH recltto.\ de la capellania di! \l1~11d Lápl!: de
Priego ct \U\ alhacem. de la ccmtuiacl que aportó u .,11 cario 1'1ce11te de
la Borbolla C111dacl di! I'uehla
1

General de parte. Vol.56. E,p. 1O1. Fols. 117, .-118\. .. 9 de julio de
1776:

S, mr.mda al Ju~ticw notifi,¡ue a lo, fiadorl!, ele V1ce11tl! Bueno
,it /u Borbolla e,J11hcm l 1, camidade, que .H.' le, dehe11 , puw11 a ,¡11l'
se le~ c11hrt111 lo.\ réc/1/0.\ &lt;.0rre,po11d1e111e.,. Puehla

¡_; 1 dos largos e,pedieme que se complement.in ) que cubren año, de
1744. 1745 ) luego 1776) 1779 ,e e:-..ponen d1hgcnc1as) autos, inculado-,
con un fuerte adeudo que dl,n \' 1centc adquirió 1.:on la Ciudad de Puebla
durante el ai10 de 174-l. En ese tiempo el Cabildo) Reguniento de h Ciudad.
por falla de postorC!&gt;. ll. ercarcó a el. como su alguacil. pro\.cer el aba,to de
carne Para ello le autori,,ó d1,poncr de una canuda&lt;l de treinta mil peso!&gt; que
e,w, 1cron destinado!&gt; a la admm1strac1on de ese aba-.10. El crédito quedo
hipotecado en el principal de , an,,., capellanias: -,1n embargo en la, cuentas
que pre-,ento Bueno de la Borboll,t a linales de 17 \4 quedaron 14.500 pe,os

[n , irtud de que para e,a fe1;ha
,
'lue,o Remo de león v deb1a an· )ª e taha nombrado gobernador del
, irre) para que se le d:
p tr a lomar posesión. presentó su· 1·
1
1era oportunidad d
b
p 1ca a
~resentar , arios fiadores e hipotecar su re e.u nr esa cantidad a tra\.és de
gra1..1a&lt;; a e!&gt;c e,crit· • as1 c. "mo al e,p dP opio cargo de alguacil
Lo 1ogro• \
-rec.lamaciones de los acreedores. con~c:ente_ en que s_e presentan las \arta~
sobre don \ icente Antonio
mos alguna información adicional
) \I momento de e 1.nbir la pet .
encontra_ba preso en las casas ~:1o;aª~-1~1rre)- su situación era d1fic1I. se
ms11,tuc1on) ordene&lt;, del J11.\t1cu, Haror { 1, o por tnstanc1a de la m1,ma
su i ara de aliuau/
lf la l mdad &gt; le tenían embargada
B) El acu ado no nego en nin .
cuatro
fiad
, quienes
· · se comprometieron
gun momento. el adeudo que tenia
• ) pre-,ento
~
1 ores.
tian1A1, 'ie le e\.lg1eron do-, m .
b
cada uno con dos mil pesos d,
as ) tam ien los presento.
e
C) Las autoridade') centrales ace

Vicente ) a ,u muJer a presentar
·
ptaron
es su petición . pero requmeron a don
prmupale., por lo., d1cho.\ coloree
por la cual H.• ohl,garon como
lupoteca del vficw de Al?,uac,I \fa1
pews con la especwl )' exprew
el nombre de su legnima muJer era
u~c1as a ello podemos rectificar q~e
poco años más larde en su segund 1· na aria ) no Marina como apareció
.
d
a 1cen1..1a de Pª"ª"
, ~ero a 1nd ias. el a¡xl11do·
es- el mismo. e 1 crán

~;,:tra,
ºl·

l·n este estado quedó el asunto d
Sin embargo año, má, tarde. primero y º~ . .Vicente marchó al septentrión.
la Ciudad de Puebla \ los acreed en 1 6 ) dcspuc!&gt; tres años despucs
presentaron las rcdama~1ones de I or~s ~oseedores de las capcllarna ,
afectados
os ª eu os )- réditos sobre los biene¡
( n uno de c-.tos documentos ,;e h
se p_retendió cobrar el pnnc.1pal ~ lo ac~_rcferen1;1a al origen del adeudo'
esenios ap_onan como dato nuc\ o·el d~ re .'tos de dichas capellan1a~ 1 ,t .s
se pre ento en julio de 17"'6 d \
que, para la primera reclamación que
ningu d I
on icentc ,a hab1a !ali d S
. no e os dos e\pcdientes se anotó
ec1 o. rn embargc en
posible refere11c1a que podemos toma , la fecha de su deceso I a única
1779 se pretende cobrar poco má. d r e~ el lapso que Ln el documento de
dlon Vicente pudo haber fallecido hsac:
año'i de donde inferimos que
e de 1770.
es de lo!'&gt; ano~ sesenta O durante

~c'
t
'"ª

8.- :ierras. Vol 3044. h
septiembre de 1750.

p 6. Fols 320-JJOr.. del 13 de agosto al 16 de

dc~cubierto,
648

649

�.
.
I Se,1or Gobernador Dn. Vicente
Di/igencws e1ecutadas por e C . , General de este Nuevo
/la Gobernador Y apttan
d
Bueno de la BorbO •
_
S ñoría hizo a fa Sierra Ma re,
. de la Campana que su e
R 1
Reyno de Leon
h
nte Dn. Juan Joseph oe Y
como adentro se expr:sa. Fec. ~s ,ªGuerra
Andrade, escribano de Gobernac1011)
.
.
e contiene la relación detallada de la
Muy interesante expediente q~ d'
beldes que llevó a cabo el
campaña de pacificación de los in ios re . b e de 1750 Parte de su
de agosto y septtem r
.
oobernador durante 1os meses
. e
..
obre una de. las zonas menos
o
.
·
a de su m1ormac1on s
.
interés radica en 1a nque~
l . t sobre la Sierra Madre Onenta1en
exploradas del Nuevo R:1no. la de onen e
los confines con Tamauhpas.
.
.
ue a lo largo del documento, se
consiste en q '
1· . , de una
Otra parte de importancia
.
observaban en la rea izac1on
asientan las formalidades que_ se I
rticipación militar española y la de
campaña de este tipo. Se menciona . a _Pª t para el logro de la pacificación
los indígenas. se refieren los procednrnenl os t"tud ofi~ial y personal del
&gt; particularmente. se deJ·a conocer a . .ac 1 sible a \os indígenas que se
g~be,·nador para asegurar la mayor protecc1on po
sometieron a la paz.
de manifiesto el cuidado y control
El contenido del docum~nto -~onde
mpaña militar. Es así como,
. .
la reahzac1on e una ca
d 1
oficial que se eJerc1a en
el gobernador. Bueno e a
una
de
sus
etapas.
~
antes de emprender cada
. • lo que se realizaría durante
Borbolla, emitió un Decreto en el c~al c~~~~noal término de la jornada
esa fase de la Campaña. De_ ,~me ,ad 1' C b1'/do Real Caja. Marca,
.
, . ·b o publtco Y e ª
'
. durante todo
correspondiente.
el eser
t an
-.
. les acompaño
b
ción
Y
C,uerra
quien
1·d l
Minas. Registros, G0 erna. . ·
;r, ' , • • de que se había curnp I o 0
'do procedió a cm1t1r la Cert111cacton
e1 recom ,
b
dor
previamente detem1inado por el go erna .
. .
...
ermite, simultáneamente al co~oc1m1ento
El anal1s1s del documen~o- P
t otro tipo de informaciones:
del desarrollo de la campaña militar, resca ar
. .
vos reales misiones y asentamientos de
A) El establec1m1ent~ d_e nue con los c·uales entraron en conflicto, y.
indígenas, 8) Los grupos md1?enas ameras ero valiosas, que permiten,
C) Algunas menciones geog,rafi_cas, sd
t , pque siguió la campaña. A
reconstruir el erro ero
con bastante cert~za,
d
a de estas aportaciones:
continuación precisamos ca a un
. .,
fundó una nueva misión. nombrada la
A) El gobernador escnbio que H
.. , con algunos tlaxcaltecos
S ·11 na y de los ua1w11ses,
d
Divina Pastora de . ann a
. . , b I llevó como voluntario a uno e sus
de a caballo del Pueblo de Sa11 CmtoE ª: l corma a los sitios en donde se
A ·t' Ramos n igua ,,
,
l .
gobernadores. don gu!&gt; m
d. l . . madas se tes designaba con a gun
asentaban los Reale.\ en el curso e as JO
,
6S0

topo'l ímico, estos parajes, en ocasiones. se transformaban en un
asentamiento. o bien servían sólo como real transitorio que quedaba
abandonado. En el documento se citan los de San Felipe del Ojo Bueno. a la
entrada de la Boca que llaman del Potosí, ya en la Sierra Madre Oriental: al
día sucesivo pernoctaron en territorio serrano en el paraje al que se le dio el
nombre de San Bartolomé de la Borbolla y que distaba nueve leguas, más o
menos 45 kilómetros, del anterior. El siguiente punto en que la expedición
hizo alto fue en distancia de 20 kilómetros, (cuatro leguas), sitio denominado
San luis de Mirajlores frente de la Boca de Santa Rosa. Más adelante,
después de haber recibido el sometimiento de los indígenas } separarse de
ellos. asentaron el real en paraje frontero con San Antonio de los Llanos. se
le nombró San Femando de la Paz, precisamente para conmemorar el
rendimiento con el apelativo del monarca español.
Otro de los mecanismos de asentamiento que manejaron los
gobernantes fue el de proporcionar tierras a los indígenas que así lo
deseaban. En relación con esto, don Vicente, durante el curso de la campaña
de pacificación. propició el estable-cimiento de dos asentamientos de indios.
Sucedió de la manera siguiente: Cuando se encontraba el real establecido en
San Femando de la Paz el gobernador tuvo información de que indígenas de
otro grupo. sin mencionar cuál, se encontraban en distancia de nueve leguas
en la unión del Arro;o del Encadenado co11 el Río del Pilón y solicitaban
también la paz. Una vez que fueron localizados se les ofreció. no sólo
recibirlos pacíficamente, también. en respuesta a su petición de ..luf&lt;ar donde
vivir". darles casa y tierra en la "Misión y Pueblo de Nuestra Señora de la
Concepción " ubicado en el mismo valle, el "del Pilón ".
La segunda fundación indígena tuvo lugar cuando llegaron al último
sitio del recorrido de la campaña. la frontera establecida en el .. Valle de San
Matheo del Pilón ", en ese sitio recibió don Vicente una '·nación de Indios
que se dijeron ser Cad1maes " compuesta de 61 personas al frente de las
quienes iba su gobernador. don Joseph Valdés y su teniente Manuel
Vallesteros. El gobernador español recibió de ellos la paz y. atendiendo a que
solicitaron su conversión. fueron asentados en un "Barrio separado del
Pueblo y Misión de Nuestra Se11ora de la Concepción", en donde se les
entregaron tierras para siembra y aperos de labranza.
B).- En cuanto a los grupos indígenas con los cuales los espaiioles
tuvieron algún tipo de relación, fuera belicosa o pacífica, el documento, en su
primera pane, narra las causas que originaron la campaña militar. los ataques
por parte de los indígenas. Se dieron éstos hacia 1748 y 49 y provinieron de
los gentiles que vivian en la '•Sierra de Tamaulipa por el Lado de la Costa
del Seno Mexicano ". En esa ocasión el gobernador envió dos destacamentos.
el primero compuesto por 50 hombres de a caballo y poco después, 200 más.

651

�Enfrentaron a los "Indios de las naciones de los Boca Prieca ·· con su capitán
A1ezquite, a los Malincheños, a los Chichimecos serranos y a los de la Sierra
de Tamaulipa comandados por el que dicen General Pascualillo. Todos éstos
habian robado caballadas y ganado menor de lanas que pastaba en un mu)
amplio territorio, que se ubicaba en tierras y fronteras de las "Villas de Son
FeUpe de Linares, San Antonio de los /,/anos, Santa Maria de los Ángeles de
Río Blanco y San Pablo de Labradores".

Si bien se tomaron las providencias debidas, no se logró la
pacificación, por lo cual don Vicente decidió sahr en persona a ··hacer
jornada con el fin de reducir, 0111ansar y atraer a dichas Indios al=ados"
Fue así corno se llevó a cabo la campaña militar que dio origen al presente
documento.
En su desarrollo las fuerzas españolas emprendieron la salida militar.
como era lo usual, acompañadas y reforzadas por 40 indígenas amigos junto
con \ SO vecinos españoles militarizados. Los indígenas procedieron de los
grupos de los cadi111aes y aguotinejos con .rn Capi1án Juan Francisco y
cacalotes, estos últimos asentados en la misión fundada por don Vicente. la
de Hualahuises. participaron también algunos tlaxca\tecos de a caballo del
Pueblo de San Cristóbal y el gobernador del Pueblo de la Purificación. quien
fue como voluntario.
En el texto del documento no se vuelven a especificar los nombres de
los grupos indígenas enemigos: sin duda. se trató de los mismos que
inicialmente habían realizado los robos, ya que, en el momento de su
rendición I sumisión, \os nombres de sus jefes corresponden a los
meneionados como participes de los primeros ataques. 1meresante resuIta
constatar que en el documento sí se especifican los nombres propios de los
siete capitanes indígenas que presentaron la rendición. junto con el que fue
considerado como el más importante de todos ellos. don Pascual de la Cruz.
Los otros seis fueron: Andrés Juan de la Cruz, Manuel Valle. El viejo
Gabriel. Gregario Jáuregui, Bautista y Salvador de Anda.
En relación con el aspecto de la interrelación con los indígenas.
tan1biéo en este "pediente hemos localizado un documento fundamental.
ejemplo de los mecanismos de poblamiento, dominio e integración territorial
que se dieron y maneja-ron en el septentrión por parte de sus gobernantes.
Se trata del Bando que emitió don Vicente. después de escuchar las
quejas de uno de los capitanes indígenas que se habían sometido, don
Gabriel. Este importante personaje, quien eru muy ladino en el ca.,tel/ano. \e
informó que. "él y los lndws habían padecido por por/e de los españoles,
quienes los ameuazobon y utropdlaho11 grm•emente aún por cualquiera
652

ligera causa"· preocupado po
.
esconocido
r esta situación
1
d
conducido
~:: aprovechando la reciente 'ca~ cual no_ debe de haber
atacaban la reg" tra~quda pacificación de los paña m1\1tar que había

~

continuación 1o'º~ra~:~e1~t del Reino, don Yicen::~:~~?s !grupos que
actualizando su orto
n irnos respetando el est' 1
, ,o e Bando. A
fallantes las sefia!am~rafia. En el original existe un ~s;a puntuación, sólo
s con puntos suspensivos:
c10 roto, las palabras

~

,
Don Vicente Bueno de la
/\ uero Reyno d L ,
Borbolla, Gov'" C ,.
Conquisto;, por e~ Re
sus Presidios, Pro//nci;: &lt;;_al. de este
Po
) uestro Se,ior ~que D . .
• , anteras l'
r cuanto a co,iºe
.
ws guarde11.
•
provid ·
· cuenc,a d I
se ha
_por mi dadas en la prese;te ~a antk:ipadas !' ú/lima.r
0
F
p ipo1c10nado que el día d I
mpana en que me hall
1
ernando en la bo
e ºY en este Re l e
·
dado de p - . . ca ,que llaman de Pablillo e I e,· a ampo de San
r;
a:;, .iiete Capitanes ~e
n ª .)/erra Madre \·eh

:o;:,

•;~,as

1

1,:;;;::~:/;; ;:ii;:11abt ab,;;:;~:d:.~se:1:::, ;;::les d; fa~;
aconrec,ó lo 111ismo co: :1r: ~11 no,~bre del Rey como poc:~ J{:dre: y
que acr11alme11te me hall d s tres ( apuanes de Nación
hs ~nles
p·1,
o e marcha
I .
mame eno~
p~;.";,,
recibir otro nocióu de Indio_;;::, a J~risdicción del v011,"dei
: ra que esta se continúe
as, mismo se han dado
11

11

u

¡·

y

d,

Ma1esrades, como co .
generalmente en \'ervi . . J
e
y que produ- I finv'.ene se establezca en este 11/,
uos e e ambas
~ca os e/ices progre.
, uevo Revno de león
por punto general a tod . I
sos que tanto se nece'íita11 .
estado /'d
os os vecino 1 y p .
·
· estando
. . · ~a ~ atI Y condición c. ue s
· · · er.\Onas de cualesquier
y 1unschcc10nes de los Vi
ean. que son y \'iven en las fr
o
Mota y Villa de l'
a e., de San Amonio de lo ll
o11tem1
co11tra ¡ I .
mares, que con nin ·n
-'
Pilón
de est oRs nd10s que residen en dichas
pretexto hagan emrada
e eyno y cm d
tenas, /romera~
,
seguirlos. el qi;e se i·in.,º. e que por algún moti\'O gr~~,ey serramas
d d. ¡
· · iere agrm•iad
convenaa
e , ic. ios Partidos para que esto~
;
a los Alca!Ctes
i
e..
coo, ocurra
.
mavore1
ract,cas y desinlereu,d
I . n consulta y comejo d
.
.
P
de aquel C b-¡ t . l as. y e de dicha Villa de ¿ · ,
e personas

¡/

f.

conforme o
resolu . .

ª"º'·

fas''°·
determi11en lo que tuvier more., con acuerdo
Reales Leyes si el caso
_e,! por conveniente
"º

los cwn, porque e11to11ces ha de ,er
p1dtera demora e11 s11
m. q~,e ocurrieren infraganti, ,;,e ~o~ ferm1so y licencia mía, y en
ayo, es para mi--------a, an cuenta dichos A¡ l'_J
lo que ¡ d
------v cualquiera pe
ca ues
en
1e eterminado, le declaro de. i, rsona que contraviniese a
~je;'1:::ablecida., por derecho pora :,:\tora. par i11c11rrir en la.,
aleg:e /'~nte. y poro que llegue a ~oti~i/~;"'"8'" .&lt;everameute y
jurisdkci:n;rancta. mando se publique o:º1;" \' que ninguno
an/ .
.s_. que se f,jará en len
. p
ando en dichas
es un tesllmonio a la 1,1
partes
~ ra para. que
co,1acostumbradas
,este en los Archil'os
, .wcanddeo

653

�· , [ go de su
de dichos Alcaldes mayores, quienes me av1.wr~n ue
.
cada uno
. ·t . d t do fo referido bajo las n11smas penas.
cumplimiento y ,·1g1 a11c1a e o
,
des achado en el Real de San Femando de la Paz, a ~eis
Es dado Y P
.
. .
. cincuenta. Por Ame 1111, el
, d f es de septiembre de ,111lseresc1entos Y
d1as e m
,
D
d •fiee
eser,'b ano l le Gobernación ·v Guerra. e que O) .
Don Vicente Bueno de la Borbolla.
"' C n Gral ¡J' Juan Joseph Roe/ Y
Por mandado del señor Gov Y ap
·
A11drade. Escribano de Gobernación y Guerra.
fomen tar el dominio sobre los grupos
Otro de los aspectos para . . .
las acciones de los gobernantes.
indígenas recién pacificados, co!1s1dst10 en
a sus J. efes más distinguidos
.
t
¡
s
a
traves
e
otorgar
d
O
quienes so lian a raer •
d
t' bre de \ 750. cuando on
ciertos privilegios. En el ca~~· el 5 e s:p iter:ban en el paraje Boca de
~. s militares se encon
1
Vicente y 1as compan1_a
d O . ntal ) acababan de participar en a
Pablillo, al pie de la Sierra Ma re ne
.
. /' ,·arws
misa:
.
d
. .., le la ma,iww empe:aron a bOJO
1
...\'/quedes e ~s s1e e,
la re'ienc1u de su Se,ioría, que
lrulios que conjé1rme iban llega11doJ a p ·_. ll la ,•i5ta tlel Real
.
t1· t de rn tienda e campana.
estaba mme ,a o
.
I ,
d1'a11 en el suelo sus arcos r
uardia y c arin, ren
·
Eswndarte con su g
. ¡ S ior Gobernador los cba
flechas que traían en las "'.ano~ } ;ntr~ e{os que ofrecieron se dejó
recibiendo con los hra:os ª?1er1os.l.. dº o en la Lengua Cmtef lana, a
· p
lilln Jndw muy a 111
ver v [!ego ascua
,
. . r~
. l e le diese un wstido entero
• ¡ Seiior Cap1ta11 ve11e1a, s
d,
1
quien orceno e luego ,, un bustonc·'{lo
en la 11umo •i mu// o que
1
que se l o puso
.,
. t run wdos los Capitanes que
.
.
. d'. siese que se presen a
mconn11e11tt l.\pu
b
d
.
. 10 des¡1cic:hó a alg1111os e1e 1os
.
•11 curo o e ecm11en
fallasen por venir, ~
- ,
ue caminando a pie con la 11wyor
Indios que ya habw11 !lega~lo q
J acían rrente dentro de pocos
•d d I e /as Serramas que 1
.I'
·
.
,
veloc1 a en r
·
.
. qi,e ~egún se expenmento 1e
inswntes de tiemp'&gt;, voh•1er~11 con ouos
.
reconocían todos al Pascua/dio.
.
.
. ,
ue dieron la paz fue Pascualillo, cuyo
De los siete capitanes ind1genas, q d t do por rn mucho séquito se
d ¡ paz el mas es aca •··
•
nombre era Pascua 1 e a , .
b . l robcmador general de todos los
halla avesudo con elfos, a el n~m ro e ~ . s analizando. se incluye el
. ,
E I expediente que venimo
capitanes md1genas. n e . d ,
tado que al general sus capitanes ) su
texto de este título, en él que . 0 asen d
\'das
1 e~ sus jurisdicciones.
d
·a
impedir
las
entra
as
Y
sa
.
gente no se 1es po n
.
d
d 11 buscar su sostenimiento, sm
dejándolos que con toda !1ber!a pi~et· l, •1e otro\ recinus lo hicieran. De
.
,d1c:arlo~ 111 perm1 ir q.
,
.
.
perturbarlos, ne per1 1
·'
. . t de las autoridades y habitantes
este título se envío copia para el conoc11111en o
654

del Valle de San Antonio de los llanos, la Villa de Linares y el Valle del
Pilón, las poblaciones cercanas al territorio en el cual se movían los grupos
indígenas recién sometidos.
C).- Finalmente, el expediente, que bien puede ser considerado como
Diario de Campaíia. señala día con día, las jornadas realizadas, con
anotación de las leguas recorridas entre un sitio y el siguiente, su ubicación
geográfica y el nombre con el que se conocía o el que se le señalaba. Así
sabemos que la expedición militar salió de Nuestra Seiiora de Monterrey el
día 13 de agosto de 1750, llevando por delante el Real Estandarte.
acamparon la primera noche en el Valle del Guajuco, distante 9 leguas de la
capital. En et siguiente, el día 14, recorrieron ocho leguas para llegar al
Rancho de San Javier de la Lomapriela en donde se quedaron dos días para
celebrar religiosamente, el día de la Asunción de Nuestra Señora.
Continuaron la marcha el lunes 17 para llegar, después de recorrer otras 8
leguas, al poblado de Nuestra Señora de la Concepción en donde
permanecieron cuatro días para determinar el derrotero que habrían de
continuar e incorporar parte del contingente de indios amigos. Al amanecer
del 22 se prosiguió la marcha, de aproximadamente 7 leguas hasta llegar "a
w1 Paraje donde hay un ojo de agua muy abundante y ameno, frente de la
Boca que llaman del Potosí de la Sierra Madre, en el cual se sentó el
Real.. ".

El domingo siguiente, después de oír misa. continuaron durante 9
leguas para hacer noche en el sitio que llamaron San Bartolomé de la
Borbolla. El siguiente día sólo caminaron 4 leguas y se asentaron en San Luis
de lv!irajlores, frente a la Boca de Santa Rosa de la Sierra Madre. Se
quedaron en este real hasta el 29 del mismo mes de agosto, ya que celebraron
reunión y junta de guerra para determinar la estrategia del ataque al
internarse ya, propiamente, en terrenos serranos. Uno de los acuerdos que
emanaron de esa reunión fue el de formar una compai1ía volante de 30
hombres, quienes tendrían a su cargo la vigilancia de los territorios entre las
Bocas de Santa Rosa, Pablillo y Pilón Grande, a la parte del oriente por
donde los Indios suelen entrar a ella y salir a la que le hace frente de
Tamaulipa, con la finalidad de no dejar pasar a los enemigos, en tanto el
resto del grupo se internaba en la Sierra Madre.
Desde este real de San Luis de Mirajlores toda la gente de tropa se
puso en marcha, muy temprano, del 29 de agos10. Fue en plena Sierra en
donde lograron ver, por primera ocasión, en la cima de un cerro que hace
bajada a la citada Boca de Pablillo, a los indígenas enemigos. El mismo día
pusieron el real en ese mismo paraje y fue ahí en donde recibieron en paz a
los indígenas que poco a poco bajaron de las montañas. Como ya vimos
antes, a este paraje se le dio el nombre de San Fernando de la Paz, y en él
655

�10

permaneció el grupo hasta el 6 de septiembre, fecha en que se reinició la
marcha de regreso a la capital del Nuevo Reino de León. En el camino se
dieron órdenes para que los hombres se reintegraran a sus lugares de origen.

.- CA
AZOS GARZA, lsrael, Diccionario Biográfico de Nuevo León... ,
tomo
ll.Vpp.62-63.

Durante el trayecto, el 8 de septiembre, pernoctaron en San Matheo del
Pilón, el 9 en Nuestra Seiíora de la Concepción y poco antes de llegar a
Monterrey fueron recibidos y acompañados por el Cabildo de la Ciudad,
destacados vecinos y personajes de la misma. El gobernador hizo su entrada
en la capital el 15 del mismo mes, celebrándose, como era la costumbre,
ceremonias religiosas y civiles para dar gracias y conmemorar el éxito de la
campaña.

Notas Bibliográficas
1Personajes

y escenarios espacio-temporales en la construcción de
Organizaciones Sociales de Ciencia y Tecnología, que se desprende de la
línea de investigación: "El Perfil de la Ciencia y el Científico en México:
Pasado y Presente". bajo la coordinación de la autora en el [nstituto de

Investigaciones Sociales de la UNAM. La investigación está auspiciada por
el Programa PAIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados se han
discutido en el marco académico del Seminario Permanente lnterinstitucional
e [nterdiscip\ianrio de la Ciencia y Tecnología.
2 .- HUMANITAS, Números 24, 1997. pp. 417-447, 27, 2000. pp. 595-618 y
28, 2001.

Publicado en Los Vascos en la Regiones de México, Siglos XVI XX tomo
Ul. Instituto de lnvestigaciones Históricas, UNAM y Ministerio de Cultura

3 .-

del Gobierno Vasco, México, 1997.➔ .- AGl., Títulos de Castilla. 11. R. 5, Fol&lt;;.6r-6v.
'.-Descripción del Nuevo Reino de León (1735-17./0) por Joseph Antonio
Fernández de Jáuregui Urrutia. su Gobernador y Capirón General, edición
de Malcolm D. McLean, Texas Christian University. Forth Worth. Texas y
Escuela de Verano del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey y Eugenio del Hoyo, Monterrey, 1963.
6 .- "Libro de los difuntos españoles del Sagrario de esta Santa Iglesia
Catedral": Libro 28 de Defunciones de Espaiíoles, abril !7l?7-junio rR9.
lnformación localizada por la licenciada en historia Rosalba Tena Villeda.
1
•
,
.- MARTINEZ COSlO, Leopoldo, Los Caballeros de las Ordenes
Miliotares en México, Catálogo Biográfico y Genealógico, Editorial
Santiago, 1a. edición, México, 1946, p. 49
8 .- Cr. ALESSIO ROBLES , Vito, Coahuila y Texas en la Época Colonial,
2a. edición, Biblioteca Porrúa N. 70, Editorial Porrúa. México, 1978. p. 523.
9 .- AGN., OFICIOS YE DIBLES, Vol. 22, Exp. 91, Fols. 149v.-l 50v. del
24 de octubre de 1743 y 19 de agosto de 1744.
656

657

�FRONTERA NORTE, EDUCACIÓN SUPERJOR E HISTORIA

David Piñera Ramírez
Universidad Autónoma de Baja California

Panorama histórico

Durante la época colonial se fundaron las primeras universidades y
planteles de enseñanza superior en el centro y el sur del territorio
novohispano, como fueron la Pontificia Universidad de México en 15501 y
la Real y Literaria Universidad de Guadalajara. cuya creación se aprobó en
2
1791 . Por el contrario, el norte del país no se vio favorecido con
instituciones de ese nivel hasta épocas muy posteriores.
A excepción del Nuevo Reino de León, que desde el siglo XVIIJ contó
con el Seminario Conciliar3, las demás entidades norteiias no dispusieron de
centros de educación superior hasta el periodo que siguió a la consumación
de la Independencia.
Para explicar este fenómeno. es necesario recordar que la región que
hoy conforma la frontera norte de México. se vio caracterizada durante
mucho tiempo por la escasez de habitantes. Los pocos pobladores
establecidos en la región luchaban por sobrevivir en un medio hostil.
ocupándose principalmente en satisfacer las necesidades inmediatas. Debido
a ello no disponían de recursos humanos ni materiales para abocarse a la
educación superior. Por esta razón quienes contaban con medios suficientes
y deseaban mayor preparación, se trasladaban a otras regiones para continuar
sus estudios.
Una vez lograda la Independencia se consideró necesario llevar a cabo
diversas refomias en el campo de la enseñanza. De acuerdo con ellas ) con
el fin de mejorar el estado de la educación. se procedió a fundar colegios en
los que se impartían cursos tomando en cuenta las nuevas corrientes de
pensamiento. La pugna entre liberales y conservadores, que prevaleció
durante el siglo XIX, se reflejó en ese renglón, pues los primeros tendían a la
implantación de institutos orientados por las corrientes intelectuales
renovadoras, mientras que los segundos se inclinaban por el concepto de
universidad tradicional.
En el centro del país. a lo largo del siglo XIX, ya sea en los institu1os
científicos o en escuelas superiores especializadas, se impartieron estudios
659

�profesionales de jurisprudencia, medicina, agricultura, veterinaria, ingeniería
4

civil. minería. etcétera.
En esa época en la región del norte del país se fundaron las siguientes
instituciones: en Chihuahua, el Instituto Científico y Literario de Chihuahua,
en 1835; en Coahuila. el Ateneo Fuente, en 1867: en Nuevo León. el Colegio
Civil. en l 859; en Tamaulipas se fundó en 1830 el Instituto Hidalguiano
Tamaulipeco, más tarde en 1858 surgió en Matamoros el lnstituto Literario
de San Juan y en 1896 el Instituto Literario de Tamaulipas, situado en
Ciudad Victoria. Como uno de los últimos proyectos de ese tipo del siglo
XIX, se fundó el Instituto Científico y Literario de Sonora, en Hermosillo, en
1882.5 En estas instituciones, además de la enseñanza literaria, se
impartían
6
estudios profesionales, principalmente medicina y jurisprudencia.
De esta manera se vino manifestando la preocupación que existía por
llenar el hueco que la educación superior presentaba; sin embargo, varias de
dichas instituciones funcionaron durante poco tiempo, debido principalmente
a problemas económicos ya las luchas internas que en esa época afectaron la

En las últimas décadas se extendió I d
..
. .
el país. cubriendo un campo
. a e ucac1on tecnolog1ca superior en
.
muy importante por su · 1 .•
econom1a nacional. Los institutos tecnoló .
vmcu ac,on _con la
estados de nuestra frontera en I
. _g1cos se encuentran en los diversos
.h
as s1gu1entes localidades· e d d •
. .
. iu a Juarez,
Ch J uahua y Parras. en el estado de Chih
Torreón. en Coahuila· Monterrey
N ualL,ua: Pie~ras Negras, Saltillo y
v· .
'
, en uevo eon· Crndad M d e·
ictona, Matamoros y Nuevo Lar d
'
a ero, 1udad
1
Hermosillo y Nogales en Sonora ; .. o, en qu~ co~esponde a Tamaulipas:
, IJUana y Mex1cali en Baja California.s

°

Los sucesos de 1968 y su repercusión en la frontera norte

Como se sabe, en las universidades se reíle· d
.
problemas que existen en la sociedad U11 .
Jan e m~nera evidente los
de 1968 La fionna · 1
·
eJemplo lo constituyen los sucesos
·
vio ema en que el g b'
d 1
.
Ordaz reprimió el movimiento e t dº. ier_nlo e Presidente Gustavo Díaz
..
.
s u ,anti en fa Ciudad d M. .
repercut10 en las instituciones de d
.,
e
ex1co,
general de todo el país Eso marc ~ ulc~c_i~n superior y en la sociedad en
.
. .
·
o e 1111c10 de la decf'i1 · · d ¡ •
presidencialista mexicano.
iacion e sistema

vida de México.
Cuando estaba por concluir el régimen porfirista, se estableció en 1910,
en la capital, la Universidad Nacional de México, concebida como una
institución destinada a la enseñanza profesional ya la investigación, a fin de
formar cuadros dirigentes para todo el país.
Asimismo en los ochentas la Universidad Pedagógica Nacional
estableció unidades en cada uno de los estados fronterizos. al igual que en el
resto del país.
Es importante señalar que paralelamente a las instituciones oficiales se
desarrollaron escuelas superiores y universidades particulares, entre las que
destacan: en Coahuila. Universidad Autónoma del Noreste, Facultades
Universitarias de Saltillo, A. C., Universidad Iberoamericana, plantel
Laguna, Instituto de Ciencias y Cultura, A.C.; en Nuevo León, Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Universidad de
Monterrey, Universidad Regiomontana, Centro de Estudios Universitarios,
Universidad de Montemorelos, Universidad del Norte y Universidad
Mexicana del Noreste, que en el número y alto nivel académico de algunas
de ellas, reflejan el empuje del sector privado que las auspicia; en
Tamaulipas, Universidad México-Americana y Universidad del Norte,
Universidad del Valle Bravo, lnstituto Hispano-Americano y Universidad
del Noreste; en Sonora, Universidad Kino y Universidad de Hermosillo; en
Baja California, Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS), Centro
de· Estudios Universitarios Xochicalco y Universidad iberoamericana,

El movimiento estudiantil más im ortante
.
la fro_ntera norte, en la Universidad d/Nuev po~tenor al de '. 968 s~ dio en
ocupo de él ampliamente la prensa nacional. o Leon. Por sus dunens1ones se
A diferencia de la mayoría de las universid d
.
León no era autónoma Al rector
ª
es del pa1s, la de Nuevo
.
.
·
no 1o nombraba aJoú 11 ·
d 1
•
U111vers1dad, sino que lo ha .
G b
é
organo e a propia
1
·
cia e , o emador del E 1 d E
circunstancias los estudiantes
. . .
s a o. .n esas
autonom ía. La persistente ne aii~;cJ~;ron .ª pugnar en 19_6~ por la
radicalizara la posición de losg t d'
gobierno estatal motivo que se
dieran amplio margen de dec~s. ~ tantesl. Demandaron reformas que les
i5 ion en a Universidad · ¡
d 1
nombramientos del rector y de los d.irec tores de las facultades.
, i~c uyen o os
El gobernador del Estado Eduard El '
..
que aparentaba dar oporhmidad d o. izond?· prornov10 una nueva ley
Universidad a los estudiante
e mter:vernr en el gobierno de la
pero en el fondo le asegurab:· tºf~so~es ~ diversos sectores de la sociedad.
huelga general en la Univers ida~gt~c~~er~1en~ol el c_ontrol. Esto provocó una
federal intervino como mediad
s e_ ; 10 enc1a, por lo que el gobierno
entre la posición de los estud~~~~: sol~ic1on a qu~ se llegó fue intermedia
grupos económ ico
1
,
y a del gobierno estatal. Este y los
s que o soste111an quedara 1 ·
r
por lo que el Gob
d d
'
i mconiormes
con la solución
10
.
erna or e1 Estado renunció a
•
vanas situaciones de d · t . .
su cargo. Esa fue una de las
1s anc1a1111ento que ha habido e11t 1
•
re os cmpresanos de
Monterrey y el gobierno federal.

'l

plantel noroeste.

661

660

�El sistema nacional de educación superior

Precisamente los sucesos de \ 968 y su secuela hicieron ver a las
autoridades federales la necesidad de prestar mayor atención ala
educación superior e inclusive orientar a nivel nacional sus aspectos
fundamentales. Así, en el periodo del presidente Luis Echeverría
Alvarez ( l 970-1976), se consolidó el sistema nacional de educación
superior. Con anterioridad, fuera de la capital del país, las universidades
públicas de los estados, salvo pocas excepciones, eran de dimensiones
reducidas. Se sostenían fundamentalmente con los escasos recursos que
les proporcionaban los gobiernos estatales.
El régimen de Echcverría puso en marcha el Programa de Reforma
Educativa, que introdujo cambios significativos. Algunos de sus objetivos
fueron que estudiantes y maestros tuvieran mayor participación en las
decisiones al interior de sus universidades e incrementar ostensiblemente los
apoyos federales a las instituciones de educación superior. Este incremento
fue tan notable que a la mitad del periodo presidencial 11ya se había
aumentado al doble el presupuesto destinado a la educación. Además de
apoyos específicos para edificios. laboratorios y equipo en general, el
gobierno federal aportó por el orden del 40 % de los subsidios anuales de las
universidades, situación que en términos generales prevalece hasta el
presente.
A partir de tal periodo, a través de la Secretaría de Educación Pública,
de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación
Superior (ANUIES) y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT), se logró conformar un sistema de educación superior. Este ha
dado coherencia a las acciones desarrolladas por las universidades y
tecnológicos en todo el país. con la consecuente elevación del nivel
académico y la articulación de las instituciones educativas con los programas
de desarrollo del país. OP.atro de ese contexto se encuadra el fenómeno de la
educación superior en la frontera norte de México.
La ubicación fronteriza de la Universidad Autónoma de Baja California
)' de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez

Por su emplazamiento inmediato a la línea divisoria con los Estados
Unidos, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) tiene una
definida vocación fronteriza.
Esto es más marcado que en la casi totalidad de las universidades de los
otros estados de la frontera norte, cuyos campus principales están en sus

662

respectivas
capitales, ub'icadas a co 'd bl
.
internacional. Recuérdese al
ns1 er~ e distancia de la línea
Hermosillo Son Ch .h h res~ecto la ubicación de las ciudades de
Ciudad Vic~oria, Tam~/ª ua, Ch1h., Saltillo, Coah., Monterrey, N. L. y
en la UABC , 1a rectona
, y los cam
T En
t cambio
1·
d M .
eca e, co mdan con el vecino estado d C .pus . e ex1cali, Tijuana y
Ensenada está muy próximo E
. e allfom1a, E. U .A. y el d
la interacción que se da e. slo P;rm1te que la Universidad esté inmersa ee
·d
n a 1rontera M · · E
n
entl ades específicas de BaJ·a Cal'fi
.
~x1co- stados Un idos ' en las
I or111a y California.

ie .

.

Como se sabe, la interacción es un
pues da a ésta el sentido de árnb· d' ~o~eno definitorio de la frontera
110 111am1co un
ente
· en el que se·
r cruzan procesos económicos
.
,
espacio
en que el universitario bajacalifo '! expresiones culturales. Ello se traduce
lo fronterizo.
rniano tenga en forma directa la vivencia de
. Otra Casa de Estudios que tambi .
, .
.
internacional es la Universidad Aut. en es~a m_med1ata a la línea di,. isoria
lo mismo tiene también una defo;nom~ e C_1~dad Juárez (UACJ). y por
estructura académica y sus avance id~- d11nens1on fronteriza. Su moderna
ellas las ciencias sociales) son a~~~ iversas áreas del conocimiento (entre
ángulo son significativas las d'fi p ia~1ente reconocidos. Pero desde cierto
1
•
, .
1erenc1as que hay
socia'1 econom1ca Y cultural d I
entre a gran dinámica
Ca~r~orn1a,
· vecino de Baja Califomie corredor
1
. S~n D'iego-Los Angeles,
vecino de Ciudad Juárez, Ch ihuahua.ª y as d1mens1ones de El Paso, Texas.
El boom fronterizo de los ochentas

Especial importancia se concedió en
..
ochentas, a los estudios de lema f t .
Mex1co. en la década de los
como gubernamentales Fue un;º'\en~ofi tanto en los medios académicos
cuestiones de la fronter~ norte ge a ~os era de_ marcado interés en las
y humanísticas: sociolog1·a ec'o ncr~ oden las diversas disciplinas sociales
riteratura, etcétera Las •te . nom1a
.
, emogra f'ia. antropología histor1·a
.
·
mat1cas más b d d
'
•
~ aqu1ladoras. medio ambiente
. a or .ª as fueron migración
identidad fronteriza.
' econom1a regional, transculturación

~

. Coyunturalmente dinamizaban
.
gobiernos de México Y Estados u:~es estudio~ las fricciones entre los
nue~tros que cruzan la frontera indo os, p;oduc1das por los trabajadores
de importación y exportación
~umenta os, los cambios en las políticas
provocan en la franja fronteriza '1 as~ co~o l_os pr~blemas ecológicos que
os esec os mdustnales o las aguas negras.
663

�Detrás de la preocupación sobre las cuestiones de identidad fronteriza y
rransculturación. estaba y está el temor al debilitamiento o pérdida de los
valores de la cultura nacional en la población de nuestra frontera norte. a
causa de la influencia del país vecino, propiciada por la convivencia directa
y cotidiana.

Si repasamos brevemente los acontecimientos en que se puso de
manifiesto esa atmósfera intelectual de \a década de los ochentas que
venimos mencionando. tenemos que una especie de detonador fue el Primer
Coloquio Nacional sobre la Frontera Norte que efectuaron, en el mes de
enero de \979, El Colegio de México y \a Universidad Autónoma de Nuevo
León, en la ciudad de Monterrey.
Al respecto hay que matizar mencionando que ya en años anteriores de
esa década de los setentas se estuvo haciendo investigación sobre cuestiones
de la frontera norte, pero no con las dimensiones que alcanzó en los
ochentas. Se trataba fundamentalmente de algunas instituciones de la ciudad
de México, como el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE),
la Universidad Nacional Autónoma de México. el Instituto de Antropología
e Historia y El Colegio de México. En los propios estados fronterizos eran
pocas las instituciones que abordaban tales cuestiones. Se trataba en estos
casos de estudios que se limitaban a la frontera de su propio estado.
El detonador, pues. de un marcado interés del gobierno federal en la
frontera norte, trasmitido a las instituciones nacionales y estatales de la
región, fue el mencionado coloquio de 1979.
Tras él vinieron las Reuniones Anuales de Universidades MéxicoEstados Unidos sobre Asuntos Fronterizos -la primera en 1980organizadas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Enseñanza Superior (ANUIES) y el Consorcio Estadounidense de Programas
de Investigación sobre México (PROFMEX); el Primer y Segundo
Encuentros sobre Impactos Regionales de las Relaciones Económicas
México-Estados Unidos realizados en 1981 y 1983. por académicos y
funcionarios públicos de ambos países, así como la presencia creciente de
académicos mexicanos en las reuniones anuales de la Borderland Scholar
Association.
Un significativo paso en la institucionalización de estos análisis fue la
creación, en 1982, del Centro de Estudios Fronterizos del Norte de
México,(CEFNOMEX), hoy Colegio de la Frontera Norte. con sede en
Tijuana, B.C. Ello fue el resultado de un estudio previo de factibilidad
efectuado por El Colegio de México, tomando en cuenta las conclusiones del
ya mencionado coloquio de Monterrey.

664

También
en 1982
se in
Cultural
Tijuana
(CECUT)auguraron
las excelentes instalacione d I C
acuerdo a las normas
uno. de cuyos objetivos fundame s e entro
frontera norte .
que lo ngen, fortalecer la cultura nacional
ntales es.
en de
la
En e1 reg1men
· ·
presidencial del .
1988) se incrementó el .
Miguel de la Madrid H
tema fronterizo de t I impulso a los estudios ya los e
urtado ( 1982caracteri
.
a manera que se lle ó a I
ventos culturales de
fue la zado como "auge de la frontera'~ U odque po~teriom1ente ha sido
O
puesta en marcha el 20 d .
· no e los s1onos
·
.
Fronteras En el d'
' .
e Julio de 1983 del p
mas evidentes
expresó· ,;El p JScurso inaugural, Jesús Rey~s He '?rama Cultural de las
. . ·
rograma Cultural d ¡ F
ro es. ministro del
prioritaria de la Secret . d
e as renteras, que hoy se . . .
.ramo.
cultural de estas
~na e Educación Pública para im t1cia, sera tarea
gobiernos de los ,;;.~~;e~:- t_ra_vés de acci~nes co~;d(:;d~/esarrol\o
superior y organizacione,'ciud:~~:~~.:_,,,comunidades. centros de edcu::ciZ~
También expresó en esa
..
medular del discurso
. ocas,on Reyes Heroles aluo
.
reconoc· .
oficial del régimen · "S b
º que sena parte
1m1ento a la
l'd
· e asa est
ello ninguna umform'.~ª 1 ad_pl~riculru_ral de México. Noe programa en el
regionales y las vocaci:: art1fic,a\: se mtenta fortalecer 1.:rcte~~emos con
más adelante ma 'fi
_es especificas de cada lugar" P E man1 _estaciones
Secretar_ía de Edu:~:::';u:ifcdaol!o Staveghagen, en ·otrona~:; :~::: ~nea.

e~~~

~:~opnocb,mlidento de_la pluralidad d~•i::~~::~ª identidad nacional se da
ue o e Mex1co" · 14
es que conforman el COnJllnt0
.
Así em pezo· a superarse en I
fi
cultural que desde hacia tiempo as ~s eras oficiales el inveterado cent .
a los
"eniamos ob·
d
.
nsrno
menesteres de la cultura~uera de la ciudad
. ~etan
o quienes
nos ded·icamos
de M.
.
ex1co.
En 1_983 salió a la luz públ. E
.
~e,!nqvueestigaciones Sociales de ,:~nr~~~f;aFdrA
ontt~ri:os, revista del Instituto
correspond·ó
.
u onoma de B · e .
1
::~:bj~~i:!~ p~~~:ii~~e~;e ~!~~:r,::t:~i::1~~~::,~,:·

: ~~:1F~:: :Ii:

ca ~ investigaciones... en el c
y por en~e de la revista- sería "11 ,
particularidad de la probl emat1ca
, ~mpo
las ciencias sociales· reiv·111 d.,cando
e\ ar laa
de de
la fronte
ra norte de México".
. También en 1983 H.
Universidad Auto' noma de
' Bector
. recto d
· e I'Manuel
. Gallego Garc1a
otro significativo esfuerzo enª!~ á,:.1:e~"· decidió que la in;titució:i hi;i,::
renteras. Al efecto se pub11·co· v·IS/011
..
665

�. .

bra colect1\a que cu bre desde la

J11\lónu1 cll! la fro111era 11orte de ~eY:1co. o

, oca preh1spán1ca hasta nuestros ,as
ep

dio cultural las ac.th ,dades en tomo a
Entre tanto conunuaban en el me encuentro, de poetas. na~ad?rcs.
la trontera. e _h1c1eron fre~uentes ~s~o es. la frontera tenia pnondad.
. . fo &gt; pintores fronterizos
.. almentc la frontera norte.
:~~~~:~,e. ante ta notable a_ienci~n
:::c~e hizo. instrumentando la
·I ur demandó que tamb1en se e a
e s
tocado a ella
SFP todo un programa en
.
·
d e c1as Hl'-t0ncas. con sede en la ciudad
En ese marco. el com1te e u:n
Regional de I ltstona· rrontcra
de \1¿,Ko. con\OCO a la Primera Reun;~~h as. en no, iembrc de 198-l El
orte que se efectuó en Matamoros,_Ta an~e Coloquio de H1stona de la
. c·om1te reah10 en 1985 un mteres
o escenano la ciudad de
mismo
q e tuvo com
·
¡ ¡
1\1l usica en la Frontera orte, 1:ro \fil rres te1:to., wbre la /11.\tOrw e e a
Montcrrc) ) en 1986 pu~hco el a1 b1bhografia selecta relau, a al tema. ~o~
fro11rera 11orre que cont1c~\un
s elementos radicados en los esta o
bre, es comentario, l .a e a oramo. lo concerniente a nuestra respectl\ a
. donos cada uno a
írontenzl)S, abocan
entidad

~~~~~;:~•;

El Colegio de la Frontera orte
frontcn10, amerita dedicarle un
Dada su importancia en ~I co~:e,t~aracter autónomo que rcal11a
apartado. rs una instttuc1on
. 1 e ,mparte estudios de posgrado 5us
"" est1gac1ones de alto nt\e entender la problemáttca de la ~eg,on
aportac1one, marcan pauta~ para • que ésta genera en la&lt;. relaciones e
das ante las iens,oncs
adoptar med ,
L nidos
nuestro Pª"' con los Estados
d
,os
..,
. la denominación de Centro de Estu
f, mó
51.: cr1.:o en 198.. ba~o
CEI O~I F X) 4ue en 1986 se trans or
'- 11e de ~ k'\ICO (
,
rrontcnzos d e1 O
(COl El )
, El (.o\eg.10 de la r rontera orte
en
I
e ucnen
mblea de Asociados. en a qu
\u organo supremo es la J\sa . Publica. la Secretaria de Hac.,cn~a
~entación la &lt;:;ecretana de rducac1on_ 1 de Ciencia ' 1ecnolog1a
reprc,
C
•
d· 8
O ac1ona
Crédito Publico. el onseJ .
1 l'm,crs,dad Autonoma e ªJª
~(O'\.\(' n. fl Colc~io. de \k~1co )a ª10, tntegrantes. de la Junta de
l alifornia Dicha i\,amblca dc-.,gna o presidente de la msrnuc1on. con
Gobierno uno de ellos funge com
tacultade, ejecutiva,
·
los
t c,onales funcionan
de lo~ obJell\OS mstt u .
. Pública. de
Para el logro
d
\aciales. de Admm..,trac,on
Departamentos de l stu ios

i

666

Desarrollo Urbano; \tedio Ambiente. de Poblacion de Fconomia. de alud
Pública ) de Amen1.:a del \.,orte. así como el ern111ano de I ltstona de la
Frontera \. orte los cuales perm11en el análtsts mult1d1sc1plinano e tnk~r.J dt;
las cuestiones fro111er11as.
1 a sede prnmpal está en l iJuana ) ha) oficinas regionales. con ,u,
respeLtl\ o, d1reLtort::.. 1.:n las principales ~,udadc, de la frontera \1e\lcali.
8 C.. Nogales. Son. Ciudad Juáre,. Chih .. Piedras Negra . Coah ..
\fonterre). l . ~ue\O Laredo) \1atamoros, Tamps rn el n:nglón de
docencia imparte maestnas en Dco;arrollo Regional. f conomía \plicada.
Admm1stración Integral del \tedio \mbicnte ) I stud10s de Poblac,on. a~i
como el Doctorado en Ciencias ocia le
Apertura hacia el C'itudio de las frontera1, en l brroamérica

Con el objeto de tener una \1s1ón ma'.'I amplia de los fenómeno, de la
frontera. la L'ni,crs1dad Autónoma de BaJa California tu,o la miciati,.1 de
organ11ar un "Congreso Internacional sobre I rontcnh en lbern,unérica· \ \ er
) Ho;" FI e, ento se t.fcctuó en rijuana 1,;n 1989. ~ a el ,11,;ud1ewn numere ,o,
espec1altstas de casi toda América l at1n,1. de r stados l 'nidn, ) dt: algun ,,
pa,ses europ1.:os Dado el l!\Íto obtenido en el congrv,(1 ,e acordn crear un
organismo que le diera continuidad a la, tare·b dl 1n.tlh '.'&gt; de.. la, ~ c,1 e,
fronten,as. con el m1c;mo sentido intcrd1sc1pli11ano del congre,o Fn la
sesión final de c:,te e sentaron las ba i:, para l.1 c.on,111uc1nn de la
Asociación Iberoamericana de [ studios sobre I rontt·ra&lt;.. que agrup,1 a
académicos de Argenti 11 a. Boll\ ,a. Bra,11. Canad 1. Colombia. C0,ta Rica.
Chile. , Estados L1mdos. 1cuador. Gu,uemala. l laiti, 1londuras. \lé\lco.
1caragua. Paragua). Pc..ru ) \ c.ne,uda del e mtincnte amcric~no. \km tnia
l·ederal. Dmamarca. E,pafia. 1rancia) ~uec1,1 de l· uropa. Ello, son jun,1 "·
h1stonadore,, cconom1,tas. ;;eografo,. politólogo,. intcmac11111al1st,1s.
sociólogos. demógrafos antropólosms. humanistas , denns pr fes, ,nalc dL
las ciencias sociales. 1 a asoc1ac1on tiene su ,cde cn la-. llhtalacioncs d1..· la
Universidad Autónoma de Ha3a Cal, forma e1 r ij m1a 1 1Con,qo D,rec..t \ o
está formado por un presidente. que es el rector dt: dicha t 11m crs1dad ~ 1rcs
, 1ceprcsidentc electo, ~)r la \ ~amblea General. un &lt;.:'&gt;p.tnol. un
centroamericano ) un ,udamericano.
Entre la, act1\ 1dadc, que ha rcali7ado e,t,1 asoc1ac1ón dc,tarnn adend,
del congreso de l 13uana. los efectuados tn S,111 Jo,e. Co..ta R1c.a ( 1990): en
las ciudades frontcri7a, de \an ( mtóh1I. \, cnc,ucla ) Cú(lltJ. ( olnmh1a
( 1992), )- en Gua) aquil. Ecuador ( 1994) Tale, e\l!nto~ han generadn por el
orden de se1scient,1s ponenl:1Js qul ab rdan una amplia gama de.. 1op1c ,s
fronten,os.

667

�El Tecnológico de Monterrey
El sentido de empresa que caracteriza a un sector de Monterrey, Nuevo
León. creó una institución de educación superior que a la fecha tiene presencia
en un crecido número de ciudades del país y goza de un prestigio no sólo
nacional. sino también internacional.
En 1943 Eugenio Garza Sada y otros empresarios regiomontanos
fundaron el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Al
principio este impartió carreras de las áreas administrativas, de las ingenierías,
de las ciencias físico-matemáticas y de las ciencias agropecuarias, pero con el
transcurso del tiempo ha cubierto las demás áreas del conocimiento, pues
ofrece también carreras de derecho, economía, medicina, psicología, hotelería
~ turismo e inclusive algunas humanísticas, como lengua y literatura
modernas. Dado el prestigio que ha logrado, a sus aulas en Monterrey acuden
estudiantes no sólo de diversas regiones de México, sino también de varios
países de América Latina.15
El alto nivel académico de la institución le ha permitido trascender el
ámbito regiomontano. de tal manera que en la actualidad cuenta con 26
campus, 2 en Monterrey y los otros divididos en las rectorías siguientes:
Rectoría de la Zona Norte, campus: Ciudad Juárez. Chihuahua, La
Laguna. Saltillo. Tarnpico y Zacatecas. Rectoría de la Zona Centro, campus:
Hidalgo, lrapuato, León, Querétaro, San Luis Potosí y Toluca. Rectoría de la
Zona Sur. campus: Central de Veracruz, Ciudad de México, Chiapas, Estado
de México y Morelos. Rectoría de la Zona del Pacífico, campus: Ciudad
Obregón, Guaymás, Colima, Guadalajara, Mazatlán, Sinaloa y Sonora Norte.
En esos 26 campus hay una población escolar por el orden de 60 mil
estudiantes.

16

Ese fenómeno es digno de destacarlo. pues reviste características
peculiares. Como se sabe, tradicionalmente la ciudad de México ha sido el
foco central que ha hecho sentir su influencia en todo el país en los diversos
renglones, incluyendo el educativo. Esa es una tradición de siglos que arranca
de la época colonial. Por eso es notable que en el norte surja otro foco de
influencia, que cubre la mayor parte de la república. Esto indica que en el
norte de México se está consolidando una moderna y dinámica estructura, con

referencia
a al e,ounos dat os que son rep
.,
·
iuentes . ,de la Asoci ac,on
. , Nac1onal
.
resentat,vos.
Ed
de U .
. Nos basamos para ello en
u_cac,~n Superior, que considera co
n1vers1dades e Instituciones de
Caltforn1a; Sonora, Chihuahua, Coahui~o :antera n~rte a los estados de Baja
.
a, uevo Leon y Tamaulipas.
En primer término tenemos un
la e_nseñanza superior en el aís proceso general de desconcentración de
ma111festando en forma ev·d
.
1 ente. P · que en la frontera norte se viene
.
Hasta la década de los sesenta hab ,
c1Udad de ,México. En 1967 el 54 5% d 1t ~na m~rcada concentración en la
todo el pa1~, estaban inscritos en i1~stit ~ os estudiantes de nivel superior de
dos,
la Universidad N ac1onal
.
uc1ones
de la. capital .11 Bas1camente
, .
p 1· , .
Autónoma
d M,
en
o ,tec111co
Nacional (IPN) · Una buena partee d ex1co (UNAM) y el· 1nst,tuto
.
los
d"
20
estados de la República. Para 199/ esos estudiantes procedían de
.
o • sro se debió fundamentalment
ese porcentaje se redujo a sólo
hay de por medio entre los años e
e a que en las casi tres décadas
multiplicó y diversificó la oferta ~equde se r~?istraron esos dos porcentaJ·esqusee
manera q ue se a bat1ó
. sensiblemente Ie ucac1on
· en los estados de, tal
fl
. supe nor
Dentro de ese marco el d a al luenc1a de estudiantes a la capi;al
super·
'
esarro
. t'ituciones de ense~
e •
,
,or ha s,.do más acelerado
I f o de las ms
esta.' a part"ir de Ios años setentasenlasa rontera norte. ..As1. encontramos que
nanza
en
nacional, tanto en matrícula de lic'e . tasas de crec11rnento son superiores a 1
nc1atura, como de postgrado.
a

7;~eriº~

A nivel de licenciatura tenemo

~ tasa fue de 17. 1O. la nadonal de 1; j ~e;" :~;contera norte de

19 70 a 1980

3 ,~Od~ 4.50: la nac ion a1de 4. 00, y de ·1990 e 199~ a 1990 en la frome ra norte
· , a nacional de 2.50.
ª
en la frontera norte fue de
A nivel de postgrado la tasa de la f¡
14. 70, la nacional de 15 70 (, .
rontera norte de 1970 a 1980 ., d
1980
·
un1co caso en q ,
1ue e
a 1990 en la frontera norte fue de 6 ue esta_ es superior a aquella), de
1995 en la frontera norte fue de I O20 1 . 1 la nacional de 5.60, y de 1990
· , a nacional de 8.30. 19
a

º:

.
Si recordamos la pobre situac. ,
.
a1slad_o norte del país. expuesta al i?n ~d_ucat1va existente en el despoblado v
c~m?10 e~ la región, pues ahora ~:1:c1p10 de este trabajo, vemos un notabl~
s1gnificat1vos ·
ncuentra a la vanguardia en reng1ones

perspectivas de superación.

Instituciones públicas y pnva
. das
El panorama en las últimas décadas
A fin de tener una idea general del comportamiento que ha tenido la
educación superior en la frontera norte en los últimos decenios, haremos
668

- Es conveniente contrastar el
. .
ensenanza superior con el d l
perfil de las instituciones públicas
e as privadas. para perc1.b.ir sus respectivas
de
669

�características con mayor claridad. Centraremos la atención en el aspecto
financiero, que es uno de los que marcan sus diferencias.
Podemos considerar que una especie de presupuesto tipo de las
universidades de los estados, se compone por el subsidio del gobierno federal
que es aproximadamente el cuarenta por ciento, el subsidio de sus respectivos
gobiernos estatales que es más del cincuenta por ciento y el resto de ingresos
propios.20 Estos consisten en las cuotas de inscripción de los estudiantes, que
son muy reducidas, casi simbólicas; sorteos, que generan fondos de cierta
consideración y venta de servicios de productividad variable.
Las instituciones particulares cubren los gastos de operación con las
colegiaturas de los estudiantes. que por lo general pertenecen a las clases
medias o de altos recursos económicos. Regularmente tienen un Patronato que
gestiona fondos, a base de donaciones o mediante organización de eventos
especiales. Esos fondos se apl ican a la construcción de edificios y en
ocasiones a complementar los gastos de operación.
Los anteriores esquemas nos permiten un mayor acercamiento a los dos
tipos de instituciones educativas, ahora mediante la observación de algunos de
sus problemas.
Las instituciones públicas están sujetas fundamentalmente a las
políticas educativas de los regímenes presidenciales en turno. Estas en
ocasiones introducen cambios que generan problemas al implementarlos. Por
ejemplo, en el periodo del presidente Miguel de la Madrid (1982-1988). ante
las difíciles condiciones económicas del país. se determinó reducir el gasto
destinado a la educación superior. De un porcentaje de 0.74 del producto del
21
ingreso bruto, PlB. disminuyó a 0.51 % • Esto se acompañó de un
racionamiento de las inscripciones de alumnos de primer ingreso. Los
regímenes de los presidentes Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo, actualmente en funciones. han seguido en general la misma línea.
La acumulación de los aspirantes rechazados se constituyó en un difícil
problema para las autoridades universitarias. La fuerte presión social de los
afectados se manifestó en las diferentes regiones del país. incluida la frontera
norte. por lo que ha habido controversias sobre esa cuestión.
Por otra parte, esas circunstancias motivaron el surgimiento de un
crecido número de instituciones privadas de educación superior. que
recibieron a quienes no encontraron cabida en las instituciones públicas. Así.
para 1988 llegó a 17.5% de la matrícula que a nivel nacional captaron las
instituciones privadas. Para 1994 subió a 21 %-22 Recientemente el actual
régimen presidencial ha tomado medidas encaminadas a hacer más accesible

670

el
ingreso a las institucio nes publicas,
, •
todavía.
cuyos resultados no se pueden precisar
.
En
,
d
·, la frontera norte el "e
'' nomeno
de l c · ·
e ucac1O,,1 p_ública presenta diversos as e
rec,_m,ento del sector privado de
sec~o: publico para satisfacer la de~a~~:- ~ ,ene a :er un útil auxiliar del
s?c,e ad. Sobre todo tratándose de . . . e ensenanza superior de la
~mentado, como el ínstituto Tecnol~;~~~uc1o~es con _un prestigio bien
T ont~rrey y los planteles que tiene la Uy. e .Estudios Superiores de
. or:eº~- Coahuila y en Tijuana Ba'
?1ver~1dad Iberoamericana en
mst1t~c1ones con un nivel mu ba·~
? Cal1forn1a. Pero han proliferado
defi~ientes. l~clusive, para ca~1a/a1'u:~ ,nfr;estruc~ura Y_ personal académico
en solo tres anos, siendo que la duració os o recen l1cenc1aturas que se cursan
poca seriedad de tales instituciones I n norm~ I ~s de cuatro a cinco años La
se ia constituido en un problema sociai'.
.
.
•Los
. dos cuadros que 111clu1mos
no
•
conocim,ent~ de las características actuales ds Ipermiten_, profundizar en el
uno de los seis estados de la frontera norte. e a educac,on superior, en cada
El cuadro I se refiere a la obl . ,
.
puede
advertirse
damos
los
d
t
p
ac1on
de
licenciatura.
en 1996· Corno
d ¡
a os totales de 1
·,
e ~s estados y los particulares de las inst/ r~g1on, los globales de cada uno
cons,de~ai~os más representativas.
uct0nes de cada uno de ellos que
Similares características tiene
escolar de postrado.
el cuadro 2, relativo a la población
Podemos adverfir que la mayor poblaci ,
.
postrad~ se concentra en los estados del non, tanto de l,~enciatura como de
Ta~aultpas, especialmente en el seg d ~reste, Coahutla, Nuevo León \&lt;
ent,d~d con más recursos econó . un o, o que se explica porque es 1~
cambio los estados del noroeste mS1cos y con _mayor tradición educativa E11
, b·
, onora y B e ¡-~ .
·
mas. aJos, reflejo de que sus inst't . ªJª a , om,a. presentan índices
relativamente recie11tes.
, uc,ones de educación supenor
. son
Desde otro ángulo, siguiendo la
.
~orte _en su conjunto las áreas de !s:e~~enc,a~ nacionales, en la frontera
ice~ci_atura_ y de postrado son, en rim u ,o~ ,~as solicit_adas, a nivel de
ª ?m1111strat1vas y en segundo las . p. _er term1110, las ciencias socia les \
diversos órdenes ya
1· , . mgen1enas y tecnologías. Después s·
, sea ,cenc1atura o postrado, Ias demas
, areas
,
iguen en'
de estudios_!.

Cuadro 1

671

�Fuente: Méx1 o. A ociación a ional de Uni er idad . 1997.

nuari l 996

olar d licenciatura eo lo e tado d la Front ra norte

Población

19 6
p bl
0

··

Cuadro 2

acton e colar de po t gra d o en lo e tado de la front ra nort 1996

r•

nia

orne t )*

arro

81
379
2,199
248
76
\ .183
2 298

2. 80

del E tado de

nora

13 896
7,475

544
1, 39

-16 1 3

31

2,433
20.239
1.038

10-l !
-l6

2,163
32

67\
1 , 161

19

46,173
\.344
16,264
84
l 9.392
279,360

"In titu ión Pri,·ada

*In titución Privada
Fuente:

é ·ico • A o .1ª ion
..

acional de

1

673

672

niver idade ·. 1997.

nuario 1996

�Frontera norte frontera ur

Otra forma de obtener un perfil más claro de la educación superior en la
frontera norte es si la confrontamo en algunos a pectas significati o con \a
de la frontera sur .
a A ociación aciana\ de Universidades e 1n titucione de Educación
uperior entiende por frontera sur \os e tados de hiapas, Taba co,
Campeche y Quintana Roo, limítrofe con Guatemala los tre primero y con
Belice e\ cuarto.

_A fin de comparar la población e
relat1 o ala uní er idade públicas de colar hemo elaborado un cuadro
confrontar con lo cuadro 1 2
frontera ur, que lo podemo
las universidades públicas de yl fr, que contienen los datos corre pendientes a
a antera norte.

!ª

Población escolar de la

Durante la época colonial
el iglo XIX e crearon en la región
in tituciones que impartían estudios uperiores. Alguna de ellas on
antecedente de la universidade públicas fundada en e! presente iglo.
1678 se estableció en Chiapa el Seminario de Nuestra eñora de la
Concepción y en 1715 !o je u itas fundaron en Campeche, el Colegio de an
·n

Jo

de las uni er idade pública de la fi
lo_s treintas y lo cincuentas: la ;o~ter; norte surgió entre las décadas de
decadas de lo cincuentas y I
e a rentera sur lo hicieron entre la
os noventa .

é .l4

En 1826 e creó la niversidad Literaria aciana\ y Pontificia de
Chiapas, que impartía derecho canónico tilo ofía
latín. Al entrar en
decadencia e transformó en 1872, en lnstituto Literario y ientítico del
E tado d Chiapa .2' Orientados por las ideas liberale se fundaron , en
ampeche, el Liceo arn lelita. en \ 854, en la iudad del Carn \ en y el
ln tituto Campechano, en 1860, en la ciudad de amp che. Taba co contó
con e\ In, tituto Juárez. reado en Villa Hermosa, el año de 1879. iguiendo
el patrón de la época, esta in titucion s ofrecían conocimiento literarios y
profesionale . como derecho y rnedicina.26
Cierto olvido del ureste d \ paí , por parte del gobi rno central moti ó
qu en e\ campo de la educación superior se in tituy ra el concepto de
univer idad pública má tardíamente que en \a frontera norte .
En 1958 el tn ·tihlto Juárez se con irtió en \a Uni er idad Juárez
Autónoma de Tabasco: en 1965 el In tituto Campechano e transformó en la
ni ersidad utónoma de Campeche y en \ 967 el Liceo Carmelita se
con irtió en la Univ r idad Autónoma del. Carmenn in ningún antec dente
directo e creó en 1975 la Uni er idad Autónoma de Chiapa , asimismo, en

1 "STIT CION

Cuadro 3
niver idades· P'bl"
u icas de la Frontera Sur
1996
LICENCIATURA
POSTGRADO TOTAL

Universidad Autónoma de
Chiaoas
Universidad Juárez Autónoma
de Tabasco
Universidad Autónoma de
Camoeche
Universidad Autónoma del

Carmen

9,434

485

9,919

16,909

316

17,225

3,131

201

3,332

1,699

103

1,802

Universidad de Quintana Roo
81
Fuente·. Mé:··
, . l ac1onal de UnJ\Cr idade~4 1997 An~u--:-::-:-1------=ª:..:1..:J
o
x1co. soc1ac1011
?
ano 1996

, Yerno que en la frontera norte una uni
.
mas d 50 000 estudiante . cuatro . d \.ers1dad pública tuvo en 1996
cambio, en el ur la más gr~nde no
e 12s°OOO y una má de 10000. En
menos de 1 000.
ego ª 000 estudiante hay una con

;t .

Para tener una idea má completa obre e te
que en 1995, año del conteo intercensal la
~~pecto ha que men ionar
de la frontera norte fue de 15 2-l2 4~ O pob!ac1on ~otal de lo sei estado
9
285 ,253 e tu
• ieron
·
.in crito en 1·11st1·1uc·-' habitante
.
d
.- oe e o habitante
.
el I . g7¡0.1.
Jo
.
iones
e
Ed
·
·
.
/O
. Ese mismo ai'ío la obl
.,
ucac1on sup nor to es ·
frontm Uf fu de 679 607 :,bi,:~;~;)ltotal _d~ lo cuatro estado de
estuv ieron in critos en in titu .
d
- (Mex1co. De tale habitante
0.764% 32·
c10nes e en enanza uperior 51 238 . dec,r.
.,

¡;

Puede advertir e qu en
.,
acceso ala educación
. prop rc!on fue considerabl mente má alto el
superior en la fronter
caus~ que pueden e. plicar e o e , ·
. a norte. que en la ur . ntn: la
y sociales de amba fronteras.
an la diferente condicion económica

1991, la ni ver idad de Quintana Roo?
tab\ecemos una comparación cronológica \'emo que-de acuerdo a
los dato proporcionados en la primera parte de e te trabajo- la casi totalidad
1

674

t:

En la frontera norte dada
.
la importancia y el peso.de la
_ecmda_~ con_lo Estados Unidos destacan
us características marcadame t rc1abnzac~~n e mdu trialización .JJ A imismo
ne ur ana · .
675

�En cambio en la frontera sur, con excepción de algunos focos de
desarrollo. hay una numerosa ~oblación rural, dedicada a actividades
primarias de escaso rendimiento. 5 Un amplio sector lo integran indígenas
semiasimilados a la cultura dominante, con un crecido número de ellos
marginados y en condiciones de pobreza extrema.36 El ejemplo más evidente
lo constituye Chiapas, en donde esos problemas han hecho crisis.
Educación superior y sociedad fronteriza

Para concluir este trabajo es comeniente hacer una breve reílexión
sobre el papel que han desempeñado las instituciones de educación superior
en el desarrollo general de la frontera norte.
La cuestión puede ser abordada desde múltiples angules, aquí lo
haremos Únicamente desde algunos que nos parecen de especial interés.
La sola elevación del grado de cultura de quienes han recibido y reciben
la enseñanza superior, es una contribución importante, considerada en sí
misma. Pero las instituciones educativas, tanto públicas como privadas.
tienen además objetivos referidos a la sociedad en general. Aspiran a
orientar promover su desarrollo. Para esto debe haber congruencia entre las
carreras 1que imparten y las características y necesidades de la región.

En ese sentido podemos considerar que en la frontera norte,
exceptuando algunas carreras que no han funcionado. en términos generales
ha habido congruencia. Desde hace varias décadas se ha venido formando un
amplio abanico de carreras profesionales, acordes con los requerimientos de
la frontera considerada en su conjunto y de las subregiones que la integran.
Así encontramos carreras que preparan profesionales para prestar la gran
variedad de servicios derivada de la terciariz.ación característica de la
frontera. Servicios en las áreas de comercio, salud, educación. turismo,
información. transporte. gobierno, etcétera. Eso en la que ve a la frontera en
general y paralelamente hay carreras vinculadas a actividades que se dan en
subregiones específicas: industila, minería, electricidad, o bien, agricultura.
ganadería y pesca." Podemos considerar que cada vez en mayor media los
profesionales que promueven ese desarrollo económico y social de la
frontera norte, se forman en la propia región. Esto a diferencia de cuando la
casi totalidad de los profesionales procedía del interior del país.
La falta de instituciones de educación superior en la frontera. obligaba a
salir de sus lugares de residencia a quienes decidían cursar una carrera

profesional. Esto se limitaba a los que disponían de recursos económicos,
pues era inaccesible a los integrantes de los sectores populares y medios. Por
676

otra
el pe rigro de desarrai,
s 1• parte. había
•
c~u1:;dad~~!:;~~0Ur e!·demplo, a la capitar~·er;a~uea ~:a:arelc_uencia quie11es
¡
.
"' os, no regre b
'
'\Jara, o a algun
a r'.'"rgmación de la mujer de· lasa a_n._Otro grave problema consistía e~
trad1c1on
superior. De acuerdo a la
1 .. familiar mev·
.,1cana era muyensenanza
d'f' ·1
as
:'lieran a estudiar .a otra ciud;t~ que los padres pennitieran que
cosa e ombres. Eso frustró a varias . ac~r una carrera profesional era
ahora que ya hay oportunidad de estud_generac1ones de mujeres. En cambio
apr?vechado ampliamente. Cada
iar en _sus lugares de residencia la ha.
muJer
e
1
1
vez
es mas
e 1 . n _as au as universitarias. De 295
624 numcrnsa la presencia· de lan
r," as mstnuc,ones de educación supe . d estud1an1es inscritos en 1996
ueron mu)tes. Es decir, el 44. 776 rtor e _toda 1~ frontera norte, 132 340
postgrado: íambién cada vez
por ciento, incluidos licenc,·atu
1
·
.
es mayor e 1
•
ra )
en ~s. universidades en la do
.
e~pac10 que ocupan las mu ·
admm1strati'. os.
cenc1a. en la mvestigación y en Ios cargos
Jeres

hrt

En otro sentido el estud·10 d
.
humanísticas
.
. 1.mas
. . ' le h~ perm1to
ale las ·ciencias
. . . sociales "J las d'1sc1p
con?c1m1ento más claro y profund d un_1ve:s1tano fronter izo lograr

podido percibir mejor .los valore.°d: SI m,~mo y de su entorno social ~:
identidad
nacional . Con esas bases ensus
d
u ra1ces
I culturales y elan.tiicarse. su
a ecu.ad_amente el contacto directo ~on n Pano de madurez, ha asimilado
const1tu1do una ampliación de st1 11onzonte.
. la cultura norteamericana · lo que ha
de 1Esperamos
• • que es1e acercamiento históric
.
a ed~ucac1on superior en la fronte
o contribuya al conocimiento
esempena y segu1ra
• , desempeñando .ra norte de M ex1co,
· ·
región que
d
general del país ·
un papel relevante en el contexto

Notas Bibliográficas
¡M .
artmez 1951: 10-11
J Muriá et. A1 1980:230
Mendirichaga ¡ 98S: 110
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: Piñera y León 1994:61
Rangel 1983: 13
: Pi~e~a y León 1994: 61-62
9 Mex,co. Asociación Nacio,1 1 d
.
.
Huacuja y Wold b
ª e Uni\.ers1dades
97·21-25
10
en erg 1976: 92-95
·
0 e 1a Garza et. Al 1982 :6 7-68
2

677

�11

De la Garza et. Al 1986:60
12 Reyes 1983: 7
13
Reyes 1983:8
14 Stavenhagen 1986: 12
15
Elizondo 1993: 66
16
Elizondo 1993: 19
n Patallán et. Al 1995:52
.
.
. 81
is México. Asociación Nacional de Universidades 97 .1
19 Mungaray et. Al 1997: 499
20 Mungaray et. Al 1997: 490
21 Mungaray el. Al 1997:493
22 Patallán et. Al 1995: 46-474
23 Patallán et. Al 95: 56-59
24 Solana et. Al 1981: 629
25 Solana et. Al 1981: 547
26
Castrejón 1979 : 278
27
Castrejon: 1979: 280
28
Patallán et. Al 1995: 1_8
E d' t' a Geografia e Infonnática 97: 4229 México. Instituto Nacional de sta is ic ,
. 1d U . e sidades 96· 114-463
JO México. Asociación ~aciona
Ee ;.1~. ra Geografia e informática 97: 46-

so

,1 México. Instituto Nacional de

sta is ic '

I~ México. Asociación Nacional de Universidades 96: 127-457
3~

34

Delgadillo 1994: 123
González 1981: 22

.

d E

d' t'ca Geografía e Informática 97:

,s México. lnstituto Nacional e sta is

t

DON JUAN DE OÑATE Vs. EL PEREGRINO INDIANO. LOS
PREPARATIVOS EN ZACATECAS DE LA EXPEDICIÓN A NUEVO
MÉXICO
Lic. José Enciso Contreras
Universidad Autónoma de Zacatecas
Este ensayo aborda un aspecto poco conocido de la historia del
adelantado Don Juan de Oñate y consecuentemente la de Zacarecas y Nuevo
México. Las investigaciones sobre el tema datan ya de varias décadas y han
logrado explicar fehacientemente el proceso de conquista y población de esta
parte del sur de los Estados Unidos.
Suele pensarse que los problemas de Don Juan y sus compañeros de
empresa comenzaron con la propia expedición, más lo cierto es que las
dificultades y trabajos soportados por el adelantado comenzaron,
curiosamente, en su tierra: la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas.
Poco se sabe aún de la juventud del último conquistador, pues su
proyección en el mundo colonial y metropolitano sobreviene apenas tras su
expedición a Nuevo México. Aquí intentaremos proporcionar una visión
general de la vida y actividades de Don Juan y su familia en aquellas minas
que se consolidaron como las más ricas de la Nueva España durante el siglo
XVI. También nos detendremos en un desconocido y conflictivo episodio
protagonizado contra Antonio de Saavedra Guzmán, corregidor de Zacatecas,
enmarcado en la preparación de la expedición a Nuevo México.

•

489-490
36
Fábregas 1992: 27
37
Pallán el. al. P. 52
·
· d 97· 121-440
38 México. Asociación Nacional de Univers1da es
.

l. Juan de Oñate en Zacatecas: hijo de tigre... pintito.
Sin duda alguna. el hijo de Cristóbal de Oñate más prestigiado y querido
en el ambiente zacatecano de la época lo fue nuestro adelantado. Ya sabemos
que su padre había sido conquistador de la Nueva Galicia y que un grupo
importante de conquistadores se nucleaba moral y políticamente en torno a su
figura.
Vale la pena detenernos un poco en la personalidad de este vasco para
entender el proceso de descubrimiento metalúrgico y la creación de la
primera comunidad minera de Zacatecas de la que formó parte el adelantado.
Alrededor de 1545 se descubrieron bajo su patrocinio la mina de oro de
Xaltepec, las de Cul iacán. Etzatlán, Guachinango y la Purificaci ón. Como
resultado de los procesos de prospección por él impulsados se dio el
descubrimiento de las ricas minas de los Zacatecas en l 546.

678

679

�Cristóbal era ante todo un prestigioso conquistador, pues se había
inteorado desde 1529 a la conquista de la Nueva Galicia baj? el mando de
Nuñºo de Guzmán. actuando como capitán de jinetes. BaJo su bandera
combatieron hombres con los que de alguna man~ra s~~tuvo una peculiar
relación tras las fases de conquista y la posterior pac1ficacion.
Si bien su ascendencia ya anunciaba hidalguía, parece que su~o _g~nar en
los hechos su preponderancia. Se le ha descrito diciendo que al _m1c1arse la
• d.1c1on
· · de Nuño contaba apenas con 24 años. Parece. haber
expe
, ddispuesto
··
sde
regulares recursos pues organizó por su cuenta una cap1ta111a e Jmet_es. u
fama llega hasta nuestros días corno buen go~emante en la Nueva Galic~a en
la que se desempeñó varias veces como teniente de gobernador a partir de
1536.
La persona de Oñate logró representar políticamente a los
conquistadores de la Nueva Galicia quien~s veían en é~ un v:_nerable modelo
de sus aspiraciones. Finalizada la conquista y la pacdicacion _d~ la ~ueva
Galicia, el destino de los integrantes de aquel grupo exped1c1011~no f~1e
diverso, pero por regla generaL factor común ª.todos ellos era la ~1tuac1on
social de relativo privilegio, aunque hubo excepciones bastante notorias.
Además puede afinnarse que entre aqu~llos vet~~anos, anti~uos
correligionarios de Cristóbal, surgió una sólida relac10~1 de caracter
económico y político, muchos de ellos se asociar~n- y compartieron em_p_resas,
se repartieron cargos de justicia, haci~n¿a y_ rnum~ipales en mucho~ s1t1os d~
la Nueva Galicia. Desde un princ1p10, mrned1atamente des~u:s de los
acontecimientos del Mixtón, el prestigio de Cristóbal se c~nsolido al grado
que sus antiguos subordinados llegara,~ a considerarlo casi como su pa.dre._
Alonso Castañeda, Antonio de Samaniego, Alonso de Roas, Juan Duran )
AIon so López, justicia y regimiento de la ciuda_d de Compostela, se_ refieren a
Cristóbal en estos términos en una carta enviada al Rey en noviembre de
1549:

.. Cristóbal de Oñate es uno de los mejores capitanes de las :ndias.
y en todo leal y deseoso del serv'.ci~ de vi_,estra__majestad.. .u~1 en I~
tocante a la conquista de esta provincia, pacijicac1011 y reduc11111ento L~e
ella, como en /as grandes expensas que hizo para el socorro del Peru:
fue nuestro capitán desde el principio de la g~1erra Y por su gr_an
bondad, méritos y ejemplo en servir a ,•uestra ma;estad, hem~)sle tenido
v fe tenemos por padre, y como tal de él hemos recibido y r~c1b11110s_ mu;
·buenas obras; y wntas que con verdad podemos deczr que el ha
sustentado y ganado a Galicia, pues con su sangre, deudos y hacienda
lo ha conserrado y sustentado, gastando con largueza todo que ha
tenido; por fo cual suplicarnos a vuestra majestad sea servido, como

'.º

680

otras veces y los demás pueblos de este reino, teniendo respecto a lo que
hemos dicho. que es la menor parte de lo que cabe en él. que vuestra
majestad le nombre por capitán general y gobernador de todo este reino
y le haga cabezajunlamente con el audiencia: pues será dar fuerzas a lo
espiritual y temporal y que los indios de las sementeras rengan freno y
se sujeten al dominio de vuestra majestad por la manera y gran opinión
que con ellos tiene. "1
Cristóbal murió en su hacienda de Pánuco en 15 702 y su prestigio se
prolongó hasta después de su muerte alcanzando a la familia, pues sus viejos
subordinados que le sobrevivieron lo recordaban con admiración y lealtad y
honraban a sus descendientes, como fue el caso particular de don Juan de
Oñate.
La biografía de Juan de Oñate, al igual que la de su familia entera ha
sido objeto de varias investigaciones, las cuales han obtenido conclusiones
diversas. Hoy sabemos que nació en el real de Pánuco, en la jurisdicción de la
alcaldía mayor de minas de Zacatecas entre 1552 y 1554.3
¿Cómo era el real de Pánuco en el siglo XVI? Se encontraba alrededor
de quince kilómetros al norte de Zacatecas. y en aquella época uno y otro
reales de minas formaban una sola jurisdicción conocida como la alcaldía
mayor de minas de los Zacatecas y más tarde como el corregimiento de la
ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas.
La importancia de Pánuco en relación con Zacatecas fue muv relativa,
pues debió ser el sitio de ubicación de pocas pero importantes ha~iendas de
minas, como las de las familias Oñate, !barra y Zaldívar. ·'El real de Pánuco
en lo que atañe ala venta de vino, y por el número de comerciantes que all í
actuaban no representaba en esos arios un asentam iento con un mercado
significativo, si se le compara con la dinámica poblacional y mercanti l de
Zacatecas ( ...) como ya se apuntó, el real de Pánuco y las minas de Zacatecas
constituían una sola unidad política y se integraban en el mismo distrito
judicial y administrativo bajo el corregimiento de Zacatecas. Su actividad
económica y mercantil, por lo tanto, se presume íntimamente ligada a la sede
del corregimiento durante todo el siglo XVI." 4
EL bullicioso real de minas de Pánuco tenía una plaza, una iglesia. las
suntuosas residencias de los Oñate y los Ibarra, y las barracas de
trabajadores.5
Es bastante probable que, salvo algunas estancias prolongadas en la
ciudad de México, Juan pasara buena parte de la infancia en su ciudad natal.
bajo la mirada complaciente y mimadora de los viejos compañeros de armas
681

�tenemos
. .
- en cuenta las d uras cond1c1ones
d d
.
esos anos la minería del norte de Nueva G 1· ~ i~pres1ón que atravesaba por
a 1c1a.

de su padre.
Marc Simmons nos brinda una imagen de Juan de Oñate en su juventud.
dando por sentado que su padre hacía constantes desplazamientos entre las
6

ciudades de México y Zacatecas:
"Por lo tanto Juan de Oñate creció familiarizado con el brillo y la
relativa sofisticación de la vida urbana en la capital virreinal y con el
contrastante modo de vida. en toda su crudeza y monotonía, que se
encontraba entre los rudos mineros en la frontera de Zacatecas. En la ciudad
de México dominó los refinamientos sociales y también, suponemos,
adquirió la acendrada educación que se reflejaría más tarde en sus escritos.
Pero la parte más importante de su formación durante su niñez ocurrió en su
7

...

~a vida de Don Juan en Zacat
.,
la oligarquía minera de la ,
ecas transcurno en el mismo amb·
d
t b' •
epoca goz d d
1ente e
am ien sufriendo las continua ... an o e la bonanza argentífera
estado sujeta. Más aún. se inv~,:~~~s a las que esta industria siempr~el~~
~espl?adas por aquel la elite empeñad:n las lucha~ políticas y económicas
zotar a de ayuntamiento; en ese sentido ~n _c~~wert1r Zacatccas en ciudad y
acatecas. el 27 de marzo de 1582 . mg10 al Rey una carta fechada e
caormd o sus !parientes Cristóbal y Vicen~/~entzo cldo_n otros mineros zacatecano~1
e en e maestre de campo en su exped· .a, ivar -el que se converrma
. , más.
tB a1~u-~los. Antonio de Salas y Cristóbal ic1on ~ N~evo México-. Baltasar de
pet1c1on. además de la de instalar una Cads: ¿rg~ello, en la que formulaban tal
.
e oneda, entre otras cosas_ 12

lugar de nacimiento: la residencia de Pánuco.''
Habiendo pertenecido a

Otro de los más destacables elementos en la formación del adelantado es
que junto con sus hermanos y demás parientes, los Zaldívar, estuvieron
inmersos durante sus años mozos en la actividad extractiva argentifera y en el
lenguaje de la minería.
Vicente de Zaldívar y Oñate. que llegó a ser teniente de capitán general
de la Nueva Galicia y su primo Juan de Oñate, decidieron reclamar
afanosamente por la vía juridica las haciendas que había dejado en Zacatecas
Juan de Tolosa y que, por la minoría de edad de sus hijos Leonor e Isabel
Tolosa Moctezuma y don Juan Cortés. permanecían bajo algún título legal en
manos de un Alonso de Mesa.8 Juan de Oñate, junto con sus hermanos
Alonso, Fernando y Cristóbal se hicieron finalmente cargo de las minas de su
propia familia y de las que dejara al morir el suegro del9 primero, Juan de
Tolosa. pues Juan casó con su hija y heredera doña lsabel.
Los beneficios de sus inversiones mineras eran ciertamente relevantes,
pues las haciendas de la familia Oñate por sí, presentaron para diezmar en la
caja real de Zacatecas. t:rn sólo en el transcurso de los años de 1565, 1570,
1579. 1583 y 1587, la cantidad de 7,563 marcos de plata y pagaron como
impuesto 748 marcos. Las minas de la familia Tolosa, a su vez. presentaron
en el mismo periodo 5.300 marcos de plata para su diezmo, pagando un total
de 524 marcos de plata en impuestos.

10

Es de suponerse que de esta intensa actividad empresarial. aunada a
otros ingresos familiares de los Oñate, resultaría la fortuna que más tarde
invertiría el adelantado en su empresa más allá del río Grande. Todavía en
1622, un censo de los indios administrados por el convento franciscano de
Zacatecas, señala la hacienda de Juan de Oñate como la que más indios
ocupaba para las labores de beneficio. un total de 85. cifra importante si
682

1

.

:~~ella qu~ se :mpeñara en la c~e~;•;::r;er;;~r~;ón cr;olla_de zacatecanos.
enc1on el titulo de ciudad para la e· ·¡· n amiento de Zacatecas, en la
a. ayunta miento
·
· · ·
ivi ir.adora de/ ,vorte,
"'
tn1c1almente
como re .d
Juan se inteoró
1

~;u::d, ocupo
natal. En la segunda eleccóón d;;,°' yl más tarde como alcalde de°su
el cargo de re id
.
p1tu ares de Zacatecas en el a,
ciudad en 1591.13

de de
la
g or, y mas tarde ocuparía la silla de. a 1calde 10

_Por otra parte, la personalidad d 1 ,
precisamente de las ,
.
e adelantado de uevo M. .
h b' d
.
mas apacibles de I N
ex1co no era
a ie1~ o nacido en sábanas de seda
a ueva Esparia, pues aun ue
heredo _de su padre Cróstóbal mucha; ;n el real_ de Pánuco para ser prec~o
zacatecano de la epoca
,
. e las, calidades
del conquistador nato,
dEl ambiente
·
1mpo
1
.
.e rec~a presencia. Don Juan había co n1a . a necesidad de forjar caractere~

:"~~a~uventud. reconstruyó la m;s;ón e:~::•doda los ch;ch;mecas desde su
~a ia escub1erto y fundado reales de . ec1 a en las m111as de Charcas \
ueva Espaiia. "Le gustaban las
'.rnnas en las regiones norteñas de 1;
esobedecía su estirpe
· conquistadora.'•1
muJeres
con furo r ), en eso tampoco
4
d
Podemos afirmar, Junto
·
con Brading acerca de J uan de 0 natc:
'~En los abiertos ámbitos de las f
.
Espana, los hijos criollos de lo ro_nteras septentrionales de la 'ueva

:~~t;_a_n el espír;tu marc;al y emp:en~:~::r~; s coloo;s y conqu;stadores
1c1on que se lanzó en 1598 a
.
us pa res. De este modo la
fue en~abezada por Juan de Oñate h~_onqu1s~ar y «pacificar» Nuevo México

;';'nquostador y m;nero de Zacatec;s 'Jº (nacodo en Amér;c,) de un destacado

ernán Cortés y una hija de Mocte¡u~~ya tuJer descendía de la unión entre
a. n aquel caso. las atrocidades que
683

�acompañaron la subyugación de los indios pueblo de Nuevo México
demostraron que los criollos de la Nueva España tenían vicios y virtudes muy
15
similares a los de sus antepasados europeos."
U. El pe regrino indiano

Mientras Juan de Oñate competia con otros aspirantes al título de
adelantado de Nuevo México, el primero de enero de l 594 la ciudad de
Zacatecas estrenaba su cuarto corregidor, don Antonio de Saavedra Guzmán,
quien hizo su debut en un periodo salpicado de conflictos oponiéndose, en
comparsa con los oficiales reales y demás regidores propietarios,a la elección
lb
de reg1'dores cadaneros.
Saavedra fue un personaje notable en el mundo novohispano, no tanto
por las picarescas peripecias que protagonizaría en Zacatecas como
corregidor, sino por su célebre obra literaria denominada El Peregrino
Indiano, r poema revelador de la complicada mentalidad de los criollos.
Había nacido a mediados del siglo XV I en la ciudad de México, proveniente
18
de una familia linajuda.
lll. El Peregrino Indiano y los zacatecanos: la dificil convivencia

Las relaciones entre el cabildo de Zacatecas y el corregidor Saavedra
parecen haber sido conflictivas desde el principio pues pronto entró en
disputas con los oficiales reales, el alguacil mayor y el depositario de la
ciudad. Ante estas primeras actitudes del justicia --continuadas durante todo
el año-, el 18 de noviembre de 1594, el regimiento escribió al Rey
expresándose en fom1a por demás hostil contra Saavedra, diciendo que la
ciudad se encontraba "afligida y apretada con el desabrido gobierno del
corregidor don Antonio de Saavedra, que ha obligado a este regimiento a
tomar la mano y suplicar a vuestra majestad la libre de la opresión y
cautiverio que padece... "

y _par~ el beneficio de ellos quita a los mineros los indios ue tiene
;salarrados en gran menoscabo de sus haciendas y de los rea/e~· quintos
e _vuerra.;7;1es:ad'. que cesan cesando el beneficio de los mineros por
qwtar es e. os md10s; y no acudiendo los vecinos a su usto au~1 ue
se_~,~ ~egoc1~s de maravedís, los maltrata pesadamente de %a/abra y ¿on
p, 1s1on, con o c~a! andan t~n desabridos que se van de esta ciudad , la
~esf~ebbla~, ten11endo su. Violencia, la cual resulta en menoscabo }del
tea a e, que con la copia de vecinos crece... " 21

. ~?mo_ consecuencia de estas amargas acusacíones el Conse·o de In .
exp1d10, atines de 1595 una real cédula dirigida al . ', .
. J
d1as
Monterrey, en la que le ordena:
m1sm1s1mo virrey conde de
. "os_informéis de lo que pasa acerca de lo contenido en la c .
siendo cierto. quitéis de allí al dicho Antonio de Sc.,a\·ed
' ta, y
d ,.
.
ra. y en su 1ugar
~o~ re1s otra persona de quien tengáis sati.sjacción. que remediará lo~
~nobs e mdcon,vementes que la dicha ciudad representa, y avisarme el/~
Con reve ac. de lo que hiciéredes. " 21

ª

.ª

Don ~ntonio, por su parte también salió muy bueno para escribir cartas
al rey queJandose de los funcionarios de hacienda locales:
"En estas minas tiene vuestra mc.u·estad d ,. ,,. . !
ad · · t.
¡ .
o., o1 1c,a es que
m1111 ~an 1a rea. ca~a y hacienda; entiendo que 110 hacen sus oficios
como e. en, dam,~ificandola en mucho porque el uno de ellos. que es el
factor,
. flene doscrentos mil pesos y más de hacie11da, que Ia trata v
con/1 ata por su persona y otros por él: y este trato es con los minero;
son l:s que deben siempre a vuestra fllCIJ"e!,rad de quintos y a::ogue ;.
sa .7.ue .se le!i _da por cuenta de vuestra majestad; r conforme a e'if~
pre;rere su hacienda a la de vuestra majestad. .. " :3 •
·

qu:

19

Las acusaciones de los regidores contra Saavedra no tienen nada de
20
excepcional en el panorama novoh ispano, pero todo parece indicar que el
corregidor era particularmente repelente y sangrón en su estilo y forma de
conducir su actuación en la ciudad. Continúan los regidores en su carta:
"Es el caso que el dicho corregidor, con la extraordinaria codicia
que tiene, trata y contrata públicamente, haciendo en estos tratos
demasías y violencias llevando ojo a ganar y no perder; y le es fácil con
la vara (de justicia) salirse con lo que quiere: sírvese de los indios
naturales sin pagarles sus jornales, compra metales para sus granjerías

684

Sin duda que. este f~_e el año estelar del Peregrino, quien durante su
; a101s:urso comenzo tambten a tener fricciones nada i~enos que con don Juan
e nate, como lo veremos adelante.
El Peregrino asistió -cómo no- a todas las sesiones del cabi ldo
~~ectuadas en tr_anscurso de 1595. En las elecciones del primero de enero
1_5??, ocasiono que los regidores impetraran defensivamente una real
p~~v1s1on dada por la Audiencia de Nueva Galicia, en la cual habían obtenido
: nt erecho ~· votar secret~mente, pasando de uno en uno a externar su opinión
en e el escr.1?ano del cabtl?o-que a la sazón ~ra Esteban de Vasiniana- quizá
~-revencion de re~resalias del corregidor. · 4 Sin embargo esa fue la última
ses1on en la que se vio a Saavedra, pues alrededor de abril de ese ?ño, o poco

:1

685

�, d
0 por su teniente. Nicolás
antes fue sustituido, sin ser separado aun e1 carg ,
'
,5
Rodríguez. ·
IV. El corregidor contra el adelantado

,
. .
1595 la autorización del virrey Luis de
Juan de Oñate habta recibido en
'. . , de Nuevo México al norte
.
.
.
\
enquista
y
la
colonizac1on
' d
Velasco para dmgir a c
b· vo tal concesión, en medio e un
de la Nueva Vizcaya. ~\ za~ateca
~e t~e entrecruzaron susceptibilidades y
tortuoso proceso de vano_s anos e; \
enero de 1596. Juan y sus
asiones
de
muchos
mteresa
os.
ara
.
de Caxco a\ norte de
P
.
b ya en las mmas
,
expedicionanos se encontra a
stancia que duraría l O meses.
eva
Vizcaya
en
una
e
¡·
Zacatecas, en 1a Nu
b. , . s de las autoridades metropo itanas y
. , de l t't
I u\o
abrumado por un sin fin de du
, itac1011e
• . 2&lt;&gt; pues a la consecuc1on
1
por varios obstáculos de carac'.e~ po it1coh, habían aspirado y competido
d d Nuevo Mex1co mue os
de adelanta o e
. d d no v otro lado del Atlántico.
férreamente ante las autonda es e u -

;¡°

. d E e· o varios eran los que aspiraban a
A más del intento de Anton'.o e dsp J\l, fe Cristóbal Marín en 1583.
M, · El pnmero e e os u
d
conquistar Nuevo exic?. .
~
1 da por el entonces alcalde mayor e
Al año siguiente. _otra solicitud ~s 01;u ad Vargas. Ninguno de ellos obtuvo
\a Puebla de los Angeles. Fr~nc1sco iaz e
respuesta favorable alguna. ·
d Pedro Ponce de León, rico vecino de
Hubo otros aspirantes de \a talla e .. d capitán general de la Nueva
Bai\én, Rodri~o de Río
Losa.. pr:~~;1t:r~e sería gobernador de la Nueva
Galicia. Francisco de Urdmo\a, qu_ien d N tra Señora de \as Nieves, Juan
Vizcaya y el rico vecino de las mmas e ues
Bautista de Lomas y Colmenares, entre otros.

?:

, ,.
íue sencillo pues en torno a él giraron \as
El asunto de Nuevo Mex1co no
I b. nte novohispano. De manera
.
.
, reclamos en e am ie
.
más encendidas pastones Y
. , n este sentido Juan Bautista
significativa destaca la pugna_que protago1~1zo ea un rico hacendado de las
• u1en a la sazon er
de Lomas y Co 1menares, q
z
tenido por muchos como
,,. d I t ·a\ Estado de acatecas y
. . d
1
regiones nortena~ e ac i.:
G r . Juan Bautista había sohctta o a a
el hombre más neo de la Nueva a ,c1al.
uista de Nuevo México en
't ilaciones para ª conq
·
corona concertar cap1 l
.
frustraron pese a que el mmero
\ 589 1592 y 1595, pero todos los intentos se
.
18
gastó, considerable parte de su fortuna en los preparativos.
. . • 1 ·cachón de Nieves, el virrey Luis de
Al negársele la autonzac'.on ad r~ d'-ola acérrimo enemigo de Lomas,
Velasco \\amó en 1594 a Francisco e r
do,ra pero fue aprehendido en la
con e\ fin de encomendarle la empresa po a d. la muerte de su esposa.
, .
do entre otras cosas e
. d
ciudad de Mex1co, acusa
, \ . fluencia revanchista de Bautista e
imputación en la que se advert1a a m
686

~7

Lomas. Juntos se vieron envueltos en una serie de hechos tan lamentables
como regocijantes, que muestran el grado de los enconos por el privilegio de
29
marchar hacia Nuevo México,
y que inclusive revelan la división de
opiniones tanto entre las autoridades de la Nueva España como de la Nueva
Galicia, donde Lomas se apoyaba en sus importantes yernos.
Con estos hechos como antecedente don Juan de Oiiate se consolidó
como el candidato seguro a encabezar la tan esperada expedición hacia
Nuevo México, pero Bautista de Lomas guardaba al parecer muchos
resentimientos aún. Las dos hijas de Lomas se habían desposado con sendos
oidores: una de ellas con el doctor Valde·rrama, de la Audiencia de México. y
su hija doña María de Colmenares, con el licenciado Nuño Nuñez de
Villavicencio, de la Audiencia de la Nueva Galicia. 30
Tal vez en pro de alguno de estos celosos aspirantes a la empresa.
quedados en el camino del favor del rey y los virreyes, Saavedra planteó
equivocadamente su relación con Juan de Oñate, lo que agravó su situación
en el ambiente de la oligarquía zacatecana que copaba el cabildo. Resulta
bastante probable que Bautista de Lomas aún estuviera resentido por sus
truncas aspiraciones sobre Nuevo México, y que su opinión sobre Juan de
Oñate no fuera del todo buena y si ya había sido capaz de acusar
infundadamente a Urdiñola de homicidio -acusación de la que finalmente fue
absuelto con posterioridad a 1598-, también se decidió conjuntamente con el
corregidor Saavedra a complicarle la existencia aun atareado Juan de Oñate.
Ya con ailterioridad, tras las elecciones capitulares en Zacatecas de
enero de 1596, se presentó en la Audiencia de Nueva Galicia. Felipe de
Escalante Castillo, vecino de Zacatecas, uno de los capitanes de Oiiate que lo
asistían en los arduos preparativos de la expedición, querellándose ante los
oidores en contra del Peregrino ) otras personas a él allegadas. entre las que
sobresalían Luis de Aranda Gumiel. alcalde ordinario de 1595. San Juan de
Fernández. alguacil, y Andrés López de Yarza. JI La querella trataba sobre
"... la herida que le dieron en la cabeza al dicho capitán, estando
en casa del dicho corregidor dándole un recaudo ele don Juan de
Oñate, su capúán general, y haberle hecho o/ros muchos molo.1
lratamiemos y querer matarle y darle garrote... "J!

Las intenciones políticas de Saavedra se adivinaban por la actitud del
propio Oñate, que respondió a la afrenta sufrida por su capitán, denunciando
ante los oidores que:
"... para impedirle la jornada (a Nuevo México) y por poner mal
nombre en su fidelidad )' crisliandad. el dicho corregidor hi:o una
cabeza de proceso. diciendo en ella que en su casa se hacían jumas,

687

�ligas y monipodios y que sería posible que de ello re!ultara algún
3
alzamiento,· y que sobre ello recibió cierra información. " J
En ese mismo lapso se presentó también ante los oidores otro vecino de
Zacatecas llamado Juan de Condomafeo, quien formuló a su vez una petición
en contra de Saavedra en la que lo denunciaba de "... haber vivido mal y
hecho muchos delitos y excesos, en dos años que ha que es corregidor de la
dicha ciudad y su partido... " 14 Entre otras acusaciones a don Antonio,
expuso:
.
"que debiendo ser buen cristiano. amigo de los sacerdotes y siervo
de Dios y de aquellos que predican su santo evangelio en los púlpitos y
lugares señalados en las iglesias, no lo hizo, antes deshonró y afrentó y
viwperó a un fray Gabriel Arias, predicador del convento de San
Francisco. habiendo acabado de predicar que es un gran siervo de
Dios. se levantó de la iglesia y lugar donde estaba asentado y entró
dentro del monasterio y mandó llamar al dicho fraile y le dijo que era
un bellaco desvergonzado y que había mentido en todo lo que había
dicho, y que por menos había hecho de dar de palos a otros, y que si
subía otra vez a predicar aquello que lo tomar_ía por la capilla y le
echaría del púlpi10 abajo y le daría cien palos. "JJ
Por si fuera poco, don Antonio fue encontrado culpable de ejercer con
entusiasmo el oficio de tahúr, pues puso en Zacatecas un:

"tablaje público de jugadores y dos mesas, dando naipes a precios
excesivos en su casa, jugando con todos mucha cantidad de dineros en
gran daiio de los vecinos, llamándolos y llevándolos por fuerza para que
36
le gas1asen los naipes y diesen baratos~.. ..
Otro de los escándalos de que fue encontrado responsable era que:
"viriendo en aquella ciudad un vecino de el/u llamado Francisco
Sá11che=. hombre honrado. viejo. /leno de canas, casado con una mujer
honrada: homhre de importancia para aquella república porque tenía
por oficio él y su mujer amasar pan para el susteJl/o de ella, le mandó le
diese pan fiado. sin pagarle; y sin cédula. con sólo la palabra de ww
11111/uto, porque no tuviese recaudo para pedirle nada, y habiéndole
dado mucha cantidad y yéndose/o a pedir, le cobró enemistad y le
deshonró y afrentó llamándole viejo bellaco. desvergonzado, que se lo
había de pagar y pelarle las barbas, y le hi:o por fuerza, dar carta de
pago de lo que 110 había recibido, y se le quedó con ello... ·''
Fue encontrado culpable de otras faltas como el condenar injustamente a
penas infamantes a un grupo de indios, así como en atribuirse funciones del
cabi ldo en lo tocante a la fiscalización de precios y de hacer mal uso del
688

dinero ~on el q~e la ci_udad contribuía a la fábrica de la catedral de
Guadal~Jara. Las 1mputac1ones que se le formularon en este caso fueron en
total treinta y dos.
_ .Resulta tambi~n. evidente que los preparativos para la expedición de
Onate a ~uevo Mex1co, contribuyeron notablemente a desgastar la función
gu,bernat~va de Saavedra, pues tanto las labores de avío como de
redutam1e~:º de soldados y colonos, propiciaron seguramente una gran
concentrac1?~ de perso_nas en el corregimiento, por encima de la ocasionada
por_los trad1c1ona_Jes e, importantes flujos migratorios, de los que ya de por sí
la cmdad era destmo. 8
J

. Ramón A: Gutiérrez nos proporciona una interesante descripción del
grupo que l~~go a Zac_atecas en espera de marchar hacia las recónditas tierras
del septentnon novoh1spano:

. "Los .~ombres que 111archaro11 a Nuevo 1'1éxico. jóvenes y solteros
en ~-u mayo, ta, formaban u~ bronco grupo. Poco se sabe de sus orígenes
socwles._de no se:· por la 111formación que se co11signa en las lisias de
enrola1111ento. Mas de la mitad de los hombres, 71 para ser exactos.
eran menare: de 30 a,fos. los demás no eran mucho mayores: 3.¡ tenían
de 3~ a 39 anos, 1-1 .1·e.hallaban entre los ../0 y los ./9. y /O era11 ma¡,ore.\
de 50. El. reciura. mas )oren tenía 15 anos y el más viejo 6Ó. De
proceden~•¡~ pare~1da a la de aquellos franciscanos que iban a sen·ir a
Nue_vo Mex1co, ma'i o menos la mitad de los soldados declararon haber
~ac,do en Es~a~a. principalmente en Andalucía y Extremadura. Otros
JO._ o algo as,. dieron la Nueva España como lugar de nacimiemo. 1. 1111
pt~~:ado de ellos eran 1e otros países, por ejemplo. Juan Griego. era
g, lego, , A11to11w , Rodriguez era portugués y Rodrigo Ve/111011 era
flamenco. ..Tambien se hallaban entre los miemhros de fa expedicio'n ,as
,
eJposas. ¡IIJOS, criados y esclavos de varios de los oficiales. ·· .1?
~urante la preparación de la expedición. los roces de los subordinados
de ~nate Y el temper_amental corregidor no se hicieron esperar, y así lo
atestiguaron las .repetidas cartas de la ciudad "y de otros i·ecinos mur
honrado~ Y rehg10sos de ella.,, quienes comunicaban al tribunal d·e
GuadalaJara que:

"entre el dicho corregidor y el dicho don Juan de OF,ate
gobernador Y, cattán general, y sus soldados, hay grandes difere11cias ;.
encuent:~s publicas, de que se podían seguir alborotos y escándalos. en
d~ serVIcLO de Dios nuestro seiior y de su majestad y daño de la dicha
ciudad Y_ vecinos de ella y reino: y para obviarlos y que no sucedan, y
que el dicho gobernador y capitán general sea despachado y aviado.
689

�para hacer su jornada a la conquista de la Nueva México, que su
majestad le ha hecho merced de encargarle con comodidud y buen avío
411
y el mejor que se le pueda dar.. , "

Resulta evidente el apoyo prestado a Oñate por sus paisanos de
Zacatecas en contra de Saavedra.
Si ya conocemos a nuestro corregidor y sus veleidades, a ello había que
agregar la peculiar entidad de quienes se embarcaban en una expedición de
tal envergadura, lo cual imprimía a la situación en Zacatecas durante los años
de la preparación del contingente. elementos de gran inestabilidad. El mismo
virrey se expresaría del contingente en términos poco halagüefios al decir que
el carácter de los 129 soldados que se enrolaron en el contingente, era
41
"pendenciero" en extremo.
Tanto el capitán Escalante. como el ciudadano Condomafeo solicitaron
en sus denuncias que uno de los oidores saliera hacia Zacatecas para iniciar
una averiguación de los hechos. exhibiendo las fianzas necesarias para tal fin.
Por ello. la Audiencia, apoyada en ambas peticiones y en las cartas de los
zacatecanos, determinaron el 18 de enero de 1596, enviar a la ciudad un
oidor. A estos hechos los togados agregaron el argumento de saber que
Saavedra. a más de los delitos que se le imputaban:
"... ha cobrado de la real caja cantidad de pesos de oro sin
pertenecer/e ni dehérsele: y ha cobrado las condenaciones de penas de
cámara y gastos de justicia sin tener libro. cuenta ni ra;;ón. nombrando
42
depositario el dicho Saavedra ... "

El oidor Francisco dl" Pareja, que partiría para Zacatecas estaba obligado
a instruir la causa sobre los hechos denunciados y en el mismo auto se hizo
hincapié en que, una vez iniciada, debían pasar los autos a la Audiencia para
resolver, en el entendido de que buscarían con ello dar a Juan de Oñate.
"... todo el faror y ayuda que sea necesario conforme a sus provisiones y
asiento::, que de su majestad tiene y de sus virreyes de esta Nueva Espaiia .. ··
./J

Sin haber medido previamente las consecuencias de la carta que el
regimiento había mandado al rey en 1594, sabemos con certeza que el
44
Peregrino se encontraba en Guadalajara en el mes de mayo,
metido en
problemas legales como resultado de la visita acordada por la Audiencia; los
mismos se prolongaron por el resto del año. extendiéndose incluso a la
Audiencia de México. donde seguramente se conoció de las indagaciones del
virrey a consecuencia de la carta de 1594.
690

Ante esta esperada oportunidad el cabild d 1 .
. .,
fuego y promover la causa en cont;a de su ~ .e a c1u?ad dec1d.10 atizar el
efecto celebrar una sesión el . t d
.v1eJo enemigo, queriendo a tal
Diego Pérez de Rivera mineros1e e ~ septiembre de 1596, para enviar a
seguir en México las ap~rentemenytevec111,o de Zacatecas, con la finalidad de
. .
mue ias causas y proc
· · ·d
Aud1enc1a en contra del todav'1a correg1'dor.
esos m1c1a os en la
Poco más tarde. el 13 de octubre de 1596 B .
frenar los afanes del cabi Ido dec. d.,
.
' autista de Lomas. queriendo
alcalde mayor de las minas d NI. io presionar al .adel~ntado iniciando ante el
e ieves unas avenguac
. " b
las haciendas de sacar plata de d J
B
IOnes. so re robos en
soldados de don Juan de 0- on uanb awista de Lomas, comelieron los
seguramente en su tránsito hacia~:t~ go evr.nador del Nuevo México ", ._;
ueva 1zcaya.
El teniente del corregidor de Zacateca N. ,
.
más bien funciones de apaga~
s. ,colas Rodnguez, cumpliendo
.
uegos. enterado de los
, ·
d
capitulares, se opuso a asistir a la sesión lo
. . _propos1.tos e los
entre él y el beligerante cabildo· ~6 • t, que_mot1vo mas .conflictos. ahora
justicias y regidores, entró a las 'casaess :~!~se ~ la renuen.c1a de Rodríguez.
para salirse con la suya nombra d
o· stor~ales rompiendo
la cerradura
'
n o a iego Perez para
. 1
M, .
con el pretexto de tramitar alla' la .
..
.
enviar o a ex1co.
. d'
conces1on a la ciudad u11
. .
111 10s para el desagiie de las
.
..
,
repart1m1ento de
esta ciudad'': .J7 especia!mente~1~~:\sio ~1~~¡~~~~ demas cosas que convienen a
Capitulares y justicias locales mostraron
. .
acciones del descendiente d 1
.
su gran resent1m1ento por las
e a rema Loba motivado
1
•
•
s por e notono
descontento de la población e ·pa ~ 1 1. .
para empeorar la de por sí se _nt? a, 11c1er?n cuanto estuvo a su alcance
.
n 1ca s1tuac1ón judicial d 1
.
corregidor. Los capitulares y
d
e controvertido
11
activismo. consistente en organiz:~~a ~e:~:
desarrollaron un verdadero
a la.s autoridades novohispanas con ese fi ct10;1 de fin~as para en:1ar cartas
cabildo por el siempre leal teniente Ro~º: iec 10 que¡ fue ?;nunc1ado en el
noviembre:
nguez, en a ses,on del cinco de

º~-

"habiendo tratado y con'er ·c1,
b d
ciudad
. I
.
.
'J' 1 o so re ar remedio u que en esta
, pm a guno:i \'ecmos de ella se tiene tr .
1
1
1
a voz. ele ciudad sus pretensiones. escriben :~~t~s c~;:~~:1:; ~~~
el! p I e.ce (. l.) y toman muchas firmas de muchm personas residente/en
a, a.1 cua es. o la mavor parle de 11
para quién son las carta~ .
, e as, no saben lo que firman 111
colore&lt;; a el/
. : 111 que fin las pretenden, poniendo algunos

f:; s:;~&lt;

experi~ncia .:~

i;,,vi~';

.ª

~;,cl;;;'~i: .ec;~r. las dichas firmas, como por
· · cor ws presentes que se traen p Jr
1
~eg~:'.:' ~i~t~ª;/;~:.nas co111r~ don A!1to11io de Saavedra, corregid;J,.
u a • que segun se dice se han escrito carlas a los
691

�jueces mayores. a voz de ciudad, no lo siendo, contra el dicho
corregidor: para remedio de lo cual y que se excuse de esto, las justicias
hacen causas diciendo hay juntas y monipodios, y quieren castigar
.

a lgunos vecinos...

funciones:
Cumpl_í la obligación que era forr;osa.
A m1 Rey y señor como es debido,
Con la.finalidad que fue posible,
Que hacer otro más era imposible.

., ./R

Alguna suerte de tregua fue lograda por el teniente Rodríguez en el
asunto del corregidor, porque las elecciones de enero de 1597 se celebraron
en el marco de una extraña paz, poco usual en este tipo de trámites en la
joven ciudad de Zacatecas.

.
Como una reminiscencia literaria d
mcomprensiva oligarquía .
d
e sus problemas con la mgrata e
, ·
• • .
rrnnera e Zacatecas, e¡ peregrino nos dejó estos
rrrcos
JU1c1os:

1

Fue el 21 de octubre de este último año cuando el regimiento recibió una
carta desde México en que se notificaba la designación de un nuevo
corregidor para Zacatecas: el capitán Fernando de Yaldés.
No pudo el cabildo disimular su regocijo al saber que el inefable
Saavedra. en definitiva, no sería más corregidor en la ciudad. Por ello, se hizo
hincapié en la sesión del mismo día en que, "como era la costumbre'', se le
recibiría en --Ja casa que para ello se toma, en que haya de vivir, y darle de
comer y cenar el día que viniere, y a su gente, teniendo atención a que vienen
desaviados.•·49 Sin más novedad, salvo que el recién llegado pidió vivir en las
propias casas del cabildo - petición que le fue concedida a cambio de que
tapara las goteras a su costa-, el quinto corregidor de Zacatecas fue recibido
el cinco de diciembre y asistió a las elecciones de enero de 1598 sin mayores
prob'1emas. 50
Por su cuenta. como era de esperarse, Valadés instruyó su juicio de
residencia en contra de su antecesor. lo cual contribuyó a empeorar la

Y, vi~to
·
· poniendo
. que
. el go bierno
iba
Como er~ justo en todo y conveniente
y la ;unsdicción real derendiend
Se e
,
J'
,;,: onvoco en mi daño cierta gente:
Fue..-.,ev,de.lance
en lance esto exte
.i
.
• n d'1e11ao
a/1endose de ayuda suficiente
De
suerte
que me fue quitado el w1go
. ':,i,
• i parecer que hay causa en mi descargo

º·

~pelaba,_ eso sí, al soberano, alguna
prommente, sm un mínimo de•io de
comprensión para hombre tan
:i
rencor:
Bien claro lo veréis, Rey soberano,
y cuando es desdichado el que se aleja
De vuestra poderosa y justa mano
Pues
,.
y llega tarde a_vos. cuando se que;a:

que llegue senor mtenro humano
A ~acer de invenciones falsa queja.
Sm que vuestra justicia poderosa
Muestre en la mía su mano rigurosa

situación de Saavedra.
V. Epílogo
Probablemente no volvió a saberse gran cosa en Zacatecas sobre
Antonio de Saavedra. pues después de los resonantes episodios por él
protagonizados en la ciudad, partió casi de inmediato a España,
aprovechando la oportunidad para redactar. balanceado por el oleaje en la
proa de su nao. su maratónico poema, en el que dedicó a su antíguo
corregimiento algunos pocos y memorables versos:

Allí está Zacatecas /a famosa
Que tanto ha de sus venas producido,
De allí, de la gran mano poderosa.
Sacro señor. Corregidor he sido.
No deja de aludir el celo con que pretendió haber asurnído sus

692

Que no es justo señor que lo padezca
111· Mi honor. mi calidad. y mi persona,

haya qwen se anime. ni se ofrezca
A rnformar falso a ruestra Real
V
h ¡¡
corona
, o se ~ ara quien más que yo merezca
Alfa. con~o !afama lo pregona,
Haberlo _mis pasados conquistado.
Descubierto regido y gobernado.
i .1

, . Entre tanta modestia también asomaba u
.
. . .
t1m1damente reclamada en contr d
n_ deJo de JUSt1c1a no recibida y
a e aquellos 111sensatos zacatecanos am igos
693

�del adelantado Juan de Oñate, tan carentes de sentido del humor:
Y si mis obras no han desmerecido
Será justo que lleva la medida.
En darme lo que wnto me es debido:
Se dé castigo a relación fingida:
Que sabe Dios, señor, si os he servido
mejor, que de quien fue tan ofendida
Mi honra, por pasiones conocidas,
Que de fuerza han de ser os referidas.

Notas Bibliográficas

1

Archivo General de Indias de Sevilla (en adelante citado por las siglas
AGI), Sección Guadalajara, Legajo número 5, Carra de la justkia Y
re{!imiento de la ciudad de Compostela al rey. Compostela 10 de noviembre
de 1549.
1 Peter Bakewell. Minería y sociedad en el México colonial, Zaca1ecas
( 1546-1700). México: Fondo de Cultura Económica, 19~4.' p. 25~ .
~ .
1
Iñaki Zumalde. Los Oñate en México y Nuevo Mex1co. Onat1. Espana.
/\y untamiento de Oñati - Ayuntamiento de Zacatecas, 1998. p.51.
.
~ José Enciso Contreras. "Mercado de vino, mercaderes y fraude de la sisa en
Zacatecas ( 1583. 1584)" en Estudios de historia novohispcma, Vol. 14.
México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1994. p. 14 y 15. .
5
Marc Simmons. The lait conquistador, Juan de Oñate and the selfling oj the
far southwesr.. Oklahoma: University ofOklahoma ~ress. 199_1. ~- 35.
ó Para una visión sobre la vida cultural en la capital del virreinato en esa
época. puede consultarse Agapito Rey. c_u/tur~ ~ costumbre:~ del siglo X1'1 en
la f'enínsulu Ibérica y en la Nueva Espana. Mex1co: MensaJe, 1944.
, Marc Simmons. op. cit., p. 35.
.
K AGI. Guadalajara 6, r 2, nº 15. Testimonio sobre las palabras profendas
por Vicente de Zaldívar el 16 de j~/io de 1577 en la:s cas~s re~les de
Zacatecas. Guadalajara, 14 de noviembre de 1577. El test1mon10. que
realmente se encuentra muy dañado por el tiempo, pero que muestra los
suficientes datos para su interpretación, refiere que a la sazón se encontraban
reunidos además de Alonso de Mesa, Rodrigo de Balcázar, vecino de
Guadalajara. Antonio de Salas, Diego Gutiérrez de Zarzoza, Juan Co~és, hijo
de Juan de Tolosa. Alonso de Mesa. el mozo. Diego de Monroy, Miguel de
L

694

Olagui, Pedro de Vergara, Juan Pérez Granciondo y Avendalio. alguacil )
Manuel Rodríguez.
9
José Ignacio DávilaGaribi. la sociedad zacarecana en los albores del
régimen colonial. México: Robredo, 1939, p. 46.
10
AGI. Contaduría 852, números 1. 2 y 3. Cuentas del pago de diezmos en la
caja rea! de Zacatecas. años de 1565, 1570.1579, l 583 y 1587.
11
Silvio Zavala. El servicio personal de los indios de la Nuem Espa,"ia.
1600-1635. T V, primera parte. México: El Colegio de México-El Colegio
Nacional, 1990. p. 627.
12
José Enciso Contreras. Epistolario de Zacatecas. 1549-1599. Zacatecas:
Ayuntamiento de Zacatecas, 1996. p. 247-250. Juntamente con estas
demandas de carácter político, la carta contiene un panorama general del
estado de la minería en Zacatecas durante esos años. Los mineros insistieron
principalmente en redir facilidades al Re1 para el pago de las deudas de
azogue que tenían la mayor parte de los mineros y en la posibi lidad de llevar
trabajadores indios a Zacatecas dada la escasez de mano de obra.
13
Archivo Histórico de Zacatecas (En adelante citado como AHEZ). Libro
segundo del gobierno del cabildo de esta muy noble r leal ciudad de ,Vuestra
Señora de los Zacateca.1·, desde el wio de mil y qui;ientos ¡· ochenta \' siete.
has/a el de mí/ seiscienlos v catorce. Fº 22. 22;_ 23, 23v '&gt; 39.
·
11
Emilio García-Merás. Pícaras Indias. f fisrorias de w;wr r erotismo de lo
conquiJta. Vol. Il. Madrid: Nuer Ediciones, !992. p. 158. ,
15

David Brading, A. Orbe Indiano. De la monarquía católica a la república
criolla, 1492-1867. México: Fondo de Cultura Económica. 1991. p. 331.
16
AHEZ, Libro segundo... f" 102. Se llamaba cadañeros a los regidores de los
cabildos indianos que eran electivos, cada primero de enero, por los por los
regidores salientes. Regidores propietarios eran aquel los que ocupaban un
asiento en el cabildo de manera permanente, ya por haberlo comprado o por
prerrogativa del rey acompañada a la designación en algún cargo real. En esa
época en Zacatecas. los oficiales reales, por el hecho de serlo, se convertían
en regidores permanentes por el tiempo que durara su desempeño.
17
El Peregrino Indiano fue impreso por primera vez en Madrid. por Pedro
Madrigal. en I 599; es representativo del género épico que los estudiosos
conocen como Cartesiano. por ser el primer marqué&lt;; del Valle de Antequera.
su principal protagonista. (fr. Antonio de Saavedra Guzmán .. El Pere¡;ri110
Indiano. Estudio introductorio y notas de José R.ubén Romero Galvú11.
México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1989, p. 20. Dorantes
de Carranza. por su parte. reconoce a Guzmán en los siguientes términos:
"... nuestro natural don Antonio Saavedra Guzmán bb1iero del conde de
Castelar, en el Peregrino. que así como lo es e11 lo historia lo ha sido en ser
el primero que ha arrojado algo de las grandezas de la conquista de ewe
695

�21

nuevo mundo, y así se le debe mucho y el todo por haber sido el primero que
ha sacado a la luz lo que estaba tan sepultado... " Cfr. Baltasar Dorantes de
Carranza,. Sumaria relación de las cosas de la Nueva España, con noticia
individual de los conquistadores y primeros pobladores españoles. México:
Porrúa, l 987. p. 178. Fernando Benítez ha escrito sobre la obra de Saavedra:
··Un solo criollo, Saavedra Guzmán, que se bautizó a sí mismo con el nombre
del Peregino Indiano. concluyó en dos meses de travesía, 'con balanceos de
la nao·, un poema integrado por 2,036 octavas, que hacen un total de 16,288
versos. ¡Qué imagen ofrece el criollo en el siglo XYl! "Lo envuelve una
túnica de metáforas y de la boca le nace el arbolillo sonoro de la octava. En
sus oídos suena un metrónomo ajustado al tiempo de ocho, anda asaltos de
ocho pasos. entre ripios y pies forzados, y naufraga en un mar de retórica
cuyas olas vienen en sucesivos endecasílabos de ocho en fondo hasta
perderse de vista." Cfr. Fernando Benítez. Los primeros mexicanos. La vida
criolla en el siglo XVI. México: Era, 1985, p. 261 y 262.
18 Antonio de Saavedra Guzmán. op. cit. p. 38. Su abuelo. don Luis de
Guzmán, era un espafiol del tipo al que solía conocérsele como nobles de
gotera, que pasó a la Nueva España en 1529, en donde casó con Mariana de
Estrada, :1ija de un personaje importante de la colonia llamado Alonso de
Estrada, que a más de haber ganado fama como tesorero y gobernador de la
Nueva España, lo había hecho como miembro de un linaje de mujeres
hermosas. Del matrimonio entre Guzmán y doña Mariana, nacieron Alonso y
Juan de Saavedra. Este último por su parte, contrajo esponsales con una nieta
de Pedro Díaz de Sotomayor. que a su vez había llegado a Nueva España y se
babia unido a las huestes de Cortés en tiempos de la caída de MéxicoTenochtitlan. De este matrimonio entre Juan y la nieta de Pedro Oíaz.
nacieron precisamente Juan de Saavedra Guzmán y nuestro Antonio de los
mismos apellidos. Dorantes de Carranza les reconoce una ascendencia directa
con el primer conde de Castelar llamado Hemán Darlas de Saavedra. abuelo
del Peregrino Indiano. El conde a su tiempo era hijo del duque de Medina
Sidonia.
19 AGI, Guadalajara JO, ramo 2. nº 64. Carta de Alonso Caballero. don
f!emanclo de Ve/asco. Fernando Briseiío y don Diego Ruiz de Temííio al rey.
Zacatecas. 18 de noviembre de 1594.
20 La justicia provincial novohispana fue ejercida en un amplio número de
casos por hombres de capa y espada que, estimulados por las grandes
distancias y el aislamiento de las regiones, ejercieron sus funciones de
manera arbitraria y descontrolada. Un caso interesante puede verse en
Manuel Esparza,. Juan Peláe= de Berrio. Alcalde mayor de la villa de
Antequera del Valle de Guaxaca. 1529-153 1. México: Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes. 1993.
696

AGI, Guadalajara 30, ramo 2_ nº 64
fiacatecas. 18 de noviembre de 1594
. Carta de Alonso Caballero ...
. AGI, Guadalajara 230, libro 2. f° 78v
.
mforme a cerca de lo conte111·d
. Al virrey de la Nueva España· que s
"b"
o en una carta d
·
e
escn
a vuestra majestad el cabildo d 1 . e que se le envía copia, que
Antomo de Saavedra su co
'd
e os Zacatecas,
queiándose de d
.,
•,
rregr or y de s
.
'J
on
re 1ac1?n le quite y provea persona.
~ ma 1 gobte.rno; y siendo cierta la
Madrid, 13 de diciembre de 1595. en su ugar y avise de lo que hiciere.

'.º

23

AGI, Guadalajara 35 .., 1 D
Consejo de Indias. Zacat~c~s. 8
24
JS

AHEZ L"b

'

. .
;11 Antonio
de Saa,·edra. al

presidente del

e enero de 1596

, 1 ro segundo f° 116v
·
- ldem, f° 119
·
26
.
P~ra una visión más amplia d 1
R~bto Mañé, op. cit.. t 11, p. 151 e :/~pres~. de Juan de Ofiate Vid. José l.
V1~la_grá, op. cil. Vid. Fray Ju!n de amb1en puede consultarse Gaspar de
Mex1~0: Porrúa. 1986. p. 670 C T?rquem~da. Monarquía /,,diana.
R?dnguez-Sala, et. al., op. cit p. 209onsultese igualmente María Luisa
T1mrnon_s, E~ Paso. A Border/;nds Hi. / _s_s. Igualmente puede verse W.H.
The Un1vers~ty of Texas at El Paso, vl ~~ El Paso: Texas ~cstern Prcss.
respecto arroJa Ramón Gutiérrez A C
, ' p. , 1-17. Daros interesantes al
.
· · v uanc10
Jesm. 11ego,, 1as madres del maí=
.fe ,Ju_eron. U atnmonio,
sexualidad
7 d,,.
Mexrco: Fondo de Cultura Ec , : lo e, en Nuevo México 1500 1846
rev·
L .
onorn1ca 1993 p 84
.
.
_,sar u1s Navarro García la C '
. · ·
Y ss. También conviene
Ediciones de Cultura H' , . .
onqwsta de Nuevo Mérico M d 'd
1 b
ispanrca 1978 Partic 1
. .
a n :
a o ra franciscana en Nuevo ,M . . .
u armente valiosa en e l terna de
Establecimientos franciscanos ex1lco, es 1~ obra de Fernando Ocaranza
Méx·ico: Ed'
·, del autor ¡ 934 enp e misterioso remo
· de Nuel'o Alérico ·
, tct0n
de Oña~e en Nuevo Méxic~, ver. ~~~ conocer 1~: primeras acciones de .Juar~
El servicio personal de los indi:s·
¡9:NTambren resulta útil Silvio Zavala
~l Col~gio ~e México-El Colegio ~:c:~a1i'e~;/spaña 1550-1575. México;
Mana Luisa Rodríguez_ S 1
· . '.l, t. 111. p. 493-496.
a a. et. Al., op. cit., p.21 l-212

D

,

u Jorge Gurría Lacro,·x
' · "El proceso d d
F
1V1emorias de la Academia Mi .
e on rancisco de Urdiñola'·
re I el, Mi d
e:ncana de la Hi\·to .
. en
29 a
e a rid, t. xvm. número 5 México 1 . na. correspondiente de la
Sobre este interesante e . d' '
, 959. p. 206.
176--~74. Además puede p~~~s~~t:r~:d~~onsultars_e, J. H. Parry, op. cit., p.
Urdmola... p. 194 y ss. ''Las ca .
. rto Aless10 Robles, Francisco de
que desarrolló y los esfuerzos ~:~~~a;~~~~s (de Nu_evo México), las intrigas
para que se le confiara la jornada de Nueves q_ue_ hizo Lomas y Colmenares
era un ambicioso, un hombre tenaz o Mexrc.o, prueban a las claras que
y un SUJeto que no reparaba en
697

�escrúpulos.''
~0 La unión de la hija de Lomas con Nuño Nuñez de Villavicencio fue un
caso que escandalizó a la Nueva España, pues era un principio legal el
prohibir que los oidores se desposaran con mujeres oriundas de las
poblaciones de su jurisdicción. En una curiosa carta del licenciado Nuñez de
Vi\lavicencio, datada en Guada\ajara, el 20 de julio de 1588, se dirige al
virrey marqués de Vi Ilamanrique, suplicándole: '' ... se sirva de mandarme dar
licencia genera\ para que lo puede hacer -es decir, casarse con la hija de
Bautista de Lomas- cometida a vuestra excelencia o a quien en su real
nombre gobernare estas provincias ( ...) he acordado elegir una gente llana en
su manera de vivir y limpia su generación y saneada en su hacienda, y de
pocos deudos, y que pueda cumplir lo que prometiere, que ha sido Juan
Bautista de Lomas, vecino de las Nieves, en esta jurisdicción, casi a ochenta
leguas de esta ciudad, el cual me da a su hija menor y treinta y cinco mil
pesos con ella, de que está tomado asiento, y se hicieron las escrituras a seis
de éste en las minas de las Nieves, con condición ha de dar para ello, ante
todas cosas. licencia, y no de otra manera. La cual escritura y concierto se
hizo sólo para tomarla por fundamento para suplicar por la dicha licencia. De
aquí [a] que doña María tenga edad legítima para poder contraer, porque no
tiene ahora más de diez años y meses ...'· AGI , Guadalajara 6, r 12. nº 83.
Copia de una carta que escribió don Nuño de Villavicencio, oidor de la Real
Audiencia del Nuevo reino de Galicia al virrey marqués de Villamanrique.
Guadalajara, 26 de julio de 1588. En unos Advertimientos Generales del
marqués de Villamanrique, a su sucesor Luis de Ve lasco, el mozo, en 1590.
se advierte que pese a la violación flagrante de las disposiciones reales al
respecto, Nuño Nuñez de Vil\avicencio se había desposado, por poder, con la
púber doña María de Colmenares, recibiendo en el acto 12 000 pesos a cuenta
de la dote completa. El virrey en consecuencia había mandado privarlo del
oficio de oidor y dictando que compareciera ante él, a lo que se negó
Villavicencio, " ... por cuya causa yo lo envié a prender y él no tan solamente
se resistió, mas antes, echando fama pública que yo enviaba aprender a toda
la audiencia, se puso en arma y en defensa, juntando toda la gente forajida y
de mal vivir del reino. haciendo un levantamiento y asonada terrible. Por lo
cual, vista su libertad y locura, y por excusar mayores daños, mandé a mis
ministros que se volviesen ..." Ernesto de la Torre Villar. Instrucciones y
memorias de los virreyes 11ovohispa11os. México: Porrúa, 1991, t. L p. 240.
11 AGI, Guadalajara 8. ramo 10, nº 45, ff 12v y 13. Testimonio de los
capítulos que el alférez Pedro de Quiñones puso a don Francisco Bravo de
Sobrernonte, alcalde mayor de la provincia de Ávalos, que van de pedimento
del fiscal de su majestad en esta real audiencia al Consejo Real de las Indias.
Testimonio del auto de capítulos contra don Antonio de Saavedra, corregidor
de la ciudad de Zacatecas. Guadalajara, 18 de diciembre de 1617. Otras de las
698

personas contra Ias que se d. . ..
º?~mgo, e Isabel. negros escl~:~: d~~ :•erel_l~ fueron Constanza. mulata
cna. º: así como en contra .. d I d rr~g1 or; y Alonso de Guevara .
¡¡rvoc,o del dkho corregidor". ... e as emas negras y negros y gente' ~u
ldem.í°I3.
e
3.1 L
.
OC. Cit.
3
~ Loe. cit.
35 AGI E , ·
, de Cámara, 1184. 1599. IV 2
.16 Id
, scnban1a
em.
, .
37
/dem.
38
Gaspar
.. , de v ,·11 agra,· op. cll. .. p. 167 L
exp~~1c1on se integraba por 400 ho1~b/ caravana definitiva que partió en la
fam1ltas; 83 carros para pertrechos y 700~s, lbSO de los cuales llevaban a sus
ca ezas de ganado
H

.

40 Ramona A . Gut·ierrez º'P cit p 86
AGI
·
. ··IO· nº ·
, , GuadalaJara
8,' ramo
capllulos que el alférez Pedro d , .~5, ffo 12v y 13. Testimonio de I
Sobremonre... Guadalajara. 18 deed()~mobnes puso a don Francisco Bravo dos
1c1em re de 1617. fr10 1"JVY 14.
e
41

Ramon
, A G t.,
. u ierrez. op. cit., p. 85 y 86.

42 AGJ
, , Guadalajara 8. ramo IO nº 45 ffl
cap,tulos que el alférez Pedro c1e'o1 -~ .
12v y 13. Teslimonio de /01·
Sobremonte Guadalajara 18 d d" :- unones puso a don Francisco B. . d.
43ldem.F14v.
,
e 1c1e111bredel617.FI4.
,mo e

44
45

AHE. Z, Libro segundo... f' 119v
Luis Páez Brotchie. Guo·da Ia¡am
·.
N '
~en;to has~a su fundación def1nir;-va
e uadalaJara. 1942. p. 27. .

46

~7

48

.

AHE Z. libro
· segundo... F' 120v
/dem, ff&gt; 121 y 121v.
fdem, ff' 127 y 127v.

~9

·o ldem, f1' 139.
' fdem. F 141.

699

Gu:~&lt;r~

I ,.
wca. _D_esde su origen más
a aJara. Mex1co: H. Ayuntamiento

�LAS COFRADÍAS TLAXCALTECAS DE PARRAS
Sergio Antonio Corona Páez
Candidato al Doctorado
en Historia por la UIA-Santa Fe
Cofradías en general
Las llamadas cofradías eran. como todos sabemos, asoc1ac1ones de
fieles que servían para dar asistencia espiritual y material a sus miembros. La
cofradía era el lugar social en el cual convergían la "economía material" y la
·'economía espirituaf"', el gremio y el culto. Las cofradías aprovechaban el
concepto de fuerza de grupo. Con esta fuerza colectiva, apoyada en las
normas y prácticas religiosas comunes a cada cofradía, el sujeto -en la
mentalidad colonial- podía obtener con mayor facilidad la salvación, ya que
el control de grupo siempre ha sido más eficaz que el de la débil voluntad
humana individual.
Pero la cofradía no buscaba tan sólo la "economía del más allá'' para la
salvación del alma. En el terreno natural y cotidiano, estas instituciones
funcionaban como verdaderos círculos mutualistas, brindando a sus
agremiados seguridad social: otorgaban préstamos a los socios necesitados,
pensiones a las viudas de los miembros fallecidos. a la vez que se hacían
cargo de los entierros de éstos.
Además. la cofradía realizaba hacia afuera cierto tipo de beneficio u
obra de servicio social cuya naturaleza variaba según la cofradía de que se
tratara. En la teología católica novoh ispana, socorrer al necesitado era
socorrer a Cristo en persona. Y para que una cofradía pudiese solventar
todos los gastos que suponían las actividades asistenciales. requería generar
riqueza. En este sentido. la cofradía era un espacio en el que se amalgamaba
lo sagrado con lo profano.
Las funciones religiosas
Desde el punto de vista del clero. una función primordial de la cofradía,
sobre todo a partir del último tercio del siglo XVI, era la que podemos
denominar '·de control o cohesión social'·, o bien, ·'de propaganda". La
cofradía servía como plataforma ideológica para la ortodoxia. afirmación y
promoción del culto y de la iconografía católicos en el contexto de la
amenaza que suponía para el Imperio Español la penetración del así llamado
"error luterano··.

701

�A partir de las cláusulas de las constitu .
de su funcionamiento.
c1ones, podemos darnos una idea

El Concilio de Trento recomendaba a los obispos:
"Por medio de las historias de 11ues1ra salvación, expresadas en
las pinturas y otras copio.,·, instruir y confirmar al pueblo, recordándole
los artículos de fe y recapacitcmdo conti11uamenle en ellos: más aún,
todas las sagradas imágenes son muy fructíferas no sólo debido a los
beneficios y dones que Crisro les ha concedido. sino 10111bién porque
ellm exhiben ante los ojos de los _fieles los saludables ejemplos de los
1
santos y los milagros que Dios ha reali:ado en ellos. ..

Fundada siempre bajo el patrocinio d~ la imagen visible de una realidad
sobrenatural o invisible. desde el punto de vista religioso la cofradía exaltaba
siempre aspectos paradigmáticos o realidades salvíficas de la revelación. de
la historia sagrada, de la vida de Jesús. de María, de los santos y aún de

La cofradía estaba abierta ara indi
hombres y muJ·eres -' pero I p
os, espanoles, negros v castas
·
so amente lo ti
1
·
votados en la elección de recto
d. s axca tecas podían votar y ser
cofradía.4 Al terminar su cargo ( y iputado (~utondades máximas) de la
mayordomos.5
. os rectores pod1an ser elegidos diputados o
El rector y el mayordomo tenían
bl. . , . .
enfermos. sobre todo a los n,
b por o igac1on v1s1tar a los cofrades
I as po res Y necesitado
·
ayu dar a cuenta de los fondos com
d
, 6 s, a quienes deberían
unes e 1a cofrad1a.
.Al morir un cofrade, todos sus com a,
. .
El difunto tenía derecho a m·s
p 7neros deb1an as1st1r a su entierro
1 a Y responso.
·

ciertas prácticas religiosas.
Sobre esta base, la cofradía reforzaba la identidad religiosa ) el
sentimiento de seguridad de los creyentes de las siguientes maneras:
1

primero: fomentando la piedad y la devoción entre las di\ ersas etnias y
clases sociales: segundo. redimiendo :il ser humano de las miserias del
purgatorio a través de las prácticas aprobadas en el estatuto fundacional
(indulgencias), y tercero. proporcionando protección o curación de la
enfermedad o la calamidad a través de la intercesión del santo patrono.
U n ejemplo de cofradía tlaxcalteca del siglo XYll

Prácticamente desde su fundación en 1598, Santa María de las Parras se
constituyó como un asentamiento pluriétn ico: españoles, indios tlaxcaltecas
y aborígenes (de la región). negros y castas. De alguna manera. la historia de
sus cofradías refleja las tensiones y contradicciones interétnicas, o bien la
búsqueda de la hegemonía de una sobre la otra. A partir de la información
1
que nos brinda el presbítero Dionisio Gutiérrez. Santa María de las Parras
constituyó una población '!n la que las autoridades locale~ eran indígenas. y
muchos de los gobernados, españoles. Estas tensiones muchas veces se
reflejaron en la creación de las cofradías. como la del Santísimo Sacramento.
en cuyo expediente de fundación declaran los tlaxcaltecas que los espa11oles
de Parras querían fundar otra ·'en oposición·· a aquélla. a pesar de constituir
los españoles una minoría numérica. Los españoles buscaban hacer valer si n
exito, su calidad de tales.
Las constituciones de la cofradía tlaxcalteca del Santísimo Sacramento
fueron aprobadas y llegaron a Parras el 18 de junio de 1669.

702

Tod~s los jueves saldría un mayordomo a
. .
lugares circunvecinos. pro gastos d I
fr pe_d1~ limosna por el pueblo y
,
e a co ad1a El
d
genera 1asum1a funciones de ejecutor de lo
. ·.
mayor orno por lo
ser responsable de la integridad d 1 : .des1g111os de la cofradía. y solía
distribución de los fondos comunes. e os ienes y del correcto manejo y
Todas las personas asentadas en la cofrad'
,
gracias, indulgencias y jubileos de costumbre.9 ia se hanan acreedoras a las
Cüando se fundó la cofradía del Sant' .
contaban ya con la del Santo Entie d 1~1~0 ~~cramento, los tlaxcaltecas
13 de diciembre de 1622.11
rro e nSlo, la cual fue constituída el
El aspecto económico

Hacia
.. . , en Parras u
, . 1659 0 poco antes1 2 se m1c10
1 .,
' en 1a econom1,a de la
na
revo
uc1on
tecno1og1ca que habría de incr'd ir
·,
e~ la de los cofrades y cofradías. Desde 1598
reg1on, y, desde luego,
vmo de sus cosechas de uva. Dado el estad do ant~s l?s parre~ses obtenían
a perder con facilidad por ca s d I e o e la t~c111ca, el vino se echaba
·
ua ea1ermenta·1ó
,.
avmagraba. Pero en
yc
b d
1,; • ,
º acet1ca,
es decir. se
1659
vitivinicultores comenzaro·n aounsaª ,unt ~nt~ prdoducc1on a partir de 1667. los
r a ecn1ca e la d f ¡ ·,
de 1~ uva para obtener aguardiente de alta
.
es I ac1on de los orujos
-vmos destilados que rendían
cali~ad. No se trataba de brandies
se trataba más bien de u
b p~co y consum1an el mosto de la vendimiala uva ya exprimida y ~ersrnu prtoducto elaborado a partir de la destilación de
11 en a a que no requ ' d ¡
.
separado Era ya
.
ena e mosto previamente
·
una norma establecida )' a t d
Parras que la uv · d.
cepa ª en Santa María de las
a rm iese· por cadª um'dª d de vino
· producida, media de
703

�aguardiente,'' sin tener que echar mano de aquél. Ésta es la pauta para
entender las cifras de producción parrense que nos brinda el padre Morfi en
el siglo xvm. Este aguardiente tenía una gran demanda como bebida, era un
producto químicamente estable y a igualdad de volumen, valía el doble que
el vino. Este avance técnológico pennitió además estabilizar químicamente
los vinos al añadirles cierta cantidad de aguardiente. Quedaban fortificados,
o encabezados;~ listos para recorrer los largos caminos de la distribución en
un mercado que se ampliaba grandemente gracias a esta innovación. Éste es
el origen de los vinos generosos 15 de Parras. que se caracterizaban por tener
un mayor contenido de alcohol.
Sobra decir que la economía de la gran mayoría de los tlaxcaltecas
parrenses se orientó hacia la producción de vinos y aguardientes. No mucho
después, las cofradías tenían en sus inventarios medios de producción
netamente vitivinícolas: viñedos, majuelos, aguas, lagares. toneles, cubas,
pipas, alambiques y muchos otros artefactos utilizados en el proceso de
elaboración de dichos productos. Con esto, las cofradías buscaban el lucro:,,
la ganancia. ya que, a través de la generación de excedentes en metálico.
podían sostener el culto y los beneficios de seguridad social que ofrecían a
propios) extraños. La economía de la cofradía del Santísimo Sacramento,
al igual que la del Santo Entierro y la de las otras cofradías parrenscs. se
orientaron hacia la producción de vinos y aguardientes Por otra parte.
aunque la pujante cofradía parrense en cuanto persona moral fue una especie
de embrión. nunca llegó a desarrollar el concepto europeo de sociedad
puramente mercantil por participación, precisamente porque había una
profunda raigambre medieval. religiosa y filantrópica que
Las cofradías parrenses: fiestas y calendarios

Uno de los aspectos más populares y queridos de las cofradías era el de
la celebración de la tiesta o función del santo patrono, o de algún misterio o
acontecimiento del calendario litúrgico. Eran tan importantes estas
celebraciones, que la población novohispana las había incorporado impedía
desacralizar la institució,L como referentes del tiempo cronológico. No se
recordaban los días o los meses, sino las tiestas que caían por esas fechas.
Los hitos del tiempo eran tan sacros como festivos. En esos días especiales,
parecía no haber distancia entre el cielo y la tierra, entre santos ) pecadores.
Rotas las dimensioiles del tiempo y del espacio, salvado el abismo que
mediaba entre ellas, la iglesia militante y la triunfante se abrazaban y
compartían banquetes de comunión sagrada y profana.
Para una cofradía del siglo XVIII en Parras, la función normal de
Corpus en 1757 había requerido misa y sermón especiales. con el
consiguiente desembolso de derechos al cura y al padre celebrante, cantores,
704

;úsicos. sacristanes. monaguillos y de .
ocenas de cohetes, tres ruedas de fue mas_ ayudantes. Se gastaron 28

~:,~~~ed~i:,:~m~e P::rqluueso
minteariapara
s, si!:refi ~a~::: ~em~~• pd:r:ólvora.
Seis
enramadas
concurrentes a la función de la i lesia resco . de los padres y señore~
arrobas de harma, seis libras dg
. Se fabricaron rosquetes con cuat
prepara
e
manteca
y seis
· ¡ibras
·
.
ron aguas frescas con cu t
.
de azúcar Sro
azucar. Se hizo una molienda de chªo:º \libras de almendras y seis libra.s d:
o ate con cacao, azúcar y canela 16
_Esta misma celebración en 1
• •
.
media de cera "del norte'' die _7~_9 habia implicado la compra de arr b
chicharras de trueno, doce, docenas
c1se1s docenas
o adey
de b de. .cohetes· diez docenas
poi1 uguesas. cinco cargas de palm
u_sca~1es, seis ruedas de fue,
enramadas, Y se sirvió para el refr:!ara lum111~nas, diez cargas de tule
marquesotes. aguas, vino y aguardient: ?1e la asistencia chocolate, rosqu~tes,

a~~

. Pe:o la fiesta era la excepción
::º~,g1a de los tiempos, encontramos ~ :i~al~-/~g~a. En el medio de esta
ias: y en el otro extremo la
.
' lllg1ca y dcvocional de todos
producción profana de cualquier~ d realidad ec?nómica y cotidiana de 1
e estas cofrad1as parrenses.
a
¡ Las actividades econo·m·teas se suced'
• .
o arg~ de un calendario, 18 no lit(1 .
_ian s,_n_ i~terrupción mes tras mes
d_el trasiego del vino en las bodega:g'~º-1 s1;~0 v'.t1v111ícola. Enero era la époc:
ne~o de las viñas. Febrero era el ~ese d: 1mp1eza de acequias, replantado Y
espmos, mezqui1es y ocotillo co
d la p_oda, cercado de las viñas co
marzo se eava ban as v111as.
.
' Abril
mpra
e e qu1otes .y de aguzar estacas. Enn
1
cercado
v
est
d
.
., •
aca o. 1un10 era mes d raI' mes
. de ncgo . Mayo era mes de
tamb,en de riego. Julio era mes de li~ '.~pieza ~~ las viiias con azadón y
era mes de calafatear vasijas la a pieza.de ~medos y acequias. A osto
aunque también se limpiaban tas g_~es, ord111anamente con copa\ bla~co19
mes de la vendimia. pisado de la u:t~s para .1,a cosecha. Septiembre era el
de l?s mostos arropados en vasi·as . onfecc1on de los arropes y colocación
~onia a fermentar. Octubre era et rn~~~ra i5u :erme_~tación. La uva pisada se
ermentada. conocido como a uardien e a o te_nc1on del aguardiente de uva
recog~r las estacas de los viñe~os r t~ de -~ruJo. Noviembre era el mes de
resolv1an los pendientes o se adelantaba
, 1mp1ar
. bre se
trabvmas
. y acequias . En d.rc1em
a_¡o.
1

Conclusión

Las cofradías de Parras al .
~onstituían una respuesta a 1~ ag;~aal que
del re_sto de la Nueva España
. en:ia_ndas de la vida y las de la rnuneces1 ad sen11da de seguridad ante la~
md1v1dual para transitar con decor;rte. L~ co_nciencia de la insuficiencia
por a vida o la muerte (hablo en

!~s

705

�términos de su propia mentalidad) era muy alta. El control del individuo
sobre su propio entorno físico era mínimo; las instituciones de seguridad
social se reducían a los hospitales de religiosos, donde los había. o a la vida
dependiente de la caridad pública. El ser humano. en el catolicismo
novohispano, dependía para su salvación eterna de la intercesión de los
santos y de los sufragios e indulgencias que pudiese haber acumulado
durante toda su vida. En lugares fronterizos corno Parras, expuestos al ataque
de los indígenas indómitos, la cohesión de grupo era un elemento vital de
supervivencia. La cofradía fue una magnífica respuesta a todas estas
necesidades vitales, a la vez que reproducía y perpetuaba una cultura católica
ortodoxa, refractaria a cualquier innovacién teológica.
Quizá el elemento más original y propio de las cofradías tlaxcaltecas
parrenses lo constituya el haber evolucionado hacia una economía
vitivinícola que les dio su sello característico.

1s "Generosos'' por estar "
alcohol.
generosamente enriquecidos" con Ia ad'1c1011
.. de
16
Y cantidades correspond
deEstos
Gua dconceptos
..
alupe, en la fiesta de
C .
en a 1os utilizados
por la Cof d'
231.
orpus. Parras, junio de 1757 AHCSILP rEa ,a
11 ¡b·
·
xp
id. 24 de junio de 1759
.
1s L
.
.
as
.
. . actividad
. .
es ordºmanamente
d
,
del v1:1v1111cultor, de la fertilidad d ~pe1~dian de la disponibilidad de
del ano.
El modelo de calen~ar~ot1erra, car~cterísticas climatológi~~:
comparac1on de las actividades
, que aqu1 se brinda resulta de 1
~uadalupe de Parras en el período l~;~s~;~•; que realizó la Cofradía d:

ªº

~!c.

. Esta _es un elemento cultural mesoam .
mnovac1ón en su uso al .
encano de gran interés y
1
europea.
,
mcorporarlo a una técnica product·,va. netamente
a que iay

Notas Bibliográficas

1 Vicente Ribes (borra: Popular Prinrs: A Rejlection ofSociety en Marion Oettinger
Jr.(editor): Folk Art ofSpain and the Americas. San Antonio Museum of Art.
Abbeville Press Publishers. New York. 1997 .P .3 7 y siguientes
2 Corona Páez, Sergio Antonio, y-Sakanassi Ramírez, Manuel: Tríptico de
Parras. Notas para la historia, geogra.fia y política de Purras en rres
documentos del siglo XVIII. UlA-Laguna y Ayuntamiento de Saltillo.
Torreón. 2001 . Colección Lobo Rampante (número 4)
3 Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras
(AHCSJLP) Exp. 551. cláusula 7
1 íbid. cláusula IO
5 !bid. Cláusula l 1.
6 !bid. Cláusula 12.
7
lbid. Cláusula 14
8 !bid. Cláu~ula l S
9
lbid. Cláusula 16
AHCSILP l:.xp.551
11 Churruca et al: El sur de Coahuila en el siglo XVII. Torreón. 1994. P.

'º

22 l.Corona Páez, Sergio Antonio: Una disputa \'iti\.'inícola en Parras (/ 679).
12
UlA-Laguna y Ayuntamiento de Saltillo. Torreón. 2000. Colección Lobo
Rampante (número l ).
13 AHCSILP Exp. 710. Parras, 22 de mayo de 1771.
14 Con este término se designaba y se designa aún dicha operación.
706

707

�UN ENCUENTRO ENTRE LA HEGEMONÍA IDEOLÓGICA
DEL "LIBERALISMO" MEXICANO Y UNA TRADICIÓN
CULTURAL AUTÓCTONA EN EL NORESTE DE MÉXICO A
MEDIADOS DEL SIGLO XIX: EL "AMO DEL NORTE
(SANTIAGO VIDAURRJ) CONTRA "EL SANTO" (PEDRO
ROJAS "EL TATITA") 1

Dr. Joseph Spielberg Benitez

Michigan State Un iversiry

Introducción:
En la historia de México, mucho se ha hecho de los sent1m1entos
nacional istas o el "patriotismo". A este elemento, supuestamente primordial
en el Mexicano, se le a dado un lugar determinante en los grandes desafíos
de su pueblo contra ''los conquistadores"; "gachupines", "lo gringos". ·'los
franceses", contra '•filibusteros", etc. Pero existe un detalle en el cual se
naufraga tal concepto. Este detalle, sencillamente. es el que los conflictos
más sangrientos en la historia de México han sido entre ¡los mismos
.
mexicanos
..'
Aquí no se pretende tratar de resolver esta paradoja. Pero si cree que si
tal resolución existe. solo será a través de estudios históricos
minuciosamente clavados en un compendio de eventos y hechos locales (o.
por mas. regionales) en los cuales se enfrenta ·'el pueblo" contra la
"autoridad". Y, a mi modo de ver. este enfrentamiento entre ··autoridades··
extranjeras y el pueblo, de por si. Si no un enfrentamiento entre "las
autoridades" nacionales co-optadas por el poder de ideologías importadas e
irresistibles para la "elite" política del país; como es el caso de la ideología
del "liberalismo" en el siglo XIX. El "liberalismo" en México representa una
hegemonía ideológica que se enfrentaba y se imponía sobre el '·pueblo'· el
cual tenía su propia idea de que constituía una legítima manera de ser; o para
mejor decirlo, tenía su propia manera de ser mexicano.
Un poco conocido ejemplo de tal enfrentamiento es el caso de la
persecución del "profeta·· y "santo'' Pedro Rojas (alias el ·'Tatita") por el
Caudillo y Gobernador de uevo León y Coahuila, Santiago Yidaurri. En
general, el caso es este. Empezando en el verano de 1860. apareció en el
Estado de Nuevo León, este ciudadano milagroso y auto-denominado
"mensajero de Dios" cuya misión logró atraer no cientos. sino miles, de

709

�. ,
) la fe v la adoración de la multitud que
creyentes. A pesar de ( o qu1:-a_s;
I corta Por órdenes del gobernador
le seguía. su ambulante m1s1on lde
de.spachó a aprender al Santo, lo
.
.d
·
fuerza arma a se
.
L
Santiago V1 aurn, una
b
,, en las orillas de Villa os
1
cual resultó en su muerte. •'de tres a azos ,
Aldamas (Nuevo León) el 16 de Marzo de l 861.

Pºf

, .
,
resentan, derivan del archivo del
Los datos histoncos que aqu1 se p )
de los Archivos de las
eón (en Monterrey , Y
M•
L
N
Estado. de. uevo e
ier
Nueva e·IUdad de Guerrero, y
municipalidades de
amargo,
b
descripción de la persona del
.
2 E
emos con una reve
, .
d
(Tamauhpas)
. mpezar
.
d su misión )' \as caractenst1cas e
, 5 sobresa11entes e
. •
Santo. los elementos ma ,
. L ego daremos un acontec1m1ento
la multitud que le rend1a homenaJe. ~, v· los esfuerzos del gobernador
.
h ¡ s de su persecuc1on ..
cronológico de 1os ec 10
d
. ·o·r1 después de su muerte.
.
1
quedaba e su m1s1
.
ara
extirpar
todo
o
que
.
las
cuales se podría explicar la
P
.
l u ,as sugestiones por
Terminaremos con a g_ i
. .
de su "reino" toda raza de este
"obsesión·· de Vidaurn de eliminar dentro
movimiento popular.
•• ,
El Tatita: su persona, su m1s1
on y e1 pueblo que lo seguía.

mos encontrado documentación co~creta,
Hasta este punto no he d p d Ro'as El distinguido Cronista de
oríoenes e e ro J ·
.
·,
ninouna acerca de Ios e
ct· e que Pedro Roias
nac,o en
t,
1 e zos Garza nos IC
J
Monterrey, ºº? lsr~e ava - 1791. ~unque este dato no es respaldado por
San Luis Potosi, alla por el ano . 3' p
an~o de su nacimiento dado
. .ento oficia 1 . ero e1
. .
ninguna nota de nac1m1
d I
l'1dad según las descripciones
nuy cerca e a rea
,
.
arriba probab lemente es r
1 . on cara a cara El pnmero
.
d h nbres que o v1er
.
del hombre, escntos por _os ~ , ) Pierre F. Parisot, quien nos dejó esta
fue el Oblato de Brownsville ( exas ' .
·,
Mier en el mes de
. . , deI hom bre, a qU1en conoc10 en
,
notable descnpc1on
febrero de 1861 •

- s de edad con fachas impasibles.
"Parecía tener como se.\enta ano .
, .
. l
'{/o· ve~tía
b
redan no conocer el pe111e me cep1 . , . .
Su cabello y su bar a Pª .
1 llegaba a un poco mas debaJO
en una prenda como franc1sca1;, iue econ un nudo en la punta que le
de las rodillas; y cun una cuer a _arga n rosario de bolas grandes
col aba a su lado hasta los pies... u
. . ,.J
g
d
de
su
cuello
v con huaraches en los pies .
colgan o
· ;-

.
d nos dice de su encuentro con el
Un anónimo comerciante de Lare_ o
d' s Su descripción del Tatita
Tatita en Mier. más o menos en es~s mismos ia .
es muy semejante a la del padre Pansot:
710

"Imagínate, un hombre de sesenta aF,os de edad. mi(v prieto y
semejanza llll.(Y vulgar: con una barba que le llega a mediados de la
barriga. bigote y cabello gris: con un sombrero estilo mexicano de
vieja corona alta y ala ancha de lana negra; un saco de brea rayada y
pantalones de lo mismo, una camisa blanca sucia abierta hasta el
pecho; huaraches en un par de pies muy mugrosos amarrados con
cintas entre los dedos; y ahí tienes el personaje de un hombre, que
reina con vara de hierro sobre dos mil seres humanos, quienes lo
seguían. besámlr:le los pies y manos, rígidameme creyéndole ser el
Dios de hostias " J .

Corno en el caso de otros famosos ''santos". populares en el norte de
México y el sur de Texas, -como Santa Teresa de Cabora, Don Pcdrito
Jararnillo o El Niño Fidencio-, el aspecto más notable de la misión religiosa
del Tatita, era el curar a los enfermos en el nombre de Dios. por donde
quiera que aparecía, según los documentos, lo seguían y rodeaban un sin
número de gentes pidiéndole alivio de un gran número de enfermedades;
desde el reumatismo, parálisis y fístulas. hasta casos de ··nervios··.
enfermedades mentales y aún a los ciegos. Su técnica médica usualmente. se
componía, de la aplicación de aguardiente, agua y cebo de chivo: como
también, barridas rituales con rama del granjeno.
Pero su más notable modo de curar, descrito y muy comentado, en
varios documentos, era el extraer en forma de cirugía, con un poco. o sin
nada de dolor o uso de alguna anestesia; "lobanillos'' con una pequeña
navaja ''corta plumas·'. Aquí, el juez auxiliar de El Paso del Zacate. ahora
Dr. Coss, Nuevo León, describe tal caso:
". . (con) una seiiora, la esposa de un extranjero que vino de
Corpus. Y ellos l'inieron a este lugar buscando al Talita. para que él le
sacara una gran bola que el/u tenía: empezando a mediados del oído
hasta la mitad de la quijada. Y la sentó en una silla, habiendo puesto
ahí agua, aguardiente y dos velas prendidas. Y sacó el instrumento, que
era una navaja como una corla plumas. Y pidió que las autoridade.1
estuviéramos presentes, como lo fuimos, y la comunidad. Y así se hi:o
Y ordenó a los músicos que estaban presentes que tocaran un toque de
iglesia al empezar la operación... haciendo cuatro cortadas en formo de
cruz, acabó por sacar el tumor, al=ando un "l'h-a el Padre eterno y el
San10 Madero" en unión con la congregación.

'•... v también

vimos... que durante el tiempo que él operó. la
señora no hizo ni el menor movimiento. Aún más, le preguntamos que si
le había dolido la operación. Y respondió y dijo que no había semido
nada más que un ardor, cuando le lm·ó Ta herida con aK1,w y

711

�aguardiente; y que ella ya estaba bien, sin ninguna henchidura dentro
del espacio de cuatro días, desde que la vimos ser curada por la mano
6

de ese vieio " .
En su carácter de "Mesías'' o ··profeta·•, El Tatita también actuaba como
un sacerdote o cura católico. Por ejemplo, echaba "bendiciones" a los
creyentes, las comunidades que visitaba, como también a sus cosechas y
ganado. También, bautizaba a los niños, a veces mientras estaba parado en
las aguas de algún río o arroyo7 • También dirigía a la multitud en ta oración
del rosario y daba sermones en cuanto como vivir una vida sana ~ pura.
según "la nueva religión'· que Dios le encargó impartir al pueblo mexicano.
Es importante notar aqui que Et Tatita, como otros famosos curanderos
) santos populares, nunca pedía pago por sus servicios de curar o de actos
religiosos. Sin embargo, los creyentes expresaban su gran gratitud dándole
··timosnas" en forma de dinero, pollos, puercos, chivos, ganado mayor, maíz.
frijoles, como también retazos, indumentaria, colchas. etc. Otros creyentes te
prestaban carretas y yuntas de bueyes, para transportar a los enfermos y los
bienes que le regalaban. Y aún, según el testimonio de varios que to seguían.
era la costumbre del Tatita. repartir el dinero y los otros bienes que le daban
a la multitud para su alimento. Quizás esta costumbre del Tatíta es ta base de
un reporte. algo milagroso. que apareció. en un periódico tejano. Según este
reporte. El Tatita tenía ..... el poder de darle de comer a miles 8de personas,
con solo dos o tres tortillas, y cada uno comiendo lo que podía'' . Pero si este
supuesto ··milagro" le suena al lector, corno algo compuesto por los editores
de tal periódico, para burlarse de la piedad de los mexicanos, que sin duda lo
fue. aquí está otro ·•milagro" del cual fueron testigos los vecinos de Paso de
Zacate. según la relación del Juez Auxiliar del Paso de Zacate, arriba citada:

"Y durante su charla (o sermón) le dijo (sic) al pueblo si nos
gustaría que el Padre eterno nos mandara un chorrito de agua del
cielo. Y el pueblo dijo que si, que sí nos gustaría. Entonces, desde ahí.
el cielo estando limpio y lleno de estrellas; él empezó a rogarle al
Padre Eterno, con mucho fervor. Habiendo acabado el rosario, salió a
las calles, y de rodillas y /lora11do, dirigió sus plegarias al cielo. Y duró
un buen raw. Esto pasó cerca del amanecer ..y.
Finalmente, pero quizás el aspecto más importante para nuestra
exposición. la misión del Tatita, tenía elemento de ideología "apocalíptica'' o
"'milenaria'·. Es decir, sin existe una ideología más opuesta a la ideología del
'"liberalismo" con su proyecto de reforma, no es ninguna otra que la
ideología de la venida del ·'milenio", la cual propagaba el Tatita. Por
. ejemplo. cuando el comerciante de Laredo (arriba citado) le preguntó al
Tatita si existían tas posibilidades de paz en los Estados Unidos o en

712

M ex1co.
' .
el Santo le contestó· '·N
1 •
no sea destru1·do el mundo"10
· O
unca rnbra
paz en am bos países hast
.
incend· .
. .
. tro eJemplo
G
a q11e
,o un panico abierto, cuando le
... en uerrero (Tamaulipas)
quemar hasta el suelo v so' 1 1
s anuncio que el pueblo entero "s .b '
A· t
.
· J
o os que lo seg •
.
eI aa
T un o ro eJemplo de su mensaje de ·'sal . ,u1~n a el se podrían salvar"1i
at1ta terminó su sermón en M'
vac,on '. Según el padre Parisot Í
hermanos! La nueva religión la ,lerh c~n las sigu ientes palabras· 1 15
revelad
cua Pode sido mar.1dado a darles a ustedes
·
. a a m,· por nuestro ·Todo
fue
,~e_x,cano. Síganme, adoren el Santo eroso Dios mismo. para el pu~blo
ulwno. en éste aspecto de profi ,
Madero, y serán salvados-,ll p
nos dice que en el Paso de z ec,a apocalíptica del Tatita el Juez A . Tor
con el mensaje de qu~ "E /acate, el Tatita terminaba sus 'rezos , _ux1 ,ar
, , .
.
.
ne tercero de Ma. i
· · } sermones
ongene:i y 1111 destino; y porqué he venido •·ey~ (e.e 18~/J, en San Pedro. mi.1
., ra11 crmoc1dos ..u

"·M~-

La multitud que seguía al Santo.

.

Por todas cuentas. la misión del T .
gen_t~. especialmente si se toma en cu at1ta encogió un gran número de
~eg,~n rural. y por lo general, de baja p~;~~a ~.ue cur~ba ) predicaba en una
os ocume~tos se refieren al montón de ac,_on. Vanos. si no la mayoría. de
1
Otros descnben el nú mero que ¡ seg sus
.
..
• creyentes como .. •a mu Jt1tud
0
personas. No cabe duda que la carava
u,a co_mo ·•~ientos" o .. miles.. d~
de nora, por donde quiera que atraves;~aque tra1a d_etras de él, hacía un bulto
~~tes de una relativamente amplia exten:~ó~e;egnna~ió,!. y aún más, atraía
ex,co -desde el noreste en
el terntono de esta región de
(Tamaulipas). en el este· y desde el Parras, Coahuila: hasta Matamoro~
sur de Allende, Nuevo León: y las :~:: d~ Corpus Christi (Texas): hasta el
:~;ones). China. Rancho del Toro (ah:1da~es lde El Capadcro (ahora los
amas- como también de 1
. ra ra. Bravo). Cerralvo
1 Camargo y/o los pequeños ran:~i:~li~c,ones _riberefías de Guerrero. ~,e~º;
ese entonces parte del mu111c1p,o
. . - de Mier1~_
cum ec inos. tal como El Area bLI/., en.
Lo~ datos hasta este punto revisado
.
del caracter social de la &lt;
s no permiten dar un adecuado pe ¡-¡
documentos, por eJ·emplo ,¿,edt~te que seguía al Santo. Algunos de rl '
c
, n ,can o suoie
os
aravana que seguía al Tatíta, estaba e º rcn que el ~ran número de la
por ?tro lado, estos personajes quie orr~JL1esto _por muJcre.) de familia y
seguian al Santo, eran personas d ren ar la impresión de que los que
tc,eda_d; a los cuales denominaban e__ t cl~ses más despreciables de la
,ene~ idea de la educación'•'5 Per
~n e ignorante·· o "personas que no
enem,g?s del Tatita. se sorprendían~¡ ~un de vez. en cuando, estos mismos
la multitud que rodeaba y daba J
er_c1ertos tipos inesperados dentro de
padre Parisot. escribió que el Al~~;:;naJe al Tari~a16_ Inclusive, el mismo
Reynosa, se prepararon para ir a ver al S;n~~f~ oficial del Ayuntamiento de

ts

713

�composición social de los
Quizás un mejor vistazo en cuanto a 1a
.
través de las
.
1 T tita se puede aproximar a
creyentes que segu1a11 a I a b , e fueron detenidos como ··cómplices''
características de los ocho 10m ~es qu . ·osamcnte en Monterre/s. El
del Santo, quienes fueron invet1gadi°5 :~:~~-~s era de treinta tres años: el
promedio de a~os de e~ad d~ os ºe~ 1~ás ancia~o cuarenta y cinco. Seis de
Más joven teniendo vemte anos y . o v el último casado. De los ocho,
los ocho eran solteros. un h~mbre v_1bud : t es de ellos de Mier y dos de
.
d omunidades n erenas, r
.
cinco eran vecmos e c
de Cerralvo, Parras (Coahuila) y Pesquena
Matamoros. Los otros tres eran
Grande. respectivamente.
·
0 de los ocho
Aún más interesante es el hecho de que nmgun
. eran
lo
.
"
" u obreros rurales. Cuatro de los ocho eran, por eJemp ,
sencillos peones
b
,, y un carpintero Otro era un
teros un --som rerer0
· , .
eran artesanos: dos zapa
.
tºbador (y a veces musico) en
· t as otro era es i
'
b ·
capataz en un.º raJe. m1en r erca de Matamoros. Los dos que restan eran
Bra~os de Santiago, en la ~ostat;rrenos ,fo partidarios. Finalmente. p~r lo
cultivadores en sus propios
d) 1 ,n·11icias locales que conocieron
110 eran veteranos e as
.
,
d 1
menos dos e ~~ oc .
. ,, "indios bárbaros". El punto principal, aqu1.
combate contra reaccionarios ~res eran representativos del carácter social
no es tanto que estos och_o homl T ·1 Pero lo que si indica. es que esa
de la multitud que segu1a a E :ti ~la ses sociales que componían la
multitud probablemente inc_l~1ía to as ª\~zás .inclinándose hacia las clases
estructura social de esta reg1on. aunque q
,
socio-económicas más bajas.
La Persecución del Santo

. r resencia documentada del Tatita, en Nuevo León. a
La prime p . . .
860 f en la Hacienda San Pedro.
. . . d 1 ,es de Junio de l
, ue
. d d
pnncip1os e ~
.
50 kilómetros al sureste de la c1u a
1
Municipio de Villa Santiago. a a gunos ·11 o "ermita" y empieza su
de Monterre). Allí establece una pequ~na ca~~ ;eptiembre. sus actividades
misión religiosa. y por lo menos parale mestoridades de Villa de Santiago.
rado del cura y as au
.
d
ocurren en e 1 esag
t I J·ue?lalcalde para explicar o
.
d
que se presente an e e
.
qu1~n~s 1e or enan
. d como también sus calificac1ones o
jusuticar lo que anda predican ?d·. .
• no que ponga alto a sus
. ¡
a curar como me ico, o s1
,
.
credencia es par
. . . p lo visto en los documentos, El Tat1ta
actividades y salga del mun1c1p10. orh . 1pueblo de Allende aún mas al
optó por irse de San Pedro y mudarsbe_, ac~:neía seguidores o cr~yentes. En
.
, b d ··
d M terre)' en donde tam 1en
sur e on
,
d S .
fonnalmente promulgo un . an o
reacción. el Alcalde/Juez e. _a1~t1ago
,
oficial de "destierro" del mun1c1p10 contra el.
. ,
nto ue el Gobernador Vidaurri se entera. por
Es qu,zas, e~ este _pu
q . ,·d des del Tatita. y esto sucedió de la
primera vez: de la existencia y las actl\, a
714

siguiente manera: en los últimos del mes de Septiembre (del mismo año), un
buen número de vecinos de San Pedro y Allende, con la ayuda de un tal Don
Anselmo Cavazos (de San Pedro). le escriben al gobernador. pidiéndole que
ordene al alcalde/juez. que retire el bando de destierro contra el Tatita,
alegando, entre otras cosas. que este oficial había sobrepasado su autoridad.
El Gobernador. a través del secretario Manuel Rejón, reacciona pidiéndole al
Alcalde de Santiago que responda a los cargos de los vecinos y de su lado
del caso. La respuesta del Alcalde, acusando al Tatita, de predicar herejía)
supersticiones: de practicar medicina sin las apropiadas credenciales, de
causar la muerte de uno de sus pacientes: y por lo general, de corromper el
orden moral del pueblo: aparentemente satisface al Gobernador, quien
decreta al bando ser justificado) válido 19•
No obstante lo ya dicho, alrededor de los últimos de Octubre o
principios de Noviembre, desafiando el bando del Alcalde y el decreto del
Gobernador, el Tatita regresa a su ermita en San Pedro v reasume su misión
religiosa. El 18 de Noviembre el Gobernador responde a este desafío a su
poder con una orden al Alcalde de Villa Santiago que aprenda) encarcele al
Tatita y que recobre las "limosnas" que había recibido de sus ercvcntcs. Dos
semanas después el Alcalde le reporta al Gobernador que a pesar de la
oposición de la multitud del Tatita, lo encarceló ) , encadenado lo puso a
trabajar en obras publicas. como se le ordenó. En este mismo reporte,
además, el Alcalde adjunta la petición de cincuenta cinco personas que le
piden poner en libertad al Tatita, al cuidado de ellos, con la promesa de
llevarse lo a lugares mas remotos del estado, si no fuera del estado mismo 2º.
Cabe decir aquí cincuenta de los cincuenta y cinco de los peticioneros eran
vecinos del área de Cadereyta, China y Rancho El Toro (ahora Gral. Bravo).
El Gobernador. quizás por posibles problemas políticos en el sur del
estado, aprueba la petición de poner en libertad al Tatita, corno también el
regresarle las "limosnas" confiscadas, con la condición de que se lo llevaran
fuera del área o del estado "sin escándalo ni alboroto ninguno"~ 1. Aquí
empieza la "héjira" de este "profeta" hacia al norte. eventualmente hasta la
Ciudad de Mier, Tamaulipas. Pero, como se revela en subsecuentes
documentos, antes de partir de San Pedro les encarga a algunos vecinos el
cuidado de su ermita, como también el dinero, animales y otros bienes, todo
producto de las limosnas recibidas. Este fue un acto que habría de repetir en
a lo menos otros dos lugares de donde se vio obligado a salir; y, también,
como veremos, tales bienes componen el objeto o preocupación del
Gobernador después de la muerte del Tatita. Aun más importante, este acto
en San Pedro da prueba de su intención de regresar a su ermita, como
anteriormente descrito, el 3 de Mayo "para revelar sus origines y el porqué
había sido mandado".

715

�multitud hacia al norte no fue si_n
Pero aun, la romería del ~a_n_to ~ s:urri Por ejemplo. en el ult~mo d1a
"escándalo o alboroto". _com~ ex1g10 l~~z ad~ de Cadereyta, le ~scnbe, una
del año 1860, Juan Quintantl \ a, de ~o/detallando el mov1m1ento ) las
carta. casi desesperada. al Gobern\n las comunidades de Lo_s ~ot~~ros'.
. 'dades de Tatita y la multitud
) dentro de su junsd1cc1on,)
act1v1
( 1
Los Ramones ,
,
1 s
"Lantrisco" y El Capadero ~ 10ra
·c,.pio de Cerralvo. Segun e
r.
Vicente muni
el Rancho de San
·
El Tatita:
enuintanilla, de la Hacienda de los Potreros, de sesenta a setenta hombres
Q
"Emprendió su marcha con . . 11·tantos carretones llenos
.;n . y pistolas. vem
.
b
montados y armado~ C()~ 1 ¡}'es e ersonas a pie y Cl caballo. fo, ma
le enfermos: r un sin numero d pb
andm v en sus hombros, las
e
'J'
.
·
lleva an en
,.
.
,
el séquito de Tattfll, a c(wen . ·11ci a/mente las pobres mu;eres . que
personas que lo segwan. p, tw:Chó al Capadero, de donde salteron
desquitaban. . por tal honor... ~,
. de dos o tres leguas, (por) los
'h11· •lo a dt~tcmcw
· d ¡
nte
los hahita111es a rec,
•.
el Juego que iba hac1en
~.ge.
·co, c¡ue le pusieron en el cam1:10, y
. ·to de austo y venerac1011 con
a, ·
•
b I ntustasmo nw
(.-o
una
de armas, manifesta a ,e e I . ado el fanatismo. que le formaron ..
que fue recibido ... llego a La
de arcos. y mientras que el \'.1e;o
cama en forma de urna. cil,bb1ertat ·1·butándole adoraciones que solo a
dormía. las buenas gen tes ve a cm. 1 ·
Dios le son dadas".

cm

°

g:

.

bservación y una petición muy reveladoras:
d

y sigue el Sr. Quintamlla, con una o
...,

e había abstenido, de dar cuent~ . e
"El ¡uzgado de mi cargo. s . d
e creía que las not1cws
· . .
c;uperiorida , porqu
. ,
. c. ue
estos acontec11111ento,~ a_su,
exa eradas. y se res1stza a cree, . _1
ando mrias personas de
11 bon a su conoc11111ento muy - g p
ego
.
h
1 'osas. ero cu
en nue\·tra época pasaran ta es e ue todo lo dicho es cierto. . no cm
buenos a11tecedentes, le asegur~- q iento de su deber de ponerlo en el
,,·todo 1111 momento en cwnp 1111
re s1·rrn·.. a fin de que ·se
val
· para que .,
1
conocimiento de su Exce encw.. a conveniente... para evitar que siga
pocofiavor al heroico estado
digne dictar las medidas que creh
. ' d lo que le ace tan
..22
trtn veraonzoso escan a ·
a quien tenemos e¡ honor. de pertenecer ·
(.-o

.
. .
es onder a este nuevo desafío del
El 0oobernador Vidaurn, no dilato en ~ ~staba ocurriendo en el ran~~10
·d d
¡ al en ese momen o,
• d Manuel ReJOl1.
Tatita. a su auton_ ~ : e cu
lvo El siguiente día, a traves e
charan
San Vicente, mun1c1p1_0 de Cr~a a l~s autoridades de Cerralvo, q~e de~p;atita y
el Gobernad_o_r. mand~1~u ~;c:ine a disolver la_ multitud. aprend:;it~s. Es muy
al juez aux.1har en S,
'dades para Juzgarlo por sus
d d'cta
mandarlo a Monterrey. \~::~~~r~na copia de esta orden, el Gobel~n~e~;ue~tre
interesante ver que, al m ~ .
·¡ ersonalmente. para que
1
qu ·1ere la presencia del Tat1ta ante e • Aparentemente. enfrentado con a
e
qu
--poder m1-1agroso" de curar .
0 prue be su

fi

716

multitud, el desamparado Juez Auxiliar, no pudo hacer más que presentarle al
Tatita. la orden del Juez de Cerralvo. Como respuesta, algunos de los creyentes
se formaron en una comisión, con el propósito de ir a Monterrey a pedirle al
Gobernador, directamente. que permitiera al Tatita seguir con sus actividades de
curandero. según las autoridades de Cerralvo? De todos modos. El Tatita.
decidió evitar (o por los menos posponer) una violenta confrontación. con
Vidaurri y sus fuerzas, optando seguir el camino hacia el norte. a Mier y más
allá del alcance del Gobernador.
La morada y actividades del Tatita, en Mier y Guerrero
(Tamaulipas), no necesitan ocuparnos mucho aquí, dado que en este corto
periodo (de mediados de Enero hasta los fines de Febrero, de 1861 ). él } su
multitud no fueron molestados por el Gobernador Vidaurri. y por esto. se
encuentra más allá del tema principal de este ensayo. Ni hasta la fecha. :-e
han encontrado documentos de algún concreto esfuerzo de parte de las
autoridades estatales de Tamaulipas, contra el Tatita y su multitud. Más que
todo, las reacciones negativas a su presencia en esta región, parecen ser
estrictamente localizadas, y en cierto modo. ambivalentes. En Mier. por
ejemplo. el Tatita y la multitud se acamparon en la plaza principal. Allí.
frente a la iglesia, fue enfrentado y denunciado por su herejía. a oído de toda
la congregación, por el cura de Mier (Don Francisco l3enavides) en
compañía del cura de Camargo y el Padre Parisot. de Brownsville. Después
de esto. no solo tuvieron los buenos sacerdotes que retirarse y barricarse en
la iglesia, al ser amenazados por la multitud, pero también fueron reunidos
por las autoridades, por haber casi provocado un serio disturbio de la paz.
Inclusive. solo fue con la protección de una escolta armada, prevista por el
Alcalde. ~t.1e pudieron escaparse de Mier, el Padre Parisot y el cura de
Camargo. '
También. antes de regresar al tema principal de este ensayo, se debe
anotar que, quizás las reacciones ambivalentes hacia el Tatita. en esta región.
impulsaron a su multitud a actos de desafío. contra el orden social aún más
sobresaliente. En Guerrero. el 31 de Enero, la multitud que los seguía, rodeó
la residencia del cura de ese lugar, y volublemente lo amenazaban con
violencia, si no era que saliera a enfrentarse con el Santo. Demandaban que
uno o el otro tenía que abandonar el pueblo. Sólo la intervención del Alcalde
del pueblo. calmó el disturbio y disipó el tumulto. Pero aún. la situación no
quedó en la paz, al presenciar el pánico abierto y frenético se engendraron la
profecías apocalípticas del Tatita, en mucho del pueblo. un grupo de
prominentes y ··sensatos" ciudadanos de Gue1Tero , decidieron hacerle una
emboscada al Santo. y aprenderlo mientras hacía su retirada hacia Micr, con
su multitud, por el camino ribereño. Afortunadamente, el Alcalde de
Guerrero, se enteró que una partida o escolta de hombres montados y
armados, de Mier, encabezados por Don Cristóbal Rarnirez, estaban a cuatro
717

�]eoua de Guerrero. li to para conducirlos, sin intervención a ~ier. El
Alcalde de Guerrero. de nuevo, se interpuso entre_ ~'.11b~~ pa~1d~s de
hombres previniendo, como el mismo lo descnb10
un incidente
..)6
bl
d
desagra a e - .

y por último. la imposibilidad de "inci~entes de agradables .. a u~
lado, la pre encia del Tatita en esta región fronteriza aparentem~nte pro"o o
un aturdimiento al --prestigio'· o buen nombre de e. tas co~umdades.' entre
lo más ilu tres de sus ciudadanos. Por ejemplo, vanos ecmos pr~mmente
de Guerrero e ieron obligados a escribir una carta a los ed1t~;es d:I
•·Boletín Oficial de Monterrey'', en la cual se defienden de la burla .
dirigida a su pueblo, por los editores de "El Pro~resista ', de Mata_moros. por
haber tolerado la pre encia de un personaje como el. Tat1ta, e_n su
27
de 1udad
comun1·d ad . y au· n• estando el Tatita en Mier. el Ayuntamiento
. .
· d 1
de (amargo aprobó por unanimidad. un bando prohibiendo la pre_s_enc1_a e
·
· ·' e1 des~r édito" , que ufno
ter • a
Tatita en u comumdad,
para pre emr
.
Camargo. En las palabras del mismo Ayuntamiento. para prevenir el hecho
que:
"... algunos ignorantes se preparan a celebrar su ven!da (del
Tacita). con e trépito de fuegos artificiales y otras demostracwnes de
··
¡o cu al, pa ando de fo ridículo a .lo. , escandaloso
venerac1on,
Ji d )',
perjudicial a la sociedad, le hace presente esta pellc_wn, a m . e que
esta Villa. 110 sufra w, descrédito, como el en Villa _de M1er, ha_
sucedido. porque la hipócrita misión del expresado ~o;as, q_ue ,~o es
otra cosa que 11110 farsa ridícula, que propaga mas la 1dea::i del
janalismo en el vulgo necio. "1

Aquí solo queda anotar que los sentimiento expre ados por los
•·chamuco ·· y el autor del bando del Ayuntamiento de Cd. Camargo, no on
tan di tinto a los entimientos expresado por ~I Al~alde d Cadereyt~. Don
Juan Quintanilla, al Gobernador Vidaurri. arnba citados. Par~, decirlo de
otra manera, parece haber existido en e ta época y en esta reg•_~n, una gran
preocucación entre la "el ites' , sobre la imagen o la per~epc1on que tale
aconte~imiento O fenómenos. como la adoración y recepción qu~ el pueblo
le brinda al Tatita, proyectaban a alguna imaginada o consc1entemente
determinada comunidad o público externo.
De todos modo . ya para la última semana del me de febrer~ de 1861,
el Tatita, con su multitud empezó u prometido reg~eso a su ~~ita en an
Pedro (municipio de Villa de Santiago), y el prometido cumplimiento_ de_ su
, Su primer morada en el Estado de uevo León, del cual hab1a sido
pro fiec1a.
.
1 y·11 d 1
oficialmente de terrado por el Gobernador Vidaum, fue_ e_n a I a e os
ldama , a unos cuanto kilómetros de la línea que d1v1de el E tado de
71 8

uevo León y Tamaulipa . Allí fue recibido con gran pompa y maje tad por
la mayoría de los vecino y las autoridades del municipio, en el último de
febrero de 1861. Cuatro días de pués, el domingo 3 d marzo, llegó a Los
ldama . una comitiva compuesta de la mayoría de lo re identes y el Juez
Auxiliar de Pa o del Zacate. ahora Dr. Coss, uevo León. ituado a uno
cuanto kilómetro · al sur de Villa de Lo Aldama , para llevár elo a su
comunidad.
egún el Juez Auxiliar de Paso Zacate:
". .. y nos echamos a camino cargándolo en 11110 illeta a modo de
anda. acompaiiándonos una gran multitud de gentes. .. Luego que
empe::ó a topar las gen1es de lado genero... con hendición. v
bendiciendo los sembrados, llegamos cosa de la. die:: de la maíicma ~.
bendij'o al pueblo... y lo llevamos a una casa donde teníamos un alt;r
compuesto del crucifl}o. anta Madero y otros aliíius. según la
co lumbre de los pueblos. Luego que lo apiamos. emró a la cusa
echando bendiciones a todas las gentes y se dirigió al altar donde se
arrodilló y ·antificó al crucificado, el San/o Madero r a :Vuestra Madre
Santísima. en unión de todo el pueblo' 2 ~
·

Quizás fue esta gloriosa recepción y demostración de devoción que aun
animo más animó al Santo a desafiar a las autoridade del estado , los no
creyente , llevándolo a él y alguno de sus acompañante a ometer 'acto de
violencia. La primer víctima fue un tal Agustín Peña. Preceptor de Primeras
Letras en Pa o del Zacate. Aparentemente, el Preceptor públicamente e
burlaba del Tatita y u pretensiones de ser profeta de dio y curandero
milagroso. y aun, este señor trató de pre enir que los nifios a u cargo fueran
al río a er bautizados por el Tatita. En el ultimo día de u morada en Paso
del Zacate el Tatita y algunos de us compañeros e confrontaron con el
preceptor. en -u ca a y en la pre encia de u hué ped de Monterrey, y lo
atacaron fisicamente. 30
La segunda víctima fue Macedonio Peña Martínez. un campesino y
vecino de Pa o del Zacate. egún lo documentos, acedonio llegó a u
casa y allí encontró arios de los que seguían al Tatita elebrando el bautizo
de su hijo llamándolo "compadre". Enfadado, Macedonio los denunció
verbalmente y lo echó fuera de su casa. El los regresaron con Tatita quien,
despué de algunas "palabras", le pegó a acedonio. 1 hombre reac ionó
con golpes, tirándolo al suelo, en cual punto le ayeron encima los
compañeros del ante y lo golpearon everamente. 1 1
Amba víctimas presentaron quejas formales de a alto entra el
Tatita y sus compai'iero . Pero el preceptor, qt,izá intiendo que la
719

�autoridade locales le tenían algo de impatía al anto, decidió archivar u
queja directa con el G bernador Vidaurri cuya oposición al Tatita ra ya
bien conocida. 32
El 7 de Marzo (un jueves) el Tatita los que lo acompañaban salen
de Paso del Zacate, hacia a el Rancho I Toro (hoy día Gral. Bravo). algunos
15 o 16 kilómetros al sur. Y, aquí, el Tatita nos demue~tra una actitud
curiosamente ambivalente. Por un lado, respetuo amente la petición al
Alcalde de China (un Sr. De iderio Cantú) permi o para pasar por China
para eguir su peregrinación hacia San Pedro y su "ermita". Por otro lado,
aquí, también. los compañero~ de atita verbalmente y físicamente atacan a
Don Rafael Morales (un prominente ranchero y vecino de ese poblado)
forzándole a be ar lo pies del Tatita despojándolo del dinero que traía en
su persona. De todos modos, el Alcalde de China no actúa en cuanto la
petición del Tatita, si no que inmediatamente infom1a al Gob mador, quien.
aparentemente a estaba enterado de la pre ncia del Tatita en Nue o León)'
1'
en desafío de u decreto. · '
Es aquí, mi ntras el Tatita )' u multitud están en Rancho El Toro.
que el conflicto entre él y el Gobernador Vidaurri empieza a llegar a u auge.
El 11 de Marzo, el Gobernador. a través de su ecretario, ordena al lcalde
Primero de Cadereyta que forme una fuerza compuesta de treinta a cuarenta
hombres armados y montados e inmediatamente los mande a China a eguir
y aprender a Tatita. Al alcalde de China le ordena que le ap rten a la fuerza
cualquier necesidad y servicio que se le pida. De China la fuerza debería
seguir al Tatita, "sin descanso", hasta alcanzarlo y arrestarlo a él y aquello
mas cercanos a el , bajo guardia, conducirlos a Monterrey. Aun más, se le
ordenó al Comandante de la fuerza que tomara posesión del dinero anímale
todo los otros bienes del Tatita su tren y de pué de hacer un in entario
de é to , condu irlos a Monterrey también . Por ultimo, y más
ominosamente, ordena el Gobernador "que si Pedro Rojas y los suyo ponen
re istencia, se repele la fuerza con fuerza hasta dejar ob equiada esta
. " .i~
prov1.d enc1a
A las cuatro y media de la tarde del 14 de Marzo. bajo el mando de
Manuel Ortega, la fuerza armada compuesta de cuarenta dos hombres
montados partió de adereyta, parando en la hacienda la condida para
pa ar la n che. El iguiente día el Comandante Ortega emprendió una
marcha forzada, llegando a China a las siete y media esa misma noche. Al
mi mo tiempo, aparentemente, El Tatita ya estaba enterado que una fuerza
armada venia a aprenderlo y empieza una apurada retirada del Rancho El
Toro. pa ando por Paso del Zacate hacia Los Aldamas, si no quizás hacia
cruzar al estado de Tamaulipas. Según lo documentos, ahora el Tatita hace

no

su retirada montado a caballo, cabalgando con su
adelante del tr 11 de carretas y la multitud.
séquito de hombres.
De todo modo . como a eso de la
d
una "comisión". mandada
O
una e la tarde. el 16 de Marzo.
por rtega a ponerle el
T ·
hombre , lo intercepta en las orilla de L
I
paro a atlta y su
"el Desagüe". Lo que en real 1' d d
d~ . A damas, en un punto llamado
.
a suce 10 desde e
d 'fí .
determinar con certidumbre d d I
e punto es 1 1cil de
declaraciones de los test1'go .a eª tas a pater~;e contradiccione en las
se encuentro ·· L0 , ·
·
Tatita y uno de u compafieros
G ·
unico cierto e que el
I
•
·, un ta
uadalupe Rod ,
·
M1er,
.
. fueron muertos a balazo en ese mismo
punto · nguez. vec1110
. de
,
miembro de la fuerza sufrió ni lamen 1 .d J6 L . rrnen~ra que nmgun
de "la ley fuoa" en est
or l~n ª·
a conveniente aplicación
º ,
e ca o, no se puede igno a O I' .
causa d la muerte del Tati'ta
r r e im 1nar como la po ible
en este encuentro.
Las consecuencias

. . Las consecu ncias inmediatas de est 1
.
s1gu1entes. La ma oría de las
t
e, e 10que violento fueron la
carretas o a pie fueron di e(e~ es que ven1an detrá del Tatita. n las
fueron aprendid~s )' amarr!osª a po~ elb evento. Veinticinco hombre_
por rrnem ro de la fL e
·
despue, . interrogado por el Comandant
i rLa y, poquito
" •
.
e en cuanto su partici c · · 11
res1stenc1a con armas" a la fuerza D t
1C
pa 1011 e a
a dieci iete. deteniendo a ocho de ~lloes :~~' :, , om~nd~~te puso cn _libertad
carretas y sus ontenido fu ron confi cado com~~1ces . La may_ona de la
como e le fue ordenado Tat't
- os. ~ac1endosele un mventario.
fueron enterrado e l .
1 a ~ su companero. Guadalupe Rodríguez
. 11 e cementerio de Lo Aldama
~ .,
mucha ceremonia_J Ya para ell9 de M
. aparcntemcnrc · 111
ocho hombres detenido y las carretas a~~º· por orden del ?obernador. los
bajo e coita armada hacia d . y iene confis_cada iban en camino.
Monterre
.
. ~ ere)ta. uno poco d1a después enviado a
acabo_3s y para las d1spos1c1one legales que en e a capital se llevarían

.
Pero el deseo del Gobernador Vidaurri de e ti ar el mov · .
Tatna y u influencia entre el pueblo
, . rp
im1ento del
Lo
.
no e agoto con la muerte del "profeta"
que revelan lo ubsecuente documento
.
. .
.
1
ª~~~cifn a detalle~_relativo a la dispos~ciii~ Jeª~~onb~c~1:se~~s1
m ien a per ecuc1on de sus po ible "cóm líe "
.
caracterizar como "ob esión" p . .
·
, P e: · que solo se puede
Rejon V'd
.
. o~ CJ,emplo, a trave de su ecretario Manuel
,'
1
aur~1
personalmente
dicto., supervisó los detalle obre
debenan ser dis
t
como e
1 " d'
solo los
I pue os as ineros animales y otros bienes del Tacita no
que evantaron en Lo Ald
·
..
'
había dej d ¡
amas, si no tambien los que el Tatita
autorid a o a encargo d~ vecinos en varia comunidade . y cuando las
ades locale no podian encontrar a esto vecinos, o aun verificar qu~

~~~g:~:

~:~~t}'

721

�tenían estos bienes en su posesión, Vidaurri les insistía, fuertemente, que
39
doblaran sus esfuerzos o investigaciones, hasta recobrar estos bienes.
A los Alcaldes de China y Los Aldamas, como otro ejemplo. les
ordeno que encontraran, aprendieran y castigaran a cualquier y toda persona
en esas comunidades quienes habrían participado en "la resistencia" a la
Fuerza de Manuel Ortega o en los ataques a las personas de Agustín y
Macedonio Pena y Rafael Morales. Cuando estas autoridades no cumplieron
inmediatamente con esta orden, Vidaurri les informó que si en quince días
no cumplían con su dictamen, mandaría una nueva fuerza para llevarlo acabo
40
y restaurar el orden en esas dos comunidades. También ordeno que el
Alcalde Suplente de Los Aldamas se presentara ante él, personalmente, a
responder a cargos que el trato de proteger al Tatita contra la Fuerza que
mando a aprenderlo. Dos semanas después, Vidaurri decide que el Alcalde
Suplente es, inocente de los cargos y manda que el hombre "sea restaurado a
41
su familia" .
Los ocho hombres detenidos en Los Aldamas y encarcelados en
Monterrey no fueron tan afortunados. A orden del Gobernador, sus casos
fueron consignados al Juez de Primera Instancia en Monterrey.
permaneciendo encerrados por casi tres meses, mientras el Asesor y el Juez
preparaban el caso contra ellos. Al fin de cuentas. los cargos contra ellos
42
fueron despedidos por falta de evidencia o testigos.
Finalmente, a pesar de la muerte del Santo, a principios del mes de
Mayo ( 1861) se empezaron a reunir un gran numero de los creyentes en la
ermita de San Pedro en anticipación del cumplimiento de la profecía del
Tatita el 3 de Mayo. Aquí. otra vez, intervino el Gobernador, ordenando al
Alcalde de Villa Santiago que dispersara esta multitud. con fuerza si fuese
necesario. Aunque con dificultad, el Alcalde cumplió con la orden, aun más
confiscando la suma de treinta pesos que se había colectado para el
43
alumbrado de la ermita.
Conclusiones: Los motivos del Gobernador Vidaurri.
Para terminar, aquí debemos dar un breve vistazo a los posibles
motivos o las razones detrás de la "obsesiva" persecución del Tatita por el
Gobernador Vidaurri. Es decir. debemos preguntarnos el porqué de su
minuciosa atención o preocupación con este hombre y su movimiento
popular. A nuestro modo de ver hay tres posibles explicaciones o clases de
respuestas a esta pregunta: asuntos políticos/militares, el carácter o la
personalidad del Gobernador, y factores ideológicos.

722

.
Una situación política/militar u b'1 11
,
.
acciones de Vidaurri contra el T t't
q e ~ _podia haber motivado las
sus enemigos políticos podría/:: ro~~r mov1m1e~t~ era la posibilidad que
convertirlos en una fuerza pa
p b . el movimiento Y la multitud v
ra com at1r cont v·d
.
,
1
Hernández le da énfasis a este punto
d'
r~,
aum. El Dr. Jorge
que la inquietud de Vidaurri s ben slu isertac:on sobre El Tatita. Anota
, o re e gran numero d
congregaban alrededor del Tatita e S p d
.
e gentes que se
"... reflected his recent experie1~cen w~t~ e ro (Villa Santiago) y Allende,
sections of the state instioated b h' ; , a st_rong revolt in the southem
º
y is iormer liberal asso . t
" ~~
ese autor se esta refiriendo a lo d'
d
c1a es.
. Aquí.
s iputa os estatales des 0 · d
.
Y que se concentraban en Galea
N
,
P Ja os por V1daurri.
J'
na, uevo Leon Como .
exp '.car por que Yidaurri, después de ord.enar 1
. .,
s1, ~sto podría
Santiago, acuerda ponerlo en libert d
~ ~prension del Ta11ta en Villa
lo lleven ha reoiones mas leian a , eln cond1c1ón de que sus creyentes se
O
J
as en e norte de el estad
,
alcanee de sus enemigos poi íticos p
o, Y mas a 11 a del
d·
.
· ero, por otro Iado esta
r
·
,
irectamente, Justifica las acciones d I G b
,
exp 1cac1on no.
en los últimos de Febrero reg . e Eo ernador contra el Tatita cuando.
.
.
· Jesa a I Jstado ya q
1 ,
ue para ese entonces
Vidaum había abatido a sus ene .
m1gos en e sur de Nuevo L , N'
~
. eon. 1 tampoco
basta como explicación de su sost 'd
del movimiento después de la mue~:1 d~t;a~~::~o en extirpar toda semejanza
Otra posible explicación de las accio1
.
.
Tatita es una que recauda en el
,
ies y actitud de Vidaurri ante el
caracter o la personalid d d 1 1 b
toda la historia de la Guerra de la R i
a e 10111 re. En
determinado a mantener su do . . e orma no se encuentra otro caudillo mas
\idaurri.45. Considerándose co:~~1'.:i°a:~t~ol sobre" su :egión. que Santiago
sido un hombre sin la capacidad d l
el norte . Vidaum parece haber
política o poder como Gober d e iac:r compromisos con su amonomia
de la nación su soberanía po'1\~icor. a_un n1 -~uando se trataba de los intereses
desafío del Tatita a sus decretos ªo o idntegn Iad t~rritorial.4n A tal persona, el
.
or enes iabran de a ver 11
1 d ~ .
a pesar de que el movimiento del Sant
. .
enar o e •Lma.
política o ponía ninguna amenaza T o n~ tenia nmguna detectable agenda
Tatita le ha de haber parec·d m1 itar. as que todo. la desobediencia del
voluntades". un caso de " 1 o co'.110 un desafío personal o "prueba de
..
a ver quien pued
..n
modo, si él (Yidaurri) odí
· e .m~s · Para ponerlo de otro
Presidente Benito Juá~z :· con despech~, res1~t1r y desafiar la voluntad del
•.
, 1.,;omo pues se iba de•ar ser de b d 'd
v1e10 mendigo y prófugo y s
.
J
·
so e ec1 o por un
u vu 1go ignorante Pero a ·
b· ,
que anotar que tal aspecto de la ersona de v··
: qui tam ien , tenemos
por que seguía ejerciendo tant~ f
idaum no basta para explicar
movimiento después de la muerte de ~a~1i::~o para borrar toda huella del
Por ultimo, otro importante pero
· ,
,
.
podría explicar la determinación d V'd ~UJzas ma~ sut11 elemento que
Tatita y su movimiento es le 11 aum en erradicar, por completo, al
'
e e emento o factor de la ideología.
723

�Específicamente hablando, la hegemonía ideológica del liberalismo del Siglo
XIX en México. Esta ideología era una que "súper-valorizaba" los valores
culturales y prácticas sociales asociados con la "modernidad" y el
"desarrollo" político-económico, tales como el pensamiento científico.
respeto al orden social y el auto-interés racional. Por otro lado,
menospreciaba los valores y costumbres culturales tradicionales, de las
masas rurales. que se consideraban como uno de los mayores obstáculos al
a\ance nacional. La "Reforma". para los liberales mexicanos del Siglo XIX.
implicaba no solo la transformación de las estructuras o instituciones
políticas e económicas. si no también las culturas autóctonas o 'folk" de los
campesinos y poblaciones rurales.
Como ya es bien conocido, Vidaurri fue uno de los más
sobresalientes proponentes de esta ideología; como también uno de los
activos "reformistas" (del norte), quien luchaba, como dice Ronnie Tyler. ".
..to get rid of the disastrous forces that had taken advantage of its poverrystricken population"~8 . Para Vidaurri. sin duda, una de estas "fuerzas
desastrosas" eran las supersticiones religiosas de la gente del campo o el
"fanatismo". Por ejemplo, Vidaurri creía que el pueblo de Nuevo León, era
distinto a los que llamaba "indios miserables" de las regiones en el centro y
el sur de México. ya de por si, el elemento social mas retardado de la
Repub!ica.~9 La presencia de un movimiento tan netamente "atrasado" o
anacronístico, como el del Tatita, en su supuestamente adelantado Estado de
Nuevo León. representaba una vergüenza y penoso escándalo que de
ninguna manera se podía o debía tolerar.
Así, por ejemplo, el órgano vocero de Vidaurri, El Boletín Oficial. el
21 de Marzo ( 1861 ), publicó un "editorial" justificando la persecución y
muerte del Tatita. El "editorial'' empieza con estas palabras:
"Sabe ya el público hasta que grado llegó el escándalo de Pedro
Rojas ... Jamás el fanatismo hizo tanto efecto por medio de un hombre rústico
50
como lo era el indígena Rojas·•.
Aún otro ejemplo de este tipo de pensamiento "liberalista·' por parte
de Yidaurri. se encuentra en su respuesta (a través del Secretario Manuel
Rejón) a la carta "desesperada" del Alcalde de Cadereyta. (arriba citada) y
reproducida en el ·'editorial" del Boletín aquí citado:

trabajos y orden de vida de IM c. ue .

que creen Sanro. ,,.;1

' 'J

han aglomerado alrededor del

Entonces, se puede decir el Tatita
. .
tan resaltante anatema a la h ' ,
Y ~u movimiento representaban
egemonia de la ideo! · 1·b
I
como las herejías que predi·cab 1 .
.
ogia
eral de Vidaurri
.
a a a 1g1es1a y de
, 1
•
extirpar o "ex-comunicar'' del
, '.
por s1 a go que se tenia que
·
cuerpo poln1co del E t d
sm ser un movimiento pol't'
1 tco, ni. amenaza Tt s a o. a todo costo' aun
descabezado con la muerte del Santo.
mt i ar, y aun después de ser

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Texas at Brownsville/Texas So th y C 11 carney. et. al. The University of
- u rnost o ege. Bro,~ nsville. Texas. 1997.

"Después de que esa serie de absurdos reprimibles afectan en
cierto modo el huen nombre del estado, que hasta aquí los ha tolerado,
son comentarios también de las reglas de policía y de buen gobierno,
mucho más si se atiende a la interrupción que esto causa en los

724

Je

725

�14 V,
ease la Iista de nombres l
.
.
Fuentes. Alcalde de Villa de qS1e t~1den la liberación del Tatita, en Jgnacio
R .. D' ·
an iago al Secreta · d I G
I&gt; eJon. 1c1embre, 1º de 1860.
no e obierno. Manuel
Manuel Rejón, secretario del Gobierno del Est
.
Cd. Cadereyta, Marzo 11.
ado, al Alealde Pnmero de
1861
16 ·'Salió (R_ojas) de esta hacienda cubierto de
. .
respeto ... trtbulado por todos, entre ello
extraordmanas expresiones de
lo hallan hecho". En Juan Qu· t ·11s, personas que causa admiración que
Rejón. Diciembre 31. 1860
m an1 a. Juzgado de Cadereyta a Manuel

Notas Bibliográficas

Traducción de: '·State Jntervention In A J&lt;l' Century Folk Saint Movement
Jn Norrheastern Mexico: Governor Santiago Vidourri Vs Pedro Rojas, "El
Tatira··. Presentada en la conferencia: ·'Borderlands In Transition'', Texas
A&amp;M lnternational University. Laredo Texas. Noviembre 9 y l O, 200 l. Con
el amable permiso del lector, aquí quiero reconocer mi agradecimiento y
aprecio a las siguientes personas: Dr. Antonio N. Zavaleta, Univesity of
Texas at Brownsvillc; Don Israel Cavazos Garza, Cronista de la Ciudad de
Monterrey; Don Ernesto Garza Sáenz, Cronista de la Ciudad de Carnargo,
Tamaulipas; Doña María del Carmen González. Archivos de Nueva Ciudad
de Guerrero, Tamaulipas: Sr. Juan de Dios Ramírez López. George Gause y
Marccla de Shayegan, Special Col\ections University of Texas Pan
American: Sr. humberto Hinojosa Vivanco, Presidente Municipal y Sra.
Rosalinda López de Cho\ico, Casa de la Cultura, Cd. Mier, Tamaulipas: y un
agradecimiento muy personal a : Dr. Gilberto M. Hinojosa, University of the
lncarante World: Dr. Arturo Madris, Triniy University; Dr. Frank (Pancho)
Pino. University of Texas, San Antonio; y Mr. Rubén Alfaro, Director
Emeritus, Mexican American Cultural Center, San Antonio, Texas.

1

~ Si no específicamente anotado. todos los documentos citados en los
'"footnotes·· se encuentran en la ''Caja-Tatita Santo'', del Archivo del Estado
de uevo León, Monterrey.
'Cavazos, Garza.l.1984:416-417: Carta Personal, Septiembre 3. 2001 .
4 Parisot. 1899:44: Traducción del autor.
5 Traducción del autor. ··The Mexican Saint. The Full Description of his
l lol iness·'. Corpus Christi Ranchero. Februry 9, l 861 .
6 Carta del Juez Auxiliar del Paso Zacate. al Gobernador Santiago Vidaurri.
Marzo 20. l 861 .
- lbid.
8 ··A New Saint in México ..."Corpus Christi Ranchero. Op. Cit.
9 lgnacio García al Gobernador Santiago Vidaurri, op. cit.
10 New Saint in México ... '·, op. cit.
11 Borr&amp;dor de la Correspondencia del Alcalde de Guerrero al Jefe Político
del Distrito del Norte. Febrero 2, 1861. ·'Caja 5, fo\der #224". Archivo
Municipal de Nueva Ciudad de Guerrero. Tamaulipas.
l! Parisot. op. cit. Semejantemente el Corpus Christi Ranchero publicó lo
siguiente: ··Et (Tatita) dice que será asesinado en México. y ruega que su
asesino no sea castigado. Él declara que ha sido mandado en una misión
especial al pueblo mexicano. y que va a hacer muchas cosas maravillosas, y
que hará muchas aclaraciones sorprendentes, antes de que acabe su carrera.
(''New Saint in México ..." op. cit. Traducción del autor).
n Ignac io García al Gobernador Santiago Vidaurri, op. cit.
726

17
l8

par1sot.
·
op. cit.

·

de p rnnera
. · Instancia de M
0
M Rafael
, Mdel ,Llano' Juzoado
ana. artmez (Asesor Judicial)· D
.
onterre~. al Lic. José
Benav1des. Jesús Jaso Anastasio G . d' eclarac1ones tomadas de : Pilar
•- M'iguel López
· Anto
'
· 1~Orenzo Garza
. T ua 1ana. Antonio M ann.
Trevmo.
·
-,
mo ovar Y Seve M ·
•
JOJas. Abril 3 9 y 10· 186l p .
ro usqu12. Documento e11
16
1
19
.
'
•
. ass 11n
Vecmos
de
San
Pedro
Y
Al!
1860·• Anselmo Cavazos al G ben deda Anselmo
Ca\azos.
,
Sept1embre
.
.
13
1860; Secretario del Estado M o erlnRa ~: Santiago Vidaurri. septiembre
s •
anue eJon al Sr A le Id RO d ,
·
. ant1ago, septiembre 29 1860· S Al 1 ' · , a e
nguez. Villa de
Rejón, octubre.
'
' r. ca de Rodnguez al Secretario Manuel

27.

O~ício # 16 del Alca lde Ignacio Fuentes Vill
.
~ob1erno Ma_n,uel Rejón, Diciembre l º 1'860 a de Santiago, el secretario del
Manuel ReJon
· Fuentes, D1c1embre
. '.
22 J
. a Jgnacio
2 1860
uan N. Qumtanilla, Juzgado de C d
,
.
t1anuel R~jón. Diciembre 31, 1860.
a ereyta, al Secretario del Gobierno
20

Secretario del Estado Manuel R . ,
A
de Cerralvo. enero 1º 1.861
eJon a ntonio González y Evia. Juzuado
24

•

,

o

•

Antonio González y Evia al Juez Au ,· .
.
Antonio González y Evia I S
~litar de San Vicente. enero 4 1861 ·
6 1861 El
a ecretano del Estado M
I R. .
.
',
.
entusiasmo que engendró el Tatita e1
~-nuc eJon, enero
aun el Cura mismo presto'
l San \, icente, fue tal. que
•,
su apoyo a la cole •· · d ~
~5onstrucc1on de una ermita en el puebl
d 1. . cc1on e ondas para la
· Véase la carta del ·'C
. d o, pe ª por el Santo.
·
ape11 an e Sabmas Hid 1
1
. a go, a cura de Mier" en
Santiago Roe!, 1938:169-170· p .
26 "B
d
, Y ansot, op Cit
orra or, de la correspondenc1a
· del Alcalde
· de
· Gu
21
··
.
Carta de . Los Charnucos·· de G
errero ... , op. cit.
de Monterrey", Febrero 2 1861 uerrero a los editores del "Boletín Oficia l
D Lºb
,
'
1 ro #7 de Sesiones Ext
· del Ayuntamiento de Cd. Carnargo.
}9861.(n.d.)
raord'111anas
JO

Ignacio García al Gobernador Santiago Vd
.
.
íbid
I aum, op cit.

31

Reporte de Manuel O11ega, Comandante de 1 .
.
Guadalupe de Sada Alcald d C
a Fuerza de Aprensión a
.
e e adereyta, Marzo 25 , 1861 ; Oficio sin
,
727

�número de Guadalupe Sada a Manuel Rejón, Secretario del Gobierno. Marzo
18, 1861.
Queja de Agustín Peña, Preceptor de Paso Zacate, al Alcalde Primero de
Cadereyta. Marzo 11. 186 l; Manuel Rejón a Guadalupe Sada, Marzo 11,

•12

1861.
;, Desiderio Cantú, Alcalde de China. a Manuel Rejón. Marzo 9. 186 l:
Manuel Rejón a Desiderio Cantú, Marzo 12, 1861: Oficio #28 de Guadalupe
de Sada a Manuel Rejon, Marzo 27. 1861.
u Manuel Rejón. al Sr. Alcalde Primero de Cadereyta, Marzo 11 , 186 l;
Manuel Rejón a Desiderio Cantú, Marzo 11, 186 l.
35 Reporte de la Comisión de Manuel Ortega. Comandante de la Fuerza ....
op. cit.: Oficio de Guadalupe de Sada a Manuel Rejón, op. cit; Rafael del
Llano al Lic. José María Martínez, Asesor Judicial..., op. cit Reporte de
Rafael Morales a Manuel Ortega. (n.d.); Francisco Alaniz, Alcalde. Los
Aldamas, a Manuel Rejón. Secretario del Gobierno. Marzo 16, 1861;
Informe de Francisco Alaniz, Marzo 18, 1861.
36
!bid.
' 7 Francisco Alaniz a Manuel Rejón: "Inventario de los Bienes del difunto
Pedro Rojas'', Marzo 17, 1861; Reporte de la Comisión de Manuel Ortega,

46

Tyler'.R. _l 97?_: 13; Flores Tapia. O. 1966:23
Una md1cac1on de tal actitud q . ,
margen), de una carta dictada po' V~d1zas, _se puede detectar en una nota (al
· ante él (personalment ) r 1I aurn
en la e ua 1111s1ste,
· ·
el Tat1ta
d '
que se presente
milagros. Esta nota da la e '. y e -~muestre su supuesto poder de hacer
personalmente y públicament ~:ndpres1on de que él, Vidaurri quería
,. ,
e esenmascarar'' ¡ s
'
mano . Vease la nota en el ma
d
.
a anto en un "mano a
Cerralvo, a Manuel Rejón S rg:n . e Anton!o González y Evia, Juzgado de
48 Op, cit. : 17
' ecre ano de Gobierno, Enero 4. 186 ! .
47

49 O
. 19
p. c1t:
so "Ed'1tonal:
. Muerte de Pedro R .

Monterrey. Número 17 .
, _oJas (A) El Tatita". Boletín Oficial de
' prnner pagma. Marzo 21, 1861 .

s1 !bid

op. cit.
38 Oficio de Guadalupe de Sada, Alcalde de Cadereyta a Manuel Rejón,
Secretario del gobierno. Marzo 23, 1861 .
39 Los documentos relacionados. a este esfuerzo o preocupación del
Gobernador, son tan numerosos que no se pueden citar, individualmente
aquí. Basta decir que entre el 18 de Marzo y el 4 de Abril de 1861. se
encuentran por lo menos veinte oficios, exhortos, cartas, etc. Entre el
Gobernador y las autoridades o individuos de Monterrey. Villa de Santiago,
Los Aldamas, Cerralvo. Cadereyta y China, relacionados con este asunto.
40 Vidaurri. al Alcalde Primero de Los Aldamas (dos páginas) (n.d.); Oficio
#28 de Guadalupe Sada. Alcalde Primero de Cadereyta a Manuel Rejón.
Secretario del Gobierno, Marzo 27, l 86 l; Oficio # l 8 de Desiderio Cantú.
Alcalde de China. a Manuel Rejón, Abril I O, 1861: Manuel Rejón a
Desiderio Cantú. abril 19, l 861.
41 Gobernador Vidaurri al Alcalde de Los Aldamas. Abril 3. 186L Manuel
Rejón al Alcalde de Los Aldamas, Abril 18. 1861.
42 Manuel Rejón. Secretario de Gobierno, a Carlos Margáin , Alcalde/Juez de
Monterrey, Abril 3. 1861: Lic. José María Martínez. Asesor judicial, a
Carlos Margáin, Julio 25, 1861.
~• Borrador de la orden del Gobernador Vidaurri al Alcalde de Villa de
Santiago, Ignacio Fuentes, Mayo 4, 1861 ; Manuel Rejón al Alcalde de Villa
de Santiago. Mayo 6, 1861.
4 ~ Hernández. J. 1955: 197
15
· Moseley, E.H. 1965:275
728

729

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>José Eleuterio González</name>
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        <name>Miguel Ramos Arizpe</name>
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        <name>Ocupación Ejército Americano</name>
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        <name>Pueblos indígenas</name>
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        <name>Testimonios de fotografía</name>
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                    <text>siguiente : Escritos de Etica (1973); Escritos de Metafisica (1973), Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973); Epistolario , (11 tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de Filosofia, Sección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con la dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que

3

se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Cf. Diego F. Pro. Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofía, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs.; p. 73.
Cf. nuestras páginas relativas a su Epistolario ; (tomo l}. Instituto de
32
Filosofía, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Mendoza, Argentina, l 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Filosofia,
Universidad "Simón Bolívar" Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas,
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220; Epistolario; (tomo lU data cit. 263
págs. En: Loe. cit. nº 16 ( 1982) l 50- l 5. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pro (pp.13-4 7). Eds. Docencia-Cinae, Buenos Aires, l 981, l 53 págs.: En
"Sapientia". Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Fi losofia y
Letras, U.C.A., año XLI, 1986 (abril-junio) nº 160, pp. 1S7-1S8.

Sección Segunda

LETRAS

188

�BAJO LOS SIGNOS DE LA POSTMODERNIDAD

Dra. Alma Silvia Rodríguez.
Profesora e investigadora.
Centro de Estudios Humanísticos.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología.

Refiere el poeta que Tzu-Lu que cuando
le preguntó a Confucio: "Si el duque de Wei
te llamase para administrar su país, ¿Cuál
sería tu primer medida?". Confucio
respondió sin chistar "La reforma del
lenguaje". Agrega el poeta no saber si el
mal empieza en las palabras o en las cosas,
porque cuando las palabras se corrompen y
los significados se vuelven inciertos, el
sentido de nuestros actos y de nuestras
obras también se tambalea. Yo pienso
como él: las cosas se sustentan en sus
nombres y viceversa.
(Ana Clavel, 2000)

¿Son las representaciones icónicas exteriorización materializada de los
fenómenos sociohistóricos? ¿Pueden los signos constituir el eje explicativo
del gran metarrelato de nuestra época? ¿Cuán apropiada puede ser la
codificación retórica en la iconografia actual?
... Nadie puede responder a estas preguntas sin reflexionar en torno al
contexto en el que se producen y reciben dichas formas simbólicas. En la
medida en que el objeto de nuestra indagación es un campo preinterpretado,
estamos obligados a ir más allá de los constructos significativos. Es decir, a
analizar, examinar, deconstruir y dar lectura a la interrelación entre lo
social, cultural, histórico y lingüístico; interpretar la realidad de los
fenómenos ideológicos que están representados en los signos.
Con esta perspectiva, abordo el fen ómeno de la globalización con su
tendencia hacia la macrocompetencia y su secuela de homogeneización.
191

�p~rtenecen
al ámbito de las 1'd eologías y que se comunican por formas
simbólicas significativas.
Aquello que G. Ritzer, Villoro y otros, han llamado la McDonaldización

de la sociedad.
La estandarización es innegable, Naisbitt denomina este fenómeno la
paradoja global, que tiene su contraparte, la regionalización, llamada por
algunos estudiosos la posición bipolar que confronta a los grupos, a nivel
macro y micro, por el control territorial.
La historia nos ha colocado en una encrucijada: la transformación de
estados-nación. Se trata de una nueva identidad, que oscila bajo los
parámetros de la competencia por el poder económico, político y social.
Pero hay además, una absolutización del poder racional que obedece a
los intereses de la cultura del conocimiento, principal fuerza económica,
cuya mt:dida del éxito es un máximo de eficiencia; la mejor relación entre
costos y producto. Factor detonante de un relativismo social,
epistemológico y de gobierno, que obedece a un código diferente al moral,
esto es, busca la autonomía, la soberanía y la libertad de la nación sobre la
base de una ética de resultados.
Vivimos la memoria histórica del inmediatismo, donde el sentido de la
vida pertenece a lo irreal o imaginario, pues el orden mundial valida sólo lo
fáctico, que unido a lo tecnológico, convierten el progreso, en la paradigma
por excelencia de la existencia humana.
La ciencia se constituye en la portadora de este nuevo avance, pero
ajena al hombre. Es la hiperracionalidad social -de la que habla Luhmanque separa al ser humano de su esencia. La quimera modernista que, lejos
de abrir opciones, nos lleva paradójicamente a perder nuestra esencia. El
sujeto se ha vuelto irrecuperable; se ha perdido irremediablemente. Son los
signos de la posmodernidad con sus ingredientes de: alienación,
desintegración, relativización axiológica de lo moral, lo político,
conjuntamente con la satisfacción inmediata de los sentidos. Las ideas que

Detrás de cada signo d
d ,
latente una realidad punzan~e ~ ca a l1mbolo, incuestionablemente está
su_s valores en un afán merc~nti~s:u~ o que se desdibuja, que ha perdido
mismo que la miseria moral del
mcrementando las desigualdades lo
al hombre, fomentando una me~;;lid~:ano. L~ ciber~~ciedad ha atrap;do
los monopolios; la gran alianza e t I operativa, utilitaria, que legitima
telecomunicación que se conv1·ertn re as em_presas transnacionales y las de
'
en en una m f tu · , d
merca o de bienes culturales.
.
s i c1on e poder, creando el
d

h

La razón rompe de este modo con el
~ero el progreso está marcado or un
pasad~, con la cultura ancestral.
irreflexiva. Las redes de transpm· . , a tendencia hacia una mas1ifi1cación
1
conten1•d os y el control de 1
.1s1on no son neutra es respecto a los
d.t~tn·buc1on
·, de tecnologías mediáticas
os mismos . Hay u~ Juego
·
de intereses en la
la mformación.
que contnbuye a la manipulación de
_La cultura se convierte -como afirma A
.
asocia con la producción y la circul . ~orno- en una mdustria, que se
atrapadas en el proceso de la mercantT act?~ de las formas simbólicas
cultural de la iconoesfera deb
t izac1on. Por este hecho, el análisis
si gnt·titeados incorporados 'a las efi contemplar
. ,el. contexto, asociado a los
nuevas identidades que nacen d orm;sl s1mbolicas; el surgimiento de las
yo verdadero y substancial· • e mo e os homogeneizadores y diluyen el
t d
, iormas que sólo viv
1
o os, pero no son de nadie S
.
en en pa abras que son de
Somos producto de una so~ie~ ndosd imponen estilos de vida, moda etc
senf
a
e consumo que
d. .
,
.
tr, pensar, y forja nuestro dest·mo co1ecttvo.
.
con ic1ona nuestro
Habermas intentó recuperar el t.
.
pero te~dencia posmodernista fortal:~¿~ !t~ertador del racionalismo,
La h1stona
se relativiza y la t ecnolog1a
, as ideas en favor del presente
.
c
·
.
·
mensaJe: sed operativos es d .
omumcac1011al deja un doble
(Lyotard, 1993).
,
ec1r, conmesurables o si no desapareced

!ª

circulan en palabras, enunciados, textos.
La iconografía publicitaria y los medios, conformadores de las formas
simbólicas massmedias, han sustituido el marco tradicional de la escuela y
la familia, para manipular el libre albeldrío a favor de los intereses del
mercado. Los iconos populares están hechos así para ser leídos
semióticamente. De esta manera se proclaman un sinnúmero de verdades
que se comunican a través de un corpus discursivo que encubre las
relaciones de poder, y son muestra evidente de la fuerza subyacente de las
ideologías dominantes (Thompson, 1998). Tal como lo escribí antes, el
lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones sincréticas que
192

. El hombre ha quedado entramado en un
.
signos que ya no significan se ha
I mundo que Juega con signos·
fi d
,
n vue to va ,
b.
'
a erra os a un efímero presente d d
. c_1os, o ~eto de consumo
t
111
la social.
on e no extS e la identidad personal, ni

Es un espiral donde el sujeto
.
metarrelatos ... y para escapar
se pierde en la trama de los
' se sumerge en una orgía de sensaciones.

193

1

�Nos conformamos con vivir la sensación de vértigo y aplaudir aquello que
exalta la degradación del hombre.
Hay un exceso de signos, ¡una espectacular densi.ficación de la
iconoesfera que relativiza e inventa la historia! Sin embargo, todavía parece
descubrirse la expresión del inconsciente colectivo que clama por otros
símbolos que le permitan enfrentar la angustia de existir.
Lyotard hablará de la pérdida de la experiencia que deja abierta esta
problemática donde radica el estatuto filosófico de la refiguración; donde la
dialéctica del acontecimiento y del sentido vincula acciones centrales y
periféricas propiciando la hibridación; supervivencias contaminadas de
modernidad que han puesto en circulación otra historia escrita en códigos
semióticos, cuyos modus operandi reflejan las relaciones de dominación.
Ideologías dominantes que, bajo el mito del progreso, ejercen mecanismos
de manipulación, de control ideológico, que dividen a grupos, evitan la
solidaridad interna, limitan el acceso al discurso público, adoptan
moderadamente las ideologías populares y controlan los medios de
comunicación manejando estrategias discursivas de opinión.
La imagen icónica forma así, parte indisoluble de la vida moderna,
pues aunque el lenguaje verbal por sí solo constituye un signo, la
iconoesfera contemporánea tiende a remplazarlo. Nuestra experiencia
directa de la realidad se manifiesta en imágenes icónicas que interactúan en
una estructura que Cirlot denomina la sintaxis simbólica, la cual emerge y
participa del devenir histórico y que es, antes que nada signo de una
ausencia: la del objeto o sujeto representado, que sustituye simbólicamente
(Gubern, 1987) la realidad y crea un constructo social.
¿Cuál es el sentido de esto? La teoría de las representaciones
icónicas, coherente con la teoría sintáctica de la percepción visual postulada
por la Gestalt, presupone la alteridad histórica extrapolable a los textos. Un
texto remite a otro y de éste al de la continuidad.
Van Dijk encuentra el correlato mediante la ordenación jerárquica de
los significados. La idea básica es que, una secuencia, no es meramente la
suma de las proposiciones que subyacen a un todo, sino una
macroestructura semántica susceptible de trasladarse al campo de las

connotativa
suele ser altª Y un lengua•e
.
·
re ommante
denotativa A,
:i
verbaI con . orientació
d
.
.
,
.
·
un
cuando
sab
d
n
P
men:aJ~ icomco al que se le su e
emos e antemano, que el
restringido a una interpretac1·0· n m,as ng1
P_I?donen
elementos verbales' se ve
a.
No obstante, existe un des lazam·
c?ntextos, de interacciones dinámic:s
iento,_ una extrapolación de
s1mbolos. Hay un nuevo len . que permiten la aparición de otros
constituye la iconoesfera co~~:Je q~e refiere nuestra experiencia y
~~positados en la conciencia de I mp~ranea, los universos simbólicos
, que se debaten en di·sy un11vas
et1cas.
os sujetos
·
En este sentido, el análisis de los he
.
.
las condicio~es tácitas que hacen osib~eh~s d1~curs1~os fija su atención en
sus correlac1ones con los de , p
. a existencia de un enunciado y
b'
mas enunciado L
o ~eto:, fenómenos o procesos del
s. os cuales se referirán a
sensonalmente en una "1ºm . , .
mundo real que desemboca
·
agmena 1cón tea
· como parte indisoluble de lan
ciudad
moderna".
. Los signos son pues, la exter . . . ,
. .
socw-históricos, espacio do d wnzacwn materializada de fenómenos
descubren, reinventan El s n te dconvergen las voces que nombran
g
·
opor e e nuestra cult
,
'
es1a un relativismo escéptico que todo lo di/
ura pragm~tica, donde se
la postura del dominador y la es
. d l d "!e y donde solo se reconoce
purra e ominado.

En este escenario global es necesar·
.
nuevas tecnologías de la ,
. . , to enfatizar en el impacto de las
~ ,
comumcacton Los al
enomeno convergen hacia la leg1·t·
.; d
canees que tienen este
pro
tmac1on e un mod 1
,
mueve una sociedad alienada
I
e o economice que
señ~lan que los códigos no son t~~:l=s·c;:sumismo. Au~que otras posturas
codificada. En otras palabras la 'd , cturan el medio de significación
se i':1ponen, pero la fuerza im,agin:ri~ ?ana sobre os códigos. Los medios
de simbolización. En los edificios d 1¡rrump_e el_ discurso bajo otros modos
escaleras imprevistas, sótanos esco:di;:;~ªJe ,51empre hay pasillos sin luz,
llaves se pierden en bolsillos ag . d
et~as_de puertas cerradas cuyas
de los significados (C. Rivera, 19~;;~ os del untco dueño, el soberano rey

!

_En esta situación coyuntural . Pued 1 .
explicativo de nuestra época?
G
en os signos constituirse en el eje

representaciones icónicas (Van Dijk, 1998).
Desde el contexto social, la articulación del acto sémico es, en
numerosos casos, de naturaleza verboicónica, pues lo verbal permite un
nivel más intenso de denotación. La forma más usual de transmisión
verboicónica, está definida por el constraste entre una imagen cuya carga
194

La modernidad apareció en los , .
. .
se~ularización y la simultaneidad de ~a1ses tnd~~tn_altzad~s, asociada con la
p~1ses periféricos, se presenta a travé: ~eevoluc1_on mdustnal y social. En los
bienestar. García Condini afirma
un d1scu:so político que promete
que en los pa1ses subdesarrollados la
195

1

�modernidad es, más bien, una moda que, si bien imita el modelo de los
países centrales, somete a su propia circunstancia los postulados del
discurso político moderno. Campo-sujeto en el que las formas simbólicas
son constructos significativos en donde se insertan las condiciones sociales
e históricas sujetas al orden temporal.
La tecnología de la información nos \leva a vivir en la aldea global,
pero al mismo tiempo recrudece el vacío existencial que nos empuja a
comunicamos entre sí, para redescubrir nuestra identidad (F. Femández,
1997).
Pareciera que este es el camino a un nuevo renacer, no obstante, la
complacencia por el mercado de las tecnologías informativas crece
vertiginosamente y nos invade. A través de diversos canales sensoriales.
Ligada a mecanismos de legitimación, la metáfora cibernética se conecta a
la metáfora ecológica, para imponer, tal corno sustenta Bateson, un modus
operandi de la mente descontextualizada de la lógica. El problema no es
sólo la tecnología, sino la nueva identidad asociada al proceso de

El dra~a es un mundo conceptual
e~ la propia fragmentación dar cohe , pe~o a la vez escéptico, que busca
situados en cruces de relaci;nes pra m~~~c1a a la vida "Los átomos están
por los mensajes que los at .g a icas, pero también son desplazado
(Lyotard. I993.·39)
raviesan, en un movim1·ento perpetuo ... "s
Es la sociedad moderna
constituye_ la medida de los a~~: ~: funda en el uso y abuso de la razón, y
la Gran Historia ·
manos recabados acumulat1·vamene
t en
Es en este momento cuando 1 . , .
postmodernidad pone el ace t
a teona implícita y explícita de 1
reesc;ibir, es volver a descubrfr ~a :o~re l~s act~s del habla. "Hablar e:
tamb1en
. udeorre
de lo simbo'1·ico,. pero
b .
. es combatir' en e1 sentido
. ex1b1hdad
.
t ~JO _la idea de una agonística del leng~~J~~;'ctventar palabras y sentidos
ermmos, es elaborar un códi o c
.
yotard. 1993: 27). En otros
thr_ansf?r_me las relaciones i~trai~~~~tglnos posean un significado
que
1stonc1dad.
ua es Y constituya una nueva

hibridación intercultural.

. La masificación caracteriza la fi . ,
.
dificulta la integración entre el
~nc1on discursiva del lenguaje y

En la dinámica de la globalización, es evidente que el mercado
mundial de bienes simbólicos y de participación diferencial , presenta una
nueva cultura. Pero los grupos locales e individuales de recepción, han
generado el concepto de híbrido, que nos ha permitido descubrir una
oralidad cultural manifiesta en formas de habla diversas. Detrás de la
supuesta homogeneidad de las estructuras discursivas, se revela la
presencia silenciosa de un "otro" colonizado. Hay una hibridez simbólica
que exterioriza los "recursos inadvertidos" de la dominación. Asimetrías de
la modernidad, formas de interacción cultural, que revelan un nuevo
referente cuyo soporte es el paradigma informacional.

las ;e\aciones entre los hombre~e~~m,~nto y .1~ comunicación que deÍlne
dt''. realista') completa un sist¡ma ::
visual (nos atrevemos a

John Naisbitt incluyó entre las megatendencias, un renacimiento
religioso corno producto de la necesidad sobre el significado de la vida.
Señalando que, los cambios y crisis traen consigo una nueva ideología.
¿Será la tecnología digital, la ideología de este siglo?
La aparición del proyecto postrnodernista con su crecimiento
tecnológico acelera el proceso de urbanización, y su consecuente
masificación; "metamorfosis fantasmagóricas, de una situación marginal o
el paseo errático de no ser ya libremente elegido, sino impuesto por las
circunstancias... En medio de una desocupación masiva, la multitud ya no
es únicamente el velo que se tiende sobre el jláneur, a pesar suyo, sino una
fosa en la que se disuelven las individualidades" (Pierre. 1998: 180)

:~;~ªt1º

e ong~n del lenguaje, valorizado en ex
a e rol de la onomatopeya en
contrario reforzado" (Pierre.1988:57) ceso, no es cuestionado, sino por el
El proyecto consecuentemente se d
construy_~ en un diálogo fracturado egrada Y_ el u~iverso de valores se
concepc1on de la cultura borra lo r .por la incertidumbre. La nueva
secularización produce un d'
s imites. Es la cultura híbrida dond 1
fu
I
iscurso "una suerte d
e a
e e progresismo liberal en ,
. , e escenografía de lo que
(Arlt. 1993: 117).
,
una vers1on degradada y grotesca".
Entonces ¿Cómo inter
•
resolver su identidad? . El pr~dtar los s1_gnos? ¿Cómo busca el hombre
. ¿
sent1 o de su vida?.

~:;ª~

. vital
, Los signos' son e1 espacio
nuestra marca distintiva, la insta;t~~:i~;~sruye.n lo que posiblemente
.
la pena detenerse. Por ello el
. a ~ida es tan breve que no
indiferencia y de agnosticismo
present_e se vive con una actitud de
del criter'.o_de operatividad, lo ~ue ~~~~:t:~~1a que favorece la imposición
q~e prop1c1a el mercado de bien
I
ombre en un vacío éxistencial
aJenas al sentido más profundo deesl cu ~urale~ y tecnología comunicacionai
a ex1stenc1a.

e·

197

196

I

�Ante este panorama, el hombre busca la valoración de una tradición
que anude valores y principios que atañen al ser social. No obstante la
vuelta es "ambigua". El ámbito de la realidad vive la caída de los
metarrelatos; la deshumanización que crea nuevos símbolos, que al ser
descontextualizados, sufren de una muerte anodina y se vuelven más
vacíos. Se reconoce la forma, el objeto, pero no se puede acceder
fácilmente al significado. El hombre está aprisionado en un mundo que
juega con significantes y significados. Los signos se convierten en
seudosignificantes de significados que la propia sociedad construye y
deconstruye. No hay una verdad absoluta, todo se vuelve mercancía
informacional, objeto de consumo, que se revierte en signos y símbolos
aferrados a un efímero presente, en donde se debate la dialéctica del
acontecimiento y del sentido.
"En esta diseminación de los juegos del lenguaje, el que parece
disolverse es el propio sujeto. El lazo social es lingüístico, pero no está
hecho de una única fibra. Es un campo donde se entrecruzan un número
indeterminado de juegos de lenguajes que obedecen a reglas diferentes.
Wittgenstein escribe: "Se puede considerar nuestro lenguaje como una vieja
ciudad: un laberinto de callejas y de plazuelas, casas nuevas y viejas, y
casas ampliadas en épocas recientes, y rodeadas de bastantes barrios
nuevos, de calles rectilíneas bordeadas de casas uniformes? Y para
demostrar que el principio de unitotalidad, o la síntesis bajo la autoridad de
un metadiscurso de saber, es inaplicable, hace sufrir a la 'ciudad' del
lenguaje la vieja paradoja del sorites, preguntando: ¿A partir de cuántas
casas o calles una ciudad empieza a ser ciudad?". (Lyotard.1993: 77)
En esta falta de sentido se cae en redes flexibles de juegos del
lenguaje, laberintos de signos, de textos. Pienso que nuestro destino de
hombres no empezó tanto con la expulsión del paraíso sino con el
nacimiento del lenguaje ... cuando no prestamos atención a las palabras,
último reducto para asirnos a la realidad, cuando los muertos de San Juan o
los del 68 se cuentan en la versión oficial con las manos, entonces estamos
perdidos, como si filtros y filtros se interpusieran entre nosotros y la
realidad nombrada. Escindidos, cada vez más separados de nosotros
mismos ... La existencia del hombre se cifra en mentiras, en convenciones,
pero las convenciones nos asfixian y nos separan más de la tierra. En todo
caso la gente debería tener la opción de elegir la mentira que le conviniera.
Como yo, que he escogido el paraíso de las palabras. (C. Rivera, 1999).
Los postestructuralistas diluyen la verdad en el texto. "La voluntad de
verdad no es sino una forma de la voluntad de poder". La gran
metanarrativa filosófica fundada por Platón pertenece, como afirmó

Ni~tzsche, a la genealogía de las formas d
. .,
epistemológica del progreso del co . . e dom1~ac1on, no a una historia
noc1m1ento. (Fnsby. 1992:285)
~I fen?meno por tanto puede verse -e
.
una tnple dimensión:
orno dice Schumacher- desde
a) .
Epistemológica: la disolución d 1
es lo mismo, la negación de la real"d d Ae a verdad en el texto o, lo que
1 ª · specto en el que han insistido
Barthes y Derrida.
.
b) .
Antropológica: la disoluci ,
.
m?onsc1ente, y la negación de la
on de 1~ consciente en lo
mascaras. (Deleuze y Foucault).
pe_rsona en un indefinido número de
c)
Política: la disolución de ¡
,.
democracia en dictadura (Ba d ·11 d
a poltttca en simulacro y la
·
u n ar y Lyotard).
Ante
este panorama mc1erto
. .
d
y desconc rt
posmo ~rno contempla el desconsuelo de la
. e ª-~te, el fenómeno
perspectiva histórica Lo que ·
.
masificacion Y la ausencia de
.
.
imp 1tea un tono de d
sujeto se desvanece en un pragmat'tsmo exacerbado. esesperanza, donde el
La búsqueda de un nuevo orden m .
largo plazo la Guerra Fría
1 'dundtal, que tuvo como secuela a
desmoronamiento del bloque sco~c,.u1 a en 1982, y el subsecuente
de
d
ocia tsta que a su
.
s~rroIIo e la idea de "aldea global" d,
'. ,
vez, propiciaron el
la instantaneidad. Un mundo I b 1· etermmo la desterntorialización y
naci~nali_dad, se habla de g ~ra:~~ad?, d~nde más que hablar de
multmac1onalidad. Se trata pues d
ac1?naltdad, y -mejor aúnlos · t
, e una sociedad dond 1
·
m ereses económicos que d .
1
e o que importa son
en
h .
omman e mercado La I
h
cuyo onzonte aparece el fin d 1 , .
..
cu tura egemónica
un simulacro.
e ª etica Y la disolución de la política e~
El hombre acepta entonces ue h
produce una información manip~la~ora ';; u~ :°~rcado publicitario que
rechazo, y al historicismo La h' t . , o dtalog1ca, en la que habita el
r
d
.
is ona no es la Gra H.
.
oceso onde incide lo regional
1
.
n tstona,
sino un
1
tP dos part1c1pamos
. .
·
La import con• od nacional y lo universa
, Y en el cual
0 .fi
.,
·
anc1a e estos facto
1
co 1 1cac1on y de lectura d 1
.
res en os procesos de
d
actitud de solipsismo u e as r~~resentac1o_nes icónicas, es una nueva
consecuentemente de la s~c~ed~~~p1c1a la desmtregación del hombre y

tf

uáles tºn entonces _las perspectivas de este fenómeno?
.
a que considera que la p t d .
·
rac1onalización donde
.
. os mo ern1dad es un modo de
1as nuevas culturas.
'
es necesario revisar los vmcu
, 1os entre la tradición y

199
\98

�2)
La que señala que la postrnodernidad es la continuación del
modelo modernista. Desde esta perspectiva, lo que se acentúa son las
diferencias, y se "refuerza nuestra capacidad para soportar lo
inconrnesurable". El lenguaje, en este sentido, se convierte en un juego
entre individualidades. La alternativa es adoptar un "realismo holista" en el
que la red de frases que constituyen el lenguaje pueda ser entendida a través
de una forma que busca explicar una realidad extra-discursiva. (Frisby.
1992: 288)

3)
La que define a la postrnodernidad corno una forma de
simbolización y arguye que la razón es insuficiente, por lo tanto, ningún
método puede acceder al conocimiento; entonces, si el método y la razón
no funcionan es porque el lenguaje no es suficiente, y lo mejor es callar;
decir nada es decir algo, y el silencio es la mejor manera de demostrar que
estamos ante el fin. "Una masa muda por cada portavoz vacío carente de
pasado. Conjunción maravillosa de quienes nada tienen que decir con las
masas, que no hablan. Ominosa vaciedad de todo discurso" (Frisby. 1992:

296)

A pesar de esta última postura, nos enfrentamos a una época que
proclama la razón corno el modo de acceder al saber. Pero a la vez, es la
razón sintetizadora, que se expresa por medio del lenguaje. Conjunto de
signos polisémicos, donde la frontera entre la imagen mimética y la
imagen simbólica aunque frágil, y sometida a los imperativos de cada
contexto cultural, busca un sentido, una razón de ser, existir.
Es el hombre que va en camino hacia la búsqueda de la experiencia
ancestral; el lugar del logos, donde se enr.uentra el extravío del caminar que
lo ha conducido a la ruta del poder, que es el odio, "la tierra totalmente
ilustrada que resplandece bajo el signo de una desgracia triunfal", como lo

existir', pues ªrt'icu1ª la presencia del
•
carecena de significado• El /ogos 1mpltc
. . pensamiento
que de otra manera
t
1 .
como el ser, desde donde emerge I a a~to .ª mtención comunicativa
voluntad de sentido, como afirma (Fra~k~~~;~:;_c1a de la libertad, que es
. Colocados en este tránsito es
.
sociedades que ~iolentamente ~e in~~ec1so borrar de nuestra historia las
modelos de d?mmación y mani ulació uyen en proyectos totalitarios, con
en una ~esad11la, donde la vidtmi n,_ porque entonces todo se convierte
prenuncio de muerte.
sma se retrae en un grito que parece el
Oportuno es señalar que si el .h
c?noci~_iento envuelto únicamente en ombre_ ca~ bajo el dominio del
c1bernet1ca, se produce el vac'
.
. la c1enc1a, la tecnología y la
ro
10 ex1stenc1al que sól
d
o pue e ser colmado con
P cesos enmarcados en una dim . ,
en comunicación dialógica orient:~sa1onl bq_ue apel~ al encuentro con el otro
'
a 1en comun.
'
Si el hombre quiere a d
humanidad, entonces la . y~ ar verdaderamente al hombre a la
t
fi
c1enc1a la eco
,
,
rans igurarse. La observancia dei d . h no~1a ~ la política han de
humano, a su espíritu, que aboga
t'ec º, ex1g~ ir a la esencia del ser
por a comun-unión entre los hombres.
.
El respeto y la promoción de los dere
~mpo~e un compromiso personal
chos humanos tiene un costo e
identificable con una cierta fuerza ; . Recuperar la postura humanista
la. paz y ¡a JUSt1cia.
· ·
mtStica que. con
Frente al absurd
. lle va buscar los signos de'
v1a~le para el h~mbre es, encontrar ei°s~~t~ds1gn1fica nada, ~a única ruta
ha~1~ una experiencia que se deja asu . o de su vida. Cammo y umbral
e~1s~1r como un movimiento del
m~r en el encuentro. Conciencia del
significa históricamente, apertura. ser umano que se proyecta, lo que

!ª

dijera Theodoro W. Adorno.
En ese vértigo de abismo, el imperativo interior es retomar el andar.
Caminar la ruta transmutada, identificable con el humanismo. La que nos
exige pensar en la necesidad de actuar como ciudadanos comprometidos
con nuestro tiempo: hombres dispuestos a firmar acuerdos donde las ideas
de libertad y democracia formen parte de conceptos filosóficos y jurídicos
comunes, para reforzar una situación política que culmine en procesos de
paz. El ahora nos impele a crear nuevas relaciones basadas no en la mera
producción o construcción de sistemas que constituirían otras fases de la
producción, sino vivir conforme a lo que los griegos llamaron el hecho
primordial y fundamental de la cultura, el hombre.

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encontrarse con el otro. Como afirma Nícol, un interlocutor nos hace
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vuelta S.A. de C.V. México

NADIE ME VERÁ LLORAR Y LA RELECTURA DE LA
MODERNIDAD

Gabriela Riveros Elizondo
Escritora e Investigadora.
Universidad de Monterrey

El silencio es la burla perfecta de la razón.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

En los edificios del lenguaje siempre hay pasillos sin luz,
escaleras imprevistas, sótanos escondidos detrás de puertas cerradas
cuyas llaves se pierden en bolsillos agujerados del único dueño, el
soberano rey de los significados.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

La novela "Nadie me verá llorar" de Cristina Rivera Garza, publicada
en 1999, propone una nueva forma de ser en el lenguaje, de hacer literatura,
de leer la realidad contemporánea. Para ello la autora toma a manera de
herramientas una visión desacralizadora de la modernidad, el logocentrismo,
la razón, el sujeto, la historia, el progreso. Hace de estos metarelatos piedras
que se van desmoronando a lo largo de su nueva construcción -en el plano
de la creación y la lectura. La posmodernidad es su lente para mirar las
cosas; la periferia filosófica y epistemológica, su asiento. En el presente
ensayo esbozaré de manera general diversos aspectos del relato novelísitco
de Rivera que contribuyen a confirmar esta propuesta. Para ello analizaré
brevemente estructura, tiempo, espacio, personajes y temática.
Ya de entrada podemos percatarnos que su estructura externa se
compone de ocho capítulos que a su vez se subdividen en fragmentos cortos.
Por otro lado, la estructura interna de la obra está construida a partir de una
serie de repeticiones y leitmotivs que nos recuerdan una estructura musical y
quizá también una estructura visual - la de la fotografía- . Es así como
aparece una pregunta o una frase que más tarde se retoma y, cada vez que
aparece, enriquece su propio significado. La frase "Nadie la verá llorar"
aparece cuando Mattlda, la protagonista, de niña conoce la soledad al
extraviar a su madre en El Tajín, más tarde aparece cuando Matilda entra a
los 15 años a la ciudad de México por vez primera y observa la ciudad desde
el ferrocarril. En este sentido, el lector va construyendo los significados a la

202

203

�par que los personajes - un lector activo.- Esto da también un sentido de
ritmo y equilibrio a la obra. La fragmentación del relato, es la ruptura del
cronos, del tiempo ordenado, racional, consecuente. No hay posibilidad de
aprehender una realidad o un conocimiento: el derrumbe del logocentrismo.
Los tiempos y espacios en los que sucede la acción van y vienen,
deambulan en el silencio de los personajes, en los ecos de su memoria. Aquí
podemos acercarnos al manejo del tiempo en la novela y para ello, tal vez
convenga separar dos formas de abordarlo: por una parte, está el tiempo
ilustrado, patriarcal, ese que conserva un pasado, presente y futuro, el tiempo
racional, lineal y cronológico. Para representarlo la autora hace referencia a
ese tiempo objetivo que todos compartimos: las doce en punto, 26 de julio,
1900, el Porfiriato, la Revolución, Italia en 1897, 1906, la huelga de
Cananea, la huelga de Río Blanco, los autos Ford, Debussy ... Por otra parte
aparece el tiempo subjetivo; el tiempo sujeto a las acciones internas, a las
sensaciones, lo intangible, el dolor, la locura, la muerte ... El tiempo durante
el cual Matilda vaga por la ciudad cuando es despedida de la fábrica, el
tiempo del insomnio de Joaquín, de su espera para acercarse a Matilda, el
tiempo que transcurre Matilda en Real de Catorce ... Este tiempo subjetivo y
posmoderno transgrede el tiempo tradicional y se impone en la forma de
narrar de Rivera Garza.
El tiempo de la historia -el orden cronológico en el que sucedieron los
hechos- y el tiempo del relato -el orden en el que aparecen en la novelason ya categorías conocidas por la crítica literaria puesto que han sido
utilizadas frecuentemente en la literatura del siglo XX. Rivera Garza utiliza
estos dos elementos y va más allá puesto que juega con ellos y los fractura
en múltiples modalidades. Las historias de Joaquín Buitrago y Matilda se
van construyendo, a manera de rompecabezas, a lo largo del relato.
Sin embargo, hay partes del relato en las que estos dos tiempos (del
relato y de la historia, subjetivo y objetivo) se tocan: sabemos que en junio
Joaquín reconoce a Matilda, en julio le regala una pulsera, agosto es un mes
de silencio. De esta manera el tiempo común queda atado a la relación entre
los personajes, relación que se suspende en un tiempo caótico, profundo. En
definitiva, el tiempo que habita dentro de los personajes siempre ha de
imponerse sobre el histórico, un ejemplo claro es el hecho de que Joaquín y
Matilda no se enteran de la revolución mexicana por estar enterrados en sus
propias historias.
Podemos hablar también de tempo del relato; ese sentido de ritmo en la
narración. Este se marca por medio de oraciones de una sola palabra vs.
frases largas. Igual que en la vida de los personajes hay fragmentos cortos en
los que la historia avanza mucho y otros largos en los que el tiempo se

204

detiene._ La_ novela en ocasiones se nos t
presencia visual que invade al lecto~
orna poema, sensación que huele,
~I manejo del espacio en la
. .
~:~~:ot común, objetivo y verifica~~:t:: ;~u~~~1~ar ~ _d~I tiempo. Existe un
n es y su alto porcentaje de
.
e ex1co con sus 368 899
y sus más de cinco mil o erar· prostitutas? con sus 13 fábricas de tex;ile
centavos al ~ía, la capital ~tali~~! i~e reciben sueldos_ de entre 35 y 5i
Catorce, ~I numero 35 de la calle Mesma a fines ~el siglo XIX, ·Real de
los espacios recreados por la memor· on~s .. . espacios que se contrapone a
ia y SuJetos a los cambios internos.
~stá también el espacio construid
.
espacios marginales. Así vemos ue M~ ~or los d~sc~rsos oficiales vs. los
p~o_mueve como un espacio mo~erno ex1co, a principio~ del siglo XX se
~c1cleta~, alumbrado público, edificios dec~~ fuentes y Jardines, tranvías,
ercant1I y el Palacio de Hierro o I
ierro y cemento como el Centro
la Alameda Central, el Pabellón Mo ª. casa Boker con sus nuevos ascensores
nos_ r~sulta inverosímil contrapu:~:~\el Country ~lub inglés, paisaje qu~
penf~na: el_ hotel de San Andrés el h _los espacios marginales de la
prostitutas infectadas de s'fil'
osp1talI Morelos a donde acuden 1as
1 1 is y' gonorre
cuerpos en descomposición las . . d .ª' ugar de gritos y vómitos de
,
v1v1en as Junto al desagüe , las pulq uenas.
,,
El análisis del espacio también
. . .
campo y ciudad. La Ciudad de Méxi puede d1v1d_1rs~ ~n las categorías de
nada. La velocidad de los acont . ~º· En un pnnc1p10 no echa de menos
no t 1 .
ec1m1entos no d . .
1 s a g1a. El pr~sente se vuelve absoluto , L . ~a tiempo alguno para la
.as transformaciones internas de los e . .ª c1u ad es un espacio ajeno a
interrogaciones a Matilda y a Joaq , p ~~onaJes, es un lugar que sólo ofrece
~os eve_ntos transcurren más tranqu~::~. 1 ca~po es el lugar de las imágenes,
~ matdda con Paul Karnak en Real d.e ~:inez en Veracruz, el matrimonio
Sin embargo, puesto que la novela no torce, los_ voladores de Papantla.
enteramente positiva o negativa b
presenta ninguna categoría como
acabada, todo es bueno y malo, L ue;a o mala; es decir, ninguna categoría
(como en el yin yang). Los lími~es ueuno da orig~n a lo malo y viceversa
campo presenta también problemas d q _e~an . ª?olidos. De esta manera el
com~añías como Oil fields, la repartici~ninJus~1c1a en tierras, la invasión de
hectareas poseídas por 7 hacendad
de riqueza en una realidad 130,000
os ...

. muy importante ara 1
. un _espacio
manicomio. Se trata de un es . p
a novela es La Castañeda el
b
pac10 cerrado qu
,
em a~go este espacio encierra tamb., d
e pertenece a lo privado. Sin
lo objetivo y lo subjetivo la cordu::n ¡°si caras: lo positivo y lo negativo
trata de un microcosmos de la sociedaI. ..ª Nocura. A ;eces sentimos que s~
las calles. Es una ciudad de .
o hay en el nada que no haya en
Juguete con sus calles ' enfermenas,
, carceles,
,
205

�viviendas, riñas, tráfico de cigarrillos, talleres de trabajo, lavanderas, poetas,
mecánicos, policías, farmacéuticos, ladrones, enamorados ... Los enfermos
están igual de alterados que los psiquiatras y presentan una serie de manías
patológicas. Para referirse a La Castañeda la autora utiliza, una vez más, dos
tipos de lenguaje: el objetivo y el poético. La Castañeda es, por un lado, un
conjunto de 25 edificios en l 41,662 m; cuando la inauguraron ochocientos
cuarenta y ocho dementes cruzaron los confines de la ciudad y entraron a los
edificios construidos en esta ex hacienda de Mixcoac. Sin embargo, es
también un lugar de gritos y silencio, de ensoftaciones que jamás serán
enunciadas, contempladas o comprendidas.
Uno de los logros más importantes de la novela es la caracterización de
los personajes. Desde el inicio cobran una vida propia; los personajes actúan
por iniciativa propia no por la del autor. Ya desde el primer párrafo se
establece su temperamento perfectamente. El lector ve a Joaquín en su
habitación, huele los cigarrillos Monarca, se contagia de su desesperanza ...
Dada la intención de este ensayo no pretendo presentar aquí una descripción
de los personajes; me limitaré por lo tanto, sólo a exponer la relación que los
personajes principales tienen con la visión posmoderna.
Joaquín Buitrago, en su juventud va a Italia y conoce al amor de su vida
Alberta. A partir de ese momento se convierte en fotógrafo de locos y
morfinómano (para escapar de su propia locura), posteriormente trabaja
como fotógrafo de putas, presos en la cárcel de Belén y locos en La
Castañeda. ¿Cómo se llega a ser fotógrafo de locos? Basta con saber usar
una cámara y vivir en este país después de haber visto la luz de A/berta. Eso
es todo, Matilda. (22) Su vida es el resultado de sucesos que nos fracturan.
El primero de ellos es su encuentro con una mujer golpeada y muerta en la
calle cuando adolescente. Diamantina, la primera mujer en su vida, se va y lo
deja en profunda soledad. Su encuentro con Mati\da es un encuentro más de
sí mismo. Ella representa su tránsito entre la locura y la cordura; representa
su capacidad de amar y proteger a alguien. Joaquín mira distinto, tras su
lente presos, putas, locos y demás seres marginales se yerguen en una
humanidad impresionante que nos conmueve y nos permite identificarnos.
Como se mencionó arriba, en la novela no hay límites, todos los
márgenes están transgredidos. No hay cosas, sujetos ni acontecimientos
acabados ni maniqueos. En el plano de los personajes, las transformaciones
de otros son proyecciones de las suyas nunca se imaginó que la vida de
Matilda llegaría a ser la clave de su propia vida. Aunque los personajes son
distintos y tienen un caracter perfectamente esbozado, hay dolores o
recuerdos con los que se identifican ambos.
Eduardo Oligochea, el médico internista que recibió a Matilda en La
Castañeda el 26 de julio, y Marcos Burgos, tío de Matilda y médico que
206

renunció
.
. . a su indí gena para incorporarse
a I
d .
c1,enc1a y el afán de progreso. Sin emb
a mo em1dad, representan la
como sus anhelos se derrumban s
argo, a lo largo de la novela vemos
cual ~sirse. El tío Marcos tiene u~b~;á~na base f~a~turada. No hay centro del
palacios, por la vida metódica 1 /ºr _la h1g1ene, gusto por edificios y
estudiante durante cuatro ' º~, ?ranos, estudios y aseos Cua d
C "d
anos no salio m con am·
.
.
.
n o
ons1 era que las clases bajas ento
igos m muJeres ni de paseo.
ellas se ,ani~an instintos criminales :~~en el progr_eso de la nación, que en
haya ~as carceles y manicomios ~ara d;~s ~ salvaJes. ~~oya la idea de que
y castigar. Para comprobar sus teo ,
m1tar a los v1c1osos, para corregir
Matilda; logra su propósito despué:ia~e propone-dome~ticar y edificar a
huye de su casa y esto representa I d gunos anos. Finalmente Matilda
derrota personal.
ª errota del modelo progresista, su

~:I

Por su parte, Eduardo Oli oche
, .
manicomio como un peldaño g
bª'. el medico de La Castañeda ve el
'd
para nncar a m ·
h •
'
oportum ad en el extranjero
1
. . eJores osp1tales o a una
prestigio. No tiene un propósito ~~co e uii~rm1:ie~a ~er .~n profesional con
para ascender. Aunque el doct Ór za a inst1tuc1on y a su prometida
c?nve_rsaciones que nos permite: co~~~~~ea Y Joaquín entablan largas
simplifica en la de don Quiiote S h
al doctor, su relación no se
opue
t
~
Y
anc
o.
Ellos
no
. s os como aparentan sus primeras
. se comp Iementan, no son
yin y yang puesto que la locura c~nv;rsac1ones; más bien asemejan al
s~mb~adas en el médico que ha de y ~ desesperanza de Buitrago están
c1enc1a que ha fracasado en u
~os1ta o. sus esperanzas y éxito en la
,
na muJer a qui
como la mulata a quien tanto amó cuand
de~ no ama porque nunca será
o estu 1ante.
Lo q~e no se muestra en sus conver .
.
al le_nguaJe que irá emergiendo a lo lar sac1ones es el inmenso abismo ajeno
mediante las palabras Lo enunc· d go de la novela y cobrando realidad
desnuda (cuenta una historia de
e_sd r;al, una vez que el médico se
semilla del absurdo en su cotidianeidad1c11 ah. con_ su prometida, siembra la
Y a 1stona subterránea aflora).

:~r:r

"Dentro, alineadas en riguroso orden
.
encuentran a salvo Mudas N,
.
' sus propws emociones se
0 qwere despertar/
·
·
·
N, ¡ .
comparllrlas. Si algo ha aprendido en I
as. o e mteresa
es a guardar bajo la piel bien es os _manuales de anatomía[. ..}
reuniones con Joaquín le so'
condrdo, el pronombre yo Las
persona. (30)
n gratas porque se llevan a cabo en ,;rcera
juega con palabras jueoa a hace .
.
cotidiana escena bellísim' d º¡
- r interesante situación de la vida
'
a e sueno en la qu 1 ¡
•
se apodera de él." (95)
e e enguaJe de la locura
. Las identificaciones de los ers .
,
psicológico; a nivel sintáctico ta~b- ?nats n~ s?l_o se dan en el plano
ien ay s1md1tudes. Por ejemplo,
207

�para hablar de lo que hay de Matilda y de Joaquín en el mismo doctor
(ciencia transgredida por la locura) el narrador enuncia: Hasta conocer a
Matilda Burgos, Eduardo pocas veces había discutido, y mucho menos
mostrado el contenido de sus expedientes. Hasta conocer a Joaquín.
(9 l)

Matilda, la protagonista, encarna toda la propuesta de un mundo ajeno a
los centros, de un mundo mutable ajeno a toda denominación, a todo intento
de clasificación porque se trata de realidades que nunca serán estables, salvo
en el momento de la muerte. Todo es posible, Joaquín, excepto la paz ( 19).
Matilda es hija de Santiago Burgos y Prudencia Lomas, de un hombre
semisalvaje y de una mujer aficionada a la poesía francesa y a los placeres
de la carne (ambos orígenes pertenecen a la periferia). Su padre murió
alcohólico y su madre asesinada. Campesina, analfabeta, desamparada,
mujer ... llega a la ciudad y es adoptada por el tío médico creyente en los
beneficios del progreso científico convencido de que una instrucción
conducirá a Matilda por el sendero de la limpieza y la disciplina. Crece junto
a sus tíos, estudia y trabaja cuidando a una vieja hemipléjica -cuya propia
hija médica es incapaz de cuidarla- hasta que una noche aparece Cástulo
Rodríguez en su habitación perseguido por las autoridades, joven
revolucionario mal herido. Esto abre sus ojos ante la realidad social,
abandona la casa de sus tíos y se refugia con Diamantina Vicario en cuya
casa se discute de política, los orígenes de la revolución mexicana. Cuando
Diamantina parte a Río Blanco, Matilda se queda en silencio, corta sus
trenzas y abandona la casa, va a trabajar a la cigarrera el Buen Tono: 35
centavos diarios, es vecina de la señora Esther Quintana y sus dos hijos. La
llaman "la doctorcita" porque cura a los niños del barrio, atiende partos ...
(una doctora que terminará en el manicomio). Muere la señora Esther y al
ser despedida por atenderla el día de su muerte, Matilda se ve obligada a
ejercer la prostitución en el hotel San Andrés (el nombre es de un santo ... ).
Más tarde se casa con un ingeniero civil de origen húngaro, Paul Kámak,
quien se había enamorado de ella desde una vez que la vio cuando ella aún
vivía con sus tíos (si entonces se hubiera casado con él ... ). Se van a Real de
Catorce, pueblo en donde viven en soledad, él se suicida, ella incendia todo,
sólo rescata la seda que él le regaló cuando se conocieron. Matilda termina
sus días junto a Joaquín, quien recupera la casa de sus padres. Muere el 7 de
septiembre de 1958 de derrame cerebral sin que nadie posea su silencio.
Por último, quiero exponer las temáticas que encontré como
principales. Estas quedan vinculadas directamente con el tema de este
trabajo. Dividí los temas de la siguiente manera: l) la irracionalidad de la
razón y la razón de la irracionalidad, 2) la caída de la modernidad, 3) la
periferia, 4) la fotografía, 5) el lenguaje, 6) la mujer, 7) la desesperanza, 8) la
soledad y el dolor y 9) la memoria y el olvido. Sin embargo, dados los
208

requisitos de extensión en 1
primeros tres temas.
e presente trabajo me enfocaré sólo a los
La irracionalidad de la Razón
,
.
es razonable y la "razo'n" por 1a queysela grazon
, 1de la ,irracionalidad·
.
• la locura
resu1ta absurda y fantástica. Ha fra utan os med1cos o los cuerdos nos
cuan_do los médicos realizan sus i~for::ent?s. en la novela, por ejemplo
mediante el cual un científico utili
s ~~d1cos, en que se ve el proceso
nos resultan tan "locos"
, . za subjetivamente los "métodos"· t
t
Y poet1cos como el b"
.
, es os
o ra pa~e, se ve que el confinamiento de I o ~eto mismo de estudio. Por
patolog1a real sino que más bien e
. os locos _no corresponde a una
creados por los que están afuera:
s un mvento denvado de los intereses
. ¿ y si el señor Sancipirián en r .
.
reclurr a su mujer y su "e
d
ealzdad estuviera tratando d
. .
xagera a mane d
e
v1v1r en paz con su nueva amante? 86 ra e sentir" sólo para poder
a pensar en el futúro del país en. I~ Lue~~ cuando hubo que volver
los loco~ y los vagos regresa;on sin d¡'mac10n de nuevos ciudadanos,
de las discusiones intelectuales lo
I ificultad alguna a los aposentos
, s sa ones de clase y la política. (91)

}a

Más tarde, dice un persona·e a
.
en el manicomio sus historias J odc~rca de un paciente: "Si no estuviera
inventando el pasado mientras 1:s r_,~n pasar, por charlas de ancianos
(86)
nmos se reunen alrededor del fuego."
"Nadie
me verá llorar" es una novela
d
b
d
e~rrum e de la Modernidad. Matilde I
narra .ª y construida desde el
amba, encarna esta postura L . , . a protagontsta, como ya se expuso
1
of
•
· a c1enc1a el d
.recen nmguna respuesta, ninguna solución ?r en, os. conocimientos no
111 para el doctor Oligochea
.
l
111 p~ra Matilda, ni para su tío
com pais,
, 111· para toda la gran
' 111 ma
para e polaco
·
.
mgeniero,
ni para México,
0
Joaquín renuncia a la Historia c sa q~e vive en condiciones paupérrimas
a
• . .
, on mayuscula a s
·
·
. sus pnnc1p1os tal vez en el fr
' u origen
burgués, al éxito
"foncio, fr o contracar,iente del ;~as: encantr~ria finalm,nte la paz,
pms entero, no necesitaba nada másg ~o, del t1emp~ mismo, y él, como el
del Amor, lo hizo para a/eiarse d ,¡; ·t·. uando Joaqum salió de El Templo
J
e;im ivamente de la historia.

e/

. La novela se yergue entonces desde la d
tJ''.º
como un individuo entero de I H'
.errota del logocentrismo, del
azon, la Ciencia, del Tiempo El l a ist?na, del Progreso, la Verdad la
Matilda se llama La modernidad -%ªna~ mismo ~n el que Joaquín cono;e a
propone la obra-; la modernidad
a_h_1 el sentido de ironía y crítica que
es un s1t10 deplorable en el que las personas
209

�están obligadas a renunciar a sí mismas. Joaquín no confía en nada Con el
tiempo ha aprendido a desconfiar de su memoria, de sí mismo (62). No
puede hacerlo porque su memoria es mutante y su esencia también, ni
siquiera le pertenecen, no las conoce ni las puede aprehender. Mati\da,
joven, se da cuenta de que su tío médico nunca ayudaría a un hombre como
Cástulo: la ciencia tiene sus límites. La ley en el prostíbulo no es efectiva
puesto que las mujeres matan a un policía y amenazan a otro.
El tercer tema: la periferia con respecto al centro, el margen con
respecto al \ogos, las voces que surgen una vez que hemos deconstruido los
modelos que nos conducen a una lectura monológica de la existencia. La
periferia es el punto de partida y de llegada en la construcción de la novela.
Este sentido periférico se manifiesta de múltiples formas . Por ejemplo,
Matilda y Joaquín no se enteraron de la revolución ni de los eventos
históricos del momento, a pesar de que la lucha era su ideal por el que
escapó de casa de los tíos. Los dos anduvieron siempre en las orillas de la
historia, siempre a punto de resbalar y caer juera de su embrujo y siempre,
sin embargo, dentro. Muy dentro.(176) A continuación expongo una serie de
citas en las que el sentido de centro vs. periferia queda claramente expuesto:

Él sab~ de esos lugares solos donde nada tie
repentmamente escaso ( 1O1).
ne nombre y el aire se vuelve
Cristina Rivera Garza ha creado
..
reescribir a la mujer a la lite t
,len _definitiva, una nueva forma de
"
.
'
ra ura, a a historia
1 ·
nove a Nadie me verá llorar" porque r, odofraca y a sujeto
a través de su
.
1
e eseo de atrapar la luz para siempre.
.
so comienza con la luz' con
ld

'

Nota bibliográfica

1Cristina
98
Rivera Garza . Mad're me vera. llorar. M,ex1co.
. . T usquets Editores,
.
.
1999. P.

Todo es insignificante. Los principios y los finales han quedado atrás.
Nada tiene consecuencia ( 198).
Todos sus papeles van a parar al expediente 6353 y ahí se quedan en los
márgenes de los días y del lenguaje, como Joaquín, como el manicomio
mismo (25)
El silencio Matilda siempre creará silencio a su alrededor (25)
Busca el centro de todo, el nudo primigenio que mantiene a todas la otras
sogas en su lugar, pero no lo encuentra. La estructura es caprichosa y
obedece sólo a sus propias reglas. No hay principio, no hay final ( 184),
Matilda es el prototipo de la mujer rota través del visor estereoscópico. (21)
Hay ciertas conversaciones que sólo pueden llevarse a cabo en silencio.
(120)

Todo es lenguaje. Los maestros con los que empezó a explorar el
laberinto de la mente hablan un idioma, y los enfermos recluidos dentro de
los muros de La Castañeda, otro diferente. Su tarea es traducirlos, para
encontrar los puentes invisibles que van de uno a otro (87).
A veces una se vuelve loca de esto, de no poder recordar, ¿verdad?
Joaquín le responde que sí [ ... ) Él sabe perfectamente bien lo que es tener
una laguna en la cabeza, bajo la piel, en la larga médula de todos los huesos.
210

21 1

�LO QUE DETRÁS DE ÉL ANDA ESCONDIDO
(El acto de amor de José Gorostiza
se llama Muerte sin fin)
Mtra. Minerva Margarita Villarreal

Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío
el mal. Yo, Jehová, que hago todo esto.
Isaías, XLV, 7,
La Biblia del Oso

Pocos son los poemas en la historia de la poesía que llegan a impactar
en la plenitud del ser tocando sus más profundas regiones. Cada vez más el
lector común va ciñéndose a la oferta de inmediatez que se nos presenta
como poesía y los grandes poemas, los altos poemas que penetran y
esclarecen las tenebrosas áreas donde la vida y la muerte se sostienen en el
pedestal de la ingravidez, mezclándose, exponiendo la ambigüedad que nos
constituye, se van haciendo poemas de culto.
Así es como adquieren un carácter cercano a lo sagrado. Su resonancia
crea una frontera, demarca, se establecen en un territorio enaltecido del
lenguaje. Por un lado, lo que señalan plantea misterios a veces insondables,
que constituyen interrogantes y fuentes de sentido. Conforman un cuerpo
verbal autónomo, alejado de la anécdota. Sabemos que nos dicen, pero no
logramos discernir qué en una simple lectura, nos obligan a la
contemplación, como si su voz retumbara masivamente en nuestras paredes
interiores, movilizando a la anquilosada percepción, abriéndole los ojos. Por
otro, su tema principal establece derivaciones en las que casi todo puede
caber, pues, en realidad, el tema es un filtro de una inquietud más honda, una
inquietud que sólo puede dictarse a través de un ritmo y cuyo motor es la
sustancia del ser.
Una sonoridad, una mus,ca, un lienzo de voces que se pliegan y
confunden, se hacen una: la voz de Dios, o varias: los propios pronombres:
Yo, Tú, Él, que son personas y tienen fuerza en la medida que son llamados.
Y
van con esa fuerza entrando en nuestros huecos.
Así, si tuviéramos que calificar el sentimiento que prevalece e irradia
en Muerte sin fin, 1 de José Gorostiza, hablaríamos de una invasión vital, de
un cúmulo de sensaciones pronunciadas con la severidad de la certeza de la
médula; un clamor esencial, robusto, ejercido por un vigoroso lenguaje.
213

�El canto de José Gorostiza es un grito de muerte bajo un rayo de luz.
Es un llanto de vida en la noche que arde. Ese momento cúspide en el que se
crean los colores, desprendidos de la retina de la luz, de la luz que amanece y
del incendio; en donde nace la palabra como una voluntad de permanencia.
Una mezcla de desasosiego y desencanto rige el corazón y
curiosamente el apego a la existencia, una mezcla de alegría tributaria y
esclarecedora ajusta cuentas con el ser. Una muerte sin fin que obliga
siempre a un retomo, un regreso hacia el origen de las cosas, hacia la entraña
de ese soplo que parecía no sólo habernos echado al mundo sino también
habemos sostenido en él.
No hay tal pilar si se concibe sin crear, ya que dios "la inteligencia" es
implacable en el designio y ahueca el fruto con desprecio si éste permanece
al margen de esa sacralidad. Confundidos en el vano comercio de la utilidad,
los hombres, peces del aire altísimo, se detienen derrumbándose del vuelo de
su andar; no tocan piso, no pertenecen, no son; y sólo queda el gemido "más
llanto aún que el llanto" que clama por su pérdida el espíritu de dios:
donde ya nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo ya, sobre las grandes aguas,
flota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
Cuando José Lezama Lima en su extraordinario parteaguas ensayístico
que es La expresión americana lo señala junto al Primero sueiio de Sor Juana
como una de las expresiones más entrañables y luminosas que ha dado
América a la poesía, apuntando así dos de los momentos en los que el
español se afirma desde el otro, desde los espacios colonizados, no desde la
península; desde donde se cumple cabalmente el sentido culminante del
barroco; Lezama lo ubica en una posición central, por encima del resto de las
voces. En su altar este poema es el Poema. Por él no atraviesa el lenguaje,
más bien, la voz se consolida, se vuelve río en su fluidez y en sus
despeñaderos.
El poema no despunta por momentos, no tiene sitios más perdurables o
reveladores; en sí mismo es un caudal de luz. Y en ese caudal ciertos
memorables versos hacen las veces de eslabones con la tradición poética de
lengua española. El barroco de Muerte sin fin devuelve a la lengua el
absoluto riesgo de la entrega, mira hacia el origen encontrando en la pérdida
la entraña de su palabra y de su palpitación, solamente y solo, es decir,
condicionado en su soledad, participa de la relación dialogal, pues otra voz le

214

clama y atiende, hundiéndolo a un tiem o
desesperación. Muerte sin fi
p en las aguas de la esperanza y la
1
1
.
n es un poema que
g1onosos de nuestra lengua Tras . d
en aza os poemas más
atraviesa cavidades oscuras.
tc1en e porque responde en un caudal que
Y a errantes a tra ' d
.
so resale una suerte de comb·
.,
,
ves e un ntmo en el que
b
considerados
de arte menor iEnalc1?tn entdre el_ endecasílabo y otros metros
·
n mo esphega a
1
con densa al poema y sobre la cua1este
,
su
vez
a figura que
se vuelca· 1 f1 ·d
manto acuífero, y la contención de1vaso, que la sostiene
· ~ u1y ez
de forma.
corriente, de
le da
.
La concepción de José Gorostiza sobre 1
.
vista clásico del rapsoda d d
. .
ª poesia, denva
de un punto de
'
, e I epos1tano del d
para ser escuchada, y de aquel que desde su , on o voz_ q~e _se pronuncia
suya propia; de ahí que sostenga 1 . . mas profunda mt1m1dad presta la
o s1gu1ente· "L ti ·d
canto es una, afinidad
congénita· En un momento
. cualq
a a 1111
y
,
· ad entre
d , poesía
.
en otro sera mas íntima·' pero habra, de durar para s· uiera Pº ra relaJarse o
en el lenguaje -en el austero arsenal d 1
, . iempre, porque no radica
·
.
e a retorica que d
sm cesar-smo en la voz h
.
,
ca uca y se renueva
umana misma que I h b
para que, al ser proclamada, se realice en 1a' tota l~d
dom
re
presta ~ la poesía
1 a de su perfección".
Esa voz que va ejerciendo su oder
desprende del espíritu para ex
lp
generador y definitivo porque se
.fi
presar o, nos envuelve . d.
1 iculta, nos inunda en un vaivé d fi
e ma ia y a la vez nos
dasí
como la materia se recrea enn , e _uerzas contrarias y correspondientes. y
s1 misma, un poema q
1
1
e ser, tuvo necesariamente
d.
ue a canza a estatura
d I ,
'
, que me lfSe con los m
poesia. Las cumbres peladas d
.
.
omentos cumbres de la
extravío
en
el
e su msommo aluden quizá a ese signo del
que
encontrar
significa
despoJarse.
.
Un sentimiento nihilista enfrent 1
•
mar que ahoga. La tormenta en el
a ª\cornent~s de su adversidad en un
quién sino del hombre Dios ha mu:~: es a tragedia ~~l ser, puesto que, ¿de
no puede morir sin la propia muerte d 1~ an:s, de quien había nacido? Dios
en relación estrecha a la devasta . , ~ om re. y la muerte del hombre está
mermando con dejo de vacío el ;~;:ci; s~s~~~t~º• de la natu_r~leza, a ese ir
no pudo, no puede con ese trámite
p
. o hay creac1on. El hombre
(oh Dios! que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida
por el canto, por el sueño
,
por el color de la vista. '

215

�Al sentido religioso la ironía i,1terpone una fuente activa, como vía de
conocimiento del mal donde quizás y únicamente el poeta puede buscar las
secretas y misteriosas raíces del bien, el punto de unión de ambas esencias, la

puesta e~, duda severa, y suplantada
.,
concepcton que implica al hecho de :aobr la accd1on de la concepción, pero una
er, no e crear.

!'-

_Dios se lo ubica como inteli
.
conoc1m1ento no viene a ser reflecta ~enc1a, y s~, luz, que es una luz de
con el contrario. El amor y su ejer
sm la reflex1on que deriva de la fusión
que necesariamente es fuga
c1c10, que es un ejercicio de fusión f . ,
vas
d
z, se cumple en la fi
d
, us1on
o co ma o sacia una sed.
tgura el vaso colmado, y el

?~

señal de creación.
El mal se registra en el hombre en cuanto éste toma conciencia de su
propio fin. Como una consecuencia de la muerte de Dios, el hombre echa a
andar los mecanismos de su propia ruina. La carga de sentimientos que lo
constituyen está impregnada, más que de ambigüedad, de imprecisión. Y en
la medida en que la vida es un viaje a la muerte es una vuelta al origen.
Irónicamente, como hecho divino, la creación resulta inmanente al fin; y este
último se erige en consecuencia. Al mundo de la creación sobreviene el
mundo de la caída. Y esta última trae consigo una conciencia falsa del
hombre: el conocimiento "objetivo" de sí mismo. La conciencia, o ciencia
del corazón, como la llama María Zambrano, siembra la duda. Al acceder a
dicha objetividad el ser humano se sujeta a la vez a su destino y la muerte
cierra su ciclo. Pero, desde la poesía, ¿puede cerrarlo?
¿Es este concebir sin crear al que alude Muerte sin fin? La oscuridad y
el caos anteceden a la creación, pero también la acompañan. Cuando estas
entidades se confunden y anulan la creación no se cumple. Separar rige el
principio fundante. Delimitar, escindir es entonces lo que hace factible el
orden y la correspondencia. Y este proceso sólo se gesta a través de la
palabra. El principio del mundo se da bajo dos fuerzas que se van
reproduciendo en la mayoría de los elementos que integran la vida. Bien y
mal, luz y oscuridad, hombre y mujer, principio y fin son constantes que
prevalecen a lo largo de nuestro saber y que de hecho lo estructuran.
Por eso Muerte sin fin es sin duda alguna un poema plenipotenciario.
Su fuerza es arrasadora. Y lo es porque el poema, en los diez cantos que lo
integran, y en base a un ritmo sostenido como la creciente de un caudal, nos
introduce en varios territorios del camino que consolida al ser y sus potencias
en permanente tensión y en fugaz fusión. Su fuerza radica en la capacidad de
unir la dualidad, de congregar los opuestos y darles marcha.
La tensión opera en una suerte de restregamiento del hecho de que
estamos constituidos por oposiciones. La principal: espíritu y cuerpo, forma
y contenido, digamos, la condición del poema, es atravesada y replanteada
por una premisa máxima que se promueve metafóricamente a través de la
figura del vaso y la inclusión del agua: Dios y los hombres. Sujeción y
derramamiento. Constricción y libertad. La creación queda suspendida,

216

I

Tan tiene Dios sed de su conce ci,
vaso colmado es pues la metáfora p on como los hombres de su saber El
es fusión. Luz reflectada, hecha cof~;:ctal d~ lt plenitud de esa reflexión ~ue
' zu c1e o o palabra sangrienta.

~uerte sin fin es una lectura del s
es decir, lo que el ser niega de sí
er, de su des~onocimiento: de Dios·
compo~entes integradores desde l~s en la fi~u~a de Dios sublima; de ahí su~
contenido manifiesto en el mundo ??tenc1altdades de la imagen· desde su
de
·
onmco
, · y en' el mundo
. .las. acc10nes
que se conoce como
re~ren el mundo m1t1co
,~vosible; es decir, que el latido esencial 1ad. Sabemos que la realidad es
a canzamos a ver. De ahí que el .
e nuestra vida sucede donde
poema, un símbolo.
OJO sea una presencia reiterada a lo largo dne~
Pero en. las. zonas ínfimas del OJO,
.
en su 01m10 saber
no ocurr~ n~da, n;, sólo esta luz,
esta febnl diafanidad tirante
hecha toda de pura exaltación
que a través
.
. de su nítida subst'anc1a
nos permite mirar
sin verlo a El a Dios
1o ~ue detrás 'de El anda
' escondido·
el tmtero, la silla, el calendario
.
todoª. voces azules el secreto
de su mfantil mecánica!
en el instante mismo que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.
·
Ojo central y única luz a
.
cuya verdad desgarra; un cos:o ra conte~plar la mterioridad de un cosmos
encuentra en el afuera para estars ~~~a ratz es el centro del ser, que busca y
que despiertan, párpados que se abre~er~a ydde~tr? de su adentro; sentidos
romperse por el centro", canta Lezama L~m~~ ec1m1ento: "Abrir los ojos es

217

�Muerte sin fin es como bien estudia Arturo Cantú, un poema filosófico
cuyo asunto es el sentido del mundo; en él poesía y filosofía brotan de un
mismo sitio y obedecen a una misma operación del espíritu: su
desenvolvimiento progresivo es una revelación sobre lo esencial.
De ahí también su dificultad. Desde la primera edición, en 1939,
permanece en el ánimo público la certeza de que Muerte sin fin es una obra
grande de la poesía nacional y del mundo. El lector no puede escapar a la
fascinación de su ritmo y su opulencia verbal, pero la mayor parte de su
mérito y belleza reside en su emoción intelectual y en el rigor de sus
3

encadenamientos especulativos.

Yo añadiría que hay un tercer nudo que hace del poema un misterio,
con todo y su énfasis en la irreverencia, este es el conocimiento entrañable:
" lo que detrás de Él anda escondido". Eso que para San Juan de la Cruz no se
cura sino con la presencia y la figura, vuelve a invocarse. El amor anda
detrás y se esconde. La creación tiene que agazaparse y germinar, más que en
la nada como pulverización de Dios, en la nada como sombra del amor, como
esa cantidad inasible, hechizada y escurridiza.
Y hacia este ir y venir de especulaciones entre la creación y la nada se
encamina en tres direcciones este libro crítico imprescindible de Cantú:
Texto, Transcripción y Significado. El poema, tal y como fue concebido; su
asunto entre Dios y el hombre: el vaso y el agua o la forma y su contenido; y
el andamiaje del significado: el argumento, las variaciones, su estructura
formal y conceptual (número de versos del poema, división de cantos y
canciones y métrica de cada uno de estos) su encadenamiento y disquisición
filosófica.
Pero Muerte sin fin también es una lectura del futuro en relación al
conocimiento del pasado, y todas estas visiones fundamentan una valoración
del mito de la creación, valoración que correrá la suerte de ser víctima de la
ironía y de la más severa justicia, de su propia muerte que tampoco termina.
Una religiosidad cosmogónica e íntima, interior, nunca confesional ) sí
radical confirma este aliento. Pensar entonces en Animal de fondo de Juan
Ramón Jiménez, que propone la indisociabilidad del contenido y de la forma.
como en la metáfora del vaso, a partir de una derivación de la fusión del ser y
de Dios: " ... que la esencia es lo sumo,/ es la forma suprema conseguible,/ y
4
tu esencia está en mí, como mi forma." En este poema de Juan Ramón, Dios
parece encamar en el fondo del yo, ahí habitar y erigirse en imaginación
viva. La expresión es la vía que hace posible su presencia. En Animal de
fondo, como sucede en Muerte sin fin, el número tres es significativo: ·' ...

estás en elemento triple incorporable /
.
segura en todo el horizonte ,,s El d" , agua, aire, alto fuego / con la t1·
d
"
·
10s dese d
.
'
erra
e mar y es agua porque el agua es trans a o e~ presencia "en rumor y color
es un ~o del fondo convocado. Ah
parenc1a y reflejo, es espejo del ser
Gorost1za:
ora, veamos la relación en el poema de'
Pero en las zonas ínfimas del ojo
no ocurre nada, no, sólo esta luz
ay, hermano Francisco
esta alegría,
'
única, riente claridad del al
Un disfrutar en corro de prema. .
d d
sencias
e t~ os los pronombres -antes turbios
~or ~ grues~ efusión de su egoísmo. ~ mi Yde El Yde nosotros tres
¡siempre tres!
mientras nos recreamos hondamente
en este buen candor
que todo ignora,
.
.
en esta aguda ingenuidad del ánimo
que s: pone a soñar a pleno sol
y sue~a los pretéritos de moho,
la antigua rosa ausente
y el prometido fruto de mañana
como un espejo del revés opac;
que
1 al consultar la hondu;a de 1a '.imagen
e arrancara otro espejo por respuesta.

. y la creación es el sueño ue se tr
pnm~ra, la palabra que resiste qq
bueca en acto, es la forma última y
trasciende ·
' ue nom ra y perdura y en su ·inma nenc1a
.
. La creación sólo es posible
coinci~'.r las fuerzas opuestas regi/or un compro_miso en el que deben
expres1on
as por un patron de amor. De ahí la
trinitaria
. ~n ot~o orden y desde distinta
.
.
.
teolog1co - sin invocación a tra , d ferspect1va, alejada del discurso
enumeraci?n de elementos 'que ad:~:rte~ laª tercer~ persona de ese Dios o
generar directamente un d1"a' 1
• sustancia de otro, uno mismo· si11
ogo con Dios
I d d
'
mono1ogo que se cifra en el otro
' o e_ es oblamiento de un
mayor vuelo del yo y un e :.~ue es uno y Dios a un tiempo-, con un
cementerio marino, de Paul Val:111 ~: encum~r~do lirismo tenemos El
poema edificado, a partir del cory. . ~o este ultimo, Muerte sin fin es un
noc1m1ento, y del nihilismo que de dicho
219

21 8

�saber se difunde; sin embargo mientras para Valery " ...soñar es saber"; es
decir, el sueño es de una lucidez cognitiva, para Gorostiza las aguas del
sueño llevan a la transportación del ensueño y la contemplación. La poética
valeriana plantea un avance hacia el sueño bajo la égida de la razón. En
Muerte sin fin la edificación es altamente dialogal, y el autoconocimiento es
suplantado por la certeza del misterio y de la llaga. La muerte es una
constante que no nos deja ir, que no permite ni a la voz ni al lector la
dispersión. La duda que es fuente de escepticismo para Valéry, porque
6 su
contemplación está ceñida: "Acaso amor, o el odio de mí mismo?"; para
Gorostiza es, también, posibilidad de gozo, de regocijo y risa.
Las corrientes opuestas provienen del mismo brote y confluyen
integrándose. El ser es vida y muerte, totalidad y nada. Y la "Razón
ardiente"7, para este poeta francés es el pulso del canto. Está ahí y es móvil
de creación también, pero lo revelado será lo sabido, fruto del desengaño,
nunca de la ilusión. Gorostiza acepta la ilusión: "gentil narcótico", y con ella
viaja. En El cementerio marino el sueño será fuente, en él fluyen las
corrientes marinas subterráneas; corrientes a veces adversas que están
integrando al ser, que lo vuelven uno e infinito, abierto como el8 " Agua
parpadeante, Ojo que guardas/ Bajo un velo de llama tanto sueño·'. Flujo
irradiador, corriente que oxigena los ojos para que la mirada despunte como
el día.
El poema de Valéry entonces es una lectura del mar, del líquido
metáfora del ser; del mar y su potencia, del ser que sobrevuela el techo lápida
de los vivientes. Esta agua es también registro del origen, motivo del canto,
fuente del sueño y tránsito de la muerte de vuelta hacia la nada donde, como
en Muerte sin fin, nuevamente el principio podrá ser. Sin embargo, las
perspectivas poéticas difieren.
Mientras para Valéry la razón hace al individuo y el poema se
construye, para Gorostiza esa razón es foco del cuestionamiento, suplantada,
expuesta por la escisión que muestran las diferentes personas nombradas.
Contemplar, no ver, observar con fijeza hasta el fondo del vaso y del
fondo hacia arriba, hasta los probables labios, hasta la cima de su abertura. El
poema contiene las fuerzas originarias; predispone los flujos terrenales en las
formas del agua, aunque se trate de un mar fantasma, y hacia allí giran
vertiginosos o estáticos, sublimes o perversos los elementos de la creación,
los elementos de la vida nunca aislados de la muerte. Gorostiza dispone la
lucha de contrarios, antepone, contrapone, sintetiza en un juego de imágenes
que lejos va dejando al sujeto, lo va modificando, haciéndolo girar en un sin
fin de figuras constitutivas: el agua, el ser, el sueño, dios, la inteligencia.

220

D~sde mis ojos insomnes
m1 muerte me está acechando
me acecha, sí, me enamora '
con su ojo lánguido.
¡Anda, futilla del rubor helado,
ª nda, vamonos al diablo!

. ~a inteligencia, solitaria y ardiend
.
tam~1en el dardo de la conspiración p o .es
m~sa mspiradora, pero
refleJOS del agua, los ojos de los p . . orl la mteltg~nc1a van destellando los
el ~ez "ulises salmón de los regre::;~- :1 :.ez de dioses ª?~líneo y brillante,
Ed1po culpa, el ojo por donde el hilo' n ~o ~ue ~s de sub1to arrancado, oh
detener su oído al ensimismamiento de eo paso, OJOS que ven sin mirar, sin
de la nada como fuerzas motrices c
se cosmos que concentra las fuerzas
inteligencia, la perversidad y sus Fuo_mo d~entes matrices y gestoras. Por la
co_mo aves de rapiña, van centellean~~s t at~n su estallido y van anidando
~nge y levanta mitos que terminan envol:~é~~'º1 y su rencor.. La inteligencia
ª. c~e:Pº y voz para poder habl
o a. Seres a quienes el hombre
pnn~1p10 es monólogo, invenció ar, .fara esta_blecer un diálogo que por
m~elig~ncia Adán pudo entender e~
ª~:~al disfrazada del Todo. Por la
Dios hizo al hombre a su imagen
. pecado y avergonzarse y temer
y en e d
.
y semeJanza o sea I0 d0 t, d .
.
.
se on radica su condena p
d' h . ' . '
o e mteligencia
s, un ángel venido a menos no. h ebr? ,e a mteligencia no habría destellad~
complementano
· nido
. de alteridadeu tera tentado
a la mUJer:
· e1 otro, opuesto
I
de esto nos enteramos después d:•1c~~na ~~nzana de ?iscordia. Aunque
p~oducto de la curiosidad humana de I es1s, el conoc1m1ento es entonces
disputa del carácter divino E
y
os altercados de fuerzas angélicas en
la
• .
· n consecuencia la int ¡·
.
conc1enc1a de saber y saber y no saber n ,
e tgenc,a es el abismo, es
trama que enreda la sensación de cul
ada, de_d_arle vueltas al hilo de una
subrayar: una condena a muerte. c::d:~~~ estenhdad de la condena; y para
sabemos. Ese es el espejo que nos devuelv os .ª un fin por conocernos, por
ª?ua desaparece del vaso cuand I d e la u~age~ de fondo ya cuando el
aislados de dios por participar de ~u :a~:r. se sacia. Sm unión, sin vínculo y

!ª

f:;~

!ª

. Entonces la participación de la
mito trinitario: Yo, Tú, El; Yo El ns persona~, la cerca~ía reparadora del
luz de l~s sentidos, disparando 1~ ca,meosotro~ girando, or?1tando, ciñendo la
de la tnsteza, pues como d,·ce G . ,y aclimatando el oido bajo la plenitud
b'
'
rac,an· " ·Q · · • .
sa ,o, cuando fue siempre la
1 . , ¿ u1e~ vio Jamás contento a un
melancolía suspicaz, indagad _me ancolia manJar de discretos?"9 Una
u
1
,
ora, una melancolía
.
na me ancolia que triangula y d' .d
,
que es angustia jubilosa;
1v1 e as1, en tres, los objetivos de su
221

�.
ro~ tres· el vaso, el agua, la sed; la edad, ~I
búsqueda: El, conmigo, con no_sot 1 . , da entre ambos y la inteligencia
,
e . el ser D10s
a mlía
dd
b
fruto, la catastro,e,
'.
' 1 . '\ación con su faculta e sa er
reinando como suma consciente de a amqm
'
que trae consigo la muerte.
.
" e todo lo concibe sin crearlo". Crear es ir
Pero volvamos al verso: qu
dencia regido por el misterio Y
rt E el reino de Ia trascen
más allá de la mue e. s
, .
1.
table saber. A ese verbo apunta
la entrega, no por la duda cuant1ca y ~ mago
incesante y prodigiosamente Muerte sm fin.
. . . 't. o Un principio de lectura del
. fi
un poema inicia 1c .
d
Muerte sm . m_ es
. . del mundo contenida en el ser; e 1a
mundo, del conoc1m1e~to de la h1s~or:~ fondo del espejo, en "la'sonor'.dad de
zona limítrofe entre ongen y muertd),
!verse sensibles a la histona de la
.
t
s"
(Bachelar
para
vo
1
esas aguas durm1en e . ,
d ción se deslizan entre el amor y e
· 1110 La corros1on Y la degra ª
l
dolor
maten a.
la
pasión
y
e
.
deseo,
.
contiene las dos acepciones que se inducen
La religiosidad del poema
. 'ficaría repasar· y por otra parte
de la raíz latína religio: relegere, que s1gm i_, . pero ent;e ambos el reino
·
d · unir Repaso Y umon,
religare, que quiere _eclí
. e sin fin es un poema que usa el agua como
apuntala a sus contrarios .. Mu~r_t en sí a es detonante, además de que Dios
un elemento cuya carga s1mbohca d·~ y ciar los espacios y así ir contra el
separó las tierras de las aguas para f1 eren ·m1·genia el agua es utilizada en
'd
, d sde esa uerza pn
·
caos e iniciar la VI a; as1, e
f d nte se la usa en los ntos
•·
mo elemento un ª ,
.
•
·
·,
distintas religiones co .
.
orcizar con fines de m1c1ac1on,
bautismales, para bendeclí ~spac1os_, para t::bién c'omo medio de limpi~za.
de purificación, como med'.o cu:a:;vºe;men de las aguas_,,11 En este sentido.
"En el Rig-Veda, lndra, el dios, e
g
,
la tormenta en el vaso y
norme pecera un oceano,
d h,
Muerte sin fin es una e
, da o colmada por el agua; e a I su
también la tierra que se suena agosta
poder dimanador.
.nci io fundante no tiene forma, y como
El agua es todo eso, es un pn P
co~tinente que la ubica, ese
d f &lt;lamento El vaso es ese
.d d
lo sagrado, care~e e un
. 11 vida entra en la ruta de la sacra1I a :
dios, ese misteno alrededor del cua a
·:·Qué puede ser - si no- si un vaso no?
Un minuto quizá que se enardece
hasta la incandescencia,
que alarga el arrebato de su bra~a:
a tanto más hacia lo eterno mm1mo
y,
' s hondo el tiempo que lo colma.
cuanto es ma
222

Y quema en la zona del límite, en las orillas fronterizas, cuando la
noche se desplaza con sus garfas dispuestas; y sucede, además, por azar,
como suceden la rutina y los días. Proviene de una angustia, y no se sabe qué
es, salvo en su fondo; fl uye como lágrimas, médula, dolor del vacío (el vaso,
dios) que todo lo contiene. La interpelación es una duda perpetua que cae
sobre el lector, y como interrogante se pondera aunque no se cuestione de
nuevo, se sobreentiende que la pregunta sigue en pie, firme, y la respuesta es
esa enumeración de espacios mínimos, de temporalidades, de manifiestas
visiones que ocurren como sin proponérselo, en una urdimbre de imágenes
que enlazan y tensan las palabras:
Un cóncavo minuto del espíritu
que una noche impensada,
al azar
y en cualquier escenario irrelevante
en el terco repaso de la acera,
en el bar, entre dos amargas copas
o en las cumbres peladas del insomnio
ocurre, nada más, madura, cae
senci \lamente,
como la edad, el fruto, la catástrofe.
Ese fuego líquido o brasa que rebulle en el cuerpo como un
padecimiento es un dato que se repite en la obra de Gorostiza desde
Canciones para cantar en las barcas, aquí, aunque en germen ya presente de
modo significativo. Una sed ardiente como la misma inteligencia que llamea,
una sed alucinante y propagadora. De nuevo volvemos a Animal de fondo
con respecto a la importancia del agua como eje vital: " ...mar que sube a mi
12
mano a darme sed/ de mar y cielo en mar,/ en olas abrazantes, de sal viva".
El vaso es consecuencia, es una alegoría, con el agua, de la unión de un
mundo espiritual y del mundo como noción de totalidad. Y es una alegoría en
cuanto forma que suelda y que se llena con el agua, lo necesario y a la vez, lo
caótico, el caos original que es vida y pulsión. También es ciclo porque sin
vaso, el agua no colmaría. El vaso es forma y con el fondo agua constituyen
un medio que sirve para que la Vida siga viva y como tal, como vida, son
inseparables. De nuevo aquí tres elementos integran la posibilidad.
La religiosidad se vierte en el poema. Distintas mitologías aparecen en
cuanto contenidos universales y bajo una lectura unificadora en Muerte sin
fin . Mas el poema subvierte ese sentido:

En la red de cristal que la estrangula
223

�(¡Tan-tan!) Quién es? Es el Diablo
Ni fondo, ni forma pueden entenderse, cumplirse, sin que se inicie una
suerte de sujeción o conflicto. Y el Diablo, con mayúsculas, en cuanto
curiosidad y conocimiento, es quien devela, quien descubre. Es el opuesto de
Dios que crea más sujeta y ciñe en la ignorancia. El Diablo descubre, el
Diablo es la vida que promueve toda creación, la vida que cierra la tríada:
fondo==forma==creación.
En la Cábala el panteísmo refiere su teología, todo resulta de la
expresión de la divinidad. El universo se compone de los atributos o Sephirot
que integrados en tríadas (Corona, Sabiduría e Inteligencia; Amor, Justicia y
Belleza; Firmeza, Resplandor y Fundamento; todas reunidas por el halo
divino o Reino) vienen a conformar la divinidad manifestándose.
El poema se encuentra entre dos niveles, en la orilla letal que
pronuncia el movimiento de la vida, mundo de la materia o inferior, y en la
emanación que ratifica el mito, el arquetipo o mundo celeste invocado a
través de la palabra.
La Cábala supone la preexistencia de almas en el mundo de las
Emanaciones, cada alma está integrada por tríadas que agrupan las diez
potencias que las constituyen; cada una está conformada, a su vez, por una
parte masculina y otra femenina; al entrar al mundo estas partes se separan y
tratan de unirse de nuevo. Sólo el auténtico matrimonio logrará que esto
suceda. Mientras tanto el alma deberá encarnar en un cuerpo humano una o
dos veces más hasta que esto se dé y quede sin pecado, limpia de mácula. Las
almas deben completar una peregrinación terrestre, habitar un cuerpo
humano y pasar pruebas hasta retomar al lugar del cual provienen; es
entonces cuando Dios obsequiará con el "Día del Jubileo", a partir del cual
reinará la felicidad perfecta.
Si observamos con atención el prolongado azul de Muerte sin fin tiene
su origen en el color celeste o arquetipo; pero también podría pensarse que lo
tuviera en el caos original:
Tal vez, entonces, el sentido de enajenación que tradicionalmente se
atribuye a la caída pueda estar latente en la creación original, con su
oscuridad recurrente y su estabilidad amenazada por el mar y otras imágenes
13

de caos.
Pudiera ser la paz de la atmósfera celeste o el bélico tropel de los
océanos. La creación o la caída. El principio de lo que no tiene fin. La vida

que
e es muerte y que no cesa Mu t .
·
ere
sm fin es vida por principio y en
al origen.
P rpetuo Ycíclico derr um be y vuelta
.
. En el poe ma e1 tiempo
d o·
precisamente en la I
e ios aflora un d,
,
existente creada I d ec_tura, a través de la palab ia y esta floreciendo
'
a ec1rse
I
ra, no pr
·
porque el verbo "ser" d d y v~e_ta a nacer al leerse L I onunc1ada, no
certifica y testimonia·. es e el m1cio del verso da fe .de aello,
ectura
el día,,
haceesconstar

Es el tiempo de o·ios que atlor
d,
que cae, nada más mad
a un ia,
para tomar mañan~
ura, ocurre,
en un
, . por sorpresa
esten 1repetirse . 'd'
com 1
• , me ito,
o e de esas meditas palab
-:-nunca aprehendidas
ras
siempre nuestras- ,
que eluden el amor de la me
.
pero que a cada in
mona,
desde sus claros h stante nos sonríen
uecos
en
· tirases despoblad
E nuestras prop1as
s un vaso de tiempo que nos iza as.
en sus azules botareles d .
y nos
e aire
pone su máscara grandiosa
ay, tan perfecta
'
' rasgo de
que no difiere un
nosotros.
Es lo que es·· un cumulo
,
d · ,
pegan en el cuerpo tie d
_e imagenes desnudas
exceso, la sensiblería ' h:t:nbusrul arse
h1elddistancia,
precavie~:ep:aen.
P:ºndtoo se
e sí:
,
vm1en
el
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no 1o crea

d:

El vaso de tiem 0
vol~emos a la idea
la qu~ es Dios, nos coloca su máscar
.
meJor: los seres -para ub· Cabala, aqm la ironía es lapida . a trfecta. S1
alma de cuerpo sino icamos en el contexto psícoanalíf na, as almas, o
sostiene una visi , . que como ocurre esencialme t ico que no disocia
Juan Ramón J' o~ integradora de forma y fondo · " n e ~n la poesía pura,
vagan y prueb~:enez en su poema- " no tiene." a~~;rpial_ma", sintetizaría
gri
' van Y regresan A ,
nomia. N?da de
ego, de la evidencia de 1a tragedia.
. . quiRecordem
se trata, para remit'irnos al teatro
que
os que en griego persona

225
224

�quiere decir máscara: "La Persona es nuestra identidad
individua\, que es una
15
máscara que cubre y expresa e\ Ser universal".
Pero \a individualidad renuncia al ser total para tener una identidad,
para diferenciarse. Y esto sólo se logra a través de una voz, de una expresión.
Muerte sin fin va más allá, es la expresión de una potencia amenazada; apela,
a través de revelaciones metafóricas, del gozo de la libertad y de la ficción
poética a un sistema de representaciones que puede variar en su concepción,
pero que apunta hacia la misma esencia, hacia "lo mismo", como esa
obsesión sin manera de asir, esa enigmática reiteración gongorina que
enuncia e\ concepto. "Lo mismo" implica'a la otredad, juego de espejos que
se desdoblan. Y el sistema de representaciones a una absoluta conciencia del
poeta. La palabra crea, vuelve a \a magia, es mito y es origen y con esa
fuerza de imágenes, revela la invisible realidad.
E\ poema alienta una mística en la fascinación, la contemplación, el
embeleso, el rumiar obsesivo, \a seducción rítmica y el hechizo de un canto
que es vértigo y dominación, ruta propagadora; va de una visión religiosa a
otra para ahondar exclusivamente en e\ problema del ser. Y del ser el origen
y el fin, los impulsos del fondo, explosión de energía primigenia, instintos al
desnudo, escisión y derramamiento. Y entonces e\ poema se equipara con el
ser y el ser con la escritura. E\ poder de la poesía es el poder del verbo. La
caída es mayor, se promueve en la velocidad de las enunciaciones, y
envuelve al mismo Dios:
como si herido (ay, Él también ¡por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogad&lt;' su palabra sangrienta.
ALELUYA, ALELUYA!)
La palabra sangrienta es esa humanidad, y con la humanidad Dios
mismo. Esa muerte que emana de la boca de Dios es la muerte que se deriva
de \a palabra, del haberse constituido Dios en Palabra de Dios, del haber
entrado " ... en \as convenciones de la lengua, que forman parte de \a
conciencia humana de la muerte";16 por tanto, Dios se autocondena a muerte
por medio de la palabra como el hombre se condena por medio del
conocimiento de sí mismo. He aquí la tragedia, su carácter autorreferencial,
por una parte, y sucesivo: " ( planta-sem illa-p \anta! / 1planta-semi!la-planta!",
por otra.
De acuerdo a la Cábala, las almas que no encuentran su par
complementario en pro de la felicidad perfecta, regresan:

226

para torn~r_mañana por sorpresa
en un estenl repetirse inédito
como el de esas inéditas palabras
-nunca aprehendidas
siempre nuestras- '
que eluden el amor de la memona,
.
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
Las_ palabras inéditas ausentan al am
~a mernona de éste, su recuerdo. Dios nos: porq_ue no lo nombran, eluden
im~gen y semejanza; nos coloca su má
ace dioses en cuanto somos a su
olvida pero como el amor huye h.
scara, y nos elude de la memoria nos
,
, iere o se esconde cuando no se le nombra:
lo que detrás de Él anda escondido
Corno las almas de la Cáb 1
.
act_uali_~ad de lo absoluto, el ideal ap;c~lí G_orost1za separa los órdenes: la
la 1!us1on de la entrega, el amor del e ott1c~ de las negaciones que patenta,
el tiempo del agua, en su maduración\ ~m?. °:undos contrarios ceñidos en
mar de quietud aparente que es el . a iroma expande sus cauces en ese
~e;doblados, que igual produce com"::~~i~r ~•dio de un juego de espejos
e estanque es perturbada por una int . , e agua cuando del punto calmo
que es, adentrarse, penetrar. El rostr~us~~n(iior una piedr~, por un mirarse
propagandose, como advertía el ¡.vi,farq ues
, de Sade.
os no es Dios, sino el mal
.
Volviendo al fragmento señalado d
tiempo cuando Dios aflora elud
I el poema, las palabras como el
provocan, de 1irantemente,
·
,
en
e
amor y a la vez, sonriendo,
,
puesto que lo hace
nos
nuest'.~s propias frases despobladas" En es~a en nue_stra propia mudez: "en
creac1on dentro de otra total .
.
.
expenmentación ocurre una
l'b
'
, sm conces1one h" d
1 e~a~ adentro, indagarla, saberla v· . 1 s, _1Jo e su muerte: toda la
no limitarse en la miseria de 1
, _1v1r ~• expenrnentarla, y sin embargo
prorrumpir tabúes y al mismo expertnc1a, no constreñirse, ir más allá n¿
iempo acerlo. Vía de la profanación:
,

t

probar en la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el ~usto de su fruta prohibida,
ay, sm hollar, semilla casta
sus propios impasibles teg~mentos.
227

�Al no encontrarse en perfecto nudo, el sitio de la pareja viene a ser
ocupado por la muerte, esa meretriz de gélidas mejillas a la cual el yo, que es
un tú y un nosotros, de la manera más inesperada y trivial, invita -&lt;:on una
irreverente salida coloquial que deliberada desempolva el sentido último del
poema- al infierno de los comunes y corrientes mortales: "anda, vámonos al
diablo!" .
De ahí, del hecho de optar por la muerte, es que se desprende que el
sentido de la concepción que cuestiona Muerte sin fin es el del conocimiento,
en cuanto búsqueda y ciencia, contraponiéndolo al de la creación, es decir al
logos poético. Un sentido masculino, donde la forma yace desolada, es
llenado por el agua, símbolo femenino; y esta última toma cuerpo, es creada
y finalmente nombrada por el poder del verbo: la palabra. Una suerte de
indivisibilidad apunta en los dos niveles que a lo largo del poema se
contrapuntean: el ser, el otro. Y la creación en cuanto sentido fundacional de
la palabra es término, fin, conocimiento; pero también es principio, origen,
iniciación. Y ese es el enigma central del poema: lo indivisible en la escisión
y la unión por el amor de los elementos escindidos.
El amor es una actividad a veces subversiva, a veces subterránea, que
suele ejercer un cambio sobre quien lo ejercita. Y a veces es subversiva y a
veces subterránea porque constriñe en su proyecto al pecado. Eros es
demoniaco para algunas culturas y el mundo judeocristiano, en ciertos
terrenos de su ejercicio, lo condena.
Un poema como Muerte sin fin que vino al mundo a damos algo
nuevo, a ser no sólo una concepción sino una creación, lo es porque incluye
la participación del otro, el indeseable, el condenado, el maldito de todos los
tiempos de nuestra civilización: incluye al Diablo. Y plantea en su vitalidad a
la fuerza demoniaca como una potencia transgresora que implica, como diría
Georges Bataille del erotismo, alcanzar la vida más allá de la muerte.
Paradójicamente no sólo el demonio introduce la muerte en la vida,
haciéndola más vida; qué podemos decir, en este sentido, de las
celebraciones de éxtasis de San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que tensan
vida y muerte como ese fulgor del tránsito hacia la trascendencia.

Muerte sin fin incluye al mal como fuerza necesaria para que el bien
cree, no sólo sea razonable, sino creador, teniendo y ponderando al amor
como vía de la ascesis o según dice el diccionario de la real academia:
·'Reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud''.

228

¡OH INTELIGENC~A, soledad en llamas,

que todo lo concibe sin crearlo!
.
La exclamación en estos versos h"l
discurso poético en Muerte sin fi
I a por concatenación el designio del
constante, la interrogación· ("Q !n con otras figuras retóricas siendo la
Ta b"'
•
·
ue puede ser s·
·
'
. m ien -meJor que un lecho- ara
- 1 no- s1 un vaso no?") .
mcandescente/ de su maduración?'f A ~¡ a~ua/ no es un vaso el minuto
se vuelque y predomine como u~a- anm at~ d1guras hacen que el sentimiento
me ahoga", cuyo peso es asfixiante. gus 1a ensa·. " ... un d"ios inasible que
La poes1a
, es necesariamente ese insta
.
cierne. Encierra para volatilizarlo u , n~e fugaz en el que la eternidad se
cuatro vientos, por medio de esa v:tncu o de -~mor y lo propaga, a los
derrama, puesto que el viento de d
que tamb1en es viento. Fluye y se
una form~, y la forma es el estilo dee~sas nubes trae_ 11~:ia, al haber adquirido
una musica que es
_PO~ta, su pos1b11Idad única de legarnos
un
mc1enso encendido de somdo.
.

Muerte sin fin es un canto
mordaces -"Ilusión, nada más y ~n clan:i~r, una conflagración de e ítetos
:entidos!" ~n "el oscuro deleit~

~:~•~~~."~i,\'.'::''

que puebla de fantas.,:'as los

perpetuo mstante del quebranto"· " ~ , ... presagio cierto de reposo" o
ciega alegría"- que inq . t
, ... pira arrogante de la forma" de "
enumeración el símil la um1e ta'/ pacifica. Establece en el gozo· e.n.. unla
·b· .
'
,
e a1ora· en el 1
•
a
pos1 Ii1dad "de disfrutamos enteros;,_ b" paleer por una caricia apenas la
ue ' ·
, 1en va e la m rt · ·
'
ue e v1v1r por un minuto
q cosm1co expanda el amor e 1 palabra da fe, pronuncia, nombra.º e sueno que es la Vida. y del sueño la

Bibliografía

Berman ' Sabina· "La mascarada sexual"
.
, revista Coloquio, Nl
Monterrey, diciembre de 1993.

16,

Cantú
, , Art uro. En ¡a red de cristal Edici,
.
Jose Gorostiza. México, Universid~d A ?n y estudio de_ Muerte sin fin de
utonoma Metropolitana, 1999.
Frye, Northrop. El gran códi
,
.
Barcelona Gedisa (E . ) go, prologo e introducción por el autor
'
, squmas , 1988.
,
Gorostiza , J ose., Muerte sm
. fin , M,ex1co,
· R. Loera y Chávez, México, 1939.
229

�3

Cant u,
' A rturo. En la red de cristal, p. 9.

Gorostiza, José. José Gorostiza, México, fondo de Cultura Económica,
(Testimonios del Fondo, No. 6), 1974.

4_

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, p. 10.

Gorostiza, José. Poesía y poética, Edición crítica de Edelrnira Ramírez,
México, Fondo de Cultura Económica, Colección Archivos, 1989.

s_

Jiménez, Juan Ramón. Ibid., p. 18.

6_ Valéry,

Gracián, Baltasar. El criticón, Madrid, 1964.

Paul. El cementerio marino, p. 11.

7

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, con la versión francesa de Lysandro
Z. D. Galtier, Buenos Aires, Pleamar, (Mirto), 1949.
Lezama Lima, José. Poesía completa, Tomo l, Madrid, Aguilar, (El Libro

. Me refiero al asunto del poema "L 1·
.
Apolli_naire, que en versión de Octav~ mda pelirroja" de Guillaume
cual citamos "El cementerio ma . "10 Plaz, ~o~a parte del libro con el
rmo en a b1bhografia.
8

Valéry, Paul. Ibid., p. 7.

·

Aguilar, No. 37 y 38), 1988.
Savater, Fernando. La filosofia tachada recedida de Nihilismo
prólogo por el autor, Madrid, Taurus, (Ensayistas, No. 85), 1978.

acción,

Sheridan, Guillermo. "Muerte sin fin con matasellos" , en Revista Vuelta,

10

, El H2O y las aguas del olvido, p. 17.
. Illich 'Ivan.

11

México, Año XVI, Mayo de 1992, No. 186.
12

Valéry, Pau\. "El cementerio marino", traducción de Jorge Gui\lén, en Los
g,rnndes poemas del siglo veinte, introducción, selección y notas de Roberto

Gracián, Baltasar. El criticón, p. 366.

9_

13

-

Illich, Iván. Op. cit., p. 45 _

, Juan Ramón. Op. cit., p. 40.
. rimenez,
. Frye, Northrop. El gran código, p. 137.

Vallarino, México, Prornexa, (Siglo 20), l 979.

rtmenez,
, Juan Ramón . Op. cit., p. 1OO.

14

15

• Berman, Sabina. "Genero
,
sexual y teatro" ' p.4.

16

· Frye, Northrop. Ibídem.

Notas Bibliográficas

Los versos citados del poema corresponden a su primera edición:
Gorostiza, José. Muerte sin fin , R. Loera y Chávez, México, 1939, 73
pp. Corno dato al margen conviene recordar que Gorostiza, según
señala Guillermo Sheridan, de acuerdo a una entrevista real izada por
Elena Poniatowska, comienza a escribir Muerte sin fin en algún
momento de 1938 y termina la obra seis meses después. Ver: "Muerte

1

sin fin con matasellos", p. 28.
. En el poema "Retroceder": Lezama Lima, José. Poesía completa ll,
2
· p. 62.

231
230

�APROXIMÁNDONOS
AL ALMA DE AMADO NERVO
Dr.Pbro. Aureliano Tapia Méndez
Comenzamos las notas sobre la vida de José Amado Nervo Ordaz el
amado de Dios y de las Musas, con una carta suya al Profr. Librado
Acevedo, de Guanajuato, escrita en España desde San Sebastián, el 21 de
agosto de 1906:
Como los pueblos felices y las mujeres honradas, yo no tengo
historia. Nací en Tepic (hoy capital del territorio del mismo nombre) el
27 de agosto de 1870. Soy descendiente de una vieja familia española
que se estableció en San Bias a principios del siglo pasado. Hice mi
instrucción primaria en las modestas escuelas de mi ciudad natal;
muerto mi padre cuando yo tenía nueve años, mi madre me envió a un
colegio de Padres Romanos, al de lacona, en Michoacán, que entonces
gozaba de cierta fama. En este colegio y después en el Seminario de
Zamora, Michoacán, hice mis estudios preparatorios, empezando,
naturalmente, por el latín. Quise seguir la carrera de abogado y estudié
dos años, pero el quebrantamiento rápido de la herencia paterna me
obligó a volver a Tepic a ponerme al frente de lo poco que nos quedaba
y a trabajar para ayudar a mi familia, que era numerosa. Después,
buscando mejor destino, marché a Mazatlán, donde escribí en el
Correo de la Tarde mis primeros artículos. Más tarde me dirigí a fa
capital (en 1894) y ahí, con los esfuerzos y penalidades consiguientes,
logré abrirme camino. En 1900 me vine a Europa y logré, con mi
pluma, vivir en París. Torné a México, y el aiio pasado, en j unio, fui
nombrado segundo secretario de la Legación de nuestro país en
Madrid donde me tiene a sus órdenes.'

Don Amado Nervo y Maldonadoy doña Juana Ordaz y Núñez
tuvieron después de Amado, seis hijos: Francisco, Luis, Rodolfo, Ángela,
Elvira y Concha, y adoptaron dos niñas: Virginia y Catalina Cadenne .
Al quedar viuda doña Juanita, pensó enviar al mayor de sus hijos al
colegio fundado por el padre José Antonio Plancarte y Labastida en el
pueblo de Jacona,jur.to a la señorial Zamora, en Michoacán.
Cuando el primogénito supo que iría a un colegio famoso, escribió
sus primeros versos recogidos por el padre Alfonso Méndez Plancarte, qu ién
los oyó de los "viejos labios cariñosos y reminiscentes", de doña Josefa
Padi lla Méndez. Un hermano de esta zamorana, don Luis Padilla Méndez
casó con Ángela Nervo. hermana de Amado, y estos esposos fueron los

233

�padres de quien fuera ilustre Canciller del Gobierno Mexicano, Lic. Luis
Padilla Nervo.

. Sonó el viejo el aldabón
·- . .
las vibraciones metálicas del ald~?o~~ nmo smtió que en su alma repercutían
zo.

La redondilla dice:

Antes de llegar, un sacerdote h b'
.
d~ ~specto distinguido y ademán enér ª. ia salido a su encuentro. Era joven
rap1da en sus gestos·, de ojos obscuros, g1co
noble,
no sé qué dec1s1on
.. , ,
llenosy de
luz ycon
de bondad.

Con mi chaqueta de dril
y mi pantalón de lona,
en este traje me voy
al Colegio de Jacona.2

· · saludó y presentó al niñ
. . El v1eJO
.
mov1m1ento franco y cordial, un abrazo aIrededor
o, a quien
el sacerdote echó' con
del cuello.

Otra versión de este verso inicial de Amado N ervo, es la que
transcribe su hermano Rodolfo en el libro París sin Tango:
¿Queréis saber cuál fue el primer verso de mi hermano Amado? Tenia diez
años; nos hallábamos en vísperas de nuestro viaje, del primer "éxodo", hacia
los colegios establecidos en el distrito de Zamora, Mich., donde debía
internársenos. Y en alegría de aquel primer vuelo, mi hermano se inspiró y
compuso la siguiente cuarteta:

Vestido de casimir
y con zapatos de lona,
Mañana voy a partir 3
Al Colegio de Jacona.
Dejemos que el mismo Amado nos narre su llegada al Colegio de San
Luis Gonzaga, reavivando en 1908 los recuerdos:
Hace ya muchos años, en la sombría calleja de cierto hermoso
pueblecito de Michoacán, al pie del alto edificio pintado de rojo y precedido
de gran jardín, frente a una puerta ojival, se detenían y apeábanse de sendas
cabalga duras un hombre cincuentón, robusto, bello, con gran barba fluvial
que le caía sobre el pecho; y un niño de trece años, que debía mostrar en el
rostro, ligeramente pálido, la fatiga de jornadas de diez y ocho leguas,
hechas a caballo, por las interminables y polvorosas carreteras, llenas de
huellas.
Para llegar a aquella casa que empezaba a embozarse en sombras,
clareadas a trechos por la viva luz de las ventanas; a aquella casa, que era un
colegio fundado por célebre
sacerdote mexicano, el viejo y el joven habían hecho cinco días de camino,
tres días en diligencia y dos a caballo, desde la febril costa abanicada por
palmas y datileros de oro, hasta el interior de la República, recogido y un

Luego ' con ese don de gentes · .
d
besvaneció la zahareña timidez del propios de los verdaderos educadores
romas paternales.
rec1en vemdo, dirigiéndole afectuosa~
-¡A ver esos conejos!- díjole de
.
encoger el brazo derecho.
pronto, a tiempo que le hacía
Los cone;os
· no parecían· se
.
hinchazón leve de m , , 1 anunciaban apenas con
uscu os.
-Hay_ que hacer gimnasia- añadió
y de seg~1da introdújole a la gran sala .\u .
a la s~zon comían los internos los mmosa, que era el refectorio, donde
provementes todos de leianas
tie,rras. grandes, los medianos y los chicos,
J
, Aquel sacerdote era el D
.
Canonico don José Mora, Rectorº~:~r ;ni F~losofia, Teología y Derecho
Jacona, en el Estado de Michoaca'n.
o eg10 de San Luis Gonzaga, de
El viejo de la barba fluvial era tío d I
~~sa paterna a los muros tutelares del pla ~ Iadolesc~nte, a quien traía
de la
ias.
n e , a traves de un viaJ·e de cmco
.
En cuanto al nuevo u ·1
ustedes, limpio aún de todos 1~/~a~~o:r~ nada meno~ que un servidor de
de los be~os y lágrimas de la madre ausen~~ mundo, h~!11eda todavía el alma
y muy aJeno de presentir las andanza
, cla~o y diafano como un cristal
selva obscura de la vida.4
s peregnnas que le esperaban en 1~
Conviene hacer una revisión sobre 1
Nervo pone, sobre la fecha de su n . ~s datos que se dan, o que el mismo
cuando llegó al Colegio de Jacona :t1m~ento, al decirse los años que tenía
. pa re Alfonso Méndez Plancarte dio a

235

poco melancólico.
234

�d
d. "poseemos de él una,
o y ice

!~ª

conocer una nota auto- biográfica ~e
pequeñita, muy ligera pero muy valiosa .

Francisco Planearle y Navarrete, luego Arzobispo de Monterrey y
eminente historiador)... y allí -aunque nunca descollara como
humanista-, en los premios de 1884 ya aparece Nervo representando
"El Puñal del Godo", y recibiendo mención honorífica en Retórica,
Aritmética y Francés. 7

.
- . d d de la costa del Pacífico, el 27 de agosto
Nací en Teptc, pequen~ c1u a
. mi adre lo modificó encogiéndolo.
de 1870. Mi apellido era Ru1z de Nervo,
p1 ,
Amado Nervo y esto
d10
·
nombre Resu te, pues,
'
Se llamaba Amado Y me
su
·
hos en América- y que en todo
,
d, ·
así \o creyeron mue
.,
b
literaria. 1·Qu1en sa e
que parec1a seu ommo
r ' - . ' 0 p0C0 para mt. cortuna
l'
.
caso es raro, .me v~ to qu1za n 1 R . d Nervo ancestral, o si me hubiera
cuál habría sido m1 suerte con e uiz e
, 1S
llamado Pedro Perez.
como Apéndice I, la
En la misma obra pone Méndez Plancarte
constancia certificada del acta bautismal de Amado:

Gozó las alegrías de la primera juventud en aquel colegio que seguía
los sistemas ingleses. Se le llenó el alma de poeta con los paisajes y las
flores ... y las frutas y las huertas y los lagos y las garzas y los chupamirtos.
Y se llenó el alma buena con cosas buenas, moral cristiana, cantos y rezos en
el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza; de un lado ellos, los alumnos
del Colegio de San Luis y del otro ellas, las alumnas de las otras
instituciones plancartinas: el Colegio de La Purísima y el Asilo de San
Antonio.

.
C
Interino de esta Parroquia,
El Presb. Ignacw Romo, ura
•
. · 45 de esta
/ 'b
· te de Bautismos, num.
Certifico: que en el I ro cornen
tr una partida del tenor
parroquia, al folio 34, vuelta, se encuen a

Don Tirso R. Córdoba en un folleto conmemorando las grandes
fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Esperanza, primera imagen
coronada en América con corona pontificia dice:

siguiente:
.
. 1 d Tepic a nueve de Septiembre de
- '·En la Iglesia Parroqw; ~ Nés,tor Zárate, Cura encargado
mil ochocientos setenta: Yo, el res o.
·- de trece días de nacido
b ( , solemnemente a un mno
de este Curato, au ice
t de la noche a quien le puse por
en esta ciudad a las onc~_Y tres.~uar ~: Don Amado Nervo y de Doña
nombre José Amado; hl)O leg1t1mo
F ancisco Nervo y Dña. Luisa
Juana Ordaz: abuelos patern;:s~~; d'rdaz y Dña. Cecilia Núñez;
Maldonado; maternos, don_ D J, , María Solano y Dña. Daría
·
/ Presb Señor Lic. on ose
.. l
padrmos e
_,
bligación y parentesco espmtua ; Y
Ordaz personas instruidas en su o ,
,
R 'b ·ca
'
, F.
d0 · Nestor Zarate u n ·
ara
constancia
lo
firme.irma
·
T
.
'
h ¡ S C " -Cuya
P
J, · A do
ep1c , · ·
- Al margen: 630 os_e.
me r~fiero.' de que extendí el
partida concuerda cor, el ongmal . qd l Sagrario de Tepic, a los doce
resente en el Curato de la Parroqw~ e
.
~ías del mes de febrero de mil no-:ec1entos veinte.
(Firmado: Ignacio Romo.)

m:, ·:e

. ue ya citamos dice "muerto mi
El mismo Amado en AIgunos, q
•,
1 · de Padres
,
- mi madre me envio aun co eg10
padre cuando yo tema nueve ~n~s, , que entonces gozaba de cierta fama".
Romanos, al de Jacona, en M1~. oacand, . ¡· d 1883 no tenía como él dice
tamunoe\18 eJUIO e
,
,,
Si su padre, corno cons '
¡· 1 t ece al "partir al Colegio de Jacona '
- " y estaba por cump ir os r
"nueve anos ' . . b. ática Alfonso Méndez Plancarte apunta:
En su not1c1a iogr
. G
a -no Seminario, como se
Dicho Colegio de San L~1s , ontzadge Nervo al ofrecer "el oro
te /o evocara mas ar
•
d
fantasea tenaz~en -,__ ,, "El Padre Mora" -el grande Arzobispo e
viejo, de su filial carmo ª
,
¡ "P Plancarte" (don
, •
del Río que alli fue su rector ... a
·
1 ,1
Mex1co JVJora y
,
236

Jacona es una pintoresca aldea, a cuatro kilómetros de la ciudad
episcopal de Zamora, en la República Mexicana. Además de la espaciosa
iglesia parroquial posee un santuario, en donde se venera desde tiempo
inmemorial una imagen de María Santísima. esculpida en madera, que se
apellidó primero Nuestra Señora de la Raíz, cambiándose luego su
advocación en la de Virgen de la Esperanza.
Convaleciente de grave enfermedad, que retardó las fiestas de la
coronación, salió el digno Delegado [del Papa, el Arzobispo de México don
Pelagio de Labastida y Dávalos], de la Capital, el 3 de Febrero de 1886; y al
pasar por la diócesis de León y la Arquidiócesis de Michoacán le hicieron
personalmente los honores los Ilmos. Sres. Obispo Barón y Arzobispo
Árciga, cada cual en su territorio. En Zamora fue recibido solemnemente y
acompañado hasta
Jacona en triunfo, por el Venerable Cabildo, el clero y el pueblo ...
Hubo exámenes solemnes de griego, hebreo y matemáticas en el
colegio de varones, representaciones teatrales en uno y otro establecimiento,
un specimen de gimnasia de salón en el orfanatorio, danzas de indios, fuegos
de artificio, y por último una academia literaria y musical seguida de la
distribución de premios a los alumnos y alumnas de uno y otro colegio ...
En la tarde, (del domingo 14 de febrero) la imagen y la corona fueron
conducidas en solemne procesión a un tablado erigido en el atrio del
Santuario. Allí el Ilmo. Sr. Arzobispo de México coronó a la Virgen de la
237

�Esperanza con las preces, cantos y ceremonias mandadas, y el Ilmo. Sr. Dr. y
Maestro D. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Obispo de San Luis Potosí y
Administrador Apostólico de Linares, predicó el sermón acostumbrado en
tales solemnidades, y ofreció a la imagen recién coronada dos corazones de
8
plata conteniendo los nombres de los habitantes de Jacona y de los alumnos
zamoranos del Colegio Pío-Latino-Americano de Roma ... Marzo de 1886.
Entre los alumnos del segundo año de estudios preparatorios en la
clase de lengua inglesa no hubo premios, pero Luis Méndez obtuvo
"mención honorífica" y como "digno de mención" fue premiado Amado
Nervo, quien fue también "digno de mención" en Álgebra, y de "mención
honorífica" en francés y obtuvo "premio" en Gramática Castellana.
Habría de recordar Nervo siempre al fundador de los colegios de
Jacona, el padre José Antonio Plancarte y Labastida, a sus maestros
formados en la Universidad Gregoriana de Roma: el Rector del Colegio,
padre José Dolores Mora y del Río -obispo de Tehuantepec, luego de León y
después Metropolitano de México- ya su maestro el padre don Francisco
Plancarte y Navarrete, -obispo de Campeche, y de Cuernavaca, y arzobispo
de Monterrey. Al ver en el Mundo /lustrado de Madrid del 13 de diciembre
de 1908, el retrato del padre Mora, preconizado arzobispo de México,
escribió:
Sí, me saltó el corazón y púseme a pensar en muchas cosas: en
las clases de aritmética y álgebra... en aquellas cacerías entusiastas en
que... íbamos locos de gusto, por los sorprendentes paisajes
michoacanos, los más bellos que he visto en mi vida, persiguiendo
huilotas y patos golondrinos. .. en aquellas pláticas bajo el gimnasio
inmenso, en los patios llenos de luz y de flores, durante los recreos;
pláticas en las cuales e! Padre Mora y el Padre Planearle nos hablaban
de las maravillas de Roma, o bien nos enseñaban a deletrear
en el cielo encendido de estrellas el alfabeto de oro de las
constelaciones; en aquellos paseos por montes y por valles encantados,
en que tropezábamos con pájaros nunca vistos; en los reñidos juegos de
pelota, en las comedias clásicas representadas con deleite cuando los
premios; en las comuniones generales al rayar el día, con música de
pájaros y olor de rosas frescas ; en los audaces nadas en Orandino, en
Camécuaro y en las albercas incomparables
de lacona; en los
9
primeros porqué, en los primeros quién sabe ...
No fue pues el "Seminario" de Jacona, en el que estudió Nervo -como
se ha dicho-, sino el Colegio de San Luis Gonzaga de Jacona, y de allí pasó
en 1886 al Seminario Diocesano de Zamora, que por aquellos tiempos, como
otros seminarios de México, admitía para los estudios superiores, no sólo a

quie~es tenían vocación sacerdotal, sino tambi,
.,
seguir alguna carrera civil Amad N
en a Jovenes que pretendían
·
ervo pretend'
d.
0
en el Seminario existía la Facultad de Derec
, ho C1v1l.
. t~ estu tar para abogado' y
En el curso seminarístico de 1886
d. , . .
ese año apareció su primer cuento D ¡- ~stu 10 C1~nc1as y Filosofía. En
periódico zamorano El Pensamiento., e mo y Realidad, publicado en el
Tenía el Seminario de Zamor d "
Teología y la de Derecho C , . a ?s. Facultades mayores", la de
, anomco y Civil Co
.,
acu tades había siete cursos .
..
·
mo preparac1on para las
F 1 .
. 8 ten 1e va1teron sus t d"
an Luis porque entró directo al .
es u tos en el Colegio de
S· ·
qumto curso· M t , ·
s1gmentes: Física en 1887 Ló .
. a emat1cas, para hacer los
.fi .
,
g1ca en 1888
b' d
ca lI 1cac1ones que no hab'
'd b .
, su ten o ese año sus
·
ian s1 o nllantes
pnmeros lugares, entre treinta alumnos.
, y merecer uno de los diez
En 1889, terminadas las facultades
.
,
Natural, y lo aprobó con buenas cal1'fi .
menores, ingreso a Derecho
- . .
1cac1ones
. . .
Al ano sigmente-1890- fue su rimi
y él no se inscribió en ningún c~rso. da en el Semmano la Facultad de Leyes,
~espués de una gran decepción am r
,
.
sacerdocio, y en el año 1891 estudió el . o osa, penso encaminarse al
examen público obtuvo u
d I
pnmer curso de Teología· en el
. ,
no e os primeros ¡ugares, entre veintidós
'
cond1sc1pulos.
Nos dice Alfonso Méndez Plancarte
altar", en el que Amado destru ,
que ese fue "el año hacia el
recuerdo de sus amores por d
sus ploemas de amor, queriendo "matar el
'
o oroso p acer que le causa ,,
entonces
a
abrazar
el
sacerdocio
ra , Y
T
. .
, "hasta se apresuró a solí
·t queI decidido
p·
onsura, s1 bien nunca la recibió n.111 ego, por tanto a ser clérigo".
c1 ar10 a nmera

r°

Ese mismo año obligado
¡
.
familia, dejó para siempre el S . por_ as necesidades económicas de su
emmano zamorano y r
, T .
ayudar a su familia. Se trasladó a Maza ,
~~reso a ep1c, para
un bufete jurídico y publicaba s
.tlan donde trabaJo en el escritorio de
1894) firmándose Román o El
~~ El Correo de la Tarde, (1892-

c~:;:c5~~~-

Dejemos que Amado Nervo parta a la ciud d d
, .
capítulos de su vida y entremos al t
a e M~x1co para los ,siguientes
AL ALMA DE AMADO NERVO. ema que prometi: APROXIMANDONOS
Parecería muy pretencioso el títul
.
acercarme, y motivar a otros estud·iosos consagrados,
o, pero noo aspiro
que a
jóvenesmás
que buscan
239

238

�corona de hierro mi sien rodeo.

caminos en la literatura mexicana, para abundar en el tema y para que
completen lo que pudiera ser una colección de poesía religiosa o aquel libro
nunca editado que Nervo le confesó a su amigo Julio Caneba tenía el plan de
publicar como en un Polifonario, que sería "un libro de oraciones en verso,
12
con aprobación de la censura eclesiástica" ... pero "de intención impura" ...
Conste que no entiendo eso de la "intención impura" con que se
anuncia el libro futurible Polifonario, y creo que se deba tomar como una de
sus tantas graciosas ocurrencias, y estaríamos obligados a interpretar al

Más_ tarde, trovero de nobles feudales
cante ~us hazañas, sus lances de hono;·
yante ~ la su mesa y en mil bacanales ,
senllme beodo de vino y de amor:
y ayer; prior esquivo y austero, los I b.

al Dios eucarístico temblando acer:uts
por eso con~ervo piadosos resabios
y busco el retiro siguiendo a los sabios
Y sufro nostalgias inmensas defie. 14

Nervo humorista, del que dijo Alfonso Reyes:
Paréceme que consiste su secreto en la percepción de las incongruencias
del universo, en el sentido antilogístico de la vida, y es como la huella
espiritual que nos deja esta paradójica experiencia: la naturalidad del
absurdo. Entonces el chiste no hace reír, sino meditar; también 13temblar. ..el
humorismo es así un maridaje afortunado de prudencia y \ocura.
La aproximación nueva que intento ahora será sobre una época muy
representativa de un panteísmo, sin querer darle toda la fuerza a este
sustantivo, o tal vez de un juego intelectual, sin alcanzar a ser un juego
religioso, que el poeta realiza.
Se sitúa como un creyente en la reencarnación en el poema

TRANSMIGRACIÓN
MMMM ant. Christ.
MDCCC post. Christ.
A veces, en sueños, mi espíritu finge
escenas de vidas lejanas:
Yo fui

un sátrapa egipcio de rostro de esfinge,
de mitra dorada y en Menfis viví.
Ya muerto, mi alma siguió el vuelo errático,
ciñendo en Solima, ya Osiris infiel,
la mitra bicorne y el efod hierático
del gran sacerdote del Dios de Israel.
Después, mis plegarias alcé con el druida
y en bosque sagrado Velleda me amó.
Fui rey merovingio de barba.florida,.
240

.
El último verso es un volve
.
, .
inmensas de,fe... En Las voces - ~/ Dios eucanst1co: y sufro nostalgias
ent~ada_ ?e Angel. "Una voz" y "ot;a v /~: poemas p~nteístas) escenifica la
asp1rac1on informe... con una " b oz van_ recomendo un ciclo lento de
"u mr
. sus vibraciones
.
od scura conc1e nc1a
. en movimiento" h t
al 't
" d
n rno e los mund "
"
as a
cua ros" de este drama:
os y otra voz" cierra los

Mañana cuando · 1 -¡
l~s Iros se
to,
0
. , al mfmito
.
·
qued,a5dcosas, vueltas almas, iran
an ose en la nada las almas vueltas co~·as. is

ª'.

d:;: ~,:"c!::;:;¡¡:,,;":;:::

En la época en que cab b'
misticismo de Nervo se ha e ien _lo que dijo Luis G. Urbina: "El
contemplación teosófica"16
pu venzado en vaguedad sideral, en

•
d I Enl donde explaya sus efusJOnes
animistas . d d
e, os oto_s, que comienza con su a ote
, sm u a es en El Estanque
reune poesias escritas en un apretad p gm~ de Also Sprach Zarathustra y
poemas de 19 I 5, y hasta 19 I6 camb·º ,espacio d~I.
1914: luego muchos
'
ia a entonac1on.

ª~?

Vuelve a la figura panteísta ue
..
entona el canto maya, que es con·u~ se_ad1:'man en La hermana agua, v
del vedanta y el budismo:
~ to de Ilusiones que constituyen el mund~
El MAYA

Eres uno con Dios: en tu alma llevas
Tu paraíso;
Lo exterior, que te turba y entristece
No cobra realidad sino en ti mismo:,
241

�Tú formas las imágenes y [~ego
Los deseas, trocándolas en ido/os.
El resultado de tus sensaciones
Para ti constituyen el UNI~ERSO
y son tus sensaciones, cua.li~ades
Puras de tu moral entend1~1ento. .
No hay objetividad sino en t1 propio.
tu sólo eres tu fin y tu comienzo.
La personalidad es ilusión
de las formas efimeras,. los .v~sos
. en el agua son distintos
que cont1en
,
al arecel; mas uno es el oce~no.
ue fas llena y al cual el noble I,qwdo
q habrán de restituir en breve plazo ...
El fenómeno (relati~i~ad
,
entre tu Y la materia) ' por t, tiene
,
'd
Mas tú desdéñalo, recogete
v1 a...
t hiere
en ti mismo; verás que no e
y ya libre tu espíritu d~l ~YA, is
en divina quietud nadara siempre...
. , " emerge el Brahamán, con su
rte de "La accion '
· · · de todo
d
En la segun a pa
del universo y el pnnc1p10.
poder supremo, que com~ alma e:~m:bsoluto y eterno: el ser universal a
cuanto existe, increado, mcorpor ,
. todo retorna finalmente,
quien

Pensar no es sino acción;
Vivir, un torbellino.
Nada en el universo
.
't1·co
todo
vibra
hasta
el
infinito,
es esta ,
Imagen de Brahmán,
que, como en lago límpido,
alpita, eso es el Cosmos, l
, ,
P
- ndo en e vacw.
i Brahmán está soñando... sona
Escribe estrofas cándidas,
poeta, siempre ingenuas,
y por eso geniales:
. 1
.
el candor por excelencia.
¡el genio es

242

Que cuando mueras, piensen
quienes lean tu obra:
"¡ ese hombre no tenía
más que fe, y nos la dio, nos la dio toda! "19
En "La aparición", hace hablar al dios Krishna, divinidad del
panteón hindú, como manifestación de Visnú, principio de conservación del
mundo que a veces adopta formas humanas, y lo llama el amigo sublime
que en lo hondo de ti da silenciosas voces,.
el Fuerte que te alienta, pero a quien no conoces ...
Se personifica el poeta en Miguel, quien se siente atraído por
Helena, pero rompe la ilusión y anota al calce:
Después de haber destruído el deseo, has franqueado el torrente y haces
pasar esta generación a la otra orilla. Evangelio de Budha.
Cuando Miguel
(y) no volvió a encontrarse ya nunca con Helena
en el dulce sosiego de su largo camino .. .
pone una nota:
Pero aquel en quien el yo está extinguido, se halla libre de la
concupiscencia,. no desea ningún placer mundanal ni celeste y la
satisfacción de sus necesidades no le mancha... El agua que rodea a la flor
del loto no moja sus Pétalos. Evangelio de Budha. 20
En la tercera "Lamentación del voluptuoso", dice:
"Oh febril, oh brioso corcel de mi deseo,
a cuyo lomo, atado cual Mazeppa me veo", .
"Cadena despiadada, que con tus eslabones
me ligas a los CICLOS de las REENCARNACIONES,
"Fundiendo cuna y cuna, soldando muerte y muerte,
¡cuándo querrá mi KARMA que pueda yo romperte!"
pero termina la lamentación VII:
¡Oh Causa de las Causas, ten compasión de mí!21
En el poema "Llévete yo", vuelve a jugar con cristianismo y budismo,
pidiendo a Dios
Llévete yo, Dios mío, como perla divina
en el trémulo estuche del corazón que te ama ...
pero termina pidiéndole que sea para él, Visnú:
Llévete yo en la música de todo cuanto rime;
en lo más puro y noble de mi canción palpita,
y sé para mi espíritu el AMIGO SUBLIME
que anuncian tus palabras en el Baghavadgita. 22
Un dificil poema, entre los devaneos aquí y allá de El Estanque de los Lotos,
es el que tituló
243

�JESÚS
Jesús no vino al mundo de "los cielos".
. del propio fondo de las almas;
Vmo
.
de donde anida el yo,. de las regwnes
internas del Espíritu.
d
,
l
. de las nubes ? Las nubes no son tronos e
.Por que buscar e encima
.
¿
los dwses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes de gases inflamados ... Llamas
nomás.
.Por ué buscarle en los planetas? globos son ~omo el nuestro,
uJminados por una estrella en cuyo torno giran.

¿

Jesús vino de donde
' pror.
ndos
vienen los pensamientos mas
'J"
y el más remoto instinto.
1

No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón.
El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo
123
con la luz del am or-, 1•ese le encuentra.
, 1
lecciones de Gramática, dadas por
Alfonso Reyes, escucho a gunas .. lo encontró en París, y con él
Nacional Preparatona,
.
,
Nervo, en la EscueIª.
e a él mismo no le intereso 1a
cruzó correspondencia. Reye~ confiesa qu
religión en su juventud y explica:

.
1 del liberalismo mexicano, y somos
Los que seguimos el camino r~a . .
asábamos de una en otra
,
t la gente u01vers1tana, P
,
inmensa mayona en re
1 1 tín que ciertamente nos parecia
escuela laica sin tropezar nunca con e a
. 1 . 24
antigualla de 1g esta.
ti · 'n escribí en 1989:
Comentando esta con esto '
/ b. te de una capital mexicana, ya con
Deberá pensarse en e adm ,en temprano positivismo francés, y
. .
.
·¡ s inspira os en un
. l
mov1m1entos 1uvenz e
1· d na sociedad (especia mente
¡ ·t
cosmopo ita e u
¡
muy pronto en e a1e reO
. uietud religiosa por un lado, a a
en los estudwsos) que abre su mq
244

cultura griega, y por otro a la de la India, recién descubierta en su
religiosidad y colonizada por el dominio europeo, a través de
Inglaterra. 25

Alfonso Reyes, el gran amigo de Nervo en Europa, su editor de los preciosos
29 tomos ilustrados por F. Marco, publicados, en Madrid, escribió estos
párrafos en la Revista de América, de París:
Hace muchos años, por una metempsícosis que recuerda el Eso Fue
Todo, Nervo se imaginaba ser un sátrapa egipcio, sacerdote de Israel, un
druida, un rey merovingio, un trovero, un prior. .. Cuando Nervo el poeta
dice, en Mediumnidad, que él no es el dueño de sus rimas, Nervo el prosista
observa, en una nota, que gran número de altos poetas, como Musset,
Lamartine y nuestro Gutiérrez Nájera, "han confesado el carácter
mediumnímico de su inspiración". Este ensayista curioso siente atracción por
las lucubraciones científicas, por los gabinetes de la Escuela Preparatoria...
entre mis recuerdos, oigo todavía el rumor de cierto Viaje a la luna leído en
la Sociedad Astronómica de México ...

El estoico:
Si el estoico se torna asceta y adelanta en su disciplina interior, dando la
razón a Sidharta Gautama y ensayándose para la muerte, el poeta, es
irremediable tendría que callar.
El religioso:
No es bastante sabio para negar a Dios, dice él. Cree a la manera vieja:
ve a Dios en la rosa y en la espina, y se le siente unido en un panteísmo
franciscano (Solidaridad). 26
Desde la ciudad de México, el 4 de marzo de 1906, Alfonso Reyes le
escribía a su paisano regiomontano y amigo Ignacio Hermenegildo Yaldés y
le cuenta que en México ha encontrado
¡Nada menos que a !a Grecia! sí, no te asombres, a la Grecia con sus
vinos, aceitunas y pasas, porque un comerciante de buen humor, ha tenido la
ocurrencia de traer acá artículos griegos. Para mí, que soy pagano absoluto y
que suspiro por los tiempos heroicos, fue un verdadero placer saber esto y
con algunos compañeros, también filhe/enitas ( valga el neologismo), me
dirigí al establecimiento del citado comerciante, donde, en honor deVenus
Astarté y de Sileno, nos dimos el gran atracón de vino de Chipre, de Salerno,
néctar olímpico, y pasas y aceitunas de Corinto ...

245

�Cuenta enseguida que le vino un grave mal estomacal, por sentirse
griego pagano, como se sentiría a lo largo de su vida y hasta la hora de su
muerte.

27

Ya dije cuando me aproximé al paganismo griego de Reyes que lo
hacía: "Con temores -aún en el final momento-&lt;le invadir como
psiquiátra,
28
que no lo soy, o como moralista, que no pretendo ahora serlo".
Con mayor razón siento esta doble convicción de no ser psiquiatra ni
crítico religioso de la obra de Amado Nervo a quien podría llamar un
católico pagano induísta. Sólo digo, que bueno sería que se hiciera aquel
libro que él soñó con un nombre raro de Polifonario, en el que se recoja la
poesía religiosa "con aprobación de la censura eclesiástica", pero no como él
decía "con intención impura", sino con la intención de elegir los versos
religiosos que son bellas creaciones de aquél a quien pidió Rubén Darío en el
soneto de su homenaje:
Fraile de los suspiros, celeste anacoreta
que tienes en blancura /'azúcar y la sal,
muéstrame el lirio puro que sigues en la veta
29
y hazme escuchar el eco de tu alma sidera/.
Pero en este momento, para que me auxilien en el acercamiento a los
versos vestidos de panteísmo o de induísmo, sobre todo los contenidos en El
Estanque de los Lotos, pongo dos párrafos, uno de Alfonso Junco, y el otro
importantísimo del padre Alfonso Méndez Plancarte, benemérito editor de
las más completas Obras Completas de Amado Nervo, alto crítico literario,
poeta él mismo altísimo, zamorano, hijo del amigo del "Amado de Dios y de
los hombres", el Lic. don Perfecto Méndez Padilla, y heredero de algunos de

espiritismos, teosofías, idealismos ra
.
. .
últimos años Una absoluta y pa ' p . ~atts?1os Y agnosttc1smos de los
en vigor fil~sófico siquiera av?r~lsa _m 1gest1ón de ideas; un absoluto cero
.
'
s1m1 at1vo y armonizador·
dºl
.
renamano de la peor especie y calidad. y en e
, un 1etanttsmo
lacras: algo de amoralismo ba t,il t d . I aspecto moral, tampoco faltan
verdad no mucho de camal ; ob s n e : imp~rezas sensuales -aunque en
sceno, y esto solo en alguna de sus prosas-.
Pero sus cosas más excelsas en art
íntegras- no tienen nada de r .
e -y sus obras maestras casi
'
umoso ...
Amado tomó en serio -con la seriedad
I .
en cuestiones filosóficas o sea mo
tá
muy_ re at1va de que era capaz
ideas (de "indostanerías ~ budismo;;~ neamente, incoherentemente- dichas
Mas fuera de todo esto lo que ha
.d
heterodoxas tiemblan nobilís·
. ~a s1 o, hasta en esas páginas
1mas mqu1etudes y pal ·t
h 1
u1traterrenos: hambre de realidades su
.
. p1 an an e os
Hambre y sed cuyo grito pervad· d premas, se_d de mfimto y de eternidad.
,
ien o estremec1dament I b ,
poeta, reclaman para él ese dictado de místico.31
e a o ra integra del
Méndez Plancarte, añade algunas
r .
, .
que no se entienda que Nervo
e~p !c~c1ones teolog1~as queriendo
científico, de la Mística Católica"es ~n m1s~1co en e~ sentt_do técnico y
los años del poeta a quien bien coyn t_a, a L~1sl G. Urbma quien repasando
ocio sena a en Nervo "u
. .,
muy grande por la belleza· un s ' 1
.
na asp1rac1on
González Martínez quien ;orrob~~:~ muy a to por la eternidad" y a Enrique

de s:: ~~:;:s:c!~u:st~a~~!~i~~:a y pre~isa dent~o de la vag~edad _ondulante
tildaron de sistemático artificio•
S1 s~s pnmer~,s manifestaciones ... se
aun, ni en el espíritu hab1'a Iog' de pdorque a expres1on no había cristalizado
· ··
ra o esvanecer I l'
d
·
de un cuasi ascetismo religioso.32
as meas emas1ado fuertes

Zº···

sus preciosos manuscritos.
En el volumen XXX de lc1~ Obras Completas de Amado Nervo, Mañana
del Poeta, cita a Alfonso Junco, (Sobre el Misticismo de Nervo, en
Fisonomía, 1927) con "una posible hipótesis" sobre las indostanerías y
budismos que predominan en la obra final, El Estanque de los Lotos:
Empapado Nervo de lecturas indostánicas, tomó el prurito de
alusiones budistas, como otros muchos el mitológico: no por creencia,
sino por retórica, a modo de realce poético y metafórico, para decimos
los estados y aspiraciones de su alma.3°
Debo traer también el juicio severo que hace el padre Alfonso Méndez

Tr~igo, un testimonio fechado apenas en marzo del 2000 fi
d
Ju~n- ~•colas Padrón, en un libro de Amado Nervo "El día ' y mna .º Pº,~
ed1c1on patrocinada por la Universidad Autónoma de Nayar¡¿ue me quieras
bíbr Otro artista s~, contraponía a su religiosidad católica de fuerte raíz
ica,que
con1su
a la astronomía
ya las llamadas " c1enc1as
. . ocu1tas"· el
Nervo
, afic1on
I
.
co fi , e1a a mano, explicaba las relaciones cabalísticas de los núme~os

::,\~~~0:: :,:;;~:;:,'~;·~::~,:~!";:;~::
0

Plancarte sobre el asunto:
Sus libros, sin dudarlo, encierran no poco de miserable error, de "triste
mentira". Una extensa gama -colmo de incoherencias- que va desde el más
tonto darwinismo y el más crudo y corrientón positivismo, hasta los

247

246

11: :~;:::,

~~1::;~ ~~::.~~

- morrag1_as y preservaba de las traiciones, el rubí hacía huir los
1
suenos y el diamante evitaba los venenos. Tenía un telescopio para es::~~

�contacto directo con las estrellas, tocaba con frecuencia el violín y también
era un teósofo convencido; todo ello mezclado con las prácticas del
espiritismo de la época, sin descartar una imantación budista; en resumen, su
espiritualidad estaba dotada para asimilar las más discímiles credulidades.
Resulta muy difícil sintetizar su religiosidad de "panteísmo con fisonomía
franciscana" ... el amor lo tenía como un sexto sentido ya su misticismo como
una actitud ante la vida porque era ante todo un poeta y estaba convencido
de que "decir poeta místico es redundancia"... Religiosidad, erotismo33 y
muerte sintetiza el núcleo de conflictos de la gran obra de Amado Nervo ...

"Llega hasta present1r
· ya - triste profeta de s d
naufragarán los restos desvalidos d
.
u .errota-, que probablemente
la política",36
e mis creencias en el mar tumultuoso de
Vino luego el enamoramiento ferv
d
población de la pequeña Zamora
. , oroso e Amado que toda la gran
A
.
conoc10· aquella Lo/a la 0
rceo, quien sería esposa del Lic, David Méndez.
, senora olores
Llegaron después sus ya no " latónic ,, . . .
.
Francia y luego en Buenos A.
PM
?s idil1os, smo los amores en
1 ti
ires y ontev1deo sus "a
T .
a m por la providencial obra piad
d 1
'
mores I ic1tos", pero
San Martín, autor de Tabaré (1885- ~;; 1 ioeta urug~ayo Juan Zorrilla de
Agonizaba Amado en el Parque Hot I d ,Me poet~ mexicano se dejó atrapar,
'
e e ontev1deo.

t

En 1916 decía Nervo esta plegaria:

HASTA LA MÉDULA
Cristo lo perseguía, con aguerrido amor.

¡Te amo hasta la médula de mis huesos, Dios mío'
¿Por qué tu faz me ocultas con persistente y honda lobreguez? No permitas,
Señor que se me esconda;
sin ella mi pobre alma se me muere de hastío!
Te amo hasta la médula de mis huesos, y fio
al poderoso instinto con que ese amor ahonda
en la noche, tu encuentro; ya fin de que responda
34
tu voz, con mis clamores voy poblando el vacío.
Podríamos engarzar muchas oraciones de Nervo, clamando i
encontrar el Amor Divino, como esta:

¡Quiero amarte, Señor! Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
3
que sólo satisface lo infinito!
Su formación religiosa-moral en el Colegio de San Luis en Jacona
( 1884-1886), pudo ser fundamental si no muy profunda, en dos cursos en
que se estudiaban muchas materias. Fueron dos años "de estudios
preparatorios". Recordaría las pláticas científicas con sus maestros, pero
también "las comuniones generales al rayar el día, con música de pájaros y
olor de rosas frescas". Siguió luego su paso por el Seminario y sus estudios
de Teología.
Sin embargo Alfonso Méndez Plancarte sobre el autorretrato de
Amado que se adivina en El Bachiller, no encuentra indicios de verdadera
vocación al sacerdocio, cuando se ocupa en ilusiones de amores femeninos y
248

D.evotísima, llena de fe, suena en a 1
.
plegaria dedicada a Leopoldo L g
que momento su antigua bíblica
se compara al hijo pródigo de 1~ ªa::~yl que rec~~e En el camino, en la que
que traemos dos:
p
o a evangehca en tres sonetos, de los

I
RESUELVE TORNAR Al PADRE
No temas, Cristo Rey, si descarriado
tras locos ideales he partido
.ni en 1:1is días de lágrimas te ol~ido,
n, en mrs horas de dicha te he olvidado
En la llaga cruel de tu costado '
quiere formar el ánima su nido
olvidando los sueños que ha vivido
Y las tristes mentiras que he soñado
'

~ la luz del dolor; que ya me muestra
mt mundo de fantasmas vuelto escombros
de tu místico monte iré a la falda,
'

con un báculo: el tedio, en la siniestra:
con andrajos de púrpura en los hombros
con un haz de quimeras a la espalda. '
,
JI
DE COMO SE CONGRATULAN DEL RETORNO
249

�Tornaré como el Pródigo doliente
a tu heredad tranquila; ya no puedo
la piara cultivar; y al inclemente
resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente, de mi mal te hablaré quedo, muy quedo...
y dejarás un ósculo en mi frente
y un anillo de nupcias en mi dedo ...
y congregando del hogar en torno
a los viejos amigos del contorno,
mientras yantan risueños a tu mesa,

que se retiraría: "yo no pretendo ert
,,
débil de Amado· "Que e t
p urbar , pero se oyó fuerte la voz
·
n re, que entre el Padre!"
Terminado el diálogo secreto de
ti . ,
.
que lo rodeaban· "·Que' pa
,
_c_on esion, el pemtente diJ·o a los
· 1
z, que tranquiltd d ·
a siento en el alma! ... ¡Qué
bueno es confesarse!" y desde a uel
su rostro.38
q momento, aunque inquieto, tenía paz en
Al d'1~ s1gu1ente,
· ·
de cruz a cruz le recibi , C . t
,
con la vocec1ta aterciopelada del C 1 . d na rtS o, oyendolo recitar,
pecadora, redimida también desde laºc eg10 e, Jacona, comparándose a una
su poema-súplica:
ruz salv1fica, como le había pedido en

Al CRISTO
Señor; entre las sombras vot, sin 1· .
/afie d .
.,
mo,
e mis mayores ya no vierte
. ~u a~a_cible fulgor en mi camino:
,m1 espmtu está triste hasta la muerte!

clamarás con Profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hf-o
que perdido llorábamos, regresa!"
Amado se dejaría, al final, atrapar por Cristo, a quien andaba buscando
por caminos extraviados, como se dejó atrapar Agustín de Hipona, que
recorrió descarriado, muchos caminos gritando:

Bu;co en vano una estrella que me alumbre.
use~ e~ :ªn? un amor que me redima; ,
mi divino ideal está en la cumbre
y yo ¡pobre de mí!, yazgo en la sim~---

"has hecho mi corazón para Ti, y no descansará hasta que descanse en
Ti"...

d la lira que me diste, entre las mofas
e los mundanos, vibra sin concierto
¡se pierden en la noche mis estrofas
como el grito de Agar en el desiertoÍ

Los médicos hablaban de una posible uremia; estaba a la puerta la
Hermana Muerte. Pero se le adelantó Zorrilla de San Martín, le propuso a
Amado el ejemplo del primer santo canonizado San Dimas:

. y paria de la dicha y solitario
siento hastío de todo cuanto existe...
Yo, Maestro, cual Tú, subo al Calvario
y no tuve Tabor; cual lo tuviste... ,

Porque le habló a Cristo de la manera en que Cristo no puede
dejar de oír: de cruz a cruz. Amigo mío: aunque invisible, en este
momento lo tiene usted a su lado. Llámelo Usted de cruz a cruz y verá
como Él le responde desde la suya...

Ten piedad de mi mal, dura es mi pena
nu~nerosas las lides en que lucho;
,
fya :n mí tu mirada que serena,
y dame. como un tiempo a Magdalena,
la calma: ¡yo también he amado mucho!J9

Recordando aquella última entrevista, cuenta el poeta uruguayo:
El fondo de cristianismo, existente siempre en el alma de Amado
Nervo, se removió: "¡Qué cosas tan bellas me dice usted, Doctor
Zorrilla!" Después de algunas dudas dijo Amado "¡Pero hace tanto
tiempo!" ... "Llámeme un sacerdote". Rompiendo el cerco de los amigos
de Amado que no querían que entrara un cura, llegó Juan Zorrilla de
San Martín, llevando al padre jesuita argentino Carlos Benítez, quien
adivinó la oposición de los que cuidaban la entrada a la alcoba, y dijo

250

~Qra~ las_ 9.3 8 de la mañana del 24 de mayo de 1919
ue bien que el pueblo na arit
.
ce~tésim~ trigésimo primer aniver{arioader:~uerd~ ~ su Amado, en este
primer aniversario de su tránsito a Dios!
nac1m1ento y el octogésimo
1

251

�Notas Bibliográficas
10

Mañana, pp. 48y 51.

11

I de las Obras Completas. Texto al
Amado Nervo, Algunos. Volumen XXN
Madr'1d MCMXXI. Capítulo
B'blioteca ueva,
'
cuidado de Alfonso Reyes, ' .
Al nos También se encuentra en
"El Padre Mora", pp. 22-44. Cztare;;s ., ng\stu.dios y notas de Francisco
Amado Nervo, Obras Completas.
ic10M,, dez Plancarte (Poesías). Dos
Alfonso en
d
)
(p
Y
González Guerrero rosa~ ,
l 063 y l 064. Tenemos la segun a
tomos. Aguilar, S.A. Madn_d, _l,952d, pp. , es del Tomo ll, pp. 1063 y 1064.
d' . , 1956 I La transcnpc1on e aqu1
~s~~~~~a la clta~emos Obras Completas (Aguilar).
i

,

.. , Introducción y Notas A
de
C mnletas Ed ic1on

Amado Nervo, Poeszas o r
.
Espasa-Calpe Argentina, S. .,
Alfonso Ménde~ :lancarte. Dos :am~s2. Citamos Poesías Completas.
Buenos Aires-Mex1co, 1943. Tomo 'p.

2

.
-As ectos parisienes.- Hechos ~ ide~s.
Rodolfo Nervo, Paro sm Tango: EPd.t
-Paulo Pongetti &amp; Cia. R10.
, .
E
a Graphica
I ora
,
Breviario mtzmo. mprez
1
. 1927 La cita está en el art1cu1o
··
n el orno
·
·11
Tiene fecha d~ _i~~res1on e 31 El. ejemplar que existe en la. Cap,. ~
" . Porqué escnbtr? , pp. 30 y. . b . 1 etrato del autor esta ded1catona.
l
.
N L tiene ªJº e r
XAlfonsma de Monterrey, ... ,.
.
osa Afectuosamente, R. Nervo.
"Para Alfonso Reyes y su d1stmgu1da esp .

3

1927".

En la intervención de Mayra Elena Fonseca, en el Coloquio Amado Nervo,
una obra en el tiempo, (Tepic, Nayarit, 26 de mayo del 2001 ), antes de mi
ponencia, mostró fotografias del periódico de Mazatlán El Correo de la
Tarde (1892-1894), en que las crónicas de Amado Nervo, aparecen firmadas
por "El Conde Juan", y no "Duque Juan", como hasta ahora se ha venido
repitiendo por los historiadores. J. M. González de Mendoza dice que Nervo
"firmó con el seudónimo de Román, más tarde trocado por el de Duque
Juan, acaso como pleitesía al pontificado que en las letras mexicanas ejercía
entonces El Duque Job. [Luis G. Urbina)
12

Revista Moderna de México, junio de 1906.

13

Alfonso Reyes, Un libro de Amado Nervo -Serenidad, en Revista de
América, París. Lo repite en Amado Nervo y la crítica literaria. Prosa inicial
de Guillermo Jiménez. Noticia biográfica de J.M. González de Mendoza.
México. Andrés Botas e Hijo. Con las "opiniones" de Rubén Darío, Enrique
González Martínez, Luis G. Urbina y Alfonso Reyes, (p. 50), quien repitió
su "opinión", como primera parte de la introducción al libro Antología de
Amado Nervo, selección y prólogo de Alfonso Reyes. Oasis, México, 1969,
p. 57. Haremos las citas de Amado Nervo y la crítica literaria, como Crítica,
y de Antología de Amado Nervo, como Antología.
14

2 44 En Obras Completas (Aguilar), Torno I, pp . 1325 Y
4
2
Algunos, PP· - ·
1326.
XXX ' Mañana del Poeta.
c
Omnletas Yo1umen
Ob
s Amado Nervo,
ras
r
'
Alfonso Méndez Plancarte.
. , .
bl · adas y glosadas por
~
E
Páginas meditas, P~ _,c
XXXVlll p. l 7. Citamos Manana. n
Ediciones Botas-Mex1co. MCM
65
Obras Completas (Aguilar), Tomo II, p. l O .
6

Mañana, pp. 245 y 246.

7

Poesías Completas, Tomo l, p. 11.

s

r·1rso

R Co'rdoba Coronación de l a

v·irgen

~ ~

E~eroma' México.

•
. '
3-5.
Imprenta de Ignacio Esca\ante, 1886, pp.
9

Algunos, pp.

43 44 En Obras Completas (Aguilar), Tomo l, p. 1326.
- ·
252

Amado Nervo, Perlas Negras, -Místicas- Las Voces. Librería de la Vda.
de Ch. Bouret. París-México, 1926, pp. 81 y 82. Citamos Perlas. En Obras
ComPletas (Aguilar ), Tomo II, pp. 1316 y 1317.
15
16

Perlas. Las Voces, p. 135.

crll1ca,
, · p. 49 .

17

Amado Nervo, El Estanque de los Lotos, (Segunda edición) Buenos Aires.
Jesús Menéndez. Librero Editor, 1919. Citamos El Estanque
18
El Estanque, II Los Lotos, p.39.
19
El Estanque, p. 53. En Poesías Completas (Aguilar), p. 1778.
20

El Estanque, p. 29. En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1769 y 1770.

21

El Estanque, pp. 45-49. En Poesías ComPletas (Aguilar ), pp. 1775-1777.
El Estanque, p. 71 . En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1785 y 1786.

22

253

�23

E
98 y 99 En ObrC'S Completas (Aguilar), pp. 1796 y 1797.
El stanque, pp.
·

24

Alfonso Reyes, Discurso por Virgilio, Obras Completas XI, p. 158.

ESCRITORES PROLETARIOS

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Juana Garza de la Garza
Maestras e investigadoras

.
.
Alr,
Reyes ante Dios y ante la muerte,
25
Aureliano Tapia Mendez, 'Jons?
d ·
Al Voleo El Troquel,
Instituto de la Cultura de Nuevo Leon. Pro ucc10nes
1989,p.22
En Crítica, pp. 60-62, y en Antología, pp. Xlll y XIV

26

Aureliano Tapia Méndez, CorrespUo~den~1d·a :~::zn:::sde Nuevo León,
. H ualdés- 1904,1942. mvers1 a
- 1gnacw • r,
00
146
·
Monterrey, N •L•, Méx. 1 de agosto del 20 , P·
28 Íbid, p. 37. 3 Crítica, p. 65

21

29

Crítica, p.65
Mañana, p. 313 .
31 En el mismo lugar, pp. 312-314.

30

. ¡ t 1919 Reproducidoal
Enrique GonzálezMartínez,AmadoNervo. e poe a,
·.
fin de La última vanidad, Vol. XXIX de las Obras Comp1etas.

32

·,
' logo de Juan Nicolás
A d Nervo El día que me quieras se1ecc1on y pro
,
/ ·¡ .
ma o
,
h
me quieras sera de p em unw.
Padrón con el subtitulo La noc e q~e . .
Cuba y la Universidad
Colaboración entre la Casa de _las meneas,
,
Autónoma de Nayarit, México. Julio del 2000.

33

34

Obras Completas (Aguilar), p. 1753.

35

Mañana, p. 186.

36

Mañana, p. 34.

37

Misticas, en Obras Completas (Aguilar), pp. 1330 y 1331.

38

Mañana, pp. 281-286.

39

Perlas, p-108. En Obras completas (Aguilar), pp. 1326 y 1327.

A. Inicio del movimiento.
Desde los inicios del siglo XX, América empezó a vivir una época de autocrítica, lo que se fue agudizando al paso del tiempo, ya que
la obra de los naturalistas, tanto nativos como extranjeros, pretendió y
logró orientar la atención de numerosos lectores hacia las deplorables
condiciones de vida social moderna; por lo que se motivó la discusión
sobre problemas sociales de las ciudades y de los distritos rurales,
problemas que exigía una concienzuda consideración. Este nuevo espíritu crítico revisaba los más diferentes aspectos de la vida nacional.
Fue entonces cuando surgieron los rebeldes literarios.
Por otra parte, la gran bancarrota financiera de Estados Unidos,
producida en 1929, anunció el final de la prosperidad sobrevenida
después de la guerra, surgió el pánico económico y la literatura entró
en una época nueva, de realidad y de realismo, pues "La súbita conmoción creada por la gran crisis de los años 30s, orientó una vez más a
toda la corriente literaria hacia los problemas apremiantes de la escena
social y determinó su reencuentro con el propósito y el sentido originarios del primitivo movimiento naturalista".
Pero "El realismo de la novela se hizo, más que social, satírico a
personal, se hizo económico y político, argumentador y revolucionario
(... ), critico, exhortativo y reconstructor ( ... )", 2 ya que los nuevos escritores estaban decididos a hacer literatura activa, manifestando su
oposición a la injusticia y pretendiendo la reconstrucción de la sociedad.
Entre los escritores se produjo una nueva alineación de doctrinas,
el socialismo y el marxismo ofrecieron sus remedios para la decadencia que amenazaba con destruir la vida económica del país; pues la
depresión económica de 1930 brindó la doctrina marxista "la mayor

254

255

�oportunidad que posiblemente haya tenido en Estados Unidos";3 pues
la presentación de un fenómeno tan incomprensible como es el de la
pobreza en medio de la abundancia y el de la desocupación a pesar de
la obvia necesidad de producir, eran síntomas muy visibles de un defecto básico del sistema económico.
El programa más explícito de acción en tomo al problema de esa
época se debió a los marxistas, pues algunas revistas abogaban por la
acción militante de los escritores. El congreso de los escritores fue
convocado para que sirviese como una tribuna de discusión y propaganda socialista. Muchos de los escritores encontraron posible escribir
novelas, obras teatrales y poemas que se ajustasen de forma directa a
esa demanda; al respecto Dawen Zabel dice: "Las novelas de James T.
Farrell, Erskine Caldewell, Albert Halper (... ), así como varias obras
de teatro, de poesía, se publicaron para satisfacer la necesidad de cola4
boración entre la revolución social literaria." En este época, los escritores descubrieron nuevos aspectos de Norteamérica que habían sido, hasta entonces, desdeñados o desconocidos; es entonces cuando
aparece el género de la novela proletaria, cuyas obras eran "la situación lógica ante una situación en que habían millones de parados,
hambre y una terrible crisis".

crear una atmósfera por el mero
. .
tores que tocan los mismos temafr:eedimi,ento ~el ~eportaje. Son aupleto de la sociedad.
p s están desilus10nados por comPero los escritores proletarios (fu
Caldewell) se separan d
ndamentalmente Steinbeck y
'
e manera forz d d l
ya que. ellos indican el rumbo h acia
. una
a a · e· , a Generación Perdida,
creencia, por más sombríos y c l
vision, que también es una
del mundo de los hechos.
rue es que puedan ser los impedimentos
. Otro aspecto que los distingue d 1 G
.,
literatura está íntimamente l . de a eneracion Perdida es que su
re ac10na a con el p 61
co de la vida de los grupos 1
1
. ro ema social y políti, a cua es convertida
.
paganda, pues el escritor prolet .
en un medio de proinexpresadas que los pobres p dano comparte todas las aspiraciones
ue en tener.
Una diferencia fundamental es
.
Perdida muestran ma's que d qlule los escritores de la Generación
.
na a e ado
' ·
·
proletarios se encaminan sob t d
ammico, mientras que los
p~es manejan temas co~o lar~o~r~;~º:t~ lado económi~~ y ~olítico,
cial, la lucha de clases.
'
esempleo, la mJusticia so-

5

Entre los novelistas que se dedicaron de una manera más sistemática a la crítica de la injusticia y de la discordancia social figuraban
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, quienes estudiaron la degeneración social y, de acuerdo a la fuerza de sus concepciones, estos escritores están más cerca del punto de vista práctico y pretenden, por medio de sus obras, la propagación de la sociedad sin clases.
B. Diferencia con la generación perdida

Numerosos críticos pretenden ubicar a los escritores proletarios
dentro del grupo de la generación perdida, pues autoridades como
Concha Zardoya sitúan dentro de esa generación a F. S. Fitzgerald, E.
E. Cummings, Dos Passos,, Hemingway, Faulkner, Thomas Wolfe,
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, pues todos ellos hicieron de la
experiencia de las masas un elemento importante de sus novelas e insistían en la profunda necesidad de considerar la sociedad como una
fuerza. Además hay dos aspectos que los identifican: uno de ellos es el
de la creencia en el valor de la solidaridad, otro es la maestría para
256

C. Su relación con Johon Dos p assos

El grupo de los escritores
¡t · •
con Johon Dos Passos pues t pt ro e anos tiene una estrecha relación
'
an o uno como el 0 t t
.
ª
c
ase
proletaria
y
se
ded'
d
.
ro
ornan
partido
por
1 1
ican a enuncia 1 · · · ·
en que viven. Ambos tienen
. .
r a m3usticia de la sociedad
aspiraciones colect'
· ••
enfirentan a los patrones de la
. d d
ivas y c1v1hzadoras se
.
soc1e a con lo
t
'
mente, con las técnicas e i'deal d 1
s pa rones de la vida co.,
.
es e progreso s · 1 s d
cion contmua es la de 1
.
ocia · u espreocupaos progresos sociales T t 1
como Dos Passos reaccionan contra el cap1·ta 1·ismo
. an
o os proletarios
norteamericano.
D. Su desaparición

Esta escuela, que como a di'im
.,
de la década de 1930 e t y J o~ ~orec10 en los primeros años
mismo decenio.
' n ro en una v1S1ble decadencia a finales del
V arias fueron las causas de1decaimiento
. .
de lo s escritores
·
proleta257

�ríos. Una de ellas la constituyó el hecho de que la derecha norteamericana empezara a solucionar los problemas planteados en este tipo de
literatura, lo que hizo que la gente empezara a estar conforme y que se
apagaran los brotes de conciencia social a través de la demagogia.

des de polvo en la agricultura de Oklaho .
la pobreza en medio de la ab d .
ma, el otr? fue el problema de
(emigrantes de Oklahoma) ~ anc1a, que era la situación de los okies
nia.
' y e otros braceros que llegaban a Califor-

A. Injusticia
Además, otro motivo que originó que el movimiento decayera fue
el hecho de que los proletarios no exponían las causas del problema,
sino sólo el problema en sí.
Finalmente, la represión dio el último golpe al movimiento de escritores proletarios, represión que se agudizó a principios de los años
SO y estuvo dirigida, sobre todo, hacia gente del mundo del arte. Se
creó un comité de actividades antinorteamericanas, cuya finalidad era
acabar con los brotes comunistas, el cual se dedicó a investigar a artistas y escritores, amenazándolos con la prisión si no se olvidaban de
sus ideas políticas. Dicho comité, presidido por el diputado J. Pamell
Thomas, se dedicó a investigar los alcances del comunismo en Hollywood; esto lo hacía mediante audiencias privadas y en base a entrevistas a personas anticomunistas, cuyos testimonios dieron por menores de la propaganda procomunista infiltrada en el cine, en las letras,
etc. En esta campaña intervino gente como Richard Nixon, Walt Disney, Gary Cooper, Ronald Reagan, etc., los que, con sus informaciones, contribuyeron a formar la llamada lista negra, así como a enviar a
prisión a una gran cantidad de autores y actores que tuvieron algún
contacto con el partido comunista y con las actividades en pro del
proletariado, lo que provocó la muerte de los escritores proletarios.

II
"Las Viñas de la Ira" de Johon Steinbeck
Esta novela apareció en 1939, en ella Steinbeck "dramatizó el
destino de los granjeros del oeste que habían perdido sus tierras (... ),
es una crónica épica de los años de la depresión en la cultura agraria
del oeste".

6

La obra cuestionada es una consecuencia de la reacción norteamericana contra la depresión de 1929; Steinbeck trata de dos temas económicos que tuvieron una gran importancia en Estados Unidos en esa
época: uno de ellos lo constituyó el efecto devastador de las tempesta-

En "Las viñas de la ira" se nos
,
patético peregrinar de una f. T pre~enta, segun el propio autor "El
país, es el resultado de un ham1~a en us~a de trabajo a lo largo del
millones de veces· la cólera da;1 reino s~ciada en el pobre y repetida
d
'
un a ma simple el ansia d
d
e un poco de cierta seguridad". 1
'
e po er gozar
Toda la novela es un grito de rebeldí
. . . .
con la clase campesina del
t d 1 , ª.~te la mJustic1a cometida
1
d d
· •.
oes e e pa1s mJustic·a
•
es e el 1mc10 de la obra
. '
que se mamfiesta
1
rras po~ la fuerza, bajo ~!~:~~: gr:Jeros son ~espoja~os de sus tieportancia al destino de num
y&amp;-. e~es pres10nes, sm prestar imerosas 1amilias i t , d 1
sus tierras: "El banco due~ d .
, ns an o as a abandonar
'
no e cincuenta mil a
ponsable. Ustedes están en un f
eres, no puede ser resqué no se van a California? ( tp1erra ,que no l~s pertenece ( ... ) ¿Por
recoger naranjas! (... )".s · ··· 1 ero si pueden irse a cualquier parte a
La familia Joad que en esta n l
gente oprimida sufr~ una ser·e d ove a_representa la gran cantidad de
'
1 e agres10nes a
·
·
tratados en forma por &lt;lema's d
. .
su mtegndad, pues son
. .
espreciatlva por lo · ct· ·ct
zan de pnv1legios económicos a u 1
~ m 1v1 uos que gode la situación para timarlos
q de ~s comerciantes se aprovechan
comprarles sus pertenencias e'n ve~ er e~ ~oches en pésimo estado y
•
precios mm1mos p
1 .
pieza realmente al llegar al estado de C .
: ero su ca vano emcon gran desprecio dándoles l
b dahfom_1a, donde son tratados
,
e nom re espectlvo de Okie:

~f

"-O/de-dijo Torn-¿Qué es eso?
"-Con eso querían decir que un ho b
.
Ahora significa que es un hi ·o de err
'!1 ~e ~1ene de Oklahorna.
escoria. En sí no significa ':l d p a. Ok1e significa que ustedes son
Diciendo que "E
d na a, pero es el tono con que lo dicen" 9
sos con enados ok·
•
·
tos. No son humanos un s h
ies no llene cabeza ni sentirnienNo valen mucho
que ;s ;;~:~ ,~7/odr'íadv1·1vir corno, ellos (..).

má;

f

259
258

'

negan o es ademas el dere-

�cho de trabajar: " No hay bastante espacio ( .. ) para los de su clase y
para los de la mía, para lo ricos y para los pobres en un mismo país", 11 y pagando salarios de hambre, lo que hace que empiece a nacer

la ira en la gente:
"Los graneros estaban llenos, y lo hijos de los pobres crecían raquíticos y en sus cuerpos se hinchaban las pústulas de la
.,
pelagra. Las grandes compañías ignoraban que es muy delgada
la línea que separa al hambre de la ira. Y el dinero que pudo haberse pagado en jornales se gastó en gases venenosos, armas,
agentes y espías, en listas negras, en instrucción militar. En las
carreteras los seres errantes se arrastraban como hormigas
en
12
busca de trabajo, de pan. Y la ira comenzó a fermentar".

::-¿Está s~guro de eso?-grito el padre".
-Es decir... claro que
. b
. ., .
pero ya había muerto El
... respira a~s1guw diciendo Casy-,
· era uno con la tierra, y lo sabía". 15

La obra cuestionada presenta un
de la misma: es lo que se refi
I aspecto muy marcado a lo largo
.
iere a a gran s r d 'd d
fi
o I ar1 a entre la gente
hum1lde. Este concepto de u . ,
milia Joad, y especialmente mon ~s ielmente representado por la faunión por sobre todas las cosa~~r a madre, pues ella defiende dicha
. "-(..) ¿Qué nos queda en el mundo?
.
mismos. Nada sino la fi ·1· E
. nada, smo nosotros
'
ami lQ n cua t
r
abuelo se fue de este mundo .hub.
n o sa i"!os de casa, el
ahora, en este momento, querye'.is d.ispersar
imos deacubrirlo
y
lafi ·1·de tierra.
"16
por sobre el dinero que tanto necesitan:
.
ami ra... ' aun

B. Crítica al mundo que los rodea
La novela objeto de nuestro estudio, además de denunciar la injusticia cometida en esa época a cientos de miles de personas, expone
una serie de circunstancias anómalas por las que pasaba el país, pues
toda la obra es una crítica constante al sistema gubernamental: "(... )
alguien peor que el demonio tiene preso a este país, y no lo dejará
hasta no verlo desangrado"; 13 pues habla de un país manejado por
unos cuantos, donde los ricos terratenientes explotaban a los emigrantes dándoles un trato inhumano, sin que el gobierno hiciera nada
para solucionar estos grandes problemas. Además denuncia la corrupción que imperaba en ese tiempo: "Y los que sobornaban a los legisla14
dores tampoco fueron nunca a la cárcel". Asimismo se manifiesta
una crítica a los sistemas carcelarios, a la extorsión, a la falta de liber-

"-El dinero que ganásemos
. ,
Todo lo que tenemos es la fi '/' n? nos servrrra de nada-dijocomo una manada de
ami za, intacta. Unidos todos, juntos
vacas cuando s
h
'
lobos. Yo no tengo mi'ed
.
e escuc a el aullar de los
o mientras estema ·
quedamos ( ) yo me vol
,l
s ;untos todos los que
.. ·
vere oca con t t
d .
propia familia quiere dispersarse"· 11 es e rozo e hierro si mi

ma, pues prefiere ocultar la muert ' d \porbsobre la muerte misducir a los suyos:
e e
uela para poder con-

ªª

"-La abuela está muerta-dijo.
Todos miraron y el padre preguntó:

tad de expresión, etc.

-¿Cuándo murió?

C. Amor a la tierra

-Antes que nos detuvieran anoche.

Un aspecto muy importante en "Las viñas de la ira" lo constituye
el amor a la tierra que se manifiesta en ella, el intenso regionalismo
que hace que algunas personas no pudieran soportar el hecho de que
las hubieran sacado de ahí. Esto se presenta en Muley Greves, quien
~e niega terminantemente a abandonar su lugar de origen, prefiriendo
su tierra incluso a su familia. También se observa ese amor a la tierra
en los abuelos de Joad, quienes mueren a los pocos días de haber salido de su terruño: "-(... ) Y el abuelo no murió esa noche. Murió el
preciso instante en que le sacaron de la casa.
260

-De modo que por eso no quisiste que nos registrasen.
-Tenía miedo de que no pudiésemos cru
(
..
,
que cruzar ( ..)".is
zar ··.J. La famzha tema

Este sentido de solidaridad además d
manifiesta generalmente entre t,odos 1os quee darse.
e~ laslafamilias,
se
constitman
clase mar261

�ginada, ya que continuamente se unían dos o más familias para hacer
frente a las necesidades o adversidades que se le presentaban, una
muestra de ello la constituye los Joad, que se unieron a otra familia
(los Wilson) y compartieron lo poco que tenían: "Los Joad y los
Wilson ¡rosiguieron su pesado viaje hacia el oeste como una sola familia" .1 Ellos están unidos en su desgracia y sienten que juntos podrán soportar mejor: "Y porque estaban solos y perplejos, porque todos ellos venían de un lugar de amarguras, preocupaciones y fracasos,
y porque todos marchaban a un lugar desconocido y misterioso, se
arracimaban juntos; conversaban 'entre sí; compartían
sus vidas, su
2
comida y sus esperanzas en un territorio nuevo", º reaccionando con
generosidad ante los casos de extremo apuro:

"-(..} ese chico(..) ha muerto( .. ).
-Sí, pero sus parientes r,o pueden enterrarlo (...).
Y las manos se metieron en los bolsillos y aparecieron pequeñas monedas. Frente a la tienda creció un mantoncito de monedas de plata. Y la familia lo encontró ahí.
-Nuestra gente es gente buena ( ..). Rueguen
a Dios porque
21
algún día no toda la gente buena sea pobre". Hasta llegar un
momento que, por encima de la familia, está el deber para con sus
semejantes: "Antes, primero era la familia. Ya no es así. Mientras

,
d
d "22
peor nos veamos, mas nos ten remos que ayu ar .

Estos valores de conciencia de grupo se perciben a lo largo de toda la novela de forma muy clara, pero son más apreciables en el capítulo XXII, donde la familia Joad llega al llamado campamento de gobierno, en el cual se aprecia realmente lo que es la solidaridad entre
los pobres, pues se describe un campamento en el que todos cooperan
para el buen funcionamiento del lugar, donde hay un comité central
que mantiene el orden, donde dos miembros le ofrecen trabajo a Tom
sin importarles que dicho trabajo se vaya a terminar más pronto, donde los sábados la gente podía tener un rato de esparcimiento por medio

"-Sabía que lo harías. ¡Lo sabía!". 23
D. Ideas sociales y políticas

, , .
"L as uvas de la ira" es una novela
nada co~ el problema social y político d;t ~sta mtlmamente relaciose convierte en un medio de
d ª vida de los grupos, el cual

:0:~: 1~~~: ~~
r

0

com? el desempleo, la injusticf;
:anejar ~os temas
1:,
un sistema democrático y reaccionan ,
. a~es, a ogan por
ricano, incitando al pueblo a la lucha c~n:a el c~~itahs~o _norteamelos hombres se reúnen hay un l'd , a ormacion de smd1catos: "Si
que habla por los demá~. Pero en ic;~t~e¡s~eq:ir:~b~r unol) un ~lano
lo meten a la cárcel y •
,
a oca, o agarran y
cel" 24 t t d d . s1 su~ge ~tro hder también lo meten a la cár' ra an o e crear conc1enc1a de u
.
.,
trabajadores para defenderse de las art:r::i:c;saria la un1on ?e los
chando por una causa justa, aunque los poderos:s
l~ep~~esee:~~: lu-

~~

"- ¿De veras no es usted uno de esos enredosos? .
no e~, uno de esos farsantes de los sindicatos? ( ..) ". . ¿De veras
!estar.-Hay
(..) ". 25muchos de esos (... )' andan por ahz, provocando maSe aprecia claramente la . t . , d
blo sobre el sistema de gobie::nci_on el au~or de cuestionar al puevés de Tom Joad pues él fl . mas cobnveme~te, esto lo hace a trade gobierno:
'
re ex1ona so re la vida en el campamento

del ~bf!e esta~o pensando cómo se vivía en aquel campamento
o zerno, como nuestra gente cuidaba de sí misma ( ) H,
estado preguntándome
,
d
.. · · e
sistema en todo el mu::: q;e zo_po emdos ~acer prevalecer ese
ro .
. ra a;ar to os ;untos para nuestras
p ipzas cosas... Trabajar todos nuestra propia tierra"26 d .d
emprender la lucha en pro del movimiento sindicalista.
E. Desilusión

de los bailes, etc.
La mayor muestra de solidaridad entre los pobres se da al final de
la obra, cuando Rose, quien acaba de dar a luz un hijo muerto, acepta
ofrecer su leche para salvar la vida a un moribundo, a lo que la madre
le dice sonriendo:

262

263

y ec1 e

�tonía.
grantes cuando se dieron cuenta de que California no era lo que les
habían prometido, la falta de trabajo, los salarios de hambre, el sentido
de fracaso, el cual está expresado en Casy, cuando dice:

"-Escucho siempre. Por eso he estado pensando. He escuchado
a los demás y pronto he sabido lo que sienten. Los escucho y siento
sus mismas reacciones. Todos desean algo que no podrán alean,, 27

zar .

A lo largo de la obra, lo que tiene m, .
.,
que mediante ellos se nos va
. d as vigor son los dialogas, ya
por medio de ellos conocemos ~uncian o _el desarrollo de la acción y
s pensamientos de los personajes.
En la novela cuestionada se utiliza
conciso, que causa un mayor .
t generalmente el diálogo breve,
también muy cortas e impacta~~pa~ o en el lector, con explicaciones
poca fuerza de las descripcio es, o que contrasta con la extensión y
nes.

Y por Tom al expresar:

"- La verdad es que ésta no es una tierra de leche y miel.
Aquí hay mucha vileza. Los de aquí nos tienen miedo a los que
venimos de fuera, por eso tienen policías para que, a su vez, ellos
nos asusten".

111
"El Camino Del Tabaco" De Erks·me CaId well

28

Toda esta frustración de tantas miles de gentes es muy bien descrita por el autor cuando dice: "Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en lo ojos de los hambrientos hay una ira que va
creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y cre-

Esta novela, que apareció en 1932
sionante de la vida de la f; ·1· d , nos presenta un cuadro impreG
.
ami ia e un empobrecido
·
eorgia, a quien se le han quitado tod 1
. campesmo de
en lo que fueron sus tierras or lo
as as oport~~idades de trabajo
la más completa miseria. , p
que toda la familia se encuentra en

29

ciendo, algún día llegará la vendimia".
Esta desilusión hace que en el pueblo surja la ira.

F. Manejo del lenguaje
Otro aspecto digno de destacar en esta obra es lo que en cuanto al
manejo del lenguaje se refiere. La novela, en sus inicios, describe como eran las tierras de Oklahoma: " En los caminos, se deshacía la
3
costra de tierra y se formaba el polvo ( ... )". º "Subieron la lomita al
otro lado de la acequia. El sol caminaba hacia su ocaso,
y, aunque el
31
aire estaba caliente, los rayos eran menos débiles ( ... )". "Una mancha
de sol se aferró al horizonte, hasta que se dejó caer y desapareció, y el
cielo brilló sobre el sitio por donde había desaparecido y una nube
desgarrada, como un harapo sangriento, colgó sobre el punto de su
ocaso. Y el polvo trepó hacia el cielo desde el horizonte, y la oscuridad cayó sobre la tierra. Las estrellas fulgían y centelleaban entre el
polvo". 32 Estas descripciones, que en un principio ayudaron a la novela, a medida que se fue desarrollando caen en una gran pesadez,
pues en ellos se llega al exceso de palabras que conducen a la mono-

La novela cuestiona el hecho de ue la .
.
&lt;lucir, la razón es que los traba·Jadoresq no tenían
tierra haya
dejado
de, pro-.
·
se aprovechaban de ellos y d
.
nmguna garantia y si
e sus necesidades lo
•
muy claramente cuando dice· "J t
.
, ,que se manifiesta
trescientos dólares y que rec·b·, ee er vio que habia pagado más de
'
i ia por su parte si t s·
d'
labor de un año no le
., .
e e. iete alares por la
todo el trabajo ade pardecio Justo, especialmente habiendo hecho él
.
,
mas e poner la mula y la tierra" 33 y
d
mismo personaje dice:
·
cuan o el

A. Injusticia
Otro de los aspectos que se destacan en esta obra es la de
.
por parte del au tor, de 1as mJustlcias
• • . . que se cometían con la gente
nuncia
hu~
265

264

�.d d de vender algo para poder ali, d se de la necesi a
•
milde, aprovechan o
. 1 para sembrar sus tierras, tienen
mentarse, pues al no haber dmaten~adera la cual le es pagada a un
que cortar árboles para ven er su
'
precio risible.
B. Defensa de la tierra

d.
de mención el constante apoyo que se
Del mismo modo, es igno ación de las tierras, pues Jeeter di~e:
le da en la novela a la conserv und0 deba ser pobre sólo porque vive
"(... ) no me parece que ~odo el mffb . as ( ) El Señor hizo la tierra, y
en la tierra en lugar de irse a la~ a lnc( )';·:is· ya que el no poder semcultivar a •··. e, - ·d d· "Podía estar tranme puso a. mi, en ella para
d ,
a gran m1e1ic1 a .
brar sus tierras les pro ucia ¡n l h bre pero verse obligado cada
quilamente sentado soportan º.e am ~n sufrimiento que creía no
. .
. los campos sm arar, era
.
día a vivir y mirar
,
ás" 36 a pesar de lo cual Jeeter se mega
soportar por muchos dias m . '
"Esa gente rica viene aquí y se
.
de· ar sus tierras:
.
37 E
terminantemente a J
d á sacam1e de la tierra".
ste
lleva todo lo que tiene uno, pero no po r t blemente con la actitud de
•
J ter contrasta no a ·
amor por la tierra en ee
1 . dad no se preocupan por sus
••
1 ue se fueron a a cm
sus hiJOS, pues os ~ .
t do el terrible desarraigo de algunas
padres y demás familiares, mos ran
personas.
..
.
él Ellie May (18 años) sólo piensa en
De los hiJOS que viven con , . ~ ue quiere divertirse a costa
. . D d (16 años) es un nmo q
sobrevivir y u e
' d ue se manifiesta, al final de la obra,

~~el~~~;

:~:;ti~;;~

;:t~e~~ ~e~o querer abandonarla:

. una mula en algún lado, y
"- Estoy pensando en conseguir
l d, ( ) como
.·
voy a plantar a go on ···
d
algo de semilla Y guano- lJO-Y_ .. ,, 38
siempre estaba soñando hacer m1 v1e;o .

milia, se nos dice que: "La mayor parte de las tejas estaban podridas, y
cada vez que había una tormenta el baldío quedaba cubierto de trozos
dispersos en todas direcciones. Cuando aparecían goteras en el techo,
los Lester se trasladaban de un lado al otro lado del cuarto, hasta que
cesaba la lluvia, y la casa jamás había sido pintada". 39
Además, Jeeter es el prototipo de hombre que deja todo para después, pues inclusive hace esto con sus hijos, puesto que tiene una gran
cantidad de años queriendo operar a Ellie May de su labio leporino y
aún no lo hace: " Hacía quince años que Jeeter venía diciendo que iba
hacer que cosieran el labio de su hija, pero aún no se había resuelto a
hacerlo".4º Jeeter pensaba constantemente en lo que iba a hacer "pero
por una cosa u otra jamás lo llevaba a la práctica". 41
Esta apatía por la vida se manifiesta del mismo modo en su trabajo, pues Jeeter siempre está proponiendo hacer algo, pero nunca lo
lleva a cabo. Es cierto que tiene un gran amor por la tierra, pero jamás
se decide a luchar verdaderamente por ella con trabajo y dedicación.
D. Ideas sociales y políticas

Hay un amplio matiz de ideas sociales y políticas contenidas dentro de la novela cuestionada. Se maneja, por un lado, que la pobreza
de la gente del sur los obliga a robar para poder subsistir, aunque después se arrepientan de las acciones cometidas e intenten acallar sus
conciencias. Tienen la convicción de que algún día los ricos devolverán todo lo que les han quitado a los pobres, pues sólo se habla de dos
clases sociales: los poderosos y los muy pobres.
Dentro de la diversidad de ideas manejadas en la novela se presenta el concepto que se tiene de la mujer, el cual es muy pobre: "( ... )
las m1eres solamente sirven para casarse y trabajar para los hombres
( ... )".4

C. Apatía

.
n amor por la tierra, los personajes
Pero a pesar de sentir un gral anifiestan una gran apatía, pues
que se nos muestran en esta no:~ a 1:1de luchar contra las circunstande superacion m
no presentan deseos
ue es la familia que nos presentan c?mo
cias adversas. Los Lester, q
da de su parte para salir de
d l sur no ponen na
.
f
prototipo de las gentes e
'
Al describimos la casa de dicha ala situación en que se encuentran.

266

Los personajes muestran sus ideas sociales, esto se manifiesta en
el empleado del juzgado, quien trata de aconsejar a Dude para que no
se case con Bessie, la predicador mucho mayor que él:

"-¿Cómo vienes a casarte con esa vieja, hijo? Debías espe.
rar y casarte con una muehacha Joven
cuando crezcas ,,.43
267

�Pero también se manifiestan las ideas políticas cuando el mismo
empleado dice:

mente saben cómo tratar a las mujeres".47
Además ' se emplea 1a iroma
· , con respecto a la religión:

"-Está bien, yo no puedo darte licencia para casarte (...).
Es contra la ley que un muchacho de menos de dieciocho se case
sin el consentimiento de sus padres, y por mucho que recen no va
a cambiar la ley. Está así escrita y no se va a borrar de los libros". 44
Asimismo, en esta novela se .manifiestan muy claramente las
ideas religiosas, pues los personajes piensan que Dios no los abandonará y tarde o temprano se solucionará su situación:

"-Dios no nos va a dejar que nos muramos de hambre aquí
45
y muy pronto nos mandará tabaco y comida".
En general, en la novela se cuestiona la idea de una religión comodina, a gente que espera la solución de sus problemas por medio de
la intervención divina, pero que no hace nada, escudándose en su pobreza, para ayudar a la resolución de sus dificultades.
E. Ironía

En "El camino del tabaco", apreciamos una humorismo tétrico y
grotesco, cuya manifestación se presenta en "el contraste entre las circunstancias, particularmente entre los acontecimientos, y las reaccio46
nes que causan entre los personajes" . Estos acontecimientos se basan
fundamentalmente en toda clase de relaciones físicas entre el medio y
la hembra, que es el único placer que les queda a sus extremadamente
pobres personajes.
Para producir estos efectos se usa con mucha frecuencia un elemento de ingenuidad, lo que se manifiesta en boca de Bessie, al comentar sobre el trato que le dieron en el hotel:

"-El hotel debía estar bien lleno anoche (...). A cada rato
alguien venía y me llevaba a otro cuarto, y a cada uno que fui
había uno durmiendo en la cama (...) . Yo quiero volver alguna
vez, para pasar otra noche en ese hotel-dUo Bessie, riéndose- .
Lo pasé muy bien anoche, y me hizo sentirme bien. Verdadera268

"-Los predicadores tienen q
d"
·
serviría de nada predicar a fiavo/~:re zcar c~ntra al~o. No les
estar en contra de algo ( ) c
l . ,;,odo, Y siempre llenen que
··· orno e zn1zerno y el demonio " 48
Otro aspecto terriblemente irónico 1
.
cuando Jeeter ha decidido
º.
constituye el hecho de que
. .
ponerse a trabaJar y sembr
1 d,
s1gmente aunque fuera lo últi
h. .
ar a go on al día
misma junto con su esposa Ad:º que iciese, muera carbonizado esa
Desilusión y esperanza

Los elementos desilusión y es eranz
van estrechamente unidos en esta p 1 a, aunque son antagónicos,
fiestan estos dos tipos de sent' . ~ove a, pues los personajes manihabía vivido con la esperanza 1¡1en os, yafique Jee~e:: "Hasta este año
mitiría contar con una mula y e (ue -~?r m ocurrma algo que le perciendo que era inútil esperar n;dac7
P;,ro ahora 1~ estaba paremás y más bajo y que su situa . ,
... en ia que se iba hundiendo
c1on era peor y peor año t
~ h
a
er
llegado
ahora
al
punto
de
ue
,
.
ras
ano,
asta
h b
no podía sufrir un nuevo desenga~o si~q~oenpfieal~za
en
D10s
la4Jierra
1grara su razon".

r~

?'

~!;i~;

qu~:
;~~~e:~~ ~~~:~~::t;u~:~:~:ª!~zado,
más adel~te dice
0
gmr viviendo. Todavía le qued b
~ que le permitiese sea a esperanza". 5
Este sentimiento de espera
de la novela cuando Dude des nz~ sde plresenta muy claramente al final
,
pues e a muerte de su padre, dice:

l "-Estoy ?ensando en conseguirme una mula en algún l d
y a go de ,semilla y guano-dijo-y voy a plantar algodón.
;;ce que este va a ser un año bueno para el algodón, y a lo m!or
ñ:~~:hrecoger_ d~s fartfS por hectárea, como siempre estaba ~oacer mz v1e;o ".

M/ ~~

Bibliografía
269

�2

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270

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Zardoya, Concha. Historia de la literatura norteamericana. Editorial L b
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ª or.
Sptller, Robert E. Op. Cit. p.72.
7
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·
9 Ibíd. p. 93.
10 lbíd. p. 209.
11
lbíd. p.113.
12 lbíd. p.268.
13

lbíd. p. 120.
14 lb'd 224
1 . p.
.
15 lbíd. p. 137.
16
lbíd. p. 159.
17 Ibíd. p. 160.
18 lbíd. p. 216.
19 lbíd. p. 152
20 lbíd. p. 183.
21
lbíd. pp. 225-226.
22 lbíd. p. 422.
23 lbíd. p. 431
24
lbíd. p. 233.
25 lbíd. p. 180.
26
lbíd. p. 398.
27
lbíd. p. 235.
28
lbíd. p. 236.
29 Ibíd. p. 329.
30 Ibíd. p. 7.
31
lbíd. p. 30.
32 lbíd. pp. 47-48
33
Caldwell, ~;ksi~e. El c~mino del tabaco. Traducción de Anastacio Sánchez. (Colecc1on Libro Amigo No. 520). Editorial Bruguera. Primera edición
Barcelona, 1977. p.120.
·
34
lb 1'd em.
271

�35

Ibíd. Passim.
Ibíd. p. 125 ·
37
lbíd. p. 169.
38 Ibíd. p. p. 189-190
39
Ibíd p. 13.
40
lbíd. p. 28.
41
lbíd. p. 67.
42
lbíd. p. 68.
43
lbíd. p. 102.
44
lbídem.
45 Ibídem.
. .
.
69-70
46 Straumann, Hemnch. Op. Cit. pp.
.
41 Caldwell, Erskine. Op. Cit. pp. 156-158
48 Ibíd. p. 167.
49
Ibíd. p. 18 l.
50 lbíd. p. 182.
51
Ibíd. p. 190.

INPUT HYPOTHESIS FOR OR AGAINST OUTPUT
HYPOTHESIS?

36

Laura Esthela García Alvarez
laugarci@ccr.dsi.uanl.mx
Maestra de Inglés de la
Preparatoria 23 y
Miembro del Comité de Investigación del
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introduction

Second language acqu1s1t1on research 1 has demonstrated that only
exposure to L2 input is not sufficient to facilitate language acquisition and
that the limited grammar instruction fostered by communicative and
proficiency-based teaching approaches facilitates lexicalization of
communication and fossilization of errors. If Widdowson ' s2 view of
grammar "as a necessary communicative resource" is to be accepted, instead
of grammar as a collection of forms and prescriptive rules, a new approach
to grammar needs to be developed, not as a static system of rules to be
memorized but as a dynamic system comprised of structures with an
interconnected context dependent form, meaning, and use.3
According to Ellis4 one of the major contributions of SLA research to
teacher' practice is the finding that differences between input and intake
depends on the learner. Also related to the role of learners in the acquisition
process, Pica5 establishes that the negotiation between the learners and their
interlocutors gives the former time and opportunity to catalogue the input in
order to be able to process it. The simple act of asking for clarificatio11 has
very positive results. She also mentions Swain's recommendation to promote
learners' production of comprehensible output during interaction in
meaningful contexts.
Long &amp; Robinson6 refer to the lack of success of both, the methods
based on language grammar, which they group under the name Focus on
FormS, and the ones based 011 language mea11ing referred to as Focus 011
Meaning. They propose a third way, Focus on Form. This is based on the
interactionist approach, which holds that language learning cannot be
explained either by innatist or environmentalist theories. It supports that
language development depends on learners interaction and that the
interaction between leamers has been found as good as, or superior to,

272

273

�.
d native speakers. Focus on fonn refers to
interact1ons between leamers an
11 ted These include noticing and
. 1 esources are a oca .
1
how foca atte~ti_ona r . • db k . order to foster the intake process.
implicit or exphc1t negat1ve iee ac m

arts curriculum of the immersion program? 2) How can analytical and
experiential techniques best be combined/integrated to complement each
other? Lapkin, Swain &amp; Shapson. 8

lassroom-based research findings are still
Although Focus on Fonn c_
roach to Second Language
contradictory the futur~ of th1 ~ new
paper will present two
Acquisition Resear~h ¡~ proi:11s~o~~ Output Hypothesis and the Input
representatives of th1s third option.
Hypothesis.
.
.
t to answer are: 1) What are the origins or
The questions th1s paper wan h
2) what research supports each
f h
two hypot eses;
develop~ent o t ese
rn to the instruction of a second language.
hypothes1s; 3) what do ~hey o er understanding of both positions and a
The expected outcom~ .is. a bette\heir a arent antagonism. Due to a
possibility of r~conc1h_at~on of nstrainispit was not possible to present a
combination of time anct_ ltbrat;e;eºfore the section devoted to t~e Output
more balanced perspective, d N rth less it can be cons1dered an
Hypothesis is mo~e develope . eve e ,
overview of the top1c.

Another relevant issue in this agenda was to investigate if divergent
questioning elicited longer and more complex responses in French. This
would promote meaningful output processing of the target language in the
content subjects and would be of great support for second language learning.

i~s

Output hypotbesis antecedents

·hed to make use of their resources;
"learners need to be Pus
· Ji ¡¡ t.
h
d to have their linguistic abilities stretched to t_he1r u es :r
t ey nee they need to rejlect on their output and cons~der ways od'J
. ·t to enhance comprehens1·b 1·zz·ry, appropnateness an
modify
I mg I
accuracy.
This could be approached both through teacher-le~ an~
collaboratively structured sesswn~. 7
Swam,

.
. &amp; Shapson mentioned that French
In a 1990 _article _Lapkm, Swam Id be considered fairly close to native
achieveme~t of 1~mers1on s~den:~i~~\stening and reading comprehen_s'.on.
like profic1enc~ m the recept1ve
roductive skills, speaking and wntmg,
Nevertheless, m reference to th~ ~- d the same leve! of achievement. A
immersion students lag~ed far Ce m 11 h suggested that the traditional
.
d by Swam and arro
as
h
prev1ous st~ '!
f"' t' e for increasing the accuracy of Frene .
grammar dnlhng was note iec iv
.
90s a enda these two seemed rather
Among other quest1ons for t~e t h gothesis· 1) what is the optima!
re\evant to the eme~gence of the tplth/:nglish ~nd the French \anguage
design of the analyt1cal componen o

274

Swain was an important researcher in the follow-up study mentioned
above and a passage from that research serves as an introduction for one of
the articles where she presents her Output Hypothesis. In this article the
following definition is presented "The output hypothesis proposes that
through producing language, either spoken or written, language
9
0
acquisition/leaming may occur ." ' . For her the learners needed practice
producing outp 1Jt for four reasons: an opportunity for meaningful practice of
their resources; a way to push them to move from semantic to syntactic
processing; an opportunity to test their hypothesis about the language; and
finally as a way to receive feedback about the well-formedness of their
utterances.
In this same article she proposes collaborative activities that focus on
the discussion of the language itself, and students' own output. Her main
concerns are "to seek evidence that second language leaming occurs, in
part, through the analytic processes that output and feedback can engender,
as educators we need to encourage our students to be more responsible for
11
their own learning." There are no references to the role of input, or to
cognitive processes in this article.
12

Swain &amp; Lapkin restate in this way the output hypothesis; in
producing the L2, a learner will on occasion become aware of (i.e. notice) a
linguistic problem (brought to his/her attention either by externa( feedback
(e.g. clarification requests) or interna( feedback).
Noticing the problem pushes the learner to modify his/her output. In
doing so, the learner may sometimes be forced into a more syntactic
processing mode that may occur in comprehension. Thus output may set
noticing in train, triggering mental processes that lead to modified output.
Then they describe the purpose of the paper "to detennine if learner' s own
output does, on occasion, serve as an attention getting device, and if it does,
does it sometimes serve to stimulate the learners to engage in linguistic
analysis"?

275

�The hypothesis is now much more elaborat~d. lt i~cluddes. tee~\~:
" "attent1on-gettmg- evic ·
"noticing" "triggering menta1 processeS '
..
. ·ty . es
research they conducted, verbalized protocolsd º~r~mw:~:~e:!:t\c 't;1:he
support both to the . fact that leai:n~rs move in their output, as to the
grammatical processmg when noticmg ~ gap
.
.
e· eneratin
identification of the cognitive processe~ mvolvedd maptph/ysi;gº\he g resultin!
.
·
those altemat1ves, an
~~::~;~v:e\r::~l~~~g and testing hypot:e;~la~~~u~;::~~~s~t~~r:\:;e~
functions). They comed the telrm hLangt~:g students talked about a problem
to a segment of the protoco w ere
.
encountered and how they did or did not solve it.
.
heme (flow diagram) of the relationship between
There 1s now a se
. (fi 1) And in the acknowledgements
outp~t an~ second _lanlu~ge ~~:i;º~~;y t~~nk .their revisers and offer reasons
of th1s art1cle ~~am th rªo~e of the social context and/or the neurological
for not recogmzmg e
bases for SLA in their paper.

Analyze input

solution

'noticing'

q

Need to
comunícate

J

(analysis)
- simple
inspection
- complex
thinking

output l
(feedback)
- interna\
- externa!

k.

Output 2

14

Fig. 1 Output Hypothesis Swain &amp; Lap m

· 11 "lt is important to reiterate
The authors refer here to input tangentla y.
1 .
When
¡
of second language eammg. ··
that output is not the on y slo~~c~ they may turn to input, this time with
learners cannot work out a so u io '
.
,,,s
more focused attention, searching for relevant input.
rtº 1 Swain'6 states· "Three functions of output have
beenl;r~;~~~ :~~;~:~tt;ore to accurac; than fluency in second language

276

learning."' Noticing, hypothesis formulation and testing, and 'metatalk' -the
language learners use to refer to the problems they notice in their use of the
target language. She comments that her current working assumption is that
this 'metatalk' is language used for cognitive purposes: solving problems.
Noticing, hypothesis formulation, and 'metatalk' are available both for
researchers and students to reflect in the leaming process. She sees
' metatalk' as a pedagogical meaos.
Time after that, perhaps trying to make up for not having recognized in
the past the role of social context for SLA, Swain presents an article in a
volume that explores the " implications for second language leaming and
teaching of a sociocultural theory of mind 17. There she states that
collaborative dialogue is dialogue that constructs linguistic knowledge, "lt is
language use mediating language leaming."18 The fundamental of her
hypothesis remains the same "Output may stimulate learners to move from
the semantic, open-ended, strategic processing prevalent in comprehension
to the complete grammatical processing needed for accurate production.
Student' s meaningful production of language -output- would thus seem to
have a potentially significant role in language development." There is still
the role of output as a promoter of noticing and as an opportunity to test
hypothesis. Nevertheless apparently she is not very comfortable with the
term anymore and proposes to the reader a change of denomination for the
rest of the article replacing output for, among other expressions,
collaborative dialogue(!).
Paralleling a series of experiments by a Russian researcher, where
material forms of activity were transformed into mental forms of activity,
Swain presents the research of a former PhD student. Holunga conducted a
study with advanced second language leamers where metacognitive
strategies were either verbalized (group MV), not verbalized (group M), or
were not taught to the students (control group), as communicative activities
were carried on. The MV group scored best in the post tests, the M group did
too, but only in the discrete-item method. The control group &lt;lid not improve
at ali. lnterpreting through the lens of the Russian researcher, the author sees
how the externa! speech mediated their language learning. "Verbalization
helped them to become aware of their problem, predict their linguistic needs,
set goals for themselves, monitor their own language use, and evaluate their
own success ... Test results suggest that their collaborative efforts, mediated
19
by dialogue, supported their internalization of correct grammatical forms."
(This paragraph reminded me of a quotation of Donato &amp; McCormick m
Mitchell &amp; Miles20

277

�Output hypothesis research
lt was already established that Swain is a wel~ kn?wn re~earcher who

has participated almost from its start in the Canad_ian 1mmers10_n program.
Here I will give a quick overview of resea~ch pubh~hed by her m the same
chronological order presented in the prev1ous sectlon. The research ~one
involved kids from the French immersion program and was perfonned e1ther
out of the classroom or in the classroom.
1993. There is no research reported in this article, though she refers_ to
the work of a colleague, Kowal. The researcher is wor~ing on the follo_wmg
. ·ty, a reconstruction of a passage that they have hstened
severa!
times.
act1v1
.
d
¡
Prior to listening to the passage the stu~ent~ ha? be~n mstru~te as a e ass
about a specific gramrnatical feature ~h1ch_ 1s h1gh hghtened m the passa~e
itself. The expectation is that the learnmg w1ll be enhanced thr~~gh student s
negotiation of fonn as they reconstruct the rneaning of the text.

She gives sorne guidelines for instruction based on the observations
made in class. For example she encourages strategies used by 22teachers that
foster the "reprocessing by students of their initial output." Instead of
recasting and giving the correct form, teachers should ask students what they
do mean, whenever they use an inappropriate wo_r~ ?r structure. These are
the type of activities proposed: Collaborative act1v1t1es where the fo~us of
discussion is the target language itself; students reflect together on their own
output.

reconstruct the text providing the rules and metalinguistic tenninology. In
the comparison group (C) the researcher and the teacher modeled how to
reconstruct the text without providing the rule or the tenninology. There
were two practice sessions for the students before the one that was taperecorded. After that a tailor made dyad specific posttest. Each test was
designed according to the problems encountered by each pair of students
working out the dictogloss of the tape recorded session. The results showed
that group M produced more LRE (14.8) than group C (5.8) and also more
'metatalk.' In reference to the learning outcomes, though the focus of the
lesson w_as the use of the p~sse compase versus the imparfait, students
focused m other features durmg the dictog/oss, so researchers decided to
assess the postest with four categories: 1) problem solved correctly 2)
problem not solved or disagreement with the solution, 3) problem solved
incorrectly or disagreement about problem solution, 4) other. Sorne of the
findings were: Metatalk varies with the type of task and also differs from
group to group. Modeling and then practicing can enhance collaborative
wo~k. There is a~ emphasis on the need to continue documenting learning
durmg collaborative work. And the importance to test what students do, not
what the researcher assumes will be understood from her prompt.
Input Hypothesis

We define input processing as making
form-meaning connections from the linguistic data in the input
for purposes of constructing a linguistic system.
Lee &amp; VanPatten, 23

1995. 18 students from grade 8 early French immersi~n class. A thinkaloud writing task was recorded. Each student would be g1v~n a theme t~at
they had covered in class, received instructions on how to thmk aloud while
writing. Then the researcher would mo~el_ th~ think aloud process, and the
student would practice it solving a mult1phcat1on problem_. T~en the student
would be given the specific writing task and told to wnte 111_ French. The
students would be allowed to use English or French for the thmk aloud b~t
not to use a dictionary or any other aid in order to make them work out the1_r
own solutions. Once the task was finished, the student would be asked to ed1t
it using a red pen and think aloud during the process.

Bill VanPatten is a researcher anda Spanish teacher at the University of
lllinois at Urbana-Champaign. His point of departure for input hypothesis is
opposed to that of output hypothesis. Swain argues that input is not sufficient
for acquisition given her experience as a researcher for the Canadian French
immersion program, where young kids from K-12 receive at least 50% or
40% of their instruction in the target language. The exposure of these kids to
French at school is four maybe five hours a day. On the other hand,
VanPatten reacts against the fact that traditional grammar practice privileges
not only form but mainly its output to develop leamers accuracy and fluency.

1998. 48 students from two grade 8 classes early F~ench immersion
class. A dictogloss activity consists of a short paragraph d1ctated at_ no~al
speed twice, students take notes i~dividually and reconstruct the text m pairs.
There was one modeling sess1on. In one of the groups, called the
metalinguistic (M), the researcher and the teacher modeled how to

VanPatten explanation of the rationale for his hypothesis refers to three
sets of process in language acquisition: The first converts input to intake, the
second accounts for the accommodation of intake and the restructuring of the
learner' s developing linguistic system, and the last one accounts for certain
aspects of language production like monitoring, accessing, etc. Input

278

279

�.
h t t .es and mechanisms that promote formprocessmg refers to t e s ra eg1_
.
24
meaning connection and converts mput to mtake

input

I

II

➔ intake

➔

III
developing system

➔

output

D
processing mechanisms

D.

focused pract1ce
. . .

25

Fig 2. Processes in second language acqu1s1t1on
The idea is to_ fost~r forros_ being ¿r~ces:~~: t~hee ~;~~~uh~:; :~u!e:~:
d t grammat1cal mformat1on an give
.
atten o
.
nnections through explicit instruction in processmg
correct form-meanmg co .
are not asked to produce the
input (fig. 2). Up to th1s stage 1earner
grammatical item.
. h researchers focus on the word order
To research such hypothes1s t e . t which refers to the natural
t
used by Jearners to process mpu ,
. ,,26 Th
stra egy,
"
.
r ument structure to an input stnng.
~y
tendency of learners to ~s~t~n ª g . •
ed on manipu'ated output w1th
d"f al explictt mstruct1on 1ocus
'
.
compare tra 1 t~n .
. . t Their objectives is to test if altenng
explicit instruct1on in pr~cessmg ª;!:ti~ act in their developing systems and
the _way leamersdp'rfoche_ss mpt~~~ª~as th/same effect as traditional grammar
their output, an t t is me
instruction.
f 129 students (six groups) of second
Th~y co_mpare the per~orm:i:~:e~ after receiving instruction reflecting
year univers1ty leve! Spamsh. .
achin and output practice,
two different approaches: trad1t1olnal g_ramlmdae~ t:eachingg the subjects how to
· 1·nstruction The atter me u
h
and processmg
.
·
1 (word order). First contrasting t e
interpret OVS stnngs co~rect y d b" t of a verb and then presenting
f ¡ oncepts of obJect an su 1ec
..
f
gramma tea c
Th . t f n highlighted that the pos1t10n o
subject and object pron~uns. e m_s ruc io
object pronouns in Spamsh can be e1ther SVO or OVS.

block design. The second day off instruction, after class, leamers had their
first postest. A second postest was administered after a week and a month
later a third one. The test consisted of interpretation and production tasks.
For the interpretation tasks learners matched aura! sentences containing
different word orders (SVO/OVS) with one of two pictures. For the
production section they completed sentences using the target structure
according to a visual clue.
From the analyzed data they concluded that processing instruction has
an effect on the developing system of the learners and also in the their
production, although in a different way since the ones in the processing
instruction group could interpret better than the ones on the traditional
instruction. YanPatten &amp; Cadierno (1993 :23 7) suggested that differences in
the production were not significant probably to the way data were analyzed.
The researchers comment that it has not been proved yet that these results
under controlled conditions can be transferred to more spontaneous
circumstances. They also underline that they are not advocating for
abandoning communicative activities and output tasks, but suggest that
instructors could also develop focused output activities to "encourage
learners to be accurate while also attending to meaning."27
There is a slight change of terminology when VanPatten when he uses
structured-input activities instead of explicit instruction in processing input 8
These activities would go from referentially oriented to learner centered. In
the former learners would be asked about the truth-value of a sentence and
would progress to the latter which includes activities that general personalize
the activity. Now he adds the processing of output to his model.

The output stage involves the exchange of previously unknown
information, and requires leamers to access a particular form or structure in
order to express meaning. He suggests either to present grammar patterns
explicitly before output. Another possibility is to present them after sorne
success with a set of forms or structures. They can be presented as a
29
summary of what has been learned • He suggested these two sets of
activities for input and output processing.

. .
.
s One received traditional
Students were d1v1ded . m t_hree g~oup . d the last received no.
ther processmg mstruct1on an
.
instruct1on, ano
d
t stlpostest procedure using a sphtinstruction at ali. Researchers use a pre- e

280

281

�Binary options (Yes/No; True/False; Agree/Disagree; Likely/Unlikely;

Mom/Dad; Teacher/Student; Dog/Cat: Good/Bad, etc.)
Matching (a picture to an input sentence; a name to an input sentence;

an event to its cause -both can be input sentences-; an event to its logical
consequence -both can be input sentences-; a name to an action; days of the
week toan activity, events to other events, etc.)
Supplying information (not requiring the target structure, but other

type of information: hour, name, day, etc.)
Selecting alternatives (either the stimulus or the altematives contain

the target form)
Surveys (indicating agreement with a statement; indicating frequency

of an activity; answering "Yes" or "No" to particular questions; finding a
certain number of people who respond to an item in the same way, signature
searches, etc.)
Fig. 3 Major types of activities for structured input.

30

Fig. 4 Major types of response for structured output.

31

• Comparing with something else
• Taking notes, then writing a paragraph about
what was said
• Making a list of follow up questions
when interviewing a partner to get new in formation
• Filling out a grid or chart based on what was said
• Signing something
• Indicating agreement or disagreement
• Determining veracity of the statement
• Responding using any of severa! scales
• Drawing something
• Answering questions

282

The author provides guidelines for structured input activities:
l.
Teach one thing at a time (only the third person singular in
present tense in English in the affirmative form)
2.
Keep meaning in focus (form-meaning connection)
. 3.
Learners must do something with the input (discriminate, select
a ptcture, agree or disagree.
4.
Use both oral and written input (learning styles)
5.
Move from sentences to connected discourse (to focus on a
form-meaning connection which cannot be inferred from the redundancy of
longer discourse)
Keep the psycholinguistic processing strategies in mind (make leamers
develo~ semantic and grammatical rnappings instead of using pragrnatic
strateg1es.
Conclusion

Although this can be considered a paper in progress, since the literature
of VanPatten was not covered in the sarne proportion as Swain' s, and des pite
the fact that I have not yet analyzed thoroughly their research experirnents,
there are sorne remarks that can be made. First, the contradiction between
input and output hypotheses can be drawn frorn different perspectives about
different realities. Swain comes frorn a reality where exposure to the target
language since age 6 is fairly constant and meaningful ali the time:
imrnersion program. Thus she turns her eyes to a complementary focus of
attention in the instruction of French language arts. VanPatten is immersed
in a totally different situation, the teaching to undergraduate students who
has a three-credit course in Spanish. Both the exposure to the target
language and the age of students are irnportant factors, among others, for
choosing an instructional methodology. Since these learners are not
sufficiently exposed to Spanish with not such evident success (though they
are constantly forced to output activities) VanPatten turns his eyes to the
possibility of forcing input to become intake. Then instead of competing
hypothesis they could be seen as complernentary since they emerged from
different realities.
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teachers? An interview with Rod Ellis. ELT Joumal. 47 (!), 3-11.
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Myths. Washington: ERIC Clearinghouse on Languages and Linguistics,
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3
Larsen-Freeman' 1997ª•
4
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6
1998.
7
1993: 161.
2

8

1990: 654.

9

Swain 1985.
10 s
• 1993: 159.
wam,
11 s
•
wam, 1993: 163.
12
1995; 373
13
1995: 388.
14
1995: 388.
15 s
• &amp; Lapkin, 1995: 386.
wam
16
1998: 66.
17
Lantolf, 2000: 1.
18 s
. 200: 97.
wam,
19
Swain, 2000: 109.
20
1998: 148.
21
1993: 162-3.
nsSwain,
. 1993:162.
wam,
23
1995: 96.
:: YanPatten &amp; Cadiemo, 1993: 226.
YanPatten &amp; Cadierno, 1993: 226.
26
YanPatten &amp; Cadiemo, 1993 :228.
27
VanPatten &amp; Cadiemo, 1993:239.
28
1995: 94.
:: Lee &amp; Van Parten, 1995: 127.
(Lee&amp; VanPatten, 1995:109-114
31
Lee &amp; VanPatten, 1995: 123-4. ·

Widdowson, Henry G. (1992). ELT and EL Teachers: matters arising. ELT
Journal. 46(4), 333-339

284

285

�EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LA LENGUA FRANCESA POR
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Dra. Alhelí Morín Lam
UANL
Resumen
El estudio que se describe se realizó de Junio a Diciembre de 2001.
Involucró a un instructor de francés y tres cursos de niveles principiante,
intermedio, y avanzado, respectivamente, los cuales fueron asignados al
instructor por el centro universitario de idiomas en el cual se realizó el
estudio. durante los meses junio y julio, la investigadora trabajó con el
instructor con el fin de definir los términos en que se realizaría una
intervención pedagógica, la cual se basó en la propuesta de Scharles &amp; Szabó
(2000), y que tuvo como fin promover el desarrollo de actitudes y habilidades
que propiciaran el aprendizaje autónomo de la lengua francesa por los
estudiantes, tanto dentro como fuera del salón de clases. Durante el período
referido, el instructor aplicó la intervención pedagógica que fue previamente
determinada para cada curso, y recabó información acerca de los resultados
obtenidos.
Con el estudio se pretendió profundizar en el conocimiento que se tiene
actualmente acerca de la integración a los métodos convencionales de los
nuevos enfoques de enseñanza de lenguas que buscan promover el
aprendizaje autónomo de los alumnos tanto dentro como fuera del salón de
clases.

j
El enfoque didáctico estudiado contribuyó significativamente a
desarrollar en los alumnos hábitos y actitudes que les permitieran aprender
por sí mismos y, por ende, acelerar su adquisición de la lengua estudiada
(francés), así como aumentar su motivación y confianza en su capacidad de
aprender por sí mismos, en vista de que tal enfoque enfatizó la adquisición de
estrategias y habilidades por los alumnos.
Los resultados analizados (cuestionarios y entrevistas) indicaron que
fue considerablemente más fácil promover el aprendizaje autónomo de los
estudiantes avanzados que el de los de nivel intermedio y principiante. Es
decir, que el grupo de estudiantes avanzados demostró mayor madurez para
desarrollar actitudes y habilidades de aprendizaje autónomo que los de niveles
menos avanzados. Asimismo, el grado de satisfacción de los estudiantes con
las actividades que tuvieron como meta promover el aprendizaje autónomo

287

�mostró que, aun en los grupos de nivel menos avanzado, existió en los
estudiantes una buena disposición para adoptar papeles más autónomos, tanto
dentro como fuera del salón.
Respecto al desarrollo de concientización por los alumnos acerca de los
tipos de experiencias y actitudes requeridas para lograr un mayor aprendizaje
a través de una mayor autonomía, se observó que tal concientización permitió
a los alumnos desarrollar estrategias de aprendizaje más efectivas.

Los resultados del estudio apuntan hacia la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de enseñanza de lenguas, los
cuales con frecuencia refuerzan la dependencia de los estudiantes
respecto de sus maestros, quienes con frecuencia consideran su papel
como el de expertos dispuestos a ser la única (o la principal) fuente de
información para los alumnos.
Introducción
Los maestros de lengua con frecuencia experimentan la frustración de
invertir una gran cantidad de energía en sus alumnos para obtener una mínima
respuesta. Tales conductas con frecuencia tienen su origen en la actitud
excesivamente dependiente de los alumnos con respecto al maestro. Por ende,
se requiere el desarrollo de lineamientos prácticos acerca de la forma en que
puede desarrollarse en los estudiantes un sentido de responsabilidad que les
permita comprender sus propios procesos de aprendizaje y adoptar un papel

lingüísticos,
.
roduc · ' d tanto orales como escritos' que sirvan
como modelos para la
c10n e respuestas verbales por los alumnos.
P

y rec~;o~º anter~or_ se derivó la ~~cesidad de identificar las estrategias
que sirvieran tal func1on. Como ya se me . ,
.
pro~~cto descrito pretendió observar e identificar nt~no amba, el
hab1hdades
y actitudes' tanto en maestros como en sus
e alumnos
esarrollo de
. .
prop1c1aran el aprendizaje autónomo de los últimos.
' que
Metodología
medio;º el estudio de casos descrito se recabaron datos por los siguientes
A través de una constante
· ·,
.
1·
participantes, se observó la interacción entre I co~u?1cac1on directa con
estilos de enseñar del instructor así
I
as actividades propuestas y los
,
como as respuestas de sus alumnos.
sus al:~nos. El instructor registró en un diario las observaciones realizadas a
3.
Por medio de cue f
·
•t
cada semestre el grado de sati:f:~::~º~; 1::treviS as, se e~p~oró al final de
actividades realizadas A • .
al~m?os part1c1pantes con las
.
s1m1smo se recabo mfo
.,
b
percepciones acerca de sus propios' a rendiza·e
, rmac1on so re sus
motivación para realizar las tareas asig;adas. Ll s, as1 como de su grado de

activo ante ellos.
En la última década se ha observado un creciente interés académico por
comprender los procesos de aprendizaje y adquisición de segundas lenguas
por medios autónomos. Algunas modalidades propuestas son: Centros de
Aprendizaje Independiente, Aprendizaje a Distancia, Entrenamiento para el
Aprendizaje de Lenguas ( enfoque cognoscitivo), Aprendizaje de Lenguas
Asistido por Computadoras y Enfoque Holístico). En todos los casos, se
pretende que los alumnos adquieran conciencia de los procesos que involucra
el aprendizaje de una segunda lengua, con el fin de que estén mejor
preparados para enfrentar tal tarea. Además, se busca eficientar el tiempo que
un maestro dedica a un grupo de estudiantes, por medio de la utilización de
diversos medios que permitan al alumno aprender por su cuenta.
Las propuestas planteadas identifican problemas comunes. En vista de
la concepción del lenguaje como medio de comunicación, se percibe la
necesidad de que el estudiante de idiomas esté inmerso en contextos que
requieran una constante interacción comunicativa en el idioma estudiado, con
el fin de promover su adquisición. Tales contextos requieren de inputs
288

Marco Teórico

Argumentos Psicológicos

~~sde la perspectiva cognoscitiva sobre el aprendizaje se afirma que el

~~~r~c:~~::~c~;::~~od:~~: ':::~::t~;;;i~~~eti:;~~:~:e)~~~d!~n~~~~•I
i'°

b;;::~e, propon; un enfoque para el entrenamiento del estudiante que };
lengua (meetconoc1~~~nt)o de las tareas que involucra el aprendizaje de una
a cogn1c1on .
.Wenden ( 1998) identifica los objetivos del entrenamiento de los
estudiantes como educativos, personales, y sociales; y describe tal
289

�entrenamiento como el aprendizaje de estrategias meta cognosc1t1vas
(habilidades de planeación, monitoreo y evaluación), y estrategias afectivas
que puede utilizar un individuo para manejar el aprendizaje, estrategias para
procesamiento del aprendizaje, y el conocimiento (de la persona, la tarea, y
las estrategias) necesario para comprender el proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Wenden ( 1998), el entrenamiento del estudiante puede
aplicarse por métodos directos o indirectos. Asimismo, el entrenamiento del
estudiante puede separarse de la enseñanza de la lengua, o incorporar ambos
en las mismas tareas pedagógicas.
Entrenamiento de los estudiantes sobre el aprendizaje autónomo de

prácticas;
.
más
co' modalgunos
¡ prefieren trabajar en grupos, mientras
que otros se sienten
os so os.

2.
Aptitud Lingüística. Consiste en la habilidad de d' . .
ver
tscnmmar y
. patrones en la forma liºng",
u1st·tea. Las personas I f
diversos, pero ésta no es la única habilidad que
. a tenen en grados
lengua.
se requiere para aprender una

tarea ~.

Es_til~ Cognoscitivo. Existen diferentes maneras de abordar una

tiendenea:~~e:tz~~~~i;i;~;º:1ge~~udian~es _gustan de analiz~r, mientras otros
,
os re ex1onan y otros son impulsivos.

lenguas.

La promoción de una autonomía pedagógica en estudiantes de segundas
lenguas involucra tres tipos de aprendizaje: aprendizaje técnico, aprendizaje
conceptual, y auto-aprendizaje. El aprendizaje técnico conduce a una facilidad
en el uso de estrategias de aprendizaje y de comunicación. El aprendizaje
conceptual deriva en una comprensión del proceso de aprendizaje. El
autoaprendizaje deriva en una valoración por parte del estudiante de sus
propias concepciones acerca de su papel en el proceso de aprendizaje y su
competencia como estudiante. Los tres tipos de aprendizaje arriba
mencionados deben constituir el marco conceptual de un programa que
busque promover la autonomía del estudiante.
En su análisis de la auto dirección para estudiantes de segundas lenguas,
Holee ( 1981) especifica lo que involucra una segunda categoría de
habilidades técnicas:

1
1

Recordemos que con una auto-dirección total, la acción del estudiante
se relaciona con: fijar objetivos, definir los contenidos y progresión,
seleccionar métodos y técnicas a utilizar, monitorear el procedimiento de
adquisición, y evaluar lo que ha sido adquirido.
Wenden ( 1995) identificó algunos de los factores cognosc1t1vos y
afectivos que pueden facilitar y/o inhibir el aprendizaje humano. Wenden
considera importante que los alumnos comprendan tales conceptos y
reflexionen acerca de la forma en que éstos se aplican a ellos mismos (autoaprendizaje).
1.
Estilo de Aprendizaje Perceptual. Es importante que los
alumnos sepan que algunas personas aprenden mejor visualmente, mientras
que a otras les gusta escuchar o involucrarse físicamente, o tener experiencias

· · Muchas creencias acerca de que la edad
inhibe4 ~l a Edad
d' .y Apre_ndizaJe.
pren tzaJe no tienen una base
,.
T
algunas de las dificultades que enfrentan
a~º tda.
otro lado,

lose::~;t::

~~;~~t 1i:b:~u~to'.ªsti~~;~cc;:~:/e~:ci:~:p;~:a~:~::~ t:~";:t:e!~:::

conocimiento acerca del
d
..
,
es como su
desarrollado.
mun o y las habilidades cognoscitivas que han

5.
Estrés Causado por la Lengua. Los estudiantes d b
como pueden sentirse cuando tratan de decir algo
e en saber
o estructuras necesarias cuando comete
y no encuentran las palabras
existen muchas cosas 'que les
ed n errores, cuando se dan cuenta que
extraños o ridículos al tratar de c~:u~:a~~: ;prender, cuand~ se sienten

:::;:a'!ue tales sentimientos son normales e~t,; ;;;:;t~~\a~t~sd:;t::g~~~::
6 que d.Mot'IVac10n
., y Aprendizaje. Es importante discutir las razones
por las.
iversas personas aprenden una segunda lengua así c
1
manera
en
que
esta
motivaci,
n
d
.
'
orno
adq . . 1
. . o pue e ayudar u obstaculizar sus esfuerzos pora
umr a competencia lingüística.

~os dalumnos deben estar conscientes de los conceptos arriba
;enc1ona os,_ com~ un medio para comprenderse mejor a sí mismos
e he~ho, la mvest1gación acerca de las creencias de los estudiantes d~
:~iun as lengu~s ha mostrado que el mundo conceptual de tales
mnos no es aJeno a estos conceptos (Wenden 1988.)

291
290

:or

�Existe una cercana relación entre los tres tipos de aprendizaje
descritos arriba, en virtud de la cual el aprendizaje en una área
contribuye al aprendizaje en otra. El aprendizaje técnico pue?e llevar a
aprendizajes conceptuales, los que a su vez refuerzan la val~d~z de las
técnicas que se seleccionan para aprender. De modo_ s1_nular, los
aprendizajes conceptuales pueden reforzar apr~nd1zaJeS autoderrotistas. Por ende, al diseñar actividades para implementar los
objetivos curriculares descritos, debe tomarse en cuenta la naturaleza
Interactiva de estos tipos de aprendizaje, los cuales deben presentarse
de modo integrado.
De lo anterior se concluye que la promoción de la autonomía del
estudiante requiere que los maestros funcionen como recursos lingüísticos Y
asesores de aprendizaje. Como asesor del aprendizaje, la tarea del_ m~estro
consiste en propiciar los aprendizajes técnicos, conceptuales y de s1 mismos
mencionados arriba. Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de
que, como asesor de aprendizaje, la tarea del maestro es ofrecer las
alternativas y oportunidades necesarias para que tales conceptos sean
comprendidos, experimentados y evaluados. Es t~rea ~e los maestros cre~r _l~s
condiciones que puedan cambiar algunas creencias. Sm embargo, la dec1s10n
de participar en tales actividades y la disposición para enfrentar los retos de la
autonomía, exceden el control del maestro. Tal es la prerrogativa del
estudiante y su primer acto de autonomía. Por ende,. debe tener~e. esto en
cuenta al valorar y tratar de implementar lo necesan? _para aux1h~. a los
estudiantes a convertirse en actores en la tarea pedagog1ca de adqumr una
segunda lengua.
Argumentos Pedagógicos

1
1

El aprendizaje autónomo de lenguas requiere un camb_io de actitud P?r
parte de los alumnos y maestros, ya que los primeros deben m:?lucrarse_ mas
activamente en su aprendizaje, así como en la auto ~valuac1on de_! ".11smo
(Tudor J997). Por otro lado, la adquisición de estrategias de aprendizaje por
los alumnos requiere de un cambio en el papel ~el maestr?, el cual no
disminuye la necesidad de que exista un maestro;_ s1~0 q~e la mc_rementa, al
requerirse más atención para apoyar un aprendizaje mas efectivo (Cohen
1990).
Por otro lado en los programas que promueven el aprendizaje
autónomo de lengu~s se considera central la auto-eval_u~ción, de?ido ~1
énfasis que se pone sobre el papel del estudian~e como part1c1pante activo. _sm
embargo, en un estudio descrito por Dale ~-L1ss ( 1996) en_el cual se trato de
introducir la práctica de la auto evaluac10n, se encontro que los alumnos

292

respondieron negativamente al registro constante de su progreso como medio
para mantener el logro continuo por los alumnos. Lo anterior señala la
neces_idad de revisar los estilos de enseñanza / aprendizaje, con el fin de
definir un procedimiento de auto-evaluación adecuado.
Modalidades de Aprendizaje Autónomo

En la última década se han propuesto diversas modalidades de
aprendizaje autónomo. Algunas de las principales son las siguientes:

1.
Aprendizaje de Lenguas por Computadora. El aprendizaje de
lenguas por computadora ha adquirido relevancia en la última década. Si bien
la inversión inicial requerida en equipo de cómputo es considerable· es aún
más complicada la selección de programas adecuados a cada curso· ¡sí como
el di~eño de una estrategia para su utilización pedagógica. Asimismo,
Kennmg ( 1996) propone que el acopio de materiales requeridos para iniciar
un programa de aprendizaje autónomo de lenguas vaya acompañado de una
mejoría en la accesibilidad de informac ión, por lo que sugiere el uso de un
sistema de base de datos para catalogar los recursos.
2.
Aprendizaje a Distancia. El aprendizaje a distancia ha sido
definido como un sistema de coinunicación multi-dimensional (Holmberg
1991 ), que plantea requerimientos específicos tanto a los maestros como a los
alumnos . Esta modalidad plantea problemas específicos para la enseñanza de
lenguas, particularmente, porque no permite la interacción verbal directa la
cual típicamente se considera una experiencia deseable por útil en' la
adquisición de una lengua.
3.
Centros de Aprendizaje Independiente. Los principios de
aprendizaje independiente y la comprensión que se ha logrado acerca de
estilos y estrategias de aprendizaje son la base conceptual para el
establecimiento de los Centros de Aprendizaje Independiente descritos por
Hoadley (1991 ). Tales centros fueron creados para brindar servicio a
estudiantes adultos. Los problemas pedagógicos que surgen en ia
implementación de un Centro de Aprendizaje Independiente incluyen: cómo
apoy~r al estudiante en la auto-instrucción, papel y función de los CAI para
estudiantes adultos, aprovisionamiento de materiales apropiados y recursos
humanos (Hoadley 1991). De modo similar, Page ( 1992) identifica los
siguientes problemas pedagógicos que involucra la promoción de autonomía
en ~I estudiante: organización del salón, formación de grupos, decodificación
de instrucciones, uso de equipo, acceso a libros de texto, organización de
lectura libre, y manejo derecursos, entre otros.
293

�4.
Enfoque Holístico. El aprendizaje autónomo de lenguas puede
ser utilizado por los maestros como un enfoque para tratar el currículo en su
totalidad (enfoque holístico), cerrando así la brecha entre actividades de salón
de clase y actividades de aprendizaje privado (Crabbe, 1993).
En el estudio que se reporta se utilizó un enfoque _holístico, con el fin de
cerrar la brecha entre el programa planteado para cada curso y las tareas de
aprendizaje autónomo que se asignaron para cada curso.

Descripción de la Propuesta Didáctica

La propuesta didáctica utilizada buscó transformar al alumno en un
estudiante más responsable y disponible para colaborar en el aprendizaje de
sus compañeros y el suyo propio. La propuesta consistió en tres etapas: la
primera de ellas se dedicó a la aplicación de cuestionarios y encuestas, con el
fin de que los alumnos adquirieran conciencia de la forma en que aprenden así
como de la diversidad de estilos, habilidades y estrategias de aprendizaje.
Durante la segunda etapa se realizaron actividades que tuvieron como
objeto buscar un cambio de actitud en los alumnos, así como la adquisición de
habilidades y estrategias, con el fin de romper la dependencia de los alumnos
con respecto al maestro, y que aquellos adquirieran conciencia de su prnpia
capacidad para aprender de un modo autónomo (individualmente y en

~lenamente el potencial de los estudiantes
. . .
,
mteracción colaborativa y
. . como md1v1duos, as1 como en su
. .
comumcativa con compañ
eros y maestro.
As1m1smo, la propuesta estudiada redimen .
alumno, convirtiendo al primero en
~1_ona los papeles de maestro y
responsable de su propio aprendizaje. un fac1htador, y al segundo en agente
Resultados del Estudio
Concientización y motivación.
Los estudiantes observados demostrar
.
para el aprendizaje del francés Tal on ~n ~~vel alto de motivación
frecuentemente
·
·
motivacion se relacionó más
modo similar m~~~o~:1::: ~;:sonales que profesionales o prácticos. De
0

la clase aqueilos que se refiriero/:irt:;~enn~~z:j~ ~s:~~:~:s::s ;nteresant~s de
cultura francesa, ya sea por medio de videos o de material de 1:c~::~tos e la
Respecto a los ejercicios de concienti . ,
,
gener~lmente promovieron la auto-confian:c~oen, 1~: en~o~~ro que éstos
capac1.dad para aprender la lengua. Las actividades ;:f~ri~antes en su
actualizar
los conocimientos y habil'd
1 ªdes de Ios alumnos queas buscaron
·
,
previamente (lengua materna y lectura e11t
ya poseian
(transferencia) a la tarea de
d • re otros), Y promover su utilización
apren er 1a 1engua francesa As. .
b
concientizar a los alumnos acerca de la utilidad d. 1~1smo, se uscó

~:;i::~:~~~~~~~~~;. de practicar la lengua fuera del s:1t:,:~~:n~~~o~~:

colaboración con otros).
La tercera etapa se centró en la realización de actividades que buscaron
efectuar un cambio en los papeles que maestros y alumnos juegan
tradicionalmente en el salón de clases. Por ejemplo, los alumnos pudieron en
ocasiones decidir acerca de los materiales a utilizarse en clase. Asimismo, los
modelos de la lengua estudiada fueron muy diversos, ya que no solamente el
maestro fungió como fuente de información. Finalmente, los alumnos
opinaron acerca de su propios aprendizaje y el de sus compañeros;
proporcionando retroalimentación acerca de tales procesos.
Tabla# 1: ¿Por qué estudias francés? (entrevista)
Durante la realización del proyecto, se esperaba que los alumnos
experimentaran una modificación significativa en su comportamiento y
adquirieran más responsabilidad por sus propios aprendizajes; convirtiéndose
de este modo en estudiantes más autónomos y con una mayor confianza en su
propia capacidad para aprender y aprovechar las oportunidades que se les
presentasen para adquirir la lengua en cuestión.
La relevancia de la propuesta pedagógica formulada por Scharles &amp;
Szabó (2000) radica en el hecho de que tal propuesta replantea los términos
de las interaccjones que ocurren en el salón de clase, y las optimiza al explotar
294

Categoría de respuesta
.
Interés personal (gusto, interés por
literatura, etc.)
Int_erés profesional (traductor, estudios
en extran1ero)
. . Otros (recomendación, opción como
1d1oma)
295

%de
# de
menciones alumnos
12

70.59

5

29.41

3

17.65

�Tabla #3: ¿Qué aspectos te pare_cieron más dificiles este semestre?
(entrevista)

Percepción general del curso l1ºr los alumnos

Los alumnos que participaron en estudio consideraron que tuvieron una
participación más activa durante el semestre estudiado que en el curso
anterior, pues asistieron y participaron más. Algunos alumnos consideraron
que el semestre en estudio fue más dificil que el semestre anterior, debido a
que el contenido fue más extenso y se incluyó un mayor número de lecturas.
Específicamente, los alumnos de cuarto semestre consideraron que el curso
fue más difícil, pero también más interesante. Por ende, su participación e
involucramiento en el curso fueron mayores. Respecto a las actividades
realizadas, los alumnos mencionaron que en el curso estudiado la revisión de
tareas por los propios estudiantes, la corrección de ejercicios en el pizarrón y
los exámenes orales como actividades diferentes de las realizadas en cursos
anteriores. La mayoría de las menciones se refirieron a cambios percibidos en
los papeles de alumnos y maestros (ver tabla# 2).

# de

%

menciones

de
alumnos

Tipo de respuesta
Diversos contenidos
gramaticales
Comunicación oral / escrita

21
82.35
2
11.76

Ninguna

1

5.88

* Total de estud1antes que respondieron. 17.

~I hecho de que la mayoría de los alumnos ha a mencionad
gramaticales en todos los niveles estudiados c~mo el aspee,:~~:
t tc1 e curso, es probablemente indicativo de un enfo ue d , .
~e¡tr~do excesi~amente en _el aprendizaje de contenidos gram:tic:i::i~;•~~
a, o, . os contenidos gramaticales con frecuencia fueron considerados como lo
mas impo~ante a evaluar en los exámenes escritos, lo cual tiene como
consecuenc,ta que bue~a parte del curso se enfoque a preparar a los alumnos
para los ~:a;enes_(6 o 7 por semestre). Por otro lado, la necesidad de dedicar
una canti a cons'.derable_ de tiempo para cubrir los contenidos ramaticales
programados redujo considerablemente las oportunidades paragun
, t.
extensa que pe~mt· _ma
· ,
a
prac
tea
ª 1os alumnos adquirir más sólidamente
1
contexto comumcatlvo los contenidos gramaticales del curso.
y en un

~º;'~t~º/
Tabla #2: ¿Qué diferencias observaste en relación con el semestre
anterior? (entrevista)

Tipo de respuesta

# de

menciones

12
Contenidos
10
Papel de alumno
4
Papel del maestro
3
Actividades
3
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
35.29
23.53
11.76
17.65

Tabla #4: ¿Qué actividades te parecieron más difíciles? (entrevista)
Logros y Obstáculos

# de
menciones

Tipo de respuesta
Todos los alumnos mencionaron diversos contenidos gramaticales
(objeto directo, objeto indirecto, conectores) como aspectos dificiles en el
curso. En cuanto a las actividades, consideraron que las dificultades que ellos
enfrentan son del tipo comunicativo (principalmente comprensión y expresión
orales). En este renglón, algunos alumnos mencionaron frecuentemente que
tanto el casete como el equipo de sonido utilizados en clase fueron deficientes
(ver tablas# 3 y# 4).

296

9
Ninguna
6
Comprensión auditiva
1
Comprensión escrita
1
Exoresión oral
1
Exámenes
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
52.94
35.29
5.88
5.88
5.88

-

Los aspectos señalados más frecuentemente por los alumnos como
fáciles de aprender fueron: comumcac1on
· ·, oral y escrita, vocabulario,

297

�información cultural, y gramática. En lo referente a las actividades, los
alumnos mencionaron las relacionadas con el trabajo grupal, tales como
aquéllas en las que debían elaborar un pequeño texto en parejas o en equipo,
el cual presentaban posteriormente ante la clase, o actuaban diversos papeles
en base a el diálogo que previamente habían creado. Las actividades
comunicativas fueron del agrado de los alumnos, ya que, además de practicar
el idioma activamente, tuvieron oportunidad de trabajar en grupos, pudiendo
así monitorear su propio avance en el aprendizaje de la lengua. Respecto al
contenido, algunos alumnos reportaron haber realizado sin dificultad las
lecturas y presentaciones orales asignadas (ver Tabla# 5).

Tabla# 5: ¿Qué aspectos te parecieron más fáciles en el curso?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta

menciones
11
Contenido lingüístico
10
Actividades en gruoos
10
Actividades comunicativas
4
Contenido cultural
2
Presentaciones individuales
1
Ninguna
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
64.71
58.82
58.82
23.53
11.76
5.88

La mayoría de los alumnos consideró que el curso fue más o igualmente
activo que el anterior, y sólo un 21 % consideró que fue menos activo (ver
tabla # 6). Respecto al contenido, los alumnos reportaron como aspectos
interesantes del curso los contenidos que se referían a la cultura francesa. Los
contenidos gramaticales también les parecieron interesantes, al igual que las
actividades comunicativas orales y escritas (ver Tabla# 7).

Tabla# 6 ¿Cómo fue el curso para ti? (cuestionario)

22
12

Más activo
Igual
298

i

Tabla# 7: ¿Qué aspectos del curso te parecieron más interesantes?
(entrevista)

Tipo de respuesta

# de
menciones

Contenido cultural
Contenido Lingüístico
Actividades grupales
Presentaciones individuales
Cambios en el oaoel del alumno
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

14
8
3
3
3

¾de
alumnos -

82.35
47.06
17.65
17.65
17.65

En lo referente a las actividades, los estudiantes manifestaron interés
por _los videos, las actividades en equipos, y las presentaciones orales en
pareJas, tanto de contenidos del libro como de materiales de lectura
complementaria (ver Tabla# 8).

Categorías de respuesta

# de
menciones

20.93

Tabla# 8 Qué aspectos del curso te parecieron más agradables /
interesantes? (cuestionario)

Satisfacción de los alumnos con el curso

Categorías de respuesta

Menos activo
1
9
* Total de alumnos que respondieron: 43

%de
alumnos
51.16
27.9 1

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Dinámica del grupo
Auto-evaluación
Materiales audio-visuales
Papel del maestro
Contenido cultural
* Total de alumnos que respondieron: 41.

19
12
10
6
6
3

% de
alumnos
46.34
29.27
24.39
14.63
14.63
7.32

Se observó que los alumnos gustaban de practicar el idioma en el salón
de clases por medio del trabajo en equipos, lo cual les permitía evaluar su
propio desempeño y aprender de otros. Específicamente, las actividades que
los alumnos reportaron como preferidas fueron: practicar el idioma en el salón
de clases, ver videos (auténticos o didácticos) en el laboratorio. (ver tabla # 9)
299

�Tabla# 9 ¿Cuáles actividades fueron tus favoritas en el curso?
(cuestionario)

Categorías de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Trabajo grupal
Material audio-visual
Contenidos Lingüísticos
Presentaciones orales
Estilo de aprendizaje
* Total de alumnos que respondieron: 43

32
12
10
7
5
1

%de
alumnos
74.42
27.91
23.26
16.28
11.63
2.33

Aspectos Poco Interesantes del Curso

Respecto a los aspectos menos interesantes del curso, muchos alumnos
se quejaron por la deficiente calidad del material y equipo de audio utilizado.
Asimismo, los videos fueron criticados por algunos, lo cual aparentemente
indica una diversidad en los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Finalmente, algunos alumnos mencionaron hacer tareas y presentar muchos
exámenes como aspectos desagradables, al igual que el excesivo énfasis en
contenidos gramaticales que se observó en el curso (ver tabla# 1O).

como las actividades relacionadas con los números y con la fonética. Otros
alumnos mencionaron ver videos, hacer tareas y traducir palabras en el salón
de clases como actividades poco interesantes. Sin embargo, casi la mitad de
los alumnos entrevistados consideró que para ellos ninguna actividad careció
de interés (ver tablas # 11 y # 12).

Tabla# 11: ¿Qué aspectos del curso te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de
menciones

Tipo de respuesta

Contenido Lingüístico
Contenido cultural
Nada
Cambios en el papel del alumno
Estilo de aprendizaje
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Categorías de respuesta

# de
menciones

Material de aud:o
12
Material audio-visual
8
Papel del alumno
8
Curso en general
5
Escasa motivación
4
Nada
3
* Total de alumnos que respondieron: 43

¾de
alumnos
27.91
18.60
18.60
11.63
9.30
6.98

Los aspectos del curso que los alumnos consideraron menos interesante
fueron diversos aspectos gramaticales, al igual que otros contenidos. Por
ejemplo, los alumnos del grupo principiante consideraron que algunas
canciones incluidas en el libro de texto fueron extremadamente aburridas, así
300

1

47.06
23.53
17.65
5.88
5.88

Tabla# 12 : ¿Qué actividades te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta
Tabla# 10 ¿Qué fue lo que te gustó menos del curso? (cuestionario)

8
4
3
1

%de
alumnos

menciones
8
Ninguna
5
Contenido cultural
3
Estilo de aprendizaje
1
Contenido Lingüístico
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
29.41
17.65
5.88

Estrategias y estilos de aprendizaje.

Se utilizó ei cuestionario propuesto por Scharles &amp; Szabó (2000) acerca
de los estilos de aprendizaje (concreto, analítico, comunicativo, y ori~ntado
hacia la autoridad), como base para la discusión grupal acerca de las diversas
estrategias a que recurren las personas con el fin de aprender una segunda
lengua. Tal discusión permitió a los alumnos intercambiar sugerencias que
contribuyeron a ampliar el espectro de estrategias utilizadas. Por otro lado,
también se utilizaron actividades más especificas con el fin de explorar Y
desarrollar estrategias de lectura, y para la adquisición de vocabulario, entre
otras.
301

�Se encontró que la mayoría de los alumnos participantes consideraban
los contenidos gramaticales como centrales para su desempeño en el curso. Se
consideró que tal situación se debió al especial énfasis que se puso en el
aprendizaje de contenidos gramaticales. ~or eje~plo, el 4_0% de 1~
calificación asignada a los alumnos por medio de ex~m.enes escnt~s se baso
en el aprendizaje de contenidos gramaticales. As1m1smo_, ~I nu?1ero de
exámenes escritos que se administraron en cada curs_o fue s1gn'.~catl~ame~t~
alto (6 a 8). Lo anterior orilló a que con frecuencia se requmer~ cubrir
aceleradamente todos los contenidos gramaticales programados,_ sm que el
tiempo permitiese la práctica extensa que facilitara la incorporación de tales
contenidos al uso comunicativo de la lengua (ver tabla 13).
1

Tabla# 13 ¿Piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje durante el

3.33

Estilo perceptual visual
1
* Total de alumnos que respondieron: 30

1

Estrategias de estudio para exámenes

Se preguntó a los alumnos acerca de las estrategias utilizadas cuando
estudiaban para sus exámenes. Las respuestas fueron muy homogéneas, ya
que la mayoría utiliza los materiales tradicionales: el libro de texto, el
cuaderno de ejercicios y el cuaderno de apuntes. En lo referente a las
estrategias pará estudiar gramática, se mencionaron repasar, rehacer ejercicios
y buscar ejercicios nuevos. Algunos alumnos mencionaron estrategias
diferentes, por ejemplo, se sugirió la posibilidad de aclarar dudas con
compañeros de niveles superiores, aclarar todas las dudas en clases y escuchar
casetes de algún método de aprendizaje de francés (ver tabla# 15).

semestre? (cuestionario)
Categorías de respuesta

# de

menciones

69.77
30.23

30
13

Sí

No

Se consideró que la mayoría de las menciones fueron acerca de
estrategias para aprender contenidos gramaticales, debido a que en los
exámenes administrados los contenidos gramaticales son considerados como
los más importantes (40% de la calificación). Por tal motivo, los alumnos
percibieron la necesidad de centrarse en ese aspecto.

%de
alumnos

* Total de alumnos que respondieron: 43.
Casi el 70% de los alumnos entrevistados reportó haber experimentado
un cambio en su forma de aprender el idioma a lo largo del semestre. El 43 %
de los alumnos que respondieron afirmativamente señ~l~ron. ~ue esto s:
reflejó en el hecho de que sintieron que su part1c1pa~1on., aumento
significativamente y de que avanzaron bastante en la comunicac10n oral Y
escrita (ver tabla# 14).
Tabla # 14 · Cómo piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje
(.,
. )
durante el semestre? (cuestionano

Categorías de respuesta
Comunicación
Responsabilidad, organización
Estilo de aorendizaie analítico
Estilo perceotual auditivo
Estilo de aprendizaje intuitivo
302

# de

menciones
13
8
4

3
2

Tabla# 15: ¿Qué estrategias utilizas para estudiar para un examen?
(entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Estrategias para aprendizaje de
gramática
Uso de materiales(Libro, apuntes y
cuaderno de eiercicios)
Otras estrategias
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

% de
alumnos

13

76.47

12

70.59

5

29.41

%de
alumnos
43.33
26.67
13.33
10.00
6.67

Condiciones de la clase que propician el aprendizaje.

En este apartado la mayoría de los alumnos coincidieron en subrayar las
actividades comunicativas tanto de tipo oral como escrito como las que más
los ayudan a aprender y les dan confianza en el salón de clases. Otro punto
mencionado fueron las actividades realizadas en parejas o en grupo. Algunos
303

�alumnos tienen un estilo de aprendizaje analítico y por tal motivo sienten que
están aprendiendo al estudiar la gramática. Otros alumnos reportaron aprender
vocabulario a través de la lectura de textos, las presentaciones orales y las
explicaciones del maestro (ver tabla# 16).

Tabla# 16: ¿Qué aspectos de la clase consideras más útiles? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones
13
13
4
2

Uso de medios audio / audio-visual
Uso de medios visuales/ Internet
Practicar con hablantes
Otros

%de
alumnos
76.47
76.47
23.53
11.76

* Total de estudiantes que respondieron: 17.
Tipo de respuesta
Comunicación oral y escrita
Contenido lingüístico
Actividades grupales
Contenido cultural
Papel del maestro
otro

# de
menciones
12
5
4
2
1

I

%de
alumnos
70.59
29.41
23.53
11.76
5.88
5.88

En lo referente a cómo pueden lo·s alumnos contribuir a su propio
aprendizaje dentro o fuera del salón, los participantes mencionaron
principalmente el uso de material auditivo, audio-visual y visual. En este
punto, se observó que las menciones se incrementaron significativamente con
respecto del inicio del semestre, en que se discutieron tales posibilidades (ver
tabla# 18).

* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Práctica Independiente de la Lengua

En respuesta a esta pregunta la mayoría de los alumnos reportó la
utilización de medios impresos, electrónicos, audio-visuales (ver películas,
leer libros o revistas, escuchar casetes y discos compactos, radio). En segundo
lugar, los alumnos reportaron utilizar Internet para buscar información,
chatear o comunicarse por correo electrónico. Otros alumnos dijeron practicar
con hablantes nativos o no-nativos de la lengua estudiada. Finalmente, se
mencionó la posibilidad de hablar consigo mismo y pensar en francés (ver
tabla# 17).

El hecho de que los medios audio-visuales y visuales hayan sido los
más mencionados indica que los alumnos tienen diversas formas preceptuales
para practicar la lengua de modo independiente. Al inicio del semestre, se
preguntó a los alumnos acerca de sus estrategias para practicar el idioma por
su cuenta. Asimismo, se observó que las respuestas de los alumnos en este
renglón se incrementaron al final del semestre (entrevista) con respecto del
inicio del semestre (discusión grupal), lo cual sugiere que los alumnos
posiblemente estuvieron más motivados al final del curso para practicar la
lengua por diversos medios.

Tabla# 17: ¿Cómo puedes practicar el idioma dentro o fuera del
salón? (entrevista).
304

Tabla# 18 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su propio
aprendizaje? (cuestionario)

Categorías de respuesta
Uso de material audio / audio-visual
Uso de material visual (impreso,
computación, Internet)
Auto-estudio
Práctica independiente
Disposición
Práctica en el salón
Otros
* Total de alumnos que respondieron: 43.

# de
menciones
26
26

21
6
4
2
1

%de
alumnos
60.47
60.47
48.84
13.95
9.30
4.65
2.33

Satisfacción con el Aprendizaje

La mayoría de los alumnos reportaron sentirse satisfechos con su
aprendizaje de la lengua estudiada cuando tenían oportunidad de comunicarse
oralmente o por escrito. Lo anterior confirma que los alumnos adquieren
seguridad a través de la práctica constante del idioma en clase.
Específicamente, expresaron satisfacción por las actividades que realizaron en
equipos o en parejas, al percibir que su fluidez se había incrementado, o que
encontraban las palabras que buscaban para formar frases y expresar sus
305

�pensamientos. Por último, se mencionó la satisfacción al recibir buenos
resultados en los exámenes (ver tabla# 19).

Tabla# 19: ¿En qué momento te sentías muy capaz en el aprendizaje
del idioma? (entrevista).
Tipo de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral
10
Comprensión escrita
4
Auto evaluación
3
Actividad grupal
2
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
58.83
23.53
17.65
11.76

Insatisfacción con el Aprendizaje

Los alumnos entrevistados reportaron sentirse insatisfechos con su
aprendizaje cuando percibían deficiencias en su comunicación oral o escrita o
notaban problemas con su vocabulario, fluidez, ortografía o gramática. Ot;os
alumnos reportaron tener problemas después de faltar a clases, o cuando los
contenidos gramaticales se cubrían apresuradamente un día antes del examen.
En general, los alumnos se sintieron frustrados cuando percibían
deficiencias en su desempeño lingüístico, en lo comunicativo y en lo
gramatical. Este último aspecto fue especialmente frustrante para alumnos que
poseían un estilo de aprendizaje analítico. (ver tabla# 20).

Tabla# 20 ¿En qué momento te sentías insatisfecho con tu
aprendizaje? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Auto-evaluación
7
Contenido lingüístico
6
Cambios en el papel del alumno
2
No contestó
2
Nunca
1
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
41 .18
35.29
11.76
11.76
5.88

Cambios de papeles entre maestros y alumnos.

A través del semestre, y especialmente hacia el final, se buscó
promover cambios en los papeles que tradicionalmente juegan maestros y
alumnos en las clases de lenguas. Por ejemplo, se pidió que los alumnos
actuaran como fuentes de información, por medio de presentaciones orales.
Asimismo, se buscó que los alumnos aprendieran a evaluarse a sí mismos y a
sus compañeros. En este punto los resultados fueron limitados, debido
principalmente a reticencias por parte del maestro. Por ejemplo, el maestro
participante consideró que era su deber explicar a la clase el significado de
cada palabra nueva que se encontraba en el libro de texto, por considerar que
no hacerlo demeritaría su papel de "experto", capaz de responder cualquier
pregunta que se le formulase. Tal situación resulto en una limitada utilización
del diccionario como medio de consulta por los alumnos. Lo anterior sucedió
a pesar de que los diccionarios (monolingüe y bilingüe) estuvieron
constantemente disponibles para uso de los alumnos. Asimismo, la sugerencia
de usar el diccionario bilingüe se contradecía con la prohibición casi absoluta
de utilizar la lengua materna en el salón de clase.

Papel del alumno en el aprendizaje de la lengua.

La mayoría de los alumnos mencionaron que deben de aportar la
motivación, disposición e iniciativa para aprender el idioma. Otros alumnos
señalaron la importancia de trabajar en colaboración con sus compañeros y
buscar materiales complementarios para el aprendizaje del idioma dentro y
fuera del salón de clases. Finalmente, los alumnos entrevistados sugirieron la
necesidad de no estudiar sólo para un examen, sino para aprender más sobre
el idioma, lo cual contribuiría a la adquisición del idioma.

La mayoría de las menciones se refirió a la disposición para el
aprendizaje como el elemento principal que necesitan los alumnos. Asimismo,
la práctica independiente (conversar con hablantes de la lengua estudiada,
etc.) se consideró importante para complementar el aprendizaje en clase. En
contraste, sólo un alumno mencionó al diccionario como un recurso
complementario para el aprendizaje (ver tabla# 21 ).
Tabla# 21 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su aprendizaje de la
lengua? (entrevista).

# de

Tipo de respuesta
306

307

% de

�menciones
14
Disposición
9
Práctica independiente
7
Auto-estudio
6
Búsqueda de medios alternos
4
Práctica en el salón
1
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

alumnos
82.35
52.94
41.18
35.29
23.53
5.88

tales actividades contribuyeron a aumentar la auto-confianza de los alumnos,
y a que se percibieran a sí mismos como estudiantes más capaces. Además,
los alumnos reportaron una mayor utilización de medios alternos
/complementarios para obtener información y practicar la lengua por su
cuenta, y prefirieron igualmente medios auditivos y audiovisuales como
visuales e impresos. La única excepción en este renglón fue el uso del
diccionario, como ya se mencionó.

Si bien no se avanzó suficientemente en el renglón de la autoevaluación, se crearon las bases para la -aceptación por los alumnos de tal
práctica en el futuro.

Papel del Maestro

En cuanto al maestro, los alumnos señalaron principalmente su papel de
experto, cuya tarea consiste en resolver las dudas que se presentan sobre la
gramática o cualquier otro contenido. En segundo lugar, los alumnos
esperaban que el maestro fuera un ser comprensivo, que los motivara,
interactuara con ellos, e hiciera amena la clase. En tercer lugar, los alumnos
consideraron que el maestro debía fungir como fuente de recursos,
suministrando ejercicios, materiales o actividades complementarias. En cuarto
Jugar, los alumnos propusieron que el papel del maestro consistía en organizar
las tareas de aprendizaje (actividades individuales, en pares o grupos).
Finalmente, pocos alumnos propusieron al maestro en el papel de autoridad
que disciplina y evalúa el desempeño de sus alumnos (ver tabla# 22).

# de
Tabla# 22 ¿Cómo puede el maestro
menciones
contribuir al aprendizaje de sus alumnos? .
Tipo de respuesta
11
Maestro como experto
10
Papel afectivo
7
Maestro organi.7,ador
6
Maestro como fuente de material
3
Maestro evaluador
2
Maestro como autoridad
* Total de estudiantes que respondieron: 17

%de
alumnos
64.71
58.82
41.18
35.29
17.65
11.76

Cambios en los papeles de maestros y alumnos.

Los alumnos reportaron sentirse muy satisfechos cuando su
participación individual o en grupos se increment~ sustancialmente.
Asimismo, los alumnos participantes se mostraron satisfechos de poder
aportar información a la clase a través de presentaciones indivi~ual~s .º
discusiones grupales. Tales experiencias contribuyeron a d1smmu1r
gradualmente el papel del maestro como único experto en la clase. Asimismo,
308

Conclusiones

A través de la aplicación de un programa de entrenamiento para el
aprendizaje autónomo a estudiantes universitarios de lenguas extranjeras, se
pretendió adquirir una mayor comprensión acerca de los factores que inciden
en el éxito en el aprendizaje de segundas lenguas. Específicamente, se
pretendió observar la forma más efectiva en que el desarrollo de actitudes y
habilidades tales como la motivación, la concientización, la responsabilidad, y
habilidades tales como diversas estrategias de aprendizaje, el auto-monitoreo,
y la auto-evaluación, pueden ser integrados a los cursos tradicionales de
lenguas extranjeras.
El programa de entrenamiento estudiado planteó métodos por los cuales
se buscó promover en los alumnos motivación y confianza en sí mismos,
auto-monitoreo y auto-evaluación, estrategias de aprendizaje, colaboración y
cohesión grupal, medios para compartir información, auto-control, toma de
decisiones y realización autónoma de tareas. Lograr lo anterior requirió la
concientización y cambios en las actitudes de alumnos y maestros, con el fin
de alcanzar la transferencia en los roles que tradicionalmente juegan alumnos
y maestros.

Los resultados del estudio permiten sugerir que un programa de
entrenamiento integrado a los programas tradicionales de lenguas extranjeras,
que de modo gradual desarrolle en los estudiantes auto-confianza, motivación,
habilidades y estrategias de aprendizaje, responsabilidad, y cambios en los
papeles tradicionales de maestros y alumnos, puede con&lt;lucir a una mayor
autonomía en el aprendizaje de lenguas, la cual a su vez, resulta en actitudes
más positivas hacia el aprendizaje de lenguas, mayor disposición a explorar
309

�diversos estilos de aprendizaje, y un incremento en el aprendizaje Y
adquisición de lenguas extranjeras.
Un aspecto que el estudio que se reporta no logró abordar de modo
suficiente es la auto-evaluación por los estudiantes. Uno de los motivos de tal
limitación se debió a la reticencia por el maestro participante a implementar
los cambios sugeridos, ya que tal maestro y en buena medida sus estudiantes,
consideraban que la evaluación era una tarea claramente imputable al maestro.
Para estudios futuros, se sugiere considerar alternativas tales como la
evaluación colaborativa, y el uso del dossier en la evaluación cualitativa del
aprendizaje.

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Wenden, A.L. 1998 Learner Training in Foreign!Second Language
Learning: A Curricular
Perspective far the 21 st Century.
3 10

READING AND WRITING
IN THE ESL/EFL CLASSROOM
INTRODUCTION

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria 15
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

The purpose of this paper is to present the relation between
reading and writing in the ESL/EFL classroom through an historical
perspective. Also, the schema theory is examined through a general
review of the reading-writing connection in order to provide a support
to this viewpoint in L2 reading and writing. A brief description of the
general features of the syllabus of the English course at the high
school leve! of the Universidad Autónoma de Nuevo León is
introduced. At this leve!, the general aim of the program is to develop
reading comprehension in order to obtain and use information from
English written texts in an EFL context.
A general overview of research findings and theoretical views of
reading in the ESL course and its connection to writing is presented
since the interest of this study is provide sorne theoretical basis that
explains and supports the near connection between reading and
writing in ESL. This is presented with the intention of promoting the
incorporation of writing in the English course at this leve!.
The separation of reading from writing may be the result of our
natural inclination to divide language up as a legacy of the audiolingual method days. Many of us qualified in the teaching of
ESL/EFL were taught to separate the language in four skills: reading,
writing, listening, and speaking. In addition, they are separated when
time constraints limit the extension of a syllabus. However, we ali
know that those abilities are connected and interrelated. In this case,
relating reading to writing not only underlies a holistic approach
which seeks to analyze their relationship and complexities, but also
promotes a more complete and integral language learning education.

311

�Historical retrospective on Reading and Writing in the ESL
Classroom
Reading has always had a relevant relation with writing in the
ESL classroom. Nevertheless, the way we approach reading and
writing in the ESL classroom, and how we understand the
relationships among writer, text, and reader which are in constant
change, becomes important. Over the last fifty years, reading has
progressively become an important component in the writing class;
however the incorporation of reading in the ESL writing class is a
recent fact.
In the past, ESL classroom practices have not recognized the
1
value of relevant input through reading in the ESL class. However,
the current focus of writing/reading research demonstrates that
meaning is constructed of the interaction between writer, text, and
reader. A brief overview of the presence of reading in the ESL
writing classroom, a presentation of how the paradigm shift in the
models of ESL teaching and reading has been concomitant to
significant changes in the teaching of writing, and a description of
current views of the connections between writing and reading are
presented for the purpose of this study.
In the days of Grammar - Translation approach to teaching ESL,
students read texts in the target language and wrote translations in
their native language or vice-versa. Writing was considered a
language-based skill that supported learning English; students leamed
the second language by translating from or into it, vocabulary word by
vocabulary word and verb tense by verb tense. Students did not
compase; that is, they did not actually write as authors. They did not
share their ideas, their opinions, and their discoveries in writing.
Rather, they were constrained to leaming English through the
grammar and the vocabulary acquired in the translation process. The
author of the text to be translated was the definitive authority; the
reader's purpose was to decode and obtain the single, correct message
of the writer. 2 Thus, the relation author, text, reader in the grammar3
translation writing classroom, according to Reid can be displayed in a
linear pattem in a schematic way as follows,
AUTHOR
► TEXT _ _ __ _ _ _ .Reader

312

During thirty years, 1940-1970, the Audio-Lingual method had a
permanent use in the leaming of a second language, and writing and
reading were considered as supportive skills for grammar. Reading
was taught through word recognition, vocabulary acquisition and
4
grammar points. Writing was for practicing grarnmar and at the
same time a way of realizing oral correctness. In terms of the students
as writers/authors, composition was not taking place. The writer is a
manipulator of previously learned language structure; writing is
regarded as an exercise of habit formation and the reader, editor and
5
proofreader are the teachers.
In · reading, considered then as a
receptive skill, ESL students had to obtain the correct meaning from
texts they read, since the meaning was in the text itself, because
different from the grarnmar-translation, the text was more important
6
than the author. This relation can be diagrammed as follows.
Author
TEXT
► Reader
The change from language-based wntmg classrooms to the
study of composition strategies was ongoing; it started in the mid
l 960's with the acknowledgment by teachers and researchers of the
needs of ESL students in the academic environment, and it developed
to domínate ESL writing classrooms well into the l 980's. The
awareness of the need to approach writing as a communicative skill
rather than writing as a language skill led teachers to shift from
controlled to free writing. There is a change from language-based
writing classes, which focused on sentences writing, to writing-based
classes, which focused on producing compositions, as is pointed out
7
by Reid. ESL teachers, influenced by the research in and teaching of
native-speaker (NS) composition, started to think on the rhetorical
aspects in academic writing: the structure of paragraphs and essays.
By means of models that had these rhetorical aspects, students read,
analyzed, and imitated the models; teachers taught the concepts of
thesis statements, and topic sentences. That is why, in this model,
writing becomes a matter of assembly, of fitting sentences and
paragraphs. "Leaming to write, then, involves becoming skilled in
identifying, intemalizing, and executing these pattems" as is defined
by Silva8 in what he named Current Traditional Rhetoric, which
Reid9 called Pattern - Model Classroom.
Also, ESL writing students began reading more and differently
in classes. ESL students became active, more involved readers and
313

�writers, gammg meaning by approaching a text from individual
viewpoints, whether that text was a model essay, a draft of their own
writing, or the essay of a classmate. Students became authors and
editors; they read and reread their own writing as they edited drafts.
The concept of audience was incorporated in ESL writing classrooms
10
bringing the idea of communicating something purposefully.
Students leamed to consider their audience and to put in order their
ideas to satisfy the expectations of that audience. They read and
thought on the content of the text, "anticipating, predicting, and
constructing the meaning" . 11 The dynamic relationship of ESL
writing students to the texts they wrote and read included the
interaction of all involved, that is, reader, author and their texts. It
12
might be illustrated, according to Reid as follows,

AUTHOR

► 'fEXT

► READER

The introduction of the process approach in the l 980's to ESL
composition was thanks to the discontent with the controlled
composition and the traditional approach. Students in process
classrooms read and wrote to be aware what they would like to
communicate, since many teachers felt that neither of the prior
approaches promoted thought or its expression. Those who, like
Taylor, felt that "writing is not the straightforward plan-outline-write
13
process that many believe it to be", took into account first-language
14
composing process research for new ideas. Assuming as Zamel that
"ESL writers who are ready to compose and express their ideas use
15
strategies similar to those of native speakers of English".
According to Reíd, 16 students started to explore topics through
writing and exchanging drafts. Then, freewriting, brainstorming, and
clustering were put into practice in order to lead students to find their
own ideas and write, and collaborative writing and reading of
students' texts were the result of cooperative group work. Working in
these small groups, students incorporated speaking and listening skills
as they read and afterwards discussed their writings.
So therefore, the writing classroom became a place wherein
student personal creativity and expression were promoted in an
environment of low anxiety level for student writers. This personal
expression led to the use of joumal writing; the ESL teacher read the

jo~1:1al ~d responded providing to students with a reading and
wr1tmg dialogue. These dialogue joumals permitted ESL writers to
'.'become aware of writing as a way to generate ideas and share them
17
m a ~on-threatening way" • The composing process was seen as a
non-lme:rr, continual process of searching, that is, an act of
exploratlon, where writers personalize ali knowledge as they try to
•
•
18
~pprox1mate
meanmg.
Guidance in the process were preferable
mstead of control, now content, ideas, and the need to communicate
would _det~rmine forro.
In this approach, "composing means
19
expressmg ideas, conveying meaning . . Composing means thinking".
In ali t~is _development of the writing process classroom reading
was pa~ _of tt smce st~dents read ~heir o~ writing and responding to
~~at_ ~ntmg._ Flower named th1s "wnter-based" writing, which is
w:1.tmg wntten by and for the writer-author". Such writer-based
wr1tmg possesses a particular relationship that is described as follows
according to Reid.21

AUTHOR/READER

◄

TEXT

. ESL students discussed and wrote from the reading of short
s~ones, novels, and poetry. In the writing process classroom reading
hterature was related to the "reader response joumals" wherein
students wrote their feelings and emotions about the text they were
react·mg. 22 Curren~ly NS a~d ESL writin~ process classroom, as they
are called by Retd, 23 contmues promotmg students read literature
essays, conte~t based articles, and peer writing. Students report thei;
personal ~eelmgs _to those readings in joumals since the written
2
response_ 1s cons1dered by Stemglass
as "an expression and
explanatlon of comprehension". Borne in mind that research results
sug~est that reading, extensive or intensive, and writing related to
25
readmg enhance language proficiency.

Sorne research findings of Reading and Writing
. . Several ~t~dies r_epo~ significant correlations between reading
6
ab1h~y a~d wntmg ab1hty.
These results are expected if pleasure
readmg 1_s a factor of both good reading and good writing. The
hypothes1s that writing develops through reading accounts for the
res~~rch on reading and writing. It also suggests that competence in
wr1tmg develop the same way as competence in a second language.
315

314

►

�27

The following chart taken from Krashen shows results from studies
that relate the positive influence of reading for L2 writing.
Research on Reading and Wntmg
Findings
Subiects
Studv
College freshman Good writers report more pleasure
Kimberling et al.
reading when younger
Woodward&amp;Phillips College freshman Good writers read the newspaper
more
NCTE winners do a great &lt;leal of
High
school
Applebee
pleasure reading
Effective
writers read more, own more
High school
Donaldson
books, report more magazines in the
home
College freshman Good writers had more books at
Ryan
home, were read to more
Boys who get "hooked on books"
Age 12 to 17
McNeil
improve more in writing attitude
College freshman "weak and uncertain" correlations
Illo
between outside reading and writing
(Krashen, 1984, p.
6)

As Smith has pointed out, readers do not automatically become
good writers, since according to him, in order to acquire a writer's
code, a reader needs to take into account two factors in addition to
reading. The first condition is the expectation of success, or rather
28
"the absence of any expectation that leaming will not take place or
that it will be difficult". 29 Where learning (acquisition) is taken for
3
granted, notes Smith "we continue to learn throughout our lives". º
Second, Smith argues that the reader has to become a member of the
same group or community as the writer, or at least a probable
member. When an acquirer considers himself a member of the group,
as writers or future writers, acquisition occurs without the requirement
of externa! force. Readers will write the way good writers do, Smith
concludes.

Schema theory and Reading
When ESL writing teachers began to concentrate on writing
processes, reading researchers started investigating the schema theory
to reading. Bartlett,31 the first scholar to use the terrn schema, refers
to itas "an active organization of past reactions, or past experience".
For schema theory reading is an interactive process because
316

comprehension is given thanks to the interaction between the reader' s
background knowledge and the text. Moreover, the relevance of
schema in reading is based on the premise that the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader,
32
not only to the text itself.
Most approaches in reading take for granted what the reader
brings to the text, knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful source for reading. It
describes what the reader knows about the topic of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored
knowledge is what is known as content schemata. When the reader
detects that the text is a newspaper article or a scientific article, that
knowledge the reader brings is called formal schemata. Thanks to it,
33
the reader knows how particular texts are typically organized.
34
However, Davis points out that evidence has demonstrated that
different sources of inforrnation interact with each other in different
ways and it may not be possible to establish clearly such distinctions
35
of schema as is pointed out by Carrell. Moreover, this supports the
Rumelhart viewpoint about the constant modification of schemata.
As Wallace36 puts it, "The reader needs to bring together linguistic
knowledge, for example knowledge of how texts are constructed, and
familiarity with the discourses within a text, to draw upon a relevant
schema

The Reading-Writing Relationship
Two areas of text analysis research promoted the reading writing
37
relationship in the ESL classroom. First, Carrel
presented the
implications of schema theory on composition teaching, suggesting
that ESL student writers would benefit from studying texts in English
for rhetorical organizations and cues that result in successful
communication. Genre analysis, the study of how different kinds of
writing are organized and presented to a reader, has been found to
38
help both NSs and ESL students read and write more effectively.
Second, contrastive rhetoricians, Reid adds, established that the
patterns in which ESL students prefer to write material change
depending on the culture and can be rather different from those in
their target language, English.

317

�ESL writers differ considerably in their rhetorical schemata,
which leads to an incomplete interactive communication of writing
and reading; texts, then, may become unintentionally ambiguous for
the reader because of differing rhetorical expectations and differing
39
background information.
Using schema theory and contrastive
rhetoric research, ESL writing teachers have realized that an ESL
writer communicates her ideas. The relationships among author, text,
and reader can become complex because the range of the level of
unintentional ambiguity and the range of interpretation is determined,
to a great extent, by the schemata, by the writer and reader, as can be
seen in the following figure,

Areas of Unintentional Ambiguity

lnformation
World
Knowlwdg
Environment

World
Knowledge
Environment
READER

Purpose for AUTHO
Writing

Expectations
Range of
lnterpretation

lnterpretation
Shared Knowledge
(Reid, 1993, p.43)

Writing and reading activate the schemata to find meaning about
the language, content, and form of the topic, as Reid puts it, "writers
and readers have drafts of meaning in their heads as they begin, and
40
both constantly revise these drafts in the light of what Straw calls
the emerging text". Research has shown the connection between
reading and writing, where it is affirmed that good writers are most of
the time good readers. As readers encounter ideas and form opinions
from their reading, they can write those ideas and opinions. At the
same time, they also increase their schema regarding the formats of
English writing and the expectations that writing in this language
318

The general objective of the English course in high school of the
Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México; is to
develop reading skills in order to obtain and use information from
English written texts. The program is formed by two, 80-hour
courses. Among the principal features of the course are,

Purpose for
Writing
Knowlcdge
of the topic

Knowledge
ofthe topic
Expectations

The current paradigm in ESL writing classroom is based on a
balance between process and product, between generating and
discovering ideas, and becoming aware of audience and purpose. In
this context the student/writer realizes not only that potential readers
are expected to bring knowledge to the text, but also their
expectations concerning writing conventions, linguistic experience,
42
and social and environmental conditions.

A brief description of the EFL course in high school

Interactive Reading Graphic
Background
Background
Information

generates. As Krashen states, "It is reading that gives the writer the
41
feel for the look and texture of prose.

■

English as a Foreign Language EFL.
■ Focus on reading comprehension through which the student
develops the necessary skills for obtaining information from written
texts.
■ Grammar, finding and organization of information, and
communicative practice derived from the exploitation of authentic
written texts.
■ Students are encouraged to participate in an active way in the
process of leaming.
■ Di verse methodological and didactic too Is are used in order to
evaluate the leaming process.
■ Performance, in teams, of tasks oriented towards developing
reading comprehension ski lis
■ Problem-solving as a resource for leaming.
(Munguía et al. , 1993)

Reading comprehension as the main goal of the course is among
the relevant features as well as task oriented and group activities are
brought into language classroom for pedagogical purposes. As the
textbook' s writers43 claim, the textbook, where the syllabus is
represented, sets up tasks that develop critica! thinking skills such as
319

�classifying and sequencing, and then applies these skills to language
study. This leads to more effective learning. With regard to student
participation in the language learning process, this textbook promotes
the idea that students take responsibility for their own learning, since
the more students are involved in the learning process, the more they
become motivated. For this reason students are encouraged to use a
variety of reading strategies including, prior knowledge, skimming,
scanning for specific information, guessing meaning from context,
using cognates, using outside resources (magazines, TV and radio
programs, etc.). These strategies seek to help students to be more
aware of their own learning styles and to become familiar with the
new ones.
Pair and group work are presented as key features among the
general teaching techniques as are activities offered in the textbook
44
according to its teacher's guide.
Pair work means that studenttalking time is increased, since each group has nearly forty students,
and students can do extensive practice in the short time the class lasts.
While reading, they can exchange not only opinions but also hints
about particular reading and learning strategies. The promotion of
group work seeks to provide an opportunity for students to interact
with more confidence in an informal setting. It is also a way to
actívate the students' schemata, and 'standardize' the different
students' backgrounds and then the whole class will be able to face
the different activities derived from reading, besides being a worthy
educational practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are
given in the high school English syllabus. First the topic: Time to
Read! In which topics are introduced through authentic texts in order
to help students become aware of reading strategies and different
types of texts. Second, Skill: In which a specific reading skill is
presented. Third, Clearing it up: It presents language structure and
how it functions. Last, Words at work, which seeks to develop
vocabulary, an important resource for reading.
This syllabus tries to cover topics of general interest, but seeks to
give information of interest to high school students in order to get
them involved in interactive reading. Taking into account that the use
of real language develops student self-confidence in their reading
320

ability, most reading material is authentic, nearly 80%. Authentic
material permits students to reflect on the structure and use of
language at its own place. Its value in the foreign language class is
based on that it was written for native speakers and that it was written
with an authentic communicative obiective that is to persuade to
4J
'
'
'
inform, to explain, etc. ' For this reason advertisements signs
'
'
notices, brochures, newspaper and magazines articles have been
included.
There are two reasons for selecting and designing a topic-base
language syllabus: The first is concerned with educational motives.
46
According to Abbott, who argues that students learn through
English, and by means of this focus students in the English content
can become involved with other sections of the school currículum. In
other words, Abbott refers to this as an opportunity for "learning the
language through exposure to content." Hence, it is assumed that
English language becomes itself a means and an end at the same time
'
as a result, an educational value is given. The second reason that
47
favors the use of topic-based syllabus, White adds, is that referring
to motivation. Even only sorne information content is related to other
areas of the currículum, the plethora of covered topics, tries to capture
students attention in issues from trivial ones, but interesting for them
(i.e., movie stars biodata), to social and controversia! issues (i.e. ,
political, social matters). This leads to learning English while
information about different subjects is obtained.
The idea of authenticity generates controversy since it has been
considered that texts, which appear outside their original
'environment' and enter to a classroom for pedagogic reasons \ost
their identity of 'authentic' .48 However, in this syllabus, English
becomes a means for getting information from the real world with
topics that seek to provide not only interesting content but also to
develop linguistic competence.
The guiding principie for the
selection of texts was that they conveyed a message for the reader.
This leads to consider the controversia! view of authenticity that
:V~ddowson and Breen49 propose, since in this view authentic reading
1s m essence interactive and authenticity &lt;loes not relate only to the
text itself but to the interaction between the reader and the text. The
text is reconstructed each time that it is read according to the reader's
321

�purposes. The classroom then, is as genuine as any other context for
reading any text, an authentic or one specially written for the language
class. In the language classroom the task is to allow students to have
access to the context of situation of the text and to its content in order
50
to promote interactive reading.
To conclude, the reading material of this textbook seeks that
reading passages be of real interest and as authentic as possible
regarding the level, be well presented and accompanied by purposeful
act1v1t1es. This will lead to reading with ' understanding' and
51
enjoyment as is recommended by Cunningsworth.
Taking in~o
account the viewpoint of language as a social phenomenon, authentlc
texts with their type sizes, drawings, typefaces of print and writings
help leamers to be aware of "what has stimulated the communicative
.
· ,, 52
event and what 1ts purpose 1s .
Pedagogical lmplications
In the writing-reading classroom, interactive reading and writing
activities can prepare students to fulfill the expectations of academic
discourse, particularly our students of the UANL high schools. These
students are preparing to enter college where as part of the fi~al
assessment in order to graduate, now, they have to take an Enghsh
exam with a writing section included. Content-based and professional
texts as well as a variety of authentic general interest topics comprise
the reading section of the high school syllabus. This variety allow
high school students to get familiar with the work of experienced
writers and different types of writing and at the same time, these texts
function as a source of ideas for encouraging discussion and
interpretation. Hence, students can be able to increase their schematic
knowledge of genre that paves to critical reading, which leads
eventually to successful writing.
There are many ways to exploit texts to encourage activities
linked to writing., besides obtaining informat~on as is ~oge _following
the current syllabus for reading comprehens1on, Re1d introduces
different suggestions made by scholars which can be useful to adapt to
different our needs and context with regard to time --two 80 hour
courses at the high school level, and to the English proficiency level
of our students -they are in a range from false beginners to
322

intermediate, and ali in the same class. Also, these suggestions can be
adapted even if we have classes with 45 students. Among those
suggestions are included one to focus simultaneously on the content
of the text and on the process by which it was written, taking into
account the occasion for writing, the audience, and the limitations of
the writing, and transfer this analysis to writing.
In addition, Reid 54 suggests developing students' awareness of
the writers' choices for reaching their communicative goals. The
existing activities of the different readings are helpful since they draw
attention to the grammatical features, stylistic choices, and the
different ways of development of the texts, among other activities,
and when students get familiar with the structure of the texts,
successful written communication is facilitated. In addition, students
can write about the texts, since they have pre-reading activities. Prewriting activities can be implemented from the same texts. This is
highly recommended since this activity activates associations and
raises awareness of those associations, since examining details and
relevant evidence will help writing students read and write to leam.
Additionally, journals, daybooks, learning logs, and specific
projects can be appropriate for our students' profile and our context as
they can be developed during the semester. Students can respond to
the readings, and reinforce their learning experiences. As our students
are inexperienced writers, and they are language learners with a not so
high level of language proficiency, it is important to start with simple
activities, e.g. parallel writing or creative copy and progress gradually.
Group work activities can be assigned for the semester where
collaborative effort can supplement the lack of writing experience and
low language proficiency, taking advantage of the heterogeneity of
our classes.
Hence, we have the reading section with its
corresponding activities for developing reading strategies to get
information. Now, the challenge is to incorporate the writing
activities in order not only to complete and improve the cycle of
reading and writing, as they reinforce and support each other, but also
to meet the current academic requirements of the UANL with regard
to EFL education. Sample classroom activities in a reader-based
pedagogy which is included in order to illustrate the perspective of
incorporating writing in our reading classes is presented in the
appendix.
323

�With regard to incorporating writing in our EFL class, severa!
considerations have to be borne in mind. Besides restructuring the
syllabus where sorne readings can be reduced in order to
accommodate the new section because even if there are fewer texts to
be read, they will be exploited more because of the writing
component. More integrated and solid language learning sessions will
be the result. For achieving this purpose, the teacher education
program becomes relevant, since most of the time teaching language
leaning is compartmentalized in different skills e.g. listening,
speaking, reading, and writing; this brings about doing the same in
teacher training in the teacher education program. 55 We do not have
experience in teaching writing, however we have the basis as English
teachers in reading comprehension, which is our best asset in this new
academic challenge. Action research, also, can be our best friend in
order to make informed decisions.

Final Thought
The perspective of reading and writing as a shared knowledge
leads us to consider that what we know about reading, we are able to
know about writing. Even reading and writing can be considered in
terms of the same process to sorne extent. 56 As beginning readers need
more contextual support to compensate for their restricted language
knowledge, so do English language beginners and inexperienced
writers. As students become better readers, they should need less the
context and be better writers. Outside the classroom, readers face
texts without any help. Between a reader and a text there is no
supporting context, neither a specific task for activating schema, at
least explicitly. However, texts with a context and activating schema
are still relevant in advanced students in reading and writing courses.
Adopting a writing component in the reading syllabus brings about
considerations in relation to curriculum, methods and materials.
There are two different views on the nature of writing. The first
is what is named the product approach which focuses on the result of
the act of composition, i.e. the letter, essay, story and so on, as well as
class activities such as copying, developing sentences and paragraphs
from different types of texts.

On the other hand, the process approach regards writing as an act
of composition, focusing on the process by means of which the text
was created as well as on the product itself. Writing, according to
57
Zamel is composed of different stages where it is started with vague
ideas about what to write. Then ideas are polished, developed and
transformed as the writer writes and rewrites. Studies have suggested
that skilled writers view their writing from a global perspective. In
the process of discovering meaning, these experienced writers
changed whole chunks of discourse, and each of these changes
represented a reordering of the whole .. Successful writing, according
to Nunan, 58 for the ESL learner is:
o
mastering the mechanics of letter formation;
o
mastering and obeying conventions of spelling and
punctuation;
o
using the grammatical system to convey one's intended
meanmg;
o
organizing content at the leve! of the paragraph and the
complete text to reflect given/new information and
topic/comment structures;
o
polishing and revising one's initial efforts;
o
selecting and appropriate style for one's audience.
Nunan
And, I would add, to write.

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324
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management.
Oxford: Blackwell.

Appendix

Sample Classroom Activities in a Reader-Based Pedagogy
l.
After you and your classmates have ali read the same
text, choose a partner. You and your partner tell each other about the
particulars in the text that "rang a hell." What meant something to
you? After you and your partner have shared your responses to the
text, compare the differences or similarities of your responses. Why
might they be different or similar?
2.
Write down your story (from no. 1 above) and write
down your partner story. Then analyze how the two are similar or
different.
3.
You are an illustrator. Draw a picture or pictures to
accompany the text that you have read. Describe your picture(s) to
your partner. Explain your choice of images.
4.
You are Mr./Ms. X (a person from the text). Tell the
story from this person's point of view. Elaborate and personalize
"your" role in the text.
5.
Tell whether or not you would have your character (no. 4
above) play a different role, if you were the author of the text.
Explain that role. Rewrite the text according to the changes you
would make.
6.
Write your own text parallel to the text that you have
read.
7.
Choose to be one of the people featured in the text that
you've read. Write a script for your character; then role-play the
character, with sorne of your classmates taking on the roles of the
other characters.
8.
Tell your partner about the text in such a way that he or
she will be sure to want to read it. (In this case, different students
have been assigned toread different texts).
327

�9.
Draw a time line for the events in the text.
1O.
With your partner, create a new title for the text. Be
prepared to explain to the class why your title is better than the
original one. Analyze the differences.
11.
Characterize the author's attitude toward the subject that
she or he has written about. lf you were written about the same
subject, what would be your attitude be? How would your attitude
change the text?
12.
Choose one person, place, or object from the text.
Describe her/him/it in full detail.
13.
Write an advertisement for the text. Explain which group
of readers you are targeting. Explain why your advertisement will
appeal to them.
14.
Work with your partner to create a different subtitle for
the text. Analyze your subtitle. What &lt;loes it add to the title?
15.
Tell the class what the author of the text could have done
to write a text that you would have liked better.
16.
Write the text (no.15)
17.
State the thesis of the author of the text. Then discuss /
write from your own experience. Does your experience lead you to
the same conclusion? What is your own thesis? How &lt;loes your own
thesis compare to author's?
18.
Take the subject of the text. Discuss with your partner
your connection to this subject. What do you know about it? What
experience have you had with it?
19.
Study the illustrations that accompany the text, if there
are any, tell your partner what comes in mind as you look at the
illustrations.
20.
(Variation on No. 19 above) Describe to your partner
what illustration (s) should accompany the text. Explain in exact
detail. Why would yours be better?
21.
Write a new text, in which you weave together your story
with the story of the original text. (Your own life experience and
knowledge of the subject of the original text constitute your story).
Include sorne of your classmates' stories, too. Before you are
through, !et those whose stories are woven into your new text read
what you have written.
(Taken from Blanton, p. 243)

1

Carson Eisterhold, 1990 in Reid 1993, p.35.
Straw &amp; Sadowy, 1990 in Reid, 1993, p.36.
3
1993, p.36.
: Raimes, 1996, p. 1O; Dubin &amp; Bycina, 1991 in Reid, 1993, p. 36.
Silva, 1990, p. 13.
6
Reid, 1993, p.36.
7
1993, p. 37.
8
1990,p.14.
9
1993, p. 37.
10
Reid, 1993, p. 37.
11
Haas &amp; Flower, 1988; McCormick, Waller &amp; Flower, 1987; Swaffar,
1988 in Reid, 1993, p.38.
12
1993, p. 38.
13
1981, pp. 5-6 in Silva, 1990, p. 15.
14
1982.
15
p. 203 in Silva, 1990, p.15.
16
1983, p.38.
17
Spack &amp; Sadow, 1983, p.575 in Reid, 1993, p. 38.
18
Zamel, 1983a, p. 165; Murray, 1993, p. 338.
19
Raims, 1983a, p.261 in Silva, 1990, p.! 5.
20
1979 in Reid, 1993, p.38.
21
1993, p.38.
22
see Collie &amp; Slater, 1987; Costello, 1990; Povey, 1986; Spack, 1985 in
Reid, 1993, p. 39.
23
1993 .
24
1986, p.4 in Reid, 1993, p. 39.
25
see Reid, 1993, p.39.
26
e.g. Grobe and Grobe, 1977, Mathews, Larse, and Butler, 1945, both using
collegefreshman; Zeman , 1969, using second and third grade children;
Evanechk, Ollil, and Armstrong, 1974, using sixth graders in Krashen, 1984.
27
1984.
28
acquisition in Krashen 's terms.
29
Smith, 1981 a, p.111 in Krashen, 1984, 25.
30
p. 111 in Krashen, 1984, p. 25.
31
1932 in Anderson and Pearson, 1988, p. 39.
32
Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79; Reid, 1993, pp. 39-41.
33
Carrell 19836 in Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79 and Moran and
Williams, 1993, 66.
34
1995, p. 68.
35
1983b, 1984, 1987 in Davis 1995.
36
1992, p.37.
37
1987 in Reid, 1993, p. 42.
38 Ret'd, 1993, p. 42.
2

Notes

329
328

�EL MEJOR CABALLERO DEL MUNDO
39

Horowitz, 1988 in Reid, 1993, p.42.
40
1990 in Reid, 1993, p. 43.
41
1984, p. 20.
42
Rosenbalatt, 1988 in Reid, 1993, p. 44.
43
Munguía et al. , 1993.
44
Munguía et al., 1993.
45
Swaffar, 1985, 17.
46
1987 cited by White, 1988, p. 65.
47
1988, p. 66.
48 Meinhof in Wallace, 1992. p. 79.
49
in Wallace, 1992, p. 81.
50
Wallace, 1992.
51
1995, p. 73.
52
Dendrinos, 1992.
53
1993, pp. 43-46.
54
1993.
55
Kroll, 1990, p. 64.
56
Nunan 1989, p. 37.
57
1982 in Nunan, 1989, p. 36.
"8
' 1989,p. 37.

Lic. Joel Servin Ortega
Universidad Tec Milenio
Campus Monterrey

Así me ayude Dios, no deberíais tener vergüenza
en nombrar a vuestro padre,
pues es el mejor caballero del mundo
y procede de reyes y de reinas
y del más alto linaje conocido
y ha tenido la honra de ser, hasta ahora
el mejor caballero del mundo...

Ginebra, La búsqueda del Grial , p. 37
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?
Jesús de Nazareth, Mateo 16, 26

Las aspiraciones del hombre, sus ideales, visiones y suefios dan forma a
las mas variadas expresiones artísticas que van desde la arqu itectura a la
literatura. A través de complejos procesos semánticos, semióticos y
culturales, la obra de arte recorre los pasajes de la Historia tomando a su
paso nuevos significados, nuevas interpretaciones; gracias a las nuevas
consideraciones estéticas, filosóficas y críticas, la obra puede renovarse
gracias a nuevas interpretaciones, a nuevas lecturas.
Desde su descubrimiento por los románticos del siglo XIX, la imagen
del caballero, como en general los temas medievales, han sufrido la
distorsión y la lectura tendenciosa. Podríamos decir que actualmente
contamos con los e lementos necesarios para conocer, estudiar y tratar de
comprender una de las épocas decisivas para la formación del mundo
contemporáneo. Uno de los paradigmas más importantes dentro de la
literatura Occidental ha sido el del caballero andante. figura que recorre
buena parte de la literatura europea. Sus antecedentes se encuentran en La
Ilíada, los héroes aqueos y troyanos cuyas hazañas, o como se considerarían
en las narraciones med ievales, "hechos de armas", serían las referencias
obligadas para considerar los nuevos valores y estándares del héroe
medieval.
330

331

�Sin embargo, la fabricación de esta nueva raza de hombres, los
caballeros andantes, correspondería a una nueva visión del mundo y de un
nuevo orden en la sociedad pues las costumbres y usos de las cortes
medievales de los siglos XII y XIII se trasplantarían a la literatura. Es así
como el vasallaje dio la estructura relacional a los personajes de los relatos
de caballeros andantes, donde éstos son los servidores de sus señoras, su
fidelidad, amor y servicio corresponde sólo a una dama, cuyas caracter(sticas
deberán ser principalmente, el ser parte de la corte y contar con un lmaJe que
de fe de su condición de noble. A pesar de las características generales y de
los lugares comunes en las narraciones que cuentan de los hechos y proezas
de los caballeros, existen algunos tópicos y particularidades que cada
personaje e historia tienen y que en algún moment?, escapan, a los estándares
que se atribuyen a las historias y a los personaJes. Es as, como surge el
caballero de Dios, con un propósito y destino ultraterrenos; y en este
concepto de "caballería celestial", quisiera considerar los cambi_os en las
metas tradicionales de aquellos que fueron en busca del Santo Gnal, donde
resultará decisiva para el logro de las metas de los caballeros, la teología
subyacente en el texto.

semántico, le da al Grial una proyección icónica al futuro, sobre todo dentro
de un_ sistema religioso donde la imago será preponderante sobre el logos.
Pareciera que Jesús le hubiese dicho al que dudó después de su resurrección
"bi_e~aventurados los que vieron y por ver creyeron", pues el sistema
r~li_g,oso romano basó gran parte de su liturgia y actos de fe en objetos
v1s1bles (a pesar de los místicos, podemos constatar que hoy permanece ese
culto a 1~ imagen, que va desde la representación de los personajes bíblicos,
hasta de Jerarcas eclesiásticos y reliquias).

El texto que tomaré como referencia es el cuarto libro de la reco~ilación
conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo del Lanzarote-Gnal, La
búsqueda del Santo Grial, editado por Alianza ~' traducido p~r. Carlos, Alvar
(Madrid, \ 997). El personaje que tendremos baJO nuestro analts1s sera el de
Lanzarote, ya que su papel en este relato permite para nuestros fines una
mejor representación y ejemplo de la n1turaleza humana, además de que es
el estereotipo del caballero andante.

En otra versión, se cuenta que el apóstol Pedro llevó el Grial a Roma.
donde permaneció hasta la persecución del emperador Valeriana, hecho que
obligó al Papa Sixto 11 a deshacerse de reliquias y joyas. El Santo Vaso fue a
parar a Huesca, España, hasta la llegada de los musulmanes. El obispo de
Huesca abandonó la ciudad y se llevó consigo el Cáliz, se refugió en una
cueva del monte Pano donde posteriormente se desarrolló un monasterio.
Después de varios trámites el Grial fue trasladado a Valencia. donde según
un documento, el Cáliz se encuentra ahí desde 1437 hasta la fecha.

Es imprescindible conocer acerca de la historia del Santo. Grial, sus
significados y leyenda::i, para comprender. mejor,, el pape! q,u~ tiene ~n. La
búsqueda. Este objeto tiene una relevancia - m_as que h1st~nca y b1blicamística, esotérica y mágica cuya leyenda proviene de vanas fuentes. ~n
primer lugar, el origen del Grial se encuentra en dos de los c~adr_~s mas
trascendentes para el Cristianismo: la Santa Cena y la Cruc1fix1on. Es
interesante notar que es el mismo vaso utilizado por Cristo primero, en el
acto simbólico que representa el ofrecimiento de Su cuerpo y Su sangre, Y
por José de Arimatea junto a la cruz para recoger la_ sa_ngr~ ,del Salva?or. Lo
que en principio fue figura, luego fue acto, matenahzac1on de la '?ea: la
sangre simbolizada en la Cena corría sobre la madera de la cruz recogida por
manos piadosas en el mismo vaso que se usó en la Cena. Interesante no_tar
este hecho ya que la segunda función a la que se somete el Gnal,
corresponde a un acto donde el objeto es, de alguna manera, traspuesto a otro
uso a una función única, especial. cuyo significado se gesta en el acto
'
..
mismo en que sucede el hecho en su conjunto. Este nuevo revest1rn1ento
332

Hay distintas versiones acerca de la suerte que correría el Grial después
de la crucifixión. Una de ellas dice que José de Arimatea, aquel piadoso rico
que sepultara el cuerpo de Jesús en la tumba familiar, fue a evange_lizar a los
paganos del norte de Europa -tradicionalmente se cree que él fundó la
primera iglesia cristiana en Glastonbury- y que llevó consigo el Santo Vaso.
Después de un periodo de casi mil años, la búsqueda del Grial aparece en los
relatos de caballeros, donde los más valientes irían en búsqueda del Santo
Vaso. En 1930 se descubrió un objeto en los terrenos adyacentes a la iglesia
de Glastonbury, que provenía de Tierra Santa; para los habitantes de la
localidad se convirtió en objeto de culto y veneración.

Otra leyenda dice que el Grial estuvo en posesión de los cátaros en
el siglo XII. Debido a que la Iglesia declaró hereje a este grupo, se desató
una persecución en su contra, la que orilló a éstos a refugiarse en un sitio
al_t~ ~ peligroso llamado Montsegur, en Francia. Los ejércitos del Papa se
dmg1eron al castillo de Montsegur y lo sitiaron. Después de diez meses de
asedio, los cátaros no pudieron resistir y según la leyenda, algunos jinetes
escaparon llevándose algo de suma importancia para ellos; por supuesto se
cree que portaban consigo el Grial.
Una versión más, la del poeta Albrecht, menciona que el Santo Vaso se
encontraba en un lugar extraordinario: un palacio circular aderezado de ricas
joyas donde se resguardaba el Grial, junto a esta construcción se encontraba
un lago sin fondo. En Irán. en 1938, unos arqueólogos encontraron unas
ruinas que se asemejaban a la descripción que hizo Albrecht. La leyenda
333

�cuenta que ese lugar era un templo llamado el Trono de los Arcos y que fue
construido por un rey persa para custodiar un objeto de valor incalculable
para el cristianismo.

La leyenda del Grial parte de un contexto cristiano, pero sus
significados y lecturas rebasan el ambiente meramente religioso y puede
dársele un significado que va desde lo espiritual y mágico, hasta la ficción
más ridícula, absurda e ignorante (como la supuesta historia que tiene que
ver con el Grial y una supuesta descendencia de Jesús).

En~onces fueron a sentarse los caballeros, cada uno en su lugar, igual
que hab1an hecho por la mañana. Y cuando estuvieron todos sentados y en
calm~, oye_ron un tru~no tan grande y extraordinario que pensaron que el
palacio se iba a hundir. Entonces entró un rayo de sol que dio al palacio el
dob~e- de luz de la que tenía. Quedaron todos iluminados por la gracia del
Espmtu S_anto y ~ornenzaron a mirarse, pero no sabían de dónde les podía
haber venido y, sm embargo, no había allí nadie que pudiera hablar ni decir
una sola palabra por su boca: todos enmudecieron, grandes y pequeños. y
cuan,do ya lleva~an un :ato así, que ninguno de ellos había podido hablar,
entro el Sant~ Gnal, cubierto con un jamete blanco; nadie logró ver quién lo
llevaba. Entro por la gran puerta del palacio y una vez que estuvo dentro el
saló_n se ll~nó de buenos olores, como si todas las especias de la ti;rra
hu_b1eron sido derramadas allí. Dio la vuelta a la sala, alrededor de los
asie~tos, y conforme pasaba por las mesas, éstas quedaban dispuestas con la
1
c_orn1da que c~da uno quería" Es interesante notar las coincidencias que
tiene este pasaje con el Paraíso prometido a los creyentes del Corán descrito
=n el _Halmahereig ~La escala _de Mahoma), donde se describe así tal lugar:
Decir Genet hanay1m es lo mismo que decir un jardín completamente lleno
de toda clase de d~licias que el corazón del hombre pudiera imaginar [... ]
L~s pabellones estan colocados sobre unos manantiales, que brotan de allí
m1sm~, agua y vino, de toda clase de sabores y colores que pueda pensarse.
Tamb1en se escuchan allí los dulces y maravillosos cantos de unas doncellas
que _están sentadas a la sombra de unos árboles, todos ellos de piedra¡
pre~1osas y con frutos muy dulces y sabrosos. Resuenan también los sones
de mstrurnentos, tan dulces y agradables para el oído que ningún corazón es
capaz de pensar" 2 ·'Delante de ellos tendrán una mesa preparada de modo
que nunca les llegue a faltar cuanto quieran comer o beber" 3

En la historia de La Búsqueda, el Grial se sitúa en dos planos: uno
espiritual y otro mater;al; esta dualidad corresponde a la naturaleza bipolar
de los conceptos y signos cristianos, el más evidente sería Jesús mismo, el
hombre-Dios. Es en el plano material donde se sitúa la aparición del Grial en
la corte del rey Arturo, donde significa en su nivel más superficial, el
bienestar material, donde hay abundancia en todas las cosas; podríamos decir
que el Santo Vaso revestiría a la tierra donde se llevase, - y aquí vemos otro
paralelismo más con un tema bíblico, -de los atributos materiales de la
Tierra Prometida, lugar donde Dios llevó a Su pueblo para habitar en un
entorno por demás favorable. En este caso el Grial es portador de similares
beneficios, además de otros dones fantásticos, pero que no es estático sino
móvi l, aunque también debe ser alcanzado, "conquistado'', pero no a través
de las armas sino por medio de presentar una perfección espiritual. El texto
narra la aparición del Grial en la corte del rey Arturo de esta manera:
·'Bajaron las damas a oír vísperas por la solemnidad del día. Cuando el rey
salió del monasterio y sub ió al palacio, ordenó que pusieran las mesas.

. Es muy notable la profusa descripción de las delicias que disfrutará
quien alcance tal lugar, es por demás evidente la satisfacción de los sentidos
Y lo~ apetitos materiales del hombre, incluso los más carnales, pues en otro
pasaje se habla de que se concederán quinientas esposas, mil doncellas para
esco_g~r a sus esposas cuando se desee, además de ocho mil vírgenes para su
serv1c10. En su paso por la corte de Camaloc (Camelot), el Grial regala los
caballer_os de viandas extraordinarias, lo que deja satisfechos a quienes
presenciaron tal evento. Es así corno se sitúa la presencia del Vaso y sus
don~s, ~uramente materiales, que pueden ser alcanzados con los sentidos y
que md1can el carácter meramente superficial de lo que no se puede ver y de
lo que no to?os pueden alcanzar: los misterios y secretos espirituales que
guarda el Gnal, a no ser por los predestinados a triunfar. La visión de tales
dones tien~ una respuesta inmediata en los receptores de las imágenes.
represe~ta~1ones _q~e involucran a los personajes en un asunto que por su
caractenst_1ca espmtual, la cual no es vista plenamente, dará cuenta a través
de la propia carnalidad de los caballeros, de sus vidas.

Estas son algunas de las leyendas que nos hablan del Grial,
encontramos también que hay muchos lugares que se adjudican la posesión
del verdadero Vaso, y que van desde iglesias hasta museos, como el
Metropolitano de Nueva York.
En cuanto a las referencias de significado y propiedades del Grial ,
podemos señalar básicamente dos. Una, veterotestamentaria, donde el Grial
como portador de dones y bienestar tiene un paralelo con el Arca del Pacto,
símbolo de la presencia de Dios entre el pueblo de Israel. En tiempos del rey
David, cuando éste la llevó a Jerusalén, el Arca permaneció durante tres
meses en el hogar de Obed-edom, lo cual fue motivo para que Dios lo
bendijera: "y el arca de Dios estuvo en la familia de Obed-edom, en su casa,
tres meses; y bendijo Dios la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía"
Primer Libro de Crónicas 13:14. Por otra parte, esta presente el elemento
celta, donde las narraciones dan cuenta de un objeto fantástico, el caldero,
objeto utilizado por dioses celtas para dar dones maravillosos; por ello
algunos han visto al predecesor britano del Grial en éste.

334

335

�A partir de este momento los caballeros se comprometen a conseguir el
Grial jurando ante los Evangelios, la meta es conocer sus misterios y
terminar así con tal aventura. Después se despiden todos los caballeros del
rey y la reina (ésta se despide de Lanzarote en privado) y después parten
hacia la búsqueda del Grial. Aquí se nos narra algo que será definitivo para
el éxito de Galaz en la aventura, además de la predestinación. "El rey que
vio a Galaz sin escudo y que quería marcharse a la Búsqueda sin llevarlo, se
dirigió a él y le dijo: - Señor, me parece que no hacéis todo bien, pues no
lleváis escudo, como hacen vuestros compañeros. Señor -le responde- mal
haría si lo llevase. No tomaré ninguno mientras no me lo ofrezca la ventura',4
Días después se encuentran Galaz y otros compañeros en una abadía donde
se encuentra un escudo especial, de tal suerte que quien lo porte sin ser el
caballero para quien fue hecho, después de dos o tres días moriría sin
remedio. Galaz se quedaría con tal escudo, por ser el hombre destinado a
portarlo. En cuanto a la simbología cristiana, el escudo se describe como una
parte de suma importancia en la armadura del cristiano, la cual es descrita en
un sentido espiritual en la Carta de Pablo a los Efesios de esta manera:
"Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno" 5 Todos los demás caballeros llevaban su
propio escudo, pero éste había sido reservado para alguien especial; además,
el escudo había sido posesión de la casa de José de Arimatea. Encontramos
como referencias a este tema de las armas y armaduras, las que fueron
entregadas a los personajes de la mitología griega, cuyas armas fueron
obsequio de los dioses y que les permitieron lograr el éxito en sus objetivos.
Además, en el escudo se llevaba pintada en algunos casos la heráldica de la
casa o linaje, en otros casos se llevaban los colores o signos representativos
del reino u orden (como la cruz roja sobre el fondo blanco en el caso de los
cruzados).
Es así como Galaz parte a la Búsqueda, los demás caballeros harán el
intento por conseguir el Grial con sus propios recursos. Después de varios
eventos, Galaz se encuentra con dos caballeros, Perceval y Lanzarote, mas
no lo reconocieron puesto que Galaz llevaba armas distintas a las que ellos
estaban acostumbrados a verle. Es por ello que combaten contra Galaz, quien
los vence con facilidad. Éste sigue su camino, Perceval toma una ruta
diferente a Lanzarote, quien al anochecer se encuentra con una capilla que
guarda un rico altar. El caballero sucumbe ante el cansancio mientras un
caballero enfermo, transportado en camilla llega al lugar donde se encuentra
Lanzarme, éste deseaba encontrarse con el Grial, medio por el que Dios
hacía milagros y maravillas. En este contexto es como se presenta el Grial
ante Lanzarote, quien debido a que estaba en "duermevela", no consigue ver
plenamente el Vaso ni siquiera logra asombrarse ante tan extraord inario
hecho. El relato ofrece una tesis más: debido a los pecados "que le habían

336

sorprendido". Recordemos que en el sistema católico romano, el creyente
puede alcanzar el perdón al hacer la confesión de pecados y realizar la
subsiguiente penitencia indicada por el sacerdote, quien lo absuelve así de
sus faltas. En este caso, Lanzarote no había hecho tal trámite, ya que él
mismo reconoce cargar con tal fardo: "¡Ay, Dios! Me han perdido mis
pecados y mi mala vida; bien veo que mi desgracia me ha confundido más
que ninguna otra cosa, pues cuando ye debía reparar mis faltas, entonces me
destruyó el enemigo[ ... ] no hubo momento en que no estuviera cubierto por
las tinieblas del pecado mortal, ya que siempre he vivido en la lujuria y en la
villanía de este mundo" 6 Lanzarote ve perdida la gran oportunidad de
encontrarse con el Grial y "una voz" lo recrimina así: "Lanzarote, más duro
que la piedra, más amargo que la madera, más inútil y más vano que la
higuera, ¿cómo has sido tan atrevido que osaste entrar en el lugar donde
viste el Santo Grial? Vete de aquí, pues este lugar ha sido infectado con tu
7
entrada"
La mención de la higuera tiene un claro eco del pasaje de los
Evangelios, donde se narra que Jesús tiene hambre y busca fruto en una
higuera pero no encuentra alguno, por lo que le manda que se seque;
referencia que se menciona también en la Búsqueda, cuando un ermitaño le
explica a Lanzarote el significado de las palabras que la voz le dijo.
Las reacciones de Lanzarote ante la aparición del Grial, exhiben al ser
humano en un sentido puramente emocional ante las cosas espirituales, es
Lanzarote representante del caballero que cumplía con el rol social que se le
adjudicaba; ya que incluso, sus amores con la reina Ginebra estaban
perfectamente estructurados dentro del amor cortés. En esta narración se
rompe con esa estructura, al calificar como pecaminosos los tratos que tenía
Lanzarote con la esposa del rey Arturo, lo que coloca esta relación de amor
entre la dama y el caballero bajo otros estándares morales y sociales, lo que
resulta una tremenda contradicción en el sentido en que se habían
desarrollado estas relaciones en otros relatos de caballeros y amor cortés, ya
que como sabemos, para la Iglesia el amor hacía que los cónyuges fuesen
propensos a caer en el pecado de lujuria, razón por la que el amor estaba
considerado fuera del matrimonio y, definitivamente. situado en las
relaciones del amor cortés, donde al adulterio no se le veía como una falta al
voto matrimonial, sino como una salida a las pasiones bajas que no
convenían al santo matrimonio, que resultaba así, un contrato entre dos
personas de linaje y estamento similar. Es así como Lanzarote, un ser carnal,
pero con las más altas virtudes del caballero, al encontrarse con el Grial en
un contexto distinto, está expuesto no sólo a las virtudes del Santo Vaso sino
a su pobreza espiritual, a sus pecados y a su falta de voluntad para seguir por
un camino de santidad. Además, la santidad de los caballeros que van en
búsqueda del Grial, propiciará que Dios abra paso en el arduo camino. y sólo
así es que podrán alcanzar su objetivo: "Es muy cierto, Lanzarote. que en
vano iréis a esta Búsqueda si antes no os limpiáis de todos los pecados

337

�mortales y alejáis de vuestro corazón los pensamientos terrenos y lo~
deslices del mundo, pues debéis saber que en esta Búsqueda no os valdra
para nada vuestro grado de caballería si el Espíritu Santo
os abre el
camino en todas las aventuras que encontréis; [... ] en este serv1c10 en el que
habéis entrado no pertenece en absoluto a las cosas terrenales, sino a las
celestiales. Por eso, podéis ver que el que quiere la perfección en alguna cosa
conviene que antes purgue y limpie todas las_ inmundicias t~rrena~, [... ] pero
si fuera de tan débil fe y tan pobre que piensa conseguirlo mas por sus
hechos de armas que por la gracia de Nuestro Señor, sabed que no podrá
8
salir sin vergüenza y dentro no hallará nada de lo que busca" Una Y_o~ra
vez se hace saber que la gracia divina es necesaria para que en este serv1c10,
que es la caballería celestial, aquellos que han sido llamados Y que han
decidido llevar a cabo tal empresa, agraden al Señor y lleguen al final de la
aventura. La gracia de Dios se entiende como un don que hace posible que el
hombre, en este caso el caballero, pueda desarrollar una tarea asignada con
éxito, cumplir un propósito para el que ha sido escogido. No bastab~n
entonces, los hechos de armas, el linaje, ni siquiera la "belleza" que tema
Lanzarote, los requerimientos para tener contacto con el Santo~ a~o, _eran los
mismos que para los primeros creyentes en los albores del cnst1amsmo, es
decir, que las características que se buscaban en los caballeros eran
atemporales, eternos, en el sentido de que traspasaban las estructuras
sociales culturales y el poder terrena!. Podemos ver claramente que la
caballería celestial tenía básicamente dos características (vemos una vez más
el concepto de dualidad); la primera consiste en el ~ech_o de que _el caballero
debe ocuparse de su alma, es decir, de presentarse hmp10 ante Dios, de estar
a cuentas con Él y seguir un camino de santidad, lo que resulta en apartarse
de los placeres mundanos y de no apegar~~ a las cosas_ del mundo, c~n el fin
de que el Enemigo no encuentre ocas1on de rend1rl_e~ y destruirles, la
segunda es que los caballeros necesitarán d~ la ayuda d1vma, p_ara lograr las
metas y seguir puntualmente las encomiendas que el Senor les haya
encargado.

~º-

Pero no cualquiera es candidato para recibir la ayuda divina. En la
Búsqueda sólo tres caballeros llegan al final de la aven~ura, Boores, '.erceval
y Galaz, éste último, considerado el elegido para terminar con la Bu~~ueda,
un caballero virginal, lleno de todas las virtudes y dotado de las hab1_hdade~
y características que exigía tanto la caballería terrenal _como la celestial. As1
que sólo algunos son dignos de tal cuidado, el texto de_1a en claro que aunque
muchos caballeros habían salido de la corte del rey Arturo en Camaloc en
búsqueda del Grial, sólo los predestinados terminarían tal aventura.
No considero a la predestinación de los caballeros como elemento o
como característica de la caballería celestial, debido a que más bien lo
considero un problema teológico-filosófico, teológico porque surge la

338

cuestión (y según lo sugiere la narración), de si sólo los predestinados
podrán alcanzar la gracia divina y por consiguiente, el éxito en el camino
espiritual, y filosófico porque quizás podríamos situar a la predestinación
desde un contexto ontológico, en el sentido de ser un accidente o en todo
caso, una causa.
De cualquier manera, estos conceptos no sólo segregan a las masas en
general, de hecho las aventuras de los caballeros sólo podían ocurrirles a
ciertas personas en un círculo social cerrado -el linaje, por ejemplo, es
imprescindible para ello-, sino que en ese mismo contexto cortesano se hace
una clasificación: la gracia entonces se· vuelve exclusiva, particular, si la
aspiración de trascender la condición que a cada persona le otorgaba el
estamento en el que se encontraba era prácticamente imposible, pasar de la
caballería terrenal a la espiritual era una ilusión.
En la introducción a la Búsqueda Carlos Alvar menciona que el autor
no buscó escribir una obra "propagandística". eso es totalmente claro. Pero
el autor, a pesar de apartarse un poco de los lineamientos tradicionales del
amor cortés y las características de los personajes en las novelas de
caballerías, construye toda la trama psicológica, la estructura social, la
liturgia y la moral, así corno las expectativas ultraterrenas y las leyendas, en
un fundamento teológico llevado a la práctica en el ámbito de la realidad en
su tiempo. Es así como la penitencia, la reflexión, la culpa, la tristeza, así
como los deleites espirituales -que también están condicionados y
perfectamente estructurados- responden a dogmas y principios eclesiásticos.
Podemos señalar que es una constate en el relato, que los personajes busquen
o hagan uso de un intermediario entre ellos y la Deidad. Desde el capellán.
pasando por el ermitaño y personajes como Josofes (hijo de José de
Arimatea), el mismo Galaz es requerido por su padre, Lanzarote, para que
Dios se apiade de él. La intermediación entre el hombre y Dios, la
exclusividad de la Iglesia para lectura e interpretación de Las Escrituras, así
como la proliferación de objetos de culto, son características de los dogmas
católico-romanos y cuya influencia creo es evidente a través de la
construcción del texto.
Es interesante la comparación entre la caballería cristiana, Occidental,
con la árabe, específicamente con la sufí, conocida con la voz árabe futuwah.
En ésta, los caballeros tienen la misión de ser receptores del espíritu divino.
todos son susceptibles de alcanzar los más altos honores tanto terrenales
corno espirituales y se les considera ipso facto, corno caballeros con un
propósito divino; lo único que deben hacer es mantenerse dentro de los
lineamientos del sufismo. Un claro ejemplo de esta caballería espiritual
árabe en la Edad Media la encontramos en los jenízaros.
339

�La identidad del individuo condiciona sus pensamientos y acciones; así,
vemos que el caballero sufí carece de los conflictos morales y espirituales
que el caballero cristiano, pues la culpa es una constante en éstos, mientras
que la fe de los árabes los impulsa a realizar sus metas. No hay tránsito entre
lo terrenal y lo espiritual, por lo menos no tan marcado como en el contexto
cristiano. Un eco actual de tales órdenes y cofradías podría rastrearse en los
grupos extremistas (por supuesto, no sólo los islámicos), que buscan cumplir
una misión divina, política o social a cualquier costa.
Finalmente, Lanzarote regresa a la corte del rey Arturo después de vivir
otras aventuras, en una de ellas volvió a tener cerca el Grial pero no lo pudo
alcanzar debido a una prohibición de entrar al lugar que lo custodiaba,
Lanzarote desobedeció y sufrió las consecuencias de tal acto. Regresa no
como en otras ocasiones, loado por el mundo. después de vencer mil
caballeros, de conquistar castillos y vencer en torneos a los brazos de su
dama Ginebra, sino a una corte que se alegró de volver a mirar la figura del
caballero, quien seguramente no volvería a ser el mismo, no sólo por su
trayectoria en esta aventura, sino porque Lanzarote no estaba acostumbrado
a la derrota, y menos a la humillación pública (incluso por un siervo
cualquiera, como narra el texto). A pesar de haber sido el caballero con más
fama, honor y el que mejores hechos de armas hacía, además de ser
distinguido por la Divinidad con los mejores dones y belleza, Lanzarote, el
mejor caballero del mundo, no pudo alcanzar a descubrir los misterios del
Grial y terminar así la más grande aventura a la que podía aspirar caballero
alguno.
La Búsqueda es una aventura donde se demanda del caballero lo mejor
de él en todo sentido, enfrenta al caballero con sus propios temores, vicios y
pecados, así como tan:bién resalta las virtudes y las buenas acciones. Es la
aventura del Santo Grial, la metáfora del deseo humano por alcanzar los
divino, lo espiritual, de trascender lo terrenal e ir más allá de sus propias
fuerzas por lograr lo más preciado: el conocimiento de los misterios
celestiales y de entablar contacto con el Creador directamente, como Galaz
antes de morir a petición suya; pero todavía faltarían algunos años para que
Lutero enseñara que "el justo por la fe vivirá", abriendo así un nuevo camino
para tener una relación con Dios y que fuese posible que cualquier hombre
pudiera participar en tal evento sin intermediario alguno.

Editorial Vida, 198 l.
Curtius, Ernest R. Literatura Europea y Edad Media Latina. Segunda
reimpresión. México: FCE, 1988.
La búsqueda del Santo Grial. Traducción de Carlos Alvar. Primera edición
en "Biblioteca temática". Madrid: Alianza Editorial, 1997.
Libro de la Escala de Mahoma. Según la versión latina del siglo XIII de
Buenaventura de Siena. Traducción de José Luis Oliver Domingo. Madrid:
Siruela, 1996.

Notas Bibliográficas
1

La Búsqueda p. 31
La escala de Mahoma, p. 89
3
La escala de Mahoma, p. 91.
2

4

La Búsqueda p. 42.
Efesios 6: 16.
6
La Búsqueda p. 84
7
La Búsqueda p. 83.
8
La Búsqueda pp. 143, 144
5

.. ,

Bi bliografia
Auerbach, Erich. Mimesis. Sexta reimpresión. México: FCE, 1996
La Santa Biblia. Antigua versión Reina-Valera. revisión de 1960. Miami :

340

341

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2002, No 29, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>ección

Tere

ra

CIENCIAS SOCIALES

�EL PENSAMIENTO REALISTA DE
IB N JALD ÚN
Dr, /.iJan,, / naoui
lnswuco Ttrnolrig1co y Je

•

Estudios Supaiorl's Je: /vlo 11tcrrc:y

i 1

Una cierra rradi ción occidental ha limitado el aporce
fil osófico islám ico a una simple traducción de los auror,.._., griegos,
borrando la origi nalidad que duranre más de 7 siglos (siglo VIII
al siglo XV) ha caracrerizado el pensamienro en el seno del Islam,
desde un Al-Kindi hasta lbn J aldún , pasando por Al-Farabi y
Averroes , para citar solamente a algunos de los m ás
representarivos. Durante la Edad de Oro del Islam, cuando el
Occidente se encontraba en sus "siglos oscuros'·, los pensadores
ára bes y musu lmanes rescataron tanto la filosofía de la vieja Persia
como de la 1ndia, de China y sobretodo de la an tiguo Grecia. El
pensamiento ar istotélico fue decisivo a partir de AI-Kindi en el
desarrollo de una escuela helenística islámica.
El rescare del pensamienro de Aristóteles y su análisis ha
permitido a los pensadores islámicos rransmi tir a la Europa
medieva l una fi losofía origina l que no siemp re fue juzgada
objetivamente, sobre rodo a partir de l siglo XIX, cuando el
Occidente buscó borrar los apones no europeos en la gran
tradici ón del pensamiento universal.
Los aporres de la civi lización islámica a la culrura fue diverso.
Al-Jawarizmi creó las Maremáricas, pero roda una escuela floreció
en la Ciudad de la Sabidurí,1 sobre la ciencia de los números y los
algorirmos. En Asrronomía, los musu lm anes rebasaron a los
gnegos con los aporres de la longitud y la larirud y la elaboración
433

�del seno trigonométrico. En Medicina, nombres como Rhazes o
Avicena marcaron la disciplina médica durante varios siglos. En
La Sorbona, El canón de Avicena seguía siendo uno de los eres
libros obligatorios para d esrudio de la Medicina hast,l el siglo

XVII.
Sin embargo, en este pequeño ens:iyo nos enfocaremos
solamente a algunas figuras del pensamienro filosófico islámico.
Hemos to mado como punro de partido a Al-Kindi, considerado
corno el g ran traductor de los griegos, para luego analizar la
filosofía política de un AI- Farab i, el "segu ndo maestro", siendo
Aristóteles el primero, como fue llamado durante la Edad Media
en Europa. Averroes tiene un lugar excepcional en el pcnsamienro
helenístico islámico . Es su punto culminante, pero también su
t.'tlcimo gran comentarista. No podí:imos cerrar un peque!Ío ensayo
sob re el pensamiento islámico sin menciona r a Ibn Jaldún, el
verdadero pad re de la sociología.

.,.
1

l. El ''filósofo de los árabes": Al-Kindi

¡ ¡•'

Abu Yusuf Yaqub ibn Ishaq al-Sabbah Al-Kindi quien nac10
hacia el 800 v mu rió en 873' de la era cristiana, fue ll:tm,1do el
"filósofo de l~s árabes'' (también fue designado por Jerónimo de
Cardano 1 en su obra De Subtilirue como uno de los 10 científicos
más importantes de la humanidad). Alkindus (como fue conocido
en la Edad Media) buscó conciliar la Filosofía griega con la
reología islám ica, creando la escuela neopl.uónica del pcnsarnicnco
isLimico en dónde se enfatiza la prio ridad de la fe sohre la razón.
El "filósofo de los árabes" debe su nombre ,d impulso que dio
a las uaducciones de los rexcos griegos&lt; y J. su inmensa obra que
llega a los 241 círnlos1 (Asrro nomía 16, Aritmética 11, Geometría
32, Medici n,1 22, Física 12, Filosofía 22, Lógica 9, Psicologí:1 5,
Arte y Müs ica 7), la mayoría perdida el día de hoy. Una gran
parce de su obra fue traducida duran te h Ed::iJ Mulia por GL'_r::i~do
de Crcmona. Algunas obras en lacín de AI-Kindi h.111 pcrs1mdo
como Tracttttus de erroribus philosophorum, De Quinque Essentiis,
De Somno et visione, De lnte!Lectu, etc. En la década de los años
sesenta del siglo pasado se h;rn encontudo vari;.is obras ~uyas en
Estambul y se publicaron textos como Sohre la J,losofía pnmerrt.

Sob~e la clasificación de los libros de Aristóteles y el original árabe
de Sobre el Intelecto.
· ¡Kufah,¡ ciu d, ad. nat al de Al-Kindi era uno de ¡os. ceneros
·
d1nte eccual es· mas 1mporcances de h' época ª b as,.r, , precisamente
uran_ce e siglo IX cuando el pensamiento cienrífico islámico fue
sacudido po r l~s traducciones de los textos griegos, en pan icular
duran ce el reinado del califa el Ma, mun (813 -833)
1
f d ·, d ¡ e
con a
un ac1on
e
a
asa
de
la
sabiduría
(Bayc
El
Hºk
)
·
·
l
d
.
1 m a , pnnc1pa
~~ncro el . pe~sam 1en co isLímico y sem illero de intelectuales.
1 anro AI- K111d1 como AI-Jawari2mi (fundador de la Áloebra)
, lo
O
hermanos
Banu
M usa ( macemat1cos)
, ·
fueron as ignados
.
,
a) las
ac~de_m,a ~e _la Casa de la Sabiduría conviniendo a ésta en la
pr1nc1pal b1bl1orec_a del mundo de la época y hasta su destrucción
en 1258 por Geng1s Jan.
Al-,K_i ndi no fue solamente un pensador, sino también un
matcrnat1co, astrólogo, químico, geógrafo y müsico de renombre
pero es su ob ra filosófio que ha perdt1.1·ado Su
. ·
'
fl 'f¡
.
·
· •
pensamiento
1 oso 1co_ fue profundamente _,n,íluenciado por Aristóteles (aunque
no cradu¡o s,us obras, las reviso en parricular para los conceptos
nucvo,s. en arabe) y por Platón. E~cribió muchas obras sobre
ammccica,
· d e ¡os numeros,
'
. .
. los
, números índic os, l·,1 armon1a
la
1
mulri~l cacion _de los 11tírneros, las cantidades relativas, la
med1c1ón
del c1empo .\' de las fHoporciones , el esp,1c10
. · v c·I
.
uempo, etc.
·
Su teoría s?~ rc las paralelas sigue siendo un ejemplo de una
profunda reflex1on: ¿pueden existir dos líneas que no son par;iklas
Y gue n,o se _cruz.;111 (o se cruL.an en el infinit0)? T.imbién
de_sa rrollo teo_ri::1s sobre la luz y l.1 visión, corrigiendo 1.15 idc:is
gn ega~, anteriores. Sus comentarios sobr&lt;.: Arguímede\ ,. 1,1
medi~1,on del círculo (geometría csfério) recibieron m.uLh,1
~~e;tº~ sohmcn_rc, hasta 1993 Cll.111do _rn tl'Xlü fue rcpublic.1do.
anos despucs. Sus libros sobre d s1scem::i numérico scnt.iron
la base de la_ ari~métíca moderna, contribuyendo, cunjunramente
con Al-Jawam.m1 a 1:i .ílgcbra.
ideas en quí~1ic,1 s&lt;: oponen :i _L1 .1lquimia de HI épou en
pam cular en lo rcL1c1onado a la cransform.1ción Je lo!&gt; mcr.tlc, en
oro, ~ueñ_o Jel pensamienro alt1ui111ist.1 de la !:.&lt;Lid ,\1cdia. Sus
c?ncr,1buc1ones en la óptica geoméuica inspír.iron l.1 invc\Cig,ici&lt;in
cienc1tica de un Roger Bacon.
'

. :us

�En farmacología. AI-Kindi resolvió lo~ Jikm.1~ cxist1:ntc\ en
las dosis necesari.1s en la ,1dmíni.',rr,1ción de los t11L'd1clí1H:nrn,, con
l.i redacción de una vcrd;Hler.i enc1clüpeJi.1 inL:dic.i.
.
,
Como músico, es-:ribió ,ohn: Li .Hmoni.1 de los sonidos y !Irgo
intuir la cr.1nsrnisión de lo~ sonidos por 1111:dio de ond.1,.
.
1
.
Su pensamit:nro p.1rtc dt: i.1 ,dc.i de di_vidir c:I conou1111cnw
encre ciencias human:.1s (l.1 lógic.1, la filn~olí.1. c:tc. ) ~· un .i c_icnL.l.l
..
J
.1 ¡·,¡s nrofct1s
ncro son do~ lor111,1s
,• r
• ·'
r
.
.
d 1V1na reserva a
1
complementari,1 s de! conocimil'nto d~l mun_do. l.a 1,nfl~1c,n~1, que_
cr · gos ¡)·•rre desde l 1 feo/o&lt;T1a tk A11~rotL lt:s ,t D1
rect·b e d e los :-,ne
"
•
,~
,
/
Anima de Ale¡;ndro de Airodisa, iexro qul'. inspira su ohr.1 ,\obre t'
" / 'A /) dónde divide el inielecro t:n cu.itrn parte\.
- , ¡.
,
1nte lerro ( ¡. 1 - q ,
. · · · que scr.1
- : reromad
1v1s1on
, .1 t ,11110 ¡1or los [ilo,oto) musu nuno

d

.'

como crisci.1nos
Al-Kindi con sus colaboradores v Jiscípulos como :\l- B,1lji
que sostenía que los ;uriburns l'.C Óios cxistenr_es .l.'.11 el ~:_o_rfo'
·
del 5 ·,r·i·ico O Al-S 1r1ish1 autor de un ,ilbb&lt;.:rn fo11c:t1co)
provienen
,
·' ·
..
f'·
de un ¡rarado sobre los esroicos, scnraron b b,isc de la hloso 1.1
helenística isLímica en la C.1sa de Sabiduría.
2. El "Segundo Maestro": AI - Farabi

fu:

El Magíster sec undu s de la Edad Media (Ari~córe!es .
·
do el Magíster primus) conocido como Al huab1 n,1c10
._
.
i
(
· ,
d es I gn :1
cerca de la cÍll(hd de Far:16 en l ransox1an,i. en el 870
'j muno
en 950 .\ la ed,1d de 80 aí10s) como Abu :--Jasr Mol1:.1111mad lbn
Mohamrnad Ibn Tarjrn lbn Uzalagh Al br~bi_. Ve rdadera
enciclopedia (cuenra _la leyend_ª, que sab_í.1 setenta 1di~mas: t~~co,
, b
ecc ) '
estudio oramauca,
filosoí1,1. mus1ca,
0
pers,1, ,u.1 e,
· ,
.
1
maremhicas, ciencias, erc. Al Farabi veía su vooc1ón co~;º e
gran filósofo que debía rescat ar la sa?i_duría q11 e nac10 . en
Mesopor.unia y en Caldea, transitó por Egipto, paso a G rec ia Y
1

que dehL, volver a su tierra naral.
.
,
A pesar de que la mayoría_ de sus obras se !un per~,d~,. ~odavia
117 son conocidos (43 en lógica. 11 en meraf1s ica, 7 ~n euca, 7 en
Ciencia Política, 17 sobre música, medicina y sociología Y 11

.

111

comentarios de las o bras griegas.
.
Oenrro de sus principales obras encontramos Fusus al- ~1kam
que durante muchos siglos fue l.1 obra b,üica de esrud10s en
4.')6

muchas 1nsriruciones ranco isLímic.1s como occidcnt:dcs. Kitab alihsa al 'Ulum que presenr.1 dl.' unJ n1.rnt:r.1 mur Jid.ictica L1.\
discint,1s ciencias de !J época y del porque de rn impon.rnci.1, Ara
ahl al M adi na al-Fadila, conrribución tcmpr.rn.1 .1 la Cil.'.ncia
polírica y a la sociología.
Podemos enf.nizJr eres puncos de la tilornfí.1 de Al ¡.:arahi:
• Tesis sobre Li &lt;lifercncia. no solamentc lógica. sino
merafísica enrre l.1 esenci.1 )' L1 existencia de los seres c\e;1tfos. La
exisrencia no es un c:1r:ictcr constitutivo de la t:sencia, (.'5 un
p redicato, un accidente de ésta.
• Teoría sobre el In ce lecrn: 1a e man ación dt' l.1 Prime r.1
Inteligencia a partir del primer Ser (Dios) y ~us tres .1ctos
conremplativos (que gene ran una tríada de una nucv:1 Tntcligencia.
nueva Alma y nuevo Cielo) y que se repiten en cad,1 una' ck L1s
inteligencias jerarquiz:1das h,1sca la décima (la inrcligcnci,1 agente) .
las primeras esencias divinas, los :.1scros-dios cn Aristóteles, se
vuelven en Al Farab i ''inteligencias separadas", que Avicena
calificará de Ánge les.
11
• Su rcoría de h Ciudad Ideal (o l.i Ciudad Virtuosa) riene
un,1 huella griega por su inspiración platónica, pero responde a Li~
aspiraciones filosóficas y místicas de un pensador del Islam. Su
Ciudad abarca el con jumo de la Humanidad y no solamenre una
po rción de ella. Está ciudad ricne al Profer:.1-lmam : como guía
supremo, teoría que fue retomada por la escol:ísrica judía , en
pa rticula r en Maimónides. la Ciudad Virruosa no es un fin en sí,
sino el medio para llegar a la felicidad final de los hombres.
En su Catálogo de las Ciencias {Kitab al- ih sa al 'Ul u m ), el
Segu ndo Maestro precisa que "nuestro propósiro ,ti escribir este
libro es enumerar las ciencias conocidas como tales, dar a i:onocer
todo lo que comprende cada una de ellas, las partes de aquellas
que las tienen, y lo que comprende cada una de escas parres.
H emos d ividido este libro en cinco arrícu los: l O sobre la ciencia
del lenguaje y sus panes; 2° sobre la ciencia de la lógica y sus
parres; 3° sobre la ciencia de las maremáricas, que comprende: la
arirmérica, la geometría, la óptica, la astronomía, la matemát ica,
la música, la ciencia de los pesos y la ciencia de ingeniería; 4°
sobre la física y sus parces, y la metafísica con las suvas: 5° sobre
1
la política, el derecho y el Kalam (reologb )". '
•

�1

11~
1

I
"•

En l.1 quinra parre de l:i obra referida, Al Farabi no~ da una
dara definición del po rque el esrndio de la Ciencia Política v de
su alcance. Ésta "se ocup.1 de las diversas cl,1ses de ac1..ion.es y
cosrnmbrcs \·oluntarias, de los hábiros, caracteres, inclinaciones y
disposiciones 1ucurales, de los cuales derivan aquellas ac&lt;.iones y
coscumbres; de los fines por los cuales se obra; de cómo conviene
que existan en d hombre, y cuál es la maner;\ d&lt;.: orden,ulos en 1.1
dirección en que conviene que exiscan e·1 él, y la m.rnera de
conserv.ulos. Distingue entre los fines por los cuales se realizan las
acciones v se usan las coscun,bres ...
"A11.1liza las acciones y las coscumbres, y demuestra que
,1quella\ de las cu,ilcs se obtiene lo que realmente es felicidad, son
las obr,ts buenas, honestas y \·irruo~as, y las qut.: no producen esro
son bs nulas, deshonest.1s e imperfectas; que la causa de que
existan en el hombre es p.u.i que los actos y cosrnmbres buenos
se.in puestos en pdctica en hs ciudades y en las colectividades
orden,1c.l.lmenrc y se cumpl.111 en común. Dcmucsrr.i. que codo esto
no puede adquirirse sino mediante una ,rntoridad ( ... ). Tal poder
es el reino y la re.1leza, u 01 ro nombre que quiera el hombre darle;

la politic.1 es el erecco de eH,l fuerz.i.

''La autoridaJ e~ de dos clase~: una, que luce pmibks Lis
acciones, co~tumbrcs y h.íbicos \'olunt.irios, de los que
nacuralmence se deriva lo que re.1lmencc es Li. fe!iC1d,1d ( ... ) y
aurnridad que hau: posibles J l.1s ciudades acc;ioncs y disposiciones
de L1s cuales se dniv,lll &lt;.O'&gt;,I'&gt; que p.irece que ,on fdicid.1d. sin que
realmentc lo sean, y é~t.1 es l.i .u11orid.1d ignoran[(.:. bt.1 úl11m.1
clase se subdivide en 01r.1s muclu~. y c1J,1 u1u de cll.1, com.1 el
nombre del fin que se propone y sirve, y ser.in canc.1s como scrn
las cos,1s que busque en LJl id,1d de fines o tntcnóont.:,; \1 busL.I Lis
riquezas, se llam.uá autorid.td de l.1 ,1v,1rici,i; ,¡ va eras los ho n&lt;HL'S,
se llamará auroridad de l.1 vanagloria; y si se preocup.1 de otra cos,1
disc1nca, sed nombrada con el nombre dt.: l.1 c;os.1 que reng,1 por

fin.

"Demuestra que el poder real bui.:no se compone dt: dos
fucrz.is: 1111,1, l.1 fuerza que sc l"und.1 sohrc l." lcye, univcrs.1li.:~;
ocr.1. l.1 C11er1..1 que d hombre adqu i1:r1: nH:d1.1nre l.i produu. 1011 de
acciones civilcs y 111&lt;.:diant&lt;.: l.1~ pr.íu1&lt;..1s de opcr,1cion1:, .. ,
"L.1 filos o fí.1 polític1 d.1 la~ rt:gl.1s g1:ne1.de'&gt; en todn lo que .1
ella coc,1 rcspcuo &lt;lc lm ,1um, Lo,111mbrt:,. )1,1hi1m \'olunr.11 im y

demás
. .lsunros en que se.:. ocupa, \' da tambi i I
1
me dir escas .1CLlones ,,
J
. ,
en os P anes para
,
&lt;: 1 L.1 a e.isa \' en ud
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como. con qué v Lon lllÍIHO h .
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convenido en ionorant ·s I po1~erd cd·n pr,1c11u, cuando se h.111
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1ecro ~e 111ve1H.lll Lls
1eycs• &lt;.on Lb &lt;.11,de, .son ¡iosil
. l rs ,1s acciones h íb. t
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scg1111 c.1d,1 irihu o el l 1 . J J
' . ' os y ulstum irn
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.
. t. t.:1uua , o c.1d.1 ¡1ueblo
c.:onl¡1uo11 o accidente...
, Y según cad.1
"Enscñ.1 c¡ué es ¡0 'lLI"'
.
.
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1nterrump.1 el e,11ohierno ti,C. 1OS IC\'éS
.
',\.f llCSlí
. cr p.ira
que
,
J . no se
carancres n.1turales conv1cne hu&lt;c·' ·.. 1 . l -~ que con 1c1ones y
~ .. r &lt;.:n os 1110s de lo
otras pcr,onas de esta el ,,l,uemotoquepo
1 • J,
l
.
s IT\"CS
y c:11
11
i ·
ser cll'gido uno re\', Jcs¡1u1:s 9ll'' ¡· 11
r e_ os \l' 1 •11gno Je
'- • lr e: 1 gue gobierne·
.
·
co11t1llU,1 debe S&lt;.:ouir
tnu ·I ,
.
,
• en,en.1
t. , t: en &lt;..jllllll se h 1ll 11
J · . que
iu1u1.ile, \' cómo convil'n . . 1 . ·l
. , i esus
con ic1one~
·
C U ll l ,11 O p Ir¡ lj lll' .
·
J .
lll.'l'Z,1
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&lt;.:OllSlg.i
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.
. ct&gt;ue .1 \&lt;.:r u11 rt'\' compler . ' .
co11v1L11c que no ,e1n 11 &gt; 1 . l .
o, •:, 1111110
con esto
'
&lt;mir.uos rt,·e, en 1
¡
cu~·.1 .1L1co1id.1d ,e.1 igno1.1111e .. . " ·. .
n.1111.:r.1 .1 gu11.1 aquellos

1a e i l"ll ei ;] p() 1í l i c.1 ~ l" g ü 11 A. I F 1. &lt;l L
D&lt;:rl'llw &lt;¡ue ,e dche di,11' ' : . ,lir,11 )ji e it .,cr r~sp.1 ld,1d,1 por l'l
..
nglllf\L ( e ( 001111 !
1
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Los doflll.t, ~011 pt&gt;r ,
1 1 t&gt;, . 1rop10 .1 .1 re 1i.:1ó11.
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cu:ile, ,1: honr.1 .1 l)1 &gt;~ •
·11 ,
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t. , ,Hpa: o~ Olrm -o
1
. 1
las ordcn.1111.1, de l 1s .
1 1 . ¡i
L 11 o s &lt;.:u,1 n ,i.: obrienl'n
•
c.llll ,ll n
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.
Derecho ricnc do, ¡1 trl. .
.
.
l,lll'&gt;,I
.1 ucnc1.1 Jd
· 1.:,. ui1.1 que: c1 ,ir.1 lk lo, d w
. .
ocupa en Lis o pcr,1ci o 11t·,•·
( t-m.1,, u1r.1 &lt;jllL' 'l'

. En·,. / ,1 Ci11rl,1rl i n·t110 .,t1 o / ,1 C:11ul11tl u/1•,il
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(Al madina al
fadila) . ohr.1 Lu111lm: tk .\I Ftnh i
aporrn filtirnllLO\ tl 'I L." ¡· . ' 1' que ,·1L:11c ., tn1nplcr.1r lm
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nue,·.t Je Ll re.diJ.1J lus.1d.1 n\ l.t r.\1011. en d ,1.·1w de un.1 ,ounL1d
isl.ímic.1 regida por norrn.\\ de 111sp11J1.ión Jl\·1n.1, 1.01110 lo ts la
sharía (l.1 lcv mu~ulman,l).
Ln Ciudad z,irtuos,1 se Ji\'1&lt;lc tn dos p.1rtc\: IJ primer,\ que
plan rea una visión fllosótt~.1 y l.1 sc.:gunJ.~. políti1..1 y ,ou.il. ·· .\I Farabi lo expresa filosófic.1menre und1c.1ndll l_;is 1r.1dic1(i11c,
aristotélicas~- neoplacóniL.1\: Dio~ es c.:l l.Jno, d Ser !1111111.:ro. l.1
C:tusa Primera, el Prtmcr lnrckcco, c.:I primer motor l¡uc muc,·1.
inreligentementc el universo. Di_o,s e, el L:nc_1, ~n. r.rnrn que p1e11s.1
en Sí Mismo crc,H por cm.1n.1uon L1 mulupl1c1cl.id dl'I u111_vn,n
( ... ). Las cosas llegan .1 Sl'r, con un.1 r.11.ón como pn11c1p10 l~&lt;.:
orden. El orden dd un1vcrso es lll'1..c:s.1110 p.1r.1 rl tilchoto
musulm.in. pHa poder c:xpl1c.1rlo en c.:I inundo dt: lo, hombre~. Jc.:
la socicd.1d hum.111,1. Por r,c.1 razón, el Esr.1do tiene que est.ir
regido por normas 9ue prou:d.'111 dl' l.t r,1_1.ón _hum.111.1 -lo div1~0
que i1.1v en el hombre-, es &lt;lcc1r, del rc!le¡o o 1m:1gc11 ele l.1 Razon
Unin:rs.1I. Enronces, si el Esr.1do csd lun&lt;l.H.lo en bs reglas de l.1
ruon llllm.rna, podra ser un Esca Jo Perfec10, una Ciudad Ide.11.
donde d hombre p11ede acceder .1 Li frliLidad divina'' .
. ..
U cem:1 ccnrral de la Cienci.1 Polírica es según Al brab1, cl
gobierno vircuoso". o el arre del sobcrrno que ~obierno y preserva
la ciudad o la nación vircuosa y donde el hn es L1 ,·erdadn:t
felicidad obcenida por accos buenos, nobles :· virtuosos que
difieren de los gobern:inte!&gt; ignor:1n1es que crean ciud.1des en
donde la büsqueda de L1 riqueza y de l:t v.rn.igloria son Jeclar.1do!&gt;,
folsamenre, como principios de fclicid:id.
.
A h pregunc,1 sobre en que consisce b acnvidat~ rc.1_1 virrn_o~,1,
el Segundo :-!aescro responde diciendo qu_c la C1cnc1~ Pol1t1ca
cicne 7 funciones: las cua1ro primer,lS se dedican .1 las acciones, los
modos &lt;le vid.1 v las costumbres morales de una manera abscracrn.
La quin1a phn.cea que estas cualidades no pue?e~ exis1ir en__el
hombre sin un.1 prácci1..a comunicuia. La s1gu1ence func1on
consiste en explic.lf la necesidad del gobierno de convertirse en un
"arte real virtuoso". La úlrima !unción es el contenido del arte
virruoso que esd divido en dos poderes, la facultad basada en las
reglas generales y por la otra, el expertise que nace con la l:trga
experiencia. la observación y la pdccic:1.
4.¡(l

P.ir.1 :\I F.1r.1hi. el hombre 1l'lll·11• l'I t1111,L•1·, l i , !l. 1.1 11-·1.1 l¡.l:
cucrpo. ,i lm.\ ~· 1nr1.kd11 LOn d lh p1111~ 1p1l" !.1 111.11l11.1 q11t l ' el
llll'l'f1 0 ,. l.1 türrn 1 &lt;llH.' ,,
·1 •11 n1.1. 1.1 1111,qun!.1 L1l' 1 ~l·g1111dn
.
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.. ~ &lt;.:
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helen1sc1c.1s como lo , l't.l PI •non • ¡1crn l.(ltl 1,1 l ·1t:.ll
. l(lll l \l' ¡,1/&lt;h
escrcdw~ entre lo~. miembro~ l]lll' ¡1errnit .111 1.1 .1,•tiJ .1 llLIPIOL.I
. F.I hombre t~ene un nr.1do d(' perfelLion h.1Li.1 don(k dchc
or~e_n~,lr sus t:sfucrzo,, l'xploundo sus i11~1inco, 11 ,11 ur.iln ,.
uctl1z.1ndolos. :\dem.1,, l.1 1.0llSl'LllUÓn de L\ll' c~t.tllo 110 punl~
adqu1r1~0 s~l.imenre poi un.1 .1uivid.1J indi\'1Ju.il. , 11111 coledl\,I.
La ptrfecc1on se logr.1 l'll .1soc1.1cio11 con otro, indi,·iduo,. 1.i,óii
por l.1 cual el hombre '·e, 1111 .1r11n1.1I polírico 1· ~&lt;lCi.11"
l:.~ co11clu!i1Ón l su obr.1, podcmos deur que l.i r'ilmof,,1 de .-\1F.u,~ht p.1_:ece ~er el res11lr.1_do de un.1 rdlex1ón rt'ali,.1d.1 .1 partir de
la filosoft'.1 _gne~:t. 911t tlL'nc l.1 inrcnción de ser .ipliuJ,1 ,1 1.1
real1d,1d \'l\'ld,1. Su pen,.11111e11to \e nos nwocr.1 como un mrcnw
de _1nrroduc1r_ un.i consid&lt;.'r.1ción r.1unn.1I &lt;lL· l.1 re.il,d.1J en un.1
soc1~daJ esrncc.1111enre religios.1 Lomo l.t 11111 rnlman.1. y es csr.i
nuev.1 Jpreci.1ción dr l.1 rc.diJ.1d J.¡ que podri,1 proporcion,tr
nu~vas nor~,H sobte L~s qul' se fundar,1 un orden so~i.11 perfcl:w,
el 1dc.1I o vmuorn (fad tl ), en el que el hombre, &lt;lefinido como un
s_e r_s?c1.1I por na1uralc1..1, podrí.1 .1lc,111L.1r su perfección Liltim,1 ,. q¡
fel 1c1d.1J. L' n p l.rn ceam irn to 9 ue se ,1Jel an c.1 .1 l.1 id l'.l 111 •1rxm ,1 dl'
la naturaleza soci.11 del conocimienlo ,. del hombre.
Así, su filos_of~a ·'c_iene un caricrer esrncialmcncc político.
puesro que su obieuvo fin.11 ( ... ) no l's orro que el dc modific.ir lo,
'.undamenros mismos de l.1 comunidad musulmana. con el fin Je
1~t:g rarl~s en orros disrÍnlOs, cuya fuenre y.1 no &lt;;ería \Ólo 1, le:"
1
1IVJI1a, Sino _una ley proteJence Je L1 rnó~ hu_man,1, ,llllH.jlll' en ~I
ondo cotnCJdr_eran amb,1s. porque 110 scrr.111 qno dos expresiones
de una Y la misma ley o Verdad (. .. ). (El) filósofo ,Ír,d&gt;l' rrar.1 de
probar, :tdemás., la idenridad de ambos si-;rcm.1s prcci,.1menic
p~rque la filosof1a y la religión son dos expresiones de una sol.i v
mism,~ ''.crdad, conclusión a la que ha llcg;ido por su gr.1;1
conoc1m1enco de la f1losofía griega."'
'
P?r su interés en la lógica ~- en el pens.1micnro polírico. Al
Farab1 logra una síntesis pl.1tó11ico-.1mrocéliu, pero d1frrenciJndo
los apones de cada uno de ellos.

e,

�3. El "Gran Co mentad o r'': Averroes
.Abul Walid Mohammcd Ibn Ahmed, Ibn Mohammed lbn
Roshd Al Qorrobi, mejor conocido en .l~rín co~10 Averroes Jo el
"Gran Comenrador" de Ariscóteles, nac10 en Cordoba en 11 ~6 Y
murió en Marruecos en 1198 y fue contemporáneo de lbn
e ·1
Averroes al iaual que AI-Kind;, sobresalió canco en
1.OtJ\
,
'
t&gt;
j ·
filos~fía y teología como en marem:íucas, en me( 1c1na y en
jurisprudencia. ). Después de conocer los favores de, la corre de
Córdoba, Averroes cae en desgracia y sus obras _seran ~ucnudas
por los califas andaluces por lo cual su iníluenc1_a en Europa se
. ' de sus rexros en hebreo y en lattn, .1 veces con
h aLl: a travcs
f
trágicos errores como su libro, de medicina Cufiy,zt qu~ ue
ado como el como 1O ( Collzget) de la obra c:n lau n de
agreg
.
· .· 1
,
Aristóteles publicada en Venecia e~ 152_:- Su frincip::i aporre
el Islam fue: l::i defensa de la blosoha occ1denr:1l contr.1 los
,1 sh',lfita v contra Al-Ghn.,1li·
Sus C'omenwrios {que le v;ilió el sobrenombre _de. El Cran
.
(Jome nra dor '') d,c.: 1·,1 obr·1, de Aristóteles , su ¡H111c1pal .texro
filosófico, y sus tratados de teología nos llcguon en sus vers101~es
hebreas y ·larín, pero no en su ve rsión original en .ír.tbe. Sus
Comentrt;·ios, que tendrán un gran efecto sob re_. coJ,o el
pensamiento medieval en particu lar sob re Sanro l ornas ¡de
Aquino.. que introdujera. el esru~i_o de Ar istóreles c: 1~ . ;lS
univc:rsidades católicas medievales uctl1zando l.1 ob r.1 d~ AHrtoe~
como tcx ro b,isico, se dividen en ues parres: ·:comenr:mo menor
(pequeña padfr.1sis o anilisi_s),_ "cornenta,:10 rncJu_no (b~eve
· ·'
de l texto de Anscoccles) .v coment,HIO m,n
expos1c1on
_ . or
J
1
.- • en el sioolo XVI se seguí.1 puh 1011 o
(exrcnso ana·1 1·s.·is) . ·¡·c)J,vh
· \ ar c.:n
,
1:1r1n
• 1.:1
• 1 V cnecia como DestrttttJO
sus obras, en part1cu

en

1

•

11'

..

_

1

L

Destrnctionrs·' ( 1497) o

Q11ru•S1fr1

(1527).

i11 I.,broJ

Logicrll'

•

Aristotelu

Averroes mantiene l.i idea de dos es!'cr,1~ Jíq int.i~ dt
conocimiento: el saber rc.:ligio so par.1 \a 111,! S.\ .111,ll(tbct;l, Y LJ
filosoíLt, rcscrv.1&lt;Li par:i uno~ pocm y ,upcrior .d Ull10L'.lll'.en\O
religioso. La opo~ición entre c~oteri_.,mo (batín) o el LotHKllllictH'.&gt;
de uno~ poLO'&gt; y cxoteri~rno (dh:1h1r) el _s,il~cr de l.i 11111111111d d~l
puede -.cr l.dsu L n
e O r.',lll . t\,.' 1', I(&gt; que t~ vcrJ,1dcro c11 rcl 1g1011
•
j j"
filo,orí.i, pero Avc.:rroo 1nornicnd,1 1w dn1r11i1 l.1 "vcrt ,H

,,,.2

religiosa por ser un conocimiento simbólico p::ira las ma,as. La
filosofía de Averrocs al igual que la de AI-Kindi, por ejemplo, es
roralrnenre neo-p larónic.t corno la eternidad de la materia v la
existencia e.le una multitud de espírirns ¡er.írqu1camcnce orden~dos
desde Dios ha~ta la materia y que median enrrc ellos, l.1
emanación del espíriru en lugar de la idea de la creación v la
glorificac ión d.:l conocimiento místico como última .ispiración, del
alma humana. Su posición frente al in relecro pasivo y acrivo de Ar istóteles
co~llevnrán a Averroes ,1 criticar la doctrina de la separación de
~v1cena en d?nde el intelecto act ivo es un iversal y separ,tdo del
1nrel~ct? pasivo. que es indi~ic_!u;1l (docc riru rernmad .1 por la
escolasr1c.1 medieval p.ir,1 dc:hnrr l.1 eternid.iJ del alm::i) . Para
Averroes los dos inrelccros '&gt;On universales v existen en todos los
hombres. Par.1 resr;111rar l.1 co-.mologí:i de Ari,rótcles en su espiriru
más _puro, l:l crítica a Avicena parre de un reproche: a su c,qucma
que 111 rerro11e el Alma celestia l cnrre la inreligenci,1 pura y el orbe
celeste. La idea de la 011sa cre:H iva de Avicen.1 es reempLizada por
el concepto de: la emanación en ti puro e~tilo ariscorélico. Critic.1
al filósofo ir.iní de "h::iber seguiJo a los H:ólo"OS de nucsrr.1
religión", cu,rndo, de no qutrer qui1:í .. sol.1mcnc/~atisf.1cer a Lis
mas:1s, diciéndole~ lo que esrab ,111 .1costumbrados .1 e~cuch,1r"· ' .
El tema del ll.1m;1do monop~iqui,mo averroíst,1 L'L'rHró L,
preornp,ición de los reó logos crÍqirnos .1 mediados del ~,~lo \lll.
El Papa Alejandro I\' ( 12 54-1261 l le cnc.1rgó ,1 Fr.n·· Al heno
refutar ral doctr ina que, sc~i'in pcns.1b.1, llcv.1rí.1 .1 llt!.;.lr 1,1
in111orr.1lid.1d perso1nl del ser hum.1no. Es en csre cP~lrnro
polémico rn el que escribe su op1ísrnlo DI' 1111lr,1tc' 1ntellen11s,
hacia 1256. El enubezamienro Je lo,; m~b .rnriguos ni;rnu .,crito\
no deja lug.ir ,l dudas sobre el objeto del op t';srnlo U propio
autor sc11:1L1 en el mismo rcxto que cs.1 er.1 L1 l111iu cunción que
deseab:1 debatir' '.
0

El De unit11t1· intc!lrom .dhcrti.111n no

\",l diri~ido conrr.1
~c11e1.il. :,· por no
criri ca, entre otros, J .1!-Fu,il1i, Av1(cbrtin (e\ tkur. el iudio
malagueíío lbn Gabiro!), A\·cmp.1ce :,·. pnr &gt;11ptH.:qo. :\ ,·nr11c, ,
cuyo ComL·11r,1rio :i l DI' A1u11111 Je ·\ri\tt')tcln 1111'11,1 uH11n 1cx:n
base:. Albeno :\bgno rcch.1z,1 ,u 1u)r í.1 dr l.1 11111d.1d _1· 11111ud.1d ,kl

Averrnc.:~ sino concr.1 el n1t111op,iquis1111¡

1 1,

L'l1

�•'

inrele1.ro po.1,ibk pnu. Lk 1·tirm.1 1'·11.1Jo¡io ..tu:pt.1 \ll 1enr1.1 de l.1
conjunción Jel ,1lnu urn el 111ll:kuo ,L·p.1r.1Ju.
·'El hecho fonJ.1n1t:nr.d p.1r.1 t'I Uu.: idt'1He cri-11.rno &lt;.:, que l.1
filosofía Je la n,1tur.do.,1 Je AristtHcln 1.om1e111.,1 .1 ~t'r LOIHh. iJ,1 en
\.is universidades ct1rope.1s Jur.1ntl.'. d .',1glo XI l l, cnlrt: -:1
enrusiasmo de csrndi.1nrc.1, y m.1ntrm . Los tcXllh .ir1,tLll..:l1.._m
lleg,1 ::1 ,1compú1.1Jo, Je los 1.om.:1n.nios Jc ,\vcrroi\ Cor.luben~1'&gt;.
~ "En efecto, l..s primer.is traducciones l.1ti1u.1, ,e 1c.d1z.Hon
cnrre 1220 v 1224, iniu.1lmente dc~Je Toledo y de,pt11:\ Jndt: l.1
corte de federico 11 en Sicili.1. 1:-_n menos de qu1ncc .111m . l.1 111.1:,-01
parte de su obr.1 cr.1 conoci&lt;l.1 entre los nt_ndimo, ir.1l1a'.10~ \'
fra nceses. A lo l.ugo del mismo siglo, .1,m tcorus .1,er1.1n expl1&lt;...1J,1\
en los princip,1\es' centros de culrnr.1 curnp_~º-~·. FI .uiswrcli~mo
intcor,tl de ,.\n.:rroc) .1ubó imponiénJost: Jd1n1r1v.11nente sobre l.1
5Ínt;sis n&lt;:opLnónica de Aviu~na. Roger B.1&lt;.:on, uno de los
escoUsti&lt;..os nus reno,·adon:s, dcsuibió bien cstc proLcso de
desarrollo filosótico: "Después de: Jsce, Avicen,1, vino r\\'c.::rroes,
hombre de sóli&lt;la sabidurí:i, que corrigió Lis doctrinas Je sus
predecesores y añadió much,1s LOS.1S, ·!unque h,l\'J de ser corregido
en .1l"un.1s v completado en muchas"·
pes.1~ del gr.111 respeto que le te11í.u~ aun, Santo Tomás de
Aquino o un Dante (que dirá de él ''Avcrro1s che l gr.111 cornmcnco
feo"·\ es Jespué~ Je este periodo que Averroes \C:r,í ,·1sro &lt;..orno el
·'archi-cnemigo de la fe" en el mundo católico. Tambien Jurante
su vida, fue '·.ltJ.cado por los ortodoxos murnlmanes que logran
convencer ,ll C.1lifa AI-Mrnsur d\! quem:ir sus obras. Sin cmb,ugo,
su obr.1 fue decisiva parJ el inicio de IJ escolástica medieval y
posteriormente del renacimiento eurnpco en el _siglo XV, raz,ón
por l.1 cu.ll rnd.wÍJ. en el renacim1enl0 !&gt;US libros se segu1:111

A

rubli.._Jndo.
··e rKi.1s a Averrocs el De a111nia de Ariscótele:- se convinió en
el libro m.ís leído ,. comentado en el m.undo Lnino medieval. La.
contribución del rilósofo cordobés significó una de Lis bases de
esiJ rc,·olución intelectual, marcada por la irrupción del
n.1tur,1li~mo griego en la cosmovisión cristi:rna dominante en
Occidente. ,:,.: pe;ar dt" las conden,1s eclesdstic.1s, el na'.uralismo
Jristotdico ¡ransmicido por J\\'l:rroes icabarí:.i triunlando en
EuropJ. como lo demuesrr,:. L1 cultura renacenrisra y n)as tarde, la

·

n,1cienrc ciencia moderna."·.

4. El padre de la sociología: lbn Jaldún
Dos siglos después dc A\'l·rroc:s. el lsLim rcndr.í su 111:ixirno
exponente en el p&lt;:ns.1rnicrno sociológtco. cu.rndo el lmpnio
musulmán cscab.1 roralmencc dcc.1Jenrc. Es en este concexrn th:
atraso del pens,1miento isl.í.mico que Ibn J;:ilJün (padre de l.1
sociología y b ticncia hiscórica) irrumpe con su obra cumhrc que
marca el último sobresalto de la grande1..1 Je[ pens.unicnro del
Islam en l.1 medida que dur,tnte t:l Imperio Oromano el
pens,1miento filosófico fue marginal, por la orientación 111ilir:irisr;1
~el Imperio. Su obra se cnfoo a L1 reflexión histórica, pero es el
fund,1dor de&gt; nuevas cienci:is como la sociol ogí:i o l.1 ,tntropologí.1
cultural de la civ tlización arabo-musulmana .
Diplomático e hiscori.1dor, Abd Ar-Rahman Ben Ñfr~, .1mad
11
Ben J:1ldü,/' El Hadr:1n11y11 nació en 1332 '! en Tt.'inez' ' de una
familia burguesa árabe de origen anc.Lllll7 (viene Je Sevill.1) que
cuvo 1mportances cargos en la administración isl:ímica: altos
funcion.uios o políticos. S in embargo, el mismo 110rnbre (o
nisba 11 ) que lleva lbn Jaldún (El Hadramiyu) nos ind1La que: ~u
famili.1 tiene su origen más anriguo en el H:1drnrnaur (Ycm-:n
:1ccual) y se inst:1laron en Sevilla :1lrededor del siglo Vll l. Sus
antepasados trabajaron para los imperios almorávide y almohade
hasra 1228, ai'io que emigraron a Ceurn. Uno de sus antepasados
fue el geómetra, astrónomo y m¿dico sevil lano A'.,u Muslim lbn
Jaldün lm.1057). Mucho rntes del nacimienro de Ibn Jaldün, el
historiador cordobés lbn Hayyán (987-1 076) dijo que "la familia
Jaldün es hasc,1 el presente una de las más ilustres de Sevilla. Ha
brilbdo siemp re por el elevado rango que ocupan sus miembros
en los mandos militares y en bs ciencias''. "
Ibn J.1ldün esrndia en b corre Merinida"' en donde tiene
acceso a la culrura fi losófica y a h especulación racionalista. Fue
educado en los principales ceneros del pens,unienco de L1 época,
Túnez , pero sobre codo Fes, capital del Imperio marroquí. Esrndió
el Corán, la Sunnct (rradición de Mahoma), las disrinras ramas de l
derecho islámico (la Sharia), en parcicubr la malik( que
predomin:1 en el Maghreb, y la reologi:i dialéc1ic.1. Esrudia
también literatura. filosofía, matem;íticas )' ascronornía.

�Haciendo un resumen de una obra merodológico-filosófica de
Al Razi '', lbn Ja\dún enciende la necesidad del Islam para un
nuevo esfuerz.o de pensamienco y de reflexión socioló~tca,. p~r~ al
mismo ricmpo ciene conciencia de los límices soc10-h1scor1cos
sob re ral pensamiento por la decadencia del imperio de. la época.
Así, su obra se enfoca en adecuar los sistemas de pensamtcnrn a las

j

1

estruccuras reales del momenro.
Su vid:i filosófi ca y ciendfica alce•·na con un rrabajo
diplomático y polírico-adminisrracivo en \as airas esferas del poder
islámico ranrn en Túner, en un periodo en donde la peste hace
esrragos en el país (y en su familia). Enrrc 1350 y } 372 ~~labora
con varias dinasdas en el Maghreb y en Al Andalus parnc1pando
a las intrigas del poder y a las mediaciones (fue enviado ,en .una
mi,;ión secreta a Sevilla con Pedro el Cruel). Así, lbn Ja\dun riene
una intensa actividad polítici. antes de \a caída en desgracia de su
fami\i::i v de él mismo. De hecho es encarcelado dos veces durante
~u .H.: U\,'t dad político-administrativa. Durante este periodo_ trabaja
para \m gobernan tes de :·,~'.ner y d_e Fes (Ma rrueco~). de Granada
( \\-A· J.,\us) y de Bedya1a y de Biskra (an~bos ª,\ _este de _~r_gel1a).
1
En 1.375, lbn Ja\dún, frente a la rurbL1lenc1a poltctca de Atr1c., del
Norte, se retira a Granada, pero por su pasado político es
expulsado del país.
Estas experiencias le permiten entender los mecanismos
políticos que gobiernan el ejercicio del pod1cr y la narura\ez.a de\
poder político, que serán utiliz.adas cuando traca de an:1\i1.ar la
H ist0ria Universal de su tiempo.
Muy impresionado por la mue ne de su gran ami~o y coleg_~•
el médico , historiador y mísrico granadino de la escuela sh11,
Lisanuddín Ibn al-J:nih ( 1333-1375), estrrngulado en b drcel de
fes°'1, se refugia durante cuatro años (776-780 H. / l 37_5-1379) en
\a fortaleza (qalat ) de lbn-Salama, en el sudoeste de hendah (46
kms. al oeste de Tiarn, Argelia). Terminó cnconces la prnnera
redacción de su Muqaddimnh que le permite ocupar un lugar de
rrascendental al lado d&lt;.: los hisroriadores, de los sociólogos, de los
economistas y de los fi\cSsofos.
1
Su ohra \o lleva ,1 una. reclusión de m.1s de 4 ,IÍi O~ p ;H,
posteriormente regresar :1 L, corre.: de T únc,_ p.tr.i c:'.,::C1.ir,
bri\lantemenre, sus conocimienros. Regresa J l.1 c1uc\.iJ dt: l une·,.,
pero para enseñar y acahar \a primera redacción Je \.1 ll.1111.1d.,

(en úabe Kitab al- 'ibar , "L'h
d e 1o.s
bHistoria
b
,, Universal
)
1 ro
ere eres • Su. _pcnsamicnro, aplaudido por los estudiantes,
provoca la reacc1011 d~ _l os conservadores juristas que lo presionan
para expulsarlo .de_fi~1uvamenre de L1 corre lllnecin.1. El periodo
de dec~denc_1a 15larn1ca no es propicio parJ la~ idt:,ls nuevas v
revoluc1on~nas de Ibn Jaldún que se adeLmró ,1 su tiempo.
·
De Tunez, lbn Jaldún se insrala en El Cairo de los
m~melucos. Con la, caí~a
Imt1erio_ Abasí de Bag&lt;lacl c:n 1258
b~¡o l~s golpes de Geng1s Jan, es El Ca1ro (b,1jo el dominio de una
d.1nasr_1a de antiguos esclavos, los mamelucos de ongcn
cnc.as1anos ) que retoma el califaro ~- que se conviene en ].1 nueva
capHal
del Isl.1m hasta l ·'; 17 cuando cae en manci•·., d e l ¡ mpeno
·
O
romano v el I centro .del .Islam
es
rrasladado
a
lsrambul
1
·
.
·
· . a antigua
onscrnunop a. En El C~1ro, Ib_n Jaldún enseña el derecho en la
Un1vers1d.1d
de. .Al .,,Arhar ,v recibe
el cargo
de G' ran Q ·,l ¿ 1· ('¡uez
. _.
.
,
pr1nc_1pal ) n:al1kit,~ . Su do~cnc1a sed rurhulenra porque perderá v
reen concr..ira su catedra varus veces, pero durante sm ¡ ti¡ 11- 0
·
El C .
d
. 1 s en
a1ro
po
d
revisar
su
obra
v
aorerrarle
ha
cn
¡
30.:::
, d.
. 0 v
,
1 ,,
un
apen 1cc. El T,z 'rif, una verdadera síntes is de su obr,1, :1Jemas d-:
un traba jo aurobiogd.fico.
En 14 00, Tamerlfo, el mongol. lo lleva ,1 su corre en
Damas_co, ~n dó.nde lbn J:1ldún dej.1 de producir intelc.:ctu,ilrnent&lt;.:
y terminare su v1da en 14 O(&gt; ➔ •.
P.u'.1fr.1 seanJ? a Nassif N.1sscr'; podemo\ !1Jbl.1r de un
pensamiento reallSt,1 de lbn Jaldún o de Economía 1· Soct-:d,1d en
su obr~ (par.1 hacn una relación enrre su obr.1 y L1 olH,1 u1111bre de
Max_ W~bcr). l:.s uno de los primeros tet'i rico\ de l.1 hiqori .1 de la\
civd1za:1011es., De _él Arnold Tornhec di¡o q11e ··concibió v
formulo un:i l1loso li.1 de l.1 1-Ji qoriJ ljlle o !.Ín dud.t 1.I m.í, or,rnd~·
e_srn&lt;li o ~uc j.1111.Í\ (ue crt,1do por 11in~L'111 tspiritu en r~int•Ün
uempo 111 en 11i11~t'111 p,1í,".
"
_Sin ernb.1rgo, el Je,1..uhrimirnto rn Europ,1 de 1h11 J.ildLín en
el siglo XIX conllevó J hactr Je él (e11 el prn~.tmirnw curopcÍq,i)
~n pensador solirario, sin ningún influcnci,1. h11.· rt:lcg.1do, ,1 pc,,11
e ~u 1nncg:1b\e inílu&lt;.:111.i,1 en el ¡1c11~.1micnto t.11110 i,l.í1111co 1.onw
occi denra l" , como un pc11,.1Jnr m.1rg111 ,i\, ,&lt;1hr&lt;.: t&lt;1do llll1,1 111t 1.1
fase coloni'.11 que hu\uh.t reducir lo, .1pt1r1&lt;.:, i,!.1mi1.m l ' ll l.t
cultura occ1dc:ntal. Pmtcri o r111e11tl· ,e !t.1 t1.11.1do de 1.t1111p.11 ,1rlo
con pensad ores como \l.1t¡ui.1\·t:lo, \1on1c,quicu. l let-l'I. Ctillll1. , \'

1e1

e

'

�últinumenre en L1 J~c.1d.1 Je lú\ ,e~cnt.1 LOl1 \Lirx por ,u
.1cercamiento mJtni,di,r.1 Je Lt Hi,1orÍJ. hlr.1 ub1c.1rlo en q1 ju,c.1
dimensión dencro Je los grrndc~ pen'dJores de l.1 Hum.1nid.1d, '&gt;in
sobrecsrimarlo ni subcsrtnurlo.
Su interés prinLip.il en su 111.1gna obr.1, e-, L1 idcnc1i"ic,1c1ón ~e
los factores psicológico.), cLonónw:o~, rncialn y dcl mcdm
ambienre que ,1Fectan J los hechos hisiórico~ y .1 l.1 H i~rnri.1 y que
permicen entende r el proceso de l.1 ci,:ili1ac1on lillmaru. lbn
Ja ldún se enfoca a los Lictores que pc:rnrnen cnren&lt;ln l'.l :1:1gc :,decadenci,1 de L1s civilizacionc~ y en esre ~cnt1Jo cs r,rn161en un
precursor de b ob ra de Paul Kcnncdy. Auge)' dcrr1denci11 _de Las
grandes potenci,1 Con e:.ros pl.rnre_amicntos . pod~mo\ decn que
Fundó una cicnci,1 del des.Hrollo sou.11 (l a '.)oc1o log1a).
Ibn J aldún dijo que "he escrirn un libro ~obre hi_sroria en el
cual anali1.0 bs causas y efcccos del dc:s,1rrollo de los E.sca&lt;los y &lt;le
las civilizaciones, pero he org,1nindo este rnatnial del _l ibro de unJ
manera poco convencional. en un camino innov.idor"'
En esca obr,1, Ibn J.1ldt'111 ana liza divl'rsos ,1spcccos del
pensamiento humano. La escructLlra ~e _la obr,1 es l'.1 ~ig_u ienre'·: _
Introducción: La hisror1a e~ de!1111da como c1cnc1a, se define
el objeto de esrudio, el hecho his1órico, los princi!)i?~ y métodos
de la H istoria como disciplina crítica, la pos1bd1dad de su
en tendim ien tO .
l. U mran o Sociología genera l de la civilización : en la
segunda pane, lbn Jaldún define .11 umra n y a la asabiya,
&lt;le'"sarrollando L1na teoría de la sociabilidad narnral y los
cond icionamienrns del medio Císico (lo que hace a Ibn Jaldún un
precursor de la geopolírica) y sus repercusiones culturales y sobre
el ser humano, ecc.
2. La Badiya: o sociología de la beduinidad (referencia a la
vida opuesta .1 la ciradina). lbn Jaldún opone la badiya a la vida
ciradina, haciendo un estudio de psicología comparada entre dos
modos de vida y del paso del uno al orro en el rranscurso del
proceso hiscórico.
3. Mulk o rracado de filosofía política. En esre aparrado se
analiza el poder y su ejerc icio, la aurnridad espiritual del soberano
(o califa), el ascenso y caída de las d inasrías y la fo rma de las
inscituciones.
44H

4. l a hada ra: Sociología de Li ci1adinid.1J o de l.i urb:rnidad:
analiza el fenómeno urbano, la organiz,1ción de l.1 poli, (o cilld,1d
polít ica), hace un.1 ripologi:1 del cir.1dino o del hadar i (opuc~to ,11
badawi de b badiya quien conserYa su asa biya ).
5. Economi.1 política : Ihn J,1ldún anali1.a las cla~c\ rnu.tlcs, l'I
trabajo en l.1 polis, l.1 economí.1 urbana, ere.
6. Soc iología Jd conocimicnro: clasificac1ó11 Je l.1., uenc,a~
(religios;~s, _ra~ionales, lingi.iísricas), de l lenguaje ~· su ,1d(juis1c1on.
de las d1sc1pl111.1s filosóficas y literarias, ere. Ibn Jaldún cnfariza
q ue el uso de la ~uerza es un enemigo de l.1 enseí1.111la ~· que
cond uce a la mentJra y a la hipocresía. Precisa qut: "el u~o dt: un
excesivo rigor en la ense11ama cs muy nocivo p.ir.1 10\ educando~,
so bre rn&lt;lo si esdn roc.laví.1 en la infancia, porque eso produce en
su espíritu una mala di5posición, pues los niños l}llc se ]1an
educado con severidad ... se ha ll an tan abaridos que su alina Sl'
con trae y pierde su elasticidad . Tal circunsranc ia lo~ d ispone a la
pe reza, los induce a ment ir y a valerse Je l.1 hipocresía, con el fin
de evi:ar un castigo. De esce modo aprenden la simulación v el
engaño, vicios que se vuelven en ellos habitu.ilcs y como ·una
segunda natura leza ... He aquí el por qué los pueblos. so metidos a
un rég imen opresivo caen en la degr:idación ,,,,.
Con esta aseveración Ibn J aldün se vuelve .1póstol de la
democracia y de la libertad del pensamiento, mucho anees de su
surgi mi ento en Europa. En la'i condiciones de! mundo isUrnico de
su época, las condiciones no estaban dadas pHa poder poner en
práctica las leccio nes sobre educación del pensador.
En su advenencia a los hisco ri,Hlores, Ibn Jaldün expone que
para lograr un trabajo histórico . "l.1 rcala
para distinguir
entre lo
~
'
d
ver_ ader~ y _lo falso en la Hiscoria esta b.isada en su posib il id.1J o
su 1mpos1btl1d,1d. Así, debcmo~ exam in ar a L1 sociedad humana \'
separ:n las caracrerísricas que son esenciales e inherentes a s~i
natu raleza, de los que son ,1ccitkncalcs y que no deben 'ier
tomados en cuenca ( ...). Si hacemos esto. cenemos un,1 regl.1 par.1
separar la verJad histórica del error, por medio dl' métodos
demostrativos que no admicen ningl1n,1 dud:i. Es 11n.1 piedra
angul ar para los historiadores para vc:rificar lo tp1c csdn
rel ara ndo." 50
lbn Ja ldtín ,rnaliza la dinfo1ica de las rchcionc.s trib.1les y los
senci mien rns interi!runales
q l I e denomina Al -Asab·1va . [.a
~·
1
-Í·19

�existencia de esta asabiya (fuer2a de unión, de cohesión sanguínc.1,
de identidad de interés y de comportamiento que es la piedra
fundacional de un grupo) permite encender porque un grupo
écnico o tribal puede llegar al poder (cuando la tiene) v caer del
poder (cuando la pierde). La civtlización humana es una
1
repetición rítmica de este hecho ' , pero en el caso del Maghreb
estudiado por Ibn Jaldún esros cambios se dan cada 120 años (rre~
generaciones). Es a partir de la experiencia del Maghreb (que
conoce desde adentro) que Ibn Jaldún busca encender la lógica

,.

,t

/ jJ

árabe-m usul mana.
La primera generación tiene la asabiya , la solidaridad tribal
que es un sentimiento de los beduinos o de la gente del campo,
por lo cual el grupo busca subir al poder para imponer el mulk, su
soberanía. En este momento encra en juego un facror civilizarorio,
la religión, que es un elemento de la superesrrucrnra dependiente
de los determinantes geográficos, socio-históricos. Li religión es
parre de la asabiya, de est:i cohes ión social, sobre todo como
pdcric.1 ascética. La segunda generación es Li a&lt;lminiscr.1dora del
imperio y por ende de h,1cer respecar la ley religios,1. en su
encuadre urbano y administrativo más que mísrico. La rcrcera es
b que disfruta de las riquezas acumuladas por lo cual abandona la
práctica ascética de la religión y pierde la asabiya por convenirse
en una elite urbana y mund:rna. El abandono de la asabiya
permice que ocra rribu que la tiene pueda romar el poder y de
nuevo el ciclo se repite.
Así a oda fase de la evolución social, co rresponde un cipo de
comporcamicnro religioso. La reli gión riene una función política y
administrativa de control de la población y se inscribe dentro de
la asabiya para lograr el mulk. Dentro de esca visión la
propaganda religiosa o la difusión del islam (da'wa) cons1 ituye el
law unificador del grupo. En la tercera genernción, el abandono
de la da'wa conlleva al abandono de la asabiya. !' por ende del
debilitamiento del poder y su posterior caída. Este ciclo recuerda
el péndulo religioso de Hume, el paso de las ci"iliz,1ciones de un ,1
fase rigorista (!a primera gen&lt;.:ración de lbn J.ddi'.111) a 111111 fa~c laxa
en términos religiosos (la tercera gennación).
Par:1 Ibn Jaldún, la rel igión es un instrurnento del poder No
busca una finalidad divina a l.1 Hiscori.1 ni ,1 la reli~ión. No h.1y
presencia &lt;le Dios en el devenir histórico ni en la b1hqut:d.1 de una
-~ 5( )

vida en el más allá. Así, el sentimi
. ]' .
se disuelve al
.
.
enro ¡e rg10s0 se: desnarnraliz.a Y
.d 'd d, . mismo tiempo que los lazos de interés .
sor
. farman la asab'
)E e
l l art a. existentes entre el gru po con
p anreamienro jalduniano chocó
1 .
.
iya. stc
predominanre en el M h b E l con ~ rigorrsmo malikita
ag re · n .i medida que ] H ·
·
echos irrepetibles, lbn Jaldún b
1 . . .
a . isrorra son
hmodelo
d l
~
M.
su raya o 1rrac1onal del recurso al
e pro eta
ahoma (Mohammad)
.
lid~cs políticos pata lograr sus fines. Es un mod;l~\n:~~,:'~1: los
em a_rgo como elemento de poder es un instrum ento racional' s111
permite a los soberanos un control efectiv0 d 1
' • ' que
El
·
e a monarqu 1a
.
pnmer paso dado por lbn Jald,
f
d .
ep1sremológico: darle a la Historia un luou ~111 l 53
ueb el orden
Por otra
.
t&gt;'
n e
er 1umano .
• parte, p.ua asen car la lecrura de la H .
definir su objeto de esrudio h rc·1lid d .. d'
istol ria, tlene que
.
1
' •
•
a v1v1 a por os hon-,01·cs ( '
no
os reves
como las h.lS(Oflas
.
. 1lcs d - l)
, so)lMnence
b
·
tra d'1c1011
epoca ' llsca un~ _lógica a los procesos universales v no ·~olan ~ a
como un:1 suces1on de obras de los s b
, -¡, .
1c nte
Id, b
d
.
o eranos.
ampo co Jbn
un usca
un even1r histórico , una firna l'd·
. (1
J. a ·ri
.
' a d a I a H.l"or1a
¡usr1 .rcac,ones
. ,•
as
) E divinas por e¡·cmplo O ¡as Ieves '111~ror1c1s
del
marxi
smo
.
n
este
senrido
su
fl
.
,
.
,
~ ,
re ex1on se centra sobre 1
! I'.: leyes de la evolución hisrórica (con su aporte ;;
.ª ,ª~ª- iya. Siendo la realidad nuesrro punto de referencia
,rnal1s1s
de las relaciones de C'Lls"li·d~d
,
·• ·• •• es e I e lcmcn ro ·
1 d ' 1el
busqucda del historiador.
cenera e a

i

tºmi~º)

, . ., gue propon lb
l l'El umran es la nuev:1 cienci ,l h'1storic,1
a
e
un,
el
csrudio
de
la
"soci,1bilid.td
e . n,
J d I
n.1rura I" gue nos perm1t
en ten ~r os mecanismos de los hecho~ históricos \' de loe5
compon.1n11 entos humanos Si los 1 •h
· ,
irre etiblc
..
. 1ec os son sin gulares e
. ~ .
s,_ para enrenderlos debemos inserrarlos en h ror1l1'd J
S1n em bargo, .,l pesar de la , .1ngul.1r1dad
.
· hecho5
· ,10
h 1sror1ca.
.
de los
eh~1sc,e _un proceso esrructur.11 que los une,. guc les di un 'l r1zo'.11.
1srorica.
·
·
· · ·

E a~aT1s1s
· r.1c1onalisr.1
·
la si;:~
elimina rrnro l.t n.nur,1ltz.1 human., ,
co~o h og1t ~~ los hombres {el p.tpd del individuo en Li Hist o ri ,1)
. re igron en el entendimicnro de l:i H1srori l ¡:¡ 1i¡
1
no es . resnr ansa 61 e ·inc¡·t\'lt
· ¡ ua I mt.:ntc de los c.1mhios· ·1 . ·. , . om
He
.. 1
que viene . .
,
I
. ..
.
11sror1cos o
a iompcr con .1 rr.1d1c1on li1~rór·ico J. 1
l
como los hacedores d.
.
.. .
l
o~
)er.tno\
sola m
. 6 . 1
e: _L1 H 1s1ur1.1. Esra rupt11r.1 'it:r.í n:tom.1tLi
ente s1g os despuc~ Jl' lhn J.ildün, t.11.1ndo rn t:I ,1gln ;\;\ l.1

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1.

:!1111,i/c; r..on Rl'.t1tlUYlll - pl.111'.l.l l.1
escuda fr.rnccs, _Le
·
. J "
. rn uc,·L'n .t 1.1 1\1,t lHl.1.
· ¡ ¡ "iu •n 1s p ro 1un .• ~ ljlll
lJ
c:xistenc1a ( e as
e . , - - J \- t l"
i.1. ¡)crmitL' .1 1bn I., un
. ceso de ;inal1s1s l'. .1 • i~tor .
Es te p to
'
1 (" , .. e o n t r .1 r i.1 m L' n te .1 ~u'
ll)'-

1 c:1cegon.1 le
ek,·ar 1a a a
.1
E , ·re scrn1l o,
rede
cesores.
n
cs
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I
P
.
. . P1rua e~.
ellos (son 1gnor.1n!c:S, .
ll
· · ¿ l s hechM. rn
c1e nc1a
e o
i' de:
planteamiento del estllt 10

, tc nu.1

-

.. ·ul Hl11l'.11lL' w,·cro r..011¡1.\
c:s p.irct&lt;.: •
l
.
. t. ) l 1 H i~ttHLI o .1

1nc1p,1cr..~. e: r... · ·'
J·1 ld. 1 e, Llll pioncrú &lt;.:n ~u
· ui
.
¡
.
h Hisrnria p.Hutndo t &lt;.: cu.HtO
.
.

puncos esen ciales:
11
1. Relacionand o los hechos entre e os

rrav&lt;.:s de l.1s c.ws.is \'
.i

efectos.
. ' 11t''... .
l ,
re el p,1s,1do \' e l prcsc
.
2. H aciendo aru ~gt,lS e~i_t
I
. I" · mbirntc (intluenc1.1 de l.1
T
en co ns1dcr:1c1on e mtt io .1
\'.
)
3. orna -, - .e los hombres (principio de la gcopo 1t1c.1 .
gcogr,lt1,1 sobr
l L! '. · (¡nccursor de los
~l
l de h economía en .1 r isro rt,1
4. E_ pape
·
análisis m,Hxistas). d . ,
J de lb n Jaldún presenta su
t •1 su metódica, ~n_tro u~o~~i~:~ri:nse cnfarn..i L1 uc&lt;libil id.1d
metoJologí.1 de :inalim ¿e a
. 1 ¿' ,cer minación de la verdad
·
'fi
·
v
el
rigor
p.uc1
a f e . i{Ícado por no \1a¡)Cr
de 1Cl c1ent1 icos ,
~.
.
.
,,
Sbar go e I m t ~ rn o u e cr
,
.
c1 e11t1 hca. ~ in em
,'
b.
mental Je la HLStonn
.. d
ct0dolog1a en su o ia mon u
.
.,
unliza o su m
¿· .
les de h inrerprecac1o n
i
los elementos rra 1c1on,1 .
,
l '
l
Universa , reroma
, f .
na nueva merndo og1a
. , .
de su en ,1s1s en u
h
h1sro r1ca a pesar
l
.
·e· ca que se le ha hec o a
.
. , ) F. ·r:1 es a misma cn i ,
.
d
,n¡erpretaU\ a . ,s .
l
d I dialéctica histónca, cuan o
\A
p!J.nce:1 e uso e ª
'
l
Car \ os iv1 ,HX que
,d
.
cn co analícico V recoma a
sd ob ra El Cap ital carece e desee insr~uJm , M~ría Cald,erón en su
, .
. d'cion:il
· como lo emostro ose '
1og1c.1 ¡r,1 !
nntimetodo' •
.
Ib Jaldún y Robe re Pucnam
. . mparac1vo
enrre 11
En un esru J 10 co
•
. k F F" het hace énfasis en
. D o ·rae,,) Mavenc . is
.
(auto r de .\!a/.,•r ng em ,
' 1
b'
de esrudio (la tcalia
- s de os o ¡eros
l
bs natur,1 lez.as o puesc.1
F' h
I Maglm:b musulmán de

. -

d l -·o\

XX.

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...

d

cr1su:urn e Slt, o
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.b rcro hav varias S11nil1cu es
· ¡ ~l\' nalbnJaldun. 1nemab,,
l
.
s1g o ,
P·
d, . "L dos aucores parren de a misma
en¡rc los dos pensa ores .
os
.
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..
ricuhr por que me
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problernmc.1; en par
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l
. si· mismos en uni a es
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.
,
1
- d"d ci\. il ciene mucho
q ue funcionanP re auvament
_ ocen que a soc1e ,,
J.1\dún como urnarn recon_
los ciu dadanos individuales.
que yer con la coopcrac1on entre
.
!¡')2

Putnam mide la s.-1lud de un .\ socied.1J ci\'il en L'I nt'1mcro de
organizaciones privadas. El gr,1Jo Je .1sociacio11ismo dl'. lo~
ciudadanos, que se:1 en los clulies de boliche~ o Je ;1 kes, es t1n
indi cador de cómo es la ~ocicdad LÍvi!. lhn J.dJün ve l.1
sociabilidad de la sociedad ( umran ) con los mi~mos C)t:ín&lt;l.Hn, .t
partir del sencimienro grupa l o asabiya. rste scnumi&lt;.:nco de l.t
solidaridad del grupo permit&lt;.: que los ciud.1d.1nos se unan para el
bien funcionamiento de coda la sociedad civ il "' .
Para ilust ra r la asabiya Ibn Ja ldún toma el ejemplo de l.1
batalla de Qad isiyah que puso fin al imperio S,1sfoid.1 cn cl 636
d.c., y la batalla de Yarmuk que expulsó ,1 las rropas bizantinas del
Medio Oriente, cuatro aí1os dcspul;'s de la muerte tk:l Profeta del
Islam. Esra vicrnria abrió las pucnas de Asia a Ll\ tropas is!.imic.1s
y puso fin al Jmperio Persa o m,ís bien is!am1dndolo. Parc1 lhn
Ja ldún, "el Islam es probablemente la m,ís podcros,1 fucrLa
unifi cado ra en la sociedad de nuestros dfas (de la época del aurnr).
Apenas unos siglos anees, fue el poder de cohesión de la r·cligión
del Pro feta Mahoma que permitió a Lls hor&lt;la5 del desi erto
dominar roda la PenínsulJ arábiga y conquistar una gr.in p.i rre del
1
mundo "\ •. Como lo describe Ibn Jaldün, "los ejércitos de los
musulman es en Al-Qadisiya y en Yarmuk rotalizabJn 30,000
hombres en cada caso mientras que L1s tropas perS,1) en Al Qadisiya eran de 120,000 y las cropas &lt;le Hcrac lius llegaban a
400,000. Ninguna de l.1s dos parres era capaz de dcrror.H .1 los
m usulma ncs.. ~-.

Así, el aporte de Jbn Ja ldün no se l imita solamente a la
H istoria como fue reconocido por su obra AI-Muqadima, sino que
transciende las fronteras de Li ciencia hisrórica pu.t :1b.trcar la
sociología y la Ciencia Polírica , a&lt;lem:h Je L1 educación, la
filosofía, la sicología y la geopol ítica para mencionar so larncrll c
algunas disc iplinas.
La rE:flexión de lbn Jald1í11 (...) resu!td e:-:repáomil por mamo recih1'_y
asimila toda la antm'or reflexión isldmictt ji-agn-1entttd1 m junspmdenc1a.
teología. étim, jilosojln e histo,ú, _y trascendiéndolo todí;, crM k, sociol()gía

política, indagando la esencia de la vida deL ser lmrnm10 m sociedfld )'
llegando n concluir que el Estado es una institución natural, en el cual !t1
religión Jonna ni nuís ni menos su id,ologia: ''la autoridad-dice-es una
institución Mtural de la h,.,mamdild'; con lo cwrl w mds al/A de las
propuestas nntumlistr/J de los filósofas, y desde luego dej,1 muy atnis tt las
453

�1mr:rpreuu,ones del origm dzvino del Est.ado propias de otros grupos de
pensadores'".
Con este planteamiento, Ibn Jaldún rechaza la naturaleza
divina tanto del Estado como del poder e incluye a la religión en
lo que muchos siglos después, Marx llamaría la superestructura o
"un apararn ideológico del Estado" en el discurso del marxismo
francés del siglo XX. Para él, un Estado puede existir solamente si
se reúnen tres facrores esenciales: una base de fuerza (e!
monopolio legítimo de la violencia), una capacidad de organizarse
(la estrucrnra política de los Estados y la burocracia) y una
ideología aglurinanre (los aparatos ideológicos de Em1do). Un
texto Je\ siglo XIV, pero con rcsonanci,1s modernas.
"lbn Jaldún es t.11 vez uno &lt;le los primeros en ,111 aliz:u la
historia desde un punto de vist.i sociológico y por eso su vida y su
obra han sido objeco de numerosos estudios y han dado lugar a
diversas interpretaciones . Sin embargo, el hecho de que hasta el
momenro presente no se cuente con una edición verdaderamente
crítica de la Muqadima y del Kitab al- 'ibar es suficiente para
probar la inconsecuencía de cu.intos han mulriplicado las
disertaciones y las teorizaciones con fines más personales lensayos
e incluso tesis) o políticos (múltiples congresos y seminarios). que
verdaderamente ciencíficos. Lo que equivale ,1 decir que queda un
gran trabajo a re,di1.ar par.1 que: lbn Jaldún sc:1 cirado por la
historia para incc:rprecar e incluso jll7.gar Li historia del Maghreb )'
del Islam. Con mucha rnón los ,rncorcs serios e invesliga&lt;lores lo
consi&lt;lcr.rn 'el padre de la sociología', 'el fundador de la economía

"·

política' y 'un hombres sin época''.
Por su parte, el profesor emérito del departamento de Islam
de la Universidad Autónoma &lt;le Madrid, Miguel Crnz Hcrnán&lt;le2
nos brinda esta síntesis del pensamienro de lbn j:.1ldún que "es
partidario de la. vida ascética. un canro forzada. de las tribus
nómadas, que debe ser aplica&lt;l,i a todas l:is cLises \OCialn ( ... ). lbn
Jaldún distingue, además, entre la sumisión .l un,1 .1utoridad
exterior y la obedienciJ :.1 un idcil que \e h.1 .,Jopr.1do
espontáneamente, como es el rcligio~o. l.a 1ir.1ní.1 hace perder el
espíritu de independcnci:1, pero t:l acatamiento de l.1 ley divina no;
por eso los árabes que hicieron la~ grande~ conqui,c.1~ pudieron
aceptar l:1 disciplina rcligio'&gt;a sin perder ,u e,pírirn de

independencia. Su un1on \'eni1 de
sumisión a b le" religiosa, \' n , d 1

d
.
entro. Jd enrn~1Jsmo \
.
.
,
.
o e ce mor a un,1 ,1uro,·1d id p,
poscer1ormente esre pod»r
·1 •' , · uo
'm o d e r .1 do r d e ¡.
.
reemplazado por la fuerz '1 J,t: un pamt
. l o decermin
ª reJ1g 1on¡ ruc
ocasionó la debilirac1ón \' cuda d 1 . 1 t
- ,L o. o que
por la monarquí.1 Con .
e La i ato. que fue reernplaz.1do
el progreso, a pes~r de se~~,e~1abnlcagudcz1 Ibn Ja,ldL1n obsen·a que
.
- ,
, tr,1c cons1oo 1 e)
· ·
I
espousmo · \. d te
1
,
;:,
'
e rrupcton \' e
db b .
' , '
ner que e eg1r entre l.1 scr\'idumbre o l
ar
arie
.
se
encuentra
o - . J I'Icm.1. \ "d qu, 1.13
. d
d .
. . ,1ntc un t-r:ne
111. epen enc1a ·\' la divn
v 1J •1¿ no ~. 0 n compart·¡1 ¡es -0 ·1 ·¿ -=
¡
6tcnestar de las ciuci.ldes. Para cnrender la pos1ur1l / 1'~ \'l ,1 :·, e
hay que tener en cuenca su pes
, e: n Jaldun,
rona1l' d·ad A pesud·
I
vasra erudición ' fbn J·acun
¡ 1, no rue
. ·un hombre
' e su
cu
d , rnr,1d .·v
,1

encerra do en su despacho. sino un hombre d
.· .
e cstu to
gran parre de su \·1da intervino en luch is . e .1cc1~n que dur,l~tc
remera rio \' su c irácter du
1
, , : consp1r:1c1one~ .. . Er.i
qadí malik.i en E,aipto má:od o conscn·~ hasca su \'ejcz: ~iendo
d b'd
·¡;,
,
,
e una vez tuc de,;rirniJo J.¡ . '
e J o a esce car.icter inflexible. Esca fuerre
, ¡· l l e t:.lrf_O
en su obra, sobre rodo en la objeti\'id d person,1 tc.i( _se ~efle¡.1
hechos ... que le llevad .1 decir
" , .J ~on . que rn¡u 1_c1:.1 lo,
que ilumina el
·
~due.. 1.1 c.:xpenenu.1 e:~ un.1 l111tcrn.1
e
I
. . c_..imtno rccom o ... LJ unid,1d históric
]
rorrnan os ind1,·1duos ni lo '&gt; L\Í,l
r:
dOS 51110
.
1OS o
a no
· 1 a
1omogéneos; los inJi\''d
. . . '
..
_.rupos soc1 ,1 es
1h'
.
! uos concrc.:to.,
pror.1oon1sris" l. 1
.· ¡ 1 uc
J
" tstor1.1
d no., son conducrores .tn ¿·l\tlll:JCS
11::, m , . l t ,l
pro uClo cngendndo por d1'cl
..
.
,1s.1, ~1110 ttn
'
10s c•n1 pos
l\'o es b herencia, sino el m:dio s0¿11 - i - . 11
antes qu \1
·
( ILC rn Jaldün
, . 1 e . .lrx-, quien cond1c1ona al indi,·id11(l \. l(i&lt;
socia es.
.
, grupos
Ibn Así,
J ld,podemos e;·neo nrr.ir p¡,1111c1rn1c11ros, l'.Oncc:p1os e i,k i, j
-1· .
,
.. t t
XVI]!a un t.111co en los e·conornl\C,\S
e .1,1cos de los )tg l 11~ &gt;,:\'11 i·
' como rn las obr.1s de ~Lirx i j 1 ¡ · .
· .
·
del siglo XX lb 1 11 .
L l~C .
11s101 1.1d o rc, rr.rnlc~es
figura del
.
º.. a&lt; un qu_L·&lt;la det1111tív,1mentc LllllW l.1 !.:f,lll
pensarn ten ro m und ni -\
.. r~
I
,
arención del
d
1.
•
' · .' lllH]llt
uump O\\'tcz lhrnó l.1
mun o soore e1 1• !·
O
L ·
gran res ccto (
, . r,rn,
ppcnne1111cr le tr.nc', con
. 'I P
y que) algunos 11.111 ,·i,to en lhn I ildt'tn 1 .
socio ooo
,1urénrico·· , &lt;llltl
· l.1 l)&lt;1r rc,(tll'l!-I
. . ) .
- ,.
.1 pr1me1
o
111~.u en ,·I
ens . .
.
.
r
' \ en ,u Jll"lu
~
~
P amiento mundial.

°'

�Conclusió n

C oncl uir rnb rt: el pcm.unicnto t'ilú ~(·i11(0 con l.i f)fC, t'll !,l-.ión
de soLirncn ¡c ..¡ .iuco rn. 0 .lfrii..:,~.1dn . Si h1cn e, u uw q ue Al
KinJi. Al F.tr.1bi , ;\ \'cnocs e lbn J .tldun rq 1 tL'\ CJ1l.lll L;
culmin.11.. ió 11 J_-! pt: n ,.1111 ic nt n poltt lLO, filo,(ifiu) \' ~(1 1.ll)ios 1..:11 t1C
Jsl.un, debcrí.1nws .1grq?,.1r .1 esto, n0rnhrcs .1 ~\v1(l'.t1.1, .-\vl'.t_np.1 ci..:,
n e · , rnno l.1 !1,r.1 .,er1.1 s1cmp1c
, 1
. ·!,
.
Al - Gl1 ,11. a¡·1 , !l)n ·¡·0 1·1
i 111.:o mplet,l. H.1bcr csui~iJo .l -! ;r.1ndc~ fi~uu, del pcm.lmtcnto
.ír.ibc: nos permite ~1n cmh.irgo poner --¼ punto:-. centr.1!cs Je Li
- ¡··l .l h·--1 ,lí11
' IL,I.
· ,,1 1 1l"-..111 Jt tuni un rn.1¡1cl u:ncr.il
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esrudin de Ari, tó te e\ !.
.1ton ~- té to o, l o~ _.."1"11..:"_.. 0 ~ dl· ll l1 ,l
m.1ncr,1 gcncr.1 I.
Al hr.ihi repre~cnu l.1 ~íncesi~ enrrc L'I p~n-,,1111icnro
:1ristoréltco :· p l.Hón ico y el f"'.lSO ,11 pt:ns.11nirnto r.1~1011,il l.'.11 el
Isl.im, de ,1 llí ~u ,obrt' nombre del Sc-gundo ~Lie'&gt;lro. Su µr.rn ob: ,1
h.1 m;irudo no 5 ol.1 mentc el pens,1mienco isUmico, sino cambien
el c11ropco mcdin·JI.
. .
.
.-\\'errocs (el gr.rn cornenr.1dor de Ar1srorc:les)_ e$ el _u_lc1mo de
los .Ír.lbe'i helenis.1nce5 LogrJ escribir el comenr.mo dec1 s1\·o sobre
lo~ "riq~os y rn p.rnicul.n del Primer .\besrro !. con su obra. se
fin.iliz.1 c;J del pcnsamícnco isl.im i~o helenizado. .
Con Ibn ].11Jún esr,11110s en l., L.1sc de deu&lt;l&lt;:nu.1 de l ls l.i m.
pero que logr;í d.ir ,l una de bs figuns m.í.s_ imporr.11Hcs del Isl.lm.
Su monument.d obr.1 sobre l.. H1ston,1 L1111'en.rl cs uno de los
texros mis importantes del pc:ns.unienco uniHrs,11.
.
Sobmcntc con una nut:v.1 re\ isión de l.1 h1s1or1.1 del
pensamiento unin'. rs.il podt:mos_ rendir justici.1 ,1 rn~los los ~r.in&lt;les
pensadores .ü.1hcs que perm1_ue_ron el pens,1m1e~co. c:uropeo
mcdicv.11 !. por ende el renac1m1ento, b.1se de nue;:stto mundo
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I
h'
·
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J
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1slam1co
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Alían

1

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Director dd Departame?to de Relac~o~csl 1 1:m Su última obra c~: /;-/am ,\ pofí11ca. /,os
Montcrr-:) \ autor de varios ltbros so n: e . ~ .. ·
·.
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.
procesos polwcos ara es 'on ,
1 K. d.. . 1 d~ ºU n1uertc es incierta. 1tcnr, Corbtn
,
d
· · to de A - in 1 como a ~ •'
·
. 1 anto la fecha e nac1~11~n
,. . Editions Gallimard. l 986 menciona las s1gu1cntcs
llistu1re de la phi/osop!11e tslam1q11e. 1ª,ns. h 1 ; ,rnet pretim:n las kcha~ tic 800-873.
fechas 796-873 The Window Phliosop 1~ on t e n c
.
J Cf Al-Kindi en:
r.
.
.., h.¡, h. lo1phi\51muslim/kind1 htrnl L
.
(ht1p:l/\1·1111.1nncoll.cdu/dcpb,p_ 1 p 1 .
. . I· \f ,r e¡ d· Ari,tútdcs. la Geogra/111
• (iracias a su impulso se tradu,1eron la 7eologw ) a ew;1s1 t '
le lolomco para citar solamente a algunas obr:b .
e
. 1 d, J J O'C onnor , !:. I·. Robcrtsun
i Cfr . . en particular d art1cu o e
. .
. d.
, 500 aiios ( 7'i() a 1258) Jcsd~ BagdaJ )
b La dinastía abasí. la segunda ckl Islam. n.:1110 nrantc
fuc durante sus primeros siglo~ que nace \a Edad de Oro del Islam
1

J

Cfr.. Op Cit.
11
1
oli11q11e e11 l~lam l.,1 c111d11d i·1r111ow
s Muhsin Mahdi La fonda1io1'. de ✓oªot ~t¡~~1~ .'~~.;1k 870 mientra, quc I h:nr1 (. Llrh1n O¡,.
d _.lffarab,. París. Ed Flammanon. '
e '
Cit. menciona la fecha de 872
° Corbin. 1!cnr~ Op. Cit.. P-225·

7

458

IOCf'r ··Al Farabi" en http: ,mt:mbcrs.lripud.com-,111.1,I ARAl.31 html
11
Cfr. i11ahdi. l\hlhsin. Op. Cit
12
El Imam es el guia de los hombres 4uicn para t\l Farabi u ene to&lt;lus las , 1rtude, humana, ,
filosóficas. Un Platón r&lt;.:,estido di!! Proktn Mahoma.
·
u Introducción de Al Farab1 Catálogo de las C1e11cw~. \fadrid. CSIC: , 1dit Debate. 1953
Traducción de Ángel Gonzalez Palencia quien ()frece 1amb1én una 1cr~ión en latín \ d te\l0
orieinal árabe
IJ ldcm
11
\tkm
16
Cfr. Mahdi. Muhsm Op. Cit.) l"aib. Dalila. ··1,a Ciudad Ideal. l 'na lcctma c.k Al Farab1" cn
l'erde Islam. núm. 6. ano 3, 1997. publicación 1kl Centro de Documentación ~ l'ublicac1011es
de Juma Islámica. Madrid.
11
ldem.
18
/\1-Farabi Obras jilosójico-rnli11cas. \1aJriJ. Fdit Dcbatc-CSIC. 1992 l'dición ¡¡ cargo de
Rafael Rnmón Gum~ro. p.XXll ~ XXIII
¡q lbn Tola~ 1 de Cádi¿ c~cribió una obra con una profundidad lilo,ólica tra,ccmkntal que
para alguno, inspiró el libro Je Daniel th: Foc Roh111so11 Crusne U libro de lhn 1ofa~ l. / 111_11
1h11 ! aqda11 rdata ele I ida en dos isla,. la primt'ra org:111i1ada en sm.:1cdad humana rnn t'I pc.•sp
de la rclig1on ~ la segunda. donde 11vc un solitario filósofo qu..:: logra con el pcn~arn1cn10
n:rn:m las idea!&gt; religiosas. pero en ~u c~Clll'la li lo,.úfica. en su puri~1110 naturnli,ta. l· I 1raba_10
de lbn Iofa) 1 r.:cucrda la idea Je lo~ do, intclcctcb tic ·\ 1crrnc~ la rclig1ún I crw, 1,: llloso!fa
en un comhate que parl'CC 1rrcconciliable
:oCfr. Enc1clopcdia Católica \e"· .Jdre111 en
hllp:r \1111, .nrn ad, enl.org/cathcn ·02 i.50c.htm
:i La corriente teológica de los ahs'.mta plantea la 1dca tk un Cllr,111 1ncrcaJo ) tkl
dctcrminisnw en la rcl1gión. po~1dón apo) ada ror el gnn mi~tico ~ ,uli ,\1-(ih,llalt ( 10.59í 11 1). l,a obra Je c,tc ultimo / as 1111mcw11e.1 de lo., !ilti.,1!/0.1· l'ue tr,1Juc1da cn l l l5 l'll
loledo. p..:rn ~m las c.:onclusionc~ dcl autor pur lo nial la c~cola~ti,a med Íc\al lo ,cia com&lt;• un
filósofo hclcn1sta al igual que ,\,tecna o d Farabi Sin embargo. la obra de .\l-&lt;.,ha1al1npon..:
las docmn:i~ lilosúfica~ (panes tradurnlas) para lucgo mici.ir un \'Íl•lcnto ataque contra ellas.
:, Cfr. /\sm Palac1os. i\L n averrpismo l&lt;'ol1i¡:_1rn de .\&lt;111/0 I umtis de l,¡11111,1. /ara~o,,1. 190-l
~J J\, crrocs. I a/101111 a/-1aha/ut ( Tite /11cohen,11c,' oj rhe 111ni/1,•r,•11,·o:). Ir aducc1ún tk ~1111011
Van [)en [kr¡;. ( amhridgc. 1978 es una re,pucs1a a la t•hr:1 de ,\I-Cih,wili /,1 11;¡ 11/a rc11cw ,le
I os Fdóso/os
?; ldem
~~ l&lt;l~n1. PJ1 14 ~ ]2
6
/\lberti '.\lagn1 O¡M·ct 0111111a. edición cnlrrn prq1ar,1d.i por ,\ l lulnagd \~ch.:11Jorll.
1975. \'Cll. XVII. p XII~ Prólogo. pp ~4-n' citado .:n ··,\,crroc, ~ l,1 r..:,oluc.1,in mll'kclll,ii

:

del siglo XIII" l"ll.
hllp:ll\\11·\\ 1, lamhbpania cnm 1,lam a1cm1c,.lnm
1
' Bacon. Rogcr Opus \fa111s. .:ti Bridge~. ( l\li1rJ. l89~. rnp 11. r ~'1 cll,1
cl,, por .. •\ , ,11\1..:,
y la r~voluc1ón 1n1cb:tu,1I del ,1¡.do XIII" en
http:'.\, 1, 11. islamhbpama com ~sl:1111 ,l\ cm&gt;c, htm
:s Cfr. Corb,n. l lc1m Op ('11 • r 3r
79
"/\vcrrot:s ~ la re,.nlu1;1t\n 1nt..:lcc1u,il dd , 1~IP \111" en
http://1,,1,1 .islamlu,pai11a com hl.im a1crrpc, h1111
Jn [n árnbc. ,c c.·~cribc el nomhn.: c.:1un,1 lhn -:11a11do la p,li:ihr,1 l,t.1 .11,lada. p,H' \kntrP dd
nombre complcw. la fonc11ca ca111h1a a H..:n
JI crr lbn Jaldún u
la/'// d alum,, 11 ,l \tuq;iJ11n.i l !1,1rn 1.1 lllll\(f, :tll. lkirut.
DardKitahElluhnJni. llJ79.(1295p,1g111J,) r 1

''"''º"////(/

i¡ 'i')

1

1

�1332 .:s la fecha gc:ncral111~nl~ al..'~ptada pnr tnc..h,, l,)'-1 h1,tl'ílitt.Jori;:--. p~r,, 1~rn~1nJ Braudd
en ~u --1bn Khaldoun. prcn1r,.:ur 111.:J1~\al J.: l'hbll'líl: Ji:, .:1, 1\i:,a1111n&lt;· L"ll IN&lt;' K¡c1k11
Fnc,dopedta ()¡ One//1 (fuente d.: la lnt.:rnel\ ul1l11a la 1.:d1a JL" 1,31
" U lugar J~ nal'1n11e11to de lbn Jaldun .:, 1ni.:1L"rtO para lo, argd11w,. .:1 !,!r,111 pl.'n~.td,ir 11,1u,,
J:

~n Ar11.d1a. pero cn:c1ó .:n Túnet
'' Ln -la traJición árab.: no .:,1,1.:11 apellidos en .:1 ~-·nudo ,11.:uJcntal '&gt;111 c.:111h,1rgo. mu.:h.t,
familias~.: conocen por su ni~ba o su orig,:n c1n1rn ,, g&lt;-'11gralic\1
'' Cfr !·,lía. Shamst:dd,n /,,1 cn·1kac11i11 del /.\lam l'e1¡11,•1111 ,•11rrd11:1edi.1 ,/, la ,·11/111rc1, /11.,
artes Ífü ciencias ti ¡11•11.rn1111e11w I ia /&lt;'delo~ ¡&gt;11ehlo.1 1111,q,/111t1111•., . 1&gt;ue111h ,\tri:,. l11sl1tu1,1
.-\rgcntino de Culluw lslánm:a., f
'" ~kr1niJcs: J,nasua .m,bc.: yu.: en .:1 ,1g.lo XI\ Jn1111nó el ~1.ighrcb.
1' [I d.:rccho en el hlam ,un111la ,e Ji\ 1d.: .:n ➔ gr,111Jc.:, corrient.:, dc p..:n,,11m..:nlll que
J\\mman cuJa una cn una n:g1ón Je\ 11111nJo 1\lam1co ll,111Jli,1110 (\kd1ü On.:ntc. ,\,1:1
c.:ntral). mal1ki~m11 ( :-,.1:ighreb ). '-,halii,;n10 11 g1pw ~ .-\frica nc.:gn1 ). l lanhali,11111 l \rah1,1

1,

&lt;s \' iguaa :\tolms.
.
:\lana ksüs ·•1:¡ mundo ,~lan ... '
ta, teoría polí11ca. :\ladrid. Alianza F.duornl 1'"~/1(clo ~(11~ crnanóo \"allc,pín (l:d 1

//11/ 11n ,, ,/,.

7

" Cf l.:1' S
' .
• P ·' ,_
r rn. · ham,uddm Ln c11·ilcac1ó11 del l.i/am Pi!&lt; ue, , . . ,
arres. /a:, CH'lt&lt;'IIJS. el p e IIs111111c•111n l 1 /e c,i•
, /o,· ¡me,
11o,·I11111rn/1
,a •
lopt i/111 d, '" &lt;u/11,r¡¡, /11.1
~rgcn11110 di: ~ullura Islámica. s·r
·
· · 111111r,,. ll ui:iw, \tre,. ln, 111t11,1

m"

ª

Cruz Hcrnandc,. Miguel · //m
· ' mu '11
,. pemc1T111e1·1v c•11 el 1111 ¡ ¡ ·
pe11s01111c111u de /hn Jaldún a lllleW·os /'
i\ ti . ' .
m, n ts w111co r1·,,/ J / \ ,/
1
61 MartiuJalc. Don. La leoria so;·,o/á¡./ r_
asJ.. ::i r;d. Al1an1a l:d1toriJI. 1996. pp M3-70::! )
p.152.
iw llillura e:u .1 l!.l'('lll'/as. :'\1adrid. l·d /\cuibr. 1971
t,&lt;t

..

•

• Utilizamos el término de pcnsar111cn10 á . b.
lodo, c,cribicron en órabc. el idioma d •I . r&lt;1 no ,porque lo~ auton:s ,nn árahc.:~ s1110 porqui:
e ct111oc1m1rnl(1 durante este p.:riodi,

e

Saudita).
-~ Al R:111 u Ra1h.:s e, m:b conoc1do ror ~u ohra ..:n la mcd1c1na c:t,nll• /¡/,n \t1/ ú1m ur,llad11
psico1erapJ111ico1. ,us 111,c,tig.acionc.:~ ,ohr.: \antmp1ón ~ ,,ru~la ~ sohr.: 11,do por ,u
enciclopedia El /h1111 en 25 ,ohim.:ncs 4uc.: fuc u11li1aJa (conjun1amcn1e c,rn cl Ca11á11 t!P la
111ed1c111a tk .-\,;1ccna) hasta el siglo .XY 11 cn la ~orb(1na crnn\l d htiro d,· 1c,10 de oa,c para l:1
medicina en 1:urop,\

,., :\1 ,\ndalus: Sc u1il i1a en el :-,.1und(1 blam1cu para dcs1gn.1r a toda la r.:g.1011 ocupada en la

Pcnins11la lbc.:rica) no ,olamcntc el sur del pa1,

1

Cfr San1iagll, l· miho de. El poligrciju gn11wt!11w 1h11 a/-Ja11h _1 ,d .111/ismo. (iranaJa.
Esparia. Diputación Pro, metal tk Hi,wia del Islam. 1986.
•= La uni,ersidad de ,\1 ,\zhar es la ,l!gunda uni,.:rs1dad (Jespu.:~ dc la Je lo, Qarn,\l~in J.:
Fes) más an11gua dd mundo que ~ig.uc funcinnanJo hasta la ,1c!llali&lt;lad, Fue.: fundada en el

1

•º Se t,crib.: lkdjaia .:n frances,
•1

%9.
":-,.1al1l..ita L-na &lt;le la~ -t e,cu.:la, 111ríd1cas del l~lam s11nn1w.
•• :--.luchos auwrcs. en panicular ~n lJ ln1crnc1 comn el Dr ,\. /ahoor. ,c1ia\an la mucrll.' de
lbn Jaldün en el año \395
'' Cfr ~assif. 'Na~:,cr. D pe11sam1e1110 rea/1s10 ele 1/,n Jolclrín. ivlé:-.1co, \TE. 1982
,,. Cfr A h ohm de Gdler. I· rn.:sl La Iocredud 11111.rn/111011,1. Mb,it"ti. FCF. 1986.
•' \bn Jaldún .. U ,\/1u¡ad1n1&lt;1 Op. Ct1, p 8.
•h Cfr. /cler11
,, lhn Jaldun. . 1/.\luqad1ma. Op Cll.. p 1003.
" ldt!III . p ')
' 1 E,,c análts1~ Je lbn Ja\dun ,a a ,cr rewmado por d1,crsos autores a lo largo d.: la lliswria.
1· I üll11no scna Paul Kcnncd) con su lugl' y decade11c-w Je las /!.randes pote11c1us. :-.1~xico.
edil Diana. 1991 ,
,: Cfr Rcnom 111. Pierre ~ kan-Baptis1e l)uroscl\e. /111roductw11 ci /'111.11mre des Relations
/11terna11011alt!s, Parb. Annand Colm l.ui1.. \ 991
"Calderón. Jos¿ 'viaria. El a1111mé1odo. :-vlc\1co. Fondo de Cul1ura l·.conóm1ca, J 978
"(ir Fisht:r. ~la,cricl.. f "'lhn Khaldoun·s Ci1·il Soc1c1~·· Ylid1crm papcr cornparmg thc
\lt:1\S of lbn Kha\Júun and thc American pohtical ~cienlist Rnbw Putna1n for a dass
s1ud11011. ci, il ~ociel\ al l 1. /\usun wmadn de la Internet

" 1de111-

-

,, ldi!III
'' lhn JalJún .ll-\fu4ad111w Up Ca. p 126

460

-i6 I

�EMMANUEL LEVI AS Y LA ÉTICA DE LA ALTERIDAD
REIVINDICACIÓN DEL H MANJSMO
Mrr.1. l.ilirn:1 lk Ir, Ituhio
. . 1111,1 h1ogr,1ji',1. do111111,ul,1 po r ,,¡
¡. la mr111111·1,1 dt! l• ;: rro r
Nau"

/il'l'Jt'll/11111e111 11

t-_111 111 ,,rn, , 1 Ln·111J,

Rúbri ca

cr , 1 "1,',

il lihnrn,I

Esbozo filosófico de una vida heroica.
Emmanuel Levin.1s propone una filosofíJ que nos enru iasrna
y no infunde aliento en un mundo que par1. ~c, -hoy mis que
nunca-, sucumbi r anre la violen ia coridiana, el rcrrorismo , L-t
guerrJ e incluso la amenaza de la destrucción nuclear .y nos ofrece
~
b grJndcza de la espcr:i.ma, b cual funda en Otro modo de ser; en
una form a ética de relación con lo dcm:is.
En ocasione la filo_ ofia levinas iana puede juzgar e a primera
instancia como un pensamiento ingenuo, pero al conocer los
aconrecimi enros del conrexro en el que ~e gestó los cualc
marcaron la propia existencia de Emnrnnuel Lcvinas y al revisar las
fuentes que lo han mirrido, se de vanecc cal apreciación y nos
llena de asombro, re ·peco y reconocimienro, adends de gra[Ícud .
El gran filósofo Federico
ieu.sche mencionó en alguna ocasión
que la obra del filósofo es su vida. Ninguna afirmación podría ser
más acertada al esrudiar el pen amienro de Emmanuel Levinas,
quien pese al enorme ufrimiento y dolor que lo rodearon dur.inre
su vida, -debido al odio racial - , nos ofrece un, filosofía de l::i
generosidad en que la realización esen i,d de la sub je[ividad
163

1

�,.
or nnto un hecho de .1mor,
huma na se alcanza en un ,1cto euco ybp ·e ~rticulo b integridad y
\ Otro Presentar e n un re\ ,
.
.
d e d arse a
.
d
.
umentacivo lcv1nas1ano es
..
d
d
¿
1
profun
o
s1scema
arg
comp 1ep a
e
·J·¿ h
esbozo de su prop uesca
'bl
\lo he dec1 i o acer un
impos1 e, po r e
f1 . . n corno a los conceptos
, fi
d.
breves re ex1ones e
.
filoso ica me ianre
. .
e este pensador considera
· os aconcec1m1entos qu
.,
re ferentes a cien
. . .d d l
. les p resento en su relac1on
. .
d la sub¡envi a os cua
co nmtunvos e
'
l b ioorafía de este
h hos relevan ces en ª
t&gt;
l
co n a ~un~s
ec
ese a su relevancia c:s todavía poco
extraordinario pensador., quEe P
.
de que la grandiosidad de
'd
estro inis srov cierta
conoc1 o en nu
r,. .
. ,
10 e le analin ,1 la luz d e
su pensam iento s~ aprec1,t aun mas cuan&lt;. :,

'1,

la historia de su v1d:i. fi
or r111manucl Lcvinas, es
•
fjI \ ' I co propuesto P
e
El sistema
oso
dio como pert&lt;.:necientc y
su esrn .
. \, v
cons1.d era do actua· lm e·nle oara
r
¡ filosofía Socia
.
i l s problemas que ocup.:rn J ,1
¿'
represe n ta u vo te o l c· 1 f' i la Culrura V ,1 la Fi\osofíJ e
'fi
ente a l , t oso ta e e
,
,
m:is espect icam
, . '
d c1uc su intención no esta
·,
esto
u
ltimo
,\
pesa
r
e
d
b'd
lJ Re 1g1on,
.
,
.
No obstrnt-: e I o a
. J ¿·
1te luc1;i este am 6 no.
d
enfoca a
irectame, . . 1·
. tHO levinasi.1no se nunc e
.
·
hebr·Hco e pe nsarn1e
su prr )10 ongen
'
.
b
lh Debido J estos
¡· · sa y st erwe so re e , ·
d
la tra 1c1on re ig10. ' ,
b', º
1· imente reco nocido como
· . es cam 1en amp 1.
.
fundamentos, Lcv!l1J 5
'
d
l
· 0 de \ 1 s relaciones
T \ 'di ·o Des e e esp,1ci
,
comenta dor
a mu e , l
su siscema ;iroumcnrar1vo se
·¿·
e los seres rnmanos,
::,
co o ianas entr
. .
,
\ooí.1 étio \' en unJ
.
!
hasta consri rnirsc en un,1 onco ::i
•
1mpt1 Sl
'
'
¡ ,
·ones
..
, . l con ras"os de ceo og1J en ocas1
.
,
, ..
rnccafistca ettc.
· t&gt;
l l .d
, el sisrcm,1 hlosohco
,1 . ,
se ha esta) ec1 o encrc
.
d
La re aoon que
.
dos se Jeb&lt;.: sin du a
.
.
\ , bicos antes menciona . '
..
\evinas1ano con os a1_n
.
.
, t reivindicatoria de un
o surnve una p1op ues a
algun3, a que c n f - d
en la 1 ce¡)tación y el rt:spt:to
1
, • 1wman
, ismo un . amenuuo
' ,·
· . ·¿
autentico
h sub¡·eriv
i ad se
.
.·
los Jiferent&lt;.:s. Propone que '
a las d1fercnuas Y ª
.
.
de reconocimiento del Otro,
.
arto éuco emi nente
consotuye en un - .
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r·.1 pri mcr:i. Antepone
.
l\ a la éuca como r1 oso11,
e 1nsraura con e O
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corno con icion P
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'
apertura y el reconocim1enro .1c1a e
cada uno de los otros.
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El humanismo que busca nu1.:st ro i .
• .
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co nstruye en las 1nceracc1 . '¡. "tli7 1ción ¡)ar.1 od.1 uno J&lt;.: los
.
como un &lt;:spacio ( e r1.:.
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consucuyen
rcl.1ción, \Ín que h.1y,1 predom inio LC un
sujetos que entra n en
1

1

•

•

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sobre orro. Lcvinas aboga por l.1 construccion de un humanismo
en el C]Ue cada ser humano se realiza plenamenre en el acto érico
por excelencia que es la revelación del Otro: la epifrmlrz del rostro,
q ue instaura la aperrura a la alrerid.1d.
La fi losofía lcvinasiana es una Filosofía Social ~'ª que las vías
posibles para la constirución de la subjerividad que él establece,
son rodas ellas accesibles en la experiencia cotidiana de las
interacciones entre los seres humanos y m:ís at'in porque Li
socut!ídad es una condición indispensable para ello. Bajo el signo
de dcvast,1doras experiencias generad.1s por la guerra . Emmanuel
Levinas es encarado co n el sufrimienro, el dolor y b muen&lt;: Je su
Fami lia, así como de mil lones de personas. Anr,c tales vivenc ias,
cab ría esperar un pensamiento nihi lista, con r,1sgos de
desesperanza )' lleno de rencor; no obstante lejos dt: ello y debido
a su gran sensib ilidad, espiritualidad y sabiduría, Emm::rnucl
Levinas nos sorprende al ofrecernos una filosofía esc11cialmcntc
ética, fundada en el amor, en la gratuidad absolur.1 y resulta por
ello un pensarnienro oprimisr.1.
Hagamos un breve recorrido por Lis circunstancias existenciales m::ís relevantes en las que e~tc hernico ser hum.rno elaboró la
propuesta de un,t filosofía au¡énric.imerHe humanisra. Emnunuel
Levinas nace en K,wnas, Lituania en 1906: en una familia de
origen judío, hijo primogénito de Jehid Lcvyn1..' ( Levinas ) y
Dcborah G u rv ic. "Recibe e11 el seno de rn familia, desd(' /,1 pri111t•r11

infancia, un contacto directo con ltls tra,l,crones jurli,ts ¡ l,1 b,bl1t1
hebrea,"' en su casa se hablaba Yiddish' además ~le Rus&lt;~- En 1920
su padre compr.1 una librerí.1 en K.1un.1s, Lirn.111ia, rnm1dn,1J.1 Lt
patria de L1 m.is alta inrelccctLtlidad judí.1.
El joven Ernm.rnuc l &lt;:qudia el b;1chi\kr,Ho en Litu,1ni,1 ,· l'l1
Rusia)' Filosofía en Eslr:1sburgo, es en Fr.rnci:i en 1923 en donde
en tra en conc.1crn con Clurles Blondcl con q uie11 .1dc111:í~ de
est ud iar, entabl.1 :1misr.1J. Se afirma que Rlondcl repr&lt;:\e111;tl1.1 p:1r.1
Levin as /11 luminosidad rM espiritu _{rttnds, el orden !' l.1 cl.irid,1d .
C ontacta también en f r.rnc 1.1 con ,\ la ur ice BLrn chnr lucí ,1 q u icn
además de amistad profc.,,1 un.1 ,1finid,1J teóric.1 !·,1 que comp.irrrn
el in terés por lemas como l.1 orrnL1d !' l.1 rLl\Ce11dc11u.1, el ric:111po
y la muerrc, enrrc orros, ccrc.rní.1 que le impir.1 l.1 publiLaLirin del
artículo rirulado: "Af,turia IU,111rl1ot) lr1 111ir,ul,1 rlr•I pocr,1 "( l 95(, )

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q mismo lo maniféstó, en
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1

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'1

imFnrte sus enseñanzas.
e
·. las ideas de Husserl y
i~I' fo introduu: ;1 .ranc1,1
Nuestro 11 oso
I I , al francés de las
1
lucción de a eman
Heidegger, con ª. rrac
Husserl \' mediance la publicación de
Meditt1ciones Cartesianas de
b .fl, fos -en los que parece
.
, ulos ;i.cero de :im os ' o,o
. ·¿
s·
d1,·ersos aruc
.
l .,
sus nrop1as I cas-. • in
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s1ón en re ac1on con
t
d
manifest:irsc cierta ten
.
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( 1927) habría e
b d Heidcgaer: Ser y iempo
.
embargo. l J o ra e
ti
, . flt1encia en el pensamiento
d
¡1 erm 1nentc 111
tener un., pro f un a y .
,
1 Levinas obciene pronto
. .
E Francia Emmanue
d l
lev1nas1an o. -11
•
d
¡
me·¡ores cxponences
e
. .
·orno uno
e os
IS
reconoc1m1enro e
1 'd
otros por Jean-Pau arrre
.
d Husserl \' es e1 o entre
pensamiento e
,
. ! 1 fenomenoloaía gracias a sus
quien ,1fi rmó h:i.ber conoc_1t o a
·. precia: d pcnsamienco
.
parec1,1 a
escritos,
por su ¡)arte Lev1nas
~
"auddz y regular'' de Sartre. l
T '1 de la Intuición en la
· · a·
a
eoru
l
La obra eY1nas1an.. - f
. &lt;locroral presentada en
. d H
rf que uera su ces1s
·
I
Fe110111e110 og1,1 e usse ' .
\ F anee es comenca da por
· ¿
el lnsurut (e r.
'
b
1930 \' premia a por
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. "la primera gran o ra
·
·J
·
h cone1 e como.
Jacques Oern a, qu/~1 d ,d / mramiento husserlia110" . la cual es
consdrz,rad,1 ,1 /¡i rota , ,1
e p . l . ,n que nuestro filósofo
rr.1 )a¡os t
cons1."d era d ,1 t1r10 de Cfl'S magnos
~

manifiesta su deuda para con los dos m:iesrros (enom-:nólogos, lo\
otros dos son: De la exúcencia al f.\·1stent/'' (194 7) \' Dtscubrienrlo
la existencia ron Husserl y HúdeggN 11 ( 1949).
·
Rcspecro a las influencias en su pens,1111ic11co el propio
Levinas reconoce en sus inicios las ideas de los dos rn,1escro~
fenomenólogos citados, aunque enfatiza su poscerior rnptura con
Heidegger y por encima de codas clbs coloca, el h.1bcr conocido :1
un gran hombre que lo acercó a un judr1ismo uiviente, el cual le
transmició "el uigor intelectual en la crudeza en /11 potenri11 del
Talmud." Al respecto nuestro filósofo comenta: le
Recuerdo que he ido de est11diante a Frihurgo pam conocer 11
Heideg'(er y para aszstir ahí a sus runos universlflmos. Tmia kz fim11:
rntenrión de escn'bir !tts tesis sobre su pemamiento. Li-a el p,riodo e~ que
Heidegger era ya muy célebre y ruando no em dificil 1'ffo11oar ni él a un
maestro. Todo aque//,o que ajirn111bfl era, al mismo tiempo, sorprmrleme )'
enunciado con autondad. Yo no estoy ahoni bien al corriente rlcerm de !trs
re!Aciones rntre Hfidegger y Hitler y, además, en esr1 época el presumo
11acionr1/socialismo de Heiderger no constituía 1m problema como lioy,
porque Heidegger tenía un indismtih!e carisma personal. Su simpatía por el
11(1.2,ismo parecía secroukma e irrelevante respecto a su manera de dominar
los problemrzs filosóficos. fra un pmorutje abso!utarnentefascinante. Ejerria
wu, influencia muy fimte entre sus colegas, stLr jilosofi11s. Se tenia /¡¡
irnpresión de que si Heidegger decía cualquier cosa, es un dl'Cir, no mlían /¡¡
pma disru.sionrs postmores.
Mi infzncia, en cambio, h11 estado signndti profimdamente por el
hebraísmo sobre todo 11 través del comentario 11 !tt esai'tum, lo quf yaoÍl
sobre l1 mesa de cada hebreo. A este propósito quisiem recordm· un
acontecimiento decisivo para mi famlllción: el descubrimiento del Talmud
que no he temdo la ocm1on de hr1cer en familia. Lo he ronocich m,ís tarde)
mucho, de un vecino, un vtrd,rdero genio del Talmud He sido m disdpulo,
aunqueyo no he pfns1tdo estar a su t1ftum. Me refiero al SeJior C'houdwzi.
Era un genio en el se,mdo absoluto de !tr palnbm. Un hombre que podía
pasar por un número muy grande de idem sin sentir /,1 obligación de
llevr1rl.as a un éxito condusiuo. Tenía fl Ttilmud dmn·o, enm.rnado,
viviente.

Esto, al Indo de !tr injluenci,z de Husserl y He1derger myo 1ínico
nombrr ahora me apena prommci11r: y es el 110111brl' dt' un genio que
representt1 todti una co11iente de pensmmenro, que a!Í11 está z,h,11 t1hom y
que desanvlkm sus discípulos. Remerdo que todo aquello ,z lo cut1! filos
467

�lleg,1ban y pensab11n 5e infozmab,t. Al ltuio de mi e11ruentro con Heídegr,ery
con Husserl, este amtr1cto con el Señor C""houchmii ha sido verdaderamente
1
el gran acomeciminito de mi vik.. '
C racias a dicho encuentro con e! seí1or Chouchani v a sus
enseñanzas, ,2n 1957 l.cvinas 1n1c1a también b leccura v
comenc:uios dd Talmud en e! Coloquio de: los incelecrnales
franceses hebreo~. l.cvinas afirma que para gusrar el Talmud se
nc.:cc.:sit.i ser hehreo y haber sufrido como hebreo
y en ello "hay
11
una pequeña responsabilidad de un cierto Hitler ' '. Para el año de
1933 Levinas rompe con Heidegger a quien nunca perdonad su
cerc.rnía con el naiismo. En una ocasión -después del holocausroal cornenr:H una discusión acerca del perdón en el Talmud,
escribió: "Uno puede perdonar a muchos ,demanes, pao h,1;• algunos
alm1rwes a los que es difícil padonar. Es d1f!cil perdonar a

'd
,, ,,
H e1 eggc1· .

Emmanuel Levinas vivió y creció en un contexro de guerras:
fue .1iccodo por lo~ dos conílicros inundiJ.les. e! primero llevó a
su familia .1 refugiarse c:n lJcrani,l y mienrras ,1hí residían se dio Lt
revolución socialista. Posteriormente durante la Segunda Guerra
&gt;v1ttndial este filósofo fue movilizado como incérpret&lt;.' de ruso y
alemfo para los aliados y prisionero de guerr.1 de 1940 a \ 945 en
un campo &lt;le concencr.1.ción en Hannover, Alemania, saldndose
de recibir el mismo craro que orros judíos debido a su condición
militar como intérprete; sin emb:ugo su familia extensa muere en
Licu·111ia durante la segunda Guerra Mundial.
Durante lM aí10s cincuenta comien2.a ,1 trab.q,ir en su muy
original propuesr.1 de metafísica ética que trasciendl.'. h tradicional
neutralidad érica de la OnwlogLi. Después de la scgund,1 Guerra
Mundial Levin,1s Frecuencaba la vangu:irdia. de los círculos
filosóficos de Jean Wahl y Gabriel Marce l. -pensadores
cristianos- Durante esos años inicia asimismo la dirección de la
Alianza 1sraelita Universal de París y de su bcuel.1 :"-Jormal
Israelita Orienr31, así como su amistad con Henri Nerson al que
dedica su primer libro de escricos judaicos: Dificil Libertad.

Ensayos sobre el judaísmo ( 1963).
La obra nugn,1 de Emm.rnut:I Lcvin.1s: 7'otrrlid,ul e infinito
(1961) recibió ,1si111ismo inílucncia de Lis filosofí,1s Jcnominadas
dialógica~ Je Marrín íluber, -filósofo t:xi~cenci,ili~tJ, so&lt;.ial1st,1

is_r~elí, de: origen ,1usrriaco quien
.
.
dialogo y su signiCicado , .
_. 1 soscení.1 la importanu,1 del
~
·
é'x1srenua 1:s¡,i
1
, .
cambién de la relaci-í11 ,
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r1u1.1 r e[Jco, escuJioso
· , t.:ntrc IOS \' ¡ ¡
1.
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1 . . e wmort:- y Je FrJn7
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e 11 .1 de ¡&gt; · "-,
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en Li Sorbona S ¡ LJ
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. - u o )r,1 l' otro modo
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esenci11 se.: publica en ¡ 971¡
que ser o &gt;11tÍs {//Id ele la
raíz hebraica ' h' cil
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con rns propios
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// ":\'o,m1 A1•r,u/' lle !'Olllfl't'IUl1Jo el msti11ni.s11w en su "i·ii·1r) monr
por wdos los ho111/m..s': los rmninws an·ilmym m11d1,1 impm11111ár1 a In que
ll1111t1n /i•, 111Í..im,o, s,1tr,11111•11to. A óft' respecto, os t'W'llfO 1111,1 pequr'ñll
/,iswn,r: H,1111h,I, 11rmdt, 1t{í!;J11 ncmpo ,mres de s11 ,m,nu, conti1b11 ,1 111
r,l{/10 /i-.r11ces,1 c¡ue (w1111l0 t'ra 1111ífl, rn su cmrlul n11rr1I Koenúrbercr. cm día
c/1¡0 ,¡/ r,1bmo 1¡111' le {'11sáitm1 n:ligui11: "Hr pt'rd,do l1 fe''. Y l'l mhino ft.,
rl'.'fº11d:ó. ·~Q11ié11 tt' /,1 pide?''. [,11 resptu•sf&lt;l es c,1mctmstim. [,o que
¡,11pm1,1 1/0 es l1 _f, mio el "hactr''. Hr1m· sigmjic,1 sin d1ul1 un
, ·0111¡''0IT, 11mt'IJfO numtl, pn-o ftl111bié11 t'I nto. Del rfSto, ¿m:er _y l,acer s011
d'.f,roucs? ¿Q:lt; ,1r;,1~fü1 mw; ¿De 1¡11é l'SttÍ hechfl t1 ji:? ¿De! p,1l1bms~ ¿De
1&amp;,é ~D,· ,0111·1ct'fo111's) /_,011 qué mYwos? ¡Co11 todo el cul'f'f)o:' ¡Con todos
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embargo por su esenc i,l h. rl 1oso1
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. .
.
. i so i..:t,l . , u aperrur;1 honzonr1I
,
?e~_eros.l prmkg1,1 el reconocimicnco del Otro como - , i ·... :,
rn ispensab le p.u,1 llegar a conscic uir e .
.
. cont ,uon
ace rcamiento de los seres h
s . como Sil Jeto ~ propone el
- · u manos sin media -·ó 11 d . ·
ni preponderancia J
· b
u
e ntnguna
d·isrinción
d
e uno ~o re orro debiJ 0 1
l ·
[lpü e diversiJad p ·I _
.
·
• rn,1 qutcr
reconocimiento y. la º:c:ai~(~.Jl~::r¡~ S~I a¡~emlira a l.t .ilccriJad. l'l
extens ivo h ·
d
t&gt;
t,o, imp ica el respeto v es
ac1a to os los otros en un 1cro de
'J 1d 6 .
q ue propone como J • · . ,•
' ·.
.
gr.nui · a solut,1,
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a un1c.1 \Ja para const1ru1rst· como sujeto.
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en que
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por
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de
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idad
d
. .
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corno .
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e COllS[l(UlfSC

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arse,_ n1 stn acoger al Orro :' od.1 cual mc:dianr,c su cxisrcnc·,~ .,l'
consrtruve
·
·
•
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·6·1· ' ¡
o realización &lt;le los Otros.
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que los seres h
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.l .
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prob lenu Je] sujcro ,1 p.1nir del problcm,1 Jcl conoc1rn 1enw .
olvidándo e de su aurénrtcJ condicicín onrológica y' hace un.1
profundJ crÍlÍca a lo. hum.111ismos prop11csrn~ por dich.1s filosofías
porgue ninguno fue -a 5ll juicio-, lo suficienccme,rn.: humano,
derivando en ide.is y prácric.1 rróncas. -como el olipsismo:" y el
hedonismo · 1 por ejemplo- y en el incumplimiento de l.1\ prome., as
de progreso y de arrollo de la modernidad, gue produjo en cambio
gr;ives arencados comra L1 humanidad, como los conflicco~
mundiales y los genocidio por ejemplo .
l::.sce pensador cuestiona fu11J,1mcnr.1lmcncc b conLerc ión de
una subjerivid,1J d11ra, c. decir cenrr,1da :, cerr,H.h sobre sí misma,
cgoísra e indi,·idual1 ra , " .. zrn ,r m,wer,1 dum de pos10011am1e11to
que f j la posttividad del ser"-·'; Lev1na muesrrJ la solcdJd en que el
ser human o es due1ío de \ll exisrir r s&lt;: encucncrJ ~umngiJo,
- como pasto p,1rrl s/ mismo-. idenrific.1do con el prcsentc:, ,lh orco
en él por causa de su mar~ri:ilid:icl que lo dcr&lt;:rmin;~ ,t ocup.u- e de
sí mismo y a cenrr;irse .1 pe .ir del Yo qu1.: inrenca salir, moYido ,l
ser por el co1111tus essmr/1, -en el sentido que pinoz.1 le ;1 ·igna- y
al cu,11, in cmbJrgo, l:i iJcncid.1J relupcr.1 siempre p.u.1 hacerlo
volver r mJntennlo enLt'rr.1do. r\ difert·nciJ de orro~ (iló~ofo~ que
propo1~en a L1 sole&lt;l.1d como co11Llicicín :• fornu p:1r.1 con~rituir
una iJc:1Hid.1&lt;.l individu.11. nue,iro pcm.1do1 pl.inrt·.t wmo
condic1 cín 1.:l cncuencro rnn &lt;:I Otro q111.: ~usr1.h.· .ti \'o Je l.1
soledad , Li Ll1.1I 111ici,1lmentc no )e Jebe J l'.)t.u le\.1111p.tr.1do. '&gt;in()
como se h.1 mencion:ido, sumagido en . í mismo.
Por su parre LevinJs, lft'e en ~· promun·c un:1 rnhj&lt;.:r1,·id.1d ,¡uc
pa rre de did1;i inrcncionalid.1J que proyl:',.:c.1 .1I Yo h.1 i.1 el l'Xto:r1or
pero que no regres.i ;1 encnr.nsc en l.1 idrncid.1d, un.1 \uhjcti\id.1d
que se insr;1ur,1 en el hedrn _\' el lllOITll'l1to 1.:n que e l .t el
reconocim 1cn10 de la .drcrid.1,I y que, f)CH Llnto, ,e dehc .1 lo\
ot ros a (¡uiene\ ,lu&gt;ge ct&gt;m1, liué,pe~lc-,. E, ,1 p.11 t11 J1.: e r.1
onccpci ón .11.'.cru Je l.1 u111q1ruc1011 dc l.1 rnli1l'ri,· 1Ll.1d l!lll'
propone lo 911c ha dt:no111111.1dli ·om1i cl "l 1I11J/.rI11,1J11J clt·! otr()
hombre''-. [ .1 proptll'\l.t kvi11.1-, i.111.1 .tlirl' l.t ¡i1&gt;,ihilid.1,I de ¡ue L'I
desarrollo lk l.1 rnb¡ni,1d .td 11\l ,l·.1 1111.1 c.1r;.1 nq.'.,ttl ·.1 p.1r.t el
exi tcntc que
l.1 explíi1m.- 11r.1 u,1110 un 11.111,Lur111 ,()lit .111ti
encerrado en un.1 iJcnriJ.1d 1nd1 : 1du.tl1q.1. por el u11111·.1r111 ¡'l 1111&lt;:.1
que el advenimicn10 de l.1 \l1b ¡u1nJ.1d ,1il() n JHl"lhk ,1 11.1,·c, 1kl
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que

que

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concicnci.t r.1cion:1l la ví.1 de ,l(LL'\O .1 l.1 ,dtcrid.1d, s1110 l.1
s1•111ibil1rl,1d por medio de l.1 u11p()r,d1rllld \' '-11 1·1J/11¡,t11osidarl. 1 ,1
se11sibilid.1d no es un.1 r.17.Ón Lic~.1. Ll un.t locur.1. y.i (!lll' est.í ,lllles
que la rnón. Est.1 po,ihiliJ,id Jl' ,lLLc,o .i l.i .il1er1d.1d por medio
de la sc11s ib ilic.L1d l.1 cxplic.1 con l.1 \igu1cnrc resis· l'/ sl'llth- no h11.ru1

l,z rrl,1rió11 co11 !,t rotfl/;d11d sino mt111re11ersc t'il lrt .1ep11r1JC1Ó11 rl,·I ia.
l11 semibilid11rl es el rontt•11tam 1nJ10 mismo c11 lo ,¡11e es sentido. Así. el sujeco lcvinasi.ino es em111cnrcmente un s11¡c10
corpor,11, encunado y la corpor.1liJad no e, co11ti11gcntl'. \ino
fundamental para el rnjero concreto, antes t¡ue nH:IH&lt;.: el s11¡c10 es
cuerpo. El cuerpo .rn ponc ranro u11.1 posición como L1 .iJquisicicí11
de un .1 v1s1on que st: sostiene por L1 p1opi.1 im,1gen , l.1
corpor,1licl.id es IJ modalid.1d en que se asume la ex1eriorid,1d, en
que el Mismo determina y es derermin.1Jo por el Orro y por l.i
propi.1 nuterialidad; ,1f1rnu en este .scnrido: "F/ rnerpo es lr1
elcl'ITCTÓ11, pero tflmh1én todo ti pno dl' la pos1Cid1J. ".",
En todos sus textos ,irgumrn t,l la i mport:incia de L.
corpoL1lid.H1, no rrn ~ó lo en el Jspecro .rnrropológico sino
primordi.ilmenre desde un punro de ,·isra onrológico y mc1;.d'ísico,
d,1do que la corporalidad es posibilid.1d de percepción que deriva
rn sentido y por tanto de con.srirución de l.i subjccivid.id. brc
pcns;1dor ofrece argumenr,1ciont:s en contra de l.i cnis rradiLional
de 911e h concienci,t es b que asigna el sen rido. l.1 CLL1I dcnvó tn
un s11jero racional, cerrado rnbre sí mismo, sobre s11 i11 tcriorid.1d
egoísta y propone que es l.1 sensibilidad l.1 que puede t'ncarg.trs&lt;.:
de ello.

Lltcgon.1 cuc.1 y por ,
. .
¡ · f cu d se \'IS Iu m l)fJ 11 e·n estt• rel.i.ción nórica . y
rl [lempo, a in lnt 11.
. , 1 ·sembocrn en l.i tr.iscl'.ndcnc1a
en la fecundiJ.1&lt;l . es por e o que l l'.
'

En la propuesta levinasiana !J corporalidad como condición
ontológica. no está separada de la espimualidad, Jel .dm,1, sin la
m;1teri alidad el sujeto no podrí,1 vivenci.H el sufrimiento y b
mue rte que son dos vi;1s privilcgiadJs por nuestro filósofo p.tr;1
que el sujeto se:i arr:1nc.1do de su ident idad y rued,1 tra,cender.
Afirma: el cuerpo no es d obsrdcu/o op11e.r10 1il trlmit. ni la tumb" que

como tr.111s-subst.rnciación.
·sn Cilosófic.i t:sd
t.:s ·1m¡Hirt,rntc señ.11.u que esta proput: , 1
r, nte :ipcD'a&lt;l:i J l.1 expcricnc1.i
. d e l os sc·r e·s wm ,1110s en su
1
P enJme
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de u 1 11.H
m., que desde un.1 postura
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lo aprisiona. sino aquel!(/ por lo rn,il el si mimw es l,1 rnsceptibifidfld
en sentido propio. Pasivit!arl extn'mfl de lfl "e11crtr1Jfl_cuí11 "; estar
expuesto a l,1 compasión y el si 111rs1110 al don que rnt'Jfrl.
En ese sentido el concepto de trflh1~¡0 plenamcnre rel.1cionado
con b corpor:ilidad, con la matemlid.1d del sujeto y rnn el
sufrimimto es de gran import.rnL.1.1 en este sisrema i'ilo,ór1co \',J

,

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SOc.t.1 1 ,ll.

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�que ts h acri,·itbd que permice al su1ero satisfacer sus nc.:cesidad1:s
al riempo que experimenta rod.1 la c.irgJ Je su prop1.1 m;HeriJlidad
~· posición onrologica; en él p.1rciciprn el esfuerzo. l.1 Jific.ulud y
el dolor que determinan que: el '&gt;ujero recupere el peso de su
existencia que implica su propia libertad de existente: "... el
rnfrimrento como el r1co11tecinlle11to en el que se cumple tod11 !a
soledad del exiscente, t'S decir, toc/11 la intl'nsidad de su 1•f11rnlo
" :,
consigo n11smo.
El cuupo no es un objero sino un régimen ontológico, "hybns
ontológica" y.1 que en él coi nciJen dos pu n rns tk visra; l.1
paradoj,1 del tiempo hace que coincid3n un riempo qut: v,1 hJci,l la
muene ,. un ,1planmicnro de la misma en el riernpo, .1 rravé~ de la
\·olunc3.J: '"El 11pfi7ut1,1iento de !,1 m11ert1' 1'11 una uolu11r11d morttlÍ- d
tiempo- t'S el modo ele e.\1Ste11ci,1 )' la rerzlicl,1d de 1111 ser sept1r,1clo 1·11
rela1ió11 con el Otro." lln !&gt;er indcpendirnte de útro y ,d mismo
tiempo ofreciJo en la rcl.1ció11 e:, un ser tempor,d.
!'Jr.t Ln·i11.1s el ricmpo i:s el "rtrín 110 "dicho LO!ltr.t b muerrc y
.1 diferenci.1 de Hc:1dc~ger, u&gt;nsiderJ qLLe c:I ser no n ffY para lil
murrtt', ,rnnquc ésta es un hecho inminente, ~,110 qut: l.i
. . ubjerividJJ se consrituyc fun&lt;l.rn1ent.ilmc1Hc como expresión Je
un ser contra la muerre; l.1 libt:n,1J supone la posibilid,1d de
apbamicnto de Li mui:rn: en el ricmpu. l.l muenc 110 t'S ahora,
por ello yo no puedo ~er d11t:Í11) de lo que no e, ;1hor.1; t:I por\'enir
que ofrece la muerte como elt:mento no es .n'tn el tiempo, y.1 qut
se rrJta de un furnro que: el hombre no puede a'&gt;umir y ~ólo se
co11v1enc en clcmtnrn del ticrnpn si t:nrr.t tn rcl.H.:ión con el
prcsenrt:. !· l tiempo p,1r.1 el rn¡eto es t'iniL,1mcnrc prc~enrt:: .1cro no
potenc1.1.
Afirma nuestro tilósofo qut: .rntt el .1 .... 011tt:L1111iu1to de la
muerte el porvenir est.í. Jes\'Illcl!l.1Jo dl·l prncntc, &lt;.:'&gt;le 110 pucck
•rnticipar y se pic1de toda \..on11,Hur.t!111.Hl t:ntre c.:1101,. :--.:o podemos
encontr.ir en d presenté 11.1d.1 qut: cqu1\'alg,1 .il ¡)01vt:11ir , no
podcmo~ aprc:hcndalo porqu1.: c~ cot,ilml'llt&lt;.: d1fl'.r1.:nt1.: y 11ut:vo.
Alás que rmoz ,1orí11 r!t• 11111'5tros t'StiltÍm ,111!1111ms. dt' 11110/r//J
1

uuzlidades. el t1empo t'S cst11n,t!111c1!11' 111111/tt'l'IJ 11.tii1JJimto.

Afirma l.evin.1s: "/·n um.1,·,um1la. Jólo 1111 .ll'r q111· /,t1yit
t1!c1111z{{do la l'.\ 'tlJfJl'rtl(IÓJI rlt &gt;ll _10/c,lllrl 111,·tl1c11Jfl' el rn(ri11111•1/fll )' /,7

la

relaáón COII
muerte puede SUUtlrSe en el rerre110 l'/1 el que Sf hace
1
pos,b/e la relr1non ron otro. " º
.
El rema &lt;le la muerce en Emmanuel Levinas es sumamenre
1m_ponanre po~que como imposibilidad de roda posibilidad .ibrc ,d
su¡eto oponun1dades de rebcionarsc con ].i alteridad.
~a obra de Levinas es ran exrensa y su pensarnienw tan
pro!ifico Y profundo, que c:n el presenre artículo tan sólo ha sido
posible ,expo ner brcvemenre algunas de sus rcsis principales, con la
111renc1on
fundamenral de inreresar
- .
·
.
, •1 ] lector ,al ace1cam1enro
d1recco co~ ~sre filósofo de la sensibilidad, quien se ocupa de una
maner\poer1ca de_re~~s con10_el rosrro, el eros, la vo luptu osidad,
la
ti discurso ' el silencio , 1-,1 f·ec un d.10.1
J. d
¡ ca11ua, b subsmuc1on,
.
,
a moLldJ, el uempo y la muerte, por cirar só lo algunos. Podemos
apreciar gue l~s temas que son objero de un especial rracamienro
por parce del hlósofo de !·1 J!te_riJad son los mismos que ocupan al
ser_ hu_mano en su ex1srenc1a &gt;' la &lt;letermin;in. L,1 fílosofí,1
lev1n:1s1.1na consriruye un modo de juzgar écicamenrc ,1 la cultura.
En u_n_ mundo_ a?obi.1do por la violencia, en el que IJ
gl.~bal1z~uon econon11cJ ,1mrr1;1za con barrer con rodas la 5
dtierenc1 ,1s ~ i~1poner parrones culrnrales de los pJÍses con m:iror
poder econo~11~0. en
mundo ,1ün 111ulric11lcural. comprend~r \'
poner en pr:1n1ca la hlosofía de l:mmanud Levin.is es un,1 ¡,1re~\
inaplazable. La supn\'iWnL Í,l mi~m.1 dt: l.1 humanid,1d podrí.i
depender -~e la comprtn\ión y .1plic.1ció11 Je esc:1s rcsi\ gue ,¡ 11 sn
una rel1g1on nos dcnu11d.1n el .111101, el reconocim icn ro v cl
rcs~ero a los _dem;Ís, :1 !.is Jifrrl"!1c1.1~. bpno t¡uc e\tc pn¡t.iei"'lo
amcul_o lOntnbuya ,1 dcsperru es,1 inquit:rud por l.1 ho1i 10 Jll ,tlid,1J
Y la bus~ueda de l.1 paz con h,1~e rn el reconocí mienro r el res•)ClO
a las dikren~i.1s, mediante t:I di.ilogo ,. que podanrn~ com/mir
nue\'~S reflex10ne~ ~obre l'Sr_c_ gr.111 filó\ofo en otro c~pacio que nm
permita m.1yor prn!u11d11..tLIOl1 .
_El 2') dt: ditícmbrc.: Je l &lt;)t)S, .1 l.1 cd.1d de 91) .1í1m. rrnm 111 ud
Lcv1~,lS mucre en P.~rís .1 LOll\eU1ér11..i.1 de ll11 p.1dcurniL·ni&lt;,
card1accJ. Dur;1nrc el !unu.tl l.1 111111.111.1 del 2~ de d1t-i1.:mhrc de
1995 , Jacqucs Dcrr1J.1 pronunli.t u11 l·mot1\'0 di,1..111 ,11 ,¡lll
denomina &lt;lt: acogid..1:
. Drmmtf fogo l7tmpo. 1111~¡ /,11;~0. !,t rm11t!o d /1 '1/i?· ijlll' 1/1·, 1r •lt!:n, ,1
Í:mmttnue/ f .t7'fll,Lf. ,'-i;tln:1 qui' 1111 1·11;: ll'111htm;1 1rl 11111m1·1ito 1/¡, rli·r 1,-/0 ¡
sobre torio ,ti mome1110 rk dt·11rlo m l'():: ,dt,1, ,11p1/, rli-l111rt rl(' iíl, 1,111 1&lt;'l"/tl

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P ublic.1uo11t'.~ des e
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1 lilianadcita'fl'hotmail.com
! ·egún el calendario Lituano entonce · en uso. 11 ce el 12 de enero de 1906.
po teriormente en Francia, celebraba su cumpleaifos el ·o de Diciembre. de acuerdo
con d calendario del oe te. nace entre los calendarios Juliano ~ el Gregoriano. Por
ello en d ifercntes documento encontramos como frcha de nacim ic1110 los aiio ·
190- ~ 1906. lnfonnación obtenida del e,,. Y rk Times. Obitua~. Diciembre "27 de
1995.

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·~ rumo 1vlll't',15
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• · lo
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¡· 1 1 ,\e\ prt:!&gt;ente ,HULU
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a\..¡ p,1g1na
· br ,...· f.-Il1 tl"'"111 ll l' · C \' I ' .

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DU EL. Enrique y GUILLOT. Danil'I. Lth&lt;?r 1ná11 l,u11ww11cnrn11a _1· E111111w1111.'!

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• igln \.\.l. 1 )92 . 136 PP··•\''('i

IS

r. --19.

~ Yidd ish. El lenguaje Yiddish miembro del grupo de la Alemania Occidental de la
subfamilia Germánica de la familia Indoeuropea de lenguaje . Sin embargo no e un
lenguaje nac ional. el Yiddish es hablado por alrededor de --1 millones de judíos t'll
todo el mundo.
5
E11111"m11e/ Le1•i1111 Tl!sti111011ia11;,a Filowfica.
Te timonio Filosófico- París. In tituro Italiano de Cultura. juc, e 5 de ma~o (k
1994. id en ,1 ww.cm f.rai.it/inten í lc/inteni tc.asp?d ==233 22 X 200 l. 16:-l--1
pm . Traduc ión í ersonal del italiano.
6
LE\11 AS. "Muunce Blandrm el le regard du ¡,oé1e · en ,\!onde ,\'olf1·em1. 11wr:o
1956,

' LEY! AS, Emmanuel. En Jéco111·era111 /"existc•nce m·l'c Hu.iserl el lle1degy,er P.
126 (vid en GUILLOT. p. 50) La traducción en e pañol es: Di.:.,rnhn!!ndo la
er:isrenc,a rn11 Hunerl _1 Hetdt','{'&lt;,er.
8
Emmanuel Levina Te timonian¿a Filo ofica
q D rrida. J. ·· ¡ ·¡o/e11ce el .\fer 1ph_1·s1(¡11e ", en L ·ecri111re l!/ la d[f)en!llcl'. F.dition tJu
Seuil. París, 1967. p. 1~: . vid en Gl llLLOl. Daniel. Op cit. P. :6 .
10
LEY! AS. De /'ex1.1·1c11ce á /'enst,1111 Obra redactada en gran parte durante los
año de su caut h·erio en los campo di! con en1ración .

�Le, mas. [11 dc:cu111·i!r&lt;1/1/ 1·i&gt;x1ste1Ke 111·et / !11s.1&lt;!rl l!I H&lt;11degger
i: Debido a la 1mportanc1a de conoccr la opinión de Le\ inas ~e inclu:,e completa la

11

a pesar de ser mu~ e,tensa
· Le, mas. Emmanuel. Tra HeuJclcgt'r f! ,t Ta/11111d Tomado de la cmrcvista
Te.,11mu111,11i:il filusu/irn - Parig1, lstituto Italiano di Cultura. gio\'edi 5 magg.io 1994.
httr 11 ,1 ,1 emsf.ra1.1t biog.rafie anag.rafico.asp?d-=30
.~ llJF.~1
'te, inas \ 'id en °t"&lt; Y Times obitua1-yhnp: hom1.:.pacbcl l.net attcrton levinas O13\TUAR Y.html 2003-03 -1 \ \1:5-1 p.m
11 1-1 hasid1smo. como parte de la tradicion judía. es un movimiento de renovación
que surge en un paiodo de profunda crisis :,ocia! en Europa oriental. Polonia.
l.11uanrn &gt; Lmrnia. principalmente: pone e\ acento en la devoción y no tanto en el
saber religioso. ~ busca. en consecm:ncta. devolverle un sentido de poder ~
c~pcranza a l:.i población Para el has1dismo lo sagrado está manifiesto en cada uno
de lo~ acto, del hombn:. --La Tora. la le) en términos normativos. es al mi~mo
tiempo la le: có,1111ca. la le) que tienen que cumplir los humanos en los ritos. en las
relaciones sociales : en la conducta cotidiana. y cs. también. parte Jc una ley mas
amplia que k Ja forma al universo. por lo que esta le) 1ienc su propio cammo": es
111, aria ble cn tanto que expresa la , olumaJ de Dios Ari Ra.1sbau111. antropólogo :
psicólogo por la L11mersidad de I el /\viv. Israel ..
hllp: \\ ,1 ,1 conacuha.gob mx saladeprcnsa 2002 08ju I hasijuda.htrn
2003-03-05

Cili.1

13:3-l p.m
1" J11doí.1m1, _1· cm11a111:;11w Jaca 13001-.. CONMOVEDOR AGRADECIMIENTO DE
U-.V l:-,.IAS POR LA AYLDA DE l.,\ IGLESIA A LOS JUD!OS. Te:-.10 inedito del
filósofo hcbrc:o perseguido por la persecución nui R0i\1A. 11 sep (ZENIT.org).h11p: w11 ,1 googk.com scarch?q=-cache:GcnjRB11B 1:1111 ,~ 1cn it.org spanish archivo OOOC/ ZS0009 l l.t:-.t-crnmunucl-levinas ·juan· p
ablo-ll&amp;.hl e~ 2 'Xl 2001 10:5-1 a.m
1~ l:I Concilili Vaticano 11 en la Dcclarac1ón de 1965 .\ cwru ,-1,.,tat,· presenta la
postura de la Iglesia Catól ica ante cualquier persecución contra los seres humanos y
sciiala que consciente del patrimonio comtin con los jud10,. deplora 1oda clase de
pcr5ccucioncs y manifestaciones de :rn1ise111itismo por moti\ os teologicos ) éticos.
inspirada para ello. -afirma-. en razones de , crdad revelada ) ju~ticia. Cardenal
Kaspcr en el Congreso Internacional de crntianos) judíos. 2001 .
1'1 Pedro enrique García Rui 7 SEM0LANLAS EMMA~UEL U:.VlNAS ( \9061995 ):
ww\1 .1ztapalapa .uam.mX1iztapala.\1 ,1 \\ ce ti libe e111mam1dhtm
cii Solipsismo: doctrina que tiene por verd:.idera la proposición \Olo ~o e,isto. los
demá5. las ideas. los hechos) las cosa; no tie11&lt;.'n una existencia por sí mismos solo
si )O los pienso.
"1Teoria moral que cons1itu;e al placer millo d bien supremo de la ,·1da humana
~2 Emrnanuel Le"ina~. Totalidad e intini10 P. 107
el LI: VI NA S. l:.rnmanucl. / fumam.1I110 del 1111·1, lw111hre 1•rl
" 1 L1.:\inas. l·.mmanuel. ! 01al1dad e Infinito. P. 2(12
c1 lbidcm. P. 157.
1180

º6 •

- Ibídem. P 146
'7
;s ~;;l~AueSI Levinas. De otr~ modo que ser o más allá de la esencia p. 176.
. Emmanuel. El 11empo ~ el otro P. 123.
29
,o LEYINAS. Emmanuel. Totalidad e infinito. p 245
~~1manuel Levinas. El tiempo y el otro. r . 124
31
!b1dem. P. 117.
'" Se. prese_nt~ un e~xrracto del Adieu á Emma1111el Le1•inm. de Jacc ue~ Demda,
(Paris. Ga/J/ee. 199 ,! ,·id en Atterton· Pe1er• San
.
.
/ .
, o·1cgo U111vers1ty:
www.home.pacbell.net atterton,Levinas primarv.html el
.
l 8/Xt200 l. 16:59 p.m.
.
J)
hrrp://home. pacbel l .net'a1tertontlev ¡nas1

�LA PAUPERIZACIÓN DEL EMPLEO DE LOS
ARQUITECTOS EN EL ESCENARIO
DE LA GLOBALIZACIÓ N

Dr Adolfo Brn,w :--:arvaeL Ti¡cri11.1 .
lnsnruro de ln,·c,1ig.tc1r,nc, Je Arq1111euura

L'A:--:I

1

Los años ochenras en el mundo rep resentan la década en la
que las po líticas neo liberales ascendieron al escenario económico
mundial, los noventas , a su vez , representan la unificación de la
polír ica Je la mayoría de los países bajo la égida de esta forma de
concebir las relaciones enrre las nauones y enrre las personas.
Uno de los efectos más inmediaros de esrc largo proceso csrá
presen re en las crisis del empleo que han padec ido grandes
porciones de la población mundial de los países desarrollados y
en la pérdida &lt;le! valor del trabajo en el con rexro de los países en
desarrollo.
El proceso de desaparición de la buena pdcrit,l profesional
libre para los arquitectos es un Fenómeno que podría ,tsociarse a
esre proceso universal. Una de las cosas que hacen cviden te esto,
está relacionada con la emergencia de nuevos actores y nuevas
formas de ejercer la arquitectura en nuestro contexrn.
Hoy, la prácri ca de la arquirecrura ha cambiado. La
evidencia de ello no solamenre se presenta en la gran imaginería
desplegada por los arquirecros en 1.i última parre del siglo XX. de
la que ha dado cuenra la crírica especializada y la prensa, sino en
la manera en la que los egresados recientes de Lis escuelas Je
arquitectura se inserran cada día al med io laboral. El medio al
l¡i{',

�que se han enfrentado ha sufr1&lt;lo una profunda rransformatión
rambién, ahora, por ejemplo, las habilidades que han adquirido
durance su formación alrededor de la composición visual y los
conocimiencos técnicos sobre represencacwn, por ejemplo,
tienen que aderezarse con unos conocimientos y habilidades que
van de la alca capacicación a bajos niveles de especialización, para
el manejo de las herramienras novísimas de los despachos de
arquicectura. Las habilidades para el manejo de programas
computacionales que asistan el diseño o a la manufactura (CAD
o CA.M por sus siglas en inglés) en muchas de las escuelas de
arquireccura del país, se han ofrecido hasta ahora como cursos
optativos o extracurriculares, mientras que en los medios
laborales de la accualidad se consideran cómo las habilidades mas
impon.1ntes que un trabajador de la arquiceccura debe poseer
cuando busca un empleo.
La introducción de escos sistemas de producción de objerns
en arq uitcctura, ha cambiado profundamente las relaciones de
los trabajadores con el medio laboral v ha transformado al medio
mismo. Es comün que en grandes almacenes dt.:cal!iscas de
produccos para la construcción (sobre rndo los de cadenas
mulwucionales que se han instalado en d país en la úlcima
década), encontrarse con personal que, sin siquiera contar con
una preparación mínima en alguna disciplina del diseño o de la
construcción, se dedique a realiz.ar enCJrgos de diseño de
cocinas, baños, vescidores, inceriorismo, disci'lo de jardines, a
veces el diseño de casas completas, o de.: los i nmucbles que se
dedicarán a pequeños negocios; utilizando los producrns que se
ofrecen en el almacén para su consrrucción y auxiliándose de
sistemas de CAD para la elaboración del proyecto.
Estos sistemas de CAD son sumamente senci llos,
normalmenre ofrecen, en un ambiente gráfico para varios
sistemas operacivos comunes, una ventana para la visualización
de la solución de diseño en eres d1men~iones, con h posibilidad
de simular movimiento en el modelo de form.1 inccrauiva con el
usu:1rio, y en muchos casos con l.1 posibilidad de visualizar csros
movimientos en tiempo re.d y mostrando una muy buena
inrerpreración de la rexrura de los maceri,1les en los que pue&lt;le
producirse el diseño; existe normal men ce un a "palera" de formas
tridimensionales complcj,1s (puerta!&gt;, escakr.1s, molduras,

columnas,
ecc.) una de 11erram1enrJ.s
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El asce nso del cap ita lismo global y la crisis de l trabajo.
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.
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.
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pau
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la década de los noventas en OLCI ente. su::,1&lt;.:rc q e
adelgazamiento de las c:lircs profnío~1al~s, r~ndria qul' ver ~on
una devaluación de los cículos univc:rs1c.u1os trente .1 los p_r~ct:sos
. .·, ,.. . ínform:itÍZaLión
de algunas . h.1liiltdades
de aucomauzacion
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.
.,
,
,
.
.
profesionales.
La
gran c:spl'c1.1 1iz..1c1on 1se
comunes en 1as pracr1Os
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rrabajadores del tercer secror _
J e l.1 econom1.1 -los sel\ 1c1os-,
como un paliativo para cs¡e fenomeno.
Una nora común que se prcsen¡a en los egresados Je l~s anos
ochentas v noventas de la carrera en I! ,~crualidad, es un _clima ~e
desencan¡o sobre la práctica proks1on~I.. L_o s procesos
e
frustración personal con el ejercic_io de la J1sc1pl1na no ~olan_1e~te
.
de la obra b.,
para L1 pracuca
nenen
que ve r con un adelgnam1enro
...
.
b
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orro
lado
c~
explicable
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ien como un
l 1 re, que P
I d
d l0
De Soro
epifenó1:1eno del capitalismo globa , enero e _ que
d
(2000) ha caracterizado como una rupwra del s1.srema en ¡°s
formas de producción de la ciudad )' de la nq uez.a de as
naciones: una a bordo del tren del progreso que_ propon_e la
orrodoxia neoliberal }' la orra en la sombra ~e la informalidad
( ue es cada vez más tuerce entre los pa1scs po_bre_s y que
q rma 1mente presc1n
. d e de los profesionales .rcc n1camenceI
no
· para 1a v1 da ,v ,pHa
e
calificados para desarrollar sus espacios
,
. b ¡·o) S1·no que erní relacionada con la falta de garant1as p~ra
tra a .
,
bl "
!quier
desarrollar una biografía profesional , acepra e .
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arquitecro que ejerza libremente la profesión puede ~es_plazar
l accu ·didad simplemente con una meio1a en a
un ocro en ª
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.' ·
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ofcrc,1 económica que se presente al client~-. a pract1c~, troz '
escenario, ~e pre sen ca enconccs como el ~1 t10 de la mas e
)
voraz competeno,1.

e

t

Beck (1999) insiste en señalar gue este fenómeno ricne que
ver con la insra lación de una sociedad hasttdtt en el riesgo. A la
m ucrre de los cscad os bencfaccores basados en el pleno empleo, la
inestabi lidad material que sería producto de unas políticas de
p rotección soc ial, habría generado un gran riesgo social, pues la
leg itimidad de es cas formas estatales estaría afincada en la
garan tía de una vida es t able materialmente. Esca estabilidad en el
seno de estos estados estaría garantizada únicamente por el
acceso ge nera li zado al emp leo\ la falta de éste engendra hoy
pro ble mas sociales va riados: "Una vivienda y un puesto de
tr:ibajo segu ro, y por ende un turnro mater ial garantizado, son (o
pueden deveni r en) ciudadanos capaces de apropiarse de la
democracia y de tornarla viva. El meollo de la cuestión se reduce,
pues, a lo siguiente: Sin seguridad material no existe libertad
po lít ica ni, po r canco, democracia propiamente cal, sino más bien
una situación de riesgo y amenaza general izada por parre de
regímenes e ideologías de corre totalitario" (Beck; 1999: 22) Para
los trabaJadores, esto implica, no só lo enfrentarse a un escenario
que cambia día a día, si no a una constante lucha por la
supervivencia, que es &lt;lesgastante y se percibe como
interminab le . El desencanto con la práctica de la arquirecrura
ten dría que ver, además, con el cansancio de la lucha diaria, )'
con u na falca de certeza en los proyectos de desarrollo personal
en el plano laboral.
El trabajo, al converrirse en el eje de la 6iografía de las
personas, cuando entra en crisis, pone en pel igro la estabilidad
vi tal.

El proceso por el cual el trabaio pasó a ocupar este eje y el
ocaso de la promesa de una vida estable por medio de un acceso
generalizado a éste, explicaría un:i parte de la sensación de
insatisfacción e impotencia que se experimenta en el mundo
ac tual. Rifkin (1996) señala que este proceso estaría lig:ido
profu ndamente a dos prácticas &lt;le las empresas y de los Estados
desde -cuando menos- el último tercio del sig lo XIX; los
procesos de automatización de la producción (la subsrirución de
la mano de obra por máquinas) y los procesos de me iora de la
administración de la producción. El hisrori:idor esradounidense,
sug iere que el declive de la foerza de trabajo puede verse como
un viento poderoso que iría arraves:rndo por entre los sectores

�producrivos; que empujó a las poblaciones campesinas, con la
inrroducción de las primeras máquinas agrícolas a finales del
siglo XIX a los centros urbanos en occidente; y unas décadas más
tarde lo haría en el mismo sentido, merced a procesos mucho
más complejos, en los países pobres; el proceso de
automatización de las manufacturas, que rendría lugar tiempo
después de esca gran migración, que empujaría al desempleo y a
ocupaciones en el sector de los servicios a las masas obreras a
parcir de los sesentas en occidente y dos décadas más carde a los
obreros del tercer mundo; el acelerado proceso de
informacización de todas las actividades humanas de los ochentas
y la pérdida de los trabajos en el sector de los se rvicios y su
substicución enaañosa en los noventas, por "empleos basura" que
ni garantizan l; mínima seguridad social, y l:tboral ni dan una
sola oporrunidad de crecimiento a las personas, sería uno más de
los eslabones en esta cadena de pérdida del crabajo a la que se
refiere Rifkin .
La aparición de un cuarto sector en la economía -las
empresas de conocí miento- que operan a parcir de la lógica
implacable del gran capical, L1 superespecialización y
supercalificación de sus crabajadores, hoy, no tendría la
capacidad para absorber a la gran masa de desplazados por el
sistema, que ha generado esca manera de conceb ir el progreso
material de las na ciones. En medio de esce mundo, en el que se
polarizan los lugares del anonimaro de la supermodernidad, y los
lugares difíciles de nuesrro día a día, el crabajo humano va
siendo sustituido por las máquin,1s, la organización de la
producción asigna cada día más careas :i menos gentes, incluso
bajo remuneraciones más bajas (la lógica _empresar!al i1:1plac~?le
de la aferra y la demanda) y es percept1ble una 1nsausfocc1on,
con lo que se hace cal vez por la percepción persona! de una falta
de sencido en la propia labor y en la biografía de uno.
Forrester ( 1996) refiriéndose a este problema en el ámbito
francés de la década pasada, pero haciendo una reflexión que
sobrepasa este pequeño ámbiro geogdfic..o, ha señalado cómo en
medio de esca creciente automatización del trabajo, de la
producción, de la gestión empresarial, pública, de la
administración, de la prestación de los serv1c1os, del
entretenimiento, ere., ha quedado olvidada una inmensa masa de

personas, que ella califica como los descarr-idos por el s·
h b.
· · •
&lt;
1srema,
a nantes 1nv1s1bles -e inservibles desde la lógica del capital y de
los mercados globales-, que poco a poco van pol:irizando el
mundo entre . una pobreza• lacerante
de las
,
,
,
mayor1as
y ¡a
espectacu 1ar riqueza .de unos cuantos , en medi· o J e un sistema
·
que es ~or entero diferente,, ,d que se preren&lt;lc hacer le ítimo
para la vida de escas personas .
g
,Bo urdieu (1999) hace un análisis más íntimo de este
fenomeno
·
·d·
dal relarar las historias de vida ": lac., d"se
... sperac1ones
co_c1 Ja~as_ e muchos desempleados franceses tras los procesos de
re1ngen
1
. 1cna .que. ,han
, em pren d'd
I o ,1s empresas en ese país a raíz
de la .d
global. L1.ac1on de los mercados • El soc'10' lo go f,
, pone
rances,
en e~1 enc1a el drama comt.'1n de los desempleados, gue se han
refugiado
en los. menguantes sistemas
de p1ocecc1on
. ·' socia
· ¡ para
.
·
pa l1ar
sus
necesidades
más
básicas
y en med 1·0 d
.
d
·¿·
.
, , ,
e este rama
con
1ano, edifican. unos lu(Tares
dil'íciles'
Est o s ¡ugues,
.
h an
f
ó
J'
·
ragme_ncad~ a ~a c1ud.:id aún más de lo que esraba -realmence 0
en el 1mag111ano de los urbanistas del movimienrn modernoseparando ~ la ciudad de un cenero de las sociedades radi.iles
conremporaneas (Beck, op. cit.) a unas periferias descarradas 0
que pueden
usars
'
1.1 neces1
· 'd ,1 d d e1 s1sccm,1.
·
·
.,
, e· s cgun
Esca
fragmcnca~1_on h.1cc hov, más que nunca, visib le la Jialécrica de
centro-perifertas
en . nuestras
ciud ,1Jes - L o
.
g ue ¡1ace
especialmente ,rngust10s,1
es 1,1 ex·iccrbad
·
..,
,,
, ,1 ¿ 1·¡·.
e1cnc1.1,
es el
concrasre en el acceso a unos medios mareri.ilcs de vida entre los
pobladores de un mismo lug.ir.
_Los lugares difíciles se oponen. yuxt,1pucstos como esrán en
l~ ciudad, unos.ª orros: uno Sl encuenrr.1 Je pronto en muchas
ciudades de _Lic11:oamérica, con barrios rc.,l(ler1&lt;..iaks &lt;.:quip.1Jos
como CL:alqu1er c1ud.1d del priml.'.r mundo, de ,impli.1s aveniJas \'
en_ perfecto esr.ido, jardines públicos exuber,111res \' bic;1
cuid.tdos , propiedades esp.1cios,1s, comercios \' ~&lt;.:rvi~im Je
cadenas· globales, una di~cret.1, bien \'c\lid.i ,\' c~luc ,1J •1 r o ¡·1t.1.. ·.1,
d
. eport1sc,1s en vez &lt;le pe,Hunn ..1uros de Lílcimo modelo. etl..; \'
JUn~o a CHO\ cncl.ives, uno ,uelc h,dl.ir zon,ts de ulln 51;1
pavime~c_o o p10Íund.1rnc:nre d.111.1d,1_-,, con propicdadc,
~:re_rad 1s 1n,1.1s_ (a \TC_es en fHl,e\1&lt;Í11 no leg.1!) poca .1ccnción ,1 lo ,
) rdincs publ 1rns (s1 los h,1y), h,Hur.1 _\· un,t Jcrt:rior,1J,1 ini.tveii
urbana, parrull.1s hlind,1d.1,, con policí;1, ,1trn101 iz.i innt- &gt;'

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1•

exhibiendo armas de grueso calibre, crimin.1l1Jad loc.il que ro1'.1a
cerveza frenre a los comercios igualmc.:nte locales en pkno d1a,
aucos de modelo anriguo, negocios de '.odo giro_ pero ir:~gul,¡re~
en el sirio de L1 residenc1.1 , pearnnes, 111110s que.: ¡uegan tucbol en
la calle, gcnre que sale .1penas ue h ruJc eo sus meccd_or.is
frente a la puerra de entrada a convers.1r y que se nH:ten deprisa ,1
la casa si hay un pleico entre pandillas de la zona, etc.
En muchas ocasiones esto~ enclave.'.&gt; y los lugares de
residencia de las clases acomodadas, esdn situados espald,1 con
espalda, divididos apenas por una barda alca, un .ic~idenre del
terreno -una barranca, un monre, un río- una ,\Venida de alca
velocidad; compartiendo el espacio de la ciud.1d pr.:ro sin
mezclarse. Pero aún estos b.nrios, yuxcapucsros como están a la
opulencia, escán socialmente a u1~a gran distancia de los enclaves
marginales de las ciudades. Frence a los lug.nes de los
marginados, los barrios tradicionales y pobres de la :1udad o los
ceneros mecropoliranos en decadenc1,1 p_Hec_enan luga'.es
privilegiados. Los barrios ricos, desde la expertenc1,1 d~ cualquier
habirante marginal de l.1. ciudad, tranc.1.menre se hallanan en otro
mundo, con códigos del rndo ajenos y exrraños par.t estos
habitantes, a pesar de que práeticamente cornparren el mismo
espacio geográfico.
Esta oposición que se ha ex.acerbado en el mundo
contemporáneo, no sólo ciene que ver con el acceso a unos
medios materiales de subsistencia, además tiene que ver con un
cambio de concepción de lo que es en si el mundo
contemporáneo. A pesar de la opinión en torno ~ la muene de
los grandes relaces (Beck, op. cir.) como organ1~adores de la
acrividad y de la escruccur.1 social en su conJunro, hemos
suaerido ya en crabajos anteriores (Narváez, 2000) cómo los
micos, qu~ se apoyan en las imágenes que arman el cu_erpo_físi~o
de la ciudad, escablecen los límites de la geografía nnagznaria,
que es el medio en el cual los individuos de la sociedad operan Y
colaboran para la reproducción del cuerpo físico del lugar en el
que habitan. En este contexco, es explicable cómo _se siguen
repitiendo parrones de ubicación espacial en \a cwdad (la
imagen), que se corresponden a unas ideas sobre lo que es el
cuerpo social que la habita (el n:ico) , a pesar y de _que escas
formas dé organización roposoc1al &lt;le las comunidades no
4')0

corre:p~ndan_ en absoluro a las formas de organiz,1&lt;:ión polírica,
econ~m1ca e 1deológ!ca del mundo contemporáneo. Un ejemplo
que ilus_rra muy bien lo anterior. ciene que ver con una
sugerencia de .Beck (op
•- . ]a que tras e l surg1m1enro
·
. . c1· e•) , ~ue sc:n,1
de la e~a posc111duar~1al, la sociedad , más polari7.ad:i que nunca,
ahora tiende a organizarse según parrones ra 110 pirrnnidales sino
radiales.
E~lo como un estado intermedio: mientras los c&lt;:::rHros de esa
o_rgan1zac1on radial-soc_ial van configurándose como una red, en
cierta _me~:d:i aespac1al y vircualizada por los medios de
co~un_1cac10n. el resto del sistema v.1 conviniéndose no en unas
p_enfertas dependientes, como antaño, sobre [.1 base de un
sistema de organización social del tipo piramidal , sino en unos
lug~res_ desrartados del todo de esos ceneros. La mucrcc del
capiral1smo explo_tador y el surgimienro del sisrema que crece al
margen del traba¡o humano, implica para t:I cuerpo de la ciudad
una profun_da transformación, que t iene que ver concretamente
con el d_esuno y con la vida de las comunidades que la habitan ,
con las tnfraescruccuras que han edificado a lo lartl"Q
del ríe
O
·b·1·d d
mpo ,
1
con a pos1 1 1 a de su manrcnimicnro y -sobre todo-, con las
1~aneras en las que es posible que cada habitante imagine a la
ciudad.
. Pese a ello, los mitos que arman el cuerpo físico de la
ciudad, se ~ferran t~nazmence a la vida, a pesar de esta r ya vacíos
de Sl1Sranc1a. Las c1Udades de la periferia, aquellas que no han
ganado el nombre mediático de Global Cities, suden armarse
mer~e_J a esquemas piramidales, apoyadas en la idea de una
m~vd1dad ascendente de la pobla ción desde los escamc:nros más
de la ciudad hasra los m,ís alt0s. Esca ide,1 .rnimada por las
1m_a~en~s Y los rel.icos del paraíso en la tierra, establece enclaves
pnvtleg1ados en estas ciudades, que se diferencian c tda vez mas
del reno de la ciudad. Cabe seíialar que, esr.t manera de concebir
ª. la ciudad como una serie de niveles ascendcnces, hasta esra
cima civifi~ada de los placeres, el lugar prometido de fruros
:~u_ndanus1m_os y de _l.1 tierra _de la q_ue mana leche y miel,
cierra en s1, un profundo y bien enraizado 1Jeal religioso que
es loEque parece conferi rle esa gran viral id.id y permanei; ci ,1.
~ r~sultado concrero de est,l manera de concebir la
organización de la sociedad, con re.~pecco al espacio de residencia

?ªJ~S

�y trabajo, medianre este gran rebto, ha exacerbad_o lo _qué los

geógrafos sociales denomin.rn discriminación ~o_no-reS1den c1al.
Huelga decir que el recrudecimiento de bs co~~1c1ones_labora~cs
que ha impuesto el último capitalismo, ha ed1f1cado d1!erenc1as
físicas muy importantes entre los diver.'&gt;OS enclaves sociales qu~
arman el cuerpo de la ciudad; los ha hecho más cerrados sobr: s1
mismos y ha impedido en muchos casos, la mezcla social,
haciendo más difícil la comunicación encre las capas de la
sociedad ' . Esca imagen de ciudad ahora presenta un panorama
duro en lo eco nómico, que puede ayudar a comprender -.rnnque
por este medio sólo sea en la superficie- el drama cotidiano al
que se enfrenran los habicanccs de las ciudades contemporáne_ª!·
Rifkin (op. cit.) en este mismo tenor adelanta algunas c1has
dramáticas: cerca del
30% de los adulcos
mayores
estadoun idenses, durante los noventas, cuvieron que ayunar por
fuerza varios días de la semana debido a la carencia de los
míni mos recursos para subsistir. La laccr.rnte pobraa que ha
caracterizado a nuestros p.iíses, y que nos golpea con cifras
creciences y vergonzosas pua nuesrros gobiern~s, poc~ ~ poco
empieza a permcar hacia las naciones alramente 1ndustr1altzadas.
Una global ización de la miseria corre .1! parejo de los tratados y
los acuerdos de incernacionaliución de Lis econombs.
El mundo conremporáneo esd transform:indose anee
nuestros ojos. La crisis escrucrnral del emp leo, que es un
fen6meno que tiene que ver con la manera en que se ha
planteaJo la producción industrial, _afincada en valo res. de
eficiencia, normaliz:ición de la producción y desarrollo sin fina l
(ni sentido), ha generado un fenómeno de desplazamiento de la
población, que ha ex.1cerbado la diferenciación so~ial y
económica de las naciones y -cal ve1. por un efecto reíle¡o- ha
creado las condiciones propicias para que Lis ciudades se vayan
conviniendo en escenarios de gran desigualdad. La pdcrica de la
arq uicecrnra, dedamos, ha cambiado, junco con e_l cambio soci~\,
que se ha hecho evidente eras _el triunfo _del cap1C,1l1sm~ salva¡e.
El escenario material y simbólico de la vida se h.1 transformado,
también profondamenre.
En es re contexto, ¿qué pasa con las ci ud.ides, espacio de la
prácrica cocid iana del oficio del 3.rquirecro'

El mundo global, los desplazados y el destino de las ciudades.
Lo que marca el mayor contraste entre las condiciones
matenales de los ase n tamientos de los pobres del primer mundo
Y los de escas poblaciones en el tercer mundo es el hecho d
· ¡·
1d
,
e su
rn c 111ac1ón ª. ,ec~ rioro en los países ricos y al crecimiento en los
pobres. La d1nam1ca llist~rica -~ue abre francamente en los países
pobres los procesos de m1grac1on de las poblaciones rurales a los
centros urbanos: e_s un hecho que se empareja con el fin de la
guerra Y el surg1m1enrn de organizaciones financieras mu ndi ales
que_empezaron a operar en coordinac ión con las políticas de los
gobiernos de los países ricos . Aún con la pre tendida polarización
de l , mundo, en d,os bloques ideológica menee antagón icos en el
peri odo de la Guerra. Fría, el mundo inició después de la
Segunda, Guerra -~und1al, un proceso de in corporación a otra
eco~on:1ª y po l1t1 ca que salía del modelo enraizado en el
termo no nacional a otro basado en un espacio de operación
tra nsfro n terizo.
Desde es te punto de v1· st a, e1 triun
·
fo d e Ia orto d oxia
neoliber_al. que ~~cue nr ra s_u más imporcanre apoyo en una
econom1a y pol1t1ca globa!1?ada, sería resultado de acciones
pues tas en operación y medidos sus cfecros en la época del crack
de 1929 y convenidas en po lírica de los organismos mundia les
en la posguerra en occidente.
El paso de una economía ce rrada a una economía en red en
los países pobres, no '.endría que ver rnlamenre con los procc::sos
de apert ura al comercio de los noventas; los procesos de entrada
de_ las comp,iñías rrasna~ionales a La1inoamérica, que tendrían su
ongen en la segunda mitad del siglo XlX ; el cen &lt;l ido efectivo de
lazos ~e l_os capita les locales con los internacionales, se daría con
posten oridad .ª 1~ guerra civi l americana y crecería rápidamente
(au~que resr r1 ng1éndose a unas cuantas regiones de Arnér ic;i
Latina). La clase de induHri:1 que csre proceso generaría rendría
much o que ver con la que '.&gt;e des:1rro llaba en occiden ce -sobre
todo en Est;idos Unidos- confiada en el valor de la cf'iLiencia v la
prod uctividad. No obstante, una gran diferencia de ~se~
industri a co'.1 la de occidente, radica en una m,b lcn1a mejora en
las tecnolog1as p;ira la producción tcndicn1es ,1 la au1om.HÍ1.aci ón
1

�y el Jespln.1rniento del 1r.tb.1jo hu111.1110. en gcncr.il debido .1 lm
b,1jos niveles "1l.1ri.ilcs de lo, tr.1\i.1j.1Jo11..·\ &lt;.:11 l..11111&lt;L1mcnu.
Si sumamos est.1 cond1c1ón p,1rricul.1r .1 los 1110Jo, t.u1
diversos de comporr.1rnic:11C,1 dt· nuescr.1s pobl.1ciones. &lt;.011
respecto .1 los de Lis pobl.h.10nn dc occidcntc, c·n In que 1u1...1 .ti
trabajo y los beneficios que pucd.111 obtt:ncr dcl Lt.1tlo. vt:mm
que se h.1 rccras.1Jo el .uriho de la uisi, .1uu.il Jd i:mplt:o que ,e
vive práccic .. mentc en la totalidad del mundo dc,arroll.1do. Esto
evidentemente habri,1 tenido repercusiones fuertes en l.1 111.1ner.1
en que los mexionos y el resto de lo\ p.ii,cs Jcl rnu:, mundo
hemos construido nue,tr.1~ ciud.1Ji:s frenre ,1 ,111 01..1..1de11rc m.1s
urb,rn11.ado y con orros procesos csrrucrnr.1lt) en lo cc:01wm1co.
Veamos .1 qué me rcf"iero.
El lento 1r.111,1ro de un.1, t:conomi.b ct.:rr.1d.1, poi cl ,1rnbico
territorial de los estados 11Jcion,1les ,1 un,1s cconomi:i, en red, '&gt;C
vería q'1bitamcnte acelerado por \05 pro(&lt;.:~os &lt;le ui'ii~ y ::ijt~sce\
esrrucrnraks que iniciar,111 J finalc~ &lt;le la Jéc.1d:1 del scscnc.1. El
cm pobreci m ie n rn de las po bl.iL iones rur ,de,, la~ f.1ci Iid.ido para
el empleo en IH ciudades, Li mejor,1 de los CJminos y la
vulgariución de los meJios dt comunicación -como factores
generales desencadenantes- llevaron J los .1111biros urbanos a un
acelerado crecimiento. La inc:ipacidad de los Esrados p.H,l dorar
de beneficios .1 escas pobl.~ciones en \os p,1Í~t:s pobres, ha tenido
efectos inreres.111res .1 medi,1110 pi.izo en !Js ciuJ,1&lt;le~. Cu.1111..lo un
habitante rural pobre se cnfrent.l a la posibilidad de mejorar
e;;migran:lo a la ciudad, norm.tlmcnce suele apoyarse en un.1 red,
que se forraltLt por la sangre o por ser del mirn10 sirio Je origen
de la comunidad a la que sc lkga en l.1 ciudad. En ciertas
covunturas hisrórios, como en los setentas en el Perú o en
f\!¿xico, extensos movimicnros de pobladores rur:1les se
precipitaron ,1 las gr.indes ciudJdes edificando r.1pidamence
cinturones de villas pobres en donde los habitan res fo mu ron
redes de abastecimiento y supervivencia, a partir de los sisremas

de vida de Lis ciudadc.:s viejas.
Sobre todo en est:1 fase acelerad,1 del proceso de migración,
las poblaciones rnvieron que sobrevivlr en el margen de un
sistema económico es¡.1blecido. Proliferaron los pt"quei1os
negocios informales en los que se ofrecía pdcriCJmenre cualquier
servicio, la presr.1ción de st"rv1c:1m domésticos, la ,1lba11ilería, el

ambulanraje, la superv ivencia en ocup.1c1ones nurginales
(recolección y recicla¡e Je basura, pcpcn.1), et&lt;.. Ai.'in en Li
actualidad, con 11; «pert11r.1
,
· 1 en p ]en,1 cuesc.1 ascende nte.
comncu
en estos asentamiento~ en los que priva h inform,tliJ,1 d de l.t
economía, "b ullen el tr:1b.1 jo duro v Li invenriva. Por todas parces
han bror.1do pequeñas industrias callejeras de cualquier cosa,
desde -~ºPª y c~l,.ado l:.ur.1 imHac1ones de los relo¡es Canrcr v ck
las va¡illas Vuitron. Son rallnes que ensamblan v rcensamblan
maquinaria, auto móv_i les, i n~I uso .1u rob uses. Los ·11 uc. vos pobre~
~rbanos han c_reado 1ndusrrias y barrios enteros, )' tenido que
rnsralar conexiones clar~Jestinas a la elccrricidaJ y al .igua
porable. Hay hasra denr1sc.1s que uiran caries s111 liu.·nti,1" (Oe
Soro; 2000: 49).
Para_ q11e no~ &lt;lcmos una idea de la imporranc1a de estos
asenram1e_nros hununo~ en Lis modernas ciudades de los paísn
po_b~es. _&lt;l1remos que representan cncrc un 5340 a un 92~o de las
ed1f1cac1ones exiscenres en ca&lt;la ciudad del tercer mundo. En la
mayori.1 de los c.1s0s, esros edificio,, sin considerar .1 la obra
püblica que les rode.1, pdcr1camenre fueron concebidos,
gesr.1dos, .constr11idos
10 ,, propios
,
-y son mJtHeni&lt;los 1)(H
r
pobladores . Las ~dificacioncs que 11.111 gcst;,¡do LOn sus propias
manos _las comu_n1da&lt;les de emigrantes rurales primero, y luego
l~s emigrantes 1nrraurbanos y la\ poblaciones pobres de t:stas
ciudades, son tan variadas como variado es el orioen de los
p_obladores y las culturas locaks ,l !::is que arribin. En las
c iudades de Haití, por ejemplo, las vivien&lt;lJs ge\t,1das de esca
manera pu,eden encon_rrarsc en barrios de calle, sin p,l\'Ímentar,
~uc despu~s de la llu\'ra se llenan de ch.1rcos en los que los niño~
¡ue~an, mientras las señoras, sen rada~ sobre cajones de madera
esp1an_ la vida, que pasa cnrre tratos Je vecinos, pleitos y la cría
de an tmalcs para el consumo do méq i co en plcn a ciudad. Lis
c~s~s pueden ser de rn:idera, ,1 Yeces producto de l.i\ 1.irim;is
vieps sobre las que se transporta mercancía en los barcos del
puerco, con cubiertas de Líminas galv,111i1;1das o dt: carcón
asfaltado Y muy a menudo, situadas en cañadas de difícil acceso,
generan_do formas ur_banas de una morfología irregular. Segt'in las
e 5rimac1ones de analistas de ese paí~ caribe110, estJs cHa~ podrían
llegar a costar alrededor de USS=iOO cada una.

4 'J'í

�Tal yez por hallarse en el extremo inferior de Li situación
viral posible en escas ciudades, estos barrios se podrLrn
considerar como el eiemplo rn,ís genuino, de l:i situación que
priva enrre lo~ emigranres campt'~ino~ y la población que víve en
este mundo de informalidad al que nos referimos. No obstante,
sobre esre esrraro se podrían ubicar \'ivien&lt;l.1s de un nivel, con
muros de obra y rcchumbre dt' lámina; viviendas dt: un nivel con
muros y cubierta de concreto; viviendas dt' dos ni\'clcs codas de
obra; edificios de eres niveles de obra de concreco con locales
comerci.1\es dando a calles asfalcada~; hasra vtvjendas de mas de
rres niveles. de hasta 300 metros cuadrado!&gt; o más de ~uperficie
habitable. de obra moderna y acabados de lujo. De Soro (op.
cit.) señaL1 que esca LilttmJ clase de v1viendJs pueden llegar a
coscar hasc.i U5S75,000 e.ida una.
En Hairí, esras "ocras ciudades" al margen de las ciudades
representan el 68% de la obra urbana, es decir, 349,000
\'iviend.1s en un paí~ de 7 millones de habic,rnrcs. En América
concinenral, en el Perú, la situación es bastante parecida a la
descrita dd caribe. Los ..llredcdorc~ de la c1L1dJJ htstorica de
Lima, put.'.den caracrerizJrse como la mayor 111\',tsion ,k
emigrantes campesinos de la hi~roria recit:nre de Luinoaméric:.t.
Hoy, esr.1s áreas, rras una lenr.1 incorporación a la ciud.1d, son
pujantes ceneros de vida, de comercio r de trabajo en los que
uno encuentra de todo. En las cercrnías del aeropueno se dan
inclusivr el luio de ofrecer .tlojamiento en cómodos bordes cn el
cora2ón de "barrios bravos" cocalmenre diferentes de Lt imagen
que uno puede observar en los al rcdedores de l.1 pLna Srn
Martín o de l.1 Plan Mavor en h ciudad vieja. L.1.s Yiviend.1s 9uc
uno puede encontrar en esre otro mundo van desde las de un
solo nivel, hechas de c.1biqucs de barro cocido y concreco y
rechumbre de obra sin enlucido en el e:m:rior. J. vivienl!JS de dos
niveles en Ls mismas condiciones dt.: obra. t:n b.irrios situados en
las laderas de \os cerros que rodcrn J. l.1 capir.1l pcru,rn,1. hasta
''modernas" edificaciones de h.1sca cuHro ni\'e\C\ t:n barrios
mejor ordenados, con amplias vi.1\idade, ¡-1.1vi1m:nc.1das. &lt;;ervicios
de infraescruccura de wdo tipo , etc. Su.s p1ecio~ en el merL,ido
peruano son igualmentt: ,.1r1ados, ,cgún ,111,tlisras de vJlor de ese
país sudamericano, van de los l;SS2,402 por unidad h.1~t.1 los

USS85,813.

Revisando este panor:i ma uno ucde ex 1·
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ser la construcción d
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P icarse como puede
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de edd1c:1 ción. l\:10 pon I · . l I os 111111uehlt:s en el p1ocno
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lC:f,11HO l 1rnnort
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o bra urb.111 .1. diremo,
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formal c.1mbién h.111 ~ido cJ1fic.1J:1s por cún:.c1 U(torc.~ 1111
:uquicecros trabJjando de la mism.l mancr.1 tJLI:_ lo h.tLCll p,11.1 t:l
secror de las propicdadt'!&gt; ilegales Je L, ciudad. S1 l.1 rc.:.1l1(L1J de l.1
capir.d peru.111.1 es en .1lgo semej.1nre ,1 l.1 dt·l rc~c~ _de los p.1t\é~
de América Licina, podri.11nos ~uponn que un.1 clfr,1 ccru11.1 ,d
75% de l::is cdific.,ctones de l.inu o de ui.dquier up1r.1l
latinoamerican.1 han sido concd,ida~. gc,c.1das, c:jcutt.1d,1~ v ~011
mantenid;is por habitantes sin un,1 l'duc,1ción fotnul en .ilg&lt;1n
campo de L1s ciencias de Li construu:ión o de l.1 .1rquitecrnr.1. U
proceso de dc:sreguhción del ejercicio o de dcs.1p.uición dl'. l.1
denominación profrsional ,il qut.: .du&lt;l1.: Ríos c.;.11,.1 (op. c1r.) e,
un proceso que en nuestro conit.:xro t'S 1rn haho, .11 m.irg1.:n de l.1
legisl.tción de profesiones.
De rodas modos, es i nteresa1He ver córno lo\ barrios que
fueron en un riempo de 1.:migranres 1.,1mpesinos que
a u ro eo ns¡ r u í a n sus vi\' ien das v L1 i n fr :i es r ru e rn r.1 u r b ,111 J tk sus
asentJmiento,, se han rransfo;m.tdo frente a est:1 nuen rcalitbd
del mundo de l,1 inform,diJ.1d de los p,1ises en desarrollo. Y.t en
rrabajos anteriores (;-,l::irvfrl 200 l) me he referido .1 Ll evolución
del proceso de concepción del ''proyecto urbano". en___esrns
scnramienros, desde la ligada a los aspl'.llOS del med io hs1co y
3
los recursos encrgéricos y de supervivenci.1, hast:i el pro!·ccto que
se ajusta J parrones morfológicos, de uso y simb~licos _de los
enclaves concebidos por una cul1ur.l urb:i.na m.:s .1n~1gua y
conso lidad,1. También es interesante, ahora en rdcrenc1,1 ,1 las
caracceristicas de los edificios dt' los asentarnie11to, informales ,
hechos por los consrrucrores profesionales, d ver u na evolución
desde los modelos "mis rurales" concebidos durante los grandes
movimienros m igratorios dd campo a l::i ciudad de las décadas
del sesen ra y se ten ta en el siglo XX, hasta las obr:i.s hechas en
sene, en lores urbanos normalizados más cercanos a las
habitaciones populares concebidas por el estado y por
promotores inmobiliarios del mercado . for~al durante . los
ochentas v la c1ctu:didad, cuando esrns m1grac1ones campesinas
dejaron d~ ser tan imporrantes como las incra e intc~urlnnas.
El paso que estos asentamirnros han rentdo de una
morfología orgánic:1 a una cercanJ ,~ los ~n_od_elos __Je gra n
explotación del cerreno de los proyectos 1nmobtl1arios ohc1a les y,
1

de los gestados por promowrc) 1n111obili.1rim en Lis ült1111.1s
décad,ts en L1cino,1ml·ri(J, no dej.1 Je rnrprcnJer. rod.1 ve,. t¡u&lt;: ~l'.
h_a _dado como L1 .tccptación dl' un sistl'.m,1 de stgnos qul'. hJlCll
v1s1ble la paul:1tin,1 incorpor:11.ión Ltd1ur;1l de lo, .11111guo~
habitantes rur;iles, ,1 l.1 \'Íd,1 en l.1 ciud.1J. E~tc procese; dt:
incorporación es ,1 la vez uno de ol vi Jo. Los \'tejo~ sabe re:-. del
medio rural, inútiles en medio de los lug.ires dif'ícilcs de nuestro
mundo, han sido abandonados frente ,1 orras forma~ de
supervivencia y de socialización.
Frence al volumen abrnluto que represenu la construcción
informal en las ciudades de los países pobres y del mundo cn
desarrol lo , la labor de los arquicecros resulc.1 poco menos que
margin al e insignificante en el contcx10 Je la 1 itla de los
habirances. En medio de esto esd el hecho Je que L1 ex1stenc1,1
de millones de personas ha tran~currido al margen de lo que nos
han enseñado a encender como torio fo r¡ue es posible
Parafraseando a Beck (op. cit .). podrí.1mos .tpuntar que estos
mill ones de personas a los que me refiero han vivido a la
brasileña no como un oscuro dcs1ino de la decadencia de
occidente sino como su unzcrr salida posible. En e'ite contexto,
¿qué papel pueden jugar los arguirecros al interior de esros
mundos?
1

Una fuerza aletargada de la vida de las naciones:
La Economía Social.
Hace algún tiempo, Abdel. u11 ex alumno, volvía a Li escuela
a contarme cómo había servido en un volunt:1.riado junto con
arquitectos alb,rneses ). rumanos para l.1 n.'constrncción Je una
guardería infantil en Koso\·o, dcnsr.ida por los :naques militares
en la guerra de la fragmentada Yugoslavia en el ocaso de los úios
nove1,c,1, Este trabajo estuvo a cargo de CARE, una ONG con
base en los Estados Unidos que canaliz,1 fondos intcrnacion.iles
para la ayuda en sicuaciones de conflicto~- carenci,1 extrema.
A su vuelta, según iba deshilrndo su aventura, habí.1
emocionado tanro a su hcrm.rna menor -por ese en ronce, recién
egresada de la carrera de Diseño Industrial en la Uni\'Crsidad que
laboro- que de inmediato se enroló en actividades s1mil.ires p.ira
la reconstrucción de infraeslruclura d.1ñ ,1J,1 por lo.\ sismos que

�por ese ciempo habían azotado L1 lndia. Abdel, egr-.:s.1do hace ya
hace 8 años había Lrabajado conmigo como esrndiJnte rn un
volunrari.:ido para el diseño y construcción de un monasLcrio
para l.1 orden Bened ictina, al graduarse se había empleado en L1
remodelación de una caden.1 de piuerías en Monterrey, luego en
una consrruccora en Ciudad Juárez, Chihuahua. Allí conoció al
contacto que le llevaría por esros otros rerren?s de la práctica.
Según me d ijo, y por lo que he podido en trever d ~ su
hisror ia de vida, b decisión de embarcarse en el voluntariado
para la reconstrucción de una nació.n destruida por una de Lis
más crueles violencias étnicas, suced ió a partlf de un desenr,1nto
con 11 na prártira desgrtst,tnte )' vMÍa. A rní me pareció u na. rara
decisión de su parre, dado que meses anees de este traba¡o se
habí.1 c:1sado. Uno cspcr:1 que en medio de esce evenro
trascendental para la vida de la maroría de las personas, se
busque pri111ero afianzar la seguridad de la casa_ ~e uno mediante
una estabilización en los ingresos y en el dom1cd10.
Abdcl hizo, apJrentemente, lo contrario.
En medio de esta crisis global de pérdidJ del empleo ~· de l
empobrecimiento de la~ naciones, se e~1piczan a presentar salidas
a la población basadas en un,l cl.1se d1fcr_cnrc de con cr.no s_oc1al
enm: los individuos. Rifkin (op. c..i¡) sugiere que esto podna se r
el surgimienlO de un nuevo papd de las sociedades frcnr~ los
gobiernos nacionales (hoy rehasado~ por ~,' poder pol 1rn:o Y
económico Je las empresas rrasnac1orules ) Ha denom111Jdo
"tercer sector" a la crec iente actividad de las organizaciones si n
ánimo de lucro y no gubernamentales que oda vez más se
encargan de acender l.ls nccc~idades a~remicnres de secrorcs_de la
población, rradicionalm.er~rc de&lt;;.Hend1l:os por el Estado o s111 u n
acceso mínimo a serv1c10s de stgur1d.1d en bast .1 su poca
panicip:.1ción c.:n Lt eLonomí.1, que se enc.HgJ de b -t)nstn·.1ció n
de ~itios urbanos, de la pr,;:sen·.1c..íón de Ll naturalcz,1, ctL.
Beck (op. cir.) y Herr1 (op. cit.) reconou:n esrt fenómeno, _Y
adelantan sobre la visión de Ritl..in (dcspuó Je l.1 duso rt a
recuperación del empleo en Fsr~dos Unidos c'.1 l.1 &lt;léLad.1 d.e los
noventa) que esrc podría en el lururo ser el nicho de t~·.1b,qo de
una aran cantidad Je penon.1~ , ya que l,1s tendenc1.1s de la
0
d .' 1
ocupación en el mundo ,1punran ,1 u11.1 _dram,icica re 11Lc1011 e~
las jorna&lt;la\ l,1bor a les (lkLk llcg:1 .t .1h rrn.tr q lit' l.i'i 1nrn,1das

a

podrían
llegar a ser en rllromedio de una O do ., ¡1oras J'1ar1as
· Je
.
rrabaJO en los próximos veinte .1ños en el mundo desJrrollado)
Estos pcnsa~ores y n:uchos orro&lt;; imagin,111 al trab,i¡o \'olunrario.
aquel
.1 L1 ('{'onomí11 socut! 110 ,o'lc) co ,1
. ' que
d tonalecer1a
·
'
·
1, O U 11 ,l
opc1on e traba¡o y 'iupervivcncia v.alio 5 ,1, sino como el cenero de
los afan~s. en _e l futuro, desplnando a la carrera proft'sional Jcl
lugar pr1vdeg1ado q ue ha ocupado hasr;1 ahora como crnrro vinl
de la hisror ia &lt;le l individuo ' .
'
~a imponancia de esce seccor en iJ acc ividad económica
emp1e~a. a crecer, convirriéndose en un segmcnro significativo de
la acr1v1dad
u1,, 1·uos,
J
·
lo, e 1
.
1v el .empleo
•
· F n Est"dos
,
"
por• e¡emp
vol uncanado part 1c1pa en un 6% d,..'- l•l 'icr·1VI'd·,l J pro d ucr1va,
·
0
agrupando
a un 9 lo del empleo n.1ciona l t&lt;)ral·
· , mas
· gente
b ·
• · "E,x1sr1.:
era a¡ando e_n, este sector de voluntarios que en las indusrri~is de
la _co~struccwn, de la electrónica, del rransporrc O del textil''
(R'.fkm, J.; l_996: 281) El gasto de escas organizaciones en ese
pats ha excedido el PI B &lt;le rodo, los países excepto lo. ·
,
· d
· 1· d
s siete mas
tn u s r r I a 17.a os. El in forme G a 11 u p de
] 992 sena
- 1a que
,
1
.
, . '
l
so amen~e en os Estados l_;n1Jos se tr:1bajó en acciviJ,1Je~
volunranas en 1991 20, ';00 millones &lt;le horas (lo
d'1 ¡0
en rérminos
· · Id ,
que me &lt;
monerar1os equ1va r1.1 ,l 17 6 ,000 millones de
d ólares).
La . crisis del em pleo poco ;i poco v.1 llc\·ando -1 la,
comunidades a pl.rntc:ir serias dudas sobre el muco de valores en
los que dcscrnsa b ética de lc1s sociedades Je mercado
co nrempodneas. Saramagri (2001) y Coupland (IL)91) entre
~ u_chos, otros li terarns l:rn _p l.111 tea do desde u 11 ;l perspect ¡v.i
in ttm.a) pcrson.d la exper1enc1,1 va;il de un mundo ,11 maroen del
rraba¡o. Auge ( 1999) e~ mu:· J~udo oundo, rcfiriénllo,e ,il
subcr~pleo en el c.¡uc C.H: el pn\011.,je centr.d :' n.ur.1J 01 del filme
Amencan Bcaury (de cjrcurivo 111cd10 .1 1..ocincro en un nec•ocio
~e h amb,~trgue~.1~ ). lo ima~in.1 corno u11.1 cxpi.1ció11
JI.' t&gt; lo\
pecados .. de l.1 .1hsorbrnrc :· \UpcrriLi.d modcrnid.1d -rcprc,ent:ida ~n el hlmc po.r la c~pos.1 de &lt;:\le per~o11.1je- y (jllL' (in.1lmcn te
fe libera de un.1 vida \".JC i.1 \ \111 ~\.'nt1do.
Es'.a dcs~sper;1ció11 p~r u11.1 biogr,1t'í,1 pcrson.il \Íll ,rn iid o
- ~specie Je 1n~p.1sse t·x1qcnu.d c11 l'i que hemos 1...1íd,&gt; por ].1
logica de este s1s:em.1 ~alva¡c ,¡ue no~ ,H rap.1 en lo1 dnpJcho~. en
la ob ra- es t.d vez lo quL orilló a Abdel .1 rn16.111...tr~c rn n.1

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◄

.1ventura de rr,1b.1jo en n11.:J10 del d11l,ir ~- l.1 111t,n1.1 l'll lo"
1:hlones. P.u:1 él. d v.1cio de -,i~11itic.1do de un.1 p1.1lltL,l \,\11.t. l.1
nula pertinc:nci,1 social de 1~ que h.1cí:1 .1qu! (el t11l·rudo
profrsion,11 al que r.1l \T7. le_ lk\'ó l.1 1..ie?,,I torrn.1uo12 p1 t&gt;t&lt;.:,1on.1l
que recibió en la e~cuela ) tuc el clltnbuq1blc que hn.tlrnence le
hizo abandonM todo p.ira dedicase ,1 lm dem.1, por un tiempo.
Par.1 otros, l.1 siru.1ción es un t.11110 nLÍS pr.íctici: u11.1 tr,1b.1j.1Jor.1
runun.1 Je CARE., comp.uí.cr;1 Je tr.1h.1jo Je e\rt.: ex .ilunrno le
dijo que con In que habí.1 g.111,1do en ese .1í10 '&gt;e plHlr1.1 com~1ru
una c.is:i en su p,uri.1 y vi\'ir des.1hog.1d.11nentc el resw Jt: su v1d.1.
L.1 form,1 de operación de esc.1 cl.1,t de 0rg,1ni·,,1uo11t:s e-, muy
vari.idJ, alguno~ autores so~r1e11en que les :·ines y l.1, esrrnctur,1s
de cscJs organiL,1ciones han camb1.1do conforme l.1 panic_ipación
de los ciudadanos en .1rnnto~ público, 'ie h.1 tr.1mlorrnJdo
rambién. La ,1cción civil se hJ \'uclco en los ulumo\ ciempus en
un ,1sunro "&lt;le supenrn.:rodo" (HerrL. op. cit.) es JcLit. en donde
la presión por los .isuntos 1mporr.inres p,ua l.1\ comu~11d,1dcs,
corno los márgenes de operación de !.is grande\ cnrnp.rn 1a~ con
respecro a l.i mano de obr,1 que OLuprn o L1 . limpieLJ ~e sus
procesos de producción frente ,11 rne&lt;l10 .1mb1ence, se c¡ercen
haciendo huelgas de consumidores .
En el primer mundo, sobre todo, cales ,1cciones h.111 dado
resultados positivos p.ua l1rnir.1r el compon,11111cnro Je muchas
empresas\ sin embargo, tJl forrna de p.nucipac1ón corre el
riesgo de scgmenrar aún m:is a la p_obbción: ,1\iora s~bre Li base
de su cap:::cid.l&lt;l de consumo. que 1mpondr1a unos limites .1 los
"malos consumidores" sobre su poder para limitar L1s acciones de
las empresas 4uc comprometier:in el desarrollo de sus regiones o
que lle,•.u.rn .1 cabo pdcticas étic.amcntc cuesr1ona_b_lcs. La
des,1 p.1r1ción de los esudos _que _ejerzan un:is _po l1ucas de
bienestar social pone en evidencia la 1nupac1da&lt;l de los
gobiernos para ejercer su mrndaco sobre la5 po~laciones. Beck
(op. cit.) opinJ que ello está directame~te rcl:1C1onado con las
crisis en los mercados &lt;le cr,1b.1jo. L.1 luerza de los gobiernos
benefactores dcscan~aba en el pleno empleo, su phdida
esrableceria límires :i Li c.1pacid.1d de los gobiernos p.1ra ejercer
su nundJro. Encendien&lt;lo esce fenómeno, muchos E.st,i&lt;los han
oplado (qui-ds como l.1 ünic.1 opción políti(Jmen~e ;iceptablc)
por diseíiar y e¡crcer políticas .1dapr.1&lt;l.1s a l.,s neces1d..1des Je las

gra~~es emp'.esas_- Alln los est-H.los ocCJdent.des con progrJl11,t\
palmeos de 1zqu1er&lt;la moderaJ,1, han cedido ,1 1.1 Jccptacrón Je
esta nueva hegemonÍ;l.
Las razones de ello son mu~· dar.is, por una parre se puede
entender que los m,irgencs Je ,1cción de los gobiernos son l11U\'
corros frente a unJ.s emprcs.1s muv. poderosas
- ' ·
·v
, cri le) ,,--conon1ico,
por otro, este poder se
p~esenta como un fruco muy apeti tos~
como para _rech.12arlo. Es visible en la actualidad que la_., políricas
de_ los pa_iscs se adaptan a las necesidades de 10 _., intereses
pnvados,
·
.
. incluso , haciendo que en l,I actual 1'dad
, no nusra
un.t
d1fe1:cnc1;:i ~ubsra ncial entre los programas políricos de los
pamdos de 1zqu1crda o de derecha (Hertz., op . c't)
~.
1 . 1riente
,l esce
panor;1ma,
a
los
ci
udadanos
comunes
nos
p·
.
. .
.,
.uece que ¡,l
part1c1pac1011 en !.1 elección de uno~ representantes en el
c~nrexro de un régimen democrárico es un asunro inútil , al
t1e~~ o que se abr~n serias dudas sobre la lcgicirnid,1d de las
p~l1t1cas que se. e¡ercen sobre nosotros, pues, si ese.is están
dictadas por los 1nrereses privados, ¿quién les ha eleoido como
0
nuesrros repre~encanres legítimos?
El desencan~o _con la propia cap~c!dad_ para hacer que valgan
unos der_echos situa ahora a la part1c1pación ciudad:rna en orro
campo, ligado más a l:i acción direcra sobre problemas concretos.
Oc~~ de_ l_as maneras en las que en la actualidad es visible la
acc1on_ civil s~ ubi~~ precisamente en el voluntariado, que Rifkin
(op. CH,) ha
como el corazón de la economh. so C!J
·. 1.
U
. 1denc1ftcado
.
. na exper1enc1a, cercana a la práctica de Li arquitectura puede
ilustra r la clase de aCLivid:ides que pueden ejercerse en e~ca otra
clase de con traro de trabajo.

!es

Los Okupas
En ~sp.aña, diversos grupos civiles ínic1aron en los noventas
un_ .m_ov1m1ento urbano 9 uc tu vo como fin iniciJI el ocupa r
edificios abandonados propiedad del gobierno como "iviend;:i de
I
?rupos desprotegidos o con formas de vida alrern,ttivas''. Un.t
~mporran te _o~ra de readaptación y de .::onservdción de esrns
inmuebles vie¡os ,y en mue ¡10s casos con
_ un gran J ecer1oro,
.
.
fue
11 evada a cabo, por Jos propios
·
.
ocupanres, ba¡o el .1t1xil io de
técnicos es pecta I iza d os en ese.is ¡aoorts.
1.
Estas experiencias han

1'

�ido generado una cultu ra 11nderground sobre la rc.ldaptación de
estos deterio r.idos medios p.ua la vida actual. Según Ll o pinión
de algunas personas que se han involucrado en l::i o rga1111ación, la
expe rienc ia Okupa hJ. desarrollado conocimientos muy exJ.cros
sobre salud ambien t al, niveles de riesgo ambicnral por IJ
utiliz:ición de marcri.lks y sistemas consrrucrivos, tpidemiologí.1
re lacionada con las pl.,gas que colubiran el espacio urbano v

.

J

1
~

r

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¡'9 .
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·tt;
"'.1.

f.i'

11

arquirecrónico, ere .
Además, alrededor de estos hechos se han grn c:r,1do
ex pe rim encos sociales de mucho valor. Tal es el caso de los que
se han llevado a cabo en b ocupación de naves induscri:des
abrndonad.,s. que han sido adapradas como talleres de arre para
,1nciano~ o para jóvenes cre,lti\·os. En cales casos, los resu ltados
de la con\'ivencia inrergeneracional ha producido inceres.rntes
propuestas arríst icas, ,il t iempo que.: ha Jyudado a integrar
generaciones ,11 rededor de firres comu nes.
A la experiencia Okupa han .1cudido volunrJrios fornudos t:n
variadas disciplinas par.1 ,15(:sorar récnicJmente l..s labores de
acondicionamiento ambienta l y du rante Ll ocup,1ción de los
i nrnuebles. La nuyo ría de los vol un rarios son profesionJ les
recién egresados que no han podido cnconrrar cabida en la
economía trad icional y que llevan a cabo esras ac t ividades no
solamente como una forma al ce rn ariva de obtener recursos , sino
como una mane ra de ejercer su formación y de ,lyudar .1 la
població n .
El e¡crcicio de la .1rquitecrnra en este contexto Je ocupaLión
es p rofunda mente dife rente del que se da en el contexto de la
econom ía tradicional. La oricnuc1on de la pdcrica. más
Lonecrada al concexro de lo asisrenci,11, pone el accnco de la l.1bo r
de los arguicectos rnás ce rc.1 de la gente. de sus necesida des
coc idian:1s, de lo ap remiante, por ejemp lo , de preservar b dud ,
antes de l experimenro plástico o de la adaptación :1 b vanguJrdia
más recien re. Desde luego que cst,1 forma de ejercer el oficio, es
difíci l que sea reconocid:i por L1 criric.1 comcrci:il o tr.1diciona l
de la arquirecrnra, pero , para una bucnJ parte de lo s .nquircccos
conectados a esra pnicrica , rcsult.i graciíicante est.1 otra m:111cr,l
de eje rcer la profesión por la prdctiw en JÍ 111isma.
I n cluso, los medios pHa comunic.ir las idc,1~ v p.ir:i
investigar la natur,1lcz,1 de lo~ problemas a los que hay q ue

e nfrenrarse, son muy diversos d . 1
práctica cradicioinl En b
e do~dq ue Se llevan a cabo c:n la
uena me 1 a e.st0
I .
abordaje de los probl
'
se re ac1on,1 con el
.
emas, que en mue!
imagi nació n - sobre todo f
I
ios casos reclama
.
.
rente a a carencia de
d'
aprox1mac1ón inrerdi . I'
.
.
.
me ios- v una
e
sc1p tnarta.
hancisco
d ,
p roresionalcs invo lucrados co n e 1 orupo Oku
'
uno
e
los
rente
a
la
eventualidad
de
.
~
J
p;1
comenta
que
f
u na cr1 s1s e salud
¡ d·r· ¡
para conta r con instrumental
.
, . . Y ª a 1 1cu tad
ambiente. se recurre a la real· P~_r:1 el! anal1s1s _de la calidad Jel
, .
'
, 1zac1on e e auropsi·
¡
. I
muercos de lo . 1 d d
.
as a os anima es
d o mest1cos
.
s .1 re e ores fJar
l
1
.
amb1en rales del ed·r· ·
d l
. ' ' ª eva uar os nesaos
.
1 ino o
e barrio E
d
º
discutidos con volunr-irios d 1
. . . stos aros, luego son
·
.
'
e 1nov1m1enro
b' , I
ingenieros sanitarios a
.
, ya sean io ogos,
.
, rg u 1ceceos, etc para d
.
esr rareg1as para la elimi . . , d I
. '
ecerm1nar las
El b d . .
. n~c1o n e os riesgos de salud .
a or a1e tntcrd15ctp linario de los ¡1robl
importanre, va que se da en l
, .
emas es un asunto
conc retos de, unos po. blad
J plrac r1ca, frente a los problemas
, ores rea e
· · d
la búsq ueda de una fio
d 'ds en un s'.r10 eterminado, en
.
.
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rrascendencia dt: la labor. sino con el .1poyo d&lt;.: uno~ mérodos
para prever Lls transforn1.1c1one, en lo!. cs(en.1rios ,k viJ.1 de: LH
personas p.trJ las que trJb.1jen10s
Esca pdccica puede muy bien cnLnJrn: .il .ímbico de: l.1~
organizaciones ;tsiscenciales. Existen 1~10delos muy des,~rroll_.ido~
de prescación de servicios c.:n escc ámlitco. l..1 prop1.1 Un1ver~1d.1d,
den ero de sus funciones susrantiv.1s c.:s conccbid.1 como un órgano
de as is een c ia socia l. R i!K i n (o p. c i c. ) o pi n ,1 que un o d t: los
modelos más desarrolhdos Je una •·empresa" de l.1 cco11orni,1
social son precisamente l.1s universid.1do. L.1 faculr.1d de
Arquitectura de csra L:niversidad, comando el rno&lt;lc::lo del
Hospiral Univerrnario, desarrolló desde los Ji10~ tiLhe1H.1s un
órgano de a ccnció n a la ci udadan í.1 p,1 r.1 la regu l.ir iz.1c1ón de Ia
vivienda, paso indispensable parc1 la reguLrnzación de l.1 tenencia
de la propiedad en esce Escado. Junco a csH: programa se
ofrecían, adem.ís, ¡,ervicios de diseño.
En d concexco de esta empresa de .1sisrenci.1 para h
arquiceccura, se formaban en l.1 pr.1uic.1 esrnd1antcs de
.1.rquiteccura, que era la "mano de: obra" que cP .ocu_pad.1 por la
empresa. El éxiro del programa de la bculrad ruc importante,
pero por diversas razones dejó de operar durante l:i década de los
noventas. Queda como uno de los principales resultados de esca
experiencia, la sensación de que puede haber otra clase de
era bajos den l ro de la profesión. q uc al tiempo 9 ue sc'.an
profundamente significativos por su impacto social, resulcen
gratifican res para las person,1s que se involucren en ellos.
Salomón, un alumno de la Maestría. hace tiempo, proponía
un modelo de despacho de uquirecrur,1, entre la asistenci.1 social
y la empresa privada, que, como un consultorio médico,
atendiera las pacologías de la obra o del medio ambienre urba1:º'
cal v como si se visitara a un médico consuldndole por cualquier
paiecimiento. Desde esca perspectiva, el trabajo ~el arquitecto
sería tan común y cotidiano como el del galeno. Esta es una de
las cosas que ha~ hecho que los almacenes deca!listas pa~a. la
consrrucciór. rrasnacionales, probablemente, tengan t.inrn exHo
en nuestro medio, aunque, en este contexw, la perspectiva
laboral es totalmente diferente.
Una noca imporcante sobre el movimiento Okupa y sobre las
práccicas lig.1elas :i la asisrenci.1 soci.11. que podría orientarnos

dentro d_e una práctica ligada J la economía socia l csd afincada
sobre la tmporrancia de la retribución por el rrah"'¡·o
. ·'
•• · I.,,, reJCC!Oll
de este movimienro está plantead:i., además, sobre una discus ión
sobre las bases que ri_g:n una relación &lt;le Lls personas con quienes
p_resrarnos unos serv1c1os; y es que puede no ser necesariamenre
c1erco el qu_e el resulr.Hlo t:sperado de un rrabajo de arquitectura
de gran cal1d,1d sea una buena retri bución en numerario. Puede
ser que la moneda más valiosa de esca orra economía sea el
fortalecimiento de unas relaciones sociales de
murna
dependencia.
Frente a la alineación de los individuos y frente a la soledad
del mundo moderno que se ha impuesro como una situación
normal -y esperada- &lt;le la vida tras la global1zacion de los
mercados , es cuando menos interesante una posición que se
afinque en los valores de comunidad y de solidaridad humana
como otra alternativa con la cual dar la car:i. al mundo.
Un a breve n ota sobre la educación de los arquitectos

E~ una buena cuesción para los que esrndian y practican en la
actual
de los Arq u1recros,
·
.
. idad en México la educación
,
el
imaginar los campos de labor que quedarían abierros bajo el
amparo ?e _esra _otrrt economía de lo social. Imaginar estos campos
de,rr~ba¡o 1mpl1ca una apertura hacia lo inesperado 11. Las nuevas
pracucas P~'.ª la arquirecrura_ p~drían reclamar otras capacidades
de _f~rmac1on, otros conoc1m1cnros, el desarrollo de nuevas
hab1~1dades. Ante el desgaste de la pdcrica cradicion.1 1 de la
ar~uitecru~a.' aquella que ha desencadenado la cmis disciplinar
m~s ~ramat1ca para la profesión, es imporranre imaginar nuevas
practicas, que escén relacionadas con o rros escenari,os de labor.
Me pregunto si el _arribo a estos n~evos escen,uios de rrabajo 110
tenga que empare¡arse con la edificación de otras b,lses para la
enseñanza y la práctica de la disciplina.
Una aproximación a la economía de lo .racial, en donde la
m~ned~ _del pago por los servicios es la creación de relaciones
mas. ~ol1~as en . medio de comunidades más cooperativas y
parrtctpat1vas, exige de nuestra profesión una reflexión sobre los
valores en los que descansa su ethos. Frente a la evidencia de un
desencanro con el oficio, que fue uno de los motivos por los que
10~

�empezamos a redactar escas notas, es necesario plantear otra
profesión. Una práctica centrada en el voluntariado exigiría un
mayor contacto humano, quizás sacar del eje de la experiencia
del arquicecco a la obra y centrarse más en la vida, que le da
sentido al espacio construido y establece las dimensiones de la
experiencia de habitar.
Una práctica voluntaria del oficio de !a arquitectura es
señalada por muchos autores como una de las actividades más
urgentes de cara a las necesidades de las poblaciones pobres de
nuestros países. Es fundamental empezar a ver a esca práctica
como una posib le salida para nuestros estudiantes y como el
nicho de una labor pertinente y llena de significado. Aunque
fuera rntalmente de la lógica de los mercados y de las economías
globales. Más que una actividad para enriquecerse materialmente
o para lucirse, el oficio, así ejercido se convierte en un acto de
generosidad para con Los demás.
'"

1 1

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globalización y la muerte df' La democracia. Barcdona, PI.mera.
'iOS

La realización de este trabaJO ha sido posible gracias al financiamiento obtl!nido del
Pro~rama de Apoyo para la Investigación científica ) tl!cnológica de la umversidad
Autonoma de Nuel'O León. Este trabajo se realizó sobre la base de la ponrncia /.a profesión
~el ~rqullecro fre111e a la msis del lrabaJo. Presentado en el Se:-.to Seminario Nacional de
1 ~0~1a de_ la J\r~unectur~: lo local y lo global. e,cuclas rcgionalc~ de M~xico FacLdtad del
tfab1ta1. Un1vers1dad Aulonoma de San Luis Potosi. en 11011embre del 2002.
• El ~le~o empico se_ plante_ó como una de las metas más importantes para la recuperación
econom1ca tras la crisis bursatil de 1929 en lo, l:.stados Unidos en el gobierno de Roose\dl. el
c?nJunto de programas propuestos para la recuperación se denominó .\'ew Dea/ (literalmente
i\'uev~ Trato) ) sería el ~1~delo qm: a~op_tarían las n~c1oncs para. en la segunda posguerra.
fortalecer la f~rm ula _pohuca de los II eljare States El expemnento social del gobierno de
Ro_osevelt, seria el acicate para _plantear la m:ces1dad de un sistema tinanc1~ro mundial mcJor
articulado Ycon ma) ores capacidades de control: este sistema cristalizaría t:n Jo~ acuerdos de
Breton Woods de 19--16 con la fundación dd Banco Mundial &gt; del Fondo :---fonetano
lntern~c1o~al. l:.s P'.)si?le plantear. con un grado Je ccneta mu: alto. que la ~im1c11t.: ck la
glob~li7.ac1on ec~nom1ca actual ) de la crim t:structural di! lu~ estado:, bencfacture~ , la
cons1gu1entc cns1s de los empleos. estana puesta en d sudn de las naciones desde la ~poca
d~I Crack Estadoun1denst:. Este proceso h1~tónco. y las 11nphcacione, rnn d Jt:sarrollo de las
iud~d~s. mexicanas puedc verse en ~arvaez (en prensa) c:~pccialmcnte en el capilli lo primero
Al m1c10 d~ su poderoso trabajo. la socióloga francesa anuncia lo que será el cora1.ón de su
argumentac1on, con una sentencia que conmuc\c. al 11cmpo que nos sumerge en el univcr~o
oscuro de la muerte de toda espcran1.a: ·•Vivimos en medio de una falacm descomunal un
mundo desap~rccido que nos empeílamos en no reconocer como tal ~ qut ,e pretende
perpetuar mediame poli11cas arttficialcs·· ( Forrcster: 1997· 9¡
4
El pensador imagina a los /118are.1 dí/in/es como lu:, c~ccnario~ tk una fru1c10n mdefm1hk
de mundos. de la mayor d1\ersidad - a \cces francamente im:conciliabk- dl' modos de \ida:

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p.:rspcct1vas , itaks vanadis1mas. 4ue al cnrrcntarsc ..:umo lll csian .:n el coliJ1anll tk c~tn,
lugares de la ciudad contemporánea. g.:n.:ran la escena para .:1 c,111l11do.
' Gonzakz) \'ilkn.:u,e (2002) hac,'n un an:il1~1~ m.:Jiant&lt;.: una t.:cn1ca c,tad1~t1Ca co1H1c1J:i
como ecolog1a fa.:tonal de la Jcsigualdad soc1,1l en la,; .:1uJaJc, 111cx1cana,. l'.ncucntnrn. enlrt'
otras cosas. que las ciui..lades de ¡mmcro ~ ,cgundo rang.o del &gt;1,11:ma de c1uuadcs ~ algu11c1,
del rango medio. compancn una 111d1nacion a l::t Je~1gualdad Je sus habnanll'.,. que
corresponde a una ub1cae1ón .::,pac1allm:ntc d1ti:rc11c1,1da. lo que .:,plic,1na .:n ran.: la
tcndenc1a e,ac.:rbada en años n:cient&lt;!s a una cr.:c1cntc dilcrcnciac1ún de cncla, e~
pm ilcg1ados y de enclaves pauperitados en el ,cno de nuestras ciudades. no en patrones Je
centro penfena como c:I que ha propuesHl para ta, ciudades lat1noamencanas runl ( 1996) smo
en patrones policcntrales con acceso rr11 ikg1ado a ,en 1c1os de alta calidad ene la, es 4uc tal
\'eZ estén conectados mediante una red , 1r1uahzada) de supera, cn1das- gue ,..: superponen a
un entramado de barrios pobres y ,onas Je industria.
ó Aunque. ha) que admmrlo. en el primero) segundo sectores Je la ernno1111a l·.n lo 4ue toca
al tercer sector de la economía. e~ta d1ferenc1a cn el ambo Jc la crisis Jd empleo no se ha
retrasado ranto. sobre todo por que e~ en la economía de lm scr, 1c1os JonJe ~c com:entran
gran parte dc las nuc, a., 1ecnologías informática~) Je comun1cac1m11:~
" El ajuste estructural ..es el proci:so medianti: el cual el 1-.stado ,e adecua ,1 ,u capacidad
económica.,_ básicamente incluye: La, medida, de e,tah1hlac1ón. o sea l,1 Je,aluac1nn. el
recorte dd tluJO monetario. etc. y ad.:más n:ducc1ón Jd 1:.staJo. la pri, au1ac1nn de la!&gt;
empresas públicas. la lib..:ralinc1ón comac1al ) la reforma tril1utana... l.a, rt:formas de
segunda gener:ición consisten en la ,me de medidas que sc llenen que lle, ar a cabo para
adecuar al estado al nue,o modelo de de~arrollo en d que ,e busca una mm1ma 111tencnc1ón
del estado en la economía. dc_1ando casi todo en manos del libre mrn:ado. lo que 11nplica la
reforma d.: las instituciones. incluidas las constituciones ) las IC)CS ) cualquier tipo de
organización gubernamental En gcm:ral están dmgiJa~ a los scr\'ic10s corno la educación. la
salud. la $egundad social. las pensiones.. (Fradé: 200 l; 69).
~.. El , alor de los inmuehles .. de los pobres del tercer mundo ) de los que salen del
comunismo suma no menos de US$9.3 millones Ji: millones... Esta cil'ra casi duplica el
c1rculan1e alta! de moneda de los Estados Unidos __ es casi d ,,alor tot~I de llb compañías en
lista de las principales holsas de ,alares en los 20 paiscs más dcsarrnllados del mundo ___ Es
más de 20 \'eces el total de la in, ersi6n Ji recta e,tranJera en cl tercer mundo ) en lo que fue el
mundo comunista en el dec-emo previo a 198&lt;J . .t6 ,cces todn, los prcstamo~ 1.kl 13anco
~·tundial cn la!&gt; tres ultimas d~cadas) 93 1eces la a)uda para el desarrollo dada por todo~ los
~aises avanzados al tercer mundo desde entonces" ( De Soto, 2000· 65)
' Según datos del lnsututo Libertad y Democracia de Perú} de 111,c~t1gac1onc, pmonalcs en

panicipación m,b pragmát1cn. e~ decir. d1ngula a /a solución de prob/en 1 . • • . ,
7:1entada a la_ acción y menos a las ideas
1, .1 e om, t 10s

1~: ~cb:~~~-~1:a~ opina q~c esta manera en la que los dudada no~ ,e manifit:stan bO\ frcntc a
..
. gran~es empresas m11m.l1al 11adas tiene que iw con la pérd. j d . . d,
•
leg111m1dad de los gobiernos democráticamente decws tal a ·e. .
i~ a e po c1 ~ de

fr:~~: ::~~les

los electores (que se manifiesta en los más b . . , : , P re e, q_uc c~n el descncanto de
buscaran formas efectivas de acción polític~
~k,part1~1raeion en nccidcntc) se
titiriteros del escenario mundial las empresas n1ulcl_ _s qulc se perc1hcn como los n:rdaderos
11
·
,
mac1ona cs.
Desde luego. t:ste mo, imicmo ha encontrado una fuene O usi ·
. represiva mediante el uso de la fuerza pública) P'lr rart· d I hP.. c1ón (a ,eces francamente
14 ··p
.
,
e e go 1erno.
or un lado. ha~ quien plantea las oJ...upacione~ tant d, ·
,
sociales como respuesta a una necesidad de techo d. o - &lt;.: \ ;end~~ como de c~ntros
espacios dond.: realizar act1v1dades autó
, _ign~
exp otauon,cspcculac1on de
institucionales-; por otro hav quien lo hnaoc~am1.;ntc. s1ln m_~d1ac1oncs o dependencia~
•
•
' e como rea 11ac1011 de un &lt;l • ,
d
autónomamcnte
. 11. dc1n,entarc~eo
c 'i, ir
d' - d de tematizar conílictos en el seno de la mel ropo
tonna,d•,iJ·
no con 1c1ona as por la norma imperanll::: e..:onómica cultural ~cxual ·ifect , .
S e
ª
sucrt~. vectores enredados. lineas qui: cruzan. se entienden ' se:
. . : . '..
Oll. ror
mterlmeado. e~te proceso Je cooperación ' contam - .ó d - 1apo) an Ls prn: is,uncme este
situación actual en Madr.,d S. ha sol -1·
'1 mack1 n _e p anteam1ento~. el que marca la
,e
it o ver as o ·upacion
.
concreta ..militares.. d.
-, . d
.
t:s como un asunto de gente
·
"' un Scctor e 1zqu1crda radical ¡u, , . .
.
políticas&gt; scr1as de identidad. r.so cuando no se ha chsili;a;o ~~~'.~\:cr; t:n ellas sus formas
en la cuadricula reriodí~11co-nolic1al de las ··tribus 'urhan .. Le ' n ente a qu1ene~ ornpan
d·
·
,.
'
' as • a Qentc que ha acu 1, d
1vcrsas cxpcnenc1as de okupacioncs ha \'Cnído expresando. sin cmh;rgo que la oJ... an~~ ª .~
un ms_iru1:1c~to : n_o un lin- instrurnent? tk e,pres1ón de ideas ~ ;c;i, 1dad&lt;!s u~¡¡~i't: es
1
:~~ ~~\¡:~:c;~~:bi~:í~od~ :tr}~?mtr1Ción. mcluso a pesar d,• arrastr;ir dura~tc mi~ch~
1
(Vida!. 1996) ' , ,
e "'' un&lt; a a- de scctansmo y de 1ribal ismt1 11 margmal1d,1d"

,in

I'

ª:. ·.

~1

1&lt;

, 13cck ( 1999) ha planteado que en las mvJcrna., soc1&lt;:daJcs del ric~go lo rnc~pcrado •., la
un1ca constante con la que se puede trahaJar
·
&lt;

campo.
10 E:--iste una denuncia 111s1stcntc sobre la manera en la que las multinacionaks \an acabando
con d poder de los gobiernos. al tiempo que cd11ican para s1 un poder que rarw: no encontrar
1imttes. En la cumbre de la tierra de Johannesburgo. Sudáfrica_ ~cgún ha sido puesto en
C\'ldtncia por d1, ersos medios de ,nmunicac1ón europeos. multinacionales i.:on practicas
ambicntaks cuc:,tionabks o francameme religro,as para la salud Je grandes roblac1ones de
''" pa1ses en desarrollo. se ha11 apropiado de los discurso~ amhicntalista~) ahora se presentan
como baluarti:s dc la ecología-· ~ de la decencia LEs qu.: acaso d Jiscur~o puede acabar .::on
la constante, iolación d, los daechos dc las personas~ del medio ambiente'?
11 l3cck ( 1999) sugiere quc d \'Oluntariado. actl\ idad preponderante del tercer 5ector de la
economia ahora funciona d1fcrcn1c que anta110. los niwlcs de participación c1Udadana. que
ciertamente han disminuido en lo político. han cambiado cualiiatl\amcnte. según este
sociólogo alcman. no se puede hablar d.: apatia en la c~cena contemporánea. sino de una
~

'ilO

,
1110.1

11

�GLOBALIZACI ÓN, NACI ÓN Y CULTU RA
.\hro Lcon.irdo l¡:ln1.1,
F\&lt;.:ll~·l.1 '&gt;:orm.d \upnwr d.::'\

1

'

l

La h1scoria eco11órn1ca del mundo rcgiHra el bedrn de qut'
alrededor de LÍncuenra .11íos Jntes de l.1 Primera Guerra Mundial,
había un flujo intenso de CJpic.1lcs y person.1s; lo que llev,1h.1 ,1
un.1 reducción de l.1s b.Hrcr.1s tfr inrerumbio, ~' .1bri.1 p,1so a un
proleso de exp.in~ión rnmerLi,11. I J l'rimerJ Gunr:1 llcv,1 J un
protrcoonismo comerc1JI con re~lílll.l0ne1, al movi1111c1no &lt;.Ít'
cap1t:il: en c.1111b10. l.1 ~q~und.1 C11err.1 e, seguida por un prnu:~o
de reducción de .tr.inlclc-s y b.irrcr.1s .11 conicrcin. P.ir:i lo\
setentas del siglo XX. cohr.1 fuen.1 el 111erc.1do glub.11 de c.1p1r:1le,
v el comercio inrernauonJI: Lnn t·llo ,e .1Grc un m.1yo1 mL'rcado
laboral d.111Jo un fuerce tmpul,o .1 gr.1ndes rnq;r.1uonn de
u.ibajadorcs. Algo \Cfl1lj,llW..: .1 lo SL1&lt;..cdido .1 t'in.dt·, del ,i~lo
XIX.

Ante~ del término de l.1 \t'gu11d.1 Cun1.1 \lund1.d. ,e
reunieron en 194,¡ los m1n1st10~ de fi11an1.1s Je li~:\, l11gl.1terr.1 y
otros p.11~cs t:n ~ew H 1111¡1,hire, L'"i,\ p.1r1 ucu lo que hm· e, t'I
Fond o ;-,._1011e1.mo
l111ern.1uon.d r ti B.1nL11 .\111nd1.1I;
inst1tuli ones que e~1.1h.1n Jv-r1n.1d.1, 1 J;1r .1po~·t1 .il ue\.1m1u1to )'
exp.1ns1ón de I.H rconn1111.1, n.H 1011;1ln; 1. ,1 e,1.1hili1.1r lri,
desct¡uil1br10\ gcnu.1Jo, por l.1 gunr.1 I q11 ,t: Lnno1.t: LOl11o 11,,
Acuerdos Je Brettnn \'\'nod, ( l\1illntk: 1·rn111hk1·. l qi)'Jl
De c,co~ .1&lt;.uerdo, ,11r~e /,1 pn11'1' 111,11¡11c, u1mo u111Lt:puo11 qur:
pcnctra el u1erpo dn&lt;.1rin.111n de l.1, i11,11tuunnt:, t\.11nn11111..•1, \'
moner.rn,1, dd mundo: R1tHJllL' JL l r.111lc, í\1111dt·,h.111k, h1r11p1..111
'i 1 '

�Comiss1on, lntern,uion,1\ Monet,HY hind, Or¡_;.11111.111011 101 l·Lo11om11.
CooperJtion and OevelopnmH, \X'orld B.rnk. ,rnd \'\'oi\J ·1 r.1dc
Org.1nization. De Jhí ¡us,1 ,1 los u:nrrm Je 1nvcrng,1no11 y nluL.ILlOI\
superior. con rendcncia J. difundirse por codo d pl.rncr.1 de n1.111c:1.1
glob.11. Dichos LrÍrerios conceptu.tks son l.1 b.i-,c.: 1dcolog1u dd p1,lce,o
económico
que
se
conoce.:
lomo glob,d1z,mo11 ( l· ncJ1J1.1 n:
Ramoner. 1999: 119).
Fsra u&gt;nc..epción se .ipoy.1 cn L1 .1fir111.lL ión Je que rnd.1
acción en el seno de l.1 socinL1d ,. l.1 udrur.1 t1l'.t1c.: corno rnovil
intercscs económicos. En l.i pr:ictiL,l esre pc.:n\,1m1cn[u 1'rn1co
dice: el opir,tlismo es d c:sr.1Jo n.Hural de l.1 ~0Lied.1J y c.:I libre
mercado su expresión; este.: t'1ltinw corrige lo, c.:rrorn Je.: .1qutq y
es facwr Je desarrollo -,oci.il; fin.d111entc.:. l.1 Jc:~rq.:ul.11.. 1011 :· l.1
privauz.1Lión son LOll~t'lllencia de l.1 L0nLllllt:11Ll,l 1kl lih1l'
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mercado.
Por orro lado, la h1srn1iJ del c.1pi1.1li)mn de~Je '&gt;ll'i tntuos
muestra evidenci,ls de concr,1d1ccionc:'&gt; inhc1ence~ .1 '&gt;ll prop1.1
conformación; y para fin.des del siglo X,, que&lt;l.1 cbr.1 la
conclusión Je que el capicali'&gt;rnO como stscema 110 puede re'&gt;olver
los problcm,1s socialc.'.&gt; y pol1ticos de.: l.1 modernid.1d. Loe¡ que,
según friedm.rn pueden ~er "LorrcgiJm por l.1 mano 111\'isible del
mercado" y el crecimiento inacrucconómico; como exprc.'.&gt;ión del
pensanun1ro único. que despla1.a l.1s \',1loracione~ h1srór1cosocialts a favor Je los cricoios económicos (hiedman; Ramonel.

1999:118).
Ya en 1848 el ,\frtni{iesto Com111iistr1 de..:i.1 que el -:apital1.,mo
con su modo de produ~L.ión h.1bía dc.,plaudo codo un t:srilo de
vida, sometiendo las estrucruras sociale, ,\ un incc:s,rntc cambio,
con cendenc1a a la configuraL.ión de tnstanci.i~ mundi,1les que
susciruyen a lo nacional. En l.1 auualid,1d este modo de vida e~ la
base del modelo de civiliLJción OCLiJent.il que busca
sobrcponer!&gt;e .il resto (~tnx; Engds. 1961 :76-77)1.
Esc:1 afirmación de hace siglo y medto describe l.t realid.1d
que vive actualmente el munJo, en orro momento del dc:sarrollo
hisrórico; por lo que L.1 condición acrual es unJ repetición de la
escena a una escala mayor; en un mundo en el que, según el
discurso globalizador, el c.ipiralismo acrual no uene contrapeso
ideológico o económico.
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l .Consecuencias
El resulrado de c~cc prnceso , [oh 1 j'17 .1J 01.
Íragmcnración d e regiones
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110mogeneizaJor mundial.
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�En la accualidad hay 200 millones &lt;le usuarios de drog,1s en el
mundo.
El 3.1 ~o Je la población norte,unerican:i se h.1.lla encarcelad.1
o en libc:rcad condicional; lo que: equivale a 6.6 millone5.
Zygmunt Baum.111 señ,1la que tendc:nc1a a encarccbr a los
ddincuences revela la quiebra del sistem.1 judicial; y;i que c:1&lt;la
día aumenta la población rn bs c.írcc:k~. sin posibilidades &lt;le
c.1.mbio, y sin alternativas pu.1 este modelo de impartir justicia

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(Bauman. l 999: 150).
En relación con el suicidio la cas;1 mundial es de 16/ l 00,000
(Buvinic; Morrison. 2000: 64); l:.i que: dc:~de los cincuentas del
siglo XX se incrementó un 60%. Un t::srndio de: 4.3 países en
1984 reveló que \05 aumentos en los sc,1ndards de vid.1 se asoc1:in
a un incremento del suicidio y unJ disminución del homicidio.
El inglés es el 1diom,1 de la globalizaci6n; en la actualidad es
la lcngu,1 matern.1 de 380 millono, y un tercio de b pübl.1Ctón
del mundo lo usa. El 80% del inrernec se manej,l en in~lé\. En
Africa se habl.in aprox.im,1d:imenre 6,000 lengu.1s; y, ,dlí vive
solamente 13 O/o de la pobl.1ción mundial (Fish,1111.1999) Por
orro l.1do, USA ha puesco en marcha 1,, creación de L1
infraesrrucrnra global de información (infosfera) para cxport::ir el
modelo americano; como exprcsion de una amalgama de
inílucncias y abordajes alrededor del mundo (Rorhkopf. l 997:
47). Lo ancerior como p.mc del proceso de occiJenuli1:1ción de

la cultura mundial.

Lo que se denomina _(,-acaso ético se a~ocia a la globalización.
En 63 países en desarrollo, en 1996 la mir.1d de los c:ncuestados
dijo que la corrupción había aumentado en los últimos diez años;
y, en panicular, la corrupción del senor pt'1blico \e había
convertido en un obstáculo para el dc~arrollo (Kaufnunn.1997).
Esto ha seguido :1 la desaparición de las idt:ologLls en el mundo .
Lo que se festejó en gran medida porque er.in Hurnidas y
practicadas como si fuesen rtligiones. Sin embargo. servían de
base para que los .1gcnres en lucha rnvieran un,l concepción del
mundo que les sirviera de muco de refcrcnli,1 para dar .1 su
acción una dimensión históric.1.
La globalización ha terminado con la époo dtl mundo
polarizado de la posguerra, en el que había un mundo c.tpiralista
represe11t,1do por USA y un mundo socdisra rcpres enL,1Jo por la
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URSS. Al desaparecer ésta q d
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ser el poder dd mundo el que a un~ sf .1 potencia que se ,trroga
gobiernos Y se osrenr~ e ue man:a_ as _pau~a: legales, impone
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2 · Din ám ica Sociocu ltural

La globalización gencr,1 trn~1011..
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�de los criterios etond111icus (111t.:r1..1Jo. pol)rc.:!.l, i11,·er.~w11.
intereses, ere.), en dl'tri1111:nco Jd 1c~to &lt;le lo, ,·,dores Je l.1
culrnr:1. La religión rc1nm.1 su im¡,lll,o, cumn un,\ n1clt.1 .ti
pasado en el que rcgi.t .1 l.1 Lt1lrur.1 uimu Jb~oluro. 1 n que. ,1 .,u
vez., obsr.1culiz..1 .il hombre p,1r.1 in,erur,c en l.1 -,oc1c.:J.1&lt;l, l.1
política, el anc.:, 1:i cien1.ÍJ, etL. l ,1 glob.1fo.11.ió11 c.:(onómi1..1 '&gt;e
cra&lt;luce así en un proceso de d,·srulrur,1i"ió11
Por o cr o Iad o, el in Le r és en Io eco n ó rn ieo h,te e ,1 1J po Iir i ea
ineficiente. Se plante,1 b idr.1 Je l.1 soc1cdi1d tltspolmz¡¡da rnn un
Ese.ido pequeño que busque ,1ntc.: todo l.1 adrni11isrL11..ión pl'.1bliL,l
sin pretensiones ~oci,tle~ o IJjqór1c1s. Así, el predominio
la
econorr:&gt; transforma a Li políticJ en Jdminis1r,1ció11: y, .11 ti1ul,
de los modelos sociales de ,1drnini!&gt;tración Je recur~os, ,e llc.:gJ ,1
los modelos prÍ\',tdm de b emprc,,1.
El predominio de lo económico ha ero~ionaJo c1l t'scado
comn expresión de la voluntad sociJI y como norma rcLtnra de la
nación; y, a l.1 polz'tica como actil'itl,td. ~:~ra h.1 sido de~.1credicJda;
en canco expresión de los ,1L111es &lt;;eculan.:s, que históricamente
han sido opuestos al poder de !J lglesia; b que ha pretendido ser
la autoridad legítima por hacerse depender de Dios. L1 actividad
política en la accualidad toma formas prJgm,ícic.1s, \' se reduce al
amado; como expresión de los incere!&gt;eS económicos de los
grupos en pugn.1 por el poder. Ahora, los poseedores del capirnl
no tienen obstáculos para lograr rns prcre115iones en los negocios,
y dominan L1 vid:1 politic:1 de las naciones. Ponen además a los
diversos sc(tores de la culrnra bajo su dominio y servicio .
El discurso del capitalismo global es de n.iruraleza
ideológ:ca. Se .ibusJ de las rnatem,iticas en lo:, procedimienros
econom('.tricos. \' se usa un sistema de propag,rnd:i. cuyo cenero es
el mercado (Óieccrich.1999). En el discurso, éste :ip.irece
aurorregulablc: con lo que se exime de la res¡.1011sabilidad
personal a los actores; y, se le muestra ,1demás, como algo
irresistible. La fórmula del glob,llismo es liberalizar. pnvrttizar y
desregular; .wnque en la práctic.1 11ad,1 ha demostrado que esto
funcione mejor que la pl.1nificación cenrr.1l.
El problema &lt;le la economía c.1pír.1!istJ es que no hay ltn
sisremJ de unidades de medición inrersubjctÍYJs; lo qu&lt;:: hace
imposible Ll predicción. FI valor depende de l.l oferca y !a
demand.1; no hay v.1lor objetivo. "Un.1 econorní.1 de este Cipo es

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inherentemente crrauca y desigual, y por ende, ,1nr1euca v
políticamen ce i nesrable." ( Dieterich. 1999: 577). La medidJ del
valor sólo pueck ser el tiempo de trabajo que usa el agcnre
económico.
L:i rrtcion,tlidarl de la producción, que implica el uso
adecuado_, del esfuerzo y el recurso, es desplazada por la
esp~cula.0011 de l consumo. El consumo compulsivo es un focror
arbitrario
en la economía; y des&lt;le este punro de visr".. ¡as.
, .
1
po ,1 uc~s econ~micas no son un juego de fa e rores que se regulan
a s1 mismos. sino el resultado de las pretensiones v lJ voluntad
~le los sujeros aCLuanrcs con anhelos, temores, fan;asía,, ccc. La
idea del laissez-faire de las variables económicas qued:1 as í en
segundo término.
La. di?f mica culmral básica es la siguiente: el proceso de
global1zac1on basado en el libre mercado, ciene como crtterio
fu~1~amenral el pr~donvni~ de los valores econórnicos: lo que ha
ortgrnado una real1da.d social poluizada; en la que, para grandes
sectores la preocupación es la sobrevivencia, y para unos cuantos
fl. consumo. Se . ha perdido racionalidad, pues para unos,
al.tmenr~rse requiere un esfuerzo enorme; en cambio, ocros
d1spend1an ~normes recursos para vivir en la opulencia. Esr:i
1~congrucnc1a entre los medios usados y los logros reales en la
vida :s
que marca esre principio de irracionalidad de la vida
econom1ca actual.
Alrededor de~ 20% de la. población no es productor ni
c~nsum1dor; su ingreso no alcanza para las necesidades de
al~r:1enractón, educación, salud, vivienda y recreación. El hecho
basico es la carencia de empleos suficientes v adecuadamente
remunerados que permitan a las poblaciones· estar dentro del
jroceso de producción y consumo de bienes y servicios: lo que
as coloca fuera de las pautas culrnrales, v conforman así un
modo marginal de cultura.
·
La globa~i,zación despl~2a el centro del conílicro; ya el foco
no es la. ~ens1on entre las !uerzas productivas y las relaciones de
produccion'. que se hal laba presente en las luchas n:icionales, sino
el e5 cablec1m1ento de esr_rategias de las naciones para no
desaparecer como culcura. Esro nunca ha sido prob lema parJ las
clases altas·, que si, empre se h an 1·d enr1·r·1ca d o mejor con las clases
altas de otros paises, que con las clases nacionales de los países

!º

�donde e hallan asencadJs. Ahora, el prob lema. ya no e- de
diferencia · aciales sino culrnrales.
b globalización rompe la unidad de IJ concepción polit1c11rn cio-económica que buscaba un equilibrio entre los sec ores de la
culrnra, permitía una mayor dinámica o ial. y se traducía en
fortaleza del Estado y 1:t Economía. El predominio de lo
económico opera con normas contraria a lo social, lo que
polariza la dinámica entre el individuo y la socied,1d. La Economía
pide el menor esfuerzo y el mayor logro; y, es vistJ como
expresión del egoísmo, en canco promueve !J disuibu ión
individua l del ingreso. La ociedad pide el mayor esfuerzo, in
importar los logros; privilegia lo colectivo y la discribución oual
del ingre o: Dar a cada quien lo que corre panda de a cu ·rdo al

esfuerzo realizado.
Las pautas de vida y v;i\oraciones propias del capitalismo
i m pul an el rom pi mienro de la d i;1 \é t ica individuo-sociedad; se
asocian a la mentalidad individu.1lista. Ésta no v orientada al
logro de la aurnnomí.1 y autenticidad del ser humano sino al
predominio de lo priv:ido; que e presenc, ontr;ipuesco a lo
colectivo, lo que se expresa en los intereses de la empresa privada
opue ros al interés público (K;ihler. 19 8: 530(

3.

ac iona li smo y Uni ver alidad

El siglo IX es el siglo del nt1eionalismo; el que ;icentúa el
sentido de Patria, orno elemento subjetivo del concepto de
naciGn. "Patria" es el lugar de origen dl'. los p:idres, por la que e
da la vida, y se le debe lealtad. 1 a nación "Represcnr.1 rodas l.1
cosas en que un conjunro de gentes afirman sus derecho como
grupo aparee contra lo den:chos procl.1m.1do por otros grupos
eparados." (Barclay. 1975: 9). Este criterio de nación e~ el que
se manifiesta como imperialismo, raci mo, ~cparatismo, cr .
• azismo y fascismo son ex pre. ión exacerbada de la tendencia
nacionalista; la que bu ca anubr l.1s difcrenci.1s de cla e al
interior de los países, y dejarla " b.1jo el dominio de l.1 nación.
Ésta e constirnía en un "h:n" que pretl'.ndía la hegemoni:i sobre
las derná
naciones. El enemigo era. el comunismo que
proclamaba aí.rn
inrernacionali c,1s. Como proceso opuc ro
520

aparece el internacionalismo que buscaba la un1on e igualdad de
los d1vc~~os pue~los .1lre~e or de un cric ria polírico.
.
El iglo .XX es el siglo del 11nrico/011ialismo. que llev:1 .1 la
independenc1:1 de-. los pueblos .v al rnrgimienro Je Fa1ses
1 .'
en un
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pro eso ce .autoafirmación n.1ciona l·' por t:sw , el p·apt:.¡ J e Ia L.10a
de 1a l ac1ont:s y la ON ha sido logr1r
· e n t re t&gt;I ,t
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ten enc1a nac10na
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cxpansioni
d.
1
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·
.
e as naciones f uerres.
L I b . .,
. que e
·f·a g o al11.ac1on
¡ d .es. expresión de u n e rada de gueria.
ma n1 1e:;ta en e 011111110 .y hegemonía· de u nos pa1sc
.·
b
o re orros.
U
na,. gue rra. no encub ierta con argumenros 1· dcolo' g1cos
·
o
1
po 1t1co ; sino, q. ue muesrra el predominio de lo econom1co.
· "E.I
rep arto econom1co
del mundo es ah(ira• la, rn ,1 11 1'fesr,1c1on
· · e¡e Jo
,
~ue aparec1a como. reparto militar. polír ico y territorial en arras
e poca de la h1sror1a.
En la Ilu cración
está presente la concepc 1'0•11 d e czu
· dadano ·
.
b d
asa
·' d'e
· ·¡a .en la~ igua ldad de . los individuos ,y la• , b O 1·1Cl011
pr 1v1 eg1os.
Este
e~
reconoc1do
como
agente
libre
d
.
·d
•
e parc1· .·1p.u
1
en a v1 a social
v po lítica·' el que más
. ·.
' "'~1] ·•1' de 1.is ron re ras
na ionales, termor1ales y jurídic:1s &lt;le\'iene en cl/{dadano del
m undo. e r rar.1 le
l Iograr tnermanar J los . ere. h um.rnos en lo
que é t_os. 11encn de e en ci al; in de pe nd ien remen te de ¡.
ca racten ti a que los disringuen loulmenre.
,1s
La glob:1lización J,1 una vuelra Jtd!i a las fornwl:1eionc:s Jel si(tl X\ ,11 ~. La de JparÍCJÓ'.1 d.c _lo estados nacion,1ks ori~1n.1r.í ,1]
11
apatn1r:, Esto es, el 1r:d1v1du~ !iin un.1 idcnridad que le pl'rnm.i un ,i
en ac1o n. dt pcncnenc1J localma; lo que acerca al indi\·iduo univer .11.
que e ecr_1v:1r~1ente busque ser sí mismo como expresión plena de -.u
auro n; 1~Ja, sin la nacion;didad ·amo mediadora en Ll rdación con &lt;Hr~&gt;~
seres .e mundo. El etnorentri mo es un,1 n::.1cción .1 l'. .'&gt;ro; \' en d c¡uc lo
exr~an¡ern es extraño, no confi.1blc, 0 pdigrorn. A ( mirntr.l\ 1
1
nac1011a
- ,1 J ~ 1.1 ·ide,1 de ~0C1ed,1d
.'"
. , l1d :i d. csra,. cer
\. modernidad. la·
plun&lt;.u.lrnral1&lt;Ltd de lo d1ver o~ grupos étnico. se ub1c1 en l.1 dl'
comunidad y rr,1dición .
· · y 1,1 p Jrrl,l
· r.1encn
·
el l '.a .Na ~1011
un r~{erc111e ico,~r,ifico, reprl'.scnr.1do por
L

L

,

ind ,:/Ju~

_rc1 nlt?lno; lo q uc ob /l'rJ\',l men re h.1cl' po. t h le h crn.1uón de
nac1ona
1c ad ,\' •de pnrccn
. 1u·.1. p.1r,1 [os ljl!C 110 l 11\ponc11
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•,
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&lt;.: 1
de propil'd,1d J.¡
nac1
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es
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'.- . . ' . ,l[fl,1 ({)111() .l gu llllllllO, Lo tjUl' i111rndu(l' il
a &lt;1mens1011 csp1nrual dl' l,1 r1.1c1on .1 l1J,1d ; que pnrcnccc, nor r.111w, ,11
mundo de l' I ctil1 llí,1 , l ,,l'i llL1\,l\ Ut:f);lllj)Lí.t'
J
j 1 ll1ll11l!llr [IL'llt'.ll llll.l
' !,1 ,' l.(.'.

�concepción intimisr,1 ~· subjctiv,t Je n.ición; y st1 t'I11ig1.1c1ü11 .1 ntrm p.tl\t''
es posible porque: no ricncn un,1 sem.icÍlJl1 obic:rivJ Je pcru.:nr.:nó.1.
LJ 11tlció11 requicrr.: de pobl.tción .1pq~,1d.1 que conserve &gt;
reproduzc.1 sus paurJs: micnrr.1s \J g!ob,1/11,,wó11 ncccsit.1 dtl
desapego, Jcl nom.H.iismo del que h.1bl.1 J,1q11cs Ar1.1li. l:.l c.tpir,11
se libc:r.t de la limiraoón tc:rrirori.tl, v L1 1110\'i\idJd C\ el uiter1u
más coJic.iado (11.tuman. J tJl)())_ Lo (.ere.mu y h.1birn.d dt' lo
nacional dan \.1 sensación &lt;le c;cguri1.i.1d; miencr,1s. lo ll'.jano n
exrraÍlo perturba, genera incerriJumbrc, es ,1ngu~riantt. ~e
plancca como problema hacer frcnre ;1 l.1 angusti,1 que gcnc:r.1 t:!

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encuentro con lo exrr.1í10.
La globa\i1.ación tiende ,\ destruir \.1 identitl.ld cultur.d de l.1\
naciones, y oric&gt;nc,ir l:t vid.1 de é~us hac.1.1 un., 11111fonnul,1d: t'I\ l.1
que \a ,lt en u ,1 e i ó n o Je s.1 p .H ie ió n de la di\ ri n ció 11 e u l rn r,1 l cr .1 e r,1
como consecuenci.1 pauL15 de conducta homogenc:.1s. St:
diferencia de L. uniz,as,dización que presupone 11n orden dl1do
para coda la especie, y es expresión de l.1 büsqur.:d,1 h1stóric.i del
génern humano: el indiuid110 plantr,1r10. Para éscl.'. son ridículos la
carrera espaci,d y el localismo de muchos pueblos; de hecho son
anricconómicos. Las diferencias culrur.tle, y el plur,dismo tienen
valor en el ámbito de lo ccrrcscre; oto es, en l.1 dimen,;ión
delimitada de repanición Jel territorio en grupos ~micos v
naciones. Lo plancrario expande los límirc:s; con lo que Lt
diferencia pierde valor. Y, de l.1 misma mancr;l que la
globalización crea al ciudadJnO mundial. sin barreras aduanalcs o
cerriroriales, favorec&lt;:: la ,lparición del i11d1viduo u11i11t'md que
asume la idenci&lt;l:id del género humano. Dicha idenrid,1&lt;l se basa
anee roda en Lis semejanzas que unen a los seres humanos;
mienrras, las diferencias culrnralcs \os sep:iran.
Por ocro lado, las cransformaciones económicas traen como
consecuencia modificaciones de la csrrucrura cultural que se
expresan en alrer1tciones de la identidad. ..:\nre el irnpacro
glob,ilizador la idencidad riende a ser reforzada; con accnruación
de los rasgos que disringnen a los individuos , y llcv:.1 a su
separación. Cuando no ~e refuerzan dichos rasgos, la identidad
tiende a perderse, y se adopta la de la culcura más fuerce. A esce
respecto, la idenrid.1d de- la Nación-Ese.ido hace énfasis en
criterios locales (geografía, hiscoria, tradición, religión. lengua,

etc
) · , ~e• ,1s1ent.1
·. .
.
en cr1Cericis
- 1t:Cll\'O,
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. . , :,,
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t1,111scurrn de l.1 h1srori 1 de 1,,
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que cxcluven ,1 L soci ·d d·
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preccns1oncs
consciences
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. , .tmplica. •1 1 P'º un
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1ta 11. a•,en lo colccrivu · L'l· gl 0 b ª'¡·tz.,_1c1on
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re l 1g1o n de L1 !la tri ,1 p
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P.b1anceam1cnros donmáricos
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t:s. una ~ertc dc:
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' r e~,1p.1r1c1on e l l P .
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.
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ac1on cmocionJl· .
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· en r.rnto es parre
f un damencal del proceso d·e •d·
, enu 1cac1011 de los . ¡ · 'd
seno de una nacionaliJ,ld
,
tn( rv1 uos en el
,. Sc.l
-.. tcoloo1ca
, . O
[ Enh esta condición de religiosid
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e ser umano no es aucnte
.
.
,
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• s 111 0 9 ue es ·1s I u e rz 1~
¡ · sc:cu ar,
como
.
.absoluros: Dios., !J' ¡C\,. el L'cst,1 do ·el' · ccrr ' .· se 1e 1imponen
1sror1a
local, la Parri1' ,1,. sL1,s sim
, bo 1os 'ere I 'l Ho110, · J· , engua.
L1
h
d
sobre b volunnd
f uerza
.
. d e 1 .in d't\'l.J· uo .es ' ,¡t111pos1c1on
. . . ed esc.1
a l ienación de éste.
e pnnc1p10 e la

La Iglesia
usa la religión • el nac1ona
.
¡1s
· mo v I is
.
d·
para conrinuar su dom· • d l
.
. · rra 1c1011e)
ll1!0
e :is poblac10
L
1
una vuelta a lo irracionJ! , ¡ · .
. ncs. o que plantc,
' \ o pr1m1r1vo de l 1 . ¡
presenca la oporcunidad para· que I o absol
· Icue rura,
· ·v se
Iglesia; así como hasta el siglo XVIII .. uc_o sc,1 e ,apJCa! y L,
Escose inrerprera como uw· .
, e1,1/n cqa y L1 Monarquía.
a 1egres1nn cu rural.
¡
etapa anterior de la h.
.
, u11.1 vue ta ,1 una
1s roria que se h 1 c . J
L' j
mercado aparece como i· . 1
.
.
u1sa o. e c,1pic.ilu1os, e resto son los ,
d l
ce lesre, reprcscncados
1
&lt;l
. esrracos e mundo
. .
por os esc.1 os reg d
cap1tal1sc_a que comanda l.1 i"uen·.1.
't os por un gruro
El discurso de la oolob ,1¡1·LJcton
.·, l 1 ha .
nuevo; en realidad e
1
,
ce ,1parc:ccr como algo
'
S rn amencc la
, · -· · d
•
aco11Cecido previamente Y1 -. 1
r~per1cion e lo que ha
Manifiesto Con
.
. •_ se ltl menctonado como en 1848 el
iuntSta rcsena la ex¡nnsión d ·1 .
1 1
suced e en la actualid a d en f une.ion
- . , &lt;le
c • cap1ta,
d. , . a que
5
cua 1 no ha cambiad 1.
1 ¡· h
u propia 111,11nica, v la
.
o 1,1~ra ,1 ec a M .
I ¡
·
incesante dcsarroll)
. .
. ' arx y . ngt: 5 ( e~cnbcn el
.
•
t cconom1co que cr:i, _
intercambio univers - 1 l , 1
b
. -: Lomo const:Lutnt1.1 un
·•1 l&lt;: 10111 res
ocales; y, gener
, 1 .
• que ~e l'l
t ic.:r.tn de sus lnos
1
a J.Sl ,1 nui11 •1cluo lustóricu-uniz•arnl que se

r

'í2 \

�corresponde en otro contexto con ei 011d&lt;1dano dl'I m1111do (M.irx;
Engels. 1958: 35) '.
Esto significa que la humanidad ha siJo lusca :ihora una
ide.1, sin un referente Loncreco en la realidad; unJ espc.:cie de saco
donde se meren codos los pueblos, pero si11 rdación unos con
orros. La globalización es una oporcuntdad p.tra generar esa
1011dad con las caracterÍsticas de unll1ersal1dt1,-I y rotal1d11d.

4. La Globalización en su Dimensión Histórica.
Desde finales del siglo XV!ll al presc:nte, el capica\i5mO
determina el modo de vida del mundo. Socialmente, la
consecuencia inmediata ha sido b pobreza de amplias
poblaciones; lo que es resultado de l:i. concradicció n bhica del
modo capitalista de producción: el capital e:. generado por el
trabajo de las poblaciones, por canco su origen es social; mientras

,r.

¿

f. ·t-,
1

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1.

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la apropiación de los btncficio\ es priv.1da.
El surgimiento de la URSS pl:inte.1 otra rolid.1d: el
capitalismo nene un oponenrc.: en c.:\ modo rnci::ilisca de
producción. Para el mundo hay un.1 11ltn11ariua: capiraltsmo o
socia lismo; y se opta por acept.ir un compromiso: el Estado de
Bienestar. En este se proporcion.1 a los crabajadores los mínimo~
de empleo, s,1\ud, educ,1ción, v1viend,l, vestuario, recrc:ación, y
ejercicio de derechos humano~; a condición de qui.'. no .lspir.1sen
al poder polícic..o: esto es, .1l poder del Estado. l .l CR)S usó
muchos recllfsos en sostt.:ner un sistema cole\.t1vo que generó un
régimen conser, ,1dor e: impido evanz.ir oci.1lmentc.'.. bro c:ra
aparejado del avance del upitalismo, que no se había
interrumpido ni atenu,1do. La Je~íncegr,1ción de Ll URSS crac
como consecuencia \a desaparición &lt;le l.1 alcern:wv,1 _.1p1c.1\irn10 o
socialismo. Ahora no \uy conrrapno a \o, propórnos
hegemónicos del capitalismo.
La globalirnc1ón como expresión del c.1pnalismo .11 extremo
es un movimiento dc,1ruccor; con un dinami,mo no-conserv.1dor
y ,ilramcnre rc,·&lt;)luc1on.1r10. fsd dt'.,t1uye11&lt;.lo ncnicu1ras propia\
&lt;le la sociedad rrH.lic..ional que aün se resisten al prnceso
modern11.adoc y genera un dcsorden mund1.1l. m.inifestado en la
sc:nsación de "que l.ls co~,1s se v,1n de \Js 111.urns"; orer.rn fueu.is
que se muevl'n deb.1jo Je b rc.d1dJd .1pJrc:ntc. De heLho. h,\y un

caos . que sugiere
l 1 cJ¡11ta.
. 1 sob l
r· . \as fuerzas ocult"S
" te
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sunctenre
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' e manif1esran 'et1 1re a~..que no
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lo que se halla en su esenci·1
na h,1c1a su desintegración;
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cu,1lc . e &lt;.ompromc:r..1.n los . erc:s humJnos; lo que \e l.On . 1iruyc
como ernmenismo . Para el teólogo H.1ns Kiing, lo hum.1no e el
princip:il criterio de lo ccum¿nico: y C!&gt;L-Í .11Hes 4uc l.1s
con idcrJcioncs rcligiosJ!., érni · :1\ dist1nciones uilruLdn puc.:Jc
ser la medida del progre o de l.1 ivifo.1ción. un 1gno r.ing1ble ,
o iales, p líri as, ere. "~1.i imporr.111rc que cl declinar Je l.1~ Je
mejor comunic.1eión y cncendirnicnro". (Rorhkopf. 199 : 4 l ) .
Como respucsrn a la glob:1!i1Jcicin apuece Ífl culturtl como
problema. La in rituciones son de plaz.1.da de la reali,L1d rnt.i.11.
y al debilirar e lo secrore de la cultura propios de l.1
mod rnidad, pierde fuerz. L1 C&lt;mffpció11 rt1cio1111! del mundo. L1.
poblacionc recurren al refugio de la prfrci ,1s relig1 .is a fin d
poder o porra r u na realidad q uc e an toj .1 in o po rr J ble. Son
re puestas anre iru:i.1..ionc que origin,111 rensiones intern,1. en los
individuo .
El progreso de los medros en lo que se J¡,oyJ l.1 globJlización
es parre del desarrollo recnológico; que e rr;1J u • c.::n b
suscirnción del esfuerzo fí. ico por el 1raba¡o d la m,iquinJ, el
esfuerzo manual por lo auronurizado, y el es uerzo ml'ntJI por la
computadora. En la vida de la pobl.icione sro se rraduct: en
una regresión de las p,tutas de conducta. ~- la m11ner,z de concebir La
realidad. En ambas e a recia IJ renden i.1 a u ricuir la pal.i.bra
por la imagen, la realidaJ físi
por la realidad menc,il, la
realidad del mundo por l.1 fanta ·í. del deseo.
La expansión de los medio relevi . ivo .e acompaña de una
declinación en el u o de los medio es ritos. E ro último
acercan al individuo al proce o intelectivo y I pcn amiento
lóoico-racional; mientras la imagen de la celc,·isión . e asocia a lo
entimienros e impulsos. A e to e agrega una desatención d I
med io externo; lo que vucl\'e al individuo más egocéntrico. I:í
allá, esrá el proceso d i irtu,t!1dad; en el qt~e el individuo
proyec ta en una pancall.i lo que desea tn función de u
fanrnsías; lo que expresa nivele muy primarios de la mente que
pu eden se r equiparados a los de la primeras etap, &lt;le la vida del
niño. El proceso lleva a un regresión cu!:ural, en la que lo
mod elo s de vida on guiJdos por las fanrasía de los sere
huma nos; mientras lo ra ional ptde aplicar el sfoerzo de manera
adec uada y s uficiente, como medio parJ acru.u obre la re.di&lt;l.1 i.
1

�La modernización favorece la conformación de una culrnra
individu.ilista; con tendencia a la arnmización de la sociedad. La

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consecuencia es que se carece de un cricerio de Sociedad; y ésca
es concebida como la suma de los individuos que se hallan en un
área rerrirorial, sin hacerse referencia a la propiedad inregrariv,1
de aquella. Al desincegrarse la sociedad desaparece la base en la
que se sustenta la configuración de la culcura; lo quc es un
indicador de que la voluncad de los individuos no puede confluir
de manera solidaria en propósiros comunes; por lo que los
principios, normas y valores conscruidos con esos criterios
sociales pierden fuerza y efecro en su dimensión culrural.
La declinación de los indicadores de bienesrar (empico,
educación. salud, vivienda, etc.) se lsocian a la desintegración de
lit Sociedad; miencras los índices de marginación, corrupción,
delincuencia, drogadicción, analfabetismo, divorcio, desempleo,
escapismo, homicidio-suicidio, etc. son indicadores de la
desl11tegración de ln cultura. La idea de reforz,ar valores,
principios morales, ere. es absurdJ; :'3 que ésrns no ~e hallan en
el plano conscienre de la menee, y no pueden ser introducidos de
fuera hacia dentro, sino que surgen de las condiciones reales: y
éstas no exisren, pues b sociedad que las suscenrab,1 ha quedado

~

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des in regrada.
La globalización se asocia a la depauperación, que coloca
marginalmcnte a las poblaciones. El rérmino marginal se refiere a
una condición en la que algo se halla foera de los hechos
promedio; los válidos para 1:.-is grandes poblaciones. Son
poblaciones que quedan Íuera de la culrura, con muy bajos
ingresos, en las que el objetivo de la vida es l.1 sohrevivencia. La
realización del individuo como un ente generador de culrura no
se halla den ero de sus prercnsione; de hecho, cxi)ten en un modo
de vida que tiende a q ueJ,ir fucrJ Je L, civilización.
Paradójicamente, el incremento gr.1Jual de los m.1rgin,des los
convierte en la norma de un:1 ~ocil.'dad. Decir que 2 5% de la
población del mundo es rnargin,11, y que este porcent:ijc aumenta
acéleradamente, significa qui.' l.1 culcur:i .11.:cual esd dt:sincegrad.1.
La masa depauperada ~icncc l.1 impo1cnci.i de la sa1i:,fm:ión Je las
necesidades; como consecuencia ,1cumuLi resentmiimto y dcs1wifinnzt1
ame una realidad que no responde a sus c.:xpecracivas En l.1 rn,1rgi1ució11
las poblaciones comcnudn a soporcar los riesgos é inciJcntcs de b

ex1srenci.1. ,1 conl1.u en s1 1111sm.b, m ..s t\Ll'-' e:n fu'-·nu.:~ 1:xrl'm.t, de
segurid;1d {lns seguro~. L1s ¡1e11sÍ01H:~. 1)ím, el b1.1do, cte.) .\~, 1:I
individuo recobr,u.i su propio , ,lltlr b.1~.1&lt;..lo l'll l.1 cunsulid.tLinn de ~ll
propi_o po~er. P,mc.: Je.: Ó,lll\ ~t:. :t:l°ug1.111 en l.1, u-crnLi,h n:ligius.1~; quc
son 11111orn.1~ p.1r.1 l.1 resol uuon de los problcm.is. l_.1u i, .1 un d í.1
aband?nen ,cod.1 esper:in1.,1. y renuncien .1 L1 urilbJ :· .1 l.1 quim~: 1.i de ¡_1
otra V 1d,1. El mlnlmno es f?.l!~t de ese proccso &lt;le Jes,d1c11.1uo11 t¡uc lo~
llevara a confi,u en su prop1,1 tuerza.
Por 1~ di.1lécric.1 mism,1 del den:n ir, Lt g.lob.1I iz.1&lt;..11)11 dc~pl.v ,ir.1 ,1
codo lo exlS{ente, y barrc:r,i con su propi,1 fuente. F~d lb·.111d1&gt; .ti exrrl'mo
los criterios económicos, lo que induce ,1 l.i .1p.u·ie1ó11 de v,1riable., Je:
naturaleza subjeciv.1 corno co1ü1:111L,l. fe. lc.tlt.1&lt;les, inccrriJumbrc
tolerancia, ere. Ésr.1s penc:neccn ,11 ,1gente et.:onóm11..o, cu!·.1 p.uticip,1ció 1~
':1uescra el p,1pcl de h volunr.1J hurnan.1 en e\Ctl'&gt; procc,os; 110 es ra el
libre ¡uego de l.1s v,ui:ibks económic.1s. como d,u: el dogm,1 capit.ilis~J.
Grandes sectores de l.1 pnbl.1ció11 no \'er,ín s:11isfc:clus sus
necesidades ni realí1ad,1s su~ fanc.1sías; 10 (LIJI. se traduLir.í en
insatisfacción y rabia, pues no disponen Je l.1 forr,1leza para
tolerar esa realidad que no permite la re,dización de los anhelos.
Unos cuantos verán r&lt;.',1lizadn 10 que hrn Lu,c,1~l'.1Jü: \', éstos
adquirirán una gran sensal íón de poder. Con ésct: ~e c~lnc.1r:in
sob re la realidad y ejerct:dn su dominio. ;-.1uv prnb.iblt:mencc
serán el modelo del superhombre.
·
1

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i~ayor º. menor grado de colectividad en su modo
.
.
.
d1ferenc1a
en
la
forma
de
colectividad
'
I·
de
vida
sino.
s11npkme111e.
·
.
1.:n a que cada uno part ·
. - una
en 1a interpretación o conciencia de los hech s El . . . . ' 1~1pe : una dderencia
caractcnza por los vestioíos emotivo !
o . . md1v1duahsta empedanido· se
otra época y en otras co~diciones ,. ;u:~/~ª ª-~t11lld hacia la vida que se formó en
cosas. Por lo general. no tiene ya- 'd , d 1~1p1 e reconocer el verdadero estado de
jamás sospecha que las orientacio~c:ª e o ~ue es realmente la individualidad \
probabilidad. han de destruirla Po qu~ anima y apoya son las que. con tod;
absoluto el individualismo sino rque. 1º
representa en realidad no es en
. .
•
una co ect1v1dad p · d
.
co 1ect1v1dad publica, el interés de una em
r.1va a , por oposición a la
privada colectivizada en contraste co J pr~sa colectiva pnvada o de una vida
"
. ..
n os mtereses dt&gt;I
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. do, _..
pue o como un todo·
eJ on1unde lo ·mdividual' cori lo 'pnva

qu~

Marx. Carlos; Engels. Federico. ( 1958) La
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desarrollo uni\'ersal de las fu
d . !deologw A!tmiana. '"Sólo este
umversal de los hombres en v1·r1erzdasd prlo ucuvas lleva consigo un intercambio
·
u e o cual por
masa ·despo_seida' se produce simultáneamente. en una parte, el fenómeno de la
general) haciendo que cada uno de ell d
d todos los pueblos (competencia
• •
.
os epen a de las c
·
por ulumo. institllve
a
indiv1'duos
/
.
·t,
.
.
onmoc1ones
de los otros, -v
,
• 11.1 on&lt;:v-umversa! 'S
, •
en vez de los individuos locales".
e ' emp1ncamente mundiales.

Fall. 1999 .

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UN. Global Report on Cnme and}ustice. 1999.
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Marx. Carlos: Engels. Federico. Bwgrafia del ,\tcmiflesto L·v11111111sra. ·'La
burguesía, al explotar el mercado mundial. da a la producción y al consumo de iodos
los países un sello cosmopolita. l:.ntrc los lamentos de los reaccionarios destruye los
cimientos nacionales de la industria... Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a
satisfacer. como en otro tiempo, los frutos del pais. sino que reclaman para su
satisfacción los productos de uerras remotas Ya no reina aquel mercado local y
nacional que se bastaba a s1 mismo) donde no entraba nada de fuera: ahora. la red
del comercio es universal y en ella entran. unidas por \mculos de mterdepcndencia.

1

todas \as naciones:·
~ Kahler. Erich. ( 1988) f111wnu L'11i1·er.rnl del /-lomhrc' "Lo que distingue al
individualista moderno del moderno colect1\'ista o &lt;;ocialtsta e,. por tanto. no un
'130

531

�SECTOR 1 FORMAL
¿TREI TA A OS DE U DEBATE BIZA TINO?

:-.ltro J&lt;h&lt;' :-..11~ud ( .111d1.1
F.1nd:.1J dt· l·1~11,ia, Pul1t1LH 1· :--n,1.1lo
l''-: .\\1
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Bien dicen que los e ien eífi cos soci:t!es no rc.:'11el \ en lo,
problemas que se pLrntcrn, prefieren o lvid.ir~c dt ello-, o
abandonarlos en e I l.1 be r i n ro &lt;le J 1&lt;; e u si o ne, de: lÍ Iti m ,1 h o r ,1.
Este fue el dcrrocero que ~iguió L1 polémic.1 l]Ul' c11volv1ó, a
fines de los sescnt.1'i, al binomio margin.llid.1d n ejérLirn
industrtal de resen ,1; .11 deb.w.: que proc.1g.on11.1ron, poco
después, las corrientes "depcndcnristJs" de l.i soc1ologí.1 versus
articulación de modos de producCtón y, ,1 prinLipios de los
ochcncas, conocimos l.1s dud.1s ~- LOntrovcr,1;1~ ljllL produio el
enfoque e e o 11 ó 111 ieo que sos l ll \' o l.1 le: n r i.1 d l' l.1 " 11 u c.:, .1 J iv 1\ i ó 11
internacional del rr.1h.1jo".
Un informe, os1 rutinJrio p.ir.1 l I enorme produu.ión
documenr al q11e gcner.1 L, 111;1qui11.iri.1 buroc1,ícic.1 de l.1
Organización l ncern,H:ion.11 dtl Tr.il-.110 101 n. ti ,lrnr.1do l'll
1972, (OIT, 1972) fue el dcron,rnce que dio lu~.ir ,1 u11.1
polémi ca que parece vivir rn\ hor.is .1gr)l1Íl,l\. l ,1 fo1111ul.1L11in Je.:
un co ncepco noveJ0,o ..1nl.iJo por 11n c1r~1111,mo 1111u:1.11..ion.il
de sobrado preq1g_10. ofrcuci .1 ,01.i6lngo, ~ cu11w111i,r.1,, l.1
acractiva oportunid,1d Je idc.:11tifilJr ,. ,itlt.11 -en t:I, 1mpo dL l.1
ccoría y en el terreno &lt;l1. l.1\ polír1l t\ púb11u,- .1 un \ntor
social que cscapah,1 ,l lo~ p.1r,l&lt;l1g111,is ll.ís1Lm de: cm prl',.tr10, \'
embajad ores; rcrr,Hc.:nitntc.:, o indus1r1alt,; u1mc.:rc1.111cn ~· d.1,c:,
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medi,,s. H.1bí.1 indicios .,hrum,nlnre~ Je que un.1 v.1st.1 op.1 de l.t
pobl.1c1ón tr.1baj.1dor.1 de los p.1iso pl'rift:m.. 0s nbtcnt.1 ~u,
ingrc~os lle .1criv1&lt;lades l.lbor.1\n (JUi.'. no es1.1b.1n 1.\.ir.1mc.:ntt:
definid.1s l'n lo\ estudios y d1.1gncísti1. os que ,nvi.111 de b.,,c p.ir.1
susrcnr.1r los progr.tm,1s de .1,t\tt:111.1.1 \1H.1,1\ v dc 1.omh.ue .1 Li
pobre1.1. E.\ rema h.1bí.1 sido pH1.1.tlr111:ntl.' 1r.,1.1do. por l.1
soc1ologí.1 marxist.1, Lomo un fenómeno Je 1.rü i11111.:nto
desmesurado del 1rabt1JO 110 t1.iillt1ri//(lo, y dt: iorm.1, .1típ11..1s &lt;l.:
producción en las socinbJcs 1111.:nos dc,.1rroll.1d.1s.
En realidad, la presencia de: grupo, s&lt;H.i,1\n quc \'i\'i.,n en
condiciones marcri.tlt:s desvcn1.1jO\,l&gt; cr.1 un d.1to qu&lt;.: s.1l1:1b.1 .1
la visea de CL1.1lquier obser\'J&lt;lor. Sin l.'ll\b.lfbO' fur .1 fino de los
sesenras -cu:rndo el modelo de industr1.1li7,1Lió11 pro1cg1d.1
empcz.ó ,1 mosrrar los primeros síntoma, gr.1, e, de su
agotam1enro- que se dccidio ubicH el problcm.1 1.11 un lugar
preponder.rnre tle l.1 agenda soLiJI l.ttino.1mcricin,\. Fue,
precisa me n le, du r J ne e e~ os .u1 os, que de de in s l .1 11 e i as
aodémicas o, desde org,ln1smo~ de -:1cnc1as :.ociales no
e,1riccamenrc univérsic,uios. se pusieron en march,1 los primeros
esfuerzos por conceptu,lliz.:H .1 un ;unplio y heccrogéneo
universo de trab.1jadorcs .1uwcmplt.:a&lt;los , pc.:t.¡ueños establecimientos, microemprcsas f.lmiliarc~ y .1 pt:rsona~ OCltp,1das en
,1crivida&lt;les no típicamente CJpiralistas de producLión. L1 carea
desarrolla&lt;l::i por Desal (Desal, l 969) es de p.ircicul.n relevancia
en esrc sentido, y pese J qut: el enfoque adopcado para analiza r
a este sccror social fue com.1Jo de la teoría de la
"rnoderniz:ición", (C.1bezas, 1969; Vekemans, 1970) contribuyó
a delimitH el campo de esLUdio y a identificar a los grupos de
población que habían sido reóric.lmenre subestimados -o
tr.1rados de manera secundaria- por la literatura social
lacinoamerican,1. De acuerdo .1 la concepción de escas aurnrcs,
el proceso de modernización capitalisra de las econo mías
periféricas acrúa como decon:uue de procesos migracorios
campo-ciudad que porcncian b escisión de Ll sociedad en dos
jmbicos principales: el cradicior.al. propio de la ruralidad y de
la estrechez cultural de la vida en comunidades pobres; y el
mundo de la modernidad asociado a las actividades urbanas , a
la producción industria\, comercial y de serv1c1os y a la
.1ccpcación de valores culcurales permeables al cambio.

La determinación J,I
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m·1roi11al i 1 . d'
pue e esra eu:rse, Je 1 . • J
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gru_po e ,lUrores elaboró, ,1
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reor1co marx1st
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marginalidad económica (Q . .
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Las reflexiones sobre esre rep1rud~ el forno I de El Capital.
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orgJni,mm rnccrnat.ion.tlc,. I .1 1parcntc neutnltd.1d 1dcolog1'-:i
lo ~h 1,o acr,1 tivo par.1 las .1u1or1dadcs lahoralc, ,. lo puso .1 ,;.1h·o
de l.t polc:1111--.1 ,ohrcpol1C11.1da urn qut: ,e abordó el t1ac.1m1enrn
\lcl oncepto de m:irginal1Jad De .1lcun modo, d nuevo
--onccpto p.1~ 1 b.i cributo .1 Jo&lt;; ,cr11entt", te&lt;Hlt.,1, .1ntt·rtor&lt;.:,
un,1 er.1 1,1 ccortJ úc le,, I\ (1 &lt;.:\\ 1,. 1?60) q1:c ~11g1crc la
exi~tcn 1.1 L&lt;.
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cctorc) e'-onom11.:os: el dt·
ub istent.i.i y ocro prop1:11ncn1c cap11.d1\Ca, 1.1, empre,,1, que
integran el _..ector moderno Jd mcrt.,1do :ib . . orhcn el cx--&lt;:~o Je
iucr;a de tr.1b,110 de la~ .irc,1_., t'\Onóm1t.a, menos 1ntcgr.ui.1_., .ti
m&lt;.:rt.,Hlo olrccicn&lt;lo 1111 111\d ,.1l.ir1,1I rcla11,·amente ,11pc11or ,1 la
prt,du u, idJd med1:t, pero san de)trutr el fun_ 1on,1m1ento de la)
iranias Je uh istcnci.1 en las qui.' sobre, 1,·cn lo, pequcno_.,
produt.core,. El otro ,1tlucnte t.nnc&lt;.:ptu.11 que contr1huyl'i .t
~uqcnt.H L1 ccor1.1 de l.t 1ntorm:il1Jad urb.in.1 en nue.HrO!&gt; pa1 e-.,
fue el enfoque dc arrolli ta &lt;le l.1 Comis1on l-co11ómi1...1 p.~r.1
,-\méricJ 1 atin.1 v el &lt;..iribe (Cl·P,\l ). hte org.1111~11rn a~ud10 J
una ecu.1ción Íormada por to~ ,·ari.ll1lc.:~ princ1pJle~, el
crecimiento de 1.1 pobl.1ció11 urb 111.1, potcn'-i,1do por lo, fluro~
mi(!r.itono\, ,. l.n l11111t.1 1011l' Jd .1p.1r.1to industrt.d ~ de
~er~- 1 ,os para· mantener un rumo de expan.)ión adl.'cuado. 1J
comhmatori.1 de ambo~ f:i cores impid1{1 que l.1s nonom1.1, Je
1,1 regi6n pudier.111 incoqior.tr .1 lo~ 11uc.·,m conc1ngen1c, de:
b11::.c,Hlo1e Je empleo (Tokm.111 19-9).
.
11 ma\'or csfucuo por h.1cer del l1nccpcu JI.' 1nlorn1.1l1&lt;lad
una herr.1.micnta ú11l en el d1\e110 y apl1c.1t.ion de !ioliuca~
public. s en nuestros p:11sc~ lo hirn el Progr.1111.1 Reg10~,1I de
Frnplco par.1 Amcrica l .llin.1 y el CH1bl' tPRL-\l.C-01 I) Ot:
,1c uc rd O ,1 l.1 .1 bu nd .rn te d ot. u mc n t.1'-1 on q U&lt;.' ge'.1e.:ro t: sce
Program.t, con d objeto de formuL,r polui JS d1c.1cc,, es
necesario .111 .ilirnr las unid.ido produt.11,·a, 1om.1ndo tomo
referente do~ Jimcnsionc.:, prin--1p.1lcs: .1 el t''i1...1so gr~do de
calific:ictón de la mano de obra , la, tt'. nolo~1a, t r.ul 1c1onJ!e,
¡1l\'oluc..r,1J.1, &lt;.:11 l.1, micro y pe~p1t·ñ.1s empre: ,1, ' b l:1
p.Htit.ip.iuón Je oc., 11n1ll.hlcs 111forrn des t'.ll los e paeto nu~
competili,os " de mas f.it.d a u.: o del mcrt.a&lt;lo. Algun~,
indic.1&lt;lore~ 1dit.1onalc, tomo b .rn,enL1.1 ck pnm1 in p,ir.i .ibnr
1
}' opcr,11 1o, e,1.1blc'-11111cntn'&gt;, l•1 1mpo1 t.111tt' prcst'llt.1, drl

,1c:idémico,,

t

tr:1b,1jo famili.1r no ft:'llluncr.H!o, la e,,H: 'r 1mpo-,iti\'a y l.1
carenna Je otros requi.,iw, lorm,dc, (mtdid.1' Jl, ,cguriJ 1J ,.
p~ocec~ión contra s1n1esrros: ett.) concrihu~&lt;.ron ,1 quc PRl ,\L(:..
d1fund1er,1, en los pai,e., Jc l.1 n:g1ó11, l.1 1de,1 dt.· "forn 1l 1z 1r" 3
lo~ infornulc, o bien .'&gt;t: ,-.tlor,1r.1 l.1 altt·rn:111,,1 de impuktr
progr.1m.1s de modcrn11a ión de este ector. P.1ra C'&gt;te Lilnmo
C,Ho se rt·comcnd.1b.1 promnvt:r cl 01org,1mienco Je líne.1, Je:
créditos .1 b,1¡.1, t.l~J\ de 1nrere, y Ll ,1pcrc~1r.1 dt. un.di.', ofici.ik,
de ~omcrc1:iliL.1t.ión que foulic.1r.1n y, .ti m ,mo tl&lt;.:mpo,
legal1z.1r.1n l:i vent.1 de lo, bienc, \' \t·rvic1os que proJuten J.1,
unidades inforn1.1lt:,.
Dcspuó Je treinc.1 ,1110, Je uso rn.i, o menos gener.diz.1do \'
•~ vce&lt;.s ,trhi1r.tr10 del tünn·pto. h.1,• (jllC .1lmiltr (jllC 1..:,
lrc&lt;.uenct: que .1c11d,111 .1 l.1 1d1..·.1 de 1nlorm.1lid.1J 1n,·ociii.1dort·,
.1c.1dc:micos y funcio11Jrio, gubern.1rnen1:ile, aJscr=t
• ::,la, má •
,·uiad.l\ curric.·nce, t&lt;.:()ric.1,. Al~uno, de cllm ven en los
m icronegou os y en lch t r.1h.1pdur~, por cu en e.1 prop1 1 u 11 iat. cor
relev,11~t.e p.1r.1 l.1 lorn1.1ci1&gt;n Jt· l.1 1,1\.1 de pn.1nt.1.1 &lt;jllt' rtgt· l.t
oper.1c1on de l.1, t·mprc1;,1, lJllt' \.on,c11uycn t·I ,&lt;.:ctor moderno dt·
l.1 et.onomi,1. P.'1ra &lt;Hro\ ,1utore\, t·nrol.1Jo, en un.1 pcr pc:'-tl\':t
nt.0l1ber.1I. 1~ 1níorm.1l1d.1d c.:, 1111.1 utegori,t qul' 11,1t.c dt· 11
ob~cn·.1c1ón empir1c,1 del lenomcno. ,e rr.u.1 dt· u11.1 101 1.1 dt·
penumbra lJUC comp.trce un.1 nrensJ frontcr,1 on d mur.~.
leg.11 y "Jonde lo, 1nd•\'ld111h ,e rct'u~i.1n c11.111Jo lo\ CO\tO!&gt; de
cumplir Lls le,t, &lt;.'\1.l'Ju1 rn, benefiu;i/' (Dl' .S1110, J ')8-).
Pe,l' J l 1s J1,crtp.rnt.1.1, tt·or1~.\\ ,..1 bl t'IH&gt;r1111..·, J1tc1cnt11,
poi ir ic.1, g uc ,epH ,1 n ,1 lj ll tt·ne, ,u ,1. ri ht·n n I o, en! 01¡ 111..•,, h.1,.
~or lo n1t:no, cu 11ro punto~ h.1'tt.os Je.· u&gt;1nt.1dc.:1ht.l iptc.:
fcrn.rnd,, Corté, (2002· l 2 ) 1JcntitílJ lO!I prt'll\1011 [ 0
a,pccto, 1.:omu111.·, ,on: .1. el n.1umit·nt11 Je l.1 1d1:.1 dt•
1nlorm.tl1~.1J e 1.1 .1 01.1.1do ,1 l.1 obst'l\",li..1011 c.:m¡111 \..t dl' un
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sector ,01.:1,d y llí!!t' Jt: u1:cr1os &lt;Jlltº ,on d1..· t·nt1do tomun; h
el objern di.' c,ll1Jio, o l'I ,t'd\H l't.onomtu&gt; t·n t.llt''11011. ~nn l.1~
J\.ll\iJide, prod11u1,·,1 ~u,·o funt.10111n11t·nto st rc.il1l,l fun1 dt·
lo, lll.trt.os nor111.111vo~ 1t·~ul.11orto· l'll 1.0111p.11.1d11n u&gt;n 11'
empre\,\\ &lt;.jll&lt;.' d1111pk11 t&lt;'ll d1~lw, 1equ1,110, ll'~.iln 1 1.. d
uniH·~,o Jl· l.1 1nÍOrm.il1d.1d 1,0 rn.0110t.&lt;.: 10111c1,;, , I ir 1nH IHt
dcl1111l(,ld.h co11 &lt;.·I
t't.tor ¡&gt;10¡11 t:lHlllt l. 1¡&gt;1111I\{ 1 1.1.
1
e&lt;.onomí.1.

�Pese ;\ estos referenrt, (otnuncs. l.1 iJnir1t"i1.,1(1Ón Jl' lo,
factores que explio n c:i surg1micnro Jl' l.1 infor111.ilid.1d urb.u1.1
ven panicular, el p.1pcl que juc~.1 en l.1 t1per.1(il'.in llel 1.on junw
de la ecol\omí.1 difiere noc.1blc:1111.:11rc cntrL' l.1, Ji~ctnt.t,
concepc iones de la sociologi.1 qu&lt;.: ,l' ou1p,1n lk·I re111.1. 1 ( i ,
a u rores nu r xi s ta:. o en ro l.1 Jo s l.' 11 L1, J iH : r ., .1 ~ L( 1r r ic n re~ de 1
pen~.1mienco c ritico, ponen d .1n:nto en tle, u'.br_ir y .111.1111.11 1,,.,
canales que vinculan a los m1Lront;1hleurn1e11ro,. 1.illt'1cs
Fam iliares v trabaj,1dnrcs .1uroemplt:,1dn, con Lis gr,indl',
empresas. Ül'.sde esc.1 perspl'. ctiv,1 se e11r1c11dt: qut: l.1 p1ot·11t.:iJ :·
el funcionamiento de c,tc sector es un nL1hón dl' l.1 cxtc:11,,1
cadena que consriru:,;e l.1 proJuc.. ion c.~pit.d 1~r.1. .Por el
co nrrano, los ts t udio, que pr o\'1enc11 Je c ntoqut:s 11L·nl1hcr.1ks
se preocupan en jer.1r9u1zar cut:stionl's 1.01110 l.1 n·.1,1 1'l. n Je l.11,
obligaciones de caráccer Ci sc.il e imposit1,·o y Ll t:xtr .des,tl 1d.1d
en la cual de~.irro ll.111 sus JCCÍ\'itbdl·s .
Para quienes .1borJ.1n el .111,ili~1&lt;, Je'idc el m.ir&lt;.n urncepcu.d
del pensamiento critico, el esrnd10 Je l,1 inform,ilidad debe
encuadrarse e n el contexto de !J crisis de l.1 estr;Hegi.1 de
desarro llo capi ral isr:1 que estuvo ,·igen re hasr:1 meJ i.idos de los
setentas. Con el objeto de afrontH l.1 c.iid.1 de Li dem.rnd,1 y
minimizar coseos, las grandes empresas pusieron 1:n m.ircha
dive rsas polírios como la relool iz,1c ión de las pl.111tas
productivas en países con insumos nd_s, bar.HOS, h
incorporación de nuevas tecnologi.1s y 1..1 adopc10 1~ J _e esquemas
flexibles de o rganizac ión del cr.1ba¡o. Ü tr J pr:1cc1c,. de uso
frecuence es la ''informali:t.Jción" de .,lgunas Je l.1s !ases del
proceso productivo medi,rnte l.1 externalización de c!cn.'l~ tJreas
que son rransferidas a microempresas. t,1lleres Lunil1ares y
peq ueñ,1 s un 1dades de nuy u i Li dom icil i,iri a ( Po n:s y Be n_t? n ,
1987). El despliegue de las actividades en un espacio gcograhco
más amplio tiene fuerres repercusiones no sólo de carácte_r legal.
En muchos casos se enmascaran rdacroncs LtborJles meJ1ance la
remuneración del t rabajo ba¡o la form.1 de pago J destajo y con
Li inexisrencia de una vincu lación contr.1ctual formal. En otras
sirnac1ones, se encubre un:i re!Jción de crahajo subordi 1udo
como si se cratara de un fen ómeno de .rnroempleo. Es te
despliegue de las actividades en insr.a~cias exter.~as a'.ª cn;,presa
central contribuye a generH condtclOIH'.S de ilegalidad con
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cxpre_si0 1~es de 111.lrL,lll.t tk~¡nn tnc iLin p.11.1 l.1 ÍU L'l'/.l L1hor,il ljlll'
trab a¡,1 stn coberrur,1 Je lo~ ~i~rcm.is de scgu 1·id.lll ,oLi.11, con
pérdid.1 de prc~r.11.·ionc, ,·. en l.1 111,l\'tHl .1 Je los L·,1so., . Llu il1.111 dn
una rel.1cicín ohrero -p.1 rron.1l 1H; dc cL1r.HL1, lo que ,ul'k
deno~: 1n.use en .1lgunos p,ti~e~ Je Sudam1: ric.1 "cr.1h,1jo t: l1
negro .
Por el con erario, para lo, fu11(ionart(H v estudios o~ Jc l tl'm .1
qu e suscriben b visión de l.1 111oderni?'.,1ción capita lisr:1 Je
nues t ros p:iíses. las c.1usas del crecimiento de Li s .1criv id.idn
exrraleg;1lcs responde ,l dos L1crorcs principales, por un lado lo,
obstácu los que pone el endcmoni,1Jo l.1berinro buro ... r.u ico \' 1:1
cor rupc ión &lt;le Lis discinr.1s esfnas ptiblie:is, .irnbos focr~re~
dificu ltan los procesos norn1.1les Je registro y ,1perru ra de u 11
nuevo negocio. Al mismo tiempo. el problema riende a
pote~c i.1rse por el aumento de h pob l.1ción urb.rn,1 v e l
ins'.1ticiente din,tm is_mo en la generación Je empleos · que·
re~_1sr ra el sector rornu l de L1 economía, elcrnenros que
d1hculra n la i ncorporación de los nuevos continoente'i de
trabajadores a esr.:- segmen ro de l merCJdo.
~
Algu nos .rncores, que no coinciden con la vis ió n de la
cuestió n labo ral a p:irt ir del enfoque de la i n fo rm,didaJ .
sostie nen que la documcnc.1ción elaborJda por PRE.ALC-Ol T,
pres:nta numerosos vasos comunicantes con l:t propuesta
ne~l.1 beral (Corrés : 129). Aunque, cabe señalar, que para los
re on cos co nservado res, el fenómeno rambien es visro como l:t
expresión de la potencialidad creativa de un grupo de la
pob lación que debe trabajar y sob revivir a cont racorriente de
insciruciones púb licas parasitarias v leves obsoleras e
inapl icables. En años más rcc ienres, la prodt1~ción teó rica dt· 1.1
OIT para Arner ica Latina ha roto con cierL1 visión dual ista de l
prob lema y se ha nutr iJo de los argumenros de l " desarrollo con
equidad", de raÍ7. cepalina (PREALC, [ 990; CEPAl.,2000). De
esta manera, el secror informa l es entendido como un áre,1
product iva funcional al conjunto de la economía c.1uc opera en
el co nrexro de la segmen ración del mercado de trab ,1¡0.
D esde esra perspectiva, la informal idJd urbana es un sector
hererogéneo que incluve activ idades de las nd~ diversas
ca racterísticas pero
un com ún denominador: c,;;c ar
Subordinad as a los segmentos modernos de la economía . H.iy

c;n

559

�otra concepcion, de mayor acepcac1ón en el medio _'1ca~c:rnico,
que sostiene que las sociedades se estrucrur.in '! tu~~ion:.n ,~
partir de cierro tipo de relac10nes sociales de producc1on. ~se&lt;.:
enfoque, de origen marxista, r~conoce c~ue,_ en nuestros pai_s_e s,
pese a ser dominantes las rel.lc1ones c.1.pnaltscas de producc1on,
est:is coexisten con nichos Je rnerodos que operan coi: formas
cradicionales de organización del crabajo y con bajos niveles de
inversión en capital fiio, dencro de este grupo se_ ~ncuencra el
sector informal. La p1::rs1stencia de actividades cali_f1cad~s- como
marginales primero e informales, desp_ues, son 1dent1f1cad.1s,
desde este rnonamienco, como expresiones de: rezago en las
soci1.:Jades capitalisc::is periféricas.
Oc cad.1 una de lls inrerprec.1ciones rl'óricas que de m:rnera
resumida se expusieron en párrafo~ prec1.:dc:ntes, se han Jer1~·.1t.io
polícicas públicas de diversos matices per~ con ~l'.1 propos1co
cemral: elevar el nivel de vida de la poblac1on que v1v1.: y rr.1ba1,1
en la informa Iidad, po ce nci ::ir los a~ peccos relacionado~ e~ n l:1
capitalización y produccividad de los r~icroneg~c1os '! m~¡orar
los sistemas de adminisrración de los mismos. Un cuarto bctor
se fue agregando a medida que ganaban espJci~s . las l_cuuras
neoliberales del problema: la simplificación .1dm1n1srr.1nva Y el
pago de impuesros. Es s.1bido que ese "confuso mundo del
sector informal" (Carray.1, 1987) csd integrado por un enorme
universo de pequeños producrnres y rrabajJdorcs por .c uenta
propia que evaden el pago de impuestos )' lo.s compr_om1sos de
cor izar en las cuer:as Je los ~isremas de seguridad wc1al.
Informalidad y Política: el caso de la Ciudad de México
Las experiencias que dejaron l.ts políLica\ públic.i~ rn la
ciudad de México, co ns eir u yen un ve r&lt;l adc ro p.ir,1d I gm.1 de las
dificulraJes que afrontrn los gobiu'.1os 111un1cip;dcs ¡:ara
7
legalizar juríd1camente, reubiur geogr_if~C.lllH'.11(C \' 111ml~rnt .ar
las acrividadcs que desarroll.1 cl ~ccrnr 111!orrn_al. Lis .1u1011d,il!es
pasaron de una esrratq~i.i pcr~ecuton,1 -ltbr.1r lo~ . ~~p~~~ios
pt'1blicos de locales fijo, O scnufi¡os, que Je m.ll:l'í,I prccll Ll se
instalan en parques, plaz.is y brnquetJs- J J1sen.1r rncrc.1do_s Y
grandes locales específicamente Jest1nJdo, &lt;1 reubicar .1 este: up~
dc negocios. Con esto ,c procur.1 J.1r rnp11nt.1 .1 dos
:;, ¡I)

preocupaciones ccncrales: impedir que más de 300 mil personas.
de acuerdo a !Js estimaciones de l.1 Cámara Nacional Je
Comercio (Canaco), ocupen la vía püblica para desarroll.1r sus
activi.dades y, al mism? tiempo, logr::ir qu&lt;:: se legalice a quienes
trabaJan e~, escas cond1c1011cs. _medi::inre el pago Je un permiso.
La obrenc1on de esras credenciales es equiv.dente al pao-o de un
.impuesto, a craves
' de I cual se les ororg.1 el derecho alb uso del
suelo sin q1_1~ se mo~ifique el régimen de propiedad, ya que los
lugares habtl1tados siguen siendo del gobierno la ciudad.
La relación política entre :1urorid,1des y rrabajadores
cal lejeros no ha perdido su carácter clientclar. Pese a la derroca
del partido oficial en julio de 1997, cu,1ndo se eligió mediante
el voro universal a las .1uroriJ,1des del Distrito Federal, la nueva
administración, surgida de las fiL1s del Pamdo Je la Revo lución
Democdrica (PRO) no logró quebrar l:1 sólida esrrucrura
corpo_rativa que :igrupa a dueños J&lt;.' rallocs, microcmpresas de
m.1qu1L1, vendedores de alimenros, rop::i y arrículos p.H:1 el
hogar, entre Otros. Los vinculos t¡ue se tejieron dur.lnle déca&lt;las
con l~s autoridades dl' la ciud.1d y con l.1 anrigu.1 fuen:1 polirica
del Esr.1do, el Panido Re\'Olucion.nio lnscirucional (PR I ),
forman un complejo encranudo de corrupción, tolerancia
com~lice, lider~z.gos barriales, coopración política y voro
caur1vo. El gobierno del PRD h.1 procurado desarricul.ir ese
círculo vicioso y 111,rnrener un.1 rcl.1cicín de "no bcligcranci.i"
con el ~undo de la in formJlidad. Con e'íCe fin desp'ii.:gó una
~st ra te_g1 a des r_i nada a i m_r,1u ,1 r e: n do) p l.1110 s p ri nci pal es: .1.
impedir confl1uos y cnfrenr.1miento~ con los c.iud.1d.1110s \'
bloquear _Lis dem.111d.1s judici.1lc~ que promueven lo.s
esra~lec1m1encos legalmente registrado:-, debido ,1 lo que
~o~s1de_r~n actos de c~1mpccrnc_i,1 dc&lt;;\e,11 y h. a1.tuali1..1r l.1
eg1sl::ic1on en l.1 m.\Cen,1 p.11.1 d1,poner de: un m.irco jurídico
r~gulacorio que rnponda .1 l.1s dc111 ,111d,1, de: un prnbkm ,1 que
r1ende a crecer. Pese .11 L"norme e,fucuo co11Lili.11011n qt1c
llevaron J cabo lns gobierno, de Cu.111l1té1110c. C .i1dcn.1,, Ro\.11 jp
Robles y, desde dic1e111hrc dtl 2000, ,\ndr~'&gt; i\l. l.ópo Ohr.tdor,
no se ha logrado prnmulg.11 un.1 d1,po,il11'.in lw111ogc'.11r.1 tiuc
otorgue regl.1s cLlf.lS .d u,o d1.: l.1 ,·i.1 puh liu
~na inHstig.1ció11 (.'.l°t.:l!u.1d .1 poi l uL Rorn.1110 (2002 ) p.1r.1
el diano Reform,1
111L1cqr,1 q11&lt;: pn1 lo mcno, 1 'i \n·c\ \'

�.
contienen
di~posiC!(ll\ts
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vigente~
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d.n'isul.1s pr(lhíl11..n qul·
,v)\' 1·1entr.·1s .d~una~
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. i .1ctividadcs se' ct'cuüen en !.1 ví.1 p&lt;1b ic.1. or r.1~
decerm1nat as
. .
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le Ll\ u1.1k,
normas ofrecen re,9u1c1os lq!_.1 es .1 .unpH'.l l
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irre&lt;•hn \·ehíuiln~ escJc1on.nltl' en L.l n
func•onan ta ero qut •
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.
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c.i za , ,
t
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I · J J de /\ ío1co n él
El tn,HCO normativo \·igentc &lt;:11 a (ttt J

•

reglamentos
contra d .icen.

negocios que prl'.p.ir.1n y venden .1lime11ros ocupen h~
veredas con mesas y si ll.1~ o lleven .1 cabo eventos e~pec i:tks
y aurori1.a lJ venra de bebidas alcohólicas. Sin emb.1rgo, el
Reglamcnro de Mercados prohibe que se \'cndan behid.1s
que conreng,1n .dc:ohol en la ví.1 públ ica.
•

La mism,l Ley de Esrablccimienlüs Mcrcanrik-s que pc.:rmirc
colocar mesas y sillas en las ban911er.1s no pucdL norma r la
colocación de toldos o techos plegables, ya que esto e;:s
arribución del Reglamento de Construcciones. De esta
manera las direcciones jurídicas de las &lt;lelegaLiones
:iutorizan las mesas y sillas y las direcciones de obr;1s, !J
instalación de toldos.
El Programa p.ircial de des:irrollo urbano prnh íbe en
algunas colonias y barrios de la ciudad guc se celebren rn
áreas verdes

•

Cualquier festi\·idad o espectáculo público. Sin embargo. la Ley
de Espectáculos Públicos lo autoriza.

sigui en re:
· l
1 ( i 1-··
J,. Co11strucciones del Di,rrito fn er,1
tH.'1 tnc J
• Rco lamenco u-.
. · ,d J
t¡u,· no ,&lt;:.1 p1op1e .1
13 ::,\ ,·1 ,l f&gt;u'blica corno todo ,.1qu&lt;:llo
.
priYada y sea del dominio publ1LO) .
.
.
.
.
)
11
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i b in o ( Pro" r,l nu P:ir u .1 \ q u&lt;: .1 u to rt ' ,1 1.i
• Ley de D n .ir 1&lt;
•
ti
.
\
·11 de vivicnd1s tl \ooles LOl11CI"Lt,d,, ,· que regu .1
co ns t ru Cc lo
·
...
áreas de uso co mún de nL11H:r,1 rn.í~ c,pl'.cil1c.1).

il

11

•

Ley de Tr.insporce )' \'i.i!iJ.id.

•

Lev de Juscil'.i.1 Cíl'iCJ .
, ' O r º án t c:1 de L1 Ad 111 i n t s tr ,1 e ió n Pú b !ic.1 J &lt;: 1 D is t r i t o
Ley
o
Federal.
.
Lev del Régimen Parrim ond y de\ Servicio Público .

•

•
•
•

Le~ de Especdculos Públicos.
Re,o!J meneo de tv1obi l iario U rb:ino.
V

.

•

Regla meneo de Construcciones.

•
•

Reglamento de Anuncios.

•

Reglamenro Je Mcrodos.
.
. .
R cg l amen ro de Reordenamienco en V1a Publi ca.

· ·
concra d 1cc1ones
que Pu e &lt;len id en l i li e.use
d
los i;1strumcn tos legaks mencionados se a?rava
en ca a uno
f d l
l ·
¡ que el oob1erno
d b'd 1 que las autoridades e era es, a igua
':'
e 11 o.' d d d 1México v cada una de las 16 Jeleg.1c1ones en
d e a c1 u a
e
,
,
.
'l ·
ar·1
.
·¿
l
Oiscriro
Federal,
t
ienen
atrl
:1uc1ones
p
,'
que se d 1v1 e e
.
l ·
•n l::tv1a
·sos v aplicar sanciones a qu ienes tra )aJ,tn e •
Ot'obrl~ar P.,enr~\spo~er de l.1s autorizaciones cor rcspondicnres. E\
·
.
l
t es casos
Pu .1cad s
d Luz RomJno cons1ana a menos r
va c1 ta o reporre e
.
.
t:,
.
b' no federal.
~n los cuales se contradicen las tnscanoas de go ier
&lt;le la ciudad y las delegacion,tles.

Las diverocncias

de

V

L1 Ley de Establccimic.:ncos ,\1erc.rnrilcs permite que !0,

Del debate teórico a la realidad social
Débi l, como concepto, l.1 id ea de informal idad supo
mostrar otros acriburos. Permitió que analistas e invcsrigadores
dispusieran &lt;le un indicador útil a la hora de identificar las
ca racterísticas más re levantes de ciertos grupos sociales que. ha
despecho de las forrnalid.1des jurídicas, trabajan v obtienen SU!&gt;
ingresos en aquellos nichos del merca&lt;lo que parecen
secundarios a los ojos de los predicadores de la 111odernid.1d
cap ira lista. Sin embargo, los esrudios acerca de la cuanriíicación
del aporte de la economía rnformal al :1baratJ.mit:nto de los
bienes salarios, mediante la generación de productos y servicios
que son básicos en el consumo popular, ha permirido entender
la importancia de este sector en la fijación del nivel promedio
de ingresos de los trabajadores asalariados. También por med io
de análisis empíricos. pudo conocerse el apor1e de l empico
domiciliario, de las microempresas y rallercs familiares a los
procesos de maquila, ensamble y reparación de los productos
que ,
mediante
el
proceso
de
cxternalización,
los
establecimientos de punta delegan en el :implio universo de l
543

�f.

l.,.

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,..,

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...

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1¡lL
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rrabajo informal. Una parce relevante de estas e.neas, quedan en
bs manos de miles de niños y mujeres que contribuyen a la
generación de valor desde d ámbico doméstico o como
empleados en locales clandestinos.
Como puede constatarse, la discusión qu.: se abrió en 1972
::i parcir del informe de l.i OlT, superó el espacio académico
para ser fundamentalmente, un rema de p1eocupación en las
instancias oficiales. El debate no se restringió al espacio de las
especulaciones ideológicH o de los fundamentos teóricos. por d
contrano, generó mayor preocupaci ón en las esferas
gubernamentales y en los organismos internacionales desde los
cu.1les se diseñan e instrumentan las políticas públicas hacia el
merc.,do laboral. No puede decirse que el enfoque de la
inform::il idad haya revoluc1onado los prernpuestos teóricos desde
los cuales se analiza el mundo del trabajo, pero c.irnpoco puede
afirmarse que se crace de un ejercicio ocioso acerca de un ,;;ector
social cada día m:is amplio y cada vez mis relevante para el
funcionamienlO de las economías periféricas. El trabajo, que se
desarrolla fuera de las normas convencionales, es un espacio
destinado a crecer en la actual fose de intcgr,1ción regional y de
suscripción de acuerdos comerciales que obligan a liquidar una
parte significativa del patrimonio público y a s.1crificar
importan ces segmenrns del aparato productivo que se construyó
durante las décadas de industrialización que siguieron a la
segunda postguerra.
El caso p,1técirn de b acelerada de~composic..ión de la
econcmía argcntin,1 durante los últimos 15 años ofrt·cc otro
ílanco de análisis no menos significativo. LJ. fuerte c.1id,1 del
trabajo asalariado en el secror indu,1ri,d, el crl'cimiento del
desempleo y la subocupación, y la gencraliz.ición &lt;le las más
variadas formas de precariedad ocupacional han tenido, entre
orros efecrns, el de incrementH el volumen de población que
crabaja bajo formas atipicas. Oenrro de tste rubro se cuent.111 las
tareas por encargo -a pedido de un dcmand.1nre externo- la
multiplicación del empico por cuenta propia y l.i producción
para el auroconsurno o par,1 el onje en las non:do~-1~ y ca(h vez
más difundidas redes &lt;le 1ruequc. BuenJ pJCtc de c~te universo
social protJgonizó \Js cdgicas joriud.1~ del J l) y 20 de
diciembre del 2001, que terminaron LOn el Jcrroc1mil.'1HO del

g~bierno del presidente
Fernando de l~,, 11\.lla,
, y l·,IS 110 men
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vio len ras ma111 esrac.iones de fines de . .
,
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os
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d¡un10 del 2002, en la
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1
pres1 ente interino Eduardo D l · Id 1 j I
~aron ª
para marzo del 2003 (BI · 1 u u e ' ª e ,llllar las elecciones
'
e1c1rnar, 2002).
Como suele ocurrir, también en este caso
y el vertigo de l
. .
la realidad social
.
os acontcc1m1e1110s le ,. .
especulaciones teóricas
desp ' gan&lt;1ron
' · 'fre1·
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d
b' a las
debate poco importa saber
s1· 1os misera
. . 61 es nue
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emandan en las calles ¿,.. 1
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marginales, trabajadores informa les ~ lo
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comprometernos con
I h
impulsar sus reclamos.
sus uc a, e

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1(

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Nota Bibliográfi ca

LOS PROCESOS COMUNI TARI OS DE REC HAZOACEPTA CIÓN A LA T RAN SFERENC IA TECNOLÓGICA
PARA LA PROD UCCIÓ N CAMPESINA EN NUEVO LEÓN

Dr. 1\lc¡.1nciro C.11 c1,1 (,;m: r,\
Catcdr.iucn d,· PMtgr,1dn de l,1
f.1eulc.1d de Filo,ofi.1 v l ,•tr;1,
L :\ ;--.: L

"

In troducci ón
La amp liación Je infraesrrucrura recnológica modcrn,1 hacia
el cam po parece seguir representando uno de los rcrns principales
de l Estado en sus polícicas de apoyo al desarrollo producrivo de
las comunidades campesinas, sin embugo, los inrentos de
generar esta transferencia recnológ1ca han sido en su mayoría
francos fr acasos.
En esrc trabajo son expuestos los resultados de una
inves tigac ión sociológica desarrol lada en las comunidades de
Lagun a de Sánchez y San José Vaquerías, ambas en el centro-este
del Esrado de Nuevo León'. Por razones de espacio nos
remi tiremos a exponer aquellos aspectos más relevanres de un
trabaj o mucho más excenso, y que creemos pen1nentcs para
compre nder la problemática actu,ll de la lr.1mfrm1cia
tecnol ógica productiva a las comunidades campe~inas de esta
regió n del Esrado.
Esperamos que esrc &lt;locumenro corHri buva. ai mtnos tn
parre, al replanceam ienco de algunas de las t'Strareg1as de
expansión agrícola por parce de las instilllcioncs encargadas de la

�cransferenc1a tecnológica y con esro abordar académic.1menre
uno de los problemas mas urgt'.ntes vi1H.ulados a la vida
productiva de las comunidades rurales y. como consecu&lt;.:nua, .il
elevamiento de sus niveles de.&gt; vida.
::--Juescra intención central fue, en resurn&lt;.:n, interpretar -a
rravés de un proceso comparativo entre dos comunidades-, Li
forma de contacto y el cipo de transformJCtones qut: surgen con
la llegada de las instiruciones oficiales encargadas de apoyar al
sector agrícola. Los casos son intencionalmente de tendencia
opuesta en cuanto al cipo de recepción a las estrategias &lt;le
transferencia tecnológica propuestas por los :1gcnres de
intervención gubernamentales.
Los casos comp.uados son los extremos dentro de l.l gama de
condicionantes sociales, geográficos o políticos, que hacen de
cada región un universo de relaciones ün icas e irrepetibles El
eiercicio de comparación de los casos ha pnmitido, creemos,
ubicar la desproporción &lt;le los grande~ intentos de rransferencia
&lt;le tecnología "externa" y su fracaso, así Lomo la inmensa
cantidad de facrores psico-sociales que intervienen cn d uso &lt;le
la negación al uso y apropiación tecnológica.
Antecedentes

La ínvescigación en cad.1 comunidad se rca!i?ó por
separado, crabajando primero en Llgun.1 de S.ínchu y luego en
Vaquerías, se describen ,1quí los conrexws dé:sde los Lu.1les se
desprendieron las accivida&lt;lcs de invcscigación &lt;.:n cada una.
.
En el caso de Lagun,l d&lt;.: S.ínchn, la investig.1ción tue
sol ici cada al Colegí o de S oc i ologí a de Ia Facult ,lll de h losorí.1 y
Lecras de la Universidad Autónom,1 Je Nucvu [ c&lt;Ín por el
f nstíruro Nac10nal de lnvcsci~a Lioncs Fornr.1\cs \' A~ropecu.iri:1s
(INIFAP) ubicado en Grncr~l Ter.in, Nuc:vo 1.:ón: ~it:ndo L•sc a
inve~rigac1on encomc11dad.1 al Taller dt.: lnvc~LÍ~JL!Ón en
Sociología Rur.d que en ese momenco se cnLontr.1ba :l n11 cirgo.
Los rrabajJdores &lt;le! !Nlh\P .1rgumentab:111 Li t.dt,l de
interés de las pobL1cíone~ por inregrar ,1 \U'í pr.1ctÍ1...t, producriv.1s
la aplicación dt: plaguiciJ,11, y ,lf!,rnyuím1co, p.ira el mc¡o1.1m1t:nto
en l.1 calidad de la manz:111.1. '&gt;ll pr0Juu.i1)11 príncip.1l. \&lt;.: h,1bí.1n
realizado exp&lt;.:rimt:nlo:. y demm1 r.1uo11c, du11111e l tt·, .1tHh, ,1 11

encontrar un grado de influencia signi(ic.itivo en la producuon
de estas comunidades. Por ranro, de antern.ino st: partió de un
pro blema
·
·
lJ.~
, . claro: _ debíamos avocamos ,a 111vesrtgar
caracrertst1cas
parr1cularcs de las razones
.
• ·
- J e I rcc hazo a 1a
transferencia de tecnología productiva.
La investigación debia plantearse en eonces en términos de
comprender e~ra "lógica de nc?ación" del productor y sus
razones,_ atendiendo a la secuencia de actividades de los cído~
pro_d~crt:os y de comercialización, idenrífiundo los momentos
def1n1ror1 0s &lt;le la integración o rechizo
de j os agroqu1m1cos
' ·
,
propuestos por el I NIFAP.
. Posre~io~~rntc, e~ el caso Vaquerías, la metodologi.l Je
rrab~¡ o ~~ diseno a partir de la neccsidaJ de rcseiiar para una
publ'.ca_~1,on n~c1o_n:1I ~·: _crono logía del desarrollo de la
Asoc1ac1on
t¡11c ·1· lií se operab,," enrre ep
··d ar,rnos
·
d ,en I art1c1p.1c1on
,
e San Jose de V,H¡ucna!&gt; y el empresario Alberto Santos (due 110
en
- 1e 1~1mentc
·¿ ese
·e: momenco e.le _ la ._gallcten, GAMESA) , ,,
, p:ua
1 ent1r1c~r como se decuuban l.1, estrategias de tr,rnsferencia Je
tccnolog1a moderna hacia los c:rn1pcsínos n:uivos de h región,
con el propósito de compar.ir e~t.l nueva ínforn1.1cic'1 :1 LOn la
recogida en Laguna de Sfochcz.
. ~;1 las con~llni_~adcs que incegr.rn el pioyecto de
asoc1ac1~n empresario-epdal VJquerías s&lt;:: realizaron enrrevist:is 3
~rofund1da d con ejidar'.1rios i.ncluidos en el proyccro, con los qut:
1echazaron entrar, con 1ngcn1eros
,.
.\' con el ::.-(ler,,,
- 1 ¡,·._ d»l
... proyecto.
Descri pción de las comunidades Vaquerías
El :irca donde st: í111pl.1nrti el prorcuo e.le ,1snLi.1uon cubre
pan e de los mu 11 icipios de C:hi n.l y Crneí.11 Ter fo en d Esrado
de Nuevo Le()ll. F.11 t:l proyt:no p.t1tiLip.tro11 unos .150
productorn l,tmpe~111m entre c:i1d.1t.1•io,, u&gt;lnn()s , .1Jounll\
pc~ueiíos ptopiet.irim de ll1, ejtdm h-.1i1cÍ&lt;,co l. ,\l.llkii1 B.i:rcLI\
San_Ju;in de \',1t¡u_erí.1s, de l.1s Lnloni.1, .1;ríu1l.1 ,; l.l. l"l'l'C\,l l'
gnacio ~:!orone~ Pr1c:10 &gt;. de l.1 pn¡ucii .1 L0111unid,1d B.1rr.111ui tk
Re~e_s. l oc.los ello~ .1porc.1ron ,¡ l.1 ,l'&gt;t)Li.1c1ón cu,nro mil
qu1n~e11us hcct.in::1~ en ~u 111.1yori.1 prop1cd.1d cjíd.d.
E Esras comun1J,1de~ ut.111 ~tcu,tc.l.1~ en l.1 rn1u Cl'11tro-cqt• dt:I
Sc:ido de Nutvo León, Lolind:1ndn (011 t:I f·:,t.H.lu de l.1111.11ilip.i,.

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Esca 1on.1 se \'io i11tlut&gt;11ci,1d.1 mucho rit:m¡Hi por l'I Jl'~.1rrullü Jl'
Lt ccron,, e imporr.rnrc w11.1 cH1Ícol.t Jd p.1í~ ljlll' in1..IU\'l' lo,
municipios Je ~1onrt'morclos, Gt:nl'r.il Ter.111, :\lkndl' ,. l in.irn
princip.ilmence. Su rclaci\'o J1st.1:11..1.1111ic.:nrn y' rns ..:n11Jici,111c.:,
in a&lt;lecu .H1.ls p.ir.1 !.1 p roJ uc1.. i ó 11 11 .ir .1111 t:r.1, rn .11ir U\' i c.:rn 11 .1 l.1:.
comunid.H.ics Jel .í.re.1 \'.1qut:rí.1:. en un.t \itu.11..1011 dt: .1tr.1,u
recno lógico, de cndcuJ.1111 ien to eró ni co )' dl· un.1 prnJ 111..LÍÓ 11
realizJda b,isicamcnrc pHJ l.1 subsisccnu.1 o el pcqul'f10 u,men.:io
o intercambio.
L.1 llco,1da del JHO\'t'CCO .d .ir1.·.1 \'.1t¡ut:ri.1,, oru,·o ,·111ud.1d.1
ti
•
con l.1s c.u.1crerís11...:,h del cerrcno, propicio ¡ur.1 l.1 cu1np.11..: uc1cín
de ricrr:i v el rr.1b.1 jo con tecnologí.1 dl' gr.111 nl,11.1. l.1 hucn,1
calid:id de. los suelos y el .1gu.1 .1lm.1ct:11.1J.1 l'l1 l.1 prcs.1 !. li\1.1 p.ir.1
us.irse . L1 ,1cepucion Je .1lguno~ dc lo~ ,·icjo~ lidn1.·, .1 p;irtir de
un h.irrazgo rcspeuo .1 l.1s promcs,1~ guhern.1111cnc.tlo y Je hs
cad:1 ve1. 111,ís imprt:dccibles condi1.il111c, clim.ítil.l~ -:,c~Ún
en rrevisras reali2ad:1s-, .,nimó ,1 un buen grupo Je ¡o\·cne~ que 110
se detuvieron :i.Lln cuanJo .ilgunos Je eso, liJcn:s se: rl'plcg.1ro11 a
los pocos meses de inrervenir.
Es m u y imporranre señ.1lar L1s c;HJcterts t1c.1s que es1.1s
com u nid.ides cenírn ames de que el proycuo l\cg.1r.1. l:.n gt.:ncral
podríamos decir que no se.: difercnci.111 Je l.1s 1ierr.1s dcJic1d.1s
.1
la
producción
de
,1urnco11sun1t&gt;
-de
propiedad
mar o rita r ia me n te e iid J 1-, s 1no p n r tener des Je h ,1 e e un os 1O
.1í1~s u n a presa. algunos recientes canales Je riego y· renn suelos
basranre férciles. Estas conJiciones de "suburili1,1c..:ió11" de los
recursos disponibles, foe lo q u e influenció p,u,1 l.1 selt:cción de la
zona. En resumen -en un p,1Ís de .igriculrur.1 mayoritariamenre
remporalera-, rener asegurado el riego con suelos poco
explotados incensivame n ce y con poca p:irricip:i.ción de p:nridos
u organizaciones polícic.1s de oposición rn la organización
comunt tana.
La tecnologí.1 que se usaba en escas tierras anees de Li llegada
del proyecro no er:i del codo arcaica, se us,1ban algunos rracrores,
-con csrn nos referimos a que cada vez m:i~ campesinos tenían la
posibilid:i.d de p,1gar a un rrJcrnrisrJ (dutño y 1rab,1jador) po r las
labores en su~ tierras-, se conocían poco los frrrili-zan¡es )' los
p laguicidas, mi vez, porque han renido siemr re mu\' buenos
suelos y no había presencia regu l.ir de plagas.
550

lagun a de Sánchcz
.
I..is cornuniJ.1J_l's (que en .llkl.1111e p.1 r.1 !&lt;llnpl ific .11 en 1, 1,
s1ru:1¡_:1011es ,gener.d11.1bles .1 11s
lfL·s
cu1111111·1,l, •1l 1L~-.
·
11 ,1111.lí(.'lll&lt;lS
' •
·
Lagun a de S.ínchcL por sn I,¡ UllllUlliJ .1d 111.ís ll)IHh. ld.1 \ LC11Lro
0 ion.d) qul' intcor ll1 c~ -,
de la , Jcti\'id.1J
111i1.ro-rc
1•• •ir·l ., 1 fl l.O· l 1U Ll 1\ ' ,1
.
,
t&gt;
::, '
so. en S.1 11 . Isidro. S.111 José de Bo(¡uil l.is .r I..1::,,Tun.1 J1.· llll-11CL. l,.IS.
d1Ierenc1as
enr rc cll.is -en térn, 1·11',,s' triro l j llLl ·IVOS- . son
. .
prop1c1ad,1s po~ su Jivers id.1d m icroclim.írica, en !.U'&gt; h ucrc.is Li
ma nzan:i. _esra l1sr.1 p,1~,1 cosech.irse un,t u dos scman.is ;lnccs que
en ocrJs .neas producr1v.1s Je Lis comunidades ccrc.in.is.
1 ¡.
La disrrihuc ión
.
_ de los ingresos al interior de l.1s cumtin·, u.itcs
t1en e_ que \'er _ !und.imenr:ilmence- con el ripo de rt:ncnci:1 \'
ta mano de la r1er~.1 qu~ _se reng~. ~,os pcqutí1os propict.1rios h,1;,
aprovechado su s1rn.1c1on conv1rr1éndose en los intcrmediMios
e~rre l?s otros productores y los me re.idos de ,1basro. I 0 ~
e¡1daran os han _ascendido o descend iJo en grados nuyon.:s 0
men_o res a pamr de !a_s expecra1iv.1s, esrracegias _\· ,1,.,ucs del
des r:no d e cad,1 fo m d1a, sin rener .1segurado n.H.la que 110
pudi e ran co n segui r con gr.rn esfuerzo,
P?r o rro lado, los comuneros son el grupo m:ís empobrt:cido,
redu_cr d o a peq ueñas rasuch:is en L,s fa ldas de los cerros,
camm an do durante largas ;ornadas para recuperar l:i "ag u am iel"
de m~ guey que luego se convcrr irá en mezc.d y luego, claro esr,í,
en din ero. Muchos d e ellos s~n ;ornaleros o rra bajan por
tempo radas como peones de albañil en a lgun:1 ciud:id cercan,1.
Las huertas de man2:ina de los l1Jhita11l(:s d e Lis comunidades
de Lagu na de Sánchc1 son de poca exrensión r cas i todas esdn
e_n terrenos muy accidenrados, csro ha co~dicionado desde
stemp~e la~ posibilidades de usar tractores par:i el barbecho 0
para s1mp l1ficar las rareas de recolección. Solo en el área de lo
que ~ue la laguna se podría desplegar algún cipo de rerno logi'a de
m~d tan a csc_~la, p~ro la división del_ 1erre110 entre un' gr.in
numero ~e e¡1dacar10s ha pro\'ocado la fragmentación del irca es
claro a simple vista el dive1so trar::imicnro de los suelos que h.1ce
cada un o de los prod uctores. Luego de las reformas al Arcículo
~7, ésre ~~rá un? de los lugares con pos ibi l idades para l.t
ompacrac1o n de t1err:1s. pues sus sucios son Je buena c.1lid.1d .

s:

551

�•I

r

l

;,1

¡1. ~ "
.,, 11
,.9
}

En cuanta lo accidentado del cerreno. esra situación provoca
orandes desventajas conrra los producrores de Coahuil.1 ~·
Chihuahu:1, que pueden -a través de un sistem.i de
recubrimiento con redes-, evitar d:iños a la fruta por granizo; en
la región de L:iguna de Sánchez en cambio esto es imposible,
pues los desniveles del terreno no permiten ajustar estos coldos
protectores, que en la zona de Arreaga se ven desde la ca~rctera
cubriendo decenas de hectáreas de manzana, membrillo y
durazno.
Muchas de las huertas tienen árboles ya muy v1e¡os, que no
han sido renovados o injertados porque s11s dueños tienen
demasiad:1 edad para realizar esas rareas y no tienen para pagar a
quien pudiera hacerlo, no hay pod:i, no h.'1y fer~iliz:ición e
incluso algunas de las huertas han st&lt;lo . s1rnplemrnce
abandonadas, provocando esto una situación delicada, pu&lt;:s d
combate a las pLi.gas no puede ganu,e si h:i.~· Líre,1s que no son
productivas pero que si son nido recepdculo Je las plagas. .
La mayor parce de los productores dueños son ya demasiado
viejos para encargarse de las tareas &lt;le cosecha, tienen que p,~gar a
jornaleros y luego deben vender al "coyore", porque no r1enen
camión para sacar la producción ni mercado asegur.1do. Porque
el intermediario, el "covore", se encarga de cerrarles el paso a los
mercados a aquellos q,ue st ,u re van a bajar por sí mismos su
producción. Norma lmente el "coyoce" es primo, hermano o
sobrino del bodeguero o del mayoristJ en el mercado de ,1basros.

'.eal de las p_oblaciones, frenre a la ciudad. Es indudable que, si la
1ncorporac1on de tecnología en los procesos industriales ha
traído rambién como consecuencia problemas de desempleo
urbano, es de rodos sabido que en el campo mexicano existe
~esde hace si_glos una. c~lrura de la escasei.. de l.1 migración
forzosa, de la 1mporenc1a trence al abuso oficial y privado.
Los contrasrcs en la región son grandes, no es identificable
una política sectorial diferenciada según las caracrerísticas de las
reg_iones y microregiones productivas. Y, en general, a parcir de
lo 1~dagado, pod.ernos decir que la transferencia de tecnología a
las areas. produ~t1vas rurales se realiza de manera irregular y con
poco ad1_e~tram1e1:ro :~cnico para. la capacir:i.ción campesina en la
preparac1on y apl1cacrnn de fertilizantes y agroquímicos.
La participación de los procesos grupa les al interior de las
comunidades rurales y de su organización agrícola han mostrado
ser factores &lt;le atención indispensables para desarrollar cualquier
p_olirica local de capacitación para el Lrabajo agrícola. Los valores
Vlllc~lados. con el uso y apropiación de tecnología esdn
asociados tnevirab lemenre con creencias colecri vas, religiosas,
morales, a políticas organizarivas, ere.
'

Problemas en el proceso de transferencia tecnológica.

La incomprensión por parre de los agentes "Ubnnamcncales
acerca de la importancia de reconocer -con a~terioridad a la
intervención- las caracterísricas de las dinámicas f,111,iliares y
grupales de las comunidades, conviene en in\'iables la~
propuesras organizativas y de trabajo que contienen más liien un
marcado sesgo urbano que no se rel.iciona con las form,1s de vida
y organización de las comunid,1des.

La vida produc1iv.1 de: l.1s conntnidade&lt;, rurale~ esr.1 ,11·111, rn la
mavoría &lt;le los casos, vi nu,Ll&lt;.h al ,1t11oconsu 1110 o :tl merodeo de
me;1udeo. Como consec uenci.1, son pous l.i\ org.111i1.acioncs de
productores que han podido sohrt'vivir ,l h tcnt.1&lt;.ió1_1 de l.1
mioración, a los problemas par.1 la kg.iliL1cit'&gt;11 de la, t11.:rras, .1
losb "coyotes" comerciales, ,1 l.1s cíclic.1~ promesas po I'.
111c1s, a 1os
desastres climarnlcígico5 y a orr.1 li,c ,1 de males que ,1c111prc h,111
aquejado al campo rn Méxiw.
La sit11acíó11 de rcz,1go de l.1 ;1gricultur.1 c.1Illpnin.1 en los
pron:sos de incorporacic'&gt; n de cnnolDgí.1, li.1 pr_op ici ,1do, ,1_rn vez.
un,1 &lt;;ituación dt ¡icrm:1ncnrc rctr.1\(1 L'll lm 111vcln de l11c11c\t.H

Es imporranre que el técnico y el Ín\'Cstiga&lt;lor se.in ,dcamcntc
versátiles para enfrentar l.1s condiciones socio-culturales
particul ares de cada comunidad donde intervengan. Un esrudio
rea_li~a&lt;l,a por la CEPAL acerca de la esrruuura agr.1ria en
Mex1 co, muesrra la enorme hererogc11cid,1d entre lo que podría
llamarse el campesinado mexicJno. Esr.1 situ.ici6n de gr.in
diversidad que se sicú,1 entre los extremos de L1 rel.H.. Í&lt;Ín tnt;t: 1.1
propuesta
corporac1visra
r
rcesrru crur,1c1on
Lon
ri111es
neoliberales, con un sinnt'im ~ru de v.1r1ablc~ en Jll&lt;.'gu lior d1,1.
como la articulación con el mercado Je tr,16,1¡0 , l.1' ,1cci611 del
Estado a tr.n·é~ &lt;le ,1rnerdm cnnrn d Tr,1r.ido de LilHt· Comc1L·io.
la dinámica m 1graton.1, Jemogr.ífic.1. l.i.~ condicionn \'

�reglamentaciones ecológic1s, cnrrc orr.1s. Fsra s11u.1uón l.!t
heterogeneidad en el universo de las comunid.1de~ 1uralo )t'. Vl
reílejada también en los niveles de apropiación r-:c11&lt;\lógic.1, que
generalmente incorporado mayores insumo~ conCormc l.1 unid.id
de producción es mayor y la propicd:td p.1s.1 J-: ~er c¡i&lt;l.1I J ser
privada.
Lograr la vinculación complcmen1u1.1 t:ncre las rcnd&lt;;.'.11Li,1:.
organizativas de las poblaciones rur:1les y los progranus Je
trabajo de las inscicuciones oficiales, ,cri.1 un:1 &lt;le Lis posibles
líneas de aseguramicnrn de b efioua en cu:into .1 posibili&lt;ladc~
de incorporación cecno!ógic,1, 'iiguicndo con ritmos y esrrarcgias
dictadas por la propi.1 "negociación" cncre la comunid.1d y los

·"
.¡:

l

~

l

~

i .}

~41
.,
:,

•

agentes de intervención.
En el caso de L.1gun:1 de Sánche1. encontr.imo~. por e¡cmplo ,
sicuaciones en l,1s cu,1\es el producrnr no de¡aba a lo:-. ingenieros
-ni el mismo, ni a nadie- podar los .i rbolcs , porque esos .írholes
los había sembrado su papá o aún ~u abuelo y era osi un pcc.1Jo

"pelarlo" así nada más .
La introducción de recnologia represenra una modificación
en los parrones de actividad pro&lt;lucciv:1 rncesrrales, que fincaban
una identidad culrnral, un "deber ser
en las ,1ccionc~
productivas de las familias, pues ~u~ form,1s de rdación ,1 rravés
del trabajo se al eeran y como consecuenci:1 la rel.1ción mediosfines que rige la vida culrural de la comunid.1d campesina La
enorme distancia en ere la visión y necesidades del agriculror y las
políticas de intervención de l:i institución que respalda al agente
de incervención es una de los mocivos más impurranrcs para
generar el problema de una eficaz transferencia tecnológica.
Por lo observado, es claro que ha sido más fácil transferir
tecnología a los ámbitos de lo doméSlÍCO (plancha , lavadora,
escufa, ere.) o del entretenimiento (radio , televisió1:) que en lo
produc t ivo, donde los usos y coscumbres con un nivel de
similitud colecriva, paralelJ a un matiz personal del productor jefe de familia-, permanecen arraigadas de gener.1ción en
generación y se defienden como parre de una idencid,1d familiar
dentro de la comunidad, un estilo propio de hacer las cosas
generado desde hace mucho riempo, a tr,1vés de muchos ,1ños de

Den
. .ero del ámbito. de Ia transferenua de
1
pro d ucuva, hay claras dderencias en la ev 1 . . ,
cecno o_g1a
1110
acerca del pJpcl Je ¡ r _ . ..
ª uacion del1 c:impcs
os I e I ti 117 .l IH e e; o t t: . . . '
uso de químicos. pr d ·¿
d
Lntus n,:tura es, trence .il
o uc1 os
e maner·
, .
presentados como plavuicid is r
. . 1 a s1'.1ter tCJ, ya se.1
¡-&gt;
, •,
1ungu1c1c as O rnse . · · ¡
I
.. ,
. c11ct{ as. os
d atos arro¡ados por la inves t1gac1on
muestran
J
·
.
es mayor en el ültímo caso.
' que a res1srcnc1a

.
.
]Por otro
. , d lado, en cuanto .a 1·,ls consecuenc1·1s
1
im..p antac1011
e
tecnología
.
1
¡
que a
l
· agrico a moc erna pud · . '
.
1d 1
1a cu tura productiva"
, tnd·
, tc1ona.
e a zon;:i le . 1e1on
1 tener en
Vat¡uerías .• ,
·
l
imp emenración
d e l provecto
.
' ueemos que e 1 d
'J
marco cultural-productivo &lt;l e Ia zona en escu1
al
qu .o en
· torno
1.
proyecto, morivó reacciones de ext raneza
- . o d e l/ ranco
se 1nscrraua
el
h
parre d e un gran grupo d
. d
rec azo por
1
3
maquinaria adqu,·r,.cl" N
e ~ º uctorcs
la
adelantada
,..
o era so 1O
·
modelo productivo sino a su .
un_ cfuesrionamiento a su
,
,
misma armas era soc·1 1
d. .
En el pro}1ecto y ,.,
,
.
ª
rra 1c1onal.
.. quenas se sobree
· J
capacidad de ¡
,
, . sumo e antemano la
os avances recno!ov1cos ,
l . .
francamente se ignoró 1
. .
se su Jesttmo o
,
e conoc1m1cnto tradicío I
b
area tenían los campesinos
d ,
J . n.1 que so re el
, .
, po rtamos ec1r que .¡
&lt;l I
recno 1og1co ap licado 110 previo
. , !3 .111 íl ucnc1a
. d t_e mo e o
pro d ucrivos. El nulo reconocim"
'
~ . actores 110
productores fue 1 !
tenro al saber trnd1c1onal de los
'
e e emen ro que desencad ' J ¡
punrn de vista las
.·
d
eno, es( e nuestro
,
reacciones e rechazo 3 1 . ¡·1 .
"paquete tecnol' · "
¡ .
'
as int c1c1ones del
' des d e a f uera.
L 1 . , og,co que se es 1rn pon1a
a ecc1on que el provecro de·
·6- ~
relarivizar la
bld d ,
¡a, eSrn ª undamenralmenre en
. , ,s pos1 11 a es que el uso de rccnol 0 &lt;,'.11
d
,
d . .
V
a ' mo erna genera en
los 111veles de renrabilidtd
se excedió el
. , piro _ucnva .. , aquerías careció de gradua!idad,
proyecrn en :l msrabc1on de
¡ , d•
facto res, igualmente impo
.
recno ogia, c¡ando otros
rantas otras OC"s1·ones
rranr,es, stnadrcnción. Nul.'.vamenre, como en
"
-en e caso e l d' · ¡desarrollo comunitario ¡ .
. , das iscip mas vinculadas a!
.
, a 1mporrac1on e mode!
tnnovación organizariva y recnoló ica- h
os -en e~te caso de
condiciones reales de roducci, g
an re~ultado desfasados de las
desvinculados del p
. _on de las comunidades y sus microclimas,
conornrnenco rrad1c1011al de ¡
61 •
sobreescimando el papel d I . f
as po ac1ones,
e a tn raesrrucrur,1 cecnológ1ca.

º

expenenc1a.

555

}

�Algunos resultados concretos de la comparación

Para comprender el momento o momentos en que se decídíd
aceptar o no las innovaciones tecnológicas propuestas,
intentamos identificar la secuencia de actividades productivas y
luego comerciales, así como el contexto de fuerzas que 1nf1uyen
sobre ellas, dividimos el aí10 en dos momenros: el ciclo de la
producción y el ciclo de la comercializació n .
En esta línea de indagación, pudimos enrrever cómo el
carácter cíclico de las actividades agrícolas, parece dorar a los
productores campesinos de un ricmo persistente, de una
perseverancia en los usos, de una confianza crónica -en caso de
siniesuos- en las posibilidades de recuperación en un nuevo
ciclo. En cu anco al proceso de comercialización, éste representa
definitivamente el punrn culminante del trabajo de muchos
meses y como cal. un elemenro motivador para la inversión en
innovaciones tecnológicas o nulificador de ella.
En cuanto a la comparación por tipo de culcivo, entre los
puntos más impo rrances para hacer una distinción de las
variables particul:ires que afectan a cada comunidad, debemos
mencionar las diferencias significarivas entre el culrivo de granos
(maíz, trigo, cebada, frijol) y la producción de árboles frutales.
Mientras en el primer caso la planea nace, crece, da fruto y
muere; en el caso de los frutales el árbol permanece, su forma de
crecimiento puede ser relacivamence moldeada por el productor,
puede ser mejorado con injertos de otras variedades, etc., en
resumen, los árboles con los que se tiene concacro son y serán los
mismos durante décadas.
Las cosechas de los granos, en distintos ciclos de cultivo,
inician y terminan en unos cuantos meses, (se pueden llegar a
tener hasta eres ciclos productivos en maíz., sorgo y crigo), en el
caso de la manzana el ciclo es anual y una equivooción en la
dosis o en la frecuencia de aplicación de agroquímicos, o si llovió
después de ésta, si la huerta de :il lado no ha sido fu migada , ere.,
es defíniciva para cener un:i buena fruta al final del año.
Inccrprecamos, en resumen , qut.'. para los manzanos de
Laguna de Sánchez, la aplicación de los adelamos cecnológicos es
significativamente menor, porque la vinculación afectiva y la
delicada secuencia del ciclo productivo propici,H1 una acritud

menos acrevrda, más cuid·Jdo . ,
productores.
' s,1 ) co nservadora por parre de los
Por otro lado , eSc,rna
. · e 1 ¿·1sr1nro
•
ritmo , f
d ¿·p .
d e l_a tecnología. En Laguna de Sánchei 1 ) or~1.1 e t us1ón
haciendo girar todo a parr' d ¡ d ' ª Jifusion se real1z,1ba
, ·
ir e as emosrnc O
•
. .
' 1 nes , esta-'&gt; eran
bas1camente aplicaciones de .agroqu1m1cos
l trJ.vés 1
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I '
Le aspersores
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comunidades aledañas , ·ilg
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resultados obtenidos con h ¡-~ se hac1ad u1:a evaluación de los
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,sc1rerenrcs OSlS}'e I
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P ara 1os ingenieros csro d e b1,1
to dos salieran convencido 5 1
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1 . ~ciente para que
(e que o me¡
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agroguímico. en una dccermi na, d a e{os1s
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cr:.i
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Es importancc rc:considcrJ.r I~~ ¡: ''
cap c·
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'., ornus m1n1ma d
a 1rac1on
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. ,
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capacnac1011 carnpesi ,n' ,1 ·1c1·0
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na 1 que por ot · 1. J111 s1srema
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proceso -en algun,1s regt·o . .
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C aracte
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asociaciones e n p rod

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og1a a t raves de las
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Las caractcrístic.1s gcnt"r.1ks en l I t
1 .· ,
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' n~t.l ,lLIUll de .1tkl.inw,
en a~ ,iso c1.1c1011es c..:r
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~ t:Jl ,1 l 11\'C:\[lf• ¡ - , ()
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. ti.L. n, º' s1gurcntn:
. : 3tenuon ,1 l.1, Jorm.h
.•.
producc1011 (JUL' ¡Hevalc·íu1
. ¡ oq,,• .1111,,tr r\·,i, p.ir.1 l.1
. d
'-, .in tn te ,u lc:&lt;•11
1
anterior istrihu ció 1 .¡
1 1 .
ti' L .1 . .h1 1..0111 () .1
.
11lC: \l\Oll" ,1\lll'rfl 1.
j
conocimiento~ ,.
,·
· \ . no ,e ,.1 or.1 11 lm
111 pHico, t )llt: lu~
·
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sobre microc.lin11
1.
/HOL uctorn r1 .1ci1·,l, rr:111.111
'5 o L,llll )lt), l"ll l.1 lOlllrO\ición dl' lu, \licio~.

�b) En general, ha persist id o una falt.1 de: gr.1JuJlid,1J en. l.1
instalación Je cecnologí.1, \C pn:senta 1111,1 11icempes1;,·•1
imposicion de los equipos cécn1cos. s0~1eci1:nd o ~1 . O\
ca mpesinos a un pru¡urte rernológico J c~LOllO\l&lt;l o \' -1:is 111,1\ Je
las veces- e n fr.rnca co nrr.tdicción LOn sus ~or111.1~ ,111cesr , ~1le,
de produ cción.
.
.
c) Exisre una des ,1tención a las neccs1d .1dcs de c.1pac1r.1c1on de:
los productores campesinos, gcnn.rndo com~ ~onsec uenc~,1 Ll
i nefici enrc a p I i caci ó n de los p,1q u etc s ce en ~lo g1..:os pro P uc: sros
por los ingrnieros. General mente,
_ignora n l.1 s . mal.is
exp erien cias que los productores h,in ~1v1do y.1 con d iversas
instirnciones gubern,1111entalc:~ en sus int entos _-ir_r~gu l.ucs \'
po co efccti\'OS- de gencur el ~s.o de fc:wl11.•111rcs Y
agroquírnicos para me jorar Li produccion .
d) La creación en los productores -por parce de los .1gcnres de
cambio- de muv alcas expecrarivas con respecto a los
rendimiencos por ·hecdrca y, como consecuencia Lt elc:vación
de sus ingresos famili.ires, sin que los escasos re sul ca&lt;lo s
coincidan con escas ex pecrativas . generando un creciente
escepticismo en los productores involucrados en los proyectos

se

,
..

(:

!

AJ

.~. ..t:.
W
/
~

~

de asociación.
e) En general, los proyecros de asociación puestos en marcha han
estado circunscritos a prod ucci ones "sobre
pedido" del
propio inversionis ta.
En
Nuevo
León,
el consorcio
empresarial Visa que produce -enrrc _o_rras cosas- cerve~a. se
asoció con ca mpesinos para la producc1011 de cebad'.1. o ~1mbo
de México se asoció con campesi nos para produci r trigo, es
decir, son proyeccos donde no fue necesa ri o calc~d ar la
inestabilidad actual de los mercados, !as bajas repenr1n_as en
los precios o las políticas de aperrura a !as imp orracto nes.
U sualmente, los proyecros están planteados para mercados_con
comportamiencos regulares y reglas __claras ya establecidas,
situación muy lejana a la actual movilidad d e lo s mercado s o
los cambios drásricos en los parrones de co n su mo.
O En la mavoría de los casos, se puede decir que los asesores de
estas a;ociacion es en part1cipacion no calcularon
im portancia de los faccores no-producr ivos ~ue influyen en ta
aoriculrnra. especialmente, lo que podnamos llamar la
"~nlrura prod uctiva" de las comun id ades involucradas en los

!ª

558

proyl'Lt üs de ,hULl,lLi,in. \! u llL,l \t: p-:n~o L 11 un pi Oll'SO dt
.1dapr.1uó11 l'nrrc utas Jos diqinr.1,, n1.111l'r.is dl l1Jccr produur
l.1 tierr,1. en lJ ncu.:siJ.id dr..: 1pm, ed1.ir lm LOnnurnienrm
obren id os r () 1 1() s h.1 bi LH1 ¡es Je l.1 s l () 111 ll ll I J .t Je s.
g) Lis dimension es d1..: l.i inC1.tt·srrucrnr.1 tl'Li1ulog1L,l d(' esco.,
p ro:,'ecros son i 11111&lt;: ns.1 ml' 1Hc 111,1 n11cs ,1 Li, pos i bi l i d.ule~
productivas de Lis 11err.1, L:llnpe&lt;iÍnJ~. l'XC('dcn 1..011 muLho 1.15
can r id.1&lt;frs de re cu r.¡n, .igrn.. o 1.is u fo res r ,des lo n Ios 9 ue
realmente se put:dc (ont.11, t:spni,1lme11te en[.¡&lt;; Jivcrs.1s
regiones con rescn,1s tl'lriruri.1lts p.H;J la pro1eu.. 1on Jel medio
ambiente. Adem.í,, tsc.i m.1quinari.1 -gener.tlmtntc importada- esd pcns.1d.1 en términos Je rrab.1jo intens1vu. ,itu,tuón
que regularmente 11L1 L"~l.l rrl'scnre sino en ll1ll) poLa&lt;; zoiu.'&gt;
del pak
h)La aplicación en ,111os teLicntcs de mc,dclt&gt;'&gt; o "p.H] Utt1.:~"
recnológi cvs impon ido, -concreramcntc de los Esr,1Jos
Unidos-:-. ha llevado ,1 una sobrccstimación dr l.i~ up.1cid.1dcs
de la 1nfracstruc1ur.1 tcuiológiu, que en la pdccic,1 h.1
resulra_do inadecu,1d.1 a las c.1r,1ucrísr1c.1~ productiYas
especíhcas de Méxirn por sus proporc1011e·s Je gran csola 1,
provocando u'.1 al'.o grado de depe11den1..i,1 tc.:u1ológiu que s~
d esarro lla en fu ne Ión de la n cces1 J .1d Je.: obc en cr re fa ce ionc, 0
reparacionrs sólo a rr,l\é\ ck técnicos :, crnprc,as del
~x~ranjero. Esra sohrec\1im.1ció11 de l.1s L.lp,1Lid,tde, de h
1nfrac.:srruccura cecnollí~it,1, h.1 prn,oc.1do 1111.1 inCJp.icidad
para pre\·er asuncos 110-producriYos v1nuil.1dos a L1
agriculwr.1. como l'I 111erL,1do de insumos, los s1111es t ro,
cli nncológicos
o lo, nuen&gt;s .tcuerJns cn111erLÍ:1lc, 1· s u i111p1cro
.
en los precios de lo, p,oduccu, .1g,r1Lola-;
Conclusiones

Mientras lJs form is de difm1ón tcLnnlógiL,l estén oric111,1J.1,
por un modelo desvinud,1do Je las '&gt;Írn.1uo1~l'S cspcLÍ!1c.1~ de lo~
pequeúos produccore,, 1 de l.1s c.1r,1ue11st1t 1, de su~ tcl 1-:no~ 1·
~iga existiendo un ritmo irrt'gulu 1 1111.1 1¡ilic1ción ,l'ILdl\.1 de 1.1
1nterve ne ·Ion,
·
1.1
· · n o 1 J&lt;. n ,1 J .1 &lt;¡i: 1os .1 dti .111 ros
,1 ~ •i m ·¡
1 ,1 un
tecnológicos no se poJ r.í lo~r.11
~

�Los mérodos de difusión tecnológica son inefic:.w:~. como en
'
'' / gr"n ineficacia de /11 granja guht'r11//ment,if de
otros pa1ses .. • a "
d
demostración consHte en que, aunque puede con éx,ro pr~ uc~r
nuevas mieses, fracasará ,1 menudo en convencer al campesino . ~
que puede hacer lo mismo. La gran;a gubernamental no est~
nurnejada por campesinos sino p~r ho_mbr:s ent_renados, y e)tfl
respaldada por fondos del gobiano" '. La 1ne_iustcnc'.;' de centros de
investigación para la creación de tecnolog1~s _endog~nas, conde_na
necesariamente a los producwres ,1 adqn1r1r _equipos que solo
resuelven mínimamente sus necesidades o simplemente a no
adquirirlos.
¡
Los incenros de re:iliz.ar una rransfercncia cecno óg1_ca
ordenada en esra región, deberán comenz:.u por s:_nsi~ilizar las
· ·
adecuadas a esta hn.1l1dad. La
posi b iI id ades organ1zauvas
.
·
·'
puede escar desvinculada de la comunidad
experrmencac1on no
,
·
. . .
l f111
rural )' sus din,imicas productiv,ts, debe ser el pr1nc1p10 ve
· J
n l 1do el
de las accividades de invesrigac1on, h,1c1t:n o u
"
"
d' ·
l
los agentes
"complejo de superiorida d
tr::i 1c1011.1
en
.
~ Aé ·
·
h,·1ccr énfasis en ¡a
La diversidad reg1ona 1 d e 1v1 x1co, ex1~c
·'
d l.1s dinámicas producnvo-cullllrales de Lis
comprens1on
e
•
•
..
d
comunidades rur:iles, así como en la vcrs.rnlidad de los agentes e
· rervención v de las propias organinciones campesmas para .1&lt;lecuar
111
,
l' ·
1
que se
sus propuesras al contexto económico y po 1~1co rea en
.
desplaza la histona Jel país. Luego de un craba¡o Lug~ &lt;le contac_ro
con las poblaciones de ambas comunid~des, hemos po&lt;l1&lt;lo r~co~1occr
la enorme diferencia entre las influencias producto ~e los ptogranus
oficiales y las que son producto de la lógica interna
c_-1~a
·¿., ¿ Al p"re¡_er el divorcio entre las propuestas 01 g.rnIL,Hl'-',lS
comun1 ;, .
...
i
de trabajo que se proponen Je~de el exrer!~r y \Js qu_c son proc ucto
de la convivcnci,1 cradicional entre fami\1Jr~~. ve_c1~os '! .1m1g_o~.
·1r con10 P HJ su conv1venc1.1 cot1&lt;l1,1na, h.1 cr:udo
canco para pro &lt;l u C ,
·
d
como consecuencia el fracaso permanente t:n el logro de Ll~ mee.is e

gubcrnarnenrales.

d~ '

uansferencia tecnológica propuesras.

Propuestas para la efectiva transferencia tecnológica a la producción
de las comunidades campesinas

A parcir de los datos arrojados por la invesr igación, nos
acrevemos a verter, finalmente, algunos elemenros propositivos
para desarrollar programas de transferencia de cecnología para la
producción en las comunidades rurales de la z.ona centro de l
Estado de Nuevo León:
l. Realizar un diagnóstico básico previo a la intervención
directa de cualquier programa de trabajo. Se deberán
destacar, para el aná li sis incerdisciplinario, los co níli ccos
presentes entre los grupos que componen cada comunidad y
calcular cualquier acción sin propiciar favoritismo implícicos
o explíciros.
2. Capacitar al personal que visitará la zona y sensibilizarlo en
cuanco a las expresiones artís ticas, culrurales, políticas y
productivas de los grupos que integran las comunidades,
señalando los éxitos y fracasos de otros in tencos semejantes
en la región cratando de encuadrar los nuevos trabajos a
partir de esce marco mínimo de referencia.
3. Es indispensable integrar al campesino a los procesos de
rnrna de decisiones productivas en el plano de lo tecnológico
aprovechando su conocimient0 anterior e incorporándolo a
las estrategias de trabajo planeadas, describiendo claramente,
una y otra vez, las condiciones de incorporación de cualquier
nuevo elemento tecnológico y los riesgos incluidos en su uso.
4. Hay que dejar claros los alcances que se propone cualquier
proyecto, sus posibles riesgos, la duración y formas de
trabajo, de ral manera que las comunidades puedan "medir"
su nivel de avance -percibiendo al mismo tiempo la
complejidad de fuerzas que intervienen en el éxito de los
esfuerzos- y no malinterpreten o sobrevalúen las
posibilidades del proyecro ofrecido.
5. Afrontar los problemas logísticos y de procedimiento de
manera versátil, no excederse en forma.lidades burocr.ític.ts;
ser honesrn para pb.ntear el dcsconocimienro y también para
defender pacientemente las propuesras. Los proyccros (jllC
carecen de amplio consenso, por una u otra razón, tcrmin,1n
en grandes o pcq ucños fracasos, por tanto, p,na emprender

�6.

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rOt' nm.1 J e rn .1n&lt;.:r.\ t u.
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1)

LA POLÍTICA RURAL EN LA UNIÓN EUROPEA '
Mtra . Ynl .1nd,1 T rápaga Delfín
U N A :-..1

Notas ~ibliográfi cas
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r i l I n:.:onilauun de int1.1rmac1\111 !.t (s1rt11.:1t1ra Jd
Purc1 conocer en dctalk 1.1' c,ir.ll~g,.i, p,, • '
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, cr d r(runc ,·nmpkll1 d( l,1
. J 1. •. . 11 J . l\1' d:n,i, , ,u 1ntcrpn.,1,tlll' '1.
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laculiad de P~1c0lügia. l ':\ ;-,;\
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·I Supkm&lt;:111\l "La J0rnJJa dd ,~mpo . del pcml t\.\l 1.,, \
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'sl1\ ,cmhrc de

¡9g.¡ Púg 2X

Introdu cción

El mundo agrícol:i se cn cucnrr:1 en cri s1~. C ri sis d e
so bre p ro &lt;l u ee ió n e n eI No rr e , dé f ie i t pro d u et i vo y de~:i bns ro
ali mentario en el Sur. Cri sis de renrabilid ,1d en ro d .15 parrt:s .
Crisis c:strucrural del proceso d e acumulación o pir.ili sc.1 en el
campo.
En los países industri.1liud os , c iracrcriz.1d os p o r apl ic.H
esquemas de alta protección al sect o r agricol .1 d esd e h.1cc
var ia s décad:1s, esta c risi s ha ;ibierro el d e b.1tc rn bre l.1 s
finalidades del apoyo .1 la agrirnh u r.1. ¿Ticn&lt;.: es te sccrn r 1111
lu gar específico en la n :o nomía ? ¿Dd,c protcgé rsek; &lt;Deb e
o to rg:í r se Ie u n a poyo p :i n i e u Ia r? ¿C ó m o i uq i f i u r e 1 -: os ro d\.'
este apoyo )

los .1p rovi s io 11.1111ie nco s .il imc111.1r io.s de 1111.1
pobl.1ción es el objcri vo nd s anti guo de u11;1 pol í tic.i
sisremauo de ap o r o del se cror .1gr ÍL ol.i . L'na \'Í\i &lt;'&gt; 11
c~1rantizar

naciona lisca in s is te so hrc t:l ric ~go pe rm.1ne11rc de u11 .1 ru p1ur.1
de los aprov1 s 1on,1mienros v so br1..· l.1 11'-'.Ct: \ itb d de l.1
a11rosuficienci:1. En l.1 .1cru .1lid,1d, po r e jemp lo, 1.·. xistc un .1
fuerte conccntr.1ción Je l.1 p ro J11 Lc ití 11 ,1píco l.1 mu ndi .il p .1r.1
ciertos producro\ co m o l\\ ,1í1. . .irrnz v ~or.1 ~· , .1 LOLto p l.11n
cuando menos, l.1 dcm .111J.1 \' l..1 o frru d e h 1c11 0 .1g1 ícol.1,

�i-:1 l.hti 1.lt' l.1 l'ni1.111 Fu1 11 ¡,ct I\ l"l) l\
. L.¡ l)tllljl
.
I p qt11..'
rom.He11111,
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1. 1P qut, •,111..ul1..· l'll l.i"
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_ .1..n111n
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1. .L tH1 o .lll 1.h
111 u .;r r 1.11 JI ,1 d .1\ · nr ·1r·1 '-\ ,\ ! ll 11 I' ,l !l u 1 •l lll .1 d t' l.1

~orno Je olr,1s m.\tcrt.1' pnm.1 , ~on ,u111.1111cntc n~1J.1,. l u
iu~tlt-ic.ní,1

un.\

produ1.1..itino

intcnc1hÍt1n pub\11...1 p.11.1 .1po:,·.uque ~.H.11H11..1.n l'I .1\i.1qn J1..·

hH..1!c-'&gt;

uJ ns u 1111 dure, 11.11.. ion .ilo.
\ 111 ll ,¡ 11 L'
\!.1s .rnn. nll ,olu l.1 .ltl\11,ul-11..icn'-1.1 .tl1mc111.1r1.1.
u1u \C:.L ~.ir.1nti1.1d.1 l'\!.l, ,;ur~1..· \.1 111.'1..1..\1l\.1J dt.: ,¡uc \m
produ1.tos .1!L.111u:n 1..1crco, 111\c\n ,k 11il1i/,u/ 1 p.111ir J1..
s.rireno, org.1nol l:pr1co,. Jt: prt:wn1,11..iún y h.1,1.1 1..lc ,11,l&lt;.:n
culrur.11, p.tr,l 1..umpl1r fin.il111c1111..· --nn 1..·I rn¡11i,1t,1 1..k l.1

111ornid,1d p.trJ Li ,.tlud.

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Est.1s rres conJi1..ll1ne, ,1111 11\ll\" Jif11..d1.., '-k l'll1..Pnt1.il
jun r.ts en el merl.iJo nrn11J1.d, J,1nJe l,1 1..¡u1..· ¡,rl\.l u \.1 t&gt;krt.1
de bienes b.H J lo, Je b,1 j ,1 1.. .1 I i J .hl p w Ju 1..id11, 1.. o n te 1.. 11 n Iu~ 1.1,
conc.11nin.1nres: por lo que 1.i~ t'1..Lllll1tnl.1, t'llrnpt,t~ ..1,1 1..111110
Q(r.\S 1nJuscri.t!11.1J.1..,, t'l1LllC!Hí,lll en dlo un.1 1".1/1\11 ,ur1..:ientt.:
p.1r.1 l.1 procccción lit: l.1 tu ente Jl' ,1p111,·1~1011.11111ent t) 11.11..1t1n,d.
Filo, stn men1.ion.lt' f.11..lllH.'.\ c.w 1111¡H)1r.111rn u)n1t1 1(), ,l\¡1l'Lli'~
rnc1,1\, culcur.11 y .imh1enul.
l.:.H,1s cuestiones nos !!1.\',111 ,d 11ü1..l1.:o Jl·l .,~unto .1Llll,tl l'tl
ré r m i n os I n le r n .1 ( 1o n .il es y q u e e u n , i , 1e e n L1 b .1 i .1 1e n t .1 b i11J ,1 J
&lt;le l .1s JCt i viJ .1des e&lt;..on o 111 i c.n q u l' producen \ e;e t ,de... :,·
,rninul es y que en d 1..ontt:XCú Je lo~ !lujo) tomcru.1les
inrernacionales viven un.1 rendenc1J que ,t!c.1111.1 v.1 dos
dé e .1 das de p re e ios .1 l.l b ,1 j .1, \ i n i en do .1 1.. u e rn o n .u !.1
reproducción de los ,q;ricultores de !.1~ ec(,no111í.1s t:xpun.1llor,1s
ner.1s de alimenro~ ~-delas imporudorH ..d mismo tiempo que
c r ~ e e a r i ( m os ,1 !J íi11J 11 res d Jet er i nr o J c.: 1os re e u r s Ll s J t: b e.
En estas líneas h.ucmos u11.1 exposÍLÍÓn &lt;le l.1s cifr,1s que
h .1 b b n c lar.1 me 11 re de u 11.1 es t ru c lll r a de J poyos .., in l.1 e u J l no
po&lt;lrí.1n generarse ,1par,1cos que produíer.rn dt: nLtncra
pcrnunenre éxcedentes agrícol.1s creciente,. f.5 cl.tro que en
otros sectores diferentes al .1griLol.1. \.1 esrrucrnr.1 p.ir.1 ~c.:nt:r ar
un remanente sobre Lt inversión inic1,d es inherenct: ,d mismo
sistema económico, por lo que los apoyos no tienden ,1 ser ni
de l,1 111.1gn1tud ni d&lt;.: l.i permanencia dt: los que se observan en
el seLtor prinurio de los países dn,Hrol\.idos, qu1.: son qu ienes
e a n a ! iza n f i 11J n ~ i a m ie n l o co ns i de r .1 b !e al sCH r,: n i 111 it: n t o de sus

.1,

,tgriculturas.

s_1{U_.1c!l,n de un.1 .1~11~_ult11r.1 ,i\1.11111..·ntc lc~ul.1d.1 .1 11.1,t:, Ll1..
1 · L\llll(l j',11.\ !fll.lf 1.lt·
lue1tc) t1H.'1...lt11\111t1, l111.111l1t·1u" • .~!
entender_ l.1 ln~11...1 ~1.. pr1111.~1.. 1011 d1.·I blPqu1.· 1..·11ropcn ' .il
n11smoJ llt'111flll 1.''l:,1111111.11 lns l.h.tt&gt;rn 1.¡n1. ,•v¡1l1
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s_e pue ~ espt"rH u1~.1 libn.d1z.11.1011 tm¡rnr1.111C1..· dl'I 'il'U&lt;H &lt;.'ll c.:l
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parces te mu_n o. o1. o ello en el n1.11co del cu111pl1m1t:11ro del
Acuerd o Agm:ola Je l.1 Ront!.1 l'ru"111,·
J t' 1 , \·C Lit' l"l1O
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t\ arra ·es 1 en 199 '1 f' o r l - O 11.\tlOllCS
-·
come nzar u n p ro e es o de I t be r J l i z.1 e i o n d e l .i r ro J u e L i ó n
agrico!J .

El mundo rural
Con un.l cnor?,e diversicl.td de condict\)111.'~ n.trunle\, l.1
agriculcura
•. ··d enr.irtJ
· en pro J ucros 1..e1t·alcro~
~
. de la L F.. es cxcc
vinos
v
bebid,
s
.
1acrees.
1
d
_.
' · Pc ro e o n J e, 1-.I e .I t) .1m p o r L1IH e, t.' 11•
pro_ ucros tropicales, olc.tginos.is ~ b1e11e~ pesnunos. l l Llf· ,
el
· grant1e d e ¡ mundo y el ' segundo · m,1ror
t~
ex 1mporrad
. or mas
. p_odrcador de produccos .1gropecuar1os despué~ de los Ese.idos
·
U n 1 os.
Con una superficie agrico!J de 135 millones &lt;le hectare1s
que represen can 57%, de la superíicie roed del blo
1·,
zonas ru l
b
,
l
que, a~
.
raes cu ren mas t el 80º,o Je! rcrricorio de l:1 U . . .
1nclu ,
, d
, n1011 t:
)en a mas
e lln,1 cuartJ. p.trtc de lJ pobL1cion.
ihí
1,u n1.1,• ores l¡1vcrgenc1,1s en los niveles ' Je
d on d e se dan
'
desarro 11 o entre lis
J·lSllllC.1~
·
'
res1one~
\' .1hí donde
encuentran las árt:a~ nl,I\ Hr.t~.l J J.S. 1.)C
. CfJl.1 Je un 1110!&gt;,ll o d.
~l
una
so
n . enorme
l d bThetcrooe
. :, ne ·l J J t1 J o n d e 1os Pl l n e qn les Pro h I'"e m J t\
. ·¿e
e 1 Hamtcnt0 del te¡¡Jo ~conómico l1&lt;&gt;,1do en ur-1 n
me d I a a 1a d ¡-,
~
.:i • •
de
. 1· b .
e e ' n al i o n de Ia a Ll i v 1d a d a º0 r 1e o L1 e1
sequi l rio demooráÍt
· .
'
:,
co ), c.: ¡ riesgo
de de\ p obl.1 mienro

rs

�debido a la salida de \os jóv ncs, del enve¡ec1m1ento de la~
poblaciones, L disminución v has[a la elimin~H.1Ón de los
servicios indi pensables .1I mantenimienro de la LalidJd de

vida, ere.
Para los europeos resulta clHo que el tema rural depende
de la agricultura, m;is que por su apo1ce en cérminus de valor
agr gado. por \o que to a a las acrividades que dependen &lt;le
esca accividad en el espacio rural: . Y reconocen que l.
irnación de decaden ia del sector re ulrn de la permanente
modernización v aumenro de la competiriv1Jad de la
agriculrura que uecen permanentemencc en un marco de
enormes varia iones entre lo diferences estados miembros,
re fl e j a n d o l a d iv t:r s id ad de s u s .1 gr i e u 1[ll r as y d r I nHl 11 J o r u r a1
europeo .
De 198 7 a 1993 . el número roca! de per on.1s cr.1.b.1j:1ndo
e 11 1,1 s ex pI o u e i o n es a g rÍ -o l.1 s pJ o J e 17 . 7 m il l o n es ,1 1'i
millones en L1 UE-12 \ es decir que sufrió una di minuc1ón de
aproxim:1dJme11re 17% en 6 año~. PH.1lel.1mcntc , dicha
población e)t.í envejecienJo dpidamcnce : alrcdeclor Je 30% Jr.:
lo 7.3 millones de jefe~ de explotación Je IJ Furopa de 12
rení.111 más de 55 af10s en 1993 . lscJ proporcion ~r.: elc\'ab.1 .1

4 2'!,•o e n C re i ,l y ,\ ) () 010 e 11 pO rl U gJ !.
En 1987, Ll p.1rte de h población ., tÍvJ ocup .1d.1 en \.1
a o r te u l rn r.1 • 1J s i l v í e u I lU r.1 • l. e .u .1 v l.1 pes eJ e ra J e ;d r&lt;:&lt;l e Jo r
b
•
de 8% (Ul::.-12), en 199 7 oe ptHL&lt;..:tn.11e cr.t ya de -1.'1% (UE1f) . Al mismo tiempo, 1.1 parte de l.1 agricuhuLl en el
prodt ceo inrerno bruro pa ó &lt;l · 3.5% (U E- l 2) .1 1 74u (UE15) en el mirn10 periodo hco\ d.no~ piumedio lle l.1
población eco11ómicame11tc a -civ:i nuinden lo) exr1erno~ d.: la
cijera que sc s1tt.'i:1n entrc 20 .Li lJ-o &lt;.:11 Crec1.t y l 1 .5°u en
Portugal, por un lado, y 2 l 1ÍJ en el Reino Un1du y 2 _7 q•o en
Bélgic:1, por el otro l.1do. Fn lo qut: tül.1 al PlB, In~ o:rn:mos
~e sicúan entre 7.Y¼1 en CrcLl.1 y 11.8° 11 en l1l.111J,1. en un
ex t re m o. y O. 4 % en - u e e i a ~ U CJ !\,"o l" n l. u x l.'. ll1 b u I i; o , e 11 d o l ro .
El nt'tmc:r~ de explot,t ion&lt;:-\ di~11111rn: ú de H.6!¡·., millo11c en
1987 (Ul-.- 12) ,1 7.2ú ·Í millunn (lJl·- 12) cll \ l}l)_) y .1 (1.()89
millonl.'., ¡,:n \&lt;)9 7 . )i111ul1.ine.1111l"lltl.'. .11 .111mc11\o (kl l,1111.1nn
mt:d.io de \.is cxplot.H. tonn , l.1 \11pul·1Lic .1gnrul.1 u1tl11.1d.t ¡iur

explotación pasó de I O hccdreas en 1970 con l,,:1 miembros . .1
h
18 a en 1997 con l5.
in _embargo, grande dif rencias exi Len se11ün el ·1í El
p_ro,medto de la superficie agrícol:i uriliz1da por t&gt;explot;;ió~ e
Hua, por un _lado, en .3 ha en Grecia, 5.9 ha en lraliJ V 8.1
en Portugal ~, en el otro extremo 67 · ] 1'ª en r·
· urJn B rerana,
42 3 h
·
en Luxemburgo ,v 37 ha, en o 1·na marca
, sea. cifra esconden codavía las di paridadc cncre lo
patses miembros:... desde la ,. exploraciones consid.c::r,.,.·•d as
· por 1os
e uropeo · como tnmen as cuando alcanzan más de 100 1
cho m o se c 'll
o n s r a. r.1 en Es c o e i a ,v e 11 1os n u e vos 1,an
.. &lt;l era 1emanes
1 a,
asra a~ue a~ ,~feriares a 3 ha en ciertas regiones de Grecia '.
d e Iral1a._ (M1n1 cere de l'Jgriculcurc, la cha\e ce de la péch/
20101 .) S1.n emb~rgo, e.n, 13 3g.riculrur:i predominan l.1 pequeñ~
y a med iana explora ion, a I como la explorac,·o· d " .
1
1
"dd d
.
n
1reccace
as! un1 a es e prodL,c ión por los propiL:tarios y sus familias,
sa vo en el caso de la Gran Brec:iña.
el cu:1dro
1 .podemos
darnos una ide".. d e 1,1enorme
d. En"dd
d
.
1vers 1 a
e ond1c1one de las unidadc de pr)&lt;l
.,
agrícola en la UE.
t
ucuon

Cuadro l
Resul tado según la dime nsión cco nómicll de la e, plotación
( 1997-1998)

Ca S Í

-,-

Resu liaJo medim por c,1Jlotaoon en 1000 l·C

I'"'~!'ª

1

(corn~nrcs
.
)

•111gr&lt;"";
dd

D1mcm111n
\um . de hor ll'rnd11e- t ·.,m11 Dqirc- \ .1l nr 1 \ :1l ur nplnu J
económin dr b 1xpl111~ ,1gr1,&lt;' unn
1110
C1:1,; ,n ;1 .i~rl'pl l,1 ,1~rt:pdi, nrc ,.
rxplmJcirin rn
rnirin
l.1 uti l hn11.1 1111n
lll"ll l d, b ll CI&lt;&gt; tll' l.11 ,k ,u
unidaun de
,·~¡,l,1rJ · 1 L'\('11&gt;1,1- famili .1
rq1re1cn 1 mn l1P 1
1 l,t.lJ,
UÍlll&lt;"ll\llÍll
Chlll
c h lll ¡'1 1r
p, ir
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1h.1 1
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aLgriculrura ,r de Lll", •-1 bc) 11111z
' e 1· &lt;: x I lo J e L¡ i L h ,1
•
,1 d e pe n d n 11
polírica .
Lo ingre os agrícolas

, iu rJ lllt' u n .tnn

!i
e

l n,.lad Je I rabJ¡o b1111 l ,.ir el 1tJh J 10 c k cw.1d11 "'''' f''" d 11.,hJ¡11 lrn11l,.11, ,, u,Llr ¡,11, In,
L, fam1h,1 v1 ,·1eml.1 .&lt;111 el 1dc de ,-,¡,l111.1, 1&lt;111 n 1r,d1.1¡JnJu 1n,11l.1r111cnt1· ,n IJ \llhm.,
h,rnrc· ( .LHlll&gt;10 n

l-11 ropc.1. Dm·_.1011 ( ,cncr.11 f' ,11 1 l 1 -\ ~r,,

11u c 111l• 10,

11 lrur.1

El 59qo de estas unid,1de Je proJ ILLl tll1 . un p1 o piedaJ de
lo ,1gr i ulcores que la rra.ba jan , 39 1fo rnn renr.1J,1:- ~· menos J&lt;:
2º•o e explora en medier ía . si sn.: ma que pr.iuic1111enre só lo
subsi ce en los Pirineos espú10lc .
Fn volumen , l::i ¡.H0Ju1- -ió n vc.:ger-11 progre s,1 m,1\
fuercemence que l..i producLlon anim::il, .1 pe .u Je t] Ue ~e
duplicó la rasa de congelam1en¡t1 obligarorw de ¡ ierra~ (Je 5 ,1
10 % ), mientra que lo pre io en el mt:rLJJo mundul nlan a
la b.ij:1 y los ingreso~ de los agriculrnre e ve n presion ,1do en
el mismo sen rido. En este marco de enormes difrrenuas , v
más allá de su vocac1on para producir m.:tteri,,~ prima~
de cinJdas o no a la alimentación , lo ::igriculrorn esrán
11..imJ.dos a jugar u n papel cada vez 111J.5 import.ince en lo que
coca a la estrucrn ra y la ocupau ó n del terrir o rio , así como a IJ
preservación y la promo 1011 de biene
culcurales y
ambientales, en un ontexro de inregrJ.ción creciente entre la
po lítica de lo mercados agrícolas y la polít ica del Jesarroll
rural .
En el ca o europeo, la política agrn.: ol.t pasa por el
desarrollo de las comunidades rurales . La po lítica rural
ignifica desarrol lar una diversificaLión del campo como
omplemenco necesario de la agri ulrura estimulando
:1 -tivid.1de
hasta ahora marginale como el desarrollo y la
comercialización de producto de calidad, el ruri mo rnral ,
proyectos de inversión ligados al ambienre o al patrimonio
cu lrural d la región y el de arrollo de la pequeñas y medianas
empresa .
La política rural en la UE tiene un airo grado de
complejidad que involucra una políti a de mercados, un,1
polícica rrucrural y una polílica ambiental p.ira pre. ervar las
estructura socia les en el
ampo . pero cura base e l:i
'i (i,

. ~?s

ingresos son un indi ·ador cl.1ve del biene~ur. de J.i
1
v1:.1l: t! dad y de la ~enc.ibilidad de las un1d ,1de1 de produccion
a_p1cola. La ~vo luc1ón de e ros ingreso dcspué de la Segunda
Guerra Mund1~l en los paíse induH rializado~ h, estado rn~rcada
por
intervención gubern
· 1una Íucrrc
d
-'1menral , con el 1'-'111 de asegurar
n1v~ es a e u;ido para la reproducción de un nLÍrner; de
agncu lrorcs que garantiz.ar.rn vo lúmene1 de produc ·i6n H:ord~
1
b' .
,
es
con
o
o ¡e c1vos macroeconómico5 v de .111to uficienci,1
ali_mcnta:ia de esas economías, a i como ·para regul.H los llu jos
migr;1to r10s ampo-ciudad.
L

. La

políric~ de 11'.greso\ de l:i Comunid.1d Económic1 E.urop e.1
de 6 despl_ego un 1s tema de protec ión y fomt:nro semejan te al
que: el gob1e:no d~ ECA había echado , and.ir desde lo año 30
¡~.,ra su pr~p1a a_g ncu lru_ra_, y que _incluyó precio~ de gar::inrí.1 pi o ,
r,, JS de 1nreres sub 1d1adas, inversión en infraestruclllra e
in\'e tirac
esr rucruras
' '. .ión,
gu bernamenra ¡e~
de a.(opio \'
comerc1a
l1zación
v
en
el
,,
&lt;l
•
E
, .
,
.
"· o e , uropa mcc:int· mo~ J e ¡-ugo·
publ1_c~s campen ·,uori~s para lo . producwres y las regionc. en
cond1_c10!1es
&lt;l esventa¡osas.
Todo
ello
reconociendo
Li
e~p_cc1fic1_d ad de l ector por cuanro a su here rogene idad v u aira
1111esrr: l~da d _ nat_u rales, .ª í corno su pape l esrrarégico · p.11 ,1 la
:iur suf 1c1enc1a. a. l1ment.1r1:.i, el proce o de indu 1rialiL.1ción, v en
un segundo momento _la oblen~ión de Ltna po ic.ión p1 ivilegiada
en lo merc1dos mund1ale . dr: al1me11ro .
in embargo, y a,' i~ual que en el m,ro dr: lo. paíst:s
des~rrol lados, lo altos 1nd1ces Je produccivid.1d alcinzados por la
agricultura europed en los ülrimo 50 ,1ño han llev,1Jo a un:1 gran
concent~ación de la producción y dt.: l.1 propiedad de .. las
explotac iones, ,lS~ como un,1 conc.omiranre baja en los precio · que
pone en enrred,~110 l.1 \'i , bilid ,td de la gr.111 ma,or í.1 de los
pro?ucrnres, qu ienes no logran alc,1nzar los nive les Je
capitalizació n de los m,is gr.1ndes y pnm ,rncnrcmcnr c ,u frcn d e
b&lt;11a rentabilidad o de rnérdid.1 . Habiend
pro ncrr"S
d
. . . 1
'- ,1 O
1n1c1a mente de IJ mismJ nuner.1 que los otros ingrc os , ,il ~ededor
'i (,')

�de 3º-o anual de 1968 a 1978, los ingre os agrícol.is de la Cl:.E
bajaron hasca llegar en 1988 a un nivel inferior al de medi.idos d
los aí10s 1970.
De tal forma, la polírica agrí la europea ha bu ado
compensar el impacto en el nivel de lo ingreso agrícoL de Ji ha
baja de pre ios con múltiple me ani ·mos que mantengan a los
productores en accivo, tratando de evit. r el aumenrn del
desempleo y el abandono de las explocacione que afectaría
se riamente a los recursos narural
y el nivel de vida de l.i
población rural.
la agricultura capit.1list.l crea una escru [lira c,d de precios e
ingre os que no es posib le generar dentro del seccor los fondos
necesarios para que b mayoría de los productorc e reproduzcan
a cab.ilidad junco con sus unidades de producción. De tdl suene se
puede con ratar que en los paíse más imporcances de la
Organización para la Cooperación y el Oes.urollo Económico
(OCDE), las fuentes de ingreso regular de lo .i.griculcore~ csdn
consrituida por:
l. Fuentes agrícolas (de su explocación y/o fuer,l de ella).

2. Fuen tes exrrase ro ria\es,
3. Pagos directos gubernamenrale

'

..·

.ú

De escas ues, el ingreso por rrab.1jo agrícola dentro y/o fuera
de la exploración para la nuyoría de los produccor se pre enea
como una fuente menor frente a las ocras do , canco en el caso de
la
E como de los otros países industriali2ados de la O DE.
Razón por la cual nos hemos centrado en el renglón de la
procecc1on gubernamencal como h rramienra cl.i.ve de la
sobrevivencia de los agricultores y el sector ru ral, sobre la base \e
la constacación de la falca de rentabilidad de la actividad agríco la
rn las exploraciones que no alcanzan cienos niveles d e
·apitaliz.ación.
Reconocida como una potencia alcamence pro teccionisca,
de de fines de los años 1980 la UE ha venido llevando a cabo
reformas importantes en la ~esción de !o~ fondo. dediodos ;\ la
.i.griculcura. Recordemos que en una época en que los paíse
europeos enfrentaban unJ grave penuria de producco~ agrícolas al
finali1.ar la Guerra, la PA • fue concebid.i. en su urigen para
a egurar la rncosufic.:ienci.i. alimentaria. bca po lícic.1, ~in embargo,

se rr~nsf~)fm.u ía progresivamente
maqutnar1a de acop·
en una enorme Y costos,1
10 Y ven ra de excede
. ·
'
d1sm 1nución de precio
nre con pérdida . La
arranca a fines d ¡ J, d
11 evo, a l os productoress que
, b
.
e a co J de 1970
,l
U'icar aumc-nro 5
1
generando má excedent
f' ,
en 3 producrivid,1d
.
.
es 1 ICOS tot1JVÍ..t po 1O
im per:u1vo reformar la PAC
..
.
'
r
qu(: se volvió
h-a ·,a e 1 mercado y rrat p,11.1
l.1 , · ¡
d, rcoricnr,ir
1·
,tgrtcu tur.1 euro¡Je.1
, ar t a 'º"r ''r e l enorme
1.gn1. 1c.: b
. ªb. a pa ra eI ~resupuesco globalv'"&lt;le" la CE
e
osrn que
1
1en los pn n ·ip10s
·
f undamentale &lt;le c.1 1&gt; - .
1957 n unca han sido e
•
d
ª AC fi¡ados en
uemon:1 os de d 1985 1
b usca u n nuevo eq ui librio ,1
_e .
a Comunidad
, • parci. r d'e Iosssig
6. .
• Mejorar la com
•. .
.. uicn tes o ¡er1vos:
permv1d,1d mundial ¿,, l,1
co m un it aria.
'"
agricul urJ
•

•
•

AjuSrar el potcnci1l
•, a J-.l,.··
• d.e pro d ucc1011
. , d
merca &lt;l o.
·' ncccs1cta es del

La procccción de l medio ambiente
El desarrollo de la~ zon'lS
' problemas.
- . rur.1, I.es con

. En. este
. conrcxro, y p.uriendo de 1
.
l1bcra l1Lac1ón agríco l i . d . _. 1
os Lomprn1111sos Je l.i
'
•
,l qL 1111uo~
en el e \TT
.
undta l de Comercio (OMC)
,f
-Org,1n1z.1ció11
reforma de la PAC cuyo e¡',
1' cnd 199_~ b F lleva ,1 cabo u11.1
,
,
t:: es a re uccion del •
1
1
Y a 111t rod11cción d
d.
apoyo J os precio.
e p:igo
irecco a los fH 1 .
d.
.
de Ia p ro d uccividaJ L
¡
. ·. oc uctores 1,·oru.idos
. h
· 0 9 ue 1ª permiudo
·
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co:1¡unto
bajan 3% con rebción a 1998. ,-.!

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precios i11srirucio11.ilcs rcsulí.lIHe J1: l.1 .1pliL.ILÍÓ11 del r\:\RL 1• or.l\
,ln1J.1s figur,tn b.1jo c:I rubro Je "suh\'c..'111:ionc.s" en l.1\ u1cn u,
c~onómic:1s .1gr ícol.1~. co1Hriru~'t:ndt1 u11 cnrnponl'nrt· l.'.,c:nu.il t·11 l.1
fornución Je los ingrc~(l, dt· lo\ prnduLtorl.'.s. F 11 1&lt;)l)(&gt;, Li s
subYencioncs &lt;le explot.1cion reLihid,1s por l.1 r.1111.1 .1gric..ola en .su
conjunro se eln·.1b.1n .1 c.t\Í .30°0 del v.dor .1greg,1Jo bruto de l.1
agricultura eu rope.t de 15, porccnuje que es mucho nds elev.1do
en cereales v c.1rnc bo\'ina.

El trabajo e n la agricultura
En las últimas décadas, lo~ ingresos :1grícoL1s Jependrn no
sobmenre de la evolución de los precios ;1 l.1 producción y Je lo s
precios de los bienes y servicios adquiridos por L .1gricultura, sin o
igualmente de ocros factores imporr.rntes, sobre todo de l.1
evoluc1ón de l:i producción en volumen, el papel crccicnre que
juegan las ayudas direcras en la fornuc ión del ingreso, así como de
la evolución de la mrno de obra agrícola por cu.uno a los
indicadores de ingreso por unidad de crabajo. 1"
En el concexro capitalista la agriculrura reproduce una
esrrucrura parricular de funcionamienco que le permite ada¡narse
a las variables de la acumulación, pero que es sumamente fdgi l.
El primer rasgo que se const:ira históricamente es la tendencia a
conrraer su participación en el producto incerno bruto Je una
economía nacional a medida que se
desarrollan las dem::ís
actividades. Lo que no se explica por una falta de: dinamismo, si no
por una base relativamente inelásrica y hererogénea de recursos
narurales para que la inversión de capital pucd,1 realizarse en las
mismas condiciones que Ls otras ramas &lt;le actividad, en función
de las capacidades teoncamence ilimirnd:is de inversión y
reinversión que garanricen el crecimiento.
Otro elemento es que el sector agrícola no se reproduce en
base a la misma esrrucrura social que las otras activid:1des, pues
como mecanismo de adaptación se genera una csrruccura in versa a
la del sistema general donde el grueso de la población ocupada es
asalariada. En la agriculrnra capitalista los as,dariados son un
573

�grupo minoritJrio, micnrras que la regla n 1" gran mayoría de hs
economías son los crabajadore familiare5 11 con un fuerce peso del
trabajo
pagado.
En nel caso
de la rep,oducción de los ;1griculrores, los datos
sen:ilan un componamienrn dísrin o al de los otros ecrores, puc
la fuerza de trab.1jo debe ad prar e a la condiciones que le marcan
los recurso naturales con los que se trabJja. El volumen de la
fuerza de trabajo e ha venido contrayend en términos absoluco
en las últimas década , pero en contraparte el ramaño de bs
exploraciones se ha in ·rcmenrado , ambiando tanto la estrucrura

dcmogr,\fica del campo como su calidad ambicnral. Así , la
mayoría de la explotaciones no logran reproducirse a sí mismas

'

con el producto que generan, a pesar de que en la 't, cumplan
con lo m:~ :.·deos criterios de productividad del mundo . brc
fenómeno, in embargo, no es exclusivo de EuropJ, _',l que lo
mismo se observa en EUA o en Can,Hlá, a í como en b m.1yorí,1 de

bs agricul ruras del planw, como un,1 condición inhcrenrc a \J
producción animal y vegetal en c.:I mundo de hoy.
Dada las candi iones de la e pcc1a\ización ,1gdcoL1. lo
agriculrnres no pueden vivir en su n1Jyori.1 &lt;le lo que gener.1 su
unidad de producción, lo que ircncra unJ. e. rrucrnrJ basaJ,1 en l.1
nccc idad de ingresos omplemenc.nios que k Ji: \'i.1hili&lt;l.1d .11
seccor. Lo que en .1.11.encia de uen,es de fin.1nci.1111ic1no

gu bernamen ra I se rcsudvc con rrab,,io .is.1 l.uiadn fuer., de \J
exploración. La rcprod uc ión de iJ cxploracionc e t,\ hmd.1 en
uabajr, farnili.tr predomin.111tc1111.'.11CC , .1~í corno en b ocup,1Lión de
t icm po pa&lt;C i;i \, en vi n u d de que Lis mh rir• n,c ros.is no ,r lc.1 n z,rn l.1
calla ncLesari .1 par,\ !:', · ncrH '&gt;UÍ!Liente empico y p.ir.1. que ~u
producrn las vuelva rent.tbles.
En l C)97 quienes nab,1j,1n tiempo Lornpkcn en &lt;;U cxplot,1c1c'.)ll
~on sólo un cuano (26.7%) del wr.11 de lo'&gt; produuorc:s. Cifr,1 que
corresponde coincide con l.1s unid,1Lks m.b ~r.111Lk '&gt; . l'I rc~lo
(73.3%) necesita busl,H un complt:metHO ,le lllfJC\O~ en

acrividadcs fucr&gt; de b cxpl,H,lCión, cumu puede .,pccci,,rsc en el
cuadro 2.

Cuadro 2
Tiempo de trabajo en la agricultura
( 1997)

AGRICULTORE
l 00% del tiempo de trabajo

26.7%

50 a 100%

54.9%

menos de 50%

18.4%
1

Fuente: Comisiór1 Eu ropeenc
,

A í e que b c reacron
. , de f uen re d .
comp 1emenrarias o &lt;le
I
s e ingreso y de empleo
f ..
reemp azo p3.rt ¡
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e
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o agrr u cores r st .
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cron ° mera de ella h ·¿
,
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un o 1er1vo esencial de l.1 PAC &lt;l d
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o upación en el sector agrícola' J. ? que las. po ibil1dades dc
permanentemente.
propramenre dicho se conrracn
, . o v social de
. El impacto econom1
e
,
agnculrura que no e tuviera. 1 .
este renomcno en una
sería. e¡ exo
, &lt;l o masÍ\'o 1 ª ramente
1
. regulad ,·1 como ¡.1 europea
O
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a economí,1 r Le 1 1 agricultore s,
a ¡·cct.indo en
r ro f un d'ddl
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v d
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ner&gt;oc1os
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imu cáne.1mcnre m,ís. oJ~r e
Le arn iro rnr.1) ·, poniendo
procesa&lt;loras y de las cJ!enJ &lt;len upm,mos J&lt;le l.is gr,rnJe firma\
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L

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La multifun cionalidad d e 1ª agricultura
.
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rocEn la accu.:ilidad
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' ¡.a r.uorm
.1 de I l P-\C
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. . ' . reLonocL e~co.,
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, mu tt uncro ,l ' J l 1 1
como base del modelo euro, d. ri.. ~ ,ll Le .1 aui,·id .1d .1grícol.1
De acuerdo con e
f co . e ~1gri ·u!t ur,1.
produce cam b.ien
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· ·
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de los p.11\,1jc tnmori.1lc.:~
rur.ilc\, 1 \. .1rn l11c.:11t,1lc.
&lt;,. t,l
,l pre Cí\' .ICllÍn de.: lo\

�rccur,os \' l.1 0Ll1p.1Lión J&lt;: t.lll1.I\ LOI\ &lt;lc,,en,.1¡.1, n.11u1,tl1.&gt;
consurnyen sen·1(1os &lt;ll'. n,1rur,da.1 publ11...1 lpte ju,1 tl11...1n
cl:na111e1He un l~n:1nr.:i.1111iento dcl ,e1..rnr .q;1 kol.1 put l.1

LokuiviJ.1&lt;l.
En ese !&gt;énlidn, L1c; 1011,1s rur.1ln ,on muhifu1H.iu11,1k, \' lo,
.,gril.-ulcon:s lo~ m.is .1Jer.:u,1Jm p.1r.1 u1mplir 1..01110 ,1se11l1..'
ccnrr.1ks dtl prcKl'.SO.
l .1 rn ul eifu 11L io 11,11 id .id lll'.SL rt bl'. l'.I vi n cu lu fll nd.11111.: n r.d u1 rn.:
.1griLulrnr.1 suset:nc.1blc inocuiJ.1d .t!iml'.nt.1ri,1, b,11.lncc tcrl'lllll'l,tl.
111.1nrenimicnco del p.1is.1jc y lid ml'.,lio .l!nb1cntc ~-- lo que e,
p;ucicul.irmcnte ni.is imporr,111re p.Ha lus p.1Í'&gt;l'.\ él1 do.u1nllo, l.1
seguridad .ilimcnr.1ri.1. Pt:rn por d momento \.1 rnultil.un1..io11,diJ.1d
S&lt;.: pone en en1red1d10 en .1c1c; de fornenc.ir lo,; pru~re,os en c..:I
1.,omc:::rcio. E~rc 1...u.icrcr tk h ,tf_riutltur.1 dehc '&gt;l'.rlc recun(H.iJo l'.11
su conren1do incrcanul. que..: proporLionc .1 los ,1f_ri1..1iltorl·s qut:
¡;cneran Jichos bienes l.i compcmaLión cconomica qul'. k) permic.1
m.rncencr unJ íornu de vi&lt;l,1 en el ámbito rur.il \' 1.,01110 t'órmul.1
p.1ra Jar viabilid,1d :1 Ll agriudrnr.1 y JI cuiJ.1Jo del a111hien1e.
Sin embargo, en .wsc:::nc1.1 Je mecanismos univers.1les de
rnerc..do que rccono1c.111 Lis mülriples careJS qtl(: Jesempei1.1n lo,
.igriculrores, sólo los p.iises indu~cri,d1ndo~ ticncn los medios p.ir,1
otorgar .,yudas a \.1 producción y a los pru:ios, y par,1 incorporar l.i
preocupación sobre el impJcto de l.1 glob.d11.ació11 rn el medio
.1mbiente. b s,ilud, lo'&gt; aspeccos soci,1\es &gt;' b diversid.,J cultural.
Oc Jhi que l:i posición europea se opong,1 a una liberaliución
tot.-d del comercio agrícol:i y que el conjun to de los países de la
OCOE hay.rn husCJdo vías p.ira c:in,1liur subsidios direcrns a la
.1gricultura independientes de la producción para evirar efectos
di•;¡orsionancc, del Lomercio. pero conservando su c,1p,1cidad de
decidir e intervenir t:n el campo de acuerdo a sus intereses de
conscn·.1r IJ vida rural y el ambiente.
Financiam iento co munitario
Durance el tercer ,1110 de.: l.1 aplicación Je la refornu de la PAC
se constata un .1urnento pcrmanenrc del ingreso proveniente de los

pagos di recios. Los ingresos pllbl icos news por explo1ación"
aument.Hon rn rndos los estados miembros de la Comunidad de

12. con el LOl1 1.·c)n
. 111.1nre .lltt11L't1to de I .
subvenciones püblios c1 1 •
,
.1 1111p1irt.tnLl.l Je l.1,
,
. . , e 111gre\O .1gr,1.ol 1
C.uh estaJo miembro l'll lo it;div J. 1
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ayud.1 .1 sus ;1gricultores· s·
, l
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para el sostenimiento de lo
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Cuat ro o b ¡ett\·os siguientes:
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Objerivo n1ím. 1: regiones en retra\o de desarrollo
Objetivo núm. '&gt; a): escrucruras acrrícol
.
::i
•1s f)J.rJ el con¡unrn
de
las regiones.
Objetivo
.1n·na das. núm. e' l)): clc.:sarrollo rura ¡ &lt;l e Ct"rt,ls
...
7on,1s

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Ob¡·erivo núm · G·· reg,oncs
·
, .
nor&lt;licas

, ~a sección Orientación parrici
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polmca estructural
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pa en e inanc1am1enro de l.1
.trecramente a la
. · ¡cur.1. contribuve
·Y· socta en la agricu
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s acciones p.ua n .· . I
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natu r leza d e IJ me d 1&lt;l ª ,v la rcg1011 enrn:: fi
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onjunco de los co r
iguience uence :
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1. % del impuc t
miembro ,
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• , 19 p ¡1cro
.
bruto de 1. l ,t p,us en
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1__ 0 o,0 del pr d u ro 1ntcrn
· 11 evJ d O ª l.~7º•o en 1999 .
paulatinamente tue
&lt; munic.uias
crecho Je adu.rna sobre 1 impon CIO IH.

•

•
•

•

provenienres Je rercero pai t: .
1.omunic.iriH
lmpu cos .1,rí ol,1
obre. l_a impon.11. iom:
Prevenientes J · t rce1os paisL .
oc 11 .1 ion
Jpo1 ta &lt;l a por Io pruJucwn: Je ,1/l11..11.

~0

n

lo r • ur o

1gutentt: 1ubro de!

.1pi.iJo

~

f- . GA :
· nralt
J.
ed 1das honl
l.

2.
3
.
omc:~

1. Medio ambiente.
2. Régimen cornunirario de ayudas al retiro anticipado.

3. Medidas forestales en agri ulcura.
IV. Investigación agrícola
1. Invesrigación sobre

las encefalopatías
transmisibles.
2. Recursos genéricos en agricultura.

espo ngifo rrnes

Obedeciendo a esra clasificación, el presupuesto general de la Unión
Europea para 1997 fue fijado en 80,880 millones de ecu , consrirnyendo
lo gastos del FEOGA-Garanda 51 % del mi mo. o obstante la aira
proporción en el conjunto del presupuesto, desde la década dC" 1980 e
observa una voluntad para limitar la progresión de lo gastos agrícola
que llegaron a significar el 75% del presupuesto r tal de la E a
principios de la década de 1980. Lo que nos da una idea del p so que se
otorg a la agricultura y que e puede ob ervar en la gráfica 1, sol menee
para los fondos del FEOGA, que no son todos los que rC"cibe la
agricultura al interior del bloque europeo.
Gráfica J

Medidas Je m ¡or.11111· ·n to ,' J e m od rn1r.1. 1ón
1
In tal. i..íón de ¡óvrne .1gnu1
J tutn
Zon1 c11 ola d, ·.1 ·oreCl ,1
.
,~1 ,J•··J'
on trnienrc~ .1 Li 11,lll\ o1111auon
,.., e 1 ,l
J
J
l1
taliz tón J lo. proJuuu , hri1.u .i, \ ~, v1 u , .

EYoluclón de loa (IH IOI del ~r1nUa •n loa 110
{1Ul ,1t97J

80

o Gastos totales del presupuesto general

!

10

■ Gastos del FEOGA-Garanlla

,:l

60

90

II. t.:diJ.L regionaln

101 IOII IU

del pr11upuea1011•n•ral

~ 50

! •o

,g 30
E 20

1
b¡c1iv1) nüm
talidaJ de lo uédito

10

b¡cnvo núm. ~ a): e

o ...,.__._._1.....11....... . i. . .- ......,_____4-l'-L4-..L..J- -+-1----........-L+-........~.........

de la rcgionec; .
3. Ob¡c1ivo nüm. 5 b) du.1nollo n r.1l
limic,1d. .
/¡

b 'e t1vo nürn

.

6 rcgtnnt:

1989

fut nt• : fB)GA.

19SIO

1991

1992

!i93

,~

1995

996

1997

Moa

1
no11. ll,l

5. lnt ¡ IJllVJ L mun11ar1.1s y, J1. · 101 l rnnu,·.1 lm.1 1.
6.. E ,.tluJ ic'in Jt lu pro:r.1m,1 Jc Jn,1rrollo I u1,1.
lll.M cd1J.1, de .11.omp.111.1m1t:llt1J

1988

/011,1

De ualquier manera, la siniestralid d recurrente del
sec ror obliga fre uentemente a financiar ga tos no previstos y
en montos 1mporrances. En 1997, por ejemplo, 1 s estados
miem bro s evolucionan en un contexto de
usteridad
579

�pre upuc~cal. renit:ndo .iJt.:m.1~ c..1uc &lt;.:nfn.:nl ir ~.1,lo, dt·I lllllt.:n
de &lt;J. O mi 11 o ne de e e u s· .1 eir u ILl J t.: \.1, me ,Ji d .1, o.._ t.: p ion .il t.:,
de cinaJa .1 1...on1rol.u l.l cpÍlll lll,l Je pe ce pLH1..11u .._l.1\Í(,1 q11L
.1 principio~ Je e~l' .ll'w .
Por su p.1nc lo g. ro ,\ titulo lk l.n oq:,.111i·,,1 iunn
cornunc · de merodos .1griu)l.1~ !"in.1nli,1JL,~ por el FEU ;AG.i r ,1 n r í.1 o n I e rn e 11 es e 11 1. i.d 11 H.' n ee ·
• El apoyo J lo mer..:Jdo~ '.
•
H J v u d J · d i re- r.1 ( u n g.1 , t ll J t.: 2 ~ . , O~ ·1 m i 11 u n l' . Je t.: u ,

esr:dló

en 1996).
urn1pcn:.,1Llor.1, Je: ptL'LlO,
J. tualmenre, y ·on mucl o , d llpo Jt.: intt.:n·en ión
1mportJnte . _ trHJ \obre codo de .1yuJ.1 1.lll't.:d.l .1
producrore. Siendo los 111.1~ rt.:le\'.rnto !.t. ·ul1ur.1\ .1r.1bl&lt;.:\

L1

ayl1J,1\

dire

t.l,

,on

m.í,
lu,
\' l.1

arnt bovin.1·.
Oc la 111ism.1 nunc:r.1 h.1\· que st:n.d.11 h, 111cd1d.1~ Je
, comp,1ñ.uniento dcHi11.1d.1 J lo prnduLlor1. que re.1l11.1n
es rLI e r z os p.1r a p rote g, (.:!' e I me ( i () .l m h il' 11 le . p J r.1 m .111 [ t.: 11 (.'. r el
e pacio natur. l. para v.1\ori1.1r lo reuir O'&gt; !ore tJ!es o ceder u
ex p1o eae i ó n pJr :1 rec i r ,tr e de m J n t r J .1 11 t 1u p ,l d .1 .
Resulr,1 inrcre~antc ono cr ·l rq1.1rto le.: lo · ·ondu, del
FEO A-C:.Hanti,1 a p.1nir de su ,1 ign,1(11)11 pnr cu I de
e pecializ.1ción prodnct1\'.1. ~ .1ún en fHCh1U •iü nt'. · donJl' \u
europeos cuenc .111 con un.1 ven1.1¡.1 cnmp.u.Hl\'J y u1mpi.:uu,·.1
uperior J \J de cualquier uu.1 1egíón Jel nrnndo poderno
constatar que sr.'. estin n recurso~ a ,1poyar la J...ti\'iJJ l. como
en e\ e so dd a &lt;:ir e de o 1i \' .1 y Je 1 ,. i 1HL

La politi J agríLOb cambien c.1pta ingr , os, g,r.1cia a la
perce p io ne
efecrnaJ,15 en el marco de l.1s o rg,.111 i L,H: iones
comunes de mercado. Di ho ingreso , que forn1rn parre de
los re ·urs
propio de lJ. l'nió11 Fur &gt;pe . const~ten en.
l . lmpue ros · 1•
')

O[ ILJ.ClO

En
d CL1.1J ro •1 1,oJ 1 e m os. .1 Pre (1 ir 1.
,
de . r, n &lt;1 Por en! u i l d , l
1 . L t.: m .111 c, .1. '. l'II · il l.1 e 1
.
'
t
·1 Pº"º
••ob1l ·
agr1.:ultores, .1 tr::tvés J ·1 . 1·· J::-,
J. lomu111i.1110 .1 los
'
·
lH.:
lllll1..l1.H
C'
(1 A P). ·.,
·1 PO ~, 0 a 1 I ro d u el n r
Cuadro 3
ompo ición del indicador de apoyo .11 productor en 1999 én la

198(1-1988

Ap ~oª lo. precio del m~rcadc
Pago ba. ado en el produélO
Pago por :irca culli ·ada num. d1.· animale
Pago obre derechos historieos
Pagos ba aJo en u o de in,;11mns
Pago ba ·ados en re rn:c1ones
· ·
de in umo

E

1998-:000 1

o
·'"

Fuente: OCDE
(como porcenraje del indicador de 'r
ar,o\'O •.1¡ pro(luccor )

Aquí s puede observar claramente el . .
.
apoyo a l.1s produce·
.
.
inuemenro en el
10ne t:xren ivas como u111
:l'd 1
control &lt;le exceden re r abanear lo
, íl1CL t a e avl' de
sin
1
d
' ' · ' '
g,t to en u manejo. Pero
que
ª pro · ucción intensiva d .1·c &lt;l
reproducción del e cor agrí ola e
ser el eje Je la
L
f
•
, uropco.
os ondo de financia1111enro agri ola en l
E
cuanrio os. in embaq~o
·
- on
mi ma lóoica
~ . este bl oque funcionJ den1ro
J. l
que el resto &lt;le p·dses ind
. 1· &lt;l
l:
.1
c~ n tata que el nivel global de l
u crta na. o , dund~ se
d1recca de la mavo
º. apo~ 0 esta en rela ión
, r o menor c nrtdad d
a Ptos Par a 1a ag r ie u¡ r ll r d
ª e ca da economi, reo u rf o natura Ie
1
e IAP por agriculror d .
J..
e orma cal que
028 d I
e uempo completa en I
E
d
ó ares en I 998-2000
.
ª
e e 16
803 y en Japón de 25 190.• mientras que en E A Fue de 20

,
d 'l Calc ulado po r h cctarea,
e ¡ IAP t:n 1998-2000 f . d
o ares por hecrárea en I UE d
uc e 762
Japó n. (OCDE: 2001) a
- e 120 en E A)' Je 11 '7 en

ne.

x1 ten
orros 1ngre;::. os Je MÍ gen J.grílol.1: en !a
organiza ión ·omt'in del merc1do de !e he ,· de produ ·co
Licteos. Lo productores p.1~an, en c.1rn Je· reb.1.&lt;,.1r IJ cuot,
de produ ción de leche. un 1mpuesc) Uf \crnenr.irio

- '()

En cualquie r ca O , 1o 111· Ye les de b · J ·
¡
en los países indu tria!·· d
d . u si 10 a o agr1cultores
iz.:i. os
enocan la incapacid,1d del

�e tor de aucosu. ten r .u e de a uerdo
reprodu ción global de la econom1.1.

,1

la

ncce iJ,idc

de l.1

onclusi ne

' .'

Durante la pr 'x 1nu decad.1 en rodo lo punco del planeta
la a ri ulrura deberá enfrentar e una a&lt;l pt · ion forzada por lo
ambio que cara reriur 'n la cvolu ión del mcr d , la pol111 ,1
y l.i reglas
mer iales. E co ambio J. ·e tar.in no ol .1 lo
,
...
mer .1do .1gri ol.1s, ino también a la economía loc:ilc.:s ck la
regione rurales en gcncr,11, d nde rnut.ha en rentan problema
de &lt;le arrollo cLonóm1co, 1 1111 mo tiempo que deben umplir
on un ione de orden ecológic.o y n:crc.1tiv c.1da vc.:z mjs
imporcanre . Y la~ exigen ia lig da. a e ta func1onL LXt~1r.1n
nueva~ adapt,1ciones de L1 a ri ·ulrnr.1 que cgu1rin 1gn1 ·¡ .indo
altos pre upucsto y que edn imp iblc'&gt; dt dt: arrollar p.u.1 l:i
e nomías del ur. en .1u cnci.1 de lo re.: urso~ fin.rnc1cro,
ne e a r io . o m o pa r ee dt· ... eo , L1 po l iei .1 agr í · o Ia Je Io p.1 í ·e,
indu trialiudo , y por ende L de.: la E, vive la rnn1rad1 ción de.:
eguir pri ílcgiando el Luidado de u poderío .1grícol.t, Je u
ompetiti ídad ba adJ. en un e quema produ tív1sc.1 4ue pre iona
a la baja el niv I de.: vid,1 de lo~ .1gri ulrore , que ofre e b1cne
on di!&gt;t1nl0 grado de coxicidad J lo con um1Jore, y que
de r.1da lo, re ur o naturalc , al mi mo tiempo que pretende
rt:aliz. r unJ gcmón ¡ o!-ir1va ,1mbienc.d y Je la LaliJ. J Je v1tl.t Je
produ cores y on umidorc.: quL en término rcJle. ~ól
ll'VC
omo válvula parJ rcgul r y comptn .H .dgun ) de l &gt; &lt;.:fe1.:1 Je
l::i agricultura intcn 1v. obre el ambiente, lo'&gt; .\grtl.ulwrn y 1
merL.tdo in tcrnJu0n ale
De cualc¡uicr orma, lo altos nivelo de.: prntLt.cioni mo &lt;le
e te modelo agrícuLt son Lon&lt;l1 ton dt.: l.1 lic.:gl'.mon1.1 Je lm fLllSe
ri o y dd lug.ir ubor&lt;lin.1do Je lm p.ii e., t:n de.: arrollo en lo
mcrcados agropt.:cuJ río . La pro tecc1ó n e ll 11 1n eru muno v.il ido
para el 1..umplim1ento de tunt.ionc e tr.tr&lt;.:~IL,l como l.1
scgurt&lt;l &lt;l aliment.iría, d bictll"\lJr rncial v t.:I 1.,u1d.1dn .1mh1c.:nt.il,
pero se le ha convenido en un ,l m,1 p.ir.1 el J &gt;minio uimer i,1!
obre Li b.uc de retonoLt:r que.: d '&gt;lLllH .1~riu1l.\ non ,·1.1hk ,1n
poliuc.t'i \' fondo'&gt; que.: ompen,en lo, proLoo n.1t111,1k, 1:n lo
tjlll'. e ,u,1cnc,1, pero que.: de.: Lllll 1d.1 110 ,011 u1m¡u11hln 1.011 lo.

ic.lo de la a umul a ·'
1
du e obre unton. por od'que. .se tratad e: un e1..tor que se
repro
fj
.
oncr rcc1on e
1 que ex1 e
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hmipco~ Jc Onc111Jc1011 ~ t,arn1111a (rl O(i \) dc,~íllll\ en d 1i:,t11 "ll\ , l i:¡c c.k l,1 J&gt;.\(
'' .\ln:dedor Je 41 mil c,pl111ac11111..:~ p11r arfo ,e hl·ndi..:1an de l,1, a~ud.1, ., la, 111,cr-,,unc, i:n
las c,plotac1onc~ ugncob, que prc,i:n l.1 rcali1al'1011 Je planc, 111d1, 1du,1k~ lk tn\Cr,1011 con
d objc11, o de lll&lt;'Jorar la &lt;:LHllpClÍll\ 1J,1d. a la mudcrn11auun 1k la, rnnd1uon,s Je prmJu1xmn
) a la dí,cNlicac11&gt;n di: la, ,1cu, 1d,1di:,..,,, cunw ., la pri:scnJ,ton dd mi:d111 amhtcnt..:. a b
mejora di: la higiene de lo~ haws) :ti h1cnc,t,1r di: to, an1111,1ks
10 Prctcndcn insialar com11 Jcli:s JI.' C\plvtacic.in ,1 _1ú,cni:, cap,,ccs 1k ,1dapwr,c a lc1, nuc,as
realidades 1.k la agm:uhura d:'lndc.11.:s los m~dio, para en r, i:ntar los gasto, de 111s1nlac1ú11
'' Las rcgi\lncs de mnniai)a ) ntra, 1011a, agricolas dc,1a1orcl'1U,b rl't.:thcn 111dcmn11ac1011c,
compcnsmonas con el 0~1e11,o de lacilnar d mamcn1m1cnlll dc la act1\ldad agrkola) de la
población. Fsta~ a: udas destinada, a compcn,ar lo, rn,10, de pruducc,&lt;m gencralmenic m:b
clc,ados. se aplican amplt,1mentc. bcncliciando a má~ de 1 2 millonc, dc nplotac,oncs f·I
con,1unto dt&gt; las 1.011~ agrícolas dc~f.n orccíJa~ ~c ele, a a 56° n de la supcrlic,e agrn:ola dc la
Comunidad de Quince. ,\1 m,~mo 11crnpo ha~ pn1pue,ta, 4uc bu~can rdornr l.t polí11ca
comunitaria a fi11 or de las d1stín1a~ rcgionc, Je montaña
18 Dirigidas a 7onas c,cncialmcn1t: rurab donde la agru:uhura. la ,1h 1cultura ~ la pi:sca
conslitu)cn la prmc1pal ut1l11acion de la~ liara,~ _¡ucgan un papel ma~or en la forniac,ón di:
los 111grcsM ~ la creación de cmpk&lt;h (alrcdcúor Je 15°0 lkl empico agricol,l) l:sta, 1111.:d,Ja,
son financiada, por wda una gama de 111-1ru111.:n1th pur lo, 1re, fondo, e,tructurak, ~ pM el
111s1ru111t&gt;nto financiero de oncniauon ck la pesca ¡ 1FOl'l ,n cl marcü de lo, pn,grama:, 1.k
desarrollo 1111cgrados.
· En 1997 1 dólar c~1aJou111den,c - O. 78 ccu,
1q Restitución a la c:1.purtac1ón. alm.iccnamicn10. prunas orientaúoras. a~ udas a l.i
lransformaciún ) a la comcrcialt1a1:1ón. ª) u&lt;la~ al con~umo. rcliros ~ operncwnl!s a,11rnla&lt;la,
y ga~tos di,er~os.
:,, Ademas. como rc~uhado de la rc(men1m.:1ón Je mctltado, Je la dccada tk 1980. prnncro. ~
de la refonna de la l'.\C. dcspucs. el I l:.OG/\-lJarantrn c51a llanrndo a linanciar 101al ,1
parcialm.:mc ciertas medidas espccílicas d.: g.es11ón Je lus mi::rcado~ agrn:ola~. 1alcs como l;1
dístrihución de productos agrícolas a los desla\orcc1dos de la Comumdad. las acciones de
lucha contra el fraude. las medidas dc promornm de la calidad así como ml!dida, qui: buscan
compensar la s1tuac1ón geográfica c,1:.:ntnca de los dcpartamc:ntos franceses de ultramar de
las islas de ~ladeira, de las A7orcs. de las i,las Canana~,.. de: la\ isla, dd mar f-'gco
., 1
...
· Son impuestos ,ariabb ~ son pt:rc1b1dos subr.: la, 1mpor1acmnc, de productos agrícola,.
bajo urga1111ación común de mcn.:ad(is. originados en 1crccros pai,c,: dichos llllJHIC,to~ son
destinados a compi:nsar la difc:rcnci~ .:ntre los prct·io, del mercado mundial: los nl\cb J.:
los precios que se han co111cmdo allan,.ar al rntenor de la l '111ón (omn resu\1ado dl!I !\/\Rl
dichos impuestos íucron n:cmpluados pnr &lt;l,rcclH1, lijo, a la importación. a part,r de 1995
:: Percibidas en el marco de la Or!!Jnt1.ac1ón común. &lt;le m.:rcado dd a1uc,1r. ~, &lt;l,, 1dcn en
coti1.acioncs a la ¡,roducc1ón de a1~car ) de isogluco~a. en rn111ac.:1ón al ulrnac,na1111ento 1.k
azúcar. en cot11ac1ón complcmt&gt;ntana de reabsorción. aseguran d tinanciam1c1110 por panc de
las cotizaciones pcrcibida~ entre lo~ ,1gricu ltorc, ~ las cmpre~as a,rucarcrm, de lo, costo,
originados por la , cnta ~ d manejo d, ill~ c,cedcntc~ de producción rnmun,taria con rclac1ó11
al consumo al interior de la l ntón
11
Estc: indicador (produccr substd~ cst11nnic. en 1ngl.:s) e, calculado por la OCDI· ..:01110 una
medida agregada di! los d1\tintos ~uhs1dm, ni productor (OCDf-. :!001 ¡
~

�POLÍTI A P ~BLICA
FRE TE LJOVE

y

~!ua. C.iroli11.1 C.1111p!J\ Cisinll.h
'nivc1sid.1d de C11nte¡Kai11, Chilt·

Introducció n
La delincuencia juveni l )' sus proc,1gonisc.1 . los .1Jole cences, on
remas recurrentes en el ddwe púhlico y un ,irc.1 difícil Je nfrem,1r p.u,1
los org, ni mo de Esr,1 io .

. e habla mucho de su~ pmiblcs Lllt. .1&gt;, &lt;.:. udpa .1 .1lgün r~1cwr oci.11.
moral o e ·011ómico. , e le: .rn.1liz;1 Jl'sdi.: d1\CÍ11t.1, pl·r~.¡ erri\',h,
prerendicndo d:1r con ello rcspucst,ts .il porque ,L. produLl', LJuicnc. mn
lo culp:iblc , que ha ·cr p.ir,1 cnfn::11t:nl.1. ToJm upin.11110,. wdo,
quercmo. apon. r al deb.He.
El rema de cómo rnfrcnr.ir b prol li.:m.11ic1 Jd jo\'rn. menor dt·
d.1d, in r:1 ror de ley, h.1 ,iJo 111.11cri.1 Je .111.ilhi, y fc.n.:o de pr~ipuc. r,1 1.k
disrinco~ scccorc de l.1 sociúL1d . E~to p(m¡uc es un pr hlc111,1 \oci.11 quL·
afecta a todo , en cspc i,d .1 l.1!&gt; \·iuirn.1~ Je l.1 Jclin 11cnu.1. (]lle 110 ~un
sólo quienes son nb¡cw Je .1,.dtos ~- crí111e11e\ de distin10 tipo, ,1110
espccia lmcme, de los .1&lt;lolc. ccncc'i 1uc ·0111&lt;:tcn ntú tkl1w,. q11i1.·nc.\ rnn
los único que reciben l.1 ,.1111.1tlll, \LKl,d y lcg.d dl' un pruhkm.1 lkl L11.1!
10do ornos n:~pomablc'i.
Lo'i Esr:ido~ h.111 c:11 ·n:m.1dn Je di\tinr.1, form,l\ el pn hbn.1 tk l.1
delincuencia ju·1rnil. Dur.1111c lm 1'dt1111Ll\ .1i1m . L'\f(h rnlnqt1e li ,111
debido .1da pt1r\.: .1 uno de lrn 111'itn11111:ntm 1111c111,ILHlll.1k , ljlll,: 111 .1,
inílurn io h,1 tenido en d 1cm,1 del j&lt;m:11 111fr.1ullr de ky. l.1 ( ·011\'rnu1111

�Política de SE AME. hacia 1os Jo,·ene
.,
infra cores de ley
Incern.i.cion:11 de: Derechos Jd ' i110 . L1 Convt:nci · n fut: did.1J.1 en
1989 por Lis Nacionc. nid ,1s y r.nil1cJJ.1 en 1mh~ ·u p.Htcs por L,1,1 L1
rocalidad de países del mundo (btados üniJos y Sonuli.1, ,l n lo únicm
q uc se rescrv;rn el derecho de no .1-:ept;n todo~ lo~ Derechos).
Durante los 1'ilrimos diez año , codos los E.se.idos de Am~ric,1 Lnin.1
comenz.iron a rcaliz..n los ajusres neccs.nios p.n.1 l.1 .1Jc01.1clt ll de su'&gt;
legislacione y program.1 oci.11&lt;: J. lo t:St ,1hlccido por l.1 Convención.
En lo referido al ,íre..1 de' Ju ricia de Mcnon:s, csra ,1decu.ición ha
debido p,1 :ir necesariamencc por l.1 c.:re.H.ión. en b mayon.1 de los paí~es.
de una \egisbción especi:1\ p.H,l jóvenes que: infringen l.1 ley pt:n.11.
También se han debido adcour los progranus p1'1bli-:m que ,nicndt:n ,1
esr,1 población.
t.n Chile, este: proceso de L.1111bio, conllcv.1 c.:.1mhin, lq:,.1le e
inscirncio11..1\e·, que a ·ecc.111 ,1 b fonn:1 en que e c:ín org,rniz.tJm los
programas orientado al .1do!e cenre infractor de ley. El pre ·e11tc .1rtículo,
reúne los aspecros mas relevances de la formJ en que el br.1do de Chile,
estJ enfrentando el problema de los adolescentes inculp:ido de infringir
la ley penal. Los hallazgos señalados, on fruco de una inve tigación de
arácter hermenéutico, real iud:i. en el :írc~t de l.ts poi íc ic.1 ,ocia les frente
al cerna de la delincuen ia juvenil.
El esrndio e realizó durante d año 2002, ro mando como ruencc
má importames los documentos orienc.1dores de la política públic:i hacia
el menor infracror de ley y el Proyecro de Ley de Respon abilidad Penal
Juvenil, que e encuentra actualmente en pro eso de esrndio por el
parlamenro chileno.
Aspectos ge nerales

El rema de la delincuencia juvenil e relaciona con el cipo de
sociedad en la que e camas inserro , b cual se basa en un si cerna
económico compecirivo, orientado al consumo el que cre,1 frusrración
entre aquellos que no son capa es d participar en la dinámi a de la ley
de la oferta y la demanda , por carecer de bs herramientas mínimas
sociales y laborales, que hacen efectivo el a ceso a los beneficios del
sistema, en igualdad de condicione . En esre encido, son lo adolescentes
jóvenes los mas vulnerables a esta realidad.
·
En Chile, la política de aren ión hacia los jóvenes menores de edad,
es de arrollada por un organismo dependiente del Ministerio de Jusci 1:1.
ste organismo es el Servicio ·acional de Menores, SE A.ME.

El hecho que m.ís h.1 influiJo rn l.1 ,oliri . .
.
. como s&lt;.: h,1 dicho 11-1 ·1·J() 1 (~
. l
c.:,1 .tu u.11 h.1c1.1 l.1 l n Lrnci 1
'
•
,l
011\" 11 · '
j [ l)
'
hecho h.t rcnido imp Kto t ;11t c.: Ulrnl te 1º - erecho~ del ií10. Fsr&lt;:
· •
'
· 0 en a po í1i 1 ' bl'
mov1m1cnro soci.11 a 1:.ivor Je l . r . L, pu ICJ L01110 en el
. r. .
d I
a in ianc1.1. Res ne ·ro
1 ..
1111r.1ecorcs e cv en el PI 111 N .·
1
.
r L
J
o. ¡uvene,
·
•
• ,1L1on1 h1c11hl ¡·
·
·
l
11
convención, se planre.rn lo • . ,
· 6: .· ·
ancu, 11ü ui&lt;lo por la
• O . 11
. . s 1gu1e11ce o ¡ec1vos (Bu. ro ' 1997: 12)
-,1 n.1uo11.1
. .
. 1 le
1 pro1e-:c1on
. . a lo .
. ,e ,,uro ar una pol1u
.
10,cnes en conllicro con b justicia.
niño~. niñ.1 y
•

Crear
insrirncio1nlid
. . de •u· .·,
·. un,1 nueva
.
· •-1d , . crv1c1os
y 1ovene infra tores de lev.
,
.
, cnuon

;l

.
1
os n1110s

•
•

Ebborar políric as 1oc.1 1es. de· prevención
. del ries o -·. 1
Promover 1 . · · • ,
g ou,1 •
.
a pamc1pac1on comunitaria en 11
' .·,
.
oc1JI Y rehabilit.tcio'ti coii ·,
' pre,enc1on dd nesoo
·
JOvene con p 61
I .
::i
Para el ENA.ME I d . . ,
ro tmas con ;i 1usri i.1.
.
, ,l a ecuac1on a b Conv
·• I I
implementar una eric de
b'
1, .
c11c1on, e 1.1 rcporraJo el
Uno de lo m:ís impon:inr~an~ ts en dJ. ~rnplem_c_nrKión de .,u polír1u.
r .
.
ª qu 1cc relac1on con ]·,1 p1u¡1uest:1 de
re101ma a. su s1 renu de a.ten . , h . 1 .
.
• c1011 ac1a a 111 (.111 •
d 1
sustantivo la reforma impl • ..
· . ,' cia Y a o e cenái. t.n lo
Jea unJ eparac1on de [
· d
accua 1es del servicio. Para esto se crearan
, dos nu a · v1a.s• e. atención
responsable de velar por el resg
:1 d I d
evas 111sc1ruc1oncs: una
. 1· d
uarc o e os erechos d 1 . r especia iza a en los J·Óvenes 9l~e h· . e. 1.d I
e a inrancia y orra ,
O
an 111rnng 0 :i lev
uo de los cambios importante
d b., •.
Chile tras rarificar la co11ve . , , t- s qule e io asumir el Estado de
.
nc1on ue a pre
·, d
especial de justicia juvenil E
.'
p.tr:icion e un s1scen1.1
Respon abilidad Penal J . ·¡ sre sistema estad basado en una Ley de
uvent que se encuenrra en esmdio.

Proyecto de ley de responsab ilidad penal JUVel11
.
·¡
El proyecto de ley fue enviado or el p .d
parlamento para ser esrudiado
pb d Ere i _me de la. Repu.'blica al
¡- d
Y apro a o
I envio de I
f
rea iza a en agosco de 2002
l
.
a propuesta ue
estudio.
. ecua menre se encucnrra en trámite de

A

Características generales'

El, proyec~o regula la responsabilidad de los adolesc nre por la
co ..
m1s1on de mfracciones a la ley penal, el procedimiento para la
589

�. .
de dicha .responsabilidad Y la
averiguacion y esta61ecimienro
determinación de modalidades de sus consecuencias.
de 14 v
f'i
I s adolescentes como las personas mayores
:
De me a o P
b . de 14 años, el Estado renunoa a roda
menores ~e 18 an?~· or ª. ,ªJº n el su uesro de comisión de deliro.
forma de mtervencion coacm ~ e . . _P de responsabilidad según el cual
La propuesta se basa en e pnnc,.pio .
61 como adulro, se
.
e si bien es 1rrespo1sa e
el adolescen~e_es un su1eco 9\'.rd d
ria! adecuada a su carácter de
le puede exigir una responsa i i a espesujeto en desarrollo.

,

st

-

d

·nftacciones de carácter grave

Se ~ ~:}el~i~~:aa c~r;~~~1
:/:ª~:~rá ea;licar, como ülcimo recurso,
que seran
.
un:i sanción priv~riva de libe:~ªi~s las llarantÍas penales y proasales propias
El proyecto incorporan
o
.
adolescenres
Se
d los adultas agre 0 an do ga ran tías
' propias para
I d. ¿· · ·,
e
'
.' ·
ible a favor del adolescente, en a a JU icacion
escablece un ~meno ex .'b l d d de dejar si n efecro o susrirnir
de. las sanciones; la p~sl i i a
s menos severas· faculrad de
.
d
te las sanciones por otra
,
d1
anuci¡,.1. ame~ .
1 .
.,
e garanricen los derechos e
control jurisdiccional de a eJecuc_ion qu
.
canee.
:l . :td o y el cumplimiento efernvo de las sanciones.

fl

Derechos y garantías

• Igualdad
• Interés superior del niño
• lnteoridad corporal
• Exc:pcionalidad de la privación de libertad
- •h.'

•

Principio de separación

•

Habeas Corpus

Efectos previstos de la política actual de atención al joven infractor de
ley penal en Chile

l
de los eícccos previstos tk ór,1 polícica, es
AJ enfrentar e te~a , 1· .·
uc se indiu &lt;:n lm documenrns que

posible encontrarse con

~

exp iu_ro q

.

hablan del discurso del SENAME.
.
h d ·1 'iiio
. , a la Convención lnternac10nal de Dercc os e
1. Adecuac10n

~~

.,

1 C IDN e~ uno de los ek:um ¡m:vi~tm dt.: ésr.1

,
aAd~cu;~;:1es\s:
al mon~cnto de hablar de propósiro~. Al ser muy
po l1t1ca.
m

reciente la implementación de los nuevos pi.mes y programas. no e5
posible ver a cabalidad si este objetivo se c:scá cumpliendo en la pdcnca,
por lo que sólo se pueden analizar lo~ propósitos a nivel de ob1ecivos.
En relación al Proyecco de: Ley de Responsabilidad Penal Juvenil,
este también obedece a ésta adecuación, ya que como se señalo :d
describirlo, otorga al joven infraccor la calidad de sujero &lt;le derecho, entre
orras garantías legales, aspectos que ~on recomendados en el .mículo 37 y
40 de la CIDN. Estos artículos en general, se refieren ,1 garanrías respecto
al cr:.1ram1enro jurídico.
En cuanro ,1 la opin ión de funcionarios de un programa de libcnad
asistida, si bien reconocen las garanti.1s procesales que sc otorgan :il
adolescente, indican críticas frente a aspectos relacionados con el modelo
de arención. La opinión ,rntcs indic.tda, sei'tab una crícic.t al sisrem.1
ambulatorio, que en términos del ,1povo al trabajo potenciador que Sé
debe hacer en el .ímbico fami liar. Al respecto, la C IDN señala en \U
arrículo 18, mím. 2, lo siguie111c: ''A los efectos de garantiL;tr y promover
los derechos enunciados en la presente Convención, los Est,1dos p.ines
prestarán b asisrcncia apropiada a los padres y a los represcnunces para el
desempeño de sus funciones en lo que respecta ,1 b crianz.,1 del ni1ío y
velarán por la creación de instirucioncs, instalaciones y snvicios para el
cuidado de los niños."
En relación a lo anterior, se pucd&lt;: agregar que tanto Li\
investigaciones sobre las caus.1s de la del111cuencia iuvc:nil , como L1~
teorías, hacen refcrenci,t a que rnmo factor imporr:rnre .d mo111&lt;:11to de:
producirse las condiciones &lt;¡uc generan h dclincucnci.1 juvenil, Li
descomposición Í.1mil iar y !.is c1r,1ctcrísticas noci\',IS de ~u dinámit:a, se
consideran como dcfinitori.1~. Por ello, .idcm.i~ de lo scñ,1l.1do en L1
CJDN sobre este punw, se obs&lt;.T\\1 que L1 lléLl'\ÍtLd de l.i .Hc11ció11
familiar n.:querid,1 , no CH.tría sirndo rnbiert,l óprim.imrnre pur lm
programas ambulatorios, _l',l que l.1 rc,pomabdiJ.1d del tr:Ham1L·rHo con d
joven recae cn un solo funciorurio, que debe a1cndcr prio rit,iri:11ncnce ,11
joven infr.ictor rn forma i11dividu.i!, por lo que d rirn1po Lbci11.1d o .1
cada caso no le permi[t: tr:1b,1jar de forma rrotu11J.1 ~· corno se requiere L'll
forma optimJ con el grupo Luniliar .11 guc pcnentu·. Sobre lkj.1r dl' Ltdo
el rrabajo fom iliJr, esto 110 se seii1L1 explicir,1mentL' en In, dou imcnro~.
sino es una re.1lid.1d t¡ut'. se con\! ,H,l ,1 p,rn ir d&lt;: 1.1 pr.í1..ric.i \' .1 rr.1\'és de l.1
cxperienci:i de los funcion.irio, de lo, progr.1111,b.
Por lo tanto, si bien lm pl.111cs y progr.1111.1~ wn uilinrntt·\ con l.1
Convención en LLWHo ,1 l.1\ g.1r.rnrÍ.1&lt;; kg,ilc~ . no lo son t,llllt&gt;, rc,pL·uo .il

�ceina que h.1.ce csre cracado re~pecco .1 \.i 111:u: id.1J d(: prornr.ir toJ\l lo
nece :ino para oto rga r a 1.-i familt.1 el .1poyo rcqu1:ndo ¡ur.1 u mqor

fun ionamienco.
2.

decuación de lo planes y programas al Proye ca Je Ley de

r.1mh1t·11 rul.'. dt'\lfl(O \ ' llLllL
·, . tjlll.'. \'lT lllll •1
.
1
pn 1H11.:.1 OLtJlc de l.i, flolni l 1 . 1 t:I lt:111.t Le l.1 q1 ,1t.tLi1 i 11 di.' l.1
l, \ l líl"IL l\ 1 ns¡ .
t
.:: , , . . O\c11e, tn LlLlOll''&gt;d(..' k\'
1.o primero t1ue ll.1rn1 1
j
J
' ,1 ,HL' ll(IO!l L'~ j . . ,
·
1,HX
el rt·nu Jcl íl' ºU nd ¡ . ¡ , J .1 t:p.11.1t_1nn cxpl1Lit.t tjllL' ' t'.
,
.
d
~,
u tt: o, ue ru.ho, l 1
.
pro ll
1 cm.w .1 el im·t'.n infr.1 ·ro
. 1· .
. L&lt;: .1 inl.111Ll.l tk l.1
dereL ]10s J l' .1 1gunos rnño 1.lo, r. e. ex p I l ir .1 .111, w que . 1..· n:sg11.1r&lt;l.11.111 lo,
'&gt;ª, que e tl&gt;S .cr.ín

Re pon abilidad Penal Ju enil
La adecu.1ción a L que se refiere T'. A..\11:-.. &lt;.: dirig&lt;.:n .1 l.1
reformubció n de lo progr.1m,1s de los 1.entro errado\ o prÍ\',llÍVo Je
liberc:id y .1. la n~corwcrsión J&lt;: lo pror.r,rnu de R&lt;.:h,1bdn.ll.ion
Conduccual Diurn.1 en pn gr.mu &lt;le Liben.id Asisrid.1. bto~ prog,r.ums
dan respue ca como ferra a b mcione rcquericbs por &lt;.:I Provc1.to Je
Ley de Responsabilidad Pcn,11 Juvenil. · 111 cmb.ugo en ,\ pcdOS mi
concre to , lo lint'.amiencos de f.~A,\1E se opone n ,1 .1lgun.1 de bs
car crerísticas planteadas por dich.1 lev. E co en el :iso Je l.1 mcdiJ.1 de
libertad a isridJ. El proyc co en u arrículo 2 lo define: " l. ,1 l1barad
asistida comi:i re en la su;món del rtdolescenre tÍ control de un delegt1do,
unida ,1 ln orientación p11r I que ,1q11el tff1 d,1 a program ts ) ' seruicim
comunitarios que favorezcan su i1iregrt1 ,ón sowd. El co11rrol se ejercerrí
mediante la nsistencin obl,gatoria del 11dolescentt' a los encuentros fi¡ados con
el delegado. El juez fijará en m senrencia u na Jrecuenc1t1 y duración n11ix1 ma
de éstos encuentros obiiiatorios, así como a la taren de rnperz,ision del
delegado ... la duración de esta medida no podrá exceder a los tres aÍl05 '.
La definición es !ara en u:inro a lo objetivos que e esperan: esrn
on el control del del gado haciJ el .idole enre y ligado a esro la
i11tegració11 social a b que se debe orientar al joven, dejando fuera orros
objetivos, que e:1 opinión de experto y de los fun ionarios de lo
programas so n relevantes, como el uabJ jo de desarrollo per~onal ,
1

familiar, es ob r, entre otro .

'

· ljlll 110 ~t'. 111\'0I

.

umidos por 1
1.
uucn L' ll .1uo, dcl1u1vo,.
11
·
.1
•1 po 1t 10 dt',J .
re ac1onauo con d .imb110 ) 1 S
.
. t: ocro &lt;.:11 o9111.:. 9ut' nu
•
f cnJ • • e cse;1 su n ) -. d 1
deI (itscur o que lo JO\t:n
,.
r ntt:n o a menos en el flb
que dl'ltnq
•
'no
vu 1ne radu ' o que ¡ los
.
t1e11 no rtenl'n \U\ den:cho
nenen esre lem l no , 1 ,
momenro de rr.1b.1j.u b probl, . . . L' .
ts e m .1, n:lcv.1nre .d
rn to
{ 1os h.1 11 ,1zgos Cl11f1Írirn t:m,lttLJ
r
,
.- 1. e ti.' .rnnu.
r _no l' ontr.1ponL· con
~
que t:11.1 :in un 1 ·ene d · l'
a 1a vu 1ner,K1ón Je dcrl.'cho i, 1
•.
t: i.iccnrc, ,•111cul.1Jo,
\ u: ()\ 111110 (01110 1 f I J
.
d
una e uc.1u . n ,1decuad.1 de
·J· . . .1 ., c.1 e un.1 bmd1.1. Je
•
.
J
'
un me 10 .imh1enr.
1
econom1c,1 rngnJ , e111r&lt;.: lo m , .
t .mo, el un.1 \icuJuon
~
Js 1mpon.urn:..
El rem.1 de di.' ·
• ¡a rl.' IJ.cton
. . tie, •
.,
s onoctr
ormu 1anon de lo prograny1 d
. . 1t . un tmpJ to d1redo en l.1
11
de. I~ PIJnc de ,Hem:ión individ
· e Jrenc1on
I Al , ' s e orno en Ia c'Struuur,1ció n
op
d
ta .
re p&lt;.:cco
J
m1ones e quiene abord
1
.
e pue en en omnr
"La labor d I F r.1.do n'o
an de remJ del /0\'Cll infrau lr que sefob;1:
d ¡- .
se puc e .1.gnur en I t
., J 1
e I rtvas, ino que es necesario J. •
• . ,111 ion
e as lOnducras
1os pro 61 ema so toecono' 1111·.
,l1&lt;: m.1s (o sola
') 1
d . . ~ . , mcnre. , ,acer~c: c.uoo l1t'.
O • e UGltll/0
1· ·
~
adoIe cenccs v su familia
.
.' . 1 o og11..os y culturale de los
·
' ' que e t,111 rcl.1c10111J
I J ¡·
··
rn genera'1 on la ,·iole11c1·..," inf.Jnco ¡uven
.
·¡ .. (C, os on ,l e incuencia v'
. El re ro del continente lu
~.
ou ~ ~· Fa1í.1 , 1999: 80):
ideológico de I dé 1c1r
1 rnl~1_pltdo u~a !unción de uceJ:ineo
.
e •1 Pº tt1c1s soc1 ·1le b ·
compensaron as, en el á b. d 1
. s as1ca,; u111vers,dc, \'
61 .
m irn e o ·ecro
d .
po ación .'' (Gar ía Méndez, 1999: 12 ) re rrns e. favoreLidos &lt;le b
.1

d:

Alternativa de políticas de atención a.l jo,en infr erar de ley penal

3. eparación de vía : protección de derecho y re pon abilidad ju enil.
' n primer punro en el rema de la epara ión de vi . senala la
reescructuración que hará el E1 A.i\1E de sus dos líneas de atención. Esca
separación implica una especialización en las line de arenoón, lo que e
beneficioso para me jorar la eficacia y peninencia de la líneas

progr mari a .
o obsrame lo positivo que resulta lo anrerior para la e pecia.lización
de la problemfoca a arender, extsce mro . spe ro de ésta políri a que
59_

. , . Como e apreció en l.1. parce rrfi ·c3 1
•.
mrractores de lev esra
¡· . .
en J ª. a polmrn ,1cru.d sobre jóvenes
1
•'
P0 mc..i e r.1 consrnui&lt;l
d
comp emenran . Por un !ad
a d . . ,1 por os .1ml iros t1uc e
adolescenre , que sd L
-ont ' 'd n am1a¡e legal que .1.fecr.1 a dichos
¿ · •
·'
en1 o en g
.
a ministrada por lo )u· º d d ~·1
ran pam:, en lJ I i:~· 16 .ó 18,
t ' .
1 . ,
. ztia o e ;\ en ores , o b. .
ram1te eg1sla11vo el Provecro d Le\' de .
o ,r.rn~e, e encuenrr.i en
que reemplazaría la Le\; 16.61 en.
Re~ponsa~1l_1c.L1d Pena l Ju\'enil
que abarca más eleme~ ro~
11do a ~ecro~ rekndo J in ·racrore r
en a a m1nisrrac1ón de ·¡u. r1c1a
· · y en ¡0·

el

�fundamenral, ororga al adole cenrc esrntus, de uj w de bdetcho co~
.
•
¡ .. bien esca lev• aun no e . apro
vana g.1rant1as pen:1 e . i
,
d Iª ªE por
AJMEe
·
,
¡
o am
de acenc1on e
-,
parlamento parJ su e¡ecuc1on, os PrD:-/
. .
d
I ,
1
Se están adaptJ.ndo para ade uarse a lo requenm1ent0 1e e ca e! .
.
·
omp
emencano
con
e
l
I
d
El ocre ámbito que ampren e a po 1~1. a
anterior se refiere a las alternacivas de acenc1on que ofrecle el S . ~A.MLE,
' se en uencran atecta
~
da por la Refc rma a . erv1c10. ·¿ as
las uales
cara cerísrica de esta reforma fueron analizadas en e~ ca! pHullo _re:,erdt o 1ª
c
Id
1 e fJC t ·:i. en e arca
e ·aI
,
d
11 Los programas fueron rerormu a os, e1
e o.
~
para a apearse a
rehabilita ión condu rual diurna, que se eran ormo
,
modelo de libertad a isrida requerido por el pro~ectod de le¡,".
1
1
A continuación e presentan eres alrcrnanva e po meas 1ac1a_ os
menan: infractores de ley. incluyendo el accual modelo. Las alccrnauvas
presc::nrad,1 son las iguienres:

l. Política acrnal de aten tón.

d L d R

2. Políti ca enmarcada por el Proyecto e ey e esp
1

·l

on abilidad Penal

Juvenil
,. .
d
I Proyecro de Ley de Responsa bºl'd
t 1 , &lt;l Pena 1
1 Po 1me enmar a a en
- . juvent·¡ y en Ley 16 ·61 · Complementadas con programas
reeducacivos.
Alternativa 1
POLfTI A ACTUAL

l.
Bcncf1ci.1rim

.
r . . ((Jí'_,'' (le ll·y ¡)cll,tl 111vol UCLldo, en ,crín11.:11c,
u
JO\'
Cl 1C m r .. l.
, . 1' \
dcl1m ,imple, De ,1111bo cxo,. mcmirc, de 18 I' !ll.l)Orcs te

.rnm.
) Le . 16 (: 18: ,\ 1cd1da de protcwón a ¡Ó\'cnc, 1lli'1 .1,mrc, de lq.

2. Rc~pucst,1
legal

f1lr:1~ u 11.:ngrn otro~ probk•mJ, cir cund11c1,1 L1 ky '.
·
!
1· I •
wdo, \o, ll ll'lllHc. de 1(1 .1í1m y te 1m 111c11111 e, ' ' 1.
ma1•orc, de IGqui: no li,1ya11 \idn d1.:d.ir.1Jo, on dl\n· 11111111cn1tli.
.
'
l ¡1 ·11d 1,·111 ,., ( l'
l .•1,, me.¿·tui,1 on .1dm1 111,1rMI.I' por m,111U ·1onc~ t,,· e

:i

}

. i i

que comrw ,
Ol\l}JJ de

St. At\1E.
j Modelo, de

l ,

tcm:ic'in

----

4. Tipo de
Progra111as

a) 1s1emas príva1i1·os de lílie rJd: a1c11c1ó11 1nrcrd1\ ·1pli11JrÍJ \
dcs:irrollo dc pi.in de crat,Ulllcnto inJí\'1duJI.
6) Íqcm:L, srn1i-ccrrados: a1&lt;.:11ción ,1 1r.1vé, dc 1111 educ.1dor
rcspomablc quien dl•,,urolla on el ¡ov.:n un plan de 1mcrvencilin

~ocioeduc:111vo.
e) 'i.1tcm as ,1mbu l.1 wr1os: drsarrollo de pl;i11 ck 1r:u:11111cl\lo
indi\'idual 1mpk-rncnr.td~1 por un ddc~adu ck !1bcrud .1si,11dJ

a políc1ca actual sólo o n idera a la pobl;:i 1ó11 juvenil enrre
los 14 y lo .~ 18 año que cometen crím&lt;:nes o sim ple deliro ,
dejando fuera de la po ibilidad Jt: ;1cceder a e ros programa .1
menare de 1 .uío s y J quirnc h.1n partit:ipado c:n orro r 1po cle
falcas t:amo consumo de dr og.u. rinas, ebric&lt;l.1 L hu reo
men ore , entre las mas importante .
En rc l,1 ión .1 L1 respuesta leg:il , .1ccu.1lmente ~e c:~t.i
operando con la ley 16.618. Como se ve, esta ley concempL1 la
adminí tración d e medida no ólo para los menore !, ~,Hre los
14 y 16 ano que ameran crím ncs o ~imp les deliro , ino orr.1
falcas.
111
embargo lo!&gt; jueces de menores no
ucntan
acrualmcnce 0 11 in ciruciones par ,1 derivH a estos jóve ne s en
orma expcdir.1 ya que lo program:i están restringido a un,1
parre de e tJ. población, -o mo ·e vio t.:n e! punro de los
bcncti (iario . No obst,111tc, el S l· A/\1F pc:rmirt: el ingrc o de
1os C.t ú . q tl e 9 lle d,l 11 rll er ,l d L' sll sujeto de aten ei ó ll J Io\
progr.1m .1s de Liben.id t\~is1id.1, sirn1pre que IJ 111t:did.1 5ea
orden.ida expre,amcnce por el Juc, de :,..,1cn ort.:s re . pcctivo y
rcngJ ;lr.ktt.:r exccpcion.il .
E.11 cu,111ro ,l lo modelos de :1tcnc i ó11, esto opcr.111 con l.1,
oricnr a ·iones técnic,ts em.1n.1tl.t!, dc~Je SE. 1.-\ .\ l[, t.i~ cu.1lc,
con ignan como elementos fu nd .1111cnL1ks l.1 11151.'.rci ón oci,,1 y
la respon sJbili&lt;bJ Je! .1J0ln1..cntc rt.: pe 10
l.1
n11duu .1
cometid;1. Eqos ,1!,pccro, :'J fueron .111.d1ndm en 1.:I punt o
refe¡ido a ello. ·¡n rn1b,1rgn c.ibc rernrdar l.1 cxclusic1n que e
hace del rérm i110 Je rch.1hilir,1cicí11, lOll lo que ,l. Jc j,1 focr .1 dtl
trabajo realiz:1do c.:on lo, ,1d o lnu:n10 el tt.:111 .1 del umh,o
condu ct u.1I. Tambi~n h.1y ljUC dc\t.11...tr lo ddú.il que re: ult.1 t.:I
trab.1jo de inscrci11n ,ot1.1I en el u o dt.: lo~ ,1d ulr Len tt·,
priva&lt;lo s d(.' lihen,1d, ,·.1 que: .imho, u,11u:pto, ,1,; 1..n1111.1d1Lt·11 .

1
1

�Lk 1 1l )\' t ' 11

or cu:rnrn result,1 imposible cr.1b.1i.ir \.1 in,crLi L)ll

P

..

su medio

·¡ ·

fa1111 t.tr

)

. so i.1!

~l

é~cc se cncucnt1.1 tu-:r,1 ~le

L

11

t.:I

privado de liberc.,d.
.
Je nrogr,\ln.i,. lo prnc111.1dm
11
1 .
Respecto Je lo
Pº
¡ Je un orupo Je
. 1
- • i J l J c s Je .\t &lt;.:ne t ) n 'o u
::,
l
s.1t1sb en .1s neLt.:
, 1 .]
l( (: 18 qucJ.1nJ i ~111 ,\ll'll ion o,
1
· ,
· 1 do s ¡:) o r ,l e v
· l
'
¡avenes ampar,
·
J !8 iños que co111cr.1n
14 ño \' lo mcnore!&gt; e L ,
d
menare
e
;i
•
·
l ·· Jclirn,.
, , crimcnc~o impn
F.11 t ,1 s que no e e o ns ·d
1 &lt;.: r &lt;.: n
Alternati\'a 2
Política enmarcada por el pr~ycct~
Ley de re pon abi lidad penal 1uven1l

----\ . Bcm:tici.irim

san--ionl'.s ,L·rí.rn .

"

1

1

2. Rcspuc,t:i

\

legal

a)

:\muncsr.11.: 1t'in

h)

1

e)

i\lulí,1
.
Pro\11hició11 Lk ciu~duc1r ,d\l._11\m
Re i.ir,teión del d.mo c.m,.1do
1
.
. .· , l .11 . fi -10 dL· l.t co11111111J.1Ll
Pn.:,tJc1un ,d'''"'º' ~11 K ,

1

1)

Liht•nad.1

)

d)

.1m1 id.1

.

. ·

1

- - - - - -t ~~fg)~~::!:a~n~c1~0-n_p_r_i"_ª1_i,_·.i_ L_k _ l_,b_c_n_.H_L_ L_
·c-11~
1r~(b-:S~l~n-11~

ccrr.ido v ccrr,1dos

1l._

j_

1
d
I ontrol. ,nplln,.1bilid,1d e
'.\1odclo, b.1 .1 os en e
.
:-.lodclo, de 1
1 .1115&lt;.:TCIO
- ' 11 ·'•ci•··,
,1
de
lo~
·
,
óvcnl'.S
,1tcnd1dL1\.
'- '
,l[t'.tlCÍÓll

1

d' .

4. Tipos d.:
progr.una

·
&lt;;,U\ClO!lC!,,

j .\~ (11l,, I\CCt:~ÍIJll
.

La ky cs1a)11 ,·ce 1~11nt.1
de \J, Lt1Jks ,·,, se
.
convtmr,c
en pro~r ann\
, . , .tl••uru~
to
cncucnnan en opcr,1Ci0n:
.J
1.
Rcp.n,1 ión dd d,rno c,1l11 .1 º1· . d, \J
Prc:CJCl(\n serví tos en icnc 1c10 t
2.

lOll1lll11dJd

..

Libcmda asi,11dJ (en opcr,1C1on )
.- cion ¡1rivmva
· dc.- l'b
J
t os SCl111
1 crea . ccn r
San
.. )
ccrr,tdo. }' Clnados (en opc:r:i ion

3

n rcLición .1 ésta ,1ltern,niv.1. el CL'm,1 Je lm brnL"tlu.1rios, .il igu.il
quc Ll al terna ri v,1 .rn rerior. solo comprende a j6vcne. tl ue p,1 n i(i p.111 ~c'ilu
en alguno ,1cro Jelicri\'Os y reng_.111 rnrrc los 14 ~· los 18 .1110~. d(:j.111Jo
fuera a un ecror imporunrc de men n: · qu1.· umbién dclinqt1L'll o
panicipan en otro tipo de falus.

La re puesr:i. lcg,1l sólo queda reducida J lo ce mprcndido
por la ley citada. dej.rndo de lado otro tipo de dispos1c1one'i
señalada por l.i Ley de l\!enorcs 16.618, l.1 que ororg::i al juez
de menores, atribucion
más J.mplias pu.1 determinar
medidas hacia los menores que parr1c1p:in en aeros delictivo~ .
Además, la Ley de Responsabilidad sólo puede ser .1plic1d:1 a
los adoles entes entre los 14 v los 18 aí:ios. Los niño menores
d e e a e&lt;lad quedan sujecos a la ley ] 6.6 I 8, pero 110 pueden
acceder a los programas de la línea respon ~1bilidad juvenil de
SENAME y ólo ontarán con medidas ie procc:cción qut no
con tienen aspectos e pecífico p:.ir:1 trarar su problcm:íric.1
o nducrn::il.
En relación a los modelos de atención, esro. e ba Jn en el
control, responsabilidad e inserción social pHa &lt;.:I trabajo con
lo adolescentes contemplado en I Proyecro de Ley. En
cuanro al primer elemenro, el control, este es b:ísi arnenrc de
orce pena lista y apunta fund::imenralmenre ,11 cumplimiento
de los contro les establecidos por algunas de las s:1nciones,
carec ie ndo completamente de a pe rns de cipo educativo , que
se estiman necesario desde el punto de vista de muchos
expert os pa r::i que el joven infraccor deje de desarrollar
accio ne delictiva . obre la responsabilidad e inserción so ial,
esrns puntos fueron analizados en la alrern:iriva ancerior.
Re specto a
los programas ofrtcidos, estos e t.ín
det e rmi nados por las ancion s indicadas en la ley. Alguna Je
est as se pueden eran form.n en programa como la reparación
de da ño ca usado y la presra ión de servicio a la comunidad.
SE AME aún no ha creado e ros programa'. La liberrad
asistid a y los programas en centros cerrados ya escán operando.

�Alternativa 3
Proyecto ley de responsabilidad penal juvenil .
y ley 16.618 complementadas con programas reeducam·os

i) ProPranu~ rc!Jtivo'&gt; a l.1s •;a1moncs de l.t Le: !de
ede am b ,c.:xos. eon c.:d¡¡c .:s
·
•
Rcsponsa111·¡ 1d,1 el·• auiok,cc11tc,
&lt;.OíllO)
cumprend 1d;i, en1 re.:. 11h 14 •\ los 18 aí1os, que 111h:r\'cngan
. (': d

º'

•

l. Beneficiario~

aurnre,, e·o· n111l·1cµs
r " o cncubridorc.:, en hecho, upu1c.1 os c111rn
crimcncs o ,impb delito,.
.
. i l d.
l&gt;) Progr ~m.1s socio cducJuvo,. meno1 es incu 1:,1c ~' "
crimcnes s1mpk, ddiw, o falt,1,.
me1Hlrcs Je l •1 .rnos y
,d
1
O
d
·n
v
idos
pnr
d
I uc' de .\ knorc, LOlllO
mavorcs l'
anos. l
'
.
m1:dida de .itcnción recducalll a.

2. Respuesta
legal

. .

Ll\· de Re,plllb,1bil1d.id PenJl Ju"c.:1111 ¡w,1 inlr,1&lt;.tOrc,

JJ

adobceíll~' entre lo, l •1 V los 18 JÜO\ dc edad
¿ ,
.b) Lcr 16.618 p.irJ ·adobcenrcs cmrc lo,
_lo, 1 1 .uws
.111 rrJCt0rc.:, . d1:. l..:&gt;. E.st•l lcv· 110 comcn1pl.1
,.111c1onc,. ,1110
l
1 · 11
·d'd d. 1)rotccc1ón. entre b~ q1a: pun Lll corm:mp Jr,c . '
me I a) e
d
.
ll ·11c1on
. de .:,tos
llll'I\Orc, ,l pru¡;r.1ma\ l' • ,
~
1ntc~rac1on

10 \'

d··

r··•·tluca11vJ.

-~ a)

3. :-Vfoddo\ de
,l!CIIClÓrl

p.líJ. l,1, prng_r Jlfül~ Clll,111.IdOS l lC Le,.· • ,
.l dad 110111 .:n lo, s1,ccm,1~ Lerr.1do~ Lumo
Rü!)()!l',Jb 1 1
•
•
.
l' j
'
. ¡·
'
tr,ll,111lll'l\[(l
pcr,011:i 1/~I( o,
ambuiat&lt;rno,. ,·n ·1" ' ui
1
. .
..
d. lllm de tr.HJmicnw ind1viduJI que rnn1.:111p e
CUtl'itrl!LLIOll l' r
·
- al 1
tr.1h.1 o Cll dc).Hrollo 11-í\Oll.ll f r.11111li.1r r (1e 111\l'ICl()I\ )_11_c1 •••
e ir ,: de e u1pn 1ntc:rdi,~1pl1nam1 comp11t',lll por fl)tllll0!,:0,
•g
q I
l.
Con b.1,1.: en mc.:!lldolo~r,I\ rel.Ht\'J) ,l
,l\l)lC.:ntl: \IJCI.I )

pro oor.

pc:d,lgo~i.1, íl'nlu1..H1\',I\

.

·J d '
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.1

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.
. d'
ue
contcmnkn
l.i
u,11,1111-:unn
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pl.1m,
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¡lt n~rami\) q
'
. ¡· '&lt;l 1 •)11
cnf.1,i, 1'11 a,¡1c..:co, (¡e pre\c••11c.:1011 '
¡r;¡t,llllll'II IO lll&lt; I\ I U,I l.:,
j . · 111 O
dc:,,1m,llo per,unal. tr.1hJJO IJ1111li.1r. .l c.1ri::o l .1: ,q ¡:,
intcrd1,1.1pl111ar10. Con b.1~c mcwdolo¡;1.::a Lll n:l·du1.ac1011... l ·
;il Pro¡;r,1111J, wn1u11¡;hdu, en ,.111..:10110 dl· Lq , e

h

1¡

Tipo, d1:

program,\S

P,H.I pw~r.111\J\ c111.111.1d(l\ de

Rc~pomab1iidad Penal
_
!)
Rcp,tl ación del d.1110 crn,,1do
.l d
Prc,t.11.:1011 ,..:r, Km, en lwnd1uo dl· l.i .:om11n1t a
el
Lilll'11 ,1d,1 .1w,ud.1
d)
S.111uon pm,111\',t de libc11.1,l. u:11tw, ,c1111

l,)

..:ur,1do, y u:rr.1do,

·
h1 Progr.1111.1,
p.11.1 tlln¡ltl,1, ¡..:y ¡ (dil /{ _¡1rill'r,llll.1
r
,,,uoc.:d11L,ll l\·11 dl· rc.:h.1hll1t.1t ui11 ~,,11d111.111.11.

En relación a los benefiri,1rios, ,\ lo~ que lOrrcsponde set
aplicada la lty de responsabilidad juvenil scguirí.1n siendo los
mismos señalados en la alrcrnariva anterior. es decir los
jóvenes infractores ernre los 14 y 18 años Je edad.
Se propone una ,lm pi iación de la poblac.ión .1 ten J iJ.1 por la
políúca rt:specro a adolescentes cnrre los I O y los 14 afios. Esro
ya que auualmenre y también luego de l.t implcmcncación de la
ley de responsabilid,1d penal juvenil, los menore~ de ¿,re rango
de edad quedan exentos de poder recibi r l111.1 medida de
craramienro socio cducacivo . Esce grupo de adolesccnrc:s no es
menos imporrance, si consideramos que ,lnlt.s Je la
implemenrac1ón de las orie nraciones técnicas (agosto de 2002),
lo s progr.1mas de rehabilic.1ción rnnducu,.d recibí.111 menores
desde los 12 años, lo que confirmaba l.1 cxisccnci,1 de esca
población. l:.n este sentido v.dc l.1 pena rescar;u rambién, el
anlecedence aporrado por Doris Coopcr, quien en una
investi gación reali;,.aJ,1 a la pobbción masculin.1 de las unidJJes
penales de la Región ;-.,1c:rropoli1ana. enconcró que dL·l tor,11 de
los cncu&lt;:scaJos ( 1959 casos) . el 3~.4°o h.tbí.1 dclin¡_¡uido por
primera ,·ez Jntes Je cumplir los 14 a110s.(Cooper. 19 1)4: 207) .Si
bien los daros varían en ti riempo y por ci udad, l.1 cifr,1 no ckj.1
de ser relevante. En el c.1~0 &lt;le dilho e,;tudio, cq.iri.tmo, en
presen cia Je un porccnraje 1mporranre dt. menores que
continuaron con la carrer,1 Jcliui,·,1 y que t:n el presente. L·,1.1ri,111
sin la opo rrunidad de ,1ccedcr a progra111.1s que .qrnnrrn .d
rrar:imicn co &lt;l e su problem.iric.1.
La propuesta :iltcrn.niva en esre senr1do, tri.1 Jirigid.1 .1
implern cnt.1r programas ~o(io educnivo, que .1h.1rque11 l.1
arención de lo\ inrractOICS de le:' mcnorc&lt;, de l ·1 .111m, l\ lll.: ',J
bien, quedan fuera Jel .dc.111cc de l.1 Le~· de Rc,;po11,.1bil1J.1d
Penal Juvenil, es decir, no reciben rns ~.rncionn. ,i putd.111
recibir el apoyo dt: un progr.1111.1 npcc1.il11.1Ju en ~u
problem.hica. Est.1 propunr.1 umhic:n ptic:de ~er u 11.1 ,ilrern,1t1,·.1
de :Hen ción para .1Jolc,cc111n que ,¡ hien prncntcn prohlun.1,
deliccivos, no ha:·an 'iido Jereu.1Jo, por lo, órg.1110, judic1.1 lc,,
por lo cual sus padrl'\, tutore, o lo\ n1.1hlnimic11lo,
educacionales a lo~ que pt:rr&lt;.:nc:zc.111, de l1.1hcr di.1¡.:11o~lil,1do
algt'111 tipo de conducr.1 dt: é\le tip,, punl.111 dc1i,·.1r .1 t:\111,

�jovenc~ .1 pro~rJm,1~ Jt: upo ,01.incJu1..1ll\'U ljllt' dc,.1rrul!L11
Jspc..:cos reeduocivo~ y c.k pronrncio n.
AJcnds, LOO l.1 propuesr.1, ~e ot.HÍ,1 d.rnJo rnpunt.1 ,\ lo
sd1.1l.1&lt;lo por l.i CID'.\:. &lt;.:n su .1 niuilu •10. p,1rtt \, kt1.1 b que
indio: "Sie mpre que )t:.1 .1p1npi,1dü ~ Jnc.1bk l.1 .1Jop._i,'i11 dt
medid.is p,H,l tr.H,lf .1 c~m n111os \q\1t' tllll1t'.ttn in!"r.1tLl&lt;111c-. .1 \.1
ley) sin rcu1rnr .\ prou:dinw:ncos ¡udt( t.tk,. 1e\pcr.111J,1
plen.1mence los derc.:Lho:, humanos y g,.11.111r1.1, kg.dn."
En rd.11..ión .1 l.1 re.1puesr11 frgilf, é:,t.1 -.eri.t Jift'.ren..i.al.1 ,c.:g.L111
el r.111go edrco .1 que corr&lt;.:spond.111 lo s .1do k,c..:ntc'- i11fr.\l...to1cs.
Esto daría cumplimiento .1 lo ,e11.1l.1do en l.i CID'.\: en 1.u.ullo .1
que los E.se.idos ornr~ut:n rcspom.1híli&lt;l.1J pc.:n.d "ºlo .1 un 1.1ngo
de c&lt;.l.id, en el L,1so de Chile, s&lt;.:ri ,111 lm l--1 ,1no, Rnpnrn ,1 lm
menores c.:ntrt: los 1O y lo:, 111 .u1os. la propunr.1 .1pun1.1 .1 dc¡.ir.
corno hastJ .1hor.1, bajo lo s cfccros de l.1 Le&gt; de :--kn nr1.·, lú.618.
es decir, el Jue2 de '.\lenorcs rc,pc(tivo poJr.i tlc..:ri,.ir .1 é\ro~
adolescenres J progranus súc1ocduc.1tivos que .H1tnd.111 su
problemár ica de m.rner.1 1ntq~rJl y bajo \.i fo rm.1 Je mcd1d,l &lt;lt:
protecci ón
Sobre los modelos de ,1tenoó11, n:cordemos que.: la proruc:,la
programática .1crual parJ los i11fr,1crores de ley es Llisrint.1 ~egún
si se ¡rare de medi&lt;l.1s ap licad:1s en el medio ,1bicrco o cerrad o. En
el c.iso de éstos últimos, el joven rienc l.1 posibilidad Je acceder a
la atención de diversos profcs1onales, enrrc ellos, educadores,
profeso res , sicólogos y asistentes soci,1les, entre ot ros. Esto les
permite contar co11 un,1 aienoon interdisopfin,1ru1 que
enrique-z.ca su rraramiento . Sin embugo, en el c.1s0 de los
programa!&gt; arnbularorios, la oferta se reduce sólo a la :H rnción de
un delegado. que puede ser cu,1lquicr profesi onal de \.is cic nci,1s
sociales. Este delegado, si bien, intentad ofm.:er un,1 .nt:nción
eii cience, no puede contar con el apone de oc rJs disLiplinas.
Reco rd.indo lo señalado por disrinrns espcci,1lisr.ts \obre las
causas de la delincuencia juvenil y sobre las teorí.1s que hablan
del rema, la gran mayorí,1 de ellos coincide en que el problem:1 es
rnulricaus,tl y que en él influye n , aspectos individuales, fami liares
y sociales. La atenció n d.1da por el delegado entonces, va a
depender de la disciplina desde donde esce prov&lt;.:nga, dándole
más énfasis a un solo aspccco de la problemárica, por lo ranco no

podd · contar
&lt;.:on una visi ó n n1,·1·~, in tt·gr.11 de 1,1 .
¡·
·
1oven in r.icr or que ,H iende.
Situ.1t:1ón del
Si bien, .1ún es pronto p.1r.1 cv,d . l .
.
progrJm,1s reformul.1dos po I L~;r .1 im¡:lemcnt.1c1 ón de los
SEN AME, los CUJ les co 111 . r .1 s
r ien c.1uo n&lt;:5 Tfrn itas Je.:
rn1 .1ron J open .
d
a1gunos funcionarios de I
•
· r t:n ,igosco e 2002,
·
os programas
d, 1·1 . d
. .
consu 1t:1 dos, coinciden
. .
.' . , c.: toe1ta asistida
~
&lt;l
con esr.1 aprec:1 icion Y
o erra e program,1s e instanc1··15
,'t ¡·
, agregan que la
·
·,
• pu) 1c,1s de a
1ntervenc1on
es
escasa
E
a su
, .
· · ,sro es, q uc en I
O poyo
.
r1enta
c1o nes
T ec n1cas. se seí1al.1 que el &lt;l e 1,eg.1. d o d e lle pro as
¡
, 61 '
mover e acce~o de
¡os a do ¡escenres a la ofe
d'
d
rt.1 pu tea, que reem 1 . 1
.
1recra esde el programa Je liberrad a . .
P_ ,t&lt;.:e a ,1tcnc1ón
oferta no logra da r
es1suda, s111 embargo , esta
respuesta er1ca2 a 1
.
atención de los jóvenes infractores d~ le os r~quen_mien ros de
razones: por un lado ' 1~,, o•rert:i. pu' bl 1c1
' ye atendidos.
Esto por &lt;los
, d' . d
to tal de la población po ¡
I
' _s:a mg, a al universo
. .
'
r o que a atenuon que
i
b.
no es espec1al1zada en l'1 ate nc1on
.·, de esta
, probl pucuen
nr~dar
, •
a
o,
tampoco
rienen
acceso
co
1
1
.
emarrca;
por
orro
1· d d
n a regu andad ne
·
l
u po e arención especia li d
'-¡
cesJ1 l.t a J gún
.
za a, como O req ·
l
1
tratamiento individual d ,
..
u1e ren os P ancs de
ej em plo de lo
e estos 1ovenes. Esre es el caso, por
. ,
que ocurre con la atenc·ó d
f .
s1cologos en los consu lrorios de salud d / n . ~ pro esronales
donde se supone deben d,.
'¡ .. e as d1st1ntas comunas,
t:rtvarse os 1ove
d'd
programas de liberrad asistida.
nes iren t os por los

A la sugerencia de arcnción inrerdisci 1·
.
necesaria inregración d .
.
P tnarta, se agrega, la
pedagogía reeducatrva ve aspeé&lt;.:tos me todológicos del área de la
a gue sra susr
f
temas como la interve;ción d '. . enra en ~ques referidos a
sistemático y cohere
d ped ago~1,ca, lo ~ue imp lica un modo
nte e e ucac1on · soc1 1· . , d l
pre pa rarlo para la vida Y 6
d .
a 12ac1on e joven,
Este aspecro es pos1·c·
. so re ro o para la vida en sociedad.
tvo por cuan ro s
d ·,
tenido dificu ltades al dese
l
e lcraca e ¡ovenes que han
que han cometido Tamb~~o verselen a sociedad por los delitos
·
ten se p a
b' ·
desarrol lo de por .· .d d
'nrean
¡er1vos relativos al
encta 1t a es valores
. 1
posrnra consrruC[iva f
, '
. pro socia es, y de una
rcnre a su med io Tod
1
son co in cidentes con 1 ·¿
.
os estos e emenros
as neces1 acles ema d· d 1
•1..
causas del probl
d I d .
' na as e ana 1s1s de las
ema e ·1 el1n c
. .
1
propuesta de incl .
1 ,
uenc1a ¡uvcni . Por lo que la
u1r en os program d
.,
. .
a~ ~ arenc1on el enfoque de
1a pedagogía recd ucar1va,
se ve como l nd1spensab le.

°

601

�El incluir el enfoque de crahaJO inccrd1sciplin.rno ) de la
pedagogía reeduc.anva, es necesario t.1nto pJra los progr,1mas que
.1ciend.1n a los jóvenes sane.tonados por la furnra Lcv de
Responsabilidad Penal Ju\'enil. como por lo~ que cstc:n b.110
medidas de procecc1ón em.1nada, de l.1 Ley 16 618.
Frente al tema de la oferta de programas. para el caso de la
acenc1ón de: jóvenes entre los 14 ,. los 18 añcs. serían los mismos
que emanan del Proyecto de Ley de Responsabilidad Penal
Juvenil. En el e.aso de los menores de l 4 años y mayores de l O
años, seria necesario crear una oferta programáuca que
contemple los aspe1.tos referidos en los modelos de :nene.son
presentados ante riorme nte, sean regulados por len terminos
señalados en la Ley de Menore~ 16.618) sean administrados por
insmuc1ones c.olaboradoras del ' ENA~H-. bajo la supen1sión del
Departamento de Oerec.hos v Responsabilidad JuH:nil. ya que
éste es el departamento que aborda c:~pec.tlscamence la
probh.mauc.a del 1oven infractor de ley.
fara úlnma alternativa, es la elegida como b mejo r dent ro de
las I escncadas Por cuanto considera gran parte de las
sugerencias emanad.1s de los estudios de los espec1alis1.u sobre el
cema de la deltncuen&lt;.1a 1uvenil Además, respeuo .ti marco legal,
es coherente con los princ1p1os cmarudos de l,1 Convención
I nrernac1onal de los Oered10s del :--; 1ño.
Conclusiones
:
·\ parcir de la inh:~11g.1ción realizada, es posible llegar ,1 las
siguientes conclusiones
l. l:.n relación a l.n cam.lS dd problcm.1 de l.t dcl1ncuenc.1a
juvenil, se encontraron distintas po,cur.1,. t.into ttonu, Lomo de
los diversos antecedentes proporc1onJJos por lo, e,pn1.1li,cJs.
Sin embargo la mayori I scñ,tla que l.1 dcl1ncucnci.1 JUHtlll se
origina a parur de cond1c.ione~ individuales, íamiliJre, ,. so1..1ales.
Esto implica que la forma en que debe abord.u el bcado esce
problema de manera d1c1cnu:. debe .1puntar al uah.110 t¡uc· se
realice en esros di~crsm amb1cos
2. Al an.1lizar el discu1'&gt;0 e.uno del \l :--:A \IE, como dd
M1nisu.:rio de Ju,t1c1.1 re,p&lt;'LIO ,ti tr.ll ,1n11LllCO lq~.d Jel 1oven
1nf ractor, c,to, organi\mo,, ~cñ,1l.1n l.i impor1.rnu.1 Jl' Lon,Hkr.H

los puntos contenidos . ¡
Dcrecl os del i\1•10 bco en '\LCjonvcn1..1ón lnrcrnac.:ion.1I de
e5 pos " l' e neo t
1
texto del Proyecto de Lcv &lt;le Re
. ~ r.ir o en espcu;il en el
contiene e )d.1s 1a~ n1g . .
,po~sabd1d.1d Penal I uvt:nil. que
tnc1.n ÍC()lltrtd H r 1
•
conv ·n . .
'
, or o, .irc1culos 39 \' ·10
de l.a mencionada
1
.
e c1on "In cmb tr
.
ana l 11 ir O\ elcc.to\ de la
¡·
1
• ¡;o como "C ,c1hlo .ti
\l::N.1\1E
po1t1&lt;..1,&lt;l ,1sOrient1·
i n
. no ruponden id.
'c1ones 1 e1..n1C,l\ del
d b 1
•
ccu,1 amentc al e.
d ¡
e e nJc.ene dcl rrab 11·0 0 1 ¡· . . • cn1.1 t c.:nt isi\ que
·
·
1.. n ,1 ,Hn d 11 ,.
¡
I .
inrenc.u resolver dentro d • 1
·¡ 1 . . u1n o re ,lll\'O ,1
por los infr,1crores de lc,· le.:. o dpo¡s'.) e lo, conll1ct&lt;H generados
.
• uc:ra e amb1co l 1
..,
1 anto en IJ~ Ó
Jttt iu,1 .
d 3
nen l,lll nt rc:1.. I
ocume'.H~\ producidos por \[ i\:A~ e ,s 1..onH cr ocro~
recon&lt;K1m1eruo cxplilito d.c.: qut 1O\ JO\ '11-. no
C\t\lc.: un
,·
que 11 egan .1 sc:r ,ltcnJi&lt;l
I
c.:ncs in rtlC&lt;)rc, dc: lc:v
o, por o~ prog
11
•
een J &lt;l o un a h is curia en Ia
J
• r.1 rn .1 s l e: ') u \' ie jo' h,1 n
v 1 • d
d
e e \ , c.: l h 'l' 1a n ,
1 •
u ncr,1 os ( crt·c.:hos \Oll,l
.· 1l'S C:\LOI lr.
u
t:rtemc:nte
•
scpar.1e1on e, indtho man1f '
' n, CLonorn11..o, ,c:1c.l. E,t.1
~· 1
1 •
H"t.1&lt;..ds&lt;.iro&lt;..1l~l'\'t'
&lt;.: P ,llltea e ol,¡ccivo Je - .
. f) tfl ¡ t · '· ·' E. que
scpar.1r \'l,t\
, u1ner.1 dO\ en ,m dcr ·el
d l 1·
, • ,1 _,Henc1on de niiío~
•
•
e 10,,
e l lile I d.
\1cuac1ón de no re .
1 .
. e in f r.1ciorc, de le,· l 1
.
conoc.:l'r .1 \'ulnen . • &lt;l d
..
c.1renc1.1s que suircn C)tos ¡ov.
.
.luon c.: c:rcd10~ y l.1s
d
.
u1e,. imp te t c•ut· e 11 1
e tr,11am1cnro no ,e
d
. . • 1.
o, progr.1r11.1s
•
lOll\l C:l ,lf,lll t'\(0\ f
j
•
c.:muestran
los
npeci
1l1sc
,1&lt;:1orc:s.
O\ c11.1lcs
d
problema de l 1 ddin l•t. ·~'· _c\t.1n_l,1,ou.1do, d1relt,1me11te c.:on t·j
,
•
'
C.: t:llU,l Jll\'c.:nl.
:· En el c,cud10 de c,c.1 pol1t
.
consideración &lt;le lo• 1 11
1\.•1. ,c .1pr&lt;.·u.1 l)lle 111&gt; t'Xl~te un 1
11
, 1.1 ,\l go' \'
1 .
•
tgado invesw•.tdorc, n 1 't
I u1111.. us1onc:~ . .1 l.1s que han
(
t&gt;
• c.: 011,1 l.'\
Ullll 1 1 1
1
oopt:r. se hrc 1 &lt;l ¡·
• ·
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,oc.in og.1 !&gt;011,
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IU\t'nd 1
•
arro1,1n d.1to, rclcv,111tn ,ob .. 1
e
IO\C\llt:,1 ionn
delinu1c.:n1..1a v tiuc l I t • 'tlc .1, c.:.111,.1~ del p1ohlt·m,; de: l.1s
[
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i
'e orc.:s e,
c.:onv1 l
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ti ido\
l. .tr,
p r,1 (J.ll,lí d (C:lllJ
, s' ••• • \0ll lllll\'. \lt:llllt
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\'el\, l'n l' H'llltdo &lt;Jlll'
h
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l.:
llllC~r•n f' , . J
f
S. E:n el ccm 1 d 1
} ur.rnte os lilc1mos ano
·1
· L (r.1r.11111e1110 d,·1 JO\c.:Jl
. . 111
· ¡ r.1t101 dl' k\' · ,,.
U(I izan
solo
l n1.." pcos
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1
• •
responsabd11,1ción r\c
. 1.
1..0~tro' lll\Clll011 ~ou,tl \
1
· · n,, !d n1en ,on I rnpo I
l
•
os ¡ovenes acendidm de 111 r
[ ,llltl' J l. tr.11.IJ,lf
Cull
relevantes para el lo •,o·l . J•
uer,1 mucho\ otros .1spcllo~
Po r ello se c:Him1 d\b lt un! cr.11.rn11c.:·nto l'\ÍIO o .1 l.11go nl.110
'• ' C.:11 lll llll •
¡
' r
pe dagogía fl'&lt;.'dt1c,1Civ.1
.
. c.: .1,pl·1..Hh rl' .1c1011.u!o, 1,.1&gt;n l 1
• lJU&lt;: cu1H1l·n1.: culoquo ljlll' pottllltrn d
"'\

�desarrollo person.il dd indn 1dun y un.1 pron1111..1 on en d \.Jmhtu
Londuuu.11

6. l:t polirn.,t que.. propone d 1.il-:--. \\H· p.tr,1 l'nirc.:nr.ir d

,

cem,1 del , úHll 1nlrtc..t r, de.. ' 1 illc..r.1 Je.. ,ll .11'..1ncc .1 lo,
.idolesc..cnces menores de l 11 .11ío,. 1 h1cn o ,de\.U,tllo h.h.c..rlo en
términos de ex1m1rlo'&gt; de ropom.1b1ltd.1d pt:n,1I. no &lt;.:, .1prop1Jd1l
el no cons1derJr c..n progr.1tnas retllt11..Jll''º' ., his ,o,uH.:,
menores de l'i año, que 1nlr1n~c..n 11 lc..y (l n.:.1li1..&lt;.:n 1.,\1.1,
menores r co porque .11 11H:lu1rlos c.:n d11..ho, proµr.1m .1., ,1.. v,t 11 í.,
entrencando IJ c.ondul.lJ ddic..u,a q 1c: pr&lt;.:,cnt.\ll y se .11.:rn.rn.1 de
formJ pre,enn,J sobre Li coml\ión de: dcltw, en el ÍututO
7. Todos lo\ progratnH de: .1cc:nc..1on hJc1.1 1nír.1\.1nrc, Je le~·
penal. d:ben c.ont.tr c.on l., part11..ión Je lll\ c1.p11pn
1nterd1supl1nar10 que onentc el cr.ll,tllHCllHl ,. 11.\le la
problemáuca Je\ 1ovc.n :1ccnd1do. Ello porque c.1 H, la
cxpericnc.1a de los opcradorc, Je los prog.1.1111 ,,. uimo las
recomendaciones de los espcL1,tl1stJ,, ,cn,1l.111 qlle de ot.1 forma
se enfrenta ex11osamc.ntc el problc:m.1 de.: on:n 1nfnl.lor
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Respo1w1b1/id11d pur /n(rr1Ccio11es Jui1011les ,z /,, Le) Penal,

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'
Garc.ia :,..1cndcz. r (1998). "la Conven1..ión Internacional
Sobre los Derechos dd ~1ño: Del menor e.amo objeco de la
compas1on-repres1on ., la 111fanc1.1-,1dolcsc.encia como sujeto de
derecho,", en Garda ~téndc:z, r (cd ) !11f111 ia De lo} derechos y

de /11 JtHtÍ(l,t, l-d1tores del Puerto, Buenos Aires.
Gobierno de Chile (2002), ~kma e de S r el Pre,1dentc de la
RepublKa con el que se inie1a el pro\'ecto de lev que esc.,bleu: un ~1scema
de ResponsJb1ltd.1d de \o, Adolescentc.s por lnfrJlCIOtK~ a 11 Le\ PenJI,
:,..tcnsa¡e ~úm 68-34""' 2 de .,g.osto de 2002, Gobierno de Chile,
Sanciago,
... Chile .

Nota Bibliográfica

�EL SECTOR AGROPEC UA RIO MEX ICANO
Y SU DESTI NO EN LA ECONOMÍA NA CIONAL

:~

~~
i ~ l'

~
)
1

N ·Jt
1,

~j

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.... ,~.·

lmtÍ!tl{(l tk

Dr frlt pc Turrn Torre.:~
1nvcsug.1dnr rmilar dd
111\'nligacinnn r.( (111011l ÍGt~

d,· l.1 l':--:AM

1. Antecedentes
Segün la reoria económica , un modelo se integra co n base en
diYersos supuestos. Esros deben expresarse en variahles
controlables )' traducidas en resultados cerreros una vei que se
integran a la polícica económic::i.. Una caractc rfscica adicional es
que genera lmenre son acocados y cerrados, lo cual ayuda a definir
objerivos seccoriales específicos en un tiempo esperado.
Asimismo deben considerar todas las ramas de la economía y
los encadena mientos de los diversos sectores product ivos, ya que
de otra manera propicia desequilibrios que se traducen en crisis
secrnriales permanentes que afretan en forma recurrente :i.l
desarrollo nacional.
Resulta difícil identificar en el México prerevolucionario
algú n modelo económico de tipo formal
d onde se hubiera
considerado al sector agropecuario como parre de una estrategia
global nacion al de desarrollo; menos aun que este contará con
algún instrumento de planeación útil para garan rizar su
crecimiento de manera sosten ida sin agorar el suelo, empob recer
los recursos naturales o mejorar el ingreso y las condiciones de
vida de los productores. La misma inercia de l consumo impuso al
campo un a función a cumpl ir en la producción de alimencos lo
607

�nar un esquema
. .,
1
. r de los casos, para con for1
. .
cual s1rv10, en e meJO
. d d de la tierra y pr1nc1palrncnte
basado en el conrrol de la P:ºP1_e a
, 1·cación histórica de la
.
S1 ex1sre una exp 1
de las fuerz.as pro d ucu_vas.
de \as causas de origen.
, ,·
usramenre esca una
.,
b.,
obrez.a en M exico es l
1 .
.
la situac1on cam 10
P
.
ostrevo uc1onano
,
En e1 Mé x1co P
. dquirió una función mas
rebcivamenre. El sector agrope~~ario a •r.camente a los modelos
acompano especlrl
.
integrada al d esarro 11 o, .
ere ellos el de cipo
mplementaron, en
.
de desarrollo que se 1
1 vez. objerivo y esrraceg1a,
esrabilizador, por lo cual el sudpu~sto¡'·ª a ros bararos Y suficientes
b , pro uctr a 1men
•
b
es que el campo de ena
.
que ya
comeni.a a a
· f
\ demanda rnrerna,
¡
.'
d esa manera apoyar a
Para satts acer a1 ciudades,
para e
concentra rse en as
indusrrializ.ación del país.
·¿
. plernentó un sistema de
·as segu1 as se im
1
Enrre las estrareg~,
I'
d crédito, principa mente
. .
1
d cc10 n y a las I neas e
d
1
subs1d10s a a pro u
1
1 de precios al pro ucror y a
.. d
.
· ro co 11 e con tro
, d 1
.,
1 efecciva a rraves e a
P ara e)I .dararios, ;un. regulac1on
estaca
I •
consu,nl or y una
.
¡ios aplicando e s1stem,l
compr.1 de granos y _otros bienes a imentar
.
de pre ' ios de garanua.
,
d
.
presionada por los ba1os
Un cambio en la po\mcal e p~ec10s, evidenció cmcguida la
.
.
les de os g1 anos,
.
recios 1nternac1ona
I
ncrse una estrateg1.1 no
P
. ¡· . , del campo a superpo
1
.
descapira 1z.ac1on
.
. , de compras a cxcenor,
·
mparat1vas a tr,\VCS
. ¡
. b' lar entre .1grn:u ¡ores
Prevista de ventaJaS cocrura pro d uct1va
ipo
generand o . una esrru pu'd o sostei,,erse por mucho tiempo, y en
1
. n0
. . d .
structural en el campo, o
Pobres y ricos, que
1
•
n.1 crisis e tipo e
¿·
cambio desenca~eno u .
1·I verrebrado que pu iera
cia Je un mol e o
.
1
cu;il demuestra a aus_cn ·
_
h., ,doptado diversas
L"S{"
CrtSIS
"
"
· post·bles riesgos . t.:- "
revenir
es ~u f,1 I ca de·
1 más recurn:nre,
d
P
modalidade s, aunque a
.
ccios costos v c.1pac ida
···¿¿f
alextcriorcnpr
'
· .
comper1t1v1 a
rence.
1
.
n sector cspec1,1 1menee
, .
ierte a c:impo en u
¿·J
.
cecnolog1ca; que conv
d
ía abierta, en la me 1 .i que
texto e econom
,
, ...
vulnera61 e en un con .
. d, procecc1on econom1c.1,
•
compensatorios e
·
no cuenra con sistemas
b ·¿· . . 1 producción val comercio
.
e a travó &lt;le su s1 ios ,1 a
.
como s1 ocurr
1
,
·
r
ene, del p rnera.
1 \ 1
en las econom1as mas u
.
cxic1no n:gistr.H ,1 l eSL e
ar•ro¡1eClt.1fl0 in
~
La crisis d e I seuor · n
· Je rc~olvcr con
.
1 J, d· de los setent.1, !&gt;C tr,Ho
.
rincipios de a eca a
I
ir1·1' \ cn cl p,1nor.1m,1
P
1 de o que Ol..l
,
. 1
estrategias a co_ntrape º¡I · 1 r;icwn.ilid,,d q11c h.u1 \cg111c.: o
.internac1ona 1, e inc:.lu~o uer.1 tt: ,l '
(,OH

las agriculturas más fuertes a nivel mundial, quienes consideran a
la agriculrura como un secror que por su nacura lez.a no genera
ganancias extraordinarias, pero en cambio resulta clave en una
estrategia de desarrollo económico. Se buscó entonces eliminar
instrumentos proteccioniscas de tipo arancelario, así como varios
tipos de subsidios, y sobretodo imponiendo un mode lo
agroexporcador que sólo fue posible sostener en ciertos nichos de
la producción, lo cual fragmenró a producrores y regiones, sin
generar las divisas necesarias para compensar los desfavorables
términos de intercambio.
El modelo neol iberal ajustado a la
apertura del seccor
agropecuario mexicano, como medida para superar la crisis y
reconvertirlo a las mismas dimensiones competitivas de orro~
sectores de la economía nacional se impuso mucho anrts del TLC
y del pretendido modelo de la globaliz.ación. Sin embargo, un
esquema agroexporcador superpuesto a la todavía vigente
regulación estatal agudiz.ó la cris is, amplió cl margen deficitario de
la balanza comercial, sometió a una quiebra financiera al sector,
polarizó la incorporación de tecnología, encareció los precios y
aumentó los rezagos nutricionalcs.
Es cierto que se han delineado innurnerables estrategias de
reactivación, a través de instrumentos que varían desde apoyos a la
exportación en diversas escalas hasta progranus foc:ilizados de
estímulos entre los productores más pobres,
por ejemp lo
PROCAMPO y Alianza para d C.1mpo que asignan un bono
directo por superficie sembrada, pero lo cierto es qut: el umbral de
dependencia externa
en productos agropecuarios aumenc.1
gradualmente, sometiendo al campo a un.t crisis soci:tl peligros.1
para la estabilidad del país, tal y como ~e manificsc:1 en las ya
recurrenres protestas campesinas en Lis ciudades, donde se
reivindican cuestiones cconómic.1s en general y p,uricularmc&gt;ntt de
mercado y precios.

2. El supuesto agroexportador como alternativa a la crisis
El supuesro agroexporra&lt;lor ha ~ido inyectar una dinámica
competitiva al seclOr. Después, el modelo neolibcr,11 climinui.1
desequilibrios y rezagos cqruct11r,1ks para g.1r.1nr1z.1r un.1
agricultura de mercado nds lJicientc; sin emb.ugo , üln pudo
(10')

�expresarse en renglones muy reducidos y el saldo es un campo
inviable como motor de impulso .11 desarrollo económico.
Lo anterior es más evidente en la medida que avanza el TLC.
Anee la ausencia de un modelo endógeno de respaldo real
sustentado en la reactivación del mercado interno, sin
inscrumencos que cubran el vacío de regulación estatal y sin los
ílujos de inversión privada necesarios para enfrentar el problema
de coseos y precios, resulta complicado alcanzar niveles adecuados
de compecicivid:i.d :i.un en los nichos tradicionalmente ventajoso!&gt;.
El problema se ha pretendido resolver a través de una estrategia de
seguridad alimentaria recogida en la nueva Ley de Desarrollo
Suscentable del 2001, pero que escá supedicad.1 al crecimienrn de
otra~ ramas de la economía, lo cual no puede sostenerse en el largo
plazo.
En énfasis en la productividad y compecicividad, la reducción
del ámbico de acción del Estado, la apenura económica, la
liberación comercial, \os procesos de desregulación y \a creciente
movilidad de \os recursos tecnológicos y de capital han desplazado
los ejes de una política agrícola posible, sobre codo en lo que se
refiere a condiciones para absorber capital técnico y productivo.
(Gómez. Oliver, 1996)
Ahora, el desarrollo agropecuario interno se encuentra más a
expensas del financiamienro externo y este no se interesa por
seccores riesgosos como la agriculcura.
El Estado como factor de impulso ha restringido su accionar
en programas focaliiados cipo Alianza para el Campo y
PROCAMPO abandonando el esquema de precios, con \o cual se
desmantela la escruccura interna de la comercialización; \a
inmovilidad de los stocks internos de granos debido a la prioridad
a las imporcaciones por \os grupos privados más fuenes, son claro
ejemplo de ello que ademas repercute en el rornpimienro de las
cadenas productivas.
La vieja dicotomía entre agricultura campesina y agriculcura
empresarial desaparece definitivamente para dar paso a una

agriculrnra de auroconsumo que no resulta suficienre ni para la
propia reproducción campesina, ni a diversos nichos volcados a la
exportación, entre los cuales se encuentran los \\amados
productos alternativos que ocorgan al sector en su conjunto un
carácter cada ve-z. más segregado y sin susrenco en un modelo que
610

englobe
. e1 f ururo L d'
ª
. una estrategia hac1.1
fi
t:xport.1c1on&lt;:'.s se convierte e
d
. .1, iversi icación de las
respecto a Esrados
U 111ºd os nv cae .1 l vez
.
· , mas, monocomcrc1· ... . ¡ con
mercado en donde 1
• ,
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· de al apl'nura v 1.... . .
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g,1 O to JVIJ.
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Li. put1(tpación del se
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decreciendo lo cual no necesariamente
cror_ .1gropecu.mo
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fl . en el PIR
- conr·inu.1
otras
esferas de la ec onorn1a
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forraleza
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incremento de los niveles d
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cerca e un millón anual .
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ª ª por Ia adm1n1sr
1
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I
f, .
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Susrencable, donde se r en a re ~rida Ley de Desarrollo Rural
seguridad alimentaria Y la r:toma e_, desarrollo susrencable la
los ejes de recuperación, s· cuperbac1on del mercado inrcrno c~m~
.
• , 1n em argo s
instrumentos financieros as'
. l e encuentran ausentes los
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.
' • t como e monto
1
.
1nJ11c1amienro para salve ncar un proycuo d y e ongen real del
ero e emento que pod na
, moscnr su a.
e . escas maanicudcs
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.
emas presenren competitividad en I
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.
a izac1on en el c
d
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. o_ncexro e un campo
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di · 1·
macroeconómica
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'
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los niveles de ftnanciamienc
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¡
encuentra en la política
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· Y e sector privado
0
·
econorn1ca las e- ¡
fi .
a~um1r una posición de ries o de .
. , s na es su 1c1enres para
r1esgoso y poco atractivo
la i_nverswn en un sector de por sí
agropecuario.
g,1nanc1a, como lo es el sector

°

!

De cualquier
forma as I, sea en un es
se ccor
.
en frenta hoy unas·,icuac1on
. , cara
1
cenano
d
. . . dpesimista ' el
esperar todavía nu evos ajus
El ' .d e rrans1c1on el cual es de
por definirse más en l res.
mo elo real del siglo XXI est"
J b
'
e
contexto
·
g o al donde el país h b , d de una Integración
económica...
ª na e as u m ·
· ·
pro ductor y consumid
lí su parnc1pación como
or.

611

�3. Marco mac roeco nómico de referencia
la estructura del sector agropc:.1.uario mexicano se ha visco

afectada durante las úlcirnas eres décadas por la irnporcanci.i
margtnal otorgada .,
dicho scc.cor den.ro de la política
macrocconom1ca. pero sobretodo a pamr de h aplic.a1.1ón de
.1lg,unas teorías e 1 la politi&lt;.,l c&lt;.onóm1ca, bs c.uales han ignorado o
m,rnipulado su importancia estrateg1ca en el de!)arrollo.
Mientras cuvo vigencia l., teona e,tructuralista en América
Latina. cuvo rasgo mis notorio fue el c.rec1miento }l.lCÍa adentro
mediante el desarrollo de e&lt;.onomías pnmario-exporcadoras, las
cuales deberían generar un capitalismo autónomo. ~urgieron
concepto\ cales como el s1srema c.encro-perifc:ri.1 que: rncorporaron
el argumento dd deterioro de I s términos de interc.unbio" y

--·

"agol3miento del ciclo cconóm1co", con el fin de relegar , la
producción agropec.uana. El wnc.epto deterioro dt. los términos
de tnten..ambio" pro\'oc.o que el sec.tor primario se descuidad .1ún
más por los tomadores de dec.1s1ones, ya que sc:gun ese enhque
escc sector n 1 gene;rab1 cn.um1cnto económico con l.1 misma
intensidad que ot ros como el sector 1nduscrill.
La noc1on sobre dc.sar ollo econ &gt;mico 1 pan ir de dicha
corriente es que éste genera aumento del b1ent:star material,
reílc¡ado en el inc remento del ingrtso real p'&gt;r habicrntc v
circ.unscmo al incremento de b produclivid.id mcdiJ del tr,1ba10,
lo cual se logra mediante l.l adopción de metodo~ de produ&lt;.ción
indirectos cu,·o urv implica el aumento de la doc.1uon de c1pital
por hombre ocupado. Así mismo, la "'" or Jenmhd de c,1pi tal "
consigue a medida que la acumulación se realll,t, 1mpuhad,1 por d
avance lécnico nccesario p,na asegur.ir m 1.ont1nuidad
La CFPAL. de gr.in in!lucncia en la dcfinic1on dt l.ls policicas
econón11ca, para América I adn.1, com1dcraba al ~cctor un &lt;.,1so de
policica cccnómica, con l.1 problcm,itica pan,,ul.H dc 1.omo
asignar los recursos med i ,111 « «cnolog1a p-"" propi.iar d
mcjonmiento Je la d1mibución Jd csfucr,o y l.i contnbuuón de
éste al resw dc los scctore, producci\'o\ Queda ,mp'icico t¡ue los
deseq111libnos ~cnendos en l.1 agricuhur,1 se debcu nu ,t las
&lt;.'.Henci 1S de oferta .1~ropcrn,11 i.1 que ,c ob,en .H ,n u el ptnodo
de susutu&lt;.1on lk import;t&lt;.H I e'&gt; n .l lo'&gt; JeS,\\'or,1hks l&lt;:rm1n o~
de in en.ambio así como .1 1.1 inopaud.Hi dd .1~10 p.1r., m.intc.;ncr

un ni\'cl
cm PleO que .1rmon11arí ·
dem
· .1ct1v1
·de'd.1dcs
.1s
por l 1 ví;1 &lt;l 1
• con e1 crccimienco Je 1
¡\
•1
•
· e In grc,o . J I
JS
un .1s1 .1 agriculrnn . tl
) c os precios
cl crccimicnto ;,on.om1co
. • lllen uyu
manera dircctJ e. ."in d'irecca en
1, de J'J
tcrn'.
generó cxceJenies
,~1 a que &lt;uh rió la demand,
espues 1t1eron el duo1un1c.: de 1
•. es cn granos b.1s1c:os
'
\in emb.trgo 1 . .
.1 cm1s se(.'{orial.
9uc
• • ·1 c.:r1s1s ,1gr1rnla
J
s~pucsco apro\'ech.1micnco de ltH b que c:rivó e gran parce del
vio .igudizad,1 con la gc.:ner 11"
a¡,~s pre1.1os internacion tles
nrn.d:lo sc b.1sa en los.. sup: .1zac.1odn el modelo ncocl.ísic.~ E.' stse
icstos e: c1ue I es pos, 61 &lt;.: rcJlizar todac
•tcrmdad
ll
u1 e.u l Iquier stctor
pos,) e, tom.indo
como l)Jt
•
J. ""ºn e ma:1.1mo
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·•
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r ron e comp
.
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orcamienro aquellos )aí .
.1prec1an de ma ncr.1. 11uemtvJ
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c&lt;.onom,cos que 1o c.:onforman
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ciprotUCCh
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cncrc 1965 " 1976 Lis t'xporr,1c1odn&lt;.:~ , t isa de: -1. l o'l ,rnu.1I. lo
¡
,rcscntan o una··
·•
en termino~ al)\O uco~, !de la balani.1 agropccu.u1.1, , repc.rcuc10
cu:11 genero un def1cH
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• •·n el sec.tor externo.
. .
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ncgat1v,1mentc '"
.
dI
l•·r1do uc1.1m1t:nt0 e
~
ltane1 e ace'" ·
·
L.1 presencia s1m t
de ex on.1cionc\ ,. d csc,111c,11nienco
imporc.,cit nes el dccremcnl col
. p onrntuve~ los .rntecedentes
.
•L Id
d por 1.1 :,11.1nce l
•
e
I
Je IJ d1spontlll J
l1 • la grave s1ru,11.1on qu
. codo e 1so re qa
mü imporranco que cn I
i proJuc tón de .1limcntos
enfrentó posteriormente e p,11s tn s1

ro

.u,

\1n emb.ugo, a parrir de l '.&gt;76 l.1 cri)is ~e profundi, 1 .1ú11 rni~.
de t.11 manera gut.: el c.1mpo rcg1s1r.1 un c.:fc.:c.:co de .1r1.1sr11.: sob1e l.1
economía \ rcpruc.:m,1 ur
dccon,1nte del c,c.1n1.am1enw
e,onómico. \upcrar ahora l.t lrtSIS implica rcv.1loriz.ir las
funciones de b .1gncul1ur.1 en l.t cscruccur.1 de l.1 p1oducc.:ión,
donde se inclu ..·a una nucvJ real1d.1d de mere.id~ c:n una cconomi.1
glob,11. ¡unto rnn l.1 imporranc.:i.1 del medio .1mbien1e. Es decir c.:I
seccor agropecuario debe ser un f,ll ror re.ti del desarrollo
suscenr.1ble \' no un contnbu) ente mas pira su &lt;legr.1d.1ció11.
En el devenir de Lis tílcim.1s dos déc..1das del Siglo p.1sado, l.1s
transformauonc:s experiment.1das por ti sc:c:cor agropl'&lt;.:u.uio en
México exigen reconsiderar b concepción qut ,e: tiene de su
d1n.ím1c,1 y de rn escntcllir,1. Por ello, inrenc.uc:mos explicJr tomo
el cambio de poll(Ju m.1croc:1.:onómic1 no ,ólo h.1 modif11..1do l.1
escrucrnra comcrci.11 del p.1is. \ino el comporcarnien10 del sectc r
agropecuJrio, su especializJción produc.civ,1 v su 1nflurnua en los
Au¡os rn1graconos de campesino~ hacia ciudades mcdt.1\) gr.rndn,
propiciando de modo evidente el c.:recimicnto de al b... una~ rc:oiones
:,
,
así e.orno el deterioro r escancamicnro de otra~ ra11t,1s, ¡un10 1.;011
un.1 considerable degradación soci.1I.
La evolución económica que significó b apcriur.1 comercial ,.
la globalización ha implicado el '&gt;urgimienro de una nueva
sociedad rural e.ida vez más comple¡J r d1vernftc 1d 1, rnn clev.1d.1
pol.1rizac1on produc11va y soual. Existe por un lado , unidJdes
productivas denomrnad,1' ·,si.is" cuya productindad, u~o de
tecnología de.: pu1Ha •.1dministración eficienre en l.t m.rno de "b· 1
y dominio de l.1 comeruali,ación e in1cgra1.;ión con el sc:ctor
agroindusmal, rc:pre,&lt;:n11n d .frc.1 modcrn~ dc:I sector, por otro
lado, a pesar de crisi~. persisten miles de produccorc:s pc:ql t·ño" ,.
medianos quienes no pueden p.11uc1par en el mercado, lo que
consciruye el verdadero problem.1 a rc\oh·er a line, Jel "glo
.
'veinre.

A pesar de que se h.1bia reconsider.1do y.1 l.t imporc.rnci.1 Jc.:I
secror agropecuario, con la encrJda en ,ig1r de los par. digmas de
la economi.1 neoclásica (posterior J 1982) se terminó con 1111.1
política agropeu1ar1a que \e cenrr.1ba en la ,rncornhc1enc1,1
alimentaria }' el aumenco dc.l ingreso de l.u f.tmtli,1s c.1mpc.stn is
asentadas en tierras de 1cmpor:1l A f inc:, de.: ese: .1ño el Fs1a&lt;lu
cambió de modo radical c-1 tr,Ho prduenciJI en l., es1rt1Lrttra dt

�subsidios que: otorgah.1 .1 l.t productión rur,il; cr.1duciéndose en
una rnsram:i.11 reducc16n &lt;lcl 1111,mo en cu.meo a parcic1p:1ción de
la Ín\'ersión púhli\.J en t:I ~tuor agropecuario.
Entre 1985 )' 198.,, anos trítico) p,trJ. la economh nacional.
organizacione) y grupos de productores Je di\'crsos estado)
e,igieron de modos muy d1\erso-. que: se incremcncaran lo~ precim
de garantia para enfrencar el cornporc.rn11cnto de la cconomiJ, .1si
1.omo para .1tenu.u los efcdos de la p.1ul:nina y ucc1tnre ,1uscnci.1
del F.\tado "bt:nc:foccor". Después de ta~i cuatro 1110'&gt; de soliciwd
.1nce la firma del P.1cco de \olidandad tconómica (P\E) en
diciembre: de 1987, )e dc:\1st1ó buscando ocr.1s opciones
producci\'J.S.
Ya durrntc el sexenio 1988-1994 st pri\'ilegió .1 l.is
org,rniz.1cioncs c.1111pe~inas con voc.H:ión producti\'.1 \' opacidad
exporc..1Jora por ~er comi,cente, con el pro, elto de nac1on . Es .1s i
que en el Pl.111 '!auon.11 de Dc).irrollo 198 -1994 \C estableció
que "el ob1e11vo (und.1mc:nc.1l del seccor ,1~ricol.t debía ,cr
aumentar la producción y Li productindad dd campo' Sin
emb.ugo en l., realidad ~e .1gr.\\'Ó el retiro dtl E,1.1do del a¡;ro,
tra,hdán&lt;lolc 1 los producwre) los \.oscos y ncsg.os &lt;le l.i
produce.ion y de l:i propi.1 c&lt;,trucrnra inccrn,1 de precios que
comcnz.1h1 .1 ser de~mantclJ.d,1 que no se mo&lt;lifiui campoco LOn
la l1ber.1liución del rncrt,1do Je ucrras 1 tr.ivó de las
mod1fic.acioncs al aruculo 2"7 tonscit·1cio1ul.
La combinación de l.t apem1r.1 comerci,11 en 1993, con la
c.onsiguicnte cnrrad,1 m,1,iv,1 &lt;le bicnc:s agrope uaricn a precios m.is
compe11u,·os que los n.1cionalc, v 1:1 au,cnci I de déd110s
oporcunos. ~encr:&gt; b cxdmión del merc.1do &lt;le numerosos
productores .1griLOl.ts. e generó .1,1 un 1 inédica c1i,i~ l\el créduo
rur.11 que de\embocó en mo,1m1tnto'&gt; ,oá.des p10,·cnicnccs del
campo t;.ilcs comn el BAR/.ó:--: que habi.rn c:nrr.1do 1:n un
csquenu de caner.1 venci&lt;l.1 ) c.1nccl.1do cualquier op...ion de
íinancumiento
Oencro de las medida\ d1: .11u,1c m,1croeconóm1co
recomendadas por organi"no, flnrn1..icros in1crn.1cion.1lc\ y
realizad.,~ por el gobic:rno mcx11...1110, \l' rntuent1.1 1.1 \n'1sq11ed.1 dl·
finan1.1, públicas 'iJn,l\, lo 1.:u.d ,e ha lll~r:ido .1 ir1,·é, de do, das·
un aju,ce JI gasto o L'I ajmtc .11 ingreso. FI pnmno con1c: mp\J
rctorces de p.ucid.1s y .1ju'&gt;tC de diver,as .1re.n Jcl pn.:,11puesto
6 1(,

fcder.11
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p rou:so st' L n o IiJ .1 b.L
r,,1eJi,111rc l.1 l1rm,1 Jd Tr tt. Jn di: 11l 1&lt;.: ( ·n11H.·r1.10 Ji: .\mu 11.. 1
del 'one. (1 L .A.') on hl-tdn L'n1 \ 1s y C.1n,1J.1 , ~ll'\tui
cerm1no p r form1liz.H ,u Lll.: l&lt;.:llll' ,i¡Krtllf.l. l·I
c. h l
pamirido un:i libcr.1l11.h.1lln 1.:uinóm1 .1 qul' ~·.\ .l' p1d°it-111.1b.1
de de Cines de lo et&lt;:nl,l. _ 1 b11.:n l.1 .1pcrcu1.1 pcrmitl· 11. 1. ibdid.1J
J nuevo, ~ J1\'cr o~ mer .ido
on lo ..-:u 11 el (lmlln11dor c
benett(i:i, ello no e ufi 1c1He 1 .1, a-.imetrí.1, C\l\tl'nto entre l.n
cru ·rur.i produ ·ti\',l~ d · le !&gt;ocio 1.omeru.du sL rdh:1,1 c.:11

l' 1

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vJ ri;ido n ívc:le s Je: ..-:o 111pcti11 \'IJ.1J.

on b.1 e: en lo ,11ncr1or. 1 lp,u un prm.l \l u1m¡1eut1vo
homogene al inccrior de un p,11\ Lomo ~k,1 o. 1mpl1 .1 wnur en
uenca, no olo CUl: rionc nucrlH.:c.:ono t 111..1, r tn1Ll'llt:u&gt;1wm11.,1..
ino c.1mb1én on id r.tr J\peLIO rcl.l 1 11.1do 1.nn Li~ mu.1.
·1alc y d aspe to "e cru1..1ur.1l", l.1 · u.do 11H.lur.1n t.icwro 1.de
omo l.t opa 1d.1d de 1111.1. o ·1cdad p.ir,t pr u1r.11 l.1 11Hq!,r,1uón
o i.11 \' .il ·,tnzJr un con c:n o olrn: el I umbo Lonu cto de b
eran formJLione ne e ari.1,. (Du-,sel. ce . .il \9 1r:l/'1) :\dt:mi5
dc:bemo .1nal11Jr la po\1bilid .1d Je: L ,nform. c1on tfr un entorno
,1pJ1. de íomenc.1r. complemcnt.tr y multipl1 ·.ir l1 e . luc:rrn de
lo 5 cor y \Js empre J produ tiv.i 1rn:n · compct1t1v.1 e mo

isrema na ional on
ondicion a ruale .

0

objetivo crucial en las

Superfi ie embrada, co echada rod
.•
cu.Jcivo agrícola • a •' co m o 1o pnn
• ~ 1.pucc1
¡ on }'drendim iento de lo pn.n ipaJe
pro ucco agrícola d ·
·'
M
e imporcacio' n
Y export
·
c1on en éxico·

¡

Producción

Superfici e

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e 001.,•es)

1991

3.644

1992

32 6

1933

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28 9 5 9

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2000

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3 . 44 9
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, .. 140

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4,608

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no e 1ad1 11 o del omc:r io cx1~r
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2,16 4

- Fuente: C.onmu,do on &lt;l.itu dl 1 •
199 . l&lt;J99 i 2000 1 'FC.I Anu:1
. 1-C,1, Anuario

b unidJJe de produ ·ión agrícol.i.
L.i expo ición anceri r impliLa t m.u en L11enc,1 un .1gcnte
nonom1co imponance. cap,11 de ontriln11r .1l re 1m1cnto
de arrollo homogén o Je u.1I uier uctb&lt;l: el b1.1Jo.
Dur.rncc l
l 1himo
.1í10s el E t.1do h.1 d, n11nu 1do
u
pHm:1pJ ión en la e onomí.1. Ello h.1 i ntl'icaJo &lt;le &lt;le una
per pe ·tiva críuca, .1v.1.ncc en 1.1 ondicione m.1.Lr cconómi as,
lo ual re ulca altamente valorJblc; in embar~o, !J.s t.: tru tu ra
produ civJ
han
i 1 de uid da·. lo ·u,1l rec.:rudccc 1
le 1 1enu.1 de aquello e core y re,...ionc.:s qui.'. rt:4uiere n un
d idido ;ipoyo gubern.imcncal. como el e cor prinuno. ~¡ bie n
un ex e ivo v des ·ontrol 1do ,l • ion.u de L1 in mu 10ne e cata le
di e rs1 na la rel:lci ne o 1.1le de produ · 1ón. un · t.1do inerce
implica 11n,1 pro ·undiz.1 ·1011 e l.1. hecero~t.'n&lt;.:1d.1d o i.tl d la
e onomía . Fn oncrar el vínculo del J1.cionar cconóm 1·o d l

gri ulcur.i e

,000

l. 'H,1 2001

�, l en M éxico
ción de los principales cultivos agnco a
Pro uc
(millones de toneladas )
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32
31
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29
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. . 1· :i.lgodón. cártamo, soyJ, ccb.1da r ori;o.
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f .. 1 il mr,o 'r=3¡on¡o
Incluye: Arroz, Tl )O' m~ .
u \ I1, 1'&gt;93.
2000. !NI-. 1 1.
· Anu~rio
• C)t.H
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Fucnt~:
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. . to de los principales cultivo en México
Ren d 1m1en
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(tonelada por hectarea

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2 4

2 3

2 2

2

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4. El saldo d el ª Ju ste n eolib eral e n las do s ultim a dé adas
del siglo pasa do
Durante lo último quince Jóos, el ProduCLo In1ano Bruro
de México, man tuvo una rasa media de ere irnienco anual de
1.01%; si tomamos en cuenta que la población toral nJcional h.1
creci d o J una rasa media de crecimicnro d l 2.2%, enconrramo
un a in suficiente capacidad productiva en la generación ingreso y
bi ene que sati fagan !Js necesidades de Ll ocieda&lt;l; el PIB per
cápi ca tuvo una vari,1ción anual de 0.77%, dur.1me rodo el
peri odo, cifra in apaz. de satisfacer las ncce idades lemenrale de
un a sociedad. (Ibarra, David. 1995: 647).
Den tro de la estructura producriva, la agriculr ura es el secto r
qu e ha presentado una evolución que debe analizarse con
d ren im ienro. L1 ta ,1 medi:1 de crecimienro ,111u,1l fue de 0.99%
dur:i. nre todo el periodo. Dismin uyó, su p,1r cicipac1ón denrro del
PIB al pasar del 7.9 °/c, al 7.2% de l rnral du ran re lo quince aíws.
Ello dem uc rra que dentro de la economía, el sector ecunJano y
el cerci::irio ha n forta lecido su presencia en el producto n.1cio11.1I,
con lo cual e hace más amplia la brec ha exi rrntt: e11cre l:i
c:i.pac id ad producriva del secrnr p rim.1rio con el re ro &lt;le Lis
act ivida des de la eco nomía nacional. Duranre lo ochcnra el
impacro de l,1s refo rm:i.s económic.1s sobre h ,1crivid.1d
ag ropecuaria fue di rec to. A rr.1vó del proceso Je .1ju\tt: económico
y por lo m nos ha ra 19 8, Lis polític.is pübli a~.:· l.1\ de g,1!&gt; o rn
p:i.rri cula r, castigaron m.is .t l.1 .1griculrur.1 c¡uc: .1 lo, dend!,
ec tore .
L n,1 sirnación de "rlcterwro tlgrico/11" e c.1r.1un1u por un
creci mi cnro agrícol.1 menor que C'I de l.i pobl.tl ÍtÍ n. u11.1
impo na nc ia creciente de l.1_.. imporuciont:s de gr.1nm b.ísico . un,1
menor gen eración &lt;le divis.l\, un,1 Jesc.1p1uliución progre iY,1 &gt;'
soscenid :1 de h unidade!&gt; Je prnJucción _\' una mrnor c.1p.1cid.1d
para gen era r empleos. Dur.11Hc los ochenta, L1 111,1~·01i.1 de e,t.1,
carac ceríst ic.1s se m:1nifcst ,1ron en un.1 for111,1 plc11 .1. de .1'11 l.1
urgencia d e su rccupcr,1ci,i11 prnduc1iv.1 y ,11 ho11rn¡.;cnc11..1L 1ti11
regio nal.
La acciv id :i.d proJuu iv.1 .1gropccu.1ri .1 ~c11cr,1 il1 mcncm y
tra baj o, :i.dem:ís de: prowcr ingrno, 111d 1rccro en orro, ,c(rcHe , e
por ell o que su bul'11 dcscmpc110 económico dchc rcl1cj ,1r,c L'll t111
&lt;,2 l

�pr0Ct'S0 de crec 1m1enro sostenido. P.ir;1 logr.n el !"u11cio11.1111icnw
producrivo y .1Jecu,Hlo cscalo1umienrn scctori.d del c.1mpo. ~e
necesita una estrech:1 vinculJción &lt;lel Esc.H.:lo con los .1ge111r..:
privados que .ictúan en el seccor prin1:1rio. E 1mport.11Ht.:
establecer, en un primer mo111e11ro, cómo l.1 políci - J orienrJd.1 al
lib re merCJdo e vincula con l.1 concr.1n.:ió11 Jgropecu.iria ,1 rr.1vés
de variables sobres:1.líentc : uso de suelo, producción .1gropt.:cuJr Ía ,
balanza co mercia l, niveles &lt;le inversión pública, privaJ ,1 y eré \irn.
El de empeño 11 eg,ttivo Je e re sc:uor en los t'd1imo ~tños, e d
dererm i nado por la pro fu nd iución de l.1s dcb i IiJaJe · es truct ur.1 les
que lo caracte ri zJ J p:ircir de l.i presrnu.1 Je la cri~is Je principio\
de los escnra y qur .Hrastra en forma profunda Je de h.1ce nLis &lt;le
veinte anos; igual interviene el proceso de aperrur,1 exrcrru del
paí en el actual m,Hco de globaliución económic1 :' liher.1ción

gradualmenrc
exptiesta
,
·
"., un repunte d e l0 precio , lo cual vulnera l:i.
eco'.1om1a y con ecuenrernente reduce
la seguridad alimentaria
nacional.

co mercial.
En ese conrc:xro, e! flujo roral de comercio ::igro.1limcncJrio Je
México (impo rt acio nes m,-í.s exporr.1ciones) rcgisrró un incrcrm:nrn
mayor al 9.3% anua l en la última década del siglo XX. La
insu ficien te producción de alimentos se cub re con importaciones,
provenientes en su mayoría de los EE. U., lo que .1grava la
dependen cia al irncnc aria de México principalmente con este país.

/ -- I

Variación porcentual de las exportaciones e importacione
agroalimenta rias en México, promedio anual por quinquenio

,,

-· ·

Periodo

1981 -1985 1986-1 990

1991-1995

1996-2000

Variación expot1ac1ones •

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9 65

1612

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var1ar:1ón 1mportac1ooes •

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nrnnufo~turcra ¡Al1ment\\S. bch1das I tabaco)
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1;s:FCil Anu~r10 cs1ad1,11co Jd corncrc 1n ntrnur de los Et.:1\1. 1999 1\\111 mcg1 gC1h m,. 200 1

Adquirir los ::dimencos en el exrerior coloca a Méxi o en una
situación de vulnerabilidad alimentaria ya que el ons umo interno está
sujeto a l crisis de produ ción y a la ílucrnación de los precios
in rernaci onales de esros bienes, ambos fuera de nuestro co n trol. Esta
situación no ha podido corregi rse ni aún en el ciclo de tendencia a la
baja de lo precios internacionales de produccos b,isicos, y se muestra

Gn

Variación en valor de las ex• portac1one
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de alimento
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naciones
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crecieron
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u n a j j g e r a e a í da e n e 1 , ñ o d e e e ª, a e .o s o eh e n r a ' e o n
recuperaron para el ario 200
1996; sin embargo, e
8 mil 200 ·¡¡
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,
O, en el cual alcanzaro n m:ís de
m1 oncs e dolares.

62.3

�L, s e x p o rt ,te I o 11 es

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r tH I i me n l H i .1 s se e o n u: n 1 1 :t 11 e n u n .,
docctLl de productos que cn conjunro rcprc-.cnr.111 e! 70ºu
del n lo r de Lis cx.¡Hnt.,ci n no HH,1 !es de .di me n l n'&gt;. Al t,O u nos
de l
p ro d u e r o s de m .1 y o r LI i 11 .1 m i · m o p o r l' l v.do r t¡t I t:
re p r es e n t a , se u b i c.111 e l r.1 111 o d e l a s le g u 111 b re s y ho n ,1 1i·1 .1 ~
frc e.is que han llcg,.1do ;1 sohrqus.H lo l _,DO millones Je

dólares.
En el sector agrícola, son cuatro .1gregado le productos
de ex por rn e i 6 n lo que ;\cap ..1 r rn m ;-Í s del 8 O0-h de I va Io r ro r:il
de e te secror: el café en gr.1110; el jiromarc; las legumbre y
hortalizas fres as; el melón, s:rn&lt;lía v orra frut:b frescas.
O e n r ro d e I e e to r g a n ;l d e ro , e e l g a n a d o v a e u n o e 11 p i e e 1
principal producrn de exponación, el porcentaje rcgi rrado
en esta rama ha sido iempre mayor al 50% y alcanLÓ, en el
año 2000 un máximo de 90%; sin embargo, no compe n sa el
desbalance ob erv.1do en granos b:í ices v tampoco es
su fj e i en te par a i r radiar ben e fi e i os que re vi e rr rn e l es ead o de
rensión de l:1 seguridad alimentari.1 .
En la exporración de producros manufaccurados de la
rama de alimento , bebidas y rabaco, sobres:i len por su valo r
hs bebidas alcohólicas que en los i'ilrimos an,1s
incrementaron su imporcancia: la cerveza, el tequila y otro
,l pt ar di e n r e
re p re e n t a n a ho r a un re re i o d el va I o r ro ca I de
e re ecror. Esro , si bien corresponden a las bebida y no a
los alimenros de rodas maneras alcanz.ln un alto grado de
significancia por el valor que represenran en la obrención o

fuga de divisas.
La producción agroalime n taria interna esrá orientada
J sde la década de los cincuenta hacia producros de
exponac1on más rentables, como son: frutas, hortalizas,
legumbres fresca , bebida alcohólicas y café. i n embargo ,
esros produccos enfrencan demandas mundiales flucruances,
a \'eces relarivamenre débiles y con graves variaciones en los
precios internacionales por lo que no se puede aposrar e n
ellos, como compensadores de l desequilibr io que provocan
las fuertes importaciones.
En forma superior a las cxporraciones, las importaciones
agroalimentari:1s mostraron un gran dinam ismo. A pesar d e
que México ha sido imporrador de granos bá ico , es a parti r
624

de las últimas d os d écadas d 1 . 1
volúmenes y el valor d
e s1g o pasado cuando 1
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14 000

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Volumen
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tílrim,1 de .1J.1 del siglo p.1 .1Jn. [ 1 dilt ir ,t· prcsrnro l'II LOJLJs lo,
años; excepto en 199'5 en que ,t: eoru1.1ju ddiiJo .1 L1, 1.&lt;ll diLionn
de cri i en que ~e CJ1L011tr.1b.1 el p.1i,, lo t¡uc provoco que l.1,
impona ione caycr.111 m,i de 2(i 0u en C:Sl' .111n. micnrr.1~ que l.1\
ex po rr.tuone ere ieron un 43q,u, l.1 comhi11.1u1J11 de t:!&gt;tns Jo\
focrores, en CS[e lar º· logró que
11:x1co lll:111tll\'ICLln un
super.ivir de más d l .290 millones de dólarc .
i n e m btH go , l.1 s i m po rr .1 e i o n e. e re e ie 11 ees Lo n fo r m .ir o n , t.: n
los ülrimos \'t:inre .1110s, el p rincip,tl dt.:con.1n1c Je l.1
vu Ine rabi Iid.1d al ime n r .ui.1 n 1cm ,1 de M éxi ·o. E t.1~ l u vieron
u n re imi 1no del 2 % p,1r.1 l.1 segund.1 miraJ de los üios
o e h e n Ll re g1 r r a n d o u n J r ,1 J .1 n u .ti r ro m e d i o m .1 ~ · o r .1 ! l OOo
du r an ee r o t.L1 l .i dec1 d .1 J e Io n ove n l .1. D e c g u i r e · t .1
u.:ndencia, para ·in.1lé~ Je L1 primer,1 déc.1d.1 tlt:-1 prcscnrc ·iglo.
e I pa í i m po rt .u .i nd de 2 ~ m i I m i 11 n l'" de dó l:t r s t. n
alimencos al J.iio, quL' nos coloca como un pai~ !dgil t:'n l.1
m edida de lo errático Jel crecimiento económico 111 nno.
La ras.
de crcc1011enco alta y sostenid.1 Jt: las
im portaciones de alimenco no ubic. como país en u1u
situ ació n de vulnerabilidad alimentaria en su va r iJble exrern,1,
ya que está sujeto a la política de produ ción in cerna y de las
osc il aciones de los precios in re rn .1ci o nale de alimento ,
además de que el incremento considerable en la
imp ortac iones de estos producros, implica rr.rnsferir millone
de dóla res al cxrerior y consriruye un freno para el ere imienro
de la economía en conjunto. El valor acumulado de Lt
impo rtacione de alimen10s en lo ülcimos 20 a11 0s ( 19801999) e de má de 102 mil millones ck dól.trc .. Si obtenemos
e\ pr omedio por año, rcndremos que Jnu.1lmenre se
i mpor taron más &lt;le 4 mil 800 millont: de dólarc . · ifra qL1e
repre se nta ade más un componente importante de la &lt;leud.1
exl e rn a, de la. dependencia del p,1Ís y un l:lanco dcbil de u
segurid ad nac iona l.
La s renden ias de los úlrimo \'einre años muestran que las
imporr ac ione de alimentos podrían eguir creciendo debido ,1
que la crisi s e n e I campo mexicano parecie rJ no re ner íi n, yJ
que la s política púb lica no muestran un claro interés por
mejorar la s condiciones en e re ecror, adem~s de que rn el

�· r Para
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la idea que !o me ¡o
de lo de desarrollo actual se.tien e , de granos básicos y la
mo
l
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·
el
, es impul ar J s imp
,
encaja comparar1va
pa1s . , de algunos productos c_on ve
.. ) favoreciendo
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v horraltza s rresca ,
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( c. t' así como legum re ,
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. camoyc1ua,
la desarticulac1on en[!
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. de México y proyecc1·'on para los
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primeros diez anos
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(millones de dólares)
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forma más recomendable debería ser a travé de las exporcacione ,
por lo tan ro es importante conocer el porct:nt;-ijc que guard.111 la ·
imporracione.) de alimento con respecro a las exporra ciones
rora les.
La FAO señala que un país se ubica en siru ac1on grave de
vulnerabi lidad y dependencia alimentaria externa cuando el v,1lor
de las irnponacionev alimenta ri as absorben el 25 % o má de los
in
greso
2000
)1'. obtenidos por exportaciones torales (Mendoza Z. zueca,
A p rincipio de la década de los a11os ochenta del siglo XX, la
relación que guardaban las importaciones de a!ime..nro con
re pecro a las expo rracione rorale era del 16 %; sin embargo, csre
porcenrajc se obsend J la baja en los últimos veinte años . De
cualquier forma esce indicador es limitado ya que su caída
p roporcional no es producro de una disminución real de la
im portaciones de alimenros, sino de una disminución en la casa de
crecimiento de las exportaciones rocale y de un incremenrn en las
imponacione rorales; sin emh;irgo, uando ocurren Fenómenos
como /;1 desa cel erac ión económica de Estados Unido , la
economía in rema se debilita y entra en fra nco riesgo en alimentos .

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el peso que gu.1r an as l . . • e con l.1 produ cción interna, .'
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d. 1· •er,a~ ¡01 nu~.. ¡101 a5
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. portar alimencos se
roJ11ctivo (m.111u auura
im orr 1c1on cs que reJliLa su. 5euo_r P or tnver l(Íll cxtr.1njera o
exp ' l~o) mediante pré~ t.u11o s_cxre1no_s, i~cn1es en el ex tc.:rior . La
petra vía, de rc.:me .,15_ &lt;l e· mexic.inos I es
por en

Periodo
1980-1985 lfl86- ~1991-193S f996-2Ctü0 1980-2000
[Tasa promed,oanual 1631
13 17
8 87
6 84
11.5

' nuJriofaiadMiLn&lt;

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Fucm,. Com1rni&lt;lo

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de i.\i l-:(;J ; 1\rwar io l',1.1dí,1irn d, lt1~ 1-.l'M, 1992, l 'J'r 1· 19 1)9,
l1h EL1.\ f. 11J91J. ,1w"· inl'gi _¡:Ph m .. 20() 1

INEG !: .-\11u.iriD l'&lt;t.1dí,11Co dd L11111ncio l'xrrnor tk

En los Lílt imos veinre años, la r:1 a promedio c.k l.1 rl'l.ición
de rnlner.1bilidad esr.1blecida por la fAO (im porr,1cionc,
alim enrarias/ cxporracionn ror,des) fue del 11.~no anu.il . .iún
lej os del 25 % sc11.1L1Jo por e re org.1n1smo. Sin e111b.1rgo, 110
pod emo, er optirnis t;i . .111re cm: indicador, _1·,1 que si hicn l.1 c.1s,1
se mantiene lejos 1el /:mire se i1 ,1l.1J o, lJ dept:ndl'n c1,1 ,ili1n enr,1r1 ,1
extern a de Mtxico igue crtciendo d!HC l.1s pr ofund,1\ .1~i!llL' tria~
exisrentes cnrre L1 agriculrur.i 111cxi c.111a _v L1 Je su, prin ci p,dc--.
soci os comerciales: los Esr ,1dos L'nidos .r C:111.,dá. r\ t'111 111,1,,
impl ica l:1 de sca ¡iic.diz,1 c ió11 del campo mnic.1no, l,1 p&lt;:rdid,1 de
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1991- 1005
1 13

13 21

1996-2000 1980-2000

6 95

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durante los Lilcimo
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es decir . guc pH.1 el peri odo comp re nd ,J o Je ( l)80 al .1í10 2000,
del valor rotal Je las import.tLione 1&lt;.:aliza&lt;l,1s, m,Í\ del 1 1%
correspondieron .l alimenros. Visto por qui,u¡ucnio, este
porcentaje h.t ido ,1 la b.1j ,1, situ,índo e c 11 G.9&lt;¼) para el L1lri1110
Ju ero del iglo p.tsado .
Sin emh:irgo, dicha di sminuci ón no e ClLLtd:i por una
disminución gradual y ignificaciva de Li s import,tciones de
alimentos, sino de un incremento imporcame, en v.ilor y
volumen, de las importacionc ro rale del pJÍs. hti111.1mo que
dicho porccncaj se mante ndrá a L b:ija o por lo menos
constante, si el comercio exterior toral e inucrn enr.1 en términos
de lo pronó ricos , alln si pt..'rsi ste la rc11dcncia de imporr .n

gr nde vol limen de produ ro agroalimenr.irios .
El comercio exterior de .1limenro se ha manrenido en una
situación de déficit comercial con. i&lt;lerable, deb ido ,t que hs
importaciones de granos 6,i icos ere e a r,1sas muy superiores a
las exporraciones de otros prod ucros agrícola que cumplirían
una función compensadora. Una iruacicín simi lar ocu rre co n Lts
import aciones referente&lt;; a .ili mentos, bebidas~- tabaco
manufacrnrados , los cual es son superiorc~ en rclacicin .1 su s
exportaciones corresponJicnrcs.

La dependencia del exterior en bienes primario recae
princ ipalmente en los granos b.ísicos, donde el promedio anual
de compras al exterior en lo\ úlrirrn s \eÍnrt aíi.o\ ( 1980-2000)
supera los 39 mil mil lo ne~ de dólares. Por su p:.i rre la rama de
alimento , bebida\ )' cab,t LO Je la ma11uL1crura, repo1tuon
importaciones con un valor promedio an u,tl Je 111 .í de 24 mi 1
millones de d óla rt:s para ese mismo periodo .
La caíd:-i que han ~ufriJo en lo
últ imo
aiios las
exportaciones el airo valor de l.1s imponacroncs Je alimenro , ,tsí
como el d éfic ir en la b.1l.1nza comcrciJ J ,1 lime nrari.1 \C agr,n·ó ,
conformando 1rn acumulado de más &lt;le 15 mil ~00 millones de
dólares en los 1'drimos veinre .1ñns. Dur .1 nte la segund,1 m1t ,1d de
los años noven ta, el déficit se m,rn t icnc año tra~ aiio, sin 4 ue ~e
observe un camb io dt.: trndenci.1. ! 1 111,1\ or défit it ob\,n·.tdo en
la balanza comerc1,il .1l irnent.1ri,1 ocurrió en el :iiw de 1992 .il
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1 en (30 m1 one e
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2000, onrra l 2 m1 11 on e de J ruras
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ra aperrura c.omema! que e ha .1cder.1do en lo último diez año ,
a enrúJ la dependen 1a .1limenran.1 LOll el exterior en la mcdid.1 en que se
parce de bid J de que on rcl:mvamenre m.í :1 ile l.1 1111porr,h.ione de
alimento y no requieren un LOmprom1 poli rico-e onomi o dd . euor
público.

hut:i~'

l..,r.ino b.uico~ •
(milc de 1onclad.1 )

1 oda e I f.1Ltore. gc:ncr,rn un c. 1.en,1rio de exrr m.1 vuln r.1bílid.1d.
d.1J &gt; ¡uc dcpendemo Jc b impon.1 1ón de Jrrt u!o &lt;le p11mn.1
ne e 1da&lt;l e.amo 011 lo gr Jno b.i ico , pcr .1 /J VC:L ,e pn. mueve J.¡
expon.1 1 ,n Je bien pre· inJ1ble . t.. ros ulumo dependen de mt:r-.1do\
vol.1tile que ,rnte un.1 siru.1 ión de dific.ultad e onom1 , on I ll primero
en de-e.: l1.1r c. .-\dem.í , tt5 prelio !lenden J fiJ,lr.'&gt;e u1 lo p.11se
ompr.1.don:!&gt; c imponer rr, 6,1 110 ,iran&lt;.elJna , lo que loloc..1 .1 lo
producrore n.1 1onalc en unJ \J(llJ 1ón de dcpcndenci.1 del mercado
e ·cerno, in re lver la cut' rione de egund.1d Jlimenr,1riJ inn:1 na. \'isro
en un planrc.imienco de \egurid.1d n,1 ion 11, erta uno d lo· prtnLip. le:-.
a pe ros J re olver.

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�OTAS PARA

A ÁLI IS DEL IMPA TO D L TR.AT DO DE
DE ~t RI A DEL
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LTURALE DE M

LIBRE
.\1ER I
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I D TRIA

, ! ( 1 uuh Hi1w¡,1,J C,ird, v.1
( ·.m~drar1rJ di: l.i l .1rnl1.1d Jt· &lt; 1,nc1J~ :le l.1 t ·om11n1uu&lt;in
U111 w~1J.1d .\1Honom.1 de. 'ut1&lt;1 lwn

Introducción
El 17 dt: diciembre t1l' 2002 e u1mplier n 10 ,IÍ1{ del 1 hrm.1 Jcl
T rarJdo dl' Libre Com&lt;:rciu dl' Amc:riL.I Jd . 'o He rn rn: ,\ k\tw, E uJn~
Unido \' "in.1di r\lgunns ~t:uorl', Je h econorn 1.1, wmo In
agriculrore rnt·xiu no . lun mmrr.1Jo :.u dt,cnLJnro ~- de comenw .1n1t:
la au enciJ Je me¡or,1 en u L md1uo11t:~ bhor.1le, y Je c.d1d,1J de v1d.1
que les lubí.1 promendu el I rac.1J1,, lo que mue u.1 ~ola l.i punl.1 ,!el
iceberg que omienz,1 ,t cmugLr ·r nrc .1 un 1 re.il,d,1J m.i w1111rntkn1e
que los di.curo p.1lta1 irn, lk q111cnl' qu 1uu1 nc~,11 i,u, rn1dr.1dm .. 10
en todos lo. cuon.· e: '\:eleh, ,1" con encmt,hnrn el 11.1-:1miu1w t.k 1111
acuerdo que perm1u o ;i \le ·1 o t·1H1,1r de llrnn .1 l.1 11wd\.'rJ1Jd.1d l"
in tegrar e ;il pro t:\O ~lob.1liz.1d(ll
En el ecror de l.1, inJu tr1,1 culrur.l!n 111\.'XÍC.111,1, (l.t rr.1Ji1..w111k
como b prc:n,,1, l.1 radio, l.1 ltll'\'Ísit'111 \" el une. :' .1hnr.1 l.1, mndc:1n 1,
celecomuniuLioncs ), ¿ Ll\ li ,111 e ~ll·11mt:m,1du 1mpn1r.un., 11.111,lurnu
ciones a pan1r de l.1 ,1pl i .1e1c'111 dt' l.ts p11liti1...1, 11rnl1hu.dn. q11t: u11111.1 110
a lo que rnuch m p1en~.1n nn :r1i1..i,í 1..Pll d ·¡ 1.11.1dt1 de I ilm: C&lt;J!lll'r1..io dt·
América del . ortt:, ,1110 &lt;¡uc ,·.1 w \"t•n1.1 pr ·p.11.1ndo 1..I {criuw h.1,i.1 l.1

�1perrnra Jcl 1rn.:rc.1J,, dc:,Je l 9S2 1..011 d exenw Jl· ~ lt~ud de l.i ~ l.1Jnd
Hurudo \ in cmb.ugo. d
CAN I mm.o 11n p.irte .1~11.1\ en l.1 h1,ton.1
dt csl,IS mdmtrÍJ\, porl\lle ,1 p.Htll lle e,1&lt;.: rr.\tJllO \l' .. nmcll/0 .1 l unh1.11
cJ modelo mixto Jd sedor que ex1,11,1 en el p. 11, pm uno 1..on p1nl()m111w
Jd ,cccor pti\'.llio, modelo qm· fue ..011tigu1.indo,c . 1 tr.1\&lt;.: Je tll")
pro-.e\os: l.i dcsn:-gul.i-.i,;n. l.i-. pnv.1t11,11..1one, ~ l.i .1dql11,11..1on ,h: n11c, .1,

n

cec.:nolog,ia.,,
l n:, eje) Jcravie,an c:I 1..on1Lm10 Jt· moJ11iu1..1onc, q11c h.1
expc:nmcnt.1do d \C:CtOr de !.is 1..onu111i1...11..1onc:). l'll lo 1urid1-.o w h.1 J.11..lo
un proceso Je dnre~ubcion que tiene omo Íi1\ prnp1..i.1r el l1hrc 1m·go
del merc..ido; en lo económ11..o se rcnll 11..cm,uon In, ~1\1em.1, Je
propiedad. ,. en lo) contenido, se a en1uó b suho1d111.1ci1,n Je l., \.\1lc111.1
a su rent:1hil1J ,J como nef,ocio.
La!&gt; industr1J) lllhuralc-. Je ~ton1errcy no lun ,i,lo .11ena, nt· s
c.1mbios. A lo largo de: un.1 déc.1d.1, Je)Jc que ,e firmo el I l C.\".'-- c:n
1992 "'-:mos visto tr.rnsíornuuom:s en l.i e,cru1..tut.1 1..lc Li prop1&lt;.J ,J y

organ1lJC1Ón de periódicos. nt.1c11)ne cdc,·1,i\'ls ~ r.1d1otó111 .,, lo...1lc~.
,l',Í ..omo en el cin.:uico cinc:m.uor,rJtico. c.unhio, q11c: .1 11 \'CI h.m
repc1-. 1udo en los wncen1Jo) que 1..otno hiene) culrnrale" 1.om11m1mos
lo" 1cg10monca1 os.
En esce tr:ibajo se re,·is.in l.is rnnd1cionc~ que como ance&lt;.:c:Jence
prepararon el terreno par,1 la firma del Tl C:\".'-- con d propó\ito de
explorar su irnplCD en las 111dm1ria) cultur:tb dt: \lontem:y.

El Tratado de Libre Comercio ~ la5 industrias culturales

FI Trac.1tlo de l ibrc: Comercio de Amú1ca Jd Kone entre i\kxico,
[ st 1dos Unidos v Crnad.i se firmó el 17 de dirn:mbre de 1992 y enero en
\lgor el 1° de enero de 199-'i. El Tra1,1Jo e, un conjunto de regJ.1, que los
m:s pa1~es .Kordaron p.ir,1 vender y comprar productos \' scn·ic10) en
:\ méric,1 del Norte: se le ll,1m,1 de \ibrt 1..omercio porqL,C escas reglas
definen cómo ,. cuándo se eliminar.in l.1s barrer.is .11 libr&lt;. flujo de los
produc.tos y servicios enire l 1~ eres 11.1&lt;.:ionc:s, e) dc.:c1r. cómo y cu.indo se
cl1minad n los permism. las 1.uocas y L1 licen1.ias p.uci ..ularmence las
t,uifas \' aranc.des. esto C.), lo, impuestos q 1e se cobr.rn por 11nporcar una
merc.anc1a.
l limin.u b.mera~ al comercio. proinon:r cond1Ciones ¡ur,1 una
compe1enc1,1 just.t. incremenc.H l.is oporcunida&lt;le\ Je 1nH:rs1on,
63'

~,roporcwna, prntt:cuón 1J
mcelt" mal. e,t ihl
. t:rn.1dJ ,1 lo~ dt:1cd10 1
,oluuón J. . ncr p101.:eJ1m1uHo\ th.·u1,u
et prop1l·ll.td
t: con110,·er ,.1 .•1 í como f
, p.u.1 \ll ,1¡,l11...1u1111 ,. l 1

,cgu,,"',I )" mulrd.u,·,.,I. '"" lo, ob1,·11v
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t

�de satélites .y redes de tran misión (Trmttdo
Prooramación
b
de Libre Comercio de América df! Norte, c. I, ECOFI,
Anexos 2106 y 2107, p. 336 cirado por Casas, 2000).
México no presentó una po ición muy clara en las negociaciones en
lo que respecta al renglón culrural. El jefe de la negociación mexicana,
Herminio Blanco, y el titular de la ecretaría de Comercio, Jaime erra
Puche, no mamaron un interés por negociar las industrias culturales
porque egún ellos no requerían ser protegida . L~s Anexos del rar~~o
que especifican acciones y excepciones por país depron en una Jtuac'.on
mucho má de favorable a México, lo que al cabo de l O años ha tenido
un impacto en la estructura y operación de este seccor. A concinuación se
pre enea una relación de lo Anexo del T rarado de Libre Comercio para
América del Norte relativos a comuni ación y/o ullllr:'.! que de a uerdo
a la investigadora María de la Luz Casa Pérez (2000) dan cuema de los
pocos párrafos en los que se menciona el rema:

!

-- r

ecror: Comunicaciones
ubsector: Telecomuni aciones
Acciones que faculta el Tratado: Pa.nicipación cxrranjera hasra el
49% en servicio de videorexro y ervi ios mejorado de conmutación de
paquete . México e reserva el derecho de ado~t~r o manren~r. cualquier
medida relativa a la inver ión de estos serv1c10 . Las arnv1dades de
radiotelegrafía y comunicación vía satélite quedan reservadas al E ~ado
mexicano. Participación extranjera en transferenc13. de tecnologta y
financiamiento; México podrá subarrendar el excedente de u cafacidad
de infraestructura ha ta por 30% de su capacidad instalada para fines de
red privada.
Medios implicados: Servicios telefónico básicos, tele onía rural y
telefonía celular, servicio sarelitale , servicios de localización, relefonía
móvil, rélex, vidcotexro y emcto de información (prensa y
publicaciones periódicas quedan implicada por el u~o de esras
tecnologías).
. _
ccción de referencia: Tomo ll, Anexo I, Lista de México. fomo II,
Anexo II, Lista de México. Tomo 11, Anexo III, Li t3. de México. Tomo
II, Anexo V, Lista de México.

ecmr: omuniLacione~
Subsecror: Sen ÍLÍo de e p;:ircirniento
Acciones que fo ulra ti Tr,1tJdo: e requien: .iuro riz,lcion de lJ
ecr t:iría de Cobernaci?n p.1ra ret r.1~rn itir o J j,;¡ ribui r progranus
desarrollado en el extr.1n1ero previo r)aPo de Jere -) 10 J
· ··
.
•
•
r b
&lt;..:
s e rcrr:1s11w,1on.
La m1sm ,1 Secrer:ufa podr.í auwri,ar el uso de orro ¡ j 1', i 111
_
.
l ~
J 9 ue no sea
~span~I. _La publtcrdaJ exrranjer.1 no puede ~er rerr.insrnitida. Lo
1nwrs1.on1sta extranjero p~eden p.irricipar h,ua en 49~0 de empresas de
esparcin:1enro . Se req111cn.: autoriza íón de b Secrernrfa de
01:1~111cacione _Y: Tran.porrcs p,t ra la insr.ibción y oper,ición de nuevo
erv1c10s de celcv1s1ón por c1hlc. L.1 concesión sed ocorcrada ,1 mcxicai,c)S
El 30° f 1 .
ti
'
.
- . º.le rtempll anu.d en ¡1.1nt.1lL1 en LJ&lt;la sab e r.í rL· crv.ido a bs
producc1one~ mcxiG1n:i.· dentro o fuer.1 del ccrrirorio Jl' Méxic.o. ;\frxico
:e rcs_e,rv,1 el dcrc~ho de adoptar cualquier mcdid,1 con respecto a
1nvc~s1011 en sen•t ·10 · &lt;le radioJifosrón, istem.1s de disrribución
mulnp11'.1_ro y tclevrsió11 de alca dd1niuó11, cxL&lt;:pw en los ca.m\ Je
p~od_ucc1011, vcnt.1 o derechos de program,1\ de r.idio O tdcvi,ión. f.os
d1Hnbt11dorcs Je pclícul.1. proJ11cid,1&lt;; rucr~ de J\féxico donar.in ,1 Li
Cin_ereca • 1,1r'.unal por cad.1 cinco rírulos de pdícul.i~ imporr.1 Lis, un.1
op1.1 de do cuulos de cales pdícubs.
Medios implir.1dm: Radio. 1elc\'i\jl\ 11 .1Jrca. rc.:lc:\'isión Je .ili.t
d_ef1nición,. isce111.1s de d1 cnhuuó11 mulcipu11ro, ine _\· producción Je
video~, .iudtt&gt;L.l\ctc, ~· rrnísiL,1 gr.1b.1d.1.
·ección de rd~·renci.1: Tomo JI, Anexo/, Liq,1 Je ,\léxiLU. Tomo II.
Anexo 11. I i,r.1 de i\1ó,ico . Torno II Anc:-..o \'1, I Í\l,t de ,\ kxico.
P.1r.1klo .1 l.1 firrn.1 dd l!.C:t\:--J SL re.1lilmrn un. 1 ~erie de
modif1cacio11c, .11 m.1rrn lc~.1! &lt;.:n el tjlll' opcr.1h.u1 l.1 rndmtr1,l\ Lllltur,ib
para prcp.1r,1r el [('¡·reno ,¡ l.1~ prÍ\',ltiZ,lLÍO!ll'',, rusionl'&lt;; l' 111\'l'f. ionc. de
capit,11 exrr.rnicro que h,1hrírn dt· \'mir con lo nt,1hk do rn el Tr.n..ido.
Ya de de 1989, cn onrnrd.111ti.1 Lüll l.1lilic1,1liz.1citín de lo-., mcrc.idm \" l. 1
ap~r_rur.1 ero11ómiu . .\kxico li 1hí.1 \'t:ntdo .1dopt.llldo 111cd1d.1., tjlll'
focd1t.ir,111 l,1 promoción dl' l.1 in,·u,itin L'Xtr,1njcr.1.

La de regulación: más mercado y menos fatado
. '.1,1 de !.1\ l'\tr.11eg1,h implcn1rn1,1d.1, por d !·,1.1dn p.r r I l re.ir ). 1,
cond1c1onls Je opc:r.1t.icí11 dL"I ·¡ i ( ·. \:\ htL' u11H,1r LO!! u11,1 llllL \',I
estnrccur.1 k~.1I (jllt' pcrn111iu·.1 1.1nro l.!, ¡111\ ,1C11.1Li()11,,, l &lt;lllH&gt; 1, 1
1 JI

�fusiones. b~ inversionc:s cxrranjcr.1s y mro cipo Je .1c~1011cs qm: u,l()~.1r.t11
en condiciones J&lt;.' glob.1lid ..J JI sector meJi.i1ico y .il &lt;le Lb
celecomunicaciones. Estas moJiflocionc:s en Lt lcgis!.1ción que: rigen .t lo~
medios deben ser Jn:1fa.1Jas drnrro &lt;le\ marco Je una rcfornu ~c:nc:r.il Jt·
Esr,1do que ya vení:i opc:r.inJo (CroYÍ, l 999).
Tal refornu h.1 ido quir,in&lt;lo p.n1Llrin.1mrntc la in~eren&lt;.:1.1 Jim.:1:1
del gobierno en materia de comunica..:ión, y.1 se.1 rcdu..:icndo su
incervención o bien colodndolo en unJ posiuón :ubitr,il rc:spccro Je bs
uansfornucioncs que expcriment,rn los mc:&lt;lios. L1 rendenci;1 es .1!c.111ur
una auréncica ílexibiliz.1ción que focilicc el camino .1 bs corporacione~
rransnacionales Je medios para concrerJr iusioncs. :ili.rnns o
.
.
mcorporac1ones.
Oemro de csre proceso de Jesrcgulación de disringuen dos tipos Je
:iccíones: las que tienen que ver ..:on los medios rradicion.1les (r.1dio, cinc,
televisión, prensa) y las que corresponden ,1\ )ecror rcb:omunic.1cioncs,
que involucran a :ilgunas de las nue,·as tecnologías. Enm: \.t-; pnrncras se
ubican cambios a la legislación orientados a liberar cienos candados
exisrenres que, por ejemplo, impedían alguMs ali.rnz.1s oligopólicas,
fijaban porcenrajes de contenidos n.Kionales y extranjeros, o limitaban d
manejo de varios medios en una sola empresa. L.1s segund.1s, en cambio,
fueron realizadas en erras condiciones debido a que se trataba de un
sector nuevo, escasamente regulado.
Los cambios efectuados hasta ahora en la legislación de medios son
pocos, pero sustanrivos en lo referente a desregular par.1 facilirar la
competencia comercial. Encrc ellos destacan las modificaciones a la Ley
de Inversiones Extranjeras, de Derechos de Auror, una nuev.1 Ley de
Cinematografía y su Reglamenco, el Reglamento de Lt Televisión por
Cable y la nueva Ley de Telecomunicaciones.
El 29 de diciembre de 1992, a 12 días de haberse firmado el
TLCAN, se aprobó una nueva Ler de Cinematografía que contribuyó a
profundizar la crisis por la que ya cransiraba el sector, debido a que
elimina las medidas proreccioniscas para la industria nacional. En franca
contradicción, esta nueva ley enuncia una defensa de los contenidos
nacionales, pero facilita !a producción y exhibición de películas
extranjeras. En cuanro a producción, se acepca que una película que
cenga apenas el 20% de producción nacional sea comiderada mexicana.
En cuanro a la exhibición, en la ley anterior el 50% de las películas
programadas en pantalb debían ser mexic.1n:1s, mientras en la nueva ley
642

esrcporcenra;'edb'
.
e 1ª d.
1sm111uir
un J 0% e- J. _
.
ll egar a un l 0% en 1997· El reglamenr da a anoI J. pamr de 1993 , h·asta
marzo de 200 ¡ ' corrobora lo inr .
oj e esta ~:,'
• , apro 6a do apenas en
''los. ~x.h'b'J
·
cnor
a
esr
·blc
·
1 1 ores reservadn el d.
d.
ler en su anículo 44 que
e~h1b1c1ón J. la proyección de elí ~e~ por .Clcnro del riempo toca! de
dispuesto en los rrandos . p u_1 as n.1c1onales, sin menoscabo de lo
'
internacional es de Ios cuales Me' xrco
parre ".
· erormas
Como señal.i Crovi ( 1999) 1 .
'bl d ¡
' e mismo TLCAN J ·
ang1 e e a globalización mexica11a
l
,
' e rnsuumenro más
ey R J
, , resu ra m'
·
L º¾yd leg .amenro de Cinematografía -il - j as generoso que la m1eva
'
' sena ar en su Anexo l que el
30 o e. tlem po anua 1 en pantalla
en . &lt;l
producc10nes mexicanas
e
1 l
'
, de nrro o ,ue
d 1c.1 a . sala. esr,i rescrv1do
'
• as
Un scoundo camb.
1 1 . ra. e rermono de México.
1995 l i, .
io a a eg1slac1ón se . d . l
.
'. a modificarse el anículo 28
. pr_o U/O e 2 de marzo de
inversión del 49% de
. l
. consmucronal p.ira permití
ellas I d I
cap1ra extran¡ero en em
.
r una
as e secror de medios
. l
presas mexicanas, entre
esrablecido en el TLCAN
1' y as1 1accr comparible la le;' co 1
..
.
en os Anexos 1 II d 1 .
n o
permrnendo incorporar ese po.
. d y
e a Lista de Aléxico
celevisión aérea r 1 . . ,
rcenra¡e e capical excran¡'ero
. ¿· ,
.
, e ev1s1on por cable
I .. ,
en ra Jo,
sistemas de disrribuc1.on
, mu lrrpunro
.
.. ,
y •' re ev1s1on de aira decn111c1on
En 1993 se mo&lt;lifi.có el R j
eme.
,
··
eg amento de l:i T ¡ · •,
permmr que
la cable-d·1stn'b ucion
.,
.
pasar .e ev1s1on por Cable para
rej ecomun1caciones con 1
.
a a ser un serv1c10 d
0
'
que mcorpo '
e
esta blecido por la nueva le" ,.
.rana, m:ís carde, tanto lo
, l 2
,t ... n esta matcna
1
.
amcu o 8 consrirucional en I
e
corno a modificación del
c . 1
.
o rererenre a la
. . .,
aprra extran¡ero.
' paruc1pac10n del 49% de
r

nueva Lev de T l
.
1995La
e ecomunrcacionc
, aumenta el. periodo
d.
'.
s. apro bada el 7 de ¡·unio d

' ·
.
e conces1one
30 e
opr.rca, mientras que lleva
20 - s a
anos para cable o fibra
:ad1oelécrrico. Escas concesion:s s anos !~-! c:xplotación del espectro
igual
on drenovau
· dos de riempo
. e~. Esea Iey introduce, también
. es por peno
pn varrzación de los satélites ¡. , os imporranres modificaciones: la
T
Y a apertura de
· ·
sate ites extranjeros. Además
61
serv1c10s sarclirales desde
de re¡ev1s1ón
..
, esta ece que
los
d
por cable
,
opera ores de los sistenns
•
ya no seran
·
'
c.omu111cación püblica, con lo ue
conceswnes, sino redes de
sistemas de audio, telefonía s
pu~den of:ecer orros servicios como
hogar.
' cr.icws mreracnvos )' televis 1'0'n d'.
llecra a1

9,. .·

&lt;í43

�Por otr.1 parce. b Lt:y Federal de Derechos d-: Autor que d:nab,1 de
1963 fue modificada en 1997, inrroduciendo la figura dd COP)' nght que
implica la posibilidad &lt;le adquirir los derechos p,urimoniales de una obr;1
que anees eran inalienable5. Esto s1gn1ftca que lo que antes era \'Ísto como
una producción inrelecrnal o arcistica ahor,1 se concibe como una
mercancía con v.1lor comcrci,11 que al ser ,1dquirida por bs empresas

~i

it
h

1l1J'

puede ser modiitcad.1.
Una de las consecuem.ÍJS m:Ís vi~ibles del TLCAN en d seccor de las
induscri,1s c.ulrnraks puede vcrsc en su escrut.wra económica. Todos esca~
cambios legislativos que funcionan m.ís como desregubcioncs dd seccor
han repercucido en su b,1se económica ,1I estimular \J inversión de
capitales exmnicros, pero t,unhién han propi(iado una alta
concentración de l.1 propi&lt;:d.1d de medios derivad;, de bs pnvatiuciont:s
promovidas por el E.srado y de \Js .1liamas o fusiones entre empresas.
cuyo propósito es extender su cobenur.1, amplur su merc.1do )' g.in.1r
audiencias.
Ot1.1 conseLuenc1a \'i:.ibk es la .1penur.1 hacia l.i libertJJ Je expresión
propiciada por bs nuevas cond1uonc:. t.inw 1nt&lt;.:rnas como extLrn,1s Je!
país y de la política y cconomí.1 mundiales, lo que !&gt;e ve 111:ís
tangiblemente en b pn:m,1 que no depende de concesiones.)' ~e observa
menos en b relevis1ón y la r,1d10 que tod.ivía dependen de !J LOncesión
del Estado. la indumi,1 del cine n:it.ional es c,1l vez t:n don&lt;le \C ha visto
una mayor \ibercad de expres1on en los do:, últimos años. ,1 pes.u de sus

rc::smcc1ones económica~.
La prensa

No ex1m:

en

los Anexm del T rar.1do

rd.1tÍ\OS ,1

comunicación y

culrura algún párrafo que alu&lt;l.1 a que se h.1y.1 negot.i,1do d rubro de los
medios impresos. La t.'inic.1 .1\usión .1 publicaciones Je penod1co:. aparece
en el Anexo 11 de la List,1 Je htadus L1 nidos. dondt dice q uc este p1ís ''se
reserva el dc:rccho de .1&lt;lopt,tr o mantc:ncr 1..u,1\quier mniid.1 ljllt: ocorguc
un rraro cquivakme a person.1s d&lt;: &lt;.:ual9u1cr país qll\.: \imite l.i propiedad
de personas de Est.1dos l 1 niJm en t:mpres.1s dcdit.,1d.1, .1 b publicación
diari.1 de periódicos e-;crirns pnncip,i\mente p,1r,1 l.1 .1udienci,1 Y
dimibución de c~e p,1í~ P.1r.1 efc.:ctos Je: e\ta reserv.1. los periódicos de
publicación diari.1 son ,19udlm puhliL,1dos pm lo mene,\ ,._¡nw días ::i i.i
semana" (Casas, 2000: 148- 1"-19).
(,H

. La entrada a nuestro p,1ís de libros follec
., .
.
revistas y música impresa esca' ,,
d
'
os, penod1cos, J1.1rios,
-.xenca e arancd v .
¡ .
con esos producrns cuando son
d 'd
' . ,'wngue o mismo pasa
.
pro uc1 os t:n I\1ex
e exportación de esos n . . 1
. ico, nucscro volumen
d
.
iacena es es menor Esr.1 d
d
se considera que el mercad . d'
.
epen enc1.1 es doble, si
o tana 1ense e, a s
,. d
d'
Estados Unidos Esre ·
hb ,
u wa epen 1cnte del de
.
1mpacro a ra de . d
décadas debido a la expansión d 1 . . 1exlrcn cr_se en IJs próximas
.
e cap1ta te las l d
·
I
esradou111denses mediame 1
. d
n usmas cu rurales
e m.1ne¡o e rrans 1 · ·
1
en sus dos socios del T
d
.
. I ,1c1on.1 es con repercusión
. .
rara o, pamcularmem , ~1' · d
cond1c1ones de csre T ral't&lt;lo
1.
L en ' ex1co onde Lis
Nueva
.. '
p~o~ueven .i 11wcrsión cxrranjera.
s cond1c1ones
v1n1eron a mo¿·t'.
. ·,
I' .
111c:u el m ¿,¡
J
. l ., .
o t: o
e
Subord inac1on. po inca al q uc 1.i.1 b'ia e.)rado rn¡t:ta
a as tendencias del proceso d
,1 pi &lt;.::nsa ¡&gt;Jr.1 adecuJrsc
1
e ,1perrura cornerci1¡ . J
1 .
a cconomí:i:
' ) e moc. &lt;:rn1zación de
1

• En 1990 se libera la impon.ación d
l
.. .
largo de 55 años se había
d
e pape penoJico que .1 lo
mancern o como moi10 11
la empresa pública p d
Pº 0 cstJtal ,l ¡ravés de
ro ucrora e lmponadon Je p I p
fucr,te, hasta entonces de J
. . 1,
,
apc ( IPSA). t'rnica
.
,
ocac1on te pap .¡
1
b.
periódicas, lo que la h ibi'~
'J
e para as pu l1cacioncs
, " convert1 0 en u
h
.
modelo tradicional de 'llb ¿· - . i I
n,1 erra1111cnr,1 b,bica del
'
·' or inacion ne J p ,
E11 1
de la década pasad t la ·n .
. . . rrns.,.
J sc:gunda mir.id
· , e 1presa se pm·anzo.
- pu)ti··
·
. • .En 1992 , se
1can en lorr11J
dt: J . .
¡ l ..
.
L1neam1enros para la 1pl1c.1c1·0· d I
et.rero ( &lt;.: l¡ecunvo, los
n e os re
f. d 1
.
)llblicid-1d y ¿·c • ·' ·
· Lursos e &lt;.:Ll es dernnJdos J 11
¡ . I • · 1lllSIOn .v , en generJ 1, ,1 ¡,l!I ,icnviJ 1J . J .
. .. ·
socu' en los que se c-t•bl. - . 1
. t \ e 1.omunicaoon
, " ecen ,\ ounos ente
I1 d
publicidad oficial se
¡.
lt&gt; d
no, p.ir.i • otación de l.t
' · ort ciu ,\ 1~ c¡1end •
J ¡ i: J
sufragar los g·mos ·!e J ¡
·
&lt;.::nu.,s t cs1.1 o dej;u Je
'
'
csp .11.,1m1c11tos v hmn ,J , J
d
prohíbe engrosir las
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··
: &lt;.:: .,¡c.) t' pl'rto 1,:.1.), st: les

. , pam

.1,

e g.1~tm Je

1 1

.

rraspasos de otras fnl'I id' , '1 _· 1¡ n o~111.1c_w11 )' prop.1!,:,111dJ rnn
.,s \ ,e es o ) 1o 1 1 t
J
estos campos con cheq . ,
.
o· , e euuar tn m ,m p,1i;m l'n
.
uc, nom1n.m,·m p 1 1 .
I
,
,
em natarios&lt;lecs .
.·
. , .r, e,H.tre ocutt.11111e11todl'lm
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as e rog,1t:1onl.'\.
• A pan ir de 199·3· 1J Prcs1drnci 1 de J R '61
·
instrumentar l 1s n
d 1
.
•
:1
&lt;:pu ic.1 t:mpil'.z,1 i
'
ormJ~ t: o~ l 111c
·.
h
·
em presas periodíst1&lt;.:1s 11(&gt;
. .1m1cntm, ,1L1endo p,1¡;.tr .1 l.1,
•
.
··· .r • prnm:r,1
\'t'I. l'l1 h 1,·
· 1
1
.
istori.1. tis g.hw, d1.: ,u,
d1.espla1.am1entos por t'. 1 p,11,
\' e 1.'Xlíl
,.
l .
presidenciales.
.
. . n¡c10 p,1r,1 Lll HJr l." .1\..lÍ\'1d.1dl'-.

�1 1 1)re• ·I Ju 1(C lk \.i lZl¡'ll hlic.1
.
l H . ·end I Le
• En 199 e: ,Ltprn ic: J f l:
,¡ ·bnuon c,t.1bkud.1 rn
.
d I v J . h lil crt,H.i Je prcns.1, un.1 t. t. . .
1
l
en d ncu.1! t: u1.1 t. ,
1
l )~ cJ 1wrt., ,.k pJ1s t.
J ·1 ic•lo p,1 .1Jo. l'fl ·1 que: l
.
t· .
los ,1ños cu.m:nr.1 t: ::- ..
1 l . -C · 11s n : c1b1Jú, en u111..1011
.· n il 1· cfe del poder E.¡en1uvo o, 1cnc 11. l
1~r.l deu.1 •
l . 1
, ._
d l J l . 1o n t r l IL • n n ,1 .
l .
Je\ modelo t: su ior in. L
•
Jt' l 1" rcfo1 m.1s .1 l.1 h:g,1 s ,KH)ll
• De l lJCJ!¡ ,1 J()9Ci. pur b v1.1
• .'. J. mt'd1n, . l pc~.H de l.1
l io w · u1 m.nuu t.
1
' o burolr.Hico
t.· lect0r,1!. e ü?,r,l!1 rcgu J 1.
11 npk ¡
•
l
. por p 11 u: J.¡
&lt;.: L l
.
•
. in u11 i im¡1on .1t11c.:
r •·11uen1.iJ ,\ \cgi~br c:a .1 111.11e11 .1
~
~
lr
l
rd 1ll !11,1\ prnp1u.
cmpre ,Hi,i! Je In me w . .1, . .. ir ,u,·1 Je lo-' p.nmlm i.:n Lis
. d . lo, me: lios J l.l ¡1ri.: t.'t11..1.1 '-9 u . .
.1perru1 .1 e:
wnncnd.1 ckcrn .1l1:\.
.
. . n,i,• 1it1t.· 11n e
1 1\ \ ' l\'l' lll1 J nllt: ,l L
J .
L.1 indmcru pi.: no im d ll,ld O I •
¡
. 1\ 1 nn 1111.l.1.1I \' que..
.
\ - ti 1trJv ,c;,.1 e -.cl.! Ol .l &lt;.:\1.. .
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.-llen, a IJ trJm1cmn po r .1 Llt. ,
J
J.
11 .1J1..:1 n n l.o c...1111 H O'
.
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Ponen J l.i 111 u:r r J.1 de Jo. ¡1JrJ m un1:11er~
c t:
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de ronur d1\·er a me t ,\ - . 1' ¿· ira h,11.erl
m.h ,nr.1cll\'0 ,
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dehnir e i eno P·
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re.ido \' reducir co:.to .
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I ·, b ar nuevm nt 10s t: me
•
J l
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Lamenrab\ementc e tos a¡ . c.: .
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Pbnt,l bbora • .l L.l I •
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imprime b ma~ ona
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o de rnn sp.1rent.H l.i r auon o
. o h.1 d1 o e p.1s
,
cuanco , b mayon.1 n
.
1
l ,i mo e su tir,lje, v meno. so n
. d
d1to e emcnr.1 ~
·,
sus le wres J crJvcs e un .
.
d
. ·1 momo de su L.1.crur:i ton
de informar uáncas cop1.1 \·en en : e
capa e
e

por

publioda.d.

J l 0,

Angdes e

d diario en

En E rada C nido , I ,1 Op1111 0 11 - e 1 ..
J'1.1no
· , El
6 ejempl.ue
.
1 ( 0 11 12
111 1
1
- l d.e m.1,·o
e pano
, r urcu .1c 10 1 '

Hmtld dt: MiJmi m.1 en ere ,rnwu I l) mil 1(18 cjc111pl.1rc\ y los
domingo 9'} mil r3. En ~1 6 ,ico, los di.tríos que rir.:nc:n 111,ís ciru1laucín
son El Umu1n11I ~- Refomm, ·uyo tir,1jc n Je 1-u mil y 12(1 mil
ejcmpl.Hc n: pe..:1iv.m1c:n tc:, ·cgun difercnre~ in ~mrn: · p11hlic1dm. El
rercer lug.tr e t.í en I lonrtrr&lt;.:_v, rnn 11 ~ mil e¡empl.trc, que imprime El
orre (Pérez-E. pi no, 2002).
En un esrudio reJli ✓.,1do por el diario csp,11101 FI f',w .1ccrc.1 de l.1
iru :icíón de IJ pren . escrira n Li Unió n Europea, hnlandi.1 csr.i .1 l.1
c;i beza en lo que respena ,1 los lecrnre Je di.uio : de c.1d,1 mil lubir,rnrcs,
4 4 ft nl.rnde. es omp ran algL'111 periódico, lo que represen ca c.1s1 l.1 mitad
de la poblacion. En segundo y rercer pue to:; e rfo • ucci.1 ,. Au rri.1 ·on
414 y 300 compradorc de diario por cada mil hab1ramc ·,
respectivJmence. Lo ülrimo rres lugare orresponden a E p.111 ( l Q") ),
Grecia (63 ) y Ponugal (50). Con una población dl' 42 millon&lt;.:s J e
habitantes, en EspJñ.l se imprimen un rora! de uacro millone · ~
mil
ejemplares diarios, nca bezando t: re rubro El l'ais con 43 mil 61
jemp la res . En México. ni sumando el rirJje de codos lo di.trio 11.tm.,do
"na ionalcs" podría alcanzarse unJ cifr:.i imilar a la que tiene El l'ais
(Etcétem, marLO 2003).
¡ uel'O

Como s ñala José Luis Esqt1ivel (~003), una de las pri n 1¡ ale
carencias para la pren a nacional c. el e ca o nümero de leccore , lo que
aunado a la dificulrade económicas por b reducción del gas10
publicita rio por p. rce de b dependencias de gobierno y Je empres:is
privadas hará ue se reduz an el núme ro de di:irio qt1e circulan en el
país.
Ent re la absrención del Estado y el poder de las ·orpora ·ione. que
generan un nuevo modelo Je rela ión y de propiedad, el ejercicio
periodísti co habrá de debatirse enrre la voracidad y la vera ida&lt;l en los
próximo año .

La radio
En México, como en diver a parres del mundo, la rc1dio se
incorpora pa ularinamenre a una ecapa de de arrollo tecnológico en la
convergencia mul timedia y e tá entrando de lleno a I d igitaliza ión en
un conrexro de liberalización económica y de ne. ción de conglomcrJdos
multimedia cada vez más oligopólicos; in embar o, no toda b radio
trabaja bajo el mi mo ritmo, h:n-. diferencias cconóm ic:is .\' dl' acce o a b

�.
·l Programa Secrorial de
¡ · ,_. de coberrur,1s. Segun e
·¿ d
rccno og1.1
._
_1 006 d 99% de las comun1 a es
2001
Comunicaciones '/ l ransporrcs
- . '
1750 de e~1.1c10ne~
del país reciben scnales de radio A,\1, mientras que e
o
transmiten en la b.rnda de FM. .
.
ios de la Secrernría de
En el listado de concesionanos y pcrm1sion;1457 de los cuales 750
. .
T sporres (SCT) ap,uecen
'
.
Comu111cac1ones '! ran
· "
d, f:v1 96 permisionanos
.
• d A.M 390 conccs1onanos c: • '
son conces1onanos ~.
'_ d F:V Se t'rn el periodiscJ Gabriel Sosa
1
de A.M v ?. \ 2 pcrnm1onanos e ' . g
1. - de los servicios
,
.
d
.
1ldades en e .1cceso
P\ar.1 (2002), to&lt;la\'Ía perststen eSigu,
·
1
e no sólo
. . . . d. más v nuevos emisores, o qu
de la radio y en la pamc1pac1on e . : - d, M ~x1co sino t.1mbién de IJ.
. d I situación c:conom1ca e ' e
,
es consecuencia e a
.
..
l iranre los últimos sexernos
.l
¡0 gobiernos prnsra~ t l
política que ap tc.iron ~
I
¿· d'f - , comcrcill ,11 favorecer la
.
.os de ·1 ra to t us1 0 t1
. '
con d1n:rsos empresan
•
J into en divt:r~os mt:rcados
y l)rupos con un om
J
creación d e empresa5 • ti
d ¡
, ¡ . -· ·n dd ~erv1cio. t: 13
Y regionales, en dc[rirnenm e' J amp i_.1c;10 .
.
looles
'
,• · 'd• d , .¡ e¡ac.1uo
. . . Je pr,,,{cticas· comt:rc1alt:s ,.1nas.
¡ compew1v1 a ) e
.
1 .•. , d t)50 esrac.iont:s en e .rno
d' d l 1 ad10 c.omcrcta creuo e
En una ec.1 a, • r
.
. . · · ·neo Je ,1\rcdcdor
l0 e n:presento un cn.:urnte
1
000
1990 a 1,141 en e 2
• qu
.
f ·ron Otofl-'.td,1s
durante
d, t s concesiones u&lt;.:
o
dd 20%. L.1 n1.1yor pane . e _es a :l G
. ' 11 gobierno de Ernesto
.
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Cornmunica.1ions, el más irnponance grupo Je r.1dio rn 1:.srados Un1Jm,
tiene una parce de Grupo Ac1r.
En l\ionrerrcy no !u variado mud10 d número de esrac1ones de
ra&lt;lio en b última década, ,1unq11e sí ha h.ibiJu rt:co111po ... icicín de grupos.
Según elatos del D1recrorio &lt;le Me&lt;l1os, en 1995 rrarnrn1an 36 esraciones
radiofónicas repam&lt;la.5 en sierc grupos: M11lr1medios l:.mdlas de Oro,
Grupo Radio AJegría, Cadena Crysul CI\IA, Emisor.1s lncorporaJas de
Monterrey, Frecuencia Mu&lt;lulada Mexic.111,1, SOMFR División Radio y
Grupo ACIR Nacion,1!.
En el año 2001 hubo una rc:co111posic1ón Je los grupos r.1Jiofonicos
con b pn:scn--ia di: 37 esr.1C10ne~: ,\lulrimcd10, Fstrclbs de Oro. Grupo
Radio Alcgn.t, Grupo R,ulio Mó:1co, Núcleo Radio Momcrrcy, MV~
Radio, Radio form11l.1, Grupo PR.01\.10.)AT r Crupo ACIR. El cambio
más nocable en el conccrnJo de l.1 r,tdío h,1 sido d a.umenco de csc.1ciones
que incluyen músic,1 gruperJ en su progrJmaLión. En l.1 lo--ución se está
manifcstJndo un,1 rendcnc.i.1 a unli,ar la 1.1dio lublada como una m,tnera
de intcrac~uar con lo~ r.1diocscuch,1-., y en ocasiones los lo\,mon:s usan
un lenguaje :igresirn y vulgar con 'ill~ .wJienci,1~ par,\ capc1r su
preferencia, ,mnque wd.1v1.1 lo proh1b.1 Li Ley de R.tdio y Tdc\'tsión
v1genrc.
~egt'rn Sos.1 (200.3), d .11ío 2002 fue un ,11ío de éxiw político m.b
que económic.o par.1 los r.1J1odihM1re,, lui:go Je: logr.tr l.t climrnación del
acuerdo del 12.5°0 del ll.1m.1do 11empo llsul que rn.th,tn obl1g.1Jo~ J
ceder Jl Ese.ido, .1dem,h de qul· dec.rn,1~ de ~us --onn:mrnes ft1eron
rcfrendad.1s sin nmgun oh-.c.kulo
!.a caítl.i rn l.1 1n,u~1011 puhlicíuri.1 hJ !ll,·,Hio .1 l,1 radio .1l 1c.:rcer
lugar de bs prefrrenlia~ Je lrn .t1111nu:1ntc~. lo que ,11m.1do .1 l.1 -.rn1, ,k
contenido pone a C\IJ 1ndll',rri,1 f r..:111c .1 muLhu~ dn.1f10,: 1ccnolo~i.1,
legislación, inversión p11bli--1t.tri.1. J1sput.i, 1."fltri.: g1upo'&gt;. u,nipetcnci.L,
ali,1nz,\s }' ret1()\".h:ión de WlllC11i1.!o\

El cine
12 d1.1, lk l.: 111111.11.kl ·¡ 1 (..\~J ,1.:
aprobó un,1 1111e\',l I ey l·l·tk1.1I 1.k C111u111t11!:-r.1!'1.1 qut: dunpln l.1 J1.:
1949 ~- que tl1mi11,1h.1 l 1, 111eJ11l.1, pmteu.. 111,it'&gt;t,1, qul' h ht I elllfilh.l.\
tcnía h indtt\lrt.t c1ncm.tt11~1.íl1",1 11.11.Ítll1.d. l·I :; de t:nt10 J1.: l 9'J') ,1,.
decretó 01r.1 nuc.:v,i l~-y ljllc ;cforn11, .11.!1'-1011.1 l.1 Je l •)IJ2. l· 11 c,t.1 nuc, ,1

El 29 de d1l?cmhre 1.:k 19')2

(.1

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Ley y su Reglame1:to ,1prob,\d,\¡'pe:\~\ c;\~111;:~1:.:uLl, -mcxic.111.1, que l.1
50% de exh1b1c1on rn p.1nc.1 .1 l ..l -.
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bolero (los precios se liber.1ron en 1993) y por .i F_f
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d. . . ,. , la asistcnc1.1, ~e hli'.O un
. , Al .
em¡10 que tsm1nu\ o ,
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d 1 ·uevo público con mayor
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Producc1on; pasamos
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dominaba en la mayoría de l,1s panrallas, con lo que las más beneficiadas
son las distribuidoras rransnacionales que remiren sus g.111ancias a
Hollywood o Nuev:i York y que Jdemás resrringen el circuiro de
exhibición de películas mexicanas en Escados Unidos .
Por om:1 parre. la inversión extranjera ha sido muy escasa. Alguna~
compañías como Warner ílros. se han interesado por coproducir
películas habladas en espai1ol a rravés de b compañía que distribuye sus
cinras como es la filial de TclevisJ , Televicine, al ver e! éxico en taquilla
de películas como La primera noche y Sexo, pudor y lrígrimm. Orras
compañías norteamericanas escán tratando de producir cine mexicano
hablado en espafiol, como Fox, Universal, Buenavisra y Son~,.
Se han realizado coproducciones con inversionisras de otros países
larinoamericanos y europeos. pero estas inversione5 no pue&lt;len
interprerarse como producto del TLCAN, según Víctor Ugalde. La
reducción de presupuescos en materia de culrura y educación que h;rn
cenido las dependencias esraralcs, además &lt;ld proceso de globalización, ha
propiciado la búsqueda de recursos económicos desde fines de l::i década
de los ochenra mediante las coproducciones.
Según daros de Marién Estrada (2003), en el año 2002 se
produjeron 21 pelícubs, 13 mexicanas -nueve menos que el año pasadoy ocho exrranjeras -dos más que el a110 pasado-; sin embargo, el
contraste entre la escasa producción y el excelencc desempeño de las
cintas mexicanas en taquilla fue notable: cuarro películas nacionales se
colocaron entre las 15 películas más taquilleras del año.
Las cinco cintas mexicanas m:ís taquilleras fueron: El crimen del
Padre A maro y El tigre de Srtntrt Julill, con l 07 y 69 millones de pesos de
ganancia en taquilla respectivamente; Amar te duele, con 64 millones; La
habitrzción azul con 59 millones, y Vivir mrltrt, con 30 millones. El
crimen del Padre Amaro es considerada la película mexicana más
caq uillera de la historia del cine nacional. También en el 2002 se
incremenró el número de especladorcs a nivel nacional de 143 millones
en 2001 a 150 millones.
El efecto del T LCAN en el área de la disrribución lu sido
irrelevante. El incremenrn Je películas mexicanas en la distribución de bs
transnaciona!es no ha significado ni más ingrc50s para el cine nacional ni
ílujos de inversión o generado más empleos en el seccor.
El área q uc sí se ha visto beneficiada por el TLCAN ha sido el de la
exhibición con un crecimiento 1mporcanre en et nt'tmero de s:tlas
(¡&lt;; ¡

�cinematogdficas y !a política de liberJlizació n de precios del bolero en
r:1quilla . El año más críri o fue 1993, cuando la canridad J e , abs en el
cerrirorio na ional disminuvó onsiderablemente de 1,896 que había en
el año 1990 a 1,4 1- en 199.3. En el 2002 se estimó el número de alas en

2,394.

·.~·..

En Moncerrev, en 1993 dab:in función 78 salas de cine en promed io
por día exhibíend~ 29 películas. En el 2002, el numero de sJla aumentó
J. 234, pero el número de películas exhibidas en promedio por día, 23,
no ha aumentado ignificativamenre re pecto a 1993.
El incremento de los complejos multisalas se debe a la inv rsión de
empresas con apical norteJmcri ano como CI L\IARK y Cl:\JEJ\1EX
(también con capital cana diense), lo que ha propi ciado que empre as
nacionales como Organización R. mírei se modernicen p.ira entrar ,l la
compe1encia. e e cima que la inversión en e re sector uper,1 los 300
millones de dólare lo que h,1 signittcado empico en el ccror de Li
consrruc ión v lo servicios :1 Lis sala~ de cine orno son las empre as
fabricantes de· butacas, panrallas, equipo de iluminación y onido; sin
embargo, no se ha logr.ido re uperar el nivel de empleo que tenía el
sector en el periodo de los ochcntJ. también por la automatización de los
equipos. lnclu o, lo pequeños y medianos empre arios de la exhibición
e han visco desplaLados y obligado a vender o cerrar sus salas anee la
presencia oligopóli a de los grandes complejos inematogr'.íf1cos.
Re pecto a las imponacioncs de pelicul.is, en México nunca han
estado cerrad:is l. s roncera , por lo que el TL A, sólo 1rv10 para que
entraran má.; o menos el mismo m'1mero de pclícubs , con l.1 s:i.lvedad de
que ahora sí se permite la en erada de copias elaboradas en _el excr: njero.
Esrn ha provocado que la planta productiva de los laboraconos n:.lClonalcs
este en críticas condicione , sobre roda por la competencia desleal , ya
que las grc1.ndes empresas norreamerican.1s tr.ien a p~eci~s dumpin~ las
copias de sus labor;1.wrios instal:i.da en Argentina y de¡a si n oponun1dad
de competir, los laborarnrio 11:1cionalcs.
El 15 de diciembre pasado, el en:ido aprobó el cobro &lt;le un pe o
adicional en el valor del boleto p:u.1 enmr :il cine. L1 mnlida busca
apoyar a la industria cinemarogr,Hica 1ucional y en tró en vigor el I o. de
enero de 2003 kan ese.: pretexto, lo cxhibidorc.:s aumentaron ha~t ,t en
cinco pesos el precio del bolero) . Ese órg,rno lc.:aislari\"() que habfa
rechazado la propuc ta cinco día
antes por co ns1der,1rla
":rnriconsrirncional" , determinó que implemenrJr e~c: cobro co mo un
(&gt;';2

dere_cho ería ilegal. pues los derechos on conrrapresraciones que los
pa ruculares pagan por los servicio que les proporciona el Estado v
l
. 1
, en
esre caso os pamcu ares no csrán recibiendo ningün serví •io o· .
e .
1,1
despue· , e¡ sena dor Javier Corr::11 convenció al pleno de
.
.
que e re nuevo
de recho no era J.n(Jconsmucwnal, pues argumentó que el Estado p .
. . al clas1'fi1car las pelícuhs.
restJ
un serv1c10
se recaudarían entre 145 y 160 millones d
, Con esta. medida
d
e peso~.

s~gun un esr1 ma o de lo especradores que se esper, 11 asistan 3 las s::1bs de
cine durante 2003. i a era canridad se le . grcgan los 100 millones
oto_rgados al FIDE~INE, ello permitiría que se produjeran entre 35 i' ~')
peliculas
.· · seaun
: 1o
_
, anuales; sin embargo • e. 1e aumento 110 es l·i, sol uuon,
senala V1cror Ugalde; lo que ~e necesir.1 es un cambio esrrucrur,il, i'.l que
;ictL'.al_rnente el 90% de lo producrore se descipitalizan por~ue c.:I
exh1b1dor se qued:i con 60 ccnr:wos de cada peso, los distribuidores con
22 Y el pro~ucto~, sólo con 18, por eso las pelí ubs mexicanas 110
recuperan u I nver 1011.
Co_n el Tí.CA se e r.í obrcnicn&lt;lo ex.1cr:i.menrc lo ·onrr.irio de Jo
promrn~~ por lc_Js 1córicos del ncolihualismo . Se ha reducido la
produ~~1on_r Lt cx1 rente ncccsi1.i rnbsidios para sobrevivir:' g.ir;inrízar Ja
expres1011 c111cm.irogd11c.1 de lo. mexicanos.
La televisión y las telecom unicaciones

. La_s telecomunicKioncs ·on un secwr esrrJtégico que junco con d
aud1ov1su:1l en esros 1O •1110, h,111 form ,·ido re-d,&lt;: . e¡e 111
· ¡·orm.ic1on
·•
\'
co1'.1unicació_n loc,1les, nacionaks e inrernacionJlcs. Actu:dmcnte amli,i.s
se 111terrclac1onan en un principio de convcroenci,1 tecnológic-1 v
'f" .
.
.
b
.._
, ~
\U
~na 1s1 consr1~uyc_ un;i buen,1 pl.nalorm,1 p.1r;1 rnrtn&lt;lcr los primero~
impacto del fLCAN en ~1éxico, porque C.'1 en ~us red-:~ Jondc.: . e
encuemr;111 las propw:qas tcrnolcíg1L.1s y ~oci.des de 111.1,·or .dctrH.l'.
México ,Ktprcí el dc~.ifio tcu10lcígico Lu,111do dcLitiic\ poner 111 .t do,
de_ su.1, gr,111dc. monopolim: ll-:1 F\ 'L :\ ~· TFl),!FX. L'n.1 de 1.1,
primeras rnnsecucnc1a, ,e nidenci.1 en l.1 dq1cndcnci.t de nuntro p.lÍ\
anre los modelm e,r.,dounidcmc, de inli&gt;rm.1cicí11 y L0111t 1niuLión, 1-.1
que . un 90°/ci de la\ e111pre,.1, c¡u&lt;.: csr.111 prnctr.111do c., rm rnhr;&gt;,
provienen Je Jich.1 1L1L ÍCÍ11 .
La rel.1Lión del E c.1Jo LOll Li, cdcu&gt;111un1L,ILÍ011L'\ e li 1 \'!', lo
marcad:i por e.lo, 111omcnco\: ,lllll'~ _v tb,puL:, tk-1 T ! ( :t\:\ . :\111c, , .1 rr.i\\·,
(,~'

�del comen.:10 Je Lis relt\:omunioc1ü11&lt;.:s y.1 ex1srentc S:\)11 ht.1do\ l '111do\,
y desputs por d rol c:.tr.Hc:giLo que e\ be.ido k\ \)[()rg,.1 en Li n:unorni.1.
b política y b socied:1d, conccdie11do un t,1111po de :1t.ción p1ímnrdi.1\ ,1 \.1
empresa privaJ.1. Uno de \os 111.1,·ore~ imp.1--:tos se rt.Jicrc .1\ i11¡_.:,n.:,o de
comp:1i1í.1s cxcr.111jcr.1~ en \.i propic:d~1,i .1ccion.tri,1 tk ernprc,.1, rdci.óniu,,
tekYisiv.1s v satelír,1ks (Gó,rn:z-:,,.. lonc. l &lt;)\)-;-) .
Trcs · focrorcs scnr,uon Lis b,m:s p.ir.1 el ,k~pq!_uc Je L1,
rdecomunic.Kíoncs en r- léxi..:o: 1) d l1n dc: lm monopolio, de TFl F\'l~.\
v TEL~\EX; 2) \.1 entrad.1 de 1H1e\'OS .l\.'.ton:s conH) Tck,·í,íón 1\ztcc:1,
·sisrem:1s de Tekvisión por C1bk (s.11\'o C.1blc.:\'isicín), \ lulti\'isi()n ~- L1
relefoní,1 celular; y 3) Li prív,1ti1ación &lt;le los s.H~li1es.
Al quc&lt;l,H c:sr,1blc:cid,1s l.1s poli1ic1s de l1bt.:r.ili1.1Li,in de h~
rdecomunic.iciones, Li re.)pucst.1 Je c:SLb crnprc:s:1, i"uc \.1 tk forrn.H
alianus con grupos exuanjeros p.H,l n.:forz.use ~- enfrc111.1r .1 lo.) do.)
gigantes de la comunicación. A~í se confornuron alim7..l~ con ham:c.:
Telccom, Sourhwestcrn BdL i\1Cl \' ATT, &lt;.:nrre orr.1s.
El 12.5% de los hogares de /\1éxico cucnc,1 con t.:! ~erYicio de
televisión de paga y el 87.5% con tek\'isión abicrtJ, A pmir de t.:nero de
1997, d 85% de bs compañías Je reb·isión por c.1ble se convinieron :11
amparo &lt;le b Ley fedt:r,il de Tekcomunic:1cioncs en redes püblic:1s de
relecomunicKión, con lo cu.11 tienen la posibilidad de ofrecer telefonía
local al:imbrie:1 v, en consecuencia, servicios &lt;le valor agrcg.1Jo entre: los
que podría mc~cion:1rse lmerner. La telcfonb cclul.1r h.1 seguido un
modelo mi; o menos parecido al de bs empres:1s ,mdiovisuales (Cómez~1onr, 1997).
En Monrcrrev, :1 l O año~ de distancia, también se lu I ransformado
el panorama tel~visivo siguiendo bs mismas pautas nacionales de
co ncenm.ción y fusión. Las primeras tres estaciones de televisión que
iniciaron con programación local, los can:1les 2, G y 10, forn1:1n parte
1
ahora del consorcio de TELEVISA. Luego lleg:uon los canales 4 y 7 de D
Azteca, que junto con el ca11:1I 12 (codavÍ:1 regiomonw10), el can::il 22
nJCionaL el 28 esrara! v el reLuiv:i.mente reciente canal 34 forman el roral
del espectro de b rele,:isión abierta loc:11. Acrn:1l menrc, sólo los canales 2,

la loc:1hdad.
Cabe destacar el crecimienro que c:1nal 12 de Mulrimedios Esrrellas
de Oro lu renido en la última década, diversittcando su panicipación
medi:írica con diarios, revisr:1.s, estJciones de radio, sal.is de cinc )1
servicios de radio\oo\i-zación. Su coberrur,1 se amplió con b ,1pcrtura de

7 y 12 tienen producciones en Yivo de

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1

Conclusiones preliminares

Esra e~ploración es un primer avance
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consecuencias que el Tratdd d L'b
para_ un.1 ev,1luac1on sobre las
O e 1 re Comercio d A
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,· d¡
a ren1 o en las indusrrias culrur:ilc
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¡
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el l o. de enero de J 994.

Al revisar las tr:1nsform,1ciones uc
1
desregulacioncs v lac; privarizacio
q I con .t ~perrur,l Je! mercado, las
.
,
nes se un man1fe)r.1Jo en los medio· ¡
(,
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55

�información, comunicación v enrrcrcnimienro nac1on,1les y locales surge
una pregunta: ,hasta qu1: punto los cambios en este sector son n:sulc.11.fo

t

directo del TLCA~?
Por los ancecc&lt;lcntes expuescos, parece que esros cambios se deb&lt;::n
sólo en parce al TLC:\~. 51 bien h1s transformaciones son p,irecidas_ a los
cxpt&gt;rimemadas también por las 1ndusmas culcurales de Estados U1:1dos _y
Canadá, tales semejanzas se rdacionan .1 su vei con una s1nerg1a
internacional, es decir, la concenuación de la propiedad, !:is fusiones y
alianzas, las d1ficult.ldes económicas, el reto de Lis nue,·as cccnologí,1s, b
tendencia a b homogeneiLac.ión de los LOnctnidos, son p1~oduc.to de
facrores que van más all.i de un acuerdo comercial (ver el lnlL~1 ~1c de la
u:--:ESCO), pero se relac1on.rn también con Lis om1s1ones y
desigualdades que quedaron establecidas en el dornmento del ,tcue~do.
así como con b falra de políuc.1!&gt; culcuraks c.ongruentes y c.ompromeud,1s
con el des.mollo dd mcrl-a&lt;lo interno de nuestros bienes cultur.ilc~.
t.m: rn,1lim habra de l-0nt1nu.1rsc con invcsrigaciones de c.1mpo que
profundicen en las rransform.1cioncs que la ofen.1 de L1!&gt;. inc.h_1srri:1s
culmralcs locale&lt;i han tenido en los últimos 10 aí,o~. los tc\t1mo11105 &lt;le
espccialtscas y profos1onak:s de los discintos_medios loca!c~ que lun vi~i&lt;lo
estos cambios y las opiniones del público consumidor de 1~ ofem
mediacica local. p:ira así obrentr una e\'aluación más 1nccgr.1I del 1mpacco
que el TLCAN ·sigue teniendo en bs inJusmas culrur:ib ponderando
sus ventJjas y des\'entajas.
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1dc1rnd.1d , /\ lonrerrc\'. ~ l .. ,\ lé-.;irn, - y 8 dt· marw J1.: 20íll

R::tm ·

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2003, No 29, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Ciencias Sociales</text>
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                <text>Filosofía</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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            <description>An account of the resource</description>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

----2003----

�Centro de
Estudios

Humanísticos

Anuario

2003

��HUMA:--.JIT,\S - ~

�\:

FONDO

UNIVERSJ·TARI()

Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

----2003----

1 9 3 3 - 2 oo3

UAN L70

Edición 30

A NI V E R s A R I o

�Derechos Reservados ©
Por el Centro de Esrudios Humanísticos de la U A N l.
Certificado de Licirud de Tí rulo y Contenido en T d.mire
Diseño de Porrada por: Lic. Ele11l M:Htínez.
Facultad de Arres Visuales U A L
Edición, Corrección. y Escilo por:
Lic. In.el Oceguera González

HUMANITAS
A UARIO DEL CENTRO ESTUDIO HUMA ÍSTICOS
DE LA U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE UEVO LEÓ

La responsabilidad derivada de los estudios comenidos en este Anuario,
corresponde exclusivameme a sus respectivos auwres.

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

NUEVA ÉPOCA
SÉPTIMA EDICIÓN
Agosm de 2003 - 500 ejemplares

Director
Dr. Agustín Basave Fernández del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía:
Lic. Cuauhrémoc Can tú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríauez
HUMANITAS

Jefe de la Sección de Historia:

Correspondencia: Centro de Estudios Humanísticos

Profr. Israel Cavaz.os Garza

Dirección: Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangd Frías''
Av. Alfonso Reyes, º 4000 Nce., Col. del orce, C.P. 64440
Monterrey, Nuevo León, México.
e-mail: ceschuma@ccr.dsi.uanl.mx

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. Ricardo Villarreil Arrambide

�ÍN DI C E
Sección Primera

F IL OSOFÍA
DR. AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Fwulament"°s y
Proyecciones de /,a Civilizacíón delAmor ............................................................ I 3
MA. CUAUHTÉMOC CANTIi GARCÍA: La Filosofo, de la Educació11 en fosé

Vasco12celos ........................................................................................................... 29
DR. HEINRICH I3ECK: América Latina como Lugar del Encuentro
C'uftural Creativo ......................................................... ................... 47

DR. FR\VIN SCI IADEL: /_¿, Pauso.foz de Juan Amós Comenío (1592-1670)
como Com-epto de Paz Crentivtt .......................................................................... 63

DR ENRIQUEAGUAYO: !.A Filosofo, de la Poesía de Ag11St1í1 Basrwe ................ l I 1

DR. JOAQUÍN LOMBA: Palalmt y Pensamiento. Emayo dd DitÍÍOgo
!11tercu!tunrl....................................................................................................... 127

Posicio11cs Mernfísicm ante la
J'v/uerte ............................................................................................ 155
DR. ANTONIO DACAL ALONSO:

DRA.

MARÍA

Dispo11ibilidad del

LUCRECIA
ROVALETTI:
Medicalizació11 y
Cuerpo en la C11ltum Contempordnea ............... L77

D.R. LUlS RIONDA ARREGUfN: úr .Muerte e11 Fmncisco Qun,etlo ............ 185
D.R. JOSÉ RAMÓN VEGA GAlAZ: La Concepción de /11 Mente m L,,
Teorla dejho11 C. Eccles ............................................... ................... 201

�DRA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA: El Compromiso de/Filósofo
en un Filosofar Existencial .............................................................. 237

DR ADOLFO NARVÁFZ TIJERINA: La Pauperwuión del Empleo de los
Arquitect.os en el Escenario de la Globalización ................................................ 483
MTRO. LEONARDO IGLESIAS: Globalwición, Nació11 y Ctdtum .............. 513

Secci6n Segunda

MTRO. JOSÉ MIGUEL CANDIA: Sector Informal¿ TreintaAíws de un Debat.e

LETRAS

Bizanti1'UJ? .......................................................................................................... 533

DRA. ALMA SILVJA RODRfGUEZ: Vafores: La EncrucijadaActual ............ 251

DR ALEJANDRO GARCÍA GARCÍA: ÚJs Procesos Conzunitarios de RechazoAceptación a la Transferenc-ia: TecnoMgica para la Producción Campesina en
Nuevo León ........................................................................................................ 547

MTRA. GABRJELA RIVEROS: Sujeto y Discurso Deconstruidos para un
Cambio Am,as ................................................... •.... •.... ••.. •.............. 273
MTRA. MINERVA MARGA.RITA VlllARRFAL: Dmule Habite e/, Origen ........ 291

MTRO. JOSÉ JAVIER VIllARREAl; 1mJanim Una Lrtura ........................ 299
MTRO. ALEJANDRO DEL BOSQUE: 1A Estética del Espectáculn en la Novela
Cagliostro de Vicente Huidobro ............................................. •... •...... ••.............. 319
MTRA. DORA GONZÁLEZ CORTINA: El Criterw Semántico de los Elementos
de la Oración Granuuicaly su Trascendencia en el Discurso Literario ........... 353
MTRA. I.AURA E. GARCÍA: Classroom Discourse Anal,ysis ............................ 377
MTRA. SARA ALICIA ANCIRA ARÉCHIGA: Classroom lnteractúm &amp;
lnstru11zental Texts ............................................................................................. 393
UC. YOLANDA BACHE CORTÉS: Ad Commemorados Rnwvandosqite. Josl
María Herdi.tz y José Martí: Dos Presencias Cubanas en la Prensa Mexicana del
Sigl.oXIX............................................................................................................ 407
ORA LUDIVINA CARRERA: De Raposas y de Lobos de Antonieta Madrid o la
Teoría de la Novela úborarorio ....................................................................... 417

Secci6n Tercera

La Politica Rural en la Unión
Europea .............................................................................................................. 563

MTRA. YOlANDA TRÁPAGA DELFÍN:

MTRA CAROLINA CAMPOS CISTERNAS: Política P,íblica en Chile Frente al
Joven Infracror de la Ley .................................................................................... 587
DR. FELIPE TORRES TORRES: El Sector Agropecuario Mexicano y m Destirw
en la Eco11on1Út Naci.onal .................................................................................. 607
MTRA. LUCILA HINOJOSA CÓRDOYA: Impacto del Tratado de Lib,·e
Comercio en América del Norte ell las Industrias Culturales de
Monterrey ....................................................................................... 637

Sección Cuarta

HISTORIA
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA: Fmucisco Javier Clavijero y su Histo1'Ía
Antigua de México ............................................................................................. 661
PROF. TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA: La Advocación y la Imagen de
MteStra Señ.ora de Monterrey ............................................................................ 681

CIENCIAS SOC I ALES

DR ERNESTO DE 1A TORRE VIUAR: La Pérdida de Libertad en los Pueblos
Prehispánicos ...................................................................................................... 709

DR ZIDANE ZERAOUI: El Pensamiento Realista de Ibn Jaldún .................. 433

BERTA VlllARRFAL DE 8ENAVIDES: Noticias de la Prensa Española sobre la
Invasió11AmericanaaMéxicoen 1846............................................................ 751

MTRA LIUANA DE ITA RUBIO: Emmamtel Levinas y la Ética de laAltnidad:
Reii,indicación del Humanismo ........................................................................ 463
8

ORA MARfA LUISA RODIÚGUEZ-SALA; juan Ignacio Ussel y Guimbarda
(1764-72), Francisco de Echegaray (1773-74) y Mechor Vida! Larca y !llena
(1774-1789) ............................ ................................... ...... 765
9

�DR. MANUEL CEilALLOS RAMÍR.FZ: Los Hospit,tles-l'11&lt;'úlo de Vi1sro de
Quiroga: U1111 Sociedt1d DesMbfe ...................................................................... 79....
MTRA. JOSEFINA MOGUEL FLORF.,\: \ 'e1111sti111w Gm,mu1 y J1111u Andreu
Alm11zdn. Dos For11u1S de Vi1/i1 ......................................................................... 811
LIC. CONCEPCIÓN HINOJOSA VELASCO: /1,uílisis Historiof.,n"4ico sobre Íll:,·
ÚtustZS que Pemútiera11 ti Ac1mmlació11 de Capiudy el D,~'lm·ollo Fco11Ó1111co t'll
/¡1 Urbe Region1011t1111t1 ....................................................................................... 835
MTRO. RODOLFO ESPARZA C-\RDEN,\S: Úl Fro11te/'lt Epiritwtf Túzsraltera
n, eLNortedel11N11evn EpaÍlll, ....................................................................... 873
UC. ERASMO E. TORRES LÓPEZ: El Lic. Don José Altja11iro Tre11i1ío
Gutiélr&lt;;&lt;- Apunte BiUíogrdjico ........................................................................ 883
DRA. SCHUl.AfvllTI l C. HALEVY: Somos Católicos Queritlt-t, pero Nuestro
Corazón es judío. Lo que Los Padres C1Jptoj1ulios fm11..m1itm y lo r¡ue su.s Hijos

E11tiende11 ........................................................................................................... 909

Sección Quinra

RESEÑAS Y COMENTARIOS
DR. VÍCTOR MANUEL PINEDA: Cenwda o la En11111cip11ción del Deseo ;z&gt;o9 3 7 ~- DRA. LU DI VI NA CARRERA: El

Ntll-rndor detrás de In Propuesta Metaficcio1lllÍ rle Carmen
Vitmti: Y la Sombra romo Siempre detl'tÍs de Sí Misma
~945-ci. LIC. GRACIELA VERDÍN ALVARADO; Sor Juana
Inés de la Cruz a través de: Primero Sueño ;z&gt;o955"""· LIC.
RAÚL SILVA MAURICIO: U11 Paraíso sin Tregua r;;.963.ef&gt;.
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC: El Hombre y la
Cultura en The Kaizo J';&gt;o969ao:,:::,, M.A. PEDRO CORTÉS
RODRÍGUEZ: La Conciencill Interna del Tiempo ~975 ~-

10

Sección Primera

FILOSOFÍA

�FUNDAMENTOS Y PROYECCIONES DE LA
CIVILIZACIÓN DEL AMOR

Profr. Dr. Agusun Basaw Fernando del \'Jlk
Oircicror dd Ctntro de Estudio1 Hununi~cicos
Üé la Univchidad Autónoma De Nuevo l.eon

S11m,tr10: 1. Bases y Proyemo11es de la Civtliuición del Amor; 2. Un N11el'() l 'ruymo ptlnl
1111 ,Y11evo Modelo; 3 La Civilización del Amor 110 es una U11;pit1 int11liuble; 4
Co11srrurc11t11 y Dej'erM de In Cwili2t1C1Ón del Amor

1. Bases y Proyecciones de la Civilización del Amor
Los hombres han querido siempre un mundo mejor, una
sociedad más justa, un modo de ser más caritativo y humano. La
idea de cambio hacia algo que mejore el mode lo .i.crual, que
invente un futuro Jiferenre, supone un proyccro de
rransformación social, económico, po lírico, ético, y religioso. La
palabra utopía que había servido, por lo menos, para mover hac ia
un mundo nuevo y mejor, se ha desacreditado y se usa
peyorat ivamente co mo algo irrealizable, quimérico, fuera de la
realidad y del mundo . ¿Cómo logrnr la real ización de idea les, la
"anticipación concreta de lo que no es pero que podn'a ser'?
Ciertamente han mueno las utopías redentoras comuniscas que
prometían el paraíso terrenal en la sociedad sin clases, ha
desaparecido el optimismo del progreso lineal en la hisroria. que
desde el siglo XV III hasta el siglo XX había deslumbrado a tanros
ilusos care ntes de una seria facultad de análisis y de crítica. Pero

u

�hoy en día que ya no se piensa en cambiar e_l mundo ,_e~ hacer la
• • y en construir un futuro colecuvo . paradisiaco,
gran
revo 1uc1on
. .
, • "L
los
¡·
óvenes
se
han
instalado
en
un
nrhdZSJno
c1111
co;
,i
parre d e
_
1 1·¡1151· '11
cuota de rebeldía que existe hoy no es acompanada por a
º
de un futuro diferente". Vivimos en un mundo que p:1rece
cansado; a fines del siglo XX, nos encontramos con muchos Y
variados síntomas de agocamienro y, en algL~nos casos. d~
aburrimiento. "No hay ilusiones" , observa Ezequiel Ander-E~~:
Los autores del siglo XX hablaron, insistentemente, del fin
de las ideologías", del "fin de la historia ", y hasta del "~in ,?e las
ilusiones". Se ha hablado, también, de la "muerte de Dios Y de
la "muerte del hombre". Lo cierto es que las ideologías no han
terminado, la hisroria sigue y las ilusiones persisten a pesar de
todo. Si Dios existe no puede morir y si no existe no puede
decretarse la muerte de Dios. El hombre no ha muerto , como
hombre en la tierra, aunque hayan muerro muchas de sus
ilusio . 1es y se haya empobrecido en algunas de sus dimensiones.
Kierkcgia,rd bus¿aba una idea. una sola idea por la cual se pueda
vivir. luchar y morir.
Esa idea, contestamos nosotros , se
en c uentra en Dios y sólo en Dios, no en las utopías que han
causado una desesperanza generalizada.
.
El porvenir no es una fatalidad, sino obra de l1berraJ )' ~e
esperanza. Si el hori1.0nte está despoblado de esperanzas y vac10
de utopías, los cristianos podemos poblarlo de espcrrnzas Y
llenarlo de ideales. "Nadie puede enamorarse de una r.,sa de
crecimiento", decían los estudiantes del mayo del sesenta)' ocho
francés, pero sí cabe enamorarse, decimos nosotros, d= "la
civilización del amor por la cual queremos luchar hasra el hn de
nuestra existencia".
Se requieren, claro csci, cristianos
comprometidos, milirantes , generosos en el impulso '!
esperanzados en la construcción de un futuro más dlido, más
humano. Si la mayoría de los seres humanos no saben hoy a
donde van, ni saben bien qué h,1cer y qué pueden hacer, vamos a
decirles que vamos -y necesitamos su apoyo- a la civilización del
amor, con el proyecto del humanismo ecuménico plenario y con
la razón, con la fe, con L. esperanza que suscita la civilización
que todos los hombres desean en su interior, aunque no lo hayan
remacizado. Es preciso sacudir el conformismo, la trivialidJd , L1
apatÍa, y el oportunismo. Empecemos por el re~pi..:to del hombre
14

por el hombre, por superar las injusticias del neo-liberalismo
para sustituirlo por el solidarismo cristiano. Dentro de la s
democracias pluralisras no cabe ser apresado por el pensamienco
único, por la reglamencación del modo de pensar y de actuar,
por la sofocación de las libertades.
Con era la globalización uniformizan te proclamamos un.1
globalización donde exista unidad en la diversidad.
El
pensamienro humano no puede renunciar a su tarea crític:i, pero
tampoco tiene por qué permanecer en una crírica destructiva,
estéril. Bienvenida la crítica, · pero la crítica constructiva. El
triunfo universal de la ideología burguesa en versión neo-liberal,
pasará a la historia, como han pasado tantas otras ideologías. Lo
que no pasa es la sed de una socio-síntesis pacífica y amisrosa
entre los hombres, el respeto a la dignidad humana que no se
reduce al valor de cambio. La rentabilidad de las empresas de los
multimillonarios no puede avasallar a los más débiles
económicamente, a los más desprotegidos. El Derecho puede
poner sirio desde su forcaleza de la justicia a una sociedad injusta
que no esrá hecha para todos los hombres.
No queremos
uniformización mundial de discursos, la imposición de l silencio
a u na crítica auténtica, la sofocación de la independencia
intelectual en aras del establishment. ¿Cómo hablar de desarrollo
integral y de enfoque unificado con un puro desarrollismo
económico, ayuno de los más altos valores de la especie humana?
El modelo vigente de la global ización no es acepcado por los
globalifóbicos y por mu chas personas más. Se busca un estilo
culcural y una mera diferenre. Hay un anhelo de recomo a la
vida sencilla, a la naturaleza respetada en su ecología. En vez de
organizar la vida en corno al trabajo, hoy se pretende, con justa
razón. organizar el trabajo en torno a l:i vida. Se busca una
cultura Je la solidarid,1d -yo diri,1 "nJturaliter" cmu:1na-, que
aspira a la autonomía de cada per~on:i ~- Je cada g-rupo , con
mayor pamc1pación de los ciudadanos para fortalec er L1
urdimbre comunitaria. Vivimos para .ilgo nd s que p.1r.1 rr;1b .1j.1r.
Recuérdese la primacía del ocio sobre el negocio ( 111·c-011111n.
negación del ocio). El misrc.:rio órfico~• el mi sterio b.íquico, los
días domingo enrre los cristianos, indic.rn c.:,.1 pr im,lLÍ,1 de:! ocio
fecundo que vuela hacia lo airo. Hablo del oci o fecundo . no de
la pereza de muchos esrudiantcs accuall's. Se: cr:1r.1 el ph11u.1
15

�.
no t:on un "p1:11~.ir pcn,.11111.:
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en términos dc.- Hc1dc.ggcr. Rcsult.1 muy 1..1~~ ,1 .1 l
human,1 oh:1d:1r que codo lo que le ornrrc: .1 l:1 l 1crrJ le OlUtrtr,:
d1m11.1dJ no e u11h.1h1.:
a I os h ..IJOS d e 1,l ·1··1 e·rrJ·•
· • l .•I cx¡)lotJc:1ón
·
1
•rn'1t
1do
-\hund
in
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rncdto\
tccni1.o
pc10 lJ\'
con un p1aneta l1 , • •
·
.
J
pobreza en los fines de\Íntcrc~.1dos y til1imos. ti prc:dom1n10 e
l.i rtrzón ,nsrrumoJtal debe 1.cdcr ~u puesro ,1 l I r11 .. ,m sap1, nn11!.

pc.-:•~

2. Un nuevo proyecto para un nue\O modelo
C'&gt; un,1
·
mplioda
ti
otrccer
un
rn1c,·o
provecw
p.ir:i
un.
empresa muy co
,
. .• .
en dqu1.:
nue,-:, mo d eIo. en
r. ,.¡
.. c:on1cx10 de la . ~lob.tl1uc1on
~
• •
vivimos v ante l.ts incógnit.1s de nuestro ~1glo XXI. l,1hc rcpu 1.:tr
a esos di~ses del siglo XX que ~on ,.rno ídolos: el 'frer 11: 11 rker Y
1os "mnSJ mt¿·111 " "'oh"·
•"
.. _. que perder la du~ión de c.1mh1ar, ••pt:ro
hav que fundament.irla. No tcncmo~ m.'s que un pi.meta I 1c'. r.1
" · todos somos seres-en-el-mundo.
Desde esre r1n1.onc110
~ósmico, cenemos que asumir IJ responsJbil1dad perso~Jl P?r lo
que pisa en nuestro pi.mera. Aunque nuestro esfuerzo 1nd1\'1dual
de s.ih-.ir nuestrJ
se.1 pequeno,
n0 se traca , simolcmenre
r
•
siruación individual. desentendiéndonos dtl es_tuerzo_ :omun ~
del bien público rempor.11 :--.:o creo que 'h ú_n,~a fel1C1d.1d esca
en el crear", como lo creía \;1ctisc.he pero s1 pienso que
a ser\'ir a Dios v a los propmos nos proporcion.t una lcgmma
Pª
r
•
·
• 1 .\ 1 E
fruición.
Concuerdo
plenamente con E:zequ1e
• nt e~- :gg
cuando afirma: ''I..1 únic.t feli1.:id.1d plen.t, y a la vc1. lo u~n1t:0
absolucamencc importante, es amar". Esco ~i~nd1ca csca_r a t.1,·or
de la liberc.1d, la igu.1ldad y la fracern1d.1&lt;1·_ ;•gndica . no
encerrarnos en "lo nuestro", como si pudiésemos \'l\'1r en una isla
feliz cuando millones Je seres sufren, son excluidos. no saben
·
1o min1m
· · o p·•ra
leer ni escri bir. . . en fiin. no uenen
.. ,·i\'ir con
d1gn1dad.
.
.
Vi\'ir sin amar es estar suuado en el vesubulo de: la n,1d.1. en
el umbnl de la muerte. "Aquel que c.imin t sin am.tr -nos
recordaba Walc \'X'h1tm.in- c.imina amorcajado hau.1 su propio
tunera!'.
Se formulan múltiples interrogante \'italcs ,1 nuestra
humanidad, pero la única respuesta sacisfacroria h.1 sido la de
instaurar una (1Vil1zación del ,1mor. l .t humanidad ha ensayado

Es muv f.ícil hablar de l 1mbio de es1rucrur.1~. Pero

:~cu

1(,

muchas otra~ l1vili1Jciones en todo, In~ "glo, t)llt' nm pr&lt;:lnlrn:
las ci\'ili1.1uonu de l.1 guu
l. ,o 1 , 1 ,prndl'nC1.1, l . ,lrtt' , d
cultivo de la mente, l.1 "ju\li1.:i.1 Wli.11" ... :\nte l.1 inrnmplt-iud
Je escos pretendidos \,Hisf.llt&lt;Ht''· ,cgu1mm in,.111,11.:1.lw,. Y ljt11.:
no se nos veng.1 a re1.ct.tr l.1 1.i,·T,.1li6n tec.:nolog1 ,1 .11.1u,1I. ,1\·u11.1
de brújul.1 éti'c.1, que nos h.1 ,umido t:n gcnmJJio,, hcc,Homhl·,
human,lS y terrorismos. Ls prl'ci,o c:unbiH n11e~1r,1 r.1bl.1 de
v.1lore~ p.tra poner en la cthpidc el ,·,1lor rc:ligio,o del .111101 .1
Dios y el .1mor a nuestros ,c.·mejanccs. Bien nos dict· d .1pó,iol
Ju.rn. sinceciL:rndo el mensaje de su m.1eqro Jcsuai,to: "[I I.Jllt.'
no .1m,1 permanece en la mucrrc".
En l.ts luchas, J vc1.es ,·iolenras por l.1 jumci t soua! " p'H la
justicia internacional; en l." canciones de protl'st.1 y t:n d tl.tmor
de lo~ pueblos p.1ra que cese el terrorismo I n· un.1 cs 11c.1. &lt;. d,
mensaje p.1lpicante que nos imr.1 a la nccemi.td del .1mor. F,c.·
.rn1or ,·erdadero que por no prall1urse en las rt:l.1cionn
interpersonales y en bs rel 1cione~ interr tci 11.1le1. ne, t: t
llevando a Ll aucodcH rutc1on. ¿Que.: v.1mos .1 h.1c:cr~ ,:Que
podemos esperar? Hom~res y mu¡c.res ccr\lra .. qLi .lf l l:trsc
vigoros.1menre
.11 re-descubrirnienro de su .1ucéncic.1 dignid.1d
~
~
personal de sustancia ind,, ,dual de natur.110.1 csp1rirn.1I nbicrc,1
haci,1 los demás. Hornbrts y nacione~ cient·r q 1e ,1brir e l I s
otros hombres y .1 las otras nJc1ones, tienen que .1c,1bar ton el
individualismo e ·1gerado \' co.'l el c.hJL\in \mo ,en •ob&lt;.. . l:,
que podemos y debemos hacer es enjuici.tr y di11.1mi, tr Lis
fucrz:is motrices de: nuestro ser r de nuescr.1 conducta. En mcdrn
de la confusión reinl'Ht el ''in.m ncJ· pr ,,s r de I, sero
humano~ esd ávido de escuch.tr las voces de los p1 ofet.1s de un.1
nuc,·:i era que retcc1 )nan contra •1n;1
cied.1d \'aci.1 sir r. d.t
significativo que ofre .. er a los seres hum.inos.
Es la hora del disltrn1m1cnto p;u.1 com.tr deci ionc~.
EstJmos en el limite de l.1 rc:sisccnci,1, y l.1 escruct•1ra '!lohal
empiric.imcntc consm1ida e idenr1fiCJd.1 con el nco-l1t)cr,1li~mo,
amenaza derrumbarse. La d n·c par.1 la solución de lo\ .,rohlema\
esc.1 en una educJción para el amor y no en h ebriedad de l.1
nUt\a revolución indusm,11 &lt;.ltctr &gt;ni a. No se h,1 repar.1do
suf1uencemenre que en lo má\ prolun&lt;lo y r,1dic1I dc Ll e enci.1
hum.1n.1 hay un micko de .1mor m,h hondo que.: Lis raíles
genéric.ts, .1unq11e éste míclco sc,1 \Uprasensible. Se píen .1

�ingenuamenre que la información almacenada en el D~A de
cada un a de nuestras cé lulas está albergado el secreto de nuestros
destinos personales. Pero el ser humano no se define por el
DNA si no por el amor, porque el amor es un movimienw óntico
anees de ser un sentimiento. El ens amans no puede realizarse
sino amando y siendo amado.
Hay en cada uno de los seres humanos que pueblan la cierra
cualidades posmvas, importancias objerivas, que suscitan
estimación y que pueden convenir al hombre en un promotor de
valores. Todo es cuestión de despertar el imp ulso a realizar
valo res después de reconocernos.
Esfue rzo constante para
cons trui r una civi liza ción en donde cada individuo pueda
realizarse en su ser como en su quehacer y en su propi:i
perfección. En esca civilización que esperamos con espera
esperanzada, no se descuidan los primarios valores vira les que
satisfacen los requerimientos más urgentes de las personas:
salud, utilidad, alimenco, vesrido, casa, dinero, divcnimen ro !'
ejercicio físico. Todo ello asumido de manera conveniente y
razonable. Pero no sólo vamos a realizar los va lores virales, sino
también los valores psicológicos que orientan a la perfección
personal, en desarrollo gradual: Autoestima -que no ll egue a la
sob revaloración-, serv1c10 recíp roco, comprens1on, relación
amigable, entrega desinteresada. Se erara no sólo de valores
psicológicos, sino también de valores esp irituales constituidos
por pos rulados éticos, políricos, esréticos y jurídicos.
Las personas no pueden imponer un tiráni co silencio a las
preguntas "por qué" y "para qué". Buscamos rodos un sen¡iJo
último válido para nuestra vid a personal. Sin ese sen¡ido úlrimo
quedaríamos sin respuestas satisfactorias, sin sabidu ría vir:il y sin
avecinamiento ererno . ¿Ha cia dó nde nos dirigimos? La filosofí.1
y la religión son las disciplinas que pueden darnos luces p.ira
adverrir la inspirac1on imperativa del ser humano .1 lo
trascen dente. So pretexco de la icismo escolar se ha silenciado Li
dimensión religiosa en la educación de la juventud. ¿Cómo
puede haber valores humanos .d ma rgen de los valores religiosos?
¿Cómo dar una última respuesta .1I "par.1 qué" de la exisrencia y
de la vida humana si n acudir a la religión? La verdad, t:I bien, h
belleza trascendente de Dios son y a Dios conducen. El último
fin, y no fines inmediatos, inlermedios, es el que Jebe presidir
18

todas, absolucamence codas nuestras acciones. No es posible
actuar finalísticamen te, con fines inmediaros, sin relacionarlos de
modo conveniente con el fin úlc1mo,
¿Por qué y para qué voy a actuar para realizar un fin
próximo, si esce fin próximo no se relaciona favorablemente con
el fin último? Uno de los graves defectos de los hombres es que
piensan "atolondradamente" en lo que van a hacer hoy o
mañana, sin pensar si esa conducta favorece la consecución del
fin último que es nuestro Bien sacíante. No podemos omitir los
valores religiosos de nuestra vida, porque nuestra vi da aspira al
bien supremo y ese Bien supremo se nos da en la conducta
religiosa que colabora con el auxi lio que viene de lo aleo.
Ciertamente los valo res supremos son los valores religiosocspiriruales que se realizan en la experiencia de cada cu a: en su
irinerario hacia el ser absoluto, eterno y perfecto.
Todos los intelectuales serios de nuesrro tiempo eqán
acordes en afirmar que vivimos en una sociedad estructumlmente
injusttr. Ahora bien, en una sociedad estrucruralmenre i:~ jusra, el
ciudadano no puede ser cabalmenre sujero de los más alcos
\'alores del hombre y de la soc iedad . No hay cambio en la
sociedad sin cambio en el hombre . Si la sociedad se mejora - y
todos lo deseamos- se mejora el se r humano. Pe ro, ¿cómo puede
me jorarse el ser humano sin valores que c&lt;rén en el ~mb iro
personal y social? la corrupción a rodos los niveles es la clo,ica
de.: esa histori,1 enervante y ,1ucodes[ructiva. Imposible escatimar
los valores al servicio del cambio social, si se desea, realmenre,
un mundo mejor.
Es preciso darle Ji amor su auténtica
dimensión comunitaria social. El porvenir del hombre depende
del primado de un:l. cultura ordenada que enarbole.: la pr im.1cía
del espíritu.
3. la civilización del Amor no es una Utopía Irrealizable

,Qué es la civiliz.ición d&lt;.:I amor?

Civil1zació11 s1~~11ifirn 1111
conjunro de valores y disl'rtlores que ro1~{igurr111 )' e.,pres,rn !t1
cosmovisión d&lt;' una romtntidad hun1ro111. El pcn,,.1r, el sentir, el
querer, el creer y el .1Ctll.'lí &lt;lt: una socicJ:id, configur,111 uru
civilización que puede recib:r el nomb re: &lt;le "ci11ilizt1ción Jd
amor", siempre que el afeclo vivo, benevolente ~• promoc iona ]

�que profesa el hombre a Dios y a sus pr ójimos S\.'. e11\t.:ñ or1..' \.'. d&lt;.:
esa civilización. "La civilización del ,11110r es d .inht:lo ! d
proyecto, no la utopía del cristiano. Li civili,.ación dd Amo r
-apunta el escriror Rafael Chec.i- es en definiriva el Rl'ino de
Dios que ya inauguró Jesús con su Muerre-Resurrecc ión. Si
tomamos en cuenta que la esperanza del cristi.1110 l.'.S esCJtológi1...,1
pero también histórica, es humana pero al mismo ti&lt;.:mpo
teologal, no podemos menos de suponer un compromiso sni o
para la temporalidad en l:i que se forja el Reino dt· Dios. El
cristiano se siente comprometido y empeñJdo en c~ce munJo
para hacerlo mejor"'.
En este anhelo de forjar un mundo mejor, los cristi,1110!&gt; nos
senrimos unidos con todos los hombres de buena voluntad, de
las diversas religiones que hay en el planeta y que buscan, como
nosotros, una socio-síntesis pacífica y amistosa. Sólo cuando el
amor es la cónica dominante, el ingrediente superior de una
comu.iidad, cabe decir que hemos llegado a una civilización de l
amor. Se podrá decir que nuesrro mundo es un mundo
contndictorio, exasperado por los odios y lacerado por el
terrorismo y las guerras. Pero también cabe afirmar que en este
mundo paradójico sólo ese Reino de Amor, de Justicia y de Paz,
anunciado por Jesucristo, consciruye la civilización anhelada por
todos los hombres de buena voluntad y de menee despejada. La
tarea que nos espera, en la reestructuración social cuya base está
en el amor, es muy grande. Se exigen uno~ valores del espíricu
que configuran la escala mayor. Más allá del ansia de poder, de
la fascinación del placer, de la ambición del cener, está el afán de
plenitud subsistencia!, el anhelo de perfección, el hambre de
eternidad, la sed que sólo la felicidad ulcraccrrena puede calmar.
Mientras tanto, la milicia de los intelectuales al servicio de la
civilización del amor tendrá que luchar contra la injusticia,
contra la opresión, contra la esclavirnd de coda índole.
Amemos como anhelaríamos ser amados por los demás. Si
codos somos semejanres y prójimos, iPºr qué no habríamos de
amarnos? En esca sociedad donde privan las desigualdades
sociales y la injusta distribución de la riqueza, menester es amar
a los demás, sin excluir a los enemigos, amando especialmente a
los que más sufren. El amor es un darlo codo, hasta la vida
personal, pero no solamente es un dar, sino un darse a sí mismo
20

hasra que dueb -como decía la madre Teresa de Calcuta-, hasta
el agotamienro. Un amor que no espera respuesta , que no piJe
r~comp_ensa, que da con pleno desinterés y que no mide
d1qanc1as. ¡Pobre de ~que! que no esré conven cid o de que el
v~lor supren_10 ~e la vida es el amor de Dios y del hombre! El
hielo de la indiferencia sólo se puede deshacer con un corazón
humano que ame sin Iímices y sin descanso.
Sólo en Li
civilización del amor se desvanecen los pretextos para l.1
tnJusr1c1a, caen por ticrr.1 la s barreras del odio, advirne la
fraternidad y se comparte generosamente lo que se tiene:. "El
amor ~a paso inmediaro a la justicia'', dice lumino samente Rafael
Checa.
En la base de la estructura del Reino de la. J usricia en ere los
h_or_n_bres_, escá el amor que produce la justicia.
Po rque la
c1vd1zac1on del amor ~s jusra, supe:ª las carenci:1s m.ís urgenres
del ser humano:
alimento , vemdo, salud, casa, libertad y
culrura. Urgencias que constituyen derechos fundamentales d~
l~s humanos y que emanan de los postulados básicos de la
?1mensión jurídica del hombre y del Derecho Natural, nos
rnscan a cons_rruir una sociedad sobre la base de la igualdad
humana esencial y del mundo al servicio de codos.
Tod~s los hombres somos iguales por naturaleza, por origen,
por des_r1no; po~ l? tanto no cabe discriminación racial, por color
d_e_ la piel, cond1c1ón social, posición económica, estado de salud
f1SJ_c~ o mental, situación cultural, postura ideológica, credo
religioso o posición política. Todos los bienes de la \ierra están
pues ros . por el Ser Absoluto, por la Suprema Realidad
lrrespect1va, para codos los hombres. Los bienes terrestres no
son para un Estado más poderoso o pHa una raza más fuerte. El
equil~brio entre la_creciente población del globo y la producción
de_ alimentos propios para el hombre, tiene que ser fundado para
~vitar el hambre, las masas miserables , la insalubridad, la
inculrura, que son una vergüenza para la sociedad
contemporánea, un oprobio que clama justicia al cielo. Las
carencias sociales s~ ~an porque ya no existe la vigencia de los
valores humano-cr1st1anos.
Hay que vivir esos valores y
proyectarlos después en la comunidad. Sin la promoción d~
valores
no
hay factores
decisivos
para el
cambio.

21

�Consiguientemente, promovamos los valores humano-cristianos
para instaurar la civilización del amor.
.
·Cómo instaurar el Reino de la Paz? La respuesta es sencilla:
la p~z sólo se da cuando existe un orden justo. La p~z, dicho de
orra manera, es fruto del orden justo. Todas las lamudes de la
tierra, en la globalización que acrnalmente \ ivimos, _claman por
la paz. Los pueblos de Occidente y los pueblos de Onent~ sufren
la crueldad del terrorismo y de las guerras que causan danos a la
población civi l: mujeres, niños, ancianos. En el interior, ~e la
conciencia humana, cristianos y musulmanes, no fanancos,
exigen la paz. La paz como armonía de 1~~ relacio_nes humanas
en codos los niveles: interpersonal, familiar, soc1Jl, estatal e
inceresratal. La paz como tranquilidad en el orden, como jusc,1
concordia entre los hombres, es entendimienro mutuo por
encima de diferencias ideológicas. El scr-t0dos-juncos-en-elmundo nos impone un caminar en paz para conseguir objetivos
históricos inmediacos y supremos. Colaboración, ayuda mutua en
empresas, sinceridad en las negociaciones, beneficio compartido.
rndo eso contribuye a una paz activa y duradera.
Paz como factor decisivo de progreso axiológico en lo
personal y en lo comunirario. Paz constructiva q~e concilia y no
destruye, que acepta al otro como es )' no lo odia. que busca la
felicidad para codos y no la desgracia. Hombre ): _sociedad e~r_fo
comprometidos en esta tarea que supone educac1on, salud fis1ca
y mental, integración sin marginados, hog~r para co~os, cer:~nía
del hombre hacia el hombre para construir un ambic:nce calido,
acogedor, donde cada quien puede decir su palabra leal. Si1: c:sa
paz justa, activa, duradera por amorosa, no cabe construir b
civilización del amor que rodos los hombres. díganlo o no,
anhelan desde el hondón de su alma.
No será perfecta, ciertamente, porque ninguna obra hununa
lo puede ser, pero sí será un Reino de Justicia y de Paz
incendiado por el amor. He aquí un programa completo parJ
llegar a la meca: 1) Asegurar la presenc ia de valores (entre ellos y
de modo sobresaliente la plena libertad religios,t); 2) Respeto, en
el modelo desarrollisca, a la dimensión personal que nunca puede
perderse; 3) Tutela del derecho a b vida, desde el embrión h,1sr.1
la muerre natural, 4) Prümoción de la familia amcnnada hoy en
día por dictaduras y por la falta de responsabilidad moral; 5)
22

Pluriculcuralismo enriquecedor; 6) Preservación de los
ecosistemas amenazados por la voracidad de hombres y empresas.
Los cristianos y los hombres de buena volunrad de codas las
grandes religiones podemos dar rescirnonio y consriruirnos en la
levadura de esa civilización del amor, -justa, solidaria y fraternaª la que cada uno de los habitantes de este planeta aspiran.
No hay más que un solo Ser fundamental y Íundamencance,
una sola suprema Realidad irrespectiva. A ese ser debemos darle
roda nuestro ser todo nuestro corazón y coda nuestra vida, en
alianza de amor, en entrega renovada. Llamamos ,\ nuestros
prójimos y a nuestros semejantes por amor a Dios que nos h_izo
semejanres. El llamado a la civdiz.ac1ón del amor, con opción
preferencial por los pobres y por los m,uginados puede 5er
acarado como vocación o desoído como rebeldía.
En esJ
decisión nos va nuestra felicidad o nuesrro fracaso radical. Ese
llamado a construir la civilización del amor no es un llamado
débil, ineficaz, quimérico; sino un llamado vigoroso, eficaz y
factible. Se piensa estultamenre que la violencia es el único
camino en la hisroria que logra los cambios. No podemos negar
casos ha\'a
sido la violencia la que consigue
-a
q ue en ,tlounos
b
•
'
costa de la muerte y la desolación- cambios caren ces de larido
amoroso. El hombr; no se caracreriz.a óncic,1menre por la fuerza
bruta, si no por la ra7.Ón y por el amor. Todavía no hemos
estrenado la fuerz11 del amor, /}(l dicho algún !nt1110,1menc,1110
ilustre. Ciertamente esramos rodeados de.: temores, violl'nli,h,
venganzas, descontlJnzas, pero cenemos el don de reconctli.1rnos,
de saber perdonar.
Sólo viviendo la integridad del amor
-incluyendo a los enemigos- podremos construir todos juntos l.1
civilización del amor.
En el interior de los pueblos de codas l,1s naciones 'ie adviene
un vigoroso y grande anhelo de un1d.1d, un rcrorno .1 l.1
verdadera comunidad int&lt;.:rnacion,d que delineó m.1g1:.tr.1lmcnrc.:
Francisco cie Viroria. Sólo en &lt;.:sa comun1d.1J intt:rc.:o;rJt.tl donde:
rige el bien público incernacion,11 \C pued1:n romper rod.1\ l.1s
barreras de indiferencia y de odio, sólo ,tsi '&gt;&lt;:: puede.: \.0J1\tr111r
una Organizacíón de t\acione, Unid.1s m;Ís ¡u,t.1. m,i\ ,olid.1r1,1 y
más ami~rosa. ¿Ac.1s0 la Org.1niz.1ción de l.1s N.1cione, U111J .1\,
como anres lo fue l.1 sociedad dt n.1cion1:,, no ,on un.1 \Ímpk
traducción jurídic.1 dt lo\ deseos c.h: p.t7 tJIIC albng.1 l., ,1lltl'l1l t\..l

�"República del Orbe". Con una relación honesr.l tnrre los
hombres, basada en Lt verdad, esa aurénrica libertad nos h.irá
libres. Profund izamos en la verdad sobre el hombre v .!&gt;Obre el
mundo para ser mejores homb res con los hombres y mejore~
seres en el mundo. Tom.ir los grJnde~ caminos dt: L1 hiscori.1
para forjar una civi lización del amor, es privilegio de seres
humanos cabales. No desconocemos que a rravés de roda la
histor ia del hombre se lleva a cabo una luch:i en el mismo
hombre, por el hombre y por Quien hace que h:iya \'ida y nos
trajo a la existencia por amor.
El siglo XX] sigue siendo un campo de baral la dondt: se libr,i
esa lucha entre la Ciudad de Dios -la civilización ele/ amor-)' la
ciudad terrenal que vive gravitando en torno riel r11:mpo y de !11
nada. Sólo los desagradecidos caen en la rentación de enlodH su
imagen y semejanza al creador y Redentor y de rechnu a Dios
para arrastrarse, como reptiles, con la \'Jna pretensión de morar
este cosmos como "si Dios no existiera". A pesar del terrorismo y
de la gue rra que actualmente vive nuestro mundo, nunca será
tarde para colaborar en la obra de fraternidad enrre los seres
humanos y enrre los pueblos. Juan Pablo II, desde su alto sit ial,
nos insra a construir un mundo nuevo: "Os corresponde pues, a
vosotros, la misión de asegurar en el mundo futuro la presencia
de valores como la plena libertad religiosa, el respeto a la
dime nsión personalisra de l desarrollo, la rnrela del derecho a la
vida, la promoción de la familia, la valoración de la diversidad de
culturas con mi ras a un enriquecimiento recíproco y la
salvaguard ia del eq uilibrio ecológico amenazado por pe ligros
,
S
ca d a vez mas graves .
Ciertamenre estamos rodeados de remares, violencias,
venganzas, desconfianzas, pe ro te nemos e l don de reconciliarnos,
de saber perdonar.
Sólo viviendo la inregridad del amor
-incluyendo a los enemigos- podremos consrru ir rodas juntos la
civilización del amor.
11

humanos para el cambio socia l proyectado. Anees de ese cambio
social se requiere el cambio de l hombre. Indiv iduo y comunidad
inreracn'ian en forma provcchos.1 . siempre que los sujetos de los
va lores, que son los seres hum,111os, los &lt;.'llC.Hnen y los vivan en
sociedad. Los escépticos pit:ns;111 que esa civil iz.ición del amor es
una quimera irre.dizab le. También se pensó en M ichoadn lo
mismo, cuando Vasco de Quiroga, el querido y entrañable li11t1
Vasco, emprendió su reforma, desarrollando personalmente la
Utopía de Thomas More. Lo que en Europa fue imposible, en
México se hizo realidad. Que no se nos venga a decir enronccs
que la civi lizac ión del amor es una qu imera irre.dizab le. El
hombre, ens amans, esd abocado al amor, no al odio. Só lo
cua ndo se desnarnra liza, cuando se deshumaniza, vive en una
miserable casa de l od io y del rencor.
La ci vil ización del amor se construye desde el corazón
mismo de cada persona humana que quie ra llegar a su cabal
desarrol lo indiv idual y social. Esd muy bien que se h.igan las
necesarias renovaciones de leyes, de inst itucio nes, de políticas,
pero sin el cambio en los seres humanos resultará frusrrado el
proyecrn. Confiamos más en los hombres que en las
instituciones. Las inscituciones sólo son auxiliares de las personas
honestas en la co nstrucción de la civi lización anhelada. Cada
persona tiene valores a utént icos que pueden ser aprovechados en
el esfuerzo común. Por supuesro siempre son necesarios los
líderes que animen esp irirualmente y promuevan los valores
necesarios de rea lización para llegar al modelo de la civilización
de l amor. Todos los recursos operativos del proyecto entran en
acción desde la conciencia humana que sigue el imperat ivo de
marchar hacia un mundo mejor. Los pasos de los promotores en
el proyecro de la civilización del amor son los siguientes:
l.
2.

4 . Construcción y Defensa de la Civilización del Amor
3.
Los promotores de los valores espirituales tenemos una rarea
decisiva y una colaboración importante en la construcción de la
civilización del amor. El punto de partida son los valores

4.

Conocimiento de la sociedad en que se vive.
Evaluación de los elementos posirivos y los elementos
negarivos para rescatar rodo lo rescarable.
Selección de me d ios que configuren el proyecto que
apunta al modelo deseado.
Puesta en acción del proyecto con firme y
perseverante decisión.

24
25

�Los líderes o guías que animan a los pueblos tienen la misión
de auxiliar a las personas para esclarecer su vocación, para
instarlos a que den una respuesra de fidelidad a esa vocación y
para señalarles su misión dentro de la construcción de la
civilización del amor. Vamos a empezar por apresurar en México
el momento de la venida de la civifüación del amor, parJ
proseguir, después, en América Latina y en el mundo.
Es posible que existan sueños irrealizables, pero la
civilización del amor no es un sueño irrealizable. Vivir en
suspenso atómico con el miedo prendido a las entrañas, por la
guerra o por el terrorismo, no es la única forma de vivir ni puede
demostrarse jamás su necesidad. Con buena voluntad de los
gobiernos, las industrias bélicas pueden convertirse en fábricas
de alimentos. Basta de espionajes bélicos y de satélites de
inspección, de bases espaciales de lanzamiento y de pruebas
atómicas, de fabricación de armas químicas contaminantes y de
inva:. ,rnes que vulneren el Derecho 1nternacional. El mundo
está dado a los hombres, por su creador, para que lo habiten
como hermanos, sintiéndose creaturas del mismo Creador. San
Agustín nos hablaba de la Ciudad de Dios y del hombre donde
reinaba el amor en comunión íntinu de personas y de familias.
Fray Francisco de Vitoria nos habló de la República del Orbe en
donde el mundo entero, vive csponráneamentl..'., sin
discriminaciones y sin fronteras nacionales, con participación de
codos para el bien púb lico incernacional.
La Ciudad de Dios agustiniana y la Repúblic.1 del Orbe
viroriana pueden ser llamadas, con razón, la Civilización del
Amor. En esa civilización no caben la exp loración del hombre
por el hombre, el consumismo delirante, la incitación al
libertinaje moral. Posculamos la cultura de una libertad dentro
del orden, que no se desfleca; la cultura de la sociedad p,1cífica y
pacificadora en sentido accivo. ¿Por qué no habría de haber una
unión plural, armónica, jusra, respetada y digna? ¿Es que no se
puede trabajar por el amor, por la verdad, por la justicia y por la
democracia de inspiración cristiana a nivel universal? Todos lo~
que no hemos perdido la esperanza de un mundo mejor y dl' un,1
socio-síntesis pacífica y amisrosa, sabemos que la civilización del
amor puede ser construida y preservada.

Notas Bibli ográfi cas
1L1cqu1d
/\n&lt;lcr-1:gg:
··J?efle1·101111s
en
,orno
al
Proceso
de
.\lwrdia/1:ac1ó11 (,'Joba/i:ación" Lditorial 1.umen-1 lomanitas, l'-77. Argentina. 1998.
: l:lcqu1cl Andcr-Lgg: O¡}//s ('1/ p 92.
'Rafael Checa. Coordinador di'I libro en colaboración intitulado .. /'afores llumanos.
C11mh10 Socwl. C/\'llt::aoón del ./mor" Pp 180-181. Centro &lt;le í·.s1u&lt;lios de los Valores
l lumanos A.C.. Mcx1co. 1986.
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'Juan l'.iblo 11 llomil1a en la Misa de la Asunción 15 8.91. "/-le aquí 1111 ,\uevo
1-'&lt;!llh!costé.1". en el Libro. "flahé,s n!tlhido 1111 l::spin111 de ffijos", p. 36. Servicio de
l)ocumcntac1ón No. 25. Ciudad del Vaticano. 1993.

27

�FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN EN
JOSÉ VASCONCELOS

\1 \ C11Jul1t~11111c l ·.1111u l; 11,11
&lt;. \lord 111.11lor , ,._ 1 in d,· hlu,1 ti.,
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Palabras Iniciales
L.1 educ.1ción requiere l.t rdkxion filostiftc;1 p.tr,t i1m.1L1rn: en
un.1 ,·1.s1on m.i~ lOcal e inccgr.1do1J I 11 nue~crn u&gt;ncinence u1~e un 1
filosof1.1 dr: l.1 cduLJcicín que enc.nr: los probknus f11nd.1mt111.iln de
la &lt;.:duc.1t..ió n; .1 la vc:.1.. que no pinJ.1 ubiL,1ción rnptL w .1 l.h
neu:si1.l.1Jcs de l.ts ,oc1n! 1dn l.11ino.101&lt;.:riun •~ en ,u 1ulid.1d 111.1,
hond.1 y profunJ.1.
Dig.11110.s l]lll' l.1 con\ign.t s1g11e \1endo un.1 i1lo~oi'í.1 111.1, ,·i,·.1 1.¡t1c
aciend.1 l.1 vidJ en ~u prohkm.i1iu 111.1, hu111.1n.1 y tot.d. :\,í, d r1.·t11
de l.1 c&lt;luc1cio11 cs nt1rrir,c.. de 1111.1 l1lchol'í.1 lllle~r.1Jo1.1. p.1r.1 qui: l.1
vida 1111\m,1 \l.' oriente no \0l1, cn plc11i1ud. -.omo .1 ,upn,1c11í11. \L~t'1n
Íin&lt;.:s nob les r .tito\.
José \',;scn11Ltlos liirn 111t:d11.1ei(Ín !'il°'ot"iL 1 ,11b11. 1.·I 1t1111
eduoc1vo

le

en un 1n1c1110

d1: l"l'\pnndn .1 l.1 ur1..tllht,1111..i.1

'11-inrtL,1

qu,

tol&lt;Í \'ivir. Cnmidn,11lo L:11 rn pL·n,,11n i1..·11111. o 1Tu11w1..n qw.: u1 l.1
fuent&lt;.: dc lu propio ,e pul'd1: .1bte\'.11, p.11.11..1111q11L:L1..r 11111.·\lrn p1..·11,J1

�sobre IJ filosofíJ \' eduu&lt;.:i&lt;&gt;n, Je l,lr.1 .1 un.1 épol,l c¡uc ll.1111.1 11.tll"I .1
la csperanz.t por lJ fe y el .rn10r.
L.1 consr.rnrc en IJ cl.ihor,H:ión Jd ¡1rl",1.:nce tt·xro: l·i lm tl}l.t r/1• /,1
F.duc,1rrón en Jou \ ~ucon,dos, lOrrt,ponJc .1 l.1~ 1nqu1cc11Jc, Jl· ,u,
oycmes; esto es, IJ\ .1lumn.1, di.' l.1 111.tl.'\CrJ.1 en cd11c.1ucin Jt· l.1
l:srnda de Crcnu.t) de: l.1 Ed111.".1ci6n l"ll C.1Jcn:y1J, :--..'.I .: on:nrt·,.
que: fueron Jlumn.h ,lll"lll.l\ c inyurl'tJ), IJHjUbiri,·.1, y p.1rlJlltt.",, .1
quienes cuve c.:omo refcrcnci.1 &lt;ll' co11,iJer.1ción cn l.t 1n1t·rrog.111tt· y l.1
respuesr.1, en el currn que le, d1c1Jr.1 ~obre Filosofí.1 de l.1 l·duc.1uon
en l.i presente prim.wera 2003. Así t:11 ti l0IHnlO ck un ,llldirorio,
más bien que de un "/eaono". como Jirr.1 José G.10s p.ir.1 \u1.1l.1r .1
un público lcuor, esr.i l.1 perrincnltJ del prcsuHl' nu ico \111 m.i,
preámbulo, ,·a,·.1mos pul'S por l.1 rnra que no, 1r.1u: l'I · 1n,ror1 0 d1·
Amirio1" José \':isLoncclos.
Vida y T rayecroria
Vasconc.cl0s nale en O.1xaca hJciJ 1882, cpou en c¡ue d
porfiriaco se inscauraría en la viJJ NJcronJI. Si h concienci.1 e)
rel.icrón con el mundo y escá hechJ de rm,ígenc~ que corresponJen .1
ciempo y espac.10: ¿ciules son esas primeras inugenc:s qul' ,-.rn
configurJndo la conciencia en V,1s1.:oncc:los niño? Alfonso T :1rJce11.1
señala que en Oaxac,1 vn 1ó V,1s&lt;..oncelos sus primeros ar1os en un.1
ClSJ frnca y de cechos .1lros. que \C ub1c:ib.1 muy cerca del rncalo.
Como la ciudad &lt;.:on1.1b,1 con &lt;...1lles empe&lt;lr.1das, hien se podí.1 01r el
resonar de los cascos de los uballos. ¿Acaso, por eso, pa1.1
\',nconcelos la cacegoría basic 1 del 1 re1l1daJ sea el rumo? Lo &lt;JUC ~•.
es &lt;Jlle aqudla ciudad cuna o m.Hri,, en cuanco ,1 vid,1 soLial se
enconcraba. "mrensamenre preocup,1da por /11 culrum _y todo lo que
1
fuera expre1ión artÍst1Ct1" :-!o obscante, el esp.1cio-origen ri1.:o en
colores y cexcuras, olores v sabores, .1dem.ís de los sonidos rírm1&lt;.:os,
sign1fi..:o para V.tsconcelo) niño un,1 experiencia bre\c. Su padre, un
agente Jduanal, se había crasladado con la familra .1 la e.apical de l.1
República hacia 1884, para luego, con escancias brcvisim.1s en
Ch1,1pas y Sonora. rnstal.me por un período más prolongado en
Piedras Negras, Coahuila, en 1887. En csra ciud.1d José \'asconcelos
viviría hasra los 13 .1ños, c1rcuns1anc1a personal que hab11.1 de
configurarlo como un hombre del norre, ya, por eso, die.e Josi:
Joaquín Blanco· "Creció como un miembro típico ,le la ,/me medi,1
.30

11orre1i11, ti l,r qu,· rc•prcsc111,r·. \1 í, hl'l11()\ dt llOI II lJlll" Pil"Jr"
Negr,1s, en ,1qud momento en que \'.1,-:n11Ldn, .1pc11.1s .1,om.1 ,1 l.1
con~&lt;..ien ... 1.1, e~ uud.1d frn1Hl·1.1 qm 110 1."11~111.1 Lllll t, ... ud.1 prop1.1
"ignifiu qul· \',1,&lt;..oncdo, nii'lo. drhe c1111.11 Ji iri.1mc11re el p11t."11lt'
in;t'r n.1c1on.d p.1r.1 cJu ....1rse t'll F.1gk· P.1\\, l"cx,l\. ¿htl" d.1w
brogr.ifi1..o dc.:be sn conuJo c.:n \t'.l'nt.1 p.11.1_u11endu u1 \ .1.~~0nlllo,
su 1.:ruz.1dJ l'&lt;luL,111v.1 como pol111co v sm rd&lt;: is en cdt1lJC1011 como
filosolo? ¡~k p.1re1..e que s1~ Conmkr.1mm t.ptc l.1 cxper1enc1.1 prc:vi.1
deja cn nosorros su nur....i. no ~olo c.n lo que se refier&lt;.: .1 _In qul
queremos escapar. \1110 tJmbién en .it¡ucllo .1 lo que asprr.11110~.
\'a~con&lt;..elos llego a C\Cnbir: "f. o qur tf 11/110 en rc,t!,d,td (jlllf'l"l::leulc
/,1 r111m11d,1d dt rn co11oe11ot1 01 ,t!bor,1d,1 rs u 11 /tino tl1• t'popn·,t . .\1t
inquieta s.1ber si Vasrnncclos niiio, ac,1so no \e .1limrn1.1 de: 1111
senr1m1ento ep1co, 1,111 ur.1cccnsc1co de: No, cc.1meriL.1 Lt1.1 11do ~e
educa .11 otro IJdo dt' la froncer,1 Es evrdeme qt1l' V Jsurncclos tiene
admrr,1uón por los héroes, sean mirológiLos o hi'ltóncos: Proml'tl"O,
Od1seo, l.1cob, Moises, Cortes.
Per~. no menos e, idt'11te es que V,1sconcdos se l 0 1.... ibc .1 ~í
mismo como :1lguien ,1 quien b oc,rnon ll.1mó pua un.1 haz,111,1 noble
o ser\'tcio excelso, pues ya en su momenco se auco-dcs1gnó Cl1~es;
aunque, la misma oc:1s ión o quid l.i propi 1 volunt.td esqui,-.1. no lo
ungió dl golpe como héroe, mtdiJ11te el ~1Jnirio. I::.I casu es q11e
como nmo, Vasconcelos escJ sirnJdo c.nrre lro1Hc ~1 s que son mundo~
dmincos: pero. también antagónicos-irreconciliables.
Es cl.uo que se ubico en su propio ,ímbrto culwral, pero
debariéndosc.:. digamos. en luch.1 heroicJ re~pccto al orro ambrro.
cu\·a rnl1urJ le resulrab:1 excrat11. ajena, hoscil; que. sin embargo. le
pr~porcionaba las pnmeras letra&lt;,: book, table, land, srhool,
\\:ízsh,ngro,, I 111co11, pwnee,. 111di1111. Jo e Joaqutn Bl.111co prcusa
muv bien eHa luchJ heroica en Eagle Pass, Tex.1s. cuando apunr1· ''el
nhí~ \lasroncelos que conoon sólo ~111,1gm11nnmenre su p,ttn,t, SI' 11eín
oblrgado a defenderla··, añ.1diendo: "en cla e, V,uco11celcs se 1 io
t'IWtrnando a una n,rción, de(endréndoln con sus rnalidades personales'".
Oscilar como péndulo encre do~ mundos, aÍlrmfodo~e en uno y
resistiendose :11 ocro, ,s c.onfigurauon por la cxpenenc1.1 en l.t
esrrucrura interna de b concicnci:1 en el Vasconcelos niño Es
probable que csra c.1rcunsr.111cia biográfic.a. le lle\.ma más tarde al
oscilar disrinro entre mundos el rerreno y ulrr.uerrcno. buscrndo un
Destino .)upremo, más. invencando para sí un personaje, el cual
q

�conten_ía genio por su derroche de energía, además de heroísmo por
el arro10-nesgo que era desdén anee la vid a.
" Bi_en_ lo apunra Monsiváis, cuando de Yasconcelos adulto, dice:
Se as,':1,zla a su personaje y se va rindiendo a la imagen que eI una
proyeccion de su temperamento y sus obsesiones" 5• Genialidad y
heroísmo, cualidades indi viduales para la aura-afi rmación en ~I
ámbito. de lo propio an ce el oscilar de mundos dis rinros, can
necesanas para soportar la experiencia por venir, que será una
cons_t~nre, en Yasconcelos: el desarraigo. Acaso, por eso, en alguna
ocas1on se auconombró "corsario insumiso", en quien, evidente, cabe
l~ aventura, como Ulises. Así, en 1885 Yasconcelos pasa a vivir en la
ciud_ad de México y luego a Toluca, lugar ésre en donde asiste al
Insmuro por unos meses. Para 1886, la familia se traslada a
Campeche, donde continúa sus estudios con los que obtiene el
~egu~do lugar en las pruebas finales. En 1889, ya en la capirnl, se
rnscnbe en la Es~uela Nacional Preparatoria, para pasar m;ís tarde a
la Esl uel_a de Junsprudencia hacia 190 1 y titularse como abogado en
1905. Digamos que en Yasconcelos su cielo y tierra, como ;imbito de
la ~ulrura pr?pi~, esc~ban_en México; pero, su circunsranc1a personal,
que es espac10_ v1tal, implicaba el desarraigo: Oaxaca, Sonora, Piedr;1s
Negras, la ca~1_tal, Toluca, Campeche, la capital. Solo más tarde, por
la lucha p,olmca, vendría el descierro. Pero, aq uel desarraigo lo
configurana siempre. Por eso en él, decíamos, cabía !a avcnrnra,
pero n~ _solo como personaje al que se asi milaba, también en b
1ndagac1on filosófica, específicamente ed ucat iva.
Avancemos, pues, por esr:1 rur;i.
Odiseo, en lugar de Robi11son-Dewey
R~co rdemos guc Yasconcclos fue un abogaJo gu&lt;: se: inició rn Li
filosofta por :,uenra propia, y que no se trata, como di ce P,Hrick
Romanel!, de un filósofo de tipo arrtdénúco"('. Propi,lm&lt;.:nt&lt;.:, rampoco
fu~ Ull pedagogo y solo ocasionalmente figuró como t:Juc.idor. El
mismo, ~omanell, apun r:1 d~ -~asconcdos: "en re11 /i{l,tl 110 patcncff
en e?tr,t~ a la noble trad,non de lr1 docmcia Univcnit,,n,i'' . 1-:ri

ca°:b_1~, ; 1 aparece como un funcionario qu&lt;: cjnció Jl~ll&lt;: l.1 m.ís .ilt.i
pos1~1011 . una p~lírica cduc.Hiv,1 c:n Múico dur,rntt !., &lt;•c\tió,i
p~es1?enc1al _de Al~aro Obregón. Su brev1: p:iso por J.1 f~nlÍ&lt;Ín
publica, sera suÍlc1cnrc para que V:1~conLclos figurl· como l·I
j.2

fundador de "la mística oficial de la educación popular"'', y por ello
merecer "con justicia el título de Padre de fa educación popular en
México" 'º. El caso es que la gesrió n polírica de Vasconcelos lo obligó
a pronunciarse reflexivamente anee la educación dejando en discursos
ideas dispersas en que figu ran aspectos, como: el maestro, la escuela,
la política educariva, la universidad, la educación y revo lución, la
lectura y los clásicos, la cruzada alfabet izadora , por citar sólo
algunos. Más tarde, muchos anos después, bajo otras circunstancias,
no can propicias como e! exilio, Yasconcelos intentará una unidad de
pensamiento sobre el cerna de la educación, en aquel memorable
rexro: De Robinson a Odúeo, que logró publ icar mediante un edicor
argentino en 1934. Desde luego, lo que llama la atención es el título
del referido libro, en el que descubrimos esa afición en Yasconcelos
por los personajes de aventura, o mejor: los héroes .
Consideremos que Robinson, que es personaje de novela,
primero que nada es un inglés, y por lo tanto, representante de su
propio mundo , por lo que: "poseía caudales de instrucción decisiva
para su aventura"'\ en aquella isla desierta . Pero este aventurero
inglés procede como Bacon, esto es, según el método inductivo. Así,
acumula materiales y enseguida ensambla y edifica, porque es bueno
con las manos, ya que su procedencia europea le asegura ventajas que
aprovecha: "Y por eso su suerte en la soledad es muy distinta n la que
11
hubiera sido la de un polinesio" • b cuestión aquí es que, para
Yasconcelos, ocurre que Robiwon es discípulo de la escuela activa,
cuya pedagogía es de tipo sajona y nos llega a México a través de
aurores como John Oewey, entre otros. Recordemos que la ceorÍ3
educariva de Dewey, consisre en introduci r activamencr.: al niño a b
vida, para que actúe por sí mismo dorado de eficienci:1 y sea fuenre
de progreso. Sus cu.ilidades serían: !a perfección individual y la
cooperación social. El punto de apoyo: b ciencia, el rr:1b.1jo
industria l y la democracia. El lema: Al! learning by doing. Por tanto,
el énfasis: el trabajo rnam!JI. En csre rnomcnro, podernos adivin:ir
que para Vasconcelos el tipo-hombre Robinso11, hay que comb,uir!o;
al igua l que cuando niño él mismo lo h,1cí.1, pero no anee person,tjes
de li teratura, sino reales, de carne y hueso, con quienes !leg,16.1 hasta
los puños, en Eagle Pass, Texas.
La contraparte al aventurero inglés es Odiseo, que en actitud
distinta viaja surcando mares, adem,ís de rraz:n sueÍ1os, si no es que
un Destino Supremo. L1 conciencia de Odiseo no es b del pt0neer,

�pues "su alma nueva inquiere y 110 ,o/o si• 11111e¡,,• por uJf1•ri:s t1 lo lJn,,1•¡.
~ambién._ y prmripalmmtt', por 111noS1rl,1d prt'gunt,,.. . ,\l.1~
11:
1nternac1onal, es universal, pues como vi.1je10: "r,\plort1 ¡ ,ll"tu,1.
descubre y crea, no solo con l,ts m1111ús,) 111111c,1 solo co11 lt1J nutno)" . ~u
ingc.:nio, por encima de lo solo inJuc1ivo, le vicn1: porque: e~ hc.:rnkro
de una cultura milenaria, que es anc1:s &lt;le Ihcon. c:sco e): "mutl,o m,H
a/Id de Amtóteles y de }'11j11,w11/k1,1 el h111d1í lt:g('!Jdano. t!e "101sés d
fundador de nuestra civrl,zación"".
En
sínces1s:
Robimon,
reprcsentarí.t
un,1
c:&lt;lucacion
instrumentalista, cuya filosofía pragmfoca &lt;:nf.1tiz.1 d rr.1b.1¡o
manua~
fin ucil_irarto. Od,seo, en cambio, tendría 9ut· vc:r con un.1
educac1on 1nsrrncnva, en la que se sabe:. no porqu1: ~e h,1Lt, sino.
"porque los abuelos sabían'' , y se inquiere e indaga no por el rnreres,
co~o. ~orla, curiosida_d. Así, dig~mos, Robwson nos rr.1c.: téurn...L qut
es c1vd1zac1on y dom1010 del ob¡eco; cuJndo, Od1Seo, nos llt\',1 a Li\
humanidades, que es culcura y go,e en el sujeco.
, Y si Vasconcelos co~bace al cipo-hombre Robmson, es porqU(:,
seg~n su _punto de visea, no es compatible con la culrnra
Latinoamericana. Por eso, dice: "ln mera fimdnmenr,tl del mtemn
escolar mexicano debe ser In formación del 'nuevo Odiseo •, el hombre
que no será edurndo n base de un saber de domimo, Sino q11e rec,birti. s11
rnltura pnm goz,zr de el/11 como 11n fin en sí mism11" 1•• Como la csniel.i
se l.~s debe ver con la "experienon viva"\ e~camos obligados 3
considerar la idiosincracia respecto a un pueblo. Por tanto
"imponerle patrones a una raza que no le acomodan, es condenarla ~
i~Je_rior~1~d e~ el resultado, cuando no n un fracaso agravado con el
nd1c11lo ,- As1, debe com~rse en cuenr.1, dice Vasconcelos, que la
escu~la t1po-0ewe~ se diseñó p.ua los hijos de los inmigrantes
demnados a operanos de las grandes usinas del Trus[ del acero. El
ane_xo que les daba vida era el _poderío industrial de la región de
~hic_ago. Ocurre que, como b c1rcunsrancia en ~1éxico es orra, que
1mpl1ca una distinta realidad, el sistema escolar 0ewey no procede
porque, le hace falta su anexo: el poderío industrial. Desde luego,
co~s~derese q~e Vasconcelos esrá escribiendo en 1934, cuando
Mcx1co todav1a, ~ra una economia más rural que urbana. Así.
precisa, que la er1ca de Dewey según su teoría, sería: "adaptar el
~lumno ni medio en que va a 11ivir":º_ Si el sisrema 0ewey se
implantara en Méxi~o _cal cual, se traduciría, según ap~nta
Vasconcelos, en los s1gu1enres ré1minos: "formar una poblnCtón

q;

;º~

)4

n las convemencim de lm gr,wdes empn•sm t'.\·tmnjt•rtts q11e
exploran nuestro suelo. Una rducanón pnrtl /,abit1111tfs de factoría que
ciegamente renuncuzn tl las 1t'lltll)t1S dt! u1111 culrur,1 libre, dorad,1 de
miras superiores n los ejcrc,uos de l,1 escln11itucf' . Por no, d sisrt:m,1
Dewey en f-.1éxico par,1 \'asconcelos significarí.1 suicido colecti\'O
Es interesante notar que Romanell se cuesciona si la doctrina
educ..ariva de V,tsconcelos es compatible con su idea general &lt;le.:
civilización, en referencia a Lmnoamt:ric.1 en su nccc:s1dad Je
alcanzar cieno nivel de perfeccionamiento récnico. por lo t¡uc
apunta: "Vnsconcelos sabe muy b,en que ,'1é\tCO )' el resto de lm
Naciones l.ntinoamericnnns tienen que 'aprender lincimdo '; Pero no
q111ere adm1ttrfo"::.
Sucede que para Vasconc.clos, c.omo buen filósofo, d w&lt;lo de la
realidad no se reduce al conoc1mien10 ob¡ecivo. ~u po~cura es qut: 1.1
&lt;.:iencia sabe solo lo que atañe al objeco; pero en cambio, nada sabe
acerca del Demno. Por eso, mientras solo se rr.ue de cernic1, bast,1 el
adicscramienro, porque esr.rn10s en el mundo del doing. De C\l3
manera, anee la ciencia y la técnica, se requiere de un nuevo método
filosófico, pues no basta hacer, ya que cabe reflexionar, porque antes
que el agere esta el tnteligere" .
Así, Vasconcelos habla de un,1 escuda estruccural concrari.1 al
tipo-Dewey. Si en ésta hay la relación salón como taller par.1 el
espacio de maniobra y el alumno en posición de pit, con las m,inos
ocupadas en el hacer; aquella orr:i, riene que ve1 con el auiJ que es
esp,1cio de estudio, con b,rncos p.1ra l.1 posición sencad::i de los
alumnos, los cuales escuchan y piensan. Al respecto. en objec1on a
Dewcy, apunta: "La escuela que escucha se conz 1erte en ttd 111srn11te en
escuela llctiviHma, porque pemar es vrrbo, es deCtr: acción,) ti menurlo
mrís 111tensn y vivaz que la arnón de la numo. Pam penJ11r y para
imaginar, funciones superiores 11/ nmple httcer, resulta indiJpem,1ble
esrnr sentt1dos"·'. Como se puede ver, para \'asconc.t:los, por encima
del h,1cer manual esd el otro hacer, que es el reflexivo.
Cabe agregar una cuemón en cuanto al tema del hacer.
Consideremos que el hacer humrno siempre es en rcferenci,1 a algo,
por tanto, en vista a un fin. Significa que no se hace solo por hacer.
puesro que hay algo que en el hacer se pc.rnguc, sea más .1c.i o m.í,
allá. Digamos entonces que el algo que se persigue, en algun,l mancra
debe estar denrro del .sisrema: \'J rotal. c:.lllturc1I o ~ocia! o hum,rno.
Vasconcelos advierte que el ha~er manual en la propuesta c&lt;lucauva

S1Wl1St1

1

1

�Oewey, se orienta según los fines de un sistema económico, respectO
al cual se educa para el aprovechamiento del mundo externo, donde
la iniciativa libre concurre al "engrandecimiento del _ Moloch
Jndustriat 15, que en codo caso es "Iniciativa subordznadn ni
crecimiento de una organización que endiosa el ob;et_o acumulado en
proporciones abrumadoras":,,_ Aquí, debemos me~c10nar 9ue para
Vasconcelos se puede cambiar el sisrema y persegu1r~e. el m1s.mo_ fin.
Así, apunta: "un mismo trusf puede apartarse del servmo Capi~~~1st~}
convertirse en instrumento de la economía de un Estado Soviet1co .
Pero sea como fuere, la constante sería la misma: "acumulación del
prov;cho y subordinación de /11 calidad 11 la ca~tidad'':8, que significa
va no Robinson, sino "Calibdn victorioso, lo mtsmo e~ WaLL Str~e'. que
9
~n Moscií" : • Así, porque se ensena física, rnatemáucas, mecanica e
incluso artesanía o modelado, pero dirá Vasconcelos como
"Instrumental de barbarie, si no predomina un criterio de valor unitivo
,,JO
y eterno

Pedagogía y Filosofía
Anees que una pedagogía hay una cosmovisión y una
antropología. Esco significa que la ceoriza~ión que se haga de la
educación, en gran medida estará determinada por aquello que
previamente se sostenga como visión del mundo e idea del hombre.
Después aparecerá la axiologfa en orientación a L_tn,a esp~c'.fic:i
configuración de lo social y cultural. Al final, concurma la praxis, o
si se quiere: la práctica educadora.
.
. . ..
.
En Vasconcelos, respecro a la realidad hay la d1mnc1on: cu.1ltd.1d
y cantidad. Si su caregoría b::ísica de comprensión de lo real.
decíamos, es el ritmo, recordemos que en él la supremacía ocurre en
lo indeterminado y no en lo que se mide. Desde luego, csco marcará
su antropología, pero no menos su posrnra pedagógic:i.
Así, a parcir de la supremacía de la cualidad, Vasconcelos ve en
la pedagogía imperante de su riempo, la carencia "de una concepción
31
cabal deL mundo" , pues queda suspendida en el "hilo de la
1
experiencia particular, desgenernlizada" 1, que la conduce J "tanteos y
11
análisis de pequeños resultados" • Ahora bien, Vasconcelos concede
que la mayor parre de las pedagogías se construyen sobre una
porción del panorama filosófico. Sin embargo, la consigna es por
una pedagogía que no se detenga en las etapas del desarrollo , social o
36

histórico, sino que más bien, atienda "la totalidad del destino" )". Por
eso, sosrendrá que roda pedagogía es una puesra en acción de alguna
metafísica. Y, como en cal caso el objeto de la pedagogía consiste en
"adaptar la enseñanza a un concepto dado de vida", la carea es
visualizar un concepco organizado del papel del hombre en el
mundo. Así, Vasconcelos va por una "pedagogía estructural y
estructuralista que ayuda rt consumar el propósito sensible y también el
destino invisible"3~. Por tanto, habría que combatir a los teóricos de la
urilidad, cuyo fin consiste en "LLenar las usinas del industrialismo con
operarios adaptados y conformes"·'\ que es un caso de materialismo
resulcanre de la pedagogía de mammón, la que endiosa el dinero.
Cabe recordar aquí, que Vasconcelos, contra Dewey, rechaza la
adaptación del niño al ambiente y resiste convertirlo en el modelo
establecido del buen ciudadano. Por consiguiente, debe evitarse una
pedagogía cuya tendencia sea fijar al niño-alumno; pero en cambio,
procurarse una que en lo ancropológico sí fije el tipo-hombre,
héroe-paradigma a imitarse, lo cual! por la propagación "dará el
1
resultado de crear un ambiente nuevo" • En realidad, se U::tt" de forjar
al hombre nuevo, pero en sentido místico. Bien lo señala, José
Joaquín Blanco, cuando dice: "Vasconrelos pensaba mucho en los
educadores místicos o religiosos del pasado: educadores a la manera de
los hindiíes y los pitagórhos. Su mística era realmente una mística y Los
maestros debían ser verdaderos apósroles, 11nn ::specie de maestros
orientales"Js _
En ral senrido, para Vasconcelos la pedagogía debe lograr
expandir la personalidad del nino/alumno, lo cual es posible si se
reconoce que en h propia narnraleza humana hay pote_~cialidades,
por las que "podrla conquistarse unn suerte egregia'"' . Pero, se
requeriría que la pedagogía se idencificara con la filosofía para educar
con un "sentido de perennidad'"", cuyJ implicación sería que l.i
11
existencia del educando "cumpla Írt misión rotaf' , más no solo en
extensión momentánea, sino "por indefinida prolongación s11per11tiv,1
de su personalidad'' ':. Nótese aquí, que la pedagogía no riene como
rarea llevar a b persona a plenirud, como a superación, o si se quiere:
elevación. En csre punro, como que prevalece en Vasconcclos la idea
de que la plenirud se qucd ,1 en lo remporal; cuando, la superación ,
permite cr:ispasar tiempo y csp,1cio, en cumplimiento de un pL111
superior. En rodo caso, p.ira qll(.: cl duondo alc.rnce ~ll plan
superior, se requiere la imc:rvcn ción del pedagogo, cuyu dd)1:1·
)-

�primero "es establecer el contacto del alumno con los grandes esplntus cll'
41
r~dos los tiempos" • Así, el hombre nuevo, resulranrc de IJ pcJ,1gogíJ,
digamos filosófica, sería el que riende al modelo propucsro por un.1
teoría educativa con posibilidades de vincularse .i un Destino
Supremo. Recordemos que el modelo anuopológico en una
pedagogía así, sigue siendo el héroe, pero no histórico, sino literario
o mirológico, por lo que dice Vasconcelos: "es Homero quien r1t111ó
con el tipo de hombre cabal que puede ser erigido m modelo ele
pedagogos y, a ratos, también en maestro. Y hacia un 111U'uo Odisea
debe tender la ambición viril de la época. No a Rohiwont's"' '.
Observemos que, si la pedagogía de Vasconcclos rime como fin
alcanzar un Destino Supremo, se sigue como consecu&lt;:nc1,l que el
modelo antropológico sea meca-histórico. Pero esro no puede ser
todo, pues de nada sirve el modelo, si no es que en b propia
naturaleza humana existe la posibilidad de alcanzar cal mera superior.
Por eso, la pedagogía se las debe ver con lo indererminado en el
homt" c, que consisre en su alma, lo cual sign ifi ca que en e.ida cual,
en canco que humano, hay facultades no tanro para la plenicud,
como rnra la superación.
De esta suerte, la mejor pedagogía buscará el equilibrio en bs
faculrades humanas, sin menoscabo de ninguna, para posibilirar el
~scen~o. Así, acaso la primera lección pedagógica fundamenral
consuta en enseñarnos a conocer un mundo que escapa a /11
1
necesidad,"• dirá Vasconcelos.
Por tanto, el carácter esrructuracivo de la pedagogía se consuma
cuando la educación "adiestra el cuerpo y la mente en el rnane;o de la
cantidad''~"',. ad:.'?ás de situar el "germen de indeterminación y de
responsabzl1dad' en cuanto a nuestra estrucrura invisible, en un
mundo de calidad. Ya por ello, para Vasconcelos la pedagogía más
cabal aseguraría el equilibrio activo entre las facultades del hombre
para el as:enso, q~e implica, digamos: razón, conducta y espíritu.
Po r, 1~ razon tendnamos el conocimiento objetivo que al orientarse a
la fts1ca, la resultante es la ciencia de los hechos. Con la conducta
nos enco~t_raríamos frente a valores de conciencia y problemas d~
respo_~sabd1d~d, ~or lo que surge el conocimiento ético. Más hay
tan:~1en la c1enci::1. del espíritu que corresponde al conocimienro
escenco, donde cabe la filosofía, el arte, la religión.
. S_i la pedagogía se quedara en la física para el solo conocimienro
06Jet1vo, que tiene que ver solo con la cantidad: el resultado es

Robinson. Pero si se traspasa el propósirn sensible en orientación a
un destino invisible, que es orden de calidad: la posibilidad es
Odisea. Por tanto, una pedagogía escrucruraciva, implica, dice
Vasconcelos: "Acompañar al esprntu en su maravilloso
desenvolvimiento" que es ir "más allá del adiestramiento de la
4
•
• " $ . As1,
' a1 mun do de ca1I·d ad se accede por comunión, que
czenc1a
corresponde al nivel estético, única posibilidad de superación que es
más que so la plenitud. Ya por ello, más allá de Homero, en su
orientación mística, dirá Vasconcelos: " El modelo supremo de
pedagogía estd en las parábolas de jesús", que son "símbolos de existir
49
verdadero celeste" •
En síntesis, diremos que la pedagogía vasconceliana más allá del
conocimiento sensible, subraya cuestiones éticas y estéticas con
orienración mesiánica. De lo objetivo hay que dar un paso a lo
ético, que solo resuelve la conducta en el nivel estético. De esta
manera, una educación completa o escrucmraciva, liberará al niñoeducando de la necesidad y de la maldad por la comunión estética
que es goz.o, purificación, ascensión del espíritu.
Educación, Redención y Destino
La educación en Vasconcelos tiene un ca rácter redenrnr, con
alcance social y místico. Esto es, por la educación, en la medida en
que sea completa o estructurariva, un pueblo puede lograr para sí
salvación en todos los aspectos de lo social, como también en lo
espiritual. Así, para Vasconcelos la realidad de la vida nacional
mexicana, que tenía que ver con la ignorancia, la exploración y la
pobreza, se podía corregir, digamos, por la reforma agraria y la
moral, pero no menos por la educación. Por eso, ésta no debe ser
e~cl~siva a minorías, sino más bien, extensiva a mayorías. Significa,
siguiendo a Vasconcelos, que la educación en su caráccer, más que
privado, es público, o todavía mejor: popular, que conlleva lo
gratuito. Aquí, consideremos que cuando Vasconcelos piensa en las
masas, en referencia a los mexicanos, su circunstancia es irreden ta;
por canto, requieren la educación para operar en ellas el verdadero
milagro de la salvación. Al respecrn , José Joaquín Blanco, apunta:
en su me;or momento, Vasconcelos consideró que a través de La
educación, fas masas podlan Llegar a ser mexicanos, nuevas fi1milias
decentes, nuevos ciudadanos"'º.
(C

•

38
39

�Oigamos que, como la salvación es proceso de ascensión , en _cal
caso, quien se educa se supera, al menos en la escala de lo social.
Así, por la educación se debe de acceder a la alca culcur~, verdadera
carra de ciudadanía, ya no en lo nacional, como en lo universal. Por
eso, la consigna desde un punto de visea eoucacivo, ~s por u~a
cultura verdadera, donde el mayor mal a erradicar es la ignorancia,
que es debilidad en lo individual y cole~civo.
Al 1:e~pecrn,
Vasconcelos apuntará: "lt1. ignorancia de un czudadano debdzta a La
51
nación entera y nos debilita a nosotros mismos" • Lo que ocurre es que
en la ignorancia no hay ascenso, porque es como un quedarse en lo
biológico-animal.
En cambio, la educación, dirá: "eleva el alma y
pt1.so a paso la redime desde la condición pasiva de la bema hasta la
1
tZÍtura dolorosa pero magnífica del hombre"' . Pero, elevar a las masas
mediante la educación, por el ascenso del espíritu en el ámbito de lo
ético-escérico, tenía su consigna en la cierra: crear un mundo nuevo .
Para Vasconcelos, las posibilidades estaban dadas por la revolución ,
que "ht1.bít1. posibilitado, se pensabt1., u nt1. étiCtl y unt1. estética nuevas 1ue
había que recobrar''5.J . Más se hacía necesario un proyecto educanvo
inverso al norteamericano que procuraba: "educar a los niños para su
incorporación a un modo de vida establecido"~•. México en su
circunstancia, no necesitaba la proclama de la adaptación. En
cambio, exigía la capacidad creadora para la transformación . Para tal
efecto, el reto era enderezar la revolución por un proyecto educativo,
forjador incluso de una nueva humanidad, si acaso, d_i_rá: "la
conciencia nacional sabe persistir en su anhelo de regeneración''" .
La creación del nuevo mundo tendría que ver con la
mu ltiplicación de la riqueza, que se logra por el conocimiento
objetivo y la habilidad de la mano. En tal sentido, la educación no
podría prescindir de la ciencia. Para la nueva humanidad no bastaría
el simple conocimiento de hechos, pues requiere del ascenso. Así,
"de la crueldad, de su ebria violencia, La revolución debÍtz ascender a las
5
más altas funciones humanas" 6, lo cuál era posible en un proyecco
educativo que por la estética inaugurara una nueva ética. De esca
suerte, en modo simple, para Vasconcelos la educación se refiere a
"una enseñanza directa de parte de los que saben algo a favor de los que
nada saben" 57, misma que sirve par:i aumentar la capacidad
productiva de la mano que trabaja. Se rrararía aquí de una fun ción
educadora que llanamente sum1111scra conocimiento por
comunicación y demostración, propiamente al hablar de verd:ides
40

formales y practicas. El alcance de la educación en este nivel, se
puede decir que consiste en "formar hombres capaces de bastarse a sí
58
mismo" • Pero el codo de la educación no se puede cumplir solo en
este punto, pues requiere algo más: orientar la conducta. Esto se
hace posible por el ejemplo y mérodos de persuasión , que a
disposición del maestro debe lograr inclinar el albedrío en aquellos
que se educan, en términos de la responsabilidad. Incluso, aquí, se
requiere dar un paso mucho más definitivo , ya que para Vasconcelos
el objeto esencial de la educación,. consiste en "despertar en nosotros la
porción mejor de la conciencia a fin de sa!11arla"w. En este renglón
digamos que, de la redención social que procuraba la revolución por
la educación que la endereza, pasamos prácticamente a una
regeneración espiricual. En este proceso, para Vasconcelos hay un::i
cuestión que teóricamente parece lo más sencilla, y sin embargo, es
de lo más d ifícil, que consiste en formar personas que por ese
despertar mejor de su conciencia puedan: "emplear su. energía
sobrante en el bien de Los demás"''º. logr,ir, digamos, el derroche de
energía de cada quien en procuración del bien en los orros, en
realidad exigiría un fervor de tipo apostólico cuyo carácter es
místico-re ligioso. Así. inreresante, apuncará Vasconcelos: " Para
resolver de verdad el problema de nuestra educación Nacional, va ,1 ser
necesario mover el espíritu p,¡bfico y animarlo de un ardor eviwgélico,
semejante, como ya he dicho, al q11e lfe1111ra a los misioneros por todm las
1
regiones del mundo a propagar la fe"'· • Pero, en rndo caso, st:
requeriría que la educación se colocara &lt;::n una posición de u11.1
filosofía completa, a modo d&lt;.: que no pierda el conjun¡o de l proct:so,
y así pueda: "inventar disciplinas que auxilien el crecimiento de lo
invisible deLespíritu"":.
Recordemos que para Vasconcelos lo que trasciende todos los
fines paniculares de la educaci ón, es "el dram({ larentt' e11 wd,1
concienci1z'''", por lo que se necesita un::i crianza par.1 L1 vid.1 que st:
oriente en el camino de s,1lvación. Al respecto , .1pun r.1r.í: "porque
salvación quiere decir también destino haoico, por má111r1 rlcl ripo
ordinario de la ronvi11en(//''·•. Hasra aquí, digamos que en
Vasconcelos hay el destino heroico l.'.11 l,1 tierra , que tiene ljllt' ,·er rn n
la redención social, que se h~ ve con lo ordinari o de h vid.1, l om o
puede ser la políricJ. Pero, como rn L1 rcalid .1d c 1h1: lo
exrraordinario, la posibi lidad rcrnlc ancc dl' una &lt;.:dulal ió n 11liic 1d,1e n
el conjunro del proceso e\ &lt;.:I héroe t.:on cap.1c.id,1d J e ,l \'l'lll ur,1 ¡ur.1
/¡ 1

�salvación ulrra-rerrena, por lo que &lt;lid V,tsconcclos: "L11 aluo1uo;¡
no ha de ser propiamenre ni de ayer ni de hoy, 121 ch ma11a1111, si110 l'I
proceso cabal deL destino, usando estrr prdahrn ~n su sentido 11mplio, eJ
decir, más a!Lá de la acción trmporal humana"'".
Resuelramente Vasconcelos se ubicó en concr:i Je b cdUl,tción
pragmática que lograba al tipo-Robinson, donde el niño .,prrndi,1
haciendo algo con sus manos, pero siempre en serie, que er,, un h,KL'.r
lo igual o lo mismo a lo y:i existente. Desde otro enfoque educ.Hivo,
señalaba que era posible "aprender deshaciendr/', como por &lt;:jemplu,
cuando se desarmaba un reloj. Así, en cuanco a los niños mcXicano~,
la prioridad era educar con el recurso de la in1.1gin:ición, ,, modo Je
que construyeran ·'CastiL!os de Aladino", que en cal caso es un educir,
dirá: "pf/rfl el sentimiento, el ensueño y In revelación" ·.

Consideración Final
Vasconcelos en su filosofía de la educación, me parece cíene su
vigencia para el mundo de hoy, al menos en lo que se rd1ere :il
embate de la globalización por un lado; cuando por otro, respecro a
la posrmodernidad.
La globalización, desde un enfoque educarivo, propondría hacer
de cada niño-educando un simple operario o alguien con capacidad
instrumental sin más, para los fines producrivos según una sociedad
de mercad0, que hace del dinero su becerro de oro al que se adora.
La postura vasconceliana rendría su validez en su rechazo a la
educación empírica-pragmárica, resulranre en el cipo hombre:
Robinson, cuya posibilidad alterna puede ser Odiseo, en referencia a
una educación más toral por incluir, sin rechazo de la ciencia, las
humanidades.
La posrmodernidad nos llega al continente como apatía en el
ámbito educativo, por cuanto postula la cancelación del futuro como
proyecco viable de ensueño y realización. Corno hay el desencanto
de la razón en pérdida del fundamento, ocurre que la hiscoria en su
senrido se disuelve, sin posibilidades mesianicas ni en lo rerreno ni
en lo ultraterreno. Es así que aquella apatÍa, decíamos, en el ámbiw
educativo, corresponde a una actitud nihilisca, en la que sólo cabe
vivir hoy de modo placentero porque el mañana desemboca en la
nada. Precisamente aquí, la propuesta educativa vasconceliana
tendría su actualidad o resonancia, cuando implica un proyecto
42

como redención social. Si se quiere, criticable por identificarse con la
alca cultura o lo clásico, pero rescacable corno proyecco utópico en lo
temporal; de todos modos buscando en lo propio la identidad, sin
menoscabo de lo universal. Más lo fundamental es que más allá de
lo temporal no hay disolución del Destino Supremo, pues la
posibilidad es la regeneración espiritual por la estética.
Digamos que b filosofía educativa en Vasconcelos es una
inviración a la esperanza, cuando por delante hay un futuro
promisorio: aquí, en lo más cotidiano y profano; allá, en lo sagrado
que nos trasciende por el espíritu.
En este sentido, la patria y el continente, y no digamos el
mundo, reclama pedagogos y educadores con un ánimo para
contagiar en la esperanza, que no es sino en el amor con fe. Siempre
en el ensue110 de un mañana mejor, donde no cabe el aburrimiento o
la apatía o el hastío o la dejadez, sino, más bien: la aventura. Pero,
no sólo como en Odiseo, rambién como en nuestro U/hes criollo que
a veces conraminado, aspiraba a lo Supremo.
El 30 de junio de 1959, Vasconcelos emprended~, su más
auténtica aventura: el desarraigo total, sin fatalidad y como destino,
quizá como alguna ocasión escribiera Occavi Fullar: "oteando el
horizonte por si acaso llegan las navt'S cargadas con el fuego oífmpico".
Y si acaso las naves llegaran, pero sin fuego, seguro que V:1sconcelos
las encendería con SLI genio, que era derroche de energía, pasión
in cen&lt;liaria.

Notas Bibliográficas
'. 1ar,1ccna ,\llon~o. JosJ I ,1srn11cC'los h.l l'orrúa..\k,1rn. 1990. p 1
'.Blanco. J,1,c. ,,. //1111wf&gt;a I a.1co11ce/o.1 l'on&lt;lo ,k (. ul1ura l· wnom1c1. r,. h:,1c('. 1977. r I b
· \'a,rnncdo~ .lo~.:.~ el e~¡,ím11 dt• la ( ·,11rernrlacl l J\.\r-.l. \k\ll"ll. 21l01. r 217
4
Blanco. .l(,~I.'..
Cll I' 22
'lhidi.:111. l'úc 33
" Romandl -l'a1ric~ /.t1 1·or11111ná11 t!e la \IL·111,tlul,ul lf&lt;'Hc,11111. 1-.1 ( ok;!ll' d.: \ lc,H.:,1.
~ \&lt;:\it:O. l ')54. p 10')

or

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~l'rnncro como !lector de l:i l '111\ .:r... ,dad \; ac1011al -n 1'12ll
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u,I,,om;mc 1l. Paim:k Opu, t ·1L r,. I 11
11
va~&lt;.:oncdo,. Jo'.&gt;~. Opu, Cit i'.'2.JX
1
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1

Íbidl'.m.
"Íhidcm. p ~O}

1

1\1\'J!O uiino ,ccrc1,1ri(&gt; ,k

�1•

ibid..:m p 205
'íhid..:m.
1
~th1d..:m p.203
Rom:mdl. l'amd,. Opu, Ci1 p I t 3
8 Va~c.:om:dos Opu~ Cit 19
1
"Ih1dcm
:"ib1dc.:m p. 193
1
: Íb1d..:m
:: Rom..:ndt. l'atnck Opus (11 p 113
1
" Vasconcdo~ Opu, Ci1. p 228
:• lhid..:111 P:\g 2-19
:&lt;Íbitklll p. t 88
:,Íhidc.:m
1
= ÍbiJc111
:s¡b,dcm.
~QÍb1dcn1.'
;vÍbidcm. p 253
'' lhidcm.p 186
1
"Íbidcm
;;ib1dcrn
;"Íh1dc1 1 p 253
1
' Ibídem p 25-t
;~ Íb1dcm p 208
11
C11ad, ..:n Blam:o José. Opu\ cit. p. 86
-~ tb1d.:m
1·1 va~c.:onc..:ltls José. Opus Cit p '..!-17
-1u Íhidcm. p. 255
1
• ib1dcm
•:ibidcm.
-11 '
lb1dcm p. 203
'' ib1dcm. p. 205
'' Íb1d..:m. p.190
-lb ihidcm p.252
•· lbiJcm
.1~ Íbidem p.255
-1-i lb1d..:m
'· Blanco. Jos..:. Opu~ cit. p.19
:'. ~~sconcclo~. José. Opus Ci1 p.87
- lb1dc.:111 p.127
" manco José. Opus Cll p.86
q Íbidem.
'' Vasconcc!o~ José Opus Cit. p. 1-D
&lt;b Blanco. Josc. Opu~ Cit. p. 80
&lt;i Vasconce\o~ fosé . Opus Ci1 p. 8-t.
'~ i bidcrn. p.85
,,, Íbid..:m. p.250
60 '
Ibídem. p.85
61
ibídem
61
Íbidc1n. p.25-t
61
Íb1dcm
1

1

•• Íb1dcm
º' Íbidcm p 255.
"" Ibídem p.2-15

�AMÉRICA 1ATINA COMO LUGAR DEL ENCUENTRO
CULTURAL CREATIVO:
UNA VISIÓN ONTOLÓGICA

Dr H. C. Hrn1m:h lkck
Cattdr.iuw Clllt'fl!O Je ¡:¡Jmof1.1 &lt;'11 la
Urlll'cr,iJ,1d Ono-Fncdrrch.
ltuubrr¡;. :\krnania

Sum,1rio· l. lnrroducción. lnrención de ,·sta r,jlexi611; 2. La co11sflt1mó11
omológirn de la cultura latmoflmericnna, 3. La rnltura bdsJC,I' l.i i,uligen,1; 4.
La, mfluencias formatwas de lll cultura europea: 5. L,1 rnlrnr,1 ,/,erirn: espa,íol,1
} port11g11esa; 6. La cult11rn francesa. Refere11C1t1 :ambién 11 !,1 u,dwna y 11 la
alon,tna, 7. l.,1 cultura 111giern; 8. La injl11enci,1 e;p1nturi! d&lt;" l,1 rnlt11r,1 afrtrnn,1,
9. Conclwión: l.a 1mportr111cia e/e la rul111r,1 !at111oameri.:,w11 en el m11nd(I ,1Clll11I.

1. Introducción: intención de esta reflexión.

La mera de esras páginas es determinar, en un;i reflexión
filosófica-teológica, la identidad y el lugar onrológico de la
cultura latinoamericana denrro del mundo acrual. el cual escá
en un cambio radical de su estructura.
La identidad cultural de América Lacina hasta hor, se
constituye por un proceso creativo de encuentro y
amalgamiento de dístinras culrura5, que afecta a todo el
mundo. Porque América Lacina, principalmente, ha recibido
influencias culturales de Europa, de las cuales se deducen
componen tes de la esenci:1 de su cu! tura acc ual. Esr.1 esencia

�no se puede determinar abstrayéndola de su relación con
l auro-enrendímienro de la culrura
E uropa, ya que para e
larinoamericana, tiene imporcancia preguntarse ¿cómo ve un
·
' As1,' el
europeo acrual menre la culcura i beroamericana.
f
latinoamericano puede confrontarse con :al vis ión Y de inirse
en su identidad cultural.
Tal visión europea de la cultura hispanoamericana no
necesariamente implica un eurocencrismo. Pues, _aun_que
Europa ha sido el origen de impulsos esenciales y consuruuvos
de )a cultura iberoamericana, no se puede encender como el
cenrro y fin de la histor ia, sino sólo como un impulsa~or Y
servidor, en la paternidad con otras culruras. Y Europa misma,
exactamente en una paternidad y dialogo cultural, puede
definir su propio lugar y carea ontológica en el mundo.
Con esca visión, filosófica-teológica de la culcura
lat i noamericana, intentamos una reílexión ontológica, la cual
usa términos que vienen de la tradición filosófica euro.Pea;
perennemente válida como las cate?orías de _acto y porenc1a, o
también los conceptos de idenudad y l1berrad, como el
alejamiento (entfremdung), del legos y de la analogía, e~c_- Pero
éstas categorías del pensar, no son , tan . es~ec1f1ca. y
exclusivamente europeas, ya que no tendnan ningun sentido
en orros ámbitos y culruras del mundo, por lo menos en su
intención fundamental, trascendental y universalmente
humanos.
Escablecido lo anterior, podemos poner ahora , con mas
claridad, nuestra pregunta ontológica por la esencia de la
cultura latinoamericana como ente.
La cultu ra latinoamericana significa un ser, que constituye
una cierra unidad re lativa. Pero, ¿cuáles son los constituyen ces
de ésta un idad, los principios o causas constirntivas desde las
cuales emana y confluye esta unidad culcuraP
2 . La cons titución o nto l ógica de la c ultura lati n oamer ican a.

El ser de la cultura latinoamericana, en su esencia se
construye po r la confluencia de dos principios o elementos
cultura les contrarios, que en el curso de la hisroria
sucesivamente se encontraron: Uno es la cultura indígena,

48

represenrada por la mentalidad de los indígenas y sus
objetivaciones en las lenguas y las obras de arre. Se afirma que
el indígena, tanto en su naturaleza -por ejemplo, en su
apariencia física- como en su cultura, tiene una cierra
semejanza con el hombre asiático , existiendo la hipóres is, de
que los indígenas, hace milenios provinieron de Asia, a través
del Esrrecho de Bering y Alaska, siendo así orig1nariamente
asiáticos; desde hace algunos decenios, hacia var ias parces de
América Latina han inmigrado grupos de japoneses,
refrescando y aumentando así el componente asiático.
El otro componente del ser de la cultura latinoamericana
deviene de la cultura europea, que influyó en tres etapas: la
primera y más profunda influencia la ejerció la cultura de los
españoles, que dominaron y determinaron América L itina
durante trescientos años, desde el siglo XV I hasta el siglo XIX.
Después, en el siglo XIX , influiría intelectualmente la cultura
francesa , la cual representa otra cultura latina y
pseudoeuropea; y por último, en el siglo XX, vino u na fuerte
influencia de la menc::didad norre-europea, de la cultura
anglosajona, la que influyó también a través de los Estados
Unidos de Norteamérica. Actualmente esta influencia parece
aumentar, anee rodo México que geográficamente pertenece a
Norteamérica. En lo que corresponde a la parte sudamericana
de la cultura larinoamericrna, prevaleció la inrluencia de las
culturas pseudoeuropeas, incluyendo la iraliana y la aleman.1.
Así, la influencia y componente europeos hacen aparecer a
América Latina como una gran Europa, una Europa extendida
en nuevas dimensiones , el llamado Nuevo Mundo de Europa.
Debido al encuentro con las condiciones naturales v culruralcs
de América, la inmigr:ición culcura l europea ·s iempre es
desafiada y ha necesitado adaptarse, creando así, en reun ión
con las orras culturas mencionadas, la cultura latinoamcrican.1
y su nueva identidad humana. En cierras regiones, como en
Brasil, se integra una fuene presencia de la culcur:i. african.1,
aumentando aun mü su estructura compleja, r1 c 1 en
contrasres y fuerzas crearivas.
Ahora bien, ¿cómo c.ir:i. c tcrizar esras diversas culturas que ,
por su confluencia en América Larina, co nstilllren y originan
el ser de un:i. nueva c11l1ura? ¿Y cómo se proporcionan c-,cos

�componentes cu 1cura 1es e 1,, Ll u n id ,1 d nd ,lt i vJ de Li rn Itll r·1
laci noamericana?
3. La cultura básica: la indígena.

La cultura indígena, por lo gcncr,il, es !·1 b,tSl' ~l.'. la c_u lrur.1
·
·
Se desirrolló
en armon1a ·Y unidad
1..011 l,1
1artnoamencana.
·
·
·d ¡
xperimenrada
y
encendida
en
sus
prof
unJ1
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natura 1eza, e
,
.
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H ulCzt opoc r 1,
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1
'
j O e e I di O s &lt;le I J 11 u v 1a. l oda t: s t.1 &lt;.: u r u r a, se
guerra, y
a ,
.¡
· ·
manifiesta como un estar e instalarse en la narnr.1 cz_a 0 1v1na ,
· ¡uyen d o u n a unidad intima Je la rel igión con Li recntca
1nc
• , el
1
arce, y la ciencia na.rural que se acentúa. _e n la ge o metrtJ y a
·
Por e¡·en1 plo , la construcc1on de las . casas , los
ascro .1 om1a.
temp los y las ciudades eran guiad.as por la~ '.11ed1d,1s d_e . ~a
consr ~laciones celestes y las proporciones armo~1ca s del_ p;11sa¡e
terrestre; la naturaleza en la polaridad de cielo y rierra es
experimentada y entendida como espacio y fondo maternal del
ser que da a luz, reina y prorege al hombre, en el que el
hombre está y se insrala.
Así, la cultura indígena manifiesta una dimensión escéticaintuitiva-espirirual, que se orienta en la Ver~ad D1v11u~ , _que
revela y refleja de la narnraleza sus proporciones y lucidos
colores. La mentalidad indígena se comporca frence a la
naturaleza en una actitud de receptividad, respern v
venerac1on, no de determinación y dominación; por eso , es
interpretada -según el filósofo mexicano José Yasconcelos- ,
como más receptiva, femenina y maternal.
4. Las influencias formativas de la cu ltura europea.

La cultura europea, por el conrraíiO, no es receptiva y
respetuosa , sino más bien determinante~ dominante. Apar_ece
primordialmence
masculina,
no
dispuesta
a
rec1btr
intuitivamente ni a reconocer prácticamente las esrrucrnras de
sentido de la naturaleza y realidad. Escas estructuras son
50

captadas racionalmente }' cransformaJas bajo el poder y
dominio del hombre. El espírirn europeo no se inccgra
inmediatamente en una arm o nía originaria -del ser, sino egresa
de la realidad experimenca&lt;la, Li trasciende , objcciv1za y
dispone.
Esta mentalidad se expresa y c ulmina en la religión
cristiana, tal como esr:í inculrnrada en Europa, en el
entendimienrn religioso rípicamente europeo. Aquí. el Ser
Divino no es encendido tanto inmanente, sin o como
trascendente de la naturaleza, y no como madre qul.'. da a luz y
es hogareña, sino como padre que crea al mundo v sé
objeriviza; es su señor y dominador. Correspondienremcn;c , l.1
ciencia europea riene como su mera apoderarse de la realidad
teóricamente, para que la técnica pueda tomarla en sus mano s
prácticamente. La misma intención y disposición del dominio
sobre la realidad, por 1a razón analizanre y ordenante, se
manifiesta en el comporramienro polírico y económico
típicamente europeos; en este conrexro, la cultura europea ha
originado el orden jurídico según el cual se conocen y
reconocen determinados derechos, deberes y competencias
para cada individuo y sociedad.
En el espíritu culrural de Europa se tiene que distinguir la
capacidad racional de analizar y ordenar las cosas, de
distanciarse y enfrentarse a ellas reflexivamenre y de proyecrar
activamente el futuro según principios inteligibles; y ésra
capacidad, en su esencia ínrima y posibilidad, significa algo
fundamentalmente positivo y constructivo, pero en su uso
concreto y desarrollo ha logrado una disposición parcialmente
negativa y destructiva. Europa, en su destino hi stórico,
representa una especial participación del logos y ha llevado su
luz al mundo. Pero, esre logos, encarnado en la cultura racional
de Europa, también se ha alejado de su Íntima esencia, lo que
ha dado lugar a algunos aspectos negativos en la cultura
europea. El Logos europeo, en su realización concreta, se ha
pervertido convirtiéndose en un habito de orgullo e hybris, no
sirviendo a las cosas, sino más bien sometiendo y
explotándolas sin respero , en un sujerocentrismo e
imperialismo de la razón, que se cierra frente a la voz de las
cosas. Hay que preguntarse, en cuanto a ciertos fenómeno.r
51

�,
e l em Pi'rismo ' el racionalismo, el
h . , · s como
europeos 1stor1~~ '
l d. l' . a se expresan en ral auto. .
lmco y a 1a ecr1c
b. .
posiuv1smo ana
. •¡·d d del /ogoJ su ')et1vo
la falta de recepti 61 1 ª
.
encerramiento y en
b. . d I Ser no reconociendo y
del hombre, frente al logoJ o '}etzvo e
'
participando de él.
'd d cional europea, que en su
b' n esta capac1 a ra
Ah
, pro f un d a lleva alao
eminentemente
. ora . .ie a ' ia y mas
o
. l
esencia or1g1n r
·¿
estadios parcia mente
d
q ue ha recorn o
pos1r1vo, pero . ,
d',
América Latina y -des e
.
mb 1en se exten 10 a
l
negauvos, ta
·¿ d de desarrollo cu lcura' pero
,
deriva una oporruni a
1· .
aqu1-.,se
. . economica,
, .
lítica , social y re. 1g1osa, que1
cns1s
po
6
tam ien una
.
l
. 1 za consigo mismo, con e
a fectan su rel ación con a natura e '
prój imo y co n Dios.

5. La cultura ibér ica: españo la y p o rtuguesa.
. ..
ahora la mirada -más diferenciada- a las tres
D 1flpmos
·
das que
. 1 s anteriormente menciona . '
culturas europeas c~p1t~ ~ ' influyeron en América Larin:i, y

en distintas etapas \stori,cas
1·efecto de cada una de e llas.
preguntémonos por e car~cter y e
.
. . de la unidad del
. .
y que pamc1pan
e n el ongen .Y consriruc1on
.
de la cultura lacinoamer1cana.
.
nuevo ser .
l
- 1
v la portuguesa, tra¡o a
L primera
a espano a
.
--1 , f
. ª , . _ l~ lógica grecolattna del pensamiento h oso_ 1co
Latrnoamenca
·r· Platón , Aristóteles,
Ploc1no,
_
d
J·urídico como se tesu 1ca en
y,
T'
d
Aquino
y
la
Escolisuca.
Pero
mee
to
Seneca, ornas e
.
¡ ·no
, ·ca el logos Divino mismo, .encarn.ic o ·,e
llevó a lb eroamert
.
Sa Iva dor , y su correspondienteintnpretauon
Jesucrisco
.
·,
,l
. l
l' .
ética Desde esra 1ncerpretac1011, e
doctnna teo og ica Y
·
d o·
· valor
. d . ·¿
mismo como imagen y ¡nzrtner e tos, nene
in¡ ,1:71 uo 1·ncang'.1ble y los sacrificios culturales de homb res y
a t1s1mo e
'
• d'
1
ot ras crueldades p racticadas por los 111 tgenas ~csu. ~an
.in¡ustos
.
- 1es por medio de la cvangel1'lJcton,
As 1, 1os espano
l .
.
·,
y'
educación
contribuyeron
J
una
u
rerior
formac1on
· d·
P
· ·,
y personJlización
Je! l 111 igena.
l.:fO,
h u man 1zac1on
·
, ·
,
0
simu ltáneamente, los aspectos. negativos d_c .~:p1r1tu curopt:l,t
se hace presentes en la conq_ u_1sta y la ex unuon ro.irci.11 de
'
cr is t i .rn o Y
cu l rnra indígena, co ntra dtuen &lt;l o e l csptr1ru

52

humano; significando desentendimiento y perversión de la
participación en el LogoJ Divino .
Sin embargo, los indígenas fueron susceptibles al mensaje
de los españoles y lo incorporaron a su religión, a su idioma y
a su estilo de arre y arquicecrura. Esro se explica, en una cierta
entrega al espíritu español, tiene también una profunda
disposición in rui ri va y estética de las dimensiones re! igíosas,
como se manifies ta en su capacidad poética y mística.
Si se quiere entender y. expresar esta encrcga a las
categorías de la ontolog ía de la tradición europea, podemos
afirmar que: La cultura indígena u comporta como la cultura
e5pañola, que entró en ella como una potencia receptiva a un acto
correspondiente añadido, por el que ulteriormente se realiza, se
forma, se perfecciona y lleva La posibilidad en su propio ser.

Vasconcelos, como ya lo hemos mencionado, compara
simbólicamente las cu lruras con los sexos: la cultura indígena
se comporta frente a la europea, como un ser femenino frente
a un se r masculino. Así que, el niño de l encuentro enrre ambas
es I a cu I tura I ar in oameri can a, la cual in cegra las propiedades
de sus padres, cambiando y elevándolas cualitativamente.
Sin embargo, hay que to mar en cuenta las deficiencias }'
carencias de las culturas qlte se encuentran. L.1 cultura
española-europe;.1, no sólo ha realizado y perfeccionado a la
indígena, sino la ha reprimido y extinguido; y no só lo la ha
elcv,1do a una forma más alta Je humanidad, sino rambién la
ha deformado y deshumanizado. Los efectos posit ivos del
encuentro cultural, en l:1 consrirución de la nueva unidaJ de la
cultura
lat inoamericana,
resultan
entonces
limit.1dos,
incluyendo contradicciones, problcmJs y tensiones en esta
cultura compleja; pero , los efectos positivos resulr.rn excitantes
y fundamen rales . ¿En qué consisten'
C i te m os so I a m e n re J os e j e m pI os : e I t i po I a t i n o a m e r i &lt;- .111 o
de la religión cristiana y el estilo latinoamericano del ,1rrc. En
c o m pa r a c ió 11 e o 11 1a es pa 11 o l.1, I J fo r m a I a r i n o a m e r i ca n ;J J e 1
culto cristiano manifiesta un.1 relación 111:Í~ profunJ,1 con la
narura le7.a física, sensori:d y espiritual, y una unión nds
integral con el principio f&lt;:menino. Por cj&lt;:mplo, lJ \'1rgcn
María de GuaJalupe rn ,\1éxico ti&lt;.:nc un.1 irr,1di.1ci6n ..importancia impo~iblcs de ignorar, por esto n un \Í111holo.
'd

�La imagen de esra virgen muescr.t ur1.t mu jn in dígen:i
morena, sin hijo en sus brnos. E! 101,os cn carn.ido . 1c~u~ri sco que ha venido y entrado por medi'o de l., cvan_gt·!11 ,l\..'. On -, n~

De ésta mane ra, en el en rend imien ro y en el cul ro
latinoamericano, la Virgen María gana una dimensión
simbólicamente cósmica, la cual no se tiene en la culrnra
cristiana españo la-europea. Es decir, el cristi:rnismo y la
espi ritua lidad latinoamericana presentan la síntesis e
integración de ambas culturas: de la cultura indígena los
valo.re_s de una inmanencia profunda en la nacuraleza y
feminidad, y de la cu lrura española-europea los valores de una
ai ra trasce ndencia de la natura leza y mascufinidacf; la cultura
cristiana latinoamericana presenta así una nueva cua lidad del
ser humano.

es visible en esta imagen , pero sin dudJ, esr.1 c111h;11.1L.1d.t ~
puesta l::i esperanza en él. Así. se .insinú,1 compr-:nd-: r ·e.s t,l
·
imagen,
en e 1 fondo de lo que anter10rmentc
_ ,
,va hcmo!&gt; d1dH)
.,
.
sobre la espirirualidad de la cultura 111d1gc_na: 'ill reunion :
armon ía con la n,Huraleza, divinamcnce ab1crc:1 y_ rn:ep rn r.1.
Por eso, según Yasconcc!os, su cufrtcr prol1111J ,rn11.:1H-:
femenino se sugiere comprender a esca mu¡~r como un.1
represencación del mundo, como porenci.1 r~c_cpt1va en ~u ac to
de disposición y esperanza, ante el sol D1v1no, par:i que el
fertilice la tierra . La Virgen de Guadalupe, aparece -al mcnoc;
subconscienremente- en la perspectiva y sucesi ó n de la
Tonatzin, la Diosa de la Tierra y del Maíz, la Virgen Y
Pequeña Madre de los antiguos azcec:1s. Así, _ahora qued.1
bautizada, crisrianamenre elevada y más personalizada - por su
relación con el Dios Cristiano, el que es sumamente personal y
que no se comunica sin ninguna º:~esidad y l~~ anóni~ia de la
naturaleza-, como lo hace el sol f1s1co y tamb1en los dioses de
los indígenas, que parecen significar nada m:ís que
imaginac iones de ene rgías y p rincipios inman~ntes de_ la
natur:.deza. Falca aún el paso a la rrascendenc1a del 010s
absoluramence personal y libre. Y así, se da una analogía de
e n trega, como la cierra se entrega al s_ol,_ esperand~ y
recibiendo de él la luz y el vigor, dando nac1m1enco a la vtda;
lo que significa la respuesta y el agradecimienro de la tierra al
sol. Esto sucede naturalmente, en un sencido personal y libre,
en la perso n a de l a Virgen María: el mundo se entrega a Dios,
se abre y dispone anee él como potencia receptiva, y recibe de
su amor l ibre la g racia de Jesucristo como hijo de Dios y de la
tie rra, lo cual significa así la plenitud de la vida, la vida misma
en persona. La Virgen María, representa en la Virgen de
Guada lupe al mundo y a la naturaleza, que en ella participa y
culmina como en su cenero persona l. Una interpretación
semejante a la de la Virgen de Guadalupe, se surge del cuico
de la llamada Pacha Mama, el cual se encuentra en muchas
regiones de Sudamérica, por ejemplo en el norte de Argentina
o en Perú.

en el arte latinoamericano. Convirtámonos pues. a esce
fen~meno. Las obras de arce latinoamericanas de arqui 1t l.'. rura
y pintura del barroco colonial se distinguen de las o bras
contemporáneas europeas por la manifestación de un vi,1or
b
má_s fuerce: cuasi vegetativo-vital. Los alta res en las iglesias
lat1noamertcanas manifiesran una energía de crec i.. ,ienro y
grandeza de expresión que muchas veces no dejan ni permiten
ninguna distancia espacial frente a sus paredes, lo que no
sucede_ en las europeas. También , los motivos de las plan ras y
de la r1erra fecunda están más vehemente presentes. Pa rece que
en el arce latinoamericano se expresa ur. logos y espíritu
p.rof_u_~damenre inmerso en la natu raleza física. En Europa
s1gnihcaría un paso ulterior al proceso de la encarnación.
Claro que una exposición más concreta y sensible del espíri t u
a L1 materia también hace al hombre mas herible, e implica un
profundo sufr imiento. El espíricu no se mantiene y asegura en
una vida abstracta encima de la materia, sino que se a rriesga
en un:1 expres ión y auroexposición mas concreta y carnal; la
e ncarnación de l amor sé continua y está en su raíz, anuncia
algo profundamente divino.
Enronces, en la constitución de la nueva unidad del ser de
la culrnra latinoamericana, por el proceso histórico del
encuentro indígena (que ciene cierra semejanza con la asiática )
con la europea, influyeron sucesivamente tres culturas
parciales europeas: la española , la francesa, y -quizás más en
el norte- la anglosajona y norreamencana; m1enrras que más
en el sur prevalecen las influencias pseudoeuropeas,

54

55

Un aconrecimiento cultural como es la religión, se revela

�.
. . a
la alemana) . La españ~la_ cu,vo la
incluyendo la nalian y
f. 'd d on la sustancia ind1gena,
or su a 1n1 a c
, .
máxima repe rcus1on P
.
. , religiosa Y esreuca;
.
1
f erre or1enrac1on
'
1
por .su, igua
mente
u
l
,
b1ºco
de
la
religión,
por
·
d. !mente en e arn
la
inílu1na pnmor ia
b.,
1 arce la arquiceccura, a
. . .
.,
ro tam ien en e
'
f
cr1st1an1zac1on, pe
, E
. fluencia europea ue,
, ·
la poes1a. sea 111
,
l
p intura, a m~s1c~, y d I
ultura latinoamericana, la mas
para la const1tuc1~n e a c
sustancial y fo r mar1va.
1

•

•

6. La c ultura francesa. Co n refere n cia tambié n a la c ul tura
italiana y aleman a.
.
o se dio inrnediatamence en la
La influencia francesa n ,
d
ya se encuentra
. d,
sino despues, cuan o
.
cultu ra 1n 1gena,
I
- ola O me¡·or dicho,
¡ ·
da por a espa 11 ·
formada y evo uc1on~
l
nidad cultural indígenaaparece cuando ya existe a nueva u
espanola.
. .
una actitud semejante a la de
Los ~ranceses _no v~:1;~~nm:r; intelectual e ideológico, P.cro
los es?anoles, su inílu¡ d',
l , bito religioso y estético,
f .
No suce 10 en e am
muy e ecc1v_o.
.
.
. rídico
olícico. Los franceses
sino más bien fdosóf1co, JU .
y p
d'f
en su
rres ond1enremenre
l erente
tiene n un acento co . p
uede verse en su
sición e interés v1tales, lo que P
.. ,
d.
1spo
Francia se encuentra en Europa en una pos1c1on
y política diferente a España, tiene más fronteras y
bica en el centro y norte de Europa.
.
,
se u
.
f
,
con su or1entac1on mas
Este pensam1enro
rances,
,
b', lJ
,.
· íl , y formo tam 1en
fi losófica-jurídica-~olit1ca que 111 u~o
. la tendencia al
cultura latinoamencana, se caracrenza poi .
1·
el
absolutismo del sujeto humano por el, raciona is_mo y el
Es tá marcado por fenomenos como.
empirismo .
.
·
el dominio de ro d a real1dad
enciclopedismo, que rnrelnra . . .
d Augusto Cornee; el
em írica po r la razón; e pos1t1v1smo e_
. t en la
P
•
d
Vol
tai
re·
la
tesis
de
Rousseat
escepricismo y are1smo e
,
b 1· . , d 1:-t
ue el hábito natural de la liberrad exige la a o ic1on .:
q d s las instituciones de poder, como el Estado y ~a Igles1 ..
ro a
. •
negativos es un
este espmtu, con sus lados _pos1t1vos. y
,
idad del
. ci io constitutivo y formativo, ulterior, e~_ la un ,
f::ndepla cultura la t inoamericana. Ella se man1f1esra :1s1 como

;::;::;~~ª

y

56

una unidad dinámica y rica de contrastes y de tensiones, que
implica sufrimientos profundos y desarrollos creativos. Por su
reunión con el espíriru indígena y el espíritu español, en la
unidad de la misma cultura, el espíritu francés en América
Latina debió adaptarse y cambiar como sus dos compañeros.
para lograr la integración y unidad culturales.
Hay que agregar que en este desarrollo -especialmente en
la parre sur de América Latina- compane dos influencias
culturales más que provienen del sur y cenero de Europa: la
italiana y la alemana. La primera conrribuye con una aira
capacidad de sentir, intuir y expresar valores escéricos y
religiosos y un particular sentido familiar, que afecta las
relaciones sociales )' políticas; la segunda implica la capacidad
de componer y pensar nuevas ideas y conexiones de sencido,
como se da por ejemplo en Moz.arr, Goerhe. He gel y
Heidegger. Alemania, por su posición en el corazón de
Europa, desde siempre tuvo que vivir entre los contrastes
culturales del norte, del sur, del este y del oeste, lo que derivo
en notables facultades de confrontación, de mediación y de
síntesis creativa. Estas disposiciones culrurales italianas y
alemanas, que también tienen sus lados positivos y negarivos
como se sabe, se amalgamaron con la españolas y la francesa,
modificando y acentuando, según sus manera!&gt; , la evolución
cultural hacia una más rica libenad humana.

7. La cu l tura ing lesa
Ahora bien, el espíriru indígena quiere esrar e insral.1rse en

la naturaleza divina, el espíriru esp&lt;11íol quiere redención y
s:1lvación de las ,limas -por ejemplo, liberación religiosa-, el
espíritu francés, liberación polírica, y ültimamerHe, un
inrervencioni sr;i espíriru inglés-americ:1110 guit:rc la libnt.td
económici.
Esra nueva orienrac1on del espír1ru inglés, no ~e
comprende sin :irender a la posición geogr.ífic.1 de Inglacerr,1
en el norte de Europa: all.í el duro clim.1 exige orra
confronración con la n.truralczJ, orro esfuerzo y- rrahajo p.ir,1
mantener l::i existencia físio. De esro rcsult.1 un capit.il1srno
individualista con un compromiso vit.1' par.1 lo~ v.do1cs tl\JL&lt;&gt;~

5-

�.. do en segun do l ugar los. ,·,1lor ...·,
. '11 ¡Jo r ¡¡,in e i a e e: n l r.il en l.1
Y económicos' pe r man e cien .
5
1 1
estécicos. Las b e 11 as arce ' no, r1enen
d I 11 r mü cero nos uc:
so 1.
I
p·uses
e
su
•
'
vida como suced e en os •
1
•. · ~na son culrurJS no
,
l
•
y ang o.tmc11c« ,
.. , fLas culturas ang osa¡on:1
.
. . . como i.:I fi 1orn o
.
, bien progrcs1 vas, •
tanto expresivas, sino mas .
JJ.
L un pe11s,11Jut•1Jto 110 t,zJJ
oer dice- ieva e
S
d
alemán Eduar
pr'.tnti , b ·
tttmentf distr111uado _y ll'Clll l'O,
. .
no mas a strac
.
concreto-intuttrvo, SI
.
d . 1 ·o de !11s t'Oll d 1c 1one)
.
[ poderam,ento y om11: r
,
1 •.
el cual permite e a
.
ás en el Jqu1 v a 101,1 ,
.
, 5 del sur viven m
·
'sicas
de
vivrr.
Los
pa1se
I
ac·10·
los p;iíses del nonc
fi
con e esp
,
·
1 ·,
Y acencúan , la 1re ·ac1on v provectan ra. cionalmentc: el tu curo..
0
atienden mas a c1emp ·¡.. .d ! sol pero ésros tienen que sc1
.
viven como JIJOS e
'
!.
Los primeros
.d son mis rea JStas.
.
en
este
sen
r1
o
. i,
hijos d e la trerra, y
1.
h de los 1nu1genas e
· Esca mencalidad, muy e¡ana ª_ '
fr;1nct:ses -&lt;le los
. .
1 de los espano 1es Y
d
igualmente 1sC1nra ª ª . ,
h
d~ en L. culrnr:1
·
ramb1en
a entra
eu ropeos laC1nos-,
da vez más dominante ,
o parece es ca
d
lat i noamericana y com
' 1 rens1on inmanente e su
.
do
aun
más
el
conrraste
y
a
, .
d
aou izan
d
aceprarse estos esp1~1rns
s;r y esencia. ¿Pueden enren erse y a una. nueva cualidad
tan diferentes? ¿Van a integrarse
cultural?
h
si csce proceso del
umano,
d
ad ecuado al ser
Seda .
·
gración cu I rura I -que camina a rravés
. .
l e
amalgam1enro
•, e · rnterna y cam b'10 d e las culrnras crad1c1ona es
una ada.ptac1on tnte
.
, ,·
Pues estos tres valores y
, .
L ·
tuviera ex1ro .
.
I
en Amer1ca auna-, . .
, .
el social-poliuco y e
.
.
1 religioso-esrer1co,
·¿
or1entac1ones, e
d
la esrrucrura de senr1 o
· ·
correspon en ª
individual-econom1co, d'
las rres parres del alma que
de la esencia humana: ra ican en
ya dist inguió Platón.

. es p1ritua
. . l de la cultura afri ca na .
8. La influencia
.
uestro inrenro de una visión onroAntes d e terminar n
.
h
e mencionar que,
. , . d la cultura latinoamericana ay qu
.
s1ncec1ca e
. d'
asiácico y europeo,
onences 10 1gena,
·
I
además d e os comp
I B · ¡ un fuerce impulso
.
d
como
e
rast
,
también h a ingresa o,
culcural africano.
decir que ]a cu.lt_ura
b
S 1· 0 profundizar aq_uí. podemos
·
¡
de
distanciar.
o
ieciviza r
d
africana implica la capac1da raciona

58

y dominar la re.llidad. Pero l.1 110-p&lt;.:rm,rnenci.1 en d habito
afric.1no frente al munJo, como en el h.1bico europeo,
desarrolla una conciencia no r.111ro .111alític~-disc11rsiv.1 v
voluntativa , sino más bien ~imbéilic.1-inruiriv.1 v .1r&lt;.:niv.1,
viviendo de la armonía y unid.id &lt;le! ser. En esr:1 disposición,
que ciene un.1 cierra sem&lt;.:janza y afinidad con L1s culruras
indígena y asiitica, acen1üa más la espiritualidad que 1:i
logicidad. La diferencia puede ser que en Lis rnlturas indígt:11:1
y asiática, el espíricu se dirige más h ,tci:1 adenrro y reposa c1s1
contemplativamenre en el eqL1ilibrio del ser, instaLíndose y
estando en él; mienrras que en la culcura africana, el espíriru
se dirige hacia afuera y es fundamentalmente &lt;lin:ímico y
expresivo, como se manifiesra en el movimienco rírmico de la
música, del baile)' del drama.

Continuando nuestra visión onrológica de la consticución
de la culrura latinoamericana, se puede interpretar que la
potencia recepriva de la cultura indfgena, la cual a su manera
parece más espiritual que racional, recibió el influjo racional
desde la culrura europea , y después el influjo inruitivoespirirua] y dinamizanre de parre de la cultura africana; dos
realizaciones que se penetran y amalgaman mutuamente, de
distinta manera según las diferentes regiones del continente.

9. Con clusión: La im po rtancia y la tarea de la cul t ura
latinoa m ericana e n e l m un do act u al.

América Latina experimenta. la confluencia de las culturas
de los tres continentes capitales del mundo: Asia, Europa y
África -hacia una más completa e integrada humanidad y
culrura. mundial. América Latina significa casi un modelo
ejemplar para este proceso de confrontación, penecración e
integración cultural. que en la actualidad se impone a todo el
mundo. En esce servir de ejemplo, yace quizá la importan cia y
la rarea histórica de América Latina frente al mundo: dar un
mensaje al mundo.
Hoy en el mundo encero, pero en América Latina
existencialmente más densa v lucidamenre- las diferentes
tradiciones culturales de la humanidad se pcnerran
muruarnenre, de modo comparable a una mezcltt qufmicfl de

59

�elementos generativos. Bajo la presión exterior de no poder
sobrevivir de otra manera, las tradiciones culturales son
desafiadas a un cambio, a superar sus carencias hu manas, a
actualizar sus capacidades positivas y a desarrollar nuevas
cualidades humanas, las cuales son posib!es solamente por la
complementación mutua en una digna ~arernidad. Esta nu_eva
cualidad de la conciencia humana, no simplemente deducible
de sus elementos generativos, significa una conciencia intuitiva
y espiritual-afectiva, racionalmente ordenada o ra_~bién una
conciencia Lógica-racional, intuitivamente y esp1rztuttÍmen:e
fundada e integrada. Tal estruc~ura integral d:, La conc1encra
humana significara un salto creatrvo de la evoluc1on, el_ q~e hoy
parece necesario y ya se inicia. Quiz:í los sufr1m1enros
económicos, sociales, religiosos y morales actuales de la
humanidad, los cuales radican en las mencionadas limitaciones
y fallas de las culturas tradicionales, al final se puedan
entender como los dolores del dar a la luz. una cualidad
esencialmente nueva del ser humano. Cualidad que contenga
una
inmanencia más profunda en
la naturaleza Y
simultáneamente una trascendencia más alta de ella y de cada
realidad mundana, y así una capacidad más sensible y abierta
al amor y a la libertad responsable.
Pero volvamos la mirada a América Larina, el lugar
privilegiado del encuentro de las culturas y fabrici del nuevo
hombre: ¿Cómo definir, desde nuestra visión europea, su
identidad cultural? Según lo que ya se ha mostrado, esta no
puede ser una mera continuación de ~as culturas europ~as en
América, ni algo totalmente d1sr1nco. Al determinarlo
oncológicamenre, se ofrece el concepto de una nn,zfogít1 del ser,
que viene de la tradición filosófica e u ro pea y da 1~1gar a una
propuesta de semejanza, o en otras palabras: seme;anza en !11
desemejanza y desemejanza en La seme¡anz11.
Esto se ejemplifica con nuestra comparación de la
integración cultural con una investigac1011 química: Lis
substancias generativas sufren un cambio cualitativo por su
síntesis en la unidad más rica &lt;le la nueva sustancia, la que Lis
distingue en una semejanza desemrjantt, rcvcl.índoln )'
comunicándoles su perfección. Pero, ¿cu,il e s la imponrnci,1 dl'
esta nueva identidad humana, hacia l.t cual Arnéric,1 L1rina
(¡()

parece estar en camino? Lo que implica esrá claro: un nesgo,
pudiendo también fracasar. ¿Esro es imporc.rnte para la vie¡a
Europa?
La cu!rura de Europa -desde hace quiniento s años- , ha
sido asimilada por América, bajo las condiciones naturales r
culturales del Nuevo Mundo. Pero es en América Larin;,
donde los cambios van, como hemos visto, en dirección de una
humanidad más '.nr~grada y humana, y justamente los
~onr~asres, concrad1cc1ones, tensiones y sufrimientos en su ser
1mpl_1can la oporrunidad de profundizar la humanidad. El
se nr1~0 de este acont~cimienco histórico, que significa un paso
esc_nctal en. la evolución de la vida, podríJ ser que la culrura
lar1_no~mencana dé luz y haga reaccionar a Ll vieja Europa, la
rcv1ral1ce Y la ayude a ser más humana, comunicando s11
esp_iricualidad humilde a la racional Europa, la que está en
peligro de esrancarse en su hábiro de orgullo.
:º_r último, permíraseme ofrecer una profundización
reolog1ca de nuesrra reflexión filosófica. Esre movimienro
cul:ural circular, en su egreso de la cultura europea a América
Lar1na _Y en su reac ció n y rerorno, significad, en la
profundidad de su ser, una panicipación en Li \'ida irinirari.t
&lt;le Dios: en cuanto que Dios Padre, se enunci.1 en el /o(Jos,
consriruycndo así un espacio person.d en sí mi!&gt;mo '\_.¡
enc_ucntro Padre-Hijo, y que ,1mbos cumplen ,. llenan esrc
r ~ c In ro por el de r r a ma m i en ro &lt;le I E:.s pi r i r u San ro , que e, 1.1
vida comün del Padre e Hijo.
Eu ropa, por &lt;;u disposición lógico-racion.tl, parece·
acentuar una particular p.1rricip.1c:ión ~!, rcprc sc 1n,,c ión tkl
lagos Divino, pero desde el esc:ido basra rne .1licn,1do v
perv_errido de. su racionalidad, es el / ogos cmuji',wlo. El
cam1n,o de _la libcr.1ción por l.1 razón r de la ematH.ipacion de
l a CJ_ z o n rn 1s m ~ , t e_ m a y c o n re n i do de Lt his ro r i a rn I o pe ,1 , es e 1
camino del sufrim1cnro v de lJ cruz..
América b~ina, al c~nirario, por su Jispo,ic.ión 01 iginar1,1
culrur,11, man1f1esu un,1 JLc11ruJJ,1 rd.1LÍ&lt;Ín l.Oll el Fspintu
Santo, el cual e:; el espíritu tk l.1 inrl·gr.1c:icí11 crc.1dor.1 v de 1.1
unidad. Por la entrad;¡ y rc:Lt:pción de: Li r;rní 11 •1lirn, 1d, 1
europea y de l.1 cruz, esr.i rcl.1ció11 rnult.t ser 111.Í\ profund.1.
(,!

�Y :isi, desde la pcrspccciva de un,1 ,1mpli.1 p,1rci~i¡1.1 lión dl- 1
desarro_llo cu lrnral del mundo l'.11 la vid.1 Jivin,1 rrini t.tri,t, ,n.i
conventcnrc que América Lirin.1, rl'spondicnJo ,1 ,u ,n
forma.do ~1 or la rac ion;~liJ.1d y cl logos l'uropco, comp.irticr.i '&gt;ti
esp1rirua
l1d::1d. con Europ '.
·1 Un J,· ''tl(&gt;ºO
A 111l'I'IC.l
· · • ¡ ,1[111.l
E
~
- u rop::i , as t :tccncuado, podd promover prnfund.1111cncc el
desarrollo cu l rural mundi:1I.
En es te sen t id o , se p u e d e d..,. e 1·r qut': A menrr1
· · / .t1ri1111 t.1 el
riesgo y fa espera11zr1 dt'I mundo.
LA PANSO FÍA D E JUAN AMÓS COi\t E'.':1 0 ( 1592-16- 0) CO;\I O
CONCEPTO DE UNA PAZ CREATIVA '
Dr Er\\'1íl Sch,id,·l
l'n1,·~rs id:1d de [l.1mhng. :\lcm,rn1.1

Al [&gt;,.o( Dr. /)r. h.r. f{rn¡r¡rl, Brrk p11r , 11 ~,¡ i"!Jmp!u111r

1. Prelimin ares
1.1. Datos biográficos

62

El caos político de la Guerra de lo~ Treinra Aiíos, la disgreg.ición
en el establecimiento de las cienci.1~ concempodnea~ ..1sí como l.i
pelea intraconfesional durante el tiempo de Li Comrarreform.1
provocaron J Juan Amós Comenio (en checo: Jan Amos Komensk!:)
que iniciara, con esfuerzos casi ínfatigabb, la reforma uni,·er)al de
los asuntos humanos. ¿Quién fue e~te hombre? Como human1.,td
generoso, teólogo colerante, pedagogo ~ensible ~, filó~ofo per~pícaz:
Comenio pertenece :1 los Hermanos Bohemo-i\ 1or.hos que
conc ínuaban la herencia del husismo. Comenio nació el 28 de marzo
de 1592 en Nivnice (i\forav ia); despué~ de sus e~rudios en Herborn :·
Heidelberg ( 1611- 1614) fue re~ponsab!e desde l 618 de una
parroqui:1 en Fulnek (:-..lor.1,·i;1). pero al poco tiempo se ,·io inmer,o
en los disturbios de la Guerra de los TreinCJ :\ños; por lo,
Conrrarreformadores de la dinasría de Habsburgo fue perseguido con
una orden de arre~ro. :· en 1628 fue (j unto con su cornunid.id
fraterna\) forzado a abandonar (¡para siempre!) su patria. :\
temporadas \'Í\'ió como exiliado en Leszno (Poloní.1 del Sur), donde
en 1648 fue elegido como sumo obispo de su comunidad. ln,·irado
63

�por su circulo ingb de Jrnígo.,. en 16-+ l hasc.1 el 1(H2 ,·1,,10 J.
Londres, en donde un Colegi o de l.1 Luz debí.1 Jbrirse pJra l.1
reJli2J.ción de ~u proyecrn prn~óf1co (lo que. sin embargo. fr.1C.1.só por
cau'ia:- exrerno-políríca.',). De:-de l 642 h.isca 1648 Comenío escribió
er. Elblag (al este de Gdansk) libro'í de cexto enorgado-" por el
canciller sueco Oxen)tjerna. De.',de 1650 hasta 1654 rrabajo en
Sárospatak (T ran'iih·ani.1) para reformar la escuela lacína del príncipe
Rákóczi. Después del incendio de Le\Zl10 causado por 1.i~ rropJs
polaca-" (en 1656) Comenio :,e trasladó (co n mi.-, de 300 familiJs de
su comunidad fraternal ) a Am)terdam, donde ha)ta el final de su \·ida
(el 15 de no\·íembre de 1670) 'ie implicó en impernosa.-, contro\·ersia-"
teológica.', , especialmeme con lo.', Sociniano, que cricicab.in a la
Santísima Trinidad·.
1.2. Llamado a la paz con todo y con todos
\;adíe meno) que Albert Schweiczer. premio \:obel de la paz, nos
da la siguiente apreciación de Ju.in Amós Comenio:
Él, rl primero. reconor/ó la importanna dt lo inrernanonrzl, .,11
grandfza es que es 1n_{rmgablt. Rtconoc10 los ,r,na;, dt los r¡11t l,1
_filoso_{ia debe ornparse en ti 1111111do, mimtra_; quf Írl fi/o;o_fia
corrienrt painaneúa en ocuparH de s; 11w111a. Comeruo fia ,,¡
primn filó.,o_(o quien ie sintió obligrtdo 11 ocupar.ie conti&gt;111r1m;ntt J,,
los P' ob!m1as de la paz. En él la filoso_fia ..-e mrue a ,rarar ti rimb:to
po/it;co. ÍI no Jiu ningun .roñador'.
Comenio 110 fue níngün ."1011.i.dor porque -como teólogo-,
concibió u11.1 ciencia que, consriru~·éndose desde el mundo :,en,u,d,
anJliza el mundo bJjo el Jspecto holbrico ~· por ello mediJ.nce lJ
ceoria de Ll.'I cau,a\ con~i~ue
un enrendimiemo de L1 creati\·id.1d
'inag,orable del origen di\'i 110 del ,er. Precisamente ;1 CJ.ll:,J. ele 6tJ
experiencia original e,r.í moriqdo a elab orar una pedJ.gogía que -nd,
allá de h\ b,.irrer.1, hí,córica) y junrn a una or:enr.1ció11 liJci.1 el
fururo- )in·e pJ.ra que todo_¡ los ho/1/bre_¡ (omne,) apre11dJ11 rorl,z_¡ lai
cosas (o mniJ) de una manera holí.irica (o mnino)'. Por ello ,e ,1,p1r.1
nad.1 mi, que .i.l "biene:-rJr co111C111 del gene ro humano" (DK 1'1 ,
39.25 \. ) . LJ., e., cuelJ, corre:--ponditnre:, ,e conciben corno ··r,illere., dt
la humanidad" (/111111a11itaw officinae: íb. 7 1.40 ,. ) Debido ,1 ,11

camaño universal están pensados para no dar "recetas patentes", sino
para ofrecer impulsos más efectivos para la realización de la paz
6
mundial que (según Karl Jaspers) representa la "única salvación" para
el género humano amenazado de formas múltiples.
''Salus populi sprema !ex esto" (El bienestar del pueblo será la ley
suprema). Esra frase desde el esbozo del derecho constitucional de
Cicerón (De legibus 11!, 8) también es dominante en el deseo de una
reforma universal de Comenio (CC ll, 665). Dicha frase en él se
amplía a lo cosmopolítico sin perder el contacto con la realidad. Ya
como sacerdote recién ordenado Comenio escribió Cartas al cielo
(listowé do nebe; 1619) para denunciar públicamente las
discordancias sociales de su región . En 1637 publicó, ya en el exili o
polaco, su Vía de la paz (Cesta pokoje) en la que por la disputa con
Samuel Maninus, un pastor luterano, desarrolló "los principios
básicos de una paz religiosa" '. Comenio también participó en la
preparación conceprnal y, como delegado, en la primera fase del
CoLLoquium Charitativum en el cual el rey polaco Wladislao (en 1645)
en Torun intentó reunir las confesiones protestantes, exi~l~~~es en su
reino como refugiados, con los romano-católico{
Dicho coloquio se desarrolló, sin embargo, como un coloquio
1
"irritante"· y fracasó. Comenio no se desanimó por eso. Más bien,
revisando las experiencias negativas del coloquio de Torun (y de los
otros imemos de reconciliación) consiguió con creci~nte evidencia el
entendimiento de la necesidad de una reforma universalmente
concebida. En su obra tardía Lo único necesario dice en retrospectiva:
"Un Laberinto Largo y molesto jiu mi estudio pacifista (studium

irenimm). A ello diversos trabajos se refieren los cuales elaboré en el afán
de reroncíliar (si Dios quiere) a los cristianos que luchaban, unos contra
otros, por mestio11es de la fe de manera diversa, nociva y aun perniciosa"
(DK 18, 124.24-26). Él aclara en este contexto: "La obstinación con
la que lo~ criHianos luchaban entre sí, así como la inutilidad del
esfuerzo por la cual hasta ahora ejercían la reconciliación despertaron
en mí el conocimienco lleno de esperanza de que el todo se pueda rnrar
de forma mds fácil que las partes de ese todo, así como al cuerpo,
coralmence afectado por la enfermedad, se le debe administrar mejor
un medicamenro común que una tirita en la cabeza, en el pie, en el
coscado, etcétera. Mi deseo por tanto empezó a extenderse a ar¡uello r¡11e
65

�todo rl ghuro humano (litigante, por todas partfs, ron las rosa.\', ron sí
mismo y ron Dios) se reronriliara. Y nnpeté a buscar ron la 11/sta rnedío.1
y vías ron los rnales esto pudiera realizarse" (íb. 124.38-44).
Francamente se articula aquí la aspiración a una .tclaración
holfstica y universal del problema; para lo cual es característico que
no se detenga en lo meramenre teórico, sino que siempre rambién
tome en consideración la realización práctica de lo conocido como
necesario. Es decir: Los escritos de Comenio siguen por sí mismo~
fines correctores: "metas universales que no pueden superarse por nada
deseable. A tales metas pertenecen también medios seguros y permanentes
1
que dirfctamente nos introducen en lo deseable" (DK 15 1, 107. l 6-19).
En cuanto a sus libros de texto y esrudios didácticos, Comenio
expone que no los compuso como "pedagogo", sino como "teólogo"
(000 11/4, 27); de manera semejante tenemos que suponer que su
reforma pansófica finalmente está motivada por teoremas teológico~
y, pe dio, contiene más de una teoría contractual pragmáticamente
sutilizada que intenta domar la "naturaleza de lobo" del hombre.
Corno teólogo, Co menio señala que "Dios nos llamó a la paz (1 Cor.
7, 15)" (DK 1, 32.40) que "nuestro Dioses un Dios de la paz" (CC 11,
447), que el mensaje cristiano representa esencialmente un "evangelio
de la paz" (Efes. 6, 15) (Angelus pacis, § 4). De allí es válido para él:
"Tenemus sectari pacem cum omnibus" (Tenemos que proseguir la paz
con todo y con todos; DK 14, 309.7; CC I, 76).
1 .3. Hostilidad odiosa y consentimiento alentador

La perspectiva comeniana apostrofada abarca las "cosas" (b
naturaleza sensualmente dada y las circunstancias político-sociales),
"nosotros mismos" (el alma intelectual del hombre que tiene que
educarse completamente según sus potencias comunicativas) y "Dios"
(el origen eficiente, formal y final de todos los seres). Por ello
Comenio intenta superar las estrechas interpretaciones fideísticas y
biblicísras de lo que se considera "cristiano".
De esta interpretación pansóficarnenre concebida, resulta que se
sospechó de Comenio -incluso los hermanos de su propia comunidad
1
lo hicieron º- y fue objeto de hostilidades odiosas. Samuel Maresio
(profesor de teología en Groningen y belicoso guardián de la
66

ortodoxia reformada) creaba polémica.'&gt;, con max,ma vehemencia,
conrra el anciano Comenio (de casi 80 aflos). Le reprocha a él, que se
mostrara demasiado miedoso e indeciso "en la densa de la causa de lo~
protestantes contra los papistas" (Ancirrhericu.-,, Groningae 1669, Pág.
6). Para él, Comenio "e~ un hombre que aborrece roda polémica
contra los enemigos de l.i religión ortodoxa, y que en ello - a causa de
su indiferencia religiosa (ex rno in religíone i11di/ferentismo)- a rodas
las sectas ofrece su mano a la reconciliación y a estas ofrece los signo.,
de la confoaernidad" (íb. P,íg. 11 ). Eso e~, segün Mare~io, un
proyecro que "horroriza al todo cristiano" (íb., p:íg. 69). Y no sin
malicia, Maresio adjunta: "le molesta a Comenio ff"e ms pamófiros
consejos 11anidosos y asoladores, no los apruebo" (íb., pág. 4).
Lá polémica de Maresio se opone al parecer corneniano de que
las controversias teológicas deben ejercer~e " con amor y sin amargura"
1
(in amare, sine nmarore/ • Descuida el enrendimienro que Comenio
presenta con una cita de san Ambrosio: "Una rorrección fraternal tiene
mds efecto que 11na amsarión irnpet11osa. Aquelfa provora una
consideración respet11osa, esta arnsación, sin embargo, p: :.-d11ce una
11
a11ersió11" • Maresio, haciéndose roralmenre insensible a los proyecros
pansóficos de Comenio, se convierte en un apologista ciego (y a veces
rabioso), que siempre está defendiendo fórmula., dogmática~ que
exigen obediencia absoluca en los asuncos de la fe, y que, en caso de
negación, reacciona con agresividad franca.
Tal apologética en el tiempo de la Reforma y Con crarreforma,
especialmente en la Guerra de los Treinta Años, ha producido un
desastre indescriptible lo que rambién Comenio ruvo que
experimenrar "en su propia piel". A causa del aumento de las
rendencia~ ecuménicas y del diálogo interreligioso. actualmente ral
apologética parece -¡gracias a Dios!- en general superada. En ello se
puede considerar una rehabilitación tardía del deseo reformacorio de
Comenio.
Ya en m riempo Comenio, sin embargo, ha experimentado
también un reconoc1m1enro estimulante: Los concejales de
Amsterdam financiaron la impresión de sus Opera didactica omnin,
que fueron publicados en 1658 y recibidos de manera muy acogedora
(benignissime), porque en ellos se descubrían consideraciones
provechosas no sólo para la juventud cristiana, sino también para
otros pueblos se apreciaban como fructíferas. Además dichos
67

�consejales le pidieron a Comenio que -de igual manera que anees
Hugo Grocio, pero más concisamente que él- resumiera la verdad de
la religión cristiana en su "núcleo pansófico", para que se pudiera
comunicar con los pueblos paganos y mahometanos (con los que
tenían conexiones comerciales por codo el mundo). Para que
Comenio pudiera elaborar sus estudios sin estorbo, le dier_on a él,
como exiliado, una llave para la biblioteca municipal y le pusieron un
despacho a su disposiciónu.
2. "Consulta católica" como idea directriz para propuestas concretas
de enmienda.

para que terminaran la guerra marítima entre Inglaterra y Holanda'g.
En el invierno de 1641/42 Comenio, invitado a Londres por un
círculo internacional de amigos, concibió su Vía de la luz (Via lucis);
un escriro programático, por el cual -en medio de una simbología de
la luz altamente diferenciada, y en la perspectiva. de una filosofía de la
historia- se sondean las condiciones y posibilidades de un sistema
19
universal de enseñanza • Su Didáctica magna la proyecta para la
1
juventud "de ambos sexos" (DK 15 , 35.7) corno un ''arte universal
por el cual todos los hombres puedan enseñarse por el todo"(íb.
35.2).
2.1. Duda aguda, pero no una conrinua desesperación

Una primera indicación a los planes pansóficos refor_madores clara
de abril de 1645. Comenio escribe a su mecenas Ludov1cus de Geer:
"Estoy trabajando en una obra cuyo título es: Consulta católica para
la en· :,,nda de los asuntos humanos, dirigida al género humano, sobre
14
todo a los eruditos de Europa" • En este proyecto (cuya elaboración
Comenio gestionó hasta el fin de su vida, y que fue publicado
.
!&gt;)
pósrumamenre en dos volúmenes gran dís,mos se c~ncenrra_n, c_omo
en un foco, los motivos más importantes de humanismo e iren,smo
de la modernidad temprana: Se trata aquí de la reconciliación, no
solamente de las confesiones cristianas, sino también, de las religiones
mundiales. La mejora proyectada no sólo se refiere a parres del género
humano, por ejemplo a los cristianos; rnuesrra más bien -iY en ello
consiste lo 'cristiano' consecuentemente concebido!- una dimensión
global: El hombre representa aquí, por sí mismo, el "objeto" de lo:.
esfuerzo"' de una. reforma universal; simultáneamente es, por ~u
comtirución esencial, el "sujeto" que efectúa la perfección de sí
ITIIStnO.

Comenio es también consciente de que "rodo" en ~u proyecw
1
reformJ.torio no puede lograr:,e "'¡ las "parre~" e\tán de:,cuidJda:, • Por
ello Comenio, como reólogo, \e preocupa r;.unbién. dependiendo de
sus fuerzas, de la polícicá y de la en~eilanza pública. En 1655, por
ejemplo, escribió un discutido elogio ~obre Cario~ Gusravo, rey de
Suecia, porque esperaba que con él se esrabilizaría la lib~rr,Hi religio~a
de rodas comunidJdes reformadas, que vivían como refugi:ido., en la
1
Polonia carólica ' . A la edad de 75 ailos, Comenio envió su ingrl di'
fa paz (Ange/11s pacis) a los diplomático., reunido:. en Bred:1 (HoiJn&lt;l,1),
(,H

Desgobierno y guerra, disputas estériles entre los doctos y
discordias fatales enrre las confesiones, ocasionaban (como se ha
mencionado antes), a Cornenio la iniciación de su proyecto universal
de enmienda. Con este quiere habilitarnos para recuperar "la paz con
las cosas, con los hombres y con Oros" (CC ], 35). Conductor es en
ello la reflexión, que cada esencialización de un particular
espaciotemporal, a causa de la nihilidad inherenre en ello, se hunde
siempre de nuevo en sí mismo. Todo esto se puede ilu.mar con
numerosos ejemplos de la historia universal. Con respecto a ello
Comenio considera: "En vano hasta ahora se han esforzado a1ueilos 111e
trataban de establecer un reino 11niversai para iÍ mismos o para alg1ín
hombre" (CC 11, 790). De allí resulta: "El hombre debe buscar m meta
final mds allá de lo temporal y espacial. Porque en medio de lo visible y
lo caduco, el hombre no halla ning1,n lugar en el que pueda mantenerse)'
donde pueda encontrar el cumplimiento de si mismo'' (DK 14, 27.2931).
Un diagnóstico perspicaz del mercado de vanidades humanas,
presenta Comenio (en 1623) en una obra temprana poéticamente
agradable, en Laberinto del mundo. La crítica aquí, se refiere a todas
las ocupaciones sociales: a los artesanos, milirares, nobles, tilósofos e
incluso a los clérigos. En codos se acusa, cómo la presunción
aurocrárica aislante produce consecuencias fatab para la vida común
de los hombres. Comenio con ello persigue meras semejante., como el
jesuita contemporáneo Baltasar Gracián ( 1601-1658) que en su
Crfticon azora las desproporciones en la cultura corre.,ana de la
69

�modernidad temprana de España, y que por eso_ t~~ta de
introducirnos al desmgaifo, es decir a la "liberación de la dus1on
. , an lOla
1
b
ilustración; a la desilusión (Ent-rauschung) y a la 1~sem agu_ez •
Pero -de otra manera a los existencialisras modernos - Comento no
se detiene en la mera &lt;lescripción de las deficiencias; no se abandona a
la "embiaguez de la vanidad general":, . En sus remp~ano~ escritos,
para su consuelo (especialmente en su Centro de segundad f~entmm
semrítatis} de 1633), no se entretiene con vanas promesas a¡enas al
mundo; está aquí, más bien, profundamenre m1~tivado_ y dis_pue_sto a
la enmienda universal de los asuntos humanos . El d1stanc1am1ento
de codo lo contingente en este contexto, se prueba como condición
previa necesaria para una reforma que se en:prende ~ajo el aspe,~co
holístico y con una necesidad interna. Comento acentua con ello: La
duda es el principio del saber en tanto que estimule" (no la
desesperación de lo defecruoso, sino) "la investigación de la verdad"

(CCl,813).
2.2. Auto-relacionalidad pura del ser absoluto como primordial 'de
dónde', 'en dónde' y 'a dónde' de todos los entes.

Por el distanciamiento del acto dudoso, se aclara y agudiza la
mirada a roda el ente visible. En ello se pierden opiniones triviales
(como, por ejemplo, la de que el ente espacio-temporal sea la causa
suficiente de sí mismo o nazca por un puro "azar". El sujeto del
pensar sensibilizado se hace consciente de que el ente visible no pueda
entenderse - ni según ello enmendarse- , si no está realizada la
transición interna hasta el fondo del ser incondicionado, hasta lo que
"es" puramente por autorrelacionalidad. Las fases del movimiento de
este fondo onro-a.rmónico, Comenio las logr:i exponer combinando
ingeniosamente citas bíblicas y adjuntando la tríada pitagórica de:
'principio', 'medio ' y 'fin'. Comenio aclara: "Dios ... dice a Moisés que su
nombre es 'yo soy el que soy' (Ex. 3:14); por eso indica que su ser se
mueve de sí, por sí y en sí. Porque de él, por él y en él están todas las
cosas (Rom. 11:36). Aquel por canco es de sí mismo antes que el otro
es de él; es por sí mismo antes que el otro es por él; es en sí mismo
ames de el otro es en él. Como ente primero, es naturalmente antes
que codas las cosas. Porque rodas las cosas tienen su principio, su
70

~edio.y ~u_fi11 en él; él, s_in emb_argo, posee en ~í mismo un principio
sin prtn~1p10, un medio stn medio, 1111 fin sin fin " (AS 951 ).
Segun ello, el fondo divin~ del s_er .~e presenca por un ritmo triple
q~e p uede marcarse. con el_ ~nmord1al 'de dónde', 'en dónde' y 'rz
don~e _ del ser 111cond1c1onal y que por estas fase~ de su
~,nov11~,1enro, - moviéndose- permanece idéntico en sí rnisrno. b
anres de to~as las cosas, namralrneme no en ningün senrido espacial
o temporal., s1110 en un sentido óntico-consrirucional. E:; decir: Cada
herer?gene1dad y cada alteridad (con respecto al contenido), e., d
excluida. del fond~ del ser. Este puede ser sin el enre, pero esre no ~in
aquel. En el sentido ~e esta diferencia onrológica (por la cual esrá,
concep,ru~lt11enre, eliminada la mezcla pamefsra entre Dio~ y mundo)
ha de_ decirse: El fondo divino del ser, es rrascendenre en cuanto al lo
espac10-rempora!; y permanece así, si lo deja ''ser" a cama de su
autocomun1cJ.c1011 abundante. Él es la inmanencia trascendenre
dentro de c~da ent~ c~ncretamenre dado, y puede averiguarse en éste
como la reJ.l1dad pnnnpal de roda lo dado.
~n su _Centro de seguridad, Comenio se refiere :i tales conexiones.
~e _s'.mboltzado en un árbol cómo todo lo visible asciende desde lo
111v1s1ble, y lubla en esre conttxro de un triple ''rizoma" de rodo lo
creado, cuya creatividad se caracteriza por la interpenerración distinta
de 'poder', 'sabiduría' y 'bondad (moc, rnoudrost a dobrota; DK 3,
483.33). En el Prernrsor de la pansofla de 1637, explica incluso con
res~ect? a la_ mis1.~a ~ríada (que se presente aquí por potentia.
1

sap,entw, b,onttas): Q111en conoce estos tres, lo conoce todo; porque en
11
este triple genero consiste La totalidad de las cosas" (DK 15 , 36.42 s.).

2.3. Autocerciorarse del hombre por

e

• ,

memona, 'intelecto' y

'voluntad'.
, ~a concepción mencionada arriba, pierde la apariencia de lo
mpttco , c~n pronto como se considera la significación onroanrropolog1ca. que ~omenio presenta con las siguientes palabras: ''Si
estamos en D10s y s, nos conservamos por memoria (pamér'), intelecto
(rowm) Y voluntad_ (vllle/' en él, tendremos paz y seguridad" (DK 3,
487.15 . s.). Ev1dencemenre, Comenio introduce aquí el
aurocerc1orarse del hombre, siempre perteneciente al ser de las cosas,
71

�f

. "
se uridad" con L1 participación ~ro~esal
como lo que garanma paz Y •
por cierro, no significa
1
del fondo divino del ser. Aquel a _Pª~ se_góurac,readora de la inagorable
.d
, bº 1·mplica a 1m1tac1 n
l
nada ríg1 o; mas ien
ºd
, y un ser enardecido por a
.. d d
e conmov1 o por esta
creat1v1 a , un s r
f . d por Comenio con un
realidad actuante. Eso está para rasea o
hexámetro de Ovidio {Fasti 6, 5):
, .
, "(CC 11 784)
"Ést Deus In nobís, agitánte calesnm11s tpso
' d
'')
. t as que él accÚJ nosotros nos cnar ccemos .
(" Dios esrá en nosotros; y m1cn r
. resenra en el sol externo en el cual han
Dicho enardecerse, ya se P ' d , ( .
'ta/is) un 'esplendor'
.
• der genera or VlS genz
'
de disringu1rse un Pº
, . ·ri
e (calor) (DK 4, 407.2-6).
b
d ( ¡ d ) y un 'ca1or v1v1 1cant
ilustra or sp en or
. ¡ demos decir que cada hom re
En referencia a esta analogía n~rura_, ~do d m~ntal posee una afinidad
.
· tud de su ,nrerion a
'
d
~,ngular, que en vir
·h
d
"sol interno" consciente e
·
e
que
acerse
e
un
•
al origen del ser, nen
. . . ·
mo el hombre interior
, .
E· roceso se in1c1a tan pronto co
.
"(
s1 mismo. ste P_
.
acidad, "que acoge en sí nusma por
realiza su memoria como una cap
I ente percibida~ allí las
·d
1 ) ''la~ cosas sensua m
•
I
e:.uucturas
ea es
·
.·
" (D K 15 11 195.6 s.).
. .
.. · de nuevo las remtuye
'
.
conserva y. s1 e:, necesano,
.
. la relación real y mundial
Así considerada, la memoria garanma
b.
. d d de las
•
·
.
h
ano · La ar marte a
·1
I
autocerc1orar~e
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e acto . e
. 11-•lmas
.
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,
.
.
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porque
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e
o t eo 1og,ca:., .
comuucciones raCIO ª ·
. DK 151 ¡ 83.11). los
1
d ¡ cosas (inte!lectus rerum,
·
imetecto e llS
, .
•
..' n
resenrados de ral manera que ~on
contenidos problemac,cos edstad P_ .· . p el 'e,plendor' del incelecco
, ·
. p r ello pue e ec1r~e. or
·
por s1 mismos. 0
.
,
,c.co de la.) co,a:-.,
.
.
1 • oder generauvo
e:-.peclll
d1ferenc1ance, e P
.
.
·presividad distinta. En v
1 111emoria com1gue :-u ex ,
.
·1
almacenada:-. en a
• '
•
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la
e\trucrura
rea
1
por escas. precondiciones inrra-me11::;ite~v;e;: ,11olr111tad ~orno "centro
aclarada rnrelectualmenre-, ~e co .
,
" ('b 183 12 ~. ). A la
d· . l.i accione~ humana~ 1 ·
·
d
conducror e ro as :·
d
d . "calor" se debe que lo
•
1 · ·d· d propia de la vo1unta Y t su
' ·
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a
.
d
¡.
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·1 L1 J)ráctica }' ,e integra en la v1 .i
teóricamente mira o ~e era., a '
d
. d e como una
L . deliberacione, precedenr6. pue en enrtn en,
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.

común.

. ~~
(olo'gica .de u11.1 frase forrnul.ida en una con e-renc1JI
¡)rec1s1on
on
,
d
, 1 · .1ge11 de
, .
. b . "C dJ hombre e,ca creJ o :-.egun a 1111
ecu111en1ca, a sa er.
J
d ¡ b dJ i11u.d a
. T . o.,1, De allí puede aclarar,e que ca a 10111 re ti 1 1
D10,
rin
·
'
edio t t a
111
,
.
a
qué
época
o
a
qué
nación
pertenece-.
por
que :-.exo,
72

coherencia triádica de memoria ' real ', inrelecro 'ideal ' y voluntad
'final'; expresa uno completo en sí (y por ello un divino). (Eso ya
puede considerarse en el hablar cotidiano, fundado en la frase
elemental, que consiste al menos en sujeto 'real', predicado 'ideal' y
cópula 'final '. Por eso decimos aJ hablante anacolúticamence:
';·Complete su frase! ¡Complétela, para que podamos continuar la
conversación!")
El proceso ternario, aquf indicado aparece, por cierto, para
nosotros siempre sólo bajo la condición espacio-temporal; por su
ritmo inrradiferencial, no obstante, transciende todo lo espacioremporal. Participa de la energla creativa del "sol eterno", es decir del
acto de ser de Dios creador, que por sí mismo está más aUá de las
condiciones mundiales. Comenio, ilumina estas conexiones
estructuro-analógicas diciendo: "Oros es aquel poder eterno, que todo
lo funda y sustenta, la sabiduría, que todo lo gobierna, y la bondad,
que todo lo erige a fines saludables. El hombre, sin embargo, es una
imagen de Oros, que está dotada de un poder semejante" (a saber, de
26
una memoria real fructífera ) "de un intelecto y una vo: ....:~r:id" (CC
TI, 154).
El autocerciorarse, constituyéndose de memoria, intelecto y
volumad; posibilita al hombre, para que conozca en la naturaleza
sensible un "espejo luminosísimo del ilimitado poder de Dios, su
1
sabiduría y bondad" (DK l 5 , 57.13 s.). Es decir· De tal manera
Dios, mundo y hombre; pueden concebi rse en convenio y armonía
por medio del único acto de ser (que significa un expresarse inmanente), y en consideración a los modos del ser esencialmente diferentes.
Dicho acto de ser se presenta en "Dios como en el arquetipo (ut in
archetypo), en la naturaleza como una acuñación de Él (11t in ectypo) y
en el arce humano" (q ue reúne en sí la naturaleza a lo divino) "como
en un contraproyecto (ut in antitypo}" (DJ 15 11, 38.24 s.).

2.4 ¡Ninguna esencialización de lo negativo!
Esta perspectiva, en la cual ser, conocer y obrar son concebidos
como una plenitud actual, y que por estos momentos ha de
caracterizarse como una totalidad onto-logo-étici', otorga a Comenio
una certeza interna; dice por eso: "La nihilidad de este mundo va a
desaparecer. .. ; el ser, sin embargo, que viene de Dios, va a existir
73

�perpetuamente" (CC I, 667). Este conoc1m1enco de la positividad
pura del fondo del ser, elimina cada indiferentismo "idealístico",
según el cual el ser y la nada (así como lo verdadero y lo falso, lo
bueno y lo malo), constituyen la unidad primordial, y según la cual
Dios, debe parafrasearse como "un contrario eterno entre tinieblas y
2
luz" 8; y (desde Jacobo Bohme) el tormento (Qua!) irmadiv~~10
presenca la fuente (Quelle) de las calidades (Quafitdten) de las cosas
Comenio reprocha cal encendimiento, anotando en Jacobo
Bohme que él designe a Dios, con menor preocupación (minttS caute:
CC I 363), como el autor de lo bueno y de lo malo JO. Contra e1 puro
voluncarismo, que es característico de las construcciones sistemáticas
del racionalismo idealíscico; Comenio apunca, con respecto a lo que
resulta de una interpretación integral de la interioridad del espíritu
humano: "Querer acuñar la voluntad antes del intelecto de las cosas"
1
(y sin él) "es un juego inútil" (DK 15 , 183.14~16). Porque "lo que es
desc0,.,')cido, tampoco se desea" (ignoti mdla cupido-'1,- DK 18,
J 64.33). En un análisis más detallado esro significa: "Nada se
proyecta por la criatura inceleccual, nada que ames no estuviera en la
voluntad. Pero nada está en la voluntad, que antes no estuviera en el
incelecto; y nada está en el intelecto, que antes no estuviera en el
sentimiento. Pero nada, tampoco está en el sencimienco, que antes no
estuviera producido en el fenómeno; y nada está en el fenómeno, que
antes no lograra la existencia. Nada, sin embargo, logra la existencia,
que antes no estuviera en la esencia de las cosas. En las cosas,
finalmente, no hay nada, que antes no estuviera en el creador divino"
(CC I, 655).

2.5. Autonomía como participación cooperativa de la realidad
divina.

Dios, en este concexro se muestra como la "causa de las causas"
(íb. 652), la "esencia de Jas escencias, de dónde, en dónde y a dónde
todo se constituye" (íb. 651 ). Es el puro poder iniciativo, la pura
sabiduría de la mensura, la pura bondad completiva. Es decir, en
otras palabras: "Todo sin Dios es nada" (Omnia sine Deo nihil; DK
1511, 26.44 s.). "La criatura, como criatura, de sí misma nada tiene
más que su nihilidad. Recibe, como un arroyo de .su fuente, de Dios
su esencia, su vida, su mov1m1enro" (CC 1, 650). Todos los
74

fenómenos espacio-temporales son efluvios de la superfluidad dentro
de la abundancia divina. Al hombre le conviene en e.~te contexto
averiguar los elementos, contenidos en las criaturas, según su
constitución esencial, y ordenarlos, dado el caso, en nuevas
constelaciones (hasta ahora desconocidas). Experimenta con ello, sin
embargo, sus límites. Porque "lo que no posee una cosa según su
disposición, por ninguna fuerza puede atribuírsela" (íb. 640). El
encabritarse titánico, contra estos límires, produce la ilusión de que
todo lo puede (Machbarkeitswahn). Falsamente se supone aquí, que
Dios es un "rival" del hombre creativo; no se comprende que Dios,
desde su esencia, es "sumamente bueno y comunicativo" (Dew ... est
mmme 'bonw et comm11nicativ11s") (AS 463). Comenio acentúa: "Dios
ha creado las cosas para nosotros, nos ha agregado a nosotros, nos ha
dado a sí mismo" (se nobis dedir; CC 1, 75). A la pregunta ~Qué es la
"extrema tontería"? Contesta el anciano Comenio: "O negar a Dios o
temerlo a Él" (Stuftitia extrema quid? Aut negare, aut metuere Deum;
DK 23, 33.44
De tales deliberaciones onco-teológicas, Comenio saca la
confianza casi inagotable, en el buen éxito de su proyecto de una
reforma pansófica. Ésta se realiza "Deo duce, ratione luce, senm teste''
(DK 12, 83.3). Comenio la entiende como una "llave general" (clavis
11
generalis; DK 15 , 40.32), para la solución de los problemas
urgentes, corno una empresa que es más importante que codos los
éxitos externos espectaculares, por ejemplo, la "conquista de Troya"
((b. 29.34 s.). Por eso cada desánimo, cada desesperación, para él es
"una ofensa a Dios" (íb. 45. 12 s.). Las reflexiones arriba esbozadas le
dan a él la certeza: "Dondequiera que la ayuda humana cese, empieza
la divi na" (CC I, 655). Sabe que la teonomía, no sólo no impide la
autonomía humana, sino que primeramente la funda, así como lo
expresa, por ejemplo, el compositor Johann Sebastián Bach'j. La
conexión siguiente debe notarse: Como el Dios creador es el del mal,
por el rnaf y en el mal es todo, así la reforma pansófica se realiza luego
que "de nosotros mismos empezamos, por nosotros mismos
avanzamos, y en nosotros mismos ponemos nuestro deseo" (íb. 26.36
s.). O, dicho de manera más común: Como toda la criatura es una
obra de la Trinidad operanreJ4, así debemos aceptar que "la obra de la
restitución (opus resitutionis) necesita coda la Trinidad" (CC 1, 1221

s.t

75

�s.).

El sinergismo entre la obra divina y la humana, Comenio trata de
ilustrar por medio de una comparación diciendo: "Una campana
suena tan pronro como es rocada por la mano humana (aunq~e la
mano no es lo que suena, sino la campana). De manera semeJante
nuestro corazón se entrega a Dios solamenre, cuando es 'rocado' por
la mano divina. Y, a pesar de todo, nuestro corazón es lo que se
conviene" (por un propio impulso que lo hace 'sonar') "y" (por de~~o
al origen) "se cransfiere al corazón divino" (íb. 1225). En conex1011
con san Agustín (Sermo 169, 13) podemos decir: "Dios nos ha creado
sin nosotros; pero a nosotros no va a salvarnos sin nosotros ... Porque
en canro que no somos, no pedemos colaborar (cooperari) con Él. Lo
podemos hacer, no obstanre, porque a nosotros se nos han otorgado
el ser, la vida, el movímiemo, el deseo a lo
bueno, el juicio libre y la voluntad" (íb. 1224). De allí resulta:
Tanro san Pablo (1 Cor. 3, 9) se designa a sí mismo y a los apósroles,
que anuncian a todo el mundo el mensaje de la sal~ación'. como
"colaboradore~ de Dios" (cnivEpyoi Owú), como Comen10 ennende a
codos aquello~ que gestionan la reforma pansófica como "cooperarii
Dei" (CC 1, 77).

otorgadas a él (las reales de la memoria as{ como las intelectuales a las
de la voluntad) y, por último y no menos importante, cooperando
con el Creador Trino -se produzca a sí mismo, en un mundo pacífico
en el que, como un todo armónico, se represenra la plenitud del
origen divino. Cada uno está obligado a ello, por lo cual Comenio
formula, utilizando el medio estilístico de una alocución personal:
"Te conjuro a ti, el que lee esto, que te examines a ti mismo: ¿Si
tienes que buscar la verdad, no vas entonces a desear poder lograr las
causas de las cosas omnipotentes?" (íb. 70).
Eso quiere decir: Los especialistas científicos, los cuales eliminan
el aspecto ético, los sagaces versados, los cuales no permiten ninguna
simulación, pero, no obstante (tan pronto como se seducen con
ventajas momentáneas) "participan en rodo"J5, ya no encuentran
ninguna aprobación en la dimensión en que "la verdad universal y
común'' (DK 15'1, 46.24) se intenta. Porque ali{ se craca de una
"sabiduría completa, que en sí todo lo concluye y que es coherente en
sí por rodas partes" (íb. 15.8 s.). Según esta sabiduría, ya no se apilan
las maderas muertas, una sobre otra (como lo hacen los
enciclopedistas); la ciencia nueva que se aspira, se compara más bien
con un "árbol que crece por sus propias raíces, por sus innatas fuerzas
vitales, se despliega en ramas y broces y produce frutos" (íb. 28.30-

2.6. Condiciones de la reforma pansófica.

33).

La reforma pansófica, puede compararse con un nacimiento, con
un renacimiento o regeneración del género humano. En ello .,e
implica además una "mayéucica", universalmente aplicada, segt''.n la
cual. se exige la colaboración de todos lo~ parricipanres. Comen10 lo
ilustra diciendo: "Cuando un niño nace, eso es la obra de DIOS y de
la madre. Pero también el feto mismo debe colaborar, buscando la
salida y enconrrindola; así también la comadrona y ~lis a:,isrenres no
deben e~rar ociosos" (íb. 77).
Así también, al que Sócrate~ pregunca, está bajo la exigencia de
que por sí mismo "dé a luz" la verdad común de lo problernarizado,
así como, .,egún Comenio, todo el género humano :..ufre los "dolore~
de parro". En el conrexro de la globalización, que se inicia ahora, la
rarea inaplazable consiste en que el género humrno, aprovechando
todas las posibles fuentes de conorn111enro (la~ narurab,
inrramentales a~í como las divina~), ;1crivando toda.1 la:, capacidade~

Esta concepc1on completamente orga111ca de la realidad, se
garantiza por una reducción de la complej idad correspondiente, en
tanto que por esta la multitud de lo existente no se destruye, sino que
se presenta la constitución interna de ella. El camino que lleva a ello
es "l. Desde la confusión" (múltiple) "a través de la sencillez hacia la
Unidad" (efectiva), "Il. Desde los errores a través de la reprimenda de
las -meras- opiniones hacia la Verdad' (determinante), "111. Desde
las luchas y combates verbales egoístas a través del amor unificanre
hacia la Paz concorde" (por la cual todos se abarcan) (CC 11, 436). El
"uso ético" (DK 18, 343.35) de ello consistirá en que los hombres
"hablen y obren así como piensan, sientan y obren así corno hablan, a
hablen y sientan así como obran" (íb. 343.39-4 !). Para que ello, (por
la interpretación mutua de los realia, mentalia y verbalia; íb. 343.14
s.) pueda lograrse, tal autenticidad, codos son exhortados a que
"depongan los anteojos de ios prejuicios y así, con espíritu libre,
entren en la conremplación del teatro del mundo. St¡ juicio sobre las

76

77

�cosas no debe orientarse a lo que anteriormente se habían oído sobre
eso, sino a las cosas mismas ... Porque si eso lo dejan de adverrir, no
engañan a las cosas, sino a sí mismos; de tal manera que, el que mira
por un cristal coloreado no colorea ni engaña a las cosas, sino al
11
sentido de la vista" (DK 15 , 50.2-8).
2.6.1. Autopsia en lugar de una razón que juzga a priori.
Para la nueva era de una ilustración común, proyectada por
Comenio, el principio de la "autopsia" (íb. 21.33) va a ser
dominante. En ello, se implica que codas las cosas deban considerarse
"con ojos propios" (CC 1, 770) y (en relación continua a lo
considerado) juzgarse por la propia razón libre de prejuicios. Cada
"juramento" en las palabras de un maestro humano ya no es necesario. Comenio acentúa con ello: "En el futuro les dará vergüenza a
ellos, referirse en el ámbito de la metafísica, de la física, de la ética y
de la polÍlica; a las autoridades donde con razones se puede
11
argumentar" (DK 15 , 42.19-21). De arra manera a como la
''ilustración" históricamente realizada, que se focaliza en "razón que
juzga a priori", Comenio, supone que su "a priori" del conocimiento,
está fundado en la relación con el ser. Su pensamiento por ello es
inmune al "callejón sin salida" al fracaso que (como se puede mostrar
en Kantj6) es evidente, si se requiere una aclaración del tránsiro, desde
las categorías hacia lo empírico, desde el deber abstracto hacia lo
concreta de la vida cotidiana.
En distancia perceptible a un solipsístico monólogo, la ilustración
propuesta por Comenio, significa un "discurso libre de cada
dominación". Pone de relieve con ello: "No hay ninguna causa que
nadie deba recelar de asociar a estas propuestas. Porque él será por sí
mismo, en todo y en lo singular un agente, un juez y un testigo.
Esperamos que en este camino, se consiga un progreso. Nadie aquí se
arrastra en una selva de autores desconocidos, sino que se guía, de tal
manera, a rravés del campo abierto de las cosa.~, que con sus propio!&gt;
ojos puede contemplar y sensualmente experimentar todo. Porque
solamente las cosas, que son lo que son, no!&gt; pueden guiar a la
concordia" (CC 1, 107).
Así, el pensamiento es puesto en la condición de conseguir -más
allá de las opiniones subjetivamente reducidas-, el horizonte de lo
78

que a todos nosotros nos obliga profundamente. "Porque las co:.a!I
permanecen" (en su condición esencial) "para codos inmurablemence
las mismas, nuestros varios aspectos son insigniftcances. La tierra, por
ejemplo, lleva a todos del mismo modo, aunque preferiríamos que
devorase a los que odiamos. El sol dirige sus rayos de mismo modo y
directamente a todos nosotros; que nosotros -el uno al orro- con ojos
envidiosos nos miremos, no desempeña ningún papel. La rosa huele
tan dulce para los judíos, como para los cri!,tianos etcétera.
Igualmente Dios, es también el Dios de todos los hombres; lo que
dice, lo dice del mismo modo a todos los que están dispuescos a
escuch,ar" (CC JI, 451).
2.6.2. Descontento con los intentos anteriores de reforma.
Desde ese nivel de pensamiento, conseguido con ello, es
comprensible por qué Comenio tenía que chocar con algunos
confesionalistas como Maresio. Su aspiración a la armonía común, le
depara la ''desarmonía'' con este. Comenio - oriundo del ~i •. ~iro de la
reforma husita- pone de relieve que es una "confesión de la
imperfección'' (imperfectionis confessio), si alguien asevera que es un
'husita', un ' luterano', un 'griego-onhodoxo', un ' romano-católico'
(íb. 482). De semejante manera critica (íb.) una deficiencia en
aquellos que anuncian que son 'platónicos', 'arisro!tlicos', 'estoicos'
etc. Así, en el mismo lugar, reprocha el chauvinismo de los que se
presentan como 'austriacos', 'españoles', 'franceses', ere.
Claramente Comenio, también expresa su descontento con lo
que se logró en la así llamada Reforma; aclara: "Hasta. ahora ninguno
de los reformadores, ha recibido en su proyecto de enmienda, codos
los ámbitos para los cuales es necesaria la enmienda. La obra de cada
uno se quedó, más bien, en un fragmento. Como cada uno fue
arrojado por las circunstancias de acá para allá, como fue estimulado
por esa o aquella siruacióll precaria, así empleó sus fuerzas y su
sagacidad para poner remedio" (íb. 362). "Varios inrenros, por cierro,
se llevaron a cabo repetidas veces: en ciencia por Valla, Perrarca,
Erasmus, Budaeus, Ramus, Carcesius etc.; en religión por Waldes,
Hus, Lutero, Calvino, los anabautiscas, por Socino; del mismo modo
por el Papa y por uno u otro soberano, en los concilios de Consranza,
de Basilea, de Trenro, por el cumplimiento violenco de ellos por la
79

�espada; en política: por la eliminación de una u otra tiranía, por _la
promulgación de leyes y por la proclamación de nuevos Estados. S111
embargo, en rndo ello se debe considerar que: "solamente en casos
raros procedieron de manera pacífica. Hasta ahoa, rndo está lleno de
violencia, de sonidos de guerra y de disociaciones más grandes" (íb.).
El resumen del anciano Comenio reza: "Nadie -hasta ahora-, ha
empezado con toda la obra; todos gestionaron solamente algo
particular" (DK 23, 211.1 O s.). "Una reforma completa, hasta ahora,
no se ha relizado" (CC 11, 599). Para que la reforma se promueva
-esa reforma que Comenio proyecta y que (íb.) parafrasea como
' renovación' (reparatio), 'restablecimiento' (restittttio) o ' regeneración'
(regeneratio)- aconseja Comenio: "Un reformador, no debe ~er w1
sectario, ni un partidario de una secta, sino de la verdad uni:ersal
católica" (DK 23, 80.23 s.). Es decir: En favor de la enmienda
pansófica, cada intento de sugerencias ideológicas, tiene q~e
rech ~~-~rse. Comenio comenta: "Yo no voy a reformar a nadie;
explicaré sólo, que la reforma es necesaria para codos, entonc~s q~e
cada uno se reforme a sí mismo, cada familia a sí misma, cada 1gles1a
a sí misma, (cada) república (a sí misma)" (íb. 98.32~34).
El orientarse mutuo de los hombres, con respecto a las
condiciones ónticas de la reforma universal, no está excluido, en este
contexto, sino que debe, más bien, considerarse como comtiruyente.
Como ya ha sido mencionado, Comenio parafrasea (desde 1645), su
proyecto reformatorio como 'consulta católica' (consutatio _catholica)
definiendo: "Se dice que los hombres se aconse¡an a sí mismos, en
tanto que consideran en ello, cómo tienen que fu~1d~rse
correctamente las nuevas cosas, cómo las destruidas deben resmu1rse
y có mo las perdidas pueden . recuperarse" (CC 1, 5_6). En e~ca
consulta, ninguna cosa puede ni debe embellecerse. Segun Comen10,
lo inconveniente a veces, puede aumentar tan enormemente, que sólo
la proeza hercúlea de h "purificación" del estable de Augías" _(CC _I_I ,
407) promete una ayuda eficaz. Pero jusramenre en cal s1cuac1on
extrema, se manifiesta la urgencia de la colaboración (cooperatio).
Porque "como nosostros -uno de otro- nacemo~. a~í es necesario que
nosotros - uno de otro -nos regeneremos y reformemos" (íb. 405).
Con respecto al caso de que la enmienda pansófica - a causa de
una resignación- se estima, como irrealizable; Comeni_o pone ~u
atención en lo siguiente: "Los asuntos humano.,, por cierto, esta11
80

corrompidos, pero no (totalmente) destruidos. Porque bajo la
fermentación de los errores, vicios y desconciertos; queda conservada
perpetuamente la sustancia de la acción divina. Además, aún existen
el deseo por saber, el respeto sensible a lo divino y la tendencia a
obrar de manera tranquila. Todo eso no ha que renovarse o crearse de
nuevo; más bien, debe arreglarse y, con la ayuda divina, mantenerse a
raya" (CC 1, 68). En ello también está implicada una crítica de un
estilo de vivir demasiado despreocupado. En una evidencia, propia de
él, Comenio exhorra: "Nadie debe tomar la decisión de imitar a las
cigarras ociosas, de tal modo que brincando por los prados y cantando
dejan pasar inútilmente el verano de su vida, e inicien de tal manera
el camino de la futura falta de víveres" (CC 11, 485).
2.6.3. Cristianismo universal como participación del logos.

Ya que la reforma pansófica, sólo puede salir bien como una
empresa colectiva, Comenio insiste diciendo: "Ningún hombre, debe
ser excluido de esta consulta; ninguno se excluye a sí mismo" (CC r,
105). Porque ésta toca a todos, a rodos tiene que extenderse la
comunicación" (íb. 106). Y ya como Precursor de la pansojla formula
- lo que fue para un teólogo-, ligado a una confesión especial,
sumamente chocante y escandalosa: "Queremos que durante la
composición de las obras pansóftcas, contribuyan todos aquellos que
han elaborado consideraciones sobre el ámbito religioso, ético,
científico y también artístico. No se tome en consideración aquí, si
alguien es un cristiano o un mahometano, un judío o un pagano,
además, si pertenece a una secta entre estos, si es un pitagórico, un
académico, un peripatético, un estoico ... un griego o un romano; si
proviene de la época antigua o moderna, si es un doctor o un rabino.
Todos ellos, cada iglesia, cada sinoda y cada asamblea, tiene que ser
admitida y escuchada, si pueden prestar algo bueno" (DK 1511 , 33.1219).
Comenio se disculpa en este contexto, porque en su Sinopsis de la
flsica se dejó llevar, "por el ejemplo de fanáticos piadosos", a nota.~
hostiles sobre Aristóteles y los paganos (íb. 34.37-40). Su mirada
interior, mientras tanto, se dilató de tal modo que puede decir:
"Todos los que nacieron como seres humanos, tienen que dirigirse a
la misma mera que si rve para llegar al honor de Dios y a la propia
81

�felicidad. Nadie debe excluirse, ningún hombre, ninguna mujer,
ningún joven, ningún anciano, ningún noble, ningún plebeyo,
ningún artesano, ningún campesino ere. Todos son, del mismo modo,
el linaje de Dios (Hechos 17, 28); a todos los que les dejaron enrrar
en el teatro del mundo, se les dijo ¡Venid y mirad las obras del Señor!
(Salmo 46, 9)" (íb. 53.38-44).
Esre horizonte universal, se da para Comenio especialmente con
respecto al lagos (Aóyo~). al Verbo divino "por el cual codas las cosas
fueron hechas Uuan 1,1-3; Salmo 33, 6, 9)" (AS 67) y el que se ha
encarnado personalmente en Cristo. Comenio comenta: "Antes de su
encarnación él (el logos) jamás estuvo ausente. Y no le falta a ningún
hombre en aquello que es necesario para su salvación" (CC 1, 1283).
Según la teoría de las causas, con el lagos es concebida la causa
forma/is, es decir una estructura ideal, que desde dentro gobierna todo
lo sensible real, que ya fue investigada por Heráclito, Sócrates,
Platón, Aristóteles y que, especialmente por los estoicos, fue
parafraseada como "razón seminal" (Aóyo~ cmEpµanKó~( .
Justamenre en este lagos se funda el entendimiento, único y común,
del hombre mismo y del mundo. Con respecto a esto san Agustín
aclara: "La cosa misma, que ahora se llama religión cristiana, ya existe
en los antepasados; desde el principio del género humano nunca
estuvo ausente anees de que Cristo apareciera en carne. Desde ese
momento comenzaron a llamar la verdadera religión, que siempre
8
existió, 'cristiana'j " . Comenio participa en esta concepción y refiere
sin objeciones críticas: "San Justino (el mártir, t 165) ha nombrado a
Sócrates, que injustamente fue condenado y que sufrió la injusticia
pacientemente, un cristiano. Lo ha hecho, porque él (Sócrates) imitó
a Cristo al que, por cierto, no conoció según la carne, el que, sin
embargo, le fue conocido por la razón universal de lo bueno (in
universali ratione boni}"((b.)
Comenio por ello, anticipa el teorema del 'cristiano anónimo ',
formulado en el siglo XX por Karl Rahner39; pero a la vez lo explica
más audaz y más consecuenremenre que éste. Como se ha
mencionado arriba, Comenio, po r su concepción universal de lo
cristiano, experimenró una oposición impetuosa por parte de los
40
suyos, y rambién de una "ortodoxia inquietante" en general. Eso da
qué pensar; y en una perspectiva de la historia eclesiástica, se sugiere
un cierto paralelismo entre san Pablo y Comenio: Como el primero

"le resisd (a Pedro) cara a cara" (Gál. 2, 11 ), p.ira di~pen~ar a los así
llamados crisrirnos paganos de Lis leyes de la .,inagogJ (sob re rodo de
la circuncisión), as{ Comenio ' resistí cara J cara' el dogmari.,1110
confesionalista que encontré en ., u ciempo, para conducir el
cristianismo a su rarea verdadera: La de la reconciliación de lo.,
pueblos y de la pacificación del mundo.
La conversión y evangelización de los paganos en e.,re contexto,
no significa que algo se imponga "desde fuer¡¡ " a los pueblos pagano~.
La enseñanza, más bien, debe empezarse, en el senrido de una
inculturalización, "en las rnposiciones suyas y en la actuación rn,b
extendida de ellas" (CC II, 558). Comenio acenrúa, por ello, que san
Pablo &gt;•en Arenas empezó prudenremenre con el 'Dios no conocido'
(Hechos 17, 23) (íb.)". Y añade de forma directa: "Alguno!&gt; de los
1
nuestros no lo han imitado recienrememe en Virginiai • No
estuvieron dispuescos a enseñar a aquellos (los indios) de cal manera
que el Dios, venerado por ellos, no habitara en los ídolos, sino que
fuera el creador invisible del mundo. Negaban má!, bien
(bruscamente) que su Dios fuera el verdadero. Por ello provocaron
escándalo y los indios incluso se negaron a escuchar" (íb.).
Al convertir a los no-cristianos, por eso es abolutamente
necesario, "q ue se les abra una entrada a través de una humanidad
filantrópica, para que puedan sentir que e.stá enfrente de ellos no un
enemigo, sino un amigo" (íb.) . Naturalmente tal comporramiento, los
cristianos entre sí, lo deben revelar. Con respecto a ello Cornenio se
queja: 'Todos nosorros aceptarnos la enseñanza de Cristo en su
totalidad, pero ¡a.h!, hostilmente escamas luchando, uno contra otro, a
causa de nuestras inrerpretaciones" (CC 1, 115). Para descubrir un
camino de reconciliación, indica que "nadie peca a sabiendas" (DK
23, 80.28); y aconseja: "Si de alguna cosa nace una disensión, todos
tienen que tolerarse a sí mismos y comunicarse uno., con otros. Y en
el caso de que uno opine que ha conocido lo mejor, entonces lo
explique pacíficamente a los otros" (íb. 80.37-39). En ello hay que
tener en cuenta: "Todos nosotros somos ciudadanos de un solo
mundo. Todos nosotros cenemos la mi~ma sangre. ¡Cuánta
desconsideración es, por ello, odiar a un hombre porque nació en
otro lugar, porque habla otra lengua, porgue puede entender más o
menos que tu~ ¡Dejemos, finalmente, os lo pido, esto! Todos nosotros
somos hombres; y por ello todos nosotros somos imperfectos. Todo,

82

83

�nosotros necesitamos la ayuda de otros; por ello codos nosotros
estamos en deuda con otros'' (CC 1, 112).
2.6.4. Colaboración tolerante y llena de comp.romiso
En el ardor de la lucha de opiniones, debe tenerse en cuenta lo
siguiente: "Dios invita a todos, no fuerza a nadie, no pier~~ a nadie,
su juicio lo aplaza hasta un tribunal futuro. Nuestras hosttlidades no
sólo por la religión, con las cuales, sin embargo, nos acaloramos, unos
con otros, sino también las guerras horribles de religión- ¿qué es
todo esto, si no un indicio evidente de depravación?" (íb. 44) Y con
distinra relación a la Querela pacis de Erasmus se queja: "Los lobos y
osos... viven con co ncordancia entre sus miembros de la misma
especie... ¡Nosotros, sin embargo, las criaturas racionales, estamos,
¡ah!, siempre peleando! ¡Nosotros somos más salvajes que los ~ni_males
salvajes!" (íb. 50) "¡Bajo los ojos de los infieles, nos (los rnsnanos)
enfurecemos de manera ferocísima unos contra otros!" (íb. 9)
Con claridad, Comenio, conoce también que desde la mera
negación de lo negativo, no resulta nada positivo: "Mientras que las
hostilidades tratan de subyugarse, no se apartan de sí misma~, sino,
1nás bien, se radicalizan" (íb. 65), porque "las tinieblas no expulsan
las tinieblas, una opinión no expulsa otra opinión, una secta no
expulsa otra secta, el odio no expulsa al odio". (En tanto que, no se
agregue ningún momento positivo, resulta, más bien, que) "codo lo se
condensa en sí mismo" (íb. 14). Un remedio sólo se puede esperar si
las controversias se dirimen "de manera suavísima, pero determinada"
(lenissime r¡uidem, potenter tamen; fb. 12}.
En codas las discordancias, por las cuales la historia mundial
vuelve a ser disturbada, no hay que suponer un dualismo metafísico
entre lo bueno y lo malo. Esto resulta de la observación de que "coda.s
las guerras se llevan a cabo (no a causa de lh guerra~. sino) solamente
a causa de la paz" (íb. 21). M iencras que las guerras, si fueran un "fin
en sí mismo'' por la agresividad, dominadora en ella.,, sin demora se
aniquilarían, la paz puede ser fácilmente un ente estabilizado por sí
mismo y en sí mismo. Comenio por eso define la paz como un
"estado de bs cosas en que, gracias al orden, está rr:111quiliz.ado en sí,
de modo que todo pueda esrar seguro"".
Con morivo de esta paz, hay que aspirar al compromi.~o para el
84

cual es constitutivo que, primeramente, se venza "la ignorancia de la
ignorancia" (ignoramiae ignoratio; CC I, 11 O). Eso quiere deci~:. ~a
voluntad del comprom iso lleva a aquel que cree, en su pos1c1on
extrema, erróneamente que está "seguro", a dispersar esca ilusión para
que --en la percepción de lo que es (parcialmente) justo y fundado en
el "otro lado"- desarrolle una creciente sensibilidad para el
conocimiento del todo. El "investigador curioso de los vicios de los
4
otros" 3, nunca va a establecer un compromiso productivo. Lo que le
falta es desear conscientemente descubrir en las opiniones del
adversario un contenido positivo que tiene que mediarse -j unto con
lo que es (parcialmente) justo y fundado en la propia petición- en un
"tercero" complementario. Solameme de ello, sin embargo, nace la
posibilidad de descubrir en los "fenómenos" que prontamente
rehusamos -como en la anarquía, por ejemplo, y como en la ti raníafinal menre, cómo no, contenidos positivos: en la primera la
espontaneidad individual y en la segunda el esfuerzo por un orden
común. De cal manera -por un querer espontáneo del orden- puede
conseguirse una correlación provechosa para todas las ¡.1&lt;i, ~~s, en la
que los aspectos negativos de ambos extremos se han quitado y
vencido.
2.6.5. 'Verus Catholicismus' como alternativa del pensamiento
alternativo.
En este sentido, Comenio, trata de reducir lo que parece
irreconciliable "al centro de la armonía" (in harmoniae centrum, DK
11
15 , 46.40). Lo hace "conservando el medio en rodas las partes''
(medium ubique tenend/'; CC 11, 524). Exactamente en ello ve lo
'cristiano específico' de sus esfuer20s; dice: "¡Ser cristiano y ser
obstinado, eso pasa por una monstruosidad!" (íb. 469). Con respecto
a la pregunta decisiva del tiempo de la Reforma, "si escamo$
justificados por la fe o por las obras". Comenio no está dispuesto a
dejarse seducir, por la alternativa racionalista que separa bruscamente
una opción de otra; aspira, más bien, a una perspectiva, en que se
reúnen los elementos disyuntivos (íb. 460). Busca, en otras palabras,
una perspectiva trascendente para la solución del dilema que consiste
en que "san Pablo afirma que estamos justificados solamente por la fe
(sin las obras), Santiago, sin embargo, acentúa que estamos
85

�justificados por Las obras y no solamente por l~ fe ~Rom. 3, 28; ...
Sanriago 2, 14)" (íb. 464). En el aspecto de la h1ston~ d~ los dogmas,
Comenio explica: San Pablo atacó verbalmente a los JUd10s que sobre
acentuaban la piedad de las obras, Santiago a los paganos que mal
entendían la libertad de la ley. De semejanre manera amba!:&gt;
posiciones las ve manifestarse, otra vez, durante el_ tie~npo de la
Reforma, uniendo más a Lutero con san Pablo, y la iglesia romanocatólica más con Santiago (íb. 465). El "codo" del cristianismo, el
"verus Catholicismrts" (CC 1, 92), se experimenta solamente, si ambas
posiciones están reunidas, y se entienden como lo que se reali~a tanto
por la fe abierta a la transcendencia, como por las obras relanonadas
con la inmanencia. Comenio, pone de relieve por ello: "La fe sola...
no salva, ni tampoco las obras sin fe. Ambas han de ser realizadas
necesariamente a la vez" ((6. 1139).
De modo correspondienre, Comenio, rambién media ambas
corri"'"tes principales de la edad moderna temprana: el fide!srno que
desprecia el saber, y el racionalismo que elimina la creen~ia'. aclara:
"El saber cuanto más puro, más puramente produce el sentimiento de
la piedad" (CC fl, 1139). Caracrerísrico de la aspiración universal de
Comenio es también que él. como husita, elabora una fórmula de
compromiso, con respecto al así llamado conflicc~ s?br~ el 'Filioque',
que, en 1054, produjo la separación entre el msnan1smo romanocatólico y el griego-ortodoxo; en aquella fórmula reúne ambas
posiciones (íb. 458)45. Las potencias irénicas d~ la Trin_idad oncoarmonicalmente, concebida aquí (y en otros ámbitos) ocasionan en el
anciano Comenio la exclamación entusiasta: "¡O qué gran cosa es la
fe cristiana, si está considerada en su plenitud!" (DK 23, 175.32).
3. La reforma pansófica "institucionalizada".

La lamentación bíblica: "No conocían el camino de la paz" (lsaías
59, 8), según Comenio (Angelus pacis, § 6), debería enmudecer lo
más pronto posible por toda la cierra. Durante toda su vida, se esforzó
con instancia en la elaboración de un concepto integral, que pudiera
librar al género humano de sus "laberintos infinitos, de sus p~nas
sisiféicas y camálicas. La discrepancia entre esta meca y la realidad
irreal de las discordias existentes, le provoca que exclame de forma
desesperada: "Mi corazón se llena de gran tristeza y dolor, por que Tu
86

criatura anda errando en tanta distancia de Ti, su Creador" (CC 1,
21 ). No obstante, Comenio no llega a esencial izar las deficiencias
observadas; más bien las ve -en el sentido de una oposición
privativa- relacionadas con un contenido originalmente positivo; y
por ello aclara: "1. El poder de Dios y la debilidad humana sostienen
el mundo; 2. La sabiduría de Dios y la tontería humana gobiernan el
mundo; 3. La bondad de Dios y la malicia humana, llevan el mundo
hacia su salida final" (fb. 1O1O). Si se tratara de aislar la tríada
negativa de debilidad, tontería y malicia; sólo se observaría la
"separación estéril de la tríada eterna" (íb. 38). Un algo que,
considerado en sí mismo, resulta como puro abismo y como pura
nada. Es decir: En su "forma pura" la tríada negativa no podría
percibirse ni identificarse; porque de ella no pueda salir nada; es
"estéril" por sí. Sólo se puede observar en la periferia de un ente
positivo por sí, en el cual está "mezclada" y en el cual muestra su noser.
Y así se puede decir: Si Comenio expone, que "el mundo está
lleno de competencias por el dominio, la ciencia y la religión ({b. 33)",
esto no debería llevar, de una manera precipitada y global, a una
desvalorización cínico-sarcástica de los comportamientos humanos.
Con eso, no se ayudaría verdaderamente a nadie, ni a los actuantes ni
sus críticos. La mirada debe, más bien, penetrar más profundamente
y descubrir empácícamence lo holfstico; que se manifiesta en el hic et
nunc de una manera más o menos desordenada. Comenio comema:
"Las inclinaciones a la ejecución del dominio (del cual el mundo
siempre está lleno), las competencias de los filósofos, los esfuerzos de
las religiones (por los que el mundo está destrozado) ¿qué son, sino
una emulación de la grandeza del poder, de la sabiduría y de la
bondad?" (AS 36).
En esta perspectiva, el proceso de la historia del género humano,
se analiza como una pamc1pac1on (condicionada espacioremporalmente) en el proceso primordial del ser divino. Los hombres,
los políticos, filósofos (o científicos) y teólogos; están invitados a
"estimularse, el uno al orro, para que cada uno en su lugar, promueva
la salvación del género humano de un modo excelente" (CC 11, 533).
En analogía a las tres clases mencionadas, Comenio e~boza una
alianza mundial de los estados, en la que distingue un 'Tribunal de la
87

�Paz" (Dicasterium Paris; íb. 546), un "Colegio de la Luz" (Col~egiu~1
Lucís; íb. 539) y una unión de las iglesias y religiones, el "Cons1stono
Ecuménico" (Consistorium Oernmenimm; íb. 550). La institución
mencionada, en último lugar. se llama también "Consistorio de la
Santidad" (Consistoriurn Sanrtitatis; íb. 536). Como se verá al final de
estas deliberaciones (3.7.), Comenio, además distingue entre
Consistorium Oemmenic11rn y Concili11m Oemmenirnm, encendiendo
el último como nn gremio universal en el que las tres instituciones,
anres mencionadJs, se reúnen para dar consejo.
3.1. Integralidad onto-logo-ética, un motivo agustiniano.
Comenio, a su reforma pansófica, no la concibe como un "hecho
autónomo" ni como una "redención de sí mismo" del género
humano; ve en ella. más bien, una empresa que puede salir bien, "si
Dios colabora con nosotros y nosotros colaboramos con Dios" (íb.
703). Dicho de orra manera, Comenio no se entiende a sí misn_10.
como un organizador de la revolución mundial, sino como alguien
que exhorta, ,1. que las energías del fondo divino se respeten y se
ucilicen en una reforma que "desde dentro'' penetra en codos los
ámbitos del ser; dice: "Nadie de nosorros puede elenr el sol sobre la
cierra; quién se eleva por energía, sin embargo, puede amonestar,
excitar y disponer, para que los hombres no sigan permaneciendo en
su sueño profundo, sino para que se levanten, abran
venran~s y
ejerzan algo que es digno de la luz" (íb. 724). Con r~lac1011 a Sa'.:n.igo
4: 8 recomienda: "¡Acercaos a DIOS, y Él se acercara a vosotros! (CC
J, 1033). La cercanía de Dios implica en e.,ce contexto, una
participación en b naturJleza de la luz en la que es caraccerí~tica una
comunicación sin reservas y una multiplicación fácit.
Eso quiere decir: La· meta principal de la reforma pan~ófica
comeniana, consiste en disuadir a los hombre., a no perderse en lo
exrerno; y en exhortarlo~ a que se fortalezcan en "buscar su cenero en
sí mismos y en Dios que habira en su interior" (CC 11. 589). Aquí la
relación conceptual a san Agustín no pueda dejarse pa~Jr. Agmtín,
responde a la cuestión de los escépticos de si quizás se pueda e1_1gaí1ar:
afirmando un senrido obligatorio del ~er: "Si me engaí10, e.-asto. (S1
fallor, Sllm). Pues el que no existe, no puede e11gaí1Jrse; y por eso

!~s

88

existo, si me engaño" (De civ. Dei XI, 26). El "yo existo", así logrado,
es el punro de salida de una reflexión ontológica-trascendental.
Agustín descubre que el acto del autocerciorarse humano, representa
un conjunto elemental de 'ser' conocer' y 'querer' (esse, nosse, velle).
Cuya estructura explica de modo siguiente: "Yo existo conociendo y
queriendo; yo conozco que existo y quiero; y yo quiero existir y
conocer" (Con f. Xl l l, 11, 12). Por medio de cales formulaciones
distinro-coheremes se presenta el ser humano como una
interpretación que bate vivamente, como un "algo" que en virtud de
la necesidad sobrecontingente de su acto triplicitario señala,
permaneciendo en sí mismo, más allá de sí mismo, a aquello que es
41
"más inrerior que su inrerioridad" , es decir, a la plenirud fonral del
Dios Trino.
La rdada "esse, nosse, ve/le", de Agustín, aparece en Comenio (AS
53; CC TI, 17 ere.) como "posse, scire, ve/le". En ello el 'scire' es
intercambiable por 'nosse', el 'posse' no significa nada más que 'esse';
acentúa solamente la naturaleza efectiva de éste. Y Comenio, igual
que Agustín, llega a la concepción de que Dios, ha de interpretarse,
en su ser en sí, como una amopenetración infinita del poder creativo,
de la sabiduría directriz y de la bondad llena de sentido4R. En esta
analogía del método onto-teológico se funda la comunidad
estructural, entre la 'Ciudad de Dios' de Agustín y la reforma
pansófica de Comenio: Agustín, considerando lo divino (que para él
consiste en eternidad vigorosa, en verdad luminosa, y en bondad
abundante de felicidad), caracteriza la 'Ciudad de Dios' con un
lapidario "est, 11idet, amat'' (existe, ve, ama/\ y en ello distingue, en el
todo, una dimensión del ser, del conocer y del amar (o del wmplir).
De manera semejante, Comenio reconoce en política, en filosofla y en
teología; aquellas tres instancias, mediante las cuales la renovación
amplia de los asuntos humanos, puede cumplirse. (Dicha renovación
la ve anunciada en Apocalipsis 21: 3: "He aquí, yo hago nuevas todas
las cosas"; CC 11, 527).
3.2. Danza de las Gracias bajo el aspecto ooto-teórico.
Especialmente ha de considerarse en este contexto que Comenio,
como teólogo cristiano, no devalúa la filosofía como "sirvienta" de la
89

�teología, ~ino que la comprende -¡unto con la política- __ como
"herman.1 de igual alcurnia" de la ceología (íb. 508). Con relaoon a la
mitología griega (!)obre codo a He~íodo) llega con ello a la nocable
idea "arquetípic.1" que las rres "hermanas", la políri~a, L1 filosofí.1 Y la
reologfa {de semejance manern que las tres G racw enlazadas ~ue
Sandro Bocticelli, en 1483, representa en su famoso cuadro La
primavera') ejecuran una danza, en la cual - el sentido de la
comunicación intracrinicaria- "cada una de ellas da todo a las ocra) Y
recibe todo de las ceras (íb. 508; vé.111e también íb. 522)"'º. Por esta
danza, verdaderamente "coci-cipariva" de las "graciosas" polírica,
filosofía y teología se manifiesta en um con,ideración má_s pre~1:J
que, Comenio "establece" su reforma pansó~ca en __una d1_m~m,1011
que escá pri,·ada principalmente de cada ma1~1pulac1011 sub¡~m·_.i, _es
decir, en la dimensión de un concepro armó111co del ser. Lo 11\stnua,
encre orras, introduciendo el simbolismo del c1rpa (cirhara) "que
con~iste, por cierco, de cuerdas diferentes, pero consonanres" (íb
493t. Lo precario de una reforma concebida armónicamente se h~ce
patente, si dejamos influir la experiencia de que "una úntca
disonancia puede confundir coda la armonía" (CC 1, 130). Pero se
pregunta aquí: ¿Qué podría efectuar últimamente un co_nc~p~o
reformatorio, si en él se renuncia cacegóricamenre al princ1p10
armónico?
La dinám1c,1 interna de la aucopeneuación rocal que se muestra.
en los eres elemencos de la danza apostrofada de la:i Gracias, como el
fondo de l.1 innovaciónn reformatoria (y que. desde el trítono
senárico, se puede aclarar por medio de una meca física armónica'')
Comenio ya Li descubre en la p.1labra griega para la cama pública, en
nóJ.tc_;: inrenca deducirla de noUro (que craduce con 'yo me 11uelvo J
giro.~'; CC II, 509). Con ello podemos encender la "comb1nac1ón
trina pansófica" (syntagma pansophimm triunum; íb. 182). como la
mera de la reforma universal, no representa algo rígido ni muerto,
sino, má~ bien. algo espontáneo fluido y florido~. Comenio habla,
con respecto a ello, de una "circulación eterna de loi. principios a de
lo que desciende de escoi." (principiomm et prinripiatomm rirmlatzo
aeurna; íb.). Como totalidad, en la que l.1 unidad origin.il a través de
la aucodiferenciación llega a una perfección específica, aquella
circulación garanriza que en la multitud esparcida. puede percibir
algo constante y en lo com.rance algo múltiple. En e,ta perspectiva de

~o

~na inregr,'.dad . onro-analógica. Comenio pre~enra un ejemplo
ilustrador: El niño rodeado por el útero de la m.idre, se compom
co,_no un ~írculo menor dentro de un círculo mayor" (lb. 118). Eso
quiere decir: También el nií10 que no ha nacido. todavía e.s, como sti
mad~e, un hombre e~1rero y una persona completJ. Aunque rodavía
no piensa de forma diferente, ni obra co11crewnente, 110 obstante, no
represe~ca una "mera posibilidad''; e.s, má., bien, un .,er real que
puede ~J~cur~~ aquellos acto.s (y normalmente los va a ejecutar), segün
su pamc1pac1on del trascendente fondo creativo que le influve.
Con todo eso e~ válido: "Cada ser ,ingul.1r lleva en 1J (.según el
esc~do del aurodespl1egue e-'pecífico) una imagen del codo" (íb. 503).
La mtentada enmienda universal. se enciende como un "concierto" de
~o~alidad~~ singulare~, _q~e,, procedentes de la única y eterna
etrculac1on de los pnnc1p1os -a pesar de ~m diferencia.s esenciabson apras para una ''consonancia" tnicial, una "polifonía" expre.siva a
un "acorde final" reconciliador\~. De acuerdo a ello Comenio aduce
"que b comunidad humana, ha de compararse con un cuerpo bie~
orden~do, que se conserva por acciones armónicas y que .se: ~,ilge por
la razon. Ella (la comunidad humana) puede concebirse también,
co_rno un alma con sus ejecuciones, como un hombre con Hl.s
m1embr?~• como una familia con sm personas, como una ciudad con
sus fam_tl1as, como una región con sus ciudade.s, como un reino con
sus regiones y su~ provincias o, finalmente, come mdo el género
humtno -:-por _decirlo así, el estado mundial- con sus reinos" (íb.
429) . Dtrectrtz es, en esras evidencias, la idea de un movimiento
suc~sivo d~. despliegue que aumenta orgánicamente "desde dentro
hac1~ ~uera . Se rraca aquí de que: "1. cada hombre (se desarrolle
armon1camenre) a sí mismo; 2. cada familia a sí misma; 3. cada
escuela; 4. cada iglesia; 5. cada estado y, finalmeme; 6. mediante el
Concilio Ecuménico, todo el mundo" ((b. 431).
3 .3. Eficiencia a través de una colegialidad estructurada.
De_liberando, cómo las instituciones se constituyen que han de
perfecc1_onar armónicamente el \er', 'conocer' y 'obrar' del hombre;
Com~n,o formula el principio de rolegios poderosos (para no decir: de
~olegros de e/1te). Estos colegios proyectados tienen que conmruirse
con las penonas má.s selecra~ del género humano" (íb. ), con hombres
91

�que están acostumbrados a "llevar a cabo codo a través ~~¡ amor ,ª1
orden (ordinis amore), y a través del anhelo p~r la salvac1on, co'.~un.
(communis salutis desiderio)" ({b. 489). Comen10 ~dar~ ade~as: L~~
hombres cultos no deben obrar aisladamente (d1sper~1m), s111 º• mas
bien, colegialmente (collegialiter), estimulados por la avidez de alc~n~a~
progresos públicos. Deben continuamente, tomar en cuenta a s~s
compañeros y a las obras de ellos" (DK 14, 364.24-26). En presencia
de las numerosas "rocas de Sísifo", por las que los hombres se
aporrean en vano, recomienda: "Para qu_e los hombres haga~ rodar
aparte estos. 1· mpedimenros, son necesanas las fuerzas reumdas de
muchísimos hombres. ¡Pues, que se reúnan!" (íb. 364.26-~8). .
Ya en el mundo sensual, Comenio descubre una ev1denc1a que
hace patente que "rodas las cosas deben arreglarse por rodas la,., ~artes
1
y no , por ninguna parre. en" particular
en conext'ón (junet·m·
1 'I•
(divulsim)" (CC 11, 484). Considerando el globo expl~ca: Como ~a el
Clob~ terrestre (Terrae Clobus), representa una un1~~d. qu~ m l~s
montJ.íias ni los ríos, ni siquiera los océanos pueden d1V1d1r, smo, mas
bien, constiruyen un entero; así los soberanos y lo~ habitantes de la
tierra, tienen que formar una unid~d y crecer ¡untos, por rodas
5
parces, en paz y concordia" (íb. 483) •
3 .4. Relación perikhorética de los rres colegios básicos.
Por ello el lema comeniano: "Un hombre nos es ni11g1ín hombre;
muchos pueden mucho" (íb. 717) no es un di~curso para un. mero
pluralismo. Porque Comenio sabe mu~. bien: "Donde dom11~a la
multitud allá domina también la confus1on, hasta que e~ta multitud,
en virtud del orden, se reduce nuevamente a la unida?'' (D_~ 14,
383.33 s.}. Tal reflexión ontológica, es decisiva en la del1_beraoon de
Comenio sobre qué forma gubernativa, tendrá que aplicarse en la
enmienda universal. Para alcanzar una evalu..1ción de esre pr_oblema.
controversialmence discutido, Comenio por lo pronto dmge Su
atención a cm, posibilidade~: "1. Que el pueblo se ~~bierne a sí mismo,
poniendo de relieve en cambio los más idóneos ; 2. Que algunos
nobles gobiernen a la vez y; 3. Que un noble gobierne con el c~n~en~o
común. Aquella forma gubernativa se llama demorrana, e~ra
·
· y la u'lt·1111a monarr¡ufa
anstocraoa,
"
. La primerJ. forma e~ para el
l.)2

hombre la nut11ralísima, la segunda la segur/sima, la tercera la
perfectfsima" (CC 1, 991). En este pasaje es significativo que,
Comenio, no refuta ninguna de las mencionadas formas gubernativas,
sino que descubre en cada una un contenido po~itivo. Esce punto de
vista no es condicionado por la ingenuidad política de Comenio. Éste
conoce muy bien las depravaciones de las mencionadas formas
gubernativas: la anarquía con respecto a la primera, la oligarquía con
respecto a la segunda, y la tiranía con respecto a la tercera (íb. 992).
La aristocracia, (naturalmente no la depravación de ella) es para
él la 'segurísima' forma gubernativa, porque es capaz de rechazar las
depravaciones de las otras dos formas -la multitud 'anárquica' y la
unidad 'tiránica'-, abarcando en sí, los contenidos positivos de la
primera y tercera forma gubernativa, y haciéndolas eficientes en una
duplicidad: Desde la democracia, corno la 'naruralísima' forma
gubernativa, acepta que, todos los que nacieron como hombres, sin
excepción, han de realizar su contribución a la reforma universal.
Desde la monarquía, como la 'perfectísima' forma gubernativa, acepta
que aquella reforma -en el sentido de un aurodespliegue armónico
del ser humano-, tenga que llevarse a cabo de una manera resuelta y
enérgica. Con un sencimienro seguro hacia la~ estructuras integrales,
Comenio formula, co11 respecto al enrejado distinto del sistema
democrático, aristocrático y monárquico, la petición básica: "Todas
(estas) formas §ubernativas deben desplegarse en cada una de las tres
clases sociales"' (CC ll, 514).
En estas tres clase~ que representan un elernenro pol!tico, filosófico
y teológico-religioso, descubre los "eres remedios universales contra las
fatalidades por la,., que, hasta ahora, hemos sido golpeados" (íb. 670).
Con ello, Comenio es consciente: "Sin aquel colegio rriple el mundo
no va a enmendarse"(,() (íb. 673). La condición necesaria es,
solamente, que colaboren "sin mezclarse" (íb. 488). Es decir, aunque
sus tareas son diferentes, no están, sin embargo, separadas una de
otra" (íb. 489). "Cada clase social necesita la ayuda mucua (de las
otras dos)" (íb.). Un conAicto de interese.~ naciente debe allanarse
"por una tolerancia y por un compromiso prudente de lo~ concepro~
contrarios" (íb. 449). Por ello, Cornenio adjunta, en las listas de lo~
deberes de cada colegio, siempre la cláusula de que cada uno tiene
que dirigir su atención a "los otros dos colegio~ restantes" (íb. 545,
539y551).
93

�En el sencido de lo que la doctrina de la SS. Trinidad llama
'perikhóresis' 0 · circumincessio', Com~n10 cambien r~flex1on.1, en una
dimensión onrn-ancropológica, la 1ncerpenetrac1on de las tres
instituciones
mundiales,
diciendo:
"Un
potentado
que
simultáneamente es sabio y piadoso, va a d1rig1r meior a los poderosos,
que el que es solamente poderoso sin sabiduría y piedad" (lb. ~37).
"Un sabio que es s11nultáneameme piadoso y poderoso va a _dmgir
mejor a los sabios que el que es ,ólo s~bio" (íb.). El tercer miembro
de la argumentación, que Comen10, sin emba_rgo, _no ha formulado
debería ser, conforme al sentido onco-mad1co: Un p111doso que
simultáneamente es sabio y poderoso va a dirigir mejor a los piadosos
que el que es sólo piadoso•'·•.
Para que los tres colegios, que hacen pateme la "flor de la
excelsitud humana" (íb. 539), puedan realizar efectivamente el
intercambio perikhoréc1co, ha de obrar cada uno, en . su manera
específica, sobre los ocros dos. En ello "los poten_tados... pnmeramence
van a moderarse a sí mismos, entonces a los sabios, a los sacerdotes y,
finalmente, a codos los otros" (íb. 491 ). ''Los sabios primeramente van
a enseñarse a sí mismos, emonces a los sacerdotes, a los potentados y,
finalmente, a codos los hombres, a saber, en codo lo que es preciso"
(íb.). "Los sacerdous primeramente van a ser piadosos en su clase,
entonces van a tomar en cuenta que la piedad también entre los
sabios, entre los potentados y en codas parces se eierza" (íb.)_. Aquí "la
clase poL!tica tiene bajo su administración los teso~os de la t1erra, para
alimentarse a sí misma y -con los mismos derechos Y
provechosamente a las clases restantes" (íb. 488). "La clase de los
emditos, maesrros e inspectores escolares, va a poseer los cesaros de la
sabiduría para ponerlos a salvo ma, profundamente día rra_.s día,
desde las minas de la naruraleza, desde la e.scmura }' desde los pliegues
del espíritu humano. Y así van a enriquecerse a sí_ mismo~ y a codo el
género humano" (ib.). "La clase eclmámca adn~mmrara los c~soro.s
llenos de gracia de la salvación celestial, para eq~1pars~ má, y mas a s.'.
misma y a todo el pueblo de Dios con lo., bienes interno-eternos
(íb.).
proyectadas
Trataremos ahora de caracterizar las
insricuc1ones mundiales en ,us rasgos clemencales.

94

3. 5. los eres colegios básicos en detalle.
3.5.1. Tribunal de la Paz.
El deber de los polír1co,, que con,11cuye11 d Tribun.,I Mundr(I/ d1
la Paz, es "conservar la comunidad liumanJ y , 1¡., rnnexionn
com~rc1ales, por cada parre, estable; Jdema, tienen que tomar ., u,
medidas para que la ¡umc1a y la paz puedan exrendeN:. Je un pueblo
a _otro, sobre rod.1 la tierra. Aquí se puede hablJr u 111 b1én, de un
D1recrono de lo, podere, del mundo, de un Ser1Jdo del mundo, de
un Areo~.1go mundial. pero, de manera mJ, adecuada. de ' lren.1rca,·
de los remos. e, decir. de supremo, juece, de la p,12 .. (CC 11, 546). 511
deber, es tam61en. la in,pección de "lo, 111,cn1menw, de 1.1 igualtbd ,.
,egur_11ad publica.,, es decir de medrdas. peso, y moneda,, per~
t~mb1en, enrre ~t~as, de vía, pllbl1cas" (íb .. Como \'igilanre, dd
b1ene,car comun deben prevent1v.ime111e impedir qut&gt; ,e ,uehen ,1
prod1_1~1r ~uerr.1.s, tumultos y ase.\111,no,, o !-lis crrcun,r,rncias; pc:ro
tan~b1en rien:,n que insistir en que lo todo e,o ,e encierre en un
~Indo eterno (1b. 54:-). El derecho común que deterrn 111 a m obrar,
~e compone sólo por el derecho natural y solamente por la" leyes
divinas. Por ello. es obligacono para todo, los que p.imcipan en la
n~t.urale~a humrna y _en la luz d1v1na·· (ib. 548). Su preocupación se
dmge a que la .i.utondad de los ,irvience, de la igle"a permanezca " 11
esrorbo" cl.\Í como q~e, de igual manera, l.1, UmparJ." del globo
terresrre. . puedan e¡ecutar su servicio (dar JI mundo luz) srn
1mped1memos. Garantizan con ello, también la., condicione.,
n~cesa_n~~· para que lo" buenos libro" y otros remedio" escen J.
d1spos1c1on y se envíen, enronce~, a los pueblo'i p.tra que de,plieguen
al11, eficaz menee su verd.i.dero provecho" (ib. 549). En caso de crirn,
e~ · Trr_bunal del Orbe' (D1caster1um Orb1s) nene que "f renar la
v'.olenc1a externa del perturbador de la paz, por medio de una
v1olenc1a externa·· (1b. 671). La argumermc1011 de ello reza: "Donde
se ~an,fiesta una v1olenc1a que no puede repelene, ni por la luz de la
razon, n1 por el amor a Dios. ni por el miedo a Él. allí e, nece\ario
reprnrnrla eficazmente en , mud de pleno poder" (íb. ). Comenio sabe
por s_L~ propia expe~_ienc1a, an1Jrguís1ma, que "no hay ninguna
salvac1on en 1~ guerra (1b. 637}; pero también, le e, consciente. que
~o es posible fundir campanas de cañone," (íb. 638), ante., de que 1,1
introducida reforma pamófica esté esrablecida1••••
95

�3.5.2. Colegio de la luz.
El deber del Colegio de la luz"-', consiste en q~e "comrole las
. e emre el espíritu (humano) y el eme. EJecuta, en otra~
corre1ac1on s
h
da se
. 1 . pervisión sobre el saber cota I umano, para que na .
1
b
pa a ras, a su
·
·
.
¡ d · · del
sobre-acentüe ni se reprima ... Esco sucede, para que e omtn10 .
espíritu humano aumente sobre codas las c~sas, y para que la luz. de.la
·abiduría se extienda, se multiplique y me¡ore por todos los pueblo) y
s
esplritm (per universas gentes u mentes)" (CC 11 ' 539)
.. .' Los.
• se
• mues·eran por ello como animadas
representantes de esce co 1eg10
bibliotecas, viviemes templos de las Musa~ y verdad~ras ancorchas de
1 ., al uso
• de codo el globo terrestre (fb. 540). Con
.
D.10s encen d'da·
relación a Séneca (Epistulae morales 89, 13) los denom~,na
"pedagogos del género humano" (DK 14, 3~9.21 s.). Porque su
atención está fijada, sobre rodo. en la:-. ofictnas de la luz, en_ I~~
escuelas, para que se abran en codos_ los puebl_os y en rod:as 1~~
comunidades humanas, para que las abiertas se ~u1?en y la:-. cu,dadas
·¡
por la luz. perpema... Ello:-. (lo:-. s1rv1enres de la luz).
se I ustren
,
d I . • ·
l'r'ca
·
de las i1•lesias
y e as 1nsrnuc1ones
po •1 1 •· :i
presionan
a lo:s. •uper'iores
.,
•
t&gt; •
•
para que no toleren ningun~ cas_a, ninguna ~Idea, ,'.11nguna prov1n:1a,
donde no se ensefien las c1enc1as y la sabiduría (CC 11, ~40 ..).
Ademh de la inspección escolar. los repre!lencanres del, Colegio de_la
. de me1or:ir el método de emenanz.a, Js1 como guiar
Luz, 1ian
.
.,
l'b
('b - 39) A lo
teóricameme la composición y la 11npre:-1on de i ros i . )
.
.-.
editores tratan de "suplicarles y obligarles a que 110 aumenren el
1 ino la sabiduría, para que no aspiren ,olamence al provecho
pape'
'
.
·,
1 " ('b 544) Pa a
económico, sino también la 1lusmK1on de la, a m.is 1,.'
.· .r
ue
el
"comercio
universal
dt
los
espíritw
y
p11eb/0J
(utllYers,ile
q
. Me11t111m et emuum
· r.1_, íb • 538) pued.1
real1zar,e, .,e
commerc1um
.
gJramiza a los miembros del Colegio de la Lm l.t libertJd p.1ra v'..1¡.1r
y para moverse sin impedimentos. "Los. g;1sto~ los escabl~cen } lo:
reembols;rn -con la noticia y el consem1m1e1110 de las 1gles1as- lo.
reyes y \J., república," (íb.)
.
..
En \'Ísca de \Js íloca, de altJ nur, Comento &lt;lel1berJ:_ 1 0 es
creíble que. aquel .irre .1~ombroso de rodeJr el globo de l.1 nerr.i c.1s 1
volrndo. ,e haya Jescubierro sol.imence p.1r.1 el comercio de
, ( para que, como poseedore., del oro pern.1 11 0, 11º'
mercanc1a,
volvamos locos de alegrí.1 o pJrJ que: no\ emborrJchemo, con el
%

tabaco brasileño)" (D K 14, 328.25-27). Él objeta: "El comercio
internacional, no debe servir demasiado a la adquisición de bienes
externos, sino, primeramence, a la propagación de la luz divina" (CC
II 545). El "medio magnífico de cransporre" de esca luz será una
nueva lengua, una lengua universal, inteligible en codas parres. Esta
lengua debe desarrollarse, perfeccionarse y distribuirse entre los
pueblos por los sirvientes de la luz (íb/~. Entonces la confusión
babilónica de las lenguas será superada. La cierra se llenará con la luz
del conocimiento "como el mar con las aguas" (íb.)u.

3.5.3. Consistorio Ecuménico.
El fin preeminente de la institución mundial religiosa, consiste
en que abra y conserve cuidadosamente, un acceso al fondo creativo
de lo divino que no se acorce y no se desarregle. Comenio aclara: "El
Consistorio Santo (Consistorium Sanctum) va a curar con sal la iglesia,
defendiendo celosamente el interés de la piedad contra las faltas
morales, (no sólo contra el ateísmo, sino rarnbién contra la
hipocresía)" (CC 11, 670). El mencionado consisrorio, tiene que
cuidar que "el comercio de las almai. con Dios permanezca ileso en
cada grado, en cada clase y en cada circunstancia" (íb. 550). Puede
designarse por ello como "Consejo Católico de los Ancianos
(Presbyterium Carholicum). Asamblea del Orbe" (Synedrium Orbis),
Custodia de Sion (Vigiliae Sionis) ercérera" (íb.).
Los represenranres del Consistorio Sanco, deben ser ''la luz. del
mundo y la sal de la tierra" (Mt. 5:13.14: fb. 551). Emre otras,
tienen que erigir casas para lo:i pobres y cultivar también el concacro
con los representantes de la:-. otras dos dases (íb.). Su atención
especial la prestan a lo "que pueda fl orecer, en el jardín de la iglesia,
la piedad voluntaria sin ninguna premura" ((b. 552). En los casos
disciplinares C1enen cuidado de "que el poder de las llaves no )le abuse
por un celo exagerado o por incapacidad" {(b. 552 ., .(.
Tratando de en.,efiar a IO\ infieb, (también J los judíos y
mahometanos), saben que "nada aquí puede conseguirse por la
violencia. Porque el oficio espiriru.tl ~e dirige solamente al Espíritu
Sanco, que no socorre en la rempe..cad o el cerremoco, sino en el
susurro cierno" (fb. 556). Durante lo., diálogos de conver~ión, lo,
contenidos de fe tienen que explicarse dt: cal manera que los
lJ7

�instruidos finalmence 'entiendan' y 'siencan · que no son alumnos de
un hombre, sino de Dios" (íb. 555). En cada caso ha de mancenerse
la "libertad de conciencia" (conscienciae libertas; íb. 559).
El consistorio religioso mundial, sobre codo debe garantizar la
validez rígidamente universal de las afirmaciones de la fe (y preparar
así la reunión de todas Lis religiones). En su Panorthosia pósruma
Comenio explica con respecto a ello: "Si .tlguna iglesia o algún doctor
eclesiástico ha descubierto algo útil, debe presentarlo al Consistorio
para el dictamen, es decir, primeramente al Con~istorio local, y
entonces, si el asunco se vuelve demasiado difícil. al Consistorio
Ecuménico. En caso de que allí dé por bueno, se aprueba y así tendrá
más peso y uso que en el caso de que esté proyectado y afirmado por
un parecer meramente privado" (íb. 554). En su Prodromus
pansophiae (de 1637 /39) invita a todos los hombres, para que sometan
sus propuestas para la reforma pansófica, "sin tener en cuenta, que
uno ,,~" un cristiano o un mahometano, un judío o un pangano, que
sea un Pitagórico, Académico, Peripacécico, Estoico ... Griego o
Romano, que sea de la época antigua o moderna, que sea un doctor o
1
un rabino" (DK 15 1, 33.13-17). Como se ha mencionado arriba, esta
concepción generosa y liberal, se rechazaba por sus propios hermanos
de fe y por los confesionalistas militantes. Pero Comenio no dejaba
desconcertarse por ello. Seguía obedeciendo el impulso de su idea
reformatoria universalmente concebida; también en su Panorthosia
formula, como una de las condiciones de la renovación común, "que
todas las religiones se hagan a una 1ínica" (CC 11 , 483). Si adjunta que
eso deba realizarse "bajo Crisro, el único y oprimo poncifex", esto no
significa ninguna recaída a lo particular. Porque el cristianismo se
enciende en Comenio -en su sentido propio y universal- corno una
participación en la forma ideal arquetípica del Logos-Criscol,Ji que se
roma como base internamente precedente de rodas las naciones,
religiones y cuJturas69.

3.6. Propuestas organizativas.
Los tres mencionadas instituciones mundiales, representan
superiores asoc1ac1ones de correspondientes organizaciones
nacionales. Estas encierran -conforme al número de los ciudadanos
de un estado- "dos, tres, cuatro o más" representantes por un colegio
98

((b. 538). Cada uno de esros colegios ciene un presidente; codo~ ésco.-.,
en cambio, se corresponden con un presidence en Europa, uno en
Asia, uno en África eccécera. Escas presidenres junro.\ van a reunir.~e,
finalmente, para la constitución del Senado del Orbe (Senatu~ Orbi~;
íb.). "Se podrá, pues, efectuar'', aclara Comenio, "que lo~ miembro.-.
supremos (de aquellos colegios inrernacionales) o los delegados de
ellos se reúnan cada década o cada año jubileo·°, en un cierro lugar
para celebrar un Congreso del Orbe (Comicia Orbis), para dar cuenca,
unos a orros, sobre rodas los asuncos y para poner.-.e de acuerdo sobre
la cosecha interina de la luz, de la paz y de la gracia divina·• (íb.)
En el tiempo restante, explica Comenio en su Panorthosia, que
no es. necesario que los miembros de los colegios supranacionales
cohabiten. Pues "aunque sus cuerpos se encuenrran en diversos
lugares, pueden, sin embargo, cohabitan en el espíritu, cumpliendo
-cada uno en su lugar- lo mismo y cambiando informaciones cada
año" ((b.). Para el Colegio de la Luz, sin embargo, Comenio en su
Vía lucís, pone su atención en una ubicación; esta debe escar situada,
aclara, de tal manera, "que se puede llegar a ello desde cada región del
mundo y que desde allí todas las regiones del mundo sean asequibles.
Por tales ventajas se alegran algunos reinos de Europa: España,
Francia, Holanda e Inglaterra. Pero ahora parece ser oportuno elegir
-de codos los países mencionados- a Inglaterra para el sirio principal
de la correspondencia" (DK 14, 349.4-8). En la Panorthosia precisa
que el presidente, representante de Europa (no solamente del Colegio
de la Luz, sino también de los otros dos gremios que durante la
composición de la Via lucis todavía él no tenía en visea) debe trasladar
su domicilio "a Londres" (CC 11, 672).
Con respecro al Concilio Mundial declara Comenio: "Una vez
cada década''- y lo anteriormente citado 'o cada año jubileo' está
omitido aquí- "codos (los representantes) de codo el mundo deben
juntarse (primeramente) en un lugar en Europa, después de diez años
en Asia, después de diez años en África y después de otros diez años
en América. Cada pueblo ha de enviar allí uno o dos miembros de
cada colegio, a saber filósofos, teólogos y políticos, junco con sus
amanuenses" ((b. 67 3). En cuanco al lugar del primer Concilio
Mundial, Comenio delibera que, este lugar debe, simado bien
geográficamente, también ser capaz de recibir y alimenta r una
multitud de hombres. Toma en consideración "una ciudad cerca del
99

�mar que sea tan grande y can rica como Venecia" (íb. 662).
3 .7. Concilio Ecuménico.
El gremio supremo que ha de ervir a la enmienda universal, se
introdujo arriba como Senado del Orbe y Congreso del Orbe. En el
capítulo 25 de su Panorthosia Comenio e dedica más deralladamenre
a aquel gremio que aquf nombra como Concilio Ecuménico (Concilium
Oecumenicum). Comenio sabe muy bien, que ya existían concilios
ecuménicos en los que las cuestiones meramente teológica fueron
aconsejadas. Eso, sin embargo, no es suficiente en el horizonte
pansófico; objeta por ello: 'Un concilio verdaderamente ecuménico se
va a realizarse entonce , cuando lo hombre ilustrados que
obresalen por encima de otro mortales por u sabiduría, su piedad y
u prudencia -filósofos, teólogos y políticos- provenientes de rodo el
mundo (de rodas las regiones pobladas) se reúnan, para que aconsejen
cómo la salvación del género humano ha de mejorarse, asegurarse y
propagarse" (CC 11, 658 .) . Tal concilio mundial e convoca por "los
reyes y república del mundo cristiano ... conforme al ejemplo de
Constantino" (fb. 661).
A la pregunta si en aquel concilio lo políticos, filósofos y clérigos
tienen que tratar ms a ·unto de una manera separada, Comenio
responde categóricamente: "¡No! Todos deben ver junco las causas,
pero según e. re orden de !as co as: Primero los problemas van a
tratarse por los eruditos porque ésros son los portadores de las
antorcha. de las orras clases; segundo lo · problemas de la iglesia, es
decir, cómo uno debe conducir su vida con Dios y cómo uno debe
conversar con Él· y tercero los problemas político · porque ellos
representan la ba. e y conexión de las clases re ·cantes" (íb. 664).
Durante las discusiones cada prejuicio ha de desechar.se; una posición
imparcial debe ser tomada. En ello ninguno de los disputantes puede
referir ' e a una mera costumbre o -de manera exrerno-accionfstica- a
la 'orden del riempo' (íb. 665). "Sin estrépito y en un orden sólido"
(íb. 667) se erara aquí de efectuar "que lo bueno, hasca ahora
dispersado sobre los pueblos y cada una de las igle. ias, confluya en un
único bueno, para que todos los colegios sean capaces de aprovechar
comúnmente los bienes existenes" (íb.). "El Concilio Sanco (por ello )
100

no con iderará inconveniente para sí, que distribuya la herencia
material de los pueblo , e decir, que reconcilie los pueblos que
ejercen la navegación, y que determine dónde cada uno deba ejercer
la navegación" (íb. 675 s.).
Para garantizar la "radiación' del Concilio Mundial, es necesa rio,
finalmente, que "envíe mensajeros a todos los pueblos importantes
del globo terrestre, hombres anhelante - políticos, reólogos y
filósofo - no hombre astutos, orgullosos o altercadores, sino devotos,
humildes y pacifistas, pero, no obstante, prudentes y circunspectos"
(íb. 679). Dichos mensajero , van a ser las "comadronas" de la paz, de
la luz y de la felicidad ({b. 537); repre encan, en cierto modo , el
"alma del mundo" (Anima Mund/11. íb.). Contra aquellos que dudan
de este inmaterial y espiritual principio del movimiento (que es
constitutivo para la cosmología platónica y neo-platónica) Comenio
aduce: "Van a ce ar de dudar tan pronto como puedan entender que
estos sirvientes de la luz, de la paz y del ardor religioso están hecho s
del mismo espíritu y que inspiran al mundo la única vida salutífera"
(fb.).

"Todos los reinos del mundo se juntarán, creciendo en un orden
sólido y se acercarán a la perfección (que puede esperarse aqtd en la
tierra) " (íb. 564). El bienestar de los hombre aumentará de cal
manera "como los frutos de la tierra aumentan anualmente" (íb. 683).
Todo se realizará espontánea menee y en libertad, que es 'el bien más
agradable del hombre, que se creó con él y que puede separar e de él
solamente bajo la condición de su ruina' (íb. 482). Para objetar un
entendimiento libertino de la libertad, Comenio pone de relieve:
"Una libertad sin una completa cognición del derecho y de la
igualdad no es ninguna libertad, sino una obstinación desa.,trosa" ((6.
559). E o quiere decir: Comenio concibe su reforma en la base óntica
de la libertad razonable. Libertad significa en este contexto un
impulso internamente producido al obrar, un impulso que se origina
desde la cognición del contenido 6ntico problernarizado. Desde este
horizonte integral se hace patente por qué Comenio nombra a los
miembros del género humano enteramente reformado como
'ciudadanos del libre estado mundiat' (cives liberae Re1p11blica
Mttndana/1 ; {b. 482).

101

�4. Nota final.
En el proyecto de escas eres instituciones mundiales, se manifiesta
en qué profundidad conceptual y en qué audaz previsión, Comenio
ha dispuesto e iniciado su reforma pansófica. Los esfuerzos actuales
por una filosofía incercultural y una teología ecuménica, son indicios
de que el desarrollo, entretanto se mueve en la dirección hacia la
segunda y tercera institución mundial. A la primera, el tribunal
mundial de la paz, aspiraron (después de Ja Primera Guerra Mundial)
la Sociedad de las Naciones y el Tribunal de Arbitraje de La Haya; y
ella parece haberse realizado más o menos en la ONU que se fundó
en 1945. No obstante, la visión comeniana, en algunos puntos, aún
avanza a la "realidad". Así exige, por ejemplo, de los potentados
políticos una promoción eficaz de las ciencias, formuJando la llamada:
"¡De arsenales de armas haced bibliotecas!' (¡.Ze sbroijnic ud lejte
3
biblioték/ DK 23, 43.4).

Nocas Bibliográficas
1

Este estudio se comprende como una aportación especifica del proyecto cientilico
intercultural "Paz creativa por encuentro de las culturas mundiales" que se fundó
hace más de 20 años por HEINRICH BECK: Yéanse. entre otras, HEINRICH 8ECK /
GISELA SCHMIRBER (edd.): Krcativer Friedc durch Begegnung der Weltkulturen
(Schriften zur Triadik und Ontodynamik. Vol. 9), Frankfurt-Berlin-Bcm-New
York-Paris-Wien 1995 [una version en castellano: Maracaibo / Venez. 1996: en
inglés: Delhi 1996; en chino: Pekín 1998]: HE!NRICH BECK / lSAMEL QUILES (edd.):
Entwicklung zur Menschlichkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur.
Ákten des IV. Interkontinentalen Kolloquiums zur philosophischen Insistenzanthropologie, 1. -6. Sept. 1986 an der Univ. Bambcrg (Schriften zur Triadik
und Ontodynamik. Vol. 1), Frankfurt 1988: UWE VOIGT (ed.): Die Menschenrechte
im interkulturellen Dialog. [nternationales wissenschaftliches Symposion. 30.6.4.7. 1997. In honorem Heinrich Beck (Schriften zur Triadik und Ontodynamik.
Vol. 14), íb. 1998: además HEINRICH BECK: Europa - Afrika - Asíen: Komplementarítat der Weltkulturen, en: E. SCHADEL (ed.): Ganzheitliches Denken.
Festschrift für Arnulf Rieber (Schriften zur Triadik und Ontodyrnunik. Vol. 10). íb.
1996, 51-82.
2
Véase J. A. C0\1ENIO: Wiederholte Ansprache an Baron Wolzogen / lteratus ad
Baronem Wolzogenium sermo. Trnd. por Orro SCl!ONBERGER, con un comentario

y una Introducción a la controversia antisociniana de Comenio cd. por E. SCIIADEI
(Schriften zur Triadik und Ontodynamik. Vol 22). Frnnkfurt-Berlin-Bcrn-Bruxelles-Ncw York-Oxford-Wien 2002: una bibliografia histórica detallada de Comento
presenta MILADA BLEKAST.\D: Comenius. Versuch cines Umrisses rnn Leben. Wcrk
und Schicksal des Jan Amos Komcnská. Oslo-Praha 1969.
3
Esta cita (de una carta c¡uc Albert Schweitzer dirigió el 29 de julio de 1965 al checo
comeniológo Josef Brarnbor.i) se encuentra en KIAL'S SCIIAl.l.ER: Herder und Comenius.
Ein Lehrstück zur Aufklarung der Auiklarung. Sank1 Augustin 1988. 75.
4
Véase KI.Aus SCHALLER: Die Padagogik des Joha1m Amos Comcnius und die Anfángc
des padagogischen Realismus im 17. Jahrhundcrt Heidelberg 1962.
5
Aquí y en lo sigtúente se usan las siguientes abreviaturas de obras de Comcnio: AS =
Antisozinianische Schrifien. Ed. por E. SCHADEL. Hildesheim-New York 1983 (el
número indica la página): CC = De rcrum humanarum cmcndatione Consultatio
Catholica. T. 1/Il, Praga 1966 (el primer número [romano} indica el primer o segundo
tomo, el segundo número [árabe} la columna correspondiente): DK = Dílo Jand Amose
Komenského. Vol. 1 ss.. Praga J969 ss. (en primer lugar está 111dicado el volumen de
esta colección de abaras, entonces la página: siguen añadidas con un punto la~ líneas
del texto citado); ODO = Opera didactica omnia. Editio anni 1657 lucis ope expressa. T.
J.IIT (el primer número /romano} indica el tomo, el segundo /árabe} la columna/.
6
K. JASPERS: Wahrheit, Freihcit und Fricde. München 1958. 6.
7
.KLAUS SCHALLER. Sicher ist unsichcr. Comenius und der Friede -zur Einführung in
die Thematik. en: GERHARD MtCHEL (cd). Comenius und der Frieden. lntemationales
Comenius- Kolloc¡uium. Salzgitter-Steterburg 1995. Sailkt Augustin 1997. 9-15. cita
pág. 9. - El te:-.10 original de Cesta pokoje se encuentra en: JAN N.10s KOMENSKY:
V~ere Spisy. Vol. XVTl, V Bm 1912, 449-l87.
~ HANs-JOACHIM MOLLER: Die irenischen Bemühungcn des Johann Amos Comenius in
Polen 1642-1645 und die Entstehung der Consultatio Catholica: in: Comenius-Jahrbuch
4 ( 1996) 59-81: además KAI EDUARD JORDT JORGEJ\SEN: Ókumenischc Bestrebungen
unter den polnischen Prostestanten bis zum Jahre 1645. Kobenhavn 1942. especialmente
377-387: 'Colloquium charitati\um in Toruñ 1645'.
9.
lb. 387.
lO AMEDEO MOLK~: Zum Theologieverstandnis des Comenius. en: KL. SCHALLER
(ed.), Comenius. Erkennen - Glauben - Handeln. Sank1 Augustin 1985. 61-72, aquí pág.
64: "Desde la ortodoxia fraternal se levantó, por ej. en 1639. la demanda de que
Comenio acabara por fin la excitación de las comunidades pPr sus ex-perimentos
pansóficos. Hieronymus Broniewski pidió al señor Manin Onninius que lúziera callar a
Comenio en esta causa. porque su enseüanza no ern ortodoxa, mezclando la luz de la
revelación con la luz de la razón".
11
J. A. Cm1EN!US: De zelo sine scientia et charitate admonitio fraterna ad D. Samuelem
Maresium pro minuendis odiis &amp; ampliandis fayoribus. Amstelodami 1669. 4.
103

102

�12

Íb. 48.
13 Véase § 128 in J. A. C0MENil'S: Continuatio admonitionís fratemae. en: COMENI~s
Ausgewahlte Werke. T. 11/1, cd. por KL. SC'IIAU,ER, Hildesheim 1976. 44 s.: a~cmas
FRANZ H0FMANN: Autobiographic als Apologie. Bemerkungen zur Lebensbcschre1bung
des J. A. Comenius in 'Continuatio admonitionis frnternae Joh. Comcnii ... ad S.
Marcsium', en: Acta comeniruia 10 (1993) 89-99: espec. 95
14 J.&lt;\: AMOS KOMENSKY..' Korrespondence, cd. A. PATERA V Praze 1892. 96-99 (carta
del 8/18 abril de 1645). aquí pág. 97: "Sub manu opus est sub titulo: De emendar,one
rerum humanarum consultatio catholica ad ge1111s humanum, ante alias vero ad eruditos

Europae".
1~ Véase J.A. cot.tENnJS: De renun humanarnm emcndationc Consultauo cathohca.
Eciitio prínceps moderante OT0KAR C!ILul'. T.I/11, Pragae 1966.
16 Véase CC ll, Sp. 1245: "Qui servare n1lt tonim, servet partcstl
11 J. A. co~1ENlllS: Panegyricus Carolo Gusta.Yo / Lobrc:.c!c auf Konig Karl X. Gusta, .
Trad. y cd. por JúRGEN BEF.R, Sank1 Augustin 1997.
1~ J. A. cm1E'.\ICS: Angelus Pacis / Fricdcnscngcl. lntrod. y ed. por W,\LTtR EYK.\L\~.
trad. por ono SCllÓNDtRGER, Würzburg 1993: también _WA.1.TER EYK:-.[,\.'-.''.\:
Friedensverkündigung und FricdenserL.iehung - ein Vcrsuch 1hrer wechsclse1ugen
Zuordnung, Diss. Würzburg 1989; JOZEF PSEMK· Die Fricdcnsbcstrcbungen des J~1
Amos Comcnius. en: K,\RLHEI~Z MACK (cd.): Jan Amos Comenius w1d die Polluk
sciner Zcit, Wien-Münchcn 1992, 85-90
1~ Véanse los detalles en UWE Vo1Gr Das GcscltichlsYerstiindnis des Johann Amos
Comenius in 'Via Lucís' als krcatiYc Synthcsclcistung. Vom Konílikt dcr E:-.1reme LUr
Kooperalion dcr Kulturen (Sch.riften LUr Triadik tmd Ontodynamik. Vol. 11 ). Frankfurt

etc. 1996.
'º Véase HCGO fRIEDRJCII : Zum Verstandms des Werkcs. en: B,\J TASAR GR.-\ClA.\ :
Criticón oder Über die allgcmcincn Laster dcr Mcnschcn. trnd. por H.\.'-~~ S11 'D\l/h.\
Hamburg 1957. 212-22ú. ciia 213.
' 1 Véase. por ej. JEAN-P,\l'LS.-\RTRt: Der Ekcl. Hamburg 1985, 152. "Todo lo c\.lstente
nace sin c;iusa. continúa por flaqueza y mucre por a,.ar".
'' E. M . CIOR.-\."..:: Vom Nach1c1l gcboren lll scin. Frankf /tvl. 1979. 91
' 3 Véase a ello KL. SCII.\LLER: Die ''Trostschnftcn" des Joh.am1 Alllos Colllcn111s. en
Comciúus-Jalut&gt;uch G ( 1998) 11-37. El conlienLo de los csfucr1.os de una refonna
universal según SCIIAlLI:.R (ib. 19) se data en 1628. el año. en el que Comenio) su
Unidad de Hcnmnos fueron dcfini11,·amcntc c:-;pulsados de su patna monh 1ca.
2•1 Con ello cYideutcmente es recibido el tcmano mental ,nemona. 111tell1ge11tia, l'olumas
de AL'GüSTI"il:S. De Trinitale X. 11. : 7 s.
15 Véase RürnGER N0LL/ STEF.&lt;\.' Vt.SPU{ (cdd.), Versohnung. Gabc Gottes und Quell
ncucn Lcbcns. Dokumcntc dcr Zwcite11 Europaischcn ókulllcnischcn Vcrsalllmlung in
104

Graz [Juli 1997), Graz-Wien-Kóln 1998, 37: además: Die versohnende Kraft der
TriJútat. Bericht der Studienkonsultation der Konferenz Europaischer Kirchen. 22.-28.
Nov. 1982, Goslar, Bundesrepublik Deutschland (Studienhefte. Nr. 15). Genf 1983.
26
Véase TH0t,,lAS CAMPA.'\'ELLA: De sancta rnonotriade. A cura di Rm-tANo AMERJo,
Padova 1958, 44: "Memoria ... potestas Joecunda est ad productionem intellectus
foecundidate, non intellcctu, licet intellcctione".
27
A eso remite también V_RA S0UDILOVÁ: Plúlosophische Grundlageu des Irenismus
bei J. A. Comenius. en: Acta comeniana 9 (] 991) 25-41: dice pág. 28: "La filosofía
teórica se transmite [en Comenio] orgáiúcamcnte a la filosofía practica; su sistema
contiene, al lado de categorías ontológicas y gnoseológicas, también categorias éticas"
(cursivas por E.S).
28
Véase G.W.F. HEGEL: Vorlesungen über die Geschichte der Plúlosoplúe III.
Frankf./M. 1971, 100.
29 Íb,
30

Véase también Jr_!NA P0PELOVA-0TÁHALOVA: Das Problem der Theodizee bei Jan
Amos Komensky. en: Acta comeniana 3 (1972) 89-105.

31

Se trata aquí de una cita de ÜVIDI0 (Ars amatoria ITl.397): véase también AUGUSTINUS: De Trin. X l. 1: "Rem proms ignotum amareomnino nullus potest".

32

Ya como un joven estudiante Comenio escribió en un libro de visitas: "Kdy_jest B_h s
nánú, kdo proti nám?" (Si Dios está con nosotros, ¿,quién está contra nosotros): \'éase M.
BLEJ&lt;ASTAD: op. cit. (nota 2) 43.
33
En el frontispicio de su Orgelbüchlein que está dedicado al "organista principiante"
BACII pone:
"'JJem hochslo, Sol/ al/e,n w UrPn I 'lJPm 'XaclisfP.n, rfraus s,c::/í w 6,/~/irenm"

(Sólo al honor del sumo Dios / Al prójimo para que pueda aprender).
Veánse las investigaciones iconográficas en ADEUIEID HElt.!A'iN: Trinitas, creator
mundi. In: Journ. of tl1e Warburg and Courtauld lnstitutes 2 (1938/39) 42-52: además
B0NAVENTURA: Breviloquium II. c. 12: "Creaturn mundi est quasi líber. in qua rclucet_
repraesentatur et legitur Trinitas fabricatrix".
35
•
..
.
Vease MA,'( H0RKilEL~iER; Uber das Vorurte1I. Koln-Opladen 1963, l O.

34

36

Véase E. SCHADEL: Kants "Tantalischer Sclunertz". Versuch einer konstruktiven
Kritizismus-Kritik in ontotriadischer PcrspektiYe, Frankfurt etc. 1998.
31
Véase a elJo por ej. MAX HEn-;zE: Die Lehre vom Lagos in der griechischen Pllilosophie, Reimpr. de la ed. de 1872, Aalen 1961.
38

AUGUSTINUS: Retract. 1, 13, 3.
Véase K. RAHNER: Die anonrmen Cltristen. en: RAHNER, Schriften zur Theologie.
Vol. 6, Einsiedeln-Zürich-Koln 1965, 545-554: además ELt,,!AR KLlNGER: Der anonvme
Christ und die Anonymitat Gottes. Wahmelunung einer Mystik des Alltags. · en:
K.LINGER, Das absolute Geheimnis im Alltag entdecken. Zur spirituellcn Theologie Karl

39

105

�Rahners, Würzburg 1994. 25-46.
40 JAN PATOCKA: Philosophie der Erziehung des J.A. Comcnius. Paderbom 1971. 36.
41 Comenio alude aqtú al intento de colonización emprendido a principio del si~lo XVII
por \a "Virginia Company of London" por orden del rey inglés_en. la cost~ oncnt~ de
Norteamérica Para la arrogancia con la cual trataron a los md1genas salvaJes .es
característico cuando el clérigo William Crashaw acentuó que les llevaron a los mdi~s
algo que es infinitamente más valioso que lo que recibieron de ellos: "1 . Civílitie for tJ~eir
bodies 2 Christianitie for their soules: the llrst lo make them men, the second (to make
them] ' h~ppy men" (CARL BRIDENBAUGH: JamestO\\TI. 1544-1699. New York-Oxford
1980, 26 s.). Los indios contestaron a esto efectuando vanas veces matanzas en
Jamcstown fundada por los ingleses. en 1607 (íb.. 178-184).
42 Véase CoMENTUS: Lexicon reate pansophicum (CC Jl. 1128): "Pax lest) status reru~1
ordinis beneficio tranquillus. ut omnia in tuto sint". En ello se muestrn una rel~c~on
evidente al concepto agustiniano (De civ. XIX. 13, 1): "Pa-..: onmium reru~n, tranqm~htas
ordinis")" además JOAClll~! LAUFES: Der Friedensgedanke be1 Augustmus.
UntersucÍmngen zum 19. Buch des Werkcs De ci\itate . Dei. \~iesbaden 1973;
STANlSLAW BUDZlK: Doctor p..1cis. Theologie des Fricdens be1 Augustmus, lrmsbruckWien 1988.
43 Véase J. A. COt-.lENIUS: Vindicatio Famae el Consc1entiae I Schutzschrill zur Verteidigung von Ruf und Gcwissen, trad.. introd. y ed. por JúRGEN SEER. Sanlct Auguslln
1994. 177.
44 Comenio se relaciona aquí. sin duda, con el concepto de ~1~crém1t;-Kon1..cption de
ARlSTOTELES; Yéase Eth. Nic. n, 2 (1104 a.15-27]; ademfls URS~ wo_LF: Ube~ den
Sinn der Aristotelischen Mesotcslehre, en: OTFRlED HóFFE (ed.): Die Niko1nachischc
Euük. Berlín 1995. 83-108.
45 Este compromiso realmente se "yerifica" en un sentido onto-armonical: Según la
concepción romano-católica se muestra que la tercera doble (4:5: 5:6) "ex ~tava
quintóque procedit". en tanto que el espacio tonal que está llenado por ~tia, es _decir. por
la proporción 4:6. representa una quinea (segunda) occav1ada. ~ q~tnta pnmera .nooctaviada (2:3) procede imncdia.rnente de la octava (1 :2) que por s1 nusma pre-conllene
todos los otros intervalos del trítono senárico (así como todas las otras estructuras
tonales). De allí se justific,1 la posición griego-ortodoxa, que no contradice ~ la
concepción. primeramente mencionada, sino gue - como aquella - ex~~sa un cierto
aspecto del todo del trítono primordial. Véanse los dct~lles en lo~ §§ 28-50 en _E.
SCHADEL: Musik als Tri1ú1atssymbol. Einführung in die ham10nikale Metaphysik.

Frankfurt etc. 1995.
46 Véase CC U, 7-ll: ,,Lumen ipsum seipsum multiplica\ fac1le"; cbd. 742: "Lucis natura
est diJJundi ... Lux enim vern colubere radios non rnlt nec scit nec potest, sed se per
vicina corpora spargens illunúnat quaecumque attingere potest. propinqua el remota".
47 Véase AUGUST!l'&lt;l.JS: Conf. III. 6. 11: "Tu autem l. deus mcus.J eras inferior intimo

!06

meo".
48

CC II 154: "DEl'S est aciema illa potestas. quac condidit el sustenta! omniét et
sapientia, quae regit ornnia, et honitas, quae in fines bonos dirigit omnia" V6lse
AuGu~mi:us: De c~v. Dei Xl 25. donde en relación a lafis,ca. a la lógica y a la ética
(las ~1enc1as pnnc1palcs de la filosofia antigua) se afinna sobre Dios que es 'aucror
ornruum
rerum'. 'dator intelligentiae' und 1in.1p,ratur amoris. que bcne bcatPnue
vivitur'.
G
~
AUGUSTIT\'lJS: _ebd. Xl, 2.+: "lnde la Trinitate in suis opcribus intima!al est civitatis
sanct~~ ... .et ong? et infor111atio et beatitudo. Nam si quaeratur 1mde sit. deus eam
condid_1t, st unde s1t sapiens, a deo illuminatur, si unde sit felix, Deo frnitur ... Ew, \lidet.
amat: tn aeternítate dei vigct, in Yeritate dei lucet. in bonitale dei gaudet".
so La
·. (X'ap1raj ·a las cuales Cü~fENro se refiere aquí se nombran en
,· s tres Grac1,~s
HESIOOO (feogorna. \'erso 909) 0éu.z1a.. Ay).aír¡ y (j)f)OcnJ\11: M..\RS[LIO Ftcr:--;o las
p~rasea con :viridi1as', '.,plendor' y 'laetitia' (poder generativo. esplendor y placer
[De a.more _Y. 2. cd. P. R BLUM. Hamburg 1994, 134]) lo que puede entenderse. como
una analogia estructural, en concordancia con los temarios mencionados en las notas 48
Y49. :ªra_FlcNo y CmtEJ\I~ csta_s conexiones son un indicio de la posítividad pura y de
la validez mtercultural del pnnc1p10 temario que es consitutivo para su filosofar.
Sl S . di
,. ~ _1~ ca aqm, la utopia plntónien del estado en la que (según Politcia 443 d-c) ta
JUSt.lCla d~ los tres ~tases (de la clase alimenticia, docente y militar) se expresa por ta
consonanc1~ porporc1onada (por la cruv-&lt;jlú.l,ia) de las tres cuerdas principales de la Jira.

Una cercarua conceptual de la doctrina plató1úca de las tres clases se manifiesta, sin
duda, en -~quello que Cm.rENTO compara la "salud'' social, en el ámbito corporal. con ta
cooperac1on m~~ian1entc provechosa del 'estómago', del 'cerebro' y del 'corazón' (CC [J.
488). Una alus1on a la así llamada sentencia de los reyesfilósofoJ (Politeia 473 c . d) se
presenta, cuando Cm.1E:-:10 (CC II. 770) habla de 'philosophi coronati'.
52
Véase aquí el estudio anterionnente mencionado en nota 45.
53

noAtco significa. sin embargo. solamente

yo habito'.

Más correctamente COMENro

(5:~ su intención proposicional) debería indicar no a 1t0Atco. sino a 1rf)..w (= 'vo sov'.

ongmalmente: '.vo me giro, me muevo) o a la fonna complementaria en el · idioi~1tl
poético, a 7lCOAto~un (véase R. KOI INER / F. Bws: Grammatik der griechischen Sprache
U2, Dannstadt_ 1966, 513 y 530). El mencionado 11'.ZA.EIV funciona en PAfillÉNIDES (DK.
Fra~1. B 6, lm~ 8) ~mo una variante de E\'ffi (= 'ser'), por el cual se designa la
realidad causal pnmord1al. Cuya estructura arquetípica PARMÉNIDES la simboliz.a con
lUla esfera (cr&lt;pa._J)a.). En ésta anali1.a (Fragm. B 8, líneas 42-44) - como estructura
holística "a priori" ~ la coherencia distinta del centro, del radio y de la superficie (de la
e~era). ~n ello, sm embargo, se hace patente lo que Comenio con su etimología de
~0)..1~ qwere afim1ar: La comunidad humana (en todos sus fomlíls y grados) debe
interpretarse en la confonnidad al ser, internamente actuante en todos los entes es decir
a la realidad principal del Dios creativo.
'
·
54

Véase CC l, 989: "In omnibus societatibus ... omnia spontanea. fluida, florida esse
107

�volumus".
.
.
, . . E $CH \DEL· Poh'Phonie als Modell für mterlntlturelles
5, Vease
1
a eso en part.tcu ar •
'
· •
·
.. d ·
UWE V0IGT (ed ) Die Menschen.rechte un
Menschenrechtsverstan rus. en
_ ·'
interkultnrcllen Dialog, Frankfurt etc. 1988. 165-20).
.
..
'6 E
t .. C0&gt;.iEJ\10 habla incluso de una "fanúlia del mundo" (mund, fanulta;
· n este con e:-.:,o •
'·
.
"
CC Il 256) lo que aparece acercarse al actual "global ,·1llage .
·
· del siglo
· XVIT. iomm
I'.
t·a aqui una perspectiva "extra-terrestre"
,, C0MENI0.
un humamsta
.
. las "'1magenes del ~acio interestelar" de los astronautas del siglo XX.
rcali
que se
zo en
= rd ¡ Assoc·· ti n
Véase la obra 'Der Heimatplanet (ed. por KEVEIN W. KELLY por orden e a . ia o
). además HEL1&gt;.IUTBACHMAIER: Weltraumbtlder - die
of Space Exp1orers, Fmnkfurt 1989 ·
.
,
¡E p
,. ti etische Erfahrung der Astronauten und die Science-fü:t10n. en: H. BACHMAIER . .
~~S~HER (edd.): Glan7. und Elend der zwei Kultnrcn. K011Stanz 1991. 157-1 79. .
.
,~ Más distinto un pasaje en CC U. 514: "En la democracia se eligen. en cambio. c,e_rtos
n reinar V uno que los guie". (Los representantes del pueblo. ele~1dos
110mbres que debe
,.
, ·
·t" , s guia un
'democráticamente'. representen. en esta Yisión. un elemento anstocrn ,co. u
elemento 'monárquico'.)
_ . . ,,
S9 El objeto de esta exigencia consiste, entre otraS. en aquello que el urai~co S101 pro
.
I
·" se trai
· 15fonnc en un integral ''.\lea ralione stet va/untas CC 11. 477)
rat1one vo unta~
F ·, ¡.,n3
En lugar del famoso "¡Divide et impera!'' (que se atribuye a LUIS ~ de rancia..
-1
"J
•¡I" porque por el puede supcr,rrse e
1483) ahorn tiene que aceptarse un i unge et regn, . .
..
, " .. n
,,
'/
r11achiavélico" (1\lacluavellisticum monstrum) que. refinendose a la razo
mom ruo
..
. . .
. . . íb) y · en particular
del estado". trata de legitimar cada acc1on arbitran~) d~spoUCl (1 . . ~
·..
VL,\Dl~IIR URB.-\NEK, J. A. Comenius' Anti-Macluvelhamsm, en: Acta Comeruana 11

se inspeccionen. Pues con ello se garantiz.a que los alevines cogidos - a causa del acopio
de los peces- pueden volver a escaparse.
63
Un esbozo (relativamente amplio) de este colegio Comenio lo compuso en 1641/42.
durante de su estancia en Inglaterra, en su libro Via lucis (DK 14, 279-385). Más
infonnaciones sobre el Co1legium Lucis se encuentran también en su obra póstuma
Panorthosia (CC U, 356-695).
64

Comenio designa al Logos-Cristo en otro pasaje {CC U, 545) como "Lux Gentium et
Mentium"; por ello hace patente que el colegio de la luz -en una perspectiva
ontotrinitaria- tiene el deber de abrir al género humano un acceso a la fonna ideal
presubjectiva del ente, es decir, al logos "por el cual todas las cosas fueron hechas" {Juan
1, 3).
65

Primeros conceptos para este lengua mundial Comenio los bosqueja en su Panglottia
{CC ll, 251-355).
66

Propuestas más detalladas para la enmienda de la enseñanza pública (hasta la regulación de los salarios de los maestros, hasta las inspecciones escolares etc.) en CC II 582598.
67

una "oficina de la piedad" (íb.) etcctern.
_
Infonnaciones mús detalladas sobre la rcfonna del orden mundial en CC 11. úl7.{i)8:
• que el tamano
- de 1os OJO
· s de las redes de los pescadores
aquí (649) se dcn1;111ct'1. por eJ.

Infonnaciones más detalladas sobre la fommción de la vida común intraeclesiástica
(por ej. un orden de lectura de las secciones bíblicas) en CC n. 598-637.
68
Véase la nota 64.
69
Véase, por ej., RAlMUNOO P.-\l"IIKKAR: The WOOI0\\1l Christ of H.induism. Towards an
ccumenical Christophany, London 1977.
70
Según Lev. 25, 8-10, cada cincuenta año (el año que sigue a1 tiempo de 7 x 7 = 49
años) ha de celebrarse como un 'año jubileo'.
71
Véase a ello HUGO GROTIUS: Argumenti theologici, jurid.ici, politici, Amstelodami
1652, Reirnpr. Aa1en 1980, 93: "Communitatem animorum facit scrvatque sapiens
Religio, quae politiae anima ... est".
72
Evidente es aquí una relación al cosmopolitismo de la antigüedad tardía. que se
elaboró en los estoicos {especialmente en EPICTETO y MARCO AURELI0) en la base de una
concepción universalmente válida del logos; véase G. R. STANT0N: The cosmopolitan
ideas of Epictetns an Marcus Aurclius, en: Phroncsis 13 ( 1968) 183-195; también M A..'\:
MüHL: Die antike Menschheitsidee in ihrcr geschichUichen Entwicklung, Leipzig 1928:
Reimpr. Dannstadt 1975.
73
Esta exclamación de CoMENI0 ya se ha realizado, en un sentido literal. en su patria.
en Olomouc, una ciudad universitaria de Moravia: Un complejo de edificios (en fonna
de un atrio y de consídernbles dimensiones), el así llamado Arsenal Teresiano, que hasta
el cambio político de 1989 fue utilizado por los soldados del Pacto de Varsovia como un
depósito de munición, hoy se está utlizando como biblioteca universitaria. En el suelo de
ambas entradas está cincelada la cita checa del te;,.10 de tal manera que nadie que entre
no puede dejar de verla.

108

109

(1995) 6 1-70.

·

1

,.
C0'l"'
'l0 dcsa·rroll::t' una concepción
"realista" de .las. vcntaJas
de· ·.a
En este contex,o
,n.. ,
• .
. . . d los poderes· A la pregunta de si los clengos deben adnumstrar 1,1JL1St1c1.1
separac1on e
·
·b ·~
l · ·1lesl
d él un clérigo m.ismo: "Ya que el absuso len caso de tn un, es cene;
rer:;n~naria. seria más segura la separación de las fun~~nes".. (CC 11. 646). es decir. la
p
..
·
· .
1 s co, t:--J IO critica tamb1cn la costumbre de los estados
instalac,on de Jueces 1mp,uci;i e · · 1 ·
.
•
b· · 1
~
d d de¡-, política en poco tiempo , a a devorar a la iglesia. as1como. aJo_e
re,omIB os. on .,
•·
·,
l· " ib
.
1a 1g
. 1es1c1
.. 11·• deYonado a la poi ítica Jt1nto con la adnrnustrac1on esco ,l.f
.
papismo.
u
,. •
645). Su comentario a ello· ". J111hos extremos deben ernncndarse (1b.).
.,.
61 Desde esta coherencia trinitaria que debe interpretarse en el scnlldo de l:i msep11rah1/is distinctio" de san Agustín (Conf. XII I. 11. 12: véanse _con respcct~ a ello las
.
. , ce 1. (138) se entienden las dcs1gnac1ones cotnC
lll,\l\aS de que
aclaraciones conc1s.1s en
_
"
.
.., ca...i .. r.1
milia
cada
comunic
b
d
doméstica
representa
un
"pcqucno
~stado
Y un.i
1
· ·•
(
•
ofíc·1) debe ser
·"pequcna
- '1
·g¡cs1
·a•" (CC 11. 5·78 s)
. . :,, de que cada escuela cns1J,1na o p,ms •

1,0

.,.,, ,=
61

�LA FI OSOFÍA DE LA POESÍA DE
AG STÍ BASA VE
Dr. Fnr iqu, A¡.:u:1 1111
E,na·h d.: Fi lo,ofi.1
ll Íl' t'í\iJ ,1d L..1 :-i.ilk

Introducción
Dentro de su vasto, sólido y profundo isrema filosótico, el
Dr. Agusrín Basave Fernández del Valle se ocupa de la esréri a, en
l.1 cual, entre otros temas, analiza el aspecto omológico (modo d-:
er) de las bellas arres: nada comunican, sino expresan ; no revelan
el ser en í de los objetos, sino orientan al hombre "a
configuraciones que alegran el corazón' 1• Eo ipso la alegría hace
importante la vivencia de las bellas artes: le proporciona dese nso
: d individuo en su lucha cotidiana por obtener diversos
sacisfaccores, a fin de evitar, en lo posible, la rutina y volver a sus
tarea con nuevo entusiasmo.
Una de las bellas arres es la poesía, expresión estética y
metafórica de los sentimientos y de la percepción del mundo de
quien la escribe. Es importante porque es expresión de lo
puramente humano: el espíritu'. En la medida que el hombre se
espiritualiza es hombre; en la medida que se sensibiliza, es
humano. Lo que la poesía expresa es alegría \ la cual hace grata la
existencia, i.e. le da, enrre otros valores , sentido a la vida. La
poesía, entonces, es una manera de oriencar la existencia hacia dos
valores excelsos: la belleza y la alegría.
111

�El Dr. Basave explica el modo de ser de la poesía. en_ un
magistral, ameno y claro libro. Lo sintetizamos en diez, incisos:
definiciones } . de filosofía de la poesía y 2. de poesia, 3. su
esencia 4. su estruccura, 5. lenguaje poético, 6. cipos de poesía, 7 .
el poer~, 8. fases de la expresión p~érica, 9. be_1:eficios de la poesía
y l O. su virrud. Añadimos una sucinta concluston.

1. Definición de filosofía de la P?esía
Ésta disciplina consiste en ir a las últimas causas y a los
supremos principios del poema. Desentraña (~l filósofo) la
significación y el sentido complejo verbal., ~scud1a, con coda la
profundidad que puede,. la pa_labra ~o~nca con su virtud
potencial, con su referencia al su¡eto amsc1co y al mundo de la
4

cultura humana.
Expliquemos. Las causas . supremas de. la poesía,. es_ decir,
aquello que la origina, so~ "las ~~ces ínnmas -sent1m1ento y
mediación-" \ es decir, la 10spiracion, de la que hablaremos al
tratar la esencia de la poesía.
.
Nuestro filósofo no expone los principios supremos de la misma.
El modo de expresar la inspiración es por medio de_l lenguaje
poético, constituido por signos-imágenes. El filósof~ e~pltca, c~mo
veremos al hablar del lenguaje, qué es éste)' qué son las imagenes. Dicho
lenguaje, propio del vate, está _vincul~ado. a sus lectores, por ende, a la
culrnra, la que también es examinada hlosof1camence.
2. Defin ición de poesía
PoesL1 es "cielo del esrucrzo humano rroc:ido -válgame la
definición que propongo- en Lenguaje rítmico, selecto J' Cfl,uti/lante
de fo significativo-emotivo, vertido en forma bella, metrzfoncfl. en
plenitud signif,cativa-exisrencifll"". An;~lice,'.11os.
., .
A nuestro juicio, B:isave lb111.1 ''cielo :il quch,w:_r pocuco por
cu:into expresa la elevación del espíritu de lo mHerial _h_aci:i ;dgo
sublime: el scnrimiento de l.1 belleza y su plas111.1c1on en la
palabra; la poesía es un:i actividad en . la q_ue el hombre es
auténticamente hombre, ya que no med1,1 1ntcres alguno. sino t:.111
sólo una actividad interior, cs pirirual y sensible, gr;tc_ias a l.1 c11.1l
el vare crea formas bellas que &lt;:xprcsan su c.:o,movisión.
11 2

Ésra se la manifiesta mediante el lengu;ije poer1co, Je! que
hablaremos dos incisos adelante.
.
Lo sign ificat ivo-emotivo son vivencias ex peri mc:n r.1d;1s e
importantes ya sea del poeta o de arras personas.
La metáfora es la "trasposición de sentido"\ consisre en
pasa r el sentido recto de algo a uno figurado, pues se re:iliza
una comparación entre el ser que posee el senrido rccro y
aque llo que lo significad de otro modo, el figurado '• . V.or .. ~I
se n tido recto es "labios rojos'' , el figurado es "labios de ;ubí"·
la compa ración es el color rojo intenso de los L1bios con c:I
rubí: ambos at raen y son bellos. Por eso se le: au-ibuve el
significado de l rubí a los labios.
·
él El vare utiliz~ p_:ilabras be llas que expresan algo vivido por
o por otros; as1m1smo esas palabras lo trasladan, a él y a sus
lectores, a un mundo distinto, el de la be lleza. Ambos lo
vivido y el tras lado, constituyen lo significacivo-existcnciai'.

3. Esencia de la poesía
"Reside en las voces ínrimas -sent1m1enros y mediaciónsuscitadas por las circunstancias"; esas voces íntimas son
expresadas mediante "un bello complejo verbal" 1º. Expliquemos
empez.ando por la circunstancia.
A) El poeta, como todo ser humano, vive inmerso en una
realidad, digamos su realidad, que puede ser amplia o estrecha.
Los seres y aconrecimientos que integran esa realidad lo rodean,
l~ envuelv_en, lo afectan, lo influyen y consriruyen su
circunstancia, la cual rransforma imaginarivamente y expresa
con be llas pa labras.
Dicha transformación emana de una percepción mi
gen~ris de su entorno: es el modo como lo piensa y, sobre codo,
lo sie n te. Esa cransformación da rá paso a expresar en metáforas
la percepción de la rea lidad .
C) Las "voces íntimas" equivalen, a nuestro entender, a la
"inspiración", al "numen", que estim ula al poeta -y al artista,
en general- a expresarse bel lamen te.
D) El sentimiento se manifiesta "en estado abstracto, separado
de su sopo rte natural", es decir, se expresa el sentimiento en
cuanto a sus valores afectivos y sensoriales separados de las causas

B!

113

�que lo provocaron 11• Ejemplo de tale~ va!ores son, a juicio nue_srro,
el cariño y el amor en la esfera afecr1va. Por eso, hay 9~11enes
eligen cortejar a la amada recitándol_e . poemas (propios o
copiados); valor sensorial es el esrremec1m1enco corpor~I, sobre
rodo si el escuchante es la materia del poema que se le reClta.
4. Estructura de la poesía

Dos elementos integran la estructura de la poes1a: uno es
externo, otro, interno.
A) Esrrucrura externa

5. Lenguaje poético

La constituyen "el metro, el ritmo y la rima" 'i _ De esta t'tlrima
hablaremos más adelante.
a) El metro -señalémoslo nosotros- es la medida del verso.
P.ej.: endecasílabo, o verso de once sílabas.
b) Rirmo es la armonía en los versos; modo como éstos se
suceden a intervalos. El ritmo tiene como función ''adormecernos
y prepararnos a las sugestiones de la poesía", i.e. represe~,rnrnos, a
través de las pa labras, la realidad caneada por el poeta con una
intensidad que raya en la alucinación". De aquí qt:e el ritmo sea
,
· ,, 13
"un elemento prepoét1co, preparacono .
B) Estrucrura interna
Es espiricual y doble: materia y forma.
a) /vfateria

Es lo expresado, próxima o remotamente, en l:1 poesía; la
materia es el asunco o rema expuesro por e 1vare " .
La materia próxima -apuntemos nosotros- es el sentimienco
del poeta (lirismo), los hechos dolorosos (dramatismo) viv.id~s por
él o por otros, etc. Remota es la materia o acontec1m1entos
históricos corno los caneados en la poesía épica.
b) Forma
Anee codo señalemos la diferencia, en el pensamiento
basaviano, entre forma y esencia. Aquélla es una esencilT en
concreto" en tanto que la esencia es universal y abstracta. P.ej.:
forma es mi alma, con mi propia capacidad intelectual (léase dosis
1

de mater_ia gris) Y mi voluntad, o sea, lo que a mí, sin considerar a
los de mas me _hace ser hombre; "animal racional", sin tomar en
cuenta las dosis de materia gris, etc., es la esencia de codo ser
humano.
En cu~~to a "~a poesía, si lo es auténticamente, debe ser la
conformac1on p_oét1ca de su materia -asunto O rema- , que no se
da cabalmen te sino por la belleza de los sentimiencos llevados a un
grad~ de absrrac~ión" "'. Dicho con otras palabras: la forma de la
poes1a es l_a modificación y expresión bella y abstracta de lo ue
conoce y siente el poeta.
q

\

1 \ /¡

Anees de estudiar el poético, veamos, sucinrame1He, el
lenguaje en cuan~~ tal. Añadimos las pecu liaridades del lenguaje
poéti co, la relac1on de la poesía con la in teligencia y con la
verdad.
A) Lenguaje

Es un "conjunto organizado de signos suposmvos,
· ·
o que
17
usamos en lugar de las cosas" • Veamos.
Signo es _aquell_o que representa al pensa'. 1ienro un objeto.
Da~o- que es_ 1mpos1 ble mostrar codos los objetos (rea les, ideales,
ftct1c 10s, pos1b_les, y demá~) conocidos, los sustituimos por signos.
_El lengu~Je es un signo por cuanto nos referimos a una
"realidad
¡ e mediante sus representaciones: pa labras · pe¡·
. ... e1 voca bl o
re érono" es signo del objeto ~
. Dichos signos están organ izados, pues expresan el orden
existente
en el pensamiento , el que , a su vez, perc1'be
, .
armon1camente la realidad, la que, de suyo, es ordenada.
1

B) Lenguaje poético
No es un lenguaje aparte, totalmente, del cotidiano, definido
anteriormente. Al contrario, el poético supone y se vale del
lenguaje común.
"El lenguaje poético opera con imágenes y figuras, con
hipérbole y con hipérbaton, con licencias y con figuras
. 1es "1ª. E·xp 1·1quemos .
gramac1ca
1l 5

�a) Una de las facultades cuya operación es predominance en el
vate es la imaginación, de la cual adviene la poesía. "La específica
vía de la imaginación no viste las ideas en imágenes conciences; se
trata, tan sólo, de producir una semiconciencia cuya materia
puede producir ideas extractadas".
La semiconciencia significa que en la conciencia del poeta hay
ideas germinales que " no son plenamente reílexivas". De modo
que "el trabajo intelectual del descubrimiento poético se hace a
19
golpes de intuiciones creacivas" • Dichas ideas germinales
provienen de la experiencia sentiente del vate, de la pureza de su
sentimiento, que le permite sentir lo que lo rodea para, después y
gracias a la inspiración, crear belleza: la poesía.
Función de la imagen es representar una realidad en su
ausencia. E.gr.: imaginar el campo escando en la ciudad, en medio
de variadas construcciones de piedra, metal, etc., pero sin
jardines, árboles y demás.
Lt imagen poética es "una espiritualización del objeto mismo,
mejorado en su sustancia, enriquecido en el contenido. Un
concq to material que se eleva -vasconcelianamente hablandoª la catego ría de concepto de espíritu. El poeta añade contenido a
la forma, la preña"'º. Nos parecen claras las palabras
vasconcelianas, empero, comencémoslas.
De suyo, la imagen es espiritual porque carece de las
propiedades de la materia y es elaborada por el alma, faculcad
inmaterial o espiritual.
Gracias a la transformación que el vate hace de la realidad, en
la imagen la cosa es enriquecida con cualidades que no tiene, pero
que, de algún modo , puede poseer. En este momento, el objeco es
espirimalizado y enriquecido en su contenido o características o
sustancia. P.ej.: el pegaso, caballo cuya suscancia fue enriquecida
con alas para imaginar un desplazamiento aéreo, veloz y con el
mínimo de obstáculos.
El lenguaje poético no prescinde del aspecro sígnico; en lugar
de "signos su positivos", se vale de "sign os-imágenes", esco es,
1
palabras ''portadoras de incuiciones íntimas": del poeca.

bellamente.
Gracias a. la ima'gen Y a Ia f'tgur.i, el .t nd1. v1duo
.
co
.
puede
nstrutr o reconstruir la realidad expresada con palJbras V ar .
Y cu~ndo lle~ue el día del último vittje
· ·::, ··
y este al partir la nave que nunca he de to1·n,1r
,~1e _encontraréis fl bordo ligero de eq111pr1je,
,
laSI desnudo, como los hzjos de la mar··'.
El modo de hablar en los verrns es la analoDÍa
entre la muerte y "la
,,
l
.
::, esr.1blc.:cida
día del , 1 .
. . , nave o nrco: nadie regresa de ayuélla. ti
e ui . u timo v1a¡e es .aquél en q ue fa11ece 1,l pnsona; lioero de
q 1 pa¡e ¡-por
, dcuanco quien muere só lo se 11.cva 1o que, d e lo
)Ul'.110 o
ma o rea izo_ L:ranre su existencia, por eso se va casi Jernudo
. c)I la h1perbole (hiper, "sobre, más alLí." Y bd/Lo "I . ")
.
E
fi.
, anz.i.r '
l Itera menee, es exageración
finalidad
.
d. ' _exc_eso. s una igura retórica cuva
de habla/sd aumentar o 1sm111u1r el rema expuesto. P.ej.: en v.ez
" .
" e un hombre o de un árbol airo, se lo califica de
persona, ' que ' J urante una conversación, exageró
dgigante
'd ; una 1·ri
os I eas, es ~a '. tcada de exagerada, de exagerar todo .
d) El h1perbacon (hiper y bainein ... ")
fi
ramatical
·
•
.
' ir
es una 1gura
que consiste en rnverrir el orden de ¡a f unc1on
. , ce
I las
g
1
b
Pª ª rasd en una oración
· 1 o en un discurso. E gr.
"B
.
gramartca
erna ene es una niña hermosa con o sin adornos"· "
....
adornos B
d
, con o sin
. - 11ermosa es
B
d ' erna ette es una niña hermosa"·, " una n1na
erna ettc, con o sin adornos".
e) L~s !i,cencias gramaricales permiren alterar la grafía y/o la
pr?nunlc1ac1o;b die algunas palabras a fin de rimarlas con otras
evitar a anr1 0 ogía
p .
,
vocablo " ara'' (" , '"e)tc. .e¡.: a~e1~tuar, ortográficamente, el
"
" p
para con el ob¡et1vo de distinguir el verbo
/arar (~ete_ner), e_n t~rcera persona de singular de indicarivo, de l
so que e ':11smo rerm1110 ~sume en cuanto preposición.
1·b f) ~eb1do a esas funciones, el poético es un lenouaje "más
1 re, mas atrevido, más adornado" que otros modos deº
·¡·
l
lengu ·
1 ·
'fi
uu izar e
aJe con:o _e c1ent1 tco; en una palabra es aníscico:1_
g) Peculiaridades del lenguaje poécico

f
b) Las figuras son modos de hablar para exp resar sentimientos
o percepciones de la realidad; se las usa p.ira decir algo

"~! co°:p!ejo verbal poético presenta plasticidad interior una

anras1_a a~t1St1ca, una sonoridad lingüística, un resul cado eufórico
yexp
eumrm1co.· La masa
sonora
-más o menos afín a la mus1ca, .
¡·
.
se
resa en rtma, a tteractón, asonancia"". Comentemos.
11 7

�a) Mediante la plasticidad interior, el poeta expresa !la reali_t ~
ara ue el receptor pueda conocerla cal como ª. perc1 _10
~?~da ~ en ~ez de decir, liceralmence, que la _amada uene o¡os
e . l .gr.. 1 bla de ellos comparándolos con el cielo o con el agua
azu es, se 1a
del océano.
d l ·
dientes centrales de
b) La fantasía artística es uno e os ingre
, d ll
, •
·
) A rraves e e a se
ual uier aspecto del arce ( mus1ca, pintura... .
..
c q
., d I
r
d d y se la expresa bellamen ce. P.e¡ ..
recrea una porc1on e a rea I a
1 «· .
d 1
en lugar de hablar de la ancianidad, se menciona e invierno e a
vida"). El modo de pronunciar las palabras es la sonoridad
•, f uerre o suave , alargándolas o
r ..c , . . es su enconac1on
ingu1suca,
. d
, .d
des acio acenruando alguna
coreándolas, pronuncian o rap1 o o
P
' .
. 'b'lo hay
.
sílaba deletreando, etc. Si se pronuncia con ¡u i ' ,'
let~a .º la m,anera de relacionar las palabras provoca armon1as
eurona;
bellas (eurrirmia), etc.
•
¡
· nto de
d) Al mismo tiempo, la masa sonora, i.e. e con¡u
palabras, puede ser rimado, aliterado o asonado.

o.) Rima es "coda forma .métrica _regular"i5; aparece cuando dos
palabras tienen sonido común. Por e¡,~mplo:
Hombres necios que acustm
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión ,
de lo miso que culpáis (. •./6.
.
·
no O varios fonemas
~) Aliteración es repew, notoriamente, u
rimados en una frase pa ra darle expresividad a un verso. E.gr.:
Porque tu sangre se sepa,
cuentas a todos, A/feo,
que eres de Reyes. Yo creo
que eres de muy buena cepa;
y que pues a cuantos topas
·con esos Reyes enfadas,
que, más que Reyes de fspadas,
1
debieron ser de Copas ·
El fonema repetido es "as" •
118

y) Asonancia es la correspondencia de un sonido con otro, de
dos o más asuntos o temas emre sí, de dos o más fonemas, y de
letras terminales de palabras. En el verso anterior hay asonancia de
"sepa" con "cepa", "Alfeo" con "creo" y entre "topas", "enfadas",
"espadas" y "copas".
~) Relación del lenguaje poético con la inteligencia
Siendo el lenguaje un conjunro de signos, para encender el
mensaje transmitido mediante ellos, menesrer es descifrarlos,
actividad, ésta, desempeñada inrelecrualmente. En efecto, sólo un
ser inteligente cambia la realidad por signos y descubre aquélla en
ésros. De allí que "los efeccos estético-formales de las palabras cuerpo lingüístico sonoro- se hallan puestos al servicio de la
inteligencia de las ideas":8•
El efecro estético formal es el placer que produce el poema. Al
comprender la expresión bel la se conoce la realidad capeada por el
poeta.
Asimismo, "la representación gráfica -signos y sintaxis- apela a
nuestro pensamiento, a nuescra fantasía, a nuestra capacidad de
9
asociar ideas"z • Es decir, medianre la escrirura [representación
gráfica], el vate presenta a nuestra fantasía [imaginació.1 ] e
inteligencia [capacidad de asociar ideas] su visión de la realidad ,
poetizada por él.
E) Relación de la poesía con la verdad
No obstante predominar el sentimiento sobre la inteligencia y
voluntad, la poesía no carece de ideas, ni es aconceprual.
"Ciertamente, la poesía no se reduce a mera figuración de
conceptos intelectuales, por atractiva que fuere". El pocra no busca
la verdad en sentido filosófico , "sino una bella posesión de la
verdad, una plasmación de una verdad que se embellece en la vida
de la forma".
Él, en efecto, está inmerso en una realidad, su realidad, la cual
conoce y, sobre todo, sienre. Ambos, conocimiento y se:nrimienLo,
engendran en él la verd:1d gue plasmad, bellamen te, en l:i palabra
poética. "Diríase que las vivencias d&lt;:'. la vida coridiana son
purificadas por la forma poética, grnando serenidad y distan cia"·".
11 9

�6 . Tipos de poesía

siento mi corazón como un temblor,
Y nace de sus ojos, porque ardo,
un deLfrioso espfritu df amor·
.
'
Y t,en e parn mí tanto unlor
que rn11ndo él llega mi nlm~ se dfwir1 ,
p1~es gozar su presencia no podria.
Siento luego surgir mtÍs de un suspiro.

Basave erara, brevemente, cuatro Cipos de poesía: lírica,
balada, épica y dramática.
A) Poesía lírica
Al respecto, nuestro filósofo acepta algunas tesis de Kainz:
La lz'rica no relata n'ada y describe muy poco. Su tema
son Las vivencias del poeta o es eL mundo, contemplado en su
aspecto sensitivo y emocional. En un presente sustraído aL
tiempo, sin sentirse vinculado a un determinado Lugar, el
poeta Lírico trata de expresar todo lo que puede mover a un
corazón humano. Amor y muerte, La belleza de la
naturaleza, la grandeza de Dios: todo visto por el lado del
• .
JI
sentimiento .

uesrro auror di e guc el O
¡
.
.1
P era 13 u 61 ima&lt;lo .1 b m u1cr "Fl
e a macena en l. memoriJ , se 1.cerca
..
en el es ·)J. . . .
expresa en versos ambig uos "·'• · o ·igamos nosorro
¡ 1 ncu r '&gt;t
Guido expresan la ideal'z . , d I
s que os verso~ de
t anon
e '.1mor Y de 1
•
1
sólo se conforma con scnrir l
·. . .
.1 mu¡er: e aman(e
amada.
e amo1 sin tener pre ente a IJ mujer
amor

C) Poesía épica
Como puede verse, el quid de la poesía lí rica es ' pobre en
contenido intelectual'', pero rica en la expresión de los
sentimientos del poeta.
Peculiaridad del aspecto de la poesía de que nos ocupamos es
"el elemento sonoro del lenguaje", es decir, el verso rimado es casi
i ndispensableJ: _
B) Poesía balada
De la poesía escrita en forma de balada, nuestro autor sólo
dice que tiene "contenido de mayor solidez" que la lírica 11 •
Añadamos algo más. El rema de la balada es algún
acontecimiento amoroso legendario y/o rradi ional cuya memoria
causa melancolía en el vate, quien a pira a vivir, en su época, lo
aconrecimienros recordados. Por lo general es sencilla, emotiva y
rimada.
He aquí un ejemplo de balada, escrita por Guido Cavalcanti
(1259-1300):
Los ojos de la bella labradora
turban de modo tal la mente mía,
que en ella solamente se emplearía
en cuanto ella me mira, me acobrtrdo;

"Es un rela ro de sucesos ' vicisi d b .
Acritud ob').ftiva anee los 5 . ·
tu e
ªJº forn .., poé rica .
.
ucesos narrados_
·c1 h
r1empo - si n de1·ar de ¡. d
l
. .
ocurri os .ice mucho
.
,l o e se nr1m1cn(O
la ·
·
•,
I
d esr1nos
humanos" ,
,
imagina ion, os
Apunrcmos aloo más· el va
exrraordinarias qu: trasce~dieron t~n c~~r:idsauc;;o~ y. vic~~ir~de
consecuentemente, se oc
d
. . os imp ica os,
re!evanres; habla de los hérupa d e acontec1m1c::uros históricos
cualidades.
oes e esos sucesos, de sus hazañas y

Ejemplo de poesía épica es la lflada de H
canra la
d T
amero, en la que
Hel ena ~~pe:r: dee Mroya, !iniciada dpor el croyano París al raptar a
•
ene ao, rey e E
.
6.,
ge ras del trovano Hécror y del gr ·e Asp~lrca , ram ,en canta la s
,
1 go
qui es.
D) Poesía dramática
Es una , especi de in tesis de , .
I' . ,,
integran "sucesos pretéritos renovadoep1ca y inca . Su tema lo
en el presenrc en forma
tensa,
cerrada,
ajustada
al
destino
.
Luc h a, conflicto enrre
v l
d
o unra es antagónicas, concentrada y
,.i' d
fuerza y belleza"r~.
agu 12 ª a, expresada con

120
121

�La poesía dramática se ocupa de asuntos _ dol~rosos, que
conmueven a quienes los padecen o los presencian. El modo_ de
cantar esos temas es diverso: en ocasiones, el drama adquiere
matices de fatalidad, por ende, los hechos narrados eran
inevitables, 0 sea, tenía que ocurrir y sucedieron; ocras veces.' s_ólo
1
se canta el hecho infausto, sin darle el aspecrn fatal. etc. ?'ill,.3111
Shakespeare, al decir de Basave, es ejemplo de poeta drarnanco

7. El poeta
Es un individuo en el que destacan la inspiración Y la
inruición: "Capta el mundo y la vida a golpes de inrnició~":
A)La incuición tiene, por lo menos, tres c_aracr_ens~1~a~:1s es
intelectual, emotiva y "reivindica los fueros de la 1maginac1on , o
sea, el contenido o materia de la incuición es procesado en
imágenes.
u•
. • ,
l\OS parece que Basave utiliza la palabra
1nru1c1on_ en su
sentido etimológico latino: in, "denr~o de ... " Y tuen (tu:or,
·t
"mirar"· intuir es mirar penetrat1vamente algo. De aqu1 su
UJ '
t U/
e-.
·'
"El, poeta recibe la realidad v nos la devue 1ve
aI1nnac1on:
,
convertida en arte. La simb'Jlización de ~n esrar-en-e_l-.1'.1u,'.1,,? º
concentra, clarifica y profundizt1 una deterrninad_a cosrnov1s1on . .
Gracias a su intuicton, el vare ve y percibe en la realidad
elementos que a los demás -que no son poe_ras- les. pasan
desapercibidos; capta "el dorso nunca visto del ob¡cro de siempre
!)

(Ortega y Gasset)

,,40

.

B) La inspiración es una gracia que Dios le concede al poeta,
quien, en un segundo momento, ~e vale de ella par: transformar la
1
realidad. Consiguientemente, smcto sen;u, l_a poes1a ~o _ema ~ de
la voluntad del poeta ni tiene el "valor _nacido P,ºr s~ m1s1;10 · Al
respecto, nuestro filósofo cica a Fr. Lu1_s de ~e?n:,,}oes1a no es
sino una comunicación del alienco celemal y d1v1no •
1~

8. Fases de la experienci: poética
Las rnma Basave de Brerrnnd. Son tres:
1~ :•y na fecu_ndidad ob~cura y dolorosa del csp1mu o del
corazon acampanada -10 siempre- de "intentos ¡umulrnosos
~girados, inútiles, de i1vención o de decisión "; 2) la luz. 1~
111s~i::ción; 3) "una Í&lt;cu~didad jubilosa del espíritu o ·una
dec1S1on alegre del coraz.én" .
Comentemos breverrente. La fecundidad obscura proviene, a
nue~tro e~tender, de l.s ideas germinales que se encuenrran
se~1consc1entes._ En u? 11omenrn determinado la inspiración las
reu~~• por dec,~lo as1, provocando la fecundidad jubilosa del
espmru que finaliza en 1~expresión mediante la palabra poética.
. El_ ,vare, en c_uanco d, no intenta comprender algt'.in suceso o
s1tuac1on, es decir, no pensa cómo se encadenan las causas y los
esfuer~os_ que ~celeran o retrasan algún suceso del que tiene
conoc1m1ento, sino sien!:'.' y percibe "el valor direcrn de rndos los
element,os" que _le prod1cen _una pura fruición al sentir aquello
que esta, de algun modc, v1v1endo. Tal valor se da en las esferas
de lo. afectivo
y de la sen.ibilidad, para lo cual aouza sus sentidos v
•
t)
sent1m1entos, Por rantc, la razón y la voluntad pasan a u~
segundo plano.
·
Menester es que el ,oeta -y su lector- vacíe su ser y lo deje
"d_ispo_nible, enreramen e receptivo" para que lo invad:i "el
mmeno de la poesía" y ;e abandone "al imperio del sentir"''. Ese
predominio de la sen;ación es la ''pureza del sentimiento"
proveniente de "una hmda palpitación del espíritu en contacto
con el universo", codo le cual es transmitido a rravés de la palabra
poética.
Del proceso antes dtscriro resulta la invención "de un mundo
espiritual" _en el que el poeta "suscita figuras radianres y felices
que patent1z.an algo susnncial y real del hombre y del universo''.
Aquel mundo broca y perdura "por y en la palabra" 1:1 cual emerge
desde lo más profuncb de su alma "en un instante feliz
inspirado"~5•
'

C) Por lo que venirnos diciendo, se ve q~e e~ el va(e
predomina "el senümiento poético_", el cual c_ont1ene una '.eltz
conjunción de inteligencia sobreexettada y _de verc~g_o mornen(aneo
del corazón y del pensamiento, con cieno lirismo de buen
gusto

n-41

123

122

�Bibliografía

9. Beneficios de la poesía
Tanrn para quien la ere.\ como par,\ el qu&lt;.: con cll.1 se dekicJ,
la poesía causa los mismos bcm:ficios:
Nos proporoona desc11mo, p11rifiwció11, ele/111rió11 espiritual
{. .. ). Nos alivia momentrineamente del fa rdo dl' Ítt esistt11ri11,
para recomenzar, reconstituidos, el ,w1Íto al jitturo (. .. ). Co1J10
todo Lo humano, la poesía es algo limit11do, f11uto pao rnfici,·11tl'
1
para atesorar lo ilimiwdo, fo i11jinito' •
Analicemos sucincamence. Lo ilimirado e infinirn es Dios. La
poesía no suple la religión, es decir, no salva'', ran sólo pl.'.rmite
entrever la existencia de la divinidad mediante \.1 percepción de b
belleza, dado que Dios es Belleza absoluca" .
Experimentar la belleza causa tranquilidad, luego, Lt poesía
engendra descanso; el espírirn humano ünicamenrc busca cener
experiencia estética de lo bel lo, lo cual es actividad exclusiva del
hombre, por eso by elevación espiritual.

1O. Vi rtud de la poesía
Es revelarle al hombre su ser y el del universo , " no como algo
sistemático construido por la razón raciocinan.re , sino corno algo
viven.ciado singularmente, como visión de la vida en el seno de un
9

lenguaje plasmado en plenicud"'

•

Basave Fernfodez del Valle, Agustín, Filosofla del hombre.
FunCÚJment~s de antroposofia metaflsica, col. Austral, No
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, fi'losoíjico ' Ed · Jus , S· A ., M,exico,
- - - ' ¿Que es la poesía? Introducción filosófica a la
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. .,
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- - ' Tratado de filosofla Am
la b •¿ ',
·
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, • ., ex1co
, . T rarado de Metafísica. Te;ría de .la Habencia Ed Lim
.
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ex1co,
1982.
,
·
usa,
S A M

Notas Bibliográficas
1

: Cfr.
, . Tratado
. de Filow'ia
· ~· · p· 11 )- , •SL1b. llLICStro.
. ( 1r. t Que es la poesía:&gt;. 11. -t J
' lnid. p. -t2.
0
lbid. p. 17.
' lbid. n. 13.
: lhid. 11P· 12. :&gt;8. J9. 52 \ 326
lhid. pp. 9- 10 \ 18.
.
8
•
lbid. 11 9
'' lhid. p. 18.
11•
lh1d rr IJ, I.J
11

,

•

. lh1d. p. 2~. l.o comillado es de Ro1'.:n Salmon. lo tk r'" . , . .. .
lk a4ul·I t:scrllor.
n ,l. 1:~ tk B,1&gt;,t,c

~~1lm

-iu1c11 110

da 111,

- lhtd. fl. 19.
lhid. fl. 21 Sub. del autor
1J lhid. fl. 18.
I&lt; ( " /
i,,
_J_r ra1,'.do de .\l e1afi.11ca frmw de la l/11hc11n&lt;1. r. 192_ 'iuh del ~utor
, C._Ir. ,Que L'., /a poe1·iu:'. p. 11/. \ uh. del aulnr.
1
. f rmadn ele /ilo\O{Ía. p. 58: f'if,wifia dl'f lw111hre r ' 1 1
I rarado de met /is,ca r , ( (J ; · /
. · •
:n ~ml&lt;:,1~ ldearw 1ilo11i/1co. p -16.
11 . · · - 7 1 · 1 _ 111 l'.I II f)IWS//1 .' . p J)
11
,
¡,¡ (. (}ue es fa /Wl!SW J • p. 1(1.
lh1d. rr. .J.J--15.
""
lhi&lt;l P.
P 1 0 V·1,rnncl
·, ¡;s1,·1tc11.
·
"lbid:
e o,. Jo~~1d1rn111c·, ll,,1a~. \k\ll'&lt;I. p 57:i
I'

Conclusión
Conociendo diáfanamenre el ser de la poesía y su función, es fácil
iniciarse en su lectura o, si ya se tiene el hábito, seguir degustándola. No
se trata, como se ha dicho, de conceptuar lo expresado por el poeta, sino
&lt;le sentir e imaginar lo dicho por él; se eraca de alcanzar un estado de
ánimo alegre al percibir la belleza mediante la palabra poética; se trata de
entrever la Belleza Suprema desde la belleza creada para acercarse, por la

13. •.

::
d,•/ homhre· p ,- ·¡..¡ 1·'" 1 cr~o, ,011 de la
p l-i/11.\II/Í11
, • hl
__m,1,1 i:mcnlr ha: un cnnr 1tno!.'rali1.:o •·11 \•'t ll•· "11 ... I · '1
_. (_' '

·

,. ~

'

'

'

111,p11 llllln

. · ¡1'1.'.

1 " &lt;" \el

•➔ Ir /, &lt;Jue ,·., la /}l)('SÍ!I ' . r )(1
•
- l&lt;l,111
:&lt; lh1u fl 38.
lni:~ tk la cru,. l'n,m:i 92. 1 , 1.-1 · 1Jf,rw 1 " 111/ 'lt'/&lt;1.i.
-~: l'ior
b 1Juana
1'
1\ orma 9.J. (.'11 Onnll'. (\r l ' II

vía de la religión, a Ella.

124

&gt;.:

¡ •I ¡) ¡¡
l l'
r
.1,,1\1'

'

1 l. 1( 1 ..

\ln t~t&gt;. 1,¡,¡-

�"8

Cfr. ¿Qué es fa poesía ?. p. 10.

1
"'

ldcm.

!bid. p. 39.
. ·
A' , 1952 p -13 1
n !bid p. 11 . Kainz. Fricdrich. El'/é11ca. FCE .• Mcx1co-13ucnos 1re .
• • -·
;: lbid. p. 1O.
.
'"b ·¡ ··
JJ lb'd
1 • p. 11 . la
, palabra --halada'" dcri~a del latln. hallare, ai ar .
i, !bid. pp. 62-63 . !3asavc no da lo) datos dc la ella.
J~ lbid . p. 11 Sub. dd autor.
.l&lt;&gt; ldcm.
17 lbid . p. 235.
3 !bid. p. 18.
Jq lnid . p. l O. ub . nuestro.
4r, lh'id p 10 13asa\C no proporciona los dato · de Ortega YGas et. .
_
. d L .
- · DI.! otra manera 1:n pp. 26. -14) -18. ílasavc no ua Ia cil, d1:·I l·r. Lu1 · c con ·
, , lbid ·. p.· 20.
)U

4

lbid. p.
p. -13 .
. E·ct . ,ova. 13 ueno~- ,-ti.ir·o. 19-17 • ,..
n 103
41 !bid.
-16. 13remond. l lcnry. Plegaria y poesw.
·
.u !bid. pp. 22-23.
J' !bid. p. 32. Sub. del autur.
Jb lbid. p. 39.
47 ldcm.
JS lbid. pp. 46--17.
N lbid . p. -10
"

PALABRA Y PENSAMIENTO. EN AYO DE DIALOGO
I TERCULTURAL
Dr. Jo.1qu111 Lomba
Univnsid:id di: Zarago1~1.
Espaih

El rerm. que pretendo abordar tal vez podrá parecer a ... \;uno~ y a
prirnerJ \·ista un tanto erudito y .,in ninguna reperrn~ión en l.1 vid;1
culrural y del pen.,amienco acrnab. La comparación entre esrru rnra~
lingüísric.1., como la indoeuropea y la ~emítica, como pretendo lucer
Jhora, puede dar la impresión de esrar tefiida de un cierro romantici~mo
p,bJdo de moda y de una buena dosi., de anacronismo r11esrn g11e mucha~
de l.i:. diferencias que sepJran a m1bo., bloque,, lingiií~ricos, se hallan hoy
,uper;1do, e11 buena medida. La globalización de la comunicación, la
comunidJd de inrerese~ y el intercambio enrre pueblos han hecho que .\e
homologuen mucha-' de Lb an tigua-' diferencia., y que, en IJ pdcrica,
. ah-o algun o, der.illes, roda: Lt.\ lcngu ,1s omienen las mi.\ma., o parecida.,
est n 1cnirJ.,, o . 11 meno-' echJ.11 111:1 no de .,e111eja nte~ recu r-'o., -'endntico., !'
expre.'il vo.,.
Sin emb.1rgo, creo que -'iguen en pie mucho.\ a.,pecro, que imporr,1n
y que convie ne con. ideru ahora, ,obre codo :-.i recurrimo.\ al p,t,..1dn y
volvemo., lo., ojos a lo" orígene~ de 11t1e.,rra culrnra. En primer lt ,'.'M,
porque 110 e."rá pa.-;ado de moda, ni mucho tneno.\, cualquier di:-.cu.,ión
que :-.e em;1b le . obre /1losoffa del le11gu,1je, y m,h at'rn .\Í hace de modo
compar;Hi\'O enrre varia., lenguas. En .\tgu 11do lug.1r, porque, füll(jllt ,e
hayan homologado l.1-' form;i de expre. .ir,e lo.\ hul!lanos de l.1 m.1yor
pa rre del pLrnet.1, como he dicho ame.,, .,in emb.trgo, 1na1Hic11c11 en el
12(,

�fondo, unas profundas diferencias que nos llevan direccarnente a la
confrontación, y por consecuencia, a la comprensión o incomprensión de
las distintas culturas. En tercer lugar, es importante ver cómo en lo
orígenes, las diversas lenguas y culturas se tuvieron que enfrentar a
problemas similares pero con actitudes complecarnenre di . cincas que latían
eras sus lengua. , lo cual resalcará aú~ más la. diferencias inrerculturab.
En cuarto término, como veremos luego, incluso surgirá un momemo en
que estaremos rentados de revisar o al menos de reflexionar sobre nuestra
noción de hombre corno ½coov Aoy1KÓV, "animal racional" heredada de
Grecia y de que can orgulloso .e siente el hombre acrna1 occidental con la
cual está llegando a cotas insospechadas de recnología y de ciencia. En
quinto lugar, y como consecuencia de lo dicho, un estudio detenido sobre
el rema, nos puede invitar también a repasar, revisar y aun reformar;
cienos aspecros culrurales que hoy día nos apartan de sus verdaderos
orígenes y autenticidad. Por ejemplo, habrá puntos, como es el religioso,
entre orros, en los que las diferencias siguen en pie, latente: eras las
lenguas que los suscenran. Adelanto un problema que abordaré luego: la
Biblia y el Evangelio, esencial y radicalmente semitas en sus orígene~,
circub11 hace siglo. en Occidente basados la mayoría de las veces en el \as
versiones latinas y griegas, aparee de las traducciones a lengL1as actuales,
muy lejos, por tanto del hebreo y arameo originarios en que fueron
escritas y concebidas. ¿Se trata en esre caso de un simple hecho de
traducción? ¿O hay algo más?
De esre modo, un análisis, aunque sea breve, sobre redo este manojo
de rema. nos puede llevar muy lejos en la comprensión del pasado
culrural y de nuestra situación y confrontación acruales.
Y, para empezar, y partiendo de Grecia, aludiré a un hecho
originario apuntado ya por Aristóteles: el de la tendencia a la imitación ,
la cual es algo connatural a! hombre conduciéndonos dicha imitación,
entre ocras cosas 1 , directamente al conocer:
El imitar es connatural ai hombre desde la nifi.ez y se diferencia
de los demás animales en que es muy inclinado a la imitación ; por
la imitación adquiere conocimiento, obteniendo así placer por la
•

.

•, 2

im1taczon.
Y una de las imitaciones que el hombre lleva a cabo es 1-.i de emitir
sonidos copiando los de la naruralen o lo que a.,ernejan ella. Lo
constata Platón refiriéndose al lenguaje, cuando dice que hablar, decir
128

palabras, en general y en grie .
. , 1
. . .
hecho de imitar la real·d· d g~ en lpamc~ ar, origmanamence wrge del
.
•
'
t a
natura med1ame li·01 11'dO.\ 0110111J.tópey1cos
, .
primarios·:

Entl~nces, seg,í~, parece, el nombre fs lflltl m11tació11 con la 11oz
de ar¡11e 10 q11e se ·1,
· · J nombra con í/1 11oz Jo r¡11 ·
. .
mu a; y e¡ m11tauor
1m1ta.
·
t,
r
,

y pone
algunos ejemplos
como · po1·1 de li.¡·1z.am1ento.
. .
.
,
pew ·

crx11cr'.c;. manera de ser,

ir, imrchar.
. corre r
Srn embargo, yo añadiría alo-o
m '~· I· · · . ,
0
onomarnpévico - .
ª·· ª imirac,o n con so nidos
. . .\ seguramente que iba acom . -. d· d
.
n:odub.c1ones musicales o cuasimusicales con 1 , p,rna_J
e ~01~os , )'
c1erto.'i son idos naturales dotad . d
. . . os _9 ue, lill vez., se i nrnar1a11
carácter melódico que re11dr '· os el escals ronali~ades. Ello explicaría el
1an mue 1as engm • ( d
..
.
en ello se a. ernejan) en sus or''
, s _111 oeuropea~ y se mira:.
en la poesías L
. .
. igen~, y que se marnfesta rían especial-menee
· uego, J connnuac1on como .
. ,.
esrr cho el h· 61
.
'
e~re m:uco 11111 net1co es nrnv
ésras mediant: 1aª:~~óc1~1~;re~:~1~ª:c~:}abr~~t·me~iance la u,ni~n de :ílabas y
J
.
,
• voca icos Y co11sona11t1cos:
D
. · se ¡1aa precisamente por
. aao
d, que
l. bla imitación de la e1enc1a
med10 e sí a as y letra· .
, mm, acertado distinguir
••
.1 ¿no sera, 10
IEVCU ,

:.1mero, los elementos, lo mismo q11e quienes se dediran a loJ ritmo;
istmg11en, primero, el valor de los elementos, /rteCTO el de lar , 1 b ·_
)' ya de esta fi
6
. s11t1 m
ritmos'
orma, pero no antes, lleg1111 el/ m análi.&lt;is hasta lo:,
ás aún
· aun
, el panorama de vocablos
construye
el 1' para
b enr·116uecer rneJOr
.·
.
10111 _re pa a ra. compuestas de otras,
ciando así nuevos
s¡gnifi~~dos. Por e¡emplo: los compuestos de prepo.1icione, como riva.
urro, .f. ec'c. corno en el caso _de avácr1:am;. poner arriba. urróvo~LO .
que bse· extiende
. O Io. . que surc en con &lt;;.
· , d por debajo. E~mpw
. ' exrraer.
la
~i~1;e1d1~ac10~ e nuOme¡rales como. rn-ránoAt;, siete ciudades i;-rárropo,
1fecc1ones
os com pue~tos
. , de va nas
• palabras. ·por ·
.
·
¡S·.
KCX.AOITOl~úJ hacer I b'
.
e¡emp o.
ere.
'
e ien , que ensena el bien , amame de la sabiduría,
podr!n d:c·i~~:n;a~ª lacot11st~uccdión del la~ palabra~ grie ,as (y lo mi~rno se
mas o e cua quier lengl •·
)
d
primer estadio elemental para luego llegar a un~ c:t:1~;tj~d;;~"~~,á~r~~1;
129

�producida por !J unión de elemento~ di, er-.t),: de,de l.'1~ ,imple, '~cik·, ~consonan- ces (&lt;HOtXEta.) ha!IU l,1 fu,ián de prepo,1no11e,. p,11 ncul.h Y
otra, palabra~. Se trac.1 de una e:-rrucrnra compo,itiva del lt:ngua¡e J p.1.mr
.
.
de elemento!I pnm.mos.
Esca fórmul.i lle\',l implícico, cierto!\ .1.~peclO!I, .111:;uno, de lo, rn.1le, e,
preciso indic,tr, ;1u 11 que !IOl_o ~ea ,oineramen-1e. Ame l_o:io, quiero
subravar este carácter composttt\'O por ti cu.ti el babi.mee:- ,e ,,rn.1_;ltllc llll,l
serie ·de elemenrn., sueltos. independieme,. que ~l. a ' 11 ,llHOJO, o poi
desarrollo hi!ltórico, o por convención ,oet,tl. decide unir o sep.1r,1r. El
hombre, así. funcion.1 como un comcructor, un arqu11ecro q~1e de",ª ,u,
11
edificios a base de uno, nweriab prefabria- do!I que nwieJJ ,egu ,u
volunrJd individual o colectiva.
,
.
Por otro lado, e,ca acciwd del h.1bla11ce t!ICJ suponiendo que ,e h.1
operado una inmo,·ilización del inundo ,obre d ~ue h;1bl.i. de la p.il.1br.1
que lo significi } del propio yo que l.1 pronu11C1,1 r que ,e refie~e a e,e
mundo. i\1undo. palabra y ,uJeto~ que, por ,u yarce. Pº: e~enc 1.1 &gt;; en
contra de lo que hace el lenguaje. ese.in en cont1n~o mo\'lllllento. Nach
pernunece en el mismo estádo. rndo fluye, ~.1m~1a. ~e cr.111',form.1. Lo
lleva en sí. el mi~mo concepto de naruralez.a, ~ucrn;, ~ la que perrenece l.1
realidad de Li que se l1Jbla, el \t1jeco que pronunna la~ palabras y Lb
· . · .11 •brn~ todo lo cu.ti es parte incegr;1nte de esa nmma n.ilUrJleza.
m1~mas p ..
,
f d H ,r E
NuncJ. mejor expre\ado rodo ello que por la filoso ia e . er,1c 1to. ~a
inmovilización. récnicamenre llevJ. al concepto de subsr.1nc1J. El len¡;ua¡e

.

1

tiende subscanci.1liz.ar la realidad.
El mi~mo Platón. y en el Cratilo wnbién, lo indica,:
.
Si siempre estd rambitmdo. no podna haber sumf'e
ronorimimto, y, confonne n e.ite raz.onamiento, no hnbrí~ w S'.l)eto
n1 objeto de conocimiento. En cambio . .ii hny siempre m;eto, SI hay
ob;tto de conocimiento, si existe lo bello, lo buen~ y rada uno de los
seres, es e/Jide11 te para mí que lo r¡11e ahom dmmos noiotros no se
pnrere en absoluto al flryo ni 111 n101 1imiento'' .
De lo cual. el propio Platón se queja, pues esca. inmovilización
supone un fahe.imienco de la realidad ~iempre en c~mb10 y Auy~nte, a
cuvo eterno v constante devenir, no corre~ponden 111 la palabra 111 el yo
in~oviliz.ado~, hecho~ subscJncias fosilizadas:
.
Pero p11esto q11e ni siq111mt rabe atribuir la pennnnenoa al
múmo color blanco ya que también él cm-nbia, hmta el p11mo de que
130

de este color se da un paso y un cambio a otro rolor pnm que no se le
tome nunca en sentido estable ¿qr11én se an·e1 erd II denommar un
color con la. seguridad de hacerlo rectamnm? 1
. Si tod~ se m~m1e, roda :eJp11esta que demos sobre malqrner
ob;eto estam revesttda de la mrsma rertew. Y podremos afinnnr r¡ue
es de e~ta numera o de la otra o, si queremos, que no alcanza 11n
deten-nu~ado estado, para 110 nplirm-/e la inmovilidad con 111,e.,trm
palabras ·.
.
1

_fa. corno b forogr:ifía irmancánea de un rren de alca "elocidad en
movurnenro: no~ d1 razón de dicho tren, lo podemos conocer por ella con
rodo detalle. pero perdemos por completo de vista su realidad m:ís r.1.dical
que es la de un ser cuya esencia y razón de ser es el mover!le. Tenemo,
por ranco,_r_res pieza!&gt; fijas, inmóviles, tres llub,tancias que no, llevan a una
mayor facilidad del conocimiento de un mundo que ~e nos escapJ de fa,
manos, desde un yo que rambién cambia a cada momento y con unos
,on1do\ lingüístico:. que pueden variar de un sujeto o de un ;nomemo a
otro: el yo, el mundo y el lenguaje; que empleo para hablar de 1J
naturalez~. Y es cal_ la inmovilidad y aislamiento del yo, respecto al mundo
que: cabn~ concebir a un yo hipotético i~olado de codo y que ni siquiera
hablase. smo que sola.menee pemase. E~ el yo cmesiano.
Y e,e yo inmovilizado, ai,lado. ,11pone un.1 fractura rJdical en d
lenguaje, que sepJr:1n al yo. al mundo y al lenguJJe. El mundo. Lt
narur;1le1J, qu~da ahí a mer~ed de que ,e luble de: ella. El yo, por , 11
p:1rre .. que esr'.1 a la expecrauva para lublJr c:n cualquier mo111enro. Y el
lengua¡e, ya ft¡ado en forma de diccion.1rio uni,·er,al. a di,po~ición del
habhtnre, prét ?t porter, parJ que elija las p.1L1brJ!I v.1 N,tblecida, al efeno
)' v.ilidas par.i codo~.
·
. A~[. A_uben(]Ue dice lo si~uiente aplic,1do J Ari!ltÓceles, pero que creo
Clene .,u origen mucho anrc:-', inclu,o en Parménides'':
f&gt;arere r/11ro romo dirt' \V Jr1l'gtr, que Ari.1tót1•lr1 ha sirl(I d
primero que romper el 1•i11mlo entrf 111 pt1!t1bm )' l,1 ro,a. 1•11m· el
2oyo.,~ .Y el ov. t1.1i romo el primero qui' rlabom 1111a rron,1 tle la
sigmjir(lr:·ó11, rs derir, de ltt .•ep,mttió11 y rrlllrió11 a 1111 t1m,po run-f'
fl le11g1uye romo Jtgno )' 11)1' r romo ,ig11i/itado '.
1

'!• en dtfi1111i~J, e,tJ ,ep.irac1ó11,
un ,1J~l.11111ento r.1d1c,1I

110

lo que lb·.1 e:-, en p11111e1 lui:-:,1r. ,1
,olo dd yu rL,pecto .11 111undo y .1 e,e lt:11~u,1jl·
1.11

J

�que siempre está a disposición de cualquiera, como ~cabo de decir, sino
en relación con los demás hablantes, pues no son sino otros yoes, ocras
subsrancias inmovilizadas y alejadas de mi yo parlante y pensante, puesto
que perrenecen al mundo del que me he aislad~. ~1- problema de la falca
de intersubjetividad, de comunicación y del subJet1v1smo moderno qued.1
va planceado desde sus mismas raíces lingüísticas y habl~nces. N ~' ha_ce
·falta acudir al yo cartesiano, al robinsonismo de nuestras literaturas , n, a
la situación sociológica acrual. Por otro lado, en se~undo lugar,_ ~se
alejamiemo del yo respecto a la realidad, supone una awru~ d: dom11110,
de sometimiento de esa misma realidad y mundo a los d1cramenes del
1--.oyo~. palabra, pensamiento, razón. Hablar-pensar, se_rá, ~ parcir_ de
:.ihora hacer ciencia, dominar la realidad, no solo nacural inanimada smo,
lo que es peor, la animada incluso humana.
Por ocra parte, he hablado hasta aquí de los nombres, de ,las
partículas. Pero dejando al lado otros _aspectos que nos llevanan
demasiado lejos y que rebasarían los límttes de este ensay~, _falta me
detenga un poco en el verbo que también tiene unas caractensncas muy
especiales y propias de las le~guas indoeu_ropeas.
,
.
Al verbo se le da en gnego (y lo mismo en lac,n y en el resto de la~
lenguas accuales europeas) la doble dimensión del riempo y del asp~~to,
mediante los llamados tiempos presente, pasado, futuro, aoristo,
infinitivo, participio, imperativo etc., los modos (indicatirn, subjuntivo,
opcacivo), voces (activa, pasiva, media).
,
Pero dejando aparre la dimensión aspectual. del ~erbo, me de~endre
en la temporal pues ofrece un campo de gran 1nce~es ya que esta muy
relacionado con una característica muy propia de las lenguas
indoeuropeas, incluso con cuanto he dicho de! nombre. A _saber: su
espacialidad. Podríamos decir que no solamente d1ch~s lenguas ne,~en una
marcada dimensión espacializanre, sino que el mismo. pensam1e_nro Y
estructura interna del que habla es por esencia ropol~g1ca. Es e~1dente
que para un hablante y pensante de esca área, 110 es lo mismo ~I amb! que
el abajo, h derecha que la izquierd:.1, el delan~e y ~I d~cras, ren1e11do
siempre primada los primeros términos de los bmom10~ dicho~ sobre lo~
segundos. No solo eso, sino que h1y mulncud de v_o~ablos, incluso en
español, que suponen una escruccura rnenral topolog1ca... Por e¡emplo,
"circulación de vehículos" o "circulación de la sangre (lo mal no
significa que vaya en dirección circular ninguno de estos elemenro~).
"subir en el e\calafón", "las órdenes vienen de arriba", "oriencarse" (lo que
132

110 _indica que haya de mirarse o ir haci:1 el E~ce geográfico), "Dio\ e~r.í
arriba en los cielos y el infierno abajo", lo~ lla111ados partidos políticos 0
acritudes de "derechas'', "izquierdas", "cenero" r su~ múltiples modulaciones _de "~en~ro _derecha", "cenero izquierd;¡" e~c. Pero e., que incluso el
lenguaJe mas recn1camenre filosófico, ya de~de Grecia y Aristóteles, es un
hablar esencialn~e11te topológico: la sub.mnciJ es en latín algo que
permanece deba¡o, substantia que viene de sub-stare, y en griego lo
mismo. úno~KE1µtvov,
y así otras muchas mi~ palabras del argot técnico
16
filosó_fic_o • Incluso no_cabe duda de que IJ conceptualización categorial y
esenc1ali.sta de la realidad, no es sino una escrncturación de la rni~ma
espacializada, encerrada en unas casillas cacegoriale.s limicaclas las cuales
son susceptibles de ser vistas con el ojo de la razón o del intelecto y de ser
expresadas por palabras muy exacramence e~tablecida~.
P_ermítaseme una digresión ilusrrativa al respecto. Una clasificación
del _relllo an11nal ~n la mentalidad indoeuropea estaría regida por crirerios
esmccamente racionales, espaciales) en que cada ser vivo estaría en su
casil_la categorial correspondiente, en su lugar o espacio respectivo: aves,
repn les, peces etc., vertebrados, invertebrados, mamíferos y no mamíferos
ere. Veamos un ejemplo en que esta concepción espacializame no existe
en absolut?. Se_ trata de una clasificación de los animales hecha por una
enc1cloped1a ch1~1a, a cual, real o no, alude Borges y recoge Foucaulr.
En ~!la, el espacio e~i:a por completo ausenre, reniendo, sin embargo, un
sen~1do p!eno para quienes hicieron o se supone que hicieron esca
clas1ficac1on, ran pleno como para los que la hacen de una manera
espacial izada:
Los animales se dividen en a) pertmerientes ni Emperador, b)
fob11l~sos, r) perros sueltos, d) incluidos en esta clasificación, e) r¡11e
se a~ztan corno locos, j} innumerables, g) dibujados con un pincel
nls:mo_ de pelo de_camello, h) etcét~~a, r) que acaban de romper fl
;arron, j) que de le;os parecen moscm .

!ª

f

Pero volviendo al tema del verbo y a la concepción del riempo que
subyace eras él, podemos decir lo mismo: el riem po griego y occidental en
general es un tiempo espacializado, en el que el pa~ado resulta ser un
espacio ya recorrido, el fururo otro que nos falca por andar y el presente
aquel en el que en este momento escamo~ caminando. Y ello, visto desde
el sujeto que habla ame el cual se de~pliegan los espacios pasado y futuro
desde el punro o lugar del ahora en que habla. lo hay más que recordar
133

�la definición de Aristóteles del tiempo, b cual resulta ser una reducción
del mismo al espacio y al movimiento que se desarrolla en él:
"El tiempo es la medida del nzo11imiento seg1ín lo anterior y lo
posterior"
(Ó XPOVO&lt;; a.p18µÓ&lt;; ECHI KlV~m:ffi&lt;; KUXTU 10 TCpÓ1EpOV KU\
;
IX
; ucr-rt:pov)
En cuya fórmula, el TCpÓ'rtpov, amerior, y el ~crn:pov, posterior.
tienen un significado especialmente topológico ya que e.~ lo medido del
movimienro recorrido y por recorrer respecrivamenre. No en vano acw,ó
Bergson a esta definición como referida no al tiempo mi~mo y en ~ll m;Í~
profunda esencia, sino a los relojes, a los in.mumenros espaciales que
miden de una u otra manera, digital o analógicamente, el recorrer
ropológico del tiempo en orden a la eficacia en la ciencia. Se erara de lo
mismo que hacía el nombre: dominar la naturaleza, cronometrando al
segun~n. a la millonésima del instante de la más mínima parre del tiempo,
los aconcecimiemos, para mejor someterlos al conocer y al obrar
humanos. Y para ello, nada mejor que reducir el tiempo a espacio visual,
que es lo más accesible y fácil al conocer'''.
De este modo, y ello es una consecuencia de lo dicho, el tiempo en
Grecia es aJgo desuucror: demucror de un porvenir espacial que al llegar
y recorrerlo queda abandonado y hundido en la nada del pasado. Es nada
porque ya lo hemos recorrido y visto. El futuro no es tampoco, se nos
presenta como una nada que rodavía no ha llegado a ser, es un espacio
que todavía no es porque aún no lo hemos recorrido ni visto. El tiempo
es así, en primer lugar, un indefinible e inconcebible racional menee pLtes,
en realidad está compuesto de tres nadas: la nada del pasado, la nada del
futuro y la nada del presente que se me escapa en cuanro quiero
localizarlo. Y desde la nada, de la negación, nada se puede definir ni
pensar. Y, en segundo lugar, esta concepción equivale a devorar el
espacio y, por tanto, el tiempo, hundiéndolo en la nada conforme lo
pasamos y vivimos. El tiempo es un Ka'ta.'t~KEt ó xpóvoc;, algo terrible
como lo era el miro de Cronos que castró a su padre Uranos y de cuyas
gotas de sangre salieron las Erinias, Gigantes y Ninfas.
Por otro lado, esta espacialidad que informa y plasma al tiempo se
caracteriza por aJgo que ya nos ha salido al paso y a lo que he aludido
anteriormente: su visuaJidad. La ciencia, el saber, son un ver las cosas, el
espacio, las esencias y caregorías espacializadas y el tiempo mismo. De ahí
134

que Et◊(:) sea ver, saber, conocer y t180&lt;;, t:i8EnKo&lt;; aquello que
concierne al conocimiento de lo visto. Los mismos dioses son 8Eíoi lo
cual conecta con 8Eáw, ver y con 8tropóc;, espectador. La gran novedad
de los monoteísmos semitas (judaísmo, cristianismo e islam) comisrirá,
como veremos más adelante, en la no visibilidad de Dios, en su
ocultamiento e incognoscibilidad, porque no pertenecen a la ~úmc;. que
es lo que escapa al ver de la razón e incluso de la palabra. 11.oy0&lt;;. pues su
nombre, entre los hebreos, el de Yahweh, será irnpronunciableiº. Y ello,
porque la palabra, en el mundo griego e indoeuropeo, remire a una idea
que se tiene en la mente y a la que se ve, a la vez que a una cosa que
también se ve y experimenra. Y a Dios, que es lo que está fuera de la
~úmc;, no se le puede ver, y por tanto, tampoco nombrar.
Es el hablar indoeuropeo, por tanto, un circuito cerrado de tres
elementos separados, de los cuales cada uno lleva al otro, pero de modo
independienre. La acción será algo distinto, derivado de este
pbnreamienco visual teó rico, lingüístico, en el que, como he dicho,
adem:h, se ha abierto un abismo entre el sujeto, el objeto y la palabra.
F renre a estas estructuras ~e levanta el habla semita, de
funcionamienro completamente distinro. Para empezar, la formación de
la palabra no es a base de la consuucción de palabras a partir de elementos
con.-,onántícos y vocálicos. sino de estrucruras generalmence solo
rriconsonámica.~. sin vocab, cada una de las cuales contiene un
significado que irá variando según las vocales que se le pongan y de
1
acuerdo con los prefijo., y sufijos que se añadan: • Estas tres consonantes
base, son como una especie de ritmo que imponen un significado
elememal, como si de un ta11 tan de se tratase. En este primer esCJdio del
habla, nos hallamos po,,iblememe en el 111i~rno planreamienro inicial del
presente efüayo, según el cual, con los .,onido~ bJsico., del le11g1uje -'e
imitaría a la misma realidad.
Como ejemplo de esta emuccur.i, pondré un ca.,o elegido al azar: el
del conjunto de Lis tres consonante~ qtl que indicad en general algo
referido a b muerte. el de ktb. ,ll e-"cribir, el de j1y al ,alir.
lndicarivo de e~re valor primordial que ~e d.1 a la expre,ión
consonántica de la experiencia de lo rd e, l.i mayor c111tid,1d de
consonante.\ que tiene el árabe con ,u~ vcimioclio figura~ (el hebreo ,olo
veinrirré.-.) frente a la~ veimicinco de l.1., lengua., occidentab, tenirndo
una gran variedad de matice\ enrre elb-'.

1.15

�Por su parce, las vocales son las que ponen en mov1rn1enro esas
consonantes de acuerdo con el devenir de la experiencia de lo real, para
dar un semido más preciso. Vocales que, por otra parce pueden ser largas,
breves y dobles, dedicadas a la determinación o a la indeterminación y
otros signos que no vienen al caso pero de los que carecen las lenguas
indoeuropeas. Que no en vano las vocales son designadas con el término
haraka, que significa movimiento. Además de las vocales también habrá
duplicación de consonames-base y, como he indicado, prefijos y sufijos
que por sí mismos no tienen ningún significado y que rnodular.í.n el
sentido de las tres consonantes base. De este modo las variacione~
semánticas no se hacen de modo compositivo desde fuera añadiendo orra.s
palabras o partícula~ provistas ellas mismas de sentido sino desde dentro
mismo de la raíz.
Algunos ejemplos nada más con una de las raíces antes dichas, ktb:
kutubi, librero, kitéih. libro. kutéib. escuela corá- nica primaria. kitáha.
escritura, kutub, libriro, opúsculo. katiéiba. escuadron de caballer1a,
bacallón, maktah, oficina, maktaha, biblioteca, miktéih, máquina de
escribir, iktilcíh, matrícula, katih, secretario, ere. Basten esros ejemplos,
que se podrían multiplicar de forma casi interminable, para mosrrar e!
mecanismo interno de puesta en movimiento de una ra(z de base de rre~
letras como esta.
Por lo demás, hay muchas más maneras de modular el significado
básico trilítero como es por ejemplo asignando una estructura distinra
para las palabras que significan colores, esrados del alma, algunos plurale.~
ere. La explicación de codo lo cual nos llevaría demasiado lejos y no
pertenecería a lo que aquí se pretende.
Todo lo dicho, más lo que luego uacaré del verbo, supone de entrada
una concepción de una radical movilidad de la realidad del sujeto, del
mundo, de la palabra y del significado. No olvidemos, por ejemplo, que
la palabra griega ~úcrn; y natura latina fueron traducidas al árabe por el
término tahí'a que significa huella. La ~úcrn;: signittcaba, según
Aristóteles:
Aquello r¡ue tiene en si el principio del movimiento y del reposo,
por si mismo y no por accidente. (oo~ óucr11c; 1~~ ~úm;w &amp;px.~~

nvóc; Kai ahiac; rnú KlVE1cr8m Kai ·~pEµElV tv ·wÚ7!ÓPXEl
1tpw1:0c; Ka8 aú1ó Kaí µ~ Ka1á cruµPt:~17eKóc;)22.

136

Sin embargo, esra naruraleza era ererna, sólida. provisu de ~us leye~
causales fijas, inamovibles, a pe,,ar del movimiento que su definición
indicabi'. En cambio, la 11;1ruraleza en mano!&gt; de! ~emita. es algo que 110
tiene consistencia en sí misma, que es evane.\cenre, corno una simple
huella que no depende de !-Í misma ni riene nada por su propio derecho;
si no que está a merced de quien b imprime· '. De ahí que la teología.
kalám. as'arí, la más oficial del su1111ismo, haya concebido al mundo
como un conjunco de áromos libremente manejados por Dios, cuy:.1
relación mutua no se debe a ley alguna sino simplemente a la voluntad y
libre costumbre de Dios de que las cosas ocurran como ocurren. Por eso,
el sentido de movilid;id de la naturaleza, de la realidad es muy superior al
de la ~úmc; griega y naturaleza occidentales y, por ranro. también lo es el
de la flexibilidad radical de! lenguaje que !a expresa·\.
De esca manera, en el mundo semita el hablante se mueve él y su
lenguaje al ritmo de la realidad, fijando los sonidos y la~ palabras en
movimienro según la realidad y las necesidades inmediata:- que se le
presenran. Podríamos decir, que el lenguaje se concibe como un
horizonte de posibilidades y de organización del mundo, en sí
desorganizado, pudiendo e! sujeto siempre reorganizarlo a su manera,
frente al Kocrµoc;
griego, que, como ~u nombre indica, está
definirivarnenre organizado, siendo entonce~ el lenguaje que lo designa,
también algo para siempre esrruccurado y fijo, desci11:.1do a de.\encrañar y
hablar de eso ya dado y fijo, cual es la organización de la realidad.
Ello supone en el mundo semira, que b conciencia, naturaleza, IJ
cosa, el yo, la palabra, forman un codo único indisoluble expresivo en q11e
rodo se imerimbrica con el reMo. Podríamo.\ decir que se rratJ de una
actitud que e.\ consciente de aquello de Herácliro:
A la auténtica nat11mleza de las cosm le gusra omltarse.

($úmc; Kptm1Ecr8m ~1M1)2&lt;'.
Naturaleza que huye de la mirada humana, pero que la conciencia
rrara de desentrañar incansablemente. No olvidemos la.\ raíces oriemab
que muchos presocráricos tuvieron, sobre todo Heráclito, nacido en
Efeso.
Todo lo dicho supone la inrnen~a movilidad y riqueza de la pabbra
semita y, concretamente, de la frabe y hebrea. Ello explica que cad.1
tribu, cada país, tiene su propia forma de hablar el árabe. 1nclu.,o hoy día,
lo~ movimiemo~ de renovación islámica, ante l,1 desorienrJ.ción ,lctual, los

�literatos se refugian en la lengua árabe corno en ~u p..itria y en :.u pu11ro de
referencia único y radical. En la tribu árabe, individuo y colectividad .,e
hacen mutuamente en su murno conrra~re y confroncación. El individuo
hace la sociedad y la sociedad al individuo y un vehícu lo de cohe:.ión
importante es el lenguaje que entre los dos fabrican porque e~ un lenguaje:
en movimiento, como la misma realidad a la que alude y :,ignifica. En l.i
rribu árabe hay unidad de equilibrio en el que el individuo .',e afom,1
junro y frente al otro creando el sujeto :.u propio lengu;1je hablando con
los demás, de acuerdo con las nece:.idade:. comune:. de rodo:..
De esre modo, en el lenguaje lirer;irio la palabra árabe e:, palabr;i
suelta que el poeta modifica dándole nuevo:, sentidos y dejando abierra.,
más po~ibilidades a la imaginación tanto creadora del literaro corno
preceptora, del que oye el poema. De ahí la imporrancia que tiene en el
mundo árabe clásico (i nclt1.~o prei~lámico) el poeta y el que habla. En
definitiva, rodo cuanro he dicho indica y apunra a la e.,enci.1 mi.mu del
nomadismo y de la visión contingenre del mundo que rodea al nómada e
incluso, luego, al ¡;edemario. Es el :.encido de indecerminJCión,
contingencia y provisionalidad con que se ve la vida y el poder que :.ienre
el hombre en crear dererminacione:, movibles con el lenguaje. El :.enrido
de la:. palabras se da, no se halla ya dado. De ahí que la sociedad de
equilibrio entre el sujeto y la colectividad propia de la cribu crece
indefinidamenre hasta los límites que marcan la~ nece~idade:. biológicas y
la comunicación lingüística. Y, en esre marco, el individuo se sienre libre
desde el lenguaje. La libertad surge del individuo que habla y descubre
nuevos senridos y que los impone a la sociedad la cual lo acepta.
Si a codo lo dicho unirnos ahora la dimensión religiosa, podremos
apreciar la importancia del lenguaje, en cuanto que es la palabra de Dios.
Es la lengua empleada por Él para
dirigirse al hombre, y, por ramo, lo más bello y digno que pueda haber.
Es por esta razón, por lo que el Corán es inimitable. Aparre de que en él
se da la revelación defi niriva, rras coda la cadena profética de la Biblia y el
Evangelio. De este modo, la lengua en que está escrito y su estilo, es lo
más bello que hay:
Si los hombres y los genios se unieran para hacer algo como el
Corán serían incapaces de hacer nada semeja,ui".
Del mismo modo, la escritura árabe posee unas dimensiones casi
infinitas de posibilidades estéticas: la escritura kúfica, la nasrí, la magrebí,
138

la sufí y mil más. Todas ellas adornan las mezquitas, los palacios, lo~
monumentos como motivos decorativos de primer orden, por encima de
las imágenes e imitaciones del mundo natural. La flexibilidad de la
palabra árabe en su significado y formación, también la ciene en su
manifestación estética visual y escrira2g.
Y, en el mundo hebreo sucede lo mismo. Pues a todo lo dicho
habría que añadir un factor importanre: la palabra de los Libros Sagrados,
de la Biblia, en particular la poética; va ligada a la dimensión musical
inherente a ella. De cal modo que el significado de muchas frases y
pasajes no depende solo de las palabras (las cuales tienen la misma
flexibilidad que las dichas anees, referidas al mundo árabe) sino de la
música que se les añada, de las escansiones o fe 'anim que se les pongi~.
Hay un a.specto derivado de cuanto he expuesto que es preciso
subrayar: la fusión e identificación del yo con el mundo, con la re,1lidad y
con la palabra, a la que he aludido anres con insistencia; lleva a la idea de
que el hablar semita no me lleva direccamenre a un concepto, a un Aoyo&lt;;,
como en Grecia, sino directamente a una n:pál;,t&lt;;, acción. Como es
lógico, y:1 que se rrata de una palabra humana, está 1..lorada de
conocimienro, de ideas, pero digamos que es algo colateral, adjunto y
esencial a lo que, sin embargo es mi~ importante: la práctica. De ahí que,
por ejemplo, en el Corán, casi rodas las aleyas o versículos empiecen con
el imperativo qui, "dí" con lo que se indica que quien lee lo que sigue no
~obmenre lo escucha, lo lee pasivamente, .ci no que lo dice
comprometiéndose en lo que va a decir. De igual manera, dühár,
''palabra" en hebreo, indica la acción que hay que realizar. Y si se lee
frecuememenre en la Biblia debar Yahweh, "palabra de Dios", no ~e
quiere indicar solameme el hecho de que eso lo ha dicho el Seiior, y que,
por ranro, es digno de rodo re~pern, sino que, sobre rodo, hay que
cumplirlo, necesaria y obligaroriamence. Dice Horleif Boman
confrontando la palabra hebrea que lleva a la acción, frente a la griega que
conduce direct:irnence a la ideación:
En todo el antiguo Oriente, en Asiria y Babilonia, lo mismo
que en Egipto, la palabra, y en ptirtimlar la palabra de Dios, no em
sólo primariamente una expresión del pnzsnmiento; em una fi1erz11
poderosa y dinámica, como ha obsen,tldo Herder. la co11cepció11
ismelitt1 oriental de la palabra. es fannalrnente opuesta a In
conrepción griega. como también ha mantenido Bultmann'º .

139

�Y Mocelf Chelli, referido al árabe viene a decir lo mismo:
Las fimciones del registro de los ritnzol'. no se disú11g11en más
que por ser denominados en rflacíón con la ~~tividad en fa 1~,e ellos
intervienen: en este registro, se va de la actividad a la fimcion, y la
fimrión no tiene importancia más que en rela_ción con la ac:ividad
que le da su nombre. No es aquello que i11t~rv1~nen ~n la afftó~z _que
se nombra; es aquello que intervendría; el funnonano es ~1pote~1CO Y
saca su nombre y su malidad de la actividad en q1!e él mtermene )'
de la fimrión que ejerce en el seno de esta actil•idad'.
Ame codo cuanto he expuesto, podríamos decir que la palabra árabe
v hebrea está abierta a la libertad y a la imaginación. No \e excluye la
'razón y, por tanto, el hombre sigue siendo un animal racional. Pero se
rrata de una razón al servicio del hombre coral, al lado y codo con codo
con otros registros como son la intuición, el sencimienco, la imagin:ición,
la acción. Lo que diferencia al hombre del animal, en. esre caso, e.-.
precisamente eso: que el animal dispone de tod?s estos registros, excepto
del de la razón, que es propia del hombre, ademas de los otros.
En resumen, a manera de conclusión compa.rativa enrre la palabra
semita y la griega, diré lo siguiente, a falta de entrar en el verbo, el cu~I
nos guarda especiales diferencias: El griego bu.-.ca el orden, la armo_n,ta
(Kóaµo&lt;;) , el semita, en cambio, el movimienco, la vida, la emoc1on
profunda, el poder, la acción.
_
,
Pero vayamos al verbo y al conceprn de remporaltdad_que tras el bre
en el mundo semita. Veremos que la~ diferencias con el indoeuropeo, el
griego, el latín y las lenguas modernas occidentales, son grandes._
_
El verbo semita, árabe o hebreo, carece de temporalidad: solo
mantiene su dimensión aspectual. De modo que la denominación de
ciertas gramáticas de las formas verbales en riempo pr~rérito Y fun~ro e~
roralmenre errónea. Más bien, hay que hablar de ;1cc1011es perfewvas e
imperfectivas, siendo las primern~ aquelhs_~ue indica1~ una ac~ión _que_se
está desarrollando y las segundas, una acc1on ya terminada, bien se rrace
en ambos caso~ de una temporalidad acrnal, pa..,adJ o fucura. La
dimensión remporal vendrá señaLtda por otros elemen~o~ como son lo~
adverbios u ocras palabras que en el contexto señalan el ue111po en ~~1e_e~J
acción acabada o continua se desarrolla. Todo ello, ap;1ne del p;1mcip10 Y
del infinitivo, o también llarnado "nombre de acción", y de Lls form:1s

140

activas y pasivas, quedando el verbo, en sí mismo considerado, en codo
caso, al margen de la temporalidad en cuanro ral.
. _Por ~cr~ lado, las estructuras rrilíceras, adquieren como verbo~.
d1sn~ros s1grnficados y macices gracias a las diez formas verbales árabes y a
las s1_ece h~~reas, a veces llamadas conjugaciones. Cada una añade alguna
mod1ficac1?n a la raíz básica, dándole distintos macices significativos:
causal. de incoación, de '.ncensidad, de reciprocidad etc. Así, por ejemplo,
ech_ando mano de la misma raíz antes mostrada ktb, que significaba
básicamente el hecho de escribir, con sus variantes nominales, en el caso
~el verbo tene_mos las siguienres modalidades: Katabn (él) escribe (en
tiempo perfecnvo), yar¡tubu, (él) está escribiendo (en riempo imperfecro).
Y la~ restantes formas de tiempo perfecto que, así mismo podían ponerse
en imperfecto, pero que omito aquí: kattaba. hacer escribir, kátaha,
mantener correspon- dencia con alguien, aktaba, hacer escribir, inkatabrt,
abonarse,_iktatab~, inscribirse, istaktaba, pedir que escriba algo etc.
Lo dicho quiere decir que el hablante, cuando se refiere a una acción
verbal,. se sitúa sol_o en el presente desde el que habla, al margen de
cualquier temporalidad. El pasado o el futuro son viscos como
pro_r,ecciones del momento en que se habla. De otra manera dicho: la
~c~1on_ verbal es algo presente, a la vez que pasado y futuro, porque lo
u_mco importante es la experiencia que en un momento dado, el ahora, :.e
~1ve. De este modo el pasado se puede hacer perfeccamenre presente, al
igual que el futuro. Son seres existentes de pleno derecho desde y en el
presente, en absoluro sumidos en el abismo de la nada como ocur~ía con
el verbo indoeuropeo.
. ~e ahí el gran v~lor de la tradición, de los orígenes, del legado de la
h1sco,r'.:1. que nos enriquece el presence y que es tan real en un tiempo
pretemo como en el ahora en que se vive. Lo mismo digamos del futuro
e~ cual no es una nada que todavía no es en absoluto sino un algo que se
vive Y que se está ya_ conquistando y viviendo en el ahora. Es el tiempo
del progreso, del munfo final, de la victoria del hombre sobre sus
ene_migos internos y externos. Es el valor de la esperanza en un mundo
meJ_ºr'. en otra vida más allá de la muerte, en un Mesías que nos ha de
r~d1m1r, en un Imán, que en la sía ha de manifestarse, en un Juicio
Fmal, en un futuro en el que nos aguarda una victoria en esca vida, pero
sobre todo en la futura.
. El semita se instala de esce modo en el tiempo, lo cual fomenta la
libertad y acerca sujeto y objero, reincidiendo de esre modo en cn;111to he
141

�dicho antes del nombre. Curiosamente l.1 obr.1 de N,t~uib ,\lahíud tiene
como prougonista el ciempo vivido acru;il, en el que rodo 'ie concenrra, lo
pasado y lo fururo. No es como la de ,\ bree\ Proust, cuyo rímlo_y.1 o
significuivo de lo que el tiempo es par.1 d occidem.11, un.1 1wh olnd;id.1,
pasada, hundidJ en la nada: En bwm drl tiempo pf'rdido.
,
De este modo, Ll verdad se c.1pta parn el .\elllHJ en el 01do y por lo\
sentidos del racro, la imaginación, el sentimiento, l.i razón; percibiendo
objeros en continuo cambio. El griego habla de ., u experi~nc1.1 dd 1m_1ndo
y de su existencia reílejándolos en la ciencia, el lengua¡e y en l.1., idea~
'inrnur.ibles. El semita, se centra en el ince!-.,1me movimienro y en l.1
experiencia práctica.. Recordemos que cuando Sócrares es inrerrog_ado y
no sabe qué debe responder, se qued.1 inmóvil. Cu;indo, en cambio, se
lee el Libro Sagrado en la sinagog.1 rodos acompafon l.i lecrura con el
movimiento del cuerpo, con 1-a~ modulaciones del canco y de b voz. El
.1lmuédano, cuando, por MI parte, ll.1111a .1 l.1 oración, lo luce con l.i
palabra, 110 con roques de insrrumemos como camp:rnas o _gon~~. y ello en
una entonación especial, semi-musical, disrinc1 de la ord1nari:1 del h:.161.i
coridiana; que par.1 eso es la palabra por excelencia, h p.1l.1br.1 de Dio~.
Para el semita rodo está en eterno movimiento: Dio~, el hombre, la
namraleza y el mundo y lo reíleja en un lenguaje ta111bié11 en
movimienro. Para el griego, por el contrario, a la realidad luy que
inmoviliza1fa para nombrarla, conocerla y dominarla. En consecuencia,
para el semira, la realidad decisiva de la experiencia del mundo es la
palabra, mientra~ que para el griego es la cosa y la idea. .
.
.,
En definitiva, y volviendo al verbo, éste tiene la nmma d11nens1on
práxica y exisrenci.u del nombre, de la palabra que 1_10s sumergía
direcramenre en el devenir de la realidad que e~ramos experimentando en
un momento dado, lejos de cualquier conceptualización y teoría ideal a la
que nos pueda remitir b palabra o el \·erbo.
Y a este respecro, conviene que me detenga un momenco en el rema
del verbo '\er" en ár;1be y hebreo, lo cual nos llevad a confirmJr cuanto
he dicho v a unas conclusiones de gran utilidad en el orden teórico.
En ~riego, el verbo dvm. "~er" en i~finirivo, y en su forma
copulativa del juicio de estructura "S es P", EO"'CÍ, supone varias cosa).
Ante todo, el que un sujeto concreto ~e eleva de nuevo a categoría
inmurable, universal y necesaria, y por tanm, intemporal. por medio del
juicio en el que el ·1::cni hace las funcione~ de cópula. Y lo mismo s~ diga
del ''ese" larino o del "es", "ist", "is", "est" ere. de las lenguas román1e1s e
142

indoeuropeas. Es el caso de que un triángulo concreco y singular que
percibo sensiblemente aquí y ahora es elevado a la categoría universal,
necesaria e intemporal de una esencia cuando digo, por ejemplo que
"Todo triángulo es un figura de tres lados" o "es una figura cuya sum.1 de
los ángulos es de 180 grados". Si antes la palabra occidenral me remirfa a
una idea, ahora por el juicio y la cópula "es", dicha idealización se lleva al
extremo, inmovilizando la realidad en forma de esencias intemporales,
ajenas al devenir Auido de la realidad natural.
Por otro lado, al emitir este ju\cio vuelvo a llevar a cabo la fractu ra
del sujeto, el objeto y la palabra ante.'i dichas, pero de una manera más
radical. Porque emitir un juicio, ya en griego, supone un distanciamienro,
porque esa acción, llamada Kan1yopE1v, y su producro, Katriyopía.,
significa hablar contra alguien, censurar, acusar, hacer conocer, revelar,
enunciar, emitir una sentencia. Todo lo cual supone que el hablante se
sitúa en la acticud de un juez que, aparrado y lejos del reo, pronuncia m
sentencia que queda ahí, firme e inmutable para siempre. Es lo que hace
el hablame que emplea el juicio de esrruccura "S es P". Se .'iepara de la
realidad abriendo un abismo entre ella y su conciencia a la vez que emplea
do~ conceptos separados, el del sujeco y el del predicado, separados
además de su conciencia hablanre, la cual, luego los une medianre la
,
1 "
copu
a es u .
Má~ aún: ha proyectado sobre la realidad ese artilugio del le11oua1·e
•
b
cual es el \·erbo Etvm haciendo de esa realidad exrramenral y
exrraparlanre, un '\er" o un conjunto de "seres", óv, óvta, enre, emes.
Lo cual no pasa de ser una e.'itrJtagerna del lenguaje que, al menos, 110~
hace poner en duda la realidad verdadera y exrramemal de dichos Óv,
óv-m. ¡Son realmente las cosas 6vm. cal como los denominamos. o m,b
bien otra cosa?" Heidegger se quejaba de que b filosofía occide11CJI había
construido unJ metafísica del "ser ame los ojos" en lugar de 1111 '\er entre
las manos". Porque esa concepru.1lizJCió11 del juicio rnedianre el '·e~" y e., a
ontologización de la realid.1d nos lleva a la idea ame~ expue~ra de l.1
espacialización del lenguaje occidenral y, por con~iguienre, su
visualización. Esta Mecafoica del ~er, esta onrologización de la re.ilidad, l.1
veremos más clara luego cuando hable del \·erbo ser en Li~ lengua~
semitas. En todo caso, es cierro lo que dice A11benque al mpecro:
Si la experimcia de la dista11rir1, al sfpamr el J.oyo.; drl f.Í 11

parecía desalemar malr¡11icr proJwto de ontología, la rxperiel!ár1 dt'
l.tt com1micación 1!/lch e 11 i11trod11rir m nrrrsirlfld. Si los /;0111brt'., .,f'
1

J4j

�entienden entre sí, se requiere una base para S1I entendimiento, 1111
lugar en el que rns intenciones se encuentran: y ese lugar es el .q11e e_l
libro C de la Metaflsica llama ser (-có Etvm) o la esenruz1" (11
oucrcna.). Si los hombres se comunican, lo haren dentro del ser .
Me falca por decir que esta estructura de lenguaje y .pensamienro, a
''S es P'' con rodas las consecuencias que hemo~
·
,
· :
.
d1
,·
base de1 esquema
considerado, es la propia de la mentalidad raoon~l, e e~p~rnu
racionalista que sustenta la ciencia occidenral desd~ Grecia h~sra 1~.ue~rro~
días. Es la base de la noción de hombre como ½O)OV )..oy1K?v, alll~al
racional" del que can orgulloso se muestra ~I mund~ ocodenral. Este
racionalismo, con roda~ bs indudables ventaps que nene, .c,on todo el
progreso científico y recnológ'.co .que conlleva, acarrea cambien rodas las
lacras y ddecros que acabo de 1nd1car.
.
.
En las lenguas semíticas, por el conrr~~io, n~, ~~1sre el :erbo
· "e·" E do11de el indoeuropeo ut1l1za
el es para untr un
copu 1aovo s . 11
,
· d
.
sujeto y un predicado desde foera y a rrave~ de una sene_ e_ actos
memal~s, el semita lo hace por un mismo y solo ac~o de conciencia _que
percibe la identidad de ambos'. del sujeto y del predica?º· Este efec_r~a 1~
supuesta predicación de vanas man~ras: un~, mediante, la un,on )
yuxtaposición inmediata del ,-·usranuvo ~rovisto" de_ ,1mculo. co~ el
predicado en forma inderernunada; por e¡emplo_ el arbol. un ,.lito . en
. - d "el a'rbol es airo" Orra c1mbiando el ad¡envo por un \ erbo. en
1ug,u e
.
.
.
,
" . .
" , ·b I d . " O
lugar. por ejemplo, de "el árbol es verde d1c1endo el a1 _o ver ea . ,
también empleando el pronombre personal lmwa (él) o lnya (elb), segun
sea el género del sujeto, en l_ugar del..ver bo co~uLniv?, incerpuesro entre
el sujeto y el predicado; por ejemplo: el arbo_l, el, aleo .
. . _ .
En este caso, además y en consecuencia, no luy lugar a conflicto
alguno entre la unid:id inmovilizada de un~ substancia de_ cual s~
predican varios predicados y que hace de suieco y. la_ pluralidad _d_e_ los
atributos del predicado, puesto que no se substanc1aliza e inmovil,za la
1

b

realid;1d.
,
Este problema del verbo ''ser" como_c~~ularivo, ya se lo pl~~H~~
Aristóteb ante el rema de b unidad y rnult1pl1c1dad d_el ~er cu;indo dqo ·
Los últimos de entre los antiguo:; se f'sjor:atban nmrho pam
evitar r¡ue coincidiesen en 111U1 mismrz ca.i d lo uno Y lo múltiple. Por
eso unos mprimfan, como Lycofrón. el 1•erbo es; otr~~ ~daptaba,~. 111
expresión diriendo no quf el hombre "es blanco s1110 q1if' /,a
144

b/aru¡ueado ", no que ··es andante " sino que "anda ", para evitar
transformar lo 11110 m nníltiple 11I introducir el zrerbo 'es'.
Pero la realidad es que en Grecia y Occidente triunfó el dominio del
EtVa.t, Óv y Óvra., ílexibiliz.ando en cuanto pudo la inmovilidad del
sujeto-substancia, de los predicados y de la conciencia cognoscente.
diciendo Aristóteles que: 1ó Óv 1COAAUXW~ AEy171m, "el ente se dice de
muchas maneras" lo cual dio lugar a la posterior res1s de la analogía del
ser.
Alguien podría objetar la existencia de dos verbos, uno en árabe,
ki"i11a y otro en hebreo. haya, que podrían significar "ser". Sin embargo,
no es así, No solamente no lo es sino que precisarlo puede rener
imporranres consecuencias en ambas lenguas pero, sobre codo, en el c1so
del hebreo.
Respecto al verbo árabe ká11a, en sus diversas Aexiones resulta ser
m,ís un auxiliJ.r que un verbo propiamente tal con ~ignificado propio. Así,
se emplea con las demás formas verbales, perfectivas e imperfectivas para
dar nuevos matices al aspecto, incluyendo cieno matiz temporal. De este
modo, por ejemplo, se dice del verbo kataba, escribir (suelen enunciar:.e
los verbos en la tercera persona del singular del perfecto) kéina kataha,
había escrito, kana yaktuhu, escribía, solía escribir, yak1111u qad kataha:
habrá escrito. Ahora bien, ese maciz temporal no es sino como una
cualid:td que tiene la acción verbal que poseyó en un riempo pasado (en el
caso de indicarse un tiempo pretérito), pero, sobre todo, visto desde la
actualidad tem poral de la conciencia que habla, no desde la misma
temporalidad en sí pasada, desaparecida en la noche de la nada. Por ranro
el verbo kcína no es un verbo copulativo o existencial, sino un simple
artificio del lenguaje para hablar desde el ahora matizando la
temporalidad y aspecto de la acción de las cosas en y desde la conciencia
hablante, si nrienre, pensame.
Únicamente podría hablarse de una dimensión ex istencial en el caso
del Libro Sagrado, refiriéndose a la palabra-acción de Dios. Esa palabra.
como dije al comienzo, no es un simple nombre que conduzca a una idea;
sino a una acción real y presente. De ese modo, se lee en el Corfo, lo
mismo que en la Biblia que cuando Dios hizo el mundo y en general,
cuando quiere que algo sea "dice sé y es", k1111 (imperativo del verbo
1
kti11a). Es decir: hablando se produce, se crea, surge algo en la realidal ' .

145

�fa b razon de que el ,trabe. cuJndo qu1,o crJducir el ,erbo Et\·w, 1.:I

,:o O\. m,·o que edlJr mJno de otro, rermi110, que. por lo dtm,1,,
,uponen una, dimen,ione, merJfhic 1, complewnemc: m1c, J, ,
~ugerences. favm lo cr.idu¡o por \111ymíd, que ,1~n1ficJ enconcrJr, h.1ll.u:
y i:o ov por mcmy,id. lo lullJdo. lo enconrrJdo. Todo lo cuJI .ibre un
riquí,imo debJre po,ible v reJI ,obre lo, pJrald,,1110, e:mtt1He, e111rr el
Sem y el Dmmr heideggeriano, y d ,er tn Jrabe. B11t11.1 prueb.1 de dio
son lo, ,emin.u10, \. d1,cu'1one, lubid.i, encre Hen11 Corb111, butn
conocedor de IJ metJfí,ica mll\ulmJnJ y, ~obre rndo, sí,. y ti
ex1,cenc1.1l1,mo . fa claro que }J no ,e rrJcJ aqt11 de nuevo del ,er Jnte
lo, ojo," sino ~del ,er entre IJ, mJ110," hal!Jdo. de"el.ido, en
cerminologfa de Heidegger de la cú.fl8E1Ct, a-),t10o~. dt la ,erdad como
de~velam1enro. En codo ca,o, por no ,almne dd cemJ, con"iene rtcord.tr
Id\ palabra, de uno de lo, primero, en miliur e,ro, ternHno, 1111yiicl y
111C111 i;IÍd, al-Fa.rabi (h. 870-950):
·
Desde w crear,011. no hn; m dmbe una p,1!.tbr.1 que orupe rl
lugar del hast pma, ni del mm grugo, ni rl dr lm con-ripondimm
a mas do.1 palabras en otra.í lmg11m. 5111 rmbargo, Ntt palabr,1 ó
1mpmrmd1blr y nrrrsar,a m la.1 rimoa, uóriras J m el anr dr la
lógica. Y ruando 111 filosofla 1/rgó a lo.í árabes y los fi/ó.1ofos de lmgua
árabr y qur expresan en árabe sw 1dras filo)ófiras J lógicas t11z•irro11
nrw,dad de r/111,no mconrraro11 m la lmg1111 dmbt drsdr m
crraoón palabra alguna que pudirra traducir loi cmos m los que
,on rmplradas rstin en gmgo y luma m pma. y ponrrla m lugar
de Nas palabrm m lo, ({JjOJ m qur tllm (011 tmp!Mdas m otr(Jj
nar,onr,

..

Y propone emplear lo, término, dicho,, dando .il de ma\\yüd el
siguiente ,ign,ficado:
Con el témzino 111m1'}'IÍÚ empleado por ellos (los árabei) dr
manrra absoluta q111rrm SJgmfimr que la cosa má romplrrammu
localizada que _ce dispone de ella para lo que sr quirra y que htá
expuma a lo que dr elv1 se r,pem Cuando d,rm 'he encontrado el
ob¡tto prrd1do •y '/u encontrado lo que yo hab1a perdido' quurm
dmr que sé dónde está y que puedo dúponrr dr 11 mando quura A
vrres quieren dror tamb1l11 que la co,a llega a ser conooda.
Empleando de numera /,muada. romo mando dicen: Ju mro11m1do
146

a Zayd gmrro.10 o m aro · quirrm dmr qur hr .1 ibido q11r Zayd e,
gnuro)O amro y nada más .
1

. y a e,ra, co~,,deracione, ,e pueden a1iJd1r la, ere, form.i, que
~" 1c.en.1 (980- ~ 03 ) nene de obtener el concepto de ,er: IJ prnnerJ e,
"gu1endo a Amcoceb, por ab,cracción de lo, dem,h ,ere, exl\tence, L~
\egunda, en ?arre heredada del neoplacon1!lmo )' en parre del m"mo "IJm
como_ rel1g1on que admire un ,olo O,m (lcn 1/,¡d O un,c,d.id), por el
~náli~,.~. del concepto del Uno. Y la tercera, po, una inrro,pección e
1nru1c1on ,·ert1da ~obre la pur.i conc1enc1a en cuyo ,menor lulb.
encuentra (11 ayadu} el ,er (mm1 .l IÍd• lo hallado , lo enconrrado):
Supongamo., qur uno de 11~sotros ua errado de una ,ola z•rz y
prf_crammtt, pr,o HIS o¡os rstan o.1mrrodos y no puedm ,,e, lm
co m de /ilfra fi,r errado so,umlndo.,r m los mm o rn el zario,
para que 111 m1.1tmm1 drl aire q11r pudirra smtir no Ir llrga,·e a
1mpm1onar, s~,s mwnbro.1 man ,,parados. a fin dr que no puedan
mco11tranr III tor~1Jr Emonch rrjlr.ao 11a J se prrgrmra ,1 t&gt;fll
probada 5U rxmmna y m, dud,1r a/innará qur rxiltr 5111 rmbargo
110 ha!,rn t:1.penmtmado .111.i manos 111 .1w fff.í 111 rl inttnor de .111.1
mmm~-': m m. :ora,w11 ni ill rrrrbro 1/l nad.-, rxttnor. w 10 q11r
afinnara qur t.\Hfl' .rm afinnar m/ltf t¡ur rime 1111a lo11gi111d, 1111.1
anchura, o 111111 profi111d,d,1d' .
SJlrJ J la '".cJ e_l _PJrec1do que h t\' entre e,rJ ficción v el IIJm.ido
hombre: volante lml1iado por Du1l\ Scoco con el llll\lllO fin v que
probablemenre
romó del llll\lllO -\,·,cena ' 1, 1 como co,1 el ·l 'l~ICO
· • tí''O'
"
,t11n carte\lJl1O, ,olo que en é,re ,e luce por morivo., d" 111110,' ,. en t7n
m.irco 111teleccu.1I y culrural por completo diferente'.
·
Pero atención e.,pec1.1l merece el ocro \'erbo ,emitJ, d 1,. ,, hebn:o
9
muclu., ,·ece, erróne.1111eme rrJduCtdo por '\er'.
.Anre co_do. como ocurre mucha, ,ece, en ,ÍrJbe, ti verbo hebreo
conrn:ne ~.1,1 ,1e111¡~re un _cJdccer din.1111,co ,ncl 11 , O en .ic¡uello, e1, 1J, t·n
que "g111hc.111 cual,cbd. )en.1IJ11 ,in ducb l.1 e 11,1ccer l\rtc.1 o1t11t1tJ I ¡ .¡
\'erbo• pero, 'º bre ro d.º•en ,11 1110d did,1d de e,c.1r e,eruendo e,Jt- Cll,tlid,&lt; ld
1
~ lleg.1ndo J corl\egu,rla. -\lruno, e¡emplo, en hebrttr ·a11e¡,I,, ru ier ,
egar J tener l_1J1nb1e; wqrn, ,er y lleg.1r J ,e1 J1tt1Jno: ¡,,,.·,u¡. ,e, v llef,,:.;r
J e,car firme, h1trre. c¡ay_a, ,er y llq:ar .1 ,er ,.11uo.
'
..

�De este modo, el verbo haya no es una excepción. En efecto, anee
todo no es copulativo salvo en muy dudosas excepciones. Lo ~ue
realmente significa es: llegar a ser, producir, estar ahí de mo~o ~fecnvo,
pero teniendo siempre una unidad interna entre estos eres .s,gmficados.
Así, algunos ejemplos. Y sea el primero, como ya he .anunciado. antes al
hablar del verbo kti11a árabe en el Corán, el del Génesis en que dice: wayómer Elohím yehí 6r wa-yehí ór, "Y Dios dijo q1te La luz fuera y ~ Ít~z
fue" 41 , es decir, se produjo, surgió, la lt12. También en et mismo .~enes1s
se lee que "Abe! jite pastor de ovejas y Caín Labrador" expres1on ~ue
contiene el verbo haya en su forma yehf. significando no otra cosa sino
que "llegó a ser".
.
Y, finalmence, un ejemplo muy ,mporcame, este del Éxodo, con un
matiz fundamencal. Cuando Moisés, en el monee Sinaí uuentó conocer el
rosno de Dios, su intimidad, el Señor le respondió: "No podrás ver mi
rostro pues el hombre no puede verme y vivir"". Y, eras mucho insistir.
Moisés en preguntar quién era, Dios le respondió con ~quella frase: A111
ehyé afar ehyé, en que se emplea el verbo haya en pnmera persona del
singular y que se ha mal traducido como. "Yo soy el. que. s~i: Mal
uaducido, porque aquí ehyé significa algo acnvo, presencial, dinam1~0 en
el sentido de que Dios protege, cuida y conduce a su pueblo hacia. su
destino final. Lo que quiere Dios decir a Moisés es que el t~i~a de ~•os,
de la Alianza y Pacro suyo con su Pueblo, no es una cuesnon de ideas,
conocimientos, especulación, sino práctico y vicaL Lo único qu.e impom
a Moisés y al pueblo que conduce y dirige a la Tierra Promenda es que
está allí Dios para protegerle, cuidarle y guardar el pacto por su parre, a
condición de que el pueblo también lo guarde. Aquí no está en ¡uego el
conocimiento de cómo es Dios por dentro, sino de cómo actúa.
Del hecho de traducir esta frase como "Yo soy el que soy", nació la
idea de que Dios, el ens per se, el ens a se, el ens necessarium, el ser ~or
excelencia, siendo el resto de los seres simples posibles a los cuales Dios
regaló la existencia, es decir: Son seres contingentes que lo mi~mo que s?n
1
pueden dejar de ser o no haber sido nunca . Lo cual. n? e~ posible en D ~s
el cual es el ser necesario que no puede de1ar de ex1snr porque su esencia
exige el hecho de existir, cosa que no ocurre con las creacruas.
. ,
El resultado fue la construcción de una metafísica llamada del S1na1
en la que el ser por excelencia es Dios, predicándose e~e ser ª. las demás
creaturas que no son Él, de una manera secundana, denvada, P?r
analogía, haciendo una transposición filosófico-teológica de aquel 1ó óv

7COAAa.~w~ 11.éyrrra.1, "el !,er se dice de muchas maneras" aristotélico gue
hemos v!Sro antes.
, . ~demás, esca visión del ser ~ de Dios como ens a se supremo, tiene
sm d1~cult!d,es y, en consecuencia, sus contradictores. Ante todo, supone
p_oner ~ Dios en el 1.11vel del ser, por mucho que .~e inrenre elevarle a b
categona de neces~~10 y por 111~1~ha analogía que se quiera interponer
enu~ El Y la, creac1on. En defii.11r1va es sicuarlo en el nivel del lenguaje
humano, n:as con~retamente indoeuropeo, rebajando así su absolma
rrasc~nden.~ia y haciéndolo vi!lible de algún modo, contraviniendo aquello
del Smaí: No podrás ve: mi rostro pues el hombre no puede 1,erme y 1Ji11ir".
En consecuencia, es abrir las puertas a cualquier discusión sobre el ser y el
ente ~•. por tanto, a la larga y en definitiva, a todo oénero de
agno~n.c:smos y .aun a~eísm~s. Con ello, además, hemos puesto :1 Dios de
la1 rel1g1on,
al Dios, ex1stenc1al de la Biblia' del Evanoe1·10
y del Coran,
' en
· 1
o
e n1ve de _la teona, de la especulación, rodo lo cual va en contra de la
estructura
lrngüística,
pensante y sintienre semita· Ver a 0·10,., co1110 .a un
" "
¡
ser n?. .es ,P an~e.ar .real menee el auté·n,tico Dios bíblico y religioso puesto
que, el. ser . n~s 11'.v1ta a .la ~speculac1on, a la reflexión, miemras que el
au~enn~o Dios .nos debe inrn~r a ponernos de rodillas anee El y a tornar
una sene de a~nrudes que no nenen nada que ver con b teoría.
Es ~a razo~ de que ~nuchas voces .~e hayan levantado frente a esta
co.n~ep~1ón. As1, ~ara, el 1s!am, en cierta~ escuelas teológica.a~ y religios;is,
Dios es lo que es~a maa~ alla del ser, por encima del ser, es el inventor del
ser, no el ser .mismo ni siquiera por antonomasia. E~ el Dios oculto
ab~olutamente inaccesible al hombre incluso en la otra vida. Para alouno~
teologos. musulmanes la felicidad después de la muerte no consistid en
\'er a Dios cara a cara, es imposible, sino en senrirse queridos, amado.\,
cercanos a Él, no r~chazados y reprobados como son los condenados.
. Y den~ro ~~I JUdaí~mo'. en el cas? de Maimónides (1138-1204) por
eJem~lo, cambien han surgido. teolog1as llamadas negativas para las cuales
de Dios no podemo.s sabe r n1 afirmar nada po::.irivo sino que se puede
llegar a Él por med1? de negaciones. No podemos decir de Él que sea
bueno, po~eroso, sabio, ser, si no es negando primero, escas cualidades de
1~odo ~adJCal, al modo como las enrendemo!I en las crearuras. Así,
d.1remos, de entrada, que Dios no es bueno, ni poderoso, ni sabio, ni ser
s_111 0 ~!go m~cho más. allá de estas categorías. Y esca reología negar in
cambien ha sido soste111da no solo por algunos teólogos y filósofos judíos,

149
148

�sino también por muchos lllll5Ulnune.) y cri,nJllO.) (IJ reolo~1,1
a.11:o~a.t\Kfl, en rerm ínología del Pl!eudo~Dionisio).

En e.)ra línea de teología neg;nivJ, ha habido en el crnt1Jnismo un
ejemplo muy claro y emblemático, el de Scoco E.rígen.1 (5iglo IX). Par,1 él.
Dios no está en ningún nivel de bondad, ni de ningun.i cu.1lid.1d 111
cacegoría creada. ~obre todo del de ller, :.ino que se sitú.i por encinu de
rodas, no siendo ni poseyendo ni11gun.1 de ellas. A,í, de Dioll no podemos
decir que sea bueno Jya.0ói;. sino úm:pa.ya0o-;. llt1perbueno. es decir.
lo que no es bueno sino que esrá más all:i del bien, y N de la!- demá,
cualidades, en especial de la del ser: No podemos decir que Dios ,ea ov,
ser, sino ~m:pov. !&gt;Uperser, lo cual no quiere decir que sea una nada sino
que e:.tá por encim.1 del ,er y de IJ 11.1da.
Estas ~on, entre orras muchas, las múltiples consecuenci,1s que tiene
la consideración de las discinras maneras de babi.ir dencro dd .ítnbiro de
las disrincas culcuras, de muchas de las cuab somos herederos directos.
Bien es verd.id que muchas de esw, diferencias se han borrado a rr.1.vé,; de
los tiempos y que se ha llegado a una mayor universalización del lengu.ije,
como dije al comienzo. Sin embargo, quedan en pie muchas cue:.tiones
que nos siguen afectando de una manera muy directa como :.on algunJ.s
de las que aquí he planteado.
De esta manera, hemos dado una!&gt; breves pinceiadas .sobre el
panorama lingüístico de dos culrurJs tan di:--rimas, pero a la vez ran
próximas, y por eso mismo, ral \'eZ, tan enfrentada\, co1no son la .semírica
y la indoeuropea. Dicho de ocra manera, enrre la cultura )' mencalidad
occidental y la medio-orienrnl. Porque ya no se trata, como hemos podido
comprobar de un simple cambio de vocabularios o de distintas maneras
de construir las frases, sino de una diferencia radical de mecanismos de
pensamiento, de forma:, de ver y de enfrentarse al mundo, de concebir a
éste, al sujeto humano y a la palabra con que lo enuncia y con la que se
comunica con los demás. La cuestión, por tanro, era algo más grave de lo
que al comienzo dije. Se está venrilando, cal vez, incluso la comprensión o
110, la tolerancia o no, la convivencia o no de dos mundos, tal vez tres, el
occidenral. el árabe y el judío'~.
Y, para terminar, se me va a permitir una sugerencia que mh bien
es una utopía o un sueño en medio de esce mundo ran enervado. Hemos
podido contemplar dos modelos de pensamienro y lenguaje: el semita}' el
occidental. Cabría seguir haciendo esrudios comparativos con ocras
lenguas, mencalidade~ y culruras. como son la. hindú, la china, la

japone:.a,
las africrnJs· • 1.1.~· l lt: IJ Amenc.1
. . Pre ·ol 0·
·
·
v
imag111ar enronce.s l.i con,rrucc·ó d
e om 111.1. i podrfamo.,
no fuera el r&gt;uro r,,Jov ~oytK10· \',' ,: u_n nuevo_modelo de. hombre que )'J
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'-,
11.
. rJcio11,1I"
que ha con,rr11ido Occidenr
E ,lllllllJI. r.1 ( ion.1ris,.• .,a111111al
abierro, flexible v con rnú~t! 1 ur~pJ_,1no 1_111 se~· m'.1cho 111,Ís pUsrico,
. ..
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ip e~ regMro, im·win.1.
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1nru1nvo!\ que funcio1nsen .
1. . , . i:, m·os, emoc1011;1le,,
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ma~ iel1z, mi~ universal 111e11o.
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Nocas Bibliográficas
Fntrl! otras cosas, porqut! una Ut! ·!la . d,
odnín
n·1111.:lt/ar
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~- 't o.: gran 1111nr1rt·111c1a
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Los anrrnal.:s
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, Anslotdt:s J'oét,ca. ¡..¡.¡s b
rropos, ,m:dona. 1987
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: Platón ( 'ra11/n. 42:1 b
l lu~ qui: nowr la t:\islt!ncia, por t:ji:m lo '11
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largas\ hre\6. dota&lt;.I.L-. de espíntu. ·. ~ . o.; gm.:go (~ en su méd1da .:n luttn) de rocuks
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d a gu1en dl)o
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1. • .: cantar .v d.: h'ihl ;ir. o
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la asocuu.:1on o d1s~1ación cntr.: mu ·i ·a \ .'¡pb ~la;,. \ 10.:1:lo:-. aguus V.:r sohr.: cs11! lema de
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pu II ra Ocauhls• ' M., ,\/rmq11e d " sm, n11mq11e
• ·er ,e. ri::--s nrh:rsitu1res &lt;l.: Frc.:nc.:, Puris. 195➔
Ju palabrn cno1·1faa.
. 1·ica .:n el knouujc tilo· 1· . 1
el'Cunosamcntc
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Platon Crot,lo 424 b
~ Es tnlcres:1nte ons.:rntr como lu puh1bra crto • ;.
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d amb110 c1.:nl1lico \' lis1co, lo t:uutro ·I. • t~~1a._:.1gml1ca aqu1 demcntos ,·ocalícos \. c11
éllíl!, t'ut!go
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Si'.?1d~ l!S c.¡u.: d conc.:plo de naluralau, &lt;1&gt;001c lk\'é.1 • .
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151
150

�c::~lalicamentc:: conc..:bi&lt;lo. Pu..:dc:: consul1arsc Pa111kcr. R.. FI ro11apto de 11t1l11rol&lt;'=e1. :lmi!ts1s
histórico y metafisico de 1111 co11cepto. 2' E&lt;l. CSlC. MaJnJ. 1972
10 Platón. Cratilo. 425 e V ss.
11 Platón. Te,·Ic10, 1X2 ti .
i : Platon Teereto, 183 u.
I) Ver de mt autona. El oraculo de .\'arc1so. /.t'ct1m1 del!'ª"""' de l'a1111e111dl'.,
Prcn,;;i, dc::
la Un1vers1da&lt;l &lt;le L.arn!!OZII, /.ara201a. 2' Ed. 19')2
1~ Aubcnque, P El pr;blt'm&lt;i dt'I ~~t'r e11 :lr1s10tdes Taurus, Madml )1}81
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Yaqzan'· .·1110/e.1 dd s1tmi11arw de ,\/etafis1ca. lJ111vc1s1da&lt;l l'omplult:tlsl!. Madrid E11t:ro
1992. Púgs. 987-10114,
10 Ver 1:omh,1, J La .fi/osojia .-ln1·1n1c/,c-a t.l'e11sw1111·11I0 '/'o¡u&gt;lcígicoJ lJn1,·.:1s1tlad dc::
Murcia 1978 "El urg..:nt.: rc::to d..: los m1st.:no~o Rt.:lkxwn..:s c::n torno al cspacw. al 11..:mpo
y a la l1b~ruid" En Themata l.:.'studios e11 //011or del l'roji·.wr )i!sli.~. lre/la11u e11 ,11 L'\X
~111versario. S.:v1lla N" 9, 1992 Púg.s. 215-238. l lalL L fo d1111e11sw11 ornltu, s XXI. 3• hl
Madrid, 1977.
1• Foucaull, M. Las palohras y la.~ cosas. EJ Stglo XXI. Madn&lt;l ICJ78 P 1
18
Anslótt:ks, Vísica. IV.219 b 1-2
1" A .:stc:1 conccpción .:,capa la idc.i que S¡¡n /\guslln ttc::n..: &lt;lcl IÍc::rnpo. parad, est.: no es su1n
una ·'distensión Jd ,1lm.1·· ··111/hi 1u11111 est 111/11/ e.He ahllll f¡,mpus 1¡11011 dise11sio11e111
(a111n11)" (Co11fesio11,.,.1, I XI, Cap. 26) AsL d pasa&lt;lo no cs sino la prnycn:1ó11 d..:s&lt;lc:: el
presente, me&lt;lianl&lt;! la memona, de lo yu ocurrido an1.:s pc::ro quc sigue ,·1,·o ~ cx1stl!nh: ahoru
gracias a esa mc::moria'. es un "praese11s de prett.'ntis'' El futuro 1amb1&lt;::n es un pres.:nte ,·1vo
;n el ahora, grnc1as a la espc::ra1ua: es un "'pral'.mls cleji1111ní Y, tinahn..:n1c el &lt;1hora no es
sino d prescnlc 1·1v1do "pmese11s de praese11tih,1s.. En todo raso, para d . c::I tiempo s1emprc::
:;.:rú un misteno que ..:scapa al análisis racional. ··si nadie me pre¡,:1111/a, dice en las
Co11fes1011es. qué es C"i tiempo. lo sé: pero si alg11ie11 me lo pregunta, lo 1g11oro··.
1ºEn ara he, cn primt:r lugar el aut¿nlico nombn: d..: Dios solo lo conocen!mos ..:n la otra vida:
d Corún conll..:nc 99 nombr&lt;::s &lt;le la divinidad pero d c.:11t.:simo. d au1.:n11co. solam.:ntc lo
alcanzaremos d..:spués &lt;lt: la mucrtc. De ahí quo:: Ramon Uull .:scnbiesc su Cent 11oms de Déu
(Roma. 1285), aludit:nc.lo a que d ci::nl.:s1mo ..:ra d &lt;le Jesús, polc::rnizam.lo así con el islam
En segundo lugar, Allah, nombre con el qu..: aludimos a Dios mientras vil'!mos .:n estl!
mundo, no sc pronuncia como las d.:más palabras smo que exige:: una modulación esp.:cíal y
única para pronunciarlo
21 Ello no e!XclU~t! d que tambit:n haya algunas palabras. pOl:as, con .:struclura base:: J.: cuatro
consonan1i::s
12 Aristótcks Vis1ca. 192 h 20.
¡; En efecto, .:sta &lt;lclinic1ón anslotélica, aunqu..: Jiga quc:: 111 mnurakza .:s aqudlo que:: llene
en si d principio dd mol'tlntcnlo y "&lt;ld ri::poso'·, lo fundamental de la m1sn:a ..:s cl cumbio. el
movi::rs.:. El rc::poso r¡pqtia es una qmell!d provisional, abi..:rta es..:ncialmente a lu
contmwmón dd movimit:nlo Kívr¡m&lt;; por eso no cmpl.:a la palabra ÚKÍVT)Cl'l&lt;; qui:
s1g.mlica la inmo\'ili&lt;lad absoluta, la qui..:tud d..:tinilirn y c..:rrnda.
14 J loy día, por c::J&lt;.:mplo, unpr..:llla se dice con la misnw raíz. matha' a, es 1kcir, lo qui.! se deja
a manera &lt;le hudla en d papd d.:sd..: un moldo:: original
11 Esa 1:on1:t:pcion &lt;ll.! la natural.:za móvil, fracctonaua, rota, s..: L:,prc::,;;.1 igualmente c:n el art.:.
en la ruptura tk espai.:1os, &lt;le lucc::s, &lt;le:: colores. Ver: Lomba. J ··Apro:-.imación a una csl&lt;::lica

152

musulmana'', en Lafilosofia y SllS margenes. Homenaje al Pro/ Carlos Bali1ias. Universidad
~e Santiago de Compostela, Santiago de Compostela. 1997. Págs. 349-377.
Heráclito. fr. 123.
27
Corán.17, 88.
28
Kamal Bullata. "Geometría &lt;l..: la lengua y gramútica dt: la geometría'', ..:n Cuademos de la
Alhambra, Granada, 27 ( 1991 ). Págs. 11-26.
29
Ver Fubini, E. "La musíca nella lradiz.íone biblica t: talmúdica''. En Rasseg11a Mensile di
Israel. LVIl ( 1991 ). p. 348; ·'La musica ebraica tra pi::nnessi e divi..:ti nei commentari
medievali" t:n Revista espa,iola de filosofra medieval. 6 ( I 999). p. 75. Lomba, J., ·'Palabra y
;~úsica en la cultura y estética hebreas", .:n Tópicos, Máico, 17 ( 1999), pp. 101-128.
·
Boman, Th. Hehrew thought compared with greek. The Norton Libra!'\-'. New York 1960
58.
··
,
·
: Se ent_
ien&lt;le, de los ritmos marcados por las tri::s consonantc::s básica~ de toda palabra.
· 2 Chelh, M. La paro/e arabe. Une théorie de la relativité des cllll11res. Sindbad, París.
1980, _P·. 172. P_u:de _verse también: Ulli::ndorf, "What is a semillc language? A Problern of
~1ngmsltc ldc::nt1l1cat1on", en Ori:entalia. 27 (1958), pp. 66-75.
Es mleresank en extri::mo, el miento hecho por el Prof. Agustín Basavt: al querer construir
una ·'metafisica de la !Iabencia" en lugar de una ·'metafisica dd scr''. Yt:r: Basabt:. A
~'Qtado de metajisica. Teoría de la Habencia. ed. Limusa, México, 1982
· Aubc::nqui::, P. El problema del ser en Aristóteles. Opus Cit. p. 128.
3
s Aristólel.:s. Física, 1, 2, 185 h 25.
'6 Es cunoso
. t:1 pasaje
. del Corán en que se dcscribt: la concepción ,,irgiual de María cuando
el Angel le dice que va tener un hijo, Jesús, sin haber conocido ;111.:s varón alguno, la
rc::spuesla de dicho Angel, anti.! las dudas de Maria es. "Así será. Dios crea lo que quierc.
$uando_dec1de algo, le dtce tan solo: ·si.!· (k,111) y es'' (Coran, 3, 42--48).
· · Corbtn. H. ''Dt: Hc::1dcggcr á Sohrawar&lt;li'' en en Cahiers de L' Herme. Henry Corbi11
Paris, 1980, p. 23-61 .
·
·
38
AI-FiiriibI, k1tab al-lm117f. Libro de las par1íc11las. cap 15
39
lbi&lt;l&lt;.!m.
40 V.:r: Cruz lkmúndcz, M. La mtrafisica de :fricena, Grana&lt;la. I IJ49. "Lu noción &lt;l.: sc::r ..:n
Avicena'·. En Pe11samie11ro. Madrid. 15 (1959), pp. 83-98
41
Furlani, G. "A1·icc11a e il cogito ergo s11111 di Cartesio" En lslán11ca. 3 ( 1927). pp. 53-72
42
Génesis 1: J.
43
Génesis. 4: 2.
44
Exodo. 3: 14 v 33: 18-23
4\
.
Estas ideas las h..: cxpu..:sto por cxt.:nso en los siguientc::s tr.:s trnbajos: La raíz semítica ,¡,.,
lo erll'opeo, AKAL, Madrid, 1997; "Lo s.:miw mcdi.:v11I como co,;ronna&lt;lor d..: la cultura
europea·'. /!uma11itas. Anuario &lt;ld Cc::nlro dc:: E~tudws l lumanislirns de la Univcrs1Jad
Autónoma de Nuc:,·o León. N° 26 ( 1999), pp. 67-82. ··Las ·agonías· del .:urocc::1llrn-mo".
E11doxa, n·' 12. 19lJ9, vol. l. pp.79-123

l

153

�POSICIONES METAFÍSICAS
ANT E LA MUERTE

Dr.

José Antonio DJcal Alo11'0
Oir.:cción de Hum.rniJadc~
Univer1idad l.a Sall~
.~1hico

Introducción
La final idad de este ensavo
es referirme de m:inera muv.
.
general a las principales posiciones o doctri nas metafísicas anee Li
muerce. Estas pos iciones son las posturas que a lo largo dc-1 ciempo
se han elaborado por fi lósofos o cscuc.:Lis sigriif,cativ;is con las
respuestas que han dado a incerrogantcs relacionado~ con l.1
muerce del hombre, sea que afirmen que después de la muertl' del
individuo nada subsiste de él; o por el co ntrario, afirmen que .1lgo
permanece con cadcrer indestructible en el ser humano no
obstante que muere.
Una u arra postura suponen en sus defensores o en sus
oposirores una previa concepción sobre Dios, el mundo ,. el
hombre. En uno u ocro caso se afirma que uno, varios o
dos elemencos -independientemente de cómo se les concibasusrentan el ser de eso que llamamos cot:.ilida&lt;l. Por eso se puede
hablar de posiciones metafísicas, pucsco que b rdlexión va m,is
allá en sus conclusiones de lo que los d.11os scnsihlcs puedcn
revelar a la razón.
155

�Lo antenor significa que esos elementos úlrimos de
composición y sustentación de la realidad escapan a una simple
demostración sensible o empírica, no obsranre la articulan y son
reales para el que reflex iona, al tratar de determinar el ser de los
hechos.
La metafísica llamada igualmente Oncología o Filosofía
Primera como la denominó Aristóteles, se refiere a la esencia o
naruraleza profunda tanto del ser como de los entes. También se
ha entendido como Ontoteología, es decir, el escudio del ser que
es autor o creador del ser: Dios, dejando el término Onrologí:i
para referirse al análisis de las propiedades en general de todo cnce
que participa del ser, como del esrudio del ser mismo en cuanco
tal. Algunos hablan del ser en general en relación con lo común a
codos los seres en su constitución, agregan&lt;lo un análisis de seres
más complejos y específicos: Dios, mundo y alma, configurando la
Oncología o Metafísica especial, a saber: Teología natural o
Teodicea, Cosmología o Filosofía de la narnraleza y Neumat0logía
o Psicología racional, en cuanto escudian a Dios, el mundo y el
alma respectivamente.
El hombre es considerado como un ente que en su ser posee
dimensión nurerial o carnal igualmente como un ser espirirnal
que aspira a la inmortalidad, como lo ha señalado el doctor
Agustín Basave Femández Del Valle y esto por ser "ccotrópico'' y
"axiorrópico", es decir orientado hJCia Dios y los vJlores, por lo
que es distinto a orros seres, buscando una. vinculación Je su
persona hacia Dios. Por esro, la Filosofía es unJ sabiduría que se
entiende como propedéutica de la salvación, en la mcdid,1 quc el
hombre no es un ser exclusivamente nJtural.
La filosofía es un conocimicnro eminentemente metafísico,
pudiendo sc11alar de manera muy breve que la mec,1física
dominante en la ancigüedad fue de cipo ~ubst,inci:disr:1,
significando esro que a pesar de los müliiples c.1mbios Je la
realidad existe algo que permanece: la substancia. Por eso se 11:ima
oncología.
La metafísica moderna buscó explicar las rdacion&lt;..:s c11rr&lt;..: lo,
seres enfatizando el lado epistemológico e in1roducicn&lt;lo límites al
propio conocimiento humano del ser.
La mcraíísica c.:ontcmpodne:1 e.entre&gt; rn .111:ílisis c:n l.1 lit'1st¡11cd.1
del sentido del ser bas:índosc c.:11 el orden rnor.d con todo In &lt;¡11 ..•
1'j(¡

e~ro, !mplic.1 e11 !os .imbiros Sl1Ci.1k,. polít in)s, jurídiu)\ ...
h1sror1cos, prctt·nd1endo comprender t' i11tcrprct.1r el ser de lo
hum.1no de rnancr.i 110 solo m,h in111:11H.:ntc Sll10 p.1t{l(l1 l.1rn1cntc
en l.1 dimensión etic.1.

Los tres tipos de me1.1físic.1 coexisten en medio de
enormes c.1mbios y pretenden .llgun.1 reconciliación .1 tr.wés
de lo que el filósofo mex1cJno M.1uricio Beuchot ll.1111 ,1

hermené11tic,1-.1 nalágica.
Por último, en el trabJjo se pretende re\'is.n l.ls rres
grandes posiciones metafísic.is .rnre Li muerte: el monismo el
'
pluralismo y el dualismo .
Posicio nes metafísicas an te la m uerte.

La_ necesidad )' universalidad de l.1 mucrre, ha provocado en
las sociedades_ h~1'.11an.1s disrinras respucsr:is, no solamente para los
efectos de J~l1cc_1on, duelo y restablecimienco de b regul:1rid.1d de
la vida ordinaria alterad.1 por la muerce: rambién de m:rnern
particul.u para otorgar un senri&lt;lo a la vid.1 de cada persona.
Escas respuestas ante la muerte tienen contenidos diferentes
~esd~ los ángulos social, religioso, histórico. psicológico y
hlosofico; al que de manera general nos vamos a referir.
La respuesta o la actirud de los seres humanos no es solamente
en el plano de la vida social, sino en el ámbiro del m;is allá, el l.1Jo
post-morten o posterior como oponunamente :rnali,.arcmos. En
e~re sentido es una constante universal admirir algunJ forma de
vida, o _sobrevi_vencia ~lrerior _de_ la persona, salvo excepciones.
Algun ttpo de 111morcal1dad se 1nd1ca en el fondo de l.1 mavoría de
las creencias o doctrinas con relación a la persona dcspu¿s de su
muerte. En orras palabras, con la muerte no termina completamente el hombre, aunque sufra cambios o modificaciones.
Sobrevivir o sobreexistir después de la muerre, es resulrado de
una creencia o fe de tipo religioso, o producro de una
argumentación. En uno y otro caso subyace una concepción del
hombre, el mundo y lo divino que impulsa a dar una respuest,1 al
hecho de lo que parece ser un final rotal en la existencia humana.
Con relación a este asunro se presenran una canridad enorme
de res~uesras que van desde los mitos originarios, pasando por las
creencias populares y religiosas, las opiniones cienríftcas hasta
157

�llegar a las doctrinas fi losófic3s y ceológic.1s. Lo anterior se ilusrra
en lo que pudiéramos llamar la Historia d~ fas. ldet1S Sobre ~11
Muerte a Jo largo del tiempo y el espacio. H 1s con~i que abarcan.1
por igual los rescimonios orales como .los escr1ros, tatHO del
mundo Orienral como Occidental, lo mismo &lt;lesdc los pueblos
más atrasados como de las naciones más culc.1s }' civ iliz:1d.1.s , .
Un estudio compara civo que ana!izar:1 los ~:i~t.orc~ h1st0ricos,
metafísicos y religiosos de las dircrenres c1vd1zac1ones )'. su
respuesta ante la muerce y concretamente s?bre una pos1bk
supervivencia del hombre, ~sd e1~ buena medid.a por hace~~~ )'
sería sumamente útil, m:íx11ne, s1 en tal esrnd10 el contl:n1Jo
lingüístico y conceptual que subyace en la creencia o respuesta
pudiera ser mostrado en rodo~ sus alca~:es .
.
·... ·.
Ante la masa ingente de 111formac1on, su poca s1ste~n.m~.1uon
v el fin didáctico que inspira el crabajo pretendemos s1ncet1zar el
~ema poniendo énfasis en el aspecto filosófico, concrerame~cc &lt;le
la cultura occidental, lo que de entrada supone el legado ¡udeocrisciano y la cultura greco-lacina y su posterior desarroll ~, lo que
no cancela referencias a ceros ámbitos y menos s1g111fica un
desprecio O infravaloración de otras formas de cultura en torno a
la muerte.
Toda respuesta anee la muerte como ya dijimos supone una
· · n de 0 1·0 s . n1undo .y hombre , y esro a su vez descansa
en
concepcio
. .
.
una base O contenido metafísico más o menos expl1c1co. El
contenido metafísico es resultado de una especulación qu.e aspHa a
conocer los principios, nacuralez.a última de la total real1~ad, csro
' con1
• 0 , por qué .y para
es, e1 que,
. qué de la rncal realidad.. La
filosofía como metafísica, reflexiona sobre el ser de 1~ r~a~1dad
pretendiendo descubrir la esencia .de las cosas, sus p'.1nc1pios Y
causas primeras e incluso el sentido final de las mismas. Los
problemas filosóficos perma~1ecen aunque las soluciones v~ríe!1.
A continuación analicemos brevemenre las pr111c1pales
doctrinas metafísicas en relación con la muerte.

El monismo
La realidad es considerada en su conjunto en cuanro a su
·
su , manera de actuar
ongen ( ¿por qu é')
• , su naturaleza ( &lt;·qué')
• '
1. d
(¿cómo?) y hacia dónde va o su fin (¿para que?); como resu ca o
158

de un solo elemento sea material o esp iricual. Esto supone
identidad, unidad o igualdad más o menos diferenciadas. Este
principio o elemenro originario o consrirucivo como única
sustancia está presente en diferences contenidos más o menos
diferenciados o excluyendo el lado divino de la roralid ad 0
realidad (divinidad , naturaleza y hombre).
Ese principio único (por eso se le llama monismo) puede ser
de tipo espiritual o material; identificarse con el alma universal
(Arman) en cre los hindúes; el vacío (Nirvana) entre los budistas si
es de carácter espiritual; o el agull o hidros en Tales de Mileco, el
apeiron (lo indeterminado) de Anaximandro, el neuma (aire,
aliento o soplo) de Anaxímenes, los átomos (lo indivisible) en
Demócriro, limo (tierra) en Jenófanes, si posee más un cadcrer
material. Todas las cosas derivan de un elemento material, que
encre los filósofos presocráticos apunta a un contenido meta físico
y de la naruralez.a ([,sis) de todo cuanro existe. También se le
llama N11turalismo.
Heráclito habla de un Logos o Razón UniversaL y eterna que
preside los cambios. Parménides de l Ser estático. Los pitagóricos
del mímero como esencia Je rodo lo real. Plotino del Uno, Platón
de la Idea Absoluta, aunque aquí caben marices doctrinales enrre
los aucores.
En la época moderna Spinoza parre de una 1h11ca sustancia:
Dios. Se trata de un monismo espiritual, visco en la identidad que
busca la diferencia y que alcan7.J su culminación en el propio
Hegel y su tesis del Espíritu Absoluco con antecedentes en Fichtc
y Schelling.
Marx y Engels y con el los rodos sus seguidorn sostienen un
monismo material o de L 11.auralcz.1, si bien 110 ni&lt;:g.111 l.1 s
::iccivid.idcs espirituales o de l.1 concienci.1, como cpifcnómcno de
aquella.
De alguna manera al monismo se pueden rl'/"t: rir 01r.1s
pos1c10nes :rnrimerafísicas por Jeclar.1ci ó n, no por s11s
conclusiones. Tal es el caso del ro/untt1rismo Je Schopenlirner; del
vitalisimo de Nietzsche; el evolucionismo de Spenccr; algunos tipos
Je positivismo; d existl'11rialis1110 dt: Sanrc? C.1mus, el ps1co1rndlisis
de Freu&lt;l y Jung, si bien. el énf.tsis cm: p11e~to en el psiquismo de
la 1Jida como en Bcrgson, hasra llegar al f'Stmct1milismo , donde L1
realidad es vise;\ como forma o c'srrnrt11r11, cuy:1 n.Hur.110.1 e:- l(í~íu

�y en alguna manera espiricual, hisrórica y material; o en el mejor
caso, resultado de una combinación de ambos aspeccos como en el
empírio-criticismo de Avenarius y Mach, el historicismo de ~Dilthey, para quien la realidad es resultado de una esencia
espirirnal objetivada en el devenir histórico.
Un monismo especial es el de tipo gnoseológico propio del
neopositivismo y la filosofía analítica acrua . es, para los cuales la
realidad solo se determina a parcir del conocimiento bajo estriccos
criterios de corroboración o verificación, que no suelen exceder los
límites empíricos y cuyo trasfondo permanece indeterminado sea
con inclinación a un concepto de tipo espiritual o esencial lógico,
o de naturaleza material y fenoménica (materia).
Para entender implícita o explícitamente las creencias de las
doctrinas argumentativas sobre la muerte, desde la perspectiva
monista es indispensable tener presentes estos elementos del
trasfondo último o metafísico de la rotal-realidad o totalidad.
En la imposibilidad de exponer los textos parriculare de ada
autor, es conveniente referir sintéticamente y en resumen la
conclusiones legítimas del monismo y algunas de sus modalidade .
En rodas las posiciones monistas, salvo excepciones , no
existen los conceptos de nacer y morir estrictamente, sino má
bien un aparecer y un desaparecer como fenómenos accidentales y
transitorios, puesto que lo eterno y esencial es aquel principio,
origen, manera de ser que actúa con o sin un fin. Lo que es o existe
es el principio originario y final y codo lo demás on . us
manifestaciones singulares que se pierden como tales, más no como
universales o esenciales. Lo particular no cuenta , sino, lo general.
En todo caso lo importante es el proceso que se puede repetir:
Eterno Retorno, es decir, pérdida o fuga hacia la nada, o el no-ser.
De ral manera que no será extraño concluir que el ser y la n,1da e
identifiquen, sea porque la unidad originaria no es má · que
imagen sin fondo -ciertos ripos de rni rici mo orienr,11- lo que
resulta concradi rorio, o porque todo es concing nre, irracional,
relativo, caduco, limitado, fugaz, aunque renga su origen en un:i
fuente etern:i y cambiante y como tal, no deriva de ella un St'.r
propiamente, sino aproximaciones, pues, el verdadero ~cr es lo
fundante y originario. Lo contingrnte no es se r o ente lo que de
alguna manera desembo ca en la nac.lJ.

](¡()

L1 docrrin,1 hindui ·ra s hre l.1 cor .d1d.1J. l'~ 1..·11tl'11Jid.1 conw
una rc.didad rriniraria (ílr.1h111.1, \'ish1111, ,. Shiv.1). De cll. 1 ~e:
origina el mundo y l.1 vida, c.:n un.1 es¡,cci~· dl' cm,111.tuón. E.,11..
proce. o o rucd.1 de l.1 vid,1 s,1m,1r,1, .:omprcndl' el Jn.trrollo l'll el
ricmpo del mund y el h mbre · 01110 p.irtc Jl' lo crl'rno, a 11 nque
~l 1~ú~1ero de posibilidades sc.1 (iniw e 1111posibk de c.1p1Jr por 1..·I
1nd1v1duo. La resis medul.ir de csra docrrin.i es que los ere~ dl.'
roda tipo - parricularmenrc lo vivo.s- se bn dc:sprendido desde el
centro de la rocalid,1d o Uno, Arman
Alm11 en u11 .1 e ·pecie Je
caída hacia el mundo del A'anna (proce o de l.1 vidJ); rn el cu.11 n
necesario vencer muchos ob rfrulos (v1tarkr1s) par,1 reinregr.1rst: al
alma universal median re ·a minas di ver. os como el voga v su~
modalid,ldes , y Lis otras e cuel,1s de · 0110 imienro: Hi1;d~i 11~ 0 , el
Nraya, V:1isesib. ,rnkhn, Pur\'a Miman a.
El d~sprenderse deÍ ccnrro (Atman) es inevirable, lo guc
puede evitar e es no &lt;legrad.use totalmente haci.1 fornu inferiores
por parre del ser racional. En orra. palabras, si el hombre es
inreligente y reconoce esa verdad, debe inrenrar ,olver al centro,
conservando cierta identidad consigo v on Lt totalidad. Así l.1
vida )' la muerre tienen el senrid~ (Íe volver ,d hombre a su
dimensión originaria o plena reintegra ·ió n a L1 vida eterna.
i el hombre no es bueno no puede regresar ,1 I alma univer al.
Esco implica una rransmigración de lrts fllm,lS o ~ r1ms1zrt1
(metempsicosis) de un forma inferior a superior :,· vicevl'.rsa,
según la conducta en la vida temporal o mundana. No solamente
se transforma o modifica el alma, sino el cuerpo y e re rambién se
eleva o degrada como complemento del alma, según el bien o el
mal que haya realizado. De aquí, u transformación a lo L rgo del
tiempo y la totalidad, para alcanzar la liberación o moksha. l
reintegrarse al Atman universal no es un proceso sencillo, de allí
las continuas reencarnaciones , n:generaciones y renacimiento del
individuo humano dentro del proceso universal de b vida.
Tratándose del budismo , la orra gran corriente del
pensamiento hindú , e re no parte de un principio univer al y
considera que el hombre en parre no puede dejar de er, ni con 1~
muerte y debe evitar caer en e a rueda de la vida o Karma. Debe
buscar dejar de ser, perder su entidad, llegar a una especie de
nihilidad o vaciedad, esrado de Nirvana, que es el fin de Lt vida y
de la muerte. Perder cierra en ridad de se r, para Jlcamar L1
161

�plenitud del esrado de
irvana. Esca oncepc10n de pérdida de
identidad o disminuirla al máximo es muy discutida por los
budistas mismos.
Los presocráticos griegos solían preguntarse no tanto qué son
las cosas, sino de dónde proceden, de qué esdn he chas y cómo se
hacen. A esto le llamaban el prinur principio.
De conformidad con ese principio, si este es espiritu.11 en su
origen, significará que los seres singulares contienen un principio
o elemenro igual al de su origen, que permanecerá a pe ·Jr de los
cambios y la muerte. Se rrar a de una especie &lt;le inmorralidad
impersonal (sin conciencia), es decir absrracta, L otrn parre
material o física -según los casos- permanece también sin
conciencia y se reintegra al reservorio natural como el principio
anímico en el reservorio espiritual. Para escas pensadores
estrictamente no se nace ni se muere, los elemenros se mezc!Jn y
separan en cada uno de los seres y más que de nacimienrn y
muerce, se rrara de mezclas y separaciones.
En el caso de Heráclito su monisimo conlleva la oposición y
lucha de contrarios amor-odio, guerra-paz, movimiento-reposo,
vida-muerre. Tales oposiciones se resuelven a través del único
elemento eterno que es !a Razón o logos, que preside y ordena el
cambio, de ca! suerte que, no exisre propiamente nacer ni morir,
en roda caso cambio, lo que en el fondo remite a un principio
último de tipo espiritual, y la subsistencia del ser es de carácter
espiritual. Lo que realmente vive es el Logos, lo universal del ser y
no el cambio que es lo singular del ser,
aunque esre sea
propiamente lo permanente como fenómeno.
Parménides estima que lo permanente es el ser, lo inmóvil y
no el cambio que es el no-ser. En Heráclito es el movimiento o
cambio como cal el que permanece; en Parménides, lo que subyace
no es el cambio, pues no es la razón univenai, o el verdadero ser.
La muerce no es entonces más que apariencia, cambio,
movimíenro , un fenómeno , que no es el ser. En Heráclito el
cambio -la muerte- es una forma de ser. Solo se comprende por el
Logos que explica los opuestos como necesidad de expresión del
Logos mismo. En codo caso, cambio y permanencia implican
contradicciones que crararán de resolver Platón y Aristóteles.

162

Para los pitagóricos la esencia de la totalidad, es el número y la
alteración del número -po r el cambio- los lleva a pensar y admitir
una transmigración de las almas y por ende afirmar una parte
inmortal de los seres vivos, incluyendo al hombre.

~1- moni~mo de Platón, que de alguna manera recoge
trad1c1ones onencales concibe el alma humana, como una realidad
preexistente que se une a un cuerpo, en una especie de prisión 0
encarcelamiento. Esta alma, PC?r su naturaleza es inmortal y
con la muerte alcanza su liberación y retorna a la plenitud de su
ser.
En el caso de Spinoza, solo Dios es ererno más allá del
tiempo y el espacio , aunque estos formen parre de él, incluyendo
al hombre . En ese sentido no es correcto hablar de inmortalidad,
~n todo ~aso, _la menre humana (mens humana ) es una parce del
intelecto 1nfin1to de Dios (corolario de la proposición XI, segunda
parre), solo Dios es propiamente inmortal.
La natura naturata o susrancia eterna e infinita, es la que vive
y permanece desde siempre; la natura naturans (naturaleza-mundo
y hombre) es la que está en los cuerpos y posee atributos, es decir,
constituye parte de la Esencia Divina con sus modos que son una
afección o modificación de esa ustancia. En rodo caso alao del
atributo (inte lectual y divino) e lo que permanece como in1;orral.
En otras palabras, la parre divina, intelectual o menea! es la que
permanece o es inmortal en el hombre como atributo y no como
afección, nzodo o singularidad.
o permanece I unidad individuo
o sujeto humano en la muerte, en todo caso lo que permanece e
algo igual o similar al intelecto divino, una especie Je
inmortalidad abstracta y in conciencia.
En el fondo y en la misma línea han expresado lo s pensadores
d~l Idealismo Alemán, en particular, Fichte, Schelling y Hegel; si
bien cada uno a su modo, inrenta recuperar un poco m;is al
singular
(individuo o persona) sin loorarlo
dentro de su
.
b
impresionantes esquemas filosóf1cos por lo que solo Dio es
propiamente eterno e inmonal. Por lo que se refiere al hombre,
no se pronuncian con claridad respecto a su inmorralidJ&lt;l, y se
infiere que es un ser completamente morral.
,
En estas filosofía lo que cuenta es el Espíritu , lo universal.
in fin i ro y ab rracto; uno Je cuyos a ·pee tos o mo me n ros si:d L1
1(,3

�_ al u1el E pinru: /,z ,1coó111
O
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rra ra ·\' un1ver
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tmp~r do~a d lláme . Espíritu o aber absoluro como en. ege '
parce
e ro o, en Fichce y
he II"in?'. pe ro en lo . ere el 111 u lar
Yo Trnscendent11!

°

- er ona- no e inmortal, ólo el E ptrnu
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p El mon1. mo natura 1·J ta. d e ' 1arx ;v Engc:b. Y e1rnunuado10.
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que la_re lid. u 1
. ica es n: ulcado de un airo g1aJ
d
la vida e pmcu
an1m
, .
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l .1 muen e del individuo n era
dto Io av o!u ión •de l.1 mac ílJ
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¡ •ri1li Ll
n
. ~ L no dad de e ce mon1 mo m.1 . . ,
que no ex1 te.: .
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un limire, u11.1
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s.ido t' 4uc J mucrre
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¡ &lt;.: lll l\'l l!O 1 1111110
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o ial d;b rá ,cal i,ar u m&lt;¡o, cfuw o !_" J un'
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que lihe1l'. .11 hombrt in&lt;l1, i&lt;luJ v rnu.1 '
1 re y ¡use.•
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o upJr e de ulrt:riorc
r1..i l'1J •1J t: O .1. ¡)eLco, t¡ul' 110 ,1111
l.b

e ible al horizonte hum. no.
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ª En .¡ c.:a O del voluntJrnmo
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de ho¡,enh.wt·r, d pri111.qHo
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l"d d t'dtima e una \ olunt,rd gencr.11 o 11n1vers.l ,l t¡llL
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d r ués la nadt1. La mue11t· no c.:x1 lt' prop1.1mt n tl&lt;.:. . ~ - ·1
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indcstrucu &lt;.: &lt;:n \ll ucg,l t
l r lo · ,i 11 ,t·nudo, \In
La vida como la mun 1c.: on l'&gt;Jll'CIOs ,1 1,u t '1
1
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. l i JJJ lllll' l\ ,1 \1) 1llll(,I
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. 'ficado o rnón. &lt;l e 1.1 lllllt,l
n :,1
1
1gn1 1 hlllí
.
.1111., ,1
.lll[Cllta
. d,c.: C~l '1 tri\lc.: \' 11c\tll11\r,1
Vl'r J .H I ¡10 r l .1 ~l ,l l l

éci a o compas1on la mi' ri a por parre del llJero o persona que
e represenra el mundo. 1ngunJ de las do . exi ce.: propiamente,
in luyendo la muerre como l:i vida. La vid:i e l.1 po ibilid.1d Jl:
aber algo de la volunrad, csd en medio de un ante y de.: un
de pués que equivale p, ra el individuo a l.1 nad.1.
Para lo virali ra como
ictz he, la LÍn1 a realidJd c. la
Vida. Lo imporranre para el hombre
rá de poJ:lr e de w,
tendencias merafí icas e inrelecruali ca p ra llegar al uperhombre,
a fin de lograr cada día crear nue os valore o forma que.:
acrecienren la Vida (rransvaloración o mutación de valores), con d
objerivo de que en la realización de roda la po ibilidade de la
vida -que es cuancirariva . finira, en unión d I tiempo que e
cualitativo y di cinco al mundo, por er infinito- e produzca el
Eterno Retorno, que puede entenderse de manera general o
aproximada, o bien, singular, con rera y cxacra de rep ri ión; e
decir, el número de combin, ci&lt;'nes posible de la vid. en el
mundo son finita y limiradas, pero como e produ e en el tiempo
y esre es infinito cabe el Ererno Rerorno de lo qu e , h, sido y
er:í. hora bien, el Ererno Retorno se puede entender como una
reperición semejante -primera inrerprcra ión- no igual; o por l
contrario, como una repetición igual y exacta -segunda
inrerpreración- de la recría del Eterno Recomo.
L muerre denrro de esra onc pc1on, e un límite: a la
po ibilidad de ere r nuev s valore que afirmen la vida, para que
en el ciclo d I e rno Rerorno é ra sea má plena, ya que e 1
único que exi ce propiarnenre. El individuo muere -como ucrpo
e o se reduce- y i po ee. lgún tipo de inmorcalidad, es la que la
vida le ororga en el rerno Retorno. n codo a
I vid e Li
rerna, pero no el singul ro individual. "Dios ha muerro", píen a
ierz che y en su lugar pone la ida orno realidad suprema.
El monismo psicoanalícico, esrima que l úni a realidad es la
vida psíquica dirigida por fuerza biológicas, in rinriva y
culrurnles. El Principio de Vida y el Principio de Muerte en Freud,
se compleran con el Principio de Realidad ( ocia! y cul cural).
Frente a la vida e alza la muere entendida omo repo o,
d can o, indeterminación o de rrucción cuya poten ia no ólo
e expre a biológicamenre -muene propiamem -; sino omo
aurode rrucción o enfermedad, que impide rodo equilibrio o

�disfrute al individuo, -

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que prosegu1ra o
. . de un espíritu individual, aunque
espacio, que como expres1on
. .
éste ayude a expresar el e pírirn ob¡ettvo.

)66

En el racio-vicalismo de Ortega y Gasset, lo que cuenta, es el
sentido de la vida y no de la muerte. A Ortega y Gasset le interesa
la vi da histórica como cultura en la sociedad y no la muerte.
El monismo de inspiración existencial, pone énfa is o
privilegia la existencia individual, sobre la cual elabora una
oncología para combatir los efectos de los anteriores monismo ,
que tienden a desconocer al sujeto.
El existencialismo llamado _ateo, en el fondo parre de un
monismo de tipo parmenidio . El ser -categoría vacía- se hace
pleno con su correlato la existe ncia. No existe el creador de un
principio o causa, más allá del ser, en consecuencia la existencia es
lo único real. Esta exisrencia se expresa en el caso del ser humano
por la libertad, por la elección que no tiene otro fin o destino que
ella misma , fuera de ella no hay un sentido.
o obstante, la
muerte es un límite al proyecto de existencia personal o
individual. La muerte se puede elegir, pero en todo caso es
acontecimie nto que destruye el proyecto existencial, y fuera de
este no se da orra realidad ni otro tipo de vida o existenc ia.
En Sarrre, la clave es la libertad. En Camus, la realidad es
absurda al no existi r Dios, en consecuencia no queda orra
respuesta que la rebelión anee la muerre, puesto que el suicidio
-que no admite- es el primer gran problema filosófico. El hombre
rebelde no se entrega ni al suicidio, ni a la desesperación a pesar
del absurdo de la vida, sino a la rebeldía para crear un mundo
mejor, más justo y bello. Antes de morir el hombre debe incenc. r
un mundo mejor.
El monismo estrucruralista, explíc itamente no posee una
teoría sobre el sentido de la muerte. Foucaulc dice que de pué de
la muerte de Dios, se presenta la muerte del hombre, en cuanro
que ésre e disuelve en puras estrncturas, no sólo I ógios, ino
históricas o de génesis. Aquí la muerte no se ve más que como
acontecimiento fkrico, sin sentido, tJ11to en su cadCLcr univc.:rsal
como individual. En codo
a o, no t.: abord.1 el asunto
directamente por parre de los esrrucrnr:1.listas.
Finalmente el monismo de tipo neopositivista y el ru1tílis is
filosófico, no se ocupan por lo general del tema de l.1 muerte , y
cuando lo lucen ponen en cela de juicio el enrido o signific.1do
de las categorías alusivas a la muerte -a pccro v,ilido :,·
encomiab le- pero no a¡eno a pre¡u1c1os con relación ,1 1(),

�princ1p1os últimos, inclinándose a un materialismo irnplíciro,
cuando no agresivo y mutilador del hombre. Por lo general, la
muerte no tiene sentido, ni signífica y es un hecho más del mundo
sin trascendencia.
La accual filosofía analítica, se dirige en algunas de sus
reflexiones a incorporar el problema de la muerte en los escudios
que dedica a remas como: mente-cerebro, identidad y lenguaje
privado. conducta y libertad, norma ética y deber.
El Plu ralismo
En esta poscura al contrario de la anterior, se concibe la
realidad última corno constituida o integrada por múltiples
elemenros de naturaleza diversa. Ejemplo de lo anterior es el
griego Ernpédocles, no exento de una tendencia eclécrica -enrre
monismo y dualismo-, quien señala como elemenros últimos de lo
real: agua, tierra, fuego, aire, que se rigen por el amor y el odio; la
disgregación, la discordia y finalmente por la unión y el amor. No
existe propiamente nacimiento y muerte, sino mezcla o separación
de elementos incluyendo en esta concepción, canco al mundo
como al hombre.
Anaxágoras afirma que, la realidad última se consriruyc por las
homeomerías o elementos diversos, múltiples para cadJ especie. Las
cosas se producen po r agrupación y se destruyen o mueren por
disgregación. Todo está en roda, piensa Anax;igoras. De la nada,
nada sale.
Las cosas no aumentan ni disminuyen. Nada hay igual a orro.
La mente cósmica ha ordenado roda de esa forma. El .1parecer
como el desaparecer, el acercamienro o scpar:ición de los
elementos constituyen lo real.
El gnostícismo como forma de pensamiento de h etapa
helenística, apareció en los primeros siglos de nuestra era al
contacto del cristianismo . Es una etapa fi losóficamente confusa
como consecuencia de un munJo en transición, en donde
confluían las aportaciones de la culrnra judeo-cristiana, la griega,
la romana y otras de aquel tiempo. en panicular del mundo
mediterráneo.

168

El gnost1c1smo di stinguirá por un lado un Dios trascendente
fuera del mundo; el Mundo de las Ideas, como paradigma, modelo
de codas las cosas y el Mundo Sensible.
El Dios trascendente es perfecto, infinito, incognoscible, en
absoluta tranquilidad y casi inactivo. Entre este y el mundo, se
colocan una serie Je seres intermedios por emanac1on
descendiente que se escalonan por medio de eones (corresponde a
las Ideas de Platón y al Lagos Cristiano). El mundo sensible, es la
materia por naturaleza mala. El hombre es resulrado de dos
elementos uno malo que es la materia y otro bueno que es el
espíritu, el neuma o el alma. Esta última, es la parte inmortal. La
inmortalidad se gana mora lmente, por vía ascética, mística o por
la fe (pistis), junto con el conocimiento (gnosis), y la sabiduría
(sophia); inaccesibles a la mayoría. En la muerte -s i se alcanza el
último estadio o gnosis-, permitirá que el elemento bueno se
salve, mientras que el malo o la materia perezca.
El gnosticismo como doctrina, mezcló errores y acierros. Se
presenta en buena parre como un delirio metafísico, un sueño,
una dogmática afirmación, ecléctica, frecuentemente sin crítica
cuyos influjos negativos -dualísticos- en el mejor de los casos,
frecuentemente pluralistas, ocasionaron muchos errores en la
religión, la moral y la vida de Occidente durante siglos.
El último gran pluralista es G.F. Leibniz, para quien la
realidad esta constituida por mónadas, puntos o nociones
metafísicas, que conforman realidad última y las agrupa en una
serie que comprende desde las inorgánicas que llama imágenes ,
pasando por las mónadas de los vegetales, los animales, los
racionales, los espíritus y la mónada de mónadas o Divina
llamada: Dios. La muerte sólo afecta a los seres orgánicos,
sensibles y racionales, sólo la mónada divina es inmortal e
indesrructible. Los seres espiriruales, son inmortales desde su
creación. El hombre aspira a la inmortalidad por su elemento
espiritual.
El pluralismo como pos1c1on metafísica, tiene algunos
representantes en las figuras de G. Sanrayana, y A.
Norchwhicehead y en alguna concepción de inspiración científica.
Sin embargo, no tiene la fuerza de arras doctrinas de cipo monista
o dualista en el campo de la filosofía. En el pluralismo con la
muerte se reintegran a la macena y sus modalidades una serie de
169

�componentes del hombre, y los de ripo cspirirn.11 1ienden a
permanecer aunque sea de forma absrracra e impersonal. en u11.1
dimensión ideal o incempornl.

El dualismo
Esra concepción mecafísica considera que L1 real idad i'ilri m ,1
está constituida por dos principios o elementos distintos entre sí:
el sensible o material y el inreleccivo o espiritual.
Salvo excepciones desde sus primeras expresiones \"
desarrollos, el dualismo afirma la existencia de Dios. como un se r
puramente espiritual. Dentro de esca co_ncepción cabe~1 dos
modalidades básicamente. La primera cons1sre en co nccb1 r esas
dos sustancias: materia y espíritu coexisriendo desde la eternidad.
Es el caso en parce de Arisróteles o como la co nciben los
neo-idealistas modernos: Croce, Genrile, o bien objerivistas
realistas a la manera de Nicolai Hanmann. En ocasiones se
presentan como ceísras o areos, con _lo cual ya s~ ~cercan a cierras
representaciones mon istas estos dualismos mecaf1s1cos. _La segunda
modalidad es la más nutridamence representada. Adm1tei1 un Ser
puro espíritu que es Dios, el cual crea la m_aceria o nacura~eza y el
espíritu; este úlcimo, cuando es racional a imagen y se'.11e¡a_nza_ ~e
su aucor, es el hombre. La mayoría de los filósofos de 1nsp1rac1on
crisciana se incluyen en este grupo.
En la antigüedad se presenta el dualismo en la filosofía de
Sócrates, quien concibe al hombre con un alma inmortal que es la
única que lo lleva a la verdad, a diferencia del cuerpo que lo
arrastra a formas inferiores de vida.
Ariscóceles elabora un completo sistema dualista de gran
influencia al correr de los siglos. Distingue en el hombre la parte
sensible y la parte intelectiva, o dicho de otro moJo, hay una
sustancia simple, que equivale a lo inmóvil, incorruptible, al Acto
Puro o Dios; otra la sustancia compuesta, donde pueden estar las
celestes, que son inmutables, eternas ingcnerables e incorruptibles,
también sensibles y móviles; las susrancias compuestas terresrres
no vivientes y vivientes como planeas, animales y el hombre. Estos
últimos poseen alma aunque de distinca naturaleza.
Con la muerte se separa el principio viral, y solo la parre
·inte 1ecnva
· d e1 a1ma es ·inmona1 o a! men os. elevad~.., menee
170

espiritual, ya que Aristóteles duda de la completa inmortalidad de l
alma y mucho menos dice algo sobre la suene del alma en el más
allá o que sostenga la inmortalidad personal. Su pensamiento se
muesrra al respecto poco claro.
El dualismo estuvo presente en coda la filosofía patrística,
hasta llegar a San Agustín y en casi todos los filósofos de la Edad
Media, especialmente en su exponente máximo Sto. Tomás de
Aquino.
El hombre, en efecto, es una ,sustancia compuesta de cuerpo y
alma. Existen dos mundos: el sensible y el esp iritual. El hombre es
un ser sensible y espi ritual. Con la muerte se separan ambos
elementos, ya que el alma es la forma sustancial de l cuerpo. Esca
última, permanece por cuanto es simple e incorrupt ible,
esperando unirse al cuerpo en la Resurrección al final de los
tiempos o en la consumación de la hiscoria, conforme al dato de la
fe revelada para los cristianos.
En los filósofos árabes, en especial Avicena y Averroes,
también se da un dualismo. Con la muerte permanece el
contenido espiricual que define al hombre, concretamente lo que
se llama el Entendimiento Agente, que es eterno y que de alguna
manera asiste a su similar que porta el hombre. Con la. muerte
cesan las funciones de la imaginación y del Encendimiento Agente
al perderse la conciencia individual o Entendimiento Pasivo.
Descartes, padre de la Filosofía Moderna, tiene una
concepción dualista sobre la realidad. U na susrancia es la res
cogitans (el pensamienro o el espíritu) y otra la res extensa (la
cantidad o el mundo). Es importante aclarar que ambas sustancias
han sido creadas por Dios, si bien la res cogitans posee arriburos y
características en el hombre, similares a la res cogitans absolurn. En
el hombre es distinta, limitada y no se confunde con Dios.
Se unen en el hombre dos sustancia.s distintas ,v heteroaéneas
t)
que la muerre separa. Una por su naturaleza (el pensamiento) es
incorruptible y la otra la ex1ens.1 o co rporal (q ue es corruptible).
El dualismo cartesiano implícic,imentc, 11.1cc de una conctpción
cristiana que frente a la muerte no só lo enunci::i una respue~1a de
tipo racional, sino de tipo religi oso con base en b
y por c~o
admire la Resurrección.
En el fondo Descarres distingue entre Ll res cogitrn1s (D ios}
infinita, y la res cogitrrns finir,1 p:1rcicip,1d.1 :d hombre \º l.1 rci

rt'

�extensa propia de la naturaleza, pero que de alguna manera

también el hombre posee en su cuerpo.
Nicolás de Malebranche, contemporáneo de Descarres
presentará un dualismo de inspiración cris,tia na, en el cual se
tratan de conciliar los resultados de la raz.on -en aquella ecapa
histórica- y los datos de la fe. Cierro que M_alebranche con su
acentuado ontologismo y su resis del ocaszoruzlzsmo, parece_ roner
demasiado énfasis en la raz.óo. La muerte es la separac1~n de
ambas sustancias (pensamienro y extensión) y sólo sobrevive el
alma. Posteriormente con la Resurrección del hombre compleco
(cuerpo y alma) se consuma la plenitud de la p~rsona.
,
Bias Pascal, a pesar de moderar las preten~1ones de la r_azon, _Y
en su lugar elevar el sentimi~nto com_o definidor de la ~x1s~enc1a
humana, posee una concepción dualista del hombre, s1 _bien_ lJ
inteligencia humana no alcanc~, a ,P~netrar y dev~l~r los m1scen_os,
por eso la importancia de la I og1ca del corazon en el d~stino
humano, que se ahonda con la muerte. A~te _el hecho de mom, no
opera la 1ógica de la ciencia, sino del se~t1~1enro. "
. ,,
Para Pascal, en medio de conrrad1cc1ones y paradops
hombre debe esforzarse por llegar a Dios y obtener su gracia,
independientemente de que exisra o no la otra vida. Es el famos~
argumento pascaliano de la "apuesca'.'. Debo se~ bueno porque s1
hay otra vida, codo lo gano y s1 no existe, nada pierdo.
Dualistas serán los empiristas como J. Locke Y D. ,Hume,
quienes ante el destino último a raíz de la muer,te,_ mas bien
adoptan una postura escéptica, cuando no agnosr_1ca.. en el
sentido de que la razón y los sentidos -ambos consurnt1vos del
hombre- nada pueden decir sobre la muerte y el fin ~el ho_mbre.
Como en el caso de T. Hobbes, escos autores, pnvdeg1~n en el
nivel del conocimiento, los sent idos como fuenres primarias_ y de
alguna manera introducen una aurnlimitación a la inteligenoa, en
cuanto a la extensión de esas fuentes del saber ~n ~º:no a
cualquier problema metafísico, físico, social, ps1colog1co e
histórico. Con ellos y los ilustrados, se _acentúan los rasg~s _del
pensamiento Moderno cienrífico, indusmal, urbano, tecnolog1co,
ideológico, económico y social en la manera de ver y accuar en el
mundo. La muerte se subsume en esas concepciones y no p,u.ede
recibir tratamiento esrrictamente filosófico, y menos meraf1s1co.

d

172

Por eso la muerte se estudia por las ciencias sociales y otras de
manera muy limitada.
Kant, el gran pensador alemán, posee una concepción dualista
sobre la realidad. Por un lado la narnraleza, finita y fenomb11ca,
por otro la libertad, infinita y noúmenira que se unen en el
hombre. Dos componentes distintos cuyo origen está en Dios.
Con la muerte, ambos elementos se separan y es sabido cómo en b
Critica de la Razón Práctica, se dan por un lado el supuesto de la
libertad, sin el cual no es posible pensar, ni vivir un orden moral ,
histórico, político y social; y por otro los postulados: Dios y alma
inmortal, que no tienen demostración objeriva, pero si subjetiva,
por cuanto el cumpl imiento del imperativo categórico, exige una
retribución en relación al Sumo Bien (Dios) en b orra vida (alma
inn:1orcal). De ral manera que la persona es inmorral y no se
exungue con la muerte, y en la vida histórica se abre al reino de
los valores.
Dualista será también el pensamiento del danés S.
Kierkegaard, que pone énfasis en la finitud de la existencia
humana personal e individual en orden a la Ex istencia Absoluta,
rra~cendental y ererna que es Dios; y en la Encarnación de su Hijo
Cnsto-Jesús. Kierkegaard, ini cia el existencialismo, donde frente a
las concepciones rotalizanres y absorbentes del idealismo alemfo ,
que ignoran a la persona, él erara de recuperar en codo su valor al
individuo anee Dios, y esto gracias al acro de Encarnación y
Redención de Dios mismo en la persona de su Hijo Jesús, co;1
codo lo que esto pueda significar de "paradójico y escandaloso" a
la rnón.
La muerte será el tránsito hacia la unión con Dios, sin perder
su propia identidad la persona. Se privilegia en esca filosofía la
existencia individual, para vincularse a la Existencia Absoluta. Se
necesita reconocer el pecado y buscar la gracia y b salvación, más
allá de formas eclesiales caducas, piensa Kierkeggard, dado que el
alma es inmortal.
En la filosofía contemporánea del siglo XfX y XX, los
dualismos tienden a poner de relevancia en el sujeto humano el
elemento espiritual. Representantes de lo anterior serán en el siglo
XIX las filosofías de Maine de Biran, A. Rosmini, F. Ravaison,
filósofos espiritualistas. Los tres privilegian el pensamiento en el
compuesto humano.

�A la rendencia espirirnalisr.1 pertenecen los ~eok.lnti.1110.'&gt; d1:
la escuela de Marburgo: H. Cohcn. P. Narorp, E. C.1swer ~- lo.'&gt; Lk
la escuela de Baden: G. Windclb.111J, E. Rickert, r.rnro Jd siglLl

XIX como del XX.
En una y arra escuela, el espíritu es u1L1 espec1i.: dt: csenci~1 o
modo de ser que alcanza su mfaima expresión en el hombre. Con
la mucrre ambos elementos: cuerpo y espíriru se ~cp.1r:1n. L:i
condición del espíritu en el sujeto humano. pas:1_ a un .1&gt;1:gundo
rérmino, su objetivación es mJs bien hisrórica, soc1.1I. mundJ11.1 n
si se quiere cultural; más que algo rrascendenre y subs1srenre como
en los espirirnalisras crisrianos. En simil::ir ri.:ndenu.1 J,~currc el
francés Charles Renouvier.
Un dualismo con énfasis en el espíriru 1:st:irí.1 en el ~iglo XX,
representado por el llamado Espiriru.dis1110 Cristi.tno,_ cuy,1s
figuras más rel evames son en hanci.1 M. Blon&lt;lel. R. Le Sennc ~•
L. Lavelle y en lr::ilia M.F. Sciacca.
.
En todos ellos la muerte del hombre. no 1111pl1ca su
desrrucción rotal. por el contrario se accede a una nueva forma Je
vida singular, más perfecra, en una especie de ererno presente, en
donde la persona conserva las esrrucrnras esenciales de sl1 ser
transformadas. Además de presentar argumenccis sobre la verdad
de la inmortalidad desde la vía racional, por la fe de la Revelación
cristiana, se completa la visión de estos aucores sobre el rema. .
Caso diferente será el de los Neo-idealistas como Genrile,
Croce, A. Norch Whirehead, más cercanos a un monismo de tipo
platónico, y en los cuales lo único inmortal son cierc~s ideas,
concepcos, esencias O estructuras que ~ubyacen en la realidad. La
inmortalidad no es del individuo, sino del elemento llamado
espíriru.
.
Es también evidenre que filósofos realistas como M. Scheler Y
N. Harrmann pondrán énfasis en el ser ideal (valo~es),com_o en el
ser real. Para N. Harrmann no es posible n1ngun upo de
inmortalidad singular, lo que permanece es el espírim (ser_i~eal) Y
su correlato el mundo-hombre (ser real). El hombre pamc1pa de
esa dualidad sin aspirar, desde luego, a ningún tipo de
inmortalidad personal después de la muerte.
En cuanto a Max Scheler, su concepto de hombre y sus
· ·
(caro'l'1cos ) , le h ace11 fluctuar entre la
e1emenrns cnsuanos
admisión de la inmortalidad para la persona y en otr.1s erapas de
l 74

su pensamiento, casi al final de sus días, en una especie de
inmorralidad impersonal y abstracta. Sin embargo, no descarta
algún tipo de supervivencia de carácter psíquico-espirirual en su
obra Muerte y Supervivencia.
En el existencialismo cristiano ripo el de G. Marcel , N.
Chesrov, N. Berdaiev e incluso el de M. Unamuno, la
dualidad del compuesto humano, se unifica en la existencia
individual. Dios es una realidad independiente. El hombre es
inmortal, como unidad de exisrencia singul:ir y personal, que
con la muerte no se disuelve en los elemencos mareriales del
mundo, sino que los trasciende.
El personalismo cristiano con las figuras de E. Mounier y
J. Lacroix, estima que es la persona el punco de unión o
confluencia de ambas realidades: la materia y el espíriru, la
sobrevivencia después de la muerre sólo es posible pensarla en
función de esa unidad suprema . Aquí el concepro de
inmortalidad se desplaza, más que a uno o varios de los
elementos del compuesto humano; a su punto de unidad, la
llamada: persona, no la personalidad, aunque ésra se ancle en
aquella. La persona es inmortal. como centro de unión de los
diversos elementos que se tr:isforman con la muerte. Esto
graci:is a la fe y el senrimienco v no a una demostración
ra cional.
·
Los neorom is tas o seguidores de las resis de Ariscórelcs v
Sro. Tomás de Aquino, en épocas posteriores a la existenci:i
aquellos, defienden el dualismo metafísico, con las resis
fundamenrales de un Dios Creador, compleramente discinco
del mundo y del hombre. Este último es semejante a Dios
(analogía de acriburo y proporción) y fue creado de la nada, al
igual que el mundo físico y otros espíritus. El hombre es un
compuesto de cuerpo y alma, ést.1 t'd tima es forma rnsltu1cial,
que en la muerte se scp.1r;1 Je! cuerpo. Por su 11;1rnr.tlna es
incorruptible, no eterna y sobrevive .11 rnjuo. Por ví.1 de r;l!&lt;Í11
no se puede demos1r.1r la inmorrJlidJd de l cuerpo. Sin
e l1l ba r go, po r Ia
y l.1 Re rn r re e Ció n d e C r i s t () ' ~ (.' l d l1l i le l.1
Re surrección del hombre (de su cuerpo y Jlm,1 ) ,11 l°in.il o
consum:ición de los ricmpos. Fl homhn: se tr1111J_(igur,1 c11 su
pan e cor por a I y es pi r i r u :i I al 11 e g.1 r ,il re I n o de l.1 be: .lt i t u d en
Di os.

ie

re

�Figuras norables de esta corriente han sido en el pasado J.
Balmes , O. Mercier y más cercanos a nosorros M. Gr~bmann,
·¡
J Marechal , R. Garrigou-Lagrange A. Serollanges,
h
E . G 1 son, .
J. Marirain, J. Zaragüera Bengochea, entre orros mue os.
Conclusión

En esre ensavo la finalidad es dar al lector interesado
algunas pistas p;ra una mejor_ co1;1~rensíón del_ rema de la
muerte desde la perspecriva fdosof1ca, en pamc~l~r de su
trasfondo metafísico que sustenta las tesis y op1n1~ne~ de
pensadores de diferentes corrientes, a lo largo de dos milenios Y
medio de reflexión.
,
Se erara de una sínresis que ayude al lector a buscar mas !:is
fuentes de los autores citados. Se prerendió clarificar los
supuestos últimos de las diversas visiones, para __seña!ar los
alcances de cada filosofía. Alcances, que esrnn ya ~1¡_ado~ desde
el punto de partida, es decir, desde las bases meraf1s1ca~ por las
cua les un fi lósofo ha oprado al hacer sus planream1cnrns
. . . )'
respuestas a un problema. Esrns s_upuesr_os, son los_ p1:1n~1p'.os
que guían la exploración del est~?10s0, s111 que r_al~s p11:~c1p1os
sean objeto de una demoscrac1on plena y s~usfacroria p:ir.i
rodos. Por eso se erara de la dimensión metafísica -no por esto
menos legítima que arras-, del especular ~umano frcn_re .1
variados modelos o paradigmas epistemológicos. La rnon o
argumenco último, es que ante dcter11:inados problemas - com~
el de la muerte- la persona se Vt'. obligada -cuando menos- , ,\
otorgarle un sentido o significad~ par~ su vida , p_on1rndo e'.1
juego rodas sus facultades y su ex1srenc1a como unidad ;inrc el
horizonte del misrerio.

MEDICALIZACIÓN Y DISPONIBILIDAD DEL CUERPO
EN LA CULTURA CONTEMPORÁNEA
~bri.1 Lucn·ci.1 Rovalc-m
CONICET - UI:l:\
..."pi1r/,,-

d., rmp¡ d,1w h .rnri,w

1,rr,1/r11m/tJ rw¡,uml 1w:. r ;:¡¡ m &lt;m11· D1'()m /11//I

du -~""'',. r1111110,11()--pl,J5iolng11¡11, rur l,r¡u,·I
iÍtppmr /¡¡ ll1tYJir111r 1110rir111,," (u • füt10ll)'

El cuerpo como escenario social
Se dice que la nuesrra es una "culrnra del cuerpo". Pero aquello que
no~orros llanumos cuerpo, no e1, otra cosa sino lo que rradicionalmenre
nos "representamos" por cuerpo, y que por rnnto trasciende a rodos los
comportamientos ingenuamenre considerados namrales. ·
En primer lugar, el cuerpo al perder las prerrogativas de nuestra
voluntad, ~e convierte en esrenario de nuestros ronflirtos, donde juegan las
dimensiones ocultas y las vivencias invisibles de la "novela corporal".
En segundo lugar, el cuerpo como comtmrción sorial, es producro de
la "dependencia" de los enclaves sociales a través de su~ hábiros
corporalel Así cada grupo cuida su cuerpo de un modo panicular en el
orden de la vestimenta, la estética, la salud ...
Como rmzstmrción simbólira, la representación del cuerpo y los
conocimiento.~ que a él refieren son entonces tributarios de un estado
social, y con ello de una visión del mundo que traduce una definición
precisa del hombre. Ahora bien, la incidencia actual de la medicina 110
sólo en el cratamiemo y amre11c1a médica, sino también en la
177

�configuración de rob y p;1utas sociab de conducu~ q~e afec~~n .:1 c1,i
rodos los ámbitos de b vida soci.il, comporun 1111J "med1Cal1uc1011 de: l.1
sociedJd°'. "La medicina tiene en b culrnr,1 acruJI un lugJr de pri\'ilcgio
comparable al que ocupara en la Grecia cL.bict:" (1\lainc:ni)'. brJ
permeabilidad y este dominio del inuginJrio colernvo ~1or el .,Jber Y el
poder médico, constimyen uno de lo, .l~pecro~ 111!' ~e~tJcad?'. _:·
represenrarivos de nuestra idenridJd conten~podne.1. ~la~ Jun. el 111c:d 1co
como máximo pracrie;111te de e~ra magia moderna en que ~e h.1
convertido b ciencia, es colocado en el lu¡;.1r ~i no e.s del m:íxirno poder,
por lo menos de la mixima po~ibilid.1d'. Pos~ed~re~ de conocimie1_1ro,
' prohibidos', receptores de conbior~es, y dep~~1tar_,,os de -~e~rero~. te,t_1go,
de esa intimidad del sufrimienco fí~1co y familiar, los rned1Cos son \ 1,tos
como taumaturgos, hacedores de milagros" (o.e., 96).
El cuerpo: de la sacralidad a la manipulación
Enraizada en el dualismo y el maniquebmo, nuestra culmra se ha
visto surcada por una "somarofobia" que opone unJ psique e~piricu~I _Y un
cuerpo como "el negativo de rodo val~r". Así las tres ~rancies ~el1g1ones
de libro -judaí~nw, cri~ti:rnisrno, islanrnmo- perpetuaran el rabu sobre el
cuerpo humano, ubicándolo enrre lo sagrado y lo i1~rnc~ble.
Recién en el Renacimienro, el cuerpo d,~ooado del hombre
comienza a ser e~rudiado como realidad autónoma a través de !:is
disecciones, rodavía clandestinas por las prohibiciones de la Iglesia. Y con
Vesalio, v su De corporis h11mani fabrica ( 1543), se instalará fomemenre
el duali~mo "hombre-cuerpo" que marcará episternológicamente a
Occidence. Y será Descartes quien ratificará al hombre encumbrándolo a
LLll cuerpo considerado mera máquina, y por ello mismo, parte de aquella
"gran máquina" que es la Naturaleza6. ~or eso Merleau-Po~ry _podrá
decir que Descartes, "ha inspirado quenendo o no,_ una oenc1a del
cuerpo humano que lo descompone en un enrrelazam1ento de proce~o.-.
objetivos"' . El cuerpo ahora rele~ado a una "r_e~ exrensa",_es_ un ob;eto
regido por las leyes físicas que presiden la extens10'.1 "! el mov11rnento.
El cuerpo sometido a la meráfora mecanic1sta, desce1~rr~do del
sujeco, desacralizado y objeto de investigación aparre, es as11111bdo al
cadáver. Precisamente es expropiando el cadáver a la muerte, que la
ciencia ha construido esta representación del cuerpo~. De este modo ha
puesro fin a tradiciones mágicas y religiosas, a cultos de los antepasados Y
178

ritos funerarios, con los cuales los muertos eran presentados a los vivos en
un intercambio simbólico que no excluía la relación social.
Esta simulación de la realidad', constituye ahora la verdad del cuerpo.
El hombre cualitativo se resuelve en términos cuantitativos, y esra lectura
viene a ser presentada como obvia e indiscutible. Para dar razones del
comportamiento de una realidad compleja, el mejor modo es
descomponerla en elementos inmediatamente observables y restituir
rápidamente el comportamiento global, y así se puede determinar, a
partir de un dato roda la evolución del objeto.
En este "mente concipio" del discurso cienrífico, nuestra vida no es
regulada ya por nuestra experiencia sino por los modelos que la generaron,
y nuestro cuerpo es consrreñido a vivir una existencia fantasma en el
organismo biológico que la ciencia construye. La ciencia no describe la
realidad de mi cuerpo sino la hiper-realidad de su ficción adecuadamenre
enmascarada con el sinmlaao de la objetividtldº. El punto de vi~'ta de la
ciencia sobre el cuerpo es el resultado de una mirada, de un recorre
anatómico que ha seccionado (civn-to~U::1v, ana-comein) como se hace
con un objeto cualquiera; es sólo una definición objetiVJ que habla de
partes extra partes, en donde la t'tnica relación posible e!. aquella foicoquímica, la t.'rnica traducible en fórmulas mJ.temárica~.
El saber biomédico es la representación oficial de un cierto cuerpo,
1
el que se enseña oficialmente y en el que se J.poyan los laboraroriot .. . El
rnerpo, separado, ha perdido roda su riqueza, es sólo un conjunto de
parces, una esrructura de engranajes bien aceitados y sin sorpresa.
Ma la po.rsibilitli del/'11so strtmzenrale di questa macrhi1111automa rhe e il corpo del/'1101110, rostit11irá anche il modelo di r¡url/'
impiego tec11iro 1mi1•e1Jale del sapnr, ron mi si apre u11t1 111101 a
epom della ciuilir?t' '.
1

A partir de Bich;1t, u1u 11uey;1 di~ciplin:1 explor~t si.,remáticamc:me l.1.,
anomalía-. a travé\ de la aurop., i,t. No .,ólo en la realidad, pero u111bié11
en la fantasía, el médico roma el lug.1r de L1 muerte en unt o dt'-.111embr;i
y de~-compone el cacHver. Por e"o tendd rambién que adquirir el
dominio de los órgano" del ,enrido, 110 experi111en1.111do repugnancia ,11
conracro, y a los excremento,, no afecdnd o.,e por lo, olore, infecto., ~franque;111do IJ. barrera de IJ nauseJ. Su po~iti vi.'&gt;1110 y IJ friJ!J.id de: ,11
mirada, provienen de e~r;i ed11cació11 cenrr,1d.1 en l.1 mareri.1 111uen.1. De

�e:.re modo, permite formar generaciones de médicos irreligiosos y
agnósncos.
Como corn,ecuencia, el cuerpo que describe la medicina pierde sw.
misrerios, es una figura objetiva, neutra, extensa, meramente exrerior, un
mecanismo muerto vaciado de roda repugnancia a rravés de
preparaciones específicas. A .su vez esca mirada médica a.sí conformada
desde los cadáveres, se proyecta sobre el cuerpo viviente. No se observa
más un ser humano sino un ca.io. La neutralidad afecriva hace que el
médico se comporre del-de lo profesional, y se de.spoje de codas
las pasiones -curiosidad, voyeurismo, deseo sexual- para acabar
anel&gt;resiado por el remor a la muerte; a la que puede rraer por sus
incomecuencias, falca:., olvidos y errores. En el-ta l&gt;Ociedad medicaliz.ada.
sólo el médico tiene derechos sobre el cuerpo y sólo él puede h.1cerlo:
desvestirlo, verlo, mirarlo, sólo él puede palparlo, cocarlo, penetrarlo )'
aún desgarrar su carne, abrirlo, mucilarlo.
. .
Más aún, para la epistemología occidenral, el acce,o al conoc1m1emo
p.i.sará de modo privilegiado por la mirada, pero no la mirada de la vid.1
coridiana, l&gt;ino la analítica que guía al pensamiento r.1Cional. Aquel!J
evidencia sensorial rechazada por Descarres, luce su re.1p.1rición en los
métodos por imagen que pretenden llegar a zonas corporales inaccesibb
hasta ahora. Una imaginería de la trrm.iparmria. abre al cuerpo humano a
un número de visibilidades. El deseo de saber médico se traduce en un
deseo de ver, de rra:-.pasar al interior de lo invisible del cuerpo,
registrándolo en imágenes y no dejando nada a la sombra. De la imagensímbolo a la imagen-signo, de la evocación a la mo~cración, de lo ,dw.iYO a
lo imperativo. Y esta mirada médica se hace cada vez menos directa: :-e
pasa de una semiología rlínira topográfica a la temología de las exploraciones
indirectas de las romografías, ecografías... El paciente, a Ht vez tiene que
ver una parce de ~í mismo en el espejo objeti\'ante de Li ímt1g111erít1
mediral en el cual no puede sin embargo reconocerse.
El cuerpo como conmucción ciemífica, es un dato a 1•er, y no a
vivir, a ser representado y a ser manip11lado, y no es más nuesrro punto de
visea sobre el mundo, sino un mero objeto m el mundo perdiendo todo
lo que tiene de viviente y vivido; deja de ser reronorido para ser
reemplazado por el cuerpo ronocido y en canco r;il tramfomudo en una
taxonomía. La mirada médica encuemra no al enfermo, .,ino .l IJ
enfermedad, en su cuerpo no lee una bíografla sino u11.1 patologÍfl, donde
la subjetividad del p,icienre es puesra entre paréntesis y de,apJrece bJjo
180

los parámecros biológicos que lo susrimyen. Lt e11fe1 medad no traduce h
hisroria singular del hombre simado, .,ino la falla impersonal de una
función o de un órgano, el desarreglo de un,1 herra1111enra.
La mformación térnira de IJs prácrical&gt; complementarias - una erap.1
de la curación- reemplaza al 111ismo enfenno; y c:I médico pasa a ser un
mecánico del cuerpo, superando aün la metáfora del médico como
vererinario, cal como lo señalara Comce.
En esta era del comumo, el hombre reducido a la superficie
concreramenre observable de su comporcamienro físico, es analizado baJO
el n_1odo del tener: tiene un cuerpo reparable, de_,componible y
modificable. El cuerpo es la parce réproba de la condición humana que la
técnica y la ciencia rraran de remodel.ir, para librarle al hombre de ,u
encumbrJ1nienco. El saber médico a ,u vez, comJgra la autonomía del
cuerpo y rransforma al hombre en propietario. Se erara de hacer al cuerpo
más ef1.cienre por la sustitución de algunos de :-.us elementos, sin que ello
compone su alienación. El cuerpo pierde :-.u valor écico'\ mientras
aumenta :-.u valor técnico y comercia!1'·. En la práctica diaria, el cuerpo
denene el cuerpo del trabajo y es "subsumido por la regulación del
rendimienro, la adaptación obligada al 1110,·imienro de la máquina, e
invadido en sus aspectos más ínrimos por los ritmos de la acción
productiva" (Porzecamki, 91).
LJ medicina acn1Jl con ~us cransplanres de órganos'·. transfusión de
s.rngre, prótesis, manipulación genética'\ la procre,tción asirnda abre la
ví.1 de nuevas prácticas para las cuales se augura un fucuro pró:-.pero.
i\liencra:-. la razón analítica lo descompone en panes, el cuerpo es
reducido a un objeco disponible, a un objero de transferencia. Los pobre,
se transforman en viveros de órganos y de sangre, de cad:ívere., para la.,
faculrades de medicina excranjer.is. El cuerpo deviene un objeto de valor
inestimable.
Fragmemado el cuerpo, cada acror es promovido al rol de donador o
receptor, al rango de prótesis potencial, y para ello es preciso disolver lo:-.
l.izos emre el hombre y Mt cuerpo, convirriéndo a é:-.ce en mero
instrumento. A pesar de ello, yo no rengo derecho sobre mi cuerpo en el
sentido de libre disponibilidad (derechos subjetivos), :-.ino como un
derecho-deber de uso y cuidado diligente y re:-.pomable. Son los derecho,
de la tercera generación'',_ El cuerpo no e., unJ herr.imienra o mercancíJ
de la que dispongo. "El individuo no posee su cuerpo como un bien
!81

�alienable, divisible y susceptible de devenir objero de rranc1.,1011e,
comerciales (comercio de esperma~. óvulos, de órganos)".-".
Pero es la rnme 1·i11iente, el mnpo propio, el Láb, el que sufre Lb
imro-presiones, mienrras el médico mira, obserYJ y dirige :-us récnicJ.\ ;1\
merpo-objeto, orgttnismo, al Kó,per. Si el cutrpo-Kdrper e, :-ede de bs
relaciones fisiológicas y de b praxis médica, la carne-leib es el c"arre_fo11r
de las relaciones cargadas de deseo: es "un nudo de ~ignificaciones". El
cuerpo humano no se revela verdaderamente lusta r;1.nro no lo c.1pra1110,
como "cuerpo vivido" (c01p 11em), cuerpo ~ujeto (Leib), o mnpo propio;
es decir, como cenero acruanre, como poder de componamienro, como
instancia vivida, como sistema de ge.,cos que a su vez nos abre u1u
infinidad de gestos posibles. Y esrn es así, porque "yo soy mi cuerpo" (frh
bin rnei11 Leib). No e,,; la mano que roma una cosa, ni los ojos quienes ven
algo, sino soy yo mismo quien romo y veo algo, mi yo "en carne y
hueso", como diría Unamuno. Soy yo quien espománeamenre me ~ienro
sujeto de mis acciones corporales y espiriru;1.les.
El médico por el contrario, corno funcionario de b ciencia ignora el
merpo, porque sólo erara al organismo. A pesar de ello, la enfermedad me
hace dolorosamente conscieme, que wnbién esre cuerpo-inmumenro
(Korper) se escapa del conrrol y de la di~ponibilidad cienrifico-cécnica:
ella me confronta con la fragilidad y caducidad de mi existencia corporal.
El cuerpo es entonces el territorio donde se libran los más diversos
combates y donde los órganos parecen haber abandonado el lugar que les
atribuía la ciencia. El cuerpo objetivado, el cuerpo-insrrumemo, el
cuerpo-máquina... son otras cantas mecáforas de las antimetáforas que
experimenta actualmente mi corporeidad. Hacer coincidir la
conflg11ración de la enfermedad y el área especial de localización de la
enfermedad en el cuerpo, fue un "ideal" del que nos alejamos cada vez

conductas que afectan a casi todos los ámbitos de la vida social,
comportan una "medicalización" de la sociedad.
En :sea era del consumo, el hombre es analizado bajo el modo del
tene~: tiene un cuerpo reparable, descomponible, modificable y
manipulable; pero con ello el cuerpo pierde su valor ético, mientras
aumenta su valor técnico y comercial.
Sin embargo este cuerpo-instrumento, en su enfermarse, se escapa
del control y de la disponibilidad cientifico-récnica, y me confronta con
la caducidad de mi exisccncia corporal. El cuerpo es enconces el territorio
donde se libran los más diversos combares.

Notas Bibliográficas
'. LE r3RETON. D. Antropologie des corps et modernité. París, P.U.F.. 1990. p. 83.
· BOUR~:Ell. _P.: .. La disti11ci~11. cnlerio~ y bases sociales del gusto. Madrid. Taunus. 1988. p.
197. _
El hab1lus • en tanto sistema de signos socialmente calificados produce dist111tos t:stilo~
de ''.1d_a que pcrmi1en dibujar ··un espacio de cuerpo de clase.. más allá de los a7arcs
b1olog1cos
1 l'ORTII.LO, J.: .. La medicina: imperio de lo cfimero··. en AA VV .. la rned1cali:ocui11 di! la
sociedad. Montevideo. Non.lan-Gocthc lnstitut. 1993. pp. 15-36.
Cfr. LOLAS STEPKE, F.: Proposiciones para una teoría de la medirnw, Snntiaeo di: Chik
Editorial Universitaria. 1992.
~
·
ÁDAM, Ph. &amp; I IERZLICII. CI.: Socio/og1e de la ma/ad1e et de la médecine. París. J\:athan. 199-1.

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f·e11ome110/og1ca. Buenos /\1res, Cátcdra de Psicología Fenomenológica , Existencial de la
Facultad de Psicología (Ul3A). 1994.
•
5
PoRz~.CANSKI. T.: ··Mcdicalización} mi1ologías: Los destinos del cuerpo lisico, social"·. en
AA. VV., lo medicali:ac1ón de la soc1edod. Montevideo. ordan-Goe1hc lnstit~t 1('93
7
pp
87-106.
.
'
•
6
DESCARTES. R.: Oeuvres. Ch. Adam y P. Tannery: Paris. 1967. T l. Corres¡10,u/1111ce ((/\ni
f622-Février 1638) p. 213. Cfr DESCARTl:S. Traité de /"homme. en Ouevres /oc¡
sMERLEAU-PONTY. M. le i·isible et 1'in\1/sible. f'aris. Gallimard. 196-1. p. 46.
DESCAMPS. M-A.: L 'invention du co1ps. Paris. PUF. 1986
9

, :1

mas .
Co nclusión: La medicalización del cuerpo y la metáfora mecanicista
Como construffión simbólica, la representación del cuerpo y los
conocimienros que a él se refieren, son entonce~ tributarios de un esrado
social. La incidencia de la medicina 110 sólo en el rratamienro y asistencia
médica, sino también en la configuración de roles y pautas sociales de
conductas que afectan a casi codos los ámbitos de la vida social,
comportan una "medicalización'' de la sociedad.
182

LAD~IERE. J. : ··L'organisme et la pcrsonnc". en G. Florival. Figures de la Fi111111de. ParísLouva111 -La-Neuve. Librairic J. Vrin-Libra1ric Peetm. 1988, pp 115-141. GAI.IMIJERTI. U . //
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M. L. Rovalelti (ed.), La problematica del rnerpo en el pe11sa111ei11to ac/11111. Bucn~&gt;S Aires.
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6. 1998, pp. 24-39.
11 L A~lSCII. A.: ··La salud y la medicina en la epoca moderna. Carnctms11ca~, co11d1cwnc~ dc
la acllvidad médica en la modernidad" i;:n AA. VV .. la mecl1calt:aná11 ·de la soctl!dw/.
183

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Sociales. 1996.
13 PRINl. P.: 1/ corpo che siamo. íorino. Socictatt: Editrice Italiana. 1991. p. 10.
14Como bien lo mostraba Freud en "El porvenir de una ilusión... la anatomía~, presenta como
e:! lugar de todas las proyecciones inherentes al deseo de saba. al descubrimiento de la
diferencia. a la terrible figuración de la castración, a la pre~cncia de la muenc y a su negación
en el encarnizamiento terapéutico con el fantasma de la conser\'ación indefinida. A falta de
poder sausfaccr estos fantasmas insaciables. los m~dicos se ven lanzado~ a un inventario
interminable del cuerpo humano.
o·AGOSTINO. F.: "Etica nella ricerca scicntifica". en M. del Tacca. Mario (comp.): 1, 'etica
ne/la ricerca biomed,ca. Roma. La Nuova Italia Scicntilica. 1997. pp. 59-68.
ESCUDE CASALS. J.: "Una ética para la era 1ccnológica··. Cuadernos dd Programa Regional

da Bioética Nº 5. Dic. 1997.
F. QuERE: L'éthique et la vie, París. Odilc Jacob. 1991.
16 I3ERL!NGUIERI. G: "''El cuerpo como mercancía o como valor.. en AA. VV .. La
medicali:ación de la sociedad. Montevideo. Nordam-Goeihe lnstitul. 1993. pp. 99-126.
17 MAINETTI. J.A.: "Fenomenología de la intcrcorporeidad... en M. L. Rovalclli (cd.). La
problematica del cuerpo en el pensameinto actual. Buenos Aires. Lugar Editorial. 1998. pp.
153-160.
18 CHANTEUR. J.: ··La thérapie génique. les manipulations généliques et l'étique ... en M. Del
Tacca (comp.): L 'elica ne/la ncerco b10medico. Roma. La Nuova Italia Sc1cntilica. 1997. pp.
137-1 48
19URIBE VARGAS. D.: La troieme génerat10n des droits de 1'homme (Récucil de la Académie
du Droil lnternational), La Haya. 1984.Dcrechos de primera generación o libertad de los
modernos. de segunda generación o derechos a la igualdad y promoción. De la tercera
generación. relacionados con la calidad de vida. En este último caso. no $C trata de defender
los derechos de los individuos frente al Estado (la libertad de los modernos) sino defenderlos
frente al mercado e incluso frente a la propia voluntad individual del sujeto de los mismos.
:°TouvENIN. D.: "La disponibilité du corps humaninc: corps sujct ou corps objeC. ..Jetes des
Cahiers d'action j11ridiq11e. Nº 49.50. p. 1985. Cfr. también F. D'AGOSTINO: D1rit10 e
corporeita, Prospective filosfiche e projili della dispanib1/1ta del corpo umano. Mialno.
Yoca. 1984.
21 SIVADON, P. y FERNANDEZ-ZOlLA. A.: Corps et Théropeut1q11e. Paris. 1986. PUF. p. 217.

LA MUERTE EN FRANCISCO DE Q UEVEDO
Dr. Lui~ Rionda Arrcguin
,Tra
. nscurre
,
. . el reinado
' . d e F e ¡·ipe Il , etapa de gran esplendor
po 1lf!CO
)
mtlirar
del
imperio español . Al can za d ·J 1:.i c1. ma
.
d .
comienza
. - que des[Jna
.
''
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d a ecl111ar la estrella de Espana
las
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llegadas
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con ~t eros_ bel1cos con ceros países europeos.
de Que ve d o y y-¡¡
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pats domina por mares 'Y cierras ran le¡·"rl"S
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n~onarca que en su reino no se ponía el sol Pero r-11nb·:, ,·
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1 Ir?. e
e 1 1ta_m1enr~ mora l y la d isminución &lt;ld poderío
po iuco de Espana. 13a¡o los Liltimos Felipes, periodo en el ue
~ce observa una decadencia
sefiorio esp,, fiol , ap,c&lt;ec l., s,í;i,·,,
I Qu~vedo de~ttnad a a cr1t1car la sociedad esp,ii1ol.i durrnte ¡ 1~
e os P: 1meras dec:idas del siglo XVII.
··
S1 Cervantes es hombre del sio lo XVI
b .·
d
novelas de C'lb illcrí is
o .
. , o ses1011:1 o por las
.
. •
, ' cuy;1 pac1cnc1.1 v perspicaci,1 son
11_1stru_mc:ntos Je que se si rve para convcrti,r las m,ís ,dlictiv;Vi
s1tuac1ones en ingc11ios:1s burl.i~ v portc;ncos c..l.C f.,llH,\ $1.1,
.
Q
deuevedd o por, su. parre, .1bsorco en el siolo
v
,XVI] , 11 o !i.e e. o tHl u e 1e
na a, es c1n1co, amargo, crnel e inflcxibk.
Durante
el gobierno de Fe l1'p,·'° l \' , ntc
: , dncubrc un
· l
memor1,1
. ,1c ión en 4ue \'i,·e
1
bl en el- q uc se in, rr.i ¡,1 e¡csesper,1 &lt;l .1 s1ru
e puc o espano l. Queved o es ~ei1.d,1do como &lt;.:I uil 11 ,,hle. Prno
. cu:nro
.
.ai10s , ".,
u.: r r.1 do ~ n 1o L' 11 u n .1 ¡1 o \ ,· 11 l P , ·111
curancc
1
comerc 10 Iiumano, (j on J e murieri de h unl)rc; ,. I ·
· '
car'd 1
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IX~

del

1·

l 84

�prisión, después de cumplir la condena, en _1643, dos años
anees de su muerte; pero ya sus fuerzas han sufndo una mengua
considerable. Su salud quebrantada sumada a la vejez que le
acompaña, hacen que se agudice en él la ama_rgur~ y el
desencanto que, en cierro modo, se reílejan en la H1stona de la
vida del Buscón.
Lector asiduo del escoicisrno senequisca, Quevedo supo
soporrar con serenidad de ánimo las persecucion~s Y las
adversidades. En el ascecismo de Quevedo se con¡ugan las
enseñanzas de Séneca con su formación cristiana, condiciones
que a punce escuvieron de llevarlo a abraz~r la vida religio sa.
Pero Quevedo es, además, el humanista d~l bar~o~o, pues
aún cuando España permanece fiel a sus creencias religiosas y a
los valores sobrenaturales, él no duda en alabar la
individualidad. Si en la idea queda expresado el simbolismo
interior, en la innovación y uso ingenioso de los conceptos
reside el simbolismo exterior. Esce último pone las formas que
hacen que la idea se revele cxtcrnam_enre. El conce~tismo
alcanza en Quevedo un desarrollo cuidadoso , pues le¡~s &lt;le
quedarse en el leng~aje docto, e_legan~~ y aci:a_lado, pro~'.~ del
culteranismo, prefiere la art1culac10n habd, persp1cn e
ingeniosa de las palabras. De este modo, Que~cdo hace que sus
ideas sean algo mas que ideas en su pensam_1enco y r~ngan su
fuente de expresión en el lenguaje, en la gracia del dectr, lo que
ha permitido considerarlo el genio del barroco.
Los escri ros ascéticos de Quevedo emergen, como se ha
dicho, de una fuente religiosa-cristiana que reside en el
conocimiento de las sagradas escrituras y los represencances de
la patrística, y de una vertiente filos~fica que _e~ su caso,_ se
sustentó en el estudio de las obras de Seneca, el filosofo cspanol
más representativo del estoicismo.
Sin embargo, no contcnro de ocuparse e n seí1alar las
carencias e imperfecciones de la sociedad españoL1 de su
tiempo, en su interior anidaba un anhelo fervi~nte de alc.an7..H
la perfección en la única verdad que nos cr,1sc1ende_, haciend o
que la idea de la muerte fuera en nosotros una realidad actual
en codo momento, para no olvidarnos que la muerte se 1111c1.1
en el instante mismo en que nacemos, y que somos auténtico~
cristianos siempre y cuando lleguemos a entender que realmente
186

nacemos cuando morimos, cua ndo el alma se ha sep..:: ,,lo
definitivamente del cuerpo para elevarse y unirse a Dio!'&gt;. Por
consiguiente, las preocupaciones religiosas vigentes en el siglo
XVII español repercutirán, sin duda, en el campo literario,
especialmente en el género ascetico y místico. Esto nos lleva a
reconocer con Juan M. Lope Blanch la imporrancia de la
producción filosófica y ascética de Quevedo, "de fuerce colorido
senequista. La cuna y la sepulrura, tratado de moral estoica, es
obra característica de la religiosidad barroca y representativa del
estilo contrastado, antitético de su autor".
La actitud religiosa de Epictero (50-138) se parece a la
cristiana en la creencia en un Dios personal. trascendente al
mundo , y al que los hombres pueden unirse. De acuerdo con él.
es necesario distinguir entre las cosas que dependen del hombre
y aquellas que no. Sólo si se atiende a lo que d) él depende, a
su propia voluntad, podrá el hombre alcanzar la verdadera
felicidad; en ello reside, pues. la auténtica libertad del sabio.
Por el contrario, es esclavo quien vive dominado por la
ambición de los bienes del mundo externo.
Quevedo, el
Epíctcto espafiol como se le ha llamado, no admite roralmence
con el escoicismo que el hombre sea aucosuficience si se
mantiene imperturbable anee las adversidades; mas bien el
hombre se basta a si mismo si asume una actitud activa v viral
frente a las desventuras y los infonunios. Así. la superación de
España en el orden individual, social y político sólo se logra,
según Quevedo, si se acomoda el pragmatismo moral, derivado
del estoicismo y el cristianismo, a poner remedio a los males
que la aquejan.
La manifiesta admiración de Quevedo por Séneca tien e su
mejor prueba en la traducción que hiciera De los remedios de
cualquier fortuna del filósofo cordobés.
En esta obra se
advierte cómo el injustificado temor a la muene de que hablaba
Séneca se refleja siglos mas carde e n Quevedo, en La cuna y la
sepultura. Frente a lo inevitable, lo mejor es aceptarlo:
Morirás -dice Séneca-. Esto es naturalezrt hl
hombre, no pena ... Morirás. Derecho es de ftts gentes
volver lo que recibiste ... Morirás. Dícesnie lo que si, y
callas lo que no sé, que es el cuándo"; pero más adelante
señala: "Dos cosas no le pueden faltar al hombre: si vive,
187

�muerte; si muere, sepulcro. C11rccer1ís di' H'pultur11. F.s,1 o
amenaza para In sepultunr di' n11 alma, que 1:'S 111i o,crpo:
no para mi alma. Careratís di: sep11/r11ril. F11r1•rr,ir11u•
quien me quisine bien, por honn1n11e; q11it•11 11u· qum,•r¡nud, por no vame; quien me q111S1l'rt' bi,•11, por 1u1
afligirse. CarecertÍs de sepultura. \fi¡,o /11 dl'si:o, y 11111eno
no la he menester.
El hombre es un ser en sirn.1ción, sale de una situ::ición p:ira
entrar en ocra, pero siempre se encuentra en u11.1 situ.H:1ó11
determinada. La humana sirnJ.ción consiste en estar ~iemprc en
situaciones. frente a IJS sirn,,ciones concretas nos conducimos
ya sea aceptándolas, o bien alterándolas. Ante las situ,,ciones
1ími re de la existencia huma na, acrna mos h uyc nd o de el la,,,
ocultándolas, pero jamás se pueden ev itar ni cambiar.
El miedo a la muerte en el ser humano, se pn:senta como
algo rodeado de incerri&lt;lumbre, no sólo no se sabe cuando
habrá de ocurrir, sino bajo que circunsr.incias se presentad. De
lo que verdaderamente se puede tener certeza es que la muerte,
como afirmara Aausrín
de Hipona, es lo único de lo que
el
b
.
hombre puede estar cierro en la vida. Más la muerrc es cierta
en un sentido e incierta en ocro.
Oído habrás decir rnuchas 11eces -se1íala Francisco de
Quevedo- que no hay cosa más cierta que la muerte, ni
más incierta que el cutindo. Dfgote que no hay cosa más
cierta que el cudndo, pues no hay momento que no
mueras, y que, de verdad, siempre l'SttÍ ffegando este
cuándo, que dices tú que no se sabe, y acertarás si dijeras
que no se cree. 'Para cuando guardas la risa, pues no te
ríes del que se esttÍ muriendo y dice: ¿Quién pensara que
yo me muriera en dos días de esta manera ?' Y cuando
dicen: 'fulano murió en dos días', mienten y no lo
entienden, que cualquiera, aunque muera en un instante,
muere en tantos días como ha vivido, y tantos dflls que
estaba enfermo como había que nació. ¿Tú piensas que
pasan en baldl' los días? Pues dígote que no hay hora que
pase por ti, que no vaytl sacando tierra di' t11 sepultura.

188

Esto implica que a lo largo del ciclo vi cal del ser humano'- .1
habiendo una disminución o decadencia de la vida . Vivir es ,
pues, un continuo escar muriendo. Y lo que llamáis vivir es
morir viviendo recalca el escritor de los siglos de oro español.
En otras palabras, según, hay una presencia de la muerce en
cada segundo, a tal punto que la vida se acerca de modo
apresurado y recti líneo hacia ella.
Esto vuelve a hacerse
evidente en sus Epístolas cuando expresa: Nacemos para vivir y
vivi mas muriendo...
·
El hombre no se circunscribe a contemplar el mundo, sino
que es. capaz _de hacerse así mismo objeto de su propio
pensamiento e incluso preguntarse sobre el sentido y el fin de
su propia vida. Más su naturaleza racional lo hacen percatarse
de que su muerte es inevirablc, de que inexorablemenre riene
que mori r. El que más tarde o más temprano tengamos que
morir. ineludiblemente es algo que sabernos con plena
segundad. La muerte, prendida al ánimo del ser humano,
constituye una advertencia de la finitud de su existencia. No
obstante que en los riempos actuales se manifiesta de diversas
maneras nuestra aversión a la muerce, no podemos adoptar
frente a ella una acritud de indiferencia.
Por el contrario la muerte nos sobrecoge, causándonos
miedo y temor. Pero Quevedo se pregunta:
¿De qué sir11e, pues, huir de fo que deseas, )' temer al
llegar a donde tl todtt diligencia caminas y te lle11as a ti
mismo? ¿Por qué tienes miedo a fa 1Utima hora de fil
naturaleza? Lo menos de la muerte temes, que es aquel
punto, y lo mas della, que fue toda la vida, p,wwe riendo.
Mientras no se renga una idea clara y precisa de la mL1ercc y
se mantenga como simp le hipótesis, resulta oc ioso cc:mc:rh. Y.1
Schopenhaucr comparaba la muerte con el ocaso dd sol que es ,
al mismo tiempo, el orro del sol en otro lugar.
Lo
conrradicrorio de este asumo reside para Quevedo en poder
entender can enorme confusión: pues ·•rn remes la muerte r tu
mayor deseo es que se: llegue. ¿Quiércslo ver? iEn que ~tr,1
cosa gastas la vida que en desear, sienJo niño, vc:rcc 111.rnccbo v
que llegue el tiempo de verte mayor, y luego de vcrre hombrc..'~
¿Que verano hay, que no desees que se p.1sc y qu&lt;:: llegue el

�invierno? Y siempre en todo deseas tu fin,. pues no puedes
desear que eras este instante venga otro, sin desear que se
acerque un paso más cu muerte".
. .
Si la muerte lejos de intimidar al hombre lo tranquiliza, es,
por lo canto, algo apececible. Lo que pasa es que el hombre
necesica aprender a superar el pavor que la muerte le produce.
· Por qué "co mo para saber navegar -dice Quevedo- re llegas a
'
,
.
l
los marineros, y aprendes el arce rnilicar de los capitanes, Y as
cosas del cielo y de los astrólogos, no aprenderás el modo de
vivir y morir, de los filósofos y buenos? Cosa extraña, que creas
de lo~ vivos que es temerosa la muerte,. no sabiendo lo que es.
Los experimentados gozan, eras su quietud y paz, de eterno
silencio; por esto Sócrates. dijo que. l,a muerte
un secreto
reservado y una conjetura triste ... ¿D1 ras que el anima reme l_a
muerte por sí?, no, que es inmorr~I; sí, por su ~uerpo: Senr1r
el dolor de su enemigo, excusada piedad es, y seria sentlf que el
cuerpo sea lo que es y para lo ~ue nació .. Y en lugar. de ser
piadoso, sería desagradecido~ quien le da l1be:cad,,,Y s1 el cerne
verse libre, mucho ama sus grillos, mucho su caree! .
Para el cristianismo el mundo es CREATIO EX NJHILO,
creación a parcir de la nada. Dada su. nacu:alez.a omniporcnre,
Dios 110 sólo pone al mundo en la ex1s tenc1a, sino que al estar
creando, por esa creación permanente lo con~erva en la
existencia. Por otra parre, el hombre al haber sido hecho a
imagen y semejanza de Dios, basta que mire dentro de ~í mismo
para descubrirlo reflejado en su alm~,, que . sobreviv_e a la
extinción de su cuerpo. Empero, la nocion de inmortalidad ha
tenido que enfrentarse al pensamiento cientifico moderno, q~e
ve en la muerce una simple diseminación de Li. macena
originalmente reunida como cuerpo o _mo rad_a íísica. E~ cue?o
humano es algo más que simple matena. As1 parece opinar San
Agusrín , quien define al hombre corno "el m~do c~mo eL cue?o
adhiere al alma ... " Lo mismo acontece con f om:1s de Aq ui.~o
al concebir el alma como una substancia espiritual, esto e.s la

:s.

frecuentemente aparecen en el barroco como una indagación de
lo que se oculta bajo las apariencias.
El cuerpo en la
antigüedad griega es considerado como el instrumento del alma,
sin falcar la opinión platónica según la cual el cuerpo está
condenado a ser la rumba o prisión del alma, o bien la posrnra
del estoicismo que áfirma que el alma es lo que domina o utiliza
de diversas maneras el organismo corpóreo.
Para Quevedo, el hombre debe comenzar:
con este conocimiento: y ten de ti firmemente rafes
opiniones: que naciste para morir y que vives muriendo;

que traes el alma enterrada en el cuerpo que cuando
muere, en cierta forma resucita; que tu negocio es el logro
de tu alma; que el cuerpo sirve a esa vida prestada que
gastas; que es tan frágil como ves, tan perecedero como
parece; y que es más feo que parece, y que en breve tiempo
Lo estará mds; que tu cuidado es tu alma, y que solas sus
cosas son tuyas y Las demás ajenas; que no debes trabajar
en otras sino en ésas, por estar a tu cargo ...
Pero, a su vez., Quevedo es concien re, por su formación
cristiana, que es necesario que el hombre de cuenta de las cosas
del alma al que se las dió "y que se las agradeces sólo con dársela

buena, y que el premio o el castigo se te aguarda a ti; y que pues,
ser forzoso morir para ti y a tu riesgo, es razón que vivas pttra ti y
a tu proveeh o" .

La plena y profunda conciencia que r ranclSCO de suevedo
tiene de la muerte, la encontramos presente en la literatura
española. La muerte, el sueño y la locu ra son remas que

En un sentido amplio la muerre designa una cesación; pero
en una forma limitada alude exclusivamence a la muerte
humana, porque sólo en ella el morir cobra su auréncico
significado. La muerte , en cal sentido, señala simplemente el
instan re en que dejamos de existir.
La muerte, esa ausencia siempre presente, es cesación,
trunca de tajo las ilusiones y los planes que nos habíamos
propuesto hacer realidad; de pronto expresaba Justo Sierra, su
"impía mano se adelanta repentinamente a la noche para corcar
el camino de la dicha". Solamente el hombre ha sofiado con ser
inmortal.
De allí que no sea como indica
Heidegger
simplemente un "ser para la muerte'', sino más bien un ser para
"más allá de la muerte". El crisriano tiene la plena cerreza de
que solamente con la vida eterna puede vencerse a IJ muerte.

190

191

entelequia primera del cuerpo físico orgrínico que posee La vid([ en
~

potencia".

.

�Así diría el panteisra SpinoZ,\, el espíritu humann 110 pmdc.: ,et
· 01 ,··¡ t1.g11
I
Jescruido ahsoluramence con el cunpo. "nut:,· s 11 IJHJII.'

eterno" .
Sin embargo, la muerrc: c1ene lug,Jr por ncce~1J .1d: pc.:10 ,i
aquello de lo cual se dice que es ncccsJrio lo es en v1rruJ dl
alguna ley, luego IJ mucrce resulta ncccs.n1a puesco qu~ nu
puede ser de otro modo. De \.'Sra 111.1ner.1, Qucvtdo adviene
que:

La muerte es forzosr1 porque es necesarir1. /Jí111I', ¿q11 J
descanso tuviera /ti 11id11. qué !ibert11d el e:,pírH11. qui
quietud el cuerpo, qué fin !ns 1110/estu1J de l,1 nyz.
aborrecida de sí misma, si no hubiera muerre? DirrÍJ qui.'
es dolorostl y llena de congojas)' pt1rnsismos. f&gt;ues diml'.
¿si eso no hubiera en la muerte, s,e11do tr111 desduht1d11 !11
vida, quien no Ífl tomará por sus manos? Pre11 en1d11, l,1
naturaleza la cercó de congojas y fa hizo p111'1'ccr 1rn1aorn
para que los hombres viviesen rzlgún tiempo. Y s1 hin, lo
consideras, llevando a todos y no exceptuando // 11ndie.
fuertl hacer agravio a Los que murieron para que ·ui11ifS1'S J
a los que aguardan que re vayas para venir; que ella,
llevando a unos, da Lugar a otros; y ,tsí es Ley, y no penrt,
!rt muerte.

El progreso de la conciencia histórica del hombre h.1 traído
como resu ltado la negación de una esencia human::i. inmurablc.
La diferencia encre hiscoria y naturalez:-t la enconcramos
desarrollada en el historicismo de Dilthey cuando escribe que
"La naturaleza del hombre es siempre La misma; pero Las
posibilidades de existencia que ella conung~, nos _Jm t~'.1e a luz "1
historia ... " Ortega y Gasset se muescra mas rad ical: El hombre
tiene naturaleza sino que tiene ... historia" . No es cosa, algo
110
fijo e inmutable; es un proyecro, un con tinuo escarse haciendo
libremence .
Pa ra el hombre la posibi lidad más insuperable porque no
puede eludirla es la muerte. En cuanto "poder ser" el hombre
no puede "rebasar la posibi!idad ?e_ l_a muene::- La ~uene, es
la posibi lidad de la absoluta 1mpos1bd1dad del ser ah1 . As1 se
desemboza la MUERTE como la Pos ibilidad más Pecu l ia r,
192

lrre ferent e e lrre bas able .
Inmi nencia "' .

En cuanco tal, es una Se ñalad a

En efecto, el hombre ll -:va consigo la muerre como algo
cercano, como algo que esca próximo a noso cros y nos
acompaña a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta el
fina l.
En el transcu rrir de la vida, la muerce está
perma nen cemence presence . Es un caminar paralelo el de la
vida y la m uerce, empiezan y terminan juntas.
Son -apunta Quevedo- la Cuna y fil Sepultura el
principio de la vida y el fin defLa, y con ser al juicio del
divertimiento Las dos mayores distancias, La vista
desengañada no sólo Las ve confines, sino juntas, con
oficios recíprocos y convertidos en sí propios; siendo verdad
que la cuna empieza a ser sepultura, y La sepultura cuna a
fa postrera vida ... Empieza el hombre a nacer y a morir;
por esto cuando muere, acaba II un tiempo de vivir y de
morir, que dura mientras dura ella; considértllo como el
plazo que ponen al jornalero, que no tiene desrnnso desde
que empieza si no es cuando acaba. A la par empiezas tl
nacer y a morir; y no es en tu m11no detener Las horas; y si
fueras cuerdo, no lo habías de desear; y ú fueras bueno, no
lo hahías de temer. Antes empiezas a morir que sepas qué
cosa es vida, y vives sin gustar della, porque te anticipan
las lágrimas a ltt razón.
Sabemos de la muerte de orros y de que todos
inJeíecrib lemente habrán de morir algün día: Cad,1 ser humano
no puede sino asum ir su propi.1 muerte, pero a la del orro sólo
podemos .lsistir a ella. "Ante la muer1e del otro penna11econos fil
el extenor, asistimos -expres11, 11g11stín BtZwue- rl SIi r1gonia peri)
no 11 s11 muerte". Cada hombre dt'bt· romar p.1r.1 ~í su propi,1
m u e re e, pe ro na d i e p u e de .lt raer ;i si Ia d \.' 1 o r ro. l..1 e u es¡ 1ó n
cons1sce en que:
Na die Puede Tomarle a Otro SIi Morir ... Tr1/ 'morir
po r... ' no puede signij,'car nuncrt que con él se le h,1y,1
tomado al otro fo mrÍs mínimo de rn 111ut•rtl'. f:'I morir. i•s
algo que cada 'ser ahí' tiene que romr1r e11 SIi ct1so whrt iÍ
mismo. La muertl' es, en l,1 metlicl,1 01 qu,· n .
esencialmente e11 ctldt1 ct1so la 111///.

�La dignidad del hombre reside en poseer un alma sern~j~nte
a Dios. Por ello, para Quevedo, ''el sabio sólo es esclavo s1 sirve
al cuerpo; si se sirve del cuerpo, siempre es libre ..._" ..E~c~s
palabras de profundo sabor estoico, puesro que es preciso :1vir
con el cuerpo, mas no para el cuerpo". ~orno los estoicos,
Quevedo piensa que el alma no debe de¡arse llevar por los
impulsos del cuerpo; pero a su vez, "~o hei:i1os de procurar que
en las cosas se haga nuestro deseo, sino a¡uscar ~uestro deseo
con los sucesos de las cosas; que así tendremos libertad, paz Y

. d... ,,
qu1etu
Frente al mundo con sus placeres y apetitos, el hombre,
según los estoicos, debe mantenerse imperturbable. Para
Quevedo el hombre posee un alma eterna semejan_te a ~ios, mas
no fa tiene ni La trata como a semejanza de Dios, ni como a
eterna, mientras La hace seguir al cuerpo y la olvida por cualquier
apetito. Todo lo haces al revés, hombre: aL cuerpo, sombra de
muerte, tratas como a imagen de vida, y al alma eterna dejas como
sombra de muerte ... Nada te está bien a tí, que eres compuesto de
cuerpo y alma ... Obedeces al cuerpo, y hallase_, indigno, c~n lo que
no es suyo .. . El alma oprimida padece, y atiende a sufnr la que
habla de ocuparse en gobernar; y cuando llega la hora postrera,
que es forzoso apartarse el uno del otro, hallas que el cuerpo te
deja y que tu mejor parte es el alma; y pMa pena tuya, conoces
entonces que te dejaste a ti, viviendo por Lo que es mortal y ceniza;
y ves tu cuerpo... que depositado en ti~rra y en poder de gusanos,
desengaña La estimación en que le tuviste, tan feo y disforme, que
la memoria de haber vivido en él castiga.
La configuración de nue srra existencia viene dada por IJ
muerte, fundamentalmente porque sin ella codo carece de
importancia.
Si bien es cierto que la muerte humana es
consustancial a la vida, sin embargo la conternplamos la
mayoría de las veces como incierta que ~o sólo n? tiene
explicación, sino que consrituye algo contrano a la ra,zon_. No
es que en el último momenro renga lugar l_a muerce. mas bien va
conformando en cada momenro nuestra vida . En suma, lo que
le confiere sentido a la vida es la presencia de la muerte.

194

El ser humano en su proceso de desarrollo necesita
múltiples cosas que le prodigan el alimento pJra sobrevivir, lo
mismo que requiere de otras que le sirvan de abrigo.
Pero, ¿qué es el hombre? En un sentido cristiano e5 una
criar~~ª hecha a in:agen y semejanza de su creador, pero
cambien es un peregnno sobre la tierra. El hombre en su corto
o largo trayecto se va consumiendo inexorablemente. Lenta o
apresuradamente sufre un desgaste que le aproxima al final. Es
como si el hombre llevara en su interior un mal que lo foer:1
carcomiendo. Así dice Quevedo:
Vela eres, luz de vela es la tuya, que va tol/sumiendo
lo mismo con que se alimenta y cuanto más apris11 arde,
más aprisa te acabartis. Considera que, sin los venenos, las
mismas cosas saludables te traen muerte: un airecillo si te
coge el cuerpo destemplado, un jarro de agua si sudas, el
baño, la comida si es demasiada, el vino, el movimiento si
te cansas, el sueño prolijo. En ninguna cow tiene segura
la salud y es necedad buscarla, pues no se puede dejar de
estar enfermo quien siempre en su misma vida tiene mal
de muerte. Con este mal naces, con él vives y dél mueres.
Dejo de contar los venenos y cosas que la n~turaleza crió
contra tu vida: sierpes, víboras, animales y peces, hierbas y
piedras o minerales que o mordido dellas o tocado,
mueres ... ¿Cual animal, por rudo que sea, -escoge el más
torpe-, es causa de sus desventuras, tristezas )'
enfermedades, sino eL hombre? Y esto nace de qu.e ni se
conoce a sz', ni sabe qué es su. vida, ni las causas de ella, ni
para qué nació.
El hombre debe comar conciencia de su condición. La
fatuidad y la presunción nunca han de ser propias de su
naturaleza; por el concrario, la acritud que necesita adoprar
frente a esa amenaza cierta que nos delimita no es otra sino la
humildad. Anee lo inmediato e inaplazable de la muerre las
il usiones salen sobrando.
No te ensoberbezcas -apunta Quevedo- ni creas que
fuiste criado para otro negocio que para usar bien de lo
que te dió el que te crió. Vuelve los ojos, si piensas que
eres algo, f1 lo que eras antes de nacer, y hallartis que no
195

�eras, que es la últim11 misara. Alir11 que erl's fl que l,,1_
poco no fuiste y el que, Hendo, eres poco, y el qul' de 1u¡1u
a poco no sertis; verás como tu vanid11d se c,1sng11 .Y se d11
por vencida.
En una palabra, la muerte va traz:rndo de con_c inuo l:t~
líneas de mi existencia. De pronto el proceso de h v1d,1 c.¡ueda
suspendido por la muerte que inrerrumpe su _desarrollo_- Le
penenece, pues, a cada hombre_ como una c~al1dad ,senc1al de
su persona. La vida no solo tiene un comienzo, sino que al
desembocar en la muerre, tiene en ésta su conclusión. La v1d.1 y
la muerce brotan unidas precisJmenre el día del nacimiento. El
que muere vive simplemente el último acco de su v!d 1. . La
muerte no es algo exterior que suspenda y rrunque l:i v1d,1, sino
que significa su consumación. El temor a_la ~ue::rcc no obedece
canro a que la vida termine, sino a la conc1enc1a de que tcnem~s
que enfrentarnos a una realid:1d que desconocemos. La an_g_usctJ
que la muerte produce es fundamentalmence la des:spcrJc1on de
quien carece de fe y piensa que la muerte ~s el final de_ codo;
pero en el creyente la angustia s~ conviene en '.es1gnada
esperanza, en expectación de la eternidad. Quevedo p1~nsa que
el pri nci pal méri co del ser hu mano cons1sce en a n 1_mar su
espíritu contra el temor de la muere~,. ~arque. esca no
viene de fuera. "Ninguno -dice- puede v1v1r sin morlf, porque
todos vivimos muriendo ... ¿Qué puede saber quien no sabe que
vivirá otra hora? ¿Qué arna en su vida quien sabe que a no
volver se ausentó la pasada, que a coda pnsa se le huye la
presente; quién no sabe si añadirá orro instante a su vida?_ La
vida no por eso se debe despreciar, antes lograrse; _Y de I,~ misma
suerce, no se debe cerner la muerte, sino prevenirse... Por lo
tanto, la muerte es un Compendio de la vida.
.
En la muerte el hombre se hace presente a sí mismo, el
pasado se hace presente, y el fururo es expectativa. El único
presente es el acto de morir. "Seame indicio desro, -apunta
Aristóteles- que codo hombre sabe que ha de morlf; ma~, porque
no sabe que su muerre está cerca, por eso no la teme . A lo
anterior Quevedo respondió:
Perdóneme Aristóteles, que no puede ignorar alguno
que tiene cerca fa muerte, pues todos saben que pueden
0

1%

morir cada instante, y deben saber que no sólo la tieuen
cerca de sí, sino dentro ... Empero la muerte no es de las
cosas que unos ni otros deben remer porque la tienen cerca:
no la han de temer, sino disponerla; no fa httn de temer,
sino recibirla. Quien la acaricia, hace fo que debe; quren
fa rehúsa, hace lo que no puede hacer.
Resulta común que el hombre moderno haga coincidir la
vida con lo que es, con la luz, con lo racional. mientras que la
muerte es igualada precisamente con lo o pues ro, esto es con lo
que no es, con la oscuridad, con lo irraci onal.
Quevedo expone las razones por las cuales no es dable
temer a la muerte:
¿Cómo puede temer la muerte -se pregunta- quien 110
teme el haber nacido? Y quien teme el haber nacido, ¿por
qué, teme la muerte?... ¿De qué sirve temer lo que no se
puede evitar? Fuerza es que quien teme la muerte tema la
vida, porque toda la vida es muerte. Teme el hombre el
postrer instante de su muerte, y ama los muchos aííos
della ... Quien teme la mu erre tiene miedo de si propio.
No es la muerte cos,z forastera; con nosotros nace, y crece, y
vive. La muerte de cada uno es su rnerpo; dentro de
nosotros habita: no hay vena, no hay miembro, donde 110
resida. Bien considerado, todo nuestro cuerpo es p05ada de
la muerte. ¿Cómo, pues, se remerrí La muerte y se a111r1rrí d
cuerpo?". Absurdo e insensato es para Que11edo r1mitr y
despreciar una misma rosa; pero "t({/ es la pasu11s1ón
bestial del pecado, que hace que tema 11ucstra 1·id11 la
muerte, cuando en j untar y 11cacar nuc.,rra m11erfl'
gastamos nuestra uida. ¿Por qué, p11es, tememos r¡11c SI'
acabe de juntar lo que c11cla día)' cada hora p111t11mos;
Hay qu ienes pretenden escLirecer el ~ignific:idu dc l.1
muer te, pero también los que tr.11.111 de ignurarl.1. !\!edio~
sobran par;i poder aplaz.tr!J, pero nJdie pucJt.: cludirl.i. ,\!i
ignorancia del mundo !' de muchas cosas es rnanitie~r.1, pno no
puedo se r ignoranre &lt;le que tengo que morir. De hecho ncoy
cieno de que moriré, pero lo que desco1101co - dccí.1 P.1 sul - "n

�esra misma muerte que no soy capaz de evitar' . Algo seme jante
se encuentra en Quevedo cuando expresa:
ELia (la muerte) se defiere, mas no se evita. Muchas
enfermedades suelen dilatar la vida en años, y muchos con
salud robusta se precipitan en la mejor edad... Sófocles
dijo ... 'que la muerte era el postrero de Los médicos'. Yo,
que el postrero y el mejor, porque de una vez libra, no sólo
de todas las enfermedades, sino de todos los otros médicos.
la muerte sola cura los males, las demás medicinas, Los
entretienen . ¿Quién temerá enfermo su postrero médico y
el mejor? Por esto dijo Séneca: 'La muerte es remedio de
todos Los males .. ¿Quién temió el remedio del mal que
padece? ... ' Según esto, el enfermo no debe temer Írt muerte,
antes estar agradecido a la enferrnedad.
Ante la decrepirud de las cosas concerniences al hombre ,
Quevedo examina el triunfo de la muerre: ésta ad m:ís de
alivianarnos quedándose con nuestros utensilios, tiene la
cualidad de igualar a codos los hombre . Con ella, todo lo que
en parce de nuestra vida nos acompañó: el reconocimiento, lo s
grados académicos , el aplauso, y la celebridad, desaparecen . En
el ueño de la Muerte o Visita de los chistes, Quevedo reseña la
visi ca que un hombre hace a la muerte, a la que le dice:
Yo no veo señas de la muerte, porque a!Ld nos la
pintan unos huesos descarnados con su guadaña ... Paróse y
respondió: Eso no es la muerte, sino los muertos, o lo que
queda de los vivos. Estos huesos son el dibujo sobre que se
labra el cuerpo del hombre. La muerte no la conocéis , y
sois vosotros mismos vuestra muerte. Tiene la cara de
cada uno de vosotros, y todos sois muertes de vosotros
mISmos.
Morir, en el sentido de dejar de vivir , con tirnye un hecho
irrefutable, una apariencia; pero no arroja certeza alguna de la
muerte.
Séneca hacia con si tir n uesrro error " .. . en c¡ue
consideramos únicamente que la muerte nos eguid, sin
representarnos que no seguirá de la mism:1 maner:1 que no s lu
precedido".
198

La poderosa influencia que esre pensador cuvo sobre
Quevedo y la fe crisciana de éste se ponen de re! ieve en un
pasaje muy elocuence del es critor español : Lo cala vera es el
muerto, y la cara es la muerte. Y fo que llamáis morir es acabar
de morir, y lo que llamáis nacer es empezar a morir, y lo que
Llamáis vivir es morir viviendo . Y los huesos es fo que de vosotros
deja la muerte y lo que le sobra a la sepultura.
Estoico al fin, para éneca no se alaba la muerte, sino a
aquel que muere sin turbarse. ''Si e ro encendiérades - dice
Quevedo- así cada uno de vosocros estuviera mirando en sí su
muerte cada día y la ajena en el otro, y viérades que rodas
vuestras casas están llenas della y que en vuescro lugar hay
t~ntas muertes como personas, y no la esruviétades aguardando
sino acompañándola y disponiéndola . Pensái que es huesos la
muerte y que hasta que veáis venir la calavera y la guadaña no
hay muerce para vosotros". De allí que, según Quevedo , no e
está en lo justo cuando se dice morirás; "di que acabaré de
morir, y acertarás, pues con la vida empecé la muerre ".
Quevedo parece decirnos que en el interior de cada hombre
debe existir un júbilo por el temor del encuentro con la muerte.
~s tá persuadido de que nadie puede ganarle la partida, pue · ro
q_ue cada hombre está tocado de muerte desde que viene a la
v_,da . Realmente me engaño cuando pretendo escapar de ella ,
siendo como somos prisioneros de nue tra propia muerte . A lo
largo del presente e crico hemos procurado hacer ma nifi esta la
preocupación quevediana por la interioridad de la muerre , su
amago permanente y u condici ó n ineludible.

Notas Bib liográficas
1 1kt&lt;.kggcr. fortín. U Ser y el Tie111¡10 Fondo lk Cul turá Económica, ,\rio 1% '2 . l':ig 27-l
" lb1d : p. 262.

�LA CO NC EP CIÓN D E LA MENT E H UMANA
EN LA TEORÍA DE JOH N C. ECCLES
Dr. José Ramón Vtga Galai

1ntroducción
La filosofía se ocupa del estudio de la menre humana principalmente
desde dos enfoques. El primero se aproxima a ella desde el punto de vista
psicológico, es decir, analiza las diferentes operaciones que realiza la
mente humana para conocer, parriendo desde lo m,ís exterior a ella, por
medio de los canales de comunicación con el mundo nureri:d (lo~
sentidos), hasta llegar a las más airas operaciones &lt;:n bs cuales d
conocimiento humano se separa de la materia (el pensamienro abslr:icrn).
Esrudios de este género son los que ofrecen tanto los manuales como las
publicaciones científicas de antropología filosóf',c:i1. El otro enfoque es el
estudio de la mente human:i desde el punro de vist;i de b gnoseología
(teoría del conocim iento en general), o de la epistemología (teoría ckl
conocimiento científico). Este segundo modo de ex,111,inar Lt menre pone
más énfasis en el proct:so cognitivo en sí, es Jccir. su corrt·spondc:n&lt;.:1.1 con
la verdad \' el alcance real de esca verd,1d. T,11Ho en uno como en otro
enfoque se estudia el ;1spccro 111,b c:specífico del ~c:r hum.1110. &lt;:'&gt; dt:tir, \ti
mente, desde un.1 per.specriv., mec.1fís1e1.
Sin embargo, debido al aspecto corpor,11 dcl ser h11111.1no ..,l~un.1,
ramas de la ciencia experimem.11 lun esrnJi.1do l.t mt:1lll' dl'~dl' ntro

201

�punro de visra. Es aquí donde podemos ubiu r el 1r..1lu¡n rc.1li1..1do pm
Sir John Eccles, cuya teoría(. obre la mc1lfl• hu111.11u ) dcst:.1111m :111.1liz.1r.
o es rarc'.1 f:icil planccar d csu&lt;lo de b rncs1ió11 en c:I csru&lt;lio Je l.1
base corporal de la menre hum:1.11.1 Jcsde b pcrspc·u1v.1 Je L1
neurofisiología. La dit1culrad :111menta cuan&lt;lo el inccré~ l' .\ ~o bre rodo
filosófico, y se considera esrc t rn&lt;lio como un p.1.\0 pre\·io .d .111.íli\i, Je
la pcrspecriva del ser humano. Tr:tdnd )Sl' , .1dem.í. , Jl' un .lltlur
concrero no hacemos aquí un estudio gcncr.il de L1 mcmt hum.111.1. Por
r:111ro el sratus q1111cst10nis hace n:bción ·on respecw .t cr:1b,1jos si1111 ',1r1.:, .d
presenre. En la bibliografi:i repon,1mos :1.lgun.1s inve 1ig.1cionc · ohn:
nue ero autor qu califican u pensamic:nro como en conflicro con l:i.
clá ica reoría de Li unidad mrancial de b persona . Esros rr.16.:i jo \e
encuadran en un marco muy re rringido en relación rnn b pcrspcniv.1
más amplia de b bibliogr.1fía conrempodnea.
El mismo Eccles, en lo capírnlos primero y c&lt;.:m:ro de su líl[ima
obra publicada", sirú:1 su rrabajo encre orro a los que h,1cc una crírica no
exhaustiva. Así, podernos considera.r su esrudio como una alrcrnariva . 1
monismo maccrialisra o espirirualisra de csros .i.urorc .
Una visión más general de b cuesrión podemos en ontrarla en la
reciente publicación de \'Vamer', que comprende gran vJ.ricd,1d d1:
aurores, sobre rodo del ámbiro de la filosofía nglosajona. En esra obra e
plantea el problema de b menre en su relación con el cuerpo. Las
diferentes soluciones que los aurores proponen en esa obra, in discurir
inreresances observacione que algunos de ellos hacen notar, se pueden
re umir grosso modo en dos. La primera solución que prcsenran alguno
reduce b menre humana a procesos cerebrales. La orra considera 1
menre humana como una re~1lidad no marerial que produce los acros del
cuerpo humano como una causa exrrínseca: proponen un dualismo.
En esre panorama que hemos trazado a grandes líneas vemos la
cuestión at'111 abierra a orras posibles propuestas. Una de llas es la que
nos ofrece John Eccles que enseguida nos proponemos abordar.
l. Fuentes y método

En la bibliografía anorada del final s puede ver una relación de bs
publicaciones de Eccles en orden cronológi o~- Hemos urilizado

princi~almenr~ ~os obras: El yo y su cerebro' y Como el yo controla su
cerebro• Esta ulnma e una sínresis del desarrollo histórico del dualismo
interaccionista, en donde incluye la aplicación de la físi a cuán cica como
explicación más acabada, segt'111 su concepro. de la mencionada teoría
inte:accionistn. ~or tanro, codos los hallazgos anreriores de inrerés p:tra u
teona los conr1e_ne en forma resumida en lo difercnrcs capírulos. e:
puede ver, por e¡emplo, cómo rrara el rema de la evolución del cerebro
en el ~apírulo séprimo. Sobre este mismo rema ya había publicado su
Evofutton of the Bmin: creation of the Self, 1989. Por esca razón ha
resu_ltado rebrivameme encillo hacer un seguimiento de la evolución de
sus ideas a l~ largo de sus publicacione . Tratamos de recoger lo esen ial
de_ sus crabaJos, dando mayor peso a la reflexión filosófica, aungu sin
deJar de lado los resultados científicos de los cuales Eccles exrrae las
principales conclusiones de su rcoría acerca del hombre.
. El mé_todo que seguimos es el mismo que nos ofrece la filosofía. E
decir, partiendo del ser humano como objeto de estudio revisamo los
sucesivos pasos que va dando nuesrro auror en su reorización sobre la
menrc humana según su elaboración científica experimenral. Unimos a
esto _nue~rra apreciación de esos resultados basados en la propia
expenen_crn personal. Es necesario incluir algunas nocione de
neurofis1ología y física cuánrica, así como algunos conceptos de erras
ramas de la ciencia experimenral, para poder completar la visión que
propone Eccles en su teoría dualisra de la menre humana. Podríamos
~eno~inar a esce modo de proceder análisis de los escritos de Ec les y
s~nces1s alcanzada a través de ese análisis. Esca metodología la podemos
situar en línea con la definición de ciencia aristotélica, es decir, buscando
causas cierras de aquellos fenómenos que nos ofrecen las experiencias
relacionada con el ser hum:1110.

II. Algunos daros de la vida de Sir John Eccles
Nació en Melbourne, Ausrralia, en 1903. Terminó sus estudios de
~edi:ina a los 22 años; después empezó a rrabajar en la invesrigación
c1ent1fica con el Prof Sherrington de la Universidad de Oxford. En 1937
cuan~o regresó a Ausrralia fue director del Kanm111tsu fnstitute del Sidney
Hosprta/. En 1944 fue nombrado profesor de fisiología en la Universidad

202

203

�de Ocacro en Nueva Zelanda. En el período 1952-1966 se crasladó de
nuevo : Australia donde crabajó en la AustraLian Universiry of Cr1mb_e~m.
Estando allí, en 1963, fue galardonado con el Premio Nóbel de medicina
por sus escudios en el campo de la neurofisiología; ~1ás concrecamence'.
por sus escudios sobre los mecanismos elecuo:q_u1rn 1~0s al_ rn~~I de, las
·
· En 1968 fue nombrado profesor de hs1olog1a y b1ofis1ca
de. la
sinapsis.
_,
Strzte Universiry ofNew York, en Búfalo. John C. Eccles fallec10 en Suiza,
donde vivía desde hacía veinticinco años, el 2 de mayo de 1997.

III. Biografía científica'
Eccles es un ciendfico que se considera a sí mismo un filósofo. pues
desde el inicio de su carrera universitaria le interesaron esrns remas. La
decisión de estudiar el cerebro humano nació precisame~ce de su
perplejidad anee el monismo materialista, ante el cual rema muchas
reservas .
Encontró en el cartesianismo una primera respuesta ~ sus. p'.egun_r.is
so re a 1nenre h um..,"Il""· 51·11 embargo, •aún le parecían 111saus!acrnnas.

b

I

Decidió dedicarse al estudio del cerebro, pues enconcr~ba en sus l~ctur:-ts
filosóficas muchas deficiencias en el conocimienrn del sistema nervioso.
Su pregunta permanecía sin resolverse: ¿cóm~ _e~cra b ex_p~rienc_i:1
consciente en relación con el cerebro? Desde el 1n1c10 ~e Sll mnerano
·mre 1ecrua 1 se h~ce
esca precrunn
.,
o · en términos dualist.1s, es ..deetr,
considerando dos realidades que Je alguna manera enrran en _rebcto1:,. es
decir, está interesado sobre wdo en cómo se lleva a ca?o dicha unio_n .
Admite desde el comienzo de sus interrogantes una realidad no matenal
como base de la experiencia humana, motivado en gran parte por su fe
religiosa en la existencia del espíritu.
La primera publicación filosófica de Eccles fue rn el ª~-º ~_9~ 1. Pero
aún no consigue contestar a esa pregunca ~ue desde el p1 111 up 10 de su,
formación se viene haciendo, Adcm,is, sinuó desde entonces los auqucs
de los materialistas que niegan la espiriwahdaJ de la mente humana
porque reducen todo lo mental a procesos cerebrales, cosa que n:cha~~
· ,c-.co y como crC)'ente, pues se dJba Cl.,1en(;1 que
como C1ent1r1
materialismo respondía más bien a una posición ideológica 204

En ese entonces aún no había desarrollado suficientemente el
conocimiento estructural del siscema nervioso''. Realiza una segunda
publicación en 1953 como fruto de las lecciones Waynflete desarrolladas
en la universidad de Oxford'º, modificando algunos aspecws respecco a
su publicación anterior. Este inicio filosófico lo interrumpe durame un
lapso de casi veinte años, es decir desde 1952 hasta 1969. En esos años se
dedicó exclusivamente a la neurociencia. Sólo fue en el año de 1964
cuando tuvo un retorno parcial .:i la filosofía en el momento que
participó en el Simposium de la Pontificia Academia de las Ciencias en
Roma. Sin embargo, de aquella reunión los resultados filosóficos le
11
parecieron desilusionanres • En esa ocasión veía la necesidad de seguir
avanzando los estudios experimentales para poder sostener la hipótesis de
un dualismo interaccivo entre mente y cerebro, que desde el inicio
parecía ser su intención.
El progreso más importante de la neurofoiología en esos años era la
demostración de la semejanz.a entre las neuronas de la corteza cerebral y
de otras panes del cuerpo, lo cual no contribuía a la solución del
1
problema fundamental que se había planceado ). lo único que veía Eccles

en líne:1 con su búsqueda de la rebción menre-cuerpo eran los estudios
sobre la unicidad del ) 'O llevados a cabo por otros neurofisiólogos tales
como Brerner, Libec, Penfield, Adri:rn, Jasper, Moruzzi , Thorpc y
11
MacKay •
Eccles sitúa su recomienzo filosófico en el ,1110 de 1969 cuando fue
invicado a las lecciones Forestl'Y en la Universidad de Berkeley, C:-tlifornia.
De estas lecciones surgió el libro Facing Rer1luy, en el cu:d trar.1 remas
1
como el origen de nuestra conciencia y l.i relación del)'º con su cercbro ' .
En los años serenr:1 continuó en la rnisnu línea de in\'escigJción
buscando la respuesta a la pregunta inici.il de cómo se lleva a cabo la
1
interacción menre y cerebro ' . El progreso científico m.is norable en esos
años era la demostración del potenciJI de prepar.Kión en las sin.tp~is
antes de iniciar un movimienro. A este fenómeno Eccles ILum iníluencia
de la volunrad sobre la red neuronal. Le pJreció aún insacisLcwrio p.tra
explicar la relación mente-cuerpo. En p.tr1icular, no encontró cúrno
demostrar que las leyes de conservación de l.t energía no so n un.1
objeción JI duJlismo i11temcáo11is11t.

�En el congreso citu lado Estudios de filosojlt1 de la biologia ( l 972), .1l
que asiscieron dieciséis eminentes estudiosos, encre ellos Eccks y Popper.
surgió la idea de realizar junros una obr.1 en b cual ,&lt;.: expusier,l
detalladamente la doccrina interacciomsta mencionad.r. pues dur.1nce el
desarrollo de ese congreso se dieron cuenca q uc rr:uab.111 de deFl..'.nder L1
misma tesis. Hasca ese entonces no se había explicado com:ccamcnre,
según el concepto de Eccles, la unicidad del yo ni la interacción mc11Cccuerpo18. Sin embargo, él piensa que tampoco ellos pudieron lleg.1r a un.1
1

so lución sarisfacroria" •
En los años ochenta seguía su búsqued,1 de b explicación del cómo
se pueden influenciar mutuamentt.: la mente y el cerebro, l.i n:spue~ca
más cercana sólo la ve en los resultados de los experimentos realizados
0

sobre los movimientos voluncario/ •
La luz más clara la percibe por fin en una publicación hecha por
Henry Margenau: 1 en la cual propone urilizar la teoría de b física
2
cuántica a los fenómenos cerebrales i . Establece una enriquecedora
correspondencia con este físico, llegando .1 realizar el prólogo de una de
las publicaciones que Margcnau hi1.0 posteriormente.
En 1985 asiste a un congreso en Alemania, invitado por H. Haken,
donde tuvo la oportunidad de conocer a ocros científicos de disciplinas
afines a los sistemas complejos. De aquí nacen las publicaciones de Eccles
en colaboración con el físico Beck, donde trata de demostrar cómo la
física cuántica da una explicación acerca de la interacción menee-cerebro
sin violar las leyes de conservación de la energía.
A Eccles lo podemos concar entre los científicos auténticos, con
inquietudes que van más allá de los resultados que puede encontrar con
el método ciencífico, que por otro lado son bastante común a todo ser
humano, pero cobran especial peso cuando se trata de científicos, debido
a las consecuencias posirivas o negativas que pueden traer para la
sociedad. Dichas inquietudes, como veremos, son sobre todo de cipo
religioso, lo cual influye en su labor ciencífica de modo positivo,
favoreciendo una visión más adecuada de la naturaleza humana tanto
entre científicos como filósofos. Esro no lo excluye de hacer afirmaciones
opinables, las cuales trataremos de identificar, distinguiéndolas de
aquellas que son resultados seguros.

206

IV. Propuesta de Eccles
Trataremos en esta sección el lema de l.1 menee en la teoría de
Eccles. Nos proponemos explorar cinco cuesriones que nos servirán de
hilo conductor para entender cuál es el concepto de menee que nos
ofrece Eccles. Estas cinco cuestiones las podemos encontrar en cualquier
autor que trace el tema de la mente humana desde una perspccciva
filosófica, aunque es también frecuente encontrar respuestas en
disciplinas cienríficas que rratan al hombre desde un aspecro parcial. Esto
trae como consecuencia que bs respuestas sean muy variadas,
desafortunadamente en muchas ocasiones mezcladas con pseudo-ciencia
o prejuicios ideológicos que alejan de una búsqueda auténeica de b
verdad. Estas preguntas son: 1) ¿Cuál es su origen? 2) ¿Cómo se relaciona
con el cuerpo? 3) ¿Qué es la mente en sí? 4) ¿Dónde está localizada? 5)
¿Existe eternamente o es temporal? Obviamente todas estas preguncas
requieren una mayor explicación.
Ciertamente el rema central de Eccles es el de la relación menrecerebro. Sin embargo, da respuestas al resto de las preguntas siempre
basado en el dualismo interaccionista que él defiende. La cuestión menos
desarrollada. por él, dado que es un tema más filosófico, es el de la esencia
de la mente, que por esta razón omitiremos en este capítulo.
Mencionamos solamente que la mente humana es de naturaleza
espiritual según la concepción de Sir John Eccles. Es decir, una realida.d
que trasciende la materia orgánica.
Antes de iniciar con cada una de estas cuestiones queremos hacer
algunos comentarios sobre el planteamienro de fondo que emplea Eccles
en sus teorías. También deseamos incluir una precisación terminológica,
pues la variedad de usos del término mente es muy grande.

1. Planteamiento básico de Eccles
Eccles es un ciencífico que trata de responder a cuestiones filosóficas
con unas motivaciones de fondo que lo hacen muy atractivo para quien
admite en la filosofía un realismo metafísico con codos sus efectos. Este
realismo se hace más imporranre cuando se trata el tema del hombre,
pues de sus conclusiones derivan consecuencias imporrantes para otros
207

�campos del saber, sea gnoseológico, psicológico, ético e incluso de la
visión del cosmos, pues es imposible reflexionar sobre el hombre in
conrar con aquellas realidades que lo rodean. Además. las condiciones
accuales de la sociedad, en las cuales la moral pública y privada
manifiesran muchas deficiencia , se convierren en el test más claro de la
necesidad de no separar los diferentes momenros, ético, anrropológico y
merafísico en la reflexión sobre el hombreH.
Eccles se considera un realista, pero como realista un poco ingenuo
según la expresión que usa Popper en uno de sus trabajo/". E ro lo
ad¡udica a que admite como principio dos realidade divers:1s, la
espirirual y la corporal, que interactúan entre ellai~. Dicha acepración es
una h1pore is de trabajo que posteriormente trarará de demostrar con
argumentos a su favor. Esre modelo cicnrífico de hipóresis y deducción lo
considera un principio romado de la epistemología de K. Popper, quien
ha demostrado, según Eccles, la ineficacia del indu rivi mo como
mérodo cienrífico "6 .

2 . Precisación del término nzeut/'

La palabra

mente tiene su raíz en el vocablo latino rnens. El vocablo

mens no tiene raíz griega, sino que proviene del sánscrito. Sin embargo,

corresponde al término griego utilizado por Aristóteles para referirse a la
parte superior del hombre. En latín se traduce como inte!lectus, inrelt ro
en español; el rérmino mente es el preferido por b literJrura anglosajona
para referirse a lo psíquico o a lo e piritual. El diccionario Oxford de latín
reporc:i una gr:in variedad de usos distintos de este término. Uno de los
significados de este vocablo es el lug, r o el órgano de las actividades
intelectuales. También aparece en expresiones como tener algo en mente,
lo cu:il es semejanre a decir que aquella operación r alizada por el
incelecro perm:rnece en la parre uperior &lt;lcl que lo dice: en la mente.
Otros significados son los referidos a la divinidad. Expresiones de este
tipo son por ejemplo: "la Mente divina ha hecho el univcr o". A&lt;lcrn,ís
podemos encontrar el término mente p:ira designar el sentido de algo
manifestado por alguien como por ejemplo cu:rndo se habla de IJ mentc&gt;
del legislador y expresiones similare . Es decir. aquí se rrat.1 de b
mentalidad o forma de la mente o unidad de un modo &lt;le pensar. Este
úlrimo sentido no es al que nos queremo referir en esre csrudio.
208

El alma proviene del lacín anima, y del griego psique ( l/fU;(é) Este
término significa lo mismo en codas las lenguas: principio de vida. El
diccionario Oxfard de latín menciona diferente usos muy relacionados
entre sí. Uno de ellos es para referir e a la parre no material del cuerpo.
De modo similar el término espíritu tiene su origen en la palabra
usada para nominar el vienro en griego: ,rvspa, que en larín se rradujo
por spiritus. El uso de su significado es muy similar a la del aLma:
principio animador de vida. 1 espíritu es la parte no corporal de una
persona (separable del cuerpo con la muerte). Ocras acepciones en la
literatura se usan referidas a Dios, por ejemplo cuando se dice el espíriru
de Dios para recalcar su influencia invisible. También e u ado p:ua cosa
físicas como el movimiento del aire, que se uponía relacionado con b
vida a causa de la importancia de la respiración en los vivienres
su peno res.
En español la psique suele relacionarse a menudo con cuestiones
episremológicas y psicológicas; el espíritu con el Ceist del vocablo alemán
y el alma a veces con un senrido más bien religioso. D este modo la
cue tión de cómo se relaciona lo físico con lo psíquico aparece :i. \'ece en
conrrasre o comparación con b tradicional relación aLma y cuerpo,
posiblemente por la abundante lirerarnra de la filosofía de la mente que
existe en lengua inglesa (Philosophy of J.,find). Esro filósofo prefieren
usar mente a espíritu porque es menos comprometido con cuesrione
metafísicas. in embargo, b mayor rnnfusión la han introducido lo
materialistas cuando utilizan el término mente para &lt;lesionar
una realidad
ti
marerial como es el i tema nervioso d jando :,in distinción clara al
hombre de los animales~,¡.
E ele ha escriro sus obras en polémica on Jich.1 li lo:,ofí.1 Je l.1
ment/1• Además, aplica como motivación de fondo a sus mbajo el

sentido religioso, por lo cual a vece.\ utiliza el vo -ablo rtlmt1" p.1r.1 referirse
a la realidad no marcrial dt:! hombre, todo esto en d comexro JL· \ti
modo particubr de ver su rela ion con el cuerpo 11 • Otr.1 .1ec:pción que
suele urilizar es el termino yo '· , l'Oncienciti" o a11to-concíe11ria p,1r.1 n:fc:rirsc
a la parte no material del hombre. Tanro en inglés como en e p.1ñol lo\
usos de esros términos coinciden en gr.111 meJiJ.1.
Para Santo Tom:is la mmu comprrndc l.1 p.tne superior del hnmhrL·,
es decir, su memoria, imekcro ~- volunr:1J. l'&lt;..:ro muclt.1 ,·cct:\ l.1 urifo .t
2()')

�refiriéndose especialmence a la porencía inu.:kcriv.1 Y ·1 L1~ opn;t( ioi~~\
relacionadas con ella. La meme scrÍ,l entonces un.1 p,nrc del t1Ímt1. Sin
embargo, en ocasiones habla indisrinramcnre J&lt;: u11.1 u ocra J?cg,rndo .11
alma e\ adjetivo intelectiva cuando se cr.H,1 Jd hombre, _s~nslt,l\',l (u_-1ndo
se refiere a los animales y vegetativa para Lis pi.inca!&gt;. 1om.l~ uul'.z,1 el
cérmino mente con mucha liberr:id, pues co nsidcr.1 que la •·11zo 11 , el
entendimiento y L1 mmte son la mism:i pote11C1a'' • !.a rnón Sen,l el l11l!&gt;l110
. · to ·en acc·10• n. El- término alma lo usa en oc,1siom.:~ como
enten muen

d

principio de vida de un cuerpo, por ejemplo cu,indo dice:
El afmrz es la mism,1 naturaleza del cuerpo. por la rn,il se
mueve, y le da el ser narnral, y .wbri- éste' timr rns prop111s
.

opcraoones

•I

(..) en las cosas corpóreas la palabra espíritu parece indicar
cierto impulso y moción. De hecho. al aire espirado y aL viento Los
, . ¡~
¡lamamos espmtu.
En otro lugar de la misma cuestión subraya el significado de espíritu
como una realidad no material, en esre caso referida a Dios, quien es una
sustancia no evidente a los senridos:

( .. ) Porque con el nombre espíritu se indica fa inmatnialrdad
de La sustancia divina; pues eL aliento corpóreo es invisible teniendo
muy poco de material; de ahí que este nombre lo atribuyamos a
11
todas Íizs sustancias inmateriales e invisibles.

3. El cerebro

El alma intelectiva realiza operaciones que la especific111 e.le o_tro\
tipos de alma. Estas operaciones son las que realiza la 111ente,
º.
intelecto. Por ejemplo, un uso don&lt;le se ve que b mente y d 11/td uro s-:

Estamos de acuerdo con nuestro autor en la no necesidad de cener
que estudiar toda la neurofisiología para hacer filosofía sobre estos temas.
Así lo explica él:

refieren a lo mismo es el siguiente:
El mismo principio intelectual, que se Llama mmte o intelecto,
tiene operaciones por sí, qui' no comu:úca al rnerpo. Nadr1 puede
operar por sí mismo si no es subsistmte'''

Como se puede comprender en los capítulos 4 a 1O de este
libro, no es necesario para los neurofilósofos estudiar toda la
neurociencia, lo cual sería una tarea espantosa (.. .). Por eso al
inicio de este capítulo he reportado (lfgunas nociones.fundamentales
sobre La sinapsis, que representa La unidad fundamental de fa
actividad cerebral. Las secciones más diflciles sobre los aspectos de
fisica cuántica han sido reportados en caracteres más pequeños y
11
pueden ser utilizados como referencia bibliográfica. "

1:d~~,1

El vocablo espíritu es usado por Tomás según como explicamos al
principio de esca sección. A veces significa un tipo de c~erpo suc_il,' en el
contexto de la antigua física. Por ejemplo cuando explica la umon que
existe entre el alma y el cuerpo hace referencia al espíriru como un
cuerp6 aéreo no mezclado.
(.. .) el tt!ma se une aL cuerpo de dos maneras. Un modo, es
como forma, y así el espíritu (que es un cunpo constituido de ~zre)
no es un estado medio entre el alma y
cuerpo terrestre rmxto,
¡

:m

sino que se une al alma inmediatamente
Orros usos de la palabra espíritu aparecen en el tra'.a~o de la
Santísima Trinidad con un sentido más esrricramente esp'.n.rual. Un
ejemplo es la cuestión referente al nombre propio. del Espz_r~tu Santo,
relación q_ue ex1sre emre aire y espzntu, como
dond e pod emos ver la
explicamos antes.

210

Por esta razón hemos puesro buena atención a los conceptos
neurofisiológicos y anatómicos que son necesarios para entender el
desarrollo de sus reflexiones y conclusiones que hace sobre la mente
humana. Por eso también hace una exhortación a romar en cuenta la
neurociencia en las reflexiones filosóficas sobre la mente humana, así lo
expresa:

Los filósofos deberían construir sus Jilosojlas sobre la
comprensión científica del cerebro..,,
Pero en el mundo de algunos filósofos y científicos que cocan
cuestiones filosóficas no sucede así, al menos en los autores que Eccles ha
42
estudiado • Un ejemplo de esro es la sugerencia que hace a Ho&lt;lgson ,
científico que ha escrito un libro sobre la mente humana:
211

�2. La hipótesis interaccionista

En La última sesión de su libro, sobre los fines de la vida,
respeto la investigacion de Hodgson de1ic~da a fa verdad y a los
valores, pero debería haber dedicado mas tiem_p~ al cerebro, que ha
sido increíblemente descuidado por los materialistas. que del punto
de vista intelectual se demuestran bastante indolentes. Espero que
!futuro Hodgson quiera dedicnr al estudio del cerebro al menos
en e
de¿·tea do a ¡a fiSl ca
' 'nia par~e
una nuni
., del til'mpo que 11a
'
. ,
cuan ti ca.

Para comprender bien la propuesta de Ecdes debemos empezar
según el orden lógico que va desde las macro-estructuras hasta las
microestructuras cerebrales. Es decir, parriendo de la cosas más evidentes
llegaremos hasta la hipótesis de la parte psíquica que carece de evidencia
sensible y fundamenta en la física cuántica. Expondremos antes los tres
mundos de K. Popper adoptados por Eccles. Esta teoría es imporranre,
pues la interacción mente-cerebro se realiza precisamente entre el Mundo
1 y el Mundo 2, dando una idea más global de rodas las experiencias y
parces de que consta la mente humana.

Comenr rios similares dirige a ouos cíenrí~cos c?mo R. Penrnsc1: ~
filósofos como J. earle s por la escasez de espacio dedicado al estudio e
cerebro en sus recientes publicaciones sobre la mente.

Los tres mundos de K. Popper
Popper, partiendo de la teoría. de los tres mundos de Max Plank,
elaboró una teoría propia. Eccles sigue esta exposición de Popper para
explicar su teoría interaccionista. El contenido de estos tres mundos se
puede resumir según el esquema mostrado en la rabia 1.

v.

La relaci6n mente-cuerpo
l. Introducción
entra\ de la teoría de Eccles. Él prop.one un
•¿ d
· 1 d ¡ h mbre y u realidad no
interaccionisrno emre la rea!i a matena e o
. .,
material. Sin embargo, E eles admite qu esca explicac10n n~ ~
..
s e trata de un rema muy difícil de resolver )' conrmua
de fi1nmva,
pue
·
1
.· \'d- l
. ndo una cuestión abierta, al menos en uanto a lo ~ue a rJu?na i ~.t
~~imana puede alc:rnzar con sus fuerzas, sin acudir a una 1nscanc1.1
Este es el cerna

superior a ella.
.
Dadas esta dificultades algunos aurores piensan que en real1da~ e
rrata de un pseudo-problema. Uno porque la merne se p,uede _reducir 3
4o Ocres porque mente y cuerpo e can unidos en b.
los evenros neurona 1es •
,
,· , .. \'d· d .¡
o
son
dos
realidades
auronomas
. En !l.:a 1 .1 e
n
a
h
persona uman Y
·,
's
complc¡·
o
pues
antes
de
Descartes
e ra cucsuon
ma
h
61
pro ema es mue o
'
•,
h· .
en realidad no tenía mayor importanci:1. Pero con la redu c1on que ac::
Descanes deI alma al cogito ' surgen problema . para· dcomprender
¡ f¡ 1 ['
relación con la res extensa. De e te modo, en la h1stona : :1 1oso ia
ha creado respecto a la relación men re-cu rpo , el falso dilema &lt;leo~:º o
llama Bas;i1ª, enrre un monismo (materia.lista o idealista.) o un ua ismo

t

(interaccionúta o hilemórfi o).

212

TABLA l .

E QUE

!A DF lO . TRES MUA DO DE POPPER

Mundo 1

Mundo 2

Objeros y esrados
físicos (inorgánicos,
biológicos }'

Estados de conciencia
subjetiva (percepción

arrefacros)

Mundo 3

Conocimiento en
sentido objetivo
sen iciva, imaginación, (cultura, reo rías, etc.)
etc.)

Es una especie de aseen o en los grados de er aristorél icos, desde el
estado de inconsciencia de los cuerpos inem:s, pa ando por el mundo
vivo hasta los eres capaces de percibir sen aciones para finalmente llegar
a los que poseen un yo con usa.eros creativos.
Eccles adop a esra concepción Je la cnccr.1 realidad parn explicar ~u
interaccionismo. Es decir, hJce un;i correspondencia emre b mente &gt;'
Mundo 2, encre el cerebro y Mundo 1. Una sínresis que describe el
contenido y significado de estos rres mundm la. poJcmm leer en la
. .
.
s1gu1ente cita:

2U

�«El Mundo J ,, reprt·sema t'I entero mundo material del
cosmos, sea i,wrgdnico u orgánico, que comprende todos los
elementos biológicos, comprendido el cerebro humano, Y todos los
·
hechos por eI J;on·ibre· «El 1vfundo 2»
0 b1etos
. es. el mundo de, lm
experiencias conscientes, es decir de las t'-?en~nctas ~e la mentt, no
lo de nuestms experiencias perceptivas rmnedr,uns, como la
::periencia visiva, tlC/Jstim, tdctil, el dolor, la ira, la alegria, el
· J
etc., sino mmbién el mundo de nuestros recuerdos, dde la
mreao,
imaginación, de los pensamientos, de liis acciones que p_re'.enl emos
desarrollar y luego, en posición central, de nuestro yo rauco. como
sujeto de fa e&gt;,.perienria. El «Mundo 3» es el mundo rle_ In
cre,ztividad humana y comprende, por ejemplo,. los c~nte~zdos
objetil'OS de los pensamientos a la base de fas expresronfs nentíjiCtlS,
· · y l'terarias
artistrras
r
· El ]\fundo 3 es por eso. el
. , mundo de la, 1rnltura
en rodas sw manifestaciones, seg1ín la deji,11c1on de Poppfr.
Tenemos asi concenida coda la realidad posible, canco subj_eti~a
como objetiva. Pasamos ahora a h exposición de la h1potes1s

interaccionista.

Módulos, dendrones y células piramidales
· ·
d e la rel ación mente-cerebro debe
La estructura anatom1ca
encontrarse en la neoconeza, pues es en ella donde l! activida~ del
cerebro manifiesta las operaciones más altas de la menee - Una .Pº~1era
·
· , a esta búsqueda la podemos vislumbrar en la s1gu1enre
aprox1mac1on
afirmación:

(. . .) es necesario reconocer que nosotros som~s .capaces de
ejecutar, con fa voluntad, una serie inmensa de m~vrmientos !, que
por esto es necesaria una estrategia bastante compleja de s~lecczon ~e
neuronas en el drea motora suplementrtria, del enorme mve~t~no
de cerca J00 millones de células piramidales, dispuestas .qutw en
30.000 módulos (. ..). Todo aquello que nosotros ndvert~mos ;; el
modo en el cual iniciar mentalmente el movimiento finalizado.
Sólo habla de la dinámica de las sinapsis cuando se ejecutan
·
movimientos corpora les vo l uncanos
que aet·1van el área • , morora
suplemenraria. En otro lugar hablará del fenómeno de atenc1on Y su

214

repercusión en las áreas corticales. En esra sede nos centraremos sólo en
el primero.
La unidad anatómica que Ecclcs supone como lugar de la
interacción son las células piramidales. Las células piramidales son la
parte anatómica más clara de actividad neuronal. Sin embargo, dado que
existe una gran cantidad de ellas, trata de establecer unidades que
agrupen un mayor número de células. Esros grupos de células son los
dendrones, que anatómicamente forman una unidad.
Las columnas o módulos corticales agruparían un determinado
1
número de células piramidale/ . No se tiene aún un dato cuanricarivo del
funcionamiento de los módulos corticales. Tampoco está bien
demosrrado que esros módulos formen unidades anarómicas. Más bien
responden a un arreglo funcional como lo reportan los manuales de
neurofisiología fundamenral 'J_
El nombre de dendrón~• lo romó de la antigua denominación que se
daba a las dendritas en el siglo XIX y ahora en desuso.
La relación entre dendrones y módulos podemos verla en esta
afirmación:

Es importante reconocer que, como unidad anatómica
fundamental de la corteza cerebral, el dendrón comprende en la
propia región cerca de 200 neuronas. Los módulos son unidades de
transmisión definidos por las conexiones cortico-corticaLes de Íos
axones de las células piramidales y cada uno contendría cerca de
4000 neuronas, con una dimensión de veinte veres superior respecto
tl los dendrones. Hay casi 200 dendrones y 10 módulos por
milímetro cuadrado de corteza cerebral, y ctlsi 40 millones de
dendrones en toda la corteza cerebr.1!. ;s
Es decir, cada módulo concendría aproximadamente 20 dendrones.
Estos dendrones serían activados por los psicones como se explicará más
adelance.
Los micrositios
La unidad anatómica estudiada anees esd compuesta a su vez por
millones de pequeños lugares que Eccles llama micrositios. La definición
la roma del físico cuántico Henry Margenau. Eccles ve la solución
215

�definitiva a la interacción mente-cerebro en la teoría que lanzaba es~e
físico en su libro de 1984. De esra obra de Margena u recoge el párrato
siguiente:

La mente puede ser considerada un campo en el común s:ntido
físico del termino. Pero se trata de un campo no .materi_al; La
analogía más similar es quizá un campo de probabzl1dad._Este no
puede ser comparado a los más simpl~s ca_mpos_ n~ ~atenale: 1ue
requieren la presencia de materia (jlu;o h1drodznarmco ~ ~:ust1co)
[. ..} Ni tal campo debe ocuparse necesariamente una pos1cion en el
espacio. Estando a la presente demostra:ión.' no se trata
un
campo de energía en el sentido físico del termino, como ta_mbren no
es indispensable que éste deba contener energía pa~a e&gt;.plzc:r todos
Los fenómenos conocidos en los cuales la mente rnteractua con el
,1%
cerebro. (Margenau [1984}, p. 971

1:

Margenau lanzaba la hipótesis de la presen~ia de micro~itios en los
cuales actuaría la mente no material sobre el mrema nervioso. Eccles
idencifica estos micrositios con los retículos vesiculares presinápticos. Ahí
es donde los eventos no materiales actuarían, no activando la dinámica
de las sinapsis directamente, sino por medio de la probabilidad_ de una
emisión vesicular que se desencadena por medio de un impulso
presináptico de voltaje, el llamado potencial de acción.
El impulso iniciado por la mente tendría lugar sobre los recículos
vesiculares presinápcicos paracristalinos. Para obte~er decallada;1'.e_me la
dinámica de los potenciales sinápticos realrLa un anal1S1s de
f1uctuaciones 17 de potenciales exciracorios posrsinapticos (PEPS) . ~~n
este análisis es posible obtener un histograma ajustado ~ una ecuac10_n
teórica de Poisson (binomial). De la cual concluye que existe una amplia
gradación de incermitcncia, por ejemplo de 0.5 a 0.05 en cad~ bocón
sináprico. Sumando codos los PEPS con sus probabilida~es asociadas de
emisión cuántica es siempre menor a uno para una fibra singular.
De este expcrimenro realizado a través de movi~1ienros volu~ta~i;s
encuentra la naturaleza cuántica de los potenciales de cxc1tac1on
existentes en las fibras nerviosas.
Esta hipótesis de los microsítios le parece a Eccles aún poco clara. Sin
embargo ella ofrece un desafío único a la neurobiología moLecular como
un intento original que explica la interacción mente-cerebro
216

La hipótesis de los micrositios también la llama hipótesis
ulcraestrucrural pues en las sinapsis encuentra esca característica de
funcionamiento probabilística más allá de las estructuras biolóaica y
electroquímica juntas.
b
Los psicones, unidades mentales

Según E~cles la °:ente y el cuerpo se relacionan de tal modo que se
puede reducir a la interacción mente-cerebro. Así lo han aclarado
a_mpliamente la neurología clínica y la neurociencia. Es decir, el cerebro
siempre hace de mediador en el acceso que existe entre la mente y el resto
del cuerpo. Además, esa mediación se realiza sólo en los niveles
59
superiores de la actividad cerebral • Según la filosofía interaccionista:

. . _( .. ) el cerebro es una máquina de complejidad e ingeniosidad
rlimrtada y en regiones particulares, en condiciones adecuadas, está
abierta a La interacción con el Mundo 2, el mundo de La
•
•
,
60
experrencta consciente.
Escas regiones particulares son los módulos de la corteza cerebral
descri_ros anteriormente. Inreracruarían la mente y el cerebro por medio
de psicones y dendrones que conforman esos módulos corticales. Ambas
realidades pertenecen a ordenes ontológicos completamente diversos: una
realidad material y otra no material que interactúan en condiciones
adecuadas61.
El Mundo 2 no material de psicones seria de naturaleza
microgranular. Cada micrograno tendría un tipo diverso, seaún la
experiencia mental que sea evocada en el cerebror,i_ Esros podrían ser
rrnllones de tipos distintos, cada uno inreractuando con el
1
correspondie_nre dendrón&lt;&gt; • Los psicones noconsrituycn las vías perceptivas
a las experiencias. Más bien son la experiencia en su unidad v
diversidad'·•.
·

La física cuántica
Esca interacción es posible modelarla según la teoría de b física
cufotica. Con esta teoría, queda evidenciado que b lev Je comerv:ición
de la_ energía, e~ particular la primera ley Je la tcrmoinámic.t, no puede
ser violada &lt;leb1&lt;lo d la n,1tur.1le¿a cuántica de los borones ~in ápricot. L:1
razón es (1uc desde el punto dt: vista de la fisio clásica, es posible esmcfür
217

�el cerebro a nivel estructural, sin violar sus leyes, pero esca teoría cierra la
posibilidad lógica de que accúe otra realidad en el ~erebro: La menee.
Pero esta aplicación queda invalidada una vez que a nivel ulc~a~s~ructural
66
existe un comportamiento cuántico . Así, superado el pre¡u1c10 de la
termodinámica, desde el punto de vista de la teoría física cuáncica¿,5e deja
espacio con necesidad lógica, a la acción no macerial en el cerebro •

VI. Localización, temporalidad y origen de la mente humana
3. Localización
Dada la nacuraleza no material de la mente como la enciende Eccles,
debemos considerar absurda esca pregunta en cérminos físicos. Sin
embargo dada la teoría interaccionista de nuescro autor, con frecuencia
hace ref~rencia a las zonas del cerebro en las cuales acmaría la mente
auroconoente.

Podemos apreciar estas cualidades cuando escuchamos con
atención una m1foca o examinamos un bello cuadro o goza.mos de
la bellez.a de la naturaleza. Esta experiencia trascendente evocada
por el cerebro, por medio de la atención_ representa la base de
nuestro carácter y de nuestra personalidad. Nuestro yo ha
aprendido peifectamente como «jugar» . con c~a~quier pa,rte
seleccionada de nuestra neocortez.a, es un 1uego psicon-dendron.
Naturalmente no conocemos algún elemento anatómico de este
G8

diálogo entre yo y cerebro.

Esto quiere decir que el yo actuaría en los d~ndrones medi~nte
pequeñas unidades psíquicas nominadas por E~cl,es psicones. El dendron es
un elemento anatómico fijo como se explico anees. Esro se puede
inrerpmar de dos maneras; una sería la dependencia de _los dendrones
para poder realizar las actividades que refiere Eccles en el rnado text_o. ~a
otra interpretación posible es que la mente no puede loc~liz~1,se
anatómicamente y por tanto no se puede hablar de una localtzacion
física. Hasta aquí codo concuerda con la inmaterialidad de la menee
defendida por Eccles. Pero deja espacio para una incerprctación en la cual
un elemento como son los dendrones serían los lugares donde la menee
accuaría , cosa que es fácilmente reconducible a la necesidad de la materia
para poder pensar. No sería extraño. a la espiritualidad d_el yo este
fenómeno descrito al nivel de las dendmas, pues se traca también de una
218

actividad en la cual intervienen los sentidos hasta llegar &lt;l b apreciación
rrascendenre de la belleza, como lo refiere Eccles. En esre senrido , se
puede hablar de participación de b materia orgánica en los ,ictos de la
mente sin problemas para una visión adecmda de la percepción humana.
Los módulos son una agrupación de dendrones como explicamos
anteriormente. Esros los sitúa en una zona específica del cerebro, la cual
está en el hemisferio domin:rnre (izquierdo). Las razones que lo llevan a
esta localización se pueden sinterizar en dos. Una es que en esa zona se
encuentran las células que inrervicnc:n en el lenguaje , el cual es la
expresión más aira que manifiesca la n:uuraleza humana y lo pone en un:1
situación muy superior a la comunicación que los animales son capaces
de realizar. No discute que cosa sea primero, si el lenguaje o el
pensamiento, más bien busca un:1 evidencia que aumente el poder
explicativo de la hipótesis intemccionisrn.
La otra evidencia experimental es el resultado encontrado en
f,')
pacientes con conm1surotom1a .
•

•

J

Después de la intervención de conmisurotomía la mente autoconsciente está en conexión sólo con el hemisferio dominante y se ha
propuesto que el área de unión sea ulteriormente limitada a las
áreas lingüísticas en el sentido más amplio, a las sensitivas
polimodales, en particular al lobo prefontal y a las áreas ideativas,
por medio de las cuales la mente auto-consciente comunica en
formas no-verbales, por ejemplo imágenes o sonidos musicales. -o
Concibe de este modo la localización de la menre en interacción con
una zona particular del cerebro. Pero no se erara de la localización de la
mente en sí, de la cual dice que en línea de principio no se puede
responder a esta pregunta. Sería más bien de la manifestación de la menee
en decerminadas parres del cerebro. Ya que explica que no tiene ningún
sentido pregunrarse donde están localizados los sentimientos de amor, de
71
odio, de alegría o valores como la verdad, la bondad y la belleza • Vemos
en esca última afirmación gran cercanía con Aristóteles en cuanto que
considera la menee como separada, aunque el modo en que se realiza la
unión será diferente. Es decir, la comunicación de formas no verbales
entre la mente y el cerebro lo considera interactivo y no formal como es
el caso de la teoría clásica arisrotélico-romisra.

219

�Esca hipótesis de la localización de la mente en relación al cuerpo
encuentra algunas dificultades no solamente desde la unidad sustancial
de la persona, sino también dentro de las evidencias experimentales en
neurología. Una de estas es la transferencia de la zona de lengua¡e al lado
derecho cuando un niño sufre un daño en el hemisferio izquierdo. Esto
se debe a la plasricidad que muestra la neocorceza durante los años de
aprendizaje. Sin embargo, esca dificulrad la considera de poca
importancia porque en codo caso es una situación anormal, dándole
mayor importancia a las evidencias de la conmisuroromí:, que
interrumpe la comunicación con el Mundo 2 una vez realizada'·. No
obstante, debemos decir que se pierde la capacidad lingüísrica pero la
mente en sentido estricto permanece en el ser humano mientras esre se
encuencre con vida. Pero esto nos llevaría más allá de lo que queremos
exponer en esta sección.

2. Temporalidad
Eccles considera que existen evidencias en las cuales el sistema
nervioso muestra una temporalidad, una especie de desfasamiento encre
los actos mentales y los corporales. De este modo atribuye a la mente una
propiedad remporal aunque no espacial.
Esta temporalidad la explica en referencia a los experimentos del
neurofisiologo Líber sobre la anticipación. Este fenómeno consisre en la
aparición de un potencial eléctrico de preparación en la corteza cerebral,
aproximadamente medio segundo anees de iniciar d movimiento o
1
realizar una operación rncril. • Dicho potencial es posible detectarlo
mediante un electroencefalograma (EEG), en coordenadas voltajetiempo. Para detectarlo, se conectan en la cabeza de una persona los
sensores que captan ondas eléctricas. Estos a su vez envían la información
hasta un boraficador que traduce dichos impulsos en señales gráficas.
.
Antes de empezar el movimiento o sentir algo con el tacrn, es posible
detectar con los sensores un voltaje eléctrico generado en la corteza
cerebraC~.
De este modo la temporalidad la asigna al Mundo 2°\ en el cual
entran también actos relacionados con los sentimientos y no puramente
del pensamiento abstracto. En este caso sería acertado considerar una
temporalidad del Mundo 2, pero al estar dentro de este Mundo 2
también el pensamiento abstracto, da fácilmente lugar a equívocos. En
220

otras palabras, la disrinción entre la parre intelecmal, incluida en el
Mundo 2 y las potencias que se relacionan directamente con el intelecro
y tienen una base neuronal más clara, como son la memoria y la
imaginación, también incluidas en el Mundo 2 dan lugar a esca
confusión. Es decir, lo temporal es el fenómeno que comienza desde las
zonas motoras de la corteza cerebral con codos las demás parces que
median hasta llegar a la respuesta final del movimiento querido. No
pertenece esca temporalidad a la menee en sí, sólo en sentido impropio,
cuando se hablan de las acciones realizadas por los sentidos que se
comunican con la menee.
De hecho, cuando hace una reflexión más profunda de sus
investigaciones percibe un grande misterio en la mente del hombre. Esco
lo lleva a la convicción de la creación del alma por parte de Dios·6• Este
sustrato personal con el que contamos cada ser humano, lo considera
incorruptible, eterno, creado por Dios. Nuestra existencia como un yo
t'mico adquiere un gran significado teológico inestimable, pues ella
refuerza tenazmente nuestra creencia en un alma humana y en su
milagroso origen en una creación divina; un reconocim iento no sólo del
Dios trascendente, el creador del cosmos, el Dios en el cual creía
Einstein, sino también del Dios inmanenre al cual debemos nuestra
.
. n
ex1stenc1a.
Se eleva así hasta la trascendencia divina que afirma sin vacilaciones.
Por tanto, globalmente debemos considerar como uno que reconoce esta
no temporalidad de la menee humana al menos después de ta vida
corporal.

3. Origen
Se pueden distinguir en Eccles dos tipos de respuesta a esca cuestión.
Por un lado argumenta a partir de lo que et llama la hipótesis
filogenécica, es decir, desde el punto de vista científico, refiriéndose sobre
codo a la teoría de la evolución. Este tema es muy amplio para ser tratado
con detalle en esta sede, por lo ranro trataremos de exponer sólo lo más
8
esencial de las hipótesis sostenidas po r nuestro autor- . También acude a
explicaciones que podríamos llamar motivaciones de fondo, es decir,
aquellas que no proceden de la argumentación cienrífica experimental.
sino que pertenecen a una racionalidad propia del conocimicmo
espontáneo. Veamos ahora una y otra explicación.
221

�Argumentación basada en la ciencia positiva

Las investigaciones realizadas por Eccles sobre la evolución del9
cerebro le han llevado a plantear la hipótesis de un origen filogenérico·
de la conciencia. Así lo explica él mismo:
(...) La hipótesis es que, en La evofuci6n de los mamíferos, los
dendrones hayan evolucionado por una integración más 11álida de
La creciente complejidad de Los impulsos sensitivos aferentes. Estos
dendrones evolucionados poseían La capacidad de interacción con Los
psicones que nacían, y asi han dado origen al mundo mentaly han
80
of-ecido al mamífero las experiencias conscientes.
En la exposición de esta hipótesis aparecen dos concepcos
fundamentales: los dendrones y los psicones. No explica como nacían esos
psicones, supone que «aparecen&gt;, cuando la unidad anatómica del cerebro
denominada dendrón, al cual le corresponde un psicón, ha evolucionado
lo suficiente para que entren en interacción. La principal evidencia
aducida es el crecimienco en la complejidad de los impulsos aferentes de
la zona sensitiva del cerebro. Es decir, se tendría una evolución armónica
enrre lo corporal y lo mental a medida que b especie humana iba
preparando su aparición. Admite en este proceso evolurivo un misterio
1
que no es posible explicar del codoR •
Desde el punto de visra epistemológico&gt; deja ver una gran cercanía
con K. Popper, es decir, para él la ciencia debe proceder a base de
hipótesis audaces que sean capaces de d:.H explicaciones de efecms
conocidos. Esto no significa aceptar esra hipótesis como una verdad
defin itiva, al menos mientras no llegue otra que b sustituy,1. Estamos de
acuerdo con Popper en este aspecco y por consiguicnre con el modo &lt;le
formular las hipótesis que hace Ecdes. Esra convicción nace del hecho
que el intelecto hum:1110 se une necesariamente a la verd,1d una vo. que
este se da cuenta de ella. Pero también se puede uni r a un juicio falso por
ignorancia de b cuestión. En este caso, la hipótesis &lt;.:S ,ur,1uiva e
interesante, no solo por la cxplícira accpr;ición de un.i realidad no
material que aparecería en el pro.:cso de evolución, lo cual por otro lado,
según nuestro modo de ver, es la parre más vbscura ~· aún por resolver.
Veamos algunas ra1.0nes por la cual dicha teorfa rcmlca sugcrcncc:

Esta lnjJótesis sobre el origen filogenético de la conrn'11ád s1'
presenta i11terfsr111te hr90 cuatro punto, de 11ista pnnnprdC's: ( / ) St'
222

trata de una lnpótesis sobre una bme 11euroa11atóm1ca; (2) estti en
acuerdo ron la evolución biológica; (3) roca lm estructuras mtis
evolucionadas de fil cortew cerebral, con sus mecanismos
ultraestructurale~ de acción, y (4) se funda sobre principios de la
flsica cuántica.¡¡_
La base neuroanatómica son los dendrones. Estos dendrones
alcanzarían por selección natural, de acuerdo con la evolución biológica
una ventaja filogenécica como se explico anees. Pero esto sólo se: puede
explicar a nivel ultraestrucrural. Es decir, en las sinapsis, que es donde se
lleva a cabo el fenómeno de exocicosis durance los impulsos nerviosos. A
nivel estructural es posible explicar los fenómenos que suceden en el
cerebro según las leyes de la física clásica, pero es irrelevante para el
problema mente-cerebro. Por ranro, acude a la física cuántica para
funda mentar esa relación que se llevaría a cabo a nivel ultraesrrucrurals'_
Todo el interés hasta este momenro lo basa en razones de tipo
ciendfico. Acepta la teoría de la evolución, al menos en los aspecros que
poseen un poder explicativo, es decir, la aparición de nuevas especies a
partir de otras por selección narnral. No obstante, sigue buscando una
mayor certeza a través de la neurofisiología descubriendo una mayor
complejidad en el cerebro a medida que la perfección de los animales va
en aumenro. Los mamíferos en vías de evolución tendrían una venraja
filoge nética sobre los repriles, los cuales aún no tienen desarrollada la
neocorreza cerebral lo suficiente para aprovechar las experiencias globales
que activarían los mecanismos inconscientes hacía un desarrollo superior:

En La evolución darwiniana, la conciencia habría hecho su
aparición hace casi 200 mi/Lones de años, en relación a la corteza
cerebral primitiva de los mamíferos en vía de evolución. E!La
ofrecería experiencias globales de un mundo circunstante, para
orientar el comportamiento más allá de aquello que ofrecen los
mecanismos inconscientes de acción de las áreas corticales sensitivas
en sí. De este modo, las experiencias conscientes ofrecerían a Los
mamíferos una ventaja fiLogenética sobre los reptiles ,z Los cuales fes
falta una neocorteza en condiciones de ofrecer una conciencia.~•
Unida a estas evidencias aportadas por la evolución y la
neurofisiología añade también razones extraídas de la física cuántica. Es
decir, a medida que el cerebro evoluciona, la probabilidad de exocitosis

�en las uniones sinapticas disminuye. Esto manifiesta que hay un paso de
una mayor determinación, como sucede en los animales, a una
indeterminación como sucede en el hombre, el cual se mueve en un
rango preciso de probabilidades de exocirosiss'_ Si la probabilid~d de
exocicosis hubiese sido igual a uno, no hubiera sido posible concluir que
en el funcionamiento del cerebro existen indeterminaciones capaces de
ser explicadas por la física cuánricasc,_
Todo esto va haciendo su hipótesis más verosímil. Sin embargo se
mantiene siempre a ese nivel de argumenración. La novedad que rr~ta de
ofrecer Eccles respecco a la reoría darwiniana original es el estudio del
comportamiento del cerebro como órgano relacionado con realidades
suprasensibles. Es decir, dependiente de los psicones, lo cual lo _prop~~e
fundamentándolo con la teoría cuántica. Intenta hacer una amculac1on
entre escas teorías científicas que cuentan accualmence con gran
aceptación, pero lo cieno es que codo se maneja a un nivel hipotético.
El mismo Eccles admite que esca hipótesis sobre el origen de la
conciencia no se encuentra al máximo nivel, propio del Horno sapiens
sapiens. Es decir, que aún no demuestra 1~ auro-co_nc_icn~ia ~ue constituye
la experiencia única de cada yo humano . ~sra h1pore_s1s ttene un mayor
poder explicativo en el origen de los mamíkros supenores. Por canto, se
erara de una explicación posible, quizá más convincente que aquellas que
nieoan una inrervención divina en la creación del espíritu humano, pero
cre;mos que no hace falta, siguiendo el rigor científico propio de las
ciencias experimentales, afirmar o negar la intervención de Dios. No
obstante, es importante considerarlo como elección mero.dológica -~ue
motive el fondo de la investigación como explicarnos en la 1ntroducc1on,
de ral modo que esca ciencia pueda acercarse a las áreas de sentido del
saber.
Argumentación basada en la experiencia de la unidad del yo
Eccles piensa que el alma humana es fruto de 1~ cr~aci~n. divina,- Se
parte de la base de que somos sujeros de expenenc'.a u_n1ca. Dicha
experiencia se unifica en el yo personal, de modo m1stenoso para la
neuroc1enc1a.
Los materialistas no logran dar una explicación de la unidad de
nuestra experiencia. Suelen atribuirla a la unidad genética o genoma
224

único existente en cada ser humano. Pero existen evidencias que
demuesrran lo contrario. Una de ellas es el fenómeno de «interferencia en
88
el desarrollo» definido por Waddingron • Esra interferencia consiste en
la variación que muestra el desarrollo del fe notipo del cerebro que es
bastante enigmático. Por ejemplo, en unos gemelos con idéntico
genoma, muestran un desarrollo del fenoripo del cerebro diferente. La
causa que generalmente se aduce a esto es la diversidad de experiencias
que recibe cada uno a lo largo de su vida, conburando su yo único. Pero
aún es insuficiente, pues por muy bruscos que sean los cambios, el yo
sigue siendo el mismo, incluso evocando recuerdos que persisten
concinuamence en la memoria desde el primer año de edad89 • Esto lleva a
pensar la insuficiencia de la base materialista para afirmar la unidad del yo
en el genoma, y en la recepción de experiencias que recibe cada persona
del ambiente. Por esca razón:

( .. ) no es posible otra explicaci6n; ni la unidad genética, con
su lotería fantásticamente imposible, ni la diferenciación
ambiental, que no determinan la unidad de un individuo, szrw
simplemenre la modifican. ?O
Los argumentos científicos que hacen pensar a Eccles que la
experiencia del yo es única arrancan de las obras escritas por el físico
norteamericano H. Srapp. Este realizó un trabajo donde sinceciza la
teoría del psicólogo William James y el físico W. Heisenberg. Dichas
obras se titulan: Quantum Propearties and the Brain-lvlind Connections
(199Jf y Mind, Matter, and Quantum Mechanics (1993/". Encuenrra en
ellas las razones que lo llevan a fundamentar el origen de la mente
humana en la creación divina, pues las reorías marerialiscas le parecen
insuficientes como vimos antes.
La afirmación de la unidad del yo había sido considerada por W.
3
Jame/ en su obra Principies of Psychology, utilizando técnicas de
introspección. James encendió que esrc método introspectivo es difícil y
falible. Además, aparentemente entendió que no era posible explicar la
relación entre la conciencia y el cerebro por medio de la física clásica9' .
En conclusión, la necesidad de admitir la creación divina la deriva de
las consideraciones hechas an reriormente.

( .. ) me veo obligado a atribuir la unidad del yo o alma a una
creación espiritual sobrenatural (..). Es La certeza del núcleo
225

�. d'rvz'dua¡·¿
, · a que tiene necesidad de una
1 ª d unte
interior de /.a m
«creación divina" ?.i
En resumen, admite la creación divina del alma humana, y en cierro
. . , que no es fruto solamente
de los .resultados
modo asegura una conv1cc1on
.
E
.
.
.
.
h
podido
conseou1r.
n este
científicos que gracias a sus invest1gac1ones a
o
sentido condividimos lo que Artigas dice al respecto:
la afirmación de /.as dimensiones espiritual~s de la persona no
depende del origen de su organismo. El organismo de cualquier
persona procede de una sol.a célul.a que, a su vez, procede de la
unión de un espermatozoide y un óvulo; este hecho ~s seguro, pero_
J
h, no puede extraerse ninguna consecuencui, nt· favorable
ae a t
¡ ml
contraria, acerca de la espiritualidad humana. Lo rmsm~ v~ e_ en e
caso de las teorías evolucionistas científicas que, po_r _1rzn:zpro~ no
pueden llegar a las cuestiones que se refieren ,1 la espmtualrdad.
Eccles suministra nuevas luces en la cuestión del origen del cuerp~,
ero las dificultades para explicar el origen de! alma ~revaleccn. ~ec1r
p
l I a ha emergido de la materia por medio de pS1cones _que arnvan
que e a m
.
d
, 1
de una
dendrones nos parece una hipóres1s au az pero aun eJOS
demosrración cierra.
VI. Síntesis conclusiva

Las evidencias aducidas por Eccles en la defensa de su tesis dualista
interacciorzista están enfocadas sobre rodo en el experimento de lo~ _icrdos
.
.
·
,c
d an a co nocer la cvocac1on
voluntarios. Escas expenenc1as
c1enrmcas
0· h·e
actividades neuronales en determinadas zonas de la neoconcza. . ic i ,1
· da des¿~\.: e1pu11co de visea uc
. 'd d posee una narnralez.a .inderermina
act1v1 a
•
··
i ¡ , b ·o
la física. Tal indeterminación derecrada en los r~1cros1ti~s e e _ccre, t
,
ada por --lemenros menrales llamados ps1cones. Estos accuanan
sena caus
"
e
'61
or medio de un campo de probabilidad cuyo e1ecco es po~1 e
P
•f'.
por n1edio dd comporr:imiento de los poccnc1:1lcs
cuanm1car

postsinápricos.
La dualidad menee-cerebro le llc\'.1 a conjernrar l.1 ,1penura dt:
módulos corticales inreractu,rndo con d Mundo 2 en l.1 7.ona morora que
envía los impulsos eléctricos por mc&lt;lio &lt;le las fibras efercrm:s que v.111
22(,

hacia los músculos. Hace un análisis derallado del f~nórneno de
exocirosis a nivel sináptico par.1 dcmosrr.u qut l., ky Je conservación de
la energía no queda violada cuando los módulos o columnas corricaks
interactúan con el Mundo 2.
También da onas rawnes .1 fovor del inreraccionisrno. Tal es por
ejemplo, el fenómeno de anticipación, para explicar el tiempo mere d
deseo de moverse y el movimiento deccuado de hecho. Respecto al
experimento de arención sigue el mismo ,1nálisis a nivel microscópico
idenrificando la zona del hemisferio dominante como el lugar donde se
llevaría a cabo la interacción con el \,fondo 2.
De este modo, nos muesrr;1 Ecclcs b exlS[enoa de accividade~
superiores del ser humano en las zonas de la coneza cercbr.1l. Esto nos
amplia el horizonrc de la experiencia comtín de los acros ht1manos mJs
altos.

Es cierro que Eccles admire la trascendencia de la menre humana
según la hipótesis interaccionista, que nosotros juzgamos insu~cienre. No
obstante, nos pone en camino de entrar en diálogo con Lis modernas
ciencias cognitivas, las cuales adolecen de una base ontológica madura,
como la que ha desarrollado el comismo-arisrorelismo.
En nuesrra opinión, la teoría de Eccles abre el campo de la
experiencia para buscar explicaciones científicas acerca de la menee
humana. Sus resultados alcanzan un grado de cerreza muy airo en esre
nivel típico de la ciencia experimental. Es decir, en el nivel predicamenral
según la terminología aristotélica. Sin embargo, es menos completa en
cuanto que los aspectos trascendentales, como es el caso de la menre
humana considerada en sí misma, son de menor valor. No obstante,
pensamos que esto no quira valor a las conclusiones que alcanza su teoría
sobre la menee.
Si bien Eccles se considera filósofo, pues toca cuestiones que van
más allá de la ciencia, debemos decir que sus reflexiones tienen una
enorme dependencia de la neurociencia. Esto se nota sobre rodo en la
peculiaridad de sus razonamientos, es decir, a las cuestiones más radicales
suele concesrar con la convicción de que aquello es un misterio, dejando
ver que las explicaciones aportadas por la ciencia experimenral dejan aún
abiertas muchas preguntas, que solo pueden ser contestadas por orro ripo
de racionalidad que no restrinja la realidad a un determinado aspecro,
227

�como sucede con las ciencias paniculares. Esta actitud de aperrura al
misterio nos parece más honesta que negar en nombre de la ciencia,
como hacen las corrientes materialistas, una realidad como es la menee
humana con sus características peculiares, que no puede ser demostrada
por ella.
Eccles muestra una notable motivación de fondo en su labor
incelecrual: la fe religiosa. Creemos que son más imponantes las
motivaciones implícitas utilizadas por Eccles en sus investigaciones que
las conjeturas y conclusiones a las que llega. Es decir, presupone una
existencia de una realidad espiritual que defiende desde la ciencia
neurofisiológica como algo no contradictorio con su mécodo y sus
conclusiones. De este modo debemos decir con Ecdes que negar el
espíriru'es ante todo una posición ideológica más que científica.

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. S.
hayw1rz,

23
Cfr. la. palabras de Juan Pablo 11 en las cuaks hace ver esw ncce idad lnseg11a111e11t1 di
Giovaimi f'aolo JI. Ed. Vat icana. IX. 1. 1O aprih: 1986. (Diseorso ai partccipante al

60 6
- .
. .

Congrcsso mondiak di Teología Mornle). pp. 969-97-L
24

crr. ECCLES. J. .. Come /'io,... op cit., ~ecc. 1.1 dond.: cita un párrafo de la publicación :
POPPER. K. R.. 011 1he 1'1u:OI)' of 1he Oh.ws.1·i1·e Mind. &lt;1/\k1en de · XIV ln t' rn ationakn
Kongrcs. c flir Philosophici,. Vol. 1. 11 ·rder. Vienna 1968. pp. 25-53.
~• Cfr. lhid1m1

.
- , A., L 'asimmetria del cervello nezd vertebn1t1
V II ngara
G &amp; B'1sa1.1.::i.
1
. ,
'
:•
997
54-63.
[Traducción
iraliana
e
,l rev1 ca
febbra10, 1
, PP· -

~ .ª or
Le Sc1enze,

:~ Cfr. /h1de111. pr.:facio,

Scientific American).

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Cf'r. Oxfnrd l.ati11 D1ctio11w:v. cditcd by GL/\RE. P G. W.. O\ford Un1l'crsit: Press.
También la vo, mente dd FERRATER. J. D1ccio11ario de J7/o.1·o;ia. 7a . .:ti .. Ed. Alianza. ➔
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d 'i.l , al ·spaiiol cuando son c11ado,
1 d' dos ·n naliano los h.:mos trn uc1 l
e:
4 Los textos de Ecc e~ e lla
'
·1
11os h.:chus cun ciias de otros autor.:~.
en el cuapo d.: la tesis. De modo ~na og.;. &lt;:1
- /lo la cual es una traducción dd onginal:
• tilizamo la edición nahana L ,o e , .rno cene

c,

h·

Br,au'. . . . e

The Sel/ Glld irs
1" con/ro/fo ¡{
Utilizamos la ed1c1on ital iana ome to
d ·l ori2inal : f/oll' 1he Se/f co111rols ,1s Bram.
"
~
-1
7 Cfr. ECCLE . J C.. (ome / 'in .. . op. cll. pp. 39-)

~

ECCLE . J. .. Come 1'io ... op

CII ·

10

cerwllo la cual

l'S

una traducción

:•, Ver por c_¡cmplo d capítulo J de ~u lihro Come/ 'io
a otros au1ores tk esta lilosolia.
En ingles el túrnino es So11/
11 cr por ejemplo la sección
identi li rnndo el uno con el otro.

0¡ 1

et / .

donde da : u upm ión re,pec10

10

2.()

Je 1h11/e111 donde s.: dnate entre usar

a/1110 o .rn

31

En inglés el termino es Sel/ 1\1.: uso del yo puede not;irsl· : a d..:sdl· los ti11do, di: sus
principales nhras .

r- -to

/b1dem. p. -1 1.

9

SI/O

:x Así. por ejemplo sugicr.: Eccks a H 13unge utililar otro rénrnno mas adceuado ni
nin 11:rialismo. Cfr. Come 1·w ... op. el/,. p. 1J 1: .. 11 pro f. (;arrido 111i ila follo notare L·he M.
13ungc ha lllili1.1ato il 1crminc c&lt;psicon.:)) nd suo lihro 7'/ic• ,\/111d-lJod\· l'roh/em (Pcrgarnc",n.
11)80). La sua ctimologia t: dcscrilla a pagina 37 Tu11avia. e sbagliato uttl111arc íl tl'nni nc
«psiconc,, (dal greco f//lJXl' m111 i111a1) o &lt;espirito»} pcr ugn, si~1c1na ncr\'0So plas11co ( Bungc.
1980 p. 56). secundo un princ1p10 puramcnt.: material isla ()ue l che !&gt;ene a l.lungc un 1cr1111 11e
che dai1 i dal greco ll'Aaaw.;o,,· («che puó cs~en: modcllaton) e che po1rchb..: ess..:r.:
&lt;c pbstone&gt;i l'crtnnlo 1!1rnge do1r.:bl'&gt;c soslilllire &lt;&lt;p:ieon..:» con c(p laslonc&gt;&gt; e las..:iarc il knnin..:
"PSil·onci&gt; pa ruso puram..:ntc mc111ale propnstu in q11..:sta s.:dc."

11

/bidem.

l~n inglés .:l 1~n11ino es Co11.1·c1ou.1·111•.1.1

11 /bldem. p. ➔ 5.

lJ. · Th l. q. 79. ;1.8. sed runlr~ -.. ( __ )Ratio i.:r_l!\l el 111t,llec1 u, L'l lllL'l1, ,unt 1111.i p111L·111i.1"
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' /11 / Se11tent1arr1111 //l. q. 1. a.J. rc,p. 1. "1\ n1ma eni111 ..:,1na1ur;11rs111, rn1p1m,. qt1od p..:1

1'

1psam 111111e111r. rt da1 ,ihi cs,L' nalurnle. el :--up ·r hoi.: h;1het prnpn:I', opn,11 1unc,··

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1

le, Cl'r. • , T/1 l. 4. 75. a 2 ri.:,¡,. "lpsum 1µ11ur 1111.:lkcl uak pr111c:1p111 111. q11od d1c1111r 111.:11, 1.:I
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17

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13

lbidem. p. 50.
¡Q Ibídem .

11

S 7h. l. q. 36. a. l rcsp.: ··¡ ... } :--;¡¡¡n IHlill&lt;'ll ,p1r1l11 . 111 rcht,, rnrporc1,. 11np11I w11rn1
quandam el mo11onL'nl s1gn 1licarr 11 tk111r. 11am llatum et 1cntu111 ,p1r1111n11101111na1m1, ..

232

23 :\

�ECCLES. J. C.. Come /ºio... op cit. , p. 85.
Cfr.
ECCLES. J. C.. L "io e il s110 cervello, Armando. Roma 1981. vol. 2. p.281.
41
42 Por ejemplo en ECCLES. J. C .. Come /"io.. , op. cit. dedica el cap. 3 para analizar los
puntos de vista de autores corno por ejemplo: Changeux. Cricke e Koch. Dennett. Edelman.

40

Searle. Sperry. l lodgson. Pcnrose y Stapp.
•l ECCLES. J. C.. Come /'lo. ., op. cit. secc. 3.6.
44 PENROSE. R.. The Emperor's Xew Mind. Concerning Comp11ters, .\/inds. and the Lows of
Physics. Oxford University Prcss. Oxford 1989. (trad. it. di L. S0s10. /,a meme n11ova
de// 'impera/ore, Rizzoli. Milano 1992).
45 SEARLE. J. R.. The Rediscove,y ofthe .\find. MIT Pn:ss. Cambridge MA 1992.

1

l'CC!
-.
. E.
·S. J. C.. Comt! /'10 . º/1•= Cfr. lbidem. p. 1-17.
•·' c1·r. /b1de111. St'CC. 6. 1.
~ Cfr. lb1de111. sece. 8.7.
•'e.
· Ir. /bide111. secc. 4.-1.
•

S. Th l. q. 36. a. l ad primum: ..(...) Quia nomine spiritus significatur immaterialitas divinac
substantiae, spiritus enirn corporcus 111visibilis est. et parum habct de materia: undc omnibus
substantiis immaterialibus et invisibilibus hoc nomen attribuirnus:·
;9

00

cll.. ~cci:.

10.2.

Cfr. lbide111 scec. .¡ 7.

º' Cfr. Ibídem scec. 3. 12.
08

ECCLES
· •J.C.. Come /'10 . op. cu.. p. 207
.
.
La conm1surotomia consiste cn la partición d, 1 • • • •• . •
umdos por el cuerpo callo~o para controlar ~ e:. os humskn~is mayor ) menor di:l ccn:bro
estos pacientes es una especi' dt'
. .orr:ia~ gra\'eS de epilepsia. El ckcto observado en
·
' ·
e:
conc1cnc1a aislad::i di\ersa d. la
Id
7~gra
percibir
los
objetos
pero
no
pucde
nombrarlos.'.
i: ' norma
onde el cnli:rmo
1

~

ECCLES. J. C. &amp; POPPER. K.. /. ·¡0 e .. op cit.. p. 455_
71

Posición típica de la teoría materialista de la identidad de Fcigl a la cual trata Ecc!es de
rnntcstar con el 111teraccio11ismo dualista. Cfr. ECCLES. J. C.. Come l 'io. .. op. cit.. sccc.

Cfr. lb1dem. pp. 455--156.
,: Cfr. lb1dem. p. 452.

IJ.4.
Así lo considera, entre otros: ARTIGAS. M.. La 111teligibil1dad de la nawra/e;a. EUNSA.
Pamplona 1994. pp. 462-463: "Pero el dinamismo de la persona es unitario y. por tanto. d
problema de la interacción entre lo espiritual y lo material responde a un planteamiento
equivocado. En efecto, supone de algún modo que en la persona humana existen dos
realidades diferentes que interactúan de modo exterior. lo cual no corrcspond..: a la realidad.
46 BASTI, G.. // rapporto mente-corpo ne/la filosofw e ne/la .scien;a, ESD, Bologna 1991.

:: Cfr. ECCLES. J. C.. Come 1·10 ... op. cit.. p. 170.
. .. p. 316-320.
, Cfr. ECCLES. J. C. &amp; POPPER • K·• ¡• ..10 e .. op. cu
1
Cfr. Ibídem. p. 456.

•&amp;

47

capitulo 2. pp. 23-6 l.
•~ ECCLES. J. C.. fome/ 'w . . op cit. sccc 1 2.

°

1

Cfr. lb1dem. sccc. 6.1
11 /b1dem. p. 11 O.
51 Cfr ECCLES. J. C. &amp; POPPER. K.. L '10 e ... op cll .. pp. 292-298 y pp. -143-449.
ii Cfr. NO13ACK CI !. &amp; DEMAREST R.. Sistema nervioso lwmano 1:1111domentos di•
neurobiología. McGraw-1lit!. Mb:it:o 1975. p. 343: ··Cada rnlunma de neuronas
elcctrotisiológ1camente definida. puede ser eonsidcrada como el último demento tk la
parcelación o división cortical. La~ columnas no son sólo ~imples arreglos geométricos. sino
que constituyen compil:jos cclulan:s y de circuitos neuronales más funcional que
anatómicamcnh: aparentes: difieren en tamatio. ) aunque una columna individual puede tem:r
una definición lisio lógica muy clara. en sentido am1tómico gcncr.1lmenh: se traslapa o imbrica
con otras columnas."
1" E\ una palabra griega que signi1"1ca árhol.
'1

1' 1

'°

F~;~;d;y

Cfr. lb1dem. secc. ¡ 0.9
82

fbidem.

83

lbidem. p. 143.

84

lbidem.

Cfr. lh1dem. sccc. 5.5.
11¡1 c t1

•

.

'

Cfr. Ibídem. secc. ¡0.2.

ECC! .ES. J C., Come l 'w . . Ofl e// . p. 129.

Cfr. Jbidem. sccc. 1.2
El"CLES. .l. C. &amp; POPPLR. K.. /. ·", t'

ECCLES. J. C.. Come I 'io.... op. cit.. p. 212.
Algunas referencias apologcticas a fa\'or de 1
.. .
limitaciones de la teoría darw1111s1 . ,
d
. ~ espmtualidad humana. que dejan ver las
S L .¡
ª
&gt; neo- arwmma de la evolución ·o
·
¡
. ... ngels. apes &amp; men. Sherwood Sugd &amp; C
.
s n por e1cmp u: JAKI.
'? La fil
" .
. . .
en
ompany Pubhshers. La Salle. lllinois 1983
t ogi:nes1s o b1ogcnes1s la propuso por primera ve E
.
como ley fundamental de la biogénetica Se ún .
z ·rnst Haeckel. También se conoce
(desarrollo del individuo de una cspec·~) gl ;ra _ha) _un parah:lismo entre la ontogénesis
especie). Como la ontogenia recapitula ia fiio a .' ornes1s (desarrollo de la correspondiente
asimismo «teoría de la ;ccapitulacióm,. Cfr.
fundam~nta,l ~1o~enéti:a es llamada
so Cfr ECCLES
,.
. J.• op. ctt.. ,oz 81ogene11ca. p. 346.
·
•J.C.. Come l 10... M.
cit. ' secc• 7' 5•
SI
,.
,8

86

Cfr. lb1dem. ~ccc. 5.2.
17 Cfr. /b1dem. secc 4.4.
~

crir. scce1on
., Q.O.

77

ss EStas serian
. entre l /4 y l /3. Cfr. /bidem p 146

1''

1

lb

p. 282

87

Cfr. lb1dem. secc. 7.5.

88

Cfr. lbidem. p. 21 ¡

89

Cfr. lbidem.

90

Cfr. lbidem.

235

�~1 fr. Jbidem. secc. 3.12.
9

Cfr. fbidem. sccc. 3.13.
_ . _ 1_ . _ tnnn a l k!.'.c.:i . pero 111a, b1..:11
~
. .,
1· 1110 l1losotin1 ·. r.1 ulll '
,n \V Jame es lOno..:ido por su pragnm ,~
1 _· 1· .. . on ·, ¡1~1..: ilógica,. pue~ en cl lonuo
·
., 1• . . , 1 ·uanw a a~ ap 1c,K I l . .
~
. 1 • .
·u prae.matismo es metouo ng1rn c1 " .
·wdo lo rc:a "~ r11~
~
•¡
r , ll[llfl,la I íU!l ~-1·llrtlll). l ·I ll ·ma hl·e..:11:11111
~
jj' 11 ·
sostiene más b1.::n una ti uso ta c:1 . . . . . • . 1-: l· RR1\ rl ·.R. J.. o¡1 cu . \O/. Jc1111eI , ,am
cional· en ·1odo lo real es pragmnurn . l ~- . -Í ·Jia R1 ·llp I omo XII l. \1adnd l 'J89. p.
También cfr. la vol James 11"1/liam. Gran . 111.:11: ll[l&lt;.:
• •
;

07 .
º~ Cfr. /bidem. se c. 3.12 y 3.13.

º' Cfr. /bidem .
~0

G

M / rntelr(;tb1/rd(ld op c11. p. -t69.
- 1.
ARTl A.. •· ·ª
,
_ .oto
. 011.1tz,i
.. rno . tradncc ion.;s al 1la 1:.ino.
·a
lilosútica
·
'
l
~1 e indican las obra, con re C\ancr
·1 .,·
el ·1rtículo lo · tntroducimns para úar
.
1
•
no fueron ull t/aull~ en
.
A\nunos ~e los tttu os. aunqu1:
_. .,. 1,., No .ponenm,
d c1cm:o ,1&lt;.:• la ~
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1
_. , "'
¡- l I nb·i¡o her 10 por e_ c. ·
.
un; panorámica m~s amp ta t_c tr, '· .
I· " .. ue se cuentan alr1:dcdor dc 180 t\\u 1ns
.
.
,
.
ni
;d·
1
cas
pm:s
seria
demasiado
M:::º·
~;¡
&lt;t
pu bl 1cac101H:s ~
·
di tinws .

EL COMPROMISO DEL FILÓSOFO E
U FILOSOFAR EXISTE CIAL
Dra. Matilde Isab el García Losada '
Buen os Aires. Argrntina

os proponemos mostrar de qué modo I compromiso del filósofo
en un filosofar existencial, ha de ir hilando los diversos remas de un
pensar que se nos muestra desenvolviéndose de un modo sinuoso. A ral
efecto, en lo que sigue se ha de considerar el despliegue del filosofar de
Adolfo Menéndez amarl. En el constante ahondamienro en el pensar
de Adolfo Menéndez Samarl, hemos de recurrir, una vez más, a la
consulta de las fuentes primarias, es decir, a la Obra misma del auror qu
nos ocupa. Así mismo, hemos de ofrecer textos que consideramos
relevantes, significativos de entre su producción.
El método que se sigue, o mejor, que continuamos siguiendo, es el
que resulta de la correlación de dos criterios: el histórico genético y el
sistemático. Y esto es así, porque se considera a un pensar en su
de envolvimiento. En efecto, el criterio histórico-genético analiza al
pensamienro desde un punto de vista dinámico, es decir, desde la
perspectiva de un pensar en desarrollo. El criterio sistemático atiende a la
unidad, virtual, latente, de la obra de un auror o aurores. Unidad, que en
el despliegue del pensar de un autor no siempre es explícita~.
La hilación en el desenvolvimiento del pensar -un pensar
sinuoso-, hilación a veces implícita, y, otras veces explícita, ha
de ir surgiendo, iluminándose, y mostrándose también , a través
de los texros mismo del autor mexicano que hemo elegido
para ofrecer, desde él, el rema que nos ocupa. Dicha hilación ha
de ir ofreciendo, acaso de un modo implícito, latente, el
236

237

�e
compromiso d e l f ·11,oso10
en e I desarrollo de su pensar
existencial.
iQué temas, que cuestiones, se han de ir hilando, vinculando?
La filosofía, el filósofo, y remas caracrerísricos de un _filosofar
exiscencial v. gr. : El hombre, Dios, el e~isrir -o si _queremos, l_a v1d_a- Y la
muerce, y la cuestión, el tema, que consideramos, '.ncegra, e~ ilummance,
abarcador, en un filosofar existencial: El compromiso del filosofo._
,
Adolfo Menéndez Samará ha asumido a la fdosof1a
existencial como modo de expresión de su propia ~ecesi~ad
vital: "Debo cumplir conmigo"'. Desde un filoso,far _ex1srenc1al,
desde una filosofía vívida, encarnada y en los rerm1nos de ella

ha de desplegar su pensar.
la filosofía puede definirse una vez que se La ha
vivido, que se ha tenido su vivencia, aunque partiendo de

la subjetividad personal.
Considera Adolfo Menéndez Samari que: "El filósofo como
arnante de la sabiduría ha dejado de ser el descubridor para ser el
inventor (el subrayado es n_uescro) o creador, situ~ri~n que se
acerca a la actitud poética". Seguir el desenvolv1m1en ro del
pensar de Adolfo Menéndez Samará, nos lleva ~-desracar el co_n~
cálido y directo que advenimos en su expresion, en s_u dec_1r.
Quere~os hacer notar que la acritud filosófica existencial.
encarnada desde la cual nuestro autor desenvuelve su pens~~ :s
ritud desde la cual se acerca -y desde una vision
un a ac
9
integradora- a la acrimd del poeta.
Hace notar que hay pens:idores que han dedicado su
atención a la vida y a la muerte -a Dios-; y que al p~nsar a
dichas cuestiones -al pensar la vida y la muerte- las de_sz~1tr1L1zan
-el remarcado es nuestro-. Si piensan en Dios lo desdeifican -los
10
ascetas, Santo Tomás de Aquino- • Señab Adolfo Menéndez
Samará que:

,
Cuando se interroga a un poeta la causa de este fenomeno antedicho- tan frecuente, responde: 'EL filósofo con su_s rczz~nes
destruye a Lo imtzonabLe' (lo que no se puede raoonal'.z~r,
agregamos nosotros). la razón -agrega el. poeta- es la umca
culpable de semejantes err~res: La vida se ~1v_e,. en la. ~nuerte_se_
vive eL acto de morir, a Dios se lo adora ... Vivir, monr, ado,a,
-como un acto de Je amando- y creer son cosas que no p11ede11
238

racionalizarse; En c~mb;o -a?rega el poeta- un f oema encierra
esos y otros hechos mas, pero sin usar de la lógica' .
Y nos advierte Adolfo Menéndez Samará lo siguiente: "el
poeta habla de dos Lóu;cas
enl'rentando
a La... razon,
'
ó
J'
e¡
irracionalismo de su acto creador "12•
.. _Co~sideramos que en Adolfo Menéndez Samará hay una
v_1s~on integradora de la fi losofía respecto de la poesía. El
filosofo y el poeta asumen actitudes cercanas: Así concibe a la
acritud filos_ófica y _la acritud poética. Dios y el hombre, el
h_ombre y Dios han sido cuestiones "inaplazables" -latentes 110
siempre explícitas- a las que le ha urgido constantem~nte
responder a tr~vés del desenvolvimiento de su pensar.
M, problema es clarísimo -dice Adolfo Menéndez
Sa~ará- pretendo superar mi iniciación idealista que hace de
D10s una suma de los valores de la cultura, sin dar de bruces en
la p_oslción contraria el realismo que lo 'desdeifica' con
predzcados y pseudodemostraciones. Esto ya se había traslucido
en mi libro Fanatismo y Jvfisticisrno".
Acaso, desde su :icricud cercana a la del poeta, Adolfo
Mené_n?ez Samará busque, aspire a no desvitalizar a Dios, a no
desdeif1carlo. Es que a Dios se lo vive, y más aún, así, vívido
se lo adora, según Samará. No quiere el filósofo, un Dios en sí
desvinculado del existente al que sólo lo uniese la fe.
'
Desde una actitud f'.losófica exisrencial, en un sc:nrido amplio, en y
desde un tono que he calificado como cálido y directo, Adolfo Menén&lt;lez
Samará desenvuelve un pensar en que hay cuestiones que en v desde un
modo de. p~esencia latente, son constantes, permanentes &gt;. ,que en su
desenvolv1mienco se profundizan. Esras cuestiones son -insistimos-, Dios
y el hombre.
Cuestiones, temas de un filosofar existencial -entre otros-, como la
vida, o si queremos, el existir, l.i muene, ti compromiso del LJ!ósofo r d
filosofar como compromiso. Tein.is que estfo prc:srnrcs de un mo&lt;lo -- en
m~s o ~n menos- explícito a rravés del desenvolvimiemo del prn~.ir
ex1stenc1al de A. Menéndez Samará. Así se expresa:
En realidad, todos mis afanes filosóficos dcsemhornn kl
resaltado es nuestro) en dos problcmm i11apl,1zaUeJ, /),os J' el
hombre como ente colect111o' ·.
·

�En efecto, en Adolfo Mcné11Jc1. Sam.ir.í, aJcm,i~ '-k L)i us,
··
, r..
una cucsr1on
permanente, 1a\ln
l , ,,,
~- cl tema Jcl ho mbre
cons ider.1do como colec1ivid.1d. E.I hombre, el , c_x im.:ine n
rernarizado, "no como individuo, 110 co mo 1111 _Yº sino con: 0 wi
'nosotros' 0 como lo dc 11 ominr1 1'v!artí11 Bu her -dice A. Mu1cnJcz
,,, 1,
Sanurá- : 'La esfera del enrre .
,
Y concint.'1a diciendo AJolfo Mrnl'.ndez. Samara :
.
1
E n el 'nosotros', e11 el 'mtre' eL indzi id110 se dil11yl'.
.n·
desaparece, en una n 11 eva mregoría rzntroflddgicr1-metaJmw.
No se tratrt de La suma de dos o mrís 111d1v1dtioS que rll'r0]'//1 el
total 'nosotros; tr1mpoco se trata de un 'nosotros 'que se
constifliJI' como relr1ción entre el ),~' y el 'ní '; no es P~S1ble
concebir el 'nosotros' como 11nr1 espene de entes que coe.\1sten,
porque están reunidos en eL mundo _enfren:rindosc ''. éstl' co'.nº,
objeto; mucho menos es posible explicar e'. nosotros por un tu
frente a 'mi', porque también lo convertimos en o~¡eto, de n11,

como sujeto .
aucor lo establece con
Adviértase que según
insistencia:
El hombre -el existente- como yo, está onrológicamente
constituido como 'nosotros'; si no fuese (ISÍ, no podría ser
pafectible ni comunicar en el diálogo su perfe_ctibilidad; el
conocimiento es para ser comunicado; nos comumcam_os por~ue
conocemos y somos perfectibles; el 'tu' ll quien comunt_co esta en
·
tanto que sólo por eso puedo comunicarle
m1, en
. d mt.
perfectibilidad; el tú me contiene porque entten e mi
•
. • 1/,
comumcac1on .
El hombre ha sido un problema "inaplazable" ~ara Adolfo
Menéndez Samará, y también lo ha sido Dios. Ya hemos dicho en orro
lugar", que los filósofos que en algún ~1ome_nro del ~esarrollo d~ ,su
pensar han encontrado en la filosofía ex1stenc1al una v1a de expres1on,
·
· ·
ternas , como permanente el
tienen
enue sus pro 61emas, cues[lones,
problema de Dios, sea para afirmarlo, sea para negarlo •
.
Menéndez Samará ha desplegado su pensar existencial como actitud
existencial, en cuanro vívida, encarnada, más que corno un pensar
240

existencial teóricamente fundado. Su filosofa r, su pensar es existencial en
un senr1'do amp¡·10 ig.
Llegados aq uí, podemos preguntarnos desde A. Menéndez
Samará, ¿qué fi losofía existencial es la que ha desplegado,
dese nvuel to? Y nos respondemos desde su misma expresión:
Si ha de sostenerse un existencialismo - nosotros
pre ferirnos la denom inación de filosofía existenciaL- Mno
puede ser individualista, sino aquél que postule un
verdadero humanismo, es decir, una comunidad de
hombres libres en su existencia dentro del ámbito de esa
estructu ra que !Lamamos sociedal0 •

En la línea del pensar exis tencial es a Gabriel Marce! a
quie n reco noce Adolfo Menén dez Samará como el principal
representa n te d e esa corriente del pensar filosófico europeo.
Destacamos Asimismo que Adolfo Menéndez Sarnará qu iere un
"auténtico existencialismo", el que piensa al existente con
"hondura y sen tido humano" al modo de Miguel de Unamuno,
filósofo a quien A. Mené n dez Sarnará prefie re más que a M.
Heidegger - a quie n reconoce a la sombra de Soren
Kier kegaard"'.
H ace notar A. Me néndez Samará que Martín Heidegger
e nvue lve su pensa r "en un esoterismo presuntuoso y varío,,.,!_ Así
se expresa:
AqueLla frase de que eL ser del hombre es un ser pam La
muerte, es de una evidencia... (los pun tos suspensivos son del
texro de Samará) evidentísima. 'Sein zum tode ',formula
Heidegger, guiñando Los ojos despectivamente a La humanidad
estulta, pues cree que descubrió una verdad antes inexpresada;
ser-para-La-muerte, escribe eL de Friburgo, envolviendo su dicho
en un esoterismo presuntuoso y vacío; por mi parte prefiero leer a
Máximo Gorki o a Miguel de Unamuno sobre ese tema, que a
Heidegger, aquellos dicen con más hondura y sentido
humano - auténtico existencialismo- que el alemán" 13
Llegados aq u í querernos resal ta r lo siguiente:
La filosofía existencial 1' o "el existencialismo" -según lo
deno mina Adolfo Menéndez Samará- 'ha tenido un gran éxito
entre Los de habla española. Sin embargo, -señala- es de esperarse
241

�. .
'da tradicional España vuelva por sus fueros,
que Ida vre;_a,d q1;ler~duÍteraciones históricas y demagógicas, que pdor
pero espo1a a
, .
u salvación está en resguar ar
.r:
Hispanoamenca s
lo que se re;.ere a.
_
leyenda indígena y poner
su tradición colonia~ espanola, ~ne_ra~su arte y filosofía desligados
los º'J·os en sus propias fuerzas acien o
.
.is
.
, .
las germano sa;onas •
de influencias exotrcas, com~
f
.
· ¡ le ha posibilirado
.
filoso ar existencia ,
Cabe ad vertir que su
,
1 hombre concreto, a la
, d
Samara pensar a
, .
a Ado lfo Me nen ez
¿·
· ón meraf1s1ca
.
remos destacar su imens1
persona concreta, si que I
.
¡ y también, pensarla,
desde o universa •
.
d
1
y pensar a, en Y
.
comunidad sicua a
. ¡
anro inserta en una
iluminar a, en cu
N
f'I' ofo que ha desenvuelto a
.
¡ enre
uestro 1 os
,
h
espacio-ternpora m . ·
. d -encarnada, vívida- a
la filosofía exisrenc1al como acr1ru
f' .
,
d d !I
inquietud mera ISlCa.
desplegado es e e a su
resarlo -expresión en la que su
El desarrollar s~ pensar,f~~P
ha rnoscrado constante Y
.
d
·
cial meca is1ca se
.
inqu1ecu existen
,
f'! 'so fo cumplir consigo
.
·f·
d
para
nuestro
1
o
latente- h a signi ica O ·
f·¡ · f _ Lo que ha
h mbre como existente y corno 1 oso o . .
. ¡n lh
-como o
, .
¡· con su "desuno socia •
·
e
ernpo
curnp
1r
sido, a 1 mismo , 1
', d I desenvolvimiento de su pensar y
, d Sarnara a rraves e
. l
Menen
ez
., '
desde un filosofar existencia , en _un
desde su expres1on, en y
1· . o muestra su compromiso
,
menos exp 1c1t ,
.
modo en mas o en
filósofo. Y, al mismo
.
persona
y
como
f
como existente, com 0
l
fºlosofar ese su filoso ar
.
al desenvo ver su i
,
.
t1empo, muestra que
1iso· ·qué compromiso nos
se despliega también como co¿m.proln co;np&lt; ro miso que Adolfo
~ y se respon e. e
¡
l
preguncamos.
,
.d
filósofo y desde e cua
Menéndez Samara ha asum1 o corno
desenvuelve su filosofar.
·
de! filósofo y el
Querernos i nsisrir en. el cornpr_o,rn1s0 e es una de las
.
f
compromiso. Cuesuon qu
filoso ar corno .
f'
.
. l que nos inter~sa ahondar.
.
d I f \oso 1a ex1srenc1a Y
conquistas e a 1
.
del filósofo ya ha sido tratado. por
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'
filosofar acaso no se ad
1
mo expresión de su ser
honrado, probo, que se esenvue va co
como libertad.
242

Ir hilando el desarrollo del pensar del filósofo comprometido
reconocible en Adolfo Menéndez Samará, nos ofrece la cuestión
metafísica de un modo permanente. En efecto, seguir el
desenvolvimiento del filosofar de Menéndez Samará, que ha sido una
persona, hombre, inquieto, es decir, atendiendo a la etimología latina
("inquietatio-onis" ="inquietud, agitación"; además el verbo; "inquietoas-are" (a) ="inquietar, turbar"-) no-quieto, agitado, en orden a la
cuestión del Ser, del Fundamento, permite mostrar qué modo ha
asumido en este autor, el despliegue de su inquietud metafísica.
Inquietud que rarifica el pensar existencial que como -actitud- vital,
encarnada presenta en Adolfo Menéndez Samará un desenvolvimiento
de sesgos propios y que se proyecta en el orden práctico. Desde el
desenvolvimiento de su pensar en el plano metafísico, si bien no es un
desenvolvimiento sistemático, dicho pensar se proyecta en el plano
practico, el antropológico-social.
Ir hilando los temas que se nos han aparecido -a veces implícitos,
otras explícitos- de un modo constante, latente, en nuestra indagación
del despliegue del filosofar existencial de Samará, que hemos mostrado en
su desenvolvimiento también a través de sus textos significativos, nos ha
posibilitado advenir en él al hombre, a la persona y al filósofo
comprometido y a su quehacer filosófico como compromiso. En efecro,
si bien el tema del compromiso del filósofo y su quehacer comprometido
no se nos ofrece con amplios desarrollos; el rema del compromiso del
filósofo está encamado y m;is aún entrañado en el pensar de Adolfo
Menéndez Samará -quien insistimos, para la auténtica filosofía existencial
pide hondura y sentido humano-. Cabe remarcar lo siguienre. En el
despliegue de su filosofar es reconocible su compromiso como filósofo y
su quehacer filosófico encarnado, y más aún entrañado.
Menester y precisión del Ser no tiene punto final sino varios
suspensivos, porque tengo el propósito de hacer la segunda. parte
algtin día; no importa que también la escriba con premura o
intranquilidad, debo cumplir conmigo, que es al mismo tiempo
cumplir con mi destino saciar .

Menester y Precisión del Ser. He aquí si nos derenem os en el
título de uno de los libros de Adolfo Mcnéndez Samar:í, cómo
él expresa lo que es uno de sus problemas en los que
desemb oca n codos los dem:ís: el Ser. Mencm.:r y Precisión,
necesidad del Ser y de prec isa rlo, de hace rl o prec iso. He :1qu{,
2/43

�. r1e-¡ oso, fico de Menén&lt;lcz
h.
en el itinerar10
d
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Samará. Acaso el le1v-rnouv e .
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onscriñe a ejecutar a guna
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able que uerza y c
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neces1 a 1n tsp~ ns . ,
.. , ,, Desde 1.1 etimolog1a e os
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Ad !fo Menéndez Samara - e un
vocablos considerase que_ en L o.
. de la carencia y de la
, 1.
h h· bido a v1vencza
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neces1 a e e •
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.,
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Desenvolver un pensar
Nos interesa remarcar lo que_ sigue. y en cuanto filosofo
.
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H b r seguido e
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M , d
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antropológico .
.
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El fi losofar ex1scenc1a l _e .
d sde su compromiso como
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desenvo v1m1enro e
d ¡
e ilumina o en su
¡ 10
, dole abarcante e
, f
h
osibilirado mostrar a
. I
filoso o, nos ª P. d l r·¡, f en un filosofar existencia .
rema del comprom iso e I oso o

244

Nocas Bibliográficas
1

Investigadora -Miembro de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico-- del
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas -Conicet- Buenos Aires.
Argentina
2

Adolfo Menéndez Samará ( 1889-1954 ). Filósofo nacido y fallecido en México.
Catedrático en la Escuela Nacional Preparatoria. y en la Universidad Nacional de México.
donde ha profesado en la Cátedra de Introducción a la Filosofia. Ha participado en
Congresos Nacionales e fnternacwnales con prescntación dc Ponencias. Destacamos su
participación en el 111 Congreso Interamericano de Filosofía ( México. f 950) con su
ponencia· "De la Antropología individualista de hoy y una nueva solución colectivista"
(Incluida en su Opúsculo Esquema de un Ideario. A111igua Librería Robredo de José
Porrúa e hijos Suc. Argentina y Guatemala. México. l. D.F. 1951 . 61 págs. : pp.41-59)
De su producción seleccionamos por su referencia a nuestros fines: Dos ensayos sobre
Heidegger. Eds. Letras de México. México. 1939. 61 págs. : Fana1ismo y Misflcismo.
Mt:xico, Eds. Casa de Espaíla en México. 1940: Iniciación en la Filosofía . Eds. Antigua
Librería Robredo de José Porrúa e hijos. México. 1943. 405 págs. (Contiene abundante
Bibliografia). Menester y Precisión del Ser México. junio de 1946. Eds. Antigua Librería
Robredo de José Porrúa e hijos. México. D.F. 128 págs.; Esquema de 11n Ideario. Antigua
Librería Robredo de José Porrúa e hijos .Suc. Argentina y Guatemala . México. I.D.F.
1951 . 61 págs. - meduloso Opúsculo--.
; Matildc Isabel García Losada
"/nquierud me/Qjisica en filósofos
hispanoamericanos", En: El puesto del hombre en el siglo X'&lt;J desde América.. Colección
Perspectivas. t. VII. pp. 277-282. Eds. Sociedad Argentina de Filosofía e Instituto
Argentino Germano de Filoso tia y llumanidades. 2.001. Córdoba. Argentina "El
filosofar existencial en Adolfo Menénde: Samara ". En vías de publicación en Revista
l_ntcramericana de Filosofia. Washington. E. U.
4
C[ Diego F. Pró. His1oria del Pensamien10 Filosófico Argentino. Instituto de Filosolia.
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza. Argentina.
1973, 229 págs.
s6 Adolfo Mcnéndcz Samará . .\fenes1er y Precisión del Ser: data cit. p. 7.
- - -- . Iniciación a la Filosojia. Data cit. p. 36.
7
----- lmciación a la Filosofia. Data cit. p. 51.
8
C[ Adolfo Menéndez Samará; en especial. .Henesrer )' Precisión del Ser. "'Prologo··:
Esquema de un Ideario. data cit. "Prologo".
9
Cf. Matilde fsabc::l García Losada. "la Fi/osojia en su i11regrac1ón a la Poesía"
"Epimelia"'. Re\ista de Estudios sobre la Tradición. Buenos Aires. Universidad J. F.
Kennedy. Departamcmo de Filosofia.
14 ( 1998) 240-245. Con inti:resa111es
esclarecimientos sobre el tema que tratamos
10
Adolfo Menéndez Samará. Menester v Prec1S1ón del Ser Data cit. p. 56.
11
Íbidem.
·
12
Íbidem.
ll Adolfo Mcnéndez Samará. Opus Cit. Pág. 7. El subrn)ado es nuestro para r~saltar lo
que se quiere significar.
14
Opus Cit. Pág. 8
15
Opus Cit. Pág 47. Donde además Adolfo Mcnéndcz Samará remite a: Martin llubt!r.
¿Que es el hombre"J Editorial Fondo de Cultura ficonómica. Mb.ico. 1949. p.157. ( l' .Ed
[hebreo)
l942: Ed. Inglesa. 1948: Akmana.1948: traducción cspa1)ola. 1949)
16
Opus Cit. Pág. 48-49.

245

�17 Matildc

Isabel García Losada. Cf. La Filosofía Existencial en la Arge111ina. - Sus
Introductores-. Bm:nos Aires. Argentina. Ed. Plus Ultra. l 999. 152 págs. I.S.8.N. 950-

21- 1352-7.
is ibídem. Ver: Introducción.
19 Íbidem.
20 Adolfo Menéndez Samará. Esquema de ... Opus Cit. p. 59 .
ll -----.Cf. Iniciación a la Filosofia. Opus Cit. p. 384.
12 -------. Cf. Menester y ... Opus Cit. p.53. Expresión qut: Menéndez Samará reserva
frincipalmente para calificar el pensar la muene en e\ filósofo germano.
3 Adolfo Menéndcz Samará. Menester y... Opus Cit. Págs. 52-53. Gorki. Máximo
(Akxei Maximovich Pcshkov 1868-1936). Nacido y fallecido en lo que hoy es Gorki.
pueblo cerca de Moscú.Uno de los más conocidos escritores y novelistas rusos.
introductor del realismo socialista Ha sido impulsor de ideas democráticas. pacifistas y
culturales. De entre su producción se destaca una gran autobiografía. Cf. Gran
Enciclopedia Ria/p. Tomo XI. Eds. Rialp. Madrid. España. 1981 .
Cf. La Filosofia Existencial en... Opus Cit. Ver
2• Matilde Isabel García Losada.

,1 Tema: el del senício social del filósofo

en
. . .
Cf. Mat1 !de Isabel García Losada F'/ ifi.
el que 111s1st1mos y que ya hemos tratado
1
11
Cit Cap. XI. . "~/ pensar co~ p~::~d~~~· -E~ Filosofar como Via-. Opu¡
Fdosofia. Opus Cit. Págs. 259-266 La F'
,st~ de la Sociedad Argentina de
Introductores-. Opus Cit. Ver en espc~ial: Pá¡~º;°f_;6_E:c,stencial en la Argentina -Sus

~:t::~?

Introducción.
2~Adolfo Menéndcz Samará. Iniciación a la Filosofia. Opus Cit. Pág.387. Libro
enriquecido por una importante bibliografía en castellano. Entre los autores citados. con
sus correspondientes publicaciones. se encuentran: Vicente Fatone y Carlos Alberto Erro.
dos representantes. entre otros. de la Filosofia Existencial en la Argentina. Destacamos el
vocablo "salvación"' salvat=liberat: "libero-as-are" a.: dar libenad / libertar/ salvar.
Acepciones que resaltamos entre otras. Cf. Luis Macchi. Diccionario de la Lengua
Latina Eds. Don Bosco Buenos Aires. Argentina. 1966. 2000 Págs. El subrayado es
nuestro, pues deseamos desde la etimología de los vocablos iluminar el texto del filósofo
que nos ocupa. Así mismo en función del pensar de Adolfo Menéndez Samará, se
considera que está pensando en Martín l leideggcr.
26 Adolfo Menénde7. Samará Menester y Precisión del Ser. Opus Cit. Pág. 7 "Prólogo".
Buenos
27 Matilde Isabel García Losada Filosofía e Integración -El Filosofar como 1'/a
Aires. Argentina. Ediciones Almagesto 1994. 113 Págs. I.S.B.N. 950-751-096-6: Ver en
especial Cap. IX: ··Compromiso del filósofo la verdad existencial y la probidad del
pensamiento": "El pensar con probidad". En: Revista de la Sociedad Argentina de
Filosofia. AñO VIII. nº 9. Págs. 359-266. Córdoba, Argentina. 1998. Además Cf. Agustín
Basave Fernández del Valle. Tratado de Filosofia. -Amor a la Filosofla como
Propedéutica de Salvación-. México. D.F. Editorial Limusa. Noriega Editores. AñO
1996. 296 Págs. l.S.8.N. 968-18-4471-8; ver en especial Cap. l. : "'Fi/osojia y Filosofar"
donde el filósofo mexicano - una vez más como a través de su prolílica Obra- ha insistido
en el tema del filosofar como compromiso. cuestión que considera una de las conquistas
alcanzadas, aunque insuficientemente desarrollada, por las diversas filosoflas de la
existencia. y que Basave Fcrnández del Valle desenvuelve en el parágrafo 7 del capítulo
citado.
28 Cf. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Espa1iola. 21 •ra Edición.
Eds. Madrid. 1992, Eds. Espasa Ca\pe. Madrid. España. "Compromiso ·· (del latín
"compromissum-i"'n.). En la acepción Iª. De este vocablo se lec "Obligación contraída.
palabra dada, fe empeñada··: bajo la acepción 2' "empeño... entre otras significaciones:
con interesantes desarrollos.
29Adolfo Menéndez Samará. Menes1er y Precisión del Ser. Opus Cit. Pág. 7.
3 Cf. J. Corominas. J. Pascual . Diccionario Critico Eumológ,co (astellano e Hispánico
Madrid, España, Eds. Gredas, 1•. 1980. Y Reimpresión 1991.

°

246

247

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agustín Basave</name>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�FRANCISCO JAVII:'. R C I AVIJERO Y
SV HIS r ORIA ANTIGLA Df ~tEXICO
l'ro: ln.H .. -v," l..v,.1
Cü•rd11i1&lt;!,,r ~'l,1,1111 IM, ru
( muo de bmJÍIl.\ Hum.un,,:"'"

l '111\,·r.1,L.J \u1i',11 '111,ul,• :--:11.: , l ,,\11

!J
conq,1,qa c.spaiiola, de una liiswria que:, c:n formJ ~enl·ral y
conrin11.1da comprend1u.1 b rel.1ción de nuesrro p.uado.
l::.xntían cronic.1s de ineHimablc ,·.1lor cscrira~ por lo,
lo n q u 1, r.1 dores o Ios 1111 \ 1o ne ros: .111.1 k ~ &lt;l:: a&lt;.: o n te: e i mi en tos
no1.1bln y u1.1dros m,is o meno~ cxpli&lt;.:iros dc:I dcst'nvolv1mienco
de: la coloni.1.
Fue h.1 r,l las posrrimcria, del siglo X\'! 11 u1.111do pudo
contJr~e ya con un.1 obr,1 que \ 1nicr:i a llen 1r tJn ingente
ncu:s1dad y que, incluy&lt;.'n&lt;lo lo hHt.1 entonce~ conocido, "con
ex(,.clc:nce método, :i.cepnblc crítica y sc:lecr.1 c:rudición; limpi.1
de farndio.sos textos ven estilo dcganrc''·, hiciera revivir .111tc
'
los 010, de Europ.1 v &lt;le l.1 Amer1ca mi~ma, la culrnr.1 de: lo~
,lnt1guo~ mexicanos v el rrasLendcntal aconrccimicnco de la
conqui~r.1. Tal obra fue l.t Hwon,1 Anrrgua de J\fe,·, ro, de
Fran cisco Javier Cl.n·ijcro.
Esre hombre de ralc1110 ex1r.10rdin.uio lll\'O nombre h.1
queda do inscrito en l.t hisrori.1 de nucHra cultura, vió l.i luz
primer a en c:I puerto de Ver.1,ruz. el dí.1 6 dt' \Cpricmbre &lt;le
1..,31 . Tercer hijo de los once que: hubo el n1.11rimonio Je don
Bias UH IJCro \ don~ Franci\ca de Echeg.ir.1y; oriundo él de: hh
'-: &gt; se &lt;lisponiJ en ~1&lt;:xico, en los dos primeros siglo\ de

661

�Monrañas de León, España, y dama ella perrenec1ente a
linajudas familias de la provincia de la Vizcaya, en la misma
península.
La acomodada posición de su padre, hombre educado en
Francia, y los cargos públicos que ocupó e., distintos pueblos,
permitieron al niño Francisco Javier recorrer r:des regione y,
en su diaria convivencia con los indígenas, aprender su
dialectos, adquiriendo en ellos tal perfección que en veince
distintos escribió un devocionario y diversos poemas. Dedicó
especial atención al náhuarl, al oromí y al mixceco y, debido a
su incensa aplicación, supo alemán, inglés, francés, italiano y
otras lenguas vivas de Europa, aprendiendo asimismo hebreo y
el griego que le fueron enseñadas por un jesuita alemán.
En los colegios de San Jerónimo y San Ignacio de Puebla
cursó latinidad, retórica, filosofía, humanidades, teología y
matemáticas y, merced a su inclinación por la leuas, conoció
de sde muy joven las obras de Quevedo y Cervances, Feijoo y
Marrínez de la Parra. El 13 de septiembre de 1748 ingre só a la
Com r 1ñía de Jesús en el noviciado de epoz.orlán y cumplía
apenas veinte años cuando paso al Colegio de la misma, en
Puebla, profundiz.ando allí "con gran lucimienco "1 sus esrndios
filosóficos en la lectura de los rexros de Aristóreles y de los
modernos filósofos: Descartes, ewcon, Leibnirz y otros. Escas
libros eran considerados en el siglo XVIll peligrosos a la pureza
de la religión, "pero los leyó -dice el P. Cuevas- no como están
escribiendo :tutores ligeros de la actualidad a escondidas y de
contrabando, sino con pleno conocimiento y anuencia de sus
.

,,t.

supenores .
Su basta erudición y admirable talenrn le llevaron al
desempenó de las cátedras de letras y filosofía en San Gregor io
y an Ildefonso, de México, y, nombrado prefecco de e
último centro de esrudios, e propuso incroduc ir algunos
cambios en la enseñanza filosófic3., no logrando verificarlos por
ser inadaptables todavía en otro paí es europeos·.
Sus constantes rareas pedagógicas y las delicadas actividade
de su ministerio no le impidieron cultivar su innata afició n por
la historia. El trato que en su niñez había tenido con los indio
echó en su espiricu raigambres profundas de admiración y de
interés por el pasado de la cu!cur mexicana , y fue siempre en el
(i62

preocupación
constan re el h urg·1r e . L.
·
anriguos manuscriros C
1 , ,
n in,orm acíone verbales
¡
· on u ro m ucl
,
o
a conservación de hs
I b
1as Vt.'Ces y veló celoso por
j
d
l b
, ce e res cal ecci o
d d
ega as a a iblioteca del Coi •
nes e ocumenlos
P~blo por aquel orro
l _e~10 max_1mo de San Pedro v San
S ..
urrn nar mexica
d
,
iguenza y Góngora pl ¿· d d .
no, on
Carlos de
j .d
, J ien o ec1 rse
c.l
a I ea que más rarde realizara ra b ·11 que e su leccura surgió
Relevado de la r f
n r_1 _a nt emenre.
f
d
P e ecrura a s0l1c1rud
' f
pro esor el colegio de Vil l d ¡ ·¿ .
uya ue nombrado
el I1 a be r s1·¿ o m a e H ro de ' . 3 0f 1 , siendo l:! e a ¡r a J·g n I..f I a e i ó n
.
quien uera de
, 1
emancipación política, don M"
l ·H. pues e auror de nuesrra
1gual cargo desempen t , iguGe
idal?o y Cosrilla "'
del senrirnienro
, .
ad)a en uadala¡ara cuando en
d"
.
unanime e J\1éxic "'
.
,
me 10
expulsión de los iesuiras
o se publicó el decreto de
junio de 1767''· P . , . ' proldm1:lgaJo por Cario~ Ill en 26 d
.
, rimer pe 1110
h .
e
ruinas_ sociales '·, y producco
'1.1 acia a~)ajo, d_c nuestras
monarc:1 español, tendiente
. .
conJuct.1 segu1d:1 por el
J 1m1tar a F .
·
·
mue 110s de sus actos d
1.
,,
r,1nc1a v Portugal e
'
· ego 11erno .
·
n
~o obs¡ nce la rigidez. d.¡
.
reprimidos en el pueblo. L t
da to hubo tu mu !ros mal
espafioles, riollos v me r· ~s l,rnlccsrrale rcscnrimienros cnrre
,
izos , 1LJ )1eron l
t.
a 1a r m :1 n tes :d s u m 1 r , e ,
e e e o o r.u p ro po r í o n l.' s
·
..
' ,, , en ano
• . ·
in urre~cIon surgidas del
,· . , pos1~r1ore , ,1 las i&lt;lcas de
Unidos ''.
rno\ 111111.nro l1hcrtario de los EstJctos

de

~1.'rn

La .frao-ara
J
::, - " rra. 'Sra. uel
Ros . " ll ,
a u exilio. De pués de in,·n
. b.l,tr10_ . ~vo ;il p.1dre Cl.1,· 1jcro
d d ¡
" arr.t es v1c1s1t J ¡¡ .
on e a mano ºl'nero a d ,¡ . d
. u es ego .i terr:ir:1,
b
' e co 11 e Aq LI de e . . 1 '
su cas::i v eleccísima t 'bl"
icsp1 e r;111e.¡ ueó
,
, 11 iotc c.1. P:isó luego a B 1
. .
con sus compancros J . e
.
,
~.
o o111a J. conv1,·ir
e In1orrunI0 et l J. 1
b"d ,
a 1a en que e alberrraron .
1· '.. e ,1 sa r ur1 ,1 e llamó
"pa ¡a d.J ne s de Ia o . . . .r.inro
{.
.t11111n1rc
- . J e¡ saot e r h u man o \'
. d
,
ICJ\1nt1c1c1one
. 11
..
.
a t 1na amente Io I j
J.
,
s e r Io ,1 s , eo m o rJ n
.
,1 m a 1 m e n e z Ru cJ ,1
A norando
.
·1 11 r·icrr,i ¡cpnJ.
murió en ] ~8
i

•

Sus obras

De l.1 fe cu .11 d i d ,l d I i l e r ' ir i1' ( j l ·1 I. ] ll s l re
1HOt.llUJl ,
C'll! l l,1
adem;is de 1,JS. )1í 1111cr.1, lO j CLLÍ011n de
_\' (ll",lL ÍOJln \)lll' .l
guis:1 de cn,avo:-, ('11 s11, c\tudí()\ \'Cl''ICl',.
] l ¡l.tn10
1
LC
,
111digc.:11.1.,
1
·

•

�sobre t&lt;:tnas
.
d . . d ivcrsos t ra b.1
en su ¡uventu
, jos
de
¡·
\
1 1111 \' O rl ,l
los
cu,dés h.111
""
....
h. , . cos Y filosó irns, '
..
liter:n10s, tSrori . ·1.
. .. _
ermanecido inéditos
do, li b ros que, si tuci on
p
F u e ·'a utor asimismo de
otros d' _. , 1 gu:1dalu¡1:rna. bas:1d:1
l . 1 rra H... 101
,
.impresos. 5 u 0 Púsculo. so ) I C d ª¡ indio
. Va. ¡enano
. •.
,\' él1 otro!&gt;
1·
L
1 antig uas relaciones e . d
Cesena en 1782 . a
en¡ basados documentos, fue publ1ca_bºt·e.~ en Venecia en 1789 y
ce e r
:r. · ·ó la luz pu 10
l
d
h ·storia de fa Cali.1ornuz v1
1
\!ano al iniciJrsc .1 segu n a
i
~ nda ed ici ón en e casre
.
ruvo una segu
,,
. ·l
mirad de I siglo XIX .
·o m )0!1c n em Piaa n .1 traz.:11 c.:
Los cuatro libros que l.1 e , F 1 . dan lueao un .1 not1c1.1
0 ª• ,\ escas regiones_
ano(ama geogra'fico. de. la, pe
deninsu
Corrés
y dc
- las
P. , . d las exped1c1ones
d escubrim1enlo,
h1 storica e
.
ue inte ntaron su
.
l
l
d otros con quist adores q
d de los jesuitas a el a, e
e
· ·
de
d luego a re 1arnr ]a, encra a . .
s v el marur10
pasan º. .
de las primeras m1s1one .
esrablec1m1enro ,.,
.., e l.

'l.

r 1 ) l '' r ,l

algunos religioso s .
1
. :la de las mi siones ~ue en
Describe más adelante 3 v1t, ·•ntuvieron los jesu itas en
· h o fur1daron ·\' m,,_
·
,
d diec1oc
las rnv1eron
a st1
numero e
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'etenra anos que
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a uell:i región du~ante_, os s ' 1ero de m o radores de ca a una,
q
Asie nta la sHuac1on y nun ¡·¿ d de los misioneros que,
cargo.
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sus distancias entre s1; , . d d
hubieron de ha 6 1Cuars~ ,1
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grandes c1u ª es,
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de
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, diario bregar con las tri us
tareas de evangel1zalc1on, sula v·1da civi l, religión y i·b1 ue1d1as
· · · as en
. ¿ 1· os para 1n1c1ar
b . tuvieron en tan e_11 aca .as
111
· b . los fruros que sus era ªlº .5 .
,
·
·, econom1ca
s 1n
1 1

~~;~~:/e;¡ modo de l!e~a/u:ªr/p:;~: : :~,j~~nal Colorado Y ::
1
.
.
detnmen
ro del rea' erario,
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I
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a11'ª existentes;
.
·zación
militar
e
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1·na
de
los
misioneros
organ1 ,
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restricción can severa que e:ca de la perla, permitida so o ~
1.
so en lo relat ivo a b p ,;
- .as rodas cornadas por e
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·1idad· • nor1c1
I • a
. ¿· para su exc us1va Utl
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d los padres Sa vat1err '
t n ios
..
de las ca rta s e
de las
historiador Clav1¡ero
D . . del capitán Lorenzo y
iano
,
Piccolo y U garre, dc.l.
• _ or don
Manue 1 Varg as ·
.
.
d
la
Calil'o
rn
ia,
escritas
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Not1c1as e
.I'
6ú4

Pero su obra max1111a, l.1 que h.1brí,1 de LOns.1gr.1rk corno
verdadera gloria de l.1 inleleuualidaJ rnexi c.111,1, p:ise,1r su
nombre por el mundo literario de la Europa de su 1ic.:111po y
darle celebridad, fue su Histori'a Antigua de ,\féx,co, monurn&lt;:nro
lite ra rio de la colonia:: que, permanecicn&lt;lo mu cho t icrnpo sin
ri val~' solo fue superada hasca que, por los procedirnicnros de: la
escuela h isrórica Je! XIX, se lograron corregir o aurncnrar lo~
daros consignados en ella.
La afección del padre Clavijero por las co sas del pasado. su
empeño e n arrancar a los códices centenar ios y :i los amar il lo!&gt; y
empolvados documenros sus secretos, e~ evidc:nte que se
constituyeron en móviles de sus rareas de invesr igador. L.1
nosralgia de su tierra discante ejerció un influjo ex1r,10rdinariu
en esra previa vocación, pero no cabe la men o r duda que
móviles más poderosos coadyuvaron a inclinar su á nimo por
estos tra b:.1jos e hicieron surgir nuestra primera historia.
Celebrados lireraros de Europa, cons l iruyéndose en
"pintores'' de la América, presentando de ella al vie io mundo
un cuadro trazado con los más negros colores. El naruralista
francés de Buffon, fundando sus teorías "en la humed ad e
inmadurez del conrinenre nuevo" :' !,,. lo re lega ,l marcada
inferiorid ad, describiendo a sus morador&lt;:s , sin conoce rlos,
desproveídos del m:ís l igero asomo de inreligenci,1 :,· raciocinio:
a sus animales en monstruosa despropo rción y a los produ c ros
de su flora en exagerada anorma lida d .
Sccúndalo en sus argumenros Raynal y Roberrson, y desde
su gabinete en Berlín, el enciclopedista prusiano Cornelio Je
Paw, con sus Reflexiones Filosóficas sobre la América, no parece
otra cosa sino gue se propuso a hacer e l cadlogo Je su s
defectos.
Contra estas teorías antiamericanisras surge un bando
formad o d e criollos cultos , novohispánicos en su mayo ría. Con
C lavijero aparecen Márquez, Alegre, Cabo , Mane iro , ere.
Quienes heridos en su amor propio, se levantan conrra aquel la
tempest ad de diatribas. Su act ividad por l lenar su comec icl o es
increíble. Abarcando disrintas ramas de l saber humano escriben
obras de notable inrerés y , "asumiendo un aire de escritores
profesion ales -dice don Alfonso Reyes- se consagran , por un:i
parte a poner en orden IJ tradición; por orr,1 ,1 edifica r UILl
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obra que la dedica a sus
mundo. Sin embargo _de _asenrar en su era otro su objero po r el
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hecho de escribirla en Ita iano . ie
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d' ·, n en este 1d1oma.
obstaculiza an su e 1c10
l
an de las fuentes más
Dos mil tr~:c\:~~ars l~!u~1\ ~/~~~rarse a cuestas, ello no
directas para .
q. lo ue está a su alcance. Se va le de
obstante, se dedica a reu n 1~
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edores todos del pasado
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la eru ic1on e sus
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Messico . y e u t1mo ro
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El éxito más completo y a ~el P b' ·esuica Fue v ha sido
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de manifiesto el despertar del sentido histórico del XVIII, al
comemar haciendo relación derallada de las obras que servirán
de fuentes. Su lista comprende la enumeración de aurores que
se han ocupado del pasado de México, y es aquí donde se
revelan el cspíriru crítico del historiador y sus juicios y
raz.onamien tos para aceptar o rechazar la información que le
proporcionan. Ve sinceridad en las carras de Corrés y concede
crédiro a Díaz del Castillo; se si rve de los valiosos daros de
López de Gómara, pero no se pone en el plan de éste de confia r
en informes verbales sin comprobarlos o someterlos a la cri rica .
Desfilan por sus páginas los más destacados escritores, Asia
descend ientes inmediatos de indígenas como de la época de la
conquista; cronistas de la corre ibérica o de las órdenes
religiosas. Le disgusta las continuas digresiones de H t. 1tera y
"las relaciones pueriles y gran copia de erudición superflua de l
pad re Torq uemada ,,:r, y por cuan to al padre Las Casas, .tu 119 ue
muy respetable, se resiste a descansar en algunos pun ros dela
historia antigua de los mexicanos
por tan alt~ rJdos y
exager;¡dos":·_ El estilo de Antonio de Solís, no obstante su
elegancia y pureza, le parece "algo afectado'', y le conceptúa
más que h is ro ria do r, pan e gi r is r a:~.
Nuevo Alejandro :-,_ Tiene más ade lan re lamen raciones por
la desaparición de las obras históricas de los indios, a causa del
excesivo celo de los primeros misioneros; e igua1menre se duele
de no disponer de los manuscritos de Sigüenza, para quien
viene elogiosos concepros por sus inapreciables aportaciones
al escudio de Li ciclografí;i mexicana, genealogías de
emprendedores, orígenes del hombre amcr1cano v otros tem.1s
de capital importancia.
No fa I r a n e n Ia b ib l i og ra fía co n q u e C la vi je ro i n i eia su
H istoria de las ohras de los at1torcs mü notables de su tiempo.
Gages, Raynal, Roberrson, de Paw, ere., ,l quirn&lt;:s, corno y ,1
expresamos, pudiera decirse que consagr.1 su obra.
Obedeciendo a la inquietud y criterio uni\'ersalista del
XVIII, que expansiona su campo de .icción hasta compr&lt;.:nder
todos los aspectos de L1 vida d&lt;: lo\ pueblos '' , h,1Lc el ilu stre
descerrado un:1 "Descripción del Réino d&lt;.: 1\féxi&lt;.0, su tior,1, su
cli ma, sus montes , sus ríos y l.1~0~: sus mincr.dc~, ~u\ pl.1nr;1,.
sus animales y sus hombre:'&gt; ". S&lt;.: muc\l r,1 LOnoccdnr de ,u

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¡)erm I u e ron est,1 ecer.
• isir con mas
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eser res HHlf )res \ prec.: . •
h s1\1 ncc.: de la epoca
lechas de los acon1ec1m1entos m.1, so re •

r

preh spar h.J .
(,6s

Por cuan10 a 'o, ongenl') del hombre en 1\méru:,1. tonsidcro
autores del 1cn1.t de \1g11cnz.1 y Congo,,t r .il c.:.1b.illl·ro Bo1urin1,
cclcbr.tdo im'l'Stig.1dor y c.:oleu.ionist,1 de .1n1iguedaJn. No
obqance \trnp,Hi1,1r con cl r.tl'1011.tli,n10 de l.1 filo,,ofiJ modc1n.1,
y con las rnnccpciones p&lt;"IÍtÍlJS \ soc.:i 1:,gicn q 11: cmpl'labaintroduc1r,c, su c:.trJ&lt;..tc:1 e invc.:sc1du1,1 cdt·si.i\11c,1 le: lt,1&lt;..c:11
rem111rse totJlmcntl' a l 1, \.1gr.1do~ 1 oros Rnogc 11
crad1uoncs de los ,1borigcnu d, Ch1,1p.1s, ( 116.1, ,\11d1oac.in r
~1cx1co sJbre su relación c:n le tnci~ 10 &lt;..on lo, ,uc.:C,O\ J;I
di I uv10, no prctcnd 1endo ,H l pe ar l.ts y ,ol o si 9 uc l1Vi po bl .ido re,
de escos lug.ues, en ncr.iiL1 c;o nc1dtnc11
,c.- dec.:1.11
desccnd1cnrcs de Noé '\.
Respec.:ro t IJ opinión que " con erudic11111 cxqu1rna "
publicó S1guc.:nza sobre.: l.1 prc.:dilei:c1ón del Evangelio en
Arnenca. por
Jnco ·¡ om,is, no h ,hiendo rnnocido lo,
manuscmos de aquel sabio se ,tbsrienc de h.1bl.u &lt;le ella, pero
añ.1de que no 1:: conforma, ",1 pesar del respllo con q11c m11ó ,1
su autor tanro por su subliml' in!!et o e.orno por , 1 , Ht,1
1i cera cu r,L .. "
Luego dt expont.r ,tpreu tcione,
y con·ccur,l\ con
fund,1mentos en la log1c.a } en l.1 au1orid.1d de la E,c.:rirnra.
acero de paso del hombre~ lo, rninJJlt•s a I uestro conc1ncnte,
acab.1 por admirir l.1 .rntigu.1 un1on Je l.1s 1eg1oncs
seprcnrr1onales de la Amcrt&lt;..,t con Eurcp.1 o \,1a
, 1 ccrnJo su
op1n1ón .ti ju1c.10 de los doctores c.nsc1anos \, sabtcH; pc:rn no .ti
de ctercos filósofos 1ncrlJu H \' c.ipnc.:h Jdo~ .¡ut I rt,f ccan 1,t
autoridad d1v1na; n1 hacen L.lSO de l.ts t1Jd1uoncs humanas, ni
quieren escuchJr l.i ruán
El esulo que aJopca p.tra relatar lo~ progrc,os del r&lt;.: i no
mexicano desde sus modesci~imos origene!) h.1~ta el esplrndor y
caída de .Mocrc:zum;i II. es 1nrcrcs,1111c y ameno. ~u t.t¡&gt;Jc1d,tJ
1rn,1ginati\';1 revive con rnd 1 su grandC'l.a \" &lt;lr.tmausmo la5
encarnizadas batallas en que el a~rojo y 1·1 v,ilt·nci.1 Je los
conccndienres dec1&lt;li:.1 la cH,1bilidad Je un ~cñorto; l.1s
solemnidades ÍJstuosas de hs consagracione\ Je lo~ templos, cn
las. que la sangre y sacrificios eran faccorcs inJisp&lt;..nsablcs Je Hl
bnllanrez, lo\ atinados "golpes de polít11.1 .. de los n.:H·~
mexicanos, o las c1ern.1s cscc11.1s c.k fJmili.H \' cuad105
costumbrmas rdig1 n, 1ndu~tr1 s. ju&lt;.g ) tra1es. c1 .. wdo ~ n
66~

�admirable maestría , pues dijér.ise que, en su mano, se conv ierte
la pluma en el pincel del anista que con riqueza de detalle~ y
realismo cranspona al leccor a v1v1r los hechos mismos que
describe.
La sucesión cronológica de su obra y la preparacion
inreligenre en capículos anteriores de los suceso que se
desarrollan en el que le sigue, mantienen al leccor en constante
ex.pccrariva, y le permiten observa r en el estilo el cambio can
notable que se operaba en el XVlll, respecco al barroco.
Con igual habilidad ,1nima la narrac1on de los
acontecimientos que se empezarí:1n a suceder desde el arribo de
los navíos del conquistador Corees, a San Juan de U\úa, y a las
playas de lo que dos siglos más carde fuera su n,Hal suelo .
S,1 \ran a la imagin;1ción del lector el bullicio incesante del
momento histórico. Los azorados ojos del nativo ante lo s
.in u nciados de Querzacóad y el progresivo asombro del
pcninsuLir que :i. cada paso encuentra "mucho qué ver sus ojos
y no menos qué destruir sus manos" ... •., l nrroduciéndose unas
veces al palacio de Moctezu ma o 1.1 los de los señores de sus
dominios saliendo orras al encuentro de la incontenible marcha
del audaz exrremeño, liene siempre al tanlo al lector de lo que
en cada lugar aconcece. Pinra l.1 zozobra del supcrsucioso rey de
los mexicanos y la acogida que por a~rncia o por la fuerza va n
ganando Cortés y los suyos, hasra culminar con el sitio de
Tenochtilán, "comparable -dice- en los estragos )' lástimas, al
de Jerusalem
por
las armas de los romrnos"'''. Tie ne
expresiones de elogio para los actos de valor de los españoles en
las innumerables acciones guerreras que hubier3.n de lib rar,
pero cobran relieves de epopeya los rasgos heroicos de
Cuiclahuarz.in y Cuauhcémoc y de otros cantos guer rero s
mexicanos. Son de notarse asimismo las obst:rvaciones que po ne
con frecuenci:i. sobre la codicia y sed insaciab le de oro de los
conqui~cadores, haciendo significar que en l.1s cenc.1tivas de paz
hechas por don Hernando en vísperas del sitio. "influía n no
solamente la compasión de tanros miserables, sino ombién el
deseo de apoderarse de lo~ cesoros del rey v de los
paniculares ... -\ "su conducta .ntificios.1 y doblada - die.e en oc ra
parce- demuestra sin duda su h:ibilidad; pero 'iólo pue de se r
alabada dc aquellos concsJnO'i que no conoet:n otr,1 políric.i que

c,-o

el arre de engarí.ar a los h om b res q
enceramenre de la ho
·d d
uc, prescindiendo
nesr1 a so lamen re b
sus acciones"'1.
'
uscan la uti lidad de
L_os ap,untes ge nealóg icos sobre las fo ..
Corres, as1. como las adicio nes que 1uce, mdias
de Mocrezuma
en
.
.v
pa:-a cxp l ,car algunas cos1s
i. ¡
sus pnmeros libros
.
' norau es acus
1
paciente y erudito.
· ·
an a 1nvesrigador
Su s di sertac iones

Por razón de composición, ero
.
.
su obra, escribió inde
d'
p
esm:chamenre ligadas con
o·iserrac1ones
.
pen 1en remen re el . d
CI ..
sobre la ti
1
.
pa re
av1¡ero sus
rei no de México "
1 1-~rra, º1: _a nima les y los hombres del
, ... e 1nro po em .
• l
sus capítu los'" '.
ico y vio enro en muchos de
Someramente nos hemos ocu d
(O ríge nes de l homb re
.
pa o ya de las dos p rimeras
ame ri ca no v e
¡ ,
as siete Disertaciones
.
r?no ogias). El objeto de
1
..
restanres, uene
I
.
l . los er -como1· e. mismo
el av1¡ero nos lo d.ice - a, rcL1t1r
propagados por autores d' .
I
rores ma ic iosamenre
" 1 . .
. lV&lt;:rSOS. a obra de e
¡· l
e principal blanco 3 que
d' . ·
.
,orne 10 ( e P:iw es
e 11
,
se irigen mis tiros"-· º .
.
. n e a como en una sent i n I o alb · - 1 1
.1::,rcg,1- porque
inmu ndicias, esro es los .
d,1nadse ian recogido codas las
,
errores e ro os los de , ,. "
lesc r .. 1
l
mas .
Saratando
1ta a 1a pauno
desba
aapar,1 av.ilr a ,1frenc.1 que Am~rica recibe,
uno, 05 ::i rg u mcncos contrarios, [
esta ece r co'
. ·
. 61
. .
mparac1ones con el viejo mundo
.1
ca l if1cauvos elogiosos
l
• sin recurrir ,l
.
para e suvo porqu "
I
apas ionadamente 'c1 su p,11S
, - &lt;l'! Ce · • j ' ej j · .. e que non
den'
t
orros, se parece ina' s
- co OL,l!H o o ·rnbrc ro&lt;los los
- a un muchlch
1
que dispu ra"'1_ (;¡da uno de 1~ o _que pee.1_que a un litcrH&lt;'
ueva Españ.1 "· es p
J
s .1111m,1les mas comunn de l 1
de Mex1co,
, .
.
rese::nt;i
o en su cx·1 ·1
. qH:lo,
tenido ¡)o
"
·¡ . , e ,1 natur.1 1c1.1. l·.I
ab
cn¡c . 1nu1
·
1
. an d o nado de sí mirnH" r . pe~[!
l
ro. v.1ci.1dn ,.
&gt; , rc.:su ra un p·u ·
¡
·
~n~omp~:ahles defccros Jel sucl 1. : ..11\0 a Ir 'it'.ÍL1l.111Jo lo,
0
infestan .
e c Lurop.i Y L\\ pl.1g.1, lJUc ¡(.'
Con crítica morda·
· ,., .\' I Ie 11.1 J e .I ro 11 .
q_ue " aconseja carilatin,
,"
1 1.1, no .\011 fH&gt;Las l.i\ vcu:,
s1mos f1' lo' so 'ros " s,, l1
. 111::ntc
,1
le
¡&gt; 'iw •,. Je 111 •1. 5 "]~ u 111 .1111· d
su log1ca
' . .h;1Sta. la-. miscri.1
ag.1n con
dt ucir .l un 1rn~pil,d", o C\llC rch.1j.1
llcrtm t11.1drupcdos. ohJctn dl l.1
r,~ 1

�disct1sión. L.1. bibliogr.1fi.1. que 11uln..1 e, .1bunJ;1nt1sirn.1 .hl ,.
figuran en ella desde loc; ,1urores uict.Ínc·o~ h,1\l.1 lo~ cL1siui, de
la .rnrigüed.1d. lnvnrig..1dor .1.Lucio~o. ~.dpic;\ de 1·.Ho.1\ ,.
Cliriosid.1.des sus Diserc.1cioncs con r.rnto ingenio y origi11.did.1d
algun.1s de ell.1s. que prnvoon el inlerc~ t) Lt hil.irid.1d de t¡u1c11
hs lee•·•.

Defensa de los indios
Pero si pua hacer r.dcs 1111pug11.1c1oncs rr .1b.1jó li.1\ta
confundir a sus advers.lrios. no fue el menor cmpc110 cll1c pu~o
en su _ Di~ert.1ción en dci'cns.1 de lo!&gt; ind,u~. -.elebr.1J.1 pin.1
lirerari.1 que k coloca cntr&lt;: los pn.:c11r~nrn de n~1L•\fr.1
i11depende1H.ia, y que l1J. sido, J 1r.1,·cs de un.1 ccnturi.1, f uenrc
valiosísima par,1. el estudio de h hiscoria Je! pe11~.1111ie11ro del
t

¡
IL

siglo XV!ll.
Viviendo en medio de cst: mov1micnw incclecrnal que
operaba con tendencias de .H.:endr,1do mex ican t.)mo l.'.n los
humanistas de su siglo, el con ccprn pHria es en el bien
deriniJo.
Hijo de padres espafi.oks y sin ningun.1 cons.111guinidad con
los indios, siente sin embargo l:1. concienci,1 del probl 1 nu del
mesciz...1je y abov por la fusión de l.:is dos rJ.L.1s, . curo_pca ,,~
indígena, para el surgimicnro de una n,1c1onJlidad ;
proponicndose para ello elevar al indígena al p:ano ~~e le
corresponde ,y resr:cuirlo del derecho de aut0norn1,1
poliuca y
•1
cultural que el mundo de en ronces le negaba .
Si nada agr.1dables habían sido los epíccrns dirigidus a los
productos de la cierra american3., mucho má~ denigran tes
fueron los del indio. Con b.1ses en argumentos infundados se
dudó h 3.srn de su r .1ci o n al idad y esto Fue lo que, cx,isperando los
ánimos de Cl.ivijero, le impuls.ó a salir a su dcfens.1 \__
1
Hecho un esrudio profundo dd tem/ pudo estar en
condición de probar que en nada diferían de Lis de los e~rnpe~s
las alnus de los mcxionos y que, si alguna vez su especie hab 1a
parecido distinta, debíase a que "una crisre educ.ición Y una
dura servidumbre no les habían permirido adquirir las l uces
necesarias para la conducta nacional de su vida ... " '➔

El auror Je l.1s "lnvcsriot&gt;'1cio11c~ (ilosóf'i•c••¡c., .. . " 11 e,--. &lt;.: 11 e. u c n r r.1
orro
¡·_,
f
.caso
. como
b' dd dl' la decisión oue
., "un irali.ino" . ...'- 11 ~11 .,11.\ll
e e, erigir o i_s~a os en .!:is ricas provincias americiiLIS " le agr.ido
a el y al Esp'.rtlll sanco reconocer por hombres a los moLidorn
de esce cont111ence. ·v t1ue,
.1.. no ·ser por el l,), • •,un 5 e, 1.L~• repuc.1na.
·
. .
como desde t'.n _pr'.nup10, por s,iriros o monos grandes""'.
. A tales 1n¡urias responde: Clavijero con 1.1 prescntacion
misma de la bula papal, encaminada no a orra cosa que "a
sosren_er los derechos naturales de los americanos contr:-i las
t~ncar1vas de sus perseguidores" y originada por las continuas
suplicas de los primeros obispos, en su afana de poner coro a
los ª~-~-sos d,e los e~comenderos, "no menos poderosos que
avaros
¡Cu~nto me!or sería -dice m:ís adelante- que el
mundo esrnv1~se habitado de semejantes sátiros, que 110 de
hombres menurosos v calumniadores'"\"
. Tampoc? _podía ·permanecer ind.ifer.ente al ver que .~e les
tildaba de debiles, cuando él había visto ''los enormes pesos que
llevaban sobre sus espaldas" y cuando le constaba .~ simisrno
pes:-ir sobre :llos rndas las forigas, en tanto que el europeo,
desde los d1as de la conquisra. gozaban de sus fruros sin
9
ocuparse jamás de las faenas del campo ... "\
Religión
Serio }' espinoso dilema se presenta al histor iador Clavijero
aplazar a trarar sobre la religión de los anriguos mexicanos.
_La ~~mparación l~isróri~a es el medio a que recurre para la
re~l 1zac1on de su ob¡ero. El corejo imparcial y erudito de la
misma, c_on el concepto que los griegos, eg ipcios, romanos y
erras naciones renían de sus deidades, le lleva a b convicción d~
una, patenre sup ~em~cí~ de los primeros sobre aquel los
1
culus imos pueblos . S1 nr1endo repulsión por nombrar los falsos
arnbu rns de ~us ¿·1v1ni
· ·d a des, opta mejor por recomendar al
lector_ que quiera conocerlos, acuda a la Ciudad de Dios, de San
Ag ustin.
Divide su disertación en eres parres:
Pesa en la primera la multitud de dioses que aquellos
pue~los consagraban al oficio mis trivia l, con los de los
mexicanos que sólo uno er,111
• d e d.1ca d os, sien
· d o siempre
·
las

673

�virtudes puestas bajo su patrón y no atribuyéndoles jamás
influjo alguno en las obscenidades y pasiones del mundo. En
confirmación de lo anterior escribió el Libro VI de su Hütorin.
Rastreando en la micología mexicana y reuniendo no
conjeturas ni fantasías, sino noticias dignas de todo crédito,
logro el Clavijero hacer el catálogo de los números aztecas. Los
de la providencia, el cielo y el aire; los de \,:,s montes, del agua ,
del fuego, de la noche y del infierno; y los de la guerra, del
comercio, de la caza y de la pesca, con la descripción de cada
uno y la veneración de que era objeto.
Para escribir sobre el carácter y afectos de los indios hubo
de analiz.ar primero sus creencias para constituir éstas, con la
urbanidad y la economía -dice- los rasgos distintivos de una
•

I

Ú1

nac1on .
Entrevió la idea, aunque vaga, que cenían los mexicanos de
"Aquel por quien se vive"61 y demostró hasta la evidencia sobre
la inmortalidad del alma y sobre la eterna oscuridad o la vida
deliciosa que Dios les tenía reservados en casügo o en galardón
de su actos de esca vida.
Resumiendo los datos de escritores antiguos describe la
estructura y dimensiones del gran Teocalli. Introduce al leccor
hasta sus más vedados aposentos y le hace participar del horror
que los iberos experimentaron con su diabólica vista. Parece
percibi rse el olor de la sangre que cubre el pavimcnco, y se
alteran escas impresiones de la imaginación del lector las
riquezas de los ornamentos sagrados, la magnitud de aquellos
recintos o la satisfacción de contemplar, desde su eminencia, el
panorama del valle de México que maravillara los ojos de los

.

d

11

conquista ores .
Da noticia de la prodigiosa cantidad de templ os que había
en el imperio mexicano; del numero indefinido de sus ídolos;
de las mortifi caciones y austeridades 9uc se hadan en su honor;
y de la educación de los sace rdotes y demás individuos
consagrados a su culto en los diversos seminarios y monasterios.
Ocho capírulos64 de su libro Vl esdn dedicado~ a enumerar
y describir el esplendor y colorido de las solemn1&lt;ladcs
religiosas, con expresión del tiempo en que se vcri ficaban. U na
a una son escenificadas con realismo, considerad hisrori.1dor :i
cada caso "los errores en &lt;.\lle el encendimienw hununo se
6711

precipita
·g1·0, n" cuando no es gui ª&lt;l 0 por I"·• luL &lt;l e 1a verdadera
rcll
. Por esce motivo, a! hablu d
antiguos mexicanos se
1· be la &lt;..ercmo111.1 que entre los
"
. ,,
exp tea a con 1
.l b
comer a O10s Y que se ef ·
b
a pa a ra teocua lo ·
.
·1
,
ectlla
a
en
la
u1cz1 opochcli. &gt;Jo
d
tercera 1·iesca del dio..
dH
.
. pue e menos ue
'b .
.
..,
e_mon10 su extraña simil1·• J
9 arn u1r a 1níluenc1as del
· d
,uo con el
,
m1srer10s el carolici~m "''
mas venerable de los
1'1

·"º descono ce

o .

¡a ·in d ccenc11 d
1
por los antiguos mexicanos
, e a gunas de ias pr,1&lt;..c1cad.as
d al revisar aun , pero eaoha
puen·1 ·¿
t a
'
por &lt;..once d c:rles menos
·
' ' que en rnrmi ·
'
naciones, pero hace signifin
11 ' somera ' la.., de arras
rom anos se ¡¡ amaba rnpid .raque. ,1 que,encre ¡os ,rnciguos
uon, cons1stent
1
1
que 1os ejérciros llev1b1n
.
e en .1 ¡,1u a de pollos
· • .
· , consigo v q
I
1n1c1ar una batalla·
', ,1cr1"b uven d o a f, ¡ ue consu
. e.iban anees de
no comiesen de &lt;..ierca p~
alca augurio el que los pollos
.
f
sr.1 que es dab
com1an uera de la 1·~" t1la ten1end
.,
an y pero aün si l '1
1
' •
cuando lo comían a·1s·
,
o o un1c,1menre por bueno
· '• 1osamen1c.
Este caso hace afirmar ,11 padre Cln·i·
que, los mavores :1bs d
' ' ¡ero en su opinión de
.
. .u ros toman fH
.
cuan d o l.1 ~ co s J s d . 1
.¡· . ,
o por cJO ne s de &lt;lo" mas
.
d' .
e a re ig1on ~e
f.,
t&gt;
enccn 1m1enro Y lt h
1 '
con tan al humano
,
a ce ex p ,1 \" t r su et
.
ugumento, t'tnico que
1 .• d inrrario st:ntir ,obr&lt;.. csce
no l.l po ido '1cent
¡ 1J modnna
1.loso f'ta.
r .ir te:
f
·¡ llSCrc ¡es
. u ita l1.1hrí I J ,· ¡
·¡ De buc;:na ga
~ 11 '.1 &lt;.:, ] 1
so o esros punros el
- t
, c¡.1&lt; o rcduud o, .1
lecror d I
d.
e~c~ ,roso cem.1 d-: L1 rel1g1 ó11. D1!&gt;1r.1cr .11
&lt;: a ,1gra ablc h1L1ción Je su Hi
.3 '
u n as pe e t o q ue , e
e &lt;l I
. __ ~ ro rr r ,H ,1 p I e\ e n r.1r le:
O 111 0
1 e os s.1c.rd1uos 1
.
pasa d o mexicano eq·
¡
iuni.rnos, e, en el
rgma le uucld 1d \ e ¡
·,
concra su volunc1&lt;l· P, l !
.
ont cn,1t1on. 11,1recelc:
' · ero .1s e,•es de I 1 h·. ·
11 .
Y se ve precisado a .
1. ·
' hCOrt.i "° 1nllcx1hk-,
¡
.t c.H .1r •1 s no o bse 1n re , 1 1
·
os ex ees os a 9 ue 11 e e, .ir o n 1
.. ,
e . 10 1 ro r q ue le c.1 u \.in
\;
•
::i
o~ .111t1gu os mcxrc inos
' o t1cnc ya en ~u LOtHr,t I.H ~bs
J .
.
adversario, de P.1w P
&lt;l
, t111.1 .1~ .1se\·cr.1uone, de su
· ..
' ucs ª m1tt: e\rc en el
•(
J
·-.
1·.
pre ,1&lt;.10 l" ,u obr.1
1a s1m 11rtud de l1. s 11.
r ,1 &lt;.. ll c.1' t l' I&lt;' I os i, 1 , 1
l1
'
e o n I as de !J , o r rt s 11 1c 1· &lt;l
1::- 1 ·,' l e tl ' Pu&lt;.. &gt; o~ .11 n l' r t L .1 n o,
·
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toc..1rlo pH~ ,1 ·
1
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crnc dad v sup•·r
t . .
1 ~ . , tH.1.1 .1 ljllllll'\ \":cndo t&gt;l.1
1
,
'- \ l&lt;..1011
dl' º' 11( º' .inn.t,. r-:111,1nlo, ,1

�novedad, cuando el pasado de los puc.:hlos m.ís 1.ulws Je.: l.t
tierra presrncaba iguales c.:iemplos.
Fundado en el testimonio de graves Jucores }' rc,urric.:nJo ,l
la autoridad de los Libros SagrJdos, no de.'&gt;c.~nsJ h,,~CJ
encontrar las pruebas fehaciente) de que.:, al usar de la bJrb,1r1e
de: los sacrificios, los .rnciguos mexicanos no hicieron o rra cosJ
que "seguir las huellas de l.u más célebres naciones del Jnttguo
concinenre, y que sus ricos no fueron mas crueles ni mJs
i rrac ion al es .. -..
Los ejemplos que expone se rcmontJn hasta los primeros
tiempos de IJ humanidad. Fenicia, Egipto, Grecia, Icali.1 }'
Francia; aparecen con su rnelo ensangrentado por lo.'&gt; sacrific.io.'i
humanos, y de la misma España no escapa el índice acusador de
Clavijero. Escudriñando en sus orígene~, encuentra prisionero)
sacrificados en honor de Marce y, ofrecidas como pnn11&lt;.:1a~.
colgadas sus pieles de los árboles '.
"¡Si los españoles que escribic.:ron la hmor1.1 dd reino
de México -agrega-, no se hubieran olvidado de lo que antes
había sucedido en su península, no se hubieran admirado canto
de los sacrificios de los mexicanos!'' El número de víctimas. sin
embargo de las exageraciones de rnuc.hos aurnres, no nene
paralelo con los de los pueblos c1tados; y aún sus austeridades y
morrificaciones resultan opacas frente a las de los sacerdotes de
Belena y de Cibeles o de los penitentes de la India y de Japón.
Sólo para su antropofagia no encuentra el padre Clavijero
antecedentes que lo superen.
Y toda aquella crueldad, y aquella injusticia, y aquella
supersrición, fueron -dice el mismo abace- vengadas por Dios,
que descargo su justicia divina en la miserable posteridad
mexicana·•. Esta explicación del sabio jesuita. se explica en su
respeto a la misma aurnridad de lo s Sagrados testimonios. De
que Dios castiga los excravíos del hombre, cícanse en ellos
innumerables cestimon1os.
La guerra, el hambre y la peste, son -según se lee en el
Libro de Jeremías·◄_ las eres principales manifestaciones de su
ira. Y con ellas castigó a Sodoma y a Gomorra, a Jerusalem y a
Babilonia.

676

Pero las explicauones que me
d .
.
a qut'. según Cla, i1·ero e¡ 1 .ior po ri,rn aplicarse al castigo
.
• . e 11c1eron acreed
1
•
mexicanos , son aquellas diri idas
.
ores os anttguos
.. V
g
por D10s a su pueblo·
/{(Sf1'tlS lun,u 11/lt'VflS
Y /J 11estr11s s()le, d d•
.
,1 b orrec,d,zs mt ,tlm .
,
nni a es t1rntn
11
'
m, son grnvosnr·
d
¡¡ez•,1rli1s. Cuando e\·te11d
' cansa o estoy de

.
rerers vuestras m
anos yo esconderé
de l'()SOtros mis ojos- así .
ornnón, )'fl
· .
mismo cuando multiplicareis !tt
manos.!")

no o1re; llenas t'Jtdn ¿,.
' srtngrt1 1111estr11s

oras Bibliográficas
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cias
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1cch,1 prcu~,,dJ por H1lmcr11 1 km:~' e11 tdn . \
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' ' por lo1s\!, OdHla Campo, C/orlJl'r /1
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r1&gt; ogo ~ Sdc.:--ion Je \I O l \J.c\lrn.
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cuando c,1a it:{lura e, co111 cn1cn1~ , aun4 . ,i:trntr el pc.:rn11s11 para leer l1hro, 11roh1h1Jn~
di: filosofia. ohhga1fo a c:,1.ir al cor~1c111c ~11~~\~na p.m.1. un hombre: r1en hmn;1d1 ~ pmle,,;;
) rrugrc\th Je l!slil i.:1e11e1•·1 ·· {'!·a, 11cm.
·
,cll.. . prolo1to
~ IX
.
11p
1iencs ra,on. k h,,hia d1,·ho d l'n11 ,ncrtl e .
no,cdadc:~. ~o IC rcl.:10 del i.:111p1eo pJra • . n cuan10 c,runc\. pero no es llc:mpu c.k ln..:cr
• · ()eh11a (Jmpo~. i1p 1.11.· 12 qu, nu '1okn11.·, 111, \cnt11rni:nto,"'
•
sconc1
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o o el mundo los llora lodJ, 1,1 ' nv ha, • .
d~ los cora,one, ) l;b eom:1cnc1a., d~ lodo •1,Ju~ ~ombrnrse de el lo. eran duc1)0, ,1h~olu10,
~1lrTC) Cru1, a ~u hem1ano. J1mcno Rued ~
a uantc, ~- c,ll· \,hlO mpcno·· ( Jnil del
··J&gt;ul'S de una , cz par.
'1· pro o~o Cllild11. X\ 111
1
O
1ron d' (·
J
,cmJ,:ro ,ktii.:n 'ª"c.:r 111, ,uhdtlo- d •! ,
\
u ,.; )rar).i. que nacicrun rar,1 c.1llar ' olicúcccr ' r . .1.: ¡!ran lunar~a lfUe i•.:up,i d
~i~un1os de! goh1emo Jccm d dcrn:10- .. Íti ºJ ' 1 . HI parn J ,,cumr. 111 op111;1r en lo, ali,,,
~1,\RW-.o &lt;. l I· \ ' ,~·
' ·"
11 Jl\!f:~
• &gt;. prologo rnaJo. 11
11 y' • I / Rl l D.\. prologo c11aJu. IX
que 1.,ra1);i ,1cahuha de tirm.1r el Ir,11,,do Je I' t ' • .., •
~.~Jllos siglo,. \.k,1eo. l'uhhcac1one~ 1lerrcria, ', ,• ri el '.111 X.1 Jul1C1 /,ir ih.:. \lc:,1w a tr,11,:,
1'11.:-JI./.IH
1 [)\ • ,.nr1'ill1!!0 CIIJ
• dO
·
' 111 c,1J,III.JI
•

º;

�oéuco para 1a noc11e de ·\'avidad· Presentado al ..\'1ño
.
Los más notables son: eertame11 p
.
E - Historia geográfica y eclesiast1ca
•
:r.
D, 1 /"nar¡·es
de la,\ ueva .spana. .
.
d 1
I
Jesús C11rsojtloso11co. ~ os
d --n en versos castellanos e a
. . De las colonws tlmcaltecas. y una tra ucc10
de :,;,·.e.xrco.
Imitación de Cristo, de Kempis.
.
/
d
a r rinomata imagine dela madona de
17 Con el título de: ··Bre1•e tegguag/10 de a pro ig1os G11adalupe del Afessico...
.
; .
.,
is Ediciones de Nicolás García d~ San Vicente. Me:-.1co. 18)_,
to

19 JIMÉNEZ RUEDA. prólogo cnado.. _XXIX
México. Imp. Universitaria. 1943. 145.
Clavijero. Capít11los de historia-' d1sertacrones.
21 lbid.
.
z2 JIMÉNEZ RUEDA. P;ólogo citado. XCXE~~¡ O iisc11/os v hiografias, México. Imp.
::J JOAQUÍN Gi\RCIA ICAZBi\L
- 'P
•

20

Uni"ersitaria. 1943 .. 145
. EZ U11 Factor de la independencia de .\féxico. En
LUIS GON~ALEZ Y GO~Zi\L 1 ~.'
.tB. El Colegio de México. 159
estudios de 1-listonogra!ia amenc,ma. Mex:co. _19E. M México. 1948. Fondo de Cultura
2~ ALl'ONSO REYES. Letras del la Nueva spa .

11 h&lt;s

Económica. 119
_
el XIX v dos en el actual. de estas ediciones una en
Tres de ellas en el siglo XVIII. d1ez _cn
• ast"llano· 1· ,nprcsas en Cesena. Londres.
· gles ,. nuere en e, ...
·
italiano. una en alemá~. _cuatro, en
1-1,ban'I \' Virginia. Ochoa Campos. op. cit.. 20
Leipzig. Filadelfia. Mcx1co. Ja apa. a a ' .
Cla\'i_iero. op. cit. . . prólogo al autor. 40
1
; lbid.. .38

"e

::1

,6

:s lbíd... 43
,
..
, ,.
Lloró las memorias de Aquiles. escritas por
,9 PEDRO MEXIA. D1alogos. S..:,i 11 a. 1570· 6 ·
ll , o
• · de p ue rto llico··. en estudios
. om..:r .
.
RRC)YO "Abad" su l ltstona
io IS"B171 GUTIERRE7. DEL A
·
· .
. · 17
•
"
- • J
M
..
·
.
1948
El
Cok11.10
de
Mcx1co.
de l list0río¡¡_rafia americana. ex1co.
.' - .. 11 A este úliimo lo llama "el Plinio de Amenca
i: CLAVIJERO. op.. prólogo d autor.
H lbid .. IV. 125-27
14
lbid
35
Ohidit.. IV .23-25
.
¡9
Jt&gt; CLAVIJERO. Capitulas de h1S1oria y d1sertac1ones. p.
r 1/istoria ant1g11a... IV. 54
;s lbíd.
N Op. cit .. 11. 329
-111 Op. cit.. 111. 312
41
!bid.. 111. 306
4: lbíd .. !!l. 40
X''Vll
41 JlM~'NEZ
RUEDA. prólogo citado ..,
1
¡
'
/ ·
l • 'l't'/('/Olll'j . ) 2
44 CLA V UERO. Caµit11/os de us1or111 _, 'm
"lbíd
, .
,... &gt;, o aun cuando no hubiere en la América ruiseñor o
.io Refiriéndose al Zcnzontlc. dice.
1er
1
1 haºt~ria el sólo ¿c111ontlt o poligloto
. d , F p·1 por e can10. e •' " • ·
., .. 1¡· t Ant lV. 185
J'ilgucros. quc son estima os rn .uro '.
· 1 . , · , 111 ¡1a1s di.:! 1m111un • 1~ •
..
_
b
para no tener que Cll\ 1( ,ar_ a n111g.l. 1 . . .
·hc1ón al tributo ik p101os que Sl' paga a en
.i' Señala a París 77 cspwes de _
:h111cH:s ~h. c&lt;'.n re.;. c:uropa exigiese tal mbuto de lm pobres
. --si algun so cr,lllll u&lt;.: r.
'
iiempos dc Moctauma. diec , .
. .
lrh lk1nr" Op. cit .. IV. 112 s,.
de su estado. no sol;-l111cnte ~acos. \1110 na\ in~ pm ,
' .
•~ Op. ci1.. IV. 305

678

9

Datos e~tadistkos. mc1fü:inas. ras&lt;,~ de long.e\ 1dad. e1c. Cita el ob,cc.¡u io c.¡ue ,e 11: hi10 al
re) de Espar)a tic un águila bicéfola cncon1raJa en Oa.,aca ( 1.1.JJ l J¡1 rnn~trucc1ón de un
pueblo entero en sólo una noche: (IV. 31-l), la unginal Je1crmim1c1ón de un lonJincn~e qu.:
se
suicidó "por e\ 1tarsc la mole,ua lle \cs11r~c) tlc~nudarsc todos los días... -- (IV. 272)
50
"No ha) duda que hubiera sido ma~ sabia la política de los españoles. s1 en \ e, lk conducir
a México mujeres de Europa) c~cla\'US de ,'\l'm:a. ,e hubiesen cmpc11ado en fo111cn1ar de d ios
mismos~ de los mexicanos. una sola na1.:1ón. por medio dc enlaces ma1rimon,aks" Clav1Jero.
! listona A111igua de M..::-.ico. sclct.:ción de .\fo1ses Ochoa Campos ya ciinda. p.23
" lbid. 26
5
' "Ni la razón de compa1rio1a inclina 1111 discernimiento en su ti11 or. rn d amor de mi nación
o
el celo del honor de mis nacionales me cmpc11a a condenarlos." l. 168
13
"Obsavé atentamente su cani.ctcr. genio. 111clinac1oncs) modo de pensar. ) a mas de csto
he examinado con mucha diligencia su h1stona Jntigua. su religión. su gohinno. su~ le) es :
sus costumbres. Después de una experien..:ia tan grande) de un estudio proliju. por el cual me
creo en es1ado de..... ( romo IV. pp 257: ss)
q Sobre este propósito dice más adelante "El que contemple d estado prescn1c de I¡¡ Grccia.
no podría persuadirse que en ella había habido antcs aquellos grandes homhres que SJbcmo~.
si no estuviera asegurado por sus obras inmortales como por el consc1111micnto de todos los
siglos. Pues los obstáculos que llenen actualmrnte los griegos para hacasc doc1os. no son
comparables
con os que siempre han tenido) 1iencn 10davía los americanos" lbíd.
51
Así llama de Paw al Papa.
16
Buladepaulolll.1537. IV.247
57
Op.. cit.. IV. 249.
SS lbid .. 251
59
lhíd . 257
60
Citado por Clavijero. !bid .. 394
61
Op.. cit.. 11. 61
62
Conocían al Ser Supremo con el nombre de lpalmenoaní. o con el dc Tloque Nahiaque:
"aquel c.¡ue tiene todo rn si". Op.. rn .. 11. 62
63
Del XXX I al XXXVIII, l.ib. Vi. t. 11
64
Op.. Cil.. IV. 401
bj Efectuába~e en diciembre. Los sacerdotes hacían dos estatuas de Huitzilopochtli )' su
hermano con pasta de semillas y sangre de los niños: bend.::ciánlas solemnemente en medio
del rcgoci,1 0 dél pueblo y de los a) uno~ .\ efusiones de sangre. En la mañana del 20
efectuábase la procesión que. saliendo del templo mayor dirijiase al barrio dt: Teotlachco ).
pasando por el Tlatcotlco. Popotla.) Chapultepcc. d.:spués de un recorrido que duraba todo el
día volvía a la ciudad. El rey incensábalos ídolos de masa y enseguida se hacian los
sacrificios. Cond11c1da la dc l luitzilopochtli a cierta cámara y después de, elarla una noche.
fkchábala el Jefe de los penitenh:s y. extrayéndole el corazón. dábalo al rey para que lo
comiese. De la mitad del cuerpo que correspondía a los mexicanos. (la 01ra se daba al
tlatelolcas). se distribuía en panes iguaks a los cuatro cuaneles de la ciudad. donde. a su vez.
se
daba a comer en panículas pcquc11as a los hombres. Op. cit.. pp 168-70
66
Por no fastidiar al lector .
67
Op. cit.. IV. 398
l&gt;8 "No atrcvcrse a decir mentira. ni temer decir la ,erdad" Op. cit., l. 28
69
Op. cit.. IV. 391
70
lbid .. 405
71
"Quien qu1s1ere más ejemplos ---&lt;lice- puede consultar a Eusebio de Cesarea. en el Lib. IV
de Preparac1on Erangélica ...
~

679

�. n - ··con toda!' las &lt;lemas naciones que ª) udaron a u
A ra11 de la conquua. lo. mc:-.ica O •
.
, dc lo monarca~ ca1óli o..
, . d, la prudcn1es ' ·rnuanas 1e)c
.
ruina. quedaron a p_1.:sa~ l.:
•• ó
Í d. precio no solamente de lo~ cspa1~ulc .. s1110
abandonado . a l'.15 miseria. . a 1~ opre i n/ ªu ~~fornes de. cend1cntcs: · 1bid ... 111. 31-1
aún de lo m \llcs e kl\OS a,ncano. ~ t .
74 Cap 29. 1
,~ Cap. l. 14. 1
11:?

1bid..

LA ADVOCACTÓ
Y LA IMAGEN DE
E - ORA DE MO TERREY

ESTRA

Pro f. T o m,h /\lrnJ1r1 c haga C:Ul.'\' 3
\J1t'mbro dl· la _ n ll' dad :-.: un nln111.:~a IÍl'
H, lür1.1 , Cn1gr,1f1.1 \' E11adbt1

J

El 20 de st:priembre de 1996 e elebró el cuarro
centenario de la fund ción de Monterrey. Entre lo fe rejo ·
conmemorativos la noche del día 19 el señor c rdenal don
Adolfo uárez Rivera , arzobi po de es1a arquidiócesis, llevó
a cabo l a e o ron ac i ó n p o n ri fi c ia de la i m agen de
ue sr r a
eñora de Monterrey , que preside el airar m,1yor de la
caredral merropolirana .
Do historiadores han querido demosrrar el antiguo
origen de la advocación y de la imagen de Nue rra Señora de
Monrerrey, sin conseguirlo: don Carlos Pércz-Maldonado y
monseñor Aureliano Tapia Méndez.
obre el origen de esca escultura de la lnmaculada nada
se s be. Pérez-Maldonado afirma: "Existe la tradición,
aunque sin haberse confirmddo, de que estn imagen fue traída
fl la capital del Nuevo Rt'ino de León por sus fundadores "' .
Una década después asienra: " egún se ha dicho -aunque no
ha podido comprobarse- la rrajo a estas 1ierras el mismo
Don Diego de Monremayor" i.
Por su parre,
debe haber sido
colonizadores ... "o,
Monter ny, en cuyo
(í 80

monseñor Tapia Méndez opina: "Se dice
traídfl esta Inmaculada por los mismos
quizás, "llegada como regalo del Conde de
honor se fundaba la Ciudad ... '. Añade que
6/i!

�.,
)
o nen que L1 traerí'.rn
. d ore s (¿quienes.)
supMarr1n
, Abad de Uria,
"a lgun_os hi rona
"
el padre
626
l
de Monterrey en l
.
P rimeros misioneros º.
os
.
. parroco
¡ · oen
mbrado pnmer cura
.
re cauración a a imab
no
al hacerle la primera
f do" el cual se le
Asegura que,
b , · 1 del anriguo esca a
,
en 1945,conserva a ,l go
1
, .
d e laraciones
renovo.
d
,
en una
1 al1
Cuarro décadas . e _pue '
1996, sección cu .. cura ;
. , di o El Norte, )ul10 31 de d la lnm:1culada desde
pcr10
, 1 que la escu cura e
, i
Don Diego
monseñor argu a
no fue cra1( a por
.
1 o podemos ascgur'.H que
d
cargando una imagen
ucg ,
N 1ban a an ar
"
de Moncemayor.
o
, .
d ca ido mecros ... .
e tofad::i en madera pesad1s1ma e

· ·· dad de 1a ·imag en
I

de la Inmaculada,
.
Sobre la anrigüe ª.
, os como lo anceriorcs:
.
, ·tanGonLalez.
\ag ,
c1carcmos
tres resrimon10
.
( 1813-1888), en sus
)
0
El docror José Eleuceri
., ,
(Monterrey, 18 77 ,
L historia ecleslttStlca .. ·
¡ cr ' monran;i.
Apuntes par(l a
. . , en la CJtedra reo10
1 1
de e r i be e I re ca b l_ o q u ex i, e 1u ga r p r i n c i p a l " d e l re t a b o o
En dicha obra afirma que ~
a de la Purísima y que:
l
a
b
a
e
n
es
e
a
ñ
o
'
l
a
es
e
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n
(l
o::up
,
L
des e a,
"Ésta es a que
d ¡
se ue claramente que

Anngue

d d de la escu cura

;°

.
dt•s e uego,
Primera Parro quin y,
, . escultura que ¡as otras y
1
q
ue
es
me1°
es mtis anrrgua,
,. (Obras Completas, r. 11 I , p .
que es de otra mano .

3 5 1).
, .

.

ue se refiere el docror

¡ Pu rt sima, ·1 lada
L1 9
·•
u e se
La imagen e ª.
Concep ion , q
,
la misma lnmacu
.
J J la cated ral.
Gonzalez, es ,
. lar de la c1uda y e
"d fa
011 ·1 utu '
11
da
e
veneraba como PJ;r d¡rla con la Purí inu,
am.1 \ iza del
No hay que con un
e encuentra frente .1 l.1 P .
.

d

Zapatera " , curo
, templo s

o m b re .
r· . . d e1 . \ XIX s e: ,l ~ OH ó q ue ' a
- de .ino 1 s1g o1 , J. ,se h a 11 aJ;t
l en un
En una resena
d d. . ho s I gIo , ::i es c u eu r
b \ ,, e h J y a 1
principios e__ 1c
en el cenero &lt;ld retJ o qui 'b idc
. h con vidriera ,
.
" o ~c1 en e ;-¡
n Ie o '
d I e) s e a 11 o' n I g o .. . '
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f do de l coro e
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, tr ,1s ¡.aco
·:1 j llLl tie• en •
1
,
\
on . que, "tL ice poc o tiempo ' e
Agn:g.1

mi

111 o 11

baldaquino que esraba en el crucero del templo. Aií.ade la
crónica que, en el siglo XIX, dicha imagen sólo había salido
dos veces de la catedral: en 1833 , duranre la epidemia de
cólera, por orden del obispo Belaunzarán , y el 8 de
diciembre de 1854, para celebrar la declaración del Dogma
de la Inmaculada Concepción, por disposición del obispo
Verca. (La Defensa del Pueblo, diciembre 8 de 1891 p. 3).
Debe norarse que, a fines del siglo XIX, la imagen estaba
en el presbiterio. En 1813, el cabildo e lesiáHico había
acordado construir el baldaquino o "c iprés", donde fue
colocada la Inmaculada a fines del mismo si 0 lo, pues anres
había estado en el retablo del ábside .
En una descripción de los edificios y monumentos
imporranres de Monterrey, publicada a principio del iglo
XX , se dice que la ancigua imaoen, "segtín referencias es la
primera que trajeron los españoles" y que "puede
considerarse como una manifestación, no de las menos
notables , del arce anriguo español". (Memoria del gobernador
de Nuevo León, general Bernardo Reyes, 1908, tomo II , p.
268),
¿Cómo era, en su origen, la imagen de la Inmaculada
Concepción , patrona de 1onrerrey y de u iglesia mayor? Lo
ignoramos. ¿Será la misma que e ha denominado
uesrr:i
Señora de Monterrey y que a mediado del iglo XX, fue
trans formada
radicalmenre?
Esca imagen sufrió dos
"resrauraciones": en 1945 se le renovó el esrofodo v, ,l fine .
de l 9 5 4 , e I se ii o r a r z o bi po Es p i n o y Si 1v.1 o rd e n ó l a
reforma de h csculmra, "completam nrc, de nunera que
recob re u primitiva aparien ia". Enconce se le hicieron
varias modificaciones, siguiendo el modelo de una .111rigu,1
pintura anónima de la Purísím:1 que esrá en la catedral
reg1ornonran a.

El origen de dicha p1nrura rnónima r.11116ién ,;e
descon oce. Pérez-Maldonado .,Firma q11e '' ricne no 11 enos Je
tres siglos de hJber &lt;: pintado " :' 911e "e · del tipo dl' l.1
escuela religiosa de fines del siglo XVI" . Y añ ,1Jc" o/,,;
sido posible precisar cuando vino este lien zo ,r 1tf ontnre;, 111
quién lo trajo" '. La citad.1 pincur.1 umbién Íue rcstaur.1Ja.

�.
a la In m ac u lada
El doctor Gonza'I ez o'lo menciona

. Lé
1 • u e \'l). l .l" o nl .1
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¡ n r e n &lt;l e 11 ee Ol e . J n L. ll l . . I o t os ~'fo n ec r r c y ~. .. •.1 ', ll . ¡1 ,l t r () n l.l ,l
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1 que e me ne lo n .1 .1
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, ofic1.1 o ese.,
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,,15torir1 u!esw strca ... ,
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En sus A pun tes para a .' . . . Li anrigua ·1111 ·0ocn
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de la Purí . ima. i·. n
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16 04

se menct on ,in

P q

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sreriores al ano &gt; , . ,
e se vc:ner,1 en a
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po " la Purí ima Co.nccpc1bon qu mo va lo dijimo, Je clr1A~
a
. l " En J1 ha o r:1. , co
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parroqu11 ...
cuvo en el :ibs1 e e
. - a de
l rnriguo rcrablo que _es
la llama Nuestra s."nor,
e
.
1 imagen c11ular,
no.
.
j
h Purí inu, que
referirse a ª
l d J. "la 1 magcn .1e ·
·
ue a u e
...
d· d
ue·
Monterrey, ,no~ . 1 d I retablo", aña ien o q
la
ocu a el lugar pnn ipa
e
desde a11res se uenert1 a en

b

p

.. Ésta es la que
d I
se ve clarame"nte que
des e u.ego,
¡
y
. scultur,1 que ,1s otras
Primera parroquia y,
.
ue
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mejor
e
es más antigua, q "
que es de otra mnno .

L . ies ora Les ... , menciona1 un
i.'dtimo , en
bre de 17 ?8,
us
ecc101 .
cn e que
. 11,1 d o .el habían
11 de epuern
documento, te
Lon c lu1·¿ o l "•s fies c.1s anuale
.
que e e d1a
s .1 f 1rm.
Por

.1
l\ ue 1r .1
.1nt1s1111a l.1 Vi roen
/v1.ir i:1 " v
t&gt;
esrablecid.1 por lo primeros LOnlp1isr.1dorcs
dd
u evo
Reino de León. (Ohrr,J ComplN,zs, 1. lll. p. 9\J) .

An t igüedad de la ad vocación
¿e u .í n d o

11 a m ú e le

e IÍ o r ;) d
once i ó n?
Pérez-.\1aldonado, en su arrículo de El Norte, Jfirnu que
Diego de Monremayor, al fundar e ·ra ciudad, ordenó que la
advocación de su iglesia m.1yor fuera la Sanra y Limpia
Concepción de la
irgen María, a l:i cu.d imploró como
parrona "b.1jo el rírulo de. ucstra Señora de ,\1onrerrey ".
in embargo la ,1dvocación de
uesrra eñor" de Mo illerrey
no se men iona en el Jera de fundación de la ciudad. Diego
de Montemayor le dio el nombre de Ciudad de
ueqra
Se1íora de Monterrey a la población que fundó, n o a la
patrona cirular de la ciudad y de u templo. E dt'.L i•, dedicó
la iglesia mayor a la Inmaculada
oncepción, 11 0 a Nuesrra
eñora de Monrerrev.
e m pe? ó

a

M o n re r re v a l.1 es e u l r u r .1 de b

N Ll (:' s [ r :l
In m a e u ];id .1

re

A través de los siglos se alude, en diverso documentos.
a la patrona de la iudad y de u remplo, la Inmaculada
Concepción cuya imagen "se venera en la Iglesia Parroquial
d e esta Ciudad ... ".
enc1onaremo
las reíerencias más
antiguas que conocemo
1

A fine de 1599, varios mineros hacen un dona t ivo pa ra
adorno de l:i i 0 lesia mayor, "cuya aduocación es la M,tdrr

de Dios de la Concepción, segr; n lo que tiene ordenado r/
Gobernador Diego de Montemayor ... "'. En acra del
ayuntamienco regiomontano, fechada a mediados de 1625.
se men iona la donación de rierras que había hecho el
fun dador de Monterrey a "la imagen de la limpia
Con cepción de
uestra Señora la Virgen María .. ", para
fom entar su culto y adornar u ternplo b. Un año después, en
l 626, se erige canónicamente la nueva iglesia pa rr oquial,
"con el título de Nuestra Señora de la Concepción ... " . En los
si glos XVII y XVIII hay otras referencias a la imagen de la
Inm aculada y al culeo que e le daba en la igle ia parroquja] ,
ah o ra caledral, pero nunca ~e menciona la advocación de
6 -

�Nuestra Señora de Monterrey. (Humaníras. Núm. 29, pp .

Las pruebas

548-551).
En 1792, al establecerse la sede del obispado del Nuevo

Las afirmaciones de am bos autores
d
ocumenral,
es decir que
carecen
e base
d
do e u me 11 eos .
n o so s t ie n e n s u s a f ir m a e io n es c o n

Reino de León en la ciudad de Monterrey, su catedral quedó
bajo la advocací6n y patrocinio de Nuestra Señora de la
Concepción. Fue hasta el 4 de junio de 1833 cuando el
sexco obispo, Belaunzarán, consagró la catedral en honor a
la Inmaculada Concepción.
Cuando se refieren los documenros antiguos a la pacrona
de la ciudad y de su iglesia mayor, siempre l:i designan con
diversos títulos relativos al Misterio de la Inmaculada:
Nuestra Señora de la Concepción, Madre de Dios de la
Concepción, Virgen de la Concepción, ere. Monseñor Tapia
Méndez supone que, "cal vez" , el restamenro de h india
rlaxcalceca Antonia Teresa, fechado en l 719, sea el primer
documento en que se designa a la iglesia mayor corno iglesia
de l\ uesrra Sefi.ora de Moncerre{ Qui1.ás se: le podría dar
otra interpretación a la referencia que menciona, como
dircn10s en el capírnlo IV de este trabajo. Sin embargo,
co n ocemos dos documentos anteriores a 1719, en los que se
llama a la patrona y a la ciudad con el nombre de Sanca
María de Monterrey:
En 1704 se alude a las cierras concedidas por Diego de
Moncemavor "para el ornaco de la Sanrísima Virgen y Madre
de Di os y, Señor a Nuestra , S rn ta María Je Monterrey .. . ".,. La
orra referencia es al nombre de la Ciudad de Nucsrra Señora
de Monterrey, mencionado en el rcsc:1menco del capidn
Barrolomé González de QuincanilL1, fechado en 1712, donde
se asentó que el testador era vecino ''de esta ciudad de Sant:i
1
"

' de Monrerrey .. . "
Mana
Lo que podemos afirnur es que, a la imagen de la Inmaculada,
la llam:1n N ucsrra Señora de Monterrey en dos t&lt;.:sti monins muy
posteriores, uno de fines del siglo XIX y otro Je..: principios del
XX: la crónica de Fpigmc..:nio R. Mclo, cirada por Pére'I.Maldonado, y 13 Mernorirt del general BernJrdo Revc~ de 1908,
romo 11, p:igina 268.

Pérez-Maldona&lt;lo pretende d
.
.
advocación de Nuestra S edmosrrar la anriguedad de la
e nora
e Jvf on t
.
pru e bas 11. El procedimiento
er_rey sin aporrar
re f i e re a Ia a n ti g u a .
eds m u y se n e ' 11 o : cu a n d o se
. imagen
e la I 11
1 &lt;l
1
uesrra
Senara
de
Mo
rnacu :i. :i., a llama
N1 d
ncerrcv, aunque el au
.
os ocumenros en que ✓
ror a quien cira
0
ejemplo, en su artículo d seEa/poVya no la nombren asi. Por
· •
e
lorte(l956)
cpr1nc1pios del siglo XVI]
. ,
, :ir1rma que , a
N u es t ra S e ñ o r a d e M o l
' y .1 se le n c o n t r a b a la i m a ge n &lt;l e
I terrey en e alear de 1 . 1 .
a 1egando como prueb~ .¡ ·h ,
' '
:1 1g cs1a mayor
., e
ceno de
¡ J
'
E1eurerio
Gondlez
.
que e
occor José
.
,, ·
mencione
alg
·
poster1ores al afio 1604
1
unos
rescamenros,
' en os que se en
, ·
('
.,
cuentran varios
l' ega d. os "a la p llrlSlllLl
.011cepc1011 (
.
1g Ies 1a par ro qui ·il
" (A puntes para la hist
¡ u e se vc..: ne r a en la
&lt; •••
.
/ .
)/,
.
ona ec esrástic11 ....
Ob ras completas, t. III
·
' P· - 10). El docror G
'l·
men ciona. ,a Nuestra'
nor,t d e iM onrcrrev 51· 11 0 . ¡onza
¡&gt; cz., • no
.'
,t a
u r 1s 1 m a
eo n e e pe 1o n .

se -

El mismo procedimienco uciliz.1
.
p r u e b a de Ia d evo c i ó ,1 q ,
l
. , c u a n d o ,l d u &lt;.. e ' e o m o
, uc se e ten 1'l • N .
Monterrey, dos documenr . f l d ' .i
ucscra Scnora de
1818, en los que no se nieos , ec1da. os en los arios 1816 \'
n c 1o n a 1c h-1 1d
·, .
·
. ,
. , vocac1 0 11 s1110 a l 1
I nmacu lada, Con cepc1on,
como cxnl·
1
•
de esre crabajo,
· r IC.lmos en e capícu lo [[!

, f l1MSU pro p lÍ Si [O dC f ll n J .1111 en t.ir l t l (l ,. (l' l . , ci rad .1 ,
P.ere z.- .d do 11 a tlo 'a rrrm.1 c.:n su .1rcículo ' d' J::I . . VCl o n
pintu ra anónima d I v·
e
, ortc, (lllC l.1
&lt;

,
e .1
irgcn que catedral, "r)osiblc . ,"
'
.
se encuenrr.1 en la
mente rcp1c&lt;;c11ri l N
. .
pues "h ,
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. · '.. uescrci :ic1íura de
M onrcrrev,
,
,l) m u e l .1 se me J ,l n z .1
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y la es e u Ieu ra a n r ig u-1 (j , 1 l
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1ª P a t ro n a s u tr í ó ,,Jr 1· ~ "
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ura . . .1 nm,1culad,1 er,1 rnuv J1· sr ·
1
.
antes de su "resr·
. , .,
.
. 111t,1 a .1 p1nrur.l
,111 r ;¡ e Jo n , e o Ill ()
puc J e: co m¡1ro 1).lr\l' •·11 l.~\
for o gr a,e1'as q ue ha y &lt;le a rn h .is.
..
,,

�Fl mismo .wror Ji--c.: que h.1--1.1 19~ 1, el pin101 np.u11ll
Cés.u OñJtivi.1 i:x.1m1no \' ri:,t.111r&lt;1 l.1 p1n1ur .1 .1non1m.1.
se ñ .1 l.\ n do "1.1 pos i b il Id .1 d" d c.: q u c.: l.1 o.._ u It u 1 .1 Je l.i
Inmaculad.1 "h.,yJ ,ido hc.:du 10111.1ndo UHlHl mndclo" l.1
p1nct1r.l J11()llima "y, Je ser .1si. ljlll..'.J,1 ll &lt;.:n1sn1.1 ll l.1 Jud I J&lt;.:
cu.'1 de l.ls dos ,irv1ó Je modelo p.1r.1 h.1c&lt;.:r l.1 ocr1 ·. C1rn10
hemos dicho. l.1 escul1ur.1 de l.1 lnm.H.ul.1J.1 l'.1,l bil'n Jjqi111.1
,1 1J r in ru r ,l, por 1() CJ n Co (.'\{a ll o r ll Jo h .1 h t' r s l'r \'id ll d &lt;.:
modelo par,1 h.1c&lt;.'r b t'~ltil1ur.1. h:c.: en l.1 s&lt;.:~1111J.1
" re s c,1 u r a c i ó n " d e L1 1n m a e u l.1 d .1 c 11 ,111 J o . ¡ir l' m c.: J i 1.1&lt;.L1 11·1 &lt;.: n t &lt;.: .
é s e,l fu e l r a n s fo r m J d .1 p ,l[ ,\ q ll &lt;.: \ l'. r ,ll &lt;.: (1 c:r ,1 .1 l.1 11 i 11 t \1 r ,l.
En resumen, el u111Lo 1e,umon10 que.: .q11Ht,1 csll' .1ucor
parJ probH que .1 IJ .rnrig11.1 1m.tgen Je l.1 lnm.1--t1l.1d.1 se le
d J b .1 el cí tu Io de N ues t r,1 Sc.: ñ or .1 &lt;le .\1o n te rr e\' , o Je fin u
del siglo XIX: la crón1c1 Je Epig,mcnio R . .\!t:lo, Je una
ce remo n I a eel e b r .1 d .1 .1 me Ji :i Jo s J t: l 8 l) l . l:. I o ero
cescimonio, que aparece en l.i ,\ft,mor1,1 del general R&lt;.:\'es

( l 9 O8} , es :i pon a e ió n n u es cr .1.
1H

.\1o ns e ñ o r T J pi .1 .\1é n Jo . por ) u p.1 re e, .1 ti r m J que,
"desde tiempos verd,1dcr:imcntc: inm1.:111oriales", se vencr.1ba
en I a i gI es i a m avo r
un .1 i m J ge 11 de L1 1n m ,1 e u lada
Concepción ... " ([r,1dició11 m,:y11111,1 .). Cu.ltro déodas
después, si n .1 pon J r p ru e b .1 a I g un J. di u:'. que l.1 1111 .1 ~en de
N u es era Se í1 o r :i de M o n te rr &lt;.: \' se ven e r.1 b ,1 "en e I a I t .H m .1 v o r
de Cacedr.11 desde ciempo~ ¡'nmemoriJies ... " . La fr.1~c ll~va
comillas y, ,1unque no dice de dónde Ll romó, es del &lt;.Hado
.1rdculo &lt;le Pérez-M:1ldon;1Jo, publi cado en El Norte en

19 56.
Sobre la anciguedad de la escultura hay ,1lgo sin aclarar:
¿En qué época se inscribió, rn la pe.111.1 de la rnt1gua
es&lt;.ulrnra de la lnrnac.u\Jda Concepción. el dtulo de Ntra.
Srn. de Monterrey? En la m.1gnífic.1 fotografí.1 de la imagen,
camada anres de la~ "restauraciones" por i\1auricio Yáñez,
.1t1nque no s.1bemo~ en qué .iño, y.1 apartce el nombre: de
N ues er ,1 S eñ o r .1 d e ~1o n re r re y e: n la b 3 se &lt;l e la i n1.1 ge n . El
hecho de que el nombre ele ;-..1oncerrcy ap.ire,ca como ahora
se escribe, con dos "erres", nos h,1ce \uponer que esa
1nscripcion es reciente. En los rntiguos documentos de l
,1rchivo municip.1I de esca Liud,1d tr"ines del siglo XVI y
688

XVII) es. t.t· cscnco
·
dé vari:is (

etc. A fines del siglo XIXor~1.1s: .\!once: Rey, ~!once rrei.
palabras así: ¡\fonterey con una\~ .·1t1reccn unidas 1.ts dos
nombre acrual.
'
r · cspués se generalizó el

L as " restau racio n es".
Acerca
. ne s .1 l.1
1 de las
' res r a u r ac lo
.
nma~u ,1da. ambos aurorcs dan
_Jnr1gu.1 esculcur.1 de la
Pe re z. M a l d o n a do f.
n o t ' c ' as c o n r r a d i e ro r , a s.
11 eva d a a la ciudad de al\1c'
irma
que
la anrigu.1
.
.·.
esculcura fue
1a erec h a. Anade
_
x1co, parJ s
¡· d
que 1 ,
.
er esro a a, pno no d
d
,
a rescaurac1ón del .
.1
espues, en Queréraro
or
1
. a imagen se rca]r¿Ó
aunque no
·
,
recisa,
,.'11 Pque' e _arrisca Jesús· Ro d rif!ucz
- ld
·
...
ano
("O
,
.... ··
P
·
· Carlos Pe'r,..,
Ma on:ido_ aclara ... " ' en 1:.·¡ 1Vorte, 1956)
..... -

I

Monsenor
Tapia ,ven
, 1 , d ez as 'g
·
,
renovo el escofodo a l
. '
e: ura que en 1945 se ¡,.
d on
' d e se hizo• el e aanr1guaimag·
b.
' en, ,tunque no dice ...
ra a¡o. Anadc
l
en
escu 1cura la realizó el
.
que a reform.1 de 1
e
.
artista quererano J , - B
a
P ro no consigna en d, d
.
esus · Rodríguez
mariana
... ", 1956) . En su on
111 la fecha. ("Tr d·-·,'
•.
1rr1c l "L
11 u1on
J irma que la prim
'
~
o
os rostros ... " ( 1996}
f
era restauración f
1·
,
aunque no dice en d. d
_ue rea izac.b en 1953
refor
I
on e n1 por quién y
1.•
J' ma
a ll evo, a cabo
el
I
·
que .1, segund11
odríot&gt;ueL,
. a quien
•
ror quer crano Jesus
, B
vio ..
bescu
.
R
esquina del Salón Don Boscl:,~ a¡ando en su obra, en un~
Acerca d ¡
e nue 5 cr:i Catedral "
.
e a segunda r
•,
.. · ·
a irma, que la rca1zo
¡- , •en esrauracion,
Pérez-\1ald
l
Q .:
·• onaco
f
udel &lt;:lar"o el a rr is ( ,l Je sus
,
Ro d fl gu e z' Con e I r·111 de que
q u e un a a n r i g u a Pi n cu r a
, . q u e a r a e n l.1 m is m a fo r m ~ ,,
la
d I
ano111madelaP ,.
,
cace ra de Monterr
y
uris1ma que está en
muy sacisfaccorio" .
ey.
concluye que dicho rrabajo "fue

~

mar '.ºr
ia na. su" parre,
c
•c1Tapia M.en d ez, en su arrículo "T d' ·,
.
.. , ons 1 era que ''l d 1. d
ra 1c1on
cons istió en
ª
e ic,1 a obra" Je R 0 d ,
.
restaurar '1 ese 1
..
nguez
pintu ra al óleo q
,
u rnra copiJn&lt;lo codo d 1-d. d
ue se canse .
1
e .1
eca as después
n ª en a catedral " C
esca segund
' en su Jrrículo ''Lo~ rostros "···f:
uatro
a rescauración "fue
.... ' a 1rn1.1 que
peor 9 ue la an cerio r ....
"
ll89

�En rnumen, J&gt;érel-~1Jldon.1do .1firm,1 que, l.1 .111cigu.1
c,udcur.1 tue llevad.1 .1 l.1 ciudad de i\1éxtco "p:ir.1 ,er
e sr o i.1 d.1 ". pe ro n o J .1 l.1 fe eh a . :\ i1 a J e q u e J e , p ué ~ H
re~r.1ur6 l.i im.1gcn en Queréc.iro, aunque no dice en que
.1110. (f/ Norte, 1916).
p () r \ll p 3 r te t T .1 r i ,l ;\ 1é 11 del a fj mu que en 1 9 ) '1:
m.1ndó renov.ir el c:~rní.1Jo. No mencion.1 l.1 fcc.: 11,1 en que,
po,ceriormcncc, se hizo la 1ransform.1ción complec.1 de l.1
e\ e u 1[u r .l.

("

T rn d ie ió n

m ,H i ,l 11 ,l •• • "

•

19 56 ).

eu

,l

ro

de &lt;.:.l d .l '

después J,lgur.1 que la primera re~t.rnración se llevó a c.:.1bo
en 1953. N~ dice cufodo se re.1li,ó la segunda "rcform;1'' Je
l.i 1m.1ge11. ··tos rostro~ ... ", 1996
El ,c.·1HH urnbi~po E~pino , S,h a. en su decreto &lt;le
191,1, ordenah.1 que l.1 e,c.:uliur.1 de. l.1 lnm.1&lt;:ul.ld.1 .. H.
rc\t,1ur.1r.1 1.:omplet,tml'nte. de m.inc:r.1 llll&lt;-' rccobrt: rn
primi11,·a ,1p;1ricnc1a". FI dc:creto no H: cumplió. En ,u
seg u n d .1 res e,llH a e I o 11 , l.1 a n ti g u .1 i m a gen , u I rió v Jr i a\
m~)diiicacionc, que, qui,h, no er,111 neu:sar1.1,, perdiendo ,u
,crd.1dero c.:ar.icrer antiguo. Podríamos de tr quc fue:
dc~pojada dc Ht bel lez:i or1gi nal.
Los traba1os de amb os a uto rc~.

Los ,tutores cit.1dos escrtl,icron v.irios trab.qos ,obre el
tema dt: '\;ue~rr.1 \c:ño1.1 dl' ~1oncnrey. sin l1Jhcr logr.1do
probu l.i an11guc:J.1d dc l.1 ,1dvo1,;ac1ón y dt: u 1m.1~1.·11.
Pérez-MaldonaJo d., alguno dacm en un.1 Jl' ,11~ ohr.1~ ,.
.1borJ.1 extt:rB,1mcn1e el 1em.1 cn un ,trt11,;ulo pniodis111.o.
Tapia .Mt11de,, le dcdiu rrc, .1rn1.1ilo, .ti 1em.1. ~in~uno dt:
los dos 1.on!;iguc: prob.ir l.1 n:isrenc11 del 1,;ulto .1 N11c:str,1
\c:ñora &lt;le: :\1ontnrc:,· ante:!; Je fino del ,iglo XIX.
l 11seg11id.1 '&gt;Cñ.1Í.1mo, lo, 1r.1h.1jo\ &lt;l~ lo~ mer11.:1un.1dcn
hiscort,tdorn, de los qul' cr.11.iremo 111.1, a&lt;lel.1ntc
Don C.irlo, Pércz-,\1Jldonado .1pore;1 .tl~11110~ d.1rn rn
una obr.1, \' le dedic,1 un .1niudo pniodi\li1,;o:
Li,· C11ul,1d Aftotropolll,111,1 tÍt Nu, St1,1 \e110,,. d,
Monterrn (~fontnrl'\', 19/4(1). c.·s l.1 ohra. l'n.1 d1.:1,; tll 1
Jc,;pu6 ·\c puhlic.:.1 ~u cx1en~11 .1r111.:ulo "[), C.1rl1l\
Pé,ez-:-.Lildon.Hlo .1cl.1r.1 l.1 ident1d.1d d1. l.1 P.u1 1 1

f· 1 h is I o ria do r C.1r l o, J&gt; e: re, -.\ l.d Jo n ,1 dO • e 11 ~ 1 0 b r .t ¡
11
Ciud,1d .\lerropo/",111,1 tlr .Vuorr11 .\010 , 11 de 1\fonrnrn
(.\1ornnrey, 19/46). afirm,1 &lt;.jUl' . .11 llc.:v.1r,e ,1 e iho las
r1.·form .1s a 'J c. 11edr JI .i 11 ncs Jcl "''lo
"I v 1•1 • {f.l d ILIO!),I ¡
t,
•'- ,\.,
imagen" d, ~uesrr.1 "ienor.1 de \I&lt; nr1.·rrcv fue 1 •·ni ZJJ
)
.
1
por otra d e: IJ I urts1m.1 Conc:epc1ón. nbra del ,trtt\l.l
quereuno ~lanuel :--:tiñez Fucnrn \ cnJo colo...ad.1 ése., c.n &lt;.1
alear m. vor.

Lo :interior cs. en sir1esis lo -:iue e,re :i·rror Hierta en
1os p tu de g~a bJ do Je d&lt;' s fo logra (j as de d I eh ,l o br .1. E11 1.1
1
focogr 11 1ter r de: 1 pjg1na ~50 de.e: L.1 imaglll de
¡\ 11 c.: s ( íl "{' ll () f.l de ,\ 1o n {c.r r c.\ ru e \ ll s l j I ll id ,l por () {r; de l.1
P_1; _s1n.;1~ ( on~c.pc101~.": l n 11 fotogr,1ií.1 de l:t :lquicrd.1,
p.1titn:t ~) l, ,1sc:gura : f.sr,1 1m,1ce11 de In l'urís,11111 Conu•¡,r,ón,
11ttnuc"I ,Vrí,íez Fuenre1 f, •
obra tlel • rtr,r.. qrure11, 11
11
coloc11d,1 en el ,1'111r mayor ,1 f111e 1 dd 5¡ /o p,ts,,do, en
JU trrur,ón de la tr,1d1cro11,d 11nngo1 de ,\'utJrr,1 Sniora tlr
1\/011ttrre:, ".

H.iy que hacer no1ar q te c.,re .1u1or, cuando sc: rcitt:re .1
la escultura antigua, IJ &lt;lcnom1na· "/11 trrrd:cio11.tl 1111 , 1g d
1'vuesrr,1
Se11ort1 de ,\/ontnrey!', pero si ,dud&lt;..' J 1.1 0 61 ,1 dt
1
l ñ e 2 F U e O I e S l.1 me n C I O n a CO r
¡ 1 . , r 1 1 m a ( o n e e p C 1(
691

�En los años 194 l a 1945, d !&gt;t:ñor .1r1.obispo Tritschler y
Córdova emprendió la rescauración del presbiterio )' el alc.H

~ayor de carcdral. obras que culminaron con l.,s pinturas de
Angel Zárraga. Fue entonces cuando se construyó en el
ábside la hornacina que aun existe, "donde fue colocad,\ la
P;tcrona de Nuestra Se110ra de Moncerrey'', dice PerezMaldonado en la página 11'1 de su obra. Es decir que, según
él, la imagen " tradicional" volvió a ocupar su lugar, como
patrona titular del templo. Luego veremos que esto ocurrió
una década después, en l 955.
Sin embargo, al mencionar estas refornus de 1941-1945.
e n I a fo eo g r a fía de re c. h a d e I a p á g I n a 2 5 l , a f i r m a : " La
imagt'n de la I'uríS1mrt Jiu colocada en un,1 honwona",
refiriéndose, cal parece, a !.1 obra de ÚÍlC7. ruences, y no J
la antigua esculcura.
Debemos aclarar que, al concluir los trabajos en el alta1
y pic.sbiccrio, se colocó en la hornacin1 la imagen de l:i
Purísima de
úñei. Fuentes. que habí.1 estado en el alca1
m avnr reemplazando a la antigua escultura de \.1
lnnuculada.
La imagen "tradicional", ,l l.1 que.: se ha dado en llanur
NuestrJ Señora de ~1onterrt:y, sigu ió en la sala c.1pitUlar y
en la sacristia. hasta que fue "resraurad,," y entron11.,1da en
la hornacina una d¿cada dcspué5, el 3 l Je mayo de 19'&gt;5.
En la p:ígina 237 de l ,1 Ciudad Metropolitan11 ... , el ,\l1tor
re r ro d u ce Ia p i n t u r a tn u r .1 1 de SaIv., d o r T ar ,l/ o 1l.l , e: n d g r ,\ n
ve\tibulo del Hoce.:\ Ancir.1., ahor,\ cubiena, con d 1en1.1 de \J.
fu ndac1ón de Mon lnrey. Pére-z.-~1.1ldo nado Jescri be l.1
pintura. en que un grupo Je indios n,1rnr.1\c, c,1..uch,1 .1 un
rdigio\O rranciscano, v concluve: "Rindcn cult0 ,1 :--:ueqra
...
.
Se ñ o r ,l d e i\1 o n te rn: y ... " . LJ I m a~c n e \, i 1Hl u J .1 h Iun r: n t e , l.1
d C la I n ffl .1 e u I ad ,1 o ne e pl i l) !1 • q LI e ' C \" e n e r .1 e n l.1 ( ,\{ e J Ll I y
q 11c se h.1 dcnom1 nado N ues t r.1 SeíHH3 de ;-_¡ o 11 ten 1. e
Por t'iltimo JtremO&lt;; que, cn un., ant1gu.1 fnlll!!,l•lrt.1 de. l.1
nave mayor de \,1 c.1tcdr.1l. qu&lt;.: ap.trec..t c::n \J ¡).\ne ,upc:1101
de \J pigin.1 2-')0, Jite: "Oh!&gt;~rvc~&lt;: t:I 1..ip11:~ .d 1.c:11110 dtl
presb1cerio, con la i111.1gcn dc N11eqr.1 )eñor.1 J1. ~!onterr1.\'
en lo alto". Debemos ,1tltr,H que c:I "1.i¡,ré," o h.dd.H\111110

.

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csr.i ubicado ~ t:ll el
en el prcsbic,~r,·o.
crucero del tt·mplo ' ba ) O 1a

C.

ll p ll l.1 ,

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J1 O

Por
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1 ,l e~t.1 val10,.1 lotogr.ifí
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6, pues s u obn se
l f- ; \ cur que. ~q~t'in él
en orr.1 de sus obru ·\. . pul ico Cll 1946 \in cn~b 11 oo,
( 19 59 ) .
. ' 11 r,i tl r,18oJI('s h ;stonc,1s regu&gt;mr&gt;n1,1111u
. e, •
' frente a la. ' págin
a se n t ª.n d o que es d e 189 O. ,
, v u t: ve ,1 p u b I i c. ar L1 p e ro

·
- D1c.:ha toro gr1 f'11, 1nd11dablcmc1
ano en qu&lt;: el docto G
I
He, es poscnior .1 1g-•
1.
¡ .
r
o n L .1 n d .
· 6• .
,.
t.:staoa a imagen de 1a 1nmacul &lt;l cscnt to el retablo d o11 d e:
t: n e u e n t r a I a es e u I rn ra e n ' e I a a . . n .la fo ro gr J tú y a ~ e
tml~d,d, h,cia 189 J.
b,ldac¡u,no. • Jondc tu,
. a anrigua imagen de 1 1
pnncipios del siglo "x1x
hab1a CSl,10 o , .1
,
, e n .1u n nn:iaculada
n t eh
centro del retablo en el 'b .d
o. con v1drier.1s en el
del mismo siglo , l ·
.1! s1 _e. seg&lt;in una crónio d~ ¡·· .
•
.,
· -,l cua anade
d
111c.:s
ulemp o , 11 habían colocado :
1 h3 qldue,
. csde "hace ooco
3
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d~&lt;..ror Gonz.ílez, en rns
en e
p
r
quino . or su parre.
erleslll.st1rt1 ... ( 1877) r·
Apuntt!.r pt1r,1 la Insto.
- "!
,:l1rmaqueli·
11t1
,1110, . e lugar prtncip1I" del rcrabl' 1m.1gen ocupab.i, en c~c
el m15mo sirio que a
. . '. o. E, declí, que seguí:i en
crasl:id.1da desp ,
·, pr1nc1p10s &lt;le! siolo XIX
. J
mcnci
d 1 . ues a
baldaquino
E~ 1 , , .' \len o
ona a, a tm,1oen VJ. a J
.
. n
,1 forografía
y en l.1 cicada crónica , ftc:·drece pírcs1d1i:ndo el bald.19 u1no
ue h aua
·· " poco tiem ' •• aª a ines d e 1891 · !it asienta
q.
0
ciprés, donde ahor·1
quüc hab1a sido colocada "en d
1
• e e.1
se 1
1
escu tura, del rccablo al ... · . ". , gue e traslado de la
y 1891, ,1ño en que concl c1prcs 1' se llevó a cabo entre 187A f
ureron as ob a
1
ines del siglo XIX
I
. r ~ en J. catedral.
catedral, se colocó en el 1' a realtlarsc IJ~ reformas a l 1
Purísima Conce¡Jc·.
abtar mayor la nueva esculcur1 J. 1'
F
ton , o r a de 1
,
• e ,1
uences. La antigua imagen fue dc;u~ret.ino M.1nuel NúñcL
mu chos años, en la sacrisda
p azada y estuvo, durante
a m e d i a d 0S d e I s igI o XX f y : n Ia sa la e a Pj tu I ar ha s eJ q u e
hornacina del a'b s1....d e, d ondeaho
, ue rcscaur,lda"
'
.\' coloLJd a en 1',l
A p · · •
ra esta.
rinc1p1os del siolo XX
.
ac:~ca d~ las dos escul~ur.1s d'1/l~a~ec.en IIHercs.rnres not1c1,1s
unez h1ences, que subsrttu,·ó . l nmat_ulada.' la de J\l.111ue l
,
,1 a antigua imagen
,
• ,l 1e·111 C S

:s ..,

�Núñez Fuenres, que substituyó a IJ antigua imagen, a fines
dd siglo XIX, en el alear mayor de catedral. y la imagen
•
14
antigua .
La referencia a la Purísima Concepción de Núñez
Fuentes es la siguiente: "Ltt Purísima, que está en el alrnr
mayor, es de grandes dimensiones y puede consider,1rse corno
uno de los mtis notables ejempÍtZres del arte moderno".
Sobre la antigua imagen de la Inmaculada, la Nora de Los
edificios ... ( 1908) dice:
"Ha;• ademds en el Salón de Cabildos (sttÍa
1/
,
cnpirular) otra imagen d e Ia ~ 1rgen que, segun
referenc1t1s, es la primera que trajeron los españoles y
que dio nombre a In Crndad, pues se flnmrr Nuestra
Señorn de /lfonurrey. No se pueden aprecwr los
detalles de la esculrura, porque euá colornda en un
nicho muy airo. pero por lo que se ve, puede
co11s1derarse como una nuzn1festttción, no de Lns menos
notables, del arte antiguo español".

A principios del siglo XX, la ancigua parrona estaba
colocada "en un nicho muv aleo" de la sala capicular. Se
decía que, ''según referenci.as", era la primerJ que habían
traído los conquistadores "y que dio (IJ imagen) nombre a la
Ciudad, pues sé llama (dicha imagen) Nuescr.t Señora de
Monterrey". La consideraban "como unJ manifesr.\c1ón no
de l.1s menos noc,1bles del ucc antiguo esp:1ñol". Como se
ve, va se menciona a la antigua esculcur,1 de la Inmaculada
con ·el nuevo titulo. Es decir que se le adjudica a la imagen
el nombre de la ciudad.
Las focografías de las &lt;los esculruras, la antigua (antes de ser
"restaurada") y la de Núnez Fuentes, tomadJs respeccivamence por
Mauricio Yáñ.ez y Jest.'1s R. Sandoval, pueden verse en la obr:1 de
Pérez-Maldonado, la Ciudad /lfetropolit11nr1 ... ( 1946, pp. 238 y
251 ). La anrigua imagen tJmb1én aparece en otra obra del mismo
autor, Narrano,w históric11s... ( 1959, frente a. la página 15).

11
E1 3 l de m ay o d e 19 5 ') l.1 an eIg u .1 es Lu Icu r a J l.' J.1
lnm;u.:ul,t&lt;la Concepción, dos veces rc.:formadJ, fue coloctd,1
en IJ hornacin.1 del ábside. sobre el .de.ir 111,1\'0r Je L1
~aredr:11, d.~rndc .1~or.'1 se &lt;:ncuencr.1. Así. 1~ imagen
rrad1c1onal . muy d1sr111t,1 .1 l.1 origin.tl, ,·o lvió ,1 prt:\iJir e]
a Iea r m a y o r rn H I tu y&lt;.: n d o a l.1 P u tÍs I m ,1 d 1.: !\' u ,í c.: L F u 1.: n t e 5
g u e h ,1 b Í.1 o lll p ,l d o s u I u gJr &lt;l es de f i n e, de I s i g Io X [ X .
·
e 11 ,1 t ro 111 e;: ses des p ll é s ' l.'. 1 pa &lt;l re A II r el i a n o Ta p i ,l
Ménde,, orden,1do s,u:er&lt;lo11.: en m.1rzo Je t'liC ,1110 , cr.iró en
u n a m p I i o ,1 re I e u I o pe r i o d í s e I e o so b re d o 5 a n ll g u ,1 , 1 m J o e 11 e ~
de l.1 \' i r ge n t-.. la rí J q u e , e v c ne r a n e n 1.1 ¡,: i u J
dt'
Monccrrev '.
r.n el mc..:nuon.1&lt;lo .1rríudo ,u autor ~e rcfit:rc:,
p r in c I pa I me ll te. .1 Ia \' i r gen de I Rob] e: r .1 l.1 Je l.1 P11r1sim.1,
ésta ll.1111Jd.1 tJmbién "d/ In :/.npr1tert1". ·
Bajo el subcículo Je "Lit lglesi,1 Jl,q•or'', mencion.1
algunas noticias .\obre t:! rnpueqo origen· de la antigua
e~culiur.1 de IJ lnm.1Lt1l:i.d.1 ~- su "rcsc.1ur.1ción". L'n ;ño
des pu c ~ re pro J lle t: e~ ro~ J J I o 5 en u t ro H eI e u I u . ·· j r.i d Ie I ó 11
m.1ria1u de ,\fonrnrt·:"°', LOlllO \'erunos en el ,1p.1rt.1do !\' de
es re er .1 b.1 1o .

.id

11 I
. L'1_1 ,liio dcspuc,. &lt;.:11 un t·xtctl\o .1rriudo pt..ri1,diqiu&gt;, d
hI s w r 1.1 do r [&gt; é r c l- ~ L11 Jo 11 .1 do .1 fi r 111 .1 t¡ u t· , .1 fi ll t , d c 1 , 1td o
XIX, l.1 &lt;:SLtilrur,1 de l.1 I11n1.1cul.1J.1 &lt;]lit.' prn,dí.1 d ir.ir
mayor de

L1

f11c

pPr "otr,1 J&gt;urt\llll l n1.i,
yucrt:t.lllO \I ,lllllC 1 \:11110
F,ue_ntc~". L.1 .1nrigu.1 im,1gcn . que t·n n,1 &lt;:pot..,1 11&lt;:,.ih.1 ··un.1

modcrn.1.

L,ltedr.tl.

obr,1

l 1(

1

\ll\lltu1d.1

·
Jrtl\l.l

rnn1 c.1 ~· m.111[() dc td,1 hl.111l,I ,

i

,c lllltH.&lt;Í l.'11 l.1
sacriscí,1. "en Jontk pcrm.111nio por m11L!111, .1no, . .. .
ttlC\1c",

A11,1Jc que l 1 pr1nic.:r.1 rc,c.1ur.1L1(111 dt l.1 .1ntit:tt.1 im.ivc:n
fue u_1.rnJo c:I c.tnnni~o :-\11ron10 lit.- P. H10,. 1;,11rnu1 ~lcl
s agr•: r 10 .,e.u _e d r.il . " l.1 11 l' , . t'i I l.1 u I lll.1 d ti 1.: :-1 u: iu, p ,11 1 , L' r
cstof.td.1 , ,1c11do

-.olnl,ld.t dnp11c,

l 11

l.1

,.d.1

~.1p11 ul.11 dl· 1,1

�(J.tedr.1I. :---:o J1cc t'!1 que .1110 ,t' r¡c1.uco J1d10 cr.1h.1)1) pl'ro.
en su obr.1 /.a C111d,ul ,\Jnrapol,r,rn,1.
(ll),¡{,, p. 2.Vl,
J.Íirma sobre lJ im.1gen:
",1ctu,ilm,•11ft'

se

t'11c111 11tr,1

1'11

l.r

úlc n.,ríi1 tfr

/.1

Cr1redr,rl, p{'I o .1 ,1 110 e omo ,1p,1rtc'c' 01 t'Ht' ,l!.r,1h,1do ( /,1
forogr,1fí,1 1/, }',ui,,z), puc'j ra1t·11ttmc•11r,• s,· 111,11ulo
rHof,1r''.
Dice que, J mcdi.1Jos Jt: l 9'i3. l&lt;:!&gt; propu,o .d ,álOr
.1r1obispo Espino y ~ih.1 y .1' P,1dre Río~ "que :,t' 1crm111.11.1
de b I da me n ee L1 1 es t ,lU r.1 u ó n J &lt;-' 1J 1 111.1 gl n ... " . .1 l l1 ~ 11 .ti
J e ee di e ro n .
~ 1i e n er.1 s eJ n lO • d n1t· n u o n.1 J o p .1 J r c R I o ,
" m a n dó h.1 e e rl e m .1 1H o .1 l.1 i m J g &lt;.: n " . rn: nJo I k \' ,1 d .1 en
procesión, dentro de l.1 ocedr.11, e18 de d1c1e111b1c de 19"&gt;3.
d ía e n q u e se 111 i e i ó el A ño Sa n eo ~ I.H i J n o .
E1 1 de di e i e m bre de l 9 5 4 . e I señor .1 u o b1~ p o 1-. ~pin o y
ilva decretó que \J Jncigu.1 cscultuLl Je L1 lnrn.t(ul.id.1 .. .,t:
res ea u r.u .1 e o m p Ie t J me 11 ee . d e m .1 n e r.1 q u e re 1. o b re :.. u
p r i m i t i v.i ,1 p ar i en e i.1 " •• Po e o des p ué s. el m i s m o p.1 d re R ios
"llevó la imJgcn J Qucr¿tJro, en donde el arric;ra J~sús
Rodríguez l.1 estofó r restauró nuevamenrc", p.HJ que
quedara igu,11 a un:i antiguJ pintura J11Ón1ma e.le la
Inmaculada, que se encuentra en la caredr,11 de i\1oncerrey.
Sobre el trabajo de Rodriguez, Pérez-~1Jldonado diee,
complac1do, que "fue muy satisfactorio. como poddn
comprobarlo ahora todos los fieles que concurren a
Catedral". El 31 de mayo de 1955 l.:1 antigua escultura,
"uclta a restaurar, fue colocada en la hornaci11.1 que csr:í
sobre el airar mayor de cHedral.
La mencionada pinrnra, que sirvió de modelo para esta
segunda
rcstaur.1c1on,
dice
Pérez-~1aldonado
que,
"posiblemente, es r11mb1én represenrt1t1u,1 de Nuestrn Soiora de
1\1onterrey, pues ha)' mucha semejanza entre esta prnrura y la
imagen de bulro".
Cabe aclarar que la imagen de bulto de La Inmaculada,
.rntes de su "rcsrJuración", era muy distinc:i a la pintura
.rnónima de catedral, como puede verse en Lis forografías de
L1 rntigua escultura, qlle publica Pérez-Maldon.1do en sus
obr:is L1 Ciudt1d .\lerropolir,111,1... ( 1946, p. 238) )'

•1 l •I P, l,)
") , \ ~ 11 1,l \
otogr.d1.1s Je: l.1 p111cur.1, t]ll&lt;: .1p.1r&lt;:Lt'n u 1 q 1 .lrtlLt1Ío Je/·/
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· , \ 1,/1•/ •,lc///l/1')
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1 .1 s~nH:j .1 111.1 1:nlr&lt;: .1mli.1, 1111.1gc1H·~. c:~culi ur,1 , , ptnrur.i,
se t!ebc• •1 que: l.i 1m,1gc11 Je: bulto fue tr.111.\for m.id.t,
prec1s.1mcn1c:.
pJ1.1 llllC ,;e t)H&lt;:lÍer
,
r •
·1 •1 ] ,1 p 1111 ll í.l, UH11 (l &lt;.'. 1
mismo Pcrn·MJ!don.1Jo lo h.1hi.1 mc:nLion,tJo
El (JtJ&lt;lo .rncor .1f1rm.1 que el cu.idro "t"';Jt' 110 mi•no.r cf1,
tres
n 1/ e / ,t t'Sl'Ut' ¡11
¡· stglns de .hr1berse pi111,1do" •\" l]llC "es del 11rº
re 1g1os,1 ~e f,nt'f d1·/ nglo ,\'\'/". Concluye J 1c 1cndo (en 195(,)
~ lJ e .e I r 1 11 ro r es P_'I Íl?. I e é s.Ir o ñ J ( i \' i ,1 res [J u ro e I L u .u.l ro
. hace unos dos anos y sc11Jló "IJ posihiliJ,1 d" Je: que l.t
1m.1gcn c.l~. bulro "haya sido hech11 rom11ndo como modelo II fa
d~I ~1,enzo , q ucdando "el enigma o /11 duda de rn 11 / de las dO)
N,1rr,1ov111•j
[
..

l11HtJrl(tl) •..

(

1 1)-i•) '

rll'lll&lt;.:

struro de modelo para h,1cer la orra".
Lo cierro es, como hemos dicho, que IJ pintura Jnonima
fue el mod~lo q~e se tornó para "restaur.ir". por scgund.1
Yez., l.i anttgua imagen de bulto. rue entonces &lt;.:uJndo
escultura)' pintura, quedaron c.1s1 iguale~.
•
El HCÍculo de Pérn-MaldonaJo, publ1c.1do en FI Nortt
~fl 1956, se reprodulo tres :1110s después, con el título dc ''La
im,igen de I uesrra Señor:i de Montenev. Patron,1 Tutelar d,
es Ll
e i u dad .. ' en s l1 o b r,l N ~ r r fl eIon I' j hIS l; l"I ¿(I~
reg1omo1!tll11t1f (Monterrey. 1959, p. 14-21).
El citado .irríc_ulo riene algunos errores imporrances, que
no. ,fueron
corregidos
al incl u1r
· 1o en 1.1 o brJ J\·,1rr11c1011e.1
11.
.
.
lustoncas.:. Su autor, refiriéndose a la ubicación de la iglesiJ
~a_yor, afirma que "el Templo Siempre h11 estado en el mismo
ntio que le asignó su jimdrrdor: frente 11 {,1 P/11z,1 1\/,zyor ( hoy
de Zaragoza)", o sea en donde ahora se encuentra l 1
catedral.
·
Lo anterior no es exacto. La fundación de Monrcrrev. en
1S96. fu c aI norte de Ios ojos de J gua de S rn I a 1·u e j a
donde, al noreste de la pina, el fundador le cüncedió u~
~olar a l_a, iglesia mayor. Dich,1 pobbcion dcs,1parec.1ó en 1.1
tund acion de 16~ l . El nuevo empluamiento de la ciudad
ue al sur de los o¡os de agua, levantándose la nueva iglc,i.i,
1

�año después, al oriente de la plaz.1 prin ipal, é ra sí en el
lug r donde hoy e d la cHedral metropolitana.
El u ror e refiere a I a In maculada Concepción. como
parron,l de la ciudad y de su templo. pero la nombra
Nuc era eñora de .\ionterrcy . Afirma que el fund.i.dor dr:
Monterrey, ordenó que la igle ia mayor tuviera la
advo ación de la Inmaculad a oncepción, "bajo el título de
uesrra eñora de Monterrey ". in embargo, la ad vo ación
de
ue era Señora de 1oncerrer no se menciona en el J ·t.1
de fundación de !J ciudad ni en los documento má
antiguos . Monremayor le dio el nombre &lt;le Ciudad de
1 uesr ra
eñora de Monrerre) a la p blación que fundó, no a
la patrona de la ciudad y de 11 templo . En ocr;1s paL1br.1 ,
dedicó l.1 ciudad v la iglc ia mayor a la lnmacul.1&lt;la
Concepción, no a
uc era eñor de Monterrey, que e el
nombre de la iuda&lt;l. 1 n do umenco fechado ere año
de p u é s d e I a fu n da e ió n , .:1 i n es de 1 ~ 9 9, co r ro bo r ,1 1o
anterior pue menciona "/,1 igfesi 1 lllil)'Or de esta ciudad. rn)'fl
advocación es la M 1dre de Dios de La Concepción. Sfg1ín lo que
tune ordenado el Gobernador Diego de .Mo11temt1_yor'' ·..
Hemos di ho que. sin ninguna b;ne &lt;l umcnr.1l. d
citado autor le . djudica a la Inm.1 ul.1da
onLcp ión el
rículo de
ue era
eñoL\ de Monterrey. Al11Jit&gt;11tio al
anr1guo empl:1Lamiento le IJ 1g!e i,1 , .1firm.1: "Alli se le
rindió ulto, en todo uempo. a la Patrona de l I Ciudtlcl:

Nuestra

eiiom de Monterrey ".

En efecto, en !J 1gli:s1J nlJ)'Or o pHíü(JUÍJl, .1hor.1
e a re d r a l. s ie m p re s e lt: r i n &lt;l i ó e u l r J I a p .1 t ro n a p t:r o b.1 j o l.1
advocación Je l.1 lnmatulad.1 Conceptión Así .1p.1rnt, .1
rravés de los siglo , en numerosos documento , .
Pretende , sin base h1\lóriL:1, qut:, de Je lo origene_ de
ciuda&lt;l, existió el culeo .1 . '11otr.1 _ tñor,1 de ~1onrc.:rrc:y.
i n e m ba rg o , e u a n do ~ e a l u d e e n I m &lt;l o e u 111&lt;: n eo \ .1 1H 1~ u o ~ .1
1a p a eron a, no ~ e me n t. i o 11 J ,1 N u e I r a Se ii o r.1 Je .\1 o n ter n.: v
ino a la InmJculada Co11u:puo11 .
In isce en l JnugticdJd dt: l.1 .1dvoL,lLIÚn. l ll ,1 p O rl ,1 f
unJ sol:1 p1ucb,1: "Ls 1111 lia/10 que l,1 rlc1111r"J11 ,, V /ll'.1 [/'(/
eñorc1 cft. /1/onterrey SI' ongnuí c"UII e·/ nr1t111111·n10 tÍ e' !/ 111' .I / /'ti
c11J.dad". Y .1 1rm.1 que: "l.1 Lülllp1oh1u1'&gt;11'' le que, .1

pr1n tp10 del iglo XVII. la imagen Je
onrerrey , )'J e caba en el ale, r d,, la
ue tra eiiora de
. . i gIes I a m a_\' o r ' 1a d.·1 e 1
d ocror Jo ¿
leurerio
onza'! ez en HI Apu t
/
h zstonn eclesi,ística .. . { 1 ??)
n es pttr,1 tl
·
' pue esre autor d '
vano cesramenros, "hechos
1
J e que en
1604) "
en os
nos ub ecuente (
. . . ' s e e n e u e n r r ,t n a l º u n o s I e d
..
a
o n ce pe i ó n ' q u e se ven era
¡ I 1 . g ,lp o
a . L1 pu rí si m a
p
d
a g es1a arroqu1al "
- ara
e mostrar el culro que se le rendía ....
enora de Moncerrev p
d
d
a
uesrra
XI X f h
. , re e11ta o
ocumenros d 1 . 1
, ec Jdos en los año 1816
181
.e
ig o
menciona el " ulto v vene
. , ,, Y
d · En e! primero e
la ciudad, e le Jab; , ¡ rac1011 que, L'sde la fundacrón Je
a a patrona pe ro h de
.
M
Santls1mt1 en su r1do1·able
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ConcenCtón
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Ptttron,1 Tute t ,zr de tsra Crnd"d
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- on el hn de rarificar e! ulco que e :i b
Senara de i\1onccrrev "d d
la a a Nuesrra
, .
,
e e tiempos inmc:moriale "
menciona una ron1c1 e crira p
E .
,
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de I si g I o X¡
.
·
d.
PI g me 11 i O R • M e I o a fi ne s
,
, . aunque no ice donde v
d
61' ,
er ara de una re efia de la ce
. . lcuban o t pu ito. e
·1 8 d e mayo de l 91 remon1a .ce e rada, en Ia c:He d ra,1
e
o bisp ado de . Linues 1 ) -, c~aorn m~r1vdo de la r cción del
·"
i:gona e
·d· ,
·
afirma que en el alr
arqu1 10 es1~ .•\1elo
.
'
u m.iror e Je r1c1b "I b 11 '
im agen de 13 Inm:iculidi
. ' . . ¡J ·.' ª ¡J · e, .1-ima
'
• · Ca·ncepc1011
Nuescr:i ·eiíora de ,\'lo11r crrev ., i.:.
i.
,
in1.1gen 11 or1ca Jl
q ·.I ,
fi n es de I s I g 10 XI ·
J · ... ..
u z ªs · e 11 e .i é r o e a , ,1
. , ..
., · · ltl.ln o empieza a ¡)ro
,
1
ad v o a e 10 n q
¡
P J g a r L .1 11 u e v
.
.
u su r l eu)' e ,1 a J n ei ,, u .1 de Ia 1
. . 1J
in n1nv
h J
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nn1.1u1 .1 a
prue .1 ocumencal. rambién le J
·l. . 1
de N u e ( r a ::,~u11.1
ed ~r
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nora en onrcrre\· J IJ 1·11
. [ l r ll (l
Pu rí s i m a
.
•· ,
•
P t u Ll .1 n o 11 1m .1 d t: 1.1
O
.
nccpc1on, que
e ·on en·
1
re gr o m o n r a n .1 . : i 11 e 111 ba r n o , e n ,
. a en
·~
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e j mene I o 11.Hl o .ir 1 1uil o de F/
9 lle J I d1 1 r .
.. .b1
tam bién reprcsenrt1iv1 J
'
. S1n~ur,1 po I emcnrc e\
Ad e m á . \ f. • '.. e ' u e r r J ' t: 11 0 r .1 d e ,\ 1o 11 ee r re \' "
5 • t: 11 J o tu g r ,1 ti 1 J · 1
· .. · •
arríe u¡ o V e !1 ~ ,.
l
l : l p In~ 11 r ,1, &lt;]lle r ll 611 () (' n l I di o
.
u OH.l ,\r1rr11uo111•.1 /,1SfrÍnc11 s
¡ 19·9 ¡
asten ea ' en ,1111 6 .1 ' q u t:
e ., u !) u n t· "
•
ort e ( 19 56)

..

'

,1 1 r m a

&lt;

Monterrev.

ea

(,'}')

'uolr.i ,

c1íor.1 de

�Sobre el origen de l:1 esculrurJ y Li pintura, nJd,1
sabemos. Pérez-MalJon.1do dice, .1ccrca de la 1n1Jgcn dl
nuestra Pariona: "según se ha dicho -trunque no lu1 podido
comprobar;e-, la trajo ,z estt1s tiernrs ~! mismo ~0~1 Diego de
Jvfontemayor". Con r1.:spccco .1 la pintura anon1n~a Je _la
Inmaculada afirma: "No ha sido posible preczst1r cu,rndo 11rno
este lienzo a A1onterrey, ni quien lo trajo".
Por nuestra pan~ diremos gue. en la ~-isira 9l~e hizo, a
mediados de 1777, el doctor José Antonio Marr1no., ¡t1cz
visirador y vicario general, a la iglesia parroqui.,l, ahor:.1
catedral, ·ordenó, enrre orras cosas, "que se rcroque la
antigua Patrona .. . "'"'. Qued.1 L1 ~uda de si en. verdad se
refiere a la imagen de bu le o, a la p In tura o a o er.1 t m :1 ge 11 •

rv
A fines del mismo año 1956, el padre (ahora monseñor)'
c r O n is ta d e l a a r q u i d i ó ces is d e i\1o n t e r re y ) , A u re l i a n o \ ,~ p ia
Méndez aborda el rema de Nuesrra Senara de Monterrey .
Afirma que , en 1945, el cíe.ido padre,, Río~ "ma.n dó
quicar de la imagen las vestiduras de cela y quedo al
descubierto algo del antiguo esrnfado", el cual mando
renovar, "aunque no se le puso . e! manto·:, . ,Añade
inexactamente que, ese mismo año, la imagen pres1d10 en~ la
catedra l los festejos del Año Mariano, pues fue en 1?)3.
Luego dice erróneamente que, el Iº de_ diciembre de dicho
año, el señor arzobispo Espino y Silva dio un decrero
"ordenando la reforma de la imagen". La fecha del decrero
es el 1 de diciembre, pero de 1954.
Para just ificar la "refo rma " de la antigua escultura d~ la
Inmaculada, asienta: "EL rostro de la imagen era inexpresrv~,
con un gesto forzado: Las manos juntas sobre el pecho hacza
arriba ... ,. . La fo to g r a fía de Yá ñ e z Io des m I en re .
.
La imauen fue rr:insformada por el mencionado arusca
queretano, ~uien "se encargó de la deLicad~ obra: s_ubstituyó la
cabeza de La imagen, poniendo los m1m_1~s ~Jo_s, ~unq~e
entornando mucho más los párpados; se le de;o mas 111clinac1on
en el cuello y más esbeltez; se le inclinaron mds Las manos y ;,e
le {t.ñadieron hasta las joyas de adorno sobre el cuello y brazos •

-oo

El trabajo se hizo "copirndo rodo" de la pinrur,1 de la
lnm ;iculada que cst.i en la c:itedral de !\1onterrcv. Además se
1e a ñ J d i ó , " e n m a d e r a , el rn a n r o y se p u s i e ro n ;11 á s o m e 11 0 s
los antiguos e o Iores ... ". A fi r m a, por ll l timo, que se o lÍ 11 el
pintor Oñativia L1 escultura de Nuestra Sciío~a Je
~oncerrey podría ser "una copia mal lograda" de dicha
pintura. No está claro si el p1nror Oñativia se refirió a la
antigua escultura antes o después de su ''restauración''.
El 31 de mayo de 1955, la im.igen "resraurada" se co locó
en el altar mayor de la catedral.
E[ mismo auror, siguiendo a Pérez -Maldon.1do, le
a t r ib u y e a 1a i m age n u n a g r a n a n ei g ü e d a d . Af i r m a q u e
"desde tiempos verdaderamente inmemoriales", se venerab:~
en la iglesia mayor una imagen Je la Inmaculada
Concepci ón, "hecha de madera pesada, estofada en colores
azul y oro, segi,n parece, siguiendo los cánones de la escultura
religiosa de! siglo XVI JI, mando menos en el estofado .. . '' .
Aunqu e, aclara, el estofado "puede haberse hecho muchos años
~espues de la existencia de la imagen". Es decir, que la
imagen podría ser rnucho mas antigua.
Añade que dicha imagen, "se dice, debe haber sido
traída ... por los mismos colon izadores ... ", o quiz.ís fuera
"regalo del Conde de Monterrey (v irrey de la
ueva
España), en cuyo honor se fundab·a la Citidad". Concluye:
"Algunos hisroriadores (¿quiénes? ) suponen que la traerían
los primeros misioneros'' o el padre Martín Abad de Uría,
nombrado cura párroco de Monterrey en 1626. Como ya
hemos dicho, hasta ahora se desconoce el oriuen de ·la
anrigua imagen y de la pintura de la Inm aculada ~ue hemos
mencion ado.
Ag~ega que, _"tal vez", el primer documento en el que se
deno_mina Iglesia de Nuestra Señora de Monterrey a la
1gles1a mayor o parroquial, es el resramenro de la india
claxcalteca Antonia Teresa,
llamada
"la
Zapatera",
documento fechado el 20 de octubre de 1719 ~'.
En dicho documento, la testadora pide que su cuerpo sea
sepultado "en la Iglesia de J\:'uescra Seiiora de Monterrey,
Parroq uial de esta Ciudad ... " (La ortografía la hcm~s
modernizado) . Sin embargo, la cita anterior t:imbién podría
7() 1

�referirse al nombre de la ciudad, como si la restadora _dijera:
deseo ser encerrada en la iglesia de l.1 Ciudad de
uesrra
Señora de Monterrey, parroquia de esca ciudad.
.
M:ís adelante el auror insiste en que, en el mencionado
Mayor,
como
rcsrame~neo , "va se habla del rírulo de la Iglesia
..
.
Ig lesia de Nu.escra Señora d_e Mon_rerrey.,-:'. Y concluye q~e
ha habido "una tradición cierta, rnmemonaL, para venerada
(,t Nuestra Señora de .Monterrey) como la fundadora de la
Ciudad Metropolitana " .
.
.
La
tradición
cierca
e
inmemorial.
probada
documencalmenre, es el culro que se le ha dado,__ desde la
fundación de Monrerrey, .t la Inmaculada ~oncepc1on, como
patrona de la ciudad y rirular de su iglesia mayor. La
·'
de Nuescra Señora de Moncerrev, t:S muy·
,l d V0CJCiOn
posterior.
V

U nos meses an res de celebrarse el cu.neo centenario de la
fundación de Monterrey , monseiíor Aureliano Tapia
Méndcz, vuelve a tratar el tema de Nuestra St:'.ñora de
Monterrey--.
• d ¿· h
En 5 ~ trabajo pretende probar le existencia e 1c a
advocación desde el origen de la ciudad: "Baswria que don
Diego de Montemayor huhiera i11vo1tado el r'.ombn• de Nuesrra
e de A1onterrey para que ex1st1er,1. una~1 11uev11
JeJ'lora
, d
• ' n... " . I•uego afirma que el tirulo de Santa l \ arta
tl d vocauo
d de
Monte Rei cxisce en la capilla medieval de los con es e
Monterrey, en la iglesia parroquial de la villa de .\iiontcrrey,
. · (Espana
- ). Debe referirse_ al templo. de Santa
en G a l 1c1a
l•
de
Moncerrev,
XIII o
Mar a
, construido a. hnes del siglo
1 ·,
· · ·
d e I XIV , lo cua I nada, prueba en re J. cion con
pr1ncip10s
f

nuestro rema..
b'
La hipótesis no es de:: monse1íor. ru_e, q_uizás, el sa 10
Gurierre Tibón el primero que afir~1ó, _s 111 ningun~ prueba:
sobre la advocación mariJnJ de la iglesia gal_lega: a clL1 s~
Jebe el nombre que Diego Je Monremayor dio en l 596 a la
ciudad metropolicrna di.'. Nucstr.1 Señora de la Purísim,l

Concepci ón de ,l\.fo n terrev, en nombre de Don Gas par
ZúÍliga. quinto conde de lvfontcrrev" ·'.
En e l e i r a d o a rr íe u l o , m o n se ñ,o r d i ee q u e ¡\1o n te m a y o r
'' tituló a la Ciudad ton la aduornción de La Purísima
Concepción de María, como de Monterrl'y ... ". De donde
conclu ye, unos párrafos mjs adelante, que la imagen de
Nuesrra Señora de Monterrey se veneró "en el ,ilrar mavor
de Catedral desde tiempos inmemoriales".
El autor puso enrre comillas la frase anterior, aunque no
aclara de dónde la rnmó. La a fi rmaci ón de que, la imagen de
Nuestra Señora de Monrerrey se veneró en la iglesia mayor
"desde tiempos inmemoriales", no proviene de algún libro o
documenro antiguo sino del arrículo de Pérez-Maldonado,
publicado en EL Norte en 1956, y, por supuesro, su auror no
aporra prueba alguna para sosrencr su aserro.
Rcspecro a la anrigu:i escultura de la Inmaculada,
monseñor Tapia Ménde2 asegura que se le hizo "una primera
restauraci ón... que fue en realidad un,1 remodelación,
porque se le cambió h expresión del rosrro, poniendo más
abierros los ojos, moviendo un poco las manos que quedaron
1:1 en os j u n ras , )' se I e p u so u n J r ú n ie a J e m a de r ,l y p a s I a
esr~foda. Se le añadió un man ro &lt;le brocado ... ". AÍlaJe que
la imagen se colocó en el prcshirerio de carcdrJI d 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Santo 1\:far1a110.
Esca primera "remodelación", como la dcnomin,1
monseñor , no menciona quién lJ llevó a cabo. El h1sroriador
Pér~z-M _aldonado sólo dice que se le hizo un ll1Jnto a L1
an r,gua imagen.
En la "segunda rc.:forma" de la i,11,1,cen,
11 C \' ,lt1,t ,l Cl 11 o
.,
por el anist,l queretano Jc.::sLÍs Rodríguez: "\e c.1mbió l.1
posic ión de Ia e ..i be, a. l.1 o r 1en t J L ió n Je I os o j os, se Ie a ñ .1 d Hi
un m,tnro empasr.1Jo; \t.' c.tmb1ó rod.1 la dccor,1ción del
vestido ", copi.índosc &lt;ll.'. l.1 mc11cionaJ ,1 pinturJ que esr;í en
la catedral 'los dibu¡o, Jt· 1tín11.,1 y 111.1r11u, cuc.:llo )' pu!Íos
de l veqido. y h,1sr,1 se copi.1ron el uill.ir . .irt:tl.'., ~- puhcr.t\".
De l.1 scgund,1 "rcs1.1ur.1Lió11" l'érn-.\1.i!Jonado mio d11.c
q u e e\ 1e t r.1 b.1 ¡ o " f u e m u y , .11 1 \ f,1 u o r I o, Lo m o po J r .í 11
comprob.líll&gt; ahor,1 rndo, lo, fíele:, que: 1.0111...11rrrn ,1
Carcdr.1I".

�T J Pi J Mé n J a 11.1 h 1.1 .1 fi r m .1 Jo e n / ,1 e;'.' e' t' r .1
h se g u n d :1 " re: s c.1 u r:H.. i ó n .. . Ro d rl gu e ~
( 19 5 6) que, en
· JI' . . , .. t:, dn. i r qui: l.1 c1 m b I o
.
, 11 e abe z .1 u e ,1 1 m ,1 g, e n ,
, .. . ,
b
"su sttrnyo ·
, . l
k FL Di,ino de ,\1011r111t)
'rO en su ,HtlUI º· t
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•
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r
.
.
tun&lt;iut: cnror1un n
,
"los mismos o¡os. .
,
.,
Rodr1gucz puso ,
,. ' en el segundo que lL: umb10
mucho más los parpad~s ... ·,,}
"L1 orientación de los o¡os ... · .
l
1·l e c\'iJenre.
.
. , d" h rnugua ocu rur.1. 1
La transformacion e · ' . '
, .. , 1 Jeió (;se le
.
d'·· en La Ciacetil que St: e
.
El mismo autor iL&lt;:
l
ll v n1 '1 s csbelro,; se le
. 1· .· · en e cuc o , - · · .. 1, 1Í11dicron
d io') n11s 1nc inacion
.
. l
os
\', por u 1umo, se: c.: • •
inclinaron mas as m,rn ··· , b
I
llo y brnos de la
hasta las joyas de adorno so re e cu e
,
.
L

,.

l

i m a bº en•.. ·
e¡
h J b 1,l
· e· ali fi cado a
e·
e uarro dé ea d .1.s. a,. n res,l "d :Httor
. d obr.i". Ahora ;11ir111a:
1
"
·
10
n
de
a
e
1c.1
.i
l
segun d ,l res r aura e
. l . J' (re 111 o Je la Ció n) rll (.'. p C tH que a
"M
•e9ueesraut1m
•
l
i e p a re e
. -.
d
.•
. d o r ,. ,d r do r m ,1 e o r o
· "
y califica
e
rrai
anrenor ·
' b . d.e HlC. "cuando pone sus
remodela d or d e una o r.1
\
.
s '. o.. se 1,." prop 0 11 e q u e ,1 s h::ig,,. con
inte r prerac1onc
arbitrarios criterios ·
.
Üíl.1rivia, sobre si la
Refiriéndose a la ~ud~ddell p\nro;omando como mode lo
.
lt ra habr1a s1 o 1ec ,:i
,
·bt
a n t I gua es Cu u
"de n {ro de es {a ter r1 e
.
iceversa a irma que,
b'
la pintura o v
'
f.
" el señor arzo 1spo
., "
" . argumcnros irmes ,
d
f
con us1on . y, Si n
f h do el l de diciembre e
Espino v Silva dio el decreto, ec a
.,
El decre t o
,
d
l
nda rc:staurac1011.
1954, ord~Enasan o a se~~1 r;staurará completamente d,e
disponía:
imagen
. .
·enci-1 "
Ademas
obre su prim1t1va apar1
• .
"
manera que rec
..
I lugar que le corresponde ,
ordenaba que se colocara en e
· ¡ de la catedral.
"
como r1ru ar
,
. la imaoen "complc:ramenre y
Se trata b :1 de res ea u r
1 Pb
b asándose en u n a
do origina .
ero,
'
l
1
devolver e 5ll eSCa .
l
I
fue reconstruida en a
.
.
· nón1ma aescucura
.,
antigua pintura, a.
. ,
f··. d
una transformac1o n
forma más
Hb1rrar1a, su t1cn o

r·

:u.

d e Lírraga (a mediados de 1945), se colocó en L1 hornacin::i
d e I a I t a r m a y o r l a ., i 111 a ge n de b u I co e n 1:1 a d v o u e i ó n &lt;l e i a
P urísima'', o sea la obra e.le Nüñez fuentes. Es rJ. imagen fue
recirada en 1955 para que ocupara su lugar "la antigua
esculrura de Nuescra
Scií.ora de J\.1onterrey dos veces
resraurada.
Po r ú I t i m o d i re m os c.¡ u e , e n e I a r ríe u Io " Los ro sr ros ... ,..
a p a rece u n a m a g n í f i e a fo t o g r a fía d e Ia p i n r u ra a n ó n i m a d e h
ca red r a l. e n I a q u e se d i ce q u e " q u e s i rvi ó d e m o d eI o p a
h ace r la escultura de Nucsrra Señora de Monterrey". L1
fr ase es ambigua porque, en realidad, la pint u ra sirvi'ó para
tr ansformar la antig ua escu l tura de la Inmaculada en orra
m uy disrinca, a la que se ha dado en llamar Nucsrra Seiiora
de Monterrey.

r.,

Cinco meses después de la publ icación de su artículo
"Los rostros ... ", monseií.or Tapia Méndcz aseguró que el
arzobi~po Espino y Silva y el historiador Pére1.-Maldonado
aco rdaron que se transformara la antigua escultura con et fin
de que se pareciera a la pintura de la catedral. Y añadió:
"No tenían ningún fundamenro para decidir cal cosa" .
Refiriéndose a Pé rez-Maldonado afirma: "Él se extralimitó
en sus juicios, sin ningún fundamento para dictamina r" que
la pintura "era anterior a la escultura .. . " (El Norte, 3 de
julio de 1996, sección cultural). Es decir que. sin criterio
algu n o, se d ecidió que la pin t ura era más antigua que la
esc ultura, reso lviendo transformar ésta en una copia de
aqué lla.

Apéndi ce
Sob re la s re stauraci ones a la anti gua es cult ura de la
Inm ac ulada Conce pció n, Patro na de la Ca tedral de
M onte rrey.

completa.
al concluir las obras en el
Termina d1c1endo que,
con las pincuras
presbiterio de la catedral, que culminaron

El historiador Ca rl os Pérez-Maldonado sólo menciona,
adem ás de la reparación al estofado. una resrauración.
Afi rm a que l a antigua esculrnra fue llevada a l:1 ciudad de
México para ser estofada aunque no dice en qué afio. Afiade
que , a med iados de 1953, propuso "que se terminara

704

705

�debidamente \a restaurac1on de la imagen", pero sólo se le
hizo un manco, siendo expuesra en la ca(ed ral el 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Sanco Mariano. El l de
diciembre de 1954, el senor :irzobispo Espino y Silva
decreró la restau rac ión de la imagen. Conc l uye diciendo que
en Que réraro " la estofó y, res(auró nuevamente" el artista
Jesús Rodríguez, "para que quedara en la misma forma" que
una ancigua pintura de la Virgen exiStente en la catedral. (EL

Norte, 19 56).
Monsenor Aureliano Tapia Méndez, en su arcículo
"Tradición ma riana ... " ( 1956), asegura que en 1945 se le
renovó el estofado a la an(lgua escu lrura.
Añade
errónea mente que, el l de diciembre de dicho año, el señor
arzobispo Espino y Silva ordenó la reforma de la, imagen,
p u e s e l de c reto l o d i o e n l 9 54. L u ego a fi mu q u e e l a rr is ta
queretano Jesús B. Rodrígue2 llevó a CJbo "la delicada
obra", susr i cu yendo la cabeZJ de Li i nugen, i ne l i nando el
cue ll o y las manos y :iñadiéndole varios adornos, "copiando
codo" de una antigua pintu ra :rnónima que está en la
catedral regiomonran:1. Por último, se le añadió un m:inrn
de mad era •'y se pusieron más o menos los an t iguos
colo res ... " .
Cuat ro décadas después , el m ismo autor, en •' Los
rostros ... " (1996), menciona dos restauraciones. Dice que en
1953 se llevó a cabo la primer:1, "que fue en rc:i l idad una
remodelació n , porque se le cambió la expresión del rostro,
poniendo más abiertos los ojos. moviendo un poco las
manos, que quedaron menos juncas", y añadiéndole "un a
túnica de made ra y pJsr.1 csrnfada". Agrega que se le hizo
una "segunda reforma", cambiando la posición &lt;le la cabeza,
"ajustándola" a la &lt;le la pi n tura de la cacedral. M.-ís adelan te
d i ce que en la segunda rtstauración t:imbi~n se cambió la
orientación de los ojos. se le puso "un manco emp:1st:1do" y
se copió la mencionada pinrura en todos HlS dct.lllcs.
En resumen, Pérez-M:ddon;i.do afirma que, L1 .u1tigua
escultura, primero fut: ncofa&lt;l,1 y &lt;lc.:spu~~ rtst.1ur.da. Por s u
p a ne, Ta pi a M é n de z , en su Jr tí e u l o ·· T r ad i c i ó n m ,H i ;1 n a ... "
(1 9 5 6 ) , s i g u ien d o a P é re z - M al d o 1n do , d i e e: q u e en 1~) 4 5 s c
le reno Vó e I estora do y e X r l i e J l.1 s m ()di fi Ca e i () 11 o q ll &lt;.: 1('

h icieron
a la ima~en
o • p e ro e 11 " Los ro
..
.
q ue tueron dos la~ r .
stros ... ( 1996) afirm,.1.
. I
tsr.turac1ones que
f ·. I .
tH u ;ir de [\fonrerrev
.
d
su r10 a tmagcn
. ' mencionan o en
,
. .
a b e a el a r ar q u e c 11 . d
.,
9 u e e o ns Is t Ie ro n .
1
11
.
1nes de
1956 · , ' o apare
I' e 1o su p ri· mer arricu lo a
"f
, , a se
e
h b,
I
•
rcscauraciones" aun,
.'I
.ª tan iccho las dos
p
, .
'
que so o menciona
or ul r1mo diremos que 1
.. ,
una.
ª op1n1on
del ·
O
so bre l a esc ulru ra y la pinr
d I
.
ptnror
ñacivia
.
.
ura e a V1rg
en, no cscá clara en
1as vers iones (jue da n lo d
,
s os autores

e

&lt;

Perez-Maldo nado d. _
·.
po s i bi l i d a d " de q u e I t e e _q u e el c tr a d o p i n ro r se ñ a I ó ., l 1
.
' ª anugua escu l c
d ¡
sido hecha · • d
ura e a Inmaculada
h u b, 1cra
.
' s1gu 1en o el model
d 1
.
'
&lt;

a n o n t rn a ' a u n q u e q u e da b a ,, e I e r .
o e a P t n tu ra
las dos sirvió de mod 1
11gma o la duda de cuál de
1956).
e o para hacer la otra" (El Norte

'
Por
,
su parre, monseñor Ta . M, d
seg u n la opin ión de 0- . . p ia
en ez asegura que
d
na r1 v1a la escul t
d N
,
ra
e Monterrey
"
'
ura
e
uescra
Seno
.
es u n a copia
1 1
p1n ru ra. (" Tr:id ición ~1 .
"
ma
agrada" de la
El
.
ar1ana .. . , 1956)
pnme r autor se refiere á l
. .
seg undo, segün parece
I d
ª1 an ri_gua escultura Y el
,
'au e a a m
.
,
es Pu es d e se r " res r a u 1. d .1 ,,
l
t s m a i m a ge n p e ro
d
u
'
ª · , pues 'a llam ª N uestra Sefi.ora
,
monte
rrey.
de

Notas Bibliográfi cas
'. La C111dad .\letropolt1nna.. ( 19~() 1' 8
- D Cnrlos !'ér -- \I ¡
&gt; • r --' ·
Pág. 1O
e_ . a dmwdo adaru ... l\:rióJiw: ··u ,\ 'arre.. ?() d~ .. .
; ..
: ,
- , s~r11cmhr.: dt' 1956 ,
Trad1c1on mariana...... en La C ,
.
4 Periódico. El .\'orre 20 d . - ,
'.ªce 111. octubr.:-none111brt' dt: 1956.
'p
·
Olf)l1rn1brcd.: 1956
10
ro1ocolos.
. . p. 1 \ ·h · v . .
d ¡ \'O lumen 1. año~· 1-~99· 1,.\l't'0• lllllllCn)
6A
' etas e ,\yuntamicmo d.: ,\ lo1Hcrr,:\. i\rcl111· i\ 1. ' ~e J\ o lurncipal d,• \lnntarc~
Israel
Cavazos Garz·1
de i\!on1crre\• ·
•
•' . ··eon t rO\ .:rs1J~• ,.&lt;)b • o ,,, •u111c1pal
..
1) 80- 16 -,-- •
• · ·' r~ 1unsu1cc1on es ir •I .
•
de l978 ) _ . en Rens1a Coal111tle11s&lt;! d!' !!1'.~1or111. Sal 11.f) ,_tua cmrl' Sallrllo) :-.1ontc1TC\.
s.. : . .
r, o. loahu1la. no11c111brc-d1c1L·111hrc
Trad1c1on marianna ·· , ¡ ('
~trotocolo~. iolumc;17. ~~~s -~7(~~~·1e~c(,J. ,oc1ubrc-nov1t&gt;rnbr_- de 1956.
Prot
1
' .... nurn.:ro 1()9 \r ·h· \I
.
11 ., oco os. ,·0111111_-11 9. afios 1709-1711 . .
_- ' c 110 u111c1pal de .\1ontcrre,
ii __ D. Carlos Pcrcz-!l!aldonado aclaru . .. ·. n~7\ro. 1--1). i\rchl\ n\1unicipal de \lontwc·\
, Los rostros.. :·. l'tnódico· Et l"
·, rn . o, Ir. 20 de scpt1cmhrc de 19'-6 p 1(l .
,l D
.11arro w! \ lo/// .. , - d . .
• . .
1 a efensa del !'11&lt;!blo 8 d•' d ic
"
e, tp.c 1. :, c kbrcro de 1996· ·,ccc1·&lt;í11 1). p.
• ~ 1cm,,rc d,: 1891.
1

�ion·1111c, -iuc .:\l,lcn , n la l iu,!.tJ J.: :--10111.:111.::
R.:1,::-,, '.\hmtcrrc:. l!Jll8.

J..: lo~ ..:dilk1,l~: monum.:1110, 111!1¡ . , (': ·ni lkrn;1rdo
• ·! (',,it,,:rn·1d,,r
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Tomo
11. pp 2ó7 : ::!&lt;&gt;8
. . . . l 1 111,ll1r1.1 de \ 1,mt.:rr.:: ... ,n / / \ ori.. :'. d.: u,·tuhr..:
1, •• a pr..:s.:nc,:i ,k \lana Sa1111,1111.1 en •
·
1

J.c
1955. rr -l-1,.
·I .. 1 I · ·11 h I J..: la
io .. 1) Cario, 1'..:1u-\l.1ld1111ad,1 ,11. .11.1 ,1 i, c1, , , l

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Je· \l1m1,rrc:, ·•. l"II //

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'1{) J..: ,q,1i..:mbrc d..: 1951&gt;. P I ll
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1· l , \¡(\ 1 ,0.,1 e 1,1 o , "'
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LA PÉRDIDA DE LA LIBERTAD EN LOS PUEBLOS
PREHISPÁNICOS

5 J..: t'ch1wo de

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Dr. Ernc,ro de la Torre Villar
Universidad :\.ac1onal Amónorna de Méx,co

111 , J d, ~. ,ucmhrc de 1975 sccciún ~cgunda. p.2.
: "Fn t---lon1crrc1 _ España". en l:l l'orn' r· ~(
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wto"KkJ mt1.."i ptvJ /cr; pla:,m J:, A11á/11«K.: CX.11f'X.dxt d tnn:J
me1.1mn.7.\ kx..t~u11a fl Citt O'it1ai ma, ilu51rad1w11111!1CT1 a
di,qnr Ealt."i c,1r,,._,._,._ y .1i hien trJ ¡xx.k..111&lt;:r, glcnan1&lt;;, 111 wn
1111tdv de lln~ 1101 r.."idc;a·1C/¡_1 1711r.."'1Ju lm1,nt1 di! o.p1ellm
1iglas, mmu !1r, ck &lt;fnr, IKX.'lln'!i m c7x.u1 a J1lll'lllfY.n°o11:a s1
l7l'Wlr 11¡xx ¡_,. (l\U/ll0'(6' la (l',('17(,Í,/lk.'(fll&lt;: la hiwcn,rá11il/\,I
de r.."i11r,·¡11.1i1·,..,.., l'K'J (.."i/(1 r!ll\11l1lu t!ll /lle!) u ·rJ\t101d.11./cp1e la del

lliK'UlliL?'IOcli.!1/(]r1111111r.-hr;p11eH11, dd h11111t(rnJc:ne111ul

H,\HC.l-\1:VH.-\ltl'I \
/M,n,J n..,,,L lfa1.,.

Fuentes para su estudio.
Bren análisis crítico.

Precisa r las futnte\ p,tr.1 el cm1dio Je un penoJo hi~1órico, e~ c.m.:.1
diFícil. La dificultad se .10.:1111í.1 cu,rndo Lt (poc.1 en t.1tcstión rn.1 lcj.111.1
cul1ural y cronológicJmrntt. '.\ueqra hiswri,t prcht~p.ínic.i c,t.í di,t.11m·
en lo cultural, menos qut: en el 1it:111po, .1t\ 11 ctu ndo ,1 menudo l.1

~ot,

�- d.
. b, kce 1 \U Jesu)!lOLiinicnlO, mis t¡uc .1
sintamos a!1orar. Es.1 isca11c1.1 o c_L ·1 :. '
.,
d"fi ·ulnd de 1,11111 1e1011.
.
l
incomprens1on o a 1 1c .
•. 1 . 1 r1 ·1&lt;)11 (k otr.1 ~upeno1, e
. 'd
I l oor .1 in1p ,111 . L
.
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Oism1m11 a una cu tur. r
. i . i. un ¡1rincipio1. L1 ,·1c¡.1
. .
J ,t s1Jo ,e nUrL0 UCSL e
desconoc1m1enl0 e Pª ·
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, \' cll 1 m1sm.1 ~e OLupo
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culmra mvo sus ucnc&lt;:s •
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os:i.s ncro extr,111,1~, tn
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descruyo tam ien , numer .. ' r
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o::i.rcLer
L ,1r.1s.
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sus autores a 1os que e · r · d
' f\'Íll1 -1 lo menos, os
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arre mnemomco par:i
,
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Así 16·111 p.1san o uc:
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• .
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hechos de sus pa res.
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ro modo de h1~wr1:1 us:i o
que et .u1 e or
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e~1tonces"'.
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J su con tern o, ·1 ~ 11'"
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·¡·. . la guerra mi,m .,. Jier.111 !1n :i
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¡ · . l ra el celo aposco 1co } • ~
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hizo que a inrn ru ,
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Los m1s1oneros, s1
d'd o 1 \;. escritos que nos dejaron '
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. r.
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los que Jespués v1n1esen a
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el noble objeco de facil1rar e G\111111l) ? d '
,.,
con.
b d l 1 conversión de los in tgen.1s .
uaba1ar la santa o ra e ,
.
¡· ·'o' 11 los códices va
no se
· . ,
p1ena
e,·.rngl' tz.ici '
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Asenc.1da 13. nena ) en
b
1
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dice nue " se intcrpretaban
, , : .
He Ic.1z a cec,1 nos
-,_
Jesrruyeron s1srem,rnc..1me1 .
- l l E - "1.,.• seí1.1I ciena de que
.
. 1,eñor h1en c:i .1 sp.111, '
y los llevaba con aprecioª
.,
b ancigu.1 hisroria de los
·
d.1 orcocupac1011 por
•
ex1st11 va muy marca
r
1
. ¡· .
s de San Francisco
,
,
O esca suercc, os te 1g1oso.
. de lenguas ex.nanas, la
Pueblos , nue,os. ·e , con el apren ¿·.1z.1¡e
.
I
000
enrreten1an sus
.. ,
d hábiles imerrogaronos Y ª
. vesugac1on
. . , del pasado
a craves e
.' .
111

descifración de los coJ1ces.
b f . Sobre las cosas de Nueva España
Tal vez la primera de csc.i.sdo _r.ids L0
1el.
denominada -::omúnmen re
.
Fr3.V An res e
mos.
.
,
,. sus rnd10s, ese nea por . ,
b
b . 1 cuales han de ahanzar sus
.
E
b d-1 las 1ses so re :.is
el Libro de Oro . sta o ra , ·. , . O- 1 bra del célebn: filólogo,
. .
1
e~ oosr&lt;.'.nores.
e a o
. 1
op1n1ones os auior r
I . d S· · Tblcelolco al 1gua q ue
. d 1 . '&lt;l den el co eg10 e a.nc1.1000
. .
carcddnco e JClnl ~
bl d -. -¡·
us preferencias por la uenc1a
5
'
u1en !u a e me m.ir
-, ·
L
el p1dre Sa hagun, 9
. .'
d l - s·1nuiences escritores: L,onc.i, as
, • d , ., - hs op1n1ones e o~· o
. 1 1
ecnolog1ca, Cfl\t'.llSe. '
d L .
as con inJependenc1a oe os
, 1 d' , • f orquema a, as .is
d
Casas, den teca Y
,
d z . . Mendiera. Torquenu a.
ocros, y a través de las lineas e onc.1)

e

Aún cu.rndo en h obr,1 se adviene sobre: b aurcnt iLid.1d de bs leve_.,
en dia comrni&lt;l.1s, de toda suerte fueron s:1cad:1s de cód1c&lt;.'.S 1ndíge1u~ 'un
ranco sospechosos para los religioso!&gt;. pero que represt:man sin emb.irgo
las costumbre.&lt;; y las !eres Je los indios.
El ,1rzobispo de S:11HO Domingo y prcsidcnre Je la scgund.1
audiencia l'rl México, D. Scb.1srián Ramírez de h1cnlc:1l, escribe al
monarca, el 3 de noviembn: &lt;lc l 532 una carra con relación a la cedub de
1530 que ordena se averigüe el origen de los esclavos indios para sol rarlos
o mantenerlos en ese esraJo, así coma para aminorar los abusos de Nur"10
de G uim~n•. Esr,i carra conriene imporran rcs daros relarivos .1 los
esclavos, proporcionados ,1 Fuenleal con roda ~eguridaJ par los religiosos
de San Francisco.
En el año de l 535, el licenciado Vasco de Quiroga, jurisL1 de ampli.1
culcura, susrenrada en la tradición del derecho romano, crnonista,
crisriano abierto al soplo de las nuevas ideas matizadas con la cradición
secular, envía al Emperador una Información en Derecho, sobre algunm
provisiones del Real Consejo de Indias". En su infornución, analiza
Quiroga la esclavitud como institució n desde un pun to de visra del
derecho romano. Señala sus elememos y la c:iracceriza con fino sentido,
dem ostrando la inexistencia de escbvos prehisp:ín icos, cal como se habían
concebido por una menral idad europea, y así no dar lugar al
mantenimiento de esa siruación por p:m e de los españoles.
De la misma época, 1536-1 541, procede la Historia de Las Indios de
la Nueva España de fray Toribio de Benaveme, Morolin ía, así como sus
memoriales mas recience/'. De esta obra se expresa con elogio el Sr.
lcazbalceca: "obra encantadora por b sencillez de su narración y que
describe por rodas parres la bondad y la modestia de su venerable autor.
Crece aún más el interés que inspira porque, desnuda de inoportunas
digresiones y moralidades, nos presen ta un cuadro vivo de la época más
interesa nte de nuescra hisroria" (la de la evangeliiaciónt .
Gómara en su Crónic1t General de las I;dias, sobre codo en su parre
1
segunda dedicada a la conquista de México ', recoge las nocicias dadas
por Corrés en sus carcas, así como informaciones personales que le
permiten acertar en sus observaciones. Es la s uya una obra que da
utilísimos da tos. La mención que hJce en su segunda parre, de las fiestas
Y costumbres indígen;is, la hizo con vista a la obra de algunos religiosos;
quien sabe si los mismos empleados por las Casas y urilizan&lt;lo la llamada
Relación de Z umárraga.

711

�11

El Conquistador Anónimo , testigo presencial de la caída de un
pueblo, funda su importancia en el interés qu~ en su ánimo de soldado
despenaron cierras maneras nuevas a su mentalidad. Como un panorama
general, en el que no puede uno derenerse en los detalles, así es su obra.
Para un estudio psicológico de la conquista, esca obra es fundamental. A
nuestro rema proporciona algunos daros.
La ReLac,ón de Andrés de Tapia con maye-res daros que la obra
anterior, pero desgraciadamente trunca, es_ un_ vivo re~rimon'.o de la época
en que Fue escrira. Su autor, hombre principal, ~as 1nrel_igenr~ que el
anterior v más dado al detalle, nos conservó un valioso rcmmorrio de los
14
días del~ conquisca •
Con la obra de Gómara, sobra ,v carece de novedades,
la Crónica de
JI
Nueva bpaña de don Francisco Cervantes de Salazar .
''El príncipe de nuestros cronistas" Berna! Díaz del Castillo, más
curioso, inreligence y capaz que el_ Conquista1"or Anónimo y qu~ Andrés
de Tapia, nos deja en su obra escnra en l 568 daros de reconocido valor
para todos los cernas. Profundo observador, quiere descubrir en cada cosa
extraña para el, su esencia y sentido y a fe que lo logra muc~as veces, a
través de un lenguaje, llano y castizo, base filológica del acrual .
A cravés de la línea de su compañero de latinidad, el P. Olmos, Fray
Bernardino de Sahagún en su Historia de Las cosas de la Nueva J::spaña
logra alcanzar el primer lugar como tratadista de nuemas antigüedadt:~. ~
su cuidado, celo y paciencia debemos el que se haya conser\'ado la nonoa
de los hechos v hombres del pasado. Como Olmos, bebió en l,t más pura
de las fuenres~ )', de los viejos y seiíores principales, recogió todos los
daros indispensables para su obra. Con cbridad seiíala la esclavi_rud y el
cautiverio y nos deja con eso un medio incomparable de conoom1cnco.
Es la suya obra de ncces:iria consulta al que se ocupe_de las cosas ~i:uq~ias
de la Nueva España, v con razón alguien le llamó la Suma de Arnenca ..
Nieto de Nezahualpilli y de una de sus esclavas, Juan Baumra
Pomar, como principal que era de Texcoco, conresró por su Re_lación de
Texcoco, la instrucción inrerrogarorio que por órdenes de Felipe íI se
repartió por rodas las provincias de América, con el Í!n de fo~t;1ar"la
hiscoria de España y sus dominios. Según se desprende ~e b R~l,'1cion, ~l
9 de marzo de 15 72, se :icabó est:i Rcbción de l.i &lt;liscrcpuon della
Representa, sin rener prere1niones históricas, valiosa fuente de
1
información ''.
Diego Muñoz Camargo, el segundo de nm:srros hist?,ria&lt;lores por su
nacimienrn. pues el primero lo es Balras.u Je Ohrcgón . en .,u trunca
712

Historia de T!axcala, proporciona &lt;latm de singular v;1lor. sobre todo en
cua~to se relacionan_ a esa provincia (¡ue sostenía extrañ:.i lucha con los
me~1c&lt;1~0~; por el afán de estos últimos de hacerse de víctimas para los
sacnficios .
. La ~elación de los Se,íores de la Nueva España del Oidor Alonso de
Zoma, sigue a Fray Andrés de Olmos, a Mocolinfa y :i. hancisco de las
Nav.ts, y por tanto es obra bien cimentada como exrracco de las
anrer~?res a lo gue suma el conocimiento y observaciones personales del
autor .
Des~ués de la _obi:a _de Sahagún, la que nos revela mayores daros
;.obre la epoca prchispa_nica, es l.1 del dominico Fray Diego Durán,
en cuya obra -c~mo dice lcazbalccta- acudieron a beber muchos de los
que la sucedieron· ' y guie~ "estaba más conforme a la librería anrigua"\
cal vez parte de esa librena era la obra de Sahagún. Su importancia por
codos conceptos, aún por el último, es capital de nuestro estudio:'.
A Diego Durfo, sigue el P. Tovar, auror del llamado Códice
Ramírez_, ~uien extracró la obra del anterior"'. Por haberse perdido una
obra_ ong111al suya por ~a cual sí sería anterior a Obregón, pues e"
mexicano, hubo de recumr a la obra de Durán, ,1 la cual siguió para hacer
la suya por orden del "virrey D. Martín Enríquez teniendo deseos de
s;ibe_r de _estas antiguallas de esta gente, con certidumbre, m.mdó juntar
las l1brenas. gue ellos tenían de estas cos.1s, y las de México, Tezcuco v
!ul~ se las trajeron, porgue eran los hist0ri,1&lt;lores y sabios en escas cosa¡_
Envióme el Vi:rey esros papeles y libros con d doctor Porrillo, pro\·isor
de este Arzobispado, encarg:índ9-me lo.'&gt; vitsc y ,ivcriguasc, haciendo
alguna relación p;1ra enviar al re\·"· .
_El P. Ac?sra _se sei~·irá de Ía hisrori,l de Tovar p,Ha escribir la panc
relariva a la historia antigua de rn Hisroria Nanmzf v /Y!oral de !t1s Jndl{/s ·.
. La Historitt Edesiásr,'cd lmk1mt de Fr.1:· Je;ónimo de 1\ 1cndiua.
escnra en un lengu,iie perfcuo y con la base t:11 Olmos. ,\1owli11i,1 \· orrm
religiosos, ral \·ez S.1h:1gL'111 y rdcrid,1 a l.i ev.1ngcliz.1ción de bs · ticrr.1 ,
nuevas ~uarda así mismo impurunci.1 pact el es1udio de 1.1 épou antnior
a la venida de los espa11olc!&gt;. Prof'und,rn1cn1e Jocumemad,1, ,l tr;ivó de \ll'I
numerosos capítulos no, de.,cribc Lis costumbres de los pudilos ,1ntit:um
)' la luchad:~ los rnisionnos por rc.1lin1 L1 conc¡ui.,r.1 e,piri1u.d )' \',lrl,l; ,u 1
costumbres .
Del hijo de un princip.il inJio dt Lt \'uc1·.1 E'&gt;p.ui,t. l krn.u1J 0
AJva~ado Tezozomnc. pro\'Íl·nt: L1 Crri 11f(¡/ ,\ft..\·m111t1. Se dice Cuc c,crir,1
en 1)98, pero hay norici,1 de t.¡ue l.1 rnnnLi&lt;í i\ lowlin i.1 . [)l' c,1 ,1 11 1, 1 ,1,1,¡

�como de otras Je .iurores indígenas. dtjl) lc.11h.1kcr.1: "Consum.H.Lt Lt
conquista e inscruidos los 1ndigenas rn 1rneqr.1 cscrirnr.t, ri\',1liz.iron Lon
los misioneros en los rr;1b;ijos históricm, cmprrnJi&lt;:ndo con l.iud.1bk
celo, la t.treJ de comerv:1rnos lo que h.16iJn .1pn.:nJido d&lt;: su'&gt; m.1:·orl'\ .
Más que Je ellos, pues er.rn pcqueí1m ,1 1 momrnro dl· l.1 conqu1\l.1, lo
aprendieron, como los frailes de los \'Íc¡ o, :· princtp,1k\ y de: lm m1s1110,
códices que los religiosos 9u1cne, le,, debieron educar k, J1cron . Sin
embargo de esa idenridad (k fuentes, supieron dar ,l ~ll\ obr.1s un sello
muy peculi:u de factura indígcn.1, Jifícil de rnco11cr,1r en 01ros cscritorc:~.
De ese sentido propio de IJ tradición, nos dice Oro,co y Bnr,i: "ningu1u
rradición me_xicana nos parece m,is genu111a que l.1 conserv:id.1 por
Tewzomoc" '-. Su importancia p.ir.1 IJ esc!Jvnud es gr.111&lt;.:lc:. Se ocup:i con
preferencia de los cautivos que resultab,rn de hs victonos.1s gucrr.1s de
conquista de los mexicanos. Subraya con empeño la !orm.1 Je hacer los
sacrificios y sus prep.uacivos.
Otro descendiente de Reyes. Fernando de Alva Ixdi lxochitl. escribe
numerosas obras. parJ. lo cu,11 se documcnr.1 con los ,111ci:inos v señores de
representación, coteja sus escnros con los códices indígenas v los cerrifiu.
"lxtlilxochid recoge !:is tradiciones cczcocana~, ~uva ~bscuridad v
contradicciones cr~e h:iber disipado; pero se halla ta~ lejos de habcrl~
consegui do. que queda así mismo enredado en las concr:.idicciones"". El
sentido de su obra es el de una petición ' . Sin embargo, :.i él debemos b
conservación de las Leyes de Nezahualcóyod, y ~ezahualpiczintli, que
son la mejor demostración de la exisrenna de un derecho anterior a la
Conquista.
"Rico con los trabajos de los que le precedieron, entró el gran
Herrera, en la espinosa rarea de referir los hechos de sus comparriotas en
el Nuevo Mundo" -dice Icazbalceta-" y en rigor que sí se enriqueció con
los datos ajenos'•·.
De !J Monarquia Indiana de Fray Juan de T orquemada, puede
decirse lo propio de Herrera. Aprovecha las obras de Morolinía v
Mendiera. Una crícic1 severa dice: "recogió los escritos de los misioner;s
1
para tener su obra con recazos de ellas" , "aunque también ruvo la buena
fe de anotar Li fuente de sus noticias'' '~.
Excluidos Fuenleal y Quiroga que pertenecen a otro sistema, el
jurídico, con T orquemada se cierra el ciclo de las obras hechas con un
sentido histórico, aún crarándosc de las Relaciones. Encontramos en clla.s
predominanremenre, l:1 idea religiosa, pero ajustada al hecho que se
narra.

~oturini , _Ycyria y Clavijero, lejos Je .aquellos en el tiempo, siguen
un sistema J1ve_rso y e~tfo alejados aún del espíriru religioso de los
P:Jm:ros. Bocu:m' _rcurnó m,ás fuen:es par~ la hislOria de México que
ningun otro h1sronador, mas sus frutos h1eron reducidos. Lis obras
reco?idas )' que corrieron mala suene, fueron aprove&lt;.hadas por don
Manano Veyua quien nos conservó por copias mucha~ de ellas. En
cuanto a la obra de esce úlumo. formó, en opinión del señor Icazbalce1a.
"la primera Historia Antigua de México, digna de cal nombre" '''.
F~ancisco Jav!er Clavijc:º• escribió la Hisronll Antigua de México que
el :·. C~;vas _c?~s1de~a la _pr~mera gran sinresis de la Historia Antigua de
M~xte~ _- Ut1l1zo la nea 61blioteca de los jesuiras y dispuso de material de
pnmens1mo orden. El señor lcazbalcera da de él una opinión un canto
dura, quizá_ por hacerse partícipe de cierras opi,niones que él combad/,
pero s111 de¡ar por eso de reconocer sus méritos•·.
. C~n la base de Góm_ar.ª,' Bernal, Díaz, Herrera, Pedro Mártir, Salís y
el m~les Rob~rrs~n, escnb10 Prescort su obra. Bien documentada y bajo
un sistema cienriftco, ofrece un buen relato de nuestra historia y es
aprovechable para cienos daros''.
Lord Kingsborough, reunió en sus Antiquities of 1\1.exico publicadas
de 1830 a 1848, gran número de obras casi desconocidas. Su obra fue el
principio de la resurrección de nuesrra historia•·•. José femando Ramíre7 •
r~m_pió el _silencio de nuestros hiscori:.i.dores. Dueño de magnífica
biblioteca dispuso de abundantes materiales para sus investigaciones. A él
se ~~be el conocimiento de muchas obras que se creían ~)erdidas v el
~na!isis de ~;ras. Sus estudios nos proporcionan conocirnie~ros
1nd1spensables .
Jo~quín García lcazbalceta, hizo por la historia de México lo que
Marcelino Menéndez y Pelayo, por la Literatura Española. Hombre de
magnífica preparación, con fuentes de primera mano, su labor fue de
~nor:11e i:11porrancia para los investigadores, ya que con empeño e
i~teligenc1a poco comunes se dedicó .1 dar a la luz obras bases de nuestra
htstona•&lt;&gt;. Produjo así mismo estudios relativos a la época de l:i colonia 110
superados.
A Manuel Orozco y Berra, tocó hacer h síntesis de nuestra historia.
Después de haber "reconocido y extractado innumerables documentos'" y
con un mérndo rigurosamenre científico, rehizo nuestro pasado d~
:11anera_ admira~le. La sobriedad de sus juicios así como su cap:icidad
tntel~c_r'.va le hizo penetrar lo más hondo de los problemas parnos.
Percib,o con talento los fenómenos religiosos, polírico sociales v

-15

�económicos del pueblo mexicano y dio acercadas y justicieras
concl usiones. Difícilmente se podrá superar esta obra de tan insigne
invescigador•~.
Fuera de la categoría de estos eres últimos escrirores, se encuentran
1
los siguiences: Francisco Carbajal, cuya obra t:S de l 86t Bian ~ ,
Lerourneau 1 1, Kohler, con su magnífico escudio sobre El Derecho de los
Aztecas para el que utilizó las mejores fuenres. Su ,Jbra ha servido de guía
para codos los que han tratado algún rema conexo a la organiz.ación social
de aquel pueblo. Con un criterio jurídico moderno, esrudia las
insriruciones indígenas y las somete aun análisis riguroso, como si se
tracara de insriruciones actuales, sin hacer la distinción que salvó a
Quiroga. Su obra, repetimos, ha sido el fundamento de rodos los estudios
jurídico sociales posteriores':._ Herbert Spencer, dorado de un criterio
positivista y a través de la escuela sociológica, hace con la base de
Torquemada y Clavijero un ensayo sobre la organización social de los
,rnciguos mexicanos. A b m1snu tendencia obedecieron Biarr y

Servidumbre y vasallaje
r,i/,

magnífica. bibliograÍíar,,_

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1

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p,ntrt' ª

0

Lerourneau' •
Alfredo Chavero invesngo en Lis fuentes principales y realizó
estudios de utilidad para el investigado/'. José Cant1.'1 Corro, presbítero
uciliz.ó las obras de sus ancecesores y dejó un original trabajo sobre la
csclavitud'1 . Mariano Cuevas ha publicado numerosos documentos de
gran valor para nucsrra historia. Con un fino sentido crítico y de
imeligencia aguda y precisa, ha formado sus colecciones"'. Moreno'- y
Cevallos Novelo'b en tesis de Licenciatura, siguen las huellas de Kohler
con un seiuido jurídico sociológico. Toribio Esquive! Obregón, de
tendencias netamerue hispanas, no reconoce validez al derecho anee/' .
No así Lucio Mendiera. y Núñez. que se ocupa de él con profundo
inrerés00 • Wigberco Jiménez Moreno y Salvador A. Mareos, lograron
hacer de la incerpreración dd Códice de Yanhuidán, una obra valiosa por
cuanta al mérodo empleado, los conocimientos utilizados y b seriedad de
su investigaciónb1• José Bravo Ugarre, ha publicado dos volúmenes de su
Historia de México, magnífico compendio por su contenido y si)rema. A
grandes rasgos sintetiz.a los hechos más salientes, p.1ra lo cual uriliz.ó

1íe,itk, romo inm1e11i1h.1 lifi°irr.;1 y

e/ Rr, (Í;,

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mmx/Japor tis obras.

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C-rmimMt:,:u:,m11 C,rp. fil.

Sometidos primero, seiiores des ués lo
.
imperi o. De la pobrez.a del isl
p . ' s mexicanos logran formar un
.
ore Y su¡etos 1 los de A
1
a1ianza con ellos v loor:rn op '1 E r ,
tzcapotza co, traban
, :,
acar os sror¿ados
comarcanos Y los someten a l
··¿ . 6
guerreros vencen a los
.
,
a serv1 um re Su pod
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nqueza aumenta Al c.¡u"
.
I
·
er se exuen e y su
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mejor de sus guerreros com
.
, . a uramenre tomando lo
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o caunvos para el sacrificio
1.
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tri uw }' se le repanen sus t'
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.. .
, se e impone uro
.,
ierras. tu propio tiempo
l
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succd JO a los de Arzcaf10tzalco C
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. . se es o 1ga como
, ovoacrn Y Xoch1md o "
ro dos nosotros una calzada ,. c· . ,
d, d .
e , a poner entre
' 1 amino , ro O e picd
d d
.
razas
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_pesa a, e qu111cc
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grado para que no venoamos
d' . . ,
'
J su¡cc1on es e
o
en 1smmuc1011 y mei
, · d
pue61o v perdamos nuestra tier .
,
1ospn.:c10 e nuestro
d '
ra Y seamos vasallos d , , .
que e nues¡ra bella gracia a ll
d
e extranos, sera bien
rrarados".
~
e os nos emos, por ser de ellos bien
Las cierras de los sometidos
.
"muv moderada , c~d
. · relp,ima~se ª su vez en un principio
,
,, " " ,1 uno igu:i mcnr · '
d'fi d
'
medida que se iban esmrificand ·¡ . 1 e ' mo ' Kan o el reparto a
.

·

,

o a~ e ases.

Al mismo tiempo que se les avasallab,1 ,
.
. .
de ello, se les imponía un·t ol l. .·, ': como ~onsecuenc1:1. &lt;l1rccca
·
·
) ig,tc1on rnbut·1rn
1
•
mexicanos hubieron de suf · ¡
' ' que os.. mismos
.
nr a asem.irsc c.:n el hoo L· 'b
su¡eta ,1 rcgl.1s formadas de IC . d .
1 . . ti . a m ut:icion c.:sub.1
.
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l
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. ig:ir en c¡ue se 1.tcí.1.
Asi, mismo iba de '1euerdo con
a 1onn.1 d(' 1J · · ,
¡1
.
esa rnodalid·iJ· .. ,\ 1
.
, mision e e vas.dlJ¡e.
G•ornara seríala
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· · , os enemigos que 110 1
l .
s1r,o se ren ían dando cu
l
.
.
,
os com );rn.111,
ero,&lt;,, P uma¡es 1e¡uelos de 0 .
1 . • ¡
otras cosas de precio: to . 6
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. , io y p :n,1. piet r,h :,·
m ,1 .111 ,1 o~ qw.: lu.cnn
.
poníanles .1lgunos tribuws· l los
. d e , . esto por J1111go\ :,·
,·
que se e,e11Ji:in 5 1
,
por esciJvos, que lL1ma11 ·11
. : .. 1
•. J os vu1u,rn, íe11dí.rn
e ll'&gt;, _1 tr ,111 &lt;.:.\ mu:, pn.:hcro&lt;,.

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. . 1.'.IÓn 111flu1.1 .1,1 nmmo en el goh1emo f111uro dd
I .1 form.1 .d&lt;le n:u:p
·1 srnor
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L¡ued,1b.1 ~t:óor; ,1 e1.1n
s· ·J1bJn dcp.17.c.:
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somcu os por tut:r: .1 • . e
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0llh&gt;.,
.
,· 3 y v1oilJr,1 e put:J O' c.;
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c.1lp1xquc que rccog1er . ::, l
&lt;l. ·1) ll "lo\ nohle, r ,cí10rn
rnehlo enc.trg.iJos L L' su rcuu JL t . . .
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La succs10n
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•
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esrab.1 su¡era .1 J sanc1011 e
.
,
- 1r de México .1llt:g,1do ,1I
d Al
is \'Cces se po111.1 un sent
con su m:rn o. . gun,.. do, memos
,.
r·1mp1n
. O[()t0d) . s.ilvo. que d ~pue 61 o
J
monarc.1 o e reconou . d
T b·1 ,. T excou&gt; con lo) q uc ,e
j" •. ,
. po er t.01110 ,llU • .
.
. ,
fuese, de ~gran
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iuon
)
&lt;l
.
.
j, l s 1111:xicano,. a pn:1r dt: l.l op1n1on
.
pacro un .. ,1l1' •1n1.:i.
· con ¡ne 011111110 Le o
de lxrli1xochid.

Clases sociales

1 .

B•

.
a de cont1u1H.1
\. \,,-1s1l1Ji
· • ·c :tncenorme,m: ~eña!Jdo. ·se

.
c:·1 .
1·smo se man.:ó b1t.:n pronto s111
.a¡o ,e 1s1scem.
1
MexrcJno.
e cenrra 1
consmuyo e mpeno ' .
. . ti icu1 il Y .1ün cu.rndo ~e

sccma s&lt;:mepnrc , , . ' .
.
llegar ,1 consmu1r un s1
.
c1'&lt;lo· no por em se de~truyo
., d · ·
· los pucbl os 'iome
prercnd10 ar in¡erenci.l ª
. . , •. n lo h KÍan desde .\léxico
f de cuenras ~, m ren en l,l '
.
el mrema,.d,que la in , cipes
.
•
,
.
al
poder
del Empc:r,1dor.
vJSJ11 os su¡etos
. La
donde res1 1:rn os pnn
recieron clases jcrarqu1ndas
· .· · d l pueblo se perf'I.
I o Y apa
.
.
orga111zac1on
.
L ·a sido en sus primeros Jnos. .
. e
nmero
-ta1cua 1h,llll
d
admin1srrattv~menre,
las clases al:iciegas se formaron orras e
' después soc1a_lmente . Ju1_1dco J orlos .:m:sanos ~mercaderes.conocidos
d.
·c1ón consrnui as P
·
·
ll l
me 1ana pos1
I
.. ( h ca en plural) .v ¡unto a e .ba a
1
b de ''poc 1recJt1 poc ce
éstos con e nom _re . d •·1
. 1 11·s" hombres de n:nurale2a li re.
•
.i
r:mos e o~ ca pu 1 '
•
d1
c.uegona ue propie
h
Ies,, ,1p..•rceros libres ' criburanos e
,
b
·
"los
mace
u,1
d
En gr,1 o mas JJO,
'
10blc J. quien tributaban as1 como
duei'w del rerreno, gener::1menre un ,
'
J,

g

,

1

a! Escado'· •
•
• • ,
I .
ó!o .rnre el dignatario a quien
No t&lt;:nían 1mpos1c10n esrat:1 , sino s
l '" los conocidos con
bbrab.111 las rierras de servicio as1gn,1das J su ernpl) co ,
¡
'' {semdores de c.1sa rea ·
d ..
el nombre e recca eque_
. L~ .. d., la merrópoli e5taba una clase
d . d &lt;l la ¡crarqu1a y 1ue1a 'Deseen 1en o e
los 111:weques o
.
de los senores
- · que los somen·an·
·.. ,.~ El
·1·bre de servidores
l •
semi,
l f os de la cierrJ a nuevo senor .
rblmaitl que daban ~arre d~ os_.;rlo ocupaba IJ clase &lt;le hon1bres 9~1e
último escalón de la ¡erar9'.11a sodu ' , emilibrt: \' a los que se conocía
hJbía perdido parre de su liberta , s111 ser s
.
-18

con el nombre de escl,1\·os, por utiliJaJ del tt:rmino, no por corrc!,ponJcr
en su esencia. Denrro Je un régimen teocrárn:o mdit,H la cl.hl' sacerdoral
ocupaba los prim&lt;:ros lug;ire~. A g1,111Jl'.s rasgos esr,1 t:r,1 Lt orgJni1..1uon
social de los mexicano~. Ahora bit:n, dentro del grupo numt:roso. l.1 vida
no se .1jusrab.1 a los cánonl's preusos, sino (llle sufríJ rcbpm1encos. Los
calpullis no daban ab,mo parJ proporcionar cierras a coJos los que rcnÍJn
a ellas dcrecho. La población 1..reci.t. LJs cierras conquisradas reparriJnse
enrre los señores y guerreros principJles, quienes las daban en usufrut.ro a
sus antiguos poseedores. L1 pobbción urbana no p,1rticipaba, sino acaso.
de regalos de poca cuanría. Así. la c11egoría de macehuales crc:cía y como
base del pueblo, servía de sosr1:n a las clases elev.1das.
Tal siruacrón la pudieron bien pronto observar los primeros
cspai1oles gue se prcourp.uon de los problemas Je los indios. Don
Sebasrifo R.1mírcz. de Fucnb! en carra dirigida al I:-.mper:tdor en 3 de
noviem bre de 1532 señala la hondJ diferenciaoón gue cs:t cl.1se sufrfa:
"los gue son pecheros, así c:n conrribuciones pcrson:1les corno reales, se
llaman macehu.des, y éscos eran y son ran súbdicos, gut: aunquc los
macaran no hablaban, y a los que de esros el señor deLÍJ que era csd,1vo
aquel lo era'"''. Vasco de Quíroga subraya esa diferencia al reforirse .11
problema de la esclavirud prehispánica que trataba de evitar sugiriendo se
cnmendJra la cédula de 1528 que perrniría l.1 csclavirud y el herrar a lo~
indios, que se modificó el mismo aí10, así como la Cédub de 1530 en
que se encargab.1 a las auroridadcs abrieran un:1 inves11gación sobre los
abusos exisrenrt:s rocanres al rcscare de los indios, averiguación gue dio
lugar al ju rado mixto a. gue st: refiere Quiroga en su lnforn111cion en
Derecho Jel afio de 1535 ". Dice el licenciado que b cé&lt;lul.1 que permite
b escLwirud: "quita l.1 vida con las liberrades, íl -iqucscos pobrecillos
maceguales que son casi roda l.1 genri: comün de guien estos se:: sin,en,
que son los que a título de esclavos, sin 'icrlo m.ís que yo como delante se
dirá, ahora por la nueva provisión han de ser herrados y vendidos y
comprados sin ninguna piedad ... '
Gómara los compadece: "servíanse de ellos como de beHias en l.1s
cargas, cJminos y edificios''; com,ibanles muchas veces los hijos p.trJ
sacrificios y banq ueres, que era lo tirano y cruel. .. "pechab.u1, &lt;le rres que
cogían uno, y alÍn les t,lsaban l.1 comid,1 ·: y Jgrega: "no usaban vesrir
buena m.rnta ni mirar ,1 su señor... ", si no pag,1ban l.1 renca y criburo que
debían, quedaban por esclJvos hasca pagar; y en fin , los sacrificaban
cuando no se podían redimir" , y &lt;..on un;1 explicación de índole
económica que se adelanra a su nempo nos dm:: "Las reptíblicas no

�.
podían librarse de b servidumbre.,
por c~:1,sa, de la -sal r
por maner.,1 qui•.. viví-in
• muy· traba¡ados ...

O(

ras mercaderías;

El derecho
',
Al lado de normas
.
, n derecho que 1ie regia.
El pueblo mexicano r~nia u ,
. d car.ír rer ¡1ositivo como Lis
¿· ias pose1a orras e
'. . .,
puramen te consueru inar '
· ídicas ouía 1nsp1rac1on
•
l
s
leyes
Tezcucanas,
norm.
1
s
¡ur
.
o
que representan a

Para los azrecas.
d
b , duras su legislación era
eblo &lt;.: cosrum n.: 5
'
. .•
d
Bror:ida e un pu~
h ,
. niegan roda orga111zac1on
.
·
.
Autores
que
¡
excesivamente n gurosa . . , .
. . defienden celosamente ca
, .
l
blos preh1span1cos, ono~
H. .
J.und1c1 a os pue
1·¿ d-,. las Casas en su mona
ando b rea 1 a · - ·
l
1
adelanto cu tura · exagcr
.· . del sistema:
,
d
.dea escueta pero precisa
¡
Apologética nos a llna 1
.
.
// einosy le"es por lm cunes se
" H b 'a pues, puces en i1que os r
.t. .
l ,,
a t'
re zíblirn( e11 el csrndo po!tt1w y rempom ...
conservaban nque!fi1s 'P d
·, d ¡ . , en el seiíorio mexic,1110 era
De los jueces el rnpremo, esprw e IC)' b. por el oficio era
·¿
l
O ·uez ma¡·or, CU)'O nom ,e
el prest eme T J'a caruo · )' opcw
,h : d proveer rn las cosas de n
e
l 1
Cihu.acoat .. · cm
e.. d d I
,
,a di' fas causas que se
··
In hnoen n e reJ, 0 )
. •
gobernaoon Y en
L .
&lt;
eran solas las crimmosns,
devolvían a él por rtpe rmon, y e.trts . . .
"
.
i'les
no
se
flllelaba
de
111
JI/St1c1a
mayor
.
I
porque de as cw •
r

ª'

.
, del residenre superior. que era justicia
Había orro ¡uez &lt;lespluesf~ . .p ·r1 e cecad v su oficio era conocer
a ª
'•
-d
b de aque o 1c1O. era
l
maror; e no m re . .1 . v cri. mina
1 .
, or asesores v acompana os
es, tenia
P ,
.
de rodas las causas civi e~ .
b
A I . acad el ctul era como
d I s cu:-iles llama an co n,u1.
, .
~
d
otros os, uno e o
:f l I l
que quiere decir regidor. Estos eres
·¡
al otro av or ac,
L
1
,
alguac1 mayor, Y
. •
¡¡ oí:1.11 v libraoan J5 c:-iusas,
.
'. e ¡uncamente con e os . .
1
1
re nían sus ren1enres, ·F-1
.
'I ·1 T l.i.c:rn:car, que a
. . , de bs sencencias, so o e
pero en la pronunc1ac1on
,
I· ba par-i ·rnte el Cilrnacoarl.
. . .
b raba De este se ape •1
' '
,
b
JUStlCta mayor se nom
.d A d. .. El audiencia rema por nom re
"H b,111 asm e u ieniut.
d .

iban a orros dos jueces mayores, que llaman recuirlato, y que siempre
solían ser parienres del señor, y estaban con él, y llevan ración Je su
despensa y plato. Consultan con los señores cada mes una vez rodos lo.s
negocios, y en cada ochenta días vienen los jueces de la provincia a
comunicar con los de la ciudJ.d y con el rey o señor las cosas arduas y
cosas corrientes, para que proveyese y mandase lo que más convenía"-8•
Esto en c~ anto al centro. Las provincias tenían un sistema judicial
organizado 1.
Para iniciar el juicio se utilizaban los alguaciles8º. El juicio era
generalmente oral, y las pruebas orales y escritas, así corno en muchas
ocasiones los fa llos. El sistema probarorio perm ite aventurar es¡;¡
afir mación. Presencábanse resrigos de los que dice Las Casas: "pocas veces
se hallaban falsos, porque no osaban decir orra cosa sino la verdad: lo
uno, por temor de la cierra, por la cual juraban como por cosa divina, y la
forma del juramento era poner el dedo en la cierra y luego allegado a la
lengua, como sí d ijeran: por la d iosa tierra, o divina cierra que nos
sustenta y mantiene, que diré verdad; lo otro, por miedo de los jueces, los
cuales eran muy solícitos y sutiles en interrogarlos, y cuando alguno
hallaban fa lso, rerriblemenre lo castigaban"' 1• Para las pruebas: "había
pin tores, ,como escribanos que anotaban los puntos y términos del
lirigio ....,~.
El noti ttcador de la justicia o "el que la manifestaba era f ecpoiod el
pregonero, cuyo oficio era de gran honra y :iuroridad porque decían al
pueblo la volunrad del re/J; y el ejecutor, era el Coahunac, que era el
alguacil mayor, por sus propias nunos""'1•
En cu:ll1ro al tema que nos ocupa, tenemos que Sahagt'1n nos habla
de que en las casas reales o en los p.ilacios de los señores había salas en
que se administraba jusricí:i siendo Ll primerJ de ella, en la 9t1e residía el
Rey, los cónsules u oidores ~• los noble~, quienes .icom1mbran lihcrtar J
los esclavos hechos sin justicia" .

. T.r1tzo11t1
z
·¡·ISt/'1, ) , así podemos. enr
. ¡ sentenoa,
L
Tlatzontecoyan, a , ;r
l { i ar donde se pronunoan as

Existía para ejecutar Li ¡usricia un sist&lt;:ma carcelario org.rnizJdo.
Cortés, Berna! Díaz, S:1liagü11, 110s mcncion:in un ripo de drcelcs
destinadas :i los cautivos de guerra en lJ cu.d les cc:bab,1n ra1 a sacri ric1rlos
posrenormence.

e
.·) r,&lt;:s·
h l I· &lt;le lm jueces v sus ,unrn
. . "I .os jueces
Gómara a su vez nos ,1) .'1 .
61 :l'ienen renr.1s \º lug.ires que
eran doce, codos l:o m_b~es dancuno'&gt; y i;~~ c:st;s,1s scnc,1J.1s. L{s archcioncs
. del~" ¡usuCla: ere1m1nan , ,
son propios

Las Casas se refiere a elb~:
tcn 1,111 dr..:t:k·s aspcm rn-1s.
señaladamente, donde rnerí.i.n lm de crimen _r lo,, presos en gucrr,1.
Esraban en una casa oscura o Je mu_r poc1 d.lfidaJ, y rn cll.1 l1.1cí.rn un,1
jaula o jaulas, y .1 la pt1crra de l.1 c1s.1, que cr.1 pn-iuc:ii.t tomo pucn,1 de
palomar cerraJ,1 por de fuer:.i con r.1hl.1~ y .mi111.1d.1i, gr.111dt, pic:dr.1, ,I' ,dlí

.

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que Tf~tz,,0!1tecoyim
sentencias •

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. . , 1 . . .. ll 111 l n.1dl'Ll'r l.1 llHll'rtL
.
l . 1 &lt;lcs&lt;lc l.1 urce u1m1.:,11.\ • • r
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dernasud.1 por o rn.1
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. . ·k, ¡1ur Jo, nomhrl',, \l'~un
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Non ir.w;rn c:,Ll\ l,llu:
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que dcspues
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En CL1.111ro .11 car.ícru de l.1 ÍnstitttLi611, l'or9m:11uJ.1 .d,, m.1 que "l.1
servidumbre de t:Stos no na r,111 pl'nos.1, como l.1 de: lm 111t1rc11m r negro,
entre los cspafíoles"••;_ l.:,11 u1.11nu .1] númno, SL·gtín Zo;·ll.1 ~ na
abunJ,rnre'''' El esclavo en esas condicione) rení.1 ..1 m.i~ de lm dned10,
apuntados, otros, a s.1ber: "Su posl'cdor o Juc110 no rrnía sobre él
derecho de muerre'' . Para poder serlo rcní.1 que sujcc.trse a ll'yes espt:cr.ile~
sobre la marcri:i. En igu.1! forma no podí.1 ser vendido sin ~ll
consenrimicnro y de acuerdo con L1s disposicionc5 leg;1les ". Tenía JSÍ
mismo el duelÍo, un derecho semejante al de persecución sobre el
esclavo,., guíen lo podía don.ir a Sll~ herederos ''"' sin c¡ue por eso pudiera
ser compar:iJ o con una cosa".
Dadas las cosrumbres de los pueblos primitivos, ocurría algunas
veces que los esclavos seguí:111 .1 sus amos a su mucnc ' . Nadie nacía
esclavo: "ningún hijo de esclavo ni esclava que c:5 mucho rn,ís. quedaba
esclavo", nos dice Gómar:1 ..,:_El parco de escbvos era. libre y lo roma el
p:1dre, esr,i escrito en el Libro de Oro'"'. Resumiendo: la esclavirud
prehispánica, no puede ajustarse al modelo europeo, diverge por
completo de él. No se le consideraba al esclavo como una cosa ni privado
de codo género de derechos aún el de vivir, sino que tenía un mínimo
que se le resperaba, el cual perdía por determinadas causas: mala
conducra, deliras, ere. Era un.i caccgorfa m,ís b:1ja denrro de las diversas
clases sociales, nacida no de un hecho pur:i.menre social, sino también
jurídico. Podía muchas veces esrar en mejor condición que un macchual;
pero siempre tenía disminuida su libertad. La situación que le asigna
Qu iroga, llena perfectamente los elementos que en la realidad cenia.
Causas de esclavitud
Acordes en el sentido de las causas que produdan la mengua de la
libertad (esclavitud) están los traradiscas. los antiguos serialan Lis diversas
maneras de caer en ella sin agruparbs, lo que sí han realizado los
modernos desde Clavijero 'r,4. con el fin Je facilirJr su estudio, y desde un
punro de vista del derecho acrual.
Así se dice que tres en rérminos generales eran las f'uenres de Li
esclavirucl: la guerra, la ley y la venta propiJ. Sin embargo, cabe diferir un
poco de esa opinión, ya que la mayor parre de los tesrimonios nos señala
que los prisioneros de guerra o caunvos eran disrinros de los esclavos,

�puesto que se les desrinaba al sacrificio. Tc1.020moc nos habb de caucivos
nrilizados en servicios, y de esclavos del Rey hechos en la guemi y dados
en présramo :.1 los nobles, pero en ese c:.1rn tal vez se trace de vasallos.
Bajo esas bases, anafrz.aremos rodas ,. cada una de las causas de
escl.1Virud.

En primer lugar, la ley.
Li ley fija obligaciones, concede derechos, tipifica delicos, e impone
pe11.1s. No se concibe sino por sus últimas funciones que se pudier.1 caer
en csclJvirnd. Don Vasco de Quiroga niega la esclavirud como sanción a
un delico
explica su :ifirmación: "porque vemos que rc:cicncn su
liben.id y famili:i y casa y lug,u e hijos y mujer v haciend:i y ajuar sin
perder cm,1 alguna de ello, y que es m.í.s en ellos uru manera de alquiler o
n:nca Je obr,1s 111 perpctu11111, que· 110 sen·idumbre que quite liben:i&lt;l .. "'·'''
Su op111ión se comprende si se enriende su posición Je jurisra criado en b
tradición romana del derecho de la cu.1l extrae, bajo un Jn,íli~is Je! nuevo
sistema, la forma en que ha de encuadrar la instirnción a que se refiere, A
pes:ir Je que admite la existencia de un derecho mere los indígenas, no
acepta su violación como fuente de e)clavirud la rnal observó y
1

''

:'

caracterizó correccamcnce.
Contrariamente a su opinión cenemos resrimonios que n:veLrn que el
deliro sí originaba la mengua de la libertad en forma de presución de
servicios forzosa. El Conquisrador Anónimo lo asevera en tal forma , así
como Oud1/'' y TorquemadJ . Así se present.rn los casos de usurp::ición
11
castigado con escLivitud pa1,1 los descrndie1w:s ,,1sí como J los hijm
Je!
111
rebelde, a los que se aumcntaha el c:tstigo imponiéndoles collera • Li
traición era punida dur,1meqtc, Layt:ndo en e~cbvitud h.1.~t.1 h Cll,Hta
1
generación, :1sí como el ocultador dl'l delito. t.l culp:iblc er.t dec:ipirado ' ·.
Fuera de esca clase de dclico~ de ordtn político, tenemos otras causas
de cipo adminiscrarivo: la falca de pago dtl rrihuto, no considerado como
obligación ciudadana sino como imposición forud.1 rcsulranre del
vasallaje impuesto por grado o por fuerza y no cxirn1ble. Quiroga1
1
menciona esa crnsa 11 ' que.: acepr.1n, Zoric:1 ' y lorq11trn,1d.1 'y Cl.1vijcni"
y que rccúa gcncralmc.:ntc.: c.:n l.i, clase.:~ m;Ís luj;l\. t\1ucltm de sus
rnternbros eran dadm en t'icl.1vitud por su_., c,1Lit1uc.&lt;, .

Lesione:. y homicidio
Denrro, :va de una caccgona
, específica Je (H·
con la esdav1rud al que c1u\ i. 1 •
e irns. tl'nen10s castigado
,, .
,10,1 cs1oncs a orra 1 . . 1 "
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F e1s011,1 . 1:1 hom1c1dio
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Estupro
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causJme de cscl.ivirud '.
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. Sin embiro-o
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Ohispo, va &lt;1ue L1 purJ ·I _. ,
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n: ac1on scnnl co
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les1vac; para la cscl.1v.1 no d ·b. ª . . ' . , ns~nric :i y
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&lt;.: ia tentr sancron n111g11na.

lorma v no la del
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sin consecuencias

Venta de infantes

- En el Libro de Uro, lcemo,: ",j .ilou110~ \' . . .. ,
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esclavo, y déspués se s:1he to l I
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derecho azccca, y ,en.1 .1 ,1 gun~- v , , ....:ro t,unbién nos dice que a¡o
dt ciempos dd ¡rnmer y tercu R~. ·crp ,, el solo robo de un fruco
,
~ kxico m:.b ri:-,or •
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~ loccernrna 11a l-,1,1 e'.1 i ': ,
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mociYab.1 d Js,1ere,1m1enco .

Sc.1 ._·01110 (11,·1l', .11111 u1.111,ln ,icmprc litt· u11.1 kgi,Lh.i&lt;'&gt;n )' cosrumb1l·
riguros.1.
el rol1,1 t·1.1 (u,·ncmL'fltl ,.1,1 ig.1du:
¡11111u,ck Lun l.1 t·,d,l\·irud ,¡
'
'
no er.1 Ci.lt1,idcr.1hlc. _1· ,¡ l.1 pn,nn.1 t(1b.1Ll.1 110 ,¡11c1 i.1 ,d L1d1011. podi,1
vrndc1fo .1 orr.1 p.1u t]llt' L'011 el prt'l..Ío 1cuh1do. ,e rt·hicicr.1 l.1 pt:rd1d.1 '.
E n l.i Rcl.1--iti11 de .\lrndo1.1, ~t' t'lllllL'tllr.1n llt.1, lúpc,ro ;1 inJultm
concedido,; .1 los l.1dro11n por uno, dm ~ h.t\r.1 tic, u,os. ¡1(.'ro c..a.stigado,

inexorahkmcnrc .d

lll.ll'ln '.

Abuso de confianza
"H.tcí.111 cscl.ivo ,1l tjlll' venJi;r alguna cierra :1jrn.1 o que ruvic~c
deposir.1&lt;.L1. ,;in liccnci.i1'. ~i d bien cr,1 muchlc ~- lubia sido d.ido en
prés t.imo, depósito o .ilquiler y no ~e volvi:1 o pJgaba, l.1 misma pena era
aplic1da"''•'. El fr,1uJc c 1srig.íb.1sc con idénric:i SJnción.

Esclavitud por deudas
La c~cl.wirnd por deud,1~. ''no er.1 consecuenci;i directa de b deuda,
pero si h,1bía b posibilidad de d.u p,1go y sarisfacción .11 acreedor por
medio de ella"'-•. El deudor er:i rncan::cl.iJo en d l'cilpiloyan o prisión Je
deudores hasta pagar su adeudo con rcsc.He. o llegar ,11 pacco dt
esclavirul '", o bien cnrrcg.1r un subsriruro reledndolo de tiempo en
tiempo, que gener:dmenre era un miembro de l.i familia. El pacto er,1
1 1
fomul y Jcbí,111 pn:1cnci,1rlo cu:mo tcmgo~ ' . Esr,1 cl.1se Je escL1vitud
esr.1ba sujec:i a dos modalidades: o bien a la m.111cra común, es decir
rr:1sbdarse el deudor esclavizado a e.isa Je su acreedor para ~crvirle, o bien
podía quedar en su casa y tr.1bajar tínicamenre par,1 su sefior '~.
"Cu.rndo uno morfo por deudas. romaba el acreedor, si no había
hacienda, al hijo o a la mujer por esclavo" '", pero esa esclavilud, explica
Kohler no lo era por consecuencia de la escLn·irud dc su p,1dre, sino por
su compromiso personaf'. Esca espl.'cie de !iuiza Je familia se prohibió
en l 505 por Nezahualpilli, rey Je Tcxcoco, .1 quien imiró el gobierno de
México '~;.
Esclavitud de los jugadores
"Cuando jugaban a la pclot., y perdían \' no renían de C]lk' pagar, los
ronuban y se servían de ellos cod,1 su vida los que ganab.m; .r si eran los
que le ganaban dos o más y no les pJg;iba, le lb·ab.111 ,1] templo o cu,~· le

�,
. "''"., ), en el Libro de Oro leemos:
• í'.
b d ¡
del idolo
que teman
,
sacrlllca an e anre
. h,
d' lo que su padre cenia o
"el hijo del principal 9L'.e era ta ~r y vee~lo1:ecrecame11te ahogado, y si
ce de cierra mona por
.
d, ¡
ven ia a guna suer l ,,w ~1ás no sólo se apostaban ellos, sino como
era macch ual era ese avo . ,
"~
,
b. , paseaban esclavos ·
¡
dice Sahagun tam len ª
.
. da ·osrnmbre. Gómara
a
l .
era una invetera i_
•
Como se. ve,
¡~;Jo ·ue an el pacalozdi (parolli, especie de
comenta yis•, .dice: Cua ro uenen
. J g y aun
, m ucl1as veces sus personas para
parchasse) Juegan cuan
h,
1 h mbres ba¡·os &lt;.o_ Los así jugados,
1
E I hacen los ca ures Y os O
nl 6 1
ese avos. Sto o. h
, ano
- de cuando hicieron la venta. .
ser pasad o un
"no iban a servir asra . ,
,
d'
ar a servir durante Cierto
Ourán señala una modalidad mas: qdue po 11a p~slo en el plazo señalado,
. ba y e no 1ace1
.
·
o en canrn se rescua
h"os dice
nemp
'
'd·
l
'':
El
tahúr
podía
apostar
a
sus
IJ
'
quedaba a pcrperu1 a ·
,
Ouran

Esclavitud como medio correctivo

La esclavitud como medio de corrección era usada con frecuencia
entre los mexicanos. El padre de un hijo "incorregible, desobediente,
desvergonzado, disoluro y que_ le aprovechaban consejos y
1 1
amonestaciones", como dice Durán , previo permiso de las auroridades
judiciales, podía venderlo
en el mercado sin que pzlra tal existiera derecho
1
alguno de rescate ·~. La pena se agravaba si el hijo despilfarraba la fortuna
de su padre. Si era principal, se le ahorcaba, si plebeyo, esclavizábasele 1- ••

~

Diremos algo sobre cierras modalidades.
Para poder vender a un esclavo, era preci_,¡o ponerle collera, argolla o
cuauhcozcarl,
y "no se le echaba sin tener causa y licencia de la
1 4
jusricia" - • Este género de esclavos como dice Gómara y con él
Torquemada, estaban destinados a la venra y algunas veces al sacrificio 1' '.
El colocarles el collar era señal de su indocilidad averiguada por tesrigos,
lo que hacía perder al esclavo el derecho de dar su consenrimienro para su
venca .

l{i \

Venta por sí propio

,
.
de subdividirse en dos clases: la venta
a) La venra por s1 propio plue d con menoua de la libertad, y la
. .
f erza a la vo unta
b
.
por m1sena que u
'
, .
e nero De la pnmera nos
¡ ncaria hecha con ammo 1
•
1
P enamente vo u
,
b d osrcriormcnrc l:t segund,1.
ocuparemos enseguida para a o~ Jl r p
. fornnción &lt;.le 1535 esa clase
D V
de Qu1rog,1 sena a c'n su in
,
'
h' . b'
on "I asco
. ven
. d en por un cdcm1n o. e icuf(•)_1
l 1 ncces1·¿,l d se
1.11 ¿·1 5
de venra: os
º c::n '
·
r
. de esclavitud rorzosa ·
•t,;
El p D 'n recoge esa rornu
'
de maíL" .
.
ur,1
b· .Vd 1- veracidad de esas ::iJ1rmacioncs. En
Hisróricamenre tenemos prue .1sd e ,1 , d la Com¡uisc-i Je Oaxaca, se
d I R M crezum 1 1 espues t · '
· ·'
tiempos
e'l l ey ' íao Y ·mee e, 1h' am b re. sobrevenida , el monarca consrnno
,
]
desaro rcrn) e sequ , ,
.
h..
ellos mismos por ese :1vos
y aconsejó a sus súbditos vendieran ·~t~usd·1¡0s; h c:ires1í/•·. Sak1gün no,s
I arts menm 11101 ti ICl ,l COI '
H,
d
a gente e otros ug, ,
. ·I ,
l d hl~ del nrccio de compra .
ro
a
estos
ese
a;os
a
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e
r
lR
dice que e ey resca
l l .
.
los indios som.:cidm a pagar
.
años te l conqu1sra,
d
1
Durante: os pnmeros
. d ,
.. d' s, much,1s veces para po er
la tasación a los en comen crm, 'en i.tn c:
,

. ,

1,.k

cubrir tal impos1c1on . .
d
A , b. llam.1 Quiro~.1 a Li venta
.
~
. l
b V
dp etwm pt/rt,npt1n 111n. s1
) enta rz .- r
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J
11
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11
en que p,tra cnar un,1 1 • J
. . . &gt;cncralmcntc los ¡ug,1J ores
, d ' · , dc1crn11n,1 ,1&lt;, pcrson:i\, g
¡ .
hacian e s1 m1sm.1~,
1
J' . ·l ·b 11n un:1 \t:Pund,1 vc.:nt,1 e e s11
•
.
"' s· ·1
LIC ~(.' \'Cll ta Cl e r. 1 '
o
'
'
y las .prostitutas .. p·ig-ir
J e q 1 . .·
1 Jo ·ti nrimer rn111pr,1dor, C.\tc tcnu
e p1cCJ0 L ,l , r
, ,.
propia pcr~ona s111 .'
rnbn: él \' el .-,&lt;.:gundo ptrdí.t lo d,1do .
un derecho &lt;le pcr,ccucion .
,
L _'.,

~2x

, ..(1

An res de terminar con las diversas causas de esdavirud, cabe
mencionar aquellos casos de donación de esclavos duranrc la conquista y
que nos señalan Cortés'·-, Bernal Díaz 1• 8, Gómara 1 ··,, Torquemada"".
Quiroga combare la idea de que sean esclavos y dice: "esros r:iles venían
avisados, persuadidos, atemorizados y mandados por sus caciques o
principales, que aunque fuesen libres dijesen que eran esclavos ... "" 1•

Notas Bibliográficas
1
En El Orr¡:en de los .\fex1ca11n1· la primera de las relacione~ contl'nida en d Lihro
de Oro, en J. GARCÍA ICJ\713AI.CLTA. \'una Colec,•11j11 Je Durn111emo.1 para /u

Historia de ,\,,/éx1rn México. /8lJI . l 11-283, l'emos que lo., misioncrns ,l'
lamentaban de la falta de fuente,,~ del dcsconoc1n11t'r1to de ,u contenido: · c~crnorc.,
o letrados o cómo les diremos que c:ntrl'ndcn bien esto.. son rnuchos lo~ nub.: orros
no o:,,an mostrarse. o los I ibro:,,.. qucm.1dos, que como les hemos dc~tnrido :
quemado así ornamento~ del demonio o wdn lo que es cercmon1ático o ,osrl'l'll0,o
quemamos, y ... cada dia les amenazamos si no lo dcscubrc:n. ahora quc ll'\ ped1111,h
libros, si algunos tienen cxcúsansc con decir yuc) a son quemado~ que pur;i t¡th: lo~
querernos, o que les preguntamos con intento de rcprt!ndcrlo~. los libro, h.-i) cntrl'
729

�ellos que no son reprobados. así como lo~ de la cuenta de los años. meses ) dia~. )
los de los anales, aunque siempre hay alguna cosilla sospechosa. 01ros s, ha1
reprobados que son los de idolatrías. el de sueMs. y uno de una manera de
buenaventura que tira a astro logia. pero mu:,; falsa} oscura de entender.. ··
En la época más tardía. ··]xtlilxochitl. se lamenta de la falta de conocimiemo de
las personas y de los hechos aún entre los ancianos de la Nueva España: sólo en dos
hallo entera relación ) conocimiento de las pinturas ) caracteres. ) que dan
verdadero sentido a los cantos" En la dedicatoria de la H1stvria Ch1ch1meca Cit. J
GARCÍA ICAZBALCET A, La
destrucción de antigüedades mexicanas Obras de. l I-91. Biblioteca de Autores
Mexicanos. V. Agueros. Edit. 1896. l::sta obra corresponde al capítulo XXII de la
obra del mismo autor Don Fray Juun de Z11márraxa. prtmer vh1spv y ar:vh1spo de
México. 11st11dio biográfico y b1bliogr11/ico. México.! 881 .
: B. de.SAHAGÚN. J!tsroria General de las Cosas de la ,Vue\'U Espaiia 3 v.
México. Ed. de Carlos Maria de Bustamante. 1881 . Lib. X Cap. 29. Relata Sahagún
que en tiempo del cuarto rey de México lzcoatl. se quemaron las pinturas. "los
señores y principales que había entonces acordaron )' mandaron que se quemasen
todas porque no viniesen en manos del vulgo ) fuesen menospreciadas... Cita
lCAZBALCET A. La destrucción 15. La edición citada de Sahagún es la que utiliza
KOHLER. para su obra. Hay una edición moderna utilizada por nosotros. en 5 v.
con una introducción de W. JIMÉNEL MORENO. México, D. F. Edi1. Pedro
Robredo. 1938.
1
J. GARCÍA lCAZBALCETA. Hisroriudores de Méxrco Diccionario de Historia y
Geograjia. México. 1854. IV. Aparece como selección en la Ohra Opúsculos y
B1ograjias. Prólogo y selección de JIMÉNEZ RUEDA. México. Edic. de la
Universidad Nacional Autónoma. 1942. Bibl. Del Estudiante Uni~ersitario 38. 2-3
de donde lo tomamos.
4 Loe. Cit. Agrega: --¿Qué habríamos hecho con aquel montón de figuras si los
mismos misioneros no hubieran cuidado de conservamos la corta inteligencia de
ellos que nos queda, y de damos su explicación según la oyeron de los indígenas
expertos, e interpretarlos? ¿Ganaríamos acaso con el cambio si. por cuidar de la
conservación de las pinturas. no se hubiese perdido una sola. pero tampoco que
quedase una línea de sus escritosr
1 Íbidem, 5. En un tono lleno de admiración y entusiasmo por obra tan grande y al
mismo t:tmpo de reproche para los que se hicieron eco de las opiniones de
lxtlilxochitl, en La destrucción ... 100 dice· ··venidos a la predicación, por ningún
motivo estaban obligados a echarse encima nueva carga. ocupando sus escasísimas
horas de descanso en investigar y escribir la historia antigua de estos pueblos. A
ellos que aprendieron la lengua, que estudiaron las pinturas mismas de cuya
destrucción son acusados. que recogieron las tradiciones mas auténticas. que
reunieron todo en laborioso trabajo. somos deudores de lo que sabemos acerca de los
tiempos pasados. Sus inmediatos sucesores 1 colaboradores continuaron la obra:
pero los que llegaron mucho después. como Torquemada. ya no cargaron sobre sí las
indecibles fatigas del apostolado, y al paso que sabían aprovechar. por no decir
plagiar los escritos de sus predecesores. no creían injusto dar crédito a indios

730

em_busteros ~ara culpar de !gnorancia o de celo extraviado a los insignes varones a
quienes deb1an la luz recogida en sus propios escritos: débil retleJ·o opacado p
·1
ñ d.d
·
.
or 1111
a ~ 1 ur~s 1mper11ncn1es de aquella claridad que brilla en la sencillez de ¡05
primeros .
6
La destrucción. 96.
7
_Sobre el L1hro de Oro nos dice lcazbalceta, La de.11rucc1ón. J..J: .. Es un códice del
siglo ~VI que poseo, y que suele citarse con el titulo de Libro de Oro. puesto
poste:1ormente e~ su portada. ha~ una relación escrita al parecer por los religiosos
franc1sca_~os,_hac,a los años de_1_530 a 3..J_. Por desgracia el copiante era un torpe qut:
corromp10 barbara mente su ongmal } deJó muchas palabras en blanco al principio...
Y en _la N.C.D.H.M. 111- XXXIX. tomo que contiene las relaciones antiouas
conterndas al final del libro dice: .. las scb piezas que forman ta tercera y última ;arte
de esre volumen, se han sacado de un codice antiguo que existe en mi poder.
conocido con el nombre de libro de Oro y Tesoro Indico que le impuso uno de sus
poseedores: es el mismo que contiene lo~ memoriales inéditos de Fra, r ·b· d,
M ¡- · T d
. on 10 e
oto lfla. o os estos documentos. excepto uno. son anónimos v de teiras del siol
XVI: Unicamente la primera relación se ha impreso antes de ah~ra [/listona de fo~
Mexicanos por s'.1s pimuras. Fue publicado en el 1. 11 de los Anales di!! Museo
Nuc1~mal de .\fexic~J 188'.!]. los demás estaban inéditos. I. [Historia de los
Mexicanos por sus p111turas] "El original consta de 12 fojas~ no tiene otro lítulo que
esta nota de lctra coetá~c:-a: --Esta relación saqué de la pintura que Truxo RamircL.
Obispo de Cuenc~ presidente de la chancilleria'· Y de letra de D Manuel Lastres.
poseedor del cod,ce mucho más moderna y medio borrada: ··y D. Do. RamíreL el
fundador" ( D. Die?.º Ramire7 Obispo también de Cuenca ) tío. según parece. de
~uestro D. Sebastian. fue el fundador del Colegio de Cuenca. en ~alamanca).
H1sto~1a de lo~ Me_:-..1canos por sus pinturas... Y al fin de la propia letra: .. Fr. Bno.
de S. f-ranco. franciscano -sacada de las pinturas de los me-.;icanos , el sto a
Z .
.. E ' . . 1
. rpo
umarraga . ·st~ 111stona . a declaró antes D. Scbn Ram1rez de Fuenleal pre. De Na
Es?ar1a y la turno a Madnd- de Cuenca 15..JT. (Ese ailo, a 22 de enc.:ro. fal lecio el
senor Fuenleal. El original tiene numerado~ los capítulos hasla el undccuno. los
resta_ntes carecen de numeración. ~ se ha suplido para tacliitar las citas La nota
c:oetanea que lleva al frente nos da a cntcndc.:r que esa copia. ho, on!.!mal. se sacó en
España de la ~ue llc'vó co11s1_~0 el ~cñor l·ucnleal. acornpail~da de pinturas. No
cono~ernos l::i tech~ de la relac1on n, el nombre d.:! autor. Opino que carecen de toda
autoridad las apost1llas de las tres. d.:- las cuales apro\Ccho ú111camcntc:- el titulo por
ser propio.) dar alguno al e::.crito.
.
El se11or Chavero le llama Cud('\ l.11111úrraga. l11JS no ,eo por qué. De
unponede nombre de persona. sena prctenblc el de í 11dex Fuenlec1I pues al cabo él
le llevo a Lspaib. : aca~o \l.: redacto pür orden SU) a 1-r BcrnanJ 1110 Je San
Francisco es Sll_!eto Jesconoc1do en nue\trn l11stona. 1 1 \c11rn Onvco Je idcntilica
con Fr. Brrnard1no de Sahagun, ) tamb1t&gt;n Lastres. wmo abJj 11 ,t'renw'i. más 110
aparece que el P. Sahagún ~e ocupara di.:s&lt;le ~ntonct:~ en tJb ,nateri,h. f.n todo
caso. ya h~ d1ch~ que n~ m~ 1111:recen c1t'dito e~;,\ JHlla, de L:is!ri.:s. porque 110 e,
contemporanco nI da los fu11damrn!os di.: e!la·,.

�El señor Troncoso, cuyas opiniones son de tanto peso. me indicó una vez en
conversación. que ese escrito pudiera ser del P. Olmos. Fundaba su conjetura en un
pasaje del prólogo del Lib. 11 de la Historia Ecles1ás1ica Indiana de Mendieta. que
dice así: [a. de MENDIET A. Historia Eclesiás1ica Indiana. Obra escrita a fines del
S. XVI por fray ... La publica por primera vez Joaquín Garcia lcazbalceta. México.
Antigua Librería de J\gustinos 3 1870. 75-6] [Copiamos integramente pues
lcazbalceta corta] ·'Pues es de saber que en el año de mil y quinientos y treinta )
tres. Siendo presidente de la Real Audiencia de México D. Sebastián Ramírez de
Fuenleal (obispo que a la sazón era de la isla Española), y siendo custodio de la
orden de nuestro Padre San Francisco en esta Nueva Espana el santo varón Fr.
Martín de Valencia. por ambos a dos fue encargado el padre Fr. Andrés de Olmos de
la dicha orden [por ser la mejor lengua mexicana que entonces habia en esta tierra, y
hombre docto y discreto]. que sacase en un libro las antigüedades de estos naturales
indios. en especial de México y Texcoco. y Tlaxcala, para que de ello hubiese
alguna memoria. y lo malo fuera de tino se pudiese mejor refutar. y si algo bueno se
hallase. como se notan ) tienen en memoria muchas cosas de otros gt.!ntiles. Y el
dicho padre lo hizo así, que habiendo visto todas las pinturas que los caciques y
principales de estas provincias tenían de sus antiguallas. y habiéndole dado los más
ancianos respuesta a todo lo que les quiso preguntar. hizo de todo ello un libro muy
copioso, y de él se sacaron tres o cuatro trasuntos que se enviaron a España, y el
original dio después a cierto religioso que también iba a Castilla de suerte que no le
quedó copia de este libro, aunque le quedó memoria de lo principal que en él se
contenía, por haberlo inquirido por diversas veces con mucho cuidado y atención. y
haberlo escrito y tratado de ello en largo tiempo: y como después de algunos años.
teniendo noticia algunas personas de autoridad en España de cómo el dicho padre Fr.
Andrés de Olmos había recopilado estas antiguallas de los indios, acudiesen a
pedírselas. y entre ellas un cierto prelado obispo a quien no podía dejar de satisfacer,
acordó de recorrer sus memoriales, y hacer un epílogo o suma de lo que en dicho
libro se contenía, como lo hizo. Y yo, que esto escribo. teniendo algún deseo de
saber estas antiguallas, ha muchos años que acudí al mismo padre Fr. Andrés, como
a fuente de donde todos los arroyos que de esta materia han tratado emanaban, y él
me dijo en cuyo poder hallaría esta su última recopilación, escrita de su propia
mano, y la hube y tuve en mi poder; y de ella y de otros escritos del padre Fr.
Torib;o, uno de los primeros doce, saqué lo que en este libro de los antiguos ritos de
los indios escribo. siguiendo su brevedad y repartiendo la materia por compendiosos
capítulos en la forma que se sigue''. El señor lcazbalceta agrega: ·'Mendieta habla
además de un epílogo o Suma que el Padre hizo de su propio libro a instancias de un
Prelado Obispo a quien no podía dejar de satisfacer: más aún para Suma es muy
poco la relación Para que el estilo de esta nos diera alguna lul. falta el término de
comparación, por no habemos llegado escrito alguno del P. Olmos acerca de
antigüedades". Finalmente nos dice: "Ignoro quien sea el Fr. Andrés de Alcobiz que
el año de 1543 recopiló en España estas leyes de los mexicanos [se refiere a la cuarta
de las relaciones antiguas comenidas en el libro citado XLIV-XLV]. Muchas de ellas
constan asimismo al final de la Historia de los Mexicanos por su~ pinturas". El
original finnado tiene 3 fojas.
7.32

De lo que Mend1cta escribe podemos de'&gt; r' d 1
escribió mucho más tarde que 01
p e~ cr a noticia de que el P. Sahagún
·¡ ·
· mo\. \ quien ~abé si no •
1
"u wna recopilación'' que vio Mcndieta ·
·•
sena e poseedor de la
En una nota dada al scrior lca7balceta
Espada. extractada de la R ,¡ i. . d ,'
, por el senor \.1arco~ J1méncz de la
é t C 1011
/! ll.\ ("()\"a~ 11(1((1/,/('~ ~, /
'\'
.
· 't
ueru Lspw1a, de
Zo RITA. contenida en 1~ obra d I b · ·
leemos: OLMOS. (Fray J\NDRESe Dcl-a)z ;lcheta ª .que nos rclcrimos XXXI-XXXI!.
d'
.
. ,,u r¡: la~ C:CJ\a1· ¡, I \ '
F
•
m /0,: y sobre esto mismo (el asunto del libro d. . . e(:. u ue,·a ,-spww .l s111
otro libro Fr. Andrés de Olmos de 1 .
O e Fr íonb10 de l\1otol1n1aJ escribió
enviado a Espana y no le 911.edo· at ·m11s1d1ia d rd:n,} no lo pude ver p(1rque lo habia
ras a o e el· ). de
·.
personas. escribió una breve relació11 d 1
.
spucs. a ruego de algunas
e O que se pudo acordar
·1 d' ~
de e ll a. aunque muy poco hube vi Ot
.
. como e ice . Parte
también franciscano llan1ado L· -L~. • ros memoriales hube de otro relioioso
·
rr. , ranc1sco de I N· .
""'
·
lenguas. y que anduvieron mucl10. as a,as. ambos lllll\ grandes
s anos entre los indios t d d
·
y fueron perlados en pueblos de españoles v de i1 . . en e1: ien o en su doctrina.
y averiguar los usos y costumbres d
, 1·1
1d10s: hubieron cuidado de saber
después que los doce . .
e a~ue a genre, y fueron a aquella tierra poco
.
prnne1 os. \ vieron ellos , r- l . .
.
ant igüedades y trataron con indios a;11iuuos
. . .· r. onb10 sus pinturas Y
traté algunos al1os en México siendo ; lli
v1e10.s; Y estos tres los conocí y los
Nuestro Señor", [Zorita vmo como oido , ~r: : ~e qu~ eran grandes sienos de
cargo}.
r u1 l ))4 F.n l 5:i8 todavía estaba con ese

ª

(;;t•

En la propia obra de don Joaquín en la se••
.
263.8_1. sacadas del Libro de Oro, que ~só e
""'unda de las relaciones. antiguas
a In biblioteca de Texas se Ice en
p b odmo todas las obras de este historiador
· ,·
su enea eza o· "Rel · · d
.
.
de lo~ seiiores que ha ser"ioreado , t .
.
ac1on e la gencalog1a \ l111aJe
acuerdan haber oente en estas rartts ~ tl1C'rra di e la Nueva España. desp~és ·que se
. r.
.
"'
es. a cua procuramos d .. b 1
.
in1rascntos. sacados de los 11·bros de caractcre3 de q , . b e s.1 er os rcl11uosos
~
11
los mas ancianos \- que mas not. . . .
e usa an estos naturales. ) de
.
ic1a tienen de sus antepas d
r_
•
mandado de nuestro prelado.....
·
•a os. r.smb11nos por
Y en la tercera relación 281-., o
. .
para nosotros ha sido trabajoso , ·;Úri:'1~e11 de _lo.1 _,1Jex1cano.1. está escrito: "Aunque
algo ocupar el tiempo en ello nJ ta \· u ,oso dilucidar la presente relación \ en ella
causa de entender en lo que toca a ~a ruc uos~~1ente. deJando alguno~ raros· por eslél
füimos enviados ) de
' '
convers1011 de estos naturales a que por V M
nuestros prelados nos fue ene- d
.
nuestro mismo Dios nos fue dada en
. .
arga a y encomendada. ~ de
V. M. es servido de esto por lo uc e:u1:7-e. per~' cons1~erando que no menos Dim ~
en cuanto en nos es. de las cosa~ pa ~ amo~ rc.:sultar&lt;1. sabida por V. M. la verdad
los que han sen·oreado \, l,ab·t d , sa as en o que roca a la genealogía " lina1·c de
J
I a o en estas
t, .. El - ·
·
la anota: "La relación que s1oue ¡ t~. par cs.... seno_r lca?balccta XLII-XLIII
. .
;::
an ~nor] cu,o ono111al lle 10 f .
.
repet1c1ón de la anterior r la SC"llíldal
' . • "'
ne
OJas es ca.e;, una
se agrega que el No lll
"'1·
~ aun copia muchas ,eces sus palabras.¡\ todo
. - ~
·
es a pieza que esta al n
d ,¡ L h
primeras fojas están rotas pod 'd .
rente ~ t m dt! Oro. ~ !)IJS
dificultades. El título e d 1·,
. ri ~s en pa11e lo cual au111enta los huecos '
s e dra coetanea· mas el dt • d I d.
•
·
costumbre "del arpo h
z . · de· la orden
icno e co ice anad10. segun ~u
· · 1uan _umarraga
de
s
F
•
,
~
· • r,1nc1sco. F.I a~unto

�mismo del documento demuestra que el Arzobispo no fue su autor. sino quien lo
llevó a España...
Ahora bien. con estos datos precisa conocer quien fue Fra1 Andrés de Olmos
Su biografía )' mayores Jatos sobre sus obras los tenemos en la historia dc
AfEND/ETA. Op C11 Lib V. Pte. l. Cap. XXXIII. 6-l-l-5 ~ XXXV 6-l6-8 1 651 que
pueden verse en el Apéndice Doc 1
Sobre la obra de Olmos a m::ís de lo ah1 señalado en d Lib. IV Cap. XLIV-550.
nos dice ME,VD!ETA . .. Op C11. --Fr. André, Je Olmos fue el que sobre tod05 tU\'O
don de lenguas. porque en la me,icana compuso el arte más copioso 1 provecho~o
de los que se han hecho. e hizo \Ocabulario) otras muchas obra,. 1 lo ,rnsmo hizo
en la lengua totonaca ) en la huasteca. 1 enuendo c.¡uc supo otras lrngua~ de
chichimecas, porque anduvo mucho tiempo entre ellos... Y sobre sus fuemes Lib. 11
Cap. l. 77: --cuenta el venerable y mu1 rc.'ligioso padre Fr. Andrés de Olmo~. que lo
que con:igió de las pinturas y relaciones que le dieron los caciqui:s de Mex1co,
Texcoco, Tlaxcala. Huxotz111go. Cholula. Tcpeaca, Tlalmanalco :, Ja5 &lt;lemas
cabeceras, cerca de los dioses que teman ..... :) en el Cap. XXXII del mismo Libro 1144: Dice el padre Fr Andrés de Olmos. que quien mas le satisfizo acerca de esta
materia [de la venida de las tribus l fue un indio principal , iejo de Te:,..coco llamado
D. Andrés. el cual preguntado por él lo que sabía acerca de la venida de sus pasados,
respondió:" C. GONLALEZ PEÑA, H1storw de Ju L11.!r11t11ra ,\frxicanu Segunda
Edición. México. Edit. Cultura) Polis. 19-l0. 10 y en la edición de 1928. 20. afirma
que Olmos: .. llegó a México en 152-l", dato inc:-.acto pues corno afirma la autoridad
de Mendieta, vino con el Sr. Lumárraga en el a110 de 1528.
Ahora bien. la opinión del Sr. Troncoso no carece de ,erdad. Su instinto de
historiador inteligente le permitto avizorar la verdad. más le faltaron mayores datos
en que apoyar su conjetura. Viene a probar la paternidad de Olmos sobre el Libro de
Oro. desglosando lo que en verdad no le pertenezca al franciscano. Fray
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS . .~polugJ11cu Historia de /u:, Indias La edición
utilizada es la siguiente: Nueva Biblioteca di: Autores Españoles bajo la dirección
del Excimo. Sr D. Marcelino Mencndcz y Pelayo. Núm. 13. Por M. SERRANO y
SANZ, Madrid. Bailly Baillierc e hijos. I:.d1ts. 1909.
Esta obra iniciada al concebirse como una sola con la Historw Cenera/ de las
Indias. en el año de 1527 como se lee ~n ella en el Cap 11. ) que finalmente observa
el Sr. A. M. FA13IE, Vida y escmos de Fray Barrulomé de las Casas, obispo de
Chiapa 2 \'. Madrid. lmpr. de Miguel Ginesta 1879 1.354-5 y 357-8. fue
continuada durante los años 1552 ó 53 ) concluida entre el 59) e 161 .
Sabemos que el P. Las Casas estu,·o en la ciudad de Mé,ico el ano de 1539
para el Capitulo General de la Orden. Conocemos la fecha de su consagración
episcopal en la capilla de San Pablo en Sevilla el 30 de marzo (domingo de Pasión)
de 1544. en que ofició como consagrame el Obispo Loaisa. Volvió a estar en la
capital de la Nueva España. a la que vino desde su obispado. para asistir a la Junta
de Prelados. ) de donde partió para Espa11a para no volver más.
Según los datos anteriores. el Libro dt? Oro fue esrnto entre los años de 1530)
1535. más cerca de la ultima fecha. Así para la primera venida de Las Casas a
México, el libro estaba tenninado) hechas las tres o cuatro copias de que nos habla

7.H

Mendieta
, el do
·
d
. .
· ·.
. mmico pu o conocerlo o saber d •
relig1osos tranc1scanos tenía A
d
e el, por la am1s1ad que con i&lt;J'
E
.
. n su SC!!un a vuele
. Ob'
spaña los originales o estaba por en~ . 1
a. ya .. ispo. había remitido a
Zumárraga.
iar os con un rel1g1oso. no con el Obispo
J

De reg_reso a España. Las Casas se dedic .
.
Olmos. copia de su libro· "v c
[01
o a ter minar su obra) debió pedir al p
. . orno
mos) no od ' d ·.
recorrer sus memoriales ,· hacer
·1
p ia eJar de satisfacer. acordó de
.
,
un epi º"º o Sun d 1
contenia. como lo hizo... Datos es10s últi :::
. la e o que en dicho libro se
conc~erdan con los de Zorita.
mos ya citados que s011 de Mendieta &gt; que
renemos así que Las Casas es el Prelad O .
.
Por otra parte. las fechas concuerda E ~ 55 b1sp_o a quien se refiere Mendieta.
ocupaba todavía ese puesto en l 558 n., , n . ~ vino como oidor Zorita quien
. .b..
· • Y u1 este uh1mo año
t bl
quc, cscn
io Olmos ··a ruego de alo
..
.
nos la a de la Rt'lac1ón
remitido.
"'una persona a mas de los originales ql1e ya había
Hasta aqui. no se precisa el que Olmos s
.
que Las Casas daba la resolucion a t
bl . ea el autor del L1hro di! Oro Dij irnos
al mencionar. como acostumbraba h:::rf;º1a:r;1a) hatí~ ~usticia al célebre filólogo.
rara en aquel entonces\' hoy 1a1nb·1.
.
uentes u11iizadas para sus obras co~~
.
,
en en numerosos ·
"
As,. en ~I capitulo CLXXV--l60 dedicado ·. casos.
fuentes propias v aienas· ·'A
Totonacas escribe \ señala la•
,
J
•
s, que 10d0 ¡ da· los
1 d
- · '
~
comprende muchas provincias en espec1·a1 fasº.1 11c_~º- e esta Nue\ a Espaiia. que
hac
·,
· ¡
. i,a 1as costas de la mar. lo· h • s b.d d' ue rinon
. . de la 1icrra.
~ in as que cstan
fueron los ~rimeros religiosos qu~ e: ,i ~ell~ !_os religiosos de San Francisco. que
lengua mexicana.\ han sido curiosos qd·1 ·' tierra entraron) supieron mu, bien la
d
·
,
' 1 l"Cnles en
"
· , icio-,
espues
que se convirtieron
v fuero11 , -. . "'
prc::,lllllar
a los indios
,¡· .
.
.
cristianos de los t ,
J
•
Y re 1g1011 de su mfidelidad r•'ro n·
.
rr os, 1:erernonias \ sacnfic10,
·
. .
· "
111guna cosa de ,flo
·
~ b .
. .t
, ,eron. s1110 pllr relación de
1os mismos md10s lo Sur}iernn L
d' 1
.
t
.
o que a ilJO se d1ra d ¡ . . . . . .
ic 10 arn ba cuando habfában1os d I
d , e os rnos y sacri f JC ios. \a se ha
e O\ sacer O11.:s
, ¡ b
·
que 1!amaban Tolones o To1ona
qu1: rn ia en lu prn, mc1a dl' lo~
N
cos. que estaban pobl d 1 •
·
arte. que es lo rrimero qtrl' ,endo de F - 'l
a os iac1a la costa del .\ far di:I
siendo muchacho lo visto por·
.sra, a hallamos. lo hube de per:;ona c¡ue
su~ o¡os estando sol
,
español alguno. ni principio que en 1~· .... J, .. '- .
o entre aque!IJ gl'íltc s 111 otrn
,,
d
" .,Lc:\&lt;1 cspai1a entrar
· ·.
St: guar aron. lo uno por ser muchacl
I
on cmr1,1nos. dl' I cual ll\l
y lo amaban. Este. dcspu-:s ,1enJ 10,. : :1, otro porque lo tu, icron por hijo del Sol
- ,, d 1
.
..
o lo111t,1 e tk bien 111. d 10
.
1º'°ª o. o que diré tocante ¡¡ h r·,¡ · • .
. · l
por .:,crrto. por m,
,
' t l!.!1011. LaClll0llla~ sac 'f
1
de aquella rro,inc1a de los l •itt1 1 , . ·
rr ic,o~. C;-e ~ \ rnstumbres
E .
· ' lt)O 1otonaco.&lt;,·
·
,ste ult11no personaje es sin !!enero de d 1 ,
. •
.
~e
Juan de Mt:sa. de quien n~~ J 1c,
t:~_tJlll lk,o ~n r·cl1g1Pn el nombn:
J7., ...\1U) singular\ e,celenti: \ 'lf()l1 lt.:!·1·1 ··f ,1u .¡ Ori ( JI I rb IV Cap l\',
.
'
' l la\ o . u:in d-: \f. . f·
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l S.t
Ul' cslL' \leno J,,
D10s nc1tural de Ltrcr""· , illa .1.
ue , llu.J 1uc1a \
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'
(como Juan C10111ále1 , otro~ mt1cl10• 1 1.. ·, \1cl11 o nw1u.:lo s;c , 1110 dl' l.h lt1d 1,h
·
.
' () lil 11 ll:C 1() ) 'I e l t ,
j
que era encomendero de u11 !'U ·bl 11
, \ n unp auon de un 110 ,u\ o
t: t1
am.ido 1 ·rnr 11 11
I
· 1
f !uaqeca. se1cn1a lcnu·,s d•· \!. . .
.
_,' , , t:\IC(1. .1unqueJi:di1.'- ·· u,¡' · en a. pro, 111Li;1 de 1•
J \,
t:lclltc -:ngua '\ con 'l'I' harbar.i,
d rfrrnllosa. como era ni110 el J
ll,111 e k sa ¡1 '" ( • I ' d .
1 .
.
consumado l'n ella · ,, t'rni·c(J r rcu1rn
.. 1 dur J e ·iqu
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L o, lllul\h di.:,pue, J.:I 11.rdr. 1

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11/~\~

1

- .\ 'i

\:

1

�Andrés de Olmos. Dióle Dios tan buena alma. que en su puericia ~ mocedad no se
desvarió en las vanidades que en aquella edad suelen ser comunes a los hijos de lo~
hombres, mayormente en tierra tan ocasionada como es este de las Indias, antes se
aficionó al estudio de las letras con inten10 de servir a Dios en el estado eclesiástico:
&gt; como llegase a tener edad y suficiencia, luego se ordenó sacerdote. el cual oficio
ejercitó con grande ejemplo de todos ) aprovechamiento de aquellos naturales,
predicándoles y peregrinando de pueblo en pueblo. particularmente por los partes de
Tanchipa, y Tamaholipa y Tamezín. que confinan con los chichimecas infieles .. •· A
la muerte de su tio le sucedió la encomienda, que empleó en hacer el bien. Por su
renuncia a la encomienda. mereció el titulo de Las Casas. de ··hombre de bien".
En el Cap. CCXlll-559 de la Apologéltca, al hablar Las Casas de la
embriaguez y las leyes que la combatían en la Nueva España nos dice: "Esta fue la
costumbre y la ley y la pena que se tuvo y se daba todos los tiempos que aquella
gente vivió sin que viese cristianos, lo cual todos los religiosos. en especial de la
orden de San Francisco. escudriñaron. examinaron y averiguaron y tuvieron) tienen
por cierto: después de los cristianos haber conquistado aquella tierra y quitado a los
señores naturales y jueces, )' sido causa que no usasen sus antiguas leyes. son tamos
los excesos que en borrachera han hecho y hacen cuando pueden los indios, en
especial si pueden haber venido de Castilla [es la misma queja de Quirogal, que los
mismos religiosos que digo no pod1an creer que no los usasen todos en sus tiempos
antiguos; pero después de mucho y muy bien inquindo. y como dije, mirado y
examinado. confiesan haber estado engañados, y es verdad que esto que aqui digo es
todo escrito de ellos y de sus escritos lo he sacado" .
Dos capítulos adelante 562: ··En el cual se refieren todas las leyes por las
cuales los reinos de la Nueva España se regían·· escribe: "Porque más en suma se
vea la buena y prudente gobernación que los reyes de la Nueva España en sus reinos
tenían puesta, sera bien referir en este capitulo todas las leyes que }o he: podido
haber que había en ella. sacadas y colegidas con diligencia por religiosos muy
entendidos y experimentados y que penetraron de raíz aquella lengua. las cuales
tengo en mi poder firmadas de su nombre y comienzan como me las dieron de la
manera siguiente: Estas son las leyes que tenían los indios de la Nueva España. Estas
mismas leyes, son las que aparecen en la cuarta de las Relaciones Antiguas de la
obra ya señalada de lcazbalceta en: "ltem no bastaba probanza para el adulterio s1 no
tos tomaban juntos, y la pena era. hallandolos apedreallos a entrambos
públicamente" 262. En la Apologética: "Algunas de estas leyes ~uso referidas no son
del codo auténticas porque se sacaron de un librillo de indios no autorizado". 563.
De la obra en poder del señor lcazbalceta. fueron tomadas por D. MANUEL
OROZCO y BERRA .. f/istona Antigua y de la Conquista de .Héxu:o, -1 v. México
1880.1-269-275. Y de esta obra J. KOI-ILER, "r.l Derecho los Aztecas". en Revisw
de Ciencw Jurídica Comparada. Stu11gart ( Wurte111berg. Alemania), Casa [:.dit. de
Fernando Henke 1892. Primera parte de la serte Cultura Jundica de Antigua
Amcrica. Esta obra se reimprimió traducida por el Sr. Ltc. Carlos Robalo y
Fernández. en la Revisra /lus1racla de la Escuela Libre de Derecho. 11 2a. Época.
1923-24. México. Edit. Latino Americana 1924. que es utililada por nosotros.

. !\I final Je esas /('\es \ de I·
' ..
.
crrmenes: l'I primero· de Ío, l;echic .&lt;1~ qul . 1rwh,ben &gt; c;1s11gan cuatro princ1r J.
tercero· de los carnaks el .
~ro) ~ 'íil teaJore~: el Se!rnndo· de lo I· d
a -:~
·., •
·
mano· de las ,, , ..·•
·
~ d rones· el
s1::,ureme
•
,¡
.ad\ertencin' · "Tod n~ 1Js 1e\ l'S Ó' "'ll(nas como
. se Cita• «•
,~ cncucmra
la
:e q~e mas 'iupo de la _k•ngua tnC.\t~ana ~ :i~~~ [;t:,,,tas d:cc aquel :~lrgio~o. que fue
rdad. porque las saco de un libro d. ·.
rcnctro. como d,¡c que son tod·
que los ind ios tenían en !.!ran vene. \ ~1111uras mu: auténtico de Ía l\'ue\'a 1-spa~:,
on1 ,
d
,ac1on \ era ·nt
11
~ na
P "ue es ver ~d todo lo que aquí refinó d·¡ · . ~ re_ l' os de mucha autoridad. \
ten=-º·
d11c
de1 r111smo
.
dl' -;u riomb re. \ as 1. lo.
. como
.
· · lirn1ad0
'
"\. ~o que lo ftrmaba
..
6 dichas. de otros reli!!iosos ct, ·d:· parce~ tambtcn que muchas de la; c~sa5arna
habidas
son con
. estas conforrm·s'·
-:
l
ordenes
· d
, .
y 1\, er~as
1
.
:, aun e SC!.dares. por r111·
Andres de !\l b'
.
· tn a copta o , ·¡ , . sobredicl
co tz l'i diez d..: septiembre de 1'i-tJ en V 7¡'~p1/c1on que firmó Fra.:
.
10 ~s \ erdad, porque .'.I o las sac ué - .
. a a o td, se leL'. "y todo esto
f.1_r11uras es~an escritas estas leves. en unl li/e un libro de sus pintura~. a dondl' por
11111t: ~e m1 nombre
.
ro mu: au1ent1co. :, porque es verdad lo
f·echa en Valladolid. a die¿ del t ,
.
cuarcma \ tres afios Fr Ar d . d
nes de septiembre aiio de lllil \ q . .
t ·
· · · 1 res e Alrobiz"
. urntentos \
.ste Fra~ Andrés de Alcob1· d'
. .
.
e .
d
z. ice Sl'r ,¡ r e I d
?1sta. e los originales remitidos a Es a- t e op1 a or de la nbra de Olmos. o el
sea una mala trascripción paleo!.!nHica p na: dudamos por no conocer el onoinal si
En el Ca
·
·
"
·
.
p. CCX IX-57-1. nos habla L
.
mexicanos. ue lo~ castigos que im ontar ' ~s Casas de las costumbre) de lo~
aqu1 dichas\ que se d..
p ' l por dctermmada:. falws· --1 d
d
.
·
1,1ero11 son \'crdad
. 1
_
·
o as estas co~as
o1111n1cos que han penetrado las le;;~ ast º.lest1f1can los religiosos francisco, ,
corporales )- de espíritu de
. . i'°'uas. : con grandt?.s sudores \
. .
cos1umbrc~ buenas : m;la, /cr:~~:'i1~ '.:;n querido sa.ber de raí1 )- fund,;m:~~~ª-;~:
alg~nos que más cuidado que otros de~ tic. : tamb1e11 lo ¡¡firman seglares buenos
tenido. y digo en \erdad que . " ! render las lenguas e inquirir lo di l
.
escrito, habido de diversas ;1r~~1:~:i:s~Síl\ en substancia de lo que de el los le~,:~ 1~~1;
vocablos)'
. o 1no mudo ni 'al t~ro.
,
·
"'
. . es t"lto porque no suenan tan ·bien
s1110 son algunos
por mis _OJOS he visto. sin quiiar ni oner . _os que cllos_rus1eron. ~ en lo que mio
pronuncio: notifico. y esto Sé teno~ po n~as de lo que siento. entiendo ser verdad
como muchas veces he d1ch
"'
r 1111 en todo lo ya escriro \' que ~e e 'b .
'b - .
o. porque \as• q o·
.
sen tere
eser, a hce1oncs excediendo los 1; .• . ~ ue ,os no tiene necesidad de que
ofend •. ·
.
. crminos de la \ 'rd· J
,
.
_\ o
T
rna. : por su rrnsericordia no trato
. ~ ,ª ·. pues ma1111icsro es que k
rozo en el ~ue hace profesión de s1ncerid:~· t/ºn:t:ncc. n1 me::dité tal granjería··.
Despucs de haber lratado en el u ent~ en toda su obra.
.
~aba_n los ~adres de la ~ucva bpar1/~:~1;fb;~~~-11:o d~ la ~ducac1ó11 que a ,us hijos
: d1c~o en este capitulo. una condusron q
as1 s1e111pn: supuesto. añado a
ranc1sco a los
casos
dichos''
ue
i::tce
un buen rl'li!!íoso
d,e Síln
.
,
~ ·
E.nse!.!utda sobr •I ·
1b
.
e e mismo tema de 13 'd
...
pe eyos. en el Cap. CCXXIJl-'i8'
~ ucac1on de los hijos de nobl
arte d 1
.
- .J prectsa su ori" ·n .. r d 1
.
es \
"~
o o o que habernos en esr~
P - e a enanza de los hijos d precedentes capítulos dicho se ~ . fi e esla&lt;, nuestra~ mdianas naciones en lo .
de la orden d S .
. . . con mna por unas e\hortac1 ,
.
.
s
e an Franctsco me em IÓ d' 1 N
.
on~s que otro re/1oroso
~, ~ Ue\ a Lspaíla. ~stando::, o en Espaib .la

~tº

j

�vieja,. las cuales había el romanzado de la lengua mexicana fielmente sin añadir ni
quitar cosa que fuese de sustancia. sacando sentido de sentido. no palabra de
palabra; porque como él dijo en su prologuillo que a las dichas pláticas y
exhortaciones hizo. a veces una palabra en aquella lengua requiere muchas de las
nuestras. ) una nuestra comprende muchas de las suyas. y porque son cosas de notar
en gente que ha sido hasta ahora tan menospreciada. quise referirlas aquL mudando
algunos vocablos que parecían no bien sonar. según el estilo de que al presente
usamos".
Puntualiza finalmente su autor en el capítulo siguiente 589: "Estas
exhortaciones son !as que. con otras qué por abreviar dejo de referir. me envió aquel
padre religioso de San Francisco estando yo en Castilla. llamado Fray Andrés de
Olmos. padre en su Orden, y tambien en la experiencia de la lengua de la Nueva
España. bien antiguo. las cuales amonestaciones creo yo que sonaban mejor en la
lengua mexicana que en la romance que le~ dio el padre susodicho".
Las pláticas y exhortaciones de que se ocupa Las Casa~. son las mismas que
sciiala Mendieta al hablar de las obras del P Olmos. Ahora bk:n. todas esas leyes.
pláticas, costumbres. y otras que no utilizó Las Casas. reunidas en un manuscrito
antiguo, sí pueden formar la Suma que no admite el Sr. lcazbalccta. que desglosa
sólo \as leyes y otras peque11as relaciones. y olvidase el conjunto.
R La cedula puede verse en V. de PUGA. Ced11/ur10. l- 157. La Curta del Ar:c1/J1spo
en D.1.1. Xlll-256. TERNAUX COMP ANS. Recuil de pieces relativos a la
Conquete du Mexique. l 838. la publica también.
'
Relativas a la mformación que se ordenó ~e hiciera acerca de los indios
1
esclavizados ) vendidos por Nuño de Guzmán. Trata también de las Cedulas de 19
de sepuembre de 1528 en que se ordena se presenten los esclavos a la audiencia para
examinar su procedencia ) marcar a los que en realidad lo fuesen. cedula que se
rectificó el 20 de noviembre del mismo año. La primera de esta~ cedulas es
duramente censurada por Quiroga.
'" T. de OEN/\ VENTE o MOTOLINIA. l listoria de los Indio~ de Nueva Espai\a por
rra) ... En Coleccuín de do&lt;.·11111t'/ltos para fa I h1111m1 de ,\frúcu de I GARCi /\
lC AZBALCET A. i\\cxico. \ 858-1866 2 \. l. El Sr. lcazbalceta es de op1n1on que los
Mcm0riales. son el primer ensayo algo diferente de la Historia. Como vimos
anteriormente. Motolinia había escrito un libro semejante al del P Olmos Mcndieta
nos habla de sus escritos por él utilizado~: más tarde por Lorita: Torquemada.
11 11 istoriadorcs de Mex 1co. 6-7.
Feo. LÓPEZ DE GÓtv!ARA. ( '011t¡111stt1 di! \{Jx1co Segunda parte tk la Cro111ca
12
Ge11er¡¡/ de {a., /11Jws Biblioteca Histórica de la Iberia 2 v ,1l,ico Imprenta de 1
!:,scalante) Cia. 1870. La prnncra ediciones del mio M l ~52
EL CONQUISTADOR ANONlMO. f?dm·/(í11 di.! alg1111a.1 cos,;.1 de f¡¡ \11era
11
[,~paiia y de /u (jra11 Cllldatf de Te11och11tfú11. Mcxico. esc1 ita por un compai1ero de
Hernán Cortes. En Col. JI! Don para I I Je ,\ ft:.\/w de !C AI.BALCETA I De esta
edición se sirvieron los que la reeditaron en '.\tt:,ico. Alcancia. 1938. que e~ la
utiliLada
por nosütros.
l.\ A. de T APlA. Re/a('IÓII he&lt; ha ¡JOr el Se1i11r snhrl' /u ( ·u11i¡11Na ,I,· .\!J.uco
Publicada por IC AlBALCf l A Col Doc~ para l,1 l l. Je\ k,.

-)x

15

~ pesar del juicio anreri
.
1est1gos
de la' Co nqu1s1a
.
~
Vor· tiene mteres· pues· J l:·be I1a ber
b ,1
Salazar de J. H. D!AZ T. HO ease el esrudio critico e
,
rec1 iuo noticias de
l61-¡·
.
ME que
omparat1vo de e·
,sronadores de M . .
.
posee el Colcnio d \1 .
t:rvante~ Je
11 E
•
ex,co. 11.
"'
e ex,co .
. _DIAZ DEL CASTILLO H .
.
Espano lntroducció
· ,.ifr/1'/o I adaúeru Í' I •
19393 v.
n) notas de J. RA/vtlREZ CAB¡~ ~ (ml(¡u1sta ele la Sut'l'&lt;I
,s Cite la nota en que . ct·
A . Mex1co P. Robredo Ed.
t9 J
)a 10 el dato v ·.
. E. POMAR. Relación de T . ea~e nuestra nota.
la H. de Aléx. México. 1886- 1:;ioco En IC AZBALCE·1A. \ ue,·,, C)
la que se han acomodado I J . . 111. Es como su nombre lo i d. r I Docs Paro
B. de OBREGÓN H · os icchos a manera de h1sto .
n ,ca. una relación.
11/
• 1stvnc, d, ¡ d
na.
, ueva España, escrita
é os
escuhrim1e111u1 w1t1 ,
M/\RIANO CUEVAS P?r. el Conquistador. Añ d. ~~w.1· 1· ,1wclemo.1 JI! la
1924 V
. Mex1co De
E .
o e 1:-84 Dese b
,¡
.
éase el prólogo del P C. . pto. du de la Sría D f:..d
-~ iena por
- D. MUÑOZ CA-MAR . UE_VAS.
. e
ucac1011 Púb lica.

ft

~LFREDO CHA VERO G?: !íworlil de Tlurcala p . -- A. de ZORITA B
. Mex1co. Of. ripoo. De la Se
ublicada Y anotada ¡)·'r
re\'e ·I e
'
cretaria d, ¡v
ICAZBALCETA . V
re auon de los .1eiiore1, de I \'
t ·omento. 1882.
DE LA ESPADA. ' ueva Colección. 111. XXXI-XX;IÍ i~1·a Espw}a Publicada por
23 Historiadores d.e •1· .
. ota del Sr M. JIMENEZ
,~
"
11 e.neo 5-6
'5 Carta del p To,·ar al p ~
.
- D. DURAN
. . . costo. En ICAZBALCEl
.
México. lmpr ·d~1Js10Mna de las Indias de la .\'uel'a E~· ~a destrucción. 110-J l 1.
!ó
·
·
a. Andrade y F.•
E
.1pana e Na:, J r
TOVAR o Cód. R .
scalante. 1880 ~
.
t' ,erra ¡. irme
O.
.
ice anmez M
-&gt; \..
rigen de los lndi
. . anuscnto del s, .. 10 XVI . .
José Ma. Vioil Edi~s 11t~e8 hab1tan esta Nueva fap;ña seo. 1nt11ula?o: Relación del
Véase el estu,,dio crí;ic
. (Incluida con la Crónica Me/~ sus h1st0nas. Mex1co.
el Colegio de M - -· o comparativo sobre Frav o·,' D, ,cana de TEZOZOMOC)
!7
ex1co.
. ICbO uran de F SANDOV
.
28 arta del P. Tovar al/'
,
.
AL en
M OROZC
. . costa. 11 O.
.
O Y BERRA
~LVARADO TEZOZ:OMO
. Op~ada sobre Crunul .
.
.9 Refiérase as
C. Cro111ca Mex1can·1 M .. ·. u¡¿w Me.ncana 1 1878
En H.
Jo B d
_u ~ola relativa.
'· e:mo. J. Ma. Vigil Ed
_
i 1 ·. e ?BREGON. Op. Cir XVII
1.
de M.ex1co
. 4.
n H1stor1adores
.
OJeada sobre cronología.. 161
.
entre la obra de Durán \
. Es smgular la marcada jo
.
fuente. o este último . _la de Tezozomoc. Debieron de dualdad arqu11ectónica
Mexicana. escrita po criia_r al primero. H. AL VARADÓe;E~;!nbas de la misma
OROZCO v BERRAr uran hacia el a11o de 1~98 A
d
ZOMOC. Cró111ca
l 878 .
y precedida del Códice R. . , . :ora a por el Sr Lic D. M
B
amue . Mex1
J
.
. J. BRAVO UGARTE H'.
- ,
co. . Ma. Vigll Ed.

e

~

~

Cienc!as Sociales 194 ~llona de ,\léx1co Mcx,co Jus
ICAZBA LC ETA j¡.
l._ ~. 1-13 7 De sus .
Re1 ,sra Je Derecho 1
,
· 1sronadorei· 1¡,, M,
numerosas obr
·
mas detenimiento\ .
. · t • exico 4. "Ojalá h b'
. as escribe
- mas a1enc1011 a la Cronolo&lt;&gt;1a
u ,ese escrno menos. con
.
~39 e . porque es casi imposibl
- e seguirle

�4

l"n ser más que variaciones
• , 1 0 ies' que no sue...
.
de sus numerosa)
en e
...
• · n: ,ac1 taJles •que no l1a\• medio di: reducirlas a. un
de un mismo tema. pero vana:1ont : . publicada por Kin:,borough ( lo m1sm~
.
a p•'rfecto Su H1srorw U11c 111111; UI. .
'da \ e, su mejor obra. aunque
s1stem ...
_
. ción mas segu1 • . ·
·
,r \f, . .
que las Relacw11l!sJ. otr_ece u~~a narr~ KINSEOROUGH. :lntic¡11111es º1 , Ul(O
no escasa de anacronismos E. E .
la edición cnada por KOHLER ..ºP Cn .
'O 1848 9 v en el v 9. sta es
. . . d, Publicadas\
London. ¡g., . .
IXTl ILXOCH!TL. Ohras H stor1ca.1 c.. 891-189?;
Otra cd1c1ón: F. de AL V A
. •.
Of Tip De la Sec. de Fomento. 1
-·.
anotadas por A· CHA VERO Me:\.lC0. .
.
1 lab ,,r·1nto

, - o· ,. ··Descendiente legitimo como e,a
La Jestrncc1ó11 .,4~:,. ¡'c~. quedado reducido a ,ivir con
de a u;lla casa real (la de Acolh~1acan 1¡
10. en correspondenci~ con l~is
cstrc~hcz. y solicitaba del gobierno .:spaño brc habia prestado a los conqu1stador&lt;.:S
.
. qu e ~u antepasado
dl'I mismo
nom de aque 1 f,;I
.,·no. que en cierta manera.
~erv1c10s
d
salzar
!.:is glonas
De aquí el empeño e en . ..
,en1an a reflcj.:irse en su_µerso.,na .
.
. n
; 1 Historiadores de México. L.
b HERRERA de C. BOSII GARCl,\ e
"' Véase el estudio crí11co comparat1,·0EsR·oA reHistoria General de los hechos de los
. de Mex1co.
· -·
El Colegio
'; de -IIERR
del mar· océano (en ocho deca. das. desde 1492 a
caste llanos en las islas\'· ,11ara !irme
15 54 ). Madrid. 17:.9- l 7 ,O
.
,7 icALl3ALCET A. La destrucrn)II 97
éxico 7 J. de TORQUEMADA. Los
,x ICAZB\LCETA Historiadores de M . . ·I or1oen \ "ucrra~ de los Indios
'
Indiana, con ~
=&gt;
• "'
•
.
,eintiún libros rituales~ Monarqu1aD t1brimie11to. Conquista. Con,ers1011. : otras
pOblac1011cs
ese
Occidcniaks, de sus
. •
\· d·d 1723.
. Cosas mara\'i llosas de la misma tierra/ t.-1/~ _1, l• • 9 !\ün cuando en La Jotrncuon. ) 7.
. / • , ~ l l.'
l.'~ /l/J. .
i ICAZ8ALCETA. f/1stor1,u u1e.
• ,J· ctor de 1.,tlilxochitl".
a
;-..; dice que .. no es. mas·qu·unmil'\Oí&lt;.:
t: .
,

i; ICt\ZBALCETA.

i:,~ ~:xil

~o~\3RAVü UGt\R l E. Op C.11 I-L16j 11 chitl son lc1s fue111cs pnnc1palcs de su
• i l.u cles1ruc·ciú11 57 .. forquemada l~a
~d:1~iraci;n que despertaba c11 el autor lód:
ob-ra. Por otra parte. es pa_tentc ~n .e
'c:Jn los pnmeros miswneros. por m~s qL;_e
lo aLleca, y el poco apr~c10¡\t:~ ~&lt;.:e i:~~~esucedía a ~us compañeros Aceta \:1::t;os
, eces asegure lo con1ra~10. "' Le llama en csrn obra "el mas po_pu a~ \; .·da a las
~l /listorwJort.!.) Je ,\lex1w. 9. 1 ,. 1 obn de Cla, iJero que existe tr.1Juc1 '
ti,
e•·crnores \ el mas digno de SL'r o .a '111,baruo mucho más agradnbk Ique a e
,
.
d E
a es ~111 t:
"'
.
.
l
rincipalcs lenguas e -urop . . . . , hasta hoy permanece sin riva
. ,
c\tial: suele haber en el la mc_¡or criu~a . , ' &gt;( \ fex,cv 11'//h a ¡irdm111w1:i, i ~e~1 o/
4; ~ ' H. PR.ESCOTT /11srvry o/ thl.' ui;,4:w·~;mando Cortés. "Jew York 18-1.J.) , .
e·
/he ,,·11l'11!11t Mex,wn c1rd1:a111111 und !,t~ n
'
11.
H Opus
Cit. .
. .
. . ,11 l l. AL v ARADO Tl:ZOL0:1()C · Qnus
1' · .
•\ J. F. RAMIREZ. Cod1ce Ranm~t. t . • ,,1 feo de la pen:gr111a.:1on de las tribu.5
. . al Cuadro ll1~tonu.1 (icro,,.
· \"l'li\
CUBt\~. Atlas
lmerpretac1011
M: 1co1 l:.n A ,,JI
f\.
J b'
aztecas que poblaron el v_a lk ~.e ia~~1 por .. ~k\lCO. 1858. A Ra1111rc1 se e \;
.
. ,-1co Estad1
Geoora
• s1 ico e II istonco. orn
la p:blicación de la obra de Duran

,~i

J,

¡'

~

~ Puede juzgarse su labor por las numerosas obras de este insigne escritor citadas en
este trabajo .
7
~ ICAZBALCETA. H1stonadore.1· dr Mcírirn ~O
48
M. OROZCO Y BERRA. ll1storia Anngua _, de la Com¡uwa de Ale.neo. México.
Tip. De Gonzalo A. Esteva. 1880.4 ~- J. JIMl::.NCZ RUEDA en el prólogo que hi1.o a
la selección de Opúsculos y B1ograjias de J. GARCIA ICAZBALCETA, ya citada.
XVI 11-XIX, da un buen juicio critico sobre este autor· ··Don Manuel Orozco }
Berra. investigador de nuestro pasado indígena. erudito en materia colonial.
geógrafo insigne. La historia en manos de este autor dejaba de ser política. Adquiria
su carácter de ciencia. Desposeída de otra finalidad que no fuera el conocimiento del
pasado. basada en una 111vestigacion pacientemente realizada en las propias fuentes,
alcanzó una categoria y una dignidad que se le reconoce en México ) en el
extranjero...
9

Historia de México desde los primeros tiempos de que ha) noticia. hasta mediados
de/
siglo XIX. México. Tip. De Juan Abadiano. 1862
50
Les
A:téques; h,stoire. moeurs. cout11111e.1. Pam, 1885.
51
L 'Evolu,ion Juridique dan.1 les Dn-erses Roces H11ma111es. París. Vigor Freres
Editeurs. 1891. (Bibliotheque Anthropologiquc XIV). Representa la tendencia
sociológica de querer clasificar a los pueblos primitivos en determinados modelos.
ajustándoles un sistema europeo.
5
~

- De esta obra de KOI ILER, quien pretende encuadrar las instituciones aztecas en
un marco jundico lejano a su esencia y cree en un sistema de vasallaje feudal, ha
opinado el Sr. R. AL TAMIRA. Cuesttones de Histona del Derecho y de Leg1slat·1ón
Comparada.
Madrid. 19 I 4· ''TrabaJo más reciente y autorizado'".
53
H. SPENCER. los antiguos 111ex1ca110.1· Trad. de Daniel ) Genaro García.
México. Tip. de la Sría. de Fomento. 1896.
5

A. CHA VERO. Explicación del Códice J¿roglíf,co de Ch. A11b1n. Es un apéndice
a la obra de Durán. A él se debe la ! listona w111ftua y de la conc¡111sta. de la serie
México a trai-és de lo., si¡zlos Oarcelona. 1888 que publicó D. VICENTE
RIVAPALACIO.
~

55

J. CANTÚ CORRO. la esc/m•1flld en el mundo r en 1\fex1co (estudio libre por el
Pbro. México. Escuela Tip. Salesiana. 1925.

56

M. CUEVAS. Documemo.1· inéditos del siglo .\l'/ para la hwuria de México
corregidos y anotados por el P... Pub!. baJo la dirección de GENAR.O GARCÍA.
México. 1914: del mismo autor es la HiHona de la Iglesia en \1éx1co El Paso
Texas.
Ed. Revista Católica. 1928.5,.
57
M. MORENO. La Orguni:anón polít1ca v ,ocw! de los .-1:!ecus, México. 1931
Sostiene la tesis de una organización central opuesta al sistema feudatario de A. F
BANDELJER. On the Social Orgarnzation and Mode ofGovemment ofthe Ancient
Mexicans. Salem. Salcm Press. 18 79.
58
R. CEVALLOS NOVELO. .
59
T.
ESQUIYEL OBREGÓN..
60
L.
MENDIET
A y NUÑEZ...
61
W. JIMÉNEZ MORENO \ SALVADOR MAT[OS. Códice de Yanhwtlu11
México. Talleres Linotip "Cult~ra ... 1940. (México. Srta. de Educación P1ibl1ca).
741

�,.~ J □ RAYO UGAR n: Opu, Cit.

vida jundica de k:-.ico y abultan u imponancia . Interesa sin embargo. u op1111on ~
el hecho de habemo conservado los restos de u legi !ación. KOBLER. estudia
desde un punto de vista moderno el derecho azteca. Le sigue innumerable legión .
7
LAS C.-lSAS. Opus Cit. cap. CCXll-..:-:i-l-.5. Esta de cripción recibida de los
religiosos de San Francisco. fue wmada integramente por KOBLER.
78
GOMAR.-1. Op. Cí1. 11-315-6

1

~ 0(1 C·11 l-b6 · &lt;:n -,el L,
,... KO□ LER Of' C•11 ,..,
-1--:INCi ' BOROl .lill
. •iro
""1 ornada del ( 'o d,cc• .\fe11d,1L·111u
\ 'rt&lt;: -t\k,1cano ,\111, guo d1: ,\ . Pl ~;'' : \\·~
,le /0.1 1i"1h11rus_e11 Monun;ei~;il ~(;; Clll\1.-i.l P.-\1'\ Ql lAl' lll l.l: lt· ?l~u; k
\Je,ico. 1800-6) &gt; dt: A .
· 1 . . l 1..,~8-161 ::' l rub l1e &lt;:t tr,1 L'.111.:~ . ·I .
.
,. ,
•t sept1crne re a11ons
-·
..
, , ,ve d ( h l t.'l ere
1/11/Ufr.1
l\ltll1C.: l
.
!Mf·ON P.líl~. \lJ!~Oll C.:\
•
.d
. . ri"in al par REMI
.
, autore,. \il menc1011.1 lb .
manusc'. it 1
que concuadan con l,1s de º1_tro J, diun1J~Jcs. a saber· d
ed 1teurs
· .
oporciona la i&lt;;ta "' :='d
d, ¡ 8
KOBLl:.R.
()pus C11 2 ~os pr, l'l nuwa. ! lacuchcalcatl. t.:I pre\1 L'l1tt' c.: 0 -~

t:;'.

~gg \

Cihuacuatl o canciller: _.¡ m1111,tro dic.: , -'\1 ti ·1ohuat·at&lt;:catl. el tltlanú1lqu1. 1c.:
wa1.:a
tribunales. 1 larntec atl·. el I·rahua
,¡ CL1·1Uhnochtl1.
d cu.iull&gt;a 11u,1..&lt;I 11• e,¡ wcutltccat &gt;
t' panL' at. 1:
'
l.
atempanecat . o a c.:
•
.,_ 1~
&lt;: 1
otro .
() . n, 11 -89. HI.RRl· RA Ot&gt; C11 I I - ' -·
TORQUB I ADA ·
KOHLf:R'. Opu., ( .11 ::,·¡

b'

/Jll.l

•

( ,,
'"' ME Dll::.T,\ .. O/ ,111- 14-17
l lERRERA ... Opus Ca

1s TORl.)UEM .:\ l)\1 • ()f 1 CII, Al\- ?.
11-~ LORl. l ,\ .. Up ( •1·1 -1• . 87.91 . l:n KOBLl:.R ...

r KORU-. R. Op Ca :i l
.
~
- R,\VO
C11ado p - - 1 ·9 KOHU-. R.. Op ( // _
,o J 13 . d
,,s LürUTA .. Op. C11. 100-1. ~· ~-d- 1 m,m:huale \en,a a cqu1parar:,e a la_ e
- ·rE· ... ()n,. Crt 1· 1:!6. La elasc
. ·a. •·staban
ujeto a la misma
GAR
r 1e 0 o~·n pro\,1nc,
~
.
lo ma\eques. Unos en la mctropo i. o r :, !~ clase más desheredada. el estrat ~ mas
.
. en cuan
, to a ~u .trato d.\ ons111u1an
- .• -· ,, de la cua l nacian en
mr1dez
los abuso ' \ mrnosp1ecw
b;jo sobre el que recaian to os
. .
. n p"r1 " lo~ futuro. esc la\o:,.
~ra " . _
1"! 7 , la
¡-:,¡ CJ
Ctt
_
V J, PUGA . , Ci:d11lano 1··- - .
La cédula di: 1_5 ~8 p~c.&lt;k ~e;~e ei'~ . i,a\edula de 15 ·o en PUGA . · Op
.. d,..,Odeno,1embrccn
rect1.fi,ca ion
e C11 1-\ 57
.

Opus Ca :O- I
.
,,• ZORITA . Op ( 11

1 -

-~ -

-u(},:~:: el/.

r-•

·1 ()UIROGA . Up Cu 33::-.
rüRQUl:.MADA .. Op C11 I1- LXX X que c11a
.,
. 11 JG0 l)e aqu1 lo toma
- ()pu.1 ~11 BiRR~ /!1swrru ..J1111g11a l-30-1
1
. ..
··b ·
lihro ·obre
-; ib1dem
➔ONDE Ml--.NDIZ/\BAL. e c11 io un
unto
-J ib11/i.'111 Modernamente M 011
·I . ani l.. en el 4ue analiza de de un p
.
, . de la ·al en los pueblos pre 11sp
la influencia
.
se problema.
.
·o d dt:I estudio
Je vista social: economtc~ e
es1uJ10 C0ncn:1a su op1n1on su1c1 a . nio de
-, KOBLFR . Op11.1 ('11 )7 . E_1; su 1 . ··t:.1 derecho penal me,icano e~ te~t_1m~
de las fuentes. en la iguiente. todrmu ~e la vida\ de notable cohe~ión ~0l1_t1~a . toda
d
al de oncepc1on u1a
.
1
eblo preh1spanicos
sevenda mor, .
d . hispanista niegan a o pu .
1. 1 con él M.
-r, Lo autores de ten encia
e:-.aoeración . 1xtlilxoc 111 :
. . d'ca Otros la e:,.,altan con .' c ~ . t\1 VL:YTl!\-BOTURI l.
el borac1on Jllrt ~ ·
.
,Ja de /0.1
1, \ flirn:o !\k'\I o l 8_:16. : ·
VE Y ílA H,mma An11g11a I t
. , 1. , 1 0 ,·e(i rt!lanon 1um,
.
.
,
101 de rn~ (}ll//gl/O.\ ,,. e ,
•
· d d
\1 VFYTIA .
Tercucu en /0.1 11l11111os uem¡ . RI \'/ 'dactad.i por el 11cenc1a o on . . .
la
· ¡/lo~ d,t l30Tl ' l,8,6·rehacen re altar la 1111nuenc1 a de l e,coco en '
llltll1WCl'll&lt;ll ine,
. C. Ma
Je \3ustamante. - · ~ 2
1
rvkx1co

OROZC

79

LAS CASA .. Op. Cu. cap. CCXlí-.-55 nos describe el sistt.:ma al referir·c a
Texcoco: "muchas provincia eran las ujeras al señorío de Texcoco, pero estaban
reducidos en seis pueblos principales, donde había como seis cancil lenas. en las
cuales y a los cuales iban de todo aquel reino a sus pleitos. : allí se cogían los
tributos : rentas. En cada uno de aquellos pueblos. hah/a dos .1ucces, personas mu:
e cogidas, tenidos por cuerdo : hábiles mas que otro. para aquel oficio. Fran
muchas \ eces ésto deudos del re) ... todo el día residían en las ca as de Audiencia o
públicas para administrar justicia. De esto\ e apelaba para ante otro do juecc:,, que
presidían obre todo , y que esto. entenciaban con parecer del re: o se11or. Cada
diez o doce día al rey tenia acuerdo con t0dos los ju ces sobre los caso arduo y de
mucha importanc ia concernientes al bien del reino y de toda la república". Se11ala
una junta principal cada ochenta dias denominada 'auhnallatu ll i.
~o GOMARA Op C11 11-316 "!::ran otros doce CU)O oficio era prender) llamar a
juicio. y su traje mamas pintadas que de lejos se conociesen." Concuerdan su dato\
con los Je Las Ca as.
1
LAS A AS ... loe. Cu.

s: G(},\-f..lRA. Loe Cit. LAS CASAS . loe. C11 cunfirma tal asl'/10 : ··en cada sala
· estaba con los juece 1111 escribano. o por 111ejor clcc1r pintor. que servia de e ribano
die 1ro que con sus pintura o caractere,. las per onas que trawban pleitos . .: las
causa : demanda ) te ti gos . .: lo que e concluía ) ,entc11ciaba. pon1a por
mem oria"
81
LA : CA A ... Loe . Cit.
s-1 ibidem .
85

S.·1/f.,¡c;(·v. Op C11 11 -308. ZOR!T.-1 Op C11 en D 1.1 11-5,1 esta acorde cnn
Sahagun al decir que tenían le:,es para hacer e,clavos: en el co111 rar) vender. !: 11
las Ochema Lt!_i·es de
FLA/ ll 'ALCOYOTZI . que trae ALV
I.\Tl//,,\'()Cf/lTL. Up. C11 l 8l.l, cllada en KOIILER ... Op. C11 115-117. ~l'
menc iona que esas le:,. c estaban di\ 1dida, en cuatro rar1es nccesariu, para cuatn&gt;
conse.10s. "Uno d • ellos di e 1:s el tk los casLl CI\ rlc : cnrninab. en donde e
ca tigaban iodos los g¿neros Lle &lt;.kli10 : pecados". "As 1 nrnmo en est&lt;: tribunal e
rcconocian las k)es que trataban a ·aca de los i:,clavo,.: de las rn1H1rnda, ~ pleilci&lt;,
de haciend:is. tierras y po csioncs : los c.,1.1Jos : Jifrrenc,as J.: oficio.'&gt; ....
LETOR \:EAU .. Op
iguc a '-;ahagun a quien ita. L'n la pagina 11-l
81
' LAS CASA ... Op C'11 cap CCXll-55.'.' DURAN . Op C11. 11-222 '\\11s1gna lo
mismos da10 . ólo que el nombre ue una de la, cárcdc, \ana Durán 111cncio1h1 &lt;:I
Petlaca lli ) el Chauhcall1, : '&gt;l'1lala como lugar de ubicacion L'I qt1L' ho: IIL'llc 1.i
iglc ia de San I lipólito. hra) noticia\ la\ recibl' OR.0/CO Y BLRRI\. r Jp &lt; 11 1283. TORQUl:-.MADA .. O¡, r·,1 Xl\,-I . dice que &lt;:I fcilpilo:,an. &lt;:ni la r,ri~1011
para los deudores.

e,,

�~-QL.IROGA ... Op Cit.370-1
.
ss Ílmlcm
38'l-'JI E,plica la siwaciun ¡unJ1u1 de los e:,cl,\\o~ al csrnhir "Pero¡¡¡
manera , !!enero de e:,cla, o~ o ser, 1dorc:, que por la mayor pan e entre el los , o he
, isw .,. { e~. que es mu) JI krl'ntc de la nuc~tra :, Je la que ie111a11 por ~us le:..-~ I•&gt;~
ciuda~lano~ romanos. porque la ,erdaJ a 1111 ,er no ó 111,b 111 merH)). en dccto. se~un
,·o muchas ,eces por la experiencia he visto :- a, eriguadú : lié caJa d1a_ , eo ~
;veriguo entre ellos. llamadas ) OH.la~ la, partcs en co111raJ1c\OnO Ju1c10 CP
scmejantes pleitos sobre sus !1bcrtadt's. que son muchos ) d1vcr,ns e_ de d1, er~J~
parte$ venidos. que alquiler de obra&lt;, 111 pt!rpe/11I1111 por la vida del alquilado. que en
derecho se llama Jocatw opl!rrm1111 111 perpl!1111I111. que usan mucho entre ,1_estos
naturales para servirse unos de otros. porql1e no tienen ni saben u~ar dél alquil~r de
obras 3 uempo como nosotros. en el cual género 110 ~e pone, 111 as1cnt~ 111 conslltu~ e
la servidumbre en la persona. smo solamente en la~ obras del que as_i se alquila 111
pe,peiuum. 111 se pit'rde por ello libcr1ad ni ingenuidad. n1 ciudad. 111 lam1lia. :- esta~
obras se pueden de derecho mu) bien alquilar) ,endcr. que tamb1en se puede llamar
, llama en derc&lt;.ho 1·e11clit10 vpcror11111 sin pcrJuiciu alguno de la llbcrt~d natural. n•
de la inl!enuidad. con dos condiciones que\\.' entienden aunque no se d1?n en el ta!
contratd: que son que cada e cuando que el así al~1uilado o vendido qu1s1~ra pagar el
interés O subro!1.ar v sustituir otro en su lugar hlJO o pariente u otra pe1 sona. : ::isr
sel'\ ir por sustlt~to.' aunque sea contra la voluntad de ~u alquilador. lo puede' oodr2
mu, bien hacer rada y cuando quis1i:re: ~ aunque se alquile 111 per¡)('f1111111 que es por
wd'a su vida. no queda inútil ni defraudada la líbcnad. ~ este gér1cro '.I manera de
cscla,·os , servidumbre. si tales nombr.:s mcrecc:n. que en la verdad no merecen.
sino que ;raemos corrupto el ,ocablo por \entura por falta de nag.uatatos o por sobra
de malicia. 0 por inadvertencia nuestra. es el que entre estos 11atura!cs se usaba ) st:
usa mucho., as 1cada\ cuando se enojan de ser, 1r a sus amos. su~tllu'.-en otro en su
lu~ar., los ; 11105 0 alq~iladores lo reciben.) ellos quedan libres e lllgenu'.&gt;~ que son:
sal,o ; 0 1amente cuando les acuden con aquel género de obras ) srr~1c1os que as 1
. 1·
alqu'il·iro
,cnu1eron
, 11 . ,. so11 al-\,
, - veces me·.¡ore~· ., más rico~ ,. 111as honrados Y
0 ,
llent:n mejor casa y familia: aJuar que no aquello, a quien sinen. ';, las ,cces.. se
casan los 11:105 con los otros. ellos con sus amas)- ellas con sus amos 0 con sus h1Ja_~
hijos. 0 con sus hermanas o hermanos de sus amo~. ~omo gente _hb~·e: ..
0
CU\VIJERO . . Op Ct1 243. varios siglos después se adh1er~ a _l_a op1111on ~e
Quiroga sin mencionarlo: "la esclaviwd no era más que una obl1gac1011 de serv1c10
personal. limitada a cierto~ términos--.
~() Loe. Cit.
911 GOMARA ... ()¡i. ('11 11-J 15: CLAVIJERO ... Op. C11 1-325. ) KOIILER ... Op
Cu. 32 quien cita al abate. siguen la opinión de Gómara. CARVAJAi ... Op Ca. 8.
Contiene los mismos datos.
.
.
"1 Opus Cil. 349-350. Del extracto se desprende la idea d_e Qu1roga. nacida de su
experiencia como juez en la Audiencia: "entre esta gente 111ng~n escla_,_º qu_e_pie~da
1ibcr1ad ni ingenuidad haya. ) como todos sean 111genuos. aba_10 s~ d1rc1 az,1: lar"º·
pues l)ios pe~mitió que )O por experiencia cierta 1u,1e~e: entendiese~ sur1ese. n~
como privado sino como jue, en la Audiencia de sus hbe11adcs que me esta
cometida por esta Real Audiencia que hago cada día s1mpllrnir t:t de plano entre
-,¡4

estos indios naturales sobre sus libenades donde concurren de muchas diversas
panes gente mucha a pedir su libenad y otras cosas como quien sale y se escapa de
una tan gran tiranía corno era, en la que hasta ahora (que se ha entendido la cosa)
siempre estaban. donde están conmigo cuatro jueces de los mayores suyos que entre
ellos entre si tenían, para que vean lo que pasa e informen de sus costumbres. et
sciant reprobare malum et eligere bonwn..."
92
Opus Ci1 368-9. Adelante amplía el concepto y explica: "y también sólo el padre
puede vender el hijo en tiempo de necesidad. y aún entonces, no para que el hijo
pierda la ingenuidad. sino para que también como cosa de alquiler o prenda lo
retenga el comprador hasta que vuelva el padre o el hijo u otra cualquiera persona lo
que costó o el interés ..." Hecho que concuerda con la realidad como se verá al hablar
de las causas de esclavitud.
93
Íbidem. 368-9. GOMARA.. Op. Cit. 11-314 habla de lo propio: ..Los padres
vendían o empeñaban un hijo que sirviese de esclavo: pero podían sacar aquel deudo
otro hijo, y aún había linajes encentados a substentar un esclavo, pero era grande el
precio que se daba por el tal esclavo" Contradice esta opinión en cuanto a los
encentados ala de Quiroga. DURAN... Op Cit. 11-XX y TORQUEMADA . . Op.
Cir. XIV y XVI citados por OROZCO... Op. Cit. 1-280, en el propio sentido.
DURAN ... Op. Cit. 11. Cap. XCV 111 y el Libro de Oro de OLMOS. en OROZCO ...
l • 269, mencionan el posible rescate del hijo al alcanzar la mayo ria de edad. Citados
por KOHLER ... Op. Cit. 34-5.
OROZCO y BERRA, basado en SAHAGÚN Op. Ca 111-258-9
(Ed. BUSTAMANTE) afirma que: "cuando acontecía el hambre, se vendían por
esclavos muchos pobres hombres ) mujeres ) no solamente los dichos padres se
vendían a sí mismos, sino que también vendían a sus hijos y a sus descendientes y a
todo su linaje y así eran esclavos perpetuamente 'tequ1yotl' ·1tacoyotl' a que se debe
el nombre de 'Huehuetlacolli', servidumbre grande mayor. sen'idumbre voluntaria.
por la cual una o más casas obligadas por el hambre vendían a uno de sus miembros
constituyéndose en la obligación de mantenerla como viva •aún cuando muriera"'
Menciona el hecho de que Netzahualpil!i en 1505 prohibió tal costumbre. Agrega.
que "para que la obligación no pudiera extinguirse. el Seiior nunca tomaba cosa que
de su siervo fuera, ni le pennitía que en su casa viviera", ya que de morir ahí.
tenninaba la obligación familiar. ESQUIYEL OBREGÓN .. Op. Cit l-359 recoge
estos datos de OROZCO.
94
Op. Cit. 389. Véase la nitidez de sus conceptos manejados con un rigor técnico y
dialéctica formidables: "pues además de esto esta manera y género de esclavos que
nosotros tenemos que pierden la libertad e ingenuidad. ciudad y fam ilia. que es la
máxima capitis disminución y lo que se requiere que concurra en el los de necesidad
para ser verdaderos esclavos entre nosotros que son reputados nihil de derecho
civil..." MOR ENO... Op Cil 35 Sin un pleno conocimiento de las condiciones
romanas pretendió incorporarlo.
95
Op. Ci1. 11-181-2. Opinión ala que se adhiere KOH LtR ... Op. Ca 32.
96
ZORJT A... Op Cit. 25 l. Lo menciona SPENCER... Op Cit. 12. MORENO... Op
Cit. 35, afinna: '·cualquier mexica. fuese cual fuese la clase ~ocia! a que
originalmente pertenecía sin perder por eso su posición social primitiva. podía
145

�devenir en esclavo. bien por el contrato, bien por causa de pena, o por cualquier otra
de las causas que daban nacimiento a la esclavitud... Dato que es ine\acto. pues se
ve que como pena se obligaba a un hombre. mejor dicho. se le hacia perder su
posición social primitiva y pasar a ocupar una más baja. pero pudiendo recuperar la
antigua.
CLAVIJERO... Op. Ci1 1-323. considera que la muene del esclavo por )U dueño
era considerada como un homicidio cornun y tenía la muerre por pena: en cambio, si
un tercero era el asesino. se convenía en esclavo del dueño. Dificil comprender tal
manera de compensación. LETOURNEAU. Op (11 11 7 quien lo toma de
BIART. .. Op. Cit. 201 señala que aún cometiendo adulterio con su dueña no podía
ser muerto por el marido.
98 CLAVIJERO... Op. Cit.
11-243: cesaba el privilegio de obtener su
consentimiento, -dice OROZCO ...- Op Cit. 1-282: "si el esclavo era perezoso. mal
mirado, vicioso o huía de la casa: entonces el a1110 le amonestaba una. dos y tres
veces delante de testigos. y si aún parecía incorregible, ponianlc la collera, distintivo
de su mala condición y podía venderlo a las personas o en los mercados··. El primer
dueño tenía facultad para venderlo. I:.n caso de deuda o robo. el acreedor o el robado
r,odían vender al deudor o ladrón para resarcirse del daño sufrido.
9 NEZAHUALCOYOTL... Leyes 19 y 20 1 el Libro de Oro. Citado por
OROZCO ... Op. Cit 1-269 KOHL[R ... Op Ct1 48.
100 ZORITA ... Op. C11 10-90 y POMAR... Op. Cu.75
1º1Tomada la costumbre de los pueblos tarascos se extendió entre los aztecas y otros
pueblos. MENDIETA ... Op Cit 11-41: GOMARA ... Op Ci1 203: HERRERA ..
Op Cit. 111-313 y 11-617. Cit KOHLER ... Op. Cit./6: IXTLILXOCHlTL... Op.
Cit. 1-193 nos cuenta que a la muerte de Maxtla: ••iban ciertos esclavos } criados del
rey muy bien vestidos para ser sacrificados )' morir con su señor. Aunque en este
tiempo no eran tantos corno después se usó", y en 256-7: ..cuando murió
Netzahualpitzintli, le quemaron el cuerpo como a su padre y así mismo quemaron
con él. mucho oro, plata, joyas. chalchihuitcs y penachos. y doscientos varones
esclavos indios y cien esclavos ..." TORQUEMADA.. Op. Cit. 11-523 relata que: "a
los veinte días pasados sacrificaban otros cuatro o cinco esclavos y a los cuarenta
otros dos o tres y a los sesenta, uno o dos, 1 a los ochenta, diez o doce, y esta última
ofrenda que se hacía era como cabo de año, y de allí en adelante no había más
muertes de hombres .. .'· al morir un gran señor. KOHLER._. Op. C 11. 45. con iguales

97

citas, narra lo propio.
1 Op. Cit. 11-314-5: TORQUEMADA ... Op. Cit. 11-563: lo confinna
CLA VlJERO ... Op. Cit. 243: y les siguen: OROZCO... Op. Cit. 1-278: KOHLER...

º"

Op. Cit.32.

OROZCO ... Op. Cit. /-2'0
Op. Cit. 11-242. Señala tres clases de esclavos: los hechos en guerra al ser
aprisionados. los esclavos por venta propia, y los que caían en esclavitud por un
delito. OROZCO Y BERRA .. Op. C11. señala las mismas causas 1-278. KOHLER .. .
Op. Cit. 32. Señala excluyendo a los cautivos, dos solas causas: las deudas y la pena,
más la esclavitud por deudas no es sino una pena por no cumplir una obligación.
Enseguida menciona otra variedad que era la venta por necesidad que entre en la

IOl

I().!

746

categoría de la venta propia, en la cual 1
.
CARBAJAL. .. Op Cit 7. 11-2. ESQU J~~xte;:Rnre~1dad movía _la voluntad.
~ORENO ... Op. Cit. 34. siguen igual pauta
GON ... Op. Clf. 1-359. y
9UIROGA ... Op Cit.419.
.
106
lbidem. . 425
101 0
'P, e··
JI.. 383.
108
DURAN ... Op. Cil 11-?2'&gt; 1 O d
Op. Cit. 266 ss. KOHLER ~ 0-p) eª ·1 r_7en0de sucesión en TERNAUX-COMPANS
,
.
···
· 1 · :, ·
ROZCO Y BER
.
...
de Duran. quien dice que la ley conde b
RA ... Op. C,1 1-281 cita
na ª como esclavo a toda
que un ese 1avo recobrara su libertad
.
persona que impedía
una violación leoal
' caso que es el de imposición de una pena por
109

b

.

Op. Cit 11-51 Por calu ·
LETOURNEAU
C
mnia y como talión. Cita KOHLER Op. Cít. 64.
110 TORQUEMA.D.. 'P· ,1. 1~6 y MORENO... Op. Cit. 72.
...
111
A ... Op Clf Cap. XXV
1" OROZCO... Op. Cit. 1-253. al explicar Ía lá · L
. .
- NETZAHUALCOYOTL " . .
mma XVII del Cod1ce lvfendocino.
..,
... m,e, a.1 Lei·es, en VEYTIA
.
KOHLER. 11., En las Oche111a Lem· de N
. . ... Op. Cu. 421. Cita

O

e·

Citadas por IXTL!LXOCHITL o'
etzahualc~totzin se contiene lo propio.
mismo sentido. Véase en 0ROZC6 ';) 11-1,~7. El Libro _de Oro de OLMOS, en el
Cit.
11-314 y 319•
... p. Clf. 1-274 , as, como GOMARA.. . op.
113
11~ Op. C11. 352 .Jv 361 -2 •
1150p.~il 158-9.Cita MENDIETAY NÚÑF:Z o e·11 ?6
116 OOp. Ce,_, X!V-S OROZCO... Op. Cit 1-303~4 .. Ía t~ae • •
. p. JI 238,
.
.
'17

118 e, UEVAS .. Op. Clf (Docs.) 13.
XTLILXOCHITL.. O Cu C
.
119 NETZAH UALCOYQjL
Lap. 46. Cnada p~r KOHLER. Op Cit 63.
MEN
... e, 6 1AS CASAS
O
DIETA ... Op. Cit I p 9 DÚRAN ·
.
...
p. C11. Cap. 213.
11
Cit.63.
- .
i ... Op C
11-221. En KOHLER... Op
120
... Lihro de Oro en OROZCO . ()p. Cill-270-/
121 s&gt;LMOS
Jb'd
1 em.
12',
• Ibídem. 269
1230'P C'11 4 16. · "El que se echaba con es 1
•
empreñaba de hiJ·o había de deJ·ar s
. e ava o s1rv1e_n1a de otro y era soltera v la
·
u muJer y casa y
· 1
•
toda su vida como esclavo v también 1 1 . - sen ir a _amo de la que emprei'ió.
moría". GOMAR/\ Op C: ,· 11 ., 1' . e iac1a esclavo s1 la empreñada de ello
1
..
...
·
·.) ... s111 ue la o · · ·
d 1 ·
•
aunque algunos contradicen eslO
"'
pin1on e l1cenc1ado y observa:
• ror cuanto muchas veces
.
ese1avos con sus amas •\ las esca,asconsusse11ores·
1 •
ia d b' acontcc1a casarse loscasamiento. y no en deshonra del ~eilor d'
:.n __s e ia ser licito en caso de
CLAVIJERO ... Op C11 ?4' vr· y-¡·¡ cBla ~_sclava . Sigue la opinión de OLMOS.
·d
- J.
A- O ! UR INI o e11 IO
S~nt1 o y Ll::TOURNEAU. ()p Cit 119 _ ,,
' ... P.
6 en el propio
10
14
•
OROZCO .. . Up. Ca 1-270. De este aut- · 1
,
.
ley quinta de NETZAHUAI COYOTL . /r o toma KOHLER ... Op ('11 12.3. La
60 de acuerdo
.
c1ta a por CEVALLOS NOVELO Op. Cu

�Ib idem. -? 73. MENDIETA Y NUNEZ
• ... Op. Cit 29. señala que la pane del menor
se aplica a este para su educación. GOMARA ... Op Cit. 11-313. habla en ténninos
generales y en seguida se refiere a los niños. "El hombre que vendía al libre por
esclavo, era dado por esclavo a quien el quería vender: y esta ley se guardaba
mucho, porque no vendiesen ni comiesen niños··.
1'6
- Ordenanza segunda de NETZAHUALCOYOTL en ALVA IXTLILXOCHITL...
P5
·

Oe,

Cit. 1-237.
La tipificación la hemos hecho, ajustando a los modernos delitos las formas
antiguas. para lo cual hemos procurado concordar los elementos de ellas en cuanto
correspondan a los actuales tipos delictivos sin pretender por eso una identificación
absoluta. sino la más cercana semejanza.
m OROZCO... Op. Cit. 1-245. LAS CASAS ... Op. Cit. 566 explica esta fom1a
extraña a la cultura europea, pero la refiere no sólo al robo de las mazorcas. del
sembrado del templo o de un sei\or, sino a cualquiera: ''Reprendiendo un español
una vez a un indio del rigor de aquella ley que por coger unas pocas de mazorcas o
espigas de maíz hiciese alguno esclavo". respondió: "estás engañado. señor, porque
si aquesta ley no se guardara con rigor y fuera tal que diera poca pena, cada uno
quisiera no trabajar, sino gozar de los trabajos y sembradíos ajenos. y así se hicieran
los hombres ociosos. no cuidando de sembrar. y por consiguiente todos o muchos
fueran ladrones y se perdería la tierra··.
19
~ Íbidem. 273-4.
130
Op. Cit.! 1-220-1.
131 Op Cit. 11-564.
132 OLMOS ... Op. Cit. en OROZCO ... Op. Cit. 1-273.
m Ibídem.
i,~ ibídem.
135 Íbidem.
136 Íbidem. 269. Se explican estas penas como resultado de la cultura agrícola recién
formada y por tanto digna de ser protegida.
137 TORQUEMADA... Op. Cit. Cap. XVI. Citada por OROZCO... Op. Cit. 1-280
IJS OROZCO... Op. Cit. 1-269.
139 Íbidem.
1~º Cita IXTLILXOCHITL. .. Op. Cit. 11-188-9. En KOHLER... Op. Cit. 116.
141 TORQUEMADA ... Op. Cit. Cap. XVI. Y VEYTIA-BOTURINI ... Op. Cit 197.
CLAVIJERO Op. Cit. 1- 324. Citados por KOHLER... Op. Cit. 67.
142 GOMARA ... Op. Cit. 11-313 y 317.
143
Op. Cit. 67-68
144 Íbidem. 66-67. Tomado del Libro de Oro en OROZCO... Op. Cit. 1-270.
145 Ordenanza 18 de NETZAHUALCOYOTL en IXTLILXOCHITL... Op Cit. 11238. Citada por KOHLER ... Op Cit. 112. CEVALLOS NOVELO... Op. Cit. 59. En

12'

la propia fonna.
146En TERNAUX-COMPANS ... Op. Cit. 13 7. También en BERRERA .. Op. Cit.
11-3 y 10. Cita KOHLER... Op. Cit. 60.
147 Libro de Oro.. en OROZCO... Op. Cit 1-274. Corresponde a la ley 59 de
Netz.ahualcoyotl.
748

148 '
Ibídem. Y DURAN ... Op. Cit.1 l-n l.
~OHLER ... Op Cit. 52-53.
150 Ibídem.
151 '
J?1dem. ~OHLER basado en POMAR... O Cit 4 º
comun entre Jugadores y rameras
p.
· ª"'rega que este pacto era
151
TORQUEM.. AgA ..._Op C11.
· Cap
. XVII. Cita KOHLER... Loe. Cit.
153 GOMARA
.
p. Cit. 314.
154 Op. Cit. 32.
155 TO
RQUEMADA ... Op Cit. XIV 17
T1!ados por KOHLER... Loe. Cit
• . y VEYTIA-BOTURINI... Op. Cit. 16
149

QUIROGA ... Op. Cit 416
Íbidem.
· ·
iss o'P· c·it. i ·J20.
(Ed. BUSTAMANTE).
159
. Salvador A. Mateos ha reproducido el ·ueoo
..
relteve en piedra.
J b tomado de los cod1ces y de un
157

160

Op. Cit. 342
Íbidem. 314
162 Op. Cit. 11-236-7 y 146
163 ·
- ·
11,.1 Jbide~,. y TORQUEMADA ... Op Cit. XIV-l 'i-7
Op. Ca. 352.
· ·
165
Op. Cit. 1 !-222.
166
TEZOZOMOC ... Op. Ci1. Cap. XL-366.
167
,
168 Op. Ca.. VI 11-14. en KOHLER ·.. Op, c·1t ,JJ.
A lo mismo se refiere
e· Quirona
º · ZORITA ... OP- C..11· 110. habla de este hecho
169 GOMARA
... O'P u. 11-3 14 Señala esta clase d
su cuerpo, que lo daban de balde .sino 1
,
e venta: .. las malas mujeres de
·
as quenan panar
se vendía
¡
0
traerse bien. 0 cuando ninguno las quena
. por v1e1as
. .
•
n por ese avas
para
.
O feas O e e
por. las puenas". TORQUEMADA ... 0 . Cit 1 __ ,
n,.er~a-~ que_ nadie pi~e
rnuJeres, que se daban a vivir sueltas y~·b d 1 )6J escribe. Habia tamb1en
estado que tomaban. tenían necesidad del ~ra. amente y para proseguir este mal
necesidad que pasaban porque tr b . b \ est1r c_unosa y galanamente y por la
sustentar la bizarría qu~ usaban ll~g:Jbª an en la _vida de amores que traían y por
porque las que se daban a este vicio ~n a necesitarse mucho y hacíanse esclavas.
paga, sino sólo con be~tial apetito d:ns~~~1p~.:ed~.u rntilidad. no era con interés de
de los jugadores y de la modal ídad de ua 1 a . orq~emada también nos habla
CLAVIJERO... Op. Cit. 1-243. OROZCOp~m un año libre~. Recogen esas citas:
Op. Cit. 30. CARBAJAL O C 1 . ) BERRA ... Op C1t.. 1-280. SPENCER...
MOTOLINÍA ... Op Cit. i"~v1.~,-~tno~d;~º~~VEL OBREGON .. Up. Cit. 1-360.
llegando a un punto de su destino se
d. ot1cia de la venta de mercaderes quienes
hacer una fiesta a su dios
. ven ia uno de ellos para tener medios con qué
1m
·
238~rdenan:w 19 de NETZAHUALCOYOTL. En IXTLILXOCHITL. .. Up. C11 ll161

111
172 (!p. Cit. 11-221.
_lbtdem. El mismo cronista señ 1
. recibido, celebraba un ban
1ª a una _co_stumbre e:tran~: el padre con el dmero
quetc a que as1st1a toda la tamd1a· Si alou·
.
e 11 cr1·ado COll)la

749

�1 - d orque de acuerdo con la
algo de lo del banquete, c~ia por esad~aus~~~ e:~/v~~~ 'p~oducto del precio del
costumbre. sólo los parientes po ian is ru
¡~_corregible.
. _? 69
:~: Libro de: 0 - E; O~~Z~~ 1~pyC:~;lica: · .. era la argolla una collera de palo
GOMA
... . p.
. .
salia al colodrillo. con unas puntas tan
delgada como argón, que cenia la gargant: ~e les udiese desatar el argo liado'· .
largas que sobrepujaban Ola ca(b~za.lal ~u0e7n .. Aunq! este acrificio acontecía pocas
m TORQUEMADA ... P 11
•
.
,.
eces porque tOdos lo que se sacrificaban eran habidos en guerra .
176 CLAVIJERO ... Op. Cir 1-243
1 Op Cit. 2a 1-71.
178 Op. Cit. 1-302.
1 9 Op. Cil. 339.
180 Op. Cit. 1-434-5.
181 Op. Cit. 427 .

3-

OTI IA DE LA PRE SA ESPA ~'OLA
SOBRE LA l VA JÓ AMERICA A A MÉXI O
E 1 1846
lkrih ,1 \' illJrrc:al d.: l.3 c nJ,•1Jes
Cole gio de Cro 11 1\t a, e: H111 o ri ,1d o re

t.k ~u e, u León, A.C.

El periódico, tal como hoy lo conoccmo . nació en la
lnglarerra en el iglo X\ III , con anterioridad a ese ríempo,
ex, rieron ciento de forma de comunicación so iJI. Ya en la
Roma anrigua exi rían disrinto . medio , de información pública:
Las Actas Públicas. Actas del Pueblo, onsistían rn una serie de
rabiones expue ros en los muros del palacio imperial o en el foro,
en que
e recogían los úlrimos y mis 1mporranrc
aconrecimienros sucedidos en el imperio .
En la Edad Media, surgieron los mercaderes de not1c1as que
redactaban los avisos rambién llamado folios a mano . Consistían
en cuatro p:íginas manuscrita , que no llevaban ríuilo ni firma,
solamente la fecha y ti nombn: &lt;le la ciudad en la que e
redactaban. Se vendían en lo puerro y ofrecían informaciones
del medirerráneo orienr,11 (lugar en el que e d arrollaba la
actividad
bélica de . las cru1.1das ) , rec ogían noticia&lt;; fa c ilitada . por
.
manneros y peregrino,.
Esro a vi o rLI', ieron un gran éxi ro aunque ra m b ié n fueron
censurados por la auroridade~ de 1üd.1 Europ.1. En el Siglo XV.
con la invención de la imprenta, apuecieron nuevas
publicaciones periódic.1s . [ os o asiona le informaban de un

r•. ,

50

�..

hecho excepcional &lt;le rorma c\'enrnal, cuando la ocasión lo
requería. Los más famosos fueron_ los de Cristóbal Colón,
conrando el descubrimienro de Aménca.
Pronto comenzaron a ser publicados por los gobiernos, que
los utiliz.aban como medio de propaganda. Tenían formato de
libro y portada ilustrada. Desde 1609 cn:ipi~z~n a pu~licar las
Gacetas con periodicidad semanal. Al pr1nc1p10 eran tm~resos
por editores privados, pero enseguida quedaron ba¡o la
protección de los Esrados Absoluro,s, que los utilizaron como
medio de propaganda de la monarquia.
Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazerte, Le
Journal des Savants y Le Mercure Gafan, . rodas e~las del sig~o
XVII. Estas publicaciones cu vieron gran 111íluenc1a en ~spa~a
donde fueron imitadas en el siglo XVI1I. La pnmera en Espana
fue la Careta de Madrid ( l 661)

1
•

La Prensa del Siglo XVIII
El primer periódico diario nació en ~ngl:irerra e~ el siglo
XVIII. Fue el DaiLy Courrant (1702). Hacia l 715 _h:i.61~ en este
país una gran actividaJ editorial, _Y ap3recen_ u~ sin_ :1umero ~e
publicaciones de periodicidad v:wable. La d,~mbucion se hacia
por medio de pregoneros. Los más im_rorrrntes cenrros de
circulación de penódicos fueron los cafes, donde la gente se
reunía a lec:rlos y comentar las noticias.
Con el desa/rollo de la prensa, ruvo lug.ir el nacimienro de la
opinión puhlica.
,
.
Fue allí en lngla¡erra donde se aprobo la pnrnera _\ey de
prensa burguesa, el UBEI ACT, en 1792 y d~nde .1pare_c10, ya a
finales de siglo, la prensa como negoc1_0. Los 1mp_resos
periodísricos inrrodujcron innovaciones récn1cas, ~st.1blec1~ron
una infraestructura informativa piir,1 opcurar noticias y meiorar
los sistemas de información y &lt;lisuibmión, J medida que se
desarrollaban las redes de fcrroCJrril.
Aparecieron empres,uios con nut:VJ mencali~hd
lucrativo modernizaron sm empresa'&gt;, redu¡eron
aumentaron la capacidad productiva. Un ejemplo de

.
con, fm
costos Y
&lt;:StO fue el

que

periódico The Times ( l 78'i) .

La Prensa Espafiola, Siglo XVI [l
En España no se produce un desarrollo de prensa hasra el
Siglo XVlll. En esca época, los periódicos eran muy caros y sólo
estaban al alcance de una minoría, los editores contaban
únicamen~e con el producto de Li vel1l,i; ya que la publicidad no
se generalizó como medio de financiación hasta el siglo XIX.
La prensa del siglo XVIII, conscirnyó uno de los avances más
importantes _p,or_ el qu_e penetraron las ideas ilustradas en España.
De los per1odicos 1mponan res de esca época dest.ican los
s1gu1enres:
EL Diario de Literatura en España (1737), era una
publicación de carácter cultural y lirerario.
EL Diario Noticioso Curioso, Erudito Comercial y Pofitico
(1758), fue el primero en ser publicado diMiamente; consraba de
dos secciones; una de divulgación que recogía artículos de
opinión , a menudo traducciones francesas; y ocra de información
económica donde anunciaban ventas, ofertas, alquilerc~. ecc. En
1786 pasó a llamarse Diario de Madrid.
El Pensador, diario cosrumbrisca con remas típicamente
españoles.
El Correo de los Ciegos (1786) el cual camb iari.1 su nombre
un año después por el de Ef Correo de Afadrid''-'.
~n esta época, en Esp.1ña, el 80°0 de la población er.1
analtabeca. Los leccorcs de papeles periódicos eran una minoría
ilusrrad ,1 . cornpuesca por nobles, clérigos y mi-:mbros &lt;le la
burocracia real; rc1mbit:n :ilgunos sccco res de la clase media como
médicos, abogados, profesores v comncirnrcs. Haci.1 fin.des Jcl
siglo las cmprc:s.1s i11rroduj~ron innoqcioncs récnios r
mejoraron los mécodos p.na obrener noticias v los sistemas d.e
distribución. t\ dio contribu,·eron l.1 111ec..rni1.1ción de l.i
imprenta, las _me_ior.1s en l.1 f.ihri~.1ción del pJpcl :· cinc.L
El lengua¡c luc mis :t'&gt;Clptiblt .1 un ~)úbliLo poco lubituado .1
leer. Los dominic.ilcs .1coscumhr,1ron .1 l.1 lt:c cur.i .1 las cLises
bajas, e_ hicieron posible el surgimit1Ho de Ll Lireratur,t popul.ir
de los s1g,los XIX y XX, Lrc.tndo el nH:rc.1Jo Je l.1 gr.111 prcn,a de
las ma~as .
~

�Siglo XIX
Tras l:i Re\'olución i:r.1nu:s,1 se: produ jo en rn d,1 biro p.1 un ,t
· · conse rv~dor'l
lurismo
reacc1on
,,
· .y se impuso Je nuevo .el. abso
.
f , por
.· 'd 'icO'., ¡1·benles
10 que 1os pe110
, · tuvieron tlllc d1r1g1r sus es utrZO'&gt;
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f1ubl1c1cioncs
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1uc 11ar conrr.1 • e ""
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defendieron la. libc:rrad y ejercieron u11.1 tmp orrJ11tc labor c:n .i~
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-· de l 8.30 .\' 1848. l·ueron
Lreador3s
1.I 6e,..J les
revo 1uc1ones
.
, . de
. .,
'bl 1· ca v ¡·c.:rmenco de b s in~utuC1ones democrar1cas.
op1n1on pu
.
,
·d
1
Tras el triunfo del libc:r,ilismo, rod os los pa1s_c:s occ1 ent:i es
·
(J 881) la libertad de expresi ón y d,uaron leyes de
reconocieron
prensa.
. .J
.•
.A' mediados de esrc siglo surgieron L1s agenu.1s u~ , nou~ia_s y
El desarrollo del ferrooml f.tvorec10 la rap1da
1as de pu,l l·c·d.1d
i 1
·
· ·
d
1
difusión de los periódicos. El Lelégr:1Fo fue _ ucil11.a_ o por a_s
a encías de noticias p.ira difundir informac1on. Se impuso as1,
g nuevo per10
. ¿·1smo en el que los n,ensa·¡es habían de ser claros,
un
concisos y objecivos .
.
.
• d
En la·s primeras décadas del siglo XIX, la prensa sigue _s1e~, o
.
,
·
d1fus1on
11 amplia
un producro para m111or1as,
pero [ltnc
lit'
.
.
debido a la cradición de la lectura en voz aira; la ex1s_te~c1a de los
c:rabineces de lectura y 1a co stu m 6 re de. leer los d1ar10s
. en los
d
ocafés, aceneos y tertulias. En M
d
·
j
I
capnales
. a r1L y e~ as . .
. e
. . f u e crea,' 11dose .un
prov1nc1a,
, ,público lector mas amplio a medida
que se extendió la educacion •
Periódico Eco del Comet·cio
Este periódico madrilei'io ubicado en la calle_LL~na No. _6 de
blic1ción diaria V que cubría a toc.l.is las provincias espan~as
~:ndié.ndose cada ~jempLu a 1O _cuarcos e~ 1846, s~ fun~;O~r
. Caballero quien nació &lt;.:n Ihra¡as , Cuenca en
.
t.ue Ferm1n
'
.
..
d 5
J
en
Esrndió Filosofía en el Colegio ~on c_i 1iar e an ~:in,
Cuenca; tn ,í s rarde ¡cología en la Un1vcrs1da~ d_e Zaragon. diar
En 1820 ab:rndona la CJrrera ccles1asrica para esrn
derecho en Alcalá de Hen_arcs. .
.
ellas
De 1826-1831, escribe var1,1s obras l1rerarn.s, entre
.
;r;
( 1828),
Diccion11rio geograJico
esta d'1st1co de E·p
_) 'iña y Portugal
.
h
. ( I S30) . L:i obra de Fermin Cahallcro a
N ot1.r,.,ts so bre Tto.qu 111

siclo elogí,1da por la propiedad dt' su lenguaje, su interés por l.1
narración y la acritud crírica que siempre le preside '.
Tras la muerre &lt;ll' Fernando VIL regresa J Madrid, fundando
en ésra epoca el Boletín del Comerno, llamado m,ís carde Eco del
Comercio, periódico conocido como órgano de liberalismo más
avanzado y del rnal Cab.dlero, sería su redacror principal. Esre
periódico daba a conocer a sus lectores ademü de las noricias
locales las internacionales, entre ellas, los acontecimiencos de la
Invasión Americana en México.
La primera plana ( 11 de agosto de l846) en su columna
"Noticias estrangeras" comunica lo siguienre:
América, \lemcmz. 2 de julio. El estado mejicano ha llegado a una
sitULtción de fo mas critim. Ltt California dednró su independenci11 _y se ha
puesto bajo /.a protección de los Estados Unir/4s. Elgeneral americano Taylor
no 11gunrd11 JY//lS que /ns ordenes de Washington pam dirigirse sobre México.
El congreso mejicano a eleg1do por presidente al general Paredes, cuyt1.J
fontiones desempeiuzba inten·11amente; y el general Bravo vice-presidente.
Úl. ttmrqufa y el espbúu de rebelión cunde en todas fo provincias. Úts
rentas públicas se hayan en el csrndo mds deplorable. A pesar de In voz que
ha circuku.lo de su salida S11nta Annn sigue fil La Habana. Se cree que solo
espffa para volver a Mejico, a que eL desorden llegue al ultimo grado en esta
repubLica.
En realidad la guerra agudizó la crisis que arrastraba a la
nación desde la lucha independentisra y seguramenre desde final
del siglo XVIII. Las reformas borbónicas y l:i lucha insurgente
habían debilirado !:is rel:i.ciones desarrolladas por más de dos
siglos sin haber logrado fortalecer unas nuevas. Todo esto
obsracul izó la colaboración enrre los rres niveles de gobierno
nacional, estatal y municipal. El gobierno quedó en una
sirnación apurada para defen&lt;ler el enorme Lcrrirnrio sin
recursos, ranro de capiralcs como de hombrc&gt;s requeridos para
sostener el ejército.
En e l ejemplar del día 15 de agosto las noticias son enviadas
a través del periódico inglés Morning Chronicfe.
INGLA 7ERRA, Londres. 7 de Agosto. Toc!ns /ns comunicaáones
que van recib,énr/4se de /.a América, no hacen mrzs que poner m e11it.Ít:naa,
"1. injusticia de fo agresiones cometidns por los Estados Unidos sobre el
tem'tono mejicano.

�Las noticras que se hrtn recibido por el último pt1quebot no han
sorprendido a nadie; pues que al presente todos conocen sobrado bien /¡¡
política que se ha seguido por /.os amen.canos en Tejas, para que pueda
dudti1-se de que Y111cen todas 1m demds msrm·ecciones de úzs orras provmcws
del Estado de México''.
El 6 de julio se publicó un bando que declaraba: "El
gobierno en uso de la natural defensa de la Nación, repelará la
agresión que Los F.stados Unidos de Américrz han iniciado y sostienen
contra la República Mexicana, habiéndola invttdido y hostilizando
en varios departamentos de su territorio".
La resistencia belicisra de Paredes se había moderado en el
poder, al convencerse de la imposibilidad de que el país hiciera
frenre a la guerra. Mas un mínimo de decoro lo obligó a asumir
la dirección de b lucha, a sabiendas de que en el momento en
que abandonara la capital perdería el poder.
Así sucedió y cuando iniciaba su marcha el 4 de agosrn
de 1846, fue apresado al ricmpo que un pronunciamienro en la
Ciudadela resrauraba el orden federal de la Conscicución de

1824b.
En el periódico del día 19 de agosto dice lo siguiente:
INCLA TERRA, Londres. 1 I de agosto. EL p1zquebot Frdelio, ha
traído a Li11erpoof noticias de Nueva York deL 16 de julio. él senado
americano no había adoptado t1un resofuáón respecto aL arancel. No
ht1bían recibido noticias oficiales de Mtjico. Crei'a que eL ejército, que se
halkrba en Liruzres, Cf//nino con dirección a Monterrey. A lo que se deda
Bustam:,nte estílba frente al gobierno y Paredes nuirchaba sobre Út frontera
con faerz/lS imponentes. EL gobiemo nujiwno había espedido un decreto por
el que se decÍLlmn co11jisCt1das todas k rnercrmdas embarmdas en Méjico
por /,¡,¡ vía de Mafílmoros antes y después de su ocupación por el ejercito

americano. (Times)

El presidente Polk escaba muy ansioso por comprarle
California a México, y s:1bía que México se negaría a ello. Pensó
que no había tiempo que perder. Temía que lnghterra la tomara

porque era un punco fuerce en el Pacífico.
Los planes del gobierno de Londres no eran esos, porque no
renía derechos sobre California, como sí los rcnía sobrt: Oregón

con b_c-~dos Cnidos y no había posibilidad de que se iniciara
ocra crn1s anglo-esradounidense sobre California-.
Como se puede apreciar en esce periódico Eco deL Comercro
las noticias internacionales las obtenía por medio de
corresponsales de: Inglaterra. Francia, Bélgica ~• de otros países
europeos.
El día ~2 de ª.~osr~ :n su página principal y en la columna
correspond1enre a Norzcurs Esrmngeras" dice:
. ~.VCLA. TERRA. los pen'ódicos ingleses del 13 contienen t1/guY111S
noncws de Washington del 30 de julio. Elgeneral Taylor se preparaba para
n//lrchar fl ,Honterrey )' a ton//lr !tz oftn1wa. El dla 26 de ao-osto !.os
comeman·os z•ienen de a/.giín edirorialisut: ''Ha tenido en Amhfra un
tZconrecimiento previsto )'tl mucho tiempo hace. la California se ha
segregado de 1\fljico y se une a kz confederación No11e-Americana, como su
centro 1ummd Los otros estados o proiimcias deL Norte de /vféjico también se
le separan.
La referencia a es ros csrados es a los de ~ uevo México v
Arizona , y continúa la nora: Es indispensable ef derecho que tien,e
un pueblo de agreg,'.rse al cmrro federal o de gobierno que rnds fe
convenga. La Espanra entreranto, despndicia fa ocasión de construir
en. aquellas cos_tas. del Pacífico una factoría p(lra el interesante
tráfico de las Frlzprnas ro11 Chi1111. Renentemente se h(I hablado de
colonia o ~nisión esp111íola al N de Cahfonria, no 11 nid11 a
1\lfe;rro. Una urrnnstancrt1 t1lll aprovechable ;1Vo merecerla ser
apreciada t.
·
. . Esrados _ Unidos se enfrentaba , por bs ambiciones
remroriales, ª, Cran Brecañ,1 por el Ürt:gón y a ;\léxico por su
noroeste. La un1ca esper.rnLa de 0-léxico era que esta llara una
guerr~ con Gran Bre1 ,1 iü, pero los bridnico~ no deseaban un
~oníl1cco que los distrJjn.1 Je sus problemas domcsricos v de sus
inte_rcse_s imperi,dcs, por lo qut: ofrecieron Lt ,ección. Je los
temronos h.,s~a el p.ir.~lclo 4t), rn lugu del 5·lº, que prclendí.in
los noncamcr1c.1nos. El tr.1t,1do se firmó en ju nio de 184(, \l'.
esfumaba así la ülcim,i espcrrn1..1 rnoic.1n,1.
'
_Del día 28 ~e agosto el fl'O de/ Comcruo public.1 un.1 notilia
enviada por la Cautrt 1/e Fr, 111 c,rr:

un~.

, . Hemos_ reáb,do d1, .\/1!;1rn q11t' ,i/mn::,m ,1 ji11 dt&gt; j umo. I-1 gmcr,i/
fmedes hi1 s1dfJ t•Íegl(lfJ pre.wlw,, rl,· l1 u-p1íhli(¡1 por 5V 1·otos de &lt;13 dt (¡11,
-,¡-

�const//b// el tot11I. \ 'iiq1r,ú/,,,1tt' Hlill'II por -18. !:l I8 olm,1·0 rl g,•1u-r,¡/
I'r1redn, lz ,uaor1Z11mín p11r,1 po111·m' ,¡/ fmtr: di' lis n-op,L J n'11t111,t' ,11
ejéráto del 110/tt'. El. g1·11c1¡t/ Go11z,ílt-z An·1•11l1 rli-hió rl,:1,1r l1 c11p1.t,i! t'I 1&lt;J
para tomllr el m1111do de/,, 11,111g1111rd1,1 d(' fo trop1Lf d,, J),m,tfcJ. ti g,em7,z/
Mtjía se haflab,1 nwmlrvulo l!Í 1}irmo &amp;I no11e, p1_1es ,4nsr11 1111/~111 wh
l!mn11tl(} a ¡\fejlco, y 11mpudia dtb1~1 pem11111&lt;·cer c11 .S,1n L111s JJorvs,.
Un periódico cM ] J ,1111111ci11 q11t' el gener,1! /lrt·L•,1l1. c:n lugar de
dingjrse rl /,a fo11tem, /,a numh11do ,t G11nd1l1j1m1 11 sofac1~r u,
il'JSurrección. El geneml Brtl1 ·o salió dt' Vi-r11-C111z el 2 I m dm·mon d&lt;'
Méjico, pi1m dese111p('1Ít1r lb fimáOJlf.í dt \ í'cepró1dn1te i11M11/0 ,CJ/
{1//..íC//cia dd geneml Pi1redtS. Coma /¡¡ l 'OZ que !1J5 tl/11(17(//1705 Je' habMn
apoderado dt A!tmnim, pue110 de: mar al 11011e de J;unp1co. que dm11 pocm
mi!IA.s de esm ciudad
[-'1 comisión del congreso me_¡;m110 a L1 que ptlSÓ l1 permón ha
pmenr,1do un proyeao dt.· le;r 1·11 el rwzl se nor,tn ~ disposiciones siguienw:
!..11 nnción mejimn11, usando del derecho de dlfmsa 111ttuml, decilzm se ha!l.rz
r1ctu11fmmte en guerrfl con los Est11dos Unidos. En consecuenárz, ef gob,enzo
mejicano empleará todos los mechas y recursos
estén en j/./.5 manos p~~(/
que lt gumn comiga /¡¡ rfpamáón de _k1 m;una hecha a /.a níl~/On
mfXiertntl. Compleumz los cw-rpos de /,a mrl,cw perm,111emi!, leva!lft1rll de
nuei,10 cutlntds_ferzm juzgue necesarim, bien sea pam completrlr /(}s cuerpos
e:-..-i.stentes O para crear otros. SI tuviese newid,1d de otros poderes espenales, el
congreso se los confiera.
.
"J\tfA..1'co ha dm11m11do sangre noneammmna en suelo
n011eamen'mno '' Uames Polk).
1

qu~

Pane del Conorcso de los Estados ünidos se opuso a b acusación dd
presideme de que 1\tk'Xico er,t el GH.1SJJ1tc _de b guerra, pero aprobaron la s~licicud
que hizo el ejecutivo de recursos finanoeros :,· hum~10s para la camp,ma. De
inmedia10 se dieron órdenes p,u,l y_ue hs Aotas del Pacifico)' Golfo bloqueard11 los
principales puercos mexiCJnos. Para seguir infr)flmndo, sobre b si_tuación de la
ruerra en México, el Eco del Comemo connnua
publicando estos
~concccimienros. En el diario del 2 de octubre ap:u-c:ce lo siguiente:
!NGLA Tf:'RJ?¿-1. Londres 25 de agosro. En rnm1to a la guma de
/vf&amp;.ico y los EstatVJs Unidos, se ha /,echo una nuel!fl ofm,1 de mediación a
/,as potencillS; pero en mso de 110 ser aceptad1.S k1 !11gfoem1, . 110 p,ema
apoyar/,1 por L1 fi,mn de ÍtlS 11mu1.S, El Lord Palmm:011 opma t¡i~e !tz
reunión dd EstlltÍo de Méjico a /,1 co11fedemnón mnenat1vz, no esta tan
cermna como algunos se lo figuran. Ocho millones de mejimnos presentan
-:-58

un medio de resi.stencúz de que no es tan fa.di puedan múnfar las Eswkis
UnitÍIJs.
En todo caso el gobierno velará por la conservación de sus derechos
sobre Méjico, el rual debe a la lnglatma la enom1e SUl11/l de 250 milhncJ
de.francos.

El Heraldo
Otro periódico de la época en España era EL Heraldo, de
carácter licerario poético religio:.o e industrial. En el número
del 2 1 de septiembre en su columna de Correo escranjero dice los
s1gu1e nte:
Por vía de lng/,uerra se han recibido noticias de Vera-Cruz hasta el 13
de agosto. La posición de Paredes era desesperada. Guadalajara y la capital
habían imit&amp;ÍIJ a Vera-Cruz provincút inclinase afavor de Santa-Ana y la
confederarión. Parece que pocos días antes del pronunciamiento de /,a
ciudad de M&amp;.ico, había el presidente salid(} de ella a la cabeza de 4000
hombres, no habiendo ,zun llegado a su noticút la sublevaci.ón de VeraCrnz. En Vera-Cruz se aguardaba por Instantes al general Santa-Anna. El
puerto continuaba bloqueado por la escwulra americana. B día 8 intento el
vapor Mi.ssissip,:· pasar la barra de ALvarcuw para dar un ataque a la
ciudad, pero después de algunas descargas, hubo de retirarse sin con.seguir su
objeto. l..a.s noticias de Matamoros son del 5 de Agosto. El general Taylar se
había puesto porfin en marcha para Camargo, de donde ya había salúw e!
gene_:al V(lood en dirección a Monterrey. Nada se sabia de las fam:.as
mepcanas. En el sud este el general Keamey había avanzado y esperaba
apoderarse de Sttnta-Fe sin obstm:ulo. La correspondencút del }ournal
6-comerse afirma que el gabinete Washingom ha abandonado por ahora
wdos sus proyectos de operaciones contra /,as costas mejicanas, aguardando el
resultado de la. nueva revolución y hasta saber las ideas de Santa-Anna
respecto a la guma. Este general se embarcó el 9 en un vapor ingl.és de poco
porte con los generales Almonte, Bassadrey el ministro Rejón. La aLianzL1 de
las federalistas con Sama-Anna es un hffho notable y que no o.frece al
parecer grandes elm1entos de duración.
, Otra noticia sobresaliente del Heraldo es la que aparece el
d1a 8 de octubre de 1846 y dice:
Por el vapor Bn'tannia, que llegó a Liverpool hace 8 días, hemos
recibido noticias de Neva York que alcanzan al 15 de setiembre. Parece
759

�que fa caja del departamento de la Guerra ~ los Estados -Unidos se
encuentra exhausta y con un déficit de cuatro millones de duros. Hay pocas
noticias respecto a California. Dícese que la proc~ma del comodoro
americano ha colocado en una situación dificultosa almzrante que manda la.
escuadra inglesa en el Océano Pacifico, el cual no s~biendo que hacer, ha
pedido instrncciones al embajador inglis en Washington y al gobernador
general de Canadá.
. .
.
.
En efecto la ocupación de la Cabfornur por os Estados-Unidos, si llega
a verificarse, alterará sin duda las relaciones amistosas que hasta ahora_con
gran trabajo han podido conservarse entre Inglaterra y los Estados Umdos.
Por otra parte Santa-Anna, no ha obtenido salvoconducto del rep:esentante
americano para salir de la lslLz de Cuba sin haber hecho conceswnes para
celebrar un tratado de paz, cuya primera base será probablemente la
desernbarca.á.ón de !.a república americana.
Ya los periódicos ingleses anuncian como pró&gt;.-imo la conclusión Je_ un
tratado de paz entre el gobierno de Santa-Anrlll y el de los ~s-Um~s.
Si esta ultima república logra adquirir así la preponderancza a que aspira,
quedará destruida en perjuicio de &amp;.s naciones marítimas de ~uropa; el
equilibrio de poderes que debe reinar en América para 1mped1r que los
Estados débil.es sean opn'midos por los faertes. la Inglaterra,. ~omo poder
marítimo y como más directamente amerui:mda en SU: ~oswones de &amp;.s
indias occidentales esza mas que ninguna otra potencza interesada en el
mantenimiento del equilibrio americano. Veremos como Lord Palmerton se
desembaraur de esza nueva gran dificultad.
Lo periódicos ingl.eses recibidos hoy contienen noticias importantes de
América. Ya parece que se ha dulo la acción que.se esperab~ e:1tre elgeneral
amen'cam Taylor y el ueneral mejicano Ampud,a. Lm not1C1as de Bourbon
que inserta el Standaty que alcanzan al J6 de oaubre, anunci~n que los
amenúnos habían entrado en Monterrey después de un reñido y muy
sangriento combate, del eu11.l todavía no había pormenores.

A fines de agosto de 1846 desemba rcó San ra-An na,
procedente de la Habana, Cuba. Pudo cruzar el bloqueo
norteamericano gracias a un aparente acuerdo con el agente de
Polk, para facilitar la fi rma de un tratado de paz una vez q ue
hubiera recuperado el poder.
.
A su llegada a la ciudad de México, Sanca-~nna . no q~ iso
tomar las riendas del gobierno y se aprestó a pamr de 111med1aro
760

rumbo a San Luis Pocosí con Lis tropas que Paredes había
mantenido en la capital para sosrener su gobierno.
El 27 de sepciembre cerca de Queréraro recibió L1 noticia de
la Capitulación de Mon rerrer. Fue hasra el 26 dt: noviembre tn
que la noticia de la ocupación de Monrnrcy por el ejército
americano apareció en l:i prensa española en la forma siguiente:
ESTADOS UNIDOS Y ME]JCO. Por Nueva York se fo recibido
noticias de !.a Améná1 que rtlmnwn ni31 de octubre: !h Boston, al ]". dt·
noviernbre y por Ha/,.f· hasttt el 3. Seg,ín una m1111 del Nuevo León,
fechada en Monterrey a 29 de setiembre, el general Taylor había ro11¡¡u/o
posesión de aqurl.l.a ciudtld, l1 que e11arnó elgenn-al~mpudi11, para retirarse
Saltil/o. En ,zquefkt épom se había espamdo kt voz en Monterrey, de que
Sttma-Anna att1b11h,1 de lfegrtr ,,! último punto del fi,me de 13,000
l,omhres, con los que h11ci11 ttcender a muy cercr1 de 20,000 combatientes el
ejército mejicano, de q11e podt'rt disponer :11a vez mmido con Ampudlll; por
lo que el ~jnáto 1m1en·m110 creía mconrn1r 1111rt sma res,'srenart cu,mdo se
apro.\imtlSe al p11so del Saltillo.
En el inter, el generrt! Tr(yl.or se Oc1tpah,1 en fafonterrt')' ck reduMr
tropas y de prepamrprol!t'siom&gt;s con lo que d,,ba tiempo a los g;neral.es Wool
y Keamey para apro.\1·nu1r sw columntts ríe operaciones rz /¡¡ región en el qur
debe mmuobrar. ?or Ú&gt; demris, kzs notio~TJ de Mejico del 23 de setiembre,
nos mrtn(fiest1m que los temom del gmeml Taylor eran al menos
prematuros en lo que respt1cta a/;, aprrJ.\7.mrzcidn de Srmra-Am,a al Salttllo
alfrentt de un ejlrcito: pues que el 15 ambilh,1 de enmzr a .'vftjiro; )' kz
distmma que mt'ditl dt~,de L1 1íltimr1 áudml 111 !::i,zltillo n dtmas,adt, p//1,t
que pued,, fi,111q111'r11-bz en pom titmpo. Se ,tg11r1rclz im próximo maque de
escu~clm 1111u?icr11111 que se hall, 1'11 el golf~ de ANj,to. Hrtn serr sobrt'
famp,m, o bi('// sobre Jl/nmulo.

ª.

0

Duranrc el a110 dl' 1846 !.is nor1c1.1~ ~ohre ;1,féxico
publicadas en los pcriódirns c,r,1r10k~ rc:rmin,irnn LO!l la
ocupación de Tampicu el 2- de noviembre. sin embargo no
a~areccría csrc hecho sino h.1&lt;;r,1 principios de mero del sig;,irnrc
ano.

Las n?ticias ~iguicron flu~·e11Jo en l.1 prrn,,1 (·&lt;;p,t11ol.i ,. rn el
resto Je Europ.1 dur.,nrc el til'mpo (jlll' duró nr.1 g11nr.1, 11.1\r.,
9ue llegó a su fin con h rirnu del Tr.1r ;1 do dl' Cu.1~Lilupc l'I d1.1
30 de mavo
de 18/¡8 .
,

�Notas Bibliográficas
Fuentes de consulta

Hemeroteca Municipal de Madrid, Conde Duque.

Eco del Comercio

'.

Ma.ces 11 de agosro 1846
Viernes 14 de agosro 1846
15 agosto, 1846
19 agosco, 1846
22 agosco, 1846
26 agosto, 1846
28 agosto, 1846
l O de septiembre, 1846
2 octubre, 1846
4 octubre, 1846
26 noviembre, l 846
Hemeroteca Municipal de Madrid Conde Duque.

El Heraldo
21 septiembre, 1846

8 octubre, 1846
7 noviembre 1846.
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Febrero 2003
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7

s Josefina Vitzquez_!111en·e11ció11 norteamencQna 18-16-/8-18 s,. r , ·.
Exteriores I997.
· · 1.:c ctan&lt;1 de Relaciones

�JUAN IGNACIO USSEL Y GU IMBARDA (1764- 1772),
FRANCISCO DE ECHEGARAY (1773-1774)
Y MELCHOR VIDAL DE LORCA Y ILLENA (1774- 1789) 1
Dr.1 .\ l:m,1 l.ui,:1 Rodn!,:Ut'l-:;1!,1
Ci1lab(1radmc): !l.o,.1lha ~l\:n~ \ ' ..
P.11ri&lt;. i,{ Albr,,, Jnm l.013da
&lt;' J!-:n,Ki n ( ;ün,a~1I R.\

Introducció n

Los estudios hisrórico-sociales que conforman esre arrículo,
como los rrcs anreriores, se enmarcan en un proyecro mayor de
invesrigación -' y sus tres primeras p.1rces han sido publicadas en
es rc mismo Anuario en aiios .rnreriore/.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las tuenres
primarias que corresponden a los Lilrimos eres mandatarios del
siglo XVIII en la etap:1 previa a la insr:rnr:ición de las Reformas
Borbónicas: Ju:in Ignacio Ussel y Guimbarda (1764-72),
Francisco de Echegaray (1773) y Mclchor Vida! de Lorca y
Vi llena (1774) . Sus respecrivos periodos se dieron en la etapa de
las vis itas de inspección cuyas consecuenc ias darían lugar ,1 la
instauración de Lls reformas que cambiarían la Jdminiscración
polírica de las provincias scprenrriona les.
Los cambios se produjeron como consecuencia de esos dos
viajes de inspección, el primero, el que rea lizaron en 1766-68
don Caverano
María Pignacelli
Rubí Corbcra .v San Clirnenr,
.
..,
mejor conocido como el Marqués dd Rubí y el ingeniero Nicolás
Lafora. El segundo y decisivo el del visirador do n José de G:ílvez,
quien, después de Sll viaje septentrional de inspección, propuso a
-65

�Li Conc:, en 1768. junro con el virrey ~Lirqué · de Croix, el
proyecco de reorganiLtción de .1 quellos gobiernos. ons1suo en
la creación del Gobinno y Comandanci,1 General de las
Provincias Internas, el t)Ue enrró en ·uncione en 177 6 con el
nombramiento como el pnmer ~onund;inre del Marqué.'&gt; de
Croix.

Juan Ignacio Ussel y Guimbarda, junio de 1764-1772.
·cuün
el h1sroriador nuevoleoné uvo
trabajo ha servido de
ti
.
guía al presente, Juan Ignacio nació en Cá&lt;liz, hijo d: Bernardo
Cssel, Marqués de U el. Caballero de L1 Orden de Alcanrar.i y
de doi1a Mara:uira
lné. de la Rosa. ·e incorporó a la milicia
::,
n.ival e!&gt;p.inola y fue opidn de fragara de la Real Armada )'
teniente coronel de los Reales Ejércit0s.
Tornó posesión del cargo de aobernador del uevo Reino de
León en 1764. Un año despué dio facilidades para re lurar
familias para la ,1sign,1ción de José de E can&lt;lón en d I uevo
· a n tander. · e de u briero n en 1 66 los mi nc'rale de Stzrz Carlos
del VaLlecillo que dieron gr.in auge económico a L1 región. Por
comisión virreinal e en .ugó de la delimiración de lo poblados
de an Esreban v ::drillo.
Sé ca ' en
de enero de 1769 en la parroquia Jtedral con
doña María Josefa de LarrJldc , hija del gcnt.:ral Francisco Ign.1cio
de Larraldc y d doñ.1 Jo seh Franci.\Cl Cantt't. Compró b casa
que construyera don Pedro Je BJrrios, conocidJ ,1crnalm enre
como la Casa del Agmristll. EnCerrnó y murió durante su
gobierno en 1772 y fue enterrado el 2 &lt;le enero Je 1772. Dejó
aún muy pequefio a quien fue, tal veL su LJnico hi10, Bernardo
U sel y Guimbarda, y el virrey decretó su turel.i y los ueldos de
u padre fueron a ignados a ell.1 y en su beneFiLio fueron
reclamada la cualidades y méritos en el Re.il erv1c10 omo del
tronco in media rn del Marquesado de Ussel '.
Las referentias que hunos lo alizado y an:1liz .1do en AGI
confirman mucha de t: t.1 informaLÍÓn, la .implírn y, en .1lgL'1n
aspecto, la modifion, es la siguicncr::
1.- CONTRATACICJ . 5')06,N.2.R .39 del ~7 de .1go ro de
l 763. Exprdicntc rlc i11forn1tfno11 y f1ce11ci,1 de pas1ziero a indias de
Ignacio Ussef )' Guimh11rd11 . gobern,,dor dd N111•uo Rc11w ele León,

30

-()(.

con sus criados Francisco lgn,roo de Barda.11, natural de Benazque,
hijo de Hermenegifdo B,,rdaji y de iSflbel de Fa/ces, y GinéJ
Cueclas, natural de 'v!urcia, lnjo de Juan Cuellas y de Francisca
Guillén , n 1ueut1 Espnñc1.
En el documento con . tJ que en 1763 rení,1 el grado de
Cc1.pitán de Fr gara Je la Real Armada al tiempo de u
designación como Gobernador del Nuevo Reino de León. El
expediente sólo ontienc la carra en que don Ju.w Ignacio hace
constar que sus riadas eran solteros.
En el AH se localizaron los daros que corresponden a su
padre y que se proporcionaron i.:n oc3.sión de la concesión de la
orden milirar de caballero de Alcántara. En l.i corre pondiente
solicirnd se establece el hecho dt: que don Bern,H&lt;lo U sel v
Guimbarda era narnral de ;\[ álaga :' no habí.1 rt idido en India ;.
En cuanto a u genealogía e propor ion.i la informac1 , n
1gu1entc:
Padres:
El Capitán de lnfflnter!a Don Salvador Ussef y Cuimbarda )'
dona Juana Jvlerchan, su mujer, naturales de Afrilaga.
Abut!os Pflternos:
Antonio Ussel y G111m!Jttrd1z, natural de f,z Vitfct dt B11z en
Francia y D. Juana i\1artel de la P,rz, su illujer, 111tt11ral de l\.fdlaga.

A/1111·/os J1arnnos:
Diego !derchan y Do1í,1 .\f,1r!11 Gr111zdlez

SIi

m11;cr, 11ar11ra!cs di'

Málagit.
Esta gene:11 ogíJ fue pres en rada por SLI herma no completo, don
Carlos quien pidió que l.1 inrorrnación de . u abuelo p.llerno ~e
le vantara en ;\Lílag.i, sic10 cn donde.: ~e podí.1 \.'llCOtHr.H J lo
tem go .
La edad del solicil,llH\.', don Bern.1rdo. cr.1 de entre ~9 \' 32
años,
us .1sccndie11tc'i tcní.111 h.1cicnd;1 en Albolore v
Benemoca rr,t y goz.16.111 del c\t,idn de hiju,J.dgo. \u .diuclo h.1li1:1
sido francé'i de nacimicnr&lt;l y r.1mhié11 poscí.1 noble1.1.
El p::i&lt;lrc del . olicitantc, en el l.,lso, el ,1ht1\.'lo de Ju ,111
Ignacio , h.1bi:1 sido rniliur, ~.q,ir.111 Je militi.t\ y fue h.1uti1:1do el
19 d&lt;.'. febrero de 1ei-0 pt&gt;r el ohi~po tlL ,\l.íl.1g.1 en l.1 .1tl.'d1.il dl

-,,"

�l..1 minl'ri.1 en

L, c1u J:iJ. En el cxpcd1cnt&lt;.: ~&lt;.: ,lllt"\.111 hi, h.111tit.05 d&lt;.: su~
.1sct' ndit'ntes ~· L1 p.nrid:i dl' t:'&gt;pt11l).1k,; dt: ,u.~ p.1dr&lt;:s, o ,c:111 lo..,7
.ihuelos del fururo gob&lt;:rn.1dor, t¡lli&lt;.:110 L,l:.,uun en ~UL1t-.1, el
de enero de 16'58.
l.J fa111ili;1 poscí,1 escudo de ,1rn1.1s. l\11 dibujo del 1111\1110 ,e
incluvc en el expcJiencl.'., y ~~.- \c11.d., que t·q.1b.1 !ij.1do en l.,, us.1,
princ.ipalcs de l.1 farnili.1 del prcte11dic1H&lt;:. Todo-, ,u, .rnt&lt;:p.1s.1do,
l1.1bí.111 sido hijo~d.dgos ~' .d n..·)pt:ctO. L·I soliLir.111re L&lt;)tnprohó l.,
noblcz.i de'. sus anrece,ores por .u11b.1" líncJ5. A p.irur de l'~ta
genealogí.1 se..: desprenden los .111teccdcnrcs L1111iliHc, por lincii

p e rn a,de Jo n Ju :in 1¡;, n c io.
.ir

,l

En AG locali zamos cu.Hro refercnci.is p.1r:1 el gnbern,1do1 y
un, que correspo nde: ,1 su hijo, do11 Bernardo u~sel y
1
GuimbHda. son L1s sie.uient&lt;:s:

1.- PROVINCIAS, I::-:Tr.R:--;AS , \'o\. 109, Exp. ), 1-ol:..304520, úrns de 1764-6'): fü1·1•e.( !11for111n miÍ1tt1res ) rn,rdror de

tropas rle Íit l'ro1•inci,1 ele! Nuevo Re//lO el!' León, sig11,1dos por el
gohan,rr/or l)o11 !gnt1cio Usscl y Guimharda. N11e110 l~e1110 de l:eó11.
En su primera parte el propio Ussel escribe al virrey,
ivbrqués de Cruill.1s, h.1bcr ton1.1do po!&gt;esión dc, b gobernart_ira el
t 3 de mavo de 1764 v esta.r a Lis supn1ores ordenes del nrrey.
rolios mis .1de\Jnrc ~: poco mJs de un mes después de haber
ronndo posesión, don Ju.tn Ignacio procedió a cnvi.H un breve
inlormc .d \'irrc\' del esr:1do de la Prouinci,1. Escribió que no
enconcró novc(L~d que ,tltn-e In q11ie111d e11 que In sostiene mi
rn1dado indu\'cndo hs tres misiones que estaban .1 su cargo.
comenr., que ·los indio~ en ellJs ,1sc-nc.1dos sr hnl/an reduczdos a
rario,ud so,-:'etl.td y con aprulflbfes incrementos n1 religión
Catliá!1c,1.
Cn:i de l.1s r.11e,1s que desarrolló Ussel durante su periodo fue
el cuidJdo de L1 actividad minera como se aprecia en la
documcn1.1ción obcenida. Y,1 en csce prima comunicado se revela
su prcocup,1ción por Jcrccenrar la producción, ajustar los s~~a rios
de los Ir .1b,1 j.1do rcs J un ¡usro n ivcl para su man u cenc1on, Y
fund.1 ment.ilrnence, Jplicar mérodos .idecuados para lograr una
mayor produ1..cion, y,1 que los mincr.1les que salían del Real de La
f¡,11,1J11l, er.rn de buena ley, pero el rendimiento de plar:i de la
mtru er.1 mu,· ese.isa.

:\ue,·\1 le,,11 ,e , 11, 111tl'll,i(i,.1d.1 ,ll11.111tc el
periodo ,ll' t'~lt' ~obn11.1d1H f,I.l-.i,1, .d dn1..t1h 1i111i-.· 11r1.1 de un
nueni ~-.i..·in11enro. el que i111li,d1111."11fc ,t: doi!;.nÓ (orno S,111
l',1blr de'! \ ·,;/lt"L·i¡o ~- en rnbsú·ucnt'-· do-.umc11c.11.'i1.)ll ~1.· le 11.irnt:
~-.1 perm.1ncnccme11te. S,111 ( ·,1rl,,.,- rl,·/ \ ·,¡//,·olio. l .1 111(01111,1,:iún .d
respl'CtO St' 1.'l1CUt'IHr,1 c.:n:
2.- PRl)\'l:\Cl.\S l\:TrR'.\AS. \º ol. 10&lt;&gt;. bp. 1. Fols.11OO. ,1ños de ¡ -(i')-1-- 1: Corrc'spo11cl('11ot1 tlel c;oha11,ulor rle
Nuevo Leo 11, D. lgn,100 L·sscl y G11i111h,1rtl,1 co,i el z·i'rrcy ,\farq iu!)
de Cruill,1s _)' otms ,111tonrl,1df.( sobre t1H111tos t!t.' su c',n~~o. D,1105
rneltos, ~1'.gun_os . 1mporr1111res y otros solo (11noso., r/,, ,1quel/,1
gobenwnon . 5c wcluy,·11 ,dg1111os cst,rdos rll' trop,1s, ,V11cz·i1 Reino de

León.
Esce expediente consta de ,·.uios docurncnros. como L,
r:ferencia cít.1, ,llgunos ~e rele\',wci,, p.1r.1 conocer l.1 política de
Üssel y otros de conte111do poco signifiotivo: sin embargo, no
dejan de tener la imp~r:an~ia de permicir un.1 visión, desdd luego
muy general de l.. co1tdtan1d.1d en el ejercicio del gobierno.
Para_ mancc~er L1 conrinuidad con el Jspecco rrarado en la
referencia anrer1or. aunque alteremos el cronológico, inici.1mos
la descripción ~· an,ilisis de los documcnros con~ el rubro de la
minería .
~ m~diados de 1~G~. Ussel escribió JI virrey Marqu&lt;!s de
Cron: , d:1ndolc nueva 1ntorm:ición ,,cerca del recién descubierto
mineral, que habL1 sid o 11.unado por los mineros Sa11 Pílbfo del
_Va~leciyo., Su riquez,1 i~.1 dí:i en día en aumento. y par.1 el mes de
¡ul10 tent.1 ya n11eue m111as co1T1/'11tes 1'11 1·ews p rmf's co 11 i1copio de
saca de metales, con la ley de seis onzm por doce 11rrob11s Lt1 que
menos c~11 sobra~a g,111,111cia de ligas .. . Debido a esr,1 riqueza el
asenram1enro minero aumentó rápidrn1enrc su población a 800
personas entre patricios y extraño, y ellos mismos solici taron al
gobernador les asignar;i un paraje para esrablecer el Real, así lo
mandó ejecuta~ y les asig nó un lug:ir cómodo para que construyan
e1ificios y haciendas de sacar ron arreglllmienro a la ord('nanza
''.ncuenta y dos del cuadernos de minería. Prob:iblcmenre h,wa
sido en ese momento en el cual se le dio el nombre de San CarÍos
de_L Val!ecillo al real, ya que en carra del 2 de no\'iembre del
mts~1 ~ ,ªñ~ se refiere a él con esa nue\',t designación. Al respecto
escribio Ussel; El 11111'1'0 minerid de S1111 Carlos del Valleci!lo
-(,')

�continúa en acopia de metales e iguales leyes de primera y de día en
dia se descubren ctttas... Como era usual, un acelerado
crecimienco de los asenramienrns en torno :1 los ricos reales traía
consigo problemas de comporramiento anrisocial, por esta razón
el gobernador pidió al virrey le autorizara poner en el Real un
oficial con dos soldados para contención de la mucha canalla que
ha de ocurrir a él y partt que el juez que a(lí mora tenga pronto
auxilio para evitar el extravío de plata ...
Pocos meses después, duran re la visira genera l de la I'rovirwa
el gobernador permaneció rrece días en el n uevo descub rimiento
de minas de San Carlos del Valleciflo . Fue en esa ocasión en la
cual procedió, personalmente, a dejar toralmenre estab lec ido el
Real, registrar !11J minas, arreglar sus laboríos y darle rr cada una /¡zs
medidas correspondientes tl lo prevenido en las Reales Ordenanzas
para evit1n- todo tipo de litigios, registró en ese momento, nu_evrrs
bocas con siete minas que están en corriente. Anoró en esra v1s1ra
que, de acuerdo a los peritos, el mineral promeúa larga duración
ya que rndll dia se descubrír111 11 proporcio}J(1das disM11ci11s nueva
vetas qui' me h,rn asegurado los crrtl'adores tienen m11cl111 mayor ley ...
En esr:1 misma cornunic:1.ción, el reporte de la visita que J
principios de 1768 reafüó Csse l, señaló uno de los problemas
que enfrencó durante su periodo, el abandono de muchas de L1s
pob laciones del Nuevo Reino. El morivo de IJ. salida &lt;le los
habitanrcs fue haberse pas,1Jo muchos de ellos ~1 las Nuevas
Poblaciones de la Coloni,z antes de mi ingreso a t!ste mando y
algunos volunt11riamente después rle mi posl'Sió11, mollidoi riel interés
de 11pasn1wr sus ganados t&gt;n ticrrm nuevas y prornl'tlr su 1111111enro en
la libertrtd de las fieras que en estos pt1iscs los hos1ilizr1n. Como
sabc.:mos, se c.:st.16~ refi ric.:ndo a h recién esr.1hlccid.1 Colon 1.1 del
Nuevo Sancandcr, h.1cia donde bc111dón h,1bí:1 logr.1do .Hr,1er
gran cantidad Je.: antiguos pobL1dorcs Je! NueYO Rtino' c~rn el
consecuente, casi cor:il :ibandono de nurrn:ros.1s pobl.1c1ones
nuevolconesas como va vimos en inciso anterior.
Aspecro de mc.:nc;r imporr.111cia, pero sí rcvtl.1dor del ~rncido
de sumisión, obcdienci.1 \' dcst:o .1bsoluto de sc&gt;rvicio, primero
hacia el virrcv r, ,1 rravés ·de él, .d rey. qucd.1 pl.1-,111,1do c.:n otros
documentos,, t;rn1hié11 p.1rtc tkl mi~1110 cxpcdicntc y quc se
ubican tcmpor.ilmcn1c cn 17()'1. rn cllns. tll) ,c'&gt;lll por el
contenido, t.rnihién por el m.111L"¡n del kngu.1jc, q11,·,l.111

·~1,

manifiestas las caractensr1cas antes señaladas. Ussel informó al
vi_r:ey h~ber llevado_ a cabo, con la fidelidad de mi obligación, las
dd1genc1as necesarias para atender la solicirud de adquirir
veuttdos blancos, hembras y machos, para complacer el gusto de !a
sacratísima persona del Rey Niño.
Con gran pronrirud puso en ejecución las indicaciones
virreinales y envió poscas y correos a pie a rodas los rincones de
la Provincia en solicitud de localización de los venados, Íógrando
por esta eficacltl la ventura de haber adquirido un venado blanco de
dos años de_ edad, d~mesticamente criado, aunque con el defecto de
un º1.º lasttm~~o, sin plena lesión de la vista ... Fue adquirido en
un d1srance SHIO desde donde tardó más de quince días en ser
conducido a la ca piral n uevoleonesa. Desde ahí y después de
hab~rlo curado de la les ión, Ussel lo remitió, con un propio a
Sa lt~llo en un carruaje especialmenre consrruido para que 110
sufriera daños durante el largo viaje y con guarnic ión militar.
Aparre del interés anecdótico de este regalo de dimensiones
reales, el gobernador prometió continuar la büsqueda de orros
ejemplares &lt;le la misma tspcc ie e inclusive de orros animales
terrestres o volátiles quc.: fueran de singular e:xpectarión. Para ello
encargó :J. su teniente de gobernador, Antonio de Urresri, enviara
providencias a sus haciendas, aclarando Ussel que lo considerab;1
difícil debido a lo intrincado y agrcsre de los montes y sierras en
donde se podríJn encontrar e¡emplares can apreciados. Lo
anterior señala hacia una geografía y naruraleza en el Nuevo
Reino b:isrante más ric1 que l.1 acrual.
3.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 95, Exp. 65.
Fo l. 4, del 8 de octubre de 1769: Pidiendo informes sobre las
instrrnrúts del gohen111dor D. fg11t1rio Usse/ y Cuimhrl!'da. Nuevo
Reino tle l,·ón:
Desde San Lorenzo el rey pidió .d virrey de la Nueva Espc1ñ,1,
el Marqués de Croix, le inform.ira sobre.: l.1 conrnnicJcÍón que
había recibido de don Ignacio en el .u10 dc 1768. Se rr;HÓ de un
breve informf que rindi6 .1cnc.1 Je l.1 \'isir:i que hiw ,l \U
prov incia . El contenido del documento se ct:ntr:.1 cn dcstJ&lt;:.lf lo,
aporres que duranrt su ejercicio 'ie li.1bí.111 hecho en rel.1ción con
la m inerí.1 y, preci~.1mrntc, por Ínq,111t.i.h Je él. Seri.d.1 el avance
en el nuevo dc:scubrirnirn10 !&gt;C hJbí.1 rc.ilí1,1do en el Rcal llllt
nombró de St1n Carlos del \lr1/lccillo, En n .1 mi11.1 '&gt;l' 1rni.1 un.1

�producción scm.111.11 de 7 00 m.ncm de f)l.lr.1 y ~e cspcr,1ln, &lt;le
.1cucr&lt;lo a los cxpercos en l.1 111.Heri.1, H'g1i11 los ,nrcligentn, no s61o
su permanencia, cJmbi~n nuyor rendimiento en sus mecalc~ y
unJ crecience produl'.c1ón, si la pobreza del P.t!s 110 nnbar11z,1 rn
exacto laborío.
También informó que se había reiniciado el trabajo de
nuevas veras en el casi ab.u1donado Rc.11 de San Cregorio del
Cerralvo, de nuevo graci;is a su mflu;o y su presencia, !J cual
había animado a los vecinos a nuevos ensayes que promedan
buenas leyes en los metales y les alentaban a conri nuar los
trabajos mineros.
Después &lt;le escas menciones don Juan Igna cio escribió que )U
periodo gubernarivo concluiría en mayo de 1769 y que aún no
había podido complerar los 1G mil pesos que adeudaba por
concepto del gasto que había realizado en su habilitación desde
su salida de España, hasta el momento de su coma de posesión.
En virrud de ello solicitaba la prórroga en su gobierno, en otro
servicio real por el tiempo regular, los cinco a110s que comprendía
el ejercicio de estos ca rgos . Lo pe&lt;lía para poder desempeñarme, o
sea cubrir su adeudo, lo que no había podido hacer en el tiempo
que llevaba, debido, por un Lido a la penuria del País y por el
otro a que se había detenido durante eres años el pago de los
salarios por carece r de fondos la Ca ja Real.
Apoyó su petición argumenrando el desempeño de dos
actividades importantes:
A) El establecimiento en su Provincia del escaneo del
tabaco, sin haber provocado enojos ni alborotos entre los vecinos
como había presentado en casi coda la Nueva España. También
informó que había sido él quien se hizo cargo durante los dos
primeros años de la adminisrración de dicho servicio, después de
lo cual pidió al virrey nombrase administrador, cargo que recayó,
como aparece en otro documenro, en don Cosme Damián de
Arrese. Usse l y Guimbarda le dio posesión y le enrregó las
cuencas de recaudado en la Renta de Tabacos, que ascendió a
mis de 40 mil pesos, además de 1600 que por rédiros había
incluido en ese concepto, canr id ad total que él mismo envió, a su
cuenta y riego, a la capital novohispana. Recibió por esta
actividad el agradecimienrn expreso de la Real Hacienda y el
beneplácito del visitado general, don José de Gálvez.

772

B) También romó a su cargo L1 .1d111inistración del R,11110 ele
AlctTbalas, el cual a su llegad,1, ese,16.1 arrend.1do y .ti término del
mismo se le otorgó comisión p.ira ronurlo a su e.irgo, sin pago
alguno. Logró recaudar m;is del tnple de lo que se venía
percibiendo por este concepco, y como en el caso ,1ncnior, él
mismo envió a las Cajas Reales de la capital el dinero
recolec tado, sin crnsar con ello perjuicio alguno entre los
vecinos.
En respuesra a esre informe, a la. petición de prórroga en su
e¡erc1CL0 y al encargo del rey de informar sobre don Juan
Ignacio, el virrey envió el documento cura signatura es la
s1gu1ence:
4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS DE
CROIX, Vol.14, Fol.112, del 3 de febrero de 1771:
Recomendación. El virrey de la Nueva Espa,ía romunica a don
julián de Arriaga que el gobenwdor del Nuevo Reino de león, D.
Ignacio Ussel y Guimbarda se ha hecho acreedor a que el Rey le
conceda prórroga del gobierno por otros cinco años como fo ha
solicitado, no habiendo más inconveniente que el establecimiento de
fntenden úas. Segunda Serie.
En el breve documento expone el virrey su opinión sobre
don Juan Ignacio, la cual es ro ca l menee favorable a la
continuación en el cargo por un subsecuente periodo de cinco
años. En la carra se aclaran dos aspectos: el primero la confusión
en los nombres de la capital del Nuevo Reino de León, la ciudad
de Monterrey y el Pueno del mismo nombre ubicado en la
Península de California. Confusión que debió haberse presentado
en la Corre, ya que el virrey aclara que el gobernador reside en
Monterrey y nunca ha abandonado esa ciudad.
El segundo aspecto tiene que ver con la posibilidad del
esrablecim ienro de las Intendencias, como el propio virrey tiene
informado al rey de acue rdo al visitador general don José de
Gálvez. En el caso de que se resuelva ese esrablecimienro, el
virrey escribe que sería necesario buscarle a Ussel y Guimbarda
otro destino diferente al que sirve y deberá en tal caso extinguirse,
sin duda se está refiriendo a la gobernatura &lt;le! Nuevo Reino.
Localizamos un expediente m.is en el ramo de MEDIA
ANNATA en el cual queda asent;lda la omisión en que incurrió el
gobernador Ussel y Guimbarda al no haber cobrado el 1mpuesro

�..

de l:1 rn~dia anna ta ª. quienes otorgó cargos en su jurisd icción. Se
proporciona algu na información inre resa nce sobre los personajes
que ocuparon_los oficios de alcaldes mayores en las pob laciones
del Nuevo Rerno de Leó n . La reterencia es:
5.- MED IA ANNATA, Vol. 100, Exp. único, Fols. 101105v., del 23 de junio y 17 de julio de 1775: Dese a la
Contaduría para que informe lo que se ofrez.ca. Así lo proveyó el
Contador Regulador General del Red! Derecho de Media Annata y
L~nzas, que de?acha por ausencia del Señor juez privativo en
v'.nud_del Superior Decreto de el Exmo. Sr. Virrey, y lo firmó. Y.
r.xpedrente formado sobre fa Medit1 Annata que debe st1tisfacer la
parte de don Ignacio Ussef y Guirnbardt1, gobernador que fue del
Nuevo Reyno de León, por Los ministros y justicias que nombró en
aquel/a _jurisdicción.
. _ De la revisión y análisis de estos documenros se desp rende la
1nto rrnación:
A) Para 1773 don Juan Ignacio ya habL1 fa ll ecido, co n esre
d:no se confirma lo escrito por don Israel Cavazos, ~n el senrido
de que e l deceso sucedió en 1772 .
B) ~urante su gob ierno no procedió a rete ne r el imp uesto de
la Media Annara de los oficios que él había conced ido.
Segu ramente lo hizo po r el mo t ivo q ue Ussel aduce en ot ro
doc umento, la extrema pobreza del País. Sin emba rgo, es ca fa lta
de cobro recayó, en e l momento en que se detectó, en ob lig:ición
para su suceso r, don Melchor Vi da! de Lorca y V illena de
reco lectar lo omitido.
·
'
C ) Para mayo de 1775 Lorca y Vill e na proced ió al cobro de
los _a deudos y en la certificación que presen tó en Monterrey a
pedimento del adminis trador general de la Renta del Tabaco del
Reino, Don Cosmé Danúrí11 de Arrese, ha quedado asentado
quiénes era n y qué cargos tenían los deu dores . Gracias a este
dor.umenro podemos asen tar aquí qu ienes fueron los alca ldes
mayo res que pagaron, se trató de los sigu ientes: Berna rdo
Manuel de Umarán , del Real de Sabinas y Vallecillo. Anto n io
López de O rtigón, del Real de Sa n Pedro Hoca de leones, J u:in
Diego Rodríguez, de l Valle de Srtntrt C111hr1ri11a, Ignacio Va lle,
de la Villa de linares, M igue l Gómcz dt' Castro, d\: l V,dle del
Pilón, Geró n imo Gonzákz , de la Villa de Cadereyt11 y, J uan
Joseph Cómez de Castro, de;: l.t Vil/11 de Zerridbo.
774

Dos alcaldes mayores no pudieron pagar por causas
persona les, fueron: Juan B;íez, quien sirvió la alcaldía del Valle
de Pesquería Grande porque ni qué comer riene y, Manuel Sabes
del Vaffe def Pilón por haber fallecido indigente.
Orros más tampoco lo hicie ron por haber desempeñado
alcaldías de pob laciones consideradas de fronrera, mismas que
estaban exentas de esre impuesto, fueron: Juan Sánchez Zamora
de Santa María de Río Blanco y, Fra ncisco Manríquez Malaca ra,
de San Pablo de Labradores
Ocros personajes que decen taron otros cargos y cubrieron su
adeudo , lo fueron: Joseph Salvador Lozano, como tenie nte
general de gobernador y los J.lcaldes ordinarios y regidores de la
ciudad capita l del Nuevo Reino de León: el capitán reformado
Andrés de Goicochea, Ignacio Trevi ño, J oseph Ni ero González,
Joaquín de la G:1rz.a Falcón, Joseph María de la Garza y Lorenzo
de Leó n .
7 .- M INERÍA, Vol. 14, Exp. 3, Fols.1 -3, del 2 de mavo de
1788: M inaj, Prueba dada por don Bernardo Ussel y Gu,mba;da:
A través de este corco documenro conocemos el destino de
aquél hi jo, a quien , en 1772 dejó aün menor de edad don Juan
Ignacio a su muerte y quedó protegido en virtud del Marquesado
de Ussel. Di ez y seis años más carde le encontramos como alcalde
de segundo vorn en Monrerrey, de donde era vecino . En ese
mismo año rec ibió un don :nivo de Ignacio Baldoso en
recon oci mi en ro de los muchos favores que le debía. Se rrató de
parre de la mina llamacb jenís María que dicho Baldoso poseía
en el Real del VaLLecillo: una LMrm de las doce que riene d,cha
rrnna, para que logre el fruto que le corresponde seg1í11 estilo de
minería .. .

Francisco de Echcgaray o Echeagaray, l 77 2- 1773.
Según Cavarns. rllc Co m:indantt: Jcl Rt:gimienro Je
D ragones de México en 177 2, v a l.1 muerte Je \ u antcce~or,
entró co mo gobernad or Je! :'J.uevo Rl'.ino de l.l'.ón \' to mó
poses ión e n marzo Jl'. J 77 2. Produ jo un lnf1mm• s.o brl'. l.i
for_rn ació n de b 111ilici.1, otro so bre tie rr,1, y rn,:i&lt;'i un mJ.¡1c1 del
Rein o. So li citó la c reación de un.1 L0 111p.ií1i.1 fHC \ idi ,11 :,· co n n e

--~

�motivo el v1rrcv comision ó .,1 !:;t'IH:r.d Hugo O'Conn o r pH.l
realiLar L, v1s1ca ,1cosrnmbraJ,, y .iprovn:lur p.ir,1 dc.:j.ir
est,1blecido ei nuevo pn:si&lt;lio en Li1111pazos co n 2::; liombn.:~.
Echegaray reconscruyó pobl.1dos Je.: espú10ln ~• pueblos de indios
con drceles y osas rc.1les.
Mis carde, rn 1777. ocupó el gobic:rno dc.:l Nuevo S.11H.1ndcr,
pero anrcs csrnvo descin.tdo en b gu.1rnición de.: San Carlos , .1
donde regresó para morir el año de l 779.
No se localizó documenrn ,dguno c.:n AGI. Fn r,rnto que sí
algunos en el AGN, sin emb.irgo , no escamas seguro~ que todos
ellos correspondan a quien fue gnbcrna&lt;lor del Nuevo Reino de
León y del Nuevo Sancandcr, especialmenrc cu,111Jo el
concenido es trn t'SCu1.:ro que no permite distinguirlo de algt'111
posible homónimo. A pesar de ello rn ot.11110s el .111áli~is de L,~
referencias c11contr.1d.,s en el archivo 1nexicino cc11rral , son las
s1gu1entes:
1.- REALES CÉDULAS ORIGINALES. Vol. 234, Exp.100,
Fol.!, del 1o. de marzo de 1755: Milicias. Confirmando los
empleos concedidos a Frnnásro Fcheg,rray y Leandro Saé11z de
Pedrosos, de Teniente )' ;1,/férez de Dragones de Veracrnz,
respee ti vrz mente.
2.-GE~ERAl DE PARTE, Vol. 38. Exp. 207, Fols.
233.233v .. dd 3 de nurzo de 1756. No/J/bmn11ento de teniente df'
unrz de lm Compa,ílas de Dri1gones de la Plaza de Veracruz para el
alférez don Francisco E cheganty. Veracruz:
El texro de la primer.1 cédula, que se emitió en Madrid en la
fecha cirJda en la referencia, exclusivamente señala que el rey
confirmó las propuestas que le hiciera el virrey Conde de
Revdlagigedo en agosro de 1754 y se las comunicó a la nueva
autoridad superior novohispana, el Marqués de las Amarillas.
El nombramiento militar de Teniente de Dragones de
Verrtcrnz recayó en don Francisco Echegaray, de donde, en caso
de tratarse del mismo personaje que esrndiamos, prestaba ya
servicio militar en el año de b cédul:i.
La segunda referencia. del 3 de nurzo de 1756, contiene el
ocorgamiento real del rítlilo de teniente de unJ de l:1s Compañías
de Drt1gones de la Plaztl de Veracruz, la que estaba al cargo de don
Juan M:rnuel Lazo Vacarino, en la persona del alférez don
francisco Echegaray. Se le concedió en atención a sus servicios
-~G

de más de diez años, pero no se mcnc1on.1 en Jonde los hJbí.1
prestado. Se proccJió a tom.H nor.i de este ascenso en la
Contadurí:1 de Indias y, como se ved en el siguiente expediente,
se cubrió el adeudo hasra .1gosco de 1756.
3.CORRESPONDENCIA
DE
DIVERSAS
AUTORIDADES. Vol. 2. Exp. 9, Fols. 52-54v. 115v ..
256r.,2G3r. del 31 de diciembre de 1755. 7 y 28 de enero, 11 y
18 de agosto de 1756: Nombramientos. Remire el Gobernador el
memorial de Francisco de Echegaray, teniente de Dragones que
solicita se Le confirme su empleo de lrz Corte.
El mismo Francisco de Echegar.1y, quien, de acuerdo a la
referencia anterior, obruvo el nombramiento de teniente de
Dragones, sup lica, en este segundo documento, le fuera
co n firmado su ascenso y que de sn posible, se le cubriera el
sala rio de su nuevo cargo. Conocemos que había empezado a
servi r el grado de teniente desde ocrnbre de 1753 en la plaza de
Veracruz y que anteriormente h:i.bía desempeñado el de alférez.
Oe5de el ejercicio de su nuevo cargo no había recibido aumento
alguno de salario , conservando el del grado militar anterior. A la
fecha de su escriro, diciembre de 1755, tenía crecida famili,1 y
requería con urgencia conrar con su salario completo.
En atención :1 esta so licitud las autoridades cenrrales
sol icita ron al rey la confirmación de los nombramienros sin
pode r ayudarle, en tanto no se contara con el rírulo respectivo.
ya que se debían observar las órdenes reales de no proceder al
pago del nuevo cargo hasta tener la confirmación real de l mismo.
Ésta fue expedida en la corte española en marzo de 1756 y para
agosro siguienre se dieron las indicaciones a fin que la Real
Hacienda en su caja de Veracruz procediera al pago del salario
co mpleto.

4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES: MARQUÉS DE
CROIX, Vol. 17, Fols. 446-448, del 20, 26 y 30 de agosro de
1770: Milicias. EL Virrey de la Nuevrt España en11ía a don juan
Gregario de Muniain fa propuesta adjunta prtra Llenar el empleo de
Comandante del Tercer Escuadrón de Dragones de México, hecha en
don Francisco Echegaray. 2a. Serie.
In te resante documento que permite, ya sin duda alguna,
asentar que las referenci:i.s anteriores sí corresponden a quien dos
años más tarde sería gobernador del Nuevo Reino de León. En el
777

�presente se hace una muy breve mención de los cargos que había
desempeñado Echegaray, cotnc1diendo con los nombramientos
comentados en las referencias anteriores. La información procede
de quien tenía a su cargo el Regimiento de Dragones de la Cíudad
de México, don Joseph Fcrrer, qu ien propuso a Echegaray para
ocupar la plaza vacanre de Comandante del Tercer Escuadrón de
Dragones de México. La propuesra fue dirigida al v i rrey desde
Puebla de los Ángeles el 20 de agosro de 1770. En ella se
detallan los ca rgos que había desempeñado Echcgaray, y así
sabemos que pa ra agosro de 1770 don Francisco llevaba 27 años,
6 meses y 25 días de servicios militares o sea que se había
in iciado en la carrera militar en la Nueva bpaña en enero de
17 43.
Su primer grado había sido el de Cadete en l,1 Compañia de
Dragones de Veracruz, permaneció en él dos años, un mes y seis
días; pasó, en febrero de l ?li-5, a alférez del mismo cuerpo
mi litar y permaneció s111 ascenso durante 8 años, 10 meses y 7
días. Como ya sabemos, para diciembre de 1753 obtuvo el
sigu iente escalón en la carrera de las armas, el de teniente; lo
desempeñó por o tro largo periodo de 8 años. 9 meses y 21 días
para se r promovido a capitán. Debió haber suced ido esro hacia
septiembre u octubre de 1761 y permaneció con ese grado has ta
el 5 &lt;le marzo de 1770 fecha en la. cual fue nombrado tenie nte
coro nel.
La propuesra del encarg3.do de 13. Compañia de Dragones de
México fue aceptada y apoyada po r el vi rrey, Marqués de Cro ix y
turnada al rey.
5.- PROVINCIAS INTER;,JAS, Vol. 108, Exp. 2, Fo ls. 108132, del 26 de marzo (Fols.11 0r.y v.), l O de agosro (Fols. l 22 r. y
v.) y 22 de octubre (125 r. y v.) de 1772:
Correspondencifl del Cobernf/dor lnteri110 de Nuevo León, don
Francisco Echegaray sobre arnntos de s11 cargo, especialmen te
militares. Nuevo Reíno de León.
En la pr imera carta enrrc.: c.:I virrey, Bucareli y Ur~üa. y
Echcgaray, ésre le comunicó que habí.1 lkvdo ,1 la c.1pital
nuevoleo nesa el 22 &lt;le marzo de 1772 y ese mismo Jía había
tornado posesión de l gob ierno. De: inmcJi:110 recibió h noticia
de l robo de la m itad de.: h cabalbd,1 pcnenccientc a l.1 compañí:i
que prestaba el servicio &lt;le.: guJrn1c1on de la Provincia, robo

7~x

perpet rado por los apaches en la línea fronteriza con la Provincia
de Coah uila. Con este motivo preparó su primera visita oeneral
que le permiriría conocer el estado del Reino, oroani:ar las
milicias y la defensa de las poblaciones a través de lo~ vecinos v
con el lo, no sólo preparase internamente, 1amb ién brinda.r
aux ilio a las provincias colindantes cuando así lo solicitaran.
La mis ma situación de hosti lidad se presentó en agosto de l
mismo año, y de nuevo reireró Echegaray tener dispuestos 100
ho mbres de milicias para enfrenrar a los apaches en caso de que
llegaran al ataque de los territorios de su gob ierno . Sin embargo,
dos meses más rarde, reporcó al virrey en nueva misiva,
enco ntrarse la Provincia en la mayor quietud.
A través de la segunda Cdíta conocemos la existencia de un
hi jo de nomb re Anrnnio, quien esraba al servic io del vi rrey y
había obtenido licencia para llevar a su madre de la capiral
novo hispana a la nuevoleonesa.
6.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 103, Exp. 14,
Fo ls. 1, del 13 de julio de 1773: Que por fo informado a favor del
teniente coronel don Francisco Echegar11y, servidor interino de ese
Gobierno, proponga a esl' oficial a lo que sea acreedor.
. Cédula expedida en Madrid el 13 de julio de 1773 y como
res pues ta a la comuniCJción que el virrey Bucareli v Ursüa
enviara a la corre española. En ella había in.formado
fo vorablemence sobre el gobierno inrcrino en el Nuevo Reino de
León de Echcgaray, y en func ión de ello, el rey le p idió que
propusie ra a este oficial para fo que le juzgue acreedor. La
propuesta que hizo el mismo virrey para Echegaray es la que
aparece en la siguiente referencia :

7.-

CORRESPONDENCIA

DE

DIVERSAS

AUTORI DADES, Vol.24, Exp.2. Fols.4-G, 75-8 1 v 382-383. Jel
I o. y 22 Je enero, 12 de febrero ~· 11 &lt;le novié1;1bre Je 1774 :
Presidios. Propone el inspector General p,tra la comisión de arreglar
el Presidio de la Isla dd Carmen, lll Sllrgento Ma;,o r 1\fothias rle
Carmon11 y al Teniente Coronel Fr1111ásco Fchegar,1y. 1\/éxito.
8. CORRESPO\:DE\:CI:\
DE
Dl\'ERSAS
AUTO RI DADES, Vol.25, Exp. 17, fols. 45, 66-G~ r 12/4, de.:! 9
de febrero de 17 7 4: Ofin11lts. Comunica l'I Gohemrtrl;r q11e llc'l,Ó 11
esa plaza el Teni('!Jre Coro11l'I Frrlllc'isw Ftlil'g,1ray, Ct1p11,í,; dt

�/)r,1go11t's drl R,·gim1,·1u11 de .\fr_\l&lt;'t! , 1 111c'o1pordr.1e co11 los demd.1
o_fr(i,iles qur p11s,rrd11 al !'rt'.llflro tic lt1 isl,1 d,·I Ct1nnt·11 .
En los documentos de csr&lt;&gt;s dos npeJientcs apJreccn como
JJros de inccrés inform.ición sobre el imporcanre servicio qul'
prestó Echegaray a IJs .1uwrid.1dcs crnrr.ilcs en el h·es1dio de Id
!sLt1 del Carmen. Fue propuesro por el inspector Cnient! don
Pascu.1l de Cisneros al virrey Bucarcli parJ rcpre!&gt;enrar al cuerpo
de Dragones, junto con quienes tt'nÍan el mismo cugo para el &lt;le.:
Infanrería v el de Arrillería. La comisión asignada a estos tn:s
militares, ¿onsisriría en :icompañar y JLD,iliar a C isncros en la~
careas de la rcvisra de L1s rropas Jcl Presidio de la lsl:i del
Carmen . El virrey aceptó la propuesca y giró sus instrucciones y
hacer 'entreg:i de los documenros ncc.esHios para que los rrc:s
comis ionad;s pudierJn rnmplir con su misión, mism.1 que habí.1
sido recomendada desde Españ.1. Se les ororgaron sus pasaportes
v cartas de presencación p:1.r,1 el gobernador del Presidio y los
~fic ial es reales de Veracruz con el fin de que fueran aux iliados y
apoyados en rndo lo necesario ,l su 1.uea.
Los comisionados llegaron a Vcracruz a principios de 1774 y
recibieron instrucciones del Inspector General, don Pascual de
Cisneros, sobre las careas para la introducción del Reglamento
Provisional y la rcesrrucrnración del Presidio. El Rcglamenro
había sido e.laborado en septiembre Je 1773 e impreso para su
distribución en el Presidio de fa isla del Carmen. Es claro que esra
comisión está en rnarcad:i en el proceso de escablecimien to de las
Reformas Borbónicas que se dieron a lo largo y ancho de la
Nueva Españ.i. Otro aspe cm de ellas lo enconrramos en estos
expedientes y se desprende de una mención circunstanci_al que
escribió el Impecror Cisneros. Dice éste que había pamdo de
México ,1 Veracruz anees que los ofici:i.les comisionados, con
motivo de dar cumplimiento a fa Real orden en que se me previene
el eswb!ecer en aquella Plaza fo Esrnela de Prácticos de Artillería.
En curnro .i !J comisión que recibieron don Francisco y sus
colegas militares, se llevó a cabo como estaba programada .
Echegarav lleoó a Veracruz a incorporarse con sus colegas el 8 de
febrero cÍe 1774; los tres salieron del puerco el 28 de febrero Y
regresaron al mismo. el 20 de mayo, después de rres meses Y
medio de crabajo. Echegaray continuó su viaje a la cap ital
novohispanJ cinco días más tarde ya que fue el encargado de
780

entregar el informe de l.i comisión. Se seÍ1al.i en el expcJicnrc que
para noviembre del mi~mo aÍ1o cada uno Je lo~ rres oficiales
recibieron como grarificición, por el dcsc:mpei10 de L1 comisión v
los gasros que les había ocasion.1do, l.i cantidad de 50 doblonc;.
No se anot:in los resultados específicos Je la comisión, ~ó lo ~e
menciona que de ella se Lle~prendió la reducción de parte de la
milicia de aquel presidio.
Para los fines de esce trabajo el interés de esra información
radica en permitir conocer datos adicionales de la carrera militar
de Echegaray y comprobar la instrumenración de las reformas
borbónic.1s en otro aparrado presid io del territorio novohispano,
ubicado éste en el extremo sudorienta!.
9.-CORRESPONDENCIA DE DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.24, Exp. 62, Fols. 206, 210-2 I l y 221, del 14, 17 v 22 de
junio de I 774: licencws. fnstrtncia de Francisco de EcÍ1egaray,

Teniente Coronel de Dragones de México en solicitud de licencia.
México:
Al regreso a la capital novohispana después de haber
concluido la comisión en el Presidio de la isla del Crtrmen,
Echegaray presentó so licitud de licencia por tres meses para
permanecer en la ciudad de México v a.render en ella asunros
pendientes para los cuales se requería· su presencia. Contó para
ello con el :ipoyo Jel coronel al frenre &lt;le su Regimicnro y la del
Inspector Genemf Cisneros.
En el mismo expeJienre aparece su solicitud par:i que se le
cubrieran sus haberes correspondienres al tiempo que había
permanecido en comisión fuera de su dcsrino; de csra petición se
~esprend e que se le pagaba en la ciudad de Puebla de los
Angeles, ya que el oficio fue rurnado al Comist1rio de Guerra de la
Puebla y, desde luego, es probable que estuviera desr,tcado en esa
ciudad, ya que de haberlo esrado en la capital no hubiera renido
necesidad de pedir licencia. Lo anrerior se comprueba en la
siguiente fuente.
10.CORR ES PON D ENCIA O E DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.28, Exp. 2, Fols. 4 y 54-55, del I o. de marzo de 1775:

Tropas. Informa el Gobernador de Veracruz que flegttron a esa
plaza fas tropas que manda el Teniente de Drrtgonej· Francisco
Echegaray, para el relevo de las destacadas en la p!tfzrt.

�En los documentos de esca fuente se asic:nca que el reniente
coronel y capitán de las dos Compaiiías de Dragones dei
Regimienro de :viéxico, Echegaray cuvo a su cargo efecruar el
relevo de las tropas destacad:is en Veracruz que habían cumplido
su ciempo de esrancia en esa plaza. Parció con ellas en febrero de
1775 con destino a su cuartel en Puebla. P:ira julio del mismo
año se encargó &lt;le conducir el nuevo relevo a Veracruz y del
conrenido de una de las carras queda claro que el cam1110
uriliLado entre Veracruz. y Pueb la pasaba por Jalapa, a donde el
capitán de las dos compañías envió para conv.alecer de una
qutbrancada salud a 20 soldados a su cargo.
11.- PROVINCIAS I TERNAS, Vol. 143, Exp. 15, Fols.
224-246, años de 1773-1774:
Instancia de Doña Faustinn
Genrndi.,- Bosio, mujer del Capitdn de Drngones don Francisco
Fchegarr1y, gobernador que fue del Nuevo León, para que se le
de111ulu1t In pl11ta que traía entre /11 ropa de su uso y que le
decomisaron los oficiales reales de las Cajas de /i;Jé:uco. Nuevo Reino
de León:
Oc acuerdo a escrito de la esposa de Echegaray, al término
de su mandara interino en el Nuevo León, el ex-gobernador, al
rener la noticia de que estab.i ya en camino su sucesor, dispuso
enviu su rorto equipaje a San Miguel el Grande a través de San
Luis Porosí. AprovechanJo L1 ocasión de contar con buen
arriero, doña Fausrina dercrminó anexar dos b.1t'des &lt;le su
propiedad e11 las que acomodé u111z poca de plat11, ... unos corros tejos
de p!rtta ... cu; 0 peso entiendo, ronsistiría en treinta o cutZrenta
marcos, que había adquirido por disposición del país y vanos //rreos
de mujer. Doña Fauscina renía la intención de recoger la pLua en
San Luis Porosí, pero los oficiales reales decomisaron los baúles y
ante esca si¡uación, presenró reclamación, esr;indo dispuesta a
pagar el quinto real correspondiente y asegurrndo que n? exisría
razón para ral decomiso. Después di.: un año del envio de la
primera solicitud, no había cenido respuesta favora~le_.
Las siguienres referencias corresponden :i los ultimo~ car~os
que desempeñó Echeg:iray, propuesro par:i el gobierno 1n[errno
de la Provincia de Sonor.1 no llegó .t ocuparlo. pasando en
compensación al del Nuevo S.111tander. Veamos qué dicen las
1

fuentes:

12.-REALES CÉDGLAS O RIG lNALES, Vol. 104. Exp.
154, Fols. 1- 1v., del 13 de diciembre de 1776: Se aprueba que
don Francisco Antonio Crespo será relevado de su gobierno, pero no
que fe sucediese don Fr~ncisco Echegaray. Sonora.
13.- REALES CEDULAS ORlGlNAI.ES, Vol. 110, Exp.
184, Fols. 1. , del 12 de marzo de 1777: Relativo al nombramiento
de Gobernador de esta Provincirz para don Francisco Echegaray.
Sonora.
14.-PROVINC IAS INTERNAS, Vol. 247, Exp. 11, Fols.
l 66-170, 8 de agosto de 1776: E! teniente coronel don Franc1Sco
de Echegaray, Gobernador Intendente de Sonora, solicita se fe exima
del pago de la Media Annatrt. Sonora.
l 5.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 112, Exp. 84,
Fols. l., del 15 de octubre de 1777 : Aprobando el Gobierno
conferido a don Francisco de Echegaray en el Nuevo Santander.
Nuevo Srrntanda.
16.- PROVINCIAS INTERNAS, Vol. 146, Exp. 18, Fols.
387-420, aiio de 1778: Sumari,z formada por el Gobernador del
Nuevo Santander don Francisco de Echegaray conrrrt Vllrios indios
mecos que remitió 11 México . Informes de don Pedro de Garibay
acerca del destino de algunos de e/los. Nuevo Santander.
· El análisis de las fuentes anreriores proporcion:i interesan te
información sobre los últimos ar'ios &lt;le la vida v carrera miliraradminisrrat iva de Echegaray, misma que fue p~oporcionada por
quien fuera el visitador general, don José de Gjlvn; son:
En agosro de 1776, Echegaray, conociendo la propuest,\
virreinal p.1r:i que fuer:1 nombrado como gobernador int&lt;:r ino de
hs Provin~ias &lt;le Sonora y Sinaloa. solicitó se le n:kvc1ra dd p.igo
de la Media Ann,n.1, .irgurnenr,rndo que ese .irancel s6lo se debia
cobrar al primer empico: éste lo había tenido como gobcr11.1&lt;lor
del Nuern Rcyno &lt;le: León y en él !1.1bí,1 rnbicno L'I p.1gn durante
el tiempo que le cjcrcicí. Como \·eremos. en realid.1J Echeg,Jr,1r
no llegó a ocupJr el gobierno de SonorJ, sino el de L1 Coloni~
del Nuevo San r:rnder.
lndepend ienremenre de eS!l' c,unb io dL' asign:1citín, lo que
resulta de interés c:n el cont enido dL'I documento · e-, !.1 í11clus Í(Í11
de )a cédula real del 26 de m.n·o de 1774 . r.n dL1 \' ,k .11.. ucrdo ,1
las reformas borbónic,1s &lt;1ue ·,e h,1c1,111 ~enrir \',!, en d ,i111bi10
:irancc:lario, c:I rey mod1fiuí c_-;rc impue-,lo ell rc-,pt1n1.1 .1 l,1'&gt;
-~ i

�rq)crid.1s

111st1111ci1t.í

ti,· u1t/,1 ,-/,1.1t· 1/,· 011pl1•dd11 en 1111, LJomnuos de'

.1111,·nr,1 sobre lo gr,11 0.,-0 tlt'I
1

p,1g11

ti,, l,1

111rd1t1 ,11111,u,1 ...

y rc11ie11do

frcso1rts los 1n(o1111c11ic11r1•s 1¡11,· /,a pror/11, 11/0 ,11 prtÍrt1C,1 ... )' lo q1u·
111, h,111 txp11csto 111111ist1·0, r/1• rorlo t'clo _}' i'xpenc'// Ci,1 ,t q1111' 1/1':,
¡'(}li/erÍ Sll l'Xrl/111'11. Su di..:cis1ó11 t,;l'lll'r.il rul'. &lt;,1Lll' l'll ,1dcl.111(l' lodos
1

.19uellos nombramienros 01org:1Jo., por el re~' , tJUienc.:.!&gt; los
.1sumit.:ran s11tisfagt111 ínregr,1 la mfd1,1 /!11n,zt11 del pnmer t'mpleu
drscontd11dosdn por cur1rt11s p,1rtes e11 el tii-111/)Jo di' cu,1rro a1ios; y ., ,
antes J;ztlaiesf'n, de sólo rl t1e1J1po dfsdt su posesión II prorrata ú11
obli'{,rÍnehs 11 dar {innz,1, 111 i111po11erles otro gr,1u11me11. P:ira
qui;nes JsccnJier.111. en no111br.1111ie11ro, t:n especial en e l ;imbiro
de l.i adminisrración r con ello tuvicrL:n aumcnro de sueldo. solo
contri'l)Uirán en rebc.ión a es.1 Jiferenci.1 &lt;le ~ue ld o y cubridn el
arancel en los siguientes dos úio~.
De reoreso
al nombramiento en favor de Echegaray como
t&gt;
gobcrnJdor interino de Sonor;i y Sinaloa, en 13 de diciembre de
1776 Gálvez comunicó al virrey Bucarcli y Urz.Úd que le h,ibía
dado cuen ta JI rcv del c.1mbio que la m.íxima autoridad virreina l
proponía realizar· en el gobierno de la Provincia anres citad a.
Consistió éste e n relevar del mando interino de dicho gobierno a
Francisco Antonio Crespo y nombrar en Sll lug:ir a Francisco de
Echegara~•. :\ esr,1s medidas locales, el rey, desde luego
aconsejado por Gálvn, respondió que no procedía la
designación, !'ª que la Prov incia de Sonora había quedado unida
en
económico a la recién creada In rendencia del mismo
nombre al frenrc de L1 cual se habí.1 nombrado un Comandante
General. Por esta r.izón debí:i ser retirado Echegaray.
Poco después el mismo personaje escribi ó de nuevo a
Bucareli informfodolc que, como no había renido etecro el
último nombramiento otorgado a Echegaray, el rey, en atención
a los sen·icios v mériros &lt;le Echegar::iy, lo proponía para el
gobierno inreri1;0 del :--.:uevo Santander. Desde luego q.ue el
virrey accpró ~· propuso el ?ecrcro de su nomb.ramtenr_o,
avisándole JI Inspector G:íl\'ez.. Esre, en octubre del mismo, ano
respondió hJcienJo sJbcr que el 1ey habí:1 ororgado el rítulo a
Echegar.1,·, quien lo &lt;leberi.1 us,ir y ejercer en los misrnos rérminos
que lo ha scn·ido don Vicente Gonzdlez S11nt1a1íez y con sueldo de
trn mil pnos.

lo

Las Llltim:is nueve referencias de AGN se rt'ficrcn a.
información posrerior .11 fJllecir111tnto de: don Francisco: A) J res
de ellas esr.ín relacionadas con la .1djudic:1ción de ~u pensión &lt;1 su
viuda y más tarde a su hijo Mariano. B) Tres m,h s0hre el cobro
que se le pretendió h,H.:t:r a don Fr.1ncisco por el impuesro de la
Media Annara. C) LJs tres resc.1nres t~l:.Ín vincu ladas co n
actividades dt otro po,ible hijo , quien ll evó sus mismo$
nombres; sin embargo a.t'tn no disponemos de comprubac1ón
documentad a de este parentesco.
Las referencias que comentaremos para los apJrrados
mencionados son las siguientes, para el primero de ellos:

17.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 126. Exp. 73,
Fols. l 65r., del 7 de noviembre de 1783: Rrspuesta negativa n fo
que solicita doiia Fnustina Gertrudis Bosio, viuda de don Frt111risco
Echegaray, gobernador que fue del Nuevo Santander, ncerct1 del
pedimento que se le dé la rnarra parte del me/do del difunto.
18.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.188, Exp.
290, Fols. 315-315v., del 22 de diciembre de 1803: Montepío
Militar. Ordenando r¡11e n Mariano Echegarny, hijo del teniente
coronel Francisco Echegaray. gobernador que juf' ele fa Colonia del
Nuevo Santander, se fe asista co11 fa mitad de la pensión que
disfrutaba su madre, Frannsca Gertrudis Bosio, y,
19.- REALES CÉDULAS DUPLJCADAS, Vol.7, Exp. 3\
Fol. 104r., del 22 de diciembre de 1803: Mil1Ci,1s. Comumcando
haber aprobado la mediti Pensión concedida 11 Mariano Echegnrny,
hijo del teniente coronel Francisco 1:"chegnray, de In cual disJ;-utabrz
su madre.
La respuesta a la primera proviene de José de Gálve7. y en ella
hace referencia a la solicitud que hizo la viuda de don francisco
para que se le concediera la cu::irra parre del sal::i ri o de 30 mil
pesos que su marido gozaba al tiempo de su muerre. Dicha
petición fue avalada por el vi rrcy y a pesar de ello no fue
concedida por el rey. De interés rcsulca el conocer el nombre de
otro de los hijos de don hancisco, no aparcciclo en ningün
documento anterior.
Si bien no se le concedió a L1 viuda esra ayud.1, sí goz.ó de l::i
pensión que otorgaba el Afontepío Militar. Scguramen re, a su
muerte, el Supremo Consejo de Guerra acordó, en scpciembrc
del803, que se asisriera ;\ don Mariano Echegar::i_v , hijo del

~wi

�tenie11re coro11e! D. Francisco Echegaray... con la mit11d de lr1
PenS1Ó11 que disfrutó S/1 madre. Así qu&lt;.:dJ claro en Lis dos últimas
referencias:
B ) En curnto al asunrn del pago de la Media Annara, son
rres las referencias:
20.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 146, Exp.
251, Fok 444.44v., del 6 de agosta de 1790: Mi/mas. Se pide
testimonio del expediente seguido sobre la Media Annattz que dt'bió
pagar el teniente coronel don Francisco Echegaray cuando enero al
gobierno del Nuevo Sa11rander, a fin de resolver sobre el i1rnnto.
21.- REA LES CÉDULAS ORIG INALES, Vol. 147 , Exp.
120, fols. 1, de 24 de ocrubre de 1790: Gobernadores. Se avisa
haberse encontrado el testimonio del expediente sobre pago de Media
A11nat11 por el re111ente ({)ronel Don Francisco Echeganty, cu,rndo
entró a servir en el Nuevo Santander.
22.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS
DE BRA NCIFORTE, Vo l. 183, Fols. 259-259v., del 26 de junio
de 1796: Atedia A,111ata. Exención. El virrey dt' Nueva España
ofrece a! seiíor Ga rdoqui el cumplimiento de la Real Orden del Jo.
de marzo relativa a 111 libertad de Media A rinata que Su Magesta d
concedió al teniente coronel D. Francisco Echegarr1y por el tiempo
que desempeñó el gobierno deL Nuevo Santander y ,1 sus sucesores D.
Manta! de Medina, el Conde df Sierrri Corda y sus Tenien tes.
Asimismo que dicho impuesto debe exigirse a los ·Gobernadores de
Provincias I ntenws.
De su conrenido se desprende que varios a ifos déspués de la
muerre de don F rancisco, en 1790, el virrev Conde de
Revi ll agigedo, buscó informarse ace rca de un inrcn~o de exigir el
cobro de la Media Annara a Echcgaray cuando ocupó el gobie rno
d~l Nuevo San tander. An re esca inquietud el rey pidió el envío
del expedie nre p:1 ra aclara r qué había sucedido, poco después se
informó que se hab ía localii.ado el exped ienre y mucho más
ta rde, en l 796, se explica lo sucedido.
Es as í que la consulta de las fuentes señ.ilan que Echega ray
sol iciró la exención de ese pago, no se aclara b.1~:1Jo en qué
razones, pero, muy prob:1blcmcnte y como era lo us ual,
ad uciendo que el puesro er:i de.: carácter tminencemente mil ira r.
Probablemente con la consulra de los .rnrcccdences par.l 1796, el
rey co ncedió, retroact1va111en ce, a Echcgaray L1 libl'ración de l
1

~x&lt;,

pago, por el tiempo que había ejercido el cJrgo, así como a sus
suce~ores. Pero dejó claramenrc esrablecido que deberían
cubnrlo los gobernad~res. de las Provincias Internas, para ese
momento, ya en plena 1nsnrucionali2ación.
C.- El úlrimo aspecrn vmculado con el gobernador
Echegaray es el que tiene relación con alouicn quien llevó su
mi smo nomb re, Francisco Echega ray. probbablementc haya sido
su hijo o descendiente. Es te pe rsonaje aparece mencio n,ado en
tres r~ferenc ias que r~visren un cieno interés, ya que seña lan el
conoc1 m1cnro por vecinos del septentrión de los aconrecim ienros
euro peos más actua les, co ncretamente, el texto de la recién
instaurada Constitución de la República Francesa. Las signat uras
de estos documenros son:
23.- REALES CÉDULAS ORIGINA LES, Vol. 154, Exp.
200, Fols. 258 r. , del 7 de m:irzo de 1793: Tabaco. Enterado del
motivo que hu.~i parfl que tontinué don Francisco Echegaray e
Ignacio Delgadil/o en lfls plazas d(' contador y oficial m1tyor d(' la
Factoría del Rosario.
24 .- INTENDENCIAS. Vo!.80, Exp . 37, Fols. 1-lv. , del
lo. de di ciembre de 1796: Don Francisco Echegaray, conrador
actual y facto r interino del Real del Ros,1rio sobre el Comandante de
dquel!as Provincias de Sonora y Sinaloa. Ho;a de servicios de don
Fran cisco de Echegaray, resiste proponerle para dich11 Factoría
privándole de l11 opción que tiene a este empleo por reales órdenes'.
Tepic.
25. - INQU ISICIÚN, Vol. 1373, Exp. 16, Fols. 213-213v.,
del _12 de se ptiembre de 1798: El 1/lmo. señor Obispo de Sonora
remite a Los seiiores lnq111sidores 11n m1111uscri10 tiwlado:
"Cons'.itu ción de la Rep1íhlim Frilncesa '' que el dif11nro don
Francisco de échegar,z;•, fr1cror 11Jteri11u de Sonora, le envio,
pens~ndo que le podrí11 servir rll' dil'ersión, la que scg1ín dictamen
de duho Sr. Obispo time mucho ele ven,'"º ro11tn1 !t1 rclirz.11i11 . ( f.,1
carta de Fr. FrancÍS/'o, Ohispo di' _&lt;.;o nor,1 t&gt;SlrÍ fachadr1 en
Cole~,io
de N uestra Seiiorrt de C11,td,ilupc de L11ct1terr1s ,1 J] de• s1·pl!l'mbre
de 1798) México.
El co nrcnido de esto~ kg.1jns pone Jt: manific~to qul', en
caso de que el Fr:111c1sco de Echcg.1 ra:· fue~&lt;: h1¡0 dd n
~o~crn ado r, venía rJdicando dur.111tc lo, primL"rO\ ú10~ &lt;ll' 1.1
ultim 3 déca da del XVIII en jt1risdi-.ciún lk l.1 l'1ovi1H.. i.1 de

;¡

-H-

�Sin.du.1. 1.,1111.11.·1.1111l·1111.· l'l1 ,·I N,•,i/ rl,·I No_,,11·10. l l.1hi.1
d,·,1.·mp61.1Jo el ctrgu dl' u&gt;nt.1,lrn ,k l.1 L1&lt;.l u1í.1 del 1.th.1-.,
,1tu.1d.1 l'll es.1 pohl.1uo11 y p,1r.1 l.1 p1 1m.1,c:1.1 d1: 1- 1)J k lu1.
p I t&gt;rrog.1Jo c:I mis nrn ofi1. io.
Tres años m.b r.1nk soliciró ser 1.011l.irm.1d,1 en e l ~.11go J1.:
Lh tor y 1.011 l'St' mou,·o prn1.11có un.1 rl'l.1cio11 de suY11.10 , 1h,lCUérdo .1 ell1 .1 l.1 fl'ch.1 Je! docum1.nlo, 17 96. re111., ·10 ,1irn~ ~er.1 soltero; había i111ci.1Jo \ti ~crvicio pL1bli1.o en ¡- 7 2 como
meritorio en l.l \'i//ti de CnrtfoÚ,1 en Jontk ,l\1.l'ndicí .1 0(1ci,ii
rercuo p.11 .1 p.1~.H &lt;.:omo ,Jiuid m,1_)'or .d Re,,/ tlt-1 RoH1no 1.:11
Sinaloa. En e~e destino desempd'lo lo\ urgos el&lt;.: t(J/i!,1d11r y ¡;1oor
l}/(fY/J/0. En l 791 rue comi\ion.1&lt;lo por la Factor/,¡ p.lLl vi,itar lJ
adminisrr.1uón Je l.1 Vil/11 de (ul1,1 11ín y L1 Je .),111 ~thdHilln,
mismJs que rt:corrió en t0J;1 q¡ jurisdicción. &lt;:n 1796 rc.d11Cí l.1
misma r.irea en la Administracuín ch .~i,111/011. A parrir Je 1794
obtuvo el oficio de J,uror rnterll/o.
ParJ sepuembre de 1798 h.1bí,1 y.1 1.dlc&lt;.:ido, r.11ón por h cual
el Obispo &lt;le Sonora, Fray 1-rancislO (~in C.:\~H:cificar nombre
completo) erwió .1 los inquisidores de l.1 opic.1I un mrnmcrico
~u11lH.1

\'

1

conocimie1Ho de los acontecimienro~ rl.'volu1.:ion.mos de l-ranci.1:
se disponía tambic:n de un s1gnificat1\o Jocuml.'nco. en un.1 fech,1
relativamente re&lt;.:iente al momento gu1.: dio lug.ir .d mismo.

Melchor Vida) de Larca y Villena, 1773-1789.
De acuerdo a C.1va1.0s, don Mel&lt;.:hor prestó servicios duranrl'
más de 35 a11os en el ej~rcirn esp,tiiol, como veremos, fueron

noticia del s1Stem,1 de lrz Francia; me dirig¡ó ese 1111111uscrito,
pidiéndome r.11nbién que lo prtwse por la estafeta tl otro sujeto de
1111 diócesis ruya persona y méritos me son desconocidos. l:.n su
momento el frade. quien aün no er.1 obispo, no cuvo oc.,sión de
leer completo el docurncnto, pero sí lo :.uficientc, pa ra
1.onsiderHlo nocivo para sus feligreses. Tiempo después, ya
consagrado obispo, lo volvió J releer en su sede dd Colegio de
Guadalupe y habiéndome prtrerido muy disforme de fas Doctrina1
C11tólicas y 01 ¡,ariaJ pttrtes impío, tememrio y ofensiuos de 101 oldos
pi,1doso1, ofanswos de las 1Hon,1rquías, escandaloso y seduc1ivo, lo
remito pro111,1me11re. Por supuesto que fue enviado por el Obispo
a los inquisidores y que sus opiniom:s tenían que haber sido en
ese senrido.
Lo interesante de la referencia es que permite conocer que en
una región no cerc.ina a la c.ipiral novohisp,111.1, la Provincia de
'Sinaloa \' en uno de sus ap,1rc:1dos reales, se rení,1. no só lo

basrances más años los que sirvió como militar. Ya en posesione\
españolas fue gobernador de Nicar.1gua durancc cinco aiios, pero.
según esre auror, tuvo una nula residencia, hecho que entorpeció
su carrera. Pasó a Guaremala, en donde recibió su nombramiento
como gobernador del ·ucvo Reino de León; salió de aqudl.1
Provincia de los Confines en el mes de diciembre de 177 2 )' dejó a
su familia en Soconusco con su suegro, Fernando Marríncz de
Bizón, quien era gobernador de la Provincia. En Monterrey tomo
posesión del cargo en julio de 1773.
Impul só las minas en la Iguana )' Va!lecillo, levanró
información sobre casas y solares en [mares, dictó
determinaciones sobre extracción de ganado. Inició la visira de
pueblos y escribió una Relación de disranc ias, fruros, bienes, ecc.
cuyo texrn fue public1do en la Gaceta de México del a110 de 1774.
Más tarde reproducido por Don Jos( J. Eleurerio Gonz.ilez, en su
Colección de Notiárzs y Documentos y no vuelco a aparc&lt;.:er, razón
por la cual lo hemos rranscrico como parte de cm.: trabajo, de su
original y, muy posiblemenre, lo publiquemos como material
anexo a este trabajo.
Siguiendo a Cavazos, resumimos que Vida! de Lorca,
escableció milicias en c.1d.1 pueblo, realizó obras nurerialcs.
techando cárceles v casas reales en ~loncerrey y ocras
poblaci ones. En 1774 repobló los pueblos de Agua/eguas,
Cadereytn y Rlo Blanco. En 1.... 77 la Villa de 1 inares fue ele,·ada ,t
la categoría de ciudad y se creó el Obispado del 'uevo Reino de
León. Promovió de nuevo el escablecimienro del Presidio de
Lampazos con 25 hombres. Fue rcceprnr de alcabalas en 1777 y
ejerció como juez provinc1.1I de la Sanca Hermandad.
Poco después de haber dejado el gobierno del ).;uevo León,
pasó como gobernador del Nuevo Sanrander, ca rgo que ejerció
hasra 1789 y murió en l.1 ciudad de México hac.ia 1797.

-x

-8')

que le había sido entregado por Echegu.1y, cuando e1.1 Jrctor
i 111erin o, es co es en tr e Ios .1 ñ o, de 17 9q y 1796. Se trató de un a
copia de la Constitución de /,1 Re¡,1íb/1((1 Fr1rn11's11, misn1.1 que
Ec.hegar,1y le dió pun, pem,1ba podrí,1 servirme de dwemón La

�Los documentos de AGI aporran los dacos que se resumen a
conunuación:
1.-CO~TR.ATACIÓ , 5498, N. 5, del 17 de enero de 1756.
Expediente de i11formación y licencia de pas~je~o a ln_dws de
Mclchor \/ida! de LorCtt, gobernador de La prcvrrma de N1uzrngua
con sus criados Benito José Baonza y Tomds de Armesto y Quiroga.
2.-Archivo General de Simancas, SECRETARIA-GUERRA,

7279, Exp.80, de 1796:

.

,

.

Se le concedió pensión de v1Udedad a Marta Fr~nc1sca
;-...1an ínei' Pisón y Reynoso, viuda del coronel Melchor Vida! de
Larca. Sólo se le concedió una pensión y no ruvo derecho a la
seo-und:i, que provenía del Monte Pío; sólo a la de vacantes
rn:vores \' menores Je Nueva España de 400 pesos por el resto de
sus· dí.is, ·miencras se mantenga en el estado de viuda.
También queda claro que fue go_bernador del Nuevo
Santander, en cuyo cargo murió, el 19 de JL1t110 d_e_l789 a los 73
años v que sirvió durante más de 55 años de of1c1al y de haber
estad~ casado como 30 años. Su viuda informó que a la muerre
de don Melchor, habí:i quedado con hijas doncellas y que su
marido había sido capitán y gobernador de Nicaragua, en donde
combatió al rey zambo mosquito coligado con _los ingle~es.
,
Había sido capitán de la gue!·ra en l~al1a y hab~a, esca~o mas
de 13 años en los Presidios de Afr1ca, Ceuta y Penon Vel:z, la
Gomcr:i. Una de sus hij:is estab:1 casada con el Marques de
Aguayo, quien ayL1dó a Ll familia a la mu:ne del gobc&gt;rnador.
Tenía dos hijos varones en las Prov1nc1a lnrern:is, el ~1ayor
Je capidn de la Tercera CompaF/Ítt Volante en la Nuev:i ~1zcaya
· 1 · d
del Brigadier Nava , el menor como alferez
de l
.
b a¡o as or enes
Presidio en la Nueva Colonia del Sanr,111der, en la n~1sma en
donde murió su padre y servía bajo las órdenes ,d~l Caballero
Castro. Esra carta de la viuda esd fechada en Mex1co el 28 de
abril de 1791.
En los documentos anexos de este expediente existen las
constanci:is de los servicios que habia prestado don Melchor:_ Se
encontró en el bloqueo de Gibraltar, en las campañas de los anos
de ¡ 743 y 44 y 46, en Saboy,1, _Pi~mon1c y _Condado de N1za en
los años de 1744 - 45 en el Reg1m1cnto de Gran:1da.
Otros documentos del mismo expediente esc.1blecen:
7')0

Que ~u c.1samienro ~e cfcctuci en l.t ciud.td de Guatemal.1 el
19 de nurzo de 1760, que dejó poder gcncr.11 p,1r.1 testar a su
hi jo el alfére, Don Joaquín de \.ida!. Otr;1 hij.1 lo fue Doi'la
María Teresa, quien casó LOn el coronel don All' jo Carcía
Conde, de edad de 44 .1fios, gob&lt;:rnador inrendcnre de Lis
Provincias de .Sonora y SinJlo,t. ~egún AGS / SECREATRIA DE
GUERRA. 7239, EXP.22.
Inform,1 ción confirm,1da y .unpliad.1 acerCJ Je su~ scn·icio) \'
daros personales la encontramos en AGN bajo la sign,1rur,1:
·
PROVINCIAS IJ\:TER.1\.-\S, Vol. 117 . Exp. 2, Fols. 200 ,
200v., del 23 de scpr1c111bre de 17 7 9: Correspo11de11011 ('11trf' el
gobernador de N,uvo león. D. Mf'lchor Vida! de Lorrn }' Villrna r
el Virrey Bucarc!i, so/ne nsun1os dt' aquella Prouinria. /Vueuo Rei11·0
de León.
De acuerdo :il documcnro escriro en st:priembrc de l 779,
sabemos, por mano del propio Vid.11 de Lorca, que era n;nural de
la Villa de C:oria del Arrnbi~paJo de Sevilla de ed,,d de sesenta )'
dos a1íos, de donde el año de su n,1cimienrn fue el de 17 1-. Hij~
de don Francisco Vid.il dt: Lorca y Ar.rn,1. nacido en l.1 \'ill.1 de
Lebrija y dt dor1.1 ~1.1ri,1 Trrcs,1 Villen.1 \' :'\;l\'.1rrete dt h ciucl.ld
de Granad.1.
·
Inició jO\Tn su c.1rre r;1 miliur como rcn1enre en el
Regimiento de l11J111t('ría de \'11lc11u11 en scplit:mbn.: dt 1735 ,.
perm:ineció en ese cargo hJsr.1 el me~ Je enero de 1-41, fecha
h que pasó con el mismo gr.1do ,ti Ri:gimimro de Grt111!lrl11. Par,1
1744 ascendió .1 capidn :· como c,t! pMricipó en Lis cimp,1fiJs en
ltalia, en la Sabo:·a, el Pi,1111onrc, &gt;,;iz.1 :,· l.1 Rivcr,1 de Génov:i ,1 1
mando del Inf,111rc Don rtlipt:. Regresó .1 L\p.l!í.1 en 1-.,&lt;) con rn
mismo R('gimimto d&lt;' C:m11,l(/,1 p,1r.1 p,1:.,tr .d de: Córdoba por
pe rmuta de pl.iz,1 :-· p:irticip.tr en las cirnp,1íi,1~ .1frion.1,; rn i.l'.
plazas de Ccur.t y l.1 Je! Pe1ió11 de \'e ln en l.1 Comcr.1, ,u ccdió
csro en los afim de ¡-:; 2 .d 5•1.
Su primer e.irgo en l11J i.1, ~l- lo ddiiú .1 Fcrn.111do \']. quien
le ororgó el Cohicrnn _¡· ( .'un1 ,rnrl,1 11011 d1' l,1 / 1r111 '1 110,1 rli· ,\'1(11&gt;·,1g,1,1
en donde pnm,t1H.:ció du1.1111l' lllho .11ío, \. ri11dHí 1.111 hu,·11,1
residen e ia que n h l u\' o , ll ,1, u: n, o .1 1 g r.1 J n ·de ten i, n t l' &lt;..oro n l' 1
con .intiguedad del 11lL'S Je n1.1rn tk l _,(H.
Varios ai1os más rar,k, L·n· 1--2. rL·L1h1&lt;'&gt; 110111hr.1111ic11to rl·,d
p:tra el gobierno del \:11,·vo !{,·1 1w dt ! n&gt;n, ,k l lt1.il t1111111

c;1

�¡1()Se\lOl1 &lt;.'I IJ de julin de- ¡--_1. 11 2., d e

1111110

dl' i--ei lue

J~(cndidl1. ,•11 (011n11111111011 rlt' .111 111c"r1ru .ii ~1.1dn ,Í1.· ( ·11 111 t1c l.
En l.'\tl' do..:unH.:ncn no h,h"l' l11L'lh.-1n 11 .1 q1 l''-1,llh.i.1 l'll
Cu.Hcin.1l.1, C.1,·uos 111c11cion.1 c.:¡u1.· jll'I m.llll'1. I &lt;) en n.t prn,·i111.1.1.
~111 espe1.i!'ic.tr el c.trgl1, solo yu&lt;.: i"ue l'll 1..on~e1..u1.·n&lt;.1.1 .1 u1u m.il.1
rl',iJcn&lt;.i.1 y que en l')&lt;.: lu~.ir !'u1.· c11 donde 1·n 1li io el
nombr.1111ic:nrn p.1r.1 :-:uc, o l.enn.
En el mismo expcdicnrl" se lo&lt;..tl11..111 ,·.11'1.1s L,trc,1\ rnpun1 .1
del virrey Buc.n-:li J \'iJ:11 de l.oru c,11110 gobern.1d1n Jl'I '.\u-:,· u
Reino \' una sol.i &lt;le ése,· .11 ,·ir1 n·. En té rm in o, g1.·1H.: r,tlt:, c,un
referid.~s ,l dos a~untos. los de .t~lmin i:&gt;{r.1c1cin 11;rcrn.1 ,. lm de
rebeliones indigcn.u. F11 el primero se hu~cin ~oluc1011n .1
sicu,1óonc:s co1H.rc{,t, corno el 11nmbr.1miento J&lt;.: .ilci ldcs ,.
regí do res ,11 eér rn i 11 o de los pé r io J os. el ¡:u go de ~.1s eo:. pcr\o n .ti e·~
como el .dquikr dé os,1-h.drn,1ci611 . De interés \'Spcci,d e., la
eo mu n i e.i ció n Je I vi rr e:, en e u .rn co ,1 1.1 &lt;; pro vid en e i as q u&lt;: se
debuían com,ir par.1 e~r.1blccn d :iyunt.1micnto Je l.1 1111e1J,1
riurl11d de Linares, recomen d.indo que su ,1k:1kle m.ivor ~e pusil.'ra
en traros con el Ayu1HJmienrn dé l.1 c.1pir.tl nut:,·olconcs.1, ,\ fin
de que ayud.u.1 p,irJ que ~e eft:ctu,1r,1n los pregones p.ira ocupJ r
los oficios di' Regidores que dt'hm crc,1rse 01 l.int1res, ut,wdo 1l los
lioranres par11 que por si o por 111l'd10 d,, prorurador ocurran a
fornwíiz11rloJ )' t1fianzarlos como corresponde.
En cuanto a los problenus con los grupos indígenas, del
análisis de la co rrespondencia se desprende b nisrencia de una
relativa tranqui lidad en la prov111c1a. Si bien existían
levancamiencos, éstos e ran muy esporádicos y algunos en
rerrirnrio comarcano coahuilense, prt'CÍ~Jmtnte en la ruta que
llevaba a la Feria de Salullo y que pasaba por propiedades del
M.irqués de Srn Miguel de Aguayo. Gracias a esr,1 carta. sabemos
que esa !"nia se celebraba durJn t&lt;: el mes de agosto }. que a ella
concurría un buen número de vecinos y .trrieros, quienes se
protegían rnurn:unente; &gt;' p;1ra ese a110 de 1778 habían
organizado un cordón p,tra poder co11tr11er !11.c hostilidades de Los
indios. A I o largo de ese rn ismo .u1 o, el \'irrc:• ordenó al
gobernador tomara Lis providenciJs necesarias para que los
vecinos y las poblaciones se cuidaran de los ,naques.
La t'tltinu de IJs misivJs es la que envió Vidal ,il virrey ,
informándole que por sus continuadas careas y por la escasez de
7'-)2

,1man uenses no h:1bi,l podido poner en limp io l.i Rl'l.1oJ 11 r/,, /,;
Visi'.,1 que_ h,1bí.1 rc,1liz,tdo .1 l.1 ¡Ho,·i1llt.1. Acl.1u que :·,1 se k
hab1 a rc_1111r1do un Resumen d(' /,1., ,-l/m,,-,r rlt t/1II' sc (ompon,· rlrd, 11
P~·o11 1nc:11 \' que consider.1b:1 de import.1111:iJ tjllt' &lt;.O!Hl(Ít:r.l l.1
S1t11anon y Partt's de 1•/l,1. Por es.1 r.lLCÍn k .rnn.th.1 l.1 Re!i1Cion
co 111 pleca. Limen t;tndo no lu hl·r .1corn p.1 ii.1do el J nu1rnen 10 de
~n i'!llPf/. de /11 Proz,111_c111, pt'ro no teniendo, como 110 rengo
intelige11c1a para rn pc~fecta fo rm110011 ¡ tareoc11do t'Sf(' País r/1,
sujeto que proceda 11 elfo. podrá rnplir el q1u' (onno y remitió 11 V. t.·.
mi antecesor, Don Francisco de Ecl1etara¡
El impo runte documento que co;1sritttve su Relación dt• la
Visita, que ejerntá en /,1 Pro1 Í11CÍ1l dl'I Nuc;,o R1•i110 de León su
Gobernado,: el Coronel de !11fa11ta!ll de los Re11/es t~jilrciros Don
Melchor Vida/ de Lorca y \'ille11t1, se cncuenrr,1 bajo L1 mism.1
referenc ia de archivo.
El último de los documenros que localizamos pa ra esre
gobernador, corresponde a la cédu la real mediante L1 cual ob1uvo
su nombramiento de gobernador del Nuevo San tander, es:
REALES _CÉ_DULAS ORIGINALES, Vol. 137, Exp. 66, Fol.
1, del 7 de ¡un10 de 1787: Que se dé pose.rión del Gobierno ni
Coronel D. Melchor V1dal de Lorca y Viílena. Colonia del Nuevo
1

1•

•

•

1

~nMn~~

·

En ella se esc:iblece que el re,·. le ororgó la merced en
Ar~njuez, e~ la fecha señalada e n 1:1 signacur,; :' que ru,·o una
val idez ~e c_mco años y le encargó al virrey le diera posesión sin
mayor dila ción.
Palabras Finales
. H as ta aquí el análisis y comentarios a las act ividades de
quienes ocuparon el gobierno del J\:uevo Reino de León durante
el _X~III. La rica documenración que hemos localizado en los
p~ inc1pa_les archiv~s españoles_ y el cenrral mexicano, se podría
aun ennquecer mas con los ricos acervos !ocales. Sin embargo,
p_ara el caso de Nuevo León, gran parre de estos materiales han
sido estudiad os y acerradamente resumidos en los trabajos de
don Israel Cavazos, mismos que sirven de guía e inrroducción a
lo que a~uí _aporcamos. Sin embargo. la p~sibilidad de incluir,
como apend1ce o en publicación adicional, alguno o algunos de
-cp,

�los documenros originales producidos por los gobernadores,
contribuye aún más a proporcionar fuentes origina les para el
conocimienro de la di11ámica social y política de esa porción del
septemrión que aquí estudiamos. Consideramos como el más
significativo, el producido por Vidal de Lorc.a y Villena, Relación

Anuario
"Humanitas"
de la Universidad A u t onoma
'
d e N uevo
,
.
Leon, que ha acogido la publicación de estas aportaciones.

de la Visita que ejecutó en la Provincia del Nuevo Reyno de león su
Gobernador el Coronel de Infantería de los Reales Ejércitos Don
Melchor Vida! de Lorett y Villena, que si bien ya ha sido
publicado, a la fecha es inaccesible ya que ha pasado a ser
material de fondo reseruado en las bibliotecas que cuentan con esa

Ciudad Uniuersitaria, marzo del 2003.

publicación. Su rescare lo hemos realizado :1 partir de la
transcrip ción directa del original y obra en poder del archivo de
8
esta 111vest1gac1on .
El presente trabajo constituye la parte final de una
interpretac1on y análisis de la documentación h,isca ahora
localizada para los gobernadores del Nuevo Rey no de León. No
pretende, por el momenrn, profundizar en los diversos tipos de
aportes relacionados con las políticas oficiales de administración
gubernativ:i del Nuevo Reyno de León, pero sí incide en sei'lalar
hacia lo s principales mecanismos que conrribuyeron a b
integración rerricorial y pobl.imicnco de la región.
Como todo rrabajo de an;1li~is histórico-social , que pJrre de
fuentes pnmarias, siempre debe ser considerado corno
investigación en proceso, ya que la localización de nuevos
materiales se presenta en el curso de trabajo~. que en oc.isiones,
parecerían no tener vincuL1ción con b rarea cenrral , pno gue
siempre pueden aporrar nueva inform.1ción. Sucesivas visitas a
los archivos esp:.1ño les y mexicrnos, son l.1s que posibilitrn este
incesante enriquecimiento, es por ello que los leuores debcdn
tomar así estos resulc,1dos, insistimos , como en proceso y a la
espera Je nuevos hallngos. '.\:o ob~L\IHC. en algt'111 1nomenro, es
necesario dar a conocer lo logr.1do , rrnro par.1 rn Jifusión y
empleo por los interesados en el ten1.1, como pau l.1 crítio y
complemento de.: información por parte Je c¡uic111.·s l.1 h.1y.1n
•

•

•

I

Notas Bibliográficas
1 A_portcs historiográficos para un esludio histórico-social de los gobernadores del N ·v
Reino de León.
uc O
2

Perrnna1°es y Escenan_os Espado-temporales en la Construcción de Organi::aciones Sociales
~e C1e_11c1~ y Tecnol~g111 que se desprende de la linea de in,estigación EJ fe,fil de fa Ciencia
Y el Cienriflco en ,\1exr::o · Pasado I' fresen/e bajo la coordinación de la autor·
de I
r · s · d ·
'
a en e 1 l.ns11·tuto
nves 1gac1oncs ocia1es e .1a UN/\M. La investigación está auspiciada por el Prol!rama
PAPIIT _de la DGAPA de la UJ\AM y sus resultados se han discutido en el marco académico
9cl Sem'.nano Permaneme lmeri11s1it11cional e lnterdisciplinario de Ciencia , T • ¡ •
'A l
••tJ
· .. N.
} 1 ecno ogw
n 1~no , umanitas . umeros 24. 1997: 27. 2000: 28. 2001 , 29 del 2002 Ed e.
,
Estudios Humanísticos. UANL.
•
· · entro de
4
Ibídem. Tomo 11. p.487.
: Al n:specto véase: Cavazos Garza. Israel. Del lú1el'o Sa111a11der.
PROVINCIAS INTERNAS. Vol. 24 7. E:,¡p. 11. Fols. 166-1 70. 8 de agosto de 1776
7
PROVINCIAS r'NTERN~~- Vol. 117. Exp. 2. Fol. 190. del 15 de abril de 1778 .
8
AGN. PROVINCIAS !Nl ERNAS. Vol. 117. Exp. 2. Fols. 190-220. año de 1778.

de rectado.
Fina lm ente, deseamos .1gr-1Jecer el inrné, , comenurios y
apoyos que el reconocido histori.1Jor Don hr.1el C.1,TtO\ C.irz.1
ha proporcion.1&lt;lo a nue~tro trah,1¡0 v, de,Je luego .d pre:-.tigi.1J o
795

�LOS HOSPITALES-PUEBLO DE VASCO DE QUIROGA:
VISIÓN DE UNA SOCI EDAD DESEABLE'
Dr. Manuel CcbJllos Ramírc7
El Co legio dt' la Fronrcra Norte

Este artículo pretende anal izar una de las obras que más se
han destacad o dentro de los idea les humanísticos y educat ivos
de Vasco de Quiroga. Se traca de la fundación de los PucblosHospicales llamados por él de ''Sanca Fe". Para comprender la
obra de Qu iroga, pro ponemos dos ele nH.'1Hos que a manera de
hilos conduct ores esclarezcan el proyecto de implantación de
escas socieda des. En pr imer lug.ir, pensamos que para
co m prende r el proyecto de Vasco de Quiroga, debernos pa rt ir
del supuesto de que rraraha de fundamentar la construcción de
esos pueblo s, en lo que é l denominaba la "mixra po li cía". Es
decir, sociedades co n u n ;1 1to gr ad o de ei vi fida d en h s q u e
existiera al mismo ricmpo un .deo grado de cristiandad. En
segund o lugar, la impl.111t.H.:ión de los Pueblos-Hospirale\
estuvo condicionada por· el hum.inisrnu renacentisr.1 inspir;ido
en la crea ció n de un mundo reformado d&lt;.: los \'icios de IJ
cristiandad en de cadrncia. Par.1 ello Quirog.1 inrcncó proyecta r
u na sociedad de~ ea ble que fu e r a ,1 n t í tesis de su pres rn re
europeo. Encontró l.1 oporruniJ,1J de h.1ccrlo ;.d ;iprcc1,1r que
los indígenas de las regionés r¡,:cÍén dncubicrtas y
conqu israda s, tenían en sí mi~mo\, cualid.1dn tp1é ltis h.1cí,111
sus cept ibles Je recibir lo\ ,·,dore.., perdidos en l.1 Furop.1
cristiana. Todo e ll o irnplicih-1 en el p&lt;.:m,1mien[() qunogui.1110
un proceso de transmisión Je 1111 mc11 .\ ,1jl' .il1.unc11tc ci\'ili1..1dor
y crisr iani zanrc. l mplic.1h.1, por l,1 1.111ro, un ¡)['oCc\o cduc1ti,· (1
-,¡-

�dirigido espcci.dmentc .1 qL1iencs cr.1n los m.í s c.1p.1cit.1Jo\ ¡ur.1
· lJ \ ºl·J .1 SOC!.l
· l , ..,,
con d UClr
'-' LJ,,
'- 1..-·1 r, los .1Julros. Desde lueg
_ o . esto
no signifiCJba des,tCendcr .1 l&lt;)S niii o~ ~- jt)vcnn, .'11 concr.irio lo\
implicab:i en un procno nuyor que 1ndu 1J .1 codo s lo.\
componentes Je un.1 socicd.1d.

El itinerario mental de Vasco de Quiroga
" }'o

lo

r'&lt;'O 111d11 ,¡/ ,//lllr,11·10

1111 "

¡ 111 ,1 el ll ll

J 1111 {¡, 0111,· 111/u"
&lt;'ll ,k 1 &lt;ºeh &lt;1 . J' 1.~ \

El fundador de lm ho,pic,1lcs d&lt;.: S.111c.1 h:. anees de
concrctiz;:ir su proyecto cn la ;---.;uC \ ' J l:sp ,1íi.1, ocribió algunos
docu men cos y r u vo .ti gun as ex pc r ien ci,1.s que c.:: n ~ces.ir, o
de scaca r para comp render n11:: jor l:i hondur~ )' prnh1n~11d.1J de
su pensamiento. Que no cr.1 llll proye_cto c_1rcuns_r_anua: )' J l.1
deriva, lo han demostr.ido &gt;·,1 los quirogu1sus Silno" Z,~vJL1,
Francisco Mirand.1, Rafo.cl Agu.1yo Spcnc&lt;.:r, J. B. \Xarien Y
francisco Martín Hernfoda. ' Z.1val,1 dcmosrró que u~a _de las
inspiraciones fund.1mcntale~ de _la obra hurnan1sri~a Y
educariva de Quiroga la h.ibía oblen 1do ranco de l p~nsam1enro
urópico de Santo Tomás Moro, como del 1dcar10 reform1st_a de
E.rasmo de Rótterdam; g rac i,1s a la 1nflue~c1a ?el pri mer
arzobispo de México Fr.iy Jurn de Zu m:írraga ·. Miranda: por
su parre, des ta có la imporrancia que para la vida di.'. Qu1~oga
representó el hecho de haber parr i~ip a_d_o con el .º~ 1~~0
Ferna ndo de Talavera, en la cvangel1zac1on y organ 1zac10 ~
civil del re ino de Granada, re cién arrebarado a los n_i~ros •
Talavera optó por la persuasión, el_ ejemp lo: la educac1~n, la
co mpresión d e la cu ltura árabe, e in cluso, el ap~end_1~a¡e del
idioma; como mejores formas para que la evange l1 zac1on _fuese
efectiva. Si n emba rgo, a los mérodos de Talave ra se_ opus_1e ron
pronro, ranro la prisa de los reyes cató li cos por c r1 st1an 1zar a
los mo ro s como los mérodos imp lantados por el car d~nal
F rancisco de Cisneros. Éste t.'ilr im o, a la persuasión aconse¡ada
por Talaver,1 , opuso la fuerLa, ~a la comp rensión de la cul rnra
ajena, l:1 imposición de la propia.
.
.
.
Vasco de Quiroga cradu10 su experiencia granadi na en
algunos de sus escriros de e nrre los que desracamos: la
Información en Derecho. las Reglas y Ordenanzas para el
-98

gobierno de los Hospitales de ~anta Fe, su p1op10 1 esramozto
y algunos o eros docu meneo/. Adem.i s, dejó tn trevt:r con
mucha claridad, varios .1spccros que lo disringu ieron
norori amenre de orros CuncionJrios y misi o nero~ ltna ve¿ que
hubo pa sado al Nuevo Mundo. Para profundizar esro~ aspccros
intentaremos an alizar 1) Cuál fue l:i. visión que ruvo Quiroga
de las realidades recién descubiertas: 2) Cuál fue su concepro
y aprecia ción del indígena; 3) Con qué recursos incelcctua les
analizó los fenómenos y problemas a los que se enfrenro; y 4)
Cuáles fueron los proyectos que elucubró para resolver las
siruaciones que se le presentaron.
Quirog a fue enviado a Amér ica como oidor de la Segunda
Audiencia cuyo principal comerido er:1 a.render al buen
gobierno de la Nueva Espaíía. Es necesario decir que la
Primera Audienc ia había fracasado debido a los malos manejos
de sus ínregranres, y que los desmanes de los conq ui sradores
no habían sido pocos.
El reto que tal situ ación supuso para el licenciado
Quiroga, fue exp resado principalmcnre en la Información en
derecho escrita por él en 1535. lnrcnrnndo reconsrruir e l
proceso que
recorrió Quirog:1 debemos decir que en un
principio hubo una gran indignación ética anre la real idad que
enconrró en la Nueva Espa1ía. Tal indignación la morivó el
estado caótico y contradictorio que enconrró al aprec iar cómo
los españoles habían empezado ya a desmembrar las soc iedades
aborígenes y cómo pretendían implantar la nueva soc iedad
"s in orden ni policía". Quiroga denunció e l afon de
apropiac1on y la "cod icia desenfrenada" de los españoles que
"parece que nace y pasa acá junramenre con los que ad
pasan", y que no sólo se limitaba a sus bienes mate ria les, sino
incluía la apropiac ión de su fuerza de rrabajo '. Ésta era más
exp lícira cuando se trarab:i. de ob ligar al indígena a la
explotación d e las minas''. Según la siruación observada por
Quiroga , las sociedades indígenas no ganarían nada con la
introducción del cristianismo, pues se les riranizaría de un
nuevo modo o se les haría desaparecer; ra l como ya había
sucedido en otras parres, lo cual no era para él desconocido:

Porque si de otra manera este negocio se entiende y ha de entender, yo
temo que en breve todo habrrí de ir II dar al tmués y que será imposible
799

�conservar!e como al tiempo do; por testigo en lo porveniry a k islas e Tiem1
1
Firme en wpasado ".
1

Orro problema de aparen re ca rácrer moral, aunque de
hondas consecuencias para la formación de una sociedad
cr istiana, ocupó tamb ién al oidor Quiroga: no sería posible
difundir el evangelio y crear la nueva crisrirndad, can anhelada
por los reformistas católicos, si el conquistador que se decía
11
cristiano no vivía como ral • Quiroga observó que ya en los
p rimeros años de la conquista, parecía ser buena la separación
en ere españoles e indígenas:
Porque entre ellosya se enseña muy mejor sin comparación la doctrina

cristi.ana, que no en las casas ni entre la convmación de /ns españoles con los
ruales, por ventura, seria mejor que no convmasen según las rnaws ejemplos
de obras así de soberbia, como de lujuna, como de codicia qwie est idolonm1
servitus... algunas 11eces lo han dicho y dicen que jugar y Lujunar y
alcahuetear es oficio propio de cristiano{ .
El problema que le planteó a Quiroga la presencia de los
conquistadores y su comportamiento desenfrenado y codicioso, lo llevó a buscar la solución de otro problema: el de la
compresión de la cultura aborigen -reminiscencia granadina-,
y a proyectar so l uciones acordes a esa cultura. En síntesis, le
llevó a cuest ionarse el asunco de la ocredad. C:ierramence no
fue el prime ro que se planteó este problema; pero sí fue de
quienes le dieron una solución original. Poco más de diez años
anees de que Quiroga se interesara por escas sicuaciones. e l
dominico Fray Domingo de Beranzos ya había descriro el
estado de cosas con rinres pesimisras, aunque no por ello
menos francos. Betanzos escribió un célebre texco en 1523:

Todas las cosas de aquestos indios son un abismo de cvnfit.Sión lleno de
mil cataratas, del cual salen miL confi..siones e inconvenientes. De t1t! manera
que aunque lo que se orderuz sed en sí bueno y con santa intmrión proveído
cuando se viene a aplicar a /,a st1bJeta nwflria sal.e dtñoso )' desordeMdo y
1
redunda en daño y disminución de aquellas a quien bien querernos hacer' •
Ignoramos si Quiroga h.1ya conocido este rcxco de
Betanzos, pero sin duda se percató de 1.i misma situación. Pua
800

Quiroga, las soluciones dadas hasta enro nces no habían dado
resultado "por no les conocer ni haber conocido''".
Su visión del mundo indígena fue ambivalente, por un
lado no desconocía "las pestilencias" que tenía y, por otro,
apreció en grado sumo sus virtudes. Entre escas L'ilcimas
de.Hacó: la mansedumbre, la humildad, el Jesprendimiento, la
o bed ien c ia, la doci I idad, el ceremonial i sm o, la si 111 p licidad, la
capacidad innata para rodo; en síntesis, "el menosprecio de Las
cosas que tanto ama e quiere la gente deste nuestro enve;ecido
11
mundo" • Quiroga destacó frecuentemente esca última idea y
la conjugó, al mismo tiempo, con el concepro clásico de la
existencia de un mundo original y primigenio. Aunque más
adelante volveremos sobre este rema, debemos decir que
Quiroga vió el mundo indígena con gran benevolencia,
creyendo encontrar en él un¡¡ humanidad ran limpia y bien
dispuesta, susceptible de recibir los mejores valores humanos y
cristianos:
Con mucha musa)' razón rste de 11oi se !ktma nut·uo Mundo y es/o
nuevo !vfundo, no porque se halló de nuevo, sino porque es en gentes y cuasi

en todo como ji,e aquel de kz edad pn.mera )' de oro( ..) /de los indígenas} se
esperaba e espera en estas partes e Nueuo Mundo u,w muy grande y muy
reforrr111dtz !glesirt.

Para Jemosrrar con m.iy or inrensidad

l:1 capaLidad

de

los indígenas, empleó un :irgumcnco por dem:ís rom:inrico :'
conv1nccnre . Para Quiroga se trataba de personas m,ís
parecidas a los primeros cristianos que a los europeos:
'Andando descalzos con el cabello far1,o s1r1 cosa alguna en la
cabeza, amicti sindone rnp er- nudo, ,1 /11 111tZnert1 que andaban lo.r

apóstoles', -.
En síntesis, Qu1rog.i ,1preció que .se tr,1t.1b.1 de un,1
socied,1d rotalmenrc diferrnrc a L1 n1ropea, y que corno tal.
debía ser consi&lt;lerr1J,1. P.1r.1 ello. &lt;;JCÓ d e lo me jor Je su b.1 gajc
in te Ie e ru al Ios e r ir e r i os que debí a n re g i r l.1 con qui s ra !.
evangeliza ción de las Indias O cL iden tales. Obruvo la s ideas
re c cor as de su pro ye ero so e i,11 i n ~pi r fo do!. e e n l.1 S .1 gr :id ,1
Escrirura , en los cl.ísiLC)\, en lo\ p.1drn de l.1 Igle~i.1 y rn ~u\
1
conrempodn eos ' . Uno de Joi, pri11cipak~ criter io\ lo dedujo
del capírulo 14 del tv.111ge lio de S&lt;111 l.uu): Li p.1r.íhol.1 dt: l.1
KIJ I

�cenJ. Como los co nvidJdü s ,l ella :,e rc51s1icro_11 a as1sr11 o
se hicieron indignos por no llev.ir el vcs ud o .1pr_op1Jdo:
,
Digo a aquestos pobrecillos nu1reo1iles, que sol/ t'll.il tod1 l1 gmtt' t'O'.mm
que de tfln buena gmi:1 mtran en aquest11 gr,111 u11,1 que en este Nuei'O
Mundo se apareja y guisa sin se t'XCII.Stff nifingir cristi,uidtd .
gr,111

Este pL111reamienco es fund:imenral co nsidcran_do L1 idea
milenarista que privaba entre muchos de los 1111s1oneros de
principios del siglo XVI , frente al surgimiento del
proccsranr1smo v a la decadencia del papado. Un ver$o
franciscano de l; época lo decía de orro modo: "La capa de
Cristo q11e un M,zrrín hereje rompía, otro Martín, crztól1co )'
,

)) ~\I

sanro costa .
Una segunda consecuencia obtenía Q\1iroga de la par~bola
de la gran cena que conjugaba con una idea de claro~ CLntes
erasmianos: el de la compulsión mediante el buen e1emplo.
Por un lado, el rexto evangélico dice claramente que hay que
"obligar" a enrrar a la cena; per o por otro, Quiroga est~b~ece
que cal oblig:ición debía hacerse "con_cebo de buena y cristwna
conversación" v no mediante la fue rza· Es nocori~ la influenc ia de Erasmo , pues al margen de la
información en Derecho , Quiroga anota un texto de la
Pardcfesis de aquel auror, sin nombrarlo , desde luego, como ya
se había hecho cos(llmbre entre los autores españoles. El texto
de la Pardclesis de Erasmo transcrito por Quiroga decía así:
Ciertamente con estas tales amuts (la jifosojla de Cristo escrita en los
cor(W)11es y maniJestllM por el buen vivir) muy más presto traeríamos rt /¡¡
Je de Jesu Christo a fos enemigos del nombre christiano, que no con
ame,utWS ni con gul7rttS; porque puesto caso que ayuntemos contra ellos
rodm mantasfi..eruts hay en el mun.do, cierto que no hay cosa mds poderosa
que es/.¡¡ misma verdad de por s/1.
reforzar sus criterios, Qu iro ga aduce también dos
textos pHtlinos. El primero se refiere a que codo pode,; ~~ de
usarse para edificar y no para destruir; es por lo tan_to .~~jeito y
santo pacificarlos y compelerlos, pero no. destruirlos . La
segundJ idea paulina la obtuvo de la primera carra a los
Tesalonicenses: hay que examinarlo codo y quedarse con lo
Par:i.

802

bueno de la\ co-tumhr&lt;.:s ind íg&lt;.·11.1s que, en lOlllCJHU de
Quirog.1, es mucho nd~ que lo m.do·'.
Dos criterio.., m.ís p.trCll"ll .1ctu,1r lomo JlllLIO\ 1eLtlHcs en
l:i 111ent:did.1d de: \'.1~co de Quirng.1. Ambo~ ¡1,trcc..t·11 in~pir,lr~c
en una obr,1 de F r ,1~- A111un10 Je Cu&lt;.:v,11',I, ohtspo de .~ dund610,
CLtulad.1 El Villdno rlel D,rnublo. En él Cuc\',H,1 ,rn,iliz,1 ''un ,1
pldtica quf /)Izo un 1·1/l,rn() de l,ts riba,ts dtl D,wuhio ,r los
senadores d(' Roma l'I cru,I z,1110 t1 quejttrSl' d(' /{(s tirr111Ít1s que los
romaJ1 os lltlcían ('n rn tlerrt1 " . El villano se t¡uej.1b,1 .111te sus
inr erlocurores de que l1:1hí:in sido cod icioso~ :il rom.lf bienes
a¡en os, y soberb ios ,1! pretender mandar en 1ierr.1, t'Xtr.u-us :
Yo no se qué locum le tomó a Roma de t·11111~1r ,1 co11q11istrtr 11
Gmnania; porque si fo hizo con codicirt dt· sus h'sorosJiu' mris el d1111:ro que
se gt1stó en conquis!tlrbt, y ahora se gasta en sustmtar1'1 (. .. ) Si decú que nos
envir1stes a conq11útar r1 }in de que 110 Jiiáamos bdrbaros ni viuiémmo.r
c~mo timnos, sino qur 110s qumades hac1'r 1•Íi,1ir rlebajo dt bumas lqes y
fueros, mi Sl'/1 mi uid1 si tal cosa así mccrlim, (.. .) /~r l'1'ld1d qut nos
gunrddis justicit1 )' tenéis en paz y mmr¡ui!id,rl l1 tima? No por cierto, sino
que los que se mn a!U nos tom1t11 1A h11ciendrty !.os que estdis acd nos robáis
lt fm1r1,, diciendo que pues somos urw gente sin by, sin mvin y sin rry, que
como btirbttros incógnitos nos pueden tomttr corno r.sd.11vos(..) Porque en
nuestra rima no haya mermdem de Cmt,(?_O, ilrcite de /l,fmmftlni11,
merchantes de Tiro, llcero de Canmbrirl, olor;'s de As11t, oro de E.spañtz.
plata de Brerafw, dmbar dt: Sidonia, sed11 ele Drzml{sro. tngo de Sicilia, vino
de Candfa, )' pzirpum de Arabia, no por eso somos brutos en aquellA til?m,
ni dejamos de tmer rep1íblica (..) que el co11tentamienro que teníamm
nosotros con la pobreza, ese tuviémdes vosotros con !t1 abundantin, porque de
esta manera, ni foémdes ,1 rob1tmos la rim'fl rntoncrs ni uiniéramos a
que_¡;1mos a Rom,1 nosotros agora''.

Si hemos querido extendernos en la transcripción selectiva
del texto del ob ispo de Modeño ha sido por dos razones: 1)
para demo srrar la existencia &lt;le una corrienre que, en n ombre
del human ismo. defendía los derechos de los ind ígenas rn
contra de las razones aducid;1s por los conquistado;es; y 2)
porque el func ionario :i quien iba dirigi&lt;l:i la lnform11C1Ó11 rn
~erecho, en alguna ocasión h.ibía comc:nrn&lt;lo con Quiroga las
ideas del Fray Antonio Je Gucvar:i ~''.

�Por arra parce, dos consecuencias más sacó Qu1roga del
texto del obispo de Mondeóo: el respeto a las propiedades y
cosrumbres indígenas, y la necesidad de que los españoles de
ambos lados del Atlántico comprendieran las realidades del
Nuevo Mundo en sus propios términos. Como los españole~
no podían im.iginar un mundo diferenre al suyo -"traemos
corrupto el vocablo" decía Quiroga-, querían imponer codo por
la fuerza. Sin duda, volvió a relucir en codo esto la experiencia
de la evangelización ap rendida en Granada al lado del obispo
t-ernando de Ta lavera:
Pues nuestra manera de ellos no ks amlll ni ÍJ'S es posible ni bastante,
ni aplicable, ni pmcnátble, sino que convmdnÍ7 que se les diese a(l/;1-ma otm
mejor y más confom1e _y apropiada t1 su nw·1ertz de vi11ir y entender, que n
t.tm extmiuty diferenre n ki nuestra( ..) /porque} In maneray condición de In
tierra y naturales de/In l'fl por términos y nortes muy diferemes de los de al!ti
y de los de all.d inlllgíJ1t1bld .
La manera más "conforme, apropiada y mejor". que
encontró Vasco de Quiroga para reordenar las sociedades
indígenas de acuerdo a lo que eran ellas mismas y de acuerdo
al mensaje crisriano, fue la c reación de los pueblos con un
nuevo srn ci do . Pueblos que se desembarazan de los lasc res de
su antigua culcura, y que, al mismo tiempo, no adquirieran los
vicios de la cristiandad europea. El logro de este objccivo no
sería difíci l considerando la mrnera de ser del in&lt;lígenJ ran
propia y dispuesta para recibir la fe cristiana. J\lejor es decirlo
con las metáforas del propio Quiroga:
Htty tanto y tan buen metnl de gente en esttl rierm, y tan bfo1tt1 !t1
cera, y tan rasa In tllbki, y tan nueva la vmyfl... (que) ;·o no dudo sino que
hflciendo flpmtados asi hs dichos pueblm pt1m estm phnttis nuevas rn
nuevos r1tsfldos, se podrir1 de fllJlli'SIOJ tales, con el remudo que dicho tmgo, )'
que en ello se podda temr. f yo me ofrezco ron kr flyud,1 r1'_, Dios ti pontr
p!nntflr (sic) un género de crishimos rl kis dm·rh,rs como todos dl'bit11nos S('ry
Dios manda que seamos y por l't'llf11m como /.(.)s de t, pri1nitm1 lgfesifl:~.

proyccco que . al mi~mo tiempo que remediara los abusos hasta
entonces lOmetidos, ofrccina las gar::incías neccs.irias. Un
proyecto que fuera una solución integral y no "remiendos de
leyes y ordenanz:1.S que ordenando nunca acabrzn de ordenar corn
que bnste; antes por tapar un 1tgujero ha cen Ciento) por desh,zcer
una gotera hacen rnntro" . P.ira ello propone " rundir la cosa de
nuevo", es decir, elaborJr un programa que contemple la
roca lidad de los problem,is y posibilidades &lt;le las sociedades
aborígenes. Y esto no a " nuestra mnnerrz de leyes 111 de
gobern1zción" sino a.dapc,1da a su sencille1., a su modo de
encender y apreciar la vida; porque hacerlas de otro modo
resu ltará incomprensible y dañino para ellos, y se convertid
en un fracaso par.i los rincs evangelizadores de la corona
española. La condición fundamental que propuso Quiroga
par:i la evangelización, fue que contempl.1ra lo que ya hemos
caracterizado como "mixta policía", o sea "un ,nu) b11en estado
q11e fuese católico y muy 1ítif y provechoso nsi para lo espiritual
como parn lo 1empor11!" "'. Con !;ran entusiasmo preveía que si
las políticas de conquisr,1 y evangeltL::ición de la corona.
esp.1ñola se modiric.ilnn y se rom::1ban en cuenta sus criterios':'
las de otros hombres interesados, como él. en el ,·crdadno
be neficio y cr15ti.ini1.ació11 Je los indígenJS, en las tierra..,
n uevas se produ cirÍJn un ,1 nuev,1 sociedad modelo:
Como se hngnn estos p11rblos nuez•os que dicho rmgo. don&amp; se recojfl
este fo1to _Y si este apare;o de p11eblm d(}11de se recop es Dws mv,do que s,'
h11grt, este Sf?iÍ, si _¡o 110 me engmio, el mtÍs fe11110Jo t' pm! agosto q111• ho)'
haya l'1I l'I muwlo (. .. ) /Jor do 1l~'(11111zs l'tH'S 1&gt;11! pt1ro // pms,1r m este gr1mde
aprmjo qui' uco )' llll' ,u/1111ro ot110 111ud10 m111111go
La conjun ció n de las utopías
" 1lr111q11,· Ir /.,/1,1 ,·11 /,1 l't'lrl,,rl ,· / ¡,,1rt'¡u
tf11&lt;' , 11 /Jl't' l //rl f/ 11~ / 111 /11 , ., f', /1,1 1/ll t' , ·-111 , r
f 11, l t'&gt;t' t rl l'/ 11 ,/.- /,f,:,/ /•,¡¡ ( 1 \ ,e' r/if,1t,1u• )'
dft ,111..:,JH'
,11111,1

Quiroga propuso a sus incerlocucorcs en hpa1-1.1 tptc, si
efectivamente se qucr1,1 llevar a c.1bo u11.1 vcrJ,1Je ra
evangelización, se deberí.1 detener de modo i111111.:Ji.1to lo qut'
hasta entonces se había hecho y H: dehí.1 el.1bor.1r un 11ut:vn

l

/111_("

11, d :1, ¡i ,u tr·,

,,,u,1 1,
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l' 110 il tdli

1·,,,·,

¡,o(,i \.

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/ 1/ t :, /, ,1rl11
l n l 11 1111 ,1u,1 11 &lt;'1 1

il n n lt,, ¡• 1'1 2

�Inrenr:indo hacer rol1&lt;l.1d "el .1p.11C:jo Jt: put:blos ..
QU i í O ga C l.1 bO í Ó U 11 p ro\' C: U O 1 11 S p Ir ,1 J O C: 11 [ fl' '&gt; ll l O p l.l S : l.i
urnpía cLisic.t que c.:onsiJn.1b,1 l.1 c:xis1c11c.:i.1 de un.1 c:J.td
dor.tdJ; l.1 uropí.1 (íl~CÍ.ln.l que .1firm.1h.1 l.1 rr.1tnnid.1d :,· l.1
comunid,i&lt;l dl bienes; y l.1 utopi.1 rc11.1CL·11rist.1 que, insp1r.1J,1
en Platón, .1s&lt;:gurab.1 la po~ibilidad d&lt;: un gn61nnn pt:rfcuo.
PJr.1 ello se v.,lió dt: Li1s S,H11r11,,lt'S Je: L.uc.:i,1110 Je S.11110~.llJ. dt:
los Huhos de los ,-J.pósroles de Srn l uet~. :· Je l.1 l./ í0pi',1 dt:
To m .is M o ro . E n Q u i ro g.1 , e: s eu \' l ero n p res t: n r n Ios I re:- ,
elernencos qu&lt;:, según Amhico Castro son los 1..onfor111,1&lt;lorn
del uropismo: l:i rngusti.1 del fH1..sente, el recuerdo aJmirado y
la esperanza promisori.1 '·. 1 a anguscia del presente l., Jporcó l.1
decad~n ci J de: la cns CJrnd ad e u ro pea :,· l.1 n cccs1 dad de
reforma; el recuerdo .1drnirado lo susrrajo Je l.1 llamada ed,1d
dor.tda y de l.i "ida de los primeros crist1.rnos; y la esperanzJ
promisoria. l:i obcuvo principalmente de los escrirns Je Tomás
Moro y de Er.1smo de Rorcerdam.
Aunque: en vistJ. de lJ~ circunscancias e intereses, d
proyecco de Qu1roga cnvo una aplicación limic.1da, la
i n s p i rae ió n p r i me r a y I a fu n drn1 e n t a e i ó n re ó r i ca fu e ro n m uy
consider,1bles. En Jos rexros se plasmó princip.ilmcnte el
proyecco de Quiroga: el libro de Doctrina Cristia11t1 y las Reglas
y Ordenanzas par.1 el gobierno de los Hospirales. El primero
fue escrito por Gucierre Gonz,ílez e impreso en Sevill., en 1553
a cosca del propio Qutroga. Aunque la obra se encuentra
perdida, algo se sabe de ella por la noricia que de ella dio
ico lás León en 1928... LJ. primera parre de este cexro la
conforman una serie de indicaciones generales sobre educación
11
y sobre la práccica de las vmudes • La segunda es una serie se
consejos dirigidos parricularmenre a los adulcos. Así, los
círulos de esca segunda p.irce son los siguientes: 1) Cómo ha de
ser conocido el niEo a qué se inclina; 2) De la doctrina que ha
de ,1prendcr el niño Jntes que otra cosa; 3) De l.1 doctrina que
h.1 de aprender el que h,1 de ser clérigo; 4) De la doctrina que
ha de seguir el que fuere teólogo, S)De la docc1 ina que ha de
seguir el jurista; 6) De la doctrina que ha de seguir el médico;
7) De la doctrina que han de segt1ir los nobles; 8) De la
doctrina qut han de seguir los labradores; 9) De la docrrina
que han de scgutr los mercaderes; 10) De la doctrin ,l que han

de seguir los oficiales. Desafortunadamente desconocemos el
contenido concreto de escas rexcos, aunque no desconocemos
el empeño que se guardaba en los hospitales por la enseñanza
de la doccrina cristiana a codos los niveles y edades. En efecto,
de las preguntas formuladas en el Juicio de Residencia, en la
que más coincidieron quienes hubieron de responder fue que
en los hospitales se enseñaba la doctr ina cristianai~_ Esto
correspondió al afán educativo de Quiroga quien en su
testamen to escribió:
Declaro y encargo y si necesario es mandtJ para efecto de lo susodicho,
que en cada uno de los dichos hospitales o por el capellán a quien se
cometi-ere opor el que para ello se añadiere, como abajo se dirá y a toMs !ns
demás indios que allí la quisieran venir a oir y deprender la Mctril'lil
cristiana espin'tualy moral D.terior, de toMs los estados que para este efecto
hice imprimir en Sevz'lla y con esta declaración y dJJctación les dejamos
impresa, que siempre tengan sobradas para ello ( .. )por ser como es la. dicha
doctrina muy úti.ly aprobada para ÚJ, indios grandes y pequefíos de aquestas
partes, saber y deprender la policía cristiana espiritual pero también In
temporal moraly exterior humarul'.

806

807

Si desconocemos el contenido concreto de los precepros
didácticos de la Doctrina Cristirma, no desconocemos
afortunadamente las Reglas y Ordenanzas de los hospitales. En ella
se expresa, sin duda, la síntesis del pensamiento quiroguiano y la
organización social que pretendió dar al "aparejo de los pueblos".
Intentamos hacer una sinopsis entre ellas, la Utopía de Sanco
Tomás Moro y algunos textos bíblicos (Véase el Apéndice). La
comparación entre las Reglas y Ordenanzas y la Utopía ya ha sido
realizado por Silvio Zavala, M.M. Lacas y John Mean/·.
Inspirado por ellos, hemos realizado también la comparación con
textos de la Sagrada Escritura, especialmente con textos
neorescamen rarios. Con ello pretendemos mostrar las fuentes
principales de donde Quiroga obtuvo la inspiración para
establecer escas sociedades.

Conclusión
Si bien, el proyecto de Pueblos~Hospitales de Santa Fe no
se estab leció en la forma concreta como su fundador lo pensó,

�la inspiración fundamcnr.il qul'. lo ~usrc11t.1b:1 sí funcionó como
un ex tenso proyecto ed uc.1 ti vo sobre IJ Nueva Es pan a,
especialmente sobre el obispado de Michoac:ín. Y aunque
luego de la década de 1530, que fue la de planeamienco y
realización de los princip:des Hospitales, el mismo Quiroga se
vió envuelco en problemas que pareciera que desmintieran sus
posruras primeras -cuestión ésta que queda fuera de los límires
de este texto-, el mensa¡e fundamenral plasmado en b
Información en derecho ha persistido incólume para la
posteridad. La permanencia y vigencia de los va lores humanos
destacados en éste, y en los otros documenros citados, nos
hacen pensar en que se trata de un pensamienro digno de ser
recobrado no sólo por la historia, sino por codas aquellas
d isc iplinas enfocadas di rectamente al estudio del homb re y la
sociedad. Es más, en momentos en que los sistemas socia les no
parecen responder del t odo a las profundas necesidades
h u manas, y en momenros en que las supuestas so luciones
parecen estar viciadas de los mismos problemas que pretenden
reso lver; bie n vale la pena reconsiderar denrro de sus jusros
límites lo que p ueden aporrar quienes, en otros tiempos y en
otras circ un stancias, han pugnado po r crear una mejo r
sociedad y un se r humano que sea portador de los mejores
valo res in herenres, a lo que Vasco de Quiroga denominó la
"mixta pol i cía" .

Notas Bi bliográficas
1

Una primaa versión de este tülO fLJc prcscntado como ponencia en el "Seminario de
historia comparada sobre N.1-'.S GrunJt,·!ng ~ los c&lt;lucador..:s latinoamc:ricanos". organizado
por el Centro Regional de Educación de A&lt;lullos ~ Alfabctltación Funcional para América
Latina (CREFAL) ) la lJ111\ers1Jad de Aarhu~ (Dinamarca),
: Para este documento) los demás de \'asco &lt;le Quiroga. l'éase la aclaración de la nota 6.
3
Silvio Zavala. Recuerdo de !"asco de Q111roga. ,vléxico. Porrúa. 1965. Francisco Miranda.
Antecedenies granadinos de Don f ·asco de Q111roga . .-Íhs1de. 1·.35.1971 Rafael Aguayo
Spcncer. Don /"asco de Qu1roga, Ta11ma111rgo de la orgam:ac1ó11 socwl. Mboco. Oasis.
1970. Francisco \~anin Hcrnándcz. Don r "asco de Q111roga. pro1ector de los 111dios.
Salamanca. Uni11:rsidad Pontificia de Salamanca. Caja Salamanca) Soria. 1993. J B. Warren.
/ 'asco de Q111roga y sus I lospitale~-Puehlo de Santa Fe. Morelia. Uni1 ersidad Michoacana.
1977.
4
Sdvio Zavala. Op_ Cit. Pág. 11 :, ss.
'Francisco Miranda. Op. Cit. Pág. 1-16-165

808

6

Estos documentos ~e cncucntrJn en Rafael .·\gua) u Spenccr. /Jon l"asco .. pp. 71-292. ( L~
páginas que se anotan al citar algún documento de \'asco de (.)u1roga s.: encuentran en esta
obra. al meno, que ,e especifique lu contrano I os documento~ a los qt1e nos rcfcrimo~ ~un la
Información en derecho. la, Reglas _1 OrdeJl(/11::as. el frstaml!IIIO :, Curra al Conse10 di!
India:;).
7
/nformacrón en derecho. p. 170
8
Ibídem Pág. 132
9
lbidem P:íg.13 1
10 Ibídem Pag. 193
11 lbidem Pá!!. 115. 135. 199.
12 Ibídem Pá;. 186
13
Cit. en L;1\iS l lanke Cuerpo de dornme111os ti~/ s1~/o .\TI. Mb,ico. Fondo de Cultura
Económica. 1977 l'ág. IX
14
hiformac1ón en derecho Pág. 123
15
Jbidem. Págs. 212. 10-l. 11 O. 12 L 128. 130. 159_ 207
16ibidem. Págs.1 17 ~ 205
11
Cana al Conse¡o de lndras. Pág 79
18
Entr..: los au10rcs griegos ! l:11111os cita a Luciano de Samosata. l loracio ;, Aristóteles.
Curiosamente a éste ú l11mo lo nombra una sola , cz en la larga lnformac1ón en Derecho. ~ esto
a tra1és de un tcxtci de Juan Gason. Sin duda. csto forma pane de su postura erasmista. En
efecto. Erasmo escribió ·-\o ha_,· necc&gt;srdad q11e te allegue, a es/a jilosojia e1·a11géhca
armado con 1,111 e1ro1osas discrplilws rn1110 algrmm p1e11sa11 1 1 110 aquella., co.rns crmosas
q11e de Arrs1ó1eles y :h-erru_1·s se toma11·· l'aráclesrs \1adriJ. S. ,\gu 1rrc 1mpr..:sor 1932. Pag,
-153 ) 459). Entre los Padres tlc la Iglesia) los .:~critorc~ ecb1á,tico, cita a San ..\momo. San
Basilio. Juan Gerson. Jasón Ma~ no. 1~ntrc utros escritor..:s cita a I omás ~1oro. Antonio de
Guevara. Sebastian 13r,mdt. Cardenal C:1\elano. C,uillcnno íludeo
19
J,iformacrón en derecho. Pág. 94
·
20
Alejandra t\.lorcno Toscano. --EJ Siglo de IJ Conquista... ll1S1orra (ienera/ de .\ féxrco.
t\.léxico. El Colegio de 1'lóico. 1977. \' 2 Pag. 38
21
!11formac1ó11 e11 derecho Pág. 10-l
=~1 Erasmo de Róttcrdnm. /'arácfe.m I\\[!. 460. l11/iJrmac1ó11 e11 derecho. Pá!! 10-1
: Primera cana a Corintio, 10:8. $el!umta cJna a Cor111t10~ 13 · 1O: ln(orma;,ó,1 en derecho,
Pác.s. 105. 1961 216
" Primera can.a a Tcsaloniccnscs 5:21: R,·glas _1 Orde11a11:as. Pág. 150 !11(ormacrón &lt;'11
derecho. Páe. l 05.196 \ 21 (l
•· Fra) Antonio de Gue,ara. U n/lwrn dd Do1111hw 13ihhotera de Autores l.spa11oks ~o
65. Madrid. 1873
26
lnformaoó11 en derecho Páe. 1O1
:i Ibídem Pál!. 168
:s Ibídem Pág~ 195 \ C-arta 111 Co11sc¡o de l111iw1 Pag -9
:~ Ibídem . l'áE! 195
30
/bidem. l'á~. 116. 189 1 193
31
Carta al C;,nsejo ele /,;drn.~ Pág ID, e Informal ui,r ('11 derecho l'ag 21,
J: Op. Cit. en Sil\ 10 /a1ala. l?crn;rdo . l'jc 148
JJ Nicolas León fl lrhm de /Joc1mw (·m11r~no \1cxa:\l., .:.. 19~8
4
¡ Sólo conocemos los titulo, d~ lo, \CI\ (1lt111111, ,apituln, de .:,ta parte pnmcr:1 1) 1.)ue 11t1
ande por el mundo n1 ga,;¡e la ¡u, cmuJ l'll pal.1c111. ~ ¡(.)u.: nunca knga 11p1111onc, 111 hando,. J 1
Que cxcus~ d.: ple1tth :, cuanto pudiere. -1} ()u~ no ,e~ bullic1,1,,1 111 entremetido. 5} ()uc
ninguna cosa haga d 111n1u ,111 c11n,.:1t1. ú) Qu.: 11111gun uempo ,ca ,n,pcchtl\O '.\1.:ola, 1 con.
¡:;¡ lihro de ... l'ag 2h
,~

¡,,.;

•

�3

' Hemos calculado que aln:dcdor dd 70ºo de quienes r6pond1.:ron ,:n d Juicio de:
Residencia. contestaron a la pregunta de cuál era la principal acti\ldad en los hospitales.
asegurando que era la ensei'an; a de la doctrina cnsuana. El Juicio Residencia por el cual se
residenció a los oidorc~ de la Segunda Aud1t·nc1a fue ordena por Real Cédula de noviembre de
1535 El juez de residencia fue Francisco de Loa~ sa ~ lo, 11:s1imon10s de cargo } descargo
para el oidor Qu1roga los recibió Loa)Sa entre febrero y mayo d.: 1536. Véase Rafael Agua)o
Spencer. Don l'usco de Quiroga. Doc11men1os, Mé.,ico. s.e-. 1939.
16
Testnmemo Pág. 238
37
Op Cit. Sill'lo Zavala. Recuerdo... Pag 16 a 26. M.M. Lacas. ··A social "elfarc organi¡,cr
in sixthccnth Centur) Ne" Spa1n: Don Vasco de Qu1roga. firs1 bishop of Michoacán... The
Amer1cas v XIV 1957. Pág. 7-1. La sinopsis hecha por John Meany es cnada por Ross R.
Dealy en / 'asco de Qraro¡:a 's thought on war its erasmians and lllopian rools. Indiana.
InJíana Univc:r~il) Prt:ss. 1957. Pág..5

VEN USTIAN O CARRANZA Y J UAN ANDREU ALMAZÁN:
DOS FORMAS DE VIDA
:V11 r.1. Josefina Mogud Flores
Oirecror.1 dd Arcl1i1·() Hisr6rico Condurncx

Carranza no puede co nvencer al rebelde Almazán de que se so meta
al co nstitucionalismo.

XI()

En los com ienzos del año de 1916, en su cuartel general, el
general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe,
Venusriano Carranza para que le insistiera, una vez mis , al joven
general de división Juan Andreu Almazán - de ve in t1c1nco años,
considerado por el propio jefe de gob ierno como un reaccionario,
rebelde y hasta traidor- a unificarse al constitucionalismo. Pensaron
que el español Pedro Arburúa, residente en Torreón, era el ind icado
para conven cerlo, ya que era n amigos desde que Almazán había sido
designado como irregular en el Estado Mayor del general federa l José
Refugio Velasco en 1913, al ser enviados al norte del país para
enfrentar a los vi llistas. Pedro Arbu rúa se hizo famoso en la zona
coahuilense por las formidables juergas en las que participaba junto a
otros espa ñol es en derroche de alegria, buena voz y cantidades
pasmosas de cognac, y bajo la amenaza de ser expulsado del país, se
le obligó a comprometerse. Así, fue enviado a entrevistarse con
Almazán, acompañándole Miguel -hermano del general-, y orro
español, Valen dn Samaniego -residente en Tehuadn- qu ien llevaba
instrucciones amplias para Pedro Vi llascñor, miembro del cenfrulo
carrancista.
811

�La comisión encontró al militar rebelde, a medi3dos de enero de
l 916, en su cuarrel general de Huajuapan de León, Oax:ica; idóneo
lugar por su precisa situación geográfica, conformación topográfica y
por esrar en el centro de comunicaciones entre la Mixreca y la cosca
suroeste del país, desde donde Almazán efectuaba sus incursiones
guerrilleras contra el gobierno carrancisra. Los comisionados llegaron
en esrado lamenrablc, mal comidos, rozados y .1mpollados. Los hijos
de: don Pelayo tuvieron que regresar con cajas destempladas, ya que
Almazán, de nuevo, no aceptó afiliarse a Carranza. Sin embargo,
designó a su amigo Arbun'ia como su único representante para que
expusiera sus condiciones que verbalmente le confió'. En efecto,
Almazán se cuidó en no dejar nada por escrito y así no
comprometerse, ya que el asunro de referencia era el de aclarar su
posición
revolucionaria
con
respecro
al
mov1m1ento
cons ri tuciona I isea.
Anteriormente, habían sido varias las ocasiones en que don
Vcnustiano promovió su sometimiento a través de distintos
conductos. Carranza no cesó en sus invitaciones para que Almazán
depusiera su actitud hostil contra su gobierno, las cuales combinó
con presiones, algunas de ellas con lujo de abuso hacia sus parientes.
Almazán había leído que Carranza nunca aceprnría en sus fiL1s a
quienes se habían distanci..ido de Madero y se vieran precisados a
luchar contra él. lo cual en su caso constacó. Sin embargo, a su
parecer, ello debía ser motivo suficicnce para ser solicitado o bien
facilitar cualquier arreglo con Carranza, pero se equivocó. Las
intenciones de Carranza eran otras!. Alm:rdn, en un intento más, a
través de su amigo español. condicionó ws propue~tas verb,1les -en
febrero de 1916- a Pedro Villasei'ior, quien a nombr~ de Pablo
González tramitaba su sumisión. Almadn propmo concentrar a su
gente en un solo lugar, en vista de que cenia por costumbn: dispersar
a sus concingcmes, con la aclaración de que sus jefe~ y oficiales
debían permanecer en la ciudad ck México, adem:b de que se
comprometía a desarmar a otros guerrilleros que conocía y hace rlos
defeccionar de las zonas comprendidas en Puebl.1, Mordos, Guerrero
y Oaxaca, zonas que por otra parre conocía muy bien. Al mismo
tiempo, pretendió ayuda monetaria pu:i sus gasto\ de manera
condicionada, a través del proJucto &lt;¡ ue se obtendría de l.1 venta al
constitucionalismo de mil quinientas ,1rrobas de ,1d1car de su
propiedad que cení.1 en Oax.1c.1.
812

El general González se comprometió para que a Alma:z.án y a sus
fuerzas se les reconociera sus grados, se les concediera L. amnistía, y
se le otorgara a Almazán un salvoconducto -éste último
condicionado a su inmediata marcha a Europa-. De hecho, su salida
del país era un asunto muy trillado ya que desde Madero , los
presidenres en rnrno no habían logrado que el inquiero joven ex
estudiante se alejara del país. Consideraban que su exilio era la mejor
manera de eliminar su conflictiva presencia', tal como lo proponía el
general González. La realidad demostró que ni Carranza ni Almazán
tuvieron la intención ele llegar acuerdo alguno. Por un lado, Almazán
persistía en su rebeldía como irregular, soberanisra y felicisra al
mismo riempo, y siempre contra Carranza, en razón de que éste,
nunca le mereció su confiama. Baste citar que no podía olvidar que
el Primer Jefe había puesto en vigor la ley juarista del 25 de enero de
1862, en la cual en una Lista de personas sujetas a juicio por traición
fue se ñalado como uno de los presuntos autores del cuartelazo en el
_q ue él ni siquiera había tomado parre -apareciendo en dicha lisca
como J uan D. •y no A. de And reu Almazán- exiaiéndose
su
b
apre hensión•.
Conmorivode que los Tratados de Teoloyucan no conremplaron la situación de las fuerzas irregulares de las que Almazán formaba
parre -al no ser federal a pesar de que combatió con ellos-, aunado a
la proresra que hizo por la inrromisión norteamericana en los ,tsunrns
mexicanos, desconoció a Carranza como Jefe Supremo de la
Repü blica a través de un mani fiesro, que a caballo, formuló en
T ehuad n, Puebl.1, el 25 Je agosto Je 1914. En el invitó a secundar
al movimienro a "los dignos sucesores de los que llevaron a cabo la
gloriosa epopeya de Churubusco", y alejarse de la tutela de "los
plutócratas de \'&lt;!ali Srrcet" Pensó que este manifiesro lo aplaudirían
los pueb los latinoa111erionos, :':1 que en el resume su ideologí,1
bol iva riana de no ¡.1&lt;.:rmirir la intromisión Je los Estados Unidos. en
éste caso en los asuntos Je ?\1Jxico. Po~teriormentc.: a recurrirí:1 a esr,1
ideo logía, especialmente cu.111Jo fungió como c,rndid.1to oposiror en

1939- 1940\.
Una semana después de public1.Jo el pLrn aludido, el gobernador
de Puebla, Francisco Coss -porra,·oz de C.1rr,111za-, oblioó
a :-.-fiouel
ri
Andreu Almnán, a busc.1r .1 rn herm.1110 y convencerlo de que no
había razó n p.1ra que siguier.1 rebelde.: y conminarlo ,l dc.:j.ir de pck.11
por p uro deporte. Cos~ .v L'l jdc del Ese.ido \farnr
de Conl.Ílc.:1..
.
~

�gt'nerJI Alfredo Rodr1gu&lt;:1 le, l!rm.11011 lo, ,.d\'ocondut lm p.11,1 l 11.rn
Andrc,lll Alm.tt.rn, mismo, &lt;]lit' rcdi.110.
C.irr,lnzJ .1 p.irtir del 1c:tunu1.1m1t'1Ho ljllt: Jt: ,u ~oh1t:1110 h110 l'I
de.: los Est.1dos Unidos, cmpn:11d1tndo .1t1 iv.1, ~e!&gt;1io111.·, dt· p.ll con
codos Jquellos que.: luch.1h.1n en su co1Hr,1 .1 lo Lugo del p.m.
L"nl1z.rndo l.t nedi.1c1on de conoL1Jo~ d.: -\lm.11.ín. Lomo el gl.'11er.1l
RicJrdo Reyes .\1.írquet quic:n ILt:ptú fm1on.1r ~u~ fut:r1,H con Lh
c.irranc1stas- , p1d1ó ,1 Alm.11,1n t]Ul' ,lll.'fHJ1.1, por ,u futuro v
conn.n1enL1,1, el form.tr pJrre del LOns1ituuonJl1,11w. lgu.1lme1Hc:
\'tlbs&lt;:ñor, ,-.1 desde 1915. l1.1b1J prn, H1.1d &gt; J p.1nrn1e~ ctrc.1110, 1.k
Alm.1;,.111, como a su .111c1.111J nudre ,..1 su hnn1.111,1 D&lt;:lfin.1 quie111.:,
Vl\'Ian en Puebl.i, p.1rJ que.: fuer.in donde se 1.·nuintr.1r.1 y lo
convenc1erJn que h1c1er.1 &lt;.JUSJ u : n !.is fuerz,1s LOmti1uc1011Jl1stas,
parJ bien v tranquilidad lamili.u v de los lubJC.1nt1.:s de.: IJs c:xtrem,t'&gt;
regiones donde se hall.iba. L1s senoras Alnuzan no lo~r.1ron que d
general cooperJra dt &lt;.onform1dJd Lon los 1.Jrr.rncis1Js y por dio, los
esbirrios de Coss, romerieron l,1 1·de::,,1 Je enLerrarla, &lt;.11 IJ
pen1rtnc1ana, de dond&lt;: fueron s.1c,td,1s por Ccsjr10 Casero. ~in
embargo, la pc:rseLUuon no ceso t'n derrot.hc.: dt' .ihuso!) c.:ontra los
familiares de Almadn ~, ,1 pes.H d&lt;: que su Jnc1Jno padre fue pr1.:so
en la misma penit&lt;:nciariJ, éste wnrinuó rns actos de 1•sto1osmo &lt;.ontra
los barbaras del norte, los dt· Co,d1t11!11:
Proh,b,o ,1 lm soíor,1S) ,1 los 1111íos qui' mostr,1r,111 temor o
pidienm miurirordi11 .
As1 entonce.!&gt;, !)111 impon.ir los anrcnore!) y consccut1vos hechos,
Almazán prosiguió en su rt.beld1a anciconsr1tuc1onali!)ta y, ti 2.:¡ de
junio de 1916, envió una circular en tono amt'naunte :.i diversos
generales carr,1nc1stas para que éstos ale¡en el conflicto
norceameri&lt;..rno, a la ,ez que cm1ca l,1 posrura del Pnmer Jefe frente
.1 los Euados Cnidos y la formación de un partido únirn sin
roleranc1a o conciliación par,1 quienes p1en!)Jn como él'. La
animadvers1on, rodav1a pn.:senc~ dur.in1e 1916, entre: Carranza y
:\lmazán y que se n:crudeció a trJYés de los años, surge ,1 pnncipios
de 191 1. Son éstos dos pi:rsonajes dd es&lt;.enario revolucionario,
Carranz,1 y Alrnazfo, a t]Ulencs me 1nteres,1 destacar \'.l que resultan
figuras anragó01cas, llc:gando a &lt;.01nc1d1r en conceptos pnnc1pales de
su csenLi,1 hi\tórica.
814

Carranza y Almazán, dos fo rmas d istin tas de vid a region al y
política.
Lo antJgónico enrre Carr.1nza y Alm.11.ín resulra de su., propi:is
circunstancias de vid:i. Carranz,1 nació en t·l 11orcc del p.1ís. el 29 de
diciembre de 1859 en Cuarrociénegas, Co,1huila de Zaragot:i
Almazán, por el conrrario, nació en el sur del país, el 12 de rnavo de
1891, en Olinalá, Guerrero, Discmo de Zarago1-a. Ambas regiones
desde luego conrrasran en su situación geográfica e h1!)rónca y se
delimiran en cuanro que de e!IJs formaron parce los do!&gt; personaje,
citados.
1

fue sino hasta el siglo XIX cuando !)t1rg10 el poblado de
Cuarrociénegas, que era una l1Jcienda perteneciente al marquesado}
mayorazgo de Aguayo, fundado por Francisco de Urdiiiola. Esta
zona es plena de tierras salitrosas, ásperos zacarales de textura casi
mineral, montículos de yeso y pozas de aguas crisralinas que se
reconocía como un manchón inusitadamente verde, asido a las
márgenes de una cuenca gue consuruye la antes,11.i del Bolsón de
Mapimí, y es uno de los últimos puntos de una línea de poblaciones
que apuntan hacia el corazón del desierto. Aunque sus pobladores
ruvieron dificultades para sobrevivir por las irrupciones de indios,
pudieron cosech,u m:iíz, frijol, chile, algodón, culr1var huercos, cri,1r
ganado y hacer prosperar sus viñedos con vinos rojos y blancos. El
apellido de los Carranza se encuentra ligado al poblado desde su
fundación, gue fue prorocoliuda por Antonio Cordero, gobernador
de la provi ncia, el 24 de mayo de 1800. Fue entre 1849 y 1881
cuando su población pudo estabilizarse y su incremenro se hizo
notable po r el progreso general del farado de Coahuil.i '.
O linalan, lugar de nacimiento de AlmazJn, tiene el significado
náhuarl de donde el agu11 u remo/mea y er,1 un para¡e donde se
esrableció un destacamento de rropas españolas con sus famili.1s que
no adm itieron a los indios narur.des de la región, quienes hablaban
náhuarl y en otras zonas, dapaneL,l y mixteco. En un dima templado
sus habiranres desarrollaron rns .1ccividades, pero debido ,1 que las
cierras de labor eran pedregosas y reducidas a cerros y de temporal.
con diftculcad los indios podían ob1ener cost'ch,1s útile\ salvo del
maíz, padeciendo escasez de mc:d10s nacur,1les pJr.1 viv1r. Fn Olrnala,
por generaciones, sus ha bi ra n res, se vieron p recis,tdos ,1 ded icarsc a
0

815

�fabricar las famosas lacas decoradas y esgrafiadas en cajas aromáticas,
baüles para guardar ropa, jícaras para conservar _a 0 ua o pone_r ~ruca,
charolas, muebles, cofres, objeros de adorno, pintado en d1mncos
colores y laqueados por fuera y aromatizaJo co_n la esen_cia que se
extrae del árbol de lináloe. Todos esros preciados ob¡ecos eran
llevados por los olinal recos a di veras regiones del . paí~ para ser
ofrecido y a su regreso inrercambian vivencia o exper1enc1as que los
enriquecían.
. .
. .,
Es a parcir del siglo XVII cuando se da not1c1a de la apar1c1on ,de
lo apellidos espaiíoles que me inreresa descacar , c~mo los Al~a:an,
Andreu v Nava , nrre orros. El mestizaje en Li reg1011 no e realizo en
ciempos'del virreinato con la explotación de l~s indios, ~ebido a que
ésros desaparecieron desde la Independencia,_ al fusionarse con
criollos y mestizos. Durante la Independencia, comenzaron los
de lindes, de cierra favorables a los antepasados de Almazán, que
da can del siglo XVIII, siendo estos los herman_os Maceo y Juan
Andreu, originario de la isla de Mallorca. Los bisabuelo paternos
de Almazán era el respetable espafiol Juan Andreu y s~ e posa
Micaela Huesca
ava Moctezuma y Villalobos quien fue
'
descendiente del mayorazgo del emperador
Mocrezuma "'
De igual manera, los padres de Carranza y Alm~zán fu_eron
hombres que destacaron como legendario e~ su medio al i:11_1smo
tiempo que significaron un ejemplo p:i.ra las vidas y la. formJcion ~e
la personalidad de sus hijos. Por lo_ que s~ refiere a don Jesus
Carranza, padre de don Venustiano, fue teniente ~oronel ¡uar1sra,
fundador de ranchos, creador de caminos, combat1en1e concra los
nómadas y las tribus rebeldes. Prestó servicios imporra1:te al
gobierno de Juárez al organi_zar on sus recur:os
lo prim_eros
oldados que sirvieron al Ejémro del Norte a L s o~denes de Martano
Escobedo; a quien no quiso en[reg&lt; r en una o as1ón, J nesgo de su
vida. Don Jesús se ca ó con su paisana María Jesús &lt;le ~a G1~rza Y
tuvieron quince hijos, de los cuales el onceavo fue Venusc_1ano
Por parte de Almazán, su padre Juan A_ndreu Pare¡~,, aunq~e
fabricante de esencia de lináloe y negociame, cambien cenia
conocimiento de leyes y medicina, los que utilizaba p:ua ay ud a~ Y
defender a sus semejames, como sucedió con lo in&lt;lim de va.nas
regiones quienes con cancernenre eran dcs¡:oj_ados de su tnrcno , Y
que en alguna ocasión por hacerlo fue.: tnJusramente ;ipresado .
L3 comu nidad olinalceca apreci.iba y respctab:1 al padre

de Almazán, -Pap,1ju,1n-, gue era roda una insrilUción en OlinaLí.
Su padre se casó con María Guillerma de Jesús Almnán y 1 av.1
-Manzanita- y ruvicron doce hijo , siendo el Jécimo, J u;rn Is1dro 1 •
Como puede denotarse, tanto Cur.rnza como Alrnadn. fueron hijos
de familia numero-. y sus padre · respon ,lble de su eJucación y
formación . La diferencia enrre la familias e criba en que la de los
Alm azán, de precaria ~icuación, no tenían los recurso que lo
Carranza habían logrado en una mejor posición económica.
Carranza y Almazán, encuentro y desencanto desde 1911 hasta

19 20.
Carranza y Almazán, oriundos de tierras de lucha del norre y Je!
sur, coincidieron en encontrarse a prmcipin de 19 l l. cuando el
primero renÍJ. cincuenta y un afios de edad y era un hombre más
maduro por rreinca y dos a11os, que el segun Jo quien tenía
diecinueve afios. De Je luego la diferencia de edades también
enmarcab a us experiencias polírica . CJrranza, para ese riempo ya
era un viejo zorro en é te :ímbiro: había ido presidente municipal
del ayuntamiento de u pueblo n.11al, en 18 7; presidence del mismo
ayunramiento entre 1894-1895: diputado por Ll XV Lcgi laru ra de
Coahuila, disrriro de 1\1onclova en l 897; dipurado supknce por
Coahuila en 1901; senador ,11 Congreso de la Unión en 1903;
enador Propietario )' (,ohern,1Jor lnrc11110 del Fsc,1Jo en 1908] 909; candidaro inJcpendienre al gobierno del e cado tn 1909;
exiliado en 19 10 a ,ln Anrnn10. fexa\ Lomo miembro de IJ ]ulHa
Revolu cionaria que c11cabn,tb,1 .\l.1e.kro; nombr,1do g.obt.:rn,1dor
provisional de CoahuiL y, comrnd.inre en jefe Je L:r fcrcera 7-ona
Militar de L1 Revolución rn frbrtro Je.: 191 1 .
En contraste, Almaz_in s11lo llcv,16,1 co1rngo '&gt;ll iuvenrnd idl', Jisca
y explosiva en emociones :· p.1\ionL', propi,1-, Je la c&lt;l.1d de un niño
joven que codo lo \·eí.1, lo senri,1 !' lo Vt\·í ,1 i.:01110 .1vcnru1\1 ..1nd,111zas r
grandes proez:i:. Basra ci¡,ir que .1 su dicLiod10 a11m, l'i 15 de
septiembre de: 1909, junto .1 :;u, comp.111eros csrndL111lc), inLÍró l.1
protesta en conrr,1 del gobern,1Jor pnbl.tno, adem,h dt form,ir p.lf{e
del Pa rrido Antireeleccionisr.1 de Pucbl.t y .1lenr.1r rl 111.1dn1rnrn que
Serdán propici.1h a en el E\c.1do . r\lmal.Ín 1..0110Lió ~- rn,todió .1
Madero en el mitin clcccor.il q11c l.1 ciuJ.1J org.111iní rn ,u lio11or &lt;.:11
mayo de 19 l O, .1~i comu c.1mhirn puhliuJ c.irr.1 c\Ltr,,.!i.111rik, Je

�..
¡ LOllll'l 11-1 1.nh ~¡ue h.ibi.111
J b'&lt;l
l 1 1¡irt 1ltll\ll111
l l'.
protesc.1 e i o .1 , .
1 not firismo. Alm.1Z,Íll s,·
·e
d
desconrc:11111 L0ntrJ 1. r
•
&lt;l
m J 1111 es u o su
. l _, ¡ . 1&lt;) ¡ O don &lt;:
asladó l Li ciudad d&lt;: ~-léxico en Sl'pt1e111 )t: te
. , . .
1
t r. - . . .
.. .
dt'. 1 e(_'. n l.t n J rl o ;r. en .l
o especr.1dor de l .1s. ,,lt~!JS
paruc1po
l i:- &lt;l. r ., Lll\'OS
mírines !ueron d1sudrm
. . , dcom
I Congreso ( (_'. cStll un Lo
•
1
ag1tJC!Oll e
,
~
J
1• 1¡ z.ín Ol'l'.S!Ó JyuJ.1 ,l ()\
1
cada a maLhtra1os. ul\tH. e n mJ
r
..
por ,l mon
,
1 p ·l l -\lnui ín prosiou ió sus ag1r.1uoncs
heridos. A su regreso · _ \die,) J, ·
··, .. 1- cl ,·lti¡~lrn revoluc1onano
,.
.
S
n en 11 e v ,1 r ·• L'1L1 ~ , •
pol1r1c,1.s v corw1no con . er 3
.
b - d. l 91 O· ptru éste
. ' por ,,'1 3 J e•-l O t: ,_lQ Je 110\'lt'.111 !C t.:
'
anunciado

ª'

...

f·rac·1s0· en la ciudad .
·
, ·ntt1ra
' ' Por d1ver$ 1\ c1rcunsr.1nc1Js,
.
· ·Ín lérl1llll,l ~LI ,\\t:
,\1 mc1z.,
1 .. '
• l.1 aurops1a
. &lt;l e! CJt1lVt.'.!
, _J.L 'Serdán
\' por t rec1s1on
oblan l realiz..1n&lt;lo
. . •
ln de
P. . .' decide ir a Olirul:í a rcvolucion.ir ,1 su'&gt; 1:a1s,111os. A ,1 _.
pi opta,
. 1 - .
~1Jdero qu1u1 se encuencr,1 en
h s inr•·nu consegu ir os con '
'
perrrec o '. :r,:
Se dirige a e.sra ciudad noneamericana como
Sa n Anron10, . exa~. -.
" 19 l O con el derecho que le oto rga el
exi li ado rnadcrist.i, a hnes de
'
· · · de 191 1 en
1 bc:r parrici¡ndo en la avenrnra p oblaiia · A ror1nc1p 1os I . , , .
rn
. .
- ' , olorián&lt;los&lt;: de ser e port:noz
éscc lugar co1~ci~c con fCarl~asnz~,e:~:;o pohlanos, rcdicuándole el
Y cesngo pr111upal ! e d l
. -·o de s:rni&lt;la&lt;l Se le asign:1 y
,
b
·
de ¡ele e servru
·
·
.
nom ram1ento acomp'ln- u a C-,1rr.1nza
,
en su inmincncc invasión a
com1s1on,1 par,l
· ' '
,
. ,
.
mil veces , va que
C l ·1 la cu,il siempre Alm,!Zan espero una y
.
, d
,ºª 1u1 J,
decidía en llevar a cabo el levantamiento arma o .
Carranza no se
,
.
'ón muy tirante Y definitiva cncre
Esta espera pro':'oco un,1 s1 t~a~ ·l .
o hasta ,la muerte de don
ambos, repercutiendo a traves e t1emp ,
•
l•I
Venusc1ano .

earranz.a y Almazán lu chan por di stintas causas.
. .
1 ·
tud inexperta llena de
P:ua t'ste momento, sin t'.11Pº_rrnr
¡_uve n f'
d d Carr:inza
,
l experiencia pol1r1ca ya orm:.i a e
l
ide.1les de A mazan Y ª
. , Mex .,cana d e 1910 ' ,\' aunque en1
. . . d la Revoluc ton
en e l 1nic10 e
· ·ri i
11
a
.
.
i ne un distinto s1gn1 icaoo, ama
apanenc1a para ambos ,1 e ['_
h· bcr de¡··ido sus estudios de
. , d, q Aln1a1.an ar1rn1c a
'
,
arenc1on - e ue &lt;l' . d l C Olegio del Estado de Puebla, as1 como
¿ 1 10 de me 1c1 na e
¡E d
segu n o, I
. 1 d l N' h' Penitenciarí:i de sea bo,
,
·
•
el
Hospita
e
1no
Y
'
sus pracucas en
d,..
Carranza ha ia
,
J. .
. 1 que para OJlCJmence
pero por una r,1zon c11sr1nra a J
J· .·
d ·bido a su afectación
abandon:1do también los suyos de me ic1na, e

ª,

.

v 1sua

11\.

L.1 razón de Al111.u.1n rc.:111.1 un cnnr,·nido p,trtt(\t11.o. FI
abandono de sus cstllLlios lo, li.lLl.l en !'.1,nr lk l.1 lucli.1
re,·oluc1011.1ri,1 que e,uh.1 por ini.:i.ir ,\Lidero. ,. qlle n.1 un eic111plo
suficiente p.1r.1 l.1s fumr,1s ~ener,tLion&lt;:s. :\dc.:111.1,. ,u, tdc.:.dn c.-r.1n
quijotescos. y .1unque ,en: fon..1Jo ,1 olviJ ,u l.i ,1,·cntur-1 de Co.1hud,1
emprende orr,1, también rn·olucion,tr1.1. en l.1 1.011.1 sur dt.:I p.1is t·1Hrc
Morelos y Guerrero al l.1do dc.: 1/..1p:tr.1, pero por ~u u1e1ir,1 ulmo
embajador de M,1dcro. Cu.rndo ,\Lidero a~umc la prcsidenci.1, se
empef1a en entregar su~ .urnas al gobierno; sinernb.ngo .
posreríormence rechaza al gobierno de M.1dno en ,·1sr.1 dc que este k
propone pdcu conrra Z:ipar.1 . Anre s u neg:i tiva. fue 1.·nv1.1do .1 l.1
Penitenciaría según ordenó ;\ladero . Al poco tiempo. Alm,1z.:in pudo
salir de la drcel, pero al ser perscgllido por lo~ nudcrist:is .
permaneció rebelde al gobierno hasr.1 los momenros crícicos d&lt;.: l.t
Decena Trtigica. En cambio, Carranza para ésto~ momentos, segt.'111
Almazán y otros que lo ,1cusabJn, hacia :icopio de .1rn1.1s desde todos
sus puesros para combarir cambién a Madero, levan¡ando sospechas
entre los maderisras y revolucionarios por su antnior y declJrado
1
reyismo " . ;\Jo obscance lo anterior, es Carranza quien aprovecha
mejor la situación polírica y desconoce al supuesto gobierno legítimo
de Vicroriano Huerta v decide 1n1crar el movimienro
consr ituci onalista como Primer Jefe del Ejército Constitucion.1li~ra, a
fin de reesrablccer el orden legal roro por HucrtJ .
Almazán huerrista no cabe en el constitucionalis mo. Un eje mplo de
su rebeldía concra Carrani.a.
Por lo que se refiere a Almazán, ésre no cabe en el recten
iniciado movimiento consrirucionalista ni en ningún Olr0. por lo que
se ve orillado
a reconocer, entre otras razones al gobierno de
18
Huena • Almazán al fungir
huerrista, es asignado
entre varías
"
~
vicisitudes, al Estado Ma~•or del general federal José Refugio Velasco,
encargado de barir a las fuerzas villistas en Coahui!a. Almazán en esta
zona, gracias a su carácter afable, se h.16ía hecho acreedor ,l 1.1
escimación de todos .iquellos que lo rratabJn, todos le profe~aban
cariño; una prueb.1 de ello. fue el mismo Velasco quien no cumplió
la orden de Hucrra de fusil.1rlo · . MicntrJs Velasco organizaba su
movimienro , así como Carranz,1 el suyo contra los feder.1les. Almazán
por su parte, ocupaba su [tempo en sus labores militares pero
81 ')

�t,1mbién se dabJ. tiempo para cultivar sus relaciones sociJles.
descubriendo que ninguna clase sociJ.I simpar izab;l con CarranzJ en
la región coahu ilense donde se enconcr:iba.
Fue en San Peciro de bs Colonias donde estableció una Ofic1n,1
de Guarnición, la cual era visitada con frecuencia por las principales
señoritas de San Pedro. a pesar de que no pasaban t renes de
pasa¡eros. Así. sus oficiales tenían sus novias a quienes les llevaban
gallos y Alma1.án logró que Mclesio, el director de b orquesta de L1
población, insm1mcncara la pieza El sueño de La Pastorn convenido
en El sue&gt;ío de Almazdn , ademis de que se organiza ran animadJ.s
kerrneses,· de moda en la época. Igualmente, por decreco de la
legislacu ra local. San Pedro de bs Colonias se erigió en ciudad el 21
de marw de 1914, por lo que Almazfo recibió reprc~enr.1ciones
gubern,1mcntales que lo convin ieron en el personaje central de la
celebración. Para ello, sus J.migas le dieron lecciones de baile,
po rque :

Había que evit1tr el ridírnlo de que ,:/ presidente de la
República, por dder,ación, declflrara que no sttb/,1 baila/'.

Almazán cooperó con los preparativos y el 19 de marw fue en el
eren explorador hacia Torreón p:ir:1 decirle a Ve!asco que llc\'arÍa
música milicar a lo que Velasco k increpó que la música y las
serena ras se Lis daría Vill.i, por(1ue h abí.1 movido sm fucrzJs sob re
ellos. Almazfo cuvo que rcgres.ir .1 San Pedro de b.c, Coloni;1s y alisca r
sus t ropas, pero fue co nve ncido por sus ac:omp:1ñ:rnces dl' conur un a
copa an ees de ir a combare ..1 un.1 casJ alc..:gre con amigas; Almaz..i n
bebió m.mell, ancídoco nurwillow conrra l.i rigida de l.1~ piernJS y
entre más copas ingería, rn1s se soleaban sus pies:
Pflra coordinar sus mo11imicntos ro11 l,1s u1clcnci1is tÍl' El
5/lUct y la palma, la Jesusitr1, El ,1h,wdol/(ulo y Dt' Torrró11 f/

Lerdo-'.
Fue a las cinco de Lt m:iñ,111,1 cuando Al111.11.fo .irrihó al rren
explorador, desped ido por ,1ltgres muchacl1:1s y mucluchos. para
incorpora rse a Torreón. Se dio cicmpo t:1111bil5n, p.1r.1 disponer en un
eren para !.is fomilias que rc..:minan perjuicio~ de..: los villi.',l .1 S y
e nemigas de H uena, s.tlic..:ndo por t:I dc\Ícno p,1r;1 protcbe1 '&gt;&lt;.: en 1.o n.1
amig.1. De los jefe, 111ili1.no. \cílo 1\lmJ1.,in rn,o és1,1 .1ud,1ci.1,
mienrr:1s Vi!L1 111ici,1b,1 ,u ;1\·.tnu.: Ln1nr.1 \'el.1\lO. t\ ~u ,·c..:1. el 21 Je
X2!1

marzo, :1 cargo del 26 Cuerpo F.. 1 . d
roma la Hacienda de S·1c.
.xp olr.1 º.r de C1ballería, Almaz.án
.
' tamenco ocal1z. d
&lt;l.
fo rreón, donde por cic t d
' d . .' ª ,ª ª me 10 camino a
.d
r o escen to sonambul)
h
. d J II cg
&lt;
d o rm1 o en sesenta horas · A ¡.,1 h·ac1en
¡ por•¡¡·no aber
Almazán f1udo da -1
l
. '
'"aron os v1 1sras pero
1 es un go pe orac.:i::i
amerral!rtdora que d,.sp·iro' ~
b
r ~ ~ que Se ayudó de una
•
con gran er, • 'd d d d
[a rde has r:1 las 8 de la man~u . d I d~cci~, ~ • es e las 6 de la
. d
.
na e
1a s1ou1e
L 6 11
1n escn prible )' en ell ,1 f ue ¡1en.d o d e gravedo d nre.
I f a aca
. . a fue
Rodríg uez. alma del ataque ·¡¡·
Al
ª, e amoso
f rinidad
.. ,
v1 ista.
mazan
d
pos1c1on, y no obstante que f h .J
.
pu o sostener su
.
ue cr1 o en la pt
·1
d
gmos, boferadas v punrapiés I
,
erna zqu1e r a, con
debi do al ataque ~illis[a rcoreso~ro qui e lsusl aterrorizados soldados,
.
' o arana a uc1aco
d·1¡
tierra, gana n do así uno de ¡
n ro ' a )' pecho a
.
os pocos combares
¡ rd
o b ruv1eron contra los ,-¡1·
.
'
que os re erales
.
\l 1sras, mismo qu~
5t .
redi tuaría a Almazán ':.
e po er1ormenre le
La anterior descripción sobre ¡.
.
.
com bare ganado en condiciones d a p1esencLt de Almazán en un
ba jo órdenes del Pri mer J e d.ª versas conrra las fuerzas vi ll istas,
•¡·
eie, enora no solo h
h
m1 ,rar Y su actuación
.
h l .
• p:1ne uman:1 del
. ,
anee un ec 10 guer
d
.
.
tamb ién la diferencia de L111 •
I
rero escac.1Jo, sino
.
.1 posrn r,1 re )c!dc e
¡ 6.
carranc1sra; no obscanre de q uc. cscc
.
ee dgo icrno
se pro -1 1 1 . o n rra
·
')-~ . e d I
c.. , r1.1ra rriunra oren su
1ü cha conrra Huerca , s•1
' t: ... re' co ¡ e e r • Y h 5 f
.
lo apoyab:ln.
' • ' uerzas nregu larcs que

Esencia históri ca de Ca rranza ,Y Al mazan:
' sus vid
. as paralelas .

e

Ll. ama la atención qtic ,trran2a y Alm '
esen cia histórica en s11
. J , . :lZJn mantengan una
.
'
ll1.lilCl.l
e cntr 'tH
.
.
revo 1uc1onari·1 en la q
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. .
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histo n a mexicana · Es
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·
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' . &lt;: ~u incere~ en .ts
b, IOgra ias q11e escribe es· .J rne• totlo et1co
v rnonl ·• y
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.
, is,,1._ prec.:1s.1me11re,
.
. l110Ll
COl1 CV,1 J qu. (' . .
.
1
,
para1el 1zen su prescnciJ . 1 1.
.
. e _,.111,111z,1 ~- ¡\ rn.tz.111
, c.:11 .1 11sror1.1 que VI\' . .
• . :. ! I , .
otros pcrsona¡·cs rJ1s1J 1 · 1· 1 1.
.
t:n ,1 c1.1,cs ce .I ttlu de
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I''
t5 l t ,l IIS"lOfll 111" ·
rorma de vida con I d.
II
·. ' . &lt;.:XlL,ll1,l. conip,u,1ndo ~u
J
e ,! que os 1-s J ,
1
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paralelas. Sin c1L,d \I
. .. - tc11, ,.icen \m i11d11s l.imbién
J
:1, t lll.lZ.lll
·
.\. (',.11ra111.,1 ] e.v•·i·ci,i
')' LUl1~ll ¡ (,lfO!l ,l

�Plutarco, porque quizá por ello, .unbos n:cut:rd.111 l.ls h.n..liüs y
vinu&lt;les de .1quellos personaje) que ~1dmir.111 o bii:n k) bcnefici,111
como simbología históric1 o polítio. Son ~us propia~ hiogr.1fi.1~ l.1,
que ellos parean al mis1110 tiempo con un pcrsona11.: historlLO.
siempre que renga que ver con b hisrn1 i,1 de :-1éxico. L1 \cmcj:111"1.1
de ambos entre sí, es 1.1 de vivir su propia historia a través de otro:.
protagonistas en sus especír1cas y personales circunsLrnLias. l.o~ Jos,
en consecuencia. se colocan al hdo de las figura!&gt; y hechos qul'
consideran notables y que ri:s;1\r,rn ; no obsranre que dt: origen
algunos formen panc de un miro o ~imbología histÓrJCa n.lcion.d, o
bien de sucesos que indican o consideran repetibles del p,1sado en su
presente inmediato.
Erí el caso de los héroes escogidos por Carr.,nz.1 y Alnuzfo,
asumen sus cualidades y enfrentan siruaciones análogas a \.1s suyas; e~
decir, las reúnen en comp.iración, e50 sí, previamente documcntaJos
en la hisroria de México, a fin de testimoniar con conocímicnco codo
aquello de los personajes y hechos que admiran o desean parodiar
con rasgos de carácter que les son comunes y en lo que se parecen los
pcrsonaies a ellos o bien, las circunstanci,1s en que difieren.
En resumen, Carra112a y Alma:dn coinciden sin proponérselo, en
su esencia histórica. En Carranza el ejemplo más significa t ivo es el de
Benito Juárez; mediance él. Carranza fue el presidente mexica no
- aunque en un princ1p10 fue Primer Jefe del Ejército
Consri rncionalista con funciones presidenciales- que más llevó a la
práctica las ideas juarisras. Así por ejemplo, Carranza uciliza la
imagen de Juárez. para exalc:tr su propia personalidad histórica y
cricicar, para enjuiciar históricamente, a la diccadura huerrisca. Basta
citar la Ley del 25 de enero de 1862 ya mencionada; al igual que
Ju1rez, Carranza también triunfa con tra los reaccionarios que están
concra su gobierno, así como contra la intervención ext ranjera sin
importar los países - Francia o Estados Unidos-. Porque en ambos
casos, los hombres del poder - Ju.hez o Carranza-, luchan a favo r de
la soberanía nacional:'_ Por otro lado, como si se tratara de una
simple coincidencia, tanto Juáre1. como Carranza no son adeptos a la
corrida de toros. Por ejemplo, el primero no era un aficionado
raurino, a pesa r de que en algunas ocasiones haya tenido que acudir
por razo nes de la causa de su gobierno, y Carranza a su vez, proh ibió
tal espectáculo po r considerarlo bdrbar/'. Con respecto a Madero, el
Primer Jefe promueve y acrecienta el mito histórico maderista co mo
822

parre sustancial de su gobierno , que stm
. bo 1.tz·i no sól
:i
que nucrc su propia hisroria consit .
¡-'
. o ,su poc er, s1110
como su principal arma
l' : , uc1on,1 i_sra, strv1c:ndose de ell.,
· •
·
Pº iric.i, en bvor , j ¡
·
co nsmuc1onalisra. Cuando ¡ ·h
'e mo,·1mtenro
el ¡1 uerr1smo,
·
1·denr1•fi1cacl :1 con la usurpacio' r uc \,1,1 _ conrra
caus"
.
..
1 .1 ,v1a(1ero rtene
la
'd J ...
,d e los tu
'. opor1u111b.a de
1egm. mar su presente Y, sentar las Las
Lh es
mexicanos para que se cime
·
euros go 1ernos
en la sombra del Apóstol de ni radran co nsu~~c1onalmc1nc. amparados
a emocracia
Por lo que se refiere a Almaz.:ín a d.f:
requería de los sin1bolismos h. . .· ,
1 erenc1a de Carranza. no
1sro11cos para gobcrn
e uego un gobernant
I
d
ar, porque nunc.1
fue des
. d l1
e, rec 1azan o serlo en 1º4()
1
cam b 10, os uti lizó para J. ustific-ar su propia
. conduct
; pero sí en
d
su pasa d o y en su presenre, como perso . a h'
}' procc
, . cr en
consecuencia cultiva la' histona
• ,. Ia suya prop· naJC
1Storico.
En
' d
1
considera héroes nacio I
'
,
ª ª tr:wcs eMlosI que
na es como Madero Hidal
h
campo
e
inclusive
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'
C
,
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e
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O.
e1n,111
arres f :1mb·,
.
circunstancias
históricas
.
1
.
.
ien
se
s1n•e
de
.
, especia mente de l· .
.,
norreamencana y de¡ .1 Rev o I uc1on
. , M ex1cana
.
J.
tnrervenc1on
Po .
1 j
ace
aparecer
en
escena
a
Co
,
.
.
r
e¡emp
o, A mazán
h .
rres Ycomienza la h'sc
·
d
1
oria 1antes e que
fi1nalice julio de 1916), cuan d o a bandona·
Huajuapan; no sólo por se
d' d
su cuane general de
.
r ase ia o por los em.
que inten raban convencerlo
b
isanos carrancistas,
para a razar su causa . d b' i
an te su enésima neg . . 1
.
, s1110 e tl o a que
·
'
ariva, a persecuc1ó
irremediab le. Tuvo qL
..
n en su contra fue
te emigrar a otro ¡
l
arranza, y ésra vez junto
F 'l' O,
ugar para pe ear contra
donde estallaba orra revol .ª, e ix iaz. Marchó hacia Chiapas.
uc1on, va que d d
1 . Al
,
poner en p ráctica un plan que ac· .. b des de a 11
maz.an quería
af, d .
artc1a a es e hace ue
an e, in tenrar recuperar Belt'ce para IM,ex1co
. H,.
mpo, en su

e

As1 entonces, Almaz:.ín al b d
innumera bles bata llas y _, b'
ª1 an onar su cuanel enfrentó
.
com ates, os que perdió
agu diza ron sus fracasos a lo lara d
.
. uno eras otro, se
le obligó a ¿· . .
¡·
e su travesta hacia Chiapas, lo que
1r1g1rse a e iversas pobl .
.
persecución carranc1·sta En
d 11 aciones para huir de la
&lt;
• •
una e e as L· ¡ · · · 1
,
acompañantes se topar
Ale
, .1c 1tgu1r1, A mazan Y sus
'
'
on con
ronso J Sa .b,_
..
. ntl anez -ases1110 de
]esus Carranza , hermano d e 1 Pr'
Je
senrenciándolo a ni
C 1~1er ere-, capcudndolo y
uerre por un O
d r~
,
de 19 16!·. A pesa d
b
nse10 e \Ju erra a j tncs de aaosto
0
r e que pro abl,
e
no cesó en dar pe
.,
1
cmente arran1a se e nceró de ello
rsecuc1011 a os rebeld f ¡· ..
.
·
tomar una determin . , Al
,
es e 1c1sr:1s, .1 quienes orilló a
,1c1on.
mazan fue el principal entusiasta que

ºº

823

�expuso a sus compañeros jetes, la necesidad de salvarse de , una
inminenre y coral derrota. Para dio, ideó un plan que resulto un
desastre por lo erróneo, al proponer abrir una ?rcch por el cenero
de la sierra, a fin de desorientar a los carranc1stas y Jtacarl_os por
sorpresa a su arribo a Chiapas. u idea fue considerada valien'.e /
aventurera, y quizá en ella rnvo que ver su edad, ya que no nud~o
que dirigía a cerca de mil quinienw_ homl:HeS a u1n lugar tn
provisione , en una abrupta serranía 1nrransnabl~. .º ob canee,
convenció a los expercos milirares con el uso de su h1scona paralela, Y
el pasado lo hizo presente:

.

Herndn Cortés desde playas del Golfo llego a La Gran
Tenoxtidán abriéndose camino y de esta manera !legaremos
también nosotros 11/ estado de Chiapa/•.

Conforme a lo anterior, resta decir que Almazin olvidó recordar
la circunstancias cone ianas, pero aún así, los felicis(a lo apoyaron
quizá por su empuje juvenil, us pronrns ~xiro y su astu _ia de años
de lu ha, y por las pruebas de que en vanas partes del Pª'.s per 1~c,1a
en combacir conrra Carrama; además de no tener otra me¡or opc1on
que la escaparnria. lamenrable~e.nce para Almaz.fo ést,l .1vcnrn:a le
ionificó desconsuelo y remord1n11ento anee el fraca o de Li odisea.
T~das la ircunsrancias le fueron adversas al internarse con su cropa
en l.1 sierra de Chimalapa, el 15 de sept iembre de 191,6, d_e L~ que
salieron h.ista principios de oct.1ubre, con su gente ~uedo aniqu1Lida,
converrid.1 en ruinas humanas". Por ouo lado, HH.lalgo y Ocampo
apare en mencionados en el, relato de la baral_[as que_!ibra ~n man~
de 19 l 9. En este mes, rndav1a en su luch.1 anc1carranc1sca, concentra
aproximad menee mil hombres -h_ambrienrns,Y alimentados só lo coi~
nueces- en la ciudad de Ararnbern, uevo Lean; mencionando q_ue .

iban e11 estado sexual muy peligroso, sobre todo para tr 11.
atacar la ciudad de Lrnare/'.
En efecto, Almazán tenía proyectado a1,1 arla y tener a su favo r

el resultado, en vi ta de ue ya habí.111 aníquil.ido la guarni_ción d~ la
plaz.a en la Hacienda de El Fresno, el 18 de marLo del mismo ano.
En ello, Almazán siguió el

jemplo:

,

.

Del egregio padre Hidalgo que de Las C.ruccj . munfante,
prefirió retirarse con sus ochenta mil indios ,111arq111uulos, tl fin
de saluar lr1 ciudad de México 11 •
82/¡

egtín Alm~1z.án, su hombres estaban alime ntados on purJ
nuez , provocando que su muchachada fucr.1 cxcirablc, considerando
inhumano ~o &lt;lejJrlos libres. Lo Jnrerior se debió a que Almazán con
su caballena pudo despedazar a L1 infantería de Alberca Carrera
To r~es, _que a Li Hacienda_ ?e El Fresno había llev.ido el general
Be n¡am1n 1&lt;HZa. Lo fugmvos abandonaron numerosas carreras
pletóricas de oldac.leras carrancis as quienes:

lejos de mostmrse 11iud11s plañiderm, venían ya gozosas de haber
herh~ cada qiúen su conquista de entre los seres misteriosos que habían
co,mdemdo siempre intangibles, no ttwe más remedio, aunque con
mucho menor elocuencia que don Melrhor Ocampo. que 11.utoriwr
tantas unione~ matrimoniales como e,,m !.as entusiasrm cautivtls, y
por~ue no dec1rfo, t11mbién cautivadoras para tanto abstinente forzoso.
Repito que este manantial de deleite brotó .fente a la ciudnd de
linares l'f 18 de marzo, mando volvíamos a f.tzs crudas heladas de /¡1
región de la Ascensión\ 1•
, ?tras ejen;plos, qui_z:i m;Ís significa tivo para b figura que como
poll[Jco Al mazan alcanzo hasca l 939-1940, aparecen cuando utiliza a
~adero, a la intervención norrcamerican,t y a la Revolución
Mex!cana corno í_mbolo histórico-políticos. Vinculó u pasado
gu.mltero par.t ¡u.rnfic.u su presencia indiscu¡ible como
revol ucion~rio _v reclanur como suya la alegoríJ política por
anron~masia Je L1 luch,~ policic.1 revolu ·io naria: el ·ufragio Efectivo
m:1c.lcr1srn de 191 O rr:111s f ormaJo en la Liberrad, Ordm, /"sticit1 Social
en 1940, integr;rndo J u t,1vor rreinra al'io de lucha r;volucionJria.
De ~sra 111:111er:i, como candid,Ho electoral rescar,1ba todo el p.is.ido
hmonc~ de la guerra ci,·il, única forma Je exigir que se lt
reconoci era u ser revolL1cionJrio ' 1. hnalmence, coincide.: en Almadn
y_C~rranza , el uso guc h,1cen del mico de b figura de ~Lidero, &lt;:n ~u,
d1mncas cau ·as e intereses y' del rn:il los tre s perso1i.tic~ rc~ulLrn
beneficiados hi. tóric1menre. A C1rranzJ , l.1 m11errL· de 1\l.1dero k
resuelve la lcgici midJd que e,pi:r.16,1 de su lulh.1 re\'llllH.:inn.ni,t. A
Madero, porque al morir ~e uc1 :,- UL'LC &lt;;LJ mito l1i\llÍriu1. Y .l
~l~1azán , porque que t,1mbié-11 pudo lcgirimiz.l1 ,u pri:~rnci ,1 uim 11 el
tdoneo heredero rcvolucio11;1rio de origen m.1dtri'iLl, r1.:cl. 111 1. 111 du
combarir por el Sufr.-1gio l-ftcli1 10 de 191 O, tr.1sl,1d,índolo ,l 11) ..¡() ' .

�Cn 1,c.:lmioncs

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h1c \ c1rn,u.1110 C.111.rn1.1

el Pnmn Jct'c y prc,1dc..:ntc dc
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·. l·J· 1911 h.w.1 \l)2() :-.1crl· .uws l
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de d1v1s1011 Ju.tn t nl lt:Ll
.'
l ·l P iís- sin impon.u l.1,
.
. • • 1 Jis11nc,1~ reg1onc~ L L
, • • .
•
dik1entl'~ m,11H.:ras \ c1 1 .
. ~ l l ·s nn,cu1&lt;:iones dl' que tu&lt;.:
. - , · y h inrcrrn111.1) l r ·
.1Jvers.1s con d ic1oncs . ~,
.
O\ de ~us sub.drernos. l..1,

.
. :l.. d, C.1rr.1nz,1, ,1 m:lll
úb¡cto por OIL en e
¡·J· d d. imbo~ concr.1,r.111 por ,us
.
d 'd
las per,011.1 1 ,1 es e •
1
l
tormas e vi .1 Y
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.
. , . e ·nt , . h hisrori.1 de .1 LU,1
..
. .
. 1a~ \' '1[U,l(l011LS 1rt: c ·1 '
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diterentes Clf&lt;:Unsr.rnc. . . 1
1 :ü favorecido. porque que.: J
.
C· a ,z l res u r.1 ser e m. ,
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tornun parte. .,irr. , .
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J.O . ·1 nolirico Jd orden ,. .1
• c. d
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•1 hombre e po • t r
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idcnuncl. o ~orno e
l
l . . . , form.1 n.urc de Li h1,l1.HIJ
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\eg;,i \t J • cuyo ~o
. que, co1··
¡(1 l 1 Comurn&lt;:1011 e
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l re po l'1c1co
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,
de México. Fut l_in 10111 :J
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le otorga l1Jber ocup.1do un sHio dt.&gt; 1riunfo en la historia Je Mex1co.
En cambio, el gt.&gt;neral de di\·isión Juan AnJreu Almazán es el
caso conrrario ,1 Carranza. Es a parcir Je su encuentro con C,1rrama
en 1911, cuando se manifiesra entre ellos un.1 mutua animadversión
que marcó su desrino de lucha persona l e h isrórica .il quedar rn lados
opuestos: Carranza en l.1 ley y Almn.:in rebelde a la ley carrancist,1.
Conforme a lo anterior, resulta 111;1s sencillo explicar el triunfo
histórico de Carranza sobre Almazán, a pesar de que t:sre éxito no fue
lo rotundo que el Prirrn:r Jefe esperaba. El gobierno de Carranza
nun ca fue indulgente con el rebelde porque sabíJ que nunca se
rend iría, a pesar del consranre envío de cornisiont:s que le ofrecían como Almazán lo expresaba- eL oro y el¿/¿/???. Almaz.ín tuvo que
asumir ser el perseguido, aunque nunca sometido, a pesar de haber
caído en la sinrazón de su lucha anticarrancista. Por otro lado, las
posiciones opuestas que la historia destinó para Carranza y Almazán,
en sus dos formas de vida, llama la atención sobre un asunto
particu lar. La lucha de Almazán y su :rnimadversión debía terminar
supuesramenre con la muerte de Carranza en 1920 - que obliga a
Almazán a incorporarse al obregonismo y con ell o formar parce del
Estado nacional a panir de enronces-; embargo, no concluye. Por el
con trario. a partir de ella inicia orra fose que culminad hasta l 940.
Y en ésta arra historia, también Carranza resulta triunfador frenre a
Almazá n. Una vez muerro Carranza, el general Almazfo se adjudicó
la tarea de rescatar a algunos de los carrancistas por caídos, que ya no
cabían en el gobierno o los gobiernos posteriores. Uno de ellos, fue
Constan tino Chapiral, quien acompañó a c~rr:rnza en su sal ida de
México, en 1920. Fue Almazán quien gesrionó su reingreso al
ejército y lo hizo subjefe de Estado Mayor, cuando fungió como jefe
de operaciones mi lita res en la Sexra Je fa tura corresponJienre a
Nuevo León.
En 1939, como gobernador de Oaxaca , Chapiral apoyó la
candidatura opositora de su protccror, a pesar de que después, por
exigencia de Cárdenas, fuera forzado a aceptar la imposición de
Manuel Ávib Camacho. Sin embargo, cabe sefialar que otros que
fueron carrancisras de origen, como Jacinto B. Trevifio v Rafael
Zubaran Capmany, también apoyaron la candidatura de Álmazfo,
así como ot ros menos connotados. Lo anterior se entiende debido a
que Almazán -durante su lucha anricarrancisr,1 Je 1917 a 1920, en la
zona de Nuevo León y Tarnalilipas- pudo lograr no sólo el cariño de

�la genre de la región donde operó, sino h &lt;le los soldados y varios
jefes militares carrancisras, como el gener.11 Carlos Osuna, pese a que
1
est:J.ban obligados a perseguirlo '·.
Por orra~ parre, l.1 segunda ocasión en l.t gue Alm~zán ri~ne que
ver con Cdrranza, resulta ser cu,rndo en 1923 -siendo ¡efe &lt;le
operaciones milirares en Puebla-, se ve obligado a recibir como su
protegido ~1 Rodolfo Herrero, considerado el asesino de Carra_oza.
Por varias vicis irudes posteriores, nuevamente Herrero Fue adscrito a
su jefatura de operaciones en Nuevo León. Almazán siempre a~lad
que ésre había sido protegido de Lázaro Cárdenas y M.rnuel Avda
Carmcho, a quienes Herrero chanta¡eaba con !:abiar, e~ razón de
que Cúden,1s y Ávila Cam,1cho resultaban in:1pl1cados. Este asunro
rambién desató dimes y diretes en la conc1enda pres1d.enc1al de
Almazfo, en 1939-1940.-.
fin,1.lm1.:nrc, el rcrcer y último asunro de la relación histonca
Carranza-Almazán, rambién resulta de la cicada contienda elecrora l,
debiendose a la visión política Je Carranza, que por orr:1 parre,
provocaría irremetfoblemrnte, una situación hisróri~~-políri~a difícil
a Almazán v a sus simpatiz,111rcs. Carranza se s1rv10 del Congreso
Constiruye~re de 191 7 para reformar el artículo 103 de la
Constirn~ión de 1857, en su proyecro de Consritución de 1917, al
favo recer la consolid,1ción y sacr.ilinción del presiJencialismo
institucional y constirucional. En efecro, la Constitución de 1917, al
suprimir en ¡u arcículo 108 la responsabilidad que se valida en su
correlativo del 103 de la Constitución de 1857. ha dado lug1r a que
el presidente de la Repl!blica sea incocable rnnsrim.cionJ._lm_enre h~sca
la fecha, resulrando ser el mejor .miburn del pres1denc1al1smo. Esre
·
·1
1,azaro
,
suceso favorecería poster1ormcnte
al entonces prcs1c_en~e
Cárdenas, porque éste fue dtsconoci_do como cal y subsmu1do ?ºr el
general Hecror f . Lópcz, debido al fraude ~lecror,d que comcr10 el
de julio de 1940 contra el general_ Almazan, ele~ro .por la m,1yoria
ci udadana y proclamado pres1denre consrm~c1onal .ror ~I
denominado Congreso Legítimo de los Estados Un1~os Mex1cinos
L:i. propuesra constitucional que Carranza hizo, y .que .F'.1e
aprobada. por el Constirnyente de l91 7, pr~voc_ó IJ. &lt;lescal1t1cac10n
histórica del supuesto presidente ckcro consc1rnc1crnalmenre, general
de división Juan Andrcu Almnfo. A!&gt;Í, una vez rn.ís el h?ml~re de
EscaJo, el prcsidcnrc del orden y l.1 lcg;did.1J co11sr1rnc1onal.
Venustiano Cirr:1111.,1, frt:n&lt;Í l.1\ ,l\f)ILlt.ionn y p,t\ioncs J1.:.,horda&lt;las

,7

de los almazanistas y su ..:andidaro. A pesar &lt;le haber p.eleado en
conrra de lo que consideró l.i farsa del Co11grc.:so Consriruyente en
191 7 y que condenó codo inrenro de conrnlcarla por lo t1uc
consideró la exigencia de los Esrados Unidos, motivo suficiente para
luchar en favor de la de 1857, 1\lm:izán no logró evitar a fururo su
inminente, y cuesrionad:i derroca consrm1cion ,d '''.
La lucha histórica entre Carra111.a y Almazfo coda,·ía prevalece.
Es interesante observar que en la historia oíicial, Carranza -quien a
pesar de no haber dejado nada escrito sobre su acontecer en la
Revolución Mexicana; porque sus obras fueron las que hicieron su
propia historia- desraca sobre Almazfo, quien nunca dejó de escribir
todo aquello que le significara Revolución Mexicana, con el fin de
jusrificar su presencia y conducta. La hisroria oficial de lJ
Revoluci ón 1"'.1exicana ha dejado inscriro que Carr,rnza es el
tri un fador y Almazán el antihéroe y traidor; tal como Carr.1nza lo
calificó desde el princ ipio de su enfrentamiento. Juan Andreu
Almazán ha trascendido por su conducra polémica en la que persisró,
luchando contra Carranza y de todos aquellos que no le permitían
justificar su ve rdadera presencia en la historia de la Revolución
Mexicana.

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· ·
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1
A110
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al Archivo

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, f
T
Archi~·o del General de División Ju:rn Andreu Al mazan. ami ta

Histórico v Cancelados.

Jiménez Andreu.
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, . ,, ,ral El { ,111·asal lnutilm,·11tc In~ carrancistas
' Juan ..-\ndn:u Almazan· .\ femonas dd (n ,1 . . . ara oblíganm: a que me nndkra.
.
111 1 d, ·1buso a m1, pan en to r
r8 L
prcswnaron. ron J~ . 1.: ' · · • ·b, . lo orque son loros 28 de abril de J&lt;) . a
Pcrs.:cuc1oncs Cap. XL\ III LNll~ qubc ha .an :,\, ~e en . Centro dc Estudios dc l li~t0ria de
1
carta cn b que ,\lma1án auton,a .1 -\r urna conl:.u -~ ¡· e do \IIX t\l;nu,cri10&lt; Jcl gen.::ral
d ¡ • CEII \! Cnwume, - ·on
· · ' ·
·
\k,i,0 Condumc;,,, -&lt;n íl' cante -. . . .- l,7 d • ero de 19 l 6 Guia e i11dlles del arch11·0
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del Pablo Gon::ále:. tJmb11:n en prO\x:.&lt;l ' \ a or. -I\
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'llian ,\ndrc11 Op C,1~Cap \l.~'lll ... •o
.
Je Venusttano Carranza... ~ de febrero de
1 Ctlll\l Condumc;,,,. l·ondo \\1--t . ~-k::-ram&lt;1;/¡ /
Ar~lmo Jcl general dc di,1s1ón Juan
19 l ó. Villaseñor transen be mema,1e a C.. am.m1aJ. I" 11 eS~u.·111 , S,knz .Dtario. ,\clara al Gral.
·¡· Ji'n'i ,\ndrcu u13n a1.:
·' -·
•\ndreu ,\lma1.a11 1·a1111 ,a in t '
.
d
d. 1958 Pa12s 1 16 que Gon1.ála
.
. ·1L ... 1 J·ario \h:,ico U r. 11 cma;o &lt;!
•
- · ·-· • .
Al mazan. /·. ill\e, .w . '
.
. ·I cncral Tcodoro Eli1ondo. ofreciendo rc~petar su
p1d1ó al cercano ,.:olaborador dt' ,\l111a1.an. ~ lg
\ I az.in r ·ro .'s1e leal mdllar no lo hizo.
'1· 1 n 'ICC!II u ;1 lf'liClllna 'ª J : m _, . l
.
., 1
grado , 1:rall ,car o e t
. .
,
•
·t , aria~ , ccc~ por \ladao , Lcon ue a
;\ccm; d-c su salida al c,tran,1 ero. ésta _1,ue pr0\puJes,a ~lmaán º!' c:t. Fnm:',1'1a ..:on el
·
¡ i lul!rarun con, u 1e~e , n r,u · 1 c. •
•.
Barra. quienes n0 t
, • . •
• I • \I· l •ro hllida celada para &lt;JUC me tus1 1aran.
prcs1dcn1c León de la 13arra. '.'&lt;ut·, .i::. intr,g.,i,. '~ . ate . ,

830

13 de octubre de 1957.
Calixto Maldonado: Los ases11u110s dc&gt; los ff11ores \ladero\' Pmo Suáre: como ocurrieron
Recopílac1ón de datos históricos México. s. p. i. 1922. Págs -1-1--16. 1amh1~n .lcsus Agustín
Castro decrrtó d 7 de marzo de 1916 !'ucra de la k: a Almazán: los soheran1sta:,; que en caso
de su aprehensión podían s.:r ejecutado~ stn formación d..: causa. 1!11 Alfonso I aracena l.a
verdadera Revo/11c1ón ,\/er1ca11a Cuar/ll erapa I I 9 I5 a I 9 I6J Mé~ico. O F r di1onal J us
Pág. 152.
'Acerca de la dbolución del ejército fc:dcral consúltcse CEHM Condume, Fondo CDX II 47
telegramas. 5 a 28 de agosto de 191-t. El cun,en,o en L. 7. 13 de agosto de l 9 1-1. Antlreu. Op
Cit.. afirma en el Cap. XLVIII. p. 309 que el manifiesto fue exhumado) publicado por cl
presidente Lázaro Cárdenas el 5 de julio de 19-10 alinde obl igar a Washington. para. apoyar
la inicua burla al pueblo mexicano que lo el ig1ó presidente.
6
Ibídem nota 2
4

7

lbidem.

8

Ibídem.
Javier Villarreal Lozano: "Carranza. una Visión Domestica". en Avances l11sroríográjico.1· e11
el estudio de I'enu.mano Carran::a. Instituto Estatal de Documentación de Coahuila 1996.
Págs. 34-37.
10
/\ndreu. op. cit. Cap. I Olinalá. Su historia ~ t:I carácter de sus habitantes Un \ 11~je con lo,
generales Francisco R. Serrano) ksus 1\1 (,arza 29 dcjul1ode 1957.
11
Villarreal. Op Cu. Págs. 37-39. Doug las \\' Richrnond La lucha 11ac1onalista de
Venus1iano Carranza 1893-1 920 t-k:,1c1l. I" C. E.. 1986 Páe.s.20-22.
I! Andreu. Op. tit. lb,dem nota 10. Otro pariente 1mporta1He-y cacano de Almazán. fue Juan
Álvarcz.
13
Richmond Op, C1r. Datos hiogr,ilicos en pp. 28--13.
11
Andrcu. Op. Cit. La antipatía de Alma1.án para Carran?a era desde 1911 ~ a sus seguidores
·posteriores. ll1s con,tttucional 1s1as. los con~itlero 11110.1· al:ados ) n11/1c,a de H'i/s011 1-:ra
¡ireferiblc Huena a Carran1a Cana a don l'orlirio en que don Vi:nustiano s.: rc,cla cnmo un
antimadcrista en potencia. 2J de 11011cmhre ,k 195 7
1~ Richmond. Op C11 Pág. 23
16
Andreu. Op (11 !\laderos, mokst:l porque 111" tropa~ prclirieron liC"Cnciar~t ~, me 1ha. l\o
aceptaron seguir con d Arenga, 2 Je octubre de 1957.
17
Richmond. Op. CH. Cap 111 Ladcrrotatklluena. 1913-19 1-1.
18
CEIIM Condumcx Fondo J\IIX --r--.1anuscrnns tic Pablo G0111ak/' Carta de 1\ rhurúa a
Almazán. Op Cit. admtte su .:rror de rernntll:Cr a l luena Descie luego. ,-\ lmn1.in no podía
reconocer a Carran7a d.:h1d() a su cnl.'mtstad rdata&lt;l..1
19
Andreu. Op C11. FI 1ncrciblc cornbaic Je S:icranicnto, l,'na ametralladora l lotchl-111,. mas
que maravillosa milagros;1. Jetu10 a lo:, ,·t1l1stas C:ip .\XI ,Sacramento' Dan1a tragJCa, 22
de enero de 1958
10
Ibídem.
11 Ibídem.
9

1
'

lh1dem. Alrnazan r&lt;',1h.: de \.\:lasto. a 1H1mhrc del prc,1drnte llucna. l;1 l o11Jcco1&lt;1i:11m de
Mérito Militar el 7 cie ma~ c.• de 191-t. p(1r el rnmhatc l1hrJd\1 en l&lt;1 hacienda de 'lacramc.:n1n. .:1
21 demarLode 191-1 \1):,. ,\rcl111olli,11111c.\1~ (a1H:clu..l(h l o_¡a23\I Pn1:-upuc~t11. dhc, ho
memorable se integra a ~u per~onalid.iJ rl'\ oluc1onar1a comn camliJato en l 9J9 : 1&lt;n11 l'or
otro lado. Villa c,igtó a /.1pa1a. en la mire, hta que tu, 1cron arnhm, en Xnch11niko a linc, de
1914. la en1rcga de ,\l111a1an par,1 lu\ d.trlo. del,1Jo la tlt:rrota \ tlli,ta. h~·ch•&gt; qu, /.apatct
rehusó. Francl!SCO Ricc1u: /,o R&lt;•\/J/11uán \fe\1c,11w. l!arcclona. 1 Jttortal lsrugu~r,1. 11170 r
97 indica que Va\com:clo, alinmi que\ tila, /:rp,lla acordaron d intcrL·,1111h10 de prhtonnn,

831

�con el lin ,k tu,ilarlos :\rch1\0 dd gcnaal ,.k JI\ 1s1ón Juan .-\tidrcu Alma,an I Jlll!lta
J1ménct Andreu Libro Núm. 2➔ Junio a octubre de 193➔. r .n
:.i Enrique KrauLe P11eme e111re siglo., l'em,rnuno Ct1rra11:o BioJ?ra/ia J.,/ potlt!r 5 1\ k:--1~11
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Cia,·ew CENl/'O. \1,estra /11s1om1 J1Híre: /h~torw y muo ;1,k\lrn. númcro, ➔9 ~o. pp .rn.
47. Acerca Je la an1mad1 cr:,1011 de l'.1rran1a a lo, toro:,. rnn,últ,;se CE\ 1"-1 Condum,:, ~ondo
XXl--l ··Tekgramas Je VcnustrnM Carran1a.. Cah,; sc1)nlar 4uc Alma,an ror su part.: .:ra
afr:cto a la ncsta taurina. 1\ndrcu. op c11. Cap 1.XYll T1huroncs :- unwn:ra,. no ,ólo peore,
quc los de Acapulco Stn(l más sangutnarill, 4uc lo~ de V,;racn11..
:\ Jo5dina :-.h1g,uel Flores: Introducción a íram:1,co l. \1,idcru· Obras comph•1,1s tle f- ra11C1S('O
/gnawi \/odero /)1sc11rsn.1: 191 /-1913 . '.\k'\ICO Fditur1Jl Clki 2000 l'ág 17
:~ Scgun ,\ndrcu Op Cit. "Recibí la I istta de E1c4uid l'addla. de quien Jamás habia \ab1do
qu.: hubiera andado con los 1.apa11s1a~··, Inglaterra liahia prnt..:gido con Jc~c;iro en Yucatan la
ex1crm111.idora guerra dc castas e 1n1 ad1cndo cada Jia má~ terriiono patrio&gt; c,tende~c hacia
fkhcc. por lo que prct.:nJ1a m\aJir t!l tcrnwrio cuandu prcparab,1 sus conongcntcs para
marchará Chiapas. con la n.::c.:s1&lt;lad inaplaLabk Je conquistar una fracción de lrontcra o del
litoral cn Chiap¡15 ) pro\ccrsc del c:--tcm1r en su lucha contra Carran1a Dicho 1110\ 11111.:nto
armado contra Belice. pru,ocaría su ancxwn a \.lb,irn y aunque la cmprc~a AlmaLan no pudo
llevarla a ckcto. no de,1a de llamar la at.:nc1ó11 el hccho pro1oca11,o contra el gob1ern\l d.:
Carra111a &gt; de hos11hdad a lnglatcrra. lo que hubiera agudi1ado aun mas la situación
internacional de '.\1~:--ico. va dañada por \'1lla en Columbu~. Con~Ltlte~e ,\lbeno Salinas: /.a
e,·¡)(•dic1ón pw1111ra. México. D .r.. Ld1c1one~ 13otas. 1936
~1 Andrtu Op C,r "Una ¡¿mea rnadrugada um lo~ condenados a mul!rtc Alfon~o &gt; Antonio
Santtbáñet. Cómo se realizó el tüs1lamicnto..
28 lbrdem. "rraca,ados .:n San krón1mo. sin noticias del gcnrral !krnanda ~ con ~I enemigo
casi al frente. Fatal prcc1pi1ac1ón"
29 lbidem. ,•lmbt1 del me/o 111¡,ida arboleda cm·,1s lio¡as no lomian los caballos 1· 111 dónde
darles agua Las gentes tenían ,¡11!' exprimrrsc en /11 haca los trapos mo;adn.1·. porque la
!IO\'t:na era constante y la oscuridad com11lew, pero 11/J había charcos \ o podian hacer
lumbre, no lwbia leña seca, se echaro11 u perder rodos los arillos r c1 lo~ 1res días se habían
perdido t0do~ los comesllhles y habia t¡11e comer la came cn111él de 1111esrros caballos y
después la de chango 1·11w /11ego la peor peste. el pá111co. la deses¡,era11:a, eljata/r.1mo. todo
Jo que predisponía al orgamsmo a ser presa de las peores ei((ermedades. llagas en rodo el
cuerpo que secretaban agua lechosa. úlceras en los tobillos, aparic1ó11 en ellas de los
gusanos que no había con que combt111r más q11e con aslillas para u-las ex1raye11do de la

municiones
: desbarrancarse a pi.: por 10,·· -''l)rdo nes. para ca 'r · •
•

que 1mplacablc vigilaba los soleados plan d 1
' seguramentc con d enemi¡¡n
t
salvaba por un míle.rao ) ~-- r~hacs:a. li&gt; ºa~ e
rnS as dd lsimo. Les prometí 4uc s1 10 ;,c

ª~

• • '
' · couena I ccrt T • ·
·
sometido. El ,crdadero milai&gt;ro fue , d ~
· d , ! icaria 4ue por mi orden ~e habian
e
e 1 e1 ,cxo ebil [k ¡0
h ...
centenares. de las mujeres no supe n, de una D.: las ar ·.
. ~ om"r.:s murieron por
las levantaban las mujeres\ algurias carc h h· , '
mas que tiraban los hombres mucha~
.
•
-ª anF .asta .a .sus·. mando,
Una ¡ ,
d
. ·:
Juan
. Prat. iba
. con ocho mese, dt embarazo
· · u, unan1111c la sohc11uJ
d,· ,a1 ,,posa
, .· I' el general
.
y s1 era muJcr se llamara "Nt&gt; u,,,,¡,,cc,· o•,1-- , ·
h b
e uc s1 sa ia con bien
"·' \ s1 era om re --s f · 1:. •
..
.
ahora ha) t-.'o Rcelcccion pero no 1,13, Suf··
E"
u rigio · kcuio . Quizá por eso
)0 lb ·a
.. •
'
. , rag10 · 1&lt;:Cli\O...
' em. En busca de aliados al otro lado d, 1 s·, . M
..
JI lbidem.
'
e ª · icrra adrc
32
/bidem. "Los
JJ Josctin M

hambrca&lt;los pero fog
.
.
·I FI ,
osos_guem11eros. Sol&lt;laderas carranci,tas"
, a , ogu~
orcs. la campana eleC'tora/ d I
.I
.,
Alma:an. C'ontradiclona opos1c1ó11. en proceso
e genelil de d11·1s1011 J11a11 Andre11
34 Ad
OC/1 1..~11111smo
·
JS n reu. ~
general lo opma a.tra,és de sus \fe .
CElli\1
Con&lt;lurne,.
Fondo
, .
de ·Pablo
· mm,as
T
. ..
'j\,flx · "M:rnuscntos
Go · ¡ .. E
ranscripc1011 del dccn:to expedido por Venustiano C
J nza e;,
·n proceso
7
~alacio Nacional. ciudad de Mé.,ico.
arran a el 9 de octubre de 19 l 6 en
Andn:u. Op (11. "Enemigo, lllll\ peliorosos C I O-acababa ,o con¿¡ o él acabab-1 co11m·1·' 1" E"'
. ar os suna cra d ierdadero pelie.ro ,
·
' '
g(
· ntrc otros een eral •s •a
..
Almazán desdi: 1917 a ¡ 910 , ,
.
~ .
' c rranc1~tas que perseguían a
- • en 1,1 Lona norte del pais i:ntr, :-,: , 0 L,,
.
estaban el propio Osuna. Gal indo !\!cocer N r
·
e.' uc,
con ) l arna u 11pas.
Alfredo Ricaut. Benjamín Garza. P~rfirio Go~~á~:rr;tc. Lug~nio Lópc1__ lldefonso Ramos.
segundo de Francisco Murouia
.. odolfo Ciallcgos) Eduardo l lernandez,
Jl

e

.

Josefina Moguel Flores. la ca111pw1a electoral. Op. Cu. En roc~so
lb1dem. Actualmente en proceso un articulo
, • . . p
.
denominado Congreso legir11110 l' d . \qlu, _c srnbo sobre la proclamación que hiLo cl
. .
nr os . e.rtccmos en el 4u, d "i .
.
const11uc1onal al electo general de di, ¡010- 1
, d
.
c ce aro prcsu.kntc
;9
•
.
~ n uan "n reu Almazan
Andrcu. Op. C11. Opma a ~u juicio que cl Constitu1 ·n
.: .
.
rcv1rn la república central de Busta"1·111t • d, ,·,
\ . e te srna solamrnte una farsa para
' " ' c) e .:,&lt;lnta, nna.
J&amp;

carne viva ..
Asimismo. Alma7án menciona en "l/0111e11a¡e a las mu;ert'5 que en el desastre de
Chiapas se portaron con 1111a abnegación _1 mlentía asombrosas". que salió el 14 de
septiembre de 1916. de Santa Maria de Chimalara para cru1ar la ,ierra:
co11 n11/ qu1111e1110s hombres, 1resc1en1as m11¡aes pdeadoras mucha.1 de ellas y
dos mil caballos Dt!sde esa noche nos l!01·1ó consra111eme111e por 111contables
días: ya q11e 110 se pudo hacer !llmbre, deba1u Je/ ag11a 110 había para beber: en
/os cardones de la sierra donde pasaban die:. caballos 110 podÍCln pasar más por
los 01racaderos que se lwcw11 en esa tierra 1·egewl l'lrgc11. 110 hubo que comer
más q11e carne de caballo cruda pnmero 1 desp11és, ;came de chango.'. seis
111gen1eros con brújula nunca p11d1ero11 decirme dónde quedaba el nol'le. pero ni
s1q1J1era me e111mdía11 lo que les preg11ntaba: empe:ó la gente a e11fermarse, a
s111cidarse
Decidí ordénar la desbandada autorizando a todo, mis subordinado, a tirar armas )'

832

8.13

�ANÁLISIS HI STO RIOGRÁFIC O
SOBRE LAS CAUSAS QUE PERMITIERON LA ACUMULACIÓN DE
CAPITAL Y EL DESARRO LLO ECONÓMICO E ' LA URBE
REG!OMO NTANA
Lic. M:iría Concepción H inojos.1 Vclasco

En la tradición judaica, la Biblia considera el trabajo como un
castigo al hombre por haber pecado cuando comió la fruta
prohibida. Sin embargo, en la repúb lica, y aún eJl gr:in pa rte del
mundo, el Estado de Nuevo León se distingue como una entidad
donde el trabajo es un va lor reconocido y practicado.
El trabajo, y por ranro la economía, se iniciaron en el planera,
desde el momento en que los seres humanos abandonaron los
árboles y se convirtieron en recolectores y cazadores. Más carde,
cuando se ll egó a la etapa conocida como pa leolítico inferior,
donde los individuos ya llevaban vida en familia, comenzó,
además, la división c:lel trabajo.
En esa época, las mu jeres cultivaban la tierra y domesticaron
los primeros an imales. Los hombres dedicaban su esfuerzo a la
cacería. Debieron pasar muchos siglos antts del siguiente período
económico. Al poder obtener cosechas superiores a lo requerido
para la alimentación prim aria prop ia de la fam ilia y de la tribu,
encontraron venraja en imercambiar con habitantes de las
regiones cercanas, y así lograron consum ir una rnayor variedad &lt;le
productos.
De ahí conrinuó la evolución, aparece l.1 vid,1 comercial
formal y el inrercambio con dinero, y;i con una civil ización
avanzada. En esr:i época el hombre descubre y esrab lece, las
8.35

�. .
tras muchos muchísimos
5
d Al, final v como
P rimer.1s 1nJu rr1as que permJ[leron,d ¡'
l
greso e mun º·
' siglos, el acelera d o :' Jctua pro fi
.
la cu-ti ha alcrnzad.o
~ lario.
.
a h' ecapa 1nanc1era,
. '
coro
se: lleo-i
ü'
nue'.)tra er,nda&lt;l en ésre momenLo.. d mere.ido· la producción de
Son bs etapas de la econom1a e ., .
.
.
1·
..
,
l.1
cranstormac1on
de
los
pnrneros
y
insumos, la comercia 11.ac1on,
como úlunu, la financier~.
.
canos eras h.1ber acumulado
Es fama general que os reg10_mon desde la segunda mirad del
. l
1. mponances comerc1ances
capHa como
. d d I • 1 XIX inician una nueva
. l XVII hasta la primera nrna
e s1g o
'
d
. d d
s1g o
d
. 1·
. , a parcir de la segun ,l mna
e
erapa la de la in ustria ,~ac1011 . d del siglo XX. Es entonces
dicho siglo Y haS t a la pr1~lera mita
·
,
la ventaJ·a en ser
. . n , (·o diremos conocieron.' ,
cuan dO adquir1ero
trabajadores cécnicos m:~nuales. la ido del valor ahorro, heredada
Continuaron ademas, con
11 '
. , de una manera
de los primeros pobladores, aque os que v1v1an . d
época
d 5
. aceprada aún por quienes, a parra e esa .
,
muy mo e c.-1, Y ' . '
I·
•¿ d Estos nuevos habitantes
. . .
'c:c1ndarse en .1 e1H1 J .
1
pnnc1piaron a ,l\
•
d
.
lleoaban atraídos por a
.
de los Esta os vecinos,
o
f ·¡·
provenientes
b . casas ¡)ara su ami 1a,
. . .d d d
t ar un me¡or era a¡o,
rae, 1t a
e encon r..
do ello ofrecido por las prime ras
escuelas para 5 us hqos, ro
.
1 · ·l de vida de sus
. l
l·
. · lograban meJorar e n,vc:
51
indusu1as oca es, ª
,
_,
· do actualmente por
..
..
.
,
Nuevo Leon es conoc1
,
famd1as. Gracias a esro,
d I Est~dos puncales del pa1s en
·¿ d
l 1enos uno e os
''
ser l:i ent1 a , o ª. n
.
. d la carenciJ de recursos
.,
d e ri qL1,,.,·1
fJesar
e '
generac1on
.._,._,' a
'

I
· 1
la minería,
acrualmence es escas.1, a agncu [Lira,
f
E n e l Esr1do
~ ' d .·.
r
.
r
l
~
de
gua
en
1
l ve 7 por en rrcnt,lí r,1 c.,
·,
.orma
y poca la gan,1 e1 t.1, t:i.
h d·1cho en líneas anterio.res,
s·
¡ roo como se a
permanente. in _em )a o , d
re a l)roducir riqueza en la
.,
. 1tr1buvc gran emen
r
,,
1a reg1on
coi . ,
.
d'
"hecho en Mo;1eerrey o se
. , En ocasiones bast,1 se iga,
N ac1on.
leonesa p.na que sus
l cmpreSJ como nuevo
'
.
reconozca a a
d .
. dos en el resto de l.i n.1ción y aun
produccos sean bu~ca os: acep1,1

Primarios básicos.

en el extranjero
_
.
_ &lt;l
r)tabkt.ió el N uevo
Al . bien ·se enfn:nlJrLl, cuan o se
rnr,1 , ' '¿
~ h ,v1erropolirnna Ciud.1d dl'. Moneen?
Reino de Leon Y espue_s i ' :l
f' icos; . H.ibría carencia
.
blcma de l:i ra e e recursos ,~
. &lt;
d
el mismo pro
:l
,
,·,· asc 7 Jt: pro uccos
1 1
de agua, mala ag~irn_lrnr_a, p¡°ca a~ ':~~
~Jn~;~'5• tan ded icados Y
minerales? Ademas, ~serun o~ 1 º

~c~;

¡..: $(1

afectos a la cultura del trabajo y fueron los creadores de la riqueza
del Nuevo León, la nacida .1 parcir Je l.1 mitad del siglo XJX y el
XX? ,Sería normal para los españoles, o los hijos de los hispanos
peninsulares, establecidos en los primeros tiempos del Moncerrey
virreinal , considerar el trabajo manual, cómo digno de ellos?
No es posible:, pues desde prácticamente el principio de lo que
más tarde fue el reino español. al trabajo manual se le considerab,1
de "gente de poca monta". Los nobles hispanos, el hombre, no se
ocupaban de trabajos manuales. Desde su nacimiento su vida se
centraba en ir a la guerra, ser religiosos o estudiosos de la
literacura.
Los hijos varones de los ricos y grandes burgueses, podían
educar a sus hijos para ser médicos, escribanos, contadores,
abogados, joyeros, oficios considerados propios de burgueses, pero
no de los nobles o "hijod.dgo". Hay que recordar que en aquellos
tiempos, las muje:·es sólo nacían para ser esposas o religiosas, pero
no cenían oportunidad &lt;le adquirir insrrucción, la cual se reservaba
para los varones o denrro de los clau~cros religiosos.
Los grandes comerciantes distinguidos, aquel los que
compraban o vendían cargas de los b:ircos recién llegados de
América o cosechas complccas de regiones empobrecidas por la
guerra, igual que los burgueses, no podían o por mejor decir, no
debían permirir que sus hijos varones
fuesen agricultores
manuales , sasrr~s, zapareros, carpinteros, rnaranccro~, albañiles, o
cenderos.
Cualquier hi jo de España que se sint iera, o qui~icra llegar a
ser "hijodalgo", incluso muchos de ellos dcscendic:ntc~ de simples
campesinos, pero de.scosos de subir en la escala soci.d, pJra logrJr
ingresar a esra categorL1, dcberia dcmosrrar su v;ilí.1 panicipan&lt;lo
en alguna guerra, oficio muy· discíngui&lt;lo, ,1dcm.ís ,er cristia no
viejo y buscar la limpieza de sangre para probar, a m;Í\ de algunas
cos:is sobre sus :lntep.1~.1dos, no h.iher
tf.lh.ljadc, en ofitim
manuales.
Las mujeres, l.1~ hij.is de lo, gr.111Jes hurr,unl'.'&gt; ~· neo~
comercian res, rccihí,111 un:i c.1pa de cullur:i y ,uf"icirnte irVitrucción
como para convertiVil'. c11 oc;isioncs, en l'Spos.1~ Je cmpohrcciJm
nobl es a guienc, t:l!.1,, con rn dore, Jorah.111 de nuno rn,
blasones.

�La península ibérica, aún anees de la época de la invasión
árabe estuvo en constante guerra: ibéricos , celtas, romanos, godos,
· · dos y demás tribus- bárbaras provenientes
del norte
v1s1go
.
,
germánico, asolaron el territorio durante ~rnchos siglos. Oespues,
la lucha , durante 800 años, fue concra los arabes, y al fin, ya como
un solo reino y bajo el mando de Carlos de Habsburgo, I de
España y V del Sacro Imperio Ro1:1:n?, la guerra de la
Esmascalda, donde lo más granado del e¡ercno h ispano, lucha en
el terrirorio llamado más tarde, AlemaP.ia. Al llegar al poder los
Austria, cont in üan en su papel de invasores, ~uerrean contra
prácucamente coda Europa en su deseo de c~nqu1srar, .º. retener,
los Países Bajos, largas batallas donde quienes pamc1pan, se
convertían en "hijodalgo".
En esa misma época, el ir a América en busca de fortuna, - la
cual en la mayor parte de las ocasiones, lograban- aquellos
españoles segundones, valientes, aventureros, con cu ltura_, . o
burgueses con conocim ientos, al menos sab1an leer, escrtblf,
conocían las Escrituras y algo a los griegos clásicos, se converrían
en "hijodalgo", por el simple hecho de cruzar el o~éano. Por ello
no podían ser trabajadores manuales, estaban o~ligados a tener
esclavos, sirvientes o encomiendas para . este npo de. _labores,
a-quella que prod uce la primaria riqueza bás1c~ de una nac1on.
Cont rariamente acontecía con los em1grances a las crece
ias in glesas, donde los recié n llegados acostumbraban
co lo n
. · d
semb rar, cuidar su ganado y aún construir sus v1v1en as con sus
propias manos. &lt;Sería por la falta Je apoyo Je los naturales de la
región, pues debido a su bravura no permicían ser tomados co mo
esclavos? ·O acaso el cosco y manute nción de los pocos esclavos
negros no\edicuaba como para utilizarlos en esce [lpo _de labores?
Aún podría ser una tercera causa. Entre esrns emigrantes, por
tratarse de procescantes, exiscÍJ una cultura
rrabaJO donde, _Yª
en esa época, se le reconocía como un valor, qu1ent.:s se c~~veruan
en ricos, eran los amados por Dios , mientras en el cacolic1smo , el
reino de D ios es el de los pobres. Adcmjs no hay que o_lv1dar la
falta de poblaciones en las colonias inglesas, a d1ferenc1a de las
grandes ciudades de los virreinatos espa11oles.
..
. ,
A los pocos años de la conqu ista y c,1ída ~e I enochurlan e 1:
manos de nucscros antepasados ~sp,1óoles, casi d~ 1nme~ 1.1ro, l~l
m;Ís audaces exploradores cmp1e-¿.1n sus rccorr1&lt;los dt:nlro d

Jd

8.38

llamado arco de l.1 Gr.rn Chichimeca, cicrr.1 que se enconcrab,1
hacia el norte de Li CiuJ,1d de México. Van en büsgueJa de
nuevas fuentes de riqueza, la cual, por aquel entonces, descansaba
además de en los minerales , en la ganadería y en b agricu ltura,
crabajada por los indios encomendados, mano de obra barau.
Estos indios encomendados también labor:iban en las minas,
don de eran pdcricameme esclavos, muy diferente a la ic.lc-a
primaria cuando se establecieron las cncom,iendas.
Tamaulipas, p,irtc del Nuevo Reino de León, fue descub ierto
muy pronto. En 1521, un año después de la caída de México
T enochcidán. el propio Hernán Canés y Nuóo Je Guzmán
desem barcan en lo que más tarde fue la provincia de Pánuco.
Posteri ormente, algunos hispanos inic iaron el recorrido por estos
inhóspiros sicios en 1527, cuando Sancho de Caniego penecra con
una expedición al nonc del río de Las Palmas a la cacería de
piezas, de indígenas que vendían como esclavos a los hacendados
hispanos. En 1527, ya habían llegado a b ciudad de México,
rumores sobre la existencia de oro y sobre codo, plar:i en la reg ión
del no rte.
La primera visita documentada de un español a lo que fueron
más tarde las Provincias de Oriente, fue cuando en 1529, Antonio
Sotelo de Beranzos, envía, direcwnente al emperador Carlos I de
España, un informe sobre la enrrada del comendador Anronio de
Barrios a territorios, por aquellos años aün desconocidos, los
cuales se enconrraban a "150 leguas de Pfouco". Ahí se informa,
haber enco nc rado plata en una sicrL1, la cual se cree pudiera ser la
de Cerralvo, y asegura alcanzaron a disti ngutr humo de alguna
població n indígena.
En ese tiempo aún cuando ya se consignab.1 extrema la fiereza
de las cri bus loca les, los espaf1oles eran recibidos como encmioos y
hechos prisioneros, ca l como lo da a conocer el cronista A.lvar
Núñez Cabeza de Vaca, quien, acompañado de Alonso del Castillo
Andrés Do rantes y de un esclavo negro llamado EscebJni!lo,
estuviero n prisioneros de los indígenas en Florida durance varios
años , sin embargo con gran habilidad , lograron convencerlos de
que eran dioses y podían efecruar curas y milagro~, como resucitar
a los muertos.
_Bajo esta tesis , se liberan y emprenden un viaje de b Florida
hacia el mar del sur, a lo que hoy es Sinaloa y de acuerdo a su
839

�·1rine:-.1r:o. ~,ieben haber cruz.ido por esras ti..:rras, como Ja a
conou::r cr. ~u ocriro, ~ üi'lez Cabeza de Vaca. En 1536, conocen
el terricoriu que más carde se convirtió en c.! Nuevo Rein 0_ de
León, h:ibttJdo por los chich,mecas. El nombre genenco,
despccll\'O con 1._arácrer peyoracivo, era _dado por los cu_lcos
inJíoenJ'i de mesoamérica del centro del aluplano, a las aguerridas
rrib~~ nónudas del non..:, en el sentido de /)ljo de perro, o indio
1

desnudo.
Bajo nea clasifioción se engloba a un n_umero.so grup~ de
cazadores ,. recolectores nómadas de Ar1doamenca, rnbus
zt1raclnclinn°rcas, pa recidas entre sí pero con diferentes lenguajes,
coscumbrv,, cultura y con diversidad de nombres, pe ro todos
ellos, correspond ientes a la civi!i-t.ación nahual_c~ca.
Alaunas Je esta\ tribus 1ndígcn:i.s, se movil izaban dentro de la
cultura~ de los coahuiltécos-kr1ra11k11wrz, carr111c /:rna cotomrznes o
comecrudos del grupo siux-hok,rno, quienes poblaron pdcr icamcn ce
Li rotalid 3 d ele lo que hoy es Nuevo León con excepció~ del sur de
la en tidad, donde habiraban o ingresaban, los cua11ch1chdes ele la
famil ia Hokana del grupo Kt1rankawano, y
al oriente, lo s

Truna11lip,1.
Cuando se d ice que h:ibi caban o ingresa?an al
de .l~ que
hov es Nuevo León, lo h.tcían tras sol1cHar :1uronzac1on de
qu.ienes ocup:1ban esas rierras. Los narurales tenían ll~ sen_cido de
rcspero muy especial. Si deseaban '. r en busca ~e algun a_l1menco,
nopales, runas o cace ría de an1 males, ped1an pe:m1so p~ra
acercarse a cerritorios que no eran de ellos. ¿Que pensanan
cuando rras la llegada de los españoles, éstos no can sólo reco rrían
sus tierras sin su autorización, sino las lOmaban como de su
propiedad incluyéndolos a el los y sus familias~ No lo sabe mos,
carecemos de documentación al rcspecco.
En el travccto de :-lúñez Cahez,1 de Vaca y sus compa ñeros,
muy posiblc~ence c.:rmaron por lo que hoy es, el_Estado de Nuevo
Leó n , al menos eso se deceua analizando la cron10 y los relatos de
su recorrido, donde infor111,1 sobre si[ios que ,1ún hoy puede n ser
identificados. Muy posibkmente conoció \.1 región cerca na a
Mo nterrey, lo que hoy es Apodac.1.
En su escrito da a conocer que divisó hasc.1 100 cJsas, lo cual
.
· l J 1, ' de
permite pens,1r que se tr:naha de un,1_ lOllH!lllt .1 le mas
3
quinirncos individuos, puJíl'.nJo haber s1&lt;lu en un lug.u cercano

sur

)oíl¡{)

las márgenes
del río
.
. Salinas · Encontró , en lo que ¡1oy es
Tamaul1pas, asentam1encos escableci&lt;los, ,1sí los llama, de grupos
de chozas ~n
airo de alguna de lds sierras de la J'amaholzpa,
don?~ los 1nd1genas como tribu, habitaban permanentemente en
famil ia, aun cuando sin gob ierno alguno.
C o n tinúa informando: los amis~osos (?) indígenas escablecidos
en la margen de lo que suponemos es el río Salinas, le d ieron a
conocer que en lo a_lto de la sierra, exist ían poblados mucho más
numerosos.. ,Pretendieron llevarlos hacia al lá, sin e m bargo, N unez
·tal vez tem10 una emboscada y evicó acercarse.
, Si co nsider~mos, como afir man los croniscas de la época, el
numero de habnantcs en cad:i choza era de siete a di'ez p erso nas,
en cad a uno de los lugares detectados , habitaban cerca de mil
indígen as. Es poc? proba~le, por que esa gran cant idad de
person as con. necesidades
alimenticias y de vivienda, , los ob]'1gar1' a
. .
a tener una 1nc1p1ence economía , similar a la de los pr1n1eros
·
seres
humanos sedentarios de la época paleolítica inferior, con división
de trabajo, aún cuando esto si lo c.:onsignan los cronistas. Los
hombres
cazaban, las mu¡·eres hacÍ'ln
el resto
de ]as 1a bores
. .
,
,
1nd1spe nsable para la vida diaria.
. ~uy posiblemente, por la información q ue hemos recibido,
consi de ramos que los habitantes de esras ciaras, vivían en forma
~ú_n_más primi_riva que quienes recorrieron las planicies de África~
in_1c10s de la historia, ahí, al menos sembraban los más elerm:nrales
alimentos _para su subsisrencia, se acompañ,lban, además, de
algunos animales que y.1 h.ibían logrado domesLicar. Sin cmbaroo
entre n uestros aborigcnes,
,
hasta la fecha en el arco de [~ G' rt&gt; ,
Ch. h.
··
an
_1c 1meca, no_ se ha loc1liz,Hlo información ;tlguna sobre
animales
domesucados, 'v su a{Yriculrnra
en ¡oJo c-iso
· 11 .0 • •
. · j
t&gt;
'
• 51
l bü ,l
ex1St_1r a guna , cr,1 de mínimas proporciones.
"'
. fa~ vez fuc'.a debido a no ser necesario para su sobrevivcn(ia,
dispo n1an Je al1rncnto~ y_ .111imaks a l.1 mano. \ro h,1~, que ol\'íd.n
que los hombres de Ll'&gt; tr1hu.., locales er,111 cnadorc.'&gt; mu\· oitoS(JS
Ad e mas,
' el J1ech o de c:i m b i.1 r en form ,1 co m t.111 te J ~ v \ ;en J , . ,- ú ·
1
1 1 11
cuando fuera [an sólo C.'&gt;t,1cion.tl. -cn 1nvinno c:n ,tl(,:111 ~itio
s~guramenre mis ,1hrig,1Jo, y en \'eran o en otro d t Cc1 :r1t1:- le,
dificultaba el tener siembr.ts ,. ,1nim.ilc,.
·
, Sus chozas la., lna11r,1b.1.11 con v.trios p,d(1\ corr.1d,1~ lk .ilgt'rn
arbol , ent rccru?.ado\ c11 h p1111c.1 y cuhicrrw. con p.q.1 p.ir.i f'nr;n,u

!º

,~., 1

�una especie de conos. Erirn c~t.1, h.1h1t.1uo111:~ un_o m_.Í\ pri111ic1v'.1\
q ue Lis paleolír ic.1s afric.111,1,. No obsc.1ntc eqo 11'.1pl1i..:Jb.1 1r.1b.1¡u
p.ir.. sobrevivir. No ccni.1n l.1 idc,1 Je con:.t'n';H lfl~UlllO) p.11 11 ti
fucuro de ellos o de sus FJmilias, .1lgo de lo l7t1e los ,ILllSJb.1n lll~
españoles.
.
_
,
Es ras viviendas. informa el cron1~t.1 Alonso de Lcon en ~u
historia del N ucvo Reino de l.con, se cong1eg:1ban en r.1nchcri,1s,
que la mJ.yor parre de dla.s cont.ib.rn c~n quince t.hoza~ ,tlint,1das
0 d ispuestas en form.1 de media luna. Su~ choz.i~ lJs fornub,in de
zacare O ca rrirn en form.1 Je campana, con una lumbre en el
cenrro. No obsc.tt n te, como se dice en pirr.1fo anraior, era una
economía muy preciri.1 y sumamente dificil._ pt:ro. ~mplicaba
rrabajo, ral vez po r esco no deberían de haber sido cal 1hcados de
"flojos y holgaz.111cs··.
.
,
Su alimenc,1ción parecía a los espaüolcs del siglo XV! l y XVIII
no ran sólo poco vari.1da, sino h,1sra inmun.da . _Consumían
víboras, ratones de campo :,· ro J a clast: Je al1n1.1n.1s. _Mas de
ac uerJo a los cánones acrnales, recibírn 10do upo de
carbohidraros. calorías, minerales, y vitaminas requeridas.
En vera110 se alimcn1ab1n de nopales, ílor de cu na y runas
cocidas en barbacoa, cuando tiern.1s. J\.Ltduras las ucilizaban
secándo las al sol como pasas. Las vainas del mezquire, cua ndo
ciernas, bs masticaban, una vez secas , las molía n en los morcer~s
para obrener harina mezquitanut!, cornida de muy_ gra~ sustancr,1
caliente y seca, hacerlos engordar en ese tiempo. El origen d e la
palabra ·mezquitamal es nauha, lo cual nos indica de do nde
provenían sus lenguajes.
. ,
.
En el invierno ,;,, alimento cons1st1a en d uerno centro de la
lechugui ll.1, la cual requería un coc ímienro duran~e dos días Y dos
noches en los foi;ones, la llamaba n nezcale. Ademas, preparaban el
corazón de las p~encas igualmen te en ba:bacoa, si_n desca rtar ~ue
se aliment.ibrn del maguey, la anacahu1ra, mandioca, calab ac1ta,
chilacavote, nueces, maguacara, fríjol. trigo silvestre y chile.
To.das estas y algunas orras planeas alimenticias crecían en
form,1 n.1tura\ y s~ loc~alizab.111 en aquel entonces, a rodo lo !_argo_ Y
ancho del Estado. Posiblemente sembraban algo de ma1z., Sin
embargo ran sólo rencmos como información las p rnrnras
los cuales, al ser inter p retados por los
ru pesr res Y 1os Perrogl1fos,
__,

arqueólogos, dan a conocer que pudieran ser mapa~ dondL· se
ind icab,111 los m&lt;:jo res sirios para la c.iz,1 v la :.iemb1a.
Aquell.is tribus t¡ue v1v1.111 cerca de ,los r1os Jisponí.rn de orr.1
gran f~enre ,1l1memicia. Com ían pescado, r por rnpuesro los
langosrrnos muy abundantes en muchos de lo~ ríos del área,
desaparecidos en el Estado tan tarde como en la segunda mnaJ
del siglo XX.
Eran diestros pescado res y tal vez para refrescarse en los
cálidos veranos, ~costumbraban nada r en los ríos, algo q ue
muchos de los hispanos no sabían hacer y no comp re ndían.
Cono cían la cu lrnr,1 del agua, pues como se ha mencionado,
poseían u na gran habilidaJ como pesca&lt;lore~ y usab.rn diferentes
form as para atrapar los peces. Tejian una especie de redes para su
cap_rura y por la_ noche, los de~lumbrabrn con anrorchas para
obl 1garl os a refugiarse en las cuevas, un.1 vez .1hí, los e,,rraían, en
ocasiones aún con las manos.
Urilizab:111 también ílechas, y obtenían de los poblados ríos:
robálos, mojarras, b,1gres. catines, besugos a más de algunos
mol uscos y camarones de agua dulce. Estos
alimenros los
tra nsporraban en un:.i red tej ida entre dos pa los &lt;lclgados que
llamaba n cacaxtle. Su alimenración incluí.1 di,·ersos ripo~ de carne
la cual obrrnían de la caza: coneJos, liebres, venados, rejones,
mapaches, comadrejas, arm,1di ll o!&gt;, dacuaches, rapires, casto res,
ratón de campo, cu lebras, víboras, perrito de bs praderas, .trdillas.
con lo q ue completaban su alimentación, por ranro puede
considerarse rclarivamer.re bala nceada.
. Aprovechaba n las abundanrcs aves de la región: p:nos, ocas,
pichones , palomas, cóconos, codornices, perdices, lo exrr.liio es
que ~o hayan tratado de domesticarlos, o :d menos ninguno de los
cronistas d e la época lo consigna. Tenían los ind ioenas ( ·acaso por
J'
. , ')
o
&lt;
su a 1men t ac1on. una gran fuer7..l y agilidad l.1 cual llanuba
mucho la atención de Alonso de León. Son graneles cazttdores y

cuando salen

110

dejan cosa

/IÚ)(/.

Corren como un uenado.

-

Excelentes en la elaboración de puntas de flechas, las usab:1n
no ~an sólo p~ra b g_uerra, sino p:ira cazar los anim,iles que les
serv1an,. ad_em;-is ele al1menro, para cubrirse con Lls pieles en los
crudos 1nv1ernos. Los hombres las u~aban para cubrirse como ~¡
fuer a la capa de San Juan I3a11tisca, sobre uno de los hombros y les
caía hasta el muslo. Las mujeres, llevaban, en 1~ parre posreridr de
843

�su cuerpo , pieles de venado en invierno y verano. La parte frontdl
co n un faldín de z.acate.
El uso de pieles indica trabajo manual. Requerían al meno~ un
mínimo cr.1tamiento, muy posiblemente tan sólo el usual en l:i
etapa paleolítica, cuando, después de desollada la piel. la
masticaban para ablandarla. No se tiene informes del uso del
salirre para co nservarl a por m:ís tiempo, tal vez por la abundancia
de los animales de donde provenían, no tenían necesidad de su
co nservación, posiblemente les era más sencillo cazarlos que
cunirlos.
Te1ían también tiras de piel de conejo co mo vestimenta para
los homb res, en los fríos días de invierno, el resto del año andaban
desnudos y si acaso, con unas teuas de cue ro , las cuales no
necesit ab ,1n elaboración, tan sólo tomaban un pedazo de piel de
cualquier animal, y daban media forma de pie , lo fijab a n con tiras
de cuero o de lechuguilla y les servían para evitar las espin,1s.
Pero su rrabajo iba más alhí. de la vivienda y la alimentación, y
aun cuando, como ya se lu dicho , los hombres andaban desnudos
y las mujeres co n faldillas de zacate cremado, esto úhimo requería
que ellas dedicaran tiempo y esfuerzo a su vescido. sin o lvidar la
ca ntidad de líneas pintadas con las que adornaban rodo el cuerpo
y la cabeu, diferentes para cada una de las tribus .
La fabricación de los arcos y flechas ameritaba gran trabaj o
debido a que usaban raíz. de mezquite para el arco. La cuerda
estaba hecha de lechuguilla, las fle chas de carrizo delgado , y para
endurecerlo lo quemaban al fuego. Las puntas de &lt;liferenres
camaños y piedras calladas. Algunas, las de hachas y la112as, muy
roscamence, otras, pequeñas, con gran adorno y de un cipo de
piedra dura, en especial las urilii.adas como arpones o para la
guerra.
Cieno que tenían una gran facilidad y habilidad para c:dlar la
p iedra y convertirla en hachas o punta &lt;le flecha, pero codo llevaba
tiempo y por s upuesro trabajo, aún para sacar J.delanre su
economía de subsistencia, roralmencc paleolític,1, cua ndo los
cronistas de la época, los califi caran de glotones, epicúreos, flojos y
holgazanes, hay que considerar que dicha calificación proviene de
la cultura de ese enconces, barroci. hispana y renacenrista
europea.

N o exis te constancia de
d
.,
algo deben de haber ciaba Jpro ~ccron para inrercambio n
h
ra o aun e f
' 1as
an en co ntrado en alounos d,e I
n orma muy precaria. Se
ralladas en concha .,, orro
o tipo
.
os escasos encierro ~.
· cuencas
.
de .td
son de la regi ón. Si rec·b,
l
ornos co n elementos q
N
h
t tan a go debían d
ue no
o
a dado a conocer s1· en'" 1'
' ! . e entregar orru artículo
M
1-. •
os u cim
•
•
en rna, ,..,_ L., también había e .
. os enucrros c:nconrraJos
Hay que co nsiderar l . x1srenc1a de algün adorno.
, .
e ttempo .
d
cron1cas. En d siglo XVII I
c~an o se escribieron las
·, europea , de
educac1on
,, os cron1
sras ¡1J b'tan rccib'd
1a
esa epoca
y
1 o
narnra les d e la reaión
, ' .r , 6
por
::,
,a pesar d e qL·e
- branco f)ara ello s, los
para so.brevivir ' .,. muy ~1m1
_. 1ar a ¡ 1 ' de ra¡ ª/ª 'ban en fo rma co nunua
.
pro d uc1r para inrerca~bio
1 ,
. ,1s tri us pal eolíticas al
.
' no o cons1de b
'
no
recién llegados ;
I
ra an rraba¡·o.
Los
d
, ,gua qw 5
parre . e su tiempo a guerrear ci:n~s an,ep a_sados, dedicaban gran
posesiones, cu:rndo
no esta ban ocupad
' en ddensa
de sus
- y
.
.
. fomil'
·
1as
venra , sus hac1enJas o esta ne,· 's E I os en rr por piezas par,1 su
XIX
· ,a l.i imperiosa
•
'necesidad
- '' - n da reg
' aun
, en trado el sigl o
-' ' ex1~u
d ion,
guerra viva. Los atanues P .
de efenderse, era un luoar~de
t.
,
' rrrnero e las 'b
terra, Y mis tarde 1 ¡ .
· rrt us narn rales ¿,.,o'-- es ta
61. b
ce o~ ap ·1ch
? iga an los habi t an res de e . , es y comanches del none
lucha ' d-e Io concr;irio no huhien
SC,l zo na a esra
'
. d._
r en conqanre pié de
nece:ar10 pua la se¡,;undJ crap;, J'.. ~o ~Jo llo~ecer el comercio, r;in
3
El gobierno Es _ l
· ...
e'-ononta.
"
n,1no
rris
I
d'1,·1..
entre Esp.tn.1
- ,. Po,nw.11
r
' ord· · Ja
s·ón
de ¡as nuevas Cttrras
.
1
149"J, al poco · riempoto de su ena
,l por el p
i, . L
ªP· ,&gt;\j• ejandro VI en
Tratado de Tordeci llas b,,, ··lt cl~cu_llfln_rn:nrn y for malizada en el
de
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' .. ''". ,l i n r r, 't ,,. . . . l
stues
que se reconoció su c.1 liJ1d. ~'.~·ruon ( e los narur,1les
se es cons1der,1 simples 1111· ]
,
e personas. Al princip1·0
·
¡
· nu es no r 1 ·
1
mmorhta . Tras ardu,h di~cu,iones s . 11, c'.on~ es. carentes de alma
seres umanos, ingenuos \LI1 ·11 1 e: ego ,¡ J conclu sión: si er:rn
, J
..
· . ~ .o, : 11..1 'Ice1J!•u _;,; ¡l't1¡1•s.
·
·
un e,nut'.s d ·I
A
hum
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c: fLLt1110ci:111c11rn J..
. .
anos con ,tlm,l 1nm ir1 I · I
. '- ~ti c.1l 1J.1d de serc:,
1
co mo se J to
- por ll.1mc11 !os' ·rn
· · la· ~-,u n .•- 1111,lll º'&gt; s_.1 1v,1¡&lt;:,
· i1rnccnce,,
enconrrab:1n al m ismo n1n:I co _uror,1 n.:11.lll'!Hl\(:1, \L pc11s,1h I se
ranro re
,
t:n n ~c1t1\·u de · ' ·
·¿· 9ucr1.1n se ll's proret:ic; ll: 11 l11 1n o, pl't¡Ucno,, por
" ·. •J .¡-.or11r1
·
. j • t: 1l is 1111\1110).
Por l'~to
dec1 1ó h, coro n.1 es;);11íol...I lJ'
menraks .
.
, .tl Ul ,'IL o dt: t ,
¡
d ' '. ' tn cap.iL.e\ Je !t&gt;m,tr u11·1 d .
,
_r ..t.1\l' ~.e n1e11on:&lt;;
ebcnan de q ucdar haju l.1 [ U(&lt;.:l:i. J/¡'sro_n_. ,lllll l'll )ti brnctJLÍO,

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u, t,¡1,111olc,, ~l'

In

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::-,

l,1

�libercad de disponer de su:, pl'.r,011.1, y p.11,1 su prnpio hten, Jdlt.lll
'. • ,
·,1 1)\ ' conqu1,t.1dore\,
qu1e11n
ser encamen dados [ tSll..111\llHe,
·
••
supucscamente los crisrianiL.iri.1n y bmc.irí.111 Li \,tlv.1L10tl de )ll\
alm,1s.
.¡
!
Si lo vemos v consiJerlmO~ 1..011 ojo'&gt; .1cru.1k~ y tKCll en1.1 es,
no parece norm,~1 enucg_u pt'~so11.1s '.1 n,1Jic. ~in -~mb,'1rgo, _c)t.l
·,
rrn sólo de b1L·no sino mas gr.1, e .1un, dt: los
aprop1ac1on no •
,~
J 1 ~
1. ·
1 ..,¡ lJ,, .... c·uerdo .i l.1s kvt's
v onone~ e. 1,1 cpoo,
.
.
h lOiranres, .1 cu .. , i... .,
i
¡os europeos J~c hs
roGos
, . Ji(erenrcs n. •1ciones conqu1~udores o
1, nL1e,·1s
co 10111· zad ores de 1•,
'· rie1rh
· ' con)1d-:rab,in n.1nir.1l.
¡ !
Ahor:i bien, como disculpa. luy que recordar que cn e ,tg o
XVI v XVII, erl coscumbre conur en nombn.: del l~ty y de l_) ios,
codo ' ro que esrah.1 a su ,1k,111 cc, sin _imp~nar qu1c::n _o _qu_ic:_n cs
.
·J
or siolos !os pron1eL.1nos
o usulructuanos,
1
o
'
·
,
.
d
l1u b 1esen s1 o p
· 1 . d
n h entrega a los nJcurJle~ de l.i rcgton 111volucr.1. a.
111c uyen o, t' ,
, ''
·
,
.
~- , . ¡
1. · ,
e
· .. 0 l ll \'c:Z se-1 mt¡or decir .wrn1110, ,1 goo1crno
1.;,sro
per1111t10,
•
'
.,
~
d
espaílOI dar a los conquistadores, p.ira su salvac1on, Lis almas e
los salvajes inoccnces.
.,
_ .
En el caso de !os espaúolcs , donde con exccpc1on dt los 1nd10s
r!axcalrecas a quienes, por el apoyo ocorg:1do a los _conqumado res
•
los aztecas· del México-Tenoch(llan,
en 1a l uc ha contra
. . . ·v .aquellos
,
¡
·
¿·
d
caf1'dad que aceptaron h cr1sttan11.ac1on, os
orros zn 10s e
·
d
restantes indíaenas no tuvieron la suene de ser por considera os
· d' 'd os libres sino su¡·etos a encomiendas o congregas. La
1n 1v1 u
,
d
1· · ,
l
·
·,
· · c·ial ¡, de l\ev·u haci.1 \a ver da era re 1g1on a os
rnouvaoon 10 1 , "
•
•
naturales indi,1 nos -d catolicismo- no se cumpl1a, la mayor parte
de los encomenderos, c:in só lo buscaban mano de obra barata para
su beneficio, la creación de riqueza .
. .
En el México conquistado, el del centro ~e v1rre1naco _de 1~
N ueva España, va para la segunda mitad del siglo XVI, Fel1~e l
h:ibía ordenado· el fin de las enc~miendas'. con 1~ cual se ev ita~;
los propietarios de haciendas y minas, pudieran disponer de rm.
Je obra práccicarnenrc regalada para la s_iem_b_ra y cu1da~o ~e sus
ganados, pues en !as minas, la res1s¡enc1a f1s1ca de l~s 111d1genas
era muv baja v morían muy pronto, tal vez por la ralta de u(a
alimen;ación , adecuada pues hasta donde . se sa ~e, os
roporcionar a11mencos
encomenderos no eran muy d ados a P
. ,
adecuados a los indígenas crabajadores, ni \es pcrm1c1a1'., corno
lo neces.Hio, si ,lcaso auronzaban a
er:rn e esperarse, que C ;,z.aran
..

d

846

las mu jerc,, dc~pués de rc:rn1111.11 'llt !.1hu1 l'll l.1 .1griudt11r.1 o en l.1
casa del p.nrón, el busl.lr hinb.1,; r r,llLt\.
~
Cu.11H.lo en el Ct.'nrro Je! v1rrei11.1ro pnr 1irdcnn de Fclipc I[,
desap:.1reu:n Lis encomicnd.h . .1qucl los i11 L'1.rnfo1mn. decidieron
emig rar h.1ci.1 el norcc donJe. pL1r :-ll kj,1n1.1, 110 cr,1 ~&lt;.:llLillo
imponer L ley y d orden ~- .1s1 se empczo ,\ pobl.ir m.ís .ill.í dd
Arco de la Gr.111 Chichimeo y se conri11ü,1 con l.1 cdcai,1 de p11'Zds.
en especial parJ su venr.1, en los sitios ricos en mincr.1lcs.
AhoL\ bien, a pesar Je l1.1ber sido c.rnccl.1das las encomiendas.
en las lcjJn,b rierr:1s del Nuevo Reino de León, Felipe 11, continuó
perm ici endo su exisrenci,1, se tr.HabJ de rierr.ls aün no
conquist.1d,b o co lonizad.is, y en su affo de incorpor,1rl:is :1 la
corona, entregaba, a quienes se :isent:ir.in en elbs, no r.rn sólo l.1s
cierras, sino los naturales cn encomiend.1s, :-o-u.ndando, ¡,or
su pues co . el quinto par.1 el rey, aun cuando en much.b oc.ision&lt;.:s.
can sólo era el ccrcio.
Por ello encontr,1mos, así se lee en los Prororn los, como había
encomenderos , ~- aún enromendert1s por derecho propio, lo cu;il en
cierro modo, 110 estaba aucoriz,H.lo, las mujeres no podían tener
encom i~ndas, pero L1 ley, cal parece, que cuando se trataba de
personas de calidad era b:i.scanrc flexible, o como :i.conrccía desde
aquella época, no era difícil ··compr,u" privilegios especiales. En
las provincias de Orienre se permiría a los hispanos habitantes de
la región fronteriza, cuvieran un cieno número de indígenas
encomendados. La pdcrica no desapareció hasta inicios de l siglo
XIX, con la extinción de los indígenas locales y la independencia.
Cuando el lusitano don Luis Cuvajal y de la Cueva, viene por
primera ocasión a L1 Nueva Espai'1a en 1567, ciene la oporrun idad
de compartir su largo vi:ije marítimo, con don Murín En riguc·,
quien venía como virrey, e inici:i una larga y buena amistad. Don
Luis se establece en la provincia de Pfouco, cerca de Tampico
donde en 1568 y en 1573, llega a ser Alcalde . Ahí, en la región de
Pánuco, consrruye una gran estancia, st: dedica a la cría de grn:1do
gracias a la bara¡a mano de obr,1 de los indígenas, quienes le
temían por su bravura, situación no muv usual enrrc los narnrales .
Don Luis, antes &lt;le llcg;1r a la Nueva Esp:iña, ya era un
hombre rico, había traba jado en compañía de uno de sus dos
como conrador en el comercio de esclavos, a quienes capturaban
en las cos¡as de Alrica para lle\'arlos hacia Europa donde los

�vendían, aún a la enemiga Albión, el procestance oro inglés era tan
bueno corno el cat ólico.
Con la venta de estos esclavos y como h ombre rico, ya
establecido en una gran escancia en Pfouco , se: dedica no can sólo
a la ganadería, sino continua. con rn ocupación de hábil y valiente
soldado, y por supuesto, esclavista. Su llegada aún cuando sirve
para pacificar, o al menos tranquilizar a los ya para entonces
bravos indígen:is habitance~ de lo que má~ tarde fue d Nuevo
Reino de León, tiene además la finalidad de continuar con la
c,1cería de piezas para su venra a las ya desJ.utorizadas
encomiendas, pero por la necesidad de mano de obra b.nara, había
una gran demanda. y la oferta no era suficiente.
Carvajal regresa a España en l 578 con una recomendació n
muy amplia del Virrey Enriquez, quien le tenía un gr,111 aprecio
por haber sido excelente como pacificador y haber invertido muy
fuerces canti&lt;hdes &lt;le su propio peculio en beneficio del vi rreinato.
La recornenda&lt;.:ión \e .1bre las pucn:.is del paLicio, y ral vez por
csw, obtiene el brnepláciro del rey felipe ll, quien otorga, en las
famosas Capitulaciones, pcrmtso para descubrir. conquistar,
p,1cificar, &lt;lcsignindolc como primer gobernador, del que será
llamado Nuevo Reino de León.
El temrorio entreg,1do :i don Luis es de enormes
proporciones, 200 legu.1s cu.1drad,1s inLluidos d puerto de
Tampico y Pfouco. Las minas de :V1az.apil hasta el límite de Nueva
(;a\icia y Nueva Vizcay.,. de ,1hí hacia el norte, lo que estd por
descubrir de una mar a otra, que no exceda de 200 legu:is de
lon gitud y otra5 tantas de laurnd. Debido al enorme crnri&lt;lad de
terreno quedan dentro de éste, \o-; Jcrn:iles csr:idos d" T.1maulip:i.s,
1':ucvo León y Cuahuih. Incluso sus lirni res llegaban \1;1sta Cela.ya,
en Guan.ijuaro, aún cuando don Luis no tomó posesión de esta
población, y ¡1or tanto regrt'..'&gt;a, más r,1rde, ;ti virrcin,no de la
Nueva l-.spaiiJ.
Además penenccc .1 C'itC NU1:vo Reino, g,r111 ~une de
Zacacecas, Durango. S,111 Lui s Poto~í. Nay,irit, Sinaloa,
Chihuahua y en Texas, un poul tnJ5 ;111.i de lo~ límite~ tk lo que
hor es San Antonio, ha,t.1 e\ lío N11&lt;:(t'.~. r.11 (01110 ptH:dc vc:rse, el
área es t.111 grande, 4uc 1.:&lt;; el L't]lliv,ilentc .1 Li teru:r.1 pHtC de la
hoy Rcpúblici Mcx1can.1. r .'&gt;ll' cnorm&lt;: tcrrirnrio lo rn:ihió un
hombre ,rnn cu.indo no gr:11u11.11nc11tc. hubo un p.1g,o p,1r.1 su

usufructo,
donde se incluían
, de 1as ncrras, lo i b.
,
.
' a mas
au t octonos, para ser crtstianrz..ados.
s na nantes

J ª,t

En las Capitulaciones se consi n b·
que acompañarían a Carvajal 60
que d: los l 00 hombres
con hijos, deberían de
.' d
efie. os, a mas de ser casados y
sei
e o 1c10 1 b d
1
artesanos Y soldados s·
b
a ra or, os restantes
. .
. tn em argo CSlO no se e
¡·,
l
'
porque 1a monvación de los emigran
.
ump
to,
ta
vez.
tes era la d' .
o tener riqueza fácil v ráp.d
. co icia, su deseo de
b
,
t amente Y en nin ,
.' ·
. gun momento buscar
1ograr esta riqueza, a base d e¡ erab a¡o
propio.
. .
M uc ho . menos buscª 6an cnsr1anizar
a ¡
¡
a1guno s, vanos de los acom d d
os n,nura es, pues
. .
panances e 011 Lu ·
. d'
cnman
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¡u 10s ,y no
. .os viejos, lo cual O rd ena b a -1a ley p
•
acta virreinato de la 1
E
_
.
ara quienes emigraban
h
.. ,
ueva .spana. S111 emb
se omm o esre requisito e I C .
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propio don Luis no lo c n as¡·, ªcp1tula.c1ones de Carvaja l, o el
·J
urnp io . arvapl y d ¡ C
conven ct o .a una cantidad de Iusnanos
.
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había
amigos
b
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muehos panenres , de q ue ¡o acompanaran
_
,
Y
so
re
ro ,
e
esta 61 ecer el Nuevo Reino d L ,
n su aventura para
de Felipe II. Pero cuandoe . eon, qlue había recibido de manos
'd
vieron ·1 pobrez d T
.
cons1 eraron enoañados "
]· .
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amp1co se
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J rec amaron
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.
enre. · ,l su . ap1tan.
E. spe1a an encontrar en ese ªs 1epnas
tterras
pobl
.
a 1as d e España, y en 15Bl
.
,
•
ac1011es similares
.
, no ex1sr1Jn con ex
•. d !
en e1centro de México.
'
. cepc1on e a gunas

. d. Debido a esrn ' a pesar de o f reccrles rerr,
in 10s para el traba¡'
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e nos para su cultivo e
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auror1za o en l:ls
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que descubrieres y pacilrr íred ( . ·)
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.a 1 cenrro &lt;l el
n usclí a "º m,ís·
'
,
5
poblacio nes va edific.,d
pais v e asentaron en
,
" as.
Don Lu is ya como gobern :i.do d 1 ~
.
funda en 1582 • 11• c1·L1&lt;l ,1 J' te
1 L ', r e. l uevo Reino de León
xon
b
.
.
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metales de 1.1 sicrn d. "-'
c.·
.' par,i O rener bcncfic10 de lo,;
r C' l I
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e a Cueva con ,1 e .Jan ,,rcf'or10
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e dond e se dice ,11r . '
,/ , 1' t: ietHt tc10 de los metales
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negros en e~ra p,mc dl· 1 t ,¡ .. L
~ ,
, 11a po(o, C\C ,l\'m
· .~ un .1 cspana.

�Como lo~ nJrnrales no ibJn por volu:1t.1d propu, lo, re1..1en
llegados y nuevos propiet.irios de minas y 1Ícrras, iníci.non bs
llamadas encradas, donde per~eguí.111 ,1 los inJígen.ts p.ir&lt;1 co111.1rlos
en encomienda, sin disrin~uir hombres mujeres o niños, pJr.1 usar
la fuerza de sus brazos o vender las piez..1s, como acostumbr.16,111
llamarlos, a los ricos hacenJ.1Jos, nc.:gocio que se convinió parJ los
reineros , y para el propio don Luis, en uno de los rn.ís rcJiruablcs
y b.1se de la poscerior riquen del Reino.
La fuerza de los hombres se aprovechada, a m.í, de las min.1s
en la .1griculrnra y en ocasiones, también las mujeres trab.1jaban en
esta, o en el servicio domésrico. Cu.111do llegaba el ciempo d e la
siembra y el de h cosech.1, ib:rn a la c.11.a de piezas y romaban no
tan sólo a los hombres que requerían, sino también a las mujeres y
a los hijos menores a quienes incorporaban al servicio doméstico
dentro de Lis haciendas y estancias. U na vez que había terminado
la siembra o la siega, los indigcn,1s eran liberados y enviados de
nuevo con sus rribus, sin embargo, las mujeres e hijos, continuaba
en e11co111it'llda en la casa del dueño .
Los naturales, a pesar de haber sido rachados por los cronistas
como incapaces de vivir en familia o sentir amor por ~us hijos., la
mayor parte de las veces no qucrian regresar a sus lugares de
origen sin ellos. y se quedaban rondando la hacienda a fin de
tratar de liberarlos. Curiosa sirnación: desde aquellos tiempos los
reineros enconrraron b forma de maximizar sus utilidades,
minimizando los gasrns necesarios en los insumos y en los
requerimienros de sus trabajadores, para lograr acrecentar sus
rendimientos.
En el año de 1583, don Luis funda la Villa de San Luis en el
mismo sirio donde del Canco había establecido el pueblo de Santa
Lucia, y continúa con sus incursiones en busca de pieza5. No m bra
a Diego de Montcm.1yor, Teniente de Gobernador y Teso rero.
Más tarde, busca preparar a su propio sobrino Luis de Carvajal el
Mozo, como su heredero en el gobierno del Reino.
Pronto se inician los problemas de Carvajal y de la Cueva. Ese
mismo año lo acusan de desmanes , crueldades y de haber ven d ido
a los indígenas capturados en la Guerra de Termapache, co mo
esclavos, violando la leua de las Capitulaciones. Sin embargo a
pesar de estas acusaciones, Carvajal, prometió antes de ser
ap~chendido, en su deseo de lograr que sus compañeros lo
8'&gt;0

siguieran en la a,·cnrur.t Je " ·i cifi __ ,.
.
Tamaholipa, a los 40 soldad
p. tt:ar . ª. los indígenas de la
.
• os, que rcpamri.1 rnrre ellos l 1000
piezas que apresaron en su l'ilrim,1 incursión
, as
cvirar problemas co11 l,1 ,1uror1
.
.d a d del
.
.. Pero para
1
,¡o
que
os
narnrales
esrahan
s
.
v1rre1naro,
d·¿ j
,
•
u¡cros a proceso penal por ,
1 o arras } apostaras, acusación que h 1bfan l ·I 1 . d,
ser
esa tribu, por ello "no se le
d' . . 1ec 10 os tn igenas de
,
s ven ia como escla,·os ,·
'I
se les daría como mercanc1'a . ,, 0010 pue d e V S e. SlllO. tan
.so
o
j
hombre educado e l ,
cr e, arva¡a era un
n e, es Y muy astuto
d
sal ida a sus hechos.
'
·
'
para po er encontrar

e

. El trabajo esclavo de los indios fue Li. ha e
.
riqueza agrícola ' ganader"•• y m1nna
.
E11
s, 1 · de la primera
Carvaja l aprovechó la mano d
6 .
esta u tima, el propio
.
d
e o ra encomendada
mrna e San G
·
· • a j usar en 1a
.
j' . dr~gorio, cercana a la ciudad de León en el Nu
, dcr como eschvo
evo
Reino, a os tn igenas ' a más de ven
JI
que no necesitaba. Don Luis es jj , d
I I
.' .. ~• ª aque os
qui enes quedaron a cargo del Ne\a
a nqu1s1c1on en 1587,
'
uevo ,erno eran pe
crue1es con los natura les v por ello . . .
'
rsonas muy
habitantes de la Villa de, Sa L . , 1ln1c1arlon ataques en contra los
,
.
n u1s, a cu:i. se dcspobl,
1588
as1 continuó hasta 1596
en
y

º_,;,.

°

Pero ~ün ant~s del estab lecimiento del Nuevo Reino de
'
por C~:vapl, se tiene conocimiento que Albe t d I C
Leon
recorno en forma sisremáric
.,
ro e
anro, qu ien
Valle de Extremadura. En l 5~;sta re~1on la ~aya bautizado como
Alcalde Mayor las minas d t~ma1a¿ara si_, ya como Capicán y
explo raba c~n indios esclavose an
r~gorioj Para 1577, las
gracias por supuesto a conca ' por no amar os encomendados
•
r con esa mano de ob b
,
1
como muchos de los primeros habirantes del Rei ra arara,. ogro,
no, convcmrse en
hombre rico.
Don Diego de Monrcmavor en 1596
61
estado el
61 d 5
·
' esca ece donde habían
pue o e anta Lucía eregido
d I C
tarde la Villa de San Lui d C . . 1
por e
anro, y más
s e a1va¡a aprovecl1311 d 0 l
•
ap1tulaciones v el h·a ber s1.do ' n
b d O ,,. as
• mismas
Gobernador la ·ciudad
¡om ra
e111enre de
Monterrey 'T
I
dmct_r~po nana de Nuestra Señora de
.
.
ras a re acc1on del Acr d F d . ,
inmedia co elabora el S - I .
a e
un .1c1on, de
¡ dº
enrt amiento del Asiento y d ¡
r .
n zos para fa Ciudad
d I
.
e as ,e, ras e
Señora. .
y e as Tiem15 e f ndios parta Nuestra

e

.

851

�En el seña"1.miento del asiento y de 1m timas e indios para "1. ciudad y
pam nuestra SeF10m, .., un sitio de estancia de labor, con C1llltrO caballerías
de tierm' y sitio de /mena- ... para ad.orno y ornato de su templo y altar y
cosas newanas a su servicio, el cual sitio de estancia y tierra estiÍn y son ... y
pt1ra ayuda a cultivas 1m dichas tierras, /1}s indios caciques naturales de esta
tieiTa, que son el cacique Napayan gwichicil con su gente y el cacique
A{1?,U1111ron borrado, junto a los ]uaqulfll.enne y Comoagwr coataes, es con su
gente. ltern... una estancia de g,1nado mayor' por el camino de la Guasteca,
en el 11·ó de San juan en b1 Boca al desembocar del río y cuatro cabail.erías
de tima para "1.bor. !tem, otro sitio de estancia para ganado menor', en un
río.. con marro caballerías de tiemt,... con declaración que para
administración y haberes que procedieren de losji-utas de 1m dichas estancirtS,
esté a cargo del fimdador de esra ciudad y sucesores suyos, fllrrl que en ellos
hagan y distn.buyan prtrtt el dicho ornato de los templos y cosas que
ronuengan a su santo servicio, sin que ahora ni en ningún tiempo pueda
ningurut persona eclesiástica entremeterse en lo que toma /,a administración
de &amp;s haciendas, ... Ítem señaló para propios de estlt dicha dudad un sitio de
estancÍtl con cuatro cabrt!/;rím de tierra. por bajo de tierras de nuestra se,iom
con el agua que le perrent'ciere de estos ojos de Santa lucía y de 11}s Nogales y
los máques naturales para el ayudA a su beneficio, el cacique Pita/e y el
mcique Piopi, que están en bt sima de San Grego,-io con su gente, mujeres e
hijos. Item... para 1m cawas que se ofrecieren. .. teniendo en cuenta... poner
todo aufo... para "1. honra y ornnto... según se usa y es com,mbre en los reynos

de su Majest,id.
Cuando se efectuó la tercera y definitiva fundación, en esca
ocasión, canco don Diego de Monremayor como l,1s familias que
lo acompañaban, ya tenían conocimiento de.: los peligros y
molestias que enfrentarían. Algunos eran antiguos compañeros de
Carvajal. Así tras la elaboración del Acra de Fundación de la
Ciudad Metropolitana de Monterrey, donde gracias a añad ir la
palabra "Me tropolitana", se podírn recibir ciertos privilegios para
evadir el pago de algunos impuestos, pero primero, como era
usual en l:i época, se hace el señ:1\amicnto de !:is tierras e indios
para la Virgen y parJ. el Ayuncamienco ~in embargo, de.: inmedi:Ho,
se concede este mismo privilegio a los fundadores.
Esrn era necesario para que abandonaran la comodidad de
Saltillo y aceptaran avecind.irse en e\ Nuevo Reino, por aquel
cnronces, la ultima froncna del virreinato, regi ón semi-c ivili-iada,
8~2

alejada de la ley. En Moncerrcv a pesar &lt;le
empezaron a esrablecer sus h , •
que pocos anos después
, d
ogarc.:s perrnn,1s culr·1s ,
J
se carec1J e codo rino
de n:creac1on
,.
. . las div
. _,. )' preparana5,
r
escasas, diferenre situació ,1
¡
'
. , ers iones eran muy
, a a que se v1v11 • ¡
· d &lt;l
en Guadala' .
Z
, t:n a c1u a de
M ex1co .Y aún
.
, ' , ¡ara o acatecas por 11 .
,
ororgar especial es privilegios a¡
.. ·
'
~ o se requer1a
Tal Y como se dord os vccrnos para ura,garlos.
:
aron e rierras a la Virge 11 , ¡ c· d
ca ba 11 ertas de tierras 1v m~nc
¿, b
••
&gt; &lt;.: o ra p·1ra s
¿)· ª· a 1u ad, de
ha dicho , poco más rard. l
.
,
u ren 1m1enco, como se
e; os primeros pobl d
·b·
acuerdo a sus merecimientos t.
. a ore_s rec1 ieron, de
, ierras v nncrones de
i,
os amaban los cronistas d, 1 , '_
in&lt; ,genas, como
1
. . .ll ¡ .
· e a epoca. para ser t . b · d
\ ,
1n1c1a a nqucza agrícola \'
d
d I
ra a¡a .1s. f s1 se
•
.
c.
gana era e
uevo R .
l
v1rreinal. el cua l era con~c·d
11
,
e1no en a etapa
I o en aque a epo
el none.
ca, como e I granero
d
Aún cuando la historia no lo re istr:.1 ni 1
.
lo consignan, los fundadores ¡¡ 0 g .
pnmeros cron istas
indios Lü)Orios, (nJ.borios) )' ~º¡ aron acornpanados, de sirvientes,
. d.
ese J.vos, Y por sup 5
J 1
.
in 1spcnsables p.ira la vid
f . S ·
ue ro, oe os av10s
. .
,1 e 1ar1a. egurarnence
1
,
qu1n1en cos servidores Je .
¡¡ d
( . . entre os mas de
- ·¡
,lque as oce arrnl,a
alb ant es , carpinteros herre
.
s, se encontraban
tipo de labores neces:1r·1~,- p~o_s, campeds11,10s, y gcnce hábil en codo
·
, , ,., ara~aca ra ea
•¡
acue rdo a los cánones Je 1 ,
nte, una v 1&lt; a normal de
· '
u ,1 epoca.
C~°:º en ese.is lejanas cierras no h ib.
. .
conoc1m1 entos i' 9ue ¡1udi.
. 1 ·¡
. ,r.111 indios con cales
.
.
cr,111 .1 qut ar sus brazos fnr
l .
manua1es, .1qut'.llos impropios d 1
.
' a tr,1 ),1¡os
acompai'larsc de indíc,c . ·!· • ·el os esp.rnole!,, tll\'Íeron que
:-i nas
l ,1xc1 cecas
ot
'
•
a1gunos otros Je! ,.,. ,r·r&lt;&gt; ¡ ,¡ . · ·.
· ' . omies, mexicanos y
"'" 1
( t v1rre1n HO
l
·
encom ienda de ·1tr,,·r \' I
•
• quienes ac em.is traí.tn la
• "'"
ogr.1r que 1 ·
d·
. .
acepr:1ran b religión cri~·• 1· '"
os tn igcnas ch1ch1mecas,
n

º!

'-

, .111.1.

°

o·

l 111
· 1os ¡Jborios _\· lo,
• Con
. 1
.a ese
'"gru· 11 1 le
r1nc1p
j
~ encomendados.
.1gncu tura &gt;' g.1n.1derta ncces.uia
P
al1mentac1on de c1uirnts s I b'
bl .
.1pen,1s pua la
.
e JJ 1.111 cstt ec,do A.
1
prtmera ec.tpa l'conó111ic1 l I J. l .
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. .. s, .1p,1rccc a
• • ' Ot: ~u )S1s tcnc11 Si
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encuenrran la form l de nrt&gt; J
- e .
. . . 11 cm ),irgo. pronto
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sino para interL·,1mbio ,. . &gt; •
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fl o re e1e n l l' .1•¡:: r I &lt;.t u r ,1,·
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F1 11"1 su
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1 . l ·1 tte r u en el '.\:uevn l,c1n era
cr,rnjhrnu 1011. ,. l.i ~.lll,IL er I,L ··
.· 1 1 de g,inJdo meno r,
. t.\ p,u.,1 ~Ll lle
muy prop11.
. ., _urol\o, t:ll cspec1,1 a
_! 1 1¡1111 J 1d Je L1\ uerr,1~ .
poi , ,
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lo ricos erJn pocos y
rnd ·1~ \Js CLOOOffi!.1S,
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BL s de l.1 C.1r1.1, C,HIO\ C,lllllÍ, l.1 111.1yur p.Hte de óro\, ddii ,111 .\ ll
riq uez.1 ~1 l.1 .1c umu l.1c1ón k [lcr1.1s l' i11J1gc 11.1s e111..1&gt;me11t!.1dns &gt;'
no ha:· '-]lll' olvi J.1r .1 Ju ,111 C.111.tlcs. Andrc~ C ondlu y l-r.1111..i\u&gt;
BermúJn omo comcrc1.111ro e r.1blecidL&gt;s ,\l'111 cu.111Jo t.1111hié11
via n d:rnce , enrrc orro, qr im.
Tan pronco corno 1609, el Gol crn,1Jor J\1on1cm ,1yor autc&gt;ri1.1
al capidn Joseph de TreviC10 , llevar al puerro Je T.1111pi u,
localizado ,1 sesentt1 lt&gt;g11r1s, ca mino de carret11S, 1r ,l comprar ganado
TreviÍlo p.1rce co n una re ·u:1 con h,irin,\. Lo .1grc ivos 1ndígenJ~
de la reg ión, rJ! vez los huJlai es o lo tanuulip .1 cviuron tuviera
éx ito esta primera .wenrur,1 comerci.11. Regrc~,1 .1 Monterrey y
fab rica ocho arreras ~, Jcomp .1ña do con ocho comp.111cro y gen re
de serv icio, parre de nuevo y .1hor,1 sí, logrJ su propós ito .
La ganadería empeló .1 florecer muy pron ro, y cruL,16.1n la
regi ó n gran cantidad de ovejas. En 163- , Anronio Leal introdujo
un reb año de 30,000 oveja de de Huichapan. Después d I largo
via je y haberse adapr, do al clima, se empezaro n a uriliL:ir codos los
produ ctos y ubproduccos de lo .111imales. L:i lana , la e.une, las
pieles. Al prin cipio, en 1sta Je carecer de rc::lares )' gente
preparada para rr:1b.1jar la lan a, e regresaban pa ra u trasquila. a
Queré raro.
in embargo en ese aiio de 1635 , en an Francisco hov
Apod aca, el (Jpidn Alon o de Treviño da en arrendamia,ro, a
don Ju an de Guzmán, vecino de este reino, 1 obraje que rirnc en
di cha hacienda donde e hace jerga, sayal y fr,1zadas, por un aiio y
por tres mil pesos piara de rema. ~·e incluía en l:i renca ve inte pares
de ca rdos, mirad de emborrar)' mitad tle emprinar (sic))' di ez y SJl!te
tronos molientes y corrientes y toda la gente que hoy tiene y
seiscientas arrobas de lrtnr1 mu erta. El capitán se cornprornecía
adem á , rt sustentar a toda la grnte rl su costa ... y a que se le faltrtsen
muchachos para los tomos. dárselos y buscárselos y traerle los que se
huyeren 1•
1

la can tidad e n que se arrienda, indica e trataba de un obraje
muy gran de, tres mil pesos plata en el iglo XV II , era mucho
dinero . Los
rrabajadorc
deben
haber siJo
indígenas
encomen dados , pues se auroriza al capitán Treviiio a ir tras ellos y
ob tener los que requiera . Como pue&lt;le verse, los primeros reineros

�renían la idea del beneficio que se obtenía de la transformación
de los productos\' la incipicnre industrialización.
.
Al principio, como no se disponía de personas que conoc1er.rn
la fabric1ción en rexcilcs, se envi,16.1 la lana ,11 cenero del
virre1nJrn. h.1sra Queréraro para su 1e1ido . pero más tnde, se
1mporraron i n&lt;lios ornmíes, mestizos y españoles para que
enseñaran el oficio .1 los indios laboríos, muchos de el los
descendientes de claxcalrec1s, además por supuesto. a la mano de
obra de los encom endados indios chich imecas, con lo que se inició
L1 fabriL,tLi6n de rexciles en el Nuevo Reino, la que, en el siglo
XIX, Cue el p rincipio de la accual indusrrializ;Kió n.
:\o r.111 só lo los indígenas libres o encomendados fuero n
entrenado~ en l.1 fabricación de textilc~. sino presidiaras quie nes,
en lu~.H de cu mpl ir su sen tencia e n bs drcclcs, eran enrrcgados a
los p;opiec.n1os de los obrajes, a quienes se les vendía el servicio
remporal. Los empresarios adquirían, ju n tO con la de obra b~1~ara ,
el compromi3o de evirar la hu id a de los presos y vcnhca r
cumplieran el riempo de s11 co ndc n.1, por tanto eran c.:ncaJ&lt;.'na d~s
o c.ug.1dos con pesados grilletes . Como cr,1 de espera rse el sa bno
q ue recibían estcVi con dc n.1dos ,1 prisió n, era muy ba¡o, lo cual
permitÍa ab:1 rat:1 r el p roductO terminado.
bistía Ll n1J 110 de obr.1 libre v estos 1rab.1j.1dores L1horaba n al
lado de esros preso~ y en las mis;11:1s condiciones de prisioneros.
I~ua lmcntc y tn los mismos obraje-'&gt;, compartí.rn el rrabajo
e~clavos negros, mul.iro\ e indígenas chichimecas. lsre uso de
mano de ob'r:1 escl.iv:1, que como ya se ha Jicho, era cosrumbre de
ya

la época.
.
, .
Se esrablccen nuevo obra;es en Cadncy ta y SalLnas, p.1ra la
elabo ración de codo 1ipo pre ndas. Ve~1u,1rio de hna para si rvientes
e inc.lír,ena, cncomcnc.Lidos, jorongos, jug.1 s, cob ij.1!&gt;, co lchas,
t&gt;
• l
mantas, jornngos y sa1.1pcs. F~tns Liltimm ~e env1,11,11\ p:u a su
venta a l:1 por .1tp1c l entonce,, Lunos,1 fcri,1 d e S.1liillo, po r ranro
recib ieron c~tc.: nombre.
Pa ra J 667, 1:t~ oveja~ va .&lt;,ohrep,1\,ilw1 ,1 l,1s 300,000, mas el
gobernado r de Nuevo Rcin.o, do11 ~ico li, 1\11...í1r;1g.1., i111'or 111,1b ,1 se
mu ltiplic:1b,1n los nquilmo, \Íll p.1gar a l.1 rc.il h.1ue11d,1 ... y s1 se
cobrara .1 los dueiios pastorc.&lt;,, li111it.1Jrn1c11tc ,1 med io re.il por
c:1&lt;l,1 cabeza del hinbaje que comt'n 3\1!&gt; ovt:¡.l',, n .1 b.1,1.1ntc p :tL1
la paga de do~ pres idim de vc.:1nu: &lt;,old.1dm t¡uc rnn)crvc n Y
X"i/,

defi enden aquel
reino de los d,1ños que causan los indios
bárbaros. Y concinúa la solicitud del Gobernador: \' dem;ís de
esto, hacc_rse pago ,~I gobernador de dos mil pesos e;isJpdos de
oro de mina, que ~1enc de sueldo, sin (JU&lt;:: fuese de gravamen al
que pagare el d icho derecho. Desde aquellos .11105 ya se
acost umbraba defraudar al fisco, ral parece la siruación 110
cam bia .. .
. Gracias a las primera~ trasformaciones de ins u mo agrícolas, el
mgo de muy buena cal1t1Jd, en hanna, la caña de azúcar en
pil,oncillo, azúcar, ~an,adcros y m in:rales, y 01ro tipo de p roductos
mas _el_aborados. Ex1st1a un comercio muy activo cnrrc la region y
los s1t1os cercanos y aún aque llos alejados de la Ciudad, como e·s
Ta~pi co. a don1e se: llcvab~n muchos de los artículos aquí
fabr1 cad os o exrra1dos de l.1s mi n a&lt;;, pues debido ::d incremento de
la ganade ría, los productos obtenidos, la oferta, sobrepasaba con
mucho a l:i demand.1 local. Gracias a esre florecimiento de la
ganadería. a m::ís de la lana transformada, el cxcedenre de los
cueros, r::in_r~ de g,11udo menor corno nuyor que se preparaban
para su envio J Es paiia.
Los_ cueros de los a~imales po r ~upuesro eran ll[i lizados por
l?s habnantes _de l:i. reg1on, en cspec1.d por quienes disponían de
menores med ios económ icos. Los us,16,111 sobre sus camas, las
saleas como colchas o rapercs. El cuero para as iento en las sillas v
mesas en las casas, en l.1s c.urecas y por la gcnre nds humi ld~
como cuberas.
Los comerciantes llcv,1ban en n:cu.is de mulas v c.irrc ca s,
ade1:11s de cueros, plomo, hari n.1 , cr igo, nüc.ir, g.111Jdo y los
texrd es ya t:ll~ abu11d.111te.\ cn Li región. E.\tos producros se
exporta ban J F.urop.1 donde el t.uero se us.1b.1 c ri l.1 L1bric.1ción de
peros Y coras par,1 proceccion del pl·cho de los \old.1dos, 0 cubrir
las naves para c:\'Ít.ir ingres,ir.i el .1gua. Y por supuesto en oc.1 sione 5
~abrado, ~ar.1 las silhs ~· mn.1s de L1 époc.i. Craci,l\ ,1 este
inrerca m b10 de produuos, se ulitrní.1 pl·,c.1do, c.im.mín , aceite
telas'. ali mentos, no pc:rcct"C.lc1m \'lllo ,. .1ú11 ,HLÍcu ll&gt;~ de lu io.
enca¡es, ho)' 110 .fa_ft,111 g/111•rrh rlc Czsrdl,l y d, C./1111,1 pin .1, de oro 0
marfil pa ra los ,ricos halrn,intn de l'~(l' Reino, quie, l'\ l'll\'i.1li,1n,
de su ob r:11.cs, hnas L11us de lm mcrinm ... cuy.1\ l.1n,I\ ,tdtpiir 1,111
mayor lo ngitu d y lllcjor c.d1d,1d en lo\ duio\ i11\·iernm nnncf1m.

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peculio, un al macen . e_
- , . d s Adem:ís pagó ca mpanas
rep;ir (l. ...,., n entre las familias necesira a .
858

para la pacificac ió n de los indios , pero lo Je ''p;iciíicación"
implicaba enviar soldados a l:i cacería de las piezas o senc illamente
extermi narlos como lo hizo en la expedición a cargo del cap1t.í11
Cristóbal de Irurrera, quiLn extermin ó ,1 los ind ios levantados.
Su hijo Marrín fue gobcrn.1dor Jurante 38 años, e igual que
su padre, autorizaba pacifi car a los indios, y aquel los que sc
cazaban eran enviados a las minas dt: Zaca tecas, pero rambién
sostuvo durante varios años, a los habitantes de la región, en
especial cuando había hambrunas o algún evento, como
inundaciones o sequías, dejaban a la población en condiciones
paupérrimas.
Era norm;il llevar a los ind ios obrenidos en la cacería de piezas
a lug~res alejados para su venta, así pretendían evitar la huida, sin
embargo, a pesar de encontrarse en Zacatecas o San Luis Potosí,
donde vendían sus servicios, en muchas ocasio nes buscaban la
forma de regresar con sus tribus.
La población indígena en lo que más carde fue el Nuevo
Rein o de León, se consideraba, podía haber llegado al mi llón de
individuos en 1521 al inici o de la conquista. Pocos añ os más
tarde, en la primera década, se c.ree disminuyó grandemente por
diversos mo tivos. Muchos de los habitantes, fal!ec ieron por b.s
epidemias al no tener defensas contra éstas. Otros fueron muerros
en las gue rras contra los hispanos cuando llegaron a trarar de
esclaviza rlos. Algunos más , ya esclavizados, fueron enviados a Las
Antill as.
Para cuando llegó don Luis Carvajal como gobernador, no
pudo co ntabilizar la población aborigen pues al ser nómadas, se
encontraban en constante movimiento , sin embargo , Juan Baurisrn
Chapa habla en sus Crónicas de más de doscienras naciones, mas no
menciona la canridad de su jetos que las formaban. No obsrante, si
se sabe que muy pronto hubo una disminución cal, gue cuando
iban a cacería de piezas eran muy escasos los indígenas a
encomien da, no pasand o, en ocasiones, de más de veinte, sin
embargo en alguna ocasión el año de 1662, To más García capturó
62 piezas de botín 15 de elLos eran "gandules''~ de todas edades 18
indias borra/ 1O con crías en los pechos y J2 muchachas y 7
muchachos menores. Siempre se entregaba el quinco a su majestad
de lo mej or de las presas o brenidas.

859

�En ocasiones el quinco del rey, que no siempre se cumplía, se
remaraba a los encomenderos locales, pero se cuidaba de remacar
el se rvic io y no al individuo. Desde la llegada de don Manín de
Zavala como gobernador, se llevaba un libro de remares donde se
asentaba el quinto del rey. Para 1672, por orden de la reina doña
Mariana de Austria desaparecen las encomiendas en el Nuevo
Reino de León y se forman las congregas, donde la idea era reu nir
a los ind ios en pueblos y repartirles tierras. Las congregas tampoco
otorgaron protecc ión a los na curales, fueron desaparecidas por
inst rucciones del Lic. Francisco de Barbadillo en 17 15
El comercio fue muy ílorecience, los comerciantes viandantes,
llegaban con un buen cargamento de codo tipo de mercancías, en
1635 las mercaderías fueron valuadas en diez mil pesos. Llegaban
procedentes, de Zacatecas, Querétaro, la ciudad de México y
Puebla. Aquí se recibía además, artículos procedentes del oriente,
los cua les llegaban en la nao de china a Acapulco. Para cub rir las
necesidades de los vecinos, había cambién comerciantes
establecidos en Monterrey, en aquella época eran seis: Diego
Rendón, Juan Canales, Francisco García, Antonio Palacios,
N icolás de Medina y Nicolás de la Serna.
Los viandantes arribaban una vez al año a la población, pero
para poder vender su mercadería y cobrarla, se quedaban seis
meses, Andrés González, Anton io Canales y Francisco Ferná ndez,
llegaban en noviembre y salían en mayo. En ocasiones, alguno de
ellos llevaba como mercancía indios esclavos: Vicente Guerra,
vecrno y mercader de dicha ciudad acusado de haber vendido ocho
indios esclavos en las minas de Guana_juato ... y se Le condenó a
prisión y secuestro de bienes. Como la obtención de indios esclavos
era sencilla, los comerciantes aprovechaban para obtener un
ingreso extra.
Al in icio del siglo XVIII, el Nuevo Reino de L.:ón enfrenta
serios problemas económicos de diferentes ripos y la flo recien te
económica del siglo anterior decae. Su terricorio es cercenado.
Texas ya no pertenecía al Nuevo Reino y ahord, Tamaul ipas deja
de ser parte de éste, perdiendo entre ambos, cerca de dos terceras
partes del uevo Reino que an res de esto, llegaba de mar a mar.
Los indígenas habían disminuido en forma acelerada, desaparecen
las encomiendas y aún las congregas, (mas a pesar de es to , los
rei neros continuaron con su práctica de esclavismo) y al
860

establecerse el :-Juevo Santander, José Je Escando lle,·a ,l trc:~
cuartas parres Je los l1abicantt.:s de '.\luevo León a poblar las nuev,ls
tierras, dejando "desprotcgi~la" b capital del Reino.
La minería , 9ue no era de las mejore~ de la Nueva Espaiia.
baja aún nds su rendimiento, lo lllal obliga ,1 los benefactores de
minas a salir del Reino o bmcar nuevas formas, para la obtención
de mayores utilidades . Las minas son c~lda día m:b escasas ,. más
difíc il se comporta la sicuación cuando desde 1715, hab,iendo
desaparecido las encom iendas y congregas por instrucciones de
Fran cisco de Barbadillo, L, mano de obra deja de ser "baraca'' y se
requiere ahora, el uso de esclavos o de ind ios a quienes se of~ece
parre del minerJl obcenido, encareciendo el cosro v no
permi ciendo sean cornp&lt;.:tit ivos, por la b.lja en la cantidad v e.al vez
hasta en la calidad del mineral.
·
El problema, pH;l los pobladores dd Reino se ,lgudiza cuando
José de Escandón rc:cihe órJcnes del virre_v, de ir a la pacificación
del seno mexicano. F.sc.111Jó11 decide esrablecer pohlaciones ptlra
beneficiar a l'ecinos _y pobl,1dores cttrenres de tiart1s. Quienes IJs
recibieran no p.1garían derechos, y con esr:is Jos opon unidades, de
reci bir t ierras y no pagar derechos, muchos de los habiranccs de:
Monterrey, deciden emigrar hJc iJ l\'uevo Santander, deia ndo no
s•ólo desprotegido a /\fonterrcy. sino pr:ícticamenre desinro . En
las villas &lt;le Cerralvo, Higuer.1s y ,1lgun.1s otra~, los hab ir,rntes
salen, no tan sólo rnn HIS !"amili.1s ~ino con sus garL1dos, para ir .1
fundar nuevas villa~.
C adere:·ra, Lin ,rn.:s, Río Blanco y muchas ocr;1s pobL1cioncs
también sufren despobLimie11to ,. c,1renci,1 de ,·ecinos. En
Mon ter rey, en 173S h.1bir,1b.111, ~úmo c.1be7,;1 Je: f.1111ili.1, SS
es pañoles; 34 mestiws; 21 mul.1to~. En lo~ ;i]rnkdorcs Je ].¡
po blación, 7 3 españoles. 2S mL"sm.os. 25 mul.uos. 1180
habiranti.:s, P.1rc1 1- .í(,. er,111 .1proxirn;1J,1mLnt&lt;: .1000 lo~ ,·CLino,,
ocho años rn:i~ r.irdc, quéd.ib,rn L111 sólo 68S. P.ir.1 ¡-s-, h.1hí.1n
desaparecido de :--.tonrerrey lod,1s l.l\ co1110JidJ&lt;ln dc que: hJbi.1 11
gozado los reinero~ d ~iglo .1ntcrior.
Mas no rodo (ue malo: rn 1-s7 se de'irnlm.: l.1 mi11:1 Je L.i
Iguana en Boca Je I c:011L'~ c11 L1 Pun1.1 de L1111p.110, , con 1/1111
riqueza fabulos1t e11 pl,1t.t _¡ plomo. Por dngr.1 ci,1 fue un poto
ex agerada l.1 iníorm.ición: prod11¡0 mucl,n.i 1;11/lril/1'.1 1'11 poco_¡ dí,IJ ¡io I
sus crecidas leyes; 11q11ellui mi11c'UIJ di, l'li, Jiu• u11 /,1.~,1r10 dt ¡,!111,r qu I ,
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I · I ilat,1 ,¡11i' .,.t!:o de ,il/1.
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1· del puerto de
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1 M· ·na al cc r111 1n,H e monopo io
, .
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Ve r:J.crui' cuando C.1rlo
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de Moncerrev pueden
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Al . los comerc1.1nres
•
Comeroo [1 rf.
,on
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.
er que ir hasta Veracruz., y
, al exterior sin cen
.,
lle\·ar sus merca nc1,1s
. ¡·. . , la ex¡)o rrac1o n.
. . . 1
. , 'tapa Je comerc1,1 1zac1on, , ,
,1sí se 1111c1.1 .1 tercc.::r,t e ·.
! . ,
1 goben111dor di' Lo rca y
d flo reci 1 en 3. rt:01O11, e
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El con rr.1 ),tn
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te de fas provincias por
I paC1fiiu·1r las rrerras de nor. tenraba detener e¡
\',lle1111. tr,H11 biz te
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y 1obre to o 111
.
el r1t11q11t' 111111gc11as - . . .
d San Antonio de Be;ar,
1
J,· ¡
- 11 11rneios e
co11n,i/;1111nP ... ot e ,1/ll . .
,
·! destinan1e11te entre e/1as,
· 0 1 111ercdnClflS t an
introtluan il i'strt prouill '
. ·¡ . . es pocr1 o los soldados son
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rcnr1•111e11te, ,1 a . ..
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castigos todo pa rece en
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l rlos: .t pesm. de las pro ;1 1cio11es y

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z,,rno .
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1 Monterrey no lo abando na n. En
\!.is Lis dcsgraCtas que aso\ an l
e 1; mavor pane d e los
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s cosec 1as muer
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1 f . ·1ques de los tn ios.
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. b· lhres l mas ce su rir ac,
grnados mu Jres y ca_: , -~a de hs usuales inundacion es, eras,
Poco despu¿s , en 11)6, u ,
,

com o en el dilu\'ÍO, un,1 llu\·i.1 d1: -iO dí.1~ \' 40 noche\, ,IL,tbrn c0n
sementeras, gan:.idos, y casa~ habi! .11.:ión de. VL·ci no~.
En 178'), una helaJ.1 111ternpesrin el du de ~.111 Agu sr1 n.
produ ce escasez Je cerc.des y hambrun,1. P.1r.1 Jy'lllÍ.H ,l Lt
pobl ación con rrJbajo el obi,¡H) Rafael J o~é Vcrger, quien hab1.1
romado posesión en 178.3 como O bispo Je Lin :uc~. orJenJ IJ
consrru cción de su palaLio de veranero, en rerrenos d e la loma Je
la Chepe Ver,1, ororgado por el ayuncamiento. L1 ed ificaci ó n se
hizo rápidamente y para 179 0. y.1 csraba rerminJdo &lt;.' I que m.í~
carde fue llamado el Pal.1cio dci Obisps1do.
A la muerre del obispo \'crgcr, un nuevo obispo, don Andrés
Ambros io de Ll.1110s y V:1ldez, tom,1 poses ión l 79 2, ,. conrinúa
con eJ afán de me¡or.ir el aspc-:to Je la c1udJd, : on nuev:1s
construcciones, e inici.1 en el mismo ,1110, l 79 2, d Ho ... pical del
1
Rosario :, principia la Caccdr;1] \lueva en el nnrrc d&lt;.' l.1 ciud,1d,
dond e se gast3.n 60,000 pesos, mu cito de cst&lt;: dinero, en pago .11
arquitecto francés Ju:111 Crousc t, quien cobraba diez pesos di ,~rios,
un sueld o fabu loso para su época.
Se suspende la construcció n Je 1, nue\'a Cnedral por
pro blemas encrc el obispo y el gobernad or por el arqu i1ecw. Se
abre la cal le del Rob le. se levanta el puente de Gu,1dalupc, se
prin cipia el Convenro de C.,puch inas, (no se ter.11ina) 1· l.1 Pres.1
Chiqu ica. Para estos ,1f.os, lo~ indígenas co;1tinu:1ba n
relari va men te ¡ranquilo5, mi YCZ por ser ya cscas,1 su población, y
esro fue lo que pcrmir ió d au¡;c de las co11srruccio:1es . Entre 179 1
y 1798, se lcnntJron ~erenl :, seis n 11e\·as casas. La fiebre por la
construcción hahi:i in\'adi do a i\f ontcrrcy dej.ndo unJ buena
camida.d de d inero en b ciu d.1d. Pero ;-io fue la únic.:i fiebre gue
llegó , en 1798, una epidemia de ,·iruela, &lt;le nuevo, &lt;lism inu\'Ó la
cantidad de vecinos del Nuevo Reino.
Posiblemen rc esra epidemi;i c0nvencicí .11 obisp0 Je Llanos y
Valdez, de s,ilir de L1 ciudad. p:ua lo rnal hizo un;i peri ctó n al re;,
donde decía q lte : con m~j{lr co11oámi('nto de csr,t t1nra, llfgrtb,r ,1 frz
conclusión qur !a ciudrzd de /\!011tern:.i• no cr11 propicirt p1zr11 esrar La
Sede Episcopal, ya que el c/im11 e1·a c,rluroso c,z!i du,z lllt'scs al mio v
también malsano. que ru¡u/ 1111 h,1hi'11 ind11stri,1s )' sl'hrc torl,~,
Monterrey estab11 conden11do a .fl'r " ' ' lugilr cnrto y qu¡· !t1 pow gente
que había era 111dofentc: )' que los ,1rteJ1111os que tra_Jo de otr(ls partes
para las obras q 11e emprendió se a:-osru,nbrilron pronto al ocio en que
1

,

!--(,3

�,1quí se u1uí11 .. . que en el hospaal que fundó, los enfermos traídos de
más de cien lugares lejos, por el clima se enfermab,w más
corrompiéndos;, las medicinas: que los estudiantes del seminrtri'o
sufrían pentllidades y plagas de la región ... y que por el bochorno de la
remperatum, em mtÍs fiícil dormir que orar: que muchas fnmlfins
pasaban las noches en los ptttios ... por el excesivo calor... por tales
motivos cre/11 conveniente trasladar lll diócesis a Saltil/0 11

Al arribo del siglo XIX, Monterrey continuaba con el mismo
ripo de agricu ltura, maíz, fríjol, caña de azúcar, algo de trigo; para
tr:i.nsformarlo en harina, se establecieron seis molinos. 1-Iuerras de
d iversos fruros rodeaban a Monterrey, aguacate, nuez, manzan a,
p:1rras ~ilvesrres, moras. El ganado con tinuaba creciendo y la
ciudad se había convenido en un centro exportado r, de ·a quí sal ían
miles de c.1bezas de ganado entre el vacuno, caprino y porcino.
No fa lcaba tampoco la exportación ranrn haci:1 el resto del
País como al extranjero, de celas hiladas por las mujeres. Rebozos,
jorongos, sarapes, colch:1s, alfombras,
manteles, servi lle tas,
ceñ ido res en lana y algodón
En 1802 se abren dos esc uelas, una para niiios y orra para
niñas, para instrucción grat uita y obligatoria y a los alumnos de
escasos recur~os, se les proporcionaban libros y los útiles escolares
11eces:1rios, y emp ieza el siglo de las luchas por la independencia.
la agresiva acrirud de los ind ígenas que JÚn habitaban en la
región a mas de las incursiones de las rribus bárbaras del norre, no
permitían gran desarrollo agrícola , comercial e indusrriJI, a pesa r
de cs10, ya en esos t iempos el comercio, de nuevo florecía, se
exportaba a diversas poblaciones de Tamaulipas y de Texas.
Caravanas completas de carreras reco rrían los pésimos
caminos, al llegar al Río Bravo o del Norre, tenían, en ocasiones
que esperar varios días h;isra que la corriente diera paso. Había un
camino abierro que iba de Villaldama hasta San Anronio,
incluyend o una diligencia par:i. pasajeros. Ese mismo año , 1802, la
fiebre amarilla ataca a los habitantes de Monrem:v causando
graves bajas. En el aspecto económico, conrinu~ba siendo
primordial la agricultura y en cspeci:d b ganadería, los producros
se vendían en Texas.
Ya supe rada la salida de los reineros del siglo anterior y la
muerte por la fiebre, la ciudad había alcanzado alrededor de 7,000
habitantes. Años dcsrués, rras la luch-1 de: 1ndepcndcncia, la que
8(,4

poco afectó al Nuevo Reino de León, y ya consumada en 1824,
existían 15 tiendas donde se vendía ropa tanto nacional como
extranj era, y 30 rendajos. En la década de los 30'', la población
llegaba , aproximad amente a 15,000 persorus, y se co ntaba con 20
zapaterías, 1O carpinterías, 13 fraguas, 7 sascrerías,
16
sombrererías, 5 alfarerías, 15 curtidurías, 7 platerías, y 1O obrajes,
(telares) a más de jarcieros, bordadores, panaderos, coheteros,
pulquerías , ca rpinteros y herreros.
Ya en el México independiente, el Estado Libre y Soberano de
Nuevo León, logra de nuevo, recuperar su liderazgo en el sector
económico industrial, más no por mucho riempo. En 1833, una
nueva epidemia llega a Monterrey, la de cólera que causó 4,741
muertos en el estado, el 22% de la población falleció.
Los bárbaros gandulones como dieron por llamar a los indios
comanches )' lipanes del norte iniciaron entradas a Nuevo León,
provocando graves problemas al comercio. Robaban a las
caravanas para obte ner piloncillo, mezcal, granos y ganado, el cual
intercamb iaba n por armas y municiones, en muchas ocasiones
frente a las aucoridades que incluso proregí:rn esros robos y el
contrabando, po r el beneficio que a su vez, obtenían.
Por instrucciones del gob ierno central, se forma la primera
Juma de Fomento del Comercio en Monrerrey, poco después
aparece el Tribunal Mercanril, ambas para controlar y estimular el
movimiento comercial de la Ciudad. La Junra y el Tribunal,
pudieran ser las predecesoras de las actuales C.ímaras de
Come rcio.
Monterrey conrinuaba su des.1rrollo, diversos comerci.rnres
extranjeros se establecen en la ciud.1d: J. Hume!! y S. D. Juse ice,
establecieron una tiend:i donJe reparaban relojes e instrumentos
musicales, eran pL1teros, armero~ )' doradores. :1t.!emás de construir
roda clase de muebles f'inos. L'n sastre fran cés, Pedro G. Para11t se
había asentado en la Ciu&lt;l,1d. Los reineros con buen poder
económi co, cenían por cosrumbre ir, año con año , h.is rJ
Matamoros .1 ]3. compra de ropJ y J\'ÍO~ par,1 la c.1~;i".
Mon terrey, a pesar de ser un .1 ciud.1d pe9ucñ,1 no cr,1
preci samenre tranquila. en los últimos Ji&lt;.:z años, hubo muchos
problemas po i ítico~, lo cual ,1feccab.1 ,1 l.1 pobhción. T1I vez por
ese motivo, florecieron ,·,11 ios peri ódicos en L1 regron. El
Corresponsal: El Cemi11da de Nu1' 110 Li:on , El .Vive!: f:'l l.dt((u, \' _L l

�se a,erub.1 el momentO de Lt inv ,1s1ón nortc.1mnic.111.1 cr:1.~ la
.rnexión en 1845, de Texas J l.1 Llnión Americrn.1, lm p:nrttHJs
mex icanos ,n ·ecind,dos en &gt;!ue\·o león. se prep.u.1b.rn p.1r,1
luchar, afectando grJvemciirr, al comercio y l.1 indusrn:t.
Fn 1846, rnienrr.1s el Gr.1I. Anconio C.111 ,des rr:1t.1h.1 de
detener ,1 !Js fuerzas inv:1soras, en i\1onccrrcr se inici.1b.1 l.1 lc.:va,
sin embargo, los habitantes de la~ pobl.icioncs ccrc.1n.1~ ,1 la
ciudad, se '"rehusabrn par.i no dci.ir ,1 sus L1111ilias cxpuesrJs a los
;naques de los indios bárbaros que se h.1bí ,rn increrneiH.~d?. Como
preparación a l.1 llegada de las tropas extran¡er.1s. se obligo a t?dos
los albañi les de Moncerrev ,1 que apoy;1r.rn a los 111gcn1eros
militares en la construcción. de Lis fortificaciones. Los sembradíos
de los. :ilrededorcs fueron destruidos, igualmcnre los jac.1les, pa ra
limpiar el ompo de barall.1.
'"
., _
En septiembre de 1846 , cae la C1ud:1J en. i:1ano~ del e¡ercito
invaso r v b economía encra en un proceso esrauco. (,ran parre de
los habirantes prefieren ab.i.n&lt;lonar Montc:ney hacia p~blacio_nes
adyace n tes, a fin de no a\'alar c.:on su presencia, la estancia aqu1 de
10 ; norre:1meric:inos. Al firmarse I,\ paz y regresar las autoridades
mexi canas los habitanres eraran de recuperar la economía de la
reoión. Para ello el gobierno busca forra leccr la instrucción
pGblica, incrementa la lucha conu~ los in~ígenas, má~ agresivos
,,hora. Invirrre en mejorar los cam inos hacia la nueva fron rera y
abo lir las alcabalas par:1 apoyo del comercio regional.
_ _
En 1848, se calcuL1 l.1 riqueza de la población en seis mdlo~es
de peso~. conran&lt;lo la propied:id urbana y los capirales merc~ ~riles
e industriales. Monterrey puede ser conHderada ~na poblac1~n. de
segundo orden, siendo las de primer ord~n, la crn_dad de Mex1co,
Guadalajara, Puebla, Veracruz y Guana¡uato y s1 Mon_terrey ~0
1
puede esrar 3 esca alrura es por tener tan sólo 26,(~00 ~abna nres
En 1853 se inicia la construcción del Pa lacio Iv1u111c1pal. un
año más tarde se ha terminado la planra baja y una parre de la
planea aira, al lado oriente. Se c1~piezan a le~an_rar unos ~años en
las aguas termales del Topo Chico y una fabnca de az~car. En
] 854 principia la construcción, a tres leguas al pon iente de
Monterrey, de b fábrica de hilados y tejidos La_ Fama,_ c~ n ~~a
inversión de $75,000, y con esto arranca la rea l rndusm alizac10n
de Monterrey. Eran socios de la fábrica, José de Caray, Gregono
Zambrano, Pedro Calderón Peni lla, Hcrnández. Hns., Manuel
866

María del Llano, Valenrín Rivcro , José 1\rforell , J . 1M. (']
• ausen, E.
B: S\eele )' J. B~ Buchard. Ese mismo_año. se consrruye el Templo
dt: Nuesua
Senora del
Roble ' cerminado en 1855 , ~ racias
· a ¡a
.,
.
5
aportacion de los vecinos.
Ya p.ira esa época, existían lo~ primeros grande.s comercios de
aba rro_res, ~! del espaiíol don ,\ lariano Hernfode7. y Luengas,
Pamc10 ~dmo, )' Valentín Rivero, mayoristas que imporraban
~ ercader1a de Esrados Unidos y Europa. Varias sombrererías,
d1 ve rs_os almacenes de ropa y calzado, y panaderías. Abundaban los
ren da10s.
Llegaban arrieros y vendedores del centro del País, muchos de
ellos se establecían temporalmente, en un mercado llamado la
Pl aza d_el Comercio, en lo que hoy es la Plaza Hidalgo. Ofrecían
muy_ diversos __producros: dulces, ropa, encajes, riras bordadas,
deshilados, teJ1dos, rebozos, armas, machetes, instrumentos de
labranza y todo aquello que una población ya imporrance podía
demandar.
En 1857 principia la producción de hilados en La fama sus
tej idos arín no conocidos en la nación pero la calidad de ello; sin
rival .. 1aún comparables con los de fas me'J·orefa'bricas de los Estado
U .d '' E
·
s
nt os .
se mismo año se establece una refinadora de azúcar
por el método alemán, ... industria que para un Estado como eL d;
Nue vo L:_ón en que fa principal riqueza agrícola proviene del cultivo
de fa cana ... es de muy ~rande interés especia/mente si se logra, romo
no es remoto, hacerla ob;eto de exportación para el extranjero.
En 1858 se inaugura el Teatro del Progreso, donde se
prese~tan dos o tres funciones semanarias, siempre que el tiempo fo
permzta, al no estar fas ra!Les pavimentadas, ruando !Lovía se hacían
grandes lodazales que no permitían el tránsito.
En 1859, se inician cl.ises en el Colegio Civil con 70 alumnos
pero un acontecimiento exrerno, la Guerra de Secesión en lo~
Estados Unidos .':ino a modifior la economía de la región. La
en~rme ~roducc1on de algodón de los esrados surei'ios, no podía
sa li r ~ac1a Europa debido al bloqueo de las fuerzas navales
~an qu is, así, Monterrey se convirtió en el cenrro distribuidor de
e:te, el cual_ le producía al Esrado, gracias al pago de derechos,
c111cuenra m d pesos por mes.

_Esto por supuesto, propició el contrabando, lo cual rra¡·o a la
re gion
' gran prospert'd ac1. Muchos extran¡eros
·
se establecieron en
86~

�Monrerrey para comerciar y aprovechar el auge, pero pronro
desaparecc:ría esra ventaja, al llegar la erapa del imperio.
Monterrey bajo el régimen imperial, en 1864, fomentó el
culrivo del algodón, introduce cambios en los trapiches,
(elaboración de piloncillo), ordena se esr.udien los parásitos
agrícolas de la zona y mejora los caminos hacia Saltdlo y Piedras
Negras, pero en 1865, el comercio desfallecía. En ese tiempo la
ciudad contaba con 32,000 habitanres, había 466 alumnos en 4
escuelas de niños y 2 de niñas, sin embargo, el Colegio Civi l es
convertido en cuartel de las tropas del imperio, las clases se dan en
las casas particulares.
Tras el rriunfo de la república, regresa el espí ritu
emprendedor de los reineros y en 1867, se abre una fáb rica de
hielo. En 1870, la. Casa Calderón, comercio al mayoreo operaba
en abarrotes, maquinaria, vinos y licores, mucho de esro ,
importado de los Estados Unidos y de Europa, además llevaba sus
productos a otros Esra&lt;los de l País. En 1870, se inicia la
comunicación telegráfica con la capital. En 1872, funda n,
Zambrando Hns . y don Valentín Rivera, la fáb rica de hilados y
tejidos El Porvcni r en Villa de S:rnciago.
En 1884 contaba Monterrey con 324 talleres y peq ue ñas
fabricas operadas por 1,329 empelados. Exiscían 42 carpinre rías;
42 zapaterías; 25 herrerías; 18 carnicerías; 14 ralabarrerías; 12
hojalaterías; 1O rene rías; 10 piare rías; 9 alfarerías; 9 balerías; 6
fábricas de fideos; 3 cabrerías; 2 fábricas de hielo; 2 aserraderos de
maderas; 2 molinos de trigo, Una fábrica de cerillos, otra de ácido
sulfürico v una más de cJjas de fierro laminado. La
indusrrializ~ción aún estaba lejos de la región, rodo se red ucía a
pequeños talleres artesanales, semejantes a los exisrenres en la
Edad Media en Europa. La economía descansaba en el comercio y
en el contrabando, el cual continuaba creciendo en forma
acelerada.
En 1880, se empieza a gestar el espírirn empresarial ind ustrial
con la primera exposición en la Ciudad, organizada por la
Sociedad Obrera de Monterrey. Tornan parre en ella, 115
expositores con 46 1 objetos diversos presentados: loza de barro,
galleras, chocolate, sombreros, zaparos, cigarros, maquinaria para
elaborar velas, moli nos de nixramal, enrre o rras cosas.

El ano de 1882 fue pródigo en aconrecimiencos p:tra
Mo nterrey. Llega por primer vez el ferrocarr il procedente de
Laredo, ~a luz décrrica, ~ se empinan a tender los rieles para el
fer rocaml urbano de mu liras que iba de la Plaza Zaragoza hasta la
estación del ferrocarril. Se so licita al Congreso la aucorización
para render las líneas telefónicas, empiezan a func ionar en 1883 y
se fu nda la Cámara de Comercio.
'
A pesar de lo que esco pudiera significar, Monter rey se
enco ntraba en problemas económicos, cada día perdía más
com peritividaq, debido a la llegad;:i del ferrocarril a diferentes
ciudades de la• nación, las que ahora obtenían las mercancías a
rravés d_e ésre, mucho más baratas que las que Monterrey podía
proporcionar, el comercio m3yorisra, languidecía.
La actividad económica esraba en depresión y la industria r;1n
só lo producía para la demanda local, sin embargo, en 1886, se
esrn blece la fábrica de cerveza León, la cual más rarde dio origen a
la Cervecería Cu.whrémoc. la que abre sus puerras en 1891, dado
inicio, ahor.1 sí, al auge industrial de Monterrey.
En 1890, principia el deseo de construi.r en la región una
fundic ión Je fierro. John R. Price, un inglés avecindado en
Mo nte rrey, solicira aurorización p.1ra la que se llamaría, Fundición
de Fierro y Elczborarió11 de 1vfaquinarZt1 de Afontt'rrey. En 189 1
em pieza a producir la Suevo León Smeltint,, Refinig and
Manufacturi11g Compttn_r Limited.
En 1892 empezó a rrabaj,ir l.1 Compariífl de /,1 Gran Fundffirín
Nacional /vlexi'r:ana. Refinaba oro, plata, cobre y piorno. fue muy
lucrativa, los inn·rsionisus recuperaron rn capiul en un ano. En
1900 se funda la Cornpr1ni.1 de Fierro y ---1aro ele Afontcrrey, orgullo
de los J uevoleoneses. E.sra ser:í L1 t'dtim.1 empresa que se dad a
co nocer en ésle breYC' an.íl i~i~. En lo_i, inicios del siglo XX, la
Cervecería Cuauhrérnoc, se inreg ró horizont,d ~- \'Crt ic.ilrnence
forman do nuev:is empres.is para L1 obtención de sus imumos.
A la mic,1d de: ese siglo, los empresarios regiomon tan os.
aprovecharon L1 ccrc1.11i.1 .1 lo~ Eqados LT nidos :' l.1 ScguntLi
Guerra :viundi:11, principia u11.1 nueY.1 inJusrrializ.1ció11. Y nace
una leyenda: ~l01Hem:~·, C.1f1Ír.1I !n1.lmtri.1I de .\1éxico v .ihor.i, en
el siglo XXI, C1piral Fi11.111cic1.1. Le queJ ,1 t,111 St)lo ¡~endiente ,1
Nuevo León, lograr l.1 i11Ju~m.di1.1cicí11 1..omo c.1.pi1.1I rcu10l6gic1
para coron:ir los esfucr1.o, .,. \Ueflo,, de lo\ .111tinum rcinerm. '
~

868

�Así cu:urocienros .1110s Je,pué\ de su fund,1c1on 1..t1mo CiuJ.1d
i\1 et I o poli t.111,1 de i\-1on t nrL'V ••19 llcl l.1 pL'q t1L'11.1 .il de.1. ,e co rw iert e,
reJlmente, en una gr.111 1..i11d.1d ..11 lkg.ir .1 l.1 lll.Hl.l tt.1p.1 tkl
desarrollo económico, graci.t&lt;i .1 l.i venc.1 dt' lo~ indigen.1s corno
esclJvos ..11 rrabajo produC(Í\"t) de: lo, mirn10s , ,11 conrr.1bando ran
en bog.1 durante L1 scgund.1 n1Ít,1d dd ~iglu XIX. \' al tr.1bajo
comercial de lo s .rnciguos reincros.

Bibliografía
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Geografía, colecci6n de tlrtículos relativos a la República Mexicana.

México, 18 56.

1

870

Notas Bibliográficas
1

Una caballería de tierra es equivalente a 42. 79 1la.
Sitio de hue11a IO. 7 Ha.
3
Estancia de ganado mayor 1.755.6 ! la.
'Estancia de ganado menor 78.27 Ha
5
En 1635 ya se trabajaba la lana en el Reino. ademús. se autoni'aba a los propietarios de lo!t
obrajes hacer entradas en busca de pia~1s &gt; esclavizarlos.
6
El encadenar a los trabajadores. aún los libres. era practica usual en la época. Así se
acostumbraba. los niños trabajadores en Inglaterra en el siglo XVIII. eran encadenados.
7
Los obrajes son las empresas iniciadoras de la industrialización de Nuevo León. por ser lo
más similar a una fábrica moderna.
8
Gandul nombre genérico para los hombres indígenJ.s.
9
Borras llamaban a las mu_jercs adultas. Actualmente se escucha entre los jóvenes llamar
''borras" a las muchachas.
10
El problema del contrabando. desde los inicios del siglo XVIII. era gme en la rl.!gión:
afectaba los ingresos de los comerciantes establecidos &gt; al gobierno. al introducirse
mercancías sin el pago de la alcabala. Con el trascurso di: los años no parece haber mejorado
la situación. aún en estos día~. a p.:sar dd tratado de Libre Comercio, continúa la misma
práctica.
11
El obispo Verger hubiera sido un buen economista. se adelantó a su tiempo. En 1930. en
Estados Unidos durante la época de la Recesión. los economistas John Maynard Keyncs y
Alfred Marshall. sugieren al Presidente Frankl) n Dclano Roosvclt. la creación di: empleos
para
poder dar a la población un ingreso económico&gt; a) udar a la salida de la Recesión.
12
Este hospital de El Rosario. 111:gó GonLalitos a iniciar su pnk11ca tn Montme). ) donde
posteriormente
abrió. por primera 1e1 en la Ciudad. una cátedra de medicina
13
Muy posiblemente el disgusto mostrado .:n el escriro del obispo. era di:bido a los plenos con
el gobernador don Simón llcrrcra &gt; Lt.:), a. qui.:n logró se dew1 icra el proyecto de la nueva
871
2

�. e·n lo .,
,,uc ahlira cs JuareL &gt; Tapia.
••
d , la pob1ac1on
1 b
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1
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. , \ltri n rnnondo
su petición.
. , • , ra\ ,¡\ pa~() d..:I ucmpo. lkgando .i ~cr · •
i•¡::1 contrabando 1:on11nuaba ~ .x ,1g. 0
como el centro Je és1e
. ·J.
,,
d. la población de l 85ó
. , ! · i\1ontcrrC\. t 1!{90-1960) 1e cnco
to
; ubhcación 1lam'.1d~ El Dt~a~rollt~~~;,i~r~~-~1~~do,,..: a La· Famal e~ lógico ~n u~a
Mauro afirma. que el surg1m11:nto de esta_ a _r_ b.d . ·arrollados. donJc '~ usa mu1:ha mano e
, . dad con maticc:s comac,al"'S .\ "·n pa1~c"- ~u º
soc1e
obra.

~~n~~a

LA FRONTERA ESPIRITUAL TLAXCALT ECA EN
EL NORTE DE LA NUEVA ESPAÑA.
Mtro. Rodolfo fapaw Cárdenas'

El avance promovido por los hombres de la Coron:1 Esp:1ñob en el
seprencrión de la Nueva Espai1a, fue conmuyendo. en el tiempo ven el
espacio, m:is de una froncera; una trama de distintos confines; el judicial,
el mili tar, el eclesiástico, en tre otros, cada cual con jurisdicciones y un sin
número de instancias que se nos presentan incrinc:idas, sobrepuesras, de
difícil comprensión en su funcionamiento desde nuestro tiempo; y
también, aquella frontera producto del ejercicio de b vida cotidiana en
rodas su esferas, que bien podríamos llamar la fronrera verdadera. Estos
grupos, vivieron una reahdad cambiante; espacios un día dominados y
otro día perdidos, fundaciones efímeras; quehaceres convcnencieros de
los capitanes y de los frai les, naciones de chichimecas rescatadas de la
infidelidad por actos masi\'OS de bautismo, sin que éstas cayeran en la
cuenca de su salvación. En otras palabras, la cultura norteña se fraguó en
ese caldero de encuentros y desencuentros de hombres y de visiones,
amalgamando en el riempo una cosmovisión genérica, con arreglo a las
nuevas necesidades d ictadas por la supervivencia ~· la inrndependencia
social, dando por resulrado maneras de in terpretar y adaprarsc a la
realidad.
Nos in teresa la presencia tlaxcaltcca en d norte, porgue vinieron con
mo tivación propia de conquista; así lo comunicaban a sus congéneres y la
mantuvieron como elemenco de fuerz:1 e identidad por espacio de
trescientos años. Así, podemos considerar que en el narre también hubo
una frontera tlaxcalreca en expansión y consolidación constante. No
obstante, nos interesa profundizar en las formas específicas de adaptación
872

873

�y transformación social que esre grupo asumió parJ. mantener su
presencia y sus núcleos de consolidación érnica. En efecto, los

rla..x:cal tecas, reconociéndose como genre de frontera, al igual que los
hispanos, renían clara su ind ispensable presencia, merced a la cual la
Corona podía sentar sus reales. Fue esre un argumenro permanente en
sus alegares para presionar la decisión favorable en sus litigios. También
fue frecuente la alusión a su valiosa parricipa:ión en la co nversión
rdigiosa de los bárbaros del norte.
Esre hacer suya la obra evJ.ngeliza&lt;lora, nos invita a indagar qué can
profunda era esca con\·icción, qué tan auténticamente pudo ser vivida la
religiosidad en las distin tas generaciones de tlaxcalcecas norteños; o si
esr:1mos acaso ante la presencia de un manejo utilitario del facto r
religioso, de un manejo de orden y peso polírico. Responder a esra
cuestión cal vez nos ayude a precisar, de paso, su contribución a la
constimción de la frontera espirirnal del none colonial. Ah?ra bien, con
relación al rópico de \a cristian ización rlaxcaln;ca, Gibson· documenta,
unJ. serie de narraciones que tienen visos de leyenda porque no poseen
constancia fehacience ames de la primera mitad del siglo XVI, bs cuales
revelan ya el esfuerzo, una vez entendido el ~isrcma colonia\ español y su
sustento, por presencar a los nobles daxcalcecas como fervie ntes
simpatizadores de la nueva religión; pero también como base de un
cue rpo de argumentaciones que serán urilizadas en sus peticiones y
alegatos políticos. Lo asentado permite aseverar que el crisrianismo cuvo
más de un uso en el seno de sus relaciones sociales, algunas de mayor
util idad en la vida terrenal.
Considerando que los tbxcalrecas venidos ,11 norte en 1591, llevaban
serenta años en concacto con b nueva religión, quedaría por preguntar
cómo fue su expresión en estas tierras y si esa crisriandad de los
rlaxcalcecas en el none, guardó las mismas dimensiones en lo espirimal y
terrenal a lo largo del riempo, que se apuntaron rempranarnenre en la
Provincia de Tlaxcala, o si la segunda fue prevaleciendo sobre la primera.
Intentaré, entonces responder a estas incógnitas. ~os serviremo~ par.a ral
propósito, de una capel lanía de misas funda das en San Esteban de la
Nueva Tlaxcala, en el año de 1734, por Don Esteban de la C ruz Y su
legitima esposa Doña María Catalina, tlaxca lcecos, de q uienes, el alcalde
ordinario de primer voto, dio fe de ser conocidos, y comc,rncia de estar
bien instruidos en la lenoua
castdlana .y en los misrerios &lt;le nuesrra sanca
b

[' caro,¡·IGl.l

Ié

El cerna .de la capellanía nos sicüa, en el ámbiro de dos problemas
claves y conuguos del cacolicismo medieval; los asunros de la usura y el
purgarorio. Temas que forzaron muchas horas de discusión en el sen; de
la Iglesia carólica, el primero, incluso desde tJempos de Carlomagno',
pasando por los Concilios de Leerán, de 1179 y 1215' y, en el Concilio
1
de T renro, concluido en 1563 '. El segundo, hace su entrada en l.1s
discusiones reológicas a fines del Siglo Xlll y cobra inusitado interés
también en el Conci lio de Trente, a raíz del cual se acordó una fuerte
propagación de la idea de su exisrencia~.
.
La. inrroducción ~el purgatoriunz, en los escenarios post rnorcem hizo
111sufic1enres los amenores recursos compensatorios, tales como donarivos
en. t_jerra~, di~ero, ~~ificaciones. re_ligiosas,. i~cluso sus propios hijos\ al
ex1g1r la 1ntenonzac1on del srn nmtenro rel1g1oso mediante la contrición,
acro de conversió n protunda, especialmente anees de la muenc de los
pec~d.o res, que . abría h posibilidad del purgarono, donde igual se
s~fnnan penas .mfernales, pero no en perpetum, pues al paso de un
tiempo, dependiendo de los pecados y de la ayuda recibida de los vivos,
1
el paraíso era el destino indefecrible •
En el pr.imer tercio del Siglo XVII la creencia en el purgacorio se
había general1~ado en Améríca; de manera que para enronces, la mayoría
de los novoh1spanos creía im~mediable pas.1r una temporada entre las
animas del purgarorio. El hecho ks infundí.1 gran temor, el cual se
acrecen raba con la incerridumbn.: de no s.1ber cuánto tiempo pod rí,1
permanecer su alm.1 en pen:1. Sin embargo, b Iglesia también ofreció las
vías para reducir la esranci:1 en el purgarorio, con recurso~ como la
ind.ulgencia )' los sufragios. Desrac.11110s los sufragios porque refieren 1.1s
acciones que los vivos re:1liz.Ü),1J1 como ,1uxilio espiri tual a las almas de los
di'.un~~s tales como or:iciorn:s, limosnas, obras pi,1dosas, penitencias ~·
misas . Es en este contexto donde cobró viJ;1 l.1 c1¡xll.111í:1 de mi~.ls.
como mecanismo .1 .rr:ivés &lt;ld cual las fami lias pudieron .1~cgurar qu( un
sacerdote oficiara m1s.1s a favor &lt;le b salvación de sus almas.
Entre las obras o icvdos píos, L1 capel!Jnía sobresalió en su
propósito emi nentemente rel igioso, r su génesis se loCJii,a rn el sl'no del
derecho canó nico. De hn.hn, exist!n on dos cipos de updL1ní.1; l.1
llamada edesdsrica u col.1tiv:1 y l.1 l.1ic.1 o profan.1. l..1 prirnn.1 tenÍJ. c¡uc
ser a~r?m.a&lt;la por d P.1p.1 u d obi~po, dcpcndí,1 de l.1 juri.,dicc1ón
ecles1ast1ca, el c.1pclLí11 &lt;ld)í,1 pcncneln .11 de.To, y c.:I princ.ip.d y su rent.1
pasaban J. fo rm.1r prnc de Li lglc,i.1. L1 c.1pcll.111í.1 laic.1, rc~Í&lt;;tÍ.1 l.1
tnterve nc1·o' n (1e 1·J 1g1c:su,
·
'
por 1o c.¡ue 1m licndcl.'.tos
r;ir,1 \'L'/ .,e:

�. . ,\Ll01'
.·, lL
1. l 11\ J\10. Ll\ il .\' [ll) l1.1hi.1
. .
I' L
R. 16·1 !1 lllt01'1/
esp1ntua11ZJD,l!l- . J::.t.' . . . . ·. i: .
In~ L,1¡1dl.1nc,, cs(o~ pod1.1n
l. . '
. - nón1c1 ll1S(l(ll(l01l. Lll Lll.ll1l0 .l
.
1
co1.1c10n n1 LJ
• . ·
. ,
, s~ prl'f) inb.in ¡1.1L1 \,ttcrL 01cs,
·
\
'
• jO\'Clll'S (jlll:: · '' '
ser lcgm. tnc u_s1~•~ mnos Y!,. l
idJr Lkcir h, rntsJ\, p,1gJndo
d ·on 1c~ 0)11n,11.1 rn.ll
1
pero su con tct . . .
.t,. d . l
¡ued.rndo el ,uper.ívit pJr.1 e
generalmente una 1111111111.1 pJne e .1 rent.1. l
capellán' -.
. ..
. · ipdl.rnía rumlad.1 por Esreb.111 de
Revisando las c.uactcr1SllL,lS l1t: 11, L, - . .
l .. fi{lldar en la
~1 . C :.ilin1 diremos qui.: fue su ,oluntJt ... .
.
b Cruz Y l. ana .11., . • ; ' d . ·/io ut'blo 1111,; c,ipe!lr1ni',z co/,//Iva de imsas

wsa de su momd,1 q111 f)_ta ~ n l 11 . -:
d,, rent,1 en cada u ,1 111ío con la
de dos mil pesos de pnnnp,r )' lit nro
d
,,,
. . , d uinff misas rez/ltlrti por sus a/mm y las Je sus pa res... y a
obl1gac10n e q
¡
.. J . Rodrí&lt;•uez de b Cru1.. De
, ¡
h·3 brí:i. de &lt;Hl enar s11 1ntJO. u.u1
:-.
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cuyo
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l -, so re upe .in1as,
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acuerdo a a regu acion
, . · ¡· .
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. nro¡)os1to re ig1oso L • , •
garantt:i e un )ten. su r
d.
_.. 1o que discre¡),1 rcspecw
l . ·ll-ín h.1st·1 su or cnauon. .
.
almas'! sosrener a cape ,
• . , l connonron co mo colativa y sin
· re entonces, es que a
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l l l. ·&lt;linario de primer voto, con
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. ·¡ . ce escn6ano pu 1 1ILO. r
tcsngos ovt es ~ an
·
•
que d número es bastante
.
bl' a d concraro, notamos
misas a que o ig .
d
. do oeneralmente, el sesenta por
, d quince m1s·1s reza as, Luan
º
l 1
como o.
-. . b e11tre treinta Y cuarenta misas anua es, o
.
d los casos se s1rua a
,
.. 1
ctento e
,
n interés m:b rerrenal que esp1mua .
cual denota para nuescro cadso, u
J
- lar que b fund-ición de dicha
,
d 1 .
se pue e sena
En apovo e O ,isent.l 0
. .
h
· J 1· ·smo Juan
, .
1. . consmu1r la crenc1a e mt
c:ipellan ta se apron:cu parla
· •
¡~ ¡, posibilidad de que el
I C , on O CUJ 1 Se CJnCC ., "
d
Rodríguez e a ruz. _c
.
. po ¡1 renta no sea objeco de
.
.
· · . l ce y -11 mismo r1em , ·
pammonto se csptmua t,
,l " se compone... de una huerta
, nl'lS a ·1 casa que ...
algún gravamen; :w_n d - be 'con -las paredts dobles nuevas /11.ertes y bien

d

toda cercada d(' tapia e tt O
d' d Lt , con mil doscientas parrds
. · d d dos varas y me 10 e ª 0 )
d
d
acon ioona as - e
, al aprecio corriente importan os
nas)'
on·as
segun
g, -andes y pequenas que u
"
d t es t1n-os podrá La dicha casa
.
mil y cuatro cientos
pesos..." , Pero , ... antes e r ¡ .
fi " amas
.
.
,,
le ·icomoda con e mismo in, ...
valer más de cznco mil pesos... ' se ·.
. 1. " .
un rancho que se
,
L .
n patnmomo
con
l
de la capeL ama ~o cztwa... u
ba·o el o·o de San Lorenzo, con casa y
encuentra a la salida del pueblo, . J_ l d J arro mil pesos v doscientos
planrado de "sepería", con un pnnc1pa e cu
,
de renca anuales. D
E b ¿... la Cruz hace un monraje muy hábil,
on sre an L
En este
cas0 ,
..
.
l " de algún gravamen.
·u hqo y evitar e Pªoº
l
para incremenrar a re~ta a s
, .
.
.. debe entender nomás
Además, llama la arenc1ón que el parnmon10 se ...
876

durante La vida del capellán... y ... que después de su jctllecirmento haya de
volver el ditho rancho ,ti tronco y repartlrsela entre sus hijos y herederos y solo
La capeilan!a colativa... se ht~ya de mantener en su fuerw y vigor
imperpetum... ". Se asegura también que a su (ilkcimiento. han de seguir
"... en derecho de patrones los hijos y nietos "... de mayor a menor por
Línea de baronía... ", cuidando además, no mermJr más de lo necesario el
patrimonio famili.u e incrementar el superávit en beneficio de los
patron os, quienes se reservaron el poder para la administración, tanro de
la capellanía, como del patrimonio asociado.
El interés rcnrista que reviste el caso, manifiesta cómo la intención
por la salvación de sus almas, en el esquema cristiano, no estaba en el
cemro de la atención de. los del pueblo de San Esteban o al menos de esta
familia. También es posible que dominara ya en el seno de la comunid:id
tlaxcalceca de San Esceban, el pensamiento monetarista, que tanto había
combatido la Iglesia. Lo anotado nos permite adentramos en el tema de
la usura, ya apuntado como segundo p11nro de estudio del presente
rrabajo . .Ésre aparece en cuanto nos pregunt:imos qué se hacía, tanto para
obtener la renta , como para usar el superávit que la capellanía producía.
Recordemos que ante el poder de corrupción del dinero; nacieron
órdenes rel igiosas que se opusieron a la riqueza; entre éstas los
mendicantes franciscanos, quienes, como sabemos tuvieron a su cargo la
cristianización de la provincia de Tlaxcala y la de los vecinos del Pueblo
de San Esteban; de ral manera que la larga tradición cristiana de condena
a la usura, la conocieron por estos hombres cuya enseifanza fundamental
fue el valor espiritual de la pobreza.
No obstante, la usura, fue la base para el desarrollo del crédito, el
cual habrá de adquirir varias formas, todas las cuales presionaron a la
Iglesia, quien terminó por reconocer J los ricos como seres dignos de su
11
riqueza . El ablandamiento de la Iglesia anee la usura permició que ésta
fuera deslizándose poco a poco a los ámbitos precoses del capitalismo.
Cuando la Iglesia in ven ta el purgatorio, se permitió, de paso, el progreso
al usurero, quien dirigió la economía hacia la actividad prestamista en
instituciones, como las actuales, sin que mediara culpa o pena. Sin
embargo, en el año en que se fund ó la capellanía que estudiamos. 1734,
existía ya la actividad inherente a esras instituciones por nacer, actividad
que, al parecer, en el Pueblo de San Esteban, o al menos en la familia de
Don Esteban de la Cruz, claxcalteco. venció el obstáculo ideológico que
pudo trabar y retrasar el desarrollo de un nuevo sistema económico en el
none de México.

�Dado que hemos afirmado que la capellaní_a referida, sugiere u~a
incención más rcntisra que espiritual, puesto que mceresa as~~urar al hl)O
y asociar el superávit y los bienes que soportan la fundac10n al cr?~co
familiar, como forma de preservar el patrimonio en el seno de la fam_iha Y
de la comunidad de San Esteban; pudiera pensarse que ral tendencia era
común en la Nueva España, pero, lo anterior no acontece en c_res
capellanías, hasta ahora localizadas, las cuales tueron fundadas en la villa
de·I Santiago del Saltil!o, más o menos concemporaneamencc.
.
La primera de ellas en el año de 1657, establecida ~or Diego de
Alonso y su mujer Isabel Flores, con un principal de dos mtl ,resos y una
renca de cien pesos de oro común, apoyando la fundac1on c~~ dos
caballerías de cierra y su agua, más una cuarta parre de un s1~10 de
ganado mavor y menor; con la obligación para el capellán de dew una
misa rezad~ cada semana y comprar el vino y las hostiasH•. La_ se?unda,
por Nicolás Guajardo, fundada en l 687, también con un pnno~al de
dos mil pesos, una renca de cien pesos de oro común _anual, respondiendo
por el contrato, una casa en la calle principal de Salt1ll0, con s:la cech~da
con viguería labrada, una recámara con sus aposemos y zaguan,
siete
cuartos con techos de morillos, además de una huerta con arboles
frutales. La obligación aquí, es de veimicinco misas rezadas, más la
compra del vino y hostias1-. La última, fundada por Bernarda de Herrera
en J 689, con auroriz.ación de su legirimo esposo, Alonso de CepedJ, con
igual capital y renta, acr:ivesando para la fundación, un mol1110 en la
hacienda de las Palomas, una caballería de tierra. y dos días de agua c~da
mes'". Para nuestro propósito vale decir que . ;seas
capellamas,
espiritualizaron los bienes, requirieron la a,rr~b_a~1on del obispo para
validar su fundación y cuidaron que el capellan 1mc1~l se ordenar~ con la
rema; igualmente, que las misas se dijeran en la capilla y ante la imagen

'!

de la devoción de los fundadores.
. .
La información revisada permice aseverar que acros_ rel1g10s0s
semejantes fueron vividos y concepcualizados de manera d1fere'.1te, al
parecer con mayor apego material entre la fan11l1a daxcalteca. As1, D~n
Esteban de la Cruz, establece en el contratO, que :i fal_ta de capell:.in
miembro de su familia, porque la línea de sucesión se hubiera agotado, el
derecho de parrón de la capellanía recayera en los gobernadores _del
·bl
" por ser casa de comunidad en que St' fimda La dicha
pue o
...
,
h" d 1
, ' '' y que entonces se ordenara como capel!an un 1¡0 e
capelianw... ,
.
.
l
pueblo, el más pobre; y si éstos no pudieran. ~es~lver el p~rronaco en os
términos senalados, entonces ti escado edes1asuco lo h1c1era; relegando
!P8

así, a una p~sibilidad remota la intervención de la lglesia en el manejo de
la capellania y resguardando el pacrimonio para sus congéneres
claxcalrecos.
Pero, ¿existía aún el senrimienco de idencidad émica entre los
claxcaltecos de San Em~ban, capaz de organizar escas esrraregias a un
nivel soóal?
Siguiendo los pasos a Don Esteban de la Cruz, se ha localizado un
e_xp~d ienre del año 1809'", el cual contiene el curso seguido de un largo
lmg10 por un solar, que en esos años revive Don Pedro Sánchez contra
Don A~aricio Valverde, pleito que resume los propietarios del predio
remontandose al a1ío de 1732. El sicio en disputa después se conoció
como la Plaza de las Cruces, localizado a espaldas de la Parroquia de San
Esteban, y el cual terminó vt:ndiendo el párroco José Manuel Camacho,
al ayuntamiento de Saltillo en el año 183iº; quizá aquí esté la razón por
lo que Don Este~an cuid_ó no espiritualizar los bienes comprometidos.
En el expediente existe un documento fechado en abril de 1744 el
cual contiene una nómina, por barrios, de vecinos rlaxcaltecos, de San
Esre_b_an, quienes realizaron una aporración de cuatro reales por cabeza de
fan11lia, para comprar el terre~o aludido, donde se formaría una plaza.
~?s. cosas nos rnceresa de dicho documen co. Primero, en el p:frrafo
1111c1al, c_n el cual se presenra el asunco, se asienta que " ... el cabildo y su
llecmdano tuvo por conueniente se restituyera dicha tierra y se aplimra a la
cofradía .del Srmtísi~110 Samzmento ... "; para ello se le pagaría a Don
Prudenc,o de Or~bw Itme:r~ 1~ cantidad de cincuenta pesos, y por el
colateral, se pagana a Don Cmcobal de Robles Navarrete, b cantidad de
ochenta pesos y cinco reales.
Del cxpe~_ienre s_~ despren~e que el cerreno en litigio, pasó a ser
prop1cda~ de u11.l hqa narural , L1 cual casó con un mulato , a quien
... lo~ anc1t1nos co':,rJu1st11rlores no pcnmrieron el que se {(Verindnra y agregfll'i/
en dicho pueblo... . El mulato venJió !J herencia de su mujer a :-..fachías
de Agu irrc; pero el cabildo rJmbién le impidi ó su uso. Sin que quede
claro cómo, el sol.ir pa'iÓ .i propied.td Je Don PruJencio; quedando así
~n _manos de españoles; poniendo t:n ril'sgo la integrid:1d terriro1úl v
ecn1ca, puesto que sc11 alan en c~.1 primera p.me, Li cxisrencia de u;1
m_andamienro en c.:I arLhivo, de que no se consicnt.1, " ... Sf' ill'n mdl'
ningunos españoles, mul11tos. mcsti;:,os, ni rnt1!q11ier omz rní,dad... ". r.izón
por la rnal el Cabild o 'ie dio ,l l.1 c.irc.t de restituir d sobr .1 l.1 co mu11id.1d
por _medio de la Cofradía v re~t.tbkcer ;i&lt;, Í, l.1 f:1lr.1 a l.1 "lc.1l t,1d", poi
alguien cometida.
L

'

�El om&gt; Jsunto inu:n:s.urn.:. '&gt;l'. rcl1c1c Jirc1..r.tn1cnre .1 Don Es1cbJn &lt;le
L1 Cruz.. Por b relación .1ludiJJ. s.1b(.·1110) 4uc: ptnencció .11 b.u-rio de San
Esteban, dado qut' Jp.rn:u.: en c11JrrJ posición. De~pués de él, se
inscriben sic:re princip.1le~ y luego cu.m:n1a nombres 111,is, )'J sin el don,
pero cooper:111do con igual CJnriJ.1d. D-: la posición gu;1rdada en la
relación, ~e deduce que Don Esrdi;rn no c:rJ el más ri..:o o Jc~r.1udo en su
barrio, sin embargo, manifc:stó en el co1nra10, que: tenia Jo;, hijos más,
los cuales habían recibido ;,u hercnci.1 con ,rntdación a b iundación de la
capellanía; Si consideramos qul'. la norma vig&lt;:nte i:n cst: tiempo, preveía
que sólo podía compromcters&lt;: en la capellanía b quint,\ p.irrt: de: sus
posesiones, cntoncc:s cstaríamo~ anrc un Don con muy bu&lt;:nos rec.,ursos y
potencial hn,rnciero.
Ahora bien, la rd,tción por barrios Je 1744. a la que nos hemos
referido, consigna a cuarenta y un señores principales. Si cad:i uno de
dios hubiera poseído. en promedio, un patnmonio como el de Don
Esreban, podrfamos conjernrar, a reserva de comprobarlo cabalmenre,
que ex:isda en San Esceban una n.:d t1n:1nciera basrance considerable, y lo
mismo perfilar el papel de las capelbnías en esce pueblo que como
sabemos, estaban en la base del siscema crediticio de la época,
general menee a rravés de los depósiws irregulare?, teniendo como
mejores solicirames a los comerci;rnres;"" dos circunsr:rncias generales que
estuvieron presentes en San Esreban de la Nueva Tlaxcala, como fuerzas
integradoras que co:idyuvaron a la consolidación érnic:i. y a la identidad
social.
En síntesis, vemos en esrns daxcalreco:, norreños del siglo XVIII,
renovad:1.'&gt; pauc:is culrnrales -ancbd:1s en viejas tradiciones. No son los
daxcalrecos qut en la lund:ición de San Esieb:in, en 1591, hicieron valer
sus costumbres (und,Kionales, como manifiesta resistencia a un proceso
que inrenrab,1 cancelar sus raíces cosmogónicas. Ahora, encontramos a
unos daxcalrecas inmersos en b culrura norteña en formación,
.:onsolid.idos rerrirnrialmenre, haciendo uso de los marcos religiosos para
formar \az.os que nuuen su origen y comunidad presente, pero también
para incorporarlos ucilicariamenre en su fortalecimiento económico.
La familia Je Don Esteban de la Cruz., manifiesta una forma
específica de enfrentar. qui'l.á la mejor maniobra culpígena que la Iglesia
ideara, parJ aceror a los feligreses a su seno. Pareciera que escuviera
presenre orra forma de pensar respecto al supramundo, y su amparo,
diluyera la preocupac1on por el destino final planreado por el
cristi,rnismo. Qui,j en el sc:no de b comun idad daxcalteca de San

Esteban,
..·
O 1a v1genc1a
. . l el recuerdo
.,
&lt;le Lt e
.. ,
al1v1ara a pres1011 de la lol~ 1 ..· l
osmov.1~1on mesoamericana
.¡
.
o t:Sla uu:1 a observ
· d.
.
'
apego ,\ a sevendad de ellas.
anua c sus pracncas y el
Lo
. encontrad
1
1 anrerior
l explicaría la d'f·
' crenc1a
l
t axca teca y as tres capdlaní f. J· 1
. a entre a capellanía
·¡¡
..
as un atas en b V 11- d I S .
~ V ren ns , 1[i a e ;1t1t1ago. Los de
la v1 a esp1rnualizaron los l).1t:nes
sus almas; es decir, el scnrido Y el ti d , ~arn re orzar su deseo de salvar
r
del establecimienro de la ca · 1 . ?n
eligwso dominaron la intención
.
. d
, pe 1ama, ero en 1
11 ,
d.istanc1a e lo espirirual esta, presenre en la . a cape. , anta tlaxcalteca ' la
y mermar lo mínimo nec
. 1
. tntenc1on de conservar sus
btenes
A
, 1 b' .
esano a renta en be c . d 1
si, e o 1ec1vo renrista don . , 1 e d . ,
ner1c10 e superávit.
f;
d ·
..
imo a rnn ac1on v s
acror e tntegrac1on social Y ! .
1
,
e nos presenta como
Por orro lado
. · le mico ª rnmeme utilitario.
' ,espos1 6 equelacond·-· , d
estos momentos más un
ic1on e tlaxclateco, fuera en
.d
,
argumento eco ' .
I'
'
neces1 ad de identidad étnica
d' nom1co-po 1tico, que una
d' d
puramente icha
esru ta o, es de notarse que lo h.. d
, 'porque en el documento
Rodríguez de la Cruz. Ana l sMt¡os_ e Don Esteban se lbmen: Juan
d I C
. ,
, ncz amnez de b Cn z. A d .
e a ruz; como si existiera la int . '
1
t y n res Marrínez
más, los nombres de sus '¡ ..
Tenc1061~ ,º a tendencia de españolizar
e d d
, 11¡0s. am ien e 1 .
'
run a ores hayan renunc1'ado I J
t
r su ta Interesante, que los
'
a os nerecnos "
h 6
... " como co d .. ,
... que a lan en favor de
1os naturales
.,
,
n 1c1011 para oarant·
1 b
1:
izar a ucna fe en la
fun dac1on de la capellanía , cuand o fue stem
1
.
a1egada ante la Corona.
pre ª pnmera condición

rº

I?ual~ente se puede pensar ue esre · ¡ .
mane¡o unlitario de b capella , 9
1 u nmo asunto fuera parte del
'rna, como o fueron 1
.
ya comentadas; acciones
.
as ouas circunstancias
.d
, aparentemente
¿·
.
'
cons_1 era la inteligente maniobra de la
contra tetonas, si no se
~erc1ben nuevos elemenros para definir¡;~~ fo~ma parre, )' en la cual se
nem. po que se vivía· maneras i ¡·
t dent1dad rlaxcalceca, acorde al
n
d
,
nte ¡oentes e ada
..
uevos erroteros para el pensa . o
l
. prac1on, que abrieron
m1enco y e quehacer fronterizo.

Bibliografía
Archivo Municipal de Saltillo:

~-M.S. P~. C 12/1. E 46. 3F
.M.S. Tierras y Aguas CS. E 2 bis. 25 f.
A.M.S. PM. C 1. E42 7f
. y E 3. 3f.
A.M.S. PM. C 4. E

25~2f.

88]

�A.M.5. PM. C 4. E 58. 2f.
A.M.5. PM. C 58/1. E64. 80f
Gibson, Charles. TlaxcaÍtz en el Siglo XVI. Fondo de Cultura
Económica. México. Ano 1991.
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¡ Ed d
LeGoff, Jacques. La bolsa y la vida. Economía y Religzon en rl a
Media. Gedisa. Barcelona. Aí'to 1987.
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capellanías de Misa en la_ Nue~l España. 1600-1821. Universidad
Autónoma de México. México. Ano 1999.

EL LIC. DON JOSÉ ALEJANDRO DE TR.EVIÑO Y GUTIÉRREZ
UN APUNTE BIBLIOGRÁFICO

Notas Bibliográficas

Lic. Era~mo E. Torres Lópe1
A~ociación ;\!Jciunal de Abogados. A.C.

.
• .,
de Estudios l\tulw.Jisciplinanns dt: la Um\crsidad
Profesor ln\es11gador dd Ct:ntro, 11
·. C ,lonial por la U1mcr~idad Autónoma de
.
de Zac~t•·c~s
en i~tori.1 l
,\utonoma
" ~ "'· Doctor:mdo
•

Introducción

f~~i:ii~\.-harks T/mcala en el 'ligio \TI _FCE. l\1é:\ico. 1991. PP:. .J 1- .J~7 ~ Ln lo sucesivo.
' Archi\o :vtumdp:il de Saltillo. Pres1d..:nc1a M11111c1pal C 12/ 1. E .J6. Jf.

Don José Alejandro de Trevi110 y Guriérrez dest:1ca en la vida
social y jurídica de Nuevo León principalmenre por dos razones:

i

/\MS PM.
.
. la Chapel/e de 789 l.cGoff. Jacqucs. La
1 1 1
' Regulada mediante la ·:lclmo11110 -~c11er~ '·;..~e j ;;- d1e1 Gctlisa.· Barcelona 1987 pp. 33-34
bolsa \' la \'ida. [conomw _1 Rel1R1011 en a - a . e
&lt;
··
C T
104-107
Op. Cn. Lc,_iol. pp. .
.. .
,,. ocu aciones Terrenales. las capellanías de .\ lrsa en
"\Vobescr. Cns.:la \Oíl. 1 ,da ftenw I f e_ P_
.
d. \I; · . \ lc\1.:0 r\1io 1999.
_ JóOI// 1 ¡ Pá1?.9Un,\Cr,1dadAutonoma c . t.:\ICO. ,
/a.\,uern E·.spa11a
· ' - · '-·
• Op. Cit. Le Goff p. t 07
~ ldcrn \\'obcser. p. 9.
., Op. Cit. LeGoff p¡i. 97-98
10 Op. Cit. t.cGu!T pp 109-1 1O.
I I Op Cit. Wobc5Cr, rr 95- 107
Op. Cit. \l,iobcscr. pp. 17- 19
1
)
e· \\1S PM CPII
E.-16 31'
h b'
Cp. it. ' ' · · ·
,
•¡ . a h ,apellania ,aho que en este no a 1a
14 El patrimonio tenía caractcns11cas s1m1 are, : .'
'· ·
capellán~ la renta era recibida por el patron del mismo.
1' Op. Cit. !.e Goff. pp. 60-6 l.
16 AMS. Pi',1. CI E-12.21".
• A\1S. f'M. C4. E 25. 2f.
f• ;\i\lS. P1'.\. C.J E 58. 21
19 .i\ M \ Pi\1. C58il E6l 8ílf
-i _ .
•
.
:,
s \ i\eua, C5 . F 2 bis -~ 1 Y I. J . 3!
.
•
,.
1s r
"1-~r~1~ ti1;;~sÍar din:ro que pagaha akahal:1: se garant1n.1ha mcJ1ante !1atlur~~
:: Op. (11. \\'ohescr pp. .J0-43.
1

-

• Instituye formalmenre la enseñanz~ del Derecho en el Esrado.
• Es el primer Presidenre del Tribunal Superior de J usticia.
Sin embargo, su trayectoria y su obra de jurista, maestro.
escritor y funcionario no han sido rescaradas de acuerdo a la
dimensión histórica que le corresponde y sólo comamos con la
ficha bio gráfica que nos ofrece el historiador por antonomasia, el
Maestro Israel Cavazos.
En virtud de ser reconocido como el primer cacedr,í.cico del
Derecho, así como por otros mérirns. su vida reclama un esrnd 10
amplio y de tallado; que profundice en lo ya conocido y aporte
nuevos daros. En eso hemos trab:1jado y en ranco aparece
publicado, ofrecemos una apretada síntesis con daros inéditos que
hemos localizado y que expondremos en el cuerpo del presente
escrito.
Con la in formación reunida por D. Israel Cavazos
establecemos siete etapas o momentos en la vida del fundador de
la hoy Faculrad de Derecho de la UANL y son:
883

�Con la información reunida por D. Israel Cavazos
escableccmos siete etapas o momencos en b vida del Íundaclor de
la hov facultad de Derecho de la UANL y son:
¡_ S~s primeros veince años: ( 1759- l 779). Su nac1m1enco; su
famili,L

II. Su estancia en el convcnco franciscano de San Andrés en
Mon terrey donde cursa lacinídad y retórica (1779-1780).
11 1. Sus estudios en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en
G uanajua co . (1781-1785).
_
IV. La permanencia en la capical d~ la. Nueva ME~p~na(lc7o8m5o
alumno de la Real y Pon tificia Un1vers1dad de ex1co
1790).
V. La edad madura: su rerorno a San Miguel el Gra nde sfie'.1do_ ya
su actividad como pro cs10n1sca
a b oga do; su macr imon io
( 1790 - 1817).
_ .,
Vl.- La vuelca ,1! sol.u no rceno (1817) y la real1zac1on de _su obra
fundaciona l de la cáted ra y la magisrrarnra ( 1824 -182)).
y_

VII. Su fallecim íenco ( 1830).
De cada uno de escos puncos se conocen ünicamen te los
aspectos ~enerales; pdcticamente tan sólo los enu nciados. H ~ce ya
muchos ;ños, en Li comunidad jurídiCJ. nuevole~nesa, se repite su
nombre cuando se habla del origen de los esrnd10s del Derecho; y
cad,l enero se con memora el comie nzo de los misn_10_s _~ero ~1 0 se
inten ta invest igar en corno JI jurista que_ los 1nic10; as 1 _por
· . lo res::dcando dicho mérito, lo mencionan Hermenegildo
e¡emp ,
,
c , H,
Oávila, Francisco Valdés Gómc1., Ratael Garza anrn,
ecror
Gon1.ále1., José Juan Vallejo y ?1uchos más. ?rros ~ucores lo cales
han elaborado un pertil biográhco sobre el Lic. Jase Ale¡a ndro de
T reviño y G uriérrez pero sin mucha forruna; .1sí vemos que:
1.

En 1942 el Lic. Helio Flores Gómez, en Universidad,
órgano del Consejo de Cultura Superior, (No.l
septiembre de 1942 pp. 103 - 10~) publica el t_~xto

Datos Biogrríficos del Lic. Don Alejfmdro de Trev1no Y
Gu.tiérrez, Fundador de la Fnciilrrrd de Derecho
conteniendo ,1lgo mucho rnuy breve y con má~ bue_na
incenc1on que conocimiento sobre e,I pe~s_ona¡e; dice
por ejemplo: "ingresa al Seminario Conciliar y abraza

el ~stu~io de _ la carre:a del Derecho" pero el
Sem rn ar10 comienza a funcionar en 1793 y para
-:nconccs José Alejandro ya había concluido la carrera
el~ abogado en la ciudad de México (véase el punto V
de los arriba anotados).
2. En enero de 1949 el periodista Manuel Plowels G.
escrib ió en El Poruenir una nota conmemorativa al
125 aniversario de la fundac ión de la cátedra del
Derecho esbozando algunos datos biográficos carentes
de veracidad .
3. En, 1949 el P_rof. Plinio D. Ordófiez en un largo
amculo aparec ido por parces en sucesivas fechas en El
Porvenir y bajo el título de "El facror humano en la
educac ión plÍbl ica de Nuevo León ," dio a conocer
breves biogratías de educadores; la de nuestro in terés
conrie ne información escuera y errónea en alounos
0
punros; seña la por ejemplo: "Hizo sus csrnJios en el
Seminario Conciliar de Monrerrey". Ya comenr.rn1os
lo equivocado de esta afirmación en el punco 1.
4. En 1952 el mismo texro, pero con otro rírnlo, se
reproduce en Annns y letras (afio IX No.3 p.6) con
las características ya d ichas.
Esros a~1tores muesrran as-~ectos_de la vida del personaje, pero
muchos nns son lo~ que
&lt;.:JLln srn ,1dentrarse en su biografía
cuand o se h.ibl,1 de b creación de la carrer.1 de abocrado.
Es a partir de 1959 que podemos con ca/ con ll!l;J nota
biográfica general y cierta del primer jurisra-catcddrico de Nuevo
León, graci:1s a las i,west igaciones de D. Israe l Cav:nos Garz:1. Sus
~p~rracionc! Lis dio ,1 conocer pr imero en l11rcrfol1,z !\:o. 61 Je
¡ul10 d~ 19)9 y luego en El Porvenir del 2.3 de enero Je 1974, 2ª
sección·, cuyos daros am.ilg:i.ma y presenta en su Diccionario
Biográfico de N1ier 0 !.eón (lJANL. 1984 en dos volümene,; Li
segunda ed ición es de 1996 en un volumen) v en Escritores de
Nue~o León (U,-\\"L. l 1)9(i). Con p0Hcr.íorid ,1d J csras
pub licacion es, quienes toc,111 el ccm.1 del inicio de los esrudios
j~ríd icos en la enriJaJ !·lo l.1 figur,1 Je su fund,1dor, ::,e hasan en
dicho auror. Rccienremcnre llocío Condkz i\!.1i, \' Edmundo
Derbez. Garcí.1, en ~endo~ L' inrc rt:~.111res cn~.n·o~. h,rn .iludido al
personaje que an,1li1;1111os . La Dr,l. Condlc~ .\1.1i1 puhliu1 /.r1

!o

1

�emeríanz1t del Derecho 1'11 Nuao l.i•ow !,o ,,,_,,1111,u&gt;nt') l' loJ
hombres' v el Lic. Oerbei. G.11cí.1 L1 hulqmd1'11rt,1 &lt;' 11 ti !'v't,l'ito
Rewo de· León. Prnnnp1mó11 de Jo¡1q111J1 ti,• ~nwlondo }' Ji'cty
.~eri1t1ndo fert·s, 1 de 1\/ier'. L,'n.1 y otro h.11.1.:11 .1pon.h.ionn puJ un
mJyor conocimienro de b \'id.1 Jd lu11J .1dor de l.1 LJrrer,1 de:
.1bogJ&lt;lo.
~Los dat0s que hemos rc:uni&lt;lo los .1grup.1111m ,. cxpon&lt;.:mos
Jenrro d&lt;: los ~ierc: punto~ .int&lt;:s ~l·1ialado~ (nurneros l-\'~11) .. _rn
rorno .1 i\1arín, N. L.. IJ tierra 11,H.11 Je Jo,J :\lej.rndro Je 1 r&lt;.:v1no,
hav v.uios rexros de dimnguiJns cron1st.15. El primero es Jcl ~r.
Ju:in José de la Guza y ,1p:irn:ió c:n 188' cn el romo 111 Je las
Obras Completas de: Gonzalitos (C1p . XXII l. P.igs. 111-130). el
segundo rs del Prof. .-\lberro S,in&lt;..he;, \' lo _publi:ó en t l),J3 L1
Sociedad Nue\'olconcsa de Hisrori,1, Gco¡;rafía )" Esc.1d1rncJ: sin
embargo ninguno de los do:. men1..1on.1 .11 ilusrre m.líÍnc:115c, l.ueg~
escribirían sobre Marín. N. l.., IH.1el C:w.nos c:n 196)
(retomanJo su escmo de 1959 al hablJr del Lic. de Treviño }'
Guciérrcz)' v Ramiro Leal Gonz,íla en una obr:i de 1994 Y
reedirad.t e~ el 2000, quien sólo lo ctta t:nm: los lug.ireños
distinguidos, pero eso sí en prim&lt;:r t~rmino".. ~1_.ís adelant_c la
profr,t. Elda Feliz Gonz,il&lt;.:l, cronist.i del mun1c1p1_0,. redacto un
texco sobre Martn, N. L. para el número dl' mayo-¡ul10 dd 2001
de b revista Presencw Le~islattua (No . 3) del Congreso local pero
sin mencionarlo. En 1999 la Faculrad de Den:cho y Ciencias
Sociales v Colegio de Criminología de la UAN L. al conmemorar
el l 75 ~niversario de l.1 imp ..rtit.ión de la primera dred ra Je
Derecho, v como un homenaje a su iniciador :' a su tierr.1 natal.
~forin, N.' L., editó un folleto de 43 p,íg1nas con cexros de v.uios
autores en los que se alude JI Li c. José Alc¡andro de Tr_eviño y
Gur iérrez apoyándose en los daros '.nvesrigados_~or Israel C:ivnos.
Dos obras más cenemos, publicad.is tamb1cn parJ. celebrar c:I
175 aniversario del inicio de los escudios jurídicos, escritas una
por monseñor Aureliano Tapia Méndez y o tra por _el. pbro. J•
Antonio Porrillo Yaladez pero sin el propósirn de enfac1zar ~n la
biografía. El primero publicó en Cebrero ~el _200? La P_n,merrt
Ciiredrll dr: Derecho Civil en Nuevo León. EL Semmano Concdutr de
Monterrey, que luego se reproduce en Derecho Siglo XXI, reví.sea de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio ~e
Criminología de la UANL número 1 enrro-abril del 2000 pp.2)1

88(1

42. Y en el año 2002 el pbro. J. Anconio Portillo da .1 conocer ~u
libro Ln Cdtedrn de D,·rerlio Canónico )' Cfril ... editado por la
mism a inscitución el.lucati\'a.
Recorriendo el camino .tnd;ldo, pero buscJ.ndo concinuJr y
ampliar la brecha, y precisar .1lgunos daros, trn:1mos las siguic.:ntes
notas partiendo del esquenu convencional dl: siere puncos en que
quedan comp rendidos los diversos aspeccos de la vida del Lic. j osé
Alejandro de T revi ño y G u riérrez.
I. - Los primeros ve inre años: 1759 - l 779.

Esra etapa se inicia el jueves 22 de febrero de 1759 fecha
del nacimienro de nuestro personaje, el cual cienc lugar en la
Hacienda de San Antonio de los Ma rtíncz (hoy Marín, N. L.) Su
parcida bautismal la dio a conocer el invesrigador Cavazos Garza
en El Poruenir, del 23 de enero de 1974. El documento original
obra en el Archivo Eclesiástico en Monrcrre~• y se puede rambién
consul tar en el inmenso ace rvo filmográfico de La Iglesia de
Jesucristo de los Sanros de los Últimos Días, mejor conocida
como la iglesia de los mormones. Por no haber párroco en la
HKienda cicada y siendo ésta jurisdicción de Salinas Vicroria. el
reg isrro bautismal corresponde a la parroquia de este lugar, es
decir a IJ iglesia de Nuescra Sei1or.1 de Guadalupe. A continuación
transcribimos el mencionado documento, moderniundo su
ortografía:
José Ab:janclro Rw1ón. EspmioL
En once d1írs del mes de nlllr:w d,, mil sererimros cincuenta y nueve en
!t, nyud1 de pmmquia de San .Antonio de ws .Martí.nez. bautzzó
solemnementi- con ueces de pdn'Oco el S. Br. (b,1chiller) D. lgn11cio Jvlardnez
11 José Af.e;andro Ramón de diecisu&gt;te dias de 11nc1'cw, hijo kr;ítimo de dn.
Joaquín de Treviiio_y de dñ,r. Luisa Gutihrez.. españoles, 11ecino, en dicho
puesto. Fuei'OJ/ padn'nos dn. Francúco Gon:uílez 1\/agas y df11t. Gertrudis
Gonuilez a quienes t1mo11estó su obligación J parentesco l'Spirú:u.al y para
que conste ÚJ finné.
Licdo. José Antonio Martina. (nHmáz).(Libro de bmmsmos No. 3
foja 51 0 756 - 1772), de !t, iglesia de Nuestra Seiiom de GUlltiA!upe de
ku Salinns. Rolw No. 605,402 consulMdo t'II kl Estactl \ í,/ft, Verde de !.a
iglesia de los mom1011t'S)
887

�Con base en esta información, fech .ida e! domingo 11 de
mJrzo de 1759, arribamos a la fecha de su nacimiento que fue el
¡un·es 22 de febrero dd mism o ,1ño . Queremos comenrn r ~u~ el
M:.iestro Cavaws Garza comienza el documento de d1 stinra
manera a como aparece líneas arriba, pero sin diferir en su
contenido. La transcripción que hace el Maestro después del
nombre empicz.a así: En esta ayuda de parroq111t.1. de San Antonio de
los lvfartínez, en once di({S del mes de marzo ....
En es te mismo libro hemos enconuado !o., asienrns
baut1Sniales de cinco hermanos de José Alejandro Ramón. Con él
incluido fueron seis los vástagos del matrimonio de TreviñoGuriérrez, cuya relación es la siguiente:
1. Isabel María, nació en julio de 1757 (foja 24),
2 . José Alej.rndro Ramó n, nació el 22 de febrero de 1759
(nuestro biografiado).
.
3. José Dionicio, nació en abril de 1761(toja 90), .
4. José Rafael Esranisbo, nació en mayo de 1763 (fo¡a 108),
5. Isabel Maria Ramona, nació en 1765 (foja 126).
6. Anna Ma. Felicidad, nació en 1768 (foja 155) .
Todos de apellido de Trcviño y Gutiérrez. En algunos de
estos regisrros se señalan como padres_a Joaqu ín de T reviño ~
Luisa Guriérrez (es el caso del registro parroquial de Jose
Alejandro Ramón) y en otros se indi ca n los nombres compleros:
José Joaqu ín de Treviño y Ma. Lu isa Gutiérrez.
Creemos que tal es la familia del Lic. de Treviño_ y G~riérrez.,
considerando el nombre de los padres, l.1 r,uonable d1stanc1a entre
un nacimiento y otro y el origen comün de rodos en el Valle del
Carrizal jurisdicción del Valle de las Salinas.
De los eres últimos asiento~ (puntos 4,5 )' 6), se desprende
que el matrimonio de Treviño-G uti érrcz ya no radi caba _en la
Haci enda de San Antonio de los Marcíne1. pues el de 1763 &lt;l1ce de
los padres del bautizado: "ve ci nos del puesro de A~ ua Negra"! en
los de 1765 y 1768 leemos que tntOllLes &lt;.:ran vecinos de los
Anteojos". Podernos concluir que si en el lapso de 176?,,a. 1768 _l~s
padres de José Alejandro Ramón vivian en estO'i lugares ta~1b1en
éste, pues su edad oscilaba entre los cuacr~ y los n~1eve an os de
edad. En la Carra General del Estado de uevo l con, levantada
1

888

por la Comision Gcogdfica-t.-;plor.tdor.t rn 190ú, Agu,1 Neg.J .\e
aprecia a l.i m1tad dtl umini1 tr.11.i&lt;lo e,1 línc:.i 1&lt;.:_lJ ,k ~l.11ín J
Dr. Gondlcz. Hemos bu\CJUo \111 éxito la p,,1 uJ,1 m.1rnnH11l1,d Je
los padres del Lic. Jose .\lt ¡JnJro &lt;lt" Tru·iÍJn. &lt;.¡t-':: debt wrnt.u en
algún li bro Je matrimonios .111ter101 .1 1~,:; 7 , a1íu del 11,t.:i1111i:nto
del primero de los seis arrib.1 .111ocado,. Fn los l1hros p.1rroqu1.1k.-.
de la iglesi,l de Nue~cr.1 Señor,1 de (;L1ad.1lupi:, de ~alin,n Viccori.1
no aparece.
Quercmo\ asenrar que dicho .1 110 de 1757 u&gt;incidc Lon el
auge del m111eral Je l.i Igu,1na en L.1mpnos, d rn;il -dice
Gonzalirns- '\onrnbu_HÍ mucho al .wnientu de: est.1 pol,l.1cion y
de otras .-.illlad.1\ al mismo rumbo". l'.11 \t7 esro no ct.n~.1 rdac1611
direccJ con m1i.:srro person,1jt pern n p,11 lt: Je: .'ill uH,&gt;1110, lOmo
rambíén lorm:l p.1ne dd concexro roliriw soLi.d en que ~L
desarrolló, Li c1rLllllStJ11ci,1 Je h.iber nacido y 1..reci&lt;lo bajo c:I
reinado de los ílo1 bones. Es ros h.1bí.u1 de~plaz.1do .1 l.1 d1n.1Hfa de
los Habsburgo en el gohierno de Esp.111,1 ,lesde el .1110 dt 1-oo y
jusro el J1ío de l 7'i9, cuando n,lCL José Ale¡Jndro R.1món,
asc iende al trono el Rn· C.1rlo\ III r~ inrndo Justa l -ss. FLIL'
célebre por las 1111meros:i~ e 1mpo1t,1ntcs reforn1,1s que i111p!.1111ó y
la mcdid :i de cxpuls.1r, en 1-c,-, a los ¡e,u1t.1s Jl roJ.1, .-.u,
posesione,, intluyendo c.l.110 ;i l.1 ~un•,1 l\p.111.1. ''\ 'n pc1iodo dt·
modern i?.:1c1ón )In p.ir,t!elo en la hMori.1 dr.: Ec.r,1ñ.1·· di Le Je e,t,1
etapa .\1ario R0Jr1guo'. FI \'ur.:vn Relno &lt;le l ,·t·,n 1:c \'Í\'Ín de:
cerca este Slllt'SO put.:s nu hab1.1 .1t¡u1 Jt~11it.1., dc,tk 1--d en (lllt
emigraron .1 tict r.1, dt mt.:jnr dinu. t'\ t1l:1.1r .\ P.1. r.1,, Co.1hud.1.
Dos reyes ll1,Í!&gt; rt'in,lrnn tn l.:s p.111,1 &gt;. lll tud 1, 'llS C(llo111.1, en
el tie mpo en qui.: v1,·10 l ost' \lc¡,111dro R.,11,ci11: C.1do, 1\' &lt;..¡111en
reinó J e 1'88 ,l 1808; ~· lutsll l·ern.111d11 \'ll d Lll d g11h::111ú dt
1808 J 1833 LOll l.1 inturnpuon dt.: 1808 .t 1813 tkhida ,t l.1
invasión Je bp ,1í1.1 por l." fuu,.1~ dL ~ q,nlc,in. Ct1mo ,,dit·;1w~ cl
Lic. Jost' Alej.indro dt.: l'tt.·, irío ~· l,ut 11:ri o ,·1, ici -¡ .1Í1\1,: dl' 1~~ 1)
a 1830, justo t.:! t1empo t¡uc: Jl·in 11011 lm rl'yt·~ mt.·11Lin11.1do~. \j
Carlos lII p,fü&gt; .1 l.1 1!1,1or1.1 por ,l1 ¡H1l-c1c1 ,lt: tl'l\ilutt111,k1&lt;·,11
&lt;le! imperio csp.uíol, !·t.:rn.1nd1&gt; \ 11 lo i"ut pn1 ljl!c t 11 ,11 rl·Í11.1dn ,e:
dio l:i luc:h .1 por l.i i11dq,l'11du1L1,1.
Así mi,11w ljlll'f-:mo~ rq.\1,tr.,r qul' en 1~-...:; tlllll lu,,,¡, i.1 ,·1,n,1
del gobcri1.1do1 D 1\kklio~ \'id.d dt: 1 t)ll,I .il \'.ille J~I (º.11111.tl,
jurisdiLción del\ .illt· de l.1, \.il111.I\, dondt· vi\1.1 ti tlllc•111n ¡,i,·L11

�de 16 :liio~ José Akj.1ndrn R;1111on. Q11.:d.1 pend1c:1H&lt;-' 11HL1g.ir s1
éste recibió dt: dicho ;;olwin.,dnr .,\~ún .,po,·o p.1r.1 p.1~;11 .1
Monterr.:y J. csrndi.H o si h11hll .1\sun.1 1.:bLion: o ,i 1nflL1ylÍ .:n d
el pre~bícero que firrn.1 \:1 a-:r.1 b.1uc1rn1.il. c\ \ 1L.. Jo!&gt;l'. 1\nrnn10
Manína, pues ~ll tr,1ycL10ria es l,1s1 iLknllc.l .1 l.1 que ,iguió l11.:go
José Alejandro de Tre,·ií\u. ~cgún .tr10t.1c1on qu,: .1p.irc.:ce en ,:\
libro de brnriws &lt;le l., P.1rroqui;1 J,: Cu.id.ilupc Jc ~.,\111.1~ \'idoria
volumen lll que: Lomprendl' de: ¡--.6 .1 1-~2. y &lt;-¡Ul'. u&gt;p1.1mn~ a

continuación:l.1bro de b,1pt1J7&gt;/05. Que corre deirÍi.• 1·c111tey odm d,· ,1hril d,·/ ,nío del

bilJO i'¡ n11d,1do )' c.¡rgo de Se,íor
Licenciatlo Don José Anto1110 Btnuzrdi110 Al,1rtí11ez Bc11,nwles y Flores.
colegit1l i¡ue fue m el Rtrtl di: S,m hw1ml'O di- Salt's rÍf l,1 Vi//¡¡ de Sm1
Mig11fl f/ Gmndc y después en el Re,d) 111,is (lllliguo rlc S1111 J!defa11So de{¡¡
ci1ul1d de A!A:ico: e11 él t&gt;:vmlÍ11i1dor; s111od11I dtjunst,IS, hl'sidrme de l.m
11cade1mm de Crí11011ts, Í t)'fS y leología J\foriil Bachilln en Filosofa y
mnbos Derechos, Licmcwio e11 .\agrados Ctí110111's por &amp;1 Real y Pontificia
Unil'ersidlld de 11q11elÍ// Jmperi,d Co11e, oposI(or a !11S Ctítcrlms de Cdnones
y Lyes, Ct1tedrritico Substimto de UIS de \lisperas de S1gmdos Cánones,
Clm1mtin11S, Decreto y /nstiM,1, Abogado ele 1'1 Real Audienciil dt estíl
Nueva &amp;pañiT, primer Cum Beriefioado por su Majest11d y Vicario Juez
Ecíesirísrico de fstos Vidl.es de Nuestra Señont de G1111dtiL11pe de lm SaLiruts y
Gm1Z11les con sus agreg,uios por el limo. y Rmo. Soíor Don fr. Franciscode
S(IJz Bzmuwennmz 1\IJartíne:z de Tejruit, Diez de \lázsco, por fil Diviruz
,rt,ri1ci,1 y de Íll Smzm Srde Apostólicll Obispo de CuatÍlilnjam, Nueuo Reyno
de l1 Ga!icia y de León, Prouinci,1s dA Nay,irit, CnL[fornim, Coahui!ll y
1fX/1.S de el COJJS~jo de m M19est1td" (rollo G0'/102 de h filmorcc., de la
iglesi:i de los morrnoneS). l.J)s dJtOS Jntcriores coinciden con los que
registra Israel C'..Jvazos en su Diccion,1rio Biogrrifico de Nuevo León en la
ficha relativa :u presbítero José Anconio Martínez (2l ed. 1996, p.323).

Sníor

de setenmtos ,·i11rne11tr1

_l' .i/'Ís

ll. - Su Estancia en El Convento de San Andrés en Monterrey

( 1779-1780).

De ;1cuerdo con lsrael Ca\'azos "no Jiu s1110 hasta rnrnplidos
veinte años (1779) cuando logro pasar t1 Monterrey, mMriculándose
en las cdredrns de latinid,1d y retórica. que imparria el padre
1
Rumayor en el conuwro de San Fra11osco"· • Hoy p. no exisre ese
convenro de franciscanos que es,LIVO ubicado en el espacio que
8')0

ocu. r.
nl.'l cJI l', ¡' ru1
-• 1u l\\ 1crunril f\1 ll fll.\ ¡·I.\Ll
. l'tl 11 11· l l)
St.ooeuú a Z.H.H'Oi' l 1· ' 1 .
j
. -.,1 e le
L,1m¡rn de
C'
·•
,1L ll\l'l\l () r·q¡ · di.
,
E .
cerm1n.,b.1 o cmpc,.• 1)l • seg
. , ·
• · •. ~ • . e pun u, el temnlo
u 11 ,._. \'t.: t L: , t
\
,
r
1 1
escucl.1; V l.'11 ¡ -7() C:rl 1 ', .
• . ~lt.: lit: ,ll l'.ll\,l, (01\Vt:l\ ( O \ '
·' uniL.i pu&lt;:s lo · · ·
1743 b ·que: opcr.iban· en
1 .. .
) Jl'.su 1tas \,.1hí.rn cc:rr.1Jo en

.
a csqurn., Lit: Lis ho' 11, · d .
ore os y el Sem inario Concil' .
. , :, L,1 c~1 e r.!!cobnlo
M La 1posibTd d ¡.
- . l,ll Sl'.Jhnohasra )7 )3.
•
t 1 ,l
( l esrnd1ar con los f
.
0
Ale¡and ro Ramón sin d d
.
Ltncisc.1nos L1 tuvo J .,¿
'
u ,l ~r.1c1as al lcg·ido
.
·
a ra. Leonor Gómcz l c'
.
·
que en 1767 dispuso
e e astro a hvor d 1 •
.
1 . Sh
1c o convenro, de lltl.l c-' -d . d.
· , . e a 1mp.1rt1ción, en
are r,l e or,lmlt . "A/ - .
d. . . ,
ininana La criredrtf }' ¡ 'UO
.
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· tC.l.
ª"º Sl(;uiente
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11
,. "
. t" se lomp
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retori ca, señala el hisrori-ldo R d . " arra w11 ,,s t1f filosofía y
déct1d11 de 1770
¡
· d'r. 0 rigo Mendiri...:h .1&lt;';/'. "En ¡ 1
...
,asta IC/c!1t1bre de 179?"1' . ~ . .
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enscnanza
el
¡ndre
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u·in J0 , l) 1.
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arc.:nd 10
t:sta
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·•
~e au 1no F · ' J
J
so nno de la benefacton ,
.
c1 n.1n e¿ oc: Rumavor,
'' ~ quien com( J .' "I.
'
b ·rev1110 , , era tambié11
o r1unt
. :1·o de1 Valle d, 1o~e n .e¡andro de
,
T
pe rtencc1a h Hacienda I I ,
.
e JS Salinas al que
'l f
.
' l C os I\ 1.Hllílt'l. ·H b·'. íl.
aque ranc1scano parJ h· . . d. 'I
.
.
&lt; :t J a in u1do en éste
:ice1 eeun¡unsc.i? · L I b--'
go erna or en sus e&lt;;tud io ' ·O 1 .
el
,
s. é e primer , I o la
b i .1 L',1poyado
•
d
b
irmo su acta baucismaP
L.l ra ene11c1ado que
fi
_Vale la pena comenrar que )Or el r;er
.
Alepndro Ramón rnn I
f t . . . npo de h escanc ia de José
..
o~
r,1 nc1!&gt;Ca nos (· 79
tam ten Servando Teresa de \ 1 . , .
.rnos
-SO) estud ió
6
declaró a la Inquisición el. 2~erdcon el !'adre Rumayor, segün lo
acuerdo con Israel Cavaz . 11 -1 de sepuembre de 181 i'; )' de
os , e
espués d
· · f
concluyó sus esrud1·0s ... 1 . 17 om1nico ray Servando
" os
anos
d ·
traslada a la ciudad de M, ,·
D , es ecH en 1780 y luego se
.
~x1co. on Carlos VI
1I
~
esa conc usión cscoLir fue
_
.
egas ahrma que
1
1
16
. .
a os
ano!&gt; lo
cons1gu1ence en 1779' 1
l ,
.
que nos ubica por
. ,
'pues 1a 6 ta nacido en 1763 Q • ,
con d 1sc1pulos O :11 menos u· l vez se cono .
&gt;. · ui-u fueron
convenro-escuela d e
.·
c1t:ron en ese temploy

~

'

e

1

ra11c1scanos.

El año en que José Alc·and R . . .
decir en 1779, rienen lu . Jd ro_ am?n. inicia SU!! esrndios, es
·¿
. .
g.u osd aconcec1 m1entos s1gn1
· •[¡ .
a v1 a religiosa de la re . ,
tcauvos en
1
•
.
gion Y e Monee ·
•
u a v1v1 ó o conoció d. _,, ...
r1ey en c.spec1al, que sin
d d. . . ,
t::
cc1 ca \' que d
.
d
e tm1tac1o n terril . , 1 d,
,
.
ese ani os estaCJr: la
o n a e una nuev·t d , .
1
d .\
primer obispo. Precedamo
.
, 1oces1s y a muerte de su
En

s a comentarlos:

1777, dos anos anees del in re

al convenro, se crea u
,

d

J ,

.

b. g so e ose Ale¡andro Ramón
n nuevo o 1spad 0 co n ¡•unsdicción
.
en lo que
891

�hoy son los territorios de Tanuulipas, Texas. CoJhuda \' :-:uevo
León dándole corno sede la villa de Linares, elev,tda entonces a
ciudad por el rey Carlos lll con techa 19 de rn.tyo del ~7 Dos años
después, para curnplimentJr est.1 disposición, el l 4 de: febrero se
expide una Real Cédula donde: se: prc:viene al Dr. Eusebio Ventura
Beleña "procediese a la división y adjudic.H.:ton del terriror10 de
1
que debía componerse el Obisp.1.do" \. Como primer obispo de la
nueva diócesis fue nombrado el franc15cano Antonio de Jesús
Sacedón, siendo consagrado como tal el l 8 de abril de 1779. Era
el Dr. Venrura Beleña, Oidor de la Real Audiencia Je México y
uno de los abogados m:is destacados de la Nueva Esp.1ña, al que
volveremos a tratar más adelante, y quien re,1liza su encomienda
entre marzo y agosco de ese año. No c.reemos que para cumpli rla
hubiese crnido que viajar a escas ticrr,1s pues sin duda aprovechó
los trabajos preexistentes. en panicular el informe ck O. José de
Osorio y Llamas quien señaló que "debe siruarse !J silla episcopal
en medio de la diócesis,(),) concemplo con belh proporció n la
villa de Linares del Nuevo Reino de León" "'. D. Eusebio Ventu ra
publicó por bando el 2 de septiembre del 79 la delimitació n
1
geográfica del nuevo obispado • y par.1 tomar posesión del mismo
salió de México hacia Linares frav Antonio de Jesús S.1cedón,
1
llegando a Monterrey "cal vez por ;.widaJ" ·' del mismo año, pero
~intiéndose enfermo "no quiso hosped,ll'se 01 la casa que se había
arreglado para él y se quedó en el convento de San Andrés, ;unto ni
templo de Snn Fmnásco p,1rtl tomar 11n desc11nso y seguir hacia
L1nare;" 1 • Sin embargo no logró concinuH puc5 ".1gra,·ado de su
enfermedad, murió el 27 de diciembre dé' l 779";,. En ese tiempo
José Alcjrndro Ramón era esrnd1ante en el convento.

ll l. Sus Estudios en San M igucl el Grande, Guanajuato .
Al concluir en Monterrey una p.ntt: dd progr.un .1 c~colar dt:
su tiempo, José Alejandro R.1111011 ~e: 1mcr1he en el lle.11 Colegio de
Estudios de San hanLi~co Je \;1\n conuguo .1 L1 Con~regh.ión &lt;le\
Orarorio de S.rn relipc: !\:en de la vtlb &lt;lt: ~.in Miguel el Crande,
Gu,1najuato. ";llli actthó los 1ílr111wl St'IS mt·st•s tic rrt1Írit',1 .rurrnndo1
wsegu1dtz los dos y 111ed10 a,íos di' Jilosofi'r1", diu: D. hr.1cl C:.1v.no/ •
Creemos que c:n 178 l &lt;lebic) ingre\,1r Jo1..~ Alej,1ndro R.11nó n al
Colc.:gio Je San h anusco &lt;l&lt;: ~.ti&lt;:\ c11.1ndo wnc.1h.1 LOll 2.2 ,1iim Je
\.·

'

1,,..

edad.
Considerando
que en 1.... 88 ha6 ,ta en i\1oJl[errev 68 .
'
1
vecinos, segun e gobcrnadoi·
~1anue l BJ hamond .·.
.
)
'
J\
1781, cuando José Alei·rndro 1),.rn,on
. d c¡a Ia c1ud e&lt;l , enton(es
en
hl ·,
era aún menor. En c.1mbio S111 1M.
1
d
a ' su po J:::ton
·
-·
tguc est,1caba com
· ·]
po 61 actonal pues entre otras cosas " era e1 centro H do nuc d
eo
cel as d e lana más impo,·t"nt
í o 5uccor
e
" e d,e 1a IN ueva E • - "·'
·
aquello significaba un camb·10
.
spana · tn &lt;luda
.
.
que im pactaba
d b',
1mpres1onar la metrópoli a Fray
. Servan d o •cuando
' como
ed 10
es
..
. ·re e10
M oncerrey un año antes que José Ale ·andro
qué escog ió San Miguel el Gr· d I
de _1 revino. Pero ¿por
an e para conunua1 sus e d' ,
. . Y e 1 •l,...,uevo
T
No Io SJ
' bemos, pero esta pobl .1c1on
R .
dscu Ltos.
,
mancc:n1a n estrec.h.1 vinLLila-1·o·n
, , de Ia g
', .1 rra ves
dtino
· de deon
del siglo XVII puc.:s grandes e x t.&lt;:11sione.s
.
. d e r1 ... rraJn:1 er1:1,
1 11 es
E edel
de Nuevo León eran pi·opt. ·d 1d d
I
..
e~ e oy ·sea o
'
c •
e a gunos
d
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Miguel
el G rande "y• desde al
!'i 111.111 d a 6an sus ga res1d enres
.
,
. e San
las t1err.1s calientes de sus posesiones"•.
na os a invernar :i

Pe ro en h elección debió influir ue el ¡~ 1
.
Francisco de Sales de los padr·s
fil.
q
,eba
Colcg10
&lt;le
.San
e 1 1pcnses goz.-1 a d ¡
· · d
tener como
Recrnr a uno de 1os. re ¡·1g10s0s
.
, ·¡ e prest1g10
.
rn:ís
d
d e
5
Nueva España: el Dr . Jttan Bentro
.
D,taz de G:imJrr
· t u 1ra os
fil. e f la
doctorado
. . \' c1v 1.ª'
.
.en lt,ilia en ambos J,ercc·h os (c.1nontí..O
1) i oso
. do,
a
Academia
de:
Ciencias
ll'
n
¡
.
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Dr. Día1. &lt;le G.1n1Jrra y D.l\'.lllls, luce pub liur en \lc.:x1LO 1rn
opüsculo conteniendo Li d i\e1r.1ció11 de uno Je los ,1lum110., del
Colegio que versa sohre la Urilul11d de /,¡ Gt'oml'tri11 pt1rrt las
Czenc111s y Arres: neasidnrl de dla pt1rtl t'l t'St11cl10 filo.1~firo. Al final
del impr~so aparen: una lisr.1 de lo~ alumn_?\ próx'.mos a Jise~rar
en examen públiLo en hs Ac.1dem1.is Je (.,eometrt:1. En cs:1 l1sra
esrá nuesrro personaje; \111 l'mh.irgo ap:irl'Cl'n l'quivoc.1dos los dos
apellidos y el lugar de origen, pero sin duda se tr.ua de nucsrro
José Alejandro Ramón (v:?a~e .11 final el ;ip¿nJice). Cabt'. observa r
lo siguienre: en dicho .1ño de 17 82 José Alejandro era el único
esrndianrc del Nuevo Reino dt'. León v sus compañeros
pertenecían a diversos lugares dé b :--.:ucv,1 hpa11a. En cuanto al
error sobre el sitio Je origen, atín hoy es común ubicar corno de
Monterrey a quien es de otro lug:u- cercano. Nos llama la ,H:nción
la edad Je los colegiales p11e~ dice que no pasan d~ los 1) años
pero en 1782 José Alej:i.ndro contaba con 23 de edad· '.
Es digno de mención que el Dr. Juan Benito Dín de Gamarra
renia en tonces 38 afios y era va a.ucor de varias obras que José
Alejandro Ramón debió ,conoc~r: Máximas de Educación en la
piedad crisri:rna y en la política para instrucció_n de los al~m nos
de l Colegio de S. Francisco de Sales del Oratono de esta vill a de
San Miguel ( 1772); Academias de filosofía (1772); ~len:enta
Recentioris Philosophitle ( 1774) Errores del Enccnd1m1ento
Humano ( 178 1) y Academias de Geometría 0782) . Un año
después, en 1783, ·moría este ilustre rector originario de Zamora,
M ichoadn ''.
Nos dice el Profesor Cavaws Garza, que José Alejandro cursó
seis meses de re rórica y dos y medio años de filosofía en San
Miguel. que tuvo como maestro al pad re Carlos Anronio Mar_tíne-z.
y que "el 5 de enero de 1785, el ~bro. Ramó~ ¿1ona, Prepó~1,to de
la Congregación de los padres filipenses, cert1j1Co la _conclus1on ~e
esras materias, a fin de facilitar eL ingreso de José Ale1andro Ramon
en la Real y Pontificia Universidad de México" ll.

8&lt;J4

IV. La Permanencia en La Capita l de La Nueva España co mo
Alumno de La Real y Pontificia Univer1. idad de México ( 17851790) .

Al empezar el año 85, José Alejandro R,1111ón se inscribe en la
Universidad. Fue un año de nulas cosed1.1~ que provocaron en
San Miguel el Grande 3,356 muerres 1._ Aunque ya no estaba él en
esa villa debió resenrirlo , pues la carisrrofe fue general. Dice
Gonza liros que 1786 se llamó el año del hambre "por In grande
escasez de frutos de la tierra que produjo la terrible helnda tzcaecida
la noche de/ día de San Agust/n del afio anrerior, q1u arruinó las
sementeras en casi toda la Nuevn España" ''
En la Universidad -nos dice el profesor Israel Cavazos- "tuvo
por compañero de esrudios a Mariano Matamoros" " y en el lapso
que ahí permaneció, de 1785 a 1790, es probable gue haya tenido
acceso a la impresión en italiano de 1a obra del historiador
veracruzano Francisco Javier Clavijero Storw AntLCa de/ Messiro
que pu blicó en 1780 en Cesena, Icali.1, durante su destierro.
"Muchos ejemplares" llegaron a la Nueva España enrre 1785 y
1786 precisamenre a la institución a la que Clavijero dedicó la
obra: La Universidad de México. El r:::cror, al recibirlos, entregó
"uno aL virrey, otro al arzobispo, otro al presidente de La Real
Audiencia y· otro asimismo a varías personas de conspicua
dignidad''' . Estas entregas tenían cieno grado de reserva, roda ve1.
que provenían de uno de los jesuitas expulsados de h Nueva
España por órdenes del Rey 19 años antes.
En 1787 moría en Rolonia, lralia, francisco Javier Clavijero .
Este suceso y la llegada de su libro a la Un iversidad, en el tiempo
en que José Alejandro esrndió ahí, tal vez movieron su interés para
traducirlo al español. Bien dice el profesor Cavazos "tradujo de/
italiano, probrzb/emente durrmte su estancza fil México, la Historia
Antigua de México de Clavijero, ruyo manuscrito conserva In
Biblioteca del TernoLógico de Monterrey" '(·.
También durante su tiempo de esrudianre apareció publicada
la obra del Lic. Eusebio Venrnra Beleña, Recopilación sumaria de
todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala del Crimen de
1
esta Nueva EspaFia -. Ya expusimos en el punto II de esre estudio la
relación de Yenrura Beleií.a con el Nuevo Reino de León y la
posibilidad de que José Alejandro supiera de él cuando esrudiaba
895

�en ,\1onrcrrcr en el convento de franciscanos. Ahora en México
como cursa~re de abogado y parcicularmence al ejercer la
profesión anre la Real Audiencia, era obligado conocer c:sa
imponanre obra que contiene la aplicación de la legislación
enconces vigente.
"De los documentos correspondientes a sus estudios en México,
sólo hemos logrado encontmr rn grado de bachiller en cánones, que
renbió de manos del Dr. Lrzrrr1ñaga el 21 dr 11bril de 1788". En el
aucillo !t: arguyeron los bachilleres NicoUs Oláez, Andrés de la
Fuence v FranLisco de la Concha; y en el asiento de su grado
aparece la nota siguiente: "por pobr~ le perdonó el Sor Rector lo
de la arc1" según nos informa D. Israel Cavazos '". Dos años
después recibe~ el rírulo y ejerce SLJ profesión "como abogado
m:1rricui.1do en la Real Audiencia";•).

elevado a villa y dejaba de ser Hac1end,1 de los Mamnez para
llamarse villa de San Carlos e.le Marín.
Seis afias después, al empezar el ,1ño de 181 O, lo encontramos
formand o parce Jel Colegio de Abogados de la capital del
virreinat o como sinodal. según una nora de la prensa dt' L1 époc:i
que dice:

El ilustre y real rolegio de tZbogados de es111 mpitd/, con tTrreglo a sus
est11tutos, ha procedido antes de ayer a !ti elemón de s11 rector, y salió reeleao
de cuarto afio, el S,: Lic. D. Antonio Torres limja, oidor honorario de !ti
Rea/Audiencia de Gumiabzjrzm, a/mide del m·men interino de esta real srt!tt
del m·men, af!,ente foral nurs antiguo de real haáendt1 y de! ramo de
temporalidades, y presidente de !tz rml academia de deredJO teórico prdmco
de su ilust1·ey real cokgio.
As! mismo se procedió a !tz e/,ección d,, los denuís empleos que previenen
sus estlltutos, y recayó !ti de consilian'os en los licmciados D J\1an'rmo Pn'n-10
de Rivera, D. Pedro Ca/indo, D. Manuel Vi!l.aseñor, )' D. Domingo úrso
de /¡z Veg,z; prosecretario, el lir. D. JosefFtzlcon; Promotorfoml, el Lic. D.
Antomo Mnroso; Tesorero, L1e, D. Jos~f Francisco Ca.stniieda; Sinodales,
los licenciados D. Mmano ¡i,imo de Rivem, D. Antonio M11t0Jo, D.
Dommgo Laso de k1 Viga, D Juan Josef Flom AJuorre, D. /oJefivfan'n
Ftrlam, D. Rnf1el Mdrquez. D. Manuel Cerquem, D. Josef Alexandm
lreviño, D. joref L.ópez Saltzmr, D. Manuel Villaseríor, D. Rafael Pérez
Maldom,do y D. Pedro Cdrdenas." (Diario de J\,féxico. México. Mmes
30 de enero de 181 O Tomo XII, :-:o. 1582 p. 120).

0

1•
1

V.- La Edad l\1adura: Su Matrimonio y Su Actividad Profesional.
Señala D. Israel C:i.vnos que obtenido su tÍtulo Je abogado
ejerció en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en Guanajuaro
donde "co ntra jo m:i.rrimonio con doña María Purificación lgnacia
e.le la Peña y Dominguez""; contaba con 31 años de edad pues esrn
debió ser por 1790.
Es fácil advertir que es el riempo de la culm inación del siglo
XVIII y el pronto inicio Je! XIX, pero principalmente so~ los
años cercanos al comienzo de la guerra por la independencia. Y
esa villa donde Jo.sé Alejandro vivió y esrudió, fue la cuna de
Ignacio Allende y de los hamanos _Ignacio y Juan Al~ama, s_irio
próximo a Dolores (hoy Dolores Hidalgo) donde broto la ch ispa
que encendió la hoguer.1.
Pero creemos que pronto regresó a Li ciudad de México pues
como señala la Dra. Gonzfo:z M:i.iz "entre 1790 y 1811 con
frecuencia se ocupó de representar desde /11 capittd los asuntos de sus
paisanos"· m:Hriculado en la Real Audiencia para ejercer su
profesión, como lo con~ignó D. Israel. I a ciudad de México
comaba en 1793 con l l 2,92Ci habicanrcs ; según el censo que
mandó levanrar el virrey conde de Rcvillagigedo y que dos años
más tarde, al ser corregido, llegó a 130, 683. De acuerdo con lo
dicho por los auteres locales citados, José Alejrndro de Tr~viño y
Gurié rrez radicaba en México cu,rn&lt;lo en 1804 su ~olar nativo era

Cuacro meses de~pués, en junio de 1810, v sin duda :nín
permaneciendo en ,\-1éxico, el Lic. José Alcjand;o de Trcviiio v
Guciénez es incluido rn una ccrn,1 para elegir al di pur:iJo por ~I
Nuevo Reino de León "a las Cortes de Mt1dnt! del rt,10 s1gu1eJ/le, ,1
la cual ~sistió .f11n11 José de la Garzt1, canónigo lectora/ de /,1
catedrat4·. Esos diput:i.dos reunido, en Españ.i fu&lt;.:ron los ,1 ut orc~
de l:i. Consmución Poliric.1 de la ~lon.1r9ui.1 Esp:i1íol.1, firm~1J,1 el
18 de mano &lt;le 1812 :· primn.1 vigcnrc en l.1 Nut:v,1 Esp.lii;1 donJc
fue prom ulgada y jurada el .10 Je ~ep11rn1brc dt'l rni,mo ÚH) . I ,t
Dra. Gon:.dlez M,1i,, es quien por primcr.t vez n1rnlion:1 c¡ut: el
de Trev irío ! GuciJrru, estuvo t'll u11.1 terru p.ir.1 ekgir .il
d1purado del Nuevo Rl'ino ck l.t'cín. d,HO c¡ue tom&lt;Í de 1.t\ .1u,1\ de
cabildo de j\1ontcrn:r. En nue\lr.1 111vn1ig.1(.i1í11 he1no, t·11ui1nr.1do

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1810. Tomo XIII. No. 1800, P·-7 ►).

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.\lk-nde).

8')8

VI. La Vuelta a l Solar Norreño (I 8 I 7) v La Realización de su
Obra Fun dacional de La Cátedra y L~ Magistratura ( 18241825).

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" bocrado de esta ReriÍ
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. ~ St' le ubica como a tA nuesrro persona)c .
/) I Co/'Cll/1" lo cu.1! rom,1n.1os
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.t111die11ri,z e /1/ 11'1 uo . d d. l . instiruciones en e\e r1empo y
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de Cu.111:iju:iro . l.:l 1uc '
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Id' 16 de sq){lem ne 'en la mJdrugad:.i d e i:i
1 1 . , .co qu\.'.Jó plasmada en una
.
d gran va or 11srori ,
O l
.
de ese comienzo, e .
' . . l ·s proraoonisras:
. gnac10
. , de uno de los pnnc1pa c
b
dce\aracion
Allende:

Aunque el Lic.:. José :\kj.rnJro Jc Trn1i10 \' Ct1t1t'·rre1. \'ÍvÍ.1 L'll
l:i capital de l.1 Nuev,1 E\pú1.1 y los .u11niorcs ~ucoo~ rcní.111 lllg.1r
en orro sirio, éstt· no le cr.1 ,iicno. Por el conrr.1rio. L'll :):1n ,\ 11gu&lt;.'.I
estudió\' c.:01Hr.1jo m.Hrimonio \" ~in duJ,1 cení.1 JfllÍsuJl'~ ,. 1al ve,
rambi én L1111ili.1rcs. Pero c;1 1.11110 l.1 r.evollll·ión · por [.¡
independenci., crt'CÍ.1 ..1 l.1 rnel1.1 del .1i10, en mero de 1811, d
Colegio de Abog.i&lt;los Jesign.1bJ nucvo rccror en la pcrson.1 del
Lic. D. Juan Josc: Flores AI.Hom.: y nuestro person.1je, cl Lic. de
Treviño )' Guriérrez. conrinu.1h., como Sinotbl rn dicho cokgío.

ocumen .

Una nueva erapa se .1bre en l:.i vida del Lic. José Alejandro de
Treviño al regresar al rerrufio de donde partió en su juwncud. No
sabemos si con antcrioridJd volvió alguna vez, pero ahora
regresaba en forma definitiva tras haber permanecid o fuera de
Monterrey por espacio de 37 años; primero como esrudianre en
San Miguel el Grande y en rvféxico: y luego en ésta ciudad
ejerciendo su profesión. Respecro al rcrorno D. Israel ha señalado:
"le vemos llegar a Monterrey a medi'r1dos de 1818"''; sin embargo
hay al menos dos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey que nos ubican en el año de 1817. Uno es el relativo a
una perición de su viudJ, donde díce: "que su esposo desde el año
817 que se vino ha Méjico (debe ser de) ha servido ... "
Y el otro,
fechad o en enero de 1821 , es una conresración del Avunram ien ro
al virrey comunicándole que el Lic. de Treviíio y Gutiérrez
"habiendo residido en México 30 flños hace poco más de tres se ha
11
avecindado en esta tiudad' • En el punto .1nrerior (Y), quedó
establecido que buena parre de su vida profesional lJ pasó en la
ci udad de México.
4

· _

En enero de 1817 el capiran retirado de milicias provincia les
Francisco Bruno Barrera, nuevamente había sido electo Alcalde
Ord inari o de la ciudad y por ministerio de ley ocupó el gobierno
de la provinci a del Nuevo Reino de León en ausencia del titular,
que lo era el coronel D. Bernardo de Villamil. El Comandante
General de las Provincias lnternas de Oriente era D. Joaquín de
.\ rredon do y es en esrc año, en el mes de abril, cuando

�desemb.ucan en Sorn La Ahrina el i11s11rgence español Francisco
Javier .\1ina y Fray Servando Teresa Je Mier.
Casi al terminar el año del 17, el 20 de octubre, tomó
posesión como gobernador político y militar el coronel D.
13l'rn21do Je Villamil. ,iunque sólo por unos meses pues en
feb rero , a la vuelta del año, pidió licencia ocupando de nuevo
inceri11amcme la gobernación el Alcalde Bruno Barrera quien
había sido rceltcco como Alcalde Ordinario para el año de 1818.
A:1nquc sabemos que el Lic. de Treviño y Gutiérre2 ra?ica en
Monterrey a partir de 1817, l.1 primera mención a su act1v1d;1d es
de 1818. t,n una sesión de cabildo se acuerda "se libren con esta
fecha contra el lvfayordomo de Propios los cincuenta y seis pesos que
reclama ef licdo. D. Alexandro di' Írevi,ío ... ,,..,.. Y no es sino hasra
1819 en que figura en l.i polírica local. Como sabemos. cada año
en enero son elegidos los integrantes de! cabildo, y en 1819 vuelve
a ser electo D. Francisco Bruno Barrera y formando parre del
mismo, en lo que creemos es su primera participación pL!blica,
aparece el Lic. ]ose Alejandro de TrevilÍo como regidor honorario,
"quedando por ahora sin com1S1Ón especia!"' y p~ra esrar li~re "para
el desempeño de los muchos asuncos que r1ene pend1enres la
nU
ciudad de que se irán ene.irgan do oporcunamenre .
En 1820 el Lic. de Treviño y Gutiérrez resulta electo Alcalde
Ordinario de primer voto, puesw que equivale J lo que hoy
denominamos Presidenrc Municipal. Como ya dijimos en enero
de cada año se renovaba el Ayuntamiento de: l.1 ciudad y era
costumbre que el cabildo salirn1c elegía JI entrante. Desde 1816
venía sien do reelecto el capic,in Francisco Bruno lhrrera y en
ocasiones ocupando simultáneamente c:I cargo de gobernador en
forma provisional; así sucedió durante el año anterior de 1819.
Ahora, en enero de 1820, el Lic. de Trc:viño y GuriérreL ocupaba
la Alcaldía de Monterrey apenas a dos años y meses de haber
rearesado ,1 la ciudad rras. una :lLlsencia de .37 .111 0~. Cuando partió
a San Miguel el Gr:111de por 1780, Monterrey t&lt;:nia menos de 685
habirantes, según dijimos en las primeras líneas del punro UI_;
ahora en 1820 "el numeroso veri11d11rio llega trtsi 11 Of/Ce n11!
1
almrzs"'' • En em: año el cabildo quedó inlcgr.,do, .1dcm.ís del Lic.
de Treviño y Guciérrez, por Bern.1r&lt;lo Us~cl y Cuimh.1rJ.1,_n.:gidor
perpetuo; Sanlos Urihe, R.1L1cl Ec.1 ~-1tÍ'lquiz. Jo~é Antonio de h

Garza Saldívar, José Antonio Rodríguez y 8 personas más; la
mayor p&lt;1rte habían ocupado cargos edilicios en años anreriores 1•&gt;.
Sin duda un factor que iníluvó par;1 que el Lic. de Treviño
ascendiera a Alcalde Ordinario para cubrir el ano de 1820 fue que
el capirán Francisco Bruno Barrera había solicitado su reriro
hacía tiempo para poder acender sus descuidados negocios~,
Durante rodo este año y tal vez por el doble carácrer de abogado y
de Alcalde Ordinario, el Lic de Treviño y Gutiérrez interviene en
múltiples actos jurídicos como testamentos, préstamos, fianzas,
compra-venras, ororgación de poderes. Tuvo también calidad de
eleccor en octubre de 1820, junco con Joaquín de Arrcdondo y
Mioño, José Ma. Guriérrez de Lara, José Andrés de Sobrevilla,
José Mauricio Alcocer (de Saltillo), José Trinidad de Arrese y
orros, cuya finalidad era elegir a los diputados de las cuarro
provincia; internas de oriente a las corres,:_
A poco de haber romado posesión de su cargo el nuevo
cabildo en enero de 1820, es restaurada en España y en México,
la Conslirución Política de la Monarquía Española; sin duda este
suceso influyó muchísimo en los acontecimientos posteriores pues
al año siguien ce, esto es en 1821, se proclamó el Plan de Iguala y
se declaró la independencia. Si bien en esre año no tenía cargo
~dilicio alguno el Lic. José Alejandro de Treviño y Guriérrcz, los
aconrecimiencos hicieron necesaria su intervención como veremos
luego. A mediados del año 21 llega ,1 ,vlonterrey el coronel Gaspar
López para sustituir a D. Joaquí11 de Arredondo como
Comandante General de las Provincias Internas de Orienre y de
inmediato pretende hacer de SJltíllo la capital de las cuatro
provincias , generando la inconforrni&lt;laJ del Ayunramienro de
Monterrey por lo que se nombra una comisión "01u1bt'Zada por
José Alejandro de Tre1 hío y G'uriérrez, enrtuxr1da di' red11tt,tr 111111
representación dirigida a lrnrbidc y n l.ópez"\', donde mosrraban SIi
oposición a las medidas com,1d,1s por éste.
O. José Alejandro de Trevií'lo vuelve .1 ocupar la Alcildí.1
Ordinaria en 1822 a partí r de mero, cornp.1rriendo l.1
responsabilidad con Juan José de L1 C,1 r7.a T reviño. 911ien en 18 1O
fue dipurado a las Corres en E~p.111.1 por el Nunn Reino de León.
según vimos en el punto amer1or (V). T.1mbién Furmt'.&gt; p,1nc dd
Ayuntamiento de este ,1iio D. Pedro Condlo. rn quien uccnrn,
ver al impresor que cxi~[ÍÓ en c~tc ttc111pn. i\,i 1111\lllO
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admitida hasra el 19 de Jllnl.:ltldor-el alcald~ primao de M_onterrey,
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Alejandro Treviño P~.r is r Ló ez comunicó al nueuo )eJe fº i 1
Derba y .1grega qnc G¡ispal •es p órdenes ) decretos del ~up1:em:
hasta tres ¡1eces todas, ~~ e~Les' reciar sus órdenes pues _Jamas e
e .f ,,,. La rc:criminación l.l interpuso
Go bierno" v· - lo acuso
¡ tuuse
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Guriérrn.
I cenit de su rrayectona com 0
El .1ño de 1824 marca e . d I Derecho en lo que hoy es
1 iniciar form,i\mente
ensen_anz; -~n de la cátedra de Derecho
~uestra entidad federaova . La tu~\a~:1 un decreta del. ~ongre~o
tiene como antecedete l ~~~\ue dispone el establec_1m1ent~ ~
General. de octubre e
- a~ance educativo se debió a
raal
cácedrJS de Derecho. Es.te¡· lad de diputado al Congres~ Cdenerde
"en s11 u1 u , . , q11e se caneed.ieran cate ras
Servando pnc~
conS1git10
Co nst1tu¡e11re, propuso Y
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902

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derecho en los seminarios de pro1•n1tÍ1t y que pudiesen estos otorgar los
grados de bachií/er" . Fue a~í como se inició el l 9 Je: l'ncro de
1824 la enseñanza íundica en Nuevo León dentro Je los claustros
del Real y Tridentino Colegio Seminario. "El recwr d,,¡ Seminario
Dr. Frannsco Arroyo nombró, un p,ir de días trntes, al Lic.
Alex:andro de Treuiño )' Guúérrt'Z corno crztedrdtico 01 propiedad"'' .
La ubicación tísica del Seminario en ese momento l.i situamos en
una finca "frente a fa plaza de armas (Zar,1goza) que 11ela al norte, y
haciendo esquina con el callejón del ojo de 11gua, hoy calle de
1
Zaragoza"'' • En otro texto D. lsrael alude a la misma ubicación:
"por los días de la independencia y hasta 1826 se halla (el serni11ario)
f rente a La pftiza viendo al norte y haciendo esquina con La actuid
caLLe de Zaragoza inmediato lll templo de San Fmnc1sco"'·•. Esras
descripciones nos ubican en la Gran Plaza justo frenre J la entrada
principal del Condominio Acero.
A 64 años de distancia de ese comienzo, esto es en 1888, el
Lic. H errnenegildo O:ívila. da a conocer el documento que
resrirnonia ese histórico inicio y que a la lecra dice:
EL Licenc1~zdo Don José Alexandro de TreviF10 y Crutibrez,
Magistrado Presidente del Tribw111L Supremo de justicia de este EstaM
Libre de Nuevo-León _y, Guedrdtico fimdador en propiedad de la Cdtedra
de Derecho ptíblzco, canónico y ciuil que por Decrcros del Soberano
Congreso de la Nación, y de este refendo Estado se ha erijich en este
Pontificio y Tndentino Seminan·o &amp; Cemfico, y Juro en debidaforma: que
desde el día diez_y nueve de Enero de núl ochocientos veinte y ruatro, en que
se insta&amp; y rzbn'ó solRnmemente !.a expresada. Cátedra h&lt;ISta el día de hoy,
han 11Sistido dianamente a e//,1 sin intem-1pción alguna (hs) jóvmes
cursantes siguientes: Don Juan Nepomuceno de la. Gar:w y f:.i1111, Don
Benu1rdo Wsell de Guimbarda, Don Ramón Gregon·o Guerra, Don José
Angel Benavrdes. Don Valeriana Borrego, Don Sant111go Montemayor Evw
y Don Leocadio Garibay. Así mismo certifico: que CÚ•sde el ciúulo día de l,z
apertura hasta e! de ho_)', h,m completado con exceso los nfmdos;óvenes los
cursos de Estatuto que e:dge l,z constitución deJalisco, adoptada y nwndadtt
obseroar por Decreto del Honomb/,e Congreso en este dicho Colegio
Sermru1áo; sinzdo de adueJtir, que el día ueintey siete de Diciembre del año
próximo pasadJ de veinte y seis, debieron los {').presllMs jóvenes jurar el
último de sus cursos; pero como ese d!a y los inmediatos subsernentes faeron
feriados, mrmteniéndose cerrada !.a Universidad, no pudieron verifimr/,o
hasta el día siete de Enero de este año, en que se abn'ó, quedm1do f&gt;..peditos
&lt;)03

�pam recibir el grrub el día ocho: y de consiguiente, desde ese día debe
correrles /¡¡ pmanria. Y parti los efeaos que a los interesrubs convengan,
siento In presente en /¡¡ Jvfetropolitana Ciudad de Nuestra Señora de
,'v!onterrey, rt cuatro de Julio de mil ochocientos veinte y siete. - Lic. jph.
61
Alexandro de Trev1no y Gutiérrez- Una n,brica.
Al año siguiente de haberse abierto la cátedra de Derecho, se
crea el Tribunal Superior de Justicia en el Escado, teniendo lugar
"el J 6 de julio de 1825, por Decreto número 44 de fecha 3 de ;ulio
del cuado año, habiéndose designado como primeros Magistrados los
siguientes: Primera Sala, Lic. José Alejandro de Treviño y Gutiérrez;
Segunda Sala, Lic. Pedro A. Ballesteros; Tercera Sala, Lic. Rafael de
Llano; Asesor, Lic. Juan Baurista de Arizpe, fungiendo como
Presidente el Magistrado de la Primera Sala"/,('.
Seis aí10s atendió la cátedra y ci nco la magisrrarnra, no sin
contratiempos pues en 1828 ruvo serias dificul tades con el
Presidente de la Legislatura local. el D r. José Francisco Arroyo,
quien promovió en el prop io Congreso un juicio censorio en su
conrr,1 y del cual logró salir airoso. A la distancia, lo anterio r nos
revela la independe ncia absoluta que había entre el Pode r Judicial
y el Legislativo.

VII. Su Fallecimiento y su Partida de Defunción . l 830.
Dos afies después del incidente con el Dr. Arroyo, fallecía en
G uadalupe, . . L. el Lic. José Alejandro Ramón de Trevi ño y
Gutiérrez el dos de noviembre de 1830. H emos localizado el
asienco de su defunción en los libros parroquiales de aq uél
municipio, registro que es desconocido por lo que no duda mos
que esca sea la primera vez que ap:uece pub licado.
AL MARCEN:

86. El licenciado Dn. Alejandro de Treuiño y Gutiérrez de

Monterrey.
AL CENTRO:

En el pueblo de N S. d.e GU1UMlupe a !.os dtJs dirz.s ele! mes de
noviembre de mil ochocientos treinta: Yo el Presbítero Francisco de Paula
Treviño uicano enmrgado de esta ayutht de Parroquia: Dí sepultura
')()/¡

}osé Alejandro de Trez,iño , e .,
ad.
I'urifimáón !(J'Juu:ia de , ) n r1~tTen;eDz: cm_ o que fi-te con Da. Ma. De la
,Y
ILl I e1111 ) '
omm(IU(!Z
·
1 ·
J __
tesrar &amp; b ·, 'e.·· ª qu,m ae_¡o poaer para
. n to ws santos sttcmmenros de penitencia E
,
,
de un dolor tle p L ,
y :.:..trl'1?1/lunc1on: muno
.
u mon )' para que conste /,o fi , r. .
Trev1ño. (rúbrica)
rme. rmnruco de Paula
La anterior partida de defu . ,
dos de BAUTISMOS de 1 . l __ncd10n se encuenrra dentro del libro
a 1g esta e Guadal
~
Tal vez por no estar en el l'b
upe, anos 181) -1845.
antes y se puede
¡1 ro correcro no había sido localizada
consu rar en el Archivo E l . , .
Mon terrey.
e es1ast1co de

Notas Bibliográficas.

1·'Apunte Biográfico ron algunos Jatos médito~ Je! h..
. .
,
1
fu ndador de la cnseñan1a del O ·h
.1° mas Ilustre de r-.lann. N.L v
.
•
cree o en la cnuJad··
·•
2
Este articulo es reproducido luego en /Je. ·J
("
la Facultad de Dcrc~ho \ Ciencias Soc·q¡ •'·edL ~º¡ YLJ ienc1as Sociales Rc1 ista cua1runcstral de
.
.
lucS e a
,\NL Vol !JI ' .
J umer~ especi~I 7 pp. }-9.
·
'
·
· Junio- septiembre de 1975.
N
Gonzalez Ma1z. Rocío: / ÍISloria de la (acu/t,;d de D, .
,
182-1-2002 Monterrey. IJA~L Facultad J. D· "
._tretlw \ Crun1110/ogw de la C'.-t\L
i Dcrbcz García. Edmundo· / a lnd
i ~ crccho ) l rurnnologia 2003. pp 9-60.
. d ,
· ·
epemenc1a en el \ 11ero f?,
d L .
oaqum
e
_,.,rredo11do
,·jrar
'iervando
1'
d,
• inv e evn. Participación de
J
Histórico de Monterre\: Ai\o número 6 er,:sa e \l1er. Fundación Publtcacit\n del Archivo
sH . .
•
JU 10-agoqo de 2002 pp 5 27
umamtas. Anuario del Centro d· F t d' , - .
.
. . .
317. Se impone comentar que en ~a -~á~ i~~6!~1~a.n1:ucos de la L,NL.1965. No 6 pp. 305aspectos biográficos del Lic. de írc1 i1~/ (' _e. este anuario. se muestran los principales
1769 e
¡
\ iut,encL pero por 'iig ·
d
. . omo e año de su nacimiento. sien&lt;Ío 17 59 d ~ .
' un error e de&lt;lo aparece
pagina leemos lo siguiente· '"Una b.
f'
. orrccto. Igualmente al pie de la misma
N h b" d
.
' iogra mu1• ampln' v~as,
. "rma~
"
ª ien o en esta referencia
fa ¡:..cha
' e en
Yl.t.:tras. ~1ontt.:rre\ ··
1 0ñ ¡ d
~ o e1 numero d • la bl · •.
.·
se a a a tan,t? en las colecciones e&gt;.1stcntes como e .e . p~, tca.cion. hemo~ buscado la nota
la ~1acstra G1sella Carmona ~m que hallarnos\ is n el lnd1cc ~~e de las mismas ha preparado
vanos errores redactó el Profr Ordó~,
tc,10 b1ograf1co alguno. di~tinto al que con
puntos 3} 4 de la Introducción.
1 e/&gt; que&gt;ª comcntamo:- al inicio de este trabajo en los

2

,a

w

Historia de la vil/u de :\!arin Presidencia Munici i ·
•
•
1al de Mann.1994 ) 2·' edición en el a"
1G
_
e ~rae a1 azos Garza
"º
onzález, J. Eleutcrio: Colección de Noticias ,
.
.
~- León. corregidos Y ordenados ti
.
. Docu111e11tos para la l hsloria del btado dl·
ciudad~no... Montcrcy:· Tipogrnlia de t\ntonio
e manera:vi·,
4ue ,fonm:n una re¡ac1lln
· seguida. por d
s
Rodnguez.
Mario.
El erper
'
.
.
.
.
icr.
Calle
de
Aba~olo
nüm
36.1807. p. ;-,
C1
.
,mento ae Cad·· en('
.
, __
9 u tura Económica. 1984.
·e111roa111enca. Pág.13. :vk:-.ico Fondo d~

2000. ambas llevan prólogo d' 1· ·I C .

Cavazos Garza. Israel F.! J -¡ / .
.
Monterrey '3 de
d. . un, cuº' Je la l:scuela de l.ews Periodico: ··FI l'0r\ •'n1r··.
·enero e 1974 1a
,.,.,.
·
n
,J
..
·
,
5
1
11
- · '"'"' . - pagma

905

�10

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Ca,a,os Garza. Israel. Dicc1011ano Rwgrá/1co de \uevo /.eó11 2' Ed. \lomerrc:••
GrafoPrml. Año 1966. Pág. 158
11
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independencw de .\lex1co de 1808 o /821 . Declaraciones de fr Servando Micr. Primera
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Montm.:y LJM-,L Primera Época. 19.\.\-1950 lomo l. Pág. 57.
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de Educación Pública. México.1982
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Gonzálcz, José Eleuterio. Opu~ Cit. Colección de 110//c1as ... Pág. 40.
i; Quixano Zavala, Manuel. la l 'enerable Co11gregac1ón d,!I Oratorio de .V. P. S Felipe Neri
de la villa de S. ,\lig11e/ el Grande Obispado dt! ,\/ichoacá11 e.tpone IOSJIIStos motivos con que
ha resm1do :;er visitada en c11a1110 /(ll. y e11 i:uanto Casa de Estudios. e11 lo respecrivo a su
gobierno 111/erior económico y académico. .\ /)(Ira 110 sep¡1rar de sus deliberaciones al P. Dr.
U Juan Benito Día: de Gamarra. Las dictaba el l1c U..\fanuel Qwxano Zal'Gia .!bogado de
la Real ..t 11d1e11c/(/ de es/a \ 11e1·a fspwia v de .rn ll11s1re y Real Coleg10 Con licencw. Impreso
en ,\fé.mo por U Fel1pi! de Lú1i1ga _¡ Onmwos. mi/e del Espíruu Sama. aiio de 1782.
lntroducc1ón. Pág. 1
:i. Ibídem
27
lbidem
28
lbidem
' 9 Día.r. de Gamarra~ Dávalos. Juan lkn110 .\lcmmc1s de /:,d11rnción. Academias de FilosoJia.
rlcadenuas de Geome1ri(J. Presentación de Carlos I krrejón Peredo. El Colcg10 de Michoacán.
Zarnora.1983.
30
Ibídem.
11 Ca\'azOs Garza. Israel Ibídem Nota 8.
32
Opus Cit. G11ana;11ato. cerros _1 bajíos. testigos . p.105
JJ Opus Cit. Gonzálcz. José Eleut~rio; ColeCL'1ó11 de J1011cws ... Pág. 106
34
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. /J1cc1011ano /J1ogrújico ... Pág.519
is Manciro. Juan Luis y Fabri. ivlanucl. l'ulas de .\lex1caJ1os 1/usires del Siglo XI'!!/. Prólogo.
selección\ notas de 13ernabc Navarro. UNA.\!. BEU No. 7-l l\l~xico 1989 P,k 160.
16 Cava,,o; Gar,a. Israel Opus Cit. D1ccwnario H1ográfico ... Pág. 520.
~
31 Ventura 8ele11a puhlicó esta obra en 1787. en la capital del \ irrcina10 ) se vendía por
suscripción. como era usual en la edición de libros destinados a un púhlico especializado y
reducido. En ese año Jo~é Alejandro de I re\ iñu ) Gutiém:, aa estudiante en la Real Y

906

Pontificia Un.1versidad de México) aunqut: no aparece en la Iisla de su~criptores que contiene
la obra ~:b10 conocerla) consultarla para el e,1ercic10 de su profesión en la Real Audiencia.
Hay ed1c1on de la UN/\M de 1981 rnn prólogo de la Maestra l\laria del Refugio Gonlález
38
Cavazos Gar,a. Israel Ibídem Nota 8. El 1--1111daclor J&lt;' .. 2• sección. página 2'
39
lbidcm.
40
lbidem
41
Gonzála 1\1ait. Rocío. Opu~ Cit. Nota 2. .. La E11seiía11:,1 del D.•recho ·. Pág. 24.
42
Ibídem.
43
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. El fundador.. Pág. 2'
44
Archivo Municipal de Montcrre:-,. AIIM. Actas de Cabildo. Vol. 999 Acta 79 No, iembrc. 4
de 1830.
4
s Archivo Municipal de l\lonterrey. Al-l.\1. Correspondencia. Vol.8 Expediente 4 folio 4 de
fecha enero 22 de 1821.
46
AMM. /\IIM. Actas de Cabildo Vol. 999. 4 de enero de 1818.
47
AMM. AHM. Actas de Cabildo. Vol. 999 -l de enero de 1819
48
Ibídem.
49
lbidcm.
50
Cavazos Garza. Israel El Muy Ilustre .·lyw11am1e1110 de .\fonrerrev desde 1596. 2• Edición.
Monterrey. l 980. Pág. 78.
·
51 AMM. AHM Actas de cabildo Vol. 999. Enero de 1820
51
Domínguez Martinez. Juana Margarita. F1111dac1ón. Publicación del Archivo Histórico de
Monterrey. Año 2 número 6 julio-agosto del 2002. Pág. 28-32.
53
Derbez Garcia. Edmu11do. Opus Cit. Nma J. la /ndependencw en el \uei·o Reino ... Pág.
7.
14
Cavazos Garza. lsrad. lhidem. Nota .\9.
1
: Cavnzos Garla. Israel. Opus Cit f/ Fundador ... 2·' pag
16
Derbez Garcia. Edmundo. Opus Cit. /,a Independencia en el Suero Reino ... Pág. 22.
11
Ibídem. l'ág.22
18
Ibídem. 1'61? 23
19 lbitlem.
~
60
lbidem.
61
Cavazos Garza. Israel. Escri/01-es dl' .\ 'uevo León Oicc1onar10 810 hibliográjico. LJANL.
Pág. 29. l\1onterre\ . Ar1o 1996.
62
Portillo Valadc;_ J. Antonio. /,a cá1edm de Derecho Canómco v C/\'1/ en el Seminario de
~0111errey. Facultad de Derecho~ Cmninologia. l ' ANI. l\.tonlcrrc:·· 2002. Pág. 28
Cavazos Garza. Israel Bre1·e lustorw de \'uel'o /.eón Ñléxico. 1-ondo de Cultura
Económica. El Colt:gio d.: :--.1é~1co. Sene l3n:vc~ historia, de lo~ Esiados de la Rcpublica
Mexicana. A11o 1994. Púg 115.
.. Cavazos Garza. Israel. lsbo:o lusuinco del Se111111ano de .\fo111erre1· ..l lumanita,"
Anuario del Centro de E,tudios lluma11ist1.:os. '.\o. 10. '1ontcrrc\ L'\L. ;\,1o 1969. f'ag_
418.
.
61
Lic. Hcrrnenegildo Da, ila (inrmilc, Biogra/iu del Doc1or José Ue111mn (ivn:ó/(!:
Edición facsimilar. l-.d1cwne~ '·i'I I Vokli.. \l0111crrc1 1975 Pal! .¡o
66
Mario Ca111ú Leal ) :\1arco Amon111 Lci¡a Se11ila11::.n h1stó~·1m del Tr1h11nal Supa10r efe
J11s1icia del Es1mlo. Gobierno de '\uc\ O Lrún. \'1on1.:rrc~ Año 1979

�QUERIDA, SOMOS CATÓLICOS
PERO NUESTRO CORAZÓN ES JUDÍO
Lo que los padres cripta-judíos dicen y sus hijos entienden 1
Dra. Schul:unitl1 C. HaleVI''
Hebrcw Universi1v
Jtrusa.lcm, lsr.1cl
schaln,·@n.huji.ac.il

Introducción.
Desde el descubrimienro del crípro-judaísmo en los alrededores de b
ciudad de Belmonre, Portugal. En la segunda década del siglo XX, varias
invesrigaciones demuesrran la sobre vivencia del cripto-judaísmo entre los
descendientes de los forzados a converrirse al carolicismo de la pcnínsul.1
ibéric.1. Sin embargo b mayoría de las investigaciones sobre el mundo
moderno del cripto-judaísmo, persiste dondequiera, y a través del mundo
por todo España y Portugal ejerciendo su iníluencia, desde Macau y bs
Filipinas hasta Áfric:1 )' por codo el "Nuevo lvfundo ".
Aunque b expresión de esre fenómeno varía de localidad en
localid:id y de farnili:1 en fornil i,1, existen muchos .1specros en común.
Desafortunadamente, casi rodo lo que hemos aprendido sobre l:1
transmisión de b herencia o la identidad judfa, se obtiene primeramente
y sobre todo, por la familia. Enconrdndonos a veces con fuentes
imprecisas. Por es10 mi~mo, es muy bmcnrnble comider:1r que
posiblemente, un:1 de las partes llegue a fal rar en nw:srro rom pcc.1be2,1&lt;,
cripro-judío. Esros, son te,rimonim de ,1qudlos rnya herrncia cripwjudía fue transmitida con conocimienrn a b generación siguiente.
Por lo general, no es comt.'1n enconrr.H que ,dguicn pueda decir
ambigua o uniformemente t¡ue cm: o .1qud ~e.1 judío, \(Í]o d t'&gt;ri lo de

�vid:i f.uniliar e~ ln 4uc pone et1 1.1k, preJ1oml'tltO\ ,\ 1111cqr.1\ pregu111.1,.
Fn los dern,Í5, cisos !J form.1 y n.1rur.1le,.1 de l.1 tr.111\111i,i,'i11 L\Ul'. nuntu,·o
encendida IJ iJcnri&lt;l.1J juJÍ3 dur.rntc i'.kil,m:rnt.: cnL,l de b 1111r.H.l tk u11
miknio. ,ólo rt'prescnu un ;.:11igm.1: ¿Por qué h.1,· dcm.1~i.1~!01, ,11111s1m,
t,unos J,Ho,, r.111t.1s rd.1tos inJ1rcLt11~ tr.trnmiiido, por .111u.rnos: y que
t'srin en un conrcxrn dentro del cu,11 Sl' le pul'd,1 inu:rprt.:t.n? ~De qw.:
form.1 bs úlrim.1s betH.:'.1.1cioms de uipro judim-pw:Jl.'n . ser
comprendidJs' /~ué es lo que los Jo.:t:11dil'11tcs di.' .H.¡u_i.:llm, c1ur n:obrn
esus fuentt'S i111prccis.1,;, csper.in luccr LOll es1,1s m1snus~ .. ,
.
Fste escriro es un e~tuJio prclimi11.1r sobre lJ u-amrn;.,1011 Je ratees
judías entre ,1nusm1. Esrm Jese&lt;.:ndicnrt's hien pue~en servimos de
información como tucnre prim.1ria ,1ctt1.1l111cnte. t h rcestrucrurado
mens.1ics \' los ch inrerpreraJo. ~egún como mi, fuclHC5 me lo han
companilo . .\1t: beneficio en L'Sre cm1dio por mi fa!11il1~rid:1d&gt; con la~
di\'crs:is coloni,1s a1Higu;i.s v 111.b represcnr.mv.1s de E~p.rn.1 : 1onugal,
pues me fr1cilican gr.rnd~mrntc mi pcrsp_ccm·~ r_or.11. Au:1que hs
mencionadas coloni,1s han cambudo, los cnpro-¡udtos wda\'l,l poseen
,1lounos de los métodos de transmim su herencia secrt:ra, tal como en b
..icd,ll
La renuente neoativa
:111::,c·o
l::,l
" . ·
::,
rnor f),Hte de los anci:mos,
. ,1 bs nuev:is
forrn.,s "poco convencion;1lcs" tomad.i!&gt; por sus ~~sccnd1cnres. Hoy - al
;iprender Je su p,1sado judio sccrcro por_ 1.1s L1111d1as- nos muestra que,
aunque los p:1dres en casa se h,111 csforz,1do p.ua cr:rnsm1_r1'.·. y par2
prcser\'ar su identidad secreu; t:llos no concempbron h pos1bil1d_ad de
t:(eccuar ningún cambio en su comporramtcnto, es decir, convemrse al
1

judaísmo.
. .,
_
Esta necesid.1d de poder interpretar el s1gn1hcado de escas _senal~s
ace rca de un posible pasado judío, se convirrió. e'.1 ~n saber d1scern1r
sobre b manera que los resrimonim que rdatan 1111.'&gt; 1n~ormadorcs.' fueron
tomados por ellos, de L1 forma que yo misma los h:~bria enrendi?º· Por
un.1 parce, me mencionaron algunas :osas. que_ n:e, parec1an ser
dc:cbraciones muy cLu,,s sobre una pasada 1denndad ¡ud1a pero que a su
vez no tenía imp;cro alguno en los informadores. Por orra, las indi~ectas
más leves rales como un encanto naco por el hexagráma, o ciertas
hi~rorias ~obre algunos apellidos que eran de origen judío, bien
podríamos basarnos en esro.
..
Una vez, mve con cieno grado de cerreza de que esta fa~1!1~ cuv~
una herenci.1 judia patenrc en la familia de mis fucnres, dmg1 mi
atención ,1 los vestigios dados y como los inrerpre_raba~., Después de
larvos
inrérvalos no habí.1 nada qué mis fuentes 1dent1l1caran como
::,
910

vestigios :1lgo que habían n:cibido. v Jgreg.rndo otros deralb rn
consideración, mencionado a menudo i,;cid:111~111n11c t:n ci&lt;.:no plazo, tal
patrón de conducr.1 comenzó .1 111.1111f~&lt;;r.1rst'.
Ese~ es1uclio se: basa en t.:11rrcvisr.1, cnn IJ.\ pl'Lrnnas c¡uc por
~enerac1011es han obst:r-·ado y observado rradinoncs poco comunes: y que.:
tntenran poner en un contexto, o n,111 n:cibidas dt· m,rn&lt;.:r.1 indirecr.1 en
relación a su i&lt;lcncid.1d judía secrer.t.
He procurado rcconsrruir el proceso, sus códigos, ~· el conrexto
tardío que ilustra las declaraciones dadas en el pasado. Esus Fucnces
vienen de varias regiones del Brasil. de Mc:xic.o y de las regionc:s Je!
sureste de los Estad0s Unidos de Norteamérica y que pem:neció ames a
México. De Cosra Rica, Puerco Rico, Gu.uemala v Colombia. l:.n todos
los casos podía yo idenrificar una cantid,1J impr~sionanrc de prácricas
cripto-judías en el origen de estas familias, aum¡ue mis fuemes 110
siempre son reconocidos como tales, (como judíos).
Debo mencionar que la exrensa mayoría de las personas que
descubren su lierenci:i judía oculr:t, no hace ninguna inrcnro por cambiar
su identidad actu,tl o forma de vida religiosa. Pero e~os pocos que lo
hacen, )' la forma en que he arestigu:ido la respuesta de la familia a sus
preferencias, así como el impacro que tenía en ellos, me han dado una
mejor perspectiva en la din~ímica de dicha transmisión. Es importante
reiterar que el grupo del que esramos procurando .iprcnder más, es un
secreto circundame; sus ancianos no revelan esra clase de secretos a los
forasteros y, por lo general, ellos nunca imenraron ningi'in
reconocimienro por parre de una comunidad judía ortodoxa.
Transmisión.

Casi sin excepción, la rransm1s1on es selectiva. Los ancianos
seleccionan a un niño p:ira que sea el portador oral de las rradiciones de
la familia, en base a lo anterior se elige al adecuado; al m::ís viejo, o al más
joven, masculino o femenino, algún niero o bisnieto. En la misma
familia, la opción se puede hacer para enviar a orro hijo para ser
monaguillo o una hija que se educará en algún convenro.
E_n familias donde está implicir:1 la rransmisión, en quien se
depositan las rradiciones pueden variar significarivamcme, y el comexro
en el cual se heredan, hace rambién una gran diferencia c:n rnanco a la
manera en como se rransmiren.

91 l

�Para la. mayor parte, cuando la transmisión es ~csignada, l~s
trJnsmisiones orales en guien han sido depositadas, se con\'il'.ncn despl'.es
en respuesta a la ;1tención del niño. El resultado es que es .º~uy peculiar
como !os hermanos de una familia pcrcibJn igual las trJnsmis1ones orales,
incluso si las indicaciones originales y directas t1uc: ellos n.:ciben son las
mismas. L,1 volumad de reaccionar ,1 los cesrimonio~ y a los recuerdos
sobre su pas.1do judío son muy diferemes dentro de cad,l familia.
En cieno sentido, la orrcdad es típica entre los que se confiere t,1les
fuenres v los infornudores tienen dittculrad de describirlas. Sobre todo,
me dic~ 1~ que se sient&lt;:&gt;n en parce como con un cierto aire de enigma que
no podrían definir. Como se puede_inc1'..lcar este ~ecrer~. qu~. puede ser
preserv:id,1 diciendo a los m,í.s pequenos, somos d1erentes o, no le dzgan
al mundo exterior qué es lo que pasa en nuestra casa.
.
En la mavoría de las familias nuesrra discusión se coma en que s1 se
podrían obse~ar también pdccicas cripc~ judías :n el hogar, tales como
el encendido de vdas, el consumo de ciertos altmencos, es deCJr, leyes
dietéticas v de costumbres de luto. Aunque: las regulaciones del alimento
relacionadas con los leves diececicas judías, esdn a menudo presemes; y
los niños las reconoce~ rararm:nce como leyes, puesto que los privan d~I
consumo de algunos alimentos tan sólo por consideración ,1 su _P:opia
salud. Por otra lado, cuando el niño se relaciona con sus trad1~1ones
cripco- judías el define su cripro-judaísmo como una especie de
catolicismo más ortodoxo; y no com.1 en cu,111ca el concexco .~el
catolicismo cradicional, así como tampoco conu en cuanca a las fam il ias
judías observadoras de su religión para poder tener un.1 explic~ción
alternativa de sus hábitos reL1cionados con el consumo de ciertos
alimentos.
.
También pude observar una actirud ríspida y alguno~ comenra~10s
anciclericalcs; así como algums posturas; incluyendo b abmnenc1~ de 1r a
escuchar misa, son muy comunes en c,1les familias. La .1cepcación que
Jesucristo era un "b;en hornbre" pero no Dios, es otro .aspe~co
prominence del credo cripco-judío. siempre prescnrc en los t:m~_on,1os
de los procesos fo rmales de la inquisición. Aunque e~ algunas ram1.ltas se
mantuvo una aversión muy fuerte h,Kia la pcr~onal1d.1d dt: Jesucristo, la
mayoría de los casos gue he encomudo, rdlej.111 c5ra rnsrnmb~c
resperando a Jesús como un proter:1 o ;vbestro, esro es lo ~¡ue los hace
menos participe en los inúriles rirn,1lcs de b Iglcm • l\o lbm:u al
sacerdore cuando una persona esd muriendo; inclu50 cuando el enrie~ro
se hace en última inscancia de la manera católica 11orn1.d, e.\ muy comun,

esto especialmente en las ciudades más grandes, donde los hogares
cuando escán de luto asumen el control del proceso de sepultar a su
difumo, limitando las opciones de los ricos del entierro.
Los niveles que va rían del acceso a la idenrida&lt;l y herencia dentro de
las famil ias gue he encontrado se pueden di\·i&lt;lir en s~is niveles:

l.T ransmisión explícita.
La que se transmite a los niños explicicamence, y sin ningún dato
preciso sobre la hisroria sefardita e identidad de la familia. Esros casos se
extienden de las fami lias donde la herencia judía se discute abierramence
a los casos donde la información a los mños es en privado.
2. Mensajes diversos.
Los que mencionan rener un origen judío, ocasionalmence los
mensajes or;iles son deliberadamente inconsistenres y conrradictorios.

3. Mensajes aislados.
Aquellos que sol~menre pasan inadvenidos y que pueden ser
~ácilmeme ignorados. Estos incluyen la enseñanza de gue la fami lia es
diterente en cien;i manera de ocra~. o de que cienos apellidos de la
fa milia son ti picos de "cristianos nuevos" esto es lo que se les confies:1
solamcnre a aquellos niños en cuyas familia~, muestran actirndes muy
serias y responsables; gradualmente se les va informando más.

4. Confirmación Retroactiva.
Los que no dicen nada, pero .1uüan diferente c.k lo nor111,tl, v
solamenre si se es cuestionado de m,rn&lt;.:ra 111qumnva por rns propios
hijos, se les explicad su rnrnpon,1111ienro debido .1 la herrnci.1 judía que
ellos poseen.
5. Confirmación en caso de crisis.

Aquellos que no dicen 11ad:1 t'll .1bsoluro, rípiumcme m.unie11cn 'ill'i
prácticas i.'inic.1s en scc.rcro. r h.1bl.111 sol.imrnte de lm origu1e\ de l.t
familia en una situKión de crisis.

�(1.

Transmisión desconociJa.

Son los que nunc.1 n:conm:cr.tn (.'!1 sí 111isn10~ Je furm.l cxplKiLa unJ
herrncia ju&lt;lí,1, aunque viw11 p:tu l.1s 1r.1Jioonc:.-. del uipro-jud.tí\mo.
Transmisión explícita

Las declar.1eiones ciar.is que 1n&lt;liL,1íl unJ. idcnrid.1d cripro-judía,
varían de familia en familia. lncluvcn
decLmcionc~ consistentes ,y
,
precisas por ejemplo: "somos judíos•· o somos srf1rd1úslchrimM nouoslgenre
da nacaoletc. Los mensajes nds explíciros y mis .ibicnos induyen la lista
de los miembros de la famili.1 que son judíos: Sorno~ ,cLm!ius por los
cttarro · lados (rodos !.m :1buclos \011 judíos). Esras declaraciones v:111
acompañadas .1 menudo con u11.1 advcrrencia: "ru puedes c,1S11ru· solamente
con los nuestros" (los nuestros dtt Gente) y virrualmcnte siempre con la
inscrucción de orar solamente a Dios Padre. Algu11;1s veces se les
comenr:i .1 los mas pequeños que no lOdos los miembros de la famili., son
judíos, y se les consigue una lista de aquellos que no posean este mismo
linaje. Los ,rnrccedenrcs familiares se pueden uansmirir rambién,
informando a los jóvenes de cu.indo llegó la familia a su localidad accual,
por cuál ruca y ,t veces, Lis razones por las cuales debieron quedarse en ral
o cual ciudad, son también proporcionados.
A veces la respucsra a la pregunta de algún pcquei'to se acompaña de
algún daco sobre la prohihición de ingerir cienos alimencos o práccicas
exrrañas que subsisten en la fomilia, esca es: "fa ley de Moisés".
Enrrc los que se me fue dicho explícir.1mente y sin necesidad de
haberlas pregunrado, esrá el ejemplo siguiente en Costa Rica. Un hombre
¡oven fue el primero en cscuch,ulo por su abuelo cuando él tenía seis años
de edad , que er,111 Sefardiras. Aquí lo escribo texrualmence y en sus
propias pabbr.is:

Cu,mdo tenia seis años d&lt;' edad, de w111 manera muy ocasional mi
nlmelo n/11terno me dijo q11e éramos sefarditas. Pregunté lo qt,te significaba
eso, y él me d{jo que él era de lcs muchos judíos que habían salido de
Port11g11ly de Espmítt; que habían hace muchos llños llegado para practicar
el judaísmo, pero que habían sido forzados para no inmferir en la vida
espintual de los católicos, pero él seguía nlilmeniendc uruz noción que su
1·itl1 era ;udi,1.

Su abuelo no sabía que ah·1 mismo
·
¡13 b'1.1 ,S'e¡arduas
f.
.
. d ,
qut practicaG·1n
e1 Ju Éla1smo
y
pa
·
él
l
•
·
e ,r, d
d.. '
ra , e cerm1110 ,&gt;l'_¡tlr i era equivalenre ,1 cnpco-judío. '
. .. J}lº que por ambos lados,. sus padres eran scfardiras, v por csro
mismo,
d' F
·
e
· · .
. d e . se casó con . ,una Srfa
J' r, 1· .sre ¡oven I ue c1 rcunc1dado \'
baunza o al .nacer, crec10 como car,¡·
.
o ico no pract1ca111e. A edad muv.
breve, a esre ¡oven se le di¡·o que era de o ·o-, . d'
.
,.
.
1
ntien ¡u 10, pero YJ no mas
s1110 so amente
enrre
sí
mismos
y
ahora
ll
.
I
,
.
I
· · • e os se casan so amc.:nre entre sí ·
O rro e¡emp o es en Nuevo México.
·
•

Cuando
niño, a esra persona se ¡e menciono
• , en vanas
. ocasiones
.
su padre q.ue ,- su padre era un marrano-- su madre era al
pa1ecer
• . . _una 1ud1a ashkenazi que se hab1'a
•
convem.d o al
cnst1an1smo
evanaélico
y era
·
·
.
.
'
l h
ti
',
una m1s1onera cnsnana activa. Esre

Pº'.

mue ,ac o por a~os nunca supo lo que significaban tales cosas
eventualmente
vio la posibilidad d e tras
. 1a&lt;l·arse a Israc l En'
.
rerros~ecuva, ~I se dio cuen~a que su padre le transmitió m~chas
rrad1c1~~es cnpto-judías. El compara la matanza ritual ~~
apre~d10 a hac~r en Israel, al método como su padre lo había
ensenado, por e¡emplo:
•

En Texas, unal mujer que fue criada• por su ab ue 1a y
c?~s~anremenre e recordaba que su familia eran ¡udíos. Ellos
v1v1e'.o.n como los demás católicos, y ella misma profesaba el
carol1c1smo. Est?s se criaron con muchas tradiciones judías por
?rdra parre su primo en la tierra del, nada sobre una conexión al
JU a1smo.

•

Cuando era ap.enas un niiio, cierto individuo de una región
cercana
de Monrerrev, ' Méxi·co • Esta ba presenre
d a la ciudad
.
~:a~ o una muJer des~ '.amilia habló para ello sobre los orígenes
J dios oculrns de la familia, esto durame un enrierro Le h 61
!' ·
d.
•
a aron
exp 1c1.~a y u-:cramence de los orígenes judíos de su familia, casi
una de\.ada mas rarde, cuando él pregunró a su abuelo.

•

Una mujer de la Argenrina fue criada conforme al cacolicismo
pero _cu~ndo ella el cumplió doce años, su abuelo le declaró qu~
eran Jud1os por ambas parres (todos sus abuelos eran judíos).

Mensajes mezclados
Los mensajes de conílicto pueden ser rransmicidos por uno más
1
'
miemoros de la familia:
•

91-i

915

�•

L. na mujer del norre del Brasil, menciona que su padre le
mencionó que ellos eran ¡udíos, pero que elb no debía
mencionárselo a cualquier persona. Posteriormente, algún tiempo
más rarde, le dijo que eran católicos, pero que tenían un "corazón
judz'o ". Los miembros de esta familia er,rn feligreses activos en la
Iglesia católica. La hermana de su padre insistió en que no eran
judios. ~ino c:itólicos, explicando el por qué la familia h.1 rcni.do
una buena posición económica y dado alimenco a mucha genre,
incluyendo judíos. Así, habían adoptado algunas costumbres
iudi,1s. Esr.1 fue la respuesta a la pregun ta sobre su identidad
";somos judíos~" No en codas las costumbres. (de hecho,
abiercamenre no había familias judías pobres en h región.) En su
casa no había objeco alguno en su hogar que los idenrifaase como
juJios. Su pJdre usaba la estrella de seis pumas, que ella no
identificó como judía hasra que ell.i conoció a algunos judíos

posrenormcnie.
El sentido de recibi r mensajes de conflicro de una persona es
diferente entre como se rdaca por separado a individuos diferente e
individualmente. El último significaría cípicamenre una desgana de parce
del que comparce la información que el otro elige comparrir con algún
descendiente en panicular, o el hecho de que el más anciano miembro de
b familia no fuera informado de las rradiciones que ahora se transmite a
los más jóvenes. Por otrJ parte, las conrradicciones se dan a parcir d e la
misma fuente que podían implicu varios aspeccos y repercutir
gravcmencc. Primeramente ent re ellas es la incertidumbre del transmisor
en cuanto a la capacidad del dcs-:cndiente de administrar la información
corrccramence. El que recibe la información conrradiccoriamence,
dependerá mucho de su acrirud hacia las dos posibilid;1des. Ocras veces,
las contradicciones se presen c.111 en un esfuerw por rescindir los
rransmisión oral dadas a alguien que no las recibe, o cuando ocras
ancianos se oponen al esfuerzo.

Mensajes ambiguos.
Las declaraciones ambiguas y los comentarios predispuestos parecen
ser la esrraregia más común de la transmisión del cripro-judaísmo puesto
que esta herencia es secreta y las declaraciones son muy profLrndas y

precisas, la transmisiones orales &lt;u
difíciles de clasificar o incerprer.ir. 1 e son muy profundas; son muy
Cuando la rransrnisión de la herencia fami li.1r rn
manera conscienre, raks rransm1·s·o .
d.
ma un lugar &lt;le unJ
•
1 nes puc en ev·iluar u
. 'd d
contin uar cultivando lo que se uene
.
.
b.
,
.
rnc¡or u 1cado r- na
1, recepnv1.. a y
son como los guij·uros brillantes
b'
. a es rransm1s1ones
·
'
' &lt;.¡ue son 1en f)ercibi lo
d
escue1an
1nrrospeccivamenrc.
r
&lt;. s cuan o se
1
Algunas \'eces los ancianos expresan cierr1 id 'fi . ,
judía que pueden ayudarlos ·1 cxpl,·c 1 • enltJ 1cac1011 con la genre
•¡·
' ·
.u ,l natura en del e ¡
l
'· Y 11 cga r a' 1•
nace ,qued a
f:ami ia comparte con la gen re. .JU dia
reconocimien to explícico.
' ·
as cercamas el
Una
en d Bras1·¡ , que se absruvo de d •.
"/l persona
,
e os estrl/1 nuwtndo rt nuestros herm
"
.
ec1r,
.. d 1 , . .
anos ' mientras que las
nor1c1as e os d1as s1gu1enres
habl·
b d .
"
•
,l an e L,na gucrr 1 e I
¡ ,.
accos terroristas comcri&lt;los contra judíos.
' n srae o
Una madre del sureste Je los Eslados
,u ' 11 .IL¡os de Norr A · ·
· ,
obsesivamenre condu¡·o .
h..
I
que
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ª su 1/ª a o )Servar las películas eJel menea,
holoc
oro
to
o
momento
ero
d"
d
ausro
11
famil'
1· . , ' Pl . n~nca i¡o na a absolmamenre .1cerca de la
ia en re .1c1on a ¡uda1smo . Ami),ls
. fucnrcs mencionad
.
,
elnf:con:,r_aron e~enrnalmen re otra confirmación &lt;les:, idenrid id 1u~ía aqu1
a ami 1a pose1.1.
·
, &lt;.j ue
•

· Por lo general rom 1 tiempo
,
I
1
complementarnos para r~cuperar ;0 ;:Ll~i~ei~~: 11:;~~l~r~
1i~r podemos
entenderlas de una vez Y que Jcscubnmos 1
. .
_c .i oral para
·
'
e conccxco apropiado.

¡~;;~;

•

Me fue mencionado ror un,i mujn J, C:
R' _
.
con\'ertido al jud.1ísmo en su .1dolcsc:nc·,º,1·,su ic1 que ,e hab,a
.
.
.. ,
~u famil ia la .ipovó
-.1_unque .ipo,.1ron su dcu,1011 de L'Oll\'C1ti1:,e l . j . .
m1enrra, 911&lt;.: db todavía c:,t.1b.1 en :,u Jdolc•c•·11c·1.'1 )lll ,11srno
. '
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menoono ~o.¡s'.1 .1 g_una que podría implic.ir que l.1 famili:i tm·iese
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1uc 10. U11 F
1.ir de:. 1
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10r.1s n1.1s
· . -· · e ll.1 111\.'.llCHmÓ
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la. hm1srn1. con\CfS,~uon,
t¡ue Sll n,tdn.- le hal1le
.
el1c o dunn r ,
.
r
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.. · .
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c11st1tmos 11ue1•os. lnclu-,o dc,pu~\ de decirme , r ·11 .
d, f b. .
.·
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t:\ O, L ,l ~urum que
po ia ia. et
.
1 .
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f un. .uertP me11s,11e escondido
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Lll lll,llHO ,t e onnen de
u prop1,1 Jrllll1.1 (Por orr.i n.me ~u ¡1ri1110 l1 1111 ' .. 1· .· &lt;&gt;
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so re t ortgrn JU ío de rn r1mil1.1.)
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De 11ccho, 1.1 m:t\
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9 Li.c cienos ,ipcllidos· en l.1 Limil1J.
los pequenos,
cristianos nuevos.

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~011

de o1 igl"n

le

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Je. L11nili.1 LlC.1,io1ul111cntc
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T.11 decbr.1ción Fue dich.1 .1mb1~u.1mcme, s1_n rnngun ~cn11Jt~. )
sin n111guna inrención que cll.i lo divulg:1r.l. ~olamente el '.1pcll1do
-no los .rnccp.1s:1dos. p.1sé por .ilro s0Li~1cntc .1. m1e~,h~os
ce.canoS de \·,, f~1mili1,
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• 1· udio. Lis pr.1c11c,'&gt; cnprn-¡ud1as,
Fueron oh,erv.H.Lis terminantememc en '&gt;ll, hog.1r. pero
. . t:,l\·¡' . Sol .uncntc JÓllS despucs de que
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d eSCOllOCI'd ,lS pJ.r,1
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¡u a1smo. -. •
l· · - . l
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cosrn m b res de lo..s f'unenles
· • ,v cod·is los ocras, se remontan a una
,
cripto-·¡udfa. Con d judJísmo orrodoxo moderno ~ue
pracuca
d .. , d
, .
ella praccicaba. Su ¡ndrc no se opuso a ~u ects1on e_comc1 tI'.se
. da1smo,
,
1·1 pliso obº¡eción alouna al ¡1reparar Sll vida al esn\o
a1¡u
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La
reacción
de
sus
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d e vl a 1u 10. ,
' .
.. . . .,
, ·d
. d·,1d . l,,
nunca hab1a . s1 •o
avu d 3 con ans1e
.,, ¡)alabra ;ud10
.ronuná1da en voz aira en casa de sus pad'.es, csro l_e: romo mas
~e una década para que su p,1dre reconociera expli~1-¡amente la
. Ju
. d'1a qtie tenh• presencia en su familia; por la
hcrenc1a

etimología es dado por un amigo judío que sea experro en la m3teria: el
signillcado bien puede ser relev,111te.
Por otro lado si se ha esudo dando como un dato muy oculro. y se ha
dado rambién como rradición fo.m iliar, entonces su signiticado puede ser
considerable, sin importar su exacrirud. La preocupación aparenttmenre
excesiva por apellidos rznunm esd muy probable conec¡ado con su uso en
la habilidad de la trJnsmisión de la herencia orJI.
Cuenran a los pequeños las historias bíblicas sostenidas en la Biblia
hebrea, con un énfasis en b identificación con la gente de Israel. Esto se
enseña a unJ edad joven, rípicamenre como pláticas de sobremesa y a la
hora de dormir. Es importante inrenrar y entender, si el sencido de la
idenriticación que se da, es uno de substirución, es decir. "somos los
herederos espirituales de la gente de la Biblia", o uno más directamente
en un sentido más profundo. Otros mensajes ambiguos se pueden dar
por la enseñanza a los más pequeilos como "rezos del hogar" y se exhorta
que en el país los sacerdotes no deben saber sobre su existencia. 1-\tas son
típicamente tradiciones orales y puede ser prohibido escribirlos en un
diario familiar. Pero existen las excepciones.
•

confirm 1 ción retroactiva.
Lo anted .1ch o, an1bos ·son e¡·emplos de mensa jes ambiguos,
h aunque
' · en
' l ·mo la misma declaración fue alenc,1do por mue as prawcas yl
1u
e
u,
.
•
ne
.d
evc11ru·1lmenrc
por
el
descendiente,
m1enrras
que
e
enrendl a
'
·d
lla
anterior, la hija nunca consiguió tener un punto de pam a, aunque e

se convirtió al judaísmo orrodoxo.
..
_. . _ r ,
apellido se utiliza para cransm1rn un:1 he1cnc1a oia mas
l
d
uan o e ,
.,
{e una
consistente, puede haber una imcrprecac1on c?n un coi:rexco _dY e
•r
(por e¡emp
·
1 R as se lee mvern o como
genealogía judía unirorrne.
o, ºl
.
, G a
Zzkhor, recuérdese en hebreo; Ximenes es de !a mb~ de_ ~ev1 , arz ,
proviene de hebi:eo E&gt;.pulsión que es Cerush, etc.) Lah1sronc1d~d !e cales
et1mologías populares es inconsisteme; pero para _la relra~c_1~ . e. es~~
esrudio, la importancia es su fueme, no su validez 11swnca, s1 t

e

A una mujer del estado de Bahía en el norcsre del Brasil, sus
padres le pidieron cuando ella era pequeña, que todas las
mañanas de domingo transcribiera oraciones en un cuaderno
especial. Ella tuvo que adornarlo y allí sus padres
ceremoniosamente lo ocultaron arriba en un escritorio antes de ir
a la Iglesia. También he vis ro un cuaderno en el cual una mujer
anciana escribió sus oraciones porque estaba empezando a
olvidarlos. Pero en general, IJ gente que sabe los rezos orales,
también saben que no deben ser anocados. Estos paquetes
sellados pasan a veces a través de las generaciones con
prescripciones que no deben de ser abienos.

El hexagráma, o la estrella judía, o la estrella de David, aparecen
como una símbolo en comi'm. Son entregados a sus descendientes, a
menudo sin razón alguna, y son utilizados como una forma identificarse
como anusim. Sobre codo se usan dentro de h ropa, algunas veces con un
símbolo cristiano o como símbolo en la misma cadena.
•

Una fuente de Texas, recibió un crucifijo roro envuelto en
plástico como preseme por una anciano en su juvcnrud, sin
ninguna explicación. Ella estaba triste, pero lejos de entender el
mensaje por sí misma.
919

918

�•

•

Un hombre joven, qué se encon traba buscando raíces ¡udí:ls en su
familia, su primo le dijo a manera de respuesra: "nosorros usamos
la esrrella". C uando no encendió, se lo repicicron m,is carde se lo
explicaron.
Un parienre de un anusim masón del sur del Brasil, &lt;lijo que él
consiguió su estrella (con la inscripción, shaddai en hebreo) de su
abuelo. Cuando prcguncé si había algún significado unido, él dijo
"no''. aunque él sabía bien de sus orígenes judíos. Pero su esposa
concescó diciendo "s í, su abuelo era un judío". Escá claro que en
generaciones reciences la esrrella judía o el "hexagr,íma" ha sido
utilizado a menudo por el anusim como símbolo de su idencidad
judía. Sin embargo, los hexagrámas son también populares entre
los masones que las llaman las "estrellas de S:1lomón" o "escudos
de Salomón" por lo tanto csro es imponanre para encender el
simbolismo en dichos objetos. Esca rarea es complicada más por
el hecho de que muchos anusim son masones accivos. Sin duda,
algunas logias masónicas en América latina, parecen haber sido
lugares de reunión para los anuslm.

Cuando los niños son llamados a hablar, para inrerprerar la
cradición oral, éstos muy a menudo son alenrados por bs pdcticas que la
familia mantiene que por lo regular dan lugar a las pregunras de los más
jóvenes. Las restricciones alimenricias inician la lista Je prácticas
inusuales, desde que los niños saben que otros comen alimencos que su
familia llama impuros o insanos.'' Mis fuentes indican que el alimento
traído a la casa por personas ajenas a la familia , son desechados más tarde.
Pudo también haber habido conversaciones sobre ser ''más limpios" que
orros, o sobre ser realmente de Espafia, o pertenecer a la nobleza. Los
padres la mayoría dd tiempo, plantan su semilla encaminada para
transmitir su idenridad secreta.
Admitir un trasfondo judío de parce de los ancianos cuando son
confrontados por sus descendientes, toman muchas formas. Si los
descendientes vienen a las ancianos con prcgunr.1s que son el resultado de
la transmisión secreta consciente, y no parece escar lr.1umacizado o
enojado en exceso, conseguirán general mer:te ,1lgun,1 clase de
confirmación, que será elaborada sobre conforme progresa en la
rrayeccoria donde había sido concebida. Si los . descendie~tes se
sorprenden con su reacción, o si el anciano percibe cualquier orra
amenaza, la confirmación será retenida; mientras que los casos donde los
920

niftos desafían a sus ancianos en base ,1 la 111fo 1m,Kion \- ,11 comcxto
encontraron después de dejar el hog.u, que pudo h.1ber sid~ 1.1 excepción
en el pasado, csrn es si nrom,irico a Lt rr.rnsicíón que e\r,i afecrando al
a1wsm1 conremporáne_o. Sin embargo algunas vece5 , los p.ldn:s piensan
haber hecho dedarac1oncs, que no se en tendieron corno cales. Mis
fuent~s declaran que no fueron inform,1dos, pero sus anci.rnos me indican
que s1 lo fueron, o yo p~1c&lt;lo estar cn_ten&lt;liendo tJUe fueron partícipes de
oc:os re;aros que se _volvieron ,1 mencionar, como en el caso mt:ncionado
mas arras con la mu¡er de Costa Rica.
Confirmaciones tardías.

. La ülrima confirmación puede significar la exitosa conclusión de
mculcar
la
· despues
• ' Je que ¡a
.
. , herencia del cripto-¡'udaísmo
.
.
, J)L1ccle \'e rnr
111formac1on que fuera rercn1da o remarse por cu,1lquier razón, algunas de
las cuales hemos refe'.·~do a anccriormente. Sin embargo. puede ~iparecér
que haya una 1ntencron o preparación por parre del anciano. l 1n niño
puede ~~~prender a u~ anci.rno con preguntas que son resu ltado Je la
rransm1s1on
n c 011 orr::is
e
&lt;l o
.
. , oral. que
. vienen por comp·1rJ.cio'
,
, , 1uenres,
Lrean
-·, a(l u1' es ¡a
.una s1rnac1on
. cnnca
. ,y una posible confirmacio' 11. l ,,a diºsri· nc1on
1mporranc1a ~el 1ntenro d_ondc los ancianos parecen luberse propuesto
mamener algun conoc11111enro sobre sus orígenes a sm descendirnres, y
prepararlos para cuando el rnomenro sea necesario. Aun(¡uc P' . :
·c, ' \
f'
,,rC:ZC.l
dJ!l~I una con rrmación 1.1rJi,1, puede ser dclibcrad::i por p,me Je los
anc1a~os, o pro~ocad~ por los nuevos descenJit:ntcs, porque es de un
~alor tnmenscJ. Esro viene a &lt;l1solvl'r l,t duda con 1.1 cual las person.ls yuc
1nrenta1~ cnrc11der su ~1ercnLia, deben 1.onfront.u y' p.ir,1 d (.'rudi.o,
proporciona
un enrcnd1mil'llro cn ,,peneraL mientras. gue e-11 •1 e"i
.
., r1 ¡or.l ¡,l
11erenc1a del crip10-jud.1ísmo J(.'~dc las fuentes.

•

Un cl:ísico ejemplo de una dc:l iber.ida confirn1.1ciLÍll urdí,1 : L.:n.1
mujer de Colo111bi,1, habí.1 esudo interes.1d.1 en Israel \' trní.1
afecto ~or_el ju~,1ísmo desde su niríez . EIL1 le pidió .1 su p.idre gue
le cons1gu1c:ra l1~ros ;1Cer~.1 de la marcria, lo rnal él hizo, siempre.&gt;
agreg.rndo que el no s:161.1 el por qué rodo rn: incl.'rés..\liemrn
que ell.1 cur,.1b:i l.i sccund,1ri,1 rn un.1 (.'~cuel.1 c.:.mílic.1. dl.1 e,crihtó
un .mícul~ pr~_-1sr.1di en l.1 public.icíün de HJ csrncl.1. - 1)e~puc,
de su publ1cac1on, d hcrm.lllo de ~u abuelo h invitó .1 q ¡ oftLÍii.1 ,.
le preguntó por qué h.1hí.1 hl'd1t1 l'SW. Ell.1 dijo que 110 \,thi,1 , t]ll~.
&lt;l 21

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ul!l \(1) 1ud10, :· p,ir.1
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¡u,b1smo. pno no ru. '. . . , J l. uc dl.i debia de cnrn:,·1~1.1rs&lt;.:
do abudo le rcspond10 d1c1cr: do t: 9
iud id rnuclus Je Lis
'.--iícmlo u-1.1 .1 &lt;:n cs.1 L • •
i
con lm .rncunos. -_ . 1
. ·11 L1nc.1 e)w,·o comc1enrc: Le
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cosrnm bres se 1~ )~,llldlJ. l 1' .· · 111c,uíncos n.1r.1 con lo~ lll ios
.,
! l 1 e o~ .1LO'&gt; s. ~
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su concx,on r ;:¡ lnll'
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Proceso ~ubconsc1cnce
. \o qut:. 1.-1\'\'l
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conmrn;11 J ~u s
l ·l 1criódico de su C.!&gt;Cllel.1.
. r.1 . ,3.•Í
n1.1ne
., como lo dcmo~tr.1 )Je l
J

•

'

e

Confirmación en situaciones de crisis.

Mud10s padre~ de familia nuncl 5c proponen divu lgar ,u5 orígenes
judíos. pero se sienrcn obligados uundo están frrntc ,1 una siruacion rn
crisis, o nuncio los confrontan rnn prcgunr,1s direct.l5 que no anticipan.
bs sci1ales pudieron haber sido mancj.id,h muy discn.:La e
inconscicnrcmente y las indic.1cione5 deducidas por la generación más
joven como un esrilo de vida, de com1mbrcs, de mensaje subliminales.
Pero las ancianos no pen\aron completamente en lm puntos ,1 cxplic.tr a
la generación siguiente, t,1 mpoco sobre el daros en cuestión que habian
sido deposirado en ellos. Las re:iccioncs varían, ~- dependen en gran
manera de las circunstancias. Por ejemplo, s1 juzgan que uno de sus
descendienres (hombre o mujer) son responsables y rn.is Jiscmos &lt;1uc el
resro de l.1 familia, los ancianos de b comunidad pueden decir m,h
conforme pasa el ciempo.

•

Un hombre de Cuaremala poseía un especial encamo para hablar
sobre los orígenes de su fomilia sobmcnre cufodo él esr::i.ba en un
grave peligro. Él menciona, que en los E.E.U.U. antes de romar
una examen académico muy imporc..1nrc, denrro dd grupo. orro
esrndi.rnre, un compañero judío, había idenrificado el Shema, y
cuando él prcguncó a Sl1 madre clb reconoció que la familia, y el
rezo era de origen judío. Aunque la m:1drc: había indicado
claramente haberle enseñado algo de la herencia judía a su hijo,
no hay seguridad de que ella enseñara a su hijo compleramenre
los ancecedcnrcs fomili;1rcs. Aunque bs circunstancias la
condujeron a enfrentar alg11nas pregunras directas, que solamente
ella eligió conrcsrar.

•

Una mujer adulu del Brasil, vino de visira J. Israel, y encontró
que muclus tradiciones del judaísmo le eran familiares. Ella
llamó a su madre}' preguntó si hs cosrnmbres que recordaba de
su niñez, denocaba un origen judío; su m.idrc le respondió, "sí,
pero de eso ya fue hace mucho tiempo". Cuando la joven mujer
decidió que se converriría al judaísmo, su tía abuela le escribió
explicándole que aun no era el riempo propi cio, (vivir
abienamcnre como judío). No se dijo nada hasta que ella crajo a
colación su deman(b, y probablemente, nada h:ihría sucedido si
no hubiese sido por el viaje~, las pregunras can rdev.1nre5.

,
_.
car&lt;lia~ pueden prcscrv.ir eco~ de la
Much.1s de l.1s conhrn1J_c,10,1;esE· . . r· au.1 forrnJ de rr;rnsmisión
. . , "d J b I ·on(mon . su an 1::,
rr.1Jicton
eat J et. i • J -. l iscar el rct'reso v, otras veces, no.
. l
scrucc1ones u1.: n . .
o
,
1 1 d
.1loun.1s veces 1nc uye 111
r ·¡· d
11 ·ren1.ia ·¡udía en su ec rn_ e
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,
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b
de la iam 1 ia e su e
.
d. l
lnforrnar .1 los m1em ros
1 ,
cUsico e¡emplo e a
muene es ,,¡
... más· excremo, pero e mas
confirmación rardía.

. d e E· spanJ.
_ su p:i.dre , le dijo en su lecho
1
mu1er
Por ejemp o a una
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E, re mérndo es muy viejo y se
de muerte que eran JU ios: . s
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lireratura
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11enc1ono
• A un hombre de i\-1cx1co_ e ,
d., , ·an ·¡udíO'&gt; pero él nunca
- . que el v sus p.i tt..:S c1
,
hace crncuenra anos
·. ,
.
l cuesrionar,1 al respecro.
..
1 ·¡·o- \' cv1co que se e
.
,
se lo J qo J rns 11 ~ •
d
és que él wvo g,1rannas
.
1 cho de rnuene. v espu
. d, d'
Solamenre en su e,
. , 'd · d ro de la comun1da ¡u 1a;
d ue sus hiios sen.rn b1ement 05 em
1 ..
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. ·o este conocimienro a sus iqos.
foe cu;rndo les rransmtCt
I E E U.U. le fue dicho por su
• Una mujer del suresre de os . ,. . \la quería saber quiénes
que st e ,
n1a dre, el1 su
- lecho de muerte,
.
eran, debía asistir a un.1 sinagoga.

•

922

923

�·.
cden \'erse obligados a revelar el origen
,\lo-unas veces los anci.rnos pu
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l o f ·11·1~ a los descendientes; como resu r.1 o
b
ne ,, am ••
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· ·
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' _ ..
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id.rnJo lejos de la
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que se esca mL
•
'
U11 m1em
entidad.
·ri . u intención de contraer nupcias con
Un jo\·en que ma111 icsta s
.
• dicha persona lo
alguien fuera del grupo (aunque es muy r,1ro que

•

•

Una madre ya muy anci,ina responde a su hija, que a ella en los
años 50's le pregunraron si era judía, primero inremó evadir la
pregunta, entonces dijo: "sí, mis cías me lo dijeron cuando era
. - ,,
nina .

•

Un hombre joven le preguncó a su padre, '¿nosotros somos judíos?"
él recibió una respuesra con estas palabras: "no preguntes, piensa".

•

Una mu jer en México, que hizo esta misma pregunra a su padre
duranre una década, simplemente se le respondía con miradas
fijas y ninguna respuesta en concreto. Ella no estaba lisra para
hacer conclusiones desde la ausencia de respuesra, o de silencios
que tenían un significado; finalmence recibió su confirmación
cuando su padre estaba en su lecho de muerte.

•

Un hombre de Puerto Rico cuando renb 20 años, leyó sobre los
anusim por su patrón, cuando cuestionó a su madre por ve2
primera que si eran judíos, ella reaccionó con un día de silencio.
Después le dió una lisca de los miembros judíos y no judíos de la
famil ia y la historia de los traslados de la familia desde que
salieron de España.

nunif1esce explícic:1mente).
.
.
,
.
. , sa su interés pMa convi.:rmse al 1uda1smo.
Un 1oven que expre ' .

•

·
·, donde un .inceg rai'te
, • de la' de familia abandona
¡ la·
En una s1tuac1on
,
~ , . ¡ los :1nciano~ pueden e eg1r
'&lt;l d I f T11 imcruura con tlltt(lr o,
.
l 1
comun1 a , a ami : '
J' _. . d, la familia e indicarle e va or
entre explic:1rle el ongen y lastra icton~s e. d'o o de una comunidad
de buscar otras personas de origen wpto-Jll 1
'
judía orcodoxa. ·
d0 aIgu1en
. te
l b·ate su intención de contraer
. ,
,\launas
ocasiones, cu,111
l
la familia le a&lt;lvemra
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O
I
1 ) que no perrenece a grup ,
·
nupcias con a guno ¡ti
.
.
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, . l· d () En siruac1ones poco comun '
"
que sera a1s a o a·
"
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alguno (a) que no sea uno de OJ nzwt,os
... '' lo qL1e nos describe será expres.i&lt;lo.
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. , asumadre que el nropósito
del
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11 i' ·1 le menciono
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En un caso, una l· . . d,
. cnción Je convl'.rri rse a
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Cas,·1r5e con un hombre ¡u 10, y1su _1nr"no nccc)it:is convemrte,
judaísmo; }' la madre ap&lt;:nas cxc amo
)''.l. lo ere~" (jud b) .
,
.J,. ro\·ocir 1 los anci.inos a discutir
.,
,
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' ·
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L1 sirnac1on masco_ . . d d~
l
eda de otra, no es por as
· d' i ,latamil1a on i.:no esqu
·

los orígenes ¡u tos te
. '...
v que :.us padres no explican; sin
d los niííos tan rnqu1s1uvos,
. . d'
preguntas ~ .
.
or completa de su herencia ¡u ia.
embargo estan conc1enres p
Algunas reacciones de interés en est,l categoría i1_1~lu'.l•en: . - . J'.
una
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.
.
resó
su
1nrenc1011
Je
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J
• Cuando un 1 1)º t:xp,
v
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'dd'díaen;--.;uev.11or,su
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d
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h b'
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.
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.
Puerro R1co , 9 . , 1. j • 1,
nunc.i k menc1onaron
.
d b car111cena KOS Jt r ' pero
a11mentos e .. ·
J',
,, xro 110 m'.cesit..) que te
nada a su h1¡0) le respon teron '. f, "
com·ierran, recuerda que rn y,1 eres 1u&lt;l10 .

La respuesta a la pregunta, está quizás en lo más cercano ve y
pregunta a tus tíos". Entonces de es1a forma se transmite la historia y la
genealogía. Diversos (lJ1usim han enconrrado que algunos de sus parientes
han vuelto al judaísmo en varias fo rm,1s. desde la completa re-conversión
para contraer nupcias con un judío, hasra adoptar y criar a un nifio judío,
ere. Esros parienres sirven como ratificación también.

El Silencio.
Finalmente enconrramos señales vagas , que no son intencionales Je
parre de los transmisores. En muchos casos hoy en día, los jóvenes
encuentran su ambieme fuer.i de comexlo, donde los padres y los abuelos
tienen ún icamente el control. Así, .liiadimos que el comportamiento y b
forma de vida pudieron no hahcr sido rraicionadas, .1w1&lt;..1ul'. en el fondo
lo hacen. Con esro no quiero decir que Lis ,1ncianos no quieren que el
niño siga en su rrayeccori:i, ~ino que lo qut se proponen es. no &lt;lar \'Í:is de
comunicación explícir.1. Los que pueden ser incluido~ en csra cacegorí.1
son los descendientes de los niños elegidos p:ir,1 el .1&lt;locrrin,rn1icnro, o l.1s

�fomiliJs qué perdieron lo~ medios o l.i \'olunt.td Je comun1L,1r b
idenridad al Jescendienté.
.
.
En varios casos, b C1mili.1 nunu Lon!trrnó lo qui.: d rní.o c.:nurndc
como herencut judíd en 1,1 _{tm 11/1r1. 1os n:su!t.1do, aqu1 put'den ser
devastadores.
• UnJ per,ona de ~v1~xico, qui.: se convinió .il jud.1ísmo Y dnpués
de casi dos déc.1d,1s de csr,ir .111id.rndo en su cabo.,\ L1 1Jc.1 ~k que
le hablaran extens.rn1enre sobre al[!_u1us pr.ictic.1s. Dcsc_ubnó una
conexión anusim Fl se Lo1wirció en conou:dor dd fenómeno,
sobmcnrc años después de \ti conversión. Pero l'\"CIHU,1lmenc:,
cuando sus p.idres no discu1i.rn sobre su 1mporc.111c1.1 co~ el,
comenLÓ ,1 dirigir l.1 misma l'ncrgia l1.1ci.1 n~·g.lí rn_ misma
· exisrenciJ anusim. lamcncándose si otros hab1.1n rc.:c1h1do la
lástima de l.i comunidad judí,1. Él p::isó u1u cnormt: c.1nndad de
tiempo y esfuerzo intentando sabo1ear ;1_ ~eros. y pro~urand_o
borrar el sionific.ido judío en bs tr,Jd1c1oncs que el hab1a
considerado ~rcviamcntc como r.11 en su famili.1.. Los prác[lcas
que él habü e&gt;.aminado conmigo .111os anr_cnores no , son
claramente de los más comunes par.1 las regiones de donde

•

proviene.
_ _.
_
Una mujer brasileñ.1 comema que su tamil'.ª nunca t~e a la
l¡!_lesia. Ella describe el estar parada en el exterior de una; _m_cluso
e~ bodas. cuando era ,1penas una ni1\a. Su madre le explico que
esto era par:1 "conseguir u&gt;Ul mejor opinión de /(1 ~o_v:11 ". La ma~re
obserYÓ muchas de las leyés dietéticas, y no permiuo que sus hi¡os
comieran alimemo alguno fuera de casa, e(c. Pero ,1 ella nunca se
le confirmó nada. La hijJ se convirrió al judaísmo, enronces se
11
casó un gentil y se mudó al lej:rno Esre.

N uevas opciones: Las trrmsmisi01zes contiguas,
Los recursos v 1.1 transmisión de una familia p:isan por los ancianos,
muchos anusim r~man la rransmisión contigua que va más alU del círculo
de la familia. Algunos se han organizado en grupos de apoy~. Esto
representa un des::irrollo fascinante; y_ esrá bas~~o en métodos anu~uos Y
modernos para ganar acceso a la 111formac1on y al reconocim1enro.
Ambos ejemplos que a continuación expongo, se desarrollan dentro del
cripco-judaísmo tradicional, hasta que finalmente encontraron el
926

conrexro que los condujo a encender completamente fuera de: los límircs
de sus familias.
El P~:mcro se me presentó con transferencias vag:i.s, y la
confirrnac1on que se había dado en el pasado, fue dada ocra vez en un
escenario póstumo. Lo tardío solamente recibe una confirmación
retroactiva.

•

La hija de dos ministros protestantes en Texas, tenía el
conocimiento de prácticas y actitudes poco comunes dentro de su
fami].ia. Lo~ me~sajes que ella había escuchado eran típicos de los
anus1m, e inclu1an un profundo sentido de ser diferentes a los
demás. Había enconces un indiscutible senrimienro de apartarse
de la gente de los alrededores, así como también muchas
tradiciones cripro-judías relacionadas al alimento v muchas otras
indicaciones. En su familia, "las ancianos seleccio,nan a un niíí.o
p~r g~neración; a ese__ni~~' se le_ cransmir~ la genealogía, y la
h1srona oral de la familia. A algun otro miembro de b familia
ape~as si _se le da una muy breve explicación". Y no es lo que s~
le dice, smo más bien lo que no se le dice; entonces es cuando
ellos obtienen sus propias conclusiones. Su abuela le diría: "si te
lo cuenco codo, irá de oído a oído hacia los de afuera, así que ve
e invesrígalo".

•

El haber recibido muchas enseñanzas, y haber sido criado con
muchas prácticas, nada de esro se inrcg,ró a la naturaleza de los
secreto~ _judaicos de la familia hasta que ella fue a la escuela y
aprend10 un nuevo conrexro, de algunas de las historias bíblicas
que ella ya había interiorizado: "Cuando en 1965, aprendí por
p~1~e~a v:z que los judíos no son "el pueblo antiguo de la
Bibl1~ , as1 como había entendido roda mi vida, sino que viven
en 1111 generación como judíos, que Israel es una nación; 1Valla
descubrimiento!''

Co~fronrando. a sus padres, por el judaísmo de sus prácticas, ellos
r~spond1eron, admitiendo: "re dijimos que nosotros somos espaíí.oles."
S111 embargo, cuando ella elige asumir su descubrimiento la conclusión
lógica - fue convenirse al judaísmo y casarse con un judío- rn decisión no
fue aprobada por sus padres, y esto significó el final de la buena relación
con su familia. Aunque ella no tenía ninguna duda sobre el resultado de
sus conclusiones, y al mismo tiempo encontró confirmaciones adicionales
1

927

�en relación a la herencia judía de su familia, de fuentes tan alejadas, por
e1emplo de sus primos que se criaron en Uruguay. b falca de aprobación
por parte de sus padres le resultaba lastimera. Ella ruvo 9ue esperar m~s
de dos décadas, para que su padre explícirameme reconociera su herencia
judía -anee las cámaras de la televisión israelí- aparenremence alejado d_el
remar de que su secreto debería morir con él. -esca mu¡er, como un sin
número de anusrm, abrio un camino y dio recursos para otros. Ella buscó
otras creencias para pertenecer al grupo y consiguió lo que le interesó.
Ella acercaría a personas su edad, se senda los mismos amecedences y les
habló sobre el tema de la herencia ¡udía.
• Ocra mujer encendió su identidad judía relativamente ca:de,
después de que una persona externa identificara su herencia y
prácticas dietéticas como judías. Ella confro_1:tó a su madre q~e. ~
su vez admitió el origen judío de la familia. Ella se conv1rt10
como un recurso más, enviando paqueces de información y
ayudando con genealogías, y comparce esra historia con1;1i_go:
Mientras que viajaba, ella se decuvo en d noreste ~e ~1ex1co,
cuando ella vio lo que ella parecía ser una estrella ¡ud1a en el
cuello de otra mujer. Cuando ella se acercó, resulró que
solameme eran unas figuras que se enrrelazaban. Ella pregunró al
respecto, y la orra señora !e dijo "lo ha notado", y le explicó la
form,1 ambivalcnre de conseguir la atención de orro anusim,
aunque esro no era basranre obvio para otros. Aquí tenemos un
ejemplo contemporáneo de las formas de señalar a uno que va
más allá de la familia cercana, pero aunque se permanece dentro
de un grupo percibido corno seguro.
Ambas mujeres tuvieron una charla en un lugar público sobre su
herencia, e hicieron constantes esfuerzos p.1ra entenderse y reconocerse.
Los grupos y las sociedades de ayuda con varios objerivos tienen, un
ancecedencc en los E.E.U.U. En el Brasil y otros lugares. Ast la
cransmisión esrá adquiriendo hoy día una nueva, fo~ma conrigu~ de
reconstrucción, después de una tendencia, a una comunidad de anuszm.
El nuevo camino a dicho contexto, sobmenre complicará en el
futuro la imponancia de los padres que rodavía exptrimencan
profundamente el miedo a la manifestación:
.
• En México por ejemplo, los resultados de . la: ~lecciones
electorales, han fonalecido la auroridad de la Iglesia Cacoltca, esto
ha causado una gran pn:ocupación entre algunas de mis fuentes,
928

quienes han reconsiderado por su propio bien, no hacer ninguna
declaración.
•

Un hombre de Esrado de Ceara en el Brasil, no se le mencionó
nada aisladamente acerca de lo que él podía recordar. Sin
embargo, había actitudes hostiles en la casa de sus abuelos
alrededor del éste. Él encontró su conexión con el judaísmo
cuando él fue a la Universidad en Sao Paulo y descubrió que
había judíos de verdad, vivos, sin embargo las cosas cambiaron
abruptamente de alguna forma para él, y comenzó a examinar su
pasado, y encontrar la verdad sobre su herencia. Los asuncos de la
fam ilia eran mantenidos para no declararlos ante cualquiera;
incluso para mí misma. Esto les horrorizaba. Él no fue muy lejos
de su hogar, las experiencias y costumbres de su niñez nunca
encontraron un contexto en el cual tener una confirmación al
respecto.

Recientemente, el internet se ha convenido en un recurso
importanre para los anusim. y las listas del correo electrónico que envían
y suscriben para los anusim está prosperando. En estos foros, el anusim
expresa sus preocupaciones y hacen preguntas que pueden ser incómodas
para algunas personas que ellos conocen. Yo he recibido mensajes por
centenares, muchos de los cuales se convirtieron en misivas a largo plazo
y algunos han concluido también en encuentros.
Es importante observar aquí, que ha habido varios esfuerzos para
organizar comunidades de anusirn en el úl timo siglo. Estos grupos son de
gran inrerés, pero son enteramente fuera del alcance de esra investigación,
puesto que la transmisión puede ser interna relegada y substituidas por
las prácticas y enseñanzas del grupo.
Un caso histórico.
Para ilusrr.1r el proceso completo de l.1 transmisión en rns diversos
grados, el descubrimienro personal. y la confirmacicín n:rroacriv,1
eventual que el rt1111mn puede experimcnrar, tengo uru histori:i personal
de un joven individuo, desde su nirít:7 h:isr.1 el dL1 de hor.
Yehudah creció en el Estado de ~1aranhao en el ¿xm:mo nonc dd
Brasil. Sus abuelas marcrna y SU\ abuelos paremos murieron ;111tes de (llll'
él naciera. Inés, su abucl,1 m.ucrn;t, vivió con él de~de lo~ dos ha-'&gt;r,1 qut:
ella murió cuando él tuvo l ') afias. Yt:hudah t·r.1 muv cerc.tno a \U abuda.

�Ella le habí.1 enseí1.1do much.1s hiscori.1:&gt; Je y ,\...:cr...:a Je Lt Biblia, ,hÍ 1...omo
levendas cales como cuando S.llomón lubbba con los ,rninnles. Su abuela
n~nca urilizó b palabra _judl'os. Ella utilizó simµrc el povo de Israel e
lsraelttm. Él se sentía sicmpn:: ditercntc. Su familic1 nunca comió l'!1 Lis
casas de otras personas, y siempre l'11 su ..:asa, h,lbb famili.Hc\ ~obirn..:ntl',
sin genrc de afuer.1. Aunque su~ pa&lt;lrcs se h.1bí.rn convcnido ,1 l.t Sl'Cl.l
/ ldventist!l del Séptimo Dl,{. ~u ,tbuda y bi~.1hud.1 no eran .1d\'cntistas
(quiénes piensan que son el verd.1dcrn Israel). Cu:indo Yehuchh tenia seis
:1ños, se sentía ya diferente. En el primer grado escolar aprendió cómo
vino la gente de Ponug:i.l y sobre codo como se había colonizado el Brasil.
Él preguntó a su abuela de donde provenían ellos; y se le dijo
primeramente que ella venÍ.l de Holanda. ¿Pero cómo, él preguntó, si
rengo ~n ,1.pcllido portugués? Él hizo llluchas pregunus .1cerc1 de sus
fam iliares nacidos en el siglo pasado, incluyendo sus lÍ:1s abuehs ya
difuntas, v sobre su bisabuela Rufina. Entre sus diez y veince años él
empe1..ó a ·escribir las listas de los apellidos de la familia, poniéndolo junco
a un árbol familiar y uno genealógico. Él descubrió que Aguiar, su
apellido corno él sabía, era realmente el apellido de Rufin,l su bisabuela
materna, a lo que él mencionó. "est0 no es correcrn".
No se le dijo mucho sobre su bisabuela Rufina, que apellido se le dió
a él. Yehudah se mancuvo buscando inform:1ción sobre su bisabuela. Esto
era lo que a él le daba curiosidad sobre ella; algunos de sus herm_anos
pueden incluso no saber ni siquiera el nombre de su bisabuela. El en
repetidas ocasiones pregunró a su madre si conocía a Rufina Rodrigues de
Aguiar. Todo lo que ella explicó fue que Rufina había insiscido en legarle
su apellido a él, y a coda su descendencia y no Castro, que era el de su
padre. La madre de Yehudah era muy cercana a su da "Tía Ta". Y fue
Tía Ta la que había arreglado el matrimonio del padre de Yehudah. Toda
b información sobre Rufina vino de Tía Ta v no de su madre. La madre
'
de Yehudah sabía que había algo especial en la familia. Su bisabuelo
empleó profesores para que les enseñaran a sus ríos abuelos y las das
fueran educadas en el hogar, no en la escuda (codas las escuelas eran
-:arólicas, y uno ruvo que ser bautizado para ser admirido). Aunque los
anteccdenres familiares no son comencados a los profesores particulares,
el conocimient0 y la especial influencia de Tía Ta tenían en comparación
a la bisabuela, que fue excusada bajo el argumento que Inés (su abuela) se
opuso a sus profesores y sabía menos.
La limpieza era extrema, antes de cada comida se lavaban las manos;
renían un fregadero especia\ para e\\o. Nada de esto era real para sus

930

amigos. La_ familia ten_ía sus señ:1lcs especiales pJra idemificarse unos con
orros. T ~nian SU propio lenguaje. Por ejemplo: al beber leche significaba
1
ser esnoo.
~
:,fistorw de trancoso _signi'.1ca una hisrnri,l realmente triste. "U/, coco
meu se refiere a un animal imaginario; El co los devoró significa. "Las
pobres almas
. , que
._ no saben de lo que les estamos
'
• hablando"
•
,
• El!os sennan
1
eran
espeCJa.Jes,
pero. no
pueden
decir m.ís• · -Sab'
''
i·
.
.
• 1.1 11 ma~ que otros, eran
mas estuu10s0s.
Rec161eron
instrucciones de conrraer nupuas
_. so lamente
.
,
con su propias gente: Casare solamente con uno de nosotros. Da Gentes.
. E_l padre de :ehuda~ era ~ecio y distance. Él no contó muchas
h1sronas,
, 1a 8'61'
· ¡
dpero1 cenia una diversa míluencia en él · Su pa d re 1e1a
1 1a
me uyen o e nuevo rescamento, pero se concentr"b" en l
r ·
d ' d I B'bl'
" ·•
os prorecas
car¡ ios e a .1, ta, leyendo cualquier cosa para hacerlo por el Mesías y
so amente le drna eso.
'

TU IMAGEN EN MI ESPEJO
Por. Schulamich C. Halevy

Cual virgen que se acere~ a un extraño con quien la han desposado
dubztante me acerqué a ti
trepidante expectación,
rezando q_z~e tal vez, como en antiguas leyendm,
nos hubieramos conocido en anteriores vidas.
Pues no miran al futuro fas almas separadas por largo tiempo,
sino al pasado.
Nuestras mimdas se cruzaron y de repente lo supimos.
¡Cómo olvidarlo!
Seiscientos años atrás nos había mecido, ju11tos,
el dorado sol de Sefarad.
Cantábamos los mi.smos romances, compartíamos el mismo vino
en el esplendor de Granada.
Cuan apaciblemente navegdbamos por aquel sueiío
de armonía y cultura comparrida,
de humano paraíso.
Entonces se desató la tempestad.
Sorprendidos y confusos, corrimos,
y en nuestra h11ídrt,
9.31

�nuestras manos se separaron.
Torrenciales oías
de gentes y sucesos
nos barrieron.

Cuando llego 111 hom de mne,
111,n no habi'a aprendido cómo agradecerte
rodas c:sas nuevas vzdas,
todo el gozo y el dolor
que me brindó tu valiente viaje,
que mtn me mantiene hasta reencontrarte.

Uno aL otro, nos perdimos
hace quinientos años.

Mrl novecientos noventa y tres,
quinientos un aiios
¿Dónde mds ahora?
¿Qué nuevas estaciones atravesó
tu solitario peregrinaje?
¿Hallaste rernendo a tu corazón?
Recuerdo el desgarrador sonido, cuando rebosó tu corazón
en e! cmnposanr:o.
Grande y tierno, ¿quedó en él fugar pam mí
para continuar conmigo mi andadura?
(No pude escuchar t11 respuesta a mi ruego).

Un pt1Jo mds allá
mi pie ai~n inseguro
en fa arena aún húmeda y blandrl
por eL fbdr de la marea.
¿Cómo osaré mirar?
Sin saber aún cuánto falta por reconocer
en este naufragio,
ni como atravesar medio milenio.
Mas a pesar de nuestras raíces en tierra firme,
aún podíamos oír el Lamento de nuestras ahnas,
ajenas al tiempo y al espacio.
Se abrazaban er1 un vuelo de fantasla.
Elevándonos por encima de iras)' temores,
de muros y distancias
creadas por quinientos años,
revoloteamos por nuevos panyes
de vidm que podríamos haber vivido,
de gentes que podriamos haber sido.
Lloramos nuestras respectivas desdichas
llevamos flores a Los campos de nuestra niñez.

Quinientos un (lños, ¿te quedan foerws?
¿A,in caminas junto a tu alma?
¿Viajas en tu vigilia o en tu sueiio?
Porque nuestro espíritu, fo sabes, jamás sentará ralees.
Quinientos un aiios.
¿Buscas aún mi imagen en tu espejo?

Notas Bibliográficas
Cuando Llego La hora de irme,
descubrí que
habías pulido mi espíritu
cual brillante genut.

tt,

Y bril/1,bas
en c,zd11 una de sus miles de fizcetm,
tan lejos como alcanzaba
mi Ancestral memoria.
932

1

Traducción por: Joseph Abusac de Souta Frand..
Schu lamith C. I lak1) . Es Folclorista. poeta. maestra de estudios judaicos Jel Sperrus
lnstiwre ofCh1cago FIia está corrigiendo un libr\&gt; dd dme1 Torá escmo por muJeres)
actualmente se encuentra haciendo un libro a partir de fuentes de los descendientes de judíos
convertidos al catolicismo de Espalia) Portugal.
3
Hebreos forzados a tü111 crt1rsc al catolicismo
4
Nues1ros anlepasados eran Judíos
1
En la ciudad de Bclmontc por ejemplo.
2

933

�Aquí haremos rcierencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Ca1ólica
de Roma
VirtualmcnH:
el único eJemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a los
7
que se rderían por este término. es del resultado de algunas plálicas que sostuve con el Rabi
local.
8 Dos

Campos_
El término usado en español podria ser limpio o puro
La palabra hebrea .. Kaslirw" se refiere a las leyes dietéticas Judías. que se deri, a de la
10
palabra ..kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de lo que comúnmente se cree.
el kashrut no se refiere a un tipo especifico de comida. sino que a un sis1ema de re, 1sión de
ahmentos de acuerdo al ritual judío y cuyo significado es1á de1enninado por un conjunto de
criterios religiosos precscri1os en La Torá (Pentateuco). Dichas le)eS buscan establecer un
reg1men que beneficie al cuerpo y al alma. para lograr un equilibrio 1an10 fisico como mental.
apartadas de las norma) religiosas del pueblo hebreo.
11 Personas
Confesión rdigiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

9

12

de guardar e~ el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2003, No 30, Enero</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Francisco Javier Clavijero</name>
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        <name>Frontera espiritual Tlascalteca</name>
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        <name>Pérdida de la libertad</name>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�VALORES: LA ENCRUCIJADA ACTUAL
Dra. Alma Silvia Roorígucz
fa1Joo de lxm:ho yCnminclqefa
ln.~(U(O Je uwesci~D&lt;llltSJuridicas
GXITT.!in.nira Sro:ión de l1.tra1
c~um de Estudia, Hlll1lal1Í\lÍcu;
Univer.;ida.l Aurónoma de Nuevo León

La vorágine de nuestro_tiempo -agitado al extremo en lo
intelectual y lo social- ha propiciado de manera acuciante
una revitalización de la discusión en torno a los valores.
~Por qué? Porque cada día, a la par que se cuestiona el
empobrecimiento de nuestra cultura, estamos presenciando
una imagen lacerada del mundo -guerra, explotación
humana, crimen organizado, corrupción, degradación del
ambiente, abusos de la biogenética, violencia familiar,
maltrato de niños, prostitución, adicciones, y muchos otro$
problemas de alcance similar-, que nos sitúa anee el dilema
humanismo o deshumanización. Lo que parece estar en
ju ego, es el vínculo entre el yo con el otro social y
metasocial.
Por este camino, que apunta a lo que la filosofía, desde
los griegos, llama el ser, el hombre ha ido perdie ndo sus
referencias al plano axiológico, a las categorías inmutables, a
la conciencia de saber quién es, y por ende, a su capacidad
de asumir responsabilidades. Apostado además, anee una
pluralidad de interpretaciones y sin un anclaje ideológico
seguro, se coloca en una dimensión caracterizada por lo
fugaz, donde sólo se valida lo fático, y los valores son
251

�concebidos como meros productos de la emotividad o se
ofrecen en subasta en un mercado regido por intereses
políticos y económicos.
La política cultural

La evolución de la economía a escala internacional y el
avance de las telecomunicaciones en la dinámica de la
dimensión globalizadora, han originado nuevas formas de
control social. En cierta manera, los profundos procesos de
transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de
comunicación masiva (P . Terrero, 1997), nos sitúan frente a
una fuerza subyacente de dominio de gran alcance. Las redes
cibernéticas, desarrolladas dentro de la macrocendencia de la
economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que paralizan la
energía humana y la voluntad política, para fraguar una
sociedad clonada, como diría E. Sábato. Trágicamente, en
este contexto de receptores y productos de la información,
el lenguaje funciona como arma poderosa a disposición de
los grupos de poder, para exponer su influencia en
detrimento de otro colonizado (Herling Haus, 1997),
acelerar un desarraigo cultural, y arrasar las raíces de la
identidad del hombre y de los pueblos.
No se trata entonces sólo de tecnología, sino de
dominar. Usar los medios y emplear el lenguaje para ejercer,
veladamente, formas de manipulación. Las ideas circulan en
enunciados, palabras, signos que generan un proceso activo
de comportamiento comunicativo y crean una ilusión de lo
real, un flujo hipnótico que arrastra al hombre y lo enajena.
Los mensajes se convierten en construcciones simbólicas,
transformaciones metafóricas que articulan el sentido común
popular y practican de manera sutil, la coercitividad. Es
decir, legitiman una visión del mundo, a través del_nombrar.
Textos iconoverbales que denotan los mitos actuales y
connotan formas concretas del en torno, traducible en pautas
colectivas de acción; modos de producción y recepción de
discursos utilizados en interacciones simbólicas, para
producir efectos culrnrales confabulados.
252

La . im portanc1a
·
creciente de la
.,
comunicación y en
l l
producc1on de
.
genera a excrordinaria
.,
Jnternet, constituyen sin d u d a un d esaf10
, cruc·expans10n
1 El h
bde l
mo d erno, recibe mú lt ip
º Ies o ferras de ve d ia.
om
re
d
ex pan d iéndose y comand o f uerza, con apoyo rd a es .que van
pensamiento que ha 11 d a d o sustento
e cornentes
de
·,
postura. El relativismo qu
d
y expres1on, a una
,
•
e goza e poder p
s1 mismo como la úni·
.. ,
.
ara presentarse a
.
ca v1s1on válida
·
l
. . , raciona menee, que
l igado al fenómeno de homogen1zac1on
por u 1 d
otro a l concepto de
l . I
1·
n a o, y por
.
I
mu ticu tura zsmo
h
dºI •d
l
1n
terna
ización
de
un
d
,
a
I u1 o
a
d
yo, encarga O de to
d ..
esarrollar el sen cid o m
I (H f
mar ec1s10nes y
2001).
ora
ªª ten, Wren, Tellings,
Esca es la civilización pragmática
v1v1mos, donde la calidad d
'd
. que actualmente
cánones de r· .
.
e vi a, interpretada según
e 1c1enc1a económica
.
goce de la vida fís'
' consumismo, belleza y
1ca, posterga O an 1 1 d.
pro f unda del homb
f
u ª a
1mensión
narcisismo, dond I re, _pa,ra
omentar la cultura del
ámbito de I
e oshant1heroes y los egoístas dominan el
0
que
oy se p roe 1ama como producciones
culturales.

La cultura entrelazada en la dinám·
sociales, desarrolla una
'f
. ica de estos procesos
meta ora v isual
estallido. Los giros br
d I
que aparece en
uscos e acontecer
l
l'
geográficos y las intersecciones del e ro_mpen os imites
nuevas representaciones d
I
h . s~aC10, para generar
arranc ado de la esfe
d l e.. a
l~t~r1a. El hombre es
ra e v1vlf cot1d1an
11
·
d
o, para evarlo al
d om in io de ]o re l at1vo,
onde fatalm
.
errát ico de l
.
ente cae en el Juego
os signos que enm d
I
interrumpido de
d
u ecen e eco sonoro e
.
.d d
un mun o convulsionado
p
¡
1nsegur 1 a ' el miedo, la crimina lidad l
. 1' . or
a
inj usticia.
' ª vio enc1a, y la
¿De 1ónde proviene este desacuerdo?
¿Sera porque el canto uni versa!
el alma
_ no canta aquello que canta el mar,
_y, cana pensante, se rebela ?
¿y desde la tierrrt h ast,1 las ríltimas estrellas
hasta ahora lJ ue J a siempre
·
. respuesta
s1n
25.3

�la voz de quien grita en el desierto
la protesta del ,tima desolada?

( Lo 1111 t1 n, I 9 9 lí; 15 !

E I i m p u ls O g lo b a l i z ad o r / h o m o ge n e i z ;~ J o r , p a rece acre centar en forma generalizada l::i filosof1a reL~t1v1sta y el
triunfo de la razón, que es una razón escept1ca, mera
vacuidad, palabras huecas, indifer encia a la ve rdad Y
consecuentemente, desacralización de los va lo res .
.
•Qué d esafío s colect ivos nos esperan? El siglo ha
emp~ezado de nuevo con otra guerra_, lu,c~a de los_ gra,nd~s
emporios por e l poder, progreso c1en,t 1_f1 co y tecnol?g1co
adverso al hom bre, manipulaciones genet1cas , Jestrucc1on de
rec ursos naturales, fuerzas a n tagónicas que pa rec ieran
va t i c i n a r e l f i n d e u n a e r a .
Es co mo si estuviéramos presenciando el movimiento
cíclico determinant e del comporta mi ento humano que se
corre sponde con las et apas de la human i dad. El des;.1rollo
hi stóri co nos mue stra la cade n a de hechos que se repiten
y mutabilidad exp uestas
al
una y otra vez. Inmutabilidad
'
f
efecto multiforme de la cu ltura, pe ro articuladas con orme a
las leyes de la causalidad lóg ica.
. .
E'i espacio se extie nd e más allá del tiempo y nos 1nv1ta a
tra spa sa r intrépidamente el m und o light en
qu~ el ser
humano se encuentra perplejo, carente de se ntid o. ~1be rad os
los valores, lucha constantemente entre la morali~ad Y la
permisibilidad abso lut a. Sob re el eje t_emporal co~x 1~ten los
movimientos cíclicos, llevando cons i go la d1nam1ca del
cam bio. La particularidad consiste en e l h ec ho de esta r
situados en un mundo donde la serenidad es me~~~
verosímil que el homicidio (Lotma n , 1998; 167).
em bargo, los excesos de la historia siempre son l1m1tados,
co nduci éndonos a p ensar en la necesidad de afr~nt_ar los
retos de nu es tro tiempo, y entra r e n un nuevo rena~1,m1ento.
El paradigma contemporán~o sup~ne la redu ~c1on de los
contenidos ét icos, una praxis su¡eta al mas . absoluto
permisivismo moral. Hedo~ismo y espíritu lib~rtano se han
ido pe rm ea ndo bajo e l mito de la a utonom1a absoluta Y

d

Es la inteligen cia sin moralidad, la apoteosis. La
humanidad clama por rec rear una cult ura en la diversidad,
que se consolide en el encue ntro del hombre consigo mismo
y con los demás. Los paradigm as de la s sociedades en el
e~ce~a:io int ernacional glob al, no s impelen a emprender el
eJerc1c10 de la política y la conducción de la economía
dentro de un marco ide n tifica do con el humanism o , esto es,
~ tr~vés del ~ctu_ar de hombres ca pace s de salvaguardar su
1!1al1en.ab_le d1gn1dad, no sólo en lo que respecta a sus
requ~nm1entos ele':1entales, sino también en aquellos que
provienen de su dimensión de v ida asoc iativa y grega ria.
Este es el camino que se abre a una nueva.
El problem a c entral, es en ro nces, el hombre, realidad
que no puede alcanzarse mediante la mera construcción de
sistemas, ~ue serían otras fases de la mera producc ión, sino,
p~r med io de la comprensión certera del macro y del
m1croentorno , en término s de la experiencia coca! del ser.
F rente al absurdo que sig ni fica un caminar que co ncl uye en
la nada, se hace presente la necesidad de rec up erar una
visión moral. Empre nder un vuelo metafísico, más allá de
nu estro contexto cultural de liberalismo político, soc ial y
económico.

II. Pobreza espiritual
2 .1 ¿Hacia dónde vamos?
. S_i nos pusiéramos a reflexio n ar un poco en nuestro
ex1st1r, tal vez caeríamos en la desesperanza. La rea lid ad se
enc uentra fragmentada, no exis te un ayer o mañana . La
moral de principios dur aderos ha sido subst itu ida por una
mora l de oportunidad, flexi ble segú n e l suceso de ocasión;
n o h ay _un puert~ a donde llegar, lo importante es navegar
en el c1berespac10. Esta es la posmodernidad, u n m und o
ll eno de artifi ciali d ad en donde no distinguimos la fronte r a
en tre el mu ndo creado por el hombre y el mundo n at ura l.
No hay espacios públicos o privados, todo se confunde . Las
sociedades materialmente hiperdesarrolladas se vue lven
d inosaurios in saciab les que arriesgan a ceras a mor ir de

a u to s u f i c i en t e d e 1a r a z ó n
254

255

�..
h'persaciados
h !JOS
.
.
po que generan
i
.,
h am b re, ª I mismo uem
. d indigesoon.
•
que se exponen a morir e I
ue tratan de describir esta
Existen dos conceptos caves q
realidad posmoderna:
.
olmar el espacio y llegar
. , . tiborram1ento, c
.,
o
• Saturac1on. ª
.,
la comunicac1on, Yª n
,
L
exagerac1on en
.
al vac10.
a
.
mientas propios.
sonas Slll pensa
d 1
comunica, crea per
d f
nración ruptura e a
.
u ida
ragme
,
• Vaciamiento: vac
, 1
, .
Los sujetos carecen
hunde a esp1riru.
d
d
realidad, furili a que
l
, dida de fundamentos, se
.
, . a y anee a per
la
de conciencia cr1t1c ,
.
al libertinaje, que da cauce a
ampara el derecho irresrncto
I El hedonismo pasa a ser
,
¡ desenfreno sexua ·
· , ·
de
f
pornogra ia y a
cía Se r liberal es s1I1on1mo
la postura por excelen
.
1 ncad sin freno. Algunos
f
de una vo u
.
1
,
conductas a avor .
os utilirartstas,
os mas,
ales son kantianos; otr
f
de vida donde
l .b
l er
lleva a una orma
escépticos, lo que nos . .
1
por consecuencia una
impera la pobreza esp1r1tu\ ;
or las más elementales
sociedad que ya ~o s_e. preor~ fon~¡ otro, sino sólo de uno
obligaciones de la ¡usooa P~
d &lt;lumbre. Es la libertad
mismo dejando atrás m1serd1a Y_ po lr:ión de la persona y la
'
pleca esv1ncu a
•,
encendida como com
d 1·1bre o la intervenc1on
d f d el merca o
sociedad, que e_ten e
onomía, autónoma respecto a
del estado, y se rige por una ec
las leyes morales.

2.2 La era del vacío
d"
no es ni el decadente
El hombre moderno, _coml o bl)~r~or oprimido de Marx,
N'ietzsc he nt de era a¡a
. 'd d
pesimista d e
bando por cunost a , uno
se parece más al celes pecta do r piro no che o al consumidor
ograrnas
e ª
tras otro 1os pr
.
k 2000).
llenando su carrito (G. ~1pov~ts -~•
n la vida social los
El sig lo XXI ha introh uctheoch: posible la difusión de
elementos tecnológicos que \an
, remotos puntos. Sin
,
hasta os mas
sonido e imagenes
. en los esfuerzos por c rece r
embargo, cabe preguntarse s1
lvidado del hombre y lo
.
nos hemos o
1
tecnológicamente no
I d
eceptor de una cu cura
hemos relegado al simple¡ pahpe. ea;ido su entorno y lo ha
para él desconoc1'd a 9 ue e a rnv.

25G

conducido a la debilidad de pensamiento (Vattimo, 1990),
que es debi lidad ontológica, de ideas y de moral.
De esta manera hemos creado una sociedad ciega y
consumista; el hombre confiere sentido a las cosas y así
mismo por la interacción múltiple, practicando un saber
incorporado y una narración actuante, en vez de un saber
sobre o una narración sobre. Lo que significa un saber
desconrextualizado de lógica a favor de patterns. Es decir,
modelos, formas, matices q ue se conectan a procesos
mentales conforme al mercado mundia l de bienes simbólicos
(Herl in ghaus, 1997). En esta misma forma, mediante sutil
coercirividad, el sujeto es inducido a comprar hasta lo que
no necesita y a veces, a gastar lo que no tiene. La brutal
compe tencia por atiborrar el t iempo de la radio y la
televisión con objetos de consumo, está cobrando alto
precio. Basta advertir el proceso de clonación al que hemos
sid o sometidos por las reglas del mercado.
Si el fin social de los medios de comunicación es
informar, educar, divertir y entretener, muy lejos estamos
aún de alcanzar racionalmente tales objetivos con la difusión
de
teledramas o radionovelas que se rigen por los
parámetros de consumismo y, por si fuera poco, con el
añadido de mensajes publicitarios que incitan al consumo de
lo superfluo (Aipuro Bel trán, 1983).
Los medios de comunicación masiva juegan un papel
determ ina nte en la percepción humana; son lo s grandes
instrumentos que permiten la fabric ación de opiniones y la
mod elación de conductas. Sin embargo, el melting pop de la
hom ogeneización mundial, nos ha conducido a una
domesticación de comportamientos, a una sociedad donde
nuestras conductas automatizadas, vacías, se asemejan a las
de los personajes de Aldous Huxley y George Orwell.
El hombre ha dotado a su actividad consumidora de un
profundo sig ni ficad o cu I ru r a1, t r a ns fo r m á n do I a de me ro
aprovechami ento instrumental de rec u rsos, a la expresión
más altamente socializada del mundo globalizado. Justamente en este movimiento de transformación se efectúa el paso
del consumo al consumismo (Pérez Tornero, 1999) .
D a v i d Ri es m a n d i s t i n g u e t res t i p o s d e so e ie d;¡ d u :
0

�l. La q u e p o se e u n fu e rr e p o re n c i a I d e c re e i m I e rH o , y
esrá caracterizada por la lenrirud de los ombios en su
organización social y por un sistema cerrado de valores
sociales. En esre tipo de sociedad, los individuos están
determinados por la tradición (tradition-directed) v los
guardianes de las tradiciones dieran los usos. En ella reina
un conformismo tradicional, ejemplo, la sociedad europea
de la Edad Media.

2. La de crecimiento transitorio, caracterizada por
cambios rápidos en su organización social y por la liberrad
en sus valores. Aquí, los individuos son intro-determinados
(inner-directed), es decir, que se determinan por efecro de
ideales personales interiores, ejemplo , la Rusia soviética.
3 . La d en o m i n a d a d e c Ii n a c i ó n d e m o g rá f i c a , ca r a c re r rzada por una nueva forma de estabilidad, donde los
individuos son extro-deterrninados (other-directed), es decir ,
que los comportamientos de los sujetos están condicionados
por influjos exteriores, ejemplo, los Estados Unidos de
América y los estados capitalistas de Europa Occidental, y
algunas capitales de Latinoamérica.
En este último tipo, el individuo se preocupa por saber
lo que hacen los otros, pero sólo para hacer lo mismo que
los demás. Las formas de sensibilidad colect iva describen el
modus operandi de la comunicación masiva. Por medio de
ella, todo se convierte en objeto de consumo (consumo
mediatizado), aún la cultura y la política. De esta forma se
cons truye una personalidad que da la espalda a rodo
compromiso que no esté rnserro en el marco de la
competencia. Obviamente, el patrón de consumismo,
introduce al hombre en un mundo en que sólo priva aquello
que está de moda y da establishment.
Enrique Rojas (Rojas, 2002) nos amplía lo antes
expuesto con su definición del "Homb re Light", producto
del consumismo y la globalización. Este hombre en su escala
de valores, hace del consumismo su meta principal. Es más
importante tener que ser . El hombre y la mujer light so n
como su nombre ... ¡ligeros! Tienen mucha apariencia pero
poco conten ido, como la coca cofa light, leche light, mayonesa
light; lo que importa es la apariencia, no interesa la cultura,
258

al menos que se le pueda poner un precio. Picasso es
maravilloso cuando conocen su valor monetario.
2. 3 La cultura de masas

Tiene como fin primordial, captar al máximo la atención
de la audiencia. La tecnología interesa más que el
contenido. Esto supone, que el mercado de los medios, gira
ante todo, alrededor de la acción de atraer por encima de
cualquier otro interés. La mercancía pareciera ser el
principal instrumento ideológico de este proceso, donde
entran en juego estrategias discursivas que utilizan formas
sintácticas que generan la ilusión de lo real y crean un flujo
hipnótico que deviene en persuación ideológica.
Marcuse dio nombre de undimensional a la sociedad
creada bajo estos parámetros, describiendo al individuo
extra-determinado como castrado, vacío de su esencia,
alienado, deshumanizado, des persona! izado, masificado.
(Me. Quali, 1996)
La m asi fi ca ció n es el · res u I tado de dos factores que
acumulan su acción y se agravan mutuamente a manera de
círculo vicioso irresistible:
1. La despersonalización típica de la extrodeterminac1on, con sus implicaciones de pérdida de valores, abandono
del papel de agente de cambio político, conformidad de la
conducta en relación al comportamiento de los demás,
alienación.
2. La acción de los medios de comunicación social que
produce la muchedumbre solitaria es decir, rompe y
descompone los grupos naturales y los grupos organizados
conduciendo al aislamiento, y afectando así a cada uno
individualmente en su soledad. La multitud de personas solas,
la masa vulnerable a la sugestión y el control.
La producción y circulación de
palabras , imágenes,
información, ideas, que ocurren a través de los medios,
consiguen fomentar ciertos comportamientos, operando un
condicionamiento a dos niveles:

1.

Al de la transmisión comercial. El codicionamiento
publicitario, fija al cliente a una marca; se le obliga a pensar
259

�en un producto. Este pensar es una ilusión de pensamiento
dada por un automatismo aprendido y repetido.
2. Iconos massmediáticos a escala de conjunto . En este
caso hablamos de un verdadero cultivo de clientes. Se da, en
efecto, el aprendizaje de un modo de vida. Hay un
reforzamiento de los comportamientos mediante la repetición, es decir, el proceso por el cual las formas simbólicas se
transmiten de productores a receptores.
Esencialmente este condicionamiento subraya lo que
algunos autores llaman el efecto de "lavado de cerebro que
reclama la publicidad, y los medios de comunicación social,
como si fueran drogas". (M uchielli, 1998; 21-26).
La cultura de masas calificada en esta forma, por el
hecho de que los mensajes transmitidos por los medios,
están a disposición de públicos relativamente grandes, ha
generado abundancia en la producción y la información, por
medio de una explosión de signos circulantes. Al concebir
la comunicación de las masas en términos de bienes
simbólicos, su transmisión, control y mane¡o se ha
convertido en una cuestión clave de poder social y
económico. Hasta el punto de que esta movilización de la
información, es la que está marcando las diferencias entre
clases y grupos sociales, las asimetrías de la modernidad.
En paralelo con el crecimiento de la información, se
produce la expansión simbólica o comunicativa de todos los
productos de consumo. La realidad material que nos rodea
parece haberse convertido en un macrotexto dispuesto a ser
interpretado y leído. De hecho, se da una hiperfobia de la
si g n i fi ca ció n y de I a i n formación , de modo q u e Ia mayoría
de los bienes de consumo, más allá de su utilidad y de su
función práctica, contribuyen a introducir sentido en el
entorno, a marcar la realidad; sirven para significar a su
poseedor o a su usuario, identificándolo y estra tificándolo
en clases y categorías. Así, son los mismos productos los
que, a partir de su nueva función, empiezan a valorarse no
tanto por su utilidad o uso, sino por su apariencia, cuanto
más vale la im agen de un producto, tanto mayor es su valor
en el mercado.

260

Los individuos de la sociedad de consumo tienden a
practicar lo que algunos autores denominan el consumo
ostentoso, es decir, buscan rodearse de objetos que no son ni
funcionales ni útiles, pero que son caros y difíciles de
obtener, con lo cual están mostrando su poder adquisitivo.
De es~e modo, marcan su distancia con respecto a los demás
y exhiben su superioridad. Lo que prevalece en ellos es el
mito del dinero, intrínseco a la ideología del tener.
Esta pugna por la imagen- y la apariencia, junto a los
factores que he mencionado, han hecho crecer enormemente
el ámbi,to de las comunicaciones. Por lo que hace a la
econ~m1a, este fenómeno se manifiesta por el peso que
adqu_1e_ren los sectores de marketing, la comercialización y la
publ1c1_dad en detrimento de los propiamente productivos.
Netl Postman ha descrito esta situación como el show
business. La expresión no puede ser más explicativa. Según
es te a u t~ ~, ~/, show de los negocios está representad o por la
mercantd1zac1on de_ la televisión, la información en general
y, sobre todo, el discurso publicitario, que penetra en las
entrañas mismas del receptor.
La publicidad y los medios forman una mancuerna
decisiva en la actual concepción del mundo. La televisión
propone una secuencia continuada en su programación. de
manera que no se puedan considerar aisladamente los
programas. Un programa se relaciona con otro mediante
a n un c_i os pub I i citar i os, teniendo en cuenta e I p ú b I i c o a] que
se d1r1ge y las horas en que éste ve la televisión. Así, en vez
de la esfera pública deliberante que pregonaban los filósofos
desd e Kant a Habermas, nos enfrentamos a un nuevo
imperio frente al cual los demás poderes se hallan
pe_rrurb ados (Brunner, 1997). Todo pasa a formar parre del
mi smo espectáculo. Se consume información manipulada,
películas para no pensar en el problema de mañana,
concursos para evadir las preocupaciones familiares, v
p u b I i c i d a d p a r a i d e n r i f i c a r s e c o n I os h é ro es d e 1 111 o m e n t o .
Esta situación se ha agravado recie nt em ente por la
tenden cia a relacionar la actividad publicitaria con el
patroc1n10, pese a la existencia de leves que 1ntt:11 tan
frenarlos. Lo s medios han terminado por ~ambiar inclu so el
2&lt;í 1

�escenario de la política. Hoy por hoy, se puede decir no sólo
que el.contenido de los programas viene determinado_p_or la
publicidad, sino que los programas mismos son publ1nd~d.
El espectáculo lo invade todo, aprovechando los art1lug1os
del lenguaje y las imágenes.
La tendencia a homogeneizar por efecto de la
globalización y la cultura de las masas, no quisiera que fuera
asociada a la neoapocalíptica o negativa. Mi análisis se basa
en la realidad pragmática que vivimos, caracterizada por
irracional y desarticulada. Distintos teóri cos, entre ellos
García Canclini, han asociado los medios con esta
tendencia. Comparto su preocupación, pero también me
inclino a la antropología que explora las posibilidades de
modelos de sociedad alternativos, buscando equ ilibrar la
visión del efecto unificador de los facto res globalizan res.

2. 4 La ideología del dinero
El dinero es uno de los elementos clave en nuestra
sociedad actual, dominada por un fuerte determinismo
económico. En la ideología neoliberal se conjuga el ser y el
tener en una sola categoría; la sociedad se divide en
triunfadores y perdedores, lo que supone una única realidad
posible, la representada por la apariencia.
Según el estudio realizado por la Universidad Autónoma de México, existen cuatro opciones fundamenta les con
las cuales se podría encontrar un conjunto de significaciones
al concepto del dinero en la sociedad, éstas son: ser-tener,
astucia-inteligencia, triunfo-suerte, apariencia-realidad. Cada grupo de transformaciones que se presentan a partir de
las oposiciones anteriores, conduce a una concepción del
dinero y a una filosofía de vida diferente.
Siguiendo la investigación realizada por Cascaingrs sobre
esta ideología (Castaingts, 1997), las oposiciones pueden
analizarse de la siguiente manera: los sectores que
privilegian el ser sobre el tener, suelen tener una visión
negativa del dinero como producto de explotación,
corrupción, falsedad, etc. Incluso piensan que la verdadera
vida se obtiene por los valores humanos. Al contrario, los
262

~ue adoptan el tener, postulan que ten er el dinero es más
importante que contar co n cualidades humanas. La cultura
neolibera l sufr!me la diferencia entre el ser y el tener, pues
para ellos la un1ca forma de ser es por medio del tener.
Cuando se habla del a~turo, nos referimos al su j eto que
ha logrado el n:ianeJo de cierras procesos para apropiarse de
grandes ganancias. Aquí sucede algo semejante a lo an ter ior.
pues la única inteligencia válida es la astucia para los
pro ces os financieros.
_Respecto al triunfo y la suerte, nos explica que la
sociedad actual ya no se divide en clases, sino en dos grupo s
que se conocen por sus resultados: los triunfadores y los
perdedores. El mico del triunfador aparece asociado con el
deseo y la vol untad de triunfo. La relación de dinero con
tr!unfador e~ directa, pues en el imagin ario social sólo se es
tnunfador s1 se logra_ dinero. En esca misma línea , los q ue
tienen suerte logran nqueza monetaria. En el primer caso la
nqueza es un triunfo estructural, en la suerte, es covuncur~l.
~leg~mos a la última de las oposiciones donde la
a pan e nc1a posee un significado clave. Si en nuestra sociedad
tener es prioridad sobre el ser, la apariencia del te ner resulta
determinante para configurarse una identidad social. Pero
no todo es apariencia y simulación , existe la realidad. Sin
embargo, hemos llegado a una enajenación cal, que, cuando
se encuentra la representación de lo real , se califica como
cínica.
Estructura de oposiciones
fundamentales: cultura-dinero

11 Astucia e inteligencia

0 !!!!!
1 !!!!!
1tll---1l!!!!!!!!!·!!!!!rr!!!!!1u!!!!!
n~!!!!!
su!!!!!
ert
!!!!!c!!!!!!!!!!~

□

Ser v tener

Aoaricncia I realidad
Dos posibilidades de 1nteroretac1ón
a) Ser&gt; Tener
b) Ser&lt; Tener

263

�El área de significación 1, representa la ideolog ía o las
normas básicas según se otorga el triunfo. En el área 2, la
inteligencia se liga tanto con el ser-tener, como con el juego
de apariencia-realidad. De esta manera, el área significa el
gran teatro del mundo, a través del cual los hombres se
realizan en términos del ser y tener.
El área 3 representa el juego social en aras del triunfo.
Pero no es el ser o el tener lo que determina el triunfo, sino
al contrario. Cuando en esta área el tener es superior al ser,
entonces la conducta humana se caracteriza por el cinismo.
Las tres áreas se integran
lógicamente. La primera
marca la norma; la segunda, el teatro y la tercera, la
conducta. Estos tres aspectos tienden a cambiar conforme se
vive en culturas que privilegien el ser sobre el tener y
viceversa. Debe observarse que el nodo central es el sertener, concepto que ha ido cambiando a través de la
historia. Actualmente, el
neoliberalismo se ha impuesto
como ideología, y penetrado al ser social ligado a la cultura
del dinero. El dinero es una correlación semiótica que se
asocia al nombre de una persona, una cantidad, o una cifra.
Postura que se corresponde con la libertad entendida como
totalitarismo, y que combina el hedonismo consumista con
el re fin amiento in telecrual, para justificar e I acrua r por
encima de todo y de todos, sin importar la honra ni el alma.
Este es el relativismo ético bajo sus múltiples ropajes, que
está enmarcado no sólo por el tener, sino por la apariencia.

2.5 Globalización y fragmentación
Sábaro explica cómo la globalización repercute en los
patrones de conducta social y desestabiliza al hombre,
generando varias posturas:
• Cuando aplasta con su poder e impone una
uniformidad arrogante. En esta posición, se observa cómo el
ser humano, en su desconcierto, pierde el sentido de los
valores y de sí mismo, y no sabe en qué o en quién creer.
• La tendencia a ir perdiendo la originalidad de los
pueblos, la riqueza de sus diferencias. En su deseo
descomunal de homogeneizar, la globalización presenta el
264

síntoma de la dominación. Quien no ama a su provincia, su
pue blo, su colo nia, su propia casa, nunca podrá entender la
heterogeneidad cu! tura l. De aquí surgen las corrientes
nacionalistas que luchan por la fragmentación cultural como
reacción a la despersonalización. Rescatar el patrimonio
(tradición), las raíces propias.
• El conocimiento de culturas otorga una perspectiva de
apertura marcada por la macro-globalización. El problema es
que esta posición puede caer en una propuesta populista.
Por lo pronto, la human idad sucumbe en la dinámi ca
globalizadora que debilita las culturas, al imponer sobre ella
un único patrón. La soc iedad actual reclama su derecho a la
diversidad y al principio de no discriminación.
La globalización renue va con fuerza la s corrientes
nacion~listas, y así, la dinámica social produce la gran
parado¡a del mundo contemporáneo, continentes en miseria
ju_nto a la opulencia; posibilidades de vida suntuosa junco a
millones de hombres desocupados, sin hogar, sin asistencia
médica, sin educación. La masificación va hac iend o sus
estragos, y cada día es más difícil encontrar un equilibrio.
Bajo los dictámenes de esta economía, la vida de personas,
pueblo~, se pierde &lt;Acaso no comprendemos que el
desarraigo cultura l nos va haciendo aptos para la clonación?
Este fenómeno, sin duda nos ha llevado a lo q ue
Vattimo explica de la siguiente manera , se trata de proceder
a la reducción de todo valor de uso a valor de cambio.
Liberados los valores de su esencia en una ültirna instancia,
cada un o se convierte en cualquier otro, Je acuerdo ;i[
mercado. Econornicismo y relativismo se dan la mano.
Cua lq uier realidad se puede convert1r conformt: a la
narnral eza
de l
dinero,
que
puede
ser
permutado
ind iferentemente por cualquier cosa. El mecanismo del
cambio, extendido a la vida entera, celebra el despojo de la
persona, a Ia que se arrebata su di g n id a &lt;l. C o 111 o Io .di r 111 a
Magris, coda opción categórica llev a consigo la conciencia
del agravio. La relativización de los valores se prescnt,1 como
la única posibilidad de superar ese mal radical que imp lican
la s concepcionn morales absoluLis, la un1 c.i Íorrna Je

�abandonar la conciencia de culpa que acompaña a coda
actuación formal.
Hoy resulta fuera de lógica -arriesgado incluso- apelar
a una fundamentación metafísica y antropológica para hacer
frente al relativismo moral. La levedad del permisivismo
convierte a la ética en estética, o incluso en dietética,
porque los un1cos mandamientos incondicionales son
actualmente los del disfrute dionisiaco y los de la higiene
puritana. Los nuevos personajes, emancipados con respecto
a coda exigencia de valor y significado, son igualmente
magnánimos en su indiferencia soberana y en su condición
de objetos consumibles.
Exentos de prejuicios, la permutabilidad de los valores
determina la vacuidad de los acontecimientos.
El problema se centra en que al convertir incluso a las
personas en objetos de consumo adquieren una deriva cruel.
Lo que esto supone es justamente el dominio de los fuerces
sobre los débiles, de los sanos sobre los enfermos, de los
ricos sobre los pobres, de los integrados sobre los
marginales. El relativismo ético absolutiza los parámetros
culturales dominantes. Lleva así, a un acomodo de las
fuerzas en presencia, que acaba por anestesiar la capacidad
de indignación moral, el coraje ético necesario para
proclamar que la verdad es la perfección de la persona
humana, posición que sólo puede mantenerse desde una
renovación de la comprensión del hombre . Sin la apertura a la
verdad entendida como la lucha por alcanzar el
c o n o c i m ie n to , y a se a a rt ís ei c o , es p i r i tu a I o c ie n tÍ f i c o , 1a
libertad humana se ve ahogada por el subjetivismo, que se
desprende de la pragmática.
Es indiscutible que un comercio mundi:il libre y
competmvo es el me1or y más eficiente vehículo de
transferencia tecnológica y, por ende , impulsor del
desarrollo. Pero
cuando en este proceso convergen la
supravaloración de la tecnología y la exp lota ció n del
hombre, sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de
las comunicaciones qu e válida codos los caminos, la
búsqueda de la riqueza y el poder, nos ] leva al del o rigen.
Los grupos de poder, se han valido de los medios de

2GG

comunicación como su H111.1 nds efcc ti \',l v de largo alcance,
pua cambiar expecuriv.is de for ma s de vi~la v de conciencia
en aras del sueño de l bicncst.ir o de 1111 rncjo-r nivt.&gt;I de vida,
e n b as e a ar g u m e n t os fa Ia ces q u e p ro p o n e n c u a ]q II i e r O b j e t 0
como medio para conseg uir la felicidad aii o r.ida.
¿Qué instrument o eficicnre y eficaz tiene e l mundo fLl Lt
contrarrestar estas pricricas? Indudablemente, el in str umento m ,Í s eficaz par a la des hum a ni za ció n , h ,1 n si d O ] 0 s
medios,- Arma pode rosa de Ios gra n des cor po ra t 1vos
comuni_caciona les y entidades oficiales y privadas, que han
conducido al hombre a esta crisis espiritual, de valo res, e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard-, estamos amenazados
por una insolación mental por una profusión enceguecedora,
a causa del feed-backs incesante de coda la información sobre
codos los puntos del globo (Warner, 2002; 10 5) . Los medios
tienen por oponente la incapacidad de las mayorías para
a ce r s_e . de _su con trol. A esca Ia m un di a 1 pes a u 11
impertalismo informativo; en escala nac ional, el control de
la información es por parte del Estado, convirtiéndola en un
~pararo !1eológico a su servicio. Es la opulencia de la
informacion, qu~ se logra por la ca nt idad de mensajes que
pueden transmmrse por la circulación de diar ios, revistas,
radio, televisión y la realidad virtual. Pero es ta opulencia
presenta la sombra de la d esigual dad internacional en la
!ntenció~
controladora,
represiva;
en
supeditar
la
1nformac1ón al maneJO del empresariado sea privado 0
estatal, y en la actitud del público en una m era entidad
receptora, pasiva.
Los enfoques de los ana listas (Bayarc i, Ramon ee,
Huncing_ton, Warner) sobre la apropia ció n de la producción,
transm isió n cultural, concentración indust ria l, interactividad_ ~e tr~nsmisión definidas por e l markenting cu ltural, y el
debd1tamiento del rol de intermediarios como religiones,
escue_las, un!versidad y fami lia, muestran el aleo riesgo y la
agresividad ideoló gica del poderío norteamericano, unida a
la sed ucción caracterizada por el individual is mo. Sin
embargo, en un sentido antropológico habl ar de la
~undiali zació n de la cultura entraña ta mb ién flujos de
biene s infinitamente diversificados que sirven para construir

?

267

�la diferencia y la identidad. Pero ¿quienes determinan las
expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?
111 Educación en valores

integrar la moral a un conjunto de disposiciones prosociales
que impulsan
al hombre a pensar y actuar desde una
perspectiva moral (Haafcen, Wren y Tellings, 2001).
¿Qué implicaciones entrañan estas afirmaciones? Pensar
en que la educación es un proceso antropológico donde los
seres humanos se construyen a sí mismos, tanto en lo
individual como en lo colectivo.
,~ejamos . atrás el individualismo, epistemológico y
pol1t1co; la libertad encendicfa como desvinculación de la
persona y
su entorno, para abrirnos a formar no sólo
intelectualmente a los jóvenes, sino también orientarlos a
a~u_1;1ir una postura axiológica que se corresponda con la
v1s1on _del mundo y la postura antropológica de nuestra
comunidad, con el fin de guiarlos a descubrir sus propios
valor~s_, las raíces de su iden tidad y los haga capaces de
adqumr su responsabilidad, ser solidarios, dispuestos a
desafiar las exigencias actuales.
Ayudarlos a enfrentar conflictos de valores, aumentar la
conciencia del razonamiento moral que se cenera en el
ejercicio de la justicia, virtud moral y garantía legal que vela
sobre el respeto de derechos y deberes, asociados a los
proce sos de socialización . Educar para una ciudadanía
democrática.

El alcance de esta problemática y su repercurs1on en la
educación nos ha colocado en la búsqueda de directrices
apropiadas en base a nuevos modelos para educar en valores
¿cómo hemos de enseñarlos? ¿cómo podemos asegurar que la
revolución de la información y la comunicación que tienen
en internet su principal aliado, promuevan objetivos
vinculados con la promoción de valo res? Al respecto, las
postu,ras asumidas en los últimos años, han incidido en la
filosofía moral de Kant y la psicología moral de Kolhberg.
Sin embargo, ni la primera, que diera origen a la psicología
moral de Piaget, ni la de Kolhberg, pudieron generar una
forma universal de educación. En ambas se supone que la
moral kantiana es la correcta y que todas las demás
tradiciones son erróneas. Por ello, hemos empezado a v1v1r
una era poskohlbergiana (Campe![ y Christopher, Lapsley,
Walker, Pires, Henning y Matsuba), con enfoques que
reconocen la validez del pluralismo moral y explican cómo
los seres humanos llegan a tener concepciones morales y son
capaces de adquirir el carácter moral que ostentan. La tarea
educativa está orientada entonces, en la afirmación explícita
de que los valores se enseñan, no son conceptos vacíos, sino
que se viven y guían la formación moral del sujeto (Haaften,
Wren y Tellings, 2001). Poniendo, a su vez, especial
hincapié no sólo en lo que respecta a sus requerimientos
elementales provenientes de la vida individual, sino también
aquello relacionado con la vida en sociedad que impulsa al
hombre a pensar y actuar desde una perspectiva moral.
Factores de absoluta relevancia que superan cualquier tópico
ideológico y que deben ser asumidos de manera ineludible.
Desde
esta
perspectiva
que
se
contrapone
al
pragma cismo que impera en nuestro tiempo, es posible la
toma de conciencia y el rescate de valores y principios que
constituyen el ethos esencial de la humanidad y dejan atrás
las antiguas divisiones entre juicio moral y acciones, para

La vida colectiva potencia y enriquece al hombre, de ahí ,
que los enfoqL'.es e_ducarivos actuales, promuevan integrar al
aula, las expenenc1as propias en la construcción de l sentido
de sí mismo y del mundo que nos rodea, como parte del
proceso psicosocial de formación de la identidad.
En esta tarea, las opciones educativas han ampliado la
noción misma de moral, vinculada menos con la teoría ética
formal, y más con el desarrollo del carácter, lo s procesos de
socialización de base cognitiva y las sensibilidades morales
(Haaften, Wren y Tellings, 2000) postura generadora de
acciones enfocadas no solamente a lo intelecrnal (ju ici os
mor ales) que por su esencia no establece un sistema de
criterios morales, sino también a lo efectivo (scntimienros
moral es), en mira al futuro. La base de la educación m oral
de una persona, debe tener un enfoque integrador, orientado
a la defensa de la dignidad i na I i en a b 1&lt;.: de I h o m b re \' l.1

268

269

�construcción del bien común, en el marco de la dimensión
cul rural.
El reto es trabajar de manera pluridiscplinari:i, no sólo
epistemológicamente, sino desde el punto ético y político

Magris, Claudio ( 1999) Utopía y desencanto: historias,
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270

Aproximación

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27 1

�SUJETO Y DISCURSO DECONSTRUIDOS
PARA UN CAMBIO DE ARMAS
Mm. CahridJ Rivcros Elíwndo
Escrirnra nucvolconesa
Monrcrrcv, México
Sabnmos m,ís acnm de cómo es 1111a
cu/111rr1 si co111m110s co,, brs voces de hombres y
1m'leres. No hay 11i11g1111a m:wn por la que el
canon deba hablar co11 1111a sola voz o como un
solo hombre sobre k/S mcsriom'., fi111drm1n11ak·s
de /41 o:paimcin h11mt111t1.
I ifon S. Robirnon

En 1982 aparece en los Estados Unidos la primera edición
en oscellano del libro de cuencos Cambio de armas de la aurora
argent ina Luisa Valenzuela. El libro consta de c in co c uencos :
Cuarta uersión, La palabra asesino, Ceremonias de rechazo, De
noche soy tu caballo y Camhio de armas. Es precisamente de este
último cuenco, el que lleva el nombre del libro, del que nos
ocuparemos en el presente ensayo . Ya de e ntrada el título nos
sugiere cierto juego de intercambio, de la interacción e ntre una
serie de voces, silencios, objetos, rea lidades, palabras, sujetos,
recuerd os, realid ades, tiempos, discursos, espacios y fronteras
que aparecerán en constante transfo rmación a io largo del
cuento. Desde su 1n1c10, éste parte de un estado
"deconst ruido ", derrideanamente hablando, a lo largo del
cuento uno como lector es transg redido po r esca fragmentación,
por el estado de crisis (en ei buen se n tido de la palabra, crisis
como estado límite, como cuest ionamienco) y caos en el que se
273

�encuentran los elementos principales que constituyen el texto.
Me refiero con ello, no sólo a la estructura externa del cuento, a
la voz y el papel del narrador, sino a una crisis presente en
codos los niveles del texto como lo serían: la conformación de
los personajes, de la historia (con mayúscula y minúscula), los
temas, los ejes simbólicos, el lenguaje, el metalenguaje , los
cuerpos, los sujetos, los campos semánticos conforme a
conceptos y realidades que el cuento se encarga de abolir como
"universales".
El presente ensayo tiene como objetivo analizar los ejes
principales sobre los que gira esta "realidad deconstruida",
despojada de significados previos,
realidad cnt1ca y
fragmentada. Para ello he dividido en tres grupos temáticos mi
aproximación. En el primero analizaré la noción de sujeto que
Yalenzuela sugiere y en ello añadiré al cuerpo, la memoria vs.
amnesia y la psique; en el segundo, exploraré el lenguaje y la
escritura como tema y como material de construcción, los
códigos, el episreme, el concepto de tiempo y espacio, el orden
simbólico, la realidad y el contexto histórico; el tercer punto a
analizar será lo masculino y lo femenino dentro de la obra,
quizá este último apartado pudiera analizarse junto con el
segundo punto en donde se exploran los discursos ... En fin,
Cambio de armas, sugiere un sinnúmero de lecturas y aquí
estamos nosotros como espectadores azorados frente a la
frontera, al límite entre nuestras posibles lecturas y el vértigo
que nos causa su propuesta misma decididos a encarar siquiera
una de estas posibilidades. Finalmente, plantearé cómo estos
eres ejes fundamentales sufren un "cambio de armas", una
"vuelta de tuerca" a partir de los cuales se elabora en diversos
planos del texto una "reeconstrucción", una nueva escritura y se

sortean al azar en ese afán d
.
memoria mediante 1
.
e recuperar la identidad y la
.b
a escntura. Doce apa t d
tn us, los primeros cuatro tt't 1
1 d
_r a os como doce
¡ 6
u os a u en a signo
b
o a stracto, los siguientes o h
h h
s que nom ran
cuatro a abstracciones d
c o a ec os concretos, los últ imos
e nuevo .
Para dar inicio a este
.d
.
dijo, de la deconstrucción rTecorn o, partiremos, como ya se
· enemos como mar ·
•
o 6 ra d econstruida
el d'
, .
ena pnma una
.
'
iscurso estet1co del
un estado d
- .
.
c uento es
¡precisamente
.
e cuesr1onam1ento en ¡
• ¡
os mismos significantes son des o· d
. e __que incuso
el tercer párrafo del
P J3 os de su s1gn1f1cado. Ya en
cuento tenemos al
.
personaJe masculino
d econstruido:

al que fepuedeponer cualqu1er
. nombre que se
fe pasÉse, él,lael sinnombre
b
anda e porla ca eza, total, todos son igualmente eficaces y el tipo, cuando
por casa le contesta aunque ÚJ llame Huuo 5 b . , .l
.
Alfedo oh que sea y de. , , ,_ .
ó '
e astzan, gnac10,
lat b - ¿·b . . .
rpues estan ws ob;etos cotidianos: esos ll:zmados
R
P 0 , ano, 1 ro cama taza
ejemph, enfenta~e con ILt ll:zm:lie.pr:!:t:mpa. esulta dese~pherante, por
Y reguntarse que acer.
(Valcnzucla, 1983, pp. 113 v 1 14)

reconstruye la memoria.
El cuento consta de doce apartados o capítulos que la
autora ha titulado y ha separado unos de otros cuyos cítulos
son: Las palabras, El concepto, La fotografía, Los nombres, La
planta, Los espejos, La ventana, Los colegas, El pozo, El
rebenque, La mirilla, Las laves, Las voces , El secreto (los
secretos), La revelación y El desenlace. Una especie de juego de
lotería o rompecabezas en donde se delinea el univer so de
Laura, la protagonista, en donde las carcas o los nombres se

de esta manera' al persona¡e
. mascu li n
· Tenemos
·
SUJeto sin nom b re aunque
11
o como u n
personalidad propia. En V nlo por¡ e 1º' como se verá, libre de
a enzue a os nomb ·e
,
11'
por su significado propio .
, 1'
I s es ta n a I no
, sino so o para que l
.
escuc h en su propia voz
os persona¡es
una vez que pron
·
¡
I
en este acto se atribuyen identidad L
_un~¡.an as pa abras y
relación a los signifi d
h' . os s1gn1 icantes no tie nen
ca os,
av una re lac 1·' 11
·
ar b itraria tampoco ¡
'.
º
sausse r1a na
'
e con texto ttene m ·
¡
.
otra realidad más profund .
ayor re evanc1a. H ay
Luisa Vale
l
, a, in_tensa y abstracta en la obra de
nzue a 9 ue esta mediando
·_ ¡ d
.
sus personajes. Los objetos que rodea: ;1(~1sct~e:~o\~,apsac~1odas del
que se mueve La u ra son, mas
, que extraños y ·
en e
como extraños y ajenos d
d 1
, ªJenos, tratados
los significados ,s1·no d enrr_o el redxtod. No se tra ta de camb iar
·
e mirar os
.
extraií.e za con otros o.
.
es_ e u na perspectiva de
Ia
"E' ¡os. Lo dice el mismo narrador ace rc-1 de
ura
xtrana
es
com
·
E,xtran¡era,
.
de ui encs d
o :e s1en_te.
distinta. ¿Dis t'inta
19893
11,S)eElas ddemas mu¡eres, de sí mi sma" (Vale nzueh
' P·
sc -1 econst
·'
,
''
significados . . 1'
drucc1on esta presente inc luso en los
SOCla es cuan o el la prcaun
t·,1 "·1M.
,
b
(
e tengo
quc

274

275

�Pero al menos sabe ... que no se trata de un escaparse de la
razón o del entendimiento, sino de un estado general de olvido
que no le resul ta del todo desagradable. Y para nada
angusciante. La llamada angustia es otra cosa: la llamada
angustia le oprime a veces la boca del estómago (Valenzuela,
1983,p.115).
La memoria está vedada y con ello el sujeto por una
cuestión psíquica. La menee ha recluido en un "pozo" oscuro
parte de su pasado, de las palabras que ella no puede afrontar a
manera de mecanismo de autodefensa. Una situación límite en
la que ella fue torturada, colocada frente a la muerte por el
sujeto masculino y moldeada mediante una terapia de lavado de
cerebro para ser un "no ser". Valenzuela, maneja con maestría
admirable los pequeños recovecos del ser, su interioridad
mediante un lenguaje poético en donde se entrelazan diversos
elementos re lacionados al psique, a lo femenino, al cuerpo, a la
memona ... todo otorgado mediante un ritmo exquisito en el
lenguaje:
Un oscuro, inalcanzable fondo de ella, el aquí-Lugar,
el sitio de una interioridad donde está encerrado todo fo
que ella sabe sin querer saberlo, sin en verdad saberlo y
ella se acuna, se mece sobre la silla, y el que se va
durmiendo es su pozo negro, animal aquietado. Pero el
animal existe, está dentro del pozo y es a la vez el pozo, y
ella no quiere azuzarlo por temor al zarpazo. Pobre negro
profundo pozo suyo tan maltratado, tan dejado de lado,
abandonado. Ella pasa largas horas dada vuelta como un
guante metida dentro de su propio pozo interno, en una
oscuridad de 1úero casi tibia, casi húmeda. (Valenzuela,
1983, p. 130).

poner contenta con un vestido nuevo? ¿Un vestido nuevo es
algo?" (Valenzuela, 1983, p. 127).
U na vez expuesto este estado de deconstrucción pasaremos
a analizar el primer grupo de elementos relacionados con el
"sujeto" que sobresalen en el texto. El concepto de sujeto lo he
vinculado al cuerpo, a la memoria y al psique. Tenemos
entonces que desde la primer frase del cuento hay una alusión
directa al asunto.
No le asombra para nada el hecho de estar sin memoria, de
sentirse totalmente desnuda de recuerdos . .. . Lo que sí la tiene
bastante preocupada es lo otro, esa capacidad suya para
aplicarle el nombre exacto a cada cosa y recibir una taza de té
cuando dice quiero (y ese quiero también la desconcierra, ese
acto de voluntad), cuando dice quiero una taza de ré .... le han
dicho que se llama Laura pero eso también forma parte de la
nebulosa en la que transcurre su vida (Valenzuela , 1983, p.
113).
El concepto de sujeto, Íntegro o fragmentado, precisa de
una memoria que lo sustente como un ser dotado de
"continuidad", de una serie de recuerdos propios y compartidos
que lo "garanticen" como individuo . Laura, nuestro personaje
femenino aparece desmemoriada desde la primer frase y con ella
exenta de identidad. La amnesia nos despoja de la historia
propia. Más bien, parece desconcertarla la integración del
sujeto; es decir, la voluntad, la capacidad "masculina" de
nominar el mundo y con ello causar efectos, imponer poder.
Este estado inic ial sin memoria -no deja de recordarnos al
memorioso de Borges, Funes, cuya situación era justo lo
contrario ... nos sugiere una posible trama para seguir: la
historia mediante la cual el personaje recuperará memoria, el
pasacio, su historia, la integración de su ser y su tiempo
mediante las palabras.
Memoria y amnesia son una constante a lo largo del cuento.
Al inicio no hay ningún interés por recuperar esta memoria.
Esto permanece casi hasta el final del cuento, hasta el último
instante y las últimas líneas en las que el personaje vive el
"cambio de armas". Lo que ha quedado atrás y ya no recuperará
porque, en el fondo, de lo que menos ganas tiene es de
recuperarlo (Valenzuela, 1983, p. 116).

Existe también la memoria del personaje masculino quien
actúa a manera de custodio. Él posee la memoria que ella
carece; él es a lo largo del cuento el donador de poder,
dominio, conocimiento y memoria. "Después él queda como
ido, entre ansioso y aterrado de que ella recuerde algo
concreto" (Valenzuela, 1983, p. 115). Nosotros como le ctores
estamos sujetos a ir reconstruyendo la historia y la identidad de
Laura mediante pistas y algunas accion es realizadas por el

276

277

�personaje masculino; es decir, no hay un episteme dado, más
bien nosotros como lectores caminamos junto a Laura por ese
universo oscuro, con los ojos vendados intentand o descifrar el
pasado, el presente y el futuro. "Imposible tener a~ceso a ese
rincón de su cerebro donde se le agazapa la memoria. Por eso
nada encuentra: bloqueada la memoria, enquistada en sí misma
como en una defensa" (Valenzuela, 1983, p. 116).
Además de la memoria y el psique como elementos
fundamentales del sujeto, está por supuesto, el elemento del
cuerpo. Dice Sharon Magnarelli al respecto:

El cuerpo mismo, como el sujeto hablante, es siempre
intersectado y constituido por numerosos ejes de
diferenciación(es) -clase, género, raza, nacionalidad, etc.
Por lo tanto, nuestro acceso al cuerpo está mediatizado por
el mismo lenguaje que utilizamos para describirlo. De
manera similar, y quizás como resultado de ello, la
experiencia, el conocimiento y la verdad a que accedemos
por medio del cuerpo, no son nunca tan unificados,
fiables, universales y estables como nos gustaría que
fueran. Obviamente, tanto el cuerpo como nuestra
experiencia de "lo real" llegan a nosotros de una forma
mediatizada. (Magnarelli, slf, p. 59)
Este cuerpo involucra una serie de temas dentro del cuento.
El cuerpo es el símbolo del sujeto , la materia me~i,a nre el cu~l
los otros nos otorgan existencia. El cuerp o es cambien el espacio
mediante el cual Laura se reconstruye. Cuando se mira desnuda
en los espejos, entonces sabe que ese conjunto de miembros y
piel son ella, que esa nariz deforme por la tortura es ella., El
cuerpo pasa una serie de rituales en Cambio de armas: aqui el
cuerpo, de man era similar a Farabeuf de Salvad~r Elizondo ,_está
vinculado al erotismo. Laura recupera su identidad, ella misma
dice que haciendo el amor es de la única manera que tiene
certeza de que esas sensaciones le pertenecen, de que esas
sensaciones dispersas por la piel son percibidas por un sólo ser
que es ella: "va sab iendo que esa pierna es suya porque la siente
v iva bajo la lengua y de golpe esa rodilla que está observando ~n
el espejo también es suya" (Valenzue la, 1983, p. 123). Sin
embargo, ese cuerpo es siempre manipulado o marcad o por "el
278

otro", po~ el C~ronel. El erotismo, igual que en Elizondo, es
u_na esp_ec1e de neo en_~onde la tortura, el sadomasoquismo, la
v10 le ncia, la transgresion y la muerte están p resentes a manera
de comunión. Se trata de un "erotismo sagrado" en pala bras de
Bataille.
El Corone l de "Cambio de armas " ha re -escrito a Laura; no
sólo le ha. dejado marcada la espalda (u na cicatriz que él la
fuerza a mirar con _frecuencia, _para que vea la inscri pción del
poder del amo), _s111~ que _además ha borrado su pasado e
111cluso su len gua¡e, imponiéndole el suyo. O al menos así
parece hasta que en los ú ltimos momentos del texto ella le
apu n ta con "este instrumento negro que él llama revó lver" y el
lect~r se queda pregu n tándose si ahora va a ser el la quien
escriba en un cuerpo. (Magnarell i, p. 57)

. ¿No está _el cuerpo acaso siempre mediatizado por
dzscursos previos, estructuras narrativas previas, es decir,
narrativas dominantes (del amo) y/o narrativas de
supremacía? [ ... ] distinguir entre esos dos "modos" de
escribir con el cuerpo, porque los personajes no sólo
escriben (y se escriben) con el cuerpo, sino que se escribe
metafóricamente en sus cuerpos; sus cuerpos son inscritos,
marca1os, con Los signos "grrificos" de La violencia y la
agreS1on (Magnarelli, p. 56)
,Tene mos en un primer plano al personaje mas culino quien
actua sobre ella me d iante su cuerpo -l a cicatriz, la viole ncia , el
acto sexua l, las bofetadas- pues to que ella se encuentra alejada
de las palabras; han de pdo de cobrar significado en ella. En u 11
seg undo plano está ella, quien asume su ident idad mediante las
sensaciones que él va depositando en su cuerpo; son su manera
de saberse viva, de sabe rse. F ina lmente , esd el p lano de la
"esc ri tura con el cuerpo" Jtribuí&lt;la a Valenzuela en donde
participamos nosotros como lecrores enfrentándonos a un
discurso elaborado en base a una poétic a del cuerpo, a u na serie
de sensac_iones ~ragrnentadas que no siempre corresponden al
o rd en racional, ilustrado y phalocénrrico. De hecho, en el texto
queda,bastante claro c~mo el cuerpo significa algo mu:,' distinto
para el y pa ra ella. El, nHcho, se comunica mediante orro
código que ella: el del abuso, el poder, la rransgr&lt;:silÍn, la
27'J

�violencia y las palabras. Ella, hembra, mediante el silencio y
una serie de sensaciones y evocaciones sin nombre que inundan
las escenas del cuento.
Es como si la destrozara, corno si la mordiera por
dentro -y quizá la mordió- ese grito como si él le
estuviera retorciendo el brazo hasta rompérselo, como si le
estuviera pateando la cabeza. Abrí los ojos, cantá, decime
quién te manda, quién dio la orden, y ella grita un no tan
intenso, tan profundo que no resuena para nada en el
ámbito donde se encuentran y él no alcanza a oírlo, un no
que parece hacer est,1!far el espejo del techo, que
multiplica y mutila y destroza La imagen de él ... y ella al
exhalar el aire retenido sople Roque, por primera vez el
verdadero nombre de él, pero tampo co eso oye él, ajeno
como está a tanto desgarramiento interno. (Valenzuela,

1983, p. 124)

sus
elementos fundamennles
bloques
·
d
'
- hs
' pa lª l)Lls- constirnycn 1
a partlf
e los cuales ella
os
rompecabezas . Aunq ue ' como v ,1. me n e .I o n -armad
su
propio
¡ · · • d
1111 .
cuento 1as Pal a 6r a
,
i , .
, . os,.r.,1 1111 e JO . e 1
, s es tan t espopdas d
desde un perspectiva de t b I
e s1gn1 icados, v1sc1s
a II a rasa L·1ura I d
· ¡
tortura a, la violad-i I
.
. d'
' ·, a espo¡a( a, la
d
• , a s 11en e I a a 1·i d
. d
retomando palabras e . .'
, .', ,
csmcmor 1a a iri
. .f.
,magenes acusucas -es d .· . . .f.
Y signi 1cantes- para edifeut, s1gn1 1cados
,
icar una personali :lad
.
en esta ocasión, a partir d eunavountadyd
I
t
propia,
aunque
1·6· lb
,
as
palabras
son
llevad
h
11'
.
e
un
'
ie
a
edr10.
L .
as ast.1 e im ite pt
eca lo que no se p d d .
iesto que se usan par.1
d
·
ue e eca; muestran
·
· &lt;l
nominar el mundo real.
su 1nept1tu para

.
y de golpe se apaga, de golpe como por obra d
rnterruptor se apa
l . ./',
e un
algo mucho mds o gay e tr,mn;o se convierte en duda o en
U
1:
paco, dificdmente explicable, insondabl

;o;p:,t/::ec ,a que hay algo dmd, de todo e,o pao ,;
d

Las marcas en el cuerpo de Laura, como sería por ejemplo
la cicatriz de la espalda, la escena del rebenque y los espías por
la mirilla, nos sirven como lectores para identificar al personaje,
para atribuirle una h istoria, para verificar un contexto político,
una relación con el Coronel. Es decir, aquí la tortura sobre el
cuerpo cobra una serie de significa dos den ero del texto.
El segundo grupo de temas desde los cuales partiremos para
seguir el análisis de Cambio de armas es el relacionado al
lenguaje, la escritura, los códigos, el episceme, el t iempo y el
espacio, el orden simbólico, la "realidad" y el contexto
h istórico. He decid ido agrupar codos estos temas puesto que
comparten entre ellos la característica de ser formas de leer,
percibir y organizar la "realidad ". La escritura parece ser uno de
los cernas p rincipales dentro de la obra de Valenzuela. Ésta se
presenta de diversas maneras: obviamente como elemento
fundamental - sus cuentos son escritura-; sin embargo, la
escritu ra es también tema que los personajes o el narrador
cuestionan o comentan, los procesos mismos de creación, en
ellos no hay nada fijo o estable, Cambio de armas (como el
título mismo lo sugiere) es una transformación constante, un
proceso de reescrituración mediante la cua l la historia cobra
forma y Laura reelabora su identidad. Para Laura la escritura y
280

U
es siquiera un pensamiento elaborado sól
.
eta e que se Le cruza por la cabeza
d
', o un
( Valenzue!a, 1983, pp . 116 y 117)
y espues nada.

Queda as! pensa d
¡
palabras todo ara . n o en e secreto poder de las
'
P
ya no .. · (Valenzue!a, 1983, p. 119)
Se podría decir que en Cambio d
incluso presentes teo ,
l
e armas se encuentran
nas act ua es sobre ¡1·
, .
protago nista lleva a cabo
b .
ngu1st1ca, la
. .r·
un t ra ªJº de deco
.,
s1gn1 1cado/significant e como parte de 1
de
· , nsrrucc1on
S
rememorar d
.
ª
accion. u acto de
e reconstru1rse esta, siempre
·
palabras. ,
asociado a las

Dice -o piensa- gimiendo
. .
imagen de la pal b
. ' Y es como sz viera la
o
, 'd
a ra, una imagen nítida a pesa r de lo
co
n1t1
a
que
puede ser una szmple
.
.
palabra U
P.
imagen que s d d
,
·
na
se habrá
zn_d u¡ª esta cargada de recuerdos (¿y dónde
n met1 o os recuerdos? -P
, 51..
sabiendo mucho mds d ¡¡
· &lt; or que t10 andarán
e e a que ella misma?) Al o se ¡
escon d e, y ella a veces trata de es t.1rar una mano
.
g
el
para atrapar un recuerdo al
I
menta
(Va_Lenzuela, 1983, pp. 115 y 116; ue o, cosa imposible.
La escnrura
está también presente como met f · ,
.
esto quiero decir que el na rra d or a veces deuene
.
a 1cc1
0 11; con
la
historia
en
281

�cuestión para comentar el proceso de creac1on del mismo
cuenco o en ocasiones sobre las acciones de los personajes. Por
supuesto que el lenguaje, la escritura, es también un elemento
fundamental desde la perspectiva de éste como una herramienta
para nominar, clasificar, valorar y dar vida a una realidad. El
lenguaje como instrumento de poder de quien se apropia de las
palabras para lograr que la realidad silenciada e in cerna, aflore y
se vuelva realidad. El mico de Adán de nuevo, Laura al inicio
del cuenco cuestiona esa facultad de decir "quiero cé" y que el
té esté servido. Empieza la historia como el Génesis, un es t ado
sin memoria, casi sin significados salvo algunos que son ocultos
para los personajes -la sabiduría y el mal para Adán y Eva-, la
sabiduría y el pasado tortuoso para Laura; en ambos existe una
especie de estado ideal o idílico que se desarrolla en un espacio
"cerrado", paraíso terrenal o departamento, desde donde los
personajes permanecen protegidos del exterior; sin embargo, en
Cambio de armas se traca de un ambiente de angustia e
incertidumbre despojado de "presencia" -de nuevo, derrideanamente hablando-; no hay centro, no hay dios, no hay sujeto.
Además, sabemos que el universo de las palabras le pertenece al
Coronel, al hombre, al donador de significados.
El concepto de tiempo y espacio son dos elementos que
considero muy importantes dentro del cuento. Se trata de
tiempos y espacios cerrados dentro de la historia; con esto
quiero decir que la acción transcurre en pocos días aunque el
lector al igual que la protagonista nunca lo sabrá de con
certeza. El tiempo y el espacio se manejan como se hace cuando
se pretende hacer un lavado de cerebro. No sabemos cuando es
de noche ni cuando es de día, tampoco sabemos que tan atrás
sucedieron los hechos, las marcas, las cicatrices, porque Laura
no puede recordar, apenas tenemos algunas referencias
otorgadas por el Coronel (el donante de la sabiduría y la
información para la protagonista y para el lector. .. ) que nos
permiten conocer el contexto histórico de la Argentina ele las
persecuciones, las torturas y los desaparecidos. Se ha.bla de
bombas en los cuarteles Je Palermo, Je una guerrilla. en el
norte. Es decir, aunque el tiempo Je la historia. (no la Hi s toria )
no es muy preciso, el de la Historia como s uceso político
podemos intuirlo y ubicarlo en la década Je los setenta.
282

Dejando de lado estos tiempos transcurridos en la his toria y
en la Historia, podernos hablar de otro concepto de tiempo en
Cambio de armas, del tiempo femenino, del interno, del que no
puede ser registrado, del ritmo interno de Laura tan dis t into al
del Coronel. Se trata de un tiempo casi irreal, un tiempo
desordenado sin principio ni fin que contrasta con el tiempo
real que concibe el personaje masculino, con sus horarios de
visitas, sus referencias a eventos pasados. Lind a Huccheon
aborda el tema de la escritura · histórica e n la posmodernidad
elevando este plano de lo subjetivo propuesto por los personaj es
femeninos de Valenzuela al plano de lo público en donde los
significados no están ya dados por los eventos sino en los
sistemas que los provocan.
To eleva te "private experience to pub!ic consciousness"
in postmodern historiographic metafiction is not real/y to
expand the subjective; it is to render inextricable the
public and historica! and the private and biographica!
( Hutcheon, 1988, p. 94)
What the postmodern writing of both history and
litera tu re has taught us is that both history and Jiction are
discourses, that both constltute systems of signification by
which we make sense of the past. In other words, the
meaning and shape are not in the events, but in the
systems which make those past "events" into present
historical 'facts ". This is not a "dishonest refuge fronz
truth" but an aknow!edgement of the meaning-nl(/king
function of human constructs. ( Hutcheon, 1988, p. 89)
El espacio como y:1 mencioné se rrata de un espacio
cerrado , limit:.ido, a manera de "pa raíso" cuyo contacto co n el
exterior sólo es una ventana a la que Laura no tiene acceso
puesto que la llave del picaporre la ll eva él. Su única posib ilidad
de aperrur:1, de tr:.insgresión de l espacio esd vedada por el
Coronel , adern:is de los personajes llamados Uno y Dos que
custodian la puerta.
Orra manera de analizar el espacio es centdndonos en la
relación entre lo pt'1blico y lo privado. T radicion,ilmcntc lo
público es lo vincu lado al homb re y lo priv,1do ,l l.1 mu jer (t.il v
corno sucede en este cuento ). Aquí existe cLnamcntc un .1d cn1r;&gt;
28.)

�del departamento y un afuera. "Es decir que afuer.1 no sólo h.i y
ojos, también hay oídos. Afuera quid no sólo estén Uno\" Dos ,
afuera también esos ciertos colegas. Afuera." (Valcnrnela, 1983 ,
p. 136). Sin embargo , como todo en V;denzueL1 es1:1 di\·i silín
entre lo público y lo privado es sólo aparente. El csp.iuo
privado de b mujer es un lugar violado, una especie de cír cel
utilizada para transgredir su psique . Un lugar donde es esp1ad.1.
Aparece también el concepto de cuerpo como una nLiscara bajo
la cual se puede ondrar la privado "Cubrirse con el cuerpo de él
como una funda. Un cuerpo -y no el propio, claro que no el
propio- que le sirva de pantalh, de m:íscara p.1r.1 enfrenen a los
otros . O no: una pantalla para poder esconderse de los oiros,
desaparecer para siempre tras o bajo otro cuerpo" (Valenzuela ,
1983, p. 136) .
Por último, está el orden simbóli co como otra forma de
escritura, de codificación de una realidad que no quiere ser
expuesta. Por supuesto que este orden simbólico también
corresponde a la manera en la que la mente agrupa los sucesos
en el inconsciente, en símbolos, en medforas. Aquí, de nuevo,
la profundidad psicológica con que Valenzuela presenta a sus
personajes . Algunos de los símbolos principales_ so_n la
fotografía, la planta, los espejos, el picaporte, la cicatriz, el
revólver, la ventana y el pozo. La fotografía, al igual que en
Farabeuf, es un símbolo que sirve al personaje para atrapar el
tiempo, un signo material en donde queda :J.testiguado lo que
pasó, p:J.rte del pasado que se oculta en la hist?ria de Laura. La
fotografía y ahora el video son quizás los únicos medios para
atrapar el paso del tiempo, para almacenar i~ágenes, ~ara
atrapar instantes. En dla Laura se encuentra vesuda de novia y
casándose con un tal Roque. Sin embargo, se trata también de
signos deconstruidos, la foro no le dice nada al personaje. "Y
dentro de esa casa por demás ajena, ese elemento personal que
es lo menos suyo de todo: la foto del casamiento." (Valenzuela,
1997, p. 119). lncluso dicho símbolo "personal" se nos
presenta como desprovisto de significado para ella.
Otro símbolo que aparece es la planea, el narrador asegura
que es el único recuerdo que ella guarda. Sabemos también que
ella le tiene cariño y que la planta simboliza al hombre puesto
que tiene las características de él "hojas bellas, hieráticas,
284

oscuras, ~uy como él, muy hecha a imagen de él aunque la
ha_ya eleg1~0 Martina'.' (Valenzuela, 1997, p. 120). Además,
mientras tienen relaciones sexuales, ella mira su cara en el
espe¡o del te~ho y su cara le recuerda a la planta. Esa planta
guar~a ademas, el concepto de vida de Laura; "la vida: una
a~on1a desde el principio con algo de esplendor y bastante
msteza, (Valenzuela, 1997, p. 122) . Están también los espejos
como s~mbolos de la deconstrucción y la desintegración del
person_aJe "el único problema real es el que aflora cuando se
topa s111 quer~r c_on su imagen ante el espejo y se queda largo
rato _frente a~'. misma, c_ratando de indagarse". Sin embargo, los
espe¡o_s tamb1en van un1d~s a los conceptos de tiempo , espacio
Y realidad ya tra tados amba. La multiplicación propuesta por
ello~, las imágenes fragmentadas que aparecen en ellos de
realidades que son y no son, de individuos que se conciben y se
contemplan allí nos sugieren otro concepto de espacio en el que
~e 11~,van _.3 cabo las acciones y por supuesto, de sentido de lo
real.· . S_e, trata de_ una multiplicación inexp licable,
mult1pl}cac1on de ella misma en los espejos y multiplicación de
~speJos (Valenzuela, 1983, p. 122). Sabemos además que, al
igual que en la novela Farabeuf hay un espejo colocado en el
techo en donde el personaje femenino tiene la obligación de
contemplarse durante el rito erótico.
~l picaporte aparece también como la llave secreta
prop1~dad del hombre que encierra la posibilidad de ser libre,
de sa lH ª. la calle o por lo menos, mirar a través de la ventana.
Ella asocia el ~icaporre a un arma, la calle y un puño (tres
element,os del d1scu~so masculino). Aparece además el rebenque
como s1mbolo _d~ v10lencia, de abuso sexual, de violación, de
tortura.
La, mmlla
como
símbolo de la d'1v1s1on
· · ' entre ¡os
.
.
.
es_ra~1os publicas y pnvados (de los privados que se vuelven
publ1cos). Las llaves son el instrumento de libertad poseído por
el macho, son el phalo que le permite proveer a la hembra de
cosas para su guarida, de libertad, de controlarla.
Por. último, mencionaré sólo algunos de los aspectos más
sobresalientes en cuanto a lo masculino y lo femenino. No
ahondaré aquí en el asunto puesto que ya se han hecho
n umer~sas alusiones a lo largo del trabajo. Los planos
masculino y femenino se encuentran muy bien delimitados e n
285

�Cambio de armas; la aurora escribe desde un discurso femenino

caracterizado por la fragmentación, el orden no racional, la
experimentación en el lenguaje, la deconstrucción de los
significados ilustrados, de los signos convencionales, caracterizado por la escritura con el cuerpo como mediador, por el
énfasis que hace en las acciones internas, en el silencio, en la
desintegración del sujeto que sirve al "otro" para tomarla como
materia prima, en la violencia. El discurso masculino, por su
parte, como ya se ha mencionado se encuentra caracterizado por
el poder, lo público, lo real, el dominio, su capacidad creadora
mediante el uso del lenguaje, donador, dueño de las llaves, de la
intimidad de Laura, de la memoria, del tiempo real, de las
palabras, del revólver, de la política, las leyes, la economía ...
Esta diferenciación entre el mundo de ambos, entre sus
conceptos de "verdad" queda expresada cuando el narrador
apun ca:
Él en cambio sí sería capaz de revelarle unas cuantas
verdades, pero La verdad nada tiene que ver con él, que
sólo dice Lo que quiere decir y Lo que no quiere decir
nunca es Lo que a ella le interesa. Posiblemente la verdad
no sea importante para él. (Valenzuela, 1983 , p. 125)

El macho tiene la capacidad. y el conocimiento; sin
embargo, no pertenecen a ella. Por otro lado, se ve muy claro lo
que el opresor hombre espera de la oprimida muj er; él mismo la
arroja hacia el no ser, hacia el transformarse en una serie de
características que le satisfagan y lo complemen ten.
Su voz es siempre la misma y son siempre Las mismas
exigencias: que ella esté con él pero no demasiado. Una
ella borrada es Lo que él requiere, un ser maleable para
armarlo a su antojo. Ella se siente de barro, dúctil bajo
las caricias de él y no quisiera, no quiere para nada ser
dúctil y cambiante, y sus voces internas aúlLfln de rabia y
golpean las pflredes de w cuerpo mientras él v11
moldeándola a su flntojo. ( Valenzue/11. 1983. p. 138 y

139).
De hecho Walter Mignolo menciona que la mujer al busc.ll
una propuesta estética discursiva t¡uc la rcprcsc.:nrc.:, 1crmin.1 por
e laborar su discurso de manera contracanónica. "La lucha por el
28(,

poder interpretativo de la
.
.
confesiones e historias d
' d mu1der se localiza en carcas
,
e v1 as, to as fo
l
'
generos canónicos" (M'
¡
rmas ª margen de los
parte, asocia este disc1gno o, 1994, p. 26). Toril Moi, por su
d
.
urso con un afán d
.
es pop a las esferas trad. .
1 d
econsrrucrtvo que
. ·r· d
tetona es e homb
.
s1gn1 tea os otorgados
1 1
.
re y mu1er de sus
por a ey patna
1 "Th f
par excellence becomes rhe dec
rea ·.
e eminist rask
metaphy~ics" (Moi, 1988, . 126) º~:ucuon of patriarchal
este sentido de la escr1·t
pi . . .
as adelante, ahonda en
ura Y a mu1er en l ¡ · ·
entre el caos la nada y l
.
e im1te, en la frontera
'
a presencia.

.l( patriarchy sees women as occu .
.
posztion within the
b ¡·
d
pyzng a marginal
sym o ,c or er th
.
t h em as the limit or b d ¡ ·
' en tt can construe
or er- tne of th t
d
F
P h aflocentric point o+ .
or er. rom a
'J vtew, women wt!I th
represent the necessarv fi
. b
en come to
J
rontter etween
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mtln an c aos,
b ut because o+ thPtr ver
'J
'Y margina 1ty thev ·¡¡ ¡
¡
seem to recede int
d
J wi
a so a ways
o an merge with th
h
J
outside. Women seen as th /' .
e c aos º1 the
wi/1 in other words sh
. eh1md1_t of the_ symbolic arder
are tn t e tsconcert1
·
a !! rontiers: thev will b
.
. . ng propert1es of
. fi
h
J
e ne1ther tnside
·¿
nezt er known nor unk
(M .
nor outst e,
nown.
o1, 1988, pp. 126 y 127)

ª.

Una vez revisados estos tres e·es
. .
hemos vis ro como C b. d
J
prtncipales en donde
.
am JO e armas parte d
SUJeto, escritura Y discursos d
',d
e un propuesta de
· · d
·
- econstru1 os d
crts1s e rodos los element
J·.
' e una puesra en
os rra 1c1onales
f
sa 6er, a 1os persona¡ºes 1
.
.
que con orman el
, as acciones el ti
I
memoria y la realidad
d.
'11
empo y e espacio, la
recorrido. Aquí me g '
ehmos ega r al fin al de nuestro
usta1 Ja acer re fer
.
cuento que propone
.
. enc1a a esa teoría del
.
que un cuento s1ern
d
.
que caminan en líneas para! 1
pre son os historias
' e as· una pcrma
.
1
y es 1a del an écdota 1~
'
'61 , ncce en a superficie
, •• comprens 1 e
·
segunda es la ¡ ·
•
ª primera vista. La
11stona que realmente cu
,
permanece a manera de . .
.
en Lt , pero 9 ue
1ncons c1entc vehd ·
.
,
, a, avanza sutil b:1jo
1a. otra y sólo asoma SLis voces
en pocas - .
·¡ .
1 , ocas1011u. F tina! de l.1
h istoria casi siempre - 1
. 1 1 ]'
t es u ta se r a dcvela ci , J ,
ocu ra; a inea subterdne·1 . fl .
on
e es:i p .1rrc
d
,,
· ' .1 oia )' entonces vic 1 . , "
6.
e armas que sorprende 11 .
1t. ese c 1111 io
.
a ector v que de 1 1
internos t]ue co d ·
l I
,
ve a os 111srrumcnto\
n u¡eron os 1cchos.

~?

287

�De esta misma manera, Camhio de ar111as. re construye .&lt;,e
deconstrucción. En el noveno capírulo hay unas frase s en donde
se sugiere I a imagen de Laura a pu n rando con u n r i íl e; es t.1
imagen resulta extraña al lector. Sin embargo, ha c i,1 el final , )'ª
en los üitimos párrafos, este signo se resuelve. Encendemos que
el signo del revólver es la clave que eleva la hisror ia oculr.1 al
plano de la superficial, Laura surge al mundo masculino , al real,
al de la memoria, las palabras y lo público gracias :1' revólver.
Nosotros como lectores sal ramos también a esre plano gracias al
discurso masculino, el Coronel nos devela un;i. hisroria al
confesarle a Laura la verdad. Estos dos elementos son la clave
para que en unos cuanros segundos Laura pueda resol ver su
identidad: el revólver y la hisroria; es decir, el signo del opresor
y las palabras. Aquí es donde se da e l Camhio df armas, se
reconstruye la identidad del personaje , por supuesto no a cómo
era an re r·io rme n te. Laura parte de un a deco ns t rucc ió n p:na
rero mar algunas de sus partes, modificar sus si gn i fi cados y
reelaborarse a sí misma.
De la misma manera, el lenguaje y la escricura como
herramientas del personaje y del autor plantean un cambio de
armas. Se restituye la identidad y la "historia" a partir de un
lenguaje subjetivo, poético, femenino. Se muestra el reverso de
la moneda puesto que a través de este lenguaje el personaje
logra recuperar memoria, identidad y escritura para asumir su
cambio de armas, dejar a un lado su silencio, tomar el revólver y
apuntar al hombre.

Mig?olo, W. (1994-1995) "Entre el canon y el corpus.
Alternativas para los estudios literarios y culturales en y sobre
América Latina" . Nuevo texto crítico.
Moi, T. (1988) "Feminisc, Fema le, Feminine". E C
Bl
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e sey Y J•. ~oore,. ed. The Feminist Reader. Essays in Gender
and the Polrtzcs of Ltterary Criticism. Blackwell Pub.
_R~binson, L. (1998) "Traicionando nuestro texto. Desafíos
fem1111stas
al canon literario." en Eric Jcuila' , ed . El canon
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_Y alenzuela, L. (1983) Cambio de armas. México: Martín
Casillas Editores .

Bibliografía
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Problematizing of History". A Poetics of Postmodernism. History,
Theory, Fiction~ New York and London: Roucledge.
Magnarelli, Sh. (s/f) "Luisa Valenzuela: cuerpos que
escriben (metonímicamence hablando) y la metáfora peligrosa" .
En Gwendolyn Díaz y María Inés Lagos, ed. La palabra en vilo:
narrativa de Luisa Vafenzuefa. Chile: ed. Cuarto propio.

288

289

�DONDE HABITE EL ORIGEN 1
La poética de la desolación como lugar de encuentro en la poesía de Luis Cernuda
Mtra. Minerva Margarira Villarreal
Universidad Autónoma de Nuevo León
racultad de rilosoffa y Letras

Del otro /mio
Fueron por los mismos lugares:
el ckz11St1v, el vasto patio hermoso
donde el reloj seguía nudiendo a orws el tim1po.
el C01redo1; eljmdiniUo
y, mmulos en kz casa,
s11biem11 los páhños que élpisara.
De él los dos iban habb111do.
Si élp1uliem oídes. 1111 se remnoaem
m 11,uh.: l'xtliuío m elpamje.
SIIS actos y su vida, commt,1dos.
alÍ11 1,0 menos extmiios. Úl.s pd,bms de onvs
el mito i11vol1111{//ri11J tejm
de 1111 existir rna,u/o y11 mismte II ido.
Si e:,.1miío todo, (l/mbien ,1mso mmos dum
s11 existir se dnir~ como siya dorado
ele aque/1,1 Jlll'ltej,kil p11m 11111dJ().1
que ames les fl/lJl(lió. apeJflr rl,· s11 rl,d,,,
111ds mm m clísfur,1r de [is /,m;u ,ol,'¡/[fo_
Lkg,1dos a [1 p11e1td del r¡11,:fi1m1 íll u1,11to,
omp11do por onv. clete111rlos w1 p1111t11,
silencl/lsos 1111 p11mo. 1'smd1¡11·p,1reci1111
mmo siji,em II habfok1 ,·! 1111Se111,·.
m111q11e e,r11111e1;1 y~ ap,1cig11,vlo, sí11 m11ámci,1,
m el scg11m dmvle ,,/fin 1q,11,i111 lo., i11111go,

291

�Hay en la poética de Luis CcrnuJa siempre un centro, :, no .1 pcs:ir
de la escisión abisal que pronuncia esa gran vía Je! mundo del siglo XX y
de los siglos que vienen, que es la asertiva, la imprescindible metáfora que
enmarca su obra: "La realidad v el deseo"; no :1 pesar de ella, sino por
ella. Una moneda de dos caras ¿uva reconciliación es un trazo imposible,
la vida, el tránsito que ésta supo~e, el c:1cr rodando del círculo Je fuego
cuva solución exige una operación sagrada: la encarnación : "Pero cü no
er~s sino una carra más en el juego, y éste, aunque el reconocerlo así te
desazone, no se juega por ti ni para ti, sino contigo y por un instante."
("La concha vacía", Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de la
quimera, 1990)
La metáfora que emerge de esa gran división, de esa ruprura
empotrada en vacío, es justamente del orden de lo sagrado: la
encarnación. Hacer que el deseo encarne en la palabra )' en su hálito
alado pronuncie la poesía como lo más recóndito, como el resonar de las
palabras de una tribu que no es historia sino llaga, internamiento,
multitud de personas en la voz del poeta. Efectuar esta operac,on
milagrosa como una conversión. Luis Cernuda convierte el deseo en
realidad. Toda la beligerancia del potro enarbolando el placer en las
monturas del cuerpo. Pues la bestialidad es asunto del espíritu, dice, el
cuerpo es inocente. Y contrario a las reticencias de Santa Teresa que
renegaba del halago a sus pies desnudos. Cernuda desnuda su cuerpo en
la fe del deseo. La fe del deseo, esa práctica obtusa e inapresable que
rompe toda ley moral, ese amor que no sabe, no puede, no quiere decir
no, porque la vida le muere de por medio. Esa fuerza que rige la obra de
Luis Cemuda en palabra y en acto; es decir, en cuanto el poeta asumió el
padecimiento como la única posibilidad de hacer frente con honor y
valentía al desdén pedregoso de lo humano que le rodeaba. El amor,
"única luz del mundo", irradia al final del "Epílogo", de los -Poemas
para un cuerpo- ( Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de la
quimera, 1990)
.
El amor es la fuerza vectora imprescindible para recorrer la zan¡a
abierta entre realidad y deseo. Es la posibilidad de la encarnación. Esa
fuerza no proviene sino de la lealtad a una tradición que lejos de inventar,
como piensa Borges que opera el designio desde la autonomía de un
escritor, le llama, le pide claustro, le privilegia aislándole, fortificándolo
en la dificulcad y el abandono. Sólo el título: "Vivir sin estar viviendo",
del libro noveno de La realidad y el deseo, para constatar que se trata de la
tradición de la poesía mística, del fervor que golpea, pero ahora, a Dios se
292

í

le sujeta cara a cara y se le acerca, se le goza en la fugacidad que encarna
el milagro del ser. Del ser pleno solamente en manos del amor. En
cuerpo se da el amor, allí se otorga. Así, la encarnación, con el misterio
que encierra, haciendo del imposible un acontecimiento, con su doble
naturaleza rige la potencia de la poesía cernudiana. Entre el cuerpo y el
alma la voz expresa su razón sangrando:
Ú1. poesía habla en nosotros
la misma lengua con que hablaron antes,
y mucho antes de nacer nosotros,
las gentes en que hallara raíz nuestra existencia;
no es elpoeta sóh quien ahí habla,
sino las bocas mudas de hs suyos
a quienes él da voz y les libera.
¿Puede cambiarse eso? Poeta alguno
su tradición escoge, ni su tierra,
ni tampoco su lengua; él las siroe,
fielmente si es posible.
Mas la fidelidad mds alta
es para su conciencia; y yo a ésa siroo
pues, siroiéndala, así a la poesía
al mismo tiempo siroo.
(de "Díptico e.~p:uíol". en Variaa1mes sobre 1111 tema mexiamo.
Desolaáon de/,¡ quimera, 1990)

El centro es justamente el fruto de un c:1mino, único y definitivo,
espinoso y áspero, solitario y doliente, empecinado y viril, frontal, sin
concesiones, arrastrado por la pasión de amor hasta el olvido. Muy en los
intestinos de sí, dejando registro de esa trama oculta a la realidad que no
entiende razones, explayándole lo inminente, lo impostergable, el
quebrantamiento de los sentidos, allá adentro, en las deleitosas
disposiciones del cuerpo, "vehículo gozoso e inmundo de conocimiento,
en la posibilidad de adentrarse en las cavernas donde cal vez se oculte lo
2
sagrado" •
Mas cuando hablamos de olvido, pensamos siempre en el otro, en el
vacío donde caemos de un furor previo, vacío que proviene de un
continente que se nos quitó, que se negó a ser más en lo posible. Pero la
justicia de Cernuda es más cruel y despiadada, es la justicia hacia sí
mismo, allí, en ese cenero que es plexo, que es pecho que encierra al
corazón. El olvido que padece Luis Cernuda, después del arrebato de
293

�amor, después de su festín de cuerpos que se enredan, que se entregan y
yacen, extenuados y exangües, es el olvido de sí mismo. Es la desolación
que entra como huracán con yelmo, todo furia y desastre, a lapidar el
lecho del recuerdo. La desolación que trae consigo el destello solar del
fulgor primero, el origen de los rayos del amor. Y también la forma
desencajada e iracunda del dolor de su pérdida. Así pues, el registro del
paso del amor es tormentoso, es sufrimiento y sentido, plenitud de
sentido el milagro de esta fuerza creativa que, como la vida, pone fin al
principio instaurando su pócima de muerte.
Es Luis Cernuda, y la poética de su tránsito instala a la palabra, al
fruto de la mirada, a la posterior fuerza de una voz en la escisión. Aceptar
este hecho, y otorgarlo a la poesía como un libro, una carta que volvía a
aparecer, edición eras edición, como un todo repitiéndose con énfasis en
su sorda dinámica dista mucho del candor con el que a veces se bautizan
los libros de poesía en cuanto novedad reveladora. No, Cernuda insicía,
insistió, insiste. La realidad y el deseo. La realidad y el deseo y en su
centro, habitando la desbandada perenne, la dádiva goteando como un
silicio en una cárcel oscura, la desbandada del amor que se ofrece, que
palpita y se niega, que es atropellado, vituperado, abofeteado por
impúdico, y en su cenero Cernuda recorriendo las dos habitaciones,
reconociendo la ofensa y aceptándola, encerrándose, aislándose,
conviniéndose en ese pastor de Ticiano, que acaricia a la ninfa bajo los
dardos de la luz. Creando desde esa luz que es el centro mismo de la
desolación, y cuyas proporciones devastan en filos pronunciados las
articulaciones sonoras de la lengua. Cernuda vuelve al solar de la lengua,
al español hablado de México, ese otro mundo que tramita el valor de su
existencia en las adversidades de la miseria. Y,"porque la lengua del poeta
no sólo es materia de su trabajo sino condición misma de su existencia",
Cernuda atraviesa el orro lado, la frontera del lenguaje, hasta sorber de
los manantiales de esa luz. Ese centro, ese origen que regresa también con
el calor del sol y con la irradiación del amor.
Cernuda canta la novedad y es acusado con su primer libro: Perfil
del aire, de lo contrario. Canta la novedad, pero como su novedad es
entrañable, alude y expone lo que se juega en el ser cuando este ama, no
puede verse. El mundo no puede ver lo que no quiere ver. Y la poesía de
Luis Cernuda es demasiado la vida. Demasiado la evidencia de que la
vida late donde no se la quiere. Cernuda canea lo indecible hasta
entonces. Canta que el amor es duelo , porque, en tan ro vida, es muerte y
sucede. Y si antes, siglos anees, en su preciado Garcilaso ya tenemos esta

arrebatada concepción del amor, no la tenemos, ni la tendremos hasta la
poesía de Luis Cernuda, en cuanto que el amor es la gran herida, la gran
travesía a donde entramos para desangrarnos interiormente, pues resulta
que esa pregunta que asomó en el niño Cernuda sobre la eternidad y el
infinito, sobre el siempre, siempre, siempre está sonando dentro, dentro,
dentro y su eco perfora así, infinito, grave, como campana de maitines,
en una internidad, en ese cuerpo donde la eternidad opera siempre
volcándose, virando hacia el adentro, derramándose en la fugacidad y
muerte de la entrega amorosa.
·
Cernuda se entrega. Y lo hace desde el centro vacío de la desolación
que sucede a la pasión de amor. Si todo encuentro es un reencuentro, el
encuentro de los amantes los regresa al origen, a la primera pareja, al
imposible, a la expulsión.
Sí hay un camino de unión entre la realidad y el deseo. Por más
sanguinario que sea el despojo que la realidad hace del deseo, para
solventar su equidad y el principio edificante de su perpetua ruina, el
deseo contraataca, filtra sus donaciones en asentamientos cuyo poseedor
es el amor.
Pero el amor aunque no espera nada a cambio, aunque se da como
ese accidente de una substancia del que hablaba Dante, se debate y
desola, se amedrenta y esconde arrinconado ante la falca de solvento. El
centro de la poética de la desolación como lugar de encuentro en la
poesía de Luis Cernuda es el amor. Y el amor se renueva en la cierra,
renace en el origen al que nos conduce. Es la tierra y su infatigable
rotación alrededor del sol, es decir, alrededor del deseo que no pide
permiso para amanecer y quemar al mediodía, que no preguma la
condición civil o el sexo que demanda. Cernuda es fiel a la palabra, a la
lengua, al origen, al cemro de su quehacer y de su patria interna que no
encierra otra cosa sino b expoliación del exilio. Estuvo exiliado desde
entonces, desde su primer libro o antes, desde su ser hombre en una casa
de niñas, desde reconocerse en la piel y en el cuerpo de una sensibilidad
can profunda y adusta como para repeler el con tacro de cualquier tipo de
mediocridad, así fuera la del tono personalista con la que Pedro Salinas
comenta su aparición en las letras. Viendo a la persona, a la intuición
equívoca de la persona, no al fondo revelador y puro y mis rarde amargo,
que deronaría en sus !erras. La poesía de Luis Cernuda se consagr:i corno
una poesía que pone a su servicio el lenguaje, lo consrriñc, lo cií1e. lo
estructura para decir exactamente la precisión qu('. pide. Nada a la
intuición ni a la adivinación, la sugerencia es en sus poemas un:i

294

295

�conflagración de la evidencia. Y la evidencia es ese ta¡o cruel que nm
abisma y divide en nuestra propia piel, esa piel recorrida por la lengua &lt;lcl
poeta como fuente exclusiva de inrensid:i.d.
Así sea el sentimiento más áspero, la espina más fina y punnnre que
atraviese la carne del poema, tendrá brillo b aspereza y una gota de c;í.l11
escurrirá por esa espina aderezándoia Es Luis Cernuda, es la vicisitud
más honda, la más limpia. Es el bisturí que fue tajo y rasgó el papel en el
que imprimía la percepción no de lo que observaba con los ojos, sino de
la mirada que desplegaba el corazón.
La fuerza de Luis Cernuda es el amor. Y sólo por él pudo instalarse
en la grieta, esa división t:i.jante, esa frontera. La tierra es el cuerpo que
abraza. El origen es el amor. La palabra, la posibilidad de edificarlo. L1
vía por la que el poeta :i.craviesa la realidad y el deseo aunque se clava en
el amor no se constriñe a él. El indio es una crítica profunda al mundo en
que vivimos, el mundo que pretende ganarnos. El es una decisión frente
al mundo. Tan fuerce como la desolación de la quimera del poeta, la
ruina que no muere. El deseo que persiste en la distancia, corroído su
cuerpo. La desolación es terrena, es terrena y vaga en los remotos
confines del desierto, arenosa y helada, despejada del contacto, de la
protección del sol. La quimera es la belleza poniendo a prueba al poeta,
sometiéndole, perdida y amarga anee la prueba de su deslealtad.
No el mar desolado de Villaurruria, no los nocturnos sitiados por las
estatuas, sino la desnudez de éstas en la claridad del alba, en su fuga, la
fuga hacia la materia vital que hay en lo inerte. La mutilación, el cuerpo
minado por los rasgos del envejecimiento, de la decrepitud encima, la
nariz carcomida de la quimera que así evidencia su falca como la mano
cortada al fondo del mar, mano de yeso, resto de estatua: "Pero ninguna
era comparable a una mano de yeso cortada. Era can bella que decidí
robarla. Desde entonces llena mis noches y mis días; me acaricia y me
ama. La llamo la verdad del amor". ("Había en el fondo del mar", en Los
placeres prohibidos)
Rotundo el amor con su paso de muerte. La maldición del cuerpo,
de su furtiva vanidad, de la prolongación inclemente de su deseo. No "la
destrucción o el amor" como pedía Aleixandre, sino el doble filo de su
daga.

296

Bibliografía
Luis Cernuda. la realidad y e! deseo, México: fondo de Cultura
Económica, 1980.
Luis Cernuda. Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de !a
quimera. México: Consejo Nacional para la Cultur;t y las Arres, (Lecturas
Mexicanas, Tercera Serie, N°. 23), 1990.

Notas Bibliográficas
1

Ponencia presentada en el Encuentro Literario Internacional: --Luis
Cernuda y los exilios'', celebrado en Sevilla, Espaiia del 5 al 8 de noviembre
de 2002.
] Aline Petterson: ··Cosas. sólo cosas". trabajo presentado en el Homenaje a
Nélida Piiión. Feria Internaciona l del Libro. Guadalajara, Jalisco, Noviembre
26 de 2000, pág. 3.

297

�LAS )ARCHAS: UNA LECTURA
Mtro. José Ja\'ier Villarrcal
Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de ¡.:¡Josofía y Lma;

I. Contexto histórico-literario.
Era el reino del deseo, el planto exigiendo la prese ncia del
amado, la urgen cia inconsolable de su cuerpo y los anhelados
besos de su boca.
En medio de una sociedad altamente cosmopolita y
refinada , como sin duda lo fue el mundo del al-Andalus, se
evidencia -a mediados del siglo XI- una poesía en mozárabe,
es decir "el romance hablado en la España musulmana por los
cristianos y también por los árabes bilingües"', que ap unta e
inaugura , desde las literaturas árabe y hebrea, las muestras m ás
arcaicas de la líri ca románica hispana.
Dentro de la poesía árabe la saura fue uno de los
subgéneros más socorridos y gustados por los escnrores y
lectores del mundo musulmán. La sátira, para el siglo VIII, se
transformó en algo muy cercano a lo que había sido en la.
literatura griega la poesía yámbica y, en la romana, e l ep igra ma.
Este epigrama satírico fue cultivado profusamente y se
desa rrolló junco con la poesía panegmca, otra de las vertientes
líricas más ensayadas por los escr i cores del Islam.
Un punto más de contacto entre la poesía árabe clásica y la
romana, aparte de cultivar las dos el epigrama de coree sacírico,
fue la función social y política que establecieron con las
sociedades en las cua les se desarrollaron. El apogeo de la líri ca
299

�Homero, se le represen ta ciego .
La moaxaja se edifica, como señaló el preceptista egipcio de
finales del siglo XII Ibn Sana' al-Mulk, so bre el pedestal d e la

jarcha: remate, estribillo o finida que, paradójicamente,
antecede, cierra y condiciona la naturaleza rítmica del texto en
su totalidad. Además, este Ibn Sana' al-M ulk, estab leció cinco
reglas con respecto a la jarcha: "1.a La jarcha ha de ser
sorprendente y electrizante. 2. a Ha de estar en estilo directo, o
sea, puesta en boca de alguien. 3. a Ha de estar por lo común
en lengua vulgar ára be, en argot o en lengua vulgar romance ,
pues sólo estará en árabe clásico en casos contados y tra tá ndose
de poemas panegíricos. 4. a Co.mo la jarcha es la esencia de la
muwassaha, debe componerse antes que ésta, y ésta se aj ustará
l uego a ella como a un pie forzado. 5. a Si el poeta no es capaz
1
de componer una buena jarcha, será mejor que tome una ajena "
. La jarcha, aguijón sentimental del poema cabe, en su mayoría,
dentro de los límites de la cuarteta, en menor cantidad se
p resenta por medio del dístico o pareado y en un porcentaje
más pobre en erísticos escritos siempre, en variable y desigual
proporción, en árabe y mozárabe o en he b reo y mozárabe, pero
en caracte res arábigos; es decir, aljamiados. Estos remates
bilingües testimonian la exis tencia de una "esc uela poética
1
popular" románica anter ior a la tradición árabe y hebrea de la
moaxaja, que fue asimilada por esta última y gracias a la cual
conocemos. Es importante señalar aquí que tanto la sátira como
la moaxaja panegírica se volvieron pasatiempo y solaz de las
esferas cultas y e legantes de l mun do árabe y , por lo tanto,
también del al-Andalus; además, hay q ue tener en cu enta que e l
período de mayor ílorecimiento de la poesía, y la literat u ra en
general, en el al-Andalus, que va del siglo XI al XII, coincide y
explica e l porqué es esta la época cro no lógica de mavor
dat:ición de moaxajas con jarcha románica. Un porcen;aje
amplio de las moaxajas se inscribe de ntro de la vertiente de
elogio "oficial" que fu e ra tan practicado por las clases airas
cercanas a los coros de p ode r y a la s esferas cortesanas v
refinadas de los salones y escuelas lite rari as .
·
El descubrimiento de esta lírica románica prerrovadoresca,
intuida ya po r la corriente crítica-fi lo lógica quehacía hincapié
en una poes ía popular colectiva -y que contó, entre sus
representantes más destacados, con la p resencia d e don
Menénd ez Pel ayo-, tuvo lugar en 1948 cuan d o, en la revis ta A lAndalus , el egiptólogo Samuel Mikl os Stern publicó bajo el

300

501

latina obedece a un gran momento del aparato de poder romano
que alcanza con el imperio su plena rea lizaci ón. El mecenazgo
fue una práctica tanto de los círculos imperiales de Roma como
de los califaros árabes; de ahí la cantidad tan abrumadora de
odas en la poesía latina como de poemas de corte laudatorio en
el mundo literario musulmán.
,
La poesía lírica árabe exhibe varias características que no
sólo le sirven de soporte formal, sino que se vuelven lugares
comunes, huellas dactilares de una retórica pétrea que acaba por
convertirse en expresión formularia. U no de los tópicos más
socorridos, por ejemplo, de la voz masculina, dentro de esta
poesía, es la metaforización de los ojos de la amada en dardos
que se clavan en e l pecho del amante, en fr:inca desproporción
de efectividad frente a los ojos del amado que apenas si
consiguen ruborizar un poco el rostro de estas huríes
despiadadas, primas lejanas de las altivas señoras de los
trouveres del siglo XII. Parientes también, pero de los
lauzengiers trovadorescos, son los esp ías y calumniadores que
aparecen ya en estas dramatizaciones líricas que presenta la
poesía árabe de naturaleza amatoria.

II. La moaxaja: cascarón de la jarcha.
Atendiendo al rigor formal y conceptual de esta poesía, a
las qasidas y gacelas, a esos diwanes de impecable factura, se
suma también la presencia de la moaxaja: requiebro amoroso
donde el ero ti smo - la sugerencia inequívoca de los sentidos
bajo la égida del deseo-, juega a lo largo de cinco es trofas y un
preludio, en base a rimas cruzadas, con un encomio a través de
los sigilosos caminos de una estricta retórica panegírica.
Cuando la moaxaja carece de preludio se dice que es calva: agra .
La invención de este subgénero poético, que habr ía de ejercer
una decisiva iníluencia en la lírica romance medieval -e n lo
conce rniente a los juegos de rima y a la división estrófica de los
poemas-, se le atribuye al poeta árabe de la ciudad de Cabra
Mocádem Benmoafa (m. a. 912) que, al igual q uc al mítico

�rítulo de "Les vers finaux en espagnol dans les muwassahs
hispano-hébra·1ques" veinte textos poéticos , que vendrían a ser
las primeras jarchas "románicas " , de la serie hebrea , conocid as.

111. Los autores de las moaxajas con jarcha romance.
Yosef al-Karib, "el escriba". Poeta hispano-judío de la
primera mitad del siglo XI que perteneció o se movió cerca del
círculo de iníluencia del mecenas Semuel ibn Nagrella, apodado
ha-Nahid, "el príncipe". La moaxaja con jarcha romance de
este Yosef al-Kacib -misma que se incluye en el presente
trabajo- se considera anterior a 1042, siendo, por lo tanto, la
más antigua de las jarchas romances de que se tiene noticia.
Abu Bakr 'Abd al-Aziz. Ibn al-Mu'allim. Poera hispanoárabe, visir del rey Muradid de Sevilla, quien gobernara de
1042 a 1069. A este autor se le considera el primer moaxa jero
conocido de la serie árabe con jarcha romance; ubidndosel e a
mediados del siglo XI.
Abu Bakr Muhammad lbn Arfa Raso. Poeta hispano-árabe,
cantor de Mamun ibn Di-1-Nun de Toledo, quien reinó de
1043 a l 075, y de Yusuf ibn Hud de Zaragoza, cuyo gobierno
fue de 1080 a 1085.
Autor, este Ibn Arfa Raso , que, como la mayoría, se situó y
buscó la protección del mundo refinado y cortesano del alAndalus. Se le atribuyen dos moaxajas con jarchas romances y
se le ubica, obviamente, hacia la segunda mitad del siglo XI.
Abu Bakr Ahmad Ibn Malik Saraqusti. Poeta hispano - árabe
que además fuera visir y filósofo. Disciplinas que en la
antigüedad era frecuente encontrar en una sola persona. Viajó a
Egipto y, al parecer, también a Marrakus. Su padre fue el visir
Abu-1-Walid. Sabemos que murió en Sevilla en el año de 1175.
Abu Isa Ibn Labbun. Poeta hispano-árabe, señor de
Murviedro y visir de Abd al-Aziz de Valencia, quien muriera en
1085. Fue también cadí, este Ibn Labbun, del destronado rey de
Toledo Mamun Di-1-Nun, quien se destacó como impulsor y
protector de las artes. Se sabe que Ibn Labbun, de haber sido
un poderoso señor del Levante, fue despojado de su feudo por
el señor de la Sahla, Ibn Razin. Altibajos sociales que conlleva
el acercarse demasiado a los poderosos. A este autor , que
302

ubicamos hacia la segunda mirad del siglo XI, se le atribuyen
dos moaxajas con jarchas romances.
Abu-l-Walid Yunus lbn Isa al-Jabbaz al-Mursi, "el
panadero de Murcia" . Poeta hispano-árabe posiblemente del
tiempo almohade y ya de fina les del siglo XI, principios del
XII. Se dice que era, a diferencia del grueso de los poetas del alAndalus, un artista iletrado al cual no se le conocía preparación
alguna que no fuera la concerniente a su oficio de panadero.
Este curioso dato lo particulariza y aisla del resto de sus colegas
literarios.
Yehuda Ibn Gaiyat de Lucena. Poeta hispano-judío, amigo
íntimo de dos de los tres más grandes poetas del mundo hebreoespañol: de Mose Ibn Ezra y de Yehudá Ha-Leví; el otro poera,
sin duda alguna, es Ibn Gabirol. Ibn Gaiyar part1c1po
activamente en la vida cultural y religiosa de Lucena, ya que se
le asocia con la academia rabínica de esa ciudad y con su
director el rabino Yosef Halevi Ibn Migas. Su fecha lugar de
nacimiento se suelen fijar en Lucen a en el año de 1038 y la de
su muerte en Córdoba, entre los años de 1089 y 1090.
Muhammad lbn 'Abbád Ibn Muhammad Al-Mu'tamid.
Poeta hispano-árabe rey en la rayfa d e Sevilla de 1069 a 1091.
Se dice que era cal su afición por la poesía que tenía en su corte
esclavas que habían sido educadas y preparadas pa ra dominar la
estricta retórica de la poesía árabe clásica; así , en todo
momento, el rey podía conversar y trabajar con interlocutores
de gran nivel literario. Nació en 1040 y murió en Agmat en
1095, cuatro años después de perder su reino frente a los
almorávides, sus antiguos aliados en contra de los cristianos.
Abu Bakr Muhammad Ibn 'Isa al-Lajmi lbn al-Labbana
ad-Dani , "el de Denia". Poeta hispano-árabe que mantuvo
relación tanto con al-Mucamid Ibn Abbad, rey de Sevilla , como
con Mamun Ibn Di-1-Nun, rey de Toledo, de quien buscó
-especialmente- su protección . Murió a principios del siglo XII
en Mallorca en el año de 1113.
Muhammad Ibn Ubada al-Qaz.zaz al-Malaqi, "el de
Málaga". Poeta hispano-árabe que al parecer trabajó para la
coree de Mutasim de Almería, quien reinó de 1051 a 1091. A
este poeta se le atribuyen dos moaxajas que contienen jarchas
romances. Lo ubicamos, por lo tanto, a finales del siglo XI.

y

303

�Abu Bakr Yahya al-Saraqusti al-Yazzar, "el carnicero".
Poeta hispano-árabe de Zaragoza que, según cuenca la leyenda,
dejó de escribir hacia finales del siglo XI desoyendo los consejos
y razones de Ibn Hasday -ministro de al-Mu'camin Ibn Hud ,
quien reinara de 1081 a 1085-, para volver a su oficio de
siempre, que había sido y habría de ser, el de la carnicería. A
este singular matancero se le ubica hacia la segunda mitad del
siglo XI.
Abu Bakr Yahya lbn Baqi. Poeta hispano-árabe natural de
Córdoba, a quien se le atribuyen cuatro moaxajas con jarchas
romances. Este autor, uno de los más prolíficos de la serie
árabe, murió en el año de 1145.
Mose Ibn Ezra. Poeta hispano-judío que nació en Granada
en el año de 1055. Discípulo de Ibn Gayyac y amigo cercano de
Yehudá Ha-Leví a quien le dedicara una moaxaja . Vivió,
durante su juventud, en Granada gozando de los favores y de la
protección del rey hasta que se produce la invasión almorávide
a esa ciudad. A partir de ese momento inicia una vida marcada
por la pobreza y el exilio por cierras de la España cristiana. Se le
atribuyen eres moaxajas con jarchas romances. Muere en 1135.

Abu Bakr Muhammad Ibn al-Hasan al-Kumait al-Garbi,
"el del Algarbe", al-Batalyawsi, "el de Badajoz". Poeta hispanoárabe que fuera cantor del rey Mustain de Zaragoza, quien
reinara de 1085 a 1110. A este autor se le atribuyen cuatro
moaxajas con jarchas romances que, en realidad , sólo son tres;
ya que una de estas moaxajas se repite, pero con diferente
jarcha en romance, dando por resultado cuatro jarchas del codo
distintas. A este poeta se le ubica a finales del siglo XI.

III. El universo de la jarcha.
La acción sentimental de la jarcha, en un oche nt a por
ciento, es evocada a través de la voz femenina , situándose o al
anochecer o al amanecer; en esas horas cuando la ausencia del
amado se hace más patente e insoportable. La madre, agente
secundario y silencioso del poema , realiza la doble función de
ser, por una parte, el pretexto para que la doncella -único
actuante acciona! del texto- exhiba, por medio de la
confidencia y de una serie de preguntas retóricas, sus deseos y
304

anhelos con respec to a su amigo -ep icentro de sus p_a siones-;
así como tamb ién la de ser un rec urso deliberado q ue le
confiere a los versos un coloquia lismo y una veros im ilitud de
carácter popular que se antepone y cierra al tono formu la rio y
cortesano de la moaxaja.
Si bien la jarcha se apoya de, y presenta, un mundo
individual cargado de giros coloquiales que aluden a una
intim idad y cono confesional qu_e escaparían, aparen temente, d e
codo lenguaje retórico como es el que priva y alienta a la
moaxaja, tendríamos que dejar entreabierta la posibilidad de
que la jarcha -pese a su apariencia- podría inscribirse dentro de
una poesía erudita que jugara deliberadamente con la ficción
poética de lo popu lar y co nfesiona l, en base, por q :1é no, a una
trad ición de tipo oral colectiva, inventando o recreando así una
voz femenina, una madre silente que sirviera de motivo para
exteriorizar las penas amorosas e impu lsos eróticos de la
donc ella.; un continente que incorporara e lem entos prop ios de
la poesía báquica, como lo son el vino y sus derivados: el
banquete, el escanciador y la ebriedad como puerta a la
con fes ión. Adelantándose a los trovadores y Minnesinger, por lo
menos cuarenta años, aparecen ya las habitaciones furtivas
como escenario donde se evocan y consume n los deseos de los
amantes; la alborada continúa siendo aquí el te rmómetro
temporal de los encuentros y desencuentros de los amigos sólo
testimoniados por el monólogo lír ico femenino del texto (ya
que las jarchas bien pudieran suscri birse dentro de esa poesía
"primitiva" q ue podemos rastrear desde la lírica arcaica griega y
cuyo elemento característico es, precisamente, el alba como
centro referencial de l poema); también encontramos la
insoportable presencia del gilós (posible descend iente del
velador de las albas y ances tro directo del !auzengier
trovadoresco) -celoso, espía, guardián que obstaculiza el
encuen tro físico de los amanees y pone en pel igro la reputación
social de los mismos-; el marido bur la do, donde la
insati sfacción y rechazo de la consorte no s ace rca a las
canciones de las malmaridadas; la noche como geografía de los
amantes; el rópico de los ojos (las m ira das que matan) y el
"buen amor", entendido como la pas ió n amorosa que sc

30'i

�desarrolla fuera del matrimonio siguiendo , en este ciso, la ~
ve leid osas reglas del deseo.
La jarcha -apuntábamos arriba- es el pie y el remare de l.1
rnoaxaja. La moaxaja florece en el al-AnJalus entre los siglos X
y XIII , sus autores son poetas cultos que se aventuran por los
ca minos del in ge nio sometién d ose a las esrricras reglas de una
preceptiva lite rar ia como es la que delineó J la poesía árabe
clási ca ; dentro de es ta línea podríamos imaginar cierta
influencia de las poesías :irabe y hebrea con respecto a la
tradición lírica ora l románic.i pre-trovadoresca re presentada por
las jarchas. Por una parte, la carga erótica que manifiestan tanto
las qasidas y gacelas como la poesía lírica hispano-hebrea en las
co rrespondencias medulares que establece n entre el amo r
profano y el amor sacro . Pensemos en un poeta Je la ralla de
Selomo ben Yehuda Ibn Gabirol. Por orra pa rte , ren gamos en
cuenta la utilización de los ddlogos que se tejen entre el
aman re y los elementos que le rodean, como es el caso de buena
parte de los rexros Je lbn Zaydún e Ibn Arabi. Esras
características se ant ojan como posibles referencias co n respecto
a la decisiva carga erótica de las jarchas así corno al hecho de
introducir personajes dentro del mundo e moc ional evocado. Sin
embargo, el al-Andalus, corno criso l de cu lruras que fue (á rab e,
hebrea y cristiana), impuso formas peculiares para representar y
ac recen tar la realidad; la moaxaja fue una de ellas. Ahora bien,
¿el autor de la moaxaja es el autor de la jarcha, o el autor de la
moaxaja pide en prést am o a una tradición lírica popular
bilingüe su pie y remare formal? Aseverar un a respuesta rot un da
se ría pecar de jactan cia y resbalar in exorab leme nte en el más
espeso de los caldos de la torpeza . En base a los trabajos de
García Gómez, de Sola-Solé y de Margit Frenk Alatorre es
posible afirmar que muchas de las jarch as fueron escr ita s po r los
mismos autores árabes y hebreos de las moax aj as que las
contienen, pero el he cho de que haya moaxajas con la mi sma
jarcha es un pálido indi cado r de la posibl e fuente popular de
esta última. Podríamos entonces responder que han llegado
hasta nosotros moaxajas con jarcha romance de dos formas; las
que presentan una cla ra auroría, por parte de los poeras árabes y
hebreos , y aquellas arras que h an tenido que ser clasificadas

como anon1rnas, amén de aquellas cuyo contenido léxico
románico es, francamente, pobre.
Sola-Solé apunta que la jarcha romance más antigua
conocida se remonta a "mediados del siglo XI. Se erara de la
muwassaha hebrea de Yosef al-Kacib, 'e l escriba'"', que sin
duda la jarcha que ostenta es uno de los eje mplos más bellos y
conrundentes de esta poesía:

306

307

¡Tanto amar, tanto amar,
amigo, tanto amar!

¡Enfermaron unos ojos brillantes
y duelen tan mal

IV. División temática de las jarchas.
Podernos dividir las jarchas en nueve apartados: 1. Donde
predomina el tono de lamento o queja; 2. Donde la voz se
centra en el reclamo al amigo; 3. Aquéllas donde predomina
cierto gusto por el juego galante; 4. Aquéllas otras cuyo tema
principal es la espera del amado; 5. En las que impera y domina
la demanda sex ual de la voz femenina; 6. Donde el gozo y la
celebración del deseo trazan los versos de la fin ida; 7. Las
dominadas y cond icionadas por la figura del gilós y/o guardián;
8. Aquéllas donde el despecho de la amada dispara la
temperatura emocional de la jarcha; y, finalment e, 9. Aquéllas,
las menos, donde aparece ya nominalmente la prese ncia del
elemento urbano: infraestructura física y social que imperó en
el mundo del al-Andalus.
Con respecto al primer apartado, a las jarchas de lamento o
queja, tenemos una serie de constantes que trazan y configuran
el espectro sentimental del planco exhibido . Por un lado , la
ausencia , no del amado, sino de los ojos de éste; por el otro, el
vacío que deja su ausencia , mismo que orillará a la amada a los
linderos de la muerte. Las fie stas de carácter social, co mo lo es
la pascua, subrayarán, en su algarabía, la falca del objeto amado.
También tenemos el tópico de la noche en ve la , la comparación
del amante con un hijo ajeno que tarde o temprano tendrá que
alejarse; la an cestral , y aquí renovada, correspondencia entre el
llanto y el mar. En las jarchas árabes encontramos a la madre
como confidente, mientras que en las hebreas aparecerán las

�hermanas realizando la misma función; y, por t'.dcimo, el
corazón enfermo de la amanee a causa de los desdenes del
amigo.
Las jarchas de reclamo alzan sus banderas en los arenosos
terrenos del insomnio. La voz femenina exige el regreso del
amigo y reprueba su huida, misma que se convertirá en tópico
de este "subgénero" temático de las jarchas. El amado, objeto
de las exigencias de la doncella, será entonces invocado como el
"¡Alma de mi alegría!"\ metamorfoseado en "hechicero,,- o
aludido bajo la imagen de "Boquica de collar, / dulce como la
8
miel" • El amor que se manifiesta en estos cexcos es de carácter
sensual y su propósito es culminar, dentro de un franco
erotismo, la sexualidad de los amanees. Pero el amor también se
vuelve una patología física que debilita y pone en riesgo la
sal ud de la amanee abandonada. Una característi ca de las
jarchas de reclamo correspondientes al mundo h ebreo, y que no
se advierte en las de procedencia árabe, es la de intercalar
nombres propios dentro del contexto sentimental de la canción:
Dueño mío Ibrahim.
oh nombre dulce,
ventea mí
de noche.
Si no, si no quieres,
irémea ti
-¡díme adónde.L
?
a verte.

o
Madre, dile 11 Yáqub:
la sensatez de las mujeres es poca.
No pases la noche lejos de mí:
mi amor es para el que se queda.

cúrcuma", será una reiterac1on, una especie de estribillo en este
canto de los sentidos. Ahora bien, si el desencuentro se plantea
como una enfermedad, que incluso puede llegar a macar a la
doncella despreciada; la presencia del amigo , sus besos y
caricias, sus anhelados escarceos amorosos serán la medicina, la
cura de la amanee en desgracia.
Las jarchas de procedencia hebrea, que podemos reunir
dentro de este aparcado de tono galante, aluden a un mundo
todavía más sofisticado y permis-ible. Por una parce, la presencia
de los mercaderes, quienes proveerán a la doncella de collares y
alhajas para resaltar, todavía más, su belleza anee los ojos del
amado. Francesco Alberoni , en su libro El erotismo, señala que
uno de los elementos femeninos de seducción y erocización es,
precisamente, el vestuario, aquellos ornamentos que cubren y
revisten al cuerpo de la mujer con una aureola de fascinación
anee los ojos del hombre; de ahí la importancia que tienen los
collares y alhajas en las doncellas de las jarchas para recibir y
retener al amigo, ya que un cuello desnudo nunca será can
seductor como otro adornado de incitadores obstáculos al tacto,
al gusto y a la vista. Por otra parre, se deja entrever la práctica
de la prostitución masculina en el mundo social del al-Andalus,
sin que en esto se advierta ningún reproche que no sea el
motivado por los celos:
Su amor vende a otros,
adulador, a pkzz.os.
La pasión que se canea y padece en escas fin ida s, a través del
monólogo femenino, tiene su fuente en los veneros del deseo, el
cual es potenciado por medio de un ingenuo y, a la vez,
atrevido erotismo que alienta y define la demanda sexual de la
muchacha coloreando a la noche con la censa calma que anuncia
siempre la violenta embestida del huracán:

Las jarchas de tono galante evidencian el placer sensual y el
cu ico a la belleza física que privaron en el mundo cultural y
cortesano del al-Andalus. Hay un gozo, una sensibilidad que
permite exaltar la belleza masculina desde una perpectiva propia
de la mujer que no se anda con rodeos, que se detiene en la
calidez de una piel morena igual que se deleita con un hombre
blanco de rubia cabellera. La boca d el amado, "roja como la

La urgencia incontenible de satisfacer la libido se manifiesta
en las jarch as por medio de la poses ión violenta que deber.í
revestir al acto sexual; misma que corred a ca rgo del .1111ign,

308

.309

No te amaré sino con /,a condición
de que juntes mi ajorca del tobillo ron mis

pendientes.

�mientras que la muchacha jtigará el rol de víctima,
constituyéndose así un binomio donde la exaltación de lo
1
violento -"el deseo es una pulsión violenta y posesiva-" " es un
acicate más para edificar y apuntalar el erotismo que envuelve a
los amantes:
Este desvngonmdo, madre, este alb01vtado,
me toma porfaerm,
y no veo yo elporoenir.

o
¡No me m11.erdas, amigo.'¡No,
1
110 quiero al que hace daiío.
El c01piño esfi'ágiL ¡Basta!
A todo me niego.
Y. firvzlmente:
¡Qui heridas
(hay) en (mis) pechos.'
Me muerdes
con mordeduras

de ser de la jarcha; el amante requerido cobrará dimensiones
ciclópeas al reflejar las fantasías que la muchacha deposite en él:
Mi pena es a causa de un hombre violento:
si salgo
con nmles me veré;
no me deja mover o soy recrirninadtT.
Madre, dime, qué har/'.

Pero no codo en las jarchas se reduce al planto y a la
endecha, también el placer y la reconciliación rasgan el cielo
oscuro de la vigilia e inauguran el lumínico día de los amantes:

¡Albo día este día,
día de la Ansara en verdmi!
Vestiré mi jubón brochado
y quebraremos la lanz.a.

Si la madre es pretexto para que la muchacha exteriorice sus
pasiones y demandas sexuales por el amigo, en una suerte de
exhibicionismo auditivo, que es finalmente la propuesta y razón

Los amantes se reúnen, el anhelo se vue lve gozo, disfrute:
"Dije: ¡Cómo / hace revivir u na boquica / dulce como ésa". La
sensualidad de las jarchas es más que innegable, es su eleme n to,
el único lente que aceptan para ver y explicar al mundo.
Pero el mundo del deseo es rabiosamente individua l. Los
amantes son, en su particularidad, en su ser únicos y diferentes,
un elemento perturbador y t rasgreso r de la norma social. La
sociedad al verse ignorada o rebasada en sus reglas y valo res
creará obstáculos que impidan el fortalec imie nto de aquellas
pasiones que escapen a su área de in fluencia ideológica;
surgirán así los guardianes, los defensores y representantes del
aparato social frente a la tendencia a lo indivu dual del mundo
gobernado por el deseo. El romanz de Tristán e !sol da, de
finales del siglo XII, es uno de los poemas donde más
claramente se ve esta lucha entre el orden social del deber ser y
el universo de lo continuo y discontinuo regido por el deseo.
Podríamos imaginarnos cierra dinámica con respecto a los
actuantes que aparecen de fijo en las jarchas . La doncella, la voz
·femenina que sostiene el monólogo, sería el sujeto del poema, el
elemento que provoca la acción emoc ional en el texto; el amigo,
el destinatario de los embates de la voz femen in a, vendría a ser
el objeto, aquel lo que busca la voz femenina como fi n del

310

311

agudas
como ktn:zas,
.
11
como punta dedummntes .

Un recurso de la jarcha que podríamos calificar como
suspense emocional reside en la tremenda sugerencia que ésta
suscita a través de un lenguaje cimentado en expresiones y
frases sumamente ambiguas; "Comprendieron que el sentido
literal de un poema no es, y no cumple, codo su fin; que no es
1
por lo canto necesariamente único" 2, ya que la jarcha no sólo
se vale, en su impulso sentimental, de lo que expresa en boca de
la muchacha, sino en lo que no dice pero insinúa. Es como si se
tratara de un cuerpo que las sombras fragmentaran, pero escas
mismas sombras, en su ocultamiento, prometieran en la
atracción que ejerce lo no visto pero sí imaginado y esperado:
¿Qué haré, madre?
Mi amigo está a fa puerta.

�Málaga, Toledo, Zaragoza, Valencia y Guadalajara, entre otras.
Una de las jarchas más bellas y sugerentes del corpus románico
es sin duda la que encontramos en una moaxaja del gran poeta
hispano-hebreo Yehudá ha-Leví:

poema. La madre -en las jarchas árabes- y las hermanas -en las.
hebreas- serían el ayudante del sujeto en su necesidad de
alcanzar su objeto, en este caso, de deseo. Finalmente, el gilós,
viene a ser el oponente, el obstáculo, el celoso que se interpone
entre el sujeto -la voz femenina- y su objeto -el amigo-. Sin
embargo, el erotismo que permea estas canciones hace que el
gilós se co nvierta en un elemento más de erotización dentro de
las pequeñas representaciones líricas de las jarchas:

Cuaruw mi señor (mi CideL/o) viene
-¡qué buena aLbnáa.'como rayo de sol sale
en Guadaltjara,..

¡Oh seductor, oh seductor!
José Ma. Millás Vallicrosa, en su libro Yehudá Ha -Leví
como poeta y apologista, nos dice que este Cidello era en
realidad Yosef ben Ferrusell, un distinguido político y hombre
de ciencia judío que llegó a ser médico y consejero de Alfonso
V I, rey de León. Además, se distinguió como protector de los
hebreos que emigraron del sur a causa de la invasión almorávide
de 1086. De ser esto así, nuestra jarcha se debe a la pluma del
propio Yehudá Ha-Leví; lo cual viene a confirmar que muchas
de estas finidas pertenecen al autor de las moaxajas que las
contienen. Esto no niega la procedencia popular románica
colectiva de la jarcha como modelo formal de expresión poéti ca,
pero sí nos alerta de una reelaboración de la misma dentro de
una poesía refinada y cortesana como lo fue la moaxaja dentro
del mundo político, social y literario del al-Andalus.
El ambiente que domina en las jarchas es eminentemente
urbano , no hay una sola alusión a la naturaleza, no existe otro
mundo que el de los amantes y éstos se encuentran en est:J.do de
acecho; es como si el deseo, en su terrible urgencia , redujera el
campo de acción de los actantes a su mínima dimensión para
poder así potenciar todavía más la urgente premura de los
amantes.

Entráos aquí,
cuaruw elgiJós duerma.
Frente a la continuidad de la pas1on femenina tenemos la
naturaleza discontinua del deseo masculino. La amante se siente
humillada al saber que el amigo la engaña, que le es infiel al
romper la exclusividad de la pareja y disparar su pulsión sexual
fuera de ésta . El aman te no ha traicionado una convención
social, un contrato matrimonial, ya que éste está fuera del foco
acciona! de las jarchas; el amigo se ha apartado de las leyes que
amor impone, ha traicionado a la amante al ya no querer
reconocerla entre todas, ha negado su decisión primera al
emprender nuevas rutas amorosas. La voz femenina, en las
canciones que podríamos catalogar de despecho, sacrifica su
deseo al desenmascarar y alejar de sí al amigo infiel:

Aurora bella, dime de donde vienes.
Ya sé que amas a otra
y a mí no me quieres.
El al-Andalus comprendió un poderoso conjunto de
ciudades; si bien el brillo de cada una de estas dependió de la
casa gobernante, de los intereses regionales, del punto
estrateg1co en que estaban situadas, de sus relaciones políticas,
militares y mercantiles que establecían con oriente, o del mismo
juego de fuerzas que se tensaba en su interior, siempre mantuvo
esa esencia urbana, cosmopolita, esa fusión de culturas que lo
caracterizó y alcanza uno de sus ejemplos más notable en la
escuela de traductores de Toledo. El al -Andalus no fue sólo
Córdoba, Sevilla y Granada; también lo fueron Almería,
312

V . Lo esencialmente femenino de las jarchas.

1.

Si la naturaleza co rno pais:i¡e es inexistente en el universo
de las jarchas, puesto que sólo se ha ce mención del sol y del
mar en función de exaltar poéticamente al am:ido por medi o de
las comparaciones que se establecen entre estos clcml'ntos \' su
figura; omisión que viene a subL1yar y .i sobre pon er l'l car,íctcr
í n t i m o y ce r rad o de 1 111 u n do is Lí m ic o v 111 l' d i e va I f l' 111 l' 11 i 11 o
:115

�sobre el campo soc i,11 y abierto del mundo ma sutlino; t:l cuerpo
se verá curiosamente fragmentado . De él sól o intere~.u:in lo,
ojos, la boca, el rostro, e I cuello, los pechos, los to b i11 os ~, 1os
pies; siempre y cuand o se escé hablando d el rnerpo fr 1111.: ni no.
Con respecto al masculino só lo se descacarfo los ojos y la boL.1.
No deja de ser sincomácico que en este mundo do111in.1Jo por 1.:l
deseo haya una especie de virginal crndor .11 &lt;..ckbr H Lis p.n10
del cuerpo , de ese imp erio de la se nsualid ad c.1n &lt;.: ~pcr,ido y
exigido por parte de la voz fcrnenin,1. La sugcrenciJ sobr&lt;: lo
explícito parece ser la tónica que sigue n escas ca ncioncil la,
mozárabes.
Esta relación tan desigual ent re lo fe me nino y m.isc ulin o
también se da co n respecco al vesc u.iri o y o rnam e nco de los
perso naj es evocados. Es así corno encontr,1mos co rpiñ os,
collares, ajorcas y pendientes. En nin gú n momenco se men ciona
o alude -a excepción hecha del unisex jubón que, en cm.: caso,
corresponde al de un a muchacha- ,l un sólo accesorio que
pudiéramos co nside ra r propio del vestuario de los personajes
ma sculinos de estas canciones. Asimismo, el es pacio físico, la
escenografía que las jarchas sugieren es, si n duda, la
conformada por los pasillos, el jardín, la cocina, 1.i~
habita cio nes de cos tura y la recá mara; es decir , lo s in cerio res de
una casa árabe. Esca ca sa, para la doncella, se rá el cene ro mismo
del mundo , el lugar a donde llega el amanee o del cual se aleja.
En esce sentido la casa vendrá a representar un universo
erninencernente femenino , una es pecie de refugio, de coco
sagrado al cual sólo tienen acceso la madre, las herm anas y,
obviamente, el amigo; aunque, habría que advertir, ronde en
ella la figura amenazante y co nflictiva del gi lós.
Ahora bien , si el espacio que domina es de índole femenino,
si se hace mayor hincapié en las parces del cue rpo de la mu jer
que en las del hom bre, si el vestuario -en su totalidad- es para
adornar y potenciar el poder seductor de la doncella ; si la casa,
asimism o , obedece a un co ntin e nte femenino donde el grupo
familiar desconoce del codo a la fi gu ra paterna, só lo que la
asociemos a la presencia del guardián; el lengua je poét ico de las
jarchas, cuyo basamento son las co mpar aciones y algunas pocas
metáforas , tendrá como blanco de exaltación a la figura del
amado, al objeto de deseo de la voz femenina. Entonces, el
314

amigo será visto como la "faz del alba", lo verán salir co mo un
" rayo de sol", suscitará la ternura de un " hi jito ajeno", será
"dulce como la miel", tendrá el vigor del "oleaje" y sus dientes
d olerán "corno lanzas, como punta de diamantes". Más all á de
codo esto se le nombrará "boquita de perlas o de cerezas",
"carita bella" o " nii'ieca del ojo''. Mientras que la doncella só lo
se comparará en sus repetidos besos con la " paloma rojiza " y
metaforizará sus dientes en "sarta de perlas". Dentro de este
reducido catálogo poético habrá un caso particular, una
111etáfora para designar la guerra que en codo recordará el cono
de las kenninger de la antigua poesía germana, cuando leamos:

Oh seductor, oh seductor,
entrad (de nuevo) aquí
cuando lo quiera el rekt.jamiento de la tarea dificil
J . I/1
es aecrr:
l.fl guara .
En este universo femenino la noche, como espacio abierto
al deseo de la doncella, adquiere un papel medular. Durante la
noche se dan los encuentros e igualmente se sufren las
decepciones. Es el t iemp o propicio para que su rjan "las
ensoñaciones y las angustias, la ternura y el engaño"'(,. Es la otra
parte del día cuando los amanees se juegan el codo por el codo;
y es el espacio desde el cual se pronuncia y escucha ese
monólogo erótico femenino de los siglos XI, XII y XIII que ,
lejos de perder su frescura, se alza anee nuestros ojos de lecto res
de fin de milenio seduciéndonos y asombrándonos.

El Paso, Texas. Diciembre de 1994.

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1311:ibcrg &gt; Julián Marias. D1cc1onario de Literatura f.spa1iola. p. -t88.
3 Margit frenk Alatorre. Las jarchas mozárabes y los comienzos de larománica. p. 156.
4
J. M. Sola-Solé. Corpus de poesía 1110:árabe. p. 45.
s Versión de J. M. Solá-Solé.
6 Emilio García Górnez. Las jarchas romances de la sene árabe en su marco. p. 107.
7
/bid., p. 126.
8
/bid., p. 374.
9 La mayoría de las jarchas citadas en csh: trabajo están tornadas del libro de Emilio García
Górnez: Las }archas romances de la serie árabe en s11 marco: por lo tanto. saho indicación a
riie de página. a él se deben las versiones de los poemas al español moderno
Carlos Gurméndez. Tratado de las pasiones. p. 206.
11
Versión de J. M. Sola-Solé.
12
Paul Yaléry. Teoría poética) estética. p. 41 .
1l Versión de J. M. Solá-Solé.
14
Versión de J. M. Sola-Solé.
11
Versión de J. M. Sola-Solé.
16
Jean Chevalier y Alain. Ghccrbrant /J1cc1011ar10 de los símbolos. p. 753
1

2 Germán

°

317

�LA ESTÉTICA DEL ESPECTÁCULO
EN LA NOVELA CAGLIOSTRO DE VICENTE HUIDOBRO
Dr. Alejandro del Rosque
lnscituco Tecnológico y de
Escudios Superiores de MonrcrrC\'

¡,
11

El nombre del escritor chileno Vicente Huidobro (1893-1948) va
asociado con lo que la crítica literaria considera su mayor monumento
poético: Altazor, publicado en 1931. Pocas veces se recuerda a este :iutor
por haber concebido una novela experimental, Cagliostro, b:isa-da en b
vida del nigromante Joseph B:ilsamo, que vivió en el siglo XVIII durante
la época de transición entre el reino de luis XV y el de Luis XVI. en
Fr:incia. Fue un novedoso texto que Huidobro denominó novela-film:
He querido escribir sobre Cagliostro una novela visual. En eífa
fa técnica, los medios de expresión, los acontecirnientos elegidos,
concurren hacia una forma realmente cinematográfica. (26)
Huidobro redactó en francés Cagliostro en 1921. Después escribió el
guión cinematográfico de la obra en 1923, motivado por un proyecto de
montaje del director rumano Mime Mezo. Sin emb:irgo, es en l &lt;)T
cuando su novela-film es premiada en Estados Unidos con rnorrncs
posibilidades de ser "llevada" a Li pantalla, considerando la efcrvc:.'&gt;cenci:1
del cine mudo de esa época. No sucede así, y sólo se publica en 19.34 si11
resonancia literaria alguna en Chile. También se sabe que h noveLi
apareció impresa en inglés, en 1931, con un tírulo distinto Mlrror o/
Mage.
iQué pudo haber inclinado a Huidobro a crear u11a novela-film?
René de Costa, piensa que para Huidobro "el cinc es un medio expresivo
519

�totalmente nuevo, y de ahí el esfuerw por escribir ucili,.rndo sus t~c111cJ~
para ver si accedían a un público mayoritario" (De Cosca, 79). De hecho,
el escritor chileno lo refiere en el prefacio de su novdJ:
Creo que el público de hoy, con la costumbre que uene del
cinematógrafo, puede comprenda sin gr,111 rlificulti1d 1111,1 11ouel,1 di'
este género. (26)
El deseo de acceder a ese público m.1yoricario s&lt;.: justific;t porque en
palabras de Miguel Siguán, el hombre del siglo XX es el hombre que va al
cine: "Ningún especdculo en la Historia se ha prop:tg.1do con t:tl
velocidad y ha alcanzado tal penecr:tción en proíundid:td y excemión". El
ser humano asiste al cine, agrega Sigu.ín, porque bmca un,1
"contemplación que le produzca un goce" ( ... ) "quiú.1sc o no, el cint.: es
un espectáculo l!Jmado a deso:nder al nivel de püblico mi, amplio
posible" (Siguán, 7-9).
¿Podríamos pensar que H uidobro estab,1 sumamente preocup.1do
porque la literatura de su tiempo se veía "amenazada" o desplazada por la
ebullición del cine, y de ahí su necesidad de adaptarse a los medios de
este género para "se r vigente" o "estar a la moda"? ¿Pod ríamos pensar que
b escribió para recuperar los lectores perdidos o para conservar los que
aún le quedaban? ¿Podríamos pens.1r que la escribió porque quiso
aprovecharse del éxito del ci ne como espectáculo de masas? ,Acaso la
escribió porque quería influir en el comportamiento del público-lector, y
cambiarlo? ¿Acaso la escribió sabiendo a qué cipo de público iría di rigida
(culto-ignorante; burgués-popular, etc)? ¿Buscaba la empatía del públicolector con su novela? ¿Deseaba transmitir con ella una ideología
determinada? Estas y otras preguntas curiosas se asoman a qu ien lee por
vez primera Cagliostro. En él cabe el contestarlas. Lo que sí queda claro es
que si Huidob ro hubiera creído que en la novela-film se encontraba la
panacea de la futura literatura se habría dedicado a escribir novelas de esa
índole, a complacer a sus lectores potenciales, y no lo hizo. Pero, ¿qué tan
preocupado estaba Huidobro po r acceder a las masas? Basta con leer
Aftazor para constatar que él es su propia pre-ocupación, y que el extenso
poema es su única ocupación. Basta con revisar la tendencia europeizante
de su literatura (Cagliostro y Mío Cid Campeador, otro de sus mitos
rejuvenecidos, no son un par de héroes chilenos precisamente) para
percatarnos de que no pretende recuperar las raíces latinoamericanas ni
retratar las crisis sociopolíticas recurrentes de su país. César Fernández
Moreno inscribiría a nuestro autor en una vanguardia hiperartíst ica en
320

donde el arte prescinde de cualquier circunstanciación; donde el arce
aspira sólo a modificar la fornu de expresar la realidad, sin tratar de
entenderla (como sí lo haría la vanguardia hipervital).
En efecto,
Cagfiostro es una obra vanguardista que sigue predominantemente una
dirección hiperarcística (al modificar la forma convencional de escribir
una novela), pero no descuida sus contenidos expresivos que nos
permiten apreciar la universalidad del comportamiento humano. Por otra
parce, resulta una tarea estéril preguntarse qué tan preocupado estaba
Huidobro por su lector cuando es más apremiante y productivo revisar el
tipo de relaciones que se establecen entre quien escribe-dirige-produce la
novela-film (autor) y quien la lee-observa-escucha (lector). Asumamos la
convención literaria de Huidobro de que estamos frente a una novelafilm. Desde esta perspectiva, la unidad narrativa de Cagliostro descansa
en la estructura cinematográfica que su autor le confirió. Sin embargo,
esa unidad también está fortalecida por la presencia de una serie de
recursos coyunturales que le indican al lector que está presenciando, m:ís
que una novela-film , una novela-espectáculo.
¿Qué vamos a entender por el concepto "espectáculo"? ¿Cómo
explicar su difícil vinculación con la literatura cuando ésta se ha
sobreentendido como un fenómeno "serio" y "trascendente", y el
espectáculo como un evento "superficial" y "efímero"? Tadeusz Kowzan
distingue entre "espectáculo" y "arte del espectáculo (o espectáculo
artístico)". Ambos se caracterizan porque expresan una sucesión de
acontecimientos, provistos de un ejecutante y un destinatario, en un
espacio y tiempo determinados. Pero se distinguen porque el arte del
espectáculo, a diferencia del espectáculo, es "una manifestación cuyo
desarrollo y están previstos y ordenados con antelación, y cuyo desarroÍlo
y sobre todo cuyo desenlace no pueden ser alterados de modo decisivo
por la intervención inopinada de la vida" (Kowzan, 4 5-46). En este
sentido, agrega el autor, espectáculos como la tauromaquia, un combate
de gladiadores o uno de box, no son artísticos dado que su desarrollo y
fin son imprevistos. En cambio, una representación teatral, la proyección
de una película o un concierto musical sí se inscribirían como
espectáculos artísticos. Sin embargo, comenta Kowzan, existen autores
para quienes el cine no es un espectáculo porque piensan que es una
escrimra (guión) que no requiere de ningún público para constituirse
como género estilístico. Ante esta postura, Kowzan sostiene que "Au nque
en_ el cine no haya comunicación bilateral actores-espectadores, el público
existe como una realidad social y psíquica tan evidente como en un
321

�11
llt 1

¡,,¡

convierte en cine o en una película; es decir, en otro medio. Si fuera así,
dejaría de ser novela para ser una película. Lo que sucede con Cagfisotro
es que se trata de una novela (medio) que utiliza un modo (el
cinematográfico) para comunicarse con el lector. Veremos cómo dentro
de la obra confluyen otros modos, satelitales al cinematográfico, que
refuerzan ese vínculo con el lector. Modos de expresión como el circense,
el didáctico, el folletinesco, el teatral, y el creacionista. Si los modos
fueran medios estaríamos en un circo, en un salón de clases, leyendo un
fo lletín, en un teatro o frente a un-a tendencia literaria. Son pues los
modos de expresión los que conforman la estética del espectáculo de

espectáculo en vivo, en el teatro o en el circo". Además, las películas "se
comunican obligatoriamente en el espacio y el tiempo. El movimiento es
necesario para su comunicación" (Kowzan, 36-40). Por tanto, el cine es
un espectáculo. Pero, ~qué pensaría Kowzan de una novela-film como
Cagfiostro? En primera instancia diría que es artística porque posee una
estructura literaria que se ha previsto con anterioridad, y que es
potencialmente espectacular porque porta los elementos comunicativos
esenciales para ser "filmada", dentro de un espacio y tiempo
determinados.
El inconveniente es que Kowzan hace un severo distingo entre
literatura y espectáculo: " .. . se trata de dos campos de arce claramente
diferenciados. Una obra de teatro en las manos de un lector no es lo
mismo que una obra representada; el mejor de los diálogos dramáticos no
consigue más que sugerir el espectáculo ... " (Kowzan, 61 ). Si
parafraseamos lo anterior, con relación a Cagfiostro, diríamos: "Una
novela en las manos de un lector no es lo mismo que una película
proyectada". Por ende, la obra Cagliostro quedaría descartada como un
espectáculo de arte. Sin embargo, su naturaleza híbrida (novela-cine) la
provee de múltiples posibilidades de ser valorada como novelaespectáculo. De hecho, Kowzan reconoce que existe una
interdependencia entre la obra dramática y de la representación teatral, y
que "el paso de la forma literaria, en el sentido más amplio de la palabra,
a la espectacular (... )" depende del tipo de transformación que se
establezca. "Esta transformación consiste en un cambio de medios de
expresión" (Kowzan, 71, 149). Es decir, una novela tendrá posibilidades
de convertirse en un espectáculo, según Kowzan, en tanto modifique sus
medios de expresarse. Puede recurrir a los efectos visuales y espaciotemporales, agrega el autor, para lograrlo. Lo interesante es que la novela
de H uidobro, al ser propuesta como una novela-film, ya contiene los
efectos necesarios que indica Kowzan para ser entendida como
espectáculo artístico. No coincido con éste en tanto sea indispensable un
cambio de los medios de expresión porque la novela de Huidobro es un
medio en sí mismo; tampoco requiere modificar sus modos de expresión
porque éstos ya son espectaculares de igual manera; Huidobro los ha
adaptado previa y narrativarnente. Cabe aquí establecer una distinción
entre medios y modos de expresión. El medio correspondería al vehículo
en el que se transmite el mensaje; en este caso, la novela Cagliostro. El
modo es el procedimiento o recurso en que se codifica dicho mensaje; es
decir, el cinematográfico. El hecho de que sea una novela-film no la

No es lo mismo decir "codo el mundo ha oído habLu" que "leído".
El lector, al que se dirige Huidobro, es aquel cuyo aprendizaje ha sido
preferentemente oral, no literario. Este tipo de lecrores (que no lo son
tanto) suele repetir lo que escucha aunque no le conste, por lo que se
trasluce su ignorancia. La voz del autor evoca la voz animadora de los
circos que pretende atrapar y mantener la atención Je un pLJblico masivo
a través de la reiteración. Enfatiza la idc:i de lo misterioso para dirigir la
mirada del lector hacia Cagliosrro; y la idea de lo curioso, p:ira apelar al
lector mismo.
El segundo padgrafo va anr&lt;:cedido por la frase interrogar iva:
'\Quién era Cagliostro?" Tal pregunta evidencia que el autor dcsconCía

322

52:,

Cagliostro.
Superado el posible divorcio entre literatura y espectáculo o la
relación incestuosa que algunos todavía quisieran ver en la peculiar
pareja, no queda más que rastrear dichos modos empleados por
Huidobro. Todos estos recursos, como se verá, contribuyen al logro
unitario de la novela.
Cagliostro está dividida en tres capítulos precedidos de un prefacio
que es fundamental para dimensionar su orientación narrativa. La simple
lectura del concepto "Prefacio" le sugiere de entrada al lector que está a
punto de leer una novela "tradicional". Pero basta asomarse al primer
parágrafo del texto para percatarse de que todo no será como parece. El
autor inicia su prefacio presupuestando que sus lectores son cultos o de
que al menos tienen noticia del nigrornanre Cagliostro:

Sin duda alguna todo el mundo ha oído hablar de Cagfiostro.
Un hombre tan misterioso, rodeado de una vida tan misteriosa, no
puede dejar de interesar a las gentes y sobre todo a los curiosos de
cosas curiosas. (2 1)

�del conocimiento popular, y reafirma su pem:pción inicial Je un lectorpúblico ignorante. Por lo tanto, recurre mordazmenre al "auxilio" de
diversas enciclopedias, donde cuestiona, de paso, la pretensión erudita y
sintética Jel hombre moderno, quien se afana en saberlo rodo en forma
rápida y superficial; soluciones expeditas que empobrecen el
conocimiento de un público ansioso:
Si buscamos su nombre en un diccionario enciclopédico, el
Larousse, por ejemplo, encontramos Las siguientes palabras:
"CagLiostro. Hábil charlatán, médico y ocultista italiano (según se
cree), nacido en Palermo y muerto (según se dice) en el castillo de
San León, cerca de Roma (1743 -1795). 7iwo un gran éxito en la
corte de Luis XVI y en la sociedad parisiense de aquel tiempo,
desempeñó un gran papel en la francmasonería, estuvo mezclado en
11arios ajfaires y en el famoso Affaire del Collar. Luego se trasladó a
Roma, en donde fi,e condenado a muerte por la Inquisición; la
pena le fae conmutada por prisión perpetua. (21)
11

11 1,

1",11

..

La inclusión de comentarios entre paréntesis: "(según se cree)" y
"(según se dice)" refleja la vulnerabilidad de algunas fuentes del saber.
Asimismo, el no precisarle al lector en qué consistió "el famoso affaire del
Collar" proyecta no sólo la irresponsabilidad de esa fuente (que da por
sentado que todos los lectores-público ya lo conocen) sino la falsa
creencia de que se confía en la experiencia literaria del público, y que por
eso se omite. La otra posibilidad, quizá cándida, es que no se explique el
susodicho affaire para "despertar" el interés del lector de averiguarlo por
su cuenta.
Del modo "circense" de narrar del primer parágrafo se transita a un
modo "didáctico" en el segundo. Esto podría parecer extraño, pero
ubiquemos la voz narradora que lanza la pregunta: "iQuién era
Cagliostro" como la del catedrático que se dirige a sus alumnos, y que en
el estilo más ortodoxo no espera respuesta alguna de ellos porque él
mismo (showman) la contesta al citar diversas enciclopedias. Pero la
"cátedra" de Huidobro es.espectacular por los recursos "didácticos" que
emplea: método expositivo: al referir quién era Cagliostro; actitud
heteróclita, al recurrir no sólo al Larousse sino también a otras fuentes del
saber, con la intención de ser objetivo e "imparcial": Otras enciclopedias
dicen que nada se sabe de cierto sobre su origen; ni tampoco sobre su muerte.
Otras agregan que se hacía pasar por mago y que pretendía fabricar el oro
(. .. ) Para que nada faite a su leyenda hasta se ha !leg,1do a decir que
324

Cagliostro se creyó capaz de resucitar a los muertos. (21-22); habilidad
sintética, al abstraer y condensar los argumenrns de otros autores: Todo eL
poder extraordinario de este hombre debe atribuirse, según estos autores, a
que era un hábil charlatán, un prestidigitador de primer orden. .. (22) ;
capacidad de inferencia irónica, al interpretar el pensam1en to Je esos
autores: Es decir, que este mago charlatán, que este mago prestidigitador
obraba verdaderos milagros debido sólo a fa sugestión colectiva; por tanto, no
eran verdaderos milagros, sino falsos milagros, milagros fingidos (22); actirud
crítica, al cuestionar lo inferido: Curioso argumento es éste que, queriendo
destruir hechos maravillosos, los explica por medio de otros hechos no menos
maravillosos. Rechazan un extraordinario en nombre de otro extraordinario
(22); postura argumentativa, para sostener su crítica: Porque es innegable
que un hombre que tiene el poder de sugestionar a toda una colectividad para
hacerle ver Lo que él quiere que vea es, por Lo menos, tan extraordznano como
el hombre que fabricara oro, que alargara la vida o hiciera crecer Las perlas, y
que este hecho es tan maravilloso como Los otros (22-23); pensamiento
reflexivo, al meditar sobre la intolerancia y contradicciones de su época:
Estos falsos hombres de ciencia de La generación de hace unos treinta o
cuarenta años... que se encabritan contra todo fenómeno un poco extraño, y
que cuando tratan de explicarlo se embrollan y se enredan en sus palabras y
en sus razones... (23); postura comprometida, al expresar su punro de
vista: No se crea por esto que yo soy un milagroso y que creo en todos los
prodigios que cuentan las beatas de aldea. Ni mucho menos. Solamente que
me parece que hay unos fenómenos que no conocemos aún y que, si no se
pueden explicar de un modo inteligente, más vafe La pena no explicarlos y
declarar con franqueza que por ahora no pueden explicarse. Esta actitud me
parece más digna y menos ridícula que la de dar mediocres explicaciones
(23).

En otro parágrafo Huidobro emplea de nueva cuenta el recurso
didáctico de la pregunta:
¿Por qué suponer imposible que Los alquimistas de otros
tiempos hayan fabricado el oro?
Pero de nuevo él mismo se la contesta y por medio de otra pregunta:
¿Porqué es demasiado extraordinario? (23)
Lo anterior proyecta el protagonismo de un autor-expositor cuyo
espectáculo consiste en monologar todo el tiempo, y lucirse ante su
lector-alumno a través de su discurso fenomenal (por aquello del
325

�fenómeno misterioso que está abordando). Él es su propio espectáculo
ante el cual el lector tiene una acritud contemplativa. Más adelante, el
autor-expositor pareciera "resumirle" al leccor, en una especie de
cuestionario para estudiar, lo concerniente al mago:
¿Cuál era La gran pretensión de Cagliostro? Poseer ciertos
secretos que desconocían sus contemporáneos, curar Las enfermedades
del cuerpo y sobre todo Las del espíritu para adquirir un real
ascendiente sobre los hombres y Los pueblos. ¿Con qué objeto? Unos
dicen que era eL representante visible de ciertas sectas ocultas que
perseguían un fin desconocido; otros dicen que sólo quería
implantar en La tierra un régimen de mayor justicia social y de
Libertad de ideas. (25)

•1

I' 1

111,
:¡

.I'

11 11

Después de haber jugado el rol de autor-expositor, Huidobro adopta
un modo "folletinesco" de narrar, y por tanto, de conducir el espectáculo .
Como bien se sabe, el folletín fue un instrumento clave en la difusión de
la literatura del siglo XIX. Regularmente, en cada ejemplar se anticipaba,
con actitud misteriosa y un canto complaciente con el lector, lo que éste
probablemente leería en la siguiente entrega. De hecho, la hiscoriera, en
el siglo XX, toma prestado dicho recurso. Huidobro juega con esta
estructura tradicional rompiendo con ella; es decir, le anuncia al leccor lo
que no abordará:
El autor de este libro no ha seguido a Cagfiostro en todas Las
peripecias de su vida. Nada os contará de sus viajes a Inglaterra, ni
del proceso que tuvo en Londres ante La justicia ... nada os hablará
de su viaje a Rusia y su estancia en La corte de Catalina ni de sus
años vividos en Italia. (25)

Y no las contesta porque nuestro narrador cede la voz de Cagliosrro
para que, como cualquier personaje de folletín, brinde su propio
testimonio. Esto le imprime credibilidad y objetividad al recurso:
Yo no soy de ninguna época ni de ningún sitio. Fuera del
tiempo y del espacio mi ser espiritual vive su eterna
existencia(. . .)juzgad mis costumbres, es decir, actos, decid si ellas
son buenas, si vosotros habéis visto otras de más potencia; entonces
no os ocupéis de mi nacionalidad, ni de mi rango ni de mi religión.
(26)
El testimonio de Caglioscro parece apelar al lector; es fundamental
en la relación axiológica que se pueda forjar entre el personaje y el lector.
Es decir, Huidobro pareciera dejar en manos del lector-público la
valoración de los actos de su personaje Cagliostro. Esto demuestra que a
pesar de la megalomanía literaria del autor, internacionalmente
reconocida, existen indicios de verdadero interés en el lector. Tan
verdadero interés, que la novela está montada en la idea del espectáculo, y
todo espectáculo es un acto de comunicación.
El cono folletinesco será retomado en el desarrollo de la novela. El
auco r lo hará para reforzar la estructura interna de su obra. U no de esos
momentos evoca una literatura de acenco moralina:
Algunos hombres, seguramente con malas intenciones, se
esconden detrás de los árboles del camino ... al ver salir al príncipe
Rolland dei palacio de la marquesa. (65)
Otro momento sitúa una literatura de orden tremendista:
Numerosas voces, temblando de emoción, exhalan un:
-¡Qué horror.', ¡qué atrocidad!
Otras voces murmuran:
-Es monstruoso. (121)

Sin embargo, el efecto espectacular del recurso folletinesco se
conserva porque el autor logra intrigar al lector respecto a pasajes
atractivos de la vida del personaje. Las pregun ras sin ,es puesta que
Huidobro formula consiguen el mismo propósito:
¿Era Cagliostro un personaje al servicio de una nación o de
una secta oculta que pretendía cambiar el régimen político genmt!
en Europa?
¿Era simplemente un inspirado o un hombre al servicio de
proyectos secretos? (25)

Y otro , para intri gar al lector, y que siga quid "compran do'' fu rn ras
novelas:
¿Qué pasó después? ¿A dónde fue a reji1giarse? ¿Fudo umar 11
La muerte?¿ Vive aún con los myos en a((l,11n11 pmrd ( JJ4)

32(i

.l27

El prefacio de la novela culmina con L1 revehción del rol
cinematográfico que el narrador desea ejecutar:

�He querido escribir sobre Cagliostro 11w11101:el11 uirnal. Fn ella
la técnica, los medios de expresión, los rtcOntffimimros f'lixidos,
concurren hacia una forma realmente cinenwtogrríf,m. (26)
Tal novela visual va dirigida a un lecror consumisra de una époc.i
que vaticinaba el advenimiento de una sociedad pragmática e insensible.
Huidobro escribe una novela "úril", necesariamenre especracular p,ira el
nuevo lector-público que esraba naciendo:
Creo que el público de hoy, con la costumbre que tiene de!
cinematógrafo, puede comprender sin gran dificultad u11a novela de
este género. (26)

1

1

.,.'~

El desplazamiento conceprual, con el que se cierra el prefacio, le
recuerda al lector que deberá sacudirse la costumbre solemne de querer
inrerpretarlo todo con la lógica de la razón:
De todas mis lecturas y mis reflexiones sobre este personaje, ha
nacido esta novela-film. Lo que le ha colgado mi fantasía es acaso
menos que lo que él pudo hacer y tal vez lo que él hizo y que
nosotros ignoramos. Cuando se tieneu buenas espaldas se puede
echar carga encima, y la tentación es grande... Sólo se presta a
los ricos, ha dicho un psicólogo. (26)
El que Cag!iostro haya sido escrita como novela-film por su autor nos
conduce a identificar el modo cinematográfico como el eje central del
discurso narrativo.
En el prefacio habíamos señalado el papel pasivo del lector frente al
auror. Sin embargo, en las páginas previas al primer capítulo pareciera ser
que hay un cambio de rol. Este "pareciera ser" obedece a que si bien el
autor intenta involucrar al lector en su obra, como un espectador de su
novela-film, esto no significa necesariamente que al autor le interese lo
que el lector pueda comentar u opinar dentro de ella. Huidobro podrá
ser un Virgilio moderno que conduce al Dance-lector en su obra, pero no
habrá lugar para que el lecror exprese sus impresiones durante la
"proyección", como lo hacía Dante. El autor le "vende" o le "fabrica" la
ilusión al lector de que leer su novela es como estar frente a una pantalla
de cine, pero hasta ahí:
Suponga el lector que no ha comprado este libro en una
librería, sino que ha comprado un billete para entrar al
328

cinematógrafo. Así pues, lector, no vienes saliendo de una librería
sino que vas entrando al teatro. Te sientrts en un sillón ... (29)
El que el lector no se exprese no significa que el autor le reste
importancia. Sólo significa que la relación es de otra índole: auror:
director-guía, y lector: espectador-acompañante. El manejo de la
"cámara" o focalización narrativa del auror decidirá el tipo de víncu lo que
éste quiera establecer con el lector en su calidad de espectador y-o
acompañante. Este protagonismo narrativo queda también registrado en
los "créditos" iniciales de su novela-película, que son excluyentes:
Cagliostro
por
Vicente Huidobro
etc., etc., etc., etc., etc. (29)

Y si los iniciales son excluyentes, los finales están ausentes salvo la
palabra "FIN" que solía aparecer en las viejas cintas del cine mudo. De
hecho, René de Costa percibe la influencia del cine expresionista alemán
de los años veinte en la construcción de CagLiostro. Las películas de horror
como "El Gabinete del Doctor Caligari" (1920), "Nosferam" ( 1922),
"Figuras de cera" ( 1924) y "El estudiante de Praga" ( 1926) no convierten
a Cagliostro en una novela de horror, pero sí de enorme misterio.
La influencia más notoria del cine expresionista alemán está en los
recursos técnicos de la novela. Al respecto, De Costa precisa que "Escenas
de levitación, proyección espacial, hipnotismo, y magia negra abundan
en Cagliostro" (De Costa, 74). De las películas mencionadas, "El
Gabinete del Doctor Caligari" es la que más ha inspirado a Huidobro; el
influjo es notorio en el efecto expresionista de las sombras: Extraños
reflejos de luz y de sombra parecen alargar aún más su rostro pálido de asceta.
{80); de los cuerpos: El conde de Sabfons se despide de Cagliostro
respetuosamente y doblando su cuerpo sale por fa chimenea. (82); de los
objetos: (. .. ) Cagliostro hace funcionar el resorte del haiU y la plataforma
con el cuerpo de Lorenza desciende hasta que el cuerpo desaparece en el
interior. (85)
El expresionismo o la "expresión subjetiva e inreriorizante de la
realidad humana" (Schwartz, 404) es tamb ién, en palabras de Borges, la
preferencia por la intensidad de las imágenes proyectadas; es el
predominio de la imagen visual. Y esto es lo que Huidobro pretende
alcanzar en su recorrido cinematográfico. En este sentido, el autor
329

�..

recreará al personaje Cagliostro como él lo imagina, y no necesariamente
como tuvo que haber sido; y por su parre, el lector "verá" lo que él quiera
ver, y no necesariamente lo que es. La ambigüedad expresionista es
expuesta en la película "El Gabinete del_ Doctor Caliga~i:'. Verl~ e~ una
experiencia enriquecedora porque exhibe la concepc10n subJetJ~a y
relativa de la existencia. No todo lo que se ve es lo que parece. La misma
experiencia vive el lector-espectador de Cagliostro. La intensa imagen
visual que recibe el lector transforma y condiciona la opinión que pueda
crearse del personaje y su entorno. Huidobro juega con esto nar:ando
escenas cuya ambigüedad desafía cualquier rigidez de pensamiento.
Después de leer la novela, el lector tendrá que pensarlo d~s veces antes de
pronunciarse "éticamente" sobre la conducta del persona¡e porque, como
dice Edschmidt, la realidad deberá ser creada por codos nosotros.
De Costa también certifica la influencia del cubismo en la prosa
narrativa de Huidobro. Considera al cubismo como "el promotor de
cierras técnicas que ahora se consideran fundamentales en la
cinematografía: el montaje y la discontinuidad" (De Costa, 75). De las
dos, el montaje es la más persistente en la composición narrativa de
Cagliostro. Un director de cine filmaría las escenas po_r separado, y el
montaje se daría al yuxtaponerlas en la pantalla. Hu1dobro crea este
efecto de simultaneidad en diversas ocasiones. Una muestra de
yuxtaposición escénica es cuando tenemos en una escena a madame de
Barrer y al doctor Osterrag urdiendo la farsa del sirviente enfermo, y
simultáneamente la marquesa de Monrverr le pide a Caglioscro una
demostración de su poder (51 ). Otra muestra es, a nivel de superposición
de planos, cuando Lorenza es hipnotizada por Cagliostro para que le
relate lo que está aconteciendo en la casa del conde de Sablons (46). Cabe
destacar en esta alternancia escénica, la verosimilitud alcanzada por el
autor al presentarnos una Lorenza que se expresa en forma espontánea y
natural sobre lo que está observando:
-Veo en casa del conde de Sablons ... Sí, sí, veo en la biblioteca
del conde... hay una reunión ... aguarda ... se discute sobre

ti... espera, espera. (4 6)
Para Mireya Camurati la simultaneidad es la que conduce a la
superposición de planos; la simultaneidad se presenta en tres direcciones:
en el espacio o lugar (situaciones simultáneas que ocurren en lugares
distintos; como el caso de la hipnosis de Lorenz:1: en el laboratorio y en la
casa del conde de Sablons); en el tiempo (situaciones simuldneas que
330

ocurren en tiempos distintos) y en la perspectiva (situaciones simultáneas
que ocurren desde distintos puntos de observación) (Camurati, 79-119).
Lo que no se percibe en la obra de Cagfiostro son los recursos
cubistas de descomposición y collage que menciona Camurati. Es decir,
el lector-espectador no está presenciando la representación geométrica de
escenas que se rompen o descomponen para conformar un todo, y que
luego se reordenan o recomponen de acuerdo a su propia configuración;
ni tampoco está frente a un collage ~omplejo de imágenes visuales porque
Huidobro se concreta sólo en la simultaneidad y yuxtaposición escénica.
De Costa observa, en Cagliostro, recursos propiamente
cinematográficos como el "fade-out" (desaparición gradual de la imagen)
que se emplea en dos ocasiones: al principio y al final de la historia,
cuando Huidobro describe que una nube especial desriende hasta el suelo
para ocultarla a fa curiosidad humana (39) / una nube cae lentamente hasta
el suelo (134). Recursos como el de la cámara fija (muy propia del cine
mudo dado que no se conocía el "travelling" ni el "zoom"): Cagliostro
aparece de pronto en el sendero hacia la carroza. A medida que se acerca
parece ser que se agranda de un modo increíble (39). Como el del "flashback" (retroceso temporal) cuando Cagliostro recuerda y relata cómo fue
iniciado en Egipto hace mds de tres mil años (97). Lo interesante aquí es la
fusión entre una técnica inicialmente cinematográfica y un recurso, como
la hipérbole, tradicionalmente literario. De hecho, la descripción de las
pruebas a las que se somete el mago es también hiperbólica; quizá con el
propósito de procurar el interés del lector-espectador. No por nada, la
reiteración de sustantivos como "horrible": "horrible esqueleto " (1 O1),
"horrible angustia" / "horrible rnmba"/ "horrible canal" ( l 02), ere. Esto
evoca al tipo de películas que buscan provocarle "mucho miedo" al
pt'1blico. Otro recurso cirado por De Costa es el "ílash-for.vard"
(anticipación temporal); lo ubicamos cuando Cagliosrro rettere a los reyes
Luis XVI y María Antonieta su furnra decapitación: En el mismo instante
aparece en el espejo un verdadero racimo de cabezas cortadas, e111re las cuales
casi todos los asistentes se reconocen, aterrados.(120). Lo peculiar de est:i
anticipación es que Huid obro ya la había sugerido ;1\ lector,
analógicamente, en diversos momentos previ os: en el incidente dd
cochero: El cochero se ve matnífico en su actitud de dnmer los mbllllos
espantados. Parece un monarca sobre el carro del f:srado al borde del ab1S1110
de la Revolución, etc (32); en el accidente irónico del Doctor Guillotin
atropellado por el carruaje de las damas &lt;le honor de M.iría Anroni(."t.1
(1 15); y en el comentario del .1uror sobre d signittcado con not.ttivo de l.i
.),\ 1

�flor que después Cagliostro obscqui.1r.í .1 l.i reina: S,11 c111h,11go. l t ' tl,rí,,
que en lm mejillas de los reyes 1111t1 flo r t1go11iZ11 lmtilJJJt'J/tt'. Í.Ol liH'-' Sl'

mueren. (118).
Además de los recursos cinematográficos .11101.1dos por Dt: Co-,1.1,
podemos agregar otros que inciden en la estética del t:spcu.iculo de l.1
obra de Huidobro. Si Cagliostro hubit:ra sido !1l1md.1 en cinc mudo, Li
parte "Preliminar" (que antecede inmedi.name1rn: JI primt:r &lt;...tpírulo)
sería "leída" en b panrall.1 por el espectador; de film.me en ci ne ~onoro,
dicha parte sería "escuchada" a través de una "voz en off':
Hacia el final dd reino de Luis &gt;tV. Fm11m1 )' w111 gm11 p111u
de Europa estaban invad1dt1S por numerosas sect11s serrer11S, cuy//
acción, aunque ignorada di' fil mayoría de lt1s gmres, ruuo 111111 p·1111
influencill en los aconrecin11entos de /11 época (. .. ) (30)
ostálgica es la intercalación de corrinill.is "narrativ.1s" que evocan ,11
viejo cine, y que contribuyen a servir de enlace escénico y cominuid.1d
secuencial:

,.

I'

• 1
1

ij

No lejos de ahí, en otro sitio de la ciudad, !t1s visiones del
profeta se cumplían también. (55)
Mientras, la marquesa de Montvert zmefa hacia P11rís para
lleg11r a tiempo ti fa fiesta de la corte. (76)

11

Cap richoso es el desplazamienro de la cámara dependiendo del
movimienro de los personajes. La cámara de Huidobro resta importancia
a la selva cuando Cagliosrro se aleja de ella:
La selva se hace más misteriosa al contacto de t'se hombre de
paso firma que la atraviesa y fa impregna de su vida y de su calor,
hasta que saliendo por el otro extremo, la selva se 11uelve pobre y sin
interés, los árboles comienwn a tiritar de frío. (33)
Desmesurados son los efecros visuales (como el de la pecera); y
artificiosos, los efecros sonoros (como el del sonido hueco):
En el interior de la pecera la cabeza del herido se agranda, se
vuelve enorme, desborda de la pecera y ocupa roda fa escena. La
cabeza sola, con una herida en La frente, abierta, chorreando
sangre, /11 cabeut es como un muro ante nuestros ojos. (52)
EL personaje de ojos de fósforo al llegar al viejo patio empieut 11
golpear con el pie el suelo en diferentes sitios. Un sonido hueco le

332

hace detenerse, se inclina a tierra(. .. ) y levantll dwdido untl
trampa bmtante pesada para un hombre normal. (34)
"Congeladas" son algunas escenas (como la del ciego que deja de ser
atendido temporalmente por Cagliosrro porque éste dialoga con Lorenza,
se desplaza a casa del Conde de Sablons, y "regresa" a la escena en donde
el ciego lo sigue esperando) (45-54); y otras, contrapunteadas (como la
de Albios queriendo macar a Lorenza, y la de Marcival tratando de
impedirlo):

En el mismo instante en que Albios va a dejar caer su puñal y
clavarlo en el pecho de Lorenza, Marcival, en fa calle, levanta
también La mano al cielo, como si quisiera detener la fi1talidad.
(125)

Otro modo cinematográfico de armar el espectáculo narrativo es a
través del suspense. Creado y mantenido de múltiples formas:
Por el desconocimiento inicial del lector en romo a lo que está
"viendo": Gondin escribe una carca; el lector sospecha que la venganza es
el motivo, pero ignora su contenido; después se enterará de éste.
Por el empleo de reiteraciones: La extraña portezuela del extraño

carruaje... (32).
Por las escenas espectaculares: el rayo que cae sobre un caballo, el
arribo de Cagliosrro en una bola de madera roja, entre otras.
Por las escenas de airo riesgo: el duelo de venenos entre Cagliostro y
el doctor Oscercag, que nos recuerda el duelo de armas del viejo oeste.
Por el manejo de la iluminación en donde la oscuridad es una
constante que aviva el misterio: En ese instante Marcival entra en su pieza
y cierra la puerta. Está obscura la calle y un poco más obscura la pieza. (7980).
Por las abruptas interrupciones de diálogos o situaciones por parre
del autor; la conversación entre Saint-Germain y uno de los rosacruces se
"corta" cuando éste realiza una pregunta (lo que podría encenderse como
una discontinuidad escénica dado que lo que prosigue es la narración de
H uidobro):
Él ya sabe lo que debe hacer. ¿Qué hará el segundo jefe de Los
rosacruces?
Afuera, fatigado y sentado sobre el paisaje, el viejo lagar en
ruinas, indiferente a todo Lo que pasa en su propio seno, parece
prestar sus oídos a las sordas discusiones de los astros. (38)
333

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1, ¡(
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.,.

El suspense se regisrra rambién por una especie de intensidad
"musical" que prevalece en el rranscurso de los rres capírulos de la novela.
De esra forma, el suspense está marcado por el inicio agresivo del primer
capírulo o "movimiento": "Preludio en rempesrad mayor"; por el acenro
grave en que se sosriene duran re el segundo capírulo o movimiento; y por
la intensidad circular con la que culmina en el rercero. Es decir, esre
úlrimo capírulo equivaldría a un movimiento circular dado que acaba con
la misma intensidad del primero: Cagliosrro destruye sus secreros y su
casa; y parce en una carroza llevándose el cadáver de la amada.
Mención aparre merece el rirmo de la prosa lireraria de la obra para
garantizar rambién el suspense. Es en ese mismo capítulo, "Preludio en
rempesrad mayor", en donde se aprecia la importancia del rirmo.
Pareciera graruiro, por lúdico, el círulo, pero si romamos más en serio a
Huidobro, descubriremos que, a la manera de una pieza clásica (como ya
se comentó anteriormente) la obra inicia con un primer movimienro
incenso, en un rono mayor (signado por la palabra "tempestad") en
do nde las cláusulas largas de la narración (predominanres en la mayoría
de los parágrafos de este capírulo) llevan un ritmo acompasado que
prolonga el suspense:
Una tempestad siglo XVIII retumbaba aqueiia tarde de otoño
sobre ifl ALsacia adormecidt1, sobre ia dulce A/sacia rubia a ct1usa de
sus hojas y de sus h1jflS.
Grandes nubes negras y llenas como vientres de foms
sobrenadaban en los vientos mojados en dirección hacia el oeste,
guiadas por hábiles aurigas. De cuando en cut1ndo el lanzazo de un
relámpago magistral vaciaba sobre la angustia de nuestro
panorama ia sangre tibia de una nube herida. (31)
Cuando las cláusulas breves se intercalan con bs largas es con regular
simetría, equilibran el ritmo, y por canco, mantienen el suspense. Cuando
suelen ir solas o "aisladas" de las largas, propician que el lector se
"detenga" un poco si n descompensar el ritmo o perjudicar el suspense:
El cochero responde humilde, y sus palabras timidas lamen la
mano de la noche.
La tempestad comienza a calmarse como si hubiera satisfecho
su hambre con ese simple caballo carbonizado. (33)

334

Las cláusulas breves adquieren contundencia en los diálogos corros
entre Cagliostro y Saint Germain; y entre éste y los hermanos rosacruces,
debido a que repercutirán en el desarrollo de fururos acontecimienros. Su
extensión corca, si bien imprime un ritmo monótono o muy pausado,
permite que el lecror codifique rápida y eficazmente los signos relevantes
de la novela.
Asimismo el ritmo se da en el contraste permanente de palabras
duras y suaves, registrado por el u~o de consonantes fuerces o rígidas
como: /r/ y Ir/ cuya sonoridad grave y melódica se conjuga con el empleo
de consonantes débiles o blandas como: /s/ /6/ /e/. De este modo, el
contraste se efectúa en los binomios débil-fuerce (dominante-dominado):
tempestad/Alsacia (la Alsacia dulce acechada por la tempestad);
viento/selva (la selva se queja del vienro); tiritan/árboles (los árboles
sufren el frío); ruina/casa (la condición física de la casa visitada por
Caglioscro); en los binomios fuerce-fuerce (dominante-dominante):
Libertad/Fraternidad (la consigna rosacruz), Cagliostro/Saint-Germain
(el equilibrio de poderes).
La pregunta es: ¿De qué modo el ritmo de la prosa narrativa favorece
el suspense? La velocidad con la que la cámara (autor) registra lo que
observa depende del manejo del rirmo narrativo. Si el ritmo es lento, la
cámara capeará ese tipo de movimiento, y de igual forma si es rápido. La
cámara depende del ritmo narrativo. Del modo en como la cámara capte
el movimienro (de personajes y situaciones) será el suspense obtenido.
Si consideramos el texto de H uidobro como una especie de
enunciación cinematográfi ca o base a través de la cual se articulan
personas (quienes), lugares (donde) y riempos (n1Jndo) del film (Caseci,
42), reconoceremos no só lo al sujeto de la enunciación (H uidobro )
conduciendo el proceso narrativo sino rambién su punto de \·isra respecro
a lo que acontece en el discurso secuencial. Desde este ángulo, el autor
interviene en la novela-film con diversos propó~iros:
Para interpelar al lector, y centrar su ,Hención en aquello ("close-up"
o cámara subjeriva en los ojos de Cagliosrro) que el autor considera
relevanre:
¿Habéis 11isto sus ojos? Sus ojos fosforescentes como los ,1rroyos
que corren sobre las minas de mercurio( . .) /v!iradlos bie11, porque
esos ojos son ei centro de mi historia y hr1n atral'esr1do todo el s1~r!Jo
XVIII como riel electrizado. (33)
Para apelar al lecror, y disolver tradicion.dcs arrificim litcr,1rios:
555

�Mi feo lector o mi hermosa lectorr1 t!d)t'11 n'tm,nla i1~i¿_101U.í
metros pant 110 ser srzlpff11dos por !,1s ruallls rll' l'Sl,' 11w1aio 1¡11,'
pasa. (32)
Par.1 inregr.u-se "rridimcnsion.1l1rn:11r,,-', rnmo pn\011;1jc, en ,u propia
novela, v de paso incluir al kcror:
Lr! c,11-rozll llegil del,1111e de llosorm.,, muy Cl'r(rl, ,1 ,1~1;1010.,
me/ros de nuestros ojos. (3.2)
Para emular a l.1 cim.ira dt:sLTih1cndo, en form.1 porn1u1on1,1d.1 \"
\·oy·eurisc1, Lis accion,:s del pn,011.1je, :· de p.1,0 incluir .il b.:tor pau que
se posicione de ell.1:
Un11 p,'quntll esrnl1&gt;ri1 ilp,1recc mue rns o¡os, dt.1cicl/{I/' por ,·l/,1
y la rn1mpa se cierra sobre il como 11n11 t11111ha. buonres el exrr,u10
persowye que uamos s1iuirnrlo se O1c11e11tn1 en 1111 .í/1Utrrr,Ínrn de
picdrt1s 1•erdosas y /I/Oj11d,1s de recuerdos Imprecisos. 1. &gt;·! )
Para mostrar su humor in'&gt;nico .il rehur situaciones de riesgo:
De improuiso !a te111prstr1d crece, los reltÍ/llpt1gos c,zlienran
1111estros o_¡os mojados, y i-1 rayo. esetlpándose de su yu11que invisible,
se desploma sobre u11 caballo de la carroza enlutada, que se torna
más enlutada con un wballo muerto tmdido m rlcrm y los otros
dos enmbrltados de justa ind(~wzcldn (32)
Para omitir aquellas descripciones que considera. b,unles, y apelar al
lector a que las imagine. Basta. con que la cáma ra (imaginación) del lector
lo haga. En este SCI1rido, cabe la posibilidad de que el especcículo se
re.die~ en la mente del lector. El cspccr;kulo no sólo es lo que el auror le
ofrece al lector, sino también lo que éste imagine:
(l,ecror, piensa en fa mujer más hermosa que has visto en tu
1•1da y apllca rz !.ormza su hermosu m. As/ me fvit,zrds }' te evirards
una larga desmpción.) (46)
Para cransmirirle al lector, a través del di:ilogo de sus personajes, la
vigencia v universalidad del pensamiento nügico en una sociedad
m~dcrna Í1astiada dd vacío religioso y político. La fe en la magia obedece
no sólo ,1 la natural y prirniti\'a inclinación del ser humano h:.icia ella,
sino t.rn1bién a una decadenci.1 de las estructuras sociales. El apoyo
popul.ir, oculto o no, a las teorías nigromántic.1s, durante el auge
))Ú

cicnríllco del siglo XVIII. muestra el predominio de e-;c pensamiento
m;igico. El deseo inicial de Flianc por creer en h magia y su cambio de
p3.recer posterior es un signo de desoricnL1ci&lt;Ín soci.il dcmro de una
socicdJd en crisis. El que L1 ciencia se vea n·idcnciada por la magia de
Cagliostro al tratar de sal··ar al docror Ostcrrag L'S visra como un signo de
la superioridad de la 1mgia en el imaginario colectini:
Nosotros queremos creer fll usterl -dice Elir111c; -t1111ro hemos
oído hab!tzr rle su poder extraordinario y de sus milagros. (50)
Lentamente !rts convulsiones agriniCfls de! rlortor crnplczan 11
calmarse. Cagliostro se inclina sobre él, le hace rzly,u11os pmes
magnéticos y signos misteriosos, que ta! vez ,1yurlr111 rz ohmr al
medicamento. (73)
Además de sus modos cinematográficos, la 11m-ela Cagliostro nos
obsequia un roque de tearralidad. La misma composición narr;niva da Ll
pauta para ser "vista" como un:.i especie de representación tearral. Los tres
capítulos de la novela bien podrían corresponder a tres ;icros,
respe-ctivamenre, de una obra dramárica. El primer acto: "Preludio en
tempestad mayor"; el segundo acto: "Hacia arriba. El halo de
Esrr;1.,burgo"; y el tercer acro: "Cumbre y riniehla". Los tres actos se
difercnci:111 entre sí no sólo por los cambios espacioremporales (el
primero se desarrolla en Alsacia, durante el reinado de Luis XV; el
segundo en Esrrasburgo; y el tercero en París, en el reinado de Luis &gt;--.'VI)
sino también porque cada acto 111:irca la evolución que el personaje vive
(el primero: su fama reconocida por la Orden Rosacruz: el segundo: su
aloria extendida entre humildes \' ricos; ,\' el tercero : su "dec1d cncia" al
;::,
traicionar la misión encornendad,1 por la Logia) .
Los tres actos, a su vez, están precedidos por los "antecedentes" que
el coro-autor le enfatiza al espectador-lector. Un coro un tanto moderno
porque "rompe" con la cuarta pared e invira al lector, si no a panicip:1 r,
al menos a ser su comparsa con relación a lo que sucede en el esccnarionovela. Un coro muy informado respecto a h vida y obra de C1gliostro
para que el lector no pierda. ning t'111 detalle, y valore Li complejidad del
personaje y del contexto en que se rcprcsentar;Í el :1cro-capítLdo. C:omo
todo coro de la tragedia cL1sica, el narrador inter\'cndr:í en di\'(:rsas
ocasiones, pero en forma arbirr:iri.1.
Por su parre, la estrucrnra "dram:ír ica" de la novela 110 ofreced
mayores sorpresas: cuenta con un inicio (el enrnentro entre Cagliosrro v
Saint Germain, donde éste le asigna la misión rosacrnz), \'arios puntos de
~

�cens1on dramática (suscitados por los enemigos del nugo, y ,111re los
cuales éste reacciona), un punro climático (cuando Loren'U traiciona al
nigromante y Caglioscro ordena su muerte) y un desenbce (el suicidio &lt;le
Lorenza y la partida de Cagliostro).
Como en toda obra rearral, las acciones constituyen su colum1u
\'enebral. En ella se podrá prescindir del diJlogo de los personajes o de h
esceno,,rafía
entera, pero n u nea de sus acciones. De hecho. subvace
un
o
,
equilibrio dramático de las acciones en los tres "actos'' &lt;le h novela. L1
caioa
"positiva" ,y "negativa" de las acciones es lo (jUC garantiza es,1
O
armonía durante la mayor parte de los "actos".
En el primer acro (el más breve, pero decisivo de lo eres) no se invoca
h necesidad de un equilibrio dr,1m,írico porque no se presenta una acción
"negativa" que demande un contrapeso. La acción más relevante es Li
enrrega del documento secreto que Saint Germain encomiend:1 ,l
Caoliostro. Es cierro que al parcir Car.liosrro, Sainr Cerman se dirige al
"segundo jefe de los rosacruces" (cuya verdadera idrntidad el espectador
desconoce aquí) diciéndole: -Ahor11 t!Í sahes lo que dehu IJtzccr. (38) Si
bien esta petición reflejJ, en el fondo, un,1 acritud de desconfianza haái
Cagliostro, dmante este primer Jeto el mago aún no realiz.1 una acción
contraria a los ide,1les rosJCrnces que implique la necesidad de otra que la
e

~

~1

~

equilibre.
En el segundo acto idcntiftc.11110s las siguientes acciones que se
susci tan, alternada o progresivamente, y cuya urga neg;niv,1 (-) tiene un
contrapeso en una carga positiva (+). Fsu ;isignación de lo negali\'O :'
positivo se desprende de la visión duc1lisca del bien y del mal que los
personajes tienen, excepto C:agliosrro y sus partidarios:
Acciones:
a) (+) Cagliosrro realiza el milagro de s.111ar a un inv.ílido (us.1 su poder
para ayudar ;1! necesi cado)
b) (-) Cagliosuo hipnotiza a Lorenza (usa :;u poder pau su propio
beneficio)
a) (-) Cagliostro hace ap;uecer la cabeza del marido en l.1 pecera (us,1 su
poder para perturbar l.1 p,17. de los muertos)
b) ( +) Pero regresa 3 su e.isa para scgui r ,Hendiendo a un ciego.
a) (-) l;n "fantasma" (cnvi.1do por Cagliostro) rob:1 el documento de
Gondin.
b) (+) Mientra\ que Cagliostro terrnin.1 de .1trndcr ,11 ciego.

:1) (-) Cagliostro expone la vida del doctor Osrenag en un duelo de
venenos.
6) (+) Pero se apiada de él y lo salva.
a) (+) Caglioscro envía un carruaje a Eliane par,1 que pueda viajar a París.
b) (-) Pero lo hace para vengarse &lt;le Condin, a quien le envía una carca
burlona.

En el tercer acto, el equilibrio dram;ítico de las acciones va no recae
t'inicamente en el mismo personaje que las ejecuta, sino que d,emanda las
acciones de otro (Marcival ), para mantenerlo. Lo anterior insinúa una
gradual pérdida de poder o conrrol absoluto del mago, que se nivela con
una participación más Firme y decisiva de Marcival (.1 diferencia del
segundo acto en donde se introduce y delinea su personalidad mística.
pero pasiva):
a) (-) Albios vende los lingotes de oro, de oscura procedencia, a un
jo:·ero (sabemos que h:i sido enviado por C:aglioscro).
b) (+) Marcival le compra al joyero los lingotes de oro par.1 evitar la
estafa.
a) (-) Cagliosrro se ve ten tado a poseer a Lorenza con el uso de sus
poderes.
b)
(+) Pero contiene su instinto.
a) (+ ) Cagliosrro impide que el duque Anastasio y su hij.1 perezcan en
un accidente de trineo.
b) (-) Pero al hacerlo, infri nge el curso narural de la vida\' del destino.
a) (-) Cagliostro hipnotiz.1 a la 111,uqucsa de :-1oncven p.1r.1 que se
enan10re del príncipe Rolland.
b) (+) Marcival rompe el son ilcgio.
a) (-) Cagliosrro hipnotiza a Lorcnza par.t c¡ue lo ,1111e.
b) (+) Marciv,11 lo evita..
a) (-) Caglioscro hipnotiza a su criado p:ua t¡ue ,1sesine a Toru11.1.
b) (+) Marciv.11 lo impide.
a) (-) Caglioscro decide 111.1Lll' .i lorcnz.,1 person.1lmc nte.
b) (+) Marc ival advierte a Lorem,1 e impide ese ,icto.
a) (-) Cagliostro y ,\1a rci\·,1l no pucdrn impedir ,¡ue lmem,1 se ,uici de
El equilibrio dr.1m.íticc1 fW·cce romper,e rnn c,r.1 t'dr im.1 ,ict1.1rn'rn.
Sin emb.1rgo, el que C1gliostro pmc.1 el Eli\ir Lk l.1 \'id.1 \' l.1 prc¡i.11.1, ic'i :1
para resucitar a los muertos. imint'u Li pmihilid,td ,k un.1 .lCL. i&lt;'in 11wu
te:itral que puede servir de co11tr.1peso. /n (Jlll mnlid.t e l ct¡11ili h110

�clr.1m;ítico yue prev.ikce e11 L1 ohr.1 rn1ilr.1 c,peLUll1l.u p.n.1 el pL'1hli~():
En tanto Huidobro rC'Cllrrt· .1 l.1 g.1,1.1d.1 kH11ll!l.1 nwr,di,1.1 ,kl
enfrenr.1mie1Ho entre las t'u&lt;:rl,b del hicn y del rn.1I. \:o p(H LTccr en ell.1 ,
sino porque rearral y cinc111.1tllgr.ít1c.rnll'nte e:, fu1H:ion.1l: por ,m .iclione,
"ne&lt;'ativas"
C:agliostro es "c,1srigado" .d fncrdcr .1 Lure111.1 ·\' .d ,u
~
"repudiado " por ,us hcrm.mos ros.1nt1Lc:, !\ro el 1111.11 de l.1 110\·cl.1 ll&lt;h
adviene ocr.1 cuestión. ¿Qué t.111 L,1,tig.1do es que t icnc l.1 up()rtunid,1d de
resuciur a L1 a111ad.1? ¿Qu¿ t.uHo k i111pon.1r.í el rqll!d10 de ,u, hcrn1.rnu,
si decide destruir ~us secretos nigrom.ínticm p.1r.1 no cornp.1rnrlos urn
n.1die 111.1s' En fin, ¡qué r,rnto le comt.i .d bien su rriunto ,ohrc el 111.1P
Basu r&lt;:pasar el di.ílogo en tre ~L1rci\·,d \' Eli.1nc, su nut:q di,cí¡rnl.i. p.1r.t
sospechar que la "bat.illa contra el 111.11" ,1pt:11.1, in ici.1 (lo que dn¡1 icr1.1 l.1
morbosidad de quienes dcse.111 conou:r rn.ís ,\\'rnrur.1, del pcr,011,1jc):
-Fll!onccs -diff //,- 101/dos rnmu dos ah,111;·, wmo dos so111hm.i
(. . .) U!lldos, mi bumrl 111111~1!,il, J&gt;rlm lrl realización de 1111estril gmn
ohm. Es, rrd vez 1111rl !11ch11 mcxorablc. l,11 /1,J11,í')i1 ,Vegm es mu_¡
jiffrrc, y romo no retrocede 1111re n,1d11, ella rime mds rffurso, que li1
1'vf11gia Bl1111c11. ( 130)
L'

'

1

l

A fina l de cuciH,lS, ;rn;Íl l'S el conflicto de h obr.1 que da p,1t1c,1 .il
dcs.1rrollo de bs acciones (considerando que wda obr.1 tc.m.11 pr&lt;:\enLi
uno )? Los tres Maestros rosacruces tienen h r&lt;:spuesra:
-S11béis, conde Caglwsffo, que los que eswmos 11qu! pffsc11tcs
somos tres A-Ir/estros. Leed la sentenc/11 de vuestro c/lstigo. Veréis que
se os acusa de preuancacid11 )' de trah,(jar sólo pen1guimdo
ambicioms pmonales. (J 32)
Si el conflicro es ese, pareciera que Cagliomo aprendió L1 lección al
quemar sus manuscritos, pero esre hecho es engañoso; se rr.lta de un
nuevo acto de egoísmo, soberbia, \'cnganza y rebeidía:
-Nadie sabrá j11mds lo que yo he sabido -exrl1ur/{/ el mago.
(JJ3)

A final de cuentas, ;quien es el \·erdadcro héroe' Es una pregunra
vacua cuya respuesta incierta se retomad m:ís adelanre.
Revisemos orros modos tearrales de conducir el cspecdculo. La
urilcría o conjunto de accesorios que ayudan a vcsrir .1 una obra
dr;1mirica tiene un lugar preponderante en Ci1gfiosrro. Cbica mos
acccsonos significativos que proceden como elcmenco~ conectores de l::i

novela, como-el del documenw q ue Sa ine Cernuin cncrega ;1 Cagliosrro.
El yue el mago sepa o no conservarlo es viral por dos razones: contirne
informació n secreta y valiosa parc1 la l.ogi;1, y su divulgación es visea como
un acto de traición o deslealtad. Es un accesorio conector porc¡ue
Cagliostro lo recibe en el primer capículo , lo conserva dur:rnte el
segundo, y lo "pierde " en el tercero cuando Lorcnza lo hu na y lo rntrega
a las auroridades. Una parte del "castigo'' de Cagliostro es d&lt;:bida a esta
infracción. Por tanro, lo que sucede con el documento siempre interesa
al espectador. El otro accesorio conector es la carta corno instrumento de
venganza y poder. El género epistolar fue un recurso lite rario explorado
hasta la saciedad durante el siglo XVIII. Huidobro se ci ñe históricamente
a este arrifici o. En el segundo capítulo, la cana co nnot a un deseo de
venganza: Gondin envía una (en una palom,1 mensajera) a un policí,1
francés para que el mago sea aprehendido en París. Cagliostro le envía
otra a Gondin para comunicarle que fracasó su plan contra Elianc. Fn el
tercer capírulo, la carta es un signo de pérdida de poder o una advenencia
de que el poder está en riesgo:
Conde Cagliostro: ¡Cuidado' Alguim sigue tw pmos. Todo lo
que es secreto puede dejar de serlo. Ya en dos ocasiones has
pretendido turbar el ritmo dr la vida. ¡Oh gran Copto.', tu castigo
smí terrible.(115- 116)
La importancia de esta carta corno acceso rio conector es debido a
que anticipa el motivo de la orra parte del cast igo de Cagliostro: su
ambición personal. Por tanto, lo q ue sucede con las cartas mantiene al
lector a la expecrariva. Sin embargo, Huidobro desaprovecha, descuida o
deja de lado accesorios que ini cialrnenre parecían relevantes: la sortija que
Saim German le entrega a Cagliosrro (se qued.1 a nivel de símbolo) y los
documentos que un ladrón- fa ntasma le roba a Concli n (no sabemos por
qué eran tan importantes para el policía). No hay una consecución de
una utilería que se antojaba atractiva para el espectador-lector. Es fal lida
en el sentido espect:icular.
La mímica (o movimien to gestual y corporal) de los personajes es,
como sabernos, propiamente teatral. Pero H uidobro no Ll olvida y la
incluye en su novela-film . A través de la gestirnlaci&lt;Íll y los movim ientos
corporales (desplazamientos escén icos) de los personajes se perfila el
carácter y la intencional idad de los p(rsona jes:
Al introducir a Marcival como person,1je. el aucor in dic1:

Y1l

�fs un hombre impenetrable. No tiene necesidad de hahl,1r; co11
un solo gesto domina toda la escenr1, ennoblece e! ambimte con 111111
sola palabra en sus labios. (48)
Marcival, desde su rinró11, sig11e !a escer111 ron un gesto l(:Jt1no y
desinteresado. (51)
Para refornr el poder de los actos hipnóticos de Cagliosrro:
Antes que Eliane tengr1 tiempo de decir la pnmerr1 prdabrt1,
Cagliostro, tll!f1nzando hacia ella, levanta la mano y con el gesto de
alguien que rociara un líquido en el aire, la hipnotiza (. .. ) (9293)
Para ilustrar la complicidad enrre el doctor Osterrag &gt;' el falso
sirvienre enfermo:
Al entrar en la sala biblioteca los dos criados se acerwn al
doctor Ostertag. EL enfermo hace un gesto rdpido rl su amo,
indicándole que ha comprendido su papel. Ostertag se dirige hacia
Cag!iostro, que charf,1 animado m el grupo de /,1 11u1rquesa, yrz
repuesta de su crisis. (53)

1

1

Los desplazamienros esccn1cos, que se observan en bs anteriores
citas, bien podrían ir indicados en acotaciones (recurso naturalmente
rcacral), pero Huidobro cransgrcde esta convenio dram:üico. Cuando
acude a la acotación es para darle otro uso; por ejemplo, para soliutarle
un favor a sus lectoras:
(Ruego a Las lectoras que 110 !Jt1p1n conocido 11 Do11 juan, el
uerdadero Don Juan, que observrn con atmcld11 los gestos )'
movimientos de Casanova .. . ). (87)
En otras ocasiones, Huidobro prefiere jugar el rol de la acoución, al
interrumpir el relaro de la prueba de la carne de su propio personaje:
Al otro !rtdo me c11co11td en 1111a m,1g11!/icr1 s,drt de pr1!11Cio
egipcio. Cr1r,liostro, extenuado de fatiga, aparece r111tes 1111estros ojos,
dirigiéndose /;¡¡C/a uu grr111 Jl!ldn de madmz litlmid,1 r¡11c ff
encuentra ante u1111 mesa)' e11 el mal se dcjit raer pcJ·r1d1n11rnrc. Lr
mesrt está preparada como si esperitrrz r1 alguim(. .. ) Dtrriís ele!
sillón en do11dt está fflltado Cr{(fllostro
se mrnrnlrtt 1m corttn,1¡e
ó
.
grande)' prs¡¡r/o(. .. ) Cay,fiostro roma 1mi1 copa y ht'he ,í1 1irl11111,'11lt'
Su rostro rrmperii el rnlor ( .. ) ( 10 7 )

Y juega ese mismo rol también con un propostco mera teatral:
mostrarnos a un personaje consciente de que es un actor desempeñado el
papel de cochero:
La carroza de la marquesa espera a la puerta, con el paciente
cochero dormido sobre su asiento, siguiendo La vieja tradición de
todos Los cocheros poseídos de su papel (65)
Otros recursos, tradicionalmente teacr:i.les, que percibimos son: el
manejo de algunos diálogos acartonados y casi declamatorios (co rno los
del príncipe Rolland); la relevancia de los ddlogos iniciales y finales enrre
Cagliostro y los rosacruces (di;ilogos portadores del rumbo narrativo); un
lenguaje que oscila entre el apego a un castellano antiguo que at'tn
pervive, y un uso informal del mismo, como cuando H uidobro dice:
Cagliostro sonríe altanero y responde:
-¿Quién sois vos? Yo no os conozco, y me r!o de vuestras
¡,rcdiccio11es. (128)
Mientras, la marq11csa de /11ontvert vuela haoa Far!s para
llrgar a tiempo a la fiesta de la corte. (76)
Una informalidad semánr1c1 (incongruencia premeditada ) nLÍ
presente en la escenografía o decorado:
De pronto abre la puerta, sin tocarla, con la wli1 fi1erzr1 de s11
mirada. A sus ojos aparece 1111 gmn salón de estilo Edad Media
para cinema. (34)
Una indicación gr:icuira de vestu.nio:
Cuando la puerta que dr1 sohrc lr1 mi/e se ,ihrey rl/)({!Ht 1!/h1os
11estido a la europea, f_emherg lt1 a111,1 la (1zlH::t1 de 01tn· w.i
papeles y _(e dinie s011ric11do J,aci,1 el /I/Ostr11dor. (7- )
1

O una ambientación musiu l ( reumo espor.ídico en l.1 ohr.1 ) nH1\·
amancri1da:
Az~1ul'11 /}[¡ coloulflo 1dli ¡/ {'_i()S rlos 11/IÍ.i/(()_i, ,1(1,111l'I/ /1,1
provocado i1rtjh1ost1mc11te es// aglo111crilcirí11 pop11 /,n· ;( ·011 1¡11,:
o~jeto; Fa! vez p11r11 que nar/11, se ,1pcrc1U11 de o n-toJ po·.101111¡n tjll&lt;'
entmn {'11 11n1i crzs11 1 /'Clllil. (5}4-&lt;JS)
1

�Como si caya11 del cit'lo, 111111 nnísi,·11 l'.\1r1111,1 sr derr,1111,1 t11 /,1
sala, e11vol11icndo t1Í m,1go 1'11 la rih11,z11 dr su m,n110 mtl11rl1ow.
(108)

1 1

El especdculo contrnua gr;1cias a la b.rnciliz.ición de lm anteriores
recursos ceacrales que alcann el '&gt;UlllO gr.ido de la ridirnlcz. Y la
ridiculización es una herrarnien tci rn,fa del espc::cticulo.
Resta abordar los modos creKioniscas que pudieron detectarse en
Cagliostro. Corno se sabe, el creacionismo fue una cendenci,1 v.rngu.udisu
suroida en 1916 \' procLi111.1d,1 por un latino.rn1c:nccino: Vicente
HtJdobro. Su presupuesto cenrr.11 es, en sí, una búsqueda de originalidad
poética; es decir, el poera debe crear y no imitar a la narnr:1leza, corno
regularmente suLede. Parecería inconcebible imagi1~.u huellas del
creacion ismo en u1u obra narrati\'a, pero críticos corno Edu:irdo Angu1ca
han declarado que ''La prosa de Huidobro ha recihido t.1mbién Li
iníluencia de su poérica creacionista." (Anguira, 346)
Es peninente re\'isar dos ejes ce ntrales del creacioni'&gt;mo (desde b
perspectiva del poera, y desde la del poema) para comprender los posibles
modos en que se presenta en la novela Czy,fiostro:
I .fi poeta es un creador absoluto. En su manifiesto Non Sen1111m
(leído en el Ateneo de Santiago de Chile, en 1914), Huidobro menciona:
"Hasta ahora no hemos hecho ocra cosa que imit:n al mundo en sus
aspectos, no hemos creado nad,// ··~unca hemos creado realidades
propias ... "/ Non serviam. '.'Jo he de ser tu esclavo, madre \latura; seré cu
amo. Te servids de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo
también me serviré de ti. Yo tendré mis ,irboles, que no scrfo como los
rnvos, tendré mis montañas, tend ré mis ríos y mis mares, rendré mi cielo
\' ~is estrellas". (Schwarrz, 72-73) . El poeta posee la faCLdtad de crear, y
por tanto no necesita im itar a la naturaleza. En el fondo, nos dice el verso
de un poema de El espejo de agua (1916) de Huidobro, "el Poeta esun
pequeño Dios". Como ral debe ser capa?. &lt;le ~~minar p.,labra, serv1,:s_e
de ella. "Escuchad estas palabras de Emerson , nos dice Hu1dobro: El
poeta es el único sabio verdadero; sólo él nos habla de cosas nuevas, pues
sólo él esrnvo presente a las manifestaciones íntimas de las cosas que
describe. Es un contemplador de ideas; anuncia las cosas que exisren de
roda necesidad, corno las cosas evcnrnales( ... )" (Schuarrz, 75) La
sabiduría le permitid al poeta, en ¡dabras de Huidobro, ''hum.1nizar las
cosas", pues "codo lo que pasa a rravés del organismo del poeta debe

b

tomar la m:ís grande cantidad de su calor". de tal forma &lt;¡ue "una cosa
vasca, enorme como el horizome, se humaniza .. . " (Arenas, 197) .
2. Ef poema es u1111 cret1ción p zmz. Dice Huidobro: '' El poema
creacionista se compone de imJgenes creadas, de conceptos creados; no
escatima ningún elemento de la poesía tradicional. s:ilvo que rn él dichos
elementos son ímegramcnte inventados, sin preocuparse en absoluto de
la realid:id ni de la veracidad anteriores al acto de realización" (Schawanz,
87) . Imágenes creadas, como: "Un cornera sin manto muriéndose de
frío" o "La ros:i que trae el recuerdo de sus abuelos" (Alcazor, 88, 112).
Como acto de creación pura, el poema debe renunciar a rodo aquello que
lo empobrece: lenguaje descriptivo, anecdótico, retórico: "El arrisr:1 no
debe darnos lo habicu:il. Debe crear (. . . ) Hay que b:irrer lo anecdótico,
evitar el relato. Sólo lo absurdo, lo inhabitual, está dentro del arce. Los
hechos, las acciones, están dentro de h vida real." (Ro jas Jirnú1ez, 75) . El
poema ha de proyectar lo esencial y desprenderse de ad jetivos v
sust:intivos innecesarios: "( ... ) el adjetivo, cuando no da vid:i , mara'', nc;s
dice EL espejo de agua. Para el logro de la autonomía poética puede
prescindirse de los signos de puntuación, recurrir a una composición
ripográfic:i desorganizada, dej:ir espacios en blanco, auxiliarse de
caligram:is, crear nuevas palabras, jugar con las viejas o arnplific:ir el
poder evocacivo de las imágenes y medfous. La poesía, visea corno tal,
"es un desafío a la Razón, el único desafío que la razón puede aceptar,
pues una crea su real idad en el mundo que ES y la otra en el que EST1\
SIENDO" ( \ \ ·\111 .11ch1 k ,l /cu!1111 ,1, h11id1 ih rn, 11u11 i!í, , 1,, .' l!i ,i1) . La palabra
poética escapa al dominio racio nal en canco está provista de un :ilicnto
mágico. Nos dice Huidobro: "Aparte de la significación gramatica l del
lenguaje, hay otra, una significación mágica, que es la ún ica que nos
interesa .. . En codas las cosas hay una palabra incern:i, una palabra laten re
que está debajo de la palabra que las designa. Esa es la palabra que debe
descubrir el poeta." (Arenas, 192)
Intentemos ahora reconocer aquellos rasgos del creac1on1smo que
pueden percibirse como recursos del especdculo en h novela de
H uidobro:
l. El poeta es un crerzdor absoluto. Sin lugar a dudas, Huidobro es el
creador absoluto de su personaje al proveerlo de una configuración
propia. No lo es en tanto el miro de Cagl iostro era ya conocido; en tanto ,
existió corno personaje histórico en el siglo ;{VIII. ¿Cu;í] es entonces el
grado de originalidad del :iutor cuando parece, que en lugar de crear,

�imita a un perso1uje ya existente? Huidobro se defenderL.1 diciéndole a la
Historia: "Yo tendré mi Cagliostro que no será como el tuyo". Y
efectivamente. Estamos frente a un Caglioscro literario parecido al
histórico y mítico, pero no idénuco. Paz diría que esto es cxplic:ible
porque vivimos dentro de una tradición moderna. El pasado no se puede
cambiar, pero sí la percepción histórica que rengamos de él. Lo novedoso
en Huidobro radica en la creación humanizada de su personaje. No lo
idealiLa, como los integrantes de la Orden Rosacruz: "Cagliosrro viajó
extensamente por roda Europa y por Orienre, y por donde pasó siempre
fue reconocido por su gran generosidad Y elevado esp1ntu"
(\\\\'\\ u\.L~ l ·:--.1 IZ\ rP\.11.r111 .11t 1. ,1;-:1 ;1::·1).
i tampoco lo condena,
como d Sanco Oficio, y sus mLiltiples enemigos. Para Umbeno Eco
·• ... se rrara de un personaje c1ue carece de misterio" y ..... es uno de los
personajes más obvios de propio tiempo (Eco, 13-34). Eco considera que,
a través de los siglos, los partidarios y enemigos del mago son los que se
han encargado de alimentar un miro endeble al s:inrificarlo o al
demonizarlo. En síntesis, valga el pleonasmo, el mito es lircralmenre una
mentira. Miro o no, la Orden Rosacruz proporcioru los siguientes datos
"históricos" de su Gran Maestro que pueden ser cotejados con los tbros
literarios: Giuseppe Bálsamo (P:1lermo, 1-.43-1 795). Hijo del (;ran
Maestro de la Orden de Malta. Iniciado por el Ros,1cruz Alrhor:1s.
Casado con Lorenza Feliciani. Impulsor de la Logia ~1.isónica di rito
Egizio. Instituyó el uso del airar rriangubr en el templo Rosacruz.
Buscaba la rransform1eión p,1cífica de l.1 socied,1d .11 colabor.n con el
Conde de Saint Germ.1in. Inició ,l un joven teniente de origen corso,
llamado :--.Japoleón, que llegó .1 ser emperador de francia. Sufrió la
persecución del S:mto Oficio, quien n1.1nipuló .1 su espos.1 Lorenza
haciéndole creer que su marido er.1 un rcprescntrnte del demonio. Fundó
una logia en Roma, pero fue traicionado por un espía del Santo OGcio,
Francesco de San M:1uricio, quien proporcionó pruebas adversas que
permirieron su detención. fue encarcelado y tonur;1do en el C1Stillo de
Sancangclo. Su esposa fue igualmente torturada p,1L1 que declar.1ra que
Cagliosrro "adoraba al diablo y que bbsfemaba del nombre del señor".
No fue perdonado, y se le encerró en la forcalcz.1 de San Leo. Un;1
leyenda dice que Cagliostro no murió sino ,¡ue el cadh·er encontrJdo en
su celda er.1 el de un monje qu&lt;.: iba .1 ,cr reconforurlo &lt;.:,pirit11.ilrne nre.
(\,.,111 u \ , \ l '\I l{\·rP,.1l1111 111,,1:: 11i!1 ). Huidobro &lt;.:, poco !'icl ,11
perfil rosacruz pues cre.1 un C1gliostro má, comprometido consigo
mismo que con la sociedad, y m.ís m.ígico :· urn.11. r.1 C.1gliosrrn de

Huidobro es irreverente en rodas las direcciones: con la Orden RosKruz
porque se ridiculizan las claves secretas Je la Logia, y el n.irr.1dor 11.trn.i
''secra" a la Orden (cuando ésta se considera a sí misma como "u na
fraternidad esotérica, iniciácica v tradicional) o porc1ue el Caoliostro
b
hisrórico nunca traicionó a sus hermanos rosacruces; y, Je igual forma, es
irreverente con el cristianismo al caricaturizar el milagro de la
resurrección de Lázaro cuando el muerto atendido por el 111ago demora
en despertar; y por el traro papal que le ofrece el pueblo a Cagliosrro, al
irse de Emasburgo.
La creación de Caglioscro es un espectáculo. Los ingredientes son
sencillos, pero eficazmeme espectaculares: un mucho de n1.1gia, otro
ranro de sentimientos, y un poco más de a111or. ¿Por qué se identifica el
lector con Cagliostro si no es un héroe en el sentido mor.1lmente
convencional? Posibles motivos:
-Por su individualismo. Su frase lo abandera: ''tgo sum qui sum" (Yo
soy quien soy). Es individualista por su elevado ego que perjudica su
compromiso rosacrm, y por su egoísmo ,1] retener a quien le cerne o no le
ama, entre otros motivos. Pero, ¿por qué el lector habría de idenc ificarse
con .1lguien así? Porque son defectos. Se nos dirá que, en rodo c,1s0,
Marcival, el bueno de la hisrori.1, el que sirve de contrapeso es el
depositario de rodo el ,1precio del lector. H.uidobro jueg.1 con el miro del
héroe~· del .rntihéroe (propio del cinc). Ambos pcrson.1je., son "fuentes"
de luz (enciéndase poder): Cagliostro (de ojos "fc.)st&lt;.m:sccntcs") \'
Marciv.il (de "ojos místicos llenos -de flores luminos.1s''), pero l.t dirccció;1
de esas fuentes de luz. dependiendo del tipo de .1cciones, sed .1cerud.1 o
errónea. Esro nos recuerda .1 person.1jes como S.1t.rn,Í\, de l:i A1rr1Íso
Perdido de ,1-dilron: un fogel bucno que dcwicí su hie11te de luz \' fue
merecedor del l1üierno. Sin emb.1rgo. el lector \C ,irnre 111.1, idl·111ifiL,1do
con él porque rn compon,1mienro- es m.ís humano. h decir, .1,í t.01110
Milcon hum.111iz.1 .1 S.1t.111:ís :· le pnmite .d lector \·.dor,ir l.1 uimplcj,1
naturaleza del holllhre, .1sí I luidobro luce lo propio con \ll ¡ier,on.1je.
Marcival reunir.í Lis \·inudcs idóne.1s p.1r.1 ser consider.1c.lo rnmo el
f.1vorico de la histori.1. pero no m,1 cspect,1ud,1r111e11te su poder Lomo lo
hace Caglioscro, m111c1 dernueqr,1 '&gt;m de\eos l,m1.de.,, n1111L.l ,e n¡111\0L,I.
siempre time l.1 rnón: en !111, n delll,l\l,tLlo ,1b11rrido ¡i.ir,1 ,L·r ,1lln¡it.1do
por el leccor. Pero debemos n.:conou:r que rn oiHe11(i.1 L&lt;&gt;lll() l1LT,011.tiL·
esd jusrificH.ia porq11L· nuc,tr.1 soued,1d se 1111trL· 1.1111li1rn de idL",1k,. 1· I
lector se conecta wn C.1glioqro
nort¡ue é,te n dcliLim,1111c11tL· .1111h1&lt;&gt;110.
"'
r
:-,
mientras aciende .1 un uego (.!Leo h11m.1nitJ110) puede c,t.11 rn,1q11i11.1111.I()
~

' 1

�cómo \·enoarsc de su, enemigos. L1 prcgu11t.1 ql!l· Eli.111c k li.lLl' .il nl.lgo
lo sinreci·,; todo: -;Fs
,
. usral 11;1 ,í110cl o u1; tln1101110 ~, ).&gt; J
-Poi su vulncr.1hilicL1J. l-l kLtor no tcnd1.1 lo, p1Hkrl·, dl' C.1glio,tro.
pero sufre y se cntnstelc Lomo él Huidoliro h,1 uc.1do un mmklo
vulner,1hk de 111.1go con c.:I n:.il rodo, poJcmo., idcn ti l1c.ir1w,.
Encendemos ,1 C.1¡:.liostro cu.111do 110 pu,·c/1• rt'pnJ111r 1t11 11101 ·11111t11t11 rl,
r,1b111 ... (67) .il s.1her que quicn:n Jcsp1l·rng1.1rlo; Lt1,1ndo ,c .1pud.1 de
quien quiso h.icerle d.1110 (el dollor l)sterr.ig): cu.rndo mue,tr.1 ,1g11m dl'
.1goc.unicnto: ( ... ) ,1 pes,1r de /,1 1ll/portt111(111 y el 111rnis rle nu li1bor. yi1
f&gt;11pi1•zo ,z ,dlllrrimu· d1• 1·crrl11d. f8 l J; .,1 mmtr.n miedo en \.i., prueb.1,
inici.íciCls Je b Logi,1: l '11 lt'rror .1uhito .H' ,1porlao t!e ll/Í. /Jpe11,1s pude
dommar JI/IS 1/('l'l'/OS, me /,me/ m //lt'tlio de lo.i rorhl'fl111os r/1•/iu-go. r 10·0; .il
no resistir Li tcnt.1Lion Je reLorJ.nk el p.1s.1Ju ,1 Fli.rnl' o de .111tic1p.1r el
fll(uro .1 lm re~·e'i cu.rndo s.ibc qul' lo ti&lt;.:111: prohibido.
-Por su sencimienco amormo. ¿C:u.ínt.l\ vece'&gt; 1.:I lcccor no h.1br.í
escuchado .1 s11 ,1ln:dcdor .1 alguien decir: "Te prometo t¡ue tt'1 ,cr.1'&gt; 1111
rein.1 y yo seré cu re/'? Caglioscrn no podíJ ,er l.1 cxcc¡xión rn 'ill .1mor
por Lorcn1..1: -Q111éreml' wmo ;o te q111ao y tt /111ré l,1 rt111,1 drl ll/111ulo.
(59) ¿Cuforas veces el lector no h.1br.í .,abido del rechazo, de un .11nor no
correspondido? Lorenu t's el vivo e¡emplo: -Qut' 111t' 1111port,1 sa 111 rem,1
del mundo s, debo perder ,m alm,1 par,1 smnpre... (59) F.I con&lt;limenco
religioso (b ,1menaz,1 bcrnce de sucumbir en el pecado) no podí,1 falcar, si
considera:-nos .1l amor como un,1 carroza gui.1&lt;l.1 por el .1uriga del
principio rnor.1l. ;Quién en su vida no lu recibido fra~&lt;.:s melosas como
las de Caglioscro' Escuchémoslo: .. .y, sin ell/bilrgo. t1í sahes bien que yo te
quiero, r¡ue ní eres toda mi alev·iil, mi 1ínic,1 i1dor,1ció11 m el mundo ... (58)
¿Quién no lu insiscido h,1sc.1 L1 sacied.1d por el amor d&lt;.: alguien?
Pr&lt;.:guncémosle .11 ,rncor: F./ prinripe Roll1111d 111 r1 despedirse dr la mrtrqufs11
Fli,111e df ,\1ontuat, qur parte a /&gt;aris, y 11pro1iech11 esta ocasión partt hacrrff
u1111 dcclr1mció11 amorosa por 111ilésim,1 VfZ. (6,1) Huidobro ironiz,1 respecto
al sencimienco ,1moroso Je rns personajes: El príncipe. que era en ese
mommro u11 príncipe enm11t11do, enr1111t11do por los enwntos de la
enc,mt,1dor,1, 110 puede dejar escapar la ocasión defimri1111 de dar libre rnrso 11
/11 corriente de sw obsesiolles. (91) En oeros momencos, el autor se ancoja
refl exivo, y se anima a construir una breve ceoría sobre el amor, en tres
p.mes sar~.íscicas: /. Es difiol dommar el amor. La lurlit1 entre fl amor y la
ambioón es implacable. 2. . .. m,dquier obseruador 1 eri,1 que esrri
col/teniendo su pasión. que no quiere ir demasiado lejos. lid vez por la
imposibilidad de tomar dign11meJ1te un ,1mor 110 compartido, fllÍ 1·cz porque

.~

1

1

sabe que esa p¡¡;jer, 111 perda SIi ¡,i,g¡;¡idad, padl'rí,1 sus cu,ilidllrles
excepcionales que hacen de ellri 11n imtru111mto precioso. J. f:1 ,nnor es
peligroso, hace oluidar lm otms pffornp,1rionfs, ,1un Las cosm rlf 111111
import,mci,1 decism1 en lr1 11id11 de los hombres. (60) O se: burla del JLín
social por adherirse .1 un kí.gil ideal escécico fe,rn:nino, pues L1. hija del
duque Anasrasio: (No debe ser más hermosil qut Lorenza, porque entonces !11
primera actriz protestari11) (89) Por ocr.1 parce, &lt;quién no ha sido
dominado por la pasión al grado de querer Jescruir lo que ama?
Caglioscro lo ordena a su sirviente: -~nda al albergue de "La Estreffa de
Oro")' m11t11. 11 Lorenza. ( 123) Lo original rn Huidobro no es pbsnur el
sencimiento amoroso como ral. sino de construirlo ,1 parcir de su
focalización (incisiva) de aucor y de la focalización (sincer.1, y a veces
cursi) de sus personJjes. El lector, como espectador, recibe y distingue las
dos visiones; es quien toma conciencia del discurso .unoroso.
2. EL poema es una creacióll pum. Está claro que Ci1gliostro es sólo
prosa narraciva y no es una obra pura en canto no se ciííe a los parfo1~,ros
creacion iscas poéticos, salvo en la reílexión del ap,mado anterior ~obre el
modo en que el aucor construyó a su person,1je. Lo paradójict, ..,¡uí es ver
cómo Huidobro se vale de lo no creJcionisca para crear lo "poécico" y
cinem.uográfico de su obra. Veamos. El autor condena el abuso de
adjetivos y suscancivos que an iquilan L1 efectividad escécica de un po&lt;.:ma.
En el segundo parágrafo del primer capítulo el amor no abusa del
adjetivo "magiscral" porque aquí sólo lo emple.1 una \'CZ. Pero d hecho de
que lo retome más adelante con insistencia, y el que emplee sinónimos
inmediatos como "magnífica" desgastan la efectividad del adjetivo, y le
confiere un acento retórico a la narración. Es decir, Huidobro incurre,
delibera&lt;l,1.menre, en lo que mis detesta:
(. . .)De cuando en r1"1ndo el lt111Zt1zo de un relámpago
,wzgistrit! Mciaba sobre la angustia de nul'stro panorama /11 sangre
tibia de 111111 nube herida. (31)
El uso del adjetivo "magiscral" y del sustancivo "angusti,1" cicnen un,1
intencionalidad lúdict1 al parodiar el ef&lt;.:ctO sonoro dd rel.impago,
recurrente en el cine de horror. Es evideme q uc estamos frente .1 un,1
imagen seudo poética ("el lanzazo de un rd:ímpago magistral" que vacía
sobre "la angustia de nuestro panorama la s:mgre cibia de una nube
herida") debido a b inclusión forz.1da del adjeti\·o y dd susunrivo. Sin
embargo, experimencemos. Si Huidobro hubier.1 suprimido ese .1djecivo y
ese sustantivo, y su concexto fuer,1 ocro: un poema ~· no est,1 novela; y

�conserváramos sólo lo esencial para darle una caregoría de imagen
poética, otro sería el efecto:
"... el lanzazo de un relámpago vaciaba sobre nuestro
panorama la sangre tibia de una nube herida".
El resultado: una imagen creacionista. Pero esto no puede ocurrir en
Cagliostro porque el propósito y el resultado narrativos son distintos.
¿Y qué pasa con el empleo del símil? Huid.obro hace lo mismo: lo
agora hasta el cansancio (todo lo que un buen poeta creacionista no
debería hacer en su vida poética):
Grandes nubes negras y llenas como vientres de focas ... / La
selva magnífica se queja agitada por el viento corno un órgano o
como una gruta marina,,,/ ... dos linternas paralelas balanceríndose
como un borracho que canta en el horizonte ... (31 -32)
Pero despreocupémonos. El símil y el adjetivo no "matan" la
narración porque la narración se "entretiene" con ellos. l.o mismo se
aplica al lenguaje retórico. El creacionismo lo repudia , pero a Huidobro
le sir\'c, no para armar narrativamente una escena cinematogrM'1ca sino
para sostener su liviandad discursiva:
EL exceso de uida retiene el exceso de uida, ese exceso de vida
producido por e! pánico y que tiene su origen en la simple
electricidad nerviosa. (32)

O para insinuarle al lector que la vida es un lugar comün:
... que la hizo estremecerse hasta la médula de los huesos (34)
La paloma parte como una flecha, es dffir, partir!tt como una
flecha, si esta comparación no fuera demasiado usada (61)
Cuando Huidobro se niega a describirnos algo (como la belleza
femenina o el estilo de decoración) querernos suponer que lo l1:1cc por
ahuyentar el lenguaje descriptivo y anecdótico que él dcccsc.1 o que lo
hace porque confía en la imaginación porrentosa del lector, quien es
capaz de erigir un espectáculo propio en su men ee.
Si admi timos la ausencia de imágenes en un rígido sentido poético,
enconces aquí cabría la observación de Braulio Are1us: En Cagliostro, "las
imágenes poéticas (están) incorporadas a la acción hasta c.11 punto que d
autor no necesica recurrir a las im;1gencs para expresarse, pues la acción
misma es la imagen poética" (Are11;1s, 204). Pero dudo que rn Huidobro
550

haya habido tal incención porque su objetivo, como s::ibemos, era
experimentar con los recursos cinemarográficos. Tal vez la~ acciones sed.n
visualizadas como poéticas cuando sean transferidas al cinc. Es decir, lo
poético no radica en las acciones sino en el pensamiento de Hu idobro
que las imagina y crea; el pensamiento de Huidobro es el csencialmencc
poético. Las acciones narradas son sus hijas; lo poético que pudiera haber
en ellas sería una consecuencia de ese pensamiento. Es probable que
quien sepa "doblar'' cinemarogdficamenre el pensamiento del autor
conciba escenas poéticas. Quien lo logre habrá entendido la significación
mágica de la palabra a la que aludía nuestro escritor chileno. Difícil tarea.
El hallazgo de lo sublime dentro de una obra que, en engañosa
apanenc1a, parece no tomarse en serio a sí misma.

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EL CRITERIO SEMÁ NTICO DE LOS EL EMENTOS
DE LA ORACIÓN GRAMATICAL Y SU TRASCEN DENCIA
EN EL DISCURSO LITERARIO

;,.,11ra . Dora Co1l'l,í ln. Cor1i11.1

Introdu cción

La distancia q ue ex ist e e n tre un orden gramatical
res pet ado y seguido por los hablantes y usua rios del discurso
cien rí fi co y t ec no lógi co , con respecto al literario , es mayor , que
entre és te y el co lo q uia l. La razón es obvia: todos recurrimos
cuando ex pres amos id eas, sent imientos, opiniones, deseos v
demás al siste ma de lengua e n uso , que como sabemos e,s
con ven cional , y los discu rsos refe ridos se nutren de l mismo
sistema; la dife rencia nace del d istinto propósito que persigue
qu ien lo fo rm ula.
En cuanto al disc u rso po lítico -económ ico, nunca como
ahora, observa mos su parecido con el lite rario. Ya Alfonso Reves
enfat izaba la relació n ex iste nte e n tre el ca m ino &lt;le la ciencia \: el
de la lite rarn ra, en ambos interviene la ocu rrencia , la crearivicla&lt;l,
el azar y la elección d e tér minos; la única d is crepancia c¡ue cabe
es que mientras en el primero se busca la verdad, prec isión y
exactitud , en el otro se p retende un log ro estét ico que hag.i
reflexionar, en t retene r o tomar conciencia.
552

35.3

�11

1

La gramática como conjunto de normas que regulan el uso
adecuado de los elementos a través del conocimienro de sus
funciones, nos permite que no se pierda la comunicación en t rt
los usuarios ya sean hablantes, escribientes o escr1rores.
Llamamos escribientes a todos los que escriben y dejamos el
término de escritores para los que se dedican a la expresión
literaria, en cualquiera de sus manifestaciones: poesía, narrativa ,
d Llmá t ica, ensayo o crítica.
Por la razón anterior aun los literatos han de respet ar la
norma gramatical, ya que de no hacerlo, perderían la función
literaria: comunicar. La literatura también enseña verdades,
aunque a algunos les gusta hablar de ve rdades y mentiras o
verdades a medias; lo que nosotros hemos advertido es que los
escritores dicen m ,'Ís entre líneas que de manera directa. Esto se
da porque el elemento esencial de la lirerarura que es la ficción,
permite decir lo que en otro lenguaje sería incomod idad o
atropello.
En el presente análisis del criterio semfotico y su
repercusion en el discurso literario pretendemos evidenciar lo
difícil que resulta la obra literaria rnando no se ha practicado la
lectura comp rensiva , y la dificultad que enc ierr a conocer L1s
intenciones del autor, implíci tas en el narrador y las acciones del
personaje o personajes, cuando se ignoran los vericuetos del
lenguaje figurativo o metafórico.

Los elementos de la oración gramatical
Generalmente se puede llegar al juicio erróneo de que los
literatos por contar con la libertad que caracteriza todo acto de
creacion o artístico, no lnn de someterse a Li s normas
gramaricalcs; nada m:ís alejado de la verdad, )'J. que por el
contrario son los que dados su vocació n :' oficio, dcbedn conrar
con el conocimiento claro v extenso de su lengua para
aprovcch,n rodas las posibilidades de los c.1mbios, ajtistcs )'
acep tacione s reales, a fin de no daíur esta materia con la que
rrabajan.

Es la palabra escrita la que de luoar
a la estabilidad del
o
idioma y a la rransmis ió n de la sabiduría popu lar y empínca, por
ello, cuando los hablantes ejercemos la libertad de expresión en
su manifestación permanente, se adquiere un compromiso éticosocial ineludible, tan es así, que siempre el número de hablantes
será mayor que el de escribanos y escr itores.
1
De acuerdo con Revilla los elementos de la. oración
gramatical con base en el :riterio semántico que hoy nos ocupa,
pueden ser palabras llenas o vacías, Entre las primeras se
encuentran el sustantivo con su clasificaci ón en co mún o propio,
concreto o abstracto, co lectivo o individ ual, y partitivo o
1~t'dupl o, esta cla_se _es también para adjetivos; el ad jetivo que se
divide en descripuvos como los ca lificativos, numerales v
gentilicios, o b ien, no descriptivos como son los p0'. ~:;ivo;,
de mosrr_a ti vos,
indefini do s,
relativos,
interrogat ivos
y
adm1rauvos; el verbo que denota aspectos atribu idos a un suieto
(acción, estado, cualidad, relación ... ) ; el adverbio que expresa
circunstanc ias diversas y la inter jecc ión que n .111 ifiesta
sentimientos o emocio nes. Dentro de las vacías se inc luve
aquello_s elementos que muestran dependenc ia de otra categoiía
grama(lcal en cuanto carecen de signi fic.ido prop io como son : e l
articu lo, la prepos ic ión, el pronombre, la conjunción v los
verboides.
·
No hay necesidad de ofrecer ejemp los bástenv :; razonar sobre
el hecho de que el artículo no significa nada por sí so lo, como
rampo co la preposición y los verboides - infin itivo, gerundio \'
part ic ipio-; en cuanto al prono mbre, su contenido se:nfor ico e.s
nulo, dado que adquiere un significado ocasiona l. depend icn rc
de un conrexto.
Todo escritor que se :ip rcc ie de ser lo li a de romar en cuenL1
l~s fu1~ciones de rodas las categorías gramaticales p:1ra rcspet:ir la
si11raxis re cta o directa que le producid unidad v coherencia en
cada párrafo q ue elabore; tamb ié n ha de estar ,e nte rado de l.1)
licenci as otorgadas gracias :i la sintaxis ind11ccu o Cigu ra da. C:on
base en ese conocim iento lingiiístico perm iti d ,1 rns lcctorn
enconrrar sus i nrcnc ioncs auténricas \' el disfrute de su ob r.1.
Recordemos aquí que él es el p rimer lc~ror de e lla:· por lo t:111to .
el primero que la d isfruta .
.

1

�Nada en h obra licér,iria es gr.1tuiro; en el s1n11u111cro Lk
elecciones que ha de realiz.ir el escritor se e1H.:uc11tr,111 Li,
siguientes: título, tema, subcern.1s, perso11:1jes, .iccioncs de ésto,,
nudo o conflicto, cipo de fin.11, ecc. dcpendie11do d-: lm c.í1rnnn
q u e le
d i c ra n
e I gé 11 e ro Ll m b ié n se k cc io 11.1 d o : ¡rn é 1 1c o .
narrativo, dram:írico o cnsa:,·ístico .
En el esrndio que nos ocupa dejaremos de lado el .111 .ílisi~ de
los criterios morfosindccico, porque ofrece rnc11or dificultad ,u
conocimiento en comparació11 con el seni:i11cico. Desde luego
que subrayamos el hecho de que fHLl que un p:írra!'o- demento
de cualquier escrico- sea cnrendible ha de lubersc puesro en su
construcción sus dos c.ir:1cccrísr1cas csenci.ilcs: t1111d.1d \'
cohe rencia.
De acuerdo a I c r ir e ri o se nLÍ n tic o d is p o 11 e m os de var i,1 s e las es
de palabras que las acercrn o distancian s&lt;.:gún su significado; así
por ejemplo podemos hablar de sinónimos que sirven paL1
preu, .1r lo que se quiere expresar y evitar redundancias o
perog rulladas , y de antónimos que son aquellas que se oponen en
su c o re nido se m ;Í 11 ri co . Ta m b ié n ha:' a palabras que se c las ifi un
c o 111 o p o Iis é micas, éstas con eien en varios si g ni ficado s, de ahí les
viene el nombre, pero por supuesto que dentro de un enunciado
sólo se pone en juego uno de ellos.
En cuanto a las parónimas, el problema radica en que se
desconoce el significado propio y no a su parecido formal enrre
ellas; así pues que resuelra esra t raba, se pueden utilizar
acertadamente y evitar fal las de índole ortográfica. El problema
en sí proviene de la falca de un rico léxico y éste se forma a rravés
de la lectura v la consranre visita a los diccionarios.
El leng¡1ajc literario es indirecto, figurado, ambiguo;
con forme a su propósito alejado de lo cien cí fico y tecnológico , el
suvo es most rar una realidad imaginaria o apegada J la verdad,
pe.ro no demuestra , no fu n clamen ta, no da cuenta rora 1, sólo da
una visión sinaular
de un trozo de lo que rodea al aucor .
b
Entonces la palabra se vuelve batu ta de director musical y parece
caminar sola, inocente, pura; pero no es así; ella es dominada por
el literato y aparece reflejando lo que se le ordena suti lmente.
De lo anterior deriva una pequeña contradicción más
aparente que real: la literatura explica y no expl ica, enseí1a y no
ense11a. Sabemos su propósito: anres del siglo XIX entretener,

divertir; después, hacer reflexionar, crítica social, reflejar el
mundo visro por el escriror, detrás ele bambalinas haciendo
actuar a aquellos personajes que dotó de vida ficticia, pero al fin
vida, o bien provocando emociones y emparías en sus lt:ctorcs
cuando da curso a su vena poética.
Volv iendo a Revilla, nos percatamos que no es fácil en el
contexto lirerario marginar las palabras vacías, dado que el autor
las maneja con elasticidad y con aplomo para declarar u ond tar
sus verdaderas intenciones. En la obra literaria cuenca lo que se
di ce y lo que no se dice, y un buen lector ha de saber porqué el
autor dice esto o aquello, y tamb ién porqué calla o se desvía.
Con base en lo anterior podemos deducir que el escritor
conoce la gram:írica para luego desobedecerla cuando puede; esto
no nos debe causar alguna incomodidad, dado que exisren casos
más delicados como el de los abogados que conocen la dureza de
las leyes para luego buscar la manera de encontrar un lado
elástico que sirva a intereses particulares; claro que no son todos.
pero sí son muchos.
II
Ya hemos definido lo que es la lengua como producto social
pero nos falca hablar de las relaciones que guardan los signos
entre sí y los usuarios de este sistema con el mismo. Desde luego
que el signo lingüístico es convencional y biplfoico, es &lt;lecir,
nace por imitación y conveniencia y comprende dos planos :
forma y contenido . En el aspecto formal sabemos que consta de
un o o más fonemas y qu e Saussure llamó significante a la imagen
acüscica y significado al contenido.
Cuando se utiliza la primera manifestación de la lengua que
es el habla, ex iste la oportunidad de repetir el parlamento en
caso de que haya habido interferencia y no se escuche
adecuadamente, también se da margen par:1 que el audienrc
pregunte en caso de duda, y por si fuera poco, hay otra ventaja,
el apoyo que representa la mímica. En su manifestación escrita se
dan otras venrajas , pero no éstas, ellas son: la palab ra escrita
perman ece, se puede leer el escrico varias veces hasta entenderlo
Y se puede ampliar el nivel de audiencia.

357

�No obsranre, también los hab lanre s pasan por s1ruauo n es
que no quieren mostrar o confesar a familiares o amigos, en esros
casos se utilizan rodeos, evasivas, monosílabos, tartamudeo s, e
incluso, silencios . En la escritura se cu e ntan con los signos de
puntuación, en particular los de inrerrogación y excla m a t ivos
para denotar o connotar tales recursos, pero siempre resulta m ás
rápida y fluida la comunicación o ral que la es c rita.
Para ejemplificar un caso de rodeo o perífrasis tornemos e l
siguiente ejemplo: Delia puede estar resfriada; desde el pu n to de
vista sindctico se trata de un verbo auxiliar y otro auxiliado q ue
no tiene más ciencia. Se trata de u na perífrasis verbal que como
sabemos se compone de un verboide -forma ve rbal sin mor femay otra forma verbal con morfema personal, es decir, conjugado,
esto es comprobable po rque no cabe la e lusión , cuando cabe
entonces no es perífrasis, tal es el caso de algunos ejemp los
2
citados por Alarcos Llorach. En un dis c urso lite rar io esta
cuest1on ni siquiera se mira; el autor ha de colocar, en el
supuesto caso que necesitara o quisiera utilizar ese enunciado ,
una situación que dé lugar para e llo y para el lector es básico que
significa que no es u na afirmación ni un hecho consumado;
entonces puede significar una duda o pudiera concluir una
experiencia en que ese personaje llamado Del ia, esruvo b ajo la
lluvia v entonces se entendería como una. consecue n cia.. Ye n do
más lejos, así lo permite el terreno estético que pisamos aho ra,
el la no bajó de su redmara a la reunión famil iar de un viernes
social, lo cual convertiría a ese enunciado en una disculpa no
velada.
En las complejas sociedades que con for man nuestro siglo
XXI encontramos que a pesar de los avances materi;1les, la
humanidad parece caminar hacia su autodestrucción : ho y en d ía
tras el grito de No a la guerra, las naciones ofendidas, ofensivas
y ofensoras se preparan para iniciar una lucha que dadas sus
dimensiones pudiera significar la tercera guerra mundial. Y es
que el hombre común y ordinario dice q ue sí a a lgo propuesto
con la palabra oral o escrita y luego niega co n los hechos, se
requiere de mucha fueua moral y esp irirua l para sostener un
equilibrio entre el decir y el hacer , entre ti ser y no se r.
Mien t ras millones de seres rnanifiesr.111 su protesta concra h
guerra con pa.ncarras, discursos , caminatas, dcsnudm , ayu nos,
358

e_tc. y otros tan tos oran para pedir la paz y la armonía, los que
tienen la sartén por el mango, no quieren negociar, se han
llenado de soberbi a, ambición y coraje para derrochar un cosco
q ue salvaría a muchas n ac iones de la pobreza o de deudas
ex t ra_n jeras. Si nos p regu ndsemos qué nos pasa , la respuesca sería
la misma que se da cuando n o se ena lrec e n los valores: se p ierde
el rumbo cuando no camina m os hacia e l b ien .
. _Practica ndo un poco la autoescritura, direm os ahora porqué
ut1l1zamos e n el párrafo anr erior un a frase coloquial y el nombre
de u n programa que tenía H écrn r Suúez: para decir una verdad
con u n matiz m ::ís suave que el de queja o aspaviento . Como
p uede observarse aquí estamos lejos d e utilizar perífrasis, v a
p ro pós ito de és ta d ire mos que tamb ién puede usarse en el su{ero
y no sólo en el predicado. Es curioso observar que cuando un
h ab la n te la utiliza para inter rogar a otro, éste siempre contesca
de la misma forma . Pongam os un e jemp lo : ¿Qué esds haciendo
en mi cuarro 1 Estoy leyendo ; pocos dirían : Leo .
La elipsis como antónimo del pleonasmo ahorra palabras y
con e_ll o tiempo en el ha bla y esp aci o en la escricura , pero cabe
menc io nar que en ésta a veces lo que se in te nta es la precisión o
ev itar red u n dancias y no el ahorro; ta l es el caso de las frases
ase;civas en rórn los o !cereros y d e los tículos de libros . capírulos,
amcu los .' etc, que se sacan del lenguaje coloquial y se convienen
en s1gn 1f1cantes del significado g lob .il de l texto que a.nuncian.
Pongam os un ejem p lo que p:ira m uestra co11 un borón b:1sc.1 : las
memor ias reun idas por Garc ía \Lírqun en s11 li bro Vivir para
co ntarla nos re cuerda. con su cítulo los casos consabidos de
vec in os o co n ocidos que alguna vez vieron la muerte mu\· cerca
pero que vivieron para con tarlo.
·
La frase poética desti la d.1 e n cada verso no serí,1 razonable
parafrasearla en una oración n os dice Al.ucos Llor,ich en L1 obr,1
ya ci tad a; no le fa lt a razón, pero un especi,disr:1 en l.elr.1&lt;; li,1 de
enconcrar las rehciones inr ern.1s de l text o literar io v hs que
guarda con la realidad social que refleja; t.1111liién h.1 de husc.11 lo
que se h a llama d o las segund,1s incencionn, ,1si como infer i r L1
influencia y cr ascendcncia de l:i obr.1 que an.il iz:1 e intnpret.1
p o r su p 3. rt e Re Vi l l.1 de e ()) e ¡¡ (.:' 1 p r 6 lo g o d e ' ll G r a lll á t i e a
española moderna, se adhie re al cri te ri o de, l.1 lZe,1! 1\cidcrni,1
Española en c uanto a que la tn111ino lo;í .1 e\ Lo 11 1'e11cio11 .1 I ,.

�que por m:is que se .1po\'e una p.1L1bra l)ll~\',l l ' ll el -,i:lC l11.l
significativo de la lengu.1 que viene ,1 ser el enfoque cttrnulo¡:_1..-&lt;1.
el término nunca es tot.ilmt1He connot;itivo, v:1 que n:1gc un.1
defin ición propia. Claro esd que es :1sí en el c.1so de 1od.1s las
disc iplinas cienríficas, dentro de las cu:1lcs se cnrnentLl, l.1
lingüística.
Hasta ahora n,1die h:1 definido mejor la disc1nc i,1 entre
ciencia v literatura que Alfonso Reyes en su obr.1 El des linde; en
ella el a,utor regiom o ntano pone el punto en l.1 i cuando sep .ua
Lis ciencias exactas, soci:1lcs \' natur.1les del arre tT1:1s
comunicativo v humanizante qu¿ constituye la literatura. La
materia p r i m a , del es cr i to r son las p JI abras y por e 11 o h as Ll Ie
rinden tributo como l.i ha hecho Octavio Paz y P.1blo Neruda
en trc otros poetas.
Mientras que hs palabras se cuentan sihbicamente y se
procuran coincidir sus terminaciones en ;i\gunos poemas, ~11 los
rexros narrativos o dramúicos se dejan correr com o si fueran
hilvanadas mágicamente . Mas no nos engañemos ni engaí1emos 1
nadie; 13. paL1brJ elegidJ se debe a un motivo consc1enrc o
inconsciente; el inicio, conflicto Y final tuvieron su rnón.
Cierramente que 3.\gunos rasgos estil ísticos son determinados por
el rema y el género en cuestión, pero lo Jem,í.s se debe a
elecciones propias del autor y he allí el compromiso personal v
social que implica escribir y publ icar, porque todo el que escribe
acaricia la idea de que orros, los demás, se enteren de lo que
quiso decir; recordemos aq u: el D i.nio de Ana F rJnk que t1ene
un caricter híbrido: histórico-literar io.
Li pequeña Ana, con tan sólo 13 ó 14 anos, supo captar h
angustia de la guerra , la soledad, el miedo, la injusticia y aún
rn:ís: llevarlo a un papel para que sus ideas y sent1rn 1enros no se
quedaran a merced del olv ido. Porque leía mucho en el Anexo
Secreto (su escond ite familiar) aprendió cómo cscnb1r y supo :1
través de buenos aurores las reglas de sintaxis y ortografía. En su
Diario describe con lujo de detalles las experiencias amargas,
jocosas y amorosas que le rocó vivir en una época muy dura y
ter r ib Ie, c Iar o que no sabía e I fi na I de es e cuaderno n i siquiera s1
ella misma tendría futuro, pero esa actividad febr il le ayudó a
soportar la dureza del encierro en una edad propia para las
0

ilusiones.

Dentro de la ambigüedad que permite el uso del lenguaje
literario con todo el esplendor de las medforas, ningL'1n escriror
quiere quedar tan oscuro como para que sus lectores no putdan
111terpretarlo; sería tanto como pensar que alguien hablara para
no ser escuchado, es decir cuando esci solo. Los ha habido, pero
incluso habría de por medio alguna razón sicológicJ o temor de
represal ia para hacerlo. Recordamos el caso ~{e la escritura
automática, el poeta llamado El Nigromante, y desde luego los
poetas malditos encabezados por Baudelaire .
Conviene hacer aquí una pequena pausa para recordar qué es
la sem;Í.nrica y cuales son sus funciones. Esre término proviene
del griego semantikós que es significativo o relativo a las
significaciones. El primero que lo acuñó fue Michel Brea! en
1897 y ha tenido mayor aceptación que el tomado del .,:-: rnfo
semasiologie que en español da semasiología. Ésta ha sido
definidJ como la disciplina científica que se ocupa del estudio de
la significación de las palabras o vocablos. La sendntica
lingüística descansa, desde luego, en el análisis lH signo
lingüístico, el cual no ata un nombre con un objeto, srno aquél
con un concepto. Como ya ha sido explicado por Saussure el
complejo sonoro de una palabra que gráficamente se rep resenta,
pongamos por caso el vocablo mesa (m-e-s-a) es llamado
significante y lo que éste evoca en el espíritu viene a ser el
significado, es decir el objeto con todas su~ característ icas
esenciales. Por ello cuando estudiarnos un idioma extranjero lo
que aprendemos son otros significantes pJra conceptos que va
m;rnejamos, como por ejemplo: árbol, tree, baurn, foret.
'
Insistimos en este mecanismo semántico: la relación entre el
concepto y el objeto es indirecta y ésta se da J través del sentido .
Es decir el nombre evoca la idea subjetiva de la cosa, en nuestro
ejemplo mesa, y no la cosa propiamente dicha . Así el significado
s1rve de vínculo para relacionar dos mundos opuestos: el
lingüístico de los nombres y el no lingüístico de los objeros . Esto
explica el movimiento semántico que afecta todo léxico, su
dinamismo y variabilidad.
Presentamos ahora en esquemas las causas esenciales así
como las modalidades de este movimiento semántico y quien
desee mayor explicación puede consultar en anotado en las
fuentes bibliográficas utilizadJs para este trabajo.
361

�Causas
esenciales

Históricas
Lingüísticas
Sociales
Sicológicas

Derivación

Modalidades
del

Innovación
Uso metafórico

movimiento
semánúco

.

1 ,,

.!

{

Composición

Prefijación
Sufijación
Parsínteis

{

Homogénea
Heterogénea

Uso metonímico
Apropiación

Usos varios

{

Gkio
Adopción

Complementación
El uso metafórico abarca el empleo general izado de una
comparación condensada por medio de la cual los hablantes
expresan una identidad concreta o intuitiva, como por eJe_mplo
cuando decimos el ojo de la aguja o la cabeza de un clavo. El uso
metonímico consiste en designar una cosa con el nombre de otra
por sucesión inmediata de los conceptos respectivos, como ,cuando
el cuero tratado para escribir es llamado pergamino (de Pergamo)
.,
0 de la persona de buen comer, se le llama de buen diente_ . .
Entre los usos varios podemos mencionar la espec1al1zac1on
(forma: horma), la generalización( vándalo: vandalisn10) y el uso
traslaticio (firma: rúbrica). Podemos concluir este punto co n base
en la lingüística general afirmando que el contenido. del , signo
lingüístico -l lámese palabra, vocablo, térm1110 . o c~_1cuon- es
arbitrario y convencional; que el significado o s1gn1hcados son
dinámicos y variables y que éstos no se someten a leyes como las
físicas o las correspondencias fonético-fonológicas. No obstance,
las causas y modos de esas variaciones sí pueden ser ordenadas Y
clasificadas con cr iteri o científico.
;362

Toda obra literaria es producco de una emoción o
confrontación del autor con su realidad actual o pasada por ello
conmociona en algunos lectores puede ser en mayor o menor
grado, depende de la capacidad emoti\'a del sujeto y de su
experiencia previa. La siguiente cita lo explica mejor: "Tiene
sentido la afirmación de Jean Pau l Sartre: el deseo de leer es
violar lo oscuro. Tras las incie rtas portadas de un libro, y en su
contenido esdtico, hay un mundo que bulle, h:.1y palabras que
construyen formas, emociones que emanan de un mundo qu e
crece bajo nuestros ojos y en nuestro ánimo. U inrelccco participa
del festín de las pa la bras. Libros culpables de encender hogueras
en las mentes, libros prohibidos y autores condenados a muerte
como Salman Rushdie en Irán, libros que en sus ficciones, en sus
mundos de papel inflamable gritan verdades \' hosrigan cspírirus.
Una hisroria, cu;ilquier historiJ, es rn;Ís que b anécdota que nos
cuenta. Cuando sentimos la conmoción de lo q ue yace bajo las
palabras estarnos frente ah literatura'''.
Cada vez que un hombre p;isa por un reto del CLul sale airoso
él quiere contarlo -torna mos hombre por género humano- y esto
se da desde el pr incip io de la humanidad. Si es esc ritor o quiere
serlo escogerá una de dos formas narrativas: el cuenco o la no\'ela .
Ésta se ha comparado con un río, aquél con un arroyo; el ,nte de
contar es antenor a la fo rrnJ, al género novela, nos dice
Giardine lli, y. aoreoa:
"~o hav• novela sin cuento, porque 110 ha\·
o t&gt;
novela sin hiscoria contada, pero sí hay cuento ~in novela . (Y no
sólo es la extensión, la diferencia, claro esd, ni se prercnde aquí
una absurda compe tenc ia ). El cu&lt;:nro es ese indefinible e
imprecisablc pase de magi,1 que me sirve p:na exponer un peq uer10
breve ins tante, un derallc, qu e IL1 de tener validez unin::rsal. Y q ue
ha de significar para el lccror L1 convocJtori.1 de ese sist ema de
conexiones de que habhbJ Cordz.ir: roda una serie de ern ociom:s
que yo desconozco en el momento de escribir, pero ciue !un de
desatarse para que 1111 c uenco tenga ex 1srencL1, compos1uo11
final" ' .
Podríamos ver &lt;:I cuento como una p.11ricul.ni1,1 ció11 de l.1
realidad y la nove la como una gencr.ili1,1ción. :\q l1 Í no ,e tr.ll,l e
definir sí una Je esus fo rmas n,1rrati\·.1s ticr1c m,1yor o 111c1101
trascende ncia, las cuestiones sobre otét iu , rccordcmo, q uc todo
arre busca la expresión de l.1 hcllu:1, no pueden q1jet.tr,c :1 órdc11c,

�jerárquicos, menos aún cuando sabemos de_ los géneros híbridm Y
la evolución de los fines, ::ihora son reílcx1on.ll y &lt;:11trctener; por
ello hay biografías, género ambiguo, qu&lt;: parecen novelas y 110\'cLts
cortas que parecen cuentos largos .
_
Dentro de lo mucho que se ha lublado de los m1ros acerca de
su ficción, nos gustaría puntualizar el brillante estudio que realizó
sobre ellos Luis Ccncillo. Fn su obr::i Mito. Semántica y realidad
analiza canto su estructura como los significantes y significados.
No podemos pasar por airo sus aseveraciones bien fundamentadas
en cuanto al peso y relación sociopsicológio que guardan con la
cultura del hombre moderno. En este sentido resulta 111tcresante
destacar la parte IV de esca obra intitulada: Realidad)' mito, _en la
cual explica las coordenadas lógico-onrológicas. en que
mito se
inscribe, sin reducirse al estudio del lengua¡e y realidad que
resultan conocimientos insuficientes para abordar su función y
sentido básicos. Desde luego que la función es la de comunicar y
su sentido proyectar la naturaleza humana frcxHe al mundo ajeno
y presentar los problemas propios d_e sus del1m1rac1ones como
·
criacura
suieta a los d·1oses, ·,1z.ar o c1rcunstanc1as, 1,' con menos

d

'➔

1

dores que ellos.
La obra de arte, como dice Cencillo, es una mediación
dialéctica entre diversos órdenes: materialidad y sentido,
Namralna y cultura, individualidad y colectividad, y esto canto
en el eje si~crónico como en el diacrónico; en síntesi_s, el comú~
denominador de todos los niveles de objetos y de realidades en s1,
de cualquier orden, es la tensión normativa. Y es que el _mundo
de las cosas y objetos materiales tomado como ob¡eto de
conocimiento es producto de la integración cultural que se
manifiesta como una experiencia del lenguaje.
El hombre no puede filosofar sin relacionar el movimiento
mental con los ámbitos vivenciales y contextuales. Esta es la tarea
del filósofo, tarea permanente e impostergable. Este proceso
progresivo es permitido gracias a la si?nifi~a~ión pero _si se llegara
a una zona límite donde las categonas basteas y radicales no se
conectaran de un modo lógico, habría que recurrir para que
tomara expresión, al símbolo y analogía que se conoce con el
nombre de mico.
La verdadera realidad de\ hombre no se reduce a las
conexiones conteXLuales lógicas, porque tamb ién experimenta unas
.36/4

'presencias' crans\ógicas que se le 1nsi1Hbn v lo cnvuekcn desde
los diferentes límites de su mundo, como cxp lic.1 Cencil lo : "L1
particularidad de la síntesis ~cmfotica del mito (-Hrihución
predicativa, cte.) es que, a diforencia de rodas Lis dcnds, en ella ni
el sujeto lóg ico es dirccurncnte vivcnci.1do ni el predicado
pertenece a un contexto racionalmente claro con 'lug;nes'
semánticos determinados y en conexión con otros contextos
idiomáticos de propiedades análogas". '
Así como la real idad histórica resulta irrelevante en la
hermenéutica mítica, también en el drama no es es&lt;:ncial la
realidad física de los actores, sino la significativid.1d de los
personajes que encarnan. Que el mito es un saber y una
info rmación es innegable, como también así resulta su densidad
expresiva que corresponde a múltiples dimensiones. L1 función
del mito es orientadora, de aquí parte su cadcter universa l; sus
alcances de profundidad y plenitud lo doran de llna constante
actualidad. El horno sapiens es m;is que saber formalizado, es nús
que conocimiento verdadero, es más que experiencia sensoria l, es
el binomio materia/espíritu que enfrenta problemas semfoticos
como el de distinguir entre exactirnd v rIP-Or
verdad .v
t'&gt;
,
verosimilitud, pensar y senm, medir y evaluar, cu;-intificar :'
cualificar, y todo ello, para encontrar el camino ético y estético
que lo siga apartando de la bestia.
Nada mejor para internarnos en el mundo de la ficción que
retomar los mitos griegos. En una obra de cadcter didfrt ico
6
escrita por Potter/Rrobinson se incluyen cuatro referidos a Ulises,
el de su encuentro con Circe, con los cíclopes, el de su estrategia
para escuchar las sirenas y su inesperado regreso para los
pretendientes de Penélope y tan esperado por ésta y Telémaco.
Ulises es el personaje de Homero más delineado aunque no el de
mayor altura; este personaje es ingenioso pero no tiene el cadCler
indomable de Aquiles ni el valor demostrado por Héctor en la
famosa Ilíada de Homero. De aquí la duda, para algunos
razonable, de que este autor no puede ser el mismo que el de La
Odisea. Para nosotros no cabe duda porque si bien es cieno que
hay características disímiles en cuanto a fo rma v fondo , son fáciles
de explicar dado el propósito del autor: en la p;.imcra se trataba de
encumbrar el coraje de los contendientes ante un destino va
conocido e incambiable por la dinastía de sus dioses; en la
¿

36 5

�.

• 1

'

, I
ll',

11

l

segunda, es una larga aventura que constituye el regreso de Ulises
después de veinte años, en que al parecer tuvo el azar de su parre.
Sin saberlo el ciego de Chíos, inauguraba hace muchos siglos la
primera novela. Aquí rnmaremos sólo el primero; cabe mencionar
que las versiones que aparecen en la obra citada son modernas y
simplificadas en aras del aprendizaje de los esrndiantes. Para
quienes lo hemos leído sabemos el poder de Circe que convirtió a
cerdos a los compañeros de Ulises, pero no es la anécdota la que
nos interesa, sino los significados de las acritudes de ambos
personajes. Ella quería compañía puesto que estaba sola en la isla;
él deseaba volver a Ícaca, lo llamaban su familia y su reino. De
maga caprichosa ella pasa a sumisa mujer por retenerlo y obedece
la solicitud de Ulises de que quite el hechizo realizado. La
nostalgia invade a Ulises y a sus hombres y después de un año han
de dejar la isla, Circe se queda triste. Es claro que al partir de
traducciones no se cuenta con la fidelidad que se logra cuando se
lee en la lengua original, no obstante, corremos el riesgo porque
más pierde el que no arriesga; en el breve diálogo suscitado entre
ellos se denota que cada uno quiere atender lo que requiere: ella
compañía, él regresar a su cierra. Cada uno cede en sus
pretensiones y se negocia la paz, porque dentro de la ficción no es
tan costosa e improbable. Este miro tan lejos de nuestro tiempo y
de nuestra culrnra conserva los valores y antivalores propios del
hombre; las connotaciones íluyen desde la primera lectura: de qué
sirve el poder y la magia en l:i soledad, de qué sirve satisfacer el
cuerpo si el espíritu añora orros tiempos y otro lugar.
Siempre será rarea del lector conectar la realidad
transformada que presenta el autor, a través de sus personajes,
con la que a él le circunda, y además interpretarla para que
pueda emitir un juicio de valor en el que exprese su adhesión u
oposición a lo descrito o narrado, porque como ya otros han
advertido, después de leer un rexro literario ya no somos los
mismos, podemos ser mejores o peores, pero siempre distintos.
Coincidimos con Giardinelli cuando afirma que la historia del
cuento es la historia del hombre y que la historia de la
humanidad es una narración; así como reconocemos que l.1
pedagogía griega se servía de la lirerarnr.1, en los poemas épi cos y
tragedias (representación de lo contado) como lo sigue haci-:ndo
la pedagogía moderna porque son nds imporr ,1nt-:~ los hechos

narrados que la retenc1on de fechas y darns de difícil retención,
además, el uso de la tecnología actual permite el uso y
aprovechamienco de grabaciones, videos, películas, documentales, etc. para dar paso al desarrollo del pensamiento crítico y
que el estudiante aprenda a leer la realidad y reflexione sobre
todos los poderes: ejecutivo, legislativo, judicial y el de moda
que parece ser el de mayor peso: prensa y televisión.
Aunque hay sinónimos que se acercan mucho en su
contenido, sabemos que no existen exactos a no ser que sean
nombres de la misma cosa, como por ejemplo asno y burro.
Indudablemente que después de leer Platero y yo, se tiene otra
versión de ese mamífero gracias a la lírica de Juan Ramón
Marrínez. Ano ramos un matiz diferencial entre legrtl y fegltimo a
pesar de provenir de la misma palabra latina: lcx, lcg1s; 1,t-,il es
arreglado conforme a la ley y legítimo, arreglado a la justi cia y
derecho, en el caso de una herencia se aplica un procedimi e nto
legal cuando se procede a la forma que prescribe la ley: heredero
legítimo es aquél que lo es por derecho de sucesiól' ') por la
justicia que le asiste en una manda legal como viene a ser un
tesramcnro. Así podemos ver muchos casos, como el de error v
yerro, error es una equivocación que procede del entendimiento
y por ello puede ser un concepto o juicio falso del cual se puede
retractar , yerro es una falta cometida por error, malicia,
inadvertencia, descuido, o ignorancia, solicita 1..nmienda y va
contra las leyes divinas y hum,1nas. Enronces el error se tiene o
profesa, el yerro se comete cu,111do se dice, se toma o se luce una
cosa por otra. Entre rnsridad y continencia, lo primero se da
cuando el hombre se abstiene de los placeres carnales conforme
el nundaro divino y la continencia, cuando no comerci ,1 con
ellos; así un hombre casado puede ser continente sin ser usto, o
puede caer en este vicio tan viejo como L1 humanidad.
El significado de la palabra mrrrírtnrt es: tiempo desde que
amanece hasta el mediodía, dí,1 próximo al de ho~·. tiempo rururo.
indefinido;
se expande curndo es colocada como 11ot.1 que
acompañ:i un r,1mo de flores que recibe el pnrnn,1jc: k1hel de h
conocida obra Los árboles mueren de pie de Alej,111dro Cason,1,
momentos antes de un proyecr ,1Jo suicidio: ,tlguien h conoce, no
está sola, ;dguien se inrcrcs.1 en ella, pul'de ser am,1da, puede .1111,n
a otro, enronccs nu11ía11r1 es c,per.111,,1, inLcrriJumhre, r.1bl.1 de

�salvación , cur iosid ad , noved:1d, compa 1-1L1, amo r. &lt;:re. \. n·1t.1 l.1
tragedia. Se connota aún m,ís: te cono·1,co, me g,\1sr.1,, no te v.1:·,1s.
no me dejes, te quiero , te t:spero , re busca ré, concíccrn&lt;:, et,. \'
entonces Isabel se cercior.i que no puede morir es,1 noche.
En la obra de Cason.1 perreneciente ,d te.uro imf)ITs io n i,r.1 \
simbólico se prese nta un juego de rchcio ncs entre lo, deseos\' Ll
realidad , entre L1 verdad y la ilmi ó n; en es.1 c1s:1 de Li fcl icid.1d
unos ocultan la realidad aparen tando
que son felices, pero
después de apreciar la debilid.id c¡ue encierra roda menrir.1,
prefieren despreciar és ta v vivir en L. v&lt;: rch d rnnquc )ólo &lt;;c;1 por
momentos, mientras la ;1bucla co nti nú.1 la Ln~a par.1 .1gr.1 dcce r lm
días felices c¡ue le bri ndaro n los otro) aunque por dentro su
espíritu deca iga por la injusc1 co ndu c.1 del 111cto dt c 1bu,.1 d ur.1 ,
para ella el mañana sed diferente y cruel, pno monr.í de fli&lt;:

'!

1

como un frbol.
Par:i Pierre G uir:iud sem:-in t icamen te hablando la pala h r.1
tiene dn sentido de base ~- otro contextual, algunos lingüistas les
d:i n lo , no mbres de se ntido y significación, respectivc1mente. Para
el pri 1er caso ayuda e l or igen erimológico, pero es innegable que
con el tiempo exista una evolución, amén de las contam in aciones
propias de todo organismo vivo y así se ha consider:1do la lengua
corno sistema de signos arb it ra ri os, si bie n Saussure ya marcaba
signos reb tivam ente mot ivados . Precis amente co n el csrudio de
ca mpos semánti cos y de famil ia de palabras es co rno me jo r se
conocen los vericuetos de la lingüística aplicada. U n signo evoca a
otro, así la palabra evoca la image n de la cosa no n1brada; esto
viene a ser la significación que t ien e carácter psicológico, puesto
c¡ue codo ocur re en la mente. Guiraud concl uye el primer cap ítulo
de su obra La sem ánt ica re con oc iendo que la palabra no trasmite
la cosa , sino la imagen de ella ; el si gno lingüíst ico es una
asociación de dos imágenes mentales : forma y co n cepto y que es ca
asociac ión es un proceso psíquico , bipo lar y recíproco, ya que el
nombre evoca el sentido y éste evoca el no mb re .Aunq ue es ciert o que exis te co n frecuenc ia una rel ación
natural o endoglócica -ésta pede ser morfológ ica o semántica- es
la asociación convencional la que acredita el se nt ido . Aquí
tomaríamos como ej em plo los casos en que el hablante o el
esc ritor desea n utilizar el leng uaje co loqui al p ara divertir o frases
he chas del dom ini o púb lico para ahorrarse explicac iones largas o
.3G8

tediosas, a veces co n un refrán se puede concluir o interrumpir
una discusión y los interlocutores acep ta n de buena gana esa
salida.
Los valores rransnociona les dan color a la palabra, Guiraud así
los llama para que no se confu nd an con el sentido de la
mot ivación or iginal; hay dos clases de nominaciones: la cognitiva
que describe la cosa actualizando sus rasgos ob jetivos que definen
su ser y la expresiva que designa la cosa en relación con el que
habla y expresa el valor afectivo, desiderativo, es tético , moral, que
el locutor le atrib uye . El mundo literario utiliza esta última v
para ellos se vale de los tropos y figuras retóricas, principa lment.e
de la me táfora, sinécdoque y metonimia . Más adelante veremos
ejemplos de éstos.
Guiraud concluye su val ioso esrudio con una. cuestión muv
interesan te si tomamos en cuenta que repasa las teorías más
relevantes sobre esta parce de la lingü ística que ahora nos ornpa,
se pla.nrea si lo que tratan de hacer los es(lldiosos de la semántica
es un sistema sém ico que consti(llya una axiomática, as í como en
los d iccionar ios aparecen los términos cada vez más genera lizados;
y agrega, de ser así, cabe preguntarse si ella tendrfa universalidad
y_ si _h abría varias semánticas, no obstante queda cierto en que
s1 bien las sus tan cias de estos sistemas son Yariables seglln las
cul(llras, su fo rma sigue siendo condicionada por las necesid:ides
de una razón natural.
En la obra de Elena Poniatowska Las siete cabritas , la
conocida period ista y esc ritora rinde ho nor a siere mu je res fuera
de lo com ún . Po r hoy sólo nos detend remos en una de ellas: Elena
Garro quien es llamada la partícula revoltosa, aunque este
calificativo quedara bien tamb ié n para otras &lt;le las c¡uc incluye en
esta anto logía biográ fica .
Elena Garro identificada como la esposa de nuestro Octavio
Paz, sobre todo por los que no han leído sus ob ras, reíleja en los
personajes femen inos de sus novel as sus propias caracterísricas.
Esto no se da po rque sí; existen conocimientos de causa que
Poniatowska enu ncia con su refi nado estilo; el miedo que se
detecta en la autora de Los recuerdos de l porvenir o en
Testimon ios sobre Mariana no es otro miedo que el que siente
cualquier ind ividuo que se siente arrapado en un círculo social en
el que el hampa o la mafia intelectual han hecho presenc ia de

�acto. Nada es fácil en la vida, s1 estás abajo los de arriba no te
salvan, si eres de los de arriba sufres las presiones de los de en
medio y éstos, las cuyas y las de los ínfimos.
La economía, motor que mueve el mundo, es implacable; es la
arpía que destroza las buenas relaciones, está por debajo de cada
contienda o debate, y permanece más alta que la moral y la
religión. Ella fue la culpable del movimiento de 1%8 de triste
memoria, ella es la llama de la guerra que ahora nos circunda y
amenaza, sin tener vela en el entierro. La escritora Garro,
inteligente y valiente, supo defender a los campesinos con arrojo y
prestarle servicios fraternales pero no tuvo el dinero necesario para
enmendar los errores de los funcionarios en rumo. También se
enfrentó a los intelectuales que eran revolucionarios sólo en sus
discursos y ante la prensa, pero no de hecho. Como dice la vieja
Dorotea en su mejor novela según juicios de Paz y Carballo, Los
recuerdos del porvenir: Hay que ser pobre para entender al
8

1
I' ,,

pobre.
En los diálogos los personajes denotan lo infructuoso de la
revolución que tanto costó a los campesinos; el pesimismo y la
decepción están presentes, desnudo se viene al mundo y el que se
va, se va vestido, sólo esto puede llevarse, lo que traía puesto .
Cuando en la obra citada se descubre el secreto de que la querida
del general Rosas dormía desnuda, Felipe Hurtado connota que
hay personas que están de sobra en este mundo, e Isabel Moneada
re conoce que ella lo está desde tiempo atrás. En esta novela en que
la memoria recorre el tiempo que viven los rebeldes y los soldados
durante la guerra de los cristeros y se enfocan las antinomias
propias de la vida humana: amor/odio, ignorancia/sabiduría,
inocencia/culpa, dolor/placer,
igualdad/injusticia, ere., se
encuentran los sentidos que tiene cada vida aquí descrita, donde
cada uno intuye la fuerza de su destino que es un1co e
incambiable. Estamos aquí ante la eterna fatalidad heredada de los
arrnguos mitos gncgos.
Para Can tú/Flores/Roque no basta comunicar un mensaje con
las palabras exactas para que sea efectivo, ya que es necesari o
que el receptor capte la intención implícita en el mensaje que le
envía el emisor; por ello destacan que hay que conocer los
diferentes significados de las palabras para facilitar la
comunicación, tanto el literal que es el se encuentra en el
.'170

diccionario y que se llama denotativo, como el connotativo que
lleva una carga emotiva u otro significado por asoc iación,
compartido por miembros de una cultura en panicular.
Algunos ejemplos que ofrecen a los alumnos en su libro de
Comunicación oral y escrita, son los vocablos siguientes, en que
el estudiante ha de identificar ambos significados: pino , águila,
estrella, fresa, anillo, justicia y libertad. ') También los invitan a que
formulen enunciados donde se adviertan los dos tipos de lenguaje.
Tomamos el concepto Libertad vía ejercicio, por ser el de mayor
trascendencia en la vida humana. Libertad es de acuerdo con el
diccionario el poder 111minente al sujeto en orden de su
realización _que puede definirse como la capacidad de decidirse y
autodeterm1narsc; estado del que no sufre sujeción 0
impedimento; naturalidad, soltura, etc., éste es el litera l, como
enunciado podemos formular; Pedro es libre o Quién conociendo
la libertad, quiere perderla; en cuanto al significado connotativo
se nos abre un panorama rico en posibilidades: Cree en Cristo y
su Palabra te hará libre; Ellos viven en unión libre; Julián obrnvo
la libertad bajo palabra; Octavio Paz escribió: Libertad bajo
palabra; Libertad Lamarque cantó extraordinariamente; El
individuo ha de elegir libremente su credo, ca rre ra y pareja, esto
es, sin presión o coacción algunas; la lista sería tan inagotable
como la Noche sin fin de Villaurrutia.
Todos conocemos el llamado Cuarto Poder: los medios
masivos de comunicación, esencialmente la televisión \' el
periódico ; en ese orden. En la obra de Poppcr/Con:lrv,
encontramos valiosos estudios que se han hecho acerca de, su
audiencia y de su influjo en la de-;-educación de niños v jóvenes.
El índice de violencia incrementado en los últimos :lños es una
prueba de su negativa perrnasión, mediante el lenguaje sublimado.
A esto se agrega la pesada carga publicitaria q uc h,1ce de cada
telespectador, un consumidor empedernido, un indi\'iJuo
sedentario y un cazador de créditos \' ofertas cstimuLido con
slogans como: Compre hoy y pague h,{sr.1 octubre, corriendo el
mes de julio o Uévcsclo ahor.1 sin eng:111che v sin intereses, \' Lis
ofertas increíbles del 70~&lt;J de descuc~1to: ,H¡.uí c.ihe preg1111;,ll')L'
cuánto cuesra el producto en sí, o 111:ís bien, ,1 qué precio ~e vende
cuando no está en ofert:1, ¿diez \'cccs m:í,; de lo que ,·:ilc~
1

�i

1

Cracias a la televi~ión los miembros Je un.1 f.1111il1.1 bien unid,1
y &lt;le buena cosrnmbres rcn&lt;lr.í l.1 oponuniJ.Hl de tener te111.1s Je
convers.1ción o de sJn,1 discusión, pero ctundo 110 '.,C d.111 estm
factores, la televisi ón se vueh-c mal.1 maest r.1 como \l'. sd1.1l.1 con
lujo de Jec.illes en Li obr,1 ciuJa. FI prohlcrn,1 de l.1 vioknci.1 en
programas tele\'isivos y la re.il parecen ese.ir \'inutl.1dos, .1sí lo h,1n
de most rad o m:ís de 3,000 in,·esrig,1ciones re.iliz.1d.15 en di,·crso,
países, principalmente en be.idos L1nidos. Aunque h.1~· .tlguno,
defensores que ;1firm.111 que los hechos sangrientos ,us cit.1dos en
las urbes modernas se deben 111.b .il consumo de drog,1 o .1
discusiones familiares, b.1srarí.1 com.ir en cuent.1 l.1 respucsr.1 que
dio el diputa do demócrata Je Nueva York, C h.irl u F. Schumer en
Lis audiencias que presidió en diciembre dt 1992 .1 los ddensore,
de la televisión: iSi IJ televisión 11 0 tiene .dgún cfeuo sob re el
especu&lt;lor, cómo se explicJn los miles de millones Je dóL1rcs
gast.1dos c.ida ario en publicidad televisiva;
Tal es invest igaciones han sid o real izadas por soc iólogos ~·
sicólogos y han encontrado un efecto muy perjudici.d sobre rodo
e n niño s y jóve nes. C abe athe rrir que en frecuenres oosiones ,
cuando los moradores de una casJ cstfo \'iendo un programa para
rodo püblico, entre los momenros &lt;le pub licidad se dan escenas de
películas aptas sólo para adulrns, es decir con la ca tegoría C. En
encuestas aplicadas en ciudades principales de algunos países se ha
rncontrado que el 63% de los encuestados, e incl uso arrib,1 del
75&lt;3-á, reconocen los efectos negativos: como efecto-ag resor, efccro víctirna y efecro-indiferen te.
En la actualidad donde muchas parejas rrabajan , los meno res
se encuencrc1n a merced de ese influjo; los programas infantiles de
ca ricarnras contie nen un air o grado de violencia que se acepra con
alegría por su com icidad. Esro como es lógico suponer aleja al
niño de su ambiente real y puede ll egar a confusiones enrre lo
fondsr ico y I verda dero. Orro facror es el bombardeo de noticias
rojas que alrera Ll esrabilidad emocional de muchas personas por
cons rarar la falta de seguridad en la calle y la impunidad de que
gozan los mJleantes.
Los au tores de la obra mencionada se quejan y no sin razó n
del peligro lat ente que e ncierra una televisión fuer,1 del co nrrol
eduCJrivo y moral. Todos sabemos también el uso que le dan los
parridos políticos sobre rodo en épocas elecrorales: CJd.1 p,1rrido se

pinta co mo el mejor y destroza a sus oposirores, p:ira después de h
con rienda si les fue bien quedar corno amigos de rodos pero si no,
entonces colocar piedrit.1s en el c.1rnino p.1r.1 molesr.ll' ,11 .1dvers.1rio
triunfador.
Los defensores de la rele\·isión alegan que siempre ha habido
contenido de violencia en las obras históricas y las lirerari.1s;
también aluden a los miros y tragedias griegos; no obstante
nosotros coincidimos con Popper y Con&lt;lry cuando enfatizan que
el grado de socializac ión de este medio que anal iza n es pob re.
Además la publicidad se orienta hacia el consum ismo, .11 placer, a
la belleza, la esbeltez y demás rasgos de modJ que permi ten
desviar la mirada de los va lo res éticos, tan es así, que la audiencia
se fija más en el acror o arrisca de hoy, que en las cu alidad es del
pe rsonaje que acrüa.
Por lo regular no se enfoc1 y menos se orienta hacia el estudio o la
formación del carácter y las buenas costumbres, esto se le dei.1 a la
escuela, pero si contamos el tiem po que el niño o joven bachiller pasa
en ésra, comparado con el que le queda para su casa, comr···: :1deremos
que la televisión, juegos electró nicos, videos, películas rentadas, ere., le
pinran una realidad distorsionada que puede provocar más perjuicio que
beneficio.

III
A mane ra de conclusión diremos que si la cul tura es la su ma
de rodas las actividades humanas: lenguaje, leyes, moda, creencias,
cien cia, arte, tecnol ogía, etc., el hombre es un efectivo y autént ico
transformador de su medio, lo que lo pierde son el tipo de sus
intenciones; el fin no justifica los medios, aunque después de El
príncipe de Maquiavelo, muchos piense n, y lo que es peor, apli ca n
lo contrario. Toda obses ión o Jberración que cometa el hombre
lleva en sí su cast igo; nu nca como ahora el ser humano se ha
sentido m,ís impotente, solitario y estres,1do que ahora,
probabl emente por sus yerros. La única tabla salvadora que es la
ed ucación se aleja de las clases populares y la dis tancia entre los
pobres y los ricos no ha sido op,loda. En espera &lt;le ser sembrado
se muere el campo )' con él los campes inos; las sociedades se
corrompen porque los individuos eligen ese camino. En rodos
cabe algo de culpa pero no queremos reconocerla, menos

�¡ 1

1,

..

y

HI

publicarla. Es fácil señalar la ruta pero el líder se queda solo,
faltan los arrestos para seguirlo. Quisiéramos decir como en el
cuento de Garro, la culpa es de los tlaxcaltecas, que
semánticamente y dentro del contexto que lo apropiamos,
significa, es de muchos, pero son otros.
En todo discurso aparece el sentido denotativo pero como
afirmamos anteriormente es en el literario donde se manejan más
las connotaciones; el sentido figurado es el sustento de ése y existe
una complicidad entre el autor y el lector: ambos entienden lo que
se dice y lo que se calla. Las figuras de construcción y los tropos
son los que permiten esa eventualidad rebuscada, hacer uso de la
libertad creado ra siempre será una de las manifestaciones más
caras al hombre, y aquí el término lo asociamos con la palabra
querida por contigüidad y consistencia.
Educar es conducir hacia el bien, no perdamos la ruta , que el
camino es largo y sinuoso, pero vale la pena andarlo; nos espera
algo parecido a la felicidad: la satisfacción personal y el aprecio de
sí mismo. Si la niñez y juventud se educan nuestro país podrá salir
avantl , porque ellos tendrán las armas del conocimiento, la
conciencia del bien y del mal, y por si fuera poco, el legado de los
sabios que impulsaron el desarrollo de los valores universales: la

Guirod, Pierre. La semántica. Chile: F. C. E., 1995.
Poniatowska, Elena. Las siete cabritrIS. México: Ediciones Era,
2001.
Popper, Karl R. y John Condry. La teleuisión es mala maestra.
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México: Mac Graw Hill, 1995.

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, Pottcr/Robinson . .\!,tos y leyendas del 11111ndo. pp 85-1 1O.
· Guiraud. Pierre. La semántica. p.34.
8
Garro. l lekna. !,os rernerdos del porvenir. p. 15.
Q Can tú/ Florc5/ Roqu-:. C01111111icación oral rescrita. p I O
ll\
"
Popper/ Condry . La televisión es 111ala maestra.
11
Popper/ Condry. La telel'isión es mala maestra. p. 111.

vida, la salud y la educación .

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Garro, Elena. Los recuerdos del poruenir. México: Joaquín
Moniz, 1992.
Giardinelli, Mempo. Así se escribe un rnento. México: P:1tria,

1998.

375

�CLASSROOM DISCOURSEANALYSIS
Mtra. Laura Esrhda Carda r\lvarcz
Universidad Autónoma ck :\ 1icvo León

Incroduction

'1

Extended panicipation in sociocultural events and acrivicies :iccounrs
for most of an individual's major cognitive, linguistic and social leuning
(Hall 2002, 18G). Sincc schooling represcnts one of rhc most forrnalized
and prolonged socioculrnral evenrs for a number of individuals, srndying
what goes on in rhc classroom becomcs relcv:int not onlv for che oncs
inrnlved, both teachcrs and srndents, but for anybody interested in
socializarion processes. Analvzing cbssroo m inreraction can shcd light
on che proccsses undertaken for rhc lea rner's language as well as tcachcrs',
social, and cognitivc development. Of special interese for education :He
the discursive pracuces, te::ichcr-stuc.knrs, srndcnts-studcnrs- rhat
promore a powerful learning environrnenr and can rdlect ::ind/or
inílucnce other socio cultural evcnts or practices.
In chis respcct, rhc prcscnt srndv will trT ro answcr thc follo\\'ing
questions: \'&lt;1hat is active learning) \v'hat rype of classrnom intcracrion
can promote active learning 1 How can discourse a11.1l:·s1s hclp idrnri~·
classroom intcraction rhat prornotes or hinders active k,uning? For th,ll
purpose, l wíll introduce sorne sencral concc:pts ahout disrnursc ,111,ih·&lt;;i)
(DA), classroom interacrion, and actÍ\"t: lcarning on 1hc one hand . 011
che other, I will analyze a section of an E.nglish gradu,nc cl:tss a, ,1 \\,l;' oC
exemplifying sorne diffc:rent Cocí of discoursc ,rnal:·si, (tc1chcr ulk,
student participa.tion, and IIZE/lRF) rhar u11 prumotc 1c11chc1-.'
a.warencss of his/hc:r discursÍ\'t pracricc:s as wcll as tuchcrs' prolc,,iorul
developmcn t.

�Discourse analysis

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Ac che college leve! sorne ccachcrs rend ro forns mon: 011 rhc contrnt
of che subjccc chcy rec,ch rhan on hO\v rhc~· dclivcr ir. Thc rnn1cn1 o( rhc
English coursc is che Lrnguage irself. how ic is produccd or .1pprcci,llcd,
cricicized or used. Fnglish rcachcrs nccd ro considcr ch,ll rhcv tc,ich die
language, abouc rhe Lrngu.1gt, ,md rhrough rhc L111gu.1gc. For dur re.1s011,
becoming aware of che nrnlciplc dimcnsions of languagc use in thc
classroom is a must.
Van Lier (1984: 122) considcrs chrcc general t'uncrions of Lrnguagc
in educacion:
a. Language as goal: Firsr or sccond hngu:i.gc acquisirion, liccracy
acquisirion, forms of cxpression such as or.llory, debate, and
cornpos1cion, and che like, as well as forms of comprehrnsion and
apprecut1011.
b. Language as mediator: Tr:i.nsmission of knowlcdge, informarion,
social and culrnral values, and skills.
c. Languagc as rcgulator: Organizacion, scructure and rcgulation of
patterns of inceracrion berwecn parricipancs in educacional settings
For che purpose of analyzing whar work che language does in rhe
classroom van Lier proposes discourse analysis (DA). Lazaracon
(2002:35) pcrceives DA as ,111 increasingly irnporrant rool for language
teaching, for sccond languagc acquisirion and for language resr
developmenr and validarion . Ir can also become an empowcring tool for
teachcr professional devclopmenr (Allwrighr &amp; Bailey 1991). O iscourse
analysis is considered a rescarch merhodology (Titscher et al. 2000,
Johnstone 2000), according co J ohnson &amp; J ohnson ( 1998:99)
Discourse analysis is che srudy of how srrecches of languagc used in
communication assume meaning, purposc, and unity for cheir uses: che
qualiry of coherence ... coherence derives from an inceraction of cexr wirh
given panicipants, and is chus not an absolute properry, bue relativc to
conrext. Conrexr includes panicipanr's knowledge and perceprion of
paralanguage, orher rexts, che siruarion, rhe culture, che world in genera l
and rhe role, intenrions, and relationships of participants.
Johnscone (2000: 123) and Lazararon refer co both quanritative and
qualitarive approaches to discourse analysis. For che lacrer researcher,
"quantitarive discourse analysis seek co determine how often somerimes
happens, while why and how chings happen are the focus of qualirarivc
378

discourse analyses." (2002:33). In a review of rcsc:arch done in the lasr
five years, Lazaraton found thac there are very few srudies using empírica!
rnechods.
This author divides che DA qualirative research merhodologies inco
che ones chac employ conversacion analysis and che ones rhar use che
echnography of communicacion approach . On che orher hand, che
echnography of cornmunicarion approach "aims ar describing che forms
and funccions of verbal and non-verbal communicarive behavior in
particular cultural or social secrings Oohnson &amp; J ohnson 1998: 118).
Since the larger social contexr is an importanr dercrminanc of social
behavior within a classroom, it can be considered rhac che practices of the
classroom inreraccion chac cake place there can borh reílecr and/or shape
rhar larger context, especialiy in a classroom whcre che (graduare)
scudenrs are actually reachers chemselves. le is chrough similar expd;cnces
of classroom inceraction that mosc reachers have 'learned' how to behave
as teachers. Therefore, analysis of classroom inreraccion -ceacher/scudenr,
srndenc/srndenc- and discourse analysis can help ceachers become aware
of che gap becween teaching and learning, berween educar ion :1 research
and pracrice, bue especially che one rhat exiscs becween how faculry
acwally reach and rhe way rhey know they should reach (Bonwell &amp;
Elison 1991:21).
For thar purpose an area of DA developed more chan rhirry years
ago. Classroom discourse analysis hisrory is well sumrnarized in Lindsay
(1990: 108). The aurhor refers to Bellack's pedago¡)cal moves: (a)
struccuring -focusing attention in subject maner; (6) soliciting -eliciting
verbal response; (c) responding; and (d) accing. Flandcrs used ten
caregories. Borh Flanders and Bellack are considered procces-producc
orienced approaches instead of sociolinguiscics. Sinclair and Coulrhard
designed che füst sociolinguisric scudy of discourse in che classroom.
Moves

Lessons

Framing
Focusing
Opening

Transact ions
Exchanges
( Elicit-Reply-F ollow-up)

Answering
Follow-u

Moves

Acts

Table 1. Sinclair and Coulthard's Rank Scalc Analysis
379

1

1
L

�They elaborated a rank scalc analysis system for coding
classroom discourse data. Sinclair and Coulthard chose Hallidayan
grammar because ''Halliday's descriptive principies are well suited to
the problem of handling ne\v data -for instance many grammatical
descriptions assign particular importance to sentence as a unit of
analysis; in a Hallidayan description ali units are of cqual importance
and this was a significant point as \Ve had no idea even of how manv
units there might be." (Coulthard. Montgomery &amp; Brazil 1981 :7)
Finally, Lindsay mentions Mehan's sequential organization of the
session consisting of an opening. an instructionaL and a closing phase.
which also incorporates elcments of Sinclair &amp; Coulthard such as
ini tiation-reply-eval uation.

,

: 1

,,1

Coulthard &amp; Montgomery ( 1981 ). and Hall (2002) agree in the
importance for learning of the exchange sequence, particularly in the last
constituent: the follow up. Berry ( 1981 ). elaborating from l-lalliday's
functional grammar, contributed to the coding of the sequence introducing
the ccncept 'knower' of information for the interpersonal !ayer, the
proposition as the measure for the ideational !ayer, and turn-taking as the
unit Í&lt;' the textual layer.
Depending on the context and function. this follo\,-up can be of three
classes of acts: accepting, evaluating. or commenting (Lindsay 1990: 109).
Bonwell &amp; Ellison (1991) as well as Nunn (1996), among other scholars.
agree in the fact that the class of act of the follow up of teachers was crucial
to promote active learning. For children "going beyond to elaborate, to
volunteer contributions and ideas. and to ask questions ·· (Di !Ion 1990
quoted in Nunn 1996:246). depended on the type of fol low up gi\'en by the
tcacher. 1f it consisted of praise. or was performed as an acceptance or
rejection of the studcnts answer, students fclt no need to pa11icipate more.
since they felt that their task was done. On the other han d. ,, hen teachcrs
remained silent, nodded as if expecting some more inforrnation. or just
repeated the students contribution as expecting some more information,
when given the time students participated more.
Another approach for analyzing discourse is the systernic functional
functional model. The main thcoretical claims of this approach cstablish
'that language use is functional: that its function is to make meanings: that
these mcanings are influenced by thc social and cultural contcxt in which
they are exchanged; and that the process of using languagc is a scrniotic
process, a process of making mcanings by choosing." (Eggins 1995:2). This
approach, ,vas applicd to classroom discourse by Nassaji and Wclls (2000)
in a study that reviscd the typc of follow up gi\'cn by teachcrs in order to
380

explore the way this follow up enabled students to take ··a more active role
in negotiating the curricular topics to be studied and the rneans used in
investigating them.'· (381)
. For the purposes of this study I will analyze classroom discourse using
Smcla1r and Coulthard·s moves. Berry's conccpt of knower of information
and Nassaji &amp; Wells systemic approach.
Classroom interaction and active Iearning
Classroom interaction is how students and teachers build a body of
knowledge. Through their interaction they construe their roles and
relationship. and the patterns. norms. and opportunities for active
involvement and learning. ·· Students draw upon these patterns and norms to
participate in subsequent classroom activities and thus they are consequential
111 tenns of not only what students ultimately learn. but al so. and more
broadly. their participation in future educational events and the roles and
group memcberships that they hold within these events.· (Hall 2002: 188). In
thesc 'future educational events· 1 would include teachers as ,,cll. since
students can become, teacher in the future. or actual tcachers wcre students
before being teachers. Therefore the socialization through educational e,·ents
can be perpetuating of a status quo or transforming if rneaningful and
purposeful.
An educational evcnt can become mean ingful and purposcful when
students become in\'olved. Students· inrnlvement means studen1s·
engagement with the material being learned. And active learnino is closeh
linked to students' invol\'ement. si1;ce acti\e lcarning "invohes~tudents ¡;,
doing things and thinking about things they are doing" (B01rnell &amp; Ellison
1991: 19). Thesc researchers present the learning process as a continuum.
from passive to active \\ith the corresponding typified attituclcs of studcnts.
?udents wander from one end to the other depending on the degrce of
mvolvement in the class and the typc of classroom intcraction dc\t~loped b,
both students and teachers.
·
Nunn (1996). B01mell &amp; Ellison (1991). and Smith (1977) refcr to thc
fact that teacher talk clominates the class. And thc ratio of time thcv mcnti on
gob from 80% to 86% teacher talk. Accorcling to Bellack. quot&lt;:i in Smith.
these figures were observed in classes described eithcr as lccturc or
discussion. Nevertheless. the lecture format has bccn thc onc under re, is ion.
since it is inferred. not accurately. as the formal that does 1101 neccssarih
promote active learning. For that reason sorne rcsearch has becn done an~i
the following altcrnatives to the lccturc formal ha,c bccn suggcstcd.
Among others, Bo11\\cll &amp; Ellison ( 1991} mcntion: thc fc~dback lccturi:.
consisting of two minilecturcs separatcd b:, a small group study scssio11 built
581

�around a study guide: the guided lccture. in \\hich studcnts listen to a 20 w
30 minute presentation \\ ithout taking notes. followed by thcir ,, riting for
five minutes what they rcmcmber and spcnding thc remainder of thc class
period in small groups clarifying and elaborating the material. l)iscussion in
class also promotes long tcrm rctention of information and motivates
students toward further lcarning espcciall: ,,hen a supporti,e intcllectual
and emotional environment that encouragcs students to takc risi-;s has been
created. Other instructional strategies that promotc active learning mentioned
by these researchers are the case study and the Guided design Finally.
cooperative learning. debates. drama. role playing. simulation. and peer
teaching are also considcred acti,·e learning instructional ski lis.

The Learning Process
Acti\e

Passive

.'
..

Sitting in class
inattentively

1
1 1

1

1

•

·•,,.

Divided concentration
Daydream ing 'attent iveness
to the lecturc
Listen ing/occasional
1itera! notes
Nonliteral paraphrased notes wiriting
&amp; asking questions when confused

rnade during one session in the summer of 2002. The class ,,as taped in a
st_andard recorder with no externa! microphone. Since the equiprncnt ,,as not
h1gh tech and the class \\as numerous ( 15) and highly pai1icipative
(loquacious) there are sorne gaps in the transcription (Appendix A). The
code used for the transcription is in Appendix l3. The students ,,ere ali
Engl ish tcachers frorn di fferent areas: cornposition. 1iterature. Engl ish as a
second or foreign language. Therc were twelve Americans. onc Asían, one
Middle Eastern and one Latín American. The teacher of the course ,,as
American.
The obscrver asked consent to the class prcvious to thc recording. Thc
teacher and fourteen of the students did not object. One student asked~not to
be recorded and for that rea son on ly the part of the record ing ,, herc she d id
not participatc was transcribed. Only thc name of the studcnt on the board
was kept. In this class the students were ncgotiating the final assignment: the
content of an introduction book for thc composition theorics class. Each
student was responsible for developing a chapter of that book. as his/her
final paper.
Thc purpose of the study was to apply part of what ,,as learned in our
Language and Social Context course and fulfill the final papcr requirernent.
The analysis of the transcription was focused on thc typical lnitiationResponsc sequence of the class, which may also contain Follov.-up moves.
The latcr were divided in follow-up givc. a11cl Follo\, -Up demancl moves.
depending on the function performecl by the language. From the analysis it
can be obsen·ed that in the sequencc the students frequently perforrned thc
lnitiation and Follow up rnovcs, traditionally performed by the teacher. And
that the teacher sometirnes completed the Response movc reoularlv
e
, made bv
•
students.

Table 2. !3onwell &amp; Ellinson·s characterization ofthe learning process (1991)
So far. according to the ,,orks cited above. 1 can state, first. that active
learning is the one that engages students in actually "doing" something with
the new knowledge and reflecting on what they are doing (Bonwell &amp;
Ellison). Second. that the most importan! class of act. in the exchange
sequence. is the follow-up. In this respect. tcachers might promote more
participation of students, especially giving them opportunity to participate
more elaborating their responses. What fol lows is the report of the study and
results frorn classroom observation applying discourse analysis.

Background of the study and Analysis of Data

1. S l: Letms talk about how man y

Mc)\'e

Status a,
knower
K2

Question

lnit

pages.

1

1

2. S 2: That depends.
3. T: !mil be teacherly. mrnimummaximum. something around 20 to 25
pages.

K2

lnit

Kl

Resp

1

The source of the data for this study \\asan English graduate class
("Composition Theorics· ) in a US uni,ersity. Thc ciassroom observation was
382

Function
1

383

C'omment
Opinion
Bid

1

1

�2 ITD Conf1r111

.i Rcsp- Am\\Cr

5. S 3: MLA documen1a11on.
6. S 1: APA.

1

2 Re~pome bid

Quest1on

K2

lnil

K2

lnil

Que~11on

Resp

Personal
Expenenc
e

2 \ ego11a11ng-wgge,uon
1

, able 4. Analys1s of thc exchangc sequencc and the differcnl functions of 1he

~

7. T: You decide. 1 never have written APA.
for any Journal.

Kl

follow-up mo, es from the teachcr.
1

Table 3. lnitiation rnoves b) students and response rnovc by teacher.

i 1

!

1

1

j

The observer coded undcr function the ·presurned intention· ( ·assaji &amp;
\\'ells 2000) of the participants. perfectly aware that the) rnight be
interpreted differently since there is no notation of the intonation. In order to
have a complete \ is ion of the sequence you can turn to Appendix A. The
role of the kno\\er of the inforrnation was closer to the norm than that
pre\ iously discussed of the function. Most frcquently the teachcr knO\\S the
ans\,ers, especially for the questions asked by him.
From the classroom discourse anal)sis is easy to infer that this was not
a typical teacher centered class. In reference to the tcacher talk ratio
rnentioned in Srnith ( 1977). in fact the teacher dominates the class. though
much lcss than the 80% mentioned in the literature. Thc ratio was 69%
teacher-talk. 31 % student-talk. Another fact that su pports the idea of a less
teacher-controllcd class is the rotation of the traditional moves of students
and teacher. Students in itiatc and teachers responds. not exactly \\ hat
happens in the traditional classroom. Though you ha\C to take into
consideration the nature of thc task. egotiating final papcrs natural!)
promoted that att itude. Students \\ anted to kno,, what \\ as e:-.pectcd from
them. They needcd the anS\\ ers.
The last feature to be analyzed is the type of learning promoted b)
teacher-student interaction. Did it promote acti\ e lcarning? According to
Bonwell &amp; El Iin son' s characterization of the learn ing process ( 1991 ). acti\ e
learning is best obscrved through the participation of studcnts asl-.ing
questions \\ hen confused. And that is \\ hat can be obsen·ed in the
transcription: Students asking questions about the charactcristics of the final
task.

From the figures in the table. nevertheless. it can be observed that
the follow-up gi\'c movemcnts indicating e,aluation. praise \\Cre abundant
compared \\ ith the other functi on. These \\Cíe preciscly thc t) pe of me)\ es
that thc rcsearchcrs signalcd as less effrctivc to promotc studcnts extended
participation, and in consequencc learning.
Concl usions

From thc study we can concludc that classroom discoursc anal,, is is
an cffecti,e \\3) of analyzing teachcr practicc. The class observed. by the
nature of its topic promotcd acli\c student participation. Teachcr-talk ratio
\,as lo\,er than the norm indicating a less tcacher-ccntercd class.
e,crthclcss. thc anal;,sis of thc type and function of follcm-up mo,·es
re, calcd an a rea of opportunit) for thc te:icher. Classroom intcraction in this
scssion \\3S intense. though 1hc role of 1hc 1cacher. in a \\3). reproduced
traditional 1cachcr altitudes of C\alua1ion and praisc. lnstcad. thc li1eraturc
recommcnds an atti1udc tha1 promotcs longer par1icipat1011 of ~tudent \\ hcrc
thcy can elaboratc and bu iId 1hcir 1-.nO\\ lcdge during thc intcraction ( Bon\\ e11
&amp; Elli son 1991: Nunn 1996). Thc recommcnda1ion of thc e:-.:pcrts is for the
teacher to remain silcnt. no&lt;l a~ c:-.pccting some more information. or just
rcpcat thc students· contribution as c:-.pccting ~omc information. This gi\CS
students opportunit) to participatc. and lcarn. mon:.

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41. T. C:on11111:c11tr Jn&lt;l ~rnc1 ,1!1L.1h1li1v

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59. T: Uh. I ti~- ro _&lt;..Uy
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40. S 6: Con1íngc nc y . . . (nmffkd) ,he \cit.

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33. 1 wan1 you to think .1bou1 wh.H we !uve lll'rn
reading; . T ha1's wherc we're going to t,nd our

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32. rorget 1he minuto. f'ut 1hosc IT\IIHIICS ,1w.1y'
Don't )'OU look a1 1ho,e'
Chea1ers1 Che.Her&gt; ..

Tlu r's

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Op,n,011

Kl

11 \

36 S 5: Because 1ha1 should he l1s1ed ,n 1hc

F l'.IIU.l{l()ll

Kl

48. S .3: Yoti'rc .1 good chenlc.1dcr.

Acknowl

31 Ali righr. .l.c1·s . . ~ow, di is is wkH ~-ou
need ro do. You need w de.ir your mrnds.

35. Ss: Ye, , 1ha1's rigl11. Tha1·s ex.icdy 11gh1.

IT(;

. . onc of my hecrrr ql1.1I iut,

29 (L1ughtcr)

.,.

An,,\·t·r

Pr.11:-.l·

Conf

lni1

30 T: Thank you so much .

Ro¡'

4) T . Clobal .inJ Loc.11'

0

.!

1

1

Pr.1 i:-.t:

23. You wa!H 10 gcr inro small groups for
brclinsrorming or you ali work ... ' (1alk)

128. Tina: Tlw's ali righ1 . . . 1 know how we al!
!,ve. .(:)

( Juc,,rion
1

1

1

21. T: Ler's do char.

In ,,

1nir
Statcm
Qucst

11

�11. T: Alnl()st I OOºo rnu'II he .t&lt;knl
.\llA
Th ink ahou, CCC. \Xh ,·, Al'N

Rcsp
Res¡2onding
Ans
Answer
Acknov,rle&lt;lgc Ack
Follow up: Ciw

u

T: For die s.1kc of .1r~u111rn1 wc wt!I
us~ 1'.!L-\. If 1h rs 11Jr11s t,; be., prohk11,
wc 11 rc·,ons,dn 11.

fL;C

EvaluJtion
Accepr
Re(ormulaté

(J)
Acc
Ref

KI

Pr.1 ise

Commenr
Exem Exemplific.nion
Connccr ion
Conn

14. (Retcrri11~ rn Culler's ·111cr.m·
Thcory')
Onc of ,he rc,i,ons I prckcd rl,i,
book w,is
1h.1t 11(' docS1i't ha"e sd1ools.

Rcjcct
Pr.mc

Rcj

15 R,gh t'

(b)

Ampli!1cation
Summarizc

Ampl
Sum

KI

1G. He h.,s . . . lllll.
i.,sucs. "\'('l,,11
Theo,.-' " "\X'h.1t i, Litc r:mm·'"
(talkl
Yeah.

- -- -ln 1t

(~UC\I ion

Rc,p

All\W(.'f

StJftlll

Top1e

f'U!)

Co11i·

S1.1tc·111

Commcnr

1

is

1

St.HCl11

Commcnr

i'\cgot

Con¡

l111t

(~unr

:\et ion

lrrrrnd

FUD

Coní

Inn

Quesuon

\it:bO(

Sugg

lrrit

(~ueq ion

n:c

Praisc

\ k got

Sugg

17. I think ""' ,hould try and (mufílcd)
compare che ncw "'ll h thc old ,nd

Follow up: Dcmand FUD

sce
whcre

1 1

1 ,,

li

!

.1nd thcn nu rbe \\-'t'

can

Commcnr
Excm Exemplificarion
Connecrion
Conn
Jusrificarion
Just
(J)

....,

\\'t" ,líC',

C\'en stan ro sign up th,u poinr.

Arnplificarion
Opinion
Sumrn:uizc

Ampl
Opin
Sum

18. Mal'be hr che ume you ical'c hcre
rnu'II
actually know wh,1t you' re &lt;loing.

19 Wouldn'¡ d1.1t he n1cc'

Clarifica tion
(b)
Reperition
Rep
Confirmation
Conf

Idenrificarion

Ident

21. T: Lei ·s do t!1at.

Kl

22. Al i riglu'

23 . You want to get into small groups
for brainstorming or )'OU ,di \\'Ork .. . '
{talk)

24. Ali ngl11, kc's do che whole cbss .

A&lt;lJpted from Nassaji &amp; Wells 2000:401

25. \Xiho wams to be che board pcrson'
30. T: Thank you so much .

Appendix C

Kl

.31. Ali righL . . l.et's .. . Now. chis is
whac you nccd to do. Yo u necd to ele.u
your minds.

.l. T:
1

rn be ,c.1ehcrl\', &lt;l\lntllHl&lt;ll·

1

Kl

B,J

Res¡,

11ux1mun1.
~011wrh1ng Jrou111..l

20 tn 2) p.1gn.

1

KI

- T: You dc,idc I nt\'Cr haw wrÍlíC"n
1

1

Al':\,
for ,rn,· ¡ourn.1I.

Rcsp

J\; C):&lt;)(

1
1

33. 1 want ¡-ou to tl11nk about "hat """
have been rcadmg; .. T hac's whcrc " ·ere

1

39 1

Y.JO

i

B,d

1

!1&lt;.'r)O ll,ll

F,¡H.:rn:nu:
1

Acc,on
32. Forgcc the minutes. Put t!wsc
minutes .1w:1r' Do,i' t rou look ,lt drnsc!
Chc:tters' Chcatcrs . . .

S11gg

�going to flnd our issucs.

ln1t

Qucstiu n

b ·aluar ,on
Accepc

34. Whar are our issucs' Ali righc Íillln-

37. T: Ycah

Kl

FCC

39 T: Aurhor :rnd aurhorir/
Thar's a key issue'

Kl

Rcsp

.Arnwc r

.=uc

Fv.1luat1lrn

41. T: Contingenry .ind gcneralizabil,rv

Kl

Rcsp

Answn

43. T: local'

Kl

Resp

,\11~wcr

45 T: C lob.11 and !.ocal'.

Kl

FUC

Es,du..Hion

47. T: This ,s good 1 Wc'rc good'

Kl

rCG

Comment
Op1111on

49. T: (bughs) Yc.1h. 1 do dm well.
T h.1t's righc ... one of my bcncr
qu:1li1ics

Kl

AU

bct

55_ T: Is rhat ewn a word.
gencralinbiliry'

Kl

lnic

Quc,tion

59. T: Oh. 1 try co scay away from Don
whcn he srms talking hkc tl1.1t.

Kl

rUC

:\ce

PrJÍ\t

11

1 .,

....'

'

.. ,1..

CLASSROOM INTERACTION &amp; INSTRUMENTAL TEXTS

Comml'nt
Ctllll1&lt;.:Lt10ll

:'vltra. Sara Al iua Ancira t\r~chiga
Centro d,· Evaluacio11&lt;:s
L'nivnsidad Autónoma d~ :,; 11~vo León

Incroduccion
The aim of rhis paper is to explore from a Jiscourse point of view,
rhe srructure of sorne wrirren instructions of some excrciscs thar werc
urilizcd in che course Lmgrústics rznd the English Tcr1rhcr. Instrucrions
become "instrumental rcxrs" accordi ng to Dendri110s ( 1992: 43) sin ce
thcy are "texts whosc funcrion is w provide thc learncr with information
concerning thc tcaching an d learning mattcr and wit h insrrucrio ns
rcgarding what to do with". Also, rhis p,ipcr is intendcd to be an cxercise
of reflecrion about the naturc of rhc wmtcn 111strnct1om used in class
which wc use cverv cbv in class
\Y/e, as tcachers, are farniliarized cnough wirh in.m ucrions. The\'
appear everywhere from texrbooks ro dai ly cbssroom auivir ics. The:' Me
characteristic of rhe pedagogicil discourse. lt wou ld be diH1cult nor to
relate teaching with rhesc instrumental rcxts. tor cx;implc, in ll1ndcrs·
lnteraction Analysis Catcgorics (FIA() describes comn1t111iutio11 th:11 is
carried out in rhe classroom (sce Mah rmh - T homas 1991 ). \v'ith i11 thc
categorics mcnrioned by ll1nders th-1t com1)risc such cl.t\,roolll
observarion instrurncn rs. cncgo rv nurnber six, thcrc i, rctercncc ro che
following teachcr ralk "Civi~1g ·dircctiom: Direcrions. uJ11111i;rn~k or

5')2

�identify, rhink".
.
.
.
Instructions are presenred in ordcr to make tt eas1er for the d_1recr
addressee, rhe learner. However, the teacher works as a mediator
between rhe texr and rhe learner. According ro chis, Dendrinos
mentions, "study of classroom practices indicares thar frequendy rhe
reacher intervenes ro translare, interpret, restare, paraphrase che texr; so as

facilitare rhe :1ccomplishmcnt of rhc rcquircd actio n" ( 1992:(1(1).
From that evidencc ir secms, cvcn ir sounJs dra111;1t ic, thar instrumental
rexts are addressed to the reacher insrcad of the lc.1mcr. Hcncc ir could
be a paradox rhat rhose rexrs whose pmposc is to giYc insrructio ns abour
whar ro do, frequently necd cbriúcarions or cxpL111arions, bcsidcs
regarding the EFL class, rhar in addirion rhe lcarner has to fice rhe
handicap of rhe languagc barrier irselt.
The quinressenrial characterisric of the insrrumcnral rext is rhc use of
strong direcrives which command learncrs ro do somerhinati' evcn if rhev.
are willing or not, capable or not, motivared or nor; thev !uve to obc\', ro
respond to this aurhoricarive discourse (Dendrinos Í 992: 53) . ·The
samples rhat were selecced as instrumen tal rexrs are characrerizcd bv
commands.
Tobtlidou (1986: quored by Dendrinos 1992: 51,)
discusses che issue of unequal po,ver disrriburion in rhe school classroom,
and claims that ,extbooks use language of authoriry, cven more rhan
teachers do. Thus, ir is very common to see verbs in imperative form in
the textbooks. In rhe choscn samples rhesc verbs forms can be founcl:
Respond ... answer. .. listen ... think ... which indicares rhar the autho rirv
sratements are presenced nor onlv' due ro rhe linouisric
form ' rh~
t,
imperative, bue also because of che context rhev are inserred in. lt
depends on rhe instirutional devclopment rhar characrerized rhe school
or che classroom wherein chose instrumental texrs are present. They are :i
sample of rhe power relarions rhat exisr in rhe scholasric environmenr, as
Giroux (1983 :205) states "rhe producrion of school knowledae
and
t,
meanings are determined by broader relations".
The power relarion has to do with control, which can be variable,
according to Bernstein (1990:36 quoted by Dendrinos 1992). He
explains rhis control by designaring it according to its framing which
relates to "che principie regulating che communicarive practices of rhe
social relations berween transmitters and acquirers". When rhere are
variations in framing, there are changes or variarions in principies of
communication. Framing may be stron g or wcak, Bernstein srares, and
explains rhat where framing is srrong, characterisrics of rhe
communicarive context are expl icirly adminisrered by the transmitrer
bur, when it is weak, chey are managcd, ro sorne exrenc, by rhc acquirer.
Regarding that rhe elemcnrs which form rhe pedagogical communicarive
conrext, as described by Bernstain, includc fearnres such as sclectio n,
organization, pacing, crireria of rhe communicators and rhe organizarion
of the physical location, then we realize thar when framing is srrong rhe

.394

395

ordcrs wirh which a ¡rnpil is expcctcd to Lornply'' (~L1Lt111.1 - n1om,1s

1 1

11,,

'

1991: 21).
When rhosc insrrucrions are \\'rincn, tl1cv ,trc \\'rirtcn only follo\\'ing
rhe parrern of wh.1t an insrruction is likc .lLLording ,ro tl_1&lt;.: cxpcrirncc .ts
reichers. This makcs srnsc bccamc .11.:cord111g ro Kres~ argumcnts thc
funcrion of a wrirer is "not .1 crc.1ror of ll'Xt. liur .111 assembler of rcxt.
Thar is, our of her or his cxpcricncc o!' orhcr tcxts, shc or he ere.u es .i ne\\'
rcxt which mecrs thc demands of a parrirnbr social occasion" ( 198(): 47).
Thc rdevancc of rhis stmh· is ro ex.iminc in .1 i. : loscr vÍC\\' s0111c o! thc
wrincn inscrucrions uscd l)\' giradu.1te srudcnts in rhcir lcadcrship oC onc
40-minute class segment in "rhc scssions oC l.inr,uistlcs rllld rhe f:'nglish
7eacher in lndia~a Univcrsiry of Pcrrnsylvania. C:onsidcring thc_
fol\owing: "the analysis or discoursc is, ncccss.llih·, rhc analysis of_
lan(Juaae in use''. As sucl1, it c.innor be restricrcd ro rhe dcscnpt1on ot
]in:uis;ic forrns independent of rhe purposes or funcrions which those
for~m are designcd to serve in human affairs (ílró\rn ,rnd Yule 1993: l )
Hence, insrrucrions as ins rrumenr.il rexts ;ne cxam1ncd under rhe
pcrspcctive of Den drinos ( 1992).

. 1

".

Instructions as Instrumental T exts

.

id .
j

I t is in fact, che instrumen r:il texts of che rextbook rhat basically
position learners as social beings. Those rcxrs define. learners relat ion
wirh rhe objcct of inmuction, and more generally w1th_ the ob¡ect of
knowledge, as well as their relations with thc members ol the classroom
as social sening (Ocndrinos 1992: 68).
The selecred samples fo in what Dendrinos
(1992) calls
instrumental rexrs, rhat is, "rhc texts whosc function is to provide the
learner wich informarion concerning rhe reaching/learning matter and
wirh inmucrions rcgarding what to do wich ic"(l 992: 43). They _!uve,
according to her, besides che linguisrics properries, sorne charactemt1cs,
and rhese samples are no exceprion. Firsr, they are formed ma1nly_ by
acrion verbs such :is "listen, answcr, respond and by mental verbs nooce,

to

�cransmirrer has complete control over rhem, bue when ic is weak che
acquirer has cercain control over che, pedagogical performance including
organizarion and pacing (see Dendrinos 1992 :57).
According to Bemscein's concepts, rhrough che selecced samples of
instrumental cexcs, differenc degrees in framing can be recognized. The
control exercised in che inscruccions has sorne var:acions. However, mosc
of chem show a srrong framing.
Sample l
Listen co four segmcncs from four different songs. T ry ro idencify
che accencs.
Sample 2

i 1
1 ,,
1

..

. 1
1

Picase idencifv wich (M) che conversacion berween rwo men and
wich (W) che con.versacion becween rwo women. Give cwo reasons for
your choice.

To conclude, the samples include rhose characrerisrics chac, ro a
sig~i0~anc exrenr,_ cons_rrucr che instrumental cexc(s) employed in che
act1v1t1es of che d1sc_uss1on s~ssions; rhar is, "che language used to give
learners necessary informaoon and instructions rhac aim ar rheir
accomplishing a verbal, ?r non-verbal action", as ir is defined by
Dendnnos (1992 :50). I hese characrerisrics, among orher aspects, are
rhe source of che auchorirarive fu ncrion chey have and rhac cranslace, bv
means of cercain discourse, rhe values and ideologies of che educarion~I
sysrem that underl ie che discourse and social pracrices of dailv classroom
life. Undersranding rhat ideology, according to Giroux (1983), refers co
"che way in which meanings and ideas are produced, mediared, and
embodied in forms of knowlcdge, cultural experience, social pracrices
and cultural artifacrs".
By conrrast, if we observe orhcr insrrumencal rexrs (i nsrr c1&lt;..tions)
from orher concexrs besides rhose from school, we can norice rhar, ar a
superficial leve!, rhey are similar. For example, che following inscrucrions
were rakcn from a different source in order to detecr similarities and
di fferences berween these and rhose presenred in rhe samples r ,ken from
classroom acriviry (see sample 5 in appendix) .

,

•

..,,.
id

In chis case che control of the rransmicrer over che acquirer (leamer)
is complete, since che control over che organizarion is spccific abour whar
che lcarner has to do. Also, excl usively che cransmitter who will assess che
performance of che learner determines che objecc of knowledge.
By concrast in
Sample 3
There are examples showing change because of che "gender-neutral".
Let's chink of more examples, and talk abouc chatas a group.
Here, learners have to some excent che control ovcr che selcction of
che knowledge, in chis case che learner has rhe opcion ro chink and decide
what to do with his own answers. Thus rhe learner h;1s a choKe of
controllin g che knowledge. The text gives the learner an opporcunicy to
answer a~cording to her/his knowledge of che world and it is an
opportunity wherein che learner is not constraincd in che performance
of the activiry.

Sample 5
Read garmcnt labels and follow direcrions.
Plug cord into a standard ourlcr and move Temperarnre Selector co
desired serring in a Srcam arca (from 4 ro 7) on rhe dial.
When chese instrumental rexrs are comparcd wirh rl10se from rhe
samplc, we can. derect similarirics in che recurren e use of srronob direct i\'es
bY means of imperarive verb form, so rhev are at rhe sarnc
"grammaricosrntacric lcvcl'' as Dcnd rinos savs. ' Nevcnhcless rhcir
pragmatic value is different. Considering rhat pragmatics rcfers ro "che
study of how the meaning of discourse is crcaccd in panicuLu contcxts
for particular scndcrs and recei\'crs" (Cook 1993: 1~7). We can derccr in
instrumental rexts (insrruccio ns) from thc selccred acti\'ities for che
discussion sessions rhac che irnpcratÍ\'e \·erb form is a command to ali
learners. Thcy are ordered to achieve ,111 .ic1ion, rhough tlH'.\' m ,l\' not he
interested, willing, or able to. Both tuchcr ani .1u ivicics ·(from -1

�rexrbook oran exercise) are aurhori1ed ro irnpose assignmc,rn upon thcrn
(Dendrinos 1992: 53).
Conversely, rhe imperarivc vcrb form uscd in rhosc instrumcnral
rcxts (instrucrio ns), which are from differcnr contcxrs, cxccpr thosc frorn
school, operares as recornrncndation ro thc inrcrcsred rec1der, ( Dendrin os
1992: 53-4) see appendix.
Sample 5

in

....,
J

/

Allow rhe iron
upper pomion.

to

prehcar 1 or 2 minutes . Sream burron should be

Thc meJ.ning of this comrn,rnd becorncs ,1 rccornrncndation. As wc
cJ.n noricc chis instrnmcncil text sl1J.res sorne of rhc lingu i,rics forms of
some insrrucrions from che acrivities of rhc Lingu istics scssions.
Nevenheless ir is obvious tbt thcir pragmaric vJ.luc, in othcr \\'ords, rheir
pragm:n ic meJ.ning is differenr. One is J. srrong direcrive J.nd che orher is
J. rccornmendacion. Kceping in mind rhc following: "Thus, mcaning in
pragn ..:cics is defincd rcbcive ro ,l spe:iker or uscr of bnguage, whereas
meaning in sem:intics is defined purely ,1s a propeny of expressions in J.
given langu:ige, in abstr:iction from panicular sicuations, speakers, or
hearers" (Leech 199 1:6).
For insrance, we havc thac rhe underlying pr:igmacic meaning of
Sample 4
Rank che following in arder of imponance first to you, :ind chen

to

rhe ceacher
is different from

form denotes a recomrnendarion, and as che text Í\ wntten in bold
letters, insread of being a strong directive, ir is a very imponant
recommendation. The pragmaric mcani ng of rhe tlrst instrumental ccxt
is " you must read and decide che order" vou know thac vou do not havc
any choice; you have to do thc task, under thc condici~n given by thc
reacher or che instrumental rext irself. Oppositcly, in che sccond
instrumental texc che pragmatic meaning is chat of ''you are adviscd to
follow chese directions in order to keep your clorhes in good con&lt;lirions".
"Following chis direction is a matter of convenience for vou" .
This indicares that the sim ilaritv betwcen , those d.ifferenr
instrumental texts is only superficial. As ir, has been cxpb ined. they have
different communicative purposes.
In addicion we can observe che following cexrs.
Sample 1
Did you notice any panicularities in word choice, synrax, or orher,
characteristic to each variety'
Sample 1
Listen again and compare che ways the highlighred wo rds are
pronounced by different performers.
Both samples belong to rhe instructions used in che discussion
sessions rhey present different linguisric forms . While the first one is a
question, che imperative form embodies che second onc. Hence, what is
the communicative purpose of each? T he same. Borh, question and
imperacive, command to che reader (rhe learncr) to obev. The auchoritv
of the imperarive form is also irnplied in che question. See che following
.
.
~
mstructtons,
Sample 2

S:imple 5
Rea&lt;l garmcnts labels and follow directions
Boch instrumental texts use che impcrative verb form, buc in che
former one, rh is use implies an order, a command. \X/hile on che
contrary, in rhe btter instrumental text the use of che irnperarive verb
398

. Can you identify which of your own arcirudes co rrespond rhc mosr
w1rh three of rhese differences and under which circumstances? Could
you identify three that do noc co rrespond ro T :innen's observacions and
specify why?
39')

�As Holmes ( 1983: 102-3) pointed out, an interrogarive da use is to
be interpreted as a command to do "if it contains one of rhe modals can,
could, will, would, and sometimes going to". Also, when rhe subjecr of
the clause is rhe addressee, and when the predicare describes an action
that is physically possible at the time of rhe urrerance. SimiLi.rly, we have
anorher form of command rhat is presenc in the insrrucrions of rhe
activities, chac is, the use of Let + first person plural -Let's, which would
suggest solidaricy, however in a classroom, che use of such forms are not
suggesrions, but strong direccives.
Sample 3
There are examples showing change because of rhe "gender-neucral".
Ler's rhink of more examples, and talk about that as a group.

1,

,, 'I
1

•1
1

....

,,

.,.
·.¡

Bv contrast, the communicative purpose of rhe instrumental cexts in
sampl~s rhat were not taken from a textbook or school exercises, rhei r
pragmatic meaning is that of recommending, instead of ordering, by
given as much derailed informarion as possible by means of srrategies
proposed by Dendrinos (1992: 55). Sorne examples are presented as
follows:
Illustration
Sample

Plug cord inro a standard outlet and move Temperature Selector to
desired setting in rhe Steam area (from 4 ro 7) on che dial.
Foreseeing difficulty

5

If you are unsure of the fiber content of a garment, test a small area
(a seam or inside hem) befare ironing.
Providing al rernatives
Sample

L

5

ir

,

.¡ l)j

l¡()(J

L

Ir is imporrant to kecp in mind tlut in these insrrurne11ul tcxts thc
performance of rhe acrors will not be assessed or t\'aluatcd lw anvbodv.
Whcn they foil carrying out rhe instructio11s, rhemsclvcs will :;sscs; chc~1 ,
and they can evaluare the insrructions as 111adcquate. In rhis case, sorne
alternarivcs are presented c.g. cal! your local service manager.
On rhe orhcr hand, in rhe school contcxt, che rc;1chcr or rhe
texrbook, in this case rhc cxcrciscs, \vhich are the .1uthoritv, will decide
whar are the possiblc actors' needs. This aurhoritv tk~ides what is
ncedcd "ro know" or "to learn'' and assumptions abo~Jt ho\\" rhe learner
acquires knowledge will be rhc basis on what learncrs are asked to
perform. So, we have rhar the language of aurhority rhat embodics the
texrbook/activities instrumental rcxts, comes not onlv from thc linouisr1c
forms, bur also from orher aspccts not prcscnt in rhc¡e texrs.
r:,
Hence, wc have obscrved rhat ,ill &lt;liffcrent insrrumenc1! rcxrs -those
used in school rexts and in other contcxts, acqt1ire rheir mc,lllino not
because of their linguistic forms th.1t rhev sharc, rathcr ,1s a rcsu!t
thc
conrext _whercin the:· occur. Considering comexr as nor on ly rl1e :1spccts
of phys1cal or social settings, bue also ;1s "a1w backoround
knowlcd"e
t°'
('.)
assume&lt;l to be sharcd by s (speaker) an&lt;l /; (hearer) and which contributes
to h's interpretations of \vhac mc,rns bv a g1ven utterancc as 1t 1s
considered by Lccch ( 199 1).
·
Taking rhis into accounr, \\'C h;n·c that rhc strong dirccti\'Cs \\'hich
characteri1.c rhe instrumental rexrs (i11structio11s) from tcx1hooks or, as it
~s in rhis case, activi tics provided lw thc "tc.1cher/ grad u.ne se u den l " .1re
111rerprctcd as commands, bccausc of thc pü\\Tr rclatio11s rh.1t :ire
assumcd bct\\"ccn the rcachcr ,rnd dic lc,irncr :rnd hcl\\'CU1 1hc
tcxtbook/activitics providcd lw thc 1c,1chcr .111d rhc lc:1111 lr. Thc,c
assumptions are takcn for gr.lllted, rcl.Hed to clit ,lll thorit.lli\·e pmi1io11 of
rhe school as institution. \\?ithin this conrcxr 1hc 1c,1chcr a, \\'el! .is 1hc
texrbook/acrivi ries gi\'en by rhc tcachcr - conscq uc1n 1:· rhe i11srrn 111rn i;11
texrs- play t hei r roles.
Ar school, besi&lt;lcs rhc position el authoritv, is tlw of crudite. who
knows what is convcnient to rhosc \\'ho ,\re ig11or.111t ,111d mu&lt;;t t~Jl io\,.
whar it is indicated. Ir is a rclJtionship hc1w: cn thc "cruditl·" .l!ld die
"ignorant'' and each onc ,isq1mc; iicr/lii, po,irio11. T h.1t i-; \\·11\· 1hc
L

5

Sample

.
When in doubt, stan wirh low heat. If wrinkks rcmain, gradt1a!ly
mercase heat to Ílnd thc bcst scrring for good results wirhot1t damagi 11g
rhe fabric.

�parricipanrs of rhis cvenr, rhe instrumental rcxrs, rhc tc:.ichcr ,\) mnli.1tor
of rhem (\v'illiams and Burden 1997:40) and die lcnner inrcrprcr in .1
natural way the srrong dircuivcs
insrrurnenr.11 rexrs. Lc.m1cr, do 110t
have options; rhey havc ro follow wh.11 rhosc insrrumcnr.11 rexts 111d 1cltc.
Howevcr, I want ro underlinc rh:H die srrong dirccri\·cs, .111d die
aurhori ry mea ni ng rh.u cm bodics rhc instrumcn ul tcxts of .111 v
rexrbook/acriviry givcn by rhc teachcr -rhcir prcscncc, .ib,cnu: or Jcgrcc
of iníluence- will depcnJ to great cxrern 011 che classroom d.1il:,· Ktivir1cs
and rhus rhe insricurion's own dyrumics.

or

Conclusion

,
1

'

,,..

1 ,"

.,
.,.

I !uve exarnined a se!ccreJ s.implc of the \\'rirren insrrucrions urilized
in rhe ,1ctivitics of rhe d1scussion sessions of rhe course of Lmguistlcs {111(/
the English TMcher of surnmer [, 200 l .whcrein [ derccred rh.H rhe
authorirv of rexrbook/insrructions' ,1ct ivitics is duc to thc aurhority of che
mstiruu~n, rhar is rhe school. more rhan rhe insrrucrions rhemselves
" . . . asking, be ir for acrion or inforrn.1tion , is generally ,1 posit1on of
power, as roo is giving informarion -exccpt wherc ir has bccn asked for''
(Fairclough 1989 : 126). In English rcxrbooks/activiries insrruccions, we
have seen diverse writren forrns of direcrivcs -the irnpcrative and the
polirc irnperative, as ir is named by Harch (1992: 122), who adds, \\'hen
"\\'e make a requcsr, we expecr rhat request to be compiled wich", and
''rhe grearer rhe risk of refusal, the more indirective rhe direccive wil l
be", as we observe in rhe selecred instrumental rexrs raken from che
Linguistic class activiries (Wherc the insrrucror is nor rhe instructor, but
insread , is a classmate).
Considering rhe similariry (the use of the imperati\·e verb form) and
rhe differences (use of clarificarion, illusrration, providing alrernarives,
arnong orhers) found between che selecred instrucrions frorn rhe class
exercises and rhose frorn orher conrexrs, I 1nterprered rhe pragmaoc
meaning of che class insrrucrions as rhat of a scrong direct ive which
command learners ro obey based rather on rhe relarion of power rhat
exisr berween reacher/rexr,book (in rhis case rhe exercises) and learner
rhan on rhe linguistic propcrties rhar cmbod ied instruccions in rhe
scholar environment. In conrrast I demonsrrared rhar rhe pragm:iric
value of che ourside school insrrucrions is more orienred roward a
recommendarion rhan a srrong direccive. Thus, "similar grammarical

402

forms h,1\·e diffr.·rcnc code signif1c.nio11s in difbrnr rnnrcxrs;
m.ukers ,He contexr spccific'' (Bcmstcin 1990: 1 I '))

Lodc

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Oxford Universiry Press.
Williams, Marion and Roben L. Burden. (1997). l\ychology for
Language Teachm. Cambridge: Cambridge Universiry Press.

403

�4.

Appendix

... in rhis piece of wricing, we will write and share personal
refleccions on our previous experience wirhin differenr concexcs where we
have been readers and writers: for exampie. in our homes, in our schools,
in our religious affiliations, ... etc.

Selected Samples for the purpose of this study
l.
Accivicy:

.h
Eng l1s

Idencifying
European)
1) Listen

to

V aneues
• ·

(Br·1c·1sh,

American,

Auscralian,

four segments from four different songs.

T rv ro

idenrify che accenrs.
. hl' h d
d ·
2) Listen again and compare che v.:ays che h1g ig te wor s a1e
p
11,

ronounced by differenc pcrformers.
.. .
..
,
_ r
3) Oid you notice any panicularn1es 111 word choice, S) ncax, o

orher, characteriscic to each variery'

------------------------------------------------------------ ------------------

1 1

,..,

.,,,.
id
'

,.'

idencifv which of vour own actitudes correspond che most
an vou
,
h' h ·
, Could
w1.c11 three- o f chese differences and under w .te c1rcums_
, \ranccs. ·
d
vou idencify three chac do not correspond to annen s o )servac1ons an
-C·

r

~pecify why?

•fy Wlt· ¡1 (M) che conversation berween
cwo men afn&lt;l·
please ·¿
1 entt
"
wirh (W) che convers:nion berwecn cwo womcn. C1vc cwo reasons 01
your choice

------------------------ -----------------------------------------------------------

3.
of Lm()uaoc
Can you t h.111 k of any examnles
~
o o ch,1nge v-:h1ch are
&lt;

•

. e¡1rnge b··
··ofrhc"oendcr-ncutral".
There are examples s110w111g
cousc
ti
1

1

m~~-~-~-~~~~!:~~~~~~,~~~-t~~l!~-;~~~~ :_:~~·~~~~~~~-~~~~~~ ~--

---------------

,jl)!j

Whar do you like abour your peer's wricing?
Whar questions would you luve about his/her paper,
What polishing do you fecl your peer's paper needs before it 1s
finished?

If you are using another approach, would you tell us rhe
characrerisrics of your approach and why you prefrr using ir. Thanks
Would you please take sorne rime to answer che fol lowing
quescionnaires to be :is a srart for our Mondav discussion on rhe
importancc of mcracogniri,·e a\\'areness on 1he parr of lcarners
What &lt;loes good writing mean to rou?
What do you do when you focc trouble writing'
Rank rhe following in or&lt;lcr of importance fose to vou, and rhen ro
che reacher.
Directions: fol lowing are staccments rcbted to reachers' pcrspec1ives
wirh regard ro rhe implcmen1:1tio11 of Journal \'('riring in rheir classcs.
Please indicare your degrec of agreement wirh each sraremcnr b:· ,,-riting
che answcr on che blank in fronc of rhe irem.

-----------------------------------------------------------------------------------

L

" emonona
.
ll y cl1arged"
for ,you? fhink about sorne of che arcas 111
,
relarion to your own acritudes to language changc.

Let' s think of

Please respond ro che wrirings of che members of your group. In
responding ro your peer's writing, answer che following questions:

____ _

5.
lron instrucrions

'1

1,

�AD COMl'v!EMORADOS RENOVANDOSQUE
JOSÉ \!!ARÍA l ! EREOIA Y JOSÉ .\1r\RTÍ
DOS PRESE:-.:CIAS Cl"ll.-\:-.: 1\S E\: LA l'IU--\:S.-\ \!l·.\IC.-\'.\' ,\
DEL SICLO XIX
1 ic. Yol:tnd.1 l\.1cltc C1,i r,',
lnsritutl&gt; d~ !11,·cstig,1ci,,nn Filolúgic.1,
L' ~ .-\\!

lt!
·1

1

1

La 1nmigrac1on cubana en México duranre el sig lo xix
c o n r r i b u yó a I e n r i q u e c i m ie n ro d e l a I i te r a r u r a y fo m en t ó u n
gran desarrollo de l periodismo. La presencia Je José Maria
Heredia, en la segunda década, rrajo como resulrado la
fundaci ón de El Iris (182G), irnporrantísima vera en la hisroria
del periodismo hispanoamericano.
En el ültimo tercio del siglo, la breve estadía de José i\1arrí
en la Ciudad de México y su labor periodística en la Revista
Universal ( 1875-1876) y en El Federrdista ( 1876), así como su
corresponsalía desde Nueva York para El Partido Ubertl!
(1886-1 894), propició un enriquec1m1enro cultural y la
d i fu s i ó n de Ia Ii ee r a rn r a me x ica n a h a c i a o t ro s c o n f i n es .
Las vidas de ambos poetas cubanos, Hcredia y Marrí,
coincide n en muchos aspectos: adcm;Ís de la patria que los vio
nacer, los dos vivieron un autocxilio en '.\'"ucva York, ciu d ad
donde pu blicaron algunas de sus obras, ambos viajaron a
Venezuela, ocuparon diversos cargos públicos, radi caron en la
C iudad de México y ahí ejercieron su labor como periodistas,
corno li te ratos v d ebutaro n corno auro res dram.üicos.
La id e a ame rica ni s ta de u n i Fi ca e ió n i n terco n ti n-: n ta 1, as 1
como la preo cupac ión por dar a conocer la s literaturas

1,

�'J

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"

t· 1fl

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¡ .,..
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:i ~ 1

...' ,

•)·\

'IH,
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·1 , '

•

excranjeras -de Inglaterra y Francia especialmente- ~ue se vio
reíl.::jada en- las traducciones que ambos poetas publicaron en
los diar-ios ~,que .les.:-br-iu;udaron cobi-jo, son s·ólo dos· a.spectos
c0muF.l'es en ·la o,bra d¡: [o;s bardos isleño.!.
Aten tos a , to·da" manifestación· cultural, He red ia y M arrí
dieron reseña del acontecer teatral llevado a cabo en escenarios
mexicanos. Cada uno postuló su particular concepción del
fenómeno escénico. La cercanía con actores prestigiados marcó
importantes huellas en la vida dos los dos poetas d~icad-os al
periodismo.
.
-, _
· •.. · ·. · • · · · · : . · ·
Jos~ "•hhría, Heré·d+a '-(l 803-1839), · llega· a· la· Ciudad· de
México, ror ,sogun.da·· ocasión en octubre de 1825 .procedente
de Nueva YorR, ·donde se había autoüiliad0 · en •L8Jr3 ; ;M.as
habe r. ·-sido. aG:u3a.do. de· pa:rticipar fen·•h oon.spiÍrnGÍ'Ón ·de:·lo:s
Soles y - Rayos .,de· B·olívar en Cuba. Heredia con raba cor1 2}
t
anos
·.
· ., ·
El poeta es recibi-do con •~ben-epl-áci-l'O•• pOl'l el~; presiden te
Guadalupe Vict_oria, quien le otorga un · cargo publico y lo
hospeda en Palacio Naci.onal. . •. • :· · ~.
. , _
Pronto Heredia .se i,nc-@rpQ_ra; a hs lide-s pc;nod1sucas ·Y
colabora- ,-as~duarnen.re- .ei;1 . La. - Gacetfl Dit1ria- de , México,
periódico que acoge en su, cuerpo de redacción a otrn•s cubanos
establecidos en México.
·
Cuatro meses después de su lfegada, el_po"eta está al fr.ente
de un importante proyecto per_rodísi:ica: eh febrero .d·e 1826, el
paréntesis de paz otorgado por las logi_as__ masónicas qu~ se
disputaban el poder, favoreció l~ apa~tCIOl_l de . El-Jns '·. la
primera · publioción ;crítico l1terarra le'· 1lusrrad_a de
Hispanoamérica.
,
_
Corolario de!. esfuerzo de tres extran¡er_q_s ~f1nca@os en la
c1udad de M é x ico : el e u b a n o · José 1\1-a rfa H ere d i á y I os
iralia~os ·claudia !,inati y Florencio Galli, la revista fue
dedicada al "bello sexo" y a las personas de buen gusto en
gcn~ral; _con el objer,_? 'de 'distracd~s
su~
y ;'._l iviar su~
farígas. ,$i~ b~·t·n: en, b. ·")nrróduccron. , '.Hcre?'.:1·1: ;1 ,_n9m_~~re- de
los etlifores·,• se propone · tYfrcccr · numeros;1s l1rogra!1as de
héroes americanos y no tocar nada concerni'e1~t~ .ª l.i f~)lírica,
prónto estos p~opósitos son Jban·donad'os ·dcbido al clima que

,1c

el país vivía.
1¡()8

º:ios

De los tres fundadores, Heredia es quien 1mpr1me a la
publicación un sello americanista en aras de la universalidad.
Los ideales de unificación continental heredianos conciben
una América que, al norte, amplía sus límites territoriales
hasta los Estados Unidos de Norteamérica.
Heredia vierte en EL Iris el germen de la escuela que franca
y abiertamente lo acogería: el romanticismo.
Un confesado propósito de renovar el gusto literario, el
tono enfático de sus críticas alejadas de t odo academicismo, lo
cual revela una independencia intelectual, serán los rasgos
distintivos de la escritura herediana en El Iris.
Sus estudios sobre literatura inglesa y sobre literatura
francesa revelan una preocupación que será compartida a lo
largo del siglo XIX: la apertura cul cural latinoameric:.na, la
justa valoración de la literatura del momento.
El acercamiento a las obras poéticas del inglés Thomas
Campbell y del colombiano José Fernández de Madrid, la carta
sobre los Estados Unidos en la que rememora su a11toexilio,
constatan los ideales cosmopolitas heredianos.
Al comentar la obra de Lord Byron, Heredia señala la
necesidad Je que "el noble idioma inglés, idioma de los hombres
libres, esté tan extendido entre nosotros como el francés". En el
estudio que hace de la literatura francesa de su mamen to
repara en la importante presencia en la historid del teatro de
M arie Joscph de Chenier y de Jean Francois Ducis -introductor
éste- de las obras de Shakespeare en el proscenio francés.
Sus críticas teatrales, motivo de discrepancias y simpatías
con otros colegas y aun con sus mismos compañeros de
redacción, estuvieron impregnadas de su personal apreciación
valorativa, de su concepto particular sobre el arte escénico:
"escuela de la vida y espejo de las costumbres".
Abogando por el talento interpretativo en una pucsu en
escena, Heredia sentencia categórico: "El mérito del teatro no
consiste en que haya un batallón de actores, sino en que los
necesarios sean buenos"; insiste además que los artistas deben
representar papeles de acuerdo a su físico y a su edad.
El comportam1enco indecoroso de los senorttos, l;1s
de coraciones
mezquinas
o
inapropiadas
-demasiado
"modernas" en algunos casos como en áscar !Hjo de Osú1n-, las
1Í09

�representaciones afortunadas, los inc o n\·cni e nrc s cconóm1co\,
morales y arrísticos que propic1.1 L1 in rcrvcnc i&lt;Í1'. de L1
autoridad municipal en el ,ímbiro re,1rral, la Lilr.1 de
sensibilidad de empresarios - el mal gt1sro de rep rc sen t.ir
Sancho Ortiz de las Ro elas, ''dram;1 &lt;-¡tte pregon,1 como
heroísmo la o be di e 11 c i a fon á rica a L1 vol un r ad de u 11 ti r.111 o" ,
obra escogida para celebrar el cierre de las ses iones de l
Co ngreso __:- , lo s acierros y los errores in tcrprerativos
artistas ... consrituyen ... los aspectos esencial es Je la críc1ci
teatral de Heredia.
Un hecho vinculado al reatro n una de Lis causas que
suscira la separación de H credi,1 de F/ Iris. A raíz de sus ¡uicios
negativos sohre e l acror español Andrés Priet o y al esdndalo
que la po lé m ic1 en rre ambos provocó en la pre n sa ca pH~1 l rna,
el poeta cubano prueba el amargo sabor del desengaño: Cal!r y
Linati, q ui enes profesaban abierta simpa tí a por Priero , revelan
a e~ re la manipulación periodística de H eredia para

de

des acred itarlo. '
!-1 •: re d i a d es e n ca n t ad o d e s u s c o m p a ñ e ro s , e n d es a c u e r d o
con el tono político que adquirió la publicac ió n y con m iras a
obtener un puesto público se separa del cuerpo de redacció n
de }J Iris, publicación que sob reviviría muy poco tiempo a su
ausencia. Posteriormente emprende nuevos d er roteros en el
periodismo: en 1831 fund a en Toluca El Conservador y El
Fanal ( 1831-1832), ambos periód icos de cinte político
re sio nal; la Miscelánea (Talpan 1829-1830; Toluca 1831183 2) v L1 Minerva (T ol uca , 1834), esta última más or ie nt ada
a lo ci~ntífico, rales emp resas pretendieron ser con tinuad o ras
de los propósitos culturales del El Iris, sin embargo, la tiránica
labor de un sólo hombre y los avatares pol íti cos impidieron
que estas publicaciones r~vie ran larga vida. Sin alejarse del
periodismo, Heredia colabora ocasionalme n te en la Re1mta
Mexicana (1835), El Mosa ico Mexicano (1838), el Calendario
de La Señoritas Mexicana s ( 1838), El Recreo de Las Familias
(1838), entre otros. En 1839 fue nombrado director de l Diario
del Gobie rno de La República Mexicano.
El prólogo a la segunda edición de sus Poesías (To luca,
1832), recoge de voz propia s u a utobio grafía:
4\ 0

EL torbellino revolucionario me hr1 hecho recorrer en
poco tiempo una vastr1 cr1rrera, y con mas o menos
fortuna he sido abogado, soldado, vza;ero, profesor dt
lenguas, diplomático, periodista, magistrado, historiador
y poeta a los veinticinco años. Todos mis escritos deben
resentir la rara volubilidad de mi suerte. La nuev,1
generación gozara días más serenos, y los que en ella se
consagren a las musas deben ser mucho mrís dichosos.
José María He redia, el Poeta del Americanismo, muere en
Tolu caen 1839.
El 8 de febrero de 1875, el vapor City of Mérida llega al
pu erto de Veracruz procedente de La Hab ana. Entre sus
trip ulantes se encuentra José Maní (1853-1895) poeta,
dramaturgo y ferviente revolucionario. Maní acababa d e
cumplir 22 años.
Ya en la cap ital de la República , se instala e n e l hogar
pa terno en la calle de Moneda. De inmediato se in corpora alas
lides per iodísti cas e ingresa al cuerpo de redacc ión de la
Re vista Universal. El 7 de marzo, la publ icación en riquece sus
plan as con una colaboración del cuba no: una po esía dedicada a
Ana, la hermana fallecida el 5 de enero . Días despu és
comienza a publicar su traducción de Mes fils, de Hugo y con
el seudónimo Orestes firma los boletines de prensa.
El prestigio del que goza el poeta cubano y la simpatía que
le profesan escr ito res y art is tas le abren las puertas de
agrupaciones li terarias: Asiste a la s reuniones en casa de
Ros ario de la Peña, es invitado de honor en una sesión de la
Sociedad Literaria La Concordia, es socio del Liceo Hidalgo,
cenáculo li te rario que le brinda la oportunidad de codearse
con lo más granado de la in te lec tua lidad mexicana: Prieto,
Altamir ano, Ramírez, Roa Bá rcena, Cuenca ... ; en una de las
sesione s del Liceo conoce a Manuel G uti érrez Gómez, autor
dramáti co y orgul loso padre de un joven poeta que se ini c ia en
el periodis mo y al q ue al correr de los años lo uniría además
de un ideal estético, una fraterna amistad.
La vinculación de José Martí con el fenómeno escen 1co se
dio prim ero en las planas de las pub licaciones que recogieron
sus crónicas sobre el acontecer teatral y sus estud ios crít icos
4 1\

l

�,

¡

'"'''•1,,
'.¡

sobre autores y obras, después en la cercanía con literatos,
críticos y actores que fue favorecida en su ca lidad de socio
fundador de la Sociedad Alarcón, en la amistad que le
profesaron artistas de renombre, y posteriormente en la
experiencia como creador al ver en escena una obra suya: el 19
de diciembre de 1875 estrena en el Teatro Principal, el
proverbio: Amor con amor se paga. La actuación de concepción
Padilla contribuyó enormemente al buen éxi to de la función'.
Durante su estancia en la capital y como colaborador de la
Revista Universal y EL Federalista, el isleño reseñó el acontecer
teatral capitalino y dio noticia sobre dramaturgos y actores
extranjeros. En sus colaboracio nes periodísticas se vislumbran,
por una parte, la práctica de la esc ritura modernista en roda su
plenitud en algunas páginas de impecable factura, y por otra ,
la concepción marciana sobre el arte escénico diseminada entre
líneas en textos críticos.
En mavo de 1875, Martí traduce del francés la biografía
del violini~ta cubano José White Laffite. Ante la indiferencia
del público en la presentación del artista, Martí conmina a
asistir al saloncito del Conservatorio para que White "no se
lleve una impresión de tibieza de la tierra mexicana"; "el
sentimiento de arte no puede est11r muerto en nuestro público",
concluye. En otro texto dedicado a su compatriota, Maní hace
gala de un lenguaje innovador, pleno de colorido y
movimiento; fusiona el sonido y la plástica; caprnra el pu lso
emo.::ional de los asistentes que aplauden el arte del intérprete
y plasma emocionado la temperarnra del recinto que acoge las
notas musicales del v iolinista y las ovaciones que provoca una
ejecución magisrral.
En las planas de la Revista Universal y El Federalista,
Maní, como muchos de sus con re m poráneos, m:rn i fiesta la
necesidad de crear una literatura propia: "la vida americana no
se desarrolla, brota. [. .. } México necesita una literatura
mexicana [. .. } el teatro es copia y consecuencia del pueblo"; "¿por
qué no se levanta de su i11d1ferencirz culpable el teatro mexicano 1
[. .. } México tiene su vida; tenga su teatro" y reitera uno de los
pr inci pios torales del modernismo: cl de la bellez a, s upremo:'
único objeto d e l arte.
I¡ \2

Enérgico reprocha a los jóve nes talentos me xicanos que
"con imperdonable apatía esquivan la creación de un teatro
propio, copia, examen y guía de la naturaleza con quf viven".
Pugna por erradicar de los escenarios mexicanos obras de l
teatro extranjero que no tienen ni punro en común con la
realidad: así al comentar La corte de los milagros, de Pic ón,
posrnla la finalidad didáctica de la obra teat ral: "en La comedia
si no se satiriza un tipo real, qué utilidad ha de prestar".
Alienta a actores noveles para que pongan en escena obras
de autores consagrados (subsido).
Roberto Esteva, Agustín Cuenca y José Peón Contreras, el
autor dramático más fccundo de l úl rimo terci o del siglo XIX,
son celebrados enrusiasramente por Maní. En los rres alaba la
originalidad y la capacidad de conmover a un público que se
ha identificado plenamente con la obra: "para un autor
dramático, hay una victoria mayor que arrebatar a los
espectadores con su obrri: La de arrebatarlos después de haberlos
laJtimado" .
De Ambición y coquetismo, del mexicano José Sebastián
Segura, celebra la nat ura lidad de los carJcteres, el "rea lismo en
la trama": "contentos sallamos del Principal el jueves último,
porque habíamos visto una comedirl buena, a 1111 p1íblico
inteligente, y a un hombre de talento premiado y aplaudido".
Al referirse al teatro &lt;le Echegaray establece dos puntos
fundamentales en lJ concepción escénica mart 1ana :
Uno: "tiene la literatura drrlmát1ca dos clases de ohrrls
completamente distintas, desenuueltas cada una en forma,
accidentes, lenguaje y estructura especirlles. Dirlgen.íf 1111as ohras
al solaz y regocijo ele la mente; otras a leua11tar cmono11cs co11 la
lucha de los afectos más ui11os del corrlzÓ11. V cae/a 11110 d f estos
géneros habla a rn1 público espalrt!''
Dos: "hay rlos clases de obrru escénicas: la q11c (n'rl )' la r¡11e
copia; fa quf fija _y la que imita; la heroica y frntrisuca, y la
cómica,.,. los tiempos nueuos fxigen 'la puse11tacidn en for1111z real
de hechos reales', sin embargo, esta tende11cir1 '11;1iq111!11 la
imaginación '; 'cuando Sf sirue 11 la csc11cla, la obra 110 n but1111;
cuando se sale de ella, ts rul1111ri1hlc ", (lspatos q11 t /,e t.1111rl1,1du
en 'José Marti y fl rcr1tro ", trab11jo c11 prep11r11uó11

J
1

�El 29 de diciembre de 1876. José Maní sale de la Ciudad
de México rumbo a Veracruz par a cm barca rse a La Haba n 11.
Regresa el 1G de diciembre de 1877 y el día 20 contrae
nupcias con Carmen Zayas Baz;in; rras breve estadía en l.1
capital, en enero de 1878 los recién casados parren .1
Guatemala. Es la penúltima vez que el poctJ pisará suelo
mexicano.
Instalado ya en Nueva York, en julio de 1888 en F/
Economista Americano, Marrí publica una semblanza de
Heredia, poeta al que "le sobr:iron alientos y le faltó mundo".
Marcí vuelca en el texto su admiración por el hombre:
compatriota en la cuna, en la lucha, en la vida consagrada a la
literatuxa.
El 30 de noviembre de 1889, Maní pHtiCip.1 en una
velada en honor de Heredia llevada al cabo en Hardman Ha!L.
Además de su admiración por el cantor del "Teocalli de
Cholula" -"a la naturaleza le faltó sangre que poner en las
venas de aquel cubano, puso lava", Martí escribe sen tidas
palabras en las que expresa rodo lo que Heredia y' él deben a
México: "México es tierra de refugio, donde todo perey,rino h11
haflado hermano".
He redia, el "poeta Píndaro", estará presente en las cartas
que Maní envía a Manuel A. Mercado, en sus artículos
periodísticos, en los discursos que hablan de la tierra
oprimida.
El 18 de julio de 1894, procedente de Nuev:i Orleans,
llega a la Ciudad de México un viajero que se hospeda con el
nombre de J .M. Pérez, ocupa el cuarto 51 del Hotel de
lturbide. Pronto la identidad y los propósitos del viaje son
descubiertos: José Maní se entrevista con el presidente
Porfirio Díaz para solicitar apoyo a la causa independentista.
La breve estancia del poeta le permite convivir con viejos
amigos: visita a Manuel Gutiérrez Nijera, conoce a la pequeña
Cecilia, hija del poeta mexicano y le dedica palabras ll enas de
ternura; el 2 de agosto su nombre aparece como testigo en el
acta del Registro civil que asienta el nacimiento de Margarita,
la recién nacida hija del Duque Job. En ese momenro ;\1arrí
vive en la casa ubicada en San Ildefonso núm. 7, hogar de su
!¡ \!¡

entrañable amigo Manuel Mercado, "todo
hermano".
pereg nn o halla un
En agosto, José Martí se encuen t ra de regreso en Nueva
York.
Nunca
volverá a la tierra que albergo' a H ere d'1a la
·
l más
·
tierra que e brindó a él, el más preci·1do
don·. l a amista
· d.
'
,

Notas Bibliográficas

a:~~~~~a vino

ª México por

primera vez en 181 9 Y tras breve estadía rec ibió el titulo de

e 4 R:b.- 2 ago. 1826
Otra causa fue la presencia del marqués de Santangclo quien da a la bl.. ..
·
1·1
U .- d.. ·
..
·
'
pu 1cac1on un li nte
ro
1
1co.
n
a,10
espues
de
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I
leredia
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El
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1877
,
·
·
h p. , d· 1 .
1 ·d
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Ul
- , este\' Priuu lurnan
, 1pa e a paz y o v1 an v1c,1as rencillas. Prieto estrena el 8 de enero Ef T'b . . · . ¡
una traducción libre de I kredia de la obra d , J M íl Ch. . -l) . '. e,'º· a parecer
. •
, . • ·,
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rn1er ( 1cc. Larussc): la
1nkrprdac1on lkl artista cspanol fue am¡,liamentc celebrada por el L'ib ti· .
com¡ilac1do autor.
P co
por el
1

,,s.

4

había
dramáticas·· en 1869 en el pri·nier ., 1·1n1co
· nu· ,nero de /.a
/' Antes
· d•
1 escrilo dos obras
.
alria. e a Habana. publica su drama A bda/a· en I 871 en rvlalli·i·d •s. · . . d
fd '/t··
1 .•
•
·
'
c.uH,~ su rama
: sc,~n~1a. e cua 1 conc 1uyc en Zarngo1a en 187-1. No tengo noticia ck que se hayan lk,ado a

�DE RAPOSAS Y DE LOBOS DE ANTONIETA MADRID
O LA TEORÍA DE LA NOVELA LABORATORIO
Ur:1. l.ud1vina Carrera
Universidad Central :\ndr¿s Bello
R,1pos,1.1l,1:i ;:orm,, l!nm,,d,Li
1
rambih1 r,1pos,u, se 11podrra11 dt In
,efmoy In harm ap,1rmT como propio.
A.nto11Ít·ra Madrid
f111m1rlis1a 110 ,·s 11i w1 historúvlo·
ni 1111 profeta, es 1111 explomdor de h exútenro1
(Kundcra, 1' l. 1')'JO: 47 ) .

'.,

.. 1,\

ii l·,
' ,¡'
1

El lector de la úlrima novela de la venezolana Antonieta Madrid, De
Raposas y de lobos (Madrid, A. 200 l) percibe este mundo ficcional,
donde se dan cita diversos personajes, por medio de los "Apuntes de
Fulvia Fénix", diario que Mónica Leger lleva en la clínica donde ha sido
recluida por trastornos nerviosos causados a raíz de la muerte de su
marido Marcelo Cervone, y por la lectura de Las horas amables, "novela
de Mónica Leger, escrita bajo el seudónimo de Fulvia Fénix" (41).
Ambos textos no son otra cosa que la teoría y la práctica acerca de lo que
la propia Antoniera Madrid denomina Novela Laboratorio: "donde todos
los trucos han sido celosamente calculados. Siempre aparentado un
juego" (41).
La protagonista Mónica Leger es hija de Susana Almarza (madre de
Vanesa Luder en Ojo de Pez, otra novela de Anroniera Madrid, donde el
apellido era Luder, en vez de Leger). Este personaje ha sido recluido en
"Campo de Fresas, una de las famosísimas clínicas del doctor
Hermógenes Moricha!, destinada a casos desesperados, cuando ya la
417

�,.'

familia y los amigos no pueden ayudar" (29). Mónica Leger, la narradora
textual de la novela, constituye la voz principal de la obra. Por las páginas
de su diario escrito en la clínica, y por el conrenido de la novela Las horas
amizbles, también de su producción, es posible conocer las diferenres
historias del universo escritura! creado por Anronieta Madrid y recreado
por la aurora textual bajo el seudónimo de Fulvia Fénix.
De rapsodias y de lobos insiste en la construcción de una macro novela
que contiene varias micro novelas. En principio, .. nos recuerda la
estrucrura de Ojo de Pez (Madrid, A. 1990), donde la presencia de la
Novela Bonsai invoca, convoca, revoca y evoca. Todo al mismo tiempo,
[a la vez que] devora las fronteras de la novela" (Carrera, L. 1994: 131).
Sin embargo, la última novela de Antonieta Madrid, va más allá de la
construcción de una macro y micro-novelas; porque no sólo abarca el
diario de Fulvia Fénix y la no\'ela Las horas amables (ambas de la
protagonista Mónica Léger), sino que también da cuenta de rodas los
escritos: creación y crítica, de los diferentes personajes que se mueven en
un mundo ficcional impregnado por la investigación académica
universitaria.
Las dos obras de Mónica Leger, bajo el seudónimo de Fulvia Fénix
contienen relatos propios de la narración extradiegética (Genene, G.
1962), esto es, de la novela De raposas y de lobos de AnronietJ. Madrid que
el lector extra textual o real tiene en sus manos; por lo tanto, son textos
espejeantes que se complementan y continúan la narración. de los
aconrecimienros. El denominado Cuaderno de Fulvia Fénix contlene una
mezcla de voces homodiegéticas y heterodiegéticas (Genette, G. 1962).
En cuanto al uso homodiegético o en primera persona, se pueden leer los
siguienres ejemplos en forma reiterada:
.
,
.
Soy yo, Fulvia Fénix, sombra de mí misma (/ l); Soy yo, Fulv1a

Fénix. Estoy sentada en una silkz vienesa, en el oscuro rincón de este bar
(12); Soy yo, Fulvia Fénix (..) creo reconocer a /,a enfermera de Campo de
Fresas. ¡Maldita clínica¡ No quisiera regresar allí nunca mas (15).
En este caso, se ha delegado en Fulvia Fénix la responsabilidad de la
historia relatada y se conviene en "una especie de SL1Stirnto textual del
creador original del enunciado: un autor textual o enridad ficticia a quien
corresponde la tarea de enunciar el discurso" (Barrera Linares, L. 1995:
88). Por consiguiente, el personaje Fulvia Fénix (seudónimo de Mónica
Leger) corresponde a una delegación del autor, un desdoblamiento.
418

Los relatos heterodiegéticos o en tercera persona se encuen eran
mezclados con los primeros y su finalidad es la explicación de las acciones
que ya han sido mencionadas por la escritora: "Es Fulvia Fénix que se ha
'.ugado de la ~l.ínica por enésima vez" (11); "Fulvia se ha propuesto
mvocar el esp1mu de Marcelo Cervone, muerto en circunstancias que
deben ser investigadas" (12).
Con el juego anterior, se mezclan la "realidad texrnal" y los
acontecimientos de las novelas elaboradas dentro de la ficción narr~tiva.
En el diario de Fulvia Fénix se puede leer: "No sé si es de día O es de
noche. Ca~a vez ~ue me dan esa pastilla roja con yogur, me pasa lo
mismo: deliro y pierdo h no~ión del tiempo" (26), acomecimienro que
ocurre a la propia protagonista. Lo mismo sucede cuando se declara
culparse de la muerte de Marcelo: "agotada confesó el presunto crimen
con lujo de detalles, y al no ser creído su testimonio, por coincidir en
todos los términos con lo escrito en su novela" (122); "SI. FUI YO. LE
DISPARÉ. YO LO MATÉ ... hJI YO, FULVIA FÉNIX. YO. YO FUL" (125).
La historia de Mónica Legcr se recrea metaficc:onalcmenre dentro de
sus escritos:

Trato afiznosamente de anotar mis impresiones en el Cluulcrno.
Primero debo achmr si se trata de un szmío, o no. La m.1yor!a de IAs veces
olvido lo sofzado y cuando trato de construir IAs secuencias, tergiverso /,;s
contenidos y lo descrito bien podri11 pertenecer a 1A litemtum (J09).
Lleuar este dian·o mefascin1r pero debo reconocer que puede compllmr
IAs cosas. A ueces 110 distingo mtre lo que esm'bo m rl diano y los hechos tal
como sr v,m presentm1do m !tt rralidrd (80).
El mismo desconcierto se da en otros protagonistas de h obra.
Mónica escribe acerca de Pepe Manoa, otro personaje, que confunde 1.1
realidad invemad;, en su novcL1 Noche de rond11 v los acomccimirnros
ocurridos en el mundo textual que lo rodea:
,
Dicen que lz novela también contime a!llSiows a l1 dcs11p11nció11 rlt
Marce/o Cr.rnove, y su rsin'tura ha pro;,omdo trdc.i 11iud'.i t!r 11ngz1st111 al

profesor, que Sf ha puesto 11 drlhm, conjimdmulo l1 rCfllid1,l mn l1 ficc1ón ¡·
anda diciendo 1t los mltgas y pos1U's leaol'l's del hodno qilt /z1t ·él cj1Úe~1
nliltÓ a Ceruone (193).
El recurso metahccion.d es rcrnrrrn rc rn Dc rdpmt1s y de loho.i,
porque la mayoría de los pcr,011;1Je, ,e ,nueve en medio de l.1
investigación acad&lt;:mica y este hecho da lugar ;1 h escritura de nuc,·m
,j 1')

�discursos narrarivos o críricos; morivo por el CLul, se confunde la rt.ilidad
cexcual con la rnecaficcional. La misma Mónica Lcger se reconoce en un
· de ¡a novela·
persona¡e
, . "Se. rt..,ita• de b• ¡1roraoonista
,
::, " de la noveb, Ana Julia
Mercader, al confesar el cnmen que all1 se narr.1 (70)..
.
Otros aconrecirnienros dan cuenta del plantc1m1ento anrenor, esro
es, de la diversidad de novelas contenidas denrro de l.d1 ·tacro- novela.
Marcelo Cervone nunca pudo terminar su novela por I er~n tes causas;
sin embargo, había escriro algunas páginas que luego desm11na . .

Cumulo w conocí, Marcel.o esmbía una novell1 ruyo protagomstfl era un
cadáver. Marcel.o lcz'a para mi fragmentos inconexos que_ yo escuchaba
extasiada, erzamortd1 (30); Decía que el verd11dero m1lwer no era e!
pmon11je sino Ífl propia noveÍfl (30).
Afrodisía Lares, personaje rival de b protagonista, en el amor Y en las
\erras, se reconoce corno personaje en la novela de M:Hcclo.
.,
,
1 .

11~

;AcrlSO fae aquellfl noveÍfl una premonición de l,1 que ocumna despues
en ¡; vitÍ/1 real? (40). Alll están ws personajes: Manru1 Kelwgs, con su
maravilwso traje azul (40). Ei/11 m1Sma podría reconocerse en aque!lm
págiJlrlS, en Ífl propia Man·na o en Thamt1r~ h profesora de letras con su
tesis sobre l..11 novch Zombie del Can be Anglófono (40).

1~

Pepe Manoa desarrolla su inspiración narrativa en Noche
Ronda,
donde coloca a Catalina Bukowska (profesora de Ltngu1st1ca_ Y
Escructuralismo) bajo el personaje de Raquel Esparragosa (98). Camcas
Guarandol, otro ente ficcional, obtuvo el Premio Romualdo Gavilla por
su novela Entre perros y gatos, allí transcribió a modo de Collage, codo lo
que había grabado en su reproductor:

.

Grabó totÍ/ls fm cotorras en fa calle, grabó a heladeros y ch1cheros,
grabó en fas busetas y en !.os metrobuses'. en el metro, en parqu~ del Este, .en
kioskos, casas y saraos. Grabó a !.os amigos en las cafetenas, grabo a su mu;er,
a su suegra y a sus amigas jugadoras de cartas. DICEN QUE Guarando_l
grabó y grabó hasta que ya no pudJJ mlÍs y totÍ/ls 1m grabacwne: 1m guarcw.
Cwmdo convocaron al concurso, deczdió constn11r fa nove/,a, Entre perros Y

:¡

gatos (J 28).
Santiago Maestre, Decano de Humanísticas en la UCC, escribe su

. .
I , ·Ífl (255)
Recientemente publicada por Ífl ed1tonal ,~umbre de, A~,1 uecw en
que, al ser enviadll a un concurso de nommru:io Úl cuca mt1gi.ca q

novela Loquita mía:

420

cuarto lugar porque fe fz!taba "polema" es decir "mrne cruda, sexo y
pornogmfa,, de verdad- verdad''. .. (307).
Además de los procesos meraficcionales, la autora recurre a la
estrategia textual que podríamos llamar "la técnica del rumor". Cada vez
que se aparece el impersonalizado "Dicen", la narración avanza y el lector
se entera de los sucesos.
Dicen que Ífl ciudad de Ciscaras es Ífl Ciudad de Todos (18); (...)

Dicen que Afodisia Lars antÍ/1 como alma que lleva e! diflbh por los paslfl.os
de Ífl universitkzdporque no le quieren reconocer su tesis sobre b Literatura
Qnorr para el ascenso a Profesor Agregado (46); ( .. ) Por allí se dicen cosas.
¿Cosas? ¿qué cosrlS? (58); (..) DICEN QUE el doctor Honey padece una
extrañtt enfomedad &amp;madtz limntropía (..) se tmnsform11 en hbo y aúlla
(63); (..); Se ha desatado una sen·e de rumores (95); (..) DICE/./ QUE
unm semaJ1.11J después, Mónica también desapareció del Cubilete, como por
arte de magja, sin dejar rastro (313).
En otro orden de ideas, Anotiera Madrid reitera el ,&lt;:ma de la
inspiración; su personaje Afrodisía Lars, profesora de semiótica en la
Universidad Capital de Cáscaras:

Se ha prometi.do a sí misma emplear 1m vacaciones escribiendo un
texto diferente a cuantos ha escrito antes. Trata de concentrarse, de entrar en
trance, de hgrar ese c!imfl apropiado par que apart::ra el duende y comience
a dictar (39).

Lo mismo piensa Mónica Leger cuando cree en la existencia de "un
duende que dicta y se burla de los lectores de sillón y lamparira de
quinqué, los molesta, los fastidia, los hace reventar" (69). Incluso, consta
un capículo riculado: "El duende que dicta" (99), donde la escritora
escribe:

Existe un p!tmo de fa esm'tum totalmente dominado por el flZ{lr. Se
trata de /tJ que nos dicta el duende (..) es un duende alegrey despreocupado,
creati.vo, dueño de un agudo sentido de humor(..) duende que dicta (99).
Sin embargo, junto a esca inspiración, predominan las páginas
defensoras del trabajo diario y la presencia de una finalidad, como bien
ha dicho Barrera Linares (1995): "Todo texto está marcado por una
intención específica, y de ello no se excluye el texto literario. Así que
42 1

11

�1

1

"• 1
1"

ninguna obra es absolutamente espondneJ, ~orno sostienen los _(¡ue
defienden la elaboración de la literatura a p;1rm de estados inspiranvos
paniculares, 0 los que suponen de escritor como un intermediario. un
médium un vocero colectivo social".
De 'codo lo dicho, se desprende que la clave de la obra está en el
propósito interno de su construcción; en_ un rexco críti~o, A~~onietJ
Madrid (1991: 11) ha dedicado unas páginas a la denominada novela
de au cor" o "novela intelectual'' ; en ere cuyas características se cuentan: el
cuestionamienco del género novelesco, el aucocuestionamienco del
escritor y la reflexión sobre el acto de escribir (Madrid, A. 1991: 47).
Estos mismos señalamientos están presentes en la voz textual de los
Cuadernos de Fulvia Fénix y en la novela: "Las horas arnables (... ) rarea
eminentemente lúdica"(30); porque una novela es un medio para dar
expresión a las ideas y a su vez, experimentar el placer que produce la
creación individual.
Mónica es un personaje capaz de darse cuenta de su autoría como
escriwia de textos en: "una librera empastada, preciosa, para llevar el
diario" (58); por dicha razón, escribe lo siguiente: "Anoto en m'.
cu:i.de, , 0 " (82); "Debería escribir un di:i.rio" (27). La voz textual. esta
consciente de su escritura y de su posible desdoblamiento en escritora
/protagonista de su propia novela:
. , .

Por pura ilusión. Por /¡¡ font11.Sía de parecer otra, Fulv1a Femx en
lugar de Mónica Leger (50}; (.. .) Escribo y a medida que voy llenando /¡¡
pagina siento como si me descwM1ra en otra, alguien que, aunque se me
parece, no soy yo, y es entonces cu~11do puedo esm~1r lo que m_pasando P,ºr
mi mente. Escribo automAtimmente, se11 de i, realidad o de uz nnagmaoon,
solo se trata de esmbir y escribiry esmbir (109).
También es una persona crítio a la escritura de sus propios texcos en

el diario:

Tomo el cuaderno, lo abro al (IZflr, (..) Sé que debo disciplinarme y
conducir fa escritura ordenadamente, fielmente, de ÍíJ contrrzrio se puede
desparramllr y me llevará por donde no quiero i~. Lm palabras deben ir
encadenada, una detrás de/¡¡ otra, en perfec1a ji/¡¡ 1ndw (81 ).

Cuando Antonieta/Mónica/Fulvia discurre sobre el hecho de
escribir, asume que: "por lo menos cu,ltro horas debe durar cada jornada,
dependiendo siempre del enrnsiasmo y de la intensidad: Pero se ons,i
uno, duele el cuello, b espalda, se sienten deseos 1rrcsist1bks de sal 11
1¡22

corriendo" (67). Es evidente que la teoría de la novela se encuentra en la
obra narrativa escrita por la protagonista: "Se erara de Las horas amables
novela_de Móni~a Leger, escrita bajo el seudónimo de Fulvia Fénix" (41/
Antonieta Madnd propone el ludismo y la experimentación en la novela
por medio de la escritura del mismo personaje:

El trabajo. consistía en esmbir en un cuaderno lo que me dictaba /¡¡
memona y /¡¡ zmaginación y en la posterior distnbución azarosa de los
~teritzfe sdisponibles. Novelíz-pastiche. Ensamblaje. Bn'colízje. Combinatona aud,,,z Eclecticismo. Entroniz.ación del f-agmento. f&gt;ostmodermdad
(30).

De la misma manera introduce el término "Novela Laboratorio" a
todo escrito cuidadoso que dé cuenca de la organización del mundo
111ventado por la escritora textual: Nos encontramos anee una novela de
laboratorio. donde to?os los trucos han sido celosamente calculados. (4 2)
Antonieta Madnd propone la Novela Laboratorio, y ella misma lleva
a la práctica la teoría; cuando Mónica comenta: "Esc~ibiré esca novela
con fragmentos imbric1.dos. Llenaré cuadernos y cuadernos y mi escritura
textoria (... ) Será un texto-rextura-rexturealo. T extu rea.ré textos de
verdades con textos de mentiras" (105), es el mismo ripo de lectura
convocada por las páginas de De raposas y de lobos. El lector del rexro
deb~ seguir un itinerario complejo porque se encuentra ame una obra
conformada por la estrucrnrJ de unos apuntes, el diario de tulvia fénix,
las fáginas de una novela y las_ intenciones de la escrirora Mónica Leger,
amen de l_a_s diferentes creaciones literarias de varios personajes. La
fragmentac1on de la novela responde a una realidad rexrnal neurótica de
l~s personajes; por esa razón cada fragmento del diario o de la novela será
siempre un fragmento de una obra organizada en lo que se podría
denornmar Novela Laboratorio por la mezcla y amalgama de sus
elementos principales.
~n laboratorio recuerdJ l.1 oficina do11de los químicos hacen sus
experimentos y los forrnacéuricos, hs medicinas. Por extensión, se puede
decir que es el lugar donde se trabaj,i c11 invcstig,1ción expcriment,d, a fin
de resolver problemas científicos o técnicos con los que se enfrenta el
progreso humano. El escritor de una Novela Labor.norio experimenta
con el material del cual dispone, de la misma rna11era que un científico
prueba o examina las propiedades de Lis cosas, :' procm,1 dcsC1Ibrir,
comprobar o demostrar decermirudos fenómenos o principios. Di cho Je
otra maner:1, el escritor cxpcrimrnt.d se propone "liherar en h lcngu,1 h
, ¡ 2)

�función polícic1, liberar l.1 kngu,1 Je los usos que la h,1ccn rígid ,1.
conducirLi de nuevo a un escaJo de disponibilid.H.l, cx.1lt.n sus porenua les
escruccurales" (Grupo (13 . 1965). La org,miz,1dor.1 ccx_w.11 Je _nove~a
organiza y experimenra con sus nu re1i1ks: de esca lorm.1 . d1sf rut.1 la
construcción con diversos nutcnaks:
J.,fónim trabajah11 ('11 L1 !-~1rnltt11I si1mhr1 jcJtocop111s d,, lw t1'xWs,
recmraha, pegaha, owm1hlilhil )' fo piews dd r0111pl'cahe:::,L~, 1h1111
enmjando. Nadtz mrís jt"íclL. Un méwdo de corte estmcmnil1st,1. ,\olo do-'
operaciones: rfCOrtc y ensm11bl✓1je, o lo que es lo nwmo: drsco111pos1cwn y
reconstrucción (.. .) Con los mismos 1111ttma/_es, ¡qur 111111,1vi!L1¡ se pI1eden
construir innurnrmh/,es to.Tos. b /¡z rni1g1a d,: L?S i,ifiwt11S posibiliclzdes de/¡¡

Li

comhi11flton"11 (68)
Sin ernbaroo. Li ?',;ovcla l.aboracorio no se re.1\i7.a sólo con una
combinación ,11icrari:1 de texcos. !\o es un cr;ibajo realizado al azar. Al
contrario , Li obra debe ser trabajada minuciosamente, sin que nada quede
fuera de b org,rnización inccrna que le ha dado b intencionalidad de b
J.utora.

En m,znto a fil historia, al 1111zrm·at rz¡¡1rahle, 11 fil rmlld&amp;i descnptihle
en el te:&gt;..1O, digamos al contc:1.10 como pretexto para 1111 texto, o al te:-.10
inmerso en el contfXtO, (. .) 1wzli¡uicr contexto es urdido como prete;,,.10 pam
w1 te:-.1o, só/JJ se trata de /JJgmr fil re:,..1um yi fil mi.\111ra e:...presadtz. 1610
mixtireado. Conte:...10 textumhle. 16·to-te:-.111m. Texto hillldo, caflldJJ,
bordtzdo, hilv{lluUÍO, wf/¡uio, constureado... (253)

Entre los textos imbricados en la novel:.1 de Fulvia, aparecen cienos
materiales par:iliterarios, cuando se presentan a_¡JUntcs sacados_ ,de l~s
enciclopedias v no pretenden el placer del lector, s1~0 la rnforma~ron mas
objetiva del entorno. Por ejemplo, se alude a la Ps1c,~s1s en los s1gu1ences
términos: "desorganización profunda de la mente .... (18 l ) Y_ª la h1sten~
como "clasificach por la psiquiatría moderna como una ps1coneuros1s
(201 )
En 1.1 experimentación del texto se coma en cuenta cada uno de los
elementos que integran una narración; como se trata de un rraba¡o
minucioso. también los personajes deben estar perfectamente construidos
como si se rracase de personas con sus caracterización propia: "En el
proceso de la escritura, los personajes_ literarios terminan ocupando el
lugar de los modelos \'ivientes que los rnsp1raron y les dieron vida_ en el
papel .. ( i --) ''El escritor simula ser cada uno de los perso1u¡es, al
42,1

desdoblarse :val olearios
Je los modelcJs• vivÍl' llt•·s"
( j 7V)
. 1...omp 1c 1.11
_
~r o . \l .11.1
su novela_ bien organ1zacb o 110\'eh de Lihor.Horitl, Ant onicu M,idrid
coloca al t:nal un apéndice. donde tip ific.1 .1 c.icb uno de los personajes de
su novela.
En una N~vela Laboratorio, corno texto experimental, también se
apela a textos a¡enos. Como todo texto convoc.i otros materiales, existe
una lectura en filigrana, porque "esconde otro texto subyacen te ;il que
revela, descubre y deja descifrar" (Carrera, L. 1995: 17). Probablerncn cc
en ese~ hecho esté el asunto de Li novela: "Raposa! Las w rras, llamadas
cambien raposas, se apoderan de lo ajeno y lo hacen a¡n recer co,110
. " . (4 -7) . ~na novela es raposa, porque
' toma elemen cos 3 jenos:
pro~10
Mon1ea ha utilizado los escricos de Marcelo en su novela" (70), se
comenta en una de las páginas de la obra.
Estos juegos textuales convocan la enciclopedi a de los lecron.:s (Eco
1993: 7) ~uya figura es imp_orranre en el juego ficciona l para actualizar la
obra segun su competenoa culrural; como coda obra de ,utc, ''está
susr_anc1almenre abierta a una serie virtualmente infin ita de lecturas
posibles (Eco, 1979: 98), los texcos experimentales convocan nuevos
texto_s, y se juega con la transcexrualidad "codo lo que pone al texto en
relac1on mamfiesta o secreta con otros textos" (Genere, G. ] 962: 1O).
En ~] caso de la novela De rapsodm y de lohos, la autora propone un
lecto'.,. capaz de desam~ular e interpretar todos los significados
~mpltcicos en el _rexc~: mediante el conocimiento del conjunto de reglas
'.,nherences al_rrnsmo (Barrera Linares; L. 1995: 23), por este motivo,
para decodificar un mensaje, el lector ideal debería valerse de su
co~petencia literaria" (ídem). Esta es la razón por la cual, en la novela se
tnstste con frecuencia en una burla a los lectores incapaces de general
nuevas lecturas:
Fas_tidiaré a los lectores de fllmpan'ta y velador. Los lectores confort
quedtzran confusos, perple;os, anonadados ante tantas mentirm /verdades
supe:;uestas, imb~·cadtzs, yuxtapuestas, fasion,zdtzs, sobreimpresas,
pafzmpsesteadtz.s, )I m1 tefll-te&gt;-.10 parecerá un moiré tornasol y entonces podré
decir que he logrado el bafllnce peifecto (105).
En la Novela La~oratorio, propia de un narrador posrmoderno , "las
redes tex,~uales cambian y la actitud del lector se hace cada vez más
completa (Carrera, L. 2001:1 7) , con esto, "es posible loo-rar
el obJ·erivo
0
de
la
ob
l'
·
·
.
ra lterana, que consiste en hacer del lector, no un consumidor
smo un productor de textos" (Barrhes, R. 1980: 4). Es necesario u~

l

'

�lecror aetivo, que tenga competencia literaria y que organice los
elemenros de la obra, para que no queden impresionados por asumir la
condición de ''Lector confort":
[.,11 gran trampa de la litemtura: w centelleante, w intennitente, la
ambigüedad con el único propósito de impresior.ar a ws lectores-confort, a Ws
lectores de s11wn y silwn orejero y lampanta de quinqué sobre el velador.
7°e&gt;.1os coquetos escritos desde la wcura. Se inventa el amor. Se enmarcara el
dowr. Se maquilla !tt momia par engañllr a las incautos inimu:hs en la
esca/¡¡J¡z del trompe-l'oeil el blujfy la maroma" (45)
En el mismo orden de ideas, hay que observar el hecho de que "bajo
el conrcxro del período finisecular contemporáneo, el uso de los mass
n1edia se ha visto favorecido de tJl manera que su influenciJ ha alcanzado
diversas áreas del saber" (Carrera, L. 200 l: 82). Aneo nieta MJdrid no
escapa a esas novedades, porque su novela laboratorio implica el uso de la
tecnología; por cs:i razón se producen sus páginas frente a un ordenador
(co mputadora), donde se puede "editar" la información por medio de las
acciones "con:u" y "pegar". Innovación que, indudablemente,
proporciona una gran ayuda a los escritores que hJn dejado de resistirse
ante el avance de las herranlicntas de Li informática. El documento
electrónico tiene como característica "su capacidad interactiva; en este
caso (. ..) permite que el usuario pregunte por contenidos, dé
instrucciones para su despliegue y pueda leerlo de diferentes maneras, al
ingresar comentarios, modificar o agregar otros contenidos" (Carrera, L.
200 l : 82) . En la obra de Anronieta Madrid, se lee lo siguiente:
A el!tz /¡¡ elimino, la saco del cuadro y veo cómo St' va empequeñmmdo
hasta desaparecer. [,11 he omitido en la semenáa. Yíz no es mi persoMje. úz
he samdo del guión. !..fl echo del esffnrm·o. Zoom out. Se desbordó. Yíz no
aparece en la pantal/11, apmas un ojo inmenso, inidentifimbl.e, el lábu!o de
una oreja como un11 macha r1mmf1. Ha q11ed¡1do focra de lt1 p(lnttllÍl1 y
fuera de la historif/., ha qucd-zdo rrducid111 un 1nw1dro 11lillgint1l como k1
figura de un lector J.¡_, noticias pam cspecmdores sordo-1nut1JJi "(22_3); (..) Se
resiste a salir y aún prrn11111cce en u1u1 esquiw1 del C1u1dro, dmzdo
manof(IZj)S, haciendo extn11í11s se1í11S, r1mñrtndo VI pr111trdh1 (223); (.}
ahom sólo querb. él. Él sóla en /¡¡ pr1ntal!t1 c11 un cloit'-11p 1ínlm c¡11c ht
comenmdo a perábir (224).

En esta Novela Laboratorio, la experimemació n lle a al
J
asumi ¡
d'
l
g , aspecto ue
r
a
paro
Ja
y
a
carnavalización
en
lo
que
se
rec-.1e1·e
1
. d
¡ ' · ¡·
·
· ll a a pres en c1a e
a cm1ca 1terana, desarrollada por algunos entes ttccion l
.
la escritura del análisis literario A decir d. B·
L' a es que Juegan a
.' .
.
·
e arrera mares 1 (2000) la
c1 mc:1 no es propiamente "I iteratura de creación ( ) a
'. , b .
' ,
fi
. d l ¡·
,
··· unque o v1amenre
orme parce e a iterarnra. Se entiende como discurso sob . 1 1·
de c • · ' · ¡
d
. .
·
re a 1cera eura
, _r~ac'.on, me uy_e_ escnpc1ón rigurosa y debidamente documentada
anal1s1s,
y evaluación
de Ios textos d e creac1on
. , l1terana
.
. Es
-,
d. mterpretacton
.
.
un iscu~;º(3q8u)e discute los pnncipios, aplica las reorías y la estética d~ la
¡1terarnra
.
. .~l'.s_trato de la parodia . es el carnaval, espectáculo simbólico v
s111c1 et1co,
e ·
e
.
· ·d en el que se. mul uplican las conruSiones
Y proranac1ones
la,
excenmc1 ad y la ambivalencia, cuya acción central es L n
.
-'.,
aród i
•
·
· 1 a co1onac1on
ca,
una
apoteosis
que
esconde
una
irrisio'n
L
"
.
¡
·
. ,
P
· ¡· l
d'
· a ur nava ;;:acio
n
imp
ica
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paro
ta
en
la
medida
en
·
.
¡
_
f
•
,
.
·
dº cf .
.
que equ1va e a con us10n e mceracción
'- lstlntos estratos a la mtercexcualidad. Son textos que
I b
establ
, ¡
en a o ra
ecen un, espcctacu o teatral dondº'- lo s porta dores de textos son otros
i. all i· el carácter polifónico
i
las ,I-es1s
.
¡textos.
· . · te
. de la' obra' · E11 lª paro d'ta cw
!ter.mas,
existe
una
nresenua
de
1
6 L
_.
t
.
,
e emenros carnavalescos. Existe
so reauundanua, cornucopia rebosante, prodigalid-id Y derroche . _. . ,
l'dd J
d
,1n1s1011
d etodift.
. , ,nuona l a ' ue to a sobriedad. En esta parte del texto l
lud1srno se presenta como combinación de sionos vacíos Ve ·b
f , e
malw1sudas l
.
6 d
o
.
l os, orinas
- , o' . , -' enguaJeS a un antes que no designan contenido al o uno
En l'a novela ~e- raposas y de lobos, existe iron\J y p,,;·oclia en' 9 ll~
respccc.i a L1 rnrica lncrana. Anroniera Madrid se burl·1 d. l
-¡- ·
lit
·
c1· J l
· e os ana 1s1s
cranos por me to oe as tesis de sus personajes.
Se trata de u~a tesis rtrbitmria, de/;rmzte y peligrosamente
e.ven,me'.1ta!. que rlil _uért1go leerl11 J' que no se puede permitir la
utd,z.10011
td1mentarlas en el ar¡¡í/isls litera no,
.. so b re
. J de rategomts
.
d
to•. o s1 se. Jil recurn_do a las sopas de sobre Qno,-,. pr11·a IC'_¡l'nrse
. ,/' . a
ncrto .tipo de escntum co1110 lltemwm
Q·no,·r
ti¿
· J 11 I
, r u tcnuo
c:rmte111do de. gfutamato monosódirn m dichils sop,1s
a SI/
c01respo11dt11ot1 ro11 unt1 littrtmm1 deshidr,1tadt1 sin rostro
ruern
.
.
'
. ' ,11
. rº' 111 StlllJ;U', n¡ rmgo, romo un tsp!'jo cmp,u1ado (-16) .h /11
!1temt11m d1Sect1da, _e111paquct11d,1 i'll crtjm d!',-01·,1dils ron un pollo
amrmllo )' ucrde. fs la littrt1t11m Qnorr. Prefiero dcj,mnc !lez,m·
por
. · · .
r ,¡
0
di la .senswzf1drtd,
. ., por
. el pl11cer del tc,to
. ' ¡ior e'',~0(('/1/({/l/¡es,wt
e .ª_ imagmaoon !1heri1dt1, por el l'frt1go de la comhln1ttor.ltl, por
el f111or de la !ubnnd11d, por ltl p11,irJ11 Mdlc,1, por !tl emoClón rll' !t1
L,

••

1i

�develación incontenible,
cierto/escritura feliz (67).

!'itra

lil:,

la !itcrar1m1 es rnapo

Obviamente, resulta irónico el hecho de colocar pahbras inconc:x:is
cuando se trata de la crítica literaria; em: hecho también puede ser
observado cuando Afrodisía se refiere a la Novela del postmodernismo,
resis que luego abandona para dedicarse a la Literat11m de la Colonia:
La novela del postmodernismo -escribe en su !ihretrz dt: apuntes-. es una no11elr1 modular, sin contexto.(.. .) se trata de una
literatura de Larga durr1ció11. Literatura en conserua (.. .)se escnbm
los textos hoy y se guardan enlatados al vacío en sus correspondientes
diskettes, con su respectivo "dead-date ". Una novela Qnorr podría
ser escrita hoy y desenlatada demro de treima años (. ..) Serán textos
impecables, conservados en vinagre ( .. ) Literr1tum avinagrada
(147).
Al cierre, se puede reiterar que De raposas y de lohos, se basa en

ciertos conceptos teóricos que la aurora manipula para llevar a feliz
térmi1.,J su experiencia. La aurora logra con su obra, lo mismo que
predice en la teoría de su protagonista Mónica Leger: "En la novela de
Fulvia Fénix, todo parece magistralmente resuelto: la estrucrnra limpia, la
historia verosímil, los personajes arquetípicos".

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Notas Bibliográficas
i L
.
M, os pcrsona.1e: - material de laboratorio cmpkado por Mónica Lcger son los siguientes·
1 oni~a Legcr (l·ulvia_ f-cnex_). "Profes_ora de Literaruta Latinoamcric;n Contempor;nca (.... )
:rra .rª·cª~lt~ra de.'.:/ Cuaaerno de h1/via Fénix y de la nov.:la Las lloras .·l111ables" (3 2-t):
arce~ . cnone. Profrsor de Literatura del Caribe ( ... ) escritor frustrado \ beodo
empe?er111do (... ) se su1c1da por desesperación al no poder escribir" (Ji)·)· ·\t·r&lt;&gt;d·1·t· L .
"Profes
d s ·· ·
·
- •,
a ars
d. , · ora e. cm1ot1ca (... )rival de Mónica" (325 ): Christopher lfoncy "Apuesto psiquiatra
e f·cuarenta
por
. 1ecc una extrana
,
d d ¡¡ai\os. llamado
•
, .. sus enamoradas
' ' doctor Mi.el ,,... ) p&lt;1c
en nme a •. amada licantrop1a (326): Esther Sterling "Psicóloga de Campo de Fresas"
lle~mogencs Moricha! "Médico_ps_iquiatra (... ) es el dueño de Campo ck Fresas\' de,E I
u I etc e la Luna. famosos ps1qu1atncos de Cáscaras.. (326)· Án J· R
,· :.J
estudiante de p ·, 1 , .. ,, . .
.. . . , · ·
. ·
ge &lt;1 apsoc1a O\ en
.
. sico og,a (3- 7). Tito Lobo Soc1ologo. escri tor. c11sayist·1 \' hombre el ,
~cgbo~ 1 ¡:oksor e1~. la UCC (~27): l'aola Sacramento. ··Joven psiqui;tra'.rc~idcnte ck E~
u I ete .. (; la Luna (328): Jeronimo Dandrú "Abogado. socio \ apoderado d •I do ' t
1',fonchal (329) y, · ·, M , 1 ..
•
.
~
&lt;.:
e or
, USA"
. · 1.:ron,ca ar,&lt;.: Proksora de Literatura Experimental en una universidad
1 . , (329). Herbcrt lklms. "Pcnod1sta y detective. escritor de no\clas de corte policial"
c1.:
(328): ~~sana Almarza "Madre de Mónica" (330): Alex García "Profesor de Metodología"
~30): Cat:lina íloko1\::ka "Profesora de Lingüística y Estructuralismo ( ) ex din:ctora el~ la
H~cucla de Liter~'.ur: (_33_1): Pere Manoa "Profesor de l listoriografia de la Literatura
spanoamencana (J3 I ). Ueonora Corbalán de Lcgcr "Cu11ad·1 de Mo·n,·ca" (332)· e,¡·, ·
"P
'd' d '
' (
. ~ t::rlllO
aram: 1co. e Campo de Fresas" ~332): Irene "Enfermera de El Cubilete de la Luna" (332)
~ ~tros persona¡cs masculinos y femen inos "por consickrarse de menor relevancia en la
0 ela. algunos pcrsona,1es no han sido mencionados en este recuento" (332).

g2:-i·

º:·

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428

429

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�FRANCISCO JAVII:'. R C I AVIJERO Y
SV HIS r ORIA ANTIGLA Df ~tEXICO
l'ro: ln.H .. -v," l..v,.1
Cü•rd11i1&lt;!,,r ~'l,1,1111 IM, ru
( muo de bmJÍIl.\ Hum.un,,:"'"

l '111\,·r.1,L.J \u1i',11 '111,ul,• :--:11.: , l ,,\11

!J
conq,1,qa c.spaiiola, de una liiswria que:, c:n formJ ~enl·ral y
conrin11.1da comprend1u.1 b rel.1ción de nuesrro p.uado.
l::.xntían cronic.1s de ineHimablc ,·.1lor cscrira~ por lo,
lo n q u 1, r.1 dores o Ios 1111 \ 1o ne ros: .111.1 k ~ &lt;l:: a&lt;.: o n te: e i mi en tos
no1.1bln y u1.1dros m,is o meno~ cxpli&lt;.:iros dc:I dcst'nvolv1mienco
de: la coloni.1.
Fue h.1 r,l las posrrimcria, del siglo X\'! 11 u1.111do pudo
contJr~e ya con un.1 obr,1 que \ 1nicr:i a llen 1r tJn ingente
ncu:s1dad y que, incluy&lt;.'n&lt;lo lo hHt.1 entonce~ conocido, "con
ex(,.clc:nce método, :i.cepnblc crítica y sc:lecr.1 c:rudición; limpi.1
de farndio.sos textos ven estilo dcganrc''·, hiciera revivir .111tc
'
los 010, de Europ.1 v &lt;le l.1 Amer1ca mi~ma, la culrnr.1 de: lo~
,lnt1guo~ mexicanos v el rrasLendcntal aconrccimicnco de la
conqui~r.1. Tal obra fue l.t Hwon,1 Anrrgua de J\fe,·, ro, de
Fran cisco Javier Cl.n·ijcro.
Esre hombre de ralc1110 ex1r.10rdin.uio lll\'O nombre h.1
queda do inscrito en l.t hisrori.1 de nucHra cultura, vió l.i luz
primer a en c:I puerto de Ver.1,ruz. el dí.1 6 dt' \Cpricmbre &lt;le
1..,31 . Tercer hijo de los once que: hubo el n1.11rimonio Je don
Bias UH IJCro \ don~ Franci\ca de Echeg.ir.1y; oriundo él de: hh
'-: &gt; se &lt;lisponiJ en ~1&lt;:xico, en los dos primeros siglo\ de

661

�Monrañas de León, España, y dama ella perrenec1ente a
linajudas familias de la provincia de la Vizcaya, en la misma
península.
La acomodada posición de su padre, hombre educado en
Francia, y los cargos públicos que ocupó e., distintos pueblos,
permitieron al niño Francisco Javier recorrer r:des regione y,
en su diaria convivencia con los indígenas, aprender su
dialectos, adquiriendo en ellos tal perfección que en veince
distintos escribió un devocionario y diversos poemas. Dedicó
especial atención al náhuarl, al oromí y al mixceco y, debido a
su incensa aplicación, supo alemán, inglés, francés, italiano y
otras lenguas vivas de Europa, aprendiendo asimismo hebreo y
el griego que le fueron enseñadas por un jesuita alemán.
En los colegios de San Jerónimo y San Ignacio de Puebla
cursó latinidad, retórica, filosofía, humanidades, teología y
matemáticas y, merced a su inclinación por la leuas, conoció
de sde muy joven las obras de Quevedo y Cervances, Feijoo y
Marrínez de la Parra. El 13 de septiembre de 1748 ingre só a la
Com r 1ñía de Jesús en el noviciado de epoz.orlán y cumplía
apenas veinte años cuando paso al Colegio de la misma, en
Puebla, profundiz.ando allí "con gran lucimienco "1 sus esrndios
filosóficos en la lectura de los rexros de Aristóreles y de los
modernos filósofos: Descartes, ewcon, Leibnirz y otros. Escas
libros eran considerados en el siglo XVIll peligrosos a la pureza
de la religión, "pero los leyó -dice el P. Cuevas- no como están
escribiendo :tutores ligeros de la actualidad a escondidas y de
contrabando, sino con pleno conocimiento y anuencia de sus
.

,,t.

supenores .
Su basta erudición y admirable talenrn le llevaron al
desempenó de las cátedras de letras y filosofía en San Gregor io
y an Ildefonso, de México, y, nombrado prefecco de e
último centro de esrudios, e propuso incroduc ir algunos
cambios en la enseñanza filosófic3., no logrando verificarlos por
ser inadaptables todavía en otro paí es europeos·.
Sus constantes rareas pedagógicas y las delicadas actividade
de su ministerio no le impidieron cultivar su innata afició n por
la historia. El trato que en su niñez había tenido con los indio
echó en su espiricu raigambres profundas de admiración y de
interés por el pasado de la cu!cur mexicana , y fue siempre en el
(i62

preocupación
constan re el h urg·1r e . L.
·
anriguos manuscriros C
1 , ,
n in,orm acíone verbales
¡
· on u ro m ucl
,
o
a conservación de hs
I b
1as Vt.'Ces y veló celoso por
j
d
l b
, ce e res cal ecci o
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ega as a a iblioteca del Coi •
nes e ocumenlos
P~blo por aquel orro
l _e~10 max_1mo de San Pedro v San
S ..
urrn nar mexica
d
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iguenza y Góngora pl ¿· d d .
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Carlos de
j .d
, J ien o ec1 rse
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a I ea que más rarde realizara ra b ·11 que e su leccura surgió
Relevado de la r f
n r_1 _a nt emenre.
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d
P e ecrura a s0l1c1rud
' f
pro esor el colegio de Vil l d ¡ ·¿ .
uya ue nombrado
el I1 a be r s1·¿ o m a e H ro de ' . 3 0f 1 , siendo l:! e a ¡r a J·g n I..f I a e i ó n
.
quien uera de
, 1
emancipación política, don M"
l ·H. pues e auror de nuesrra
1gual cargo desempen t , iguGe
idal?o y Cosrilla "'
del senrirnienro
, .
ad)a en uadala¡ara cuando en
d"
.
unanime e J\1éxic "'
.
,
me 10
expulsión de los iesuiras
o se publicó el decreto de
junio de 1767''· P . , . ' proldm1:lgaJo por Cario~ Ill en 26 d
.
, rimer pe 1110
h .
e
ruinas_ sociales '·, y producco
'1.1 acia a~)ajo, d_c nuestras
monarc:1 español, tendiente
. .
conJuct.1 segu1d:1 por el
J 1m1tar a F .
·
·
mue 110s de sus actos d
1.
,,
r,1nc1a v Portugal e
'
· ego 11erno .
·
n
~o obs¡ nce la rigidez. d.¡
.
reprimidos en el pueblo. L t
da to hubo tu mu !ros mal
espafioles, riollos v me r· ~s l,rnlccsrrale rcscnrimienros cnrre
,
izos , 1LJ )1eron l
t.
a 1a r m :1 n tes :d s u m 1 r , e ,
e e e o o r.u p ro po r í o n l.' s
·
..
' ,, , en ano
• . ·
in urre~cIon surgidas del
,· . , pos1~r1ore , ,1 las i&lt;lcas de
Unidos ''.
rno\ 111111.nro l1hcrtario de los EstJctos

de

~1.'rn

La .frao-ara
J
::, - " rra. 'Sra. uel
Ros . " ll ,
a u exilio. De pués de in,·n
. b.l,tr10_ . ~vo ;il p.1dre Cl.1,· 1jcro
d d ¡
" arr.t es v1c1s1t J ¡¡ .
on e a mano ºl'nero a d ,¡ . d
. u es ego .i terr:ir:1,
b
' e co 11 e Aq LI de e . . 1 '
su cas::i v eleccísima t 'bl"
icsp1 e r;111e.¡ ueó
,
, 11 iotc c.1. P:isó luego a B 1
. .
con sus compancros J . e
.
,
~.
o o111a J. conv1,·ir
e In1orrunI0 et l J. 1
b"d ,
a 1a en que e alberrraron .
1· '.. e ,1 sa r ur1 ,1 e llamó
"pa ¡a d.J ne s de Ia o . . . .r.inro
{.
.t11111n1rc
- . J e¡ saot e r h u man o \'
. d
,
ICJ\1nt1c1c1one
. 11
..
.
a t 1na amente Io I j
J.
,
s e r Io ,1 s , eo m o rJ n
.
,1 m a 1 m e n e z Ru cJ ,1
A norando
.
·1 11 r·icrr,i ¡cpnJ.
murió en ] ~8
i

•

Sus obras

De l.1 fe cu .11 d i d ,l d I i l e r ' ir i1' ( j l ·1 I. ] ll s l re
1HOt.llUJl ,
C'll! l l,1
adem;is de 1,JS. )1í 1111cr.1, lO j CLLÍ011n de
_\' (ll",lL ÍOJln \)lll' .l
guis:1 de cn,avo:-, ('11 s11, c\tudí()\ \'Cl''ICl',.
] l ¡l.tn10
1
LC
,
111digc.:11.1.,
1
·

•

�sobre t&lt;:tnas
.
d . . d ivcrsos t ra b.1
en su ¡uventu
, jos
de
¡·
\
1 1111 \' O rl ,l
los
cu,dés h.111
""
....
h. , . cos Y filosó irns, '
..
liter:n10s, tSrori . ·1.
. .. _
ermanecido inéditos
do, li b ros que, si tuci on
p
F u e ·'a utor asimismo de
otros d' _. , 1 gu:1dalu¡1:rna. bas:1d:1
l . 1 rra H... 101
,
.impresos. 5 u 0 Púsculo. so ) I C d ª¡ indio
. Va. ¡enano
. •.
,\' él1 otro!&gt;
1·
L
1 antig uas relaciones e . d
Cesena en 1782 . a
en¡ basados documentos, fue publ1ca_bºt·e.~ en Venecia en 1789 y
ce e r
:r. · ·ó la luz pu 10
l
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h ·storia de fa Cali.1ornuz v1
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\!ano al iniciJrsc .1 segu n a
i
~ nda ed ici ón en e casre
.
ruvo una segu
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mirad de I siglo XIX .
·o m )0!1c n em Piaa n .1 traz.:11 c.:
Los cuatro libros que l.1 e , F 1 . dan lueao un .1 not1c1.1
0 ª• ,\ escas regiones_
ano(ama geogra'fico. de. la, pe
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Corrés
y dc
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P. , . d las exped1c1ones
d escubrim1enlo,
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d luego a re 1arnr ]a, encra a . .
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de las primeras m1s1one .
esrablec1m1enro ,.,
.., e l.

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algunos religioso s .
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Describe más adelante 3 v1t, ·•ntuvieron los jesu itas en
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· b . los fruros que sus era ªlº .5 .
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Pero su obra max1111a, l.1 que h.1brí,1 de LOns.1gr.1rk corno
verdadera gloria de l.1 inleleuualidaJ rnexi c.111,1, p:ise,1r su
nombre por el mundo literario de la Europa de su 1ic.:111po y
darle celebridad, fue su Histori'a Antigua de ,\féx,co, monurn&lt;:nro
lite ra rio de la colonia:: que, permanecicn&lt;lo mu cho t icrnpo sin
ri val~' solo fue superada hasca que, por los procedirnicnros de: la
escuela h isrórica Je! XIX, se lograron corregir o aurncnrar lo~
daros consignados en ella.
La afección del padre Clavijero por las co sas del pasado. su
empeño e n arrancar a los códices centenar ios y :i los amar il lo!&gt; y
empolvados documenros sus secretos, e~ evidc:nte que se
constituyeron en móviles de sus rareas de invesr igador. L.1
nosralgia de su tierra discante ejerció un influjo ex1r,10rdinariu
en esra previa vocación, pero no cabe la men o r duda que
móviles más poderosos coadyuvaron a inclinar su á nimo por
estos tra b:.1jos e hicieron surgir nuestra primera historia.
Celebrados lireraros de Europa, cons l iruyéndose en
"pintores'' de la América, presentando de ella al vie io mundo
un cuadro trazado con los más negros colores. El naruralista
francés de Buffon, fundando sus teorías "en la humed ad e
inmadurez del conrinenre nuevo" :' !,,. lo re lega ,l marcada
inferiorid ad, describiendo a sus morador&lt;:s , sin conoce rlos,
desproveídos del m:ís l igero asomo de inreligenci,1 :,· raciocinio:
a sus animales en monstruosa despropo rción y a los produ c ros
de su flora en exagerada anorma lida d .
Sccúndalo en sus argumenros Raynal y Roberrson, y desde
su gabinete en Berlín, el enciclopedista prusiano Cornelio Je
Paw, con sus Reflexiones Filosóficas sobre la América, no parece
otra cosa sino gue se propuso a hacer e l cadlogo Je su s
defectos.
Contra estas teorías antiamericanisras surge un bando
formad o d e criollos cultos , novohispánicos en su mayo ría. Con
C lavijero aparecen Márquez, Alegre, Cabo , Mane iro , ere.
Quienes heridos en su amor propio, se levantan conrra aquel la
tempest ad de diatribas. Su act ividad por l lenar su comec icl o es
increíble. Abarcando disrintas ramas de l saber humano escriben
obras de notable inrerés y , "asumiendo un aire de escritores
profesion ales -dice don Alfonso Reyes- se consagran , por un:i
parte a poner en orden IJ tradición; por orr,1 ,1 edifica r UILl
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directas para .
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de manifiesto el despertar del sentido histórico del XVIII, al
comemar haciendo relación derallada de las obras que servirán
de fuentes. Su lista comprende la enumeración de aurores que
se han ocupado del pasado de México, y es aquí donde se
revelan el cspíriru crítico del historiador y sus juicios y
raz.onamien tos para aceptar o rechazar la información que le
proporcionan. Ve sinceridad en las carras de Corrés y concede
crédiro a Díaz del Castillo; se si rve de los valiosos daros de
López de Gómara, pero no se pone en el plan de éste de confia r
en informes verbales sin comprobarlos o someterlos a la cri rica .
Desfilan por sus páginas los más destacados escritores, Asia
descend ientes inmediatos de indígenas como de la época de la
conquista; cronistas de la corre ibérica o de las órdenes
religiosas. Le disgusta las continuas digresiones de H t. 1tera y
"las relaciones pueriles y gran copia de erudición superflua de l
pad re Torq uemada ,,:r, y por cuan to al padre Las Casas, .tu 119 ue
muy respetable, se resiste a descansar en algunos pun ros dela
historia antigua de los mexicanos
por tan alt~ rJdos y
exager;¡dos":·_ El estilo de Antonio de Solís, no obstante su
elegancia y pureza, le parece "algo afectado'', y le conceptúa
más que h is ro ria do r, pan e gi r is r a:~.
Nuevo Alejandro :-,_ Tiene más ade lan re lamen raciones por
la desaparición de las obras históricas de los indios, a causa del
excesivo celo de los primeros misioneros; e igua1menre se duele
de no disponer de los manuscritos de Sigüenza, para quien
viene elogiosos concepros por sus inapreciables aportaciones
al escudio de Li ciclografí;i mexicana, genealogías de
emprendedores, orígenes del hombre amcr1cano v otros tem.1s
de capital importancia.
No fa I r a n e n Ia b ib l i og ra fía co n q u e C la vi je ro i n i eia su
H istoria de las ohras de los at1torcs mü notables de su tiempo.
Gages, Raynal, Roberrson, de Paw, ere., ,l quirn&lt;:s, corno y ,1
expresamos, pudiera decirse que consagr.1 su obra.
Obedeciendo a la inquietud y criterio uni\'ersalista del
XVIII, que expansiona su campo de .icción hasta compr&lt;.:nder
todos los aspectos de L1 vida d&lt;: lo\ pueblos '' , h,1Lc el ilu stre
descerrado un:1 "Descripción del Réino d&lt;.: 1\féxi&lt;.0, su tior,1, su
cli ma, sus montes , sus ríos y l.1~0~: sus mincr.dc~, ~u\ pl.1nr;1,.
sus animales y sus hombre:'&gt; ". S&lt;.: muc\l r,1 LOnoccdnr de ,u

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h s1\1 ncc.: de la epoca
lechas de los acon1ec1m1entos m.1, so re •

r

preh spar h.J .
(,6s

Por cuan10 a 'o, ongenl') del hombre en 1\méru:,1. tonsidcro
autores del 1cn1.t de \1g11cnz.1 y Congo,,t r .il c.:.1b.illl·ro Bo1urin1,
cclcbr.tdo im'l'Stig.1dor y c.:oleu.ionist,1 de .1n1iguedaJn. No
obqance \trnp,Hi1,1r con cl r.tl'1011.tli,n10 de l.1 filo,,ofiJ modc1n.1,
y con las rnnccpciones p&lt;"IÍtÍlJS \ soc.:i 1:,gicn q 11: cmpl'labaintroduc1r,c, su c:.trJ&lt;..tc:1 e invc.:sc1du1,1 cdt·si.i\11c,1 le: lt,1&lt;..c:11
rem111rse totJlmcntl' a l 1, \.1gr.1do~ 1 oros Rnogc 11
crad1uoncs de los ,1borigcnu d, Ch1,1p.1s, ( 116.1, ,\11d1oac.in r
~1cx1co sJbre su relación c:n le tnci~ 10 &lt;..on lo, ,uc.:C,O\ J;I
di I uv10, no prctcnd 1endo ,H l pe ar l.ts y ,ol o si 9 uc l1Vi po bl .ido re,
de escos lug.ues, en ncr.iiL1 c;o nc1dtnc11
,c.- dec.:1.11
desccnd1cnrcs de Noé '\.
Respec.:ro t IJ opinión que " con erudic11111 cxqu1rna "
publicó S1guc.:nza sobre.: l.1 prc.:dilei:c1ón del Evangelio en
Arnenca. por
Jnco ·¡ om,is, no h ,hiendo rnnocido lo,
manuscmos de aquel sabio se ,tbsrienc de h.1bl.u &lt;le ella, pero
añ.1de que no 1:: conforma, ",1 pesar del respllo con q11c m11ó ,1
su autor tanro por su subliml' in!!et o e.orno por , 1 , Ht,1
1i cera cu r,L .. "
Luego dt expont.r ,tpreu tcione,
y con·ccur,l\ con
fund,1mentos en la log1c.a } en l.1 au1orid.1d de la E,c.:rirnra.
acero de paso del hombre~ lo, rninJJlt•s a I uestro conc1ncnte,
acab.1 por admirir l.1 .rntigu.1 un1on Je l.1s 1eg1oncs
seprcnrr1onales de la Amcrt&lt;..,t con Eurcp.1 o \,1a
, 1 ccrnJo su
op1n1ón .ti ju1c.10 de los doctores c.nsc1anos \, sabtcH; pc:rn no .ti
de ctercos filósofos 1ncrlJu H \' c.ipnc.:h Jdo~ .¡ut I rt,f ccan 1,t
autoridad d1v1na; n1 hacen L.lSO de l.ts t1Jd1uoncs humanas, ni
quieren escuchJr l.i ruán
El esulo que aJopca p.tra relatar lo~ progrc,os del r&lt;.: i no
mexicano desde sus modesci~imos origene!) h.1~ta el esplrndor y
caída de .Mocrc:zum;i II. es 1nrcrcs,1111c y ameno. ~u t.t¡&gt;Jc1d,tJ
1rn,1ginati\';1 revive con rnd 1 su grandC'l.a \" &lt;lr.tmausmo la5
encarnizadas batallas en que el a~rojo y 1·1 v,ilt·nci.1 Je los
conccndienres dec1&lt;li:.1 la cH,1bilidad Je un ~cñorto; l.1s
solemnidades ÍJstuosas de hs consagracione\ Je lo~ templos, cn
las. que la sangre y sacrificios eran faccorcs inJisp&lt;..nsablcs Je Hl
bnllanrez, lo\ atinados "golpes de polít11.1 .. de los n.:H·~
mexicanos, o las c1ern.1s cscc11.1s c.k fJmili.H \' cuad105
costumbrmas rdig1 n, 1ndu~tr1 s. ju&lt;.g ) tra1es. c1 .. wdo ~ n
66~

�admirable maestría , pues dijér.ise que, en su mano, se conv ierte
la pluma en el pincel del anista que con riqueza de detalle~ y
realismo cranspona al leccor a v1v1r los hechos mismos que
describe.
La sucesión cronológica de su obra y la preparacion
inreligenre en capículos anteriores de los suceso que se
desarrollan en el que le sigue, mantienen al leccor en constante
ex.pccrariva, y le permiten observa r en el estilo el cambio can
notable que se operaba en el XVlll, respecco al barroco.
Con igual habilidad ,1nima la narrac1on de los
acontecimientos que se empezarí:1n a suceder desde el arribo de
los navíos del conquistador Corees, a San Juan de U\úa, y a las
playas de lo que dos siglos más carde fuera su n,Hal suelo .
S,1 \ran a la imagin;1ción del lector el bullicio incesante del
momento histórico. Los azorados ojos del nativo ante lo s
.in u nciados de Querzacóad y el progresivo asombro del
pcninsuLir que :i. cada paso encuentra "mucho qué ver sus ojos
y no menos qué destruir sus manos" ... •., l nrroduciéndose unas
veces al palacio de Moctezu ma o 1.1 los de los señores de sus
dominios saliendo orras al encuentro de la incontenible marcha
del audaz exrremeño, liene siempre al tanlo al lector de lo que
en cada lugar aconcece. Pinra l.1 zozobra del supcrsucioso rey de
los mexicanos y la acogida que por a~rncia o por la fuerza va n
ganando Cortés y los suyos, hasra culminar con el sitio de
Tenochtilán, "comparable -dice- en los estragos )' lástimas, al
de Jerusalem
por
las armas de los romrnos"'''. Tie ne
expresiones de elogio para los actos de valor de los españoles en
las innumerables acciones guerreras que hubier3.n de lib rar,
pero cobran relieves de epopeya los rasgos heroicos de
Cuiclahuarz.in y Cuauhcémoc y de otros cantos guer rero s
mexicanos. Son de notarse asimismo las obst:rvaciones que po ne
con frecuenci:i. sobre la codicia y sed insaciab le de oro de los
conqui~cadores, haciendo significar que en l.1s cenc.1tivas de paz
hechas por don Hernando en vísperas del sitio. "influía n no
solamente la compasión de tanros miserables, sino ombién el
deseo de apoderarse de lo~ cesoros del rey v de los
paniculares ... -\ "su conducta .ntificios.1 y doblada - die.e en oc ra
parce- demuestra sin duda su h:ibilidad; pero 'iólo pue de se r
alabada dc aquellos concsJnO'i que no conoet:n otr,1 políric.i que

c,-o

el arre de engarí.ar a los h om b res q
enceramenre de la ho
·d d
uc, prescindiendo
nesr1 a so lamen re b
sus acciones"'1.
'
uscan la uti lidad de
L_os ap,untes ge nealóg icos sobre las fo ..
Corres, as1. como las adicio nes que 1uce, mdias
de Mocrezuma
en
.
.v
pa:-a cxp l ,car algunas cos1s
i. ¡
sus pnmeros libros
.
' norau es acus
1
paciente y erudito.
· ·
an a 1nvesrigador
Su s di sertac iones

Por razón de composición, ero
.
.
su obra, escribió inde
d'
p
esm:chamenre ligadas con
o·iserrac1ones
.
pen 1en remen re el . d
CI ..
sobre la ti
1
.
pa re
av1¡ero sus
rei no de México "
1 1-~rra, º1: _a nima les y los hombres del
, ... e 1nro po em .
• l
sus capítu los'" '.
ico y vio enro en muchos de
Someramente nos hemos ocu d
(O ríge nes de l homb re
.
pa o ya de las dos p rimeras
ame ri ca no v e
¡ ,
as siete Disertaciones
.
r?no ogias). El objeto de
1
..
restanres, uene
I
.
l . los er -como1· e. mismo
el av1¡ero nos lo d.ice - a, rcL1t1r
propagados por autores d' .
I
rores ma ic iosamenre
" 1 . .
. lV&lt;:rSOS. a obra de e
¡· l
e principal blanco 3 que
d' . ·
.
,orne 10 ( e P:iw es
e 11
,
se irigen mis tiros"-· º .
.
. n e a como en una sent i n I o alb · - 1 1
.1::,rcg,1- porque
inmu ndicias, esro es los .
d,1nadse ian recogido codas las
,
errores e ro os los de , ,. "
lesc r .. 1
l
mas .
Saratando
1ta a 1a pauno
desba
aapar,1 av.ilr a ,1frenc.1 que Am~rica recibe,
uno, 05 ::i rg u mcncos contrarios, [
esta ece r co'
. ·
. 61
. .
mparac1ones con el viejo mundo
.1
ca l if1cauvos elogiosos
l
• sin recurrir ,l
.
para e suvo porqu "
I
apas ionadamente 'c1 su p,11S
, - &lt;l'! Ce · • j ' ej j · .. e que non
den'
t
orros, se parece ina' s
- co OL,l!H o o ·rnbrc ro&lt;los los
- a un muchlch
1
que dispu ra"'1_ (;¡da uno de 1~ o _que pee.1_que a un litcrH&lt;'
ueva Españ.1 "· es p
J
s .1111m,1les mas comunn de l 1
de Mex1co,
, .
.
rese::nt;i
o en su cx·1 ·1
. qH:lo,
tenido ¡)o
"
·¡ . , e ,1 natur.1 1c1.1. l·.I
ab
cn¡c . 1nu1
·
1
. an d o nado de sí mirnH" r . pe~[!
l
ro. v.1ci.1dn ,.
&gt; , rc.:su ra un p·u ·
¡
·
~n~omp~:ahles defccros Jel sucl 1. : ..11\0 a Ir 'it'.ÍL1l.111Jo lo,
0
infestan .
e c Lurop.i Y L\\ pl.1g.1, lJUc ¡(.'
Con crítica morda·
· ,., .\' I Ie 11.1 J e .I ro 11 .
q_ue " aconseja carilatin,
,"
1 1.1, no .\011 fH&gt;Las l.i\ vcu:,
s1mos f1' lo' so 'ros " s,, l1
. 111::ntc
,1
le
¡&gt; 'iw •,. Je 111 •1. 5 "]~ u 111 .1111· d
su log1ca
' . .h;1Sta. la-. miscri.1
ag.1n con
dt ucir .l un 1rn~pil,d", o C\llC rch.1j.1
llcrtm t11.1drupcdos. ohJctn dl l.1
r,~ 1

�disct1sión. L.1. bibliogr.1fi.1. que 11uln..1 e, .1bunJ;1nt1sirn.1 .hl ,.
figuran en ella desde loc; ,1urores uict.Ínc·o~ h,1\l.1 lo~ cL1siui, de
la .rnrigüed.1d. lnvnrig..1dor .1.Lucio~o. ~.dpic;\ de 1·.Ho.1\ ,.
Cliriosid.1.des sus Diserc.1cioncs con r.rnto ingenio y origi11.did.1d
algun.1s de ell.1s. que prnvoon el inlerc~ t) Lt hil.irid.1d de t¡u1c11
hs lee•·•.

Defensa de los indios
Pero si pua hacer r.dcs 1111pug11.1c1oncs rr .1b.1jó li.1\ta
confundir a sus advers.lrios. no fue el menor cmpc110 cll1c pu~o
en su _ Di~ert.1ción en dci'cns.1 de lo!&gt; ind,u~. -.elebr.1J.1 pin.1
lirerari.1 que k coloca cntr&lt;: los pn.:c11r~nrn de n~1L•\fr.1
i11depende1H.ia, y que l1J. sido, J 1r.1,·cs de un.1 ccnturi.1, f uenrc
valiosísima par,1. el estudio de h hiscoria Je! pe11~.1111ie11ro del
t

¡
IL

siglo XV!ll.
Viviendo en medio de cst: mov1micnw incclecrnal que
operaba con tendencias de .H.:endr,1do mex ican t.)mo l.'.n los
humanistas de su siglo, el con ccprn pHria es en el bien
deriniJo.
Hijo de padres espafi.oks y sin ningun.1 cons.111guinidad con
los indios, siente sin embargo l:1. concienci,1 del probl 1 nu del
mesciz...1je y abov por la fusión de l.:is dos rJ.L.1s, . curo_pca ,,~
indígena, para el surgimicnro de una n,1c1onJlidad ;
proponicndose para ello elevar al indígena al p:ano ~~e le
corresponde ,y resr:cuirlo del derecho de aut0norn1,1
poliuca y
•1
cultural que el mundo de en ronces le negaba .
Si nada agr.1dables habían sido los epíccrns dirigidus a los
productos de la cierra american3., mucho má~ denigran tes
fueron los del indio. Con b.1ses en argumentos infundados se
dudó h 3.srn de su r .1ci o n al idad y esto Fue lo que, cx,isperando los
ánimos de Cl.ivijero, le impuls.ó a salir a su dcfens.1 \__
1
Hecho un esrudio profundo dd tem/ pudo estar en
condición de probar que en nada diferían de Lis de los e~rnpe~s
las alnus de los mcxionos y que, si alguna vez su especie hab 1a
parecido distinta, debíase a que "una crisre educ.ición Y una
dura servidumbre no les habían permirido adquirir las l uces
necesarias para la conducta nacional de su vida ... " '➔

El auror Je l.1s "lnvcsriot&gt;'1cio11c~ (ilosóf'i•c••¡c., .. . " 11 e,--. &lt;.: 11 e. u c n r r.1
orro
¡·_,
f
.caso
. como
b' dd dl' la decisión oue
., "un irali.ino" . ...'- 11 ~11 .,11.\ll
e e, erigir o i_s~a os en .!:is ricas provincias americiiLIS " le agr.ido
a el y al Esp'.rtlll sanco reconocer por hombres a los moLidorn
de esce cont111ence. ·v t1ue,
.1.. no ·ser por el l,), • •,un 5 e, 1.L~• repuc.1na.
·
. .
como desde t'.n _pr'.nup10, por s,iriros o monos grandes""'.
. A tales 1n¡urias responde: Clavijero con 1.1 prescntacion
misma de la bula papal, encaminada no a orra cosa que "a
sosren_er los derechos naturales de los americanos contr:-i las
t~ncar1vas de sus perseguidores" y originada por las continuas
suplicas de los primeros obispos, en su afana de poner coro a
los ª~-~-sos d,e los e~comenderos, "no menos poderosos que
avaros
¡Cu~nto me!or sería -dice m:ís adelante- que el
mundo esrnv1~se habitado de semejantes sátiros, que 110 de
hombres menurosos v calumniadores'"\"
. Tampoc? _podía ·permanecer ind.ifer.ente al ver que .~e les
tildaba de debiles, cuando él había visto ''los enormes pesos que
llevaban sobre sus espaldas" y cuando le constaba .~ simisrno
pes:-ir sobre :llos rndas las forigas, en tanto que el europeo,
desde los d1as de la conquisra. gozaban de sus fruros sin
9
ocuparse jamás de las faenas del campo ... "\
Religión
Serio }' espinoso dilema se presenta al histor iador Clavijero
aplazar a trarar sobre la religión de los anriguos mexicanos.
_La ~~mparación l~isróri~a es el medio a que recurre para la
re~l 1zac1on de su ob¡ero. El corejo imparcial y erudito de la
misma, c_on el concepto que los griegos, eg ipcios, romanos y
erras naciones renían de sus deidades, le lleva a b convicción d~
una, patenre sup ~em~cí~ de los primeros sobre aquel los
1
culus imos pueblos . S1 nr1endo repulsión por nombrar los falsos
arnbu rns de ~us ¿·1v1ni
· ·d a des, opta mejor por recomendar al
lector_ que quiera conocerlos, acuda a la Ciudad de Dios, de San
Ag ustin.
Divide su disertación en eres parres:
Pesa en la primera la multitud de dioses que aquellos
pue~los consagraban al oficio mis trivia l, con los de los
mexicanos que sólo uno er,111
• d e d.1ca d os, sien
· d o siempre
·
las

673

�virtudes puestas bajo su patrón y no atribuyéndoles jamás
influjo alguno en las obscenidades y pasiones del mundo. En
confirmación de lo anterior escribió el Libro VI de su Hütorin.
Rastreando en la micología mexicana y reuniendo no
conjeturas ni fantasías, sino noticias dignas de todo crédito,
logro el Clavijero hacer el catálogo de los números aztecas. Los
de la providencia, el cielo y el aire; los de \,:,s montes, del agua ,
del fuego, de la noche y del infierno; y los de la guerra, del
comercio, de la caza y de la pesca, con la descripción de cada
uno y la veneración de que era objeto.
Para escribir sobre el carácter y afectos de los indios hubo
de analiz.ar primero sus creencias para constituir éstas, con la
urbanidad y la economía -dice- los rasgos distintivos de una
•

I

Ú1

nac1on .
Entrevió la idea, aunque vaga, que cenían los mexicanos de
"Aquel por quien se vive"61 y demostró hasta la evidencia sobre
la inmortalidad del alma y sobre la eterna oscuridad o la vida
deliciosa que Dios les tenía reservados en casügo o en galardón
de su actos de esca vida.
Resumiendo los datos de escritores antiguos describe la
estructura y dimensiones del gran Teocalli. Introduce al leccor
hasta sus más vedados aposentos y le hace participar del horror
que los iberos experimentaron con su diabólica vista. Parece
percibi rse el olor de la sangre que cubre el pavimcnco, y se
alteran escas impresiones de la imaginación del lector las
riquezas de los ornamentos sagrados, la magnitud de aquellos
recintos o la satisfacción de contemplar, desde su eminencia, el
panorama del valle de México que maravillara los ojos de los

.

d

11

conquista ores .
Da noticia de la prodigiosa cantidad de templ os que había
en el imperio mexicano; del numero indefinido de sus ídolos;
de las mortifi caciones y austeridades 9uc se hadan en su honor;
y de la educación de los sace rdotes y demás individuos
consagrados a su culto en los diversos seminarios y monasterios.
Ocho capírulos64 de su libro Vl esdn dedicado~ a enumerar
y describir el esplendor y colorido de las solemn1&lt;ladcs
religiosas, con expresión del tiempo en que se vcri ficaban. U na
a una son escenificadas con realismo, considerad hisrori.1dor :i
cada caso "los errores en &lt;.\lle el encendimienw hununo se
6711

precipita
·g1·0, n" cuando no es gui ª&lt;l 0 por I"·• luL &lt;l e 1a verdadera
rcll
. Por esce motivo, a! hablu d
antiguos mexicanos se
1· be la &lt;..ercmo111.1 que entre los
"
. ,,
exp tea a con 1
.l b
comer a O10s Y que se ef ·
b
a pa a ra teocua lo ·
.
·1
,
ectlla
a
en
la
u1cz1 opochcli. &gt;Jo
d
tercera 1·iesca del dio..
dH
.
. pue e menos ue
'b .
.
..,
e_mon10 su extraña simil1·• J
9 arn u1r a 1níluenc1as del
· d
,uo con el
,
m1srer10s el carolici~m "''
mas venerable de los
1'1

·"º descono ce

o .

¡a ·in d ccenc11 d
1
por los antiguos mexicanos
, e a gunas de ias pr,1&lt;..c1cad.as
d al revisar aun , pero eaoha
puen·1 ·¿
t a
'
por &lt;..once d c:rles menos
·
' ' que en rnrmi ·
'
naciones, pero hace signifin
11 ' somera ' la.., de arras
rom anos se ¡¡ amaba rnpid .raque. ,1 que,encre ¡os ,rnciguos
uon, cons1stent
1
1
que 1os ejérciros llev1b1n
.
e en .1 ¡,1u a de pollos
· • .
· , consigo v q
I
1n1c1ar una batalla·
', ,1cr1"b uven d o a f, ¡ ue consu
. e.iban anees de
no comiesen de &lt;..ierca p~
alca augurio el que los pollos
.
f
sr.1 que es dab
com1an uera de la 1·~" t1la ten1end
.,
an y pero aün si l '1
1
' •
cuando lo comían a·1s·
,
o o un1c,1menre por bueno
· '• 1osamen1c.
Este caso hace afirmar ,11 padre Cln·i·
que, los mavores :1bs d
' ' ¡ero en su opinión de
.
. .u ros toman fH
.
cuan d o l.1 ~ co s J s d . 1
.¡· . ,
o por cJO ne s de &lt;lo" mas
.
d' .
e a re ig1on ~e
f.,
t&gt;
enccn 1m1enro Y lt h
1 '
con tan al humano
,
a ce ex p ,1 \" t r su et
.
ugumento, t'tnico que
1 .• d inrrario st:ntir ,obr&lt;.. csce
no l.l po ido '1cent
¡ 1J modnna
1.loso f'ta.
r .ir te:
f
·¡ llSCrc ¡es
. u ita l1.1hrí I J ,· ¡
·¡ De buc;:na ga
~ 11 '.1 &lt;.:, ] 1
so o esros punros el
- t
, c¡.1&lt; o rcduud o, .1
lecror d I
d.
e~c~ ,roso cem.1 d-: L1 rel1g1 ó11. D1!&gt;1r.1cr .11
&lt;: a ,1gra ablc h1L1ción Je su Hi
.3 '
u n as pe e t o q ue , e
e &lt;l I
. __ ~ ro rr r ,H ,1 p I e\ e n r.1r le:
O 111 0
1 e os s.1c.rd1uos 1
.
pasa d o mexicano eq·
¡
iuni.rnos, e, en el
rgma le uucld 1d \ e ¡
·,
concra su volunc1&lt;l· P, l !
.
ont cn,1t1on. 11,1recelc:
' · ero .1s e,•es de I 1 h·. ·
11 .
Y se ve precisado a .
1. ·
' hCOrt.i "° 1nllcx1hk-,
¡
.t c.H .1r •1 s no o bse 1n re , 1 1
·
os ex ees os a 9 ue 11 e e, .ir o n 1
.. ,
e . 10 1 ro r q ue le c.1 u \.in
\;
•
::i
o~ .111t1gu os mcxrc inos
' o t1cnc ya en ~u LOtHr,t I.H ~bs
J .
.
adversario, de P.1w P
&lt;l
, t111.1 .1~ .1se\·cr.1uone, de su
· ..
' ucs ª m1tt: e\rc en el
•(
J
·-.
1·.
pre ,1&lt;.10 l" ,u obr.1
1a s1m 11rtud de l1. s 11.
r ,1 &lt;.. ll c.1' t l' I&lt;' I os i, 1 , 1
l1
'
e o n I as de !J , o r rt s 11 1c 1· &lt;l
1::- 1 ·,' l e tl ' Pu&lt;.. &gt; o~ .11 n l' r t L .1 n o,
·
'
'
!1l'\ l C
ICJ
~{
\
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cc1de
toc..1rlo pH~ ,1 ·
1
o
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d
•
' '
' L ,Ir l C 'll 1 ,, ll O r I
crnc dad v sup•·r
t . .
1 ~ . , tH.1.1 .1 ljllllll'\ \":cndo t&gt;l.1
1
,
'- \ l&lt;..1011
dl' º' 11( º' .inn.t,. r-:111,1nlo, ,1

�novedad, cuando el pasado de los puc.:hlos m.ís 1.ulws Je.: l.t
tierra presrncaba iguales c.:iemplos.
Fundado en el testimonio de graves Jucores }' rc,urric.:nJo ,l
la autoridad de los Libros SagrJdos, no de.'&gt;c.~nsJ h,,~CJ
encontrar las pruebas fehaciente) de que.:, al usar de la bJrb,1r1e
de: los sacrificios, los .rnciguos mexicanos no hicieron o rra cosJ
que "seguir las huellas de l.u más célebres naciones del Jnttguo
concinenre, y que sus ricos no fueron mas crueles ni mJs
i rrac ion al es .. -..
Los ejemplos que expone se rcmontJn hasta los primeros
tiempos de IJ humanidad. Fenicia, Egipto, Grecia, Icali.1 }'
Francia; aparecen con su rnelo ensangrentado por lo.'&gt; sacrific.io.'i
humanos, y de la misma España no escapa el índice acusador de
Clavijero. Escudriñando en sus orígene~, encuentra prisionero)
sacrificados en honor de Marce y, ofrecidas como pnn11&lt;.:1a~.
colgadas sus pieles de los árboles '.
"¡Si los españoles que escribic.:ron la hmor1.1 dd reino
de México -agrega-, no se hubieran olvidado de lo que antes
había sucedido en su península, no se hubieran admirado canto
de los sacrificios de los mexicanos!'' El número de víctimas. sin
embargo de las exageraciones de rnuc.hos aurnres, no nene
paralelo con los de los pueblos c1tados; y aún sus austeridades y
morrificaciones resultan opacas frente a las de los sacerdotes de
Belena y de Cibeles o de los penitentes de la India y de Japón.
Sólo para su antropofagia no encuentra el padre Clavijero
antecedentes que lo superen.
Y toda aquella crueldad, y aquella injusticia, y aquella
supersrición, fueron -dice el mismo abace- vengadas por Dios,
que descargo su justicia divina en la miserable posteridad
mexicana·•. Esta explicación del sabio jesuita. se explica en su
respeto a la misma aurnridad de lo s Sagrados testimonios. De
que Dios castiga los excravíos del hombre, cícanse en ellos
innumerables cestimon1os.
La guerra, el hambre y la peste, son -según se lee en el
Libro de Jeremías·◄_ las eres principales manifestaciones de su
ira. Y con ellas castigó a Sodoma y a Gomorra, a Jerusalem y a
Babilonia.

676

Pero las explicauones que me
d .
.
a qut'. según Cla, i1·ero e¡ 1 .ior po ri,rn aplicarse al castigo
.
• . e 11c1eron acreed
1
•
mexicanos , son aquellas diri idas
.
ores os anttguos
.. V
g
por D10s a su pueblo·
/{(Sf1'tlS lun,u 11/lt'VflS
Y /J 11estr11s s()le, d d•
.
,1 b orrec,d,zs mt ,tlm .
,
nni a es t1rntn
11
'
m, son grnvosnr·
d
¡¡ez•,1rli1s. Cuando e\·te11d
' cansa o estoy de

.
rerers vuestras m
anos yo esconderé
de l'()SOtros mis ojos- así .
ornnón, )'fl
· .
mismo cuando multiplicareis !tt
manos.!")

no o1re; llenas t'Jtdn ¿,.
' srtngrt1 1111estr11s

oras Bibliográficas
_1.n~;1~0 incJ11u pri:~cntJJo como rirucha

solcgw de \l~\lco. en lllero dc 1949

·,e

il
e l nr ,•n d curso Jcl L&gt;r s,1110 \ /a1ala. i:n el

•1/l l 1\ &lt;iOV
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1cch,1 prcu~,,dJ por H1lmcr11 1 km:~' e11 tdn . \
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di: filosofia. ohhga1fo a c:,1.ir al cor~1c111c ~11~~\~na p.m.1. un hombre: r1en hmn;1d1 ~ pmle,,;;
) rrugrc\th Je l!slil i.:1e11e1•·1 ·· {'!·a, 11cm.
·
,cll.. . prolo1to
~ IX
.
11p
1iencs ra,on. k h,,hia d1,·ho d l'n11 ,ncrtl e .
no,cdadc:~. ~o IC rcl.:10 del i.:111p1eo pJra • . n cuan10 c,runc\. pero no es llc:mpu c.k ln..:cr
• · ()eh11a (Jmpo~. i1p 1.11.· 12 qu, nu '1okn11.·, 111, \cnt11rni:nto,"'
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d~ los cora,one, ) l;b eom:1cnc1a., d~ lodo •1,Ju~ ~ombrnrse de el lo. eran duc1)0, ,1h~olu10,
~1lrTC) Cru1, a ~u hem1ano. J1mcno Rued ~
a uantc, ~- c,ll· \,hlO mpcno·· ( Jnil del
··J&gt;ul'S de una , cz par.
'1· pro o~o Cllild11. X\ 111
1
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1ron d' (·
J
,cmJ,:ro ,ktii.:n 'ª"c.:r 111, ,uhdtlo- d •! ,
\
u ,.; )rar).i. que nacicrun rar,1 c.1llar ' olicúcccr ' r . .1.: ¡!ran lunar~a lfUe i•.:up,i d
~i~un1os de! goh1emo Jccm d dcrn:10- .. Íti ºJ ' 1 . HI parn J ,,cumr. 111 op111;1r en lo, ali,,,
~1,\RW-.o &lt;. l I· \ ' ,~·
' ·"
11 Jl\!f:~
• &gt;. prologo rnaJo. 11
11 y' • I / Rl l D.\. prologo c11aJu. IX
que 1.,ra1);i ,1cahuha de tirm.1r el Ir,11,,do Je I' t ' • .., •
~.~Jllos siglo,. \.k,1eo. l'uhhcac1one~ 1lerrcria, ', ,• ri el '.111 X.1 Jul1C1 /,ir ih.:. \lc:,1w a tr,11,:,
1'11.:-JI./.IH
1 [)\ • ,.nr1'ill1!!0 CIIJ
• dO
·
' 111 c,1J,III.JI
•

º;

�oéuco para 1a noc11e de ·\'avidad· Presentado al ..\'1ño
.
Los más notables son: eertame11 p
.
E - Historia geográfica y eclesiast1ca
•
:r.
D, 1 /"nar¡·es
de la,\ ueva .spana. .
.
d 1
I
Jesús C11rsojtloso11co. ~ os
d --n en versos castellanos e a
. . De las colonws tlmcaltecas. y una tra ucc10
de :,;,·.e.xrco.
Imitación de Cristo, de Kempis.
.
/
d
a r rinomata imagine dela madona de
17 Con el título de: ··Bre1•e tegguag/10 de a pro ig1os G11adalupe del Afessico...
.
; .
.,
is Ediciones de Nicolás García d~ San Vicente. Me:-.1co. 18)_,
to

19 JIMÉNEZ RUEDA. prólogo cnado.. _XXIX
México. Imp. Universitaria. 1943. 145.
Clavijero. Capít11los de historia-' d1sertacrones.
21 lbid.
.
z2 JIMÉNEZ RUEDA. P;ólogo citado. XCXE~~¡ O iisc11/os v hiografias, México. Imp.
::J JOAQUÍN Gi\RCIA ICAZBi\L
- 'P
•

20

Uni"ersitaria. 1943 .. 145
. EZ U11 Factor de la independencia de .\féxico. En
LUIS GON~ALEZ Y GO~Zi\L 1 ~.'
.tB. El Colegio de México. 159
estudios de 1-listonogra!ia amenc,ma. Mex:co. _19E. M México. 1948. Fondo de Cultura
2~ ALl'ONSO REYES. Letras del la Nueva spa .

11 h&lt;s

Económica. 119
_
el XIX v dos en el actual. de estas ediciones una en
Tres de ellas en el siglo XVIII. d1ez _cn
• ast"llano· 1· ,nprcsas en Cesena. Londres.
· gles ,. nuere en e, ...
·
italiano. una en alemá~. _cuatro, en
1-1,ban'I \' Virginia. Ochoa Campos. op. cit.. 20
Leipzig. Filadelfia. Mcx1co. Ja apa. a a ' .
Cla\'i_iero. op. cit. . . prólogo al autor. 40
1
; lbid.. .38

"e

::1

,6

:s lbíd... 43
,
..
, ,.
Lloró las memorias de Aquiles. escritas por
,9 PEDRO MEXIA. D1alogos. S..:,i 11 a. 1570· 6 ·
ll , o
• · de p ue rto llico··. en estudios
. om..:r .
.
RRC)YO "Abad" su l ltstona
io IS"B171 GUTIERRE7. DEL A
·
· .
. · 17
•
"
- • J
M
..
·
.
1948
El
Cok11.10
de
Mcx1co.
de l list0río¡¡_rafia americana. ex1co.
.' - .. 11 A este úliimo lo llama "el Plinio de Amenca
i: CLAVIJERO. op.. prólogo d autor.
H lbid .. IV. 125-27
14
lbid
35
Ohidit.. IV .23-25
.
¡9
Jt&gt; CLAVIJERO. Capitulas de h1S1oria y d1sertac1ones. p.
r 1/istoria ant1g11a... IV. 54
;s lbíd.
N Op. cit .. 11. 329
-111 Op. cit.. 111. 312
41
!bid.. 111. 306
4: lbíd .. !!l. 40
X''Vll
41 JlM~'NEZ
RUEDA. prólogo citado ..,
1
¡
'
/ ·
l • 'l't'/('/Olll'j . ) 2
44 CLA V UERO. Caµit11/os de us1or111 _, 'm
"lbíd
, .
,... &gt;, o aun cuando no hubiere en la América ruiseñor o
.io Refiriéndose al Zcnzontlc. dice.
1er
1
1 haºt~ria el sólo ¿c111ontlt o poligloto
. d , F p·1 por e can10. e •' " • ·
., .. 1¡· t Ant lV. 185
J'ilgucros. quc son estima os rn .uro '.
· 1 . , · , 111 ¡1a1s di.:! 1m111un • 1~ •
..
_
b
para no tener que Cll\ 1( ,ar_ a n111g.l. 1 . . .
·hc1ón al tributo ik p101os que Sl' paga a en
.i' Señala a París 77 cspwes de _
:h111cH:s ~h. c&lt;'.n re.;. c:uropa exigiese tal mbuto de lm pobres
. --si algun so cr,lllll u&lt;.: r.
'
iiempos dc Moctauma. diec , .
. .
lrh lk1nr" Op. cit .. IV. 112 s,.
de su estado. no sol;-l111cnte ~acos. \1110 na\ in~ pm ,
' .
•~ Op. ci1.. IV. 305

678

9

Datos e~tadistkos. mc1fü:inas. ras&lt;,~ de long.e\ 1dad. e1c. Cita el ob,cc.¡u io c.¡ue ,e 11: hi10 al
re) de Espar)a tic un águila bicéfola cncon1raJa en Oa.,aca ( 1.1.JJ l J¡1 rnn~trucc1ón de un
pueblo entero en sólo una noche: (IV. 31-l), la unginal Je1crmim1c1ón de un lonJincn~e qu.:
se
suicidó "por e\ 1tarsc la mole,ua lle \cs11r~c) tlc~nudarsc todos los días... -- (IV. 272)
50
"No ha) duda que hubiera sido ma~ sabia la política de los españoles. s1 en \ e, lk conducir
a México mujeres de Europa) c~cla\'US de ,'\l'm:a. ,e hubiesen cmpc11ado en fo111cn1ar de d ios
mismos~ de los mexicanos. una sola na1.:1ón. por medio dc enlaces ma1rimon,aks" Clav1Jero.
! listona A111igua de M..::-.ico. sclct.:ción de .\fo1ses Ochoa Campos ya ciinda. p.23
" lbid. 26
5
' "Ni la razón de compa1rio1a inclina 1111 discernimiento en su ti11 or. rn d amor de mi nación
o
el celo del honor de mis nacionales me cmpc11a a condenarlos." l. 168
13
"Obsavé atentamente su cani.ctcr. genio. 111clinac1oncs) modo de pensar. ) a mas de csto
he examinado con mucha diligencia su h1stona Jntigua. su religión. su gohinno. su~ le) es :
sus costumbres. Después de una experien..:ia tan grande) de un estudio proliju. por el cual me
creo en es1ado de..... ( romo IV. pp 257: ss)
q Sobre este propósito dice más adelante "El que contemple d estado prescn1c de I¡¡ Grccia.
no podría persuadirse que en ella había habido antcs aquellos grandes homhres que SJbcmo~.
si no estuviera asegurado por sus obras inmortales como por el consc1111micnto de todos los
siglos. Pues los obstáculos que llenen actualmrnte los griegos para hacasc doc1os. no son
comparables
con os que siempre han tenido) 1iencn 10davía los americanos" lbíd.
51
Así llama de Paw al Papa.
16
Buladepaulolll.1537. IV.247
57
Op.. cit.. IV. 249.
SS lbid .. 251
59
lhíd . 257
60
Citado por Clavijero. !bid .. 394
61
Op.. cit.. 11. 61
62
Conocían al Ser Supremo con el nombre de lpalmenoaní. o con el dc Tloque Nahiaque:
"aquel c.¡ue tiene todo rn si". Op.. rn .. 11. 62
63
Del XXX I al XXXVIII, l.ib. Vi. t. 11
64
Op.. Cil.. IV. 401
bj Efectuába~e en diciembre. Los sacerdotes hacían dos estatuas de Huitzilopochtli )' su
hermano con pasta de semillas y sangre de los niños: bend.::ciánlas solemnemente en medio
del rcgoci,1 0 dél pueblo y de los a) uno~ .\ efusiones de sangre. En la mañana del 20
efectuábase la procesión que. saliendo del templo mayor dirijiase al barrio dt: Teotlachco ).
pasando por el Tlatcotlco. Popotla.) Chapultepcc. d.:spués de un recorrido que duraba todo el
día volvía a la ciudad. El rey incensábalos ídolos de masa y enseguida se hacian los
sacrificios. Cond11c1da la dc l luitzilopochtli a cierta cámara y después de, elarla una noche.
fkchábala el Jefe de los penitenh:s y. extrayéndole el corazón. dábalo al rey para que lo
comiese. De la mitad del cuerpo que correspondía a los mexicanos. (la 01ra se daba al
tlatelolcas). se distribuía en panes iguaks a los cuatro cuaneles de la ciudad. donde. a su vez.
se
daba a comer en panículas pcquc11as a los hombres. Op. cit.. pp 168-70
66
Por no fastidiar al lector .
67
Op. cit.. IV. 398
l&gt;8 "No atrcvcrse a decir mentira. ni temer decir la ,erdad" Op. cit., l. 28
69
Op. cit.. IV. 391
70
lbid .. 405
71
"Quien qu1s1ere más ejemplos ---&lt;lice- puede consultar a Eusebio de Cesarea. en el Lib. IV
de Preparac1on Erangélica ...
~

679

�. n - ··con toda!' las &lt;lemas naciones que ª) udaron a u
A ra11 de la conquua. lo. mc:-.ica O •
.
, dc lo monarca~ ca1óli o..
, . d, la prudcn1es ' ·rnuanas 1e)c
.
ruina. quedaron a p_1.:sa~ l.:
•• ó
Í d. precio no solamente de lo~ cspa1~ulc .. s1110
abandonado . a l'.15 miseria. . a 1~ opre i n/ ªu ~~fornes de. cend1cntcs: · 1bid ... 111. 31-1
aún de lo m \llcs e kl\OS a,ncano. ~ t .
74 Cap 29. 1
,~ Cap. l. 14. 1
11:?

1bid..

LA ADVOCACTÓ
Y LA IMAGEN DE
E - ORA DE MO TERREY

ESTRA

Pro f. T o m,h /\lrnJ1r1 c haga C:Ul.'\' 3
\J1t'mbro dl· la _ n ll' dad :-.: un nln111.:~a IÍl'
H, lür1.1 , Cn1gr,1f1.1 \' E11adbt1

J

El 20 de st:priembre de 1996 e elebró el cuarro
centenario de la fund ción de Monterrey. Entre lo fe rejo ·
conmemorativos la noche del día 19 el señor c rdenal don
Adolfo uárez Rivera , arzobi po de es1a arquidiócesis, llevó
a cabo l a e o ron ac i ó n p o n ri fi c ia de la i m agen de
ue sr r a
eñora de Monterrey , que preside el airar m,1yor de la
caredral merropolirana .
Do historiadores han querido demosrrar el antiguo
origen de la advocación y de la imagen de Nue rra Señora de
Monrerrey, sin conseguirlo: don Carlos Pércz-Maldonado y
monseñor Aureliano Tapia Méndez.
obre el origen de esca escultura de la lnmaculada nada
se s be. Pérez-Maldonado afirma: "Existe la tradición,
aunque sin haberse confirmddo, de que estn imagen fue traída
fl la capital del Nuevo Rt'ino de León por sus fundadores "' .
Una década después asienra: " egún se ha dicho -aunque no
ha podido comprobarse- la rrajo a estas 1ierras el mismo
Don Diego de Monremayor" i.
Por su parre,
debe haber sido
colonizadores ... "o,
Monter ny, en cuyo
(í 80

monseñor Tapia Méndez opina: "Se dice
traídfl esta Inmaculada por los mismos
quizás, "llegada como regalo del Conde de
honor se fundaba la Ciudad ... '. Añade que
6/i!

�.,
)
o nen que L1 traerí'.rn
. d ore s (¿quienes.)
supMarr1n
, Abad de Uria,
"a lgun_os hi rona
"
el padre
626
l
de Monterrey en l
.
P rimeros misioneros º.
os
.
. parroco
¡ · oen
mbrado pnmer cura
.
re cauración a a imab
no
al hacerle la primera
f do" el cual se le
Asegura que,
b , · 1 del anriguo esca a
,
en 1945,conserva a ,l go
1
, .
d e laraciones
renovo.
d
,
en una
1 al1
Cuarro décadas . e _pue '
1996, sección cu .. cura ;
. , di o El Norte, )ul10 31 de d la lnm:1culada desde
pcr10
, 1 que la escu cura e
, i
Don Diego
monseñor argu a
no fue cra1( a por
.
1 o podemos ascgur'.H que
d
cargando una imagen
ucg ,
N 1ban a an ar
"
de Moncemayor.
o
, .
d ca ido mecros ... .
e tofad::i en madera pesad1s1ma e

· ·· dad de 1a ·imag en
I

de la Inmaculada,
.
Sobre la anrigüe ª.
, os como lo anceriorcs:
.
, ·tanGonLalez.
\ag ,
c1carcmos
tres resrimon10
.
( 1813-1888), en sus
)
0
El docror José Eleuceri
., ,
(Monterrey, 18 77 ,
L historia ecleslttStlca .. ·
¡ cr ' monran;i.
Apuntes par(l a
. . , en la CJtedra reo10
1 1
de e r i be e I re ca b l_ o q u ex i, e 1u ga r p r i n c i p a l " d e l re t a b o o
En dicha obra afirma que ~
a de la Purísima y que:
l
a
b
a
e
n
es
e
a
ñ
o
'
l
a
es
e
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b
a
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n
(l
o::up
,
L
des e a,
"Ésta es a que
d ¡
se ue claramente que

Anngue

d d de la escu cura

;°

.
dt•s e uego,
Primera Parro quin y,
, . escultura que ¡as otras y
1
q
ue
es
me1°
es mtis anrrgua,
,. (Obras Completas, r. 11 I , p .
que es de otra mano .

3 5 1).
, .

.

ue se refiere el docror

¡ Pu rt sima, ·1 lada
L1 9
·•
u e se
La imagen e ª.
Concep ion , q
,
la misma lnmacu
.
J J la cated ral.
Gonzalez, es ,
. lar de la c1uda y e
"d fa
011 ·1 utu '
11
da
e
veneraba como PJ;r d¡rla con la Purí inu,
am.1 \ iza del
No hay que con un
e encuentra frente .1 l.1 P .
.

d

Zapatera " , curo
, templo s

o m b re .
r· . . d e1 . \ XIX s e: ,l ~ OH ó q ue ' a
- de .ino 1 s1g o1 , J. ,se h a 11 aJ;t
l en un
En una resena
d d. . ho s I gIo , ::i es c u eu r
b \ ,, e h J y a 1
principios e__ 1c
en el cenero &lt;ld retJ o qui 'b idc
. h con vidriera ,
.
" o ~c1 en e ;-¡
n Ie o '
d I e) s e a 11 o' n I g o .. . '
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f do de l coro e
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, tr ,1s ¡.aco
·:1 j llLl tie• en •
1
,
\
on . que, "tL ice poc o tiempo ' e
Agn:g.1

mi

111 o 11

baldaquino que esraba en el crucero del templo. Aií.ade la
crónica que, en el siglo XIX, dicha imagen sólo había salido
dos veces de la catedral: en 1833 , duranre la epidemia de
cólera, por orden del obispo Belaunzarán , y el 8 de
diciembre de 1854, para celebrar la declaración del Dogma
de la Inmaculada Concepción, por disposición del obispo
Verca. (La Defensa del Pueblo, diciembre 8 de 1891 p. 3).
Debe norarse que, a fines del siglo XIX, la imagen estaba
en el presbiterio. En 1813, el cabildo e lesiáHico había
acordado construir el baldaquino o "c iprés", donde fue
colocada la Inmaculada a fines del mismo si 0 lo, pues anres
había estado en el retablo del ábside .
En una descripción de los edificios y monumentos
imporranres de Monterrey, publicada a principio del iglo
XX , se dice que la ancigua imaoen, "segtín referencias es la
primera que trajeron los españoles" y que "puede
considerarse como una manifestación, no de las menos
notables , del arce anriguo español". (Memoria del gobernador
de Nuevo León, general Bernardo Reyes, 1908, tomo II , p.
268),
¿Cómo era, en su origen, la imagen de la Inmaculada
Concepción , patrona de 1onrerrey y de u iglesia mayor? Lo
ignoramos. ¿Será la misma que e ha denominado
uesrr:i
Señora de Monterrey y que a mediado del iglo XX, fue
trans formada
radicalmenre?
Esca imagen sufrió dos
"resrauraciones": en 1945 se le renovó el esrofodo v, ,l fine .
de l 9 5 4 , e I se ii o r a r z o bi po Es p i n o y Si 1v.1 o rd e n ó l a
reforma de h csculmra, "completam nrc, de nunera que
recob re u primitiva aparien ia". Enconce se le hicieron
varias modificaciones, siguiendo el modelo de una .111rigu,1
pintura anónima de la Purísím:1 que esrá en la catedral
reg1ornonran a.

El origen de dicha p1nrura rnónima r.11116ién ,;e
descon oce. Pérez-Maldonado .,Firma q11e '' ricne no 11 enos Je
tres siglos de hJber &lt;: pintado " :' 911e "e · del tipo dl' l.1
escuela religiosa de fines del siglo XVI" . Y añ ,1Jc" o/,,;
sido posible precisar cuando vino este lien zo ,r 1tf ontnre;, 111
quién lo trajo" '. La citad.1 pincur.1 umbién Íue rcstaur.1Ja.

�.
a la In m ac u lada
El doctor Gonza'I ez o'lo menciona

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1 • u e \'l). l .l" o nl .1
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m 1gen o • ·
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¡ n r e n &lt;l e 11 ee Ol e . J n L. ll l . . I o t os ~'fo n ec r r c y ~. .. •.1 ', ll . ¡1 ,l t r () n l.l ,l
8
1 que e me ne lo n .1 .1
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de l.1 ConLepc1on .. . . .
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caredr.11 regiomo_~r&gt;11d1.1, 9u~e~i1 unJ 1111 a presid1dJ por
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, ofic1.1 o ese.,
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9
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Purí im:i e a ,.1
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,,15torir1 u!esw strca ... ,
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En sus A pun tes para a .' . . . Li anrigua ·1111 ·0ocn
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de la Purí . ima. i·. n
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16 04

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P q

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po " la Purí ima Co.nccpc1bon qu mo va lo dijimo, Je clr1A~
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parroqu11 ...
cuvo en el :ibs1 e e
. - a de
l rnriguo rcrablo que _es
la llama Nuestra s."nor,
e
.
1 imagen c11ular,
no.
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j
h Purí inu, que
referirse a ª
l d J. "la 1 magcn .1e ·
·
ue a u e
...
d· d
ue·
Monterrey, ,no~ . 1 d I retablo", aña ien o q
la
ocu a el lugar pnn ipa
e
desde a11res se uenert1 a en

b

p

.. Ésta es la que
d I
se ve clarame"nte que
des e u.ego,
¡
y
. scultur,1 que ,1s otras
Primera parroquia y,
.
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mejor
e
es más antigua, q "
que es de otra mnno .

L . ies ora Les ... , menciona1 un
i.'dtimo , en
bre de 17 ?8,
us
ecc101 .
cn e que
. 11,1 d o .el habían
11 de epuern
documento, te
Lon c lu1·¿ o l "•s fies c.1s anuale
.
que e e d1a
s .1 f 1rm.
Por

.1
l\ ue 1r .1
.1nt1s1111a l.1 Vi roen
/v1.ir i:1 " v
t&gt;
esrablecid.1 por lo primeros LOnlp1isr.1dorcs
dd
u evo
Reino de León. (Ohrr,J ComplN,zs, 1. lll. p. 9\J) .

An t igüedad de la ad vocación
¿e u .í n d o

11 a m ú e le

e IÍ o r ;) d
once i ó n?
Pérez-.\1aldonado, en su arrículo de El Norte, Jfirnu que
Diego de Monremayor, al fundar e ·ra ciudad, ordenó que la
advocación de su iglesia m.1yor fuera la Sanra y Limpia
Concepción de la
irgen María, a l:i cu.d imploró como
parrona "b.1jo el rírulo de. ucstra Señora de ,\1onrerrey ".
in embargo la ,1dvocación de
uesrra eñor" de Mo illerrey
no se men iona en el Jera de fundación de la ciudad. Diego
de Montemayor le dio el nombre de Ciudad de
ueqra
Se1íora de Monterrey a la población que fundó, n o a la
patrona cirular de la ciudad y de u templo. E dt'.L i•, dedicó
la iglesia mayor a la Inmaculada
oncepción, 11 0 a Nuesrra
eñora de Monrerrev.
e m pe? ó

a

M o n re r re v a l.1 es e u l r u r .1 de b

N Ll (:' s [ r :l
In m a e u ];id .1

re

A través de los siglos se alude, en diverso documentos.
a la patrona de la iudad y de u remplo, la Inmaculada
Concepción cuya imagen "se venera en la Iglesia Parroquial
d e esta Ciudad ... ".
enc1onaremo
las reíerencias más
antiguas que conocemo
1

A fine de 1599, varios mineros hacen un dona t ivo pa ra
adorno de l:i i 0 lesia mayor, "cuya aduocación es la M,tdrr

de Dios de la Concepción, segr; n lo que tiene ordenado r/
Gobernador Diego de Montemayor ... "'. En acra del
ayuntamienco regiomontano, fechada a mediados de 1625.
se men iona la donación de rierras que había hecho el
fun dador de Monterrey a "la imagen de la limpia
Con cepción de
uestra Señora la Virgen María .. ", para
fom entar su culto y adornar u ternplo b. Un año después, en
l 626, se erige canónicamente la nueva iglesia pa rr oquial,
"con el título de Nuestra Señora de la Concepción ... " . En los
si glos XVII y XVIII hay otras referencias a la imagen de la
Inm aculada y al culeo que e le daba en la igle ia parroquja] ,
ah o ra caledral, pero nunca ~e menciona la advocación de
6 -

�Nuestra Señora de Monterrey. (Humaníras. Núm. 29, pp .

Las pruebas

548-551).
En 1792, al establecerse la sede del obispado del Nuevo

Las afirmaciones de am bos autores
d
ocumenral,
es decir que
carecen
e base
d
do e u me 11 eos .
n o so s t ie n e n s u s a f ir m a e io n es c o n

Reino de León en la ciudad de Monterrey, su catedral quedó
bajo la advocací6n y patrocinio de Nuestra Señora de la
Concepción. Fue hasta el 4 de junio de 1833 cuando el
sexco obispo, Belaunzarán, consagró la catedral en honor a
la Inmaculada Concepción.
Cuando se refieren los documenros antiguos a la pacrona
de la ciudad y de su iglesia mayor, siempre l:i designan con
diversos títulos relativos al Misterio de la Inmaculada:
Nuestra Señora de la Concepción, Madre de Dios de la
Concepción, Virgen de la Concepción, ere. Monseñor Tapia
Méndez supone que, "cal vez" , el restamenro de h india
rlaxcalceca Antonia Teresa, fechado en l 719, sea el primer
documento en que se designa a la iglesia mayor corno iglesia
de l\ uesrra Sefi.ora de Moncerre{ Qui1.ás se: le podría dar
otra interpretación a la referencia que menciona, como
dircn10s en el capírnlo IV de este trabajo. Sin embargo,
co n ocemos dos documentos anteriores a 1719, en los que se
llama a la patrona y a la ciudad con el nombre de Sanca
María de Monterrey:
En 1704 se alude a las cierras concedidas por Diego de
Moncemavor "para el ornaco de la Sanrísima Virgen y Madre
de Di os y, Señor a Nuestra , S rn ta María Je Monterrey .. . ".,. La
orra referencia es al nombre de la Ciudad de Nucsrra Señora
de Monterrey, mencionado en el rcsc:1menco del capidn
Barrolomé González de QuincanilL1, fechado en 1712, donde
se asentó que el testador era vecino ''de esta ciudad de Sant:i
1
"

' de Monrerrey .. . "
Mana
Lo que podemos afirnur es que, a la imagen de la Inmaculada,
la llam:1n N ucsrra Señora de Monterrey en dos t&lt;.:sti monins muy
posteriores, uno de fines del siglo XIX y otro Je..: principios del
XX: la crónica de Fpigmc..:nio R. Mclo, cirada por Pére'I.Maldonado, y 13 Mernorirt del general BernJrdo Revc~ de 1908,
romo 11, p:igina 268.

Pérez-Maldona&lt;lo pretende d
.
.
advocación de Nuestra S edmosrrar la anriguedad de la
e nora
e Jvf on t
.
pru e bas 11. El procedimiento
er_rey sin aporrar
re f i e re a Ia a n ti g u a .
eds m u y se n e ' 11 o : cu a n d o se
. imagen
e la I 11
1 &lt;l
1
uesrra
Senara
de
Mo
rnacu :i. :i., a llama
N1 d
ncerrcv, aunque el au
.
os ocumenros en que ✓
ror a quien cira
0
ejemplo, en su artículo d seEa/poVya no la nombren asi. Por
· •
e
lorte(l956)
cpr1nc1pios del siglo XVI]
. ,
, :ir1rma que , a
N u es t ra S e ñ o r a d e M o l
' y .1 se le n c o n t r a b a la i m a ge n &lt;l e
I terrey en e alear de 1 . 1 .
a 1egando como prueb~ .¡ ·h ,
' '
:1 1g cs1a mayor
., e
ceno de
¡ J
'
E1eurerio
Gondlez
.
que e
occor José
.
,, ·
mencione
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·
poster1ores al afio 1604
1
unos
rescamenros,
' en os que se en
, ·
('
.,
cuentran varios
l' ega d. os "a la p llrlSlllLl
.011cepc1011 (
.
1g Ies 1a par ro qui ·il
" (A puntes para la hist
¡ u e se vc..: ne r a en la
&lt; •••
.
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)/,
.
ona ec esrástic11 ....
Ob ras completas, t. III
·
' P· - 10). El docror G
'l·
men ciona. ,a Nuestra'
nor,t d e iM onrcrrev 51· 11 0 . ¡onza
¡&gt; cz., • no
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u r 1s 1 m a
eo n e e pe 1o n .

se -

El mismo procedimienco uciliz.1
.
p r u e b a de Ia d evo c i ó ,1 q ,
l
. , c u a n d o ,l d u &lt;.. e ' e o m o
, uc se e ten 1'l • N .
Monterrey, dos documenr . f l d ' .i
ucscra Scnora de
1818, en los que no se nieos , ec1da. os en los arios 1816 \'
n c 1o n a 1c h-1 1d
·, .
·
. ,
. , vocac1 0 11 s1110 a l 1
I nmacu lada, Con cepc1on,
como cxnl·
1
•
de esre crabajo,
· r IC.lmos en e capícu lo [[!

, f l1MSU pro p lÍ Si [O dC f ll n J .1111 en t.ir l t l (l ,. (l' l . , ci rad .1 ,
P.ere z.- .d do 11 a tlo 'a rrrm.1 c.:n su .1rcículo ' d' J::I . . VCl o n
pintu ra anónima d I v·
e
, ortc, (lllC l.1
&lt;

,
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irgcn que catedral, "r)osiblc . ,"
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.
se encuenrr.1 en la
mente rcp1c&lt;;c11ri l N
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pues "h ,
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M onrcrrev,
,
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y la es e u Ieu ra a n r ig u-1 (j , 1 l
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'c.:
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1ª P a t ro n a s u tr í ó ,,Jr 1· ~ "
.
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l ¡ "' lllO( 1 IC.lCIOnn f) ·¡ r.i qut: \e puccier.1
ura . . .1 nm,1culad,1 er,1 rnuv J1· sr ·
1
.
antes de su "resr·
. , .,
.
. 111t,1 a .1 p1nrur.l
,111 r ;¡ e Jo n , e o Ill ()
puc J e: co m¡1ro 1).lr\l' •·11 l.~\
for o gr a,e1'as q ue ha y &lt;le a rn h .is.
..
,,

�Fl mismo .wror Ji--c.: que h.1--1.1 19~ 1, el pin101 np.u11ll
Cés.u OñJtivi.1 i:x.1m1no \' ri:,t.111r&lt;1 l.1 p1n1ur .1 .1non1m.1.
se ñ .1 l.\ n do "1.1 pos i b il Id .1 d" d c.: q u c.: l.1 o.._ u It u 1 .1 Je l.i
Inmaculad.1 "h.,yJ ,ido hc.:du 10111.1ndo UHlHl mndclo" l.1
p1nct1r.l J11()llima "y, Je ser .1si. ljlll..'.J,1 ll &lt;.:n1sn1.1 ll l.1 Jud I J&lt;.:
cu.'1 de l.ls dos ,irv1ó Je modelo p.1r.1 h.1c&lt;.:r l.1 ocr1 ·. C1rn10
hemos dicho. l.1 escul1ur.1 de l.1 lnm.H.ul.1J.1 l'.1,l bil'n Jjqi111.1
,1 1J r in ru r ,l, por 1() CJ n Co (.'\{a ll o r ll Jo h .1 h t' r s l'r \'id ll d &lt;.:
modelo par,1 h.1c&lt;.'r b t'~ltil1ur.1. h:c.: en l.1 s&lt;.:~1111J.1
" re s c,1 u r a c i ó n " d e L1 1n m a e u l.1 d .1 c 11 ,111 J o . ¡ir l' m c.: J i 1.1&lt;.L1 11·1 &lt;.: n t &lt;.: .
é s e,l fu e l r a n s fo r m J d .1 p ,l[ ,\ q ll &lt;.: \ l'. r ,ll &lt;.: (1 c:r ,1 .1 l.1 11 i 11 t \1 r ,l.
En resumen, el u111Lo 1e,umon10 que.: .q11Ht,1 csll' .1ucor
parJ probH que .1 IJ .rnrig11.1 1m.tgen Je l.1 lnm.1--t1l.1d.1 se le
d J b .1 el cí tu Io de N ues t r,1 Sc.: ñ or .1 &lt;le .\1o n te rr e\' , o Je fin u
del siglo XIX: la crón1c1 Je Epig,mcnio R . .\!t:lo, Je una
ce remo n I a eel e b r .1 d .1 .1 me Ji :i Jo s J t: l 8 l) l . l:. I o ero
cescimonio, que aparece en l.i ,\ft,mor1,1 del general R&lt;.:\'es

( l 9 O8} , es :i pon a e ió n n u es cr .1.
1H

.\1o ns e ñ o r T J pi .1 .\1é n Jo . por ) u p.1 re e, .1 ti r m J que,
"desde tiempos verd,1dcr:imcntc: inm1.:111oriales", se vencr.1ba
en I a i gI es i a m avo r
un .1 i m J ge 11 de L1 1n m ,1 e u lada
Concepción ... " ([r,1dició11 m,:y11111,1 .). Cu.ltro déodas
después, si n .1 pon J r p ru e b .1 a I g un J. di u:'. que l.1 1111 .1 ~en de
N u es era Se í1 o r :i de M o n te rr &lt;.: \' se ven e r.1 b ,1 "en e I a I t .H m .1 v o r
de Cacedr.11 desde ciempo~ ¡'nmemoriJies ... " . La fr.1~c ll~va
comillas y, ,1unque no dice de dónde Ll romó, es del &lt;.Hado
.1rdculo &lt;le Pérez-M:1ldon;1Jo, publi cado en El Norte en

19 56.
Sobre la anciguedad de la escultura hay ,1lgo sin aclarar:
¿En qué época se inscribió, rn la pe.111.1 de la rnt1gua
es&lt;.ulrnra de la lnrnac.u\Jda Concepción. el dtulo de Ntra.
Srn. de Monterrey? En la m.1gnífic.1 fotografí.1 de la imagen,
camada anres de la~ "restauraciones" por i\1auricio Yáñez,
.1t1nque no s.1bemo~ en qué .iño, y.1 apartce el nombre: de
N ues er ,1 S eñ o r .1 d e ~1o n re r re y e: n la b 3 se &lt;l e la i n1.1 ge n . El
hecho de que el nombre ele ;-..1oncerrcy ap.ire,ca como ahora
se escribe, con dos "erres", nos h,1ce \uponer que esa
1nscripcion es reciente. En los rntiguos documentos de l
,1rchivo municip.1I de esca Liud,1d tr"ines del siglo XVI y
688

XVII) es. t.t· cscnco
·
dé vari:is (

etc. A fines del siglo XIXor~1.1s: .\!once: Rey, ~!once rrei.
palabras así: ¡\fonterey con una\~ .·1t1reccn unidas 1.ts dos
nombre acrual.
'
r · cspués se generalizó el

L as " restau racio n es".
Acerca
. ne s .1 l.1
1 de las
' res r a u r ac lo
.
nma~u ,1da. ambos aurorcs dan
_Jnr1gu.1 esculcur.1 de la
Pe re z. M a l d o n a do f.
n o t ' c ' as c o n r r a d i e ro r , a s.
11 eva d a a la ciudad de al\1c'
irma
que
la anrigu.1
.
.·.
esculcura fue
1a erec h a. Anade
_
x1co, parJ s
¡· d
que 1 ,
.
er esro a a, pno no d
d
,
a rescaurac1ón del .
.1
espues, en Queréraro
or
1
. a imagen se rca]r¿Ó
aunque no
·
,
recisa,
,.'11 Pque' e _arrisca Jesús· Ro d rif!ucz
- ld
·
...
ano
("O
,
.... ··
P
·
· Carlos Pe'r,..,
Ma on:ido_ aclara ... " ' en 1:.·¡ 1Vorte, 1956)
..... -

I

Monsenor
Tapia ,ven
, 1 , d ez as 'g
·
,
renovo el escofodo a l
. '
e: ura que en 1945 se ¡,.
d on
' d e se hizo• el e aanr1guaimag·
b.
' en, ,tunque no dice ...
ra a¡o. Anadc
l
en
escu 1cura la realizó el
.
que a reform.1 de 1
e
.
artista quererano J , - B
a
P ro no consigna en d, d
.
esus · Rodríguez
mariana
... ", 1956) . En su on
111 la fecha. ("Tr d·-·,'
•.
1rr1c l "L
11 u1on
J irma que la prim
'
~
o
os rostros ... " ( 1996}
f
era restauración f
1·
,
aunque no dice en d. d
_ue rea izac.b en 1953
refor
I
on e n1 por quién y
1.•
J' ma
a ll evo, a cabo
el
I
·
que .1, segund11
odríot&gt;ueL,
. a quien
•
ror quer crano Jesus
, B
vio ..
bescu
.
R
esquina del Salón Don Boscl:,~ a¡ando en su obra, en un~
Acerca d ¡
e nue 5 cr:i Catedral "
.
e a segunda r
•,
.. · ·
a irma, que la rca1zo
¡- , •en esrauracion,
Pérez-\1ald
l
Q .:
·• onaco
f
udel &lt;:lar"o el a rr is ( ,l Je sus
,
Ro d fl gu e z' Con e I r·111 de que
q u e un a a n r i g u a Pi n cu r a
, . q u e a r a e n l.1 m is m a fo r m ~ ,,
la
d I
ano111madelaP ,.
,
cace ra de Monterr
y
uris1ma que está en
muy sacisfaccorio" .
ey.
concluye que dicho rrabajo "fue

~

mar '.ºr
ia na. su" parre,
c
•c1Tapia M.en d ez, en su arrículo "T d' ·,
.
.. , ons 1 era que ''l d 1. d
ra 1c1on
cons istió en
ª
e ic,1 a obra" Je R 0 d ,
.
restaurar '1 ese 1
..
nguez
pintu ra al óleo q
,
u rnra copiJn&lt;lo codo d 1-d. d
ue se canse .
1
e .1
eca as después
n ª en a catedral " C
esca segund
' en su Jrrículo ''Lo~ rostros "···f:
uatro
a rescauración "fue
.... ' a 1rn1.1 que
peor 9 ue la an cerio r ....
"
ll89

�En rnumen, J&gt;érel-~1Jldon.1do .1firm,1 que, l.1 .111cigu.1
c,udcur.1 tue llevad.1 .1 l.1 ciudad de i\1éxtco "p:ir.1 ,er
e sr o i.1 d.1 ". pe ro n o J .1 l.1 fe eh a . :\ i1 a J e q u e J e , p ué ~ H
re~r.1ur6 l.i im.1gcn en Queréc.iro, aunque no dice en que
.1110. (f/ Norte, 1916).
p () r \ll p 3 r te t T .1 r i ,l ;\ 1é 11 del a fj mu que en 1 9 ) '1:
m.1ndó renov.ir el c:~rní.1Jo. No mencion.1 l.1 fcc.: 11,1 en que,
po,ceriormcncc, se hizo la 1ransform.1ción complec.1 de l.1
e\ e u 1[u r .l.

("

T rn d ie ió n

m ,H i ,l 11 ,l •• • "

•

19 56 ).

eu

,l

ro

de &lt;.:.l d .l '

después J,lgur.1 que la primera re~t.rnración se llevó a c.:.1bo
en 1953. N~ dice cufodo se re.1li,ó la segunda "rcform;1'' Je
l.i 1m.1ge11. ··tos rostro~ ... ", 1996
El ,c.·1HH urnbi~po E~pino , S,h a. en su decreto &lt;le
191,1, ordenah.1 que l.1 e,c.:uliur.1 de. l.1 lnm.1&lt;:ul.ld.1 .. H.
rc\t,1ur.1r.1 1.:omplet,tml'nte. de m.inc:r.1 llll&lt;-' rccobrt: rn
primi11,·a ,1p;1ricnc1a". FI dc:creto no H: cumplió. En ,u
seg u n d .1 res e,llH a e I o 11 , l.1 a n ti g u .1 i m a gen , u I rió v Jr i a\
m~)diiicacionc, que, qui,h, no er,111 neu:sar1.1,, perdiendo ,u
,crd.1dero c.:ar.icrer antiguo. Podríamos de tr quc fue:
dc~pojada dc Ht bel lez:i or1gi nal.
Los traba1os de amb os a uto rc~.

Los ,tutores cit.1dos escrtl,icron v.irios trab.qos ,obre el
tema dt: '\;ue~rr.1 \c:ño1.1 dl' ~1oncnrey. sin l1Jhcr logr.1do
probu l.i an11guc:J.1d dc l.1 ,1dvo1,;ac1ón y dt: u 1m.1~1.·11.
Pérez-MaldonaJo d., alguno dacm en un.1 Jl' ,11~ ohr.1~ ,.
.1borJ.1 extt:rB,1mcn1e el 1em.1 cn un ,trt11,;ulo pniodis111.o.
Tapia .Mt11de,, le dcdiu rrc, .1rn1.1ilo, .ti 1em.1. ~in~uno dt:
los dos 1.on!;iguc: prob.ir l.1 n:isrenc11 del 1,;ulto .1 N11c:str,1
\c:ñora &lt;le: :\1ontnrc:,· ante:!; Je fino del ,iglo XIX.
l 11seg11id.1 '&gt;Cñ.1Í.1mo, lo, 1r.1h.1jo\ &lt;l~ lo~ mer11.:1un.1dcn
hiscort,tdorn, de los qul' cr.11.iremo 111.1, a&lt;lel.1ntc
Don C.irlo, Pércz-,\1Jldonado .1pore;1 .tl~11110~ d.1rn rn
una obr.1, \' le dedic,1 un .1niudo pniodi\li1,;o:
Li,· C11ul,1d Aftotropolll,111,1 tÍt Nu, St1,1 \e110,,. d,
Monterrn (~fontnrl'\', 19/4(1). c.·s l.1 ohra. l'n.1 d1.:1,; tll 1
Jc,;pu6 ·\c puhlic.:.1 ~u cx1en~11 .1r111.:ulo "[), C.1rl1l\
Pé,ez-:-.Lildon.Hlo .1cl.1r.1 l.1 ident1d.1d d1. l.1 P.u1 1 1

f· 1 h is I o ria do r C.1r l o, J&gt; e: re, -.\ l.d Jo n ,1 dO • e 11 ~ 1 0 b r .t ¡
11
Ciud,1d .\lerropo/",111,1 tlr .Vuorr11 .\010 , 11 de 1\fonrnrn
(.\1ornnrey, 19/46). afirm,1 &lt;.jUl' . .11 llc.:v.1r,e ,1 e iho las
r1.·form .1s a 'J c. 11edr JI .i 11 ncs Jcl "''lo
"I v 1•1 • {f.l d ILIO!),I ¡
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imagen" d, ~uesrr.1 "ienor.1 de \I&lt; nr1.·rrcv fue 1 •·ni ZJJ
)
.
1
por otra d e: IJ I urts1m.1 Conc:epc1ón. nbra del ,trtt\l.l
quereuno ~lanuel :--:tiñez Fucnrn \ cnJo colo...ad.1 ése., c.n &lt;.1
alear m. vor.

Lo :interior cs. en sir1esis lo -:iue e,re :i·rror Hierta en
1os p tu de g~a bJ do Je d&lt;' s fo logra (j as de d I eh ,l o br .1. E11 1.1
1
focogr 11 1ter r de: 1 pjg1na ~50 de.e: L.1 imaglll de
¡\ 11 c.: s ( íl "{' ll () f.l de ,\ 1o n {c.r r c.\ ru e \ ll s l j I ll id ,l por () {r; de l.1
P_1; _s1n.;1~ ( on~c.pc101~.": l n 11 fotogr,1ií.1 de l:t :lquicrd.1,
p.1titn:t ~) l, ,1sc:gura : f.sr,1 1m,1ce11 de In l'urís,11111 Conu•¡,r,ón,
11ttnuc"I ,Vrí,íez Fuenre1 f, •
obra tlel • rtr,r.. qrure11, 11
11
coloc11d,1 en el ,1'111r mayor ,1 f111e 1 dd 5¡ /o p,ts,,do, en
JU trrur,ón de la tr,1d1cro11,d 11nngo1 de ,\'utJrr,1 Sniora tlr
1\/011ttrre:, ".

H.iy que hacer no1ar q te c.,re .1u1or, cuando sc: rcitt:re .1
la escultura antigua, IJ &lt;lcnom1na· "/11 trrrd:cio11.tl 1111 , 1g d
1'vuesrr,1
Se11ort1 de ,\/ontnrey!', pero si ,dud&lt;..' J 1.1 0 61 ,1 dt
1
l ñ e 2 F U e O I e S l.1 me n C I O n a CO r
¡ 1 . , r 1 1 m a ( o n e e p C 1(
691

�En los años 194 l a 1945, d !&gt;t:ñor .1r1.obispo Tritschler y
Córdova emprendió la rescauración del presbiterio )' el alc.H

~ayor de carcdral. obras que culminaron con l.,s pinturas de
Angel Zárraga. Fue entonces cuando se construyó en el
ábside la hornacina que aun existe, "donde fue colocad,\ la
P;tcrona de Nuestra Se110ra de Moncerrey'', dice PerezMaldonado en la página 11'1 de su obra. Es decir que, según
él, la imagen " tradicional" volvió a ocupar su lugar, como
patrona titular del templo. Luego veremos que esto ocurrió
una década después, en l 955.
Sin embargo, al mencionar estas refornus de 1941-1945.
e n I a fo eo g r a fía de re c. h a d e I a p á g I n a 2 5 l , a f i r m a : " La
imagt'n de la I'uríS1mrt Jiu colocada en un,1 honwona",
refiriéndose, cal parece, a !.1 obra de ÚÍlC7. ruences, y no J
la antigua esculcura.
Debemos aclarar que, al concluir los trabajos en el alta1
y pic.sbiccrio, se colocó en la hornacin1 la imagen de l:i
Purísima de
úñei. Fuentes. que habí.1 estado en el alca1
m avnr reemplazando a la antigua escultura de \.1
lnnuculada.
La imagen "tradicional", ,l l.1 que.: se ha dado en llanur
NuestrJ Señora de ~1onterrt:y, sigu ió en la sala c.1pitUlar y
en la sacristia. hasta que fue "resraurad,," y entron11.,1da en
la hornacina una d¿cada dcspué5, el 3 l Je mayo de 19'&gt;5.
En la p:ígina 237 de l ,1 Ciudad Metropolitan11 ... , el ,\l1tor
re r ro d u ce Ia p i n t u r a tn u r .1 1 de SaIv., d o r T ar ,l/ o 1l.l , e: n d g r ,\ n
ve\tibulo del Hoce.:\ Ancir.1., ahor,\ cubiena, con d 1en1.1 de \J.
fu ndac1ón de Mon lnrey. Pére-z.-~1.1ldo nado Jescri be l.1
pintura. en que un grupo Je indios n,1rnr.1\c, c,1..uch,1 .1 un
rdigio\O rranciscano, v concluve: "Rindcn cult0 ,1 :--:ueqra
...
.
Se ñ o r ,l d e i\1 o n te rn: y ... " . LJ I m a~c n e \, i 1Hl u J .1 h Iun r: n t e , l.1
d C la I n ffl .1 e u I ad ,1 o ne e pl i l) !1 • q LI e ' C \" e n e r .1 e n l.1 ( ,\{ e J Ll I y
q 11c se h.1 dcnom1 nado N ues t r.1 SeíHH3 de ;-_¡ o 11 ten 1. e
Por t'iltimo JtremO&lt;; que, cn un., ant1gu.1 fnlll!!,l•lrt.1 de. l.1
nave mayor de \,1 c.1tcdr.1l. qu&lt;.: ap.trec..t c::n \J ¡).\ne ,upc:1101
de \J pigin.1 2-')0, Jite: "Oh!&gt;~rvc~&lt;: t:I 1..ip11:~ .d 1.c:11110 dtl
presb1cerio, con la i111.1gcn dc N11eqr.1 )eñor.1 J1. ~!onterr1.\'
en lo alto". Debemos ,1tltr,H que c:I "1.i¡,ré," o h.dd.H\111110

.

e

csr.i ubicado ~ t:ll el
en el prcsbic,~r,·o.
crucero del tt·mplo ' ba ) O 1a

C.

ll p ll l.1 ,

r

J1 O

Por
. orra pa rte, e ¡ autor tlCl 1
ntenor di' /11 Cnted / j
1 ,l e~t.1 val10,.1 lotogr.ifí
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l f- ; \ cur que. ~q~t'in él
en orr.1 de sus obru ·\. . pul ico Cll 1946 \in cn~b 11 oo,
( 19 59 ) .
. ' 11 r,i tl r,18oJI('s h ;stonc,1s regu&gt;mr&gt;n1,1111u
. e, •
' frente a la. ' págin
a se n t ª.n d o que es d e 189 O. ,
, v u t: ve ,1 p u b I i c. ar L1 p e ro

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- D1c.:ha toro gr1 f'11, 1nd11dablcmc1
ano en qu&lt;: el docto G
I
He, es poscnior .1 1g-•
1.
¡ .
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o n L .1 n d .
· 6• .
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t.:staoa a imagen de 1a 1nmacul &lt;l cscnt to el retablo d o11 d e:
t: n e u e n t r a I a es e u I rn ra e n ' e I a a . . n .la fo ro gr J tú y a ~ e
tml~d,d, h,cia 189 J.
b,ldac¡u,no. • Jondc tu,
. a anrigua imagen de 1 1
pnncipios del siglo "x1x
hab1a CSl,10 o , .1
,
, e n .1u n nn:iaculada
n t eh
centro del retablo en el 'b .d
o. con v1drier.1s en el
del mismo siglo , l ·
.1! s1 _e. seg&lt;in una crónio d~ ¡·· .
•
.,
· -,l cua anade
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111c.:s
ulemp o , 11 habían colocado :
1 h3 qldue,
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d~&lt;..ror Gonz.ílez, en rns
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quino . or su parre.
erleslll.st1rt1 ... ( 1877) r·
Apuntt!.r pt1r,1 la Insto.
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,:l1rmaqueli·
11t1
,1110, . e lugar prtncip1I" del rcrabl' 1m.1gen ocupab.i, en c~c
el m15mo sirio que a
. . '. o. E, declí, que seguí:i en
crasl:id.1da desp ,
·, pr1nc1p10s &lt;le! siolo XIX
. J
mcnci
d 1 . ues a
baldaquino
E~ 1 , , .' \len o
ona a, a tm,1oen VJ. a J
.
. n
,1 forografía
y en l.1 cicada crónica , ftc:·drece pírcs1d1i:ndo el bald.19 u1no
ue h aua
·· " poco tiem ' •• aª a ines d e 1891 · !it asienta
q.
0
ciprés, donde ahor·1
quüc hab1a sido colocada "en d
1
• e e.1
se 1
1
escu tura, del rccablo al ... · . ". , gue e traslado de la
y 1891, ,1ño en que concl c1prcs 1' se llevó a cabo entre 187A f
ureron as ob a
1
ines del siglo XIX
I
. r ~ en J. catedral.
catedral, se colocó en el 1' a realtlarsc IJ~ reformas a l 1
Purísima Conce¡Jc·.
abtar mayor la nueva esculcur1 J. 1'
F
ton , o r a de 1
,
• e ,1
uences. La antigua imagen fue dc;u~ret.ino M.1nuel NúñcL
mu chos años, en la sacrisda
p azada y estuvo, durante
a m e d i a d 0S d e I s igI o XX f y : n Ia sa la e a Pj tu I ar ha s eJ q u e
hornacina del a'b s1....d e, d ondeaho
, ue rcscaur,lda"
'
.\' coloLJd a en 1',l
A p · · •
ra esta.
rinc1p1os del siolo XX
.
ac:~ca d~ las dos escul~ur.1s d'1/l~a~ec.en IIHercs.rnres not1c1,1s
unez h1ences, que subsrttu,·ó . l nmat_ulada.' la de J\l.111ue l
,
,1 a antigua imagen
,
• ,l 1e·111 C S

:s ..,

�Núñez Fuenres, que substituyó a IJ antigua imagen, a fines
dd siglo XIX, en el alear mayor de catedral. y la imagen
•
14
antigua .
La referencia a la Purísima Concepción de Núñez
Fuentes es la siguiente: "Ltt Purísima, que está en el alrnr
mayor, es de grandes dimensiones y puede consider,1rse corno
uno de los mtis notables ejempÍtZres del arte moderno".
Sobre la antigua imagen de la Inmaculada, la Nora de Los
edificios ... ( 1908) dice:
"Ha;• ademds en el Salón de Cabildos (sttÍa
1/
,
cnpirular) otra imagen d e Ia ~ 1rgen que, segun
referenc1t1s, es la primera que trajeron los españoles y
que dio nombre a In Crndad, pues se flnmrr Nuestra
Señorn de /lfonurrey. No se pueden aprecwr los
detalles de la esculrura, porque euá colornda en un
nicho muy airo. pero por lo que se ve, puede
co11s1derarse como una nuzn1festttción, no de Lns menos
notables, del arte antiguo español".

A principios del siglo XX, la ancigua parrona estaba
colocada "en un nicho muv aleo" de la sala capicular. Se
decía que, ''según referenci.as", era la primerJ que habían
traído los conquistadores "y que dio (IJ imagen) nombre a la
Ciudad, pues sé llama (dicha imagen) Nuescr.t Señora de
Monterrey". La consideraban "como unJ manifesr.\c1ón no
de l.1s menos noc,1bles del ucc antiguo esp:1ñol". Como se
ve, va se menciona a la antigua esculcur,1 de la Inmaculada
con ·el nuevo titulo. Es decir que se le adjudica a la imagen
el nombre de la ciudad.
Las focografías de las &lt;los esculruras, la antigua (antes de ser
"restaurada") y la de Núnez Fuentes, tomadJs respeccivamence por
Mauricio Yáñ.ez y Jest.'1s R. Sandoval, pueden verse en la obr:1 de
Pérez-Maldonado, la Ciudad /lfetropolit11nr1 ... ( 1946, pp. 238 y
251 ). La anrigua imagen tJmb1én aparece en otra obra del mismo
autor, Narrano,w históric11s... ( 1959, frente a. la página 15).

11
E1 3 l de m ay o d e 19 5 ') l.1 an eIg u .1 es Lu Icu r a J l.' J.1
lnm;u.:ul,t&lt;la Concepción, dos veces rc.:formadJ, fue coloctd,1
en IJ hornacin.1 del ábside. sobre el .de.ir 111,1\'0r Je L1
~aredr:11, d.~rndc .1~or.'1 se &lt;:ncuencr.1. Así. 1~ imagen
rrad1c1onal . muy d1sr111t,1 .1 l.1 origin.tl, ,·o lvió ,1 prt:\iJir e]
a Iea r m a y o r rn H I tu y&lt;.: n d o a l.1 P u tÍs I m ,1 d 1.: !\' u ,í c.: L F u 1.: n t e 5
g u e h ,1 b Í.1 o lll p ,l d o s u I u gJr &lt;l es de f i n e, de I s i g Io X [ X .
·
e 11 ,1 t ro 111 e;: ses des p ll é s ' l.'. 1 pa &lt;l re A II r el i a n o Ta p i ,l
Ménde,, orden,1do s,u:er&lt;lo11.: en m.1rzo Je t'liC ,1110 , cr.iró en
u n a m p I i o ,1 re I e u I o pe r i o d í s e I e o so b re d o 5 a n ll g u ,1 , 1 m J o e 11 e ~
de l.1 \' i r ge n t-.. la rí J q u e , e v c ne r a n e n 1.1 ¡,: i u J
dt'
Monccrrev '.
r.n el mc..:nuon.1&lt;lo .1rríudo ,u autor ~e rcfit:rc:,
p r in c I pa I me ll te. .1 Ia \' i r gen de I Rob] e: r .1 l.1 Je l.1 P11r1sim.1,
ésta ll.1111Jd.1 tJmbién "d/ In :/.npr1tert1". ·
Bajo el subcículo Je "Lit lglesi,1 Jl,q•or'', mencion.1
algunas noticias .\obre t:! rnpueqo origen· de la antigua
e~culiur.1 de IJ lnm.1Lt1l:i.d.1 ~- su "rcsc.1ur.1ción". L'n ;ño
des pu c ~ re pro J lle t: e~ ro~ J J I o 5 en u t ro H eI e u I u . ·· j r.i d Ie I ó 11
m.1ria1u de ,\fonrnrt·:"°', LOlllO \'erunos en el ,1p.1rt.1do !\' de
es re er .1 b.1 1o .

.id

11 I
. L'1_1 ,liio dcspuc,. &lt;.:11 un t·xtctl\o .1rriudo pt..ri1,diqiu&gt;, d
hI s w r 1.1 do r [&gt; é r c l- ~ L11 Jo 11 .1 do .1 fi r 111 .1 t¡ u t· , .1 fi ll t , d c 1 , 1td o
XIX, l.1 &lt;:SLtilrur,1 de l.1 I11n1.1cul.1J.1 &lt;]lit.' prn,dí.1 d ir.ir
mayor de

L1

f11c

pPr "otr,1 J&gt;urt\llll l n1.i,
yucrt:t.lllO \I ,lllllC 1 \:11110
F,ue_ntc~". L.1 .1nrigu.1 im,1gcn . que t·n n,1 &lt;:pot..,1 11&lt;:,.ih.1 ··un.1

modcrn.1.

L,ltedr.tl.

obr,1

l 1(

1

\ll\lltu1d.1

·
Jrtl\l.l

rnn1 c.1 ~· m.111[() dc td,1 hl.111l,I ,

i

,c lllltH.&lt;Í l.'11 l.1
sacriscí,1. "en Jontk pcrm.111nio por m11L!111, .1no, . .. .
ttlC\1c",

A11,1Jc que l 1 pr1nic.:r.1 rc,c.1ur.1L1(111 dt l.1 .1ntit:tt.1 im.ivc:n
fue u_1.rnJo c:I c.tnnni~o :-\11ron10 lit.- P. H10,. 1;,11rnu1 ~lcl
s agr•: r 10 .,e.u _e d r.il . " l.1 11 l' , . t'i I l.1 u I lll.1 d ti 1.: :-1 u: iu, p ,11 1 , L' r
cstof.td.1 , ,1c11do

-.olnl,ld.t dnp11c,

l 11

l.1

,.d.1

~.1p11 ul.11 dl· 1,1

�(J.tedr.1I. :---:o J1cc t'!1 que .1110 ,t' r¡c1.uco J1d10 cr.1h.1)1) pl'ro.
en su obr.1 /.a C111d,ul ,\Jnrapol,r,rn,1.
(ll),¡{,, p. 2.Vl,
J.Íirma sobre lJ im.1gen:
",1ctu,ilm,•11ft'

se

t'11c111 11tr,1

1'11

l.r

úlc n.,ríi1 tfr

/.1

Cr1redr,rl, p{'I o .1 ,1 110 e omo ,1p,1rtc'c' 01 t'Ht' ,l!.r,1h,1do ( /,1
forogr,1fí,1 1/, }',ui,,z), puc'j ra1t·11ttmc•11r,• s,· 111,11ulo
rHof,1r''.
Dice que, J mcdi.1Jos Jt: l 9'i3. l&lt;:!&gt; propu,o .d ,álOr
.1r1obispo Espino y ~ih.1 y .1' P,1dre Río~ "que :,t' 1crm111.11.1
de b I da me n ee L1 1 es t ,lU r.1 u ó n J &lt;-' 1J 1 111.1 gl n ... " . .1 l l1 ~ 11 .ti
J e ee di e ro n .
~ 1i e n er.1 s eJ n lO • d n1t· n u o n.1 J o p .1 J r c R I o ,
" m a n dó h.1 e e rl e m .1 1H o .1 l.1 i m J g &lt;.: n " . rn: nJo I k \' ,1 d .1 en
procesión, dentro de l.1 ocedr.11, e18 de d1c1e111b1c de 19"&gt;3.
d ía e n q u e se 111 i e i ó el A ño Sa n eo ~ I.H i J n o .
E1 1 de di e i e m bre de l 9 5 4 . e I señor .1 u o b1~ p o 1-. ~pin o y
ilva decretó que \J Jncigu.1 cscultuLl Je L1 lnrn.t(ul.id.1 .. .,t:
res ea u r.u .1 e o m p Ie t J me 11 ee . d e m .1 n e r.1 q u e re 1. o b re :.. u
p r i m i t i v.i ,1 p ar i en e i.1 " •• Po e o des p ué s. el m i s m o p.1 d re R ios
"llevó la imJgcn J Qucr¿tJro, en donde el arric;ra J~sús
Rodríguez l.1 estofó r restauró nuevamenrc", p.HJ que
quedara igu,11 a un:i antiguJ pintura J11Ón1ma e.le la
Inmaculada, que se encuentra en la caredr,11 de i\1oncerrey.
Sobre el trabajo de Rodriguez, Pérez-~1Jldonado diee,
complac1do, que "fue muy satisfactorio. como poddn
comprobarlo ahora todos los fieles que concurren a
Catedral". El 31 de mayo de 1955 l.:1 antigua escultura,
"uclta a restaurar, fue colocada en la hornaci11.1 que csr:í
sobre el airar mayor de cHedral.
La mencionada pinrnra, que sirvió de modelo para esta
segunda
rcstaur.1c1on,
dice
Pérez-~1aldonado
que,
"posiblemente, es r11mb1én represenrt1t1u,1 de Nuestrn Soiora de
1\1onterrey, pues ha)' mucha semejanza entre esta prnrura y la
imagen de bulro".
Cabe aclarar que la imagen de bulto de La Inmaculada,
.rntes de su "rcsrJuración", era muy distinc:i a la pintura
.rnónima de catedral, como puede verse en Lis forografías de
L1 rntigua escultura, qlle publica Pérez-Maldon.1do en sus
obr:is L1 Ciudt1d .\lerropolir,111,1... ( 1946, p. 238) )'

•1 l •I P, l,)
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1 .1 s~nH:j .1 111.1 1:nlr&lt;: .1mli.1, 1111.1gc1H·~. c:~culi ur,1 , , ptnrur.i,
se t!ebc• •1 que: l.i 1m,1gc11 Je: bulto fue tr.111.\for m.id.t,
prec1s.1mcn1c:.
pJ1.1 llllC ,;e t)H&lt;:lÍer
,
r •
·1 •1 ] ,1 p 1111 ll í.l, UH11 (l &lt;.'. 1
mismo Pcrn·MJ!don.1Jo lo h.1hi.1 mc:nLion,tJo
El (JtJ&lt;lo .rncor .1f1rm.1 que el cu.idro "t"';Jt' 110 mi•no.r cf1,
tres
n 1/ e / ,t t'Sl'Ut' ¡11
¡· stglns de .hr1berse pi111,1do" •\" l]llC "es del 11rº
re 1g1os,1 ~e f,nt'f d1·/ nglo ,\'\'/". Concluye J 1c 1cndo (en 195(,)
~ lJ e .e I r 1 11 ro r es P_'I Íl?. I e é s.Ir o ñ J ( i \' i ,1 res [J u ro e I L u .u.l ro
. hace unos dos anos y sc11Jló "IJ posihiliJ,1 d" Je: que l.t
1m.1gcn c.l~. bulro "haya sido hech11 rom11ndo como modelo II fa
d~I ~1,enzo , q ucdando "el enigma o /11 duda de rn 11 / de las dO)
N,1rr,1ov111•j
[
..

l11HtJrl(tl) •..

(

1 1)-i•) '

rll'lll&lt;.:

struro de modelo para h,1cer la orra".
Lo cierro es, como hemos dicho, que IJ pintura Jnonima
fue el mod~lo q~e se tornó para "restaur.ir". por scgund.1
Yez., l.i anttgua imagen de bulto. rue entonces &lt;.:uJndo
escultura)' pintura, quedaron c.1s1 iguale~.
•
El HCÍculo de Pérn-MaldonaJo, publ1c.1do en FI Nortt
~fl 1956, se reprodulo tres :1110s después, con el título dc ''La
im,igen de I uesrra Señor:i de Montenev. Patron,1 Tutelar d,
es Ll
e i u dad .. ' en s l1 o b r,l N ~ r r fl eIon I' j hIS l; l"I ¿(I~
reg1omo1!tll11t1f (Monterrey. 1959, p. 14-21).
El citado .irríc_ulo riene algunos errores imporrances, que
no. ,fueron
corregidos
al incl u1r
· 1o en 1.1 o brJ J\·,1rr11c1011e.1
11.
.
.
lustoncas.:. Su autor, refiriéndose a la ubicación de la iglesiJ
~a_yor, afirma que "el Templo Siempre h11 estado en el mismo
ntio que le asignó su jimdrrdor: frente 11 {,1 P/11z,1 1\/,zyor ( hoy
de Zaragoza)", o sea en donde ahora se encuentra l 1
catedral.
·
Lo anterior no es exacto. La fundación de Monrcrrev. en
1S96. fu c aI norte de Ios ojos de J gua de S rn I a 1·u e j a
donde, al noreste de la pina, el fundador le cüncedió u~
~olar a l_a, iglesia mayor. Dich,1 pobbcion dcs,1parec.1ó en 1.1
tund acion de 16~ l . El nuevo empluamiento de la ciudad
ue al sur de los o¡os de agua, levantándose la nueva iglc,i.i,
1

�año después, al oriente de la plaz.1 prin ipal, é ra sí en el
lug r donde hoy e d la cHedral metropolitana.
El u ror e refiere a I a In maculada Concepción. como
parron,l de la ciudad y de su templo. pero la nombra
Nuc era eñora de .\ionterrcy . Afirma que el fund.i.dor dr:
Monterrey, ordenó que la igle ia mayor tuviera la
advo ación de la Inmaculad a oncepción, "bajo el título de
uesrra eñora de Monterrey ". in embargo, la ad vo ación
de
ue era Señora de 1oncerrer no se menciona en el J ·t.1
de fundación de !J ciudad ni en los documento má
antiguos . Monremayor le dio el nombre &lt;le Ciudad de
1 uesr ra
eñora de Monrerre) a la p blación que fundó, no a
la patrona de la ciudad y de 11 templo . En ocr;1s paL1br.1 ,
dedicó l.1 ciudad v la iglc ia mayor a la lnmacul.1&lt;la
Concepción, no a
uc era eñor de Monterrey, que e el
nombre de la iuda&lt;l. 1 n do umenco fechado ere año
de p u é s d e I a fu n da e ió n , .:1 i n es de 1 ~ 9 9, co r ro bo r ,1 1o
anterior pue menciona "/,1 igfesi 1 lllil)'Or de esta ciudad. rn)'fl
advocación es la M 1dre de Dios de La Concepción. Sfg1ín lo que
tune ordenado el Gobernador Diego de .Mo11temt1_yor'' ·..
Hemos di ho que. sin ninguna b;ne &lt;l umcnr.1l. d
citado autor le . djudica a la Inm.1 ul.1da
onLcp ión el
rículo de
ue era
eñoL\ de Monterrey. Al11Jit&gt;11tio al
anr1guo empl:1Lamiento le IJ 1g!e i,1 , .1firm.1: "Alli se le
rindió ulto, en todo uempo. a la Patrona de l I Ciudtlcl:

Nuestra

eiiom de Monterrey ".

En efecto, en !J 1gli:s1J nlJ)'Or o pHíü(JUÍJl, .1hor.1
e a re d r a l. s ie m p re s e lt: r i n &lt;l i ó e u l r J I a p .1 t ro n a p t:r o b.1 j o l.1
advocación Je l.1 lnmatulad.1 Conceptión Así .1p.1rnt, .1
rravés de los siglo , en numerosos documento , .
Pretende , sin base h1\lóriL:1, qut:, de Je lo origene_ de
ciuda&lt;l, existió el culeo .1 . '11otr.1 _ tñor,1 de ~1onrc.:rrc:y.
i n e m ba rg o , e u a n do ~ e a l u d e e n I m &lt;l o e u 111&lt;: n eo \ .1 1H 1~ u o ~ .1
1a p a eron a, no ~ e me n t. i o 11 J ,1 N u e I r a Se ii o r.1 Je .\1 o n ter n.: v
ino a la InmJculada Co11u:puo11 .
In isce en l JnugticdJd dt: l.1 .1dvoL,lLIÚn. l ll ,1 p O rl ,1 f
unJ sol:1 p1ucb,1: "Ls 1111 lia/10 que l,1 rlc1111r"J11 ,, V /ll'.1 [/'(/
eñorc1 cft. /1/onterrey SI' ongnuí c"UII e·/ nr1t111111·n10 tÍ e' !/ 111' .I / /'ti
c11J.dad". Y .1 1rm.1 que: "l.1 Lülllp1oh1u1'&gt;11'' le que, .1

pr1n tp10 del iglo XVII. la imagen Je
onrerrey , )'J e caba en el ale, r d,, la
ue tra eiiora de
. . i gIes I a m a_\' o r ' 1a d.·1 e 1
d ocror Jo ¿
leurerio
onza'! ez en HI Apu t
/
h zstonn eclesi,ística .. . { 1 ??)
n es pttr,1 tl
·
' pue esre autor d '
vano cesramenros, "hechos
1
J e que en
1604) "
en os
nos ub ecuente (
. . . ' s e e n e u e n r r ,t n a l º u n o s I e d
..
a
o n ce pe i ó n ' q u e se ven era
¡ I 1 . g ,lp o
a . L1 pu rí si m a
p
d
a g es1a arroqu1al "
- ara
e mostrar el culro que se le rendía ....
enora de Moncerrev p
d
d
a
uesrra
XI X f h
. , re e11ta o
ocumenros d 1 . 1
, ec Jdos en los año 1816
181
.e
ig o
menciona el " ulto v vene
. , ,, Y
d · En e! primero e
la ciudad, e le Jab; , ¡ rac1011 que, L'sde la fundacrón Je
a a patrona pe ro h de
.
M
Santls1mt1 en su r1do1·able
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,
nominan
ar/11
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¡
ConcenCtón
En el
J
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segun o, se alude a
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, pero Ja llaman \1/ .•
, ,
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Ptttron,1 Tute t ,zr de tsra Crnd"d
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" )' rOVll'/Clfl.
- on el hn de rarificar e! ulco que e :i b
Senara de i\1onccrrev "d d
la a a Nuesrra
, .
,
e e tiempos inmc:moriale "
menciona una ron1c1 e crira p
E .
,
0 r
de I si g I o X¡
.
·
d.
PI g me 11 i O R • M e I o a fi ne s
,
, . aunque no ice donde v
d
61' ,
er ara de una re efia de la ce
. . lcuban o t pu ito. e
·1 8 d e mayo de l 91 remon1a .ce e rada, en Ia c:He d ra,1
e
o bisp ado de . Linues 1 ) -, c~aorn m~r1vdo de la r cción del
·"
i:gona e
·d· ,
·
afirma que en el alr
arqu1 10 es1~ .•\1elo
.
'
u m.iror e Je r1c1b "I b 11 '
im agen de 13 Inm:iculidi
. ' . . ¡J ·.' ª ¡J · e, .1-ima
'
• · Ca·ncepc1011
Nuescr:i ·eiíora de ,\'lo11r crrev ., i.:.
i.
,
in1.1gen 11 or1ca Jl
q ·.I ,
fi n es de I s I g 10 XI ·
J · ... ..
u z ªs · e 11 e .i é r o e a , ,1
. , ..
., · · ltl.ln o empieza a ¡)ro
,
1
ad v o a e 10 n q
¡
P J g a r L .1 11 u e v
.
.
u su r l eu)' e ,1 a J n ei ,, u .1 de Ia 1
. . 1J
in n1nv
h J
º
nn1.1u1 .1 a
prue .1 ocumencal. rambién le J
·l. . 1
de N u e ( r a ::,~u11.1
ed ~r
,l C
nora en onrcrre\· J IJ 1·11
. [ l r ll (l
Pu rí s i m a
.
•· ,
•
P t u Ll .1 n o 11 1m .1 d t: 1.1
O
.
nccpc1on, que
e ·on en·
1
re gr o m o n r a n .1 . : i 11 e 111 ba r n o , e n ,
. a en
·~
a r r d i.il

,t

e j mene I o 11.Hl o .ir 1 1uil o de F/
9 lle J I d1 1 r .
.. .b1
tam bién reprcsenrt1iv1 J
'
. S1n~ur,1 po I emcnrc e\
Ad e m á . \ f. • '.. e ' u e r r J ' t: 11 0 r .1 d e ,\ 1o 11 ee r re \' "
5 • t: 11 J o tu g r ,1 ti 1 J · 1
· .. · •
arríe u¡ o V e !1 ~ ,.
l
l : l p In~ 11 r ,1, &lt;]lle r ll 611 () (' n l I di o
.
u OH.l ,\r1rr11uo111•.1 /,1SfrÍnc11 s
¡ 19·9 ¡
asten ea ' en ,1111 6 .1 ' q u t:
e ., u !) u n t· "
•
ort e ( 19 56)

..

'

,1 1 r m a

&lt;

Monterrev.

ea

(,'}')

'uolr.i ,

c1íor.1 de

�Sobre el origen de l:1 esculrurJ y Li pintura, nJd,1
sabemos. Pérez-MalJon.1do dice, .1ccrca de la 1n1Jgcn dl
nuestra Pariona: "según se ha dicho -trunque no lu1 podido
comprobar;e-, la trajo ,z estt1s tiernrs ~! mismo ~0~1 Diego de
Jvfontemayor". Con r1.:spccco .1 la pintura anon1n~a Je _la
Inmaculada afirma: "No ha sido posible preczst1r cu,rndo 11rno
este lienzo a A1onterrey, ni quien lo trajo".
Por nuestra pan~ diremos gue. en la ~-isira 9l~e hizo, a
mediados de 1777, el doctor José Antonio Marr1no., ¡t1cz
visirador y vicario general, a la iglesia parroqui.,l, ahor:.1
catedral, ·ordenó, enrre orras cosas, "que se rcroque la
antigua Patrona .. . "'"'. Qued.1 L1 ~uda de si en. verdad se
refiere a la imagen de bu le o, a la p In tura o a o er.1 t m :1 ge 11 •

rv
A fines del mismo año 1956, el padre (ahora monseñor)'
c r O n is ta d e l a a r q u i d i ó ces is d e i\1o n t e r re y ) , A u re l i a n o \ ,~ p ia
Méndez aborda el rema de Nuesrra Senara de Monterrey .
Afirma que , en 1945, el cíe.ido padre,, Río~ "ma.n dó
quicar de la imagen las vestiduras de cela y quedo al
descubierto algo del antiguo esrnfado", el cual mando
renovar, "aunque no se le puso . e! manto·:, . ,Añade
inexactamente que, ese mismo año, la imagen pres1d10 en~ la
catedra l los festejos del Año Mariano, pues fue en 1?)3.
Luego dice erróneamente que, el Iº de_ diciembre de dicho
año, el señor arzobispo Espino y Silva dio un decrero
"ordenando la reforma de la imagen". La fecha del decrero
es el 1 de diciembre, pero de 1954.
Para just ificar la "refo rma " de la antigua escultura d~ la
Inmaculada, asienta: "EL rostro de la imagen era inexpresrv~,
con un gesto forzado: Las manos juntas sobre el pecho hacza
arriba ... ,. . La fo to g r a fía de Yá ñ e z Io des m I en re .
.
La imauen fue rr:insformada por el mencionado arusca
queretano, ~uien "se encargó de la deLicad~ obra: s_ubstituyó la
cabeza de La imagen, poniendo los m1m_1~s ~Jo_s, ~unq~e
entornando mucho más los párpados; se le de;o mas 111clinac1on
en el cuello y más esbeltez; se le inclinaron mds Las manos y ;,e
le {t.ñadieron hasta las joyas de adorno sobre el cuello y brazos •

-oo

El trabajo se hizo "copirndo rodo" de la pinrur,1 de la
lnm ;iculada que cst.i en la c:itedral de !\1onterrcv. Además se
1e a ñ J d i ó , " e n m a d e r a , el rn a n r o y se p u s i e ro n ;11 á s o m e 11 0 s
los antiguos e o Iores ... ". A fi r m a, por ll l timo, que se o lÍ 11 el
pintor Oñativia L1 escultura de Nuestra Sciío~a Je
~oncerrey podría ser "una copia mal lograda" de dicha
pintura. No está claro si el p1nror Oñativia se refirió a la
antigua escultura antes o después de su ''restauración''.
El 31 de mayo de 1955, la im.igen "resraurada" se co locó
en el altar mayor de la catedral.
E[ mismo auror, siguiendo a Pérez -Maldon.1do, le
a t r ib u y e a 1a i m age n u n a g r a n a n ei g ü e d a d . Af i r m a q u e
"desde tiempos verdaderamente inmemoriales", se venerab:~
en la iglesia mayor una imagen Je la Inmaculada
Concepci ón, "hecha de madera pesada, estofada en colores
azul y oro, segi,n parece, siguiendo los cánones de la escultura
religiosa de! siglo XVI JI, mando menos en el estofado .. . '' .
Aunqu e, aclara, el estofado "puede haberse hecho muchos años
~espues de la existencia de la imagen". Es decir, que la
imagen podría ser rnucho mas antigua.
Añade que dicha imagen, "se dice, debe haber sido
traída ... por los mismos colon izadores ... ", o quiz.ís fuera
"regalo del Conde de Monterrey (v irrey de la
ueva
España), en cuyo honor se fundab·a la Citidad". Concluye:
"Algunos hisroriadores (¿quiénes? ) suponen que la traerían
los primeros misioneros'' o el padre Martín Abad de Uría,
nombrado cura párroco de Monterrey en 1626. Como ya
hemos dicho, hasta ahora se desconoce el oriuen de ·la
anrigua imagen y de la pintura de la Inm aculada ~ue hemos
mencion ado.
Ag~ega que, _"tal vez", el primer documento en el que se
deno_mina Iglesia de Nuestra Señora de Monterrey a la
1gles1a mayor o parroquial, es el resramenro de la india
claxcalteca Antonia Teresa,
llamada
"la
Zapatera",
documento fechado el 20 de octubre de 1719 ~'.
En dicho documento, la testadora pide que su cuerpo sea
sepultado "en la Iglesia de J\:'uescra Seiiora de Monterrey,
Parroq uial de esta Ciudad ... " (La ortografía la hcm~s
modernizado) . Sin embargo, la cita anterior t:imbién podría
7() 1

�referirse al nombre de la ciudad, como si la restadora _dijera:
deseo ser encerrada en la iglesia de l.1 Ciudad de
uesrra
Señora de Monterrey, parroquia de esca ciudad.
.
M:ís adelante el auror insiste en que, en el mencionado
Mayor,
como
rcsrame~neo , "va se habla del rírulo de la Iglesia
..
.
Ig lesia de Nu.escra Señora d_e Mon_rerrey.,-:'. Y concluye q~e
ha habido "una tradición cierta, rnmemonaL, para venerada
(,t Nuestra Señora de .Monterrey) como la fundadora de la
Ciudad Metropolitana " .
.
.
La
tradición
cierca
e
inmemorial.
probada
documencalmenre, es el culro que se le ha dado,__ desde la
fundación de Monrerrey, .t la Inmaculada ~oncepc1on, como
patrona de la ciudad y rirular de su iglesia mayor. La
·'
de Nuescra Señora de Moncerrev, t:S muy·
,l d V0CJCiOn
posterior.
V

U nos meses an res de celebrarse el cu.neo centenario de la
fundación de Monterrey , monseiíor Aureliano Tapia
Méndcz, vuelve a tratar el tema de Nuestra St:'.ñora de
Monterrey--.
• d ¿· h
En 5 ~ trabajo pretende probar le existencia e 1c a
advocación desde el origen de la ciudad: "Baswria que don
Diego de Montemayor huhiera i11vo1tado el r'.ombn• de Nuesrra
e de A1onterrey para que ex1st1er,1. una~1 11uev11
JeJ'lora
, d
• ' n... " . I•uego afirma que el tirulo de Santa l \ arta
tl d vocauo
d de
Monte Rei cxisce en la capilla medieval de los con es e
Monterrey, en la iglesia parroquial de la villa de .\iiontcrrey,
. · (Espana
- ). Debe referirse_ al templo. de Santa
en G a l 1c1a
l•
de
Moncerrev,
XIII o
Mar a
, construido a. hnes del siglo
1 ·,
· · ·
d e I XIV , lo cua I nada, prueba en re J. cion con
pr1ncip10s
f

nuestro rema..
b'
La hipótesis no es de:: monse1íor. ru_e, q_uizás, el sa 10
Gurierre Tibón el primero que afir~1ó, _s 111 ningun~ prueba:
sobre la advocación mariJnJ de la iglesia gal_lega: a clL1 s~
Jebe el nombre que Diego Je Monremayor dio en l 596 a la
ciudad metropolicrna di.'. Nucstr.1 Señora de la Purísim,l

Concepci ón de ,l\.fo n terrev, en nombre de Don Gas par
ZúÍliga. quinto conde de lvfontcrrev" ·'.
En e l e i r a d o a rr íe u l o , m o n se ñ,o r d i ee q u e ¡\1o n te m a y o r
'' tituló a la Ciudad ton la aduornción de La Purísima
Concepción de María, como de Monterrl'y ... ". De donde
conclu ye, unos párrafos mjs adelante, que la imagen de
Nuesrra Señora de Monterrey se veneró "en el ,ilrar mavor
de Catedral desde tiempos inmemoriales".
El autor puso enrre comillas la frase anterior, aunque no
aclara de dónde la rnmó. La a fi rmaci ón de que, la imagen de
Nuestra Señora de Monrerrey se veneró en la iglesia mayor
"desde tiempos inmemoriales", no proviene de algún libro o
documenro antiguo sino del arrículo de Pérez-Maldonado,
publicado en EL Norte en 1956, y, por supuesro, su auror no
aporra prueba alguna para sosrencr su aserro.
Rcspecro a la anrigu:i escultura de la Inmaculada,
monseñor Tapia Ménde2 asegura que se le hizo "una primera
restauraci ón... que fue en realidad un,1 remodelación,
porque se le cambió h expresión del rosrro, poniendo más
abierros los ojos, moviendo un poco las manos que quedaron
1:1 en os j u n ras , )' se I e p u so u n J r ú n ie a J e m a de r ,l y p a s I a
esr~foda. Se le añadió un man ro &lt;le brocado ... ". AÍlaJe que
la imagen se colocó en el prcshirerio de carcdrJI d 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Santo 1\:far1a110.
Esca primera "remodelación", como la dcnomin,1
monseñor , no menciona quién lJ llevó a cabo. El h1sroriador
Pér~z-M _aldonado sólo dice que se le hizo un ll1Jnto a L1
an r,gua imagen.
En la "segunda rc.:forma" de la i,11,1,cen,
11 C \' ,lt1,t ,l Cl 11 o
.,
por el anist,l queretano Jc.::sLÍs Rodríguez: "\e c.1mbió l.1
posic ión de Ia e ..i be, a. l.1 o r 1en t J L ió n Je I os o j os, se Ie a ñ .1 d Hi
un m,tnro empasr.1Jo; \t.' c.tmb1ó rod.1 la dccor,1ción del
vestido ", copi.índosc &lt;ll.'. l.1 mc11cionaJ ,1 pinturJ que esr;í en
la catedral 'los dibu¡o, Jt· 1tín11.,1 y 111.1r11u, cuc.:llo )' pu!Íos
de l veqido. y h,1sr,1 se copi.1ron el uill.ir . .irt:tl.'., ~- puhcr.t\".
De l.1 scgund,1 "rcs1.1ur.1Lió11" l'érn-.\1.i!Jonado mio d11.c
q u e e\ 1e t r.1 b.1 ¡ o " f u e m u y , .11 1 \ f,1 u o r I o, Lo m o po J r .í 11
comprob.líll&gt; ahor,1 rndo, lo, fíele:, que: 1.0111...11rrrn ,1
Carcdr.1I".

�T J Pi J Mé n J a 11.1 h 1.1 .1 fi r m .1 Jo e n / ,1 e;'.' e' t' r .1
h se g u n d :1 " re: s c.1 u r:H.. i ó n .. . Ro d rl gu e ~
( 19 5 6) que, en
· JI' . . , .. t:, dn. i r qui: l.1 c1 m b I o
.
, 11 e abe z .1 u e ,1 1 m ,1 g, e n ,
, .. . ,
b
"su sttrnyo ·
, . l
k FL Di,ino de ,\1011r111t)
'rO en su ,HtlUI º· t
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el rH1mer .irr Ll
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•
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otr,1 parre, en
r
.
.
tun&lt;iut: cnror1un n
,
"los mismos o¡os. .
,
.,
Rodr1gucz puso ,
,. ' en el segundo que lL: umb10
mucho más los parpad~s ... ·,,}
"L1 orientación de los o¡os ... · .
l
1·l e c\'iJenre.
.
. , d" h rnugua ocu rur.1. 1
La transformacion e · ' . '
, .. , 1 Jeió (;se le
.
d'·· en La Ciacetil que St: e
.
El mismo autor iL&lt;:
l
ll v n1 '1 s csbelro,; se le
. 1· .· · en e cuc o , - · · .. 1, 1Í11dicron
d io') n11s 1nc inacion
.
. l
os
\', por u 1umo, se: c.: • •
inclinaron mas as m,rn ··· , b
I
llo y brnos de la
hasta las joyas de adorno so re e cu e
,
.
L

,.

l

i m a bº en•.. ·
e¡
h J b 1,l
· e· ali fi cado a
e·
e uarro dé ea d .1.s. a,. n res,l "d :Httor
. d obr.i". Ahora ;11ir111a:
1
"
·
10
n
de
a
e
1c.1
.i
l
segun d ,l res r aura e
. l . J' (re 111 o Je la Ció n) rll (.'. p C tH que a
"M
•e9ueesraut1m
•
l
i e p a re e
. -.
d
.•
. d o r ,. ,d r do r m ,1 e o r o
· "
y califica
e
rrai
anrenor ·
' b . d.e HlC. "cuando pone sus
remodela d or d e una o r.1
\
.
s '. o.. se 1,." prop 0 11 e q u e ,1 s h::ig,,. con
inte r prerac1onc
arbitrarios criterios ·
.
Üíl.1rivia, sobre si la
Refiriéndose a la ~ud~ddell p\nro;omando como mode lo
.
lt ra habr1a s1 o 1ec ,:i
,
·bt
a n t I gua es Cu u
"de n {ro de es {a ter r1 e
.
iceversa a irma que,
b'
la pintura o v
'
f.
" el señor arzo 1spo
., "
" . argumcnros irmes ,
d
f
con us1on . y, Si n
f h do el l de diciembre e
Espino v Silva dio el decreto, ec a
.,
El decre t o
,
d
l
nda rc:staurac1011.
1954, ord~Enasan o a se~~1 r;staurará completamente d,e
disponía:
imagen
. .
·enci-1 "
Ademas
obre su prim1t1va apar1
• .
"
manera que rec
..
I lugar que le corresponde ,
ordenaba que se colocara en e
· ¡ de la catedral.
"
como r1ru ar
,
. la imaoen "complc:ramenre y
Se trata b :1 de res ea u r
1 Pb
b asándose en u n a
do origina .
ero,
'
l
1
devolver e 5ll eSCa .
l
I
fue reconstruida en a
.
.
· nón1ma aescucura
.,
antigua pintura, a.
. ,
f··. d
una transformac1o n
forma más
Hb1rrar1a, su t1cn o

r·

:u.

d e Lírraga (a mediados de 1945), se colocó en L1 hornacin::i
d e I a I t a r m a y o r l a ., i 111 a ge n de b u I co e n 1:1 a d v o u e i ó n &lt;l e i a
P urísima'', o sea la obra e.le Nüñez fuentes. Es rJ. imagen fue
recirada en 1955 para que ocupara su lugar "la antigua
esculrura de Nuescra
Scií.ora de J\.1onterrey dos veces
resraurada.
Po r ú I t i m o d i re m os c.¡ u e , e n e I a r ríe u Io " Los ro sr ros ... ,..
a p a rece u n a m a g n í f i e a fo t o g r a fía d e Ia p i n r u ra a n ó n i m a d e h
ca red r a l. e n I a q u e se d i ce q u e " q u e s i rvi ó d e m o d eI o p a
h ace r la escultura de Nucsrra Señora de Monterrey". L1
fr ase es ambigua porque, en realidad, la pint u ra sirvi'ó para
tr ansformar la antig ua escu l tura de la Inmaculada en orra
m uy disrinca, a la que se ha dado en llamar Nucsrra Seiiora
de Monterrey.

r.,

Cinco meses después de la publ icación de su artículo
"Los rostros ... ", monseií.or Tapia Méndcz aseguró que el
arzobi~po Espino y Silva y el historiador Pére1.-Maldonado
aco rdaron que se transformara la antigua escultura con et fin
de que se pareciera a la pintura de la catedral. Y añadió:
"No tenían ningún fundamenro para decidir cal cosa" .
Refiriéndose a Pé rez-Maldonado afirma: "Él se extralimitó
en sus juicios, sin ningún fundamento para dictamina r" que
la pintura "era anterior a la escultura .. . " (El Norte, 3 de
julio de 1996, sección cultural). Es decir que. sin criterio
algu n o, se d ecidió que la pin t ura era más antigua que la
esc ultura, reso lviendo transformar ésta en una copia de
aqué lla.

Apéndi ce
Sob re la s re stauraci ones a la anti gua es cult ura de la
Inm ac ulada Conce pció n, Patro na de la Ca tedral de
M onte rrey.

completa.
al concluir las obras en el
Termina d1c1endo que,
con las pincuras
presbiterio de la catedral, que culminaron

El historiador Ca rl os Pérez-Maldonado sólo menciona,
adem ás de la reparación al estofado. una resrauración.
Afi rm a que l a antigua esculrnra fue llevada a l:1 ciudad de
México para ser estofada aunque no dice en qué afio. Afiade
que , a med iados de 1953, propuso "que se terminara

704

705

�debidamente \a restaurac1on de la imagen", pero sólo se le
hizo un manco, siendo expuesra en la ca(ed ral el 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Sanco Mariano. El l de
diciembre de 1954, el senor :irzobispo Espino y Silva
decreró la restau rac ión de la imagen. Conc l uye diciendo que
en Que réraro " la estofó y, res(auró nuevamente" el artista
Jesús Rodríguez, "para que quedara en la misma forma" que
una ancigua pintura de la Virgen exiStente en la catedral. (EL

Norte, 19 56).
Monsenor Aureliano Tapia Méndez, en su arcículo
"Tradición ma riana ... " ( 1956), asegura que en 1945 se le
renovó el estofado a la an(lgua escu lrura.
Añade
errónea mente que, el l de diciembre de dicho año, el señor
arzobispo Espino y Silva ordenó la reforma de la, imagen,
p u e s e l de c reto l o d i o e n l 9 54. L u ego a fi mu q u e e l a rr is ta
queretano Jesús B. Rodrígue2 llevó a CJbo "la delicada
obra", susr i cu yendo la cabeZJ de Li i nugen, i ne l i nando el
cue ll o y las manos y :iñadiéndole varios adornos, "copiando
codo" de una antigua pintu ra :rnónima que está en la
catedral regiomonran:1. Por último, se le añadió un m:inrn
de mad era •'y se pusieron más o menos los an t iguos
colo res ... " .
Cuat ro décadas después , el m ismo autor, en •' Los
rostros ... " (1996), menciona dos restauraciones. Dice que en
1953 se llevó a cabo la primer:1, "que fue en rc:i l idad una
remodelació n , porque se le cambió la expresión del rostro,
poniendo más abiertos los ojos. moviendo un poco las
manos, que quedaron menos juncas", y añadiéndole "un a
túnica de made ra y pJsr.1 csrnfada". Agrega que se le hizo
una "segunda reforma", cambiando la posición &lt;le la cabeza,
"ajustándola" a la &lt;le la pi n tura de la cacedral. M.-ís adelan te
d i ce que en la segunda rtstauración t:imbi~n se cambió la
orientación de los ojos. se le puso "un manco emp:1st:1do" y
se copió la mencionada pinrura en todos HlS dct.lllcs.
En resumen, Pérez-M:ddon;i.do afirma que, L1 .u1tigua
escultura, primero fut: ncofa&lt;l,1 y &lt;lc.:spu~~ rtst.1ur.da. Por s u
p a ne, Ta pi a M é n de z , en su Jr tí e u l o ·· T r ad i c i ó n m ,H i ;1 n a ... "
(1 9 5 6 ) , s i g u ien d o a P é re z - M al d o 1n do , d i e e: q u e en 1~) 4 5 s c
le reno Vó e I estora do y e X r l i e J l.1 s m ()di fi Ca e i () 11 o q ll &lt;.: 1('

h icieron
a la ima~en
o • p e ro e 11 " Los ro
..
.
q ue tueron dos la~ r .
stros ... ( 1996) afirm,.1.
. I
tsr.turac1ones que
f ·. I .
tH u ;ir de [\fonrerrev
.
d
su r10 a tmagcn
. ' mencionan o en
,
. .
a b e a el a r ar q u e c 11 . d
.,
9 u e e o ns Is t Ie ro n .
1
11
.
1nes de
1956 · , ' o apare
I' e 1o su p ri· mer arricu lo a
"f
, , a se
e
h b,
I
•
rcscauraciones" aun,
.'I
.ª tan iccho las dos
p
, .
'
que so o menciona
or ul r1mo diremos que 1
.. ,
una.
ª op1n1on
del ·
O
so bre l a esc ulru ra y la pinr
d I
.
ptnror
ñacivia
.
.
ura e a V1rg
en, no cscá clara en
1as vers iones (jue da n lo d
,
s os autores

e

&lt;

Perez-Maldo nado d. _
·.
po s i bi l i d a d " de q u e I t e e _q u e el c tr a d o p i n ro r se ñ a I ó ., l 1
.
' ª anugua escu l c
d ¡
sido hecha · • d
ura e a Inmaculada
h u b, 1cra
.
' s1gu 1en o el model
d 1
.
'
&lt;

a n o n t rn a ' a u n q u e q u e da b a ,, e I e r .
o e a P t n tu ra
las dos sirvió de mod 1
11gma o la duda de cuál de
1956).
e o para hacer la otra" (El Norte

'
Por
,
su parre, monseñor Ta . M, d
seg u n la opin ión de 0- . . p ia
en ez asegura que
d
na r1 v1a la escul t
d N
,
ra
e Monterrey
"
'
ura
e
uescra
Seno
.
es u n a copia
1 1
p1n ru ra. (" Tr:id ición ~1 .
"
ma
agrada" de la
El
.
ar1ana .. . , 1956)
pnme r autor se refiere á l
. .
seg undo, segün parece
I d
ª1 an ri_gua escultura Y el
,
'au e a a m
.
,
es Pu es d e se r " res r a u 1. d .1 ,,
l
t s m a i m a ge n p e ro
d
u
'
ª · , pues 'a llam ª N uestra Sefi.ora
,
monte
rrey.
de

Notas Bibliográfi cas
'. La C111dad .\letropolt1nna.. ( 19~() 1' 8
- D Cnrlos !'ér -- \I ¡
&gt; • r --' ·
Pág. 1O
e_ . a dmwdo adaru ... l\:rióJiw: ··u ,\ 'arre.. ?() d~ .. .
; ..
: ,
- , s~r11cmhr.: dt' 1956 ,
Trad1c1on mariana...... en La C ,
.
4 Periódico. El .\'orre 20 d . - ,
'.ªce 111. octubr.:-none111brt' dt: 1956.
'p
·
Olf)l1rn1brcd.: 1956
10
ro1ocolos.
. . p. 1 \ ·h · v . .
d ¡ \'O lumen 1. año~· 1-~99· 1,.\l't'0• lllllllCn)
6A
' etas e ,\yuntamicmo d.: ,\ lo1Hcrr,:\. i\rcl111· i\ 1. ' ~e J\ o lurncipal d,• \lnntarc~
Israel
Cavazos Garz·1
de i\!on1crre\• ·
•
•' . ··eon t rO\ .:rs1J~• ,.&lt;)b • o ,,, •u111c1pal
..
1) 80- 16 -,-- •
• · ·' r~ 1unsu1cc1on es ir •I .
•
de l978 ) _ . en Rens1a Coal111tle11s&lt;! d!' !!1'.~1or111. Sal 11.f) ,_tua cmrl' Sallrllo) :-.1ontc1TC\.
s.. : . .
r, o. loahu1la. no11c111brc-d1c1L·111hrc
Trad1c1on marianna ·· , ¡ ('
~trotocolo~. iolumc;17. ~~~s -~7(~~~·1e~c(,J. ,oc1ubrc-nov1t&gt;rnbr_- de 1956.
Prot
1
' .... nurn.:ro 1()9 \r ·h· \I
.
11 ., oco os. ,·0111111_-11 9. afios 1709-1711 . .
_- ' c 110 u111c1pal de .\1ontcrre,
ii __ D. Carlos Pcrcz-!l!aldonado aclaru . .. ·. n~7\ro. 1--1). i\rchl\ n\1unicipal de \lontwc·\
, Los rostros.. :·. l'tnódico· Et l"
·, rn . o, Ir. 20 de scpt1cmhrc de 19'-6 p 1(l .
,l D
.11arro w! \ lo/// .. , - d . .
• . .
1 a efensa del !'11&lt;!blo 8 d•' d ic
"
e, tp.c 1. :, c kbrcro de 1996· ·,ccc1·&lt;í11 1). p.
• ~ 1cm,,rc d,: 1891.
1

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LA PÉRDIDA DE LA LIBERTAD EN LOS PUEBLOS
PREHISPÁNICOS

5 J..: t'ch1wo de

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Dr. Ernc,ro de la Torre Villar
Universidad :\.ac1onal Amónorna de Méx,co

111 , J d, ~. ,ucmhrc de 1975 sccciún ~cgunda. p.2.
: "Fn t---lon1crrc1 _ España". en l:l l'orn' r· ~(
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wto"KkJ mt1.."i ptvJ /cr; pla:,m J:, A11á/11«K.: CX.11f'X.dxt d tnn:J
me1.1mn.7.\ kx..t~u11a fl Citt O'it1ai ma, ilu51rad1w11111!1CT1 a
di,qnr Ealt."i c,1r,,._,._,._ y .1i hien trJ ¡xx.k..111&lt;:r, glcnan1&lt;;, 111 wn
1111tdv de lln~ 1101 r.."idc;a·1C/¡_1 1711r.."'1Ju lm1,nt1 di! o.p1ellm
1iglas, mmu !1r, ck &lt;fnr, IKX.'lln'!i m c7x.u1 a J1lll'lllfY.n°o11:a s1
l7l'Wlr 11¡xx ¡_,. (l\U/ll0'(6' la (l',('17(,Í,/lk.'(fll&lt;: la hiwcn,rá11il/\,I
de r.."i11r,·¡11.1i1·,..,.., l'K'J (.."i/(1 r!ll\11l1lu t!ll /lle!) u ·rJ\t101d.11./cp1e la del

lliK'UlliL?'IOcli.!1/(]r1111111r.-hr;p11eH11, dd h11111t(rnJc:ne111ul

H,\HC.l-\1:VH.-\ltl'I \
/M,n,J n..,,,L lfa1.,.

Fuentes para su estudio.
Bren análisis crítico.

Precisa r las futnte\ p,tr.1 el cm1dio Je un penoJo hi~1órico, e~ c.m.:.1
diFícil. La dificultad se .10.:1111í.1 cu,rndo Lt (poc.1 en t.1tcstión rn.1 lcj.111.1
cul1ural y cronológicJmrntt. '.\ueqra hiswri,t prcht~p.ínic.i c,t.í di,t.11m·
en lo cultural, menos qut: en el 1it:111po, .1t\ 11 ctu ndo ,1 menudo l.1

~ot,

�- d.
. b, kce 1 \U Jesu)!lOLiinicnlO, mis t¡uc .1
sintamos a!1orar. Es.1 isca11c1.1 o c_L ·1 :. '
.,
d"fi ·ulnd de 1,11111 1e1011.
.
l
incomprens1on o a 1 1c .
•. 1 . 1 r1 ·1&lt;)11 (k otr.1 ~upeno1, e
. 'd
I l oor .1 in1p ,111 . L
.
.
Oism1m11 a una cu tur. r
. i . i. un ¡1rincipio1. L1 ,·1c¡.1
. .
J ,t s1Jo ,e nUrL0 UCSL e
desconoc1m1enl0 e Pª ·
· .
_ , Je Jc,;cruirl.is". L1 nueva
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, \' cll 1 m1sm.1 ~e OLupo
.
culmra mvo sus ucnc&lt;:s •
•
. compr-:nsibks, no J,1 para
,
b.,
os:i.s ncro extr,111,1~, tn
, 1
descruyo tam ien , numer .. ' r
-l . "Sea como hiere - segun a
d·bun
o::i.rcLer
L ,1r.1s.
.
1
sus autores a 1os que e · r · d
' f\'Íll1 -1 lo menos, os
. , d 1 b· 1conven rl't110S en que: :,e • •
..
1
opinton e caz a ceca, .
. rernrdar .l los h1¡0s. o,
d.
arre mnemomco par:i
,
jeroglíficos como e un
.
d i • un l J. otr.t gener Kll)n
d
Así 16·111 p.1san o uc:
•
• .
d
hechos de sus pa res.
. ,.
·1
ro modo de h1~wr1:1 us:i o
que et .u1 e or
avudados Je los onrares
'
e~1tonces"'.
·c.1 ¡ ,¡· t ,-ukiJ de su~ e;iracrcrcs,
· ·
J su con tern o, ·1 ~ 11'"
,
El desconoc1m1enro e
·¡·. . la guerra mi,m .,. Jier.111 !1n :i
.
¡ · . l ra el celo aposco 1co } • ~
. , .
L
hizo que a inrn ru ,
.
I· .111 ,··stioación nrch1.,pantc,1. os
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p,ua
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d'
numerosos e1emenros
:¡·s·
,s L·onscienre,
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ue resran. no muy escasos,
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. .
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,. h· hecho en .ilgun.,s oc1s1oncs.
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deremdo que },l se .1
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d
. o 1 numerosos cod1ces,
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Los m1s1oneros, s1
d'd o 1 \;. escritos que nos dejaron '
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quclla ner l .1 c i
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los que Jespués v1n1esen a
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el noble objeco de facil1rar e G\111111l) ? d '
,.,
con.
b d l 1 conversión de los in tgen.1s .
uaba1ar la santa o ra e ,
.
¡· ·'o' 11 los códices va
no se
· . ,
p1ena
e,·.rngl' tz.ici '
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Asenc.1da 13. nena ) en
b
1
~
dice nue " se intcrpretaban
, , : .
He Ic.1z a cec,1 nos
-,_
Jesrruyeron s1srem,rnc..1me1 .
- l l E - "1.,.• seí1.1I ciena de que
.
. 1,eñor h1en c:i .1 sp.111, '
y los llevaba con aprecioª
.,
b ancigu.1 hisroria de los
·
d.1 orcocupac1011 por
•
ex1st11 va muy marca
r
1
. ¡· .
s de San Francisco
,
,
O esca suercc, os te 1g1oso.
. de lenguas ex.nanas, la
Pueblos , nue,os. ·e , con el apren ¿·.1z.1¡e
.
I
000
enrreten1an sus
.. ,
d hábiles imerrogaronos Y ª
. vesugac1on
. . , del pasado
a craves e
.' .
111

descifración de los coJ1ces.
b f . Sobre las cosas de Nueva España
Tal vez la primera de csc.i.sdo _r.ids L0
1el.
denominada -::omúnmen re
.
Fr3.V An res e
mos.
.
,
,. sus rnd10s, ese nea por . ,
b
b . 1 cuales han de ahanzar sus
.
E
b d-1 las 1ses so re :.is
el Libro de Oro . sta o ra , ·. , . O- 1 bra del célebn: filólogo,
. .
1
e~ oosr&lt;.'.nores.
e a o
. 1
op1n1ones os auior r
I . d S· · Tblcelolco al 1gua q ue
. d 1 . '&lt;l den el co eg10 e a.nc1.1000
. .
carcddnco e JClnl ~
bl d -. -¡·
us preferencias por la uenc1a
5
'
u1en !u a e me m.ir
-, ·
L
el p1dre Sa hagun, 9
. .'
d l - s·1nuiences escritores: L,onc.i, as
, • d , ., - hs op1n1ones e o~· o
. 1 1
ecnolog1ca, Cfl\t'.llSe. '
d L .
as con inJependenc1a oe os
, 1 d' , • f orquema a, as .is
d
Casas, den teca Y
,
d z . . Mendiera. Torquenu a.
ocros, y a través de las lineas e onc.1)

e

Aún cu.rndo en h obr,1 se adviene sobre: b aurcnt iLid.1d de bs leve_.,
en dia comrni&lt;l.1s, de toda suerte fueron s:1cad:1s de cód1c&lt;.'.S 1ndíge1u~ 'un
ranco sospechosos para los religioso!&gt;. pero que represt:man sin emb.irgo
las costumbre.&lt;; y las !eres Je los indios.
El ,1rzobispo de S:11HO Domingo y prcsidcnre Je la scgund.1
audiencia l'rl México, D. Scb.1srián Ramírez de h1cnlc:1l, escribe al
monarca, el 3 de noviembn: &lt;lc l 532 una carra con relación a la cedub de
1530 que ordena se averigüe el origen de los esclavos indios para sol rarlos
o mantenerlos en ese esraJo, así coma para aminorar los abusos de Nur"10
de G uim~n•. Esr,i carra conriene imporran rcs daros relarivos .1 los
esclavos, proporcionados ,1 Fuenleal con roda ~eguridaJ par los religiosos
de San Francisco.
En el año de l 535, el licenciado Vasco de Quiroga, jurisL1 de ampli.1
culcura, susrenrada en la tradición del derecho romano, crnonista,
crisriano abierto al soplo de las nuevas ideas matizadas con la cradición
secular, envía al Emperador una Información en Derecho, sobre algunm
provisiones del Real Consejo de Indias". En su infornución, analiza
Quiroga la esclavitud como institució n desde un pun to de visra del
derecho romano. Señala sus elememos y la c:iracceriza con fino sentido,
dem ostrando la inexistencia de escbvos prehisp:ín icos, cal como se habían
concebido por una menral idad europea, y así no dar lugar al
mantenimiento de esa siruación por p:m e de los españoles.
De la misma época, 1536-1 541, procede la Historia de Las Indios de
la Nueva España de fray Toribio de Benaveme, Morolin ía, así como sus
memoriales mas recience/'. De esta obra se expresa con elogio el Sr.
lcazbalceca: "obra encantadora por b sencillez de su narración y que
describe por rodas parres la bondad y la modestia de su venerable autor.
Crece aún más el interés que inspira porque, desnuda de inoportunas
digresiones y moralidades, nos presen ta un cuadro vivo de la época más
interesa nte de nuescra hisroria" (la de la evangeliiaciónt .
Gómara en su Crónic1t General de las I;dias, sobre codo en su parre
1
segunda dedicada a la conquista de México ', recoge las nocicias dadas
por Corrés en sus carcas, así como informaciones personales que le
permiten acertar en sus observaciones. Es la s uya una obra que da
utilísimos da tos. La mención que hJce en su segunda parre, de las fiestas
Y costumbres indígen;is, la hizo con vista a la obra de algunos religiosos;
quien sabe si los mismos empleados por las Casas y urilizan&lt;lo la llamada
Relación de Z umárraga.

711

�11

El Conquistador Anónimo , testigo presencial de la caída de un
pueblo, funda su importancia en el interés qu~ en su ánimo de soldado
despenaron cierras maneras nuevas a su mentalidad. Como un panorama
general, en el que no puede uno derenerse en los detalles, así es su obra.
Para un estudio psicológico de la conquista, esca obra es fundamental. A
nuestro rema proporciona algunos daros.
La ReLac,ón de Andrés de Tapia con maye-res daros que la obra
anterior, pero desgraciadamente trunca, es_ un_ vivo re~rimon'.o de la época
en que Fue escrira. Su autor, hombre principal, ~as 1nrel_igenr~ que el
anterior v más dado al detalle, nos conservó un valioso rcmmorrio de los
14
días del~ conquisca •
Con la obra de Gómara, sobra ,v carece de novedades,
la Crónica de
JI
Nueva bpaña de don Francisco Cervantes de Salazar .
''El príncipe de nuestros cronistas" Berna! Díaz del Castillo, más
curioso, inreligence y capaz que el_ Conquista1"or Anónimo y qu~ Andrés
de Tapia, nos deja en su obra escnra en l 568 daros de reconocido valor
para todos los cernas. Profundo observador, quiere descubrir en cada cosa
extraña para el, su esencia y sentido y a fe que lo logra muc~as veces, a
través de un lenguaje, llano y castizo, base filológica del acrual .
A cravés de la línea de su compañero de latinidad, el P. Olmos, Fray
Bernardino de Sahagún en su Historia de Las cosas de la Nueva J::spaña
logra alcanzar el primer lugar como tratadista de nuemas antigüedadt:~. ~
su cuidado, celo y paciencia debemos el que se haya conser\'ado la nonoa
de los hechos v hombres del pasado. Como Olmos, bebió en l,t más pura
de las fuenres~ )', de los viejos y seiíores principales, recogió todos los
daros indispensables para su obra. Con cbridad seiíala la esclavi_rud y el
cautiverio y nos deja con eso un medio incomparable de conoom1cnco.
Es la suya obra de ncces:iria consulta al que se ocupe_de las cosas ~i:uq~ias
de la Nueva España, v con razón alguien le llamó la Suma de Arnenca ..
Nieto de Nezahualpilli y de una de sus esclavas, Juan Baumra
Pomar, como principal que era de Texcoco, conresró por su Re_lación de
Texcoco, la instrucción inrerrogarorio que por órdenes de Felipe íI se
repartió por rodas las provincias de América, con el Í!n de fo~t;1ar"la
hiscoria de España y sus dominios. Según se desprende ~e b R~l,'1cion, ~l
9 de marzo de 15 72, se :icabó est:i Rcbción de l.i &lt;liscrcpuon della
Representa, sin rener prere1niones históricas, valiosa fuente de
1
información ''.
Diego Muñoz Camargo, el segundo de nm:srros hist?,ria&lt;lores por su
nacimienrn. pues el primero lo es Balras.u Je Ohrcgón . en .,u trunca
712

Historia de T!axcala, proporciona &lt;latm de singular v;1lor. sobre todo en
cua~to se relacionan_ a esa provincia (¡ue sostenía extrañ:.i lucha con los
me~1c&lt;1~0~; por el afán de estos últimos de hacerse de víctimas para los
sacnficios .
. La ~elación de los Se,íores de la Nueva España del Oidor Alonso de
Zoma, sigue a Fray Andrés de Olmos, a Mocolinfa y :i. hancisco de las
Nav.ts, y por tanto es obra bien cimentada como exrracco de las
anrer~?res a lo gue suma el conocimiento y observaciones personales del
autor .
Des~ués de la _obi:a _de Sahagún, la que nos revela mayores daros
;.obre la epoca prchispa_nica, es l.1 del dominico Fray Diego Durán,
en cuya obra -c~mo dice lcazbalccta- acudieron a beber muchos de los
que la sucedieron· ' y guie~ "estaba más conforme a la librería anrigua"\
cal vez parte de esa librena era la obra de Sahagún. Su importancia por
codos conceptos, aún por el último, es capital de nuestro estudio:'.
A Diego Durfo, sigue el P. Tovar, auror del llamado Códice
Ramírez_, ~uien extracró la obra del anterior"'. Por haberse perdido una
obra_ ong111al suya por ~a cual sí sería anterior a Obregón, pues e"
mexicano, hubo de recumr a la obra de Durán, ,1 la cual siguió para hacer
la suya por orden del "virrey D. Martín Enríquez teniendo deseos de
s;ibe_r de _estas antiguallas de esta gente, con certidumbre, m.mdó juntar
las l1brenas. gue ellos tenían de estas cos.1s, y las de México, Tezcuco v
!ul~ se las trajeron, porgue eran los hist0ri,1&lt;lores y sabios en escas cosa¡_
Envióme el Vi:rey esros papeles y libros con d doctor Porrillo, pro\·isor
de este Arzobispado, encarg:índ9-me lo.'&gt; vitsc y ,ivcriguasc, haciendo
alguna relación p;1ra enviar al re\·"· .
_El P. Ac?sra _se sei~·irá de Ía hisrori,l de Tovar p,Ha escribir la panc
relariva a la historia antigua de rn Hisroria Nanmzf v /Y!oral de !t1s Jndl{/s ·.
. La Historitt Edesiásr,'cd lmk1mt de Fr.1:· Je;ónimo de 1\ 1cndiua.
escnra en un lengu,iie perfcuo y con la base t:11 Olmos. ,\1owli11i,1 \· orrm
religiosos, ral \·ez S.1h:1gL'111 y rdcrid,1 a l.i ev.1ngcliz.1ción de bs · ticrr.1 ,
nuevas ~uarda así mismo impurunci.1 pact el es1udio de 1.1 épou antnior
a la venida de los espa11olc!&gt;. Prof'und,rn1cn1e Jocumemad,1, ,l tr;ivó de \ll'I
numerosos capítulos no, de.,cribc Lis costumbres de los pudilos ,1ntit:um
)' la luchad:~ los rnisionnos por rc.1lin1 L1 conc¡ui.,r.1 e,piri1u.d )' \',lrl,l; ,u 1
costumbres .
Del hijo de un princip.il inJio dt Lt \'uc1·.1 E'&gt;p.ui,t. l krn.u1J 0
AJva~ado Tezozomnc. pro\'Íl·nt: L1 Crri 11f(¡/ ,\ft..\·m111t1. Se dice Cuc c,crir,1
en 1)98, pero hay norici,1 de t.¡ue l.1 rnnnLi&lt;í i\ lowlin i.1 . [)l' c,1 ,1 11 1, 1 ,1,1,¡

�como de otras Je .iurores indígenas. dtjl) lc.11h.1kcr.1: "Consum.H.Lt Lt
conquista e inscruidos los 1ndigenas rn 1rneqr.1 cscrirnr.t, ri\',1liz.iron Lon
los misioneros en los rr;1b;ijos históricm, cmprrnJi&lt;:ndo con l.iud.1bk
celo, la t.treJ de comerv:1rnos lo que h.16iJn .1pn.:nJido d&lt;: su'&gt; m.1:·orl'\ .
Más que Je ellos, pues er.rn pcqueí1m ,1 1 momrnro dl· l.1 conqu1\l.1, lo
aprendieron, como los frailes de los \'Íc¡ o, :· princtp,1k\ y de: lm m1s1110,
códices que los religiosos 9u1cne, le,, debieron educar k, J1cron . Sin
embargo de esa idenridad (k fuentes, supieron dar ,l ~ll\ obr.1s un sello
muy peculi:u de factura indígcn.1, Jifícil de rnco11cr,1r en 01ros cscritorc:~.
De ese sentido propio de IJ tradición, nos dice Oro,co y Bnr,i: "ningu1u
rradición me_xicana nos parece m,is genu111a que l.1 conserv:id.1 por
Tewzomoc" '-. Su importancia p.ir.1 IJ esc!Jvnud es gr.111&lt;.:lc:. Se ocup:i con
preferencia de los cautivos que resultab,rn de hs victonos.1s gucrr.1s de
conquista de los mexicanos. Subraya con empeño la !orm.1 Je hacer los
sacrificios y sus prep.uacivos.
Otro descendiente de Reyes. Fernando de Alva Ixdi lxochitl. escribe
numerosas obras. parJ. lo cu,11 se documcnr.1 con los ,111ci:inos v señores de
representación, coteja sus escnros con los códices indígenas v los cerrifiu.
"lxtlilxochid recoge !:is tradiciones cczcocana~, ~uva ~bscuridad v
contradicciones cr~e h:iber disipado; pero se halla ta~ lejos de habcrl~
consegui do. que queda así mismo enredado en las concr:.idicciones"". El
sentido de su obra es el de una petición ' . Sin embargo, :.i él debemos b
conservación de las Leyes de Nezahualcóyod, y ~ezahualpiczintli, que
son la mejor demostración de la exisrenna de un derecho anterior a la
Conquista.
"Rico con los trabajos de los que le precedieron, entró el gran
Herrera, en la espinosa rarea de referir los hechos de sus comparriotas en
el Nuevo Mundo" -dice Icazbalceta-" y en rigor que sí se enriqueció con
los datos ajenos'•·.
De !J Monarquia Indiana de Fray Juan de T orquemada, puede
decirse lo propio de Herrera. Aprovecha las obras de Morolinía v
Mendiera. Una crícic1 severa dice: "recogió los escritos de los misioner;s
1
para tener su obra con recazos de ellas" , "aunque también ruvo la buena
fe de anotar Li fuente de sus noticias'' '~.
Excluidos Fuenleal y Quiroga que pertenecen a otro sistema, el
jurídico, con T orquemada se cierra el ciclo de las obras hechas con un
sentido histórico, aún crarándosc de las Relaciones. Encontramos en clla.s
predominanremenre, l:1 idea religiosa, pero ajustada al hecho que se
narra.

~oturini , _Ycyria y Clavijero, lejos Je .aquellos en el tiempo, siguen
un sistema J1ve_rso y e~tfo alejados aún del espíriru religioso de los
P:Jm:ros. Bocu:m' _rcurnó m,ás fuen:es par~ la hislOria de México que
ningun otro h1sronador, mas sus frutos h1eron reducidos. Lis obras
reco?idas )' que corrieron mala suene, fueron aprove&lt;.hadas por don
Manano Veyua quien nos conservó por copias mucha~ de ellas. En
cuanto a la obra de esce úlumo. formó, en opinión del señor Icazbalce1a.
"la primera Historia Antigua de México, digna de cal nombre" '''.
F~ancisco Jav!er Clavijc:º• escribió la Hisronll Antigua de México que
el :·. C~;vas _c?~s1de~a la _pr~mera gran sinresis de la Historia Antigua de
M~xte~ _- Ut1l1zo la nea 61blioteca de los jesuiras y dispuso de material de
pnmens1mo orden. El señor lcazbalcera da de él una opinión un canto
dura, quizá_ por hacerse partícipe de cierras opi,niones que él combad/,
pero s111 de¡ar por eso de reconocer sus méritos•·.
. C~n la base de Góm_ar.ª,' Bernal, Díaz, Herrera, Pedro Mártir, Salís y
el m~les Rob~rrs~n, escnb10 Prescort su obra. Bien documentada y bajo
un sistema cienriftco, ofrece un buen relato de nuestra historia y es
aprovechable para cienos daros''.
Lord Kingsborough, reunió en sus Antiquities of 1\1.exico publicadas
de 1830 a 1848, gran número de obras casi desconocidas. Su obra fue el
principio de la resurrección de nuesrra historia•·•. José femando Ramíre7 •
r~m_pió el _silencio de nuestros hiscori:.i.dores. Dueño de magnífica
biblioteca dispuso de abundantes materiales para sus investigaciones. A él
se ~~be el conocimiento de muchas obras que se creían ~)erdidas v el
~na!isis de ~;ras. Sus estudios nos proporcionan conocirnie~ros
1nd1spensables .
Jo~quín García lcazbalceta, hizo por la historia de México lo que
Marcelino Menéndez y Pelayo, por la Literatura Española. Hombre de
magnífica preparación, con fuentes de primera mano, su labor fue de
~nor:11e i:11porrancia para los investigadores, ya que con empeño e
i~teligenc1a poco comunes se dedicó .1 dar a la luz obras bases de nuestra
htstona•&lt;&gt;. Produjo así mismo estudios relativos a la época de l:i colonia 110
superados.
A Manuel Orozco y Berra, tocó hacer h síntesis de nuestra historia.
Después de haber "reconocido y extractado innumerables documentos'" y
con un mérndo rigurosamenre científico, rehizo nuestro pasado d~
:11anera_ admira~le. La sobriedad de sus juicios así como su cap:icidad
tntel~c_r'.va le hizo penetrar lo más hondo de los problemas parnos.
Percib,o con talento los fenómenos religiosos, polírico sociales v

-15

�económicos del pueblo mexicano y dio acercadas y justicieras
concl usiones. Difícilmente se podrá superar esta obra de tan insigne
invescigador•~.
Fuera de la categoría de estos eres últimos escrirores, se encuentran
1
los siguiences: Francisco Carbajal, cuya obra t:S de l 86t Bian ~ ,
Lerourneau 1 1, Kohler, con su magnífico escudio sobre El Derecho de los
Aztecas para el que utilizó las mejores fuenres. Su ,Jbra ha servido de guía
para codos los que han tratado algún rema conexo a la organiz.ación social
de aquel pueblo. Con un criterio jurídico moderno, esrudia las
insriruciones indígenas y las somete aun análisis riguroso, como si se
tracara de insriruciones actuales, sin hacer la distinción que salvó a
Quiroga. Su obra, repetimos, ha sido el fundamento de rodos los estudios
jurídico sociales posteriores':._ Herbert Spencer, dorado de un criterio
positivista y a través de la escuela sociológica, hace con la base de
Torquemada y Clavijero un ensayo sobre la organización social de los
,rnciguos mexicanos. A b m1snu tendencia obedecieron Biarr y

Servidumbre y vasallaje
r,i/,

magnífica. bibliograÍíar,,_

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1

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p,ntrt' ª

0

Lerourneau' •
Alfredo Chavero invesngo en Lis fuentes principales y realizó
estudios de utilidad para el investigado/'. José Cant1.'1 Corro, presbítero
uciliz.ó las obras de sus ancecesores y dejó un original trabajo sobre la
csclavitud'1 . Mariano Cuevas ha publicado numerosos documentos de
gran valor para nucsrra historia. Con un fino sentido crítico y de
imeligencia aguda y precisa, ha formado sus colecciones"'. Moreno'- y
Cevallos Novelo'b en tesis de Licenciatura, siguen las huellas de Kohler
con un seiuido jurídico sociológico. Toribio Esquive! Obregón, de
tendencias netamerue hispanas, no reconoce validez al derecho anee/' .
No así Lucio Mendiera. y Núñez. que se ocupa de él con profundo
inrerés00 • Wigberco Jiménez Moreno y Salvador A. Mareos, lograron
hacer de la incerpreración dd Códice de Yanhuidán, una obra valiosa por
cuanta al mérodo empleado, los conocimientos utilizados y b seriedad de
su investigaciónb1• José Bravo Ugarre, ha publicado dos volúmenes de su
Historia de México, magnífico compendio por su contenido y si)rema. A
grandes rasgos sintetiz.a los hechos más salientes, p.1ra lo cual uriliz.ó

1íe,itk, romo inm1e11i1h.1 lifi°irr.;1 y

e/ Rr, (Í;,

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&amp;,lf IU1l1í11U1SJ' il'/"iQrfa¡

mmx/Japor tis obras.

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C-rmimMt:,:u:,m11 C,rp. fil.

Sometidos primero, seiiores des ués lo
.
imperi o. De la pobrez.a del isl
p . ' s mexicanos logran formar un
.
ore Y su¡etos 1 los de A
1
a1ianza con ellos v loor:rn op '1 E r ,
tzcapotza co, traban
, :,
acar os sror¿ados
comarcanos Y los someten a l
··¿ . 6
guerreros vencen a los
.
,
a serv1 um re Su pod
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nqueza aumenta Al c.¡u"
.
I
·
er se exuen e y su
·
'- resiste se e avasall d
mejor de sus guerreros com
.
, . a uramenre tomando lo
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o caunvos para el sacrificio
1.
d
tri uw }' se le repanen sus t'
~'
.. .
, se e impone uro
.,
ierras. tu propio tiempo
l
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succd JO a los de Arzcaf10tzalco C
,
. . se es o 1ga como
, ovoacrn Y Xoch1md o "
ro dos nosotros una calzada ,. c· . ,
d, d .
e , a poner entre
' 1 amino , ro O e picd
d d
.
razas
en
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estados
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1
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_pesa a, e qu111cc
b
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'
e ª to • n cambio s1 l
· ··
d
grado para que no venoamos
d' . . ,
'
J su¡cc1on es e
o
en 1smmuc1011 y mei
, · d
pue61o v perdamos nuestra tier .
,
1ospn.:c10 e nuestro
d '
ra Y seamos vasallos d , , .
que e nues¡ra bella gracia a ll
d
e extranos, sera bien
rrarados".
~
e os nos emos, por ser de ellos bien
Las cierras de los sometidos
.
"muv moderada , c~d
. · relp,ima~se ª su vez en un principio
,
,, " " ,1 uno igu:i mcnr · '
d'fi d
'
medida que se iban esmrificand ·¡ . 1 e ' mo ' Kan o el reparto a
.

·

,

o a~ e ases.

Al mismo tiempo que se les avasallab,1 ,
.
. .
de ello, se les imponía un·t ol l. .·, ': como ~onsecuenc1:1. &lt;l1rccca
·
·
) ig,tc1on rnbut·1rn
1
•
mexicanos hubieron de suf · ¡
' ' que os.. mismos
.
nr a asem.irsc c.:n el hoo L· 'b
su¡eta ,1 rcgl.1s formadas de IC . d .
1 . . ti . a m ut:icion c.:sub.1
.
..
. lH.:r o con e tiempo v IL
l
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. ig:ir en c¡ue se 1.tcí.1.
Asi, mismo iba de '1euerdo con
a 1onn.1 d(' 1J · · ,
¡1
.
esa rnodalid·iJ· .. ,\ 1
.
, mision e e vas.dlJ¡e.
G•ornara seríala
d
· · , os enemigos que 110 1
l .
s1r,o se ren ían dando cu
l
.
.
,
os com );rn.111,
ero,&lt;,, P uma¡es 1e¡uelos de 0 .
1 . • ¡
otras cosas de precio: to . 6
1 '
. , io y p :n,1. piet r,h :,·
m ,1 .111 ,1 o~ qw.: lu.cnn
.
poníanles .1lgunos tribuws· l los
. d e , . esto por J1111go\ :,·
,·
que se e,e11Ji:in 5 1
,
por esciJvos, que lL1ma11 ·11
. : .. 1
•. J os vu1u,rn, íe11dí.rn
e ll'&gt;, _1 tr ,111 &lt;.:.\ mu:, pn.:hcro&lt;,.

�.
. . 1.'.IÓn 111flu1.1 .1,1 nmmo en el goh1emo f111uro dd
I .1 form.1 .d&lt;le n:u:p
·1 srnor
..
L¡ued,1b.1 ~t:óor; ,1 e1.1n
s· ·J1bJn dcp.17.c.:
pueblo somcu o. t se . J
b
Hin t\J1..otl , ,(' k) po111.1 t111
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· . l s, k, C!Hlllll11J .1 {l\lf
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somcu os por tut:r: .1 • . e
. .
l
·! l . ·l tnbuw. ,.• ni;n·or
0llh&gt;.,
.
,· 3 y v1oilJr,1 e put:J O' c.;
•
c.1lp1xquc que rccog1er . ::, l
&lt;l. ·1) ll "lo\ nohle, r ,cí10rn
rnehlo enc.trg.iJos L L' su rcuu JL t . . .
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1
· , d ¡ J, en o~ puc) ().) '-1~·1 ' ''
La succs10n
,
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d ~cí1or dd ¡1ueblo
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l e Pº
. . c:r
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lllJll
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•
911
esrab.1 su¡era .1 J sanc1011 e
.
,
- 1r de México .1llt:g,1do ,1I
d Al
is \'Cces se po111.1 un sent
con su m:rn o. . gun,.. do, memos
,.
r·1mp1n
. O[()t0d) . s.ilvo. que d ~pue 61 o
J
monarc.1 o e reconou . d
T b·1 ,. T excou&gt; con lo) q uc ,e
j" •. ,
. po er t.01110 ,llU • .
.
. ,
fuese, de ~gran
([a(
iuon
)
&lt;l
.
.
j, l s 1111:xicano,. a pn:1r dt: l.l op1n1on
.
pacro un .. ,1l1' •1n1.:i.
· con ¡ne 011111110 Le o
de lxrli1xochid.

Clases sociales

1 .

B•

.
a de cont1u1H.1
\. \,,-1s1l1Ji
· • ·c :tncenorme,m: ~eña!Jdo. ·se

.
c:·1 .
1·smo se man.:ó b1t.:n pronto s111
.a¡o ,e 1s1scem.
1
MexrcJno.
e cenrra 1
consmuyo e mpeno ' .
. . ti icu1 il Y .1ün cu.rndo ~e

sccma s&lt;:mepnrc , , . ' .
.
llegar ,1 consmu1r un s1
.
c1'&lt;lo· no por em se de~truyo
., d · ·
· los pucbl os 'iome
prercnd10 ar in¡erenci.l ª
. . , •. n lo h KÍan desde .\léxico
f de cuenras ~, m ren en l,l '
.
el mrema,.d,que la in , cipes
.
•
,
.
al
poder
del Empc:r,1dor.
vJSJ11 os su¡etos
. La
donde res1 1:rn os pnn
recieron clases jcrarqu1ndas
· .· · d l pueblo se perf'I.
I o Y apa
.
.
orga111zac1on
.
L ·a sido en sus primeros Jnos. .
. e
nmero
-ta1cua 1h,llll
d
admin1srrattv~menre,
las clases al:iciegas se formaron orras e
' después soc1a_lmente . Ju1_1dco J orlos .:m:sanos ~mercaderes.conocidos
d.
·c1ón consrnui as P
·
·
ll l
me 1ana pos1
I
.. ( h ca en plural) .v ¡unto a e .ba a
1
b de ''poc 1recJt1 poc ce
éstos con e nom _re . d •·1
. 1 11·s" hombres de n:nurale2a li re.
•
.i
r:mos e o~ ca pu 1 '
•
d1
c.uegona ue propie
h
Ies,, ,1p..•rceros libres ' criburanos e
,
b
·
"los
mace
u,1
d
En gr,1 o mas JJO,
'
10blc J. quien tributaban as1 como
duei'w del rerreno, gener::1menre un ,
'
J,

g

,

1

a! Escado'· •
•
• • ,
I .
ó!o .rnre el dignatario a quien
No t&lt;:nían 1mpos1c10n esrat:1 , sino s
l '" los conocidos con
bbrab.111 las rierras de servicio as1gn,1das J su ernpl) co ,
¡
'' {semdores de c.1sa rea ·
d ..
el nombre e recca eque_
. L~ .. d., la merrópoli e5taba una clase
d . d &lt;l la ¡crarqu1a y 1ue1a 'Deseen 1en o e
los 111:weques o
.
de los senores
- · que los somen·an·
·.. ,.~ El
·1·bre de servidores
l •
semi,
l f os de la cierrJ a nuevo senor .
rblmaitl que daban ~arre d~ os_.;rlo ocupaba IJ clase &lt;le hon1bres 9~1e
último escalón de la ¡erar9'.11a sodu ' , emilibrt: \' a los que se conocía
hJbía perdido parre de su liberta , s111 ser s
.
-18

con el nombre de escl,1\·os, por utiliJaJ del tt:rmino, no por corrc!,ponJcr
en su esencia. Denrro Je un régimen teocrárn:o mdit,H la cl.hl' sacerdoral
ocupaba los prim&lt;:ros lug;ire~. A g1,111Jl'.s rasgos esr,1 t:r,1 Lt orgJni1..1uon
social de los mexicano~. Ahora bit:n, dentro del grupo numt:roso. l.1 vida
no se .1jusrab.1 a los cánonl's preusos, sino (llle sufríJ rcbpm1encos. Los
calpullis no daban ab,mo parJ proporcionar cierras a coJos los que rcnÍJn
a ellas dcrecho. La población 1..reci.t. LJs cierras conquisradas reparriJnse
enrre los señores y guerreros principJles, quienes las daban en usufrut.ro a
sus antiguos poseedores. L1 pobbción urbana no p,1rticipaba, sino acaso.
de regalos de poca cuanría. Así. la c11egoría de macehuales crc:cía y como
base del pueblo, servía de sosr1:n a las clases elev.1das.
Tal siruacrón la pudieron bien pronto observar los primeros
cspai1oles gue se prcourp.uon de los problemas Je los indios. Don
Sebasrifo R.1mírcz. de Fucnb! en carra dirigida al I:-.mper:tdor en 3 de
noviem bre de 1532 señala la hondJ diferenciaoón gue cs:t cl.1se sufrfa:
"los gue son pecheros, así c:n conrribuciones pcrson:1les corno reales, se
llaman macehu.des, y éscos eran y son ran súbdicos, gut: aunquc los
macaran no hablaban, y a los que de esros el señor deLÍJ que era csd,1vo
aquel lo era'"''. Vasco de Quíroga subraya esa diferencia al reforirse .11
problema de la esclavirud prehispánica que trataba de evitar sugiriendo se
cnmendJra la cédula de 1528 que perrniría l.1 csclavirud y el herrar a lo~
indios, que se modificó el mismo aí10, así como la Cédub de 1530 en
que se encargab.1 a las auroridadcs abrieran un:1 inves11gación sobre los
abusos exisrenrt:s rocanres al rcscare de los indios, averiguación gue dio
lugar al ju rado mixto a. gue st: refiere Quiroga en su lnforn111cion en
Derecho Jel afio de 1535 ". Dice el licenciado que b cé&lt;lul.1 que permite
b escLwirud: "quita l.1 vida con las liberrades, íl -iqucscos pobrecillos
maceguales que son casi roda l.1 genri: comün de guien estos se:: sin,en,
que son los que a título de esclavos, sin 'icrlo m.ís que yo como delante se
dirá, ahora por la nueva provisión han de ser herrados y vendidos y
comprados sin ninguna piedad ... '
Gómara los compadece: "servíanse de ellos como de beHias en l.1s
cargas, cJminos y edificios''; com,ibanles muchas veces los hijos p.trJ
sacrificios y banq ueres, que era lo tirano y cruel. .. "pechab.u1, &lt;le rres que
cogían uno, y alÍn les t,lsaban l.1 comid,1 ·: y Jgrega: "no usaban vesrir
buena m.rnta ni mirar ,1 su señor... ", si no pag,1ban l.1 renca y criburo que
debían, quedaban por esclJvos hasca pagar; y en fin , los sacrificaban
cuando no se podían redimir" , y &lt;..on un;1 explicación de índole
económica que se adelanra a su nempo nos dm:: "Las reptíblicas no

�.
podían librarse de b servidumbre.,
por c~:1,sa, de la -sal r
por maner.,1 qui•.. viví-in
• muy· traba¡ados ...

O(

ras mercaderías;

El derecho
',
Al lado de normas
.
, n derecho que 1ie regia.
El pueblo mexicano r~nia u ,
. d car.ír rer ¡1ositivo como Lis
¿· ias pose1a orras e
'. . .,
puramen te consueru inar '
· ídicas ouía 1nsp1rac1on
•
l
s
leyes
Tezcucanas,
norm.
1
s
¡ur
.
o
que representan a

Para los azrecas.
d
b , duras su legislación era
eblo &lt;.: cosrum n.: 5
'
. .•
d
Bror:ida e un pu~
h ,
. niegan roda orga111zac1on
.
·
.
Autores
que
¡
excesivamente n gurosa . . , .
. . defienden celosamente ca
, .
l
blos preh1span1cos, ono~
H. .
J.und1c1 a os pue
1·¿ d-,. las Casas en su mona
ando b rea 1 a · - ·
l
1
adelanto cu tura · exagcr
.· . del sistema:
,
d
.dea escueta pero precisa
¡
Apologética nos a llna 1
.
.
// einosy le"es por lm cunes se
" H b 'a pues, puces en i1que os r
.t. .
l ,,
a t'
re zíblirn( e11 el csrndo po!tt1w y rempom ...
conservaban nque!fi1s 'P d
·, d ¡ . , en el seiíorio mexic,1110 era
De los jueces el rnpremo, esprw e IC)' b. por el oficio era
·¿
l
O ·uez ma¡·or, CU)'O nom ,e
el prest eme T J'a caruo · )' opcw
,h : d proveer rn las cosas de n
e
l 1
Cihu.acoat .. · cm
e.. d d I
,
,a di' fas causas que se
··
In hnoen n e reJ, 0 )
. •
gobernaoon Y en
L .
&lt;
eran solas las crimmosns,
devolvían a él por rtpe rmon, y e.trts . . .
"
.
i'les
no
se
flllelaba
de
111
JI/St1c1a
mayor
.
I
porque de as cw •
r

ª'

.
, del residenre superior. que era justicia
Había orro ¡uez &lt;lespluesf~ . .p ·r1 e cecad v su oficio era conocer
a ª
'•
-d
b de aque o 1c1O. era
l
maror; e no m re . .1 . v cri. mina
1 .
, or asesores v acompana os
es, tenia
P ,
.
de rodas las causas civi e~ .
b
A I . acad el ctul era como
d I s cu:-iles llama an co n,u1.
, .
~
d
otros os, uno e o
:f l I l
que quiere decir regidor. Estos eres
·¡
al otro av or ac,
L
1
,
alguac1 mayor, Y
. •
¡¡ oí:1.11 v libraoan J5 c:-iusas,
.
'. e ¡uncamente con e os . .
1
1
re nían sus ren1enres, ·F-1
.
'I ·1 T l.i.c:rn:car, que a
. . , de bs sencencias, so o e
pero en la pronunc1ac1on
,
I· ba par-i ·rnte el Cilrnacoarl.
. . .
b raba De este se ape •1
' '
,
b
JUStlCta mayor se nom
.d A d. .. El audiencia rema por nom re
"H b,111 asm e u ieniut.
d .

iban a orros dos jueces mayores, que llaman recuirlato, y que siempre
solían ser parienres del señor, y estaban con él, y llevan ración Je su
despensa y plato. Consultan con los señores cada mes una vez rodos lo.s
negocios, y en cada ochenta días vienen los jueces de la provincia a
comunicar con los de la ciudJ.d y con el rey o señor las cosas arduas y
cosas corrientes, para que proveyese y mandase lo que más convenía"-8•
Esto en c~ anto al centro. Las provincias tenían un sistema judicial
organizado 1.
Para iniciar el juicio se utilizaban los alguaciles8º. El juicio era
generalmente oral, y las pruebas orales y escritas, así corno en muchas
ocasiones los fa llos. El sistema probarorio perm ite aventurar es¡;¡
afir mación. Presencábanse resrigos de los que dice Las Casas: "pocas veces
se hallaban falsos, porque no osaban decir orra cosa sino la verdad: lo
uno, por temor de la cierra, por la cual juraban como por cosa divina, y la
forma del juramento era poner el dedo en la cierra y luego allegado a la
lengua, como sí d ijeran: por la d iosa tierra, o divina cierra que nos
sustenta y mantiene, que diré verdad; lo otro, por miedo de los jueces, los
cuales eran muy solícitos y sutiles en interrogarlos, y cuando alguno
hallaban fa lso, rerriblemenre lo castigaban"' 1• Para las pruebas: "había
pin tores, ,como escribanos que anotaban los puntos y términos del
lirigio ....,~.
El noti ttcador de la justicia o "el que la manifestaba era f ecpoiod el
pregonero, cuyo oficio era de gran honra y :iuroridad porque decían al
pueblo la volunrad del re/J; y el ejecutor, era el Coahunac, que era el
alguacil mayor, por sus propias nunos""'1•
En cu:ll1ro al tema que nos ocupa, tenemos que Sahagt'1n nos habla
de que en las casas reales o en los p.ilacios de los señores había salas en
que se administraba jusricí:i siendo Ll primerJ de ella, en la 9t1e residía el
Rey, los cónsules u oidores ~• los noble~, quienes .icom1mbran lihcrtar J
los esclavos hechos sin justicia" .

. T.r1tzo11t1
z
·¡·ISt/'1, ) , así podemos. enr
. ¡ sentenoa,
L
Tlatzontecoyan, a , ;r
l { i ar donde se pronunoan as

Existía para ejecutar Li ¡usricia un sist&lt;:ma carcelario org.rnizJdo.
Cortés, Berna! Díaz, S:1liagü11, 110s mcncion:in un ripo de drcelcs
destinadas :i los cautivos de guerra en lJ cu.d les cc:bab,1n ra1 a sacri ric1rlos
posrenormence.

e
.·) r,&lt;:s·
h l I· &lt;le lm jueces v sus ,unrn
. . "I .os jueces
Gómara a su vez nos ,1) .'1 .
61 :l'ienen renr.1s \º lug.ires que
eran doce, codos l:o m_b~es dancuno'&gt; y i;~~ c:st;s,1s scnc,1J.1s. L{s archcioncs
. del~" ¡usuCla: ere1m1nan , ,
son propios

Las Casas se refiere a elb~:
tcn 1,111 dr..:t:k·s aspcm rn-1s.
señaladamente, donde rnerí.i.n lm de crimen _r lo,, presos en gucrr,1.
Esraban en una casa oscura o Je mu_r poc1 d.lfidaJ, y rn cll.1 l1.1cí.rn un,1
jaula o jaulas, y .1 la pt1crra de l.1 c1s.1, que cr.1 pn-iuc:ii.t tomo pucn,1 de
palomar cerraJ,1 por de fuer:.i con r.1hl.1~ y .mi111.1d.1i, gr.111dt, pic:dr.1, ,I' ,dlí

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lo que de él riene de
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iguald.1d •

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En CL1.111ro .11 car.ícru de l.1 ÍnstitttLi611, l'or9m:11uJ.1 .d,, m.1 que "l.1
servidumbre de t:Stos no na r,111 pl'nos.1, como l.1 de: lm 111t1rc11m r negro,
entre los cspafíoles"••;_ l.:,11 u1.11nu .1] númno, SL·gtín Zo;·ll.1 ~ na
abunJ,rnre'''' El esclavo en esas condicione) rení.1 ..1 m.i~ de lm dned10,
apuntados, otros, a s.1ber: "Su posl'cdor o Juc110 no rrnía sobre él
derecho de muerre'' . Para poder serlo rcní.1 que sujcc.trse a ll'yes espt:cr.ile~
sobre la marcri:i. En igu.1! forma no podí.1 ser vendido sin ~ll
consenrimicnro y de acuerdo con L1s disposicionc5 leg;1les ". Tenía JSÍ
mismo el duelÍo, un derecho semejante al de persecución sobre el
esclavo,., guíen lo podía don.ir a Sll~ herederos ''"' sin c¡ue por eso pudiera
ser compar:iJ o con una cosa".
Dadas las cosrumbres de los pueblos primitivos, ocurría algunas
veces que los esclavos seguí:111 .1 sus amos a su mucnc ' . Nadie nacía
esclavo: "ningún hijo de esclavo ni esclava que c:5 mucho rn,ís. quedaba
esclavo", nos dice Gómar:1 ..,:_El parco de escbvos era. libre y lo roma el
p:1dre, esr,i escrito en el Libro de Oro'"'. Resumiendo: la esclavirud
prehispánica, no puede ajustarse al modelo europeo, diverge por
completo de él. No se le consideraba al esclavo como una cosa ni privado
de codo género de derechos aún el de vivir, sino que tenía un mínimo
que se le resperaba, el cual perdía por determinadas causas: mala
conducra, deliras, ere. Era un.i caccgorfa m,ís b:1ja denrro de las diversas
clases sociales, nacida no de un hecho pur:i.menre social, sino también
jurídico. Podía muchas veces esrar en mejor condición que un macchual;
pero siempre tenía disminuida su libertad. La situación que le asigna
Qu iroga, llena perfectamente los elementos que en la realidad cenia.
Causas de esclavitud
Acordes en el sentido de las causas que produdan la mengua de la
libertad (esclavitud) están los traradiscas. los antiguos serialan Lis diversas
maneras de caer en ella sin agruparbs, lo que sí han realizado los
modernos desde Clavijero 'r,4. con el fin Je facilirJr su estudio, y desde un
punro de vista del derecho acrual.
Así se dice que tres en rérminos generales eran las f'uenres de Li
esclavirucl: la guerra, la ley y la venta propiJ. Sin embargo, cabe diferir un
poco de esa opinión, ya que la mayor parre de los tesrimonios nos señala
que los prisioneros de guerra o caunvos eran disrinros de los esclavos,

�puesto que se les desrinaba al sacrificio. Tc1.020moc nos habb de caucivos
nrilizados en servicios, y de esclavos del Rey hechos en la guemi y dados
en présramo :.1 los nobles, pero en ese c:.1rn tal vez se trace de vasallos.
Bajo esas bases, anafrz.aremos rodas ,. cada una de las causas de
escl.1Virud.

En primer lugar, la ley.
Li ley fija obligaciones, concede derechos, tipifica delicos, e impone
pe11.1s. No se concibe sino por sus últimas funciones que se pudier.1 caer
en csclJvirnd. Don Vasco de Quiroga niega la esclavirud como sanción a
un delico
explica su :ifirmación: "porque vemos que rc:cicncn su
liben.id y famili:i y casa y lug,u e hijos y mujer v haciend:i y ajuar sin
perder cm,1 alguna de ello, y que es m.í.s en ellos uru manera de alquiler o
n:nca Je obr,1s 111 perpctu11111, que· 110 sen·idumbre que quite liben:i&lt;l .. "'·'''
Su op111ión se comprende si se enriende su posición Je jurisra criado en b
tradición romana del derecho de la cu.1l extrae, bajo un Jn,íli~is Je! nuevo
sistema, la forma en que ha de encuadrar la instirnción a que se refiere, A
pes:ir Je que admite la existencia de un derecho mere los indígenas, no
acepta su violación como fuente de e)clavirud la rnal observó y
1

''

:'

caracterizó correccamcnce.
Contrariamente a su opinión cenemos resrimonios que n:veLrn que el
deliro sí originaba la mengua de la libertad en forma de presución de
servicios forzosa. El Conquisrador Anónimo lo asevera en tal forma , así
como Oud1/'' y TorquemadJ . Así se present.rn los casos de usurp::ición
11
castigado con escLivitud pa1,1 los descrndie1w:s ,,1sí como J los hijm
Je!
111
rebelde, a los que se aumcntaha el c:tstigo imponiéndoles collera • Li
traición era punida dur,1meqtc, Layt:ndo en e~cbvitud h.1.~t.1 h Cll,Hta
1
generación, :1sí como el ocultador dl'l delito. t.l culp:iblc er.t dec:ipirado ' ·.
Fuera de esca clase de dclico~ de ordtn político, tenemos otras causas
de cipo adminiscrarivo: la falca de pago dtl rrihuto, no considerado como
obligación ciudadana sino como imposición forud.1 rcsulranre del
vasallaje impuesto por grado o por fuerza y no cxirn1ble. Quiroga1
1
menciona esa crnsa 11 ' que.: acepr.1n, Zoric:1 ' y lorq11trn,1d.1 'y Cl.1vijcni"
y que rccúa gcncralmc.:ntc.: c.:n l.i, clase.:~ m;Ís luj;l\. t\1ucltm de sus
rnternbros eran dadm en t'icl.1vitud por su_., c,1Lit1uc.&lt;, .

Lesione:. y homicidio
Denrro, :va de una caccgona
, específica Je (H·
con la esdav1rud al que c1u\ i. 1 •
e irns. tl'nen10s castigado
,, .
,10,1 cs1oncs a orra 1 . . 1 "
• ~puni,be con la muerte. salv
j'
F e1s011,1 . 1:1 hom1c1dio
0 y_ue mee 1ara p·rd,
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occiso, pJra q uicnes d ·b,1 1 . b .
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on e os deudos dd
&lt;.: •
rra J¡ar con
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envenerudor le ·1horc16
1 h,
c1r,1crer e esclavo, I" Al
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queda ba como escbvo el J J'
i., .
,1 ese avo d envcnern&lt;lo
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' .i morrJ e c:ws·1
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ese avo e ueiio Je la mujer e'iclava '·' . '
, 11lt: e parro, quedaba

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Estupro
Dice hay Andrés de Olm . " . 1
edad para hombre, :1lguno I os. !lt a guna c.:sdava pegucñ.1 que no es de
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, , , ¡,
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sobre e,¡-1 e 1 . ~ ¡·e
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Qu1roga
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., , llS,lll!lere1•c
¡ .., ¡ .
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causJme de cscl.ivirud '.
. onm cr.. J ~imple relación como

. Sin embiro-o
, º r1os p.1rtc&lt;..' mas corrccra. l·.1 pr.-imcra
Ohispo, va &lt;1ue L1 purJ ·I _. ,
.
,
n: ac1on scnnl co
.l
les1vac; para la cscl.1v.1 no d ·b. ª . . ' . , ns~nric :i y
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&lt;.: ia tentr sancron n111g11na.

lorma v no la del
.
.
sin consecuencias

Venta de infantes

- En el Libro de Uro, lcemo,: ",j .ilou110~ \' . . .. ,
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esclavo, y déspués se s:1he to l I
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y de e ll os d,111 uno ~ti &lt;lut·
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compr.1dor1. ,_ Si pom:riormrntc (.·t11, :;,J·, º1 ,ti ·~ i,111 ,t n1110 _1· Ll otra al
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rnengu.1 de b libenad, o )tt'n rts l:, . unc&lt;li.u.1, por ahorc1m1enco, o
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·go. del
robo~ se c.1srig,1l).1 con l,1 muerte,. e.·)llll',_ Kohlcr ,1firm.1 que el c.1sr1._
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11no il s.1cr111c10 .
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lltl con Li e~d.1Yitud, y en e.isas g1.1\c. c.. J s de la Crónica ,\fex1ci111a.
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b.
derecho azccca, y ,en.1 .1 ,1 gun~- v , , ....:ro t,unbién nos dice que a¡o
dt ciempos dd ¡rnmer y tercu R~. ·crp ,, el solo robo de un fruco
,
~ kxico m:.b ri:-,or •
·
~ loccernrna 11a l-,1,1 e'.1 i ': ,
~
mociYab.1 d Js,1ere,1m1enco .

Sc.1 ._·01110 (11,·1l', .11111 u1.111,ln ,icmprc litt· u11.1 kgi,Lh.i&lt;'&gt;n )' cosrumb1l·
riguros.1.
el rol1,1 t·1.1 (u,·ncmL'fltl ,.1,1 ig.1du:
¡11111u,ck Lun l.1 t·,d,l\·irud ,¡
'
'
no er.1 Ci.lt1,idcr.1hlc. _1· ,¡ l.1 pn,nn.1 t(1b.1Ll.1 110 ,¡11c1 i.1 ,d L1d1011. podi,1
vrndc1fo .1 orr.1 p.1u t]llt' L'011 el prt'l..Ío 1cuh1do. ,e rt·hicicr.1 l.1 pt:rd1d.1 '.
E n l.i Rcl.1--iti11 de .\lrndo1.1, ~t' t'lllllL'tllr.1n llt.1, lúpc,ro ;1 inJultm
concedido,; .1 los l.1dro11n por uno, dm ~ h.t\r.1 tic, u,os. ¡1(.'ro c..a.stigado,

inexorahkmcnrc .d

lll.ll'ln '.

Abuso de confianza
"H.tcí.111 cscl.ivo ,1l tjlll' venJi;r alguna cierra :1jrn.1 o que ruvic~c
deposir.1&lt;.L1. ,;in liccnci.i1'. ~i d bien cr,1 muchlc ~- lubia sido d.ido en
prés t.imo, depósito o .ilquiler y no ~e volvi:1 o pJgaba, l.1 misma pena era
aplic1da"''•'. El fr,1uJc c 1srig.íb.1sc con idénric:i SJnción.

Esclavitud por deudas
La c~cl.wirnd por deud,1~. ''no er.1 consecuenci;i directa de b deuda,
pero si h,1bía b posibilidad de d.u p,1go y sarisfacción .11 acreedor por
medio de ella"'-•. El deudor er:i rncan::cl.iJo en d l'cilpiloyan o prisión Je
deudores hasta pagar su adeudo con rcsc.He. o llegar ,11 pacco dt
esclavirul '", o bien cnrrcg.1r un subsriruro reledndolo de tiempo en
tiempo, que gener:dmenre era un miembro de l.i familia. El pacto er,1
1 1
fomul y Jcbí,111 pn:1cnci,1rlo cu:mo tcmgo~ ' . Esr,1 cl.1se Je escL1vitud
esr.1ba sujec:i a dos modalidades: o bien a la m.111cra común, es decir
rr:1sbdarse el deudor esclavizado a e.isa Je su acreedor para ~crvirle, o bien
podía quedar en su casa y tr.1bajar tínicamenre par,1 su sefior '~.
"Cu.rndo uno morfo por deudas. romaba el acreedor, si no había
hacienda, al hijo o a la mujer por esclavo" '", pero esa esclavilud, explica
Kohler no lo era por consecuencia de la escLn·irud dc su p,1dre, sino por
su compromiso personaf'. Esca espl.'cie de !iuiza Je familia se prohibió
en l 505 por Nezahualpilli, rey Je Tcxcoco, .1 quien imiró el gobierno de
México '~;.
Esclavitud de los jugadores
"Cuando jugaban a la pclot., y perdían \' no renían de C]lk' pagar, los
ronuban y se servían de ellos cod,1 su vida los que ganab.m; .r si eran los
que le ganaban dos o más y no les pJg;iba, le lb·ab.111 ,1] templo o cu,~· le

�,
. "''"., ), en el Libro de Oro leemos:
• í'.
b d ¡
del idolo
que teman
,
sacrlllca an e anre
. h,
d' lo que su padre cenia o
"el hijo del principal 9L'.e era ta ~r y vee~lo1:ecrecame11te ahogado, y si
ce de cierra mona por
.
d, ¡
ven ia a guna suer l ,,w ~1ás no sólo se apostaban ellos, sino como
era macch ual era ese avo . ,
"~
,
b. , paseaban esclavos ·
¡
dice Sahagun tam len ª
.
. da ·osrnmbre. Gómara
a
l .
era una invetera i_
•
Como se. ve,
¡~;Jo ·ue an el pacalozdi (parolli, especie de
comenta yis•, .dice: Cua ro uenen
. J g y aun
, m ucl1as veces sus personas para
parchasse) Juegan cuan
h,
1 h mbres ba¡·os &lt;.o_ Los así jugados,
1
E I hacen los ca ures Y os O
nl 6 1
ese avos. Sto o. h
, ano
- de cuando hicieron la venta. .
ser pasad o un
"no iban a servir asra . ,
,
d'
ar a servir durante Cierto
Ourán señala una modalidad mas: qdue po 11a p~slo en el plazo señalado,
. ba y e no 1ace1
.
·
o en canrn se rescua
h"os dice
nemp
'
'd·
l
'':
El
tahúr
podía
apostar
a
sus
IJ
'
quedaba a pcrperu1 a ·
,
Ouran

Esclavitud como medio correctivo

La esclavitud como medio de corrección era usada con frecuencia
entre los mexicanos. El padre de un hijo "incorregible, desobediente,
desvergonzado, disoluro y que_ le aprovechaban consejos y
1 1
amonestaciones", como dice Durán , previo permiso de las auroridades
judiciales, podía venderlo
en el mercado sin que pzlra tal existiera derecho
1
alguno de rescate ·~. La pena se agravaba si el hijo despilfarraba la fortuna
de su padre. Si era principal, se le ahorcaba, si plebeyo, esclavizábasele 1- ••

~

Diremos algo sobre cierras modalidades.
Para poder vender a un esclavo, era preci_,¡o ponerle collera, argolla o
cuauhcozcarl,
y "no se le echaba sin tener causa y licencia de la
1 4
jusricia" - • Este género de esclavos como dice Gómara y con él
Torquemada, estaban destinados a la venra y algunas veces al sacrificio 1' '.
El colocarles el collar era señal de su indocilidad averiguada por tesrigos,
lo que hacía perder al esclavo el derecho de dar su consenrimienro para su
venca .

l{i \

Venta por sí propio

,
.
de subdividirse en dos clases: la venta
a) La venra por s1 propio plue d con menoua de la libertad, y la
. .
f erza a la vo unta
b
.
por m1sena que u
'
, .
e nero De la pnmera nos
¡ ncaria hecha con ammo 1
•
1
P enamente vo u
,
b d osrcriormcnrc l:t segund,1.
ocuparemos enseguida para a o~ Jl r p
. fornnción &lt;.le 1535 esa clase
D V
de Qu1rog,1 sena a c'n su in
,
'
h' . b'
on "I asco
. ven
. d en por un cdcm1n o. e icuf(•)_1
l 1 ncces1·¿,l d se
1.11 ¿·1 5
de venra: os
º c::n '
·
r
. de esclavitud rorzosa ·
•t,;
El p D 'n recoge esa rornu
'
de maíL" .
.
ur,1
b· .Vd 1- veracidad de esas ::iJ1rmacioncs. En
Hisróricamenre tenemos prue .1sd e ,1 , d la Com¡uisc-i Je Oaxaca, se
d I R M crezum 1 1 espues t · '
· ·'
tiempos
e'l l ey ' íao Y ·mee e, 1h' am b re. sobrevenida , el monarca consrnno
,
]
desaro rcrn) e sequ , ,
.
h..
ellos mismos por ese :1vos
y aconsejó a sus súbditos vendieran ·~t~usd·1¡0s; h c:ires1í/•·. Sak1gün no,s
I arts menm 11101 ti ICl ,l COI '
H,
d
a gente e otros ug, ,
. ·I ,
l d hl~ del nrccio de compra .
ro
a
estos
ese
a;os
a
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r
lR
dice que e ey resca
l l .
.
los indios som.:cidm a pagar
.
años te l conqu1sra,
d
1
Durante: os pnmeros
. d ,
.. d' s, much,1s veces para po er
la tasación a los en comen crm, 'en i.tn c:
,

. ,

1,.k

cubrir tal impos1c1on . .
d
A , b. llam.1 Quiro~.1 a Li venta
.
~
. l
b V
dp etwm pt/rt,npt1n 111n. s1
) enta rz .- r
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J
11
.
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. ieccs1Ja super u.1 o s,1 . ,
11
en que p,tra cnar un,1 1 • J
. . . &gt;cncralmcntc los ¡ug,1J ores
, d ' · , dc1crn11n,1 ,1&lt;, pcrson:i\, g
¡ .
hacian e s1 m1sm.1~,
1
J' . ·l ·b 11n un:1 \t:Pund,1 vc.:nt,1 e e s11
•
.
"' s· ·1
LIC ~(.' \'Cll ta Cl e r. 1 '
o
'
'
y las .prostitutas .. p·ig-ir
J e q 1 . .·
1 Jo ·ti nrimer rn111pr,1dor, C.\tc tcnu
e p1cCJ0 L ,l , r
, ,.
propia pcr~ona s111 .'
rnbn: él \' el .-,&lt;.:gundo ptrdí.t lo d,1do .
un derecho &lt;le pcr,ccucion .
,
L _'.,

~2x

, ..(1

An res de terminar con las diversas causas de esdavirud, cabe
mencionar aquellos casos de donación de esclavos duranrc la conquista y
que nos señalan Cortés'·-, Bernal Díaz 1• 8, Gómara 1 ··,, Torquemada"".
Quiroga combare la idea de que sean esclavos y dice: "esros r:iles venían
avisados, persuadidos, atemorizados y mandados por sus caciques o
principales, que aunque fuesen libres dijesen que eran esclavos ... "" 1•

Notas Bibliográficas
1
En El Orr¡:en de los .\fex1ca11n1· la primera de las relacione~ contl'nida en d Lihro
de Oro, en J. GARCÍA ICJ\713AI.CLTA. \'una Colec,•11j11 Je Durn111emo.1 para /u

Historia de ,\,,/éx1rn México. /8lJI . l 11-283, l'emos que lo., misioncrns ,l'
lamentaban de la falta de fuente,,~ del dcsconoc1n11t'r1to de ,u contenido: · c~crnorc.,
o letrados o cómo les diremos que c:ntrl'ndcn bien esto.. son rnuchos lo~ nub.: orros
no o:,,an mostrarse. o los I ibro:,,.. qucm.1dos, que como les hemos dc~tnrido :
quemado así ornamento~ del demonio o wdn lo que es cercmon1ático o ,osrl'l'll0,o
quemamos, y ... cada dia les amenazamos si no lo dcscubrc:n. ahora quc ll'\ ped1111,h
libros, si algunos tienen cxcúsansc con decir yuc) a son quemado~ que pur;i t¡th: lo~
querernos, o que les preguntamos con intento de rcprt!ndcrlo~. los libro, h.-i) cntrl'
729

�ellos que no son reprobados. así como lo~ de la cuenta de los años. meses ) dia~. )
los de los anales, aunque siempre hay alguna cosilla sospechosa. 01ros s, ha1
reprobados que son los de idolatrías. el de sueMs. y uno de una manera de
buenaventura que tira a astro logia. pero mu:,; falsa} oscura de entender.. ··
En la época más tardía. ··]xtlilxochitl. se lamenta de la falta de conocimiemo de
las personas y de los hechos aún entre los ancianos de la Nueva España: sólo en dos
hallo entera relación ) conocimiento de las pinturas ) caracteres. ) que dan
verdadero sentido a los cantos" En la dedicatoria de la H1stvria Ch1ch1meca Cit. J
GARCÍA ICAZBALCET A, La
destrucción de antigüedades mexicanas Obras de. l I-91. Biblioteca de Autores
Mexicanos. V. Agueros. Edit. 1896. l::sta obra corresponde al capítulo XXII de la
obra del mismo autor Don Fray Juun de Z11márraxa. prtmer vh1spv y ar:vh1spo de
México. 11st11dio biográfico y b1bliogr11/ico. México.! 881 .
: B. de.SAHAGÚN. J!tsroria General de las Cosas de la ,Vue\'U Espaiia 3 v.
México. Ed. de Carlos Maria de Bustamante. 1881 . Lib. X Cap. 29. Relata Sahagún
que en tiempo del cuarto rey de México lzcoatl. se quemaron las pinturas. "los
señores y principales que había entonces acordaron )' mandaron que se quemasen
todas porque no viniesen en manos del vulgo ) fuesen menospreciadas... Cita
lCAZBALCET A. La destrucción 15. La edición citada de Sahagún es la que utiliza
KOHLER. para su obra. Hay una edición moderna utilizada por nosotros. en 5 v.
con una introducción de W. JIMÉNEL MORENO. México, D. F. Edi1. Pedro
Robredo. 1938.
1
J. GARCÍA lCAZBALCETA. Hisroriudores de Méxrco Diccionario de Historia y
Geograjia. México. 1854. IV. Aparece como selección en la Ohra Opúsculos y
B1ograjias. Prólogo y selección de JIMÉNEZ RUEDA. México. Edic. de la
Universidad Nacional Autónoma. 1942. Bibl. Del Estudiante Uni~ersitario 38. 2-3
de donde lo tomamos.
4 Loe. Cit. Agrega: --¿Qué habríamos hecho con aquel montón de figuras si los
mismos misioneros no hubieran cuidado de conservamos la corta inteligencia de
ellos que nos queda, y de damos su explicación según la oyeron de los indígenas
expertos, e interpretarlos? ¿Ganaríamos acaso con el cambio si. por cuidar de la
conservación de las pinturas. no se hubiese perdido una sola. pero tampoco que
quedase una línea de sus escritosr
1 Íbidem, 5. En un tono lleno de admiración y entusiasmo por obra tan grande y al
mismo t:tmpo de reproche para los que se hicieron eco de las opiniones de
lxtlilxochitl, en La destrucción ... 100 dice· ··venidos a la predicación, por ningún
motivo estaban obligados a echarse encima nueva carga. ocupando sus escasísimas
horas de descanso en investigar y escribir la historia antigua de estos pueblos. A
ellos que aprendieron la lengua, que estudiaron las pinturas mismas de cuya
destrucción son acusados. que recogieron las tradiciones mas auténticas. que
reunieron todo en laborioso trabajo. somos deudores de lo que sabemos acerca de los
tiempos pasados. Sus inmediatos sucesores 1 colaboradores continuaron la obra:
pero los que llegaron mucho después. como Torquemada. ya no cargaron sobre sí las
indecibles fatigas del apostolado, y al paso que sabían aprovechar. por no decir
plagiar los escritos de sus predecesores. no creían injusto dar crédito a indios

730

em_busteros ~ara culpar de !gnorancia o de celo extraviado a los insignes varones a
quienes deb1an la luz recogida en sus propios escritos: débil retleJ·o opacado p
·1
ñ d.d
·
.
or 1111
a ~ 1 ur~s 1mper11ncn1es de aquella claridad que brilla en la sencillez de ¡05
primeros .
6
La destrucción. 96.
7
_Sobre el L1hro de Oro nos dice lcazbalceta, La de.11rucc1ón. J..J: .. Es un códice del
siglo ~VI que poseo, y que suele citarse con el titulo de Libro de Oro. puesto
poste:1ormente e~ su portada. ha~ una relación escrita al parecer por los religiosos
franc1sca_~os,_hac,a los años de_1_530 a 3..J_. Por desgracia el copiante era un torpe qut:
corromp10 barbara mente su ongmal } deJó muchas palabras en blanco al principio...
Y en _la N.C.D.H.M. 111- XXXIX. tomo que contiene las relaciones antiouas
conterndas al final del libro dice: .. las scb piezas que forman ta tercera y última ;arte
de esre volumen, se han sacado de un codice antiguo que existe en mi poder.
conocido con el nombre de libro de Oro y Tesoro Indico que le impuso uno de sus
poseedores: es el mismo que contiene lo~ memoriales inéditos de Fra, r ·b· d,
M ¡- · T d
. on 10 e
oto lfla. o os estos documentos. excepto uno. son anónimos v de teiras del siol
XVI: Unicamente la primera relación se ha impreso antes de ah~ra [/listona de fo~
Mexicanos por s'.1s pimuras. Fue publicado en el 1. 11 de los Anales di!! Museo
Nuc1~mal de .\fexic~J 188'.!]. los demás estaban inéditos. I. [Historia de los
Mexicanos por sus p111turas] "El original consta de 12 fojas~ no tiene otro lítulo que
esta nota de lctra coetá~c:-a: --Esta relación saqué de la pintura que Truxo RamircL.
Obispo de Cuenc~ presidente de la chancilleria'· Y de letra de D Manuel Lastres.
poseedor del cod,ce mucho más moderna y medio borrada: ··y D. Do. RamíreL el
fundador" ( D. Die?.º Ramire7 Obispo también de Cuenca ) tío. según parece. de
~uestro D. Sebastian. fue el fundador del Colegio de Cuenca. en ~alamanca).
H1sto~1a de lo~ Me_:-..1canos por sus pinturas... Y al fin de la propia letra: .. Fr. Bno.
de S. f-ranco. franciscano -sacada de las pinturas de los me-.;icanos , el sto a
Z .
.. E ' . . 1
. rpo
umarraga . ·st~ 111stona . a declaró antes D. Scbn Ram1rez de Fuenleal pre. De Na
Es?ar1a y la turno a Madnd- de Cuenca 15..JT. (Ese ailo, a 22 de enc.:ro. fal lecio el
senor Fuenleal. El original tiene numerado~ los capítulos hasla el undccuno. los
resta_ntes carecen de numeración. ~ se ha suplido para tacliitar las citas La nota
c:oetanea que lleva al frente nos da a cntcndc.:r que esa copia. ho, on!.!mal. se sacó en
España de la ~ue llc'vó co11s1_~0 el ~cñor l·ucnleal. acornpail~da de pinturas. No
cono~ernos l::i tech~ de la relac1on n, el nombre d.:! autor. Opino que carecen de toda
autoridad las apost1llas de las tres. d.:- las cuales apro\Ccho ú111camcntc:- el titulo por
ser propio.) dar alguno al e::.crito.
.
El se11or Chavero le llama Cud('\ l.11111úrraga. l11JS no ,eo por qué. De
unponede nombre de persona. sena prctenblc el de í 11dex Fuenlec1I pues al cabo él
le llevo a Lspaib. : aca~o \l.: redacto pür orden SU) a 1-r BcrnanJ 1110 Je San
Francisco es Sll_!eto Jesconoc1do en nue\trn l11stona. 1 1 \c11rn Onvco Je idcntilica
con Fr. Brrnard1no de Sahagun, ) tamb1t&gt;n Lastres. wmo abJj 11 ,t'renw'i. más 110
aparece que el P. Sahagún ~e ocupara di.:s&lt;le ~ntonct:~ en tJb ,nateri,h. f.n todo
caso. ya h~ d1ch~ que n~ m~ 1111:recen c1t'dito e~;,\ JHlla, de L:is!ri.:s. porque 110 e,
contemporanco nI da los fu11damrn!os di.: e!la·,.

�El señor Troncoso, cuyas opiniones son de tanto peso. me indicó una vez en
conversación. que ese escrito pudiera ser del P. Olmos. Fundaba su conjetura en un
pasaje del prólogo del Lib. 11 de la Historia Ecles1ás1ica Indiana de Mendieta. que
dice así: [a. de MENDIET A. Historia Eclesiás1ica Indiana. Obra escrita a fines del
S. XVI por fray ... La publica por primera vez Joaquín Garcia lcazbalceta. México.
Antigua Librería de J\gustinos 3 1870. 75-6] [Copiamos integramente pues
lcazbalceta corta] ·'Pues es de saber que en el año de mil y quinientos y treinta )
tres. Siendo presidente de la Real Audiencia de México D. Sebastián Ramírez de
Fuenleal (obispo que a la sazón era de la isla Española), y siendo custodio de la
orden de nuestro Padre San Francisco en esta Nueva Espana el santo varón Fr.
Martín de Valencia. por ambos a dos fue encargado el padre Fr. Andrés de Olmos de
la dicha orden [por ser la mejor lengua mexicana que entonces habia en esta tierra, y
hombre docto y discreto]. que sacase en un libro las antigüedades de estos naturales
indios. en especial de México y Texcoco. y Tlaxcala, para que de ello hubiese
alguna memoria. y lo malo fuera de tino se pudiese mejor refutar. y si algo bueno se
hallase. como se notan ) tienen en memoria muchas cosas de otros gt.!ntiles. Y el
dicho padre lo hizo así, que habiendo visto todas las pinturas que los caciques y
principales de estas provincias tenían de sus antiguallas. y habiéndole dado los más
ancianos respuesta a todo lo que les quiso preguntar. hizo de todo ello un libro muy
copioso, y de él se sacaron tres o cuatro trasuntos que se enviaron a España, y el
original dio después a cierto religioso que también iba a Castilla de suerte que no le
quedó copia de este libro, aunque le quedó memoria de lo principal que en él se
contenía, por haberlo inquirido por diversas veces con mucho cuidado y atención. y
haberlo escrito y tratado de ello en largo tiempo: y como después de algunos años.
teniendo noticia algunas personas de autoridad en España de cómo el dicho padre Fr.
Andrés de Olmos había recopilado estas antiguallas de los indios, acudiesen a
pedírselas. y entre ellas un cierto prelado obispo a quien no podía dejar de satisfacer,
acordó de recorrer sus memoriales, y hacer un epílogo o suma de lo que en dicho
libro se contenía, como lo hizo. Y yo, que esto escribo. teniendo algún deseo de
saber estas antiguallas, ha muchos años que acudí al mismo padre Fr. Andrés, como
a fuente de donde todos los arroyos que de esta materia han tratado emanaban, y él
me dijo en cuyo poder hallaría esta su última recopilación, escrita de su propia
mano, y la hube y tuve en mi poder; y de ella y de otros escritos del padre Fr.
Torib;o, uno de los primeros doce, saqué lo que en este libro de los antiguos ritos de
los indios escribo. siguiendo su brevedad y repartiendo la materia por compendiosos
capítulos en la forma que se sigue''. El señor lcazbalceta agrega: ·'Mendieta habla
además de un epílogo o Suma que el Padre hizo de su propio libro a instancias de un
Prelado Obispo a quien no podía dejar de satisfacer: más aún para Suma es muy
poco la relación Para que el estilo de esta nos diera alguna lul. falta el término de
comparación, por no habemos llegado escrito alguno del P. Olmos acerca de
antigüedades". Finalmente nos dice: "Ignoro quien sea el Fr. Andrés de Alcobiz que
el año de 1543 recopiló en España estas leyes de los mexicanos [se refiere a la cuarta
de las relaciones antiguas comenidas en el libro citado XLIV-XLV]. Muchas de ellas
constan asimismo al final de la Historia de los Mexicanos por su~ pinturas". El
original finnado tiene 3 fojas.
7.32

De lo que Mend1cta escribe podemos de'&gt; r' d 1
escribió mucho más tarde que 01
p e~ cr a noticia de que el P. Sahagún
·¡ ·
· mo\. \ quien ~abé si no •
1
"u wna recopilación'' que vio Mcndieta ·
·•
sena e poseedor de la
En una nota dada al scrior lca7balceta
Espada. extractada de la R ,¡ i. . d ,'
, por el senor \.1arco~ J1méncz de la
é t C 1011
/! ll.\ ("()\"a~ 11(1((1/,/('~ ~, /
'\'
.
· 't
ueru Lspw1a, de
Zo RITA. contenida en 1~ obra d I b · ·
leemos: OLMOS. (Fray J\NDRESe Dcl-a)z ;lcheta ª .que nos rclcrimos XXXI-XXXI!.
d'
.
. ,,u r¡: la~ C:CJ\a1· ¡, I \ '
F
•
m /0,: y sobre esto mismo (el asunto del libro d. . . e(:. u ue,·a ,-spww .l s111
otro libro Fr. Andrés de Olmos de 1 .
O e Fr íonb10 de l\1otol1n1aJ escribió
enviado a Espana y no le 911.edo· at ·m11s1d1ia d rd:n,} no lo pude ver p(1rque lo habia
ras a o e el· ). de
·.
personas. escribió una breve relació11 d 1
.
spucs. a ruego de algunas
e O que se pudo acordar
·1 d' ~
de e ll a. aunque muy poco hube vi Ot
.
. como e ice . Parte
también franciscano llan1ado L· -L~. • ros memoriales hube de otro relioioso
·
rr. , ranc1sco de I N· .
""'
·
lenguas. y que anduvieron mucl10. as a,as. ambos lllll\ grandes
s anos entre los indios t d d
·
y fueron perlados en pueblos de españoles v de i1 . . en e1: ien o en su doctrina.
y averiguar los usos y costumbres d
, 1·1
1d10s: hubieron cuidado de saber
después que los doce . .
e a~ue a genre, y fueron a aquella tierra poco
.
prnne1 os. \ vieron ellos , r- l . .
.
ant igüedades y trataron con indios a;11iuuos
. . .· r. onb10 sus pinturas Y
traté algunos al1os en México siendo ; lli
v1e10.s; Y estos tres los conocí y los
Nuestro Señor", [Zorita vmo como oido , ~r: : ~e qu~ eran grandes sienos de
cargo}.
r u1 l ))4 F.n l 5:i8 todavía estaba con ese

ª

(;;t•

En la propia obra de don Joaquín en la se••
.
263.8_1. sacadas del Libro de Oro, que ~só e
""'unda de las relaciones. antiguas
a In biblioteca de Texas se Ice en
p b odmo todas las obras de este historiador
· ,·
su enea eza o· "Rel · · d
.
.
de lo~ seiiores que ha ser"ioreado , t .
.
ac1on e la gencalog1a \ l111aJe
acuerdan haber oente en estas rartts ~ tl1C'rra di e la Nueva España. desp~és ·que se
. r.
.
"'
es. a cua procuramos d .. b 1
.
in1rascntos. sacados de los 11·bros de caractcre3 de q , . b e s.1 er os rcl11uosos
~
11
los mas ancianos \- que mas not. . . .
e usa an estos naturales. ) de
.
ic1a tienen de sus antepas d
r_
•
mandado de nuestro prelado.....
·
•a os. r.smb11nos por
Y en la tercera relación 281-., o
. .
para nosotros ha sido trabajoso , ·;Úri:'1~e11 de _lo.1 _,1Jex1cano.1. está escrito: "Aunque
algo ocupar el tiempo en ello nJ ta \· u ,oso dilucidar la presente relación \ en ella
causa de entender en lo que toca a ~a ruc uos~~1ente. deJando alguno~ raros· por eslél
füimos enviados ) de
' '
convers1011 de estos naturales a que por V M
nuestros prelados nos fue ene- d
.
nuestro mismo Dios nos fue dada en
. .
arga a y encomendada. ~ de
V. M. es servido de esto por lo uc e:u1:7-e. per~' cons1~erando que no menos Dim ~
en cuanto en nos es. de las cosa~ pa ~ amo~ rc.:sultar&lt;1. sabida por V. M. la verdad
los que han sen·oreado \, l,ab·t d , sa as en o que roca a la genealogía " lina1·c de
J
I a o en estas
t, .. El - ·
·
la anota: "La relación que s1oue ¡ t~. par cs.... seno_r lca?balccta XLII-XLIII
. .
;::
an ~nor] cu,o ono111al lle 10 f .
.
repet1c1ón de la anterior r la SC"llíldal
' . • "'
ne
OJas es ca.e;, una
se agrega que el No lll
"'1·
~ aun copia muchas ,eces sus palabras.¡\ todo
. - ~
·
es a pieza que esta al n
d ,¡ L h
primeras fojas están rotas pod 'd .
rente ~ t m dt! Oro. ~ !)IJS
dificultades. El título e d 1·,
. ri ~s en pa11e lo cual au111enta los huecos '
s e dra coetanea· mas el dt • d I d.
•
·
costumbre "del arpo h
z . · de· la orden
icno e co ice anad10. segun ~u
· · 1uan _umarraga
de
s
F
•
,
~
· • r,1nc1sco. F.I a~unto

�mismo del documento demuestra que el Arzobispo no fue su autor. sino quien lo
llevó a España...
Ahora bien. con estos datos precisa conocer quien fue Fra1 Andrés de Olmos
Su biografía )' mayores Jatos sobre sus obras los tenemos en la historia dc
AfEND/ETA. Op C11 Lib V. Pte. l. Cap. XXXIII. 6-l-l-5 ~ XXXV 6-l6-8 1 651 que
pueden verse en el Apéndice Doc 1
Sobre la obra de Olmos a m::ís de lo ah1 señalado en d Lib. IV Cap. XLIV-550.
nos dice ME,VD!ETA . .. Op C11. --Fr. André, Je Olmos fue el que sobre tod05 tU\'O
don de lenguas. porque en la me,icana compuso el arte más copioso 1 provecho~o
de los que se han hecho. e hizo \Ocabulario) otras muchas obra,. 1 lo ,rnsmo hizo
en la lengua totonaca ) en la huasteca. 1 enuendo c.¡uc supo otras lrngua~ de
chichimecas, porque anduvo mucho tiempo entre ellos... Y sobre sus fuemes Lib. 11
Cap. l. 77: --cuenta el venerable y mu1 rc.'ligioso padre Fr. Andrés de Olmo~. que lo
que con:igió de las pinturas y relaciones que le dieron los caciqui:s de Mex1co,
Texcoco, Tlaxcala. Huxotz111go. Cholula. Tcpeaca, Tlalmanalco :, Ja5 &lt;lemas
cabeceras, cerca de los dioses que teman ..... :) en el Cap. XXXII del mismo Libro 1144: Dice el padre Fr Andrés de Olmos. que quien mas le satisfizo acerca de esta
materia [de la venida de las tribus l fue un indio principal , iejo de Te:,..coco llamado
D. Andrés. el cual preguntado por él lo que sabía acerca de la venida de sus pasados,
respondió:" C. GONLALEZ PEÑA, H1storw de Ju L11.!r11t11ra ,\frxicanu Segunda
Edición. México. Edit. Cultura) Polis. 19-l0. 10 y en la edición de 1928. 20. afirma
que Olmos: .. llegó a México en 152-l", dato inc:-.acto pues corno afirma la autoridad
de Mendieta, vino con el Sr. Lumárraga en el a110 de 1528.
Ahora bien. la opinión del Sr. Troncoso no carece de ,erdad. Su instinto de
historiador inteligente le permitto avizorar la verdad. más le faltaron mayores datos
en que apoyar su conjetura. Viene a probar la paternidad de Olmos sobre el Libro de
Oro. desglosando lo que en verdad no le pertenezca al franciscano. Fray
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS . .~polugJ11cu Historia de /u:, Indias La edición
utilizada es la siguiente: Nueva Biblioteca di: Autores Españoles bajo la dirección
del Excimo. Sr D. Marcelino Mencndcz y Pelayo. Núm. 13. Por M. SERRANO y
SANZ, Madrid. Bailly Baillierc e hijos. I:.d1ts. 1909.
Esta obra iniciada al concebirse como una sola con la Historw Cenera/ de las
Indias. en el año de 1527 como se lee ~n ella en el Cap 11. ) que finalmente observa
el Sr. A. M. FA13IE, Vida y escmos de Fray Barrulomé de las Casas, obispo de
Chiapa 2 \'. Madrid. lmpr. de Miguel Ginesta 1879 1.354-5 y 357-8. fue
continuada durante los años 1552 ó 53 ) concluida entre el 59) e 161 .
Sabemos que el P. Las Casas estu,·o en la ciudad de Mé,ico el ano de 1539
para el Capitulo General de la Orden. Conocemos la fecha de su consagración
episcopal en la capilla de San Pablo en Sevilla el 30 de marzo (domingo de Pasión)
de 1544. en que ofició como consagrame el Obispo Loaisa. Volvió a estar en la
capital de la Nueva España. a la que vino desde su obispado. para asistir a la Junta
de Prelados. ) de donde partió para Espa11a para no volver más.
Según los datos anteriores. el Libro dt? Oro fue esrnto entre los años de 1530)
1535. más cerca de la ultima fecha. Así para la primera venida de Las Casas a
México, el libro estaba tenninado) hechas las tres o cuatro copias de que nos habla

7.H

Mendieta
, el do
·
d
. .
· ·.
. mmico pu o conocerlo o saber d •
relig1osos tranc1scanos tenía A
d
e el, por la am1s1ad que con i&lt;J'
E
.
. n su SC!!un a vuele
. Ob'
spaña los originales o estaba por en~ . 1
a. ya .. ispo. había remitido a
Zumárraga.
iar os con un rel1g1oso. no con el Obispo
J

De reg_reso a España. Las Casas se dedic .
.
Olmos. copia de su libro· "v c
[01
o a ter minar su obra) debió pedir al p
. . orno
mos) no od ' d ·.
recorrer sus memoriales ,· hacer
·1
p ia eJar de satisfacer. acordó de
.
,
un epi º"º o Sun d 1
contenia. como lo hizo... Datos es10s últi :::
. la e o que en dicho libro se
conc~erdan con los de Zorita.
mos ya citados que s011 de Mendieta &gt; que
renemos así que Las Casas es el Prelad O .
.
Por otra parte. las fechas concuerda E ~ 55 b1sp_o a quien se refiere Mendieta.
ocupaba todavía ese puesto en l 558 n., , n . ~ vino como oidor Zorita quien
. .b..
· • Y u1 este uh1mo año
t bl
quc, cscn
io Olmos ··a ruego de alo
..
.
nos la a de la Rt'lac1ón
remitido.
"'una persona a mas de los originales ql1e ya había
Hasta aqui. no se precisa el que Olmos s
.
que Las Casas daba la resolucion a t
bl . ea el autor del L1hro di! Oro Dij irnos
al mencionar. como acostumbraba h:::rf;º1a:r;1a) hatí~ ~usticia al célebre filólogo.
rara en aquel entonces\' hoy 1a1nb·1.
.
uentes u11iizadas para sus obras co~~
.
,
en en numerosos ·
"
As,. en ~I capitulo CLXXV--l60 dedicado ·. casos.
fuentes propias v aienas· ·'A
Totonacas escribe \ señala la•
,
J
•
s, que 10d0 ¡ da· los
1 d
- · '
~
comprende muchas provincias en espec1·a1 fasº.1 11c_~º- e esta Nue\ a Espaiia. que
hac
·,
· ¡
. i,a 1as costas de la mar. lo· h • s b.d d' ue rinon
. . de la 1icrra.
~ in as que cstan
fueron los ~rimeros religiosos qu~ e: ,i ~ell~ !_os religiosos de San Francisco. que
lengua mexicana.\ han sido curiosos qd·1 ·' tierra entraron) supieron mu, bien la
d
·
,
' 1 l"Cnles en
"
· , icio-,
espues
que se convirtieron
v fuero11 , -. . "'
prc::,lllllar
a los indios
,¡· .
.
.
cristianos de los t ,
J
•
Y re 1g1011 de su mfidelidad r•'ro n·
.
rr os, 1:erernonias \ sacnfic10,
·
. .
· "
111guna cosa de ,flo
·
~ b .
. .t
, ,eron. s1110 pllr relación de
1os mismos md10s lo Sur}iernn L
d' 1
.
t
.
o que a ilJO se d1ra d ¡ . . . . . .
ic 10 arn ba cuando habfában1os d I
d , e os rnos y sacri f JC ios. \a se ha
e O\ sacer O11.:s
, ¡ b
·
que 1!amaban Tolones o To1ona
qu1: rn ia en lu prn, mc1a dl' lo~
N
cos. que estaban pobl d 1 •
·
arte. que es lo rrimero qtrl' ,endo de F - 'l
a os iac1a la costa del .\ far di:I
siendo muchacho lo visto por·
.sra, a hallamos. lo hube de per:;ona c¡ue
su~ o¡os estando sol
,
español alguno. ni principio que en 1~· .... J, .. '- .
o entre aque!IJ gl'íltc s 111 otrn
,,
d
" .,Lc:\&lt;1 cspai1a entrar
· ·.
St: guar aron. lo uno por ser muchacl
I
on cmr1,1nos. dl' I cual ll\l
y lo amaban. Este. dcspu-:s ,1enJ 10,. : :1, otro porque lo tu, icron por hijo del Sol
- ,, d 1
.
..
o lo111t,1 e tk bien 111. d 10
.
1º'°ª o. o que diré tocante ¡¡ h r·,¡ · • .
. · l
por .:,crrto. por m,
,
' t l!.!1011. LaClll0llla~ sac 'f
1
de aquella rro,inc1a de los l •itt1 1 , . ·
rr ic,o~. C;-e ~ \ rnstumbres
E .
· ' lt)O 1otonaco.&lt;,·
·
,ste ult11no personaje es sin !!enero de d 1 ,
. •
.
~e
Juan de Mt:sa. de quien n~~ J 1c,
t:~_tJlll lk,o ~n r·cl1g1Pn el nombn:
J7., ...\1U) singular\ e,celenti: \ 'lf()l1 lt.:!·1·1 ··f ,1u .¡ Ori ( JI I rb IV Cap l\',
.
'
' l la\ o . u:in d-: \f. . f·
\ _1
l S.t
Ul' cslL' \leno J,,
D10s nc1tural de Ltrcr""· , illa .1.
ue , llu.J 1uc1a \
. d
'
(como Juan C10111ále1 , otro~ mt1cl10• 1 1.. ·, \1cl11 o nw1u.:lo s;c , 1110 dl' l.h lt1d 1,h
·
.
' () lil 11 ll:C 1() ) 'I e l t ,
j
que era encomendero de u11 !'U ·bl 11
, \ n unp auon de un 110 ,u\ o
t: t1
am.ido 1 ·rnr 11 11
I
· 1
f !uaqeca. se1cn1a lcnu·,s d•· \!. . .
.
_,' , , t:\IC(1. .1unqueJi:di1.'- ·· u,¡' · en a. pro, 111Li;1 de 1•
J \,
t:lclltc -:ngua '\ con 'l'I' harbar.i,
d rfrrnllosa. como era ni110 el J
ll,111 e k sa ¡1 '" ( • I ' d .
1 .
.
consumado l'n ella · ,, t'rni·c(J r rcu1rn
.. 1 dur J e ·iqu
· · ,¡¡ l " &gt;\e
e
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·
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L o, lllul\h di.:,pue, J.:I 11.rdr. 1

~hay

11/~\~

1

- .\ 'i

\:

1

�Andrés de Olmos. Dióle Dios tan buena alma. que en su puericia ~ mocedad no se
desvarió en las vanidades que en aquella edad suelen ser comunes a los hijos de lo~
hombres, mayormente en tierra tan ocasionada como es este de las Indias, antes se
aficionó al estudio de las letras con inten10 de servir a Dios en el estado eclesiástico:
&gt; como llegase a tener edad y suficiencia, luego se ordenó sacerdote. el cual oficio
ejercitó con grande ejemplo de todos ) aprovechamiento de aquellos naturales,
predicándoles y peregrinando de pueblo en pueblo. particularmente por los partes de
Tanchipa, y Tamaholipa y Tamezín. que confinan con los chichimecas infieles .. •· A
la muerte de su tio le sucedió la encomienda, que empleó en hacer el bien. Por su
renuncia a la encomienda. mereció el titulo de Las Casas. de ··hombre de bien".
En el Cap. CCXlll-559 de la Apologéltca, al hablar Las Casas de la
embriaguez y las leyes que la combatían en la Nueva España nos dice: "Esta fue la
costumbre y la ley y la pena que se tuvo y se daba todos los tiempos que aquella
gente vivió sin que viese cristianos, lo cual todos los religiosos. en especial de la
orden de San Francisco. escudriñaron. examinaron y averiguaron y tuvieron) tienen
por cierto: después de los cristianos haber conquistado aquella tierra y quitado a los
señores naturales y jueces, )' sido causa que no usasen sus antiguas leyes. son tamos
los excesos que en borrachera han hecho y hacen cuando pueden los indios, en
especial si pueden haber venido de Castilla [es la misma queja de Quirogal, que los
mismos religiosos que digo no pod1an creer que no los usasen todos en sus tiempos
antiguos; pero después de mucho y muy bien inquindo. y como dije, mirado y
examinado. confiesan haber estado engañados, y es verdad que esto que aqui digo es
todo escrito de ellos y de sus escritos lo he sacado" .
Dos capítulos adelante 562: ··En el cual se refieren todas las leyes por las
cuales los reinos de la Nueva España se regían·· escribe: "Porque más en suma se
vea la buena y prudente gobernación que los reyes de la Nueva España en sus reinos
tenían puesta, sera bien referir en este capitulo todas las leyes que }o he: podido
haber que había en ella. sacadas y colegidas con diligencia por religiosos muy
entendidos y experimentados y que penetraron de raíz aquella lengua. las cuales
tengo en mi poder firmadas de su nombre y comienzan como me las dieron de la
manera siguiente: Estas son las leyes que tenían los indios de la Nueva España. Estas
mismas leyes, son las que aparecen en la cuarta de las Relaciones Antiguas de la
obra ya señalada de lcazbalceta en: "ltem no bastaba probanza para el adulterio s1 no
tos tomaban juntos, y la pena era. hallandolos apedreallos a entrambos
públicamente" 262. En la Apologética: "Algunas de estas leyes ~uso referidas no son
del codo auténticas porque se sacaron de un librillo de indios no autorizado". 563.
De la obra en poder del señor lcazbalceta. fueron tomadas por D. MANUEL
OROZCO y BERRA .. f/istona Antigua y de la Conquista de .Héxu:o, -1 v. México
1880.1-269-275. Y de esta obra J. KOI-ILER, "r.l Derecho los Aztecas". en Revisw
de Ciencw Jurídica Comparada. Stu11gart ( Wurte111berg. Alemania), Casa [:.dit. de
Fernando Henke 1892. Primera parte de la serte Cultura Jundica de Antigua
Amcrica. Esta obra se reimprimió traducida por el Sr. Ltc. Carlos Robalo y
Fernández. en la Revisra /lus1racla de la Escuela Libre de Derecho. 11 2a. Época.
1923-24. México. Edit. Latino Americana 1924. que es utililada por nosotros.

. !\I final Je esas /('\es \ de I·
' ..
.
crrmenes: l'I primero· de Ío, l;echic .&lt;1~ qul . 1rwh,ben &gt; c;1s11gan cuatro princ1r J.
tercero· de los carnaks el .
~ro) ~ 'íil teaJore~: el Se!rnndo· de lo I· d
a -:~
·., •
·
mano· de las ,, , ..·•
·
~ d rones· el
s1::,ureme
•
,¡
.ad\ertencin' · "Tod n~ 1Js 1e\ l'S Ó' "'ll(nas como
. se Cita• «•
,~ cncucmra
la
:e q~e mas 'iupo de la _k•ngua tnC.\t~ana ~ :i~~~ [;t:,,,tas d:cc aquel :~lrgio~o. que fue
rdad. porque las saco de un libro d. ·.
rcnctro. como d,¡c que son tod·
que los ind ios tenían en !.!ran vene. \ ~1111uras mu: auténtico de Ía l\'ue\'a 1-spa~:,
on1 ,
d
,ac1on \ era ·nt
11
~ na
P "ue es ver ~d todo lo que aquí refinó d·¡ · . ~ re_ l' os de mucha autoridad. \
ten=-º·
d11c
de1 r111smo
.
dl' -;u riomb re. \ as 1. lo.
. como
.
· · lirn1ad0
'
"\. ~o que lo ftrmaba
..
6 dichas. de otros reli!!iosos ct, ·d:· parce~ tambtcn que muchas de la; c~sa5arna
habidas
son con
. estas conforrm·s'·
-:
l
ordenes
· d
, .
y 1\, er~as
1
.
:, aun e SC!.dares. por r111·
Andres de !\l b'
.
· tn a copta o , ·¡ , . sobredicl
co tz l'i diez d..: septiembre de 1'i-tJ en V 7¡'~p1/c1on que firmó Fra.:
.
10 ~s \ erdad, porque .'.I o las sac ué - .
. a a o td, se leL'. "y todo esto
f.1_r11uras es~an escritas estas leves. en unl li/e un libro de sus pintura~. a dondl' por
11111t: ~e m1 nombre
.
ro mu: au1ent1co. :, porque es verdad lo
f·echa en Valladolid. a die¿ del t ,
.
cuarcma \ tres afios Fr Ar d . d
nes de septiembre aiio de lllil \ q . .
t ·
· · · 1 res e Alrobiz"
. urntentos \
.ste Fra~ Andrés de Alcob1· d'
. .
.
e .
d
z. ice Sl'r ,¡ r e I d
?1sta. e los originales remitidos a Es a- t e op1 a or de la nbra de Olmos. o el
sea una mala trascripción paleo!.!nHica p na: dudamos por no conocer el onoinal si
En el Ca
·
·
"
·
.
p. CCX IX-57-1. nos habla L
.
mexicanos. ue lo~ castigos que im ontar ' ~s Casas de las costumbre) de lo~
aqu1 dichas\ que se d..
p ' l por dctermmada:. falws· --1 d
d
.
·
1,1ero11 son \'crdad
. 1
_
·
o as estas co~as
o1111n1cos que han penetrado las le;;~ ast º.lest1f1can los religiosos francisco, ,
corporales )- de espíritu de
. . i'°'uas. : con grandt?.s sudores \
. .
cos1umbrc~ buenas : m;la, /cr:~~:'i1~ '.:;n querido sa.ber de raí1 )- fund,;m:~~~ª-;~:
alg~nos que más cuidado que otros de~ tic. : tamb1e11 lo ¡¡firman seglares buenos
tenido. y digo en \erdad que . " ! render las lenguas e inquirir lo di l
.
escrito, habido de diversas ;1r~~1:~:i:s~Síl\ en substancia de lo que de el los le~,:~ 1~~1;
vocablos)'
. o 1no mudo ni 'al t~ro.
,
·
"'
. . es t"lto porque no suenan tan ·bien
s1110 son algunos
por mis _OJOS he visto. sin quiiar ni oner . _os que cllos_rus1eron. ~ en lo que mio
pronuncio: notifico. y esto Sé teno~ po n~as de lo que siento. entiendo ser verdad
como muchas veces he d1ch
"'
r 1111 en todo lo ya escriro \' que ~e e 'b .
'b - .
o. porque \as• q o·
.
sen tere
eser, a hce1oncs excediendo los 1; .• . ~ ue ,os no tiene necesidad de que
ofend •. ·
.
. crminos de la \ 'rd· J
,
.
_\ o
T
rna. : por su rrnsericordia no trato
. ~ ,ª ·. pues ma1111icsro es que k
rozo en el ~ue hace profesión de s1ncerid:~· t/ºn:t:ncc. n1 me::dité tal granjería··.
Despucs de haber lratado en el u ent~ en toda su obra.
.
~aba_n los ~adres de la ~ucva bpar1/~:~1;fb;~~~-11:o d~ la ~ducac1ó11 que a ,us hijos
: d1c~o en este capitulo. una condusron q
as1 s1e111pn: supuesto. añado a
ranc1sco a los
casos
dichos''
ue
i::tce
un buen rl'li!!íoso
d,e Síln
.
,
~ ·
E.nse!.!utda sobr •I ·
1b
.
e e mismo tema de 13 'd
...
pe eyos. en el Cap. CCXXIJl-'i8'
~ ucac1on de los hijos de nobl
arte d 1
.
- .J prectsa su ori" ·n .. r d 1
.
es \
"~
o o o que habernos en esr~
P - e a enanza de los hijos d precedentes capítulos dicho se ~ . fi e esla&lt;, nuestra~ mdianas naciones en lo .
de la orden d S .
. . . con mna por unas e\hortac1 ,
.
.
s
e an Franctsco me em IÓ d' 1 N
.
on~s que otro re/1oroso
~, ~ Ue\ a Lspaíla. ~stando::, o en Espaib .la

~tº

j

�vieja,. las cuales había el romanzado de la lengua mexicana fielmente sin añadir ni
quitar cosa que fuese de sustancia. sacando sentido de sentido. no palabra de
palabra; porque como él dijo en su prologuillo que a las dichas pláticas y
exhortaciones hizo. a veces una palabra en aquella lengua requiere muchas de las
nuestras. ) una nuestra comprende muchas de las suyas. y porque son cosas de notar
en gente que ha sido hasta ahora tan menospreciada. quise referirlas aquL mudando
algunos vocablos que parecían no bien sonar. según el estilo de que al presente
usamos".
Puntualiza finalmente su autor en el capítulo siguiente 589: "Estas
exhortaciones son !as que. con otras qué por abreviar dejo de referir. me envió aquel
padre religioso de San Francisco estando yo en Castilla. llamado Fray Andrés de
Olmos. padre en su Orden, y tambien en la experiencia de la lengua de la Nueva
España. bien antiguo. las cuales amonestaciones creo yo que sonaban mejor en la
lengua mexicana que en la romance que le~ dio el padre susodicho".
Las pláticas y exhortaciones de que se ocupa Las Casa~. son las mismas que
sciiala Mendieta al hablar de las obras del P Olmos. Ahora bk:n. todas esas leyes.
pláticas, costumbres. y otras que no utilizó Las Casas. reunidas en un manuscrito
antiguo, sí pueden formar la Suma que no admite el Sr. lcazbalccta. que desglosa
sólo \as leyes y otras peque11as relaciones. y olvidase el conjunto.
R La cedula puede verse en V. de PUGA. Ced11/ur10. l- 157. La Curta del Ar:c1/J1spo
en D.1.1. Xlll-256. TERNAUX COMP ANS. Recuil de pieces relativos a la
Conquete du Mexique. l 838. la publica también.
'
Relativas a la mformación que se ordenó ~e hiciera acerca de los indios
1
esclavizados ) vendidos por Nuño de Guzmán. Trata también de las Cedulas de 19
de sepuembre de 1528 en que se ordena se presenten los esclavos a la audiencia para
examinar su procedencia ) marcar a los que en realidad lo fuesen. cedula que se
rectificó el 20 de noviembre del mismo año. La primera de esta~ cedulas es
duramente censurada por Quiroga.
'" T. de OEN/\ VENTE o MOTOLINIA. l listoria de los Indio~ de Nueva Espai\a por
rra) ... En Coleccuín de do&lt;.·11111t'/ltos para fa I h1111m1 de ,\frúcu de I GARCi /\
lC AZBALCET A. i\\cxico. \ 858-1866 2 \. l. El Sr. lcazbalceta es de op1n1on que los
Mcm0riales. son el primer ensayo algo diferente de la Historia. Como vimos
anteriormente. Motolinia había escrito un libro semejante al del P Olmos Mcndieta
nos habla de sus escritos por él utilizado~: más tarde por Lorita: Torquemada.
11 11 istoriadorcs de Mex 1co. 6-7.
Feo. LÓPEZ DE GÓtv!ARA. ( '011t¡111stt1 di! \{Jx1co Segunda parte tk la Cro111ca
12
Ge11er¡¡/ de {a., /11Jws Biblioteca Histórica de la Iberia 2 v ,1l,ico Imprenta de 1
!:,scalante) Cia. 1870. La prnncra ediciones del mio M l ~52
EL CONQUISTADOR ANONlMO. f?dm·/(í11 di.! alg1111a.1 cos,;.1 de f¡¡ \11era
11
[,~paiia y de /u (jra11 Cllldatf de Te11och11tfú11. Mcxico. esc1 ita por un compai1ero de
Hernán Cortes. En Col. JI! Don para I I Je ,\ ft:.\/w de !C AI.BALCETA I De esta
edición se sirvieron los que la reeditaron en '.\tt:,ico. Alcancia. 1938. que e~ la
utiliLada
por nosütros.
l.\ A. de T APlA. Re/a('IÓII he&lt; ha ¡JOr el Se1i11r snhrl' /u ( ·u11i¡11Na ,I,· .\!J.uco
Publicada por IC AlBALCf l A Col Doc~ para l,1 l l. Je\ k,.

-)x

15

~ pesar del juicio anreri
.
1est1gos
de la' Co nqu1s1a
.
~
Vor· tiene mteres· pues· J l:·be I1a ber
b ,1
Salazar de J. H. D!AZ T. HO ease el esrudio critico e
,
rec1 iuo noticias de
l61-¡·
.
ME que
omparat1vo de e·
,sronadores de M . .
.
posee el Colcnio d \1 .
t:rvante~ Je
11 E
•
ex,co. 11.
"'
e ex,co .
. _DIAZ DEL CASTILLO H .
.
Espano lntroducció
· ,.ifr/1'/o I adaúeru Í' I •
19393 v.
n) notas de J. RA/vtlREZ CAB¡~ ~ (ml(¡u1sta ele la Sut'l'&lt;I
,s Cite la nota en que . ct·
A . Mex1co P. Robredo Ed.
t9 J
)a 10 el dato v ·.
. E. POMAR. Relación de T . ea~e nuestra nota.
la H. de Aléx. México. 1886- 1:;ioco En IC AZBALCE·1A. \ ue,·,, C)
la que se han acomodado I J . . 111. Es como su nombre lo i d. r I Docs Paro
B. de OBREGÓN H · os icchos a manera de h1sto .
n ,ca. una relación.
11/
• 1stvnc, d, ¡ d
na.
, ueva España, escrita
é os
escuhrim1e111u1 w1t1 ,
M/\RIANO CUEVAS P?r. el Conquistador. Añ d. ~~w.1· 1· ,1wclemo.1 JI! la
1924 V
. Mex1co De
E .
o e 1:-84 Dese b
,¡
.
éase el prólogo del P C. . pto. du de la Sría D f:..d
-~ iena por
- D. MUÑOZ CA-MAR . UE_VAS.
. e
ucac1011 Púb lica.

ft

~LFREDO CHA VERO G?: !íworlil de Tlurcala p . -- A. de ZORITA B
. Mex1co. Of. ripoo. De la Se
ublicada Y anotada ¡)·'r
re\'e ·I e
'
cretaria d, ¡v
ICAZBALCETA . V
re auon de los .1eiiore1, de I \'
t ·omento. 1882.
DE LA ESPADA. ' ueva Colección. 111. XXXI-XX;IÍ i~1·a Espw}a Publicada por
23 Historiadores d.e •1· .
. ota del Sr M. JIMENEZ
,~
"
11 e.neo 5-6
'5 Carta del p To,·ar al p ~
.
- D. DURAN
. . . costo. En ICAZBALCEl
.
México. lmpr ·d~1Js10Mna de las Indias de la .\'uel'a E~· ~a destrucción. 110-J l 1.
!ó
·
·
a. Andrade y F.•
E
.1pana e Na:, J r
TOVAR o Cód. R .
scalante. 1880 ~
.
t' ,erra ¡. irme
O.
.
ice anmez M
-&gt; \..
rigen de los lndi
. . anuscnto del s, .. 10 XVI . .
José Ma. Vioil Edi~s 11t~e8 hab1tan esta Nueva fap;ña seo. 1nt11ula?o: Relación del
Véase el estu,,dio crí;ic
. (Incluida con la Crónica Me/~ sus h1st0nas. Mex1co.
el Colegio de M - -· o comparativo sobre Frav o·,' D, ,cana de TEZOZOMOC)
!7
ex1co.
. ICbO uran de F SANDOV
.
28 arta del P. Tovar al/'
,
.
AL en
M OROZC
. . costa. 11 O.
.
O Y BERRA
~LVARADO TEZOZ:OMO
. Op~ada sobre Crunul .
.
.9 Refiérase as
C. Cro111ca Mex1can·1 M .. ·. u¡¿w Me.ncana 1 1878
En H.
Jo B d
_u ~ola relativa.
'· e:mo. J. Ma. Vigil Ed
_
i 1 ·. e ?BREGON. Op. Cir XVII
1.
de M.ex1co
. 4.
n H1stor1adores
.
OJeada sobre cronología.. 161
.
entre la obra de Durán \
. Es smgular la marcada jo
.
fuente. o este último . _la de Tezozomoc. Debieron de dualdad arqu11ectónica
Mexicana. escrita po criia_r al primero. H. AL VARADÓe;E~;!nbas de la misma
OROZCO v BERRAr uran hacia el a11o de 1~98 A
d
ZOMOC. Cró111ca
l 878 .
y precedida del Códice R. . , . :ora a por el Sr Lic D. M
B
amue . Mex1
J
.
. J. BRAVO UGARTE H'.
- ,
co. . Ma. Vigll Ed.

e

~

~

Cienc!as Sociales 194 ~llona de ,\léx1co Mcx,co Jus
ICAZBA LC ETA j¡.
l._ ~. 1-13 7 De sus .
Re1 ,sra Je Derecho 1
,
· 1sronadorei· 1¡,, M,
numerosas obr
·
mas detenimiento\ .
. · t • exico 4. "Ojalá h b'
. as escribe
- mas a1enc1011 a la Cronolo&lt;&gt;1a
u ,ese escrno menos. con
.
~39 e . porque es casi imposibl
- e seguirle

�4

l"n ser más que variaciones
• , 1 0 ies' que no sue...
.
de sus numerosa)
en e
...
• · n: ,ac1 taJles •que no l1a\• medio di: reducirlas a. un
de un mismo tema. pero vana:1ont : . publicada por Kin:,borough ( lo m1sm~
.
a p•'rfecto Su H1srorw U11c 111111; UI. .
'da \ e, su mejor obra. aunque
s1stem ...
_
. ción mas segu1 • . ·
·
,r \f, . .
que las Relacw11l!sJ. otr_ece u~~a narr~ KINSEOROUGH. :lntic¡11111es º1 , Ul(O
no escasa de anacronismos E. E .
la edición cnada por KOHLER ..ºP Cn .
'O 1848 9 v en el v 9. sta es
. . . d, Publicadas\
London. ¡g., . .
IXTl ILXOCH!TL. Ohras H stor1ca.1 c.. 891-189?;
Otra cd1c1ón: F. de AL V A
. •.
Of Tip De la Sec. de Fomento. 1
-·.
anotadas por A· CHA VERO Me:\.lC0. .
.
1 lab ,,r·1nto

, - o· ,. ··Descendiente legitimo como e,a
La Jestrncc1ó11 .,4~:,. ¡'c~. quedado reducido a ,ivir con
de a u;lla casa real (la de Acolh~1acan 1¡
10. en correspondenci~ con l~is
cstrc~hcz. y solicitaba del gobierno .:spaño brc habia prestado a los conqu1stador&lt;.:S
.
. qu e ~u antepasado
dl'I mismo
nom de aque 1 f,;I
.,·no. que en cierta manera.
~erv1c10s
d
salzar
!.:is glonas
De aquí el empeño e en . ..
,en1an a reflcj.:irse en su_µerso.,na .
.
. n
; 1 Historiadores de México. L.
b HERRERA de C. BOSII GARCl,\ e
"' Véase el estudio crí11co comparat1,·0EsR·oA reHistoria General de los hechos de los
. de Mex1co.
· -·
El Colegio
'; de -IIERR
del mar· océano (en ocho deca. das. desde 1492 a
caste llanos en las islas\'· ,11ara !irme
15 54 ). Madrid. 17:.9- l 7 ,O
.
,7 icALl3ALCET A. La destrucrn)II 97
éxico 7 J. de TORQUEMADA. Los
,x ICAZB\LCETA Historiadores de M . . ·I or1oen \ "ucrra~ de los Indios
'
Indiana, con ~
=&gt;
• "'
•
.
,eintiún libros rituales~ Monarqu1aD t1brimie11to. Conquista. Con,ers1011. : otras
pOblac1011cs
ese
Occidcniaks, de sus
. •
\· d·d 1723.
. Cosas mara\'i llosas de la misma tierra/ t.-1/~ _1, l• • 9 !\ün cuando en La Jotrncuon. ) 7.
. / • , ~ l l.'
l.'~ /l/J. .
i ICAZ8ALCETA. f/1stor1,u u1e.
• ,J· ctor de 1.,tlilxochitl".
a
;-..; dice que .. no es. mas·qu·unmil'\Oí&lt;.:
t: .
,

i; ICt\ZBALCETA.

i:,~ ~:xil

~o~\3RAVü UGt\R l E. Op C.11 I-L16j 11 chitl son lc1s fue111cs pnnc1palcs de su
• i l.u cles1ruc·ciú11 57 .. forquemada l~a
~d:1~iraci;n que despertaba c11 el autor lód:
ob-ra. Por otra parte. es pa_tentc ~n .e
'c:Jn los pnmeros miswneros. por m~s qL;_e
lo aLleca, y el poco apr~c10¡\t:~ ~&lt;.:e i:~~~esucedía a ~us compañeros Aceta \:1::t;os
, eces asegure lo con1ra~10. "' Le llama en csrn obra "el mas po_pu a~ \; .·da a las
~l /listorwJort.!.) Je ,\lex1w. 9. 1 ,. 1 obn de Cla, iJero que existe tr.1Juc1 '
ti,
e•·crnores \ el mas digno de SL'r o .a '111,baruo mucho más agradnbk Ique a e
,
.
d E
a es ~111 t:
"'
.
.
l
rincipalcs lenguas e -urop . . . . , hasta hoy permanece sin riva
. ,
c\tial: suele haber en el la mc_¡or criu~a . , ' &gt;( \ fex,cv 11'//h a ¡irdm111w1:i, i ~e~1 o/
4; ~ ' H. PR.ESCOTT /11srvry o/ thl.' ui;,4:w·~;mando Cortés. "Jew York 18-1.J.) , .
e·
/he ,,·11l'11!11t Mex,wn c1rd1:a111111 und !,t~ n
'
11.
H Opus
Cit. .
. .
. . ,11 l l. AL v ARADO Tl:ZOL0:1()C · Qnus
1' · .
•\ J. F. RAMIREZ. Cod1ce Ranm~t. t . • ,,1 feo de la pen:gr111a.:1on de las tribu.5
. . al Cuadro ll1~tonu.1 (icro,,.
· \"l'li\
CUBt\~. Atlas
lmerpretac1011
M: 1co1 l:.n A ,,JI
f\.
J b'
aztecas que poblaron el v_a lk ~.e ia~~1 por .. ~k\lCO. 1858. A Ra1111rc1 se e \;
.
. ,-1co Estad1
Geoora
• s1 ico e II istonco. orn
la p:blicación de la obra de Duran

,~i

J,

¡'

~

~ Puede juzgarse su labor por las numerosas obras de este insigne escritor citadas en
este trabajo .
7
~ ICAZBALCETA. H1stonadore.1· dr Mcírirn ~O
48
M. OROZCO Y BERRA. ll1storia Anngua _, de la Com¡uwa de Ale.neo. México.
Tip. De Gonzalo A. Esteva. 1880.4 ~- J. JIMl::.NCZ RUEDA en el prólogo que hi1.o a
la selección de Opúsculos y B1ograjias de J. GARCIA ICAZBALCETA, ya citada.
XVI 11-XIX, da un buen juicio critico sobre este autor· ··Don Manuel Orozco }
Berra. investigador de nuestro pasado indígena. erudito en materia colonial.
geógrafo insigne. La historia en manos de este autor dejaba de ser política. Adquiria
su carácter de ciencia. Desposeída de otra finalidad que no fuera el conocimiento del
pasado. basada en una 111vestigacion pacientemente realizada en las propias fuentes,
alcanzó una categoria y una dignidad que se le reconoce en México ) en el
extranjero...
9

Historia de México desde los primeros tiempos de que ha) noticia. hasta mediados
de/
siglo XIX. México. Tip. De Juan Abadiano. 1862
50
Les
A:téques; h,stoire. moeurs. cout11111e.1. Pam, 1885.
51
L 'Evolu,ion Juridique dan.1 les Dn-erses Roces H11ma111es. París. Vigor Freres
Editeurs. 1891. (Bibliotheque Anthropologiquc XIV). Representa la tendencia
sociológica de querer clasificar a los pueblos primitivos en determinados modelos.
ajustándoles un sistema europeo.
5
~

- De esta obra de KOI ILER, quien pretende encuadrar las instituciones aztecas en
un marco jundico lejano a su esencia y cree en un sistema de vasallaje feudal, ha
opinado el Sr. R. AL TAMIRA. Cuesttones de Histona del Derecho y de Leg1slat·1ón
Comparada.
Madrid. 19 I 4· ''TrabaJo más reciente y autorizado'".
53
H. SPENCER. los antiguos 111ex1ca110.1· Trad. de Daniel ) Genaro García.
México. Tip. de la Sría. de Fomento. 1896.
5

A. CHA VERO. Explicación del Códice J¿roglíf,co de Ch. A11b1n. Es un apéndice
a la obra de Durán. A él se debe la ! listona w111ftua y de la conc¡111sta. de la serie
México a trai-és de lo., si¡zlos Oarcelona. 1888 que publicó D. VICENTE
RIVAPALACIO.
~

55

J. CANTÚ CORRO. la esc/m•1flld en el mundo r en 1\fex1co (estudio libre por el
Pbro. México. Escuela Tip. Salesiana. 1925.

56

M. CUEVAS. Documemo.1· inéditos del siglo .\l'/ para la hwuria de México
corregidos y anotados por el P... Pub!. baJo la dirección de GENAR.O GARCÍA.
México. 1914: del mismo autor es la HiHona de la Iglesia en \1éx1co El Paso
Texas.
Ed. Revista Católica. 1928.5,.
57
M. MORENO. La Orguni:anón polít1ca v ,ocw! de los .-1:!ecus, México. 1931
Sostiene la tesis de una organización central opuesta al sistema feudatario de A. F
BANDELJER. On the Social Orgarnzation and Mode ofGovemment ofthe Ancient
Mexicans. Salem. Salcm Press. 18 79.
58
R. CEVALLOS NOVELO. .
59
T.
ESQUIYEL OBREGÓN..
60
L.
MENDIET
A y NUÑEZ...
61
W. JIMÉNEZ MORENO \ SALVADOR MAT[OS. Códice de Yanhwtlu11
México. Talleres Linotip "Cult~ra ... 1940. (México. Srta. de Educación P1ibl1ca).
741

�,.~ J □ RAYO UGAR n: Opu, Cit.

vida jundica de k:-.ico y abultan u imponancia . Interesa sin embargo. u op1111on ~
el hecho de habemo conservado los restos de u legi !ación. KOBLER. estudia
desde un punto de vista moderno el derecho azteca. Le sigue innumerable legión .
7
LAS C.-lSAS. Opus Cit. cap. CCXll-..:-:i-l-.5. Esta de cripción recibida de los
religiosos de San Francisco. fue wmada integramente por KOBLER.
78
GOMAR.-1. Op. Cí1. 11-315-6

1

~ 0(1 C·11 l-b6 · &lt;:n -,el L,
,... KO□ LER Of' C•11 ,..,
-1--:INCi ' BOROl .lill
. •iro
""1 ornada del ( 'o d,cc• .\fe11d,1L·111u
\ 'rt&lt;: -t\k,1cano ,\111, guo d1: ,\ . Pl ~;'' : \\·~
,le /0.1 1i"1h11rus_e11 Monun;ei~;il ~(;; Clll\1.-i.l P.-\1'\ Ql lAl' lll l.l: lt· ?l~u; k
\Je,ico. 1800-6) &gt; dt: A .
· 1 . . l 1..,~8-161 ::' l rub l1e &lt;:t tr,1 L'.111.:~ . ·I .
.
,. ,
•t sept1crne re a11ons
-·
..
, , ,ve d ( h l t.'l ere
1/11/Ufr.1
l\ltll1C.: l
.
!Mf·ON P.líl~. \lJ!~Oll C.:\
•
.d
. . ri"in al par REMI
.
, autore,. \il menc1011.1 lb .
manusc'. it 1
que concuadan con l,1s de º1_tro J, diun1J~Jcs. a saber· d
ed 1teurs
· .
oporciona la i&lt;;ta "' :='d
d, ¡ 8
KOBLl:.R.
()pus C11 2 ~os pr, l'l nuwa. ! lacuchcalcatl. t.:I pre\1 L'l1tt' c.: 0 -~

t:;'.

~gg \

Cihuacuatl o canciller: _.¡ m1111,tro dic.: , -'\1 ti ·1ohuat·at&lt;:catl. el tltlanú1lqu1. 1c.:
wa1.:a
tribunales. 1 larntec atl·. el I·rahua
,¡ CL1·1Uhnochtl1.
d cu.iull&gt;a 11u,1..&lt;I 11• e,¡ wcutltccat &gt;
t' panL' at. 1:
'
l.
atempanecat . o a c.:
•
.,_ 1~
&lt;: 1
otro .
() . n, 11 -89. HI.RRl· RA Ot&gt; C11 I I - ' -·
TORQUB I ADA ·
KOHLf:R'. Opu., ( .11 ::,·¡

b'

/Jll.l

•

( ,,
'"' ME Dll::.T,\ .. O/ ,111- 14-17
l lERRERA ... Opus Ca

1s TORl.)UEM .:\ l)\1 • ()f 1 CII, Al\- ?.
11-~ LORl. l ,\ .. Up ( •1·1 -1• . 87.91 . l:n KOBLl:.R ...

r KORU-. R. Op Ca :i l
.
~
- R,\VO
C11ado p - - 1 ·9 KOHU-. R.. Op ( // _
,o J 13 . d
,,s LürUTA .. Op. C11. 100-1. ~· ~-d- 1 m,m:huale \en,a a cqu1parar:,e a la_ e
- ·rE· ... ()n,. Crt 1· 1:!6. La elasc
. ·a. •·staban
ujeto a la misma
GAR
r 1e 0 o~·n pro\,1nc,
~
.
lo ma\eques. Unos en la mctropo i. o r :, !~ clase más desheredada. el estrat ~ mas
.
. en cuan
, to a ~u .trato d.\ ons111u1an
- .• -· ,, de la cua l nacian en
mr1dez
los abuso ' \ mrnosp1ecw
b;jo sobre el que recaian to os
. .
. n p"r1 " lo~ futuro. esc la\o:,.
~ra " . _
1"! 7 , la
¡-:,¡ CJ
Ctt
_
V J, PUGA . , Ci:d11lano 1··- - .
La cédula di: 1_5 ~8 p~c.&lt;k ~e;~e ei'~ . i,a\edula de 15 ·o en PUGA . · Op
.. d,..,Odeno,1embrccn
rect1.fi,ca ion
e C11 1-\ 57
.

Opus Ca :O- I
.
,,• ZORITA . Op ( 11

1 -

-~ -

-u(},:~:: el/.

r-•

·1 ()UIROGA . Up Cu 33::-.
rüRQUl:.MADA .. Op C11 I1- LXX X que c11a
.,
. 11 JG0 l)e aqu1 lo toma
- ()pu.1 ~11 BiRR~ /!1swrru ..J1111g11a l-30-1
1
. ..
··b ·
lihro ·obre
-; ib1dem
➔ONDE Ml--.NDIZ/\BAL. e c11 io un
unto
-J ib11/i.'111 Modernamente M 011
·I . ani l.. en el 4ue analiza de de un p
.
, . de la ·al en los pueblos pre 11sp
la influencia
.
se problema.
.
·o d dt:I estudio
Je vista social: economtc~ e
es1uJ10 C0ncn:1a su op1n1on su1c1 a . nio de
-, KOBLFR . Op11.1 ('11 )7 . E_1; su 1 . ··t:.1 derecho penal me,icano e~ te~t_1m~
de las fuentes. en la iguiente. todrmu ~e la vida\ de notable cohe~ión ~0l1_t1~a . toda
d
al de oncepc1on u1a
.
1
eblo preh1spanicos
sevenda mor, .
d . hispanista niegan a o pu .
1. 1 con él M.
-r, Lo autores de ten encia
e:-.aoeración . 1xtlilxoc 111 :
. . d'ca Otros la e:,.,altan con .' c ~ . t\1 VL:YTl!\-BOTURI l.
el borac1on Jllrt ~ ·
.
,Ja de /0.1
1, \ flirn:o !\k'\I o l 8_:16. : ·
VE Y ílA H,mma An11g11a I t
. , 1. , 1 0 ,·e(i rt!lanon 1um,
.
.
,
101 de rn~ (}ll//gl/O.\ ,,. e ,
•
· d d
\1 VFYTIA .
Tercucu en /0.1 11l11111os uem¡ . RI \'/ 'dactad.i por el 11cenc1a o on . . .
la
· ¡/lo~ d,t l30Tl ' l,8,6·rehacen re altar la 1111nuenc1 a de l e,coco en '
llltll1WCl'll&lt;ll ine,
. C. Ma
Je \3ustamante. - · ~ 2
1
rvkx1co

OROZC

79

LAS CASA .. Op. Cu. cap. CCXlí-.-55 nos describe el sistt.:ma al referir·c a
Texcoco: "muchas provincia eran las ujeras al señorío de Texcoco, pero estaban
reducidos en seis pueblos principales, donde había como seis cancil lenas. en las
cuales y a los cuales iban de todo aquel reino a sus pleitos. : allí se cogían los
tributos : rentas. En cada uno de aquellos pueblos. hah/a dos .1ucces, personas mu:
e cogidas, tenidos por cuerdo : hábiles mas que otro. para aquel oficio. Fran
muchas \ eces ésto deudos del re) ... todo el día residían en las ca as de Audiencia o
públicas para administrar justicia. De esto\ e apelaba para ante otro do juecc:,, que
presidían obre todo , y que esto. entenciaban con parecer del re: o se11or. Cada
diez o doce día al rey tenia acuerdo con t0dos los ju ces sobre los caso arduo y de
mucha importanc ia concernientes al bien del reino y de toda la república". Se11ala
una junta principal cada ochenta dias denominada 'auhnallatu ll i.
~o GOMARA Op C11 11-316 "!::ran otros doce CU)O oficio era prender) llamar a
juicio. y su traje mamas pintadas que de lejos se conociesen." Concuerdan su dato\
con los Je Las Ca as.
1
LAS A AS ... loe. Cu.

s: G(},\-f..lRA. Loe Cit. LAS CASAS . loe. C11 cunfirma tal asl'/10 : ··en cada sala
· estaba con los juece 1111 escribano. o por 111ejor clcc1r pintor. que servia de e ribano
die 1ro que con sus pintura o caractere,. las per onas que trawban pleitos . .: las
causa : demanda ) te ti gos . .: lo que e concluía ) ,entc11ciaba. pon1a por
mem oria"
81
LA : CA A ... Loe . Cit.
s-1 ibidem .
85

S.·1/f.,¡c;(·v. Op C11 11 -308. ZOR!T.-1 Op C11 en D 1.1 11-5,1 esta acorde cnn
Sahagun al decir que tenían le:,es para hacer e,clavos: en el co111 rar) vender. !: 11
las Ochema Lt!_i·es de
FLA/ ll 'ALCOYOTZI . que trae ALV
I.\Tl//,,\'()Cf/lTL. Up. C11 l 8l.l, cllada en KOIILER ... Op. C11 115-117. ~l'
menc iona que esas le:,. c estaban di\ 1dida, en cuatro rar1es nccesariu, para cuatn&gt;
conse.10s. "Uno d • ellos di e 1:s el tk los casLl CI\ rlc : cnrninab. en donde e
ca tigaban iodos los g¿neros Lle &lt;.kli10 : pecados". "As 1 nrnmo en est&lt;: tribunal e
rcconocian las k)es que trataban a ·aca de los i:,clavo,.: de las rn1H1rnda, ~ pleilci&lt;,
de haciend:is. tierras y po csioncs : los c.,1.1Jos : Jifrrenc,as J.: oficio.'&gt; ....
LETOR \:EAU .. Op
iguc a '-;ahagun a quien ita. L'n la pagina 11-l
81
' LAS CASA ... Op C'11 cap CCXll-55.'.' DURAN . Op C11. 11-222 '\\11s1gna lo
mismos da10 . ólo que el nombre ue una de la, cárcdc, \ana Durán 111cncio1h1 &lt;:I
Petlaca lli ) el Chauhcall1, : '&gt;l'1lala como lugar de ubicacion L'I qt1L' ho: IIL'llc 1.i
iglc ia de San I lipólito. hra) noticia\ la\ recibl' OR.0/CO Y BLRRI\. r Jp &lt; 11 1283. TORQUl:-.MADA .. O¡, r·,1 Xl\,-I . dice que &lt;:I fcilpilo:,an. &lt;:ni la r,ri~1011
para los deudores.

e,,

�~-QL.IROGA ... Op Cit.370-1
.
ss Ílmlcm
38'l-'JI E,plica la siwaciun ¡unJ1u1 de los e:,cl,\\o~ al csrnhir "Pero¡¡¡
manera , !!enero de e:,cla, o~ o ser, 1dorc:, que por la mayor pan e entre el los , o he
, isw .,. { e~. que es mu) JI krl'ntc de la nuc~tra :, Je la que ie111a11 por ~us le:..-~ I•&gt;~
ciuda~lano~ romanos. porque la ,erdaJ a 1111 ,er no ó 111,b 111 merH)). en dccto. se~un
,·o muchas ,eces por la experiencia he visto :- a, eriguadú : lié caJa d1a_ , eo ~
;veriguo entre ellos. llamadas ) OH.la~ la, partcs en co111raJ1c\OnO Ju1c10 CP
scmejantes pleitos sobre sus !1bcrtadt's. que son muchos ) d1vcr,ns e_ de d1, er~J~
parte$ venidos. que alquiler de obra&lt;, 111 pt!rpe/11I1111 por la vida del alquilado. que en
derecho se llama Jocatw opl!rrm1111 111 perpl!1111I111. que usan mucho entre ,1_estos
naturales para servirse unos de otros. porql1e no tienen ni saben u~ar dél alquil~r de
obras 3 uempo como nosotros. en el cual género 110 ~e pone, 111 as1cnt~ 111 conslltu~ e
la servidumbre en la persona. smo solamente en la~ obras del que as_i se alquila 111
pe,peiuum. 111 se pit'rde por ello libcr1ad ni ingenuidad. n1 ciudad. 111 lam1lia. :- esta~
obras se pueden de derecho mu) bien alquilar) ,endcr. que tamb1en se puede llamar
, llama en derc&lt;.ho 1·e11clit10 vpcror11111 sin pcrJuiciu alguno de la llbcrt~d natural. n•
de la inl!enuidad. con dos condiciones que\\.' entienden aunque no se d1?n en el ta!
contratd: que son que cada e cuando que el así al~1uilado o vendido qu1s1~ra pagar el
interés O subro!1.ar v sustituir otro en su lugar hlJO o pariente u otra pe1 sona. : ::isr
sel'\ ir por sustlt~to.' aunque sea contra la voluntad de ~u alquilador. lo puede' oodr2
mu, bien hacer rada y cuando quis1i:re: ~ aunque se alquile 111 per¡)('f1111111 que es por
wd'a su vida. no queda inútil ni defraudada la líbcnad. ~ este gér1cro '.I manera de
cscla,·os , servidumbre. si tales nombr.:s mcrecc:n. que en la verdad no merecen.
sino que ;raemos corrupto el ,ocablo por \entura por falta de nag.uatatos o por sobra
de malicia. 0 por inadvertencia nuestra. es el que entre estos 11atura!cs se usaba ) st:
usa mucho., as 1cada\ cuando se enojan de ser, 1r a sus amos. su~tllu'.-en otro en su
lu~ar., los ; 11105 0 alq~iladores lo reciben.) ellos quedan libres e lllgenu'.&gt;~ que son:
sal,o ; 0 1amente cuando les acuden con aquel género de obras ) srr~1c1os que as 1
. 1·
alqu'il·iro
,cnu1eron
, 11 . ,. so11 al-\,
, - veces me·.¡ore~· ., más rico~ ,. 111as honrados Y
0 ,
llent:n mejor casa y familia: aJuar que no aquello, a quien sinen. ';, las ,cces.. se
casan los 11:105 con los otros. ellos con sus amas)- ellas con sus amos 0 con sus h1Ja_~
hijos. 0 con sus hermanas o hermanos de sus amo~. ~omo gente _hb~·e: ..
0
CU\VIJERO . . Op Ct1 243. varios siglos después se adh1er~ a _l_a op1111on ~e
Quiroga sin mencionarlo: "la esclaviwd no era más que una obl1gac1011 de serv1c10
personal. limitada a cierto~ términos--.
~() Loe. Cit.
911 GOMARA ... ()¡i. ('11 11-J 15: CLAVIJERO ... Op. C11 1-325. ) KOIILER ... Op
Cu. 32 quien cita al abate. siguen la opinión de Gómara. CARVAJAi ... Op Ca. 8.
Contiene los mismos datos.
.
.
"1 Opus Cil. 349-350. Del extracto se desprende la idea d_e Qu1roga. nacida de su
experiencia como juez en la Audiencia: "entre esta gente 111ng~n escla_,_º qu_e_pie~da
1ibcr1ad ni ingenuidad haya. ) como todos sean 111genuos. aba_10 s~ d1rc1 az,1: lar"º·
pues l)ios pe~mitió que )O por experiencia cierta 1u,1e~e: entendiese~ sur1ese. n~
como privado sino como jue, en la Audiencia de sus hbe11adcs que me esta
cometida por esta Real Audiencia que hago cada día s1mpllrnir t:t de plano entre
-,¡4

estos indios naturales sobre sus libenades donde concurren de muchas diversas
panes gente mucha a pedir su libenad y otras cosas como quien sale y se escapa de
una tan gran tiranía corno era, en la que hasta ahora (que se ha entendido la cosa)
siempre estaban. donde están conmigo cuatro jueces de los mayores suyos que entre
ellos entre si tenían, para que vean lo que pasa e informen de sus costumbres. et
sciant reprobare malum et eligere bonwn..."
92
Opus Ci1 368-9. Adelante amplía el concepto y explica: "y también sólo el padre
puede vender el hijo en tiempo de necesidad. y aún entonces, no para que el hijo
pierda la ingenuidad. sino para que también como cosa de alquiler o prenda lo
retenga el comprador hasta que vuelva el padre o el hijo u otra cualquiera persona lo
que costó o el interés ..." Hecho que concuerda con la realidad como se verá al hablar
de las causas de esclavitud.
93
Íbidem. 368-9. GOMARA.. Op. Cit. 11-314 habla de lo propio: ..Los padres
vendían o empeñaban un hijo que sirviese de esclavo: pero podían sacar aquel deudo
otro hijo, y aún había linajes encentados a substentar un esclavo, pero era grande el
precio que se daba por el tal esclavo" Contradice esta opinión en cuanto a los
encentados ala de Quiroga. DURAN... Op Cit. 11-XX y TORQUEMADA . . Op.
Cir. XIV y XVI citados por OROZCO... Op. Cit. 1-280, en el propio sentido.
DURAN ... Op. Cit. 11. Cap. XCV 111 y el Libro de Oro de OLMOS. en OROZCO ...
l • 269, mencionan el posible rescate del hijo al alcanzar la mayo ria de edad. Citados
por KOHLER ... Op. Cit. 34-5.
OROZCO y BERRA, basado en SAHAGÚN Op. Ca 111-258-9
(Ed. BUSTAMANTE) afirma que: "cuando acontecía el hambre, se vendían por
esclavos muchos pobres hombres ) mujeres ) no solamente los dichos padres se
vendían a sí mismos, sino que también vendían a sus hijos y a sus descendientes y a
todo su linaje y así eran esclavos perpetuamente 'tequ1yotl' ·1tacoyotl' a que se debe
el nombre de 'Huehuetlacolli', servidumbre grande mayor. sen'idumbre voluntaria.
por la cual una o más casas obligadas por el hambre vendían a uno de sus miembros
constituyéndose en la obligación de mantenerla como viva •aún cuando muriera"'
Menciona el hecho de que Netzahualpil!i en 1505 prohibió tal costumbre. Agrega.
que "para que la obligación no pudiera extinguirse. el Seiior nunca tomaba cosa que
de su siervo fuera, ni le pennitía que en su casa viviera", ya que de morir ahí.
tenninaba la obligación familiar. ESQUIYEL OBREGÓN .. Op. Cit l-359 recoge
estos datos de OROZCO.
94
Op. Cit. 389. Véase la nitidez de sus conceptos manejados con un rigor técnico y
dialéctica formidables: "pues además de esto esta manera y género de esclavos que
nosotros tenemos que pierden la libertad e ingenuidad. ciudad y fam ilia. que es la
máxima capitis disminución y lo que se requiere que concurra en el los de necesidad
para ser verdaderos esclavos entre nosotros que son reputados nihil de derecho
civil..." MOR ENO... Op Cil 35 Sin un pleno conocimiento de las condiciones
romanas pretendió incorporarlo.
95
Op. Ci1. 11-181-2. Opinión ala que se adhiere KOH LtR ... Op. Ca 32.
96
ZORJT A... Op Cit. 25 l. Lo menciona SPENCER... Op Cit. 12. MORENO... Op
Cit. 35, afinna: '·cualquier mexica. fuese cual fuese la clase ~ocia! a que
originalmente pertenecía sin perder por eso su posición social primitiva. podía
145

�devenir en esclavo. bien por el contrato, bien por causa de pena, o por cualquier otra
de las causas que daban nacimiento a la esclavitud... Dato que es ine\acto. pues se
ve que como pena se obligaba a un hombre. mejor dicho. se le hacia perder su
posición social primitiva y pasar a ocupar una más baja. pero pudiendo recuperar la
antigua.
CLAVIJERO... Op. Ci1 1-323. considera que la muene del esclavo por )U dueño
era considerada como un homicidio cornun y tenía la muerre por pena: en cambio, si
un tercero era el asesino. se convenía en esclavo del dueño. Dificil comprender tal
manera de compensación. LETOURNEAU. Op (11 11 7 quien lo toma de
BIART. .. Op. Cit. 201 señala que aún cometiendo adulterio con su dueña no podía
ser muerto por el marido.
98 CLAVIJERO... Op. Cit.
11-243: cesaba el privilegio de obtener su
consentimiento, -dice OROZCO ...- Op Cit. 1-282: "si el esclavo era perezoso. mal
mirado, vicioso o huía de la casa: entonces el a1110 le amonestaba una. dos y tres
veces delante de testigos. y si aún parecía incorregible, ponianlc la collera, distintivo
de su mala condición y podía venderlo a las personas o en los mercados··. El primer
dueño tenía facultad para venderlo. I:.n caso de deuda o robo. el acreedor o el robado
r,odían vender al deudor o ladrón para resarcirse del daño sufrido.
9 NEZAHUALCOYOTL... Leyes 19 y 20 1 el Libro de Oro. Citado por
OROZCO ... Op. Cit 1-269 KOHL[R ... Op Ct1 48.
100 ZORITA ... Op. C11 10-90 y POMAR... Op. Cu.75
1º1Tomada la costumbre de los pueblos tarascos se extendió entre los aztecas y otros
pueblos. MENDIETA ... Op Cit 11-41: GOMARA ... Op Ci1 203: HERRERA ..
Op Cit. 111-313 y 11-617. Cit KOHLER ... Op. Cit./6: IXTLILXOCHlTL... Op.
Cit. 1-193 nos cuenta que a la muerte de Maxtla: ••iban ciertos esclavos } criados del
rey muy bien vestidos para ser sacrificados )' morir con su señor. Aunque en este
tiempo no eran tantos corno después se usó", y en 256-7: ..cuando murió
Netzahualpitzintli, le quemaron el cuerpo como a su padre y así mismo quemaron
con él. mucho oro, plata, joyas. chalchihuitcs y penachos. y doscientos varones
esclavos indios y cien esclavos ..." TORQUEMADA.. Op. Cit. 11-523 relata que: "a
los veinte días pasados sacrificaban otros cuatro o cinco esclavos y a los cuarenta
otros dos o tres y a los sesenta, uno o dos, 1 a los ochenta, diez o doce, y esta última
ofrenda que se hacía era como cabo de año, y de allí en adelante no había más
muertes de hombres .. .'· al morir un gran señor. KOHLER._. Op. C 11. 45. con iguales

97

citas, narra lo propio.
1 Op. Cit. 11-314-5: TORQUEMADA ... Op. Cit. 11-563: lo confinna
CLA VlJERO ... Op. Cit. 243: y les siguen: OROZCO... Op. Cit. 1-278: KOHLER...

º"

Op. Cit.32.

OROZCO ... Op. Cit. /-2'0
Op. Cit. 11-242. Señala tres clases de esclavos: los hechos en guerra al ser
aprisionados. los esclavos por venta propia, y los que caían en esclavitud por un
delito. OROZCO Y BERRA .. Op. C11. señala las mismas causas 1-278. KOHLER .. .
Op. Cit. 32. Señala excluyendo a los cautivos, dos solas causas: las deudas y la pena,
más la esclavitud por deudas no es sino una pena por no cumplir una obligación.
Enseguida menciona otra variedad que era la venta por necesidad que entre en la

IOl

I().!

746

categoría de la venta propia, en la cual 1
.
CARBAJAL. .. Op Cit 7. 11-2. ESQU J~~xte;:Rnre~1dad movía _la voluntad.
~ORENO ... Op. Cit. 34. siguen igual pauta
GON ... Op. Clf. 1-359. y
9UIROGA ... Op Cit.419.
.
106
lbidem. . 425
101 0
'P, e··
JI.. 383.
108
DURAN ... Op. Cil 11-?2'&gt; 1 O d
Op. Cit. 266 ss. KOHLER ~ 0-p) eª ·1 r_7en0de sucesión en TERNAUX-COMPANS
,
.
···
· 1 · :, ·
ROZCO Y BER
.
...
de Duran. quien dice que la ley conde b
RA ... Op. C,1 1-281 cita
na ª como esclavo a toda
que un ese 1avo recobrara su libertad
.
persona que impedía
una violación leoal
' caso que es el de imposición de una pena por
109

b

.

Op. Cit 11-51 Por calu ·
LETOURNEAU
C
mnia y como talión. Cita KOHLER Op. Cít. 64.
110 TORQUEMA.D.. 'P· ,1. 1~6 y MORENO... Op. Cit. 72.
...
111
A ... Op Clf Cap. XXV
1" OROZCO... Op. Cit. 1-253. al explicar Ía lá · L
. .
- NETZAHUALCOYOTL " . .
mma XVII del Cod1ce lvfendocino.
..,
... m,e, a.1 Lei·es, en VEYTIA
.
KOHLER. 11., En las Oche111a Lem· de N
. . ... Op. Cu. 421. Cita

O

e·

Citadas por IXTL!LXOCHITL o'
etzahualc~totzin se contiene lo propio.
mismo sentido. Véase en 0ROZC6 ';) 11-1,~7. El Libro _de Oro de OLMOS, en el
Cit.
11-314 y 319•
... p. Clf. 1-274 , as, como GOMARA.. . op.
113
11~ Op. C11. 352 .Jv 361 -2 •
1150p.~il 158-9.Cita MENDIETAY NÚÑF:Z o e·11 ?6
116 OOp. Ce,_, X!V-S OROZCO... Op. Cit 1-303~4 .. Ía t~ae • •
. p. JI 238,
.
.
'17

118 e, UEVAS .. Op. Clf (Docs.) 13.
XTLILXOCHITL.. O Cu C
.
119 NETZAH UALCOYQjL
Lap. 46. Cnada p~r KOHLER. Op Cit 63.
MEN
... e, 6 1AS CASAS
O
DIETA ... Op. Cit I p 9 DÚRAN ·
.
...
p. C11. Cap. 213.
11
Cit.63.
- .
i ... Op C
11-221. En KOHLER... Op
120
... Lihro de Oro en OROZCO . ()p. Cill-270-/
121 s&gt;LMOS
Jb'd
1 em.
12',
• Ibídem. 269
1230'P C'11 4 16. · "El que se echaba con es 1
•
empreñaba de hiJ·o había de deJ·ar s
. e ava o s1rv1e_n1a de otro y era soltera v la
·
u muJer y casa y
· 1
•
toda su vida como esclavo v también 1 1 . - sen ir a _amo de la que emprei'ió.
moría". GOMAR/\ Op C: ,· 11 ., 1' . e iac1a esclavo s1 la empreñada de ello
1
..
...
·
·.) ... s111 ue la o · · ·
d 1 ·
•
aunque algunos contradicen eslO
"'
pin1on e l1cenc1ado y observa:
• ror cuanto muchas veces
.
ese1avos con sus amas •\ las esca,asconsusse11ores·
1 •
ia d b' acontcc1a casarse loscasamiento. y no en deshonra del ~eilor d'
:.n __s e ia ser licito en caso de
CLAVIJERO ... Op C11 ?4' vr· y-¡·¡ cBla ~_sclava . Sigue la opinión de OLMOS.
·d
- J.
A- O ! UR INI o e11 IO
S~nt1 o y Ll::TOURNEAU. ()p Cit 119 _ ,,
' ... P.
6 en el propio
10
14
•
OROZCO .. . Up. Ca 1-270. De este aut- · 1
,
.
ley quinta de NETZAHUAI COYOTL . /r o toma KOHLER ... Op ('11 12.3. La
60 de acuerdo
.
c1ta a por CEVALLOS NOVELO Op. Cu

�Ib idem. -? 73. MENDIETA Y NUNEZ
• ... Op. Cit 29. señala que la pane del menor
se aplica a este para su educación. GOMARA ... Op Cit. 11-313. habla en ténninos
generales y en seguida se refiere a los niños. "El hombre que vendía al libre por
esclavo, era dado por esclavo a quien el quería vender: y esta ley se guardaba
mucho, porque no vendiesen ni comiesen niños··.
1'6
- Ordenanza segunda de NETZAHUALCOYOTL en ALVA IXTLILXOCHITL...
P5
·

Oe,

Cit. 1-237.
La tipificación la hemos hecho, ajustando a los modernos delitos las formas
antiguas. para lo cual hemos procurado concordar los elementos de ellas en cuanto
correspondan a los actuales tipos delictivos sin pretender por eso una identificación
absoluta. sino la más cercana semejanza.
m OROZCO... Op. Cit. 1-245. LAS CASAS ... Op. Cit. 566 explica esta fom1a
extraña a la cultura europea, pero la refiere no sólo al robo de las mazorcas. del
sembrado del templo o de un sei\or, sino a cualquiera: ''Reprendiendo un español
una vez a un indio del rigor de aquella ley que por coger unas pocas de mazorcas o
espigas de maíz hiciese alguno esclavo". respondió: "estás engañado. señor, porque
si aquesta ley no se guardara con rigor y fuera tal que diera poca pena, cada uno
quisiera no trabajar, sino gozar de los trabajos y sembradíos ajenos. y así se hicieran
los hombres ociosos. no cuidando de sembrar. y por consiguiente todos o muchos
fueran ladrones y se perdería la tierra··.
19
~ Íbidem. 273-4.
130
Op. Cit.! 1-220-1.
131 Op Cit. 11-564.
132 OLMOS ... Op. Cit. en OROZCO ... Op. Cit. 1-273.
m Ibídem.
i,~ ibídem.
135 Íbidem.
136 Íbidem. 269. Se explican estas penas como resultado de la cultura agrícola recién
formada y por tanto digna de ser protegida.
137 TORQUEMADA... Op. Cit. Cap. XVI. Citada por OROZCO... Op. Cit. 1-280
IJS OROZCO... Op. Cit. 1-269.
139 Íbidem.
1~º Cita IXTLILXOCHITL. .. Op. Cit. 11-188-9. En KOHLER... Op. Cit. 116.
141 TORQUEMADA ... Op. Cit. Cap. XVI. Y VEYTIA-BOTURINI ... Op. Cit 197.
CLAVIJERO Op. Cit. 1- 324. Citados por KOHLER... Op. Cit. 67.
142 GOMARA ... Op. Cit. 11-313 y 317.
143
Op. Cit. 67-68
144 Íbidem. 66-67. Tomado del Libro de Oro en OROZCO... Op. Cit. 1-270.
145 Ordenanza 18 de NETZAHUALCOYOTL en IXTLILXOCHITL... Op Cit. 11238. Citada por KOHLER ... Op Cit. 112. CEVALLOS NOVELO... Op. Cit. 59. En

12'

la propia fonna.
146En TERNAUX-COMPANS ... Op. Cit. 13 7. También en BERRERA .. Op. Cit.
11-3 y 10. Cita KOHLER... Op. Cit. 60.
147 Libro de Oro.. en OROZCO... Op. Cit 1-274. Corresponde a la ley 59 de
Netz.ahualcoyotl.
748

148 '
Ibídem. Y DURAN ... Op. Cit.1 l-n l.
~OHLER ... Op Cit. 52-53.
150 Ibídem.
151 '
J?1dem. ~OHLER basado en POMAR... O Cit 4 º
comun entre Jugadores y rameras
p.
· ª"'rega que este pacto era
151
TORQUEM.. AgA ..._Op C11.
· Cap
. XVII. Cita KOHLER... Loe. Cit.
153 GOMARA
.
p. Cit. 314.
154 Op. Cit. 32.
155 TO
RQUEMADA ... Op Cit. XIV 17
T1!ados por KOHLER... Loe. Cit
• . y VEYTIA-BOTURINI... Op. Cit. 16
149

QUIROGA ... Op. Cit 416
Íbidem.
· ·
iss o'P· c·it. i ·J20.
(Ed. BUSTAMANTE).
159
. Salvador A. Mateos ha reproducido el ·ueoo
..
relteve en piedra.
J b tomado de los cod1ces y de un
157

160

Op. Cit. 342
Íbidem. 314
162 Op. Cit. 11-236-7 y 146
163 ·
- ·
11,.1 Jbide~,. y TORQUEMADA ... Op Cit. XIV-l 'i-7
Op. Ca. 352.
· ·
165
Op. Cit. 1 !-222.
166
TEZOZOMOC ... Op. Ci1. Cap. XL-366.
167
,
168 Op. Ca.. VI 11-14. en KOHLER ·.. Op, c·1t ,JJ.
A lo mismo se refiere
e· Quirona
º · ZORITA ... OP- C..11· 110. habla de este hecho
169 GOMARA
... O'P u. 11-3 14 Señala esta clase d
su cuerpo, que lo daban de balde .sino 1
,
e venta: .. las malas mujeres de
·
as quenan panar
se vendía
¡
0
traerse bien. 0 cuando ninguno las quena
. por v1e1as
. .
•
n por ese avas
para
.
O feas O e e
por. las puenas". TORQUEMADA ... 0 . Cit 1 __ ,
n,.er~a-~ que_ nadie pi~e
rnuJeres, que se daban a vivir sueltas y~·b d 1 )6J escribe. Habia tamb1en
estado que tomaban. tenían necesidad del ~ra. amente y para proseguir este mal
necesidad que pasaban porque tr b . b \ est1r c_unosa y galanamente y por la
sustentar la bizarría qu~ usaban ll~g:Jbª an en la _vida de amores que traían y por
porque las que se daban a este vicio ~n a necesitarse mucho y hacíanse esclavas.
paga, sino sólo con be~tial apetito d:ns~~~1p~.:ed~.u rntilidad. no era con interés de
de los jugadores y de la modal ídad de ua 1 a . orq~emada también nos habla
CLAVIJERO... Op. Cit. 1-243. OROZCOp~m un año libre~. Recogen esas citas:
Op. Cit. 30. CARBAJAL O C 1 . ) BERRA ... Op C1t.. 1-280. SPENCER...
MOTOLINÍA ... Op Cit. i"~v1.~,-~tno~d;~º~~VEL OBREGON .. Up. Cit. 1-360.
llegando a un punto de su destino se
d. ot1cia de la venta de mercaderes quienes
hacer una fiesta a su dios
. ven ia uno de ellos para tener medios con qué
1m
·
238~rdenan:w 19 de NETZAHUALCOYOTL. En IXTLILXOCHITL. .. Up. C11 ll161

111
172 (!p. Cit. 11-221.
_lbtdem. El mismo cronista señ 1
. recibido, celebraba un ban
1ª a una _co_stumbre e:tran~: el padre con el dmero
quetc a que as1st1a toda la tamd1a· Si alou·
.
e 11 cr1·ado COll)la

749

�1 - d orque de acuerdo con la
algo de lo del banquete, c~ia por esad~aus~~~ e:~/v~~~ 'p~oducto del precio del
costumbre. sólo los parientes po ian is ru
¡~_corregible.
. _? 69
:~: Libro de: 0 - E; O~~Z~~ 1~pyC:~;lica: · .. era la argolla una collera de palo
GOMA
... . p.
. .
salia al colodrillo. con unas puntas tan
delgada como argón, que cenia la gargant: ~e les udiese desatar el argo liado'· .
largas que sobrepujaban Ola ca(b~za.lal ~u0e7n .. Aunq! este acrificio acontecía pocas
m TORQUEMADA ... P 11
•
.
,.
eces porque tOdos lo que se sacrificaban eran habidos en guerra .
176 CLAVIJERO ... Op. Cir 1-243
1 Op Cit. 2a 1-71.
178 Op. Cit. 1-302.
1 9 Op. Cil. 339.
180 Op. Cit. 1-434-5.
181 Op. Cit. 427 .

3-

OTI IA DE LA PRE SA ESPA ~'OLA
SOBRE LA l VA JÓ AMERICA A A MÉXI O
E 1 1846
lkrih ,1 \' illJrrc:al d.: l.3 c nJ,•1Jes
Cole gio de Cro 11 1\t a, e: H111 o ri ,1d o re

t.k ~u e, u León, A.C.

El periódico, tal como hoy lo conoccmo . nació en la
lnglarerra en el iglo X\ III , con anterioridad a ese ríempo,
ex, rieron ciento de forma de comunicación so iJI. Ya en la
Roma anrigua exi rían disrinto . medio , de información pública:
Las Actas Públicas. Actas del Pueblo, onsistían rn una serie de
rabiones expue ros en los muros del palacio imperial o en el foro,
en que
e recogían los úlrimos y mis 1mporranrc
aconrecimienros sucedidos en el imperio .
En la Edad Media, surgieron los mercaderes de not1c1as que
redactaban los avisos rambién llamado folios a mano . Consistían
en cuatro p:íginas manuscrita , que no llevaban ríuilo ni firma,
solamente la fecha y ti nombn: &lt;le la ciudad en la que e
redactaban. Se vendían en lo puerro y ofrecían informaciones
del medirerráneo orienr,11 (lugar en el que e d arrollaba la
actividad
bélica de . las cru1.1das ) , rec ogían noticia&lt;; fa c ilitada . por
.
manneros y peregrino,.
Esro a vi o rLI', ieron un gran éxi ro aunque ra m b ié n fueron
censurados por la auroridade~ de 1üd.1 Europ.1. En el Siglo XV.
con la invención de la imprenta, apuecieron nuevas
publicaciones periódic.1s . [ os o asiona le informaban de un

r•. ,

50

�..

hecho excepcional &lt;le rorma c\'enrnal, cuando la ocasión lo
requería. Los más famosos fueron_ los de Cristóbal Colón,
conrando el descubrimienro de Aménca.
Pronto comenzaron a ser publicados por los gobiernos, que
los utiliz.aban como medio de propaganda. Tenían formato de
libro y portada ilustrada. Desde 1609 cn:ipi~z~n a pu~licar las
Gacetas con periodicidad semanal. Al pr1nc1p10 eran tm~resos
por editores privados, pero enseguida quedaron ba¡o la
protección de los Esrados Absoluro,s, que los utilizaron como
medio de propaganda de la monarquia.
Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazerte, Le
Journal des Savants y Le Mercure Gafan, . rodas e~las del sig~o
XVII. Estas publicaciones cu vieron gran 111íluenc1a en ~spa~a
donde fueron imitadas en el siglo XVI1I. La pnmera en Espana
fue la Careta de Madrid ( l 661)

1
•

La Prensa del Siglo XVIII
El primer periódico diario nació en ~ngl:irerra e~ el siglo
XVIII. Fue el DaiLy Courrant (1702). Hacia l 715 _h:i.61~ en este
país una gran actividaJ editorial, _Y ap3recen_ u~ sin_ :1umero ~e
publicaciones de periodicidad v:wable. La d,~mbucion se hacia
por medio de pregoneros. Los más im_rorrrntes cenrros de
circulación de penódicos fueron los cafes, donde la gente se
reunía a lec:rlos y comentar las noticias.
Con el desa/rollo de la prensa, ruvo lug.ir el nacimienro de la
opinión puhlica.
,
.
Fue allí en lngla¡erra donde se aprobo la pnrnera _\ey de
prensa burguesa, el UBEI ACT, en 1792 y d~nde .1pare_c10, ya a
finales de siglo, la prensa como negoc1_0. Los 1mp_resos
periodísricos inrrodujcron innovaciones récn1cas, ~st.1blec1~ron
una infraestructura informativa piir,1 opcurar noticias y meiorar
los sistemas de información y &lt;lisuibmión, J medida que se
desarrollaban las redes de fcrroCJrril.
Aparecieron empres,uios con nut:VJ mencali~hd
lucrativo modernizaron sm empresa'&gt;, redu¡eron
aumentaron la capacidad productiva. Un ejemplo de

.
con, fm
costos Y
&lt;:StO fue el

que

periódico The Times ( l 78'i) .

La Prensa Espafiola, Siglo XVI [l
En España no se produce un desarrollo de prensa hasra el
Siglo XVlll. En esca época, los periódicos eran muy caros y sólo
estaban al alcance de una minoría, los editores contaban
únicamen~e con el producto de Li vel1l,i; ya que la publicidad no
se generalizó como medio de financiación hasta el siglo XIX.
La prensa del siglo XVIII, conscirnyó uno de los avances más
importantes _p,or_ el qu_e penetraron las ideas ilustradas en España.
De los per1odicos 1mponan res de esca época dest.ican los
s1gu1enres:
EL Diario de Literatura en España (1737), era una
publicación de carácter cultural y lirerario.
EL Diario Noticioso Curioso, Erudito Comercial y Pofitico
(1758), fue el primero en ser publicado diMiamente; consraba de
dos secciones; una de divulgación que recogía artículos de
opinión , a menudo traducciones francesas; y ocra de información
económica donde anunciaban ventas, ofertas, alquilerc~. ecc. En
1786 pasó a llamarse Diario de Madrid.
El Pensador, diario cosrumbrisca con remas típicamente
españoles.
El Correo de los Ciegos (1786) el cual camb iari.1 su nombre
un año después por el de Ef Correo de Afadrid''-'.
~n esta época, en Esp.1ña, el 80°0 de la población er.1
analtabeca. Los leccorcs de papeles periódicos eran una minoría
ilusrrad ,1 . cornpuesca por nobles, clérigos y mi-:mbros &lt;le la
burocracia real; rc1mbit:n :ilgunos sccco res de la clase media como
médicos, abogados, profesores v comncirnrcs. Haci.1 fin.des Jcl
siglo las cmprc:s.1s i11rroduj~ron innoqcioncs récnios r
mejoraron los mécodos p.na obrener noticias v los sistemas d.e
distribución. t\ dio contribu,·eron l.1 111ec..rni1.1ción de l.i
imprenta, las _me_ior.1s en l.1 f.ihri~.1ción del pJpcl :· cinc.L
El lengua¡c luc mis :t'&gt;Clptiblt .1 un ~)úbliLo poco lubituado .1
leer. Los dominic.ilcs .1coscumhr,1ron .1 l.1 lt:c cur.i .1 las cLises
bajas, e_ hicieron posible el surgimit1Ho de Ll Lireratur,t popul.ir
de los s1g,los XIX y XX, Lrc.tndo el nH:rc.1Jo Je l.1 gr.111 prcn,a de
las ma~as .
~

�Siglo XIX
Tras l:i Re\'olución i:r.1nu:s,1 se: produ jo en rn d,1 biro p.1 un ,t
· · conse rv~dor'l
lurismo
reacc1on
,,
· .y se impuso Je nuevo .el. abso
.
f , por
.· 'd 'icO'., ¡1·benles
10 que 1os pe110
, · tuvieron tlllc d1r1g1r sus es utrZO'&gt;
1· ·.,1
.
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f1ubl1c1cioncs
de
cl
,1L1
rcnJc:11t:1J
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lt!L,l
1uc 11ar conrr.1 • e ""
•
1
defendieron la. libc:rrad y ejercieron u11.1 tmp orrJ11tc labor c:n .i~
.
-· de l 8.30 .\' 1848. l·ueron
Lreador3s
1.I 6e,..J les
revo 1uc1ones
.
, . de
. .,
'bl 1· ca v ¡·c.:rmenco de b s in~utuC1ones democrar1cas.
op1n1on pu
.
,
·d
1
Tras el triunfo del libc:r,ilismo, rod os los pa1s_c:s occ1 ent:i es
·
(J 881) la libertad de expresi ón y d,uaron leyes de
reconocieron
prensa.
. .J
.•
.A' mediados de esrc siglo surgieron L1s agenu.1s u~ , nou~ia_s y
El desarrollo del ferrooml f.tvorec10 la rap1da
1as de pu,l l·c·d.1d
i 1
·
· ·
d
1
difusión de los periódicos. El Lelégr:1Fo fue _ ucil11.a_ o por a_s
a encías de noticias p.ira difundir informac1on. Se impuso as1,
g nuevo per10
. ¿·1smo en el que los n,ensa·¡es habían de ser claros,
un
concisos y objecivos .
.
.
• d
En la·s primeras décadas del siglo XIX, la prensa sigue _s1e~, o
.
,
·
d1fus1on
11 amplia
un producro para m111or1as,
pero [ltnc
lit'
.
.
debido a la cradición de la lectura en voz aira; la ex1s_te~c1a de los
c:rabineces de lectura y 1a co stu m 6 re de. leer los d1ar10s
. en los
d
ocafés, aceneos y tertulias. En M
d
·
j
I
capnales
. a r1L y e~ as . .
. e
. . f u e crea,' 11dose .un
prov1nc1a,
, ,público lector mas amplio a medida
que se extendió la educacion •
Periódico Eco del Comet·cio
Este periódico madrilei'io ubicado en la calle_LL~na No. _6 de
blic1ción diaria V que cubría a toc.l.is las provincias espan~as
~:ndié.ndose cada ~jempLu a 1O _cuarcos e~ 1846, s~ fun~;O~r
. Caballero quien nació &lt;.:n Ihra¡as , Cuenca en
.
t.ue Ferm1n
'
.
..
d 5
J
en
Esrndió Filosofía en el Colegio ~on c_i 1iar e an ~:in,
Cuenca; tn ,í s rarde ¡cología en la Un1vcrs1da~ d_e Zaragon. diar
En 1820 ab:rndona la CJrrera ccles1asrica para esrn
derecho en Alcalá de Hen_arcs. .
.
ellas
De 1826-1831, escribe var1,1s obras l1rerarn.s, entre
.
;r;
( 1828),
Diccion11rio geograJico
esta d'1st1co de E·p
_) 'iña y Portugal
.
h
. ( I S30) . L:i obra de Fermin Cahallcro a
N ot1.r,.,ts so bre Tto.qu 111

siclo elogí,1da por la propiedad dt' su lenguaje, su interés por l.1
narración y la acritud crírica que siempre le preside '.
Tras la muerre &lt;ll' Fernando VIL regresa J Madrid, fundando
en ésra epoca el Boletín del Comerno, llamado m,ís carde Eco del
Comercio, periódico conocido como órgano de liberalismo más
avanzado y del rnal Cab.dlero, sería su redacror principal. Esre
periódico daba a conocer a sus lectores ademü de las noricias
locales las internacionales, entre ellas, los acontecimiencos de la
Invasión Americana en México.
La primera plana ( 11 de agosto de l846) en su columna
"Noticias estrangeras" comunica lo siguienre:
América, \lemcmz. 2 de julio. El estado mejicano ha llegado a una
sitULtción de fo mas critim. Ltt California dednró su independenci11 _y se ha
puesto bajo /.a protección de los Estados Unir/4s. Elgeneral americano Taylor
no 11gunrd11 JY//lS que /ns ordenes de Washington pam dirigirse sobre México.
El congreso mejicano a eleg1do por presidente al general Paredes, cuyt1.J
fontiones desempeiuzba inten·11amente; y el general Bravo vice-presidente.
Úl. ttmrqufa y el espbúu de rebelión cunde en todas fo provincias. Úts
rentas públicas se hayan en el csrndo mds deplorable. A pesar de In voz que
ha circuku.lo de su salida S11nta Annn sigue fil La Habana. Se cree que solo
espffa para volver a Mejico, a que eL desorden llegue al ultimo grado en esta
repubLica.
En realidad la guerra agudizó la crisis que arrastraba a la
nación desde la lucha independentisra y seguramenre desde final
del siglo XVIII. Las reformas borbónicas y l:i lucha insurgente
habían debilirado !:is rel:i.ciones desarrolladas por más de dos
siglos sin haber logrado fortalecer unas nuevas. Todo esto
obsracul izó la colaboración enrre los rres niveles de gobierno
nacional, estatal y municipal. El gobierno quedó en una
sirnación apurada para defen&lt;ler el enorme Lcrrirnrio sin
recursos, ranro de capiralcs como de hombrc&gt;s requeridos para
sostener el ejército.
En e l ejemplar del día 15 de agosto las noticias son enviadas
a través del periódico inglés Morning Chronicfe.
INGLA 7ERRA, Londres. 7 de Agosto. Toc!ns /ns comunicaáones
que van recib,énr/4se de /.a América, no hacen mrzs que poner m e11it.Ít:naa,
"1. injusticia de fo agresiones cometidns por los Estados Unidos sobre el
tem'tono mejicano.

�Las noticras que se hrtn recibido por el último pt1quebot no han
sorprendido a nadie; pues que al presente todos conocen sobrado bien /¡¡
política que se ha seguido por /.os amen.canos en Tejas, para que pueda
dudti1-se de que Y111cen todas 1m demds msrm·ecciones de úzs orras provmcws
del Estado de México''.
El 6 de julio se publicó un bando que declaraba: "El
gobierno en uso de la natural defensa de la Nación, repelará la
agresión que Los F.stados Unidos de Américrz han iniciado y sostienen
contra la República Mexicana, habiéndola invttdido y hostilizando
en varios departamentos de su territorio".
La resistencia belicisra de Paredes se había moderado en el
poder, al convencerse de la imposibilidad de que el país hiciera
frenre a la guerra. Mas un mínimo de decoro lo obligó a asumir
la dirección de b lucha, a sabiendas de que en el momento en
que abandonara la capital perdería el poder.
Así sucedió y cuando iniciaba su marcha el 4 de agosrn
de 1846, fue apresado al ricmpo que un pronunciamienro en la
Ciudadela resrauraba el orden federal de la Conscicución de

1824b.
En el periódico del día 19 de agosto dice lo siguiente:
INCLA TERRA, Londres. 1 I de agosto. EL p1zquebot Frdelio, ha
traído a Li11erpoof noticias de Nueva York deL 16 de julio. él senado
americano no había adoptado t1un resofuáón respecto aL arancel. No
ht1bían recibido noticias oficiales de Mtjico. Crei'a que eL ejército, que se
halkrba en Liruzres, Cf//nino con dirección a Monterrey. A lo que se deda
Bustam:,nte estílba frente al gobierno y Paredes nuirchaba sobre Út frontera
con faerz/lS imponentes. EL gobiemo nujiwno había espedido un decreto por
el que se decÍLlmn co11jisCt1das todas k rnercrmdas embarmdas en Méjico
por /,¡,¡ vía de Mafílmoros antes y después de su ocupación por el ejercito

americano. (Times)

El presidente Polk escaba muy ansioso por comprarle
California a México, y s:1bía que México se negaría a ello. Pensó
que no había tiempo que perder. Temía que lnghterra la tomara

porque era un punco fuerce en el Pacífico.
Los planes del gobierno de Londres no eran esos, porque no
renía derechos sobre California, como sí los rcnía sobrt: Oregón

con b_c-~dos Cnidos y no había posibilidad de que se iniciara
ocra crn1s anglo-esradounidense sobre California-.
Como se puede apreciar en esce periódico Eco deL Comercro
las noticias internacionales las obtenía por medio de
corresponsales de: Inglaterra. Francia, Bélgica ~• de otros países
europeos.
El día ~2 de ª.~osr~ :n su página principal y en la columna
correspond1enre a Norzcurs Esrmngeras" dice:
. ~.VCLA. TERRA. los pen'ódicos ingleses del 13 contienen t1/guY111S
noncws de Washington del 30 de julio. Elgeneral Taylor se preparaba para
n//lrchar fl ,Honterrey )' a ton//lr !tz oftn1wa. El dla 26 de ao-osto !.os
comeman·os z•ienen de a/.giín edirorialisut: ''Ha tenido en Amhfra un
tZconrecimiento previsto )'tl mucho tiempo hace. la California se ha
segregado de 1\fljico y se une a kz confederación No11e-Americana, como su
centro 1ummd Los otros estados o proiimcias deL Norte de /vféjico también se
le separan.
La referencia a es ros csrados es a los de ~ uevo México v
Arizona , y continúa la nora: Es indispensable ef derecho que tien,e
un pueblo de agreg,'.rse al cmrro federal o de gobierno que rnds fe
convenga. La Espanra entreranto, despndicia fa ocasión de construir
en. aquellas cos_tas. del Pacífico una factoría p(lra el interesante
tráfico de las Frlzprnas ro11 Chi1111. Renentemente se h(I hablado de
colonia o ~nisión esp111íola al N de Cahfonria, no 11 nid11 a
1\lfe;rro. Una urrnnstancrt1 t1lll aprovechable ;1Vo merecerla ser
apreciada t.
·
. . Esrados _ Unidos se enfrentaba , por bs ambiciones
remroriales, ª, Cran Brecañ,1 por el Ürt:gón y a ;\léxico por su
noroeste. La un1ca esper.rnLa de 0-léxico era que esta llara una
guerr~ con Gran Bre1 ,1 iü, pero los bridnico~ no deseaban un
~oníl1cco que los distrJjn.1 Je sus problemas domcsricos v de sus
inte_rcse_s imperi,dcs, por lo qut: ofrecieron Lt ,ección. Je los
temronos h.,s~a el p.ir.~lclo 4t), rn lugu del 5·lº, que prclendí.in
los noncamcr1c.1nos. El tr.1t,1do se firmó en ju nio de 184(, \l'.
esfumaba así la ülcim,i espcrrn1..1 rnoic.1n,1.
'
_Del día 28 ~e agosto el fl'O de/ Comcruo public.1 un.1 notilia
enviada por la Cautrt 1/e Fr, 111 c,rr:

un~.

, . Hemos_ reáb,do d1, .\/1!;1rn q11t' ,i/mn::,m ,1 ji11 dt&gt; j umo. I-1 gmcr,i/
fmedes hi1 s1dfJ t•Íegl(lfJ pre.wlw,, rl,· l1 u-p1íhli(¡1 por 5V 1·otos de &lt;13 dt (¡11,
-,¡-

�const//b// el tot11I. \ 'iiq1r,ú/,,,1tt' Hlill'II por -18. !:l I8 olm,1·0 rl g,•1u-r,¡/
I'r1redn, lz ,uaor1Z11mín p11r,1 po111·m' ,¡/ fmtr: di' lis n-op,L J n'11t111,t' ,11
ejéráto del 110/tt'. El. g1·11c1¡t/ Go11z,ílt-z An·1•11l1 rli-hió rl,:1,1r l1 c11p1.t,i! t'I 1&lt;J
para tomllr el m1111do de/,, 11,111g1111rd1,1 d(' fo trop1Lf d,, J),m,tfcJ. ti g,em7,z/
Mtjía se haflab,1 nwmlrvulo l!Í 1}irmo &amp;I no11e, p1_1es ,4nsr11 1111/~111 wh
l!mn11tl(} a ¡\fejlco, y 11mpudia dtb1~1 pem11111&lt;·cer c11 .S,1n L111s JJorvs,.
Un periódico cM ] J ,1111111ci11 q11t' el gener,1! /lrt·L•,1l1. c:n lugar de
dingjrse rl /,a fo11tem, /,a numh11do ,t G11nd1l1j1m1 11 sofac1~r u,
il'JSurrección. El geneml Brtl1 ·o salió dt' Vi-r11-C111z el 2 I m dm·mon d&lt;'
Méjico, pi1m dese111p('1Ít1r lb fimáOJlf.í dt \ í'cepró1dn1te i11M11/0 ,CJ/
{1//..íC//cia dd geneml Pi1redtS. Coma /¡¡ l 'OZ que !1J5 tl/11(17(//1705 Je' habMn
apoderado dt A!tmnim, pue110 de: mar al 11011e de J;unp1co. que dm11 pocm
mi!IA.s de esm ciudad
[-'1 comisión del congreso me_¡;m110 a L1 que ptlSÓ l1 permón ha
pmenr,1do un proyeao dt.· le;r 1·11 el rwzl se nor,tn ~ disposiciones siguienw:
!..11 nnción mejimn11, usando del derecho de dlfmsa 111ttuml, decilzm se ha!l.rz
r1ctu11fmmte en guerrfl con los Est11dos Unidos. En consecuenárz, ef gob,enzo
mejicano empleará todos los mechas y recursos
estén en j/./.5 manos p~~(/
que lt gumn comiga /¡¡ rfpamáón de _k1 m;una hecha a /.a níl~/On
mfXiertntl. Compleumz los cw-rpos de /,a mrl,cw perm,111emi!, leva!lft1rll de
nuei,10 cutlntds_ferzm juzgue necesarim, bien sea pam completrlr /(}s cuerpos
e:-..-i.stentes O para crear otros. SI tuviese newid,1d de otros poderes espenales, el
congreso se los confiera.
.
"J\tfA..1'co ha dm11m11do sangre noneammmna en suelo
n011eamen'mno '' Uames Polk).
1

qu~

Pane del Conorcso de los Estados ünidos se opuso a b acusación dd
presideme de que 1\tk'Xico er,t el GH.1SJJ1tc _de b guerra, pero aprobaron la s~licicud
que hizo el ejecutivo de recursos finanoeros :,· hum~10s para la camp,ma. De
inmedia10 se dieron órdenes p,u,l y_ue hs Aotas del Pacifico)' Golfo bloqueard11 los
principales puercos mexiCJnos. Para seguir infr)flmndo, sobre b si_tuación de la
ruerra en México, el Eco del Comemo connnua
publicando estos
~concccimienros. En el diario del 2 de octubre ap:u-c:ce lo siguiente:
!NGLA Tf:'RJ?¿-1. Londres 25 de agosro. En rnm1to a la guma de
/vf&amp;.ico y los EstatVJs Unidos, se ha /,echo una nuel!fl ofm,1 de mediación a
/,as potencillS; pero en mso de 110 ser aceptad1.S k1 !11gfoem1, . 110 p,ema
apoyar/,1 por L1 fi,mn de ÍtlS 11mu1.S, El Lord Palmm:011 opma t¡i~e !tz
reunión dd EstlltÍo de Méjico a /,1 co11fedemnón mnenat1vz, no esta tan
cermna como algunos se lo figuran. Ocho millones de mejimnos presentan
-:-58

un medio de resi.stencúz de que no es tan fa.di puedan múnfar las Eswkis
UnitÍIJs.
En todo caso el gobierno velará por la conservación de sus derechos
sobre Méjico, el rual debe a la lnglatma la enom1e SUl11/l de 250 milhncJ
de.francos.

El Heraldo
Otro periódico de la época en España era EL Heraldo, de
carácter licerario poético religio:.o e industrial. En el número
del 2 1 de septiembre en su columna de Correo escranjero dice los
s1gu1e nte:
Por vía de lng/,uerra se han recibido noticias de Vera-Cruz hasta el 13
de agosto. La posición de Paredes era desesperada. Guadalajara y la capital
habían imit&amp;ÍIJ a Vera-Cruz provincút inclinase afavor de Santa-Ana y la
confederarión. Parece que pocos días antes del pronunciamiento de /,a
ciudad de M&amp;.ico, había el presidente salid(} de ella a la cabeza de 4000
hombres, no habiendo ,zun llegado a su noticút la sublevaci.ón de VeraCrnz. En Vera-Cruz se aguardaba por Instantes al general Santa-Anna. El
puerto continuaba bloqueado por la escwulra americana. B día 8 intento el
vapor Mi.ssissip,:· pasar la barra de ALvarcuw para dar un ataque a la
ciudad, pero después de algunas descargas, hubo de retirarse sin con.seguir su
objeto. l..a.s noticias de Matamoros son del 5 de Agosto. El general Taylar se
había puesto porfin en marcha para Camargo, de donde ya había salúw e!
gene_:al V(lood en dirección a Monterrey. Nada se sabia de las fam:.as
mepcanas. En el sud este el general Keamey había avanzado y esperaba
apoderarse de Sttnta-Fe sin obstm:ulo. La correspondencút del }ournal
6-comerse afirma que el gabinete Washingom ha abandonado por ahora
wdos sus proyectos de operaciones contra /,as costas mejicanas, aguardando el
resultado de la. nueva revolución y hasta saber las ideas de Santa-Anna
respecto a la guma. Este general se embarcó el 9 en un vapor ingl.és de poco
porte con los generales Almonte, Bassadrey el ministro Rejón. La aLianzL1 de
las federalistas con Sama-Anna es un hffho notable y que no o.frece al
parecer grandes elm1entos de duración.
, Otra noticia sobresaliente del Heraldo es la que aparece el
d1a 8 de octubre de 1846 y dice:
Por el vapor Bn'tannia, que llegó a Liverpool hace 8 días, hemos
recibido noticias de Neva York que alcanzan al 15 de setiembre. Parece
759

�que fa caja del departamento de la Guerra ~ los Estados -Unidos se
encuentra exhausta y con un déficit de cuatro millones de duros. Hay pocas
noticias respecto a California. Dícese que la proc~ma del comodoro
americano ha colocado en una situación dificultosa almzrante que manda la.
escuadra inglesa en el Océano Pacifico, el cual no s~biendo que hacer, ha
pedido instrncciones al embajador inglis en Washington y al gobernador
general de Canadá.
. .
.
.
En efecto la ocupación de la Cabfornur por os Estados-Unidos, si llega
a verificarse, alterará sin duda las relaciones amistosas que hasta ahora_con
gran trabajo han podido conservarse entre Inglaterra y los Estados Umdos.
Por otra parte Santa-Anna, no ha obtenido salvoconducto del rep:esentante
americano para salir de la lslLz de Cuba sin haber hecho conceswnes para
celebrar un tratado de paz, cuya primera base será probablemente la
desernbarca.á.ón de !.a república americana.
Ya los periódicos ingleses anuncian como pró&gt;.-imo la conclusión Je_ un
tratado de paz entre el gobierno de Santa-Anrlll y el de los ~s-Um~s.
Si esta ultima república logra adquirir así la preponderancza a que aspira,
quedará destruida en perjuicio de &amp;.s naciones marítimas de ~uropa; el
equilibrio de poderes que debe reinar en América para 1mped1r que los
Estados débil.es sean opn'midos por los faertes. la Inglaterra,. ~omo poder
marítimo y como más directamente amerui:mda en SU: ~oswones de &amp;.s
indias occidentales esza mas que ninguna otra potencza interesada en el
mantenimiento del equilibrio americano. Veremos como Lord Palmerton se
desembaraur de esza nueva gran dificultad.
Lo periódicos ingl.eses recibidos hoy contienen noticias importantes de
América. Ya parece que se ha dulo la acción que.se esperab~ e:1tre elgeneral
amen'cam Taylor y el ueneral mejicano Ampud,a. Lm not1C1as de Bourbon
que inserta el Standaty que alcanzan al J6 de oaubre, anunci~n que los
amenúnos habían entrado en Monterrey después de un reñido y muy
sangriento combate, del eu11.l todavía no había pormenores.

A fines de agosto de 1846 desemba rcó San ra-An na,
procedente de la Habana, Cuba. Pudo cruzar el bloqueo
norteamericano gracias a un aparente acuerdo con el agente de
Polk, para facilitar la fi rma de un tratado de paz una vez q ue
hubiera recuperado el poder.
.
A su llegada a la ciudad de México, Sanca-~nna . no q~ iso
tomar las riendas del gobierno y se aprestó a pamr de 111med1aro
760

rumbo a San Luis Pocosí con Lis tropas que Paredes había
mantenido en la capital para sosrener su gobierno.
El 27 de sepciembre cerca de Queréraro recibió L1 noticia de
la Capitulación de Mon rerrer. Fue hasra el 26 dt: noviembre tn
que la noticia de la ocupación de Monrnrcy por el ejército
americano apareció en l:i prensa española en la forma siguiente:
ESTADOS UNIDOS Y ME]JCO. Por Nueva York se fo recibido
noticias de !.a Améná1 que rtlmnwn ni31 de octubre: !h Boston, al ]". dt·
noviernbre y por Ha/,.f· hasttt el 3. Seg,ín una m1111 del Nuevo León,
fechada en Monterrey a 29 de setiembre, el general Taylor había ro11¡¡u/o
posesión de aqurl.l.a ciudtld, l1 que e11arnó elgenn-al~mpudi11, para retirarse
Saltil/o. En ,zquefkt épom se había espamdo kt voz en Monterrey, de que
Sttma-Anna att1b11h,1 de lfegrtr ,,! último punto del fi,me de 13,000
l,omhres, con los que h11ci11 ttcender a muy cercr1 de 20,000 combatientes el
ejército mejicano, de q11e podt'rt disponer :11a vez mmido con Ampudlll; por
lo que el ~jnáto 1m1en·m110 creía mconrn1r 1111rt sma res,'srenart cu,mdo se
apro.\imtlSe al p11so del Saltillo.
En el inter, el generrt! Tr(yl.or se Oc1tpah,1 en fafonterrt')' ck reduMr
tropas y de prepamrprol!t'siom&gt;s con lo que d,,ba tiempo a los g;neral.es Wool
y Keamey para apro.\1·nu1r sw columntts ríe operaciones rz /¡¡ región en el qur
debe mmuobrar. ?or Ú&gt; demris, kzs notio~TJ de Mejico del 23 de setiembre,
nos mrtn(fiest1m que los temom del gmeml Taylor eran al menos
prematuros en lo que respt1cta a/;, aprrJ.\7.mrzcidn de Srmra-Am,a al Salttllo
alfrentt de un ejlrcito: pues que el 15 ambilh,1 de enmzr a .'vftjiro; )' kz
distmma que mt'ditl dt~,de L1 1íltimr1 áudml 111 !::i,zltillo n dtmas,adt, p//1,t
que pued,, fi,111q111'r11-bz en pom titmpo. Se ,tg11r1rclz im próximo maque de
escu~clm 1111u?icr11111 que se hall, 1'11 el golf~ de ANj,to. Hrtn serr sobrt'
famp,m, o bi('// sobre Jl/nmulo.

ª.

0

Duranrc el a110 dl' 1846 !.is nor1c1.1~ ~ohre ;1,féxico
publicadas en los pcriódirns c,r,1r10k~ rc:rmin,irnn LO!l la
ocupación de Tampicu el 2- de noviembre. sin embargo no
a~areccría csrc hecho sino h.1&lt;;r,1 principios de mero del sig;,irnrc
ano.

Las n?ticias ~iguicron flu~·e11Jo en l.1 prrn,,1 (·&lt;;p,t11ol.i ,. rn el
resto Je Europ.1 dur.,nrc el til'mpo (jlll' duró nr.1 g11nr.1, 11.1\r.,
9ue llegó a su fin con h rirnu del Tr.1r ;1 do dl' Cu.1~Lilupc l'I d1.1
30 de mavo
de 18/¡8 .
,

�Notas Bibliográficas
Fuentes de consulta

Hemeroteca Municipal de Madrid, Conde Duque.

Eco del Comercio

'.

Ma.ces 11 de agosro 1846
Viernes 14 de agosro 1846
15 agosto, 1846
19 agosco, 1846
22 agosco, 1846
26 agosto, 1846
28 agosto, 1846
l O de septiembre, 1846
2 octubre, 1846
4 octubre, 1846
26 noviembre, l 846
Hemeroteca Municipal de Madrid Conde Duque.

El Heraldo
21 septiembre, 1846

8 octubre, 1846
7 noviembre 1846.
Aparicio Gómez. Pedro Historia del periodismo español.
Editora Nacional Madrid.! 967.
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1
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-~
. l'dtlO
. rn. N·
J ,1c1011a :" adnd 19(:7
mz o 0res. istona el pa1od1s1110 ,•11 Fs¡&gt;mfo
Alia11 1..1. u· nl\crs,-·d ad. t\ ladnd.
- . 1990
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i
¡ !bid.
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Be~na

: Natali~
bc_u. !Jre1:~ l11x1~m;1 de lo prensa. Interne!. 14 Feb. 2003
Pwo_d1,ta~ cspanoks. Siglo XIX. Internet. l·\:hrero del 2003_
0
Josefina V,v.qut:1.y
Loren,o !\k)t:r ,\/é,ico/r
l 7i6-/988)
.
.
e/1/t, a F..·
-~todo.1_l ,nidos tl •II rnsavo h1stóncn
Plctcher David. --Evaluacion de la Política &lt;k Jame, Polk.. U1111
. ., .d d
.
Febrero 2003
·
crsi a J.: Indiana. lnto;:rnet.

7

s Josefina Vitzquez_!111en·e11ció11 norteamencQna 18-16-/8-18 s,. r , ·.
Exteriores I997.
· · 1.:c ctan&lt;1 de Relaciones

�JUAN IGNACIO USSEL Y GU IMBARDA (1764- 1772),
FRANCISCO DE ECHEGARAY (1773-1774)
Y MELCHOR VIDAL DE LORCA Y ILLENA (1774- 1789) 1
Dr.1 .\ l:m,1 l.ui,:1 Rodn!,:Ut'l-:;1!,1
Ci1lab(1radmc): !l.o,.1lha ~l\:n~ \ ' ..
P.11ri&lt;. i,{ Albr,,, Jnm l.013da
&lt;' J!-:n,Ki n ( ;ün,a~1I R.\

Introducció n

Los estudios hisrórico-sociales que conforman esre arrículo,
como los rrcs anreriores, se enmarcan en un proyecro mayor de
invesrigación -' y sus tres primeras p.1rces han sido publicadas en
es rc mismo Anuario en aiios .rnreriore/.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las tuenres
primarias que corresponden a los Lilrimos eres mandatarios del
siglo XVIII en la etap:1 previa a la insr:rnr:ición de las Reformas
Borbónicas: Ju:in Ignacio Ussel y Guimbarda (1764-72),
Francisco de Echegaray (1773) y Mclchor Vida! de Lorca y
Vi llena (1774) . Sus respecrivos periodos se dieron en la etapa de
las vis itas de inspección cuyas consecuenc ias darían lugar ,1 la
instauración de Lls reformas que cambiarían la Jdminiscración
polírica de las provincias scprenrriona les.
Los cambios se produjeron como consecuencia de esos dos
viajes de inspección, el primero, el que rea lizaron en 1766-68
don Caverano
María Pignacelli
Rubí Corbcra .v San Clirnenr,
.
..,
mejor conocido como el Marqués dd Rubí y el ingeniero Nicolás
Lafora. El segundo y decisivo el del visirador do n José de G:ílvez,
quien, después de Sll viaje septentrional de inspección, propuso a
-65

�Li Conc:, en 1768. junro con el virrey ~Lirqué · de Croix, el
proyecco de reorganiLtción de .1 quellos gobiernos. ons1suo en
la creación del Gobinno y Comandanci,1 General de las
Provincias Internas, el t)Ue enrró en ·uncione en 177 6 con el
nombramiento como el pnmer ~onund;inre del Marqué.'&gt; de
Croix.

Juan Ignacio Ussel y Guimbarda, junio de 1764-1772.
·cuün
el h1sroriador nuevoleoné uvo
trabajo ha servido de
ti
.
guía al presente, Juan Ignacio nació en Cá&lt;liz, hijo d: Bernardo
Cssel, Marqués de U el. Caballero de L1 Orden de Alcanrar.i y
de doi1a Mara:uira
lné. de la Rosa. ·e incorporó a la milicia
::,
n.ival e!&gt;p.inola y fue opidn de fragara de la Real Armada )'
teniente coronel de los Reales Ejércit0s.
Tornó posesión del cargo de aobernador del uevo Reino de
León en 1764. Un año despué dio facilidades para re lurar
familias para la ,1sign,1ción de José de E can&lt;lón en d I uevo
· a n tander. · e de u briero n en 1 66 los mi nc'rale de Stzrz Carlos
del VaLlecillo que dieron gr.in auge económico a L1 región. Por
comisión virreinal e en .ugó de la delimiración de lo poblados
de an Esreban v ::drillo.
Sé ca ' en
de enero de 1769 en la parroquia Jtedral con
doña María Josefa de LarrJldc , hija del gcnt.:ral Francisco Ign.1cio
de Larraldc y d doñ.1 Jo seh Franci.\Cl Cantt't. Compró b casa
que construyera don Pedro Je BJrrios, conocidJ ,1crnalm enre
como la Casa del Agmristll. EnCerrnó y murió durante su
gobierno en 1772 y fue enterrado el 2 &lt;le enero Je 1772. Dejó
aún muy pequefio a quien fue, tal veL su LJnico hi10, Bernardo
U sel y Guimbarda, y el virrey decretó su turel.i y los ueldos de
u padre fueron a ignados a ell.1 y en su beneFiLio fueron
reclamada la cualidades y méritos en el Re.il erv1c10 omo del
tronco in media rn del Marquesado de Ussel '.
Las referentias que hunos lo alizado y an:1liz .1do en AGI
confirman mucha de t: t.1 informaLÍÓn, la .implírn y, en .1lgL'1n
aspecto, la modifion, es la siguicncr::
1.- CONTRATACICJ . 5')06,N.2.R .39 del ~7 de .1go ro de
l 763. Exprdicntc rlc i11forn1tfno11 y f1ce11ci,1 de pas1ziero a indias de
Ignacio Ussef )' Guimh11rd11 . gobern,,dor dd N111•uo Rc11w ele León,

30

-()(.

con sus criados Francisco lgn,roo de Barda.11, natural de Benazque,
hijo de Hermenegifdo B,,rdaji y de iSflbel de Fa/ces, y GinéJ
Cueclas, natural de 'v!urcia, lnjo de Juan Cuellas y de Francisca
Guillén , n 1ueut1 Espnñc1.
En el documento con . tJ que en 1763 rení,1 el grado de
Cc1.pitán de Fr gara Je la Real Armada al tiempo de u
designación como Gobernador del Nuevo Reino de León. El
expediente sólo ontienc la carra en que don Ju.w Ignacio hace
constar que sus riadas eran solteros.
En el AH se localizaron los daros que corresponden a su
padre y que se proporcionaron i.:n oc3.sión de la concesión de la
orden milirar de caballero de Alcántara. En l.i corre pondiente
solicirnd se establece el hecho dt: que don Bern,H&lt;lo U sel v
Guimbarda era narnral de ;\[ álaga :' no habí.1 rt idido en India ;.
En cuanto a u genealogía e propor ion.i la informac1 , n
1gu1entc:
Padres:
El Capitán de lnfflnter!a Don Salvador Ussef y Cuimbarda )'
dona Juana Jvlerchan, su mujer, naturales de Afrilaga.
Abut!os Pflternos:
Antonio Ussel y G111m!Jttrd1z, natural de f,z Vitfct dt B11z en
Francia y D. Juana i\1artel de la P,rz, su illujer, 111tt11ral de l\.fdlaga.

A/1111·/os J1arnnos:
Diego !derchan y Do1í,1 .\f,1r!11 Gr111zdlez

SIi

m11;cr, 11ar11ra!cs di'

Málagit.
Esta gene:11 ogíJ fue pres en rada por SLI herma no completo, don
Carlos quien pidió que l.1 inrorrnación de . u abuelo p.llerno ~e
le vantara en ;\Lílag.i, sic10 cn donde.: ~e podí.1 \.'llCOtHr.H J lo
tem go .
La edad del solicil,llH\.', don Bern.1rdo. cr.1 de entre ~9 \' 32
años,
us .1sccndie11tc'i tcní.111 h.1cicnd;1 en Albolore v
Benemoca rr,t y goz.16.111 del c\t,idn de hiju,J.dgo. \u .diuclo h.1li1:1
sido francé'i de nacimicnr&lt;l y r.1mhié11 poscí.1 noble1.1.
El p::i&lt;lrc del . olicitantc, en el l.,lso, el ,1ht1\.'lo de Ju ,111
Ignacio , h.1bi:1 sido rniliur, ~.q,ir.111 Je militi.t\ y fue h.1uti1:1do el
19 d&lt;.'. febrero de 1ei-0 pt&gt;r el ohi~po tlL ,\l.íl.1g.1 en l.1 .1tl.'d1.il dl

-,,"

�l..1 minl'ri.1 en

L, c1u J:iJ. En el cxpcd1cnt&lt;.: ~&lt;.: ,lllt"\.111 hi, h.111tit.05 d&lt;.: su~
.1sct' ndit'ntes ~· L1 p.nrid:i dl' t:'&gt;pt11l).1k,; dt: ,u.~ p.1dr&lt;:s, o ,c:111 lo..,7
.ihuelos del fururo gob&lt;:rn.1dor, t¡lli&lt;.:110 L,l:.,uun en ~UL1t-.1, el
de enero de 16'58.
l.J fa111ili;1 poscí,1 escudo de ,1rn1.1s. l\11 dibujo del 1111\1110 ,e
incluvc en el expcJiencl.'., y ~~.- \c11.d., que t·q.1b.1 !ij.1do en l.,, us.1,
princ.ipalcs de l.1 farnili.1 del prcte11dic1H&lt;:. Todo-, ,u, .rnt&lt;:p.1s.1do,
l1.1bí.111 sido hijo~d.dgos ~' .d n..·)pt:ctO. L·I soliLir.111re L&lt;)tnprohó l.,
noblcz.i de'. sus anrece,ores por .u11b.1" líncJ5. A p.irur de l'~ta
genealogí.1 se..: desprenden los .111teccdcnrcs L1111iliHc, por lincii

p e rn a,de Jo n Ju :in 1¡;, n c io.
.ir

,l

En AG locali zamos cu.Hro refercnci.is p.1r:1 el gnbern,1do1 y
un, que correspo nde: ,1 su hijo, do11 Bernardo u~sel y
1
GuimbHda. son L1s sie.uient&lt;:s:

1.- PROVINCIAS, I::-:Tr.R:--;AS , \'o\. 109, Exp. ), 1-ol:..304520, úrns de 1764-6'): fü1·1•e.( !11for111n miÍ1tt1res ) rn,rdror de

tropas rle Íit l'ro1•inci,1 ele! Nuevo Re//lO el!' León, sig11,1dos por el
gohan,rr/or l)o11 !gnt1cio Usscl y Guimharda. N11e110 l~e1110 de l:eó11.
En su primera parte el propio Ussel escribe al virrey,
ivbrqués de Cruill.1s, h.1bcr ton1.1do po!&gt;esión dc, b gobernart_ira el
t 3 de mavo de 1764 v esta.r a Lis supn1ores ordenes del nrrey.
rolios mis .1de\Jnrc ~: poco mJs de un mes después de haber
ronndo posesión, don Ju.tn Ignacio procedió a cnvi.H un breve
inlormc .d \'irrc\' del esr:1do de la Prouinci,1. Escribió que no
enconcró novc(L~d que ,tltn-e In q11ie111d e11 que In sostiene mi
rn1dado indu\'cndo hs tres misiones que estaban .1 su cargo.
comenr., que ·los indio~ en ellJs ,1sc-nc.1dos sr hnl/an reduczdos a
rario,ud so,-:'etl.td y con aprulflbfes incrementos n1 religión
Catliá!1c,1.
Cn:i de l.1s r.11e,1s que desarrolló Ussel durante su periodo fue
el cuidJdo de L1 actividad minera como se aprecia en la
documcn1.1ción obcenida. Y,1 en csce prima comunicado se revela
su prcocup,1ción por Jcrccenrar la producción, ajustar los s~~a rios
de los Ir .1b,1 j.1do rcs J un ¡usro n ivcl para su man u cenc1on, Y
fund.1 ment.ilrnence, Jplicar mérodos .idecuados para lograr una
mayor produ1..cion, y,1 que los mincr.1les que salían del Real de La
f¡,11,1J11l, er.rn de buena ley, pero el rendimiento de plar:i de la
mtru er.1 mu,· ese.isa.

:\ue,·\1 le,,11 ,e , 11, 111tl'll,i(i,.1d.1 ,ll11.111tc el
periodo ,ll' t'~lt' ~obn11.1d1H f,I.l-.i,1, .d dn1..t1h 1i111i-.· 11r1.1 de un
nueni ~-.i..·in11enro. el que i111li,d1111."11fc ,t: doi!;.nÓ (orno S,111
l',1blr de'! \ ·,;/lt"L·i¡o ~- en rnbsú·ucnt'-· do-.umc11c.11.'i1.)ll ~1.· le 11.irnt:
~-.1 perm.1ncnccme11te. S,111 ( ·,1rl,,.,- rl,·/ \ ·,¡//,·olio. l .1 111(01111,1,:iún .d
respl'CtO St' 1.'l1CUt'IHr,1 c.:n:
2.- PRl)\'l:\Cl.\S l\:TrR'.\AS. \º ol. 10&lt;&gt;. bp. 1. Fols.11OO. ,1ños de ¡ -(i')-1-- 1: Corrc'spo11cl('11ot1 tlel c;oha11,ulor rle
Nuevo Leo 11, D. lgn,100 L·sscl y G11i111h,1rtl,1 co,i el z·i'rrcy ,\farq iu!)
de Cruill,1s _)' otms ,111tonrl,1df.( sobre t1H111tos t!t.' su c',n~~o. D,1105
rneltos, ~1'.gun_os . 1mporr1111res y otros solo (11noso., r/,, ,1quel/,1
gobenwnon . 5c wcluy,·11 ,dg1111os cst,rdos rll' trop,1s, ,V11cz·i1 Reino de

León.
Esce expediente consta de ,·.uios docurncnros. como L,
r:ferencia cít.1, ,llgunos ~e rele\',wci,, p.1r.1 conocer l.1 política de
Üssel y otros de conte111do poco signifiotivo: sin embargo, no
dejan de tener la imp~r:an~ia de permicir un.1 visión, desdd luego
muy general de l.. co1tdtan1d.1d en el ejercicio del gobierno.
Para_ mancc~er L1 conrinuidad con el Jspecco rrarado en la
referencia anrer1or. aunque alteremos el cronológico, inici.1mos
la descripción ~· an,ilisis de los documcnros con~ el rubro de la
minería .
~ m~diados de 1~G~. Ussel escribió JI virrey Marqu&lt;!s de
Cron: , d:1ndolc nueva 1ntorm:ición ,,cerca del recién descubierto
mineral, que habL1 sid o 11.unado por los mineros Sa11 Pílbfo del
_Va~leciyo., Su riquez,1 i~.1 dí:i en día en aumento. y par.1 el mes de
¡ul10 tent.1 ya n11eue m111as co1T1/'11tes 1'11 1·ews p rmf's co 11 i1copio de
saca de metales, con la ley de seis onzm por doce 11rrob11s Lt1 que
menos c~11 sobra~a g,111,111cia de ligas .. . Debido a esr,1 riqueza el
asenram1enro minero aumentó rápidrn1enrc su población a 800
personas entre patricios y extraño, y ellos mismos solici taron al
gobernador les asignar;i un paraje para esrablecer el Real, así lo
mandó ejecuta~ y les asig nó un lug:ir cómodo para que construyan
e1ificios y haciendas de sacar ron arreglllmienro a la ord('nanza
''.ncuenta y dos del cuadernos de minería. Prob:iblcmenre h,wa
sido en ese momento en el cual se le dio el nombre de San CarÍos
de_L Val!ecillo al real, ya que en carra del 2 de no\'iembre del
mts~1 ~ ,ªñ~ se refiere a él con esa nue\',t designación. Al respecto
escribio Ussel; El 11111'1'0 minerid de S1111 Carlos del Valleci!lo
-(,')

�continúa en acopia de metales e iguales leyes de primera y de día en
dia se descubren ctttas... Como era usual, un acelerado
crecimienco de los asenramienrns en torno :1 los ricos reales traía
consigo problemas de comporramiento anrisocial, por esta razón
el gobernador pidió al virrey le autorizara poner en el Real un
oficial con dos soldados para contención de la mucha canalla que
ha de ocurrir a él y partt que el juez que a(lí mora tenga pronto
auxilio para evitar el extravío de plata ...
Pocos meses después, duran re la visira genera l de la I'rovirwa
el gobernador permaneció rrece días en el n uevo descub rimiento
de minas de San Carlos del Valleciflo . Fue en esa ocasión en la
cual procedió, personalmente, a dejar toralmenre estab lec ido el
Real, registrar !11J minas, arreglar sus laboríos y darle rr cada una /¡zs
medidas correspondientes tl lo prevenido en las Reales Ordenanzas
para evit1n- todo tipo de litigios, registró en ese momento, nu_evrrs
bocas con siete minas que están en corriente. Anoró en esra v1s1ra
que, de acuerdo a los peritos, el mineral promeúa larga duración
ya que rndll dia se descubrír111 11 proporcio}J(1das disM11ci11s nueva
vetas qui' me h,rn asegurado los crrtl'adores tienen m11cl111 mayor ley ...
En esr:1 misma cornunic:1.ción, el reporte de la visita que J
principios de 1768 reafüó Csse l, señaló uno de los problemas
que enfrencó durante su periodo, el abandono de muchas de L1s
pob laciones del Nuevo Reino. El morivo de IJ. salida &lt;le los
habitanrcs fue haberse pas,1Jo muchos de ellos ~1 las Nuevas
Poblaciones de la Coloni,z antes de mi ingreso a t!ste mando y
algunos volunt11riamente después rle mi posl'Sió11, mollidoi riel interés
de 11pasn1wr sus ganados t&gt;n ticrrm nuevas y prornl'tlr su 1111111enro en
la libertrtd de las fieras que en estos pt1iscs los hos1ilizr1n. Como
sabc.:mos, se c.:st.16~ refi ric.:ndo a h recién esr.1hlccid.1 Colon 1.1 del
Nuevo Sancandcr, h.1cia donde bc111dón h,1bí:1 logr.1do .Hr,1er
gran cantidad Je.: antiguos pobL1dorcs Je! NueYO Rtino' c~rn el
consecuente, casi cor:il :ibandono de nurrn:ros.1s pobl.1c1ones
nuevolconesas como va vimos en inciso anterior.
Aspecro de mc.:nc;r imporr.111cia, pero sí rcvtl.1dor del ~rncido
de sumisión, obcdienci.1 \' dcst:o .1bsoluto de sc&gt;rvicio, primero
hacia el virrcv r, ,1 rravés ·de él, .d rey. qucd.1 pl.1-,111,1do c.:n otros
documentos,, t;rn1hié11 p.1rtc tkl mi~1110 cxpcdicntc y quc se
ubican tcmpor.ilmcn1c cn 17()'1. rn cllns. tll) ,c'&gt;lll por el
contenido, t.rnihién por el m.111L"¡n del kngu.1jc, q11,·,l.111

·~1,

manifiestas las caractensr1cas antes señaladas. Ussel informó al
vi_r:ey h~ber llevado_ a cabo, con la fidelidad de mi obligación, las
dd1genc1as necesarias para atender la solicirud de adquirir
veuttdos blancos, hembras y machos, para complacer el gusto de !a
sacratísima persona del Rey Niño.
Con gran pronrirud puso en ejecución las indicaciones
virreinales y envió poscas y correos a pie a rodas los rincones de
la Provincia en solicitud de localización de los venados, Íógrando
por esta eficacltl la ventura de haber adquirido un venado blanco de
dos años de_ edad, d~mesticamente criado, aunque con el defecto de
un º1.º lasttm~~o, sin plena lesión de la vista ... Fue adquirido en
un d1srance SHIO desde donde tardó más de quince días en ser
conducido a la ca piral n uevoleonesa. Desde ahí y después de
hab~rlo curado de la les ión, Ussel lo remitió, con un propio a
Sa lt~llo en un carruaje especialmenre consrruido para que 110
sufriera daños durante el largo viaje y con guarnic ión militar.
Aparre del interés anecdótico de este regalo de dimensiones
reales, el gobernador prometió continuar la büsqueda de orros
ejemplares &lt;le la misma tspcc ie e inclusive de orros animales
terrestres o volátiles quc.: fueran de singular e:xpectarión. Para ello
encargó :J. su teniente de gobernador, Antonio de Urresri, enviara
providencias a sus haciendas, aclarando Ussel que lo considerab;1
difícil debido a lo intrincado y agrcsre de los montes y sierras en
donde se podríJn encontrar e¡emplares can apreciados. Lo
anterior señala hacia una geografía y naruraleza en el Nuevo
Reino b:isrante más ric1 que l.1 acrual.
3.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 95, Exp. 65.
Fo l. 4, del 8 de octubre de 1769: Pidiendo informes sobre las
instrrnrúts del gohen111dor D. fg11t1rio Usse/ y Cuimhrl!'da. Nuevo
Reino tle l,·ón:
Desde San Lorenzo el rey pidió .d virrey de la Nueva Espc1ñ,1,
el Marqués de Croix, le inform.ira sobre.: l.1 conrnnicJcÍón que
había recibido de don Ignacio en el .u10 dc 1768. Se rr;HÓ de un
breve informf que rindi6 .1cnc.1 Je l.1 \'isir:i que hiw ,l \U
prov incia . El contenido del documento se ct:ntr:.1 cn dcstJ&lt;:.lf lo,
aporres que duranrt su ejercicio 'ie li.1bí.111 hecho en rel.1ción con
la m inerí.1 y, preci~.1mrntc, por Ínq,111t.i.h Je él. Seri.d.1 el avance
en el nuevo dc:scubrirnirn10 !&gt;C hJbí.1 rc.ilí1,1do en el Rcal llllt
nombró de St1n Carlos del \lr1/lccillo, En n .1 mi11.1 '&gt;l' 1rni.1 un.1

�producción scm.111.11 de 7 00 m.ncm de f)l.lr.1 y ~e cspcr,1ln, &lt;le
.1cucr&lt;lo a los cxpercos en l.1 111.Heri.1, H'g1i11 los ,nrcligentn, no s61o
su permanencia, cJmbi~n nuyor rendimiento en sus mecalc~ y
unJ crecience produl'.c1ón, si la pobreza del P.t!s 110 nnbar11z,1 rn
exacto laborío.
También informó que se había reiniciado el trabajo de
nuevas veras en el casi ab.u1donado Rc.11 de San Cregorio del
Cerralvo, de nuevo graci;is a su mflu;o y su presencia, !J cual
había animado a los vecinos a nuevos ensayes que promedan
buenas leyes en los metales y les alentaban a conri nuar los
trabajos mineros.
Después &lt;le escas menciones don Juan Igna cio escribió que )U
periodo gubernarivo concluiría en mayo de 1769 y que aún no
había podido complerar los 1G mil pesos que adeudaba por
concepto del gasto que había realizado en su habilitación desde
su salida de España, hasta el momento de su coma de posesión.
En virrud de ello solicitaba la prórroga en su gobierno, en otro
servicio real por el tiempo regular, los cinco a110s que comprendía
el ejercicio de estos ca rgos . Lo pe&lt;lía para poder desempeñarme, o
sea cubrir su adeudo, lo que no había podido hacer en el tiempo
que llevaba, debido, por un Lido a la penuria del País y por el
otro a que se había detenido durante eres años el pago de los
salarios por carece r de fondos la Ca ja Real.
Apoyó su petición argumenrando el desempeño de dos
actividades importantes:
A) El establecimiento en su Provincia del escaneo del
tabaco, sin haber provocado enojos ni alborotos entre los vecinos
como había presentado en casi coda la Nueva España. También
informó que había sido él quien se hizo cargo durante los dos
primeros años de la adminisrración de dicho servicio, después de
lo cual pidió al virrey nombrase administrador, cargo que recayó,
como aparece en otro documenro, en don Cosme Damián de
Arrese. Usse l y Guimbarda le dio posesión y le enrregó las
cuencas de recaudado en la Renta de Tabacos, que ascendió a
mis de 40 mil pesos, además de 1600 que por rédiros había
incluido en ese concepto, canr id ad total que él mismo envió, a su
cuenta y riego, a la capital novohispana. Recibió por esta
actividad el agradecimienrn expreso de la Real Hacienda y el
beneplácito del visitado general, don José de Gálvez.

772

B) También romó a su cargo L1 .1d111inistración del R,11110 ele
AlctTbalas, el cual a su llegad,1, ese,16.1 arrend.1do y .ti término del
mismo se le otorgó comisión p.ira ronurlo a su e.irgo, sin pago
alguno. Logró recaudar m;is del tnple de lo que se venía
percibiendo por este concepco, y como en el caso ,1ncnior, él
mismo envió a las Cajas Reales de la capital el dinero
recolec tado, sin crnsar con ello perjuicio alguno entre los
vecinos.
En respuesra a esre informe, a la. petición de prórroga en su
e¡erc1CL0 y al encargo del rey de informar sobre don Juan
Ignacio, el virrey envió el documento cura signatura es la
s1gu1ence:
4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS DE
CROIX, Vol.14, Fol.112, del 3 de febrero de 1771:
Recomendación. El virrey de la Nueva Espa,ía romunica a don
julián de Arriaga que el gobenwdor del Nuevo Reino de león, D.
Ignacio Ussel y Guimbarda se ha hecho acreedor a que el Rey le
conceda prórroga del gobierno por otros cinco años como fo ha
solicitado, no habiendo más inconveniente que el establecimiento de
fntenden úas. Segunda Serie.
En el breve documento expone el virrey su opinión sobre
don Juan Ignacio, la cual es ro ca l menee favorable a la
continuación en el cargo por un subsecuente periodo de cinco
años. En la carra se aclaran dos aspectos: el primero la confusión
en los nombres de la capital del Nuevo Reino de León, la ciudad
de Monterrey y el Pueno del mismo nombre ubicado en la
Península de California. Confusión que debió haberse presentado
en la Corre, ya que el virrey aclara que el gobernador reside en
Monterrey y nunca ha abandonado esa ciudad.
El segundo aspecto tiene que ver con la posibilidad del
esrablecim ienro de las Intendencias, como el propio virrey tiene
informado al rey de acue rdo al visitador general don José de
Gálvez. En el caso de que se resuelva ese esrablecimienro, el
virrey escribe que sería necesario buscarle a Ussel y Guimbarda
otro destino diferente al que sirve y deberá en tal caso extinguirse,
sin duda se está refiriendo a la gobernatura &lt;le! Nuevo Reino.
Localizamos un expediente m.is en el ramo de MEDIA
ANNATA en el cual queda asent;lda la omisión en que incurrió el
gobernador Ussel y Guimbarda al no haber cobrado el 1mpuesro

�..

de l:1 rn~dia anna ta ª. quienes otorgó cargos en su jurisd icción. Se
proporciona algu na información inre resa nce sobre los personajes
que ocuparon_los oficios de alcaldes mayores en las pob laciones
del Nuevo Rerno de Leó n . La reterencia es:
5.- MED IA ANNATA, Vol. 100, Exp. único, Fols. 101105v., del 23 de junio y 17 de julio de 1775: Dese a la
Contaduría para que informe lo que se ofrez.ca. Así lo proveyó el
Contador Regulador General del Red! Derecho de Media Annata y
L~nzas, que de?acha por ausencia del Señor juez privativo en
v'.nud_del Superior Decreto de el Exmo. Sr. Virrey, y lo firmó. Y.
r.xpedrente formado sobre fa Medit1 Annata que debe st1tisfacer la
parte de don Ignacio Ussef y Guirnbardt1, gobernador que fue del
Nuevo Reyno de León, por Los ministros y justicias que nombró en
aquel/a _jurisdicción.
. _ De la revisión y análisis de estos documenros se desp rende la
1nto rrnación:
A) Para 1773 don Juan Ignacio ya habL1 fa ll ecido, co n esre
d:no se confirma lo escrito por don Israel Cavazos, ~n el senrido
de que e l deceso sucedió en 1772 .
B) ~urante su gob ierno no procedió a rete ne r el imp uesto de
la Media Annara de los oficios que él había conced ido.
Segu ramente lo hizo po r el mo t ivo q ue Ussel aduce en ot ro
doc umento, la extrema pobreza del País. Sin emba rgo, es ca fa lta
de cobro recayó, en e l momento en que se detectó, en ob lig:ición
para su suceso r, don Melchor Vi da! de Lorca y V illena de
reco lectar lo omitido.
·
'
C ) Para mayo de 1775 Lorca y Vill e na proced ió al cobro de
los _a deudos y en la certificación que presen tó en Monterrey a
pedimento del adminis trador general de la Renta del Tabaco del
Reino, Don Cosmé Danúrí11 de Arrese, ha quedado asentado
quiénes era n y qué cargos tenían los deu dores . Gracias a este
dor.umenro podemos asen tar aquí qu ienes fueron los alca ldes
mayo res que pagaron, se trató de los sigu ientes: Berna rdo
Manuel de Umarán , del Real de Sabinas y Vallecillo. Anto n io
López de O rtigón, del Real de Sa n Pedro Hoca de leones, J u:in
Diego Rodríguez, de l Valle de Srtntrt C111hr1ri11a, Ignacio Va lle,
de la Villa de linares, M igue l Gómcz dt' Castro, d\: l V,dle del
Pilón, Geró n imo Gonzákz , de la Villa de Cadereyt11 y, J uan
Joseph Cómez de Castro, de;: l.t Vil/11 de Zerridbo.
774

Dos alcaldes mayores no pudieron pagar por causas
persona les, fueron: Juan B;íez, quien sirvió la alcaldía del Valle
de Pesquería Grande porque ni qué comer riene y, Manuel Sabes
del Vaffe def Pilón por haber fallecido indigente.
Orros más tampoco lo hicie ron por haber desempeñado
alcaldías de pob laciones consideradas de fronrera, mismas que
estaban exentas de esre impuesto, fueron: Juan Sánchez Zamora
de Santa María de Río Blanco y, Fra ncisco Manríquez Malaca ra,
de San Pablo de Labradores
Ocros personajes que decen taron otros cargos y cubrieron su
adeudo , lo fueron: Joseph Salvador Lozano, como tenie nte
general de gobernador y los J.lcaldes ordinarios y regidores de la
ciudad capita l del Nuevo Reino de León: el capitán reformado
Andrés de Goicochea, Ignacio Trevi ño, J oseph Ni ero González,
Joaquín de la G:1rz.a Falcón, Joseph María de la Garza y Lorenzo
de Leó n .
7 .- M INERÍA, Vol. 14, Exp. 3, Fols.1 -3, del 2 de mavo de
1788: M inaj, Prueba dada por don Bernardo Ussel y Gu,mba;da:
A través de este corco documenro conocemos el destino de
aquél hi jo, a quien , en 1772 dejó aün menor de edad don Juan
Ignacio a su muerte y quedó protegido en virtud del Marquesado
de Ussel. Di ez y seis años más carde le encontramos como alcalde
de segundo vorn en Monrerrey, de donde era vecino . En ese
mismo año rec ibió un don :nivo de Ignacio Baldoso en
recon oci mi en ro de los muchos favores que le debía. Se rrató de
parre de la mina llamacb jenís María que dicho Baldoso poseía
en el Real del VaLLecillo: una LMrm de las doce que riene d,cha
rrnna, para que logre el fruto que le corresponde seg1í11 estilo de
minería .. .

Francisco de Echcgaray o Echeagaray, l 77 2- 1773.
Según Cavarns. rllc Co m:indantt: Jcl Rt:gimienro Je
D ragones de México en 177 2, v a l.1 muerte Je \ u antcce~or,
entró co mo gobernad or Je! :'J.uevo Rl'.ino de l.l'.ón \' to mó
poses ión e n marzo Jl'. J 77 2. Produ jo un lnf1mm• s.o brl'. l.i
for_rn ació n de b 111ilici.1, otro so bre tie rr,1, y rn,:i&lt;'i un mJ.¡1c1 del
Rein o. So li citó la c reación de un.1 L0 111p.ií1i.1 fHC \ idi ,11 :,· co n n e

--~

�motivo el v1rrcv comision ó .,1 !:;t'IH:r.d Hugo O'Conn o r pH.l
realiLar L, v1s1ca ,1cosrnmbraJ,, y .iprovn:lur p.ir,1 dc.:j.ir
est,1blecido ei nuevo pn:si&lt;lio en Li1111pazos co n 2::; liombn.:~.
Echegaray reconscruyó pobl.1dos Je.: espú10ln ~• pueblos de indios
con drceles y osas rc.1les.
Mis carde, rn 1777. ocupó el gobic:rno dc.:l Nuevo S.11H.1ndcr,
pero anrcs csrnvo descin.tdo en b gu.1rnición de.: San Carlos , .1
donde regresó para morir el año de l 779.
No se localizó documenrn ,dguno c.:n AGI. Fn r,rnto que sí
algunos en el AGN, sin emb.irgo , no escamas seguro~ que todos
ellos correspondan a quien fue gnbcrna&lt;lor del Nuevo Reino de
León y del Nuevo Sancandcr, especialmenrc cu,111Jo el
concenido es trn t'SCu1.:ro que no permite distinguirlo de algt'111
posible homónimo. A pesar de ello rn ot.11110s el .111áli~is de L,~
referencias c11contr.1d.,s en el archivo 1nexicino cc11rral , son las
s1gu1entes:
1.- REALES CÉDULAS ORIGINALES. Vol. 234, Exp.100,
Fol.!, del 1o. de marzo de 1755: Milicias. Confirmando los
empleos concedidos a Frnnásro Fcheg,rray y Leandro Saé11z de
Pedrosos, de Teniente )' ;1,/férez de Dragones de Veracrnz,
respee ti vrz mente.
2.-GE~ERAl DE PARTE, Vol. 38. Exp. 207, Fols.
233.233v .. dd 3 de nurzo de 1756. No/J/bmn11ento de teniente df'
unrz de lm Compa,ílas de Dri1gones de la Plaza de Veracruz para el
alférez don Francisco E cheganty. Veracruz:
El texro de la primer.1 cédula, que se emitió en Madrid en la
fecha cirJda en la referencia, exclusivamente señala que el rey
confirmó las propuestas que le hiciera el virrey Conde de
Revdlagigedo en agosro de 1754 y se las comunicó a la nueva
autoridad superior novohispana, el Marqués de las Amarillas.
El nombramiento militar de Teniente de Dragones de
Verrtcrnz recayó en don Francisco Echegaray, de donde, en caso
de tratarse del mismo personaje que esrndiamos, prestaba ya
servicio militar en el año de b cédul:i.
La segunda referencia. del 3 de nurzo de 1756, contiene el
ocorgamiento real del rítlilo de teniente de unJ de l:1s Compañías
de Drt1gones de la Plaztl de Veracruz, la que estaba al cargo de don
Juan M:rnuel Lazo Vacarino, en la persona del alférez don
francisco Echegaray. Se le concedió en atención a sus servicios
-~G

de más de diez años, pero no se mcnc1on.1 en Jonde los hJbí.1
prestado. Se proccJió a tom.H nor.i de este ascenso en la
Contadurí:1 de Indias y, como se ved en el siguiente expediente,
se cubrió el adeudo hasra .1gosco de 1756.
3.CORRESPONDENCIA
DE
DIVERSAS
AUTORIDADES. Vol. 2. Exp. 9, Fols. 52-54v. 115v ..
256r.,2G3r. del 31 de diciembre de 1755. 7 y 28 de enero, 11 y
18 de agosto de 1756: Nombramientos. Remire el Gobernador el
memorial de Francisco de Echegaray, teniente de Dragones que
solicita se Le confirme su empleo de lrz Corte.
El mismo Francisco de Echegar.1y, quien, de acuerdo a la
referencia anterior, obruvo el nombramiento de teniente de
Dragones, sup lica, en este segundo documento, le fuera
co n firmado su ascenso y que de sn posible, se le cubriera el
sala rio de su nuevo cargo. Conocemos que había empezado a
servi r el grado de teniente desde ocrnbre de 1753 en la plaza de
Veracruz y que anteriormente h:i.bía desempeñado el de alférez.
Oe5de el ejercicio de su nuevo cargo no había recibido aumento
alguno de salario , conservando el del grado militar anterior. A la
fecha de su escriro, diciembre de 1755, tenía crecida famili,1 y
requería con urgencia conrar con su salario completo.
En atención :1 esta so licitud las autoridades cenrrales
sol icita ron al rey la confirmación de los nombramienros sin
pode r ayudarle, en tanto no se contara con el rírulo respectivo.
ya que se debían observar las órdenes reales de no proceder al
pago del nuevo cargo hasta tener la confirmación real de l mismo.
Ésta fue expedida en la corte española en marzo de 1756 y para
agosro siguienre se dieron las indicaciones a fin que la Real
Hacienda en su caja de Veracruz procediera al pago del salario
co mpleto.

4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES: MARQUÉS DE
CROIX, Vol. 17, Fols. 446-448, del 20, 26 y 30 de agosro de
1770: Milicias. EL Virrey de la Nuevrt España en11ía a don juan
Gregario de Muniain fa propuesta adjunta prtra Llenar el empleo de
Comandante del Tercer Escuadrón de Dragones de México, hecha en
don Francisco Echegaray. 2a. Serie.
In te resante documento que permite, ya sin duda alguna,
asentar que las referenci:i.s anteriores sí corresponden a quien dos
años más tarde sería gobernador del Nuevo Reino de León. En el
777

�presente se hace una muy breve mención de los cargos que había
desempeñado Echegaray, cotnc1diendo con los nombramientos
comentados en las referencias anteriores. La información procede
de quien tenía a su cargo el Regimiento de Dragones de la Cíudad
de México, don Joseph Fcrrer, qu ien propuso a Echegaray para
ocupar la plaza vacanre de Comandante del Tercer Escuadrón de
Dragones de México. La propuesra fue dirigida al v i rrey desde
Puebla de los Ángeles el 20 de agosro de 1770. En ella se
detallan los ca rgos que había desempeñado Echcgaray, y así
sabemos que pa ra agosro de 1770 don Francisco llevaba 27 años,
6 meses y 25 días de servicios militares o sea que se había
in iciado en la carrera militar en la Nueva bpaña en enero de
17 43.
Su primer grado había sido el de Cadete en l,1 Compañia de
Dragones de Veracruz, permaneció en él dos años, un mes y seis
días; pasó, en febrero de l ?li-5, a alférez del mismo cuerpo
mi litar y permaneció s111 ascenso durante 8 años, 10 meses y 7
días. Como ya sabemos, para diciembre de 1753 obtuvo el
sigu iente escalón en la carrera de las armas, el de teniente; lo
desempeñó por o tro largo periodo de 8 años. 9 meses y 21 días
para se r promovido a capitán. Debió haber suced ido esro hacia
septiembre u octubre de 1761 y permaneció con ese grado has ta
el 5 &lt;le marzo de 1770 fecha en la. cual fue nombrado tenie nte
coro nel.
La propuesra del encarg3.do de 13. Compañia de Dragones de
México fue aceptada y apoyada po r el vi rrey, Marqués de Cro ix y
turnada al rey.
5.- PROVINCIAS INTER;,JAS, Vol. 108, Exp. 2, Fo ls. 108132, del 26 de marzo (Fols.11 0r.y v.), l O de agosro (Fols. l 22 r. y
v.) y 22 de octubre (125 r. y v.) de 1772:
Correspondencifl del Cobernf/dor lnteri110 de Nuevo León, don
Francisco Echegaray sobre arnntos de s11 cargo, especialmen te
militares. Nuevo Reíno de León.
En la pr imera carta enrrc.: c.:I virrey, Bucareli y Ur~üa. y
Echcgaray, ésre le comunicó que habí.1 lkvdo ,1 la c.1pital
nuevoleo nesa el 22 &lt;le marzo de 1772 y ese mismo Jía había
tornado posesión de l gob ierno. De: inmcJi:110 recibió h noticia
de l robo de la m itad de.: h cabalbd,1 pcnenccientc a l.1 compañí:i
que prestaba el servicio &lt;le.: guJrn1c1on de la Provincia, robo

7~x

perpet rado por los apaches en la línea fronteriza con la Provincia
de Coah uila. Con este motivo preparó su primera visita oeneral
que le permiriría conocer el estado del Reino, oroani:ar las
milicias y la defensa de las poblaciones a través de lo~ vecinos v
con el lo, no sólo preparase internamente, 1amb ién brinda.r
aux ilio a las provincias colindantes cuando así lo solicitaran.
La mis ma situación de hosti lidad se presentó en agosto de l
mismo año, y de nuevo reireró Echegaray tener dispuestos 100
ho mbres de milicias para enfrenrar a los apaches en caso de que
llegaran al ataque de los territorios de su gob ierno . Sin embargo,
dos meses más rarde, reporcó al virrey en nueva misiva,
enco ntrarse la Provincia en la mayor quietud.
A través de la segunda Cdíta conocemos la existencia de un
hi jo de nomb re Anrnnio, quien esraba al servic io del vi rrey y
había obtenido licencia para llevar a su madre de la capiral
novo hispana a la nuevoleonesa.
6.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 103, Exp. 14,
Fo ls. 1, del 13 de julio de 1773: Que por fo informado a favor del
teniente coronel don Francisco Echegar11y, servidor interino de ese
Gobierno, proponga a esl' oficial a lo que sea acreedor.
. Cédula expedida en Madrid el 13 de julio de 1773 y como
res pues ta a la comuniCJción que el virrey Bucareli v Ursüa
enviara a la corre española. En ella había in.formado
fo vorablemence sobre el gobierno inrcrino en el Nuevo Reino de
León de Echcgaray, y en func ión de ello, el rey le p idió que
propusie ra a este oficial para fo que le juzgue acreedor. La
propuesta que hizo el mismo virrey para Echegaray es la que
aparece en la siguiente referencia :

7.-

CORRESPONDENCIA

DE

DIVERSAS

AUTORI DADES, Vol.24, Exp.2. Fols.4-G, 75-8 1 v 382-383. Jel
I o. y 22 Je enero, 12 de febrero ~· 11 &lt;le novié1;1bre Je 1774 :
Presidios. Propone el inspector General p,tra la comisión de arreglar
el Presidio de la Isla dd Carmen, lll Sllrgento Ma;,o r 1\fothias rle
Carmon11 y al Teniente Coronel Fr1111ásco Fchegar,1y. 1\/éxito.
8. CORRESPO\:DE\:CI:\
DE
Dl\'ERSAS
AUTO RI DADES, Vol.25, Exp. 17, fols. 45, 66-G~ r 12/4, de.:! 9
de febrero de 17 7 4: Ofin11lts. Comunica l'I Gohemrtrl;r q11e llc'l,Ó 11
esa plaza el Teni('!Jre Coro11l'I Frrlllc'isw Ftlil'g,1ray, Ct1p11,í,; dt

�/)r,1go11t's drl R,·gim1,·1u11 de .\fr_\l&lt;'t! , 1 111c'o1pordr.1e co11 los demd.1
o_fr(i,iles qur p11s,rrd11 al !'rt'.llflro tic lt1 isl,1 d,·I Ct1nnt·11 .
En los documentos de csr&lt;&gt;s dos npeJientcs apJreccn como
JJros de inccrés inform.ición sobre el imporcanre servicio qul'
prestó Echegaray a IJs .1uwrid.1dcs crnrr.ilcs en el h·es1dio de Id
!sLt1 del Carmen. Fue propuesro por el inspector Cnient! don
Pascu.1l de Cisneros al virrey Bucarcli parJ rcpre!&gt;enrar al cuerpo
de Dragones, junto con quienes tt'nÍan el mismo cugo para el &lt;le.:
Infanrería v el de Arrillería. La comisión asignada a estos tn:s
militares, ¿onsisriría en :icompañar y JLD,iliar a C isncros en la~
careas de la rcvisra de L1s rropas Jcl Presidio de la lsl:i del
Carmen . El virrey aceptó la propuesca y giró sus instrucciones y
hacer 'entreg:i de los documenros ncc.esHios para que los rrc:s
comis ionad;s pudierJn rnmplir con su misión, mism.1 que habí.1
sido recomendada desde Españ.1. Se les ororgaron sus pasaportes
v cartas de presencación p:1.r,1 el gobernador del Presidio y los
~fic ial es reales de Veracruz con el fin de que fueran aux iliados y
apoyados en rndo lo necesario ,l su 1.uea.
Los comisionados llegaron a Vcracruz a principios de 1774 y
recibieron instrucciones del Inspector General, don Pascual de
Cisneros, sobre las careas para la introducción del Reglamento
Provisional y la rcesrrucrnración del Presidio. El Rcglamenro
había sido e.laborado en septiembre Je 1773 e impreso para su
distribución en el Presidio de fa isla del Carmen. Es claro que esra
comisión está en rnarcad:i en el proceso de escablecimien to de las
Reformas Borbónicas que se dieron a lo largo y ancho de la
Nueva Españ.i. Otro aspe cm de ellas lo enconrramos en estos
expedientes y se desprende de una mención circunstanci_al que
escribió el Impecror Cisneros. Dice éste que había pamdo de
México ,1 Veracruz anees que los ofici:i.les comisionados, con
motivo de dar cumplimiento a fa Real orden en que se me previene
el eswb!ecer en aquella Plaza fo Esrnela de Prácticos de Artillería.
En curnro .i !J comisión que recibieron don Francisco y sus
colegas militares, se llevó a cabo como estaba programada .
Echegarav lleoó a Veracruz a incorporarse con sus colegas el 8 de
febrero cÍe 1774; los tres salieron del puerco el 28 de febrero Y
regresaron al mismo. el 20 de mayo, después de rres meses Y
medio de crabajo. Echegaray continuó su viaje a la cap ital
novohispanJ cinco días más tarde ya que fue el encargado de
780

entregar el informe de l.i comisión. Se seÍ1al.i en el expcJicnrc que
para noviembre del mi~mo aÍ1o cada uno Je lo~ rres oficiales
recibieron como grarificición, por el dcsc:mpei10 de L1 comisión v
los gasros que les había ocasion.1do, l.i cantidad de 50 doblonc;.
No se anot:in los resultados específicos Je la comisión, ~ó lo ~e
menciona que de ella se Lle~prendió la reducción de parte de la
milicia de aquel presidio.
Para los fines de esce trabajo el interés de esra información
radica en permitir conocer datos adicionales de la carrera militar
de Echegaray y comprobar la instrumenración de las reformas
borbónic.1s en otro aparrado presid io del territorio novohispano,
ubicado éste en el extremo sudorienta!.
9.-CORRESPONDENCIA DE DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.24, Exp. 62, Fols. 206, 210-2 I l y 221, del 14, 17 v 22 de
junio de I 774: licencws. fnstrtncia de Francisco de EcÍ1egaray,

Teniente Coronel de Dragones de México en solicitud de licencia.
México:
Al regreso a la capital novohispana después de haber
concluido la comisión en el Presidio de la isla del Crtrmen,
Echegaray presentó so licitud de licencia por tres meses para
permanecer en la ciudad de México v a.render en ella asunros
pendientes para los cuales se requería· su presencia. Contó para
ello con el :ipoyo Jel coronel al frenre &lt;le su Regimicnro y la del
Inspector Genemf Cisneros.
En el mismo expeJienre aparece su solicitud par:i que se le
cubrieran sus haberes correspondienres al tiempo que había
permanecido en comisión fuera de su dcsrino; de csra petición se
~esprend e que se le pagaba en la ciudad de Puebla de los
Angeles, ya que el oficio fue rurnado al Comist1rio de Guerra de la
Puebla y, desde luego, es probable que estuviera desr,tcado en esa
ciudad, ya que de haberlo esrado en la capital no hubiera renido
necesidad de pedir licencia. Lo anrerior se comprueba en la
siguiente fuente.
10.CORR ES PON D ENCIA O E DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.28, Exp. 2, Fols. 4 y 54-55, del I o. de marzo de 1775:

Tropas. Informa el Gobernador de Veracruz que flegttron a esa
plaza fas tropas que manda el Teniente de Drrtgonej· Francisco
Echegaray, para el relevo de las destacadas en la p!tfzrt.

�En los documentos de esca fuente se asic:nca que el reniente
coronel y capitán de las dos Compaiiías de Dragones dei
Regimienro de :viéxico, Echegaray cuvo a su cargo efecruar el
relevo de las tropas destacad:is en Veracruz que habían cumplido
su ciempo de esrancia en esa plaza. Parció con ellas en febrero de
1775 con destino a su cuartel en Puebla. P:ira julio del mismo
año se encargó &lt;le conducir el nuevo relevo a Veracruz y del
conrenido de una de las carras queda claro que el cam1110
uriliLado entre Veracruz. y Pueb la pasaba por Jalapa, a donde el
capitán de las dos compañías envió para conv.alecer de una
qutbrancada salud a 20 soldados a su cargo.
11.- PROVINCIAS I TERNAS, Vol. 143, Exp. 15, Fols.
224-246, años de 1773-1774:
Instancia de Doña Faustinn
Genrndi.,- Bosio, mujer del Capitdn de Drngones don Francisco
Fchegarr1y, gobernador que fue del Nuevo León, para que se le
de111ulu1t In pl11ta que traía entre /11 ropa de su uso y que le
decomisaron los oficiales reales de las Cajas de /i;Jé:uco. Nuevo Reino
de León:
Oc acuerdo a escrito de la esposa de Echegaray, al término
de su mandara interino en el Nuevo León, el ex-gobernador, al
rener la noticia de que estab.i ya en camino su sucesor, dispuso
enviu su rorto equipaje a San Miguel el Grande a través de San
Luis Porosí. AprovechanJo L1 ocasión de contar con buen
arriero, doña Fausrina dercrminó anexar dos b.1t'des &lt;le su
propiedad e11 las que acomodé u111z poca de plat11, ... unos corros tejos
de p!rtta ... cu; 0 peso entiendo, ronsistiría en treinta o cutZrenta
marcos, que había adquirido por disposición del país y vanos //rreos
de mujer. Doña Fauscina renía la intención de recoger la pLua en
San Luis Porosí, pero los oficiales reales decomisaron los baúles y
ante esca si¡uación, presenró reclamación, esr;indo dispuesta a
pagar el quinto real correspondiente y asegurrndo que n? exisría
razón para ral decomiso. Después di.: un año del envio de la
primera solicitud, no había cenido respuesta favora~le_.
Las siguienres referencias corresponden :i los ultimo~ car~os
que desempeñó Echeg:iray, propuesro par:i el gobierno 1n[errno
de la Provincia de Sonor.1 no llegó .t ocuparlo. pasando en
compensación al del Nuevo S.111tander. Veamos qué dicen las
1

fuentes:

12.-REALES CÉDGLAS O RIG lNALES, Vol. 104. Exp.
154, Fols. 1- 1v., del 13 de diciembre de 1776: Se aprueba que
don Francisco Antonio Crespo será relevado de su gobierno, pero no
que fe sucediese don Fr~ncisco Echegaray. Sonora.
13.- REALES CEDULAS ORlGlNAI.ES, Vol. 110, Exp.
184, Fols. 1. , del 12 de marzo de 1777: Relativo al nombramiento
de Gobernador de esta Provincirz para don Francisco Echegaray.
Sonora.
14.-PROVINC IAS INTERNAS, Vol. 247, Exp. 11, Fols.
l 66-170, 8 de agosto de 1776: E! teniente coronel don Franc1Sco
de Echegaray, Gobernador Intendente de Sonora, solicita se fe exima
del pago de la Media Annatrt. Sonora.
l 5.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 112, Exp. 84,
Fols. l., del 15 de octubre de 1777 : Aprobando el Gobierno
conferido a don Francisco de Echegaray en el Nuevo Santander.
Nuevo Srrntanda.
16.- PROVINCIAS INTERNAS, Vol. 146, Exp. 18, Fols.
387-420, aiio de 1778: Sumari,z formada por el Gobernador del
Nuevo Santander don Francisco de Echegaray conrrrt Vllrios indios
mecos que remitió 11 México . Informes de don Pedro de Garibay
acerca del destino de algunos de e/los. Nuevo Santander.
· El análisis de las fuentes anreriores proporcion:i interesan te
información sobre los últimos ar'ios &lt;le la vida v carrera miliraradminisrrat iva de Echegaray, misma que fue p~oporcionada por
quien fuera el visitador general, don José de Gjlvn; son:
En agosro de 1776, Echegaray, conociendo la propuest,\
virreinal p.1r:i que fuer:1 nombrado como gobernador int&lt;:r ino de
hs Provin~ias &lt;le Sonora y Sinaloa. solicitó se le n:kvc1ra dd p.igo
de la Media Ann,n.1, .irgurnenr,rndo que ese .irancel s6lo se debia
cobrar al primer empico: éste lo había tenido como gobcr11.1&lt;lor
del Nuern Rcyno &lt;le: León y en él !1.1bí,1 rnbicno L'I p.1gn durante
el tiempo que le cjcrcicí. Como \·eremos. en realid.1J Echeg,Jr,1r
no llegó a ocupJr el gobierno de SonorJ, sino el de L1 Coloni~
del Nuevo San r:rnder.
lndepend ienremenre de eS!l' c,unb io dL' asign:1citín, lo que
resulta de interés c:n el cont enido dL'I documento · e-, !.1 í11clus Í(Í11
de )a cédula real del 26 de m.n·o de 1774 . r.n dL1 \' ,k .11.. ucrdo ,1
las reformas borbónic,1s &lt;1ue ·,e h,1c1,111 ~enrir \',!, en d ,i111bi10
:irancc:lario, c:I rey mod1fiuí c_-;rc impue-,lo ell rc-,pt1n1.1 .1 l,1'&gt;
-~ i

�rq)crid.1s

111st1111ci1t.í

ti,· u1t/,1 ,-/,1.1t· 1/,· 011pl1•dd11 en 1111, LJomnuos de'

.1111,·nr,1 sobre lo gr,11 0.,-0 tlt'I
1

p,1g11

ti,, l,1

111rd1t1 ,11111,u,1 ...

y rc11ie11do

frcso1rts los 1n(o1111c11ic11r1•s 1¡11,· /,a pror/11, 11/0 ,11 prtÍrt1C,1 ... )' lo q1u·
111, h,111 txp11csto 111111ist1·0, r/1• rorlo t'clo _}' i'xpenc'// Ci,1 ,t q1111' 1/1':,
¡'(}li/erÍ Sll l'Xrl/111'11. Su di..:cis1ó11 t,;l'lll'r.il rul'. &lt;,1Lll' l'll ,1dcl.111(l' lodos
1

.19uellos nombramienros 01org:1Jo., por el re~' , tJUienc.:.!&gt; los
.1sumit.:ran s11tisfagt111 ínregr,1 la mfd1,1 /!11n,zt11 del pnmer t'mpleu
drscontd11dosdn por cur1rt11s p,1rtes e11 el tii-111/)Jo di' cu,1rro a1ios; y ., ,
antes J;ztlaiesf'n, de sólo rl t1e1J1po dfsdt su posesión II prorrata ú11
obli'{,rÍnehs 11 dar {innz,1, 111 i111po11erles otro gr,1u11me11. P:ira
qui;nes JsccnJier.111. en no111br.1111ie11ro, t:n especial en e l ;imbiro
de l.i adminisrración r con ello tuvicrL:n aumcnro de sueldo. solo
contri'l)Uirán en rebc.ión a es.1 Jiferenci.1 &lt;le ~ue ld o y cubridn el
arancel en los siguientes dos úio~.
De reoreso
al nombramiento en favor de Echegaray como
t&gt;
gobcrnJdor interino de Sonor;i y Sinaloa, en 13 de diciembre de
1776 Gálvez comunicó al virrey Bucarcli y Urz.Úd que le h,ibía
dado cuen ta JI rcv del c.1mbio que la m.íxima autoridad virreina l
proponía realizar· en el gobierno de la Provincia anres citad a.
Consistió éste e n relevar del mando interino de dicho gobierno a
Francisco Antonio Crespo y nombrar en Sll lug:ir a Francisco de
Echegara~•. :\ esr,1s medidas locales, el rey, desde luego
aconsejado por Gálvn, respondió que no procedía la
designación, !'ª que la Prov incia de Sonora había quedado unida
en
económico a la recién creada In rendencia del mismo
nombre al frenrc de L1 cual se habí.1 nombrado un Comandante
General. Por esta r.izón debí:i ser retirado Echegaray.
Poco después el mismo personaje escribi ó de nuevo a
Bucareli informfodolc que, como no había renido etecro el
último nombramiento otorgado a Echegaray, el rey, en atención
a los sen·icios v mériros &lt;le Echegar::iy, lo proponía para el
gobierno inreri1;0 del :--.:uevo Santander. Desde luego q.ue el
virrey accpró ~· propuso el ?ecrcro de su nomb.ramtenr_o,
avisándole JI Inspector G:íl\'ez.. Esre, en octubre del mismo, ano
respondió hJcienJo sJbcr que el 1ey habí:1 ororgado el rítulo a
Echegar.1,·, quien lo &lt;leberi.1 us,ir y ejercer en los misrnos rérminos
que lo ha scn·ido don Vicente Gonzdlez S11nt1a1íez y con sueldo de
trn mil pnos.

lo

Las Llltim:is nueve referencias de AGN se rt'ficrcn a.
información posrerior .11 fJllecir111tnto de: don Francisco: A) J res
de ellas esr.ín relacionadas con la .1djudic:1ción de ~u pensión &lt;1 su
viuda y más tarde a su hijo Mariano. B) Tres m,h s0hre el cobro
que se le pretendió h,H.:t:r a don Fr.1ncisco por el impuesro de la
Media Annara. C) LJs tres resc.1nres t~l:.Ín vincu ladas co n
actividades dt otro po,ible hijo , quien ll evó sus mismo$
nombres; sin embargo a.t'tn no disponemos de comprubac1ón
documentad a de este parentesco.
Las referencias que comentaremos para los apJrrados
mencionados son las siguientes, para el primero de ellos:

17.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 126. Exp. 73,
Fols. l 65r., del 7 de noviembre de 1783: Rrspuesta negativa n fo
que solicita doiia Fnustina Gertrudis Bosio, viuda de don Frt111risco
Echegaray, gobernador que fue del Nuevo Santander, ncerct1 del
pedimento que se le dé la rnarra parte del me/do del difunto.
18.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.188, Exp.
290, Fols. 315-315v., del 22 de diciembre de 1803: Montepío
Militar. Ordenando r¡11e n Mariano Echegarny, hijo del teniente
coronel Francisco Echegaray. gobernador que juf' ele fa Colonia del
Nuevo Santander, se fe asista co11 fa mitad de la pensión que
disfrutaba su madre, Frannsca Gertrudis Bosio, y,
19.- REALES CÉDULAS DUPLJCADAS, Vol.7, Exp. 3\
Fol. 104r., del 22 de diciembre de 1803: Mil1Ci,1s. Comumcando
haber aprobado la mediti Pensión concedida 11 Mariano Echegnrny,
hijo del teniente coronel Francisco 1:"chegnray, de In cual disJ;-utabrz
su madre.
La respuesta a la primera proviene de José de Gálve7. y en ella
hace referencia a la solicitud que hizo la viuda de don francisco
para que se le concediera la cu::irra parre del sal::i ri o de 30 mil
pesos que su marido gozaba al tiempo de su muerre. Dicha
petición fue avalada por el vi rrcy y a pesar de ello no fue
concedida por el rey. De interés rcsulca el conocer el nombre de
otro de los hijos de don hancisco, no aparcciclo en ningün
documento anterior.
Si bien no se le concedió a L1 viuda esra ayud.1, sí goz.ó de l::i
pensión que otorgaba el Afontepío Militar. Scguramen re, a su
muerte, el Supremo Consejo de Guerra acordó, en scpciembrc
del803, que se asisriera ;\ don Mariano Echegar::i_v , hijo del

~wi

�tenie11re coro11e! D. Francisco Echegaray... con la mit11d de lr1
PenS1Ó11 que disfrutó S/1 madre. Así qu&lt;.:dJ claro en Lis dos últimas
referencias:
B ) En curnto al asunrn del pago de la Media Annara, son
rres las referencias:
20.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 146, Exp.
251, Fok 444.44v., del 6 de agosta de 1790: Mi/mas. Se pide
testimonio del expediente seguido sobre la Media Annattz que dt'bió
pagar el teniente coronel don Francisco Echegaray cuando enero al
gobierno del Nuevo Sa11rander, a fin de resolver sobre el i1rnnto.
21.- REA LES CÉDULAS ORIG INALES, Vol. 147 , Exp.
120, fols. 1, de 24 de ocrubre de 1790: Gobernadores. Se avisa
haberse encontrado el testimonio del expediente sobre pago de Media
A11nat11 por el re111ente ({)ronel Don Francisco Echeganty, cu,rndo
entró a servir en el Nuevo Santander.
22.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS
DE BRA NCIFORTE, Vo l. 183, Fols. 259-259v., del 26 de junio
de 1796: Atedia A,111ata. Exención. El virrey dt' Nueva España
ofrece a! seiíor Ga rdoqui el cumplimiento de la Real Orden del Jo.
de marzo relativa a 111 libertad de Media A rinata que Su Magesta d
concedió al teniente coronel D. Francisco Echegarr1y por el tiempo
que desempeñó el gobierno deL Nuevo Santander y ,1 sus sucesores D.
Manta! de Medina, el Conde df Sierrri Corda y sus Tenien tes.
Asimismo que dicho impuesto debe exigirse a los ·Gobernadores de
Provincias I ntenws.
De su conrenido se desprende que varios a ifos déspués de la
muerre de don F rancisco, en 1790, el virrev Conde de
Revi ll agigedo, buscó informarse ace rca de un inrcn~o de exigir el
cobro de la Media Annara a Echcgaray cuando ocupó el gobie rno
d~l Nuevo San tander. An re esca inquietud el rey pidió el envío
del expedie nre p:1 ra aclara r qué había sucedido, poco después se
informó que se hab ía localii.ado el exped ienre y mucho más
ta rde, en l 796, se explica lo sucedido.
Es as í que la consulta de las fuentes señ.ilan que Echega ray
sol iciró la exención de ese pago, no se aclara b.1~:1Jo en qué
razones, pero, muy prob:1blcmcnte y como era lo us ual,
ad uciendo que el puesro er:i de.: carácter tminencemente mil ira r.
Probablemente con la consulra de los .rnrcccdences par.l 1796, el
rey co ncedió, retroact1va111en ce, a Echcgaray L1 libl'ración de l
1

~x&lt;,

pago, por el tiempo que había ejercido el cJrgo, así como a sus
suce~ores. Pero dejó claramenrc esrablecido que deberían
cubnrlo los gobernad~res. de las Provincias Internas, para ese
momento, ya en plena 1nsnrucionali2ación.
C.- El úlrimo aspecrn vmculado con el gobernador
Echegaray es el que tiene relación con alouicn quien llevó su
mi smo nomb re, Francisco Echega ray. probbablementc haya sido
su hijo o descendiente. Es te pe rsonaje aparece mencio n,ado en
tres r~ferenc ias que r~visren un cieno interés, ya que seña lan el
conoc1 m1cnro por vecinos del septentrión de los aconrecim ienros
euro peos más actua les, co ncretamente, el texto de la recién
instaurada Constitución de la República Francesa. Las signat uras
de estos documenros son:
23.- REALES CÉDULAS ORIGINA LES, Vol. 154, Exp.
200, Fols. 258 r. , del 7 de m:irzo de 1793: Tabaco. Enterado del
motivo que hu.~i parfl que tontinué don Francisco Echegaray e
Ignacio Delgadil/o en lfls plazas d(' contador y oficial m1tyor d(' la
Factoría del Rosario.
24 .- INTENDENCIAS. Vo!.80, Exp . 37, Fols. 1-lv. , del
lo. de di ciembre de 1796: Don Francisco Echegaray, conrador
actual y facto r interino del Real del Ros,1rio sobre el Comandante de
dquel!as Provincias de Sonora y Sinaloa. Ho;a de servicios de don
Fran cisco de Echegaray, resiste proponerle para dich11 Factoría
privándole de l11 opción que tiene a este empleo por reales órdenes'.
Tepic.
25. - INQU ISICIÚN, Vol. 1373, Exp. 16, Fols. 213-213v.,
del _12 de se ptiembre de 1798: El 1/lmo. señor Obispo de Sonora
remite a Los seiiores lnq111sidores 11n m1111uscri10 tiwlado:
"Cons'.itu ción de la Rep1íhlim Frilncesa '' que el dif11nro don
Francisco de échegar,z;•, fr1cror 11Jteri11u de Sonora, le envio,
pens~ndo que le podrí11 servir rll' dil'ersión, la que scg1ín dictamen
de duho Sr. Obispo time mucho ele ven,'"º ro11tn1 !t1 rclirz.11i11 . ( f.,1
carta de Fr. FrancÍS/'o, Ohispo di' _&lt;.;o nor,1 t&gt;SlrÍ fachadr1 en
Cole~,io
de N uestra Seiiorrt de C11,td,ilupc de L11ct1terr1s ,1 J] de• s1·pl!l'mbre
de 1798) México.
El co nrcnido de esto~ kg.1jns pone Jt: manific~to qul', en
caso de que el Fr:111c1sco de Echcg.1 ra:· fue~&lt;: h1¡0 dd n
~o~crn ado r, venía rJdicando dur.111tc lo, primL"rO\ ú10~ &lt;ll' 1.1
ultim 3 déca da del XVIII en jt1risdi-.ciún lk l.1 l'1ovi1H.. i.1 de

;¡

-H-

�Sin.du.1. 1.,1111.11.·1.1111l·1111.· l'l1 ,·I N,•,i/ rl,·I No_,,11·10. l l.1hi.1
d,·,1.·mp61.1Jo el ctrgu dl' u&gt;nt.1,lrn ,k l.1 L1&lt;.l u1í.1 del 1.th.1-.,
,1tu.1d.1 l'll es.1 pohl.1uo11 y p,1r.1 l.1 p1 1m.1,c:1.1 d1: 1- 1)J k lu1.
p I t&gt;rrog.1Jo c:I mis nrn ofi1. io.
Tres años m.b r.1nk soliciró ser 1.011l.irm.1d,1 en e l ~.11go J1.:
Lh tor y 1.011 l'St' mou,·o prn1.11có un.1 rl'l.1cio11 de suY11.10 , 1h,lCUérdo .1 ell1 .1 l.1 fl'ch.1 Je! docum1.nlo, 17 96. re111., ·10 ,1irn~ ~er.1 soltero; había i111ci.1Jo \ti ~crvicio pL1bli1.o en ¡- 7 2 como
meritorio en l.l \'i//ti de CnrtfoÚ,1 en Jontk ,l\1.l'ndicí .1 0(1ci,ii
rercuo p.11 .1 p.1~.H &lt;.:omo ,Jiuid m,1_)'or .d Re,,/ tlt-1 RoH1no 1.:11
Sinaloa. En e~e destino desempd'lo lo\ urgos el&lt;.: t(J/i!,1d11r y ¡;1oor
l}/(fY/J/0. En l 791 rue comi\ion.1&lt;lo por la Factor/,¡ p.lLl vi,itar lJ
adminisrr.1uón Je l.1 Vil/11 de (ul1,1 11ín y L1 Je .),111 ~thdHilln,
mismJs que rt:corrió en t0J;1 q¡ jurisdicción. &lt;:n 1796 rc.d11Cí l.1
misma r.irea en la Administracuín ch .~i,111/011. A parrir Je 1794
obtuvo el oficio de J,uror rnterll/o.
ParJ sepuembre de 1798 h.1bí,1 y.1 1.dlc&lt;.:ido, r.11ón por h cual
el Obispo &lt;le Sonora, Fray 1-rancislO (~in C.:\~H:cificar nombre
completo) erwió .1 los inquisidores de l.1 opic.1I un mrnmcrico
~u11lH.1

\'

1

conocimie1Ho de los acontecimienro~ rl.'volu1.:ion.mos de l-ranci.1:
se disponía tambic:n de un s1gnificat1\o Jocuml.'nco. en un.1 fech,1
relativamente re&lt;.:iente al momento gu1.: dio lug.ir .d mismo.

Melchor Vida) de Larca y Villena, 1773-1789.
De acuerdo a C.1va1.0s, don Mel&lt;.:hor prestó servicios duranrl'
más de 35 a11os en el ej~rcirn esp,tiiol, como veremos, fueron

noticia del s1Stem,1 de lrz Francia; me dirig¡ó ese 1111111uscrito,
pidiéndome r.11nbién que lo prtwse por la estafeta tl otro sujeto de
1111 diócesis ruya persona y méritos me son desconocidos. l:.n su
momento el frade. quien aün no er.1 obispo, no cuvo oc.,sión de
leer completo el docurncnto, pero sí lo :.uficientc, pa ra
1.onsiderHlo nocivo para sus feligreses. Tiempo después, ya
consagrado obispo, lo volvió J releer en su sede dd Colegio de
Guadalupe y habiéndome prtrerido muy disforme de fas Doctrina1
C11tólicas y 01 ¡,ariaJ pttrtes impío, tememrio y ofensiuos de 101 oldos
pi,1doso1, ofanswos de las 1Hon,1rquías, escandaloso y seduc1ivo, lo
remito pro111,1me11re. Por supuesto que fue enviado por el Obispo
a los inquisidores y que sus opiniom:s tenían que haber sido en
ese senrido.
Lo interesante de la referencia es que permite conocer que en
una región no cerc.ina a la c.ipiral novohisp,111.1, la Provincia de
'Sinaloa \' en uno de sus ap,1rc:1dos reales, se rení,1. no só lo

basrances más años los que sirvió como militar. Ya en posesione\
españolas fue gobernador de Nicar.1gua durancc cinco aiios, pero.
según esre auror, tuvo una nula residencia, hecho que entorpeció
su carrera. Pasó a Guaremala, en donde recibió su nombramiento
como gobernador del ·ucvo Reino de León; salió de aqudl.1
Provincia de los Confines en el mes de diciembre de 177 2 )' dejó a
su familia en Soconusco con su suegro, Fernando Marríncz de
Bizón, quien era gobernador de la Provincia. En Monterrey tomo
posesión del cargo en julio de 1773.
Impul só las minas en la Iguana )' Va!lecillo, levanró
información sobre casas y solares en [mares, dictó
determinaciones sobre extracción de ganado. Inició la visira de
pueblos y escribió una Relación de disranc ias, fruros, bienes, ecc.
cuyo texrn fue public1do en la Gaceta de México del a110 de 1774.
Más tarde reproducido por Don Jos( J. Eleurerio Gonz.ilez, en su
Colección de Notiárzs y Documentos y no vuelco a aparc&lt;.:er, razón
por la cual lo hemos rranscrico como parte de cm.: trabajo, de su
original y, muy posiblemenre, lo publiquemos como material
anexo a este trabajo.
Siguiendo a Cavazos, resumimos que Vida! de Lorca,
escableció milicias en c.1d.1 pueblo, realizó obras nurerialcs.
techando cárceles v casas reales en ~loncerrey y ocras
poblaci ones. En 1774 repobló los pueblos de Agua/eguas,
Cadereytn y Rlo Blanco. En 1.... 77 la Villa de 1 inares fue ele,·ada ,t
la categoría de ciudad y se creó el Obispado del 'uevo Reino de
León. Promovió de nuevo el escablecimienro del Presidio de
Lampazos con 25 hombres. Fue rcceprnr de alcabalas en 1777 y
ejerció como juez provinc1.1I de la Sanca Hermandad.
Poco después de haber dejado el gobierno del ).;uevo León,
pasó como gobernador del Nuevo Sanrander, ca rgo que ejerció
hasra 1789 y murió en l.1 ciudad de México hac.ia 1797.

-x

-8')

que le había sido entregado por Echegu.1y, cuando e1.1 Jrctor
i 111erin o, es co es en tr e Ios .1 ñ o, de 17 9q y 1796. Se trató de un a
copia de la Constitución de /,1 Re¡,1íb/1((1 Fr1rn11's11, misn1.1 que
Ec.hegar,1y le dió pun, pem,1ba podrí,1 servirme de dwemón La

�Los documentos de AGI aporran los dacos que se resumen a
conunuación:
1.-CO~TR.ATACIÓ , 5498, N. 5, del 17 de enero de 1756.
Expediente de i11formación y licencia de pas~je~o a ln_dws de
Mclchor \/ida! de LorCtt, gobernador de La prcvrrma de N1uzrngua
con sus criados Benito José Baonza y Tomds de Armesto y Quiroga.
2.-Archivo General de Simancas, SECRETARIA-GUERRA,

7279, Exp.80, de 1796:

.

,

.

Se le concedió pensión de v1Udedad a Marta Fr~nc1sca
;-...1an ínei' Pisón y Reynoso, viuda del coronel Melchor Vida! de
Larca. Sólo se le concedió una pensión y no ruvo derecho a la
seo-und:i, que provenía del Monte Pío; sólo a la de vacantes
rn:vores \' menores Je Nueva España de 400 pesos por el resto de
sus· dí.is, ·miencras se mantenga en el estado de viuda.
También queda claro que fue go_bernador del Nuevo
Santander, en cuyo cargo murió, el 19 de JL1t110 d_e_l789 a los 73
años v que sirvió durante más de 55 años de of1c1al y de haber
estad~ casado como 30 años. Su viuda informó que a la muerre
de don Melchor, habí:i quedado con hijas doncellas y que su
marido había sido capitán y gobernador de Nicaragua, en donde
combatió al rey zambo mosquito coligado con _los ingle~es.
,
Había sido capitán de la gue!·ra en l~al1a y hab~a, esca~o mas
de 13 años en los Presidios de Afr1ca, Ceuta y Penon Vel:z, la
Gomcr:i. Una de sus hij:is estab:1 casada con el Marques de
Aguayo, quien ayL1dó a Ll familia a la mu:ne del gobc&gt;rnador.
Tenía dos hijos varones en las Prov1nc1a lnrern:is, el ~1ayor
Je capidn de la Tercera CompaF/Ítt Volante en la Nuev:i ~1zcaya
· 1 · d
del Brigadier Nava , el menor como alferez
de l
.
b a¡o as or enes
Presidio en la Nueva Colonia del Sanr,111der, en la n~1sma en
donde murió su padre y servía bajo las órdenes ,d~l Caballero
Castro. Esra carta de la viuda esd fechada en Mex1co el 28 de
abril de 1791.
En los documentos anexos de este expediente existen las
constanci:is de los servicios que habia prestado don Melchor:_ Se
encontró en el bloqueo de Gibraltar, en las campañas de los anos
de ¡ 743 y 44 y 46, en Saboy,1, _Pi~mon1c y _Condado de N1za en
los años de 1744 - 45 en el Reg1m1cnto de Gran:1da.
Otros documentos del mismo expediente esc.1blecen:
7')0

Que ~u c.1samienro ~e cfcctuci en l.t ciud.td de Guatemal.1 el
19 de nurzo de 1760, que dejó poder gcncr.11 p,1r.1 testar a su
hi jo el alfére, Don Joaquín de \.ida!. Otr;1 hij.1 lo fue Doi'la
María Teresa, quien casó LOn el coronel don All' jo Carcía
Conde, de edad de 44 .1fios, gob&lt;:rnador inrendcnre de Lis
Provincias de .Sonora y SinJlo,t. ~egún AGS / SECREATRIA DE
GUERRA. 7239, EXP.22.
Inform,1 ción confirm,1da y .unpliad.1 acerCJ Je su~ scn·icio) \'
daros personales la encontramos en AGN bajo la sign,1rur,1:
·
PROVINCIAS IJ\:TER.1\.-\S, Vol. 117 . Exp. 2, Fols. 200 ,
200v., del 23 de scpr1c111bre de 17 7 9: Correspo11de11011 ('11trf' el
gobernador de N,uvo león. D. Mf'lchor Vida! de Lorrn }' Villrna r
el Virrey Bucarc!i, so/ne nsun1os dt' aquella Prouinria. /Vueuo Rei11·0
de León.
De acuerdo :il documcnro escriro en st:priembrc de l 779,
sabemos, por mano del propio Vid.11 de Lorca, que era n;nural de
la Villa de C:oria del Arrnbi~paJo de Sevilla de ed,,d de sesenta )'
dos a1íos, de donde el año de su n,1cimienrn fue el de 17 1-. Hij~
de don Francisco Vid.il dt: Lorca y Ar.rn,1. nacido en l.1 \'ill.1 de
Lebrija y dt dor1.1 ~1.1ri,1 Trrcs,1 Villen.1 \' :'\;l\'.1rrete dt h ciucl.ld
de Granad.1.
·
Inició jO\Tn su c.1rre r;1 miliur como rcn1enre en el
Regimiento de l11J111t('ría de \'11lc11u11 en scplit:mbn.: dt 1735 ,.
perm:ineció en ese cargo hJsr.1 el me~ Je enero de 1-41, fecha
h que pasó con el mismo gr.1do ,ti Ri:gimimro de Grt111!lrl11. Par,1
1744 ascendió .1 capidn :· como c,t! pMricipó en Lis cimp,1fiJs en
ltalia, en la Sabo:·a, el Pi,1111onrc, &gt;,;iz.1 :,· l.1 Rivcr,1 de Génov:i ,1 1
mando del Inf,111rc Don rtlipt:. Regresó .1 L\p.l!í.1 en 1-.,&lt;) con rn
mismo R('gimimto d&lt;' C:m11,l(/,1 p,1r.1 p,1:.,tr .d de: Córdoba por
pe rmuta de pl.iz,1 :-· p:irticip.tr en las cirnp,1íi,1~ .1frion.1,; rn i.l'.
plazas de Ccur.t y l.1 Je! Pe1ió11 de \'e ln en l.1 Comcr.1, ,u ccdió
csro en los afim de ¡-:; 2 .d 5•1.
Su primer e.irgo en l11J i.1, ~l- lo ddiiú .1 Fcrn.111do \']. quien
le ororgó el Cohicrnn _¡· ( .'un1 ,rnrl,1 11011 d1' l,1 / 1r111 '1 110,1 rli· ,\'1(11&gt;·,1g,1,1
en donde pnm,t1H.:ció du1.1111l' lllho .11ío, \. ri11dHí 1.111 hu,·11,1
residen e ia que n h l u\' o , ll ,1, u: n, o .1 1 g r.1 J n ·de ten i, n t l' &lt;..oro n l' 1
con .intiguedad del 11lL'S Je n1.1rn tk l _,(H.
Varios ai1os más rar,k, L·n· 1--2. rL·L1h1&lt;'&gt; 110111hr.1111ic11to rl·,d
p:tra el gobierno del \:11,·vo !{,·1 1w dt ! n&gt;n, ,k l lt1.il t1111111

c;1

�¡1()Se\lOl1 &lt;.'I IJ de julin de- ¡--_1. 11 2., d e

1111110

dl' i--ei lue

J~(cndidl1. ,•11 (011n11111111011 rlt' .111 111c"r1ru .ii ~1.1dn ,Í1.· ( ·11 111 t1c l.
En l.'\tl' do..:unH.:ncn no h,h"l' l11L'lh.-1n 11 .1 q1 l''-1,llh.i.1 l'll
Cu.Hcin.1l.1, C.1,·uos 111c11cion.1 c.:¡u1.· jll'I m.llll'1. I &lt;) en n.t prn,·i111.1.1.
~111 espe1.i!'ic.tr el c.trgl1, solo yu&lt;.: i"ue l'll 1..on~e1..u1.·n&lt;.1.1 .1 u1u m.il.1
rl',iJcn&lt;.i.1 y que en l')&lt;.: lu~.ir !'u1.· c11 donde 1·n 1li io el
nombr.1111ic:nrn p.1r.1 :-:uc, o l.enn.
En el mismo expcdicnrl" se lo&lt;..tl11..111 ,·.11'1.1s L,trc,1\ rnpun1 .1
del virrey Buc.n-:li J \'iJ:11 de l.oru c,11110 gobern.1d1n Jl'I '.\u-:,· u
Reino \' una sol.i &lt;le ése,· .11 ,·ir1 n·. En té rm in o, g1.·1H.: r,tlt:, c,un
referid.~s ,l dos a~untos. los de .t~lmin i:&gt;{r.1c1cin 11;rcrn.1 ,. lm de
rebeliones indigcn.u. F11 el primero se hu~cin ~oluc1011n .1
sicu,1óonc:s co1H.rc{,t, corno el 11nmbr.1miento J&lt;.: .ilci ldcs ,.
regí do res ,11 eér rn i 11 o de los pé r io J os. el ¡:u go de ~.1s eo:. pcr\o n .ti e·~
como el .dquikr dé os,1-h.drn,1ci611 . De interés \'Spcci,d e., la
eo mu n i e.i ció n Je I vi rr e:, en e u .rn co ,1 1.1 &lt;; pro vid en e i as q u&lt;: se
debuían com,ir par.1 e~r.1blccn d :iyunt.1micnto Je l.1 1111e1J,1
riurl11d de Linares, recomen d.indo que su ,1k:1kle m.ivor ~e pusil.'ra
en traros con el Ayu1HJmienrn dé l.1 c.1pir.tl nut:,·olconcs.1, ,\ fin
de que ayud.u.1 p,irJ que ~e eft:ctu,1r,1n los pregones p.ira ocupJ r
los oficios di' Regidores que dt'hm crc,1rse 01 l.int1res, ut,wdo 1l los
lioranres par11 que por si o por 111l'd10 d,, prorurador ocurran a
fornwíiz11rloJ )' t1fianzarlos como corresponde.
En cuanto a los problenus con los grupos indígenas, del
análisis de la co rrespondencia se desprende b nisrencia de una
relativa tranqui lidad en la prov111c1a. Si bien existían
levancamiencos, éstos e ran muy esporádicos y algunos en
rerrirnrio comarcano coahuilense, prt'CÍ~Jmtnte en la ruta que
llevaba a la Feria de Salullo y que pasaba por propiedades del
M.irqués de Srn Miguel de Aguayo. Gracias a esr,1 carta. sabemos
que esa !"nia se celebraba durJn t&lt;: el mes de agosto }. que a ella
concurría un buen número de vecinos y .trrieros, quienes se
protegían rnurn:unente; &gt;' p;1ra ese a110 de 1778 habían
organizado un cordón p,tra poder co11tr11er !11.c hostilidades de Los
indios. A I o largo de ese rn ismo .u1 o, el \'irrc:• ordenó al
gobernador tomara Lis providenciJs necesarias para que los
vecinos y las poblaciones se cuidaran de los ,naques.
La t'tltinu de IJs misivJs es la que envió Vidal ,il virrey ,
informándole que por sus continuadas careas y por la escasez de
7'-)2

,1man uenses no h:1bi,l podido poner en limp io l.i Rl'l.1oJ 11 r/,, /,;
Visi'.,1 que_ h,1bí.1 rc,1liz,tdo .1 l.1 ¡Ho,·i1llt.1. Acl.1u que :·,1 se k
hab1 a rc_1111r1do un Resumen d(' /,1., ,-l/m,,-,r rlt t/1II' sc (ompon,· rlrd, 11
P~·o11 1nc:11 \' que consider.1b:1 de import.1111:iJ tjllt' &lt;.O!Hl(Ít:r.l l.1
S1t11anon y Partt's de 1•/l,1. Por es.1 r.lLCÍn k .rnn.th.1 l.1 Re!i1Cion
co 111 pleca. Limen t;tndo no lu hl·r .1corn p.1 ii.1do el J nu1rnen 10 de
~n i'!llPf/. de /11 Proz,111_c111, pt'ro no teniendo, como 110 rengo
intelige11c1a para rn pc~fecta fo rm110011 ¡ tareoc11do t'Sf(' País r/1,
sujeto que proceda 11 elfo. podrá rnplir el q1u' (onno y remitió 11 V. t.·.
mi antecesor, Don Francisco de Ecl1etara¡
El impo runte documento que co;1sritttve su Relación dt• la
Visita, que ejerntá en /,1 Pro1 Í11CÍ1l dl'I Nuc;,o R1•i110 de León su
Gobernado,: el Coronel de !11fa11ta!ll de los Re11/es t~jilrciros Don
Melchor Vida/ de Lorca y \'ille11t1, se cncuenrr,1 bajo L1 mism.1
referenc ia de archivo.
El último de los documenros que localizamos pa ra esre
gobernador, corresponde a la cédu la real mediante L1 cual ob1uvo
su nombramiento de gobernador del Nuevo San tander, es:
REALES _CÉ_DULAS ORIGINALES, Vol. 137, Exp. 66, Fol.
1, del 7 de ¡un10 de 1787: Que se dé pose.rión del Gobierno ni
Coronel D. Melchor V1dal de Lorca y Viílena. Colonia del Nuevo
1

1•

•

•

1

~nMn~~

·

En ella se esc:iblece que el re,·. le ororgó la merced en
Ar~njuez, e~ la fecha señalada e n 1:1 signacur,; :' que ru,·o una
val idez ~e c_mco años y le encargó al virrey le diera posesión sin
mayor dila ción.
Palabras Finales
. H as ta aquí el análisis y comentarios a las act ividades de
quienes ocuparon el gobierno del J\:uevo Reino de León durante
el _X~III. La rica documenración que hemos localizado en los
p~ inc1pa_les archiv~s españoles_ y el cenrral mexicano, se podría
aun ennquecer mas con los ricos acervos !ocales. Sin embargo,
p_ara el caso de Nuevo León, gran parre de estos materiales han
sido estudiad os y acerradamente resumidos en los trabajos de
don Israel Cavazos, mismos que sirven de guía e inrroducción a
lo que a~uí _aporcamos. Sin embargo. la p~sibilidad de incluir,
como apend1ce o en publicación adicional, alguno o algunos de
-cp,

�los documenros originales producidos por los gobernadores,
contribuye aún más a proporcionar fuentes origina les para el
conocimienro de la di11ámica social y política de esa porción del
septemrión que aquí estudiamos. Consideramos como el más
significativo, el producido por Vidal de Lorc.a y Villena, Relación

Anuario
"Humanitas"
de la Universidad A u t onoma
'
d e N uevo
,
.
Leon, que ha acogido la publicación de estas aportaciones.

de la Visita que ejecutó en la Provincia del Nuevo Reyno de león su
Gobernador el Coronel de Infantería de los Reales Ejércitos Don
Melchor Vida! de Lorett y Villena, que si bien ya ha sido
publicado, a la fecha es inaccesible ya que ha pasado a ser
material de fondo reseruado en las bibliotecas que cuentan con esa

Ciudad Uniuersitaria, marzo del 2003.

publicación. Su rescare lo hemos realizado :1 partir de la
transcrip ción directa del original y obra en poder del archivo de
8
esta 111vest1gac1on .
El presente trabajo constituye la parte final de una
interpretac1on y análisis de la documentación h,isca ahora
localizada para los gobernadores del Nuevo Rey no de León. No
pretende, por el momenrn, profundizar en los diversos tipos de
aportes relacionados con las políticas oficiales de administración
gubernativ:i del Nuevo Reyno de León, pero sí incide en sei'lalar
hacia lo s principales mecanismos que conrribuyeron a b
integración rerricorial y pobl.imicnco de la región.
Como todo rrabajo de an;1li~is histórico-social , que pJrre de
fuentes pnmarias, siempre debe ser considerado corno
investigación en proceso, ya que la localización de nuevos
materiales se presenta en el curso de trabajo~. que en oc.isiones,
parecerían no tener vincuL1ción con b rarea cenrral , pno gue
siempre pueden aporrar nueva inform.1ción. Sucesivas visitas a
los archivos esp:.1ño les y mexicrnos, son l.1s que posibilitrn este
incesante enriquecimiento, es por ello que los leuores debcdn
tomar así estos resulc,1dos, insistimos , como en proceso y a la
espera Je nuevos hallngos. '.\:o ob~L\IHC. en algt'111 1nomenro, es
necesario dar a conocer lo logr.1do , rrnro par.1 rn Jifusión y
empleo por los interesados en el ten1.1, como pau l.1 crítio y
complemento de.: información por parte Je c¡uic111.·s l.1 h.1y.1n
•

•

•

I

Notas Bibliográficas
1 A_portcs historiográficos para un esludio histórico-social de los gobernadores del N ·v
Reino de León.
uc O
2

Perrnna1°es y Escenan_os Espado-temporales en la Construcción de Organi::aciones Sociales
~e C1e_11c1~ y Tecnol~g111 que se desprende de la linea de in,estigación EJ fe,fil de fa Ciencia
Y el Cienriflco en ,\1exr::o · Pasado I' fresen/e bajo la coordinación de la autor·
de I
r · s · d ·
'
a en e 1 l.ns11·tuto
nves 1gac1oncs ocia1es e .1a UN/\M. La investigación está auspiciada por el Prol!rama
PAPIIT _de la DGAPA de la UJ\AM y sus resultados se han discutido en el marco académico
9cl Sem'.nano Permaneme lmeri11s1it11cional e lnterdisciplinario de Ciencia , T • ¡ •
'A l
••tJ
· .. N.
} 1 ecno ogw
n 1~no , umanitas . umeros 24. 1997: 27. 2000: 28. 2001 , 29 del 2002 Ed e.
,
Estudios Humanísticos. UANL.
•
· · entro de
4
Ibídem. Tomo 11. p.487.
: Al n:specto véase: Cavazos Garza. Israel. Del lú1el'o Sa111a11der.
PROVINCIAS INTERNAS. Vol. 24 7. E:,¡p. 11. Fols. 166-1 70. 8 de agosto de 1776
7
PROVINCIAS r'NTERN~~- Vol. 117. Exp. 2. Fol. 190. del 15 de abril de 1778 .
8
AGN. PROVINCIAS !Nl ERNAS. Vol. 117. Exp. 2. Fols. 190-220. año de 1778.

de rectado.
Fina lm ente, deseamos .1gr-1Jecer el inrné, , comenurios y
apoyos que el reconocido histori.1Jor Don hr.1el C.1,TtO\ C.irz.1
ha proporcion.1&lt;lo a nue~tro trah,1¡0 v, de,Je luego .d pre:-.tigi.1J o
795

�LOS HOSPITALES-PUEBLO DE VASCO DE QUIROGA:
VISIÓN DE UNA SOCI EDAD DESEABLE'
Dr. Manuel CcbJllos Ramírc7
El Co legio dt' la Fronrcra Norte

Este artículo pretende anal izar una de las obras que más se
han destacad o dentro de los idea les humanísticos y educat ivos
de Vasco de Quiroga. Se traca de la fundación de los PucblosHospicales llamados por él de ''Sanca Fe". Para comprender la
obra de Qu iroga, pro ponemos dos ele nH.'1Hos que a manera de
hilos conduct ores esclarezcan el proyecto de implantación de
escas socieda des. En pr imer lug.ir, pensamos que para
co m prende r el proyecto de Vasco de Quiroga, debernos pa rt ir
del supuesto de que rraraha de fundamentar la construcción de
esos pueblo s, en lo que é l denominaba la "mixra po li cía". Es
decir, sociedades co n u n ;1 1to gr ad o de ei vi fida d en h s q u e
existiera al mismo ricmpo un .deo grado de cristiandad. En
segund o lugar, la impl.111t.H.:ión de los Pueblos-Hospirale\
estuvo condicionada por· el hum.inisrnu renacentisr.1 inspir;ido
en la crea ció n de un mundo reformado d&lt;.: los \'icios de IJ
cristiandad en de cadrncia. Par.1 ello Quirog.1 inrcncó proyecta r
u na sociedad de~ ea ble que fu e r a ,1 n t í tesis de su pres rn re
europeo. Encontró l.1 oporruniJ,1J de h.1ccrlo ;.d ;iprcc1,1r que
los indígenas de las regionés r¡,:cÍén dncubicrtas y
conqu israda s, tenían en sí mi~mo\, cualid.1dn tp1é ltis h.1cí,111
sus cept ibles Je recibir lo\ ,·,dore.., perdidos en l.1 Furop.1
cristiana. Todo e ll o irnplicih-1 en el p&lt;.:m,1mien[() qunogui.1110
un proceso de transmisión Je 1111 mc11 .\ ,1jl' .il1.unc11tc ci\'ili1..1dor
y crisr iani zanrc. l mplic.1h.1, por l,1 1.111ro, un ¡)['oCc\o cduc1ti,· (1
-,¡-

�dirigido espcci.dmentc .1 qL1iencs cr.1n los m.í s c.1p.1cit.1Jo\ ¡ur.1
· lJ \ ºl·J .1 SOC!.l
· l , ..,,
con d UClr
'-' LJ,,
'- 1..-·1 r, los .1Julros. Desde lueg
_ o . esto
no signifiCJba des,tCendcr .1 l&lt;)S niii o~ ~- jt)vcnn, .'11 concr.irio lo\
implicab:i en un procno nuyor que 1ndu 1J .1 codo s lo.\
componentes Je un.1 socicd.1d.

El itinerario mental de Vasco de Quiroga
" }'o

lo

r'&lt;'O 111d11 ,¡/ ,//lllr,11·10

1111 "

¡ 111 ,1 el ll ll

J 1111 {¡, 0111,· 111/u"
&lt;'ll ,k 1 &lt;ºeh &lt;1 . J' 1.~ \

El fundador de lm ho,pic,1lcs d&lt;.: S.111c.1 h:. anees de
concrctiz;:ir su proyecto cn la ;---.;uC \ ' J l:sp ,1íi.1, ocribió algunos
docu men cos y r u vo .ti gun as ex pc r ien ci,1.s que c.:: n ~ces.ir, o
de scaca r para comp render n11:: jor l:i hondur~ )' prnh1n~11d.1J de
su pensamiento. Que no cr.1 llll proye_cto c_1rcuns_r_anua: )' J l.1
deriva, lo han demostr.ido &gt;·,1 los quirogu1sus Silno" Z,~vJL1,
Francisco Mirand.1, Rafo.cl Agu.1yo Spcnc&lt;.:r, J. B. \Xarien Y
francisco Martín Hernfoda. ' Z.1val,1 dcmosrró que u~a _de las
inspiraciones fund.1mcntale~ de _la obra hurnan1sri~a Y
educariva de Quiroga la h.ibía oblen 1do ranco de l p~nsam1enro
urópico de Santo Tomás Moro, como del 1dcar10 reform1st_a de
E.rasmo de Rótterdam; g rac i,1s a la 1nflue~c1a ?el pri mer
arzobispo de México Fr.iy Jurn de Zu m:írraga ·. Miranda: por
su parre, des ta có la imporrancia que para la vida di.'. Qu1~oga
representó el hecho de haber parr i~ip a_d_o con el .º~ 1~~0
Ferna ndo de Talavera, en la cvangel1zac1on y organ 1zac10 ~
civil del re ino de Granada, re cién arrebarado a los n_i~ros •
Talavera optó por la persuasión, el_ ejemp lo: la educac1~n, la
co mpresión d e la cu ltura árabe, e in cluso, el ap~end_1~a¡e del
idioma; como mejores formas para que la evange l1 zac1on _fuese
efectiva. Si n emba rgo, a los mérodos de Talave ra se_ opus_1e ron
pronro, ranro la prisa de los reyes cató li cos por c r1 st1an 1zar a
los mo ro s como los mérodos imp lantados por el car d~nal
F rancisco de Cisneros. Éste t.'ilr im o, a la persuasión aconse¡ada
por Talaver,1 , opuso la fuerLa, ~a la comp rensión de la cul rnra
ajena, l:1 imposición de la propia.
.
.
.
Vasco de Quiroga cradu10 su experiencia granadi na en
algunos de sus escriros de e nrre los que desracamos: la
Información en Derecho. las Reglas y Ordenanzas para el
-98

gobierno de los Hospitales de ~anta Fe, su p1op10 1 esramozto
y algunos o eros docu meneo/. Adem.i s, dejó tn trevt:r con
mucha claridad, varios .1spccros que lo disringu ieron
norori amenre de orros CuncionJrios y misi o nero~ ltna ve¿ que
hubo pa sado al Nuevo Mundo. Para profundizar esro~ aspccros
intentaremos an alizar 1) Cuál fue l:i. visión que ruvo Quiroga
de las realidades recién descubiertas: 2) Cuál fue su concepro
y aprecia ción del indígena; 3) Con qué recursos incelcctua les
analizó los fenómenos y problemas a los que se enfrenro; y 4)
Cuáles fueron los proyectos que elucubró para resolver las
siruaciones que se le presentaron.
Quirog a fue enviado a Amér ica como oidor de la Segunda
Audiencia cuyo principal comerido er:1 a.render al buen
gobierno de la Nueva Espaíía. Es necesario decir que la
Primera Audienc ia había fracasado debido a los malos manejos
de sus ínregranres, y que los desmanes de los conq ui sradores
no habían sido pocos.
El reto que tal situ ación supuso para el licenciado
Quiroga, fue exp resado principalmcnre en la Información en
derecho escrita por él en 1535. lnrcnrnndo reconsrruir e l
proceso que
recorrió Quirog:1 debemos decir que en un
principio hubo una gran indignación ética anre la real idad que
enconrró en la Nueva Espa1ía. Tal indignación la morivó el
estado caótico y contradictorio que enconrró al aprec iar cómo
los españoles habían empezado ya a desmembrar las soc iedades
aborígenes y cómo pretendían implantar la nueva soc iedad
"s in orden ni policía". Quiroga denunció e l afon de
apropiac1on y la "cod icia desenfrenada" de los españoles que
"parece que nace y pasa acá junramenre con los que ad
pasan", y que no sólo se limitaba a sus bienes mate ria les, sino
incluía la apropiac ión de su fuerza de rrabajo '. Ésta era más
exp lícira cuando se trarab:i. de ob ligar al indígena a la
explotación d e las minas''. Según la siruación observada por
Quiroga , las sociedades indígenas no ganarían nada con la
introducción del cristianismo, pues se les riranizaría de un
nuevo modo o se les haría desaparecer; ra l como ya había
sucedido en otras parres, lo cual no era para él desconocido:

Porque si de otra manera este negocio se entiende y ha de entender, yo
temo que en breve todo habrrí de ir II dar al tmués y que será imposible
799

�conservar!e como al tiempo do; por testigo en lo porveniry a k islas e Tiem1
1
Firme en wpasado ".
1

Orro problema de aparen re ca rácrer moral, aunque de
hondas consecuencias para la formación de una sociedad
cr istiana, ocupó tamb ién al oidor Quiroga: no sería posible
difundir el evangelio y crear la nueva crisrirndad, can anhelada
por los reformistas católicos, si el conquistador que se decía
11
cristiano no vivía como ral • Quiroga observó que ya en los
p rimeros años de la conquista, parecía ser buena la separación
en ere españoles e indígenas:
Porque entre ellosya se enseña muy mejor sin comparación la doctrina

cristi.ana, que no en las casas ni entre la convmación de /ns españoles con los
ruales, por ventura, seria mejor que no convmasen según las rnaws ejemplos
de obras así de soberbia, como de lujuna, como de codicia qwie est idolonm1
servitus... algunas 11eces lo han dicho y dicen que jugar y Lujunar y
alcahuetear es oficio propio de cristiano{ .
El problema que le planteó a Quiroga la presencia de los
conquistadores y su comportamiento desenfrenado y codicioso, lo llevó a buscar la solución de otro problema: el de la
compresión de la cultura aborigen -reminiscencia granadina-,
y a proyectar so l uciones acordes a esa cultura. En síntesis, le
llevó a cuest ionarse el asunco de la ocredad. C:ierramence no
fue el prime ro que se planteó este problema; pero sí fue de
quienes le dieron una solución original. Poco más de diez años
anees de que Quiroga se interesara por escas sicuaciones. e l
dominico Fray Domingo de Beranzos ya había descriro el
estado de cosas con rinres pesimisras, aunque no por ello
menos francos. Betanzos escribió un célebre texco en 1523:

Todas las cosas de aquestos indios son un abismo de cvnfit.Sión lleno de
mil cataratas, del cual salen miL confi..siones e inconvenientes. De t1t! manera
que aunque lo que se orderuz sed en sí bueno y con santa intmrión proveído
cuando se viene a aplicar a /,a st1bJeta nwflria sal.e dtñoso )' desordeMdo y
1
redunda en daño y disminución de aquellas a quien bien querernos hacer' •
Ignoramos si Quiroga h.1ya conocido este rcxco de
Betanzos, pero sin duda se percató de 1.i misma situación. Pua
800

Quiroga, las soluciones dadas hasta enro nces no habían dado
resultado "por no les conocer ni haber conocido''".
Su visión del mundo indígena fue ambivalente, por un
lado no desconocía "las pestilencias" que tenía y, por otro,
apreció en grado sumo sus virtudes. Entre escas L'ilcimas
de.Hacó: la mansedumbre, la humildad, el Jesprendimiento, la
o bed ien c ia, la doci I idad, el ceremonial i sm o, la si 111 p licidad, la
capacidad innata para rodo; en síntesis, "el menosprecio de Las
cosas que tanto ama e quiere la gente deste nuestro enve;ecido
11
mundo" • Quiroga destacó frecuentemente esca última idea y
la conjugó, al mismo tiempo, con el concepro clásico de la
existencia de un mundo original y primigenio. Aunque más
adelante volveremos sobre este rema, debemos decir que
Quiroga vió el mundo indígena con gran benevolencia,
creyendo encontrar en él un¡¡ humanidad ran limpia y bien
dispuesta, susceptible de recibir los mejores valores humanos y
cristianos:
Con mucha musa)' razón rste de 11oi se !ktma nut·uo Mundo y es/o
nuevo !vfundo, no porque se halló de nuevo, sino porque es en gentes y cuasi

en todo como ji,e aquel de kz edad pn.mera )' de oro( ..) /de los indígenas} se
esperaba e espera en estas partes e Nueuo Mundo u,w muy grande y muy
reforrr111dtz !glesirt.

Para Jemosrrar con m.iy or inrensidad

l:1 capaLidad

de

los indígenas, empleó un :irgumcnco por dem:ís rom:inrico :'
conv1nccnre . Para Quiroga se trataba de personas m,ís
parecidas a los primeros cristianos que a los europeos:
'Andando descalzos con el cabello far1,o s1r1 cosa alguna en la
cabeza, amicti sindone rnp er- nudo, ,1 /11 111tZnert1 que andaban lo.r

apóstoles', -.
En síntesis, Qu1rog.i ,1preció que .se tr,1t.1b.1 de un,1
socied,1d rotalmenrc diferrnrc a L1 n1ropea, y que corno tal.
debía ser consi&lt;lerr1J,1. P.1r.1 ello. &lt;;JCÓ d e lo me jor Je su b.1 gajc
in te Ie e ru al Ios e r ir e r i os que debí a n re g i r l.1 con qui s ra !.
evangeliza ción de las Indias O cL iden tales. Obruvo la s ideas
re c cor as de su pro ye ero so e i,11 i n ~pi r fo do!. e e n l.1 S .1 gr :id ,1
Escrirura , en los cl.ísiLC)\, en lo\ p.1drn de l.1 Igle~i.1 y rn ~u\
1
conrempodn eos ' . Uno de Joi, pri11cipak~ criter io\ lo dedujo
del capírulo 14 del tv.111ge lio de S&lt;111 l.uu): Li p.1r.íhol.1 dt: l.1
KIJ I

�cenJ. Como los co nvidJdü s ,l ella :,e rc51s1icro_11 a as1sr11 o
se hicieron indignos por no llev.ir el vcs ud o .1pr_op1Jdo:
,
Digo a aquestos pobrecillos nu1reo1iles, que sol/ t'll.il tod1 l1 gmtt' t'O'.mm
que de tfln buena gmi:1 mtran en aquest11 gr,111 u11,1 que en este Nuei'O
Mundo se apareja y guisa sin se t'XCII.Stff nifingir cristi,uidtd .
gr,111

Este pL111reamienco es fund:imenral co nsidcran_do L1 idea
milenarista que privaba entre muchos de los 1111s1oneros de
principios del siglo XVI , frente al surgimiento del
proccsranr1smo v a la decadencia del papado. Un ver$o
franciscano de l; época lo decía de orro modo: "La capa de
Cristo q11e un M,zrrín hereje rompía, otro Martín, crztól1co )'
,

)) ~\I

sanro costa .
Una segunda consecuencia obtenía Q\1iroga de la par~bola
de la gran cena que conjugaba con una idea de claro~ CLntes
erasmianos: el de la compulsión mediante el buen e1emplo.
Por un lado, el rexto evangélico dice claramente que hay que
"obligar" a enrrar a la cena; per o por otro, Quiroga est~b~ece
que cal oblig:ición debía hacerse "con_cebo de buena y cristwna
conversación" v no mediante la fue rza· Es nocori~ la influenc ia de Erasmo , pues al margen de la
información en Derecho , Quiroga anota un texto de la
Pardcfesis de aquel auror, sin nombrarlo , desde luego, como ya
se había hecho cos(llmbre entre los autores españoles. El texto
de la Pardclesis de Erasmo transcrito por Quiroga decía así:
Ciertamente con estas tales amuts (la jifosojla de Cristo escrita en los
cor(W)11es y maniJestllM por el buen vivir) muy más presto traeríamos rt /¡¡
Je de Jesu Christo a fos enemigos del nombre christiano, que no con
ame,utWS ni con gul7rttS; porque puesto caso que ayuntemos contra ellos
rodm mantasfi..eruts hay en el mun.do, cierto que no hay cosa mds poderosa
que es/.¡¡ misma verdad de por s/1.
reforzar sus criterios, Qu iro ga aduce también dos
textos pHtlinos. El primero se refiere a que codo pode,; ~~ de
usarse para edificar y no para destruir; es por lo tan_to .~~jeito y
santo pacificarlos y compelerlos, pero no. destruirlos . La
segundJ idea paulina la obtuvo de la primera carra a los
Tesalonicenses: hay que examinarlo codo y quedarse con lo
Par:i.

802

bueno de la\ co-tumhr&lt;.:s ind íg&lt;.·11.1s que, en lOlllCJHU de
Quirog.1, es mucho nd~ que lo m.do·'.
Dos criterio.., m.ís p.trCll"ll .1ctu,1r lomo JlllLIO\ 1eLtlHcs en
l:i 111ent:did.1d de: \'.1~co de Quirng.1. Ambo~ ¡1,trcc..t·11 in~pir,lr~c
en una obr,1 de F r ,1~- A111un10 Je Cu&lt;.:v,11',I, ohtspo de .~ dund610,
CLtulad.1 El Villdno rlel D,rnublo. En él Cuc\',H,1 ,rn,iliz,1 ''un ,1
pldtica quf /)Izo un 1·1/l,rn() de l,ts riba,ts dtl D,wuhio ,r los
senadores d(' Roma l'I cru,I z,1110 t1 quejttrSl' d(' /{(s tirr111Ít1s que los
romaJ1 os lltlcían ('n rn tlerrt1 " . El villano se t¡uej.1b,1 .111te sus
inr erlocurores de que l1:1hí:in sido cod icioso~ :il rom.lf bienes
a¡en os, y soberb ios ,1! pretender mandar en 1ierr.1, t'Xtr.u-us :
Yo no se qué locum le tomó a Roma de t·11111~1r ,1 co11q11istrtr 11
Gmnania; porque si fo hizo con codicirt dt· sus h'sorosJiu' mris el d1111:ro que
se gt1stó en conquis!tlrbt, y ahora se gasta en sustmtar1'1 (. .. ) Si decú que nos
envir1stes a conq11útar r1 }in de que 110 Jiiáamos bdrbaros ni viuiémmo.r
c~mo timnos, sino qur 110s qumades hac1'r 1•Íi,1ir rlebajo dt bumas lqes y
fueros, mi Sl'/1 mi uid1 si tal cosa así mccrlim, (.. .) /~r l'1'ld1d qut nos
gunrddis justicit1 )' tenéis en paz y mmr¡ui!id,rl l1 tima? No por cierto, sino
que los que se mn a!U nos tom1t11 1A h11ciendrty !.os que estdis acd nos robáis
lt fm1r1,, diciendo que pues somos urw gente sin by, sin mvin y sin rry, que
como btirbttros incógnitos nos pueden tomttr corno r.sd.11vos(..) Porque en
nuestra rima no haya mermdem de Cmt,(?_O, ilrcite de /l,fmmftlni11,
merchantes de Tiro, llcero de Canmbrirl, olor;'s de As11t, oro de E.spañtz.
plata de Brerafw, dmbar dt: Sidonia, sed11 ele Drzml{sro. tngo de Sicilia, vino
de Candfa, )' pzirpum de Arabia, no por eso somos brutos en aquellA til?m,
ni dejamos de tmer rep1íblica (..) que el co11tentamienro que teníamm
nosotros con la pobreza, ese tuviémdes vosotros con !t1 abundantin, porque de
esta manera, ni foémdes ,1 rob1tmos la rim'fl rntoncrs ni uiniéramos a
que_¡;1mos a Rom,1 nosotros agora''.

Si hemos querido extendernos en la transcripción selectiva
del texto del ob ispo de Modeño ha sido por dos razones: 1)
para demo srrar la existencia &lt;le una corrienre que, en n ombre
del human ismo. defendía los derechos de los ind ígenas rn
contra de las razones aducid;1s por los conquistado;es; y 2)
porque el func ionario :i quien iba dirigi&lt;l:i la lnform11C1Ó11 rn
~erecho, en alguna ocasión h.ibía comc:nrn&lt;lo con Quiroga las
ideas del Fray Antonio Je Gucvar:i ~''.

�Por arra parce, dos consecuencias más sacó Qu1roga del
texto del obispo de Mondeóo: el respeto a las propiedades y
cosrumbres indígenas, y la necesidad de que los españoles de
ambos lados del Atlántico comprendieran las realidades del
Nuevo Mundo en sus propios términos. Como los españole~
no podían im.iginar un mundo diferenre al suyo -"traemos
corrupto el vocablo" decía Quiroga-, querían imponer codo por
la fuerza. Sin duda, volvió a relucir en codo esto la experiencia
de la evangelización ap rendida en Granada al lado del obispo
t-ernando de Ta lavera:
Pues nuestra manera de ellos no ks amlll ni ÍJ'S es posible ni bastante,
ni aplicable, ni pmcnátble, sino que convmdnÍ7 que se les diese a(l/;1-ma otm
mejor y más confom1e _y apropiada t1 su nw·1ertz de vi11ir y entender, que n
t.tm extmiuty diferenre n ki nuestra( ..) /porque} In maneray condición de In
tierra y naturales de/In l'fl por términos y nortes muy diferemes de los de al!ti
y de los de all.d inlllgíJ1t1bld .
La manera más "conforme, apropiada y mejor". que
encontró Vasco de Quiroga para reordenar las sociedades
indígenas de acuerdo a lo que eran ellas mismas y de acuerdo
al mensaje crisriano, fue la c reación de los pueblos con un
nuevo srn ci do . Pueblos que se desembarazan de los lasc res de
su antigua culcura, y que, al mismo tiempo, no adquirieran los
vicios de la cristiandad europea. El logro de este objccivo no
sería difíci l considerando la mrnera de ser del in&lt;lígenJ ran
propia y dispuesta para recibir la fe cristiana. J\lejor es decirlo
con las metáforas del propio Quiroga:
Htty tanto y tan buen metnl de gente en esttl rierm, y tan bfo1tt1 !t1
cera, y tan rasa In tllbki, y tan nueva la vmyfl... (que) ;·o no dudo sino que
hflciendo flpmtados asi hs dichos pueblm pt1m estm phnttis nuevas rn
nuevos r1tsfldos, se podrir1 de fllJlli'SIOJ tales, con el remudo que dicho tmgo, )'
que en ello se podda temr. f yo me ofrezco ron kr flyud,1 r1'_, Dios ti pontr
p!nntflr (sic) un género de crishimos rl kis dm·rh,rs como todos dl'bit11nos S('ry
Dios manda que seamos y por l't'llf11m como /.(.)s de t, pri1nitm1 lgfesifl:~.

proyccco que . al mi~mo tiempo que remediara los abusos hasta
entonces lOmetidos, ofrccina las gar::incías neccs.irias. Un
proyecto que fuera una solución integral y no "remiendos de
leyes y ordenanz:1.S que ordenando nunca acabrzn de ordenar corn
que bnste; antes por tapar un 1tgujero ha cen Ciento) por desh,zcer
una gotera hacen rnntro" . P.ira ello propone " rundir la cosa de
nuevo", es decir, elaborJr un programa que contemple la
roca lidad de los problem,is y posibilidades &lt;le las sociedades
aborígenes. Y esto no a " nuestra mnnerrz de leyes 111 de
gobern1zción" sino a.dapc,1da a su sencille1., a su modo de
encender y apreciar la vida; porque hacerlas de otro modo
resu ltará incomprensible y dañino para ellos, y se convertid
en un fracaso par.i los rincs evangelizadores de la corona
española. La condición fundamental que propuso Quiroga
par:i la evangelización, fue que contempl.1ra lo que ya hemos
caracterizado como "mixta policía", o sea "un ,nu) b11en estado
q11e fuese católico y muy 1ítif y provechoso nsi para lo espiritual
como parn lo 1empor11!" "'. Con !;ran entusiasmo preveía que si
las políticas de conquisr,1 y evangeltL::ición de la corona.
esp.1ñola se modiric.ilnn y se rom::1ban en cuenta sus criterios':'
las de otros hombres interesados, como él. en el ,·crdadno
be neficio y cr15ti.ini1.ació11 Je los indígenJS, en las tierra..,
n uevas se produ cirÍJn un ,1 nuev,1 sociedad modelo:
Como se hngnn estos p11rblos nuez•os que dicho rmgo. don&amp; se recojfl
este fo1to _Y si este apare;o de p11eblm d(}11de se recop es Dws mv,do que s,'
h11grt, este Sf?iÍ, si _¡o 110 me engmio, el mtÍs fe11110Jo t' pm! agosto q111• ho)'
haya l'1I l'I muwlo (. .. ) /Jor do 1l~'(11111zs l'tH'S 1&gt;11! pt1ro // pms,1r m este gr1mde
aprmjo qui' uco )' llll' ,u/1111ro ot110 111ud10 m111111go
La conjun ció n de las utopías
" 1lr111q11,· Ir /.,/1,1 ,·11 /,1 l't'lrl,,rl ,· / ¡,,1rt'¡u
tf11&lt;' , 11 /Jl't' l //rl f/ 11~ / 111 /11 , ., f', /1,1 1/ll t' , ·-111 , r
f 11, l t'&gt;t' t rl l'/ 11 ,/.- /,f,:,/ /•,¡¡ ( 1 \ ,e' r/if,1t,1u• )'
dft ,111..:,JH'
,11111,1

Quiroga propuso a sus incerlocucorcs en hpa1-1.1 tptc, si
efectivamente se qucr1,1 llevar a c.1bo u11.1 vcrJ,1Je ra
evangelización, se deberí.1 detener de modo i111111.:Ji.1to lo qut'
hasta entonces se había hecho y H: dehí.1 el.1bor.1r un 11ut:vn

l

/111_("

11, d :1, ¡i ,u tr·,

,,,u,1 1,
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l' 110 il tdli

1·,,,·,

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l n l 11 1111 ,1u,1 11 &lt;'1 1

il n n lt,, ¡• 1'1 2

�Inrenr:indo hacer rol1&lt;l.1d "el .1p.11C:jo Jt: put:blos ..
QU i í O ga C l.1 bO í Ó U 11 p ro\' C: U O 1 11 S p Ir ,1 J O C: 11 [ fl' '&gt; ll l O p l.l S : l.i
urnpía cLisic.t que c.:onsiJn.1b,1 l.1 c:xis1c11c.:i.1 de un.1 c:J.td
dor.tdJ; l.1 uropí.1 (íl~CÍ.ln.l que .1firm.1h.1 l.1 rr.1tnnid.1d :,· l.1
comunid,i&lt;l dl bienes; y l.1 utopi.1 rc11.1CL·11rist.1 que, insp1r.1J,1
en Platón, .1s&lt;:gurab.1 la po~ibilidad d&lt;: un gn61nnn pt:rfcuo.
PJr.1 ello se v.,lió dt: Li1s S,H11r11,,lt'S Je: L.uc.:i,1110 Je S.11110~.llJ. dt:
los Huhos de los ,-J.pósroles de Srn l uet~. :· Je l.1 l./ í0pi',1 dt:
To m .is M o ro . E n Q u i ro g.1 , e: s eu \' l ero n p res t: n r n Ios I re:- ,
elernencos qu&lt;:, según Amhico Castro son los 1..onfor111,1&lt;lorn
del uropismo: l:i rngusti.1 del fH1..sente, el recuerdo aJmirado y
la esperanza promisori.1 '·. 1 a anguscia del presente l., Jporcó l.1
decad~n ci J de: la cns CJrnd ad e u ro pea :,· l.1 n cccs1 dad de
reforma; el recuerdo .1drnirado lo susrrajo Je l.1 llamada ed,1d
dor.tda y de l.i "ida de los primeros crist1.rnos; y la esperanzJ
promisoria. l:i obcuvo principalmente de los escrirns Je Tomás
Moro y de Er.1smo de Rorcerdam.
Aunque: en vistJ. de lJ~ circunscancias e intereses, d
proyecco de Qu1roga cnvo una aplicación limic.1da, la
i n s p i rae ió n p r i me r a y I a fu n drn1 e n t a e i ó n re ó r i ca fu e ro n m uy
consider,1bles. En Jos rexros se plasmó princip.ilmcnte el
proyecco de Quiroga: el libro de Doctrina Cristia11t1 y las Reglas
y Ordenanzas par.1 el gobierno de los Hospirales. El primero
fue escrito por Gucierre Gonz,ílez e impreso en Sevill., en 1553
a cosca del propio Qutroga. Aunque la obra se encuentra
perdida, algo se sabe de ella por la noricia que de ella dio
ico lás León en 1928... LJ. primera parre de este cexro la
conforman una serie de indicaciones generales sobre educación
11
y sobre la práccica de las vmudes • La segunda es una serie se
consejos dirigidos parricularmenre a los adulcos. Así, los
círulos de esca segunda p.irce son los siguientes: 1) Cómo ha de
ser conocido el niEo a qué se inclina; 2) De la doctrina que ha
de ,1prendcr el niño Jntes que otra cosa; 3) De l.1 doctrina que
h.1 de aprender el que h,1 de ser clérigo; 4) De la doctrina que
ha de seguir el que fuere teólogo, S)De la docc1 ina que ha de
seguir el jurista; 6) De la doctrina que ha de seguir el médico;
7) De la doctrina que han de segt1ir los nobles; 8) De la
doctrina qut han de seguir los labradores; 9) De la docrrina
que han de scgutr los mercaderes; 10) De la doctrin ,l que han

de seguir los oficiales. Desafortunadamente desconocemos el
contenido concreto de escas rexcos, aunque no desconocemos
el empeño que se guardaba en los hospitales por la enseñanza
de la doccrina cristiana a codos los niveles y edades. En efecto,
de las preguntas formuladas en el Juicio de Residencia, en la
que más coincidieron quienes hubieron de responder fue que
en los hospitales se enseñaba la doctr ina cristianai~_ Esto
correspondió al afán educativo de Quiroga quien en su
testamen to escribió:
Declaro y encargo y si necesario es mandtJ para efecto de lo susodicho,
que en cada uno de los dichos hospitales o por el capellán a quien se
cometi-ere opor el que para ello se añadiere, como abajo se dirá y a toMs !ns
demás indios que allí la quisieran venir a oir y deprender la Mctril'lil
cristiana espin'tualy moral D.terior, de toMs los estados que para este efecto
hice imprimir en Sevz'lla y con esta declaración y dJJctación les dejamos
impresa, que siempre tengan sobradas para ello ( .. )por ser como es la. dicha
doctrina muy úti.ly aprobada para ÚJ, indios grandes y pequefíos de aquestas
partes, saber y deprender la policía cristiana espiritual pero también In
temporal moraly exterior humarul'.

806

807

Si desconocemos el contenido concreto de los precepros
didácticos de la Doctrina Cristirma, no desconocemos
afortunadamente las Reglas y Ordenanzas de los hospitales. En ella
se expresa, sin duda, la síntesis del pensamiento quiroguiano y la
organización social que pretendió dar al "aparejo de los pueblos".
Intentamos hacer una sinopsis entre ellas, la Utopía de Sanco
Tomás Moro y algunos textos bíblicos (Véase el Apéndice). La
comparación entre las Reglas y Ordenanzas y la Utopía ya ha sido
realizado por Silvio Zavala, M.M. Lacas y John Mean/·.
Inspirado por ellos, hemos realizado también la comparación con
textos de la Sagrada Escritura, especialmente con textos
neorescamen rarios. Con ello pretendemos mostrar las fuentes
principales de donde Quiroga obtuvo la inspiración para
establecer escas sociedades.

Conclusión
Si bien, el proyecto de Pueblos~Hospitales de Santa Fe no
se estab leció en la forma concreta como su fundador lo pensó,

�la inspiración fundamcnr.il qul'. lo ~usrc11t.1b:1 sí funcionó como
un ex tenso proyecto ed uc.1 ti vo sobre IJ Nueva Es pan a,
especialmente sobre el obispado de Michoac:ín. Y aunque
luego de la década de 1530, que fue la de planeamienco y
realización de los princip:des Hospitales, el mismo Quiroga se
vió envuelco en problemas que pareciera que desmintieran sus
posruras primeras -cuestión ésta que queda fuera de los límires
de este texto-, el mensa¡e fundamenral plasmado en b
Información en derecho ha persistido incólume para la
posteridad. La permanencia y vigencia de los va lores humanos
destacados en éste, y en los otros documenros citados, nos
hacen pensar en que se trata de un pensamienro digno de ser
recobrado no sólo por la historia, sino por codas aquellas
d isc iplinas enfocadas di rectamente al estudio del homb re y la
sociedad. Es más, en momentos en que los sistemas socia les no
parecen responder del t odo a las profundas necesidades
h u manas, y en momenros en que las supuestas so luciones
parecen estar viciadas de los mismos problemas que pretenden
reso lver; bie n vale la pena reconsiderar denrro de sus jusros
límites lo que p ueden aporrar quienes, en otros tiempos y en
otras circ un stancias, han pugnado po r crear una mejo r
sociedad y un se r humano que sea portador de los mejores
valo res in herenres, a lo que Vasco de Quiroga denominó la
"mixta pol i cía" .

Notas Bi bliográficas
1

Una primaa versión de este tülO fLJc prcscntado como ponencia en el "Seminario de
historia comparada sobre N.1-'.S GrunJt,·!ng ~ los c&lt;lucador..:s latinoamc:ricanos". organizado
por el Centro Regional de Educación de A&lt;lullos ~ Alfabctltación Funcional para América
Latina (CREFAL) ) la lJ111\ers1Jad de Aarhu~ (Dinamarca),
: Para este documento) los demás de \'asco &lt;le Quiroga. l'éase la aclaración de la nota 6.
3
Silvio Zavala. Recuerdo de !"asco de Q111roga. ,vléxico. Porrúa. 1965. Francisco Miranda.
Antecedenies granadinos de Don f ·asco de Q111roga . .-Íhs1de. 1·.35.1971 Rafael Aguayo
Spcncer. Don /"asco de Qu1roga, Ta11ma111rgo de la orgam:ac1ó11 socwl. Mboco. Oasis.
1970. Francisco \~anin Hcrnándcz. Don r "asco de Q111roga. pro1ector de los 111dios.
Salamanca. Uni11:rsidad Pontificia de Salamanca. Caja Salamanca) Soria. 1993. J B. Warren.
/ 'asco de Q111roga y sus I lospitale~-Puehlo de Santa Fe. Morelia. Uni1 ersidad Michoacana.
1977.
4
Sdvio Zavala. Op_ Cit. Pág. 11 :, ss.
'Francisco Miranda. Op. Cit. Pág. 1-16-165

808

6

Estos documentos ~e cncucntrJn en Rafael .·\gua) u Spenccr. /Jon l"asco .. pp. 71-292. ( L~
páginas que se anotan al citar algún documento de \'asco de (.)u1roga s.: encuentran en esta
obra. al meno, que ,e especifique lu contrano I os documento~ a los qt1e nos rcfcrimo~ ~un la
Información en derecho. la, Reglas _1 OrdeJl(/11::as. el frstaml!IIIO :, Curra al Conse10 di!
India:;).
7
/nformacrón en derecho. p. 170
8
Ibídem Pág. 132
9
lbidem P:íg.13 1
10 Ibídem Pag. 193
11 lbidem Pá!!. 115. 135. 199.
12 Ibídem Pá;. 186
13
Cit. en L;1\iS l lanke Cuerpo de dornme111os ti~/ s1~/o .\TI. Mb,ico. Fondo de Cultura
Económica. 1977 l'ág. IX
14
hiformac1ón en derecho Pág. 123
15
Jbidem. Págs. 212. 10-l. 11 O. 12 L 128. 130. 159_ 207
16ibidem. Págs.1 17 ~ 205
11
Cana al Conse¡o de lndras. Pág 79
18
Entr..: los au10rcs griegos ! l:11111os cita a Luciano de Samosata. l loracio ;, Aristóteles.
Curiosamente a éste ú l11mo lo nombra una sola , cz en la larga lnformac1ón en Derecho. ~ esto
a tra1és de un tcxtci de Juan Gason. Sin duda. csto forma pane de su postura erasmista. En
efecto. Erasmo escribió ·-\o ha_,· necc&gt;srdad q11e te allegue, a es/a jilosojia e1·a11géhca
armado con 1,111 e1ro1osas discrplilws rn1110 algrmm p1e11sa11 1 1 110 aquella., co.rns crmosas
q11e de Arrs1ó1eles y :h-erru_1·s se toma11·· l'aráclesrs \1adriJ. S. ,\gu 1rrc 1mpr..:sor 1932. Pag,
-153 ) 459). Entre los Padres tlc la Iglesia) los .:~critorc~ ecb1á,tico, cita a San ..\momo. San
Basilio. Juan Gerson. Jasón Ma~ no. 1~ntrc utros escritor..:s cita a I omás ~1oro. Antonio de
Guevara. Sebastian 13r,mdt. Cardenal C:1\elano. C,uillcnno íludeo
19
J,iformacrón en derecho. Pág. 94
·
20
Alejandra t\.lorcno Toscano. --EJ Siglo de IJ Conquista... ll1S1orra (ienera/ de .\ féxrco.
t\.léxico. El Colegio de 1'lóico. 1977. \' 2 Pag. 38
21
!11formac1ó11 e11 derecho Pág. 10-l
=~1 Erasmo de Róttcrdnm. /'arácfe.m I\\[!. 460. l11/iJrmac1ó11 e11 derecho. Pá!! 10-1
: Primera cana a Corintio, 10:8. $el!umta cJna a Cor111t10~ 13 · 1O: ln(orma;,ó,1 en derecho,
Pác.s. 105. 1961 216
" Primera can.a a Tcsaloniccnscs 5:21: R,·glas _1 Orde11a11:as. Pág. 150 !11(ormacrón &lt;'11
derecho. Páe. l 05.196 \ 21 (l
•· Fra) Antonio de Gue,ara. U n/lwrn dd Do1111hw 13ihhotera de Autores l.spa11oks ~o
65. Madrid. 1873
26
lnformaoó11 en derecho Páe. 1O1
:i Ibídem Pál!. 168
:s Ibídem Pág~ 195 \ C-arta 111 Co11sc¡o de l111iw1 Pag -9
:~ Ibídem . l'áE! 195
30
/bidem. l'á~. 116. 189 1 193
31
Carta al C;,nsejo ele /,;drn.~ Pág ID, e Informal ui,r ('11 derecho l'ag 21,
J: Op. Cit. en Sil\ 10 /a1ala. l?crn;rdo . l'jc 148
JJ Nicolas León fl lrhm de /Joc1mw (·m11r~no \1cxa:\l., .:.. 19~8
4
¡ Sólo conocemos los titulo, d~ lo, \CI\ (1lt111111, ,apituln, de .:,ta parte pnmcr:1 1) 1.)ue 11t1
ande por el mundo n1 ga,;¡e la ¡u, cmuJ l'll pal.1c111. ~ ¡(.)u.: nunca knga 11p1111onc, 111 hando,. J 1
Que cxcus~ d.: ple1tth :, cuanto pudiere. -1} ()u~ no ,e~ bullic1,1,,1 111 entremetido. 5} ()uc
ninguna cosa haga d 111n1u ,111 c11n,.:1t1. ú) Qu.: 11111gun uempo ,ca ,n,pcchtl\O '.\1.:ola, 1 con.
¡:;¡ lihro de ... l'ag 2h
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¡,,.;

•

�3

' Hemos calculado que aln:dcdor dd 70ºo de quienes r6pond1.:ron ,:n d Juicio de:
Residencia. contestaron a la pregunta de cuál era la principal acti\ldad en los hospitales.
asegurando que era la ensei'an; a de la doctrina cnsuana. El Juicio Residencia por el cual se
residenció a los oidorc~ de la Segunda Aud1t·nc1a fue ordena por Real Cédula de noviembre de
1535 El juez de residencia fue Francisco de Loa~ sa ~ lo, 11:s1imon10s de cargo } descargo
para el oidor Qu1roga los recibió Loa)Sa entre febrero y mayo d.: 1536. Véase Rafael Agua)o
Spencer. Don l'usco de Quiroga. Doc11men1os, Mé.,ico. s.e-. 1939.
16
Testnmemo Pág. 238
37
Op Cit. Sill'lo Zavala. Recuerdo... Pag 16 a 26. M.M. Lacas. ··A social "elfarc organi¡,cr
in sixthccnth Centur) Ne" Spa1n: Don Vasco de Qu1roga. firs1 bishop of Michoacán... The
Amer1cas v XIV 1957. Pág. 7-1. La sinopsis hecha por John Meany es cnada por Ross R.
Dealy en / 'asco de Qraro¡:a 's thought on war its erasmians and lllopian rools. Indiana.
InJíana Univc:r~il) Prt:ss. 1957. Pág..5

VEN USTIAN O CARRANZA Y J UAN ANDREU ALMAZÁN:
DOS FORMAS DE VIDA
:V11 r.1. Josefina Mogud Flores
Oirecror.1 dd Arcl1i1·() Hisr6rico Condurncx

Carranza no puede co nvencer al rebelde Almazán de que se so meta
al co nstitucionalismo.

XI()

En los com ienzos del año de 1916, en su cuartel general, el
general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe,
Venusriano Carranza para que le insistiera, una vez mis , al joven
general de división Juan Andreu Almazán - de ve in t1c1nco años,
considerado por el propio jefe de gob ierno como un reaccionario,
rebelde y hasta traidor- a unificarse al constitucionalismo. Pensaron
que el español Pedro Arburúa, residente en Torreón, era el ind icado
para conven cerlo, ya que era n amigos desde que Almazán había sido
designado como irregular en el Estado Mayor del general federa l José
Refugio Velasco en 1913, al ser enviados al norte del país para
enfrentar a los vi llistas. Pedro Arbu rúa se hizo famoso en la zona
coahuilense por las formidables juergas en las que participaba junto a
otros espa ñol es en derroche de alegria, buena voz y cantidades
pasmosas de cognac, y bajo la amenaza de ser expulsado del país, se
le obligó a comprometerse. Así, fue enviado a entrevistarse con
Almazán, acompañándole Miguel -hermano del general-, y orro
español, Valen dn Samaniego -residente en Tehuadn- qu ien llevaba
instrucciones amplias para Pedro Vi llascñor, miembro del cenfrulo
carrancista.
811

�La comisión encontró al militar rebelde, a medi3dos de enero de
l 916, en su cuarrel general de Huajuapan de León, Oax:ica; idóneo
lugar por su precisa situación geográfica, conformación topográfica y
por esrar en el centro de comunicaciones entre la Mixreca y la cosca
suroeste del país, desde donde Almazán efectuaba sus incursiones
guerrilleras contra el gobierno carrancisra. Los comisionados llegaron
en esrado lamenrablc, mal comidos, rozados y .1mpollados. Los hijos
de: don Pelayo tuvieron que regresar con cajas destempladas, ya que
Almazán, de nuevo, no aceptó afiliarse a Carranza. Sin embargo,
designó a su amigo Arbun'ia como su único representante para que
expusiera sus condiciones que verbalmente le confió'. En efecto,
Almazán se cuidó en no dejar nada por escrito y así no
comprometerse, ya que el asunro de referencia era el de aclarar su
posición
revolucionaria
con
respecro
al
mov1m1ento
cons ri tuciona I isea.
Anteriormente, habían sido varias las ocasiones en que don
Vcnustiano promovió su sometimiento a través de distintos
conductos. Carranza no cesó en sus invitaciones para que Almazán
depusiera su actitud hostil contra su gobierno, las cuales combinó
con presiones, algunas de ellas con lujo de abuso hacia sus parientes.
Almazán había leído que Carranza nunca aceprnría en sus fiL1s a
quienes se habían distanci..ido de Madero y se vieran precisados a
luchar contra él. lo cual en su caso constacó. Sin embargo, a su
parecer, ello debía ser motivo suficicnce para ser solicitado o bien
facilitar cualquier arreglo con Carranza, pero se equivocó. Las
intenciones de Carranza eran otras!. Alm:rdn, en un intento más, a
través de su amigo español. condicionó ws propue~tas verb,1les -en
febrero de 1916- a Pedro Villasei'ior, quien a nombr~ de Pablo
González tramitaba su sumisión. Almadn propmo concentrar a su
gente en un solo lugar, en vista de que cenia por costumbn: dispersar
a sus concingcmes, con la aclaración de que sus jefe~ y oficiales
debían permanecer en la ciudad ck México, adem:b de que se
comprometía a desarmar a otros guerrilleros que conocía y hace rlos
defeccionar de las zonas comprendidas en Puebl.1, Mordos, Guerrero
y Oaxaca, zonas que por otra parre conocía muy bien. Al mismo
tiempo, pretendió ayuda monetaria pu:i sus gasto\ de manera
condicionada, a través del proJucto &lt;¡ ue se obtendría de l.1 venta al
constitucionalismo de mil quinientas ,1rrobas de ,1d1car de su
propiedad que cení.1 en Oax.1c.1.
812

El general González se comprometió para que a Alma:z.án y a sus
fuerzas se les reconociera sus grados, se les concediera L. amnistía, y
se le otorgara a Almazán un salvoconducto -éste último
condicionado a su inmediata marcha a Europa-. De hecho, su salida
del país era un asunto muy trillado ya que desde Madero , los
presidenres en rnrno no habían logrado que el inquiero joven ex
estudiante se alejara del país. Consideraban que su exilio era la mejor
manera de eliminar su conflictiva presencia', tal como lo proponía el
general González. La realidad demostró que ni Carranza ni Almazán
tuvieron la intención ele llegar acuerdo alguno. Por un lado, Almazán
persistía en su rebeldía como irregular, soberanisra y felicisra al
mismo riempo, y siempre contra Carranza, en razón de que éste,
nunca le mereció su confiama. Baste citar que no podía olvidar que
el Primer Jefe había puesto en vigor la ley juarista del 25 de enero de
1862, en la cual en una Lista de personas sujetas a juicio por traición
fue se ñalado como uno de los presuntos autores del cuartelazo en el
_q ue él ni siquiera había tomado parre -apareciendo en dicha lisca
como J uan D. •y no A. de And reu Almazán- exiaiéndose
su
b
apre hensión•.
Conmorivode que los Tratados de Teoloyucan no conremplaron la situación de las fuerzas irregulares de las que Almazán formaba
parre -al no ser federal a pesar de que combatió con ellos-, aunado a
la proresra que hizo por la inrromisión norteamericana en los ,tsunrns
mexicanos, desconoció a Carranza como Jefe Supremo de la
Repü blica a través de un mani fiesro, que a caballo, formuló en
T ehuad n, Puebl.1, el 25 Je agosto Je 1914. En el invitó a secundar
al movimienro a "los dignos sucesores de los que llevaron a cabo la
gloriosa epopeya de Churubusco", y alejarse de la tutela de "los
plutócratas de \'&lt;!ali Srrcet" Pensó que este manifiesro lo aplaudirían
los pueb los latinoa111erionos, :':1 que en el resume su ideologí,1
bol iva riana de no ¡.1&lt;.:rmirir la intromisión Je los Estados Unidos. en
éste caso en los asuntos Je ?\1Jxico. Po~teriormentc.: a recurrirí:1 a esr,1
ideo logía, especialmente cu.111Jo fungió como c,rndid.1to oposiror en

1939- 1940\.
Una semana después de public1.Jo el pLrn aludido, el gobernador
de Puebla, Francisco Coss -porra,·oz de C.1rr,111za-, oblioó
a :-.-fiouel
ri
Andreu Almnán, a busc.1r .1 rn herm.1110 y convencerlo de que no
había razó n p.1ra que siguier.1 rebelde.: y conminarlo ,l dc.:j.ir de pck.11
por p uro deporte. Cos~ .v L'l jdc del Ese.ido \farnr
de Conl.Ílc.:1..
.
~

�gt'nerJI Alfredo Rodr1gu&lt;:1 le, l!rm.11011 lo, ,.d\'ocondut lm p.11,1 l 11.rn
Andrc,lll Alm.tt.rn, mismo, &lt;]lit' rcdi.110.
C.irr,lnzJ .1 p.irtir del 1c:tunu1.1m1t'1Ho ljllt: Jt: ,u ~oh1t:1110 h110 l'I
de.: los Est.1dos Unidos, cmpn:11d1tndo .1t1 iv.1, ~e!&gt;1io111.·, dt· p.ll con
codos Jquellos que.: luch.1h.1n en su co1Hr,1 .1 lo Lugo del p.m.
L"nl1z.rndo l.t nedi.1c1on de conoL1Jo~ d.: -\lm.11.ín. Lomo el gl.'11er.1l
RicJrdo Reyes .\1.írquet quic:n ILt:ptú fm1on.1r ~u~ fut:r1,H con Lh
c.irranc1stas- , p1d1ó ,1 Alm.11,1n t]Ul' ,lll.'fHJ1.1, por ,u futuro v
conn.n1enL1,1, el form.tr pJrre del LOns1ituuonJl1,11w. lgu.1lme1Hc:
\'tlbs&lt;:ñor, ,-.1 desde 1915. l1.1b1J prn, H1.1d &gt; J p.1nrn1e~ ctrc.1110, 1.k
Alm.1;,.111, como a su .111c1.111J nudre ,..1 su hnn1.111,1 D&lt;:lfin.1 quie111.:,
Vl\'Ian en Puebl.i, p.1rJ que.: fuer.in donde se 1.·nuintr.1r.1 y lo
convenc1erJn que h1c1er.1 &lt;.JUSJ u : n !.is fuerz,1s LOmti1uc1011Jl1stas,
parJ bien v tranquilidad lamili.u v de los lubJC.1nt1.:s de.: IJs c:xtrem,t'&gt;
regiones donde se hall.iba. L1s senoras Alnuzan no lo~r.1ron que d
general cooperJra dt &lt;.onform1dJd Lon los 1.Jrr.rncis1Js y por dio, los
esbirrios de Coss, romerieron l,1 1·de::,,1 Je enLerrarla, &lt;.11 IJ
pen1rtnc1ana, de dond&lt;: fueron s.1c,td,1s por Ccsjr10 Casero. ~in
embargo, la pc:rseLUuon no ceso t'n derrot.hc.: dt' .ihuso!) c.:ontra los
familiares de Almadn ~, ,1 pes.H d&lt;: que su Jnc1Jno padre fue pr1.:so
en la misma penit&lt;:nciariJ, éste wnrinuó rns actos de 1•sto1osmo &lt;.ontra
los barbaras del norte, los dt· Co,d1t11!11:
Proh,b,o ,1 lm soíor,1S) ,1 los 1111íos qui' mostr,1r,111 temor o
pidienm miurirordi11 .
As1 entonce.!&gt;, !)111 impon.ir los anrcnore!) y consccut1vos hechos,
Almazán prosiguió en su rt.beld1a anciconsr1tuc1onali!)ta y, ti 2.:¡ de
junio de 1916, envió una circular en tono amt'naunte :.i diversos
generales carr,1nc1stas para que éstos ale¡en el conflicto
norceameri&lt;..rno, a la ,ez que cm1ca l,1 posrura del Pnmer Jefe frente
.1 los Euados Cnidos y la formación de un partido únirn sin
roleranc1a o conciliación par,1 quienes p1en!)Jn como él'. La
animadvers1on, rodav1a pn.:senc~ dur.in1e 1916, entre: Carranza y
:\lmazán y que se n:crudeció a trJYés de los años, surge ,1 pnncipios
de 191 1. Son éstos dos pi:rsonajes dd es&lt;.enario revolucionario,
Carranz,1 y Alrnazfo, a t]Ulencs me 1nteres,1 destacar \'.l que resultan
figuras anragó01cas, llc:gando a &lt;.01nc1d1r en conceptos pnnc1pales de
su csenLi,1 hi\tórica.
814

Carranza y Almazán, dos fo rmas d istin tas de vid a region al y
política.
Lo antJgónico enrre Carr.1nza y Alm.11.ín resulra de su., propi:is
circunstancias de vid:i. Carranz,1 nació en t·l 11orcc del p.1ís. el 29 de
diciembre de 1859 en Cuarrociénegas, Co,1huila de Zaragot:i
Almazán, por el conrrario, nació en el sur del país, el 12 de rnavo de
1891, en Olinalá, Guerrero, Discmo de Zarago1-a. Ambas regiones
desde luego conrrasran en su situación geográfica e h1!)rónca y se
delimiran en cuanro que de e!IJs formaron parce los do!&gt; personaje,
citados.
1

fue sino hasta el siglo XIX cuando !)t1rg10 el poblado de
Cuarrociénegas, que era una l1Jcienda perteneciente al marquesado}
mayorazgo de Aguayo, fundado por Francisco de Urdiiiola. Esta
zona es plena de tierras salitrosas, ásperos zacarales de textura casi
mineral, montículos de yeso y pozas de aguas crisralinas que se
reconocía como un manchón inusitadamente verde, asido a las
márgenes de una cuenca gue consuruye la antes,11.i del Bolsón de
Mapimí, y es uno de los últimos puntos de una línea de poblaciones
que apuntan hacia el corazón del desierto. Aunque sus pobladores
ruvieron dificultades para sobrevivir por las irrupciones de indios,
pudieron cosech,u m:iíz, frijol, chile, algodón, culr1var huercos, cri,1r
ganado y hacer prosperar sus viñedos con vinos rojos y blancos. El
apellido de los Carranza se encuentra ligado al poblado desde su
fundación, gue fue prorocoliuda por Antonio Cordero, gobernador
de la provi ncia, el 24 de mayo de 1800. Fue entre 1849 y 1881
cuando su población pudo estabilizarse y su incremenro se hizo
notable po r el progreso general del farado de Coahuil.i '.
O linalan, lugar de nacimiento de AlmazJn, tiene el significado
náhuarl de donde el agu11 u remo/mea y er,1 un para¡e donde se
esrableció un destacamento de rropas españolas con sus famili.1s que
no adm itieron a los indios narur.des de la región, quienes hablaban
náhuarl y en otras zonas, dapaneL,l y mixteco. En un dima templado
sus habiranres desarrollaron rns .1ccividades, pero debido ,1 que las
cierras de labor eran pedregosas y reducidas a cerros y de temporal.
con diftculcad los indios podían ob1ener cost'ch,1s útile\ salvo del
maíz, padeciendo escasez de mc:d10s nacur,1les pJr.1 viv1r. Fn Olrnala,
por generaciones, sus ha bi ra n res, se vieron p recis,tdos ,1 ded icarsc a
0

815

�fabricar las famosas lacas decoradas y esgrafiadas en cajas aromáticas,
baüles para guardar ropa, jícaras para conservar _a 0 ua o pone_r ~ruca,
charolas, muebles, cofres, objeros de adorno, pintado en d1mncos
colores y laqueados por fuera y aromatizaJo co_n la esen_cia que se
extrae del árbol de lináloe. Todos esros preciados ob¡ecos eran
llevados por los olinal recos a di veras regiones del . paí~ para ser
ofrecido y a su regreso inrercambian vivencia o exper1enc1as que los
enriquecían.
. .
. .,
Es a parcir del siglo XVII cuando se da not1c1a de la apar1c1on ,de
lo apellidos espaiíoles que me inreresa descacar , c~mo los Al~a:an,
Andreu v Nava , nrre orros. El mestizaje en Li reg1011 no e realizo en
ciempos'del virreinato con la explotación de l~s indios, ~ebido a que
ésros desaparecieron desde la Independencia,_ al fusionarse con
criollos y mestizos. Durante la Independencia, comenzaron los
de lindes, de cierra favorables a los antepasados de Almazán, que
da can del siglo XVIII, siendo estos los herman_os Maceo y Juan
Andreu, originario de la isla de Mallorca. Los bisabuelo paternos
de Almazán era el respetable espafiol Juan Andreu y s~ e posa
Micaela Huesca
ava Moctezuma y Villalobos quien fue
'
descendiente del mayorazgo del emperador
Mocrezuma "'
De igual manera, los padres de Carranza y Alm~zán fu_eron
hombres que destacaron como legendario e~ su medio al i:11_1smo
tiempo que significaron un ejemplo p:i.ra las vidas y la. formJcion ~e
la personalidad de sus hijos. Por lo_ que s~ refiere a don Jesus
Carranza, padre de don Venustiano, fue teniente ~oronel ¡uar1sra,
fundador de ranchos, creador de caminos, combat1en1e concra los
nómadas y las tribus rebeldes. Prestó servicios imporra1:te al
gobierno de Juárez al organi_zar on sus recur:os
lo prim_eros
oldados que sirvieron al Ejémro del Norte a L s o~denes de Martano
Escobedo; a quien no quiso en[reg&lt; r en una o as1ón, J nesgo de su
vida. Don Jesús se ca ó con su paisana María Jesús &lt;le ~a G1~rza Y
tuvieron quince hijos, de los cuales el onceavo fue Venusc_1ano
Por parte de Almazán, su padre Juan A_ndreu Pare¡~,, aunq~e
fabricante de esencia de lináloe y negociame, cambien cenia
conocimiento de leyes y medicina, los que utilizaba p:ua ay ud a~ Y
defender a sus semejames, como sucedió con lo in&lt;lim de va.nas
regiones quienes con cancernenre eran dcs¡:oj_ados de su tnrcno , Y
que en alguna ocasión por hacerlo fue.: tnJusramente ;ipresado .
L3 comu nidad olinalceca apreci.iba y respctab:1 al padre

de Almazán, -Pap,1ju,1n-, gue era roda una insrilUción en OlinaLí.
Su padre se casó con María Guillerma de Jesús Almnán y 1 av.1
-Manzanita- y ruvicron doce hijo , siendo el Jécimo, J u;rn Is1dro 1 •
Como puede denotarse, tanto Cur.rnza como Alrnadn. fueron hijos
de familia numero-. y sus padre · respon ,lble de su eJucación y
formación . La diferencia enrre la familias e criba en que la de los
Alm azán, de precaria ~icuación, no tenían los recurso que lo
Carranza habían logrado en una mejor posición económica.
Carranza y Almazán, encuentro y desencanto desde 1911 hasta

19 20.
Carranza y Almazán, oriundos de tierras de lucha del norre y Je!
sur, coincidieron en encontrarse a prmcipin de 19 l l. cuando el
primero renÍJ. cincuenta y un afios de edad y era un hombre más
maduro por rreinca y dos a11os, que el segun Jo quien tenía
diecinueve afios. De Je luego la diferencia de edades también
enmarcab a us experiencias polírica . CJrranza, para ese riempo ya
era un viejo zorro en é te :ímbiro: había ido presidente municipal
del ayuntamiento de u pueblo n.11al, en 18 7; presidence del mismo
ayunramiento entre 1894-1895: diputado por Ll XV Lcgi laru ra de
Coahuila, disrriro de 1\1onclova en l 897; dipurado supknce por
Coahuila en 1901; senador ,11 Congreso de la Unión en 1903;
enador Propietario )' (,ohern,1Jor lnrc11110 del Fsc,1Jo en 1908] 909; candidaro inJcpendienre al gobierno del e cado tn 1909;
exiliado en 19 10 a ,ln Anrnn10. fexa\ Lomo miembro de IJ ]ulHa
Revolu cionaria que c11cabn,tb,1 .\l.1e.kro; nombr,1do g.obt.:rn,1dor
provisional de CoahuiL y, comrnd.inre en jefe Je L:r fcrcera 7-ona
Militar de L1 Revolución rn frbrtro Je.: 191 1 .
En contraste, Almaz_in s11lo llcv,16,1 co1rngo '&gt;ll iuvenrnd idl', Jisca
y explosiva en emociones :· p.1\ionL', propi,1-, Je la c&lt;l.1d de un niño
joven que codo lo \·eí.1, lo senri,1 !' lo Vt\·í ,1 i.:01110 .1vcnru1\1 ..1nd,111zas r
grandes proez:i:. Basra ci¡,ir que .1 su dicLiod10 a11m, l'i 15 de
septiembre de: 1909, junto .1 :;u, comp.111eros csrndL111lc), inLÍró l.1
protesta en conrr,1 del gobern,1Jor pnbl.tno, adem,h dt form,ir p.lf{e
del Pa rrido Antireeleccionisr.1 de Pucbl.t y .1lenr.1r rl 111.1dn1rnrn que
Serdán propici.1h a en el E\c.1do . r\lmal.Ín 1..0110Lió ~- rn,todió .1
Madero en el mitin clcccor.il q11c l.1 ciuJ.1J org.111iní rn ,u lio11or &lt;.:11
mayo de 19 l O, .1~i comu c.1mhirn puhliuJ c.irr.1 c\Ltr,,.!i.111rik, Je

�..
¡ LOllll'l 11-1 1.nh ~¡ue h.ibi.111
J b'&lt;l
l 1 1¡irt 1ltll\ll111
l l'.
protesc.1 e i o .1 , .
1 not firismo. Alm.1Z,Íll s,·
·e
d
desconrc:11111 L0ntrJ 1. r
•
&lt;l
m J 1111 es u o su
. l _, ¡ . 1&lt;) ¡ O don &lt;:
asladó l Li ciudad d&lt;: ~-léxico en Sl'pt1e111 )t: te
. , . .
1
t r. - . . .
.. .
dt'. 1 e(_'. n l.t n J rl o ;r. en .l
o especr.1dor de l .1s. ,,lt~!JS
paruc1po
l i:- &lt;l. r ., Lll\'OS
mírines !ueron d1sudrm
. . , dcom
I Congreso ( (_'. cStll un Lo
•
1
ag1tJC!Oll e
,
~
J
1• 1¡ z.ín Ol'l'.S!Ó JyuJ.1 ,l ()\
1
cada a maLhtra1os. ul\tH. e n mJ
r
..
por ,l mon
,
1 p ·l l -\lnui ín prosiou ió sus ag1r.1uoncs
heridos. A su regreso · _ \die,) J, ·
··, .. 1- cl ,·lti¡~lrn revoluc1onano
,.
.
S
n en 11 e v ,1 r ·• L'1L1 ~ , •
pol1r1c,1.s v corw1no con . er 3
.
b - d. l 91 O· ptru éste
. ' por ,,'1 3 J e•-l O t: ,_lQ Je 110\'lt'.111 !C t.:
'
anunciado

ª'

...

f·rac·1s0· en la ciudad .
·
, ·ntt1ra
' ' Por d1ver$ 1\ c1rcunsr.1nc1Js,
.
· ·Ín lérl1llll,l ~LI ,\\t:
,\1 mc1z.,
1 .. '
• l.1 aurops1a
. &lt;l e! CJt1lVt.'.!
, _J.L 'Serdán
\' por t rec1s1on
oblan l realiz..1n&lt;lo
. . •
ln de
P. . .' decide ir a Olirul:í a rcvolucion.ir ,1 su'&gt; 1:a1s,111os. A ,1 _.
pi opta,
. 1 - .
~1Jdero qu1u1 se encuencr,1 en
h s inr•·nu consegu ir os con '
'
perrrec o '. :r,:
Se dirige a e.sra ciudad noneamericana como
Sa n Anron10, . exa~. -.
" 19 l O con el derecho que le oto rga el
exi li ado rnadcrist.i, a hnes de
'
· · · de 191 1 en
1 bc:r parrici¡ndo en la avenrnra p oblaiia · A ror1nc1p 1os I . , , .
rn
. .
- ' , olorián&lt;los&lt;: de ser e port:noz
éscc lugar co1~ci~c con fCarl~asnz~,e:~:;o pohlanos, rcdicuándole el
Y cesngo pr111upal ! e d l
. -·o de s:rni&lt;la&lt;l Se le asign:1 y
,
b
·
de ¡ele e servru
·
·
.
nom ram1ento acomp'ln- u a C-,1rr.1nza
,
en su inmincncc invasión a
com1s1on,1 par,l
· ' '
,
. ,
.
mil veces , va que
C l ·1 la cu,il siempre Alm,!Zan espero una y
.
, d
,ºª 1u1 J,
decidía en llevar a cabo el levantamiento arma o .
Carranza no se
,
.
'ón muy tirante Y definitiva cncre
Esta espera pro':'oco un,1 s1 t~a~ ·l .
o hasta ,la muerte de don
ambos, repercutiendo a traves e t1emp ,
•
l•I
Venusc1ano .

earranz.a y Almazán lu chan por di stintas causas.
. .
1 ·
tud inexperta llena de
P:ua t'ste momento, sin t'.11Pº_rrnr
¡_uve n f'
d d Carr:inza
,
l experiencia pol1r1ca ya orm:.i a e
l
ide.1les de A mazan Y ª
. , Mex .,cana d e 1910 ' ,\' aunque en1
. . . d la Revoluc ton
en e l 1nic10 e
· ·ri i
11
a
.
.
i ne un distinto s1gn1 icaoo, ama
apanenc1a para ambos ,1 e ['_
h· bcr de¡··ido sus estudios de
. , d, q Aln1a1.an ar1rn1c a
'
,
arenc1on - e ue &lt;l' . d l C Olegio del Estado de Puebla, as1 como
¿ 1 10 de me 1c1 na e
¡E d
segu n o, I
. 1 d l N' h' Penitenciarí:i de sea bo,
,
·
•
el
Hospita
e
1no
Y
'
sus pracucas en
d,..
Carranza ha ia
,
J. .
. 1 que para OJlCJmence
pero por una r,1zon c11sr1nra a J
J· .·
d ·bido a su afectación
abandon:1do también los suyos de me ic1na, e

ª,

.

v 1sua

11\.

L.1 razón de Al111.u.1n rc.:111.1 un cnnr,·nido p,trtt(\t11.o. FI
abandono de sus cstllLlios lo, li.lLl.l en !'.1,nr lk l.1 lucli.1
re,·oluc1011.1ri,1 que e,uh.1 por ini.:i.ir ,\Lidero. ,. qlle n.1 un eic111plo
suficiente p.1r.1 l.1s fumr,1s ~ener,tLion&lt;:s. :\dc.:111.1,. ,u, tdc.:.dn c.-r.1n
quijotescos. y .1unque ,en: fon..1Jo ,1 olviJ ,u l.i ,1,·cntur-1 de Co.1hud,1
emprende orr,1, también rn·olucion,tr1.1. en l.1 1.011.1 sur dt.:I p.1is t·1Hrc
Morelos y Guerrero al l.1do dc.: 1/..1p:tr.1, pero por ~u u1e1ir,1 ulmo
embajador de M,1dcro. Cu.rndo ,\Lidero a~umc la prcsidenci.1, se
empef1a en entregar su~ .urnas al gobierno; sinernb.ngo .
posreríormence rechaza al gobierno de M.1dno en ,·1sr.1 dc que este k
propone pdcu conrra Z:ipar.1 . Anre s u neg:i tiva. fue 1.·nv1.1do .1 l.1
Penitenciaría según ordenó ;\ladero . Al poco tiempo. Alm,1z.:in pudo
salir de la drcel, pero al ser perscgllido por lo~ nudcrist:is .
permaneció rebelde al gobierno hasr.1 los momenros crícicos d&lt;.: l.t
Decena Trtigica. En cambio, Carranza para ésto~ momentos, segt.'111
Almazán y otros que lo ,1cusabJn, hacia :icopio de .1rn1.1s desde todos
sus puesros para combarir cambién a Madero, levan¡ando sospechas
entre los maderisras y revolucionarios por su antnior y declJrado
1
reyismo " . ;\Jo obscance lo anterior, es Carranza quien aprovecha
mejor la situación polírica y desconoce al supuesto gobierno legítimo
de Vicroriano Huerta v decide 1n1crar el movimienro
consr ituci onalista como Primer Jefe del Ejército Constitucion.1li~ra, a
fin de reesrablccer el orden legal roro por HucrtJ .
Almazán huerrista no cabe en el constitucionalis mo. Un eje mplo de
su rebeldía concra Carrani.a.
Por lo que se refiere a Almazán, ésre no cabe en el recten
iniciado movimiento consrirucionalista ni en ningún Olr0. por lo que
se ve orillado
a reconocer, entre otras razones al gobierno de
18
Huena • Almazán al fungir
huerrista, es asignado
entre varías
"
~
vicisitudes, al Estado Ma~•or del general federal José Refugio Velasco,
encargado de barir a las fuerzas villistas en Coahui!a. Almazán en esta
zona, gracias a su carácter afable, se h.16ía hecho acreedor ,l 1.1
escimación de todos .iquellos que lo rratabJn, todos le profe~aban
cariño; una prueb.1 de ello. fue el mismo Velasco quien no cumplió
la orden de Hucrra de fusil.1rlo · . MicntrJs Velasco organizaba su
movimienro , así como Carranz,1 el suyo contra los feder.1les. Almazán
por su parte, ocupaba su [tempo en sus labores militares pero
81 ')

�t,1mbién se dabJ. tiempo para cultivar sus relaciones sociJles.
descubriendo que ninguna clase sociJ.I simpar izab;l con CarranzJ en
la región coahu ilense donde se enconcr:iba.
Fue en San Peciro de bs Colonias donde estableció una Ofic1n,1
de Guarnición, la cual era visitada con frecuencia por las principales
señoritas de San Pedro. a pesar de que no pasaban t renes de
pasa¡eros. Así. sus oficiales tenían sus novias a quienes les llevaban
gallos y Alma1.án logró que Mclesio, el director de b orquesta de L1
población, insm1mcncara la pieza El sueño de La Pastorn convenido
en El sue&gt;ío de Almazdn , ademis de que se organiza ran animadJ.s
kerrneses,· de moda en la época. Igualmente, por decreco de la
legislacu ra local. San Pedro de bs Colonias se erigió en ciudad el 21
de marw de 1914, por lo que Almazfo recibió reprc~enr.1ciones
gubern,1mcntales que lo convin ieron en el personaje central de la
celebración. Para ello, sus J.migas le dieron lecciones de baile,
po rque :

Había que evit1tr el ridírnlo de que ,:/ presidente de la
República, por dder,ación, declflrara que no sttb/,1 baila/'.

Almazán cooperó con los preparativos y el 19 de marw fue en el
eren explorador hacia Torreón p:ir:1 decirle a Ve!asco que llc\'arÍa
música milicar a lo que Velasco k increpó que la música y las
serena ras se Lis daría Vill.i, por(1ue h abí.1 movido sm fucrzJs sob re
ellos. Almazfo cuvo que rcgres.ir .1 San Pedro de b.c, Coloni;1s y alisca r
sus t ropas, pero fue co nve ncido por sus ac:omp:1ñ:rnces dl' conur un a
copa an ees de ir a combare ..1 un.1 casJ alc..:gre con amigas; Almaz..i n
bebió m.mell, ancídoco nurwillow conrra l.i rigida de l.1~ piernJS y
entre más copas ingería, rn1s se soleaban sus pies:
Pflra coordinar sus mo11imicntos ro11 l,1s u1clcnci1is tÍl' El
5/lUct y la palma, la Jesusitr1, El ,1h,wdol/(ulo y Dt' Torrró11 f/

Lerdo-'.
Fue a las cinco de Lt m:iñ,111,1 cuando Al111.11.fo .irrihó al rren
explorador, desped ido por ,1ltgres muchacl1:1s y mucluchos. para
incorpora rse a Torreón. Se dio cicmpo t:1111bil5n, p.1r.1 disponer en un
eren para !.is fomilias que rc..:minan perjuicio~ de..: los villi.',l .1 S y
e nemigas de H uena, s.tlic..:ndo por t:I dc\Ícno p,1r;1 protcbe1 '&gt;&lt;.: en 1.o n.1
amig.1. De los jefe, 111ili1.no. \cílo 1\lmJ1.,in rn,o és1,1 .1ud,1ci.1,
mienrr:1s Vi!L1 111ici,1b,1 ,u ;1\·.tnu.: Ln1nr.1 \'el.1\lO. t\ ~u ,·c..:1. el 21 Je
X2!1

marzo, :1 cargo del 26 Cuerpo F.. 1 . d
roma la Hacienda de S·1c.
.xp olr.1 º.r de C1ballería, Almaz.án
.
' tamenco ocal1z. d
&lt;l.
fo rreón, donde por cic t d
' d . .' ª ,ª ª me 10 camino a
.d
r o escen to sonambul)
h
. d J II cg
&lt;
d o rm1 o en sesenta horas · A ¡.,1 h·ac1en
¡ por•¡¡·no aber
Almazán f1udo da -1
l
. '
'"aron os v1 1sras pero
1 es un go pe orac.:i::i
amerral!rtdora que d,.sp·iro' ~
b
r ~ ~ que Se ayudó de una
•
con gran er, • 'd d d d
[a rde has r:1 las 8 de la man~u . d I d~cci~, ~ • es e las 6 de la
. d
.
na e
1a s1ou1e
L 6 11
1n escn prible )' en ell ,1 f ue ¡1en.d o d e gravedo d nre.
I f a aca
. . a fue
Rodríg uez. alma del ataque ·¡¡·
Al
ª, e amoso
f rinidad
.. ,
v1 ista.
mazan
d
pos1c1on, y no obstante que f h .J
.
pu o sostener su
.
ue cr1 o en la pt
·1
d
gmos, boferadas v punrapiés I
,
erna zqu1e r a, con
debi do al ataque ~illis[a rcoreso~ro qui e lsusl aterrorizados soldados,
.
' o arana a uc1aco
d·1¡
tierra, gana n do así uno de ¡
n ro ' a )' pecho a
.
os pocos combares
¡ rd
o b ruv1eron contra los ,-¡1·
.
'
que os re erales
.
\l 1sras, mismo qu~
5t .
redi tuaría a Almazán ':.
e po er1ormenre le
La anterior descripción sobre ¡.
.
.
com bare ganado en condiciones d a p1esencLt de Almazán en un
ba jo órdenes del Pri mer J e d.ª versas conrra las fuerzas vi ll istas,
•¡·
eie, enora no solo h
h
m1 ,rar Y su actuación
.
h l .
• p:1ne uman:1 del
. ,
anee un ec 10 guer
d
.
.
tamb ién la diferencia de L111 •
I
rero escac.1Jo, sino
.
.1 posrn r,1 re )c!dc e
¡ 6.
carranc1sra; no obscanre de q uc. cscc
.
ee dgo icrno
se pro -1 1 1 . o n rra
·
')-~ . e d I
c.. , r1.1ra rriunra oren su
1ü cha conrra Huerca , s•1
' t: ... re' co ¡ e e r • Y h 5 f
.
lo apoyab:ln.
' • ' uerzas nregu larcs que

Esencia históri ca de Ca rranza ,Y Al mazan:
' sus vid
. as paralelas .

e

Ll. ama la atención qtic ,trran2a y Alm '
esen cia histórica en s11
. J , . :lZJn mantengan una
.
'
ll1.lilCl.l
e cntr 'tH
.
.
revo 1uc1onari·1 en la q
. . .d
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.ir st1 c1rcunsr.1nc:1,1
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• ue co111c1 en -por ex se refiere a que C-1(1 ·1
. trJno que parC'/.Ll- ,. nue
.
• . uno por ~u cu.
l I'
. ,
historia , desde lucoo con t1111lid ~. ¡· enea, p,lr,l e IZt:11 su prop ia
. .
b
·
,IU&lt;.:S llStl!l[ I S \' Ja
1
L .J
1
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, comparen con a
histo n a mexicana · Es
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s.rni O q ur.: ·1 dcbd J J
·•
Plutarco de Quiron&lt;.:,1 en s11s V' J JJ , 11 , a que se crrnc,1 .l
.
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· Jm/S rrra e ar es (!ll ,
·
,
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,.
' . &lt;: ~u incere~ en .ts
b, IOgra ias q11e escribe es· .J rne• totlo et1co
v rnonl ·• y
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es ce carácter ético \'
-1
11
.
, is,,1._ prec.:1s.1me11re,
.
. l110Ll
COl1 CV,1 J qu. (' . .
.
1
,
para1el 1zen su prescnciJ . 1 1.
.
. e _,.111,111z,1 ~- ¡\ rn.tz.111
, c.:11 .1 11sror1.1 que VI\' . .
• . :. ! I , .
otros pcrsona¡·cs rJ1s1J 1 · 1· 1 1.
.
t:n ,1 c1.1,cs ce .I ttlu de
e
I''
t5 l t ,l IIS"lOfll 111" ·
rorma de vida con I d.
II
·. ' . &lt;.:XlL,ll1,l. conip,u,1ndo ~u
J
e ,! que os 1-s J ,
1
.
paralelas. Sin c1L,d \I
. .. - tc11, ,.icen \m i11d11s l.imbién
J
:1, t lll.lZ.lll
·
.\. (',.11ra111.,1 ] e.v•·i·ci,i
')' LUl1~ll ¡ (,lfO!l ,l

�Plutarco, porque quizá por ello, .unbos n:cut:rd.111 l.ls h.n..liüs y
vinu&lt;les de .1quellos personaje) que ~1dmir.111 o bii:n k) bcnefici,111
como simbología históric1 o polítio. Son ~us propia~ hiogr.1fi.1~ l.1,
que ellos parean al mis1110 tiempo con un pcrsona11.: historlLO.
siempre que renga que ver con b hisrn1 i,1 de :-1éxico. L1 \cmcj:111"1.1
de ambos entre sí, es 1.1 de vivir su propia historia a través de otro:.
protagonistas en sus especír1cas y personales circunsLrnLias. l.o~ Jos,
en consecuencia. se colocan al hdo de las figura!&gt; y hechos qul'
consideran notables y que ri:s;1\r,rn ; no obsranre que dt: origen
algunos formen panc de un miro o ~imbología histÓrJCa n.lcion.d, o
bien de sucesos que indican o consideran repetibles del p,1sado en su
presente inmediato.
Erí el caso de los héroes escogidos por Carr.,nz.1 y Alnuzfo,
asumen sus cualidades y enfrentan siruaciones análogas a \.1s suyas; e~
decir, las reúnen en comp.iración, e50 sí, previamente documcntaJos
en la hisroria de México, a fin de testimoniar con conocímicnco codo
aquello de los personajes y hechos que admiran o desean parodiar
con rasgos de carácter que les son comunes y en lo que se parecen los
pcrsonaies a ellos o bien, las circunstanci,1s en que difieren.
En resumen, Carra112a y Alma:dn coinciden sin proponérselo, en
su esencia histórica. En Carranza el ejemplo más significa t ivo es el de
Benito Juárez; mediance él. Carranza fue el presidente mexica no
- aunque en un princ1p10 fue Primer Jefe del Ejército
Consri rncionalista con funciones presidenciales- que más llevó a la
práctica las ideas juarisras. Así por ejemplo, Carranza uciliza la
imagen de Juárez. para exalc:tr su propia personalidad histórica y
cricicar, para enjuiciar históricamente, a la diccadura huerrisca. Basta
citar la Ley del 25 de enero de 1862 ya mencionada; al igual que
Ju1rez, Carranza también triunfa con tra los reaccionarios que están
concra su gobierno, así como contra la intervención ext ranjera sin
importar los países - Francia o Estados Unidos-. Porque en ambos
casos, los hombres del poder - Ju.hez o Carranza-, luchan a favo r de
la soberanía nacional:'_ Por otro lado, como si se tratara de una
simple coincidencia, tanto Juáre1. como Carranza no son adeptos a la
corrida de toros. Por ejemplo, el primero no era un aficionado
raurino, a pesa r de que en algunas ocasiones haya tenido que acudir
por razo nes de la causa de su gobierno, y Carranza a su vez, proh ibió
tal espectáculo po r considerarlo bdrbar/'. Con respecto a Madero, el
Primer Jefe promueve y acrecienta el mito histórico maderista co mo
822

parre sustancial de su gobierno , que stm
. bo 1.tz·i no sól
:i
que nucrc su propia hisroria consit .
¡-'
. o ,su poc er, s1110
como su principal arma
l' : , uc1on,1 i_sra, strv1c:ndose de ell.,
· •
·
Pº iric.i, en bvor , j ¡
·
co nsmuc1onalisra. Cuando ¡ ·h
'e mo,·1mtenro
el ¡1 uerr1smo,
·
1·denr1•fi1cacl :1 con la usurpacio' r uc \,1,1 _ conrra
caus"
.
..
1 .1 ,v1a(1ero rtene
la
'd J ...
,d e los tu
'. opor1u111b.a de
1egm. mar su presente Y, sentar las Las
Lh es
mexicanos para que se cime
·
euros go 1ernos
en la sombra del Apóstol de ni radran co nsu~~c1onalmc1nc. amparados
a emocracia
Por lo que se refiere a Almaz.:ín a d.f:
requería de los sin1bolismos h. . .· ,
1 erenc1a de Carranza. no
1sro11cos para gobcrn
e uego un gobernant
I
d
ar, porque nunc.1
fue des
. d l1
e, rec 1azan o serlo en 1º4()
1
cam b 10, os uti lizó para J. ustific-ar su propia
. conduct
; pero sí en
d
su pasa d o y en su presenre, como perso . a h'
}' procc
, . cr en
consecuencia cultiva la' histona
• ,. Ia suya prop· naJC
1Storico.
En
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1
considera héroes nacio I
'
,
ª ª tr:wcs eMlosI que
na es como Madero Hidal
h
campo
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e1n,111
arres f :1mb·,
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históricas
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1
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de
.
, especia mente de l· .
.,
norreamencana y de¡ .1 Rev o I uc1on
. , M ex1cana
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J.
tnrervenc1on
Po .
1 j
ace
aparecer
en
escena
a
Co
,
.
.
r
e¡emp
o, A mazán
h .
rres Ycomienza la h'sc
·
d
1
oria 1antes e que
fi1nalice julio de 1916), cuan d o a bandona·
Huajuapan; no sólo por se
d' d
su cuane general de
.
r ase ia o por los em.
que inten raban convencerlo
b
isanos carrancistas,
para a razar su causa . d b' i
an te su enésima neg . . 1
.
, s1110 e tl o a que
·
'
ariva, a persecuc1ó
irremediab le. Tuvo qL
..
n en su contra fue
te emigrar a otro ¡
l
arranza, y ésra vez junto
F 'l' O,
ugar para pe ear contra
donde estallaba orra revol .ª, e ix iaz. Marchó hacia Chiapas.
uc1on, va que d d
1 . Al
,
poner en p ráctica un plan que ac· .. b des de a 11
maz.an quería
af, d .
artc1a a es e hace ue
an e, in tenrar recuperar Belt'ce para IM,ex1co
. H,.
mpo, en su

e

As1 entonces, Almaz:.ín al b d
innumera bles bata llas y _, b'
ª1 an onar su cuanel enfrentó
.
com ates, os que perdió
agu diza ron sus fracasos a lo lara d
.
. uno eras otro, se
le obligó a ¿· . .
¡·
e su travesta hacia Chiapas, lo que
1r1g1rse a e iversas pobl .
.
persecución carranc1·sta En
d 11 aciones para huir de la
&lt;
• •
una e e as L· ¡ · · · 1
,
acompañantes se topar
Ale
, .1c 1tgu1r1, A mazan Y sus
'
'
on con
ronso J Sa .b,_
..
. ntl anez -ases1110 de
]esus Carranza , hermano d e 1 Pr'
Je
senrenciándolo a ni
C 1~1er ere-, capcudndolo y
uerre por un O
d r~
,
de 19 16!·. A pesa d
b
nse10 e \Ju erra a j tncs de aaosto
0
r e que pro abl,
e
no cesó en dar pe
.,
1
cmente arran1a se e nceró de ello
rsecuc1011 a os rebeld f ¡· ..
.
·
tomar una determin . , Al
,
es e 1c1sr:1s, .1 quienes orilló a
,1c1on.
mazan fue el principal entusiasta que

ºº

823

�expuso a sus compañeros jetes, la necesidad de salvarse de , una
inminenre y coral derrota. Para dio, ideó un plan que resulto un
desastre por lo erróneo, al proponer abrir una ?rcch por el cenero
de la sierra, a fin de desorientar a los carranc1stas y Jtacarl_os por
sorpresa a su arribo a Chiapas. u idea fue considerada valien'.e /
aventurera, y quizá en ella rnvo que ver su edad, ya que no nud~o
que dirigía a cerca de mil quinienw_ homl:HeS a u1n lugar tn
provisione , en una abrupta serranía 1nrransnabl~. .º ob canee,
convenció a los expercos milirares con el uso de su h1scona paralela, Y
el pasado lo hizo presente:

.

Herndn Cortés desde playas del Golfo llego a La Gran
Tenoxtidán abriéndose camino y de esta manera !legaremos
también nosotros 11/ estado de Chiapa/•.

Conforme a lo anterior, resta decir que Almazin olvidó recordar
la circunstancias cone ianas, pero aún así, los felicis(a lo apoyaron
quizá por su empuje juvenil, us pronrns ~xiro y su astu _ia de años
de lu ha, y por las pruebas de que en vanas partes del Pª'.s per 1~c,1a
en combacir conrra Carrama; además de no tener otra me¡or opc1on
que la escaparnria. lamenrable~e.nce para Almaz.fo ést,l .1vcnrn:a le
ionificó desconsuelo y remord1n11ento anee el fraca o de Li odisea.
T~das la ircunsrancias le fueron adversas al internarse con su cropa
en l.1 sierra de Chimalapa, el 15 de sept iembre de 191,6, d_e L~ que
salieron h.ista principios de oct.1ubre, con su gente ~uedo aniqu1Lida,
converrid.1 en ruinas humanas". Por ouo lado, HH.lalgo y Ocampo
apare en mencionados en el, relato de la baral_[as que_!ibra ~n man~
de 19 l 9. En este mes, rndav1a en su luch.1 anc1carranc1sca, concentra
aproximad menee mil hombres -h_ambrienrns,Y alimentados só lo coi~
nueces- en la ciudad de Ararnbern, uevo Lean; mencionando q_ue .

iban e11 estado sexual muy peligroso, sobre todo para tr 11.
atacar la ciudad de Lrnare/'.
En efecto, Almazán tenía proyectado a1,1 arla y tener a su favo r

el resultado, en vi ta de ue ya habí.111 aníquil.ido la guarni_ción d~ la
plaz.a en la Hacienda de El Fresno, el 18 de marLo del mismo ano.
En ello, Almazán siguió el

jemplo:

,

.

Del egregio padre Hidalgo que de Las C.ruccj . munfante,
prefirió retirarse con sus ochenta mil indios ,111arq111uulos, tl fin
de saluar lr1 ciudad de México 11 •
82/¡

egtín Alm~1z.án, su hombres estaban alime ntados on purJ
nuez , provocando que su muchachada fucr.1 cxcirablc, considerando
inhumano ~o &lt;lejJrlos libres. Lo Jnrerior se debió a que Almazán con
su caballena pudo despedazar a L1 infantería de Alberca Carrera
To r~es, _que a Li Hacienda_ ?e El Fresno había llev.ido el general
Be n¡am1n 1&lt;HZa. Lo fugmvos abandonaron numerosas carreras
pletóricas de oldac.leras carrancis as quienes:

lejos de mostmrse 11iud11s plañiderm, venían ya gozosas de haber
herh~ cada qiúen su conquista de entre los seres misteriosos que habían
co,mdemdo siempre intangibles, no ttwe más remedio, aunque con
mucho menor elocuencia que don Melrhor Ocampo. que 11.utoriwr
tantas unione~ matrimoniales como e,,m !.as entusiasrm cautivtls, y
por~ue no dec1rfo, t11mbién cautivadoras para tanto abstinente forzoso.
Repito que este manantial de deleite brotó .fente a la ciudnd de
linares l'f 18 de marzo, mando volvíamos a f.tzs crudas heladas de /¡1
región de la Ascensión\ 1•
, ?tras ejen;plos, qui_z:i m;Ís significa tivo para b figura que como
poll[Jco Al mazan alcanzo hasca l 939-1940, aparecen cuando utiliza a
~adero, a la intervención norrcamerican,t y a la Revolución
Mex!cana corno í_mbolo histórico-políticos. Vinculó u pasado
gu.mltero par.t ¡u.rnfic.u su presencia indiscu¡ible como
revol ucion~rio _v reclanur como suya la alegoríJ política por
anron~masia Je L1 luch,~ policic.1 revolu ·io naria: el ·ufragio Efectivo
m:1c.lcr1srn de 191 O rr:111s f ormaJo en la Liberrad, Ordm, /"sticit1 Social
en 1940, integr;rndo J u t,1vor rreinra al'io de lucha r;volucionJria.
De ~sra 111:111er:i, como candid,Ho electoral rescar,1ba todo el p.is.ido
hmonc~ de la guerra ci,·il, única forma Je exigir que se lt
reconoci era u ser revolL1cionJrio ' 1. hnalmence, coincide.: en Almadn
y_C~rranza , el uso guc h,1cen del mico de b figura de ~Lidero, &lt;:n ~u,
d1mncas cau ·as e intereses y' del rn:il los tre s perso1i.tic~ rc~ulLrn
beneficiados hi. tóric1menre. A C1rranzJ , l.1 m11errL· de 1\l.1dero k
resuelve la lcgici midJd que e,pi:r.16,1 de su lulh.1 re\'llllH.:inn.ni,t. A
Madero, porque al morir ~e uc1 :,- UL'LC &lt;;LJ mito l1i\llÍriu1. Y .l
~l~1azán , porque que t,1mbié-11 pudo lcgirimiz.l1 ,u pri:~rnci ,1 uim 11 el
tdoneo heredero rcvolucio11;1rio de origen m.1dtri'iLl, r1.:cl. 111 1. 111 du
combarir por el Sufr.-1gio l-ftcli1 10 de 191 O, tr.1sl,1d,índolo ,l 11) ..¡() ' .

�Cn 1,c.:lmioncs

.

.

, .

h1c \ c1rn,u.1110 C.111.rn1.1

el Pnmn Jct'c y prc,1dc..:ntc dc
.

-

¡ul'.

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le otorga l1Jber ocup.1do un sHio dt.&gt; 1riunfo en la historia Je Mex1co.
En cambio, el gt.&gt;neral de di\·isión Juan AnJreu Almazán es el
caso conrrario ,1 Carranza. Es a parcir Je su encuentro con C,1rrama
en 1911, cuando se manifiesra entre ellos un.1 mutua animadversión
que marcó su desrino de lucha persona l e h isrórica .il quedar rn lados
opuestos: Carranza en l.1 ley y Almn.:in rebelde a la ley carrancist,1.
Conforme a lo anterior, resulta 111;1s sencillo explicar el triunfo
histórico de Carranza sobre Almazán, a pesar de que t:sre éxito no fue
lo rotundo que el Prirrn:r Jefe esperaba. El gobierno de Carranza
nun ca fue indulgente con el rebelde porque sabíJ que nunca se
rend iría, a pesar del consranre envío de cornisiont:s que le ofrecían como Almazán lo expresaba- eL oro y el¿/¿/???. Almaz.ín tuvo que
asumir ser el perseguido, aunque nunca sometido, a pesar de haber
caído en la sinrazón de su lucha anticarrancista. Por otro lado, las
posiciones opuestas que la historia destinó para Carranza y Almazán,
en sus dos formas de vida, llama la atención sobre un asunto
particu lar. La lucha de Almazán y su :rnimadversión debía terminar
supuesramenre con la muerte de Carranza en 1920 - que obliga a
Almazán a incorporarse al obregonismo y con ell o formar parce del
Estado nacional a panir de enronces-; embargo, no concluye. Por el
con trario. a partir de ella inicia orra fose que culminad hasta l 940.
Y en ésta arra historia, también Carranza resulta triunfador frenre a
Almazá n. Una vez muerro Carranza, el general Almazfo se adjudicó
la tarea de rescatar a algunos de los carrancistas por caídos, que ya no
cabían en el gobierno o los gobiernos posteriores. Uno de ellos, fue
Constan tino Chapiral, quien acompañó a c~rr:rnza en su sal ida de
México, en 1920. Fue Almazán quien gesrionó su reingreso al
ejército y lo hizo subjefe de Estado Mayor, cuando fungió como jefe
de operaciones mi lita res en la Sexra Je fa tura corresponJienre a
Nuevo León.
En 1939, como gobernador de Oaxaca , Chapiral apoyó la
candidatura opositora de su protccror, a pesar de que después, por
exigencia de Cárdenas, fuera forzado a aceptar la imposición de
Manuel Ávib Camacho. Sin embargo, cabe sefialar que otros que
fueron carrancisras de origen, como Jacinto B. Trevifio v Rafael
Zubaran Capmany, también apoyaron la candidatura de Álmazfo,
así como ot ros menos connotados. Lo anterior se entiende debido a
que Almazán -durante su lucha anricarrancisr,1 Je 1917 a 1920, en la
zona de Nuevo León y Tarnalilipas- pudo lograr no sólo el cariño de

�la genre de la región donde operó, sino h &lt;le los soldados y varios
jefes militares carrancisras, como el gener.11 Carlos Osuna, pese a que
1
est:J.ban obligados a perseguirlo '·.
Por orra~ parre, l.1 segunda ocasión en l.t gue Alm~zán ri~ne que
ver con Cdrranza, resulta ser cu,rndo en 1923 -siendo ¡efe &lt;le
operaciones milirares en Puebla-, se ve obligado a recibir como su
protegido ~1 Rodolfo Herrero, considerado el asesino de Carra_oza.
Por varias vicis irudes posteriores, nuevamente Herrero Fue adscrito a
su jefatura de operaciones en Nuevo León. Almazán siempre a~lad
que ésre había sido protegido de Lázaro Cárdenas y M.rnuel Avda
Carmcho, a quienes Herrero chanta¡eaba con !:abiar, e~ razón de
que Cúden,1s y Ávila Cam,1cho resultaban in:1pl1cados. Este asunro
rambién desató dimes y diretes en la conc1enda pres1d.enc1al de
Almazfo, en 1939-1940.-.
fin,1.lm1.:nrc, el rcrcer y último asunro de la relación histonca
Carranza-Almazán, rambién resulta de la cicada contienda elecrora l,
debiendose a la visión política Je Carranza, que por orr:1 parre,
provocaría irremetfoblemrnte, una situación hisróri~~-políri~a difícil
a Almazán v a sus simpatiz,111rcs. Carranza se s1rv10 del Congreso
Constiruye~re de 191 7 para reformar el artículo 103 de la
Constirn~ión de 1857, en su proyecro de Consritución de 1917, al
favo recer la consolid,1ción y sacr.ilinción del presiJencialismo
institucional y constirucional. En efecro, la Constitución de 1917, al
suprimir en ¡u arcículo 108 la responsabilidad que se valida en su
correlativo del 103 de la Constitución de 1857. ha dado lug1r a que
el presidente de la Repl!blica sea incocable rnnsrim.cionJ._lm_enre h~sca
la fecha, resulrando ser el mejor .miburn del pres1denc1al1smo. Esre
·
·1
1,azaro
,
suceso favorecería poster1ormcnte
al entonces prcs1c_en~e
Cárdenas, porque éste fue dtsconoci_do como cal y subsmu1do ?ºr el
general Hecror f . Lópcz, debido al fraude ~lecror,d que comcr10 el
de julio de 1940 contra el general_ Almazan, ele~ro .por la m,1yoria
ci udadana y proclamado pres1denre consrm~c1onal .ror ~I
denominado Congreso Legítimo de los Estados Un1~os Mex1cinos
L:i. propuesra constitucional que Carranza hizo, y .que .F'.1e
aprobada. por el Constirnyente de l91 7, pr~voc_ó IJ. &lt;lescal1t1cac10n
histórica del supuesto presidente ckcro consc1rnc1crnalmenre, general
de división Juan Andrcu Almnfo. A!&gt;Í, una vez rn.ís el h?ml~re de
EscaJo, el prcsidcnrc del orden y l.1 lcg;did.1J co11sr1rnc1onal.
Venustiano Cirr:1111.,1, frt:n&lt;Í l.1\ ,l\f)ILlt.ionn y p,t\ioncs J1.:.,horda&lt;las

,7

de los almazanistas y su ..:andidaro. A pesar &lt;le haber p.eleado en
conrra de lo que consideró l.i farsa del Co11grc.:so Consriruyente en
191 7 y que condenó codo inrenro de conrnlcarla por lo t1uc
consideró la exigencia de los Esrados Unidos, motivo suficiente para
luchar en favor de la de 1857, 1\lm:izán no logró evitar a fururo su
inminente, y cuesrionad:i derroca consrm1cion ,d '''.
La lucha histórica entre Carra111.a y Almazfo coda,·ía prevalece.
Es interesante observar que en la historia oíicial, Carranza -quien a
pesar de no haber dejado nada escrito sobre su acontecer en la
Revolución Mexicana; porque sus obras fueron las que hicieron su
propia historia- desraca sobre Almazfo, quien nunca dejó de escribir
todo aquello que le significara Revolución Mexicana, con el fin de
jusrificar su presencia y conducta. La hisroria oficial de lJ
Revoluci ón 1"'.1exicana ha dejado inscriro que Carr,rnza es el
tri un fador y Almazán el antihéroe y traidor; tal como Carr.1nza lo
calificó desde el princ ipio de su enfrentamiento. Juan Andreu
Almazán ha trascendido por su conducra polémica en la que persisró,
luchando contra Carranza y de todos aquellos que no le permitían
justificar su ve rdadera presencia en la historia de la Revolución
Mexicana.

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Histórico v Cancelados.

Jiménez Andreu.
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111 1 d, ·1buso a m1, pan en to r
r8 L
prcswnaron. ron J~ . 1.: ' · · • ·b, . lo orque son loros 28 de abril de J&lt;) . a
Pcrs.:cuc1oncs Cap. XL\ III LNll~ qubc ha .an :,\, ~e en . Centro dc Estudios dc l li~t0ria de
1
carta cn b que ,\lma1án auton,a .1 -\r urna conl:.u -~ ¡· e do \IIX t\l;nu,cri10&lt; Jcl gen.::ral
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\k,i,0 Condumc;,,, -&lt;n íl' cante -. . . .- l,7 d • ero de 19 l 6 Guia e i11dlles del arch11·0
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'llian ,\ndrc11 Op C,1~Cap \l.~'lll ... •o
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Je Venusttano Carranza... ~ de febrero de
1 Ctlll\l Condumc;,,,. l·ondo \\1--t . ~-k::-ram&lt;1;/¡ /
Ar~lmo Jcl general dc di,1s1ón Juan
19 l ó. Villaseñor transen be mema,1e a C.. am.m1aJ. I" 11 eS~u.·111 , S,knz .Dtario. ,\clara al Gral.
·¡· Ji'n'i ,\ndrcu u13n a1.:
·' -·
•\ndreu ,\lma1.a11 1·a1111 ,a in t '
.
d
d. 1958 Pa12s 1 16 que Gon1.ála
.
. ·1L ... 1 J·ario \h:,ico U r. 11 cma;o &lt;!
•
- · ·-· • .
Al mazan. /·. ill\e, .w . '
.
. ·I cncral Tcodoro Eli1ondo. ofreciendo rc~petar su
p1d1ó al cercano ,.:olaborador dt' ,\l111a1.an. ~ lg
\ I az.in r ·ro .'s1e leal mdllar no lo hizo.
'1· 1 n 'ICC!II u ;1 lf'liClllna 'ª J : m _, . l
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grado , 1:rall ,car o e t
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·t , aria~ , ccc~ por \ladao , Lcon ue a
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·
¡ i lul!rarun con, u 1e~e , n r,u · 1 c. •
•.
Barra. quienes n0 t
, • . •
• I • \I· l •ro hllida celada para &lt;JUC me tus1 1aran.
prcs1dcn1c León de la 13arra. '.'&lt;ut·, .i::. intr,g.,i,. '~ . ate . ,

830

13 de octubre de 1957.
Calixto Maldonado: Los ases11u110s dc&gt; los ff11ores \ladero\' Pmo Suáre: como ocurrieron
Recopílac1ón de datos históricos México. s. p. i. 1922. Págs -1-1--16. 1amh1~n .lcsus Agustín
Castro decrrtó d 7 de marzo de 1916 !'ucra de la k: a Almazán: los soheran1sta:,; que en caso
de su aprehensión podían s.:r ejecutado~ stn formación d..: causa. 1!11 Alfonso I aracena l.a
verdadera Revo/11c1ón ,\/er1ca11a Cuar/ll erapa I I 9 I5 a I 9 I6J Mé~ico. O F r di1onal J us
Pág. 152.
'Acerca de la dbolución del ejército fc:dcral consúltcse CEHM Condume, Fondo CDX II 47
telegramas. 5 a 28 de agosto de 191-t. El cun,en,o en L. 7. 13 de agosto de l 9 1-1. Antlreu. Op
Cit.. afirma en el Cap. XLVIII. p. 309 que el manifiesto fue exhumado) publicado por cl
presidente Lázaro Cárdenas el 5 de julio de 19-10 alinde obl igar a Washington. para. apoyar
la inicua burla al pueblo mexicano que lo el ig1ó presidente.
6
Ibídem nota 2
4

7

lbidem.

8

Ibídem.
Javier Villarreal Lozano: "Carranza. una Visión Domestica". en Avances l11sroríográjico.1· e11
el estudio de I'enu.mano Carran::a. Instituto Estatal de Documentación de Coahuila 1996.
Págs. 34-37.
10
/\ndreu. op. cit. Cap. I Olinalá. Su historia ~ t:I carácter de sus habitantes Un \ 11~je con lo,
generales Francisco R. Serrano) ksus 1\1 (,arza 29 dcjul1ode 1957.
11
Villarreal. Op Cu. Págs. 37-39. Doug las \\' Richrnond La lucha 11ac1onalista de
Venus1iano Carranza 1893-1 920 t-k:,1c1l. I" C. E.. 1986 Páe.s.20-22.
I! Andreu. Op. tit. lb,dem nota 10. Otro pariente 1mporta1He-y cacano de Almazán. fue Juan
Álvarcz.
13
Richmond Op, C1r. Datos hiogr,ilicos en pp. 28--13.
11
Andrcu. Op. Cit. La antipatía de Alma1.án para Carran?a era desde 1911 ~ a sus seguidores
·posteriores. ll1s con,tttucional 1s1as. los con~itlero 11110.1· al:ados ) n11/1c,a de H'i/s011 1-:ra
¡ireferiblc Huena a Carran1a Cana a don l'orlirio en que don Vi:nustiano s.: rc,cla cnmo un
antimadcrista en potencia. 2J de 11011cmhre ,k 195 7
1~ Richmond. Op C11 Pág. 23
16
Andreu. Op (11 !\laderos, mokst:l porque 111" tropa~ prclirieron liC"Cnciar~t ~, me 1ha. l\o
aceptaron seguir con d Arenga, 2 Je octubre de 1957.
17
Richmond. Op. CH. Cap 111 Ladcrrotatklluena. 1913-19 1-1.
18
CEIIM Condumcx Fondo J\IIX --r--.1anuscrnns tic Pablo G0111ak/' Carta de 1\ rhurúa a
Almazán. Op Cit. admtte su .:rror de rernntll:Cr a l luena Descie luego. ,-\ lmn1.in no podía
reconocer a Carran7a d.:h1d() a su cnl.'mtstad rdata&lt;l..1
19
Andreu. Op C11. FI 1ncrciblc cornbaic Je S:icranicnto, l,'na ametralladora l lotchl-111,. mas
que maravillosa milagros;1. Jetu10 a lo:, ,·t1l1stas C:ip .\XI ,Sacramento' Dan1a tragJCa, 22
de enero de 1958
10
Ibídem.
11 Ibídem.
9

1
'

lh1dem. Alrnazan r&lt;',1h.: de \.\:lasto. a 1H1mhrc del prc,1drnte llucna. l;1 l o11Jcco1&lt;1i:11m de
Mérito Militar el 7 cie ma~ c.• de 191-t. p(1r el rnmhatc l1hrJd\1 en l&lt;1 hacienda de 'lacramc.:n1n. .:1
21 demarLode 191-1 \1):,. ,\rcl111olli,11111c.\1~ (a1H:clu..l(h l o_¡a23\I Pn1:-upuc~t11. dhc, ho
memorable se integra a ~u per~onalid.iJ rl'\ oluc1onar1a comn camliJato en l 9J9 : 1&lt;n11 l'or
otro lado. Villa c,igtó a /.1pa1a. en la mire, hta que tu, 1cron arnhm, en Xnch11niko a linc, de
1914. la en1rcga de ,\l111a1an par,1 lu\ d.trlo. del,1Jo la tlt:rrota \ tlli,ta. h~·ch•&gt; qu, /.apatct
rehusó. Francl!SCO Ricc1u: /,o R&lt;•\/J/11uán \fe\1c,11w. l!arcclona. 1 Jttortal lsrugu~r,1. 11170 r
97 indica que Va\com:clo, alinmi que\ tila, /:rp,lla acordaron d intcrL·,1111h10 de prhtonnn,

831

�con el lin ,k tu,ilarlos :\rch1\0 dd gcnaal ,.k JI\ 1s1ón Juan .-\tidrcu Alma,an I Jlll!lta
J1ménct Andreu Libro Núm. 2➔ Junio a octubre de 193➔. r .n
:.i Enrique KrauLe P11eme e111re siglo., l'em,rnuno Ct1rra11:o BioJ?ra/ia J.,/ potlt!r 5 1\ k:--1~11
Fondo de Cultura Económica. 1987. l'ill!s. 27-29,
:• José Francisco Collo Ugaldc 1, 8&lt;'1111;1 J11óre: e11t'm1go de la~ c·orndas de toros' l· n la
Cia,·ew CENl/'O. \1,estra /11s1om1 J1Híre: /h~torw y muo ;1,k\lrn. númcro, ➔9 ~o. pp .rn.
47. Acerca Je la an1mad1 cr:,1011 de l'.1rran1a a lo, toro:,. rnn,últ,;se CE\ 1"-1 Condum,:, ~ondo
XXl--l ··Tekgramas Je VcnustrnM Carran1a.. Cah,; sc1)nlar 4uc Alma,an ror su part.: .:ra
afr:cto a la ncsta taurina. 1\ndrcu. op c11. Cap 1.XYll T1huroncs :- unwn:ra,. no ,ólo peore,
quc los de Acapulco Stn(l más sangutnarill, 4uc lo~ de V,;racn11..
:\ Jo5dina :-.h1g,uel Flores: Introducción a íram:1,co l. \1,idcru· Obras comph•1,1s tle f- ra11C1S('O
/gnawi \/odero /)1sc11rsn.1: 191 /-1913 . '.\k'\ICO Fditur1Jl Clki 2000 l'ág 17
:~ Scgun ,\ndrcu Op Cit. "Recibí la I istta de E1c4uid l'addla. de quien Jamás habia \ab1do
qu.: hubiera andado con los 1.apa11s1a~··, Inglaterra liahia prnt..:gido con Jc~c;iro en Yucatan la
ex1crm111.idora guerra dc castas e 1n1 ad1cndo cada Jia má~ terriiono patrio&gt; c,tende~c hacia
fkhcc. por lo que prct.:nJ1a m\aJir t!l tcrnwrio cuandu prcparab,1 sus conongcntcs para
marchará Chiapas. con la n.::c.:s1&lt;lad inaplaLabk Je conquistar una fracción de lrontcra o del
litoral cn Chiap¡15 ) pro\ccrsc del c:--tcm1r en su lucha contra Carran1a Dicho 1110\ 11111.:nto
armado contra Belice. pru,ocaría su ancxwn a \.lb,irn y aunque la cmprc~a AlmaLan no pudo
llevarla a ckcto. no de,1a de llamar la at.:nc1ó11 el hccho pro1oca11,o contra el gob1ern\l d.:
Carra111a &gt; de hos11hdad a lnglatcrra. lo que hubiera agudi1ado aun mas la situación
internacional de '.\1~:--ico. va dañada por \'1lla en Columbu~. Con~Ltlte~e ,\lbeno Salinas: /.a
e,·¡)(•dic1ón pw1111ra. México. D .r.. Ld1c1one~ 13otas. 1936
~1 Andrtu Op C,r "Una ¡¿mea rnadrugada um lo~ condenados a mul!rtc Alfon~o &gt; Antonio
Santtbáñet. Cómo se realizó el tüs1lamicnto..
28 lbrdem. "rraca,ados .:n San krón1mo. sin noticias del gcnrral !krnanda ~ con ~I enemigo
casi al frente. Fatal prcc1pi1ac1ón"
29 lbidem. ,•lmbt1 del me/o 111¡,ida arboleda cm·,1s lio¡as no lomian los caballos 1· 111 dónde
darles agua Las gentes tenían ,¡11!' exprimrrsc en /11 haca los trapos mo;adn.1·. porque la
!IO\'t:na era constante y la oscuridad com11lew, pero 11/J había charcos \ o podian hacer
lumbre, no lwbia leña seca, se echaro11 u perder rodos los arillos r c1 lo~ 1res días se habían
perdido t0do~ los comesllhles y habia t¡11e comer la came cn111él de 1111esrros caballos y
después la de chango 1·11w /11ego la peor peste. el pá111co. la deses¡,era11:a, eljata/r.1mo. todo
Jo que predisponía al orgamsmo a ser presa de las peores ei((ermedades. llagas en rodo el
cuerpo que secretaban agua lechosa. úlceras en los tobillos, aparic1ó11 en ellas de los
gusanos que no había con que combt111r más q11e con aslillas para u-las ex1raye11do de la

municiones
: desbarrancarse a pi.: por 10,·· -''l)rdo nes. para ca 'r · •
•

que 1mplacablc vigilaba los soleados plan d 1
' seguramentc con d enemi¡¡n
t
salvaba por un míle.rao ) ~-- r~hacs:a. li&gt; ºa~ e
rnS as dd lsimo. Les prometí 4uc s1 10 ;,c

ª~

• • '
' · couena I ccrt T • ·
·
sometido. El ,crdadero milai&gt;ro fue , d ~
· d , ! icaria 4ue por mi orden ~e habian
e
e 1 e1 ,cxo ebil [k ¡0
h ...
centenares. de las mujeres no supe n, de una D.: las ar ·.
. ~ om"r.:s murieron por
las levantaban las mujeres\ algurias carc h h· , '
mas que tiraban los hombres mucha~
.
•
-ª anF .asta .a .sus·. mando,
Una ¡ ,
d
. ·:
Juan
. Prat. iba
. con ocho mese, dt embarazo
· · u, unan1111c la sohc11uJ
d,· ,a1 ,,posa
, .· I' el general
.
y s1 era muJcr se llamara "Nt&gt; u,,,,¡,,cc,· o•,1-- , ·
h b
e uc s1 sa ia con bien
"·' \ s1 era om re --s f · 1:. •
..
.
ahora ha) t-.'o Rcelcccion pero no 1,13, Suf··
E"
u rigio · kcuio . Quizá por eso
)0 lb ·a
.. •
'
. , rag10 · 1&lt;:Cli\O...
' em. En busca de aliados al otro lado d, 1 s·, . M
..
JI lbidem.
'
e ª · icrra adrc
32
/bidem. "Los
JJ Josctin M

hambrca&lt;los pero fog
.
.
·I FI ,
osos_guem11eros. Sol&lt;laderas carranci,tas"
, a , ogu~
orcs. la campana eleC'tora/ d I
.I
.,
Alma:an. C'ontradiclona opos1c1ó11. en proceso
e genelil de d11·1s1011 J11a11 Andre11
34 Ad
OC/1 1..~11111smo
·
JS n reu. ~
general lo opma a.tra,és de sus \fe .
CElli\1
Con&lt;lurne,.
Fondo
, .
de ·Pablo
· mm,as
T
. ..
'j\,flx · "M:rnuscntos
Go · ¡ .. E
ranscripc1011 del dccn:to expedido por Venustiano C
J nza e;,
·n proceso
7
~alacio Nacional. ciudad de Mé.,ico.
arran a el 9 de octubre de 19 l 6 en
Andn:u. Op (11. "Enemigo, lllll\ peliorosos C I O-acababa ,o con¿¡ o él acabab-1 co11m·1·' 1" E"'
. ar os suna cra d ierdadero pelie.ro ,
·
' '
g(
· ntrc otros een eral •s •a
..
Almazán desdi: 1917 a ¡ 910 , ,
.
~ .
' c rranc1~tas que perseguían a
- • en 1,1 Lona norte del pais i:ntr, :-,: , 0 L,,
.
estaban el propio Osuna. Gal indo !\!cocer N r
·
e.' uc,
con ) l arna u 11pas.
Alfredo Ricaut. Benjamín Garza. P~rfirio Go~~á~:rr;tc. Lug~nio Lópc1__ lldefonso Ramos.
segundo de Francisco Murouia
.. odolfo Ciallcgos) Eduardo l lernandez,
Jl

e

.

Josefina Moguel Flores. la ca111pw1a electoral. Op. Cu. En roc~so
lb1dem. Actualmente en proceso un articulo
, • . . p
.
denominado Congreso legir11110 l' d . \qlu, _c srnbo sobre la proclamación que hiLo cl
. .
nr os . e.rtccmos en el 4u, d "i .
.
const11uc1onal al electo general de di, ¡010- 1
, d
.
c ce aro prcsu.kntc
;9
•
.
~ n uan "n reu Almazan
Andrcu. Op. C11. Opma a ~u juicio que cl Constitu1 ·n
.: .
.
rcv1rn la república central de Busta"1·111t • d, ,·,
\ . e te srna solamrnte una farsa para
' " ' c) e .:,&lt;lnta, nna.
J&amp;

carne viva ..
Asimismo. Alma7án menciona en "l/0111e11a¡e a las mu;ert'5 que en el desastre de
Chiapas se portaron con 1111a abnegación _1 mlentía asombrosas". que salió el 14 de
septiembre de 1916. de Santa Maria de Chimalara para cru1ar la ,ierra:
co11 n11/ qu1111e1110s hombres, 1resc1en1as m11¡aes pdeadoras mucha.1 de ellas y
dos mil caballos Dt!sde esa noche nos l!01·1ó consra111eme111e por 111contables
días: ya q11e 110 se pudo hacer !llmbre, deba1u Je/ ag11a 110 había para beber: en
/os cardones de la sierra donde pasaban die:. caballos 110 podÍCln pasar más por
los 01racaderos que se lwcw11 en esa tierra 1·egewl l'lrgc11. 110 hubo que comer
más q11e carne de caballo cruda pnmero 1 desp11és, ;came de chango.'. seis
111gen1eros con brújula nunca p11d1ero11 decirme dónde quedaba el nol'le. pero ni
s1q1J1era me e111mdía11 lo que les preg11ntaba: empe:ó la gente a e11fermarse, a
s111cidarse
Decidí ordénar la desbandada autorizando a todo, mis subordinado, a tirar armas )'

832

8.13

�ANÁLISIS HI STO RIOGRÁFIC O
SOBRE LAS CAUSAS QUE PERMITIERON LA ACUMULACIÓN DE
CAPITAL Y EL DESARRO LLO ECONÓMICO E ' LA URBE
REG!OMO NTANA
Lic. M:iría Concepción H inojos.1 Vclasco

En la tradición judaica, la Biblia considera el trabajo como un
castigo al hombre por haber pecado cuando comió la fruta
prohibida. Sin embargo, en la repúb lica, y aún eJl gr:in pa rte del
mundo, el Estado de Nuevo León se distingue como una entidad
donde el trabajo es un va lor reconocido y practicado.
El trabajo, y por ranro la economía, se iniciaron en el planera,
desde el momento en que los seres humanos abandonaron los
árboles y se convirtieron en recolectores y cazadores. Más carde,
cuando se ll egó a la etapa conocida como pa leolítico inferior,
donde los individuos ya llevaban vida en familia, comenzó,
además, la división c:lel trabajo.
En esa época, las mu jeres cultivaban la tierra y domesticaron
los primeros an imales. Los hombres dedicaban su esfuerzo a la
cacería. Debieron pasar muchos siglos antts del siguiente período
económico. Al poder obtener cosechas superiores a lo requerido
para la alimentación prim aria prop ia de la fam ilia y de la tribu,
encontraron venraja en imercambiar con habitantes de las
regiones cercanas, y así lograron consum ir una rnayor variedad &lt;le
productos.
De ahí conrinuó la evolución, aparece l.1 vid,1 comercial
formal y el inrercambio con dinero, y;i con una civil ización
avanzada. En esr:i época el hombre descubre y esrab lece, las
8.35

�. .
tras muchos muchísimos
5
d Al, final v como
P rimer.1s 1nJu rr1as que permJ[leron,d ¡'
l
greso e mun º·
' siglos, el acelera d o :' Jctua pro fi
.
la cu-ti ha alcrnzad.o
~ lario.
.
a h' ecapa 1nanc1era,
. '
coro
se: lleo-i
ü'
nue'.)tra er,nda&lt;l en ésre momenLo.. d mere.ido· la producción de
Son bs etapas de la econom1a e ., .
.
.
1·
..
,
l.1
cranstormac1on
de
los
pnrneros
y
insumos, la comercia 11.ac1on,
como úlunu, la financier~.
.
canos eras h.1ber acumulado
Es fama general que os reg10_mon desde la segunda mirad del
. l
1. mponances comerc1ances
capHa como
. d d I • 1 XIX inician una nueva
. l XVII hasta la primera nrna
e s1g o
'
d
. d d
s1g o
d
. 1·
. , a parcir de la segun ,l mna
e
erapa la de la in ustria ,~ac1011 . d del siglo XX. Es entonces
dicho siglo Y haS t a la pr1~lera mita
·
,
la ventaJ·a en ser
. . n , (·o diremos conocieron.' ,
cuan dO adquir1ero
trabajadores cécnicos m:~nuales. la ido del valor ahorro, heredada
Continuaron ademas, con
11 '
. , de una manera
de los primeros pobladores, aque os que v1v1an . d
época
d 5
. aceprada aún por quienes, a parra e esa .
,
muy mo e c.-1, Y ' . '
I·
•¿ d Estos nuevos habitantes
. . .
'c:c1ndarse en .1 e1H1 J .
1
pnnc1piaron a ,l\
•
d
.
lleoaban atraídos por a
.
de los Esta os vecinos,
o
f ·¡·
provenientes
b . casas ¡)ara su ami 1a,
. . .d d d
t ar un me¡or era a¡o,
rae, 1t a
e encon r..
do ello ofrecido por las prime ras
escuelas para 5 us hqos, ro
.
1 · ·l de vida de sus
. l
l·
. · lograban meJorar e n,vc:
51
indusu1as oca es, ª
,
_,
· do actualmente por
..
..
.
,
Nuevo Leon es conoc1
,
famd1as. Gracias a esro,
d I Est~dos puncales del pa1s en
·¿ d
l 1enos uno e os
''
ser l:i ent1 a , o ª. n
.
. d la carenciJ de recursos
.,
d e ri qL1,,.,·1
fJesar
e '
generac1on
.._,._,' a
'

I
· 1
la minería,
acrualmence es escas.1, a agncu [Lira,
f
E n e l Esr1do
~ ' d .·.
r
.
r
l
~
de
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en
1
l ve 7 por en rrcnt,lí r,1 c.,
·,
.orma
y poca la gan,1 e1 t.1, t:i.
h d·1cho en líneas anterio.res,
s·
¡ roo como se a
permanente. in _em )a o , d
re a l)roducir riqueza en la
.,
. 1tr1buvc gran emen
r
,,
1a reg1on
coi . ,
.
d'
"hecho en Mo;1eerrey o se
. , En ocasiones bast,1 se iga,
N ac1on.
leonesa p.na que sus
l cmpreSJ como nuevo
'
.
reconozca a a
d .
. dos en el resto de l.i n.1ción y aun
produccos sean bu~ca os: acep1,1

Primarios básicos.

en el extranjero
_
.
_ &lt;l
r)tabkt.ió el N uevo
Al . bien ·se enfn:nlJrLl, cuan o se
rnr,1 , ' '¿
~ h ,v1erropolirnna Ciud.1d dl'. Moneen?
Reino de Leon Y espue_s i ' :l
f' icos; . H.ibría carencia
.
blcma de l:i ra e e recursos ,~
. &lt;
d
el mismo pro
:l
,
,·,· asc 7 Jt: pro uccos
1 1
de agua, mala ag~irn_lrnr_a, p¡°ca a~ ':~~
~Jn~;~'5• tan ded icados Y
minerales? Ademas, ~serun o~ 1 º

~c~;

¡..: $(1

afectos a la cultura del trabajo y fueron los creadores de la riqueza
del Nuevo León, la nacida .1 parcir Je l.1 mitad del siglo XJX y el
XX? ,Sería normal para los españoles, o los hijos de los hispanos
peninsulares, establecidos en los primeros tiempos del Moncerrey
virreinal , considerar el trabajo manual, cómo digno de ellos?
No es posible:, pues desde prácticamente el principio de lo que
más tarde fue el reino español. al trabajo manual se le considerab,1
de "gente de poca monta". Los nobles hispanos, el hombre, no se
ocupaban de trabajos manuales. Desde su nacimiento su vida se
centraba en ir a la guerra, ser religiosos o estudiosos de la
literacura.
Los hijos varones de los ricos y grandes burgueses, podían
educar a sus hijos para ser médicos, escribanos, contadores,
abogados, joyeros, oficios considerados propios de burgueses, pero
no de los nobles o "hijod.dgo". Hay que recordar que en aquellos
tiempos, las muje:·es sólo nacían para ser esposas o religiosas, pero
no cenían oportunidad &lt;le adquirir insrrucción, la cual se reservaba
para los varones o denrro de los clau~cros religiosos.
Los grandes comerciantes distinguidos, aquel los que
compraban o vendían cargas de los b:ircos recién llegados de
América o cosechas complccas de regiones empobrecidas por la
guerra, igual que los burgueses, no podían o por mejor decir, no
debían permirir que sus hijos varones
fuesen agricultores
manuales , sasrr~s, zapareros, carpinteros, rnaranccro~, albañiles, o
cenderos.
Cualquier hi jo de España que se sint iera, o qui~icra llegar a
ser "hijodalgo", incluso muchos de ellos dcscendic:ntc~ de simples
campesinos, pero de.scosos de subir en la escala soci.d, pJra logrJr
ingresar a esra categorL1, dcberia dcmosrrar su v;ilí.1 panicipan&lt;lo
en alguna guerra, oficio muy· discíngui&lt;lo, ,1dcm.ís ,er cristia no
viejo y buscar la limpieza de sangre para probar, a m;Í\ de algunas
cos:is sobre sus :lntep.1~.1dos, no h.iher
tf.lh.ljadc, en ofitim
manuales.
Las mujeres, l.1~ hij.is de lo, gr.111Jes hurr,unl'.'&gt; ~· neo~
comercian res, rccihí,111 un:i c.1pa de cullur:i y ,uf"icirnte irVitrucción
como para convertiVil'. c11 oc;isioncs, en l'Spos.1~ Je cmpohrcciJm
nobl es a guienc, t:l!.1,, con rn dore, Jorah.111 de nuno rn,
blasones.

�La península ibérica, aún anees de la época de la invasión
árabe estuvo en constante guerra: ibéricos , celtas, romanos, godos,
· · dos y demás tribus- bárbaras provenientes
del norte
v1s1go
.
,
germánico, asolaron el territorio durante ~rnchos siglos. Oespues,
la lucha , durante 800 años, fue concra los arabes, y al fin, ya como
un solo reino y bajo el mando de Carlos de Habsburgo, I de
España y V del Sacro Imperio Ro1:1:n?, la guerra de la
Esmascalda, donde lo más granado del e¡ercno h ispano, lucha en
el terrirorio llamado más tarde, AlemaP.ia. Al llegar al poder los
Austria, cont in üan en su papel de invasores, ~uerrean contra
prácucamente coda Europa en su deseo de c~nqu1srar, .º. retener,
los Países Bajos, largas batallas donde quienes pamc1pan, se
convertían en "hijodalgo".
En esa misma época, el ir a América en busca de fortuna, - la
cual en la mayor parte de las ocasiones, lograban- aquellos
españoles segundones, valientes, aventureros, con cu ltura_, . o
burgueses con conocim ientos, al menos sab1an leer, escrtblf,
conocían las Escrituras y algo a los griegos clásicos, se converrían
en "hijodalgo", por el simple hecho de cruzar el o~éano. Por ello
no podían ser trabajadores manuales, estaban o~ligados a tener
esclavos, sirvientes o encomiendas para . este npo de. _labores,
a-quella que prod uce la primaria riqueza bás1c~ de una nac1on.
Cont rariamente acontecía con los em1grances a las crece
ias in glesas, donde los recié n llegados acostumbraban
co lo n
. · d
semb rar, cuidar su ganado y aún construir sus v1v1en as con sus
propias manos. &lt;Sería por la falta Je apoyo Je los naturales de la
región, pues debido a su bravura no permicían ser tomados co mo
esclavos? ·O acaso el cosco y manute nción de los pocos esclavos
negros no\edicuaba como para utilizarlos en esce [lpo _de labores?
Aún podría ser una tercera causa. Entre esrns emigrantes, por
tratarse de procescantes, exiscÍJ una cultura
rrabaJO donde, _Yª
en esa época, se le reconocía como un valor, qu1ent.:s se c~~veruan
en ricos, eran los amados por Dios , mientras en el cacolic1smo , el
reino de D ios es el de los pobres. Adcmjs no hay que o_lv1dar la
falta de poblaciones en las colonias inglesas, a d1ferenc1a de las
grandes ciudades de los virreinatos espa11oles.
..
. ,
A los pocos años de la conqu ista y c,1ída ~e I enochurlan e 1:
manos de nucscros antepasados ~sp,1óoles, casi d~ 1nme~ 1.1ro, l~l
m;Ís audaces exploradores cmp1e-¿.1n sus rccorr1&lt;los dt:nlro d

Jd

8.38

llamado arco de l.1 Gr.rn Chichimeca, cicrr.1 que se enconcrab,1
hacia el norte de Li CiuJ,1d de México. Van en büsgueJa de
nuevas fuentes de riqueza, la cual, por aquel entonces, descansaba
además de en los minerales , en la ganadería y en b agricu ltura,
crabajada por los indios encomendados, mano de obra barau.
Estos indios encomendados también labor:iban en las minas,
don de eran pdcricameme esclavos, muy diferente a la ic.lc-a
primaria cuando se establecieron las cncom,iendas.
Tamaulipas, p,irtc del Nuevo Reino de León, fue descub ierto
muy pronto. En 1521, un año después de la caída de México
T enochcidán. el propio Hernán Canés y Nuóo Je Guzmán
desem barcan en lo que más tarde fue la provincia de Pánuco.
Posteri ormente, algunos hispanos inic iaron el recorrido por estos
inhóspiros sicios en 1527, cuando Sancho de Caniego penecra con
una expedición al nonc del río de Las Palmas a la cacería de
piezas, de indígenas que vendían como esclavos a los hacendados
hispanos. En 1527, ya habían llegado a b ciudad de México,
rumores sobre la existencia de oro y sobre codo, plar:i en la reg ión
del no rte.
La primera visita documentada de un español a lo que fueron
más tarde las Provincias de Oriente, fue cuando en 1529, Antonio
Sotelo de Beranzos, envía, direcwnente al emperador Carlos I de
España, un informe sobre la enrrada del comendador Anronio de
Barrios a territorios, por aquellos años aün desconocidos, los
cuales se enconrraban a "150 leguas de Pfouco". Ahí se informa,
haber enco nc rado plata en una sicrL1, la cual se cree pudiera ser la
de Cerralvo, y asegura alcanzaron a disti ngutr humo de alguna
població n indígena.
En ese tiempo aún cuando ya se consignab.1 extrema la fiereza
de las cri bus loca les, los espaf1oles eran recibidos como encmioos y
hechos prisioneros, ca l como lo da a conocer el cronista A.lvar
Núñez Cabeza de Vaca, quien, acompañado de Alonso del Castillo
Andrés Do rantes y de un esclavo negro llamado EscebJni!lo,
estuviero n prisioneros de los indígenas en Florida durance varios
años , sin embargo con gran habilidad , lograron convencerlos de
que eran dioses y podían efecruar curas y milagro~, como resucitar
a los muertos.
_Bajo esta tesis , se liberan y emprenden un viaje de b Florida
hacia el mar del sur, a lo que hoy es Sinaloa y de acuerdo a su
839

�·1rine:-.1r:o. ~,ieben haber cruz.ido por esras ti..:rras, como Ja a
conou::r cr. ~u ocriro, ~ üi'lez Cabeza de Vaca. En 1536, conocen
el terricoriu que más carde se convirtió en c.! Nuevo Rein 0_ de
León, h:ibttJdo por los chich,mecas. El nombre genenco,
despccll\'O con 1._arácrer peyoracivo, era _dado por los cu_lcos
inJíoenJ'i de mesoamérica del centro del aluplano, a las aguerridas
rrib~~ nónudas del non..:, en el sentido de /)ljo de perro, o indio
1

desnudo.
Bajo nea clasifioción se engloba a un n_umero.so grup~ de
cazadores ,. recolectores nómadas de Ar1doamenca, rnbus
zt1raclnclinn°rcas, pa recidas entre sí pero con diferentes lenguajes,
coscumbrv,, cultura y con diversidad de nombres, pe ro todos
ellos, correspond ientes a la civi!i-t.ación nahual_c~ca.
Alaunas Je esta\ tribus 1ndígcn:i.s, se movil izaban dentro de la
cultura~ de los coahuiltécos-kr1ra11k11wrz, carr111c /:rna cotomrznes o
comecrudos del grupo siux-hok,rno, quienes poblaron pdcr icamcn ce
Li rotalid 3 d ele lo que hoy es Nuevo León con excepció~ del sur de
la en tidad, donde habiraban o ingresaban, los cua11ch1chdes ele la
famil ia Hokana del grupo Kt1rankawano, y
al oriente, lo s

Truna11lip,1.
Cuando se d ice que h:ibi caban o ingresa?an al
de .l~ que
hov es Nuevo León, lo h.tcían tras sol1cHar :1uronzac1on de
qu.ienes ocup:1ban esas rierras. Los narurales tenían ll~ sen_cido de
rcspero muy especial. Si deseaban '. r en busca ~e algun a_l1menco,
nopales, runas o cace ría de an1 males, ped1an pe:m1so p~ra
acercarse a cerritorios que no eran de ellos. ¿Que pensanan
cuando rras la llegada de los españoles, éstos no can sólo reco rrían
sus tierras sin su autorización, sino las lOmaban como de su
propiedad incluyéndolos a el los y sus familias~ No lo sabe mos,
carecemos de documentación al rcspecco.
En el travccto de :-lúñez Cahez,1 de Vaca y sus compa ñeros,
muy posiblc~ence c.:rmaron por lo que hoy es, el_Estado de Nuevo
Leó n , al menos eso se deceua analizando la cron10 y los relatos de
su recorrido, donde infor111,1 sobre si[ios que ,1ún hoy puede n ser
identificados. Muy posibkmente conoció \.1 región cerca na a
Mo nterrey, lo que hoy es Apodac.1.
En su escrito da a conocer que divisó hasc.1 100 cJsas, lo cual
.
· l J 1, ' de
permite pens,1r que se tr:naha de un,1_ lOllH!lllt .1 le mas
3
quinirncos individuos, puJíl'.nJo haber s1&lt;lu en un lug.u cercano

sur

)oíl¡{)

las márgenes
del río
.
. Salinas · Encontró , en lo que ¡1oy es
Tamaul1pas, asentam1encos escableci&lt;los, ,1sí los llama, de grupos
de chozas ~n
airo de alguna de lds sierras de la J'amaholzpa,
don?~ los 1nd1genas como tribu, habitaban permanentemente en
famil ia, aun cuando sin gob ierno alguno.
C o n tinúa informando: los amis~osos (?) indígenas escablecidos
en la margen de lo que suponemos es el río Salinas, le d ieron a
conocer que en lo a_lto de la sierra, exist ían poblados mucho más
numerosos.. ,Pretendieron llevarlos hacia al lá, sin e m bargo, N unez
·tal vez tem10 una emboscada y evicó acercarse.
, Si co nsider~mos, como afir man los croniscas de la época, el
numero de habnantcs en cad:i choza era de siete a di'ez p erso nas,
en cad a uno de los lugares detectados , habitaban cerca de mil
indígen as. Es poc? proba~le, por que esa gran cant idad de
person as con. necesidades
alimenticias y de vivienda, , los ob]'1gar1' a
. .
a tener una 1nc1p1ence economía , similar a la de los pr1n1eros
·
seres
humanos sedentarios de la época paleolítica inferior, con división
de trabajo, aún cuando esto si lo c.:onsignan los cronistas. Los
hombres
cazaban, las mu¡·eres hacÍ'ln
el resto
de ]as 1a bores
. .
,
,
1nd1spe nsable para la vida diaria.
. ~uy posiblemente, por la información q ue hemos recibido,
consi de ramos que los habitantes de esras ciaras, vivían en forma
~ú_n_más primi_riva que quienes recorrieron las planicies de África~
in_1c10s de la historia, ahí, al menos sembraban los más elerm:nrales
alimentos _para su subsisrencia, se acompañ,lban, además, de
algunos animales que y.1 h.ibían logrado domesLicar. Sin cmbaroo
entre n uestros aborigcnes,
,
hasta la fecha en el arco de [~ G' rt&gt; ,
Ch. h.
··
an
_1c 1meca, no_ se ha loc1liz,Hlo información ;tlguna sobre
animales
domesucados, 'v su a{Yriculrnra
en ¡oJo c-iso
· 11 .0 • •
. · j
t&gt;
'
• 51
l bü ,l
ex1St_1r a guna , cr,1 de mínimas proporciones.
"'
. fa~ vez fuc'.a debido a no ser necesario para su sobrevivcn(ia,
dispo n1an Je al1rncnto~ y_ .111imaks a l.1 mano. \ro h,1~, que ol\'íd.n
que los hombres de Ll'&gt; tr1hu.., locales er,111 cnadorc.'&gt; mu\· oitoS(JS
Ad e mas,
' el J1ech o de c:i m b i.1 r en form ,1 co m t.111 te J ~ v \ ;en J , . ,- ú ·
1
1 1 11
cuando fuera [an sólo C.'&gt;t,1cion.tl. -cn 1nvinno c:n ,tl(,:111 ~itio
s~guramenre mis ,1hrig,1Jo, y en \'eran o en otro d t Cc1 :r1t1:- le,
dificultaba el tener siembr.ts ,. ,1nim.ilc,.
·
, Sus chozas la., lna11r,1b.1.11 con v.trios p,d(1\ corr.1d,1~ lk .ilgt'rn
arbol , ent rccru?.ado\ c11 h p1111c.1 y cuhicrrw. con p.q.1 p.ir.i f'nr;n,u

!º

,~., 1

�una especie de conos. Erirn c~t.1, h.1h1t.1uo111:~ un_o m_.Í\ pri111ic1v'.1\
q ue Lis paleolír ic.1s afric.111,1,. No obsc.1ntc eqo 11'.1pl1i..:Jb.1 1r.1b.1¡u
p.ir.. sobrevivir. No ccni.1n l.1 idc,1 Je con:.t'n';H lfl~UlllO) p.11 11 ti
fucuro de ellos o de sus FJmilias, .1lgo de lo l7t1e los ,ILllSJb.1n lll~
españoles.
.
_
,
Es ras viviendas. informa el cron1~t.1 Alonso de Lcon en ~u
historia del N ucvo Reino de l.con, se cong1eg:1ban en r.1nchcri,1s,
que la mJ.yor parre de dla.s cont.ib.rn c~n quince t.hoza~ ,tlint,1das
0 d ispuestas en form.1 de media luna. Su~ choz.i~ lJs fornub,in de
zacare O ca rrirn en form.1 Je campana, con una lumbre en el
cenrro. No obsc.tt n te, como se dice en pirr.1fo anraior, era una
economía muy preciri.1 y sumamente dificil._ pt:ro. ~mplicaba
rrabajo, ral vez po r esco no deberían de haber sido cal 1hcados de
"flojos y holgaz.111cs··.
.
,
Su alimenc,1ción parecía a los espaüolcs del siglo XV! l y XVIII
no ran sólo poco vari.1da, sino h,1sra inmun.da . _Consumían
víboras, ratones de campo :,· ro J a clast: Je al1n1.1n.1s. _Mas de
ac uerJo a los cánones acrnales, recibírn 10do upo de
carbohidraros. calorías, minerales, y vitaminas requeridas.
En vera110 se alimcn1ab1n de nopales, ílor de cu na y runas
cocidas en barbacoa, cuando tiern.1s. J\.Ltduras las ucilizaban
secándo las al sol como pasas. Las vainas del mezquire, cua ndo
ciernas, bs masticaban, una vez secas , las molía n en los morcer~s
para obrener harina mezquitanut!, cornida de muy_ gra~ sustancr,1
caliente y seca, hacerlos engordar en ese tiempo. El origen d e la
palabra ·mezquitamal es nauha, lo cual nos indica de do nde
provenían sus lenguajes.
. ,
.
En el invierno ,;,, alimento cons1st1a en d uerno centro de la
lechugui ll.1, la cual requería un coc ímienro duran~e dos días Y dos
noches en los foi;ones, la llamaba n nezcale. Ademas, preparaban el
corazón de las p~encas igualmen te en ba:bacoa, si_n desca rtar ~ue
se aliment.ibrn del maguey, la anacahu1ra, mandioca, calab ac1ta,
chilacavote, nueces, maguacara, fríjol. trigo silvestre y chile.
To.das estas y algunas orras planeas alimenticias crecían en
form,1 n.1tura\ y s~ loc~alizab.111 en aquel entonces, a rodo lo !_argo_ Y
ancho del Estado. Posiblemente sembraban algo de ma1z., Sin
embargo ran sólo rencmos como información las p rnrnras
los cuales, al ser inter p retados por los
ru pesr res Y 1os Perrogl1fos,
__,

arqueólogos, dan a conocer que pudieran ser mapa~ dondL· se
ind icab,111 los m&lt;:jo res sirios para la c.iz,1 v la :.iemb1a.
Aquell.is tribus t¡ue v1v1.111 cerca de ,los r1os Jisponí.rn de orr.1
gran f~enre ,1l1memicia. Com ían pescado, r por rnpuesro los
langosrrnos muy abundantes en muchos de lo~ ríos del área,
desaparecidos en el Estado tan tarde como en la segunda mnaJ
del siglo XX.
Eran diestros pescado res y tal vez para refrescarse en los
cálidos veranos, ~costumbraban nada r en los ríos, algo q ue
muchos de los hispanos no sabían hacer y no comp re ndían.
Cono cían la cu lrnr,1 del agua, pues como se ha mencionado,
poseían u na gran habilidaJ como pesca&lt;lore~ y usab.rn diferentes
form as para atrapar los peces. Tejian una especie de redes para su
cap_rura y por la_ noche, los de~lumbrabrn con anrorchas para
obl 1garl os a refugiarse en las cuevas, un.1 vez .1hí, los e,,rraían, en
ocasiones aún con las manos.
Urilizab:111 también ílechas, y obtenían de los poblados ríos:
robálos, mojarras, b,1gres. catines, besugos a más de algunos
mol uscos y camarones de agua dulce. Estos
alimenros los
tra nsporraban en un:.i red tej ida entre dos pa los &lt;lclgados que
llamaba n cacaxtle. Su alimenración incluí.1 di,·ersos ripo~ de carne
la cual obrrnían de la caza: coneJos, liebres, venados, rejones,
mapaches, comadrejas, arm,1di ll o!&gt;, dacuaches, rapires, casto res,
ratón de campo, cu lebras, víboras, perrito de bs praderas, .trdillas.
con lo q ue completaban su alimentación, por ranro puede
considerarse rclarivamer.re bala nceada.
. Aprovechaba n las abundanrcs aves de la región: p:nos, ocas,
pichones , palomas, cóconos, codornices, perdices, lo exrr.liio es
que ~o hayan tratado de domesticarlos, o :d menos ninguno de los
cronistas d e la época lo consigna. Tenían los ind ioenas ( ·acaso por
J'
. , ')
o
&lt;
su a 1men t ac1on. una gran fuer7..l y agilidad l.1 cual llanuba
mucho la atención de Alonso de León. Son graneles cazttdores y

cuando salen

110

dejan cosa

/IÚ)(/.

Corren como un uenado.

-

Excelentes en la elaboración de puntas de flechas, las usab:1n
no ~an sólo p~ra b g_uerra, sino p:ira cazar los anim,iles que les
serv1an,. ad_em;-is ele al1menro, para cubrirse con Lls pieles en los
crudos 1nv1ernos. Los hombres las u~aban para cubrirse como ~¡
fuer a la capa de San Juan I3a11tisca, sobre uno de los hombros y les
caía hasta el muslo. Las mujeres, llevaban, en 1~ parre posreridr de
843

�su cuerpo , pieles de venado en invierno y verano. La parte frontdl
co n un faldín de z.acate.
El uso de pieles indica trabajo manual. Requerían al meno~ un
mínimo cr.1tamiento, muy posiblemente tan sólo el usual en l:i
etapa paleolítica, cuando, después de desollada la piel. la
masticaban para ablandarla. No se tiene informes del uso del
salirre para co nservarl a por m:ís tiempo, tal vez por la abundancia
de los animales de donde provenían, no tenían necesidad de su
co nservación, posiblemente les era más sencillo cazarlos que
cunirlos.
Te1ían también tiras de piel de conejo co mo vestimenta para
los homb res, en los fríos días de invierno, el resto del año andaban
desnudos y si acaso, con unas teuas de cue ro , las cuales no
necesit ab ,1n elaboración, tan sólo tomaban un pedazo de piel de
cualquier animal, y daban media forma de pie , lo fijab a n con tiras
de cuero o de lechuguilla y les servían para evitar las espin,1s.
Pero su rrabajo iba más alhí. de la vivienda y la alimentación, y
aun cuando, como ya se lu dicho , los hombres andaban desnudos
y las mujeres co n faldillas de zacate cremado, esto úhimo requería
que ellas dedicaran tiempo y esfuerzo a su vescido. sin o lvidar la
ca ntidad de líneas pintadas con las que adornaban rodo el cuerpo
y la cabeu, diferentes para cada una de las tribus .
La fabricación de los arcos y flechas ameritaba gran trabaj o
debido a que usaban raíz. de mezquite para el arco. La cuerda
estaba hecha de lechuguilla, las fle chas de carrizo delgado , y para
endurecerlo lo quemaban al fuego. Las puntas de &lt;liferenres
camaños y piedras calladas. Algunas, las de hachas y la112as, muy
roscamence, otras, pequeñas, con gran adorno y de un cipo de
piedra dura, en especial las urilii.adas como arpones o para la
guerra.
Cieno que tenían una gran facilidad y habilidad para c:dlar la
p iedra y convertirla en hachas o punta &lt;le flecha, pero codo llevaba
tiempo y por s upuesro trabajo, aún para sacar J.delanre su
economía de subsistencia, roralmencc paleolític,1, cua ndo los
cronistas de la época, los califi caran de glotones, epicúreos, flojos y
holgazanes, hay que considerar que dicha calificación proviene de
la cultura de ese enconces, barroci. hispana y renacenrista
europea.

N o exis te constancia de
d
.,
algo deben de haber ciaba Jpro ~ccron para inrercambio n
h
ra o aun e f
' 1as
an en co ntrado en alounos d,e I
n orma muy precaria. Se
ralladas en concha .,, orro
o tipo
.
os escasos encierro ~.
· cuencas
.
de .td
son de la regi ón. Si rec·b,
l
ornos co n elementos q
N
h
t tan a go debían d
ue no
o
a dado a conocer s1· en'" 1'
' ! . e entregar orru artículo
M
1-. •
os u cim
•
•
en rna, ,..,_ L., también había e .
. os enucrros c:nconrraJos
Hay que co nsiderar l . x1srenc1a de algün adorno.
, .
e ttempo .
d
cron1cas. En d siglo XVII I
c~an o se escribieron las
·, europea , de
educac1on
,, os cron1
sras ¡1J b'tan rccib'd
1a
esa epoca
y
1 o
narnra les d e la reaión
, ' .r , 6
por
::,
,a pesar d e qL·e
- branco f)ara ello s, los
para so.brevivir ' .,. muy ~1m1
_. 1ar a ¡ 1 ' de ra¡ ª/ª 'ban en fo rma co nunua
.
pro d uc1r para inrerca~bio
1 ,
. ,1s tri us pal eolíticas al
.
' no o cons1de b
'
no
recién llegados ;
I
ra an rraba¡·o.
Los
d
, ,gua qw 5
parre . e su tiempo a guerrear ci:n~s an,ep a_sados, dedicaban gran
posesiones, cu:rndo
no esta ban ocupad
' en ddensa
de sus
- y
.
.
. fomil'
·
1as
venra , sus hac1enJas o esta ne,· 's E I os en rr por piezas par,1 su
XIX
· ,a l.i imperiosa
•
'necesidad
- '' - n da reg
' aun
, en trado el sigl o
-' ' ex1~u
d ion,
guerra viva. Los atanues P .
de efenderse, era un luoar~de
t.
,
' rrrnero e las 'b
terra, Y mis tarde 1 ¡ .
· rrt us narn rales ¿,.,o'-- es ta
61. b
ce o~ ap ·1ch
? iga an los habi t an res de e . , es y comanches del none
lucha ' d-e Io concr;irio no huhien
SC,l zo na a esra
'
. d._
r en conqanre pié de
nece:ar10 pua la se¡,;undJ crap;, J'.. ~o ~Jo llo~ecer el comercio, r;in
3
El gobierno Es _ l
· ...
e'-ononta.
"
n,1no
rris
I
d'1,·1..
entre Esp.tn.1
- ,. Po,nw.11
r
' ord· · Ja
s·ón
de ¡as nuevas Cttrras
.
1
149"J, al poco · riempoto de su ena
,l por el p
i, . L
ªP· ,&gt;\j• ejandro VI en
Tratado de Tordeci llas b,,, ··lt cl~cu_llfln_rn:nrn y for malizada en el
de
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' .. ''". ,l i n r r, 't ,,. . . . l
stues
que se reconoció su c.1 liJ1d. ~'.~·ruon ( e los narur,1les
se es cons1der,1 simples 1111· ]
,
e personas. Al princip1·0
·
¡
· nu es no r 1 ·
1
mmorhta . Tras ardu,h di~cu,iones s . 11, c'.on~ es. carentes de alma
seres umanos, ingenuos \LI1 ·11 1 e: ego ,¡ J conclu sión: si er:rn
, J
..
· . ~ .o, : 11..1 'Ice1J!•u _;,; ¡l't1¡1•s.
·
·
un e,nut'.s d ·I
A
hum
r
c: fLLt1110ci:111c11rn J..
. .
anos con ,tlm,l 1nm ir1 I · I
. '- ~ti c.1l 1J.1d de serc:,
1
co mo se J to
- por ll.1mc11 !os' ·rn
· · la· ~-,u n .•- 1111,lll º'&gt; s_.1 1v,1¡&lt;:,
· i1rnccnce,,
enconrrab:1n al m ismo n1n:I co _uror,1 n.:11.lll'!Hl\(:1, \L pc11s,1h I se
ranro re
,
t:n n ~c1t1\·u de · ' ·
·¿· 9ucr1.1n se ll's proret:ic; ll: 11 l11 1n o, pl't¡Ucno,, por
" ·. •J .¡-.or11r1
·
. j • t: 1l is 1111\1110).
Por l'~to
dec1 1ó h, coro n.1 es;);11íol...I lJ'
menraks .
.
, .tl Ul ,'IL o dt: t ,
¡
d ' '. ' tn cap.iL.e\ Je !t&gt;m,tr u11·1 d .
,
_r ..t.1\l' ~.e n1e11on:&lt;;
ebcnan de q ucdar haju l.1 [ U(&lt;.:l:i. J/¡'sro_n_. ,lllll l'll )ti brnctJLÍO,

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u, t,¡1,111olc,, ~l'

In

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::-,

l,1

�libercad de disponer de su:, pl'.r,011.1, y p.11,1 su prnpio hten, Jdlt.lll
'. • ,
·,1 1)\ ' conqu1,t.1dore\,
qu1e11n
ser encamen dados [ tSll..111\llHe,
·
••
supucscamente los crisrianiL.iri.1n y bmc.irí.111 Li \,tlv.1L10tl de )ll\
alm,1s.
.¡
!
Si lo vemos v consiJerlmO~ 1..011 ojo'&gt; .1cru.1k~ y tKCll en1.1 es,
no parece norm,~1 enucg_u pt'~so11.1s '.1 n,1Jic. ~in -~mb,'1rgo, _c)t.l
·,
rrn sólo de b1L·no sino mas gr.1, e .1un, dt: los
aprop1ac1on no •
,~
J 1 ~
1. ·
1 ..,¡ lJ,, .... c·uerdo .i l.1s kvt's
v onone~ e. 1,1 cpoo,
.
.
h lOiranres, .1 cu .. , i... .,
i
¡os europeos J~c hs
roGos
, . Ji(erenrcs n. •1ciones conqu1~udores o
1, nL1e,·1s
co 10111· zad ores de 1•,
'· rie1rh
· ' con)1d-:rab,in n.1nir.1l.
¡ !
Ahor:i bien, como disculpa. luy que recordar que cn e ,tg o
XVI v XVII, erl coscumbre conur en nombn.: del l~ty y de l_) ios,
codo ' ro que esrah.1 a su ,1k,111 cc, sin _imp~nar qu1c::n _o _qu_ic:_n cs
.
·J
or siolos !os pron1eL.1nos
o usulructuanos,
1
o
'
·
,
.
d
l1u b 1esen s1 o p
· 1 . d
n h entrega a los nJcurJle~ de l.i rcgton 111volucr.1. a.
111c uyen o, t' ,
, ''
·
,
.
~- , . ¡
1. · ,
e
· .. 0 l ll \'c:Z se-1 mt¡or decir .wrn1110, ,1 goo1crno
1.;,sro
per1111t10,
•
'
.,
~
d
espaílOI dar a los conquistadores, p.ira su salvac1on, Lis almas e
los salvajes inoccnces.
.,
_ .
En el caso de !os espaúolcs , donde con exccpc1on dt los 1nd10s
r!axcalrecas a quienes, por el apoyo ocorg:1do a los _conqumado res
•
los aztecas· del México-Tenoch(llan,
en 1a l uc ha contra
. . . ·v .aquellos
,
¡
·
¿·
d
caf1'dad que aceptaron h cr1sttan11.ac1on, os
orros zn 10s e
·
d
restantes indíaenas no tuvieron la suene de ser por considera os
· d' 'd os libres sino su¡·etos a encomiendas o congregas. La
1n 1v1 u
,
d
1· · ,
l
·
·,
· · c·ial ¡, de l\ev·u haci.1 \a ver da era re 1g1on a os
rnouvaoon 10 1 , "
•
•
naturales indi,1 nos -d catolicismo- no se cumpl1a, la mayor parte
de los encomenderos, c:in só lo buscaban mano de obra barata para
su beneficio, la creación de riqueza .
. .
En el México conquistado, el del centro ~e v1rre1naco _de 1~
N ueva España, va para la segunda mitad del siglo XVI, Fel1~e l
h:ibía ordenado· el fin de las enc~miendas'. con 1~ cual se ev ita~;
los propietarios de haciendas y minas, pudieran disponer de rm.
Je obra práccicarnenrc regalada para la s_iem_b_ra y cu1da~o ~e sus
ganados, pues en !as minas, la res1s¡enc1a f1s1ca de l~s 111d1genas
era muv baja v morían muy pronto, tal vez por la ralta de u(a
alimen;ación , adecuada pues hasta donde . se sa ~e, os
roporcionar a11mencos
encomenderos no eran muy d ados a P
. ,
adecuados a los indígenas crabajadores, ni \es pcrm1c1a1'., corno
lo neces.Hio, si ,lcaso auronzaban a
er:rn e esperarse, que C ;,z.aran
..

d

846

las mu jerc,, dc~pués de rc:rn1111.11 'llt !.1hu1 l'll l.1 .1griudt11r.1 o en l.1
casa del p.nrón, el busl.lr hinb.1,; r r,llLt\.
~
Cu.11H.lo en el Ct.'nrro Je! v1rrei11.1ro pnr 1irdcnn de Fclipc I[,
desap:.1reu:n Lis encomicnd.h . .1qucl los i11 L'1.rnfo1mn. decidieron
emig rar h.1ci.1 el norcc donJe. pL1r :-ll kj,1n1.1, 110 cr,1 ~&lt;.:llLillo
imponer L ley y d orden ~- .1s1 se empczo ,\ pobl.ir m.ís .ill.í dd
Arco de la Gr.111 Chichimeo y se conri11ü,1 con l.1 cdcai,1 de p11'Zds.
en especial parJ su venr.1, en los sitios ricos en mincr.1lcs.
AhoL\ bien, a pesar Je l1.1ber sido c.rnccl.1das las encomiendas.
en las lcjJn,b rierr:1s del Nuevo Reino de León, Felipe 11, continuó
perm ici endo su exisrenci,1, se tr.HabJ de rierr.ls aün no
conquist.1d,b o co lonizad.is, y en su affo de incorpor,1rl:is :1 la
corona, entregaba, a quienes se :isent:ir.in en elbs, no r.rn sólo l.1s
cierras, sino los naturales cn encomiend.1s, :-o-u.ndando, ¡,or
su pues co . el quinto par.1 el rey, aun cuando en much.b oc.ision&lt;.:s.
can sólo era el ccrcio.
Por ello encontr,1mos, así se lee en los Prororn los, como había
encomenderos , ~- aún enromendert1s por derecho propio, lo cu;il en
cierro modo, 110 estaba aucoriz,H.lo, las mujeres no podían tener
encom i~ndas, pero L1 ley, cal parece, que cuando se trataba de
personas de calidad era b:i.scanrc flexible, o como :i.conrccía desde
aquella época, no era difícil ··compr,u" privilegios especiales. En
las provincias de Orienre se permiría a los hispanos habitantes de
la región fronteriza, cuvieran un cieno número de indígenas
encomendados. La pdcrica no desapareció hasta inicios de l siglo
XIX, con la extinción de los indígenas locales y la independencia.
Cuando el lusitano don Luis Cuvajal y de la Cueva, viene por
primera ocasión a L1 Nueva Espai'1a en 1567, ciene la oporrun idad
de compartir su largo vi:ije marítimo, con don Murín En riguc·,
quien venía como virrey, e inici:i una larga y buena amistad. Don
Luis se establece en la provincia de Pfouco, cerca de Tampico
donde en 1568 y en 1573, llega a ser Alcalde . Ahí, en la región de
Pánuco, consrruye una gran estancia, st: dedica a la cría de grn:1do
gracias a la bara¡a mano de obr,1 de los indígenas, quienes le
temían por su bravura, situación no muv usual enrrc los narnrales .
Don Luis, antes &lt;le llcg;1r a la Nueva Esp:iña, ya era un
hombre rico, había traba jado en compañía de uno de sus dos
como conrador en el comercio de esclavos, a quienes capturaban
en las cos¡as de Alrica para lle\'arlos hacia Europa donde los

�vendían, aún a la enemiga Albión, el procestance oro inglés era tan
bueno corno el cat ólico.
Con la venta de estos esclavos y como h ombre rico, ya
establecido en una gran escancia en Pfouco , se: dedica no can sólo
a la ganadería, sino continua. con rn ocupación de hábil y valiente
soldado, y por supuesto, esclavista. Su llegada aún cuando sirve
para pacificar, o al menos tranquilizar a los ya para entonces
bravos indígen:is habitance~ de lo que má~ tarde fue d Nuevo
Reino de León, tiene además la finalidad de continuar con la
c,1cería de piezas para su venra a las ya desJ.utorizadas
encomiendas, pero por la necesidad de mano de obra b.nara, había
una gran demanda. y la oferta no era suficiente.
Carvajal regresa a España en l 578 con una recomendació n
muy amplia del Virrey Enriquez, quien le tenía un gr,111 aprecio
por haber sido excelente como pacificador y haber invertido muy
fuerces canti&lt;hdes &lt;le su propio peculio en beneficio del vi rreinato.
La recornenda&lt;.:ión \e .1bre las pucn:.is del paLicio, y ral vez por
csw, obtiene el brnepláciro del rey felipe ll, quien otorga, en las
famosas Capitulaciones, pcrmtso para descubrir. conquistar,
p,1cificar, &lt;lcsignindolc como primer gobernador, del que será
llamado Nuevo Reino de León.
El temrorio entreg,1do :i don Luis es de enormes
proporciones, 200 legu.1s cu.1drad,1s inLluidos d puerto de
Tampico y Pfouco. Las minas de :V1az.apil hasta el límite de Nueva
(;a\icia y Nueva Vizcay.,. de ,1hí hacia el norte, lo que estd por
descubrir de una mar a otra, que no exceda de 200 legu:is de
lon gitud y otra5 tantas de laurnd. Debido al enorme crnri&lt;lad de
terreno quedan dentro de éste, \o-; Jcrn:iles csr:idos d" T.1maulip:i.s,
1':ucvo León y Cuahuih. Incluso sus lirni res llegaban \1;1sta Cela.ya,
en Guan.ijuaro, aún cuando don Luis no tomó posesión de esta
población, y ¡1or tanto regrt'..'&gt;a, más r,1rde, ;ti virrcin,no de la
Nueva l-.spaiiJ.
Además penenccc .1 C'itC NU1:vo Reino, g,r111 ~une de
Zacacecas, Durango. S,111 Lui s Poto~í. Nay,irit, Sinaloa,
Chihuahua y en Texas, un poul tnJ5 ;111.i de lo~ límite~ tk lo que
hor es San Antonio, ha,t.1 e\ lío N11&lt;:(t'.~. r.11 (01110 ptH:dc vc:rse, el
área es t.111 grande, 4uc 1.:&lt;; el L't]lliv,ilentc .1 Li teru:r.1 pHtC de la
hoy Rcpúblici Mcx1can.1. r .'&gt;ll' cnorm&lt;: tcrrirnrio lo rn:ihió un
hombre ,rnn cu.indo no gr:11u11.11nc11tc. hubo un p.1g,o p,1r.1 su

usufructo,
donde se incluían
, de 1as ncrras, lo i b.
,
.
' a mas
au t octonos, para ser crtstianrz..ados.
s na nantes

J ª,t

En las Capitulaciones se consi n b·
que acompañarían a Carvajal 60
que d: los l 00 hombres
con hijos, deberían de
.' d
efie. os, a mas de ser casados y
sei
e o 1c10 1 b d
1
artesanos Y soldados s·
b
a ra or, os restantes
. .
. tn em argo CSlO no se e
¡·,
l
'
porque 1a monvación de los emigran
.
ump
to,
ta
vez.
tes era la d' .
o tener riqueza fácil v ráp.d
. co icia, su deseo de
b
,
t amente Y en nin ,
.' ·
. gun momento buscar
1ograr esta riqueza, a base d e¡ erab a¡o
propio.
. .
M uc ho . menos buscª 6an cnsr1anizar
a ¡
¡
a1guno s, vanos de los acom d d
os n,nura es, pues
. .
panances e 011 Lu ·
. d'
cnman
ts, eran
¡u 10s ,y no
. .os viejos, lo cual O rd ena b a -1a ley p
•
acta virreinato de la 1
E
_
.
ara quienes emigraban
h
.. ,
ueva .spana. S111 emb
se omm o esre requisito e I C .
. argo, aparenremenre
propio don Luis no lo c n as¡·, ªcp1tula.c1ones de Carvaja l, o el
·J
urnp io . arvapl y d ¡ C
conven ct o .a una cantidad de Iusnanos
.
. e a ueva
había
amigos
b
d0
muehos panenres , de q ue ¡o acompanaran
_
,
Y
so
re
ro ,
e
esta 61 ecer el Nuevo Reino d L ,
n su aventura para
de Felipe II. Pero cuandoe . eon, qlue había recibido de manos
'd
vieron ·1 pobrez d T
.
cons1 eraron enoañados "
]· .
'f
a e
amp1co se
. b
b
J rec amaron
uerrcm
e .'
·.
.
enre. · ,l su . ap1tan.
E. spe1a an encontrar en ese ªs 1epnas
tterras
pobl
.
a 1as d e España, y en 15Bl
.
,
•
ac1011es similares
.
, no ex1sr1Jn con ex
•. d !
en e1centro de México.
'
. cepc1on e a gunas

. d. Debido a esrn ' a pesar de o f reccrles rerr,
in 10s para el traba¡'
I
. I ·
e nos para su cultivo e
0·
0
· ¡
cua esnba
· d
.
dr1r los
' indo
auror1za o en l:ls
C aptru aciones: para pode,, enwmen
d
5
que descubrieres y pacilrr íred ( . ·)
e t'Stl provincrn
1 b·
·
J r
es Sit entre la p
nu zeren sen•ido en dicho d . b . .
s
erson11s que me
eS( u rzmzento y
¡
bl
beneméritos para que ,.uot·
, en /os firufos y rr .b entre
d c1·os¡ po . adores
.
o
ue
suficienrc,
v
much
d.
11
.
',
~tos
e
re
;os
rndzos
...
N. ·¡·f d
,
os e e os prefmero b
10

c1v1 iza o ' parr1·eron
.a 1 cenrro &lt;l el
n usclí a "º m,ís·
'
,
5
poblacio nes va edific.,d
pais v e asentaron en
,
" as.
Don Lu is ya como gobern :i.do d 1 ~
.
funda en 1582 • 11• c1·L1&lt;l ,1 J' te
1 L ', r e. l uevo Reino de León
xon
b
.
.
.
metales de 1.1 sicrn d. "-'
c.·
.' par,i O rener bcncfic10 de lo,;
r C' l I
b.
e a Cueva con ,1 e .Jan ,,rcf'or10
~.
, • st.1) ccc r.1111 ién, la \'i!IJ
d 1
•
:1 m1sm:1 l1n·1l1d 1e.l .¡ L
fi .
e dond e se dice ,11r . '
,/ , 1' t: ietHt tc10 de los metales
d
,
' ·
i1!/(/ IJl/ll' l1/ p 1({¡/ p
. L ·
·
•
requer1a la a~isrrnc11 &lt;l · 1
J'
.. Jr,1 t1.10:i¡ar J;i~ 111111;1\.
•
e O', lll 1OS
lllll l11l ,
1
negros en e~ra p,mc dl· 1 t ,¡ .. L
~ ,
, 11a po(o, C\C ,l\'m
· .~ un .1 cspana.

�Como lo~ nJrnrales no ibJn por volu:1t.1d propu, lo, re1..1en
llegados y nuevos propiet.irios de minas y 1Ícrras, iníci.non bs
llamadas encradas, donde per~eguí.111 ,1 los inJígen.ts p.ir&lt;1 co111.1rlos
en encomienda, sin disrin~uir hombres mujeres o niños, pJr.1 usar
la fuerza de sus brazos o vender las piez..1s, como acostumbr.16,111
llamarlos, a los ricos hacenJ.1Jos, nc.:gocio que se convinió parJ los
reineros , y para el propio don Luis, en uno de los rn.ís rcJiruablcs
y b.1se de la poscerior riquen del Reino.
La fuerza de los hombres se aprovechada, a m.í, de las min.1s
en la .1griculrnra y en ocasiones, también las mujeres trab.1jaban en
esta, o en el servicio domésrico. Cu.111do llegaba el ciempo d e la
siembra y el de h cosech.1, ib:rn a la c.11.a de piezas y romaban no
tan sólo a los hombres que requerían, sino también a las mujeres y
a los hijos menores a quienes incorporaban al servicio doméstico
dentro de Lis haciendas y estancias. U na vez que había terminado
la siembra o la siega, los indigcn,1s eran liberados y enviados de
nuevo con sus rribus, sin embargo, las mujeres e hijos, continuaba
en e11co111it'llda en la casa del dueño .
Los naturales, a pesar de haber sido rachados por los cronistas
como incapaces de vivir en familia o sentir amor por ~us hijos., la
mayor parte de las veces no qucrian regresar a sus lugares de
origen sin ellos. y se quedaban rondando la hacienda a fin de
tratar de liberarlos. Curiosa sirnación: desde aquellos tiempos los
reineros enconrraron b forma de maximizar sus utilidades,
minimizando los gasrns necesarios en los insumos y en los
requerimienros de sus trabajadores, para lograr acrecentar sus
rendimientos.
En el año de 1583, don Luis funda la Villa de San Luis en el
mismo sirio donde del Canco había establecido el pueblo de Santa
Lucia, y continúa con sus incursiones en busca de pieza5. No m bra
a Diego de Montcm.1yor, Teniente de Gobernador y Teso rero.
Más tarde, busca preparar a su propio sobrino Luis de Carvajal el
Mozo, como su heredero en el gobierno del Reino.
Pronto se inician los problemas de Carvajal y de la Cueva. Ese
mismo año lo acusan de desmanes , crueldades y de haber ven d ido
a los indígenas capturados en la Guerra de Termapache, co mo
esclavos, violando la leua de las Capitulaciones. Sin embargo a
pesar de estas acusaciones, Carvajal, prometió antes de ser
ap~chendido, en su deseo de lograr que sus compañeros lo
8'&gt;0

siguieran en la a,·cnrur.t Je " ·i cifi __ ,.
.
Tamaholipa, a los 40 soldad
p. tt:ar . ª. los indígenas de la
.
• os, que rcpamri.1 rnrre ellos l 1000
piezas que apresaron en su l'ilrim,1 incursión
, as
cvirar problemas co11 l,1 ,1uror1
.
.d a d del
.
.. Pero para
1
,¡o
que
os
narnrales
esrahan
s
.
v1rre1naro,
d·¿ j
,
•
u¡cros a proceso penal por ,
1 o arras } apostaras, acusación que h 1bfan l ·I 1 . d,
ser
esa tribu, por ello "no se le
d' . . 1ec 10 os tn igenas de
,
s ven ia como escla,·os ,·
'I
se les daría como mercanc1'a . ,, 0010 pue d e V S e. SlllO. tan
.so
o
j
hombre educado e l ,
cr e, arva¡a era un
n e, es Y muy astuto
d
sal ida a sus hechos.
'
·
'
para po er encontrar

e

. El trabajo esclavo de los indios fue Li. ha e
.
riqueza agrícola ' ganader"•• y m1nna
.
E11
s, 1 · de la primera
Carvaja l aprovechó la mano d
6 .
esta u tima, el propio
.
d
e o ra encomendada
mrna e San G
·
· • a j usar en 1a
.
j' . dr~gorio, cercana a la ciudad de León en el Nu
, dcr como eschvo
evo
Reino, a os tn igenas ' a más de ven
JI
que no necesitaba. Don Luis es jj , d
I I
.' .. ~• ª aque os
qui enes quedaron a cargo del Ne\a
a nqu1s1c1on en 1587,
'
uevo ,erno eran pe
crue1es con los natura les v por ello . . .
'
rsonas muy
habitantes de la Villa de, Sa L . , 1ln1c1arlon ataques en contra los
,
.
n u1s, a cu:i. se dcspobl,
1588
as1 continuó hasta 1596
en
y

º_,;,.

°

Pero ~ün ant~s del estab lecimiento del Nuevo Reino de
'
por C~:vapl, se tiene conocimiento que Albe t d I C
Leon
recorno en forma sisremáric
.,
ro e
anro, qu ien
Valle de Extremadura. En l 5~;sta re~1on la ~aya bautizado como
Alcalde Mayor las minas d t~ma1a¿ara si_, ya como Capicán y
explo raba c~n indios esclavose an
r~gorioj Para 1577, las
gracias por supuesto a conca ' por no amar os encomendados
•
r con esa mano de ob b
,
1
como muchos de los primeros habirantes del Rei ra arara,. ogro,
no, convcmrse en
hombre rico.
Don Diego de Monrcmavor en 1596
61
estado el
61 d 5
·
' esca ece donde habían
pue o e anta Lucía eregido
d I C
tarde la Villa de San Lui d C . . 1
por e
anro, y más
s e a1va¡a aprovecl1311 d 0 l
•
ap1tulaciones v el h·a ber s1.do ' n
b d O ,,. as
• mismas
Gobernador la ·ciudad
¡om ra
e111enre de
Monterrey 'T
I
dmct_r~po nana de Nuestra Señora de
.
.
ras a re acc1on del Acr d F d . ,
inmedia co elabora el S - I .
a e
un .1c1on, de
¡ dº
enrt amiento del Asiento y d ¡
r .
n zos para fa Ciudad
d I
.
e as ,e, ras e
Señora. .
y e as Tiem15 e f ndios parta Nuestra

e

.

851

�En el seña"1.miento del asiento y de 1m timas e indios para "1. ciudad y
pam nuestra SeF10m, .., un sitio de estancia de labor, con C1llltrO caballerías
de tierm' y sitio de /mena- ... para ad.orno y ornato de su templo y altar y
cosas newanas a su servicio, el cual sitio de estancia y tierra estiÍn y son ... y
pt1ra ayuda a cultivas 1m dichas tierras, /1}s indios caciques naturales de esta
tieiTa, que son el cacique Napayan gwichicil con su gente y el cacique
A{1?,U1111ron borrado, junto a los ]uaqulfll.enne y Comoagwr coataes, es con su
gente. ltern... una estancia de g,1nado mayor' por el camino de la Guasteca,
en el 11·ó de San juan en b1 Boca al desembocar del río y cuatro cabail.erías
de tima para "1.bor. !tem, otro sitio de estancia para ganado menor', en un
río.. con marro caballerías de tiemt,... con declaración que para
administración y haberes que procedieren de losji-utas de 1m dichas estancirtS,
esté a cargo del fimdador de esra ciudad y sucesores suyos, fllrrl que en ellos
hagan y distn.buyan prtrtt el dicho ornato de los templos y cosas que
ronuengan a su santo servicio, sin que ahora ni en ningún tiempo pueda
ningurut persona eclesiástica entremeterse en lo que toma /,a administración
de &amp;s haciendas, ... Ítem señaló para propios de estlt dicha dudad un sitio de
estancÍtl con cuatro cabrt!/;rím de tierra. por bajo de tierras de nuestra se,iom
con el agua que le perrent'ciere de estos ojos de Santa lucía y de 11}s Nogales y
los máques naturales para el ayudA a su beneficio, el cacique Pita/e y el
mcique Piopi, que están en bt sima de San Grego,-io con su gente, mujeres e
hijos. Item... para 1m cawas que se ofrecieren. .. teniendo en cuenta... poner
todo aufo... para "1. honra y ornnto... según se usa y es com,mbre en los reynos

de su Majest,id.
Cuando se efectuó la tercera y definitiva fundación, en esca
ocasión, canco don Diego de Monremayor como l,1s familias que
lo acompañaban, ya tenían conocimiento de.: los peligros y
molestias que enfrentarían. Algunos eran antiguos compañeros de
Carvajal. Así tras la elaboración del Acra de Fundación de la
Ciudad Metropolitana de Monterrey, donde gracias a añad ir la
palabra "Me tropolitana", se podírn recibir ciertos privilegios para
evadir el pago de algunos impuestos, pero primero, como era
usual en l:i época, se hace el señ:1\amicnto de !:is tierras e indios
para la Virgen y parJ. el Ayuncamienco ~in embargo, de.: inmedi:Ho,
se concede este mismo privilegio a los fundadores.
Esrn era necesario para que abandonaran la comodidad de
Saltillo y aceptaran avecind.irse en e\ Nuevo Reino, por aquel
cnronces, la ultima froncna del virreinato, regi ón semi-c ivili-iada,
8~2

alejada de la ley. En Moncerrcv a pesar &lt;le
empezaron a esrablecer sus h , •
que pocos anos después
, d
ogarc.:s perrnn,1s culr·1s ,
J
se carec1J e codo rino
de n:creac1on
,.
. . las div
. _,. )' preparana5,
r
escasas, diferenre situació ,1
¡
'
. , ers iones eran muy
, a a que se v1v11 • ¡
· d &lt;l
en Guadala' .
Z
, t:n a c1u a de
M ex1co .Y aún
.
, ' , ¡ara o acatecas por 11 .
,
ororgar especial es privilegios a¡
.. ·
'
~ o se requer1a
Tal Y como se dord os vccrnos para ura,garlos.
:
aron e rierras a la Virge 11 , ¡ c· d
ca ba 11 ertas de tierras 1v m~nc
¿, b
••
&gt; &lt;.: o ra p·1ra s
¿)· ª· a 1u ad, de
ha dicho , poco más rard. l
.
,
u ren 1m1enco, como se
e; os primeros pobl d
·b·
acuerdo a sus merecimientos t.
. a ore_s rec1 ieron, de
, ierras v nncrones de
i,
os amaban los cronistas d, 1 , '_
in&lt; ,genas, como
1
. . .ll ¡ .
· e a epoca. para ser t . b · d
\ ,
1n1c1a a nqucza agrícola \'
d
d I
ra a¡a .1s. f s1 se
•
.
c.
gana era e
uevo R .
l
v1rreinal. el cua l era con~c·d
11
,
e1no en a etapa
I o en aque a epo
el none.
ca, como e I granero
d
Aún cuando la historia no lo re istr:.1 ni 1
.
lo consignan, los fundadores ¡¡ 0 g .
pnmeros cron istas
indios Lü)Orios, (nJ.borios) )' ~º¡ aron acornpanados, de sirvientes,
. d.
ese J.vos, Y por sup 5
J 1
.
in 1spcnsables p.ira la vid
f . S ·
ue ro, oe os av10s
. .
,1 e 1ar1a. egurarnence
1
,
qu1n1en cos servidores Je .
¡¡ d
( . . entre os mas de
- ·¡
,lque as oce arrnl,a
alb ant es , carpinteros herre
.
s, se encontraban
tipo de labores neces:1r·1~,- p~o_s, campeds11,10s, y gcnce hábil en codo
·
, , ,., ara~aca ra ea
•¡
acue rdo a los cánones Je 1 ,
nte, una v 1&lt; a normal de
· '
u ,1 epoca.
C~°:º en ese.is lejanas cierras no h ib.
. .
conoc1m1 entos i' 9ue ¡1udi.
. 1 ·¡
. ,r.111 indios con cales
.
.
cr,111 .1 qut ar sus brazos fnr
l .
manua1es, .1qut'.llos impropios d 1
.
' a tr,1 ),1¡os
acompai'larsc de indíc,c . ·!· • ·el os esp.rnole!,, tll\'Íeron que
:-i nas
l ,1xc1 cecas
ot
'
•
a1gunos otros Je! ,.,. ,r·r&lt;&gt; ¡ ,¡ . · ·.
· ' . omies, mexicanos y
"'" 1
( t v1rre1n HO
l
·
encom ienda de ·1tr,,·r \' I
•
• quienes ac em.is traí.tn la
• "'"
ogr.1r que 1 ·
d·
. .
acepr:1ran b religión cri~·• 1· '"
os tn igcnas ch1ch1mecas,
n

º!

'-

, .111.1.

°

o·

l 111
· 1os ¡Jborios _\· lo,
• Con
. 1
.a ese
'"gru· 11 1 le
r1nc1p
j
~ encomendados.
.1gncu tura &gt;' g.1n.1derta ncces.uia
P
al1mentac1on de c1uirnts s I b'
bl .
.1pen,1s pua la
.
e JJ 1.111 cstt ec,do A.
1
prtmera ec.tpa l'conó111ic1 l I J. l .
,.
. .. s, .1p,1rccc a
• • ' Ot: ~u )S1s tcnc11 Si
l
encuenrran la form l de nrt&gt; J
- e .
. . . 11 cm ),irgo. pronto
·
'
r
u 11u r s Lll I e I c 11 re r
•¡
sino para interL·,1mbio ,. . &gt; •
.
. . Ju Lll1 so o p.u,1 ellos.
.
.
l( ll C.'&gt;[O, prinu¡H 1 ·] .
. .
1
regiones veLin ., .
,
¡
· &lt;.: cnrne1uo l&lt;&gt;11 .1~
•1 ~ 111 .1\ t.1 r l L' Lo n I ,
· ¡ . ¡
pronto como do\ me-•·, ¡
.
. up1t .1 ~ &lt;.: l'\tn101 ,· t.111
.
'" l npun dl' l 1 fu 1 , l \
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RodríPul"/. h.ice ¡ 1 I.
. ¡ ·
tH.'lCIOn l t , 1ontnrcy.
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r,
• l l.. ll ll l l LI ,l l l.' l1 ll ¡ !11 I 11 1
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mas tarde ruc l.1 \'ill1 J, S
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• , 1 · · • 1 d u n ·o ,1.· 1n P
r \i 11 Ll p \o ,l rn~ 11\1 t:r11.1. )(1. ll n (\ l \ e \ l.\ ,\ l () !1111l •\ ll •111 t l' ' de d () !) 1 ll \ s
\
J\ e t:!l ' ·
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• ~hnuc
.
&lt;l '
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1. 1 .l
,.H\',lj.d cu.1n o su .t,cn .
1\
·1·l1 de l.jllll'Il ,e t1-:11c
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1 . . A lu I i,.,o 1.k \o\
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BL s de l.1 C.1r1.1, C,HIO\ C,lllllÍ, l.1 111.1yur p.Hte de óro\, ddii ,111 .\ ll
riq uez.1 ~1 l.1 .1c umu l.1c1ón k [lcr1.1s l' i11J1gc 11.1s e111..1&gt;me11t!.1dns &gt;'
no ha:· '-]lll' olvi J.1r .1 Ju ,111 C.111.tlcs. Andrc~ C ondlu y l-r.1111..i\u&gt;
BermúJn omo comcrc1.111ro e r.1blecidL&gt;s ,\l'111 cu.111Jo t.1111hié11
via n d:rnce , enrrc orro, qr im.
Tan pronco corno 1609, el Gol crn,1Jor J\1on1cm ,1yor autc&gt;ri1.1
al capidn Joseph de TreviC10 , llevar al puerro Je T.1111pi u,
localizado ,1 sesentt1 lt&gt;g11r1s, ca mino de carret11S, 1r ,l comprar ganado
TreviÍlo p.1rce co n una re ·u:1 con h,irin,\. Lo .1grc ivos 1ndígenJ~
de la reg ión, rJ! vez los huJlai es o lo tanuulip .1 cviuron tuviera
éx ito esta primera .wenrur,1 comerci.11. Regrc~,1 .1 Monterrey y
fab rica ocho arreras ~, Jcomp .1ña do con ocho comp.111cro y gen re
de serv icio, parre de nuevo y .1hor,1 sí, logrJ su propós ito .
La ganadería empeló .1 florecer muy pron ro, y cruL,16.1n la
regi ó n gran cantidad de ovejas. En 163- , Anronio Leal introdujo
un reb año de 30,000 oveja de de Huichapan. Después d I largo
via je y haberse adapr, do al clima, se empezaro n a uriliL:ir codos los
produ ctos y ubproduccos de lo .111imales. L:i lana , la e.une, las
pieles. Al prin cipio, en 1sta Je carecer de rc::lares )' gente
preparada para rr:1b.1jar la lan a, e regresaban pa ra u trasquila. a
Queré raro.
in embargo en ese aiio de 1635 , en an Francisco hov
Apod aca, el (Jpidn Alon o de Treviño da en arrendamia,ro, a
don Ju an de Guzmán, vecino de este reino, 1 obraje que rirnc en
di cha hacienda donde e hace jerga, sayal y fr,1zadas, por un aiio y
por tres mil pesos piara de rema. ~·e incluía en l:i renca ve inte pares
de ca rdos, mirad de emborrar)' mitad tle emprinar (sic))' di ez y SJl!te
tronos molientes y corrientes y toda la gente que hoy tiene y
seiscientas arrobas de lrtnr1 mu erta. El capitán se cornprornecía
adem á , rt sustentar a toda la grnte rl su costa ... y a que se le faltrtsen
muchachos para los tomos. dárselos y buscárselos y traerle los que se
huyeren 1•
1

la can tidad e n que se arrienda, indica e trataba de un obraje
muy gran de, tres mil pesos plata en el iglo XV II , era mucho
dinero . Los
rrabajadorc
deben
haber siJo
indígenas
encomen dados , pues se auroriza al capitán Treviiio a ir tras ellos y
ob tener los que requiera . Como pue&lt;le verse, los primeros reineros

�renían la idea del beneficio que se obtenía de la transformación
de los productos\' la incipicnre industrialización.
.
Al principio, como no se disponía de personas que conoc1er.rn
la fabric1ción en rexcilcs, se envi,16.1 la lana ,11 cenero del
virre1nJrn. h.1sra Queréraro para su 1e1ido . pero más tnde, se
1mporraron i n&lt;lios ornmíes, mestizos y españoles para que
enseñaran el oficio .1 los indios laboríos, muchos de el los
descendientes de claxcalrec1s, además por supuesto. a la mano de
obra de los encom endados indios chich imecas, con lo que se inició
L1 fabriL,tLi6n de rexciles en el Nuevo Reino, la que, en el siglo
XIX, Cue el p rincipio de la accual indusrrializ;Kió n.
:\o r.111 só lo los indígenas libres o encomendados fuero n
entrenado~ en l.1 fabricación de textilc~. sino presidiaras quie nes,
en lu~.H de cu mpl ir su sen tencia e n bs drcclcs, eran enrrcgados a
los p;opiec.n1os de los obrajes, a quienes se les vendía el servicio
remporal. Los empresarios adquirían, ju n tO con la de obra b~1~ara ,
el compromi3o de evirar la hu id a de los presos y vcnhca r
cumplieran el riempo de s11 co ndc n.1, por tanto eran c.:ncaJ&lt;.'na d~s
o c.ug.1dos con pesados grilletes . Como cr,1 de espera rse el sa bno
q ue recibían estcVi con dc n.1dos ,1 prisió n, era muy ba¡o, lo cual
permitÍa ab:1 rat:1 r el p roductO terminado.
bistía Ll n1J 110 de obr.1 libre v estos 1rab.1j.1dores L1horaba n al
lado de esros preso~ y en las mis;11:1s condiciones de prisioneros.
I~ua lmcntc y tn los mismos obraje-'&gt;, compartí.rn el rrabajo
e~clavos negros, mul.iro\ e indígenas chichimecas. lsre uso de
mano de ob'r:1 escl.iv:1, que como ya se ha Jicho, era cosrumbre de
ya

la época.
.
, .
Se esrablccen nuevo obra;es en Cadncy ta y SalLnas, p.1ra la
elabo ración de codo 1ipo pre ndas. Ve~1u,1rio de hna para si rvientes
e inc.lír,ena, cncomcnc.Lidos, jorongos, jug.1 s, cob ij.1!&gt;, co lchas,
t&gt;
• l
mantas, jornngos y sa1.1pcs. F~tns Liltimm ~e env1,11,11\ p:u a su
venta a l:1 por .1tp1c l entonce,, Lunos,1 fcri,1 d e S.1liillo, po r ranro
recib ieron c~tc.: nombre.
Pa ra J 667, 1:t~ oveja~ va .&lt;,ohrep,1\,ilw1 ,1 l,1s 300,000, mas el
gobernado r de Nuevo Rcin.o, do11 ~ico li, 1\11...í1r;1g.1., i111'or 111,1b ,1 se
mu ltiplic:1b,1n los nquilmo, \Íll p.1gar a l.1 rc.il h.1ue11d,1 ... y s1 se
cobrara .1 los dueiios pastorc.&lt;,, li111it.1Jrn1c11tc ,1 med io re.il por
c:1&lt;l,1 cabeza del hinbaje que comt'n 3\1!&gt; ovt:¡.l',, n .1 b.1,1.1ntc p :tL1
la paga de do~ pres idim de vc.:1nu: &lt;,old.1dm t¡uc rnn)crvc n Y
X"i/,

defi enden aquel
reino de los d,1ños que causan los indios
bárbaros. Y concinúa la solicitud del Gobernador: \' dem;ís de
esto, hacc_rse pago ,~I gobernador de dos mil pesos e;isJpdos de
oro de mina, que ~1enc de sueldo, sin (JU&lt;:: fuese de gravamen al
que pagare el d icho derecho. Desde aquellos .11105 ya se
acost umbraba defraudar al fisco, ral parece la siruación 110
cam bia .. .
. Gracias a las primera~ trasformaciones de ins u mo agrícolas, el
mgo de muy buena cal1t1Jd, en hanna, la caña de azúcar en
pil,oncillo, azúcar, ~an,adcros y m in:rales, y 01ro tipo de p roductos
mas _el_aborados. Ex1st1a un comercio muy activo cnrrc la region y
los s1t1os cercanos y aún aque llos alejados de la Ciudad, como e·s
Ta~pi co. a don1e se: llcvab~n muchos de los artículos aquí
fabr1 cad os o exrra1dos de l.1s mi n a&lt;;, pues debido ::d incremento de
la ganade ría, los productos obtenidos, la oferta, sobrepasaba con
mucho a l:i demand.1 local. Gracias a esre florecimiento de la
ganadería. a m::ís de la lana transformada, el cxcedenre de los
cueros, r::in_r~ de g,11udo menor corno nuyor que se preparaban
para su envio J Es paiia.
Los_ cueros de los a~imales po r ~upuesro eran ll[i lizados por
l?s habnantes _de l:i. reg1on, en cspec1.d por quienes disponían de
menores med ios económ icos. Los us,16,111 sobre sus camas, las
saleas como colchas o rapercs. El cuero para as iento en las sillas v
mesas en las casas, en l.1s c.urecas y por la gcnre nds humi ld~
como cuberas.
Los comerciantes llcv,1ban en n:cu.is de mulas v c.irrc ca s,
ade1:11s de cueros, plomo, hari n.1 , cr igo, nüc.ir, g.111Jdo y los
texrd es ya t:ll~ abu11d.111te.\ cn Li región. E.\tos producros se
exporta ban J F.urop.1 donde el t.uero se us.1b.1 c ri l.1 L1bric.1ción de
peros Y coras par,1 proceccion del pl·cho de los \old.1dos, 0 cubrir
las naves para c:\'Ít.ir ingres,ir.i el .1gua. Y por supuesto en oc.1 sione 5
~abrado, ~ar.1 las silhs ~· mn.1s de L1 époc.i. Craci,l\ ,1 este
inrerca m b10 de produuos, se ulitrní.1 pl·,c.1do, c.im.mín , aceite
telas'. ali mentos, no pc:rcct"C.lc1m \'lllo ,. .1ú11 ,HLÍcu ll&gt;~ de lu io.
enca¡es, ho)' 110 .fa_ft,111 g/111•rrh rlc Czsrdl,l y d, C./1111,1 pin .1, de oro 0
marfil pa ra los ,ricos halrn,intn de l'~(l' Reino, quie, l'\ l'll\'i.1li,1n,
de su ob r:11.cs, hnas L11us de lm mcrinm ... cuy.1\ l.1n,I\ ,tdtpiir 1,111
mayor lo ngitu d y lllcjor c.d1d,1d en lo\ duio\ i11\·iernm nnncf1m.

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León. (nunca piso , e d harina semillas y alimentos que -se
peculio, un al macen . e_
- , . d s Adem:ís pagó ca mpanas
rep;ir (l. ...,., n entre las familias necesira a .
858

para la pacificac ió n de los indios , pero lo Je ''p;iciíicación"
implicaba enviar soldados a l:i cacería de las piezas o senc illamente
extermi narlos como lo hizo en la expedición a cargo del cap1t.í11
Cristóbal de Irurrera, quiLn extermin ó ,1 los ind ios levantados.
Su hijo Marrín fue gobcrn.1dor Jurante 38 años, e igual que
su padre, autorizaba pacifi car a los indios, y aquel los que sc
cazaban eran enviados a las minas dt: Zaca tecas, pero rambién
sostuvo durante varios años, a los habitantes de la región, en
especial cuando había hambrunas o algún evento, como
inundaciones o sequías, dejaban a la población en condiciones
paupérrimas.
Era norm;il llevar a los ind ios obrenidos en la cacería de piezas
a lug~res alejados para su venta, así pretendían evitar la huida, sin
embargo, a pesar de encontrarse en Zacatecas o San Luis Potosí,
donde vendían sus servicios, en muchas ocasio nes buscaban la
forma de regresar con sus tribus.
La población indígena en lo que más carde fue el Nuevo
Rein o de León, se consideraba, podía haber llegado al mi llón de
individuos en 1521 al inici o de la conquista. Pocos añ os más
tarde, en la primera década, se c.ree disminuyó grandemente por
diversos mo tivos. Muchos de los habitantes, fal!ec ieron por b.s
epidemias al no tener defensas contra éstas. Otros fueron muerros
en las gue rras contra los hispanos cuando llegaron a trarar de
esclaviza rlos. Algunos más , ya esclavizados, fueron enviados a Las
Antill as.
Para cuando llegó don Luis Carvajal como gobernador, no
pudo co ntabilizar la población aborigen pues al ser nómadas, se
encontraban en constante movimiento , sin embargo , Juan Baurisrn
Chapa habla en sus Crónicas de más de doscienras naciones, mas no
menciona la canridad de su jetos que las formaban. No obsrante, si
se sabe que muy pronto hubo una disminución cal, gue cuando
iban a cacería de piezas eran muy escasos los indígenas a
encomien da, no pasand o, en ocasiones, de más de veinte, sin
embargo en alguna ocasión el año de 1662, To más García capturó
62 piezas de botín 15 de elLos eran "gandules''~ de todas edades 18
indias borra/ 1O con crías en los pechos y J2 muchachas y 7
muchachos menores. Siempre se entregaba el quinco a su majestad
de lo mej or de las presas o brenidas.

859

�En ocasiones el quinco del rey, que no siempre se cumplía, se
remaraba a los encomenderos locales, pero se cuidaba de remacar
el se rvic io y no al individuo. Desde la llegada de don Manín de
Zavala como gobernador, se llevaba un libro de remares donde se
asentaba el quinto del rey. Para 1672, por orden de la reina doña
Mariana de Austria desaparecen las encomiendas en el Nuevo
Reino de León y se forman las congregas, donde la idea era reu nir
a los ind ios en pueblos y repartirles tierras. Las congregas tampoco
otorgaron protecc ión a los na curales, fueron desaparecidas por
inst rucciones del Lic. Francisco de Barbadillo en 17 15
El comercio fue muy ílorecience, los comerciantes viandantes,
llegaban con un buen cargamento de codo tipo de mercancías, en
1635 las mercaderías fueron valuadas en diez mil pesos. Llegaban
procedentes, de Zacatecas, Querétaro, la ciudad de México y
Puebla. Aquí se recibía además, artículos procedentes del oriente,
los cua les llegaban en la nao de china a Acapulco. Para cub rir las
necesidades de los vecinos, había cambién comerciantes
establecidos en Monterrey, en aquella época eran seis: Diego
Rendón, Juan Canales, Francisco García, Antonio Palacios,
N icolás de Medina y Nicolás de la Serna.
Los viandantes arribaban una vez al año a la población, pero
para poder vender su mercadería y cobrarla, se quedaban seis
meses, Andrés González, Anton io Canales y Francisco Ferná ndez,
llegaban en noviembre y salían en mayo. En ocasiones, alguno de
ellos llevaba como mercancía indios esclavos: Vicente Guerra,
vecrno y mercader de dicha ciudad acusado de haber vendido ocho
indios esclavos en las minas de Guana_juato ... y se Le condenó a
prisión y secuestro de bienes. Como la obtención de indios esclavos
era sencilla, los comerciantes aprovechaban para obtener un
ingreso extra.
Al in icio del siglo XVIII, el Nuevo Reino de L.:ón enfrenta
serios problemas económicos de diferentes ripos y la flo recien te
económica del siglo anterior decae. Su terricorio es cercenado.
Texas ya no pertenecía al Nuevo Reino y ahord, Tamaul ipas deja
de ser parte de éste, perdiendo entre ambos, cerca de dos terceras
partes del uevo Reino que an res de esto, llegaba de mar a mar.
Los indígenas habían disminuido en forma acelerada, desaparecen
las encomiendas y aún las congregas, (mas a pesar de es to , los
rei neros continuaron con su práctica de esclavismo) y al
860

establecerse el :-Juevo Santander, José Je Escando lle,·a ,l trc:~
cuartas parres Je los l1abicantt.:s de '.\luevo León a poblar las nuev,ls
tierras, dejando "desprotcgi~la" b capital del Reino.
La minería , 9ue no era de las mejore~ de la Nueva Espaiia.
baja aún nds su rendimiento, lo lllal obliga ,1 los benefactores de
minas a salir del Reino o bmcar nuevas formas, para la obtención
de mayores utilidades . Las minas son c~lda día m:b escasas ,. más
difíc il se comporta la sicuación cuando desde 1715, hab,iendo
desaparecido las encom iendas y congregas por instrucciones de
Fran cisco de Barbadillo, L, mano de obra deja de ser "baraca'' y se
requiere ahora, el uso de esclavos o de ind ios a quienes se of~ece
parre del minerJl obcenido, encareciendo el cosro v no
permi ciendo sean cornp&lt;.:tit ivos, por la b.lja en la cantidad v e.al vez
hasta en la calidad del mineral.
·
El problema, pH;l los pobladores dd Reino se ,lgudiza cuando
José de Escandón rc:cihe órJcnes del virre_v, de ir a la pacificación
del seno mexicano. F.sc.111Jó11 decide esrablecer pohlaciones ptlra
beneficiar a l'ecinos _y pobl,1dores cttrenres de tiart1s. Quienes IJs
recibieran no p.1garían derechos, y con esr:is Jos opon unidades, de
reci bir t ierras y no pagar derechos, muchos de los habiranccs de:
Monterrey, deciden emigrar hJc iJ l\'uevo Santander, deia ndo no
s•ólo desprotegido a /\fonterrcy. sino pr:ícticamenre desinro . En
las villas &lt;le Cerralvo, Higuer.1s y ,1lgun.1s otra~, los hab ir,rntes
salen, no tan sólo rnn HIS !"amili.1s ~ino con sus garL1dos, para ir .1
fundar nuevas villa~.
C adere:·ra, Lin ,rn.:s, Río Blanco y muchas ocr;1s pobL1cioncs
también sufren despobLimie11to ,. c,1renci,1 de ,·ecinos. En
Mon ter rey, en 173S h.1bir,1b.111, ~úmo c.1be7,;1 Je: f.1111ili.1, SS
es pañoles; 34 mestiws; 21 mul.1to~. En lo~ ;i]rnkdorcs Je ].¡
po blación, 7 3 españoles. 2S mL"sm.os. 25 mul.uos. 1180
habiranti.:s, P.1rc1 1- .í(,. er,111 .1proxirn;1J,1mLnt&lt;: .1000 lo~ ,·CLino,,
ocho años rn:i~ r.irdc, quéd.ib,rn L111 sólo 68S. P.ir.1 ¡-s-, h.1hí.1n
desaparecido de :--.tonrerrey lod,1s l.l\ co1110JidJ&lt;ln dc que: hJbi.1 11
gozado los reinero~ d ~iglo .1ntcrior.
Mas no rodo (ue malo: rn 1-s7 se de'irnlm.: l.1 mi11:1 Je L.i
Iguana en Boca Je I c:011L'~ c11 L1 Pun1.1 de L1111p.110, , con 1/1111
riqueza fabulos1t e11 pl,1t.t _¡ plomo. Por dngr.1 ci,1 fue un poto
ex agerada l.1 iníorm.ición: prod11¡0 mucl,n.i 1;11/lril/1'.1 1'11 poco_¡ dí,IJ ¡io I
sus crecidas leyes; 11q11ellui mi11c'UIJ di, l'li, Jiu• u11 /,1.~,1r10 dt ¡,!111,r qu I ,
S(,J

�.
I · I ilat,1 ,¡11i' .,.t!:o de ,il/1.
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1 ,111· ,·0 11,uÍc'l",lt 1,111 11 il f
r&gt;oto .ie .it',l I,o; 11 m, .l
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H' c11ro11tró (·11 p1t' ras )11&lt;
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J. t-.1onccrre\· 11.1 l)ICJ
En J 760 en h ciuJ.iJ ~ierropo it.rn,i t: - ¡, . · 1 ·w enlrc
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- 1·s 120 cr.1n esp,1110 o : ..
281 vecinos, dé o~ cu.1. t: .
' ·(ros z•111i1111 &lt;'11 forma 11111y
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h.1hir:111rcs pol\ian e( ic.:r m. . .·
( i zbe t¡ue !,1s de pflo son
.
l 1s r e&lt;~l0 11 C~ \'CC J l1,\S, .e .1
y comerciar con .
f' ¡ rf\'il' ¡· N11euo ,\:léxico...
{lf os 1 ' · •
·
b
1
los lugares
l'CII dI di1s en
. . .
:
:
de libre comercio, se a re e
En 1781, se in1cL1 una cpoc_a
1
1· del puerto de
.
1 M· ·na al cc r111 1n,H e monopo io
, .
puerro de Soro a ' Jrt s' 1i l en 1778, dict3. la. Real Prngmat1ca o
Ve r:J.crui' cuando C.1rlo
•
de Moncerrev pueden
.
'b
Al . los comerc1.1nres
•
Comeroo [1 rf.
,on
.
.
er que ir hasta Veracruz., y
, al exterior sin cen
.,
lle\·ar sus merca nc1,1s
. ¡·. . , la ex¡)o rrac1o n.
. . . 1
. , 'tapa Je comerc1,1 1zac1on, , ,
,1sí se 1111c1.1 .1 tercc.::r,t e ·.
! . ,
1 goben111dor di' Lo rca y
d flo reci 1 en 3. rt:01O11, e
l
El con rr.1 ),tn
d ¡
te de fas provincias por
I paC1fiiu·1r las rrerras de nor. tenraba detener e¡
\',lle1111. tr,H11 biz te
1·
y 1obre to o 111
.
el r1t11q11t' 111111gc11as - . . .
d San Antonio de Be;ar,
1
J,· ¡
- 11 11rneios e
co11n,i/;1111nP ... ot e ,1/ll . .
,
·! destinan1e11te entre e/1as,
· 0 1 111ercdnClflS t an
introtluan il i'strt prouill '
. ·¡ . . es pocr1 o los soldados son
t b ro L,z ingt anua
rcnr1•111e11te, ,1 a . ..
I 'b. .
castigos todo pa rece en
Prt'(e
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corro/1/f
l rlos: .t pesm. de las pro ;1 1cio11es y

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' :,

z,,rno .
.
1 Monterrey no lo abando na n. En
\!.is Lis dcsgraCtas que aso\ an l
e 1; mavor pane d e los
.
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s cosec 1as muer
,
. ¿·
l 7'12. se p1er en J
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, ,
1 f . ·1ques de los tn ios.
1
. b· lhres l mas ce su rir ac,
grnados mu Jres y ca_: , -~a de hs usuales inundacion es, eras,
Poco despu¿s , en 11)6, u ,
,

com o en el dilu\'ÍO, un,1 llu\·i.1 d1: -iO dí.1~ \' 40 noche\, ,IL,tbrn c0n
sementeras, gan:.idos, y casa~ habi! .11.:ión de. VL·ci no~.
En 178'), una helaJ.1 111ternpesrin el du de ~.111 Agu sr1 n.
produ ce escasez Je cerc.des y hambrun,1. P.1r.1 Jy'lllÍ.H ,l Lt
pobl ación con rrJbajo el obi,¡H) Rafael J o~é Vcrger, quien hab1.1
romado posesión en 178.3 como O bispo Je Lin :uc~. orJenJ IJ
consrru cción de su palaLio de veranero, en rerrenos d e la loma Je
la Chepe Ver,1, ororgado por el ayuncamiento. L1 ed ificaci ó n se
hizo rápidamente y para 179 0. y.1 csraba rerminJdo &lt;.' I que m.í~
carde fue llamado el Pal.1cio dci Obisps1do.
A la muerre del obispo \'crgcr, un nuevo obispo, don Andrés
Ambros io de Ll.1110s y V:1ldez, tom,1 poses ión l 79 2, ,. conrinúa
con eJ afán de me¡or.ir el aspc-:to Je la c1udJd, : on nuev:1s
construcciones, e inici.1 en el mismo ,1110, l 79 2, d Ho ... pical del
1
Rosario :, principia la Caccdr;1] \lueva en el nnrrc d&lt;.' l.1 ciud,1d,
dond e se gast3.n 60,000 pesos, mu cito de cst&lt;: dinero, en pago .11
arquitecto francés Ju:111 Crousc t, quien cobraba diez pesos di ,~rios,
un sueld o fabu loso para su época.
Se suspende la construcció n Je 1, nue\'a Cnedral por
pro blemas encrc el obispo y el gobernad or por el arqu i1ecw. Se
abre la cal le del Rob le. se levanta el puente de Gu,1dalupc, se
prin cipia el Convenro de C.,puch inas, (no se ter.11ina) 1· l.1 Pres.1
Chiqu ica. Para estos ,1f.os, lo~ indígenas co;1tinu:1ba n
relari va men te ¡ranquilo5, mi YCZ por ser ya cscas,1 su población, y
esro fue lo que pcrmir ió d au¡;c de las co11srruccio:1es . Entre 179 1
y 1798, se lcnntJron ~erenl :, seis n 11e\·as casas. La fiebre por la
construcción hahi:i in\'adi do a i\f ontcrrcy dej.ndo unJ buena
camida.d de d inero en b ciu d.1d. Pero ;-io fue la únic.:i fiebre gue
llegó , en 1798, una epidemia de ,·iruela, &lt;le nuevo, &lt;lism inu\'Ó la
cantidad de vecinos del Nuevo Reino.
Posiblemen rc esra epidemi;i c0nvencicí .11 obisp0 Je Llanos y
Valdez, de s,ilir de L1 ciudad. p:ua lo rnal hizo un;i peri ctó n al re;,
donde decía q lte : con m~j{lr co11oámi('nto de csr,t t1nra, llfgrtb,r ,1 frz
conclusión qur !a ciudrzd de /\!011tern:.i• no cr11 propicirt p1zr11 esrar La
Sede Episcopal, ya que el c/im11 e1·a c,rluroso c,z!i du,z lllt'scs al mio v
también malsano. que ru¡u/ 1111 h,1hi'11 ind11stri,1s )' sl'hrc torl,~,
Monterrey estab11 conden11do a .fl'r " ' ' lugilr cnrto y qu¡· !t1 pow gente
que había era 111dofentc: )' que los ,1rteJ1111os que tra_Jo de otr(ls partes
para las obras q 11e emprendió se a:-osru,nbrilron pronto al ocio en que
1

,

!--(,3

�,1quí se u1uí11 .. . que en el hospaal que fundó, los enfermos traídos de
más de cien lugares lejos, por el clima se enfermab,w más
corrompiéndos;, las medicinas: que los estudiantes del seminrtri'o
sufrían pentllidades y plagas de la región ... y que por el bochorno de la
remperatum, em mtÍs fiícil dormir que orar: que muchas fnmlfins
pasaban las noches en los ptttios ... por el excesivo calor... por tales
motivos cre/11 conveniente trasladar lll diócesis a Saltil/0 11

Al arribo del siglo XIX, Monterrey continuaba con el mismo
ripo de agricu ltura, maíz, fríjol, caña de azúcar, algo de trigo; para
tr:i.nsformarlo en harina, se establecieron seis molinos. 1-Iuerras de
d iversos fruros rodeaban a Monterrey, aguacate, nuez, manzan a,
p:1rras ~ilvesrres, moras. El ganado con tinuaba creciendo y la
ciudad se había convenido en un centro exportado r, de ·a quí sal ían
miles de c.1bezas de ganado entre el vacuno, caprino y porcino.
No fa lcaba tampoco la exportación ranrn haci:1 el resto del
País como al extranjero, de celas hiladas por las mujeres. Rebozos,
jorongos, sarapes, colch:1s, alfombras,
manteles, servi lle tas,
ceñ ido res en lana y algodón
En 1802 se abren dos esc uelas, una para niiios y orra para
niñas, para instrucción grat uita y obligatoria y a los alumnos de
escasos recur~os, se les proporcionaban libros y los útiles escolares
11eces:1rios, y emp ieza el siglo de las luchas por la independencia.
la agresiva acrirud de los ind ígenas que JÚn habitaban en la
región a mas de las incursiones de las rribus bárbaras del norre, no
permitían gran desarrollo agrícola , comercial e indusrriJI, a pesa r
de cs10, ya en esos t iempos el comercio, de nuevo florecía, se
exportaba a diversas poblaciones de Tamaulipas y de Texas.
Caravanas completas de carreras reco rrían los pésimos
caminos, al llegar al Río Bravo o del Norre, tenían, en ocasiones
que esperar varios días h;isra que la corriente diera paso. Había un
camino abierro que iba de Villaldama hasta San Anronio,
incluyend o una diligencia par:i. pasajeros. Ese mismo año , 1802, la
fiebre amarilla ataca a los habitantes de Monrem:v causando
graves bajas. En el aspecto económico, conrinu~ba siendo
primordial la agricultura y en cspeci:d b ganadería, los producros
se vendían en Texas.
Ya supe rada la salida de los reineros del siglo anterior y la
muerte por la fiebre, la ciudad había alcanzado alrededor de 7,000
habitantes. Años dcsrués, rras la luch-1 de: 1ndepcndcncia, la que
8(,4

poco afectó al Nuevo Reino de León, y ya consumada en 1824,
existían 15 tiendas donde se vendía ropa tanto nacional como
extranj era, y 30 rendajos. En la década de los 30'', la población
llegaba , aproximad amente a 15,000 persorus, y se co ntaba con 20
zapaterías, 1O carpinterías, 13 fraguas, 7 sascrerías,
16
sombrererías, 5 alfarerías, 15 curtidurías, 7 platerías, y 1O obrajes,
(telares) a más de jarcieros, bordadores, panaderos, coheteros,
pulquerías , ca rpinteros y herreros.
Ya en el México independiente, el Estado Libre y Soberano de
Nuevo León, logra de nuevo, recuperar su liderazgo en el sector
económico industrial, más no por mucho riempo. En 1833, una
nueva epidemia llega a Monterrey, la de cólera que causó 4,741
muertos en el estado, el 22% de la población falleció.
Los bárbaros gandulones como dieron por llamar a los indios
comanches )' lipanes del norte iniciaron entradas a Nuevo León,
provocando graves problemas al comercio. Robaban a las
caravanas para obte ner piloncillo, mezcal, granos y ganado, el cual
intercamb iaba n por armas y municiones, en muchas ocasiones
frente a las aucoridades que incluso proregí:rn esros robos y el
contrabando, po r el beneficio que a su vez, obtenían.
Por instrucciones del gob ierno central, se forma la primera
Juma de Fomento del Comercio en Monrerrey, poco después
aparece el Tribunal Mercanril, ambas para controlar y estimular el
movimiento comercial de la Ciudad. La Junra y el Tribunal,
pudieran ser las predecesoras de las actuales C.ímaras de
Come rcio.
Monterrey conrinuaba su des.1rrollo, diversos comerci.rnres
extranjeros se establecen en la ciud.1d: J. Hume!! y S. D. Juse ice,
establecieron una tiend:i donJe reparaban relojes e instrumentos
musicales, eran pL1teros, armero~ )' doradores. :1t.!emás de construir
roda clase de muebles f'inos. L'n sastre fran cés, Pedro G. Para11t se
había asentado en la Ciu&lt;l,1d. Los reineros con buen poder
económi co, cenían por cosrumbre ir, año con año , h.is rJ
Matamoros .1 ]3. compra de ropJ y J\'ÍO~ par,1 la c.1~;i".
Mon terrey, a pesar de ser un .1 ciud.1d pe9ucñ,1 no cr,1
preci samenre tranquila. en los últimos Ji&lt;.:z años, hubo muchos
problemas po i ítico~, lo cual ,1feccab.1 ,1 l.1 pobhción. T1I vez por
ese motivo, florecieron ,·,11 ios peri ódicos en L1 regron. El
Corresponsal: El Cemi11da de Nu1' 110 Li:on , El .Vive!: f:'l l.dt((u, \' _L l

�se a,erub.1 el momentO de Lt inv ,1s1ón nortc.1mnic.111.1 cr:1.~ la
.rnexión en 1845, de Texas J l.1 Llnión Americrn.1, lm p:nrttHJs
mex icanos ,n ·ecind,dos en &gt;!ue\·o león. se prep.u.1b.rn p.1r,1
luchar, afectando grJvemciirr, al comercio y l.1 indusrn:t.
Fn 1846, rnienrr.1s el Gr.1I. Anconio C.111 ,des rr:1t.1h.1 de
detener ,1 !Js fuerzas inv:1soras, en i\1onccrrcr se inici.1b.1 l.1 lc.:va,
sin embargo, los habitantes de la~ pobl.icioncs ccrc.1n.1~ ,1 la
ciudad, se '"rehusabrn par.i no dci.ir ,1 sus L1111ilias cxpuesrJs a los
;naques de los indios bárbaros que se h.1bí ,rn increrneiH.~d?. Como
preparación a l.1 llegada de las tropas extran¡er.1s. se obligo a t?dos
los albañi les de Moncerrev ,1 que apoy;1r.rn a los 111gcn1eros
militares en la construcción. de Lis fortificaciones. Los sembradíos
de los. :ilrededorcs fueron destruidos, igualmcnre los jac.1les, pa ra
limpiar el ompo de barall.1.
'"
., _
En septiembre de 1846 , cae la C1ud:1J en. i:1ano~ del e¡ercito
invaso r v b economía encra en un proceso esrauco. (,ran parre de
los habirantes prefieren ab.i.n&lt;lonar Montc:ney hacia p~blacio_nes
adyace n tes, a fin de no a\'alar c.:on su presencia, la estancia aqu1 de
10 ; norre:1meric:inos. Al firmarse I,\ paz y regresar las autoridades
mexi canas los habitanres eraran de recuperar la economía de la
reoión. Para ello el gobierno busca forra leccr la instrucción
pGblica, incrementa la lucha conu~ los in~ígenas, má~ agresivos
,,hora. Invirrre en mejorar los cam inos hacia la nueva fron rera y
abo lir las alcabalas par:1 apoyo del comercio regional.
_ _
En 1848, se calcuL1 l.1 riqueza de la población en seis mdlo~es
de peso~. conran&lt;lo la propied:id urbana y los capirales merc~ ~riles
e industriales. Monterrey puede ser conHderada ~na poblac1~n. de
segundo orden, siendo las de primer ord~n, la crn_dad de Mex1co,
Guadalajara, Puebla, Veracruz y Guana¡uato y s1 Mon_terrey ~0
1
puede esrar 3 esca alrura es por tener tan sólo 26,(~00 ~abna nres
En 1853 se inicia la construcción del Pa lacio Iv1u111c1pal. un
año más tarde se ha terminado la planra baja y una parre de la
planea aira, al lado oriente. Se c1~piezan a le~an_rar unos ~años en
las aguas termales del Topo Chico y una fabnca de az~car. En
] 854 principia la construcción, a tres leguas al pon iente de
Monterrey, de b fábrica de hilados y tejidos La_ Fama,_ c~ n ~~a
inversión de $75,000, y con esto arranca la rea l rndusm alizac10n
de Monterrey. Eran socios de la fábrica, José de Caray, Gregono
Zambrano, Pedro Calderón Peni lla, Hcrnández. Hns., Manuel
866

María del Llano, Valenrín Rivcro , José 1\rforell , J . 1M. (']
• ausen, E.
B: S\eele )' J. B~ Buchard. Ese mismo_año. se consrruye el Templo
dt: Nuesua
Senora del
Roble ' cerminado en 1855 , ~ racias
· a ¡a
.,
.
5
aportacion de los vecinos.
Ya p.ira esa época, existían lo~ primeros grande.s comercios de
aba rro_res, ~! del espaiíol don ,\ lariano Hernfode7. y Luengas,
Pamc10 ~dmo, )' Valentín Rivero, mayoristas que imporraban
~ ercader1a de Esrados Unidos y Europa. Varias sombrererías,
d1 ve rs_os almacenes de ropa y calzado, y panaderías. Abundaban los
ren da10s.
Llegaban arrieros y vendedores del centro del País, muchos de
ellos se establecían temporalmente, en un mercado llamado la
Pl aza d_el Comercio, en lo que hoy es la Plaza Hidalgo. Ofrecían
muy_ diversos __producros: dulces, ropa, encajes, riras bordadas,
deshilados, teJ1dos, rebozos, armas, machetes, instrumentos de
labranza y todo aquello que una población ya imporrance podía
demandar.
En 1857 principia la producción de hilados en La fama sus
tej idos arín no conocidos en la nación pero la calidad de ello; sin
rival .. 1aún comparables con los de fas me'J·orefa'bricas de los Estado
U .d '' E
·
s
nt os .
se mismo año se establece una refinadora de azúcar
por el método alemán, ... industria que para un Estado como eL d;
Nue vo L:_ón en que fa principal riqueza agrícola proviene del cultivo
de fa cana ... es de muy ~rande interés especia/mente si se logra, romo
no es remoto, hacerla ob;eto de exportación para el extranjero.
En 1858 se inaugura el Teatro del Progreso, donde se
prese~tan dos o tres funciones semanarias, siempre que el tiempo fo
permzta, al no estar fas ra!Les pavimentadas, ruando !Lovía se hacían
grandes lodazales que no permitían el tránsito.
En 1859, se inician cl.ises en el Colegio Civil con 70 alumnos
pero un acontecimiento exrerno, la Guerra de Secesión en lo~
Estados Unidos .':ino a modifior la economía de la región. La
en~rme ~roducc1on de algodón de los esrados surei'ios, no podía
sa li r ~ac1a Europa debido al bloqueo de las fuerzas navales
~an qu is, así, Monterrey se convirtió en el cenrro distribuidor de
e:te, el cual_ le producía al Esrado, gracias al pago de derechos,
c111cuenra m d pesos por mes.

_Esto por supuesto, propició el contrabando, lo cual rra¡·o a la
re gion
' gran prospert'd ac1. Muchos extran¡eros
·
se establecieron en
86~

�Monrerrey para comerciar y aprovechar el auge, pero pronro
desaparecc:ría esra ventaja, al llegar la erapa del imperio.
Monterrey bajo el régimen imperial, en 1864, fomentó el
culrivo del algodón, introduce cambios en los trapiches,
(elaboración de piloncillo), ordena se esr.udien los parásitos
agrícolas de la zona y mejora los caminos hacia Saltdlo y Piedras
Negras, pero en 1865, el comercio desfallecía. En ese tiempo la
ciudad contaba con 32,000 habitanres, había 466 alumnos en 4
escuelas de niños y 2 de niñas, sin embargo, el Colegio Civi l es
convertido en cuartel de las tropas del imperio, las clases se dan en
las casas particulares.
Tras el rriunfo de la república, regresa el espí ritu
emprendedor de los reineros y en 1867, se abre una fáb rica de
hielo. En 1870, la. Casa Calderón, comercio al mayoreo operaba
en abarrotes, maquinaria, vinos y licores, mucho de esro ,
importado de los Estados Unidos y de Europa, además llevaba sus
productos a otros Esra&lt;los de l País. En 1870, se inicia la
comunicación telegráfica con la capital. En 1872, funda n,
Zambrando Hns . y don Valentín Rivera, la fáb rica de hilados y
tejidos El Porvcni r en Villa de S:rnciago.
En 1884 contaba Monterrey con 324 talleres y peq ue ñas
fabricas operadas por 1,329 empelados. Exiscían 42 carpinre rías;
42 zapaterías; 25 herrerías; 18 carnicerías; 14 ralabarrerías; 12
hojalaterías; 1O rene rías; 10 piare rías; 9 alfarerías; 9 balerías; 6
fábricas de fideos; 3 cabrerías; 2 fábricas de hielo; 2 aserraderos de
maderas; 2 molinos de trigo, Una fábrica de cerillos, otra de ácido
sulfürico v una más de cJjas de fierro laminado. La
indusrrializ~ción aún estaba lejos de la región, rodo se red ucía a
pequeños talleres artesanales, semejantes a los exisrenres en la
Edad Media en Europa. La economía descansaba en el comercio y
en el contrabando, el cual continuaba creciendo en forma
acelerada.
En 1880, se empieza a gestar el espírirn empresarial ind ustrial
con la primera exposición en la Ciudad, organizada por la
Sociedad Obrera de Monterrey. Tornan parre en ella, 115
expositores con 46 1 objetos diversos presentados: loza de barro,
galleras, chocolate, sombreros, zaparos, cigarros, maquinaria para
elaborar velas, moli nos de nixramal, enrre o rras cosas.

El ano de 1882 fue pródigo en aconrecimiencos p:tra
Mo nterrey. Llega por primer vez el ferrocarr il procedente de
Laredo, ~a luz décrrica, ~ se empinan a tender los rieles para el
fer rocaml urbano de mu liras que iba de la Plaza Zaragoza hasta la
estación del ferrocarril. Se so licita al Congreso la aucorización
para render las líneas telefónicas, empiezan a func ionar en 1883 y
se fu nda la Cámara de Comercio.
'
A pesar de lo que esco pudiera significar, Monter rey se
enco ntraba en problemas económicos, cada día perdía más
com peritividaq, debido a la llegad;:i del ferrocarril a diferentes
ciudades de la• nación, las que ahora obtenían las mercancías a
rravés d_e ésre, mucho más baratas que las que Monterrey podía
proporcionar, el comercio m3yorisra, languidecía.
La actividad económica esraba en depresión y la industria r;1n
só lo producía para la demanda local, sin embargo, en 1886, se
esrn blece la fábrica de cerveza León, la cual más rarde dio origen a
la Cervecería Cu.whrémoc. la que abre sus puerras en 1891, dado
inicio, ahor.1 sí, al auge industrial de Monterrey.
En 1890, principia el deseo de construi.r en la región una
fundic ión Je fierro. John R. Price, un inglés avecindado en
Mo nte rrey, solicira aurorización p.1ra la que se llamaría, Fundición
de Fierro y Elczborarió11 de 1vfaquinarZt1 de Afontt'rrey. En 189 1
em pieza a producir la Suevo León Smeltint,, Refinig and
Manufacturi11g Compttn_r Limited.
En 1892 empezó a rrabaj,ir l.1 Compariífl de /,1 Gran Fundffirín
Nacional /vlexi'r:ana. Refinaba oro, plata, cobre y piorno. fue muy
lucrativa, los inn·rsionisus recuperaron rn capiul en un ano. En
1900 se funda la Cornpr1ni.1 de Fierro y ---1aro ele Afontcrrey, orgullo
de los J uevoleoneses. E.sra ser:í L1 t'dtim.1 empresa que se dad a
co nocer en ésle breYC' an.íl i~i~. En lo_i, inicios del siglo XX, la
Cervecería Cuauhrérnoc, se inreg ró horizont,d ~- \'Crt ic.ilrnence
forman do nuev:is empres.is para L1 obtención de sus imumos.
A la mic,1d de: ese siglo, los empresarios regiomon tan os.
aprovecharon L1 ccrc1.11i.1 .1 lo~ Eqados LT nidos :' l.1 ScguntLi
Guerra :viundi:11, principia u11.1 nueY.1 inJusrrializ.1ció11. Y nace
una leyenda: ~l01Hem:~·, C.1f1Ír.1I !n1.lmtri.1I de .\1éxico v .ihor.i, en
el siglo XXI, C1piral Fi11.111cic1.1. Le queJ ,1 t,111 St)lo ¡~endiente ,1
Nuevo León, lograr l.1 i11Ju~m.di1.1cicí11 1..omo c.1.pi1.1I rcu10l6gic1
para coron:ir los esfucr1.o, .,. \Ueflo,, de lo\ .111tinum rcinerm. '
~

868

�Así cu:urocienros .1110s Je,pué\ de su fund,1c1on 1..t1mo CiuJ.1d
i\1 et I o poli t.111,1 de i\-1on t nrL'V ••19 llcl l.1 pL'q t1L'11.1 .il de.1. ,e co rw iert e,
reJlmente, en una gr.111 1..i11d.1d ..11 lkg.ir .1 l.1 lll.Hl.l tt.1p.1 tkl
desarrollo económico, graci.t&lt;i .1 l.i venc.1 dt' lo~ indigen.1s corno
esclJvos ..11 rrabajo produC(Í\"t) de: lo, mirn10s , ,11 conrr.1bando ran
en bog.1 durante L1 scgund.1 n1Ít,1d dd ~iglu XIX. \' al tr.1bajo
comercial de lo s .rnciguos reincros.

Bibliografía
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Geografía, colecci6n de tlrtículos relativos a la República Mexicana.

México, 18 56.

1

870

Notas Bibliográficas
1

Una caballería de tierra es equivalente a 42. 79 1la.
Sitio de hue11a IO. 7 Ha.
3
Estancia de ganado mayor 1.755.6 ! la.
'Estancia de ganado menor 78.27 Ha
5
En 1635 ya se trabajaba la lana en el Reino. ademús. se autoni'aba a los propietarios de lo!t
obrajes hacer entradas en busca de pia~1s &gt; esclavizarlos.
6
El encadenar a los trabajadores. aún los libres. era practica usual en la época. Así se
acostumbraba. los niños trabajadores en Inglaterra en el siglo XVIII. eran encadenados.
7
Los obrajes son las empresas iniciadoras de la industrialización de Nuevo León. por ser lo
más similar a una fábrica moderna.
8
Gandul nombre genérico para los hombres indígenJ.s.
9
Borras llamaban a las mu_jercs adultas. Actualmente se escucha entre los jóvenes llamar
''borras" a las muchachas.
10
El problema del contrabando. desde los inicios del siglo XVIII. era gme en la rl.!gión:
afectaba los ingresos de los comerciantes establecidos &gt; al gobierno. al introducirse
mercancías sin el pago de la alcabala. Con el trascurso di: los años no parece haber mejorado
la situación. aún en estos día~. a p.:sar dd tratado de Libre Comercio, continúa la misma
práctica.
11
El obispo Verger hubiera sido un buen economista. se adelantó a su tiempo. En 1930. en
Estados Unidos durante la época de la Recesión. los economistas John Maynard Keyncs y
Alfred Marshall. sugieren al Presidente Frankl) n Dclano Roosvclt. la creación di: empleos
para
poder dar a la población un ingreso económico&gt; a) udar a la salida de la Recesión.
12
Este hospital de El Rosario. 111:gó GonLalitos a iniciar su pnk11ca tn Montme). ) donde
posteriormente
abrió. por primera 1e1 en la Ciudad. una cátedra de medicina
13
Muy posiblemente el disgusto mostrado .:n el escriro del obispo. era di:bido a los plenos con
el gobernador don Simón llcrrcra &gt; Lt.:), a. qui.:n logró se dew1 icra el proyecto de la nueva
871
2

�. e·n lo .,
,,uc ahlira cs JuareL &gt; Tapia.
••
d , la pob1ac1on
1 b
d
1
,
la
creación
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e
,
d
.
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ó
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El b- po no logr su pr
, o 1s
. , \ltri n rnnondo
su petición.
. , • , ra\ ,¡\ pa~() d..:I ucmpo. lkgando .i ~cr · •
i•¡::1 contrabando 1:on11nuaba ~ .x ,1g. 0
como el centro Je és1e
. ·J.
,,
d. la población de l 85ó
. , ! · i\1ontcrrC\. t 1!{90-1960) 1e cnco
to
; ubhcación 1lam'.1d~ El Dt~a~rollt~~~;,i~r~~-~1~~do,,..: a La· Famal e~ lógico ~n u~a
Mauro afirma. que el surg1m11:nto de esta_ a _r_ b.d . ·arrollados. donJc '~ usa mu1:ha mano e
, . dad con maticc:s comac,al"'S .\ "·n pa1~c"- ~u º
soc1e
obra.

~~n~~a

LA FRONTERA ESPIRITUAL TLAXCALT ECA EN
EL NORTE DE LA NUEVA ESPAÑA.
Mtro. Rodolfo fapaw Cárdenas'

El avance promovido por los hombres de la Coron:1 Esp:1ñob en el
seprencrión de la Nueva Espai1a, fue conmuyendo. en el tiempo ven el
espacio, m:is de una froncera; una trama de distintos confines; el judicial,
el mili tar, el eclesiástico, en tre otros, cada cual con jurisdicciones y un sin
número de instancias que se nos presentan incrinc:idas, sobrepuesras, de
difícil comprensión en su funcionamiento desde nuestro tiempo; y
también, aquella frontera producto del ejercicio de b vida cotidiana en
rodas su esferas, que bien podríamos llamar la fronrera verdadera. Estos
grupos, vivieron una reahdad cambiante; espacios un día dominados y
otro día perdidos, fundaciones efímeras; quehaceres convcnencieros de
los capitanes y de los frai les, naciones de chichimecas rescatadas de la
infidelidad por actos masi\'OS de bautismo, sin que éstas cayeran en la
cuenca de su salvación. En otras palabras, la cultura norteña se fraguó en
ese caldero de encuentros y desencuentros de hombres y de visiones,
amalgamando en el riempo una cosmovisión genérica, con arreglo a las
nuevas necesidades d ictadas por la supervivencia ~· la inrndependencia
social, dando por resulrado maneras de in terpretar y adaprarsc a la
realidad.
Nos in teresa la presencia tlaxcaltcca en d norte, porgue vinieron con
mo tivación propia de conquista; así lo comunicaban a sus congéneres y la
mantuvieron como elemenco de fuerz:1 e identidad por espacio de
trescientos años. Así, podemos considerar que en el narre también hubo
una frontera tlaxcalreca en expansión y consolidación constante. No
obstante, nos interesa profundizar en las formas específicas de adaptación
872

873

�y transformación social que esre grupo asumió parJ. mantener su
presencia y sus núcleos de consolidación érnica. En efecto, los

rla..x:cal tecas, reconociéndose como genre de frontera, al igual que los
hispanos, renían clara su ind ispensable presencia, merced a la cual la
Corona podía sentar sus reales. Fue esre un argumenro permanente en
sus alegares para presionar la decisión favorable en sus litigios. También
fue frecuente la alusión a su valiosa parricipa:ión en la co nversión
rdigiosa de los bárbaros del norte.
Esre hacer suya la obra evJ.ngeliza&lt;lora, nos invita a indagar qué can
profunda era esca con\·icción, qué tan auténticamente pudo ser vivida la
religiosidad en las distin tas generaciones de tlaxcalcecas norteños; o si
esr:1mos acaso ante la presencia de un manejo utilitario del facto r
religioso, de un manejo de orden y peso polírico. Responder a esra
cuestión cal vez nos ayude a precisar, de paso, su contribución a la
constimción de la frontera espirirnal del none colonial. Ah?ra bien, con
relación al rópico de \a cristian ización rlaxcaln;ca, Gibson· documenta,
unJ. serie de narraciones que tienen visos de leyenda porque no poseen
constancia fehacience ames de la primera mitad del siglo XVI, bs cuales
revelan ya el esfuerzo, una vez entendido el ~isrcma colonia\ español y su
sustento, por presencar a los nobles daxcalcecas como fervie ntes
simpatizadores de la nueva religión; pero también como base de un
cue rpo de argumentaciones que serán urilizadas en sus peticiones y
alegatos políticos. Lo asentado permite aseverar que el crisrianismo cuvo
más de un uso en el seno de sus relaciones sociales, algunas de mayor
util idad en la vida terrenal.
Considerando que los tbxcalrecas venidos ,11 norte en 1591, llevaban
serenta años en concacto con b nueva religión, quedaría por preguntar
cómo fue su expresión en estas tierras y si esa crisriandad de los
rlaxcalcecas en el none, guardó las mismas dimensiones en lo espirimal y
terrenal a lo largo del riempo, que se apuntaron rempranarnenre en la
Provincia de Tlaxcala, o si la segunda fue prevaleciendo sobre la primera.
Intentaré, entonces responder a estas incógnitas. ~os serviremo~ par.a ral
propósito, de una capel lanía de misas funda das en San Esteban de la
Nueva Tlaxcala, en el año de 1734, por Don Esteban de la C ruz Y su
legitima esposa Doña María Catalina, tlaxca lcecos, de q uienes, el alcalde
ordinario de primer voto, dio fe de ser conocidos, y comc,rncia de estar
bien instruidos en la lenoua
castdlana .y en los misrerios &lt;le nuesrra sanca
b

[' caro,¡·IGl.l

Ié

El cerna .de la capellanía nos sicüa, en el ámbiro de dos problemas
claves y conuguos del cacolicismo medieval; los asunros de la usura y el
purgarorio. Temas que forzaron muchas horas de discusión en el sen; de
la Iglesia carólica, el primero, incluso desde tJempos de Carlomagno',
pasando por los Concilios de Leerán, de 1179 y 1215' y, en el Concilio
1
de T renro, concluido en 1563 '. El segundo, hace su entrada en l.1s
discusiones reológicas a fines del Siglo Xlll y cobra inusitado interés
también en el Conci lio de Trente, a raíz del cual se acordó una fuerte
propagación de la idea de su exisrencia~.
.
La. inrroducción ~el purgatoriunz, en los escenarios post rnorcem hizo
111sufic1enres los amenores recursos compensatorios, tales como donarivos
en. t_jerra~, di~ero, ~~ificaciones. re_ligiosas,. i~cluso sus propios hijos\ al
ex1g1r la 1ntenonzac1on del srn nmtenro rel1g1oso mediante la contrición,
acro de conversió n protunda, especialmente anees de la muenc de los
pec~d.o res, que . abría h posibilidad del purgarono, donde igual se
s~fnnan penas .mfernales, pero no en perpetum, pues al paso de un
tiempo, dependiendo de los pecados y de la ayuda recibida de los vivos,
1
el paraíso era el destino indefecrible •
En el pr.imer tercio del Siglo XVII la creencia en el purgacorio se
había general1~ado en Améríca; de manera que para enronces, la mayoría
de los novoh1spanos creía im~mediable pas.1r una temporada entre las
animas del purgarorio. El hecho ks infundí.1 gran temor, el cual se
acrecen raba con la incerridumbn.: de no s.1ber cuánto tiempo pod rí,1
permanecer su alm.1 en pen:1. Sin embargo, b Iglesia también ofreció las
vías para reducir la esranci:1 en el purgarorio, con recurso~ como la
ind.ulgencia )' los sufragios. Desrac.11110s los sufragios porque refieren 1.1s
acciones que los vivos re:1liz.Ü),1J1 como ,1uxilio espiri tual a las almas de los
di'.un~~s tales como or:iciorn:s, limosnas, obras pi,1dosas, penitencias ~·
misas . Es en este contexto donde cobró viJ;1 l.1 c1¡xll.111í:1 de mi~.ls.
como mecanismo .1 .rr:ivés &lt;ld cual las fami lias pudieron .1~cgurar qu( un
sacerdote oficiara m1s.1s a favor &lt;le b salvación de sus almas.
Entre las obras o icvdos píos, L1 capel!Jnía sobresalió en su
propósito emi nentemente rel igioso, r su génesis se loCJii,a rn el sl'no del
derecho canó nico. De hn.hn, exist!n on dos cipos de updL1ní.1; l.1
llamada edesdsrica u col.1tiv:1 y l.1 l.1ic.1 o profan.1. l..1 prirnn.1 tenÍJ. c¡uc
ser a~r?m.a&lt;la por d P.1p.1 u d obi~po, dcpcndí,1 de l.1 juri.,dicc1ón
ecles1ast1ca, el c.1pclLí11 &lt;ld)í,1 pcncneln .11 de.To, y c.:I princ.ip.d y su rent.1
pasaban J. fo rm.1r prnc de Li lglc,i.1. L1 c.1pcll.111í.1 laic.1, rc~Í&lt;;tÍ.1 l.1
tnterve nc1·o' n (1e 1·J 1g1c:su,
·
'
por 1o c.¡ue 1m licndcl.'.tos
r;ir,1 \'L'/ .,e:

�. . ,\Ll01'
.·, lL
1. l 11\ J\10. Ll\ il .\' [ll) l1.1hi.1
. .
I' L
R. 16·1 !1 lllt01'1/
esp1ntua11ZJD,l!l- . J::.t.' . . . . ·. i: .
In~ L,1¡1dl.1nc,, cs(o~ pod1.1n
l. . '
. - nón1c1 ll1S(l(ll(l01l. Lll Lll.ll1l0 .l
.
1
co1.1c10n n1 LJ
• . ·
. ,
, s~ prl'f) inb.in ¡1.1L1 \,ttcrL 01cs,
·
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'
• jO\'Clll'S (jlll:: · '' '
ser lcgm. tnc u_s1~•~ mnos Y!,. l
idJr Lkcir h, rntsJ\, p,1gJndo
d ·on 1c~ 0)11n,11.1 rn.ll
1
pero su con tct . . .
.t,. d . l
¡ued.rndo el ,uper.ívit pJr.1 e
generalmente una 1111111111.1 pJne e .1 rent.1. l
capellán' -.
. ..
. · ipdl.rnía rumlad.1 por Esreb.111 de
Revisando las c.uactcr1SllL,lS l1t: 11, L, - . .
l .. fi{lldar en la
~1 . C :.ilin1 diremos qui.: fue su ,oluntJt ... .
.
b Cruz Y l. ana .11., . • ; ' d . ·/io ut'blo 1111,; c,ipe!lr1ni',z co/,//Iva de imsas

wsa de su momd,1 q111 f)_ta ~ n l 11 . -:
d,, rent,1 en cada u ,1 111ío con la
de dos mil pesos de pnnnp,r )' lit nro
d
,,,
. . , d uinff misas rez/ltlrti por sus a/mm y las Je sus pa res... y a
obl1gac10n e q
¡
.. J . Rodrí&lt;•uez de b Cru1.. De
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h·3 brí:i. de &lt;Hl enar s11 1ntJO. u.u1
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acuerdo a a regu acion
, . · ¡· .
t· te -wud·u a l.i s.1lvación de

. d
l.
. nro¡)os1to re ig1oso L • , •
garantt:i e un )ten. su r
d.
_.. 1o que discre¡),1 rcspecw
l . ·ll-ín h.1st·1 su or cnauon. .
.
almas'! sosrener a cape ,
• . , l connonron co mo colativa y sin
· re entonces, es que a
·
a la norma vigcn
l l l. ·&lt;linario de primer voto, con
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.
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.
. ·¡ . ce escn6ano pu 1 1ILO. r
tcsngos ovt es ~ an
·
•
que d número es bastante
.
bl' a d concraro, notamos
misas a que o ig .
d
. do oeneralmente, el sesenta por
, d quince m1s·1s reza as, Luan
º
l 1
como o.
-. . b e11tre treinta Y cuarenta misas anua es, o
.
d los casos se s1rua a
,
.. 1
ctento e
,
n interés m:b rerrenal que esp1mua .
cual denota para nuescro cadso, u
J
- lar que b fund-ición de dicha
,
d 1 .
se pue e sena
En apovo e O ,isent.l 0
. .
h
· J 1· ·smo Juan
, .
1. . consmu1r la crenc1a e mt
c:ipellan ta se apron:cu parla
· •
¡~ ¡, posibilidad de que el
I C , on O CUJ 1 Se CJnCC ., "
d
Rodríguez e a ruz. _c
.
. po ¡1 renta no sea objeco de
.
.
· · . l ce y -11 mismo r1em , ·
pammonto se csptmua t,
,l " se compone... de una huerta
, nl'lS a ·1 casa que ...
algún gravamen; :w_n d - be 'con -las paredts dobles nuevas /11.ertes y bien

d

toda cercada d(' tapia e tt O
d' d Lt , con mil doscientas parrds
. · d d dos varas y me 10 e ª 0 )
d
d
acon ioona as - e
, al aprecio corriente importan os
nas)'
on·as
segun
g, -andes y pequenas que u
"
d t es t1n-os podrá La dicha casa
.
mil y cuatro cientos
pesos..." , Pero , ... antes e r ¡ .
fi " amas
.
.
,,
le ·icomoda con e mismo in, ...
valer más de cznco mil pesos... ' se ·.
. 1. " .
un rancho que se
,
L .
n patnmomo
con
l
de la capeL ama ~o cztwa... u
ba·o el o·o de San Lorenzo, con casa y
encuentra a la salida del pueblo, . J_ l d J arro mil pesos v doscientos
planrado de "sepería", con un pnnc1pa e cu
,
de renca anuales. D
E b ¿... la Cruz hace un monraje muy hábil,
on sre an L
En este
cas0 ,
..
.
l " de algún gravamen.
·u hqo y evitar e Pªoº
l
para incremenrar a re~ta a s
, .
.
.. debe entender nomás
Además, llama la arenc1ón que el parnmon10 se ...
876

durante La vida del capellán... y ... que después de su jctllecirmento haya de
volver el ditho rancho ,ti tronco y repartlrsela entre sus hijos y herederos y solo
La capeilan!a colativa... se ht~ya de mantener en su fuerw y vigor
imperpetum... ". Se asegura también que a su (ilkcimiento. han de seguir
"... en derecho de patrones los hijos y nietos "... de mayor a menor por
Línea de baronía... ", cuidando además, no mermJr más de lo necesario el
patrimonio famili.u e incrementar el superávit en beneficio de los
patron os, quienes se reservaron el poder para la administración, tanro de
la capellanía, como del patrimonio asociado.
El interés rcnrista que reviste el caso, manifiesta cómo la intención
por la salvación de sus almas, en el esquema cristiano, no estaba en el
cemro de la atención de. los del pueblo de San Esteban o al menos de esta
familia. También es posible que dominara ya en el seno de la comunid:id
tlaxcalceca de San Esceban, el pensamiento monetarista, que tanto había
combatido la Iglesia. Lo anotado nos permite adentramos en el tema de
la usura, ya apuntado como segundo p11nro de estudio del presente
rrabajo . .Ésre aparece en cuanto nos pregunt:imos qué se hacía, tanto para
obtener la renta , como para usar el superávit que la capellanía producía.
Recordemos que ante el poder de corrupción del dinero; nacieron
órdenes rel igiosas que se opusieron a la riqueza; entre éstas los
mendicantes franciscanos, quienes, como sabemos tuvieron a su cargo la
cristianización de la provincia de Tlaxcala y la de los vecinos del Pueblo
de San Esteban; de ral manera que la larga tradición cristiana de condena
a la usura, la conocieron por estos hombres cuya enseifanza fundamental
fue el valor espiritual de la pobreza.
No obstante, la usura, fue la base para el desarrollo del crédito, el
cual habrá de adquirir varias formas, todas las cuales presionaron a la
Iglesia, quien terminó por reconocer J los ricos como seres dignos de su
11
riqueza . El ablandamiento de la Iglesia anee la usura permició que ésta
fuera deslizándose poco a poco a los ámbitos precoses del capitalismo.
Cuando la Iglesia in ven ta el purgatorio, se permitió, de paso, el progreso
al usurero, quien dirigió la economía hacia la actividad prestamista en
instituciones, como las actuales, sin que mediara culpa o pena. Sin
embargo, en el año en que se fund ó la capellanía que estudiamos. 1734,
existía ya la actividad inherente a esras instituciones por nacer, actividad
que, al parecer, en el Pueblo de San Esteban, o al menos en la familia de
Don Esteban de la Cruz, claxcalteco. venció el obstáculo ideológico que
pudo trabar y retrasar el desarrollo de un nuevo sistema económico en el
none de México.

�Dado que hemos afirmado que la capellaní_a referida, sugiere u~a
incención más rcntisra que espiritual, puesto que mceresa as~~urar al hl)O
y asociar el superávit y los bienes que soportan la fundac10n al cr?~co
familiar, como forma de preservar el patrimonio en el seno de la fam_iha Y
de la comunidad de San Esteban; pudiera pensarse que ral tendencia era
común en la Nueva España, pero, lo anterior no acontece en c_res
capellanías, hasta ahora localizadas, las cuales tueron fundadas en la villa
de·I Santiago del Saltil!o, más o menos concemporaneamencc.
.
La primera de ellas en el año de 1657, establecida ~or Diego de
Alonso y su mujer Isabel Flores, con un principal de dos mtl ,resos y una
renca de cien pesos de oro común, apoyando la fundac1on c~~ dos
caballerías de cierra y su agua, más una cuarta parre de un s1~10 de
ganado mavor y menor; con la obligación para el capellán de dew una
misa rezad~ cada semana y comprar el vino y las hostiasH•. La_ se?unda,
por Nicolás Guajardo, fundada en l 687, también con un pnno~al de
dos mil pesos, una renca de cien pesos de oro común _anual, respondiendo
por el contrato, una casa en la calle principal de Salt1ll0, con s:la cech~da
con viguería labrada, una recámara con sus aposemos y zaguan,
siete
cuartos con techos de morillos, además de una huerta con arboles
frutales. La obligación aquí, es de veimicinco misas rezadas, más la
compra del vino y hostias1-. La última, fundada por Bernarda de Herrera
en J 689, con auroriz.ación de su legirimo esposo, Alonso de CepedJ, con
igual capital y renta, acr:ivesando para la fundación, un mol1110 en la
hacienda de las Palomas, una caballería de tierra. y dos días de agua c~da
mes'". Para nuestro propósito vale decir que . ;seas
capellamas,
espiritualizaron los bienes, requirieron la a,rr~b_a~1on del obispo para
validar su fundación y cuidaron que el capellan 1mc1~l se ordenar~ con la
rema; igualmente, que las misas se dijeran en la capilla y ante la imagen

'!

de la devoción de los fundadores.
. .
La información revisada permice aseverar que acros_ rel1g10s0s
semejantes fueron vividos y concepcualizados de manera d1fere'.1te, al
parecer con mayor apego material entre la fan11l1a daxcalteca. As1, D~n
Esteban de la Cruz, establece en el contratO, que :i fal_ta de capell:.in
miembro de su familia, porque la línea de sucesión se hubiera agotado, el
derecho de parrón de la capellanía recayera en los gobernadores _del
·bl
" por ser casa de comunidad en que St' fimda La dicha
pue o
...
,
h" d 1
, ' '' y que entonces se ordenara como capel!an un 1¡0 e
capelianw... ,
.
.
l
pueblo, el más pobre; y si éstos no pudieran. ~es~lver el p~rronaco en os
términos senalados, entonces ti escado edes1asuco lo h1c1era; relegando
!P8

así, a una p~sibilidad remota la intervención de la lglesia en el manejo de
la capellania y resguardando el pacrimonio para sus congéneres
claxcalrecos.
Pero, ¿existía aún el senrimienco de idencidad émica entre los
claxcaltecos de San Em~ban, capaz de organizar escas esrraregias a un
nivel soóal?
Siguiendo los pasos a Don Esteban de la Cruz, se ha localizado un
e_xp~d ienre del año 1809'", el cual contiene el curso seguido de un largo
lmg10 por un solar, que en esos años revive Don Pedro Sánchez contra
Don A~aricio Valverde, pleito que resume los propietarios del predio
remontandose al a1ío de 1732. El sicio en disputa después se conoció
como la Plaza de las Cruces, localizado a espaldas de la Parroquia de San
Esteban, y el cual terminó vt:ndiendo el párroco José Manuel Camacho,
al ayuntamiento de Saltillo en el año 183iº; quizá aquí esté la razón por
lo que Don Este~an cuid_ó no espiritualizar los bienes comprometidos.
En el expediente existe un documento fechado en abril de 1744 el
cual contiene una nómina, por barrios, de vecinos rlaxcaltecos, de San
Esre_b_an, quienes realizaron una aporración de cuatro reales por cabeza de
fan11lia, para comprar el terre~o aludido, donde se formaría una plaza.
~?s. cosas nos rnceresa de dicho documen co. Primero, en el p:frrafo
1111c1al, c_n el cual se presenra el asunco, se asienta que " ... el cabildo y su
llecmdano tuvo por conueniente se restituyera dicha tierra y se aplimra a la
cofradía .del Srmtísi~110 Samzmento ... "; para ello se le pagaría a Don
Prudenc,o de Or~bw Itme:r~ 1~ cantidad de cincuenta pesos, y por el
colateral, se pagana a Don Cmcobal de Robles Navarrete, b cantidad de
ochenta pesos y cinco reales.
Del cxpe~_ienre s_~ despren~e que el cerreno en litigio, pasó a ser
prop1cda~ de u11.l hqa narural , L1 cual casó con un mulato , a quien
... lo~ anc1t1nos co':,rJu1st11rlores no pcnmrieron el que se {(Verindnra y agregfll'i/
en dicho pueblo... . El mulato venJió !J herencia de su mujer a :-..fachías
de Agu irrc; pero el cabildo rJmbién le impidi ó su uso. Sin que quede
claro cómo, el sol.ir pa'iÓ .i propied.td Je Don PruJencio; quedando así
~n _manos de españoles; poniendo t:n ril'sgo la integrid:1d terriro1úl v
ecn1ca, puesto que sc11 alan en c~.1 primera p.me, Li cxisrencia de u;1
m_andamienro en c.:I arLhivo, de que no se consicnt.1, " ... Sf' ill'n mdl'
ningunos españoles, mul11tos. mcsti;:,os, ni rnt1!q11ier omz rní,dad... ". r.izón
por la rnal el Cabild o 'ie dio ,l l.1 c.irc.t de restituir d sobr .1 l.1 co mu11id.1d
por _medio de la Cofradía v re~t.tbkcer ;i&lt;, Í, l.1 f:1lr.1 a l.1 "lc.1l t,1d", poi
alguien cometida.
L

'

�El om&gt; Jsunto inu:n:s.urn.:. '&gt;l'. rcl1c1c Jirc1..r.tn1cnre .1 Don Es1cbJn &lt;le
L1 Cruz.. Por b relación .1ludiJJ. s.1b(.·1110) 4uc: ptnencció .11 b.u-rio de San
Esteban, dado qut' Jp.rn:u.: en c11JrrJ posición. De~pués de él, se
inscriben sic:re princip.1le~ y luego cu.m:n1a nombres 111,is, )'J sin el don,
pero cooper:111do con igual CJnriJ.1d. D-: la posición gu;1rdada en la
relación, ~e deduce que Don Esrdi;rn no c:rJ el más ri..:o o Jc~r.1udo en su
barrio, sin embargo, manifc:stó en el co1nra10, que: tenia Jo;, hijos más,
los cuales habían recibido ;,u hercnci.1 con ,rntdación a b iundación de la
capellanía; Si consideramos qul'. la norma vig&lt;:nte i:n cst: tiempo, preveía
que sólo podía compromcters&lt;: en la capellanía b quint,\ p.irrt: de: sus
posesiones, cntoncc:s cstaríamo~ anrc un Don con muy bu&lt;:nos rec.,ursos y
potencial hn,rnciero.
Ahora bien, la rd,tción por barrios Je 1744. a la que nos hemos
referido, consigna a cuarenta y un señores principales. Si cad:i uno de
dios hubiera poseído. en promedio, un patnmonio como el de Don
Esreban, podrfamos conjernrar, a reserva de comprobarlo cabalmenre,
que ex:isda en San Esceban una n.:d t1n:1nciera basrance considerable, y lo
mismo perfilar el papel de las capelbnías en esce pueblo que como
sabemos, estaban en la base del siscema crediticio de la época,
general menee a rravés de los depósiws irregulare?, teniendo como
mejores solicirames a los comerci;rnres;"" dos circunsr:rncias generales que
estuvieron presentes en San Esreban de la Nueva Tlaxcala, como fuerzas
integradoras que co:idyuvaron a la consolidación érnic:i. y a la identidad
social.
En síntesis, vemos en esrns daxcalreco:, norreños del siglo XVIII,
renovad:1.'&gt; pauc:is culrnrales -ancbd:1s en viejas tradiciones. No son los
daxcalrecos qut en la lund:ición de San Esieb:in, en 1591, hicieron valer
sus costumbres (und,Kionales, como manifiesta resistencia a un proceso
que inrenrab,1 cancelar sus raíces cosmogónicas. Ahora, encontramos a
unos daxcalrecas inmersos en b culrura norteña en formación,
.:onsolid.idos rerrirnrialmenre, haciendo uso de los marcos religiosos para
formar \az.os que nuuen su origen y comunidad presente, pero también
para incorporarlos ucilicariamenre en su fortalecimiento económico.
La familia Je Don Esteban de la Cruz., manifiesta una forma
específica de enfrentar. qui'l.á la mejor maniobra culpígena que la Iglesia
ideara, parJ aceror a los feligreses a su seno. Pareciera que escuviera
presenre orra forma de pensar respecto al supramundo, y su amparo,
diluyera la preocupac1on por el destino final planreado por el
cristi,rnismo. Qui,j en el sc:no de b comun idad daxcalteca de San

Esteban,
..·
O 1a v1genc1a
. . l el recuerdo
.,
&lt;le Lt e
.. ,
al1v1ara a pres1011 de la lol~ 1 ..· l
osmov.1~1on mesoamericana
.¡
.
o t:Sla uu:1 a observ
· d.
.
'
apego ,\ a sevendad de ellas.
anua c sus pracncas y el
Lo
. encontrad
1
1 anrerior
l explicaría la d'f·
' crenc1a
l
t axca teca y as tres capdlaní f. J· 1
. a entre a capellanía
·¡¡
..
as un atas en b V 11- d I S .
~ V ren ns , 1[i a e ;1t1t1ago. Los de
la v1 a esp1rnualizaron los l).1t:nes
sus almas; es decir, el scnrido Y el ti d , ~arn re orzar su deseo de salvar
r
del establecimienro de la ca · 1 . ?n
eligwso dominaron la intención
.
. d
, pe 1ama, ero en 1
11 ,
d.istanc1a e lo espirirual esta, presenre en la . a cape. , anta tlaxcalteca ' la
y mermar lo mínimo nec
. 1
. tntenc1on de conservar sus
btenes
A
, 1 b' .
esano a renta en be c . d 1
si, e o 1ec1vo renrista don . , 1 e d . ,
ner1c10 e superávit.
f;
d ·
..
imo a rnn ac1on v s
acror e tntegrac1on social Y ! .
1
,
e nos presenta como
Por orro lado
. · le mico ª rnmeme utilitario.
' ,espos1 6 equelacond·-· , d
estos momentos más un
ic1on e tlaxclateco, fuera en
.d
,
argumento eco ' .
I'
'
neces1 ad de identidad étnica
d' nom1co-po 1tico, que una
d' d
puramente icha
esru ta o, es de notarse que lo h.. d
, 'porque en el documento
Rodríguez de la Cruz. Ana l sMt¡os_ e Don Esteban se lbmen: Juan
d I C
. ,
, ncz amnez de b Cn z. A d .
e a ruz; como si existiera la int . '
1
t y n res Marrínez
más, los nombres de sus '¡ ..
Tenc1061~ ,º a tendencia de españolizar
e d d
, 11¡0s. am ien e 1 .
'
run a ores hayan renunc1'ado I J
t
r su ta Interesante, que los
'
a os nerecnos "
h 6
... " como co d .. ,
... que a lan en favor de
1os naturales
.,
,
n 1c1011 para oarant·
1 b
1:
izar a ucna fe en la
fun dac1on de la capellanía , cuand o fue stem
1
.
a1egada ante la Corona.
pre ª pnmera condición

rº

I?ual~ente se puede pensar ue esre · ¡ .
mane¡o unlitario de b capella , 9
1 u nmo asunto fuera parte del
'rna, como o fueron 1
.
ya comentadas; acciones
.
as ouas circunstancias
.d
, aparentemente
¿·
.
'
cons_1 era la inteligente maniobra de la
contra tetonas, si no se
~erc1ben nuevos elemenros para definir¡;~~ fo~ma parre, )' en la cual se
nem. po que se vivía· maneras i ¡·
t dent1dad rlaxcalceca, acorde al
n
d
,
nte ¡oentes e ada
..
uevos erroteros para el pensa . o
l
. prac1on, que abrieron
m1enco y e quehacer fronterizo.

Bibliografía
Archivo Municipal de Saltillo:

~-M.S. P~. C 12/1. E 46. 3F
.M.S. Tierras y Aguas CS. E 2 bis. 25 f.
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. y E 3. 3f.
A.M.S. PM. C 4. E

25~2f.

88]

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A.M.5. PM. C 58/1. E64. 80f
Gibson, Charles. TlaxcaÍtz en el Siglo XVI. Fondo de Cultura
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capellanías de Misa en la_ Nue~l España. 1600-1821. Universidad
Autónoma de México. México. Ano 1999.

EL LIC. DON JOSÉ ALEJANDRO DE TR.EVIÑO Y GUTIÉRREZ
UN APUNTE BIBLIOGRÁFICO

Notas Bibliográficas

Lic. Era~mo E. Torres Lópe1
A~ociación ;\!Jciunal de Abogados. A.C.

.
• .,
de Estudios l\tulw.Jisciplinanns dt: la Um\crsidad
Profesor ln\es11gador dd Ct:ntro, 11
·. C ,lonial por la U1mcr~idad Autónoma de
.
de Zac~t•·c~s
en i~tori.1 l
,\utonoma
" ~ "'· Doctor:mdo
•

Introducción

f~~i:ii~\.-harks T/mcala en el 'ligio \TI _FCE. l\1é:\ico. 1991. PP:. .J 1- .J~7 ~ Ln lo sucesivo.
' Archi\o :vtumdp:il de Saltillo. Pres1d..:nc1a M11111c1pal C 12/ 1. E .J6. Jf.

Don José Alejandro de Trevi110 y Guriérrez dest:1ca en la vida
social y jurídica de Nuevo León principalmenre por dos razones:

i

/\MS PM.
.
. la Chapel/e de 789 l.cGoff. Jacqucs. La
1 1 1
' Regulada mediante la ·:lclmo11110 -~c11er~ '·;..~e j ;;- d1e1 Gctlisa.· Barcelona 1987 pp. 33-34
bolsa \' la \'ida. [conomw _1 Rel1R1011 en a - a . e
&lt;
··
C T
104-107
Op. Cn. Lc,_iol. pp. .
.. .
,,. ocu aciones Terrenales. las capellanías de .\ lrsa en
"\Vobescr. Cns.:la \Oíl. 1 ,da ftenw I f e_ P_
.
d. \I; · . \ lc\1.:0 r\1io 1999.
_ JóOI// 1 ¡ Pá1?.9Un,\Cr,1dadAutonoma c . t.:\ICO. ,
/a.\,uern E·.spa11a
· ' - · '-·
• Op. Cit. Le Goff p. t 07
~ ldcrn \\'obcser. p. 9.
., Op. Cit. LeGoff p¡i. 97-98
10 Op. Cit. t.cGu!T pp 109-1 1O.
I I Op Cit. Wobc5Cr, rr 95- 107
Op. Cit. \l,iobcscr. pp. 17- 19
1
)
e· \\1S PM CPII
E.-16 31'
h b'
Cp. it. ' ' · · ·
,
•¡ . a h ,apellania ,aho que en este no a 1a
14 El patrimonio tenía caractcns11cas s1m1 are, : .'
'· ·
capellán~ la renta era recibida por el patron del mismo.
1' Op. Cit. !.e Goff. pp. 60-6 l.
16 AMS. Pi',1. CI E-12.21".
• A\1S. f'M. C4. E 25. 2f.
f• ;\i\lS. P1'.\. C.J E 58. 21
19 .i\ M \ Pi\1. C58il E6l 8ílf
-i _ .
•
.
:,
s \ i\eua, C5 . F 2 bis -~ 1 Y I. J . 3!
.
•
,.
1s r
"1-~r~1~ ti1;;~sÍar din:ro que pagaha akahal:1: se garant1n.1ha mcJ1ante !1atlur~~
:: Op. (11. \\'ohescr pp. .J0-43.
1

-

• Instituye formalmenre la enseñanz~ del Derecho en el Esrado.
• Es el primer Presidenre del Tribunal Superior de J usticia.
Sin embargo, su trayectoria y su obra de jurista, maestro.
escritor y funcionario no han sido rescaradas de acuerdo a la
dimensión histórica que le corresponde y sólo comamos con la
ficha bio gráfica que nos ofrece el historiador por antonomasia, el
Maestro Israel Cavazos.
En virtud de ser reconocido como el primer cacedr,í.cico del
Derecho, así como por otros mérirns. su vida reclama un esrnd 10
amplio y de tallado; que profundice en lo ya conocido y aporte
nuevos daros. En eso hemos trab:1jado y en ranco aparece
publicado, ofrecemos una apretada síntesis con daros inéditos que
hemos localizado y que expondremos en el cuerpo del presente
escrito.
Con la in formación reunida por D. Israel Cavazos
establecemos siete etapas o momentos en la vida del fundador de
la hoy Faculrad de Derecho de la UANL y son:
883

�Con la información reunida por D. Israel Cavazos
escableccmos siete etapas o momencos en b vida del Íundaclor de
la hov facultad de Derecho de la UANL y son:
¡_ S~s primeros veince años: ( 1759- l 779). Su nac1m1enco; su
famili,L

II. Su estancia en el convcnco franciscano de San Andrés en
Mon terrey donde cursa lacinídad y retórica (1779-1780).
11 1. Sus estudios en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en
G uanajua co . (1781-1785).
_
IV. La permanencia en la capical d~ la. Nueva ME~p~na(lc7o8m5o
alumno de la Real y Pon tificia Un1vers1dad de ex1co
1790).
V. La edad madura: su rerorno a San Miguel el Gra nde sfie'.1do_ ya
su actividad como pro cs10n1sca
a b oga do; su macr imon io
( 1790 - 1817).
_ .,
Vl.- La vuelca ,1! sol.u no rceno (1817) y la real1zac1on de _su obra
fundaciona l de la cáted ra y la magisrrarnra ( 1824 -182)).
y_

VII. Su fallecim íenco ( 1830).
De cada uno de escos puncos se conocen ünicamen te los
aspectos ~enerales; pdcticamente tan sólo los enu nciados. H ~ce ya
muchos ;ños, en Li comunidad jurídiCJ. nuevole~nesa, se repite su
nombre cuando se habla del origen de los esrnd10s del Derecho; y
cad,l enero se con memora el comie nzo de los misn_10_s _~ero ~1 0 se
inten ta invest igar en corno JI jurista que_ los 1nic10; as 1 _por
· . lo res::dcando dicho mérito, lo mencionan Hermenegildo
e¡emp ,
,
c , H,
Oávila, Francisco Valdés Gómc1., Ratael Garza anrn,
ecror
Gon1.ále1., José Juan Vallejo y ?1uchos más. ?rros ~ucores lo cales
han elaborado un pertil biográhco sobre el Lic. Jase Ale¡a ndro de
T reviño y G uriérrez pero sin mucha forruna; .1sí vemos que:
1.

En 1942 el Lic. Helio Flores Gómez, en Universidad,
órgano del Consejo de Cultura Superior, (No.l
septiembre de 1942 pp. 103 - 10~) publica el t_~xto

Datos Biogrríficos del Lic. Don Alejfmdro de Trev1no Y
Gu.tiérrez, Fundador de la Fnciilrrrd de Derecho
conteniendo ,1lgo mucho rnuy breve y con má~ bue_na
incenc1on que conocimiento sobre e,I pe~s_ona¡e; dice
por ejemplo: "ingresa al Seminario Conciliar y abraza

el ~stu~io de _ la carre:a del Derecho" pero el
Sem rn ar10 comienza a funcionar en 1793 y para
-:nconccs José Alejandro ya había concluido la carrera
el~ abogado en la ciudad de México (véase el punto V
de los arriba anotados).
2. En enero de 1949 el periodista Manuel Plowels G.
escrib ió en El Poruenir una nota conmemorativa al
125 aniversario de la fundac ión de la cátedra del
Derecho esbozando algunos datos biográficos carentes
de veracidad .
3. En, 1949 el P_rof. Plinio D. Ordófiez en un largo
amculo aparec ido por parces en sucesivas fechas en El
Porvenir y bajo el título de "El facror humano en la
educac ión plÍbl ica de Nuevo León ," dio a conocer
breves biogratías de educadores; la de nuestro in terés
conrie ne información escuera y errónea en alounos
0
punros; seña la por ejemplo: "Hizo sus csrnJios en el
Seminario Conciliar de Monrerrey". Ya comenr.rn1os
lo equivocado de esta afirmación en el punco 1.
4. En 1952 el mismo texro, pero con otro rírnlo, se
reproduce en Annns y letras (afio IX No.3 p.6) con
las características ya d ichas.
Esros a~1tores muesrran as-~ectos_de la vida del personaje, pero
muchos nns son lo~ que
&lt;.:JLln srn ,1dentrarse en su biografía
cuand o se h.ibl,1 de b creación de la carrer.1 de abocrado.
Es a partir de 1959 que podemos con ca/ con ll!l;J nota
biográfica general y cierta del primer jurisra-catcddrico de Nuevo
León, graci:1s a las i,west igaciones de D. Israe l Cav:nos Garz:1. Sus
~p~rracionc! Lis dio ,1 conocer pr imero en l11rcrfol1,z !\:o. 61 Je
¡ul10 d~ 19)9 y luego en El Porvenir del 2.3 de enero Je 1974, 2ª
sección·, cuyos daros am.ilg:i.ma y presenta en su Diccionario
Biográfico de N1ier 0 !.eón (lJANL. 1984 en dos volümene,; Li
segunda ed ición es de 1996 en un volumen) v en Escritores de
Nue~o León (U,-\\"L. l 1)9(i). Con p0Hcr.íorid ,1d J csras
pub licacion es, quienes toc,111 el ccm.1 del inicio de los esrudios
j~ríd icos en la enriJaJ !·lo l.1 figur,1 Je su fund,1dor, ::,e hasan en
dicho auror. Rccienremcnre llocío Condkz i\!.1i, \' Edmundo
Derbez. Garcí.1, en ~endo~ L' inrc rt:~.111res cn~.n·o~. h,rn .iludido al
personaje que an,1li1;1111os . La Dr,l. Condlc~ .\1.1i1 puhliu1 /.r1

!o

1

�emeríanz1t del Derecho 1'11 Nuao l.i•ow !,o ,,,_,,1111,u&gt;nt') l' loJ
hombres' v el Lic. Oerbei. G.11cí.1 L1 hulqmd1'11rt,1 &lt;' 11 ti !'v't,l'ito
Rewo de· León. Prnnnp1mó11 de Jo¡1q111J1 ti,• ~nwlondo }' Ji'cty
.~eri1t1ndo fert·s, 1 de 1\/ier'. L,'n.1 y otro h.11.1.:11 .1pon.h.ionn puJ un
mJyor conocimienro de b \'id.1 Jd lu11J .1dor de l.1 LJrrer,1 de:
.1bogJ&lt;lo.
~Los dat0s que hemos rc:uni&lt;lo los .1grup.1111m ,. cxpon&lt;.:mos
Jenrro d&lt;: los ~ierc: punto~ .int&lt;:s ~l·1ialado~ (nurneros l-\'~11) .. _rn
rorno .1 i\1arín, N. L.. IJ tierra 11,H.11 Je Jo,J :\lej.rndro Je 1 r&lt;.:v1no,
hav v.uios rexros de dimnguiJns cron1st.15. El primero es Jcl ~r.
Ju:in José de la Guza y ,1p:irn:ió c:n 188' cn el romo 111 Je las
Obras Completas de: Gonzalitos (C1p . XXII l. P.igs. 111-130). el
segundo rs del Prof. .-\lberro S,in&lt;..he;, \' lo _publi:ó en t l),J3 L1
Sociedad Nue\'olconcsa de Hisrori,1, Gco¡;rafía )" Esc.1d1rncJ: sin
embargo ninguno de los do:. men1..1on.1 .11 ilusrre m.líÍnc:115c, l.ueg~
escribirían sobre Marín. N. l.., IH.1el C:w.nos c:n 196)
(retomanJo su escmo de 1959 al hablJr del Lic. de Treviño }'
Guciérrcz)' v Ramiro Leal Gonz,íla en una obr:i de 1994 Y
reedirad.t e~ el 2000, quien sólo lo ctta t:nm: los lug.ireños
distinguidos, pero eso sí en prim&lt;:r t~rmino".. ~1_.ís adelant_c la
profr,t. Elda Feliz Gonz,il&lt;.:l, cronist.i del mun1c1p1_0,. redacto un
texco sobre Martn, N. L. para el número dl' mayo-¡ul10 dd 2001
de b revista Presencw Le~islattua (No . 3) del Congreso local pero
sin mencionarlo. En 1999 la Faculrad de Den:cho y Ciencias
Sociales v Colegio de Criminología de la UAN L. al conmemorar
el l 75 ~niversario de l.1 imp ..rtit.ión de la primera dred ra Je
Derecho, v como un homenaje a su iniciador :' a su tierr.1 natal.
~forin, N.' L., editó un folleto de 43 p,íg1nas con cexros de v.uios
autores en los que se alude JI Li c. José Alc¡andro de Tr_eviño y
Gur iérrez apoyándose en los daros '.nvesrigados_~or Israel C:ivnos.
Dos obras más cenemos, publicad.is tamb1cn parJ. celebrar c:I
175 aniversario del inicio de los escudios jurídicos, escritas una
por monseñor Aureliano Tapia Méndez y o tra por _el. pbro. J•
Antonio Porrillo Yaladez pero sin el propósirn de enfac1zar ~n la
biografía. El primero publicó en Cebrero ~el _200? La P_n,merrt
Ciiredrll dr: Derecho Civil en Nuevo León. EL Semmano Concdutr de
Monterrey, que luego se reproduce en Derecho Siglo XXI, reví.sea de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio ~e
Criminología de la UANL número 1 enrro-abril del 2000 pp.2)1

88(1

42. Y en el año 2002 el pbro. J. Anconio Portillo da .1 conocer ~u
libro Ln Cdtedrn de D,·rerlio Canónico )' Cfril ... editado por la
mism a inscitución el.lucati\'a.
Recorriendo el camino .tnd;ldo, pero buscJ.ndo concinuJr y
ampliar la brecha, y precisar .1lgunos daros, trn:1mos las siguic.:ntes
notas partiendo del esquenu convencional dl: siere puncos en que
quedan comp rendidos los diversos aspeccos de la vida del Lic. j osé
Alejandro de T revi ño y G u riérrez.
I. - Los primeros ve inre años: 1759 - l 779.

Esra etapa se inicia el jueves 22 de febrero de 1759 fecha
del nacimienro de nuestro personaje, el cual cienc lugar en la
Hacienda de San Antonio de los Ma rtíncz (hoy Marín, N. L.) Su
parcida bautismal la dio a conocer el invesrigador Cavazos Garza
en El Poruenir, del 23 de enero de 1974. El documento original
obra en el Archivo Eclesiástico en Monrcrre~• y se puede rambién
consul tar en el inmenso ace rvo filmográfico de La Iglesia de
Jesucristo de los Sanros de los Últimos Días, mejor conocida
como la iglesia de los mormones. Por no haber párroco en la
HKienda cicada y siendo ésta jurisdicción de Salinas Vicroria. el
reg isrro bautismal corresponde a la parroquia de este lugar, es
decir a IJ iglesia de Nuescra Sei1or.1 de Guadalupe. A continuación
transcribimos el mencionado documento, moderniundo su
ortografía:
José Ab:janclro Rw1ón. EspmioL
En once d1írs del mes de nlllr:w d,, mil sererimros cincuenta y nueve en
!t, nyud1 de pmmquia de San .Antonio de ws .Martí.nez. bautzzó
solemnementi- con ueces de pdn'Oco el S. Br. (b,1chiller) D. lgn11cio Jvlardnez
11 José Af.e;andro Ramón de diecisu&gt;te dias de 11nc1'cw, hijo kr;ítimo de dn.
Joaquín de Treviiio_y de dñ,r. Luisa Gutihrez.. españoles, 11ecino, en dicho
puesto. Fuei'OJ/ padn'nos dn. Francúco Gon:uílez 1\/agas y df11t. Gertrudis
Gonuilez a quienes t1mo11estó su obligación J parentesco l'Spirú:u.al y para
que conste ÚJ finné.
Licdo. José Antonio Martina. (nHmáz).(Libro de bmmsmos No. 3
foja 51 0 756 - 1772), de !t, iglesia de Nuestra Seiiom de GUlltiA!upe de
ku Salinns. Rolw No. 605,402 consulMdo t'II kl Estactl \ í,/ft, Verde de !.a
iglesia de los mom1011t'S)
887

�Con base en esta información, fech .ida e! domingo 11 de
mJrzo de 1759, arribamos a la fecha de su nacimiento que fue el
¡un·es 22 de febrero dd mism o ,1ño . Queremos comenrn r ~u~ el
M:.iestro Cavaws Garza comienza el documento de d1 stinra
manera a como aparece líneas arriba, pero sin diferir en su
contenido. La transcripción que hace el Maestro después del
nombre empicz.a así: En esta ayuda de parroq111t.1. de San Antonio de
los lvfartínez, en once di({S del mes de marzo ....
En es te mismo libro hemos enconuado !o., asienrns
baut1Sniales de cinco hermanos de José Alejandro Ramón. Con él
incluido fueron seis los vástagos del matrimonio de TreviñoGuriérrez, cuya relación es la siguiente:
1. Isabel María, nació en julio de 1757 (foja 24),
2 . José Alej.rndro Ramó n, nació el 22 de febrero de 1759
(nuestro biografiado).
.
3. José Dionicio, nació en abril de 1761(toja 90), .
4. José Rafael Esranisbo, nació en mayo de 1763 (fo¡a 108),
5. Isabel Maria Ramona, nació en 1765 (foja 126).
6. Anna Ma. Felicidad, nació en 1768 (foja 155) .
Todos de apellido de Trcviño y Gutiérrez. En algunos de
estos regisrros se señalan como padres_a Joaqu ín de T reviño ~
Luisa Guriérrez (es el caso del registro parroquial de Jose
Alejandro Ramón) y en otros se indi ca n los nombres compleros:
José Joaqu ín de Treviño y Ma. Lu isa Gutiérrez.
Creemos que tal es la familia del Lic. de Treviño_ y G~riérrez.,
considerando el nombre de los padres, l.1 r,uonable d1stanc1a entre
un nacimiento y otro y el origen comün de rodos en el Valle del
Carrizal jurisdicción del Valle de las Salinas.
De los eres últimos asiento~ (puntos 4,5 )' 6), se desprende
que el matrimonio de Treviño-G uti érrcz ya no radi caba _en la
Haci enda de San Antonio de los Marcíne1. pues el de 1763 &lt;l1ce de
los padres del bautizado: "ve ci nos del puesro de A~ ua Negra"! en
los de 1765 y 1768 leemos que tntOllLes &lt;.:ran vecinos de los
Anteojos". Podernos concluir que si en el lapso de 176?,,a. 1768 _l~s
padres de José Alejandro Ramón vivian en estO'i lugares ta~1b1en
éste, pues su edad oscilaba entre los cuacr~ y los n~1eve an os de
edad. En la Carra General del Estado de uevo l con, levantada
1

888

por la Comision Gcogdfica-t.-;plor.tdor.t rn 190ú, Agu,1 Neg.J .\e
aprecia a l.i m1tad dtl umini1 tr.11.i&lt;lo e,1 línc:.i 1&lt;.:_lJ ,k ~l.11ín J
Dr. Gondlcz. Hemos bu\CJUo \111 éxito la p,,1 uJ,1 m.1rnnH11l1,d Je
los padres del Lic. Jose .\lt ¡JnJro &lt;lt" Tru·iÍJn. &lt;.¡t-':: debt wrnt.u en
algún li bro Je matrimonios .111ter101 .1 1~,:; 7 , a1íu del 11,t.:i1111i:nto
del primero de los seis arrib.1 .111ocado,. Fn los l1hros p.1rroqu1.1k.-.
de la iglesi,l de Nue~cr.1 Señor,1 de (;L1ad.1lupi:, de ~alin,n Viccori.1
no aparece.
Quercmo\ asenrar que dicho .1 110 de 1757 u&gt;incidc Lon el
auge del m111eral Je l.i Igu,1na en L.1mpnos, d rn;il -dice
Gonzalirns- '\onrnbu_HÍ mucho al .wnientu de: est.1 pol,l.1cion y
de otras .-.illlad.1\ al mismo rumbo". l'.11 \t7 esro no ct.n~.1 rdac1611
direccJ con m1i.:srro person,1jt pern n p,11 lt: Je: .'ill uH,&gt;1110, lOmo
rambíén lorm:l p.1ne dd concexro roliriw soLi.d en que ~L
desarrolló, Li c1rLllllStJ11ci,1 Je h.iber nacido y 1..reci&lt;lo bajo c:I
reinado de los ílo1 bones. Es ros h.1bí.u1 de~plaz.1do .1 l.1 d1n.1Hfa de
los Habsburgo en el gohierno de Esp.111,1 ,lesde el .1110 dt 1-oo y
jusro el J1ío de l 7'i9, cuando n,lCL José Ale¡Jndro R.1món,
asc iende al trono el Rn· C.1rlo\ III r~ inrndo Justa l -ss. FLIL'
célebre por las 1111meros:i~ e 1mpo1t,1ntcs reforn1,1s que i111p!.1111ó y
la mcdid :i de cxpuls.1r, en 1-c,-, a los ¡e,u1t.1s Jl roJ.1, .-.u,
posesione,, intluyendo c.l.110 ;i l.1 ~un•,1 l\p.111.1. ''\ 'n pc1iodo dt·
modern i?.:1c1ón )In p.ir,t!elo en la hMori.1 dr.: Ec.r,1ñ.1·· di Le Je e,t,1
etapa .\1ario R0Jr1guo'. FI \'ur.:vn Relno &lt;le l ,·t·,n 1:c \'Í\'Ín de:
cerca este Slllt'SO put.:s nu hab1.1 .1t¡u1 Jt~11it.1., dc,tk 1--d en (lllt
emigraron .1 tict r.1, dt mt.:jnr dinu. t'\ t1l:1.1r .\ P.1. r.1,, Co.1hud.1.
Dos reyes ll1,Í!&gt; rt'in,lrnn tn l.:s p.111,1 &gt;. lll tud 1, 'llS C(llo111.1, en
el tie mpo en qui.: v1,·10 l ost' \lc¡,111dro R.,11,ci11: C.1do, 1\' &lt;..¡111en
reinó J e 1'88 ,l 1808; ~· lutsll l·ern.111d11 \'ll d Lll d g11h::111ú dt
1808 J 1833 LOll l.1 inturnpuon dt.: 1808 .t 1813 tkhida ,t l.1
invasión Je bp ,1í1.1 por l." fuu,.1~ dL ~ q,nlc,in. Ct1mo ,,dit·;1w~ cl
Lic. Jost' Alej.indro dt.: l'tt.·, irío ~· l,ut 11:ri o ,·1, ici -¡ .1Í1\1,: dl' 1~~ 1)
a 1830, justo t.:! t1empo t¡uc: Jl·in 11011 lm rl'yt·~ mt.·11Lin11.1do~. \j
Carlos lII p,fü&gt; .1 l.1 1!1,1or1.1 por ,l1 ¡H1l-c1c1 ,lt: tl'l\ilutt111,k1&lt;·,11
&lt;le! imperio csp.uíol, !·t.:rn.1nd1&gt; \ 11 lo i"ut pn1 ljl!c t 11 ,11 rl·Í11.1dn ,e:
dio l:i luc:h .1 por l.i i11dq,l'11du1L1,1.
Así mi,11w ljlll'f-:mo~ rq.\1,tr.,r qul' en 1~-...:; tlllll lu,,,¡, i.1 ,·1,n,1
del gobcri1.1do1 D 1\kklio~ \'id.d dt: 1 t)ll,I .il \'.ille J~I (º.11111.tl,
jurisdiLción del\ .illt· de l.1, \.il111.I\, dondt· vi\1.1 ti tlllc•111n ¡,i,·L11

�de 16 :liio~ José Akj.1ndrn R;1111on. Q11.:d.1 pend1c:1H&lt;-' 11HL1g.ir s1
éste recibió dt: dicho ;;olwin.,dnr .,\~ún .,po,·o p.1r.1 p.1~;11 .1
Monterr.:y J. csrndi.H o si h11hll .1\sun.1 1.:bLion: o ,i 1nflL1ylÍ .:n d
el pre~bícero que firrn.1 \:1 a-:r.1 b.1uc1rn1.il. c\ \ 1L.. Jo!&gt;l'. 1\nrnn10
Manína, pues ~ll tr,1ycL10ria es l,1s1 iLknllc.l .1 l.1 que ,iguió l11.:go
José Alejandro de Tre,·ií\u. ~cgún .tr10t.1c1on qu,: .1p.irc.:ce en ,:\
libro de brnriws &lt;le l., P.1rroqui;1 J,: Cu.id.ilupc Jc ~.,\111.1~ \'idoria
volumen lll que: Lomprendl' de: ¡--.6 .1 1-~2. y &lt;-¡Ul'. u&gt;p1.1mn~ a

continuación:l.1bro de b,1pt1J7&gt;/05. Que corre deirÍi.• 1·c111tey odm d,· ,1hril d,·/ ,nío del

bilJO i'¡ n11d,1do )' c.¡rgo de Se,íor
Licenciatlo Don José Anto1110 Btnuzrdi110 Al,1rtí11ez Bc11,nwles y Flores.
colegit1l i¡ue fue m el Rtrtl di: S,m hw1ml'O di- Salt's rÍf l,1 Vi//¡¡ de Sm1
Mig11fl f/ Gmndc y después en el Re,d) 111,is (lllliguo rlc S1111 J!defa11So de{¡¡
ci1ul1d de A!A:ico: e11 él t&gt;:vmlÍ11i1dor; s111od11I dtjunst,IS, hl'sidrme de l.m
11cade1mm de Crí11011ts, Í t)'fS y leología J\foriil Bachilln en Filosofa y
mnbos Derechos, Licmcwio e11 .\agrados Ctí110111's por &amp;1 Real y Pontificia
Unil'ersidlld de 11q11elÍ// Jmperi,d Co11e, oposI(or a !11S Ctítcrlms de Cdnones
y Lyes, Ct1tedrritico Substimto de UIS de \lisperas de S1gmdos Cánones,
Clm1mtin11S, Decreto y /nstiM,1, Abogado ele 1'1 Real Audienciil dt estíl
Nueva &amp;pañiT, primer Cum Beriefioado por su Majest11d y Vicario Juez
Ecíesirísrico de fstos Vidl.es de Nuestra Señont de G1111dtiL11pe de lm SaLiruts y
Gm1Z11les con sus agreg,uios por el limo. y Rmo. Soíor Don fr. Franciscode
S(IJz Bzmuwennmz 1\IJartíne:z de Tejruit, Diez de \lázsco, por fil Diviruz
,rt,ri1ci,1 y de Íll Smzm Srde Apostólicll Obispo de CuatÍlilnjam, Nueuo Reyno
de l1 Ga!icia y de León, Prouinci,1s dA Nay,irit, CnL[fornim, Coahui!ll y
1fX/1.S de el COJJS~jo de m M19est1td" (rollo G0'/102 de h filmorcc., de la
iglesi:i de los morrnoneS). l.J)s dJtOS Jntcriores coinciden con los que
registra Israel C'..Jvazos en su Diccion,1rio Biogrrifico de Nuevo León en la
ficha relativa :u presbítero José Anconio Martínez (2l ed. 1996, p.323).

Sníor

de setenmtos ,·i11rne11tr1

_l' .i/'Ís

ll. - Su Estancia en El Convento de San Andrés en Monterrey

( 1779-1780).

De ;1cuerdo con lsrael Ca\'azos "no Jiu s1110 hasta rnrnplidos
veinte años (1779) cuando logro pasar t1 Monterrey, mMriculándose
en las cdredrns de latinid,1d y retórica. que imparria el padre
1
Rumayor en el conuwro de San Fra11osco"· • Hoy p. no exisre ese
convenro de franciscanos que es,LIVO ubicado en el espacio que
8')0

ocu. r.
nl.'l cJI l', ¡' ru1
-• 1u l\\ 1crunril f\1 ll fll.\ ¡·I.\Ll
. l'tl 11 11· l l)
St.ooeuú a Z.H.H'Oi' l 1· ' 1 .
j
. -.,1 e le
L,1m¡rn de
C'
·•
,1L ll\l'l\l () r·q¡ · di.
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cerm1n.,b.1 o cmpc,.• 1)l • seg
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• · •. ~ • . e pun u, el temnlo
u 11 ,._. \'t.: t L: , t
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1 1
escucl.1; V l.'11 ¡ -7() C:rl 1 ', .
• . ~lt.: lit: ,ll l'.ll\,l, (01\Vt:l\ ( O \ '
·' uniL.i pu&lt;:s lo · · ·
1743 b ·que: opcr.iban· en
1 .. .
) Jl'.su 1tas \,.1hí.rn cc:rr.1Jo en

.
a csqurn., Lit: Lis ho' 11, · d .
ore os y el Sem inario Concil' .
. , :, L,1 c~1 e r.!!cobnlo
M La 1posibTd d ¡.
- . l,ll Sl'.Jhnohasra )7 )3.
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( l esrnd1ar con los f
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Ale¡and ro Ramón sin d d
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Ltncisc.1nos L1 tuvo J .,¿
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u ,l ~r.1c1as al lcg·ido
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·
a ra. Leonor Gómcz l c'
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·
que en 1767 dispuso
e e astro a hvor d 1 •
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1 . Sh
1c o convenro, de lltl.l c-' -d . d.
· , . e a 1mp.1rt1ción, en
are r,l e or,lmlt . "A/ - .
d. . . ,
ininana La criredrtf }' ¡ 'UO
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déct1d11 de 1770
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· d'r. 0 rigo Mendiri...:h .1&lt;';/'. "En ¡ 1
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u·in J0 , l) 1.
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so nno de la benefacton ,
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c1 n.1n e¿ oc: Rumavor,
'' ~ quien com( J .' "I.
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b ·rev1110 , , era tambié11
o r1unt
. :1·o de1 Valle d, 1o~e n .e¡andro de
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T
pe rtencc1a h Hacienda I I ,
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e JS Salinas al que
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' l C os I\ 1.Hllílt'l. ·H b·'. íl.
aque ranc1scano parJ h· . . d. 'I
.
.
&lt; :t J a in u1do en éste
:ice1 eeun¡unsc.i? · L I b--'
go erna or en sus e&lt;;tud io ' ·O 1 .
el
,
s. é e primer , I o la
b i .1 L',1poyado
•
d
b
irmo su acta baucismaP
L.l ra ene11c1ado que
fi
_Vale la pena comenrar que )Or el r;er
.
Alepndro Ramón rnn I
f t . . . npo de h escanc ia de José
..
o~
r,1 nc1!&gt;Ca nos (· 79
tam ten Servando Teresa de \ 1 . , .
.rnos
-SO) estud ió
6
declaró a la Inquisición el. 2~erdcon el !'adre Rumayor, segün lo
acuerdo con Israel Cavaz . 11 -1 de sepuembre de 181 i'; )' de
os , e
espués d
· · f
concluyó sus esrud1·0s ... 1 . 17 om1nico ray Servando
" os
anos
d ·
traslada a la ciudad de M, ,·
D , es ecH en 1780 y luego se
.
~x1co. on Carlos VI
1I
~
esa conc usión cscoLir fue
_
.
egas ahrma que
1
1
16
. .
a os
ano!&gt; lo
cons1gu1ence en 1779' 1
l ,
.
que nos ubica por
. ,
'pues 1a 6 ta nacido en 1763 Q • ,
con d 1sc1pulos O :11 menos u· l vez se cono .
&gt;. · ui-u fueron
convenro-escuela d e
.·
c1t:ron en ese temploy

~

'

e

1

ra11c1scanos.

El año en que José Alc·and R . . .
decir en 1779, rienen lu . Jd ro_ am?n. inicia SU!! esrndios, es
·¿
. .
g.u osd aconcec1 m1entos s1gn1
· •[¡ .
a v1 a religiosa de la re . ,
tcauvos en
1
•
.
gion Y e Monee ·
•
u a v1v1 ó o conoció d. _,, ...
r1ey en c.spec1al, que sin
d d. . . ,
t::
cc1 ca \' que d
.
d
e tm1tac1o n terril . , 1 d,
,
.
ese ani os estaCJr: la
o n a e una nuev·t d , .
1
d .\
primer obispo. Precedamo
.
, 1oces1s y a muerte de su
En

s a comentarlos:

1777, dos anos anees del in re

al convenro, se crea u
,

d

J ,

.

b. g so e ose Ale¡andro Ramón
n nuevo o 1spad 0 co n ¡•unsdicción
.
en lo que
891

�hoy son los territorios de Tanuulipas, Texas. CoJhuda \' :-:uevo
León dándole corno sede la villa de Linares, elev,tda entonces a
ciudad por el rey Carlos lll con techa 19 de rn.tyo del ~7 Dos años
después, para curnplimentJr est.1 disposición, el l 4 de: febrero se
expide una Real Cédula donde: se: prc:viene al Dr. Eusebio Ventura
Beleña "procediese a la división y adjudic.H.:ton del terriror10 de
1
que debía componerse el Obisp.1.do" \. Como primer obispo de la
nueva diócesis fue nombrado el franc15cano Antonio de Jesús
Sacedón, siendo consagrado como tal el l 8 de abril de 1779. Era
el Dr. Venrura Beleña, Oidor de la Real Audiencia Je México y
uno de los abogados m:is destacados de la Nueva Esp.1ña, al que
volveremos a tratar más adelante, y quien re,1liza su encomienda
entre marzo y agosco de ese año. No c.reemos que para cumpli rla
hubiese crnido que viajar a escas ticrr,1s pues sin duda aprovechó
los trabajos preexistentes. en panicular el informe ck O. José de
Osorio y Llamas quien señaló que "debe siruarse !J silla episcopal
en medio de la diócesis,(),) concemplo con belh proporció n la
villa de Linares del Nuevo Reino de León" "'. D. Eusebio Ventu ra
publicó por bando el 2 de septiembre del 79 la delimitació n
1
geográfica del nuevo obispado • y par.1 tomar posesión del mismo
salió de México hacia Linares frav Antonio de Jesús S.1cedón,
1
llegando a Monterrey "cal vez por ;.widaJ" ·' del mismo año, pero
~intiéndose enfermo "no quiso hosped,ll'se 01 la casa que se había
arreglado para él y se quedó en el convento de San Andrés, ;unto ni
templo de Snn Fmnásco p,1rtl tomar 11n desc11nso y seguir hacia
L1nare;" 1 • Sin embargo no logró concinuH puc5 ".1gra,·ado de su
enfermedad, murió el 27 de diciembre dé' l 779";,. En ese tiempo
José Alcjrndro Ramón era esrnd1ante en el convento.

ll l. Sus Estudios en San M igucl el Grande, Guanajuato .
Al concluir en Monterrey una p.ntt: dd progr.un .1 c~colar dt:
su tiempo, José Alejandro R.1111011 ~e: 1mcr1he en el lle.11 Colegio de
Estudios de San hanLi~co Je \;1\n conuguo .1 L1 Con~regh.ión &lt;le\
Orarorio de S.rn relipc: !\:en de la vtlb &lt;lt: ~.in Miguel el Crande,
Gu,1najuato. ";llli actthó los 1ílr111wl St'IS mt·st•s tic rrt1Írit',1 .rurrnndo1
wsegu1dtz los dos y 111ed10 a,íos di' Jilosofi'r1", diu: D. hr.1cl C:.1v.no/ •
Creemos que c:n 178 l &lt;lebic) ingre\,1r Jo1..~ Alej,1ndro R.11nó n al
Colc.:gio Je San h anusco &lt;l&lt;: ~.ti&lt;:\ c11.1ndo wnc.1h.1 LOll 2.2 ,1iim Je
\.·

'

1,,..

edad.
Considerando
que en 1.... 88 ha6 ,ta en i\1oJl[errev 68 .
'
1
vecinos, segun e gobcrnadoi·
~1anue l BJ hamond .·.
.
)
'
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1781, cuando José Alei·rndro 1),.rn,on
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"ma11ro mor,1do, ffe111111rlo lo., c;r,w1,uu uJ H",-,1-' 1·n,·,1rn,1t/¡1_,, 1•1•rdt's los
¡;iósofos, y Los teólogos bl,1111',1s" ''. bn 1~8 2 t:I reuor dd Colegio, el
Dr. Día1. &lt;le G.1n1Jrra y D.l\'.lllls, luce pub liur en \lc.:x1LO 1rn
opüsculo conteniendo Li d i\e1r.1ció11 de uno Je los ,1lum110., del
Colegio que versa sohre la Urilul11d de /,¡ Gt'oml'tri11 pt1rrt las
Czenc111s y Arres: neasidnrl de dla pt1rtl t'l t'St11cl10 filo.1~firo. Al final
del impr~so aparen: una lisr.1 de lo~ alumn_?\ próx'.mos a Jise~rar
en examen públiLo en hs Ac.1dem1.is Je (.,eometrt:1. En cs:1 l1sra
esrá nuesrro personaje; \111 l'mh.irgo ap:irl'Cl'n l'quivoc.1dos los dos
apellidos y el lugar de origen, pero sin duda se tr.ua de nucsrro
José Alejandro Ramón (v:?a~e .11 final el ;ip¿nJice). Cabt'. observa r
lo siguienre: en dicho .1ño de 17 82 José Alejandro era el único
esrndianrc del Nuevo Reino dt'. León v sus compañeros
pertenecían a diversos lugares dé b :--.:ucv,1 hpa11a. En cuanto al
error sobre el sitio Je origen, atín hoy es común ubicar corno de
Monterrey a quien es de otro lug:u- cercano. Nos llama la ,H:nción
la edad Je los colegiales p11e~ dice que no pasan d~ los 1) años
pero en 1782 José Alej:i.ndro contaba con 23 de edad· '.
Es digno de mención que el Dr. Juan Benito Dín de Gamarra
renia en tonces 38 afios y era va a.ucor de varias obras que José
Alejandro Ramón debió ,conoc~r: Máximas de Educación en la
piedad crisri:rna y en la política para instrucció_n de los al~m nos
de l Colegio de S. Francisco de Sales del Oratono de esta vill a de
San Miguel ( 1772); Academias de filosofía (1772); ~len:enta
Recentioris Philosophitle ( 1774) Errores del Enccnd1m1ento
Humano ( 178 1) y Academias de Geometría 0782) . Un año
después, en 1783, ·moría este ilustre rector originario de Zamora,
M ichoadn ''.
Nos dice el Profesor Cavaws Garza, que José Alejandro cursó
seis meses de re rórica y dos y medio años de filosofía en San
Miguel. que tuvo como maestro al pad re Carlos Anronio Mar_tíne-z.
y que "el 5 de enero de 1785, el ~bro. Ramó~ ¿1ona, Prepó~1,to de
la Congregación de los padres filipenses, cert1j1Co la _conclus1on ~e
esras materias, a fin de facilitar eL ingreso de José Ale1andro Ramon
en la Real y Pontificia Universidad de México" ll.

8&lt;J4

IV. La Permanencia en La Capita l de La Nueva España co mo
Alumno de La Real y Pontificia Univer1. idad de México ( 17851790) .

Al empezar el año 85, José Alejandro R,1111ón se inscribe en la
Universidad. Fue un año de nulas cosed1.1~ que provocaron en
San Miguel el Grande 3,356 muerres 1._ Aunque ya no estaba él en
esa villa debió resenrirlo , pues la carisrrofe fue general. Dice
Gonza liros que 1786 se llamó el año del hambre "por In grande
escasez de frutos de la tierra que produjo la terrible helnda tzcaecida
la noche de/ día de San Agust/n del afio anrerior, q1u arruinó las
sementeras en casi toda la Nuevn España" ''
En la Universidad -nos dice el profesor Israel Cavazos- "tuvo
por compañero de esrudios a Mariano Matamoros" " y en el lapso
que ahí permaneció, de 1785 a 1790, es probable gue haya tenido
acceso a la impresión en italiano de 1a obra del historiador
veracruzano Francisco Javier Clavijero Storw AntLCa de/ Messiro
que pu blicó en 1780 en Cesena, Icali.1, durante su destierro.
"Muchos ejemplares" llegaron a la Nueva España enrre 1785 y
1786 precisamenre a la institución a la que Clavijero dedicó la
obra: La Universidad de México. El r:::cror, al recibirlos, entregó
"uno aL virrey, otro al arzobispo, otro al presidente de La Real
Audiencia y· otro asimismo a varías personas de conspicua
dignidad''' . Estas entregas tenían cieno grado de reserva, roda ve1.
que provenían de uno de los jesuitas expulsados de h Nueva
España por órdenes del Rey 19 años antes.
En 1787 moría en Rolonia, lralia, francisco Javier Clavijero .
Este suceso y la llegada de su libro a la Un iversidad, en el tiempo
en que José Alejandro esrndió ahí, tal vez movieron su interés para
traducirlo al español. Bien dice el profesor Cavazos "tradujo de/
italiano, probrzb/emente durrmte su estancza fil México, la Historia
Antigua de México de Clavijero, ruyo manuscrito conserva In
Biblioteca del TernoLógico de Monterrey" '(·.
También durante su tiempo de esrudianre apareció publicada
la obra del Lic. Eusebio Venrnra Beleña, Recopilación sumaria de
todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala del Crimen de
1
esta Nueva EspaFia -. Ya expusimos en el punto II de esre estudio la
relación de Yenrura Beleií.a con el Nuevo Reino de León y la
posibilidad de que José Alejandro supiera de él cuando esrudiaba
895

�en ,\1onrcrrcr en el convento de franciscanos. Ahora en México
como cursa~re de abogado y parcicularmence al ejercer la
profesión anre la Real Audiencia, era obligado conocer c:sa
imponanre obra que contiene la aplicación de la legislación
enconces vigente.
"De los documentos correspondientes a sus estudios en México,
sólo hemos logrado encontmr rn grado de bachiller en cánones, que
renbió de manos del Dr. Lrzrrr1ñaga el 21 dr 11bril de 1788". En el
aucillo !t: arguyeron los bachilleres NicoUs Oláez, Andrés de la
Fuence v FranLisco de la Concha; y en el asiento de su grado
aparece la nota siguiente: "por pobr~ le perdonó el Sor Rector lo
de la arc1" según nos informa D. Israel Cavazos '". Dos años
después recibe~ el rírulo y ejerce SLJ profesión "como abogado
m:1rricui.1do en la Real Audiencia";•).

elevado a villa y dejaba de ser Hac1end,1 de los Mamnez para
llamarse villa de San Carlos e.le Marín.
Seis afias después, al empezar el ,1ño de 181 O, lo encontramos
formand o parce Jel Colegio de Abogados de la capital del
virreinat o como sinodal. según una nora de la prensa dt' L1 époc:i
que dice:

El ilustre y real rolegio de tZbogados de es111 mpitd/, con tTrreglo a sus
est11tutos, ha procedido antes de ayer a !ti elemón de s11 rector, y salió reeleao
de cuarto afio, el S,: Lic. D. Antonio Torres limja, oidor honorario de !ti
Rea/Audiencia de Gumiabzjrzm, a/mide del m·men interino de esta real srt!tt
del m·men, af!,ente foral nurs antiguo de real haáendt1 y de! ramo de
temporalidades, y presidente de !tz rml academia de deredJO teórico prdmco
de su ilust1·ey real cokgio.
As! mismo se procedió a !tz e/,ección d,, los denuís empleos que previenen
sus estlltutos, y recayó !ti de consilian'os en los licmciados D J\1an'rmo Pn'n-10
de Rivera, D. Pedro Ca/indo, D. Manuel Vi!l.aseñor, )' D. Domingo úrso
de /¡z Veg,z; prosecretario, el lir. D. JosefFtzlcon; Promotorfoml, el Lic. D.
Antomo Mnroso; Tesorero, L1e, D. Jos~f Francisco Ca.stniieda; Sinodales,
los licenciados D. Mmano ¡i,imo de Rivem, D. Antonio M11t0Jo, D.
Dommgo Laso de k1 Viga, D Juan Josef Flom AJuorre, D. /oJefivfan'n
Ftrlam, D. Rnf1el Mdrquez. D. Manuel Cerquem, D. Josef Alexandm
lreviño, D. joref L.ópez Saltzmr, D. Manuel Villaseríor, D. Rafael Pérez
Maldom,do y D. Pedro Cdrdenas." (Diario de J\,féxico. México. Mmes
30 de enero de 181 O Tomo XII, :-:o. 1582 p. 120).

0

1•
1

V.- La Edad l\1adura: Su Matrimonio y Su Actividad Profesional.
Señala D. Israel C:i.vnos que obtenido su tÍtulo Je abogado
ejerció en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en Guanajuaro
donde "co ntra jo m:i.rrimonio con doña María Purificación lgnacia
e.le la Peña y Dominguez""; contaba con 31 años de edad pues esrn
debió ser por 1790.
Es fácil advertir que es el riempo de la culm inación del siglo
XVIII y el pronto inicio Je! XIX, pero principalmente so~ los
años cercanos al comienzo de la guerra por la independencia. Y
esa villa donde Jo.sé Alejandro vivió y esrudió, fue la cuna de
Ignacio Allende y de los hamanos _Ignacio y Juan Al~ama, s_irio
próximo a Dolores (hoy Dolores Hidalgo) donde broto la ch ispa
que encendió la hoguer.1.
Pero creemos que pronto regresó a Li ciudad de México pues
como señala la Dra. Gonzfo:z M:i.iz "entre 1790 y 1811 con
frecuencia se ocupó de representar desde /11 capittd los asuntos de sus
paisanos"· m:Hriculado en la Real Audiencia para ejercer su
profesión, como lo con~ignó D. Israel. I a ciudad de México
comaba en 1793 con l l 2,92Ci habicanrcs ; según el censo que
mandó levanrar el virrey conde de Rcvillagigedo y que dos años
más tarde, al ser corregido, llegó a 130, 683. De acuerdo con lo
dicho por los auteres locales citados, José Alejrndro de Tr~viño y
Gurié rrez radicaba en México cu,rn&lt;lo en 1804 su ~olar nativo era

Cuacro meses de~pués, en junio de 1810, v sin duda :nín
permaneciendo en ,\-1éxico, el Lic. José Alcjand;o de Trcviiio v
Guciénez es incluido rn una ccrn,1 para elegir al di pur:iJo por ~I
Nuevo Reino de León "a las Cortes de Mt1dnt! del rt,10 s1gu1eJ/le, ,1
la cual ~sistió .f11n11 José de la Garzt1, canónigo lectora/ de /,1
catedrat4·. Esos diput:i.dos reunido, en Españ.i fu&lt;.:ron los ,1 ut orc~
de l:i. Consmución Poliric.1 de la ~lon.1r9ui.1 Esp:i1íol.1, firm~1J,1 el
18 de mano &lt;le 1812 :· primn.1 vigcnrc en l.1 Nut:v,1 Esp.lii;1 donJc
fue prom ulgada y jurada el .10 Je ~ep11rn1brc dt'l rni,mo ÚH) . I ,t
Dra. Gon:.dlez M,1i,, es quien por primcr.t vez n1rnlion:1 c¡ut: el
de Trev irío ! GuciJrru, estuvo t'll u11.1 terru p.ir.1 ekgir .il
d1purado del Nuevo Rl'ino ck l.t'cín. d,HO c¡ue tom&lt;Í de 1.t\ .1u,1\ de
cabildo de j\1ontcrn:r. En nue\lr.1 111vn1ig.1(.i1í11 he1no, t·11ui1nr.1do

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¿,¡ pr01•111r111 (./.e ,ll'1 J
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/ .¿ , coii sil'll' z·oros: ('I Lic..O. Jose
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de /11 Garlll, uctom, te i - . ,
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mdmd110 es111,us.rc)
; 'L d, \l'l'1def-'m'(loene/1\uevo
i l C
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i \ o ,me e ui i t,
Capellín Real ae 11' ,ompan_z, 1 • 1
, JO deJ·uniu 1ílti1110 toa) "1
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suerte al pnm,, .
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1810. Tomo XIII. No. 1800, P·-7 ►).

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110 pudo euiwr e saqueo e
. de .,'1cxto1.
. : . Tcsumunio
l.1 lndc¡xndc:110.1

.\lk-nde).

8')8

VI. La Vuelta a l Solar Norreño (I 8 I 7) v La Realización de su
Obra Fun dacional de La Cátedra y L~ Magistratura ( 18241825).

.
" bocrado de esta ReriÍ
.
. ~ St' le ubica como a tA nuesrro persona)c .
/) I Co/'Cll/1" lo cu.1! rom,1n.1os
. d ' ·¿ de SIi !lustre y \ert , t,~
.
.t111die11ri,z e /1/ 11'1 uo . d d. l . instiruciones en e\e r1empo y
· '
:lCtlVO
como p;imc1pancc:
, . e !C \,\S .
Mex1co
'
d. d
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. 1 • 1 d. urado que represenra r1a
Por ende ra ,c;i o en' rey
se
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cg1a
a
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.
.
Cuando en 'Mionter ,
d [ ·1ña en Querecaro se
.
d L ón en las Cortes e sp, • , . , d 1
al Nuevo Reino e e .l
.
¡... oarticipaoon e a gunos
d I Correo1oor con ... r •
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conspiob.1 en casa e
~ d . d Dolores de la in ten enoa
, S M. uel el Grrn e 'f e
¿· · · ·
residentes ae an l ig
.
. , . hi se preparaba, io 1111c10
\u
\iberrana
que
,1
.
•
de Cu.111:iju:iro . l.:l 1uc '
·
. l d· 1810. Un cesumon10
Id' 16 de sq){lem ne 'en la mJdrugad:.i d e i:i
1 1 . , .co qu\.'.Jó plasmada en una
.
d gran va or 11srori ,
O l
.
de ese comienzo, e .
' . . l ·s proraoonisras:
. gnac10
. , de uno de los pnnc1pa c
b
dce\aracion
Allende:

Aunque el Lic.:. José :\kj.rnJro Jc Trn1i10 \' Ct1t1t'·rre1. \'ÍvÍ.1 L'll
l:i capital de l.1 Nuev,1 E\pú1.1 y los .u11niorcs ~ucoo~ rcní.111 lllg.1r
en orro sirio, éstt· no le cr.1 ,iicno. Por el conrr.1rio. L'll :):1n ,\ 11gu&lt;.'.I
estudió\' c.:01Hr.1jo m.Hrimonio \" ~in duJ,1 cení.1 JfllÍsuJl'~ ,. 1al ve,
rambi én L1111ili.1rcs. Pero c;1 1.11110 l.1 r.evollll·ión · por [.¡
independenci., crt'CÍ.1 ..1 l.1 rnel1.1 del .1i10, en mero de 1811, d
Colegio de Abog.i&lt;los Jesign.1bJ nucvo rccror en la pcrson.1 del
Lic. D. Juan Josc: Flores AI.Hom.: y nuestro person.1je, cl Lic. de
Treviño )' Guriérrez. conrinu.1h., como Sinotbl rn dicho cokgío.

ocumen .

Una nueva erapa se .1bre en l:.i vida del Lic. José Alejandro de
Treviño al regresar al rerrufio de donde partió en su juwncud. No
sabemos si con antcrioridJd volvió alguna vez, pero ahora
regresaba en forma definitiva tras haber permanecid o fuera de
Monterrey por espacio de 37 años; primero como esrudianre en
San Miguel el Grande y en rvféxico: y luego en ésta ciudad
ejerciendo su profesión. Respecro al rcrorno D. Israel ha señalado:
"le vemos llegar a Monterrey a medi'r1dos de 1818"''; sin embargo
hay al menos dos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey que nos ubican en el año de 1817. Uno es el relativo a
una perición de su viudJ, donde díce: "que su esposo desde el año
817 que se vino ha Méjico (debe ser de) ha servido ... "
Y el otro,
fechad o en enero de 1821 , es una conresración del Avunram ien ro
al virrey comunicándole que el Lic. de Treviíio y Gutiérrez
"habiendo residido en México 30 flños hace poco más de tres se ha
11
avecindado en esta tiudad' • En el punto .1nrerior (Y), quedó
establecido que buena parre de su vida profesional lJ pasó en la
ci udad de México.
4

· _

En enero de 1817 el capiran retirado de milicias provincia les
Francisco Bruno Barrera, nuevamente había sido electo Alcalde
Ord inari o de la ciudad y por ministerio de ley ocupó el gobierno
de la provinci a del Nuevo Reino de León en ausencia del titular,
que lo era el coronel D. Bernardo de Villamil. El Comandante
General de las Provincias lnternas de Oriente era D. Joaquín de
.\ rredon do y es en esrc año, en el mes de abril, cuando

�desemb.ucan en Sorn La Ahrina el i11s11rgence español Francisco
Javier .\1ina y Fray Servando Teresa Je Mier.
Casi al terminar el año del 17, el 20 de octubre, tomó
posesión como gobernador político y militar el coronel D.
13l'rn21do Je Villamil. ,iunque sólo por unos meses pues en
feb rero , a la vuelta del año, pidió licencia ocupando de nuevo
inceri11amcme la gobernación el Alcalde Bruno Barrera quien
había sido rceltcco como Alcalde Ordinario para el año de 1818.
A:1nquc sabemos que el Lic. de Treviño y Gutiérre2 ra?ica en
Monterrey a partir de 1817, l.1 primera mención a su act1v1d;1d es
de 1818. t,n una sesión de cabildo se acuerda "se libren con esta
fecha contra el lvfayordomo de Propios los cincuenta y seis pesos que
reclama ef licdo. D. Alexandro di' Írevi,ío ... ,,..,.. Y no es sino hasra
1819 en que figura en l.i polírica local. Como sabemos. cada año
en enero son elegidos los integrantes de! cabildo, y en 1819 vuelve
a ser electo D. Francisco Bruno Barrera y formando parre del
mismo, en lo que creemos es su primera participación pL!blica,
aparece el Lic. ]ose Alejandro de TrevilÍo como regidor honorario,
"quedando por ahora sin com1S1Ón especia!"' y p~ra esrar li~re "para
el desempeño de los muchos asuncos que r1ene pend1enres la
nU
ciudad de que se irán ene.irgan do oporcunamenre .
En 1820 el Lic. de Treviño y Gutiérrez resulta electo Alcalde
Ordinario de primer voto, puesw que equivale J lo que hoy
denominamos Presidenrc Municipal. Como ya dijimos en enero
de cada año se renovaba el Ayuntamiento de: l.1 ciudad y era
costumbre que el cabildo salirn1c elegía JI entrante. Desde 1816
venía sien do reelecto el capic,in Francisco Bruno lhrrera y en
ocasiones ocupando simultáneamente c:I cargo de gobernador en
forma provisional; así sucedió durante el año anterior de 1819.
Ahora, en enero de 1820, el Lic. de Trc:viño y GuriérreL ocupaba
la Alcaldía de Monterrey apenas a dos años y meses de haber
rearesado ,1 la ciudad rras. una :lLlsencia de .37 .111 0~. Cuando partió
a San Miguel el Gr:111de por 1780, Monterrey t&lt;:nia menos de 685
habirantes, según dijimos en las primeras líneas del punro UI_;
ahora en 1820 "el numeroso veri11d11rio llega trtsi 11 Of/Ce n11!
1
almrzs"'' • En em: año el cabildo quedó inlcgr.,do, .1dcm.ís del Lic.
de Treviño y Guciérrez, por Bern.1r&lt;lo Us~cl y Cuimh.1rJ.1,_n.:gidor
perpetuo; Sanlos Urihe, R.1L1cl Ec.1 ~-1tÍ'lquiz. Jo~é Antonio de h

Garza Saldívar, José Antonio Rodríguez y 8 personas más; la
mayor p&lt;1rte habían ocupado cargos edilicios en años anreriores 1•&gt;.
Sin duda un factor que iníluvó par;1 que el Lic. de Treviño
ascendiera a Alcalde Ordinario para cubrir el ano de 1820 fue que
el capirán Francisco Bruno Barrera había solicitado su reriro
hacía tiempo para poder acender sus descuidados negocios~,
Durante rodo este año y tal vez por el doble carácrer de abogado y
de Alcalde Ordinario, el Lic de Treviño y Gutiérrez interviene en
múltiples actos jurídicos como testamentos, préstamos, fianzas,
compra-venras, ororgación de poderes. Tuvo también calidad de
eleccor en octubre de 1820, junco con Joaquín de Arrcdondo y
Mioño, José Ma. Guriérrez de Lara, José Andrés de Sobrevilla,
José Mauricio Alcocer (de Saltillo), José Trinidad de Arrese y
orros, cuya finalidad era elegir a los diputados de las cuarro
provincia; internas de oriente a las corres,:_
A poco de haber romado posesión de su cargo el nuevo
cabildo en enero de 1820, es restaurada en España y en México,
la Conslirución Política de la Monarquía Española; sin duda este
suceso influyó muchísimo en los acontecimientos posteriores pues
al año siguien ce, esto es en 1821, se proclamó el Plan de Iguala y
se declaró la independencia. Si bien en esre año no tenía cargo
~dilicio alguno el Lic. José Alejandro de Treviño y Guriérrcz, los
aconrecimiencos hicieron necesaria su intervención como veremos
luego. A mediados del año 21 llega ,1 ,vlonterrey el coronel Gaspar
López para sustituir a D. Joaquí11 de Arredondo como
Comandante General de las Provincias Internas de Orienre y de
inmediato pretende hacer de SJltíllo la capital de las cuatro
provincias , generando la inconforrni&lt;laJ del Ayunramienro de
Monterrey por lo que se nombra una comisión "01u1bt'Zada por
José Alejandro de Tre1 hío y G'uriérrez, enrtuxr1da di' red11tt,tr 111111
representación dirigida a lrnrbidc y n l.ópez"\', donde mosrraban SIi
oposición a las medidas com,1d,1s por éste.
O. José Alejandro de Trevií'lo vuelve .1 ocupar la Alcildí.1
Ordinaria en 1822 a partí r de mero, cornp.1rriendo l.1
responsabilidad con Juan José de L1 C,1 r7.a T reviño. 911ien en 18 1O
fue dipurado a las Corres en E~p.111.1 por el Nunn Reino de León.
según vimos en el punto amer1or (V). T.1mbién Furmt'.&gt; p,1nc dd
Ayuntamiento de este ,1iio D. Pedro Condlo. rn quien uccnrn,
ver al impresor que cxi~[ÍÓ en c~tc ttc111pn. i\,i 1111\lllO
1

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intentó renunciar. i'-105 IL - ,
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penos,t enfami'dad tj ut' mino
rofesor Cwazos que por__ se
\-aldin el 11 de febrero de '. 822
p
te su salud, renio100 ,z la a d ,.., . don fosé fr,nano de
grnvemen
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est,t o flSH o
.
,
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certificando la delicadeza e su
ctrl y admi11istr[[dor de li1 JOttCa
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Ferrer profeso.r de J.1n11a d. J , Jo u711i11 \11fln¡1erde.
Zen deJas y
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d l hospital general de eJtll ~111- d, Texas quien ht1b1t1 llega o a
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Su ren101c1,1, sin em rirgo, n O
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admitida hasra el 19 de Jllnl.:ltldor-el alcald~ primao de M_onterrey,
me "lasjime1ones de gobe1 - . , d, lturbide'\ señal.t Edmun do
a5 u
,.
d pos1c1on L
· ,r,
L't ca
Alejandro Treviño P~.r is r Ló ez comunicó al nueuo )eJe fº i 1
Derba y .1grega qnc G¡ispal •es p órdenes ) decretos del ~up1:em:
hasta tres ¡1eces todas, ~~ e~Les' reciar sus órdenes pues _Jamas e
e .f ,,,. La rc:criminación l.l interpuso
Go bierno" v· - lo acuso
¡ tuuse
• de reettJO . , · d'
·ó
siqu1er,1
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•·Je {a manerrt en que
devo Lv1
. •¿ ¿ queian ose
I Al Id
, z ante b super1or1 a
1· , ,,,~ Por su parte e
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eración de la salud para .
.
recup
,
jurista
Guriérrn.
I cenit de su rrayectona com 0
El .1ño de 1824 marca e . d I Derecho en lo que hoy es
1 iniciar form,i\mente
ensen_anz; -~n de la cátedra de Derecho
~uestra entidad federaova . La tu~\a~:1 un decreta del. ~ongre~o
tiene como antecedete l ~~~\ue dispone el establec_1m1ent~ ~
General. de octubre e
- a~ance educativo se debió a
raal
cácedrJS de Derecho. Es.te¡· lad de diputado al Congres~ Cdenerde
"en s11 u1 u , . , q11e se caneed.ieran cate ras
Servando pnc~
conS1git10
Co nst1tu¡e11re, propuso Y
,,,

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1 .

L~

t'L'•'ILlll ,\ •
)\ltlh: dl'L'f'-l'.

!ª

-

902

se

derecho en los seminarios de pro1•n1tÍ1t y que pudiesen estos otorgar los
grados de bachií/er" . Fue a~í como se inició el l 9 Je: l'ncro de
1824 la enseñanza íundica en Nuevo León dentro Je los claustros
del Real y Tridentino Colegio Seminario. "El recwr d,,¡ Seminario
Dr. Frannsco Arroyo nombró, un p,ir de días trntes, al Lic.
Alex:andro de Treuiño )' Guúérrt'Z corno crztedrdtico 01 propiedad"'' .
La ubicación tísica del Seminario en ese momento l.i situamos en
una finca "frente a fa plaza de armas (Zar,1goza) que 11ela al norte, y
haciendo esquina con el callejón del ojo de 11gua, hoy calle de
1
Zaragoza"'' • En otro texto D. lsrael alude a la misma ubicación:
"por los días de la independencia y hasta 1826 se halla (el serni11ario)
f rente a La pftiza viendo al norte y haciendo esquina con La actuid
caLLe de Zaragoza inmediato lll templo de San Fmnc1sco"'·•. Esras
descripciones nos ubican en la Gran Plaza justo frenre J la entrada
principal del Condominio Acero.
A 64 años de distancia de ese comienzo, esto es en 1888, el
Lic. H errnenegildo O:ívila. da a conocer el documento que
resrirnonia ese histórico inicio y que a la lecra dice:
EL Licenc1~zdo Don José Alexandro de TreviF10 y Crutibrez,
Magistrado Presidente del Tribw111L Supremo de justicia de este EstaM
Libre de Nuevo-León _y, Guedrdtico fimdador en propiedad de la Cdtedra
de Derecho ptíblzco, canónico y ciuil que por Decrcros del Soberano
Congreso de la Nación, y de este refendo Estado se ha erijich en este
Pontificio y Tndentino Seminan·o &amp; Cemfico, y Juro en debidaforma: que
desde el día diez_y nueve de Enero de núl ochocientos veinte y ruatro, en que
se insta&amp; y rzbn'ó solRnmemente !.a expresada. Cátedra h&lt;ISta el día de hoy,
han 11Sistido dianamente a e//,1 sin intem-1pción alguna (hs) jóvmes
cursantes siguientes: Don Juan Nepomuceno de la. Gar:w y f:.i1111, Don
Benu1rdo Wsell de Guimbarda, Don Ramón Gregon·o Guerra, Don José
Angel Benavrdes. Don Valeriana Borrego, Don Sant111go Montemayor Evw
y Don Leocadio Garibay. Así mismo certifico: que CÚ•sde el ciúulo día de l,z
apertura hasta e! de ho_)', h,m completado con exceso los nfmdos;óvenes los
cursos de Estatuto que e:dge l,z constitución deJalisco, adoptada y nwndadtt
obseroar por Decreto del Honomb/,e Congreso en este dicho Colegio
Sermru1áo; sinzdo de adueJtir, que el día ueintey siete de Diciembre del año
próximo pasadJ de veinte y seis, debieron los {').presllMs jóvenes jurar el
último de sus cursos; pero como ese d!a y los inmediatos subsernentes faeron
feriados, mrmteniéndose cerrada !.a Universidad, no pudieron verifimr/,o
hasta el día siete de Enero de este año, en que se abn'ó, quedm1do f&gt;..peditos
&lt;)03

�pam recibir el grrub el día ocho: y de consiguiente, desde ese día debe
correrles /¡¡ pmanria. Y parti los efeaos que a los interesrubs convengan,
siento In presente en /¡¡ Jvfetropolitana Ciudad de Nuestra Señora de
,'v!onterrey, rt cuatro de Julio de mil ochocientos veinte y siete. - Lic. jph.
61
Alexandro de Trev1no y Gutiérrez- Una n,brica.
Al año siguiente de haberse abierto la cátedra de Derecho, se
crea el Tribunal Superior de Justicia en el Escado, teniendo lugar
"el J 6 de julio de 1825, por Decreto número 44 de fecha 3 de ;ulio
del cuado año, habiéndose designado como primeros Magistrados los
siguientes: Primera Sala, Lic. José Alejandro de Treviño y Gutiérrez;
Segunda Sala, Lic. Pedro A. Ballesteros; Tercera Sala, Lic. Rafael de
Llano; Asesor, Lic. Juan Baurista de Arizpe, fungiendo como
Presidente el Magistrado de la Primera Sala"/,('.
Seis aí10s atendió la cátedra y ci nco la magisrrarnra, no sin
contratiempos pues en 1828 ruvo serias dificul tades con el
Presidente de la Legislatura local. el D r. José Francisco Arroyo,
quien promovió en el prop io Congreso un juicio censorio en su
conrr,1 y del cual logró salir airoso. A la distancia, lo anterio r nos
revela la independe ncia absoluta que había entre el Pode r Judicial
y el Legislativo.

VII. Su Fallecimiento y su Partida de Defunción . l 830.
Dos afies después del incidente con el Dr. Arroyo, fallecía en
G uadalupe, . . L. el Lic. José Alejandro Ramón de Trevi ño y
Gutiérrez el dos de noviembre de 1830. H emos localizado el
asienco de su defunción en los libros parroquiales de aq uél
municipio, registro que es desconocido por lo que no duda mos
que esca sea la primera vez que ap:uece pub licado.
AL MARCEN:

86. El licenciado Dn. Alejandro de Treuiño y Gutiérrez de

Monterrey.
AL CENTRO:

En el pueblo de N S. d.e GU1UMlupe a !.os dtJs dirz.s ele! mes de
noviembre de mil ochocientos treinta: Yo el Presbítero Francisco de Paula
Treviño uicano enmrgado de esta ayutht de Parroquia: Dí sepultura
')()/¡

}osé Alejandro de Trez,iño , e .,
ad.
I'urifimáón !(J'Juu:ia de , ) n r1~tTen;eDz: cm_ o que fi-te con Da. Ma. De la
,Y
ILl I e1111 ) '
omm(IU(!Z
·
1 ·
J __
tesrar &amp; b ·, 'e.·· ª qu,m ae_¡o poaer para
. n to ws santos sttcmmenros de penitencia E
,
,
de un dolor tle p L ,
y :.:..trl'1?1/lunc1on: muno
.
u mon )' para que conste /,o fi , r. .
Trev1ño. (rúbrica)
rme. rmnruco de Paula
La anterior partida de defu . ,
dos de BAUTISMOS de 1 . l __ncd10n se encuenrra dentro del libro
a 1g esta e Guadal
~
Tal vez por no estar en el l'b
upe, anos 181) -1845.
antes y se puede
¡1 ro correcro no había sido localizada
consu rar en el Archivo E l . , .
Mon terrey.
e es1ast1co de

Notas Bibliográficas.

1·'Apunte Biográfico ron algunos Jatos médito~ Je! h..
. .
,
1
fu ndador de la cnseñan1a del O ·h
.1° mas Ilustre de r-.lann. N.L v
.
•
cree o en la cnuJad··
·•
2
Este articulo es reproducido luego en /Je. ·J
("
la Facultad de Dcrc~ho \ Ciencias Soc·q¡ •'·edL ~º¡ YLJ ienc1as Sociales Rc1 ista cua1runcstral de
.
.
lucS e a
,\NL Vol !JI ' .
J umer~ especi~I 7 pp. }-9.
·
'
·
· Junio- septiembre de 1975.
N
Gonzalez Ma1z. Rocío: / ÍISloria de la (acu/t,;d de D, .
,
182-1-2002 Monterrey. IJA~L Facultad J. D· "
._tretlw \ Crun1110/ogw de la C'.-t\L
i Dcrbcz García. Edmundo· / a lnd
i ~ crccho ) l rurnnologia 2003. pp 9-60.
. d ,
· ·
epemenc1a en el \ 11ero f?,
d L .
oaqum
e
_,.,rredo11do
,·jrar
'iervando
1'
d,
• inv e evn. Participación de
J
Histórico de Monterre\: Ai\o número 6 er,:sa e \l1er. Fundación Publtcacit\n del Archivo
sH . .
•
JU 10-agoqo de 2002 pp 5 27
umamtas. Anuario del Centro d· F t d' , - .
.
. . .
317. Se impone comentar que en ~a -~á~ i~~6!~1~a.n1:ucos de la L,NL.1965. No 6 pp. 305aspectos biográficos del Lic. de írc1 i1~/ (' _e. este anuario. se muestran los principales
1769 e
¡
\ iut,encL pero por 'iig ·
d
. . omo e año de su nacimiento. sien&lt;Ío 17 59 d ~ .
' un error e de&lt;lo aparece
pagina leemos lo siguiente· '"Una b.
f'
. orrccto. Igualmente al pie de la misma
N h b" d
.
' iogra mu1• ampln' v~as,
. "rma~
"
ª ien o en esta referencia
fa ¡:..cha
' e en
Yl.t.:tras. ~1ontt.:rre\ ··
1 0ñ ¡ d
~ o e1 numero d • la bl · •.
.·
se a a a tan,t? en las colecciones e&gt;.1stcntes como e .e . p~, tca.cion. hemo~ buscado la nota
la ~1acstra G1sella Carmona ~m que hallarnos\ is n el lnd1cc ~~e de las mismas ha preparado
vanos errores redactó el Profr Ordó~,
tc,10 b1ograf1co alguno. di~tinto al que con
puntos 3} 4 de la Introducción.
1 e/&gt; que&gt;ª comcntamo:- al inicio de este trabajo en los

2

,a

w

Historia de la vil/u de :\!arin Presidencia Munici i ·
•
•
1al de Mann.1994 ) 2·' edición en el a"
1G
_
e ~rae a1 azos Garza
"º
onzález, J. Eleutcrio: Colección de Noticias ,
.
.
~- León. corregidos Y ordenados ti
.
. Docu111e11tos para la l hsloria del btado dl·
ciudad~no... Montcrcy:· Tipogrnlia de t\ntonio
e manera:vi·,
4ue ,fonm:n una re¡ac1lln
· seguida. por d
s
Rodnguez.
Mario.
El erper
'
.
.
.
.
icr.
Calle
de
Aba~olo
nüm
36.1807. p. ;-,
C1
.
,mento ae Cad·· en('
.
, __
9 u tura Económica. 1984.
·e111roa111enca. Pág.13. :vk:-.ico Fondo d~

2000. ambas llevan prólogo d' 1· ·I C .

Cavazos Garza. Israel F.! J -¡ / .
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Monterrey '3 de
d. . un, cuº' Je la l:scuela de l.ews Periodico: ··FI l'0r\ •'n1r··.
·enero e 1974 1a
,.,.,.
·
n
,J
..
·
,
5
1
11
- · '"'"' . - pagma

905

�10

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independencw de .\lex1co de 1808 o /821 . Declaraciones de fr Servando Micr. Primera
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Re\ isla. "Armas y /.e1ras ··. Año I numero l O octubre 31 de 19-l-l. Reproducción facsimilar.
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de Educación Pública. México.1982
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Gonzálcz, José Eleuterio. Opu~ Cit. Colección de 110//c1as ... Pág. 40.
i; Quixano Zavala, Manuel. la l 'enerable Co11gregac1ón d,!I Oratorio de .V. P. S Felipe Neri
de la villa de S. ,\lig11e/ el Grande Obispado dt! ,\/ichoacá11 e.tpone IOSJIIStos motivos con que
ha resm1do :;er visitada en c11a1110 /(ll. y e11 i:uanto Casa de Estudios. e11 lo respecrivo a su
gobierno 111/erior económico y académico. .\ /)(Ira 110 sep¡1rar de sus deliberaciones al P. Dr.
U Juan Benito Día: de Gamarra. Las dictaba el l1c U..\fanuel Qwxano Zal'Gia .!bogado de
la Real ..t 11d1e11c/(/ de es/a \ 11e1·a fspwia v de .rn ll11s1re y Real Coleg10 Con licencw. Impreso
en ,\fé.mo por U Fel1pi! de Lú1i1ga _¡ Onmwos. mi/e del Espíruu Sama. aiio de 1782.
lntroducc1ón. Pág. 1
:i. Ibídem
27
lbidem
28
lbidem
' 9 Día.r. de Gamarra~ Dávalos. Juan lkn110 .\lcmmc1s de /:,d11rnción. Academias de FilosoJia.
rlcadenuas de Geome1ri(J. Presentación de Carlos I krrejón Peredo. El Colcg10 de Michoacán.
Zarnora.1983.
30
Ibídem.
11 Ca\'azOs Garza. Israel Ibídem Nota 8.
32
Opus Cit. G11ana;11ato. cerros _1 bajíos. testigos . p.105
JJ Opus Cit. Gonzálcz. José Eleut~rio; ColeCL'1ó11 de J1011cws ... Pág. 106
34
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. /J1cc1011ano /J1ogrújico ... Pág.519
is Manciro. Juan Luis y Fabri. ivlanucl. l'ulas de .\lex1caJ1os 1/usires del Siglo XI'!!/. Prólogo.
selección\ notas de 13ernabc Navarro. UNA.\!. BEU No. 7-l l\l~xico 1989 P,k 160.
16 Cava,,o; Gar,a. Israel Opus Cit. D1ccwnario H1ográfico ... Pág. 520.
~
31 Ventura 8ele11a puhlicó esta obra en 1787. en la capital del \ irrcina10 ) se vendía por
suscripción. como era usual en la edición de libros destinados a un púhlico especializado y
reducido. En ese año Jo~é Alejandro de I re\ iñu ) Gutiém:, aa estudiante en la Real Y

906

Pontificia Un.1versidad de México) aunqut: no aparece en la Iisla de su~criptores que contiene
la obra ~:b10 conocerla) consultarla para el e,1ercic10 de su profesión en la Real Audiencia.
Hay ed1c1on de la UN/\M de 1981 rnn prólogo de la Maestra l\laria del Refugio Gonlález
38
Cavazos Gar,a. Israel Ibídem Nota 8. El 1--1111daclor J&lt;' .. 2• sección. página 2'
39
lbidcm.
40
lbidem
41
Gonzála 1\1ait. Rocío. Opu~ Cit. Nota 2. .. La E11seiía11:,1 del D.•recho ·. Pág. 24.
42
Ibídem.
43
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. El fundador.. Pág. 2'
44
Archivo Municipal de Montcrre:-,. AIIM. Actas de Cabildo. Vol. 999 Acta 79 No, iembrc. 4
de 1830.
4
s Archivo Municipal de l\lonterrey. Al-l.\1. Correspondencia. Vol.8 Expediente 4 folio 4 de
fecha enero 22 de 1821.
46
AMM. /\IIM. Actas de Cabildo Vol. 999. 4 de enero de 1818.
47
AMM. AHM. Actas de Cabildo. Vol. 999 -l de enero de 1819
48
Ibídem.
49
lbidcm.
50
Cavazos Garza. Israel El Muy Ilustre .·lyw11am1e1110 de .\fonrerrev desde 1596. 2• Edición.
Monterrey. l 980. Pág. 78.
·
51 AMM. AHM Actas de cabildo Vol. 999. Enero de 1820
51
Domínguez Martinez. Juana Margarita. F1111dac1ón. Publicación del Archivo Histórico de
Monterrey. Año 2 número 6 julio-agosto del 2002. Pág. 28-32.
53
Derbez Garcia. Edmu11do. Opus Cit. Nma J. la /ndependencw en el \uei·o Reino ... Pág.
7.
14
Cavazos Garza. lsrad. lhidem. Nota .\9.
1
: Cavnzos Garla. Israel. Opus Cit f/ Fundador ... 2·' pag
16
Derbez Garcia. Edmundo. Opus Cit. /,a Independencia en el Suero Reino ... Pág. 22.
11
Ibídem. l'ág.22
18
Ibídem. 1'61? 23
19 lbitlem.
~
60
lbidem.
61
Cavazos Garza. Israel. Escri/01-es dl' .\ 'uevo León Oicc1onar10 810 hibliográjico. LJANL.
Pág. 29. l\1onterre\ . Ar1o 1996.
62
Portillo Valadc;_ J. Antonio. /,a cá1edm de Derecho Canómco v C/\'1/ en el Seminario de
~0111errey. Facultad de Derecho~ Cmninologia. l ' ANI. l\.tonlcrrc:·· 2002. Pág. 28
Cavazos Garza. Israel Bre1·e lustorw de \'uel'o /.eón Ñléxico. 1-ondo de Cultura
Económica. El Colt:gio d.: :--.1é~1co. Sene l3n:vc~ historia, de lo~ Esiados de la Rcpublica
Mexicana. A11o 1994. Púg 115.
.. Cavazos Garza. Israel. lsbo:o lusuinco del Se111111ano de .\fo111erre1· ..l lumanita,"
Anuario del Centro de E,tudios lluma11ist1.:os. '.\o. 10. '1ontcrrc\ L'\L. ;\,1o 1969. f'ag_
418.
.
61
Lic. Hcrrnenegildo Da, ila (inrmilc, Biogra/iu del Doc1or José Ue111mn (ivn:ó/(!:
Edición facsimilar. l-.d1cwne~ '·i'I I Vokli.. \l0111crrc1 1975 Pal! .¡o
66
Mario Ca111ú Leal ) :\1arco Amon111 Lci¡a Se11ila11::.n h1stó~·1m del Tr1h11nal Supa10r efe
J11s1icia del Es1mlo. Gobierno de '\uc\ O Lrún. \'1on1.:rrc~ Año 1979

�QUERIDA, SOMOS CATÓLICOS
PERO NUESTRO CORAZÓN ES JUDÍO
Lo que los padres cripta-judíos dicen y sus hijos entienden 1
Dra. Schul:unitl1 C. HaleVI''
Hebrcw Universi1v
Jtrusa.lcm, lsr.1cl
schaln,·@n.huji.ac.il

Introducción.
Desde el descubrimienro del crípro-judaísmo en los alrededores de b
ciudad de Belmonre, Portugal. En la segunda década del siglo XX, varias
invesrigaciones demuesrran la sobre vivencia del cripto-judaísmo entre los
descendientes de los forzados a converrirse al carolicismo de la pcnínsul.1
ibéric.1. Sin embargo b mayoría de las investigaciones sobre el mundo
moderno del cripto-judaísmo, persiste dondequiera, y a través del mundo
por todo España y Portugal ejerciendo su iníluencia, desde Macau y bs
Filipinas hasta Áfric:1 )' por codo el "Nuevo lvfundo ".
Aunque b expresión de esre fenómeno varía de localidad en
localid:id y de farnili:1 en fornil i,1, existen muchos .1specros en común.
Desafortunadamente, casi rodo lo que hemos aprendido sobre l:1
transmisión de b herencia o la identidad judfa, se obtiene primeramente
y sobre todo, por la familia. Enconrdndonos a veces con fuentes
imprecisas. Por es10 mi~mo, es muy bmcnrnble comider:1r que
posiblemente, un:1 de las partes llegue a fal rar en nw:srro rom pcc.1be2,1&lt;,
cripro-judío. Esros, son te,rimonim de ,1qudlos rnya herrncia cripwjudía fue transmitida con conocimienrn a b generación siguiente.
Por lo general, no es comt.'1n enconrr.H que ,dguicn pueda decir
ambigua o uniformemente t¡ue cm: o .1qud ~e.1 judío, \(Í]o d t'&gt;ri lo de

�vid:i f.uniliar e~ ln 4uc pone et1 1.1k, preJ1oml'tltO\ ,\ 1111cqr.1\ pregu111.1,.
Fn los dern,Í5, cisos !J form.1 y n.1rur.1le,.1 de l.1 tr.111\111i,i,'i11 L\Ul'. nuntu,·o
encendida IJ iJcnri&lt;l.1J juJÍ3 dur.rntc i'.kil,m:rnt.: cnL,l de b 1111r.H.l tk u11
miknio. ,ólo rt'prescnu un ;.:11igm.1: ¿Por qué h.1,· dcm.1~i.1~!01, ,11111s1m,
t,unos J,Ho,, r.111t.1s rd.1tos inJ1rcLt11~ tr.trnmiiido, por .111u.rnos: y que
t'srin en un conrcxrn dentro del cu,11 Sl' le pul'd,1 inu:rprt.:t.n? ~De qw.:
form.1 bs úlrim.1s betH.:'.1.1cioms de uipro judim-pw:Jl.'n . ser
comprendidJs' /~ué es lo que los Jo.:t:11dil'11tcs di.' .H.¡u_i.:llm, c1ur n:obrn
esus fuentt'S i111prccis.1,;, csper.in luccr LOll es1,1s m1snus~ .. ,
.
Fste escriro es un e~tuJio prclimi11.1r sobre lJ u-amrn;.,1011 Je ratees
judías entre ,1nusm1. Esrm Jese&lt;.:ndicnrt's hien pue~en servimos de
información como tucnre prim.1ria ,1ctt1.1l111cnte. t h rcestrucrurado
mens.1ics \' los ch inrerpreraJo. ~egún como mi, fuclHC5 me lo han
companilo . .\1t: beneficio en L'Sre cm1dio por mi fa!11il1~rid:1d&gt; con la~
di\'crs:is coloni,1s a1Higu;i.s v 111.b represcnr.mv.1s de E~p.rn.1 : 1onugal,
pues me fr1cilican gr.rnd~mrntc mi pcrsp_ccm·~ r_or.11. Au:1que hs
mencionadas coloni,1s han cambudo, los cnpro-¡udtos wda\'l,l poseen
,1lounos de los métodos de transmim su herencia secrt:ra, tal como en b
..icd,ll
La renuente neoativa
:111::,c·o
l::,l
" . ·
::,
rnor f),Hte de los anci:mos,
. ,1 bs nuev:is
forrn.,s "poco convencion;1lcs" tomad.i!&gt; por sus ~~sccnd1cnres. Hoy - al
;iprender Je su p,1sado judio sccrcro por_ 1.1s L1111d1as- nos muestra que,
aunque los p:1dres en casa se h,111 csforz,1do p.ua cr:rnsm1_r1'.·. y par2
prcser\'ar su identidad secreu; t:llos no concempbron h pos1bil1d_ad de
t:(eccuar ningún cambio en su comporramtcnto, es decir, convemrse al
1

judaísmo.
. .,
_
Esta necesid.1d de poder interpretar el s1gn1hcado de escas _senal~s
ace rca de un posible pasado judío, se convirrió. e'.1 ~n saber d1scern1r
sobre b manera que los resrimonim que rdatan 1111.'&gt; 1n~ormadorcs.' fueron
tomados por ellos, de L1 forma que yo misma los h:~bria enrendi?º· Por
un.1 parce, me mencionaron algunas :osas. que_ n:e, parec1an ser
dc:cbraciones muy cLu,,s sobre una pasada 1denndad ¡ud1a pero que a su
vez no tenía imp;cro alguno en los informadores. Por orra, las indi~ectas
más leves rales como un encanto naco por el hexagráma, o ciertas
hi~rorias ~obre algunos apellidos que eran de origen judío, bien
podríamos basarnos en esro.
..
Una vez, mve con cieno grado de cerreza de que esta fa~1!1~ cuv~
una herenci.1 judia patenrc en la familia de mis fucnres, dmg1 mi
atención ,1 los vestigios dados y como los inrerpre_raba~., Después de
larvos
inrérvalos no habí.1 nada qué mis fuentes 1dent1l1caran como
::,
910

vestigios :1lgo que habían n:cibido. v Jgreg.rndo otros deralb rn
consideración, mencionado a menudo i,;cid:111~111n11c t:n ci&lt;.:no plazo, tal
patrón de conducr.1 comenzó .1 111.1111f~&lt;;r.1rst'.
Ese~ es1uclio se: basa en t.:11rrcvisr.1, cnn IJ.\ pl'Lrnnas c¡uc por
~enerac1011es han obst:r-·ado y observado rradinoncs poco comunes: y que.:
tntenran poner en un contexto, o n,111 n:cibidas dt· m,rn&lt;.:r.1 indirecr.1 en
relación a su i&lt;lcncid.1d judía secrer.t.
He procurado rcconsrruir el proceso, sus códigos, ~· el conrexto
tardío que ilustra las declaraciones dadas en el pasado. Esus Fucnces
vienen de varias regiones del Brasil. de Mc:xic.o y de las regionc:s Je!
sureste de los Estad0s Unidos de Norteamérica y que pem:neció ames a
México. De Cosra Rica, Puerco Rico, Gu.uemala v Colombia. l:.n todos
los casos podía yo idenrificar una cantid,1J impr~sionanrc de prácricas
cripto-judías en el origen de estas familias, aum¡ue mis fuemes 110
siempre son reconocidos como tales, (como judíos).
Debo mencionar que la exrensa mayoría de las personas que
descubren su lierenci:i judía oculr:t, no hace ninguna inrcnro por cambiar
su identidad actu,tl o forma de vida religiosa. Pero e~os pocos que lo
hacen, )' la forma en que he arestigu:ido la respuesta de la familia a sus
preferencias, así como el impacro que tenía en ellos, me han dado una
mejor perspectiva en la din~ímica de dicha transmisión. Es importante
reiterar que el grupo del que esramos procurando .iprcnder más, es un
secreto circundame; sus ancianos no revelan esra clase de secretos a los
forasteros y, por lo general, ellos nunca imenraron ningi'in
reconocimienro por parre de una comunidad judía ortodoxa.
Transmisión.

Casi sin excepción, la rransm1s1on es selectiva. Los ancianos
seleccionan a un niño p:ira que sea el portador oral de las rradiciones de
la familia, en base a lo anterior se elige al adecuado; al m::ís viejo, o al más
joven, masculino o femenino, algún niero o bisnieto. En la misma
familia, la opción se puede hacer para enviar a orro hijo para ser
monaguillo o una hija que se educará en algún convenro.
E_n familias donde está implicir:1 la rransmisión, en quien se
depositan las rradiciones pueden variar significarivamcme, y el comexro
en el cual se heredan, hace rambién una gran diferencia c:n rnanco a la
manera en como se rransmiren.

91 l

�Para la. mayor parte, cuando la transmisión es ~csignada, l~s
trJnsmisiones orales en guien han sido depositadas, se con\'il'.ncn despl'.es
en respuesta a la ;1tención del niño. El resultado es que es .º~uy peculiar
como !os hermanos de una familia pcrcibJn igual las trJnsmis1ones orales,
incluso si las indicaciones originales y directas t1uc: ellos n.:ciben son las
mismas. L,1 volumad de reaccionar ,1 los cesrimonio~ y a los recuerdos
sobre su pas.1do judío son muy diferemes dentro de cad,l familia.
En cieno sentido, la orrcdad es típica entre los que se confiere t,1les
fuenres v los infornudores tienen dittculrad de describirlas. Sobre todo,
me dic~ 1~ que se sient&lt;:&gt;n en parce como con un cierto aire de enigma que
no podrían definir. Como se puede_inc1'..lcar este ~ecrer~. qu~. puede ser
preserv:id,1 diciendo a los m,í.s pequenos, somos d1erentes o, no le dzgan
al mundo exterior qué es lo que pasa en nuestra casa.
.
En la mavoría de las familias nuesrra discusión se coma en que s1 se
podrían obse~ar también pdccicas cripc~ judías :n el hogar, tales como
el encendido de vdas, el consumo de ciertos altmencos, es deCJr, leyes
dietéticas v de costumbres de luto. Aunque: las regulaciones del alimento
relacionadas con los leves diececicas judías, esdn a menudo presemes; y
los niños las reconoce~ rararm:nce como leyes, puesto que los privan d~I
consumo de algunos alimentos tan sólo por consideración ,1 su _P:opia
salud. Por otra lado, cuando el niño se relaciona con sus trad1~1ones
cripco- judías el define su cripro-judaísmo como una especie de
catolicismo más ortodoxo; y no com.1 en cu,111ca el concexco .~el
catolicismo cradicional, así como tampoco conu en cuanca a las fam il ias
judías observadoras de su religión para poder tener un.1 explic~ción
alternativa de sus hábitos reL1cionados con el consumo de ciertos
alimentos.
.
También pude observar una actirud ríspida y alguno~ comenra~10s
anciclericalcs; así como algums posturas; incluyendo b abmnenc1~ de 1r a
escuchar misa, son muy comunes en c,1les familias. La .1cepcación que
Jesucristo era un "b;en hornbre" pero no Dios, es otro .aspe~co
prominence del credo cripco-judío. siempre prescnrc en los t:m~_on,1os
de los procesos fo rmales de la inquisición. Aunque e~ algunas ram1.ltas se
mantuvo una aversión muy fuerte h,Kia la pcr~onal1d.1d dt: Jesucristo, la
mayoría de los casos gue he encomudo, rdlej.111 c5ra rnsrnmb~c
resperando a Jesús como un proter:1 o ;vbestro, esro es lo ~¡ue los hace
menos participe en los inúriles rirn,1lcs de b Iglcm • l\o lbm:u al
sacerdore cuando una persona esd muriendo; inclu50 cuando el enrie~ro
se hace en última inscancia de la manera católica 11orn1.d, e.\ muy comun,

esto especialmente en las ciudades más grandes, donde los hogares
cuando escán de luto asumen el control del proceso de sepultar a su
difumo, limitando las opciones de los ricos del entierro.
Los niveles que va rían del acceso a la idenrida&lt;l y herencia dentro de
las famil ias gue he encontrado se pueden di\·i&lt;lir en s~is niveles:

l.T ransmisión explícita.
La que se transmite a los niños explicicamence, y sin ningún dato
preciso sobre la hisroria sefardita e identidad de la familia. Esros casos se
extienden de las fami lias donde la herencia judía se discute abierramence
a los casos donde la información a los mños es en privado.
2. Mensajes diversos.
Los que mencionan rener un origen judío, ocasionalmence los
mensajes or;iles son deliberadamente inconsistenres y conrradictorios.

3. Mensajes aislados.
Aquellos que sol~menre pasan inadvenidos y que pueden ser
~ácilmeme ignorados. Estos incluyen la enseñanza de gue la fami lia es
diterente en cien;i manera de ocra~. o de que cienos apellidos de la
fa milia son ti picos de "cristianos nuevos" esto es lo que se les confies:1
solamcnre a aquellos niños en cuyas familia~, muestran actirndes muy
serias y responsables; gradualmente se les va informando más.

4. Confirmación Retroactiva.
Los que no dicen nada, pero .1uüan diferente c.k lo nor111,tl, v
solamenre si se es cuestionado de m,rn&lt;.:ra 111qumnva por rns propios
hijos, se les explicad su rnrnpon,1111ienro debido .1 la herrnci.1 judía que
ellos poseen.
5. Confirmación en caso de crisis.

Aquellos que no dicen 11ad:1 t'll .1bsoluro, rípiumcme m.unie11cn 'ill'i
prácticas i.'inic.1s en scc.rcro. r h.1bl.111 sol.imrnte de lm origu1e\ de l.t
familia en una situKión de crisis.

�(1.

Transmisión desconociJa.

Son los que nunc.1 n:conm:cr.tn (.'!1 sí 111isn10~ Je furm.l cxplKiLa unJ
herrncia ju&lt;lí,1, aunque viw11 p:tu l.1s 1r.1Jioonc:.-. del uipro-jud.tí\mo.
Transmisión explícita

Las declar.1eiones ciar.is que 1n&lt;liL,1íl unJ. idcnrid.1d cripro-judía,
varían de familia en familia. lncluvcn
decLmcionc~ consistentes ,y
,
precisas por ejemplo: "somos judíos•· o somos srf1rd1úslchrimM nouoslgenre
da nacaoletc. Los mensajes nds explíciros y mis .ibicnos induyen la lista
de los miembros de la famili.1 que son judíos: Sorno~ ,cLm!ius por los
cttarro · lados (rodos !.m :1buclos \011 judíos). Esras declaraciones v:111
acompañadas .1 menudo con u11.1 advcrrencia: "ru puedes c,1S11ru· solamente
con los nuestros" (los nuestros dtt Gente) y virrualmcnte siempre con la
inscrucción de orar solamente a Dios Padre. Algu11;1s veces se les
comenr:i .1 los mas pequeños que no lOdos los miembros de la famili., son
judíos, y se les consigue una lista de aquellos que no posean este mismo
linaje. Los ,rnrccedenrcs familiares se pueden uansmirir rambién,
informando a los jóvenes de cu.indo llegó la familia a su localidad accual,
por cuál ruca y ,t veces, Lis razones por las cuales debieron quedarse en ral
o cual ciudad, son también proporcionados.
A veces la respucsra a la pregunta de algún pcquei'to se acompaña de
algún daco sobre la prohihición de ingerir cienos alimencos o práccicas
exrrañas que subsisten en la fomilia, esca es: "fa ley de Moisés".
Enrrc los que se me fue dicho explícir.1mente y sin necesidad de
haberlas pregunrado, esrá el ejemplo siguiente en Costa Rica. Un hombre
¡oven fue el primero en cscuch,ulo por su abuelo cuando él tenía seis años
de edad , que er,111 Sefardiras. Aquí lo escribo texrualmence y en sus
propias pabbr.is:

Cu,mdo tenia seis años d&lt;' edad, de w111 manera muy ocasional mi
nlmelo n/11terno me dijo q11e éramos sefarditas. Pregunté lo qt,te significaba
eso, y él me d{jo que él era de lcs muchos judíos que habían salido de
Port11g11ly de Espmítt; que habían hace muchos llños llegado para practicar
el judaísmo, pero que habían sido forzados para no inmferir en la vida
espintual de los católicos, pero él seguía nlilmeniendc uruz noción que su
1·itl1 era ;udi,1.

Su abuelo no sabía que ah·1 mismo
·
¡13 b'1.1 ,S'e¡arduas
f.
.
. d ,
qut practicaG·1n
e1 Ju Éla1smo
y
pa
·
él
l
•
·
e ,r, d
d.. '
ra , e cerm1110 ,&gt;l'_¡tlr i era equivalenre ,1 cnpco-judío. '
. .. J}lº que por ambos lados,. sus padres eran scfardiras, v por csro
mismo,
d' F
·
e
· · .
. d e . se casó con . ,una Srfa
J' r, 1· .sre ¡oven I ue c1 rcunc1dado \'
baunza o al .nacer, crec10 como car,¡·
.
o ico no pract1ca111e. A edad muv.
breve, a esre ¡oven se le di¡·o que era de o ·o-, . d'
.
,.
.
1
ntien ¡u 10, pero YJ no mas
s1110 so amente
enrre
sí
mismos
y
ahora
ll
.
I
,
.
I
· · • e os se casan so amc.:nre entre sí ·
O rro e¡emp o es en Nuevo México.
·
•

Cuando
niño, a esra persona se ¡e menciono
• , en vanas
. ocasiones
.
su padre q.ue ,- su padre era un marrano-- su madre era al
pa1ecer
• . . _una 1ud1a ashkenazi que se hab1'a
•
convem.d o al
cnst1an1smo
evanaélico
y era
·
·
.
.
'
l h
ti
',
una m1s1onera cnsnana activa. Esre

Pº'.

mue ,ac o por a~os nunca supo lo que significaban tales cosas
eventualmente
vio la posibilidad d e tras
. 1a&lt;l·arse a Israc l En'
.
rerros~ecuva, ~I se dio cuen~a que su padre le transmitió m~chas
rrad1c1~~es cnpto-judías. El compara la matanza ritual ~~
apre~d10 a hac~r en Israel, al método como su padre lo había
ensenado, por e¡emplo:
•

En Texas, unal mujer que fue criada• por su ab ue 1a y
c?~s~anremenre e recordaba que su familia eran ¡udíos. Ellos
v1v1e'.o.n como los demás católicos, y ella misma profesaba el
carol1c1smo. Est?s se criaron con muchas tradiciones judías por
?rdra parre su primo en la tierra del, nada sobre una conexión al
JU a1smo.

•

Cuando era ap.enas un niiio, cierto individuo de una región
cercana
de Monrerrev, ' Méxi·co • Esta ba presenre
d a la ciudad
.
~:a~ o una muJer des~ '.amilia habló para ello sobre los orígenes
J dios oculrns de la familia, esto durame un enrierro Le h 61
!' ·
d.
•
a aron
exp 1c1.~a y u-:cramence de los orígenes judíos de su familia, casi
una de\.ada mas rarde, cuando él pregunró a su abuelo.

•

Una mujer de la Argenrina fue criada conforme al cacolicismo
pero _cu~ndo ella el cumplió doce años, su abuelo le declaró qu~
eran Jud1os por ambas parres (todos sus abuelos eran judíos).

Mensajes mezclados
Los mensajes de conílicto pueden ser rransmicidos por uno más
1
'
miemoros de la familia:
•

91-i

915

�•

L. na mujer del norre del Brasil, menciona que su padre le
mencionó que ellos eran ¡udíos, pero que elb no debía
mencionárselo a cualquier persona. Posteriormente, algún tiempo
más rarde, le dijo que eran católicos, pero que tenían un "corazón
judz'o ". Los miembros de esta familia er,rn feligreses activos en la
Iglesia católica. La hermana de su padre insistió en que no eran
judios. ~ino c:itólicos, explicando el por qué la familia h.1 rcni.do
una buena posición económica y dado alimenco a mucha genre,
incluyendo judíos. Así, habían adoptado algunas costumbres
iudi,1s. Esr.1 fue la respuesta a la pregun ta sobre su identidad
";somos judíos~" No en codas las costumbres. (de hecho,
abiercamenre no había familias judías pobres en h región.) En su
casa no había objeco alguno en su hogar que los idenrifaase como
juJios. Su pJdre usaba la estrella de seis pumas, que ella no
identificó como judía hasra que ell.i conoció a algunos judíos

posrenormcnie.
El sentido de recibi r mensajes de conflicro de una persona es
diferente entre como se rdaca por separado a individuos diferente e
individualmente. El último significaría cípicamenre una desgana de parce
del que comparce la información que el otro elige comparrir con algún
descendiente en panicular, o el hecho de que el más anciano miembro de
b familia no fuera informado de las rradiciones que ahora se transmite a
los más jóvenes. Por otrJ parte, las conrradicciones se dan a parcir d e la
misma fuente que podían implicu varios aspeccos y repercutir
gravcmencc. Primeramente ent re ellas es la incertidumbre del transmisor
en cuanto a la capacidad del dcs-:cndiente de administrar la información
corrccramence. El que recibe la información conrradiccoriamence,
dependerá mucho de su acrirud hacia las dos posibilid;1des. Ocras veces,
las contradicciones se presen c.111 en un esfuerw por rescindir los
rransmisión oral dadas a alguien que no las recibe, o cuando ocras
ancianos se oponen al esfuerzo.

Mensajes ambiguos.
Las declaraciones ambiguas y los comentarios predispuestos parecen
ser la esrraregia más común de la transmisión del cripro-judaísmo puesto
que esta herencia es secreta y las declaraciones son muy profLrndas y

precisas, la transmisiones orales &lt;u
difíciles de clasificar o incerprer.ir. 1 e son muy profundas; son muy
Cuando la rransrnisión de la herencia fami li.1r rn
manera conscienre, raks rransm1·s·o .
d.
ma un lugar &lt;le unJ
•
1 nes puc en ev·iluar u
. 'd d
contin uar cultivando lo que se uene
.
.
b.
,
.
rnc¡or u 1cado r- na
1, recepnv1.. a y
son como los guij·uros brillantes
b'
. a es rransm1s1ones
·
'
' &lt;.¡ue son 1en f)ercibi lo
d
escue1an
1nrrospeccivamenrc.
r
&lt;. s cuan o se
1
Algunas \'eces los ancianos expresan cierr1 id 'fi . ,
judía que pueden ayudarlos ·1 cxpl,·c 1 • enltJ 1cac1011 con la genre
•¡·
' ·
.u ,l natura en del e ¡
l
'· Y 11 cga r a' 1•
nace ,qued a
f:ami ia comparte con la gen re. .JU dia
reconocimien to explícico.
' ·
as cercamas el
Una
en d Bras1·¡ , que se absruvo de d •.
"/l persona
,
e os estrl/1 nuwtndo rt nuestros herm
"
.
ec1r,
.. d 1 , . .
anos ' mientras que las
nor1c1as e os d1as s1gu1enres
habl·
b d .
"
•
,l an e L,na gucrr 1 e I
¡ ,.
accos terroristas comcri&lt;los contra judíos.
' n srae o
Una madre del sureste Je los Eslados
,u ' 11 .IL¡os de Norr A · ·
· ,
obsesivamenre condu¡·o .
h..
I
que
, d
ª su 1/ª a o )Servar las películas eJel menea,
holoc
oro
to
o
momento
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d"
d
ausro
11
famil'
1· . , ' Pl . n~nca i¡o na a absolmamenre .1cerca de la
ia en re .1c1on a ¡uda1smo . Ami),ls
. fucnrcs mencionad
.
,
elnf:con:,r_aron e~enrnalmen re otra confirmación &lt;les:, idenrid id 1u~ía aqu1
a ami 1a pose1.1.
·
, &lt;.j ue
•

· Por lo general rom 1 tiempo
,
I
1
complementarnos para r~cuperar ;0 ;:Ll~i~ei~~: 11:;~~l~r~
1i~r podemos
entenderlas de una vez Y que Jcscubnmos 1
. .
_c .i oral para
·
'
e conccxco apropiado.

¡~;;~;

•

Me fue mencionado ror un,i mujn J, C:
R' _
.
con\'ertido al jud.1ísmo en su .1dolcsc:nc·,º,1·,su ic1 que ,e hab,a
.
.
.. ,
~u famil ia la .ipovó
-.1_unque .ipo,.1ron su dcu,1011 de L'Oll\'C1ti1:,e l . j . .
m1enrra, 911&lt;.: db todavía c:,t.1b.1 en :,u Jdolc•c•·11c·1.'1 )lll ,11srno
. '
l
'
' ~ ,1- llllllC,l '&gt;C
menoono ~o.¡s'.1 .1 g_una que podría implic.ir que l.1 famili:i tm·iese
un
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1.ir de:. 1
, LHJe. dur.rnre el curs&lt;) l
. ongen
.
10r.1s n1.1s
· . -· · e ll.1 111\.'.llCHmÓ
.
la. hm1srn1. con\CfS,~uon,
t¡ue Sll n,tdn.- le hal1le
.
el1c o dunn r ,
.
r
, 1.1
.. · .
, e su 1111H.'1., que ucnos apel lidos rn '&gt;ll famili.i cr.111 de
c11st1tmos 11ue1•os. lnclu-,o dc,pu~\ de decirme , r ·11 .
d, f b. .
.·
.
t:\ O, L ,l ~urum que
po ia ia. et
.
1 .
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f un. .uertP me11s,11e escondido
.
Lll lll,llHO ,t e onnen de
u prop1,1 Jrllll1.1 (Por orr.i n.me ~u ¡1ri1110 l1 1111 ' .. 1· .· &lt;&gt;
b 1 · ·J
r
• • o &lt;.:xp llll 11ne11rc
so re t ortgrn JU ío de rn r1mil1.1.)
•

�· comun
. · J,c \.1 e,
•v¡1rc:,ÍÚn .onl
.1mbi,,u.1.
e~ déclfks .1
De 11ccho, 1.1 m:t\
·. .
~
!

9 Li.c cienos ,ipcllidos· en l.1 Limil1J.
los pequenos,
cristianos nuevos.

•

~011

de o1 igl"n

le

. 1q11L0
, . . Llt:·1 ºr1s·
,1 lll1 ¡11,lrc
Je. L11nili.1 LlC.1,io1ul111cntc
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(1111ili
l cr.1 de ,.,.1_,t1t1Ju&gt;s i111euos.
o1¡0 J. su 11p. que e apt: l
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,
.
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T.11 decbr.1ción Fue dich.1 .1mb1~u.1mcme, s1_n rnngun ~cn11Jt~. )
sin n111guna inrención que cll.i lo divulg:1r.l. ~olamente el '.1pcll1do
-no los .rnccp.1s:1dos. p.1sé por .ilro s0Li~1cntc .1. m1e~,h~os
ce.canoS de \·,, f~1mili1,
• crin
• 1· udio. Lis pr.1c11c,'&gt; cnprn-¡ud1as,
Fueron oh,erv.H.Lis terminantememc en '&gt;ll, hog.1r. pero
. . t:,l\·¡' . Sol .uncntc JÓllS despucs de que
elb1
. '
d eSCOllOCI'd ,lS pJ.r,1
.conrra¡o
. nupcias
.· i.:on
.
in ·¡udío • _.v luc00
Je_ \ll• _convcr,10n
a
l
~
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•.
, d '
..\h reconsideró las 1111port.l1Ht:S d1.da1.H.. llJ11CS en
¡u a1smo. -. •
l· · - . l
relación a bs leves dictéricJ~ de su hogar duramc J n1nez, os
cosrn m b res de lo..s f'unenles
· • ,v cod·is los ocras, se remontan a una
,
cripto-·¡udfa. Con d judJísmo orrodoxo moderno ~ue
pracuca
d .. , d
, .
ella praccicaba. Su ¡ndrc no se opuso a ~u ects1on e_comc1 tI'.se
. da1smo,
,
1·1 pliso obº¡eción alouna al ¡1reparar Sll vida al esn\o
a1¡u
1
•
' ::,
•. 1 d
"d
.
d.
La
reacción
de
sus
pactres
era
de
una
mac
a e
d e vl a 1u 10. ,
' .
.. . . .,
, ·d
. d·,1d . l,,
nunca hab1a . s1 •o
avu d 3 con ans1e
.,, ¡)alabra ;ud10
.ronuná1da en voz aira en casa de sus pad'.es, csro l_e: romo mas
~e una década para que su p,1dre reconociera expli~1-¡amente la
. Ju
. d'1a qtie tenh• presencia en su familia; por la
hcrenc1a

etimología es dado por un amigo judío que sea experro en la m3teria: el
signillcado bien puede ser relev,111te.
Por otro lado si se ha esudo dando como un dato muy oculro. y se ha
dado rambién como rradición fo.m iliar, entonces su signiticado puede ser
considerable, sin importar su exacrirud. La preocupación aparenttmenre
excesiva por apellidos rznunm esd muy probable conec¡ado con su uso en
la habilidad de la trJnsmisión de la herencia orJI.
Cuenran a los pequeños las historias bíblicas sostenidas en la Biblia
hebrea, con un énfasis en b identificación con la gente de Israel. Esto se
enseña a unJ edad joven, rípicamenre como pláticas de sobremesa y a la
hora de dormir. Es importante inrenrar y entender, si el sencido de la
idenriticación que se da, es uno de substirución, es decir. "somos los
herederos espirituales de la gente de la Biblia", o uno más directamente
en un sentido más profundo. Otros mensajes ambiguos se pueden dar
por la enseñanza a los más pequeilos como "rezos del hogar" y se exhorta
que en el país los sacerdotes no deben saber sobre su existencia. 1-\tas son
típicamente tradiciones orales y puede ser prohibido escribirlos en un
diario familiar. Pero existen las excepciones.
•

confirm 1 ción retroactiva.
Lo anted .1ch o, an1bos ·son e¡·emplos de mensa jes ambiguos,
h aunque
' · en
' l ·mo la misma declaración fue alenc,1do por mue as prawcas yl
1u
e
u,
.
•
ne
.d
evc11ru·1lmenrc
por
el
descendiente,
m1enrras
que
e
enrendl a
'
·d
lla
anterior, la hija nunca consiguió tener un punto de pam a, aunque e

se convirtió al judaísmo orrodoxo.
..
_. . _ r ,
apellido se utiliza para cransm1rn un:1 he1cnc1a oia mas
l
d
uan o e ,
.,
{e una
consistente, puede haber una imcrprecac1on c?n un coi:rexco _dY e
•r
(por e¡emp
·
1 R as se lee mvern o como
genealogía judía unirorrne.
o, ºl
.
, G a
Zzkhor, recuérdese en hebreo; Ximenes es de !a mb~ de_ ~ev1 , arz ,
proviene de hebi:eo E&gt;.pulsión que es Cerush, etc.) Lah1sronc1d~d !e cales
et1mologías populares es inconsisteme; pero para _la relra~c_1~ . e. es~~
esrudio, la importancia es su fueme, no su validez 11swnca, s1 t

e

A una mujer del estado de Bahía en el norcsre del Brasil, sus
padres le pidieron cuando ella era pequeña, que todas las
mañanas de domingo transcribiera oraciones en un cuaderno
especial. Ella tuvo que adornarlo y allí sus padres
ceremoniosamente lo ocultaron arriba en un escritorio antes de ir
a la Iglesia. También he vis ro un cuaderno en el cual una mujer
anciana escribió sus oraciones porque estaba empezando a
olvidarlos. Pero en general, IJ gente que sabe los rezos orales,
también saben que no deben ser anocados. Estos paquetes
sellados pasan a veces a través de las generaciones con
prescripciones que no deben de ser abienos.

El hexagráma, o la estrella judía, o la estrella de David, aparecen
como una símbolo en comi'm. Son entregados a sus descendientes, a
menudo sin razón alguna, y son utilizados como una forma identificarse
como anusim. Sobre codo se usan dentro de h ropa, algunas veces con un
símbolo cristiano o como símbolo en la misma cadena.
•

Una fuente de Texas, recibió un crucifijo roro envuelto en
plástico como preseme por una anciano en su juvcnrud, sin
ninguna explicación. Ella estaba triste, pero lejos de entender el
mensaje por sí misma.
919

918

�•

•

Un hombre joven, qué se encon traba buscando raíces ¡udí:ls en su
familia, su primo le dijo a manera de respuesra: "nosorros usamos
la esrrella". C uando no encendió, se lo repicicron m,is carde se lo
explicaron.
Un parienre de un anusim masón del sur del Brasil, &lt;lijo que él
consiguió su estrella (con la inscripción, shaddai en hebreo) de su
abuelo. Cuando prcguncé si había algún significado unido, él dijo
"no''. aunque él sabía bien de sus orígenes judíos. Pero su esposa
concescó diciendo "s í, su abuelo era un judío". Escá claro que en
generaciones reciences la esrrella judía o el "hexagr,íma" ha sido
utilizado a menudo por el anusim como símbolo de su idencidad
judía. Sin embargo, los hexagrámas son también populares entre
los masones que las llaman las "estrellas de S:1lomón" o "escudos
de Salomón" por lo tanto csro es imponanre para encender el
simbolismo en dichos objetos. Esca rarea es complicada más por
el hecho de que muchos anusim son masones accivos. Sin duda,
algunas logias masónicas en América latina, parecen haber sido
lugares de reunión para los anuslm.

Cuando los niños son llamados a hablar, para inrerprerar la
cradición oral, éstos muy a menudo son alenrados por bs pdcticas que la
familia mantiene que por lo regular dan lugar a las pregunras de los más
jóvenes. Las restricciones alimenricias inician la lista Je prácticas
inusuales, desde que los niños saben que otros comen alimencos que su
familia llama impuros o insanos.'' Mis fuentes indican que el alimento
traído a la casa por personas ajenas a la familia , son desechados más tarde.
Pudo también haber habido conversaciones sobre ser ''más limpios" que
orros, o sobre ser realmente de Espafia, o pertenecer a la nobleza. Los
padres la mayoría dd tiempo, plantan su semilla encaminada para
transmitir su idenridad secreta.
Admitir un trasfondo judío de parce de los ancianos cuando son
confrontados por sus descendientes, toman muchas formas. Si los
descendientes vienen a las ancianos con prcgunr.1s que son el resultado de
la transmisión secreta consciente, y no parece escar lr.1umacizado o
enojado en exceso, conseguirán general mer:te ,1lgun,1 clase de
confirmación, que será elaborada sobre conforme progresa en la
rrayeccoria donde había sido concebida. Si los . descendie~tes se
sorprenden con su reacción, o si el anciano percibe cualquier orra
amenaza, la confirmación será retenida; mientras que los casos donde los
920

niftos desafían a sus ancianos en base ,1 la 111fo 1m,Kion \- ,11 comcxto
encontraron después de dejar el hog.u, que pudo h.1ber sid~ 1.1 excepción
en el pasado, csrn es si nrom,irico a Lt rr.rnsicíón que e\r,i afecrando al
a1wsm1 conremporáne_o. Sin embargo algunas vece5 , los p.ldn:s piensan
haber hecho dedarac1oncs, que no se en tendieron corno cales. Mis
fuent~s declaran que no fueron inform,1dos, pero sus anci.rnos me indican
que s1 lo fueron, o yo p~1c&lt;lo estar cn_ten&lt;liendo tJUe fueron partícipes de
oc:os re;aros que se _volvieron ,1 mencionar, como en el caso mt:ncionado
mas arras con la mu¡er de Costa Rica.
Confirmaciones tardías.

. La ülrima confirmación puede significar la exitosa conclusión de
mculcar
la
· despues
• ' Je que ¡a
.
. , herencia del cripto-¡'udaísmo
.
.
, J)L1ccle \'e rnr
111formac1on que fuera rercn1da o remarse por cu,1lquier razón, algunas de
las cuales hemos refe'.·~do a anccriormente. Sin embargo. puede ~iparecér
que haya una 1ntencron o preparación por parre del anciano. l 1n niño
puede ~~~prender a u~ anci.rno con preguntas que son resu ltado Je la
rransm1s1on
n c 011 orr::is
e
&lt;l o
.
. , oral. que
. vienen por comp·1rJ.cio'
,
, , 1uenres,
Lrean
-·, a(l u1' es ¡a
.una s1rnac1on
. cnnca
. ,y una posible confirmacio' 11. l ,,a diºsri· nc1on
1mporranc1a ~el 1ntenro d_ondc los ancianos parecen luberse propuesto
mamener algun conoc11111enro sobre sus orígenes a sm descendirnres, y
prepararlos para cuando el rnomenro sea necesario. Aun(¡uc P' . :
·c, ' \
f'
,,rC:ZC.l
dJ!l~I una con rrmación 1.1rJi,1, puede ser dclibcrad::i por p,me Je los
anc1a~os, o pro~ocad~ por los nuevos descenJit:ntcs, porque es de un
~alor tnmenscJ. Esro viene a &lt;l1solvl'r l,t duda con 1.1 cual las person.ls yuc
1nrenta1~ cnrc11der su ~1ercnLia, deben 1.onfront.u y' p.ir,1 d (.'rudi.o,
proporciona
un enrcnd1mil'llro cn ,,peneraL mientras. gue e-11 •1 e"i
.
., r1 ¡or.l ¡,l
11erenc1a del crip10-jud.1ísmo J(.'~dc las fuentes.

•

Un cl:ísico ejemplo de una dc:l iber.ida confirn1.1ciLÍll urdí,1 : L.:n.1
mujer de Colo111bi,1, habí.1 esudo interes.1d.1 en Israel \' trní.1
afecto ~or_el ju~,1ísmo desde su niríez . EIL1 le pidió .1 su p.idre gue
le cons1gu1c:ra l1~ros ;1Cer~.1 de la marcria, lo rnal él hizo, siempre.&gt;
agreg.rndo que el no s:161.1 el por qué rodo rn: incl.'rés..\liemrn
que ell.1 cur,.1b:i l.i sccund,1ri,1 rn un.1 (.'~cuel.1 c.:.mílic.1. dl.1 e,crihtó
un .mícul~ pr~_-1sr.1di en l.1 public.icíün de HJ csrncl.1. - 1)e~puc,
de su publ1cac1on, d hcrm.lllo de ~u abuelo h invitó .1 q ¡ oftLÍii.1 ,.
le preguntó por qué h.1hí.1 hl'd1t1 l'SW. Ell.1 dijo que 110 \,thi,1 , t]ll~.
&lt;l 21

�.
- -¡· ·J 1&lt;l ,nn
ul!l \(1) 1ud10, :· p,ir.1
1 1 , , rnJo
l''&gt;l.l ,1 \111 •
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¡u,b1smo. pno no ru. '. . . , J l. uc dl.i debia de cnrn:,·1~1.1rs&lt;.:
do abudo le rcspond10 d1c1cr: do t: 9
iud id rnuclus Je Lis
'.--iícmlo u-1.1 .1 &lt;:n cs.1 L • •
i
con lm .rncunos. -_ . 1
. ·11 L1nc.1 e)w,·o comc1enrc: Le
¡¡· l1su&lt;.:l0\t:,ln
d'
cosrnm bres se 1~ )~,llldlJ. l 1' .· · 111c,uíncos n.1r.1 con lo~ lll ios
.,
! l 1 e o~ .1LO'&gt; s. ~
r
.J
11
su concx,on r ;:¡ lnll'
l 1
1. 1 ~ lll&lt;'íC fue -;ugL.:rtllO, e .l
. d ,
Cu 111Jo e JI.O L l.: ,1 . tt
•
l,
:· e l ¡u ,usmo.
.·.
l ,.. l, " indiundo que ha HJ un
.
1110
llUC O
S,l ll,l '
.. ,
inmed1aramc1ne L
:
1
. . , Su do ,1buclo ~ug1no
.¡unrn
,1 consc11.:nc1.:. ,
..
I b' . . 1&gt; v ,·1,·1.1 a su
Proceso ~ubconsc1cnce
. \o qut:. 1.-1\'\'l
·
c.
.
obnn.1
: ·' . • ll· l,l lIHllll(,
conmrn;11 J ~u s
l ·l 1criódico de su C.!&gt;Cllel.1.
. r.1 . ,3.•Í
n1.1ne
., como lo dcmo~tr.1 )Je l
J

•

'

e

Confirmación en situaciones de crisis.

Mud10s padre~ de familia nuncl 5c proponen divu lgar ,u5 orígenes
judíos. pero se sienrcn obligados uundo están frrntc ,1 una siruacion rn
crisis, o nuncio los confrontan rnn prcgunr,1s direct.l5 que no anticipan.
bs sci1ales pudieron haber sido mancj.id,h muy discn.:La e
inconscicnrcmente y las indic.1cione5 deducidas por la generación más
joven como un esrilo de vida, de com1mbrcs, de mensaje subliminales.
Pero las ancianos no pen\aron completamente en lm puntos ,1 cxplic.tr a
la generación siguiente, t,1 mpoco sobre el daros en cuestión que habian
sido deposirado en ellos. Las re:iccioncs varían, ~- dependen en gran
manera de las circunstancias. Por ejemplo, s1 juzgan que uno de sus
descendienres (hombre o mujer) son responsables y rn.is Jiscmos &lt;1uc el
resro de l.1 familia, los ancianos de b comunidad pueden decir m,h
conforme pasa el ciempo.

•

Un hombre de Cuaremala poseía un especial encamo para hablar
sobre los orígenes de su fomilia sobmcnre cufodo él esr::i.ba en un
grave peligro. Él menciona, que en los E.E.U.U. antes de romar
una examen académico muy imporc..1nrc, denrro dd grupo. orro
esrndi.rnre, un compañero judío, había idenrificado el Shema, y
cuando él prcguncó a Sl1 madre clb reconoció que la familia, y el
rezo era de origen judío. Aunque la m:1drc: había indicado
claramente haberle enseñado algo de la herencia judía a su hijo,
no hay seguridad de que ella enseñara a su hijo compleramenre
los ancecedcnrcs fomili;1rcs. Aunque bs circunstancias la
condujeron a enfrentar alg11nas pregunras directas, que solamente
ella eligió conrcsrar.

•

Una mujer adulu del Brasil, vino de visira J. Israel, y encontró
que muclus tradiciones del judaísmo le eran familiares. Ella
llamó a su madre}' preguntó si hs cosrnmbres que recordaba de
su niñez, denocaba un origen judío; su m.idrc le respondió, "sí,
pero de eso ya fue hace mucho tiempo". Cuando la joven mujer
decidió que se converriría al judaísmo, su tía abuela le escribió
explicándole que aun no era el riempo propi cio, (vivir
abienamcnre como judío). No se dijo nada hasta que ella crajo a
colación su deman(b, y probablemente, nada h:ihría sucedido si
no hubiese sido por el viaje~, las pregunras can rdev.1nre5.

,
_.
car&lt;lia~ pueden prcscrv.ir eco~ de la
Much.1s de l.1s conhrn1J_c,10,1;esE· . . r· au.1 forrnJ de rr;rnsmisión
. . , "d J b I ·on(mon . su an 1::,
rr.1Jicton
eat J et. i • J -. l iscar el rct'reso v, otras veces, no.
. l
scrucc1ones u1.: n . .
o
,
1 1 d
.1loun.1s veces 1nc uye 111
r ·¡· d
11 ·ren1.ia ·¡udía en su ec rn_ e
:
,
.
b
de la iam 1 ia e su e
.
d. l
lnforrnar .1 los m1em ros
1 ,
cUsico e¡emplo e a
muene es ,,¡
... más· excremo, pero e mas
confirmación rardía.

. d e E· spanJ.
_ su p:i.dre , le dijo en su lecho
1
mu1er
Por ejemp o a una
. d'
E, re mérndo es muy viejo y se
de muerte que eran JU ios: . s
b',
ciona
en
la
lireratura
rab1n1ca
t.rnl
ien.
. d l. d , o
en
n1
. , un er l1(\1co e ¡u :usm
·
·
\
11enc1ono
• A un hombre de i\-1cx1co_ e ,
d., , ·an ·¡udíO'&gt; pero él nunca
- . que el v sus p.i tt..:S c1
,
hace crncuenra anos
·. ,
.
l cuesrionar,1 al respecro.
..
1 ·¡·o- \' cv1co que se e
.
,
se lo J qo J rns 11 ~ •
d
és que él wvo g,1rannas
.
1 cho de rnuene. v espu
. d, d'
Solamenre en su e,
. , 'd · d ro de la comun1da ¡u 1a;
d ue sus hiios sen.rn b1ement 05 em
1 ..
e9
. ·o este conocimienro a sus iqos.
foe cu;rndo les rransmtCt
I E E U.U. le fue dicho por su
• Una mujer del suresre de os . ,. . \la quería saber quiénes
que st e ,
n1a dre, el1 su
- lecho de muerte,
.
eran, debía asistir a un.1 sinagoga.

•

922

923

�·.
cden \'erse obligados a revelar el origen
,\lo-unas veces los anci.rnos pu
. ¡ d de alaunos
J
l o f ·11·1~ a los descendientes; como resu r.1 o
b
ne ,, am ••
.
I
· ·
specíficos por e¡emp o:
,lC01nec1m1enrns e.
' _ ..
, .,
id.rnJo lejos de la
. b r o ele b, hmil1a
que se esca mL
•
'
U11 m1em
entidad.
·ri . u intención de contraer nupcias con
Un jo\·en que ma111 icsta s
.
• dicha persona lo
alguien fuera del grupo (aunque es muy r,1ro que

•

•

Una madre ya muy anci,ina responde a su hija, que a ella en los
años 50's le pregunraron si era judía, primero inremó evadir la
pregunta, entonces dijo: "sí, mis cías me lo dijeron cuando era
. - ,,
nina .

•

Un hombre joven le preguncó a su padre, '¿nosotros somos judíos?"
él recibió una respuesra con estas palabras: "no preguntes, piensa".

•

Una mu jer en México, que hizo esta misma pregunra a su padre
duranre una década, simplemente se le respondía con miradas
fijas y ninguna respuesta en concreto. Ella no estaba lisra para
hacer conclusiones desde la ausencia de respuesra, o de silencios
que tenían un significado; finalmence recibió su confirmación
cuando su padre estaba en su lecho de muerte.

•

Un hombre de Puerto Rico cuando renb 20 años, leyó sobre los
anusim por su patrón, cuando cuestionó a su madre por ve2
primera que si eran judíos, ella reaccionó con un día de silencio.
Después le dió una lisca de los miembros judíos y no judíos de la
famil ia y la historia de los traslados de la familia desde que
salieron de España.

nunif1esce explícic:1mente).
.
.
,
.
. , sa su interés pMa convi.:rmse al 1uda1smo.
Un 1oven que expre ' .

•

·
·, donde un .inceg rai'te
, • de la' de familia abandona
¡ la·
En una s1tuac1on
,
~ , . ¡ los :1nciano~ pueden e eg1r
'&lt;l d I f T11 imcruura con tlltt(lr o,
.
l 1
comun1 a , a ami : '
J' _. . d, la familia e indicarle e va or
entre explic:1rle el ongen y lastra icton~s e. d'o o de una comunidad
de buscar otras personas de origen wpto-Jll 1
'
judía orcodoxa. ·
d0 aIgu1en
. te
l b·ate su intención de contraer
. ,
,\launas
ocasiones, cu,111
l
la familia le a&lt;lvemra
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O
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1 ) que no perrenece a grup ,
·
nupcias con a guno ¡ti
.
.
es después de evaluar a
, . l· d () En siruac1ones poco comun '
"
que sera a1s a o a·
"
I _
, » falla la narnralaa de Lo que
alguno (a) que no sea uno de OJ nzwt,os
... '' lo qL1e nos describe será expres.i&lt;lo.
somos
•

. , asumadre que el nropósito
del
.
11 i' ·1 le menciono
r
En un caso, una l· . . d,
. cnción Je convl'.rri rse a
.
Cas,·1r5e con un hombre ¡u 10, y1su _1nr"no nccc)it:is convemrte,
judaísmo; }' la madre ap&lt;:nas cxc amo
)''.l. lo ere~" (jud b) .
,
.J,. ro\·ocir 1 los anci.inos a discutir
.,
,
mun
que puu-..
P
' ·
l
L1 sirnac1on masco_ . . d d~
l
eda de otra, no es por as
· d' i ,latamil1a on i.:no esqu
·

los orígenes ¡u tos te
. '...
v que :.us padres no explican; sin
d los niííos tan rnqu1s1uvos,
. . d'
preguntas ~ .
.
or completa de su herencia ¡u ia.
embargo estan conc1enres p
Algunas reacciones de interés en est,l categoría i1_1~lu'.l•en: . - . J'.
una
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resó
su
1nrenc1011
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s ¡)adre~ (provenicnres de
'dd'díaen;--.;uev.11or,su
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est ido Lompran o sus
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.
Puerro R1co , 9 . , 1. j • 1,
nunc.i k menc1onaron
.
d b car111cena KOS Jt r ' pero
a11mentos e .. ·
J',
,, xro 110 m'.cesit..) que te
nada a su h1¡0) le respon teron '. f, "
com·ierran, recuerda que rn y,1 eres 1u&lt;l10 .

La respuesta a la pregunta, está quizás en lo más cercano ve y
pregunta a tus tíos". Entonces de es1a forma se transmite la historia y la
genealogía. Diversos (lJ1usim han enconrrado que algunos de sus parientes
han vuelto al judaísmo en varias fo rm,1s. desde la completa re-conversión
para contraer nupcias con un judío, hasra adoptar y criar a un nifio judío,
ere. Esros parienres sirven como ratificación también.

El Silencio.
Finalmente enconrramos señales vagas , que no son intencionales Je
parre de los transmisores. En muchos casos hoy en día, los jóvenes
encuentran su ambieme fuer.i de comexlo, donde los padres y los abuelos
tienen ún icamente el control. Así, .liiadimos que el comportamiento y b
forma de vida pudieron no hahcr sido rraicionadas, .1w1&lt;..1ul'. en el fondo
lo hacen. Con esro no quiero decir que Lis ,1ncianos no quieren que el
niño siga en su rrayeccori:i, ~ino que lo qut se proponen es. no &lt;lar \'Í:is de
comunicación explícir.1. Los que pueden ser incluido~ en csra cacegorí.1
son los descendientes de los niños elegidos p:ir,1 el .1&lt;locrrin,rn1icnro, o l.1s

�fomiliJs qué perdieron lo~ medios o l.i \'olunt.td Je comun1L,1r b
idenridad al Jescendienté.
.
.
En varios casos, b C1mili.1 nunu Lon!trrnó lo qui.: d rní.o c.:nurndc
como herencut judíd en 1,1 _{tm 11/1r1. 1os n:su!t.1do, aqu1 put'den ser
devastadores.
• UnJ per,ona de ~v1~xico, qui.: se convinió .il jud.1ísmo Y dnpués
de casi dos déc.1d,1s de csr,ir .111id.rndo en su cabo.,\ L1 1Jc.1 ~k que
le hablaran extens.rn1enre sobre al[!_u1us pr.ictic.1s. Dcsc_ubnó una
conexión anusim Fl se Lo1wirció en conou:dor dd fenómeno,
sobmcnrc años después de \ti conversión. Pero l'\"CIHU,1lmenc:,
cuando sus p.idres no discu1i.rn sobre su 1mporc.111c1.1 co~ el,
comenLÓ ,1 dirigir l.1 misma l'ncrgia l1.1ci.1 n~·g.lí rn_ misma
· exisrenciJ anusim. lamcncándose si otros hab1.1n rc.:c1h1do la
lástima de l.i comunidad judí,1. Él p::isó u1u cnormt: c.1nndad de
tiempo y esfuerzo intentando sabo1ear ;1_ ~eros. y pro~urand_o
borrar el sionific.ido judío en bs tr,Jd1c1oncs que el hab1a
considerado ~rcviamcntc como r.11 en su famili.1.. Los prác[lcas
que él habü e&gt;.aminado conmigo .111os anr_cnores no , son
claramente de los más comunes par.1 las regiones de donde

•

proviene.
_ _.
_
Una mujer brasileñ.1 comema que su tamil'.ª nunca t~e a la
l¡!_lesia. Ella describe el estar parada en el exterior de una; _m_cluso
e~ bodas. cuando era ,1penas una ni1\a. Su madre le explico que
esto era par:1 "conseguir u&gt;Ul mejor opinión de /(1 ~o_v:11 ". La ma~re
obserYÓ muchas de las leyés dietéticas, y no permiuo que sus hi¡os
comieran alimemo alguno fuera de casa, e(c. Pero ,1 ella nunca se
le confirmó nada. La hijJ se convirrió al judaísmo, enronces se
11
casó un gentil y se mudó al lej:rno Esre.

N uevas opciones: Las trrmsmisi01zes contiguas,
Los recursos v 1.1 transmisión de una familia p:isan por los ancianos,
muchos anusim r~man la rransmisión contigua que va más alU del círculo
de la familia. Algunos se han organizado en grupos de apoy~. Esto
representa un des::irrollo fascinante; y_ esrá bas~~o en métodos anu~uos Y
modernos para ganar acceso a la 111formac1on y al reconocim1enro.
Ambos ejemplos que a continuación expongo, se desarrollan dentro del
cripco-judaísmo tradicional, hasta que finalmente encontraron el
926

conrexro que los condujo a encender completamente fuera de: los límircs
de sus familias.
El P~:mcro se me presentó con transferencias vag:i.s, y la
confirrnac1on que se había dado en el pasado, fue dada ocra vez en un
escenario póstumo. Lo tardío solamente recibe una confirmación
retroactiva.

•

La hija de dos ministros protestantes en Texas, tenía el
conocimiento de prácticas y actitudes poco comunes dentro de su
fami].ia. Lo~ me~sajes que ella había escuchado eran típicos de los
anus1m, e inclu1an un profundo sentido de ser diferentes a los
demás. Había enconces un indiscutible senrimienro de apartarse
de la gente de los alrededores, así como también muchas
tradiciones cripro-judías relacionadas al alimento v muchas otras
indicaciones. En su familia, "las ancianos seleccio,nan a un niíí.o
p~r g~neración; a ese__ni~~' se le_ cransmir~ la genealogía, y la
h1srona oral de la familia. A algun otro miembro de b familia
ape~as si _se le da una muy breve explicación". Y no es lo que s~
le dice, smo más bien lo que no se le dice; entonces es cuando
ellos obtienen sus propias conclusiones. Su abuela le diría: "si te
lo cuenco codo, irá de oído a oído hacia los de afuera, así que ve
e invesrígalo".

•

El haber recibido muchas enseñanzas, y haber sido criado con
muchas prácticas, nada de esro se inrcg,ró a la naturaleza de los
secreto~ _judaicos de la familia hasta que ella fue a la escuela y
aprend10 un nuevo conrexro, de algunas de las historias bíblicas
que ella ya había interiorizado: "Cuando en 1965, aprendí por
p~1~e~a v:z que los judíos no son "el pueblo antiguo de la
Bibl1~ , as1 como había entendido roda mi vida, sino que viven
en 1111 generación como judíos, que Israel es una nación; 1Valla
descubrimiento!''

Co~fronrando. a sus padres, por el judaísmo de sus prácticas, ellos
r~spond1eron, admitiendo: "re dijimos que nosotros somos espaíí.oles."
S111 embargo, cuando ella elige asumir su descubrimiento la conclusión
lógica - fue convenirse al judaísmo y casarse con un judío- rn decisión no
fue aprobada por sus padres, y esto significó el final de la buena relación
con su familia. Aunque ella no tenía ninguna duda sobre el resultado de
sus conclusiones, y al mismo tiempo encontró confirmaciones adicionales
1

927

�en relación a la herencia judía de su familia, de fuentes tan alejadas, por
e1emplo de sus primos que se criaron en Uruguay. b falca de aprobación
por parte de sus padres le resultaba lastimera. Ella ruvo 9ue esperar m~s
de dos décadas, para que su padre explícirameme reconociera su herencia
judía -anee las cámaras de la televisión israelí- aparenremence alejado d_el
remar de que su secreto debería morir con él. -esca mu¡er, como un sin
número de anusrm, abrio un camino y dio recursos para otros. Ella buscó
otras creencias para pertenecer al grupo y consiguió lo que le interesó.
Ella acercaría a personas su edad, se senda los mismos amecedences y les
habló sobre el tema de la herencia ¡udía.
• Ocra mujer encendió su identidad judía relativamente ca:de,
después de que una persona externa identificara su herencia y
prácticas dietéticas como judías. Ella confro_1:tó a su madre q~e. ~
su vez admitió el origen judío de la familia. Ella se conv1rt10
como un recurso más, enviando paqueces de información y
ayudando con genealogías, y comparce esra historia con1;1i_go:
Mientras que viajaba, ella se decuvo en d noreste ~e ~1ex1co,
cuando ella vio lo que ella parecía ser una estrella ¡ud1a en el
cuello de otra mujer. Cuando ella se acercó, resulró que
solameme eran unas figuras que se enrrelazaban. Ella pregunró al
respecto, y la orra señora !e dijo "lo ha notado", y le explicó la
form,1 ambivalcnre de conseguir la atención de orro anusim,
aunque esro no era basranre obvio para otros. Aquí tenemos un
ejemplo contemporáneo de las formas de señalar a uno que va
más allá de la familia cercana, pero aunque se permanece dentro
de un grupo percibido corno seguro.
Ambas mujeres tuvieron una charla en un lugar público sobre su
herencia, e hicieron constantes esfuerzos p.1ra entenderse y reconocerse.
Los grupos y las sociedades de ayuda con varios objerivos tienen, un
ancecedencc en los E.E.U.U. En el Brasil y otros lugares. Ast la
cransmisión esrá adquiriendo hoy día una nueva, fo~ma conrigu~ de
reconstrucción, después de una tendencia, a una comunidad de anuszm.
El nuevo camino a dicho contexto, sobmenre complicará en el
futuro la imponancia de los padres que rodavía exptrimencan
profundamente el miedo a la manifestación:
.
• En México por ejemplo, los resultados de . la: ~lecciones
electorales, han fonalecido la auroridad de la Iglesia Cacoltca, esto
ha causado una gran pn:ocupación entre algunas de mis fuentes,
928

quienes han reconsiderado por su propio bien, no hacer ninguna
declaración.
•

Un hombre de Esrado de Ceara en el Brasil, no se le mencionó
nada aisladamente acerca de lo que él podía recordar. Sin
embargo, había actitudes hostiles en la casa de sus abuelos
alrededor del éste. Él encontró su conexión con el judaísmo
cuando él fue a la Universidad en Sao Paulo y descubrió que
había judíos de verdad, vivos, sin embargo las cosas cambiaron
abruptamente de alguna forma para él, y comenzó a examinar su
pasado, y encontrar la verdad sobre su herencia. Los asuncos de la
fam ilia eran mantenidos para no declararlos ante cualquiera;
incluso para mí misma. Esto les horrorizaba. Él no fue muy lejos
de su hogar, las experiencias y costumbres de su niñez nunca
encontraron un contexto en el cual tener una confirmación al
respecto.

Recientemente, el internet se ha convenido en un recurso
importanre para los anusim. y las listas del correo electrónico que envían
y suscriben para los anusim está prosperando. En estos foros, el anusim
expresa sus preocupaciones y hacen preguntas que pueden ser incómodas
para algunas personas que ellos conocen. Yo he recibido mensajes por
centenares, muchos de los cuales se convirtieron en misivas a largo plazo
y algunos han concluido también en encuentros.
Es importante observar aquí, que ha habido varios esfuerzos para
organizar comunidades de anusirn en el úl timo siglo. Estos grupos son de
gran inrerés, pero son enteramente fuera del alcance de esra investigación,
puesto que la transmisión puede ser interna relegada y substituidas por
las prácticas y enseñanzas del grupo.
Un caso histórico.
Para ilusrr.1r el proceso completo de l.1 transmisión en rns diversos
grados, el descubrimienro personal. y la confirmacicín n:rroacriv,1
eventual que el rt1111mn puede experimcnrar, tengo uru histori:i personal
de un joven individuo, desde su nirít:7 h:isr.1 el dL1 de hor.
Yehudah creció en el Estado de ~1aranhao en el ¿xm:mo nonc dd
Brasil. Sus abuelas marcrna y SU\ abuelos paremos murieron ;111tes de (llll'
él naciera. Inés, su abucl,1 m.ucrn;t, vivió con él de~de lo~ dos ha-'&gt;r,1 qut:
ella murió cuando él tuvo l ') afias. Yt:hudah t·r.1 muv cerc.tno a \U abuda.

�Ella le habí.1 enseí1.1do much.1s hiscori.1:&gt; Je y ,\...:cr...:a Je Lt Biblia, ,hÍ 1...omo
levendas cales como cuando S.llomón lubbba con los ,rninnles. Su abuela
n~nca urilizó b palabra _judl'os. Ella utilizó simµrc el povo de Israel e
lsraelttm. Él se sentía sicmpn:: ditercntc. Su familic1 nunca comió l'!1 Lis
casas de otras personas, y siempre l'11 su ..:asa, h,lbb famili.Hc\ ~obirn..:ntl',
sin genrc de afuer.1. Aunque su~ pa&lt;lrcs se h.1bí.rn convcnido ,1 l.t Sl'Cl.l
/ ldventist!l del Séptimo Dl,{. ~u ,tbuda y bi~.1hud.1 no eran .1d\'cntistas
(quiénes piensan que son el verd.1dcrn Israel). Cu:indo Yehuchh tenia seis
:1ños, se sentía ya diferente. En el primer grado escolar aprendió cómo
vino la gente de Ponug:i.l y sobre codo como se había colonizado el Brasil.
Él preguntó a su abuela de donde provenían ellos; y se le dijo
primeramente que ella venÍ.l de Holanda. ¿Pero cómo, él preguntó, si
rengo ~n ,1.pcllido portugués? Él hizo llluchas pregunus .1cerc1 de sus
fam iliares nacidos en el siglo pasado, incluyendo sus lÍ:1s abuehs ya
difuntas, v sobre su bisabuela Rufina. Entre sus diez y veince años él
empe1..ó a ·escribir las listas de los apellidos de la familia, poniéndolo junco
a un árbol familiar y uno genealógico. Él descubrió que Aguiar, su
apellido corno él sabía, era realmente el apellido de Rufin,l su bisabuela
materna, a lo que él mencionó. "est0 no es correcrn".
No se le dijo mucho sobre su bisabuela Rufina, que apellido se le dió
a él. Yehudah se mancuvo buscando inform:1ción sobre su bisabuela. Esto
era lo que a él le daba curiosidad sobre ella; algunos de sus herm_anos
pueden incluso no saber ni siquiera el nombre de su bisabuela. El en
repetidas ocasiones pregunró a su madre si conocía a Rufina Rodrigues de
Aguiar. Todo lo que ella explicó fue que Rufina había insiscido en legarle
su apellido a él, y a coda su descendencia y no Castro, que era el de su
padre. La madre de Yehudah era muy cercana a su da "Tía Ta". Y fue
Tía Ta la que había arreglado el matrimonio del padre de Yehudah. Toda
b información sobre Rufina vino de Tía Ta v no de su madre. La madre
'
de Yehudah sabía que había algo especial en la familia. Su bisabuelo
empleó profesores para que les enseñaran a sus ríos abuelos y las das
fueran educadas en el hogar, no en la escuda (codas las escuelas eran
-:arólicas, y uno ruvo que ser bautizado para ser admirido). Aunque los
anteccdenres familiares no son comencados a los profesores particulares,
el conocimient0 y la especial influencia de Tía Ta tenían en comparación
a la bisabuela, que fue excusada bajo el argumento que Inés (su abuela) se
opuso a sus profesores y sabía menos.
La limpieza era extrema, antes de cada comida se lavaban las manos;
renían un fregadero especia\ para e\\o. Nada de esto era real para sus

930

amigos. La_ familia ten_ía sus señ:1lcs especiales pJra idemificarse unos con
orros. T ~nian SU propio lenguaje. Por ejemplo: al beber leche significaba
1
ser esnoo.
~
:,fistorw de trancoso _signi'.1ca una hisrnri,l realmente triste. "U/, coco
meu se refiere a un animal imaginario; El co los devoró significa. "Las
pobres almas
. , que
._ no saben de lo que les estamos
'
• hablando"
•
,
• El!os sennan
1
eran
espeCJa.Jes,
pero. no
pueden
decir m.ís• · -Sab'
''
i·
.
.
• 1.1 11 ma~ que otros, eran
mas estuu10s0s.
Rec161eron
instrucciones de conrraer nupuas
_. so lamente
.
,
con su propias gente: Casare solamente con uno de nosotros. Da Gentes.
. E_l padre de :ehuda~ era ~ecio y distance. Él no contó muchas
h1sronas,
, 1a 8'61'
· ¡
dpero1 cenia una diversa míluencia en él · Su pa d re 1e1a
1 1a
me uyen o e nuevo rescamento, pero se concentr"b" en l
r ·
d ' d I B'bl'
" ·•
os prorecas
car¡ ios e a .1, ta, leyendo cualquier cosa para hacerlo por el Mesías y
so amente le drna eso.
'

TU IMAGEN EN MI ESPEJO
Por. Schulamich C. Halevy

Cual virgen que se acere~ a un extraño con quien la han desposado
dubztante me acerqué a ti
trepidante expectación,
rezando q_z~e tal vez, como en antiguas leyendm,
nos hubieramos conocido en anteriores vidas.
Pues no miran al futuro fas almas separadas por largo tiempo,
sino al pasado.
Nuestras mimdas se cruzaron y de repente lo supimos.
¡Cómo olvidarlo!
Seiscientos años atrás nos había mecido, ju11tos,
el dorado sol de Sefarad.
Cantábamos los mi.smos romances, compartíamos el mismo vino
en el esplendor de Granada.
Cuan apaciblemente navegdbamos por aquel sueiío
de armonía y cultura comparrida,
de humano paraíso.
Entonces se desató la tempestad.
Sorprendidos y confusos, corrimos,
y en nuestra h11ídrt,
9.31

�nuestras manos se separaron.
Torrenciales oías
de gentes y sucesos
nos barrieron.

Cuando llego 111 hom de mne,
111,n no habi'a aprendido cómo agradecerte
rodas c:sas nuevas vzdas,
todo el gozo y el dolor
que me brindó tu valiente viaje,
que mtn me mantiene hasta reencontrarte.

Uno aL otro, nos perdimos
hace quinientos años.

Mrl novecientos noventa y tres,
quinientos un aiios
¿Dónde mds ahora?
¿Qué nuevas estaciones atravesó
tu solitario peregrinaje?
¿Hallaste rernendo a tu corazón?
Recuerdo el desgarrador sonido, cuando rebosó tu corazón
en e! cmnposanr:o.
Grande y tierno, ¿quedó en él fugar pam mí
para continuar conmigo mi andadura?
(No pude escuchar t11 respuesta a mi ruego).

Un pt1Jo mds allá
mi pie ai~n inseguro
en fa arena aún húmeda y blandrl
por eL fbdr de la marea.
¿Cómo osaré mirar?
Sin saber aún cuánto falta por reconocer
en este naufragio,
ni como atravesar medio milenio.
Mas a pesar de nuestras raíces en tierra firme,
aún podíamos oír el Lamento de nuestras ahnas,
ajenas al tiempo y al espacio.
Se abrazaban er1 un vuelo de fantasla.
Elevándonos por encima de iras)' temores,
de muros y distancias
creadas por quinientos años,
revoloteamos por nuevos panyes
de vidm que podríamos haber vivido,
de gentes que podriamos haber sido.
Lloramos nuestras respectivas desdichas
llevamos flores a Los campos de nuestra niñez.

Quinientos un (lños, ¿te quedan foerws?
¿A,in caminas junto a tu alma?
¿Viajas en tu vigilia o en tu sueiio?
Porque nuestro espíritu, fo sabes, jamás sentará ralees.
Quinientos un aiios.
¿Buscas aún mi imagen en tu espejo?

Notas Bibliográficas
Cuando Llego La hora de irme,
descubrí que
habías pulido mi espíritu
cual brillante genut.

tt,

Y bril/1,bas
en c,zd11 una de sus miles de fizcetm,
tan lejos como alcanzaba
mi Ancestral memoria.
932

1

Traducción por: Joseph Abusac de Souta Frand..
Schu lamith C. I lak1) . Es Folclorista. poeta. maestra de estudios judaicos Jel Sperrus
lnstiwre ofCh1cago FIia está corrigiendo un libr\&gt; dd dme1 Torá escmo por muJeres)
actualmente se encuentra haciendo un libro a partir de fuentes de los descendientes de judíos
convertidos al catolicismo de Espalia) Portugal.
3
Hebreos forzados a tü111 crt1rsc al catolicismo
4
Nues1ros anlepasados eran Judíos
1
En la ciudad de Bclmontc por ejemplo.
2

933

�Aquí haremos rcierencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Ca1ólica
de Roma
VirtualmcnH:
el único eJemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a los
7
que se rderían por este término. es del resultado de algunas plálicas que sostuve con el Rabi
local.
8 Dos

Campos_
El término usado en español podria ser limpio o puro
La palabra hebrea .. Kaslirw" se refiere a las leyes dietéticas Judías. que se deri, a de la
10
palabra ..kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de lo que comúnmente se cree.
el kashrut no se refiere a un tipo especifico de comida. sino que a un sis1ema de re, 1sión de
ahmentos de acuerdo al ritual judío y cuyo significado es1á de1enninado por un conjunto de
criterios religiosos precscri1os en La Torá (Pentateuco). Dichas le)eS buscan establecer un
reg1men que beneficie al cuerpo y al alma. para lograr un equilibrio 1an10 fisico como mental.
apartadas de las norma) religiosas del pueblo hebreo.
11 Personas
Confesión rdigiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

9

12

de guardar e~ el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                    <text>Aquí haremos referencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Católica
de Roma
Virtualmente
el único ejemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a \os
7
que se referían por este término. es de\ resultado de algunas pláticas que sostuve con e\ Rabí
\ocal.
Dos Campos.
9 E\ término usado en espa110\ podría ser limpio o puro.
La palabra hebrea .. KashruI .. se refiere a \as leyes dietéticas judías. que se deriva de \a
10
palabra .. kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de \o que comúnmente se cree.
e\ kashrut no se refiere a un tipo específico de comida. sino que a un sistema de revisión de
alimentos d.: acuerdo al ritual judío y cuyo significado está determinado por un conjunto de
critc:rios religiosos precscritos en La Torá (Pentateuco). Dichas leyes buscan establecer un
régimen que beneficie al cuerpo y a\ alma. para lograr un equi \ibrio tanto fisico como mental.
Personas apartadas de \as normas religiosas del pueblo hebreo.
11
Confesión religiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

8

12

de guardar es el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

934

�CERNUDA O
LA EMANCIPACIÓN D EL DESEO
Dr. Víc1or ,vlanucl Pineda

UMSNH
:\forclia, México
No decía palabras
No deri,; palabras,
Acerraha r,m sólo 1111 o m pv imarog,1m r .
!'orq11e ig11orilh,: que el d1•;r11
e.,

I/11'7

p rtguu!ll

C11y,1 re,p11e,1,1 1111 ex1Jtf,
Una /,0¡11 (1/ )'i l ra111t1 1/0 rxisrt
Un mu rulo ru¡,o m ·lv 1w existe
f.o,

f.11 t, C.ú1tt11l,1·
pl,1a rr, proJ,ihlilo,

iQu é es el deseo? La s resp ues tas se puede 11 derrochar, pero
invariab le me nte q ueda h sens,1ción de que igno r.imos casi todo
lo que sign ifica. Lo ignoramo s y, sin emba rgo, es una de las
accion es huma 11as q ue puls:111 Lis 111:1s dclic.idas fibras de lo
probabl e, es el espo lón nLÍs ¡H1nz:i n tc de las fornlr.id cs h uma11as ,
la form a enc:rg ica en q ue 110s .Henazamos a la vida y nuestra
declin ación más rn isrcr iosa a11rc a h muerte . La constchció11 del
deseo es d poblada de nebu losas apócrifos, de espe ram:1s falaces,
de vuelos improbables. Sa lt a J la vista el carfrr er profund,rn1en rc
antin ómico de ro d.1s las rep rese11taciones q ue se d a el dneo .1 ,i
mism o : es io 111:ís pródi~o y lo 111:ís mi serable. el c iclo que 11m
ofrece la vol u ntad human:1 y el infierno de su rc .1lizaci cí n , el
pad ec im1e11to su rgido dl'. nuestr,1 !'i11 irud \' lm done ~ de l.1
cornucopia imaginariJ , es u11 veneno v un b:ílsa1110 . Una de l.1,

�confusiones más persisrenres en torno ,1 l.1 noción Je deseo ts la
de empalmarb con los instintos: n.tda r.111 alcpdo Je\ dtsto como
\a tendencia a rebajar J una obr.1 Je la cultu r.1 .1 los ciclos de la
naturaleza. El deseo no es u1L1 respuest.1 mtc,ínic1 a los estímulos
del mundo circundante sino un,1 clabor.1d.1 astucia con la que se
llegan a tocar los abismos del alm,1 hum,rn:i. El deseo apacienta
múltiples cri:ituras, ya p.ira la vid.1 indi\'idual, ya par:i la vida
colectiva: una de ellos es el erotismo . Un;1 Je las claves modernas
en las que se cifró el papel constirnyenre del deseo ha sido la
tendencia a darle u na vi ncu I ación cero na ,l lo) sen t idos, u na
tendencia a afirmar la hospitalidad del mundo; se puede dec ir
q ue el deseo fue una de las vías modernas que optaba por los
frutos. de la tierra, en agravio de una vis ión allanada por los
rrasmundos v po r la promesa de salvación . El deseo
constiruyenre es una clave de la modernidad, no só lo porq ue
liberó a los sentidos de la superstición rransmundana, sin o
porque desde sus potencias se fraguaron los estilos de vida q ue
hoy en día son reconocidos como posibles en el repertorio de los
carac reres éticos.
En el dominio hispanoamericano se puede decir que ha sido
Luis Ce rn uda quien ocupa el lug:u de un verdade ro
"reformador"; en su ob ra se emplazan muchos de los v:do res
consagrados por el panteón de la actualidad . No hace mucho,
Pierre Bourdieu insistía en que el valor de la intervención
del
1
campo del arte radicaba en la creación de estilos de vida • Tal
papel se acrediró desde el momerHo en que el arte conquisró su
autonomía frenre al dominio eclesiástico o frente al dom inio
político. Se conquista desde el momento en que el arte se
desprende de un seflorío centrado en los préstamos de moral que
le hacían los poderes y de aceptar el des t ino de su adherencia
norm ativa. Según este argumento, los ar t istas son nomo cetas
desde el rnomenro en que se deciden a romper con la impos ición
exrerna de fines al propio arre. El personaje cenera! de ese
espmtu disruptivo es, para Bourdieu, el poeta Charles
Baudelaire . En este punto no podemos hacer sino una pu ntual
comparación: Baudelaire es a Francia lo que Cernuda es a
Hispanoamérica. No estamos diciendo que desde el pun to de
vista formal o de la sustancia poérica nuestro auror sea heredero
del autor de Las ílores del mal. Aludimos, más bien, al brío

938

p recu_rsor que se encuentra en ambos '
l·
const1tu1r un cam
¡, .
. . · &gt; ;¡ •1 voluntad de
_
' Pº te 111rervenc1011 propio de h ) ,.·.
e e I n u da es n u es t ro no m ateca.. S .in d lit¡a ¡)arte d 1 , . ¡ o1es 1,1.
ceñi d a en romo a Cern d·
I
L
'
e a mico ogL1
.
u .1 -e poeta nomoscxual q
d f' 1
mora 1 eclesiástica de dcre c1a
1 e, IZqu
.. 1er
. d a el IIH
. ,
uc
esa Ja a
.
1 1·
b , ,d
. rans1gentc autor
d e poemas autobiográficos
'
, e 10m re e piel
d
or
ma
parte
de
rasgo,
d
-·d
·d
·
,
atormenta
a-.
f
. eu J amente modernos. Ser
,
.
.
poeta, poi
l o menos en nuestro tiempo e
pers onal.
, ons1ste en Invenrar una mitología
. UCna de dlas primeras nota. s que resa l tan en la personalidad d
Lu1s ernu a es su tendcncn' ª asum1r
.
. como públ1. d
l e
va 1ores por los que de inmedi t
I
cos to os os
tip o de "amo r que no se ueda o se be rc~,on_o ce: la elección de un
P
e nom rar E f
· l d·
de llevar una vida somet1'd ·1
l
.' n _renrn a isyuntiva
' a as cx1genc1as d
¡
convencional, o bien asumir abicrt
. d .
e una mora
con secuencia d
.
ª Y ,iu azmente todas las
L . C
s e exponer a Cielo raso su condición "excéntnc3."
u1 s _ernu a es, entre los escritores de len ua
- .
los pnmeros si no es
1 .
g
espanola, uno de
'
que e pnmero en a
.
.
icon oclasta frenre a la pasroral de las, bue~:um1r ~na ~ctHud
l1terarn ra en lengua espar-10!
,
s conc1enc1as. La
'
a va tenia una l
d ' ·, d
exc lusión fr ente a la diferenc ia; ,la de la, edad d;rga era 1c1on e
can afecto, siempre estuvo domin d
oro, a la que era
adopc ión de una moral exreri
a a p_or una tendencia a la
edad de oro v· v·
·' ·
or Y un.3 pnvada. Los autores de la
se sujetaba al t::º\:~c~t~-opulenc1a cre_ativa q~e, no obsrante,
h.
. d l
P
pc1ones de la 111specc1ón vicaria La
isto na e os esc ritores conversos está l
d d
. .
críptic o y generó la
b d
P aga ª e un lenguaJe
cosrnm re e no lh
. ¡
nomb re
E
'ma1 a as cosas por su
·
n esre como en o tros c
d
his roria de la litera rura con la d tos, no se pue e desl indar la
l , .
.
e a censura, con la mo ra l de l
p acorn ea guardia nocturna: el modo barroco d d .
a
elaborada form a de e vas10n
•, de los cont' l
e
ecir
es
una
d. · 1·
·
lenguaje .
ro es 1sc1p 1nar1os del

d

de UEn a ~ez que la república es derrocada, Cernuda es arroJ·ado
.
1ecruales y artistas A
.f spana
. d como muchos otros 1nte
d 1 eren c1a e José G
M , z
·
Salinas, su llegada :o~éx~:~a fu:~b~;.r~o, J oaquí_n Xirau ,º Pedro
primera oleada del exilio . Había
-1,c~a. l _Llego despues de la
dive~sa~ un iversidades de Escoci:n~e~ast;d~;e~~~~:ses~:ñ~la e~
senum1 ento de ser exiliado se padece de una manera
n e,más
e

939

�pertinaz: ser exiliado tuvo para él una connotac1on que padeció
también en el ámbito de la lengua . ¿Qué es la lengua y cómo la
vivió Luis Cernuda? No se limitó a reconocer en ella la primera
fuente de nuestro contacto con las cosas, sino, más aún, le
confirió el carácter de instrumento privilegi1do desde la que la
poesía se construye. Cernuda, que se reencontró con su lengua
después de su letargo americano, descubre en ella no sólo una
atmósfera de confianza sino la sensación de "estar como en casa" .
La lengua, más que ser el resultado de un contrato, es la
expresión más impetuosa de la vida del espíritu y de los pueblos.
Es una herencia construida por sucesivas generaciones y por u na
ardua construcción que cobija a todos los afectos y
conocimientos que una comunidad puede albergar en su culcu r~.
Así pues : "La lengua que h ablaron nuestras gentes anees de nace r
nosotros de ellos, ésa de que nos servimos para conocer el mundo
y romar posesión de las cosas por medio de sus nomb res,
importante como es en la vida de roda ser humano, aún lo es
más para el poeta. Po rque la lengua del poeta no sólo es mater ia
de su trabajo sino la condición misma de su existencia"'. Ahora
bien , (Qué es lo que nombra el lenguaje de Cernuda? Si
pode mos reconocer un objeto que atraviese íntegramente a roda
su escritura este sería el del deseo. No hay discurso sobre el deseo
que sea más legítimo que el que la poesía elabora. Antes que ser
un creador de valores que sirvan para transformar la vida,
Cernuda se remontó a la fuente más primaria de la vida y desde
ella desplegó sus inclinaciones más vitales.
Poeta de las entrañJs, resolvió darle lenguJje a las
inclinaciones mis profundas de la vida, esas que están
sed imentadas en un registro que la moral no puede gobernar . La
divinidad que instruye a los deseos de Cernuda fue Afrod ita
Pandemia: a la Afrodita U ran ia ya la habían dejado exhausta los
grandes poetas místicos españoles. Cernuda no estaba demas iado
entendido en las doctrinas psicoanalíticas puestas en boga por el
surrealismo: la única escuela que realmente tiene el deseo es la
que le aportan las pasiones y los impulsos que se despl iegan
desde las entrañas. "PoesL1 es vivir según la carne", había
~entenciado María Zambr:ino . Nadie como Cernuda supo asu mir
ese drama de una mane ra exaltada e inflexible: la carne no t iene
sabiduría y el deseo es una interrogación s111 resp uesta.

J ustamente
por ser un poeta del dese
b'
, ¡
sa ia que su puesto como
o y ae a carne , Ccrnuda
com
d
poeta estaba
¡
·
promete ora: los poetas d I
en a tnnchera más
comprometidos con ningú e
carne y del deseo no están
diversas morales , P ues ¡a carne
n va or . oficializado
,
. . por ¡as mas
que pacta con ella.
convierte en d1s1dence a todo el

t

No. hay. pa ra nuestro poeta un f }' .d
contenido sobrenatural: el jardín d eª e ic1 ad que tenga un
c~do_s . los apec;cos que cuelgan edcr;;~d~ csd·rá compu~sro por
a m1t1mos, como sostiene O-ctav10
. Paz y J·o- ee·la pasión · Si
que en roda la ob
d
a1me ¡} de Biedrn '
b.
ra
e Cern d
h
a,
auto .1ográfico, podemos su oncr
u a
ay un contenido
ex.p enencia poética a otro u~ro
con ello que no dirigió su
mismo a través de las
qdue no fuera el de revelarse a sí
as que ese a L
,
para escrutar los dominios
, , .'. a poes1a es un medio
hac 1
.
mas 1nt1mos d 1
e] a carne .Y para
d er os gemlí. La retórica d e I a carne
ep urar,
no
pasa
de
.
es
.
ser una expenen .
. a que no se 11 egJ.
precisamente, una experiencia huérf
c~~ .sin, concepto. O rn;Ís
Lo que roca el deseo tard
ana e imagenes.
El pes1rn1smo
· ·
eCO temprano
·
proverbial
d
en ceniza'·
1
'
e ernu d 'l to se ·convierte
pocas cosas que le pued
d·
.'
ca, inc.uso, una de l·
· ·¡
en ,lí sentido - 1 ·d
,ls
n111 0 crue que se despeña d 1 _·
a a v1 a: el amor es un
cad a uno. El ser pas:ido' eor ªlaum·1. a h, .si ma, que reinventa a
sob revivir al ob¡'ero d
P
·· s_ llamas del deseo no pa
.
f' d
e sus pasiones· C
l
, rece
10gra Ia el deseo co mo a 1go que
.,
crnu(_ a remire ·a 1·J
.
f'
b
pero que queda redu cido ,a c en1zas
.
se
a un soplo efímero ,
unJa Irrna
v , _
qu e a memoria de Cer d
ez consumado. Todo 1
b. 1 .
nu a recupenb
o
su ¡eu vidad del poeta la u111·d d d 1· ª.' no parece conferirle a h
d ¡
ª e o v1 , d · ¡
'
o orosos a partir de los cu·1l .
\I .º' sino os fragmentos
Cern uda es un e¡·erc ici J &lt;l, els se reconstituye: la anámnesis tle

cot

.

O OC

UC

o:

Yo fui.
Col111111w rlardiente
I
¡
.
Mard
. 'u1111r.epr1111avert1
. ora o, o¡os gr,lllrles.
B11sq11é lo q11e pe11saba·
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. ' C0/1/0
. ¡¡/ fllllíllll'CC/'
' NI 111 · ·
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Lo que prnta el rhseo 01 / ' . lr!J tl1e 110 la11g111rlo.

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eante, Slí

( 1,1,

¡

Fui Íllz

1111

o

l'SCC/1/CS
·

dia

Arrastrado en la llama
Co1110 11 11 golpe rle i •inllo
')/¡ 1

')/¡ ()

{/

�Que deshace la so111br11,
Cai 01 lo negro.
En el mundo insaciable.
He sido.
( Dondé ha hi r.: e I olvido, I\ ')

. e ,, ,,
Ccrnuda uru inclinació n
L polítiCJ. del yo r 1 11 '- ~ 11
·
¡·
a
encuentro consigo mismo . Esto no tmp _10
ermanente:
servir
al
P
. . .
ismo o encontrar en sí mismo un mouvo
co111c1d1r consigo m
.
nde la odisea de su
, .
N
por amor propio que cmpre
.
. d
esrer1co . o es
·
d
aso de una estrategia e
. . at uraleza: se trata, en to o c. '
.
d 1
propia n· · to de exp 1orac1on
. , de los resortes afecuvos e os
reconoc1m1en ,
.
l
d y con los otros.
, d
d
a relauonarse con e mun o q ue esta ora O par,
en el deseo una forma de
,
Cernuda se encuentra
As1 cbmo en
. e también oodemos recono ce r en
, ,
r
.
f
b uscarse, per de rsc v• encontrats
.
. I deseo nos arroja hacia uera,
su poesía una tendenc1ahopucsrl a. e
sed de exrerioridad. No se
• 1
·
\so acta e orro,
es un vio ento impu 1
.
de este poeta sin aludir a su
d
rende r e ero t ismo
I
pue_ e comp .
1O
·a fuera de su centro vital , que o
decid ido co raJ e _9 ue
.ª rf~o J
I otros se vuelve pedigüeño y
T d
op1a carne ienre a os
ex1 1a e su pr
' d'd
,
f nda que la que el ama nte
lo instala en una sole a mas p ro u
. ntó antes de un encuentro carnal.
, b'
expenme
,
d. d
I deseo pertenece al am ito
La fi losofía hab1a pre ica o que e
.
b
de
d
I Una trascendencia que, sin em argo, es
de lo rrascen enta ·
.
paflera de viaje de la
d
que funciona como con1
. 1
este mun o y
d
.
ernunentemente hacia a
y I rad y eseo empupn P
,
vo 1unta d . o un
•
no es algo que esta
.
1 O b.
d sus representac10nes
real idad: e
Je to. e
b
l dominio de la realidad con
reduido er: ellas ~ 1s;a:\t~o~ ~~r~~:eo tiene la particularidad de
el imperat1:o de ~nd
b _
do intangible y eva nescente pero
1
b1erto e in ererm 1na '
1
ser a go a
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1 . d
desde que se levant a a pa rt e
es, al mismo uempo,l es a ·1p1ed r~o que está condensado en los
, , ·
de la cu tura . 0 0
·, 1
mas inuma. ·
I
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.
lguna
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a a
ora es o po 1t1cos, a
1
l
valores re 1g osos, m
d
. esencia más ligera, los
.
¿ ¡d
Por ser e una
mate ria l1gera e eseo.
·gor por el cielo de los
d
I
se con mayo r v1
d
deseos pue en esp aza_r, d 1
De Platón a Hegel,
.
1
la reg1on e os suenos.
impu sos y por_
Kant el deseo alternó en la mente de los
pasando po r Spinoza Y . . '
stá uesto al servicio de la
filósofos el impulso or1g1n,a l fue
Jisiones del espíri tu; la
sobrevivencia con las mas e eva as

I

942

cul tura se fragua , antes de realizarse en instituciones y en formas
de orientar la vida, en los talleres velados del deseo.
El binomio realidad-deseo tiene para Cernuda un significado
de continuidad pero también de ruptura. Continuidad porque el
trayecto desde el cual lentamen te se cocina la realidad de las
cosas se remonta a un lento proceso de decantación, de filtros
mi lenarios. Apelamos al deseo para imaginar a la realidad de otro
modo. Asimismo, el deseo tiene en la realidad un muro: la
realidad contrarresta al deseo y le interpone los lími tes de la
mo ral o de lo posible. Tienen razón Ortega y Gassec y María
Zam brano en representarse a la realidad como resistencia. La
solidez de la realidad se convierte una muralla para el deseo y le
ofrece a éste el misterio de su espesor, su intransigencia y su
unid ad . La real idad es para el deseo una voluntad inmovi li zada
por la certeza, la razón y todo lo que permite navegar sin
sob resaltos en el tiempo. El deseo promete demas iado; por el lo,
la realidad tiende a impugnar su ligereza. La obra de Cernuda
tiene, hoy en día, todavía un poder que só lo p ueden tener los
funda dores. Sin em bargo, estamos ob ligados a impedir que su
centen ario sea el m otivo para volverlo un autor domes ticado por
los el ogios y los homenajes: habrá que preservarlo de los
admiradores correctos que tienden a despojar a roda revue lta
moral d e su conten ido más profundo. Hacemos votos por que el
márm ol de los tr ibutos n o lo transforme en u n autor
embalsamado.

Notas Bibliográficas
1

I3ourdieu dice. en Las reglas del arte, Anagrama. Barcelona 1997. p. 91 : "una contribución
importante a la invención del estilo de vida del art ista. con la fantasía. el retruécano. la broma.
las canciones. la bebida y el amor en todas sus formas. se ha ido elaborando tanto en contra de
la existencia formal de pintores y escultores oficiales como en contra de las rutinas de la vida
burguesa. Convertir el arte de vivir en una de las bellas artes es predisponerlo a entrar en la
literatura .....
2
Luis Cernuda. i ·ariaciones sobre tema mexicano, seguido de Desolación de la quimera.
CONACULTA. México. 1990. p. 27.
3
Esta es .quizá. la opinión en que más insiste Octa\ io Paz en Fundación y disidencia. FCE.
México, 1994, p. 234: "La obra de Ccrnuda es una biogratia espiritual. es deci r. lo contrario
de una geogratia: un mundo humano. universo en cuyo centro se halla ese personaje -mitad
irrisorio, mitad trágico- que es el hombre": en páginas posteriores, vuelve sobre este
argumento al sostener que "La obra de Ccrnuda es una exploración de si mismo. una

943

�.
de Iwmi·¡J·id
.
d •pro\ 1sta
' · de su_ irreduct1bk
·
•
.ón al tin de cuentas. no es
i una biograt1a cspmtual.
1
orgullosa a irmac1 . '
. d
·l d ·seo puede , crse coml
~
't . .
.
?38)· --¡ a realida ' e e
• . · l. . · Puede s.:r poe 1ca
di fen:nc1a (p. . , . .d ,. r ·!Íe:-.ión so tire esas cxpencnc1as vita \.:S . , . • a ... ( p 139 )·
sucesión de momentos v1v1 os_: e , . . . n.:..:dotas se transmuten en poem s . • . ~ . .
b' afia~ Sólo a cond1..:1on de _que 1'1s ª_, .... · ismo p.:ro. con la m1sn1a intensidad.
una '10gr da la po~sía tenía por obJeto conocerse a_,1 m :t. ·a l ·1 r.-·ilidad \ el d.:sco es algo
--Para Ccrnu
~
•
ognl 1a po.: 1c - ,, _,
•
. por crear su propia imagen. i - ' ' .
.. lP 148) Fn el mismo tenor.
fue una tentativa
, . ·_
, 1 conocerse. sc transllgura
.- . .
. . . ·ne ue
más· la historia de un esp1ntu que. a
1·d t lrial Crítica Barcelona. 1980. p. 70 sost11; q
Jai~e Gil de Biedma. f/ pie de la /e1ra.l ch1 ·\tor,1a de su c.oncrcta e\pcricncia personal son una
"para Cernuda c_l sentl'do de Ia pocs1a
. .\ a is '
y la misma cosa -

1r

EL NARRADOR DETRÁS DE LA PROPUESTA
METAF!CCIONAL DE CARMEN VJNCENTI:
Y LA SOMBRA COMO SIEMPRE DETRÁS DES[ MISMA
Dra. Liduvina Carrera .
lJ nivcr,idad Cenrral And rt:5 Bel lo
Ca rac.1s. Venezueh

La novela de Carmen Vincenti, Y la sombra como siempre
detrás de sí misma (2001), ofrece una construcción textua l, que
parre de Íos acontecimientos ocurridos a
tres señoras
burg uesas, íntimas amigas desde n iñas y de vida incachable( ... )
reuniénd ose periódicamente para hab lar de las mismas
pendeja&lt;las o sumidas en enredos de telenove las que se pueden
ver cómodamente en la noche" (315 ). En cada uno de sus
encuentros, surgen nuevos elementos para la comprensión de h
fábula . Sin embargo, "sin una voz que narre es imposible
materi alizar la narración" (Barrera Linares, L. 1995: 89), y una
de las figuras más importantes denrro del h novela de Vin centi
es la del narrador, porque le v:1 a dar sentido narr:itivo al texto,
se involu crad de manera direcra en el :icto de conr:ir v
"org:inizad la histor ia". (Sfochez Reves, A. 2001: 17) .
El narrador de Y !t1 sombra romo siempre rletrris d e s! misma
cue n ta la fábula, d icho de otra manera, "es el sujero lingüístico
que se expresa en el leng uaje que constitLJ\'e el rexro" rBa l. M.
1990: 12 5) ; po r este mor ivo , su presencia en la obra es de gran
importan cia y lo inceresante es la manera diferente cómo se
construye el relato y no lo que se dice. Por eso, e l elerne ni o de

944

'J-1)

�i
·
1 \' ,1 u r d i e n do
. nuor
qu1e1
. 1 fi&lt;'lll',l d e1 nH ,
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,
1 vu . ~e
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1 - )er so na) es \ . " "
mayo~ P d
. i 1 movimiento de os ~ , J, . 's ·d-: sí. como lo
·
est 1 ctr.1
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1os 11_1 los e C,"l10 •somora'' que siempre
. '
empre detnÍi de SI
convierte en a
bra· Y la sombra como s1
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. dica el dculo de la o .: . b . " es el nur,,dor que
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.
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.
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, : de s1, esto es,
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. •1tc siempre dctras
\J nresenci.1 de un
\ ento prese.
1 . \evJ.nte es
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.. ,
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desde u11;1 pos1c1on
nJ.rrac1on.
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ue mue,e
.
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es os i ble o r g;u11 Lar
extra d te ge ti e
. . l1 e este narrad o r'
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1
spect1v.1 1
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Desde a pe\. ·on;,les. En efecto, se" pro~- . " detrás de la
te c i
. d e sn so tn u i ,1
1os .l u e gos me r.u
.·, desde \a óptica e
' d _
¡nt.:st:n tan las
. \ de nJ.rracion
, pro uce, se
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mise en abyme que se
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n ,,
·
·1 ,u \C?.,
¿
narrJ.c . e.iones de las nes a~11gas qL~e. Í·,s cartas románticas . el
convers
- · to nor
Sus,un, e , . 1 cxpcot
, i·e11te nol1cta
• ,,1 . no escrt
r
r
diario 1nt11
. s del tío Cosme y e \,
o de Susana.
d Manuel, e espos
d
R og e\io ' \os escrito
. de \a muerte e ,
f . , correspon e
elaborado a parubr
o ficción den ero de la icc1on io o en las
L zise en a yme
io comenr.u
a n
.
del texto en SLl prop
99~. ,02). Con la
\ d doblam iento
'\\o C. 1 ). ~
.
a . es d
u desciframiento (Bustl ¡' f r•n·1 de construir los
c Iaves e s
e· · ,
e ex p l i e a a O ' '.
· ven t ·1 dos
d I mera11cc1011, .5
na es son in
•. ,
ayuda e a
. dos · en ellos, \os perso l
de una ficc ion
eprcscnta
•
.
· . se trata
\
mun d os r
\ .
·or de la historia,
d J~kobson a
· ropia
por otros en e •ntert
, .
el mismo sentl·¿ o que a "

que habla d_e sí :U1sst~;o~nC. 1998) y se cen t ~.: et~r:i\c~ática
meta\ en gua Je (
. r·1 c ·1 o par a replante ar . • rs fi c c ion a Ies
,
de art11
l'd d Los ¡ueoo
categorta
.
ficción y rea I a ·
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s dentro de otros, a
muluplican
'se presentan texto
·mágenes
. en internamente )
f
v provectan 1
conuen
.
se re ractan .
,
d
d espe¡os que
mo ~
e
as ar, C. 1996: 13).
.
matriz rextual de la
cor.unuas (G ·Jer intento para o rganizar l_a del narrador quie n ,
En un pri
mar en cuenta la presencia
La importancia
obra, hay que dt~ d es el director de orquesdra. \, fichas de \a
ha in ica o,
ve to as as
corno se'
texrual estriba en ~ue m~e \ &lt;rrafía diferente que
de esta \ oz
. a es noronJ. des e a º¡
amigas para
resenc1
,
as tres
nove 1a, su P
. Cuando se reunen
.
·r? Es q ue
. su presenc ia.
d . ,, . Puedo interveni .
anuncia
\ voz del narra or. (
almorzar' surge a
946

aquí les trajeron los platos que habían ordenado un rato antes y
de berÍtln hacer una pausa. Se ven riquísimos" (29). Esta voz
texrnal está presente en todos los actos de las protagonistas y es
capaz de organizar el pensamiento de Susana: "Su sana piensa:
Los exámenes eran terribles. Después de una noche en blanco, la
página amenazante. Y después los interrogatorios. Implacables".
( 38) . Presenta comenta rios irónicos ante la actitud de Silvia y

Sabri na quienes recuerdan la muerte de Manuel, marido de
Susana : "Qué gracioso . -Después que no han hecho sino met er la
uña en la herida. Razón tiene aquello del tigre y el cuervo" (39) .
En el mismo orden de ideas, el narrador describe a Sabr i na:
"Sa b rina es más bien alta, delgada a la fuerza, ni boni t a ni fea
pe ro con grandes ojos negros y expresivos ( ... ) da la impres ión
de sa ber disfrutar cada movimie n to que sucede a su alrededor"
(46); también pone en evidencia el pensamiento de Silvia:
"Si lvia piensa: mira la ca ra de Sa brina ( ... ) la recuerd a sumida
en alcoho l y tr is teza, derrumbad a frente a la ven tana desde
donde - quizás- esperaba ver llegar de vuelta a armando" (55).
De la mism a forma, la voz textual relata diversos
aconte cimientos como la j uvenrnd de Sabrina, su mat rimon io
co n Armando, el n acimiento de su hijo Sergio, la existencia de
la co m pa ñía donde trabajaban los tres mari d os de las am igas,
ent re otros.
La historia sigue su ritmo por medio de los pensamientos
de Susan a, descritos desde la instancia de l narrador: "Susana
también piensa sobre el rostro de su amiga, pero recuerda otras
cosas...
(58) . La voz organizadora interviene con sus
coment arios: "Parece que definitivamente no nos enteraremos en
qué paró el encuentro con el ex de Sabrina" (64); añade refranes:
"Sabid u ría popular: Cuando las ba rbas de tu vecino veas arder... "

(70). E n gene ral, con su palabra: envuelve, distribuye,
interpre ta, comenta y va lora las palabras de los personajes y
llega a fu n dirse con ellas cuando, con act itud irón ica o
simp leme nte dándo les un a función caract erizadora, t raslada a su
propia exp res ión términos que son propios de la verba lización
de los personajes y que han sido marcados como tales (Boves, M
de l C. 1996: 305) . La presencia del narrador que rodo lo ve y
todo lo sabe, aunque a veces se limita a seguir el curso de los
acontecimie n t os y no los ade lan ta, finge desconocerlos: "Silvia
91¡7

�no es tan tonta como parece casi siempre. Quizás en el curso de las
acciones tenga ocasión de demostrarlo pero no les puedo asegurar
nada" (79).
La narración cexrual da cuenca de la casa de Susana por
medio del pensamiento de Sabrina: "S1.brina piensa: un
ambiente exquisito, lleno de flores como a Susana siempre le había
gustado" (89). No sólo se conforma con el espacio físico del
J.mbience, sino que describe a Susana: "Susana es muy buena en
eso de análisis y desmontajes y profundizaciones" (97); a Silvia:
"Mientras Silvia se detiene para organizar su historia, aprovecho
para describirla: peinado de peluquería, uñas cuidadas, mirada de
desconcierto ( .. . ) En este momento tiene la piel opaca y dos surcos
oscuros le marcan la frente" ( 136) y marca las acciones de las
procagoniscas: "Aquí las tres, casz al unísono, prendieron
cigarros".
Este narrador se muestra erudito cuando alude a cexros
literarios: "Susana piensa: en la escenJ. de la muerte por amor
de IsoldJ. ( ... ) pronto Meri sc ófeles desgarrará las imágenes ( ... )
Tristán y Sigfrido frente a Lady Macbeth ... " (98), o en los
momentos en que critica una novela: "Buena novela esa, por
C1erto me permito acocar, porque yo también tengo mi
cultura ... y de nuevo por el manejo del narrador: el lector cae
en la trampa de creer que el personaje es un hombre ordinario
cuyos sueños son perfectamente factibles" (188).
Como se ha podido observar, la voz del narrador tiene
posibilidades de introducirse en el mundo de los personajes,
para opinar acerca de sí mismo y de ellos, incluso lo que no
podría decir en una situación cara a cara. Este informador,
también puede interrumpir la palabra de las tres amigas cuando
lo cree conveniente, sin someterse a la al cernancia de los curnos,
pues le basta inmovilizar el dialogo, "todo esto es posible
sencillamente porque el narrador, como cal, participa en un
proc.eso de comunicación necesariamente alejado en el tiempo y
acaso en el espacio de sus personajes. (Boves, M. del. C. 1996:
307)

Con
codas escas licencias,
el narrador cont inúa
inmiscuyéndose en los pensamientos de las eres amigas:
"Sabrina piensa. iPor qué compraron esa cama tan grande?"
( 11 O), "Susana piensa: la sombra de los árboles reflejándose en
948

sus
ojos
f
. ... " (15)
8 ' " Susana (otra vez)
.
emen1nas vestidas de ne
c.l I
piensa: tres figuras
misma forma
.
gro e a cabeza a los pies " ( 161 )· d 1
"
.
, opina acerca del diálo o
' e a
Men[lra. Ambas están
g que ellas mantienen·
que se mueren
, 1 .
.
n a Igunos momentos .
1 h'
_por o1r e chisme" ( 118)
Ed
.
, ¡uzga a istona· "O
,
.
naª que interese" (151).Y, d es d e su · po eaquienadelante
·,
.
'
conoce os temas 1
.
s1c1on omnisciente
. 1.
' as conversac10
1
.
,
aconrec1m1entos: "Yo ,
,
. ,nes y e hilo de los
si se Qu1za d
. d
pro 61 ema. y organizar I
r'·
emas1a O, ése es el
as 1guras sep
¡
re 1evante, callarme cua d
d b ,
ara r o trivial de lo
"S.
n
e o hacerlo" (163)
comenta:
'ellas se supieran" (171).
) ; por eso

°

"

El narrador está consciente de ue de
.
pero, de eso me ocupo en ¡
q¡,
be organizar su relato :
Como está en un niv I
e dr~ng ,º~ correspondiente" ( 175).
.
e extra 1eget1co n
d .
necramente
en
los
d'
'}
d
,
o
pue
e intervenir
d
1ª ogos e las
·
"Aquí, de
ha. bher podido, hubiera int ervenz'do en la protagonistas:
conver . , L
ic o que ... Pero no
.
h
saCion . es hubiera
d
me quiero ace , I. d
bolsillo" ( 175). A
.
. ,r comp /Ce e tanta filosofía de
contJnuacion
elab
contradi ce los diálogos· "(
.
'
' ora acotaciones y
"
· ment1ra,seguroq
,
to d o) ; avanza en la narr-1, cion
. , d e Ios aco
.ue. esta enterada de
. e o cual se despidieron
.d.
ntec1m1entos: "-Después
d I .
rap1 ,to y Susana ¡ . ,
los libros que sol .
,
vo vio a prometer a sus
dos .amigas
I
uc1onarzan sus v1'd " (26
e1 f ina de la novela "Fin defi·
,, (
as
3) Y anuncia
El.
resta 3 16)
,
¡ucgo narrativo de Ca1·1n
.
. 1
'
en y·rncenti
nove 1a, 11 ega al extremo d,
S
, a autora de la
amigas critica a la "
be qdue ,us;;.na, la más aguda de las
, som ra er ras de ,
.
,,
narrador de la obra· "D b , 1 l
si misma ' o sea al
1 . d.'!
,.
e er1a 1a )er un narr d
'
os ia ogos, los gestos ¡ d
I
.
ª or que ordenara
,
.
' os esp azamiencos A 1 . . 1
arras, sin que nos de mos cuenta ( ... ) -·Q ,· d' ..o , me¡or
, . o. hw·
'.·
a observar y describir o se b 1 .'. d : ue ir1,1. ¿Se limitaría
ur a11a e nosor·
íl .
so b re Io que decimos' ·D _.
· -( ce irnos a 1go sob ..,as ¡Oo re exionaría
pena re íl cxionar? •Sal .' . . ¡
,
· ic
que valga la
h'
·
('' lil.l ,\gomas (j
istona s codas deshibchadas'' ( ) ) . uc nosotras sobre estas
locura" (163). "-s·
. , _ .. . 1 iopongo un tema
para él: la
.
, ' tuv1ci;1111os un n ·i · d
. ¡·
u iera puesto ranos
. ,1· .
, ir;1 or inte ,gente
no
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.
' Lr,1geu1as ¡11nt'ls - ~1' 1.
,
se aburrió de oírnos I b'I·
1 ' . ' as )len dche ser que
.u pen( c¡adas v ¡ , - ¡·,
13
poco de color al asunro " (206).
.
( euL io ponerle un
. Al_sentirse retado por las alabras de 1 . . .
o1gan1za las historia .~ según P '
"' a) ar111g.1s, el 11arrador
-~u gusto: 'y a LlllC me 11.111 rn,1do,
')/¡ &lt;)

�reco¡o el pailuelo. AJern,is, lo~ si;uiento e1H.: ucntros de csr:1s
damas fueron bascanres ,\bllrridos, por lo que no vc1le Li pena
transcribirlos en detall e ( .. .) estuvieron conscientes d e que hasta
vo, como narrador, me iba a fastidiar" ( 17 2).
'
En el mismo orden de ideas, el narrador, ,ll sentirse
cuestionado por las protagonistas protesta:
"¡Qué valor el de éstas.' No faltt1ba más que ahora
se dedicart1n a critict1rme. f.o peor del caso es que mi
contrt1to ht1blt1 de lt1 narración de un t1sesinato con algun a
que otrtl historia paralelt1 ( ... ) me pro1Joca dejt1rfos sofos ti
1Jer cómo se !t1s arregl1zn con tt1nto lz'o. Porque ahora es
cuando les ft1!ta " (206) .
U na vez abordado el narrador de la novela, se puede ro mar
en cuenta el segundo nivel de la narración, el de las eres amigas
que se reúnen de vez en cuando para continuar relatándose sus
vivencias: ''Tenemos la mal:i costumbre de siempre caer en
historias antiguas: lo que fuimos, lo que hicimos, lo que
tuvimos, lo que hemos dejado de tener" (63); "Lo que nos ha
quedado es reunirnos cada canco, ( ... ) ¿no es lógico que
eraremos de rescatar otros tiempos donde compartimos tantas
cosas?" (63). En esta instancia narrativa, se desarrollan las
histo rias de Susana, Silvia y Sabrina, la de
sus esposo s:
Manuel, Rogelio y Armando, de los hijos de las tres parejas y
del resto de los entes ficcionales que se dan cica en la
construcción del texto.
El n.nrador estructura el relato, pero es necesario tomar en
cuenta el uso de h foc.di zación; este concepto no sólo abarca al
narrador , sino que c.11nbi é n llega a los dem:í.s personajes del
rexco. Bajdn menciona la polifonLi en el rexco na rrativo, en es te
sentido se refiere a la multiplicidad de puncos de visea (Reyes ,
1984: l 39). Por eso, la diversidad de focalización de los
persona¡es.
Por la conversación de las tres amigas, se da el paso
temporal de la narración ; por ejemplo, el episodio de la muerte
de Manuel: "El solo recuerdo de aquella mañana, de tu voz en
el teléfono, me da escalofríos" (20). Se conocen ocros
acontecimientos por el re lato de Susana , la viuda: "He ev itado
ver a nadie de año en año, pero ya han pasado cantos ... " (2 1);
950

'' Si. me pongo
,J Pe ns H que ,\ es ta h
.
~
1. . , .
"
\ a L u t s M ,rn u e I t , , .
.
o Ll , u l e q u I n ce ú1 os ( 39 ) .
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1ec1sé1s aüos O aloo _ . , ,
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(8 7 ):
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_ a11os ( 11 -))., "C,JSI. veinte
.
En
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. :, t1es 11¡,1s despUL:s"
( 139 )
mayor carga de ];¡ personaje de Susan;'. es quien lleva la
.
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extra d 1egécico.
,
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En Ios en e u en t ros de Si 1\' i ''
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S LI s.,ll1,l. V S·1brt
.
.
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o bservar
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se pue e
. una parodia de enrreo-as novel d · ., 1 '
.
sus historias a maner d r,
1
a as, as mu¡ercs cuentan
'
ª e nove a follecín· "P
tenemos que ve!'nos a
_ d
·
ero en ronces
.
rnes
e un m
cun~sidad" (121); "La a enda de
e,s, yo no aguanto la
empieza?" (123); "Y I g d ,
h_oy es apretada . ¿Quién
a es ten re not1c1as sob
I
l
pero, por lo pron ro veamos ,1
, 1
re a re e novela
más ha pasado?" (133)· ".5· el cap1tu o de la de Silvia. ¿Qué
, ,, 1 se os hago pe
· d
van a escuchar?" (164)
E .d '
rsonaJe e novela me
·
v1 encemence
l
re pro d ucen cada episod .
l d
, os encuentras
.
to nove a o de las vida d 1
con la existencia d 1 .
,
s e as tres
d amas,
.,
e 1nteres por \a
d I
reun1 on. De todo esto
1
f'
·1
.
.
espera e a nueva
.
' resu ta ac1 imao-1
1
f
.
. , b nar ,a recuenc1a del
d is curso o ral dentro d e l a narrac1on
· "Y
reconstruyendo cuentos" (69 ) · "P
·
a que estamos
(65); "Me imagino que qu · , hor eso se las esroy contando''
d
ieres a ora un de
.
f
e personajes y aconcecimienros" (9 7).
smontaJe pro undo
"

Este segundo plano de na, rrat1v1
. 'd a d de la
.
vez, contiene otro que se
,d
s t res amigas, a su
.
'
corres pon e con s. .
escritos: el expediente olicial &lt;
.,
1gu1entes texros
Manuel: "Tres balas e~ 1
d1ue sde labno c~ando la muerte de
e me 10 e corazon A
. Estado del cadáver · en
.. , h .
·
quemarropa .
(...
)
.
d
'
·
pos1c10n orizo
l
d
piso el baño el rose
.
n ca ' cruza o en el
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ro contors1onado 1 O·
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' os Jos cerrados: fue
1110
14
me ta fi e e i o na 1e de 1a
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s .. ;
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O t ros es e r i ros
5
.
nove a, esran prese
1
os por el Tío e
.
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·
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h.lJª e Susana: "se ded ·tea a b uscar
en los pa l d l • .
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pe es e v1eJo a ver
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mterrn rnable invesr1·g . , d j . .
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parecen h a 6er d esaparec1do'
. , (6)-)· "El
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·
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g1nas cas i es echas por el ti
" (,66 )
in a revisando lo s pape l es d e l vteJO
. . tío Cosme "e rnpo
1 ;
(66); "Fue
951

�poniendo por escrito, con una memoria privilegiada para datos
y fechas, y con una obsesión que definitivamente traspasa las
páginas" (81); "Yo misma siento un enorme placer descifrando
las páginas" (82) .
El rol metaficcio nal de los pape les de Ro gel io ca nsti tu yen
un misterio para las aes amigas; estas cartas de amor mantiene n
ce losa a Silvia, la es posa, pero al final, ayudan a desenvolver la
fábula textual: "Una caja llena de papeles escritos por el mismo
Rogelio, no a máquina sino de su puño y letra. H abía cartas,
sin fecha pero algunas con la huella de tener años guardadas, de
no habe r sido enviadas nunca ( ... ) Todavía me acuerdo d e
algu n os títulos: &lt;En los bordes de tu mirada&gt;, &lt;Un animal
errante&gt;, &lt;Cristal de tinieblas&gt; y no sé cuántos más" (119). La
celosa Silvia se refiere a estos papeles en los siguientes términos :
traté, también, de quemar interiormente los malditos papeles,
de borrarl o s de mi memor ia" ( ... ) aquellos papeles me vuelven a
bailar f rente a las pestañas" (143).
Al término del relato, estos papeles contenidos en el terce r
nivel me t aficcio n al ayudan a desentrañar la hist0ria; sobre
ro do, dos de ellos: el primero, una larga carta , escrita por
Rogclio y enviada por Susana, la viuda de Manuel, a Silvia,
dejan al descubierto la identidad del amor platónico del marid o
de S ilvia.

Entrega uno
(Para Silvia)
f.1i amor: te quisiera aquí conmigo (.. .) Será un secreto, mi diosa. El
nuís hermoso. Domo tu rostro en este momento, tampoco te dije (268) En
espera del barco que te traerá a mi orilÍII ( .. )dormiré abmmdo a tu irrwgen
(271) (.. .) Susarut, mi diosa, mi amor... ( .. ) te penetro pero no esttÍs (276).
Orro escrito revela nueva sorpres:1 textual, Susana cnv 1a a
Sabrina su di:uio:
Entrega dos

(Para Sabn'na)
Tengo que hacerlo este donllngo. (... ) Sólo que 11~y r1 nuar1r a mi
mt1ri,w (Qui:liÍ deba escnbirlo muchm vm·s parfl conuencmnt de qut
puedo hacerlo" (277) "/¡¡ noche rtntts tendré que dejarlo todo pre¡wado"
(282) "Cuando miga al suelo no uoy ti desperdicútr un solo instrmte.

Borronear las hue¿•,__
.
ta.s con e¡ mismo
- w"i
Desapareceré" (29l).
pano n 1286) ''Después me Iré.
Co~ lo cual, se da cu en ta en f
,
p remed1tado de Manuel
d orma tard1a del asesinato
, por parte e SL
•
ocurre "la marav1·11
b . J propia esposa. De esra
fo. r ma
.
,
osa com ina , d l
, •
e ion e as hojas de l
d1ar10 íntimo [y] la poer1ca
carra de Ro ¡10
· ,, (
es su f icientemente explícit y I
ge_ _ 305). "La carra
·, más completa Lo ª·, e aro , el d iarto. e onsci t uyen la
vers1on
Ev· d
.
mas cercano la verdad,, (315)
1 entemenre aunque I h.
.
.
StJ gesriva, lo aso~broso da I istol rta relarada no deja de ser
.,
e re ato es la f
d
presentac1on.
El narrad
e su
.
' ' or ¡1a esta d o ·
d o r ma
hi storia; además, es un
.,
siempre errás de roda la
.
·
.
pcrsona1e consciente d
a alguien a u "d
.
.
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h !Storta
.
.
'
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esr1natarto
•
iversos
niveles
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e
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.
.
,
"
,
caracrertzado
( ... ) por
d~
r acc1on (Ba
L'
En orras pala bras · "el
d
rrera !nares, L. 1995: 89)
,
.
narra or cuenra v 1
.
.
. e n~rrarar10 escucha.
(s an chez Reyes, A. 2001: 24) L
neces ita quien lo escuch
. 1 a voz organizadora del rexro
.
.
e, Y en a novela de C
.
.
e 1 na r rarano aparece alud ' d
1
. .
armen V1ncent1,
.
1 o en os s1gu1enre : .
"
uste d es pudieron ver" (171)- "
s rerm1nos: como
_Reflexiones al margen: pensaba, h un/ poco frío,_ ¿verdad? ( ... )
ustedes" (] 9 1).
acer as, pero me;or se las dejo a
. En definitiva , la p ro puesta
r .
V1n ccnti se traduce como 1
. n1c:lra ICCIOnal de Ca r men
a p r.ix1s e e s
·
uan d o la autora ha est ¡· j I
us escritos teó ricos.
,
u e I a ( o os pro - ,
r·
.·
1 . cesas mera iccionales, en
1as obras. ele diferentes ese 11tores
a[J n o
·_
sus t eor1as desde su pro .
.
..
arnencanos, ha asumido
p1a c1cac1on L·
1I·d j
novel a ha sido posible
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· ª rea ac texrual de la
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su s obras anteriores· El
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ª e epl a huella de
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aventura metaficcionaf (Busrillo C 1
' ,.
;) y La
co n Pro fu s i ó n I os te m as d 1
' .:. 998) ' do n de h a es r u diad o
'
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,. 1· .
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de 1 na rr:idor en la narra, ti \a
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parte de un
provecto cscrits. e s1 n11snza se erige como
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de una l11stona,
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p resenta d o para op rar a tltu o e publ icado).
sombra como siempre detrás de sí
Vincenti, C. (200l). y fa
.
Venezuela·· Alfaguara.
misma.
v

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
A TRAVÉS DE: PRIMERO SUEÑO

Lic . Graciela Verdín Alvarado
Facu lt ad de Filosofía y Letras

UA\TL

Entrar al mu n do de Sor Juana es enfrentarse a una libertad
de co nocimiento difícil de entender, dadas las circunstancias
en las que vivió en su época. No tuvo otra opción más que
dedi carse a la vida rel igiosa si quería penetrar en la ciencia, la
filo so fía y la literatura, ya que su condición Je mujer no le
permi tía acerca rse a este mundo; pero ser mujer no fue un
imp ed imento para Sor Juana, ella, muy diferente al
pensa m ien t o de las mujeres de su tiempo, decía que su alma
'no tenía sexo', por lo tanto, ser mujer para ella no significaba
el ten er que rech aza r el mundo que deseaba alcanzar, por el
con t rario, e ra enfrentarse con mayor valen ría a la sociedad y al
pensa miento de su tiempo.
Sin duda, Sor Juana representa uno de los máximos
expon e n tes de la literatura del siglo XVII y más aún, una
precu rsora de la poesía actual que sigue vigente hasta nuestros
días p ese a los muchos prejuicios por los que ha tenido que
pasar su obra. Su vida y su obra (muy ligadas como si
formas en una dualidad) han sido objeto de muchas
esp ecul aciones y ha creado diferentes opiniones en los críticos;
much as preguntas surgen en torno a su vida: ,Estaba

954

955

�enamorada?, ¿tenía contacto con mujeres? Tal vez estas
preguntas trastornen nuestra curiosidad, pero no tlenen canta
importancia como muchos creen. Su obra está relacionada con
otras cuestiones que no tienen nada que ver con el amor carnal
o el amor hacia otra persona. Muchos de los poemas de So r
Juana están dedicados a gente ilustre.
En los conventos de México, las monjas gozaban d e
mayores privilegios que en otros países: la servidumbre e ra
mayor q ue el número de monjas, lo cual les permitía manda r
presentes; incluso en los conventos había grandes y lujosas
habi t aciones para hospedar a alguna persona importante y
agasajarlo con platillos y regalos. Es por eso que Sor Juan a
tenía una estrecha relación con diferentes personalidades que
la apreciaban, a quienes, en agradecimiento, les escrib ía
versos, de hecho, ella misma afirma que codos sus trabajos so n
por encargo.
Pero en la obra de Sor Juana hay más que eso . Es a
rnencalid:id que se enfrenta con su condición de mujer y la
socied ad, no podía tener sólo la teoría de hacer vers os
"bon icos" conforme a las reglas imperantes. No, su obra es
mucho más.
La esencia de su pensamiento y la cocalidad de su obra se
resume en su poema cumbre Primero sueño, que en la mayoría
de las ediciones aparece como Primero sueño, que asi intituló y

compuso la madre Juana Inés de la Cruz, imitando a Góngora.
No se sabe la fecha exacta de cuándo fue escrito el poema,
pero fue un poco antes de que Sor Juana entra ra en cuarente na
y en el silencio. Debió haberse escrito alrededor de 1685. Si
digo que el poema resume la esencia de su obra es porque es

«una verdadera confesión, en la que relata su
intelectual y la examina." (Paz, 1998).

aven t ura

Mucho se ha comparado el estilo de Sor Juana con o eros
grandes poetas de la lengua española como Quevedo, Garcilas o
y más frecuentemente, con Góngora. Sin duda, el cítulo del
poema Primero sueño, &lt;le entrada nos remite a Góngora, ya q ue
en la poesía de ambos esd presente la micologfa grecolat ina,
t ambién tienen en común el uso del hipérbaton para crea r su
discurso, pero entre ellos existen gran&lt;les diferencias, como lo
veremos más adelante conforme se analice el poema.
956

El poe~a es una silva, esco es
.
cuya combrnación
, .
' una composición poe'c1·ca
metnca se e.
vers?s_endecasílabos y heptasíl baracEc_enza por ser libre entre
escnb1ó y e¡ d e mayor perfe ª . ,os. sel poe ma mas
, ¡argo que
personal, el que en c·
fcc1on, quizá también sea el
,
1e rt a
O rm a ·
·
111 a S
P 1urna, pero no de su pe
.
Jusu ique el callar de su
d ec·d
.
nsam1enco en el
i_ e retlíarse en las profundidad
_momento en que
m orlí. Por eso, creo q ue e
es del silencio y después
ste poema es .
en su o b ra como e n su vida
importantísimo tanto

r·

,
-En el poem
¡¡ a se habla d. e como
el al
· .
~eno_ pa ra egar al conocimient
1
~a v1a¡a a través del
s1 gn1f1ca lo que para los surrealiso, e sueno_pa ra Sor Juana no
fre ud1anas
del sueñ o como m anif
. t~s, no .se
,
, inse rt a en las 1·¿ eas
estac1011 de l inconsciente
Seg u n Octavio Paz en el
de I s u e ñ o . S - ,
P o e m a a Pa re e e n c u a t ro s . . f. d .
. . « ueno como do rmir · s
1gn1 ica os
no ment irosa sino como .. , ' ueno como ensoñación pero
· •,
v1s ion · s ueñ
v1s 10n; y s ueño como ambic1·0, 'd
o como nombre de esa
11 ,
Ese os dist
· tn
· tos sentidos
e
seo
o J ¡us1on
· , no realizada
,
.
.,
esra n encerrad
.
un a cesac1on casi coral de la
os en otro: el sueño es
~a ~_ividad estimula la actividaJ !~~ct~nes co r porales; esta
_1a c1ona,l y espi ritual.» (Paz, 1998)
a ma . .. es una visión
As1
. , . e 1 a1ma se desprende del ·cu
con oc 1m1enco, es en el sue- d d erpo para escala r hacia el
. no on e la
.
cump 1e su función n ,
, imaginación se desata v
El
. us pura y hermosa.
.
- poe m a com ienza cuando
. , .
d e l.1 ti e r r· ',
a d e ¡,ro11t
u n a PIr :i m I d e d e s o 111 6 ras nace
0
e.1 sueiio se
·
m undo, todos duermen nad
d . . empieza apoder:i r del
es cuando e l cuerpo d;sci a pduel e tnt~rrurnpir ese silencio·
A ,1
. nsa e crab-i¡o
1 1
,
q ui, a poetisa describe I as t· unciones
.
d ' 1 Y e ª ma es libre .
segu n sus descripciones l
h
e as partes del cuerpo
el o r m I·d o ha ee n q u e ha \"'l' os umores
I
q u e s u r ge n de I c u e r Po'
,
, .. u n en ace
. l
es e n esta donde se conccnt
I
entre e cuerpo y el alma·
e on oc1rn1ento
. .
rae pens:im1e1
1
1 l
'
.
,
1 o y a ,úsqueda del

s

Después apuecc otr1,, p 1· r a, 1111. (¡e f) e
1
:l
representa la pidmide m. , 1 . 1 ,
ro a 1or.1 te luz. Ésta
·
·¡
ent.1, \ a comp
.
1
.
eg I Pc I as. E saber es r;í en Io a lt ~ 1 ,
ar ,l e o n ;¡ s P' d mi el es
di cha altura donde se , .
, e alm.1 trat.1 de llegar ll'lci·1
encuentra el
.·
. .
. :-· '
to Ser.
prime, conoc1rn1cnco del

Al

�Cuando el alma llega arrib:1 qued.1 ceg:ida por l.i lu,. de
rodas las cosas que se le present3n, y c3e; el enu.:nd irn iento no
puede abarcar todo ni aprehenderlo, pero el alma no se da por
vencida y trata de escalar nuevamente la pir.ímide poco a poco,
donde un pensamiento lleva hacia otro, hasta alcanzar lo rn:is
airo. Así, Sor Juan3 se refiere a un mérodo de conocimiento .
La luz representa el conocim iento, e l sJber, pero el alma
fracasa: es la imposibi lidad del hombre para lle gar al
conocimiento. El hombre está condenado al cJs tigo por la
osadía, como fe3ro que sucumbe en la fuerza del so l:
" ... l ibre,tendió por todo lo cri"ado:
cuyo inmenso agregrtdo
cúmulo incomprensible,
aunque a lrt vistrt quiso manifiesto
dar señales de posible,
a !a comprehensión no, que entorpecida
con la sobra de ob;etos, y excedida
de la grandezrt de e/Lo rn potencia
retrocedió cobarde. »
( Przmero rnnío, 11crsos 4/45-453 )

El alma, par:1 llega r al conocimiento debe primero conocer
una parre, después, esa parte le llevará a otra, y así
sucesivamente «El almez se propuso subir peldaño tras peldaño,
del reino minera! a! vegeta! y de éste al animal, es decir, por
categorías. La idea de !as categorías se funde aqui en otra, afin
pero distinta: '!a de la gran cadena del ser'.. . que va de Dios a lo
inanimado pasando por las inteligencias angélicas, el hombre, los
animales y las plantas,,(Paz, 1998) .
Después de entrar en es t as categorí as el alma int ent a
penetrar en !a forma más bella de la vida, la de los sentidos y
aún más allá; la fuerza imaginativa , porque es ésta la ún ica
capaz de aprehender los objeros y pe lear con las fuerzas
comunicadoras del conocim iento:
«... y-ésta ya investigadaforma incular más bella
( de sentido adornada,
y aún más que de sentido, de aprehensiva
fuerza imaginativa),
958

que justa puede ocasionar querella
-cuando afrenta no seade fa que más lúcida centelfea
inanimada Estrella . .. ,,
( versos 639 - 648 )

Las cosas son creadas por D ios , pero el hombre es el punt o
de_ convergencia de la creación ". . . es el eslabón entre fas
criaturas mortales~ los espíritus inmortales." (Paz, 1998). Por
es~ Sor Juana defiende las ciencias profanas (estudio de los
m111~rales, la botán ica, la física y las matemáticas ) como el
camino para llegar a Dios . Y ésta es la d iferenci·a
h
que av enrre
Sor J uana y los poetas místicos .
,
Recordemos a San Juan de la Cruz en el Cántico espiritual
donde el alma preten_de as_cender a los desposorios espiritua le~
y, ,por medio de la vida virtuosa, llegar a D ios corno el grado
mas al eo al ~ue pu_ede llega r el alma , a través de la vircud y no
del conoc1rnicn ro inte lectual:
,
«A!lí me mostrarías
aquef!o que mi alma pretendía,
y luego me darlas allí tú vida mía,
aquef!o que me diste el otro día.»
(San juan de la Cruz , verso 38-42)

So,r Ju ana po_ne &lt;le ejemplo a Faetón como signo de
val_en t1a pa_ra_ ,aspirar al conocimiento, éste, hijo de Sol y
Cl imena, pidio a su padre que le dejara guiar su carro duranc~
el d í~. _Incapaz de sostener los caballos, el arrogante j oven
acerco imprudentemente el carro a la Tierra, donde los ríos
comenzaron a secarse. Júpiter detuvo esta loca carrera
fulm in ando al j oven con s u ravo. Los versos en donde se
en c ue ntra este pasaje son de los más hermosos que
enc ontramos en el poema porque revelan la intensidad del
~lma Y de la propia Sor Juana por escalar el conocirnienro, sin
importar el castigo, es arriesgar su vida para volar:
«Otras - más esforzado-,
demasiada acusada cobardía
el lauro antes de ceder, que en la lid dura
haber siquiera entrado;
959

�y al ejemplar osado
del claro joven la atención volvía
-auriga altivo del ardiente carro-,
y él, si infeliz, bizarro
alto impulso, el espíritu encendía:
donde el ánimo halla
-más que el temor e;empfos de escarmientoabiertas sendas al atrevimiento ... "
(Primero sueño, versos 781-792 )

Por último los rayos del sol empiezan a asomarse; el
mundo despierta y el alma deja incompleta su búsqueda q ue
sólo en el sueño se puede dar; "el mundo !fuminado, y yo
despierta". El poema no termina en una revelación sino en la
no revelación (según Ocravio Paz), lo cual no quiere decir qu e
ya no exista la posibilidad de seguir buscando. En el poema es
solo una noche, pero en realidad es la experiencia de roda u n a
vida: la vida de Sor Juana.
Ahora haré una breve comparación entre la poesía de So r
Juana y la de Góngora -ya que tan to se le asocia a la poetisa
con este ilustre poeta-, y afirmaré por qué Sor Juana llega más
allá de la imitación y niega, en cierta forma, las normas
literarias de su época. Los puntos en común entre Sor Juana y
Góngora ya se mencionaron al principio, ahora pasaremos a las
diferencias.
El ambiente que crea Sor Juana en Primero sueño es de
oscuridad, de sombras: ,,Piramidal, funesta, de fa tlerra nacida
sombra», mientras en Las Soledades de Cóngora codo es lu z,
embellecimiento de la realidad a través del lenguaje, sobresale
la descripción de figuras, seres y paisajes, diferencia cap ital
en rre dichos poetas:

«Muda la admiración, habla callando,
y, ciega, un río sigue, que -luciente
de aquellos montes tJljocon torcido discurso, aunque prolijo,
tiraniza los campos útilmente;
orLandas sus orillas de frutales,
si de flores tomadas no, a La aurora,
derecho corre, mientras no revoca,
960

los mismos autos el de J.U S ( /'/ S t tl ¡es ·
Juye
. il.canza
/
'
d
' un trecho
b de si' Y Je
fueoo·
esvwse, y' uscando SI'S
· ,
ó ,
• d 1'51'!0S
errores
dulces
dulce5·
d
,
.
J,
'
tSll flrtOS
Jacen
sus
aguas
con
f
,,s
. j'uego
,
,
" Ctvo
/

(e ongora, pp. 244;

· · ·"

En estos versos de G,ongor·1 q

vemos cómo la d - . , '., ue pncenecen
5o/edad,
j
escr1pc1on o re .,

primen
,
exce ente, con esa metáfora d l .
creac1on de un río es
grandeza de su lengua¡·e s
eb ,¡rlto,_ p~ldemos ejemplificar la
d f
.
.
, uem e ec1m1ent y
,
1 erenc1a capHal enrre
d
o . aqu, esrrib:i l 1
El
estos os poetas.
,
poema
de
Sor
J
.,
..
uananoesunad .· ·,
ex per1enc1a esptr itual y st j
.
,
escr1pc1011; es un·1
•
1 engua¡e
¡
l
'
por su parre, no pone en &lt;l d l
es nte ccrual; Góngora
.
j
u a a real,d d l
'
cam b 10, e la ve un mundo
, ·1·· f ,
a ' a transfigura en
mas al a ue d l
'
poema de S
J
'
ra e os sentidos
.El ,
or uananoe·'
bll . . .
rea l1dad, es la 'ép · d l
. s cm e ec1m1ento de l·
zca e pensamiento' (Paz
a
qu e Sor Juana Inés de la C
, .
' 1998). Es por eso
ruz es un1ca
nor mas establecidas de l
,
, porque transgrede Ía.&lt;,
·
a poes1a ncg ·,
d l
negación de su época.
, ,
ac1on e barroco, v
,1 L1

Sor
después de h-a b er escnro
. su
.
. Juana
d
P .
se re t ira e las letras y se f .
. poema rimero sueño
re ug1a en el silencio

Bibliogra fía
C ruz, San Juan de la 1996
Edi torial Carmelo Burgos. .
. Obras completas. Madrid:
Cruz, So r Juana I , de la.
M éxico: Fondo de Cu] nesE
, . 1995. Obras completas.
tura conom1ca
Paz, Octavio . 1998 . Sor juan f , . d
de la fe. México: Fondo de C l a n:s e!ª Cruz o las trampas
G óngora, Luis de
u tura Econom1ca .
. 1998. Soledades. México·· Ed'nona
. j Re1..

961

�UN PARAÍSO SIN TREGUA

I

Lic. Raúl Sil"ª Mauricio
Facul rad de Filosofía y Letras
UA.Nl..

Los aconrec1m1entos sociales son regisrrados por la Hisroria con
cierra objetividad, la de un grupo (si romamos en cuenra que la Historia
la escriben los ganadores) o bien por aquellos que tienen la voz y la
posibilidad de dejar un restimonio que no siempre concuerde con el
discurso oficial (si remamos, por ejemplo, un par de libros de Francisco
Bulnes: Las grandes mentiras de nuestra Historia). A medida que avanza el
riempo se puede volver hacia los sucesos anreriores para observar y
proponer un panorama más amplio, siempre buscando la objerividad en
función de visualizar y prever a fururo. Esto sucede en la Hisroria. No así
en la Lirerarura. En ella nos enconrramos con u entramado de elemenros
donde se desafía a la realidad. La lirerarura restifica y a la vez sugiere,
propone y se deslinda, dejando al lecror con un panoramJ que si bien
pudiera ser el detonante par:. visu:.liz:.r a futuro, en esencia nos conduce a
la comprensión humana .
Cabe lo anterior para abordar una obra que sugiere y a la vez
testifica, que da fe y al mismo tiempo desafía al discurso 011cial con una
serie de hechos recurrentes, con acontecimientos que se han suscitado en
nuestro país desde la caída del Porfiriaro hasta hace algunos afias: los
movimientos armados. El libro Guerra en el paraíso parte de la
insurrección y nos acerca a la lucha guerrillera de los :.ñas 70. el rema de
la novela es parre de un hecho social que cabe analizarse desde la ficción
literaria, o bien desde el envés de la información que se conoce en la
acrualidad. Pero por encima del c:.rácter documental o hisrórico no deja

�.•

de ser una obra literaria de 1mpon,111cia rclc\',ll1tt par.1 comprcnd&lt;.:r el
siglo que hemos dejado atrás.
_
Public1da en 1991, la no\·cla abord,1 los convulst\'OS 1110111&lt;:ntos &lt;l&lt;.: la
década de los 70, cuando b presencia csrndiantil y la guerrilla rtsurgian
luego de una brutal represión en aí10s anteriores. La dcrvescencia
mundial del comunismo v el activismo de Li juventud como uiu parte
determinante del rumb~ social, vinieron ,1 detonar los impulsos
progresistas de una sociedad que aún resentía el _de_rrumbe de tabúes
familiares y de roles sociales de género, que se rc.:s1sw a la apertura de
nuevas idciologías. En aquel entonces ya el gobierno l1.1bía aceprad_o la
responsabilidad en la represión del 2 de Octubre de 1968. la imp~1~1dad
reinaba al interior de la administración feder.1I. Grupos parairnlrtares
lidereados por profesores rurales hicieron de la se lva su guarida,
reaccionando ante la represión de que eran objeto por p.irre de las
autoridades. Así es como surgen en Guerrero la Liga Revolucionaria del
Sur Emiliano Zapara, que comandó Genaro Vázquez Rojas, y El Parrido
de los Pobres, cuyo líder fue Lucio Cabañas.
La rebelión, se gestaba a partir de las desigualdades étnicas, los
conflictos por la tierra y la dominación inhumana de los terratenientes
con el campesinado. Los campesinos apoyaban de múltiples maneras, con
una presencia activa en los operativos de ataque . y desar~,e, o bien
participando de manera más discreta, filcra~do rnformacio~ en las
comunidades, abasteciendo de alimentos a los rnsurrectos y sirviendo de
contacto para nuevos adeptos. Por otra parte, en varias_ ciudades de la
república se manifestaba b actividad subversiva por medio de at_enr~dos,
secuestros , donde la licra
comunista 23 de sepuernbre desestabdrz.o. por
b
mucho tiempo la tranquilidad y la conciencia colectiva de empresanos y
funcionarios de gobierno.

II
La novela se desarrolla en el marco de la agitación social de la que ya
hablamos, con retrospectivas que acentúan el ambiente político que se
vivía en el momento. Sin embargo, más allá del contexto en que aparece,
es de suma importancia ubicar una constante en la estructura del libro. A
través de ella la trama se edifica desde dos líneas de análisis que se vuelven
inseparables eras su excelente enlace. Una de ellas 1~ constituyen los
diálogos, en donde mayormente se desarrollan las acciones; la otra, nos
describe más los ambientes y la conciencia de los persona¡es. A craves de

964

comunicados
, · .. v reumones
·
de
..
. de
. prensa ' de conversaciones relee1onicas
md1tares o civiles es como se edifican los espaci·os l . . · , e
¡
. .
.
·
·
, as atmosreras, v os
alt1ba1os emotivos que nos transmite h obra E
.
·,
.
.
. ..
•
. ncon tr,1111os que estos
recursos lrreranos posibilitan una vuelta a la e'poca . d ¡
·
c. · ¡
.
, a ec aracICrnes
onc1a es v estrategias de combate que se emprei1 d1'an a
·
·,
.
·
nre una s1tuacion
beligerante en las comunidades rurales del sureste de México.
?r~a- de las rutas que magistralmente emprende el autor para darle
veros1mrl1tud a los acontecimientos es la vasta do
··
b
¡
. .
'
cumentac1on so re e
tema. Especialista en problemáticas relacionadas con los g
· d·
. .
..
'
rupos rn 1genas
y con 1as act1v1dades md1tares y de las guerrillas Carlos M
¡
,
,
ontemayor
toma os capm:los c~mo catapulta para afianzar una posible veracidad.
Cada uno de estos tiene por subtítulo una serie de dí
e ¡
·
¡¡
as v rec 1as que
msertan a ector en el período histórico en que suceden los Í1echos. Ante
esto, el lector se deja llevar por la otra verdad p
¡ d"
d ¡
, or e 1scurso e os
sublevados.
Los
subtítulos
e¡·ercen
una
doble
cunc·o
,
¡.
d
·
d'
11
.
• , .
.
i n, a e rn 1car el
nempo hmonco existente, y a la vez la de afianzar una conc.1
·, d
· ·¡ · d b
1Irmac1on e
verosimt itu so re lo sucedido en el discurso novelístico.
Por otra parte 1~ retórica que nos presenta la novela, si la vemos
desde el entramado simultaneo y el efecto de simultaneidad no
· ·
¡ ¡
, s pue de
mvitar a eer a como quien observa un discurso cinematooráfico. Piens
en El acoraz¡¡do ~otemkin y Octubre, de Sergei Einse~stein, dond:
observamos lo antenormence dicho. El desplazamiento súbito que hay en
~ad,a uno de los _aparr~dos en los capítulos propone una superposición de
1'.11agenes del eme, sin que por esto se extravíen las bondades de la
!Ite,ratura. Por el c?ntrario, este recurso ensalza la maestría narrativa en las
1~agenes que sugieren y definen. Son valiosos los ejemplos del capítulo
prrmero,_ donde muest:a una de las masacres sobre los indígenas, sin dejar
de apreciar la sugerencia de los hechos como una revelación literaria
Y con su vientre de embarazada, pequeña, pegada a la
espal~a que olía a srzlado, a sudor, hundía un pequeño
prcahrelo una vez y otra. No vio que el otro agente se
incorporaba del suelo. No vio que desenfundaba. Sólo sintió
que algo caliente, muy rápido, la surcaba por dentro y le
'"!pedía gntar. Inclinó ligeramente fa cabeza, se tomó ef
vientre con fas manos oscuras, sintiendo por dentro la
cnatura que se movia y fue cayendo suavemente, como si
pensara en algo propio, íntimo, y fuera a sentarse para mirar
algo simple, bueno. la sangre le fue manchando la ropa con
prisa, a borbotones, saliendo de su cuerpo, de su boca, junto
965

�al cuerpo amorfo de su marido, sin oír Las detonaciones del
arma que la había derribado, que La había dejado así,
quieta, silenciosa, mirando con Los ojos vacíos el oleaje de la
multitud que trataba de huir" (Montemayor, Carlos, 1991,
p.19).
Una amplia cantidad de aposiciones y una larga cadena de oraciones
subordinadas circundan el cuerpo de la novela. Esto fortalece la
incertidumbre e la que está inmerso el personaje de Lucio Cabañas y su
grupo subversivo. Los espacios en donde se desenvuelve la guerrilla, aún
al aire libre, resultan intimistas y nos llevan a comprender las
motivaciones y acciones de los personajes. El ejemplo mas claro lo
encontramos en los capítulos finales. En esa parre el transitar de la lectura
se da en dos espacios, el perteneciente a la selva, donde la guerrilla lucha
por avanzar a otros pueblos, y por otra parte el de los militares , que
intentan a roda costa acabar con el levantamiento. Es importante ver
cómo se desata las acciones a partir de los constantes diálogos de la
milicia, y cómo a partir de éste recurso vemos el avance en la selva, el
movimiento del depredador que va sitiando, cercando a su víctima. Aquí
la escritura se vuelve más dinámica. Fluye. Mientras que en el lado
opuesto, en la selva, el recurso narrativo de las descripciones y la
contemplación en que está inmerso el personaje, denotan al animal
herido, a la presa que en su lento andar no vislumbra ya una nueva
huída. La lectura en coda la novela gira alrededor de ésta bipolaridad. El
discurso de los marginados se detiene gradualmente, incapaz de hacer
frente a la vodgine del autoritarismo, a la velocidad de represión y de
extinción que tienen los mecanismos oficiales. Así, la dialéctica narrativa
nos lleva al final de la novela, donde el personaje yace acorralado y se
refugia en sus pensamientos, vulnerable, a merced de lo que desde tiempo
atrás se presencía: su muerte.

III
Si nos deéenemos a observar Guerra en el Paraíso como una obra
testimonial de la li teratura mexicana, estaremos en lo cierro. Si acaso
optamos por una lectura sobre la recurrencia de las sublevaciones en el
siglo XX, acertaremos en nuestro juicio. Y si nos detenemos a contemplar
las desigualdades sociales, los abismos en que nos ubica la diversidad
geográfica de México, la 111¡ust1c1a que pre\'alece hacia las clases
966

marginadas, y sobretodo la habitual z·nd·c
.
1rerenc1a
con q ue rransttamos
.
e'I d e sur a norte desde la f¡
l
en
'
roncera con e poder hasta la f¡
d esamparo, encontraremos e n este lºb
roncera del
1 ro un p
·
rostros que se han ocultado a lo I
d 1 . l resagzo recurrente de los
.
argo e szg O y
I
d
seguirán surgiendo de las somb
b ' que a paso e los años
.
ras para arre atar su d
h
la realidad les proporciones un d .
d .b
erec o a ser, aunque
emno pre ecz le
,
termia siendo el peor de los de t.
.
' u parazso que se aleja y
s tnos post 61es.

Bibliografía
Bulnes, Francisco, Las grandes mentiras d.
.
Nacional, México 1951
e nueSt ra Historia, Ed.
Montemayor, Carlos, Guerra en e/para/so Ed 0·
M, .
'
· 1ana, exzco 1991.

�EL HOMBRE Y LA CULTURA EN THE KAIZ0

1

Fernando Robledo Isaac.
Centro de r.scud10~ Humaníscicos
Soc1cc.hd Rcg1omontana de Filosofía.

Corresponden al libro que rese110 aquí, una se ri e de arrículos
preparados por el magíster Husserl a la revista japonesa The Ka izo.
Durante 1922 y 1924 se sabe que la fenomenología tenía bastante
aceprac1on en Japón; incluso desde entonces los filósofos
japoneses asistían con frecuencia a las clases y seminarios de E.
Husserl y M. Heidegger. Aclaro que por esta época, la producción
fil osófica (a saber muy fecunda) &lt;le! fenomenólogo , se orientó
hacia los signos del tiem po de la Europa de aquel momento'. El
tema de los artículos se inspira en el nombre de la revista The
Kaizo' que se entiende como Renovación, en el sentido filosófico
ético ~- religioso.
El libro está formado por cinco ensayos: I Renovación. El
probl ema y el método. 11 El método de investigación de esencia.
II Renovación como problema ét ico individual. IV Renovación y
cien cia. V. Tipos formales de la cultura en la evo lu ción de la
hum anidad.
El último ensayo nos permitirá co nocer la obra global y el
sentido de reno vación al que se refería Hu sserl: "mi rema se refería
al título de la revista Renovación. Renovación en el sentido de
conversión ética y de configuración d e una cultu ra ética universal
969

�de la humanidad".' Esca reílexión conduce a la imperiosa
necesidad de una metanoía originada en H usserl a causa de la
guerra. "Lo que ha puesro al descubierto la guerra es la
indescriptible miseria, no sólo moral y religiosa, sino filosófica de
la humanidad." \ La guerra lleva a Husserl a comprender lo que
sign ifica un a d eg rad ación de los auténticos valores culturales,
"Toda, ci en cia, arte, y cuanto siempre ha po:iido ser considerado
como bien espiritual absoluro, se conviene en objeto de
apologética n acio nalista, de merca do y de mercancía nacionalista,
de instrumenro de poder." Es la guerra el pecado más universal y
profundo de la humanidad en toda su historia , pues ha puesto a
prueba codas las ideas vigentes en su impotencia e inautenticidad.
La guerra del presente, convenida en guerra del pueblo en el
más esrricco y horroroso sentido de la palabra, ha perdido codo su
sentido ético. Aquí es donde apunta Husserl la urgencia de una
"renovación ét ica-política". Esca aportación de la fenomenología,
sobre el contexto de una sociedad con necesidades reales (valores,
religión, co mpromiso mor,d de las personas como responsables de
la transformación renovaci ón constante de la cultura, que
determina el ser y las formas de vida de dicha sociedad).
La cultura filosófica va a apostar por procesos de educación
que formen éticamente ciudadanos que fortalezcan la sociedad
civil y humanizar en todo momento los avances de la civilizaci ó n.
En base a la obra tardía de E. Husserl (La criús de las ciencias
europeas; y las últimas public.tciones de sus inédicos) podemos
re al izar el desarrollo de \Js ideas contenidas en estos artículos que
componen Renouació11 del Hombre y La Cultura.
El punto de partida de escas lecciones es su diagnóstico con
respecro al olvido de la tradición filosófica po r causa del
positivismo científi co: " El dominio de esta fi losofía [la del
idealismo} sobre los espíritus fue remplazada por el dominio de las
nuevas ciencias exactas y de la cultura técnica determin ada po r
ellas"·, la ciencia de la época hace exclamar a Husserl: "¡Q ue
inoportuna es la farisaica justificación de las cien cias exactas, que
injustos los juicios despreciativos ;icerca de la filosofía por parte
de quienes han sido educados en las ciencias riguro~as &lt;le nuestro
tiempo!"
Husserl se inte resa por la diferencia que luy e n tre naturaleza y
espíritu; en part icu lar sobre la diferencia entre naturaleza y

ciencias del espíritu • ,,tn
-.:· ern b ngo ¡
u~serliana
sobre
las
cri
. d . 1' .•1 o que ca racter iza la reflexió 11
¡h
~,s e a cu tura d. O ·¿
a espe ranza normativa en lis f
. e cc1 ente, es más bien
·¿ d
'
· uentes de 1· ·fl •,
capac1 a de reflexión cr1'r 1·c·1
1
a·bTd
re ex1on
filosófica , la
, v (e res¡1
1 1 1d
es que acaso hemos de a
¿'
o~sa
• del sujeto. "·O
.
'guar ,H a ver st cst
¡
e
so 1a en e 1 ¡uego azaroso
. 1 f
a cu tura s.:ina por s'
d
enrie as u
d
1
e va lores¡ ¿Asistiremos ac.tso a I cr7,as crea o_ras y destructoras
(Untergang des Abendl1,1d ) .
a decadenc1.1 de Occidente'
' es lomo l
f
nuest ras cabezas¡. El
, , ex·
un atum
, f arum solo
. que. pasa sob re,
contemplamo
[
]
.
.
.
iste
s1
pas1v·1'menee ¡o
. . .
s ... s, p,1s1vamcntc ud i :
11 1 s1qu1era quienes nos lo
. P eramos conremp larlo. Pero
L
I
pregon.111 pueden a\Í h a., ""
.
,· elCr. .
. os . va ores como cua ¡quier
otn
conc1enc1a; y aunque no
II
' ma1111estac1ón de la
por e o 110 pu d
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. ores po'1rtvm &lt;.:n ·1 , 1
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. &lt;.:11omc.:110 og1co de l 1
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llllfH&lt;.:\IOll.lll(e de l.1 rilosofi.l
,
,
\ e:~ uimucnte de podn .1sum1 r u11.1 ,1cciv1d.1d
')-¡

')70

�pr,1ccic.1 comun11.ir1.1 y sociJl. 1..1p.1L lle llc\',lf .1 L.1bo un.1
renovación del hombre y de "1 c11lt11r,1; rpoc,u Jiloioji',z) pu,·rlrn
logr,ir este cometido) Fn est.1 rcI101•,1n o 11 ~e 111.111d1e,t.1n l.1s
posibilid.1des in-finit.1s del ser hununo. no ,óln 1.01110 indi\'1Juo:
sino como miembro de un,t culrnr.1. pue,10 que en ell.1 se ob¡et1v.1
l.t unid.id de l.1 v1d.1 ,11.Ci,·.1, Je l.1 hum.1n1d.1J. de un,1 epoc.1. de un.t
nJción en gener.11. del mundo de l.1 \'td.1.
Es por tJnto neces,rno un.1 ct11.J com11cuid.1 .1 p.1rcir de un.1
in cencional idad fu nd.1cion.d en hu 111.1 n id.1J. i ust ici.1 como e4 u1d.1d
y racion.1lidad en los diversos .1mh1cos de l.1 vid.1. bte scr1.1 el
sentido pleno de un.t rnlturrt flosof,úz donde se des.u rolle un.1 1&lt;le.1
celeológica de n:nov.tción conrinu.1.
H~1sserl termina los ,trtículos prcvi~1os p.1r.1 l.1 rcv1,r.1 Fhe
Kaizo con un .1pret.1do resumen sobre l.1 cvoluuón de l.i cullllr.l de
Occidente, comenzando por las religiones n.1cur.1les. p.1s.1ndo por
el cristianismo y su dcs.1rrollo en la Ed.1d ~1edi.t. observ.1 este
problema desde l.:i filosofía como cicnci.t c\trict,1; en este senti do11
es un vtistrtgo perenne de l.1 llus1r.1t.ió n y los ide.1lisc.1s .1lcrn.111es.
"L1 acción sigue al conoc1rn1enro .1utencico. ',-\l conocimie nto
,rncénc ico', es decir: sólo quien por su propio estuerz.o teórico
sobre la razón ha ganado p,Ha sí b perfrcc.1 cl.rnd.1d de la norma,
sólo él posee ese conocimien10 auténtico que motiv.t re.tlmcnre a
1
la volunrad." :
Y es que ob~ervar \Js normas generales o mejor dicho las
formas activas de los actos de la concienci.1 alr,1menre desarrollada
es desde la religión; ya que "La Religión no sólo es el conjunto de
los aconrecimienros regul.idos de la exiscenci.1, de los precepros, de
los cultos, ere. l... ] significa más bien el estadio superior de la
cultura mítica." 1' La religión en cierrn sentido se c,1r.1cteriza por el
hecho de que de ella dcYiene un poder ~ocialmente org,rnizado,
que además no se circunscribe a algunos aspecrns de b vida, si no
que aspira a tomar ca rgo de l.1 vida encera. ' La peculiaridad de
una culrnra ccocrácica escriba justamente en que la religión no es
un dominio particular de la cultura, sino la norma que informa la
cultura y la vida en su conjunro, pues consideradas en concrero,
canto la vida sujeta a norm.1 como b vida religiosa coinciden.
En la figura de la conciencia religios.1 medieval del encuentro
de los dos movimienros culrnralcs que he diferenciado (cufrura
griega y expansión planetflrirt de la rel1g1ó11 cmriana). Ahora coda
972

norma de ~alide1. ha de interpretarse en sentido reli .
. ,
,
lo teocentrzco necesita de la are· 1 . , . 1
g1oso, aun as1
1 f "I
icu ac1on tnce eccual del le
. d
a e; · a teología
deviene a caus ª d e e 11 o en c1enc1a
. .
ngua¡e
e
·
·
1
rn d a. c1enc1a soporta un índ1'ce ceo Iog1co
' . ,. 1, L
u111versa
y
· d
d
hacia
, . espec111ca
,~
a acucu
. . la fe da lugar a una critica
de
1
, mo, .erna
religiosa, que debe fijar las formas esenciale 5
a ra_zon et1ca y
de esca razón. "Esca acritud mo d erna h ac1a
. IY las
f posibles
· ·e-.límites
rechazo de la fe como e
.
.
¡· . a e no s1gnmca un
xpenenc1a re 1g1osa com
rechazo de los contenidos e senc1a
. 1es d e 1a ,f s· o ·e-.tampoco
pretensión de libertad de deci· ,
I
e. ignwca una
.6
r si o no a a fe
1
errad
de
decidir
frente
al
aceísmo."16
'
'
Y por tanto una
1
De
.
.
. esta
. . forma se conserv·i' y cr,0 menta cierta
pno
·d d 1 , .
ye-.· 1a ¡ust1c1a; por lo canto som os responsa 61 es m' n 11'a da l al'er1ca
.
r1Jado por una ley ob¡·eciva N
as a a e imne
H
1
,
. . o nos corresponde el señalar E
usser
de .meS1as, funcionario de la h uma01·d a d O m ¿· d ª d ·
•
e 1a or e
Orzente-Occzdente.

Notas Bibliográficas
'. Edmund l lusserl, Renomción del lfombre v f I .
.
Edilori~I. 13arcdona. 2002. 106 pp. En cocdic,i: a ( 11l111ra c_mco t.~nsayos. An!hropos
l luman1dadcs, Universidad Autónoma \I.
1 con la D111s1on de C,enc,as Sociales ,
,r.
.
' l.:lropo 11ana-l11apalapa M, ·. r·
.. ·
, 111¡sat:e 1111d I ortrci"e (191?-19) 7) //
/
.
' '· · c,1co. llulo ong1nal·
.
,,
-. usser w11a XXVII
3 9-t F
. f.rneuen111¡?)
Para este comcntar"tl&gt; la, Ira ducc1on
. , del . prpp.
r
,
.. ¡.. ¡ hr un/ :I ufsat:e uber
icnomenologo cspat1ol Agustín Serrano de l laro ..:1 e.
. ocn e ' ro corresponde. al
fenomenológica. tamhii:n ha !raduc ido al ca•t ·II.'
s. lprolundo conocedor de la filosofia
.
d •
·' e .ino a a gunos fcnom •n0· 1
d. ·
, : ~ ogo~ ) 1sc1pulos
d irectos e 1mponancia pruna. Su más reciente.: traba· Lecct0nes de f-'e110111e11oloiía de la Con.,,
I . JO sobre Ldmund l lusscrl son· Las
Madrid 2002. 173 pp. Es importante mcnc,'o~~~wt1 ' 11,_e,
del 7,empo en l·.ditorial ·¡ rolla.
(t) Miguel García-Barú Ja1 icr San ~1 ·1r1· • 4 _e rS.ira el .\!1111do lberoamencano José Gaos
•
•
· '
• ' In . .-,l!uSlm . c.:rrano d, 11
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· · .
1
Y Guillermo l lo, os Vál.quc, Son las r ·rso . ~ . .
t: aro. nton10 7mon Qu, ano
•
·
•
e • n,1s mas autor11adas r·
h· bl
Y su obra. entre nn 11· poco, /\li•llllllS 'l&gt;ll 111
h·
.
ara a ar acerca de l lusscrl
,
· · "' · '
1cm ro, act" o d ·I (." ¡
.
f-enom.:nologia \ la Sociedad •:spa1·10IJ t ¡:.
. 1 . ' e ,rcu o I aunnamcrn;ano de
2 V
. -. ,
' L ,
te ~nomeno og,a
.gr.• Los aco111ec11nicn1us rernluc1on-1rios
.
' · ,•·n "•¡.cm,1n1a
, Ru,n , los ca 111 h
.
ad··ni·ts
d.e 1J muerte d · s · h · \\'
' · •lf ·
ws rost.:nores a
1a Pnmcra Guerra \ tund,· •il
' •
'
,•
perdido la, ,da en esla misma guern , \1 ·I ll· -~ . u IJO o gang l lusscrl. que hab,a
. .
'
. , ,gu~
,m;1a-Baro 1/uvs1,rl l'á, 11 1 d .
· ·
·
'g. . ·. ,c,ones dd
Orto.. [3 1bl101cca filosólica. Espaiia. 1997
3
Gu11lcrmo l ln)OS Vúquc,. "l.a i'-1,ca Fenomcnol ·
.. .
'
Hombre\' de la ( ·u1t11ra. Cinco cns·1, os ¡: 1 /\ ti
ogl1,ca . Pag \ 11. en Re11ornuó11 del
4 Hovo
O e
,
.'. .. t . n iropos- A\1 llan:dona "'O0•
. . s. p. H.. pag. VIII. llu. serl c11ado de una car!
\lb S - citada por los edHorcs de 1/usser/,ana XXVII
' a a' ert. ch11c111cr (28-7-1923).

"ª

5

lb1d .. Pág.. XI
!bid .. l'á11. XV
1
lbid Pág. XI V

6

�8

lbid., Pág XVI.
G. van der Leeuw. Fenomenología de la Religión, Pág. 642. Ed. FCE México. l 964.
10 E. Husserl. Ideas Relativas a una Fenomenología Pura .., Pág. 82. Ed. FCE México. 1949.
Trad. José Gaos., lª Edición.
11
Fichte principalmente.
12
Ibid., Pág. XXV.
13
lbid., Pág. 66.
.
.
14 El manantial filosófico de Hegel había explicado ya ampliamente que los puc:blos hab1an
dado forma a la conciencia de la civitas dei que acompañaba armónicamente su devenir
histórico. En el mismo sentido Husserl acompaña a Hegel en las manifestaciones de la
religiosidad y la vida del espíritu helénico y todo lo correspondiente al mundo hebráico.
15
Ibid., Pág. 77.
16
!bid., Pág., IOl.

q

LA CONCIENCIA INTERNA DEL TIEMPO

Pedro Cort~s Rodríguez
Círculo L:icino:imcricano de Fenomenología

Ser - 111111 cosa, pero n,1d11 ente.

Tiempo - u11,1 cos,1, pero nada temporal.
Tiempo v ser
\1. Heidegger

Martín Heidegger estuvo al cuidado en b edición de las Lecciones de
fenomcnologla de la conciencia interna del tiempo que Husserl publicó el
año de 1928, no obstante, tales Lecciones ya habían tenido exposición de
aula en Gotinga por p:me del filósofo de Moravia durante el semestre de
invierno de 1904 y 1905. Allí, Husserl se refería a las Lecciones como una
parre complementaria de las Investigaciones lógicas. Las Lecciones llegan a
ver luz pública, justo cuando había trascurrido un año de la aparición de
Ser y tiempo en el volumen VIII del Anuario de ji!osofta e investigación
fenomenológirn fundado y dirigido por Husserl. Además de lo
significativo de esta comparación, cabe apuntar que en la preparación de
las Lecciones tal y como las conocemos colaboraron con esmero: desde
1917, Edich Stein en la sugerencia de subtítulos y ordenación de los
aparatados en parágrafos; y durante 1926, Ludwig Landgrebe en el
1
tratamiento de los índices analítico y de contenido.
La clásica interrogante de qué sea el tiempo, nos involucra de
manera inmedi:ita en la categoría central para el análisis del ser histórico

,..

974

()75

�pues representa la categoría ineludible al hacer y al pensar la historia
vivida o relatada. En el análisis fenomenológico de la conciencia interna
del tiempo realizada por Husserl, la cuestión predominante de su
reflexión consiste en cómo se llega a constituir la conciencia interna del

1

'

nempo.
El tiempo se constituye en la conciencia, y al saber que es así, nos
confunde el origen del tiempo. Entramos en la paradoja que Husserl
identifica entre el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo. Mientras el
tiempo objetivo es aquél que cuantifica nuestros actos; el tiempo
subjetivo es en el que la cuantificación desaparece. Los instrumentos con
que contamos para medir el paso del tiempo como el reloj o el
calendario, son una muestra de nuestro modo de asumir el tiempo
objetivo. El tiempo subjetivo se nos da en la conciencia, cuando
reflexionamos sobre él, pues la reflexión es inmanente, y en este sentido
el tiempo objetivo discurre sin importar su cuantificación, su carácter de
más allá -de exterior a lo inmanen te- implica que su ocurrencia aparezca
de modo trascendente.
El cuestionamiento del tiempo objetivo pone de relieve el ámbito de
la duración como el horizonte subjetivo en que pensamos las tres
dimensiones de b temporalidad: pasado, presente y futuro. Si el discurso
historizante dentro de sus eres paradigmas teóricos, privilegiaba en la
antigüedad el pasado, en la modernidad el futuro y en la
concemporaneid:id el presente,
la sobrescimación de un:i. de bs
dimensiones resub junto a Husserl alc:i.mente cuestionable :i partir de la
consideración subjetiva de la temporalidad.
En el orden segmentado de la temporalidad configuramos con
ingenuidad desde la unidad mínima a la unidad máxima de medición. En
este esquema vivimos regidos por una crónica cadena de la antecedencia a
la secuencia: de los segundos a los minutos, de los minutos a las horas; de
bs horas, los minutos y los segundos a la nuñana, de la mañana a la
tarde, de la carde a la noche; de la mañana, de la tarde y b noche al día
del día a la semana de la semana al mes; de los días, las semanas y los
meses a la primavera de la primavera al verano del verano al oroño y del
ctoño al invierno; de la primavera, verano, otoño e invierno al año del
año al siglo y del siglo a la época.
En la cadena objctiv;i de la anrecedenci:1 y b secuencia no se
contemplan más que dos &lt;lirncnsioncs de la temporalidad, el pasado y el
furnro, en ellas no se pierde la linealidad del tit.:mpo ni la circularidad,
más bien por ellas se unen. El segmento temporal se cnlaZJ. por su
') ] {,

carácter
.
. 1 de periodo , momento ' 1apso, era insta
t P . ·¡ .
c1rcu ar al pasado Y en lo 11·
1 l e:
'
n e. nv1 eg1ando en lo
Ah
. .
nea e ruturo.
ora bien, la dicotomía natural que sur d d'
.
reclama el recurso de la inruicz·o· d I .
ge e tcl1a 111genuidad
.
n e tiempo· sea
b
que es el tiempo o que no se sab 1
.
para sa er que se sabe lo
,
.
, e o que es, o se sabe l
sa be como, o bien, la intuición d 1 .
o que es pero no se
e
d'
e tiempo como al
rorma irecta sin ambages o n11·stenos
. La d'JCot , go, que
• dse nos da de
e
asumir
lo
rempóreo
se
ca
.
.
om1a
t1p1
ca e este modo
d.
,
ractenza por opone
simple y sencillamente por inclinºr·s h .
r una cosa a la otra, o
.
. .
" e ac1a uno de su
¡
. .
o d isconr111u1dad, tradición o
.,
s po os: conr111u1dad
P
rcnovac1on, coyuntura o ru t
ero, ¿_p or qué no considerar la reflexión sobr ' · p ura.'
todas sus dimensiones y dicot
, , ·P
,
e el tiempo incluyendo
.
.
om1as. &lt; or que no
1 .
a
mtu1ción
y
la
subJ.ctividad'
p
pensar e nempo desde
1
. ,
· ongamos entre
'
· d
m1remos!o desde su per.fii! c
. .
,
~arenresis to o lo dicho y
onst1runvo ·como
.
descartamos que el ser del .
(
v1venc1amos el tiempo? Si
.
.
,
tiempo no se agota
1
.
.
en os paradigmas
h istonograficos del testimonio 111· d 1 b'
.,
'
e o Jeto 111 del l
· d
tam b zen que se constitu '
, .
'
enguaJe, escareamos
e d
) a u111camenre com 0
1 .
rnn amento del m undo y de¡. •d d
. .
e imperecedero
Al .
.
.
J v1 a e conc1enc1a actual
v1Venc1ar el ente temporal
ex• pcnmentamos
.
i
'
¡.
recoruarlo lo obtenemos con10
.
.,
a go pres-ente Y al
re-pz es-entac1on H
¡ - ¡
·
eres rasgos nos conducen a la ese ·. d, 1
: L~ss~r sena a que estos
'
nci,i e a conc1enc1·
d ¡ •
..
a interna e tiempo.
Ance 1a pregunta por el origen de1 (lempo,
encuentn
]
·,
1·
1
e
, mos a cvoc1CJ011 o
1a re-presentación como el trº"'
.... r me&lt;.. 1ante ·1 r:rnt '
,
(preseme) desde un a!Lí y antes (pasado) o
.d as1a a un aqu, y ahora
(focuro) . No es el esoo11t·1'
es e un entonces y después
·t
, neo prescn te-pis-d
presente-futuro del tcotrop·
.
. . , ,l o, presente-presente v
..
zsmo .1gumn1ano· y au
,
·
acertl)o, tampoco se tnt;:i d 1 11·1110e
r . ,
, . nque tenga tono de
'd
' ' e ·
penernsmo he1d a ·.
d
. 1
eg:-:,enano en onde
1o s1 o y el advenir conflu,·er1
; en e preseme.
Para .H usscrl la re-¡iresc11tac-1·(),
11 o 1,l· C\'0C'lCton
- . . J ¡ d'1 .
,
·
·
.
.
.
'
e as mens1ones de
1a temporalidad se '·ios ¿.'ll
1 ) LISCO porque VIVJ 1
. , .
Tanto así, que la histori1 \' e··] 11·
.. l r1os y somos seres h1sroncos.
.
,.
empo \'tvzc os no s, d - ,
1
cada hmoriador, ram¡10 ·o . 1
d.c re ucen :i o que narra
, .
e
.l
O
C011Ll O fJOr 1· J' •
conceb· 11 I·
. . · .· ,1 · ttet:itura.
Fenomenolog1camcncc
.
.
IL • , J re-prcsenr-ict ·
conc1enc1 a retencional de ilc•o ,· .-J Al
, on llltcta )llSto con b
'~ \t\t o .
record ·1
d'
1 r
a1go que vivimos en el as·1d' · 1
. . , r me Jan te a iantasía
en realidad ocurre es qtp 1'. ºd.º ,1 go que plrofcttzamos del futuro , lo que
·
ie ,1s tflltllStnnr·s l , !· ,
_1· 1 I
.
en un ahora actual de perce) .· . .· - e ,1 tempo1a lt,,1, se con¡ugan
Pues de tal nnn .
¡ ctoncs p1_1~1,1r1,1s )' cvoc1c1011cs secunclarias.
, &lt;:rJ. nos queda de ma11d1cm&gt; u11 ur1'ct
·r 1·I tll.e:' ~ll l1JellV0
..
' '
l

d

')77

�.· , 1 \' iri·irno~ en la Crnr:1sía los
represt:ntauor
, .
/ .
·
des
· de un d 1ma.
l · · ·'
·e ·ucdos Y los d est111os
.. "l·1 es&lt;:ncia de ,1 inrn1oon
1 e
'
,
.
d modo preccpt1\o ,
..
,
Al vivenc1ar un ahora e
.. d· unto de su durac1011 (que
1
. H usser
. \-, el ·.ser ,1 ca. • P ob'¡ero) conuenc1a
. · de ¡o
d el tiempo es -dice
.... fl 'Xl\'ll11Cl1te en
.
nosorros podemos conve1t11 ie c. :._ d I punto de .ihora dd ob¡cro que
Tl conc1enu.1 e
·
..
que acaba de ser, Y. no me_,
, t ¡1rcscnre de modo percepr1vo, es
· \.·iene• d ad. o
aparece duran d o."· ,,\\ \•1v1r un momcn
.,
. °. .· · 1o secundario
. .
·epuon onn1na11a. - ·
. .
. lo que se denon111u perc
.,
::, 1 i· l· . h conc1enoa como un
a
., d ,
'rcepoon tras a, Jl .1 a .
.. .
.
or
la
evocac1on
e
esa
pe
1
.
. . -·o· n a h evocauon ilustra que
P
'
• ·
El . ' le1 .I Jpt:1&lt;..epu
.
. ,
que adopta en h conc1enc1a
Pasado rememorad o. d t, p:iso¡Jor
a uur.1C1on
.
el ser del riempo se e rne
,
dL1ra tanro perccpuva como
rn
ser
que
I
·
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·Cómo entender esa d¡r~ccwn o_p,u d
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modo se torna
.,
.
pues el recuerdo s.o o e ese\ b , de ser percibido» pues la expectanva
lo futuro concebimos un " a ra
978

adviene justo cuando se hace presente. Algunas palabras más atrás
insinuaba una toma de postura ante la parcialización de una sola de las
dimensiones de la temporalidad con respecto al discurso histórico.
Retomando un poco esa insinuación, y siguiendo en gran medida la
fenomenología husserliana, afirmaba que no hay motivo justificable para
exceptuar alguno de los horizontes de la temporalidad cuando nos
dedicamos a pensarla, pues al cuestionar el primado de cualqu iera de las
dimensiones temporales en la concepción lineal y circular -a fin de
cuentas geométrica- se esfuma del supuesto de entender exclusivamente
de esa manera el mundo temporal y por ende el mundo histórico . Nos
damos cuenta que al dirigi r la mirada, y al enfrentarnos en intuición
directa con el decurso del tiempo, se nos presenta esencialmente como
una fusión de horizontes en la que confluyen pasado, presente y futuro.
La figura de la que me valgo para expresar este punto de vista es la de una
catarata en la que desembocan dos ríos fluyendo en dirección opuesta.
Uno de ellos representa el pasado como el horizonte de las vivencias y el
ot ro el horizonte del fu turo en que surgen las expectativas. El presente
por su parce quedaría representado por esa catarata como un punto en el
vacío donde se jun tan y desembocan vertiginosamente el fluir de las otras
dos dimensiones. Con este orden de ideas descartamos coda línea o
círculo temporal que nos obligan a concebir funestos Apocalipsis o la
monotonía del Eterno retorno.
El argumento que juzgo más convincente para desacredi tar las dos
posturas citadas, radica en que al considerar el ser histórico como un
ámbi to de sentido jamás agorado en una de las dimensiones de la
temporalidad, afirmamos un marco de significación que reconocernos en
el andamiaje del mundo cultural donde entran en conflicto lo explosivo
de sus diversas formas junto con todos sus contenidos de canonicidad y
de crisis.
El ser del tiempo no es esto o aquello, no se dice de muchas
maneras, no es primero testimonio, luego objeto o únicamente lenguaje
corno lo presume el historiógrafo. El ser de lo temporal lo
experimentamos cada cual en nuestra conciencia para darnos cuenta de
que tenemos una historia vivida y cuya intencionalidad no podernos
asumirla corno una cadena de antecedencias y de sucesiones imbricadas
en fatal y divertida obstinación, o como arrojamiento supersticioso al
infinito.
La imagen ageomérrica de las dimensiones de la temporalidad
representada por una catarata, se apoya en alguna medida en la
979

�fenomenología husserliana que entiende el tiempo como un fluir de la
vida perceptiva\ "las fases de ahora de la percepción -señala Husserlexperimentan continuamente una modificación; no se conservan sin más
tal cuales son, sino que fluyen. Se constituye así lo que llamamos
hundirse en el tiempo."- La percepción así como la evocación articulan la
corriente de vivencia en el fluir de un ser histórico que reflexionamos
desde aquí y ahora sin desconsiderar su antecedencia y su secuencia. El
hundimiento en el tiempo remite a ese vacío en el que los ríos vienen
apretujados desde el pasado y desde el futuro a precipitarse, para
conformar una visión en la que nos abrimos panorámicamente a
subjetivar cómo sentimos y pensamos el mundo acorde a su
temporalidad.
El tiempo actual en particular, y los tiempos históricos en general,
son signos que articulamos sintáctica, semántica y pragmáticamente. En
la esfera sintáctica porque percibimos lo ya andado dentro del entramado
de su formalidad. En el sentido semántico porque implica
responsabilidad ante el mundo en el que nos desenvolvemos. Y en
dirección pragmática, porque demanda b valoración acerca del telas de la
humanidad.
Pero una semiótica del los tiempos se quedaría corta si no asumimos
que el vivir individual renga que renunciar a dejarse atrapar por las redes
de una lógica en la que se sobrestime a grado absoluto cualquiera y una
sob de las dimensiones de la temporalidad. O peor aún, inclinarse por
una de sus posturas optando por la salida de emergencia hacia el umbral
de la irreflexión para remedar a perpetuidad el ritmo automático de la
historicidad.
Así es como cada experiencia individual en el orden de la
temporalidad, nos exige subjetivar el tiempo como una correlación
intencional entre pasado, presente y futuro de tal manera que configure
otras posibilidades de poner en cuestión b concepción del tiempo lineal y
circular. Nos relacionamos con lo que vivimos en el pasado ¡nra aprender
a olvidar y no para atormentarnos con un mejor conocimiento de
nosotros mismos. os relacionamos con el presente porque el deseo de
gritar que nuestro ser histórico experimenta su vida propia con
intensidad. Presagiamos el furnro para asegurarnos las condiciones de
posibilidad de un mundo en donde la duración es nuestro ensueño.
Parafraseando el inicio de La prosa del mundo de Mcrlau-Ponry se
afirma que hace mucho tiempo que se habla sobre la cierra, y las eres
cuartas parces de lo que se dice pasan inadvertidas. Por ello nos resulta

indispensable no deJ·ar inad
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M
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~:~o~

recla:aª
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.
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co_mo u1:1anos.
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hacia lo distinro PEl v1v1dos d_esde nuestra sensibilidad
consd1~er~r la
.
.
oporru111srno tien
I
y enten 1rn1enro
Idens~;1enro se apropia ilícita menee d/ l su ugar allí donde la falta de
enn icar y señalar las farsas d I
o que no le corresponde e
quehaceres reflexivos y al o d I e ser, con~ticuye uno de n~e p ro
resuelve pensando nuestro ~empeo que. g~~u111a e individualmenttºs
Sll1 preJ UICIOS.
se

~

Notas Bibliográficas
1

Estas lecciones se pub! icaron . .
llu_sserl. aparecieron con el o~1gmali~ente en el volumen IX del
..
Ze11be1r11ss1se1ns (hsg M r¡ . !!lulo I orlesungen ::ur PI
Anuario dirigido por
•
· 1 • r e,dcgger) ·I
wnomenoloo · d
.
e,gcr (Munich)· Alexandcr Pla~~d . e Anuario
con1aba con corres 61e ¡· es mneren
.
G ,
erlin) ) corno edit 1\1 . . n er (,\ilun,ch). Adolf Re· h
_ponsa ,a de Morit1
(8
t d
..
or ax N1emcvc 19?8
inac (Gotmga) J\,I
ra ucc,on de ellas corno r.
• r.
.
En
castellano
19 r enomenoloa · d
•
contamos co· ax Scheler
.
) y traducida Otto E L
i
.,,10 e 1a conciencia del'
. .
n una primera
9
tiempo
en Husserl \" e~ 1~ng dder,-_ en CSla versión se inclu\'el:mpo 1:1maneme publicada en
traducción a la q .
e1degger de (1 onne Picard B •
ma_n~ra de introducción ··El
ue nos refcnre
· uenos Aires Ed. ·
enomenologia de la c
. . mos en este comentario corr .
. - llonal Nova. La
finotas del fenorneno' lo onc1encta 111/erna del llempo d1.: la rcc· esponde a las Lecciones de
eo español A
• .
·
1cnte tradu · ·
otras obras de Husser~ también h· gustm _Serrano de Haro. quien a an.cc,o,n. presentación)
La versión de las leccio11 . d S a traducido al castdlano a Jan p. t pck e de haber traducido
basada en Zur PI
e~ e errano de Haro. 173 pp " d .d ª. º. ª_) a llannah Arendt
wnomenolo . d
·• .v1a n Edito I T
.
{lusser/wna. ed. Rudolfl3ohcrn:g,~I- es inn~ren Ze11be1rnsstsei11; (!89;1a¡9/tta. 2002. está
Husserl. Lecciones defi
. , Mtmes l\ ,_¡hoff. Den Haag 1966
/ torno X de
J ~I
enomenolo~i
.
·
.
0 d I
1
usserl. Op. cit. . r&gt; . -., ~
e a conciencia ill!erna de liem1-?o
.
_
4 lb . f
r&gt; ) ·'
6
/( .. p. 68.

· ·

981

't.

�CANJE
Alemania
1

/bid.
77. idea destacamos con Landgrebe. el enigma de la subJ.:ti, 1dad hasta entonces
Sobrep.esta
oculto en.:\ sentido de su radicalidad a la tradición filosófica occidental. pues no es sino hasta
con el pensamiento de Husserl cuando la subjeti, idad se rc~eta como unidad de significación
que arroja inéditas expectati,as acerca del entendimiento ) la sensibilidad: ~ en particular.
como lo señala Landgrebe: sobre el jl111r de la r1da. Es de este modo como surge también la
tarea de pensar la historia y su concepto de temporalidad como problema fenomenológico. Cf.
Ludwig Landgrebe. Fenomenología e /11stona. tr. Mario A. Presas. Caracas. :vtonte A,ila

6

Editores C. A .. 1975.
, Husserl.
cit. 84. carres,anas. p. 41. 1a ed .. tr. ) pról. José Gaos {Primeras cuatro
Husserl. Op
.\feditac,ones
8
meditaciones). Fondo de Cultura Económica. 2a. ed. revisada y aumentada {respecto de la de
1942). cd. y tr. Meditaciones 1-IV José Gaos. pról. ··Historia ) significado". tr de la
Meditación V Miguel García-Baró. México. FCE. 1986. Otra tr. y pról. Mario A. Presas.
Clásicos del pensamiento. Madrid. Editorial Tecnos. 1986. la misma traducción con not. e
introd. en Salamanca. Ediciones Paulinas. 1979.

Ku!tur Austausch
l nsti tur fü r
Auslandsbcziehungen

o 52: 2102, 3102, 4102
No: 5.3: l /03

Argentina
Sapimtia
Pontíficia Universidad
c:itólica Argentina
Fac. de rilosofía V
Lerr.1s

Vol. LV, f-ascículo: 207/2002

·

Chile
/ l11nt{l/l/(tlS

'o. 27/aíio: V]!··'No · _,
, 81ano
. \ I I II

Ponriticia
~111versid.1d
Católic:i de Chile

:\o. 29/.iiio \'lll: i\o. 30 ..uío \'!11

Colombia
Boletín de l,1 ,lrnrlmw1 Co/0111Ú1,111t1,

Tomo 1 [1•

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1.

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2001

Cuba
Casas de las Am/rrrn.i

t\o. 228, Jul-Sqi. 200'·
11&lt;) , OCH¡·IC 20()1•
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. o. - O, enc-ro-111:irzo 2003.

España

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Cirnc1;1s i\loralc:s v Políri
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Estudios Sobre Educic1ó11

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Lspír1rn
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lnstiruto Filosófico
de Balmesiana

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México

No. :16. 2002.

FI Jerec/10 de 111111
Dn11ocmcit1 cos111opolit11
Universidad de Gr.und,i

No. 9"&gt;. \ 'o\ .2.2, 2002
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Nu. 9-, \ ' 0 1 52. 2Ull2

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¡v[ichiga11 Awde/1/iárni , .
~1 ichi¡:;an Acadcm\' of Sc1rncc
Am&amp;lencrs

Analogía Filosófica
Centro de Estud ios de la
Provincia de Santiago
de México de la Orden
de los Predicadores

No. Especial 1O, 2002; 11, 2002.
Año XVI, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Andmneús
Frayles Dominicos
de la provincia de
Santiago de México

Ario XII, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Armas y Letras
Universidad Autónoma de
N uevo León

o. 38, 2002; No. 39, 2002;
No. 42, 2003

Cathedm
Facultad de Fi losofía
Universidad Autónoma de
Nuevo León.

It alia
Instituto Venero di .
Scienze Lettere ed Am
Francesc1 Rossi,
Mill'Altre Mamv1glie
Risttrette i11 i1ngwtissimo
Sp,:cio

\'ol. 98, 200 1

Luc:i Azzena,
.
Ordi11ame11ti, Provvisio111
e Riformagio 11i del Co11111ne
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da Andrea Lancia (13))- }))l)

\'o\. 99. 2001

Vol.%

María Oarío:
A11dré Sal/1/oll
María Oarío
André Salmon
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Afie origini deffa 111odenuta
Poerica
Romr1nica Gandmsia

fondo de Investigaciones
Científicas, Flandes

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...............No.;XXX

984

Año 2, No. 4

Ciencia
Universidad Autónoma de
Nuevo León

Vol. V. No. 4, 2002
Vol. VI. No. 1, 2003
Vol. VI. o. 2, 2003

!11vestigación
Universidad de Monterrey
La demoacracia directa en Suiza
Universidad de Monterrey

2001
2000

Logos
Universidad La Salle

No. 88, 2002; No. 89, 2002;
No. 90, 2002

Memoria
De la Primera Semana
de Human idades
Universidad de Monterrey
Trayectorias
Universidad de N uevo León

2001

Año lV, No. 1O, 2002
Aí10 V, No. 11, 2003

985

�Vera H11ma11iras
Univers1dad La Salle

Vol. XV\l, No. 32, Año XVI. 2002
\'ol. &gt;-.'\'11, 10. 33. Año XVII, 2002
\'al. &gt;-.".'lll, ~o. 34, Año XVIII, 2002

Portugal

Vol. LX.'\'Vll, 2001

Boletim da Faculdade
de Direito

e llÍ\'eíSldade de Coimbra
No. 19, 2002

Revrsta cla Farnltlade
de Letrm
Filosofia
Universidade do Parco
como XXXV, 2002

Revista Portuguesa de
/,wórica
f aculdade de Letras
da Universidade de Co1mbra

Es1e libro se irnninó de imprimir en el
rrn:~ de scpriembre de 2003 en 1 .
ralbes de h I
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Leon. El ura¡c luc de 5&lt;)0 qcmp
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986

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Reseñas y Comentarios, 2003, No 30, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carmen Vicenti</name>
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        <name>Conciencia interna del tiempo</name>
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        <name>Emancipación del deseo</name>
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        <name>Paraiso sin tregua</name>
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        <name>Sor Juana Indés de la Cruz</name>
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        <name>The Kaizo</name>
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                    <text>------------------- (19 6): El crn1e11tetio di' m1lo111óviles, f:.I arq11itedo ) El a11pt:ra,b1r

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DIEZ-

Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES

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l lumanu.lades/
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JITRIK

.IIS{IJO

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Ocsi&lt;lerio

~warro Cátedra, ~fa&lt;lm.l.

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del espacio T. ll. Tra&lt;l. Dcsidcnu i: avarro, Cá11.:&lt;lra. ~1. &lt;ln&lt;l.
\L\ 'ROPEDl \ 1foipánica (L99-): Fd. EBP, \'o\. 13.1·.sca&lt;los

nido~.

)lJ ~.R.r\, Alacia ( 19 9): Esiilístira, poélim J semió1tct1 litm1rit1, Almnza, L'\la&lt;lnc.l.

�ANTONIO GRAMSCI
Ideología, Ci ncia y política

Lic. Ricardn \'ill, rrenl \1ramh1JL
Jefe &lt;ld árc;1 dt iencias ' n i,1ks
Centro lk [ . tuw l . l lumanísuco.
L ni, crsidad \utónoma Je uc, 11 Ldm

D ·cía :i\lax \X'eber n u c. mclio sobre La Ol?;eti!'id(,d r/t&gt;/ 1J11ori111ir11to 1'11 lt1s
Íl'llcia.1·.r la Po/ítirt1 Sociales, publicado en 1904, lo . iguiente: "La ciencia
. ocia] qu ne . olro · queremos pracácar aquí, una ciencia de L realidad;
&lt;..JUen.:mos comprender la peculiaridad d la dela que no. rnclca y en l.
cual stamw inmersos. Por una parte, el contexto~ d sigrnf-icac.lu culmrn.l
Je u di. tinLas manife ·uicion . en su fom,a actual y, pnr la otra, 1,
causa d t.JUl'. hisLúricunente se haya producido preci~arncnre a. í ~ no de
otra orma" 1•
l ,o anterior aparece como conclu. i n Je un planteami ·nto prn Jt&gt;
que de taca la impo ·ibili&lt;lacl ele algún análi j&lt;; científico ,bjcti, o de In
f nómenos oci:.1les que :ea inJcpcn&lt;lientc de per pccm a. e ·pcculu, ,
parcial s que en form, abierta o tácita son elegiJa ,, analizada. }
articulada. por el rn, estigador. En este . encielo no . on las relacione
reale. emrc cosas, sino las rl'lacione. conceptualc. entre pr bkm:L lo que
constitt1\ la d limitación e.le un rnmpo científico o e.le un objeto Je

�inYe tigación. Com han eñalad Durkh im y larx la socied~d no •e
compone de indi,,iduo _· expre a, ma bien, 1conjunto e.le lo_s '-~culo )~
relaciones que ello. rrn mos producen y repr?ducen, c?n tHU) n~o 1
una realidad siu génnis en la que 1 todo es 1empr_ mas ~ue la •imple
urna de las parte 2 . E. ta colncid ncia epi temológ1~a t~aru?c ta desde
mi punto de vista, una orientación bá ica d _l ~aba¡o c1ent1fi~o que 1~
clásico d la ociología han h redad a las . 1gweo~cs ge~aa~on s. ~la.
allá d la · posiciones id ológica , de los stilos de mv_ st1gac1 _n Y d~ ~o
pri ilegio temáticos in tituci nal , in~luy n~o la, d1verge~c1as teonco
metodológicas, el de arrollo de las ciencia .oc1ales ha, tad~ mter. ~cta_do
reiteradamente por la mo Jayable r fercncia a la tcona ooal c ns_tru1da
indi idual y colectivamente por esto pensadore que, aunque analizaron
e interpr taron ituaciones t cial de ·u ti mpo, han logrado rr~scender
sus limit . histórico , convirtiendo, de ta manera, su. aportac1on_~- en
in trumento h urí tices umamente ,·alio, os parn la compren 1011 Y
explicación de la realidad ocial actual.
. ,_
.
Lo planteamient s actuales del qu hacer e1cnt1ttco social p~~ n,
la mayoría de la vece , de una ~electura_ y reflex.ión sobre I s te~ncos
más importante de la ci noa sociales crat~do de r ~~icario
rescatando aguella propue. ta que des La.e~□ ma • . la ?eneraci_on de
problemas que la r pue ta ad hoc a_det ~nmada. ·1_r~ac1one . . E ~o e. ,
en mi opiruón l que constituye la v1gencrn de_ un cla.i_co, . ue ho}, a la
di tancia y n obstante la c mplejidad de la realidad oc1~ u ~en m~c_ho
que decirnos· no prop rcionan mar~~ de rekrencia teonco
met dológico qu inciden en la elaborac1on de probk~-~ re~menre
e era ta de una cue. tión d erudic1on sino de
importante .
pertinenoa.
_
. _ .
Jn e te trabaio int oto destacar con hn d1dact1co algunas de
la aportacione d l p n ador y políti_c ? italian~ Antonio Jram ci (1 _i9¡ _
1937) obre tema. que han a.dqumdo particular rcle\,ao~ta pai~ la
compren.ión d la realidad $Ocia!, política y cultural ac ual: la 1deologta la
ciencia y la política.
Parto d la ob ervaci ne. le ao Dijk ·obre el térrnin &gt;
id ología". egún él el concepco de ideología ha t nid una vida difu. a
y su d finici nes no han sido lo suficicnt mente adecuada. para capturar
toda u complejidad por lo cual opta p r dejarla &lt;le lado, para
!

Bordicu P y Otro.. L/Oftn11 del \ f)no/olfJ, h&lt;l ~1gln XXL, le°'1cu, l978, p.62.
11 2

adentrar e en la problemática intentando un abordaje má · general'.
Pienso que u nf que re umid
n un triángulo formado por lo
conc pto 'ciigniciún", " oci dad" \' '·di cur o" tiene &lt;.¡ue recurrir
xplicita o im¡ Líciram nte a todo eÍ bagaje con~cprual heredado d '
aquello. ren adore:. C.JU e han ocupado del tema. r\l mi mo tiempo,
creo que el triángulo teórico propue. to por Van Dijk, como cñalé
anterjormente, no Jeja de er también una perspectiYa especial o parcial
que, de d luego, e perfccrament legitima.
Por tro lado el h cho de que en la hi toria del concepto de
ideología e hayan g nerado una gran cantidad de &lt;lefinicionc. , punto - de
vi ta y deb, te. acalorado ·, no ha e mas qu r afim1ar La percepción,
como die
domo~ de que la ociedad e div r a y multidimen ional y,
por ello, manifi sta en la teoóa u. contradicciones. La ideología o, má.
bien, las ide logia· . on proceso p icológ-icos cial y culturales llue en
. u configuración ) de arrollo contienen y xpre an la enorme
compl jidad &lt;le la ociedad. De de este punto de ,·i ta, podrfamo. decir,
que por u propia naturaleza, en la ideología . prácticamente lmpo. ible
el poner. e J acuerdo.

Id ología y Ciencia
Las concepcione. del mundo constiLUyen una reprc entacion
. irnbólica e imaginaria de la reali ad que
exprc .. a en lo hábito , el
lenguaje la moral, la filo o fía, etc. Puede . ubyaccr a todo 1 , actos ,
pen . amiento. o manife ·ra.r. e explícitamente n la conciencia de lo.
hombr . . ~kdiantc la conccpci( n &lt;lel mund&lt; lo
er •s humano.
ncucntnn significado a u xis encia y sentido al mundo que los rod a.
J.a , crucruras c.¡ue sistematizan la conccpcione jurídicas,
religiosas, nH rales, política , etc. de lo individuo, son la forma,
ideológica. a traY ;s de las cuales aclquier n conciencia de la r alidad
acial. El coocepro d ideok gfa ha rnria&lt;lo mucho en u sentid de un
'análisis d~ la. idens" en De. tutt de Trae) 5 , ha llegado a concebir e como
el istema le id a " s gún dice Gramsd'. E ·ta primera aproximación de
1 \'an

D11k To.: un \ ., l d111ftJJ1,111, hl.

l,cJ1 s,1, fhrco.:lun,1, :!OOI l.
,\domo I Otro~. 1,, l11)!.'ftl d,/,u ( ima,1r .\11m1!.-s. b.l. Gn1.tlbo, \k,1c1&gt;, 11)78
5 Naess -\., ·' t h~rona del Termino Jdr11log1a", de Dcs1u1t dc Trae) .t 1',1rl \fan., cn l /u/(&gt;1111 ,
E/m1,!ll/os d, l,1 \ 1,,10/r¡f!i,1 drl ( 11110,w11,·11!0, J lurmrnz, comp., Et!. J ,uJdn, B. \m;s, 1%4.
~ ~rllm, c1 \., 1./ \f,,t,mt!ismo f /1.rtorim 1 /,1 Fi/ti.m/1i1d, 8wfdilto (,ror,·, l .d. l .auwro, B. \1r~s. 1')'i8, p.
4 l'oppcr,

�Gram ci a la pr blemática de la id ología, jn mbarg &gt;, no se limita a
concebida ólo como si ·tema conc ptual, sino que comprende a te das la.::
mani e taciooe. de la vida incli ridual s y colectiva . Par Gramsci la
ideología
l entido vivido de las relacion que manci ne el hombre
e n 1a naturaleza \l con lo demás hombre ; la ideología es un "h ·cho de
cultura" que re p~nde a problema generados por la e. truc~ura. soc~ale.
que '0n o serán vivido diferencialmente por I&lt; grup .octale. . 't, en
la id olovía I er ocia! e reflejad de d el ánguJo de la da e o grupo
ocia! al qu p rten ce. La función de la i&lt;le logía parn Gram~c~ e
def nd r v o tener lo intere es de la clase social corr ·poncliente. Lo
intereses d una da e cial, en la medida que coinciden con el deYenir
de la hi toria s expresan en la id ología. in embargo, e a
corre pondencia con el de arrollo bi tórico implic~ también, l_em nto
cogno citivos obj ti,, sobr la realidad· (por e¡e~~lo la 1d ª.. ~e
t\ri tótel . obre el e claYi mo no ·on sól una xpres1on de . u po JCton
clasista también c rte ponden a una ituación r al de su t1cmpo). De ta
manera, el n xo c n determinada tructura ocial, con ·tituy la ba e de
lo c.¡ue
ramsci llama · Ideología I listó1icamente Onránica. ", cuya
validez e explicita en su función como ' orgaai1.adorn de los hombres"·
en tanto que tra. ideología. r sponden a hecho. individualc, o
hi t , ricament arbitrario .s. on preci am nre las pcimcras la. que
in re an a Gramsci \' d nde u tenta un ignificado notoriamente má
ampli del concepto de ideología que el de ttlguno marxi m~ ortodoxos,
en el ntido d qu la ideología no , ólo . un reflejo invertido o
def rmado de la realidad que contri! uye a , u oculLamiento; la i&lt;l ología
como hecho global cultural incluye también a la ci ocia, ( si t.: qui re,
incluve una eric d gradaciones que va de.de el folclore ha. ta la
filo ~fía.( oncepción d~l mundo). ' lo que, ent mees, pareciera qu la
p ici 'n d lo ideológico n el s no de lo gue ramso denomina
Bl qu Histórico" ~. tructura e nómica, oci dad política ) ocied, d
civil). , dich de otra manera, lo qu ahora Uamamos e tado, mercado y
sociedad pued ser con.idera&lt;l corno una ·imple expre·iún de la
hi toria
que reduce las in. tancias de lo ideológico ) Je lo teórico
ci ntífic en l conjunto de la e trucrura sociafl.
· Pm11e J. l\l., I.:./ Pe11sa111ienlo Político dt C,m111Ja, Barcdona, 19~1,, p. 181.
~ Grrun~ct ,\ ., Op. il. P. ·s.
' 1 Poubmza,
. C/tJJes \nc1nh r l 1tJ1lrr [&gt;Q/ítim m rl l;1t11d11 ( 11¡,i1t1/u///, 1 J.. 1ilo :--x..i, :'lli,1co, l%'l. p.
2'i0.

e acribuye así a la ideología el papel Je principio unificador de
u.na_ formación económico- ocial: la ideolc gía como "cemento' &lt;le la
oc1cda~, e °?º rganizadorn de lo. hombre , o creo .in embargo, que
Gramsc1 contunda o r duzca la ciencia a ideología en entido estricto lo
guc pa a e. 9ue itúa a la ciencia n l mi ·mo terr no de la ideo! gía
porc.¡u t.'l.i como ,. ta es una upere trucmra, e to es, que ami 'os
cune pto. e tán inclLtid en otro más amplio: el de ' oncienci, ocia)'
porgue
i~u_al que la ideologí , la ciencia el re. ultado de un procc o
c1al e lu. tonco. E n este contexto 9ue Gramsci concibe a la "filo. o fía
de l_a prax.i ' denominación de su concepción de la reoría marxi ra de la
·oc1 dad e mo intrínsicamenre vinculada a la hi toria y la política: . i se
eparn_ de la teo~ía d la hi tocia y ele la política, la filo. o fía tiene que
&lt;l Yerur_ necesariamente en m lafí ica cuando, una de la. grnn&lt;le
apor_tac1one ~1 p n amiento moderno, representada por la filo.offa e.le la
praxL e, ,prec1,ament la historificación concreta d la filo ofía 111 • abe
cñalar _aquí, que su hi. toricismo n con idernba a la r ligión -Gr, msci
nunca tue an~cl ric_al ~· meno antirreligioso- en I nti o n gativo 9u
1 Iarx. le habta ad¡udicado
como ' Opio del pueblo", criticaba us
a. p cto ,_netafí~ico., pero reconocía que n cuanto que proclama los
Yalor~s pnmor_clialc, del espíritu huma □ o, reflejo u la su tan ia diüna, la
Joctnna d nsco ·ncierra un profundo jncquíyoco contenido ocjal_
.
La igualdad &lt;le lo. hombre , el amor a lo semejante , la caridad
mi. ma coinciden con lo, pn rulados d la. tendencia,' colectivista . 1o
ob. tanrc, ~ re,gre ando al rema de la ciencia, me par ce que en Gram ci
permanece el problema de una alta de distinción pr ·ci a emre las
f~1nc1ones c.lifcrenciale. d 1, id 'ol gí ) ele la ciencia; aunqu amba
?encn
origen_ en la oci dad, n . e identifican ni tamp&lt; en
1~tercamb1~n su !unción. El cará.ct 'r ·ocia! l ,·iene a la ciencia de
d1ferenr~.- tu ?tes:_ en prim r lugar los hombre. que e encargan &lt;le la
g nernc1on c1enríhca son proc.luctos : cialc. que n m1alment
e
c~peñan en instituciones. En s gundo lugar, los instrumento. de
1 □ vest1g,1cic' n n la, ciencias dependen e encialmcntc del dt:. arrollo
ec n ' ~1ico_ y tecnológico d la ~ocie&lt;lad ) , n rercer lugar, la
comurucac1ón ~ el intercambio Je información e realizan a cra,·és de
medio . oc1alcs, aJe_1~á · d que todo. lo. produ LO de investigación
obr lo. que ht actJY1dad d I científico de. can a, .on resultados Je la

ª!

u

?

HJ Gmmsc1 r\.

L, /&gt;n/itm1 ¡ rl L;tailn \fot!1mv, Ed. Prninsuln, Barcclon.i. 1973, p. '.Y,.
-l-1 5

�historia anterior que inrnlucran lo aspecto actual . La conciencia d l
científico e , de de luego una conciencia s cial que sir:e de base a su
creación y posibilita 1 d cubrirni rito y la explicación de lo he~ho, Y
proce o que e inv tigan. ~n est enrido, n es po iblc a:u~1r ~na
'neutralidad axiológica" por part del científic , lo que no 1mp1d ,
nece ariamente, la posibilidad de alcanzar re ultado objetinm nt
válid tant obre la natural za como bre la l ciedad.
En aras de una mayor clarificación obre la problemática d la
id ología y la ciencia en :rr;m ci la c otra, taremos con la con:epción_e
de Lui · Althu ser y Karl Manheim. Para el filó ofo franc' ·, la, 1deologia
on rcpr entacion del mundo que lo. hombre r quieren en -u
relacione con la naturaleza y otro, hombrcs 11 • Tales repre~entaciones
aunqu e ncengan alguno el mento cognosciti\·os ,on un "sistema
dominado por una fal a concepción", sm carnet riza a los indiYiduo
como 'animales id oló0 ·co '. L razón de qu la id ologfa. haya de ~cr
nece ariamente un visión defom1ada de la r ali&lt;latl s que e cá conectada
directament con la e tructura cial forma parte de ella y conrribuy ,
, osrencrla 1:!. Esta concepci ' n n e di tingue, ·o lo fundamental, de la
su tentada por Marx y Eng 1 en el entido d · c.¡ue la ideo\ gía es un
refl j in ertido de la realidad, en tanto gu lo. h mbre. no on
concientes d la· fuerzas que mucv n el proceso idcológico 1\ y si bien se
pued inferir d a u rdo con e te enfoqu , que la iJeología es fal a, no
toda concepci ' n del mundo ha de erlo, en la mtdida en tJUC lo
id ológico e rec nacido, desvelad y pue to al descubierto. Tenemn,
entonce en Nthu er una reducción de la concepci ' n del mundo, n
entido n gati\'O la ideología epar'lda &lt;le la 6.losofia ~ &lt;le las ciencias.
Para ram ci, en cambio la filo fía de la praxi se esfuerza por
una constant uperación crítica &lt;le esos momento ic.le &gt;lógicos que e tán
pre, entes en su concepc100 y que n rigen en I experiencia ni en la
práctica. u métod&lt; ) u e ncepción del mundo permiten una
con, trucc1on n e peculati,·a &lt;lel conocimiento, a rnn és de la
contrastación crítica d los datos de la experiencia, para p:i~ar de la
apari ocia de 1 , fenóm nos a u encia. La filo, o fía tlc la praxis
establece la Yinculación orgánica entre el hombre, 1, socieda&lt;l y la
u

lthus •r L... D1scusmn . obre cl Pcn~am1 nro dl -\nturuu Gr,1m~ci", en fti&lt;l1ou \ ,\hhu,srr,
Pre,cnt ·, C.ordnh.1, l'l~-1, p (,- l)-1 .
1~ \lrhusscr L. l'l//m11r,1 so/m .\for.,:1Jnll1 ¡ 1lun1,111is1110, f .el :iglo X\ 1, \k,ico, 1%8, p. \ Í8.
ll C.m.'l de rccler\CO Engels a rram ~lchnng, 14 Je ¡ulio de I lJl

11

,\l,1/eniJ/is111fl ( /i.rtli1u11 l' \f,lf,rit1lismo Dwlahco. Ed. Pasado)

-116

naturaleza y con tituye, para ramsci, ·l esfut:rzo por fundamentar
ci ntíficamcnt la política, a tnl\'é del análi, is y reflc:-.ión . obre 1a
trucrnra &lt;l cla e· de la ocitda&lt;l ) &lt;le su relación con las prácucas
socialc. y política 14 .
Vemo· qu en la pcrspcctiYa !:-,l'famsciana , u teoría de la sociedad
no puede e tar dcs\'inculada de la praxis, de la experiencia de las clases
. cialcs. -u conccp ión dd mundo no pu dt: dcYenir puramente
cune ptual, tiene JUC articular ·e con la experiencia y l conocimien o de
la cla. e que rcprc ·ma. En d nfoqu , lthusscrian por el contrario,
parece existir una dcs\"inculación entre teoría ) prnxi · que se expre a en la
. cpar. ción cnu·c d cicnúfico (intelectual orgánico) : la clase trabajadora;
entre_ ·1 ~art1d i ) lo, trabajad re ·; en el sentido Lit ral lenmi ta de yue u
conciencia de cla l . es insufüda de de afuera. ram c~ en cambio,
dt: t. ca csc conjunto dt: demento cogno ciriYo como un "núcleo de
buen sentido" dentro la visión heterogénea :, de articul. da del ·t:ntido
común de la · cla. es populares. El ·emido común como Yi , iún del
mun~ , no ólo corre. ponde a una imagen dist&lt; r. ionada de la realida&lt;l,
contwnc un ·'núcleo de buen sentido' 1asado en la e;periencia 1
obst:TYación dir era de la realidad. 1\sí, "la función d I partido (intclccru¡l
colecti,,o) e · la de inrerpr tar y de:arroUar el buen sentido qu e
encnenrra implícito en el . entido común de la clase crabajaclora, para
aproximarlo a la filosofía que lo define ' 1'. Para 7ram. ci, n &gt; e:xi, t acción
unila_teral de lo, intelectuales sobre las ma as, , inn acci6n recíproca por
m dio de la cual la Jase misma influye de di,·er a. man rn , sobre los
intelectuale. : la relación d bt ser chal' crica 11 '.
l&lt;:arl \lanhe1111, por otro lado, aúos ame. había abe r&lt;la&lt;lo esta
problemá ica phmteandu una di , lincic',n L¡uc, de &lt;le mi punto d · \ ista, no
ha ido ,·ale rn la suficil:ntcmcmc: c.:I transito d · la reoría de la idcolo1ría a
la ociol0gia del conocimiento. l~n la concepción de la 1Jcol &gt;gía. , ~bre
todo n la lucha polilica, d di. cu·, o del a&lt;l\'cr ario e ce nsiderado, te mi o
parcialm me, como falso o deformado por . u siruaw,n so ial; la
ociología del conocimiento, en cambio asume la determinación social
del con )Cimt Jnto, pero d de codos, ramo el del ,1d,·er:ario como l'.1 de
uno mi mo, ·in afirmar a priori , u v rdad o falsedad; ne obsrame,

1·1 Gupp1

11 p
11,

1 •tte

Lu íano, en \ltl)usslf\ otto., () 11_ ( 1/.

J.

L O¡,. rtl. p. l '1 .

·

r

1'· 8S.

Jh,d., P· 11r.
-11 7

�o ·tiene una concepc10n elitista d la obj tiYidad capacidad qu e. ta
re crvada a la' libre intelillencia ', a lo intelectual s que por u condición
pueden de prcnd r e d ·u afectos y valore · y_ alcanzar. c ncluj~n
obje ·vam nt valida sobr determinada realidad social. _qw e
confunden (neutralidad ax.i lógica" y objeti,·idad: a urmr una
d t rminada orientación valorativa en el proc o d investigación es algo
muy distinto a ejercer juici , de valor, particularm ne dentro de la
"lógica d la justificación.

Ideología Política
La id oloofa como momenro de la uperestuccura ( 'oci d d ¡,-;l)
es para Gram ci el espacio ·ocia! Fundamental, en el sentido de que el
partido y la hegem nía que pretende difundir entre lo demá grupc
, ociales son centrale en u concepción de la ciedad y de la lucha
política1-. sí, en I conccpt de hegemonía introduce ad má. del
sentido de dirección política l ignificado de dirección cultural, t0 e ,
el int lecrual c lectiY no sólo como f rmación d una voluntad
col ctiva, ino como el propulsor e in taurador de una reforma inr lectual
y moral que lleve a cabo la transformación de la costumbre y &lt;l la
cultura. La teorí, d la hegemonía en Gram, ci :e vincula a í, n e" l a
una nueva ,risi 'n d I partido ) del stado sino que inclu) · su concepción
de la ociedad civil n u, di tinta. articulacion , . Concepción, por cicrt&lt; ,
muv diferente a la de Marx qui n, iguiendo a Hegel c nsid raba a la
ocjcdad civil como el reino de las relacione. económicas. A í, b
hegemonía no tiend s lamente a la formación dc una ,Toluntad colectiva
capaz e.le crear un nu o aparat e rata! y d(; tr nsformar la . ocieclad·
tiende también a la elaboración difu ión y realización de una nuen
conc pción del mundo 1~." L, eparaci · n entre ,ocie&lt;lad ci, il ~ Sl ci dad
p lítica y la ubicación de la hegemonía en el terreno de la ,ociedad civil,
11 van a pen ar a ram ci que una da. e social puede y debe com· rlir. e
en da d.irigent , am s &lt;le que ·ea una clase políticamente dominante.
Debe conquistar la hegemoní, ante. de la conl1uista e.Id poder p lítico.
e de mi punto d • ,~sta, este es un factor fundamental para
ntend r la caída d l" )ciali mo real" en t 989. Lo anteric r inclu.o, está
n con onancia con la re i · de Lenin . obre la occc idad de la

organización ideológica de la clase obrera: iertamente dicl'. Pnulanrza
qu Lenin insi áó en la n ce idad de or9'anización ideológica autónoma
de la clase obrera qu , p r lo demá., e· sól uno de los a pecros de u
organización política, con la diferencia de que e a organización ideológica
?º ten~a gu~ ver con la conqui ta por 1 trabajadores del lugar &lt;le la
1deologta dommame ant . d la toma del poder" 1'\ cue. tión creo, en la
que L nin e taba equivocado.
Esta ob ·er,;acioncs de Poulantzas , crían correcta sól
i el
problema de la hegemonía e acado del contexco en que Gram ·ci lo
. itúa, é te e, p rfectam nt concient d la dificultad de conqui tar la
hegemonía ante, d la conqui. ta del p der político, p r el pe o inmen o
del aparato id ológic e tata! preYaleciente211 • Gram ci de caca la lucba
por la hege1_nonía como anterior a la lucha por el dominio político,
porqu con 1d ra que en la sociedad
cci&lt;lentales la ociedad ciúl e
encuentra ba. tant de arrollada· concuerda con el principio de que todo
proce. o histórico o. cila entre dos punto : primero ninguna ciedad e
plantea objetivo para cuya solución no exi tan o e rén n da. de
ap~ición la. condicione. nece. arias y suficient s y segundo ninguna
oCJedad de aparece antes de hab r de arr llado todo u contenido
poten~i, l. G ram ci piensa que e, as concucione exi ten y que la ociedad
cap1tah ta e tá n u fa e má. al a., pero con iclera que no e. i ten la:
condicione para un trán, ico espontáneo hacia el socíali mo 21 •
~~o ~ue hay qu tomar n cuenta en esta formulacic' n
que
r~m. c1 dehne muy claramente lo. modos de 1, . uprcmacía d un grupo
OCJal; por un lad &gt;, e mo dominio ) , por el otn , corno dirección
imelectu~I: ' n. grupo . o ial e. d minantc res¡ ecto a lo, gnipo
ad,·ersano, qu n nde a som t r, inclu o con las arma~ y e dirigente dt:
lo ?"upo afin · o aliado " 21 • Aquí el sentido le la te i. de guc una da e
oc~~I pu ·d y d be ser una clase &lt;lirigcntc ante· que una clase
p_olí?camente dominante adc.¡ui r su den ta ión , pccífica y no el
1gruficad~ general que k adjudica Poulantza . La conqw ta de la
heg m rna r pre ·nta para Gramscí la posibiliada&lt;l d la el ~es sociale.
de aglutinar en torno a .i a la - demás clases ubordinada dentro le un
proceso c ntinuo y gradual de superación. Vista de sta manera, la

:\.. Op. e_,,., I . 262 .
P1oue J. M. Op. it. p. 221
21 Bobbio l\iorberro, np. C.,t. p. 82.
22 Piotte J. .\1. o¡,. C,t. p. 22--1.
1'1 Poulamzas

.!ri

1- Bohb10 orb,rw, ·'&lt;.,ra1mc1 1 la (.onccpcion de la . nc1ctbld Ci\il'', en P1zzorno a. '1 ( l1ro\,
Gmmsn ¡ !t1.r C11•11a11s Soc111ltI, fal. P3sado I Prc,cmc, C:cirJoba, l(r'.!, pX'.
l~

/1////., P· 9.
41K

�e nqui. ta de la he me nía, la lucha ide lógica e nsmuye una de las
condiciones ma:.- importante para la rnqui:ta del p dcr p lítico, lo qu
al lo rr. rlo po ibilitaría la transformación de la mentalidac.l Je las ma. a.
pop~lare im¡ uL ando , u p, rriciparión conciente y libre en la. ~uc\ a·
rareas generadas [ or la, rransformacíon •. económicas, políuca ,·
. ciale. z .
Pienso c..1ue lo análi:is ) r flext ,n . de \nt ruc Gram. ci obre la
idc logia, la ocicdad ciYil la . ciedad políti , , d r ,1 de lo. intelectual s.
:u c inccpcion d los panid ,. políticos, etc., deben e rnduc1rno . .'1 una
nueva YÍ ión d la rdacic' n ·ntre · cien y p líti a y a una r , alonzac1 &gt;n de
la política n ·u nodo má · noble, e decir, como ~cica de lo cokctÍ\'C&gt;,
tan nece ari, para distinguir, com el pen:. ba, en lo c.¡ue e-; un parmlo
político y lo que son mafia o ecta .
L qu e tabl ce la &lt;lifcreno, c. que mientra. t:n la mafia la
a o iact o
un fin en si 1111 ·mo ~ la éaca y la poliuca ·e confumkn,
r dominan lo intere · particularc · , obre los colectinw el
partid p lícic por l con r, rio, actúa ct mo un órgano J · medi,1 1ón
que repr enta la aut' nticas demand, y a piraoom:s cole ti, a. . En un
parml p ücic g nuino -co a muy difícil de yer en l, a tu , !ida 1- hl
polioca i mprc es onc bida como un pro e o que &lt;le.,,mb icarn c.:n la
me ral, para 1 grar así la im gración de la , inud pri, ada con la , irtud

pública.

Habri, que volver incluso
la concepción clá. 1c,: la ~m.:gaari. tot&lt;'.:lica 9ue aun con u. limilí1cione: hi:rún as, -;Íf\ ic', a ~larx , a
,r msci omc punto de par da para la críuca racL :11 de. Ll "\lobk moral"
característica Je la nururn capitali. m, domk C"- indi pen. al k la
part:1apación dd individuo · rjco, el I ciudadano en lns ,1 une &gt;. e le un&gt; ·
en la se ci dad civil, como ram c1 la conccbia: LSC e"pann :1 eta! donde
e enfrentan &lt; údianamcntc 1.1. id nlo¡!;Ías en l.1 búsc.¡ucda dt: la
hegemonía y el &gt;n cnso.
He intentado rcaliz. r un csclarecimicntn conceptual de ale,unos a!-.pt.:c os
del p n ·mnicmo de ' ram i qu • como es claro c in. cnbc dentro del
cont1.:xto hi tórico ocial d u épo a: el mundo de In primera mttad Jcl
t rlo . ' ' era mu~ d1fer ' ntc al actual en los alborc · del -;iglo ~X l; l.
tran,forrna iún de la ciencia ~ la t&lt;.:cnolog1a en lo focwrc m,1s
importantes del crecimiento económico, el fcnúmcno de l.l glob:tliza H. n
I;\ aíc.la del '·socialt 1110 n.: . I", l.1 dt.:sintegrnc1ún, obre to lo en . u ba. c

cultural de los estados nacionales ~ 1, pmencia &lt;l&lt;: los m c.lim d1.:
·omunicación en la r, de b infom1aciún r dt.: la
ono_ muco to h;1.n tran, fonnado ;1 la soci ,d, d en un conjunto ck
rclaoone._ ~n hd rogénca complejas y conrrndictoria-, 9u mucho · de
lo prono. neo: de 1 ram. ci, como de 01 ro. peo -ad &gt;r s ~n ialc: han
re ·ultado cqui\'f&gt;cad s; no ob:rnntc, e imo ha '-Cñalado Bacbclard, "el
&lt;le arrollo del pmsamiem &gt; humano ~ del e pin tu cientitic , ba con. i tido
1 á 1c. m ·nt
en una ·'n:ct1ficación t.k errores"· 1 ~nbr resultad is
c1cntifi n importamc . . L.- pn:ci. amLnt por e·o, porqut.: nunca se
r!antearon prnblct1~. : rm iale. y t:-xprc:aron h&lt;mc tamemc , u. pumos k
\ 1·ra t¡u , un cla. 1c corno ,ramsc1, . eguirá si ndo una fut.:ntc
indi p ·n al le parad anali i , la r ·tlcxiún y la críu a de b ocic&lt;lac.l.

Biblioorafia
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Cordoh:t, ¡ 9- L
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·\lrhu -..,cr l.. Po/4"mim solm \lur:,:islJ/11 ¡
Bachcl:ml

P· 221.

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B. \irc

!(), .

aess_ \., "His111na Jd rérmino ldcolo~i.1 ", de De ·tutt lk Trae, .1 f-...arl \l.1n-,
en H,r/flt7&lt;1 r / :!t 1m 11/os d, la \ 0111,/1,11/41 del ( 1111ori1111r11/11, l lnrm,·Jtz, comp., l.d.
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E.udeba, B. t\1r s, 1%-1-.

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APLICACIÓ

CIE TÍFICO-TÉC ICA Y SU
ÉTICA E EL EJERCICIO
PROFESIO AL

;\LC. Rogclio .amu \lendoza
ub&lt;lirem r de Posgrado
hi ulrad de hlo. nfía \ Letra~

L \, l

Introducción
La ime ·cigaci&lt;'&gt;n científica en ~léxico ticn raícc · nagua . • 9u . e
r 'montan a la. contribucione precolombinas n a. trc nomía v b tánica
medicinal. Las con trncc1 ne, monum ·mal . 9t1e aún e e nse1Tan c;c n
te. timonio fehaciente de importante &lt;le arrollos en ingeni ria \
r9wc1::crura: ) n nuc tro háhito, .1limentario , crual s ·uh. i ten
anee mtle contribucion · a la te nología d alimento ..
\ a en la ép ca colonial, las primicias d im·e. t.igaci , n quedaron
· parada de lac; del d ·s, rroUo r enológico; así en tamo que I logrn
académico ocurrían ligados a l~L cát dra d la Real ) Pontifi ia.
nive ida&lt;l funJ da 'O 155 l, le • avanc . en ti:cnt logfa - e bn.: tod la
d extr ci '&gt;n de met 1, pre i . o. y en ingeniería- . e r ali.tahan en ,J
sitio mismo i traba1c , t'.Il forma an:íloia a I qu e urría en urop ,
d nd los adelamos t en lóg1 o pre ur ore Je: la re\'olución indu. tria!
dieron fuera de la uni\' r idad.
En re lid.ad, fue: exigua 1, im·e. tigación que . realiz · en nue tr &gt;
país en durant la época e loma!.
fu ha. ta el iglo . '\,1 [l " ... con d
-t!l

-123

�de. perrar intel ' ctua1 J 1 nueYo mund ) cuanuo_ el ~,llent~) inquj itin&gt; ~
los mcxican • e volc '&gt; al conocimient d la c1enc1:r a. 1, la a~rronomia,
la ce rrafía, la tax nomía \ la m di ina recibieron fuerte tmpul u:.,;; e
nri&lt;-¡u •c1
la vida uni~•cr. itaria, creándm,e nucYa.
áccdr~" Y
vigc rizándos la lab r aca&lt;lé1nica, a la pa~ ~¡ue _e f nnab~n _agru~,7c1c,n 's
\
iníci, ban publicacione dedicada. a dilundu el onnc1m1ento
_
·
La hi. tori de México e. rica n p rio&lt;lo de l . cunc.lac.l corto. 0
largo , 1 porfiriato fue un&lt; de c. os periodo ~a~g , sin cmbarg&lt;:,
parad{ jicameme fue el de mayor dc:arro~lo t ·cnol gico· puc. e cr ª. l
si. tema f, rro,·iario, e extienden I cammo y carretera: a la republKa
en ~encra1
e m. oLida la ducaci ' n up rior,
re . u-uctura la
ni~·ersidad ) fcn •ci ndo ·I porfiriato se crean cen ro. e im,tinttos de
inve. ligación.
.
con oli&lt;l., la
E. rnblcciéndo, e la paz pnsr , ( lu 100,ina,
clu aci · n sup rior :;LL ccnta&lt;lo n un m:1.rco con: m:1cional. &lt;.: reconoce
¡ ncce idad de f rtaleccr la. in,g nierías ~ la tecnicas. ,\1 rcsp cto, e
puede afirmar en la última. déca&lt;l_a de p~1és &lt;l lo~ ~ hu 'cr~o~z_o ~
del 6 , que el ln. tiruro Politécnico , rn nal (TPN) ~ la L ni, r'i1cL1d
Autón ma &lt;le i\lexico 1• \
, umicron d liderazgo en marena &lt;le
&lt;lesarrnll &gt; científico ) tecnológico.
En la el' cada &lt;le h • 5e enr,t . e c.b lugar al nacimicnco de lo ·
po.· tgradn . En lo" st.tenr.a. _ impul ·,1 el ·i:,tcrn,1 n, ci rnal_ ~t.
instilllcionc. d •ducación ·upen &gt;r ) . e le con l'.dc, Ln su ma~ ona,
au on miÍ:l a las uni\·crsiJadc: del país. I .n c. a mism ,1 dt'.:cad,1 :e c~ca d
C ) ¡ 1\ \'T. Lo · ochenta e el principio Jd fin Je!, cconnmía n:l•x_1~an_a
osrenida p r 40 año , la cducacic'&gt;n . ufrc la, c&lt; nsrcuencia al di'it111mur
el Producto lntern&lt; Bruli cn rná: (.k IOº 11.
La década de los nm enta s caractcriz, pe r fe ,nal ·e ·r la
repaniacii'm de lo. ci ·ntí icos · im e. uv;ad res ~11.:xi ,m~,._ ' _:·t·
incrementan en m: . del 60º o los recurso. a la cdu aaon , la tomuc1on
de profcsorc inv ·gadnr s se mm\ m11.an la imtitu ionrs e~ . us
laboraton )', \' equipo, comput, ciunalcs. La íntesi hL tc'irica por dec, &lt;las
. . implcme~te un indicador tcmporal, un.1 rcfer ncia lw,tortc:l obh¡!;aJ_a
parcial. En ella quedan in errada lo. di Unto · mrnnLníO'- en que el prus
intentó p ,r í mismo como much
otro. p_ais .: ulxks.' r~ollados,
bu. car pC1on . de: J sarrollo s ial. El recambio dd conoomic.:nto es

1

11 .\rtcht¡\,l, 1995

cada \" "/ má. dináinico. \ctualm me . publican entre 6 ~ - mil artículo:
de im·e tigacíc'&gt;n por &lt;lí, y la mformación cicnúfica aumenta a una t. sa
anual de l3°,o. \clemá , 1 ticmp qu media entr la generación \" d
, pr , echamiento d I nocimicnto · acorta e n e l n&lt;l,1~L
,
La infonnatica y la. t lccomumcacionc hacen má ·xp Jito d
acce. o a la infnrmacic'm r '-C ha acenruado en la · últimas década · la
tendencia a la globalizaciún en todo · lo~ órdc.:ne . D ¡~Ja u naruraleza
uniYcr al, la ciencia se ha comen.ido en podero-o n:hiculo Je
mtegracion intcrnaci inal ~ cn a unto de cr cicmc unp m:anci, en )a&lt;;
agcn&lt;l.1 d la. r&lt;.lacionc:- emre paÍ&lt;;c . ~ féx..i o no e. capa a L m.: cc idad
dc incorporarse a la 'CDnomü globalizada y la dependencia de lo ·
a, anee. ci ·nrífico: ~ rccnl lógico. e.Id mundo: hO\ la, frontera . fi::.1ca dl'.
la geogra "ia del tcrnr ,rio na ionat ya no pod;-; n e islir má. ame b
t 'cnología de informa ion ~ l.1 relee ,municacion . in embargo, el
poderío crecientt de la tc:cmca, a~í cum&lt; e fuemt. de bi ne ·tar, 1a~b1én
puede cau. ar d. 110. cu,·, comención n.-c.¡uier de má. im·estigación \
m jor c:ducaciún .... La part1cipaciún .icti, a dd país en el proce. o d~
~lobaliza 1ón ewoc· 1111c1 y lo'i mtercaml io múl iple (mer ancía'i,
t ·cnolo!,,TÍ:t. , rccurs s humanos. biene" de capital compnrtamienln'cultural · , _eccét&lt;:n1J c¡ue uponl'n 1 ,. tratado. im rnacionaJe. , ,_x.igen,
para er L kctuados S&lt; hre la has &lt;le la cficienci,1 y compeuti, ida&lt;l, un
tncremcnto ck l.l rmJucri, i la&lt;l l]U&lt;- no puede lograr · ·m los
conoomíenros ctcn íficos y tc:cn ilc&gt;g1cos gcrn.rados ·n lo. entro. de
im·e~tigacion Je la
in'-tltuciones de e&lt;luc.1Ción
upe. rinr. Pur
e n. 1gu1emc, e ta~ sc c.-ncuLnrr, n . cnamc.:nce cumpromcudas en el
proce o Je impuLar al pai por el camino d&lt;. la tercera re\'olu ic,n
ci núfi &lt;H cnolcigica ~ l.1 terc&lt;.·ra ru oluc1on Industrial .
3

Técni a ci n ia

t cnoloP"Ía

oci dad

l ·,I análish de lo., conc ·ptm que ,tl¡uí se abordarían del e partir de
un análi. 1. hi. tú11 o &lt;lL la cond1cillni.:. en ]llL ap;treccn cn el d · arrollo
humano. Aún unndo e iste o su le c,tsnr una confusic'in re'ipc~tn a la
B_ rm~ cr inol&lt;'igica en su dt:~arrnUo, l. técnica prccu.k al inicio d l,1
CJeno.
__ Es la "tc:cnica'' (del gri g " /frb11/' ~ignifica arte, d -. trcza,
habilidad, artesanía, la ca¡uodad o poJu·, al h.1b1to o prncu ~ L ,·inu 1
'L l. d~ \llcmk, 1'N=i

-125

�inrel ctual de una p r na para hacer un prmlucto o art facco)
conocimient ·, método proc dimí ntos, hal ilidad s par. hacer un,
operacié ne p cifica de produc i , n &gt; di. tribuoón:·:
. . .
. .
\ j ten mo. qu c.:I hombre o u eYoluoon lu tonca prn&lt;lu1n ~
pcrf ccionó una ri de t 'cnica parn sub ·i. tir, tod cs:o de man -~a
empírica, d sarrollando a. í la agri ultura y much:i anc _ama . I ,a _c•~ncta
apar ceria má. rard ', ha ta on tirwr e en 'una . ac~~1dad d_1ng1~-ª a
pr ducción de id a , con 1, bú 9U1..:da d la ·i rematmK1on, reonzac1on )
lógica en relación a un campo del ono 1m.i ·nto '..
. ..
.
.
t
rd
n
de
idea.,
la
tecnok
g1a
c□a
la
rdkxmn
b1e
lo~
0
contenido y a,·ance. en el ~r a de l. té nica, como c. fuerz &gt; para la
-olución de ·problema · y aparc.:cc en el .;,irlo XVlll e mo una ~cflexii'in
referida al o cimient e· cruco l.'mpmc&lt; ,
p( r dlo qut: pnmer ·e
con. truy · la máquin, de , apor ) de. pué. 1d . arrollo tcóric&lt; 1 dé l_a ~í. 1ca.
í tenemo qu · el de arr U d la técnicn e apny '&gt; n d cnn c1m1cnco
mpúico y ri nde hacia la inn ,·ación, modificando condtci ine. de
máquina
hetramieota. . l a ci neta, [ r . u parte en ba. l'. a la
ím e tigaci '&gt;n pr cura l d ·cubrimi om de la ycr&lt;lad medúnrc la
explicación d la caus en base a L'l bjcti,·1 lad.
.
.
La tccn logia, pe r u parte 'e un tc:nruno 1n1ro&lt;luc1do en el
. iglo ., '\'111, par, r ferir e al conocimi nto &lt;le la forma &lt;le intcgraci1'rn
m cánica d la. p, rte. de la má9uina-hcrramienta"·1 ·.I h mi re
de arrolla la técnica como una fonna de a ti\'idad, un pr &gt; e o d
r laci ' n con la n ruralcza, para m ,&lt;lificarla ~ de.,,Jc luego l gra . u propia
tran forma i ' n. n r lación a1 procc ·o d ·l de. , rn llo de h1 técnica, e
r

no en u

fa, e :

Primera: d ará t •r cogrn 1,· • 1uc e ·pre-.a nhn: la naruralua
y .obre d hombre mJ&lt;;mt.
egund, :, e rrc. pondc a un mo&lt;lel&lt; ideal, e:-- de ir respecw lo t¡L11.:
1 hombre qtücn:: innO\ ar.
Tercera: . e r ·conoce como &lt;le co. i 1cae1on !onde -;e mmerú1liz.1
d mod lo ideal ) t¡uc viene &lt;;Jendo la f, . l' pre du ·u, a.
E ¡ r ell 1u la técnica propicit' de puc..• &lt;; d &lt;l , ·arrollo ck la
cjencia como ecnologia ohre la natural za ~ de de luego nuc,·os
' l'nn&lt;!ntd _llO 3.
~ Pnm:nrcl, ~otn.

426

conocimi ·nto técmco , a ·i I tccnolngfa ría p1imcro un conoc1mKnto
empiri &gt; ) &lt;le pué n ol 'igico de lo: pro e o . lr'.\ c'i.plicac1{ n . obrL l.l
e, &gt;lución d la r lac1one entre ciencia y tecnología la propon \ 'esuri al
distinguir las iguientes f. es de &lt;le. rroUo:
Pnmera f. , e: la cecnolo!:-,tÍa (arte anal) como RUia de l,

c1cnc1a

(preparnd1gmaLÍca)
~-egunda fase: la ciencia parndigmáúca ~ . u diferenciación con resp ' Cto a
la tecnología en el siglo de la Ren&gt;lución ln&lt;lu tnal.
Tcrc ra fa e: La cicntificacion de la L enología, la indu. trialización de la
CIC.OClél.

iencia y J sarrollo oaaJ ·on d re ·uha lo de la conjugacion &lt;l b
ne 1dad de . a□ facer I l . n:qu rim1cntu mmimo &lt;le! h &gt;1nbr · como;
, i\'i n&lt;la, vcsLido calzad a!imenrac1 n y I de ·arrollo d la 1ntchgenc1a.
hn u bú. qu da consrnn e por encontrar man&lt;.:ra. de facilitar la , ida en
comunidad; las ideas del hombr !,e com·ierten en instrumento. cap. es
UL u·an formar al mc&lt;lio, de organizan~ para lograr el beneficio
col ti, o. \ í p ,dcmo. afirmar 9Ll ·n el de. arrollo d la. ·ooc:&lt;ladc d
factor c.lt:t ' rminanrc ha ido l.1 cn.: ariYi&lt;lacl con tantc y activa dd intek·ctn
hum, no.
' 1 11&lt; mbr d d ti mpo. r moto comenz ·, a f, bncar muchc s
tipo nu vos de bJ to. 9uc . rian útiles en la ca7a, la pe ca y
fundam ntalm ·nt ·n la, jc...l'flCultura.
La &lt;lome ticaciún &lt;le.:: phinta. ~ ammal gcn1.:ró ~ ascgurú la
prndu ción de alimc.:.ntc . l~st 1s h1 ieron pe . il I la e~:tcncia &lt;le
p bla iones má. numcr) as ) en con. cu nci, t gcm:rac1&lt;'m de
exc dente·. po. ibilitanclo la~ conc.L ion · tk un. rccruca má. , ;macla m:
la , }far ría, lo · in trumcntos ) la ar ¡uitectura, entn.: otra:. entando la.
ba
para 1 • a ·ntamiento · srablc · y rganizaciom: e i:il · · , política_
ma. e mpl ¡a con tccnologfa más , arjada.
Cuando en el Je. arrollo d la bummidad e h:ibh: de pro}..l"f'l: o se
d ~b ,. •r de de d pw1to &lt;le \Í . ta dd aprun!cha.m iento &lt;ld humbrt.: obre
l . logro cienu ficos 1111. 1110. 1ut.: le dan un igmficado \'ita! a las
c1eda&lt;le. omemporáneas ~ un uturo prom1. orin d · la bumani !ad.
In&lt;ludablcm ·me a la ci nc1a, I en.amiento tr, n forma&lt;l ,r del h mbn., k
debem ). 1 florecimiento de la humaru&lt;lac.l. ,\unquc no d bemo.
c gamo ; por un lado, el de arrollo científico recrn lógic l al . cJYicio ele la

�"J
b
d
ofermL"dad s
humarudad· m ¡ re n.i,· l . de , ~1 a com at
t.:
cn&lt;l~mjca , ma,ore c. I eranza de , ida, m y r conoctml nt &lt;ld cuerpu
humano y u gran p ten ialidad, d l co. mes, de l?s fon~o mannn , de
las r gi nes más inhó. pit •. &lt;lel m:mdo. P r l tnJ me uempn dLbtm s
.·
n
· u 1·U111·cac·1on
p r nue n po&lt;lcmo. osla\'ar la
tam b1en reco
1 •
,
7
parte ne raúva de la ciencia.
. ._
.
,.
f:.I le arr ,llo técnico, 1 n 1tico y . oCLal f.'.!, una tnlog1, qu nt e
Jetinit ria a fox r dd bien
mun. u aplicación pu ·de apron:cbarsc
imcnrado O difcren e: bj tivo!,,, ba a&lt;lo. en la 1mer, ccir'&gt;n hum n Yla
naturaleza. E. decir dep nd de l • inter e. de lo · grup( · _conónucm,
sobre el r &gt;gre o e· cnic y ·u aphcaci n n m , p, ra trnnst º!1.u a_la
oci dad ,· su cultura. •.I de arr Uo · la r ~cnica en . u ongc~ tue
atisfacer Ío. r 1.¡uerimi ncc d · l..'l . oci dad, . in embargo, en ht me&lt;lida de
lograr ·ati. facer . a necc. idade . e fu ron genenu1clo ·xc d ·me. _Y d
: man ra e empcz ' a hablar de pro&lt;lucciún. \l d cubnr la
p tcncialidad d l exc &lt;l 'nt ·. e generaron l. . nece.
' id, de.
. ecnnomJCa.
.
.
de la producción partir de un &lt;le.arre Uo t en log1Co pnmano, n11 1110
~u dio lugar a la ciencia y la L en _lo~a. En . a medid,, la ·_ociccL d '1 .
en \a cicnci: la po ibilidaJ del d minio de los grup&lt; , a lr:\YC. del pmb
económico n .íntt::i ; b t cnolo ía e ¡ )d ·r. Las ncCl:. 1Jadc de L
pr ducción mat rial influyen en el de. arrollo de la cic_ncia a trn, é. &lt;ld
pri. ma del r ;~m o econom1co de ~a ia. snc1L"dad c&lt;~nc1-ct:1.
imultáneamcnte aumenta en el ur o &lt;le la h1. tona la d ·pendencia &lt;lc la
ci ncia 00 r p ·cto a las relaciones oci.ll . . La ciencia ac acla ycz m:s

bajo el contr l i la -;ocicdad , eJ Estado.
La micr ele trónica ha podido rcemplanr no . olo aspe to.
im¡ octante. del trabajo manwll, sint&gt; también del intckcwal \ con ·llo -;e
ha dadc una libcraci ·rn ma i, , d iUt:rza de trab:1¡0 1uc, e n mu:Yo.
j ·tema, de organizaciún y admini!.-traci&lt;' n dd trnba¡o ha ~cncrado
f nómen
ocial s 1ue no pueden :. r mitidos ~ t1ue abarcan de &lt;ll el
l tr 1, ínJtc .. upcriorc:, de eficicn ta produ u, a, ha. La un Je emph.:c
important que cu dona habilidades ~ .:1b ·re::- de L"Ct&lt; re. ihrruficari\m

d trabajadore · , de la pobla iún' .

L ant n )t no obliµ;a a p ns.u 4ue 1, citnc1, , la técnica ~ la
t n logia qu d linean d de . arr &gt;lk . oci-11 · Jehcn de , e~ de. d , u_na
p r p tiYa de la étirn • o ial, parece utópico, pcrn en la , 1Ja { racuca
dcbemo · ,pes, r los camino, de 1, modernización; ·n sint . 1 , d ·btmo.

pug~nr por 9u e rran forme el conocurncnro (ci ·ntítico-lc nolog1 o) en
llll 1~ trumemo del bien ocial. . obre la rclaci m , yue 1:1 Ctl·nc1,t y b
L&lt;.cm a ban de guanLu con el desarrollo social L",istL"n tfü cr: a
propuesta t ·&lt;' neas ut o m:spondcn a las 1gwl'nie: nrrn:ntcs en
matcna de planeaciún.
. La de In c1enutico libcrale , qul tient:n ·u pnncip.tl intc1\: · u1 d
crec1m1entr d ' la ciencia u1 ar:is tk J.1 c11.nc1, n,1&lt;;ma r donck ta
recnologrn tendría un cur o aucomacico. .sta po. íc1t'ln :e oponl: a
cuak1u1 r inrcn en 1{ n oficial t.:n lo asunros cic:ncílicos como , 1 .e
tratara de una , 1nbción al derecho a 111Ycst1gar Librcmc nrc, on mas hi1:n
par~t!•~rio de la t\oluc1on de Ja cienóa ligada al -.;1. tema mundial; C'-&gt;ta
p &gt; 1c1 n comc1d_t._e m la '\pre ion "la ciencia no ucnc frontera.' ~ por
ende con la. poltuc, . ck la glnbalizac1on a roda co ta.
. . Otra ttndencia e. la de In e cnoe onomi a. quc cnn. 1d ran a la
c1cnc1a r cspec1almLntc :1 l: cecnl&gt;lo~a como ml:d10 para . cderar el
el ·-.arroll socioecc n 'imico ~ proponen b inref\·encic'&gt;n dd e taJn para
prom \ er d cr c11111cnt _&gt; de las acll\ 1dade. científica. ~ tecnológ1c:1
. ubrayand &gt; la 1mpnrtanc1a &lt;ll lo. 1nrer · c. nac1onale .
Un rcrccr grupo proponen d crcc1m1cm1 el ~ 1.1 c1enc1a , d , la
conomía, ¡ ero no relacionan esto al de ·arrnlln nacional ~1110 ubican d
cr&lt;.c11rnc~tc de ~a acnctn con objetJ\ o. en i mi. m&lt; ,, umo algo , jeno a
una polit1c~ nactonal, pu1. lo considera c&lt; mo un proc •so autonomo yu
no d hl' . u1ctarsc :1 otro con&lt;lícionamicnto . .
in embargo, d anahs1. de la: pnliúca-. ¡ úl licas en maicna de
c1tnc1a ~ l&lt;:cnología 11ene l]Ue conlt'xtual1zar. e d ntro Jd mm 1111in1tn de
re lirl'C ion.mlil'nt&lt;&gt; de la acri,·ida&lt;l ciemífica , t( nica. L to e. ,1 parcir d&lt;..l
a?otam1cnro de la horJLnntaliJad en la ciencias particul ar 1.¡uc dur.rnte
, 1glo. solo era tra 1-,rrcd1da por la. matemáticas. l--,sla nue\ a , 1 100 tk J
ac:i' idad cien ti ica ha pa , do por dtn:r,a. llapa ·: t ran ·disc1pltnancdad ~
ma. tarde l. muln&lt;l1s 1plinarir&lt;lad.
·
.
T"dº lu anterior, 'it: rrop1cia tras el derrumbe de l.ts tronti.:ra
antiguas dl' la. iencia par iculart , para propiciar ru\'er as fornu: de
wla~oraci,~n. e int ~grabiltclad u1 l, form as de conocLr. L.1 .:;e~und,t mit,td
del , 1glc_, , , h. . td&lt;} r ttg&lt;! d_ la rc\'olu ión rn:ntifico técn1rn yu&lt;: ha
acon_t -~ido en lrc: t. e pnnc1pt1lcs: L rc,olu ion elcctrórnct, con la
apancion &lt;le la: comput, dom. , etc.
. El de. arrollo de l.1 mfonn:íti a, con t(ldas la innm ac1onr en
mat na d si tcmatizac1ún. Las innm ncic ne. Ln B1olc gía, cun dl\-cr'-&gt;1
e

�ap rcacionc n ingeniería biológica ) bimccn &gt;logia con arnnc~- de
divcr 0 , cip y ori mación. . ta revoluci 'n cicnúfi:o técnica C ~e
materializa en l desarrollo ocial a rravés d &lt;ln ersos r_a gi ,s, que
podem
explic r , i: e manific. ta a p, rcir de c.l1, ·r a turm~1· que
,•inculan La inv . tigaci · n y l d arr Uo en la , ociedad . . Prop1c1 ~n
cambi n ¡ c nt nido &lt;ld trab j( d I h mbrc, puc . e m electual1za
profondamcnt y modifica la · form . de
del ujc'.o q~e rra~aja . .
curre un c, mbio en la &lt;lireccion &lt;l la c1 neta - pt op1c1a u
industrialización- m dificandl objetivo ~ funcil ne .. La indu tria •
com·ierte n gestor de la ci ncia, demandando n.:orizac1ó~1 sobn: lo.
pro e &gt;. pr iductivo •. En bm, a t l lo antcrior, ' pued ' at_ir~1ar 1ue la
r ¡ ción ci ocia, técnica ) · ci ,dad, e explicada Je manera di. uma, antes

~-'.Ja

y dc ' pué d la mü, J del siglo ~ •.
.
•
En lo ci mp acrualc c. ta rel, c1on no pu Je cr _abordada
¡ ual en tod ¡ . paí. e~, l u s un cierto tipo d d . arrollo cec111co pued
ser útil en un paí y n cant en otro que ti-.:ne discint &gt;. prnbkm, s~ _
E. p r ell que \ modelo lineal Je &lt;l ~ar: 11 &gt; ya no es . u t1~Kn te
para explicar la r laci · n el cí..:ncia, t · cnic,_y octedad _qu~ conceh1a yuc
el de arr llu ci ntífico pr &gt;piciaría n ce, anamt:nt d l cntco y este el de
la proJucción, 1 cual no ha ocurrido 1.:n difrr nte p,,íscs. . . , . ,.
. por cll p nuno r cup rar el conct.ptn Je "CLen~1a util . es
d ir, contextu, }izarla a la realidad .· ocial de cada pai.. l ·.n nuestro
crit •rio, d pué · de . iolo, de triunfo\' de optimü;mo. la cicnc1, ahora
está llamada a rem cliar y curar la paml ,gias del ·ucma 111Ju. tn:tl
mundial del cu con tituyen ·u ba. . \licmras &lt;-JUl ante_ se , da a la
ci ncia aYanzar de forma estable y , gura en el conocimicmo ~ control
obre el mundc natural h ~ pare e cnfr nt:u, c a much, s inccrci lumbre
en 1 &gt; asunto p ,liri : d l ríe go y del m di 1 .1ml 1~n.tL . l::.n _re. ~-uesta :
esto &lt;,e c:rán de arrollando nue\o e·ttlo. de , - ,·1tl.1ti c1ennhca. LI
enfoque rcduccioni ta analítico, que &lt;l1\·i&lt;le a los sistem,~s cn ~c~cntos
e, \a \"C/ m.t, p1.:qm:ñ , e. siendo suplido por un ·ntoque . 1 temt o,

r:

intéti &gt;\' humanL ti o.
1:as viej, &lt;lic Lomías ntre IC1s bcch s y los , a\orc. , \' cnrrc el
conoc1tn1 nt } l. ignoran ia e. rnn '.'11 ·ndo , u1x·rad. s. Lo. , 1 remas
n. curales . e r onoccn como dinám1 os ~ complc10 · la inteniccioncs
rc:laci nada, e&lt; n la humanidad
n " mc:rv; me,;'', incluyendo a las
propi dades dc la r fle:,,;1ún y Je la con rndiccic'in. l ,a cicnn que re ulta
aprc pi, da • e ·ta nuc,·a con lt 1ún l':--tar: ba . ada ·n lo suput tu, dl'
-1111

1m~~cclicibilidad conuol incompleto ) en una pluralidad de p r pccttrn.
l ·gmma.
.
. L acti, !dad d_c la ciencia del e ahar , r d manejo de las
tn emdumbn:s 1rre&lt;luc1ble. en 1 e )n&lt; imi nto r en la ética, , el
reconoc1m1 nto dl difc:rentc'- per. pee i,·a legítimas \ de formas de
con ·r_- De e,;ta
' □·c~ . e 1,ac ma_
· anal,,ga
, · ,i la, obra" de
. • 1·1i1·m·
. ,~, su prac
une OClcd_ad d mo~ratJ a, aractcfll:lda por la r~rucip, cion extcnsiva \'
la ok-rancia _&lt;l
c.ln-ers1dad. 4omo ahora I pmce ·( político rcconoc~
nuestra. ohligactones. con Ll_- _r nera ionc · futura. con otra , especie y
~ · h cho _
co~ ~) m,: ~º amb1 nr r:nundial, la ci~ncia también expande u
1• n, o de mtcn.:,,;. \ 1, 1m &gt;. en m c.ho &lt;le una rap1J, ) pr fonda rrans1c1ón,
por tant no . ~)d mo pre&lt;lccir u re ulta&lt;los p ro podemos ,1,udar a
n.:ar la cond1 1one" y lo, in. rrume11t ' inccle tu,¡, mediante lo~ cualc.
SL p_
ue&lt;la irianejar ·1 pn &gt;c . o d cambio para (;] ben fict&lt;J del LTIL·dio
amb1cnt global ) h: la humanidad.
La cl moer, tización d e L a, pe to de l:l ciencia no _· un
problem~ ~le benernlencta de gn1p JS formad s, ino (como en la esfera
de_la ~ Uttca) el lc;gro de un . i. rema que a pe ·ar d • • us indictencia. , c.
mas ~t~G\z p, ra e,·Jt_ar l&lt;!s &lt;l '. a. tre resultante de la au. encia pmlnn~ada
de _crmc. • L, ,pencnc1a reciente ha mo. trado &lt;.¡uc esa presencia crítica
s 11~1pona~tc para la . olucic' n d lo a:unms p líticos dc riesg l , de
mecho , mh11.:nre, tanto como lo c. para la oci d d.
' ·
. E. t 1 se hace aún má. compkjo dentro del pnm:. 0 de
~lol _alizac10n, don~ • la politi , ) la e onomfa de las gmnde. potencias
reone~tan l.1 c1cnc1a ) la rccn logi, cum ekm ntos de &lt;lominncion hacia
1 . pa1scs d · menor &lt;le. arrolJo.
hl comercio gfobalizado se conviert a ·í en una e trate~ia de
•. _lu ~e recur. o. natural s ) financiero , , a entuando las ab1: mali..:.
clilcrenc1a entre: l&lt; . paí c. rico ~ pobre . Desgraciadament , 0 m:L bien
co'.11 . pr ic ·~o · aso iados la globalin i , n e ac ntúa , la par O en f rma
&lt;_: 111c1d~nt.e con el el bilitamiento del
'1-.stado le bien star" , d
t rralccm11 ·nto del ncoüb rali . m&lt;, l
ual propicia harn1 el intcrit ~ Id
t rcer . mu_
~d política. d • entregu1smo en tratado · internacionales. J,a
gl balizacinn com pro e o proba! 1 mt'nte . ca im:, crsil I en mucho •
as P c,t .' . 111
· em tJargo ante la falrn tic omrol . inr rno \ l,1 le. im.1aldad•
con. m1ca, . e ,.·ta· prop1o~nc
· , · 1o t_·orm;lr un intercambio
·
ci
comercial
lJUe

!ª

pone n ~ li¡...rr l. s e 0~01n1a: autoctonas) la · fuente ele trabaj &gt;.
Ln e ta rda H n .
mc:rcia! · , se leja · ' ntir en muchos

�.

a pect

I u· indebid de la ciencia ) la tccn logía en W\'crsa. área~
olo moti,·ada por la bú. ¡u da Je una mayor ganancia. 1: n e:ce ca~o ·e
ncuemran múlt.ipl eícmpl ., como la agricultura con la prnlif r.ici ·m
d alim ne &gt;. transgen1 os CU) e e m. umo puc..:Jc tener di, cr. as
cons cucncia ·, o h cndcncia a fabricar en ba:e a la "obsole:-n:nc1a
planeada" , olo para propiciar un ma ·or cnm.umu. P re 111 duda, ·1t,,rnn
riesg ue ~e com: con l u. o mdcbicl &gt; de la tecnología c. cuando lo
procc os indu. trialc implican un marcado d · cnoro Jcl mcdin :-imbitntc.
La e nt.aminación del agua y &lt;lel aire. . tst: om in.it.: ndo en b ~,-rnn
am ·nan d l. humani&lt;lac.L a c. u:a &lt;ld dc-,arr&lt; Uo iodu. t1ial.
E te fen · meno • e manifit: ca tam ién en la dc!&gt;trucc1on de
co i cem, como con. ecucncia de la obten ión Je 1muerÍ}lS pnmas para
la industria, pr piciando a í ~,rand '. ti set¡uilihrius, 9ue en un fucurn
traerán e n ecuencia. fatalc . modificando d cur · &gt; Jel de arroll &gt;. l ..1
guerra es .in duda, la expresión mas, ioknrn del de arrolln re nolog1co y
qu · en mu h
oc, . ionc; -;olo e, promovida con pmp&lt;'&gt; 1to k
dominaci ' n: de . aqueo, la de Ir,,k, \'ietnam, ~kdi &gt; OnentL et • son

amp 1mua . . sra extt.:n 1 . n de la leo-i
°· □ mid ,1- 1 .ª nue, o: par □ c1p ·mrL · en le1
dia1ogos sobre poli tic-a. u ·ne 1 ¡ •
.
' ·p·ira la•
. d. d
• ,
mp 1cac1011es 1mpc
rmmc. canto
· ocit.: a om &gt; para' la cienc1a.
· e-~on un respeto mutuo cntn. la di~ •. 'ptr p cu, ,1 , t &gt;
J
. .
rtrt:nt "
.
' . l m1a c c mocum ntu cabe h1 po. ib1lidad &lt;l , d
11
Ltn dem n te) . 1
• ·
e esarro a1
u mo ranco renuin \ eficaz n la ·'d
d
I
.
n ue,·u rcro
·
' '1 a
a. ciencia . Lo.
,
para 1as ten ias ucdcn entonce , com·ertt .
1
uce ore Je ¡,l. 101c1,1
· · · 1l:~ Tr,1nde" •·conc1u1 ta ·" co
rse 1 n o
1
.
•
· ,1d
. ._ . ,
, · - , mo a enttrml:t d O l
¡_; 1ac10, a
ar un, . ig111ticac1on imbólica \ un . dO
a, entura a un,1 nu
•
,
' ·
Sena
rl!norndo dL
, 1gcnerac1011 para la ciencia del futur

132

,,1,

r

pro rrcst&gt;--. n

•
º·
i.:~°¡, 1a _r~ nta'
d dcsnrrollo in lusmal han prop1ci.ldo grnndc

, ..
,1 \ • a 1uman,1, pero hoy 'iL: ce rren grande ne . , ,
.
util1za1nnnoes comrolac.h,
.- . . ·.
1
.·
•
. go 'il , Ll
se ·u¡·•·r ·1 1
l
, . l:¡t:1c1c111 en a. divi.:r .1 · 1 roics1 &gt;ne no
. . .. ' ' os ' .1 or ._. ti ·os l ue
..
1 pu .e1en proptcw
am1ónico •n la .0 1L·,htd.
un dc arrollo

' ohn.: _e ·tl' punto Je' .tlorncion er.ica en ..•·1 ..,, 1· ro 10
· ¡1ro -csional se
h II
l
a J arn tn e . 1g u11.:n1L: aparrado.
a a tivid d prot ional i ntífic
ocia!

i

mpl s de so.
También y sin &lt;lu la alguna, ntrn fac ·ta de la omerciahzaonn d ·
la técnic, con propo i os na&lt;la ;rico:.- i • numtie-.la en la promocion Jet
,.-ici &gt; en di\'er a.:- forma. como el lcoh &gt;l, encn anti.'.. , etc ¡uc pr )pici,111
consecuencia. fatah::. en la ·, \uJ, . e brc o&lt;lo d • lo, jo, ene,. hn el eq:1do
· n rmal' dL la ciencia e m n ·jan las inc rtl lumbre · auwm;uicaml'ntt.:,
lo ,·alore o&gt; , L comentan , no ·e
uchan l,1. problema
fundacíonak:~. : e: reL¡uierc una cien ia donde In , :t.lnrc no t
pre, upnno·an ·ino LJLIL se hagan explíciros. Donde d moddn de
argum ·neo I mítico n &gt; ,\ una proposición formalizad,1, ~1110 un
di::i.logo inc rncti, o. L.1 cicnci,1 par;1Jigmát1ca va no puede 'il'.f ,tLJUdla en
la cual la localización (en lugar ~ tiempo) \ d pmn:so son irrde, an ·
par, la xplicaci&lt; m: . l .a Jiml'.ns1on hi ton ;t, inclu\'endo la rcill.: ,11111
obre el pa, ad &gt; } el futuro le l hunumd,td se l S~,\ , oh tt.:ndo parte
integral de una carnet ·nza iún cicnufica de: la naturaleza.
Cuando a los asuntos &lt;le p()ll\trn ,e a¡ l1c,t la tl·n ta, e ra no
pu •de ofre ' f crtidumhre t.:n SU!&gt; recomL nd ,Kll&gt;l1L'", , lo , alnn:s Lll
confli to en ualyui -r prn e o dt.: torna lk l.ká,i(;ne" 110 put.:dLn
ign rar1s ·, in luso n el propio rnh,110 dt 'Olucion lk problemas. l ·.n c.,t ·
nuC\"O tipn &lt;le cimcia, la cYalu,1c1un dt'. lm resultadm ·1enuticos
requerido. para la coma de &lt;lt.:c1 iones c"\.1µ,c una .. rnmt1n1d.1J lk p.m:s

j

t. nica ;v

'

•

al ra i · n tica

•
,ib ·, 1a. pnitcsioncs
ti nen sus orígtnt.
en la
orga1111;1c1&lt; ,111.:s ,grL111ialc . \ t.:n su en&gt; luc1ón
.
h,tn tcnid, • un l
mtlu~ncia en e·1 l.e
1. _' 110
. . 11 0 } tn11ak:c1m1tntu de la 1 · • gr.m
c mp 1.e 11 t
I
l. os are, : &lt; 17,uc
&lt;en:
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t 1rma iún
proicsional en
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1
.
I, ,; urn, 1 1d.1de!&gt;
. .
'
s \ a. pr,Kt1c,1-. pro es1onal ·: 111' er ··1s
coma1ur1v, sdclm ·r adc,labornl.
. . \ a ,1 'ª
Ct mo !&gt;l..

profe
1ún '•indcfJ .ndi ntt:mcnte
,
Je su imp irtancia \ \'alnr ·n
el mer a ina I·
L raJ
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· ·
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\'Ín ·uh Ll •ra&lt;l
1 rel¡u1.1m e&lt;.: orden mstiru onal LJLIL
ut irr,:1n1·•·1g1 ,', o(lJe _dl'l~am~~o ,Jclanzado pm un campo c1ent1fic11 e in el
'"
1l',lJZa 1 )n
L t:
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un ~en 1· 10
t: pe nfr a ¡ "
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tnc .. 1rescnmn un norabk gra&lt;lo Je msmucin;.;;l~::m· ·~:
p, d~J Iecn1ca. 9'" U(»nc una pr ·p:traci&lt;ln ._
..
l

r:o: ·

pcciah✓.aJa.

técni a _'Ln LI ~1,~lt . 1s -~ lo, rasgo_!&gt; c:tn iak . Je una pro!" ·su· n cit.:nt1fic1J• . pu dLn d1sungwr lu_" iguientcs nsptcm::
1.1 pruncro es d k l,i fmm.icion téct .
umpct&lt;;'. 11 ias (:abcr ·,;-hab11JJ , 1, ) d
I nea LIUL' ·rn1 smu~L' LI ,lrl'a de
,lL &lt;.:~
me. t.: en basL a l.t rn t nali b 1
''

.( l . Í Unt1J \IICZ 1 1 R.

lbv1.:1z. JIJ'II

\'tlbm1 1'JCJO

..¡33

�cogn s 1ri,·a, l&lt; . e n c1m1cnto · . aplican : un camp ) &lt;l ccrmm. d 1 1ara
h oluci · n de pr bkma~.
El e un&lt;l 1 m nt
I dominio de 1: tr, clicíon culrural, Je
ompr n.1 · n y la habili lad para unlizarla t.:11 algun,1
u. práctico.
[.! terc r elcmcnt de una pr fc. 100 a reditada e &lt;.¡ue •.,ta del e
d e mar con m elida in. tituc10n, lc ck. conlr I qu
ranáccn qu d
cj ·r icio y pr: ctica d l. citada., e&lt; impet neta. rt:cnica: e , an a d dicar a
a tividad
. c1almenc t(; p in:. ble . .orno e ha J1 he, k tr
·l m nto~ on áruúni · d · la prof • ión on L""-Cll ialc , no· rcfcnrcmo,,
. 10 mbarg , a e t úlum por la impli aciont.: · "º 1ale quL ucm.:n b
pr: ctica prof ·ic nale. cuanc.11 &gt; c'\.i ·r un u o 1ndd 1(\ &gt; JL la ciLnc1a , l.t
nol&lt; gfa.
L • o. parccc &lt;.JUC, t, nto l,1 L ni,·cr idaJ como lo
organnnn.
prot ·innalcs Jcb&lt;.:n acend r i ttmácicam ntc 1. iom1,1r1on cuca del
pr ,~ _i ni ta ) jacer ngilancia p,ira garan izar LI u D ocrnlmLnrt:
r~ p n abl • de la ciencia ~ la tt: nolc gi.. l .os a ·pL 11 &gt; formam o y
v, lor s que e d ben u1dar con titu~Ln part&lt;.. ·. &lt;..nc1al dd curnculo y del
perfil d • e~ · de cu. k¡w ·r carrera.
He\ día
pr&lt; pone formar integmlmLnr ~ .1 futuro
profcsi1 ni:ta : ce mpLtitiY a ni, d mundial, n ialmcntl. respnt1 .1bk.,
r 1 rance. a la dn Lí. 1d,1d ulrur, l, d ,1critud crío a L' inno\'.ldorl' de u
ejercicio pre fe. 1onal. para dark pt rtincn ia ,1 nuc tro programa
acad ··micos.
F n d mundo de la tl! m 1 gia. donde el conn·pro p ·rnm:nci,1
adquiere aspecto de gran ompl ·pc.latl n la fom1a ·i, n ) 1.1 prác11c1 le:
una prof · iún; ·. a&lt;.¡uí donde .1 • u , t:Z, la LSl. 1 cz Je rL ur.11 , Ll
in r ·memo ·n l,1 ne ·e ic.l.l&lt;l Je lo mi:mn: x1gl. nw:, e,._ ·nr&lt;. rn ,s de
e,·aluación n torno a la di 1cncia dL un pn 1g1.1m.1 ,te.id mico.
¿( ué hacer en la ·&lt;lucac1ún profcsion,1I ,llllL l()s n:tO'- lk l.1 úd..1
ocia! y laboral &lt;..n d mund &gt; globalt/., do?
~l · p,tre: L t¡uc, en pnnc1p10 h.1hrcm11 tk r&lt;.'.conn "L"r u
ompl ·jid, 1- ho~ rL ul a m:i
nmplic.1&lt;l11 , Í\ ir L'll .,, 1nlad ,
Je mp ·ñanl. profe 1on:llmcntc pnmLr&lt;&gt; p•&gt;rtJUL el i111h11n d el· ·1o;1onc.
p r. males ,;e ha expandid( ~ ~eguntlo porc.¡ue lm c1111h1m tt·cnolngico~
. on ma. fo.: uuuc-; \ l tr: bajo tienL un ontc 11 &gt; glc ,1 al, J()mk a uce.
no híl hontno lll lu¡~arc. fijo par. d dv, mpcn11 ¡~rnfr i01ul
l : op&lt; rtuno enion e-. retomar l.1 prnpm: ta de form,1c1on
0

imt:1..,rral · "la . up r\ 1, •0 u como utopía'' a partir de ]a-; 11,ui ne._
onLntaC1on , para l. forn1ao&lt; n n 1' 1wnno tk una d1mcnsu·in pc,liuc,t:
I"'
i in d una lim t rNon
. · poli ti• a u . retome b unh &lt;. r ·a!Jdad
o ,l propue ·ta mas nnp rtante del humaru.·mo
• 1.a fii rmacton
· de un, Jim n:100
. . qu .. reconc zca como
onom1ca
m ralidad J, trl'mLnclt de ii..,iu. ldad
l d
ce n e ucncia..
,
n ,1 hlnl ucíon del ingn: e y . u.
•

•

L:tmforma
l·

f] r e n ,cimírnto J 1 &gt;. gr,, es 11robl mru·l
econ rrnc &gt;
• . · ·
&lt;¡u ~ ck ,urollo
, L, ptop1c1ando .il m dJo ambicnt
alJ.d·1 1 tl•· , 1·d.1 '
e1 sam,Uo pleno.
· · '&lt;. '"

• \ 'alorvac1ón
J 1a mit' ª" re 1act me, cncre 11
.
del e-;ru lic , d trabajo) la , ida familiar.
• R{.:conocim,emc •1 la clif.
·
·
ie la r &gt;lcr: ncia. '
&lt;.:renaa o 1, 1~ ttrn a. fomrntando lo. \'alorc
• Re&lt;l1men ionar d , alor dt.: la alegría ,. la lib . . J d
ce ncra las fr rm.1-; h mogencizador·1, d :¡ u..:1 .. et ~a d I pLn .•urnenco
'
•·
• lillZ c1 &gt;11 e u mpo.
\m e tu no on e lo h e .
d J .
actual •s h
.
· artera. e tuturo sino t.unb1én l.1
rí tica , . lt~L _ce la¡ man u~1a nueva lccturn de la realidad -;ocial ' de I·
P'
• I ro e 1una s a efecto de d u
·
.
.
··
programas.
• r run n ia , 1 ce nt ·111Jo d . us

Re9u ·nm 1• H&gt;h-u cxphc1tc · 10
·
la ,lcatud . lJU 1 ..
·
&gt;
_proposno., lo conoc1m1emo:- r
L p ,lOI ,lmo ·n lo r ·rtJI . dd .
&lt;l d
pmf,.ional \ 1 ·nsar t: tt: r ·rfil
c~rr ·..1 o e una carr n
I
·
- ·
t.: 1 no o o en r l.tcJOn a un •·
11 I
rno en rckren ia J. 1 "id . d 'd 1
c.1mpo a Jor.1
a fin d • cuenta. cot~o &lt;l: 1111 (1, t ua ) '-~&gt; ial de.: 1 futuro pmf l&lt; n,11, pu&lt;..
e 1'
rt era \
a set L1na
un, carrua d \ ida . .
b'. .
, •
•
, carr ra pr t smnal es
~en
ando
ltl la torma ion profcsjonal comp r ·n ,
1 n 'SI' t:nlldc
·
tt.:.
1z
.. 1
• •
• i, no
parece 111t ·rco;arw. la propuc r::i &lt;.Í&lt;: R1 u 1
9
' .man u J1tcr n 1ar Ln r l:tci11n al crlil &lt;l
.
-1pt:rfil pre fes1onal ,· d 11cr~-11
.1 .
.p H
t f&gt;tr o lo do elt:m mo :
•
1
a auem1 o.
.\írcntras 4u, 1 I 'rfil prof J00 1I d capacidad , h· bili. 1 d
L'·
dll1t' lo
on &gt; im1emos
'
'
'
&lt;. ª t: \ ·a tttude re
ti
·'
prá rica.· de un ·tmpc · ·t- .: _1 I ·
&lt;.¡u n º· para ck·arrollar la
l pro C. l&lt;&gt;n;u l t: tr I lJO j
a la forma J. n J'
. . , ' , ' t: pcr C1J ,1cac ¡ ··mico rcfürc
un,
C,OCJU)Cla (; JC
oci·tl
,. .
n ) imicnto, , ct1tL1cl • \ , ·al
•,
• , \ po ltlca e n b.1. e en
'
re. par,·t •1 &lt;1c. arm 11 o &lt;l .¡ md,,
·
. •
J lu en un

--------

�medi cultural y acial.
E LO ignifi a qu el profesional, ad ·má de &gt;nt'lr con de. m.:n.
t 'cnica ha de po ccr Yal re. y un.a c nci ncia o ial para de arr llar e
en I mund l.ab ral · con . u pr pia c oc pción de qu el mun&lt;lo ca
capaz de ten •r un vida pl na.

Es reclama de arr llar n e1 . tucbant1. la crcati\"i&lt;la&lt;l en la
lución d pr bl ma a í como la di, po:ic1ón a trabajar en equipo lo
qu implica p ibilidad d e op ración pero también Je iuic10 crítico,
para &lt;li crimmar lo que es c. ncial y tener b acátud d manife tar . u
verdad ante ituaci n
spccíficas culu,·and 1 así los , alorc · de la
democracia ) la tol rancia.
Decía anees qu
imp rtante yuker exphcn lo el mento
e gnitiv , , aloratiYo., in trum ntale y actitudinales d I cun-ículo, para
que formen part de la cultura m citucí nal, ·e requieren a mi juicio dos
elem ntos adicionale :
Primero: reconocer que la formación dt. actitud'. y ,~:tl irc~ en
nu ·tro. alumnos no [unción de una ol, a ign, rura, sino de n da la~
que integran el plan de csrudios, lo cual reclama por supuestt que la
,;, i{m _ubre l aprcnd r a . er ·n cuan te , la fonnacii'&gt;n Jt.: actitud' y
val r s e5té permeada a to&lt;lo el urrícul , en formn yertical \ horizonral.
Lo anterior implica una con. trucciún col cti,·, tanto del perfil de e.rre &gt;
c mo de la . elec ic' n ~ organiza ión de ontenido a e. to propó it s
f rmativm, e. un, tarea Je todo lo· que in e~amo, la planta &lt;lo ente de
una in tituci&lt; n.
~ egund : rcconoc r que n 1 "aprender a si.:r" la fom1aciún de
una acritud criúca ocup, un lugar r lenUlte, implica la ·onform, ción Je
una concepción d ·1 mundo en el alumm . la cu.ti era n:sulta&lt;lo d . u
pr pia historia, dd análi i, de las situac10ncs s &gt; 1alc ~ &lt;ld análi 1s de la
reaLidad actual. L' na actitud rícica t:rá contraria a la. lien.1ciún.
El juicio crírico e lo que pe ·ibilir~1 una ruptura. es lo que pcm1itc
"lih ·rar a los ujeto. d aqu l\os factnrc.:. indiYidual s, in. mucionales o
ambit:mal que imp1&lt;l n \Tr nue\ a .1ln.:rn,H1Ya. 1..k acoon o bú queda d
una nueYa c.,plic, ción' (,\pp. 1985). L. d c1r la l úsqucda J · nuern ·
. ignificad . Por e t la forma i&lt; n c.k imfü idw,. innO\ ,1clores
inY tigaci,o. ) empren l ·dores dependerá en buena medida de la
formación d la capacidad de ju1c10 crítico.
La , p ciclad critica e contrapone "al caracter pa " ·o del :1lurnno
fr nt al c o cimiento pui.: . sospecha &lt;le aqud LJUL licnt: la rl'sput..,ta

, cabada, unin.:r. al o la nluc1ón a codos lcL problt'ma ".
. 1'.o onrribun: a l. f rm, c1&lt;m de una capacidad cmica el
automansrno
omo re..,puest:t l'.'.ducat1Ya, 1ampo u la'&gt;
ficicncia,;
bur&lt; muca-;, lo e rporaLivi. m&lt; . 111 la. canonjía como fi rma. dt:
, . cen. o prof sion.-tl u académico, pues cnntribu, en m~L a la alienacic'm
que la criticidad.
·
I:.s p r ello 9ue. no e ·utic1cntl c,pr . ar en nue tro plan de
~srud1os el e.le co ele ~ormar una capacidad crí ica como \'ertiellll:
tmpnrcance e.le! apr~mJ~r a ~~r, . ino 9uc c. necesario qut e ro forme parre
de_la cul~ur.1 dt. la 111. t1tuc1on, de nu . Lr. práctica. académicas, ba. adas
ma en t rmas parcicipati, as de büst¡uc la \ c in~tru c1ón de acuerdo
que en J a 1one. Yerticale , ~• que to prácric:1 .. e. imulráncamcnt~
ecom·&gt;mtca ~ imbólica actuamos a trn, es de ella r le Jamo significado",
Je ah1 su imp( irtancia forma ti, a.
·
L anterior de nue, o se c &gt;m ILrtC n un prnl lema d1. todo..,:
ma . ~ro"&gt;, alumno y aut~ridadc de la l'.SCUd,, que adcmá la · propi,l
, ut md d . _de la ecrccana &lt;l L&lt;lucacu n Pública nos i.::t:in pidiend,, en
la clal orac1on de pro) eccos ele desarrollo, mediante fotmm, part1c1pati, ,1s
n la con truccic'ln de ;1cuerdo ..
. • on ·monc ,s b . actitu&lt;le. crmca. y panic1paU\ ,L, la: yuc ir:ín
cnntormando un , prcnd r ,ti . cr má. cuc'-tionadore
con m·í
dis~o iciún a tomar d control &lt;le la ,ida personal t. rn~ rc. ar.L ~n
me¡o:ar. las condiciones ) re. ulta los de rral , jo de la , ida ·ocia! ,
acad ·mica.

·

, _. . , \'i, inio. ho~. .n ~ Lex1 o u n:t nilidad ¡ olítirn d1 tmca a la 1.1. ue
exi~~o durante los últimos Sl.'senla a110 , cJr; eterizada por un discurso
~olmco hcgemornco \ único &lt;._JU · L1'-Í~Ía di. c1¡ lin. ~ c m1rol como ,·alorc.
tund_amenc: les. ,\me so d p,1pd rcpro iuct1 r de la ·ducacion era m:ís
cnc1~0. Los tiempos actuales, car,lCtt:riza&lt;los po la di, cr ·1&lt;lad r la
p~urali&lt;lad r · laman la form,lC1on ~ el r( 1rtal ·c1mienw de rnlorL
vmc.ul.a&lt;lo~ a la inclusl\ idad \ la tulcranci, , como ori ntacionc~ tk la
pamc1pac1ún pulitica. 1,a di,crsida&lt;l implica m.n or compkj1 l:tJ c.i.mbien
para I educac1 · n.
~
1 1 ambio político cultuntl t¡uc ,-¡, e ,\ lé,1co en los úhim 1.
anos c. ?;C 1,1do fun&lt;lamcm, lm m rn la c,tl)e ~ por o rn · agencia
cu~turaJe. , ho~ la educa ic'Jn lÍ!'.'.nc ante í el rctn de ofrc cr una formacic'in
ma acord · a 1.:_ ta rcalid,u.l plur,tl, Ji, ~r a , d ·m ¡crát1ca, por l &lt;.JU&lt;:
'1

\J•r

lazzm:m 1

�oecesitamo. reo var nue tra prá ti a d ges o· n ~ participación
univ rsiraria· no puede nu era práctica corre P rn&lt;ler a muJelo

"ª

. up rad

_
.
~ l apr ni r a r erá re ultad de un proo~~o ~ormam o ~uc
· '
r do ,·alor" · l indi\'-idu·tlismo ( orno a ptr, cmn a una y1da
ocurn ra en
•
" .
.
propia) y la in titucionalización. como eodencia a socializa: conforme a
una normalidad y a una nueva Yi. ión dd mundo que e esta ge. , ndo 'n
México.

· ·d
1 currículo en toda. u dimen. i ne , form. ~ oculto y '1,·1 °
. obr rod
stc último, m, t rializado en las pr: ctica. académicas )
polittcas y de g ·úón, traerán un resultad '. ~1ue pu de cnr:e -po~der , l
de arrollo pl no &lt;lcl individuo e a u ab, orc1on por un amh1ent &lt;:.colar
de e cructura rígida · y yerúcale . 1adic puede apn:nder a tomar
decisione si el ambi nt e e lar no . e le permite y 1 &gt;s va entrenando en
a difícil tarea.
La formación pr f ional ha de oncribuir al ap~cndizajc en la
solución de pr bl mas. La cultura académica con r~ucha tn:cucnc1~ hacl'
refcr ncia a siruaci ne ideal' , aj na a \, r ·ah&lt;lad h: la. prnctt a
pr e. 10 rn1k _, rcc mp nemos modelo par ju ·uficar corías por_ lo_l\LIC
es ufTente rep ,n.ar nu stra mi_íón. pr n&lt;ler a ser un pn~~csional
r clama ho) competc:nci, técnicas dt: un án:a p ' ro tambt~n- una
foimaci6n 'cica c.¡uc m . p rmil ntendcr nue tro 9ueh,tecr prntesmnal
c mo realización I cr~cma\ y de . en·i io a la ornunidad.
Es p )f cll 9ue habremo · ch: re~1..,trar ~l, uula1ruc~to- de la
E
() n I entido de que 'la fnrm, c1un dt prnt s1onalcs
1
compctent _ \' comprometidos c n ·1Je arr llo ·ocia! con ·atuyl ho~ día
una misión c;encial dt la Educación uperinr ,ont ·mpor:inea".
Lo. tiempn. a 1ual ~. reclaman "la fonna ión dL profesiona! ·s
capace. no ·ólo de re. olver con diciencia lo. problemas de la prn uca
profe, i mal ,;ino también , fundamcnmlmtn de lo~ar un &lt;lc,empcnu
. &gt; y re. pon. abl " 1" .
pre l. 1. na 1etlc
. .
_ .
os pare •n mu~ pcrtin m s lo concepto · di: \ IYtan, ( Jonzakz
1'1., al r cono •r la c rnpdencia profi:siom1I en :;u. rnractcrí 11 a
fundamental
c mo:
cuniunto de conoc1m1entos, hahili bde.
dispo iciones y onducras que p ,.,ee un, persona yuc k pc.:rmitan la
r , \ización exirn:a de una ,KLi,·idad' profesional en c. lt: caso. Por lo
antc.:rior hahn:n, J . de onccbír en el proc ·, o e&lt;lucaun&gt; a hl formacion d

competencia. d una manera má vin ula&lt;la al funcion mi neo e.le lo
p r. mal n I oncexm de . u acruación profe.,ional ( er · ,·crancia,
flexibilidad, aut mornía, re.:. pon ·abilidad) 9uc a la .imple rnumeración &lt;le:
cualidades o atríbu o. (aptitudl..'., acri1ude . . c&lt; nocimiento, habilidadt: )
9u le hacen pta para un efici ntc d semp ño 11 •
Lo anterior n s indica que d ·b mo replancearno la forma de
expn.:.ar un per 11 de egresado pue. al no rccono er explí a::uncnte las
comp&lt;:t n n . que se quieren formar se pierde la oportunidad el
e t, blc~er una ,· ' rdad ra relaci(. n entre la formación profe. ic nal , t:I
cnnn:rndo dt: la. tarea profe. ional .
E en e LL punto ion&lt;ll la unffcr. idad r yui re r n r una mirad,1
críci~a .~ permanente obre las ondicionc-; en c1uc se Jan Ja&lt;; práctica-,
prot ·. mnall's no , olo n cuanto a lo, conocimient 9ul: ·e aplican, , la
tec~t~logía 9u se r quiere ino caml J • n r , pee o al tipo de actiLU&lt;le y'
~abil1&lt;lad : yue .e r quj r de un pre fcsi rnal ha) día. LsL pr KC o J •
mrerc. rn'.)10 _cnt~e unin:n,1dad ) mercadn laboral es complejo } n.:quic:re
d la msuruc1onc · educatirn. nue\'a prácttcas académica. ,- de
,·inculaci · n con 1 ·ector J l i.:mpk:o que co1Tc. pondc.
·
Ha alguno año. n&lt; preo upaba la funcionalizacic'm d la
uni, cr. idad. E:.s nece. ario no .· ólo reba-.ar esa idea, smo :cr pro:pcct:t\ 0 ..,
re I ec'.º. a e re prohlema \' sobrL todn incorporar la 1ctividad colegiad.1
el , nali , rs d ' la ráctlca profesional &gt; r flej ,1rlo en el curnculum. L en
este , spectc donde . e nota la principal dificultad pnr la propia ·tructurn
d la planta Jocentt: ~ 1, Li:nden 1a a n. eñar ·n fornu trad1c1onal.
_La ml'jor e ·_trategia para analizar alguno. dt: e. tos problema&lt;:. e la
colegrnlidacl n la \ tda ,1 adémica, pues . e re onoce que: la. coh:p;1alidad \
la cola __oraci6n Jel profe. orado no solo son tmportanr s para 1:1
e,·aluac1on d la moral ~ l. ati fa ic1n del pmfc:or... ino c.¡uc son
absolutamente ne csarrm ,_¡ queremm que la ensc11anza
suúe en el
&lt; rden mas deY, d )... la colegialic.LaJ ,. J. colabnracir'rn también s1,n
preci a para a gurar &lt;.JU · 1( &gt;, prc;fc &gt;res _e bcndici n de sus
cxp riencia'&gt; y contmu ·n progr ·::U1do durante ·u a ti, idad prof sional .
~ l apr nd r a cr impli a una f rnrnc1ún del indi, iduo parn el
buen el empeño de roles r.:n la familia, la comunidad, c.:l trabajo, familia,
un ~&lt;~ncepr~ . 1ue se e. tá tran:form, ndo; ,·:i no . e trata le pen-.ar en la
familia ra Ji tonal. :ino l..'11 la Id iglo , 'XI que unplica con fr ·cuen ia
11 Gonúlcz

L

2002
Harwcavc., 14)96

�di,·er ·ida&lt;l d 1tuacioo de padres · hijos, propiciada a \ ecc !tOr los
nu "º roles d l hombre ,. la mujer c n motj, o d I trabajo. Tal\lpoco
ignifica qu ha ocurrido ~na de. aparición &lt;le al &gt;re , sino c.¡ue ~
t; n
crean I tr . , p r l que la ducación tien .1quí una e.arca pcn~
d
reílc:xión y d plam::-1ción de u prop6sicos format1, os pr ,mm 14tcl la
tol rancia como actitud fun&lt;lam ntal.
La. ran, fom1aci n , tecnológica , l. glohahzación, \ con · ta la
flexibiliza ión de las relaciones laborale,; n:cla,rnrn &lt;le una formación
pre f ·ional de comp cencia · gencrnle de un perfil .1mpl10, con los
d minio de lenguaj
e infom1ááca quc hoy .,t, n pre eme · en el
mundo pr ducti, o.
.
Aunado a lo anterit r , e r c.¡uiere ya ie un:1 mayor &lt;l1&lt;,pos1c1on a
modificar prácticas debido a 1, ne;;e1:·idad de clesempe11ar nm ,. )S rol s d
trabajo, debido a lo. r aju e . las nue, a · fi ,rma le contrar,1c1on \ los
cambio tecnológico. rcconocemo: qu los aprendizaje · de larau,·o_
on de ya[or e mporal mi otra~ que la formaci ,n Lk actirud, }
di:po icione. cien ' º una mayor Lr, e ndencia y l'.D di &gt; &lt;lcbcra enfarizarsL
el trabajo educati, &gt;, e decir, de. arrollar im¡ et ·nc1as mstrumi.:na les
con accirudc. fan&gt;rabl al lrnbajo LO equipo ) al cambio dL on en1&lt;lo ·

e, aluar en qu mcdid.1 :-e ha alcanz;1do la vida plena. t: . ne c&lt;;ario que la
Educac1nn uperi r conrribm a a una prLp,1r:1c1un , forma 1c'&gt;n &lt;l1.
crn~p&lt;.:tt:ncia. qLI&lt;: no: habilite para enfrentar los rcw,; profr 1nnale~ ,
se oale · t¡ue la po&lt;.motkrm&lt;lad rLpn.: ·nta.
. Lo&lt;. ci,ndi !onamiento cultur. k . ~ laborak. no siempn:
cuntnbu) en a ello, ,rn embargo, d indi, i&lt;luo con un..1 cnnc1en ia critica ,
la rc:pon . ,1bili&lt;laJ -.oc1, 1 comprom ·tid a ·uel :-1. sponJ r a la ahu ra de la~
ircun. rancia ·wrn lo L 1· ha hah1hrado cognoscitiva, afr.c \ a e
in. trnm&lt;.:malmLnre para la e&lt;&gt;rnpctiú,·i b&lt;l que hm cara tl'riza a, mundo
prof ion,1I.
·
L:1 realiza ic·,n pkna, como cxpresiñn Jd aprendL"r ,l cr, , ha Je
~meml ·r como d Jt: :1rn1l10 op 1mo ck la" cualithde · p~r 011,1.h.: LD la
tom:a"1Ón académica ~-cumplt:rncnrad:1 Ln d ejercicio profe ional con un
sena.do e.le :Ln icio :1 la comuniJ;td, lond ' b ciencu , la •t:cnolo ,fa
. .
.
.
~
prnpJC1 ·n me¡ores C&lt; ndicinnes para lo . erc.s humano.· tn sw, rd aci11n1.:s
con. igo mismos y con la naturakza.

Biblio rafia
ARE( 1 ll ; -\, 11.: /..a lnn.rt1n,u· (111
1

de trabajo.

Lo. proce. o. &lt;le

~ mnac1

,n

profes1on:1l h,thrán JL e tar

a la formaaún de indi, iduo, crcam º"· rdlc'iJ\ us, poli
funcionak \ emprend dor , en programa :\\ anzad &gt;·, qul' propi ien la
e \ucaci · n oncinu,1, abierta \ crínc,1 Ln Jonde d alumno a ·uma d p:1pt.l
de sujeto actin&gt;, con. tru) endo ·u ¡ rop10 aprendizajt: : rnsa\ ,1nd I l.t
12: • n&lt;'&gt;n de . u propia Yida. • Hl'&gt;lth.:rnmn · sin 1.:mbargo, l\lll' cn l'Stc
aprender a cr lo fundamental e · L¡ut: caJ.1 cual Lll ·te Lsfuu-zc &gt; de , 1, ir
·u propia, ida, cumpla sus L'Xp&lt;:ctarÍ\'a,· dl· ale, nzar su suLñn-., sea capa1
1mcntar aquello. cambio del amh1ent ¡uL k rodea , Llllt. su ju1C10
requieren trnn formarst: ~ &lt;.1u , al lu rlo lo perkcc1one , L -;o prrmim &lt;;U
propía :-upcr. ción , 9ue nn ello al concluir l. rcali✓arn 111 dL una 1nrnada
d • acriYidad profesional tL permi1.u1 lk:g,1r ,1 tu ho~a r cad I d1.1 t· 1rnciar tu
convivencia familiar con una • nnris:1. ~ 1-:ra esto p&lt; 1,1hle~

ori nmd

is

or , (, .\l.

J.,,

u,mJo ~LJelc rccono 1..f'L L!llL' al .1pr&lt;:nJcr ,l ·L r como
~1erc1cm uudjano de la reaLizac1&lt;'in pl'r oml 11&lt;&gt; ti ·ne 111d1c.1d, ircs parn
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L,~r'J}t//ü O/ f'r¡;íl!UJ IJl/t1/ \ atlJC., " 1.11 D. ( ,nlding y
~nmsk\ ( Jnnr ) n•1(1ri1 .
(~j lvsk
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() L \Z.\ 1 \.: . R / 1~,l11,11,,i11 J' I:. ·d11sm11 m /11 l.11.r, 11,111::a l
C • -Plan Y \ ,1ldez. 21111 l.
L

Dé. .\1.13 \, \. l ·I C. 1rnr11/() [
Plaza 'i \ ·:ilde1 J1) 1)- .

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p

\.\l,

/,,

Temolog111. 2003.

. En B11m1 dt la r11Je1iaw; 1 p,rdida, ~léxico: Prudo .. 19 9.

EZ

1--....

Pl~ll \.T[L, Lwbd 011i1p!M Bó,·it(J.f rI1 l.:. J·t11dios \o,1rdrs d1 la Umda /i, ·¡¡ 1ira.
O La Habana 21ll 13.
\ '1'.

vAz

1~.

+n

~ladrid,

�LOS E T DIANTE DE LA FAC LTAD DE
FILO OFÍA Y LETRAS: ¿TRADICIO ALES,
MODERNO O POSMODERNOS?
.\[tra. (1uadalup
h:hez G )tlzab
~hicstría en Í'.n.cñ:1nza "upcnor

L \, L

I e tudio d l

valore

dentrarsc en el c:tudio de lo · nlorc. e· acc dcr , la op&lt; rtunidad de
cono r a los uj t c.¡u lo. detenta □, e. tratar &lt;l , islumbr, r lo.
proce. o
ircun. tancia que I
roducen, e. int ntar dilucidar lo qu
cambia y I c.¡ue qu &lt;la e. aci bar en un mund donde ol jcci\·idad y
ubjcüdda&lt;l ·e enm:cruzan; es ad más, abrir un e pa io para el
auto one cimiento indí,':idual l' in ·ti ucional y pe r endc. para la
inten tnción ducauva, bj n pen ·ad , re p n able e imcligemc.
El e. wdio de los \', lor ha adquirido rele\'ancia especialm ne
en l :-. úlúmo. ti mpo , . in e.luda debido a h cambios c.¡ue en lo
c.¡uema. s c1al
e han p rfilado e &gt;n clartdad pr y ·ctámlos · obre lo.
diversos ámbit . d la , ida incfü·idu, I , ocial. Lo~ , bor&lt;laj ·s ~ enfoqm:
bajo 1,. cuale
e tud,an lo. vale rc, son &lt;fo er o. y c. tán rd, c1on, dos
con lo intc re. es &lt;-¡uc lo. su. tentan. Puede decir. e qu los val &gt;re , la
G11rJd11/11p. O,,il',z_ (,(/11:,11!(~ Prnfc,c,m de tiempo compku, e mn. 11g:1dor,1 dt· IJ facuhad dt:
Filo ·nfoi y Lctr.1~; con un:1 111ae\lm1 en En~cn,1111;1 , upt:nor, p,1rncip,1 cnmo doct:nH· en la
liccn 1:iturJ r en d posgr,u.lo; r~a .1 m·iJadc. de a~cson,1 ,. c,w,t: on.1 t:n l., mat·~rna ,k
·.du acion. E. coautora Jd hbm l •.r/11,/1,111/ts ¡ ralflTts. FI ,.,,.w d, /11 I ,milt"d d, 11/1,.c,,j,,1 ¡ / .;tr"r
(2003) ) uene publtcac1onc cn J.iversa. rc\1stas locale. \ nac1onnlcs s,llm: cducac10n, li,m1.1c1on
de profe. ore . c~rudume \ valo~ ~

41-S

�ética, ta moral (inclu. la reli~óo) 1.: tán d m da má5 no se ab&lt;~rclan
bajo la 'ptica csenaalmente r ·ligio. a o m rali ta de amaño,_la &lt;;&lt; cu.:dad
, crual ba dado un giro e pe ial hac1, una suerte de moralidad o ~1ica
s aal altamente ccularizada, qu i bien . • pcrmi e ahora cr p~rmnva
con alguno a pecto. c¡ue ante no toleraba, e. n cambi_o tcspccialmentc
celo , con tro . ~ n rérmino · d Lip ,. t. kY, e ta oocdad que llama
posmorali ca 'r pudia la r túnca del d ·ber au~tero, integral, °:ani9uco ~,
paralelamente e n na 1 d ·r cho" inclividual a la uronom1a, al J&lt;.:sco,
a la fdicid el' 1•
I eiercicio de lo val &gt;re . e Ja ahora bajn una nuc, a l~&gt;gica 9~1L'
. e . epara d I culto rcligio o, para adquirir con i ten~rn y eficacia pre p1a,
efü) conduc • ha re lizar e, rudi s que . e encuadran m:1. en d crtmpo de lo
. ocial, donde I ya! &gt;res son concebido preci:amenLe. como crircri &gt; de
orientación de la acción sociaf c. dl' e ta pcr,;pc u, a prmc1palmcnte,
su len realizar-e lm, csruclios de valore. sobre e tudiamL:, como L'. el
ca. 0 del qut: - prc:cnta aquí realizado en torno a lo. , alor~ tk los
e. tudiamc ck la Facultad de Filo · &gt;lfa ~ Letra. TyL) de la nn ·r iJacl
\ ulónoma &lt;le
ue\'O Ld n; cuyos re ulradnl- comnbuyrn al
cono 1m1 nto y compren.·1)n de :. ta comunidad es.ruwamil ~
•vemualmente una parte d cUo , pu d n baccrs&lt;.: e,teo:1,·os. a todo\ ~º"
¡'yeoe. uoiYC.:r ·tano . n todo caso también ·t espera 9ue estu&lt;l1u.
c mo e. te, ocit:nten el tablccimienm &lt;l mcjon:s e tratcgia, educam·a.
y el m •joramienro , adémico, que ' !-'i parle sustantiva del comprom1s.o de
la uni\·e~idad.

¿Qui 'ne

o lo

tudiante d Filo ofia Letra ?

om l jé ,·ene. que . on en u may oria, los esmdi:i.nte. dl' la
Facultad d Filosofía ,· l .ctrn · onform.rn una cwnunid:i.d heterogénea,
&lt;li,· r a, marcada sin &lt;luda por el contc~Ln ocia!, L' onc'im1co ! cultural
del c.¡ue [ roced cada uno de u· alumnos, pero sobre wdo por la
c. tructura, la acti,;dadc. académica · ~ 1, s prac 1c:l. cotidiana. L¡ut:
dir eta indirectamente .e derivan dt ella , misma · que d ·tcnnman ~u~
acúLUde \·aloracionc y rer re entaoon ·. lluc maniliest,111 111clu ·iH:,
0 ten iblemcnt ·. Lo. estu&lt;liant . son reconocido. por d re . ro de lo"
1 IJ¡mn!t. k,. (;11lc:

('.!.O()( J.

1./ (rtp11so1/r, d(I dd, ,. J., ir11,,111u/11l1,r,1 ,l /,.J 1111,¡v,, 11111¡-,,,1 d,111 11r,,11,1,.r. S'.

I:.dicíun, Bar dona: \na¡.,•uma. p. 1.i
,\luño:t ( ;arcia, 11. (11JW1). Los r,1/1,rt'.I

!

1

ed11r,1fmH }

\h~ucl \n~ l Pomía. p. !O

446

r.J r111plm ,11 ,\/, ,1rri. i\lc 1co: ( JU \1

,\ \ l-

umYernrano, ~ aún p&lt; r la comunidad en general com &gt; lo "filó. ofo. ",
. in embargo l!n la práctica forman parte de iete difereme. unin!rso
m nore. con 1gurad . en grnn medida pnr la. lío a. di,; ipliriana&lt;:.,
t oría'i r prá ·ca. , n que s han ac &gt;m dado lo. jó\'ene. ca 1 de. de el
inicio d su trayectoria académica. De e ra forma, los cnku;io.
Qic n iatura. , c, rrera.) d terminan de man ra importante la identidad ti
lo suj to. panicular . ~ contribu\ n a la oninrma mn de H.I nridade ,
col cti\', . , on p uliaridadc. pr~pias, yuc co xist n en la comunidad
11am da Filo . o fía ~ l .ctra .
nsideranuo qu la. circun, rancias hi. rórica. que . e , i,·cn
influy ·n y marcan a la so icdad acrual \ por cnuc lo:
pa ·ios
unfrer itario:, . part • c.k una id ·a b:í.. ica: lo. ,·al re qul' pose n lo .
j '\·enes uni,·crsitario., si bien hacen referencia a los tradicionales v de
h cho e anclan en ellos poseen un conrcnicln diferente producto el~· lo.
proce. o de adapta it' n s&lt; c1, 1 e in tituci nal qul' moldean en úluma
in tancia la: moti,·acionc que condicionan . u re pu· tas ;t la rl':tli laJ
que ,·1,cn.
Por ahora, el e tudio se: bas:1 principalmente en lo datos que
arr ja un cuestionario aplic:i. In (20ll l) a má de 90() e:tu&lt;liantc. ; d
in tn1mento rthorda di,cr o, a. pecto. sobr l. ,·ida oridiana \' e colar·
algunos de lo cual s · ban rc,i ado ya con cierto dct nimi 'nto, tale'
como: d uso dd tiempo libre y su, implicaciones entre los es udiamc,· "U
r ligión-religiosi&lt;lad; las cara tcrí tic..'l o accitudc que lo e. tudiantcs de
~a PF ·L e atribuyen com&lt; parte de . u flbo.r. la.
a. ¡uc más le
interesan en !J ,-ida así
m otro, cerna r laci &gt;nado. con la vi la
familiar, en parcja y cotidiana en general . En e te trabajo, s;c hará
r f~rencia •ó]o a ciertc aspecto de: lo. menc1 madu ·, pt.:cialmenr Lt
act1tud s o arac erí. tica c.¡uc los •. ru&lt;liantc han identificado como
pr?pia.
pan de su perfil pmducro de la visión 9u Llenen ck í
ffil mu , pero Lambién como int granrc de una comuilidad; . . í como la
des acada importancia c.¡ue til'ncn entre . u. im ·re, e , ª) udar a la famiJi. ,
1 grar la reali7.ación p rsonal.
·
La_ p~bJación el la FI·}L se di tribu}C ntr 1&gt;S . ictc colt:gim (lll •
alber~,n: fü~hotccologfa FiJn ofía I li'-_toria Letra. Linf,riiística, Pedagogía
Y
1ologrn; ·e oo cmra ele man1,;ra 1mportant en dos ellos, Lingüí tica

�) P &lt;lag gía, y e - marnrirariamente fem runa, 1erc de cada diez
estudiantes, . on rnuj re . om
. normal, la Facultad e¡erce una
intlu •nci importante en lo. e tudianre , e.le tal manera yut.: define_ la
orí mación , l mido que pu dan dar a e: to a pecto de la \ ida
cotidiana \' a~. démica· e decir, e. tudiar una profesión abre po. 1bilid. d
exp e ari,;a que ólo e pueden on r tar en la me&lt;li&lt;la en 4u _e accede
a los con imiento · e. peciahza&lt;los ) al dhos &lt;-JU carnctenza a la
proD ión. L ,. e tudiante de la facult, d, al igunl qu~ los de otra
pr
·i n
uel n h e r pmente cien: . ra go ,. actJtude que los
identifi an a lo cualc ubyacen ci rt , valore qu · 1

¿C ' mo on lo

tudiant

de ilo ofia

Leua ?

El a unto de la. cualidade. o caract rí ·aca. dt. le . c"tudiame~ e

rele\ante va qu e mo
abe al inr nor de una c munid, d
uniYer itaria, lo e rudiant . son id ' Otificado cgún lo · d/Jos particulares,
qu • . e mforman a la \"C7 n funci · n de la nri oración • cadémica ~
fo rmativa d cada arrcra. Las cualidad que Jcbían ser seleccion. da.
por l
srudiante ·e pre. entaron n m, grupo. dt: cinco cad, uno,
d&lt; ocle p dían marcar e &lt;l, la que consjdcraran p rtint.:nle". Lo iue
aparece con claridad es c.¡uc le s estudiante. pri\ il gian notoriamente la.
i&lt;Tuieme. cualida&lt;lc · o caracccrí. tica. : abi rto rebeld , críti ·. b..
b
fácil [ re umir que en e rn aumcara terizaci ·,n que realizan lo. jú, t:n.:. ,
ticn mucho que , er la facultad y I entorn&lt; &gt; cercano. porque . u
condici ' n de e rudiante uni,-ers1tanc s les pcrmit a c der a un ni, el dt
pcn amiento má. refl xi,·o y/ cumpr nsÍ\ o dt: 1, realicfaJ, ~ pcm1m:
ademá , los currículo dc la: licen iatura de la Í',l ulta&lt;l de hlosofo ~
L ~tn\ oricnrnn de manera xplícit.1 o imphcita al &lt;le. arrollo e:pccíticn dt
e. ta cuaiJJadc . En la rel ción qu · apare e, produ t ) de los porc •majes
gencrale , 1 e ruwante. oincidcn en reconoc r~e como mllcos (C&gt;ll.4" 11),
rebeldes (59.6°/u) ) t1bintos (5 _3110)· . iguicnch en orden c.k. cndenu: pero
mu\ dis ante · de la primera tre · caractuí. cica. mencion, ch, ~crían
tan~bi · n, ambicio. os (~2.5'1o), e. tudm5os ( 12.511 ,1), imd1gente · (, 3" 11) )
egoí rn. (6. 111 ~1). '&lt;mo quiera que hayan i1m:rpr tac.lo ada cualidad
(a. pece en el 9uc se c&lt;ipcra profunclizar po. tcnormcnre), la acumulación
&lt;le un mayor núm ro de frccu ncia. n cstas rrc. "cñaladas, apum:1 hacia
l. 1111p rtancia quL le. dan. En d tk gl )', q.~un las CJrrl"rn , ,1p:1rece
( cgúo lo p re ntaje.) qL1t: . e per ib n mú. crítico lo. ·scudi. nrt: de
ocie lo fa Pedagogía \ L ·tra · se ob. en an mas rcb ,kk:- lo.· estudiantes

d Hi:mria, Filo ofía ~ Lingüí cica .\ plicada; ! ,
con. ickran ma
abienc lt • . tudiant s d oc1olog1a, Fil&lt; fía r íblmt ce logí.l.
Los p rtiles definido n cada uno dL lo progra~a. de la,
carrera 4, orie□ ran con reit ración al desarrollo \ fonnaci · n el
·ca.
~critudes, 1~sma, que adtmá. se r fuerzan con ta~t menre en la práctica
tonnal e mfr rmal; inclusi,·e le • e tu&lt;liantes s · pre ian d po. cerla . .
por~ue la. adjudican de manera natural al etbos profe. i mal &lt;-1uc han
decidid &gt; abrazar. En el caso de la rehcldía aunyue suele adjudicarse de
forma natural a lo. jó, ene. c. ta cual id. d o actirud e má · e, idcnre ,
manifiesta nrrc 1 • :rudjance. de esm comurudad.
.
,\ tribuid, a sí mi mos, o a su . c mpa1iero , ya sea p &gt;rgue e
d m·cn t.; lo&lt;; programas e la: ad1udiquen su. mm:. rro o :e la
atribuyan de. dt.: afuera, e indudahk que e. ta~ cualidade · son
pri,iJ giacla n toriamcm p r la generalidad de lo · e, tudmnte, de la
FF~L. I·.n e ·ce mismo entido y s gún dato p r xo,
en ontró que
mu¡ re ) hombr s tr, du en p rcentajcs más &gt; meno,;; cercano" cnt e 5Í
pero yue a la larga producen prclacinn
clifer me .. ,-\. í. en un~
rdcn, ción de má a m ·nos. para la muj r • le · studi. nte , on rebeldes,
oiticos \ t1hmttJs; para I hombr s, n igual cocido, . on crítims, n hfldes r
obintos. La dif rcncia . • on igna re pecto d la caracr ' rl , cica cmico · ~.
rebelde&lt;; p ro en el ca &lt;&gt; de abicno coincidieron el cincu nt p r cicm;&gt;
de l:omhrc. e igual pn porci(m d mujer ·. L · cualidad t¡uc fuw&gt;n
el !?d.' · por l . alumno . . dan tambi · n . u ·dl a la facultad ~ r pr ntan
p &gt;,1b1lidade · para el di . eñe ~ aplicación de poliü a. a adémica. \
tudiantilc. bien pen .tdru·; ad má. , c. ru&lt;liamc. cnucu rt.:hcltl
)
abiertos puede abrir una YÍa impon. ntc para la on. olidaci&lt;&gt;n de L
fonnaci 'm rntef.rral.
La imp rtancia d
uni er idad

er crítico

r beld

en la

ob. crrn, ser rrítiro e la cualidad o acumd má
imp rtam~ , ~gún l::ts uloracionc. dt.: h c5tudiantc. . Pero ¿:i qué se
re fi r m dircctament · la crítica? ¿qué tip &lt;l critica p · mu •,·en lo.
pr grama: académico. de la facultad?¿ ubyac , t &gt;do. lo pr grama. la
&lt; mo

.

1

Identificado. as1 , 9;ün el documemo otic1al de Rnh.eiin ( umcula r qm: rom1 ne fo~ ph nt· \
1~ 5 de e 111d10 de la H d .. aprobado e n l 91JIJ, por d I l. C. ,n. qo l nt\ cNUno ck l.i

t\~

+19
-14 '

abierto

�ma conc pción . &lt; br la crítica? ¿ on lo. prorrrarna o I profe. re.
lo t¡ue tienen I may r pe o obre 1a formación J e. ta actitud? 'obr
e ca. pregunta. . erá p ible elaborar re. pue tas má o meno acabada.
en un futuro cercan ; p r ahora vale la pena anot;u la 1de1 con la que
no identificamos: a umim la crítica e m una acritud intelectual Y
af •cti, a n r !ación con una propm:. e, de formación acacr mica
u t otada n la refl xión, en el análisi ) en la l ú 9u da de nu vas
explicaci ncs , alt rnatiYa. p, ra a ordar lu problema de! entorno. . ,
En t 'rnúnos de :i rarnsci la critica . una forma Je r tlexmn
obr l pen ami nto vig ncc,
el ini io de una ruptura que, . i e
e intinúa con 'xito pue
ondu ir la pr pue ta d nue\'a al crnativas.
mo acción ducati"\'a e relacioo e n la conformación de una
cuncepción del mund prupia del alwnno a partir del análisis d . us
coodici ne · hi tórica particular y una ,:i. i 'n ~ocial fundamentada ·n
u conci ocia de \a condicion s. La i&lt;lc:a de capacidad crítica, dice
I aquel lazman~ e r laci na on 1a po ibili&lt;lade. de una educa~ión
e mo acc1 n para 1 cam\ iu y la manci acir' n. La crítica e una , corud
c1u reún • el mento cogno cicivo y afecúvos y fundamenta en l &lt;;ujcto
un i tema de eYaluaci 'n fr nte , f nómcnn. , ,., lor • u objt.:to. ocia}cc,;:
la acritud crítica e nJlern un e"amen de lo upuc tos aceptados ~ la
observaci' n de yfa · allernaciva. para el aborda¡ de problemas. er
crítico, por último, impli a un cu , tion, núentu cootinuo frcnt a lo
e tablccid , pero atención:
un proce. o, una acurud, nunca un

fil

re. ultado final.
n la form, ción de una actitud crítica como fundamento d un,
concepci 'n del mundo autónoma del estudiante.!, c. importitntc la
influencia d 1 docente en la C( nformación de dicha conce ción del
mund ; ~I docente puetk promm·er o no d cará cer crítico d l alllmno y
propiciar no :u aut nomía, al impulsar o inhibir valores, cr ·encías ~
nocirni nt . rct1uc1ido · por un peo. ami •oto indcpendi ntc. hl
planteami nt ol ligad e. , i el ni,·d en que la crítica se promueve y se
jcrce n la Ff ~ L, se corre. pond con esta conccpcion • puntad, o ·n
t do ca. o, cóm pued up rar la fa e &lt;lec!. rati, a y a , cc:e:; com ·tataria
n que u l insmlar e, para arribar a la fa e ck las propuc. me,; de la ·
,cc1one .

5 CLv:man 1., Ra9ud (l 91J- ) "( nllc:i ) urriculum'", ... n f:/ ,·,mim/11
111ift mo. De \lb;1, ,\11ci:i (comp. \lcx1co: ·¡ . l ' - l ' \l\l p. 1- 8

450

111111•,l'Jl(,m u.

P, ,,m,

,¡/ 1111,1v1

. r rcb Id , . e _acepta n ~~mera in tancia rnm actitud pr&lt; pia
de lo. ¡ove ne cuya · primera. marntestac1one. &lt;;e dan en el . eno familiar
a rra,·é d l d acato a la autoridad, lu go e hace patente en lo. espacio.
colare . La r b ldía · pus d moda en lo
nta cuando lo
J ven
dd mund occidemal . e manife taron de íonn, o. tensibk n
contra del eslahlisht11ent: formas culturalc co:tumbrt: id a. verdad .
conocida. , religión famiLia y forma. tradicionale. de re~otn.:r ~onflicto . .
:\paree entonce la llamada ''cultura juvenil" y mbién aparece Ja
una~en del ·rebelde in cau. a" muy influ nciada p r I
ten:otipo yui:
el Cine estaba creando. En lo. JÓ\'encs l. r b ]día
a: ciada también a
un afán Je autonomía ) por ocle , la fomiación d una idenLi&lt;laJ·
~ pa_r~c · c. :11 el m~dio para l~&gt; rar en última in tanóa, . u propi~
t~di~ 1duaC1on, es decir, una 1dcnadad :eparada de los demás. r j en
s~g~~ca
r rcbeld
. cr jmTn e. tucliame y r b ,Jde significa (,;e
s1grut1ca~a?) ser un tanto re\·olucionario inconforme. Por otr ladc , b;r
~-ue dcar que la r b !día como igno característico le adol centc ~¡~ven " . u_na actintCJ lemporal. 9ue c.l apar e n la m dida en que ~
'en '. b orb1do. p r las e trucrura. . l cialc. preva! ci ntc. ; en 1&gt;
_ tudi:rntcs ha) que decirlo, se prolonga ha ta el términ de . u
formación prof ional, . desv, n e non riamcnt cuand se cnfrent'ln a
la. e tructura . burocrática y laboral .
na actirud abierta
rclaci na frecuentcment e n la
comprensión, gener , 1dad o liberalidad con que 1 . ~ nómeno , la~
pcr on~ _Y las ~º·as on percibida. ) ,·alor da. · egui\'31 también a la
ac ptac100 de idea } r encia. &lt;liferenL a la. gu ·e o ·tienen en lo
P r nal, _al r peto a la. indi,idualidad s ~ a la wlerancia d la &lt;liYcr ida ¡
de rodo
er abierto es sin &lt;luda una carne crí u a Jdencificat ,ri, Je
l
e tud1anr :_ _d~ •ilo. offa y Letras qui nes . uelen a ptar . 111
demasiado pr ¡u1c10 a los dem:í .

"ª

tir .

Algo obre la jd ntidad

profe i nal

unqu lo. e ·rudi nt s d la · f yL c incidan en . u. caracterí. cicas
general s, hay aspect~. parúculares t¡ll(.. , e □ función de u p rtenencia a
cada un_o de los colegio, los &lt;li, tingucn, dcrid.ndo e en buena m •elida de
1 s P rble. fi rmatiYos tJU ca&lt;l. una dt la. carreras promui:Ye en . u seno;

�O·end

a ¡ t • jó\·ene. e tudiante

n a pn il o-iar la. cuali&lt;lacle de manera
r,-

di fer ntl:
.
· Ot ,¡;,.C!llC
l ldes abierto crít1cos amb ioosos t i;'-'5. • .
reb_
a 1ert s, re belde ·int hvt&gt; ole , e rudjo.os •olid:mos.
rebelde , crítico , abierto , ambicios , cg01s~a ·.
reb lde críticos, abi rt . • ambici . o . tutl~o o.·.
críticos, rebelde , abi rto . ami icio. o ·, e rud~o. ,..
críticos, rebelde , abierto 'a111b~c!osos, ·s~dmso . .
,.
bt' rto·~, rebeldes , amb1c10 n ., solida no .
cn □ cos a

Bibliotecología:
Filo 6a:
1hstoria:
Liogüí cica Aplicad,:
Letras E pai1 la :
P dagogía:
. _ ociología:

do. d las carrera. o colegí &gt;:
110 d • qu
e d estaca e I b
•
d
,
. .
,_ d
. , p dag cría " l tra E pan la. , a pesar e que
c mod n en ra r enaci n
• t,· , ,
•
1)
t.
ruferent s en u orientación forma U\ a. or u par e,
n mu~
. .d
. \'ngu"i t
calificaron como rehrldes en
bibliot ' I go 111 ·tona r ) 1
• •
-·
1
.
l
. d qu n lo r ultado. globale. t'.S mhcos a qu

°

-

primer ugar, 1 n
d ¡ 1 · le
. . . E• n cambi entre lo e tudiantes e co egio
cupa esca ub 1cac1on.
•
•
,.
· ·,
,·¡ fí
arec xi tir un pini 'm djfcn:nt
bre er cntlC(_) 'op1ruon
1o
m, p
-,
d·
,·a qu
ue eguram nt e tá r lacionada con su formac i n aca m1ca, _. . ,
~
11 s l
u actuar n con may r rec I y críuca a la aphca~10n
tuer n
9
-d
· e •cana a 1, realidad
&lt;l I cues ti. &gt;oari , quizá porque po ceo una 1 ea• m, •L 1 lid · ¡ ¡ es un
o anl ac, .·
&lt;l l conce Pt }.• u práctica, la .xcluyen· ide la¡ h bta.· ' encuentra
ilifu o
1
yalor que d sa ortunadamente 1a \·ente o a a l ,
• .
anto n 1 s e 9ucmas e gnitívo:,; de la. P r ona. , como n la practica.
tidiana . re urnrm me se practic, com parte d ·. un s!JOII' de un~
.b.. ,
e ayuda a I necesitados • e ap ya al rc\ccon o a otra
ex l1.t 1c1 n:
'
'
t ) \,
,
.
cnr por el de pliegue mediático que se 1,ace respcc e te
au a , b a 1aun
d'
.
d
ni ,0 ·
llo y por la panicip cié n de per onaj ·._del me 10 aw.,;t1co &lt; • ~po :
ero 11 un paí on má. de cmm:nta rn11I?ncs de pobre., no l'\.l. t ~1 b
~ucad d la lidatidad que c. n ce.aria. Por ello .~tunlj~l en quinrn
lugar,
_ignificarivo lllle tanto le , , !umno. d ·_ hlo"u_ha,_ comn d.
ci ¡ gía, c 11 •ideran que . r ~o!idmios c. una cualicfad ad1utl1cab.lc ~ ll}
, nidiantcs de ) facultad. /1111/Jmosos, es una cualidad lJU ,e en ucnt_r,l en
:~art lugar n sei. de la icti: carrera. , _la ex cpcit''.n es I c~1le_g10 de
Filos fía . ¡ ba em ca o de la connotac1 ne'- ncgam a. que d termmo
- -'
'in-'. ¡ - ~-~l,d-,J~, ,e corn:,pondc con l.1~ marL cu,m:, ,k In. cstt1d1.mn:~ de cada
'1 1...a o,ue.nactc ut: .1~
c.'UTem que mtci..rraron la mue tr3.
• •.
¡. t
• l&lt;luncin A., i•nm¡uc (2(102) "¿Défim de snhthmclad ,.•tlmu,mo en \k. tcof . ,n R ·\tSlJ. - st
\,..u.J.

p,m.

~1

....

·

•

\(éx1co. D. 1.. :ibril.

p e , podría r un ;tspecto para preocupar e, ya que la ambición es un
ra g del tan \·itup ·raclo individuali ·m en función de 1ue podría
conducir a la plicación d la mzrí11 111stm111mltll c 1110 e, tratcgia para d
logr &gt; d objcciY : muy per onalc . d jar d l. do lo asp cm
comunicaci,•o · o humano . in embargo en el ca o de lu, estudiantes,
cr cm s gu la ambición deb, , dju&lt;licar e rná al de to \ ehemente de
lograr meta., per nal ·, acad 'mica·, de 'x.iru profe. i naJ, lo 9u , n
d • i. a&lt;l cuada. e inclu o, &lt;l abl para el logro de I fin s ·ducativo. .
Lo e tudiant

u apue ta por la realizaci ' n p r onal

Rn la condición po moderna en qu · \ i\'imo xi. te una cantidad
important de c a. gue han cambi. do e influr n t &lt;l . lo ámbito de la
vida humana &lt;lan&lt;lo lugar a • n aci ne· di\:er ·a. que e traducen n
a ombro pre cupaci · n inclu. Í\"C, • ogu ·tia con tan te enrr b gente. L •
acontecimiento. actu. les que \·an d ~sde lo, má. funcsros y dcpl rabie.
como la uerra, } 1 ten~ ti m pa. ando pnr lo alarde tecnológico. el
bombardeo c n ·tam d lo 111c1ss 1m-dit1, ha. ta la pro fu a circulación de
bi ne mat rialcs y cultural , des rdenan c n frecu ncia nu · ·trn
cotidianidad y lo que con iderábamo normal, rompiendo 1,.
regularidade puh-crizando muchas ,·eccs nuci;cra. rutinas; lo u ual lo
farnili r. lo predecible se Wuye i no · que de ·aparee . 1':uc_tra
adaptación a lo nuevo nunca tem1ina, p r9ue i mpre . 1m¡ n, algo
má nuevo. Pareciera qu 1 úruco reducto cguro es d í mismo; a. i, Je
1 . gr. nd proyectos comunitario de otro tiempo , e ha pa. ado a lo.
pr y ros p r onal . JjpO\ ctsk~·, a ¡ ropó. iro d la de. aparición &lt;le ). s
utop1a. salvadc ra y de la □ uc, a condición que : in tala al fraca ar ésta ,
acj na al afümar gue 'la min. de la \'Í ·i n ·s pr mcrcica., inaugura una
r I ción in· dita con In vu!orl'.. y un e. pacio ideológico scncialm ·nrc
fímen , mÓ\ il e im::rnble; el imp rio &lt;l fa e&lt;luccjón ha . ido d eufórico
pulturero de las &amp;rran&lt;le id e l gías' ''.
E una clara alu ión a la . oci dad po m &lt;lcrna t¡u · gen raliza ,¡
procc. o de pers nalizaci · n o i ncfü idualización n ténnin s de Beck '", ,1
Este tt:nlll fue prc,cmado como ponencia en d . t~undo C.o~t:.o de [Juc:ic11111 para 1. \'1J.1,
Org:imzado por h1 l \.i'\:L 12,
1· 1.¡ de noricmhrc de .21)()'\
'' l.ipovctsky, Ci!l ·~ (.2000) L/ 1111i,mo d, lo ljllllff/1, f .-11111,d,, ¡ 111 dntino r11/,11 111á1d.tdrJ 11mtl,m,,. .,,
Edicmn. Barcclorn: \n:grJtna, p. ~-l
· ·
JO Bcck.
' locl1 ) Elisabt:t h Hcck (, m henn (2!H 13) L.1 111d111tl11uh"t1t11111. / :/ mdin,/11,,/lflll/f
i11shi11rio1111hzr1do )' !llf fQ/IS(Cl/(/1(1{/J sn,wlu ~ po/ihC(/S, Harcclona: 1mdos l~st:1J,;·1 .o ü:tl.1d, 30

l.,

r

45J
452

�d aut n mía indi\'ic1L1al ) de b
traY
de la bú qu •da e n. tant
1 tiempo menos ui ro • las norma
posibilidad d man jar librem nt
d las organizacion' rígida ·.
e lbsmme,
n ignifica qu la. finalidad . up riore · han
desaparecido ólo han d jade de er d minant
para dar pa ·n a
nccc.ida&lt;l má i.nmediata!'i ) cambi. ntes qu se cncuemran en l, esfera
ubj tiYa, una speci · d nuevo indiYidu li m de ligado ca&lt;l, "·z má
d la nomrns heredadas del pa ad , pero que no por ello . e encm:ntra
en cl grado cero de los \·alores.
T d ) esto marca ) det rmina rambi · n nw.:Y • condjcionc de
d an: U p, ra L'l educaci · o de de la elcmemal ha ta la uoi,·er 1raria,
dando lugar inclu
a un deban: pennanent s bre cuále on lo
obj
y funci ne. que
han de cumplir en lo dh Lí os oin:le.
educativ , , a fect de re ·p nd rala &lt; ci dad . di .e dcb c.u11bién la
aparición d · nueva. per p ctiva de rcfl . ión } , náli. i que se radican
principalm ·ore n I su jet &lt;; tratando d , incular lo: perfile de cados
e n I realmente exi. renté •. En ce . encido, 1, s inv up 1 ncs . obr
valore. actitude-, em cionc , p rcepcic ne. ) otr, s má blls an
preci am nte bren r un maye r conocimiento ck h . uic:tos q_uc
participan n el pr ce o, ·1 ecialmeme de le •m&lt;liante. , n:cunorn:n&lt;lo
qu cu la , o i dad no dcb n ver ·e c m do · uniYer. 1s epara&lt;los k
hech , cli Tourain , 'por í mi mo, ninguno de lns do. uniYcrsos en
qu participa el joven ti nd a fortak:c r u apaciJ.1d de el, l )far
.
proy cto per. onal c. ,. ¡¡ ,
impon, nce qu ' . e mantengan en consraatc
e municaci ' n at ndiendo a ·pecto que e erora . &lt;.: o. k\\ aban . l ·,n todo
ca o, para aL nuar tal '-Ítuaci · n e mene. ter a:umir L\UC la ,·crdad ra
"f rmación int grnl" m se pued con olidar ·i . permanece indif ·reot ,

ª"º

ante el c t1.1diante como . ujcto como per':iona.
1, qu por ah &gt;ra e ha ene mtr, do en C\lL e. tu&lt;lio ti , ,llore. de
los e tud1antc., es que aparecen rr · po ruras yuL puultn cyuiparar. c ,
tcndenci, val ral ·. : una craJkional tra contr, ri, o contraculturnl , una
má que pu de Uamar.e in.ni , :t&lt;.l &gt;rJ.; ·in ml • r.,o, nmguna de dla ·
preva! ce come unica ntrc los jó, ene-.,, ..,,n, ljUl !--l'. , h ·rn.10 o
cmremezchln c n frecuencia. ' nn ello lm •. tudi,Hfü:s acu..,an r, sgo. mu,·
ípic d la epo a, manife rancio on fr cucnc1a LJLll: ··10 11nporrnntL L·

nurse
• d.
. bien con uno mismo" '', lo que, pre ume un 1mcr · ¡¡
m J\ iduo por
sí
mi
m&lt;
anee
9u
por
l
l
.
s mayor l
.
·
o cerna . .
t\ i, n l. línea de e noc r lo valor , ía lo .
tuclianr
ri, il .
.
. '
.
rntere e que lo.
p
gian, . e au cult una ene de a ,
. cram.as. logro. a tuturc
.
pecto d 6c.1ue
.cotTe. panden
.
.a provecto
,
, xp
.
9
J rarqwzar
s
gun
el
peso
•
:
'
,
u
l
.
. que cu, iernn en el momento cru-' 1 1 .e n
lo que mtere
J ·•
.
•
;u.
cnt1uc:ir
, a a t 1on:nt , iguien&lt;lo una idead Bnurdieu
encontrar
u c m rtami m
lJUÍnue
· • un principio ordenador d
'' 1 "a
d e cu bnr rncJus la. m civaci ne
u e mo e l men o p icol · ' · ª
d
·
a er zan siempre las relacion s humana
.
.
gico
n d c n·u
~
. .
. . e nrgaruzaron c. tos , . p cm
1 nto . a bn de que ~ueran 1erar9uizado
·d·
l
má ; E: mene . ) .
" me 1ante cLra ( \:

.:¡ prim r mp d imeresc. rc:ponJ a

' ) lograr un, rcalizaci m per nnaJ (69.8º·u)
b) ca ar con una per na am. da (2~. 'l,,11)
e)I ten r un traba¡·o intere. ame (....J-:i.1-:)-01.)
º
&lt;. ) P_ s r biene: ffi?tcriale y con fon (2G.'tº n)
e) \'1\'tr de acu r&lt;lo con le • ,aJore religio. o (44.Sº o)
El eguado grupo qu da a í:
. er un pr )f sioni ta cxito o ((i5.5'½i)
ayudar a Ja familia (-4 .6º/o)
ganar much &gt;dinero (28.'º'n)
ayudar a 1 &gt;. nece ita&lt;l ( _501¡,)
) pr cupar por la p&lt; lírica u e. Le aí. (4 .5º o)

a)
b)
)
d)

I ,o yue e apr ci, e qu la r ·ahzaci .
. 1
n un yaJor altamente a
.d
• 1 .• n p rsona se ha comen ido
' prcct. o (JOr. a· a2"Cne1··",c1 ones actua1e~ (que en
nue tr
e tu ¡·.
&lt;. i,mtc. parecen equip rar
.
profe ioni ta e ·ita e )
.
• '
e J canan1entc cnn ser un
d
·
, P cialm nt entre ¡0 jó .
.
·ean omct rsc a lo ng res 1·I f . .
. , ne . . L)Lltene no
que no comprende
.
. e u nm1enro ) &lt;lcl . a nfic1 &gt; por id al
_
11 01 e mpartcn hn
· d
.
pro tu. am nte t cnificada la b .
d ~na . ocie ad glohaüzada )
'
u, t]U a
s1 m1. mo y la ohr n i •o cfo

d

--\si ----lo h

11
an cxpre:a&lt;lo I JS srudumee
an e"rca al : cnar
• ·' •·n
~ I•"
de lo. ¡o yenes.

11 Tnu • me. \lam (.'.!llllll ¿/&gt;,~/rr11111.r mir ¡1111/0Jt l' E.di mn. \ln1n ,, D 1 .: 11 I•.. p. 911.
:i-1

ta orclenacic'&gt;n:

Bourdit:u,

P1t!ITe

dISUJ~u me grupal .
• ~.

)

en L:ii

(199 ) Ro~
..,_1JIJ(J ¡,mrft,il.r, Uarcelona: \naora
, ...,7
,., . m.1,p

455

L"tUX&lt;.\·isra,,

lo \.)UC no.

�val re

n

material

orma part de la. prioriJaJe_ m:i. alta. para
l mlJr de ho\,·, c1uc in mbargo no relcg, n d

·
mue has rnu¡cre y 1
,
.
.
.
bien star material p r i le confieren otro tatu. ; lo bien · matcnales,
los objeto , han ido de acralizad , · ya no . uer ·m • la co a · p,nr 1
mísma O por los enrici llue n . prestan, smo ¡ 01: el placer que no.
procuran la relaci n s qu mantencm s on lo ob¡eto. ,·~ no son ~i.;
tip utilitario, im &lt;le tipo lúdico el ahí d con tant cambio u el , fan
por la novedad.
Dt.: e ta manera n d nuc,· pai. aj · cultur, 1 r ~o ial impcrant ·
apar ce un nue O individualismo ue puc ta a la recuperació_n de.: 1,
id nódad mediante la prioridad que ot rga a la aucoe um, , el
autnde arroll , 1, auto~rc.:a.lización } que en t · m1.Íno. y;~nerales s e pone
a la racionalidad in tromental del empico, de las téciu~a. dd m~rc~d?.
La lecci :&gt;n hacia la r alización per.onal que pareciera n pnnc1p 10
c. cremadamcnte indhi.duali, ta, obra e~pli ación en la me&lt;lida en lJUe lí!
r ·)ación con O
tro mi m ·, gobierna más directamente que _la ~1ue
nrablamo. con\ . dcmá. 11. in embargo, l que parecc tradu ir , ·1 e .
d e c siv in&lt;liúduali mo o de índi\ iduali. rno quiz~. irr ~onsable
¡ c&lt; njgna Lip n :t kv n la me !ida en que picosa . ole ·o . 1
como 0
.
· ·· 1
mi mo \ )vida , lo dcmá. , m equi"al' cxactam ·ntc a ln ,·1. 10n t ~ un
indjvid~o libre de toda atadurn. 1'. ~~ tra a en w&lt;lo caso Je un a~an o
mpcñ legítim &gt; d con truir la ex~ ri~ncm de \"ida p\..r onal _ha tc~c_lo
frent al univer. Jd empleo la. tecruca al que nos n.mo Lmpeli~1os
cada ,, z má y pareciera que irrcmediabl mente crca1:do un nuc\'o □po
de media ione. en ere e t mundo de la in. trumcmalidad y aquel de la
id ntidad, pero donde adcmá e &lt;lcb dr.: brindar a ~odos igualdad de
op mll1.idade. , lo que abr un camino a un in~i, 1duali ·me~ re.-~on. ablc.
má uniclc a las reglas morale fundadas n la lthcnad del 10d1, 1&lt;l:H . De
c. ta manera los e, (lidian tes, . e al ·jan un p 1co de la ¡ )si urn trad1C1nnal ~
acercan má. a una pwcurn innovadora incorporando el cambio \'
ons ru , ndo proyecto. con nue,•as p rspccci, as.
.
lo resulta di lk1l com,tat r c1uc In iú\C:nc. e. tmllilntes ,·1,·u1
fn; u nrcm ntc t.: cindido. nrrc lo. unn er os: el de la \'1Ja prof . ional
que ·e acerca impon utul &gt; , y el d la cultura Lk hl ¡u, clllUL~ que s ·
de. arrolL übruncnre en lo · esp ci • uní, crsitam,s p ·ro lJUL es a¡cna ,1 1

cultura e colar al exu·cmo d p, recer mcompren ·ihle o , gre 1v,t a
mucho~ doc ntc .. En e ca r n, ión :e impon cada yez c n mawr
r~~' ndad u~~ nueva p nd ración d pric ridade c1ue a menudo. e
clific'.I de de. cttrar para lo adulto. porque no la han yi,7do, pero en la
que 1uegan un papel prcponderanr crit rios inmateriales de la calidad de
.d 11,
,
.
v1 a.'
·1, [ore¡ ~pi, '. no es infrecucnt ob erYar 9u la disponibilidad
de _□c_mp0 para . 1 m1 m . uelc . er má: valora fa que la carrera
~rotc. 1unal d maye r tracli ión o reconocimiento ocia~ p rquc el
nempo e _la 11~ Ye q~ , bre la. puerta. &lt;l la , ida proF ia· djá)og( ami tad,
cr~para-.1 • 1mpat1a, di,·er, i , o, son in trum nws , ivcnciale. n1Lt\
vali 'º para lo. jóvene guc I permiten \ ivir '·a u man rn' el munJ;,
~-e ho~. De nhí aparente neglig nci, medi:1nce la qu e conduct:n lo.
¡ovene para _9u1ene. ·n lugar de a urnir los modelo y r le · in ulcado. a
otra · gl:nerac1one ckmandan prim ro vi, ir como uj t d u prnpia
existencia: ,·nir la ,·ida propia 1- .
_1-::n t~~do caso, lo que se logró d rivar d l e tud.io, pero tambi •n
de l;1 1tuac1on general e qu exi te una clara v !untad I) · 1 1
· di ·d
on, u
in '1 .uación que impulsa a combinar la pcr onalidad individual \' la
her ncia_culmral con la pa1ticipaciún en el mundo dt: la t 'cnicas &lt;.Íc la
ccon_o mia Yla gesti?n de la Yicfa col ctiva, para con. truir una cxp riencia
de vida personal d1fcrcmc. , )mo clijcra un joven , cti,1 ca de Jo, añ
et nta, 'no 9uerem . una ocicdaJ mejor mañana, .inli &lt;lifercnce ho,"
lo gu en t~ . itua i&lt;'in traduce el derc ho d todos lo · seres humano. a
dar un senado ~ . u _cxi. t ncia, d rccho que • in embargo, impone a t&lt; el
un dcb,cr de l}dandad ya lJUe -~ p_ucdc actuar con un proyc ro que ea
per onal, p ro re puede conducir 1!-,rualmentc a una acción colecü\'a, en
en qu r clamar p·ara .1· 1 d er c ho .cr r uLOrreal1zar.
·
.la mcdida
.
L
tmphca recono r el mi. m &gt; derecho a lo tro .
'
·
. Los estudiante. xpre ·an bien e. t que de cribo, al tratar de
armc~nrzar_en . u .~royec_to dc Yida: _aut rr alizacic' n, profe. iún trnbaj&lt; ,
m~tnmonm, tamilia e mclum e, dmero y bienes materialc ·. Lo &lt;.Jue
ev1dcnccm ntc sale de u e p ctro de intere e s• n "... p,t: to eomo l'/l'lrm
· · .,
:merrlo_ co11 ml~res ~rligioso.r} prMcltpam por lc1 po!t'li 'O e:r &gt; • e pu •d , ob • •n ar
en la ¡eraryu1zac1one. L]UC r 'alizan tanto los hombre. como la. mujcrc .

!ª

fück, l'lnch (ICJlJlJ) Hljolilr /11 lilh'rtad. :O.kxico D 1 • r;CI·
p JL1
1
Beck
·
'1
'
·•
• ·•
• "·
p . ¡. , lnch (-(KI( ) l:l 11r1m111/ caos drl 11111Qr. /J1s mM'il.r jnn11a.r de la r¡l,1do,¡ 11111oro.ri,. 13:trcdnn,iatc os onrextos - hl Rourc, ¡,. 47
·
16

11 Tnura1nt, \l,un. Op. ,11 p. 1&gt;0
11 Lipun:1sk\ , ,illl:s ('.!lllHI') /:/ m¡uímdn

Ld1c1ón 8.1rcdon,: .\n;1gr.11n-t, p.

rlt-l d,hrr. l .1.1l'tic,1111d,,/,,1;1 d, lo.,

:!O
456

-,
1111,tm t1r111¡11,1 ¡/,-111mrt11J(l).r,

~•

1•

457

�Mujer

Hombre :
a) lo ar la rc..:..1.üzación pcr mtl
b)t ner un uabajo 10t re ruit ·
c) ca ·ar. e con una p'!r on, amada
d)po ct:r bi ne matenale
_
) vi\'ir confonw: a"· !ore. rehg1oso

a) ¡ ~rar la r ahzacióo pcr onal
b) ca'.'-ar ·e e ,n un,1 persona amada
e) ten r un trabajo ime:c antL
&lt;l) poseer biene matem,1 ·.
.
e),inr conforme . \ alnrt: reln.,TJ.u n.

en lo que respccta al
La · ponderaciones d · hombre. ~ muier
c.:xacra,rn.:nte e n lo.
scguntlo grup de int r e ,
corr~/ ndcn
resultado arrojado. por la mue tr total .
. d" 'd &gt; d h \ • dcfim.'. por I c.¡u1. hace, por lo
E e1aro que 1 m 1, 1 uc
1 •
uc valora ,. P r las r lac1on . ·acial . cn llue_ !&gt;l encu1.ntra
9
•¿· 1'&gt;
aún la mor t ya no con i ·te prekrc.:ntemenL en
compromcu t , ' 9u
•
' ·•
•
· ·
¡ la
.
. mo. ti ·le, .1· 00 en la pre. r, aci '&gt;o o Lnnqm:cun1ento t e '
t
u re crencta a
t
,
¡·
. 1· "d l"dacl· 1 s ·¡o', ene de ho\' han crecido al alor de c!&gt;tn. cam )1 •
m 1v1 ua 1
,
•
·
-0 ti
d tl
ocialc Y cultural . \' por ello acrúan con mayor naturali a en me I~&gt; 1,e
situacio~ s compleja ) problemáticas t.¡ue . no l
preocupan ni. c.
)lant an pre blema ex.i cen iales como cambiar tk carrera, dt: raba1o 0
~nclu o de par ja a la largo de un lap.c del rminad() por In m~nc&gt;. en
mcdida n que , ntcs prcocu[ aban a le _adulrns; lo nes~~&gt;- e
· ··
m·,., p ,. i'&gt;ten e· c1ert&lt;&gt; p ro camb1&lt;.:n la
dt.: e rnp 1c1on ) ano "
, .
.:
,
p ibilidad . de fincar una ,·ida nu ,·a y d1tcrent
.
Lo. e ·rudjante s pronun ·ian marcadam ·ntL por csras opc1on_c:,.,
minimizand aquel!, _ qu tienen qu ,·er con tro: :i. pecto. c.ll'. '.' \ ida
_1
- ,• - 1 c&lt;)t1'&lt;&gt; e el ca O dt: pn e r 611.:nc. matcrmle &gt;
pcrs n,u y pro 1e 10nm
, .
:• _
.
. .
,_
pr cup, r por la p lítica de te pru o mclu 1vc, y1v1r de , cu~i&lt;l~ ce n
val re religil _0 , , de tal manera 9ue ganan c. pacio enrre . u a. p1rac10n~.
\' por ende, d terminan i.:n mucho su csqu ma dl' \:alores, ~n, e pecial
~ombinación d • la acción in. trumental t1ue caractt:nn a la l'[ oc,1: ~ ~n
acendrad( cm¡ eño por la id nti&lt;lad y la prop1,1 cxi:u:nc_1'.1. Prok.100,
empleo y trabajl , í pero también y ohn: todo _t:11to11-i:t1h::;,11ttn/l. . . . . .
En un primer análi. is nui.:sua conclusmn, tue l\llC lo ¡mene _
eran pre a del individualismo Je \a · poc, , lo 9u1.: l.'\ entualmente ln. ha • i;t
oh idar • de lo demá para pt:n. ar olo en . í nm,nH lo que conlh.~, a

Jª

J , ·

·

n "l·11np11" "

¡,r, 11•rcs1\ ,1 ,n,,

r ., nt&lt;e oh. ,,:r\', r como no st' pro1 1un: una or el ~º"
,
,,11
t
1r
c:gún bt&lt; marcacione~ lk In. c. rutlrnmes, .llµuno mten.:si: ,e .111p.1lman porlJU~ cg.111 ·1•11!. utm.

,~ 1•

111 '- e.,

¡ urccntaics cucan,"·
l'

Tour:une. \lain, Op

( l. P· r~

alguno: rie . go.:; ocia! ·s. in embargo una rdl 'IJOn posteri( r ha ada en
trabajo-; de L¡uiene a irnden e tus a,pecto. en la actualidad'', han
ampliaJu la ompren. tón sohre este: fLnÓmeno ~ an1Ja&lt;lo p:1rn estimar
qu tal . 1ruacic'in no &lt;ld e ,·er e □ ccc. ariam nte como cata rrófica t¡u las
nueYas g nerncione. han . ido uj to. &lt;le nuevo. ~ difl'rent proc ·so,
strucruran ' que m idi fican pues u , i ión Jcl mundo ) de lo. dcm: s
d tal uerte que ·u, asp1rnciooe apar cen como ¡ erf ·ctamcntc
1 gírima. , n una ép( ca dond los moc.ldo. antcriore · ,·a no son ,·álidos,
done.! 1&gt;- .1 luhn. con frccu ncia, n son cap~c · &lt;ll' aconsej;r
ad Cll, damemc pon:¡m: a u , cz, no tjenen expcnencia propias en e u:
. en tido I ara hacerlo.
.omu pu ck apreciarse, lo · e. tudiante.
¡ roy tan
principalm nti.: en las opci nes mencionadas arriba, dc1ando de lado o
ba tan te lejos la cxpccta 1,, . que guiaron lo pasos dL otra.
g n ·racione omo poseer bieni.: mau:riale · preocup, r. e por la política
incluso vivir de acuer&lt;lo ce n valore rdigio o · e:- decir, ello · \' ellas,
jóY ne. ma~ t rilariarn ·ntc e pronuncian princ1palmcme por u ·propia
indffiduac1ón por su idcnridad como er. ona. . mes, lo. proyecros
t nían una cierta garantía ele que habnan de concretar e en algún futuro,
. o po ibifüab. una fe m1a di.'. ··aurorreali1.ación a tra,·¿ de diY ,rs,.
acti,ic.lades, 9u aunqu · fueran ori ntatla en lo fundam ntal p r la
cieda&lt;l, eran un e pa io mi o mene s gur para en ir e bien con 1go
mi ·mo. Lu 1uc la pnsmodcrnida&lt;l ofr ce a los jén·enes de ho\ c.
implemente difrrenr .
·

Re alorando a la familia
E c,·idente t¡ue ranc , ];~ famiLl, com &gt; la per epción t1u ·ni.m de ella
l
jóvem: • ha sufrido cambio: importante, . Ha &lt;lejado de ·er llna
in tancia ,1licnaru &gt;, c. micturn rLproducrora J relacione · de propicda 1 \'
d dominaoon, e táuca ) poco ílcxible, para com crtir. e en una esfor~
pri\Tikh&gt;i, da de la que ya no e quiLre · capar como ,mtañn; incluso, hcw

n dia lo· j()\ ene. , cohabitan (romo11i1~ij cae.la , t:z má. tiempo con u·.
padres. J.a familia e. la única in ticución qu
encuentra en un nivel
mu) alto &lt;l la: \·aloraci&lt; n d · lo e 1ud1anl ·s: &lt;kclaran &lt;lcdicarl mucho
d u tiempo lihr (más d cin o horas a la semana) h1 defienden ante los

l)\IC

211 E~ ~I casu &lt;ll B,mr&lt;ln:u ( JI)\)-); ~l&lt;llkn. ll9&lt;l2, l'l'l(1); [kd. 1991J, 2tKll, 20llJJ; B.1urn;m (21!111):
Touramc (2000); B,lbm,· (1() 1&gt;7) 1 Liprn &lt;..tsk1 /2002., '.!lllJO, 2(1(11 1' ).

459
45

�mbates xt rnos, la valoran aún má que a la igk i, : a la política; Y en
ci •rto entido, pro •ectan una e. peci de Yaloración ncgaú,,, hacia la
facultad, cuando e. pr an que u imporrn.ncia e inllu nci~ ?brc ello;
para reforzar e te a pect , n e uficienremente alta o pn ruana. A. 1,
cuando t jóven . e tudiante se manil:ie tan obre cuál 5 son la. co a
. iruacione 9u má. l : importan, ayl(/ar a la Ja1J1ili,1 de taca por 1
val &gt;ración que hac n al r specto; 1, ubic, n en un ni,·el e rcano , 1 t¡~l:
e locan /oomr !,, rrali'"'aáón personal ) ser 1111 pm}'sionista 1'.'\itoso. Ademas,
también lo
rudianc ~ declaran yu , estar ro11 la.fm111lia, e la actividad a la
c1u más ti mp dedican a la emana. E to, ·i bien r fuerza las tendencias
al r p et , tambi · n deb :er ob n ·ado con cautda, ya no ol~sta_nt esta
"rehabilitación ' d la familia, par ce 9u ral h ·cho no . 1gnifica n
ab olut &gt; un regreso a In. trn.dicionales dcb res pre. crito por la moral
hurgue a · religi . a: n la. • ocieJad~ ~oncen~p&lt; rán~a _·, . e celebra la
familia pcr &gt; bast, nte men la. obhgac1one inc ndict ,n~ ~. 1 cual
. I re.an indu o on ray, na claridad, la mayoría de los e tu&lt;liant •_·dela.
&lt;.Ü\ rsal- licenciatura d la facultad.

"ª

L que e cierto e que 1apr cio por la familia
aparci~~o hoy
con una mayor p ·rman ocia 1 nlro de ella· por panL de lo. )OYt:nc ,
qui ne , aungu ca p &gt;r razone. no ·1cm¡ re ti , Ja._ dirc~camcnt_~ con
tia, d jan l h b"'r cada \'CZ má ard lo cual e ev1&lt;lenaa cambien en
alguna au cul aciuoes r alizadas en lo. último años•i _ La. raz~ne. aún
, tá.n n el nivel de hipé tcsi , p ·ro bien pueJc er: por n ccs1clad, por
d • e &lt;l
ncir. e protegido purqu d tiunpo d ~ e ·tudio
pr lom,ra
porque I matrimonio e apL ;,a o , ún por inmadurez por f, lca ti
compr mis
inclusi, por e. trate~a de sobrcYívenci.t antc b . crisis
con' mica . on todo } ello, 1 familia e,; l reducto mejor, de:pué. de s,
n todo a. bien puede significar L¡ue "d culto a la familia
111ismo. Lu qu
e ha va iad &lt;le u, antigua pre cripcione obligatorias l'.n buu:ficio de
la íntima r atiza ión y de lo. derc ho. ckl indí\·iduo libn. ' ...1 _
h. p cialmcnce entre los e. udiantc. , . e , alma a la familia, p ro se
l conc den caracterL uca &lt;li forcnre. a ln qul'. la identi ticaban dentro cit.:
una su iedad má. ratti ional; creen cn ella p ·ro la Yi~lumbrnn también
com un e pacio para la realjzación pc:r-;onal, diciendo no a la autoridad
11 \k n.:licru

.1

la cncue~rns mundiales ,ll· \'a Ion:, dL l ')t! 1 1 2.llílll,

.1

L1 rncuc~t.l'• n,1C1un~lcs de

1 FG 1 1\9')4) , dd 1\IJ /20(íll)
" !.J¡x,vc,1k\, 1illc. (2lJIKI' ). 1 / 1rrpmmln ,il dd,.-r. 1,1l.flr¡1111dr,lnr.11l, lr1s,111r1or 11,111¡,r,1. 'i'. l.d1c1 11 n.

Harrclon:i: ,\nagr.1ma .• p 1611

~adici )~almcn
in_cu~ ·tio~abl
de lo. padre , n &gt; ac prnndo
mmolaaon
acnfic1
mnec ario. en ara de u mj mbm in
just..i ticaci~n clara ; exigiendo por el contr. rio r, ponsabilidad •mre
todo. _u_ mi' grante ) ~obre tod r p to para la per ona human . ◄ s to
par e ct n firmar emre los · · Yen s e tucliamc , cuando aceptan en má
de un nov nta y cinco por ciento que "lo~ e· n 'l.lg • deben e )111partir los
d ber . del h gar ', por eiemplo· pero también cuando rechazan en má.
¿e un och nta ) cinco por ciento 9ue "h muj r debe dedicarse
mrcgrament al hogar • inclu o cuando tambi · n ma •oritariameme
acuerdan que ' 1 • padres dcb n re p tar la. pr fer nci
~xuale de : u
hij_o ' . T~Jd , dio d nota que ven a la familia, e cien J como un e, pacio
mas _t~eXJblc dond~ pu d r . pirar ·e cierta paz } tranquilidad, l ero
tamb1 'n _d ~ aceptac1 n, d · n:s¡ to a lo. uj to y sobre l &lt;lo para l,
p rrumdad d . _aut rr, ali_7aci · º: l'tluy p , 161 mente porqu }a no e
re peca a la familia en 1, ·1rn la tamilia c mo in crumento dl: n:alización
de la p r. onas la in. titucióo ' obligatoria' . e ha m tamor º" ado tn
in tirución cm ci oal y fl xibl

ntonce ... ¿tradici nale , mod rn

Aun9ue lo
. tudiantes d la Facultad &lt;le Filo fía v Letra ·
'd . - d
.
'
Oíl
1 o thca o d d fuera com
una omunidad homogénea, lo p rtile.
gu e fomentan en cada una de las carreras lo afirmam . anrc:, 1 dan
un _üo p~rticular. E L
traduc n la. re pue ta~ 9ue marcan en el
cu tmnan . obre \ al r : ha) una ócr c incidencia o lo oeneral per
diDer noa
.
r
'
vec · s 1mporrnm
n . lgunos asp c os específicos.
E
po ·ible que la respuc ta · que lo e:tudjantc pri,:ilegian o hnn Yertido 1:n
la ncu ca, ne e c ncret n iempr en la realidad c tidiana o n la
prá ica _académica, in embargo, í n válidas par, c nocer alguna
tend neta. _e- • _squcma. ya] r, les que ubya o a u pre f ·r ocia . \ í
que como m1c1amo. con una pregunta, Lratar ·mo ahora de re. pomlcrla
con _la rescn a_ dc~i&lt;la ; diciendo en primera in tancia que le _'
e tu~ante · de Filo olta y L tra on tradi ional , porc1u • , aloran , la
familia porque pre ycctan ra go e mu.ne a ro&lt;lo. 1 univer iraríos
por9~1c cumplen u rol al . ujetarse a una rmación p cítica para el
tra~a¡o • p&lt; rque d, d &gt; u tatu trnn. it ri J , p rmitcn cri ·car a la
cicdad } a i mi .mo manifi tando c mo jóv ne · que on, r bddía
ant I st~i/11 qM. m mbargo, también son moderno p rc1uc al igual
qu lo ilu trado "d ·l ·iglo /Vlll , adoptan la band ra imel crual de la
461

-160

o po moderno ?

�cnttca para r flexionar y e mprender el mundo, pero también para
confc mur u propia e ncepción obre él y p rqu por ah ra ere n qu
la \'erdad . " u verdad". Por otro lado, igualment .on po·moderno
porqu ap lan pr ci ·am ne a la critica com un · derecho inali nabl "
que nadie ha de arrebatarle , p r9ue 9uizá creen en ·1 mundo pero
de can cambiarlo p&lt; rqu ,':ÍY n rná. que para l mañana para I aquí ) I
ahora porque intuyen que e acabaron la. eguridade ~ yuc la nu rn
ituaci · n e ncuenrr si mpre tran, ida &lt;l novedad y d cambio. Es
d ir, tradici 'n, m demidad r pu. modernidad, oo cate Jria. nunca
acabadas son en bu na medida, arbitraria, y por nd mudabl , así s
que lo e. rudiant pueden er tod e. o y much má ·, porque ti nen a
su favor el t.i mp no han a abad de er.

Lt\Zi\lAN 1 - R.1quel '·Crítica
- J "
mm al \111ro 111ilt':1ir1. \Iéxt t&gt;: E,.l\ currn\.:u\lun)&gt;11az,en l.:.\·/ ar,ríarhfl11 ,111inrsil11rio. O,
· - • •
' · a ~ 'aldé. . 19&lt;r

UPOVl
L.t, nu dd rt1mi. ¡:.,m1r1,s so /.m e/ 111amd11t1lú11m
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1·. , L 2(1110

�EL IDEAL PEDAGÓGICO EN LA
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
~hra. Bealriz l.iliana De Ita Rubio
Faculud de Filosofía~ Letras
U \NL/Colegio de ocioloh'la

El escenario
Toda sociedad determina su propia concepción ele la educación y
establece los fines últimos que la misma está llamada a cumplir, en 1,;&lt;.c
sentido podemos afirmar que -'tluogm: sea de manera implícita o tácita- ,
instituye un determinado ideal pedagógico que compendia el "tipo de ser
humano" gue se desea formar. Debido a su \'inculación con el contexto,
las concepciones de la educación ) los ideales pedagógicos Yarían de
acuerdo con las épocas históricas, con las formas de producción y con la
organización social ) política de los diversos grupos.
Pese a la gran diversidad de concepciones acerca de la educación,
existe una esencia común 9uc la postula como un factor de desarrollo
individual y sc,cial, a través del desenvolvimiento de las pmenciaüdadcs
humanas ~ que la ha lle"ado a su consideración como un derecho
fundamental, tanto individual como colectivo. Si bien dicha esencia de la
educación es común, los fines últimos que persigue de acuerdo con la
función social que se le asigna varían considerablemente, de la misma
manera c¡ue entre la propuesta filosófica y la práctica educativa existen en
rnucbas ocasiones grandes distanaas. El contexto en el que se planean,
diseñan ) desarrollan las propuestas educativas, está en constante

465

�ámbito. e nómic &gt; político, social ) culmral, la
tran. formación en 1
lo individu · y e r re pe blacionak aun9u de
cuale afectan a t d
manera d igual.
.
.. ¡ pre.ent · análi i. prct nd reflexion r en m:no _al_ id al
ped ómco que pu. tula la soriedad del ronóri1J1ie11to) . e realizara cnt, _azando
:"' · · · de¡ ruv
· 1 de en. t.:nanz
•~ a . up"rior
ya
la parnc1pac1on
...
. qut .me
, mter . a
deliberar n la funci 'n qll e a i ,na actualmenti.: a la cducac1on upenor
f¡ rmación pr f ¡ nal d acuerdo e m la. cara terí t1ca ..d l ~nt?rno.
En e te cnti.do, 1 filós f Jürgen Halxrmas plantea que: la l cruc,
siempre un proy~ct bis · rico- e cial y ·n _'l e pro~ l.!cr~ _I que un.~
. ciedad ,, lo intcre es en ella d( minam nencn el pro\ .tto de hacer
.
1
,,
n los hombres y con a e a .
Ho , en dfa afrc ntamos ircuo tanci. s parucufarcs cuyo ,_·amen
re ulta impre cinclible a la intención de . clarecer 1 idc, 1 ped gógico de
nue tra ~p ca.
bido a lo cambio
tructurale c.¡u ha ~en rado
principalm oc la lobalizaci 'o e onómic~, así
mo a _"us d ero. el
análi i d I cont •to
e rna el lememo tundam ntal ~ m o la) a~le n
la planeaci · n y d .arrollo de toda. las actividad· educau\'a. . Adema , L s
con rantc ) ac !erada. tran f &gt;rmaci m s gen ·rada pe r In a\'ancc.
ci náfico. ) en su. aplicacion recnológica,, a. í orno n la. e..rrucrura~,
han determinad ) que la noci 'n de t'Sfftwrio . e haya com· ru~o en d
piincipal ·igno t oo iderar en la plan ac!ún y e, alu'.1cinn cd~cam, , •
t\ctualm nte la i.:conomía
el factor dominante : JUnt1&gt; con l.
política
organizan de t cuerdo con un m ,e.lelo d global~acic n,. ~I cual
c n otuyc una tapa avanzada en los proc o de conl~&gt;r~11a:10n &lt;ld
mercad &gt; mundt,tl e inr rnacionalinciún
onómi a, d1 t111uYo. del
capitali mo. J. \1. \'ida! con idcra , la mun&lt;li. lin ión m1110 Ítt ~11l~11ilwm111

del proceso histó,icr, de exptmsión del capitali.m1~. l' rk sm lrJ't'S .l't'Ollúllll(ll[. ~-ª
globalización e caract riza p r la mttrdep~nd ·no.a _ com\r~ial,
producci ,a, financiera, a · 1 como también de lo llu¡c s de mtnrmacH n ·

i&lt;l as 1.

1 H:tbcnni,. lür¡!cn
\\dxr.
, \"idal,

¡

(r,11,1,1.1

Trmtt.i llit/JO "id,olr,gio", 1'1')9, p.:;:; c11.1 ., \l.iKu

t

1:n ,u

n11 3 •1 \b

f. •·;,,Jundulizacion" \ 1d en \lolina l.u1¡uc. [,i&lt;ld . .\na11l11w,1 d1 ¡,, /;d11111,1t111 /111r,r11/llm 1I.·

r-

,,/1 ,:,,,11t•·,1J d, r/11 J/J:!,urÍtÍII 1 dril¡//,. l 11~
Toledo Pauno. \lcpn&lt;lro. C,/,,/1t1liham,11, l·rtad11- ,1, 0111 l •.rpa "" \11,wl,s. Rn l\la h.1.1p.1L1r,1
Dl\'I 111n &lt;lr Cu.:nw ~o i:'111:~ \' l lum,1rndad1:s. ,\ \1 l. t:1p.u.1p.1.

1 r,IJ

\\'\\'\\.~localn:Yi~1a.c11m/glub1:,.hm1. 2t)(J:\ 09-lll
-166

· con ider, a ·imi mo ·1 h globalizaci,\n como la Ji.1s1· di ht:,_P,tlllfl1JÍt1
1mmdiúl del 1irpitalis1110 rarorklizpdt1 por 111111 1111el'tl /01111a d1 1i1fe,m1tio11
.
I dt,I mpital -promos rli ro11n11tmciríJJ lemolrf2,.im, 111011opoli;;;_orioN
. _. ,
111temtJrio11t1
ce11trali,.,ocio11 fi111111rie_n1- pr,r m1a J/llt!l'tl dÍ1isió11 del lmhqjo) por la ro11solidació11 J
rearlimlarió11 de la 1iq11eza /ra11.mario1wl .
La mundializaci 'n d1.. la ec nomía b.t 1do fa, rccida p r lo
aYanc
n la aplica ione de la tecnología mformática \' d •
comurucnc1onc-. I a parcir dc la.s cuales e ge tan nuevas forn~s de
pr du ci 'n
·isrcm ba a&lt;lo en alianza. cstrat ·gi a. y c, operación
entr grandl!. mpre as de.centralizada ;, org-anizada c.:n red. Causa \
efecto de la globalizacic' n ,;;on también. la continua expan,i · n , ~J
con. L ucnrc fonak:cím1C:nto dL empre ·as trano;nac1onaJe., a í com~ t
firma I tratado· &lt;le hl re comercio inrcrn ionale. yuc han ocasionado
una rccha int ·rdep 'mkncia ccnnoirnca en re dn-er ·t &gt; paí ·s.
l ,.i. nuc, a organiza ion economica globalizaJa demanda un
r 'gimen polícico con el mi mo carácter rran naoonal. Por lo , merior la
rganización pol.Jtica e encuentra también mundializada ,. h e rndo'nac1onale ti ndcn a asociar: · en ente.;· upranacionalcs, tal· e· el ca:o de
la ruón c móm1ca Lurop ·a. e ·o [Íene quL tas nueya fe rmas de
orgaru;1,ación policica rcpre eman una nu va t, pa de L democra ia.
,orno resultado &lt;le esta nueya forma ck org:mizacic}n ·e&lt; nómica
) pohtica eran nacional, e ha de arrollado una nue~·.1 e. trucrura ,ocia! u1
p rmanentc eran formación, ,1o.;í, la soct bd e cncuentrn camb1 ··n
organizada en red lo tlue implica el e rablcc1m1t:n10 J un ·istema dt:
rclacm_n .
imcrdepcndencia tmr1.. mdl\ iduo., m rituc1ont.'- y empre as
en el am?Jto intcrnaci:mal \ nacion.11, l.1. cu, ks t'-lán coordinaJa · por
una matnz e mterrelarionad,L. omo con -ccucncia de esta nrganizac1ún
de la .oc1 dad en red, lo. amhio. t¡uc l' generen en alguno de los
le'.11~nto. afectarán a lo d má e, dcc1r qu on int rd p nilienrc: .
\~uru mo . ur ·n nue, as e. rrucruras, forma. &lt;le regulación, producci&lt;'&gt;n
n la. rganiza ione .
·
E. camhién caracr ristica di unti,·a dl la )ohahzac1ón el qu lo
c ntexto o~ogr~fico· sean :obrcpasado y ql1e los .er·s humano· tengan
plena conaen 1a ck ello. L fim,a dt tratado de librt comucio
imernaci nales con su con· cu ·nt ·,' ptrtura ll' errontcrnc'' ,
liberalización d las profe ion . ", la acumulación del capit, 1, de 1:

?

16
4 _mck1:r ,1g. ,rumi:,. _
R1:m :n,1&lt;ih.1I I nrm~. 11w1t:·1mflt1 d1 dúm11.1 c11111ml,m.1 por ro111p,t1111 i11.r
prvjenon11/rs ,11 /,1 l ·d11,,mn11 \11/ nor ti/ la r!t1p Id, /nb,1/i '{t(lr,11. l ni\ l'l"óltb l d~ GuJd.da¡ar.1. pp. l.

46~

�riqueza, asi com &gt; la conc ntr, ci ,n de la oferta. labor, l s en lo P~ s
más de arrollad y la degradación dt'. lo. renir- . n, rurale. en pru.
meno de arr Uad . , n alguno d 1 , principale factor · c.1ue han
propiciad la cr cieme y pcnnaneme °:1gra~~ón en d ámbito
internacional. E un efect im[ rtant d la nugraa n d encu ntro _ ntr
miembro de una gran cli\·er idad de cultura a lo que . t; ha dcnommado
como mulciculturalj. m · e. n ccsaric eñalar, sin cmbarg , que 1
cncuentr muluculturnl en un conte'&lt;- o gl balizado, representa un
p e ncial rie go parn la di,· r id d y la. 1dencida e culturale d bido a la
col nización d · la má &lt;lébile por la rná. fu rt . en términc
económic •.
El pr )p10 el arrollo de l . m dio \ e enología. de
comunicacione hace factible establ cer relacion emrc pers na que ·e
encuentran en di,·er.
paci aun lo má. r mo o. entr sí ya . ea n
tiemp r al,
decir que I mcn aje ·e mitc y e rec~b en u~ ci _mpo
imultán o -comunicación incr 'nica-, como en un tlemp &gt; &lt;l1fend &gt; comunicación a incrónica-. Dt ha. f rma dL comunicacic." n pueden , er
oralc ·, scrit s, visuale. · multimedia, con apoy &gt;c.l I tclé~ no, la [nt rn ~
lo, at 'lite qu no p rmit n el emple de d.!ver. n recur o. ce mo ·l
corr o lectr 'nico, lo. foros l di cus1 · n, los alone Je c O\ er. aci m
(chat ), hipertexto ) , id conf rencia p &gt;r citar . c'&gt;l&lt;&gt; algunas de dios.
La ruptura d la barrera. spaciotemporal . pu tk rnlund.u n alj..,runn.
beneficio, c m &gt; el po. ibilitar el ncuemrc nuc persona. 1 grupo
di, r. ) cul uralmentc y pucd n prom Y r ·1etiru&lt;l
de re.¡ te ~
c m·i\'encia armónica entre lo mismo:, aun4ue conllern el ya c1 a&lt;l &gt;
rie go d la trnn.culruración.

La o iedad del cono imiento
Este nue,o e ·radio his ónco en gut. v1, 11110.., ha rectbiJo ,fü ersa
den m.inacion · ·: !llodemidad, j&gt;tJslt1/0dmudad ~ reciemem ntc: &lt; mienza a
d fioír ·de com .mrit&gt;dt1d di la i1¡for111arió11 1' Sflaedad rM ro11M1111e11l0. J.o
ci ·ntifico,
cial . afim1an que d siglo X, ·¡
erá conocid
fundamemalmcmc e mo el igl de I in(mmacinn. bta &lt;lesign, c1ún
hac refer 11 ia a la. tran. forma ion s -en lo. p. í. ~.., . ltament
de arroll, do.-, d la· e. tru turas cconómic, s ~ l s pr ce. os ele
pr ducci 'n, de la forma. de organizac1óo ) de reLKiún s &gt; 1al, a, í cmn
d · las forma. ) lo patrones d v1Ja ~ cultura, que sc.. Jcbcn a di, cr. o

fa t re
rdialmeme al grao d rr llo alcanzad p &gt;r b
tecn logía d la comunicación y de la infonnación.
La
i dad d la Información ( I) e una etapa po tecior a la
oci d &lt;l indu tria!, n lla I principal factor económico e la
inf _m,a 1~ n, e ta ic.lea d una . c1 dad de la mformación proYien d
Japon ·s 1mp rtant eñalar amb1én qu oci dad d la Información e
un concepto flexible ) en ernluci · n. _-\h ra bi n
. t. blece una
di tinción ~Lr la ·o iedad de 1a infi rmaci ' n y la d ·1 c n cimi nto ( • ),
-que . ·e e uma un e ' tadi&lt; má avanzado-, en l ntidc n c.¡ue e
con 1dera que má all-í. del Yal r intrín eco a la iof rmación . ncu mra
el valor del conocimiento como producto d la acci · n humana
inteli ·me obre la mi rna, a í e pretend tran itar de la ci dad de la
información a la d 1 on cimi nto.
Algun autore 5 n relación con la ociedad del c n cimicnt
re ·alean la capacidad humana d cr . r ce nacimiento (J1oos), cmre ello
c~be citar al filó ofi Th illard d
hardin, quien al r ferir al e pacio
vital _cr ad p r el p ·n. ami ntc , e. d cir al ámbit d la cultura -al 9ue
conab c_ ~o una atmó fera de pen, amiemo c ne nci nCI, propia- la
fera e p1mual, la denomina noosfera. Bajo e ta mi ma con ideración , en
r lación e n d e tadu actu, 1 d desarrollo de la cullura ,. 1, forma· de
rganización . ocia! y pr du tiva, e de,üma a nu ·tr~ época como
n~ cultura ) . e resalta la exi t ncia de comunidad • noo r · pica, nenrada a &lt;l a rollar pr
os generad res de c n cimiento-. Por u
parte Iuri L&lt; tman, un de los principal . r pre. encante. de la ...,, cuela
mi6t:1ca de 1 Cultura, d igna a dicha atm · sfera ignific, u, a en l. gue
la cultura se r a y e recr ·a p rmancntement mcdi,wtc intcracci ne
dinfünica como semiosferi.
_. ¡ tra. fon&lt;l fiJo, ófico n que se :u tenta la , ocieda&lt;l &lt;le!
e nocimiento: c n i ~. fundamenta.lmen e en la re is acerca de que 1
t1?pl _d la mfon~ac1on y I con cimiento com rnriabl . d I p der le
bnndanan
]
. . un entoque minentemente d mocrá ico , n tam
cono 1~~nto no e agota . ino que . auto • timul, y r quier para u
producaon } con t1m recr aci 'n, d un ambi me d cr aúYida&lt;l d
lib rtad, contt, rio a la bur &gt;cracia y al autoritati. me n el j rcicio del
' ...,ácz \'Jeas, Fcrn~ndo .... oci1edad d1. l.i infmm:1 ion, comunidades noorrop1ca.i, m&gt;&lt;Ht:cnoloda",
en Rrmt,, lbtnw11 nr,1~11tf, Ll11ra&lt;1ti11. Oíl. _ umero 1 1epucinbre- D1c1cmlm. 20111. .\luaogrilirn:
La, nc1cd:id d~ l. !nlormacion.
·
6 Lotm:in, 1un, / .,_, 1e1111nljrrt1,

469

�p der. Otra premisa empleada como argumenro en fa-wr del papel
democrarizador d la ociedad d 1 c nocimi nto C5 que a diferencia de
otro factore d pod r la distribución del conocuruento es más
igualitaria en la m elida en que pobre y rico '·ci nen la mi ma capacidad
para recibirl " y qu mientra mayor acceso a la infnrmao ' n cngan las
pcr ona , má sabia y rica
tornarán. ~e concib al desarrollo de lo.
países y d _u ci~dadano , com un crecimiento ba. ad en el
conocimient y
p tula que la ociedad d l conocimiento e
ustentaóa en estructura
organizacionaJc
borizonu;lc , más
dern crática , flexible. y participativa , cuya functon cría la de
intercambiar y g nerar nuev apr ndizaie y conocimien o. aplicad s a
la re. olución de problema .
~e afuma que la sociedad del conocimicnt &gt; no e. un tin en si
mi. ma sino un medio para alcanzar una meior calidad de ,·ida para lo.
ere humano a que el d :arrollo ele este cipo de organización ocia\
debe procurar 1 bien y el progre humano lo que consótuye el criterio
' rico que la guía. La
E O propone impul ar a la 1 como una
estrategia para incorporar a toda las per ona , principalmente a lo.
ectore'- menos favorecido al u o de la TI que c. una realidad
generada por la reYoluci 'n digital, e ce interés ha ido denominado como
e-inc/11sió11 qu bu ca el acceso a la tecnología. y ·u ad cuación a la,
oece.idade de los ectorcs m nos fa,·orecido, . A inú ·mo c;e pr tendc
impul ar el aprendizaje a istido por computadora o c-learning, cuyo
fines on 1 d arrollo de la. capacidad que permittn el acceso a 1a
información a traYé. de nueYo in. trumento. tecnologico , (TIC) ~ el
d sarr llo d propuc. ta. de formación ~ actualización - en este ambito-,
para lo profesionale &lt;l la diYersa. áreas &lt;le! conocimiento.
•1 uso de las Tecnología Informáticas ) d C murucacionc.
(fl
en todos lo. proc o. de todos los ámbito: de la realidad
cotidiana: ec nómica ocial política y cultural, ha dado lugar a la SI,
también conocida com J ociedad Red qu
el rermino , cuñado por
[anuel astells, al coo, idcrar que r das la. actiY1dades de nu ·- ra Y1da
cotidiana están ya emr laz, da · o interrelacionada .. 1:n la c;ocicdad red,
debid a la interdependencia l~ transfom1acion ·s que se han ge. t do n
lo pah:s d arrollado , afectan al re ·to Je lo. paí c. , aunque d manera
a imétrica. De la mi ma manera al interi r d , lo. propi s paí. s las
relacione.
e
ncuentrnn articulada. en sistema: e influida s
a. irnétricameote.
470

En la oticdad de la información. los "er humanos estamos
recibiend con tantemente int rmación a tra,· · d cÜYerso. medio . Lo
medio masirns de comunicación y la tecnología infonnárica posibilitan
el acce o a gran cantidad de int rma ión proYeniente de cü,,er a, fuentes
y e pacio , podemos presenciar la noticias n el prcci o m mento en
que e e tán ge ando, acceder a biblioteca \' banco de información
perteneciente a di ersa in ti uciones y orgaci ·mos internad nale. , lo
que con. tiruye un importante recur o para la inve tigación \' la
generaci ' n d conocimienr p ro al mil ~no riempo determina , una
saturación de información mulcimcdia \' la necesidad de establ ccr
crüerio~ d~ . elección y Yaluación de l~ misma. De igual forma la
comurucac1one. . e e tableccn mecliamc una red telemática -com la
lntern t- , lo que d t rmina la importancia de e tabl cer área de
informaci ' n común o e. ¡ acios específico para compartir información,
generand a. í "comunidade \'ÍrtuaJ s."
. . La información se ha convertido en la materia prima de la
act:n1dades económica política y ocial y al mismo tiempo e toma una
mercancía gu por tanto atrm·íe. a pr ce os de producción y
c mercialización. En la nu rn economía o conomía informacional, 0 ~
los flujo electrónico de información la materia prima del conocimiento
Y la in~m ación a í en d capitalis1110 digital, el desarroUo tecnoló!s1c e
concebido c mo un factor determinante del progres , lo mi mo que una
con ecuencia del mism ).
Otra carnet rísticas de la , e ciedad &lt;l la información on: el
~recimiento de los empleos dedicados al pr ce amient de la
Jnformación, así e m el urgimiento de nuc\'as profe iooe e pecíficas
pa~a la. atención de la, nu va necesidad y probkmas sociales. la
exige?c1a de preparar y reconYertir la formación y capacitación de lo
raba¡adores de acuerd con las mi ma. , la migración perman nte r 11
co~stante au~enco de grnnd s rna, as de población que bu. can ~ jor
c~dad _de VIda r acce o a la fuente de trabajo conc ntrada
pnmord1~ me en 1 . paí e de; arr liado . La e trucrura ocupacional
de lo, ~a1s s de arrollados se ha transformado, irv,m com ejemplo la~
tadL ttca .d 1990 en qu en Japón el 33.4º/ci, mientra, que n lo
csta~os Urudo , 1 48.3°/ci d los empleos correspondían a profe iones
r lac1onada ' cfüectament , c m el man jo el
información

�( e munjcacit n •s, finanza . cguro ) ·en icios) . En la I las te no! ,:iia
mformáu as, d · omunicacione e ncuc..ncran , mpli. m ntt. e'\tendida
en t do lo. ,esp ci . ~ acri, i&lt;ladc de la , i&lt;la ce ,&lt;liana. DL" e rn manera
lo J.mbttc · con · mice , e m r 1 1, luc. u,
. ncial , cultural, enrre
rrn s en u mrnn mediado · por la utiliza tcln de e t , recur o lo que
ha d t rminado nuc, a fom1, . &lt;lt. r la i · n :&lt; ci,t.l, camhi en todo lo ·
ami tto
y dim nsione
hum. na ,
onúmica , "º i cultural . ,
tran fe rma· inn · organiz cionak ·, n la ducación y en l. , ida otidiana
n g ·ncral- , • lguna. d l.1. uaks t. con. titu) n como , ·maja .
rni n r . que f)tra. cn de. '" ·m. ja.. 1nclu. l ht conc pcione · c:p,1cio1emp 1ralc. :--e han mo&lt;lifi ado afe ·tanclo la pn p1a ltml'ns1ón e ·i. ten ial.
n. e.le la. tran ·formac1om:. undamcnt, k · ha sido la
r d, be r. Cl&lt;. n &lt;le la 1dcncid:1d ocia! a p. rur dd igl" . ' . · , com &gt;
con · cucn in principalmente.. d la di, i ·i &gt;n y c~pcc1ali/.a ton dd r, b.1jo
com nzú a d :-,arr llar: , una m,1yor indi, 1duahza ion, tt..ndencia qut. . c..
fortale e • ctuaJmcnt al dar la pnm. cía al mdt\idun por encima de la
c h.: ri, id, d,, unad a ello la idenúdad . e torna d1fic1l de on utu1r par,1
uj to. ya yuc . e con. tru~c a partir Je la r ·la 1011 t.n red con lo
derná no en forma din.: ct, ) ante un. plurali&lt;lad &lt;le n¡ cmnl· , , alores
r •lari n.- y en pcrm. t1Lnte tran formación, :11 1111 mo tiempo que . e han
d bilicaJo los , alore uni, r ale , ab olmo .. Dl: b1do ,l l)Ut.: ne ro lo lo
: r •s human &gt; ti nen a ce. o a la tecn&lt; 1,~ía ~ mucho otro la r ·chazan,
la on ruc 1ón dt. ht iJ1..:ncidad se. Jifi ult'l par.t ciato gru¡ 1 • t cctorc
ocial ·. .
De igual forma, s • h, r ·ado una mayor brc ha c.;ntr
g ·n racic n · ya 9uc la adultas han tdo alfabetizad., LO la cultura
in1prc., m1cntra, que la j{l\cn ·. lo h, n sido ,l tra,c. de multtmcd1a, In
cual ha gencra&lt;lo para hgm,1· ) o. mm i H &gt;ne d1n:r~t:nt s. Por supur.: to,
n ·] di eño ) l.1 op ·r CH&gt;n J la prnt lll:srn. Ld un1hw, ·. t'undarnent. 1
c msi&lt;l ·rar toda: · ta. nueva: cir un:tanc1 ,1 a c.1ue no hum,. ráeric.ln.
La ' r: ' ,O eñalo preüam ·ntt. .1 Li reaJ 17a H&gt;n de J.1 Pnmtr,l
,umbrc .\lundi,tl obre ,' o , ,dad el· 1: Informa ·1&lt;&gt;n (20112) la impnrt,incia
de 9uL r.: t.1.
iL&lt;l, d e undam nte ·n lo · 1 ere ho. Hu mano \ por
Lamo cst~ ba. ad, en la ígu ildad, la 1u1;t.ic1,\ o ul , la d1gnid,1d humana ,
promul\ a h ausE je' n de la · ne c1;idadc c. InlL rl' t.' dt lo. di, er:o
grnpo. hurnanm. \dcmá~ . ctialo L)llt. el u. n dc Li, TH L un aporn ;ti
l ltch:1 R:m11',n \

111r1,11:u! lol.md.1

1 r,10 1 co (cour,I.) (l'l'))) p. 1••

l{¡¡,,¡

¡ íalid.lJ ,(111,1/mu m /,: 1111,u(,1 ,i,I JJ

/,,; t:11

lmh.:rnnn,

ck _am llo LCOn( m ~ o, tdu _.ui, o. . o ial \ cultural ~e lo n. dos ht11..1po . .
· '. l:lant~a guc L 1 . la tibie sólc a condicion d logi·ar prc:viamcnt • b
sao. taccmn dt. la. n : · 1dad . ba I a:; ele dt hos grup s ~ a t¡ue Je lo
c nrr.mo · ampli,1rnn la: lm:ch.1 · } de. 1gualdadc · •ncrc Jn c.:r l
sec: re : e' lo . i • e . ati. fac n las ne e idades bá ica. &lt;.:n forma e [UÍtatÍ\.
era p , 1bk el &lt;l • arr Uo tiue e · la meta d la . L
.
L~ · implica íone rn d ámbito &lt;lu ·ati, o dt' la ~ oci dad d •1
&lt; no 1m1cnt s JO di\ &lt;:r&lt;;a, ~ compleja , pe r prin ipi , del id .1 ext 11 0
u. u de la · te: ne logia. mfurm:mc, . y de comumca 1 n '.'., un&lt; JL lo
eh.:c10 . . pnnc1pal
e l.1 tendencia
n r.ípidn ,a en o- • hac1.· Ja
ope_rnct m de propuec; ,1. Juc urn a di. tancü, tanto en el , rnl ito
nac1 n I como rnternacional.
. . 1mi mo .1 cons1&lt;ler&lt; r a L1 t:durnc1 ln come fa tor d d . arrollo
ec &gt;n . nuco ~ .ocia) n lo. pai , , e fortalc e J. po rura r I. m, ,l la
ncce 1&lt;lad de \'1ncula rla lirecrnmente con la a ti idad producti, ,1 , como
JOM.: ·ucn 1a, l.
, pacitacion, In formación J. hornl r la formación
pr fe 1011,11_ cobr, n rd~,, _ncia. I:.I con •pt &gt; d ·forma i&lt;' n por
comp&lt;.:rcn ta. c.. ha n ntu1d ·n un principio educatJ\'o
neta) a L te
~u ' 0 ~omexto. 1 pJant amiento de fondo re itle en 9uL· e te up &gt; de
~o~, CJ n re ¡were ~ p ·m11tc un, , in u.la tón c.lire ta mr lo du ambJto. 1ta&lt;lo • au ·c.nci. 4ue "e había c. rndo cñalando mo un fra a. 0
de la scuda pnmordia.lment · en la. sociedad · apitalistas .
.
~I con epr &gt; &lt;l forma ton b, ·ad.
n comp t nc 1a h,tCL
rd rencta ~l un,1 tr, teg1a cdu aU\ . qu , promuC\ e el ªI rendizajc inLr.:gral
d~ ~onoc1mi nt&lt; . hab1.lJdade,' acnru&lt;l . y procc&lt;limi&lt;.:nto . yuc · .
requieren P• ra r alizar una car ·a · p cífi a, un,1 función lal oral O 1·r ·r
una pr &gt;fe JC n, de 1 &gt;. ualcs e iv,.,
, 1c.l •n ,a. . [_,..",
mpcttncia: :
con• tiiu,• t·n• como
compkjo
&lt;l
tales
1tributc
qu
,
p
.
·
_
,
1.:
1 mttt.n que , ana
a Cll _nc 1ntenn nad:L ocurran en f nna . imult, ne. , toman en
co~.-i_ l~ra ton ,) c mte).to, l. ulturn, así como 1, et..i a. E.· isten di,·cr.as
dehruc1onc
e mp r.:·tt:n 1, , t¡u mcorporan
·
• •
•d
alguno
lt. memo
d1 unun a •I omo o rn· ntcs
• ec1ucatJ, a &lt;¡ue 1a guian,
· ' mencionar
·
· uno
e rdc o~ la corncntt. con:tru ll\ 1st d 1 , pr ndi1ajc, p,tra guardar
coi~~u ' n 1ª e n 1~ pr&lt; ~uc. t:1 füo ó ica dl'. un ocJ lad ·n la c.¡uc Iocr humano. tstan &lt;ledJCado a la ce n trncción d ·1 conc cimiento como
tar ·a ·sencial.

K Cfr.

l

r &lt;.&lt;&gt; 19%.
4 3

�La comp tenci se coocib com &gt; un e ropleja e trucrura de
atribucos nece. ari , para 1 de empeño laboral y/ o prof s10nal ·n
ituaci ne
ecífic. . E una tfüer a e mb10ac1ón &lt;le atribm &gt;.
(c nocimicrn actitudc. , val re y habilidade ·) ) rarea· que e tienen que
de mp ñar
n d terminada
iruaci ne .'
L.1
con epci ne
c n true , 1• ta de competencia r cuperan la xp ciencia } la acci,·idad
p conal: ·'E la e&lt; n trucci 'n de apr ndiz je .igni fical!';os ~ ú□le. ~ara
d d empeñ producú
en una itu, ción r al de uaba¡o que se obt.J~n
de la instruccíon, m ) rambi •n ) en gran m &lt;l1&lt;la
00 • · l a tra_.
mediante el aprendiz, je por C},."Pcri ncia en .1cua iones concreta. l
· ll!n
rra ba10 .
El nf 9u por e mpetencia se int1.:r a en d &lt;l ·., rrnll &gt; Y
eYiden ia &lt;le capacidad cogno citiva , ps1colúgica st:n oriom wrn.: Y
a· ctiva .

-.. ce cipo d f rmac1 ' n cu nta ho) en día, con una ~ra~ :ami&lt;la&lt;l
Je partidari . , per también ha .ido om cicla a 11np 1ta~te. enoca . L s
crític
de la ducación ba~a&lt;la en competenc1ru
rgum ntan
fundam ntalm nte que al . runa pr puc:ca e rrccham ntt: , inculada al.a
pr ducn\1dad, reproduce en la formación la dcsiguald:tt~e. dl' clase : 1~
perpetúa y qu i
enf&lt; ca a la f rmacióo laboral pie~Jl' :u enc1a
humanista y crític -tran formadora. P r u pan , lo-. part1&lt;lanos ck c. te
□p de n.señanza con idcran que com co&lt;la educaci, n, cumpl ·u
encarg ocial, no ob tant pr p n n que si .e J : ~rroll ti~ acuerdl 1 con
) . principio. c.l l con ·cructin m ~ de la ducacton tran. tormadora, la.
comp tcncia. pueden tornars buenas aliada c.l c.1u1en n.:cibe dicha
fr rma i •n al promc, r aprendizaje ·igniticam·o · e intt:grak . .
Me ul i aré t:11 la concep t me. consrructi, tsl.l. de la formación
b, . ada en competencia , u , defensor . argumentan l'l1 términos
g ·nerale · c¡ue la structura de la e&lt; mp •t ncia a~lutin, compkj, " d1:
habili&lt;ladl'. , apaci&lt;ladc , actitude., on &gt;cimientos , , ,time., \ u
pljca ión a situaciones c ncrctas :, acciones c.:lipc.cítica , C\'Íta . _el
d . arrollo fragment::iri&lt; de dichos auibutns : pmp1 ta un, educac1on
1nt gral e int •grn&lt;lora que bnnd, signi firnti, 1Jatl al apr 'n&lt;lizajc.
a imi:m , · &gt;. uencn, la vinculación tcoría/pracuc.1 es dirrcta, relaciún
c.¡u ~e &lt;lificulrn en las fonna rraw ionales d · en. c11anza-aprcndizaje. l
1 \i&lt;l en(. lrr,am1.1C1on lm ·rn,1c10n.il Jd Trnb:1jo. C l TI JU&lt; lR "\n\·.1h,.org
,,, DL ( 1 \&lt;)&lt;)&lt;,) Vid en ( .1 11:llanc•. C . ~rdl.mo,, \n.t Ro~:1. /)i.,,:,, ( 11mml.1rr,m l•,rn m ,w;1f•

f'm/e.&lt;i1J11¡1/rf.

p.

11 l.

4 -l

t,11&lt;1,II

·sgrime e &gt;mn otra , ·nraj~ d ht:cho c.k t¡ue l, formación e oricnt.1 más
hacia_ la. fon Íl)nes -&lt;-lUL son ma. amplia - , n1J se lmm,1 ,11 puesto dt:
traba¡ &gt; ~o~. lo u, 1 e nnc1bt. orno una form,1C1 · n l ·xiblL \ poli\ al nte
que pos1b1lna a los traba1adorc,;; y profesionistas el po&lt;lcr n.:soh-cr
probl ma nue, o \ ·,c.1r prcpamdo para dest:mpenarsL Ln funcione. ,
escenario · &lt;lrft:rrntts con mayor facilidad ) mejore resultados.
·

P~&gt;~ upuc.: 10 canro para la &lt;;Oci dad d l con&lt; rmiento Cl)ffiO para
la formac1 n ba a&lt;la c.n cumpetencias la cubenur, de la enseñanza\ ásica
e un r qur it1, pr ,·iu e ind1. pL"n:ablt , motor dd de. arrollo pcn&gt;□ al ,
por . u1 uesro so iocconomico. &lt;le de ·sr, s tesi•. \ ,l qu · proporcion~
prec1 amcntL la ba. dt compt:tL·naa · c¡ut: 1 contexto actual demanda a
lo
ere humano. com!l pu onas como ciudadano&lt;. \ como
tr bajad&lt;~n: , eútando _.-u ex.el~. ion. 1~- neces,mo puntualizar c.Íue parte
d e ta tormaoon baS1ct1 consiste n la \1 n la llamada .. lfabuizacion
t enológica", e: decir 9ue h escuda ret¡uier
nseñar a us c-tu&lt;lian e d
u o d la TI _ , e, icar la hrn-ha d1 1ital.
_
E.I ideal pcdagó~rn &lt;le la ociedad dd conocimirnco podemu"
rntenrl&lt; d la: comr denc1.1~ ljll • pnonza ,. po. rul.1 come, reyws1ro. de
la pt.:r. onas e.o la o 1edad red, n:. aira de es a manera un pnmcr grupo
de compctl-nc1a. que. pod¡_mos tknomrn, r 1m e rigau, as. l .n t.:. c. ent1do
por encima de poseer informaciún, n:sulta11 fundam male&lt;.: el . 'lbt:r
cli ·tingwr qut: infonnac1011 e· pc:rrin me buscar , c.n dontk ha rlo d
proc . an!ientn y In or~n11ac1on Je la infmma~ion \ por supul.!
la
gen~r~c,on de conci 1m1c.nro ~ acciones a panir &lt;lL· la misma. \nte •l
vcmgino,o ritmo dt: cambio en el conoc1mien o e: ,·.dora má. el
aprendizaje dd u o de métodn., técntc," d in\'C 11 •anón a ·i C!lmo b
adl'.cua~I~ büsc.1u &lt;la \ sclcccion d&lt;: fu ntl's de mformac1ó11 pc.rcineml.' :i la
re olu ion d' prol lema concrlln , &lt;.Jll la acumul.tc1ón , ml'.mon 1 aci&lt;'m
de cnntcnidc,s, \ alur c.1u1: ha ·ido fundamc.nral en la c.·ns&lt;:11.1r17 a &lt;l 1,1
scu la en la .. o tl'dadc 1n&lt;lustrialcs ) que ho) se torna rap1dJ.mencc
obsol to.
\dcmá. dl'l aprt:rH.k-r a ,1pr&lt;.·ndcr -sabn husc.tr información
r
ci,
a,
nctu.1lizad,..." y cm t-1a11&gt; p,ua 1a rl' o Juc1on
•
P
t I&lt;. problem.1 '
co~cr 't -_, se &lt;ll'rn,_mda el aprend&lt;:r ,1 m111,;fcnr ll)s aprcnd1njc. en
for~a tl - 1bk ) poliYalt:nt a nu ·nJs e cen;tnos \ pmhk·mas, en e t&lt;:
scnm.~o pode.mm denominarlas como c.om1xtcnc1a d tran frrcncia 0
tran:tcrencialc . 01ra compl'tcnc1a a. oc,acfa t¡uc.· hal rn de. prnrmw r ·L· e .
ent ne , el prepararse para la inccrtJJumbrt y, ante lo inc ·pcrado, l.
1

t;

�capacidad d hacer una reYi ión el 1, · ideru ) t ori, s con c.¡uc se cuenta
en lugar de tratar d .·plicar y aju tar lo. problema. a lo que tenem • ·.e
decir la p ibilidad &lt;l tran formar nuc ·tr s paradigma . Por lo a~t~nor
cñalamo como una competencia el de: rrollo de 1a plast1c1dad
intel cual.
Las comp t ncia reh i nal . y comurncati\·as on c.1ui:rá la. más
alram me \'alorada n e ta . ciedad ba ada en la::. TI -, pu to qu la
c.lu aci 'n req ·
orm~r a l • ujetos p, ra , ivir en 1, ocicdtl(/ Red. ,\ ·i
la may ria d la
fi rra. 1 borale actualc · priorizan c. te tip &gt; de
coinp e ocia 1.:n su: mpleado . D tal . uerce qu la ap, ciclad de
trabajo n equipo, la actitud partici[ atÍ\':t, el domini de_ la · forma de
comunicaci · n oral, . crita \' multim1.:dia --&lt;l ,minio d · oltwar , na,· ·gar
en la web
te.-. La capacidad d e. tabl cer ad cuada. r lacionc~
im rper ooales y I domin.io d rnrio · idi ma.
on r qu1s1m
indi p n able_ que la · organizacione. ex.igen a u ~mplcad &gt; y e c. ~era
qu la. pr puc tas educativa. las prnmuevan, lo m1 mu que la capacidad
de in racción inLercultural e n re p to a la cfü er i la l, por lo que e
apr cía grandcment • también la potmcialirlt1d del apr ndizajc grupal e
intcrcli ciplinari .
n cuarto tipo d competencia. funcbmcnralc ·cm aquella. 1u
e rientan al de. arrollo de la pc:r onalidad, que . e han designado en
t • rmino. genérico como e rnpetcn i, d c.k arrollo humano, las cualc
e al ran com ncc aria para la. relaci me; . ociah:s, obr la bas de:
la prom ci&lt;' n de la propia ·r nalidad a í itemo entre algunas c.lc la
más imp nanc
1 • uta rnnocimienrc ~ l. confianza en . 1 mi mo la
capacidad d · aprendizaje autónom , la iniciativa, la inteligencia
emocional la urogcsri · n, ,l tirud mprcnded a ) prnacti,·:1.
u vez toda e. LO. gnipcr de competencia. . e encuentran
articulada· en torn . las competencia: cognitirn -&lt;.'O .;ltid11 se11slf-, ya
guc la
cicdad del con, &gt;cimiento d~manc.h1 fundamcntalmL"nt un ser
humano con un alw desam llo c.lt: -,us capacid, de. cogniti ·as que le
pcrmimn a partir de u propia orga111za ión r e trucruración de
e c.¡u ma , la m &gt;d1ticación Je lo nmrno. ~ la continua , plicación Je!
razonamientc lógico a la toma dL" dccis1onc. \ a la n::solucic,n Je
prnbl ma. , mediante la acmud rítica. La ~ ci ,J,td del conocimient
promueve un ujeto ' critico" qm.: ::,e de. cm·ucl•:e ha iendo un
p rmanente u o d su alt:1 apacidad analítico-stnrétic, \ generando

con ·t,ntem nte nuc,·o conocimient a partir de la r
cogruti, a la innova i •n la ran fi r ocia y la iniciaci,a.

He mencí nad tan . · lo alguna d los tipo. de competenda.
rran Y r.al qu e e o.id ran má. imponame en la actualidad I ara la
formación en codo. l s campos d I conocimiento, aunqu podríamos
rnencíonar mucha má y e n id rand qu cada ni 1 d o ñanza,
propue ta formati a r camp d I e n cími nt d manchn . u
campe encia. gen· rica y pro~ . i na!
, p cíf-ica .
partir d ~ ta
nue,·a funciones ocia) de la educación el di eñ curricular e torna
una tar a central n la insti uci n
ducatiya r n la orgaruzac1on ::, y
e e trucrura teruendo como base lo. c ntro de inrer's, la
multidi ciplinarieda la r olución de pr blema la fle~bilidad y la
tran ferencia, la versatilidad la poliYalenci,, la in erculruralidad r el
enfc c1uc im rnacional qu r qui ren caracteriz r toda pr pue. ta
ducativa. e igual f &gt;rma 1 &lt;li ño el pr pu ta ducati,·a rc9ui re
pr cupar e p r lograr la int graci · n d la div r iclad in liminar la
dif rcncia y alcanzar la com·ivencia ciudadana armónica y d muerá 1ca.
"La sociedad informaci nal r qui r una ducación i11t rcultural en
cuanto a I e n cimiento r l val r , a í c m la voluntad el
corregir la de igualdad de la· ituacionc y la op munidade '' 11 •
o · cmas tran versales se conciben como elem nto
gen rad res del conocimiento requieren tomar en con ideración los
perfile
ci culturalc
decir la cara teri ticas, n ce idad s y
demanda de lo diver
tudiant r ·up . oci ultumlc., para l¿
cual lo currícuJa habrán dt: pr m ,, r e paci
itrnerari
para la
ormación personalizada y orienta ione didácticas que garanticen L1na
participación actiYa de todos lo sujete . pedagógico y grupo.
oci cultural . simi ·mo para garantizar la con. trucción d una SI
democrática y e9uitaáYa al inr rior d la nací ne ) en la n:-lacion que
ntr c.:llas se e ta 1 cen
imp rrante la ob ervancia y la f rma 1ón
acord a l&lt;. D r ho
undam ntale 9t1c v Jan por I
valore
e nciale a la xi t ncia humana.
En su a. pect filo. · fico má. puro, la , ociedad del on cim1ent
expre. a divcr o id ales: l de una sociedad gl bal democrática \'
armoruca, I de una educación igualitaria qu conduce a la unidad r aJ
re, peto a la di fer ncias a í e mo al 1 rogr o humano da· el

11

.f'(¡

trucrura ión

1mb m6n, r~nci cu. e1

al. 1~ edl1mmí11 111 rl s,¡!/o

.'&lt;...\ 1. Lor rrlos dd /il/11n1111111rdinlo p. 19.

4~7

�conocimiento. na oci dad reA xiva que constantemente
p1en, a r
cuestiom. todo lo guc le rod a sin dar nada por ci rt El ideal
pedagógico 9u
b za e el d un er humano intelig nte, crítico
ver átil, flexible, fo1mado e in~ rmado, analítico, proactivo, competente
para u de empeño en toda la área el cual desarrolla codo u potencial
intelectual y p rmanece en constante evolución para m jorar, capaz de
comunicar e y convivir respetuosamente con cualquier otro er humano
en un ambiente de colaboración y que con. tantemente e mantiene
gen rancio conocimiento .

Ideal en riesgo, lo riesgo del ideal
Ha ta el 111 m nto he señalado la circunstancias d I contexto
actual y 1 tipo de cr human que en él e esboza como id al, in
embargo r ulta impre cindible analizar que toda propuc ta pedagógica
e enfrenta con situacion de facto que de no tomars n con ideración
se conviert n en grave amenazas a su cumplimiento y por tant para el
desarrollo humano integral, d mocráti e igualitario. En est mi mu
sentido, reflexionemos en I h cho de que lo. ideales on faros c.1ue
orientan el d arrollo educativo mfu no son realidade d•;i.das. D csrn
manera, en un int ntu por n p ·car ele ingenuidad y por promover la
reflexión y la coma de decisionc. pertinentes, señalaré alguno de e to
riesgo que ·e \'i lumbran ante las nuc,Ta circun rancia actuales.
E fundamental recapacitar en el hecho &lt;le que la educación no e
neutra, por canto puede tornar. e un instrumento J dominación y
reproducción d l orden e t.'lblecido a í como de cxclu ión o, ca o
contrario, de tran formación, liberación y de 'arrollo J
las
potencialidade, humana . Bajo las actuale, circunstancias • e mue eran
inaplazable: la reflexión · la conceptualización en turn &gt; a la ociedacl del
conocimiento pr via al diseño de propue. tas educativas e a la
importación de la mismas para su operación. Así en las tarea de
planeación educat.iYa y de di ño ~· op ración curricular, reit ro, e.
n c ario tener en con id ración el contexto que es un fac or n
pcrmanent tran ·formación )ª &lt;-¡uc la educación y por ende lo
aprendizajes, están en tr ch. vinculación con el mi. 1110.
Retomando el ncargo social d la educación, . importante
s ñalar 9u c mo en otras época
convicrt n un elem rno clave
para el acce.o a las oportunidades -b ) cn día-, , ía las tecnologías de

información y de comunicaciones ) en ca o contrario n un lemento de
exclusión. El peli6tro inminente a la educación en la ·ociedad de la
información es que la forma en que se accede, organiza, codifica y
tran mir el conocimiento coincide con la de los grupos privilegiados que
deciden también qué 111formación es relevante por lo que erán esto lo.
qu t ngan tna}ore oportunidacle. educaciva y laborale , g n randa lo
qu
con ce corno l:I ejeclo ,\Jateo en I que ,e da má al c.1u más cien 12,
así lo grupo· pri,Tilegiado on lo grupo e n ctado a la r d r que por
ello ti nen mayor acceso a la información. Al re pecto cabe re altar que
en la tapa acru,11 d I cl&lt;.:.arrollo capitali ta, l fecto más gra,,e no
con i te ·n la explotación, ino n la exclu ión, ya que grande masas de
la población mundial que no úencn ,1cce o a ésta· TI , on marginada
de la portuniJad de ganarse la vida y de toda tra po ibilidad d
actividad dentro dL e tL tipo e.le sociedad, de est man ra
encuentran
excluidos.
En cducac10n esta dualización, · concreta en el hecho de que la
sociedad de la infonnación prioriza el dominio de ciertas habilidade .
La personas que no po een la. competencias para crear y tratar la
información o aquellos conocimiento que valora la red quedan
excluido . 'e va caractenzando una sociedad en la qu la educación, al
proporcionar el acce o a los m dio de información y de producción, s
convi rte en un elemento clave que dota de oportunidade o agudiza
itua ione de e:clu. 1ón1' .
'"'ntre alguno de los p ligro,, n relaci, n con el contexto n
materia económica cabe resaltar la política que buscan incorporar a
nu tro país a los mercados mundiale. y tornarlo má e mpetiri,,o en
mat tia de productiYidad. En mat ria 'ocia] es importante ·cñ,1lar el
urgimiento de nuevos proceso. ) . tructura qu e ori ntan hacia la
conformación &lt;le una ,cicdad má mod ma r urbana pero al mi m
ti mpo per ist n di,·cr. os scc ore· social s e indi ic.lu
n l país que
están marginados de los beneficio conómico . Hemos mencionado ya,
cómo las nucns e tructura - ec nómica
stán generando
transfonnaciones radicales n la estructura
ciales y política y por lo
tanto en el ámbito cultural.
El concepto de ciudadano en la nueva economía e tran, orma
para pa ar a ser concebido como un mero cliente o usuario, lo que
12
11

Merton 19"17.
lmbcrnéin, Francisco.

op át. p-16.

479

�up ne la imp rcancia d 1 e n umid r p r ncima d la n a · n d
per na; e ta c ncepci · n del ciudadano c m con uJTI1d r det muna
que la deci ion
crán D macla p r I grup
con capaadad
con, mica I qu implica el fen · men d la exclu ión de aquellas
p r na ) grup qut: car c n d Ja p ibilidad de nerar u. pr pio
recur o e
• ·
y por tant
in capacidad d e n um ·
princi al
de empleado , 1 ancian la muj r lo migraore·
)'
entid e imp nant tamb1 · n ñaJar que l acce o
a la ·
'a y p r cant a la ini rmación cará n r )ación e n l
e ta
· mic d lo
n J qu
amplían las de igu,tld d :
culrur
cial .
La crual
una
econ mía inf rm ci na1 } loba!
caracr ri7ada p r pr funda a im rria. tanc
n eI crcc1011 neo
n la capacidad t enológica ) n la c nd.Jci n
ntr paí
r gi n y aun d mro J una m_j ma ciudad ya qu ·
pr duc una marcada p larizaci · n .ociaJ. \ p ar d gu la cicdad
d la inf rmaci ' n p tcncialmcnr puede beneficiar a e do, 1 . ce r
mu) facribl qu . n anch la brrrho dig,tal en r ilifopolm:s infaricos
ce rn e n ccuen · d la ya xj e nt
el . 1gualdadc. cmr lo
ciL1da
nrr
aí
n I r lau, al acc , u o y p sión de
la. TI
lucí· n d I
ci dade. que mplean t cnol &gt;i!Íru ba , da
n la infi nnaci · n } en la pr ducci · n d conocimicm
ha pu to d
manifi t qu
planc amient
dcm cratizad re
tán
cumpli nd ya qu dicha ociedade
neran . unultán am ne igualdad
y de igualdad hom
n id, d y clifer nciación . on 1 . mo que han
ufrido mar rment tran formaci n : t cnológic• . y produ ti,·a , n lo.
que.: - han 1eoerad mar r d . igualdad .
1 ce o a las tccn I gí. rn má alhí qu el m r acc · o a l.
in fra tructura, ya qu é t. puede tar n rnay &gt;r J m O&lt; r forma
relacionada con l . ab r u ar ·1 equip
. programa ) I r cur
t en J •gic . E
imp rtant qu fa 1.:ducación promu va la
u la ociedad d manda d de t d lo •. ab r com
un imcnt p r d me crac.zar má. su decto .
La ducacion, , demá el f: cilitar ,1 ac
a una formación
b, ada n la adqui. 1ción d
n &gt; imi nto. ha de permitir I d . arr &gt;llo
d la habilidade' ne e aria en la . oci dad d la rnf rmac1é n.
H bilidad • c m l. 1·cc1ón ) l pr e , mi ·nto de la inf lrmación la
aur ne mí , la capa idad para t mar deci I ne , 1 trab j n rup la

íl x.il ilidad ... · n impr ·cinclibk en lo difor1:ore.
: mcr aclo d · trabaj . activida 1• ulrnrak~ y ,·ida

e nr xt
social CO , eneraJ' l 1_
Cn la &lt; ci cla I d l conocimi neo l.
cuela ~ otn . ag nce.
_ c1 hzaJ re · stán i ndo uc tionado. dcb1d a 1a transformacionc.
e c1 culturale. ~
nomic, .
la. yue par c n n d, r re. pu ·ca. ~,
funJam ·ntal yue b in ·u ucione. e lucaci,, h ~ altamentt uc u n.: fa
c.:n .-u ncc ·- idad de ubsi ·t ·ncia, modifiquen h compr ru iém de u. in •
, funci nes, t¡ue
torn n c. paci · d a s d m 1 ráti o y aprendiza¡e
del u. de 1 . TI ~ ~ pnmord,aJmen e t¡uc pr muevan un formacion
cnrico-rd1e ·fra
mo pnnc1pi fundamental para una permalll.ntc
n:risic' n de.: su I r pi &gt; fine" Je . u. logro , de la ·ircun mncia. n las
cual -. .- d ·m ueh-e. ele la tran · orm, cion • nec • , ria. para garanuzar
la i~,u lcfa&lt;l ncre lo · · re humano ·, el re p to a I D r h &gt; Hu man ).
o derc.:cho fundam nrale , 1 rec&lt; n imi nto ,. la pre crvaci ' n Je la
d1fer n 1a en la unidad la dernocrn ia y la e nn,· naa ciudadana, , lore~
qu h. n fe rmado p rte en 1.11 ck cnda filo ofia de la educación ~ yw.
h&lt; \ má · que nunca re ultan irn:ludibl .
\ 1mi. mo l.
u 1, n:quicn: mant n r e
n con tantl
rransformaci1'rn para &lt;lar re pue l, a l.t. ncc ·. 1Jade hum, na. ant d
ambiantc contt:xt &gt; ,
mo or mzaci6n
nen: ·ano qu ·u
c.: . cructura. e mm ·n · má t1exi le. . horizontal , imerdi. ciplinari ,
imcgral . y mpl ¡. s. L ne es.tri , &lt;.JUC la e u la · con · □ ruya e &gt;mo
una organiza ión en pcrman ·ncc aprendiz, ¡ , eran fr m1; ci &gt;n } ~e aon
de
m cimient '-, l)rbranizarse como un, e ,munidaJ de aprendizaje
nn ulacfa on I r ·:- o de l.1 ciedaJ. hn ·stc mism &gt;sentido, llls lt,- rs:L
10. ucuc1on
·ducatJ\ . n ·ce ·ican coordmar . u · p )ltUca. , log-rnr la
com ergencia
tran.: d . 1 r ·ma comp, tihle · ~ ,l tmtr en forma
ordin.1da para atender las problemáu as educatirn. comunc .
l ..t1 J t'r/21n1rio11 e.Id ~lilem ·!abe rad,1 por 1, ) 1 L- en marzo del
21 )! • plantt:, la ne ·e id, d ele c ·tablt t-r cnt ·ri s e munc parn la
derenmnacion y el 1 !,'TO ck ol j tJ\
, cial · en e 1&gt; p,ti. e · del mund ,
en • po~o de la, TlC. hntre le ¡ nn 1pal oh¡cnv . e c1aJ . a CU\(
1 ir&gt; r ,do lo~ pai •. rcqui ·r n contribuir on la Lrradicacicin del
haml r \ ele la poi r z, extrema brindar &lt;lu a icín bá ic, , t da la
poblacion n el ~ímbit mundial lograr la igualdad e.le gcntr &gt;s. reducir la

1

4 ()

lml mon, 1 r.1nc.:1. ·o, O¡, ( 1/. • p. 1&lt;,.

481

�infamil, luchar eo contra d l IDA
garantiz, r un m dio ambiente us ntabl y f mentar una a ocia ión
munrual en pro d I d . arrollo.
maniiie ta la n c ida&lt;l d
cable r
p lítica. pública· que velen por la equidad en el , ccc. &lt;&gt; a Las TI y lo
ca a. de mortalidad mac rna

b ncficio el la.._;.
Ce mo r 'Sultad de la ''r luci · n tecnológica', n cl ámbito
cultural ·e ha ge. tado t. mbién una rernlución ya qu la. ven..igmo. a Y
con. tante.
rnn:formacioncs en lo
on &gt;eimicnros ci ntífico ,
humaní tico, y en la. , pLicacione tecnológica. han introducido nu , a ·
forma d rcl, ción po. ibilida&lt;lc de cncu ntro entre ~upo. ulrurale.
cfü r~ , ce&lt;.:. , a ma\ e r fu ntcs dt información actualizada ) puntual.
Es car a d la cdu~ ción tambi ··o propiciar e pacio. d encuentro
pluricultural , , en d nde tambi ' n s in-luyan pacio, d com·erg o ia
imerg n racional. 1 nterior e n 1 lerand qu existe hoy en día un
P-ran' brecha enlre g o raci ne. que han ido fi rm, da baj parad..igm, .
diferente \ con diY r o apoyo de recurso ) mé od . i.:&lt;lucariw&gt;s,
a imismo, debido aJ con rant incr memo en la migración.
De cal forma, para que la H logr los objeti ·o · d de arr llo
igu, litaric que postula, requi re en materia educatiYa que se cu_mplan
pr1:viamente c n las u·adicional _ xíg ncia de alfab tizaa · n y
formación bá ica, qu . on requi.itos para la ce mprensión y el u. o de
diY ·r. recur o ~ proccd..imicntos ce municatiYn . La fom1ación bá ica
r quiere incluir la capa ttación para el u, o Je las Tl ~, cvitan&lt;lo d e ·ca
manera que ~ c nYiertan en in trumenros d xclu ión ~ . lcanc n 1 ·
ben licio &lt;.¡ll la \'J plant a. La int gración de la Tl · en 1 . procc. o
formati, o. con:tiruye un rccur 1 didáctico de gran imp nancia que
mejora la cal..i lad d lo. pr ce , y enriqu ce los cnnteníd
) t¡u
p rmít n compartir información) alcanzar a grupo x luidos. a i orne
fe rral cr la formación docente.
,\1 haber e ce m·ertid la infon11ación n el princip, 1 factc r
económico deYiene también en un fac10r de p der por llo en la
oci dad de la información en la noo. fcra, a traY ' de L t enología
LOfonnática y comun..icacional e conc otra también ·! p&lt; d r, itemc&gt;s al
re ·pecto, ad~má. del . p ctn relati,· &gt; al acc . o , dicha. enología , la
pérdida de p1fracida&lt;l \ l aumente del control bre los ind..i,·iduo. 9u
up( n el contar en la r d c n grandes banco el inform, ci · n
confidcn ial. La e ucla, para fnnn r al :uj l l gc.:n rac.lor d ,
conocimi ntos, habr' d' pr m vtr pn c os de c n lrucción del

con cimiente tant incfü idual como colectiYo , j como el d .·arrollo
de l. s capacidad cognitiva , p r lo que habrá de mod..ificar ·u propia
rgaruzación c ne pcione. d la en. eñanza ) el aprendiz, je, m · t do, )
. rrategia didáctico. . orno afirma 'a tells, el nu YO apr ndizajc e rá
&lt; n mado hacia el clesarr U d la capacidad cducati\ a que permiLC
trnn formar la inf rmación en conocimiento , ·I e nocimi nt en
accion 15•
•
Edgar t-Iorin en u ti.:xto l..os siete saberes. a&lt;lüerr la importancia
de ~ue la cducaci{ n promueva el rccooocirni ·nto de que n toda
comunicac1on r tran. mi:ión &lt;le ínform, ci · n participan factore extrañ&lt; s
mídos y &lt;ft en la produccic' n d I c &gt;no imient&lt; inten-it:ne I factor
ubjcti,,o ) a que se de. arrolla la traducrn' 11 \' rcconsu-ucc1 ' n d la
información, qu onducc a una int rpretacióa' p r onal. Todos e tu ·
asp r &gt;. en su totalidad pue&lt;l n conducir al crn r a la ilu. i6n en I
ntido e una sol ree timaciún tld mJ mo.
La gran livcr idad d&lt;: opo mes en 1 nda cotidiana e tá
generando una gran incertidumhrc gue no e: fácilmente re. olubl por I&lt;
ag nte. Je . ociali7.aci · n. La totalidad &lt;l ou st.ra · actIYidade \" re!, cic n .
coci&lt;lünas ·e enw ntra media.tt por la tccn I &gt;gía. • ca gran ~anLidad d
cambios se ha interpretad&lt; como un, cri i. d lo, fun famem s, de la
v rd, d absoluta r &lt;le lo. , alorcs. \lguno, crítico&lt;: de la modernidad
(po ·tmodcrnn ·) on ·idcran &lt;-JUL' la cri ·i. s deh1da
la au. ·ncia dL
fun&lt;l, menr, s, a la . impo. icionc de un sistema que op ra mediante una
lógica militan ca, e d c1r, con arreglo a fin ~ n a \'alores la cual
impone a los m1embrn. &lt;le la ocieda&lt;l tro. a umcn qui.: 1:1 pérdida le
ya} re · e debe a d t rmin, dos gnipo · ocialc o col cti, . por jemplo
1 je'.)\ en ,, mienrra, c.¡uc otro: i.:stu lioso consideran &lt;.¡u e d b a la
mulliplicida&lt;l de fon nas d , i&lt;la y de pcn amiento ~ por una ma) or
op rrurudad J acceso a b 1nform:1C1Ón por part d ' lo~ liverscn:;
ectore · de la poblacir'1n ~ qul.' pcnnitc11 confrontar ~ e, aluar
infomrn.c10n . , fi rma d , ida ~ di únt,l manera. de hacer 1 . osa. n
con cante ransformac1ón.
J.a &lt;lucac1on en la era po mod ·rna enfrenta a la p ' rd..ida de la
expectath a: de tran formación como producto d.. la au ·cncia d
paradigma , di ·cur o , utopía. , entre. otra. , c&lt; n lo cual . e debilita d
carácter crítict -tran. f rmador d , l. cducac1ón ) la cultura que le . m
1

¡;

,Nc.:U .• \1.muc:I. 2tK II. p. 21c

�intrin e
o c ncordanci, c n la
la inform, c1 · n a r alizar e en do. et, p,.:
cuy s bj ti,·o. · n analizar 11mpact &gt; qu · la ocicda&lt;l de la 111form, ción
e tá r ni nd
br la c munidad internacional ) e tabl e r p, ut par,
el d arroll
qwla□v d
·ta nue,.
rganizaci · n s cial ) I·
contribu i( n d la Tl , 1 dcsarroll &lt;c1ru
onóm1c ) uhural, l.
e uela r qui •r · ce n ·muí , n 1 . pacio J · e nvcrgencia comunitaria
n c nrr int rrador n el c.¡u coníluyan pcr ona y grup qu • n &gt;
e ngan fá il ac o ) qu d m, s d la infr, e tru cura ) L n xión a la
r c.1, pr ¡ rci ne ap, cirn ión
I r I prio ipal capital 1
humano, e p drí e perar un 1mpacto meno · negauvo en l &gt;s paL c.
·ul de n- llad s u car ·cLn c.l\. c. pital finan i ro, má. ne I capital
int 1·ctu l n . nod c. tn to, p &gt;r upuesr
I de .. rrollo del pit, l
intel ·crual que p rm1ta ex¡ et, ti,·a. le de ·arroll • á fundam ma&lt;lo en

la educación.

\s1mi mo d,tda la e. ten i &gt;n de L · nu ·, ,\s ecn I gía · en t&lt; do·

l l. ,· mbit
de la vida ce tiJiana, :e . pera I la \ un pc&gt;L&lt;:ncrn.l
tr,rn fom1ad r que , p yadc c_n la e lucacu· n lo- D r h : Hum,ino. l'I
r · nocimicnt r •_ peto \ pr r. a 10n de la diH~r 1d d L i&lt;lenúdade
cultural· , entn.: tr ·, d '. mb &gt;c.¡uc ·n m ¡on.:, concl1 iones de, ,da en ·1
ámbic l &gt;cal y gl al. Además d fi &gt;rtal cr la in fra trucrura l
pr &gt;mo,·cr h du , i 'n y la c, pacit. c1on u permit, n a toda la
p r ona ·1 ac , e , u u a la. Tl
e indispen. ablc que se e tabl zcan
política públi a así c 01 e mu g1, para . u u. adc uado e tnici civ ,
&lt;le ley t1ue reglamenten t da· 1, s actindad · l.!u · e r alteen n la 1
&lt;cicd, d en r J, tant
en lo ámbito. na ionale. como en d
nal.
Retomando l p p 1 crícico-~ocial de la cducnción en ~u relación
con · e· nu, · cont xt , t¡u1cro con ·lwr · m un.i cit. le Pet ·r \le l..:m:n
que p . lltla L c, cn 1a u· la p d:tgogía ri11ca como espacio para analizar
la rcl, ci ln 'llll&lt;: la ·peri ·nc1 , el C( no imiemo ~ 1 ord ·n . cial a partir
Je un pcr. p ·cti,·a transformadora:
T d I pre ye ro J la p d. ~fa riti a e t,1 J.ingido a im it;tr a
1 &gt;"- e: Ludia.me y a lo prn~·:orc .1 , nalizar la rclac1ún entre u · pr pt, .
c. pcn neta
·olllhan, s, • us prá ti a pccbgúgica de aula, lo.
ce n 1miencc qu producen , 1.1. cfü,p u ionc l de:, ultural · )
·conc'imica d 1 r I n &gt; ial en tYcrn:ral. .. L p ·dagogi m1 a s · o ·upa
l · J.\'udar a lo es udiam · , cu •-;tionar b f rmaci · n
. u.

mt ·rnac1

.¡ -l

subjetividad . en I e nte to de I. . a,•, nzad
., , t- rmarn n capitali ·tao;
n la rnt
nci
,
n
dL
generar
pr:
cu·
d
· ·
. .,
1
.
, ca p a ogica
que can n rac1sr,
no f xi m , nd
homofóbica y t¡u, e tén &lt;lirigida hacia l.
Lrat_1 orma~mn el orden
ial g neral en int r ' Je u~a man r ju. tióa
racial, d genero ~ econc' mic, . '"
·

Bibli

rafia

B \l DLLOT. hri.tian ) E, T \BLI:T, Ro ·r. La bmda capiMulfl .¡• d
\le. ICO, 1gl11 '·x1 ¡1) .
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.ro 11d(ld rnl. Bueno:- \1rc'-, bt \lianza, 2UO 1.
( ~() 1'1 R • a1-,r:i-t~•~c, Rcné ( mtolnl r otros. 011slmrcio11 d1 di.r,110.r mnilf/,Jrn
¡,m . ~1~?el1·11r1,1.r ¡11vj1•sto11,~lt•.r 111 Ir, Ldm;1rió11 \'tip1 ,ior fil la l'lap,1 ,¡, iohali-~"dóll.
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Porru:1 1995.

\ \( -

( )\Jr l.. \(,l lJ \R, Antonio "J.a 1100 . fcr.t y 1 poder d la infornu ¡1¡11 •n
). S comun1Jadi.;. LO n:d.", 1.:11 Rt1Zf111_l'jlllulm,.
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.\'\/.

Los rrlos drl

)11/111-0 1111m•t'1t1lo. 1ª

M L \REt ·• P tcr.Prd,~!!,(lflÍ,1 mlim J m/ltm1 rlrprt·d,,dnm. Jl11lítict1.r t!t oposición 11 '"
ra ¡,o.om,t!, m,1. B.trcch 111a, Piado , 1()97.
1 riu,ri".
~Il R'1·c , Ro ben. "[) d ·w ,\l,1rco 1.n la c1··-nc,
· 1 • m'1 u1
~ ·.1.'', n f .11 SfJ 1r,1&lt;w,1
Madnd. \llanz,t, \'ol. 21 lJ"' .

1(

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l 1·.. F1dd. \r1m1l1Jgia dt li, Ltl11u1ci1i11 /ntm11/1tm1!.- das ,1lltmr1tira.r d1,

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45

�MORE

, Prudencian . ' scenarios para la educación en I contexto de la
globalización y la postmodernidad." n Aportes. Revista de la Facultad de
conomía, de la BU P. Año VI, número 16.
4

MOR

,

dgar. us Siete saberes neces01ios para la ed11cación del f11t11ro. Barcelona

Paidó , 2001

z LÓPEZ, !&lt;arla, alán ~ ong Lui y Luna Olvera AJberto dit re )
lnnovación. R.efle;;..iones sob,-e la educación s11perior._ niver idad utónoma de _~e o
León. entro de studios sobre la niversidad.
ompetitividad. onterrey u vo León, 2003.

entr

de Innovac1on y

z VACA , Fernando. " ociedad de la información, comunidade
nootrópicas, nootecnología", en Re1·ista lberoc1111l'rica11a de Ed11caáó11. OEI.
úmero 1 / eptiembr - Diciembre 2001. fonográfico: La
ciedad de la

EL FEMINISMO EN LA CIENCIA
Mtra. Artemi ·a Flores E piñola

Información.

TOLEDO P T

lae tra en fetodología de la ciencia p r la
I L,
Candidata al doctorado ea Estudio obre genero
por la niver idad compluten de fadrid.

O Alejandr . Globalización, Estado-1 ación y E pacio
aciales y

aciales. Revista lxtapalapa núm ro 46 Divi i · n de Ciencia
-lxtapalapa.
Humanidades. U

El feminismo: un movimiento ilu trado
www .glocalrevi ta.coro/ glo bes. btm. 2003-09-0 l.

El feminismo, como movimiento social y político urge de la fila de
una corrient de p n ami nt que, aunque inc1p1ente, marcarfa
radicalmente una diferencia en l m do de ver la vida la ociedad en la
época moderna: la ilu tración. l femin.i mo e va gestando a partir d un.
profundo pro e o de reflexión en torno a la re- ignificación de la idea
ilustrada de igualdad.

"El fcrnini11mo e

en principio una conquista ilustrada" 1 esta
idea de ri tina olina no invita a refl xionar en la íntima vinculación
existent entre el mO\i.rn.ienro ilu trado y el moYirniento femini ta. ~ n
primer lugar porgue la conqui ta ilustrada más rel vante d la época era
el racionali m , por el cual
acudía a las fu nte, de la razón humana,
del pensamiento, para alcanzar la verdad d jando d lado al mito la
leyenda, la tradici · n y la autoridad c m fu ntes de saber y 1 gitimación.
La ilu tración atacaba de frente Jo principio tradicional . de la
verdad · el saber y d jaba en claro que la razón debía su tituir . to
1 Petit risti.na i\lulina D1alértim femi11úla dt• la J/11slrado11. Barcdona: J\nthropus, en coc&lt;lic1un con
la Dirección encral de la Mujer de la CM,I. p. 20. 1994.

486

47

�pnncipio. arcaico. . l fi mini mo d b a la ilu cración prcci am nte la
bandera cl la raz 'n, p r la cual
podían rei,~indicar las n cion d
igualdad ntr I s
·os frente..: a los pnnc1p1 . bi logicistas
tradici nalista r d cult al pasa lo c¡ue &lt;laban fuerza , la idea ya bien
con alidada d la inferí ridad y upeditaci · n de la mujer al yarón.
a idea d iº1lald, d e , n la ilu trnci 'n, uno d lo pilare n lo.
qu de can a la rganización · cial y lo. &lt;l rech del ciudadano Gunt a
la ]jb rtad ~' la raternidad) 1 re uperar la tradición griega . obr lo
a ·p ero igualita-ri, la ilustraci ·in tran fiere e a característica al mundo
polírico, al de u ma: r interé. n e momento. A e te re p c o meLia
Valcárc I indica:

inocente salió el terror" 4 •
.
l-&lt;:&gt; _anc rior b, lleYado a generar profun&lt;la enoca con re ·pecto a
la Llu:itrac1on r su v rdadero b ncficio hacia la humanidad n o-encral.
Efec \_.amente por un la&lt;l ofr ció alcemaÓYa, ideológicas de igualdad
pero por el otro limitab, esa igualdaJ al mundo de l . ,,aronc y om tía
a la naturaleza , la má ab oluta dominación por la técnica \' 1, c1cnc1a
po iti,i a .
·
..l~ il_u aa ión dcsaH·, un aLna en Europa cuyo de tl!lo final es el
~utaJ10... .. ta criuca, la má. nomblc, c. la re 1· que hace a la ilustración
respnnsabl de abnr la caja del pD. ittn mo, d Je encantar, por
upu_._to, el 1~umlo en un m1nimieato . in retorno, que lo!,'T&lt;Í &lt;lesatar el
do~m10 tccr~tco de \a naturaleza hacia uhjcti\·O. aún d sconoc1do. , pero

e Lraduce, pue :i igualdad e\ término gnego I nomta, iguald11d enm:
los ciudadano, e ta vez respecto de \as leyes, \ &gt; 9ul.' m coloca en el

no 11npren,1ble~. , o imprevisibles por t1uc este domini , técnico irá

siempre alfado a cmas cada vez más altas d barbarie social. bs, la t~, i. de
la L cuela d..: hank un. Puede 9uc algún día Ucgucmo. a la . ..: m:\la .. La
snc1cJad 9uc In lngrt• sera repugnante. \l¡,runa de quiciada mezcla de
1\letrópoL~, El .\lundo hliz y 198-l-' .

e nrexto dirccc:unemc pnücico~.

P ro e ta im.1aldad no e. una igualdad para tod
ya 9ue d
ooc pto &lt;le i nomía implica la exclu. ión la ·eparación entre lo qu
n igual
ntr . í y I que n lo . on, Am lia akárc I explica:
... l:i i onomfa tiene J.e particul.1r que también funcion:i sobre 111
ch:mcmo exdwdo ', ·mn un otro, ll s nm , lo. que no son c1udad:tnos
los ,-tranjcros la mujere. , lo es lani:,. Los isiinnmo., los 9u · e
r ·conocen iguales entre s1, aplican cnrrc dio. un princ1pt0 d ·
cquipn\cncia que megan al resto...

'e mo r sulta cvid m , l, utilizaci · n d
ncepto &lt;l i nomta
para la realidad ilu trada fu pr fun&lt;lam nt inju ta e n los e lecÚ\'oS
qu e raban p r definición xcluido de la ciudadanía en vi.rtud de la
pr pía 1 )- I o e po.il l utilizar un pnnc1pt proYt:nience de la
d m era ía griega, de aparee-ida má dl! 2000 añ ant &lt;l qu la
ilustración d . empoh ara u idea , y plicarlo tal ual a un pai n
re,,olu ión r tran t rmaci · n pr funda c.¡ue d . c..:a pr &gt;grc ·ar en l, razón.
Ln 1 munJo grieg &gt; la i,onomin ruocionaba por 9u pem11t1a
imuJtán am m la convi\'cncia de lo · ciu&lt;la&lt;lan
(i rual .) ) d 1&gt;.
escLi.Y (no iguaks). Esta indig-nacion e pu d, apn: iar en 1 :-.igui nte
di.·curso on t da u fuerza y el ridad: "Lo ilustrad s jugare n con la
1de. e &gt;mo si fueran p ·lota. d rada. y d e. iuego aparen em m;
L

nto f mini.ta .urg e m h r dcro Je
que en igln
fTl • e den minó la
en d nd la. fi mini ta. utilizar n el
log l ·, para vindicar cierto criterio.
uni\'l'L alistas como d concepto de ciudadanía.
La a I cripcion, d naclITll mo ·e ,, rían e o la ilu tración
c m en trucci ne ·, a í con • ta misma lógica las muj res reclamarían
el p r qué na er con un exo determinad debía e □. 1d rar. e un h cho
con implicacione direcra. n la . oci dad, como I e taruto de
ciudadanía.
La iu&lt;lad ní " · ría pue · una apue. ta por un mund de u jete
de den.: h s y ne de privilegios un con epro qu bll, ca hacer ab ·rraccic' n
co~tra todo Upo d a I cripcione e. tamcntana. en d nde lo importa.nt
·errnn lo mérit1 i . individuale.· ) no los ad cnptiYo. p r tanto . er , arón
muj r erí a.lg de Ir que . e d beri. hac r ab. tracci( n.
L igualdad que or &gt;rga la c1udadanfa también t ndria que
up ner un derecho igualiLa1io para todo~ lo. individuos de una
c lectividad, c to e lo que reclama ·I feminismo de la ilu tración.

l li tóricam nte l mmimi
es e proyecto cultural y políric
ilu tración el iglo de la. lu e
mism&lt; argum n o ilu:-u-ado el

~ lhitl p. 8.
, /bid. p.S.+.

' \ akárcd \md.i.:i Dd 111iul~ ,1 /,1 ¡~11,1/dnd. Harcduna: ( mic,../bl11sc1fia. p. 17 1 • 1993

' /bid. p. 8
4

~ F.ntendcmo.

c1udatbni~ como ·•ci derecho de rleg1r y sn dcg1d.1 pa.rn la~ in~otucmncs
rcprc~cnrnuva ". \':ucárcel ,\md1J 1 , J111fílm1 dr ln.r 1111,¡trrs. Madnd: Ed1cumcs at..:dr~. p. 21. 199~

49

�LI femmi. mo es una filo. o fía política de La i_gua1Ja&lt;l 9ue sunplcrncme,

orno claro y di. omo on todo lm, principio~ e plantea lo siguiente:
admitida La igualdad emr codo lo . t.-rc hum, n en su procurn de
;1quello que cun. ideran bien s, ¿qué razún ha, para 9ué l:1 mitad de los
ere human i , d coleca\'o completo de la muí re , no renga 1
mismo derecho reconocido. a tale¡; biene. que tieni:' el co\cctl\'O
e impleto de los humano? Esa imerrogación es el origen del pe.nsnm1cmo
feminista ... ~.

Pero una revi.ión t ·órica d de el racionali. mo n&lt; era sufi i nte
para d de arr llo dd femin.i mo como lo corn cem
n la actualidad. La
teo1ía ·e vincul · e n la práctica para dar pa o a un mm·imiento cial
qu r inYindic:uía derech l ícimo de la, mujcre.· cuando el discurs
equip raba a la mujer c o I h mbrc en cuanto a u c ndici · n de
ciudadanía.
Es por eil que ristina [oLina h, ce refer ocia al uncepto de
femini m &gt; e.le.de un doble punto d \'i ta: canto de de la pe pecriYa
t )rica como &lt;l sd un plano práctico y políti o:
pt dt fcJTl.lmsmo c. r." t mado... tn 5U . do ~tnltclos
fundamentales: pnmt.-ro como ''teoría f ·mintst.1" que supone una
re,·isión criuca de la. con Lrucc1onc:~ teóri as que: hablan nhre la
mujer. , . \ egundo, como mov1rrucnm orgamzacln de mujcre dispuesta:
a cambmr. u partí ular. icuactón Je uprc~i6n.

El conc

E. ta idea d l le d · f miru mo e mo leorfa ) e mo ¡ rácrica
\ mlría a tener u aralelo en la r voluci, n fr ne'. a, la cual . itTÍÚ como
cri ·talizad ra y catalizadora de la id . ilu. trad que de. &lt;le hacía má de
L O año. e \ nfan ge. t, ndo en francia am ~ de d r inicio el

mu\'imiento armad .
La ilustraci 'n nm , , imü,m un persp ci\~a cli lécric '' n la
cual la raz 'n universal qu lib raría a rod el género hllmano, no
t&lt; mal a en consideración Je moclu &lt;lir cto a la mujer por qu : "la muj r
L¡ueda fuera d dla c mo aqu 'l
ctor que La· Luces, no quieren
iluminar. 111 "
En . te cntido, vcrno. que d fraca. o d la 1lu. tración e da por
n llevar a la práctic, la ide,. de igualdad para toda l. soci &lt;lad.
conc pt la,· 9u íuodam ntc' ~ t' m &gt;Vimientu i&lt;l ológico y político.
- l/11il.

f-1 mos dicho 9u el fi minismo urge preci amente en

te m mento e.le
reflexión, p ro para ubicar l inicio cid prim r cexto ferruni ·ta en la
h.i. toria d la humanidad existen &lt;lifercnte. punt ,s de \'i. ta.
_ _ _ Cn algunas oca inn . ,
ha intentad&lt; \·er lo · orígeoe del
terrurn mo e~ la :rea ión de obr. s literaria o cicnóhca. de mujere a lo
largo &lt;l~ la _h~ tona_ &lt;l L bwnanidad. Pt:ro e ta bú 9ueda de l s pnmero,
textos tcm1rnsta. m una ubi ación e nt xtual e hi tónca pueden anojar
resul adt no muy pr 1. o..
·e ha tomado ·n oca.ionL. 1ca.o de la obra de ~ri.Lin de Piznn
9~e _, ~' ió a finalc _ del iglo ~ ·rv r princ1pi
el •·v, e - &lt;lecir, ·l p ríe do
111 t~nco denommado renacimicnt . Fue un, pi nera c mo mujer
e cntorn ya que mma la palabra por primera n:z \' u iliza el nominali 1110
de l_a baja edad m clia, en donde &lt;leja claro qu □o- s pu d den o, tar a 1 ,
muierl! · como un I que homogéneo.
.
u obra llamada Cite rle Dtm1e.r, ( 1405) lo que hace
p ner de
mandic_sco gue lo rnl, re. caballerescos no deben ser oh-ida&lt;los y por el
comrano, delK~ rernlorarse y re. ignificar
ya c¡u 1 código de In.
aball ro. e: dtlmder a las mujer , , l c.1u, ap ·la Pizan e. a Lma ética de
la razón.
_ . _ P &gt;r lle n pe d mo. hablar d su obra como el primer rexm
t m1rusta, no basLa con c.¡ue ella e haya atr vido a tomar la palabra por
c1uc no \ 111d1 • ninguna idea de igu,1ldad. ,11a sól menciona cierL
queja el ' algunas mujer s, pero no cut. oona el orden s c.ial ·. t, mental
ni la diYi 1ón ,xual del trabajo.
'
. l:n cambio e pue&lt;lc in cribir en donde podcmo. decir que su
traba¡n e, lo qu' elia ,\more' s d mi ría orne un memorial de agravirn; v
no prcci amcntt como una , mdicaciún f mini. ta. En palabra· &lt;l eli.~.
un m monal de agra, íos e :
... un :enero ,llltl!-,'llO, rLCurru1tl' .1 lo hrgo de la h1~tnria d1.:l p.1mar ado:
p1.:noJ1cam ntL, la. muJt.:rc, t"Xp,1m:n sus qucps ,1rnt lo .1huso, de poder
t¡ut· dan muc~r rn · ncr1ns \':lronc~. drnn. tao&lt;lol.1~ \'crbalmcnr en l:1
liwr.ltura 1111s1ihrina o malrr.1tand11h h.1~1:1 tÍ'lcam ·1111.. 11 ponen tn
cucsnr'm l.i j1:rart1ui•. dL p1 K.kr entre lo g n ro 111 , indican 1:1 igualdad.' r

1~n caml io coml) el primtr tc:,ro \·indicat.i,·o si.: puedL i.:. rnblcccr
~n el . 1glu ~ ~vII con PouLtinc: de: la Barre, fu · un . aCl'rdote l!UL cscribicJ
l1bros sobre teoría femirusta. hra un autor r, cionalista ·eguidor de

p. 91.

n 11n,1 \lolma, )p.Ci1. p. 211
•• Vc:t.e tamhwn .\mdia :1lcirccl f),/ n11uln ,1 /,, ("llald/ld. Op. Cit.
111 1111d.
Pi:11t

490

iI

morm e·,t:11a ·¡1t111p,, t,l

lw11ms111(1.

. h·mim~mo,. :i.1.1drid: LiTi:dr:1. ¡,.56. 199"
Col.

--1-91

�Descarte . u teorí, gira en torn a aplicar la duda m tódica al campo d 1
e n cimienm en no fiarn de la tradici · n, ni de la agrada e criturn ·
en aplicar la . o p cha a la pi tcmologia. P ulaine ú ne una c ne pc1 n
del prejuicio m n raci nali ta qu De. cart , en dond lo que hace e.
exprimir las virtualidade, d l méc d carte iano para l r f rma de la

··._entre mdo lo prejwaos, ningunc hemo podido obs ·rvar 9 ue fuera
ma. apto para nu uo empeño que aquél que e múnmenre e aene
.obr la de igualdad d ambo. exo.... 4

Para. hacer l análi i de la igualdad entre lo exo Poulnin
r curre a la 1gu_aldad d e píriru qu ti n n canto el h mbr , la muj r
e t e la e~enc1a d u peo amient a decir d dia Am ró : ·

co tumbres 1~.
En la época en la que P ulainc: e.cnbía y n::fl xi naba obr la
narnral za igualitaria d 1 exo s g taba un incipiente m &gt;Vimiento
de mujer al qu
le Uamó el pr io.i m . e tratab. d un c njunt &gt;
de mujere acomodada 9u _ reunían para hablar de li ratura, p e ía
arte ~ ciencia . l,a interacción cntr la obra d P ulain y la [ rcci a
no - matiza tanl&lt; la p ici · n radical del prim ro como la compr n ic' n
li.mjrada d la e i. de la igu, ldad por e. t conjunto de muj re. que
cccdian al conocimi nt y di frutaban, con cierta fünitaci n s, de
trabaj . intelectual .
La. muiere. srJn clfas m1 ma. tan con,cnc1d, s ele su desip;u, ldaJ} &lt;le u
incapac1Jad, qu1: no &lt;,lo conrn:nen en , ím1J pan. r la dcpcndc.:nc1a a
la qut: · tfo ometid,1~, smo 111clu creen que é. t..l e funda en l.1
d1feren ia que la nalural za ha cfü,put: ·w ·nm: dla~ ~ lo hombn: . .
Recuerda mu\ buen que cuando ! libro de I Igualdad apm: 1 , . olo la.
prcoo ·a. lo recibieron con cntu. ia:;mo al de ir que les hacía , lguna
jusuc1,i. utro~ le dier n rnlor . obre todo porque halaJ?;:lba -.u rnniJad;
1ero el re. t hablú de él como un. paradt 1a yuc terua má de ~ralant ·ria
qu &lt;l ,crdac.l. .. 1'

'n e ta ref rcocia yemc 1, id a 1uc tenía P ulain . obre t
preci a .'ele ect que u primer libr . obr "La igualdad d 1 ). C'-m,"
(16 73), había creado en el m memo circun. tancial de . u djrnlga ión
entre h. mujer .

Poulain . tabkcc en prim r lugar, la idea de prcjuici &gt; om &gt; una
f m1a di Lor ionada de \ r y onfigurar la r ~da&lt;l ocia!. En . u. análi. is
c n re pccto a t situaci · n de la mujer t, 61 ce que l, &lt;l sigL1aldad que
e cr ía natural en a ép ca en realid, d ol)(;dec a un prejuicio n el cual
participan tant( lo h mbn;s como la pr &gt;pía. mujert: (Yéa-.. la cita

anterior). Poulaine indica:

2 \'l:.-sc umbicn ( d1a \moro,. Op. 01.; \m.-l1a \'Jlc:ín· l. \r.,o ¡ h/1¡.r1,f1ú. \'olm ""lftr I f'l,tlrr.
Ban:do11a: -\nthmpo. \()(JJ
11 Dt la Barre Pnulamc, "De 1'1:xcdh.:nc~ lle, hommc cnnm: l'q.~alirc de, ,cxc,". Cit.1dn 1.:n: C: ·ha
,\moros. lw11podr /0111111.r,1111. Col Fcmm1 mu,. \laclnd: ( :itnlr:1. p. 14-4 l91J

492

?~

El plameamiemo
P ulaine es carte ianam nce ruódo ,. podría
r~ u1;11 e ª. 1: el pre1wc10 relacionado con la de igualdad de 1 ~: cxo e
e ma_ b anad_ } anee mu, ergo, . i p dem) refutarlo (Jerivand ele la
premi a cant:SJ.a.O.ru que 1 . pric no tiene cxo), a ~ rooa I p dremo.
hacer con l do lo · d má. ; • dich de rr , mod
habrem&lt;
comra tad la condicion
de posibili'd d, Oo o• 1o ¡'·ogica
·
mo
pragmaaca~ del programa cartesiano dc.: lucha contra d prcjmcio
ampliado -con connomciones ilustrada .. al ámbito de la praxi soaaJI .

¡nm r aná)j_j·
orno pod mo
b ervar elaram nt
pr p1am n fe mini ta e
l d p o ul am
· , J cu al e ba. a en un
rac1onali m I a tant
fic·1 nte Y por l tant diríamo , ilu erado
(aunc¡ue st ~t r no
pu de con idcrar como ilu. erado).
en e. te
aut
r
d
nde
rna
puede
apr
ciar
el
ri
n
pr
-ilu
tra&lt;l
d
1
e
·
T
d
e 1enu.ru,• mo.
~an
n cuc~ta la h rramj nta ilu trada p r xcelencia: la razón \ al
aplicarla p_a_ra anahzar la _difi r ncia. ncre I
xo. el autor hall g;d a
la c nclu.10~ d~ que e tienen uficiente ba e para dudar de e a \·crdad
~- P r c~n 1gu1 nt para fi rmula~ la idea d c.¡ue n Yirrud d qu
'.°depend1 ntement le) ex e tiene e píritu v el píritu . ) má
1mp rta~t del r human_ '. p r 1 tant h mbr · y rnuj r 11 igu 1 • n
lo t cnc1al, que
qu mb c.¡ b,c11an
.'
. .c.. 1 e. pmtu, d I cual • igu
"'
P rar e 11 pnnc1p10 · fundamental _ d i ualdad \ no d d ¡ u ldad
.
.;,n t • entid Celia Amor &gt;s d fine al femini. m c m • •· ·
tlp~ de p ·n. amient_ n~ p I_, gi o, moral ) p lítico que ti n c· ~;;
refcr me la td a raCJ nalJ ta Jiu trada d igualdad cntr 1 •e. 0 ' 111 •
. J m~~'imienc femini ta e. un proy cto que surge pr ci ·am nte
d_
du traC1?n, come una re puesta a la ituaci • n d opr i6n en t¡ue
n,·ian la mu¡cr y de de , ntaja frent a un rden ocia! e tablecido

U:

!ª

1~

D~ 1 Barre Poulune "De l'égalite de dem. cxcs". En Amnro,

F minismo • :',l,1&lt;lrid Cátedra. p. 124. 19
:: Cllil ,\m ro (199 . Tit,,,p11 di Tcl!/11/llllJ(). Op. ( il p. 124.
elia Amo ( 199 .Tiempo d, Fmr1111Iflto. Op.
p. "U.

c.,,.

49

clia. 'fim,po de

Ft111i111s111f!.

Col.

�cuya e. cructura la mantenían totalmente:: al jada del ab r, del p d r y
d la decision . D r ch y debere · d la mujeres no e an in critos
con igualdad I d lo hombr porque e□ la época con. ideraba que
n eran iguale .
Al continuar con el análi is ru t · ne d l d arr llo del femini mo
o relación a la ilu tración, debcmo. con iderar c m uno d 1
1 m oto má imp nante del mi mo la noci · n que de l, muj r había
e n cruido R u cau. E t aut r con id rado como el fundad r d l
patriarcado m dern 1' x.plica que la diferencia ntre niñ y niña
d erminan • u ducación.
Para r aut r la ducación d la runa d bería d pr pararla
para la abo aci, n, la renuncia y la surni 1ón a 1 . d e de 1
tro.. i
la educación no I aba to, pr babi ment la mujer . ufriría en
fururo para adaptar· a la. in cituci n (particulam1ente I matrim nio)
en las cual debía &lt;l de. ru:r llar u vida. Rou . cau indica:
l .as niñas deb n ~cr acti,·a } diligcnrcs, pero e e no es todo; de de mu)
temprano han de r pr pen a· a aber comen rsc. Esw desn:ncura, en
ca o de que lo ea realmente, e. in eparable de su .ex • } nunca e han
librado de Ua . ino para ponm· inf rruru m.1yor · . O ben ·nmerer e
al dec m durante t da . u ,ida, que e el freno m::í. 5e,· ro y con ram .
E· necc ari , p r tanto. aco tumbrarla. Jesde pequeña a e ta lmutaci · n,
no ea qu de. pué. le. cue t dcma iad caro. 7 o lo que respecta a la
upre ión de c:tpnch &gt;. deb n . Lar di. pue ta a acept, r el des o d lo
dem::í . ·¡, por ejcmpl &gt; h: J;ll ta e rnr iempr trabajando, hay que
impul ar!. s a que lo d jcn d ,. z en cuando. Dcma iada indulgencta la
cm mpc y pervierte con la di ipación, la vanidad y la inc n tanc1a, qu
. on lo· \ i 10. a lo que ·oo m:b propen:a . Para prc,·cnir e t abus &gt;::dcbcmo~ enseñarlas ,rnrc todo, a , ber mantem:rse en l s limite. debido .
La vida de W1, mu¡cr moclc ·ta e reduce. d bi&lt;lo a l das nuc. tra
mst1ruc1nnc. ab. urda , a un perp ruo conflicto con. t~o ITU. ma. Pero c. m
. just, mente porque de . lguna manera deben parúapar n 105
. ufrimicnto. qu . u cxo demorn,tc&lt;&gt; no ha causado 1x.

Rou seau d arre 11' la vi.ión de la mujer c m in ctior al
hombr y c n un r l cial y familiar determinado por el \·ar · n. En u
dá ica no\' la E111ilio, en el capítul
dibuja a una muj r ofía, como
1•

"fr. Cobo Rosa. F1md,111m1/os tlil p,1/narrlld(/ modmw. }tilll ) 11(0/, Rnrw,1111. ol. h:mm1 mos. Madnd.

Các Jr,1. 1995
1~ Ruu .. cau Jcan Jacob (1979). ''D1~cuN1 ~obrt el ungen \ los fundamcntn de l.1 Je 1~a!J. d
entre los hombres". Ciu do en F.rrri/01 dr C o111l1t1lr Tradu ción \ n na. Je • alu u:mo laso.
Madnd . •\lfa¡.ru. r:i. pp. l r -t

49-1

dcarente de cualid de ). ha bilid ade. naturales par e] onoamJento y d
. arroll d roles de la e era pública.
ntra a la mujer en la i· ra
Pl nvafda, n el cuidado d lo hijo la atención a lo traba¡·os domésa·c·o ,.
e &lt; ,rece o mo r t'bil'd
·
J ad el colaborar en el d arrollo del h· mbr~
lib
erando! , 'de la· carga
·
.
' · d m · · tJca
para que
d dique
enteramente a
la\ 1'd a pu'bl tea.
E. eYídent
·
·1
. se con. ideraba
. . qu . la epoca
I u . Lrada, La mu¡cr
1
d
1
t· tab'mcnt d e amb1r pnvad · c n. .ic1 ram
, 1O e a • u ,. z dentro de e te
am llo m_ o lo conc rnicntc ' la nec idad ' . u ·aci .2acc· , L .d·
rou . ·a
&lt;l
•
10n. a 1 ea
. e . ~mana e _que la mujer pertenecía al ámbitc priv, d ,. su
~dt·acwn 1. debena ª) udar para ral decto corre pande a un prej~cio
e tip de. los. tr,
. \ en a1gunos case s 1
. tad • an eriorm ntc [ r p ularn
libr e1e: • 1 l-. L
·a
.
~m1
e con.:;1 ra n parte una conte.· ración a 1, s te j ·de
d 1
1 1 &gt; autor.
&lt; n re . 1 , to a la ic_lca n, turali:ta de Rousscau de c1u•· ¡,,_
di. f. n:nci,1.
" ·
.
exua 1e d et rmma □ ad. cripcione moral
i 7lrn'" ntc
difer
gu m mur
b ill· ·ncmda entre.: hombre. '' ..mu'¡ re. ' en ontramc,• una re pue
r l ,l~te en la ol ra de i\fary \X olL tonccraft, una de la. más imp rtant•:
&lt;l e a ep c,.
"·

°·

. El '.&gt;_rdeo burgué: d la ' poca da a a la muj r . \ a lo. hombr
e p~ 10, d1tcr ~Le. de cción. , nscguía una ju tificaci .' o para c.ue la.
n:3u¡erts
en al :ímbito de k pri,·ado ,, r naba no o I·,tm1□ t 1a
i ¡ ·e redu1c
·
c1uc: ac. arna, ·smo
1 sobr todo el derecho al c·1ercicio pc)l1'a'c°, a los. vare ne •
en e. t
nttt o, L obra de \Y 11 tonccraft fue &lt;lL particular ínter , s.
··.el fcmini me ha t su pr1mcns
.
•
· · r ."tn d1cac10ne.
tt·onca
en roml .
tlL
Jr~
R · l,1 unl\ crsahdad d l.1 r.1z1,n: la obra• Jµ
.. '''la"'
•, ,~
,, o 11 . ronccr:1t1
. ~' mJ1c~cmn tic lo · dcrechr&gt;s d la muwr, puhhcada n 1~92, se
t.: t~trz,1 tn 11 ,t ,lr lo prqu1 111 . ,, iales tk l.1 cp&lt;&gt;e,1, que hurt.1ban a la
mud¡cr llo. dcn:~ho humano. prucl. madu, por la mstauraC1O0 cid nuc, n
nr en lllrgttc. 1'.

.is. ,d \X·c II tonccrafr
' . . se
' ,·in ul·•" ma' a la e. tru tu r,l d e l.
,~ ) al istema d , dommaCJC n (parri, rcadn) 9uc. a una f1l
t··
c¡J·1tlCa. LII
·
'
.
Ola
•• a , io e. mo la . &lt; ·1 Ja&lt;l 1. su '•poca
li
' u tili. ;,;::i b, un d'I cur. o
na.tur~ . ta parn de. nrruar los c.lcrechos de b mujcrc r negársel) ba·
· ,
·
•
' l &gt;
Pnn 1p10
. . . ar,11.1mcnto: &lt;-1uc convernan al " · róo · i\l r -po 11d cr 1as tcs1..
l
natura IS t a: &lt;le Rou · ·cau, la aut r, e. ribió:
oct ·d d

¡q

Pcut

,1 análi

e n . nn.1 \1 " 1m.1

/&gt;
1,1li,l1m ¡11111m1/11 di !.1 i/11,lm mn. ( J/',

495

Ut. p. _ll,

�i... el subli~c
encamo de la mujer, t!gún ll de criben los poeta en la · re, l ·La', e_x1¡.t •
que .·e le sacr1fiquen la verdad ) la . inccmlad, la ,·irrud se c1?~'·1enc
entonce. en una noción relaci\'a, ·in má fundamento que su uulidad. }
e ta urilid, d e· In que los hombre I retenden ¡uzgar arbmariamemc:.
egún su com enicncrn... apelaré al buen enu&lt;lo de ti humaiudad para
·ahcr id obj to de la educación que prepara a la. mujer para que can
c:po a· , irruo ·as r madre sen ·am a parur del emumccimicnto de la
raz6n
la inmoralid:td refinad:1 1 mémdo recomendado en ... (la
duai¿ón de ofía) e~ el que mejor se ha estudiado para lcanza.r
l iego la eXI tencia de ,mudes

aquéllo fin

L

ropiA de un se:,.o...

. :?!•

I ara la autora n realidad de lo que se traca es de analizar y
criticar la p r pectiva d I di cur o que ~vitaba la auténtica igualdad d lus
d rech
ciudadano para l h mbre y I mujer.
n di cm o
ampliamente difundido y argumema&lt;lo en la id as de algun s ilu trndo
de la época ou au Le cke, I,ant, ere.).
P, r, j\farv \'( 11 · onecrafr la educación de la· mujere c. encial
para c.1u . ta
rzan el poder obre ella - m.i mas y ':'antengan una
ind pcnd ncia relativa d lo varone , la au ra md1ca citand a

;i

R u s au:

9ue fav rccí, la e.le igualdad entr h mbr· y mujere . 1· nt, ¡ recur.or
de id a 9u hacían g neral la de. igualdad entre lo genero , fu un
ap y importa.me a todc te e njunt de aut re. du rrado .
orno e verá a e ntinuación en I · ant L'l mujer tiene un conjunto
de caracterísricas 9ue hl hacen clif r nte del hombre y que la prep, r o
para un conjunto de rol·. p cífic y diferenciado,.
La i!u tración tU\' en Kant a un de u, prin 1pales puntal · .
Para este autor, la razón era ·uficient para la compren ión ) el aber. l .a
r, 260 1 lle, ó a consic.lernr que la naturaleza d la difer ocia exu, l mrc
el he mb · · &gt; la mujer e e rre p ndía con un diferencia ntre logén ro . La muj r ra naturalm nt · in · rior y difi rcnr d ·1 h mbre, é. L
último era , uperior y naturah11ente di eren te &lt;le allu 'lla.
Kant analizó la. r lacione . ciale · ntre el hombre ~ la mujer ,
tra,·, · de un razonami nt qu ·en·iría para ju cificar no lamente la
clifer ncia entre ll
. ino también el acce o a lo. role del aber , &lt;l 1
trabaio. La mujc1 ticm: caracteó tica que le ,on naturale ~ que, on
perf ctam nt ifi r ocia! d las del hombre. Mi ntra la mujer y su
in et · on de rd n p1-iY, d , eJ hombre y u rntere:
on &lt;le rd n
común, de orden públic&lt; . 1\ í Kant ·stima qu

Rou 1.-au dice: "Educad a las muj re: como hombn.:. y cuánto más e
parezcan a nu ·. tro sexo, meno p1 dc:r tendrán obr no otros''. Esto c:s
ex,,crnmente In que prercnd, . ~o di:. c yue reng:m p d r , obre lo
hombre , . ino -.obre !las mi ma. 21 •

... el gc:ncro femenino cs msi:nsible a todo lo c:¡ue ca d1:b1:r u nbligac1on.
1~11:i~ hacen algo sólo porque l¡uiercn. 1 el arte con:1ste en hncer 4uc
quit-ran sól 1 lo que i: bueno .. .'' v ma. :idelam die : " ... Lo que el
genero fcmeruno Lienc e, mas 1mpul. o ) corazc'm 4u · carácter. h
orpr ·ndemc 01110 el exo fomemno es towmemc 1mlifrr me al bien
comlln: el ym:, aún cuando nu srnn im, nsibles h. c:ia hi~ pcr. ona~
parucul:lres lJUl conocen. í lo ~can ·n In 9uc coca a la nociún del todo,
que no úcnc para ella. ninguna fuerza; en tamo esto no t:
comprLndidn, lo cual fa1·nn:rc su naniral mclinaciun, a.JSlcn al curso de
los aconcccimicnto , piensan que es absurdo (ICuparsc de algo má l¡ue
de ~u pmp1n prm·echn''.

L ducación como elemento c ntral de la fe rmaciún del r
humano ti n una influencia L talm nte dl!cí.irn en la oncepción idea
que _ tiene &lt;le lo éner , al entender c. co, la amora reclama una
igualdad c mplcta en l cducaci 'n para d m . trar que I s re. ulra&lt;lo
rían iguale. en varan que en mujer :
Luego, déicnno. alcanzar la perf cción corporal pcrm1tié~d~nos ha~cr
d mismo c¡crcicio llUC a los ruño , no . 0111 durante la tnlanc1a, ~mo
uunb1cn n la juYcmud y podremos aber ha ta donde se cxuende h1
up r1ori&lt;lad natuml d l humbn:22•

P ro Rous eau, aunqu influyt:me y c.l tcrminant para la YÍ i &gt;n
d . u época no fue I único qu nutrió con us ideas d discur o i1u. trado
2&lt; 1

\\

ol\ mm·craft 11an· 191r "Vmdic;1cuin de !u, derechos de b mujer•·. riullln cn

f1,111p,, d, {t111iJ1m11tJ. : l.
21 \\ oll~wnc:cr~ft !\lar,

dia Amoró ..
I em1111. mo:;. \l:ulnd. ( .á1c:dra. p..,11.
1 i11d1mrim1 di lo! dtn:d11H d, /,1 11111¡&lt;1: \l,1tlnJ 1·.d. ( .,itcdra. ln,rmuo tk la

_; · Je! todo e, idcme que lo c.¡L1e Kanr ju. tífica e. preci amente la
di · r ncia ntr d hombre ) la muj r, &lt;l ele el punto d Yisra d su.
car, tcrí·tica:, e. n i, 1·. ) &lt;le ·1hí . derivan los &lt;li tinto tipo d role· \
funcion . (publico. ) privado ) e cada s xo. J .a. caracL n uc.:
fem nina. d terminan no ·, 1am ntc su carácter y per. onalidad, también
determinan . us funcione en h1 s cicdad y el rip d, crab, j y cc.lucación

l\lu¡c:r p. 193. 1994

J-....,m Emmanucl "f!lf,ht1d1r1111~t11 11hn d.1.r G,¡,ih/ dt r \'/,1i11m llllfl /.rb,1h,11r11 (Ol1Stn,1rio1Jt! .mlm rl
d, In i&gt;t'llr1 1· /11 ,11/,/1111,)" (Ld. \X 1sd1i.:Jd) :i1..1dn l'O' Po. ml.i 1--.ubiss~ l.u1sa. lr:,Y1 1• }"Jrlln,1.
Madnd: EJ. l lmJ . ) ! loras. p. 1 &lt;N. 19%

!.l

mIfl1111111fn

' /bid. p. 22".

496

497

�al cual pu d n cend r ~ al cual tienen d r cho.
La ilu, traci ' n le ofreció al fenúni m a tra,· ·. de un onjunt de
in trum ot y e trat gia para la reflexión la oportunidad de p der
f rmar un corpu. de c n cimient para intr &lt;lucir e en el debate
ide lógico qu se o- staba.
La ilu tración y us repre ntante centraban u atención n cl
ciudadan ,. u d rech . ,n u definición del hombre m del la id~
ilustrada n~ incluía a la mujer y cuando a ella e ref ría l hacía
aludiend , l r le y funcione 9uc la cied, d ya les había a ignado de
ant mano.

La iruación de de. igualdad ntr muj ce y hombre. n fue tema

a trata por lo ilu erado.. n n l cnti&lt;lo d al!!O qu d b1a . er e,·icado.
uando algún ilu trado
cribió obr las muj re lo hizo para
di~ renciarla má de lo he mbre . La wfcrcncia que en la ' pe a . e
gnm1an ran de caráct r fuodam ntalmente social. La mujer era
ocializada en el b gar para cumplir ce n una misión, la d . er madre.
Toda la influend . . estaban de tinada a la con. rrucción d u
id ntidad a partir d I pap 1 y de tin qu 1 te caría jugar n la so i dad.
u amp de acción ra l dom ·. uco y su lib nad . e ejer ía en el. D
est m d , la socializaci · n de la ni11, condicionaba d d . tino d la mujer
y la ubicaba en u . ici lo qu jusúficaba a . u Yez lo i_nnecesario de una
ap logia d la i uald, d. imultán ament 1,
cialización d 1 , an' n lo
¡ reparaba para u de tin
upar un pu to en el i, tema pr du tiY
y/ ) e roa d &lt;lecisic ne d I E ·tadc , ser ciudadan

El
Dc. d que nue tr, . predeces ras f mini ·ta luchan n pnr
reí, indicar para lt Ja. l. per ·ona. el e me pl&lt;&gt; de ciudadanía, el
femini mo se ubicú como un mm imi nto opu . ro al e cnciali~m .
En este sentido y , unqu · mos mm·imientos d · mujeres hagan
su,·o d término ~ mini t , n realidad, é lo a(.1u ' 1 yuc . wn idera
b ·red r de 1, trndi 1 • n 11u. trada, e. el mm imi nm fcrnini . ta al qu no
r· fcrimo en cst trabajo. P ro reni ndo cn cu nt, que la idea ilu 'trada
de igual !ad terna yue p ·nnear en todo lt ámbito del mi mo mod
com lo hizo la id ' ª d , la c.lívi iérn e.le los cxo .
H, blar &lt;l · xo n &gt;: remit a un a. unto &lt;l · índole bi &gt;lógica ) pnr
rnm
t n m
ue difer nciarlo del ?; ' ner &gt;. -&lt;. l µ; •n ro ·e Ya
49

con tru}t:ndo de modo tal qu cuand na.cerno e nos socializa d
acuerdo a lo gu n det rminada
ci dad
con idcr, que d b er
una niño
un niño. l □ clu ant d na r nue. tr . padre. habrán
pe~ ad n cuál erá nue. ero futur y, qu dep n&lt;li ndo d J x la
: oc1ed, d m~rca una gran distinción d lo qu e csp ra de cada uno. ~sta
idea ha erndo para explicar la divisi ' n • natural ' d 1&gt; r I •n función
de la di ferenci , biológica , qu erian la 1· u ti ficación &lt;l l
·11,r ren ia.
en cuanto , los rol
ciale .
da oci dad define ciertos ,·alore ) norma qu de , cuerdo
c ~ l._ cultura &lt;l t _rm_ii_1ada erán lo gu pr valezcan. El prim r ag nle
oc1aliza&lt;lor es la famtlta y por tanto erá en ella dond a la. niña
1
sucialü:ará d manera di tinta que a lo niños.-~ La fra. can e 'l br de
Beam·oir:
:\.o ·e nace mu1e-r: se llct-,&gt;a a rl . • ingún d tin b1ológico. psiqui o,
econorruco, lldmc la tmag n t¡ue revi e en el s no de la ocicdacl la
hembra human.1 ' 1 •

, En e ta fra e, la ,tutora de me y r um d una ~ rma clara la idea
~el genero, ~on.¡u s par~ muy I ien las diferencia, biológica (que por
supue. to _existen) -~_permite pcn ar en la po ibílidad r ,aJ de que en 1
plan_o &gt;c1a1 s, di.terencia no tienen obligatoriament c.1u traducir e n
detnm nto de alguno de In g · n ,ro .
Debido , qu la. p rsona no d sarrollruno o un medt
: imbóli~~ y fi ico, nuest~a identidad se ya a con~ rmar por medi d la
1meracc1on c n otro nuembr d nu ' tro grupo cial así nu stro"
&lt;le. eos, sentimiento } xpectari,as . erán lo. ,alores que la cultura
srablcce '6 •
l la ta t' te fil mento hemrn, podido ob, en-ar do. idea.
lar_amcnte opu , ta. : la c.¡ue e. tablece 9ue la educación a tra,· ·, d Ja
oc1edad, la e. cuela r la familia cktermma lo r ,1 '- octalc,
rnfigura a
l. ._per:ona ) . u. caracte_ris_ticas de ncro, J la 1d a que e n. i !era c.¡u
cxi. ten la e fcra &lt;lome uca o privada y l:1 pública, la, cuale,
c &gt;rr . pone.len a las di_frrencia : exuale. corre lo. h mi re , y la mujerc&lt;; )
q~ han sic.fo ampliamente m ncionada¡; a raí;,; de !a a □ marcad,
&lt;lih r ·nc1a que CXJst el ·d · la cfü l'-Í • n exual del trabajo, y n ~¡ qu a la
T

f

'◄ c.¡·r. .uv Ruetl. { .,1nnd2 1 Dd \ alk 'I\·rt : a ( 11/l(m 1 \,:,;11,1/uú,J. •\1adrid: nl\T r 1dad
de l..ducacuin a D1 uncia. f"und. c11m l m\ er ·1dJd l .m¡m.:sa. 1&lt;JI) 1
: D~ B e'1UI , Hr 1mont / ./ Sf~11~d" .-1xu. \k 1co. f ondo ,_k lultur:i l .conúm1c. . p.11 196
Cjr. an.- Rued:i L1 nnda r 1 cn:s.i del , .ilk (, ;111m 1 .kw,1/idr1d. Op. Ut. 1991.

499

,lCIIJn:d

�on ignó en la , fera d h priv, d ~ al hombre &lt;l _lo público.
~ :i ten dif r ncia muy marcada· ntre la ac v1dad qu
r alizan la muj r _ ~ la yue realizan lo hombre a cada 'n~r s le ha
asj ad ( ocialmence) r le- en la hi tocia d l: _humamdad. ., ta
.
j rarquizaci · n mue tra qu 1o m,, cu ]mo
. h eg moruccJ ,_, lo femenin
ub rdinado2••
in mbarg
ta gran dicotomía (emr la e·fc.:r [ úbli a " la
privada) no pu de nrcnder e como alg h mog' ne -

muj r ,el

Por ello, pare e nccel-ario tc:ner en claro que_ h J1su~&lt;:3ón -~ubl.icoprivado no es unitaria, 00 compr nde una umca po_s,cll&gt;n s_1no una
farruha compleia de nposiaones, no carentes de , in uhlcion pero
1ampo I muruameme rcdu tibie•!.

Po&lt;lem decir por l taot , qu lo póvado cocí rra la r lacion .
en un e. pací r &lt;lucid , el del h gar, 'º l ual _J , al r . del trabajo
domé rico de I mujer n se le ha dado la r levanaa qu aenc p ra la
pr ducción d bid a la reproducción fi 1ca y . o~ial. Por lo t~t e
imp rtam esta vi ibl di. tinci n d e er~ debido a l_a ·. di_f rente.
maneras en que , n int rpr tada d pend1 ndo _d la d1 aplina Y el
nfoqu t ne el qu
haga u,o para l cstudto. n t momc.:nm
ría útil mencionar la forma n qu a, t •U n) dcfin ~ los d s mund ,
1d lo público, lo pri\atlo:
... un mundc lumino o " reno, nlúsimo que: yo ní . 1qu1cra . ptcho ~ Jd
cual \o único l\U r: e. que e indudablemcnt~ mejor que: el qu~ ·o
habm , tt:ncbro u, ce n u aan isfcra e, s1 me p1rablc por su densidad.
r 'ptando
·n contact •\ .u alcance de
bs
con ~u suel u l·n ,[ que ,. •1,•an·•a
, ,u,
•
,
•
ma gro eras , repuhrflante r ·,ilidaJe ... 1·1 mu~do ~1u pilrn 1111 e:ta
cerradt&gt; uent un nombre: se llama ultura. u. h,1b1mntes on mJo~ ello
J j s :,.o ma:;culino. Ellot-t se llaman sí mismo hombre y humarud_a&lt;l -~
su facultad Je residir tn el mundo de la culcura } de nclim~tarsc en el. 1
le pregunto a uno d
o hombre!-. qut e · In que haci:n d Y todo. ,us
dcma comp,tñeros en ·s mundo me co~tcs1ar,1 t(ll~ mucha . :,sa,·:
libros, cuadro , e tatu.1., ~mfoni;h • p,tracos, tormul:t. Jio e, ... ame e~to.
;trgum •neo tan cooYinc me , mt rcorana rnn do 1hdad y 1lc:ncto. Pi.ro
mt quedaría pcns, ndo no en 13 injusac1.1 m en la arbman:d.'.J Je _e~.
cxclu. mn apli ada a m1 , a mis ompañcrns de cxo y de _mlurturno ...
sino n qu enrone · no ennenJo de nm!!,una •~1anera como es_ lJUc.;
cx 1 ten libn,~ tirm'.1do · pnr muiere , cu:Hlm. pmrados p¡,r mu¡erc~,
~

( /r. \moros Celia. l lfllt/JO d, 1 n11111mm. ( ,¡,. 01. 1&lt;&gt;1r
.
1• .
,-~ Rabom,,,,o
, t· . ora .. publi co ,,n , . do" . 1·.1,, r•••\ 1~c
• ,1 / •-/ J,bal, t l'ln111iJta: Pm•ad11- I 111,/rrr,. Mex1co.
\ .r \rio 9. Volumen 18. octubre. p..l l')IJ8

5O

estatu. ... ¿cómo lograron imroducir su contrabando en fronteras tan
cclosamem · n¡.,rilada. ?... 2''

E ta cica clarifica mej r la vi ión del mund d la cultura qu ·
ubica en e a
~ ra que n &gt; otra , al igual que mucha femini. ta
&lt;lenominamo pública. sta e era la visualiza c m algo ajen a la
muj re. ) al cu • tionar. e Ja pregunta del p r qué hay muiere. 9u
lograr n ingr · ar a ,1Ja i
. upan que a la muj r · no nos jnt re a
crear )' no
n con idera capace de entrar n ella. Par, no. Lras la
e. plicación , pu d d r en función d 9ue, al no er "natural" t, I
exclu ión, xi ·tirán iempre mujere que tran ·gredan la regla·.
on d fi n, m n &lt;le la intr ducción masi,, d la mu¡ere al
m re, &lt;l lab ral, e in.ici, I I ne ) paulatinc r conocimi nr &gt; d la.
funci&lt; n s
la muj r n la .ociedad .r .
riginú
la
u
introducción formal de la mujer en la economía. abe de tacar que 'SGL
incipi nte entraJa d la muj r a la conomía en un piincipio fo ólo ·n
alguna· área , . pecifica. . aquella n la qu la mujer pudiera eguir
~ rol ngando I rol que 1 · corresponde' y por lo Lanto no formaba pan
de muchas ou·a área que parecían Yetadas ha ta entone , como lo
m ncionan:mos má , delante.
La fcra públi qu e la que
le ha a ignado socialmem a1
h mbr · y en b que son la
n mía, la p lítica y la culrura las qu
fonnan parte e el lugar en donde · coman la decisione qu l ermcan
, toda la
d, d n general y 11 van c n igo el po lcr era ccncler a tras
gen racione por que e n ta fer dond . .crib la hi ·toria el · la
hum nidad ) por lo tanto una hi te ria qu ha. ta el m mento ha id(
contada . ólo por lo · hombre · y de lo h mbrc .
La razón y la obj úvjda&lt;l e ract rizan e ta sfera y es p r dio
¡ue las muj ·r · 9uer ·mo ac eder a Ua, pero para ello e n ce ·itan
c&lt; ndicione. Llue le fiworczcan, mientra: · xi ta una &lt;lifcrenci. marcada n
uanco a ducación salud, etc. n · · puede hablar d un desarrollo
humano ólo para unos cuánto , ino que . e Li ne que ] grar que
hombre. y mujere reciban lo mi, mo benefi io .
E t s antcccdeme )! re las d igual la&lt;le ~ Ja con. u1.1cción de
la identidad fo menina como la id nada&lt;l ma. culina, n la que dan pi ,1
que en detcrmjnada ·ituac.ione surjan di, isiones como la divi, ión
sexual d J trabaj que tanto ha ayudado a lo· sist ma: político · y aciales
:!'l Castellanos Ro,ario \frd1t(l/1llll n1 ti 1111J/lflll. Amulogi.J poc11ca prcp. rada por Juhan P:11ley.
:-.léxico: l·ondn de Culrur:i l•conom1ca. p. .283 IIJ 5.

01

�d la acnialidad '.
El trnb, j&lt;
me c. t g ría 1mportam para d anáh í. dL la
onomí, de un ,ci ·d. d
imn duj on I rc,·oluc1ún indu rrial. En
u &gt;rÍtT ne , la rcH&gt;lucíón indust1ial fu un prncc o ec m6mi o }
pr Juctin&gt; d , rr lla I undam ntalmcntc en lnghu rrn ~ con i te en la
m L¡ujnana para la pr &gt;duc i ·m on la con ecuem
1mm&lt;lu ci &gt;n d
tr. m.formaci( n del campe. inado ~ el lr, bajo en lo. tall ·rcs art ·.uul ·s
hacia el obrero asa! ri. Jo.
En lo cal! res arte an l · , prcdomin:mt mente pmpi daJe ·
am1liar . d trabaje • de arrollaba ind1 anc. m ·ntc p &gt;r hombr · ) P &gt;r
mujcrc., p r na mayorc. ~ m •n m::s, la producc1&lt;'&gt;n dcp ·ndí de
cfü •r. s mi mbros de la famih:i ~ no l,}11 ia una d1srinc1on clara cmn: lo.
r les de la p r-on. que particip, ban en unción d, ~ e_. o o etfa&lt;l. . n
la inm &lt;lu ciún J la maquinatia ) la paric1ón tk. las tábrica. la 1tuac10n
cambie'&gt;. Lo. rnUcrcs arte. , naks . e 9u &lt;.Ltr &gt;n , a 10 · ~ ·n l.1 quiebra pe r la
e mp rencia que k pr · nt, an la fábn , o e tran:f &gt;rmM in t:n
f:bri as p ·c.¡ueñ,1 · un la introdu c1ón de maquin, n,. on e tL nueH&gt;
pan rama . rcc rgamzó la pr )Jucción y :e elc:cluo una e tncta
·cpar, c1 n ele fun i mcs emr h &gt;mbrc \ rnujw.: . Lo ,_are m; ) lo.
niñ ).• cudían , la. fábric,. mi ntra · que tn u gran ma\ona las mu1en:s
p rman cían en ·us h , re . Con l. nue,·a di, isi · n . exual del eral , jo en
la re, olución in&lt;lu tnal el • !ario era g. nado por el , arón m1c0Lrn qu la
muj ·r pa &gt; , d ·1 nder ·c númic, en ~nie c.lt: ·._ te.
.
La re, lucion indu ·tnal . aceleró c in el pmc so d · acumula ion
de cap1tak y el d s. rr ,llo de i , cnros r ·cnológic · nuc, o. que
f:l\ un~cían la pro&lt;lucti, i&lt;lad le la m. quinaria ) lo · 1. r ·ma. tk
rr, n ·portac1ón dc h1 ne· y p r ona .
f:I 'iÍ:t •ma apHali. ta por d u.ti sc ha.n &lt;ll\ i&lt;lidn h.., e fcrn \ la
111, ncr:i el · acceder a las n:lac1nnc~ 'iOCtales, h. c1 n cgmdo que la mujcr
&lt;..n arguc Jel traba¡n lrnm: . uc11 \ 1 homl re . L &lt;lcc.\Jc,tsc ,\ l.1
rnanultn ic' n 1 1 hogar d ti· la csf&lt;..ra public1, lowando 1u · 1 hombr
ohtu, ter, un r ·e &gt;no imien o y una rcmt111crnc1on .1 Sll rrnl a¡o fu ra del
ho ,Ir, mJL'ntra:- t¡uc para la ·mu¡&lt;..r ne ,1st · c.;I n.: e no im1Lnto m fa
r mun ·ra I m p ,r u tr, hajo domé 1i o
Ci-t&lt; s rol•.. 1..: p 1fic1 ,.
on in t.1ur.1&lt;l s por la ·ullura
pr ·dornin, nt ,
n ddini ios ¡ or ella mi ma. b. to r ,les
1nscitucirnultz,tn ~ .1.: 11 , an a caho a tra, ~ de la 11 i.ilizaciún ·n el hog.ir

~· nr. (

la vida e 11d1:1na, ya que el rol, e to c.¡ue no. 0 ro. ,. no otra ,
_bsen·amo del papd Jd otro u otra, es decir, aunque rl'ncm &gt;~ &lt;lcfitudo:
Ciertos role.·. la m, ocra &lt;l U ,·arlo a cabo se cumplcr. dL acuerdo con el
rol yuc ob L·n amo J nuc rra madre. nuestro padre. In \ las vcdna
ere., &lt;ll lSia rnanna_siempre rcpro&lt;lucm,o. l'I r JI que Lcncrno, a ta m. 11 ~
en mle'itr, , t&lt;l,1 e.liana.
\

L'll

0

. 1&gt; ll1U) 11111 orra111c connccr d igmfi ado Je! rol lo &lt;.¡ue e en
rcalt&lt;lad
co1nt se dc.:'iarrolla
·
J una
,
•\ •b manera
.
,
, •n 1-, , 1·ua coa·c11ana
le
1
P r nna. 1• 1mpr
&lt;lifi
. nant ·al cr cóm &gt; vi uafüan i.:•11 , -- I&lt; ls ro tes la
cr ncu . la. ~rnnodt:n 1a · para yue podamc ono Lr la manera ~n b
1.¡ue L' forma la 1&lt;lL·nu la&lt;l dt: la · mujeres.
Pero d rnn &gt; imi ·mo J · los rok~ ·s ·olamrnLc d pa n inicial. En
r·)·,1hd,1&lt;l.
· tl'
I on cc:r In
. roles. . prLpara ,\ 11s
' pers nas
· ,1 Jar
, 1.:,¡ r aso ·tgUJCll
im &gt;10. la lf'ln tonnac1on. na ran form. i 'm que no ha de realiza.r-;e
m~&lt;lamlt UL' ·e111n1, dt:s&lt;lL lo falocforrico hacia In gi.nc émrico, •ino
dqando &lt;l • lado ambo: L ·m:mus para incorporar una daci n m ·diáti a
&lt;lifcrcmc:
.. i',lo Sl ru ·d' llp 1.1r u: HrJ:iJ la lú !1 a '1111111; ) u jcr.trlJULl
r• nun 1.ind11
l'll gl.'tllr.tl .,1 c(·nrro al Jcslo &lt;l·· un "nlr&lt;i 1( J
1
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t "l'&lt;I l (' lUl'
t xi r,1 d uno 1n1t'. ~ue I Jo • (,1 1mpk- anrt · Jd Joblc. Pi.:n. ar i.:n la
Ju.iltd.t&lt;l t ual c. 1gt· p ·nnanu.:i.:r 1:11 la Jrii.:rtncia. e~ &lt;lt'ctr. 1.:s1:1 cmn: los
Jo • IX n :tr l 11 b tltc nJ:1d m \.jll ·ri.:r \ ol, r a lo m1sm1, m .1 un,l
1&lt;ll'1111JaJ 1mpk-. b1 ron:lcurncía: n.: nunciar a la lr'1g1c:i Jd ccnrm , a l.i
mc1,11l 1·a J l.1 pn 'l'lll'lit p.,ra 11. :ir cnfrt:nrar: a •. r,1 &lt;likrcnct:I
trrcJu thll \.jUt 11t u i.:re b m1x.11uJ. L, mt ttuJ Jr:1 !Tia en dt:cr11, una
c. tmuura pur.m1t111l.' J1tlrtn11.1l en la cu.ti caJ.1 uno d los r1.nmnrn, 110
de.TI\ ,1 dt I orro 1

•\sumim &gt;. , t&lt;mformc a lu pn..,npms fundamcmak· dl'I
femini . mo ilu ·1rad11. lllll' la pa:ona no nacemc, b1ológ1c,unc.:ntt:
pr ·&lt;let ·rrnina&lt;l, a , i, i1 un mi · ·rabi ·c1Jo, pl·ro i: · en ·1 ord •n ocia 1,
~ulmi:al, i&lt;lcolc'igi o \ ·1mholJ o dnnJL . e hallan lo. attumuJt&lt; · dc •. rn
~ ·qwda&lt;lc , 1ue. e han lraduciJo en la pe, ·ici6n d1.· sumí ·iún J • la mujer
~ ~l p, P I drnmnanrc &lt;ld hombre: ~ ·ca-; diferencia 'n la e· mctw·a
1 rar~ui a dt la so ·ic&lt;lad . on las 1.¡ue &lt;lcsl'!nbncan en las m1a ·1,m s dt
cc,nfhcto yut ha~· en la &lt;li\'tr ,l 11n11ucionc. , ociak- . 3:_
La tl'orí.1 Je..· gé1wro 1.: un re ulra&lt;lo Je la hú. yucd.1 t¡uc.· mu ha

J tt/ (, llf/1
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503

!J•"'•

�calm ·nr mn, r } qu; l d .
a qwndo s d cidi , u ar el conc peo d
qu com , ariabl d
disciplinas &lt;l la . Íl:ncia
c_~grup_ac~ ~n n e nuey , u u o en era
ciedad I b' d • _oc1 • ' lr\10 para prcci ar qué ·ra l que I_._:
• 1a tan
n minado
definid
ma ·culín . El g , nero como cat, ría
como l frm run y l
tal •e r fi r a:

mu¡er fcmiru ta h n ·tad realizand pr curand cubrir 1 · , ac1 &gt;
t 'ric _ qu cxi. ten n la
xplica i ne-. del rden ci.-tl e&lt;;iabl ido o
bi n re-d firu n&lt;lo l . r I y [uncíooc.
iale &lt;le la. mujcre: ·n un
mund
r aniza&lt;l p r , arone . •n est
nndo la e, ·o.ría Je géncr&lt;
ap rt un e njunt di.':
ne ·pto y val ra 1onc. 9u o&lt; p •rmit ·n
t&lt;l mi ficar y rgaruzar un e n cunicnt cienúfic qu · -;ol a ulcima ·
fecha se en u otra d . , llad (r &lt;la\ia de m clo umpiént ) por

g ··ner

- la stmboliz, i6n t¡Ul c:iJa cultur.J ..
c. r blccr ndo norma
. . ,
cbbom obr la clifcr ncia . . ual.
.1
)
xptcrau,·as . aal s ol
1
conuucta ·, r In atnhuco J 1 .
·
&gt;re o. papeles, la.
•
. e:
pers nas n funci n d • w, CU&lt;: tpo · l_

mu¡ re.
,\ la muj r ) a l
ha carnet nz, do a cra,·é. u·
la hi. tona p r cualidad i m r pue ta dcnc.r de tu1 ·i ·r ·ma I mario.
que •iempre ·upon una difen.:ncia jerárqmc, . \ connnua 1 '&gt;n p(Jd mo.
, cr e t ·i e m binan d · Yalor . ) car, et ri tic, con la cual .
ha
qu rid marcar la clifi rencia upuestamcnce "natural' c.¡u cxi ·re o una

mu¡ r y un 'ar· n.

Muj re
aruraleza
lnt rior
Infancia

tr

\'ida-mar •ria matt:rntdad

ar ne
Culrura
f~xrcrior
Raz · n/, b ·r_racción
Exi:t n ia
. ujcm
Lo numo
·..-pírini

,ambio
entro &lt;le ta aract n ·n a di otóm1 as po&lt;lcm
ob.·crvar
claram ·ntc ce' m a la mujc
· ha ckfmtd :1 ·mprc n d ·vcncaj,,
ya que . mes vi t, s . ialm
orno uj 'l
iah:. completo · o
in eligen e , sm que ·icmpre
n rdacmna on ·1 mundo ub¡ ·tin,.
•:r no. rcm1r • a qu, no pre untemos por ¡ué la &lt;lifer ncrn
; ual ·t: craduc · en un, de ·igualdad ~ et, 1 qu uac d ·s, maja· para la
mu¡er. \ l t1U · e ha re pond1do lh i ndo que t&lt; da - la· cara cerL nea.
qu · d ·Linen ocialmcnr · a la mujer \ al h ,mbrc ·on apr ·lu:.nd1da._, n &gt;

bi I' gtca ·.
La te ria d
énl'fO
mo
anten rm me nace en un ,imbito &lt;ll e
e n ciruy orno la e lu ion r órica qu
·n I s úlcim : añ ·. .\ medida &lt;-¡u ·

ya I hahíam&lt;&gt;. mcnctonad
tu&lt;li , ·n la Ul11\'Cr. 1dadc:, ,
lu fundamentado aJ crnim ·m
· analiza! a sobr · 1u ; era lo

l..a dtft:rcncta narural, i.:n ·u rda ron e enc1al
J
.
nada de la Í&lt; nn. comt
J
• con e nncumcnro no explica
regu an concn:tamtm. 1
1
1iombrc ' la. mu¡crc!. Dicha
. 1
e • re• I&lt; ni; entre lo
·uh do ·unuh. reo
n:lacton n.; ac1unc son co11vcnc1onal. ; on el
tanto, ócnt·n carácter políri o \ de fuc-o..1 } d . ne ooacion y por
· unqu mu, r ále )· d'f,
naru . 1 . no Cllglndran jam • &lt;l .
• ª· 1 crcocu
I
.
a tr cr.un nrc nonnal&gt; ·ocal o culturnl , ·.
n&lt; nna e , mprt: m ral, pnlíuca
t ·acl~

d.

J.a .onc prualiza I n d · lo cru
, ro
,
e entt· ndr p r gen
P r un con¡unro
dL dem mes e
. .
a
U
I
• nsarumo · n d ndc el . tra,1e
. aJ
e J.' e: a ulrura • rra,·és &lt;l roda
.·
pnn 1p de
forma ton s aJ
• • u maru e, tacton ·. La ·ulrurn •
c. . o t C!&gt;, omo por t:J ·mplo la f ilia d
.
) u.
m ruda los r &gt;l, .
h
• am • ctcrrrunan en bu na
1 Je \ 1
• •
que e ad e n. td rar e m lo masculino
Y I fem ni.no.
l , ha conc&lt;:prnin
· a ne ar &lt;l u
• \nsror ~hca e.Je 1~" f: mt 1ta,
•
ltmm:nrcmlnrt lalocr.tnco \' rn la
d. 1 .
,.. •
. cara rcr
polín a d la rcl.1c1on homb. .
, m tl ,t rn c.¡ut a epta la n.1ruml ·za
1
rl mu¡cr en d rnunmonrn
.. b
o c.¡uc paíl'C port¡uc p m111 l pc-ns·1r en po • l,I
•
• ma.~ • 1 fU dl
tn. ntut1ón ·1 1t
.
1b
.,
• ' ·~ tra11stot1'11.1 JOm: Je la
. rnu¡l r c. 1 re por na rural ·1:1 . . 1.
polm ·11. n:t la rmpidt pcn . .
.
J t: , t . l cm.a~ e. un anrmal
, r c.¡uc un 1a pu •tlJ ·U
1 •.
p,ll:ihra para "dLfintr In JU to ' lo tn usto ·n
a ~ &gt;ten tom.ir l.1
la lc1 c.¡uc se: lo d1c1;1 1 .
1.
l~,tr J1: li011u t: a t: cu har

1.ama. \!arta "( .
.
\ñ 5 \' 1 1
Ut'l o/Jrtm·naa .e ·\uf 1 ~ nno" f·n l
"1 \
' e
t:fllllmhn:. \(,_'. '1 ·o, p.. 199-1
, Clll ·k1. il, lall, /'1'1·
1 //,;d, p. R.
• unra, r,_ ·n. Op. ( JI. p 12
11

.º•

o

�b ef\ ar la idea d g, nero e va constrU)'cndo
oro e pu de
la ·
nrr hombre Y
brc la ba. e de la id nti cación de qu la re Cl o . ale,
n
n
. fu d d en norma m ral convcnooo
y
mu·1cr estan n a a
·
una más
. .
d
.
te biológico . Para apr x.unarno a
caracten oca
terrrunan
. d or género n e t docum nto
completa definición de lo qu e ~ntlen_ P . .
citamo a continuación a nbabib, qwen . plica.
. dif e ncial de los scrc hwnan ~ en apos f mcmno · ~
... a con~trucoon e
. lac·1unal qu. bu.ca explicar una
.
l .
e . una c.atcg na re
'
ma culino . genero
.e
n.... . lo s ·r s humanó.. Las
, d
tipo di! cfücrenoa e "·"'
·
con rrucc1on
un
•
po moderna· ltb ral · o
1iucas,
,
e
. •
can
ps1coana
,
d
1eooas L' rruru ta. , . ·
· · · J Ji(ercnc1as e
. ·t1
1 uesw dl' llllC la c msutucmn
córicas coma en
e sup_ .
.
al, en ¡ que el género no e, uo
gén ro c. un pmc •. o bu ton o ) . ~~..;,, ycuc uonar la opo ic1ón misma
ral \ · n mas es nccc ... ,
h
hecho naru · u
· ···.f
. _ 1 n l e meramente un hcc o
•
·
.
0 La di erencta sexua
entre e o " gener ·
·
· d la di c.rencia
.
[¡
n truco . n e mr rprcract0n e
an,'ltóm1co puc: ª co
h. • . \' cial , 'ue el varón v la
. .
ll; misma un proceso tstooco •
· '&lt;
·. ,
anatomJCa e :ci
'
h
· ro cs un hcchn ta.mbtrn
b, bra J , la cspccie di ficren e un hec o, pe
d 1
_cm
J socialtnencc. La iJcnt1dad ·cxual es un a. pcct? e a
iem~r cons~'
•
. . el énero no e r lacmnan t·nrrc . 1 orno
id nadad de genero. El . laxo }ul g pue la scx.u:iliJad misma es una
lo ha t la naruraleza y
e tura,
•
&lt;lit reacia con mu.da cultura.lmemc"'·

''ª

°

La

hace
se coro nzo a •utilizar
· ·
e timulada p r las mujer f mm.tsra_ qu
20 añ l
u , en la ciencia hab1a un

.
categona

apr ximadamen~

d

géner

.
· qw tud de ver e por
.
1a ID
.
di&lt;l , d cir una pcr pect1Ya yue
androc nrri mo vidente Y ex 11 0 e
'
l
. .
·al r e in ter 's s ti lo hombre . oo o
con idera nue la· pen na.as, '
· ·
7
la ba e d \ conocimiento humano. P ro en
único ac prado· com
·
, ·
Co n ideró en cuanto a su. cara t n uca.
1
d ode a la mujer no •
)' néricas.
1
di v análi ·i
E oiro ha permitido a llevado a eYaluar o e. tu s .
,
... ste r,.
•
•
bnamcnt no han dado una
realizad
obre mu¡crc ·a 9u1.: to
.
'li . . bre la
. ..
bjeti a, por l cual, cada vez más e. tmlios y ana , 1 s , . '
v1s1?n o
. , d e ara rccon mur nuevos enfoque. r once~
mu1er han e tad&lt;_&gt;r_ alizan , ?
.
dcmo-trar la cxi rcnna
n t das la di. ·1plina acaderruca.' a. t e&lt; m par_a
.
d de
mu·¡er
a
tra
·é
de
la
hi
t
ria
ya
c.¡u
parcCI
·a
que
en
~
pasa
o ,
de la
· , &lt;l I mundo ,'lSt, a tra, e
nuestras c1. &lt;lade no hubiera una e ncepcion
de lo • ojo de la mujer.

t ntan

lú

:\l Jr J FJ Hor:is 1' Hora~. p.

Rc:nhabtb ~eyL'l ( iuufa en: l..a~arde \l :m:clri Cr'nmi )' hm1111smo. ' a

26. 199 .

l .

• .

,. .

El estudio d la ci ncia d pué de Kuhn

procc

na de las más imp rtaote · ap 1tacione a la compren ión de los
por lo cual s genera y pr duce 1 con cuniento científic lo

ha d . arrollado Th ma . Kuhn. En u l:i.br
br Li r.rlmchtro rle las
re1'0/1tcio11es cimt[/icas, no habla acerca del conjunto de \'ariablcs 9ue han
d tornar n consideración cuando ·e: intenta comprender al cieotifico(a)
com u jeto social determinado por un conjunto &lt;le caracte ·I ricas de u
grup y su cnrorn .
La aponación funda.mental de Kuhn al conocirnienc:o de los
pr c . os ele la producción de ciencia arrane a por la idea &lt;le periodos
p cíficos d ci ocia normal, con la con ecuenre aparici , n e un
paradigma.
Gn c. te ensayo "cicnaa nonnal" ·ignifica it.we. l!,&gt;ac1( n ba. ada
firmemcncc en una o más realizaciones cicnóficas pasa&lt;ln.·. realiza ionc
yu ~na comunidad ci ·ntífica particular rt·conocc. &lt;lurant ci no
□cmpo, como fnndamcnto para ·u pracaca pcrtcnrJrr.

_,\l hablar sobre 'cierto tiempo' lo que hace el autor es
d terminar la caracteri ttca científica d l contex.t . Cada grupo de
científico tiene una "'poca", en Is ncido de que predomina un tipo de
expli ación, un "Jara&lt;ligma, que condiciona n grao arte la , ctiricl, c.l de
los científico que pertenecen a e. e grupo. Kuhn aporta el análisi, del
de arrollo de la ciencia normal y la transición a un paradigma n el
c ntex:to ci otífic &lt;le cada ép ca d scribi ndo lo factore: lllle actu ban
obre cada grup de ime rigad re para transformar u · idea con
re p cr a la teoría en la qu e tán rrabajand .
l.a física de • ci c(m:lc . d \lmagc -ro Je T )lomeo, lo. Pnncipm~ ) b
( páca dt: 1 c,non, la r~lc uic1dad de Franklin. la Química de Lan11s1er y
la ,eologia de LycU; é tas ) muchas otras obras suvi.emn unplícitam ·ntc,
duranu:. cierto nempo, para Jdinir los probkma.-; ) método · legínmo. de
un campo Je la mvesrigacion para gcncraoom:s suce, 1vas de c1cnúfico, .
E~raban en condiciones Je hacerlo así, dcbtdn a que compartían dos
caracten ·ricaf e enci:tle .. u logro carcc1a uficicntem~nte dt: pr •cetl ·nte.
como para haber pod1d atraer a un grupo Juradero Je parodano ,
alejándolos de lo aspectos de competencia de la acti 1dad cicmifica.

P

i-,:uhn Thomns,. / , r.tfmrl11r,1 ti, lrl.r re,r,/tmimrs m11t(fim1. Mó:im. h111tl1J dr C11//11r,i l !co11ó1111tr1. ¡,,}).

[975

507
506

�multánt-amcm , •rnn lo ba tantc m omplct· para J jar mucho
problema • para . r r~uelr por el red h.mnaJo grupo de c1cnofic )~ .
1

La idea kuhniana d una ciencia qu · c n truy a P~ de la
·
de un grup d cienrífi
qu ·on · paro _aa : &lt;le
mr racc1· · n, 1rntenor
cr
icntifi . y conforman r d s d c muni ~ci , n e · nov ~ a _para _la
' p ca. La cicnaa n : c n truy · ·¡ por rn •cli de una ra 1 naliza~on
· 9u . un grup &lt;l 1· ncític 1 :· que decid •n
pr ci a y exacta ·in
" e 7 uir
ap var una teoría teoría qu . ptican, segun cll · rc~n,
c nvcruememc~ce la r alidad. El bru. e cambio u . tra~ e n. 1 t
nconcrar un nuc O paradigma n md d pr ce o d c1enc1a normal
crfa l qu Kuhn d n mina r 'Y luci n ci ntífica ·.
La int rpr e 1 • n d. dJY rso grup . &lt;l
cudi o. de_la ciencia
han dad a la bra de Kuhn pued adquirir macice ba taoc cli\·ergem •
ncro l s ma · radical . , I rt n comenta qu ex.i e n aqu ll ' · qu · .
d jan ll rnr •ól p r la palabra "re,oluci ' n" 10tc~r ca~ dc:c.le la ma,
rricta izquierda la bra d Kuhn, ha. ca qrn ne 111tcrpr can la
· n:v luci 'n s lo como un cambi d cnfi que para d pr
· 'fi
d d un p ici ' n 4u ti ~nd • l ·ubj O\ 1. ro ab. oluc
o n
&gt;, e
• · ·d c.l
con id rar la ci ncia de pr ,, ta p r e mpk t de la ob1cnv1 , •
c·t.1 onn dCI por lo · re mannco · de. e )so. d ·
el m nor r m, de obJcÓ\ cu,J al
&lt;In&lt; anu oto ci ntifi o ... lo ~~n&lt;lo d I s aumnombradm acolito.
proced •n Je \ru filas &lt;le los declarado n.•, olucionan s pohuco. de uno u

·1 pnmcro d

nfronca ión. cn el e ntcxr d u propia cradici · n } ' u. , al re:.
Kuhn e. rablccc el t · rmin ' paradigma ' para dclunitar c. ta R ría
conjunto &lt;le te rías qu · : n ·e ida por un e njunto de ci ·ntífico ·
9ue . on ui; realvadorc y lo crabajadorc · d · una ci ncia n anal.
Para : t a cpiacfa como para&lt;l11,11na, una tcona Jebe p, rcc ·r m •jnr yul
·u: wmpcuJ rn ·; pu no ncce na e phcar \". en efcc1 , nunca 1, ha l..
r ,&lt;lo 1 ,. h ho. qul e pucJan c, nfronrar con ·lla '.

O · t &lt;lo lo anr rior lo roa. cYtdcnt • la ruptura •pi_·rem 1,gi a
que incr duce Kuhn cuando hace depender la oricnrnci ,n
l rumb
yu l ma la ce ria ci -náfi a n , 1 raci nati m puro o aJ tema &lt;le la
,·cr&lt;lad n l. c1 ·nc1, ino al 1ntroduc1r par, 1 análisi la. ara r ri cica
101 'gica · del , rrupamienro de cienrífico · , por lo ranr
d · la
caraccerí cica. incfü;&lt;lual . de cada un d cUo en u craba10 cotidiano.
La p rsona que h. · cien ia, e ncu otra d e rminad, p ,r un
onjunt dt influcnci que '"ªª d ·d . u acti, 1dad pasada ha ·ta ·u
pr paract n tndiYidual. Kuhn l e:pn:. a así:
.. .la conclu ·i me. pamcularc a yut· 11 gtll' lcl cil orifico) l·,r:ir:in
&lt;lctennúu&lt;las, probablcmcmc por u cxpcnt noa amcnor en o m .

campos, por 1 . acc1&lt;lcrue
prt-p,1ra I n mdtvrclual~ 1•

:o. up

J .,acreditar la cu.:naa ncg,md

1ae 7 , mJ . lo. cuak no ob~tJ.ntc c n. 1J ran que la ideas
kuhniana apoyan a las sur propias Lo. annóru
. cmanoc : d1. la
palabra "rev luct · n'' b•. t n .tl p:t~1.'C1.r par.1 que al~m " , de 1°_
auccxknolllJJlado rcvoluaonano pohll o re. u ncn por . 1mpaoa con d
kngua¡c, ,;1 no con c;I wnc ·pto. Je rcH&gt;lu 1ó n científica... '

otr

te rip de intcrpr taci n &lt;l t bra kuhniana n conll Y n a
un análi i prcci. del pr e .o so 1al s p r l . cual · c n. tJu · la
ci n ia. De d ou tr, p r p ctiYa, la obra c.l Kuhn en cuc non no
p m, n cela d juici Ja objcávidad Je la c1_no, l!n cuanto c~crp d
bt nido · p r la
pe 1en 1 , confrontado. c n la
00 cimi nt •
realidad, -100 I · pr e o qu la e muni&lt;lad cicnáfica d · _arr tia para
efi ctuar c n nci n, lm nr e a p ·re pción de la reatidad \' esa
//,id. p
.
/.
"-· ~krt n Robcrr "Los olcgio 111n:1blc t·n d &lt;le ,1rr11U11 ·n 11111n1 &lt;ll' 1-...uhn". hn· .1 I 1,,
/rnnm1. ( 11'1Tprl.idó111l, ,1dfJ.r Snht. /l,im/1111,1: /&gt;,üi/01. p. 6}-0./. 11~ K

o

cl

. u inve ngac1 · n

~

por :u ¡,mpia

-. ta. d t rminaci ne de la práctica d l ci ntífic no s n nuc, a·
1n 9ue ·e han ,~ nicl dan&lt;l cJ d
I rigen d la cien ta mi. m . Kuhn
·tablece qu par l. 1 crura e rr cm d una t •ocia et ntífica · tl · 1&gt;
date s que la ci ncia ap rm habrían de t m,
en consic1 'ración ·st s
a pecto imervinculam s de l
uj 'to que pr duct::n la ciencia y L'l
culcura en l ·ual ' ncucmran inm •rso y para la ual ·erá la ien ía.
En , ta m1. ma dir cción int rpr tam s 1, id a d
!arta
onzáJ 7 en el · nado d qu la n otaci · n kuhru, 1a n fu· arbttraria
ru asual en u trrupct n n el ambiente académico &lt;l la ép c..
incidió e n un n1unt de re lamo. de diver as rganizaci n , que
rnp zaban a critl ar la . upuc ta n utralida&lt;l cienúfica · l e njunr c.l
dat · te ría:- y onentaci o •s u la iencta daba y yu · • ene&lt; ntrab. n
opu · to a u. me re. e .

11

J-...uhn l11oma! /¿1 r1t111rt11m J, l,,r rr, ,,!11,in11 1 d 111i/kt1.r. Op. (j¡ p.4-1. 167'
/l,ul. p. 4.

o

�De v lar la ideología cult.a en el ongen y en la implicaciones de una
ci ncia ·upucsra.mcnt neutral y bjeciYa ap ló cspwalmcntc a qwcncs .e
enrian amenazaJo por ella: p:1cifistas ... ambi mahsca .... ~ tlllmscas t¡uc
se op nían a que e utilizara \a p:ico\ogía la 61 logia para mamen a
las m·Jien· aJgun · ·scalonc por J ·ba10 del pn ilcgiadu :exo
ma culino ... ~~

A parür de Kuhn la reflexión s br la naturaleza no neutra de la
ciencia ha dad lugar a mucha di cu i ne en cuanto a la racionalida&lt;l de
la mi ma y obre la po ibilidad d una con trucci , n científica adecuada
"buena". ada grnpo d cicnófico o corriente pr doroinant intenta
bac r que lo demá reconozcan 9ue u propia m:ncia . la má
'corr eta" y la mcn s e gada por ideol gía e: ecífi.ca .
De ser e n ·iderada como un producto cultural cp1~tem1camem
privilegiado, y, por talll , l.l5Cepcible únicam ntc Je :m.áli 1s en réanin s
J · racionalidad, la ciencia pa ·a a convertir e (en las 1mcrpretaciooe ·
radical Je Kuhn) en un pr duce cultural mis, analizable en lo~
mimo términos 9uc orr . pr Jucro · orno el arte, la 1tka. políuc, ., la

religión o la litcratura~ 1.

Lo ant rior ha conducido a un análi.~ mucho má d tallado
·obr lo al re en la ciencia, corno los análi i feminista t!n ciencia v
con cucntem oce hacia la r alización de cliv r o. intcnc por definir
lo
alore Jel f m.inism con una determinada postura ante la
construcción d la ciencia l cual ha originad &gt; diver a po. nua ·
epi temológica. frcot al c o cimiem , de importancia tal, que mer ce

analizarlo.

Para el femini ·mo cien un pap I c ntral 1 e mdio de la ciencia,
ya qu · la ciencia ha de arrollado tcoria que iustifican l pap I d sigual de
n el_ámbito cial, r la e ntribución de Kuhn obre l
d sarr llo d la comunidad cienáficas ha pue e el manifiesto qu la
ciencia n e o ucral la r l vancia d l pap 1 del uj ni o la producción
de e n cími nto ( ·ta idea de 9u en ci ocia exi ·ten cierto ·al r d
tipo constitt1 ·vo y contextual ), abre la di cu ión , obre la alt rnativa~
de d el eno del femini rn para la elaboración d una ciencia ba ·ada

la mujer

(fr. Gnn:1,álc1 García i\larra l. " .onlcrgencm \ conllinu de ml&lt; re,: d caso Je las di[ rcnc1as
. cx-uru · en habilidadc cognn:íva: ". -.n: A. •\mbrogi. 1~, n,1111r&lt;1Üz_,1,iun ,k J.i /i/01111,1 dt la nmaii.

41

Balellrcs: UniversiJad de la$ !~la Baleare (en pr ·n a). 2001
41 Ibid. p. 41.

510

en
. vaJ
d re , .pa rticipaci\· .v con fine L:mancipad re dejando atrá
up
ex.1. m ' da. i mo y raci roo.

pi t m l

t

do

ía femini ta

De d 9ue en los años e. nta
di .
.
obra de Kuhn 1
.
_·
rn ª c nocec la illlportam
•
--LI eslmdt1ra de las f?'l'()/11ao11cs cient!ficos (1962/ 19 !)
m nc1onamo

antcriorment

\'

.

que ya

man ra común e consu·ure '1a o~mo,_ g·ule ~as mt rpretacione d . la
,
.
.
nc1a \ 2 ,, rma e mo 1
• 'fi
actuan trent aJ
b ·
·
cien□ JC
tra ªlº e han venid
aLiz
d
Jet nimiento.
an an o et n may r
pie a en l. realización &lt;ld traba'o ciemífic
ha pue t &gt; &lt;le marufic to el .
J
•
el
participaci , n d ·1 u¡·ero ' co·
I
tmpc ~tan te papel gu JLl(~ga n él l
.
•
mu a caracren □ ca d ·
d
influir n !o r ultado ·de su acrivida ~
, e e. t pue .n ll ar a
pemlit a las fernini t·t .
. , L.
te e un nu v enl gue que
.
.
' mcur ionar n lo e tuclim
b
. .
proporuen&lt;l cÜYer a alterna l\'a ·.
.o r c1enc1,
L per pecti,,a feminista n e! d sarroll &gt; de la ciencia s int r a
fi

. .

uand

mIIl.lSmo

con c .noc
. , r cómo lo individuos~ ,\' .-u
I· tema
organ.i1ado d
noc1m1~~to, ) 1ensamienco pu den d t rminar el
e
con trucc1on el la cienci-1 "F I l , rmin " .
1 , t ran curso d la
,· nido apli d
h,.
o epi temo ogia femini ta , se ha
. can , a un cter génco con¡·unco _1 eraba·
1,ran d . , . ·.1 1
u
'JO que abarcan unn
r, .
1, er luat d postura ·, tanto en lo
.
•p1 temología mo • 1 fe - . .
que onct rae a I&lt;
in , b
. llllrusmo. Lo que todo llos tienen en c m ,
em , rgo, , e podn re, umir en !a 1u
. . .
un,
11 tel:1 de 1u1c10 de la
po ibilidad de una t oría d
. . 1
.
'
conoc1m1cnto c¡ue 1
¡
u1eto co~o. c ntc 1,,
gnor e concexto del
A

Desdt lfl/rl epi.rte111()/0&lt;..1!.,Ía_/e111múta w;piJisk1
.a cica ia, . d sc.li.: el punto de \1, . ta (! 1a gent común
pr e l m
un
•. tudi) pr~~n:~~c~al
de arrolla~ c .njunto de pcr ona. llamado al
d d
.
.
as cosa . La c1cnc1a . h, e nsiderad ic
la epoca gncga, orno ·cp, rada 1· I ·c1
.
, mpr ,
de la prá úca n el ·oti&lt;l i
te. a ': a comun. 1 a t ·ona e aleja
o e ¡ue la ciencia r flexi m1 , obre la ide,

iuc

Jos .

""Goniálu (,are1a ,\l.1na l.
!. (ub.) C..1um11 /,amir,
B1buotcca Nuc-\'a, (

••

)¡, \ 2rn~;','

,1:nuo 1 ,·,1n11c1m1tmo" 1 n· 1 ,. •
, d. ¡
· · .opo C.crao Ju,t' \ 1 , ,inchc7 R,&gt;n
;Oar ti/ I' ,·11l/1m1111 rl ,m!lll/f, dr •(lt/, o!. Ramn 1 ·oacd.td. l\ladrid

511

�mienrra. qu. · la vida cotidiana se encarga de 1 · m ne. t r s &lt;lomé rico .
e e e m c.l la ci ncia, c n el tran cumr t! lo iglo , e ha ido
caracterizando c m un aber , gr d y pccializado c n caracterí ti ~
difícilmente compren ibl para el le"º común.
L ci ncia
había definid ·i mpr sí ffil ma n mucha
ca i ne c mo d tada de un mét d (má. &gt; m no: experimental r con
u□ e njunto de paso., técnicas y pr cedimi nto ) que le permite acceder
al descubrimiento de la I yes 9uc ríg n la naturaleza. Idea de
con ptualización que n ha cambiado en la prá rica común ) e lo qu
hemos aprendido y toda-vía •e aprende en la e. cuela y much, .
Lmiver idade ·.
,n la actualidad hay un conjunto importante de cientííco ,
particuJarmente de la ci ncia llamada dur
(fundam ncalmeme
xperimentale y puras) c1ue aboITT1 por un cien ia cuy &gt; métodc único
permita el de ubr:imiemo d nuev s conocimiento y garantice la
n utralidad par imonia r hjecividad d lo mi ·mo .
uando la ciencia empiri ta ha dado re ultado en dond
pu de apr ciar la int1uencia de alguna ide logfa o esgo en I r ultado.
• dice que es 'Ciencia mala', p &gt;rqu no ha abido aplic, r
ad cuadamence la m todología qul'. onll varía a la ·\'ita ión de lo.
en la inrru. ión de variable no contrc lada o d interpr tacion'
n neutra . .
lna de la e rnent
pi, remo!· gica. del ~ mini. mo ha r e gido
1 · ideas del mpírismo para ofrecer alt rnativa al problema de la no
n utralida&lt;l dd e n cimj nto ci ntifico con re. pecto al énero de la
p r rui. 9ue 1 pro&lt;luc .
La epi t mología f minisra mpiri. ca, ba. acla en un mpiri rno al
que en ocasion l&gt;e llama "in renuo" considern qu la ola aplicaciún
, d cuada) c rrectt1 de la merodolo , c1entifi a s rviría para cnrr gir l s
rr re. d gén ·r &gt;.
De de esta pos1c10n . e sostiene 9ue lo. :go s xi ra. r :mclro énim.
. on "m, l. c11.:ncia" y, por tanto clim.in.1ble. con un e5tricto eguimientll
dt.l méwdo cientílico. No se ponen n juicio 1, s nnnnas cicnútlcas
conn~nc1&lt; nalcs, si'lo se: n1tJc:t . u ¡\plí uci · n in orrccta~'.

De de la per. p ctiva del empirismo la ci ncia pu de gen rar

1'

Cfr. Gonúlcz (,arci. !\lana \ bil.1lia J&gt;ércz : eclt:ño &lt;.imd,;, J,mnlil)!.Ü
omplutcnse d .\bdn&lt;l. Te,.to ;\lono¡{r:ifiw. 2tlOI

L

I'

~¡,,,ro.

L'nivcr.i&lt;la&lt;l

conocmu nto no "e::u ta ni e g, do 1 e u an c rrectamente lo
1 rocedimi neo. y
apli a adecuadamente la m to I loma n cesana.
D . d t: te puno de vi la, n h, r qu hac r un nuevo métod científico,
e mo afuma andra Harding:
la luz de e ws cipos de con. ideracione~. e difícil comprender por 9ue
un. ctcnc1a caracrerí:ticamcmc femini5ta lcndria 9uc elaborar un □ uc,·n
mcrodo, al meno i no emendemo~ por "método cienúfico" nad:t ma
9uc: 1) omel r la crn:ncia ) L1 prueba de obsen-acmn ':..pcnm-:111:11, 2)
fundar e en la mducc1ún y en la c.leducci · n, y 1) estar di pue t.1 a
mantener, b1crro nuestro.. upuc~tc,~ b:is1 ns • la criLica. .. 11 '.

J aplic r la mi ·m m todol gía cicntífi a p ro obs rvanJo
detalladam ·nte lo ,·al r . implicados en ella para vitar que influyan en
los re ultado , que la fi mini ra mpiri. ta. con i -ran gu la mujerc.
podrían obtener Jo mi mo re ultado. qu lo hombre · o aún má
imparciale . De e t mol , las per onas fcmini tas empirista. hombre.
o muj re·, tendrían má · imparcialidad c.¡ue la n l fcmini ta (hombre. o
muj res) n \'irtud de haber depurado ·u m 'to logia.
El cmpirismo ftmin1sta di.cutl; ljUe la: muj re (o lo: fcm1ms1,1.,
hombre:; o mu¡ere.) como g rupo es n,;1s probabl · yut: prudui :m
imparc1:tlmcme Jo result.tJos objctin1. de l. inJ:igaaón l(Uc lo.

hombres(,, no ÍLmini tas) como un grupn 1~.

na pu ición t a1lmcnte difcrem a la &lt;l l. epistem logia
mpiri~ta
ría aqu 11. que o nsid rara que el uj to que con ruy la
ciencia ti n
un c njunr
d
caract n t1ca. que íntlu}cn
determinan i.::meme (s rn ept t mológicamen e ignificativa ) en el tipo d
conocimiento que gen ·rn y en la forma como lo hace.
1

Lo f/Jislemo/o._~ía dfl 'Jemi11is/ s!tmdpoinl ''(F.S;
e ha e n. idera&lt;lo t¡u e~i. Lc una po. ibilidad de t Hal • u encia de
valore. , idea y reencias p nen ci nt s a un ujcto cogn . c nce y t¡u
· ta po ibílid, d pem1ir la creación d una ciencia neutra i e a¡ ltca un
injunt de regla. m todok' gica. sp cífrca_. A ~ to :e ha 11. macla
mpm m . trn po ici{rn epistemológica e 9u
ust nta qu ha)
\' riabilidad n lo~ sujeto. ogn Jscente en , 1rtu 1 de su po ici , n,
~,. Hardmg ·,111dra (.1m1111} h,mmm,,, ..\J,,dnd ,\/o1,1/11. p. iX. 1'186
f' 11.inlmg .mdrn (1987). "1h lllt,tabili11 , f thc analvocal cate¡:(ortcs ul femm1s1 1hc1111•". hn Ir,
,mtl sm11tifi, 111,¡11u¡. ( h1c,1i,~1: L m,crs1r,, Lh1C,1go Pre ~- P. 28') 2'JH.

51

�particularm nt por su género, privilegiando a uno obre 1 tro cuando
e trata de analizar la realidad e interpr tarla.
Las femini ta que o tienen esta persp ctiva indican qu la
mujere por no ser el exo dominant ni el creador ni constructor de la
ciencia tienen tma per ·pectiva diferente de de la cual pu d n analizar e
interpretar la realidad. El géner vendria a ser la claY~ para una
comprensión diferenciada d la e cructura del conocimiento en virtud de
que el h mbre, encumbrado en u posición de poder, ostiene un
conjunto de valore y e go que le impiden er lar alidad tal y como e
y por ello e con idera que la miran de modo incompleto y parcializado.
El '.'fe1t1i11st standpoinf' orienta la epi temología hacia la idea de que
la perspectiva de la mujer para la el cci, n de problemas científico par la
presentación d hipóte í y ·u re pectiva c n olidaci , n y prueba pres nta
características difi rente de la estructura científicas que para un mismo
problema podria desarrollar un científico varón. e- 1 ftniinist-sfandpoin!'
implicaría una forma particular de conc pción del mundo y por lo tanto
una interpretación difer nt de su prob1 ma. y us olucione .
stas ideas se u tentan en la detenninación que e ha
con iderado que exi t por parte de los ujeco con re pecto a la
estructura · ciale ec no1111ca . hí en donde la e trucruta económica
y el proceso de producción moldea al hombre y la mujer (trabajador y
trabajadora) se puede encontrar la determinación del uj to p r la
estructura.
Pero cuando e trata de structura diferente a la d la
producción, como upere tructura política , de macroecon mía,
ideológica , religio a , artí tica o culturales, la determinación para lo
exos e diferenciada en función del g, nero. ada escrucmra moldea a
cada se 'O de mod difer ntc que al otro y por lo raoto, e considera qu
sta determinación daría por re. ultado qu el trabajo científico fue e
igualmente diferente en virtud d la diE rente determinaci' n e cructural

La vivencia diferen · d d l ·
experiencia icmaJroe t di~ a e 1lll mo proce O productivo les da
.
. ~n
santas a hombre y mujeres C
.
expenencias se con.figuran realidad d 'd
. , . on e tas
Ja vivencia per ooal.
s e VI a y perc pc1on eparada por
11

fagallón ·armen (1999). "Pnvilcgio t:spit'm1co, verd,1J y relacione. de poder. Un ti bate
obr la epistemología del feminist standp int". F.o: ;\ l. J. Barral ) ocms. lntera«io11u dt11ri11.)' .(é11rm.
Barcelona. :W. kana Ant:rnzyt. p. 64.

514

ancy Ha.rstock indica:

De de la . per pect:iva epi temológica que

tamo

analiz

::~~kep~:=ti~a";;n una po ición di~ rente y privilegiada~:

ª

:ª

ncia

con respecto al hombr .

La formulación
original
del [• se ba. a en do supuestos: que todo
con
. .
.
~mi~ro e itnado y que d sisrema de refer ocia u
Ciipencncta de la mujere es pcivile . d
q_ parte de la
d vi ta que P
. el l
gta o porque proporciona un punto
errmte
ogro de un conocimiem0
·
fi
mundo natural y social~º.
ma pro undo del

,- . ,
pcr ·pectiva c~mo al de F se ba a ademá en la idea de que
1s1on e un grupo acial qu ha stado tradicionalm
puede tener más po ibilidade d a d
ent_e ~ubyugado
probabilidad d tra fi
.•
. cce er a un conocuruento c a
b
.
n ormaaon acial. Lo punto de vista de lo
u yugad~, neo en la caracteri tica de c nocer tant la . . .
c?n crucc1on de la realidad de lo opre re como el m d Vl lalonl
la
dicho gru
. .
un o par e o que
pod crean
para ubs1 t1r y desarr liarse on amb
o
·
·
a VI..1one
n capace, e integrar puenres de transformación y
las cuaJe lograr I cambio.
ncontrar ía por
l

a ,

Lo punco de vista "s· u byugad O ,,
prometer v rsiones eran formadora

• n preferido ·
.
.. d
d porque parecen
.
.
s
mas
a
ecua
a
ustemad
o b1enva
del mundo. Pe o cómo 1111!ar de sde a ba¡. es un
' pr blema qu y
·
1
reqwcrc a menos tanta periaa con lo cuc
..
':1ediaciones de la i ión, como la "~á !mi c_o~. le~gua¡e, ~o~ la

científicas''·

Harst ck ex ·ende el argumento de la.rx de gue los proceso dt:
p ·oducción modelan lo seres humano. y las teoría. del conocimiento,
ampliand el concepro de pr ducción para que incluya ·1 rraba¡o de las

~g

'

La. feminisras manci. ras v la fi . .
. .
discuten " la
· ·,
'
· emuuSra materialista generalmente
,uc p s1c1on de fa mujer es estructuralm
.J:c
del homb
la
ente lUlCrente que la
re y que experiencia de la realidad de fa vida d l .
.
e . profundamente diferc ntc 9ue la de los hombre 49.
a, mu¡erc

de la que e habla.

mujeres -la sub istencia:, la enanza-~ .

re P cto a esta idea

vtS

zacton

tecmco-

4'&gt;_ 1-1~ ro k J ancy "The fomírus, tand inc D el
hmoacal marcrialism" J•n· . d H Pdin
ev op~g che ground for a pectfically femini t
. , . an m ar g and mcnil B H' tikk
d

Holanda:Re1del Publishing Companr, p. 284 _ 19 3
· in
a (e s.). Disrovmng rE,mty.
!bit/. P· 66.
51 H:u::iwa) Donna I Cimcia qboro
•
. tk '" 11,t/Hraltza. Madrid: Cátedra. p. 328.
1995
.
.. .
• ·,l.Y 1111yrm: la rtlllt't'l/(1Óf/
'iO

515

�~-º

1 F e ba a por lo tant , en que el grupo de las mujere tiene
una "mejor" ciencia en la medida en la cual tiene más perspectivas
mayor profundidad para conocer lar alidad ya que la conoce tanto desd
el discur hegemónico como d de u propio di cur o.
Las feministas qu apue tan por ta epistemología verían la
olución en realizar implemente un cambio del uj to cogno cente e
decir quicemo a lo hombre de la ciencia y p ngamo. ª. ~as mujere .
Cuando
preci ament e te hecho l que hemo estado cnucand . qu
un exo tenga un privilegio epistemológic obre otro que e lo qu ha
sucedido en todo e te tiempo con d exo rna culino. De manera que
habría que analizar otras po ible
oluciones al pr blema de la

. El t laciv:i
cultural y con · ¡ el relativi mo de una parte de las
comcnr del fenurusmo se a ocia a la idea de que hacer ciencia con iste
en una n gociación de ' ver. ion s ' acerca del funcionamiento de lo ocial
Y que dicha acci idad no e encu na:a asociada al descubrimiento de
verdade o norma. que rigen la vida ocial.
. . El po tmoderru mo feminista se ba a n la i&lt;lea de gue hay nria
pos1c1~n~ (coda válida.) d de la cuale
e puede acc~der al
cooocl.IDlento ~· de ~ribir e interpretar la realidad. -.. ca p rora, aunque
•: e~cuentr~ 61 n d1fer ociada tanto del empm mo feminista c m &lt;lel
I· , mcluye idea· de amba · n función de u relath1.' mO.
De e te modo, Harding no dice que el postmod rni mo
feminista:
•••rucp;a lo._ -upucsros en los que se basan el crnpmsmo fcmirusta r el
punto &lt;l_e \'l ta fcmuusca. aw1quc también aparecen en el pcnsami ne~ de
e tas tconcas la-' 1Lns1oncs Jd cccpnc1smo p . rmo&lt;lemi ta'&gt;3_

objetividad científica.

La orie11tadót1 epistemológica pos/modernay eljemitlÍsmo
.. ¡ po crnoderni mo
caracteoza como corriente del
pensamiento en virtud d qu con idera que la realidad ocial e~ re~atiYa
al s r humano y por lo tanto no e pued o stabl cer gen ralizac1one
universale en relaci 'n a l que e con id ra ocial
lguna de la característica que elia Amor· menciona como
pertenecieot
al po tm derni roo se encuentran vinculada
metafóricament a un cort jo fúnebre:
Y cuya caractccizaaón umaria ... (dd posonodcnúsmo) ... e concreta,
como s sabido, en como a dctcrminadas actas de defunc100: muerte
dd ·uicto, muerte de la razón, muerte de la historia, muerte de la
mecafisica muerte de la totalidad. • fuerte de roda una rcácula de
categorias • r conceptas cuya r lac1ones orgánicas vcrt braban el
proyect de La moderrudad ... 52

El po tmod rni ·mo e la muerte de la ideas raci nale no en
cuanto a característica humana in en cuanto a forma de e tructurar el
pen amiento científico, com
e. tructura t ralizad ra. D d
el
po tm.od rni roo e píen'ª que existen cli-ver a da para alcanzar el
conocimiento y no olamcnte la razón como ha · diversa \'"Ía para
alcanzar lo diver o d tin d l hombre (ya n hay un único de, tino) y
también para c n eguir la distinta felicida&lt;le Cva n hay una sola
noción de felicidad).

.
~J p ~ ?erni.m po tula una vinculación esp cífica entre
diversa~ 1d a. c1cn11fica! y ·e nutre de corriente y p n ador gue hablan
Y e ·cudian obr la naturaleza r lati,·a del lenguaje v de la condición ocial
de los fi nómenos humano .
·
Junto cnn pcnsaJon:s Je la corrienrc dominann:, como Nietz che
~~rmfa, Foucault, l .acan, Rnrt) Cavcll I-cycrabend, Gadamer,
\X ingcnm:m v L ngLr, r movumemos tnt •lcctualcs, como la semtonca, la
dccon:rru~c,ón,
el
r~icoanáhst$,
el
cstrucruralism,,,
la
arqueologia/gcnealogt.1 \ el ruhiltsmu, las feminista comparten un
prc_ifundo e ccpac1smo rc ·pccto a lo: nuncrado· univcr.alc (o
Ut11Ycr:,Ü1zadorcs) :obre la cxi~tencia, la nacumlcza ,· la fuerza de la
razon, el probrrc.&gt; ·o, la c1cncta. el lenguaje y el ". ujcwl) ·o•~.

.
E t~ c njunto l movimi ntos iotelecmal han g nera&lt;lo una
c1 rta noc1on n la e munidade cienúfica
br La imp ibilidad de la
generalización · univcr alización d los conocinucm s científi o,. -.. l
po tmoderni -~o consi~era guc la ciencia, al ser con, uuida por sujetos
concr to e ·ta determinada por diYer.idad de interpr taciones. rodas
ell~- en función de la. caracterí cica de e, to~ • ujcto ·ítuaci oalment
ubicados en un marco c. pecífico para cada uno de ello . .on cer al
ujeto unp nante para con cer d ttpo de ciencia qu
tá haci n&lt;lo.
El conjunto e.le influencias del conocimiemo científico de de la
~ 1.~ardmg

1

52

nor • s Celia TitRJpn dt FcR1ini.r1110. Op. Cil. p.320. ¡ 99-

Sl 6

ami.

';inJ .1 ( u11at1

&gt;hm1111r,110. Harcelona r~J. \LonH~ p.26. 1986

�p -r-pccriva p . unod ·mi ta (in flu ncia · de l su jet qu hacen la
ci n ·a) haría gu el fi mini m cupara una . cción d ntr del e njunm
de grup s human · y de
munidad . cienóficas qu r claman
l girimi ad para u ab r, 1a que el po ·un d rnism analizarí, la
cara tcá cica d la ciencia en ürtud d la caract rí ·ca d I ujet qu
c n. Lm)' l ·aber.
Tal v z d
tad má. 1am ar.abl • de la cuc:tión ele ·d , , ta
pcr p ctiva pudi ra · r la l.unitación de la influ ·ncia ha a la
r ivindic, ci · o d I ratu de la muj r en la i ncia. E. t qui r &lt;lccrr que
una dclimiraci · n ceórica que permite un r l. ci, m
olx
aurooz, a
Yalidar roda con cimi nt ci oáfico p rque despué:- de rod la c1ená
s "comar hi r ri ', · ría d ' bil al ju tíficar o 1 giümar In • cc1 · n
feminista n ·1e rr n &gt;de la rci, indi acionc d géner .
, n ideramo. qu una p r pecava qu permir la crítica hacia l ·
actual
i tema: d ¡ der n cuanto a la pr duc ión }' di. tribución d 1
on ctmi neo cicnúfi. . ecía igualmente más úúl para vincular la r e rfa
de g · ner&lt; y la práctica r ivindicati,·a de la mujer ..
l ara I ar r·. pond rala pregunta . obr la caracc rísci a que
hace válid al coa cim1em ci ntlfic , la ep tcm logia p modcrni. ta
imcma primemm n e p ncr n rcu Ye la 1dcologí, d ·l u1eto
ogoo e ntc, es cru ituar la fucme básica del aatamiento de la
tnf rmaci ' n, d cal m &lt;lo que
pueda c mpr ·n&lt;lcr u ngcn,
rru tura, funct ' n l.' interpretación p cifica. ) par, lograr tarea ran
dificil se ha g o ·rado una pi. t mol gfa f rruni. ta a la ual denommam &gt;
p . mo&lt;l mi ta' la cual impli a una rcYi i · n crític d lo origene. y
d arrollo del e n cimicm ci núfico en cuanto qu ·: una pracoca
m cliatizada p r un conjunto d · ·1 mento · que L1. determinan, &lt;lcmm de
lo cual la dctt:rmina 1ón d I sujct
u éncr y su c nnotac1 ne.
id 1· gi , s on mu) rcl "ªOl .
•l fi rrurusm
mm,
w1a parte del dam-ismo del
p tm clerai m para inc rp rar la idea d •J conc inucn
1ruad com
conocimiento cl ·I c n . to donde . d . , rr Ua el aber y el u¡ero que
imema acceder a él.
Yo 9uis1 ·rn un.
trina 1.k la objecividaJ en arnaJa 1.jUL awmoJc
pr ) · t · J~ c1 ·nct femini ,a paradúJt o. , cririco : L.t I b1 •ti\ 1dad

El 1 ' ttn derni mo puede d . d !ad
.
O ª un ap e. p cífico de
1~. e
con cimi ot qu b · Ja 'd
ªIº 1 ·a d 1 •mpm m
·
1. .
c n cimicnro n ucr
gen h bl
p~ tem gic P tula un
ind p nd ncia d , ¡
ra za
umv r al con ab lura
rcpr du ido.
u¡ 10 que 1 han cread , interpr tado ·

En u lugar, ¡ po tm d rm. m
má b. 1
osm
d
roa '
. · •e_n . a p1 t m I oía
P •
... ar umcnca a fav r d I
o·
encarnad l
otra la ._
o. c n cmu nto ituad
v
co~a. variada d d claracione . d,
n uru nt irre:p n ablc tn ·1tuabl '"'.
e
Per al demarcarn del mpin. mo } fi
hcm eocon ad un cxcc ·h·o 1 . . .
ctuar u crítica, ta.mbi , n
re
am,
rn
.
O el p tm d
P dría tomar Jcl em ·
.
o enwm .
c&lt; n cimic.:nm ·
pm ~1 - pues L, idea Je la P ibilidad d un
l
igualmente ,·alido para 1 . hombr ~ \' 1
. ,
ar un e t ru . de igu ld d
1
; ' mu re
para
·
.
a en e acc
a la
d ..
tmerpr tac1 · n de la ¡ nci p
U .
.
pr uca o e
po tmod ·rni m perc o a. lara
o, tncluuno. 1 rclativi m del
..
o caur a, e d CI! r
'
.
enoca par ·imonio a al a L , 1
d d . r9uc perma cfccn,ar una
ua c. ta o e la pr d
.,
.
científica.
uccion e tnt rpr ·taci ' n
1

alccrn, O\'a del rda1frismo son 1
.
d .
. ~ conocumemo parciaks,
oliJaridad
la . lfUI a mu n la p , ·1b1hdad de cone ion llamad .
en
po 111ca r e ·. .
·
ep· remolo~ $ .
·
m en;ac,onl:~ comparnda · •n la
locahnhlc \' crícico

Per t mar &lt;l l cmpirism &gt; la
d, .
.
re ·ultar ambi
•l
.. ,
~ n encta a la Unt\ r alidad p dría
d
gu .
empm m plantea la p ibilidad V la td a d
P mo acc &lt;ler o c n&lt;licionc de . al
.
e qu
igualm ne • d.li l
b
,gu, dad ª un c o uní nto
'li
l
para am : gcncr s. En rc:ilidad
1 ..,..,;
&lt;l 1
an:i I parn ular d , I
.
,
.r.uaCt r
·
e as condic1on
n la cualc J
.
e~fr ·man ' la: stt11crura. dd od r
.,
a muJ_r .. e
científico J
• l
P
n r laci n a.l conoc11ru ' nt
que e a mavorcs po ibiliclad
para .
..
a-an fi rmacic' n &lt;l el w-i.
•
u cnuca r u
,1
. ~ pe p ·ctm epi temológica posm &lt;lcnw ~
0
un conc urucn w miad
•i
·
grupo concrc;to &lt;l • ind1\ iduo;;; P r~tJ.~1 ~ r
me_nte idcnci cabl a un
e n tru 100 ti
.
' mi mo ucmpo tender hacia la
.
d
r
ona
)
hac,a
la
rran
onnac1ón
el fa r alid d
b
0 J to e nucstr
, •t udi · p ore LI o, f Iarawa insi te ~11 que:
·
a qu

:~t,

ft:min · ca . ign.ifi , . ncillamcnre, et noc1m1cnro s1tu.1dos\ .
51, lbid. Pag. 11 .
s, ll11J. p. •. i29

519

�generar un con cimiento científico igualmente válido para la mujer y
para el hombr tomando en consideraci 'n tanto el momento de 1~
lnt rpretación de la realidad y la creación &lt;l teoría como Jo criterio
para encontrar la verdad iená.fica.
. Denrr? . de las diver as epistem logía · fi mini tas que e hao
\~erudo -~escnbten&lt;lo. ~ claY~ para la compren ión del proce O de
producc1on d . conoc1m1emo aentífico y el análi i de su caracteri ricas
se :ncu~ntra VUlcu!ado al • uj ro. • el ujeto quien construve la ciencia y
e c~_qlllen d tenmn_a la, c~acterí ricas de la mi ma en pr;ce
a vece·
con 1en~e- , a .: ce: 10con. ciente . egún e con id re el tipo e pedfico
d_ p~c1pac1on )~ de mflucncia d I ujeto en el producto del aber
c~eotilico_ . tend.ra una po ·rura epi temológica empirista, del punto de
\~Sta ferruru 'ta o po mod mi ta.

Lucho a favor Je política. y de épi tcmología · de la localv.ac1ón, d 1
p sici nami mo y de la iruac1ón, en la 9u la paroahdad . Y la no
uni,•c alidad
la e ndicióa para qu
an oídas bs pr tcns1on de
58
lograr un conoamicm racional .

na
pi temología femini ca po modernista fav?r _ce la
incorporación critica de la mujer al mundo n solamente academ1~~ (d
la reproducción del .ab r) sin al mundo cien~c (de u_producc10n) Y
al de u géne is y política (di tribución , utilidad).
unportante, en
cualquier ca , tener a la. mano una herrami ~t~, teórica que ~a,~orezca_ ~
lectura injusta para la rnu¡er d su actual c ndic10n de companet:a relatl\ a
del varón científico.
Haraway e o idera qu las rnujere en cuanto col ctivo
género
requiere d una epi temología que coadyu\' a la comprens1~n ~ la
di criminación el cti.va y acth a de la mujer del mundo de la ciencia ya
que una epi rcm logía que jusci6.qu no to~~ una posición a ~r pó ito
de la naturaleza d la co ·as tiene poca utilidad para la mu¡cre que
trarnn de con truir una política compartida" 59 .
La epi, temol gía posmodcrni ta, al analizar el con_ocimiento
itua&lt;lo, deja de lado la con ideración de las e tructura ·oaales d~ _la
producci ' 0 de conocimi nro. o roma en cuenca el p der ru la func100
que el grupo ejerce en la elección de lo_ tema . · problem~s de
inve tigación y por ello e limitada y li.mitante cuando 1nt nta an~ar el
v rdadero pe o de la mujer como suj to en la pr ducc100 de
conocimiento cienáfico.
En e ta inve tigación, habr mo de r querir una p ~ p~c~,·a
epi temológica qu , al igual gu la. con ideracionc ·oct log1ca
ln1hniana , tome en c nsidcracióo al colectivo científico como verdadero
artífice de la con olidación de la ciencia como proce o activo Y
d terminante del sab r r ~u producción.

?~

Para poder ubicar el aber feminista dentro d lo: de~á_s ._abe~es )
permitir una vinculación ntr la teoría de gén ro y la. rcLVlndicacmn
de la mujer, n ce ita.roo ubicarn y definirn s epi temológicam nt , es
decir indicar e n claridad la idea qu cenem ac rea de la posibilidad de

F:n ~ualquier ca ~: e ~ sujeto y ·on , us características quién
con tmyen _el aber y qwene uenen acce o a él. La olución d l acce 0
de la . . mu¡ere al conocirnien to )' la validez de un conocimiento
de_t r~do p r el ujero e ncucntra preci amente n la ustitución del
su¡ LO. (tngr , o de la mujer a la producción de ciencia) a la u ·titución
(c~mb10 de hombre por mujer -en el ... ) el control de la variable del
u¡ct (po _□ n &lt;lernismo). Pero el ujet y u coote. t on insuficientes
para . e~plicar . pr~~l ma fundamentalc &lt;le la objetividad del
conoclln.tcnro aeotti.lco ... ¿qué impide que el conocimiento sea la
expr , ión arbitra.ria de de e , ubj civo · o la herrami nta de intere s
per. onale: r ociale, ? ¿Cómo se pu de evitar que presuposici ne.
basatlas en ,·aJores c ntcxtuales Ueguen a fonnar parte del tra fooclo de
pre uposicione ?... ' ''" .
. _ . 'sta. cuestiones atañ n fundamcnralrnenrc al pr blema de la
ob¡ t1vidad ' la verdad cicnúfica. El femini mo empiri [a conrc,·tual
re pond a tra,•és d la cvüac1ón del problema del sujeto como único
creador del conocimi neo. E e1 grupo d cread r del conocimi oto y es
el grup guien le da la objetividad a cravé &lt;le la comunicación del ab~.
En el caso de la epi temología empirista contextual, e da
r~. p~csta al problema de la construcción y validez del conocirni mo
cicnt1fico no a tran:., del sujeto y de sus caract ri. rica ·ino a uavé · del
grupo d I colectivo d1: la comunidad científica.
En realidad la ciencia se construy a trav
de grupos y

lbíd. Pág. 335.
s9 !bid. Pág. 130.

.
n~no 11elcn E. "I-cm1rn~mo I filosnfia de la dcncia". En: ~lana 1. (Tor1.z.ile;, et al
11-molo¡J.a 1· HlChé&lt;la&lt;l. 1.IJ1celona. 1 d , \ncl l',ig. ' 4 1\197
'

E111pirismofe111inista conlext11al

(AJ

1

\

520

Lo

521

11'/lntJ,

�u·1cto.

C&lt;

ncrct .•~m n gar la

• no traY ~ d
l
po y la
c1 náfic
.
de UJ co conc.r ro . : e gru
participación d. un c n¡unt
·uoco l c nocimient , l

e l cti, 0

e: una tarea :en 1.almcmc . oc1al, ntan a umu- que ha, a algún npo &lt;le
su¡ ·to qu cup • un:1 posiaón yue le p mura un me1 r accc o a alguna
,·crJaJ d, da d · ant1.:man '".

comunidad cienúfica la que c n tr~yeo ~n e :~ \' a parar &lt;l I mism
validan lo l gitiman, lo r pr du n
u
.
truY n mi e n cimicm .
con
,
crucial para C CC fin, como

De de ta per p criva epi. rern ló ·ca. no c. Yálid qu ninguno
&lt;le l géneros e apropi d ,¡ o CJ.mi nt
I d :arroll tcru nd p r
atad u pre&lt;l minio . obr •I aber
. u ce • p r d -lanc d ·I
t.ro g · ncr . La acocia válida rá la qu . e o truya e: n igualdad de
oponunidadc. de accc o y de pr ducción, porqu e I grup d
, n rn 1•o de con cim1 nr s ) d
mpr bación de 1
, y no I
ujcc , ·I qu d termina . u ,·anee y le 'cimaci · n.
r p ·et , L ngino indica la da p r la cual la munidad
e pu d ir e n tttuyendc ea tom d un bj tiv e mún:

la mumdad acnófi J
¡
La consotu 1 • n de e
b
l-1 m,· l e.le nccno J · a
.
nrr,
us
ro1tm
ro
.
d
¡ ~o la re lac1 a s
· ·
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. ~~ ·nen. ¡ &gt;: productw, e
. ll -=r a Ul!&gt;cnnun.....
___ 1
d
comurudad pue e. cnc~m . ' unii-u. a lo e l , n&lt;lar . cont xruaie.
murudac.1 ci ~rifica, •' q
·
l 61
1
a e
.
indcp1.:m.lience
&lt;le su 1u. t1'fiicaa., n no~&lt;nalca.nnbc·
.
J

ctiva. l grup O la c mumdad científica
·
e ·_r.a pcr nsabilida&lt;l del d arroll , y avanc de la ciencia,
tendrían el p
) la r p.
. aJ fr cria c mo • lt rnaav, una
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empmsta, cuand e . . . d ~ mu· re ' \' hombre~ valide p r la
~uan&lt;l el e k U\' c1ent16 o
l . , &lt;le: la r ·alt&lt;lad compartida
. 1 .·, d ambo. gén ·ro una rnterprctac1 n
' '
d 1 •
me u t n
·
·alidad p r una meto o o
1
' cond n ·ad, } &lt;lt:1no. t rad, n a re,
i, ualm ne con trwda p r amb
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( rn~1:1·

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J
, • 1 ' IUTI &gt;lo~a . )(l.\'I 'l ·unucn o t:om
... la dLknsma. ~ _una r.
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pre upu to cpt. ttmolo•!t o b:t. t n qut
•
1 F·.. 1•) 9.,-1 "• ub¡ccb·• lru" 1wcr .,mi knowkJ •t:··. En. \leo f \ 1•- P1111~r ( ·d..).
Lon mo 11 ceo
l ·,,11mul f.ptstanu~'lfS IIC\ 3 Corl; Routkd •t. P2 1¡_
1

(,2

ftk,,,.

2

mgun ·egmcnco d la comumdJ&lt;l, p ero o o unpot nte, pucJ
n:clamar el pm,J ·gio epi ·termco. :¡ podemo ver a nue tra manera la
lu ión de e:a e tructums, cmon ·s n necC!5llam • entender la
apr p1. 1t' n del poder en la fi nna de autoridad cognu ·cm,ra e mo
inttfo. ecc
la c1t:ncia. o obstante, Ll crw I n Je la democr:1C1a
cogno cim ,1, de L1 ten 1a dcm, ,crán a, . ranr una cu'. a n J
onfüuo, ·. plnnza e mola re ón de la d mocracia polioca(,.I_

w:

, m indica Longmo con tnlir UD e municlad 1 náfica no e
scncialmenr difi r ·ncc de.: con:rruir una e munidad p lírica d ndc
amb
cxo~
encuentren 1gualm ntc &lt;li tribuido.; en cuanc a la
p . ibili&lt;lade de accc o a la pr ducci · n ' &lt;lt tribuci 'n d I sab r
ci ntífi

Ea partí ufa.r, crccm : que csra po rura fr ce una imp mame
aportaci ne. a1 pr blema d 1 ·ujeto c
1 neta.
p dcm re. oh· r l probl ma dd ujcco u uruy ~nd &gt;I por Lr mejor
pi ·ccmi amente" . 1.n qu
ne c. trara d J e o· n. d 1 rup y
cuando mb g ~n ro L. . c. grupo , pr ·fi r ·ncia. exuale , te., stén
rcpre. cmado · p r igual n la i nCJa, ene ne· p &lt;lr m dab )rar e na·
in que.: pnm ninguna Yer&lt;lad dada de.: anc ·mano.
~ 'ta car a .e plant a difi tl d, entrada, pero ·i bu cam una
1cncia le 'cima y en la qu · la: int rprcraci ne de la r audad t a an que
cr tomada· on id rando amb s c I ci,·o , nt ne · conrinu m &gt; con
e:rc rct de dem ratización d • la ciencia.
[.. inalrncntc . ta epi r mologí. fcmmi. ta n apu ·ra p r UD

&lt;rr. (, náb C;111da \lan,1 1 Cr,11,111. fm111/,, ia_¡ •'nav. Op. ( it. 21kt)
MI agmo I lcl ·n l " ub1 r. p.1\\ :r anrJ kno ~1 d ". Op. ( t. Pa •. 118 19fH
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plStcmtco a ningún exo
groent d la p bla ión sin
. e trata el una muláplicaci · n d lo . uj t . cognos ene
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. te edd). miJo en: Po.ada Kubi .
. ent &lt;le lo bcUo y I sul lime)" ·&lt;l
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acu ·rd con 1 fcmini roo mpiri ta e nte. rual n la medida
n la que la mayor parte de h mbr
r mu1cr • e cncu ntr n
r ·pre ntad . n la ciencia, p&lt; dr m ten r una c1enc1a qu repre. em~ la
ma or part d lo mrere • d • coda la p · na .

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,dia .-\mor ·. . Tit111/w tÍi jt 111i111111111, ~ol. h :milll mo: . 1\ L,dml:

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526

lcoff · E. Pone r

El 1º de enero dd ano 200-1 e conrnemor · una &lt;lécac.la d ' la enrrncfa en
, igor del Trntadc de Libre ~omerc10 e.le \mérica dd orr~ v no n
10d
lm sector · : · celcbr · con cntusia.sm &gt; orno es el caso de la
indu. uia cinemawgráfica mcxi ana. , \ 1O aiio de dua.ncia. los efectos
d · la ad pción de la · políticas económica. n liberal . en
han i;tdo rná · o gatw · que po ·irin,. .
L:i Rcpubhca .t\k.·tcana. como la mayoría. de lo. paí s. mJC10 u
integración a la globalizacion mediante 1, fuma de t rarac.l &gt; para
prom ver y garannzar el libre cnmerc10, a&lt;loprando política.- conómica.
ncolil crab:;
mo la apertura de los mcrca&lt;lo ·, de. r gulacioncs )
pnrnuzac1ones, 1 9uc ba rcpcrcucido en l. r estructuración, a " ·e s
difícil, d la mav rfa &lt;l · le · e re. inc.lu. tria.le., del paL incluyendo el
, l'Ctor de la. mclustrtas culturalc. como el cin '.
El Trntad de LibrL .omcmo e.le ,\m ·nea del J rt entre
i\ ['xic , J~. tat.!o ni&lt;l y C anat.!á, firmado el 1' t.lt· diciembre de 2002,
fue la prim ·ra re pu sta mexicana frente , la globalvac1ón el cual en la
práctica e nsciruyó el resulrndo de un pro e ·o qu se había iniciado año
527

�anr
y que ha t nido amplia r p rcu i n
o la indu. a:ia
cinematográfica naci nal.
en r do l . ctore e I bra e o
entusia mo l nacimiento ele un acu d que i bien permitió a México
en ar de 11 no a la modernidad im grar, al proceso globalizador ·us
b n licio no han 11 gado a la mayoría .
o la última d · cada, la ciedad m xicaoa se ha trao formado
pr fundamente a partir d la ad pcióo y dcsarroll de la · p lítica
neoliberale · y d la integración económica con K rad
nido
Canadá. ~ n el t rr n d la cultura e han de pi gad en e t ciemp
una vari dad d iniciati a y a nt
cial p r el cll di tintiv ha
ido el retiro d l E tado d alguna ár a d actividad cultural. La
globalización
ha e pr ad en una variedad d acuerdos com rcial
como el TL ·
qu n ti n n a la cultura c mo bj tivo ri riLario.
per qu la afi ccan en alguna ár a · d la. industria· culrural y la
educación. Los
·p ciali ta
han
innumerable
con ecuencra -po iti"a
negauvruc·ta transi rmacione
culturalc .
La
pr ducción
cin mat gráfica
mexicana
di minuyó
considerablem nte durant la llamada década de la globalización '
peri d marcad por las crisil ec n · mica y 1 r tiro del apoyo e·ratal
cuando en 1989 todavía se produj ron 100 película . En 1992, año d la
firma d 1 TL '- 1 la producción ra e había reducido a 45
larg metrajes, y n 1995 a 14
galdc, 2 4). · I circLÚto d la
di cribución y xhibici · n d película lo dominan c i p r compl t ht ·
m'!}ors de ~ tado, nido las cuale llenan la pantalla nacional s con
u película .
in embargo, con r d , la cri is pr ducá a. a partir d 1996 se
han ob n ad algun cambio n la Ltuación del cine nacional: la
pr ducci · n ha mo rrado un repunr , n calidad y canridac.l aun9u
fluctuant ap yada por la participación n copr ducci ne · alguna. d
e ta película
están convirtiendo en · xic &lt;l taquilla al cr romada
p r la llltflors &lt;le
cad
nido para u di tribución , promoci · n,
como por ejcmpl ~ / Cri11Jm del Padr, mmv a nivel nacional, e
l11spiració11, a nivel l cal: y 1 espectador • en u may ría jóv ne , táo
voh;end a 1ru ala d • cinc a v r p lículas nacional . Inclu. o, a nivel
l al, n L último tre añ
tá realizan&lt;l un cin qu podría
idenrificar
orno ' regiom ntano ' el cual par ce tar aprovechando
algunas dl: Las pocas \Cntaja ' d l T
c m s el a c o, propiciado

p r ! libre mercado a las nu ·vas tecnología digital que facilitan lo
pr c -o. de pr &gt;ducción y edlClón. D lo 2 largometraj · realizado en
d 2 3, . ·i (el 20'110) fueron producido por ci□ea . ta · 1 al .
De ta. c n idcraci ne urgio l im r · de inv sngar la
dcr rminaci nes gu e ·rá.n &lt;leerá d e ·ta ·ituación ambiYalenrc del eme
nacional, donde por un lado parece ir recupcrán&lt;l
y bu car un c. pacio
pr pi n la film grafía mundial y, p r ocro, ·ea que trabajar má con
fe que c n pr upuc to, nte la faltad apoyo estatal.
J bj tfro d e ta in,· ciga i n fue.: evaluar la$ con. ccuencL1.
que la p&lt; lítica · económica. n oliberale . ad ptada a rrm·é dd
TL ~- '. han tenido en el proce. o de pr duc 1ón } circulación dt..
peucula rn ·.·icana. , r como ha incidJJo e te impacto en lo. procc o. d
con, umo
rt'cepción
10 mat gráfic
d
los e pccrador .
r giomon rano ·.
La te is Je la que e parte e qu la p ltricas conotn1ca
neohberale adoptada mediante l TLC:\1 no han tenido un impacto
fayorablc en la produccic' n )' circulación de película naci nalc : s1n
embarg , algw1a conch mnes prop1c1ad.1 por I nue o entorno global
han p nnirid &gt; que : breYirn e ·ta inc.lu ma y guc rncluso aparezca una
producctón que p r ~u · caracreri ·ricas pued • &lt;lenorrunar e local
(regiomomana). Paradójicamente, n cuanto al consumo , rece aón en
e ·tudio. amc..:ce&lt;lcntes · ha me ntrado que ha aumentad~ d número de
e pcctador s que en Montcrr ·v a 1scen al cm a \'Cr película mexicanas
rn ·and acJemá una opinión favorable hacia e. ras (TLinojosa 20U3).
Hal ria que aclarar la dctenninaciones de e ta paraJoja.
e adopto un t'nfc que ce · ri &gt;-metodo1 · gico mulridi ciplinari &gt;
de inn: rigación para abordar el probl ma J c.·tudi con rruido a partir
Je do
j ·. : el ::,aradigma histónco de la gl balizacion y el
epi:tem lóir1CO Je la e mplejida&lt;l. En el informe completo se •:ponen ,
di Clttcn lo principak enfoque re , rico, comemporáneo. &lt;le la
ccon mía poliuca de la comurucaci m internaciorntl r Je.: lo csrudios
culrurale. . -e IC\1'-an la: teoria. má acrual o.; &lt;le 1 : análi:i. &lt;le r epc1on
y la teoría d I cin que han abordado L1 cue tión del . pcctador. En la
integración (k lo - cnfo ¡uc. rt:oricos enuncfados 'e manifie. ta la actual
e nYcrg ncia dt: L1s ciencia s, 1ale y las bwnanidadc · 9u • caractciiza al
paradigma . oci cultural J la tnYe Ligación de la omunicaaon de L1
última decada. 6n ese docum mo se pre enea un re umcn de I s
rc ·ultado de ÍO\·csti aci{m.
529

�Implicacione de la firma del Tratado de Libre Comercio d
América del orte para el Cine Me ·cano

dur~nt el sex uio de arlo alina de Gort~ qu incluy · la venta a
paroculare de la pr duct ra - distribuidor . exhibid ra que tenía el
E t.ad . De e te ro do, la industria del cin nacional e quedó in gran
parre de Ja protección e tatal.
En la última década, tres tendencia e bao manifc tado en la
indu tria d I c_~e nacional: a) un proce de contracción, en particular
d la producaon d largom traje ; b) ot.ro d conc ntración en p ca
empresa tanto d la producción como de la distribución y cxhibici · Il' y
c) una acelerada tran nacionalización cada vez má articulada al
mercado mundial d minad a su vez por Estad
nid s ( ánchez
Ruiz, 199 ).
. De d la . firma del TL ~
, la producción d p licula
me~1cana ·e r d~!º de manera drá ' cica y no ha habid por parte del
ob1e_rn un_a polit1:a cul~al con.i tente y congruente que prornue a
prote¡a e ta 1odustna tan J.J11portante para la cultura nacional.

n tro trabaj
a
había s ñalado que 1éxico n p
m
una po ición mu clara n la negociacion d l TL I
e □ lo qu
r pecta al rengl 'n cultural (Hinojo a 2 2 2 03). El jd de la
ncgoaaa n mexicana en
ot oc , Hcrmini Blanco el titular de
la ecr taria d omcrci Jaime rra Puch , no mostraron inrer ' por
negociar la indo cria cultural porque ·egún Uo n regu rían ser
protegida . l
Anexo deJ Tratad que e, pecifican acciones y
. c pa ne por paí. d jaroo o una iruación mucho más dcsfa orable
a México.
En lo Anexo d 1 Tratado relati o a c municación y cultura
ól do párrafo aluden el cine. ' o un dice qu el 3 % d I ticmp
anual en pantalla en cada ala estí re ervad a la pr ducci ne
ro xicana dentro o fu ra del territorio d léxico" en tr qu "lo
di tribuidore d película producida fuera de léxico donarán a la
incteca aci nal, por cada cin o útul s de película importada por tal
distribuidor una c pía de do título de tale pelicula ( asa , 2 O : 144153).
Paralelo a
e realizaron una crie de
modificaci ne al marco legal en el que operaban la indu triru culturale.
para preparar el terreo a la privatizacion s, fu iones e inver iones de
capital e. tranjero que habrían de venir con la firma del Tratado. Los
cambio fectuad a la I gi I ci ' n ,rigente fueron su ·tantiY en lo
referente a d regular para facilitar la comp t ncia comercial, que r sult ·
de igual baj la nueva. condicion s. mre e, to ' cambiw de. cacao la
modificaciones a la Le, de lnversione. Extranjera , Je Derecho de
\utor, una Le de Cinematografía, el Reglarn nto de la Tel vi ·ión por
able y L1 nueva L y de Telecomunicaci ne .
ncre la modifi.cacion má, imp nant , 129 de dici mbre de
1992 (a 12 día de la firma d 1 TL ~
aprob' una nu va y
Pederal d Cinemawgraffa qu derogaba la d 1949 r qu elimina la
meilida proteccioM ta. qu ha ta entone
t nía la indu tria
cinematográfica nacional. o ta nue a Le . u Reglamento apr bado
~n marzo del 2( 1
elimina el 50°/c) bligatorio de e. hibición en
pantalla para las p licula. mexicana que la anrc1ior ley x.igía, y a partir
d l 997
reduj a un 1 %.
n ello e acel r ' un pr so que inició

1 s xenio de Carlo. alina de 'ortari ( 19 -1994) 1 ap tó
todo a la integración comercial con ":!. tados nido y Can dá mediante
el Tratad de Libre mercio de m, rica d I arte. La m dificaci nes
hecha luego a la Ley d inemat afia donde e r duda el tiempo en
pantalla para las p lícula. m xi cana de un 50% a un 10% provocó la
de. bandada de los productore pri ado . 1 1 d julio de 1993 a iete
me e de la 6m1a d I TL Jr , 1 stado remató un paquet de medios
cuya venta t tal sumó 645 millon de dólare
o el que se incluía
T r\ la exhibid ra e. tatal. A í emprendio u ret.i.r del cine nacional
desalojando ~U última fortaJeza: la exhibición.
.
De 1990 a ~ 995 1 número de alas di minur · de 1 96 a 1 +95;
sm mbargo a part1r de 1996 s ob erva uo r cimiento so e nido con L1
parti~ipació~ ,de .empr as como incmark, Cinemex
rganización
Rarrur z (Cinepolis) · [ultimcdio E. trcUa de r n el de arrollo de
lo. mplej , mulitpJ x. En l últim tre ha crecido 1 mercado d la
exhibición , en alr ded r d l 0% anual. Cab hacer notar qu i bi n
crece el num ro de compl jo que agrupan varia ·ala de cine en un
mi. m espacio los cines populare e ind pendicnt , com nzaron a
rrar o vender a los grande. xhibidores aJ n poder c mpctir bajo 1
nuevas condici ne del mercado.

5O

531

El cine mexicano post TLC

na década de obrevivencia

�Con el exenio de Eme to Zedillo (1994-2000) inicia un repunte
del cine nacional. -- n 1997 el gobierno otorga un presupuesco de 135
millone de pe o para la crea6ón de un Fondo de Producción
Cinematográfica. E te monto se incrementó en 1998 a 147 millone de
p sos, y en 1999 la película exo Pt1dor y Llgri1llas de la productora
mexicana
gos Film es tomada por una d la mqjors tran nacionale
para su distribución obteniendo un ingreso en taguilla por 12.5 millones
de dólar al finalizar el año 20 , un récord para una película mexicana
lo qu ya deja ver que el cin mexicano puede r r mable. in embargo,
Jack V al nti, presidente de la sociación de ine de E rado nido
1P :\ por u sigla en inglé ) vino a Méxic a presionar reducir y
evitar ancione a lo exhibidore que no cumplieran con el 1 %
obligatorio de pantalla para el cine mexicano tablecido en la Ley
F d ral de Cinematografía así como para negociar el irnpue to al
copiado de película. e tadouniden e destinadas a exhibir e en lo cin s.
El actual pre id □ te Vicente Fox n ha mo trado una po tura
consistente con re pecto al cinc nacional.
poco me e de asumir la
pre idencia, en marzo del 2001 r alizó una visita de trabajo de do, días
a varias ciudad s del
tado d California o ~ stado
nidos,
reuniéndo e con personalidade de la política del cine de e e paL. . . .se
mi mo mes e aprobó el nuevo Reglamento de la Le Federal de
inematografía que no prevé sanción en ca ·o de no cumplirs con el
10% de tiempo en pantalla para el cin naciooal y
elimina la
prohibición deJ doblaje. El 22 de ago to de 20 1, el presidente Fox
anunció la creación d I FID C E (Fondo de Inver ión y , úmulo al
Cin ) con apenas 70 millone de pe o (la mitad d lo otorgado por
Erne t Z edillo) para el apo 'º de la producción de películas
comerciaJe , in ayuda para l F PRO INE, l fondo encargado de
promo er el cin d calidad.
Dentro del Plan adonal de Desenrollo n el Programa l acional de
11/t,m, 2001-2006 consta gu para el 2006 deberán pr &lt;lucir e
aproximadam nte 60 película al año, entr las realizada coo fondos del
IDECI
y el FOPR C
. En
te mismo documento el
TM INE destaca que el porccntaj de e p cradore que habían vi ' to
cine mexicano en el paí aumentó de 3.9% en 1998 a 15% en el 200 , l
qu auguraba un cr cimiento del cine nacional. Entone s ¿por qué
reducir el pr upu to para la pr ducción?

532

tra inconsistencia en Ja política cultural con re pecto a la
cinemarografia e dejó entrever en la iniciatiYa de la
cretaría de
Hacienda del pa ado mes de noviembre de 200 , d desincorporar 1
In. tituro
exicano de inemacografia, el entro de
apacitaci, n
Cinematográfica y lo E rodios Churubu co Azteca, propue ta que
recibí' un rotundo rechazo de la comunidad cinematográfica los
intelectuaJe , l gisladores incluso miembros de su propio partido. Con
el argumen o del ahorro y Ja austeridad pre upuestaria., el gobierno
pr t ndía deshacer e de e. tas tr s instituciones gue han jugado un papel
da e para fomentar y el cine y la cultura nacional cuyos presupuestos
ciencn un 1rurumo impacto
n el ga ro anual del gobierno.
fortunadamentc la iniciativa no prosp ró.
Víctor Ugalde Secretario •j cutí. o del P nd de Inver ión y
, stímu.lo para l in (FIDE
E), había eñalado ya en un foro que
el TLC
proponía ampliar mercados r reactivar la producción
cinematográfica para alcanzar el mercado norteamericano , m jorar
nue tra econonúa per que lo resultad s ran otro : "Con el TI., •
e e tá obteni ndo exactamente lo contrario a lo prometido por parte de
los teórico del n olib rali mo" gald , 1995). n el 2004 su balance e
más contundem : ' na d, cada d pué-, e podría afirmar que por lo
et cto~ del TL en la indu tria cinematográfica nacional gran parte de
lo arostas }' productores dedicados a la creación cinematográfica de
nu tro paí han pa ado a engrosar la filas del de empleo y la pobreza.
Con el tratado e de truyó, en unos cuanto años lo que tardó más de
ei décadas en c nstruir e: w1 cine fuerte con identidad propia'
ald , 2004: 31-32).

En e te tiempo, la producción de Estados nidos ha crecido de
459 larg metrajes que realizaba a principio de la década de l 990 a 680
largom traje · en tiemp
del TLCr\N logrand un crecimi nto de
32.5% en el periodo. En cambio, l s re ultados n .México han ido lo
contrario. , n 10 añ
de 1994 al 2003, la producci, n de larg metrajes
. e redujo de 47 p lícula que se realizaban en la década anterior a ólo
212 largometraje . La caída fue uperior a 71.62%. Esto trajo con igo
de cmpl o con el con ·ecueme ci ·rre de mprc a· la reducci 'n del pago
de impuestos, la ubutilizaci · n de la capacidad industrial in talada, la
caída de la exportaciones ) el incremento de las importacione de
películas extranjera . ' e redujeron las po ibilidade d expre ión de los
artista mexicanos y la comunicación c n su público.

533

�La compama de la iniciati a privada on la que ~ás
resintieron lo ef cto del
El 90% d lo productores en acnvo
no alcanzan a recuperar lo in ertido debido sobre todo a qu lo
distribuidores y xlúbidores de fuerte pre ocia tran nacional se
quedan con la mayor parte del ingre o e~ taquilla. En ~1- periodo 199~
2 3 la iniciativa prinda nacional redu10 u producc1on de 64 a l
película por año. Contrario a lo supu to _enarbo~ado por lo
neoliberale en tiempo del TL
, se n c 1mn ma los apoyo
estatale para la coproducción d los inversioni ta, privado . 'n ~l añ
2003 de la 28 cintas que e produjeron 16 de lla ·, el 60% oece 'ttaron
d apoyo gubernamental para u realización.
La volución de la películas mexicana pr &lt;lucida. d 1993 al
2003 así corno d número de alas existente r lo. millones d
espectadores en el país, pre atan en la iguiente Tabla:

ne .

Tabla 1
Películas mexicanas producidas, número de sala y de
espectadores d e 1993 a 2003 en México
o. de pel. me
o. de
Millone de
Año
producidas
salas
espectadores
1415
103
1993
53
1994
1434
82
46

1995
1996

1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
Fuente. Sánchez (2000

1495
1639
164_
1760
1979
2117
2579
2823

14
16
13

10
22
28
21
14
28
~

286(
tracia (2001,

62
80
95
104

120
130
139

152

137

-002 2003),Thf II E

la diferencia d la pr ducción a partir de la entrada en vigor del 11.C\ ,
e ro e en el año 1994 gue fue d
que t davía
producían en 199 .

Respecto a la exhibición, la Tabla 1 muesrra que la salas de cine
han mantenido un crecimiento o ·tenido, a pe ar d la fluctuación de la
producción nacional y de la caída de l s espectadorc . De 1993 al 2003
el oúm ro de sala e ha incrementado en un 100%.
n cuanto a la asisr ncia, en 1993 e registraron 103 millone de
espectador , pero su número fue descendiendo a partir ele la cri i de
1994 para luego mo erar d nuevo una recuperación n 1998. El año
20 2 regi tró una asistencia de 152 millones lo que generó expectativas
de que el 2003 iba a ·er mejor in embargo, . a pe ar de su rcpercu ión
en el incr mento del ingreso en taquilla, hay que considerar que el 2002
fue el año del ,:xito de E/ nnmz dfl Padre Amaro, mi mo que de virruó
la. e taclistica de a ist ocia.
D lo. últimos cuatro años. l 2002 ha sido el mejor - para el
cin mexicano. ·i
piensa en asisLcncia y en taquilla, a pe ar de la baja
pr ducción. -:n 1 2000, 11. l millone de e. pectadores Yieron películas
m xicana, , cifra qu aumentó a 11. 9 millone en el 2001. En el 20 2 se
incrementó a 14. millones, para luego disminuir hasta 7.5 mili ne. en el
20 3. Ll cin mexicano generó el 9.6% del ingreso en taquilla en el 20 2,
pero en el 2003 ·ólo representó el SA%.
La caída en la a ist ocia a lo cine e podría explicar por la crisi
conómica y el de 'empleo que e tá afectando a gran parte de la cla e
media, qu es el obíetivo de las grande · exhibidoras y al alza del precio
del bolero qu está privando ele c. ta forma de emretenimi nto a lo.
estratos ociales de menos recur o · que on lo qu prefieren el cine
mexicano. A pesar de ello, e! ingrc. o de lo exhibidore se vio mur poco
afectado. La cinta que recaudó má en taquilla en el 2002 fue El Cri1J1e11
del Pc,dre Á11Jt1ro, con 16l millon de peso . icoti11a fue la cima más
taquillera del 2003 con -U millonc · de pe s.
ugutl \ng I Dávila pre.id nte de la ámara acional
), la caída de la a i tcncia al cine en el 2003 fue un
fenómeno mundial r d país más afectado fue 1éxic ya que en Estado
nid s hub una di minución de 5%, n anadá de 2.Sºlr&gt; en E paña
cayó en 9%, mienu·as que Brasil y Argentina fueron los único que
regí. traron aumento (El orle, 11 de diciembre de 2003, 1\2).
egún

del inc ( ,.\ 1\C

o la Tabla 1 e ob erva qu d 1993 a 1998 la producción d
película, di minuyó drá ticament de 53 a ól 1 la._rgo_m trajes._
partir de 1999
comienza a ver un repunte, que J bien ha ~1d
fluctuante, ha mante1údo a Méxic en la categoría de productor mediano
de acu rdo a lo e tándares de la
E CO. in embargo, ya s notoria
534

46 largometrajes, contra 98 películas

535

�El 15 d diciembr de _O 2 el enado de la República a rob , el
cobro de un pe o adici nal al precio del bol to d cine. La medida bu ca
ap yar al cine m xicano r entr ' n igor el 1 de n ro d 2 3 (con e
pr texto lo cxhibidor aumentar n ha ta n cinco p ' O· el preci del
bol to) .
mo c ns cucncia de ell &lt;liv r a empre as distribuid ra
int rpu i ron d mandas de amparo por stimar que dicha c nLribución
l i naba . u ÍJ1ter
I ·1
d fi ndi ' la c n ritucionalidad d l
' p o en taquilla' , p r a la f, cha no e ha r uelto e ro, 1 c.¡u
tnanti ne en ~ig ncia la medida ha ta qu no · re ueh a l c ntrari .
ubrayar qu d aqu lla distribuidoras gu acararon la m dida
1 I :f ]1
btuv imp rtant recur o &lt;lurante 1 _
p r e ncepr
&lt;l l pag d 1 der ch n cu tión (aprox.imadamenre
mili ne &lt;le
) qu sumad · a lo 15 mili o contemplado en l Pr upue to
-- gr
d la Ped ración para I financiami nt &lt;l pr duccione
naci nal · habrán de al ar el año 2004.
lmp rtan e e menci nar que 1 • ap y
ot r ad s por el
diferente programa de producci · n
de 2001 a 2003 fuer n en rotal 169. De la 21 p licula. mexicana
pr &lt;lucida en 1 20 1, 7 fu ron con ap o del
cado· d la 1-1producida en el 2 02, lo re ibier n; y d la · 2 producida n el 2 03,
17 ruv:ier n el apoyo e tatal. De ahí lo in&amp; p n ·abl del ap yo del
gobi mo, inclu. para la coproducción con inversionista. privado .
p ar d la producción e a a la · película nacional no han
d jad de partí ipar o nwn ro o fe tivale y obten r important ·
premio . ~n el 2 3 participaron en 23 fe D.\'al Ullernacionale, donde
obruvier n 5 reconocimiento . E/ Cni11m del Padrr A 111aro e adjudic '
nu v pr mio en la .,' V entrega dd ri ~ nrrc llo l de m j r
película, director y guión adaptad . El Fe, rival d I
me
Latinoam rican que e elebra anualm ntc n La Habana uba s un
fe. rival en el que la pro&lt;luccione mexicana. iempr
preauadas.
~ órno manten r una producción . u t nrabl } con calidad:' i
bien no ha dejad d haber producct ' n, é ·ta ha . id mu flucruantc· :e
n , itan m chfi ar la. e ndici n acordada. ' O el TL \1 ue tá.n
p tjudicando el de arr Uo de e ta indu tria. Debiera considerar ·e, ahora
qu en el 2004 • abr la p sibilidad d aju rar I Tratado, . i e quiere
impulsar al cin m xic. n gue stá demo trando qu pued
r rentable.
En una p e p ctiva I al, en fonterr . también l 1L ,1
ha
tenido rcpercu.1 ne
en
u pr ducci ' n cin maro áfi a ha

"ºº

56

an. formado la oferta fílmica d l cm y m difi.cando lo patrone
de con uro y pr ce o de rec peí ' n br la p lícula nacionales.

El Cine Mexicano post TLCAN: Capítulo Monterre
L, prod11cció11.

emoria de 11n enC11e11tro

,.:Exist un cin que pueda denominar' regiom man "? Ha ~ta
hace un trc. años no e hablaba de una cinematografía qu pudi a
id orifica con la cultura regí montana; in embargo, 1e tr no y ·x.ito
de la p lícula I11spiración d I jov n cineasta Áng 1 Mario Huerta,
di tribuida p r la 201h enrury o para ·u exhibici ' n en la d an
nacionales marc ' un parte agua de modo que para alguno e p ciali ta
pu de hablar d un cine r ·om mano nte y d pué d lnspirarió11.
n e to coincidieron gran parte de l • cin a ta cntlc
de cin ,
inv tigadore y promocore que
dier n cita n l Prim r
E caral de incastas c Jebrad en I nt rr J en marz del 2 , cuy s
t , timonio ·
re pilaron y d lo cual
e pr oran algun d ello .
Lo qu
tá viend
que en la ciuda&lt;l ·e e tán creando la
c ndici o
j ' ene cin a ta e tén nconrrando
ap , econ rnt
para inv rúr n pr ' et cinematográfico qu
ha ta hac una d · cada no
p n aban. Lo que e p dría llamar "cin
r gi montano' urgí ' a pan.ir de la exhibición d la película Íllspiració11
exhibida en l año 2 01 , que tuYo un éxito ine perad entre 1
e p ctador obre todo re iomoman . Ha ·ta 19 O eran muy pocas la
producci ne · que se realizaban en f nterrey por la scasez de recurso
y tecn l gía p ra la pr duccióo y edici ' n a, í como p r la falta de inceré
d lo· mpr ario industrial . al no
r com neg cio r ntable la
pr ducci · n cin mar áfica. in mbargo en 1 , úlrim
añ
1
panorama de La producción c111emarográfica en el E tado ha cambiad y
el momento actual e muy promisori .
, mparad con 1 número de lar om traj s que e r alizaron o
el _ 02, n 1 2 3 ya , e tá pre. entando una actividad de producción
·teni&lt;la. e de la década de 196
han hecho largometraje pero no
han e nido el r ·con cimiento qu
m r ceo trabajo d muy buena
calidad
n un u o del l nguaje cinemat gráfic ba tant elaborado
com p r j mpl lo larg metraje. de ,erard
arza Pau ti, Rob n
, camilla • J ú T rrc lo que no han e nid difu i · n y

537

�reconocimiento y que fueron realizados en condiciones muy difíciles en
su tiempo.
' principio del año 2000 comienza lo que se ha dad eo llamar
cinc regiomomano" comentó Jo é alindo, productor d La Plebe
Film . Lo factore importante que permitier n gu se de arro~a
fueron contar con los conocimi nto la infraestrucrura y la a esona
n ce aria para l vantar un proyecto. ' racia a la prnducció_n que ha
habido en uevo León, la gente ha aprendido de e as producciones y ,
ha formado con esa películas. e inició una era d producaon
individual y propia" destacó I productor. . .
. , ,,
_ , ,
Por otra parte
n cue ti.ón de distnbucion , enalo Angel
Mario Huerta, productor director de lnspimció11 'l~ da,:~ es ven~c.r la
película como negocio y en on errey hay m~cho diner . Recalco }~e
para la iniciativa privada hay qu hacer atractl o lo proy~c~os y ast s~
pueden hacer película como Inspiración que co~tó un millon 3_ O mil
pe O
y recaudó 90
mil dólar s. El on a ta destaco que
desafortunadamente el productor tarda hasta do años en r cuperar u
inver ión.
Juan Manuel González, director y grnoni ta cinematográfic?,
fundad r del Taller de Creación Cinematográfica de oladero E ·p:ic10
ultural donde también coordina el Diplomado en Producción de ine
y I Taller d
uión para Largom traje explica qu
l cine
regiomootano ha tenido una volución variad~ y obre todo de
"de nutrición" de l fílmico, pue hacen falta idea contar buenas
historias, hay p opuesta para apoyar, p ro ta~bi 'n fal_ta vocación. Para
él, a E tado nido no I inrere a que ba a cm mexicano, porque lo
r curso, qu s obtienen de ello se quedan en México y a. llo no L
convicn . 'Por ello re ulta bastante ad erso eJ TI.. 1 ; tn embargo
vivimo en un mundo globalizado y ya e dificil de cualquier manera
tener acc o a los mercado , l má tri te es que no s un mundo
verdaderamente globalizado e un mundo hecho por stad
nidos".
eñal' que hace falta incrementar el número de espectadores
lo,
beneficios que , e otorgan a la indu tria cinemat gráfica como podria r
a tra és de incentivo fiscale para lo inversionistas.
El problema
que e tamo atado p r. un acu rd
internacional que deteriora cada z má. la industria del crne lo efi cto
del TLC
hao sid adver o y necesario que se replantee la manera
en que se di tribuye el pe en taquilla, que de cada boleto
de cinc un

!

may r porcentaje para el productor. La redi tribución del boleto e muy
importante, la legalización &lt;le apoyos hacia el cine mexicano en énruno
de incentivos fiscale y de ciue se s srcnga lo del p so en taquilla es muy
importante puntualizó GonzáJez. Para él el problema e, una cuestión
política, no artí ·tica, ya que con id ró que el cinc mexican ha tenido un
gran d ·pegue en calidad récruca, lo gue está haciendo gLJe de taque a
niYcl inrernaci nal
· l cioe local ar ce tener buenas per pecti a para d 200..j., un
seis largometraje, que filmaron y produjeron cineasta. localc , durant el
20 l3 la indLJ. tria cinematográfica del Estado de 1 ucvo T. ón s coloca
como una de la más producti\·as del año en el paí . De la _8 que se
r ali.z~tron., e~ fueron pr duccione~ indepenclience locale . De ellas, [ 11
Dil11vio recibí · una ap nación de 700 mil peso del PRO f CI E 4ue
e, el fid icomi:o de •\poy a la Producción Cinematográfica de uern
León, y Siete Días recibió financiamiento del FJDECI E. Los d má ·
on proyecr s independientes.
-\demá ·, por primera vez, la ~Iue tta de Cine d Guadalajara, el
fe tfral má importante de la indu. tna que e realiza en J\Iéxico, ruyo
una fuerte pre. encía de í\fonterr r con una película en competencia, Lis
Uoron11s, y dos en exhibición Adictos y f II Dih,rio. La óp ra prima Las
Uoronas de la regiomontana Lorena Villarreal, ·e e. trcnará en las salas
de cine c m reía!. E 'to habla de que la grandes di:tribuidora se están
interesando por el nuevo 'cine regiomonrano '.

La ármlarió11: la eferta rk pdimla.r n1exica110.r M los cines de lrmtmr;•
Lo. re. ultauos dd anr lisi, de conrenido de la oferta cin rnarogtáfica en
la sala. de cine comercial de fonrerrey de lo. años 1992, 199 , 20 O,
2001, 2002 y 20()3 muestran, en cuanto al pai · de origen de las película.,
gue en ·I año 2002 y 2003 hubo un ligero incremento en el númcr de
peüculas mexicanas exhibida , durant la do semanas compuc tas
mu su·ea&lt;las, con re. pecto al año 2001. in embargo con respecto a
1992 año en el c.1uc e fumó el 'D,C1 , se obs rva una marcada
clisminución.
La exhibíci 'n de película· d
ri en cstadmmíd nse ha
descenclido de 255 p lículas gue se exhibieron eo 1992 a 190 n el 200.1.
anadá no tiene una presencia significativa; en 1992 no se exhibió
ninguna película canadiense en las do, semana mue · treadas mientra ·

538

539

�qu las coproducciones han aumentado con id rabl m me en una
d'cada.

Tabla 2
úmero de películas e hibida por país de origen en la alas
de cine de Monterre durante do emana de 1992 a 2003

1992 1993 2000 2001 2002 2003
15
...o
21
México
96
78
17
E. U.
255 292 225 201 1 7 190
Canadá
o o 1 1 1 o
41
94
Coproduc.
1
5
4
90
28
14
35
Otro país
13
36
36
24
1
1
5
Origen N.I. 88
28
TotaJ:
453 -H3 315 _95 324 344
País

Fu me Peri ' dico

I

orle

Los re ultados de la Tabla 2 mu stran también qu
n 1
último tre · año ha aumentad l númer de película mexicana que e
xhib o l que demue tta que l
xhibid res tán tenicnd c nfianza
o la rentabilidad d esta película .
n I a p cto d e hibición, en la iguient Tabla 3 e mue ttan
1 número d aJa de e.in qu di ron función . la cantidad de p lícula
que
h.ibieron en pr medi p r día d 199- a _ 03. Lo re ultado
indican que en 1O año el númer
d
ala ha aum ntado
con iderablemeote (ca i
ha triplicado) no a í la ariedad de p lículas
exhibida.
• n 1992 exi tían alredcd r d
7 ala. d cin e mercial en
nterr
la mayoría independient~ po que apena iniciaban u
operacion lo complejo multipl ·. En l añ 2002
iacrem ocó a
234 el pr m di de ala de cin qu
&amp;eci r n función p r día,
di minuyend a ..22 en
2 3; también
ob erva qu la ariedad d
película ha decrecido d 32 qu en prom dio e e. hibíao en 1992 a 24

en 12003.

Tabla 3
úmero de ala de cine película exhibida
en promedio por día en Monterre

de 1992 a 2003
1992 1993 2000 2001 2002 2003
Salas de cine
77
78 160 187 234 222
Películas
32
29
_3
22
21
24
uenre: Periódico El Norte

Lo r ·ultado de la Tabla 3 pu den interpretar.

corno una
manifi taci , n de racionaJi mo económico uno d lo principio en lo
gu e ba a la política econ 'mica d I oeolib aJismo y qu n e te ca o
·e manifi.e ta en la tendencia a la reducción d la ferta c:in matográfica
n pr p rci &gt;o al número d alas, esro e , m no película· n más ala
de cin para bten r ma
r ntabilidad.
El 2 2 fu un buen año para el cine mexican en lomerr y
com lo fu en el contexto nacional. n total
e tr naron 33 películas
mexicana durante el 2002, mi ntra que en l 2 3 el númer de cima
naci nale e tr nada. di minu • · a 26. on ba e en
o r ultad . e
puede afirmar qu a í como en I c orexto global y nacional, en el I cal
e e tá rnanife. tand una c nrracci 'o de la f, na cin mat gráfica 1::n
prop rción al aum nt en el número de ala d cin .

El co11s11mo: hábitos PT!/ere11rias de los es-pectadom de cine
on iderand a la a · tencia e ingre. o en taquilla c mo iocticadore del
c n wno cin marográfico n lo últimos tres año
ha ob ervad gue
é to. e han incr mentad en fonrerrey.
reporte
br la
tadí rica de ultura del
◄ l dición 2 1, infi nna qu I E ·cado
de
u o L , n cupó 1 . cgund lugar en a i Lencia, l calidades
vendida , imp ne r caudado, días trabajad
' fimci n pr
ctada · de
cine a nivd □aci na! durant el año 2000. L locaJidade cndida n
e!ic año fueron 7'6 ,1 3 y 1 ingr
n taguilla c rr pon diente fue de
220 220 54 p o .
.. n l 200_ . r gistraron 10'921 481 de así tente qu
nerar n
6-t- mill ne· de pe · d ingr
n taquilla apr ximadamence; ea el
la cifra d a i t nt di minuy' a 1 4 7 785 cifra menor en un

�4% a la &lt;l laño anterior, p ro lo ingre o en taquilla e manru,rier nen
367 millones aproximadamente con el aumenco al. pr cio deJ boleto
iel en DI éxico, 2004). fonterrey representa una buena plaza
para la exhibición cinematográfica en general y para el cin nacional en
particular al meno. así lo eñalan lo dato de lo último año .
trav' d la encuesta realizada en esca iove tigacióo e
constató con relación a la frecuencia de a istencia a la ala de cine que
el número de e pectadore ha mo erado un comportamiento a cend ne
en lo tre año analizado con re p cto a las persona qu a ·i ten cada
semana, iendo el aum nto má · igni.ficacivo el que e regi tr · el del
2002 con re pecto aJ 2001, de 22.25% a 26.25%.
Tabla4
Frecuencia de a i tencia de los espectadore
a las sala de cine de Monterre
en e1 2001 2002 y 2003
'
2003
2001
2002
Frecuencia
27.5%
22.25%
26.25%
Cada semana
26.0°'o
24.75%
38.00%
Cada 15 días
35.75%
46.5%
Una vez o menos al mes 53.00%
100.00%
100.00°0
100.0%
Total

En otro· resultado e encontró que entre el a.t10 2001 . el 2002
hubo un aumento significativo entre lo e pcctadorc que afumaron
hab r visto películas mexicana· de un 56% a un 7 .5%, es d cir, casi tre.
cuarta partes de lo asi tente a la ·alas de cine de Mont rrcy vieron
películas mexicana en el 2002.
Tabla 5
Espectadores que vieron pelicuJa mexicana
en las salas de cine de Monterrey en
e12001 ye 12002
Vieron peliculas
mexicanas
Sí
No
Total

2001
No. de
personas
224
176

%

o.de
personas

56%
44%

400

100%

294
106
400

542

1

2002
o/o

73.5%
26.5%
100.0%

En la encue ta realizada a ..¡. O pectadore · de cine en d 2001 e
1 ~ preguntó u opinión sobre la películas mexicanas qu habían
to
e e año n Jo, cine. de la localidad con el propósito d , explorar su
ac ptación o rechazo hacia e tas nuevas película . En e. a oca ión. del
56% que come taran haber \"1 to película mexicanas un 79º'u dt ello
respo-?dieron . qu
í le habían gustado. Enrre las razone, que
ex~us1eron gwene, conte·taron gue sí les habían gu ·rado fueron: por la
calidad en la producci ' n }' n las actuac1one , el 24º o; m jor trama v
c?ntenid?, el 48°1ti; más entretenidas y Jivenidas, el ..i-%; por apoyar ¡l
c10 mexicano, el 2°-o (Hinojo. a, 2(J03).
En otra encue. ta aplicada en o dembre de 2002 a igual numero
de sp ctadore. · bu có profundizar en la, actiru&lt;le \ valoraciones
hacia la· película. mexicana · y ·e les oliciró que calificar~ los a. pectos
de produ ción, acmaciooc. r temática de la p lícufas ,-ista. en el 2002
en un rango d ~ cinco opcione. que iban de "muy ucoa ' a "p ' simas'.
La opciones de r puc, a gue obtuYteron los má · alto · porc ntaj :
fueron: en producción, el 56.5° o la · calificó como buena ·; en
actuaciones, el 33.25°·11 Ja calificó c mo buenas· v en cuanto a la ·
temáticas el -W. 7 5% las calificó como buena . La maroria de los
espectador s opinan favorablemente Je las produccione . ·
En cuanto al contenidl&gt; &lt;le las peücula. y para explorar el índice
de grarificación, e le. preguntó a lo · especradores en qué medida habían
ncontrad di\·crsion r e cape, conocimieoro e información, refu rzo de
valc~re., rema · d c nvcrsación y em c10ne · en e tas nu
película,
nacionales. Las opciones con má alto porccnrnjcs fuer n: ti -7.5 11 10
conte tó qu encontró mucha di er ión y ·scap ; el 56° o ncontr · p co
conocimiento e información; el 60.5°-o encontró poco refuerzo de
valor ; el 55. 75°1 0 enconcr' mucho remas &lt;le conver ación; , l 54.5º u
muchas cmocion s. Para una buena I a.ne &lt;l I J
pe t~dores, las
pclí ula mexicana .• on fuente de di, er ·ión, emocion , y com·ersación.
D las película· mexicanas exhibida · en Jo cine, en el _&lt;J()2 el 80° ·0 de
s e pecradores encu . tado afirm · baber vi to El ,i111c11 drl Padn·
v1aro. Inclu ·o alguno, de ello, dijeron haberla visto ha ta tr s vece_.
1 dtantc la ob ·ervación r el n:gistro se omprobó qut: ·an
parte ele lo. e pcctadores que asi ·ten a ver c. ta nueva. películas
mexicana son jóvenes, &lt;le ambo · . exo . profesionisras o csru&lt;lian&lt;lo unn
profesión, con empleo y solteros. ,\J cabo Je una década con el
TLC\1 , ir al cine · ha com· rtido en un enrrerenimicnto caro, l que

,·u

,·a·

5-1-3

�está dejando excluid d 1 disfrute de este bien cultural a los sectores
ociale con menor poder adquisitivo.
]__,a

Que e tá lleno.
Qu ya no hay boletos (GD3) .

recepción: horizontes de led11ra cinematográfica de los espectadoresjóvenes

¿ óm se ponen de acuerdo o cómo deciden ir a ver una película? Con

En e te apartado se pr en tan lo· hallazgos con r lación al
análi i d lo proc so de rec pción cinemacográfica que desarrollaron
jóvene que e expu icron al vi ionado de la p lículas mexicana, que se
exhibi ron durante el segundo em ' tre del 2002. e observaron tre
grupo de di cu ión de 12-15 integrante jó ene de ambo · exo y de
edade entre 20-24 año . Las categ rías de análi i fueron lo ritualc
para ir al cine, condicione de los campos de recepción y emantiz~ción,
competencias semió ica disposición del habit11s a pectos del honzoorc
cultural en el que e realizan lo proce o de recepción cin matográfica.
Tr al cine ignifica entretenirnient y diver ión mayoritariamente,
pero tambi · n una oportunidad para ponerse n relación con lo demá ·:
:A veres se 11a a z,er 11na película para analizarla o como cu/t11ra m general, para

involHcrarse n1ds en la sociedad)' poder discutir temas diferentes" ( D 1).
En el discur o de lo participantes r v la el rec n cimiento de
lo · condicionante. campale de la rec pci ' n y de la r glas de expo ici , n
al medio cinematográfico que como
recepcional han adquirido lo jó en :

competencia

pragmática

La persona interrumpiendo.
Que alguna per ona piensen que están o hocele
codo las pareja .
Lo niño qu con u llanto no d jan e cuchar ( D1).

obr

Que I s miércole hay dema iada gente, per e má cóm do
y da má gu to ir al cine que rentar y ver una película en casa
( D2).
Qu la gente mucha
ces
tá platicando cuando
viendo la película.
Qu su ne el celular d alguien en pi na película.
u a ce no hay suficient spac10.
La pantalla ve mal.
La iluminación.

544

tá

esta pregunta e buscó explorar el inicio del ritual:
P r la publicidad
Lo corco.
El clima
La carcelera
Lo actore . ( D1).
La r comendación de lo arrugas,
El e cado anímico,
El títul de la película. (GD2).
Por la cartelera
Por la crítica que tenga una película
Porque alguien te la recomienda.
a publicidad
La polémica que e desata antes de que alga la película
Las recomendacione o la crítica de la p licula.
(GD3).
La publicidad y la promoción que e han hecho n torno a
algw1a película mexicana ha hecho que se vuelvan factore
1mportant en la toma de decisione re p cto a la elección d la
película qu e verá en el cin aun y cuand no cumpla lu go las
expectativa de los e pectador s. Esto do factore e han vuelto
indi pensables en la c n figuración de los horizonte culturales
mediáticos que mantizan lo códig culturale en los que lo objetos
rcpresemad , en este caso las película , adquieren una i nificación
previamente d marcada. La publicidad y la promoción hacen "visible "
los objeto que
determina an ignificados actúan como agentes
culturale que guían la significación.
n ejemplo de ello fue la
prep nderancia qu adquirió en I mercado imb ' lic en su moment la
p lícula de El Cn!llen del Padre A maro, la con ecuente pol ' mica que
g neró.

545

�Con el objetivo de 9ue lo jó en s re elaran la compet ncia
emiósicas que utilizan para de codificar las películas se l - preguntó
obre lo géneros cinematográfic . que má I gu taban. 1encionaron
la comedias, drama
&lt;le u peo o como lo gén ro preferentes,
comentando que a ,,ec la temporada influye mucho eo el tipo de
película que
e, hiben y de la que ti n n JU
leccionar como por
ejemplo HalloweeJJ en el rn s de octubre o E/ Grinch en la época navid ña
(GD2). En estas re puestas e revela la competencia en l
r conocimicnt de da e caractcrí ricas textuale de la, película .
Otro ejemplo de ta competencia nuo tea la diferenciación
que realizaron entre la película de otra época y la má reciente y
cntr la p licula m xicana y extranjera :
La cintas m xicana d ante eran rná humorísticas y
tenían una hi tocia que podía mantenerla sin necesidad d ,
mo trar desnudo o usar palabra· altisonantes.
Ante el cin tcní,1 un humor blanco ahora todo e muy
crudo y on tema de morb que e I que a la gente
actualmente le gusta ver. (GD3).
La capacidad axiológico-interpretativa e otra competencia
emió ica que utilizan l s jérveoes al expresar . u apr ciaciones s bre lo
remas, el lenguaje y la calidad d esta película . En tas respuestas se
detectó w1a recepción diferenciada actiYa y critica, en la que e detecta
un cierto descontento con el énfasi que se otorga a la r pr entación de
los aspecto negativos de la realidad mexicana:
Los diálogo que las películas extranjera traducen al e pañol
l\on pé irnos.
La película norteamericana ab rdan má género y t mas
que las mexicana .(GD!).
El cinc mexicano es bueno, pero tienden a dramatizar y a
xag rar la situacione en las que vivimos.
e ti ndc a g neralizar en el aspecro de que la soci dad
mexicana ti n un bajo nivel cultura~ específicamente eo u
ocabulari ... La mayoría de las p lícula m 1canas proyectan
546

una mala cara de nuestro país, y xhiben sexo y ~iolcncia.

( D2).
rá bi n que traten 1

tema que actualmeme se e. tán
vi ndo en la película mexicana porque si no cguiúan
tapándo e. El tema de la película de "El Crimen del Padre
Amaro'.' ·í es un tema real, pero w1 poco exagerad y muy
generalizado, sólo acan lo mal de léxico y creo gue sctia
bueno que cambién sacaran lo bu no de nue tro paí .

Lo

diálogo gu
e pre cntan en la películas no son
rotalmente ciertos ya guc no todos hablamos a ·í como lo
pintan en la · película mexicana .

o nada má. en la película}· 1!1 Mamá También exageran las
~o erías sino en toda · la mexicana. hablan a í, y por . e
upo de película lo. extranjero cien n a lo mexicano
encasillad s como I ápico ranch rito.
La diferencia entre una película mexicana y una extranjera es
la calidad de la película. Las extranjera no son tan vulgares
como las mexicana . (GD3).

R ulta d particular interés qu no todo e identifican con las
imágcn · del mexicano (en particular cómo repre. eman a lo jóYcnes)
pr pu stas por esto filme · como la de hablar con lenguaj inapropiado
)' la de ser repr entado como "d típico rancherito , es decir no e
reconocen en esa imágen s ni tampoco reconocen corno única realidad
la que representan la p Hcula.s.
Lo archú·os cínematográfic que obre la pelicula m x.icana
,~sta e ·tán depositado en la m mor:ia de los jóvcne , e hicieron
Yisible. al hablar de qué películas mexicanas recordaban haber vi. to. Las
películas que má. mencionaron en los tre. grupo fuer n (s · eoJi ·tan en
orden, de más a meno menciones): E/ rimm del Padre A.111aro; I Tigre de
Sa111t, ]11lia: P1111/o y Aparte; iudades Osmras; Tnspimdó11; De la Calle; El
Caliqón de los Milagros· Se.w. P/ldor Llgrimas; Todo d Pode,;· Lo Ley de
I lemdes- /Jlores Perros; Por la Lihre; Y IN Ma111á Ta111hiM; C..11 Mm1do Ram.
En cuanto a la capacidad gramático-textual, que abarca
conocimiento respecto a la gramática del e ntenic.lo y de la xpresión,
urgier n en las di cu ·i ne aspectos formale de la películas que les
547

�habían resultado más interesante , como escenografía
música, producción y dirección de la película :

fotografía

e fijo en el gui' n, mú ica, reparto y efectos e peciales
( D1).
os fijamos en la
má. (GD2).

cenografía la focografía y

La p lícula del Padre Amaro e tá mejor hecba que la del Tigre
por us locaciones, vestuari , pero no llegó a nue tras
xp ctativa .
La película del Padre Amaro tuvo locaciones reale co a q~
la del Tigre de Santa Julia no, s ' l pegaron la escenografía
cuvo poca creatividad.
Es má. creíble la del Padre Amaro que la del Tigre d
Julia en cuanto a historia y producción. (GD3).

anta

En cuanco a la temática que tratan las últimas película
mexicana , la mayo.ria d los participante coincidieron n qu los temas
de la corrupción el narcotráfico y el aborto º.
o tema n_uevo , y que
lo t roa tabú, como los religiosos y los polittco deben d ¡ar de erlo y
er di cuti.d
abiertamente. Lo jóvenes e proclamaron porque e
traten diferentes temática sin c nsura en las película mexicana .
est e tudio e con tató que existe una r cepción
diferenciada en cuanr a la apr ciacion y los juicio emitidos con
rela ión a la película p ro existen imilitud s en lo patrnn s
adquiridos que cdimentan el ritual de la práctica cultural y ~ri~ntan las
gratificacion s encontradas en ir al cine como I ntr te01ID1 _oto, la
di ersi 'n y la c nviYencia.
o puede decir ·e que . ·e man:fie ~en
proce s qu den cu nta d una recepción homogeruzada; roa bien
tendría que habfa.r e de una r ccpcíón condicionada e trucruralmcnte
por la e casa variedad de opcione filmicas.
.,
te análi is de los preces
de recepaon de 1 , 10 ne
e pectadores de cine mexicano evidenció que exi te un públic que e
e tá socializando n una oferta cultural cinematográfica propia cada vez
más precaria y que demanda más espejos para la construcción de
identidades. Por ello hacen falta políticas cultural , congruente
548

consi tente que protejan y promuevan nu stra industrias culturales
dominada p r inte.re e ajeno a la promoción de la cultura nacional.

Conclusiones
El pr pó it fundamental de esta inve tigación fue evaluar el
impacto que la política, económicas neoliberale adoptadas a tra, é del
Tratado d Libre Comercio d América del orte e t_aba trayendo a la
producción, circulación consum y recepción de película mexicana en
particular en Monterrey, proponiendo un enfoque teórico-merodológico
multidisciplinario para u análi i con tntldo a parcir d los enfoques de
la economía política de la comunicación y lo e tudios culturales.
Los re ultado confirmaron la hipóte i planteada. Tanto fa
producción como la circulación de películas nacionale se han vi ro
red □cidas a raíz de adoptar las política económica neolib rale en el
eccor cinematográfico: d 53 películas que todavía e produjeron en
1993, sólo e realizaron 28 en el 20 3. En e to coincidieron también
promotor culturales cinca ta e inve tigadores, quien corroboraron
que el TI.. AN ha traído más desventaja que v ntajas a la producción
d películas mexicana y que este Tratado tiene que reví ar e.
n cuanto a la circulación, i bien en 1O año e duplicó el
númer de ala de cine en el paí , la variedad de película. exhibida ha
disminuido, a í como el núm ro d películas ro x.icana tanto a nivel
nacional como local. n Monterrey, mientras en 1993
exhibieron 78
película mexicana en do semana en los cines en el 20 3 se redujeron
a 2 , mientra que el número de salas de cin comercial casi e triplic ·
e □ una década.
D e particular interé es el pr misario movimiento de producción
local que e tá desarrollando en onrerrey y que sobresale a la de año
y décadas anteriores: el 20% de la película producidas en el 2003 se
realizaron en el stado de u o León. El hecho d que la mayoría de
lo proy et s sean independiente podría interpretar e como la avanzada
de un grupo d jóvene cinea ta que con enrusiasmo y buena idea
están conv nci nd a lo in er ionistas privados para que lo apoyen n
el financiami nto de su pr duccion .
Por otra parte los resultado del con umo cinematográfico n
los cin de onterrey muestran que la ciudad
una buena plaza para
los lúbidores y en particular para el cine nacional: e ha incrementado
549

�la a i e ncia al cin cada emana
e pectadore d cine mexican
e táo d arrolland actirude
valoracione fa rabie hacia la nu a
propue ca fil.micas. in mbargo aun y cuando se e tá observando una
tendencia fav rable hacía el e o urna , recepción de e to filme , ólo
lo grupo ociale con m dio alt poder adqui iti o tienen accc a u
di frute lo que deja fuera a un 0% de la población 9uc no puede ir al
cine. Habría que considerar una política cultural obr este a pecto.
En cuanto al análi i de lo pr c o d recepción
cinemat gráfica el estudio dem tró qu lo JO en
manifi tan
proce o de recepción acti a y crítica como re ·ulcado de utilizar
compet ocias y abere que han adquirido como parte de us pro ce. o
de cializaci · n cinematográfica, donde la familia , lo amig s ju gan un
papel fundamental.
Ir al cine igue ieodo una d la p ca práctica cul ural
gregarias qu e tán i ndo relegadas por otras práctica rná
individualista como el uso d la nueva ' tecnología como el Im ro t.
demá el análisi · de e ros proce os pon en ·deocia que una nueva
g n ración d e p cradores jó enes e tán aceprand d manera
favorable la película nacionale , con cieot de u realidad ocia],
demandan un cin má comprorn ti.do con u ntorn cultural

id ológico.
ta ituación ambival me d 1m rcado del cine nacional debiera
r cibir má at nción. ¿ ' mo impul ar al cine m xican ? En primer lugar
requi re oluntad política para reconoc r la importancia de fomentar
y proteg r una indu tri.a cultural tao imp rtant para la cultura nacional
c mo I es la cin mat gráfica. n ejemplo de voluntad política fue la
demostración de lidaridad d diputados enador con la comunidad
cin mat gráfica para formar un frent común ante la iniciativa d
de incorporar la in tan ia gubernamental del cin mexicano, la cual
obtuvo éxit . jalá hubiera la mi ma oluntad política para re · ar 1
TL
en lo gu re pecta a la indu tri.a culrural para cambiar la
condiciones del acu rd y hacerlas más eguitati as para lo tr paísc .
di.6.cado el 1L
al que se acata má qu a la Con, tirución
ricana, habría m no bstáculo, para r vi ar el marc I al por el gu
e rige la cin matografía mexicana.
stablecido un punto de acuerd naciona~ e pod ía empezar
p r hac modifi.cacion a la Ley l" deral de Cine y u R glam oto en
cuanto a la xhibición ampliando I p rcentaj d exhibición para la ·

películas m xicanas. Bra ·il ya lo hizo ampli · de ""5 Jia · a 63 d pcn do
mírumo oblig, torio &lt;le ·xhibición para a cgurar que ro&lt;lo film r ahzac.lo
en el paí llegue al publico y tenga ta oporrunida&lt;l de g •nerar ingrc o ~n
taquilla. orno resultado &lt;l' p lírica ' continua a favor del cinc
bra:-ileúu, 1 público para c. ra película se incremento d 7 millonc.:, dt:
e pcctadores en el 1002 a casi 20 millonc · en el 200"". \ umcntar el
p rcenraje de cxhib1aón p Jna monvar Ja inver, ión en el ctor de la
pr ld ucci ' n anre el ascguranucnro d l tiempo en pantalla, ack·má &lt;le c¡uc
el g bi m o aplicara e tímulo fi ·cale, arractirns para lo. inY •r iomna · ,
así captara rccur ·o , con lo: que a :u ve7 podría ampliar el pre upue:ro
federal &lt;le tinado a la pre &lt;lucc1on de película, nacinnalt:s y ap yar a más
crnca m ·n :u. proyectos.
hl papd del E t:tdo es imprc ciu&lt;lible p:ira el o ·temmit't m de
lru cinematografías nacionales pero es preciso trabajar junm; todos [ .·ectorc para mcenr:ivar In prnc.lucrn·m: la comunidau cinema ográfica,
lo · l gi. lac.l re ·, los empre ario: 1 exhibid re. , lo · pectadorc. , entrt
r do proponer meca nismos c.¡ut: nos pcnn.ium producir película con un
rnl r artístico capaz d · lograr l:t comunicación con lo, pt1blic s ma.
diversos, al tiempo que an comp titiva y genuinamente mexicana .
orno futuras lineas de 1m e ugaa &gt;n
propone continuar con
la ob en aci · n de la: tendencia. en la producción y circulación de
p li ulas mexicana , profuncliz, ndo en lo. efectos a largo pla.;,o del
m delo e onómico neolibl'.ral domi.nam de la globafuación; eguir de
cerca la evolución &lt;l • te c1n regiomonrano recién pue to en la c'cen:1
cultural para b. crvar como • rn col cando n lo ílujos globalc. y
nacionales de la cinemarografia; ahondar en om . , s¡ ce tos dd con:um~&gt;
y r cepción &lt;le lo: spcctadon: no con.idcrncln. en c. ra uwesul""&gt;, ción,
como la. implicacionc&lt;: srcticas c.1ue la geopolítica intc nacional del ane
pr pon :1 lo · cspec ad re. . a. í como prnti.m&lt;lv.ar cn su efecto en las
idemiJaJe. nacionale. ; realizar t' rud10s compa.rnti,·o. e n otro paí e. }
cmdadc.; ampliar l csru&lt;lio al análisi!- &lt;le otr : producto: C( mo el ,·tdco:
analizar ·1pap ·1de la tele,·isión J · señal al ierra ~ de paga en la difa ión
del ine nacional.
Por último, hay c¡m: considerar que además dd TLC. r cxi r n
otros factores má alta de 1, política, Labl c1da en el Tratado qu ·
relacionan con una incrgia iot rnac1011al y que e ·tán ,1fecrand ramb1én
a L1-s otra s industria. cul turales &lt;lcl país, esto e:. fa concentra 1ón de la
propi ·&lt;lad, la fusiones ) alianza. , la: cL ficultade · ce múrrúca: d reto de.-

55

551

�la nuevas tecnología , la tendencia a la homogeneización de lo
contenido .
e to ha r que agregar la profunda r compo icione
geopolítica que están provocando grande cambios en la política y
economía nacionale en muchos ca, os impredecibles. En un mundo
uaipolar, controlado por una nueva da global, dond el margen de
deci ión sobre cu stion
nacionale
e vuelve muy reducido lo
Estados-nación no pued n abandonar u papel de r guiar en u propio
territario la actividad de lo mercado .
E difícil predecir o
tabl cer un proa, tico para el cine
mexicano. Lo que í
puede vi ualizar n el pre ente e una
preocupante au encía de interé del E tado por apoyar a ta indu tria
cultural tan tra c ndence para la memoria colecti a de la nación, y en
contrapart trna ctecient generación de cin a tas c n
luntad de
participar con película. de reno ada calidad y pr puesta stética además
de nu va generaciones d e pectadore que e tán desarrollando un
nuevo gu to por e ta película 1 qu hace patente la nece idad de
producir má de nuestro propio e pejo donde e recre n y acri oleo
nuestra identidades.
La mergente confluencia del paradigma histórico d la
globalización
el pistemológico de la complejidad nos bliga a lo
cien tíficos
ciale ' a seguir haciéndoo
preguntas sobre c 'mo e táo
cambiando la estructura globalizantes y lo proce o de integración d
los paí es y analizar u efecto n la · indu tria culturales como la
cinematográfica sobre la que e construyen la cultura y la
comunicación d las oacione . bordar la nueva problemáticas ocioe municativa no ólo e cu tión de a umir reto epistemológico , sin
también de re pon abilidad acial.

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F., 2003.

1-Xochimilco, México D.

Lic. Robeno López Jiménez
Facultad de Derecho y Criminología

niver.idad ucónoma de

u vo León

¿Será .rig110? de los tie,npos la hipocre.ría evidente doJ1de los
depredadom po11m IOJ reglas del;11ego o los q11e han de ser
sacriftcado.r, daJ1do m11,pli1JJic11to cabal a los req11isitos de la
111oral públictJ.
¿Que? Lts qutda a los dmunparados sino el elegir
de111ocrá11ca111ente la 1na11em de ser sacrificados. parece11
decir, va111os a definir de111ocrática111e,1Je si los f11sila1110s o
los ohorca111os, jl/.sto e.r decir que si te opo11es estarás
rompiendo los reglOJ del111ego_y eso 110 e.r válido.
Ade,nás es 111of1110 de 11na sandó11 Jat11bién definida
de111ocrdticanu11te para que 110 q11ede d11da de la b/fellfl
110l1mtad del verd,'!fl.

En lo tiempo actual las re pon abilidade han empezado a cotizarse
como un valor conómico no d prendidas de lo conc ptos ético ,
deontológico . morale , religioso o de un entendimient politic ino
como una m rcancía cuantificable, de cualquier manera i se logra algúu
a,·ancc en el cumplimiento de las obligacione de lo e tarnentos que
acabamos de enunciar erá provecho o para nu stra ciedad.
La creación de una n rma de cumplimiento d r quisitos para la
re ponsabilidad ·ocial d la
mpr a e un dar ejemplo de la
n ce idad de incluir entre la iover iones que deban hacer e la
referent a las respon abilidade , no es posible en los tiempos actuale
ustraer a la aplicaci 'n d principio que evidencien el cumplimiento
564

565

�de los debere , relacionado, con la integridad b ne údad leyc
laborales, ambientale y buena relación con la oci dad circundante, l
que llaman lo conomista riesgo pair, doode el capital extranjero fluye de
acuerdo con las calificacion d&amp;da en este rubro a I país s gún 1
cumplimiento d cierto parámetro relacionados c n la paz ) la
.eguridad.
De pu · del anterior apunte qui íéramo dar un repa o breve a
la respon abilidad que no ocupan e decir la jurídica. lo haremo.
de manera enunciativa y al final de • tas n ta apuntar m · un proyecto
para realizar xhau ti,,amente la reví ión de los concLici nante legales
que conlle, a el cj rcici de la profe ione y la po ibilidad de cau ar
daño, bien ca ' t d tipo patrimonial psíquico o c rp ral 1•
--&lt; n primer término definiremo
los concept , de culpa para
poder osla ·ar que ignifica el concepto de respon abilidacl en el actuar
profe i nal, ci rt qu e tamo aco rumbrado a mencionar la anci 'n
in hacer mucho caso de la regla apLicable para cada caso de Jo qu no.
ocupan, o en palabra coloquiale decimo ; compórtense corno e debido
pero s lo n raras oca ione d cimo la conducta adecuada en tal o cual
ca o e t, d finida por la normativa que se despr nde de tal o cual código.
E. n c ario r pasar d manera br v la definición d d lito
según el ódigo Penal Fed ral 2 que en Sll Título Primero rcfer nte a la
Re ponsabilidad Penal, del apítulo T, a i nta la. Regla Gcnt:ral
obre
Delitos y Re pon. abilidad dond en su artículo dice 'Delito e el acto
u mi ióo que sancionan la leye penal . En los d lito de re ultado
mat ria] también erá atribuible el resultado típic pr &lt;lucido al que
mita impedirlo, i é t tenía el deber jurídico de evitarlo. __. n estos c,
con ·id rará que el re ·ultado e consecuencia de una conducta omi i·va
cuando determin qu él qu omite imp dir] t nía el deber de actuar
para ello, derindo de una ley, d un contrato o de u propio actuar
procedente.
Ahondando obr el particular en el apítul LLI, artículo 1 del ódigo
Penal Federal' dice:

De Cup1s, -'Id.nano, E/ Dm111 hd. Bo ch, Barcelona 197 5.
.ódigo Penal Federal, Ed. Í!ita 1999.
' Código P1:n:1J Federal, l·.cl. S1sra 1999.
1

2

566

rtículo 13. on autor
1
TI
ITI

N
V
Vl

VIJ
\ II

o participes del delito:

Lo. que acuerd n o preparen su realización;
Lo que lo realicen por í·
Lo. que lo r alic n conjuntamente;
Lo que lo 11 ven a cabo sir\'Íéndo e d tro;
Los que d t rmin 'n dolo arn me a otro a corn terlo;
L0, que d losam 'nte pre ten ayuda o auxilien a orro para u
comí. ióll'
Lo. que con p &gt;. rerioridad a . u ejecución auxilien a1 clelincu ntc
en cumplimi oto de una promesa ant rior al delito)
Los qu .in acuerdo l reYio, inter\' ngan con otro en u
comisión cuando no e pu da precisar d resultado que cada
quien produj

Vercmo
a continuacmn alguna. cxcluyem
de estas
culpabilidade. descrita en el Capítulo 13 qut: en parte hemo
reproducido en 1 • párrafo anterjores, e to 1 haccmo en un afán de
clarificar que; no t Jas las conducta atípicas pueden c nsiderarse &lt;lentrc
de una tipificación de culpabilidad en cual9l1Íera d sus modalidadt:. del
delito: culposo o doloso~.
El actuar en sociedad \ como j rc1c10 profe iunal conlJC\'a
ri sgos que en ocasione pucd n s r tipificad . como delit , Fcmand
Castellanos' relata con accc ibilidad la culpabilidad y la refiere con tre.
elementos definitorio· qu son:
Imputabilidad

Donck se incluyen ac.¡ucllo. upuesto, don&lt;lc el sujeto goza de
. alu&lt;l psit¡uica por carecer de tra torno, mentales o di..: ·arrollo intelectual
retardado (a m11/mrio sens" primera pare · de la fracci 'm \' 11, del An. 15 del
e' dio-o Penal h:deral n léxico).

' • c~un el C(1d1go Pcn31 h:der.11. en ~u amculo 'J obra Jolnsarncntl' r:I 9ue, conociendo lo~
elementos &lt;ld upo pcn.tl " pr~nLOdu c11mu r" uhado up1cu, 4wcrc o aet·pta b rcaliz,1c111n Jel
hecho descrno por b le\',\ obra culpo~.tmcntc d c.¡ur.; prrn.luce el rc:~ult.1do □ pico, 9uc no prcrn,
siendo pn:nsthk:" pn:rni conti.mJo cn lJlK no ~e proJucirfa, t'.O 1inu&lt;l J" la \101:u:ion a un dchn
dL cuid:idn, ljUC d&lt;'bi.1 1· podfo observar ~egún l.1, c1rcun,1anc1a~ y condiciones per.;om1ks.
' ,.1s1c:llanr ,s, femando, / _¡11~m111r11/1Jr dr111,·11Mkr ti, f&gt;cndH, pm,.;/, Etl.Porrua 1()(J&lt;l, :-.k:--ico pg. 24-.

�Conocimiento de La antijuricidad del hecho cometido
La nom1a penal motin al incli,,jduo, en la m dida en que é ce
conoce el cont nido d u, prohibicione , l ujeto ignora que u actuar
esta prohibid por la norma, ya por de conoci.mient d la exi tencia_~i
la lev del alcance d la misma o por cr r fundadam nte que u acc1on
e ta ·ju tificada, p r lo qu e 1nculpable. (inci o b de la fracci · n VIII del
art. 15 del mi m códig )

La inoperancia d la no exigibilidad d otra conducta
Raci nalmentc a nadie
le puede exigir un comp rtamiento
clistinto al realizado, i no pudo actuar conform a D erecho.
(FRAC IÓ IX, del art.15 del mi mo)
. .
La au encia d cualqui ra de
to el mento , 1mp1de la
formulación d I juicio d atribuci 'n inherent a la culpabilidad. Lo tre
elementos apar c n a co11tra1io se11s11 en el artículo 15 d I Código Penal
Federal. 0 má dir cto en arrancá y Trujillo'': " erá imputabl todo
aquel que po ea al tiempo d la acción la_ condióones p íquica exigida
abstracta
ind terminadam nte p r la I y para pod r d aLT llar u
conducta socialmente."
Entrando en materia eamo lo qu
I Título duodécimo
apítulo I R pon ·abilidad P rofe ional del ódigo Penal
d ral n u
artículo 22 no dice:
J\ráculo 228. Lo profe ionist.a , ara La. o técnicos y . us auxiliare~ erán
rcspon ables de 1 • delito 9uc cometan en el ejercicio_de ·u pr fe _ié n, n
los ténninos siguient s ~ sin perjuicio de la. preve_nc1~~c come~da en
la Ley en mi de alud o en otra nom1a .. obre e1erC1c10 profe 1onaJ, en
·u ca ·o:

1. Además de las . an iones fi¡adas para lo delit s que re. ultcn
con umados, egún ·can e tos dolo . o culpo. o , se le _a~l-icará
su peo ión de.: un me a do años en el ejercicio &lt;le la pr fr. ion o
dcfinith a en caso de reincidencia; y
11. E. tarán obligado. a la reparación del daño por U5 act - ~ropio P ir
los de us auxiliare cuando c. tos obren de acuerdo con las 10. LrUccmncs
de aquello.

r

,, Carranca r Tru¡illo, Dm rho Pmol ,\lc,w1110, EJ. Porn1a. Tomo 1, ~léxico 1955, p. 222.
568

Hacemo notar que no
lament
on r pon able_ lo
profi ionistas gue cometan un delit úpificado com delito por lo
dif rentes c · digo ley _ o reglam ntos o demás normatiYidad lo son
también quicnc I au.,ilien, es decir, sus mplead , obr ros, otro.
profesioni ta bajo us in trucci n , por lo cual
una cue tión delicada
1 tar e n ciente del impacto qu la. conducta profe ionale puedan
t ner para el propio profe ioni ta pero tambi 'n para quien
trabajan
para él.
Cna de la actividade, qu con fr cu ocia realizan qui ne
·jerc n una profe ión e la d p rit , para e t pr pósito recurrir mo al
apítulo V d I ódig Penal Federal que trata de la Fal edad en
declaraci ne judiciale \' n inform dados a una autoridad y que en u
artículo 247 tablece
e impondrán d dos a e.1s añ . de pri. ión ) multa de cien a tre ciemo~
&lt;lía. muha: l. Al guc: imerr gado p r alguna autoridad pública di. tima de
la judicial, en ejercicio de u funcione. o con motivo de elfo falcare a la
verdad; l 1. Al que examinitdo por la auroriditd judicial como te ágo o
perito, faltare a La v rditd obre d hecho que se uata d averiguar, o
aspecto, canadade , calidad u otra nrcun tancia. que sean relevantes
para e. tablecer el . encido de una opinión &lt; dictamen, ya ea afinnando.
negando u ocultando maJiciosamentc la existen ia de algún tipo d · daro
t¡ue pu d. sen-ir de prueba de la verdad o f, I edad del hecho principal, o
que aumente o di minuya su gravedad, o que irva para establecer la
aruralcza o particularidade. de orden t ' cojeo o cienúfico que imponen
para que la autoridad pronuncie rcsoluCJ&lt; n sobre mareria cuc. t1onada en
1 a unto donde el testimonio o la e p1ruón pencial e viertan.
annon
p&lt; drá ser hasta 15 año. de pn. 1ón para el te tigo o perico fa!. ~ t1ue
fueran examinado en un proccduniento pLOal, cuando al reo se le
imponga una pena de m,' ~ de , cmte años de pri ión, por haber dado
fucaa pre harona al re. tirnoruo o p ritaje faL o -.

Pucliern peo. ars que lo e tudiante. de la licenciatura afine al
derecho on avezado e n ced re de u obligaci n como tal · perr
la práctica no. dice que n e a í a manera de j mplo; el propi código~
que e tamo r ferenciando en su apítulo TI d nde
establecen la
obligacion qu d rimo n Delitos de abogado , patrone y litigante en
u artículo 231 dice:

- Código Penal rcderal, Ld. ·¡ ta. 1999.
Ídem.

569

�e impondrá de dm a sei~ aiios de prisión, de cien a trescientos día multa
y su pensión e inhabilit-ición ha ca por un término igual al de la pena
señalada anteriormente para ejercer la profesión, a los abogados, a los
patrono , o a los litigantes 9ue n sean os e□ ·iblemente patrocinados por
abogados, cuando cometan algunos de los delito jguiente : l. Alegar a
sabienda hecbo fal o o leye, inex.istemes o derogada ; )' Jl. Pedir
rénninos parn probar lo 9ue notoriamente no puede probarse o no ha de
aprovechar su parte; promo,:er artículos o incidentes que motiven la
uspen ión del juicic
recur,os manifiestamente improcedente. o de
cualquiera orra manera procurar dilaci ne tJUe sean notoriamente
ilegales. 111 ¡\ sabiendas y fundándose en document s fal. o o in \·alor o
en t stigos f,lsos ejercite acción u oponga excepcione en contra dt: otro,
ame la autoridade judicial o adminmraciva ; y lV. imule un acto
juridico o escrito judicial o altere elementos de pru ba y lo pre ente en
juicio, con el 6n de obLencr sentencia, resolución o act admini trati\'O
contrario a la ley.

L profesioni ·ta al eo-re ar de las cuela de conocen, parte
importante de las área del derecho que norman su acti idad y a la. que
d ben dar cumplimiento''.
H m
h cho hincapié en la responsabilidades inher ntcs al
cj rcicio profe ional, pero e justo recordar qu r lacionado c o el
ej rcido de d nd pueden derivar e actos delictivo · existen tambi · n por
otra parte conducta que derivan en delitos por el ej rcicio indebid
profesión, olvemo aJ código 1n citado y en el Capítulo 11.
e
refiere a la; surpación de funcione pública o de profe ión y u o
indebido de cond coracione , uniforme grados jerárquic , di,~ a
in ignia, y ·iglas, por supue to reproduciremos sol la qu · atañen al
a unto qu · nos ocupa in dejar d comentar qu lo e tablccido en e t
arcicuJado e de ob enrancia general 1\ y cualquier persona en el ejercicio

n jercicio d 1a profesión puede vers involucrada en un delito de la~
tipificado en e t código.
r\rrículo 250. Se ancionará e n pri íón de uno a seis años y multa de cien
a tresoemo días: Fracción U. 1\! que sin tener útulo profcs 1onaJ12 0
autc r!zación para ejercer alguna profesión reglamentada, expedida por
a~torl~ades u orgarusmos legalmente capacitado pani eUo, conioime a la~
dispos1ciones reglamentaria del artículo 5 13 con, ÚLucional. a) e :itriburn
el car-.icter de profesiorusta; b) Realice actos propio de una acti\·id;d
P:ofesio~al; c) Ofrezc.a p~~licamemc sus servicio como profesionisra: d)
l se un mulo e umnzacmn parn ejercer alguna act..i\-idad profe. ional sin
tener derecho a ello; e) Con objeto de lucrar, se una a profesmm ras
legalmente aumrizad s con tim:~ de ejercicio profes10nal, o a&lt;lmimstre
algw1a, ociaci · n profesional.

Como podemos v r, puede darse el ca o gu aJgún studiante 0
pasante sin haber cumpJjd lo trámit de titulación y regi, tro de título
para obten r la patente para el ejercicio de la profesión, jerza e ta de
alguna manera cándida sin perca ar e que esta en riesgo u libertad
personal hasta por un término d
año v u pecuru hasta por
trescicnto día de multa.
na \·ez relat_ado lo p rtenecientc al ámbüo normativ del
ejercicio profe ional o las bas ~ reglamentarias de e te ejercicio, vnmos a
dar un recorrido a las activ:idad · operacionalc d I actuar profi sional y
de la cuales puede derivar e alguna conducta delictiva en lo, término~
ant riormente expuestos.

" i P_l'.n amos t'n b legi,Jac1on laboral, la opcion e~ traba¡ar con algun:1 or¡.,ranizacion " crc.'lr 1. 1
en CU}o ca. n deberán conocer lo~ derecho~ y obügac1nncs (¡ue se comrn&lt;.:n al cnmrarme
n :11 conrr,1t.1r pcr,nnal. No debemos olvidar 9w esm en riesgo la libertad pcrso □,tl I el
p;ttnmorno de llls alumnos, egrc~ado ."
1~ Ln el Cod1go CinJ para ~l L tauo ele ue_rn Lcun se establece en el amculo 25111 "Lo. que 111
ten~r el 11rulo correspond1cme c¡cnan pmfr 1001; parn curo c¡c_rcic1u la ley exi¡a mulo, aJerna~
de mcurnr tn la~ penas n:spccavas. mi tendran derecho de cobrar retrihuc1on por Jo. ~erncm~
profesionales que hnynn pre, t:ido"
1' ,J aracuJo 5º de la Consciruc111n Politica de lns hnd,is l 'mdo e t;tblece 9uc: 1\ nin!,11.m:1.
per~on:1 podrn 1mp~dme llUC ~e dewl)ue .1 l.1. projtJlfi11, mdusrna, comercio o trabaj 1 ,¡ut: h.
acomodt: s'.endo uc1t1Js .. L.1 l~r dcterm111ar:i t:n cada esrado, cu:ile on las prof sumes ,¡uc
n ·cesmm mulo p,1rn su e1erc1c10, l.is contl1c1one~ &lt;¡ue deban llenar~e parn nbrcnerlo I Jn .
,mtondades C)lte han de expedirlo ... Lns sernc1n, profesionales de índole socrnl scran 11bhg:1t;ino:
y rcrnbuidos en ~• u!nninu, de: b le~ ) cnn las cxccpcionc.:s l)Ut é:;ta ,eii:tle ... Tampoco po&lt;lr.i
adm1ar ~· convcrn,, n que la per;nna pacte su prns ripción o desúerrn, n en gue renuncit
temporal o pcrmancntcmcmt (J r¡nn r dt1m11i11,1d,1 pmfmn11, indu~triA o cnmercm.
propia,

Lopcz Jimém:1, Roberto, 011tr::,do l11ftm,mo11nl dr lo.r ,\/,. /JC, Nuevo .'iglo l~dmones de Der.:cho
)' Crinunologm. p. I IO. "El Código iril para el D1su:itt1 h:deral cLct': L1 \"Olumad de 1}S
parocularcs no puede eximir de la ob ervancia de la ley, ni alrernrla ni rnouificarla. olo pueden
renunciar.e lm derechos privados l)UC nn afecten direcrami:nt~ el interés público, cuando In
renuncia no perjudique derecho · Je u:rccro"
1° ódigo Penal redera!, Ed. ' i ta 1999.
11 López Jimencz, Roberto, RmJ/(J \'iglo X&gt;.] Je la Facultad de Derecho r Crimm11log1a " ,ua.ndo
hablamos de ob ervanaa general no rcferimo5 a toda la nom1acividad que t·n algún momento tic:
la aca\'1dad profesional deberáa cumplir lo. egresados De6ed11 ademis conl&gt;ccr las
re ponsabilid,1Jes re, pecw a: Impuesto~, ll'IL , conrrato5 de arrcndam1cnt0, compra 1·
financiamiento, pemiisos de opctación, u~o de sudo, penmsos de consrruccion, manc¡o tic
materias conrnmmante , daños ambientales, empaque y tran~pnrrnción entre otra ".

'1

570

�En primer término, para ejercer una profe jón debe contar e c n
una patente para l ej rcicío profesional la cual en Mé~co se obtien .
el R gi tro de Profe j n _ d pendiente de la ecretana de Educac1~n
Pública in este requi ito el ejercicio se tipifica como un delito
su ceptibl de anción, por lo tanto lo. egresado de alguna profe ión
reglamentada deben forz amente contar con él no hay excu a 111
excepción que pueda hacer e al r n un 1wc10, de acuerdo con la
normatividad aplicable 14 •
Pero existen otra pat nte que deben re petarse y que
corre panden a tercero que pu d n v rse afectado cuando e ha~e uso
de conocimi nto o di eño d productos, proce
por lo cuále se
debe contratar, c nvenir p ner a disposición de lo legítimo dueños
las cantidades que corre pondan por el uso de e tos ingenios o
conocimientos qu están prot gíd por 1a ley de la mat ria y por lo
tratado internacional gu México ha firmado con diver o, paí es y
organizacione dedicada a la prot cción intel crnal y lo derecho de
autor.
n ejempl claro de esta situación lo encontram
en la
utilización de sis rema informático ' lo cuál s d ben adquirir e en copias
] gales y que contengan en u preci el pago de dcr chos para u uso·, o
abundando en la práctica médica los medicamento por lo general estan
pr tegidos y olo adquiriendo lo derecho d
xplotacíón de las
patent que los proteg n pu den fabricar e y poncrs
la venta ..
Con fines ilu trativo
n el Título Yígésimo xt d lo delitos en
materia d derech s de autor 15 n el artículo 424 bi
tablccc que:

:n

e impondrá prisión de tres a Jiez a.no y de dos a veinte mil día. multa: l.
A quien produzca, reproduzca, introduzca al paí , almacen~, tran porte,
distribuya, venda o arriende c pia de obra , fonogramas, vid o~a o
libro prot gidos por 1a Ley red ral dd Derecho de Autor, en torma
dolo a1\ con el fin de especulación comercial ) in la autorización que en
los ténninos de la citada ley deba otorgar el timlar de lo derechos de
aut&lt; r o de los derechos conexos. lgual pena e impondrá a 9uicnes a
abiendas, aporten o provean d cualquaicr ~ m1a, materia" prima o
inswnos de tinados a la producción reproducción de obra , onograma ,

14
rticulo 250 del C · ,ligo Penal Federal., " e sancionara c in prisión de WlO a seis anos y multa
ue cien a LCesctemos días: fracción 11 Al 9uc sin tener tinilu profesional''.
1'&gt;
ódigo Penal Federal., d. Si. ta 1999.
16 Me sina, ,raciela
., JA Respmuahilidad ivil m lll Era Temolii._JJ,mi, bekdo Perroc, Bueno ·

videograma o libros a que se refiere d párrafo ant rior o; TI. 1\ quien
fabriyue con fin de lucro un di po itirn o i tema cuya finalidad ea
de act:Í\·ar los di posicivns el ctrónicos de protección Je un prO!,&gt;rama de
computación.

deberá poner atención cuando s realic n trabajos que vayan
en el entido qu explícitamente a ienta el artículo anterior ya que n
olo es p nada la actiYidad directa en la producción ino gue incluye 1
in umo que . e necesitan para lograr eludü· el pago de derecho de autor
incluye además I
trabajo referen es al ubcontrato de procesos
encaminados en u totalidad a la comisión del delit a gue e refiere 1
artículo 424 bis'~.

--.. ta por d má d cir que n la práctica médica encontramo
territorio má dramático en relación con el ejercicio profe ional no es lo
mismo la l siones patrimoniales que las in!:1ingida en J cuerpo d J
pacientes, p r lo cual las imprud ncia m 'dicas conllevan el reclam
airado de qui n las pad ce r alln cuando la re ponsabilidad jurídica e
inso layabl I dañ.o ético que . e d ri a de la impmdencia 18 en I actuar
del médico ácnc también consecuencias gra\·e y moralment criticable .

1' Ver además d capítulo ll, dd titulo noveno &lt;1ue se refiere al : Acceso ilícttu a s1~1emas )'
et¡wpc) · de infonnática del · digo Penal Federal.
IN Damos a concinuaci6n alguno, ejemplos donde e ' tll pre eme la imprudencia médica:
• ua.ndo el gmecólngo que deja Je asi tlr a un parco y dcJega en la comadrona, cuando no
&lt;e preocupo de detectar d cuadro de mxemia, gesto is o prcclamp ia que la embarazada
sufria ( .'f.S. de 2&lt;J de Marzo de 1988).
• Defic:ieme imen·ención a niña Je ocho año5 por rrnumacólogo para prnccicar osteo mksts
del codo izqmerdo, por acmac:1ón prec:1p1rnda y falta de las necesaria. cautela~, cuando b
intervención no i:ra acuciante, ru urgente m peligraba l.l upen 1vcncia de la víctima ( ·.T. .
de 22 de Abril de 1988).
• ()curru1olanngolo¡;o que, trns um exurpac1ón a dedo de amigchlas, no observa si el
pacieme sangra o nu, m auende las mdicac1une~ del nnc re i~ta. ni hace explurac1ón
alguna ulterior para dccc lar la hemorragia que rn invadía las, fas rcspiraconns, falleciendo
po. 1eriom1eme, ~ a en el I lo pit.'11, d intem:nido ( .T., de 5 de Fehrero dt: 1990).
• Cirujano yue no controla la conexión del monitor al principio de la operación r miera D
coa. iente que el .rnestesista, en t..'lles concücium:~, abandone el qttirófano, tras a&lt;lnurnHrnr
al paciente anestesia gcner.il con ínnihación ulotral¡L1eal )' rcspimción a~istida, el cual
ufrió una folu de a1reacion que le produjo lupnxia y parada cardi~ca paro cardiaco,
cuando llegó el ancstc 1sca de nuern ( .T.. . &lt;le .J d epaembrc de 1991).
• D1rec1nr de Lcmro que rofora yue habitualmente los anestesistas abruidoncn un
quirófano, en d transcurso de una inren·cnc1bn para de plazarse a olros simados en
di tmia planta ( .T. . de 4 de cpcicmbre de 1991 ).

Airc.s.1997.

572

5 3

�La imprud ocia médica tomada como ejemplo en t escrito no
implica e ·clu ividad en la práctica m 'dica,
también exte □ iva a las
actividades de dos lo profe ionista , ya qu ningún ejercici profesionaJ
e al a de la po íbilidad de la con"isión de algún delito.
La imprudencia para la práctica profesional d . d un punto de
vi ta juri prudencial con iste en la:
... Omisión de codas las pr cauciones exigibles o que debit:ron
necesariamenle adaptar e en el suceso o e,·enro de que se trate
al
menos, de la má lememales y rudimentarias, por haber incidido, el
agente en 1a omisión de diligencia, en la que no hubi ra incurrido el
meno cauto y precavido, o d más descuidad , abandonado o
negligente de los hombr , por la ilícita infrae tructura del bien juádic
violado.

e debe hacer una ilistinción ntr la negligencia m 'ruca y 1
accidente durante la at ación m 'clica r el tratamient , in gue haya
re ponsabilidad del m · die .
La negligencia m ' dica 19 'comprende la falla del médico a la
confonnidad de la normas de la atención para el tratamiento d la
conrución d I pací nt
falta de c nacimiento, o negligencia al
proporcionar la atención del paciente, que e la cau a directa d un
accidente aJ pacient . En el ca. o de un accidente de, afortunado in
re pon ·abilidad del médico la ociedad deb determinar i e debe
indemnizar al paciente por el acci&lt;l nte y i e a í el rioen de los fondo
para efectuar dicha indemnización. Lru condicione económicas d l paí
determinarán si cxi ten &lt;lich · f ndo, de solidaridad para indemnizar aJ
paciente, in estar a exp n.a del médico.
a. Para el público campaña de información , obre lo. riesg s
inherente a cierto tratamiemo médico y cirngía avanzados;
para lo profe ·ionalc programas dt: formación sobr la
nec idad de obt ner un consentimient infi nnado d lo.
paciente obre dicho tratami nros y cirugía.
h.
ampañas de ensibilidad públi a para mostrar lo problemas en
medicina y la prestación de atención m, dica, cgún la estricta
nece, idad del control del s co to .

1'1 cgún b Jcdaración dt la ,\~o iac1ón Médic,1 \1und1al

574

c.

d.

f.

g.

h.
l.

¡.

k.

l.

m.

Campaña generale d educación de la alud en el c legio y los
lugare· de reunión ocial.
El vación del nivel y de la calidad de educación méclica para
t0do los médico , incluy ndo el mejoramiento de la fomiación
clínica.
r ar ' participar en programa de tinado a los médjco
encargado de mejorar la calidad d la atención médica y de los
tratamiento .
Implementar una política apropiada d formación para médico
gue tienen conocimientos in uficient&lt;.:s incluyendo una política
de limitación del ejercicio profe ·ionaJ hasta que dichas
in uficiencia
sean
corregida .
In formar al público y al g bicrno obr el peligr del de arrollo
d cLiferente forma d mecLicina defensiva (aumenro de
atención
al contrari , ab tención de m, dicos o inclu o
de ·interé. d parte de m 'dico jóvcne por cie1tas especialida&lt;le
d alto rie. go).
Informar al público . obr l po ibilidad de accid n es dw-ant un
tratamiento méilico, qu
on impreúsible, y no son
respon abi]jdad del médico.
olicitar protección legal para lo. médicos cuando los pacientes
ufr n accidentes gu · no on r ·ultado de negligencia médica.
Participar en la cr ación d leye y procedimiento aplicable, a la
demandas por neglig ncia médica.
Oponer e firmcm nte a demanda, poco eria. r a cobro' por
contingencia el part · de lo abogados.
Explorar proc dimicnto innovador para tratar las d manda
por neglig ncia médica, como acnetd s entre la, parte , n lugar
d un proce judicial.
Promm cr la idea de guc lo · médicos se aseguren contra
d manda. por negligencia médica, cancelando el , eguro el mi mo
médico o ,1 empleador .i I m ,dicu e tá empl ado.
Participar en la, J ci. ione relacionadas a la posibilidad d,
ororgnr la indemnización de pacientes dctimas de acciclemes sin
ncgligen ia méclica durante el tratamiento 211 •

~• l.as ,1ntcnore5 ,on l.1s Políticas dnl\'adas de la "Dcclarnc1ón de la ,\ soc1,1c1ón \lcd..1cJ Mundial
obre la egbgcnm 1\léd1ca, \doptada p&lt;&gt;r la l-1' 1\sambb Médica !\fun&lt;lial :-.Iarbclla.. hpana,
, cpw.: mbre de 1992."

575

�La irnp ricia21 en el ejercicio prof ional es el resultado de la aplicación
de proces operacionale errad s que dan c m consecuencia un daño
en el pau;mon.io o en la integridad física o mental de lo individuo
aº1'.cgamo una nota de la juri prudencia de la comunidad autónoma de
• turia en ,spaña 9ue nos ubica n la compr n ión de la impericia n el
jcrcicio profesional.
D b mos considerar además las irnplicacione 9ue ti nen alguna
ue rione c mo:
1 consentimiento para el tratamiento médico
quirúrgic , las implicacione jurídica de lo transplantes, el ejercicio
abu ivo d una pr fesión, las Je ion per anales y la circun tancia ·
agra ante c mo con ecuencia de una conducta profe ionaJ errada:!.!, el
homicidio cuJp o, la eutanasia y otro r fi rente a la demá

pro esion como la ing n.iería 23como e ejemplifica con l s siguiente
hechos acontecido en E paña24 y son lo iguient : se produjeron,
cuand e estaban realizando obra en una carretera y en un momento
dado, tre opera.tic ¡u a la p stre fueron condenados d cidieron la
con trucción de una e, collera de contención 9ue no taba prev:ista en el
plan de ejecución y por lo tanto no e taba pr vi ta en 1 plan de
cguridad que debía co rdinar un cuarto operario también condenado;
Para la realización de ta e collera era n ce, ario habilitar una pi ta para
la ma9uinaria lo que requería labor de movimient de tierra . P ro n
acordó ac tar la zona de la excavación y de la lad ra con ,·alla d
limitación y contención 9u • impidiera la caída de piedra o árb le ni la
olocación de un peón e peciali ta en movimiento de tierras para
pr v nir al ma9uini ta de posibl s riesgo se dice en la entencia.
s
r ponsabl no lo con ideraron oece ario dado que el movimiento d
tierras se iba a realizar a 33 5 metr r a una di taocia n horizontal de 67
metros con re pecto la carrct ra. n día, una piedra d la xcavación
alió del cazo de la xcavadora ca ,endo p r la ladera ha ta impactar e n
la cuneta de hormig · n exi t ·nte en el margen der cho de la carretera,
aliendo despedida hacia el e ntr de la carretera. La piedra golpeó el
cri tal delant ro d un vchícul , rompi' el cristal impactó contra la
cab za del conductor, provocándole la muerte in tantánea 25 ' qui imo

!! .A.P. de¡\ rucias de 21 d Julio de 1995
" ... El owrg.ur1Je:nto de un átul(&gt; profesional crea, mdudablemence, una presunción de
e mpetencia, que encuentra su fase negari\·a en la impericia. enrendiend p •r tal la mcapaadad
técnica para el ejeraeto d L, profesión de que e trate, \ e a impericia tanto puede encontrar 5U
fundamento cau~al ·n la ignorJnci como en la ¡tr:tYemente ddccruosa jecuc1on dd ,teto
requerido profcsionalmenre. Distingue, a este respecto, l.t jurL prudencia entre la "Cldpa del
pr fesional" y la "culpa propiamente pro~ siooal", Siendo aquélla la 1n1prudcnci_a comun co_meoda
por un profesional y e ta la que de cansa en una "1mpencia crasa" ' c:r semencm d 17 de tebn:ro
&lt;le 1986) o en l:t vul.neraaón de la "lcx. artis" 'er ·,:ntencia de 2 de noviembre de 1987), 1 bien,
como se dice en la sentencia de 28 de sepriembre de 198 , los linut entre la "culpa del
profe ional" ¡· la "CLdpa prof sion,tl" , on indeciso y confu os. f-inalmente, para dífere~~ar la
imprudencia temeraria de la imple, ha de att:ndersc al grado de poder de pre\1 ion ( poder
silber") ) al grado de la in fraccion del deber de c1.11chdo ("deber ev1m") er sentencias de 16 de
marw de 1993, 29 de abril de 1958. 28 de nodembre de 19 4 y d 21 de 1.mero de 19 6, emre
otras). Por ello, para poder pronunciar e al re pecto } ¡.,mdu:tr la penas corrcspnndieme~. es
impre cmdible tomar en con~deractón l. s circun, tancia5 concurrente en cada c_aso ' cr
scnt&lt;:ncias de 30 de mayo de 19 8 y de lí d noYicmbre de 1992).... Pue bien, en el caso de
auco, "en el que se en1uicia un upue m □pico de h1potétlca responsabilidad medica por error en
el tratam.1enro" es preci o reconocer que tal error, dadas las circunstancias de urgencia y
precanedad de medios pcrsonalc perfectamente explicadas en el relato de hecho de la :ipelaci.,,
no puede serle atribuido directa Y exclu ·ivamente al acu ado, por cuantc vmo mduado por
compílIL'lllllemo ajeno al mismu que impiclen la imputación objcciva del re. ultado letal a c.¡wea
po ceriom1eme terminó siendo condenado. Por ramo, aunque no e niegue ni ~e afinn ahora la
existencia de una po~1ble culpa, í e pre IF .tdmmr 9ue 1.,l culpa no merece repmche penal, lo
que conduce a &lt;lic1.ar sentencia ab oluroria en esra da. sm pequício de reconocer gue en otro
orden junsJicc1onal puedan exigirse las re. poagabilidade peninente~."
" Pizarm, Ramón Darue~ Re.rpo1ua/1ilidad Cü•il por (/ Rie.rp,r, n nci11 de /111 osas, Lniversidad, Buenm
Aires, 19 3.

St: comete el dcÜt&lt; t"fl los matenales de construcció°' "La acción deb con ·1srir en una
defraudaci · n en la u tancia, calidad o canodad de los materiales utilizado en la ejecución de una
obra
cndido para su consrruccion."
¿Qué aplicación jurisprudenaal uene J. norma, ' .\pti&lt;:ando e ta figura se condeno al con troctor
de una obra luego de haberse comprobado qu el peligro de derrumbe de esm no obedeció a J.
1mpencia de aquél Mll a Jo · fraudes cometido, en u ejecución, entre lo:. que e punmalizaron el
agregado de cascote de ladnllo en lugar &lt;le camo rodado, la carencia casi general de elemento
eHrucmrnles I d empleo de ladrillo parado en lugar de hormigón en la capa compre om de los
enu:&lt;:p1sos (Fallo de la C. . . ab 5, cm1sa numcru l J 7 del 12 de rebrero de 19- 1) fap:ma.
2~ T mado de EUROPA PR ,
l• IA1 sentenaa condena a los cuatro a pagar una indemnización de 96J)(JCi euros a los padres del
falleodo "por el clano moral" y de 3,249.26 euros por lo. gasto de , pdio. Además, se
indcmnizar:i a la nm1a del falleado c a 24,000 euros, ya que llcrnban set años de relación \
teman comprado un piso a medias. También se indemruzar:i a la empre a para la que estaba
trabajando el fallecido en el momemo del accidente, con 6 cantidad de 30,698.27 euros por
gastos &lt;le !,'Tll3, de: reparación del vch1culo, alquiler de un ,·ehículo sustiturono y mercancía
pereada, además de 3,-21.17 euro · por ga tos de cornL 1ón por la apertura de ~a póliza de
créchto e 1men: e abonados. Finalmente. se deberá pagar 402.92 euros al egur del coche por
los daños en la luna del vcluculo accidL'Iltado. De e ta~ canodades responderán de forma din:cta 1
oudaria las compañías de &lt;cguro de las empresas para la~ que trabajaban los cu. ado ·, co~
cargo a la. cuale la cnadas camidadc.~ Jeven¡..,rarán un 1mué anual no interior al 20 por ciento
desde la fecha dd siniesrrn ha~ta la techa del pag comple10.

56

577

.!.i

o,

�reproducir un jemplo real de la actuación d un tribunal pañol para
dar cuenta preci a del ejercicio profi ional errado y la con cuencias
que e. to arroja d b mo agr gar que n e te ca exi tía una póliza d
eguro por re p n. abilidad ocial 2º no qui iéramos uponer qu
ucederfa d no h. b r xi tid esta · lo gast hubieran ido pagad
por los cuatro operario. involucrado n c te ejercicio ¡ rofesional donde
exi rió n gli ncia en el actuar';.
olo d manera nunciativa recordamo alguna conducta qu
bajo de erminada circun tancia pueden ser de carácter deLictiv com :
•
•

•

•
•
•

E.l aborto.
.:;1doping.
La responsabilidad profe i nal en psigwacría.

•

La receta médica .
Lo, a p ctos jurídicos d l. publicidad m 'dica.

•

Ha ta aquí tenem un panorama breve de la implicaci n s del ¡erc1c1
profe ional, apun ada con 1 afán de Uamar 1 atención obre la

!t,

l. o hcm . definid ¿cuále ? son las re pon abilidade en el
ejercicio profe ional.
II.
h mo incluido n c.:l curriculo d la di~ rentes
profesiones la _do~aci&lt;~ n ad cuada para que los prof si nal . qu
egr en d la mst1tucmnes de educación superior cuenten con l conocnru ntos nece,ario, para ten r un cjercici congmcnte con
la di·\'ersa. normativa. , , ricamente aceptable .

I a in tigaci ' n al suicidi .
La conducta del profe or2~ en ma eria del delit de ,~olencia
xual.
Lo
pecto legale de lo psicotrópico · los
estupefa iente~.
la implicaciooe de la vi ita. domiciliaria 2&lt;i_

•

nece.idad de r , ol er la carencia de infom1ación jurídica para los
e tudiantes de las di tinta profe i ne en nue. tras in titucione, de
en cñanza superior y gue aJ concluir . us cstudi de é nJo o no deb rán
de observar n el ejercicio profe ional'"'.
P~ ~ ntam a c ~tinuación un , quema del pr y ero para lograr
los pr posito. que s' denvan de I anteriormente tratado \' dond nos
percatarnos que cxi ten do carencias fundamentales:
·

En un afán de corregir la situación actuaJ, no ncontrarno · en la
fas inicial de un trabajo gu al final nos debe lleYar al conocimiento total
de la, impLi acionc. que tiene el ejercicio profe ional en toda su, leyes
reglamento., norm, . tratado \ reglamentaciones . p cífica ; \ una ,ez
contando con é tas proceder a el ificarlas para la capacitación d los
alumn univer itario en e tas obligaciones que on part importante
del actuar en sociedad como profe. ionale
como dice I ódigo id
para el stado d
uevo J,eón: 'pr Dsore de alguna ciencia '.
La cuatro tarea iniciales con i ten en:
• Planificación Estratégica
• Elab ración de Proc dimiento
• D finición de mpetcncia
•
ignación d Per onal

Mo~set lturraspe, Diez P1cazo, Bu,nc.:lli -Pt:m:t ,. D. Couw e 1h,1 Dtpalma, Rupo11s11h1/itlad

C.ml. Buenos Atrc ·. 1991.

r Fn cl ódigo ( 1ril p:i.rn d rsraJo d,

uen&gt; Leún en el TmiJo Décmm, Capítulo I de ta
pre ración &lt;le ~en·1om profcs1onale .. rriculo 250 chcc: "F.1 que
s n ·1n~s profcsmnjkS
solo cs resp&lt; m:tble hacia 1~ pen;onas a qu1l'nt.: MI'\ e, por ncghl!;enc1:1, 1mpene_1a o &lt;lulo, 111

_rresce

pl'~uicm de l. s penas que mcrcica en caw de Jehto.''
2~ hn el Gid1g:o .1,·il para el t:sc,1Jo de Nucrn León, articulo 2505 die,: " t_1ando varios
profesores en la m1 ma ciencia pre. Len ~us er.1c1m en un neg 10 o a unw, _rodran cobrar l~s
scn-icio. llUc 111d.1\idualmemc hava pre taJo caJa uno" hacemos h111cap1e i:n el lcngua¡e
decimonónico que . e utiliza en cstl código.
2'1 E m s cdicre a los accesos t¡ue todos lo~ profes1onalc. reall.zan .i los lug:ircs donde ¡m:stcn
u. sen·1c1os Jc.:I opo que e ros sean, ,x.1stc responsab11id;1d social cu;1ndo s ,1ccede a
dctt:rmioadas ircas dt la empre. a~. oficinas, lahoramrio, mdustr1alcs, incluso alg:unas cmprt:sa
de audirorfa ex.tema solicitan dentm de ·us procc o~ de maneta obhgawna que tes permitan d
acceM1 &lt;le manera e~plicita y les hagan sah r touas l.1 rccomcndaCI&lt; nes \" la.s conductas aplicables
en materia de segundad para b empresa v tamb1cn para lo, YISJL'lntes.

58

La planificación e tratégica para organizar tanto al ec1uipo gu va
a tar u·abajando como la, materias con las cuál - se tabl cerá el
re ultado o el producto final de la inYc t1gación en cur o y un intermedio
d ndc ·e 'l&gt;trificará el proce o en . us diferentes etapa .

1&lt;&gt;

E tenll, Luis Pascual, J-/,1d(I ,,,, mnreplo ,1rtnt1I di lt1 Raponso/,i/idad C,¡,i/, Bosch, Barcelona 19 9.

579

�Para mejor prov er la definición de lo proce o y el enfoque de
é tos e elaboraran procedimiento documentados donde
especifica
cuále son los estadios y la interactuac.i 'n
interrelación entre lo
c:Liferente actore activ d 1trabajo de inve tigac.i , n.
D e acuerdo con lo procesos qu e han d finido e determinará
el perfil de pue tos y la definición de compet ncía, necesaria para la
lab re gu deban llevar a ab c n la cli criminación proce al en la
que cada uno de los actorc d la investigaci , n tendrá una , eri de
acti idade definida en la cuálc trabajara.
La a ignación de pcr nal lleva l propó ito de otorgar
autoridade y responsabilidade a cada miembro d I quipo para I grar
llevar a buen t , rmino todo el proc
de inve tigación.

Responsabilidad Juñdi~ en el Ejen:~lo de la Profesión

Fase 1

Fase2

Fase3

Elaboración de contenidos

Planificación
Estratégica

Trabajo de
escritorio

Justificación
Normativa

Elaboración de
Procedimientos

Trabajo de
Campo
Deffnición de
Competencias

Análisis

Entrega

La egunda fase del proce o general consi te en:
•
•
•
•

Asignación de
Personal

Trabajo de e, crit rio
Trabajo de amp
Análi i
Conclu ion

FIGURA 1

orno e bien abido una d la labore fundam ntales de la
inv tigac1on _ el trabajo d
crit ri &gt; y e uLiliza para definir la,
fr ntera. de la in estigación que e va a Dctuar a continuaci ' n e decir,
aunado a e to e importante realizar o cada caso, el trabaj d campo
ad cuad para definir la actividade qu 11 van a cabo lo distinto
pr fe ioni ta egre ados de las instituci 11 d ducación superior, una
vez realizado el trabajo d
critorio · &lt;le campo n c sario anaLizar I s
datos arrojado y obre t d
xtraer las conclu i nes adecuada al
propó iLo del ej rcicio profe ional.
orno una tercera parte y primorclial de la inv tigación tenemo
cont mplada la justificación normativa y en ésta harem
un estuc:Lio
e mparativo con lo perfil s, actividade y u reflejo en la di tinta, lcye
c · dig , tratado fumado, por féxico, r ]amcnt y todas la n rmas
aplicable . Pero ad más aquí ene ncraremo la posibilidad d hacer
propuestas lcgi lativas para la m jora de nue tr marc regula ori para
así contar con una ad cuada I gislación en e ta materia que para 1
pro sionales
umam nt importaote 11 •

. , , E n ces~io hacer ~n comentario al avance que en t rubr
a nen los profe 1onales dedicado , a L, medicina, que marca una cota qu
debe s~r al:anzada por lo demás profesioni tas para contar con w1
ma. r~o_1m
·
1'dico que de cer_r~za que sea justo r que prevenga un ejercicio
profesional_ con responsabilidad social étic y moralmente ac ptable.
5 al marco }~ríc:lico quisiéramos tomar como jemplo otra
, i\l r
'e~ la pract1ca d_e la medicina r mencionar a un autor italiano que no
de¡a ver la nece 1dad no solo Je conocer la norrnacividad en l · · ·
- f¡ , · al
•
..
'
e c¡erc1c10
pr _eswn_ , mo ramb1cn la nccc ·iclad de motlemizar. adecuar darle
pertmcncia a _la l~gi laci , n a¡ licablc, de ahí la nccc, idad d realizar
propu~stas legi la1Jvas que sirvan para e te propósiro. Dice Toinma
F o1a'- ' _e, l error puc de encontrar e cu cuakJui r fase de ' la relaci ' n
médico paciente. en lú1eas generales , e pucd n di tinguir:

~:~ºº

•
•
3i

'1

~BJETIVO~

Conclusiones

5O

El error en el pron ' rico.

rr. : ,¡ l., T,munaliU,
. R ,,, l .,.
r.~ .011.rrm111M

1999. '

cr figura 1

1error cJ di gnó rico .

I -

I

~;;r1,c

dr/ \/edm,

581

•

,/1

•

\folmi111 C,c11fmle, ,\fmer\'a i\[cd1ca, ·¡ o rm,)

�•

•l error en la elaboración del plan terapéutico.
El error en la ejecución material d la terapia.
El error en l.a supervisión del paciente.
_, 1 rror n la rehabilitación .
l error en la rnloración del paciente .

•
•

•
•

Se Nqultnl uno POI' profesión

- ---&lt; Adminlstrac16n y
Finanzas

Ciencias de

demás el error puede ·er:

Asesor
master

•

Excusable o inexcusable.

•

JndiYidual o colecfrrn.

•

D bido a actos propio., o actos de lo e lab radores.

•
•

ruco

Electrónica,
Aseso,
masler

Asesor
master

R p tido.

Enmendable o

1

o enmendable.

Experto

jurklico

Computación,

lnlormaciOn y

Comunicaciones

Experto
iurldico

Accuo•11Kfn,
blbllotecaa, Pn&gt;9~m1
de Capa,: ltac Ión

1ngenierla y
Arquitectura

FIGURA%

_ 1 enlace debe elaborar el listado de actividades que realizan los
profesionales en su área; para que el experto juádico defina las
responsabilidades concretas.
. ,Como sub~roducto se obtendrán las competencias para cada
profes1on es dear; el perfil profesional; solo resta tras ladar esta
mformación a los Perfiles Personales de Competencias (PPC).
Los productos que se obtendrán de esta investigación son:
• Un libro para cada profesión.
• Un curso aderuado de responsabilidad jurídica por disciplina
profesional
• Inve~tigaciones jurídicas de alto nivel con aplicación social, y
gran impacto en la legi lación.
• Profesionis tas con un es tricto conocimiento de las normas de
convivencia social.

Bibliografía
11 ~n la rdaciún ey,prrlb ¡1mdir,1-mlart ~e ucili:ramn la cxpcncn i:1s de 1:0 9004:2000 en lo
re fer( m a las compc1cncia~.

Humanidades y
Ciencias

Sociales.
Admlnistracl6n

T d e ro le da una particularidad al j rcicio médico, gue hasta
hoy no se ve reflejado en la legislación aplicabl y qu dcbctíamo partir
de aquí para dar c rtcza a la noble pr fe ión, pero no solo a é_ ta ino a
todas ias profe ione qu d ban jcrc r .
Por último, en la Figura 2 e mu . tra La planificación
admini, ttati,·a para poder efectuar los trabajo, que ya . e han definido en
la explicación J e la Hgura 1 -e requiere por tanto de la participación de
inve tigadores ma ·ter llamado a. í por su perfil dedicado a la
inv stigación en ciencia ·ociale y unido a ésto· los exp reo jurídicos" ,
qnc tendrán como tarea principal encargar e &lt;le dimensionar las
actividad s que realizan lo. diferente. profc ·ioni m; parn reflejarla· en
lo di. cint apartados jurídicos, es decir; estarán encargados de darle una
coonornción jurídica a las actividades proE ionale .
AJ mi, mo ciemp . e contará con enlace. de las dif rentes di ·ciplina ·
pr fe. ionale para qu lo· expertos jurídico. y lo. inv , tigadore. cuenten
con información Je campo d primera mano.

la salud
EJq)ef1o
jurldico

DE CUPIS, Adriano, El Dmio, Ed. Bosch, Barcelona 1975.

Código Penal Federal, Ecl. Sista, 1999.
582

583

�Cr 'TELL

1

· . Fcroand(.) , Li11rtJJ11ient11s :lenu:nlales de Dmrho Penal, E&lt;l.Porrúa

l 999. Méxic &gt;.

_.-\R \ .

)' TRUJILL . Dmd11J Penal \ltx1ra110, Ed. Pom'ia Tomo 1,

r.léxico l 955, pg. 222.
LÚPEZ flillÉ ,z, Roberto. 011/c, ·fo J111tmacio1111/ de los \L· IS ,, ' uen, ' iglo
Eilici ne· de Der·cho y Crirnin &gt;logia, Pg. I IU.

LOPEZ JI{\ -'; '

-z,

Roberto, Rt'riJla

¿~lo

XXI dt !,, FaCJ1!1t,d ,Ir Dnrdlfl .J'

¿ES POSIBLE U A PSICOLOGÍA
SOCIAL
IFICADA?

C11111i110/ogía.
Cú&lt;ltgo Cinl p, rn I E:rado de

I

u vn

Le{ n.

,on:onición Pnlmca de lo: E Lados Urudos.

Dr. José María Infante

\CES ·1 ',\. Jracida 1 ., La Responsabilidad CiYil en la Era Tccnolú¡,rica
\hdcclo Pcrrot, Hueoo" ,\ires, 199 .

, ubdu ·ctor d ltwesngacion

Facultad de Filo,;ofia ~ lxrra.
l.

Declaración de la r\sn iación J\k&lt;lica \ (undial ·obre la . 1egligcncia Medica,
\doprnda por la 4-t• .\-;amblca Médi a \lunJial ~farbdla, E ·paña, ' epriunbrc
de 1992.
Pll..\RRO, Ramón Damcl, Rt.rj&gt;o1u¡1/Ti/ide1d Íl!i! por el Ri1·;;,w, o 1 "ido dt lr,s

os,,s

nivcrsida&lt;l, Buenos t\ ircs, 19 l
.\10.' · •T TT RRA ' Ph, Díez Picazo Bu"odli Pcm:c y Da Couro e 'ih'a
Dcp:thna. fu.r¡&gt;(m.rabJ/idúrl Civil. Bueno. Air ·s. 1991.
1~.'Tí•.\'lLL. Luis Pa. ual, flt,ci{11111 Co11np10 .,,Jt111r1/ dr la R1.rpr111sahilidad c¡,.;1, Ed.

Bo,;ch, Barcdnna 1989.
l•h( )l.,\, Tnmmaso. Re.rpo11sahditt1 Legalf drl i\lctlim di 1\Jdici11t1 Ct'11m.1lf, /\Lincrva

\l ·Ju.: a. 'orino 1999.

E ¡ rnbable c¡uc anti.! de llegar a tma r ·spu sea para esta pregunta
dcbamc Jcrencrnos en alguna. cu scion s previas: ¿ s de:eablc una
p icología ocial unificada?, ¿~· com·cnicmC!', ¿es m:ce ana?, ¿c¡ué e ,
ante toJ } Je ·pué: de todo, una p:icol gfa &lt; cial?
La. lirruraci n · · d nemp ~ c. pac10 m obligan a r :p nckr a
l' tos int rrogant' de manera algo abreviada, para lo cual r curtiré al
ardid Je presentar mi. pn:1c10nc. a man ra de te i, con ·us
correspondicnre. comenranos.
Dadc c.1ue, ·n principio. mi pr nunrnuni nt &gt; • a fayor de una
psicc logí. social unificada. ne d be cnt n&lt;lcr. e lo ¡ue , continua iún
·iguc omo una afirmación excluyente de ella o como una postuL1 1ón
in di. cu ionc:, Lino más bien como una hipór is de trabajo, sabedores
de l!U la con. tirución e.id ·ampo nos ·ni el pr dueto d mi ve Jumad ni
de cuak¡ui ·r otra - incfo·idual o . cparnda- .i110 de fucr%as 9U1.: n . okmo ·
controlar. a&lt;li · debería, pe r lo ramo engañar. : lo ¡u· _iguc no e: un
canon :-ino una propue:ca d · u·abajo c.p~ razones fonnalcs obligan a
pr nrar de cierta manern \ c.¡uc la historia ·e encargará. de e, aluar.
Toni s ría aquél 9ul' reyera &lt;.JUC en cicncia hay cuc:mones clau:umda :

�la unanimidad no es más 9ue fruto &lt;le las circunstancias que en un
momento dado hicieron coincidir ciertas especulaciones; pero la ciencia
rn&gt; más que por medio de las controversias } es de esperar gue lo que
sigue, si alguna virtud tiene, sea ésa: la de provocar(la). .
Las ccsis que a continuación siguen son una sene de propuestas
que tienen la intención de provocar esa polémica y, po~ lo ramo, más que
afumacioncs -como es la pretensión de codas las ces1s- deben tomarse
como propuestas a debatir. Guardo para mí el conYencimient? de gue
mientras no lleguemos a alguna forma de acuerdo o compromJso sobre
ellas no es posible comenzar a hablar de m1t1 psicología social.

negando lo que en ellas se hizo para asumir un nuevo estatuto de
cientificidad.
T2. T oda ciencia es una forma particular de praxis y no está en ella
en juego el problema de la verdad

Durante mucho riempo epistcmúlogos, fiJósofos de la ciencia y
científicos han estado discutiendo sobre qué es la ciencia } buscando una
t·sencia que no puede encontrarse, tal como lo demuestra la misma
historia científica. Si no hay tal ciencia "pura", ¿qué es la ciencia en
general y qué una ciencia en particufar? i\li respuesta es que, entre otras
~osas, es aquéllo que quienes se proclaman científico~ h~n . estado
haciendo y producien&lt;lc.&gt; en un campo particular; no hay c1enufiadad en
términos absolums, lo que hay es una comunidad de cicnúficos
trabajando en un cierto campo: en el caso de la psicología rncia~ creo
yul! ayucllo que hasrn ahora hemos hecho quienes nos de~ominamos
ps1cólogos sociales ha girado alrededor de dos grandes opciones: una.
rnnstiruicla \' oficial, herencia de la rra&lt;lición gestálcic,1, con una
rnocepción ~narcadamentc racionalista del ser humano y una visión
voluntarisra de la estructura social -no c:xenca, e.le todas maneras, de un
trasfondo humanista-; la otra, no conscituida, esbozos o bosquejos
Jc:sarrnllados generahncnte desde afuera, por quienes suelen 110
ttkncificarsc a sí mismos como psicólogos sociales, que por lo canco
n:tkja c:.liversos puntos ele visrn y perspectivas, pero c¡uc &lt;le~emos
,1bordar o enfrentar. Este segundo sector, lé&gt;gicamemc más amplio, ha
pmYoca&lt;lo que numerosos trabajo:, .º pensadores . se '"_can c~Jmo
produciendo ciertas cosas com:spondtentes a la ps1colog1~1 sorntl y
1..ntonccs ésta se com1crtc en una especie de ml-de-sac adonde "ª a parar
iodo lo que no úcne cabi&lt;la en otro lugar de la ciencia. Dc_bcmos_ asuro~
estas dos tradiciones &lt;le manera paralela y trnrar &lt;le consrnur la ps1colog1a
soClal a parcir de ellas, afirmado lo ya construido para poder avanzar y

La ciencia constituye una de las variadas formas de interpretar y
actuar sobre la realidad, transformándola. El que algunos crean que
aquello de lo que se trata es de la verdad no es más que un imaginario
que se ha constituido como fundamento ideológico, que equivale a una
forma particular de ocultar/mostrar lo real
Que el problema de la ,-erdad no es el de la ciencia y viceversa lo
prueba, en primer lugar, la historia de cualquier ciencia: lo que se tomó
como verdad y lo yerdadero en un momento dado pasó a ser rruucrial de
curiosidad histórica en otro; si la verdad fuese "verdadera'' esto no
podría ocurrir por imperio de su propia definición: el que haya ocurrido
-y siga ocuniendo- reafirrna esta insuficiencia.
Un aspecto sobre el que debemos trabajar y reflexionar mucho
más está \~nculado a esta concepción de la ciencia como praxis: si
coincidimos en esto -aceptando que la praxis es una combinación
dialéctica entre acción y reflexión- el problema de la negación en la
praxis ya no puede ser resuelto en el plano de lo simbólico (como querría
Adorno) sino que se asume como negación práxica, que es una
nueva/ otra forma de praxis.
¿Por qué para algunos pensadores el problema de la verdad sigue
siendo un problema cencral en la ciencia? Soy conciente de que no es el
problema de la verdad a secas, sino de alguna forma de verdad Oo cual
implica a las claras su falsa conciencia: sabedores de que el problema de
la verda&lt;l a secas es irresoluble en sus propios planteamientos, lo
expulsan para voh-er a introducirlo como una serie de aproximaciones
sucesivas que suelen comar la forma de metáforas espaciales que
tampoco resisten el men&lt;&gt;r análisis lógico).
El problema -para mí- es que al mantener la cuestión de la
verdad como central en la ciencia y al asumir como postulado implícito
que algunas ciencias son más verdaderas que otras Qo cual tampoco
puede ser dcmosLrado racionalmente), la posición ideológica resultante
tiene claros efectos: 110 se debe tomar en cuenta lo hecho por ciertas
ciencias porque no aenen validez. Como ya muaré de explicar a

386

587

T1. Toda cienci a y su método son su formación histórica

�propó ito de la t i , la psicología ocial dcb a umu:se como
transformadora de una ci na p rción ( má bi n debe asumir una
cierta posición de csU1Jcturación-estructurant -e ·tructurada) d la
realidad.
El hecho de que toda ciencia e construya c m productora
voluntaria -t: involuntaria- de cierto procesos con fect d
traw formación, la hace irremediablemente unida a la dinámica social en
la que e juega iempre alguna forma d · cj rcicio de poder.
,orok1rio I a las tesú I _y 2: las d[frrmcias teórica)' de 1J1étodo en la psicología social
act11al son el resultado de sr, co11.fon11adón histórica

Hay diferente da ificaci ne gue pretenden e tablccer la
naturaleza de la p icología ocia! ya sea gue . e ¡m:tenda evaluarla en . u
dim n ión teórica o en u conjunto. i la analizamo veremo que e~as
clasificacion , no son indep ndienres de la p ición originaria teórica de
guíen las con truyó. Para e,;tar hacer aquí una larga explicación del por
qué de la cla. ificacion y d su importancia en lo esgu mas cienáfico ,
mantendré la posición binaria establecida en lo ' comenracio. a la te i 1.
Ha habido una muy larga tradición de rrabajo en p icología social gue '
es ablecc a partir de las formulaciones de Kurt Lewin y que se
autodenominaren p icología .ocial. L win ~· sus eguidores. hered ro de
la e cu la ge táltica, qu había trabajad la perc pción c mo un
constructo esmicturante-cslructurad d sarrollan u, teoría teniendo
como opuesws aJ psicoanálisí y al c nducti m . ¿Por qu' . e adu 11an de
la psic logía social? ¿ uál era la e" pecificidad gu r clamaban? om
hipót i·, creo qu el nombre fue usado para diferenciar e, lo cual pued
ser en principio acepcabl p r n por razone científicas ·ino
ideológicas: no ·e trataba de un campo e ·p cial sino de una manera de
hacer p. icologia (recordemos que Freud ya había dicho -lo ual para mí
tambi 'n e un error epi tem lógico- que toda psicología e ocia!). ¿ )u '
tiene de cia1 e ta p icología? .\par ntememe, sus , ostenec.lore, creen
cr los único. que analizan el comporta.mi nto de I s indi,·i&lt;luo, en u
medio o en grupos. Debe subrayar. e e ·te ' cr n ·er" porgue debe er
obYio qu e trara &lt;le un ju g -o una traición- de lo imaginario. 1.
·ocial o no ·ocial I cualgui r e mp rrami nto humano no tá dado
por su pre ·nraci ' n real ·ino por el plano conceprual en el que lo
tratamos 1 analizamos. É ta e la equivocación de •reud pero también

por ~posición, la de estos pensadores. I •1 juego de fuerzas Jd poder
convierte a e ra ver. ión &lt;le h psicología en un mod lo aceptado •n un
gran número de ámbitos. También para e ro , e han en av~tdo nrios
intentos de explicación, pero ninguna ba podido dar u •m:_; ele manera
fehaciente d, cw1 hegemonía. ¿ Por JU' la,· po:icioncs ,tltcmativa. no
fuero □ nunca ~c pLada ' d manera completa come psicología . JCial,
como un paradigma en &lt;lrputa? ¿Por que, rodada en la actualidad, e~a
primera forma de hacer psicología ·o ial sigue siend la l¡ue marca la
p~uta a la hora de fijar progra.mru o pr blemas de investigación y, má.
aun, ~oncepm, ~ pcrspecti\·aú Porgue.: tanto tema · cc,m probkmas se
man~en n, aun cuando pueda pensar ·e en los ambtos paradigmáricos
kuhruan s.
T3.

na p icología social unificada pued

er una tarea impo ible

D bo remarcar ayuí I puc&lt;lc :er, porgue no m , rn.: vo a afirmar
gue I ca. ~&lt;~lo ·i tenemos en curnta gue lo t¡ue r.:stá en juego . iempre
en to~o u·al~a,io de la ~icncia e la tran. formación dt: la realitlad y c.¡ue esa
transfonnac10n unplica ·1crnpn.: modelo: imaginarios anticipaJo · )
pro) e ·tado · en el espacio ~ en el tiempo súlo a 1 podr -mos pensar en
wui per~pectiva Je una psicologtn social unificada. . \.gw uop zamo, con
lo. Jo 1ncomTnicntc. clá:icc,s que han Ilcva&lt;l J a mucho~, aunque ca &lt;le
bu □a fi a negar cícncificidad a las ci ocias ocialc ·: la d.1.ficuhad para
al an¿ar acu rd is coosen uale sobre la naturakza &lt;le es modd
le
manera tal gue L1s pus1ble &lt;liferencia. no impí&lt;lan el trabaje eficaz de
ansformación; p, ra usar w1 ejemplo de J, (í ica (insospechable &lt;le
au ncia de cicmificídad), la. posibles diferencias de criterio que tn . u
m mento exi. ticron sobre L1. participación de entidades ext anaruralc ' en
el origen y &lt;lcsenvoh imicnto Jel uni, crso (Jebe recor&lt;larse (jllC 1 ewton
esruvo c1wuelto en innumerables &lt;li:cusionl'.s religiosas) , no i.mpi&lt;licron
entender la fuerza e.le! mnnmicnto Je los planera. y &lt;lemá · objeto,
"ce le tes ' comn su1eras
.
a 1C) L's lJU · lo. rdac1onaban de manera
e pecífica. n ciencias s1&gt; iak: todavía ho) pagamc s p&lt;ir nue, tras
preconccpciones un precio demasiado alto; umdc, a ello, la I ca de
tra~sformacionC$ en la malena e.le trnba10 no parece afectar ningún ti 1n
de Lnt re. es. Para abundar con ejemplos: . i se tratar,1 de •nconwu· un
pr cc&lt;limíento eficaz para el tratamiento del agua mariama, nadie
repararía ni pondría objeciones al uso dt esa agua, hasrn c.iue llegara l
'i89

�momenc n qu eso pr ,porci nara una po:sici' n de poder e ·p cial, l
cual c nduciria a com·enci n : internacionales qu obli aran a c mpartir
d in\'ento o reducir el poder, al meno ha ·ta qu otr
:upo al anzara
e e mimo d mini . •n el ca o de la ci ncia s ciak: l inrere ·e' ctúan d • de I mi mo mom mo que cualquier innovación pretende r
pu ca en práctica -y probablemente c.¡wzru ant ·s-. ,n _segun~ lugar,
ha - efecto. deri,·aJo_ d la repr ·encaci ' n de su. propia acaone de
quien actúan en ese pr ce o de tran formaci, n - ~ a c_om , ujcr . ca
como bjct s- para decirlo de era manera: la c n 1 naa - a~n la q_uc _c
pr enea com fal ·a- d esa eran. fonnación no e: ind ~endi oc · m. &lt;l ¡a
de tener fecto
con ecu ocia ·obre l comporrrum nt de &lt;-llll ncs
participan en e pr ces .
na p. i ología. yue pretenda dar uenra d t do 'Sto sm
rnntradicci ne . de inicio, una tar a difícil.
T4. Para una p i ología ocial científi a, ha que definir e, pr ar
rimero u ontología: ni ha ciencia ni método in ontología

L jos, mu lej : de mi mten i ' n está pr pon r aquí una
· iteración de las ~'Íeja - y ere qu felizmenr sup ra&lt;la ·- di u · io□ e.
obre el bjcto de la ci ncia el objeto de la p ic logía, di. cu. iones
d ·arrolladas a partir de los csqu ma a1thu criano. el neta. influencia
po.itivi. ta ) dt.:·tinad . a d calificar a ~oda f rma_ ci ·náfi.ca q_u no . e
ac m clara a sus cán ne. -lo qu ha ido pe r aun- , de calificar a la
psicol 'a e mo práctica d \·alidcz cienólica. I\u pr cup~ción
,mtolé gica tiene ju camcnte el s ntido contrario:
trata d calificar.
I r , e m c. p ro tratar n la ce ·s , n m par c que baya una
mrol gía e pccifica para la ¡ ic lo ·a acial_ ino, má. bi o, un
tratamiento relacional: la p. ic l gía s cial estu&lt;li fi ·n · meno. qu s n
siempr r lacionl' . Pero . ca. e tructura relaci nale. ¡u ~ . e d n ocre el
·i tema p ic 1·gi o y el -~ t ma :ocial, ._e'}
n apreh ns1blcs omo tale.
v no pu de ha lar e de bjero om &lt;le una ma rialidad mngible. Hace
ya muchc tiempo qu h Ycnid xp nicndn e. ca idea d sobre la
cualidad con ciwtiYa de la p i )logia ·ocia!; se trata de l qw.: al L1no.
llama.rían una intcrci ncia, d la r laci ' n mr dos nJY le d
rganiza ión d la realidad con ·truicl . a par · r
l p ic lógi~ c.Idinido a partir d la pro&lt;lucci 'n, manej y 1. rema de r lac1 ne
imb ' ltcas- , 1 &lt; ial -definidc a ·u \' CZ c mo un ce ajunto d ·

.ª

590

relacione~ de intercambio, que opera en vario plan ·: el de :únbolo. , el
d bicne : el de mujere · . ada uno de . t ni,· l de rganizacióo
ti n ' --en Lrl' si y e n 1&gt;- &lt;lcmá ·- relacione diacrónica y inc.rónica y es
en . e' e njunr sobredetcrminad que debemo ubicar la psic I gía
s ciaL To c. n ccsario seguramente, e. tablcccr la aclara ión s b r cada
uoo d e t - ru\"elc de organización &lt;le la realidad como claros v
di ·Lint &gt; · p &gt;t jemplo, en l ni · l biológico de organizaci · n se part de l;
idea el riela' la qu · n n:cibe t Javía uoa definición univer al.mente
aceptada· p r anal gía, la &lt;lcfimc1ón de lo. ni le: 'p. ic J'gic o
'-i.mb · lico' no pued ·n e rabi , rse de manera categórica., aun9ue puedan
aportar e algunas prcos1 ne. que penniten entender u dinámica d
man ·ra más L'lfa
p ·cífi a.
T5. H a mu ha i nna de organizar la r alidad, aún admitiendo
qu u última ratio perman cerá d cono ida

E. ta . is . '&gt;lo pre1cnde . cr una c mribuci · n a la cu ·ti ' n &lt;le la
c n tiruc1un de las ciencia . ,\ún cuand &gt; podamos reconoc r qu • el
problema de la cL1 ificación &lt;le la ciencia · e ·taba ya presente entr lo
gri g &gt;S d ,:ic &gt;s es una cue. ción que ha o upad l ar nción &lt;le.: ca. i
ro&lt;l lo científicos y 6.1' se fr &lt;l • la cien ia de de media&lt;lc del iglo
./ I~ ·· 'n alguna. rrn&lt;licic ne. cultural . com, r r ejem¡ lo \lemania, es
dificil encontrar a alguien c.1ue no haya dicho algo sobre el punco. 1 o
pretendo . abullirm pero sí qui~·icra marcar alguna diferencia: no e: mi
inreré · la cla ificación p r la cla ·ifi aci ' n mi ·ma ni tamp o rrarar d
e tablccer alguna para marcar terri rio. d p &lt;ler o [i ra. Je influ ocia
y sup ·rioriJ.au. D bcmo. re or&lt;lar que · lo . d ·be a una ncce i&lt;lad d
econnmfa del pcnsamitmo ) porciuc intemamo. no confundirno. con lo
difrr ·nt m dos d ab rdar la r ali&lt;lad qu ac ptam la n ·ce idad de
e ral le er alegorías. En la medida en t)U una praxi: parácular, mi
propia praxis [ ar ca o, tenga w1a cierra sp cificidad, el parricular
re orrc 9ue e a mtsma pr, xi · le imp ne a la ·ealidad . erá difer nte d
cualc.1uicr Lra },.1&gt; ri ncia. La cien ia, como ·ubsi ·tt'ma d las e cructura
ialé . se con, cruyc a partir &lt;le I s proc : ·imb ' li · pr &lt;lucido · por
e a mrma praxis. a Ja 9ue a su Yez habcin ntribuid a pr duar. Ka
praxi · por más ficv. qu ca, no pe drá tomarse e mo un indicador de
qu . e con cen lo: má · íntimo · secretos &lt;le la realidad .in tan ólo que
s po. e el niv I de conocimientc uficienres para impulsar e a praxis

�in qu ell pueda ocupar l lugar &lt;le la erdad. Para mí, por &lt;mo lado,
sa mtio o e ·tructura íntima de la realidad quedará probablcmenr
d sconoci&lt;la por iempre, p ro ello no debe quitarnos l , ueño.

T6. Toda percepción e electi a, modelada por un código siempre
precon tituido o asimilado
\qui de. earía rccup rar algo que b p icología d la percepción de
la e cuela ge táltica &lt;lcmo tró con claridad hace ya casi cien a11 . . La
percepción no con ·i t en una : n. ación de retl jo _d . lo real in~ ~uc e
una con trucción cuya materia prima on lo cod1gos pr -a 1milado
com re ultado de la experiencias pcrsooalc. en la que el lenguaje
constituye l elemento generatriz de codo el proceso, complementada
p r otras forma. de ·i.mbolizar la realidad, es decir, por trn· sistemas de
c municación. La experiencia nunca cobra ignificación ha ca que n e
di pone d I e' digo· inclu o la p . ibilidad de tran ·mitir a xperiencia
e tá condici nada por la disponibilidad de se código y de ello depende
que sea re ignificada, tanro objeti,·a e mo subjetivamente. ~.I lenguaje
cupa I pap 1 central en e ce pr c
p rque e el · 1 r m~ de
comunicaci · n rná. poderoso y elaborado que p seemo · u pot neta e
deriva de que, a diferenóa de otros có&lt;lig . , su misma producción Uámc. e di curs o mcn. aje o habla- pu d transformar el código mi mo.
Pero el código primig ni no s rcación p r onal, vien dado
cialmente, con él y a partir de él debcmo trabajar. o e puede
i.n\'enrnr un códi o per nal exclu ivo -so pena de caer n la e)..-pte ión
p 'ic · cica- ni ramp co e puede su tituir e· , c 'digo por mo má.
conómico o repre ·cntatÍY con facilidad, ni iquiera a partir de actos
'yoluntario.' .
De manera que conocer el mundo, en cualquiera de us a ·pect s,
e un acto que pane de una herencia culrural -que pr&lt;wi ne de los
ancepa ado·, c m t da herencia- y donde cualqui~r. e nocimie~to
nue o riend a c rregir en alguna m die.la, el con clllllcnt antenor.
Cualquier c&lt; nocimi nm nuevo, bablan&lt;l en general de una ci. ncia en
particular, es también una c ntradiccióo del conocimient~ ~ncen r; e. to
explica n parte la re istencia a nucv . c n curuenro: ! el
funcionamiento s&lt; cial de I s paradigma kuhniaoos. n e n C1Ill1 ·nto
nuevo no e má er&lt;lac.l r tJU uno anteri r, ·ino una corrección exigida
por la praxi.. Para mí, esto explica por qué ciettas rutinas de
592

cransformación dd mundo real ·e mantienen in rrnn fonnacionc. , ra
ea que hablemos de producir maíz o misiles: s1 la misma praxis
genera incoherencia no . · pre.: ·ent:ará la ncccsidacl Je cambios \ la
mtinizaci · n se mantendrá, habida cucma d que por otro lado, la p1:axi
tiende p r su propia naturaleza a la nninización, dad el cons1guit.:nte
ahorro de energía que rcpre. enta.
'
En d caso de la p. icología so ia~ hemos "aprenclicJ ' a conoc r v
I ercibir por una serie de mo&lt;leln · que ~e hace nece ario r Yisar: los dejo,
r mu~ onoe1do. estJucma. conceprualc'- dt: actitud, moriYación ambio
actimclinal -por cirar algunos- son ~ a Jemasiado .imple &lt;lerrul'-iado
d mcnrales; en una palabra, in ·uficientes para dar cuenta de nuestra
acc1011 sobr la realidaJ ) u tram.formacion v debcm) · revisarlo
criti amente: 110 . irven corno modelo~ de explic¡ciún ni tampoco para
fommlar prediccione . Pero tampocc, debemos: hact: come si no
hubieran ex.üi&lt;lo inn.:ntar e mcnzar desde b nada: ·so e inútil y .in
s nti.cl . En la. re. is 11 y 12 rnln.:ré a e·re punto.
·

1;0

T7. Existen percepcione
"individuo"

que se dan

o e o que llamamos

La te. i. , nt ·rior no debe hacernos: oh·iclar que d progre o en la
ciencia no . e &lt;l termina por la producciún colectiva tJUe lo informa :mo

que sicmr tt: hay cienrificos que por di,·crso mecaru mo, a \·ece,
inconcientc:, a n:ces alear rio. producen la innO\ ación· hablan&lt;lo en
términ . s gestalticfJs, la pn!"flt111z. diferente 4uc inrroduce un nue, o clemcnro
e.le información allí donde ne, lo babia. De rodas maneras, quede ciar&gt;
que m1cntras esta nue,·a percepción no ·e pueda comunicar -mediante
alguna forma de lenguaje- y no ·a ac ptac.la en el corpus teorico
admitido por la comunidad ci ntifica, no po&lt;lr1 conliidcrru-se como un
nueYo conocunienro.

Po.rt11!tJdo o s1íf&gt;11,sln cJ lc1s /t's1.r ó . 1' 7: lt1 J&gt;s1mlogía soá,¡/
i11amrie11tt•111r11k m !rulos los pmNos J' mlt111us

fl

ha des,1n-olt1rlo

Toda sociccfac.1 ha &lt;lc..,arrollado ) de arrolla mtcrprerncinnc e.le las
formas y con&lt;licionamtentos lJlle el entramado tle los 111ter ambins de
imbol &gt;s, bient'S ~ mujeres producen. ,omo ya lo ha &lt;lemo · trado muv
Ücn Jaudc LéYi- ' trau ·s en su-; ill\"C'&gt;tÍgacmncs sobrt' lo muo:, lo qu~

�e to ' inten tan explicar no e lo que pasó .ino lo que tá ocurriendo y
e o es una forma de hacer psicología ocia! no por inconciencc meno.

T8. La p icología ocial debe enunciar la po ibilidad de un mundo
mejor

eficaz.

Corolario / a las tesis 6y 7: el r11ismo psicólogo social está rondicio11ado por el propio
le11g,1qje que 11sa_y la co11stmrció11 de 1tna psicología social ,m[ficdda dehetia lraLar de
romper con este coJ1dicio11a1J1if!1Jfo como "" p ,itm:r paso.
En general ccndem s a rep ~tir a \"C es sin mucho cuidado lo
con cinu otos qu hemo recibido y quedam J. atrapado n la clva d
nue eros propios signos. samos así el lenguaje a la manera de lo loro. :
no nos pertenece pero impaccamos mucho cuando lo u am os. Para
complicar un poc la · cosas, a Yece. orno vario los loro que
inrervenimo y entonce , lo que imaginariamente pu d repre entarse
como un diálogo n es más que una forma d · aburrid carnaval.

Corolario 2 a las tesis 6] 7: debe hacer.re. sin e111bargo 1112a ruptura con la psicología
social rle los pueblosy mltt1ras
La interpretación que lo mitos dan a la experiencia humMa es

válida p rque e eficaz pero n por cr no contradi r~ria. Parn co_n struir
una p ic l gía . ocia! que pueda a umirsc en un nivel progr .1vo e.le
cientificidad deb mo negar esa. e plicacione primigenias.

Corolario 3 a lt1s tesi.r 6_y 7: mw psicología social q11(' se as11ma como rient[lica rlehe
,f!irmar esasfom1us pn"r11igenias dr explicación
Lo. mito recogen una i nna sp cial &lt;l sabiduría que aborda las
\-iejas cue' riones que en . u momento I aor propuso para la filo· ~a y
que r ·tan aún in xplicada : ¿qué e l hombr ? ¿A qué podem _asp~-ar
o sea, a , n&lt;l vam s y com podemos lograd ? Desde su pr p10 nl\'cl
de análi i , la p icología social está obligada a dar una respuesta a e tos
interrogante y para ello dcb crno. recup rar t d) e e sediment del
conocirniento que on h mito ~, cu 'ª e ·tructura profunda, uoa \·cz
dcv la&lt;la no. mue rra ya una compleja c nstru i · n.

594

. . cguramc~1ce . er~ ésta una de las te is más controvertida pero, i
adm1tuno · las res1~ antenor' , é rn e · ca i un corolario. i ia ciencia tiene
com objetivo la rransformación del mundo, la psicología social
comparte con el rest de las ci ocias ·ociale la n ce idad de contribuir a
una sociedad ~· a un er humano m jore ·. Hay &lt;lema iad s riesg s y en
est pumo, mas gue n muchos otr s, cstamo caminando obre el filo
de la navaja. El puma de partida es que la transf rmación debe tener
objeciv s: no puede hacer a tonta y a locas -ino ubicada en el
ntram~&lt;l ~e s~ntido de la acció n humana. ~ Lo . upone con truir, al
rn~no~ unagmanameme, un m del que lograr. U no d los riesgo. es
en talizar_o reifi ar ese modelo y é ·re es w1 error que la acción política
ha cornead mucha veces carcndo en la alienaci , n. La diferencia entre
tm polític_o y un psicólogo ocial con ·i te en que éste úicim i10 puede
nunca reificar e ·o mundos imaginari s construidos. P r
en otro
sentido el psicólogo social d be acruar políticamente: toda
transfi rmaci , n e una reorganización del equilibrio y tiende a modificar
L1s relacione sociale de los inr r es n juego que son iempr el
re ultado de la. relaciones de poder y por . u propia naturaleza mdas la
relacio ne de poder corrcsp ndcn al ámbito de la política. E te difícil
send_c r n siempre ha podido , er tr:111 ·ilado 'in herida. y en algunas
ocas1on · no~ hem s perdido en la selva de la política; para pruebas, m
remito a la mi ma imag n gue en nue tras propia. facultades , e cuelas
de p ·icología ucle atribuirse a los psicólog ·ociales.
Junto al juego &lt;le reificar existe un a ociad r no menor: L'l idea
de uo mundo m jor en cualquiera de lo entido , pu de a ·ociarse a la
necesidad &lt;le una tarea de apostolado y entonces a n es un proces
regulado confonn a la cientificidad ioo un comportam.iento ético lo
qu e tá en juego. E te es el riesgo derivado de algunos aspectos va
an~izados en la resi y c¡ue mantiene at1n , ario asp eros por resolv~r:
:corno pu de lo no concientizado a ceder a la conciencia en el ca o de lo
social? ¿Cómo e relaciona lo concientizado con In no concientizado en
el proc so . ocia}? ¿ e gu, manera d p icólo o s cial i e que accede al
privil gio &lt;le hacer concienr e. e proc so social puede actu, r s bre la
e tructu.ra social para producir esos efectos i□ asumirse com
"salvador" r Esto 1nrcrroganre h.1plican la re o lución de cuesti ne
595

�éticas pero también, .importantes a pecro d tipo metodol 'gico. o e
puede menos que aceptar el reto d ª"wnir el compromiso político pero
al mismo tiemp n garlo en la propia praxis.

T9. La psicología ocial e una interciencia de dos ciencias que
son previa po teriores: la psicología la sociología
Jomo va lo in inué en la tesi ·

4, no hay para la p ·icol gia ocial

un objeto cdmo lo podría reclamar un pensamiento . operacio1:al
c ncr to: . ólo cenemos una e. tructura relaci nal de 1ntercamb10.

debemo atribuir a1 progr . o, especialmente sobre ·te último cuando
parece que hemos coofuoclido progreso con desarrollo y · stc a u vez
con un mero acumular?
Tanto la ociologfa com la p icología ban progr sado
cno memcme en el siglo pasado y eso añade una dificultad má a la
preten ión de hacer psicología social (l¡ui iera hacer aqui una aclaración
antes d gue e produzcan lo · no .iempr evitable malencenclidos:
c~1an~ digo o iología d be entender e mejor 'ci ncias sociales). enda.
c1 nrui.. han progresado sobr la prcten ión de trnn formació n v su
aceptación o rechazo han e rrido paralelas a sta pretensión: todaYía, hov
el discur de no cientificidad para las ci ncias ocia le · debe er tomad ,
a mi juici? como el efecto ideológico de la negación a las
~an, fonnac10ne propue. ra . egación que como codas ellas, es
1nconc1entc y por e. o mi. mo má difícil de controlar.

parece aguf un incorw niente adicional: ¿d bem . par~ de
con trucciones ya hecha , formulada por una psic logia y una s e1ologfa
previas o debemo · refonnular ambas para una p. ic logía ocia.l ~1 cha a
nuestro propio gusto y necesidades? le parece que desde aqu1 ~u de
partir un camino errado, que guizá tengan ·u origen en expr:s1 nes
ambivalentes como la qu en . u momento
ewcomb u o para
caracterizar la p ·icología acial. alocada a mitad d camino n~e lo que
e una p icologia a seca y una con trucción autónoma que enge como
h cha a m elida no pueJe pen ar( ) como un entramado dond lo
. ocia] queda implícito y, por lo tanto, excluido.
_
.
Esro e. lo que para mí, hace djfícil construir p 1cologfa crnl:
debemo. lanzarnos a realizar una sincr nía d dos procc ) con idcrados
inicialmente c m diacrónico. o, más implemente, a h.ac r una
sincronía de diacr nías.
co , por ' U propia naturaleza altamente
ins uro· por ello también, generador d angu tia. ·nt nce , haciendo
p ·icol gía ocial de los psicólogo , ocialc , e po. ible eorend ·r el por
qué de 1 · comp rtamicnto de reificación qu menci nábamo . .
E a ciencia· previa on consuuccio □c a las que se aplica tod
lo va dicho: son recorte arbiLrario,, modelado por un lenguaje qu a u
Ye~ es previo a u con ti.tu ión como conocimiento ,· que dan cuenta
incrónicamcntc de una ·struccura en c,·olución. 1\ ~uí a umo que oda la
materia está en evolución -desd la ,ran -.xplosión hasta ahora- pcr
que, en el ca. o d las ciencias ·ociale., esta cYolución se pre enta, al
menw imaginariamcnce, como de ritmo má rápido. Pero ello m
presenta otro interrogante sobre d que h venido reflexionando d . de
hace ya mucho ti mp y para el cual no he ene ntradc aún una respuesta
d finítiva: ¿qué qu r mo: &lt;lecir, realmente, C&lt; n volución _pr?gi· so
humano? ¿ uál es el cocido de la e olución humana 1 gué s1gruficado

Pat.tamo de una afirmación: el individuo como tal e una ficción
Yla. e rriente. de peo amic:.:nto que han afianzado al indi iduo parten dt:
postulaci ues más meno ideológica que alimentan del y alimentan
al narci ·i mo. ~in embargo, en ot.r njvel, d bemo afumar ~] indi idu
en cuanto poseedor de una e tructura incoocienr que, c n tituida a
partir de l , matcriale gu la soci dad le proporciona es única n la
estructuración de us contenido . . , to quier decir que nos negamo a
ad1mt1r toda aquellas psicologías que ot rgao aucooomía al iodi,iduo va
sea_ por_ u racionalidad o p r cualqui r otro factor. o negamos ·1a
racionalidad como e n. ciruyent fundamental del p ·oceso p íguic , pero
tampo o la erigim com d elemento d minante. i esto es admitido ,
tamp co oclemm pensar en acepcar com regla del func ionamiento del
pen. amiento la bú. queda de quilibrios
de onsonancia . , I
pen amiento, que dcb ,er tomado en e. te come:: to como op uesto al
conocimient , trabaja con operacíooe, formalc o concretas como
re ultado d la experiencia de un individuo en particular allí donde el
cont xto ·ocia] s' lo pennire, siendo la re. ultante fu,al la equilibración d
e as experi ncia , las relacione afecri,,as que la e nforman y el medio.

596

597

T10. La p icología que toda psicología ocial debe afirmar es la
que con idera al er humano como una compleja estructura donde
la detenninacione inconciente son hegemónica
donde lo
imbólico e el orden con titu ente

�La conciencia funcionará monee. c n nanccmi:nre o no segun
las posibilidad '. gue la rcaliJad pr porciona. :.sa realidad, yue suele
pre: ·ntar a v 'Ct: abruptamcmc, p r tambi~n ·igil ·am nte n) no.
pccm.itc, en oca ·i ncs, encontrar la · e n r&lt;lancia ra ionalcs (y (JlU.Zá
d I ería agregar e que la ciencia ha 1&lt;l ha ·ta ahora el mcj r in. trumcnt
para encontrar ·sa · con orclancia mmquc 1odada no las encucncr ).
Lo incon:citnte, para u ·ar una metáfora topológica muy
socorrida, s l lugar desde donde s pien ·a per n e d lugar donde e
y fa on i ·ncia dt e&lt;:u · &lt;l . cemramiemo pr v &gt;CÓ 'n d cr humano
un g lpe tan brutal al na.rci.i:mo qu · e da\'Ía no se ha podid a:imilar &lt;l
manera integral; preferirno mantener la iltrión imaginaria de . er duenos
d nu . tr propio d . tin anre yu aceprnr gue lo mfü; indigent que
poclem &gt;• hac r · :ól colab rar n 'l.
l os complejc s procc. o. incc nsci nte: se e trucruran orno un
código productor de su.; propia. r gla: para la constitución &lt;le los
' m n aj . · y en el que los proce ·os d la ló ica operacional fi rrnan
paitc de él p ·n no on l s único· que actúan d act ele pr ducir 1 .
mcn ajes. Esta srruccura ~ orden simbólico- organiza la ·trucrura de
la perccp i&lt;' n &lt;le lo rea.l a parcir de lo. date . pcrc pmal · y s a . u vez
esu1.1cmradora le la misma p rccpción. E por e to que en algtma
ocact n . pud &gt; haber di h 'el incon. cient . e -rructura como un
len uaj " aurn.1u d bn emend rse lenguaje d manera má. amrlia e mo
un. is tema de comwucación.

.t:

Ttl. La ociología que la p icología ocial debe afirmar e la que
part
d
interpretar a Ja
ociedad
complejamente e tru turado de intercambio
mat riaJ d la vida h g moniza 1proc

mo un
onjunto
donde la pr du ción

1 al como ad lanté en la te. · 4 la .·oci dad no de:: be cm nder.
má · yuc omo un i ·rema Je rclacion s. P ro e a rcl, 1011 • n e
e tructuran en e rma: mrnar ri les vaga ' e indefinidas ino a partir &lt;l la
concretas forma mar riale. de vi&lt;la que un con1unro d ·rcrnunado &lt;le
·en:, humanos desarr Ua cgún la · condictonc &lt;le u entorno Y" &lt;le su
pr pi.a v lución culturaJ. l) ·be yu ·dar claro que, rn.:. p ndi •mcmcm
a la ~ 11na concr ·tas que a ·umt: esa producci &gt;n mal ríaJ , tá
significada . imholicamcnte. Lo que se d "n&lt; min, &lt;l arrollo r ·cni o ha
terminado por pr &lt;lucir una e mpl ·jidad mi en escas rdacioncs c¡uc el

mism o ·den . i.mbólico rdk·j,t y yue e t: prcsan a tta ·é &lt;lt: todo lo c.¡uc
llamamos cultura, apropia i6n ) negación de la naturaleza. ( . ca gue Ja
cultura · el moJo lk l.a 1ransfnnnación d le rcaJ en un .-enri&lt;lo má:
ampJio que d d · la cit ncia e inclu ·e a sc:i última.
P &gt;r lo ~nccrior. yucrríamo. L"&gt;itar a la p-;1c ,logía social que
C"lamo~ propnmen_d &gt; caer ·n do. erua irme ·: la &lt;le t¡u11:ne, acept, n e.·ra
pre encia de lo oaal ¡ ero l &gt; hacen en forma reificada. donde lo o ial es
un fanta ma c.1ue e. tá allí preseme pero mm a e ·pecific, do en . us
cxpn.·s1 n&lt;.'. dr.:l rmmantc: .• e explica a L. por ejempl , el cambio de
ac111ude-; como d rc:ulrado c..le fü •r,,:a, ·ociale · 9uc nunca . on aclaradas r
además nw1ca :e toman en cuenta n cuanto producida. •sa fu •rza:
o ialcs- como re:ulra&lt;lo J · la prnducci · n material sino c..le anta ma . .
l a otra tenta ióo es la qut: ha a:um1do una corrientl' mu,
c. pt:cífica de la psicología t¡ue, haciend &gt; dd ambiente el m dclado·r
fum1amcnta] &lt;lt' lo que en l'Sl' comc,·to e llama conduela, no nos han
di h nunca nada acerca de t· ·e ambicmc, cuák · son la fuerza: 9 ue 1
C( m~oncn, cóm &gt; se l' tmcturan ni cual es '-U d1nin11ca ni na&lt;la 9uc nos
pcnru~&lt; enrenJcr dl· (jUé manern e ·e: ambic:ntt puede producir ta.
Yanac10ncs conducrnal · .
)uiero rendir at¡ui m1 h &gt;menaje a un Yicjo mal'. tro &lt;ll' la
psi· logia social LJlllCn hacL" ya más de cu, uenra año sci1ak acerca de la
culnua -que no c. nnJa más lJUC la organizac1011 t]Ue a. urnc la
produc i&lt;'m gl ,bal dl' la ,·ida- cm la grnn modcla&lt;lnra de lo ps1c &gt;socta.l:
( tto Klincbc.:rg. i muchos p ic/ logo · sociales hubi ran i-cguido su
camino. ere 9u , hora e&lt;:rnríamo má. lejo del punto inicial. •
n Je arroll Je una concepción &lt;ll' lo ocial e · la ba-.c para
comprenJ 'r el proc :o &lt;le s ct,tlizacu·m, tJUC tanto ha arraí&lt;lo atrae ; 1)s
psi ólog&lt; s socialrs. Pero otra , z, dcbcmo. rec{ rdar yuc e e proceso no
s~ Ja en un mundo Je fantasmas (, unt¡lK los ·anca ·ma: habiten en él)
1110 guc asume forma
oncrctas que ,;;on repte&lt;: ·ncad, s( In de m. nera
.imbóli a.

T12. Lo

e m o tem 'ti
hi t ricam nt, d t rmi nado

de la pi

loo-í

o ial

tán

¿ )uJ e· un campo e ·máti ·o? Para mí, un conjunro lógicamente
or&lt;ll'na&lt;lo de problema . En este punto. r·o t¡ue no hemo: a, anza&lt;lo
mucho, pero crunpoco t&lt;.:ncmo · por 1ué inn &gt;\ ar los problemas a los ·1u
599

�no , cnfrcntamo y que d b mo re ·olver on l mismo que e táo en
origen de la p icología ocial: ¿cóm , por qué y cu~e . de los ra go~
culruralcs ·on asimilado
inc matizados por lo m&lt;ln,duo y en que
condici ne , sea, cóm e e rructura el pr ces de ·ocialización? ¿ ué
es lo que lleva a w1 'individuo a acruar má o meno,
comprometiJamente en una íruacion social
grupal? ¿~ói:11? -~
conscruyen la prenocion s p rcepruale que hacen q~- el 10&lt;li~1du
cvalú una d terminada iruaci ' n en un modo e pecífi.co Y acru en
cons cucncia? ,;Qué tip de int raccione grupales . ociale Uc\'an al
'mdiYiduo a co~struir su visi ' n del mundo, a modificar é m y en ambos
ca •os a comportar
c mo l hace? ¿ ómo pued n ajustar
lo
comportamiento · a la. siruacionc ·aciales .especificad~ por la cultura Y
qué uc de cuando ·to no ocurre. ual~~er ~e-ctor ma_ ~en · ~tent~
Ycrá aquí lo · mi. mos Yicjo t ma ·: ·oci.alizaaon, m~avac1on ac~tud Y
cambio de actitud, dinámica grupal, percepci ' n •ocial, personalidad Y
cultura c nformidad o conformi. mo ocia\.
na lista de temas n dice nada por í misma: &lt;le l gue e trata
e. de cambiar de enfoque
con iguientemente, redefinir lo probl roa·.

Corolario / a la tf'sis 12: 110 se /rata, en n;11chos casos de ron.rlmir ca111pos /emtilicos
,1bsoh,1amc11/e fllf{'l'OS II originales; de !llanera tJJtÍS si111ple, en 1J1uchas ocm-iones el
/lrohleiJ/fl debe ser redimensiotlfldo o rmbitado en s11s nin/es de análisis _y SJIS
rt1t~~orias leó,icas cxplicati11cl.f
~reo que podré ilustrar me1or . te corolari rrabajand con
alguno
j mplo. . T memo. el texto de
~ge . [os ovi.ci , obre
p, ic ilogía ocial. La elecci 'a, por upu • t , e- arbttr~a )' no . e pretende
ªL!ui que sea el paradigma actual d la p icología . cial, pero -~ trata d
un libro que prec nd reunir la tra&lt;lici ne eur pea ~ esta&lt;l t~lden e &lt;le
b r"-icnlogía ·ocia!, , una compilacj ' n guc ha sido publicada bace
•d ,lti\ runente p co ticmp y, en e cnrido puede cr mado com un
rc, Lu representativo de la carea de los psicólop;o aciales. Los grande.
Lema · l s aparrados del libr ), on similar s a mucho'. ?eros texto · de
p ·1cología social: influencia y cambio de actitudes· mdiv1dt_1os y gru~c ·;
p&lt;:nsami nto ,,ida o ial; p icología . ~ial y p:oblemas s c1alc . ¿ u s
ln guc funci na n funciona en est di cur ~
.
Hay mucha co as que funci nan: el rescate de la lit ran~ra d
ficción com una modalidad d • },,rptesión d la p 'Ícología ·ocial; la
600

r d finición propuesta por Mo covici para la psicología
cial (gue
1 .iblemente dcbe1ia er e mpletada con su negación: define la
p icología ociaJ com la ciencia del conili to ntre el individuo v u
so_cicdad ~ , deberíamos agregarle " de la cooperación").' la
re1ntcrpretac10n de lo fenómeno de represcnraci 'n ocial a la luz de la
modernas teoría língiií cica y d la comunicad ' n y • egurament ,
mucha. otra c as má ·.
¿Qué e lo que por lo men para mí, n funciona? La falta d
integración de concepto y teoría, , la recurrencia a c nceptos d spojado
d · u conrexto la -al meno · aparente- impo ibilidad de construir sobre
ba es teórica más firm s y no contradictoria . Y' a e por ejemplo las
relaciones gue J. i\1. Levine y L\J. . Pavdchak
tablecen emr
conformidad y obediencia donde di tinguen ambas p r lo que
p ddamo denominar r laciones h rizonrale
relacion , venicalc
pe.to al analizar la be&lt;liencia no tienen en cuenta la int rnalización &lt;le lo~
mandatos -algo c¡u ya c. taba pr . enle en la sociol gía de Max · b rni tampoco l . proce ·os de identificación -concien e o inconci ntesque determinan la categoría
ciológi a de autoridad legítima. El
esqu ma e nconc un e qu ma obs rvacional externo, empirici ta c.1ue
no puc&lt;l dar cuenra cabal del pr ce o: al aceptar como figura de
autoridad lo gue ello llaman así r no clifer nciar las p sible ituaci ne
r al , n podcmo predecir cuándo se producirá un comportamiento
d terminado; en una oci dad con familias o i remas de par nte co
patriarcales el padre s presentará como autoridad cualguiera s a su rol
prof; ·ional pero n la sociedad industrial del capitali mo la auro1idad
profe ·ional e tá dada por la ne e ·idad cial sentida de la pr fe ión en
cu stióo (por eso cuando w1 médic dice co a un poco tonta ·obre los
roce s s ciale, , suel cr má scuchado y respetad qu un científico
o ial). e con ruyc a í una psicol gía · cial que quizá tenga ,-alidez en
un ci rto ámbito (las vulgannen e denominadas cla es media de paí e
capiralisra c n cictto grad &lt;le de arrollo) pero que ' C pretende de
validez uni,·crsal. i tenemos en cuenta gue aproxima&lt;lamenre l 80 por
cíemo de la p blación mundial no penen c · a la mencionada catcg ría
·ocia), tent.:mos que cuatro quintas parces de la p blación mundial deben
aceptar c mo explicación dlida de su comp rrnmi ·nto un di. cur o
con truido a partir de la exp riencia de la quinta parte re tante.
En rro caso, podemos tomar el t xto del mismo
rgc
lo cm·ici, quien jume con
cnevicvc Paichclcr escriben ·obre
601

�11(

)1

CI

CI
C'.

e
e

e

"conformidad imufada y conYcr i ' n' . D antemano, aclaro c¡u m
paree un tcxro má profundo y má trabajado que el ant ri r- in
embargo, p d m . an tar alguna d ficicncias similare : nand e habla
d confonnidad simulada, . e la d fine e mo un a eptaci · n públi a de
cí reo tipo de comp rtamiem
in adh rirs a ll s en el ámbito
privad . nalizcmos un poco má
· nd se produce fa difer 'ocia
público/p frad ? ¿ uánd
n qué circun tancias, una per na pucd
comporrn.rsC' así? ¿ · m pu de id oti ficar
reconocerse é to? ¿Qué
tipo de mecan.· mo e ? ·Cuándo el indindu hace e ·t conci or menrt ,
cuándo no r qu ; fa~t r · d ·terminan la difer ncia? D ema iad '.
int n:ogam . irr . udt
qwza pero no puedo en cnd r la f01ma d
hacer p ·ic I gía s&lt; cial de trn man a.
T13. La ac ión humana que la p i ología social e pli a
praxis:
la refle, "ón que lo individuo formulan a partir de u ag ncia la
accione que lo individuo r alizao a partir de la definición -a
ece imaginaria- de la realidad; d lo que ello on ideran que e
la realidad
o d b mo olvidar te punto: uao&lt;lo u1ten gamo. a una
pcr ona ra ca qu utilicem · la récni a J e ntrcvi ·ta o un cue:tiornui ,
.e trata ·iempre de una d finición qu · e.a per ona torga a .u ac ión r
d una definición Je la acción rrú ma qu es d esultado d la pr pia
evaluaci · n qul: la p r. ona hace. •sto e l que nos d b hacer
cuidado . a la hora d inc rpr tar o que llamamo 'dar ' y que n e.
más qu ~ una con. trncci · n cx1 rim atal, cualqui ra ca la co a qu
bt ngamos ) la técnicti qu utilic m s para ello. Pen , ademá dcb mas
int rpr rar a la mi ma psicología . cial como una praxi. y al p ·ic · l g
social e Jm una per ·ona qu e comporta de manera simil a otr s
. en:. human
'n la· mi ma conclici n · de allí la. no mes
po íbilidade &lt;l .. gos alca1orio. o . i ·ternáric
n la pr &lt;lucción Je la
p 1colo ·a acial. E to n · lleva a c mduir que toda r fl xión de lo_
in&lt;lividu . obr u praxis e. un imen o de construcción &lt;l un .istcma
de inccq r ta ic'&gt;n o código c.¡uc . e desarrolla frccuentcm nr Je manera
inconsciente para d in&lt;liY1du y que da ignifirndo a la acció n· el
psicólogo
iaJ debe analinr y a . u vez reinte.rprera e. o· is tema para
ubicarlo. n d contexto de la psicología se cial, qu a ·u ycz d b • _ r
con tancemcntc n •gado y reconstruid &gt;. na d la. mclicione · del
602

ele arroll ele toda ciencia c. que parn a, anzar debe negar los logros
ann.:rior s; a dif, rcn i &lt;lL· la pr duc i · n ~mí. rica que pm:&lt;l · . cguir
prop rci nan&lt;lo (e in ·lu. i,ye acr'C'OL'li el) ¡ lacr e t~tico a a,·é: del
ncmp la producción c1cnúfica se ba. a en lo: l&lt; gro antcri re pero
debe negarlos para p dcr progresar.
:ada in&lt;liv1Juc que a túa ·n :ocicdatl l hace a u ,•e;,; sigui n&lt;lo
esa ficción que c: su dcseo ~ qu · . e con ·tn1y a partLr d · u: e p ·nencia.
en · cic&lt;lad, a ,·cces fantasm, g '1ncamcm · o en rr ·sponr.lencia con un
arel n sunbóli o, p ro :1 , 1:c ·. cnm
onsin,cción dL: p )lada de
·ignificaJo s 1,tL , um.¡uc para su pcrccpuém c;;ubj ri,·a r a t nerl . El
problema de 'Stas C rmas, que suelen con ·1 ur en pensar c.l nde no c;;e e.
o cambi~n d nde no e pu de e rar y que c rre-:pondcn a la afü:nación, es
L]lll' no se con. rru~en porqu' sí ni por, olunrnJ &lt;ld in&lt;liY1tluo, -;ino que
on el re ·ultad de un pr ces &gt; en ierca medida ii1,· &gt;lunrarn . E rarea
del p. i ólogo ·orn1I anali✓. ar e ·a agencia human;1 y ·u. e nstrucc1 ncs,
que a v e s corrcsponcJco a pro ·so: d · racionalización ) , por lo tanto,
no siempre presentar,1n una corresponden ia on h s csrru lurns del
i ·tema d I código. 'ada grupo o cada mdivi&lt;luo pucdc inremar
uni, crsalizar su ·anta ma , t.¡uizá debería r un trabaje Jel p. icól go
soCI, 1 d cnm,1. Tarar la 1c.lenri&lt;lad a&lt;l ·cua&lt;la. El psicólogo. ow1l tendrá así
una finalidad &lt;liferl'nte a la &lt;ld misiunno o Jd '·saka&lt;l r &lt;l • alma.": no
, e ocupa d proporcionar los código: a&lt;lc uadc s a lo. agcmcs
·1;1l
:ino d tratar de ii11pul. arios a tomar c ncicncia Je u. pr pi s oJjgos.
( ui;,á mienLras no podamo · &lt; nerno de acuerdo sobre estos
punms, la consrru cion &lt;l una ps1colugfa soóal n ¡ pasará Je .cr un,
fama ía.

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604

L

uevo León, y
en esp cial a fontcrr 'Y, ha ido la industria, ese complejo pr ce o
tecnol, gico económico, social y cultural producto y productor de la
civilización m derna. La oci dad regj montana acruaJ tiene muchos
testimonios de la herencia ultural qu ha con. trui&lt;lo a partir de las
fábrica indusrrial : c lonia~, e cuela:, iglesia. , centro recreativo
&lt;l •p rtivc .
Los hombres que han fundado y e.le arrollado fábricas
in&lt;luscr:ial s: mpre ari &gt; , empleados r obr ros --como productor y
c n w11idores- han sido protag ni. ta· n la con trucción de la ciudadfábrica: -1 nt rrey- al mismo tiempo han contribuid a la &lt;l finicióo d
símb lo. y val re· con, truido bajo la influencia &lt;le la cultura indu trial
con los c.¡uc e han id orificado muchas gcneracion s de regiomontan &gt;S.
La significación his &lt;rica de la· [ábrica · y la indu trialización de
.Monterrey y municipios al daó.o han inspirado a destacado·
intel ctuales qui nes se han asomado a la realidad nu voleonesa para
explicar eJ milagr industrial regio . .ilion. o Reyes definió la ciudad regia
con la fórmula de ' h n · ta fábrica d virtudes públicas' . Raúl Rangel
Fría hizo aportaci nes t, 'rica para conccpcualizar el ignifica&lt;l de L'l
Durante mucho tiempo d ·imb lo que ha distinguido a

ueva York:

cadcmic

605

1

�culrura fabril e industrial. alvador ovo y emesio García aran¡o
elaboraron una explicación literaria de la historia de la ~erveceria
uauhrémoc.
En el e criro que igue nos propon mo informar de las xpre ione ·
con las que la ociedad regiom ntana ha con truido I valores de la
cultura industnal.
1. La cultura industrial regiomontana en Alfen o Reyes
Rangel Fría

Raúl

La cultura indu ui.al r giomontana ha sido motiYo de la reflexión
de los intelectual s más destacados entre llos Alfon o Reyes uno de los
valore. má: representarivw de la literarura hispanoamericana c¡ui n en
su va ca obra literaria le ha dedicado palabra logio a al e píriru
emprendedor regio, en rendido como esfuerzo por venc r obs áculos y
fo rjador d proyecto basado. en el trabajo. Es cél bre su definición de
l _ regiom ntanos como "héroes en mangas de camisa' .
En l e crito titufad :
ueYo León" contenid en I t mo
XXII de 6s obras completas 1 de. taca qu l ucvo León no haya sid un
lugar favorecido por la naruraleza para cr un lugar próspero. Por lo cual
el hombre ha ten.id que cr arl t do. E:t raz oamicmo ha sido
repetido por Reyes en otros trabajos lo cual ·e fun&lt;la en la idea de
subrayar 6. cultura indu trial comparándola con otra regiones del paí en
la c~alc abundan lo bienes prodigad s por la naturaleza. E n lo.
'Regiomomanos' ·\ Reyes die :
En otras wna. la narurakza fue má Ja&lt;livosa. .\1lá (en Nuevo León)
hubo yu arr, ncárscio cmlo, ) csra pugna fclv., esta creac16n sobre la
naJa. e una de la. demostraciones ma patenr . Je la cultura r &lt;le l:1~
pnsibilidacks del csp.iatu. PoR]UC el espíritu es, sobre todo, re tifi ación y
superación, modclacibn que aa.nsfigura el dato bruto &lt;le las realidades
extmore . En nuestra historia onrinúa -\1~ n o Rcye. - Nuevo León s
&lt;lt smca con relieve unico ... , llá
uevo León) no habí. tronco pnrn el
injerto; no ene na·aron los fundad )l"CS un cimicnro de c1vilv.ación
estable s br · el cual plantar ·u nuevo edificio; no concarnn con lo:
brazos del indio para levantar su arquir e ura como contcció en l.
meseta ccmraL Todo fue pugnacidad y ceño duelo Jel hombn: contra el
medio. Un rio casi :,;eco, ma~ 9uc rí camim, &lt;k pc&lt;lru ·cos, se hmcha de
promo) produce me. pecados de. borde . ...

1/\!fon o Reyes. Obr,1.r f//111plelu.r. F.C. E., lé. ico, 1958.Tomo . ·~1l pp. '.! 1 ~ 2J/,uJ. &lt; bras completas. Tomo \ ' 111. pp. 116- 118.

616

_ . i bien e· cierto ¡ue desde un princ1p10 del roblamít'.nto dd
tt:mtono 'e produjo una guerra vin ernre indígenas huachichiles e
hi panos, por ncra parre L1 coloni.zación del \ 'alle Je ~xtremadura, fu
p :·ible gracias al concurso de los indígena, pacificado: 9ut' los españole ~aiero~ de otros lugare del pai. (tlaxcaltccas y oromís), p r otra parte la
m&lt;lu tna en f ue,·o León ·e realizó gracias a la existencia de fuentes de
~aterias primas, como los mineraJcs y la abundancia &lt;le agua, 'ntre otros.
ll1 embargo, la n:flexión apunt1 a Jcscacar la acción rran · formadora del
trabajo fabril. 'l valor Jd discur:.,) alfonsino tiene como fin destacar las
virtudes de los regiomontanos ·n d campo de la producción indu criat
que le da una dimensión n:monal. Com 1ueda dl' manifiesto , 11 el
igrnentc ragmento:
Ho} L1 capual ck N"uevo Lcon e~ la capual mdusrnal Je l:i Rcpúhlrca. Sus
rmJuc10~ ~e derram;ln por d prus. fomenmndo la □(¡ueza local \'
ayudanJ I a la gradual em.ancipacion económica Je la nación, 1 adema¡
lo~an pasar hi$ frnnrcras) competir sin JesJodoru en tierras c¡rraña . •

~n L~,s 1rRio1J1t111!tmos' .\ lfonso Reyes hace re fer ncia explícita ' a
las creaciones fabriles'' yuc hacen famoso al Estado de ueyo León.
~ompara la producción matc.:rial guc di ringue a los r giomontano. , lo

que o cur ·ci~ la producción litt!rarin, no porque haya faltado, . ino
porgue "el rrnlagr Je la creación económica ha :ido... ran ponenro.o
que, de pronro ofusc )' relega en la pcmunbra b obra solitaria ,
paciente de los cscriwre~ ... '
·
\!fon. o R'yc.:s rcbaudza ht capital del r~. tado de Nucrn Lc6n con
·1 tirulo de: H mesta fábtica de ,·irtudc" pt'1blica""-~ Dil uja el perfil Je
los regi.omomano.·:
l·.l fC:!-,rJOmonc,u10. ruando 1111 e~ homhrt dt· saber, es hombre: Je
sabiJuna . . "in :'ISl)mo de burl~1 pu Una .1firmar~c 9uc e:, u □ h,.;we en
mang:1s de cami1;n_ un paladín en blu~a dt obreni, un filowfo sin Mbcrlo.

.
Dos fiíbricas llamaron la atención de Reyes, que fo1.iaron la
identidad cultural indusmal Jt' J\Iomency: La Fumlidorn v la Ce.rveccda":
¡Pinura y resistencia como en d ;1ccro famoso de nuec;tras fundiciones!
¡J ,ewdaJ y frescura orno la bebida cfrtYc.:sccntc de nucstrn. cc1Tccerías
faino as."

Wiid.
➔obra~ complt&gt;Ll

rumo X ¡,p. 51 51.

607

�.\lf, n o Reyes rnbrica su, reflexione obre la cultura fabril e
indu trial de lo rcgiomontano con u poema ''Rnmance de Monterrey'', n
el cual ocupa un lugar d tacado la fábrica y la indu tria, en las ideas de
''fábrica de la frontera" p r lo. pito d tus fragua y de tu industria n
l s silbos'.
tro iotckcrual que ha contribuido a la construcción conceptual
de la culrura industrial y fabril es Raúl Rang 1 Fría . u rel:lexion lo
ubican como cürecto continuador &lt;ld pen amiento de ,ilion o Reye ,
bre la identidad d la cultura basada o la, .·periencias de la industria
y la fábricas regiomontanas. u análisis se dirige má. al campo de la
anaopología cultural y filo ófica.
En Teore111a de 11te11{) Leó,/' Rangcl Fría hace un desarrollo
teórico obre la cultura industrial y fabril de ueyo L ón. omenzando
desd las caraccerí ricas d 1 poblamiento regional desde la eta¡ a colonial.
tra de la. hipót i. fecundas rubricada por el ma rro Rangel ría, e la
importancia d 1 factor rrúgratorio para la implantaci · n fabril en la región,
dice:
fue la gente yu ' e!-tuvo al frcml· de negocios en Monterrey a fine~ del
·iglu XIX fanúlias espai1ola~, fran c ·as, alemanas e Ltahanas (1ue han ido
funcliénd )Se en filiacionc. qm.: · n boy enccramenre mexicanas.

Lo migrant s urnpens del iglo XIX umaJos a lo, que
poblaron I ucvo Reyno de L ón: e pañole , criollo y me ·tiz asL
c m a lo indígena, pacificados traído de Tlaxcala, pr dujeron en
conjunto una fórmul mental, e ·piriruaJ gue hizo po ible-desdc el punt
de,~ rn humano-la industrialización del Regio Monte.
na conu-ibucióo imp rtant' gu hac el. maestro Rang I hías e ·
la conceptualización de la cultura industrial:

reflexión filosófica, el mae tro
mencionados, para concluir que:

t1empc una resulram hi. n· rica, c m

FonJo Etliwrial "1ut·rn Lrnn. \[cmterrel,
1

608

.L. 197 l.

factores

i se hubieran ligad cmr sí.

l
de Monterrey:

La_ u_b1cación dt.: 1&gt; centro manufacrurcros n Jrtcamcricanm:-dicc-más
prox1ma al htoraJ del . \tlántico } en conexi&lt;Jn con cJ comercio mundial
por este océano, cnconcr · su plano de deslizamicnro hacia J\f '.:tico por
una vía ferrocarrilera.

gucd~ foorerr y nlazacl c n Tampico
fatamoro ,
Torre t~ ): _la cap1r.~ ~e la R pública por medí del ferrocarril, qurdó en
una pos1c1on e a~r~~ca entr ~ ·tado nido y Iéxico. in embargo el
nada vale la po 1aon g ográtJca si no se cuenta con hombre cuva
energía y vi ión com'Ícrtan en hechos que gen r n riqueza y bien . ;ar
para . l ~~eblo e 1 que interpreta RangeJ Fria del proce ·o de
combmaeton d hombre , medio geográfico e im~ersión de recurs s en la
pr ducción de bienes.
_
_¿Qué fa~rores fuer rn deci +vo, para la configuración urbana el 1a
c1udadr Jn, talac1onc in&lt;lu 'triale , · ·tablccimicnto bancarios, edificación
púl lica y privada, aneamicnro de la ciudad y &lt;l tación de agua potable.
Como ecto &lt;lir 'Cto del desarrollo in&lt;lustrializaclor la ciudad vi, e
tran~formacione, radicale :
. 1\1

••.la ca a familiar - no · dice el mnesm, Rangel- rransa con la antigua
hucrrn, a la cual apns1ona entre pat10 y mtsp tio. ! lacia el nortt: 1 tras una
apretada faja tlt• ca·, s Je hechura mediterránea... se ·obscr\'an
insral,1c1onc, mduMnalc, , entre una rup1Ja y sinuosa rcJ Je vi\ 1cnJas
obreras; ,ias férr ·,. a cuya orilla st: acomoJan las fábncas, como si
fuc~en otro río: 1 c.:sa anchuro-a rib 'ra que es L, avenida Francisco l.
Madero, duntlc la población obrera pone con . us yompas a,-:ulcs la noca
alegre}' optimisrn del nuevo nl'mpo.

Ldras. Cl'\ ,~rn de l:t FacultaJ Je FilosoCia
'11 nrcrrey. '. l.. sepnemhre de l 946.

'' lr1fl,1r)
111tstr.1s.

Jo

~ En otro trabajo ti~~do Teoría de 1011/em:/', Rangel Fría preci a
erecto de la Guerra n·1l norteamericana e□ e] desarroll industrial

Lo factor s hi córico que xplican lo primero brotes de la
indu tria fabril, se asocian con las con. ccucncia.. de la guerra de Estados
nidos y México, así como con la uerra j\·il e ra&lt;lounid nse. En una

m,r

intetiza

la combi □ac1ón Je e, t:t - fueoas mue~mtn cómo se van uniendo facrore
~ los que sin atribuir propósito ni fine. preconcebido. dan con ei

La industna qut es un medie de pro\.echo y aplicación de rccmsos
e onómi&lt;.:0s es también una forma culrura.l. Pont: énfasi · ·n el CSljuema
racional de la Yida cmn.: wdas las formas que ' tán Ligada con la culrura.
Ha e la proyección del hombre y Je su nr¡:.,ranización social, con hase en
la técnica y la producción de bienes con · mic s.

~ll-'túl Rangel Frias.

RangcJ,

609

1·

Let,..,,s
u,... Je la

\"

I b,'J.,

rU. (',. /u·lú 1( l.

�Raúl Rangd f-ría: n
ólo hizo reflexiones teonca se brc la
culrura fabril e mdu tnal r ·gia , rnml i n
&gt;CU( ó de scril ir relato · Je la
vid, coúdian:i , mcuL el a la acuvidaJ Je L fábri a en par I ular on la
1~un&lt;li&lt;l ra .\lom rrc .
hn 1::./ Rq110 e pueden leer do-; rclal &gt;s que hacen alu ·i, n a
pcrs ma¡ ,, y :mia H ne · 1dcnáfi ada on la yjJ_, f, bnl: ]os , &gt;'s11.r amigos\
Lu b11eh,1.
\I m j r ·sril &lt;ll' Emtlt Zolá eo (,1r111i1111/, R. úl Rangd hías en
Jn.~· )' J/ff tJtllll!,OS, dibu1,1 nn reali rno l. , 1&lt;la c.k una fa.milia obrcr. Jt b
Fundidor . El pcr ·nnajt.· cni ral: Jos ,. hijo ck Raf. d,. de p, dr
de. ,n iJ 9ui n hu a y al tn encu ntra un lugar en la Fundidora,
como ·,·entual, de pdo. arra n . in ~ul r m, e rría l. s ,·1cis1ru&lt;l •: &lt;le la
, ida l I rera el ·nrro Ul' la .íbn a, d ·1·e·ma e · ·ala &lt;.&gt;nano mtl1 al. \.· &gt;eta
origen racial con lo. pue ·to de l
1efc . e para e: ~ pee ne .
R •fin ndo. a Jo: ,, n, rra la. pnm ras rarc.1 · de un , br ·r , r ·i~n
tn r · ad &gt;al traba1 :
~fu,ho · Ji.is pl~&lt;Í. las pu na d la fabnca, . 0!11 ym: u1 c~IJ \. -✓ füe
d1s11nco: lo lbm.uon por u nombR , 1 tLt·r&lt; 11 p. o en l. rqtlfa l:ueml dt
la entrad , rcco~10 un. onrra~ci'ta 1· con otros ma, los lkrnn n p, r el
pann} lul'r n Ul lar:uJo. en los fi h ro. J ·I Pll'&lt;•n.J Jd Jia. 1omakr, ,
p ·on J · cuadnlL1 en lo pauo. &lt;le e.u~ e&lt;,n pata urdtn.in,1. &lt;.arrcoll.1 J ·
m.mu , un,t p.il.t para mon r d mint ni ha. t.l le : carnr p&lt; r J11mk ua
cmpu¡ado h. Cla la boca dc.:I horno: nrr.1 \ e: l'. . .1c, rr ~ c~cc na ~nltd, ha. ,.
el banco Jc ¡.,,r-J . a en un umJuo con \'I ra .11 \Cno e.Id nn

examen médi o Jo:é e · atlmitid1 en fa peona l., )
emp1e1. h d s rip ·ion , i, cnc1a.l &lt;lt l. . cliferrn ia: dc das · · d m o J la
pi. ma:

l

c'-pués Jcl

~Ju ho.

on huar,Kh •

~

,11mbr ·ro d

palm, qul "'ilo m.,c. trm;

mn:anico. \ lo tn ,mi ·ro · lk\'an bota: } chaqueta Je ui:rn. I I.ICl' ll Je
honmga • nJanii:. al Jan:dor del honro, d mo11srmo pan:c1Jo a un
\11k,10 tlll , &lt; mua luam Ji: la · c111r:m. .

) .a· cl1fcrcncia · r, cialcs y de na ionalida&lt;l se ombinan e n lo.
puc. tos y las ¡cran.1uía.s: "l .a g ·nt • •s como la m ·z I c.¡m.· le di &gt; ong ·n a
l. inc.lu ·uia. fu, aba1 la in duda: r lo npatacc · rnt' ·uzo ·. caono l'n d
olor ) en lo. reo or • . L s o fin, k- ) m, e ·tr &gt;• de t. Ucrl'5 o má9utn,:
. onc-x1rnoj ro I mi. mt qu ' lc · jcfi·· l·pro&lt;luc iún prusi nos,¡olarn.

lttul R.111 •d l•r,;1 . f ·I I&lt;,

1m.

1 H úhm J, ,r/,11,11. ,\ lonrurcl ,
6)(1

l l'l- 'l

~ aml·t-icanos· lo empicado. &lt;le la a&lt;lmini -rraciún, criollo ; \ 1, mcr
Jl' l' , l' pan &gt;lc.:s, iraltano.· , fran cst· .'
~Por que a la FundiJnra ·e le llam6 "la J\[ac ·tran/a?". l •l ma s1.ro
Rangd l ·na. ucrn: la re ·pu . ta:
Ct1.1ndo . e 'mcn✓o la fund1c11· n la llamaron "lama{· tr.mz. 1" p&lt;1ryut· la
yut ~,,bin .lntl'~ c:ra ~ar, ha\ ·r cañonl's \ halas. t ·w l ' la int.~en m.i
Cll~O ,d., U' ~u ,tn l:Jllllc. ' la ~ lnll p 11 O &lt;jlll ,,l11 h.1bn &lt;ll ~lT\lr
pa qudlo

. En l..u lllft'ht1, R,mgel I ru s prl'-;t•nra 11,- momento aguado · de
1,s i~ JO &lt;l · una hudga lfl la I un&lt;lidc r, . la reunión dao&lt;lc.: cina cnm le s
acm1 s1a: (,amán, ~fondo. \nc.lrc· \ Jo. e. La para 1p,ción &lt;ll los
c-,ruJiarm~ n el "mm imiuno '. 1 :1 Uc.:gada nrprcst\'a &lt;ll' la policía , el
·n arcclanutmo d1.: lo a~ □, tstas. El motivo t¡ue im 1i'1 la hudga~ la
u pc:nst 1_n uno. obrc:ro ·1n&lt;l1 ahza&lt;l , . La a. ambleas mdicalc. \ luego
la r ·pr · 1 n com a lo. lrndgu1 'ta..
·
2. La fábri a indu tria!

la lit ratura fa ril

l~n d inc•·rt
.. r &lt;l··.. 1as era 1 nea · -e 11a prnt (u tt1o \ s .· 1gul'
pmc.lu llnclo una , a ·,, obra cdttonal obrt los mas &lt;l1,-c &gt;. tema ·:
r~\l ' l,I • 1 olcunc ·, manualc:s, h:.· co ·. \simi ·mo 1.~- fábrica han ·1J 1
fuenic el~ 111:ptracton literaria entn· los . eres humano qut lO ella l '
&lt;lcscmpcn~111. o le tJllt' &lt;l · ·dl· afuera han tt:ni&lt;lo cnnract .
. .
na &lt;k dfa c.:s ·I te ·to d f lom ·n CiaJar,-a Eluondo ( J/(I ¡iuta
lllfJll'ltldhh. ucnrn la v1&lt;la ou liana &lt;ll· lw morndon: k la colorn,1 \ no
d · la hrndtdora. Lont 1tne brc, es 11cnros, Jc:-,Jt d fccw e.Id ruego Je
lo horn . Jt la 1, bnca obre la famas1a &lt;lt lo. mi10 -( 11,1 110 ,1,1 rlc
rrpa1Jlt1- hasta la omp,tntcion t)lll' han· ntrc la l ·un&lt;l1&lt;lor:1 , ( dulc,~a
·obrt ·I gra.Jo _contarmnanrl ) Je fi u&lt;l ·,. J · amba pfanr.~ . Cut nm
,. l. rza en J muhdora ,.,._ ( 1h1l0,t1:
Trxbs l.is m.11unas c.:I sol r1:~h.1lah,1 ror d Ccm, tk l.1 dl. 1 rn,a 1:11 lo
perol · Jt: l., h ~n&lt;l, l11r.1 pa ,1 fun&lt;l1r. 1: luL-go rn un ha7 J • lmgou: .
1.n. •i~1da . l' 1m ,ah;\ un wnc1cno J · mido dl' mayuin.1. ¡.:nía.. ir •na
ll d1kn:nr1: monmu.: ntn \ p,1ra &lt;l11er is 1n,1n11n ·nto,. ba¡o l.:i
d1rrc ion tk un . travm,lq 111cc an1e Jumnw lo!-. trls turnos .

,u

l lom ·ro (,al.arz-.1 ('IJ.,oml, ,. 1
&lt;!I
L \ 1 hl1c111nl's \rl111. :\lorm·rrn.

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611

�n,1011~mental d~ i\[onterrey debe comenzar su rccomdo por '·la
I·unclidora de Fierro y \cero". ·u pre cncia e tmponc, desde lejos, por
1~ gco~etáa de sus chimenea. , d us vi.gas, calderai , &lt;l pó. iws, rubos.
~eles aereos, rorres, grúas, techos } c~calcras, que perfilan su c.xpresiva
s~uem.:. El horno aleo: grandioso templo de la producción ocupa el
:,;1mbóhco lugar r d jerárquic puesto que los azrccas conferían, n sus
metrópolis sagra&lt;las, al bienhechor Queczalcoatl. s ñor d la luz r de la
vi&lt;la. Dt•:p~~s de la Fundidora c.¡uc también podría llamarse el pal;cio del
acer • el \'l 1ca111 · de la ciudad pasará nbligacoriam m a la que podría
lb.m ar. e el palac10 &lt;le: cnstal: La \'idricra. Y pasan&lt;lo como en las plena:,;
de un mu co en los tcmplú~ de la cmd,1d arqueológica, de mam·illa en
maravilla, el vi 11:ame se rrnsla&lt;la a la fábrica guc lleva el nombre
granclio~o dd único héroe .uaubtémoc-c¡ue, en d decir del poem, e
halla a la altura del arre·1•

' omo vivíamos en las entrañas de la Fundid&lt; m. llegaban codos lo~
días unas emanaciones fétida y enrarecida que rompían con la
monoro1úa y gran·dad del mo~enro. Mientra. r ptrábamos e-o.
pe. tazo· e hacían burla. aunque mucho. c rrnban pucna: y venranas
los fuerte o\ Jre penetraban. La combusci · n de gases en la clab ración y
producción d I fierro y acero eran un a ·unm detallado que olo podían
ser CTplicadm, por Poncho, Federico o ,erard , los cienáficos de la
Colonia.
En la fundi ión del hierro podían star present . 57 elemenros decía P ncho- y enumeraba y d . cribía para asombro nue. tro.
íla L'\ll l 7 elementos para pr ducir el simple acero de carbón -decía
Fedenco \' acotaba: mangan.:s , fó,;foro, azufre, silicio, oxígeno, cobre
níquc~ ~énico, t:staño, cobalto, cromo, molibdeno, alwninto,
antimonio ... ¿Y quiere producir un acero ·uperi r?, -lo interrumpía
G nudo-. Enconci:. -decía P nch
' pcrmítanme enumerar e ros
demcnros: cromo. cobalto. columb10, cobre manr,,:ine o, molibdeno,
níqu 1, silicio, ntamo, cungsreno. uranio, vana&lt;lio y cir onio.
.\hora bien, decía icra.rdo, ¿cuántos p1cs cúbico. &lt;l · aire se
nece.itan por cada ron lada de lingot s?
-Yo te conrcsro -&lt;leda l· dcrico- 4-40 mtl pie cúbico~, exacwnenrc.

·1

o

e a í Poncho?
-Correcto -decÍil Poncho- o, lo c.¡ue é:&gt; lo mismo. -1- rondadas de aire.
-\'ámono, dijo el Chaco. ya me dolió la cabeza } la Fundidora empieza

hacer sus nece 1dades.
-·Qué bárbaro • ómu saben canro! -dijo 'huy-.
-Es que se aprenden el "Previ ·ión ) • eguridad" de rnemona, y le
m, checcan n d s lo días -dijo lace-.

ejemplo e el ·igui me, romado d él Pon e11ir, cuand
Fundidora cumplió 50 añ ·:
tr

1

la

Lo~ templos de ~fonrerrcy son SU$ fábricas. en sus torres mcL-ílicas y en
su fundicionc. tiene su, más nobles monumentos. Hay cmdade y
regm□cs que on famo as por las huella~ de sus arco ·, ca~1cumba:-,
mausoleos, ·scacua , castillo. r tcmpl &gt;s que en ellas de1ar n sus
civilizaciones prcrénw .
lomcrrey, al cunrrario ca.'\1 no acnc
monumentos hiscóric ~ de t¡ue enorgullecer-e: le falcan rumas
ar9ueológicas, los castillo · me&lt;lievale • templo. el l renacimiento, r poco
le quc&lt;la Jel mcxicano barroco del siglo .'VI 11. En cambio l\lonrerre~ ,;~
ufana on razón, de p seer algunos de los más bello monumenr s -s1.
. rrísacos- Je nue era épo a: l ~ b,ran&lt;les fábrica. que ta.g-an las nube ·
on !-U: chimeneas hwneames; las torre. &lt;le accr Je lo. aleo. hornos; la:;
pirámides monumcnt, les &lt;le us plantas cléctnca ·; y la maravilla de . u
maljumana, ran perfecta, can amiga del h mbre. ..,¡ temple a
Queczalcoarl. El via1ero del siglo x.: l-!ue desee conocer la gran mna

En la fábrica
ha formado una tradición comunicatiYa por
me&lt;l!o _d rev1, ta. y peri' clico ·. En dios ·e publican m nsaj :
mot1Yaaonale - de la empresa re ru1
obre cumpleano. de lo
trabajad r s · empicados infonnación literaria y científica; ínformación
política )' ha ca p CJnas. Por los año cin uenm, en la fábrica El Porvenir
de El Cercado, 1 • • se eclitaba El Telar, un pequeño perióclic que dejó
de circular po. teriormenre.
Desde lo año ch nta e publica un p yu ño bol cin emanario
baj l rírulo Te."dÍtJ11mdo, qu circula en el int rior de la planta. Difunde
brev . nota informativa obre la vich de la comunidad laboral de El
Pon·enir.
A imi rno los
·abajad re , por su cuenca han editado
publicaciones d contenido sindical.
~n La Leona
publicó d ·de 195 ha La 1960, una r ,,j ta
mensual e n I títul de La R.íterll de las mi:mas característica que las
otras con nota ociale : cumpleaño de trabajador y mpleado , nota·
d p rtiva y men aje de seguridad e higiene. E rurn dirigida por
Baudelio Garza.
l n pcrsonaj de ·tacad de la fábrica La Leona fue Octavi )
H rrcra. ació en an Pedro de la olonia Coahuila el 5 de enero de
1905. Trabajó c mo mayordomo de I camp &lt;le alg d, n de don J ús
J. Llagun . En 1938, a los 2 años, ingre ' n la Fábrica de Hilados y
Tejid s La • na.

9

P./ l'nnrmr. &lt;:mcu nea ;imvcrsano de la Fundulom t-.lonrcrrc}. Cinco de mayo de 1950.

6l3

�Estuv a cargo del depanamcmo de per t nal. De '·píritu
mántico escribió verso qu fueron publicado ' en La RltfCti. Tra, 21
de ;crvicio murió l 2 de 1959. D -~ pc~ema. de ta~a ·l
· ·
1dedico' la fábrica en el qu hace entas1 en el rccucrd ,
s1grnente qu
'
•
lo silbato .
.
fu
t
E una historia ·n la que el aut r e mb1.11~ ~1 e· ~rzo, ~
anhelos de ju ricia. El amor al era bajo fundad ~n el oEic10_ ele la rnclu tna
textil: la trama, la urdimbre, el [ ji&lt;lo de la fanta ·ta y el destino.
,
"
D otro de la indusrria textil pionera La Fama d
ue,-o I~ º?' c.
im ortant mencionar a don Je ús ortés arda, br r~ de la fabnca y
· dical , e •cribió w1 texto titulado Semblanzas. Estampas_)'
tpuntrs
dir?
1gence m
·
·
mo
de mz pueblo: La Fan1C1, 111r11{) Leó11. En el cual narra s_~
ocia f~ .
obrero y e mo habitante de la c muoi&lt;lad en relac10n c n la a nea.

:os

,n·

Dice:

,uanras anoranzas no~ Lrac d recuerdo de la . onorida~ diáfana~ pura de
los pit1Js &lt;&gt; ilbaro. de la fábric:is tcx11lcs _Je l ,a \:ama y l ,a Leona,
eYocarlo~ aguí no e una ilus1on o fanta~m. _ocuma qm.: en aquellos
ncmpos este vallcctllo circunda1fo de montanas, L&lt; do cm qutcrud ~
silcnc10.

Ha ·e un análi is d l origen de lo trabajadore. t~xtilc : 'TodaYfa en
l d. da de lo 30 v los año -tO, 1 trabajador tcxul de L~ Fama .L.
ªrn. :tacl obrero . trita&lt;l camp sin . ].a herencia de ongen pastoral
· &lt;l
t 01· d su
- coraz n
0 se l p &lt;lfa borrar m e , u men e

H~u

,

La Fundidora Monterre

. d . , ditorial de la fundidora puede dividirse en dos
a pt0 u e1on
.
f:'b ·
·on promovida ¡1or la propia gerencia de la a nea .
clicl
l
a ·pecto·: a e
·¿ d J
las editadas p r el indicato y la e operati,-a. r\ lo lar~o ~e la Yt a e Ja
fábrica y del sin&lt;licat , se pr &lt;lujeron diYer as publicac1 ncs, unas e
larga duración . otras de ,,ida efímera.
Colectividad

rganu de In &lt; cieda Recreativa 'Acero . F &lt;litada por los
d la 'ía. fundidora y L\fina&lt;lorn 1 nccrrcy.
empleado,
obrero
Director Pr )f . or im ·)o alazar ¡ ra. n ·u dir ctorio s decía gu
'''.Je

u:

C:onés &amp;.u:cfa . .\'1'n1blm1Zf1J.

bJ,1n1p1u)' ,,¡,1111/t.r d1 1111 p11rMr.

'\ .L. n :rann de l99l.

614

1.~, g1111t1• •\. L :anta

publicaba "poc ía y prosa · regionalc · '. e publicó del 30 de octubre de
1926 a octubre de 193 l.

CyPSA
Con:wno y Pr ,isión ocia! " \cero", . C. L. ernc10,
Prorección y _ulcura. , cmanano obrero-ce operativi ta.
Director: Profesor imón alazar fora (1931-1933) Grnpo de
colaboraJurc : Profesor Jost'.· ' . García E tracia Juan B. E. trada,
Federico B. riartc, profe ·ora Raquel anrú Leal, Emma tr z:á
Pernando Urquijo Jacinto Moreno Aguirre, ( ;uillcrmo Carnzc s ksús
L Tamcz Ramón Cárdena· C. .\ntonio Cerda. Eusebio Garzn.
·
Temas: deportiYos cons jos obre ahorro, re eña · de libro~.
Noticia· internacionale. , nacionalc:-; 1 locales.

Previsión

Seo-uridad

.\nuario d · la hm&lt;lidora ~[onterrcy. e editó a lo largo de 32
año. de 193 a l 969. La publicación naci · bajo la dirección de Manuel
L. Barragán. Tni ció con un ciraj de 20 mil ejemplares, con el "ubtínilo de
'Al111a11aq11e úllllul para el lalln:J' rl bo._gar 111exiraJ101'. En el pnm r númcr e
incluyeron c. critos sobre con · jos prácticos para la. conú. iom: de
·eguridad. Lo, accidentes de trabajo~- us causas.
A lo largo de sus 32 año, el anuario dedicó su at nción a tema,
relacionado_ con mitología y religi 'm dogmas y culro, . ~o mml re , ética
y moral d1.: indi\·icluo r cole tividadc ·, leye . gobi rnos. L ngua, :us
orígenes, su eYolución. fonumento. y obras ar9uitectónicas. Llteratura
universal \' mexicana; mú i a , ciencia .
,

✓

Pa ion aria
R&lt;.Tist, sindical men. ual. Órgano oficütl e.le la ' ección 67 del
indicato [ndu:trial de Trabajadores fincro lctalúrgicos y ' inulares de
la Rcpúblic, [exicana. ' e public{ en la cJ' cada de los treinra. El círulo
alud1.: al obrenombr de Dolor'S lbarruri &lt;li.rig n e comunua spañola.
~ tuYo dirigida por \ntonio Garcfa foreno. Lo artículo. publica.e.los
hacían referencia a la ti -~ ·nsa de la República e pan lla y a la e ndena del
rangtúsmo e pañol, 1 fasci ·mo italiano y el nazi. mn al mán.
\lfon o Rcyc. tuvo oporrunidad de dedicarle bellos
p •n amicn os a la Fundidora. En el cincuenta aruYcrsario de la
(&gt;15

�fae tranza l yó un di cur

cirulado: '/lnt-e los tJltos bomo.r ', en el cual

"... Pues e.rte IHgmjite tenrplo
en q"e e/ esji1erzp del boJJJbre,
entonó cadajomada
"" hi11Jno c1 la libe,tad,
)' ese credó permitió,
que rada obre-ro /miera:
¡Trim?fos... Hono1: .. Dirmidad!
Con lo cuC1I p11do llet'ar
el cotidiano salario,
qtte hizo posihle a los Sfi ros
tener. ..¡PaZ:··Gozo..J' A1J1or!
bs sin rinda...¡ Tiem, blfena!

entr otras e sa clic :
L'l Compañía Fundidora de Fi rro) ,\cero de ~lonterrer ha banta&lt;lo en
1 mundo el nombre de la parna chica } la grande patria, l ha derramado
profusamente el trabajo y el bit:ne~tar, bcndicic:&gt;n de los puebl s 11 •

También exi te una producción p ética, tant de trabajad re.
e mo de empleado , dedicada a la fábrica de fierro r ac ro. n algunas
po sía e mezcla el orgullo regi nal gu
imboliza la Fundid ra
[on err y, con la fübrica com fuenr de eraba jo, forjadora de ,·alor ·.:
di ciplina, am r al trabajo afán de progr s y upcrac1on. ,
continuación se incluy n do · p ma dedicado a la Fundidora
primer e n motivo del cincuenta aniversario y el eguodo publicad
de pu' s qu se clau uró la fábrica.
En la lírica de lo a:abajadore d la Fundidora 1Ionrerrey ' . \ .,
·e &lt;le tacan los valores como el orgullo, el esfuerzo, la c 11 ·rancia, d
optimi rno la labori . idad, el e ·píritu de e nqui. ra · la I gitimidad, la
finneza, el honor- la superación. El el bcr la honra la nobleza. La
dignidad. La fe. La grnndio ida&lt;l. La fuerza y lo mé.rit por el logro de
arrancar a la oaCillaleza pedaz . d montaña. Todo, los valore a ociados
con la actiYi&lt;ladc de la cmpr a que produc fi' rrcas t: trucrura. de
edificio. o maj tu o pu ntes. O máquinas
arad
o aminas d
ac ro ferrO\wios.
uando la Fw1didora 1 ntcrrey . ;\ ., fu clau urada n l 6,
pr dujo un entimienro d pérdida muy profunda entre lo· trabajadores
y cmpl ado. de la fábtica.
Plutarco Guzmán compuso un larg poema en sei acto en l
qu narra la imp rrancia de la Fundidora para la ciudad de fonterrcy
com &lt;le. tino paralelos. Lo intere ante &lt;le la reflexión
que concluye
e n la forma en qu ~ utilizare o la in talacione· de la fábrica, después
del cierre y l e oceptúa com un renacimiento 12. l .a part gu
e mp nen el escrit hablan de la trayectoria de la planra indu. trial, la
fo ión entre la fábrica, 1 cr humano y el a cr . El autor rcs,Jta lo
Yalore, qu . e inculcaron en cada trabajador:

n.o Reyes, 0/,ras ro11,pld11J, Yol. . • 'TJ. Op11r. Cit.
"Edición del au1or. i\loutcm:y, ' . l.. 1991. /\rchivo h111d1Jnm.

11;\IJ;

616

►

La Cervecería Cuauhtémoc

, . D~ ·de el interi r de la fábrica e importante m ncionar la revi ta
~rahqJo Y horro editada por la coop rativa ociedad uauht'moc y
l""'amo ·a. _ ~n 1996 c~~lió 75 año de publicarse la r vista qu h~
d_ scmp_ nad
l ob1et1 ' O de comunicar a la comunidad fabril
Cuauhtemoc. -. 1 primer númer se editó el 4 de junio de 1921. De
acue~d con _l~ omisión alificadora de Publicaci ne de la ecretaría
de ~ bernac1~~• la reví.ta Trt.1bq¡o y Ahorro es la publicación interna má ·
ª_:1-~~ ~~· ~kxi~o lu ~ de Revi.stC1 de Rtvirtas, editada acrualme□ te por
x.cd.r,or.
u pnmer .direct r fue Rafael
' tue
·
._
, R. illan·eal, gru· n tam b.1en
el ,pnmc~ u~ ecret:i-no de la ociedad ,uauhtémoc y Faino a. ,obre la
et\'ecena uauhtemoc
ha e crito mucho. Desde eme ¡
arcía
1 ar~~}º. menci?nado ·n la introducci 'n, ha ta ah·ador
OYO, qu en
u Cr ruca Regiomonrana, hace un paralelo hi. tóric entre fontc.:rrev
la rvcc ría, asi como el argumenm d qu la cerveza e un antíd~t~
contra el ale holisrn die :
\mplio~ c. rudi s esrndi ·oco han dcmoscrado que en los paísc en que
prcdomrna b c ·n·cza, d í'.1di e de alcoholi~mo s infrnor al de aqucU s
en 9u . e bcb ·n , mo Y licores; r que la incidencia &lt;lclicu a e. también
acusaJamcnce menor en h país s cerveceros que en los vinícolas.

fffmli,yl/ )' , lh,,rro. rt:\'lSta
3121. :ibriJ 23 de ¡993.

tn

oanariva tk la ·oae&lt;lad Lmuhtémo · ~ Famosa. \ño 71

61

umero

1

�Y r comienda: ' ... n el comba e comra el alcoholi roo gu
justificadamcnt • libran l s gobiernos la cerveza ha r sulcado ser una
arma de la mayor eficacia cuaod
rorgan la facilidades para su
pr pagación.
Cemento Hidalgo
La planta productora de cemento se fundó n 1906. Durante el
s enio cardeni ta fu con rertida n c op rath~a br ra. Exi te un texto
de la hi toria de la fábrica o cl que incluyó un acró tico ue ilustra 1
pcnsamient de un obr ro coop ra ·vista, sobre la fábrica: crosnco
dedicad a la fábrica Cemento· Hidalgo cuando era cooperativa.
P r Veotura fartú1ez erna

C uando no v rus horno girar
E mbarga una inmen ·a tri reza a mi c razón porqu
M e recuerda aquellos días gris · Je 1932 cuand C mento
us puercas cerr
E migramos a otra· tierras llenos de no:talgía y de c.l lor
N o qui i ra recordar aquellos día aciago, Uenos de mi eria
que
T od pasamos in pan y in sal que comer que d solación
O rem s iempre y pidamos a Dios para que nue tra
cooperativa
S iga siga adelante prosperando para bien de todos.

H agamos de esta indu tria c mentera una fuente
I nagocabl de trabajo y prosperidad para nuestro pu blo y
rcgi, n
D eme · ejemplo de reoacidad, de trabajo fecundo y creador
A h compañer s ocios fundador , c1ue ya se fuer n . que u
vida a lla consagraron
L o admiramos y val mimo. igualmente a lo que están,
nuc ·tro grao r · peto
G ocemo y di frutemos totlo unido como uno solo d lo
beneficios que nos
O torga a todo, 1). :ocio· y trabajad re ·, que por siempr a ·í
ea, que nunca ~ xtinga 1 hwno e.le vida.

igamos conservando las abia rcc mendaciones de nue, cro
gran bencfacto · general Lazaro
C árdcna.
C on unidad iempre . e Uega al triunfo y el triunfo si mprc e·
progr o
L o añ ~ pa an y se nn y us huellas dejan, la hi toria se
escribe para que todo, la compr n&lt;lamos.
3. La cultura ind u trial
disciplinado

na de la características que definen a la fábrica, es la reunión en
un establ cimiento, de un número con ·ídem.ble de p rsonas el &lt;licadas al
d emp ño de labores específica y cu: factor cemra.l dentro de la
fábrica es la di ·ciplina lab rnl. in di ciplina no hay ni productividad, ni
calida_d, ni producción. lo cual convierte y hace Je la disciplina un alor
sup n r a todos lo que se pu dan apreciar en el lugar d u·abajo.
Max Weber' 1 le ha dedicado particular atención al tema de la
'di ciplina &lt;l taller" la cual adquiere particufar importancia n el i cerna
i□dusuifil en la m elida n que involucra la obedi ncia y autoridad. La
obediencia que impera en el caller indusaial e rnluntaria a diferencia de
la obediencia y la di cip]ina milüar lJUe son obligadas. Lo caractcrístic
de la obediencia de taller indu. trial e que uencn orno base la
legitimidad.
La fübnca indu ·erial creó el sistema fabtiJ basado en el c ntrol v
la sup 'rvisic' n de la di cipli.na faboral. i la. labores agrícola , ni el talle~
artesano com tampoco el trabajo domé ·tico de la indu uia a domicilio
requirieron una conJucta tan disciplinada como el sistema ele fábrica -.
n el ·i, tema de manufactura ba, ado en el trabajo realizac..lo en Jo,
domicilios, la upcrvisión era muy laxa y ,._ porádica por el t¡u encargaba
lo productos quien solo YÍ itaba a 1 trabajad re · cuando entregaba L1
materia prirna o al r coger el producro acabado. El taller anc ·anal . e
distinguía porque lo mac tro y l . aprc.:nc.lic s tc,úan la posibilidarl de
renunciar e independizar. e, por cuanto poseían lo. medios para trabajar.
Por ello la cultura fabril lienc una de . us expresiones
fundamentales en la llamada cultura del trabajo, referida específicamente
al i tema fabril Ya! r gue se hi re. alta&lt;lo como una fo1ma distintiva de
1' r-.la.~ Weber,

618

la con trucción de los valores d I trabajo

l'.co11a1111111• soardml,

l•.C.J :. i\lex1co, 1984. p. ¡~o.

619

�lo regiomontanos. Lo cual ad&lt;.1uicr concreción en la disciplina lab ral y
lo valore qu &lt;l ella e generan centralmente el trabajo di. cipünad y
las cara rcrí ticas positint que lo refuerzan: deber asiduidad
cumplimiento, obligación.
La disciplina d trabajo como val r tiene una larga Lraycctona
histórica. Durante la época de..: Luis XIV, su ministro Colbert e &lt;l dicó a
impulsar las manufactura textiles, productoras de género y- calcetería de
lana. __.n las manufactura a cargo del ta&lt;lo Gobelino y ::'avonn ·ri ',
nombró un grupo ele intendentes para vigilar y supervisar la disciplina d 1
trabajo. En ellas ·e difunden valore tale como la ausLcridad, que
c n isre en el ah rr de materiale , la moralidad e. objero de meticulo as
pr scripcione . Durante 11s labore está pr hibido pr ferir palabras
inadecuada ' ; l domingo · y dias festín&gt; , , e promu ,·en la sana
di ver ione, . La piedad e considerada como la bservación de la,
co twnbre · religiosas c1ue garantiza □ la moral y la obediencia. Para el
objct de inculcar la di ciplina el r y y . u mini. tro vi itan lo tall re. para
exhortar a los trabajadores a que cumplan bien con ·u debtr. Grandes
scñorc así como 1 s obispo
ha ta la e.lamas de alcurnia asi ten a la
fabrica c n 1mismo prop ' sito 15•
El propio ir Richard , \rkwrigt inno ad r y promotor del telar
mecánico ganó fama como organizador de la disciplina fabril.
Hubo un tiempo n gu la di ciplina fabril . taba a cargo del
mi ·mo patrono quien fí. icamcntc e taba prescn e en la planta
·upe.rvisando y \'1.gilando el cumplimient de las tareas. El crecitniento y
d sarrollo de la indu a.-ia hiz insuficiente la di ciplina laboral a partir d
la anterior experiencia. e r quiricron método más elaborados y
científico . Fue Taylor quien ·e encarga d elaborar y si. t matizar Llna
teoría bre la disciplina lab raJ r u. correspondientes ordcnami ntos.
De ~ rmación rcligio ·a &lt;-]uáquera educado n traclici n estricta, &lt;l
trabajo, di ciplina y ahorro, Taylor i rmula u admini. u·ación científica
&lt;le! crabaj y doca a la industria de una base conce¡ tual con i tente.
a tradición con tituye un aspect &gt; muy d stacado de la cultura
fabril r giomontana que e ha desarrollad n el interior de la fábricas y
qu e tra ·mitc hacia el resto de la oci dad. La l¡ue e mantiene r
refuerza como valor má· preciado.
·
En el interior de la fábricas y el la mprcsa . pu den en t n ·ar
mucha expre, ion s e p cíficas, de la valoración del trabajo disciplinado
1',

Frcdcnck \lauro. Lu /mmn1l11nó11 drl tr,1b11¡0. (irijalbo, B~rcclona, Espn1'rn 1965. pp. 27') )' hz.

620

com a pecto de la cultura fabril. La revi ta informacirn de la ' ociedad
Cuauhtémoc y Famosa de la Cervecería uauhcém c, n u núm ro d ]
90 anivccario de la fáb1ica, da a conocer el ideario Cuauh émoc. En c.l
punt número YT declara la imp01tancia de la puntualidad:

"Qlfic11 110 pm,deguardar s11s citas,

tl'lll)' pronto

sr constilmrá m ,m estorbo'.

El ideario XII ubraya la nece idad de tar seguro d di frutar el
trabajo o de lo contrario, cambiar de compañfa dice:
~ muy lcgicimo tener pa ariempos predilectos, e in1cré. en otras cosas;
pcr~ si ~e estima com un sacrificio V'cnir Lo, . ába&lt;los, o quedar e en La
oficma mas allá del horario en ca o preciso, enmnce. lo que . e necc. it.'l
· un dt: canso u otra compañia en que uabajar.

El punto YT\ conmina a p n. ar priorirariameme en interés del
neg_ ci~ má, que n el propio, lo qu · p dría definirs como el principio
&lt;le bd lid.ad: "La fidelidad a la empresa promuev I propi benefici ".
El trabajo disciplinado c mo principio fundamental de la cultura
fabril a wn formas p ' cica. como " el ca o de la fábrica t xtil El
Pon-en.ir el ~ l ercaclo u vo León. 16 El siguiente pensamiento fu
fonnulado por cl ing niero Rafael Rico amaniego, director de la planta:
"AJJJor al lrah,!fo

mia aq11el J110111mlo en q11e lodo el pmonal de esta fábrica sin
excepció11 se siJJtitra ínt1n1a11JC11te o,g1flloso df lo qHe hubiera prod11ado ese
día, J satisfecho de baber rralizado a conciencia la parle del esfmrzo q11e rada
mal le b11biera rorrespo11dido fÍWtlat~
.... seria /{}/ 1/JOl/lflllfJ de indescriptible belleza,
.... sería 11111110111ento de trim(lo rolectiro,
.... serí,, 1111 mo111mto de paz social. sería 1111 111ommtn df 1 erdadero
pt1LriotisJJ10,
¡Ese n1ome11!0Jéli:zi 110 dependerá de n(1die soloJ' exc/11sú1a111mte de ti 111is1J10/
se 11101J1e11to se lla1J1a: A1J1or al trahqjo. "
Q11f ber/Jloso

1

1

tra práccica que se ha com-enido en una tradición en el mundo
fabril s la premiación por antigü da&lt;l qu , de alguna manera re ·alta la
l altad del u-abajador con la empresa y con la fábrica.

Ir,

Publicado en '/'r.xti1111111do, órgano mrem de Tcxúks f;/ Pom11ir. Enero 23 d 1982.

621

�En uprum del gmpo ThfSA la revi ta u tra
ntc, en , u
número del 60 AniYersario re eña la c r monia de rccon cimi nr a un
grup d trabajadore de la fábrica 17:
Para rec nocer la &lt;le ·tacada uayecroria laboml de los e laborad ,res de
Cuprum qu · cumplieron jubilosamente 15, 20. 25, 30 y 35 año de
trabajo leal y fecundo en la mpre ·a, • e realiz · una entrega ele pre eas.
Directivos Je Cuprum y represcmames Slllrucaks entregaron estos
reconocimientos d pasado mes de t.i.icicmbr , y fcl1citaron a los
homenajeados por su con tante laborio.idad.

E a mi. ma práctica e puede encontrar en muchas mis fábricas
indu erial s lo cual
ha convertido en una cradi i • n. F.U p rqu la
cultura indu tria! ha creado valor \7 1 d la disciplina o el trabajo
disciplinad e uno de Lo pr.incipalc .

MODERNIDAD
Lle. Ricardo ~ancloval :ala7.ar
Cole:-,rio ele ' ociologfa
FaculLaJ de Filosofía \' Letra. - .\i L

Bibliografía
RE , ', .r\lfonzo. Obras colllpletas. F. . ., ., J\léxic , 195 .Tom XXII
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Año Ill . .\1oncerrey. .L. cpti mbre de 1946.

r\ I 1L 1 o. 9.

RA

EL _,RÍ

·, Raúl. BI ReJwo.

11

Lijit.rtc1 del gra11 1111111do, /da rel'!Sta del /,!)o)' de[file
del a111or pn1pio fll lrtfjl' 1/t gak1, is t/Jl(I de rs11s
Íll!'t'IIIÍOl/eS Úlf!.lesa.r q11e liendl'll O la IJ/CCrlllizació11 di'
!t,s do11&lt;1s 11ado111:.r...
Tr,do el 1111111do está cII 111archt1 h11ria n/gú11 _li11. o
g,dopt1 en pos de la Jort1111a. bl lie,;¡po se ha ro11J1erlido
fil el urtímlo lll(ÍS caro, J' 11adie p11ede por lo ta11to
1,•11brgam ti es,, prodigiosa pmd~galit!{/d t¡fle r11po11e I I
mll'cr a c,,.ra ,,/ día sig11imle pcm, rksperlarsr tarde.

libro de relatos. Ionttm:y r .L. 19 2.

➔ RO G
\R.ZA Elizon&lt;lo. Una.fiesta i11olndable. Facultad de Ciencia. ele
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P I ucRtra

' .!(

fauro. LD pren-erol11ciót1 del tmbqjo. Grijalbo, Barcdona, E ·paña,

Gente, revisti interna de Grupo .\ílS , eclicróa bimc~traL ,uio 25. numero J_9_. an

:\J lcol:í.s J los

va r7l1, 1

uando e acuJc a los libre s Je historia para e n ultar alguna fecha o
da relacionado · con acomecimienLOs del pa ado es e mún encomrar
libro
nmarcados con LÍtul
como: Historia 111odt'n1a, e□ donde se
comienzan a narrar algunos de lo hecho. c¡uc el autor considera como
má - importante~ y 1uc han ocurrid , a partir de un peri do toma&lt;l(
arbitraria.mente en el ti ·mpo. La elección de este period de tiempo, ·rn
embargo, tiene 9u ver e n alguno elementos y caracterí ricas specialc.
que el hi. roriador ha etcctado y c¡ue considera com origen de lo que

.J ,.

622

623

�puede ser llamad modernidad. A í, por ejemplo el. hisroria~lor_Jacquc ·
Barztrn hac ui1 balance de los acontecimiento· ocurndo a pnne1p1os del
siglo )(VI y locafua I s elemento que, desde su punto de vi ta, pucd n
ser consi&lt;l rada com los inici . d la época moderna. Para Barzuo lo ·
u11c1 el la modernidad cien n , u rigen a partir de la ideru que e
desarrollaron desde principios del iglo X'"VJ ' yuc llegan a concretarse
con el aseen o de la reforma protestante. \firma en on es que la_
post rior s revoluciones como la france. a la rnsa_ fueron el ~ ulrnd
de un proc
en l de arrollo de la. idea guc tuv1ero~ s_u ongeo y , e
desencadenaron a través de la hi to1i.a, a partir del RenaclDU nto.

hecho tJUe, de de u punto de vi ta, conduje.ron a uo Lut ro
dcsílusi nado y critico a enfrentar el poder de R ma:
Cran&lt;lc fue el a ombro Je Lutero cuando llegó a ltaJia. l'na vez acabada
la mi a lo sac rdotcs profeáan blasfemia 9uc eran su mayor ncgaci6□ ...
De VJ\Ta religión interior, empapado d los conceptos de pecado y
¡u cificación tal como habían sido expresado en los libros de b teología
ru mana, reforzado con la lecLura árida de la Biblia un bombr como
Lutero por nada pudo haber ido r movido mu profundamente como
por el asun o de la mdulgcncias ... Atacó al Papa con temeraria osadía ....
como J.utero puso de manifie ro con la mayor energía y claridad la
disrnncia a que :e hallaba de ·u esencia el poder Je Roma, com Jiu
expresión a la convicción de todos, como su oposición -c¡u no había
desarrollado aún su. clem ntos po~irivos- complacía también a lo·
incrédulos, y como, por otra parte, al conreo r aquellos elemento. , daba
. ati facción al anhelo ele los creyentes . us escritos jcmeron una
influencia enorme: en un momenco cundjeron por .\lcmani, }' por d

La época m&lt; dcrna comicn~a, d1: modo carnctcristico, con _una
revolución. Suele dcnominarn: rcfonna pmtcst:mtc. pero b sccucn ta t.k
aconrccumentos c¡ue coflllenza :1 pnncipios Jel s. _:\"VJ y finaliza -si l'S
que en efccco ha finalb.a&lt;lo- mas J · un siglo &lt;lc,pués tiene rodas la~
características J una revoluci '&gt; n. Yo nnendo t¡ue é~las on: la
tram,fcrcncia v1ol nu del poder y propit"Jad en nombre &lt;le un.1 idea 1.

,-\ firmacioncs como ésta pueden encontrar u fundamento
. ociológico a travé el la realización d un análisi.. obr l . urgimi mo
ck la &lt; id •as originadas por los cambi s e i.noovacione écnica y
cicncifi.ca a partir dt: las cual - • riginaroo. Cuando apare~iero'.1 la
n venta y cinco re is de u r clavada · en l.a pucna de la 1glcs1.a d
Todo lo antos de ittemberg en 1517, la ciencia se encontraba en un
periodo de e ·pansión gracias a la imprenta que di~ndía ~ pensiu~cnco )'
la, idea de autore. como Copérnico. por mencionar solo un iempl .
'on ste á.11.im en la expansión de las id as característico d l hombre del
renacimien o, r el de. arrollo de la ciencia que le abre una nueva puena y
lo coloca frente nuevas realidade. , ·e comienzan a vi lumbrar los inicio.
de una lib rtad en l pensamiento r un despertar en las id a. gue en l
ca. o de Lutero . e dirigirfo contra los vicios qu detecta dentro de las
ideas hegemónica d 1 dogma rcligi o imperante. Comienzan así a . er
n1estionados alguno hábitos detectados por Lutero hacia l interior de la
Igle ia como s el ca o Je bs indulgencia , y e a partir juscam nt. de
e ·tos cuc ·tionamicnr s, com la i&lt;lcas de Lutero encuentran un rucho
que, sin advenido, ·crvirá como cuña para la posterior escisión d la
Iglesia y los efe t&lt; s sociale · y culnrraJes po. teriores. El hi ·toriador
Leopold Von R.anke, en su libro clá.ico llistolia de los Pap(ls, describió los
1

B.tnun Jacques, Dd ,1r11,mertr a la dtt'&lt;ldt11ci,1: Q1ii11iu1tr,! miu.r d1·

1111crtms dw) Ed. Tau rus, 201J l. p. 29.

l'Ít/¡1

1111111ml 111 Orridwt,· (d,· 1500 "

mundo ·ntcro~.

Efectivamente, la idea. desarrolladas y U ada a cabo, e decir
concr t.[_¿acJa con la acción, fectúan cambios qu afectan a la historia eo
rebción a la magnitud de dicha acción. Pero un análisis sobr el fondo de
las cau a que hici ron po ible el surgimiento de tales ideas ólo estará
completo ha ta anahar la relaciones exi tente entre el desarrollo d la
ci ncia y la tecnología con el surgirnient de nuevas ideas. D ntro d la
per pecriva del hi toriador se encu ntran · 10 lo· hechos hi ·tóricos
desencadenados a partir de una acción cuyos efectos
prolongan y
e. ¡ and o a traY , s del e paci y tiempo. E por eso 9uc mi mras algunos
hi. o.ria.dore com Jacqm:s Barzun consideran que l inicio de la
modernidad cierren su origen a partir d las ideas concebidas desd
principios del 'iglo 1"\71 afumand 9u el estallido de las revolucione ,
como la francesa la rusa, solo s n el desemb cami m de las id as que
ya desde am s, e habían ge tado 3 otro como l hi toriad r Erick
H bsbawm, itúan lo odgcn de la época moderna en los albores de la
ReY lución Im.lu. tria! y su efecto social:

1 Lcopold \ 'o n Rankc, l lirl11ria ,le hi /&gt;,1f1tLr l .d. Fer~.. novena rc1mprcs1ón 2(WI], p. #-6
1 "LJ /flt,ilid.,d dtl 1111111do ()radmt,1/ d,1/in l'llrlf,lJ ,, /11 [den q11, it1(11m,11 c.r/11., nll'ol1m1111~.r (la r.mccsa }' la
rusa) ,111/c.r dt ,ptr esta//,,r,111 c11 l!,t1nr.1_y l11s ro11um/11r_(r.d1m 1/i 1789 f 1917 rólo 111t1mm /111 mcidmtcs r¡m k11
di,p,m1ro11 " Ba nun ,1 acc¡ucs, f)d 11111u11t1'/'r" /¡¡ drrfllltmi-t1: Q11i11iMl11s mi/J.r dr 1id,1 C11!/11ral w Ordde11te (dt
I
1111r.-tros diia) Ed. ·1·aums 2001, p. 29 31J

-oo ,,

625

�;( uc

ignifi a la frase "estalló la rcvolu ión mduscnar' s1gmfi a 9uc un
,,a. en la hi:wna hum:tna, :e libero
de sus cadenas al poder productivo Lle la.. oc1cdadcs humana· c.¡uc dcsuc
entonce se hicieron capacc d una constante, rápi&lt;la } hasta el presente
ilim11:adn multiplicación dr bombrts, b1cne y ·r. icic s. J~w1 e~ lo 9u ·
ahora st denomina técnicruncnrc por los cconmru ca 'el Je. pc:~uc (L, kc
ofl) hacia d ere uniemo auLOsosteru&lt;lo'. ' in~una :oaedad .interior habfa
·i&lt;ln capaz de romper los muroi. c.l unn c. trucrura social prcinc.luscrial,
una cicnci:i v una récruca Jefe cuosas, el pare , el hambre y la muerte
imponían pc~óc.licamcntc a 111 proc.lucc1on".

dfa cnrrc 1780 I 1790, \ por prunern

e las caracterí t1cas panicular que ·l his ciad r encuentra
come el mem c n tirucivo. de l que podría . er con idcrnd com cl
inicio d la ~p ca m derna s pueden apr ciar, n general aquell )S
elementos c1uc marcan la coofi rmación de nueva 01ma rganizat:in.
d la ciedad qu tienen ·u t rigen a parcir del surgimiento de nue\·a
id a. n relaci ' n con lo. cambi
o el avaoc recnológico ' cimtíficn.
A í, es p sibl · apreciar, en L'l descripciones ame señalada p r lo' do ·
hi. toriador , 9ue la modernidad e tá con rmada por I surgimi nLo de
una seri de l mento ) caracteris ·cas apar ciclas en las sociedad . '
qu
scán relacionad s con la on ritu ión de nueYO. m~clo. de
organización . cial política económica etc. que la hace er cfü rente
de la. , ocicda&lt;lc prcm d rna . .

Modernidad: Dos pla aforma
Del análi is ·obre lo km nt • hi rócico:, en genera~ qu e
d arrollan a u:a,·é del espaci y ti mp , y que dan com resultado el
ini i d las nu 'as forma or anizati-rns ocialc' enmarcada. d ntro del
tén:nin m dcrnida&lt;l, e po.ible detectar al ab rdar un mdi obr la
modernidad, al menos, do · 6 rma , a partir d la cu.ale se pue&lt;l ll vara
cabo dicho e. tudio: La m d m1&lt;lad vi ta de de el plano cultural .' a partir
de un punto d sta e nómic . in embarg , e. tu n quiere decir qu
e t.:ncu mran paradas n do. univer o ili eren te· sin r ·laci ' n alguna )
qu el
tudio d • la modernidad enÍl cad
br una p rspcctin
económica pucd d jar fuera la s ·gunda ya c.¡u ti de arr 11 &lt;le la
historia dep ocle de su relación alterna.
\ l l rgo &lt;le la h.istori::i de la ce &gt;ría ocial modero se h, he: ho
patcm sea e mplicidad bjnaria (o dualidad complementafr,:a) aunque
l

l lohsbi\\\m hric. L, mi de 1,, füm/111ió11: /1,V!J U/.18. I..J. Crínca 199 . p. 35.

(i_6

quiza sea preciso eñalar que el énfa ·is pue ·to en la di tinción
corr spondi 'ntc entre la pcrp cti,~a económica f la culmraJ manci ·n
val'iabk, de¡ cnd.icndo de la po tura tcóricaR. De ahí, lo resultados de
una te ría marx.iana, por j ·mplo, con una orienrn.ción ca ·1 xclu:i,·a
hacia la crítica de la cconomfa política dejando relegada · la, cuc ti me,
culturales tJUL' se pre:enran en los escritos de farx como un reflejo de
lfüi determina ionc. hi ·tl rica ." b. te tipo &lt;le plameamienro será. e n la
llegada a la e ·cena hi te· rica de las , iguienrc. genera tone · marxi ·ta , uno
dc lo!- punto. a ser abordado·. -\ í teóri os marx.ista.r como Gram c1
J.ukács, , \domo, Iarcu t.:. te., pondrán más atención a las cuestiones de
carácter cultural. ' in pcrJ r de Yl. ta la csen ia Je la crítica ec nómica
9u sigul:n manteniendo u análisis, el pe o apoyad
obr la
cue ·cione: de raci nali&lt;lad en Lukác ·, L'l razón y el me n domo ( el
papel &lt;le la so icdad civil y los intelectuales ubicado dcmro del
p n ami nto gram ·ciano, en el m, el dt: la uper mucrura., pr ten den
lograr un equilibrio entre los plano ce nómico y ultural. Partiendo de
la ub1cac160 ·o el mcx.co hi. tórico de la. do: per peccivas: economía y
cultura como rnmbién de la. relaciones simérricas y astm ' tricas que
exi:ten mrc ellas, es pe sibl ab rdar un análi,'i. ociológicn de la
rn derni&lt;lad capaz &lt;le ofr cer un diagnó. tico que 1 m las ba:e: para la
busqu ·da ck po ibili&lt;la&lt;l . alrcrnas a la hora de ab )rdar 1 . fen '&gt;menos
&gt;cialc .
,\ . í d J la pcr. pe ti\'a culmral, la m&lt; dcrnidad puede er
caracterizada por el &lt;lerrumbrunien cid . i tema de ere ncia míticoreligiosa · tiuc imp raban ea la
cie&lt;ladc · tra&lt;lici nal 'S y que el
p ·ru ruruenro ilu erado de enmascaró. a ilus aci · n ese &lt;le. p ·rtar &lt;l
ideas que . cudadas c.1 la razón, .e Janzarou a la bú ·qu e.la y cont1uista
de nu v s e ·paci del conocimicmo puede . r C&lt; nsiderada como la
c rri nt de fuerns yu ' d rrumbó. a tn1vé de la cicnci:1 y el pr grcso,
alguna &lt;l la. r encias o ven.Jade que el monopolio rcológico manr nfa.
·~-/ 7 cima~, h'I 11/l{l'll ,mbh•zu! el prognso. ¡El /Jllfllrlo tJlfl' udelim!r1.' Y ¿por qm' 1/(¡
bf.l degirad" •scril irá Rimbau&lt;l mucho riemp de put'.· en ( rua le1J1j&gt;omd"
en el i11fimm aludicn&lt;l a laLidea c¡uc han J, d origen a L1 época m derna
y dibujand los conlorno de una m dcruida&lt;l n ·xpansic'111 dcnt ·o ele la
Francia d 1 7 . Y yu \ cf 'ctlvamcnce, el mundo m&lt; dcmo comiemm a
L

"En ,u\ 1 tt•~is olm: I• u,rba h. \fan. c$cnlw ,¡11l' d ~, humano ·'111 s11 rml11k11I. r{ da11y1111t11 ,/1 !d.r
rrl,mn111 .r 1rn,1!..t'' in ol\ 1dar lJLil parn \lan "rr/,nm1,, rM,1/n" S!¾(n1fi ,1 "rrlarro11u- J, pmd11,·,1ii11 ''. Por
fp tanto f11mun pant de lt l)dsc cconomtca) nu e.le: 1, supcrc:m1crura.

62

�partir d los cuc tionarrúentos r el surgimi nto
la ciencia y el desarrollo tecnológico, de clan
e pcctto · que se e comkn detrá d lo mito
ociedade pr modernas. De tal manera que
considerada, jtmt c n Habermas, como la:

de ideas que, a ~av '
ponen a] descubierto
en que s sustentan
la ilustración puede

d
lo.

la
ser

anrírcsis del ,ruto v como fuerza contraria a él. ~orno ancitesis por9uc
opon al autociau:Ú&gt; carácrcr vmculanre de una rra&lt;lic1ún engranada en la
cadena Je las generaciones la coacci 'n sin coacciones que loi: bueno
argumenros ejercen; como fueria contrana al mito portiue u fun_c.ión es
romper por rm:dio dr ideas :u.:lyuuiJa · pe r el inclh~duo convcmdas en
fuente de motivación l encantamiento que ejercen los poderes
colcctivos6•

Dentr de esta perspecti, a p d mos encontrar reflejaJo el
carácter cultural de la modernidad d de donde ·e puede parcir a travé,
de lo canale de int ·acción hacia lo niveles dt' rario11a/idad que se han d
generar con la completJJeJtlación de la segunda fonna d interpr car la ' p ca
moderm (per pectiYa conómica). A í é ·ta ·e distingue d la ' poca
prcmodernas además p r la especialización dada dentro de la di i ·ión
del rrabaj ocial en el marco &lt;~eográfico de la cuaJ 'C originan las forma de
organización que caracterizan a las soci dade m derna } de las cual
surge el modo de producción capitalista del cual Hab rma di tinguc, en
la superioridad de é te sobre sus predecesores las d s raíce iguicnt s:
la creación Je un mecanismo económico l¡ue hace permancnce
expansión &lt;le sub, istcmas &lt;le acción in cnci naJ-rac1onal y
csrabl cimiento de una legitimación económica mcdi,wt la cual
iJ tema p lítico puede . er adoptado a h nuevo. r yui itos d
raciona~dad onginado. por estos subsí temas m desarrollo-.

la
el
el
la

La

implerneotación d I nuev
sistema político, com
consecuencia de la legitimación 9u el plano ce nómico instaura, puede
ser abordado, desde la óptica de un análi ·is ¡ue e in line por una
orientación fundamentada en el de. arrollo conómico partiendo de la
relación urgida entre: los alb res del • tad -nación con la consolidación
de la Re oluci' n iodu trial y , u po tenor impacto en el munJo
occidental. I ocluso ha ta llegar a su fase má.s ·eciemc en donde el alcance

11

de dicho impacto y u · consecu ocias a nivel mundial -va no lamente
en ccidente- urgen a cau a de los fectos d la globaliz~ción.
As~ es en l seno d lo primero e tado, naci nale donde 'e
concentra el desarrollo tecnológico y cicná.fico que sentará las ba es de
legitimidad del nu o isccma político-económico, a partir d I cual, el
urgimi neo d nuevas ideas como con~ecuencia directa d los efectos
ociales qu dich impacto ocasi na, encuentran también u legitimidad
en la universalización d las ideas gue urgen c n la creación, como
cH; 11 a, en contra de la raci na lid ad in trum mal gestada por la
transición económico-politico-culrural que da lugar a la in ·tauracióo de la
modernidad. Por cjcmpl , cuando R u seau pensaba en un pacto social
que a través de la 11ohmtad general asignaba dirección y orden a la ociedad,
la volun ad individual quedaba excluida y □o era tomada en cuanta. ~e
con idcra al estado civil como un Lodo en el gue sus pare . , el indiY:iduo,
no ·· tía sin como un ente e lccci,·o dejando a í. fuera de m
perspectiva, el interé incfüidual y la participación d La mujer. J la id
sólo ha ta qu e ·rns idea. han id cue ·tion.'lda gue la aparición de otro
tipo de planteamientos se han id ge tando como lo son lo derechos
individuales y lo derechos el la mujer. En tra palabra , la. idea
surgida a causa d l avance el la ciencia la tecnología en [a mod mi bd
on el producto de las nu Ya. nece idad , creadas por el se.r human ,
necesidades gue lo . itúan dentro de una forza a plataforma de
adaptación a los cambio guc d propio avance de la modernidad rra
consig . El proc ~ d adaptación hacia esta transici ' □, en la qu e
genera un cambio radical en la , estructuras de la sociedad tradicional
dando pauo al a in tauración &lt;le la estrucrura modernas, es lo que
c:b -r denominó com racionalidad. Dentro de é ta pued apr ciarse
como la ' do platafom1a . obre la cual s descansa la modernidad con rrúa y culLura- pa. an a era és de di\•crsos canale -in tirucionc, como la e cuela el arte, la religión
te. (subuistemas de acción
intcocionaJ-rncional para Haberma ) generando la legitimidad d I nuevo
orden con · mico y la con ecu nte adaptación del si tema p lítico. E ·ra
adaptación, ·in embargo, , ól dura mientra e &lt;le ·arroUan nueva, idea a
la par de los ad lanto · tecnológicos y científico . 'En cada época -dice
ietzchc- hay un mundo gu mucre y orro que nace11 • '

Habmnas Jürgcn . E:/ dismrso.filorrífico de lo 111oder111dod, Taurur~. ~ la&lt;lrid, 1989. p. 13(1.

' Hab~nnas Jürgen, J..,1ni·11ri,11• '" lemolnJ!.ÍII ro111n idw/11,~ía, en Bamt.'., Khun. y ( tJ:O Estudios ~&lt;,brt'

S(J 1ologia de la~cicncL1$, Alianza. \l~drid 1980, p. 3511

61

~ i\ ierzschc F de neo, l mt,1dt1,· filosó/im.r en Obms ·omplc:tas \ o\. LI E&lt;l. J\gwhr 1962, p. 269.

629

�Efectivamenc , la· e rrucrura que caracterizan a la modernidad
experim ntan una ruptura con la esLructura tradicionaleg que d
acuerdo a la p r pectiva teórica d
idden , pr eman un carácter
discontinui ·ra" en el entido de q ue "la in tirncioncs moderna , n, en
algunos aspectos, única y di tinta en u forma a t dos lo tipo de
rden tradicionalq' . in embargo, y como también lo aclara el propio
iddens más adelante, e t no ignifica qu d jcn de tener, p&lt; r lo menos
alguna relación con el orden tradicional· no e guc hayan alido de la
nada, ino que su forma moderna, las hace únicas con r , pecto a las
tradicional s.
J,0 -i tema económico cultural al pa ar por el proce o de
adaptación que , urge den ero de l s periodos de trao ición de w1a tapa
tradicional hacia una moderna -los procesos de ra ionalidad- adquieren
u legil:imidad a ttaYés de la e}..-pan i, n d los ub is tema d acc1011
int ncional-raci nal detectados por Hab rma .
í. a partir d la
in. tauraaon y adaptaci , n hacia el nuevo rden económico se crean
perspecti as y nece idade, inexi tente en los periodos anterior . a la
mo&lt;lernidad rray ndo consig un d rrumbami nto en el i ·t ma de
rnlorcs y cr encía, para dar pa o a las nece idades desarrollada
gún
lo patrones &lt;l I nue ·os proce
d raci nalidad.

PREMODE RNIDJ\
PLAT AFORMA
CULTURAL

PLATAFORMA
ECONÓMICA

MODERNIDAD

P ATAFOR.MA
UL-n.JRAL

~

----

PLATAFORMA
ECONÓMI

G1&lt;ldc11s A.. Cri11.rm1mcia.uk lt1111od1.n11dad. lid. \ham.a. '.!{ IKI. p. 17.

630

Modenudad, cultura

política

i la, corri ntes de pensamiento generada. n la ilusrrnción
marcaron un cambio radical en la. concepcionc del mundo y pre araron
el terreno para la entrada de la modernidad, no fue ~ino porqu , las í&lt;lcas
accpt~~a hast~ ese cnton e, dejaron de atisfacer la capacidade. de
reflc~ton, oca.1onan&lt;l a. í una cri is en la legjtimidad de la ideas
dom man te . Con el 'nfa i puesto en la razfn, la ideas uni\· •r atizadoras
de democracia y de libertad crán ahora el aporo y punto &lt;le partida del
cual la te ría de emancipación Je la pequeña burguesía e levan rán en
concra d~ la nobleza dan&lt;lo a í lugar a la iniplcmcmación de lo que pu de
s~r con. tderado com) la realización e ncr ta de la política moderna. El
c1emplo característico d este fenómeno ·e encuentra 11 el triunfo de la
Rcv ~ución Franc a y ~! po terior impacto mundial de -u signi.6.ca&lt;lo.
Un e¡emplo sobre la· 1~~ª originadas a partir d la Ilustración qu
encuentran -u apoy politic y filo ·ófi.co en el derrumbrunienco de la
i&lt;l ·a dominante· ha ' ta entonces, encuenua presente dt:ntro de la e bra
~e los e crit &gt;res &lt;le la ép~ca, como el .Marc._¡ué - Je acle para quien la
libenad e encuentra dom10ada por el la. tr que b religión arroja obre

lo. iodiviclu ::

RACIONALrDAD

..---...

s &lt;lcmro_de ta relación económica-cultural donde ·e angina el
ayaoce de las soc1 dade, tradicionales hacia L1 modernidad ,. aún denrr
d 1 misma modernidad ya qu el acelerado aYaocc d i; ciencia v la
tccn l gía no coloca con tantemcnte ante nu vos descubrimie,~to.
~apac • d&lt;.: trn t0rnar ?uesrro cguiliblio ontológico pon.iéndon s de
frente a nu va cucstJ.oncs éri as y retand nuc era capacidad de
adaptación al cambio.

Compamorns: hemos conrrmplado b cabaa de nuestro re) tlrano caer
Jcn~ro cl la cana.~ta &lt;lel ,·crdug1 . ~kmo · visro de:rru1da la mon:uciuía y
barnJo sus adorno.. \Jos htmo:; dccLuado ltbrcs. Pero fram:e. es un
pr~&gt;fundo abismo ::cp.'1ra la declaraaún Je la libcrmd Jcl lu¡,'To Je la
misma., r no puede ex1sru m..1,·or locura que La que consiste •n creer qu .
h1:mus obrcm&lt;lo el segundo cuando, en re:ilidaJ, sñ!o hemos hecho !a
primera. b □erro yul' se mderribaJo d antiguo r(-gimen; pero mientras
permanezcan u, imicnros, en realidad mi ·mrns siga en pie uno olo dt
sus pilare , podemos estar seguros de l¡uc el n: ro no carJará e 11 ver. e
rcsrauraclo. fac p1htr yuL aún 5ubsislc cs h lglc. m arólica Rom.tna. 1 ,¡]
pcnnitlr c¡ue siga n pie, franceses, pa,'lmcncamo; una vez má. d camino
de riranfa; preparamos una \ º 7 mas nuestros cueUos para ! 1 ugo que

631

�nuestra vitalidad arrancó apenas ayer.... Amigos míos, ha llegado la hora
de percatamos que la moral debería ser L1 base de la religión, y no é~m b

\'i tazo ~ I~ libro d historia, ·ea cual sea u p rura ideológica re pecto
al movJJDlcnto, ¡ odrá apreciar que fue principalmente una lucha
in pirada por es mismo ideales univer. ales en c o ·a del pod r de la
Corona espanola.
u tritrnfo las idea de libertad y de justicia civil, e
decir, la idea apoyadas sobr w1 plano uni,· r alista que no
mempla
aun la · necesidades &lt;lel individuo como ujero ino como part de un
Es~~do ~~re ju to y apoy~d Pº: la razón, in tauran la, base para la
lcgttunacron de las nueva 1d logia qu , ba ada pómero en el derecho
con uetudi.na.ri , justifican a l s grande erratenicnte c mo l clcr el
mooop lio de un poder de d minación que ,-iola las' garanúa por '1a
que en un primer momento s luchó.

base de la moral 111 •

La relación exi tente en b época premodernas, entre política y
religión llega a su fin a partir de la idea generadas en la ilustración y que
de. embocan en la creación del Estado-nación c n la eparación &lt;l los
po&lt;leres ccl iástico p r un lado ) el poder politic por el otr . Con 1
triw1fo de la ReYolución Franc a s da inicio a una nueva época
marcada por la · c O' tantes apenura, o nicho. ideológico a u--avé del
intercambio de ideas que con el concepto de democracia lle,·ado a la
pracuca se rigina. • n tra palabra· a partir de las práctica
democrá ·ca, el intercambio c ostant de ideas e amplifica y e
conden a d ntr del e ¡ acio cultural donde La id as han de hallar
refugio parn su posible olidificación po. terior. La ideas políticas
difundidas ahí --democracia libertad, derechos del hombre- e bricncn
a partir de su carácter ,miversaL la legitit11ocíó11 gu servirá, inclu o ha ta
nu stro días, c m punt d partida d I cual la ju tificación d las
CÜ\"etsa · id I gía política han de ser reestructuradas de acuerdo a las
Jiferemes etapas en La gue son concebida . i primero urgi' La
ncc sida&lt;l de crear los derecho civile &lt;le pués, ante el inmin nt avanc
cconómico-culrural acude la urg ncia apoyada s br La
tructura
anterior d la creaci ' n de 1 derecho naturales. reac1on que como
muchas tras han urgido de la necesidad de hacer frente a la mrmenca
qut: la modernidad trae consigo; de tratar de contrarre tar los efecto del
~luggcmaut'' al que hace referencia ' iddens como metáfora de la
modernidad, o al "autómata ' yuc e n s ba e capado d las man de d
la p stura de a tells al referirse al capitalismo I bal y la t enología
infonnáóca. ' n la creación de ambo, d rec ho , el ch·il y de pués el
indi,·idual ·e ha recurrido a la uni,Ter- alización de lo fines para doblegar,
a travé. de la razón, (en el mejor de los ca os) lo medio. . ·í e, com la
lu ·toiia ha demo, trad el tránsito de la corriente ide lógica en la
m &lt;lcrnidad. e, dentro de e ta uerre de bricolaJ,l' ide lógico en d mi
, e de. arrollan las contradicciones imerna. inmanentes a la actividad
política. sí por ejemplo, trasladándono. en el ti mpo y el e -paci a la
R Y lución de la lnckpendencia en 1 '. ico pued · n apreciar e las mi ma
vías eYoluriva d la c ni nte id l ' gica . uicoquiera que eche un
111 r rnneois tic !:&gt;aJ e D natien \lpho nse, / ilor~(ti, m la
L1.gusa. cuarta etli □ón, 19,'S, p. 24"\.

62

11/(q/1,1,

t·n U/mu ( 1J1nple1,u, T om l. Ecl .

las adcL-mce en el tiempo, con la leye de Reforma y lo
decret s d desamortización de las tierra en mano de b igl ia, la
política de Juárez ree trucn1rnrá la id ología dominantes narb lando,
también las idea propia d la ilu tración. E tas accione , ap yadas en el
avance de la ciencia y el progre, o sirven para fundam mar el
pragmati m d la~ concepciones política a partir de la legiámación que
m raura el nue,~o mema económíc . La ecularizacióo de las idea , con
los mi mos fin s de libertad igualdad, respeto ju ºcia etc., aplicadas
sobre I ord n e nómico dominante ha ta entonce si.t-ven, aquí
también como paradigma de las contradiccion · inmanentes urgidas
dentro de la nueva, amalgama, ideológica . La aparición d lo nu vo.
t rrateni nte com con ecu ocia de la compra de la, tierra confi cada
al clero y la e ndicione in una mejoría real hacia la población
dedicada al peonaje, c nforma I a entamienco de la nueva legitimación
t¡L1 a lo largo de lo posteriores O añ s del porfui mo, con todo r, a
cau a de su progreso con olidó el sector agrícola p r jemplo,
·
un ector t xtra rdinariamemr &lt;linámJco. pero colaboró a la de, crucció n
u ' la economía campcsma, usurpó derechos de pueblo. y comumuadcs
rurales 1· lanzó a su · habirame a fa mtempcrie d Jo · mcrcatlos, el
hambre, el peonaje y la cimgración 11

D mo trando a í qu lo que convierte n legitima una acción
política, que
ba. a n la uni,·er alización &lt;le los fines alb rga n su
interior el origen de la contradiccione, que p steri 1mcnte ha de
enfrentar.

11

,\guilar Canún
l ')98, p. 13.

He tor/

~lcvcr l..oren.1.u, l k1 I0111bru dr /,, RP1v,/11ri1il1 ,\Ji:.xirana. Ed. al } \rcna.

,

6j, J.

�Modernidad, economía y política
El accl rad avan e d la ciencia la tecnología en la m dernidad
1uega t:ambién un pap l important d ntr de las oncepciooes
ide l, ica , tao o d minante como alternas. De e ta forma d de arr llo
de la poliáca, a travé d · las difer ntes tapas que coni irman la
m dernidad ncu ntra u ju tificación ideológica en r !ación a los
cambi
bt nid en el mar o de la repercu ion ccunó nica: a cau a
del desa.rroli d la ciencia y la tecnología. P lítica y conomía se
ncuentran má ' rela ionada, n la m dcrnidad qu en cual9ui rn d la
épocas pr mod rnas.
esta relación aum nta d acuerdo al grad de
avance n el de arr U t , cnico y científico d una ociedad. i n época
antcri re. política ) rcli ión . e complcm ntaban teni ndo 1m nop lio
del poder, con el inicio de la época mt derna y cl de pegue &lt;lel
c pítali mo a traYé · del de arroll de la indu tria y el prngmarism
te n lógico-científi o l poder político será no sólo parre in que ·
p dría afirmar que erá guiado por 1, e nclici n cconotruca:. , sta~
: ·rán qui n d cid.irán, ahora, 1 rumb qu la &gt;lítica ha de eguir. 1\ í
lr demuestra la hist ria, · en la actualidad e un fen ' men que pu de
~cr compr bado a tray ' de la información gue e genera e tidiamunemc
a partir d l rumbo guid por la
cratcgia · pt líric . y económica ' d
las naciones así com tambi · o el papel que de· mpeiiao y la influen ia
política sobre la. naci ncs d I mundo los rgani mos intemaci n le.·
mo d F 1] o el Banco f undial del Comerci
CONDICIO ES DE POOBR

DOMINIO

PREMOOERNIDAO

M DERNIDAD

RELIGIÓN

ECON MIA

-

IN FLUENCIA

POLITICA
1

POÚTICA

n repas hiscóric en el desarroll d la on mía 01 derna
demue rra que con l de. punt conómic de Inglat r_ra, de ·pués de La
634

egunda mitad dd ·iglo XVTII el poder político r conómico qu ·
g nera, a travé de la producción, el desarrollo d la tccn I gía,
principalmente n lo m dio d tran ' porte, d comercio )T el de arrollo
del capirnlismo financi ro crán la ba es para ~u aseen o como potencia
hegemónica dejando atrá - a Holanda guicn había mantenido el dominio
12
marítimo y comercial d d 1 ·i lo .,
í con Inglaterra com la
p cencia ecc nómica d minante omi nza la fa. d I engranaje mundial a
travé ' del c mercio 6.nancicr
e lonial. La intima rclaci , n entre la
e tmcrnra onómica y p lítica e afianzará aún má al det erar al
comercio fi.nanci -ro y el diner gen rad p r e te i e ma com los
origene d I p der. e e ta forma, . e mo e de ·arrolla lo LJUe puede
ser considerado e mo la p1imcra. fa e. del capirali m · gue, a tra é
d su continua ,·olució.n, dará como r soltad el inici de I que má
tarde se convertirá en mouvo de inc nformidad encre las col nia de la ·
grand ·
tencia, : la idea · de . oberanía nacional riqueza teni.torial ,
poder ccon , mico. iniciánd . e el periodo d lu has por la ind peod ncia
de la colonias d I cual las naciones carib ña~ han sido las últimas en
consumar. En sint si pu &lt;le decir
qu con la entrada de La
modernidad, el p dcr y la rigu •za
d cubren com in , nimo y ya
para d .igl XIX, e ta i&lt;l a , e ncu n an bi a as mada. n el mu□ d
modern . Purman parre del entorno cultural y s posible nconrrarla en
1 _crito &lt;l la ,p ca. L crítica ue ,farx a la p lírica c n , mica lo
d mue ·an. así c mo también la obrad scritores, c mo BaJzac qui n
a lo larg d ·u 97 n vela que c nforman La comedia b111JJa11a , dedica a
retratar 1 s ra go · má caract rí ·tic qu ' la modernidad trae con ígo.
~ \ s~ por ejemplo en Gobseck dibuja la figura de un usurero quien clic ·
c m· ncido:
Que&lt;la tn nos&lt;ero. t:l úni
cmim1cnm vcrdaclcr qu · la naturaleza no~
ha in funJiJ : el in. tinte, tic nu ~tra con ervación. E.n ue tra. soc1 ·dadc ·
europea • este insumo e U3ffia inrcré:. pc.rsonal. ' 1 hubi ci 1\·tdo tanto
com , yo, : abría, qm: . ólo hay una o a material de un Yalor lo
-uficicnrcmcnrc re, l para 9uc un hombre e • cup de ella. Es ta cosa ... es
el oro. El nro rcprc. cou melas la fuerza humanas ... en cuanto a la~
co~tumbn:s, el hombre es el mismo en todas partes: en todas partes csrá
1:mabl.1J
I combatt cncr el pobre y el ncc,, n Lod . panes es
incvit, bl ; c. prefi nblc puc. , ser el explotador a ser el ''fllor:ado ...

•• : éc Henn, On,g,,11u ,Id ,;,p1talis111a 11mdcm,,. (1J. l·CI ~. ,.r,1 rcimprc 1ón, 1988.

635

�Las idea de p d r r lacionada a1 dinero la in flu ocia que é ·e
cj rce en la, d ci i nes p lítica son así una de las caractcrí ricas más
clistinti a. de la modernidad. Durante el pcóodo del porfi.riaco en
éxico una &lt;le la prioridad política·, i o e, qu L-t má importante,
fue dar impulso a la inver ión extranjera d ntr d l paí ofr ci udo la
facilichdes a lo in ersionista
xtranj ros para la. captación de u
capitale. y dar a í impul o a la iodu tria. Como resultado 'la inversi, n
xtranjera pa o de 110 millone d p o en 1887 a 3-t00 en 1910". De
lo cuale "una t rccra pan de sa inyección fue para h revolución
tecn lógica may r del ,féx.ic porfuiano: h consn-ucción de veinte mil
kilómetro d vias fi rrocarrileras." 13 El impulso en I d arrollo y
xplotación d las mina fue también d tonante importante para la
cread, o de ciudades líneas férrea - y la definici 'o en la incorporación de
'l éxico al mercado mundial. En
a. condicione del progre o
porfiriaoo "la revolución que [ad ro libero no fue hija d la miseria y el
estancamiento, sino de los desamg/os qrte trqjf'ron d 1111¡,eJ' el cambio'"~.
~on preci am nt esto "de arreglos' que ] con cante cambio
trae con igo en 1a ' m dernidad, lo cau ant d 1 . enfr ntami nro
ntre la ideología surgidas com producto del a anee moderno en la
búsqueda ciel poder. Las ideología políticas, relacionadas así, de e ta
forma, a la pragmática cienrifico-r enológica que la modernidad trae
con, igo, dan como re. ultado la concepción de nueva p rspecri a
adoptadas d ntro de la p lítica donde la marcada in fluencia d la temía
conómica dominante sienta la ba e de la legitimaci 'n sobre la cual se
desarrollan las acti idades p lítica . El entorno cultural que se desarrolla
a partir d los cambios intr ducid
por d si tema conómico y su
influ ocia en la. d ci i n . políticas forman part de WJ intrincado nudo
de e ocxionc que darán c m resultado lo
rigenes d nuevo·
fenómeno ocialc a partir &lt;l la idea , que como defen a ontológica, 1
agente de arroll ya ea a niYel interior ubjeti o como paiie de una
e lectividad a travé d la interacci, n.

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,\¡.,'lúlru- ' amín Héctor / lc)·er l.orcn:m, 1 la ro,11lm1 dr /,1 I&lt;rro/11n1111 \le.,w,11a. Ed. Ltl) . \rcna,
1998, p. 12.
H /bid., p. 13, la cursi,·n es mía.

1:1

636

Prlj)(t.f

6 7

�TEOLOGÍA Y DERECHO E

EL ISLAM

Dr. Lidan1: Zcraoui
Dcpartanwnro de Rdaoon1:s Inrcrn.icionalc~
ITl.S\1. ( ampus \fonrcm:\

El &lt;lesarrollo de la , mlcncia religiosa, dd llamado terronsmo 1shimico \
de los mm 1m1entos fundamcmalistas en d Islam, requieren de un anáhs1s
más nguroso que las gern. ralizac1oncs superficiales hechas, en pamcular
por los medios de comunicación. En este cnsa)o no pretendemos rc\'isar
rodo-. los t:kmcnrm, del Islam, religión Je n1.1-. Je 1,300 millones dt
adep10s, sino enfocarnos a dos elementos fundamenrnlcs para entender
la lógica islamica: la lrnlo~1a } el derecho. \licnm.1.s que el cnstiarnsmo ha
dt''-.trrollaJo loo:; c'-tu&lt;.hos trnlógtcos, eJ hbm se ha concentrado más a
cntmucr las leyes t1ue deben regular la vida coti&lt;lrnna de los fieks.
Esta &lt;lift:rcnc1a de rnf09uc se dclK a que d Islam se consáruyó
como rel1g1on de l',Stado durante la vida de t-.1ahoma. El Corán no
plancca solamente dLbercs espmruales, sino obligac,ones legales a los
musulmanl'... Por otra p.1ne, la d1scus1c'&gt;11 teológica no fue de gran
magnrrud en la medida qut· el Islam no rmo c.1uc cuco:;1ionarst· sobre la
naturaleza c.k \lahoma. sunple monal. \sí, el pl·nsamit'ntO islarnico se
centró en particular sobre la interpwtación de las leyes. pcrmllicodo d
surgunienro de un neo pcnsarrnenro legal, que nos pueda permmr
entender una panc de las &lt;l1fcrcncias emrc.· los &lt;l1stintos paíst•s
musulmant·s.

639

�Para I mu ulmane el Llam · din wa da1vla (rcligi 'n y · tado),
qu implica la i.nreracci 'n de la religión n toda. las es6 ra del
quehacer políric : eco □ núa sociedad, familia ejército, ctcét ra. El
lslam, tercera religión revelada tiene sus orig n s n la conc pciones
e pirirual . judias , cri tiana,, pero también en lo mito árabe.
arraigado. n la península arábiga n donde nació la nueva fe. Al inicio
de u prédica el ,\pó rol del lslam [ah ma [ohammed para lo.
musulmanes) se decía solarn me un restaurador de la fi abrahámica }' no
el fundador de una nueva religión. Para él braham no ra judío ·ino el
fundador de la fe m noteí ta un mu ulmán en el entido literal d la·
palabra 'l lam" ('wnisión) y mu ulmán (quien se somete a la voluntad
divina). De e ta manera, tanto el I 1am como el judaísmo y el
cristianc:mo son prol nga i nes &lt;lel men aje monoteí ta d Abraham,
meo aje· adaptado a la condiciones histórica · culrurale. de Las
ociedade que rccibier n la tcv lación divina.
difer ocia del cri. tiani ·mo que . e co1wirtió en religión d l
~ ·tado vario iglo:; despué de la muerte &lt;le Cri. to el I Lam en el año
622, inicio d la Hégira 1 ( alida &lt;le fahorna de la [eca hacia t\1edina),
e convi ne en la r ligión oficial del nu vo Estad diez añ • d . pu· del
inicio de la prédica. i-\ ~ fahoma de profeta y predicador se vu !ve w1
líder político y militar, l que impiim.iní. una caracteristi a peculiar a la
nueva E , ba ada má en la práctica comunitaria qu en el a ·peCLo
e pirirual.

1. Lo pilare del I 1am:
Para el l 1am cxi. ten &lt;los categ ria. de fiele ·: 1 mu ulmán que
tiene ·olamence la fi ( 1 aman) ' l mu ulmán practicante (el muslim).
La fe
pi rd olamente c n I pecado de la apo ta fa ren gar la
es ncia del Islam que e· la creencia en un Dio único ' en !ahorna
como el úlruno de l pr feta . in embarg no rodo. los actos del
musulmanes tienen lo mismo mérito . L
act
e clivid n n:
obli atorio o ayib (lo 9ue el mu ulrnán deb umpli.r nece, ariamentc
para er aceptad por la c munidad) l que le dan al mu. ulrnán un
1 Hegi ra: partir del año 622, lo musulmane. 101ci...m el conceo d • • u t:ra. Sin embargo. en la
medida t.¡uc el año mu ulmán es lunar, cuenta e a menos días (35-1 di.1 )- Cada 25 año , el
calendario lunar gana un año en rclaoón al calendario snlar. La rclnctón es de U.97 cmrc lo dos
años. Así para calcular a t.¡uc ,uio musulmán corresponde el año 2005. debemos ~ustraer 622 y
cfü 1dir el re~w por .9 p3ra obtener 1425 o 1426.

640

valor agregado porque 110 son obligacorio , pero on buenas accione ·,
las acciones permitida o hala!, la reprobabl s (makrur) aunqu n on
prohibida com el hecho de fumar y finalmente la prohibida
claramente (haram). La práctica mu ulmana, por u parte se
fundamenta en el cumplimiento de lo. cinco pilar del I 1am:
1. La shahada o profe ·ión de la fi . La fras 110 htlJ' 1J1lis dios q"e Alá
y \Jr1homa es s11 JJJt nsqjero a ilaha ila Alah, Mohammed rasul
Al.ah) es la e encia del T1am, l reconocimiento de la unicidad de
Dio (Alá) y d fahoma como u mensaj ro ( u profeta) y el . ell
1

de la pr fecía (el último d los profeta ). Para lo · mu ulman ,
t das las religion
rewlada. tienen 1 mi ·mo men aje, per u
forma puede cambiar dep n&lt;liendo d I tiempo lústórico de u
r velación. in mbargo, con !ahorna e da la úlúma revelación
integral . no puede habc.r nu vo pr fi tas:
ella la pr fecía. La
r ,elación fue distinta según cada pr feta: Ioi é la recibió por
scrico Oa tablas) a Crist le fue int riorizado desde u nacimicnt
(por e ta razón . e le rec noce c m el Verbo d Dios o l e píritu
de Dio·): a fah ma la revelaci , n fue erbal a traYés d l .Arcángel
Gabri l. .\sí, la aceptación d la shahada significa la aceptación del
l ·lam. Para conv rtirse, en la medida en que no existe un clero
religioso, l nuevo ad pto ele be simplemente r citar la hahada
frcnt, a un musulmán c mo te tigo y I adepto . e integra,
automáticamente, a la fe i lámica. 'i un mu ·ulmán pecador se
arrepienc en I úlwno momento de u vida y recita la habada, se
c n. idera guc se r integr' a la fe de 1ah ma y puede cr
p rdonado por el poder cLi, ino.

2. El Salat o la oración. inco veces al día el mu ·ulmán debe
hacer su oracione qu iml Iban la umi ión del hombre a Dio .
El horario d la oracione. r gula la ,·ida cotidiana de lo fiele ,
de de la aurora hasta la hora de d rmir dejand
I tiempo
nece ·ario para la. actividades cotidiana . a ración no implica una
olicitud al pod r clivino ino recordar Ja omnip rencia de i\lá y la
infinita d bilidad d I ser hwnano, recitand algún pa aje d I CoráJJ
el libro sagrad del 1 ·lam.

3. El Ram adán el me de ª) un . El noveno mes d l calenda.ti
mmmlmán es con iderado como un mes sagrado d I Islam y
641

�durante te period
d be ayW1ar de. d la aur ra ~asta d
atardecer. El ayun consiste n
lamente n no comer_ -~ b bcr,
ni fumar, ino tambi, n ca no perfumarse no coro ter ilícito. no
tener pen ·amientos e::-.'1.lales cccét ra. ~1 cu~11plimienco de ta
obligación se inicia en la pubertad, pero la m~¡ercs em~arazadas o
en . u peri d menstrual, lo vtij ro y lo en ter~.º esran_ ~ ·ento ·,
d biend cubrir u deber cuando la cond1c1one. física le.
p rmiten hacerlo.

4. El Zakat &gt; el diezmo. Todo creyente debe dar el diez por
ciento d u ganancia 1 décimo día del año mu ulmán. in
embargo la limosna n e entrega aJ -.. cado o al clcr , ino
direcram ot ·ala pers na n cesitadas.
S. El H a O el peregrinaje. Por lo men ullil v z en u vida el
reyente deb realizar el percgrin~je a la _f~ca i su condición
fí ica o financiera l pennit cumplir con el \'.ffi)t:.
Dentr de la vi ión chiita, se agrega un exro pilar el Yihad
(traducid gen ralmence como Guerra 'anta). Este clcmem _no s
considerado en el ·unni mo como pilar ino un d b r, en el ·enad de
guerra, oca ional Ad má. en 1 I:lam el concepto de Yihad abarca n
ofament la guerra in también la idea deJ cornbat (o esfuerzo) de un
contra í mi m .
A í I cumplimiento de la obligacione r ligio a. p rmite
integrar al mu ulmán al resto de la comunidad i lá~ca la mma. EJ
1 1am religión comunitaria,
aleja de la ~e. non
piritu_al para
enfocar má, a los a ·unto coridian s de lo. feligre es e nuanamence
al cristiani mo, nfocad a la . aJyación e piritual, qu se ha eparad d
]a problemática política, aunque pued influir en ella. P~a ntendcr la
e p cificidad d la religión re elada a fah ma hace 1+.tglos, deb m
analizar u surgí.mi nt .
., 1 Jslam no · una religión y fohammcd no : el funcfa~or ~el
2
l 1am ' • ,. ca afirmación de ,. H. Jansen aparentemente c ntrad1ctona,
nos plantea la dificultad d nmar ar a la r ligi, n i ]árnica en un molde
hom g, n por u di er idaJ _ . u originalidad.

' Janseo. G.11. Milit,wl l.&lt;l,1111, Londres, Pan ll Jk Lid, 1981 ()J cu.), p. l

642

Por otra parte. la inexistencia ele un poder religio o centralizado,
la di. tinta corrientes (s111mis1110, ,-/Jiís1110, ¡ur!Jrislllo), la di ·cr idad del
pensarni nto teológico (m11taz.ilis1110, u.1-h '1is1110 qmlirir1110, 111111-yi'a etc.), las
cuatro escuela · juridicas (.rba_fiir1110 111a/ikir1110, ht111aji.r1110 )' ha11balir1J10) y la
diseminación del lslarn ~n region · totalmente hct re gén ·a han creado
vi ioue, e int rpretaciones disrimas, aunc.¡u rudos · refieren aJ mismo
libro . a.grado, L/ .orá11, y al mi ·mo profeta, lohammed.
o :abemo. e:xactarnenre lo yue dijo el Profeta ) lo &lt;.]UC no dijo.
El Islam di: pué. de la de apariaón d I Prniera, con ció distima.
e cu las jurídica (mudúc1b). Lo. rite s que uncdcs practican hoy, no
exisrian en el tiempo del Pm eta . . \ l ,ú l rito lllalíl-::it11, ni d sb(l/iílti, ni el
ha11halítr1, ni el ihadita, ni el ht1lltf/llt1 ex1 úan; podemo. decir lo mismo del
s111111irn10. del sbiís1110, del zaidú,110 ¡... ] Pero, ¿como explicar la aparición de
e te rito-~ e trata de moYunicntos políac &gt;s que ,·icr n la luz en la
commúdad i lámica ' yue se cristalizaron tomando forma. política.
d terminadas. En w_1 inicio, nacieron de un e. fuerzo de im estigación y
especulación (f¡'fil.iod) ·obre d dogma mu · u Imán (aqllidat); más tarde,
jugaron un papel en la \'Íc.la del islam y llegaron tnclu:ive aJ poder.
Todavía hor, lo separati ta · (jau·onj~ e organ~an n partid político y
e proponen acceder al poder en los paí:es árabe con todo lo que e LO
implica: de de l comrc l ck la a.utondad ha. rn la promulgación de
&lt;leer to· y leye , pasando por la dirección del j, rcito, de la policía y de
los cn'.Ício - ecr t s. La curstión no e. religiosa, sunplemcnte temporal:
un grup de p rs na. con creencias particulares quiere: darse un Estado 3•
La d larnción anterior de Khadafi Jemue. tra claramente el papel
9u la política ha jugado de ·Je el inicio el I I 1am en ·u conformación
pe t rior. El caso más claro e · d nacinuento del sh11s1J11J. La bú queda dd
poder por pan de \li. yerno \ primo de Mohammec:L lo lle,·a a la
primera gran esci jón (el Fli11fl d-futhru) Je! Jshim que prevalece ha ta el
día de hor emr ,¡ s1111J1isnm y d sbií.r1110.
'i d Corán e ' en gran medjda acc:prnJo íntegramente p r los
mu ·ulman s I lo 1-fadilhs (o &lt;licho dd Profeta) son ba ta.nte
contradictocio. . .a&lt;la corriente puede justificar , u po-,ición Lomando un
Hadi!b que compmeba u afumac1on. Dentro de la: 1-1- recopilaciones
3 Harb1, \[oh. m1rn:d J. isli11111sn1t ,l.i,11 /(1111 ,, 1 t/tJ/r, ,\rgcl. 1\l. lttluna, 1'192. p.21 5
4 hl (i11-J11. rci:op1laJo &lt;lc~puc. Jl" la muerte dd Profr·w, ha suscitado l,1 rt:.tcoon de i\h por la
upucsca suprcsion c.k- Li 'ium d ... las "d•&gt;~ lun:s" 'IUl dt:~lgU¡Jl,a dammmk al rcrnn de
lohammc&lt;l para Li suce. 1ún \s1, lo~ sunuuas cons11kran ,1 1:~1,1 sur.1 comu ,1po&lt;:nfa m1t:nir:1s yuc
los shíil,1s se basan rn cll.t para rc1l'l11J1car Lt legmm1dad Je la succ:1011 pa .1 \li I su dcsccndcnci.1.

643

�reconocida en d I ·lam 9ue suman decenas d mile de dicho ,
encontramos qu
fohammed dijo, por ejemplo, que "la razón y la
r ligión s n ausente de Aisha' (, u posa pr dilecta t: hija &lt;le .-\bu Bakr,
cJ primer califa d l Imperio musulmán) pero también 9u "aprendan la
mitad de V\l ua religión de la b ca de r\i ha. ' Lo partidari ~ de Ali
s tiene □ la primera ver ión para de acreditar a las fuerzas respaldada
p r La viuda del Apó t 1 &lt;lel Islam, mientra que lo que apoyaron a
thman (tercer califa) n contra de r\lí aceptan el último hadilh.
.. te mi m uso di cinto de la, palabra de Mohammcd o aun del
Corán
encuentra en todos los movimientos islámico . · n el ca ·o d 1
Egipt actual e tudiado por 1Dr. .-\hmad Khalfallah 5 cuatro tendencia
fundamenta.lista ( in wmar en cuenta a la corrientes tradicional s)
ocupan 1e cenario político nacional
1. Lo alafie qu oo a ociacione religiosa autorizada y e limitan a
pr &lt;licar la buena palabra m er orga.n.izacion
e tructurada . Ta
educación religio a
u objeti y se ba ·an en el ver ículo -104: • ¡ h
creyente ! a osorro o toca p n ·ar en Y otros mismo, . El extravío de
l " demá no os dañará si o guiái por el libro ·agrad " 6 que implica w1
distanciamient , sin recurrir a la Yi 1 ncia, d I pecador ·. El papel del
mu ulmán e· u propia pre cupación.

2. La Hermandad Mu ulmana no practica la violencia pero denuncia las
d viaci nes , el abandono de la reglas religiosa. . u ideal e intetiza en
el ver ículo V-7 1: '¡Oh Profeta! da a c nocer wdo lo guc ha dese odid
obr ti de parte de ru eñor porque _i no lo hac . no habrá cumplid
tu men aje." El ersículo destaca la pr djcación y la denuncia d la
dcsYiacion · .

2. Yamiat el Mu limurn con idera c1ue us miembro · oo los único
mu ulmane v rdadero , lo oldados de Dio según reza el v dculo

rXVII-173:

ue tr
jército I s procuran la ictoria.
a necesidad
d combatir el E ta&lt;l impío
una bligaci ' n religio a. .in mbargo
tomando como modelo la , "da del Profeta recon cen a:e. fase. de La

'Citado en 1--farbi, ~!, hammed. Op. &lt;it. pp.53-54.
r, La cita~ d I rm111 ~on e,craídas &lt;le In cJic16n de Edit r. ;-...,1c10aal. ~léxico, tmducc:mn Je
Jo;1qLún ardn-Bravo, 1981. L1 ura (capilu\o) esta s ·i'iala&lt;la por c1.t:ra romanas ' d ,·crsículo pnr
ca.rnctcres arábigo., egún la LraJíci · n omünmeme accpmda. Dependiendo &lt;le las u.1ducc1 ne~
unhzadas, el número del vcr.;Ículo puede van:u.

644

lucha: la predicación inicial el de ·ti.erro (com en el ca
icdina) y 1regre o triunfal con el u. o de la ,"Í.olcocia.

+.

d la hegira a

la única via parar staurar el
E tado _islámico. La impiedad del p der (Kofr al-Hakim) e una
ap sta 1a y el combare n contra de ello e· una obligación religio a gún
~o se~ala d Co,~11 en el er ícul 11-211: " ·e os ha pr crito la gu n-a" que
unplica el uso clir ceo &lt;l I ihad, la uerra anta.

Al-Yihad e tima que la lucha armada

De la misma man ra, el shiís11Jo critica a la e rri nre dominante d
la Sunna, por us de iaci nes del m o aje original. Para los seguidor s
d
lí, el "pap I de un g bierno i ·lámico e tomar d •cision , por
con ultas, ~ ro dentr d l
límite a enta~o · p r la Sharia y en
c ncordan ia con las demandas del moment '' . L baditbs tabl cid
a travé d lo compañero del Pr f; ta ·on dmam nte criticado ·, porque
' to · "
consideraron amoridadc · independientes en mareria de lev
D ivina (muytahid), capac s &lt;le ejercer jtúcios independientes (iytiha '.
~eían tamb~én que i I graban un éxit , erfan recomp n a&lt;lo por
Dios; pero .1 e equivocaban · ~rían petd nados por ~I p rgu, fu ron
compañero, del Profeta ¡¡.
El shiirft10 ac pta lament la tradición trasmitida a rravé d Ali
o d su e·po a •ácirna y de su de cendencia de ·calificando a lo d más
. eguidor s del Profeta. l otro punto de di ergencia se refiere al pago &lt;le!
JUm (la 9uinra parte), cantidad que se destinaba a la familia de
fohammed, eliminad~ por I s111111ismo a la muerte del Profern, pero que
e. con ·erv-a ~n la tradición shiíta. La lista de los cargos en contra de lo
p~ero califas
ba tant larga: la supre ión del Umra (peregrinaje
parcial) de la Mut'a (matrimonio temporal) y de la manera de repudiar a
las ~posa· (' te repudi tr
Yeces ' en lugar de la obligación d
mencionar tr s v ce· la fra ·e de repudio por Ornar), etc ' tera.
Fr me a las di tintas interpr taci oe 9ue cada m ,imi oto le
otorga aJ onín
se puede hablar Je w1a cultura islámtca con mucho. difcrcnre. colore, ,
' ;,,onas" } variaciones, o de varias culturas Jcncro de la ciY.tl.ización
islámi a, según lo que s eaocnda por el t nruno 'culnmt", que, en
cualqu1 r caso, c. una palabra de origen rcc1cntc en d mundo musulmán
~ e utilv.a bajo la influencia Jirccca lel u o que se hac J este término

7 '\

abatabaL Allamah ·ay\Íd
' 19"1
·•'
0 • p.......
. \lu.hamm.1d J Ju s:l\• n. J/Ji'11' ()um
" .. ., lrñn
' • ·/e·u.,

~ ltlu11

645

�en las lenguas occidentales. o obstante si con idcram(l · los elemento,
espirituales e mtelecrnales c¡uc dc:tcnrnnan la vida de una soc1cJad
LradiaonaJ d finimos la cultm:a J modo que abarc¡u ·stos lemcmo
básicos, ntonc ·s, stn duda, hay una única cultura íslamica con disóntas
'zonas" o mundos contenidos en ella,' mundos" que están unidos por el
e píriru y la forma sagrada de la tradiciém , e tán . cparados por factores
locales de ópo étnico, lingüí. rico, gcográfi n u otro. Una ci'-1lizaci n
tradicional, como la del Islam, . tá dominada por una orma dt\'lna, p r
una 'ldca rect ra" que dc¡a su huella más profunda en . us receptáculo.
terrcnaks; in embargo, cada rcceptácul tiene libertad para dernrr llar
. u propias po ibilidades innatas dentro de la tradición en la t¡ut: t: cá
intt:graJo }, así, dar origen a un "mundo ', a una "zona' panicular Jc:nrro
de la marriz general de la tradición en cue rión.
E. rudiar la tipología Je b cultura i. lámica es ocupar.e Je los conrornos y
peculiaridades de esto 'mund()s'' -tale. como el árabe, el iranio, el
turco, el malayo ) el negro-africano- dentro de la romlidad de la culrura
tSlámica, y también analizar las complejas e, tructuras c1ue existen dentro
de cada uno de e co munJo .•l.

La diver idad d
mundo · d
e ed Hu s in a. r n
muestra un lslam bet r géneo a pesar de la uniformidad c ráni a. La
historia la tradiciones y las costumbre imprimier n un scU clistint) a
cada zona integrando elementos locale al men aje universal de
fohammed. ,\ í, hablar de lo derecho humano o comunit.arios en el
I Jam s tomar n cuenta a cada una de la, regiones qu conforman el
va to espacio cubierto por una fe que abarca a más de mil tre cienr
millone d
eres humano , sin rencr una autoridad suprema para
imponer una ola interpretación d la r velación diYina.

2. La teología i lámica
del Islam e remontan al inicio
de la pugna política entre , \1í ' fuawiya, en particular con la batalla d
iffin (656 d. .) qn lleva a un grupo de mu ·ulman a oponecc a la
idea del arbia:aje human propue to p r 1uawiya y ac ptad p r Ali en
La primera e cuela teológica

'1 1

111

asr. cnccl Jlusscm. 1 id")' pt11s,m/Ít11/o m el iil,llll, B:ucelona, eJ. l lcld.:r, 1985. pp.59 60.
111 1.a. sínres1s &lt;li: las diversas escudas 1colog1cas dd Islam fueron sacadas de cli,·er. as ohms cnm.·
bs cuales Baus n~ 1\lcssandro. /J/ /Jli1111 111 ,11 cult11rc1 ~lcx1cu, 1-&lt;C E ( _ol. Brc, iam s mim. 448),
1988. Pue h. 1f nri Charles (Ju:ccoi n). l..11s rrligio11tJ m el ,\/1111do ,\led,temí,h'o ¡ r11 el Omnt, Pro.\11110
(lom,, -~· ~léx,co. :1glr XX 1 (Col. F-lis1uri;1 de las religiones ni'1rn.6) y ]Jl.í rrl~~itmes m11,//l11idar ,,,,
•1.ria)' .r11J rontmmrrimtr.r (101110 1), MéXJCCI, Siglo , ' :\1 (Col. l li.~mria Je In reltgton •~ num.9).

646

la medida que sola111: ntc Dios es el úni o árbitro. E. te mm'llruemo
conocido como Jari i 0o, que salieron) e convierte en la corriente má
e. tricta d l Llarn. lnclu o cuestionan alguno. versículo. del orá11 9ue
supuestamente fueron agregado . . c mo el ca. o de la ura • ' TT-1 a l ll)
que relata la Y ida de J ·é 'u. cf en árabe) y :u r-lacione: amoro ·a ,
porque no puede haber hi ·torias &lt;le amor en el libro agra&lt;l .
Para los jariyíes, el pecado grave excluy al cr ymte de la
comunidad musulmana. J ; fe ) la práctica externa :-on ideales m0rales
obligatoria . Pero la prácuca islámica, como la ración, puede ser anulada
con la memira o la calumnia o con cual9mcr acto rcprobarorio. I rente a
la recompensa final. nu hay altcrnatlvas: e. el paraíso o el infi 'rn 1 ce rn .
A la po. ición radical anterior, los muryíes (lo · c¡ue esperan)
ad ptan una a ciLu&lt;l más benfrola. La condena no pu de pronunciar ·e
ha ca el juicio final. Partiend Je esta acrimJ de csp ra frente a una falta
( olamentc Dios puede juzgar al h mbre) la corriente plantea una
obediencia a la autondad legal indu. o cuand é. t.a orden acmar en
contra &lt;l ' lo · preceptos del Islam. pero en inreré de L--1 c munida&lt;l. Los
muryíe ha en la distincion ntrc l iman, la fe d I ra'l.Ón, r d i 1am,
la profesión oral de esa fe ..\sí, la práctica exc rior no e. &lt;letcrrninant
parar cibir la recompensa ed ' nica. ·) creyent no ,a al infierno aunque
haya dejado e tos precepto: cometido acto: grave:- i su fe inc ma
per I te.
Con esto. planteamient s, la formación ddinit.iva dd sunni. mo
e realiza retomando las principale · ap01tacionc de la muryía: la fe es
, uficiem para la ah ación, pero debe ir acompañada Je obras piado as·
hay pecados graves y leves, pero inclu, ivc lo primero no put&lt;len xcluir
para iempr al creyente dcl paraí. o, c n la excepción d · la apo tasia.
Para f 'ufi Ghassan (de la muryía), Dio. i.mpu o el peregrinaje,
per no hay obliRllción &lt;le referirse a un lugar pr ciso. El peregrinaje
puede realizarse tanto n La leca como m cuak1uier otro lugar sagrado.
,\dcmá. el asuno ( awm), la oración ( alat) ) d peregrinaje (ha ) on
secundario , la , encia del Islam no \"aria i no . cumplen la. prácti a.
religiosa , que no son ubligatorias para ¿i.
La qadiri a (Jt' qadr poder, capr.cida&lt;l) plantea una \"ision más
cercana al cristianism por la influencia de las minorias iraguíes r iría_
sobre ·u fundad r i\1a aba&lt;l el Yuhani (muerto en O_), discípulo de un
cri:tian de lrnq y de aylan al-Duna hqtú, ri tiano comer o. Para esta
corrí □ re, que ·e sitúa dentro de la linea del libre albe&lt;lri , el hombre crea
T

647

�:us acto y por I tant e re ponsabl d

u impiedad y l castigo d b
r terno. Por otra parte no reconoce Jo atributo de io (por temor
al antropomorfismo) y niega u visión en el paraíso como lo plantea la
escuela tradicional.
La corrientes anteriores encuentran u sínte i en la d
principales cu la t ológica del Islam: la doctrina mutazilita y el
ash'arismo.
a il Ibn .\ ta fundador del mutazilismo, niega Jo atributos de
Dios (poder, oluntad ju ricia, etc.) en la medida que ,\lá s Dios,
implicand que todo esto lemencos stán implicicos en é~ per de
man ra divina. uestra e ne pciones de la ju ticia de la voluntad y del
poder no pueden . er atribuido. a Dio porque on concepto humano.
y nue tra percepción no no permite entender ni el poderi , ni la ju ·ricia,
ni la Yoluntad diTIDa que son parámetro má allá de nue ·tra limitación
com s re humano . ualqui r tentati a de definir a Alá e una forma
de antr pomorfi.sm , d reducción d la potencia divina a w1a potencia
con caractere bu.mano .
D
ta manera, el Corán e una creaci ' n divina. frente a Ja idea
del libro "incr ado", et rnamente ex:istente, porqu el t xt . agrado sería
D io mi m por u et rnidad. La l y revelada es así una le racionaL ya
que la volumad divina no puede contradecir la I y rn ral racional
imperante. El ,orá11, a p ar d su creación &lt;livina, e imitable. En la
medida de la r \·elación de la · lcye religiosas egún la racionalidad d la
ley moral la primera no on temas y responden a las necesidade ·
bi córicas por la. cuale fueron creada . Para los mutazilitas las l
religio a deben evolucionar en función de lo · cambio social .
P r tra part , partiendo de la idea de que el mal no podía , r
creado p r Di , pon.¡ue ería atribuirle un auibut negativ , los
mutazilita plantean 1 libre albedd
jti ar o qadiri a) del er
hwnano frente al determinismo (al-yabr). r\ í L1 re p o abilidad e total
del musulmán y, por ende tambi ' n e. total tanto u recornp n a como ·u
ca tig que d ben ·er e erno. , n gand la i11t rce ión d Día del Juicio,
inclu ·ive la d Mahoma.
t último e c gido p r Di . para reYelar el
texto agrado, ·igue icndo un .imple humano falible. • n contraparte la
comunidad í lámica e.. infalible. El d ber del califa e impartir la ju ricia
según la prescripcione dictadas, p r en cas d abu o, la c munidad
tiene el d rech de rebelar e contra él, inclu · e n d u o d la, ·olencia.

648

E ·to · planteamiento re lucionarios hasta para nue tros día ·
fueron aceptado por los califas ha ·ta mediados del siglo I •. Por la
contradicciones de lo planteamiento , como la idea de qu j l hombre
dueño de sus acto Dio no e eJ Todopoderoso, pero e encialmence
por ·u píritu de justicia y de rebelión en contra d I gobernante, las te is
mutazilita fueron remplazada por la a h'arita , má tolerame, y
acom d ricias.
Para el 1\ sh ari (8 4-935) ios e. la cau a y eJ efecto el origen d
los act . E impo ible qu el hombre realice una acción sin 9ue el eñor
no l quiera: ería olvido, negligencia debilidad, imp tencia que son
incompatible c n el p der ab ·oluto de Dio . El determinismo de esca
t i conlleva a plantear que el ca ·cigo, por no depender el p cado del er
humano oo puede er eterno. l musulmán después d un ca tigo
temporal merece l paraíso alvo por lo p cados imperdonables de
bla ·femia de abandono d la fe i lámica. •I orá11, para l ash'arismo,
temo e inimitable, incr ado. D allí
d riva que la leyes religio. a
son también t rna y no histórica . Lo. planteamientos d l parai
asegurad para rodo lo · musulmane y la ob di ocia al gobernante
porqu
el ñor quien debe juzgar los acto , no I hombre explica□ el
mayor atracti o ele e ta doctrina má adaptable a la · exigencia del poder,
que e estab l ce definiti amente como d gma oficial a partir de 1258,
coa la caída de Bagdad y l fin d la dinastía abasí. •l ash'arismo e
vucJve la d ctrina oficial de los mameluco 11 y del Jmperio O romano.

3. La haria
El derecho i:lámico, la hacia, no e refiere a un -ólo código
escrito d manern definiti,,a. La ley mu ulmana es ariada egún I s
plantea.mi oro, de la di tinta· e cuelas jurídicas qu , partiendo del oníH
de la unna (tradición del profeta) y de los hacliths (!.as recopilacion s d
lo dich de lahoma · se recon cen 14, n particular la d Bujaxi, la má,
completa) · la ira (bi grafía d Mahoma) utilizarán lo · instrum oro: de
1a juri prnclcncia para confonnar l co,p11s 1 gal i lámi o. Para Khadafi, la
sharia e un derecho po itivo.

11 l..:1 dma. áa de lo. mameluco , antiguo
sdwos rcbcLid0s en contra del p ,dcr en el Caíro, se
cs1_ahlecc en Egipto e impone a u capital como el nuevo cemro del Llan\ hasr;i. la conquista del
pa1s p r los otomanos en 151 c1ue trasL·ulan la ede del c:tlifam a Consi:.-inúnoph.

649

�Lo que llamamo h y legislación i ]árnica no puede ser atribuida a la
religión (...) Si Lomamos cualc¡uicr afinnación de cualyuier Tmam 12 sobn::
un asunt paró ular. ver ·mos larament I.JllC • e trata de un e fuerzo &lt;le
in e cignción y de ~re uJación ) no &lt;le un versículo dd Cordfl11

A.í, la sunna, fr me a la limitación del Corán se com ·erte en una
d la principales fuente d l der cho i lámico. É ·ta recopila lo dicho y
hecho (sira) tant de 1ahoma como d us principal . c mpañ ros,
parn permitir aJ legislador comar la, acciones d é ros como ~umo de
refereo ia eo la &lt;leci ión jurídica. uando 1 musulmanes recopilaron la
di ·tinta sirat de l · primeros fiele , se tomaron n cu nta dos método ..
El primero con ·i ·te en retomar los haclith y fijar, e de Ll procedencia
para poder evaluar i la p r ona en cuestión es digna de mención. &lt;J
segundo método, e comparar lo distintos hadith y ptar por los
meno alejados al espú-itu del I 1am, y bviamemc que no entren en
coli •i 'n con lo · precepto e pue, to n el orón. in embargo, a pesar
del método utilizado para recopilar los dicho d Mah ma )' de us
compañero muchos texco no tienen la ac ptación de todo ~
mu ulmanes, conUe ando a las discrepancias existentes entre fa vana
e. cu la. jurídica y la c rriente religio a . ,\demá el pe o que e le da
a I s hadiths es infe1ior al del CorrÍ11. 11
La autoridad d la haria ·e deriva de do fu nte mayores dos
meo res. La primera se refieren ob iament al orá11 y a la unna,
mientra c.¡ue la. egunda1ia,, pero no marginales, s la juri ·prudcncia
basada en el qi a (anal gía frente a ituación moderna ) ) el i maa (o
el consenso d la c munidad islámica) que parre de un hadith de
fahoma que reza c1ue "mi comunidad □o puede e. tar &lt;le acuerdo o el
error . E ·te e nsenso puede e ·car ba ado en l iytihad o el e. fu rzo de
reflexión pcrs nal.
pesar de u pe o en la vida c Licliaoa d los mu ulman . la
haria no abarca todo l a pccms de la sociedad moderna. P r e ta
razón, la mayoría de lo paí e islámicos se manejan a tra,·és un dobl,
código: un si t ma ccular y un sist ma religi s . n par_ticular ~ lo q~c
·e refiere a la cue tiones fam.iliare y de herencia. Arabia audita e lran
mantienen lamente c rte religiosas para roda las cuesciooes legales.
La sharia también e utilizada en L1&lt;lá.n. Libia y durante los talibane en
!~ Imam:
11
14

rud1to dcl Islam, gencralmcnri.: cncarg,ido de una mt~tjlllta.
H,1rb1, \lohamrne&lt;l. Op. it., p..'.!17.
)r. E11odop,1edia fí( lhc UritJJI en hrtp:/ / lcx1corient.com

650

Afgani ·rá.n. En igeria, úh.imarnenre ·e ha remtroduciclo la ley islámica
en la parte , eptcmrionaJ del país ( l 2 de los 36 '.stados que conforman a
la F dcracicomo L'l amputa ión de la man para lo ladrones y la
lapidación para el adulterio, pero in rornar en cuenta que la le) islámica
plantea para codo crimen (en panicular el adulterio) presentar a cuatro
te tigos oculare . 1eneralmcnte, en los p, íses en Jondc e ha
r incr &lt;lucido la sharia ~ ha bu, cado ~maer, por razones política , al
cuerpo de lo ulama (los rrudiros musulmanes que han ac.k¡uiri&lt;lo un
fu Lte pe ·o políti
n las últin1as J ·cada ).
n caso poco usual es el de la con de Ontario, ~anadá qu
inrrodujo en 199 l, la mr&lt;liac1ún de la haria para apoyar la ley
cana&lt;liem pero olamemc cuando la: do. pa1tes n musulmanas.
p ar de la rítica d la· feminista ·, La corte ·e ha J. fcn&lt;lida en el sentid
gue la pre ·cncia de la orte mu. ulmana se da wlamcnrc si las do. parres
e nín &lt;le acu r&lt;lo 1' • • \l igual que la lt~) judía caLólica la ley i !árnica no
pued intcrpr ·tarse como urni. com tampoco . er la mi ma n toda
pan s ' en toe.la la hisrori.a.
En mano de lo, mo&lt;l raclo , la ley r ligio ·a puede er moderado
inclu ·ive liberal. En la, mano d lo a&lt;lcpros de la filo.ofia del po tilumio.ismo, la ley rdigio. a s relegada a uo simple rima! (opuesto al
sentido de la k} civil) o simplemente a ser parn: de la hisroria pa ·ada. En
mano de los zd ,te , b ley L com·icn:c en un :rntoritarismo en contra dt
todo · los ficle
i..nclu ·ivc de todas la. penma l¡uc están bajo u
control1&lt;'.
\sL la ley islámica es inspirada Lanto por el ordn, como por la
unna, p ·ro también por las viejas leyes tribales arábiga: y el e:fuct70 de
interpretación ti los ern&lt;litos mu ulmane, Jurante lo. dos primero ·
·iglo del Tsla.m. P&lt; demos decir &lt;.Jlll' no se trata de una le_ · i. lamica, sino
r fcrida al Ish1m inspiracla ¡;O el Islam, en la medida que el conjunto de
la sharia n e basa sobre d libro re,·eL1do. ·ino sobre la exégcsi.
po. terior. De esca manera la haria no es la volunra&lt;l divina, ino &lt;le un
conjunt de principio c¡ue inclusive retoman la Yi ja ley beduina'-, las
leyes e mercialcs establecida. en l. fe a, los p1incipms agrarios de
3 •

15 &lt;;.fr. Wikipc&lt;lía, rhe frel' l'Oq-clnpacdía l'O hup: 11,, w,~.\nktpl"di;i ..:om
I&lt;, ldm1.
1• Beduino : nómaJa ·. t,encr,1lmentl' u.mJo se rd'ilrl' ;1 los bcchuno~. csramos habL ndo de lo.
árnbt·., aum1uc csm astnr:ic1ún fut cit·na sol:imcnre al 1mcm del I bm. hn l·I s1gu1cntl siglo, los
mu~ulminc~ se tran, onuaron t:n c1rnd1nos unio

l'll

capital :, i.lárníca s.

651

O.mm -co como ·n BagdaJ o en )a$ wan&lt;l~·s

�[edina, la Jeye' in piradas de las regiones c nquistadas (Rizancio,
Imperio a ánida, etc) la ley romana y la ley hebraica, para citar
_1
• fl
· IR.
so la mcnt ,uguna
· in
uenctas
Además, la baria abarca la rotalidad religio a, pero también la
política lo ocial, Jo dome tico y la Tirut pri ada d 1 individuo. Pero,
cuando el mu ulmán stá viajando y en parácular en otras ociedade
acepta la no aplicabilidad de la ley islámica como lo plantea U,V- t 7 'Les
hemo dado una sharia en 1a religión, para que la iga , p r n iga a
l que no la conocen '.
La baria s di,"'ide en d · grupos:
•

La regulacion s referente al ritual

•

La r ~gulacioues de natural za jurídica y política

La ley i lámica en la mayoría de los paíse tien una r lati a
importancia (salvo en lo paí es en u fa de rei ·lrun:ización como Irán
I\rabia audita udán y ha ta un cierto grado Libia) en la Yida cotidiana
d lo mu ·ulmanes, pcr
umamente fuerte en lo campo familiares
c mo la familia las boda o la her ncia. ''La sharia gobierna la parte d
la vida de la per onas que no dependen de la l y, dice L •nn , elchman
director del Centro para Ja Le ' I lámica y del edio Oriente. fá d 50
paí
pertenec n a la Organización de la
nferencia I lánúca y
e
de acomo do con Ia h ana
· " 19 .
podemo e perar una c1· rta iorma
D entro de la 1 y i lámica alguno Estados dan una cierta
relevancia a la llamada ofen a del had ( huddud) qu oo delito o
crímene, que reciben un ca, ágo específico como la lapidación (para la.
relaciones se males fuera del matrimonio)
c rtar la mano (para los
robo ), pero el ca tigo no e universalmente aceptado de la mi ma
manera n l s paí es islámico . Otr s delitos como b b r alcohol o la.
falsa acu acion .. on también pa ibl , dd had. Para Arabia audita, . u
rito hanbali la U va a una aplicaci , n textual d J orá11, miemra · gue n
otro· paí es como Paki tán o udán, están en vía de reintroducir el had.
in embargo, la mayoría de lo. E tados mu ulman s no lo tien n dentro
de ·u legi ·!ación nacional, aunque pued n tener al adult 'rio o al estad
de briedad como d lito, in e tar dentro del had. E ' to implica un

'" Cfr. Fnc1·dopa dia of the Onent en http:/ / lcx.1corient.com.
IQ (ji: Guardan I ewspaper:- J m'lited 200-1 en hup:/ / \\1\\1\\ .rhe¡,'\Llrdian.com

castigo di · timo como la encarcelaci 'n o la multa, pero no lo preYisto por
la ley i lánúca.
El ca o de .Amina Lawal de 30 años de edad acu.ada en 1 2000
de adulterio ' condenada a la muerte por lapidación en el orte de
udán, fu el cas de had má pu blicitado e11 la prensa ccidental,
aunque finalmem el gobierno, por la pre ión internacional, s resolvió a
liberarla.

4. Las escuelas jurídica
E l hiísmo tiene su propia interpreraci 'n de la palabra r velada a
tra-vés del lm~ pero en t lslam sunnita exí ten cuatro escu las o
madhhab que co xisten entre sí. Todo lo, erudito mu ulmanc deben
estudiarlas. La e cuela, ·e□en mucho· elemento comunc: pero
también pueden diferir en a untos de la vida cotidiana. La ciencia de la
interpretación de la sharia es l fiqh o la jurisprudencia 211.
La má antigua y la más lib raJ,
la e, cuela juddica hanafí
creada por el Imam bu Hanifa (700-767) de Kufa. ~n su obra KJ.fab al
Fiqh al rlkbar ataca a lo jariyíes y lo qadríes, pero adopta una acritud
expectante (muryía) con re pecto a lo
hiira . Hace prc,~alecer el
iytihad (reflexión per onal) o ra , la elección preferente o la mejor
pción (j tihsan) en el razonamiento jurídico.
La po:ición de Abu Hanifa está en favor de norma jurídicas
c nformes a I pri11cipios de la justicia, per usceptibl de evolución
(conforme al planteamiento mutazilita)
adaptación a la di, er as
circunstancias históricas y geográficas. La , eparación entre la teologfa
(kalam) ) el der cho ·e acentúa por la temporalidad ac ptada del
derecho. El sfuerzo per o nal (iytihad) permite una mayor flexibilidad
de las normas jurídicas además &lt;l la idea de u historicidad qu permite
una aplicación más laxa. ' J i tihsan
nfoca mi hacia la pena menos
drástica y deja al criterio del juez l clemen t
nece ano para u
elaboración.
unque la base de la e cuela hanafi e la religión u flexibilidad 1
permit acercar e aJ derech positivo y a la jurisprudencia modernos p &gt;r
la instrumentación d usul el-fiqh (jn ·trumenros de interpretación de las
fu entes del derecho) más ab1erm. bu Hanifa vivió com comerciante
211 n buca lmtado gener.u obre juri ·pruJencia 1slárruca es:
f"ri.rpmdmce, Pelanduk Puhlicauon , Malaysia, 20/12.

653

¡\[.

11. Kaim1u f'ri11ripk1 ?I IJ"1fllir

�de ropa pero utilizó su tiempo libre para dedicar e al e tudio de la ley
i lánúca. Varia vece recibjó oferta para posiciones p lítica. p ro
siempre la r chazó terminando u vida en la cárcel en el 767. Abu
Hanifa no escabl ció una e ucla formal sino que se dedicó a enseñar sus
idea en Iraq, dejand nacer una v rdadera corrient jurídica. 21 Lo do.
principa.le · discípulos de bu Hanifa, bu Yusuf Yaaqub Mohamm d
ha bani erán I principale · re ·pon abl s de la exten ión de la escuela
en todo el mundo i lámico. Comparada c n la, demás e cuela · la hanafi
es con ·iderada como la menos uniforme por su pluralidad eo aceptar las
ley locale-. Por ejemplo en Jora án (modi.;rno Afganistán e lrán) :e
de arrolló un sistema local de una le r de irrigación tomada de la práctica
cotidiana. En su · inicio , la escuela e expan&lt;lió hacia el oriente i. lámico
( fganistán Tran oxania (Uzbekistán moderno y ·uroc te de Kazaj ·tán)
inclu. ive en el faghreb donde conYivió ha ·ta el siglo 11 con el
malibsrno.
Protegida durante el lmp rio tomano. la e cuela e e ndió en
muchos paí es c m Túnez (al mismo pie que la malikt.), en gipro y en
l es e domina en el centro a iMico y en vario. pai e d Medio riente.
La doctrina fue protegida por lo Imperios 1\.basí y otomano (Jurante lo
periodos d
·pl ndor del Islam) }' el e pacio de su aceptación abarca
ho la mitad del mund islámico: Turquía, 'iria, Jraq, Egipto Afgani tán
y la India. Con alik Ibn \na · (mucrco 'º 795) nacido en ~feclina y
autor del hadith Kitab al- fmva/La emerge la e cuela jurídica malikí qu
explota una jurisprudencia oral t macla de la práctica del Profeta y de su·
tres primeros uccsores, pero qu ·e niega a tomar eo e n, i&lt;leración a la
sunna de Alí. Ibn Ana reemplaza el istihsan por el i ti lah (el imcré
público y el d la c munidad), por lo qui.; da a u e cuela una orientación
dirigida más al grupo que al individuo. La col ctividad tien la prioddad
obre los derecho. per ona.le . sta concepción comunitaria del derecho
emr laza en forma más intima el kalam (t ología) y el fiqh (J er cho).
1 maliki mo es utilizad principalmente en el Maghrcb
1arrucco Argelia, Túnez I ibia ur de Egipto. udán y el centro y
occidente d J\frica y anteriorm nt n la España i lámica (Anda.lucía).
Aunque ·e le atribuye mucha. obras,
falik Ibn Ana.
pr babl m nt e cribi '
lamente Kitab al-M11J11altt1 la má antigua bra
juríclica del Islam llegada ha ra no tro . La bra
basa en el iymaa
con ·en o practicado durante lo primeros iglo del I 1am. 1\ sí qu u

doctrina puede er considerada como una recopilación de la pracuca
legal de kdina. aunque incluye alguno lemcntos pre o non-i lámico .
Inclusive lbn 1\oa le tlio La prioridad a la juri prudencia mcdi.nense má
que a lo haclith y cuando no tenía ni el uno ni el otro, de·arrolló
ind pendientcmeute su propia inr ·rprctación &lt;l la ley haciend
prevalecer el ra' o el qi a , má, 1ue el uso directo Je los dicho el

íahuma.2:!
El mali.kismo adopta una acütud má , evcra h~1cia los her j s
(qadríes) y los cismáticos ·ariyíe ), e incluso , e pronuncia por el d •b r
religio de combatirlo .
luhammad lbn Idns :ti- h:i.fü (muerto en 8-0), di. cípulo de
alik buscó rec nciliar la. di~'ersas ren&lt;lencia., d ctrinal , , pero us
intento lejo de lograr la unidad bu cada &lt;le la comunidad musuhnana
propician el urgimiento d la tercera escuela jmídica, la shafü. om J él'
era má con ervad r yue . u maestro Malik, en el bafiísmo2.', la teología
dogmática y el derecho recuperan u unión incli ·oluble.
.Al- hafü establece un eguilibri entre la tradición y d
taz namiento, e in. i te por igual en el orá11 y 1a sunna. Por otra part ,
de taca el con, o ·o común (i maa) r la analogía (qiya ) como
in ·trumento · de la jurisprudencia. "e rechaza aJ istihsan por su
, ubjctiv:idad )' al i ti lah. La· leyes consen ·uaLncnte accptaJa, tienen la
prioridad sobr la reflexión per onal; y frente a nu vas simacione ,
pregona el u. o d la analogía para det nninar la I y: .,¡ n la época acmal
exist n coche. y en el tiempo d fo.huma había dromedario·, se asin1iJan
las decision ~ tomada en relación al medio de transporte &lt;le amaño con
lo nue o. medí s. i 1a mujer podía manejar un dromedario, pucd
legalment conducir w1 auromóYil.
El shafiísmo mtroduc la noción de i ti hab al-hal
pre. unción Je d recho, según la cual la e.x.is[encia manifie, ta de ' un
e tado de hecho en LU1 momento &lt;lado permite prcsum.ír que e e estado
dure mi ntra no se d muestre lo contrario. ' i una ley es aceptada
comuoitariam are u legalidad e válida ha ta que se demue tre con el
Corán o la sunna, , u caráct r amiislámico. on , \.k:ihafü con. iderado el
verdadero fundador de la ciencia del fiqh, se entra en la crapa dcJ
~ , fr. Encydopacclia of the Oricnr en h1rp:/ / lcxtconcnt.com
Para más detalle sobre el shafimno Cfr. lslmnif /11ris¡,nidmrr: ,\hllfi'i's Rist1l,1, lrn□sLucd wi1h ~n
lmr xlucrion. n1t· · and 1\pprndi,' b} \lají&lt;l k.hadduri, Thc lol¡ns l lnpkms Pre~, R~h1morc

?.l

2,

Cfr. Encyclop:ied.ia •&gt;Í the ürient en hup:/ / le..xiconeat.com.

654

1961.

.

655

'

'

�derecho si temático con los limite qu impon al u o e las fuente y su
po ición cont aria a la intromisión de la teología e peculativa en la
jurisprudencia.
El área que abarca el shafiísmo, en la acrua.lidad se extiende a la
Arabia central y meridional, a Bahrein, Indonesia, Mala ia y el resto del
ud ste asiático, y a , frica Oriental sobre todo en Egipto.
Por último, con Ahmad lbn Hanbal (mu no en 855) se crea la
última escuela jurídica reconocida del 1 ·lam. La Hanbali impone un
regre o a la tradici ' n medinense en que el Corát1 y la sunna son las
única fuent _ d ctrjnale objetivas. Jbn HanbaJ de c mfía tant de cómo
el i tihsan limita el u o del qiya y del ra·y. J ~n su bactitb, el 1\fos11r✓d,
elimina gran part de los dichos de fahoma que e encuen eran n las
demá, recopilacionei, divide lo, hadiths en sahib (sano o irrefutable)
y daif (débil o sospechoso). u obra e considerada corno la má · e cueta
de las 14 r copilacione exist nte pero la más egurn. lbn Hanbal
descartó cualquier dicho dudo o y dejó solamente a los má
comprobables. P r su poca extensión y el método de interpretación
cerrado el hanbalismo e vi to como la e cuela má. conscn·adora.
A pe ar de L1 rupcura lograda por el hafiísmo, el hanbalismo
regresa al periodo preshafü cuando la ciencia del derecho r sidía
e encialm nte e-o la jw:i,prudencía y en la unión con la teología.
La reno aci 'o del hanbalismo por Ibn Taymiya (muerto en
l328) permite la introducción de la idea de el lslat11 difl 11,a dtJJJJlo (el 1 'lam,
religión y E rado) n donde la simbiosis entre la r ligióo y el poder e.
total. Ibn Taymiya es con iderado como la primera manifestación del
fundamentalismo, con su pronunciamiento por un Estado teocrático.
Con el levanta.miento de 1uhamad Ibn Abd el ahab (muerto en 1792)
nace una nueva versión d l hanbalismo, el wahabismo gu
e
convertirá en la doctrina ficial de Arabia audita n el siglo 1,X.
Por otra parte lo líderes musulmanes, hasta la actualidad. han
buscado c nciliar el shiismo con el sunnismo proponiend al liderazgo
iraní, n particuJar convertir-e en una quinta e. cuela jurídica del J 1am.
La originalidad shüta radíca en u recopilación d los haclitb , n donde
e escogieron sólo los que han llegado a trnvé ' de la vía Je ,\li o de
Fátima (su e posa primogénita de fah ,ma), ' s de cartaron a l s
demá califa como fuente de la traclici 'n profética. Además el poder
de interpretación re ide en d lmam (imán i;:n español), el gufa e piritual
que debería er un descendiente de Ali por la rama de Hussein.
656

Esta retrospectiva permit ver la riqueza conceptual del Islam y
entender los procesos árabes en función de la regiones guc han
adoptado un modelo particular de la religión. La vi ión monolítica d la
fe i, l~ca ~o corre. pande a la cli,,ersidad de la interprecacionc
t~ol~gicas ~ a la existencia de la · cuatro e cuelas jurídicas, ni a las
dis~t~ · comente religiosa , como la unnita, la shlíta y la jariyí. Lo
prCJUlClos sobre el fatalismo o l fanatismo islámico no resisten a una
lectura de la diversidad de reflexiones sobr el pen, amiento islámico.
, . Por otra parte, la f-lcxibilidad exist nte permite encender el u 0
mult1ple del I 1am reatiza&lt;lo en la época m derna. Tanto el sociali m)
árabe: como el c~nsen·ac.luri mo saudí o el fundamentali mo religio 0
reclaman u propia lecnirn del 1 1am y la utilizan para lograr su. fines
políticos. sí m&lt;lo di curso político árabe bu ca ·u legitimidad en la
palabra del Corán o en la, enseñanza de fahoma.

5. Los derecho personales
. , . La ~plicaci, n de la sharia fue variada n lo cli tinto paíse.
~slarruco_s. 10 embargo, la esencia ha quedado a pe. ar de la múltiple
mnovacrones .
. n las fuenles dámica tradicionales no xist ningún término
para d ·ignar a la ley per onal, puesto qu teóricament la sharia cubre
toda la vida humana, tanto personal como social. i e te término s ha
u ado reci nternent e inclu o e ha abierto el camino en la lev islámica
con~e~poránea (para personal se emplea habitualmente el adjetiv
ha1s1ya) es porqu , inclu o durante el period orne a la sharia en la
prác~ca no. e aplicaba plenament en determinados a p etas tales como
lo impuestos generales. A imismo la actuación d los gobernantes
1:1usulmanes mucha. vece. no e aju taba a la dircctrice de la sharía.
E, ta es la razón por la que la llamada r formas llevadas a cabo por
muchos Estado mu ' tumane en u intento de introducir determinado
código europeo tale como las tanzimat2·' d lo otomanos n
afectaron pr~fun~amcnte a la e tructurn d la sociedad i lámica. r,0 ' que
ba p~rmaneado mtacto a través d los tiempos ha sido el asp eta &lt;l la
shana qu atañe directa.ro nte a la pcr ona humana com el
matrirn nio el divorcio y las herencia . E ·ro es lo que ·e califica &lt;le le
personal. Este ámbito ha ido el refugio y la plaza fu rte que ha
2~

1':tnzimat: fü/ormo.r llrl'ad,1.r" mhopor el l111pnio 0 1on11111n m d ¡~~Jo XJX.

657

�p rmJ[ido 9uc la ·ocKdad 1·lánuca ·igw ·ra 1cnJo I L1mica , pe ar de la:
Ji ver. a forma Je in ritucionc · políticas guc la h;in gobernad e □ lo.igl pa do. 15•
..,_ ca el.ara vi ·ion Je e~,, d l l St'tn a. r ·obrt' la e\"oluc1on d · la
haria n p •anirc elaborar cieno. clem 'nt : bá ic &gt;. de la ~lo o ía.
1 lámica aunque e mo e ha demostrad_ • la: wver~c~ 1a pcr_·• ·ten en
, arias im rpretacion .. Por . cr d unru m l. pnnctp l comente &lt;l l
J 1am la: po ·1c1 n pr • •111. das refl ·jarán d plamea,ru nr lhm,ldo
erré nearn ·ntl' ortod x .
Lo. princi¡ io· f rmul, dos por el 1 ·lam no ~on implemente
·crmon _ m rak . l., · prcc pt ,: e n. tuu,en orJ n . )' 'i m
pre. rip ion,.. e bligat ria· &lt; m debere · rdigio · . . miemr~ · gu · la
Declaraci ' n ni\' •r al de 1 . Dercch &gt; cJd I lombrc r ·l uva ª, 1 ·
der. h
ce &gt;n &gt;iruc ·
&gt;eiak · , culrurah:. n ttcnc: t:'ilC cara ter
unp •rariw&gt;. Lo. texto intern, ci, nal · . hao quedad e mo :imple
n:comem.l ion s mora.l :. ·.l ( ord11 e nvirttó e ·te . d r ch
en
blig-aci nes r •li ·osas, al mi m &gt; árul &gt;9u b ua 1 ·~o 1, yunc •
'in cm bar
n r do. l : act : tienen l. mt ·ma ucrza rchg1 l ·a.
Las act\.L'lci
e pueden dividir en varia ategc ría =-6
1. \ ione: pres ma (wa ·b), que al hombre ·e le imp ~ n com~
un dcb •r. uien obcd ·ce a Dio umplicn&lt;l tale , cc1 ne. ·era
rccom
yu1en bra n nu·a d · se: &lt;l1.::b ·r e ·.·p ne a
su casn o.
\ c1&lt; ne · re mend &lt;la: alal), pr l\'e ·h a. • l. n&lt;la r lig10. a
J •I indiY1du y de la e munid cJ. ·u omi i , n n ) s ·rá c, tiga&lt;la,
p ro ·u umpliml m tendrá una r mpen. a.
\e ion p ·muu&lt;las cu_ a c~&lt;la? m &gt;ral_ ~, m:urr:; por ·. o ru u
cumplim1cnro mere e prenuo, ru ·u onus1 n a ·t1g ).
4. \e I n
&lt;le.·a n · jadas (makrur) p r · r n 1, a a la
t bcdicn ta t¡u ·e d I e ,
to ..
:&gt;. \ cu ncs prolulnJa.
aram) cuya orru.1c n s, ~re. en! ' Y
premia, micnira. yue su omi ·1óo 11 ·,·a ,lO Jº w1 a:ngo.

1 •. 0 , el 1111 io J su rm. ion prof uc •. Mohammcd ins1. rin rn la
·oli&lt;lan&lt;lad e muniran, má · relevante que la e:: lu.1, a ti ·di a , n a
.,~r • l'\ 1t·tl l lossc111 &lt;&gt;p. ( ,,.. p.-n
1-.ho~I)-. h&lt;l 1 1h 1,,, /IR ,, /t J 1,-11,for., 11.iru:lona.. 1:.J. lltr&lt;lt:r, 1•1x1. r

La p1cJ.1&lt;l no on. i ti..' en tJUt· nll\'rus , ucscro. ro ·tm: a ( ricnrc }
Occ1d -ncc (al riempo &lt;lt orar Piado ·o . tJutcn [... ¡ &lt;la Jirn.:ro por u
amor a 11 s allc •atlo'i, huérfanos. pobre • al tajero, a lo. mcndi o \ pnrn
d rt s ar · &lt;lt· es lm· &gt; .. _ I .1 nn t·n,o omun.irano e b pi ·dra
l

10 .. •

fuodaciun, 1 d ·I c&lt;lific1u ·o ' tJI. I .O'i gohLrn, mc · no put&lt;lm 11npon1.:r l'
sobre la n !untad Jet grnpo como lo scnala la mrc✓ • ·u1 , : ' 1mgún
gobinno e. 1.1bk ido por la tut·tza pued · cr a fHado" . . \lgunas
comentes, como la mnt zilita. , en la rnfalfüilrdaJ de In comuni&lt;l:1c.l,
frcntl' a l.1 fahl llidad ind1, ttluaL in lu. o d1. i\fuhammcJ.
T:11nb1en. d I. lam srnbkci&lt;'&gt; la 1gualJaJ frcrnc a la k·) cmrt· el
neo ) el p brt·. cnrn ti escbrn ) el amo. Fn:ncc a la ¡ reI-,'1.Jnt. J · la
an lC ra 1a dL L '\I ca nbrt . i ·u mi~i 'in era t:kvar lo: e la,· al nin:!
Jt· sus amo , \lohan11nL&lt;l re ponJic'i c.¡uc "lo. un&lt;r \ lo,; o &gt;'- :cm lo
hij, s d \dan, ) e ·tt fu· mido dl' 1, ,trcilla .. _,_ Por otra parw, d
mu ·ulmán p rnd r pl dia pagar ·u &lt;lL u la liberando a un t -;da\ n. 1:n lo
qu · "L' re tic ·e a la mujer t: dl\'a, el nac.unu:mo d · un hi¡o dL I amo la
com erúa , umrnaucamcnrc ·n un,1 persona libn:, i1s1 como a ·u namra.
La no d1:cnmin.1uón en lo r 1am o a la J1gn1d, c.l ) lo· J rcch
fundamentales entre lo crt· · humano e· de ta , da por el had.ith tille
pr ·s nbc &lt;.JU "el :trabe no 1wne run, un mfriw s brc d no-áral t\ 111 d
blanco &gt;brc t l ne. m, ~1110 pi ,r u piedaJ" '.
\ í, el &lt;lLbtr n:h_!to · , e 1 &gt; 1u · JLfucnna a lo homl r ·. La
hben,t&lt;l nr, rg. Ja por 1 lCl al . u humano k pcnnit • a é 11..· elegir la ,·ía
r lig1osa, ·in e n ·mcciún por part · dt· lo crc~1.:ntes. La rehgton n &gt; puede
:er unpuc. ia poi l. fo rza. pue:ro tJUl' ''no hay 1mpo-1ción en el J ·lam'
( cr:í ul, ll -2%)· \ · 1 D10 qtw1e ·e, todo lo hombn: Je l.i Tierra
crccrtan. ¿&lt; )u1ere obhg. r a lo: homlm · a cr r ·rt·nte :' • (. · 99). La
mkrnn 1a r ·hgiosa y d r • peto a la
n L n rn J · k) · dt: má . cm
e encial , para la com i\ ·ncia comunitaria:

n;.- ;&lt; &gt;h m II lt1!
11 1t!11r,11 'lfl ,¡11 t 1Jo/m.r ad(Jrtíis.

1'r,.rolm.r 1111 11d11ra1.r lo ,¡111

)'r1 ¡1i/r,m.

/d,m.• p.2311.

.J.1n~n, l, 11 \li/Jt,mt -·· Op.&lt; l., p. l
~, ( ,a1J, J'.1l1.1r. l{ ¡l. 7MI &lt;Nr 1,, /&gt;&lt;'" t L&lt;la1111,¡11, \r~d.

1 lfhl&lt;

p.l!b.

11 3.

, a &lt;nl/,1t¡11,
. 1 1&lt;,.

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k1 dn11/r .1,

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6.9

tk Pul,hcm,10 1 111

&lt;1"'11.urt ,

l 'J'JI,

l lmn. Bc1ru1. D,1r d "m.11, \lluhnaru,

�ro no adoro lo q11e vosotros adoráis.
f ·osotros 110 ,;doráis lo q11e ·o adoro.
T?osotros tmrtis l'lfl/Slra religión .Y]O te11go la 11Jía. (CI&gt;,.7

a unidad de la Umma de la comunidad islánúca y de la familia,
entendida é ta como l conjunto de los miembros reJaci nad por lazo~
filiales e el elemento encial como deber y bligaci , n para los
musulmane~. La . olidarida&lt;l c munitaria e aún má relevante qu las
obligaciones religiosas. " adie es realmente un verdadero creyente ha. ta
9ue quisiera para su hermano ( n r Ligi 'n) 1) que quiere para sí
mismo",11 planteaba Al- awawi en el igl XJJJ. 'Pues los cr yentes , n
tu. hermanos· arreglad pues, la diferencias de , e tros herman "
(XLI '-1 O) y "no o· difaméis entre vo ·otro·" / ' I 7 -11) ni "tratéis d
espiar lo paso d los demá · ni digáis mal unos d tr ·" ., 'LL -12)
porque "o hemo procr ado de un hombre y de una mujer;
hemos
di tribuido en familias y tribu , a fin d que con cíe eis entr v sotro
.1 LL -13).
El respeto ftJial e fundamental para el Islam, má allá de las
nece idades re ligio a . -.. n fecto, "la piedad filial
una obligación
divina, aunque el padr y la madre ean mu ulmane indignos o
polit í tas. El hijo deberá hablarles c n dubmra, ,rivir con ello , haciendo
el bien'' 32 d cfo el docto del rito malikí bu Iobamroed L\bdallah lbn
.Abi Zayd .Al-Qayrawani desde el siglo
El re p to a lo, padres o a lo
mayore · es una rccom ndación d I orá11 .:~Vll-23-24):
.1

•

Tu eñor ha dispuc to: o admaréí - a nadie fuera de él; (rrataréi ) a
vu ero paJrcs con generosidad; ·i uno de Uo o lo dos lk:gan a la
vejez a rulad , no lt:. &lt;ligas: ¡Ufl, rn los recrimines. Háblales con palabra.
genero a . hxricnde sobre ellos, por mi encor&lt;lia, el ala de la humildaJ r
cli: ¡:e11or mío!: · miscricorcli &gt;SO cun ellos de la mc;ma manera (yuc ellos
lo fueron cuando) me criar(Jn siendo pc(1ucño 31 •

Li&lt;laridad comunitaria ba ·ada en el r . peto filial y n trc lo
miembro &lt;ld grupo, e con olidada por la pr tección de la \'ida del ·er
humano y de sus biene , ya que Dio, 'declaró inta11gibl · la vida del
J.a

musulmá~, ~~ ~~n~ y _u honor salvo cuando exi, te un motivo legal
para supmrudo . Esta libertad del horn bre implica la inviobbilidad de
u h~g~i; P:)rque , rl oní,~ pr l:ú~e entrar en una casa ajena in pedir
permt
• ~l Cora~, ., 8\.J'i. -27) sena.la gue "no entres en las ca -as que no
~,º.º cuyas, 10 pedir p~rmiso. ' Además un hadith del Profeta aclara que
si un~ de "º ·?tro p1dt: permiso para entrar en una casa, debe salir del
lugar s1 dcspue ' de haber repetid u , licitud ere - eces el dueño le
ni gala eotrada" 36 .
'
La unión comunitaria 'e con olida también con la educación. ' s
w, derecho pero también un deber, aber leer r escribir tanto para los
h mb~e . como_ para la mujer s, aún má rele ame que las
p~e- cnpc1on?s nru~I •. El pó tol del Islam decía que 1a cinta cná
pálida
mas ~r .ciada que la angre de un mártir" y que "deb mos
buscar el conocuruento de de la cuna ha ta la tumba".
~ ra obligación e dictada por el Pr feta mismo que en uno de
u. hadiths declaraba gue 'la búsqueda d l saber e un d b r para cada
mu~~án Y cada _musuLnana." 30 • demá , lohammed otorgó la
post~ilidad de . er libe~a~o a los prisionero bajo la condición que
en enaran a leer y escnbir a 10 mu ulm.anes. La educación es, para el
Prof, ca parte de los debere religio os. Los que no -aben leer deben
aprend~r. y los que -aben deben enseiia.r. ''Alguno deben in trui.r e con
sus vecinos y lo otro d ben in truir a sus vecinos, i no el casug
·0
'
(diº
vm~) erá cercano" 38 para Uo i no cwnplcn con su responsabilidad
educanva.

.
La protección i lámica a la i&lt;la del ser humano y de sus biene , e
extiende tarnbi ' n a I&lt; s enemigos y a I s ase. inos no intencionales ¡ la
comunida~
un musulmán deciden otorgarles u protección 0
alv-aguardia (aman). En efecto, "ningún prisionero deberá er matado
de pué · de hab r recibido la aman.
o podemo. violar nue tr
39
compr
1\ ni,·el del homicidio , la muerte 110
.
. mi os con llo .'
mtenc1onal lcberá ·er pagada c n la di a el "pr cio d la angrc" para
compen~ar a lo familiare. , pero su cantidad no &lt;lebe rebasar la tercera
~ ldt QI.

\1-Naw . wt. Qu,mmt,• 1ltidi//JJ, hu-Dhah1, s/ t:, 11)7'), 1l:ltltth 11, p. W .
-11 Al-Qa¡-mw:uu. Abou :,,.fohammt:d AbdaUah lbn
b, Z:iyd. [4 Ri.rolll 1111 F..pitrr 111r In ,"/i,,1111/; d11
dOJ!.Olt el dr Ir, /111 dr !ü/1r111 re/011 le ritr m11/ikik (trad. Léon fü:rchrr), rgcL Edi □ ons Populaircs ti
l'année, l ')90, p.299.
J1 1--.houry, Abdel-Th . Op. Ut.. p.230.
11

6O

•~ s·;a. Co/loqm
16

s11rle.... op.Ut.. p..l-8.
Caid. 1 ahar. R{/lr.vo11 r11r la pmrér ul,1llliq11r,

rgcl O Hice des Publicanons Uni\'ci1,tla1res, 1989,

p.!8'J.
' 7 ldu,1.
&gt;8

Jdr111.

3~ i\l-Qayrawan,,

lbn ,\In Z.1yd. 1.,,, 1i.rt1w..., Op.Ci!.. p.163.

661

�parte del patrimoni del victimario. En cambio al homicida intencional
(amd) e le aplicará la 'ley del talión' .

6. La apo ta ía en el Islam
no de lo. tema acrual en el der cho i lámico, ademá del
e ncepro de had, es la apo tasía40 . Inclu i e en W1 paí. m no radical
como r farrueco · el rey Ha ·san TI declaró~1: " i un mu. u.lmán di~ ." y a
abrazar otra r ligión en lugar del L 1am, d spu' de ·u arre~ ~am1ento,
d be
r llevad frent a un rupo de médicos . p cialt. ta. para
examinarlo y ver si su mente igue funcionando". Esta dcclaració~ ~el
rey alauita~'.! puede sorpr nder a un ccidental, pero I ntro d la logic~
i lám.ica, r negar de la fe, quival ' a ten r s ric trasr mo m nta~e .. 1\ 1,
un musulmán que abandona el I 1am cradicional debía . cr ca ugaclo y
obligado a re
ar a la fe.
La rcislamización dd mund musulmán a raíz del boo/JI petrolero
d J973 no olamente ha permitid la m rgencia d l fun&lt;lam ntalisrno,
. ino también en los paíse. más moderado imponer la haría o por lo
men algunos de us a pecto en particular el tema d la ap?sta ía.
•l concepro de ap tasía en 1 I ·lam e má, amplio qu'.=' en ~l
cri cianí ·mo. La asociación divina ( harika o la ere ncia en la existencia
de otras divinidade ), o la bla femia (kufr) gue pu d er olamentc 1
hech de menci nar a Dios &lt;le &lt;le una per pect:i\·a material son actos
ap tata . lnclu, ive, cualguier acto contra l _orún como nsuciarlo,
quemarlo o implemente ponerlo en un lugar uc10 e una apo ta ía. De
la mi ma manera la burla en rclaci , n a 1ahoma una falta de respeto
&lt;le I s b ch&gt; "
hacia u fam ili.a (ca de alm an Ru hdie IJ\J· ] _,a lista
.
e O idera&lt;lo c mo una apo ta. ía es ba. tante ex ten a: hacer actos de
magia negra, t ncr ídolo ·, decir que la tierra cien una exi tencia previa a
µ, Para mas mfom1ación obre esta tem:ínca Cfr. Diazui. Abd ,11 Rahm,ui al. Thr pt11t1//1e.r for
t1postt1sy III fs/a111 arrordli1J. to t/;e toNr fc/100/s oj l.'.h111ir l..nu •, lsl.:-'nabau, r ·la~i~- Pre·,' 2;104. • bd~I
Rahman, /&gt;11111.rhnmrl o/ lpo.rt,,s,, i11 Islam. ln~mutc
lslam1c Lu hurl:, Lahore, 1~7-; l'.&gt;hamcd
·.El-,\ wa. p11,11sh,11mt i11 /sl.,1111r / _¿/U-': 1 (1J11Jj)oratin· \1114}', 1\mcncan Trusr I nbbcatlons,
Ln&lt;lianapoli.~, 1982.
ir •1/ lk1111, 15 de mayo de 1990.
42 A la monarc¡uia marroquí se le domina como ''alau1ra" por Jcsccnder de mahoma por la rama

or

de lí.
. . ._ · · fu
11 Rushdic. 'alman. Lm 1-ersoJ rn/0111ror, E paria. Ed. Pcnín. ula, 1989. El autor md10 untanico . e
e ndcn:td a muen por un,1 fania (dcclarac16n rdigiosa) de J memi por apostasía en Id medida
yuL su nm·eL1 se burhi de la familia del Profeta del Islam.

662

la creación &lt;liYina, no creer en d Día del Juicio, _eguir creencia aj na · al
Islam com la reencarnación, aceptar gue pueda exi ·cir otro profeta
d pué· d · fah ma (ca.o del Baba' í mo 1~) ere.
•\ ·í para la, cuarto escuelas jmídicas del l ·lam. un apostata debe
. er e &gt;ndcnado a muerte al igual t]UC lo: "hipócrirns" (zindi t¡u ·c
refierc a lo, com-crso. pero c.¡ue siguen practicando su fe pnmiriYa.
Para la e uda Hanafí -;j un musulmán se aleja de la fe e, que
tiene duda . El deber c.lc.:1 Imam e eliminar n él cualquier e.luda para que
pueda regresar al Islam de su propia volunt, c.!, aunque no es nece ·aria
una nue,"a conversión en la medida c.¡ue ya lo era. ~n ca. &gt; de.: requerir
algo de tiempv para me&lt;ltta.rlo. el juez debe torgarle 3 días H. de. pué J e
lo cuale. si acepta nueYamenr el 1.,lam, tiene la sahTación, si .e rehúsa,
debe ·er condenado a muerte. •,n el nrtÍI! :e prcci:a gue ' mata a los que
creen en muchos Dim,e:" ( 'ma II-Tml'h11, IX-5). L aposraras ne
pueden ser consi&lt;lc.:rados como dhimmi ~6 porgue no son con ·idcrados
como seguidores de una religión revelada, aunque ·e comienao al
cristianismo o al judaísmo.
En el hafiísmo, también ªe k nrorga al apo tata 3 día J e
retlexi ' n para regrt'sar a la "n~rdadcra senda" por considerar qu . u
pen ami eneo está con fus &gt;. La apc ·rasía es con iJerada como la peor
bla fcmia, así que si después le este la¡ :o. la per ·ona sigue en u
po ición, d shafü mo rccomicn&lt;lo la muerte inmediata por la espada.
En I ca. o J e un rrepcntinú ·nro, ·iguitndo la ura ,- 1/ Bt,qam (U-2 l ) "y
para lo de entre ,·osotro · c.1uc remcgan de ·u ft, } que mueran como
incrédulo toda ' ll obra se anula ho) y para la eternidad" hanafi mo
plantea la m·cc i&lt;lad &lt;le n: hacer el peregrinaje mieniras guc el shafüsmo
cree que si ya lo había realizado on ante1ioriJad no e: necesario
r pctirlo.

El funda&lt;lt&gt;r Jd malikismo, i\falik Ibn •\nas comen , en u
hadith Al-1H11111,,tta, l1ue 'una ,•e7 ( mar b n ,\l-fat ab recibi a \bu
Mu 'a al-. \ shaari. )mar le preguntó: ¿Ticnc algu1~a noticia? \ la cual
µ l...1 religión BahJ1 tur fundad.1 l'll d siglo \:1\ por [hha l 11,ih ljUl' M' dl·óa un nm•vn profcu
rraycnd • una actuahzac1on del C.flm11. \unquc c.:I baha 'ismo nact Id l ·Lun, por plan, ~r LI
existencia dt· nuc, os pC&lt;1frt:1. cs cons1lk-rad" como una .1po~1asu.
~- Las t'S uda, jurid1ca. &lt;ld lsl:tm 1Jtorgan 1 du., ,11 apo~1.ira. aunyuL en d C1in111 no se m('no,m.1
cs1c plazo ) ,ti conrrnno Sl' soltc11a ,u nind1:n,1c1,111 11t1Uldt;H,1. De hecho, csrn po~ÍL111n ~e
rtl1c1ona más con la prdCIJCJ Jt ( &gt;nut yuc Cl&gt;ll d c-omcnido Jd ( a,111.
4f, Los dbimmis snn lns "pm1cg¡Jns"' 1 t n.:ficrl ., los Cic}clllcs dt· algun,, rdigino re;n•lada
(llamado; abl cl-kitah o la gt:nie dd hhm por rcnn un libro re\ dado) qul' \1\ en en úcm1
1shin11ca y nr, pucdt·n ser ohh¡.:ado: ;1 rcn cg-,u J · ·u fe 1 .1 rnnn:r1irs al lsbm .

663

�respondió que un nombre que había r nuocíado al I 1am fue ejecutado.
Ornar le preguntó si e le había acordado h 3 días para u
.

.

,H

arrepentlnu oro .
ste r lato de Ibn \nas pone de relieve que esta tradici , n de
otorgar 1 s 3 día, (que I maliki mo acepta) v:i ne de la tradición de los
compañeros de {ahorna y no del orón n í. En el malikismo duranre
el periodo ele c nfmamiento no e debe torturar al apó, tata y al
contrario darle de c mer y beber para que pueda reflexionar sobre u
error. En el ca o de per i, tir debe ser j cmad al tercer día al
crepúsculo . •u cuerp no debe ni er embaL amado ni nterrado en un
pan re ' n islámic o en un cementerio d otra religión p rqu no es un

dhimmi.
En la e cu la hanbalí, la má con ervadora existen d
opiniones: darle al acusad I s rre · día, d reflexión o condenarlo a
muerte inmediatamente.
En la ca o de la mujer la discu, ión e má polémica. Lo.
malikitas plantean rambí ' n la pena de m.uert (ele pués de los 3 día )
pl!ro si tá embarazada, e debe permitir a u hij nacer o si e tá ca ada,
d b prim. ro divorciar e, para cr ejecutada. En cambio lo hanafis,
basánd se en la deci "ión de ~'.(ahorna d no matar a las mujere 41\
prefieren encarcelarla ha, ta su arrepenrinúenr
iguiend el hadith
reportado por foaz Ibn abal: 'El pr fcta de Alá dijo: si un hombr e
apó tata, d nl w1a oportunidad para regr sar al 1 1am. i e arr pi ntc
acéptal . ino, cona su cabeza. i una muj r e apostate, dale una
oportunidad para regre ar al Islam. i e arrepienta, acéptaht. i no, daJ
otra op&lt; rrunidad, )' así suc , ivam.cnte 19

de es~osas y de concubinas, a practicar el incesto, a relegar totalmente a
la mu1~. y a heredar las esposas de sus parientes difuntos, el Apóstol
debe rruogar los exce,sos de sus seguidores sin revolucionar por completo
sus ,costumbres. As,, encontramos en el Corán, un gran número de
verstculos para proteger a la mujer, "igual al hombre frente a Dios" pero
también concesiones acordadas a los musulmanes.
Profeta en conformidad a las prescripciones coránicas,
~tr?~UJO, en el _status de la mujer, derechos inspirados por la moral y la
¡ust1c1a. La mu¡e~ se volvía igual al hombre frente a la Ley SO con
derechos de propLedad, de herencia y de gestión personal de sus bienes.
. e volvía libre para trabajar, adquirir bienes y usarlos según sus propios
mtereses_- ~n- lo que se refiere a la repudiación) el Islam reglamentó esta
ruptura ms1stiendo que de los hechos lícitos era el más desagradable a
los ojos de Dios.si
L~ poligamia, limitada a cuatro esposas, fue t.anto una protección
de la muier en la medida que implicaba un trato de igualdad a todas las
esposas, como una concesión a los hombres, por la tradición de la época.
Pero el C()f'án señala que si tememos ser injustos hacia ellas, debemos
tener una sola. "Si teméis no ser equ.itativo con los huérfanos, entonces,
casaos con las mujeres que os gusten: dos tre o cuatro. Pero si teméis
no obrar con jus~ci3:, entonces con una sola" (N-3.) Además, Dios pide
a1 hombre refle.Xlonar antes de tomar la decisión de la separación. "Los
hombres que se abstienen de sus mujeres tendrán un plazo de cuatro
meses pata reflexionar y no separarse a la ligera de sus mujeres. i
durante este tiempo vuelven a ellas, Dios es indulgente y misericordioso"

.

?I

(II-226.)

7. La mujer en el Islam
El punto más c ouovertido del Islam e I papel a igna&lt;l a La
mu¡er n la sociedad. '\ ist por algunos com lenigrnnte, e alabado
como re luciooario por otro . E te h cho e debe a la ambigü dad del
mi mo mcn aje coráLúco. tir ntc a la ociedad de . u Liempo,
ac _tumbrado a nt rrar vivas a la hijas a tener un número indefinido

~- Dja7.iri, bd al Ralunan, Op. (JI.
111 ·cgún L, tradictcin 1slámíca. 11ahoma condenó~ mucnc un Jía a una mu¡er p r su apostaSÍa,
pcro también porque era bru1a, se burlaba Je él en su poemas e incitó ,1 sus hijos a matarlo.
4' 1 Djazm Abd al Rahm.,n. O¡,. .11.

664

El_Cmín o~o~ a la_ mujer la mitad del voto del hombre pero igual a él frente a Dios en las
~esuones relig10sas. Sm embargo, las limitaciones que impuso el libro sagrado del Islam, en el
sigl~ Vll, contras~~ con la si~ción de la muj_ec en el mundo occidental de la misma época. ''En
el Slglo XIX los dirigentes religiosos de Fraoe.ta, teas largas discusiones, decidieron; 'La mujer es
~ ser hum~o, pero ~echa para servir al _hombre'. En los ten:itorios europeos, hasta los últimos
anos, la mu1er no rema derecho de propiedad Hasta 1950, la mujer no fue contabilizada en el
censo ?acional de lngla_term. Hasta 1882, una ley británica, in precedente en la historia del país,
por pnmera vez garanbZÓ a la mujer el derecho a decidir cómo gastar sus propios ingresos, en
lugar de tener q™: entregarlos al marido inmediatamente. Hasta entonces, .incluso las ropas que
D~aba
propiedades de su marido, citado en Musawi Lru:í, Sayyed Mujtaba. lo dvi/i.:rycwn
occidental 111.flo por ojos m11S11lmanu, T ehecin, Ed. Oficina de Promoción de la Cultura Islámica, 1990
p.221. Pero, el derecho al voto les fue otorgado hasta 1919 en Inglatemi y 1945 en Francia.
'
51 Gaid, Tahar. Dirlimmairt élimentain de i'I.rlam, Algel, Office des Publications Univei:sitaires 1991
p.145.
'
'
!O

er:m

665

�Para demostrar la igualdad de las condiciones, el Corán se dirige a
los dos sexos en todas sus exhortaciones "¡Oh! Hombres y mujeres",
"Los creyentes y las creyentes", etcétera.
El Islam otorgó a la mujer, en caso de divorcio, los derechos a
guardar los hijos hasta la pubertad y a w,a pensión alimenticia gue el
sabio Al-Qayrawani le reconocía en el siglo r. También las esclavas se
·ieron protegidas: si la madre es liberada sus hijos menores lo son
igualmente; tiene derecho a casarse; se prohíbe al amo tener dos
concubinas esclavas hermanas; está prohibido durante una venta, separar
la mujer esclava de su hijo menor, etc. como lo señalaba igualmente AJQayrawan1.· 52
in embargo, algunos ersículos dan al hombre la preeminencia.
"Las mujeres respecto de sus maridos y éstos respecto de sus mujeres
deben conducirse honestamente. Los maridos tienen la preeminencia
sobre sus mujeres" (II-228) y sobre todo 'Los hombres son superiores a
las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Dios ha
elevado a éstos por encima de aquellas, y porque los hombres emplean
sus bienes en dotar a las mujeres." (IV-34.) Esra situación ha permitido
los abusos posteriores a la muerte del Profeta e incluso la creación de
hadiths apócrifos para someter a la mujer.
En su libro Le Harem politique, atima Memissi deshace magistralmente,
después de una paciente investigación documental, uno de los más
famosos hadiths que dice:
o conocerá jamás la prosperidad aquel pueblo que confía sus asuntos a
una mujer". Investigó sobre la vida del autor de esta afirmación prestada
al Profeta, y demuestra que el personaje buscaba preservar sus intereses
personales asegurando haber oído tales propósitos. Si durante la Edad
de Oro de la civilización árabe-islámica, las reglas fueron aplicadas con
una tolerancia significativa, a partir de los primeros signos de decadencia,
los "doctores de la fe" regresaron hacia posiciones más conservadorasSl.

La mujer puede ser un imam (conductor de las oraciones), dirigir
las oraciones como el mismo Profeta lo sancionó puede obtener de su
esposo el derecho al divorcio y como lo señaló Abu Hanifa (siglo VIIl)
puede llegar a ocupar la jefatura del Estado54 •

8. El radicalismo islámico
El debate sobre los derechos del hombre en el Islam recobra
particular relevancia en la actualidad por el papel que juega el
fundamentalismo en el escenario político árabe. Con la concepción de
una "nación islámica" y no sólo un Estado islámico, el integrismo se
propone penetrar más a fondo en la sociedad y no solamente guardar las
apariencias musulmanas de los gobiernos. Esta visión conceptualizada
por Jomeini como Wilayat-i-Faqih, el gobierno de los sabios
musulmanes, se impone cada vez más en las sociedades islámicas.
El gobierno islámico no puede ser !'1-Í totalitario ni despótico, sino
constitucional y democrático. Sin embargo, en esta democracia, las leyes
no contenidas penden de la volunrad del pueblo sino únicamente del
Corán y de la sunna del Profeta. La Constitución, el Código Civil y el
Código de Justicia sólo pueden inspirarse en las leyes islámicacontenidas
en el Corán y transcritas por el Profeta, y solamente ellas deben ser
aplicadas escrupulosamente. El gobierno islámico es el gobierno de
derecho divino, y sus leyes no pueden ser cambiadas, modificadas o
irnpugnadas. 55 Para Jomeini, el Parlamento debe ser remplazado por un
"Consejo Islámico de Planificación" que trasmita a cada ministerio las
leyes islámicas que le conciernen, indicando su programa conforme a la
religión, y esrablezca con base en el conjunto de estos programas, la
política general de todo el país.
La aplicación estrictl del Islam, para el In1á11 (Imam) iran~
permite garantizar todos los derechos del ciudadano. En efecto,

Estas interpretaciones contradictorias en el Islam sobre el papel
de la mujer pueden ser ilustradas con dos posiciones opuestas: para AlQayrawani la dirección de la oración no puede estar al mando de una
mujer mientras que para Kausar iazi, ministro de información y luego
de asuntos religiosos con Ali Buttho (Pakistán) en los años setenta.
52

53

Al-Qayrawani, Ibo Abi Zayd La Risa/o..., Op.Cit., p.199.
Mimouni, Rachid De h !Jl1rbmie m généml et de L' intigrisme en partu111ier, Argel, Ed Rahma, 1993,

p.41.

666

en un gobiemo islámico (. ..) todos están bajo la protección de la ley y
nadie puede atentar contra la seguridad, introducirse ea las casas,
detener, encarceJar, exiliar o ejecutar sumariamente a nadie sólo por una
simple acusación o sospecha. En dicho gobierno todo el mundo puede

G.Jl Mi/itar,t..., Op.CiJ., p.184.
~ Jomeini, Ayatolá Ruholah. El libro de Jomti,,i. LJJJ tilas fwsófoas, religiosa.r y momks dd Ayaf.ollab,
Barcelona, ed. Bruguera, 1981, p.13.

54 Janseo,

667

�acogerse con pleno derecho a la ley del Profeta y ningún juez o
dignatario puede quebrar este privilegio.56

Sin embargo, el discurso del fundamentalismo sobre el respeto a
lo~ d_erecho~ _humanos codificados por el Corán no corresponde a su
pracnca polttica. En un panfleto firmado por los líderes del Frente
Islámi~o de S~vación de Argeli~ Ahmad ahnoun, Abdellatif Soltani y
Madaru Abass1, antes de las elecaones legislativas de diciembre de 1991
s_e critica al ~obiemo argelino de impedir al ciudadano de gozar de su
libe~d, particularmente privándolo del ejercicio de su derecho a la
segundad _de su persona, de su religión de sus bienes y de su dignidad, lo
que consntuye una violación a sus derechos fundamentales y al respeto
de sus obligaciones legales y morales.61
. En la situación actual del país, el integrismo argelino pasó por
encuna de sus acusaciones, violando a su vez todos los derecho
prescritos por el Islam.

La peculiaridad de la sociedad shiíta es el matrimonio temporal
(Mut'aa) que es reafirmado por el propio Jomeini. Esta unión no implica
los mismos derechos que el matrimonio indefinido~ pero el tiempo de la
unión debe fijarse en un contrato previo, desglosando las condiciones de
la mut'aa. De la misma manera, "los jóvenes de uno y otro sexo que
frecuentan clases mixtas en escuelas, institutos y otros antros de
enseñanza y para legalizar esta situación quieren recurrir a1 matrimonio
temporal, pueden hacerlo sin el permiso de su padre." 57 La sociedad
propuesta por el fundamentalismo shiíta difiere de sus homólogos
sunnitas por la concepción del Imán. 'ste es
fundamenta] en el sistema (...) de doctrina y organización, de lealtad y de
acción (. ..) Los imanes (...) estaban inspirados por Dios y eran infalibles
(en cierto sentido, ellos mismos eran divinos) (...) Como tal (el imán) era
la fuente de toda sabiduóa y autoridad, de las verdades esotéricas ocultas
(...) y de las órdenes que exigían obediencia total y sin reservas.58

Investido de esta autoridad, Jomeini podía gobernar sin
oposición de parte de sus pares ayatolá. l concepto de la Wilayat-iFaqih es retomado por las distintas fuerzas fundamentalistas, incluso las
de rito sunnita, como en el udán. Para el líder espiritual de la
revolución islámica sudanesa Turabi, "es el más preparado de los
clérigos quien deberá ser el supremo dirigente espiritual y político de la
nación islámica". 59 La visión del stado pregonado por Turabi no difiere
mucho d la idea jomeinista
Porque la democracia no requiere de muchos partidos del derecho de
cualquier individuo de abrir una oficina (partidista) y de gastar dinero
para su campaña, o del derecho de abogar por ideas contrarias al Corán.
Para el Islam, gobernar no es una prerrogativa del pueblo sino de Dios,
quien designó a1 Profeta, quien a su vez, prescribió los preceptos
generales del gobierno de Dios en us propias palabras el Corá11. [...]
Ninguna mayoóa parlamentaria [...] puede nulificar las leyes de Dios
como fueron codificadas en la ley islámica 00

Tdtm., p.20.
p.157.
58 Gellne.r, Emest La soriedad musulmana, México, ed. FCE, 1986, p.149.
59 Miller,Juclith "On Islam's Ideologues" en FordgnAjfairs, no -dic. de 1994, vol 73, núm. 6.
60 Jdem.
56

57 ]dm,,,

668

Los de~echo~ otorgados por el Islam al hombre y a 1a mujer
fuer~n revoluc1onanos, en particular en su tiempo. Mientras que el
conttnente europe? estaba sumido en el oscurantismo, la ley de
Mohammed cambiaba de manera dcistica la sociedad árabe con
deci~ione~ que solamente hasta el siglo XIX las naciones europeas
pudieron igualar. o obstante las aportaciones del Islam las condiciones
de_las sociedades musulmanas fueron decayendo por varios factores. En
pnmer lugar, el mismo texto sagrado y los dichos del Profeta muestran
una cierta ambigüedad, incluso contradicciones, a pesar de la existencia
de los versículos abrogantes y abrogados que permiten diferentes lecturas
de las normas religiosas.
En segundo lugar, los sucesores del Profeta interpretaron la ley a
su ~anera para consolidar sus intereses políticos, con lo cual
?esVlrtuar~n la ese~cia del mensaje original. Las divergentes
mtei:1x~tac1ones mencionadas de las sentencias coránicas permitieron el
surgmuento de varias corrientes teológicas o jurídicas en el Islam, con
sus propias visiones de lo que debe ser la sharia.
.
En tercer lugar, la diseminación de la religión musulmana en
regiones con costu~bres distintas introdujo elementos nuevos, propios
~e las nuevas sooedades, y por ende interpretaciones diferentes. El
liderazgo de los Estados islámicos rurco (Ciller) o asiáticos (Pakistán,
Bangladesh, Indonesia) por mujeres es incomprensible para la
mentalidad árabe.

61

Harbi, Mohammed L'islamisme... , Op CiJ., p.141.

669

�Por otra parte, la misma decadencia del Islam, a p~ del _siglo
XIII, anquilosó a la dinámica región musulmana de los prun~r~ . siglos,
imponiendo valores conservadores fr~n_t~ a 1~ ape~a , u:uc1al. La
prohibición del mutazilismo con su v1:'1~n _raaonal e hist~nca de l~s
leye religiosas encerró a la sociedad 1slanuca en las comentes mas
oscurantistas opue tas a la idea de reflexión, tan pregonada por el
mismo Profeta.
Finalmente las crisis económicas políticas sociales y culturales
del mundo mu ulmán actual permitieron el surgimiento de una lectura
literal de la religión, simbolizada en las propuestas fundamenta.listas.

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                    <text>no precisamente econo011co, esto puede ser: establecer programas
permanentes de limpieza y deshierbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumbas. Convendría trazar y pavimentar los calles
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calles
fueran identificadas con nombres. Se sugiere además que la
administración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los espacios que quedan por utilizarse. Estamos
seguros que las sugerencias que aquí se establecen modificarán el estado
actual en el que se encuentra el panteón adquiriendo una presencia más

digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

�COMENTARIO AL TRATADO DE FILOSOFÍA
DERECHO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE 1

DEL

Prof. Dr. H.c. Heinrich Beck
Catedrático Emerito en Filosofía en la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg- Nemania

Para entender el horizonte espiritual y el formato intelectual de esa
"Filosofía del D erecho" expuesto en grande, se debe hacer
primeramente unas o bservaciones iniciales referente a la personalidad y
obra del autor en forma concentrada.
Agustín Basave Fernández del Valle es considerado como uno de
los representantes más significativos de la filosofía cristiana en la
actualidad; no solo en su patria México y en Latinoamérica, sino con un
efecto más amplio a nivel internacional; una filosofía cristiana la que bajo
la influencia inspiradora de la fe cristiana que sabe manejar de modo más
efectivo los métodos filosóficos que son capaces de darnos luz
señaladora a los problemas actuales, científicos y existenciales. Basave es
Dr. Jur. (en la Universidad Complutense en Madrid) y Dr. Phil. (en la
Universidad de Yucatán y el Ateneo Filosófico de México) y enseña
Metafísica, Antropología Filosófica, Teoría General del Estado y
1

Agustín Basave Fernández del Valle, Filosojia del Derecho. F1111da111e11/osy prqyecció11de lajilosojia

Jurídica Editorial Porrua, México, D.F. 2001, 965 páginas.

873

�Filosofía de Derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en
la Universidad Regiomontana, en donde, por mucho tiempo fue Rector.
Él fue organizador y Presidente del Segundo Congreso Mundial de la
Filosofía Cristiana en 1986 en Monterrey, uevo León, México y es
actualmente el Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía y de la
Sociedad Católica de Filosofía. Le fueron otorgados muchos doctorados
"honoris causa" en diferentes universidades y premios internacionales.
Sus publicaciones científicas que son numerosas y traducidas
diferentes idiomas abarcan, sobre todo, las áreas de la Antropología y de
la Metafísica, y también, por ejemplo, una interpretación del sentido
metafísico de la muerte2, de la Filosofía de la Historia y Cultura, de la
Teoría del Estado, de la Filosofía Política y una Filosofía del Derecho
Internacional. Para ello, con su amplia extensión de su punto de partida
filosófico, es característico una disputa abierta y constructiva tanto con
los espiritualmente cercanos como también con los de tendencia
filosófica contraria, así con José Vasconcelos, el gran metafísico
mexicano de la Estética al que le dedico recientemente una disertación el
filósofo mexicano Alejandro Ostos Á vila en Roma, así como con Miguel
de Unamuno, José Ortega y Gasett y Franz K.afka. Una buena
introducción y conjunto de las bases de su pensamiento, ofrece Basave
mismo en su obra Tratado de la Filosofía, Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvación (México, 1995)
En la Europa de habla Alemana se hizo conocer primeramente a
través de su libro Tres Filósofos Alemanes de nuestro Tiempo (Monterrey, Mex.
1977), la que presenta a Max Scheler, Martín Heidegger y Peter Wust,
desde el punto de vista de un latinoamericano cosmopolita, en especial
también, su ponencia muy discutida El Hombre y /o Humano, Hominización
y Humanización, en el Cuarto Coloquio Intercontinental para la
Antropología Insistencial Filosófica. Desarrollo de la Humanidad a través del
encuentro de Cultura Occidental y Orienta/ 1986, en la Universidad de
Bamberg3. Al mismo tiempo se debe mencionar aquí su ponencia
estimulante y llena de ideas Los Derechos Humanos, sus bases filosóficas y su
realiZficiÓn bqjo la consideración de México en el simposio Los Derechos Humanos
en el Dialogo Intercultural que se realizo bajo el patrocinio de la Academia

a

2
3

Véase Metafísica de la M11erte Madrid, 1965
Minutas de Congreso, 1988, Tomo l en la serie: E scrit11ras para la Triadica y 011todi11á111ica,

Frankfor

874

E urobpea de las Ciencias y las Artes en 1997, en la Universidad de
Bam erg.4
. Sobre esta ,base de la personalidad científica y de la obra
pu~licada de Agustm Basave Fernández del Valle sobresale ahora s
"Fzlo:of!ª del Derecho•: _con la cual completa de ci;rta manera, toda s~
c~e~tlvidad de pensam1ento. El libro se divide --después de un prólogo (6
pagma~) _- en tres partes, con ~n total de 21 capítulos. La primera parte
(30 p~ginas) comprende la mtroducción a la temática la segund
(apro~adamente 500 páginas) su desarrollo histórico y construcció;
(~proxunadamente 400 _páginas) del despliegue sistemático. El autor
cierra la obra c?n un registro ~fabético de autores citados (6 páginas).
.
~a pnmera parte mtroductoria resalta primeramente la
diferencia entre "ciencias Jurídicas" (en el sentid~ más estricto
l
palab~a) Y la Filosofía propia del Derecho: mientras aquella solam;nt;
descnbe los hechos ~mpíricos y las estructuras inmanentes y lógicas del
Derecho, pregu~ta esta por las razones últimas, es decir, el ser más
profundo Yel_ ongen ~el-Derecho (esto significa por su causa efficiens) total
Ypor su sentido y ob¡etivo máximo (por su causa fina/is). La plenitud de
los aspect~~ f problemas resultantes se muestra posteriormente a través
de_ u? .análisis de la dimensión jurídica del hombre. Así está en el
pnnc~pio de la :ilosofía del Derecho la elaboración del cuestionamiento
especifico filos~fico _Y en esto incluido, el primer concepto del ser del
Derecho, es decir, la idea inicial del Derecho.
La segu~da parte histórica no solamente intenta una Historia del
Derecho, ~s decir, de la Filosofía del Derecho, sino se esfuerza más allá
por una Filo_sofí~ del D_erech? e~ su alcance histórico. Se trata aquí, no
solo de la Histona de Filosofta, smo también de Filosofía de la Historia·
la forma de contemplar y la crítica son fmalmente filosóficas.
'
El . estudio histórico empieza con las ideas filosóficas
correspondientes y los pueblos orientales y de la antigüedad grecoroma?a, avanza de allí hacia la patrística y la escolástica medieval (en
espec1al Agus_:111
' d e Hi_pona'. Tomás de Aquino, Ockham) y sigue la
Es
cuela E~panola de Filosofía de Derecho, en especial en los siglos de
~ro (especialmente_ Francisco Suárez) y la filosofía jurídica y política en el
~glo ~e _la mode:ru?~d (Hob~es'. Rousseau, Leibniz, Locke, Kant, Hegel,
atenalismo Histonco y Dialectlco). Un último capítulo se elabora

1/

d

4Minutas de Congreso, 1998, Tomo 14, en la Serie "Escritos... "
875

�especialmente extenso (por más de 300 páginas) con las ~end~ncias
contemporáneas, como el Neokantismo, Historicismo y Soc1ologismo,
Positivismo y Pragmatismo, Estructuralismo y Existencialismo, la
Escuela de Fenomenología y los conceptos actuales del Derecho Natural.
Aquí también se muestra un especial conocimiento de los autores de
habla alemana (como Rudolf Stammler, Hans Kelsen, Gustav Radbruch,
Erich Fechner, Helmut Coing, Johannes Messner), sin dejar a un lado
otros espacios culturales.
Con todas las atenciones para detalles y diferencias posiciónales,
el interés de Basave se dirige a las interconexiones de sentidos del
"material" de las posiciones individuales representadas de hecho. Busca
realizar, al mismo tiempo, los grandes movimientos históricos de la "Idea
del Derecho". En vista de que quizás algunas ideas del procedimiento de
filosofía de la historia de Hegel, sobresale el hecho de que con Basave no
solamente no se hipostatiza la "idea del Derecho" en un "Espíritu
Absoluto" y en contraposición a ello se degradan las diferentes
posiciones, no a puros soportes de función de una autorrealización en la
historia. Basave representa más bien un personalismo filosijico, en donde los
sujetos de la historia no son ideas generales sino personas responsables
de si mismo e individuales, las que se encuentran bajo el cuidado
existencial de Dios. La "dialéctica" si así se quiere, es con Basave, no un
principio ontológico histórico, sino un principio de metodología de
conocimiento. Ya que la parte de un "prediseño filosófico"
(relativamente vació y formulado como pregunta a un problema) de la
idea del D erecho (en la parte introductoria) suscita la observación y su
equipamiento concreto con sus formas de realización, las que en p~rte
corresponden al sentido, pero también en parte no y parecen necesitar
critica (en la segunda parte histórica) a fin de comunicarlo y presentarlo;
para llegar al objeto propuesto. Con todo el cuidado para detalles y
diversificaciones posiciónales, el interés de Basave se dirige realmente a
los conjuntos de sentido que se sobreponen uno al otro, del "material"
de las posiciones representadas de facto y busca elaborar las grandes
"formas de movimiento" históricas. En vista de que quizás algunos
principios del proceder de filosofía histórica de Hegel se une a una
comprensión de Derecho completa y filosófica (en la parte tres, la
sistemática).
La parte sistemática comienza con la contemplación de la
relación de Derecho y Cultura. Determina primeramente en forma
876

filosófica la idea de la cultura y pregunta después por la interacción entre
el D erecho y la Cultura. El primer capítulo desemboca entonces en una
mención de la relación de "verdad y tolerancia", como debe ser adecuado
entre "el ser y la idea de la cultura".
Est~ secuencia de aspectos de problemas nos da ya un ejemplo
representativo para la profundidad y sistemática filosófica de la
observación aquí presente. Continua con la determinación de la
"especifidad del carácter normativo del orden jurídico a través de la
comparación con otros ordenes normativas dentro de la cultura, como
las formas de trato social, usos y costumbres, la dimensión ética, las ideas
morales de facto o las reglas del contrato social".
Con ello se da el motivo para una reflexión subsiguiente sobre la
me~odo~ogía jurídica, es decir, sobre la forma especifica jurídica de la
ra~1onalidad (deducción y analogía) según una lógica inmanente por si
nusma al D erecho. Aquí se discuten diferentes conceptos y escuelas
contemporáneos.
Prosigue con una "Fenomenología y Ontología del D erecho" en
donde se presenta y fundamenta la posición propia del autor, es decir,
una teoría onto-axiologica de la normatividad. Toma decididamente
referencia a la categoría de la "habencia" con lo que Basave se dirige al
aspecto fundamental ontológico del "hecho", es decir, con las
circunstancias del ser "dado" en presencia situacional. Este hecho se
expresa con la frase: lo que es ser existe. Con eso no se refiere
primeramente al ser, "a mi", sino más bien "a el" o "a si mismo", y eso
es la condición de qve el a mi puede presentarse. Pero si "el ser como
tal" no significa nada mas que "el hecho" entonces se abre la visión
filosófica sobre una razón divina apuntada y referida al "ser como tal".
Así llega Basave a una ontología teocéntrica del amor, la que es
tota~ente básica para el concepto de la "normatividad jurídica". El ser y
la vida es un don de amor, la que está por delante y se basa y lo califica
desde el interior de todas las exigencias del Derecho sobre el
~antenimiento y desarrollo de la vida, que se refieren a "libertad",
1~aldad", y "hermandad". El siguiente capítulo abre, en el final, "La
Dunensión Jurídica del ser humano como fundamento del D erecho" y
fundamenta así una antropología integral y jurídica. Se puede decir que
en esos dos capítulos se expresa el núcleo especulativo de la Filosofía de
Derecho de Basave.

877

�A partir de esta base se dirigen los otros capítulos, otra vez a
cuestiones concretas; ciertamente primero la relación de la fuente
ontológica (propiamente la causa effidens) del Derecho y los orígenes
históricos de su constrUcción e integración. De ahí resulta una búsqueda
de una hermenéutica jurídica contemporánea, la que considera por un
lado la comprensión actual y predominante de la hermenéutica (como la
pura técnica de la aplicación de leyes) pero por otro lado se dirige a una
comprensión profunda del sentido y una evidencia ontológica. Así, no se
queda _pegada a un nivel positivista-pragmático, sino puede emplear
tambiéI) la inteligencia técnica según la medida de la sabiduría filosófica.
Antes dirige Basave la vista a metas y valores concretos del
Derecho como justicia, seguridad y bienestar de la comunidad y la lucha
por esos objetivos. Continua, una reflexión sobre "derechos,
obligaciones y relaciones jurídicas" y otra sobre el fundamento del ser del
Derecho Natural en su relación con el Derecho positivo, así como las
bases filosóficas del Derecho humano. Aquí se hace la pregunta por una
calificación de los derechos (según puntos de vista civil, político,
económico, social y cultural) y su desarrollo histórico se incluye en esa
observación, así como la declaración universal de los derechos humanos

Alguien podría decir que el mane· d
ya no se puede resumtr·
.
.
¡o e estos temas en el método
Y sistematizar , p
de comple¡·os tema't1.
dmas. ero con las repeticiones
frecuentes
. d 1
cos ca a vez e die
vista e a observación y d 1 . '
s ierente el punto de
.d
e as Jnterconexi
vane ad de los inicios y con ell 1 fi
ones y precisamente por la
se hace más viva la participaciónoy { ormfla ~lara del discurso se facilita y
A ,
d
as re exiones
s1 pue e ser esta visión filo , fi
.
se obtuvo de un eruiquecuru··ent . so tea ~na ayuda considerable que
· ·
o Jntercamb bl
'
cnstJana, para el reconocimiento d
d ia e con perspectivas de fe
confrontación práctica en las tarea e :di~r acles, como también para la
s cot1 anas.
Anuario de Filosofía de Salzb
XLVI-XLVII/2001-2002
urgo
por.. A nsgar Paus, Theodor W K
pPublicado
.
ublicado en Salzburg und M"uneh en
. ohler, Heinrich Se h llli.dinger,

y el reto por el sufrimiento y la muerte.
Tras la profundización de una visión filosófica a una realidad
concreta e histórica, se presenta la pregunta por el fundamento y el ser
de un Derecho Internacional. El autor lo ve radicado en la dimensión
jurídica-ecuménica del ser humano que debe revelarse en la politosofía

del orden internacional.
Los esfuerzos por una penetración de Filosofía del Derecho en la
vida, se harán aun más concretos cuando ahora, en un siguiente capítulo
se dirigen sobre el Derecho en ejercicio, es decir, a la estructura básica y
la determinación del sentido de la abogacía, de la judicatura y el
notariado. El final de la tercera parte sistemática de la obra completa,
forma un capítulo extenso sobre la Filosofía del Derecho y la Filosofía
de la Política.
De nuestra presentación resumida se remarcaron dos cosas: se

trata de un esfuer-{o impresionante de abarcar una cantidad eno1me de material
concreto en una forwa filosófica profunda y fa obra posee una enonne actualidad, ya
que hace preguntas y descubre relaciones que son de importanda central para la
existencia humana, pero que casi no son tratados de esta manera en obras
contemporáneas.
879
878

�Apuntes para la historia de Lampazos de Naranjo,
Nuevo León UANL, Patronato de Lampazos,
Imprenta Universitaria, Noviembre 2003
2 Volúmenes 375 y 363; 52 páginas, 27 cm.

Profr. Israel Cavazos Garza
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de uevo León

Lampazos ha sido un municipio afortunado, en cuanto fue el primero en
Nuevo León, en contar con un libro sobre su pasado. Fue el poeta e
historiador Leopoldo Naranjo quien en 1934 -hace ya setenta añospúblico su libro: Lampazos, sus hombres, su tiempo, sus obras del cual hay una
nueva edición hecha en 1998.
A 48 años de distancia de la publicación de 1934, nuestro
recordado amigo don Ernesto Zertuche, dio a la estampa en 1982 su
obra: Lampazos, mi hidalga tierra.
Luego han aparecido buenos libros sobre historia de la minería
de ese municipio, debido a la pluma de Mario Treviño, así como
numerosos trabajos de carácter biográfico referidos a notables personajes
lampacences, Santiago Vidaurri, Pablo González , Antonio I. Villarreal,
etc.
La presentación de un libro no cabe duda que se traduce en
motivo de fiesta. Comentamos hoy la obra titulada Apuntes para la historia
881

�de Lampazos de Nara'!)o, Nuevo León, de Leticia Martínez Cárdenas, Jesús
Ávila Ávila César Morado Macías y Héctor Treviño Villarreal.
Est~ publicación tiene su antecedente en 1991. Don Francisco
Zertuche en su calidad presidente del Patronato de Lampazos,
encomendó a estos mismos cuatro investigadores la redacción de un
texto de historia. Este encargo coincidió con el que les hizo también de
rescatar el Archivo Municipal de Lampazos.
Cumplida esta última tarea, se cumplió también con la de
entregar un amplio estudio sobre ~l . , p~sa~o lampac~nse.
Lamentablemente, de este solo se hizo una edioon limitada con el titulo
de Historia de Lampazos del ara'!)o en marco de la inauguración del
Museo de Lampazos en 1994 del voluminoso libro de 874 páginas anda
por alli unos cuantos ejemplares.
. .,
Se hizo necesario por lo tanto esta nueva edic10n, notablemente
depurada que ahora bajo los auspicios de la Universidad Autónoma de
uevo León y del mismo Patronato de Lampazos aparece en dos
volúmenes, el primero de 275 p., el segundo de 363 más 52 del índice
onomástico sin numerar, en formato de 27 cm.
Trae el libro la presentación escrita por don Francisco Zertuche,
promotor principal de la eclición, quien subraya el hecho de co?tener
sucesos no conocidos hasta ahora, así como el carácter geopolítico de
Lampazos, también novedoso.
Viene luego una introducción sobre la historiografía lampacense
y la nota introductoria escrita por César Morado, uno de los autores._
Ya en el texto general del libro, se empieza con el primer
apartado: Entre Cat11Janes y la Iguana 1698-1810 redactado por Héctor
Jaime Treviño Villarreal.
Se ocupa en primer término de describir el meclio geográfico,
teórico y humano, para darnos luego pormenores de los orígenes de_ la
misión y de la obra evangelizadora de los religiosos franciscanos. Analiza
luego las visitas de los gobernadores Vidal de Lorca en 1775 y Manuel de
Bahamonde de 1788.
Al referirse a los últimos años del siglo XVIII, describe las
actividades de Juan Ignacio Ramón y al acercarse el XIX, los estragos de
la inundación de 1802.
En las poco más de 120 páginas de este apartado se registran
sucesos aislados que explican el título de Apuntes de la obra.

882

Un segundo apartado se titula Entre la insumcción y el desefío 18101820 y lo escribe Jesús Ávila Ávila.
Aborda, como el subtitulo lo inclica, y lo acontecido en
Lampazos en la lucha por la Independencia. La participación de Juan
Ignacio Ramón, su correspondencia y su encuentro con Mariano
Jiménez. Nos llaman la atención las páginas dedicadas al presbítero José
Cipriano de la Garza, capellán castrense de las fuerzas realistas y las
aventuras de éste en las campañas desde Lampazos hasta la frontera de la
Luisiana.
Se desprende del texto que había en Lampazos muchos
simpatizadores de la causa insurgente, que acosaban a Zuazua.y a otros
peninsulares.
Sucesos de la vida cliaria y noticias de carácter diverso, salpican el
contenido de este importante apartado. Entre éstos destacan los ataques
de los indios, a partir de 1813 y el papel desempeñado por los alcaldes.
De gran interés son los Anexos. En particular las listas de soldados, las
proclamas insurgentes y especialmente el padrón y el censo de 1819. El
primero con nombres de las calles, tales como la calle Real, la de la
Estafeta, la del Sabino, la de la Ciénega, etc. Documento de gran interés
para los estudiosos de la genealogía.
Con este capitulo de poco más de 120 páginas se cierra el tomo l.
El volumen II se abre con el rubro Los vecinos lampacenses, de
súbditos a ci11dadanos 1821-1867 escrito por la historiadora Bárbara Leticia
Martínez Cárdenas y comprende 84 páginas.
Narra lo sucedido desde la consumación de la Independencia
hasta la restauración de la República. D escribe los estragos de la
epidemia del cólera grande, de 1833; los sucesos de la época del
federalismo; Los de la guerra con Estados Unidos y sobre todo los de
Ayutla y la Reforma, en los que destaca la figura de Santiago Vidaurri;
personaje tan estudiado por la autora.
El apartado concluye con lo acontecido en Lampazos durante la
intervención francesa, tiempo en el que surge la participación de
Francisco Naranjo. Un padrón de 1846 y una nómina de la Guardia
Nacional de 1852, complementan esta sección.
Un cuarto apartado de este libro lleva por título: La época de oro de
Lampazos... 1868-1910 y lo escribe el historiador César Morado Macías.
Lo integran poco más de 120 páginas.
883

�El texto justifica el calificativo de "Época de oro", Lampazos
vive entonces un florecimiento notable. En primer lugar el auge de la
minería; del plomo en la Iguana, del hierro en Golondrinas. Es
impresionante el estudio sobre los fondos mineros, sobre las empresas y
los empresarios y sobre los mineros lampacenses.
De no menor importancia son los aspectos de la ganadería y la
agricultura. Este último descrito al referirse a las haciendas existentes en
el municipio.
Otro aspecto elocuente es el de la educación al relatar lo
referente a las escuelas y colegios y el de la cultura que se deja entrever
en el periódico El Lampacense, del cual hace el autor un resumen de
noviembre de 1891 a noviembre de 1892.
De gran trascendencia fue el impacto de la llegada del ferrocarril,
en 1882 que comunicó a Lampazos con el resto del país y con los
Estados Unidos.
En este apartado, como en los dos anteriores abundan las
referencias a los asaltos de los indios. Lampazos, como tierra de frontera
los sufrió constantemente. Morado Macias los analiza, hasta el informe
realizado por la Comisión Pesquisidora en 1870.
Habría que continuarlos hasta bien entrada la década de 1880. Yo
conocí en Bustamante en 1950 a una anciana que recordaba haber visto
en 1885, en su niñez, entrar los indios a su pueblo en caballos que
parecían sin jinete, pero era porque los indos venían a horcajadas con el
cuerpo hacia debajo de vientre del caballo.

Con esto concluyen los textos de l
contiene otros apartados del VI al VIII dos cuatro autores. Pero la obra
la nómina de los alcaldes de 1752 al 2003 estacando uno que co1:1prende
de lampacenses ilustres que ocup d l y ~~o con 58 breves biografías
Al final d
'd
~ e as pagrnas 315 a la 357.
e ca a tomo vienen 1 , di
facilitan la localización inmediata de ·cual o_s m ces ~nomás~cos, que
el texto.
qwer persona¡e menc10nado en
Cada colaboración esta apo ad
página y al final d
d
y a por numerosas notas al pie de
y bibliografías. e ca a apartado vienen las referencias de documentales
En cuanto a los autores
h 1 d .
profesionales. Leticia Martínez C' d,
ueliga _ecu que todos son
•
ar enas es cenc1ad
hi · ·
. TreVln
·- ª en
Uruversidad Iberoamericana·, He'ctor Jaime
J , St_?na
Avil por
, la
son licenciados en historia por la U .
'd d A , o y esus
a Avila
y César Morado Macías, además ~:er¡~ ~ u_tonoma de ~uevo León
nuestra Universidad, tl·ene el doctorado en hist
~enciatura
en Filosofía
·
. por
1 U .
Guadala¡· ara. Todos adem , .
_
ona por a ruvers1dad de
,
as tienen anos en
documentación histórica y s
d
constante contacto con
.,
~n autores e numerosos traba· os.
.
Su aportac1on a la historio afia de N
, J
libro es sumamente valiosa p
11 gr
uevo Leon, en este nuevo
. ·. or e o, nuestra más cordial enhorabuen
d N Nuestr? reconoc1m1ento también para la Universidad A t, a.
e uevo Leon por el patrocinio de la edi . ,
,
u onoma
Francisco Zertuche el Dr D E b'
c1on, as1 como para don
,
,
· on use 10 Gonzál Q ·
Jesus !ruegas, del Patronato de Lam az
ez . wr~ga y el maestro
hecho posible la p· bli . , d
p
os, cuya valiosa rntervención ha
u cac10n e este libro.

En el siguiente y último apartado vuelve la part1c1pac1on del
historiador Jesús Ávila Ávila. El tema Lampazos en fa Revolución 1911-

1920.

Si Lampazos tuvo intervención relevante durante la Revolución
de Ayutla y en la Guerra de Reforma, ahora ha de ser más notable sin su
actuación.
El autor ofrece un panorama general de lo sucedido en el Estado,
para dar cuenta de los clubes liberales antirreleccionistas surgidos en el
municipio y las acciones de armas que tuvieron lugar allí, por ser punto
estratégico para uno y otro bandos.
En estilo claro, ameno y preciso intercala con breyedad sucesos
políticos, estadísticas, casos curiosos y actividades de los alcaldes. Al final
una buena cronología de 1910.
884

885

�RECONCILIAR LA SOMBRA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Universidad Autónoma de Nuevo León.

"La poesía cae sobre todos los hombres, en un
momento dado o para todo el tiempo, como tm
ala de estaño que les abre los qjos y el corazón
para la luz de la vida".
Jaime Sabines

Queda prohibido sentarse en el filo de la tarde / con el alma contenida, /
dice uno de los textos que conforman el poemario Reconciliar la sombra,
del jaliciense Javier Verea (Editorial Ágata, México, 2002). Sus
"Prohibiciones inminentes" son un desafío a enfrentar la lectura y
prolongarla desde el placer del contacto poético a lo ensayístico. Situarse
en el lugar del lector es instalarse en el lugar de la inocencia y, a la vez,
apelar por un conocimiento. Difícil alternativa: leer por el simple deleite
y pretender saber. Sin embargo, son los dos requisitos para penetrar en la
poesía.
Señala Octavio Paz que "La poesía es conocimiento, salvación,
poder, abandono" 1• Y que la actividad poética es una operación capaz de
salvar el mundo, ese mundo que revela y recrea.
Para Gabriel Zaid2, así como el poeta carga sus textos de todas
sus vivencias personales e históricas y las estampa sobre la historia
1

Octavio Paz: El arcoy la lira.

p. 9.

887

�literaria y la altera, el trabajo del lector es descargar el texto en sus
distintos niveles y entrar en él con su propia carga personal e histórica.
"La poes1a
' no es nunca tan una como cuando se d.1vers1ºfiica" .3
Por su pluralidad, Reconciliar la sombra es un poemario susceptible a varias
lecturas; por supuesto, nuestro acercamiento no agota, ni mucho menos,
su estudio. Destacan en todo el texto las variaciones sobre el tema
principal: la vida y el misterio de lo femenino.
Es un libro donde la soledad y el silencio se comprometen en
amante confabulación y de ese vínculo nacen las palabras. En "Mujer
soledad" señala: "Y así/ sabe del amor más que el amorosoy la nostalgia. / Sabe
de la vida en que guarda / su ropa y s11s esptjos. / Es jeliz en su destienYJ. /
Destie,ro 11ngiiento de alma en v11elo. / Pulc,itud de los silencios. / Último espasmo.
Es ese ir-hacia-sí-mismo del que Rilke4 habla. Ese amar la soledad,
soportar el dolor que ésta ocasiona y que el son de su queja sea bello.
La lectura poética es todo un misterio. De pronto el poema
irrumpe e ilumina una parte de la realidad: precisamente aquella que
había permanecido oscura, o mejor aún: oculta delante de nuestros
sentidos. Uno de los motivos recurrentes del poeta es la constante
invocación a sus fantasmas. Desde la dedicatoria y a lo largo de todo el
poemario los llama en diferentes tonos. "Claroscuro" dice: Hqy ptYJclamo a
mis fantasmas / la paz de saberme acotnpañado. / Fest(!jo a los ángeles / la cercanía
de sus cálidos st1spiros. Al mismo tiempo, desentierra la pasión por los
claroscuros: los recuerdos ocultos en el jardín de la infancia y los que la
mujer muerte transporta por las plazas.
¿Y qué es el mundo de los sueños para el poeta? Alguna vez
Borges dijo que las palabras eran como juguetes mágicos para él. Las
cambiaba de lugar para ensayar toda clase de formas. De manera similar,
Verea atrapa las palabras, las moldea y las contextualiza con singular
perspicacia. Invoca los sueños infantiles y los cubre de tranquilidad. En
"Mujer paz" apunta que la noche: Viene de repente / c11ando llama la campana
de los niños / ajugar el primer s11e1io noctt1mo. Pero la "Mujer muerte" Llora
por sus sueños inconclusos / y sus armas grandes que no pueden transgredir / fltgos
verdaderos. La "Mujer vida" es salir del su~ño, es mar abierto, es lágrimas,
es rincón húmedo. La "Mujer miedo" es aquella a quienes miran los
hombres en sus sueños. La "Mujer fuego" Sabe, en elfondo de sus sueños, /
2

Gabriel Zaid: Leerpoesía
Bachelard: La poética de la e11so1iació11. p. 47
4 Rainer M. Rilke: Cartas a 1mJOt'l!II poeta

•

que su dolor es más grande que la vida: Es una mirada especial sobre la
realidad -en la cual se incluye el sueño- que produce un efecto singular
en quien recibe el poema.
¿Quién no está en la cárcel en sus horas de melancolía?, subraya
Bachelard en su Poética de la ensoñaciórl. Esta melancolía que también
aparece como motivo recurrente en el poemario. En "Buscar las horas",
el poeta dice que la vida se hace corta cuando campea la incertidumbre; y
La vida se alarga / cuando el día es tan grande / que se acaba la nostalgia. En el
texto llamado "Silencios" escribe: En estas horas que despiertan / sin motivo
aparente / y pisan fuerte la nostalgia.
En este texto, el autor penetra -desde muy diversos ángulos- en
el mundo fantasmal y sigiloso del ocultamiento. Para él, la "Mujer
sombra" Es qjena a las historias porque gira / en el eje de sus largos fantasmas.
La "Mujer arlequín" Toma café con sus amigas/ y aflora sutilmente su ubic11idad
/ al ritmo de las sombras y los vientos. El poeta busca la luz para estallar en
silencios y crepúsculos. La suya es una claridad que irrumpe en las
oscuridades, una especial iluminación en ese viaje por la nostalgia, en
busca de los fantasmas.
En todo su texto están vertidas diversas preocupaciones de
índole existencial, que son constante objeto de su debate lírico: aborda
con pasión el binomio vida-muerte. Su poema "Vida" termina diciendo:
Pero no me dtjes ir, / vida, / sin morderme el corazón. El epígrafe de este texto
proviene de otro titulado "Mujer muerte": Con sonrisa recuerda / a cada
quien s11 historia ptYJfunda. Vida y muerte se conjugan de diversas maneras a
lo largo del poemario: la "Mujer esperanza" roza el espectro de la muerte
y abre los sentidos con ese dolor desconocido que madura los colores y
crea sutilmente la locura; la "Mujer fuego" reconoce su dolor como más
grande que la vida y embiste y engendra el mundo de futuros muertos.
Sobre el miedo dice que el más terrible, el más profundo es el que se
experimenta ante la vida, que es un abismo enfrentar siempre el día
siguiente, que el miedo del destino y de los errores está siempre latente.
El tiempo es otro motivo de sus reflexiones: la "Mujer
renacimiento" sabe que el tiempo le es ajeno y que el destino es quien
determina su vida-muerte; mientras que la "Mujer vida" retoma las
pausas del tiempo para no dejar cabos sueltos en esos días que pasan
sobre, entre, hacia y desde nosotros. Ese tiempo tan pesado que duele
hasta los huesos y en el que vivimos todos, hasta la "Mujer hielo". Pero

3 Gascón

888

5 Gascón

Bachelard: Op. Cit, p. 22

889

�la dueña innegable del tiempo es, para este poeta, la "Mujer nostalgia", a
quien hay que entregarse para existir doblemente. Ese duelo constante
con el tiempo es otra de las temáticas centrales del poemario.
Los recuerdos, la ternura, la libertad, las horas, la lluvia... la
poliforúa de sentidos que nos ofrece el poeta hace que despierten los
sentidos del lector. Sus poemas son escritos con pasión, con entrega, lo
que motiva la recreación permanente entre el lector y el escritor.
Al terminar de leer una obra literaria ya no somos exactamente
los mismos que cuando la iniciamos. Se abren otras puertas y el placer de
la lectura nos hace conocer otras dimensiones, como diría Huxley.
Es un gozo leer cómo el poeta navega en sus soledades; cómo se
sumerge en aguas de silencio y cruza océanos; cómo se enfrenta a las
sirenas-fantasmas, reflexiona en torno a cada una y crea un universo
paralelo: es, por un lado, su concepción sobre la mujer -en sus sueños y
ensueños poéticos la acerca, la observa, describe-; por otro, su
aproximarse a la vida en sus diversas manifestaciones: ¿Qué es el
desierto?, ¿y la soledad?, ¿y los fantasmas?, ¿y los sueños?, ¿y la paz?
Es en ese universo paralelo donde se apoya la trama poética y en
él Verea deja testimonio de sus nostalgias y sueños. Podríamos llamarle
poema unitario, aunque cada fragmento tenga su valor propio.
Aunque el poeta no nos da lecciones de filosofía, su texto está
saturado de humanismo. Abre la puerta a las luchas de los hombres, a las
batallas del espíritu y al enigma humano.
Su vínculo amoroso entre poesía y filosofía nos remite de nuevo
a Gastón Bachelard, al constatar que "La poesía es uno de los destinos
de la palabra".6 En su "Mujer distancia" nos dice: Abre el tiempo en abanicos
insospechados / y presenta su rostro / que bifurca la ideay la palabra. / El silencio
es tortura de caminos. El poeta impulsa al mundo a convertirse, más allá de
un mundo de la mirada, en un mundo de la palabra. Recordando a
Sartre, podríamos decir que sus palabras están, irremisiblemente,
condenadas a la libertad.
En un texto en el que se aprecia un trabajo largo y cuidadoso, de
precisión y detalle en todos sus aspectos, el autor nos hace ver de nuevo
el mundo y nos lo revela, y nos lo reintegra como vivencia propia. El
poeta no se detiene en la periferia: penetra en lo hondo de la mujer y de
la vida toda; dice cosas reales, humanas. Ése es uno de los aspectos más
importantes de su poesía.
0

Opinaba Jaime Sabines que la palabra sólo es un medio, un
puente que tendemos entre una persona y otra. Leer Reconciliar la sombra
significó descubrir un universo poético donde se concilian - y
reconcilian- los sueños, los silencios, las ausencias, las nostalgias ... en fin,
los fantasmas invocados en la dedicatoria. Este sentido de la vida que
irrumpe desde los primeros versos, se mueve entre los poemas y se
desplaza a lo largo de todo el texto; es un doble recorrido de caminos
paralelos. Verea nos hace pensar que la escritura - y la lectura- de la
poesía es una de las formas más duraderas de la felicidad.

Bibliografía
BACHELARD, Gastón: La poética de la ensonaczon. Fondo de Cultura
Económica (Breviarios, 330). Traducción de Ida Vitale. México, Tercera
reimpresión, 1998.
MANSOUR, Mónica: Uno es el poeta. Jaime Sabines y sus críticos. Secretaría de
Educación Pública. México, 1988.
PAZ, Octavio: El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica (Lengu¡¡. y
Estudios Literarios). México, Tercera edición, 1972.
RILKE, Rainer M: Cartas a rm joven poeta. Obra poética. Versión de Elena Cortada
de la Rosa (Colección Cultura). Barcelona, Edicocomunicación, 1999.
ZAID Gabriel, Leer poesía. Fondo de Cultura Económica (Colección Popular,
358). México, 1987.

Gastón Bachelard: Op. Cit. p. 12

890

891

�DOS POETAS EN PERSPECTIVA
VICENTE HUIDOBRO
Altazor (Viaje en paracaídas)
Mtro. Abel Garza Martínez
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Así como Friederich Nietzsche parodia el estilo bíblico en Así habló
Zarathustra Vicente Huidobro hace lo propio en Aftazor (1925-1931),
donde comienza por referirnos su genealogía (" ad a los treinta y tres
años, el día de la muerte de Cristo ..."; "Mi padre era ciego y sus manos
más admirables que la noche"; "Mi madre hablaba como la aurora y
como los dirigibles que van a caer"), ironiza veladamente sobre el
panteísmo cósmico en la poesía de Walt Whitman al enunciar que
Altazor es "aquel que todo lo ha visto, que conoce todos los secretos sin
ser Walt Whitman ...".
Huidobro-Altazor asegura que su paracaídas "es la única rosa
delicada de la atmósfera". El poema inicia propiamente en el canto
primero en el que se manifiesta cierto fatalismo ("Altazor / Encerrado
en la jaula de su destino") y el nihilismo de la época ("Abrí los ojos en el
siglo / En que moría el cristianismo").
A lo largo de los siete cantos nos traslada de un orden poético
preciso a un caos lingüístico, reflejo del caos mayor que es el universo.
La caída de un ángel salvaje desde el cielo del lenguaje (ese cielo "alto y
azul") es amortiguada por un paracaídas de metáforas e imágenes
poéticas, que durante el descenso al suelo onomatopéyico y musical,
incluso a la desarticulación de la palabra, permite reconocer el credo
poético de Huidobro (recuérdese su célebre consigna: "crear un poema
como la naturaleza crea un árbol").
893

�Con versos contundentes Huidobro señala sus objetivos, por
ejemplo en ese que dice "Canta el caos al caos que tiene pecho de
hombre", la lucha con el orden parece inútil en un mundo donde lo que
más fácilmente prevalece es el desorden; en todos los niveles
existenciales, pero en especial en los sentimientos y las pasiones
humanas.
En el canto segundo destaca la repetición de un verso como
recurso rítmico y solemne: "Silencio la tierra va a dar a luz un árbol"
mismo que otorga un sentido trascendental al cerrarse el canto con este
verso que no desmerece en nada:
Se oye elpulso del 111undo como 1111nca pálido
L:, tie,m acaba de alumbrar 1m árbol

Lo que pudiera leerse también como "Silencio, Huidobro va a
dar a luz un poema" y al final "Huidobro acaba de alumbrar un poema",
lo que me parece una lectura incorrecta. Lo mejor es leer_ el verso tal ~
como Huidobro lo ofrece y no andar buscando palimpsestos, ru
alusiones excesivamente directas a su poética creacionista.
Empero, ¿quién es este Altazor? ¿un personaje mítico, mágico o
religioso? ¿es el Yo-poético de Huidobro, su alter ego? Lo correcto sería
responder que es todo eso y más. Altazor se autodefine como mago y
antipoeta, contra el exceso de retoricismo y la inautenticidad de ciertos
poetas; cuando habla de sí mismo lo hace en tercera persona: "Altazor
desconfía de las palabras".
René de Costa I señala que la voz poética de Huidobro, la voz del
hablante, va cambiando, va saltando entre lo profético y lo burlesco,
entonces cita:
Soy bárba,v tal vez .. .]
Bárbaro limpio de mtinasy caminos marcados
No acepto vuestras sillas de rutinasy caminos 1JJarcados
Soy el ángel sali1qje que cqyó 1ma ,na,lana
En vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Antipoeta
Culto
Antimlto

1 Huidobro,

Vicente. Antología de Poesía)' Poético. ALianza Editorial. pp.159-160.

894

Vemos pues que este poeta-antipoeta no le teme a las
contradicciones, pues ahí está lo profundo de la cruzada por la verdadera
poesía: hay que atacar a la misma poesía. Este es un motivo generatriz,
como situación que engendra.
Altazor es un poemario marcado por imágenes de lo aéreo ("el
alto azor", esa gran ave de rapiña diurna). Los cielos permiten movilidad
y aventura. Por su parte el viaje en paracaídas simboliza la condición
humana moderna, el drama de la existencia humana y quizá la caída es
sinónimo de degradación, o de modo diferente es un descenso a la
realidad, una invitación a poner los pies sobre la tierra luego de haber
visto, privilegiadamente, desde arriba.
En cuanto al estilo de Huidobro, al fin y al cabo vanguardista,
vemos que se caracteriza por ausencia de puntuación, tipografías en
blancos y espacios, creación o invención de palabras hfbridas (v. QT.
"
"
' "y"espaverso").
b
urupac10
En un apartado juega con las comparaciones abusando de la
palabra "como" para concatenar una con otra, generando una tensión
inusitada. En el canto quinto resulta llamativo, e imborrable de la
memoria, la combinación de la palabra "molino" con casi doscientos
vocablos -complemento terminados en "-ento", para que rin1e con la
palabra "viento".
Finalmente en el canto séptimo las palabras ya no se distinguen,
sólo queda una especie de murmullo musical "Tralalí tralalá..." que es
apenas como una reverberación poética, no obstante con anticipación se
nos advirtió que:

A ltazor desconfía de las palabras
Desconfía del ardid ceremonioso
Y de la poesía
Trampas
CÉSAR VALLEJO
Trilce: ¿triste y dulce?

Tti/ce, al parecer fusión de las palabras " triste" y "dulce", es le
título del poemario de César Vallejo. Aparecida en 1922, ésta obra es de
capital importancia para la lengua española; según Roberto Fernández
Retamar esa importancia es análoga a la de La tierra baldía de T.S. Eliot
en relación a la lengua inglesa, o bien lo que el surrealismo a la lengua
francesa.
895

�Tri/ce puede ser considerado en su totalidad como un poema
extenso, o bien puede leerse como una colección de setenta y siete
poemas, en los que lo mismo se subliman que desenmascaran temas
como la infancia, la familia, el presidio, el hambre, el amor, la vida
cotidiana, el dolor, etcétera.
La visión de Vallejo no por ser poética es menos lúcida. Su
percepción es aguda para la emotividad, lo interno, así como para lo
social, lo externo, aun cuando apenas lo insinúe o de una leve pincelada,
produce una sensación de contundencia, de tocar el punto álgido.
Algunos críticos, señala Fernández Retamar, han evaluado que
Vallejo liquidó sus cuentas con el modernismo en Los heraldos negros y que
ya en Tri/ce su estilo y sus recursos son diferentes, constituyendo una de
las más altas expresiones de las vanguardias en Hispanoamérica.
Vallejo juega con la ortografía de ciertas palabras (por ejemplo
escribe alguna palabra con "b" y luego con ''v''), en ocasiones intercala
mayúsculas entre minúsculas, o escribe alguna palabra verticalmente, o
nos ofrece algún verso escrito al revés, es decir de derecha a izquierda:

Oh mudo estruendo
¡Odumodnel(rtse!
En lo personal, sin afán crítico ni objetivo, me gusta mucho el
poema XIII, pues trasluce un vitalismo pensante, un biologicismo
entendido en sus consecuencias psíquicas, donde Vallejo establece una
ecuación que traza el camino del sexo que degenera en seso (más que un
juego fonético de palabras pareciera una ley evolutiva del impulso o
instinto a la formalización del pensamiento, apenas un artilugio de esta
especie animal para subsistir. Sin embargo en Vallejo hay una cierta
envidia hacia el bruto que sacia sus instintos donde sea y como sea).
La relación de conceptos en este poema es por demás interesante
y sintomática: sexo y sombra, muerte y dios, conciencia y escándalo.
Para rayar en el misticismo con ese oxímoron de "estruendo mudo". De
la animalidad a la inteligencia, de la inteligencia a lo incomunicable, se
debate el poeta peruano. En el XIV expresa su incredulidad ante el
malfuncionamiento de todo:

Y es que su lucidez le hace ver que no hay conexión posible ni
orden alguno y lo que predomina es lo incomprensible o el desorden,
por eso magnifica al absurdo en LXXIII:

Absurdo, solo ttÍ eres p11ro.
Absurdo, este exceso sólo ante ti se
suda de dorado placer
Aun más contundente es en, y debería transcribirlo
completamente pero me limitaré a indicarlo, LXXV que inicia y cierra
con el verso "Estáis muertos", hermosa diatriba poética contra los
muertos en vida, los vivos muertos. ¿Es acaso este un ataque de Vallejo
al hombre inauténtico? Me parece que sí, pero no sólo contra el
inauténtico sino también contra el inconsciente, y más cruel contra el que
no sueña ni tiene fantasía, ni imaginación, pues para Vallejo "la vida está
en el espejo" y en el original está la muerte.
Sólo la proyección y el reflejo del arte hacen la verdadera vida; lo
demás es materialidad vulgar, el original, que es el rostro joven de la
muerte; muerte de los sentidos y la percepción, muerte definitiva y
animal.
Vallejo cierra Tri/ce con la imagen extraña de recoger perlas del
cielo, graniza pues, y la lluvia es amenazadora y esperanza, es la
tempestad. Y concluye con un tono por demás dialéctico y profundo:

¿No subimos acaso para abqjo?
Canta, l!t1via, en la costa aún sin mar!
Bibliografia
VALLEJO, César. Obra poética completa. Ediciones Casa de las Américas. La
Habana, 1993.
HUIDOBRO, Vicente. Poesía y poética 1911-1948. Antología comentada por
René de Costa.

Ese no puede ser, sido.
Absurdo.
Demencia.
896

897

�LA EVASIÓN EN LA NOVELA DE LUIS LANDERO

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA
Lic. Rosario Rosas Escalona
Facultad de Fil,osofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Toda novela es el reflejo de la sociedad, es la unión entre una cultura y
los individuos. La historia se ve reflejada en las acciones que hacen los
individuos en un tiempo y espacio determinado, desde como escriben los
autores hasta como manejan las acciones de los personajes. Para la
generación de escritores de la Guerra Civil Española, sus novelas,
cuentos, relatos, se desarrollaron en un ambiente de enajenación donde
no había frutos, donde la imaginación era el único escape de una realidad
aniquilante.
En la época de los noventa, en España, nacen nuevos estilos de
narrativa, los autores emplean tanto en la estructura como en el
contenido diferentes modos de expresión. Es común encontrar temas o
situaciones relacionadas con la Guerra Civil, las generaciones que
nacieron en la postguerra intentan regresar al pasado, para ver qué fue lo
que les hizo daño, aún en ellos queda el resentimiento contra el gobierno,
tal es el caso de Juan José Millás, Luis Landero, Almuneda Grandes,
entre otros, que evocan al pasado. En complicidad para delatar los daños
de la guerra, crean personajes sin futuro, desolados, inventores de
historias.
Con el gobierno de Franco hubo mucha censura en la literatura
que relataba una sociedad de entonces, hasta la década de los setenta
899

�cuando el régimen cae, se inicia la libertad de expresión, por ejemplo
Almuneda Grandes en Las edades de Lulú, utiliza un lenguaje abierto,
puede hablar de sexualidad sin reprensión o Luis Landero en s~ nov~la
Juegos de la edad tardía recuerda los acontecimientos revoluoonanos
antifranquistas.
Masoliver llama a la generación de los noventa como
"&lt;&lt;pasotas&gt;&gt; por llamarlos de algún modo, ponen en duda la moral
convencional y sustituyen la cultura por la contracultura, para abrazar la
amoralidad o el nihilismo" 1• Esta generación de nuevos escritores lleva
aún la guerra en las venas, deciden cambiar la forma de sus novelas,
crean nuevas reglas e inventando técnicas para la narrativa, dejando
traslucir los acontecimientos sociales que pasaron en la postguerra.
La propuesta de Luis Landero en Juegos de la edad Tardía es una
evasión de la realidad, juega con la identidad del personaje principal. Uno
de los discursos más sobresaliente es la carga de política a la cual España
se enfrenta después de la Guerra Civil, a pesar de que la historia de la
novela es contada en los ochenta, el personaje se involucra con el pasado
por ser hijo de la postguerra y lo que le produjo haber nacido en esa
época, es decir, la postguerra trajo consecuencias que después de años
se siguen cobrando.
Nos presenta la historia de un hombre, por causa de ser hijo de la
postguerra, no tiene una juventud sólida dentro de la sociedad, carece de
una voluntad futura; es un hombre frustrado, pretendiendo ser muchas
cosas, por ejemplo vivir en la selva, ser ingeniero, escritor, no busca
ninguno de sus deseos, entonces empieza a inventar acerca de su vida y
de la ciudad. Estas invenciones son una evasión para lo que no pudo ser
en realidad, oculta su verdad a través de una vida fársica y lo lleva a los
extremos donde casi pierde la cordura. Inventa ser escritor y dirigente de
una tertulia, tiene libros publicados que el gobierno no deja que circulen.
Tiene un cómplice llamado Gil de carácter débil se cree todo lo que le
dice. Sin embargo, esta enajenación se justifica por las raíces de un
terrible pasado, lo único que les queda es inventar para llegar a ser felices.
La insistencia de Gregorio de encontrar un "afán" -a lo que se
dedicaría- lo lleva a que sus esperanzas se pierdan y ejecuta una vida
pasiva. Al conocer a Gil manipula la realidad como le hubiese gustad_o
vivir; primero crea un nombre (Caesar Augustus Faroni), y esto le da pie
para cambiar su personalidad.
1

p.15

900

Las características de una sociedad pasiva se ve en Gregario que
vive monótonamente, va al trabajo, regresa a casa y su mujer se la pasa
tejiendo; a la que apenas si conoce, no salen, creen ser felices por tener
una vida alienada, sin tener voluntad para cambiarla. El autofracaso y la
mentira son elementos que encierra al eje central. En ocasiones, el
conformismo se apodera de ellos, carecen de voluntad para llevar una
vida con más sueños. Por eso Gregorio empieza, inconscientemente, a
desarrollar una identidad que satisface los deseos incumplidos. "Es muy
difícil encontrar a alguien que, como Cristo con la cruz o don Quijote
con sus armas, soporte la carga justa y esencial que le ha asignado su
destino" 2•
El cronotopo se presenta de manera visible, como lo define Helena
Beristáin "se trata, pues, de una unidad indisoluble en la que se
compenetran lógica y recíprocamente la geografía y su propia historia,
captadas y comunicadas ambas por la sociedad a través del lenguaje de
3
sus individuos" el espacio-tiempo determinan a un lugar con su historia,
a través de la novela de Landero se percibe la inestabilidad de la
sociedad, los retrocesos constantes que hace el personaje de Gregorio, el
hombre regresa a la juventud porque " se sentó en la escalera dispuesto a
analizar objetivamente su pasado y a encontrar en él el origen de su negra
. ,,4. A unque temporalmente se desarrolla en los años ochenta, se
desgrac1a
remonta a la época de su juventud, entre los cincuenta y los sesenta, esto
se despliega a la historia de España donde los individuos sufrieron los
años perdidos de postguerra, con espíritus tristes, desolados y sin
esperanza de un bue.e futuro.
Los motivos estáticos y dinámicos van dentro de los elementos
de argumentación, son aquellos "motivos dinámicos (que modifican la
situación) y los motivos estáticos (que no la modifican), advirtiendo que
existen motivos estáticos, en el sentido de que su introducción en el
relato puede no tener carencias inmediatas en la historia, pero puede
resultar determinante en otro punto de ella".5 Hecho relevante en la
novela son los movimientos estáticos porque aparecen en las primeras
páginas elementos que después serán de suma importancia para
desarrollar el conflicto de la novela. Algunos ejemplos son:
2

p.381
BERISTÁIN. 1997:117
4
p.20
5
SEGRE. 1985:115

3

901

�•

"Las conversaciones con Gil dos veces por semana durante nueve
años, la primera mentira"6. Retoma al personaje página~ después pa~a
convertirlo en uno de los más importantes, así Gregono puede dec1r
mentiras acerca de su vida.
"Luck Turner, protagonista de la novela vidas salvqjes, cuyos datos
constaban en los ficheros de las prestigiosas bibliotecas públicas de la
ciudad"7, más adelante se descubre que es de Faroni, la primera
novela; cuenta la historia de la novela, y se puede tomar como una
narración dentro de la narración.
Una fecha importante es el 4 de octubre, aparece constantemente
durante el transcurso de la novela "un movimiento revolucionario
que tuvo lugar en España durante la II República, el
desencadenamiento definitivo vino motivado el 4 de octubre 1934"
(Historia general de España) dando motivos para pensar en la Guerra
Civil, el presente se encuentra vinculado con la guerra porque los que
nacieron en esa época fueron frustrados y crecerán con esas
frustraciones. Incluso Faroni (nombre ficticio de Gregario Olías)
joven idealista, escritor de izquierda, va en contra del gobi~rno
franquista, lo perseguían por sus ideas nuevas, tuvo que hU1r al
extranjero para ponerse a salvo, posteriormente fue ejecutado por el
mismo gobierno; censuraban las obras por sus ideas.

•

•

Así, se unen situaciones temporales y espaciales como lo
determina Bajtin para definir el cronotopo.
En cuanto a la estructura no se puede limitar a decir de cuántos ·
capítulos se compone la obra, es necesario indagar en el lado más
profundo de la historia. Existen dos tipos de estructuras: interna y la
externa, que a la vez hacen de la obra una línea global, Segre afirma que
la estructura es el conjunto de relaciones latentes entre las partes de un
objeto uniendo los tipos de lo interno y lo externo (1985: 78).
La estructura externa de la obra se ejerce por una apariencia
inmediata, según Pottier. La obra de Luis Landero se compone de tr:s
partes, veinticuatro capítulos y un epílogo. Entre la estructura superficial
o externa aparecen poemas de Gregario Olías, personaje principal.
También hay cartas, recados, poemas, que hacen de la forma algo visual,
son elementos que se ven a simple vista. La forma interna, comienza en
6

7

p.17
p.17

902

el pre~ente cuando Gregario cuenta con 46 años, se apoya en una
analepszs cuando era niño y vivía con su tío Félix Olías; vuelve a la historia
a los 46 años y una palabra le hace recordar a Alicia, una joven que
amaba cuando tenía 15 años, dentro de éste flash-back hace un nuevo
retorno a la ~fan~ia cuando vivió con su abuelo. Al final regresa al
presente y la h1stona se vuelve "lineal". El personaje es maduro, 46 años,
cu~ndo le sucede a las personas una añoranza de volver al pasado para
~e¡orarlo, ~orno no puede regresar el tiempo, Gregario opta por
rnventar su Juventud.
_ Desde la perspectiva del tiempo, la estructura interna se hace rica
porque el personaje realiza retrocesos constantes para inspeccionar en su
pasado y regresa al presente con una nueva visión. La forma interna en
un principio es un retroceso tras otro, pero a la mitad se vuelve lineal
para dar una historia en el presente. La novela empieza cuando la acción
está hecha, al inicio se manifiesta una evocación de acontecimientos
~futuros) que se desarrollarán más adelante. Se manejan como una
Introducción, o mejor dicho, se hace una prolepsis en la estructura donde
se comenta lo que sucederá en el texto para no tomar por sorpresa al
lector.
.
El género del contenido de la novela es psicológico, describe la
actitud de Gregario ante situaciones de la Historia de España, analiza la
psicología de los personajes a través de sus acciones en el momento
~rego~o Olías sustituye las acciones de su realidad por falsas, f!º par~
1mpres1onar a Gil (un personaje amigo de él) sino para cumplir sus
~nhelos_ en una realidad imaginaria. Olías tiende utilizar la imaginación
1nconsc1entemente porque su vida es aburrida, hace una denuncia de la
monotonía en la que vive; la novela, reflejo de la sociedad denuncia a
personas como Gregorio, frustradas que inventan la historia de su vida
como más les guste, son hijos de la postguerra sin un futuro incierto con
un pasado que les atormenta. Tanto Gil como Gregorio se necesitan para
poder sobrevivir, colocan puentes ilusorios para evadirse de la realidad.
Mientras que el narrador es "el mediador entre el mundo de la
ficción y el destinatario" (SEGRE.1985:26) y en la obra es intradiegético
porqu_e permanece dentro de la historia; aunque es un testigo que no
mterv1ene, la focalización se centra en el narrador-personaje: "Gregorio
pensó que aquel día de siluetas y medias palabras ilustraba con precisión
lo que había sido su existencia: vivir al fondo de la cueva y ver pasar
sombras, de espaldas a la luz (p.287)"
903

�Según la simplificación que hace Todorov, el narrador parece
saber, y dice, más de lo que saben los personajes. Sabe cómo piensan y
actúan, les permite dialogar para reafirmar lo que él mismo dice. Sólo en
las cartas, poemas, recados, el personaje principal tiene la libertad de
expresarse. En la tipografía aparecen letras en cursiva o mayúsculas
cuando se refiera a algo que el narrador ve, por ejemplo: el título de vidas
salvqjes o el colegio: "ahora ostentaba el rótulo B. A. COMERCIAL
SYSTEM", con esto se puede notar que el respeta los espacios físicos
que observan los personajes.
La evasión de los personajes lleva a una descripción de los
comportamientos ante las situaciones de postguerra, el ensueño y la
idealización toman parte de ese escape. El hombre forma una imagen
ficticia, donde tiene la libertad para crear su propia realidad, pero llega un
momento en que no se puede distinguir de la alucinación, desde los ojos
de quien la origina. Son los ojos de las demás personas los que pueden
diferenciar la realidad de la ficción. El reconocimiento de que se sufre
una evasión es el paso para el progreso y salir del autóengaño.
El hombre, pues, se encuentra inmerso en sus propios tejidos, es
imposible rodear a la realidad sin mezclarse con la locura. Gregario
engaña a Gil y a todo el que se disponga a escucharlo. Es un inventor
andante parecido al Quijote, pero en una sociedad actual; Gil es Sancho
Panza que le cree todo. Gregario al igual que el Quijote marcan un
rompimiento con una época, al _momento de crear situaciones falsas, el
receptor se vuelve consciente para explorar la sociedad en la que viven
los personajes de Landero.

Segre, Cesare. Principios de análisis del texto literario. Editorial Crítica. Barcelona.
1985
Todorov, Tzvetan. Análisis estmctural del relato. Tiempo Contemporáneo. Buenos
Aires. 1970.

Bibliografía
Bajtin, Michail. Teoday estética de la novela. Taurus. Madrid, 1975
Beristáin, Helena. Diccionario de retórica. Editorial Porrúa. México. 1997
Landero, Luis. (1989) Juegos de la edad tardía. Tus Quets. Barcelona.
Masoliver Ródenas, Juan Antonio. (2000) La actual novela española: ¿un n11evo
desencanto? Colección cuadernos de jornada 8, UNAM. México.
Portier, Bernard, Lingüística general. Gredos, Madrid.1977

904

905

�EL NARRADOR:
UNA APROXIMACIÓN A
LA MIRADA DEL LECTOR
Lic. Marissa llidalgo
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de uevo León
''Bienaventurado aquél
qHe ve a través de los qjos del alma,
porquejamás será ciego"
Ivanna

En un intento por acomodar en su cabeza lo sucedido, de lo que forma
parte, en lo que tácitamente le obligaron a pertenecer, el hermano del
ángel de la muerte, hace un recuento de cada instante que recupera con el
ejercicio de recordar, para darle paso al diálogo consigo mismo y
procurar encontrar el lugar exacto de su estatismo.
El hermano del ángel de la muerte es la voz narrativa de la novela.
Hablo pues, de que en· Caídos del cielo, de Ray Loriga, se detecta un
personcge-narrador. Quien nos cuenta la historia, es personaje a la vez que
narrador. Con técnicas de lenguaje que parecen de lo más simples,
puesto que la forma en que fluye la narración es la forma ordinaria de
hablar de España, el lector cree escuchar el pensamiento de quien narra
la historia ''Además, qué cono, era mi hermano. Los de fa televisión son la hostia"
(Loriga, 1995: 13). Es decir, en esta obra, prevalece el uso de la palabra
hablada que llega al lector como simples formas de expresión, en tanto
que al avanzar en la lectura, se detecta toda una forma elaborada de

907

�discurso que da vida a una cadena de imágenes.
Ray Loriga parte de los sucesos para entrelazarlos,ya convertidos
en recuerdos, con sentencias u opiniones que complementan la visión del
narrador, haciendo del lector un espectador de una quebrada ideología de
adolescente.
r o era mala chica. Estaba un poco loca, eso sí. Luego todas las caltas y la
televisión, las fotos, todo eso acabó de trastornarla. Al final hablaba
como una estrella, o era una estrella o al menos parecía una estrella(31 ).

Caídos del cielo está narrada de principio a fin bajo la perspectiva
del yo: los hechos son analizados desde el interior (intradiegético) y el
narrador está presente como personaje de la acción (homodiegético).
La perspectiva narrativa, es decir, la relación entre la cantidad de
información atribuida a cada personaje y la que el narrador se reserva a sí
mismo, es de focalización interna fija. Esto es, que toda la historia es
revelada por el hermano del ángel malvado, a partir de la manera en que
sucedieron los hechos. Sólo por medio de él podemos conocer a los
demás personajes; sus acciones y su pensamiento están subordinados a la
manera en que él las ve. Este narrador homodiegético, reflexiona sobre
las acciones tanto de su propio papel de personaje, como de los otros
personajes y emite juicio sobre ello.
A él no le parecía nada llevarla, pero la verdad es que era muy guapa.
Siguió conduciendo en silencio, no quería que ella pensase que había
aceptado, aunque él sabía que había aceptado ... Creo que él no sabía muy
bien lo que hacía. Sólo quería conducir y conducir y no volver nunca a
ningún sitio. Él en realidad no era un asesino. Leía mudúsimo. E ra más
bien un poeta (39).

narrada la historia. Es así, que la obra se convierte en imágenes visuales,
olfativas y gustativas.
La bala entró por la mejilla, justo por encima de la sonrisa, y después
siguió subiendo hasta el cerebro, al salir se llevó la gorra. El guardia
estaba en el suelo pataleando, ya sabemos que nadie se movió, si somos
honestos, no creo que esos guardias le caigan bien a nadie, en cualquier
caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco, como un
arco sin flecha, un arco inúti1(53).

También el narrador gusta de hacer comparaciones y
analogías cuando menciona:
Un dolor en el estómago. Un dolor agudo, como un clavo... Aquello era
como cuando en una casa hay dos gatos y uno se- acaba de comer al
canario. Yo era el segundo gato. Y el mundo está lleno de canarios... en
cualquier caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco,
como un arco sin flecha, un arco inútil (11, 21, 53).

Lo anterior para asirse, en su papel de personaje, a una realidad
que busca, que necesita para dar sitio a lo acontecido, no utilizando
solamente el recurso de la exploración de la conciencia de los otros
personajes, sino también suponiendo, deduciendo, emitiendo juicios y
refractando su propia conciencia al lector.

Bibliografía
LORJGA, Ray. Caídos del cielo. Barcelona: Plaza y J anés. 1995
TACA, Osear. Las voces de la novela. Madrid: Editorial Gredos. 1978

El narrador emplea el tiempo de una forma extraordinaria de
manera que el presente y el pasado se fusionan. Cuenta la historia desde
el presente, evocando el pasado, éste se trasluce por medio de flashazos
que no están ordenados en forma lineal. En esta obra hay un constante ir
y venir en el tiempo a través de la combinación de retrocesos o vueltas al
pasado con el presente, sólo así, podemos comprender lo que pasa en el
presente.
Este recurso de entretejer el tiempo permite al lector ir
conociendo poco a poco el pasado y volver al presente para hilar las
emociones pasadas con las actuales.
Las descripciones en la novela cumplen un papel importante.
Implican la mirada del narrador y refuerzan la perspectiva de donde está
908

909

�LA RISA COMO LIBE RTADORA DE LAS
ESTRUCTURAS RÍGIDAS1
EN LA NOVELA DE HÁSEK

Isadora Montelongo
Colegio de Letras Españolas

UA L
El ser humano ha sido víctima y v1ct1mario de la esclavitud, de su
libertad física, pero también de su voluntad, esta última es la que lo
levanta y lo hace ser igual en su diferencia con los demás individuos
racionales. Los ejemplos de la esclavitud se han dado desde las antiguas
civilizaciones, se podría decir que el ser humano en su innato que hacer
desde que le otorgó nombre a las cosas y tuvo la capacidad de articular
palabra, alojó en su ser el afán de poseer lo que le rodea, incluyendo a su
otredad.
Precisamen te, lo que el escritor checoslovaco Jasroslav Hasek en
su única novela Las aventuras del Buen soldado Schvezk (1920-1923)
presenta. Es decir, el tema socio-político que trata el autor, es el que
vivió su tierra natal Checoslovaquia, y los países de Europa Central
durante el inicio de la Primera Guerra Mundial, este marco le sirve para
1

En este ensayo entiende como "estructuras rígidas" a agueUos sistemas organizados gue exigen
un comportamiento del hombre, dicrado por tales sistemas. Despojan al individuo de su
comportamiento individual y le responden con un mecanismo esguematizado y rígido de su
conducta ame el mundo. Funcionan en el mundo real objetivo, como las instituciones para el
mantenimiento de la ley y el orden de las sociedades organizadas.

91 1

�realizar una novela picaresca-antimilitarista en donde su objetivo es
burlarse de las estructuras cerradas que aparecen en ella y le dan forma a
este afán de posesión innato del ser humano. Pero ¿Cuáles son las
estructuras de posesión en la novela de Hasek? Son el militarismo y sus
figuras representativas, así como la autoridad de la estructura religiosa2
representada por la figura sacerdotal, entre otras.
D entro de este pequeño ensayo se menciona escuetamente
ejemplos de aquellas estructuras cerradas que aparecen en la novela, y
constituyen las formas representativas de la eterna esclavización del ser
humano en su existencia mundana, las cuales son liberadas a través de
otro mecanismo únicamente humano, la risa3, hace que el ser humano se
reconozca a sí mismo en cuanto tal y lo libera de su compleja existencia.
La novela en tanto novela picaresca, debe contar con un
personaje lineal, éste es Schveik, él esta presentado como aquel personaje
que es dirigido por la voluntad de los demás o en otros términos, es el
sirviente de los servidores públicos que en tiempos de guerra poseen la
"libertad", sin duda Schveik deja caer las cosas por su propio peso
debido a su idiotez, como buen pícaro.
Tan es así, que Schveik desecha el "declaro humildemente", frase
constante del personaje para demostrar que siempre esta al servicio de
los otros, en completa sumisión y sin voluntad propia, no obstante en
un revés de situaciones, trata al capellán de tal manera que su voluntad
no es estropeada ni dirigida por ningún ser como los que había conocido
antes y mostraban abiertamente sus peticiones rígidas bañadas de tal
capricho y soberbia que daban muestra de la animalidad del ser humano.
Pero parece que Schveik hasta se aprovecha un poco con el propósito de
divertirse al obedecer las órdenes de su nuevo jefe y representante de la
estructura clerical; sin embargo, este aparente aprovechamiento, no es
sino la linealidad de su carácter de idiota Idiotez que se transforma en
una estrategia capaz de desarmar a quien sea:
Ya hacía tres días que Schveik era sirviente del capellán de campaña Otto
Katz, y en todo ese tiempo lo había visto sólo una vez. (Fue a recogerlo
de donde estaba, tirado totalmente ebrio como era su costumbre) Schveik
desechó el "declaro humildemente" y empezó a hablar con el capellán

Se torna en cuenta la estructura religiosa como un controlador de masas.
J'La risa y lo cónúco se trata desde el punto de vista de Bergson; es decir, para quien la risa es una
defensa delgmpo socialfrente a la intro111isió11 de lo mecánico en la corriente creadora de la vida (. . .) la risa seria
como 1111 castigo al agente de esa i11tro111isió11 ... (Portilla, 1984: 44)

2

912

con toda confianza: - ¡Te digo que te sueltes! - dijo-, o te parto una pata.
os vamos a la casa y basta. ¡Déjate de cuentos!
- Señor, querido señor, déme una bofetada.
- ¿Una o varias? Preguntó Schveik
Dos
- Aquí están (Hasek, 1992:124)

La estructura religiosa durante esta época de crisis, se aprovecha
de su influencia sobre los creyentes; es decir, lo religioso se toma como
una evasión ante los hechos inevitables de lo mundano, la muerte, como
si la religión liberara de todo; lo cómico muestra que la estructura
religiosa encadena a una idea esperanzada de la liberación y si se
considera este importante concepto como una mera decadencia, como
sugiere Nietzsche, lo cómico al menos muestra aquellas costumbres,
castigándolas con la risa (Bergson, 1962: 13), sugiriendo confrontar el
instante presente a través de un proceso particular como es la risa; es
decir, este proceso desglosa al ser humano, lo analiza en sus partes
núnimas, lo une de nuevo, lo sintetiza, y lo reconoce en su insignificancia
y grandeza ante el universo.
Un ejemplo claro de lo risible en la figura representativa de la
estructura clerical, el capellán; supuestamente, por el pensamiento
convencional es una figura de moralidad y rectitud; pero en la novela
actúa de manera contraria a lo convencional; es decir: Las actittJdes, gestosy
movimientos del cuerpo humano son risibles en la exacta medida en que este cuerpo
nos tace pensar en un simple mecanismo. (Bergson, 1962: 14)
- Ustedes, hombres necios, son incapaces de aprender - continuó el
capellán de campaña- Yo estoy porque los fusilen a todos ¿Me oyen
bien? Lo afirmo desde este lugar sagrado, imbéciles, pues Dios, que no
puede temerles, les hará dar vueltas hasta que se mareen ...
- Ya comenzó; está de veras borracho - susurró alegremente el vecino de
Schveik. (Hasek, 1992: 103)

Mientras que la estructura religiosa intenta acercar a los checos
por medio del temor y sus retóricas efusivas a las normas de mecanismos
cerrados, la estructura militarista se ocupa de las prácticas inmediatas en
las que se encuentra la tortura en cinco pasos, gue van desde las purgas
4
hasta las lavativas estomacales, que obligan a los "no aptos" para unirse
a los frentes de batalla en la guerra:
4

Llamados así por vivir con alguna discapacidad para no ir al frente de la guerra.

913

�Las tormras a que eran sometidos los simuladores fueron sistematizadas y
las gradaciones eran las siguientes:
1. Dieta total: una taza de té por la mañana y otra por la noche y sin
tomar en cuenta la naturaleza de la enfermedad se les administraba
aspirina para hacerlos transpirar intensamente.
2. La aspirina se les administraba para que no pensaran que la guerra era
un paseo, en abundantes dosis de quinina en píldoras, sistema
llamado también "lamer la quinina".
3. Lavado de estómago dos veces al día con un Litro de agua caliente.
4. Lavado intestinal con agua jabonosa y glicerina.
5. envoltura en sábanas empapadas de agua helada. (Hásek, 1992: 79)

Pues defender la patria, por la problemática iniciada por los
individuos que están en el poder, es una labor que les corresponde a los
pobladores de los respectivos países en discordia; defender su nación,
aún si su voluntad está ausente del espíritu patriótico.
(Schveik pregunta con relación al asesinato del
Archiduque a la señora Müllerova, su casera)
¿Le dio uno o varios tiros?
El periódico dice que el señor Archiduque quedó hecho una criba.
Acertó a darle con todas las balas.
Eso es una cosa muy rápida, señora Müllerova, terriblemente rápida.
Para una cosa así, yo me compraría una Browing. Parece un juguete, pero
con ella se puede matar en dos minutos a veinte archiduques, flacos o
gordos. Aunque dicho entre nosotros señora Müllerova, en un señor
archiduque gordo se acierta más fácilmente que en uno flaco. (Hasek,
1992 :27)

Sin embargo, lo cómico se encuentra en la insensibilidad que el
protagonista presenta ante la muerte del Archiduque, o bien, la
indiferencia ante su asesinato. Y a que no hay enemigo mayor de la risa que la
emoción (Bergson, 1962: 13) y si Schveik presentara un mínimo rastro de
pena o tristeza se perdería el sentido de lo cómico, que necesita para
entenderse en una significación social; es decir, para comprender la 1isa hay
que integrarla a su medio natural que es la sociedad (Bergson, 1962: 13), en la
cual se encuentran tales mecanismos cerrados, y que a su vez en la novela
de Hasek son castigados por medio de la risa. O sea, además que a
Schveik no le interesa el individuo del Archiduque, todavía lo confunde
con otro Fernando, que no es precisamente el de Sarajevo, sino un
personaje de un nivel social inferior. Que sin duda rompe la seriedad de
la problemática que dio paso a la Primera Guerra Mundial:
914

-¿Qué Fernando, señora Müllerova? - preguntó, sin dejar de frotarse las
rodillas-. Conozco a dos Fernandos: uno es sirviente del boticario Prusa
quien a su vez bebió por equivocación una botella de loción para ei
cabello; el otro es Fernando Kokoska, el que recoge cagadas de perro. En
ambos casos no se perdería nada. (Hásek, 1992: 25)

Para finalizar abruptamente este pequeño ensayo, cabe decir que
la mayor estructura mecánica con la que debe romper la risa y liberar al
ser humano de sí mismo, es la del sentimiento de ejercer el poder de
poseer a los demás, como en la ley del más fuerte, que se observa en la
supervivencia de los animales.
Schveik vivía de la venta de perros, lo que por cierto en una
conversación con el teniente Lukas, su nuevo jefe, · quien adquirió al
protagonista, como a un objeto, por una apuesta con el capellán, quien a
su vez, lo había sacado de la prisión en donde estaba acusado de
simulador para no ir al frente de la guerra, y le sirvió de ayudante al igual
que al teniente Lukas quien le preguntó a Schveik: ¿Le gustan los animales,
siente amor por ellos? Lo que más me gustan son los perros - dijo Schveik. (Hasek,

1992:183)
Tal gusto que el personaje tiene por los animales es lo que toma
una gran parte de esta comedia antimilitarista; ya que lo cómico está en el
traslado de las características humanas a los animales, poniendo al ser
humano en una situación difícil, al intentarse ver tal cual es por medio de
una representación de un ser que ni siquiera tiene la capacidad de
articular sonidos:
Schveik dice:
Yo quise probar también, saqué al canario de la jaula y se lo di al gato
para que lo olfateara, y antes de que pudiera yo reaccionar el imbécil gato
le arrancó la cabeza. De veras, no esperaba esa bajeza de su parte... y se lo
comió concienzudamente, con plumas y todo, y al hacerlo ronroneaba de
alegría. (Hasek, 1992:182)

Pareciera que Schveik ha traspasado tal pureza como la de un
animal, ya que se ha reconocido a sí mismo desde lo estrictamente
convencional:
¿Sabe usted, Schveik, que me gustaría enviarlo ante un tribunal
militar?- dijo suspirando el teniente. Pero siempre lo pondrían en
libertad, pues no habrían visto en su vida nada tan colosalmente idiota
como usted. Mírese al espejo ¿No se siente mal por la cara de estúpido
que tiene? Es usted el aborto de la naturaleza más monstruosamente
915

�imbécil que he visto en todos los días de mi vida. Pero, diga la verdad,
Schveik: ¿le gusta a usted ser tal cual es?
_ Humildemente declaro, señor teniente, que no me gusta. (Hasek,

1992: 217)

Schveik se reconoce tal cual es, a pesar del desagrado que percibe
en sí mismo, pero a través de un marco cómic~ el autor presenta
aquellos prejuicios que asimilamos dentro . ~e la s~cte~ad de una forma
agradable, por medio de lo cómico Qo risible), liberandonos con una
carcajada.

Bibliografía
BERGSON, Henri, (1962). La risa. México: FCE

HAEK, Jaroslav, (1992). Las aventuras del buen soldado Schveik. México:
CONACULTA
PORTILLA, Jorge, (1984). La Fenomenología del relajoy otros ensayos. México: FCE

LOCKE: TEÓRICO DEL LIBERALISMO
- EN EL TRICENTENARIO LUCTUOSO DEL
CARDINAL PENSADOR INGLÉS-* (1704-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A.C.
El gobernante 110 debe prohibir que se enseñen
opiniones especulativas m cualquier iglesia, ¡mes 110
r, tiene ninguna relación con los derechos civiles. Si 1111
católico roJJ1ano cree q11e es verdad el c11e,po de C,isto
en tanto que otro solamente cree que es pan, 110 ofende
con ello a s11 prijilllo; si tmjudío 110 cree qlfe el Nuevo
Testamento es palabra divina, no altera e,1 nada los
derechos humanos. Si 1111 pagano niega a,nbos
testa1t1entos 110 ha de ser castigado co1110 ciudadano
indeseable. Carta sobre la tolerancia 1689 J. Locke.

Estoy de acuerdo puesto que lo he repetido en diversas ocasiones: el
mejor homenaje que se le puede hacer a un filósofo, es confrontar a
partir de su pensamiento las problemáticas de nuestro presente. Pero me
pregunto si un homenaje a cierta obra filosófica, o a algún filósofo
fallecido hace ya más de cien, doscientos u ochocien tos años; no
representa para nosotros, ya en sí mismo, un problema filosófico, en
• Locke, J. Carta sobre la tolerancia, Dos msqyos sobre elgobiemo civil} otros emitos 155 pp. Ed. Grijalbo
S.A. México, D.F., 1970.

916

917

�tanto que tenemos la obligación de considerar en cuanta la vigencia del
pensamiento o de la misma obra filosófica de tal o cual filósofo. Este
año 2004 resultó ser el más prolijo como nunca en la historia para los add

memoriam o los festivales post mortem.
Lo que quiero patentar aquí, es saber si es posible una
representación adecuada de una obra que no deje lugar a ambigüedades.
O bien, si es que al proceder de este modo, lejos de enriquecer,
hundimos o empobrecemos al laureado; o en el mejor de los casos,
mutilamos su obra y anulamos objetivamente lo que enuncia expressis
verbis, despojándolo así de su poder comunicativo
Incuestionablemente, escribir una reseña implica un ir a las cosas
mismas, es decir, ubicar las notas más distintivas de un corpus, y percibir de
forma somera "los signos" de una obra literaria. Lo que pretendo aquí; al
menos en mis escritos y dada la magnifica ocasión que se presenta este
año para honrar lo mismo a filósofos de la política, de la historia; neoaristotélicos o literatos ex.istencialistas; es reconsiderar el vulgar concepto
de reseña-comenta1io, pues son ellas las que afortiori "adornan" la parte final
de grandes e importantes publicaciones.
Son tres filósofos de importancia universal los que ocupan mi
atención este año. Como tal, y dada mi formación académica, siento con
hondura un íntimo compromiso a conmemorarlos. Pero no deseo
hacerlo desde las problemáticas mundiales que son infinitas; pero si
desde dentro del horizonte de mis significatividades y de mi geografía
afectiva. No encontraría hoy por hoy, una publicación de tan alta
envergadura como el anuario Humanitas para poder llevar a cabo esta
gestión tan encumbrada.

1.- Vida del filósofo

Revolución
Gloriosa de 1688. Murió en 1704 trabapn
. d o en 1a sexta
. .,
edicton de su Ensqyo sobre el entendimiento humano. Es incuestionable que la
fama de Lo~ke, es mayor como filósofo que como pedagogo, pues todo
su
. .
hasta
d pensam1ento posterior fue influido por su emp·mc1smo,
esembocar
en el escepticismo
de Hume· En lo pedagogico,
, .
Locke no
.,
.
pretendio
.
de la
d
· , crear un sistema educativo' sino explicar los lineanuentos
e ucac1on par~ los hij?s de la nobleza, no obstante sus ideas representan
tanto .un
d e su □-empo, como una
, refle¡o del discernimiento pedagóo-ico
i:,reflexion p~ofunda sobre sus bondades, defectos y alcances.
~u mterés por la filosofía se avivó leyendo a D~scartes, aunque su
pensarruen~o se apar:a del racionalismo cartesiano para dar paso a una
nueva ~o~nente filo~ofica: el empirismo, según la cual todas las ideas del
entendimiento provienen del conocimiento sensible. De las sensaciones
llamadas
Loc ke "'d
·
"
. por
"
1 eas s1mples,
proceden las demás ideas'

!.

( c~mple¡as por un proceso de asociación y combinación. En cuanto a
las ideas políacas, ~cke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al
defen~er la separac1on de los poderes legislativo y judicial y la supremacía
del pnmero. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los
derecho~ naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en
el posterior desarrollo de las democracias occidentales.

Z. Locke teórico del liberalismo
.
. ~urge el liberalismo como resultado de varios elementos: el
inmovilismo
, medieval, el antropocentrismo renacentista
.
. de la econonua
ehl rac1
onali
l
tili
·
, del protestantismo que ya se,
,
smo Y e u tansmo.
Ademas
61 afianzado en Europa y que a la postre se conjugaría adaptándose
rec1~rocamente durante varios siglos. Pero los factores que actúan como
catalizadores
, heterogeneas
,
l
.de realidad es e 1·d eo1ogias
y divergentes, serían
_as c~n_cepc1ones antropológicas individualistas de una libertad
mcondic1onal y general.
lib . Locke -a quien ~e considera en general como padre del
eralismo- debemos precisar qué tipo de liberalismo es el ponderado
por Locke. Hemos visto la linea absolutista, que se encuentra

ª ,ª

John Locke nació en 1632 en Wrington, condado de Somerset,
Inglaterra. Estudio en Oxford, ahí estudiaba griego, gramática, hebreo,
lógica, filosofía, retórica y teoría del estado. En seguida química y
medicina. Trabajó de galeno para la familia de Earl of Shaftebury,
quienes lo tomaron como protector, preceptor y consejero. Fueron sus
amigos Robert Boyle, Thomas Sydenham y Sir Isaac Newton. Luego del
ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra en el año 1689, y
después de colaborar para deponer del trono al rey Jaime II en La
918

919

�representada por los Estuardos de su tiempo1. Así como también por los
escritores que avalan las tesis absolutistas como Fillmer y T. Hobbes.
En 1688 se produce la disposición del último Estuardo. Jacobo II
quien encontró grandes oposiciones en Inglaterra por su abso_lutismo, y
también por su catolicismo. Finalmente llega a Inglaterra Guillermo de
Orange -que viene de Holanda- que es yerno de Jacobo II, y se produce
así esta revolución que los ingleses denominan "gloriosa" o "revolución
sU: sangre"; que significaba la consolidación del liberalismo político en
Inglaterra, o mejor aún, la confirmación de la supremacía del Parl~m~nto
frente a las prerrogativas de la Corona. Esta revolución de 1688, _s1grufica
prolongar esa vieja línea inglesa que se remonta a la Edad Media, y que
tuvo una clara expresión en 1215 al suscribirse la Carta Magna; Y que
periódicamente se pone de manifiesto a través de la suscripción de Biils ef
Wrights. Los privilegios que primero se defienden contra la Corona o
contra determinados sectores, paulatinamente van transformándose en
derechos individuales para toda la población, esto lo conoceríamos más
tarde como el discurso predominante de las democracias occidentales.
Hacia 1688, se registran todavía discriminaciones
particularmente hacia la minoría ca~~lica- poco a ~oc~, ~s~a corriente
liberal irá propendiendo la preservac1on de las garantias mdiv1~uales _para
todos los británicos. El liberalismo lockeano afirma que la existenoa de
derechos individuales debe ser anterior al estado "para comprender
debidamente el poder político y saberlo derivar en su origen, debemos
considerar en qué estado se encuentran por naturaleza todo los ~ombres: .
perfecta libertad para ordenar sus actos y disponer de sus pos,es~ones, de
sus personas, como lo consideren conveniente dentro de los línutes de la
ley natural, sin pedir permiso ni depender de la voluntad de otro
2

hombre" •
El liberalismo que se presenta como la anútesis del absolutismo,
encuentra su justificador y su más gran sistematizador y teórico ~n John
Locke. Este en 1688, se encuentra en el exilio en Holanda. Hacia 1689,
cuando la hija de J acobo I viaja a Inglaterra para ser coronada con
Guillermo de Orange, va de pasajera en el mismo barco que J ohn Locke,
quien trae consigo en sus male~as dos ensayos inéditos, u~o so~~~, ''El
entendimiento humano"; el otro se titula ''Dos tratados sobre elgobzerno czvzl . En
ambos libros, Locke pone de manifiesto la heterogénea influencia que en
1 Jacobo

I, Carlos I, Carlos II y finalmente, el último Jacobo Il.
Op. Cit. pág. 86

2 Locke. L, Dos e11sayos sobre elgobiemo civil

920

él han ejerc~~o distintas _corri_entes doctrinarias. Como ya mencioné,
Loc~e estudi? en ~a Uruvers1dad de Oxford. En el siglo XVII, la
ensenanza se 1mpart1a todavía, según cánones rigurosamente escolásticos.
Además, si leemos este pequeño libro de Locke, ''Dos tratados sobre el
Gobierno Ci~I'~ o mejor dicho ''Seg11ndo ensqyo sobre el Gobierno Civil",
porque al primero ya no se le edita, por cuanto se trata simplemente de
una refutación a Fillmer, que hoy no tiene importancia. Si se lee veremos
que ~eriódic~mente Locke cita a Hooker. Y Hooker es justamente un
Tom1sta anglicano inglés que se opuso al absolutismo de Fillmer. Así, a
trav~s de Hoo~er, Locke se vincula a la vieja tradición populista del
medioevo -partlc~armente a la sistematización de Tomás de Aquino-.
Como consecuencia de esta influencia medieval manifiesta en Locke se
ª?vierten las limitaciones éticas al ejercicio del poder; que ;on por cierto
a¡_enas a la línea absolutista de Hobbes, pero muy aceptada entre el
~s:u~so_ ,marxista
estado de_ igualdad donde todo el poder y la
¡u~1s~cc1on es reciproca, no teruendo más un hombre que otro, no
existlen?o n~da tan e~idente que criaturas de la misma especie y
categona, nacidas para disfrutar de las mismas ventajas de la naturaleza"3
Al mismo tiempo, Locke -que ha residido en Holanda- ha recibido
también el impacto de la nueva filosofía de Rene D escartes, de la critica a
la te~ri~ del conocimiento tradicional, Locke en su Ensqyo sobre el
e~tendtmzento. humano, es un precursor del posterior empirismo inglés, que
tiene expositores como D. Hume, y que paulatinamente evolucionaría
hacia un pragmatismo utilitarista muy hedonista.
En Locke, hay una dosis de pesimismo en cuanto a la posibilidad
d~ ,conocer el mundo del espíritu. Es un psicologismo precursor -como
di¡eramos- de ese empirismo protoúpico de Hume, aquí al mediar estas
dos influencias, encontramos desde ya una contradicción importante en
el pensamiento de Locke, porque la lectura de su ''Ensqyo sobre el gobierno
civil" nos revela la existencia de limitaciones éticas de gran envergadura,
que son como el sostén de todos sus tratados. Hay una constante
afirmación de la prioridad de la ley natural y de la moral. Y realmente,
para hablar de ley natural y de moral es necesario tener una
e~istemología, una gnoseología que nos permita conocer las cosas en sí
rrusm_as, conocer pautas de verdad, y ponerlas entre paréntesis para luego
ª5Umlt después, el resultado de nuestras reflexiones y adherirnos a una
fenomenología que nos muestre ontológicamente las cosas en sí mismas;

:'un

3

Locke. L, Dos ensqyos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 86

921

�salvo que estemos en una actitud ética-práctica, a través de un juicio
práctico al estilo de I. Kant.
Pero no es mi trabajo ni deseo inscribir una crítica hacia J. Locke,
por demás actitud poco recomendable para un homenaje; lo cierto es que
el posterior empirismo inglés, evoluciona más bien hacia un hedonismo,
hacia un egoísmo, hacia el cálculo del placer como elemento único para
distinguir el bien individual; aún cuando le falta un mayor y más
apropiado sustento filosófico. Sin embargo, quiero enfatizar las
limitaciones de carácter ético se encuentran presentes a lo largo de toda
su obra, eso es lo más imputable.
Locke toma como punto de partida una noción, una ficción
política compartida por los voluntaristas: el estado de naturaleza, el
estado pre-social, el estado pre-político. Esto es porque Locke es
profundamente individualista y pragmático, actitudes propias de un
anglo-protestante, quien considera incluso que el acceso a la vida política
debe operar como un acto volitivo. Los hombres -en este estado de
naturaleza- viven en situación relativamente feliz. Es un estado de
naturaleza que difiere del descrito por Hobbes. La antropología de Locke
no es tan pesimista como la de Hobbes. Este pretendía que "el hombre
4
en estado natural, es un lobo para el hombre" • Locke tampoco incurre
en el otro extremo, de las desviaciones mitológicas de Rousseau sobre la
bondad del hombre en estado de naturaleza.
La concepción de Locke es una concepción judeocristiana. El
hombre tiene una naturaleza caída, como consecuencia del pecado
original. Y los hombres -en el estado de naturaleza- viven en situación
de relativa felicidad y son titulares de derechos individuales, que Locke en su libro- a veces engloba bajo en término proper!J, que mal traducido
figura en las ediciones castellanas, como "propiedad" ya que él mismo J.
Locke en otras páginas aclara que esta palabra involucra: derecho a la
vida, derecho a la seguridad, derecho a las libertades individuales y el
derecho a la propiedad, "la razón natural nos dicta que los hombres
tienen derecho a su preservación y por lo mismo a comer beber y hacer
5
las demás cosas que su naturaleza requiere para subsistir". Pero cómo
mostrar o bajo que supuestos, partiría Locke para saber cómo podría
alguien tener la propiedad de una cosa. Cual sería el modo de asignar a
los hombres "el derecho de posesión," si la tierra y las criaturas inferiores

sean comunes ~ todos los hombres, cada una tiene su propiedad, "un
hombre en particular_, con el esfuerzo de su cuerpo_y el trabajo de sus
manos, podemos decirlo, son su propiedad y cualquier cosa que él saque
del estado en que la dejó la naturaleza, ya mezclada con su esfuerzo, tiene
algo de él y por ello se convierte en su propiedad. Como él la ha sacado
del estado común, según se.halla en la naturaleza, le ha agregado con su
esfuerzo algo que excluye el derecho común de los demás hombre.
Porque como ese trabajo es indiscutible de quien trabaja, nadie puede
tener dere~ho a lo q_ue está unido a su trabajo, cuando queda para los
otros suficiente cantidad e igualmente buena."6 Las características más
distintivas de la filosofía lockeana, gozaría también de bastante
resonancia en la época ilustrada.
·
. . . En relación a la propiedad inmueble, dice que también ante la
pnm1t1va no-ocup~ción, el hombre ha cercado y ha mezclado su trabajo
p_ersonal con la tierra, generándose así el derecho de propiedad. Por
cierto, descarta que este ?er~cho de propiedad pueda ser compartido por
muchos. Todo esto nos mdica que Locke tenía una noción no-absoluta e
ilimi~ada ~el derecho de propiedad, no obstante ser -como es- el padre
del liberalismo. ~o~ ~ombres pues, para preservar y disfrutar mejor de
estos d:~echos mdivtduales, resuelven abandonar la etapa pre-social y
pre-polJttca, formulando así un contrato multilateral que es distinto al de
Hobbes y al de Rosseau7. Aquí los hombres no se alienan, no se enajenan
totalmente, no entregan la totalidad de sus derechos individuales. La
única atribución que los hombres entregan, es esa de repeler mediante la
fuerza, la agresión ajena. "al principio los hombres se contentaban con lo
que ofrecía a su necesidad la simple naturaleza. Después -en alguna parte
del mundo- el aumento de personas y ganado, el uso de dinero hicieron
e~casear la tierra y le dieron valor. Así por mutuo consentimiento se
disfruta y se preserva de la sociedad"8•
Es el poder co-activo, que pasará ahora a ser patrimonio del
Estad~ que se forma en este contrato multilateral. Justamente, para
garantizar la segura represión de la violación de los derechos
individuales. El primero, es un contrato multilateral para formar la
comunidad política. El segundo, un pacto bilateral con obligaciones
6

Locke. L, Dos ensayos sobre elgobierno civil Op. Cit. pág. 94
V. El contrato social].]. Rosseau
8
Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 95, 96
7

V. Leviatán. T. Hobbes.
s Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 93

4

922

923

�recíprocas para gobernantes y gobernados, tendiente a determinar quién
ha de ejercer el póder estatal.
Hemos visto que los hombres han salido del estado de naturaleza
para mejor preservar los derechos individuales. Y aquí es interesante
señalar que el aspecto negativo -si se quiere- del liberalismo primigenio,
no es justamente la afirmación de los derechos individuales; sino la
ausencia de una clara noción -en Locke- de bien común. Y en este
sentido, no aprovecha cabalmente las enseñanzas de Tomás de Aquino, a
pesar de conocerlas por su formación escolástica. Hay en Locke, una
presencia constante de la justicia conmutativa, que regula las relaciones
entre los ciudadanos. Y también la justicia distributiva conforme a la
cual, la autoridad está facultada para imponer determinadas sanciones por ejemplo- a los transgresores. Pero se encuentra ausente una clara
sistematización de la justicia legal, que hoy se denomina Justicia Social. Y
que ya s. Tomás la distingue en su clasificación tripartita de la Justicia.
Pero la diferencia grande entre la posición del liberalismo primigenio y
esta otra posición, radica en que aquí, estos derechos personales y
sociales, son encarados en función del bien común. Para ello, el
gobernante es un servidor de la comunidad; es alguien que debe
promover el bien común. En el liberalismo primigenio de Locke, el
gobernante ha recibido exclusivamente la facultad de reprimir las
violaciones que los hombres hagan, de los derechos individuales del
prójimo. Locke no está diseñando el esquema del estado gendarme, del
estado policía; del estado arquetípico del Liberalismo; que no interviene
ni en lo económico ni en lo social, que cuida el orden en las calles. Y en·
esta perspectiva preserva la existencia de los bienes particulares, tal cual
se encuentran. Y esto, en la práctica, se traduce en el disfrute de esos
derechos individuales, exclusivamente por el sector que de hecho puede
ejercerlos.

3. Empirismo y estética
Como expuse arriba el siglo 1..7VII se vio dominado por las ideas
de Locke. Sin embargo hasta el día de hoy podemos encontrar en las
ideas políticas y sociales lockeanas, una abrumadora influencia en los
conceptos del discurso moderno (tolerancia, equidad, democracia y hasta
los ideólogos que pugnan por los derechos de ciertas minorías, Locke
gravita directamente en sus discursos). Pero poco o nada se ha hablado
924

de la idea que este tenía del arte, de fo belfo y sus formas, o bien de lo
proporcionalmente estético; debido a que no se ha estudiado a
profundidad en la obra de J. Locke una preocupación hacia la lectura del
arte.
Contemporánea del desarrollo de la teoría crítica neoclásica fue
'
la orientación divergente de fa reflexión estética llevada a cabo principal,
aunque no exclusivamente por los teóricos ingleses en el marco de la
tradición empirista baconiana.
Los teóricos ingleses centraron sobre todo su interés en la
psicología del arte, si bien no fueron meros psicólogos, especialmente en
ese paso que se da de una manera estrechamente dialéctica, quiero decir,
entre el creador, el lector de la obra y en los efectos· del arte sobre el
espectador, hay en este devenir dialéctico, un momento que se
caracteriza por desplazar la reflexión estética desde el objeto-bello Oa
obra de arte) hacia el sujeto que lo percibe (el espectador). Esta el la
consecuencia de los planteamientos de Locke, que se había nutrido de las
fuentes de R. Descartes (1596-1650) T. Hobbes (1586-1679) y
Shaftesbury (1671-1713).
Todo esto señala las características psicológicas del observador y
el papel que cumple en la apreciación de la obra de arte. Dentro de este
clima filosófico se irrumpe en el horizonte estético, diversas teorías al
gusto, irrumpiendo con la preocupación por lo sublime.
Para Locke, "las sensaciones, las manifestaciones del espíritu se
reducen a sensaciones: sensaciones simples del mundo exterior e interior,
y síntesis de estas sensaciones simples que constituyen las ideas
complejas"9.
El hecho de que la imaginación (o "fantasía") juega un papel
decisivo, aunque misterioso, en la creación artística, había sido
ampliamente reconocido: Pero su forma de actuación -el secreto de la
inventiva y la originalidad- no fue sometida a investigación sistemática
con anterioridad a los empiristas del siglo XVll. Entre los racionalistas,
la imaginación, considerada como una facultad registradora de imágenes
o como una facultad combinadora de ellas, apenas desempeñaba papel
alguno en el conocimiento. Pero el Advancement of Learning (1605) de
Bacon, colocó a la imaginación, en facultad, al nivel de la memoria y la
razón, asignándole el campo de la poesía, a la manera como la historia y

9

Bayer Raymond Historia de la Estética, Fondo de Cultura Económica 11° Edición 2003 pág. 154

925

�la filosofía (incluyendo, por supuesto, tanto la filosofía moral como la
natural) fueron asignadas a otras facultades.
_
Thomas Hobbes, en los primeros capítulos ~e s~ Lev1a~an
(1651) intentó ofrecernos el primer análisis de la imagmac1on, defiruda
o
por e'l, como "sent1·do decadente" , refiriéndose a los fantasmas
.
imágenes, que subsisten despué~ de haber "~esa~o l_~s ~ecan;,sm~:
fisiológicos de la sensación. Pero, ¡u?to ~, esta 1magm~;1on sunple , 9
·
· · almente la "ima01nac1on compuesta , que crea nuevas
es pasiva, existe 1gu
o·
"
- " d
imágenes ordenando las viejas. Hobbes afirma qu~ ~a sene
e
pensamientos de la mente va guiada por un prmc1p10 general de
asociación, pero no desarrolla plenamente esta ide~. !ampoco_ Loc~e va
demasiado lejos en el famoso capítulo "De la asoczaczon de las t~eal , que
añadió a la cuarta edición (1700) de su "Essqy concermng h11man

NECROLÓGICA
LEOPOLDO ZEA

1912-2004

understandini' (1690).
La investio-ación de los efectos psicológicos del arte f, de la
experiencia estétic: (en término~ modernos), s~guió en s~ evoluc1on dos
caminos distintos, pero que ocas1onalmente se mterfieren.

Femando Robledo Isaac.
Centro de Estudjos Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

1) El intento de lograr un adecuado análisis y. explicación de ciertas
cualidades estéticas básicas (la belleza, lo sub/zme).
_
2)

El estudio de la naturaleza y justificación del juicio crítico de: el
problema del "gusto".

Presentación
Le conocí por primera vez en 1999 en la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla, en el marco del XIV Congreso Iberoamericano de
Filosofía celebrado en la barroca ciudad de Puebla de los Ángeles, en el
Estado de Puebla. H abía leído ya algunas de sus obras siendo estudiante
de filosofía en la UANL para el seminario de Pensamiento Latinoamericano
Serían Leopoldo Zea y Luis Villoro entre otros, los encargados
de darnos la bienvenida con una mesa inaugural que los organizadores
habían dispuesto para los más de mil iberoamericanos de diversas las
universidades que habíamos asistido al mencionado encuentro. En el
transcurso de la mesa, la atención se centró en Villoro, pero al término
de la mesa inaugural, Zea fue abordado súbitamente por una gran
cantidad de jóvenes estudiantes y profesionales en el estudio de la
cirmnstancia americana. Muchos pedían les firmara algún libro de su
autoría, algunos otros eran amigos de antaño, otros le cuestionaban o se
oponían sobre lo recién expuesto; pero lo que llamó intensamente mi

926

927

�atenc1on, fue esa sencillez impávida con la que daba la bienvenida y
saludaba o se desredía de otros.
Zea no se guindaba pretensión alguna, a la vez que firmaba
algunas de sus publicaciones en diferentes editoriales. ¿Acaso sería esa
misma sencillez con la que años después José Gaos lo describiría
recordándolo cuando le tuvo de alumno en las antiquísimas aulas de la
UNAM?
Esa noche de la apertura fui de los últimos en quedarse con Zea
para continuar escuchándole; lo más valioso que recuerdo haberle oído
era que: " ... como filósofos tenemos una doble responsabilidad, y en
cierto sentido una ventaja sobre los europeos; pues nosotros para
revelarnos lo hacemos desde nuestra latinoamericanidad y al mismo
tiempo nos revelamos desde nuestra occidentalidad" 1• De eso, entendí
sólo lo que mis lecciones, mi edad y mis cuatro semestres de carrera de
filosofía me permitieron entender, no obstante se me hizo tan sencillo y
tan fresco. Era la primera vez que conocía a un estudioso de la "América
española" sin teñiduras mestizofilicas y sin las apologías filohispanistas al
más puro estilo vasconcelista.
Apenas en enero de este año celebramos nuevamente el
Congreso Iberoamericano de Filosofía en su XV edición. Esta vez en las
aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Leopoldo Zea no
asistió y me extrañó mucho no verle por la envergadura del evento. Pude
ver nuevamente durante la apretura del congreso a Luis Villoro y a
Francisco Miró-Quesada entre muchos otros. Este último y otros que
nos dieron la bienvenida en la mesa inaugural, por alguna extraña razón
mencionaron bastante al Dr. Leopoldo Zea durante sus intervenciones
de bienvenida al congreso.
Recuerdo perfectamente y de manera textual las palabras a las
que hizo alusión Miró-Quesada en relación con Zea, a los más de dos mil
profesionales de la filosofía que nos dimos cita en el Perú:

-

Recuerdo que cuando conocí a Leopoldo Zea me preguntó: ¿Qué es lo
que estás escribiendo ahora?
Un libro sobre lógica, le respondí.

[Sic] Leopoldo Zea en el xrv Congreso Iberoamericano d e Filosofía celebrado del 12 al 16 de
Mayo en la ciudad de Puebla de los Ángeles, Puebla. 1999
1

928

Y tal vez lea probablemente no m19 interesado en el tema de la lógica
en abstracto, me recomendó diciendo: por qué ,nefor no haces un libro
sobre la historia de La Lógica en el Perú.
Ignoro cual haya sido el estado de salud del maestro Zea antes de
celebrarse el encuentro iberoamericano, a saber falleció por una afección
cardiaca, ciertamente el filósofo era ya un nonagenario. Sin embargo para
mi los filósofos nunca envejecen, al menos a mi me es tan difícil
distinguirles en ese paso de la aurora al anochecer. No distingo cómo el
tiempo nunca pasa por ellos, porgue yace en nosotros una seriedad
aunada al compromiso que la filosofía nos imputa intrínsecamente desde
nuestra juventud, hasta nuestro anochecer. Se es filósofo o se deja de
serlo - no hay filósofos jóvenes o filósofos viejos-. Somos, como se
decía de Hegel: "Era de esos hombre que no han sido nunca jóve!1es y a
2
quienes todavía en la vejez les arde un fuego escondido". Yo trabajo con
un filósofo, y confieso que sigo viendo al mismo Agustín Basave
Fernández del Valle de hace algunos años cuando fui alumno suyo en las
aulas universitarias dentro de los seminarios-conferencias sobre
Fenomenología husserliana y La filosofía de Martín Heidegger.
A la par que escribo estas lineas, no había pasado más de un par
de días cuando en una charla informal con un colega, rememorábamos
sobre el Dr. Leopoldo Zea. Su vida y obras, su persona, los congresos en
los que le habíamos escuchado y tenido la oportunidad de que nos
compartiera un poco más sobre la cosmovisión de su filosofar. os
enteramos luego por diversos medios de su fallecimiento. Sirva esta
reseña y comentario para conocerle a él, junto con su visión de algunas
etapas y el desarrollo de la historia de la filosofía universal.
Esta publicación legitima los apuntes que Zea utilizó
primeramente para diversos cursos de introducción a la filosofía. Y que
preparó Zea para el Centro de Estudios Sociales que sirvieron de
preparación para el seminario que sobre la filosofía de la ilustración
ofreció el Dr. José Gaos en el año de 1944.

2 Dilthey,

Wilhelm Hegely el idealis1110 Fondo de Cultura Económica. Pág. 15. Traducaón y epílogo
de Eugenio Ímaz.

929

�1912-2004
Leopoldo Zea
INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA*
-La conciencia del hombre en la filosofíaEs habitual que en las introducciones a la filosofía estas suelen
tomar dos direcciones: la sistemática y la histórica. En primera instancia,
se hace una división de los diversos problemas que se han venido
planteando en la filosofía, ofreciéndose una visión más o menos
esquemática de cada uno de ellos sin relacionar unos con otros ni
mucho menos, sin relacionarlos con el hombre y el mundo que' los
provocaron. Se realiza una verdadera disecación ofreciendo esquemas
mu~rtos de problemas que conmovieron a hombres que, como nosotros,
se ¡ugaban en ellos toda su existencia. No hay que olvidarnos de los
"héroes del pensamiento" como los llama Windelband, los hombres de
carne y hueso que los expresaron. Dice Zea: "la historia de la filosofía es
la historia de la conciencia del hombre. En ella se expresa el conflicto
inte~no del hombre, la pugna entre el yo y el mundo que ha hecho
P?s1b~e la cultura, dando origen a esa serie de hechos que llamamos
histona de la humanidad". 3

Zea y el mundo antiguo de los helenos

1. -¿Qué esftlosefía?
Para entrar a la filosofía es menester tener una idea de aquello en
lo cual se va a entrar, cuando menos una idea negativa o positiva de
aquello q~e nos mueve a entrar en eso que puede ser para nosotros algo
desconocido. Nos dice Zea "la primera pregunta que debemos plantear
es esta: ¿qué es filosofía"? pensemos en un explorador, que entra en
lugares que n? sabe lo _que son, y que no necesita saberlo para querer
entrar; pero s1 se reflexionamos a fondo, se observará que no es así: el
explorador entra en algún lugar porque cree poder encontrar algo"4•

· /ntroducció~ a la filosofía U/ conciencia del hombre e11 la filosofía. Imprenta Urúversitaria 1° Edi~ión
1~52. Dtr~cc1on General de Publicaoones-UNAM. México DF. 379 páginas.

~~' Leopo~do. _In~oducción. a 1~, filosofía La conciencia del holllbre en la .filosofía. Imprenta
U1mers1tana 1 Eclic1on 1952. D uecc100 General de Publicaciones-UNAM. México D.F pp 7
'Op. Cit. pp. 12
. .

3

930

Todos tenemos una idea sobre la filosofía, desde el que piensa
que es la ciencia más alta, hasta el que piense que la filosofía es la cosa
más aburrida del mundo. Cuando pedimos tal definición, es porque
tenemos la idea de que la filosofía es definible, acatable, y esperamos que
su historia sea la historia de esta definición que estamos buscando. Si
queremos elegir una respuesta a nuestra pregunta ¿Cuál vamos a elegir?
Lo mejor que podríamos hacer según Zea, es "preguntar a quienes se
han dedicado a dar respuesta a la pregunta" y desde luego nos
recomienda poner nuestra mirada en los más altos entre todos los
filósofos, con la seguridad de que ellos nos dirán qué es la filosofía
Zea nos invita a hacer un recorrido por Grecia, pues es entre los
griegos donde nace la expresión~vocablo phi/osophie que se traduce como
afán de saber. "Al primero a quien se le atribuye este nombre es a
Pitágoras. Sobre lo que este filósofo entendía por filosofía nos dice
Cicerón lo siguiente: habiendo Pitágoras tratado docta y disertadamente
algunas cuestiones, León, príncipe de los fliasios "le preguntó de qué arte
hacía principalmente profesión", a lo que Pitágoras respondió, arte él no
sabía ninguno, sino que era filósofo. Admirado León por la novedad del
nombre, le inquirió quienes eran, pues, los filósofos y que diferencia
había entre ellos y los demás hombres, y Pitágoras respondió: que le
parecían cosa semejante a la vida del hombre en la feria que se celebraba
con toda pompa en los juegos ante el concurso de la Grecia entera; pues
igual que allí unos aspiran con la destreza de sus cuerpos a la gloria y
nombre de una corona, otros eran atraídos por el lucro y el deseo de
comprar y vender, pero había una clase, y precisamente la formada en
mayor proporción de hombre libres, que no buscaba el aplauso ni el
lucro y consideran con afán la naturaleza de las cosas, los cuales se
llaman afanosos de sabiduría, esto son: filósofos. "Es un afán por
explicar las cosas del mundo que nos rodean, la naturaleza y la manera
como el hombre debe de conducirse frente a sus semejantes. Todo ello
proyectado hacia el exterior, quieren saber cómo es que existen las cosas
que los rodean, buscan el principio de ellas, su origen, y les dan diversas
respuestas, para unos será el agua, para otros el aire, o la tierra, o el
fuego, o bien todos los elementos; también hablarán de los átomos. Aquí
la ftlosefía se presenta como un preguntar por los principios materiales del Cosmos,
como unpreguntarpor su orden.
Para Sócrates y los presocráticos será cosa muy distinta, pues la
sabiduría sólo estaba reservada a los dioses, y el saber al que debe aspirar
931

�el hombre es distinto, y hacia otro plano, es decir, hacia el hombre
mismo. "La filosofía es un afán que siente el hombre por el saber de sí
mismo." 5
Para Platón la filosofía es la adquisición de la ciencia. Sin
embargo tal ciencia no se encuentra en estado sensible "el objeto de la
ciencia deberá ser lo inmutable, lo idéntico, lo que nunca cambia"6• Esto
dice Zea, es lo que Platón le llama la idea. Estas ideas, modelos eternos de
las cosas. Residen en el Ser Divino, y todas se resumen y comprenden en
la idea suprema del bien, por lo tanto la filosofía es la búsqueda de las
ideas, un afán de saber qué es la Verdad y la Belleza, la cual no es otra
cosa que el bien.
Aristóteles da a la filosofía un carácter científico que se ocupe de
las causas y los principios de las cosas, hasta llegar al principio absoluto
que lo rige todo. Aristóteles da a la filosofía los siguientes caracteres:
1. Es una ciencia universal "el sabio posee hasta donde cabe la
ciencia de todas las cosas, sin poseer la ciencia de cada
individualmente".
2. Es una ciencia difícil "quien puede conocer las ciencias arduas y
no fáciles de conocer para el hombre sabio".
3. Es una ciencia rigurosa.
4. Es una ciencia dialéctica: "También, que el más riguroso y el más
capaz de enseñar es, en toda ciencia, más sabio."
S. Es una ciencia preferible, "de las ciencias, la preferible por ella
misma y en gracia al conocimiento es sabiduría en mayor grado
que la preferible por sus consecuencias".
6. Es una ciencia principal "la principal es sabiduría con mayor
propiedad que la subordinada: porque no está bien que el sabio
sea mandado, sino que mande, ni que el obedezca a otro, sino a
él el menos sabio".
7. Es una ciencia divina por su objeto y por su sujeto. "La más
divina es también la de más alto rango y la de esta índole la única
que puede serlo de dos maneras. Aquella que puede tener más
que nadie Dios es la divina entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas; ahora bien, ésta, por ella sola, resulta
5

6

Op. Cit., pág. 15
Op. Cit., pág. 16

932

ser ambas cosas: todos consideran a Dios una de las caµsas y un
cierto principio y Dios solo, o más que nadie, puede tener una
7
ciencia de esta índole."
Los estoicos, los epicúreos y los escépticos, sus escuelas dieron
una nueva interpretación s·obre la filosofía. Cicerón dice Zea la llama "la
maestra de la vida", Séneca la define como la teoría del arte y de la recta
conducta. Los epicúreos dan a la filosofía un sentido plenamente
práctico. Epicuro la considera como una actividad que trata de alcanzar
la felicidad por medio del discurso y del razonamiento.
Y así, el concepto de filosofía es ·tan diverso pues todas las cosas
dice Zea "se le presentan al griego en movimiento. Un movimiento que
las transforma"8 el árbol de hoy no es el árbol de ayer ni será el de
mañana. El sol le parece nuevo cada día. Las estrellas están dejándose ver
unas veces para ocultarse otras, los ríos siempre le son distintos. Lo frío
se calienta y lo caliente se enfría, lo húmedo se seca y lo seco se hace
húmedo." 9 El hombre griego se sabe entre las cosas; pero al mismo
tiempo observa cómo estas cosas se escapan y se desvanecen, no puede,
apoyarse en ninguna, todas se transforman.

2. - Visión de Zea delpensamiento cristianoy sus antecedentes
La filosofía tiene aquí un carácter teórico y práctico pues ha sido
necesario que la salvación de la humanidad, se diera por medio de una
ciencia basada en la revelación, además de las ciencias filosóficas además
de las ciencias filosóficas basadas en la investigación de la razón humana.
Explica Zea, que "la razón es la que prepara las verdades de la fe; pero sí
puede destruir las objeciones que se oponen a tales verdades. Aquí la
ciencia suprema es la teología, la ciencia revelada, la filosofía no es sino
una ciencia puesta al servicio de la ciencia divina"IO. Dice s. Tomás: aquí
la filosofía es sieroa de la teología. En el renacimiento dice Zea, la filosofía
vuelve a cobrar "su independencia". Bacon y Descartes dejan a la
religión fuera de la especulación y dan a la filosofía otros objetos de
reflexión.

'Op. Cit., pág. 16,17
8
Op. Cit., pág. 36
9
Heráclito: Fragn1e11tos 39 41 42
10 Op. Cit., pág. 18
, ,

933

�Al paso de la antigua cultura helenístico-romana, el mundo ya
estaba listo para adoptar el cristianismo. La solución a los problemas que
se planteaba el hombre antiguo, la trae consigo el cristianismo, dando así
lugar a una nueva forma de cultura, la cultura cristiana. Sin embargo es
opuesta en su modo de sentir respecto de la filosofía. Para comprender
mejor como surge esta forma de pensar tan opuesta al helenismo es
menester apunta Zea "buscar el antecedente del cristianismo, su matriz:
1
el judaísmo"' • Al mismo tiempo que se desarrollaba la cultura helénica,
en el Asía Menor se desarrollaba una nueva forma de cultura: el
judaísmo. El judaísmo dará las bases del cristianismo ;primitivo, con el
cual se encontraría el helenismo en su época de crisis. La conquista del
Asia Menor por Alejandro puso en contacto a la cultura griega con las
diversas formas de la cultura de Oriente, entre ellas la judía. Los
herederos de este imperio, los romanos, se encontrarán con el
cristianismo en su fase primitiva. Pronto todo el imperio se convertirá al
cristianismo, dando lugar a una nueva forma de cultura, la cristiandad:
!&gt;1ntesis de la cultura helénica en crisis y del cristianismo naciente.
A la par que crecían y se fortalecían estas culturas y nuevos
··estilos de pensamiento", tenía por necesidad que conciliarse dos
conceptos: fe y razón.
El lema de la filosofía agustiniana era "Credo ut intelligam," creo para
co1nprender. La inteligencia era incapaz de alcanzar el conocimiento de la
Verdad; era la verdad que se daba al hombre en un acto de fe, _para
conocer, era menester ante todo creer, tener fe. El conocimiento no tenía
otra posibilidad que la gracia de Dios. La razón nada puede por sí misma
"cuando la razón dice algo sobre la Verdad, no es la razón la que habla,
sino Dios que ha entrado en el hombre por medio de la fe" 12• Dice Zea
que así el hombre tiene un carácter pasivo, únicamente recibe los dones
divinos sin que él pueda hacer nada por alcanzarlo. Así pensaba San
Agustín entre los siglos IV y V. pero la razón reclamaba sus derechos,
algo tenía que hacer, cuando menos recibir.
Dios daba al hombre sus verdades por medio de la fe, pero esto
no bastaba; era menester que este alguien recibiera estos dones, nos
explica Zea "el hombre recibe las verdades de la fe cuando las comprende,
mientras no las comprende no las ha recibido. Es menester, dice Ortega
y Gasset, que el mendigo que recibe la limosna cierre, cuando menos, la

mano par detener la moneda recibida"13• Ahora bien dice ~ea, "el
instrumento que deja de ser un instrumento pasivo y se convierte en
activo es la razón, pues se encarga de retener y comprender lo recibido".

3.- Zea, el mundo modernoy_las nuevas ciencias
Zea ve en Scoto y Ock.ham más ingleses que cristianos, el perfil
perfecto del hombre moderno. Podría decirse que estos filósofos son los
iniciadores de esa discontinuidad medieval, más que de una
descomposición de la cristiandad como le llama Zea. La Edad Medi~ di~e
Dilthey, se apoyaba en un fuerte edificio constituid_o en un fuerte e~~c10
por tres grandes motivos: el racionalismo griego, el s~n~ent~ ~eligioso
y el voluntarismo 14 Ahora el Dios cristiano es un Dios 1mpenalista que
ha sustituido al politeísmo. Religión, voluntarismo romano y
racionalismo griego, coexistían gracias a un bien logrado equilibrio. Pero
este equilibrio queda roto: Dios se ha convertid? en un autócr~ta
irracional, voluntad arbitraria sin planes, verdadero tirano, tal es el D~os
que ofrecen Scoto y Ock.ham el racionalismo _ha sido ~liminado en ,D~os
y el mundo. Ni -Dios ni el mundo son racionales dice Zea, el uruco
racional es el hombre. El mundo coincide con la razón humana, pero no
porgue el mundo sea racional, sino por que le mundo tie~e _la capacidad
de racionalizar el mundo. Obsérvese la manera tan sub1ta como se
abandonaron los antiguos postulados de la filosofía en la esc_olásti~a y en
la Edad Media. La necesidad de la experiencia ha hecho 1mpos1ble la
racionalización de Dios y la ha alejado del horizonte del hombre, pues el
hombre no puede experimentar a Dios en la forma gu? es i:nene~ter pa~a
racionalizarlo. "El hombre se queda solo con su razon, sm Dios y sm
15
mundo, puesto que aún tiene que conquis~arl?" • No obstante el
hombre en esta época siente desconfianza de s1 rrusmo ~ de to~o cuanto
le rodea, pues la religión ya no le alcanzó para_ seguir ~xplicando la
cosmovisión que se la había impuesto "la mundarudad empieza a ser del
dominio del hombre en cuanto se va alejando del trasmundo de la
divinidad" 16• La Reforma dice Zea que fue "un intento del hombre
moderno por recuperar a Dios y al mundo perdido sobre otras bases que

Op. Cit., pág. 255
Ditlhey, W. Hombrey mundo en los siglos XVIy XVII.
15
Op. Cit., pág. 288
16 Op. Cit., pág. 289
13

14

Op. Cit., pág. 216
12 Op. Cit., pág. 254
11

934

935

�no fueran las escolásticas que consideraba habían fracasado" 17• Por el
contrario las nuevas ciencias fue la forma como el hombre trató de
recuperar el mundo. Recuérdese por que el hombre al quedarse sin Dios
y sin cosas, lo único racional ha resultado ser el hombre, y aunque el
mundo tampoco sea racional, si puede someterse al dominio de la razón.
La ciencia nueva tomaría entonces un carácter práctico del cual carecía la
griega, pues era puramente visual, para poder expliearse para sí el mundo.
La ciencia del moderno, quiere ponerlas a su servicio, el griego buscaba
en las cosas su razón, es decir, su orden, sus causas y efectos, el moderno
sabe que las cosas no tienen orden ni razón. El moderno sabe que los
objetos pueden adherirse o no a él. El griego jamás se atrevió a alterar
ese orden. El perfecto moderno para Zea es Galileo pues este además de
alterar el orden de las cosas y los objetos "observa que los cuerpos
tienden a caer en el vacío en forma perpendicular, pero también ha
observado que si en su caída tropiezan con obstáculos, se desvían" 18• Así
en la manipulación de la velocidad de los cuerpos GaWeo establece las
nuevas beses de la ciencia nueva. El hombre moderno se apodera de la
naturaleza y la obliga a seguir el curso que conviene mejor a sus intereses.
La física griega tenía un carácter reconstructivo; trataba de encontrar el
orden que se había establecido en el universo. La física moderna tiene un
carácter constructivo, no trata de conocer, sino de alterar. El moderno
según Zea "puede ahora crear monstruos que la imaginación del griego,
con ser tan rica, jamás imaginó"19. No se olvide que el ideal del hombre
moderno es: volver a empezar su historia.
A la postre el "descubrimiento" de América vendría a salvar a:l
"Viejo Mundo" de su desesperación. América se convierte en tierra de
futuro de los inconformes de Europa, como sucedió con las grandes
migraciones a Norteamérica que huían de persecución política y religiosa.
Renato D escartes, recogerá toda la inquietud del nuevo hombre
plasmándola en su filosofía. El afán por un mundo nuevo, se expresará
en él "como un radical abandono de todos los supuestos en que
tradicionalmente había venido sosteniéndose la existencia del hombre" 2º.
La pregunta aquí nos dice Zea "que hace D escartes con el hombre

moderno? ¿Cómo poner fin a las desigualdades y, con ellas, a todas las
miserias que provocaban?21 •
El nuevo hombre aspira a crear un mundo sin compromisos y,
por lo mismo, sin limitaciones. Un mundo virgen donde todo esté por
hacer, donde toda acción sea posible pues, "las leyes, costumbres,
religión y política presentes, poco o nada tenían que ver con el nuevo
que se encontraba dentro de ellas, como un condenado por culpas que
no había cometido"22• De lo que se trataba era de construir un nuevo
mundo de acuerdo con la fantasía, diseñado en un llanura sin obstáculos,
es decir sin historia, sin tradición, sin compromisos sin la comunidad ni
con los otros. En el futuro el hombre podía ser lo que no había podido
ser. Así Descartes rompe con toda su realidad, con ·todo lo que le rodea:
su mundo, su cuerpo, su psique, hasta encontrar algo que no pueda
negar, como lo es el hecho de estar dudando. Así una vez que ha puesto
entre paréntesis, en duda la realidad que le circunda; una vez que de
acuerdo con un determinado plan "lo que surge después es otro mundo
en el que el individuo; un mundo donde el individuo pone sus pautas y
las establecen a partir de un determinado y racional compromiso"23•
El cartesianismo tendría sus consecuencias en lo que más tarde se
hablará de un contrato social, ha partir del cual surgirían las sociedades
modernas.
Zea todavía ve en la filosofía de D escartes una gran mezcla de
medievalismo. En Hobbes no es así, el filósofo es presentado por Zea
como el auténtico moderno, no acepta sino un método: el físicomatemático, aplicado a todos los campos del saber. Pascal se opondría a
esa tesis "el método geométrico estará bien para la naturaleza extensa,
24
pero hay otra naturaleza tan distinta que es el alma humana" • Spinoza
tratará también de solucionar este problema de la dualidad de objetos de
conocimiento, el cual le atribuye al ser extenso las cualidades del ser
pensante. Hobbes reduce la naturaleza humana a física pura, porque el
mundo físico se caracteriza por el movimiento, la naturaleza humana
también se caracteriza por esta cantidad física. "La causa de la sensación
-dice Hobbes-, es el cuerpo eterno u objeto que actúa sobre el órgano
propio de cada sensación, ya sea de modo inmediato, como el gusto o el

17

21

18

22

Op. Cit., pág. 290
Op. Cit., pág. 292
19 Op. Cit., pág. 293
20 Op. Cit., pág. 307

Op. Cit., pág. 310
Op. Cit., pág. 314
23
Op. Cit., pág. 315
24
Op. Cit., pág. 338

936

937

�tacto, o mediatamente como en la vista, el oído y el olfato: dicha acción,
por medio de los nervios y otras fibras y membranas del cuerpo, se
adentre por éste hasta el cerebro y el corazón, y causa allí una resistencia,
reacción o esfuerzo del corazón para librarse: esfuerzo que dirigido hacia
el exterior, parece ser algo externo" 25. Hobbes, hombre profundamente
moderno le preocupa lo que a muchos filósofos: la felicidad humana.
Peor no la .del otro mundo, sino la de la este mundo. Pero en esa
incesante y perpetua lucha por alcanzar la felicidad "los hombres
tropiezan con sus semejantes y luchan contra ellos, la pugna por el
poder, las riquezas, los placeres, los honores u otras formas de poder
inclinan a la lucha, a la enemistad y a la guerra. Porque el medio que un
competidor utiliza para la consecución de sus deseos es matar y sojuzgar,
suplantar o repeler a otro"26• Hobbes -dice Zea- ha encontrado el
mstrumento para lograr la felicidad del hombre, este instrumento lo es la
razón, la razón geométrica, la razón que es capaz de sumar o restar.
La guerra como se ha visto, es producto de un deseo de poder
que aumenta paso a paso. Para su propia felicidad es menester que el
hombre frene su afán de poder. La paz será un hecho si cada hombre se
propone no ser una amenaza para su semejante, y dice respecto de la paz
"las pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la
muerte -dice Hobbes-, el deseo de las cosas que son necesarias para una
27
vida confortable y la esperanza de obtenerlas por medio de trabajo" •
La razón sugiere adecuadas normas de paz, a las cuales pueden
llegar los hombres por mutuo consenso así aparecería en la escena de la
filosofía David Hume, presentando el hombre divinizado eón el
28
utilitarismo y el positivismo "El hombre es Dios para el hombre" •
La aventura iniciada por D escartes parecía concluir felizmente, el
hombre es ahora creador y responsable de su propia conducta. En lo
sucesivo su conducta será llamada "norma universal" -dice Kant- que la
conducta puede al mismo tiempo tenerse por objeto a sí misma, como
ley natural universal. La voluntad humana se autolegisla y universaliza.
Con un nuevo proyecto de metafísica (Schelling, Fichte y Hegel)
pero es en H egel donde la divinización del Hombre alcanza su más alto
grado. "El hombre es el Espíritu de múltiples brazos e infinitas

cabezas"29 Dios o el Espíritu está presente en cada uno de los actos del
hombre. Es Dios mismo el que actúa en ellos. D e la caducidad y
necesidad que es cada uno de los hombres "con sus pasiones y
limitaciones el hombre va creando un ente insaciable e ilimitado. D el
mundo inmanente saca Hegel el mundo trascendente de la cultura.
D esde otro punto de vista y en nombre de la ciencia, las llamadas
ciencias positivas de A. Comte, diviniza también al hombre, la
humanidad es también lo abstracto del hombre, sus productos
combinados en una cadena sin fin llamada progreso. Dice Zea que la
historia, el pasado es vista como una serie de etapas en las que se va
configurando la que ha de ser su culminación: la etapa positiva de la
Humanidad. K. Marx invierte la filosofía de Hegel pretendiendo romper
con las falsas formas de trascender lo humano llamadas espíritu o
cultura, que no son sino superestructuras, expresiones de algo tan
30
concreto como lo es el trabajo del hombre". Pero no el trabajo en
abstracto, sino el trabajo que cada hombre realiza en particular. Marx
dice Zea ve estrechamente ligado la historia de la Humanidad como "la
adaptación de la naturaleza a las exigencias del hombre. El hombre es
producto de la naturaleza y la naturaleza se transforma por el trabajo que
es el producto del hombre"31 • El hombre al actuar no va creando un ente
abstracto llamado espíritu "no es la conciencia la que determina la vida 32
dice Marx-, sino la vida la que determina la conciencia" . No hay dioses,
solo hay hombre actuando en la modificación de su mundo. Ni siquiera
es válida esa trascendencia es que se empeñó el idealismo.
Zea al pasar por Dilthey, ve en él diversas formas de
historicismo, mostrará cómo es imposible eludir en el campo del
conocimiento histórico la concreción del hombre. La historia está tejida
por un conjunto de actividades personales que en su relación van
marcando las líneas de la misma "la religión, la poesía y la filosofía, no
. expresiones
.
d e ese encuentro entre el homb re y su mundo " 33.
son smo
Expresiones que muestran un afán de trascendencia jamás logrado. La
divinización del hombre, intentada por la metafísica idealista, es
imposible.

Cit,pág. 369
Cit., pág. 370
31
Op. Cit., pág. 371

'29 Qp.
30 Op.

Op. Cit., pág. 339
26 Op. Cit., pág. 342
21 Op. Cit., pág. 343
lll Op. Cit., pág. 368
2,

32

lbidem

33 Op.

938

Cit., pág. 372

939

�F. Nietzsche, por el otro lado y partiendo de la idea de la
voluntad de poder, flagela a "los filisteos" que se empeñan como Strauss,
en crear una religión al alcance de las mentes burguesas. Toda religión
dice Nietszche "si ha de ser auténtica, debe partir del supuesto de la
e~s~encia de un ente que trascienda la vida del hombre"34 La religión
cnsttana es una religión de esclavos, lo que importa no es la vida eterna,
sino la vivacidad eterna, dice el poeta. Y agrega "vivir de un modo
peligroso, es sacar el mayor placer que puede dar la existencia." Esta es la
vida: neguemos a D ios, negamos la responsabilidad de Dios; es así como
libramos al mundo. Nietzsche se atreve a fritar con fuerza: Dios ha
muerto"35 •
. El h~m~re está ahora plenamente abandonado a su existencia, y
esta eX1stenc1a dice Zea, anula toda posibilidad de volverle a divinizar. La
Modernidad culmina con el fracaso que ya vaticinaba Pascal. No le queda
al hombre sino aceptar su suerte, la responsabilidad que implica una vida
que tiene como base la libertad en un mundo donde no hay un Dios que
responda por él. El existencialismo -dice Sartre- "no es un ateísmo ...
más bien declara: aunque Dios existiera esto no cambiaría"36. Zea ve en
el existencialismo una nueva expresión d crisis de la conciencia del
hombre, la crisis diría yo de un nuevo endiosamiento. Pues el hombre ha
fracasado como Dios y se vuelve a quedarse solo, sin trascendencia de
ningún tipo.
El Dr. Zea se pregunta: "¿Aquí termina la historia? No. Ella nos
~a m~strado cómo la crisis es siempre el fin de otra. Una fe, ya
rnsufic1ente, es puesta en crisis; pero de la crisis surge siempre una·nueva
fe, se invierten los valores, y lo que ayer parecía negativo por inseguro
retransforma en lo más positivo por su seguridad. ¿Cuál será esta nueva
fe? ¿Cuál será esta nueva seguridad? Es algo que aún se debate en la
conciencia del hombre contemporáneo; pero que acabará, como en toda
su historia, por surgir. s. Agustín y Descartes, son máximos ejemplos de
conciencias en crisis que han terminado por encontrar soluciones de la
misma de acuerdo con su mundo y sus posibilidades"37 •

Jbidflll
Op. Cit., pág. 373
36 lbide,n
r Zea. Leopoldo Op. Cit., pág. 374
34

LA RAZÓN HISTÓRICA Y LAS LEYES A PRIORI EN EL
MUNDO HISTÓRICO. IMMANUEL KANT* PARA
CONMEMORAR EL BICENTENARIO DE SU
FALLECIMIENTO (1804-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

Para mi amigo el historiadory cronista
de la ciudad de Montemy, Don Israel Cavazos Garza
En testimonio de mi ad,niración
por tan fecunda trayectoria en la investigación

Presentación
En todo el mundo los filósofos y los profesionales en el estudio y la
divulgación filosófica celebramos este año 2004 al estudio en memoria
del pensamiento y obras de Immanuel Kant. En ocasión al bicentenario
de su fallecimiento. En la ciudad de San Nicolás de los Garza, nuestra
facultad de filosofía y letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
anunció por lo menos tres eventos dedicados a este prócer de la filosofía,
dos de ellos ya consumados con resultados más que satisfactorios**.
• Kant, lmmanuel, Filosofía de la historia &amp;l. Fondo de Cultura Económica. México 148 páginasTraducción y prólogo Eugenio Ímaz.
" Sesión de lectura del libro Los ,í/timos días de Kant de Tho,nas de Q11incq por alumnos del colegio
de filosofía: Lourdes Juárez, Rodrigo Esparza, José Luis Císneros y el Mtro. Pedro Cortés

15

940

941

�Como signo perenne se ha estimado que el mejor homenaje que
se le puede rendir a un filósofo, es dialogar a partir de él y confrontar
nuestras problemáticas del presente con su pensamiento y su obra escrita,
a fin de honrar su valor imperecedero. Sin duda Kant fue la mente más
resplandeciente del siglo XVIII. Su pensamiento llegó a algo mucho más
allá que gravitar con preeminencia hasta los primeros años de la década
de 1900, o mejor dicho, hasta la aparición de las Logische Untersuchungen de
Edmund Husserl. No obstante, sus estudios filosóficos y teológicos, son
lectura obligatoria para todo aquel que desee comprender el pensamiento
de los siglos XIX y XX, así como el estrado filosófico de nuestros días.

1.- Vida del filósofo
Immanuel Kant fue el filósofo alemán más representativo de la
filosofía moderna, su doctrina es conocida como Idealismo trascendental Su
extensa obra y en particular sus tres críticas -de la Razón Pura, de la
Razón Práctica y del Juicio- revolucionaron el pensamiento occidental.
Kant nace el 22 de julio de 1724, vivió una vida
excepcionalmente tranquila, vivía rutinariamente, y, aunque tenía muchos
amistades, nunca llegó al altar y nunca se aventuró a salir más de 60 km.
de Konigsberg, Prusia Oriental, ciudad de su nacimiento y de su muerte.
De los 17 a 22 años estudió en la Universidad de Konigsberg, y
entre otras cosas teología predominante. Se interesó luego en
matemáticas y ciencia natural. Se dice que por ese tiempo predicó algunas
veces en las iglesias del vecindario de Konigsberg, 1 sin embargo, no se
decidió por el oficio de predicador; sino por el de la enseñanza, aquí fue
muy popular y exitoso. No extraña a nadie que alguien tan riguroso en su
propia forma de vida, diera el siguiente consejo pedagógico: "atiende a
los estudiantes de mediana habilidad; a los tontos es imposible ayudarles,
y los genios se ayudan a sí mismos". El escritor alemán Heine,
alegóricamente, ha inmortalizado a Kant al presentarlo como un
autómata: "Levantarse, tomar café, escribir, dar clases, cenar, caminar;
todo tenía su tiempo prefijado. Y cuando Immanuel Kant, en su abrigo
gris, bastón en mano, aparecía a la puerta de su casa, y caminaba hacia la

pequeña avenida bordeada de tilos que aún se llama 'La caminata del
filósofo', los vecinos sabían que eran exactamente las tres y media en su
.,, 2
relo¡ .
Como muchos otros filósofos alemanes de nombradía,
igualmente Kant fue privatdozent por algunos años; esto por el
fallecimiento de su padre -esto parece ser una constante en los genios
filosóficos alemanes-, pues Hegel, Schiller y hasta Husserl se vieron
alguna vez en la exigencia de recurrir a la docencia privada para poder
subsistir.
En el otoño de 1755 siendo docente a la Universidad de
Konigsber, después de haber obtenido, unos _meses antes el grado de
magister con la tesis De igne. Se le ofreció posteriormente una cátedrn de
Poética, la cual rechazó, pues buscaba un lugar enseñando Lógica y
Metafísica que eran a las que Kant realmente aspiraba y que obtiene ya
muy tarde y casi en el ocaso de su vida, esto a saber, en 1770. Pronuncia
antes de abandonar este mundo las palabras: Es is gut. 3 En la lápida de su
tumba se grabaron posteriormente las palabras con que inicia la
conclusión de su Critica de la razón práctica: "Dos cosas llenan el ánimo de
admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y
persistentemente se ocupa de ellas mi reflexión: el cielo estrellado que
está sobre mí y la ley moral que hay en mí"4 Finalmente el 12 de febrero
de 1804 en la ciudad de la que nunca salió muere Immanuel Kant,
fundador del idealismo trascendental.
Casi todo su pensamiento está expuesto en una serie de obras,
que por lo general las destacamos de la siguiente manera: Critica de la razón
pura (1781). Idea de i.na historia universal en sentido cosmopolita (1784).
Fundamentación de la metafísica de las cos!ttmbres (1785). Critica de la razón
práctica (1788). Critica de/juicio (1790). La religión dentro de los límites de la mera
razón (1793). Sobre la pazperpetua. Un esbozofilosófico (1795). La metafísica de
las costumbres (1797).

2.- Kant, o del giro copernicano en la filosofía
El sistema filosófico de Kant recibe el nombre general de
"criticismo" o "filosofía crítica" y se halla expuesto, sobre todo, en las

Rodríguez de la facultad de filosofía y letras de la UANL Jueves 12 de Febrero 18:00 hrs.
Auditorio ffyl-UANL / Conferencia: "Cultura estética contemporánea y la critica del juicio de
gusto en Kant." Sustentada por el Mtro. Alberto Consalvo de la Universidad Panamericana
jueves 3 de junio 19:00 hrs. Auditorio ffyl-UANL
1
Sauer E. F. Losfilósofas ale111anes Ed. Fonde de Cultura Económica. México Pág. 84

Op. Cit., pág. 85
[Sic] Tr. Está bien
4
Kant, lmmanuel. Crítica de la razón pura, "Doctrina trascendental del método", Nomenclaturas:
A 805/ B 833 Ed. Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p. 630.

942

943

2 Sauer

3

�tres obras fundamentales de la Crítica de la razón pura, Crítica de la
razón práctica y Critica del juicio. Los elementos introductorios de este
sistema los denomina propiamente filosofía trascendental y los expone
Kant, principalmente, en los Prolegómenos y en la primera de las tres
Críticas mencionadas.
Por "filosofía trascendental" Kant entiende que hay que hacerle
un juicio a la razón humana, sentarle en el banquillo de los acusados para
cuestionarle las condiciones que hacen posibles los conocimientos a
priori. O bien, el intentar responder a la pregunta relacionado a: ¿cómo
son posibles los juicios sintéticos a priori?, o ¿cómo es posible la
experiencia?, o bien a la de ¿cómo es posible la naturaleza?. Kant dice
también que la filosofía trascendental pretende saber "sólo si es en
principio posible alguna cosa parecida a lo que se llama metafísica"5• A
fin de entender cualquiera de estas preguntas, planteémonos las cosas
como lo hace Kant en la introducción a sus Prolegómenos y en las primeras
páginas de la Crítica de la razón pura.
D. Hume sostuvo que en lo tocante al discerninúento de las
unidades formales (entes, ol?Jetos, cosas en sí, etc.,), no era posible un ir más
allá de lo que nos dan a conocer los sentidos y la memoria. Kant supuso
que esta manera de argumentar desproveía de todo fundamento, no sólo
a las teorías físicas de Newton, sino a cualquier conocimiento de la
experiencia. Hume centró su crítica en torno a la cuestión - metafísica por
excelencia- sobre si puede ser concebible una relación necesaria y
universal entre los sucesos de la naturaleza, esto es, en torno a la noción
de "causa". No podemos fundamentar su noción - argumenta Kánt- ni
en la sola razón ni tampoco en la experiencia; se debe sólo a una especie
de fe irracional basada en la costumbre. No es posible' en consecuencia,
la metafísica. Pero es que tampoco habrá verdadera física -comenta
Kant-, es decir, no podrá haber ninguna ciencia de la naturaleza o de la
experiencia en general, si no es posible fundarla en un conocimiento
causal.
A la afirmación de Hume de que no es posible un conocimiento
universal y necesario de las cosas, porque tal necesidad y universalidad no
se hallan en la experiencia, Kant opone la suposición de que, no
pudiendo venir de la experiencia esta necesidad y universalidad y siendo
por lo demás condiciones necesarias de un verdadero conocimiento, han
5

Cassire1. E , LA fikisojia de la luslracüin. Cap. III Psicología y teoría del conocimiento. Pág.120 Ecl.
Fondo de Cultura Económica.

944

de ser un elemento a priori del mismo. Aquí Kant amplia el alcance de la
afirmación de Hume: "no sólo la idea de causalidad no proviene de la
experiencia, sino que de ella no proviene ninguna de las nociones
fundamentales de la metafísica, de igual forma que ninguna de las
nociones fundamentales para entender la experiencia puede provenir de
la misma experiencia; provienen del entendimiento sin más, de la misma
estructura del conocer"6• Por esto dice Kant que debe a Hume "el haber ·
salido ya hace muchos años del sueño dogmático". Kant determina que,
para entender la experiencia (conocimiento a posteriori), es necesario
tener conocimientos que no provengan de la experiencia (conocimiento a
priori): "aunque todo nuestro conocimiento empiece con la experiencia,
no por eso procede todo él, de la experiencia".7 Es decir, no se pude
resolver esta cuestión, ni resolver la cuestión especifica y exacta del
entendimiento humano, sino tan sólo su desarrollo desde los primeros
elementos hasta sus formaciones ultimas.
Sólo así puede tener el conocimiento empírico aquellas
condiciones que exige el verdadero conocimiento (universalidad y
necesidad) y que la sola experiencia no puede otorgar. Esto equivale a un
cambio de método y a a.firmar que no es el entendimiento el que se deja
gobernar por los objetos, sino que son éstos los que se someten a las
leyes del conocimiento impuestas por el entendimiento humano: aquí
está el "giro copernicano", y que frecuentemente suele traducirse como
un cambio de 180°. Una perspectiva radicalmente nueva. Según Kant,
este planteamiento sólo es parcialmente nuevo en la historia, porque un
planteamiento similar se hizo en la matemática, en tiempos de Euclides, y
8
en las ciencias de la naturaleza, en tiempos de Galileo • Las matemáticas
griegas fundaban su certeza en la construcción de la figura que el
geómetra concebía en su mente; la ciencia moderna funda su innovación
en el hecho de que es ella la que interpela a la naturaleza mediante sus
hipótesis. En uno y otro caso, "la razón sólo reconoce lo que ella misma
produce según su proyecto," así era la concepción del conocer en la
época ilustrada9 La validez y seguridad de los conceptos fundamentales
de nuestro saber quedan fuera de duda porque el camino de nuestro

6 Cassirer,

E. Op Cit.. pág. 117
Kant., Op. Cit., pág. t30
8 Kant, Immanuel., Fikisofta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25-27 Ed. Fondo de Cultura
Económica. México
9 v. Cassirer. Op. Cit., pág. 117
7

945

�conocimiento viene de dentro y no de fuera, de la región de las ideas y de
las verdades eternas, no de las cosas sensibles.
Igual ha de hacer la filosofía si ha de progresar como ciencia, y ha
de hacerlo en un doble plano: en el de la sensibilidad y en el del
entendimiento. Por la primera son dados los objetos a la experiencia
humana, por la segunda son pensados. En uno y otro nivel ha de haber
conocimiento a priori, de modo que "sólo conocemos a priori de las
cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas". En esto consiste el giro
copernicano del pensamiento, que debe hacerse en filosofía a ejemplo de
la intuición de Copérnico: si éste, para explicar los movimientos celestes,
entendió que era mejor suponer que fuera el hombre quien debería ser el
espectador y que giraba, de manera parecida Kant cree que, en el
supuesto de que sean los objetos los que se regulan por la manera como
los conocemos y no al contrario, se explica mejor que lleguemos a
conocerlos de un modo necesario y universal.
A la filosofía le incumbe, pues, como primer objetivo averiguar si,
antes de toda experiencia, es capaz de conocer algo aplicable a todo
objeto de la experiencia. El tipo de conocimientos a priori a que se refiere
Kant es el que ponen de manifiesto los juici9s sintéticos a priori. La
hipótesis que plantea Kant es, pues, si existen 'juicios sintéticos a priori.
Pero puesto que las matemáticas y la física se consideran verdadero
conocimiento, la pregunta se transforma en cómo son posibles los juicios
sintéticos a priori en estas dos ciencias. Por otro lado, el verdadero
conocimiento en general se logra a través de la sensibilidad y del
entendimiento, por lo que, coordinando estos diversos pero coinéidentes
objetivos, el plan de trabajo de la Crítica de fa razón pura se dispone en los
siguiente niveles: 1) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
sensible? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
matemática? 2) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
intelectual? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
física? Demostrando, tanto para el primer punto como para el segundo,
que hay elementos a priori (A: exposición metafísica) y que tales
elementos son condiciones de posibilidad de todo juicio sintético a priori
(B: exposición trascendental), Kant se plantea si también para la
metafísica, y para la razón pura, existen elementos a priori con los que
puedan formarse juicios sintéticos a priori. Debe añadir, por tanto, una
tercera pregunta:3) a: ¿Hay elementos a priori de la razón pura? b: ¿son
posibles los juicios sintéticos a priori en metafísica? Las respuestas son
946

afirmativas para la primera y la segunda parte, y negativa para la tercera.
La filosofía trascendental no tiene más remedio que reconocer los límites
de la razón humana; ignorarlos es caer en las redes engañosas de la
"metafísica «natural". Por ello, estas tres preguntas pueden enunciarse de
otra (cuádruple) manera: 1) ¿Cómo es posible la matemática pura? 2)
¿Cómo es posible" la ciencia natural pura? 3) ¿Cómo es posible la
metafísica como disposición natural? 4) ¿Cómo es posible la metafísica .
como ciencia? Kant responde a la pregunta (1) en la estética
trascendental; a la pregunta (2) en la analítica trascendental y, a las
preguntas (3) y (4) en la dialéctica trascendental; las tres partes
fundamentales en que se divide conceptualmente la Crítica de fa razón pura.

Introducción
El brillante fenomenólogo mexicano Antonio Zirión Quijano nos
dice: "toda historia es limitada en cuanto a su materia porque ninguna
puede ser la historia de todo. El límite es siempre relativamente artificial,
aunque ciertas conexiones o extensiones vienen impuestas por la
naturaleza de las cosas o la índole de la materia elegida; y esas
imposiciones son de acatarse, obviamente, si no se quiere hacer una
historia sin sentido -y no sólo sin sentido histórico-, una historia
literalmente incomprensible."10• Estoy de acuerdo que todas las
manifestaciones fenoménicas, no fenomenológicas, de la historia de los
pueblos y del hombre, no pueden ser reconstruidos en su totalidad, pues
el gran tapete de la humanidad se entreteje con "hilos de locura, de
vanidad infantil, y a menudo de maldad y afán destructivo". Aquí
considero que el filósofo se ve imposibilitado en el estudio histórico, en
lo sucesivo haré mención del los porques, pues esto no supone ningún
propósito racional, pero vale la pena conseguir algunos hilos conductores
para tal historia.
La Historia es una de las preocupaciones vertebrales en la
filosofía kantiana, no se puede hacer a un lado el penetrante interés que el
filósofo de Kónigsberg, considerado uno de los máximos representantes
de la Ilustración alemana, tenía de los acontecimientos de la Revolución
francesa; que él recibió con un entusiasmo apasionado, tal como lo

10

Zi.rión, Antonio Historia de la fe11o!lle110/ogía en A-léxico pág. 11. Ed. Jitanjáfora Red Utopía, A.C.
Morelia Michoacán 2003.

947

�lúcieron en su período de lozanía Holderlin, Scheling y Hegel en el
Seminario de Tubinga.
De hecho, Kant es uno de los primeros autores de la Historia de
la Filosofía que se hace plenamente consciente de su presente lústórico.
Al preguntarse ¿Qué es la Ilustración? Al mismo tiempo Kant se está
preguntando ¿Qué es este tiempo que nos ha tocado vivir, este periodo
lústórico del que somos una parte inherente? De hecho, en la obra que
vamos a analizar aparecen rasgos típicamente ilustrados, entre los cuales
hay que subrayar al menos dos: autonomía o Sapere Aude, como el mismo
Kant afirma, la ilustración "es la salida del hombre de su autoculpable
minoría de edad" 11 , con lo que la autonomía moral se convierte en uno
de sus fines esenciales. El individuo ilustrado es capaz de pensar por sí
mismo, y de darse a sí mismo las normas morales que deben regir su vida.
Y emancipación o naturaiiter mqjorennes-. una de las consecuencias naturales
de la autonomía. El individuo ha de ser capaz de tomar sus propias
decisiones, al margen de autoridades religiosas, políticas, militares o
12
intelectuales, lo que implica que "considere el paso de la emancipación"
de todas estas instancias.
Analizaremos entonces aquí, la Filosofía de fa historia de Immanuel
Kant.
3.- La razón histórica y las leyes a priori del mundo histórico
El mundo exterior existe, ciertamente, pero no
podemos tener acceso direao a las cosas-en-sí;
sólo podemos saber de ellas a través de los
fenómenos, es decir, sus apariencias para
nosotros.
Kant

¿Qué es fa ilustración?
Cuando se trata del siglo XVII se puede abrigar la esperanza de
poder caracterizar todo su contenido y desarrollo filosóficos
persiguiéndolos de "sistema" en "sistema" de Descartes a Malebranche,
de Spinoza a Leibniz, de Bacón y Hobbes a Locke. Cosa difícil sería la
reconstrucción e interpretación de la lústoria de las ideas de estos
pensadore.s y sus doctrinas. Estos hilos conductores se rompen en los
11 Kant, lmmanuel., Filoso.fta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25 Ed. Fondo de Cultura
Económica.México
12 Kant, Op. Cit., pág. 26

948

preludios del siglo XVIII. La ilustración tal como la entendía Kant es
distinta del conjunto de lo que han pensado sus portavoces, un Voltaire y
un Montesquieu, un Hume o un Condillc, D'Alembert o Deiderot, Wolf
o Lambert. Ya que la ilustración "es difícil para cada hombre en
particular" no todos pueden lograr salir de la incapacidad de poder
pensar autónomamente. Por esta razón pocos son los que, con p_ropio
esfuerzo de su espíritu, han logrado superar esa incapacidad y proseguir,
. embargo, con paso fiIrme. 13 Este nuevo hombre (no se si llamarlo así)
sm
tendría, pues, que descuidar todo un montón de detalles, pero no podrá
prescindir de ninguna de las fuerzas esenciales que han formado su visión
y ha determinado una cosmovisión fundamental de la naturaleza y de su
historia, de la sociedad, de la religión y del arte. Ergo, si se trata de libertad
cómo poder lidiar o negociar con el mundo si escuchamos "nada de
razones el oficial dice ¡nada de razones! ¡Haz la instrucción! El
funcionario de hacienda: Nada de razonamientos, ¡a pagar! El reverendo
¡no razones y cree! Aquí encontramos todo un mundo de limitantes que
no hace alusión alguna del hombre ilustrado. Se pregunta Kant "¿es que
vivimos en una época ilustrada? La respuesta será: no, pero vivimos en
una época de ilustración". Los hombres de vez en vez se van destetando
espontáneamente de las antiguas formas de pensamiento, aunque estos
ordenes establecidos los a mantenido fuera del estado natural. "razonad
todo lo que queráis y sobre lo que queréis, pero obedeced"14

Idea de una historia universal en sentido cosmopolita
En cierto modo, la concepción kantiana de la historia consistirá
en pensar cómo se van integrando estas ideas a lo largo de la historia,
cómo estas ideas se van desplegando en el acontecer de la vida humana.
Por eso, la primera pregunta que se hace Kant en la introducción se
refiere precisamente a la finalidad de la historia. Según una de las
conclusiones de su filosofía práctica, la libertad de la voluntad y la
conciencia moral se manifiestan en cada una de las acciones morales. Así,
cabe entender la historia como narración de estas acciones. Kant
entiende que la Historia tiene una fmalidad: "[...] al observar el juego de
la libertad de la voluntad en grande, se puede descubrir en ella una
marcha regular; igual que se puede llegar a conocer en el conjunto de la
13
14

Kant, Op. Cit., pág. 28
Kant, Op. Cit., pág. 37

949

�especie [... ] aquello que se ofrece confuso e irregular a la núrada de los
sujetos particulares". Así, el individuo común es incapaz de ver en su
presente la dirección de la historia. Lo paradójico del caso es que ésta
parece estar construida a partir de la libertad de los individuos, lo que no
impide, sin embargo, que haya un "hilo conductor", un propósito de la
naturaleza:
"Apenas si reparan los hombres en particular, ni el mismo pueblo en su
conjunto, en que, al buscar su sentido, según su propio propósito y a
menudo en contraposición a otros, persiguen sin darse cuenta, como hilo
conductor, el propósito de la naturaleza, que desconocen, y colaboran en
su misma promoción, aunque, si les llegara a ser conocida, poco les
importaría."
La historia no se puede planificar, ni es posible organizarla de
ningún modo, pues los hombres ni actúan de un modo plenamente
instintivo (como los animales) ni de un modo puramente racional, que se
ajuste a un plan predeterminado. Lo que en el presente parece una acción
catastrófica, y nos empuja al pesimismo, puede, a la larga, revelarse como
una acción que consolida este propósito del que hablar Kant. La historia
se escribe, así, con " necedad y vanidad infantil, a menudo incluso con
maldad infantil y afán de destrucción". La "contradictoria marcha de las
cosas humanas" desvela "un propósito de la naturaleza". Una historia de la
humanidad implica que los hombres, procediendo sin un plan propio, se
ajusten a un "plan determinado de la naturaleza".

Segundo principio

"En los hombres (como únicas criaturas racionales sobre la tierra), aquellas
disposiciones naturales que aspiran al uso de su razón deben desmrollarse por completo
sólo en la especie, pero no en el individuo". 16
La argumentación kantiana es tan clara que podría ihclu_so
formalizarse. Si antes hemos comprobado que la naturaleza crea los
órganos para que éstos se desarrollen plenamente, y si aceptamos que
esta capacidad humana debe lograr tal grado de desarrollo, cabrían dos
posibilidades:

1. Que fuera posible, en el tiempo que dura la vida de un ser
humano, desarrollar todas las capacidades de la razón.
2. Que la razón se desarrolle en la especie y no en el individuo, de
modo que "una serie imprevisible de generaciones que se
transmitieran una a otra su ilustración, para impulsar, por fin, su
semilla en nuestra especie hasta el grado de desarrollo que se
, . ,,11. eorno,
corresponde por completo con su propos1to
evidentemente, una vida humana no dura lo suficiente como para
que la razón alcance todos los objetivos, Kant opta por la
segunda opción, de modo que la razón se desarrolla de un modo
completo en la especie y no en los individuos particulares. (idea
que será uno de los pilares de la filosofía de Hegel).

Primer principio

Tercer principio

'Todas las disposiciones naturales de una criatura están detmninadas a desatrollarse
alguna vez de manera completay adecuada',i. 5•

''La naturaleza ha querido que el hombre extraiga por completo de sí mismo todo
cuanto sobrepasa el ordenamiento mecánico de su existencia animal, y que no participe
de ninguna otra felicidad o plenitud que la que él mismo, libre de instinto, se proct1re
.
.
, ,,¡g
medtante su propia razon .

Kant apela a la finalidad de la naturaleza uno de los temas
centrales de la Crítica del Juicio . La naturaleza no hace nada en vano, y no
es posible un ordenamiento que no logra el fin para el que fue diseñado.
Sólo en una naturaleza gobernada por el azar es posible que haya órganos
que no alcanzan su finalidad inherente. En este caso, la búsqueda de los
objetivos ilustrados (autonomía, emancipación, justicia ... ) sería tan sólo
una "aproximación desconsoladora".

La naturaleza, que no despilfarra medios para lograr sus
objetivos, dotó al ser humano de razón para liberarlo del instinto. Así, la
razón debía ayudarle a proveerse de todo aquello que la naturaleza no le
dio (idea que aparece también en el mito de Prometeo). El hombre debe

16

Kant, Op. Cit., pág. 42-43

17

15 Kant,

Ibídem
s Kant, Op. Cit., pág. 44

1

Op. Cit., pág. 42

950

951

�sacar de sí mismo víveres, cobijo, seguridad exterior, defensa y todo el
recreo gue le hace agradable la vida. La naturaleza ha sido mezguina con
el hombre, tacaña, de modo gue éste deba esforzarse por alcanzar lo gue
al resto de especies le es dado por dotación natural. Así, el fin del hombre
sería "alcanzar una plenitud en el desarrollo de sus disposiciones".
Cuarto principio

''El medio del qtte se sirve la naturaleza para lograr el desarrollo de todas sus
disposiciones es el antagonismo de las mismas en la sociedad, hasta el extremo de que
éste se convielfe en la,causa de un orden legal de aquéllas'" 9
Según una célebre y conocida expresión kantiana, es la ''insociable
sociabilidad" humana la gue hace avanzar a la sociedad: "Ja misma
inclinación a caminar hacia la sociedad está vinculada con una resistencia
.
. da,,20
opuesta, que amenaza conttnuamente
con romper esta soc1e
Caracterización bien distinta aJ "animal político" de Aristóteles. El
hombre tiende a vivir en sociedad, pues ahí es capaz de desarrollar sus
disposiciones naturales. A la vez, el hombre es individualista y mira por
su propio interés, desconfiando del resto de seres humanos. Esta juicio
armoniza el "hombre lobo para el hombre" del contractualismo
hobbessiano y la bondad natural del estado de naturaleza rousseauniano:
"Mas esta resistencia es Ja gue despierta todas las fuerzas del hombre y le
lleva a superar su inclinación a la pereza21 y, movido por el ansia de
honor, de poder o de bienes, a procurarse un rango entre sus congéneres,
a los gue no puede sopolia1; pero de los que tampoco puede prescindir."
La sociedad implica un tránsito de la rudeza a la cultura, se
desarrollan los talentos y capacidades humanos, y, a partir de esta
sociedad "patológicamente provocada", surge un "todo moral". Sin Ja
vanidad, el ansia, y la competitividad no se desarrollarían otras
capacidades morales y racionales. El hombre individual guiere concordia,
pero para la especie conviene gue haya discordia y conflicto. El orden de
estas tensiones muestra, a juicio de Kant, "el ordenamiento de un creador
sabio".

19

Kant, Op. Cit., pág. 46
Op. Cit., pág. 47
v. El contrato socialJJ. Rousseau

Quinto principio

''El mqyor problema de la especie humana, a c19a solución la naturaleza la apremia,
es la instauración de una sociedad civil que administre el derecho en general".22
Para Kant la sociedad con la máxima libertad es aquella én la_que
los límites de la libertad estén determinados, de modo que la libertad de
un sujeto sea compatible con la de los demás. Sólo en este tipo de
sociedad puede lograrse el más alto propósito gue la natu~alez~ ruede
lograr en la humanidad, esto es, el desarrollo de todas sus dispos1c1ones.
Una constitución civil plenamente justa es .la tarea suprema de la naturaleza
para la especie humana. La necesidad obliga al hombre a entrar en una
sociedad de esta clase, pues al tener que competir con otros seres
humanos, se obliga a sí mismo a perfeccionarse. Kant compara así, al ser
humano con los árboles de un bosgue: "Sólo en un coto tal, como la
asociación civil, obran las mismas propensiones el mejor resulta?o: como
árboles en un bosque, donde uno trata de guitar al otro aire y sol,
forzándose mutuamente a buscar por encima de ellos, hasta alzarse
hermosos y erguidos; mientras gue aguellos gue brotan en libe~t~d Y
separados unos de otros, con sus ramas a placer, crecen raqwttcos,
corvos y torcidos."
Sexto principio

''Esteproblema es, a su vez, el más difícily el q11e la especie humana resolverá más
tarde. ,,23
Kant afirma gue el hombre es un animal que "necesita un señor",
pues de lo contrario tiende a abusar de su ,li~ertad frente a sus
semejantes. Por ello requiere una ley que ponga límites a su voluntad, Y
un señor gue le fuerce a obedecer una voluntad válida en general. El
problema es que hay que escoger este seño~ entre lo: seres ~~a~~s, es
decir, entre otro animal que también necesita un senor (¿quien vigila al
vigilante?, ¿quién juzga al juez?...) El jefe supremo debe ser, por tanto, un
ser justo por sf mismo, y, además, un hombre. Kant lo expresa en otro ~e
los conocidos fragmentos de este texto: "Esta tarea, por ello, es la mas

20 Kant,
21

22 Kant,
23 Kant,

952

Op. Cit., pág. 48
Op. Cit., pág. 50

953

�difícil de todas; su completa solución es imposible; en una madera tan
torcida, como aquélla de la que el hombre está hecho, no se puede llegar
a tallar nada del todo recto. La aproximación a esta idea es lo que la
naturaleza nos ha impuesto." Por tanto, el fin que la naturaleza ha dado a
la humanidad es llegar a ser completamente justa, recta. Sin embargo,
Kant reconoce que este será uno de los últimos logros de la humanidad,
pues es el más difícil de todos, y requiere una larga experiencia acumulada
a lo largo de la historia, y serán necesarios muchos intentos en vano antes
de conseguirlo. La historia, el acontecer humano, se convierte así en el
"banco de pruebas" de la humanidad, donde se acumulan más errores
que aciertos, más luces que sombras.
Séptimo principio

''El problema de la instauración de una constitución civil pe,fecta depende del
problema de una relación extetior legal entre los Estados, y no se puede resolver sin
este último. ,.e4
En este apartado Kant abandona el plano puramente teórico, en
el que ha estado hablando de filosofía de la historia, y se centra en las
condiciones reales (sociales y políticas) que han de realizarse para que la
naturaleza realice el fin gue ha diseñado para la humanidad. Aquí se
refiere a un orden internacional justo. Hasta gue tal orden no se dé de un
modo real y efectivo, la humanidad no habrá realizado el fin gue le es
propio. Los Estados tienden a mirar sólo por su propio bien, son
egoístas, y eso es un obstáculo gue se debe superar. Lá guerra se
convierte, desde esta óptica, en el modo en que la naturaleza realiza sus
ensayos imperfectos que, tras muchas desolaciones, conducirá a una
unión de pueblos. La barbarie y la opresión son pasos intermedios
necesarios para realizar la unión de todos los pueblos. Kant no es, ni
mucho menos, un defensor de la guerra (otra de sus obras lleva por título
La pazpe,petua, y es una reflexión sobre la capacidad de la humanidad de
alcanzar un estado de paz duradero), pero sí entiende la función que ésta
desempeña en el desarrollo de las capacidades humanas. El hombre
aprende de sus errores, y estos le empujan precisamente a una "gran
unión de pueblos" . Pese a la crítica de sus contemporáneos (Rousseau),
Kant piensa que el hombre debe salir de su libertad brutal y salvaje y

24

Kant, Op. Cit., pág. 52

buscar la tranquilidad y seguridad en una constitución legal. Las guerras
son intentos, "según el propósito de la naturaleza", de "proporcionar
nuevas relaciones de los Estados". La destrucción y el desmembramiento
deben conducir a nuevos cuerpos que conduzcan, en último término, a
una república civil con una constitución civil interior y una legislación
exterior. Como se aprecia, Kant aplica en toda su obra una concepción
organicista de la sociedad: el individuo forma parte de la misma, y
contribuye aún sin pretenderlo y sin ser consciente de ello, a sus fines.
Kant rechaza que la realización de esta república civil pueda producirse
por azar. Es necesario que la naturaleza siga una marcha regular. La
unión de Estados, que Kant asume como fin de la humanidad, será difícil
de realizar, pues en el paso previo la humanidad estará "bajo la engañosa
apariencia del bienestar exterior. Al arte, la ciencia y la civilización debe
unirse, argumenta Kant, un progreso moral. Mientras los Estados miren
sólo por su propio interés nada cabe esperar. El trabajo de cada
República en la formación de ciudadanos conducirá, a muy largo plazo, a
una moralización de los mismos, que sacará al orden internacional del
caos que lo caracteriza.
Octavo principio
''.fe puede considerar la historia de la especie hutnana en grande co1110 la ejecución de 1111apla11 escondido
de la nat11raleza para llegar al estado de una constitución perfecta del Estado en el interiory, respecto a
este fin, también en el exterior; co1110 única situación en que la 11at11raleZfl puede desa,ro/lar por
conrpleto sus planes respecto a la humanidad':25

Según Kant la experiencia histórica es un pequeño esbozo, un
apunte del fin de la humanidad. A este respecto, piénsese en la
significación que tuvo para Kant la Revolución francesa, que, en
principio, sería una prueba que vendría a confirmar su teoría. A este "hilo
conductor" de la historia le llamará Hegel "la astucia de la razón" capaz
de desplegar, incluso allí donde aparentemente no aparece, la libertad y la
racionalidad humanas. Con todo, el tiempo transcurrido es aún breve.
Pero Kant piensa que su presente es una oportunidad relevante
para impulsar este proceso, para colaborar con la naturaleza en la
realización de los fines que ésta ha dispuesto. Kant piensa que las
relaciones entre los Estados de su tiempo, y la estructura cada vez más
compleja de los mismos, es un motor que les impulsa a mantener la
25

954

Kant, Op. Cit., pág. 57

955

�libertad y la cultura, que es también una garantía del desarrollo
económico, social, político y cultural. Así, la Ilustración es, en palabras
kantianas, "un gran bien que el género humano debe extender". Los
pueblos obligan a sus gobiernos a extender servicios como la educación y
la guerra terminará convirtiéndose en un peligro, en algo que debe
pensarse muy bien antes de su realización. El "tosco esbozo" empieza a
dibujarse en el horizonte histórico del tiempo en el que vive Kant.
Llegará a realizarse "una situación general cosmopolita como seno en que
se desarrollarán todas las disposiciones originarias de la especie humana."

CANJE
ALEMANIA
KulturAusiausch
Institut für
Auslandsbezlehungen

No. 531 / 4, 2/ 03, 3/ 03, 4/ 03

BOLIVIA

Noveno principio

'Vn ensqyo filosófico para elaborar la historia universal del mundo según un plan de
la naturaleza, que aspira a la plena asociación civil en la especie humana, debe
considerarseposible e incluso propulsor de este propósito de la naturaleza. ,i!6
La finalidad de la historia puede parecer una idea absurda, más
propia de una novela que de un ensayo filosófico. Sin embargo, si
aceptamos que la naturaleza obra según fines, esta idea debería servirnos
como hilo conductor capaz de convertir en sistema lo que, en apariencia,
es tan sólo un agregado de acciones humanas sin plan. Estudiar la historia
de la humanidad es ir descubriendo "una marcha regular de
mejoramiento de la constitución del Estado en nuestro continente (que,
verosímilmente, dará un día leyes a todos los demás)". Este hilo
conductor nos ayudará para comprender el pasado y poder anticipar el
futuro, pero también para abrir una "perspectiva consoladora" respecto
al futuro, de modo que "todas las semillas que la naturaleza ha plantado
puedan desarrollarse por completo y llegar a cumplir su determinación
aquí en la tierra." Kant no pretende una descripción empírica y "objetiva"
de la historia. Él pretende ofrecer unos criterios normativos que regulan
el desarrollo histórico, y, además, cree que la difusión de cultura., o la
misma discusión de esta idea, contribuye a este desarrollo, aportando un
pequeño impulso más a este gran proceso transformador y emancipador.
Para Kant, la historia elaborada por la posteridad será precisamente la
historia de la liberación de la humanidad, la historia de la justicia, la
autonomía, de la unión cosmopolita de Estados.

u Kant, Op. Cit., pág. 61

La unidad Onwteológica de la metaflsica de Arisroteks
Universidad Católica Boliviana
Cochabamba, Bolivia
YAC1-L4Y
Revista de Cultura, Filosofía y Teología
Año 20, No. 37, No. 38, 2003
Instituto Superior de Estudios Teológicos
Universidad Católica Boliviana
Cochabamba, Bolivia

CHILE
Humanitas
Pontificia Universidad
Católica de Chile

No. 31 / Año VIII
No. 32/ Año VIII

COLOMBIA
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Mecánica Socia!
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Castillo Eduardo
Cuenws Inédi,t,os
Instituto Caro y Cuervo
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956
957

�Cuervo Ángel

Patiño Rosselli Carlos

Viaje a Europa

Sobre Etno!ingüísticay otros temas

Instituto Caro y Cuervo
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Autobiografta

(Ensayos sobre la literatura Colombiana)
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Biograftay Bib!iografta
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Tomo II, Creación crítica .iteraria en Colombia
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Obras, Torno I, Ido/a Foriy Escritos Políticos
Tomo III Obra I.it:eraria
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Triana y Antorveza Humberto

Mitos, !qendas, historia.

Léxico Documentado para fa Historia del Negro en América
Siglos XV-XIX

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Tomo II, 2001
Tomo III, 2002
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Pabón Pérez Hugo

Miguel Antonio Caro. Bib!iografta
Tomos I, II, III
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Vila Vilar Enriqueta

Aspectos Socia/es en América Latina
Patiño Rodríguez Víctor

Esbozo Histórico Agropecuario del Periodo Republicano en Colombia

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Sartate de Bogotá, 2002

958

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Memorias

Tres piezas de t,eatro
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Antología Poética, Tomo II
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Santate, Bogotá, 2000

Anuario Bibliográfico Colombiano ''Rubén Pérez Ortiz"

Memorias

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Bibliogrcifla dey sobre Germán Arciniegas

Ponencias
Tomo I
Muestra Antológica Torno II
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TomoLIII
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Yo!. XXXV, No. 2, 2003
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Boletim da Faculdade de Direito
Volume Comemorativo

ITALIA

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MÉXICO

Instituto Veneto
Di Scienze Lettere Ed Arti

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AITI

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Tomo 159, I, 2001, 159 111-IV, 2001
Tomo 160, I, 2002
Tomo 160, 11, 2002
Consti(:yebd E constituzjoni 1848-1849

Daniele Manin e la Republica di Venecia
Venezia, 2002
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Maldonado Gallardo
Los laberintos de la Integración Latinoa111ericana. Historia de una utopía
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Anuario de Integración Latinoamericanay Caribeña
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Región, Fronteray prácticas culturales en la Historia de América Latinay
el caribe
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Frayles Dominicos de la provincia
De Santiago de México

Año XIII No. 2, 2003

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Revista de la Divulgación Científica y Tecnológica
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La Llmpara de Diógenes
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Revista de Filosofta
Universidad Iberoamericana
Año 36, No. 109, 2004

Trqyectorias
Revista de .ciencias Sociales UANL
Año 5, No. 12, 2003
Año 6, No. 13/ 14, 2004

Ichan Tecolotl
Órgano Informativo del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores
en Antropología Social
Año 14, No. 157, 2003
Año 14, No. 158, 2003
Año 14, No. 159, 2003
Año 14, No. 160, 2003
Año 14, No. 161, 2004
Año 14, No. 162, 2004
Año 14, No. 163, 2004
Año 14, No. 165, 2004
Año 14, No. 166, 2004
964

965

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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        <name>Hisoria de Lampazos de Naranjo</name>
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        <name>Immanuel Kant</name>
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·\:-,;l' \RIO DEI. r:l~'.\TRO 01; FSll 'DIO~ Hl \L\'.\Js·nu l~

�HUMANrrAS
-- _..__........... '·•~ 2(JIJtl

��UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

ARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS I-IUMANÍSTICOS

EDICION 31

�Derecl10s Reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísti os de la
.L.
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por: Myriam reviño

HU MANITAS

myriamtrevino@hotmail.com
Facultad de Artes Visuales U

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTIJDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNNERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponde ex lusivamente a sus respectivos autores.

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director

Dr. Agustín Basave Femández Del Valle
uevaÉpoca
OCTAVA EDICIÓN
Agosto de 2004.- 500 ejemplares

Jefe de la Sección de Filosofía:
M.A. Cuauhtémoc Cantú Garáa

Jefe de la Secció,i de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Cie1tcias Sociales:
Lic. Ri ardo Villarreal Arrambid
HUMANITAS

Corresponden ia: Centro de Estudios Humanísticos
Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangel Frias"
Av. Alfonso Re e o. 4000 te., Col. Del orte, C.P. 64440
Monterre , u vo eón, 1éxico
e-mail: abasave@ .d iuanl.mx

Jefe de la Secci6u de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza

�ÍNDICE

Sección Primera
FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASA\1E FERN.Á.NDEZ DEL V.\LLE: Estmdura)' Múió11 de
la Universidad Vo,"i1,io11¡1/-U11irersidad)' Polítis·a-........................................................ 13
PROFR. DR. HEINRICH BECK: ¿Poder sobre el ser o Poder dude el self - Una
Refle;,:ió11 Filosófico-Teológica-......................................................................................... 31
PROFR. DR. EDU:\LDO FOfillENT: La f 'errlad e1L la Antropología
"Económica".................................................................................................................... 35
PROFR. DR. JOSEF SEIFERT: El amor ,·0!110 perfección pura. U11a mettl_[ísi,:a del
amor como hbn110 fi!,osófico del tunor..................................................................................65
DR. H.C. ERW1N Sl--LIDEL: TrrJ.J bxmr,o.r sobre/,,¡ Triadiddad del Ser................83

DR. J\!AR.L\.NO CRESPO: Nota sobre/,,¡ Tgnoranáa .............................................. 107
DR. JOAQUÍN LOMBA.- Re!tidó" e,¡tre !.a Mística C.iútia11,1. MHsulma11.a )'
Judía.............................................................................................................................. 119
J\ffRO. LUIS RIONDA ARREG UlN HI Naáo11ali.J1110 Cientifa'(} de .fosé Antonio
Al:;yte............................................................................................................................ 153

DR.,-\. H!\TILDE LSABEL GARCÍ.'\ LOSADA: A.s1mció11_y Dese11rol1i111ien10 de la
Filosf?!la Existettri11l e11 },léxico...................................................................................... 167

7

�• ffR . _·\L\ AD R 'IL\ :YRA RORE·: L; Co11tep,:uhl del ·er l11tl!la110 que
J11hJiJte m el Dismno E. e11cialir1a-E 7Jitit11ulista de Emmomrel I .edilas... .................. 193

IC.

[ · Nl ..\ B RRE ' : La emiotzi·tJ

BERTO 1
ILL JTh'l
G TAZ , IIRTIT
. 11 1 1,\ : Étn:a
1
e,1 Cie11da y Ti,71ica. - F1mdame11/os pmi lfll tnecd11is1110 de prole, VIII loJ Olyrlom
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UEL CEBALLOS RM lÍREZ: La histona de NJ1evo Leó11 .J' m el
romte: lsrael CauaZfJs Garzay el A1111arz'o I l11ma11ita.r...............................................721

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CTRO. JESÚ CAN.ALE RUIZ: Personqjes de Cantabria en Amén~-a................731
ITRO. RUBÉ M. B RBA
: l...os tres pnmeros d1te17oJ de la boáe11do de
N/atehllala...................................................................................................................... 755
DR. DAVID PIÑER.A. Ri ÚREZ: Las U11iJl(midade. P,íblicas Eslatale.r: Fenó111c110
,-anJ..·terÍJ·fico del Siglo XX.............................................................................................. 7 9
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DRA. fARI CRISTI
TORALE PA IIEC : Historio art.e J' det10,ió11:
jes11ita.r y .remtas. a propósit.o de la del'Oció11 a //Js Dolores de 1Waría en la T11era
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Sección Quinta
COMENTARIOS Y RESEÑAS
Comentario al tratado de ''Filosofía de! Dmcho ' del Dr. Agustín Basave, Dr. Heinrich
Beck -873-- Ap1111tes para la histon"a de úmpazos de araryo 11evo León Profr.
Israel Cavazos -881- Reconciliar la sombra, Mtra. Elvia sthela Salina Hinojo a 887- Dos poetas en perspectiva Mtro. Abel Garza Martínez -893-- La evasión de la
11ovela tardía Rosario Rosas E colana -899- El narrador: U11a aproximació11 a la
mirada del lector, Lic. Marisa Hidalgo -907- LJJ risa como libertadora de las e¡tmct11ra.r
rígidas m la novela de Hasek, Isadora Montelongo Luna -911- Locke: Teónco del
Ubera/amo Fernando Robledo Isaac -917- ecro/ógica úopoldo Zea, Femando
Robledo Isaac -927- lmmm111e! Ka!!I 1 0-1--200-1 Femando Robledo I ·aa -

941-

10

Sección Primera
FILOSOFÍA

�ESTRUCTURA Y MISIÓN DE
LA UNIVERSIDAD VOCACIONAL
- Universidad y PolíticaPro fr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos

Unjversidad Autónoma de Nuevo León

Sumario: llltroducción,

1.

Desideratum de la universidad; 2. Esc11elas, rmiversidades y

academias; 3. Lo que se enseifa y lo q11e 110 se enseíla; 4. U11iversidad y política; 5.
Investigacióny docencia 6. Niveles; 7. La masificación; 8. ¿Universidad opluriversidad?; 9.
Bases para la reforma 1111iver:iitmia; 10. Universidady sociedad; 11. Es1mct11ray misión de
la 111/ÍIJ(Jrsidad abierta; 12. Sig11ifzcadó11y sentido de /,a educación permanente; 13. Planeación
y administración del sistema 1mivern1orio; 14. Universidad prospectiva; 15. La universidad
contemporánea a /,a búsq11eda de ella misma; 16. La investí.gación en 1111 mundo que cambia
aceleradame11te.

¿Qué es la universidad? ¿Cuáles son sus elementos esenciales? ¿Qué tipo
de entidad le corresponde? ¿Dónde encontrarla ubicada dentro de la
habie11cia;, esto es dentro de todo cuanto hay en el ámbito finito?
La universidad no es un ser sensible -inorgánico u orgánico- por
más que sus edificios, alumnos y cuerpo de profesores sean entes
capta.bles por los sentidos; ni un ser psíquico, aunque su realidad motive
fenómenos psicológicos: pensamientos, emociones, recuerdos,
voliciones; ni un ser ideal o de pura razón, como el número o la figura
geométrica; sino un ente de cultura. Pero un ente de cultura que tiene
esto de particular: Por una parte, transmite y fotja la cultura; por otra
13

�parte, la cultura le sirve de apoyo. Hay un residuo de esfuerzo humano
anterior que es base de substanciación ineludible para conservar las
relaciones socio-culturales existentes.
Cultura es objetivación del espmtu. Espíritu es lo
específicamente humano del hombre, lo que produce el lenguaje el arte
la moralidad, el Derecho, etc. Como protagonista de la cultura, el
hombre la crea y la vive. Pero los entes culturales no on estáticos, sino
que cambian y se modifican participando en la naturaleza ineludible del
hombre. Como es~ecíficamente humana que es la cultura es el mundo
propio del hombre, su ambiente más cálido y cercano.
Desarraigada de allí donde el ser humano tiene sus raíces, la
cultura es un vano fetiche que termina por disolverse en la nada. Baste
por ahora este apunramiento preliminar. Quede para después una más
extensa dilucidación del concepto cultura en su sentido objetivo y
subjetivo.

1. Desideratum de la universidad
Pero, ¿qué es, en definitiv~ la universidad? Permítasenos
proponer esta definición: La universidad es la i11stitución de estudiantes y
profesores que, por la investigación y la docencia, se ordena a la contemplación de la
verdad, a la unidad orgánica del co11ocimie11to, al crm,plimiento de las vocaciones
personales y a la preparación de profesio11ales necesarios para la realización del bien
común.
Decir uni ersidad es decir universalidad. Cultivar las inteligencias
para que estén en condiciones de comprender todo es uno de los
principales fines de la universidad. Es preciso poner el énfasis en el
hombre. i la ciencia ni la sociedad pueden ser el objeto primordial de
la universidad. i el hombre tiene una inteligenci para conocer, es
natural que se difunda la ciencia. Pero como las facultades humanas son
-en un sentido ~ál~go co~ respecto al Creador- creadoras, se explica el
proreso de_la c_tenc1~ mediante la in estigación. o basta, sin embargo
culttv_~r la mteltgenc1a. El ser humano no es inteligencia pura, ino
tam~ien voluntad. l hombre tiende a la verdad corno al bien. e
req~iere, en_ consecuenci~ formar buenas voluntades. Y como la
sociedad e~ impre~cindible para el hombre -aunque el hombre no sea
para la sociedad, sino la sociedad al hombre- la universidad debe tener
trascendencia social.
14

La universidad exist fundamentalmente para promover el
desarrollo de lo estudiantes como seres humanos hasta su máxima
posibilidad. Cada hombre tiene dentro de sus limitaciones un conjunto
de excelencias, una porción de dones. La universidad debe ayudarle a
hacer el mejor uso posible de esos dones.
La finalidad de la educación no es conocer cada vez más detalles
acerca del mundo, sino comprender el mundo, y comprendemos a
nosotros mismos en él. La tendencia a la hiperespecialización in un
studi11111 genera/e es antiuniversitaria.
Hasta ahora se ha venido pensando en la universalidad de los
conocimientos universitarios. in mengua de tan alta finalidad, es preciso
dar un paso más y proclamar la universalidad en el ejercicio de las
facultades del hombre. o no concibo una universidad auténtica, sino
como instrumen o de cultura para el hombre. 'universidad -e.xpresa
ugusto J. Durelli- es la comunidad a la que pertenecen todos los que se
ocupan del cultivo del hombre: Desde el Rector hasta el ayudante de
trabajos prácticos, desde el egre ado de la primera promoción hasta el
último egresado de la última" 1. El Congreso Internacional de nseñanza
uperior (París;1909) pasó por alto la más importante misión de la
universidad. e habló entonces de una triple misión: 1° una misión
científica: la Investigación desinteresada y el progreso de la ciencia· 2º
una misión profesional· 3° una misión de vulgarización y de formación
del espíritu público. Pero nada se dijo de la universidad persona.lista de
la universidad vocacional.
Elucidación académica superior de las vocaciones con sentido
comunitario· difusión y creación de conocimientos· enseñanza de las
técnicas cultura, educación de la voluntad preparación para la vida,
fu~ció~ so_cial· todo esto debe combinarse armónicamente en el espíritu
um ers1tano.
ólo obre el concepto de unidad orgánica de la cultura, sin
petjuicio -daro está- de la autononúa científica y administrativa de las
facultades, se puede dar un verdadero espíritu universitario. rge
desterrar hasta donde sea posible el profesionali mo. La universidad
debe primeramente formar hombres mediante la educación superior
brindar cultura y sólo secundariamente deb enseñar profesiones.
ncasillar al hombre en una profesión equi ale a encerrarlo en un cuarto
1

DURELLI, Augusto. J. R.tt.ista dt la U11i11erndad de Buenos Aim, Tercera Época ano I , p. 15.

15

�en donde a la postre se asfixiará. Cualquie~ especiali~m? ~partido con
carácter cerrado · le viene estrecho al yo vital. Las _d1sc1plmas ~uman~s
deben agruparse en forma arquitectónica y conforme a una 1erarqwa
interna y cualitativa.

2. Escuelas, universidades y academias
Hace ciento ochenta años, aproximadamente, Schleiermacher
distinguía tres niveles en la comunicación social del saber: la escuela, la
universidad y la academia.
~
. .
La escuela es una institución donde se ensena c1enc1a hecha en
otra parte; en ella se enseña en explicación apretada y dogmática los
buenos libros de texto y no se investiga.
a academia es una institución científica en la que los hombres
de ciencia se congregan para la mutua comunicación y el mutuo
comentario de sus hallazgos.
La universidad es la institución que enseña e investiga. u
enseñanza superior se mueve dentro del saber verdaderamente actual,
problemático y creador.

3. Lo que se enseña y lo que no se enseña
El saber científico cualquiera que sea su materia -matemáticas
biología o derecho penal- debe tener un "sentido" y una "significación"
en la vida del hombre que universitariamente lo posea. Hay aquí en la
mayoría de las universidades contemporáneas, un déficit de radicalidad.
Falta, también, una educación para la libertad: suscitación y
cultivo de los hábitos por los cuales es posible una convivencia pacífica
entre discrepantes. Hay déficit de diversidad, de orientaciones actuales.
D ecíamos que es preciso poner el énfasis en el hombre. Pero
como el hombre es su vocación, la universidad debe tener una estructura
vocacional. Sé de sobra que hasta ahora vivimos bajo el imperio de una
universidad profesional. Pero me parece que en el futuro próximo -si las
cosas marchan bien- el centro de gra edad de la enseñanza universitaria
se desplazará desde la fo rmación de profesionales y especialistas a l,
formación superior de hombres a la clarificación e impulso de las
vocaciones. o quiero decir que la tarea profesional de la universidad
tenga que desaparecer. E n buena hora que se enseñen profesiones y que

se en. eñen de la mejor manera. Pero esta protes10ne deben adecuars a
la. vocaciones per onalc . Y un,1 ocación p r. onal e. más, muchísimo
má · que una profi sión.
Toda auténtica universidad a pira a integrar en la unidad d la
vi ión sapiencial, la inYestigación y la n eñanza upcri r de la , erdad en
todo· u · a ·peer particulare . Quienes pretenden meter la tarea
universitaria a la carea política, de con e n la encia de la universidad,
como organización de la culwa y deforman u fin: la bú queda y
. ometimiento a La verdad, no al g b mame de turno -que m rece de-de
luego todo re pero- elegido po · el pueblo para apoyar . fomentar 1
de arrollo uníver icario, nunca para sojuzgarlo mrnlirariamente. De de la
míe má puras de la libertad brota la xigencia de verdad rota~
proyecrándo e hacia una int gración pl naria de la exi. tencia del h mbre.
Para ati facer cst anhelo, e prcci o que exista una in titución . uperior
de la cultura: la universidad.

4. Univer idad

politica

A la uni er ·idad le compet la d ncia política pero no la
activídad política. El a1te político no c rre p nd a la uniYersidad como
corporación ni a u miembro en cuant miembros de la comunidad
académica. [ aruralmente que lo univer ·itario · mayare de edad, en
cuanto ciudadano de un E ta&lt;lo Li n n que cumplir -como cualquier
otro ciudadano- con u deberes cívicos. Existe ia n ce idad de contar
con un tipo d hombre político univcr itario.
o quererno prec riizar la wliver idad eoclau trada' dentro de
·u ciencia. Mucho meno. deseariamo · la 'univer i&lt;lad miliLame" que
Ucva a u seno lo conflictos pa~ione de la plazuela. Hay una forma en
qu I uni r ·idad, abierta a lo problema de u tiemp , participa de ia
inqui tude · ociale , aceptándolas com un tema riguro
d u
c nsideraci · n ci nrífica. Jl sce e el caso de la ' uní er idad partícipe de
la uni er idad abierta a lo~ problema &lt;l la ép ca, p ro que no confund
su tarea y u t máti.ca con la politiqu ría d facción.

5. Inve tigación y docencia

17

16

�Inveságación y docencia son in ·cindibl s. uiene ponen en el
núcleo esencial de la univer idad la docencia, olvidándo e de la
investigación propician la rutina el automatismo y el anquilo amien~o de
la cultura. Quienes sitúan la investigación en el centro y la docencia en
los aledaños de la unive r idad fomentan la di locación y la de trucción
de la vida uní ersitaria. Gracia a la inve tigación, la universidad se
renueva constantemente e mantiene viva má allá d la~ oluciones
cómodas y amurallada .
E la eterna bú q ueda de fa actividad creadora del hombre que no
reposa defini tivamente n ningún resultado cultural. ' Busqucmo ·, decía
an gu tín, como quienes an a encontrar, y encontrare~o como
quienes aún han de bu car pues cuando el hombre ha termmado algo,
entonces e cuando empieza" (De Trinitate, IX c. 1).
l e píritu hununo está iempre má allá de su obra . Rutina y
dogmatism o on dos escollos que e pued n e ítar por la invcstigaci , n.
La enseñanza, que pretende estar a la altura de oue ero ri mpo, e · una
prolongación de la tarea invc. rigadora. E preci
forjar un ambiente
espiritual vi az incitante para que fa virtual personalidad del educando
se desen\Tllelva dentro de la máxima bjeti idad, dentro de La más franca
libertad académica, dentro de la · mejores re p n abilidade culturale y
profesionales.
Tráta e de buscar la conexión de rodo con co&lt;lo, de no confinar
la erdad en ciencia algun d articular la, facultad , n h1 unidad de la
cultura d poner en movimiento fecundo las tensiones. d hacer de La
universidad la conciencia más lúcida de nue tro tiempo.

6. Niveles
Hay un primer nivel d a.ignaruras indi p n a.ble, para c¡crc ' r
con decoro t , cnico y moral una profe ión.
l segundo nivel exige una nseñanza de problema . por lo
tanto de ignorancias. Se trata ya no de a ignatura ·, sino de cur.
monográficos d seminarios. T ráta e del saber no po, eído y posible.
Hasta ahora no hall.amo en Am érica Latina, por lo meno en la fase
de la universidad c11 transfor1tJació11 en un ni el profi sional d la en eñanza.
Pero vamo hacia una universidad de fase di11ár11ica: Inve tigación y docencia
en indi oluble simbiosis.

18

7. La masificación
La muchedumbr de alumno no con uruye una suma de
inclividualidade · per onales ino una muchedumbre homogénea. La
en ñanza ha quedado uniformada al nivel de la ma a.
La profe ionalización exclu iva y primaria es un grave peligro de
la univer idad contemporánea.
La indotación y la presión de cienos hábitos aciales on ocra
Lacra . Vivimos bajo el nefasto modelo de la uni ersidad napoleónica. n
puñado di persa de e cuela con lenguajes diver os, sin articulación
alguna no e no puede ser una auténtica uni ersidad.

8. ¿Univer idad o pluriversidad?
La fragmemación d la sociedad contemporánea se refleja en la
di gre ación de la univer idad.
La univer idad ex.i te y se ju rifica n la medida que ayud al
cumplimiento de las Yocacione per ·onale . Dentro de esa, vocac10ne
deben dar e, como uno de ·u ingredi nte
las resp cri, a
especíalizacione , profesionales.
fe parece ab urdo reducir la vocación a la proD ión. Y me
parece también U!'} con a. entido reducir la uni er idad a un puñado de
compartim mos profesionales, en vez de hacer de ella una in tirución al
·ervici de las vocaciones humana . :.ntiendo por vocación un modo
peculiar de pr pender a la plenirud, un conjunto de estimacionc y
preferencias gue indj\~dual:izan a la per nas un llamado a ser y a hacer
que ·ólo el hombre siente. Lúcida clarificación de la ,Tocacionc. , dentr
de la cultura, ante que capacitación profe ional. o se puede cumplir la
e pecializació □ profe ional in un pr ,~o de cubrimiento de la vocación,
in la pléyade de valor que orientan una ida ·in ad crrir la misión
personal, única, incanjeable, in ustiruible.
¿ ,órno comprender el diálogo d la ciencias e peciale con fa
sabiduría , in el in trumental filo ófico? Las di er a rama de la ciencia
forman un "c rpu ", un co m s, un sistema articulado no por m ro
capricho fama. eo ino por íntimo requ ·cimiento d su rrucrura .
De d hace alguno años he propu sro la in tauraci ' n de
cátedras c mune, a todo lo e ·tudiantes uniY r irarios. \ ntr p logía
filo ófica Ética proD ·i nal Te ría política, Hi t ·ia de la cultura; la
19

�convivencia en las aula , de técnicos humanista · el diálogo p rmanenre
entre la Facultades; la apertura a la filosofía.
Sé de sobra 9ue ha ta ahora vivimos bajo el imperio de una
universidad profe ional. Pero me parece 9ue en el próximo futuro - i la
cosa marchan bien- l cenero de gravedad de la en eñanza univer itaria
se desplazará d la formación de profesionales y e pecialista a la
formación superior de ho1t1bres, a la clarificación e it11pt1lso de las vocaciones. o
guiero decir que la carea profesional de la universidad tenga que
desaparecer. En buena hora -lo h dicho ya- que e enseñen profe iones
y que e enseñen de la mejor manera pero e tas profe ion s deben
adecuarse a las vocaciones per onale . Porgue la profe ion - 1emprc
las mi mas- se imparten a hombres concretos con u programa
individuale de eri tencia. D ahí la importancia del plan de
personalización del e, tudiante univer itario. Ha) que tomar en cuenta al
estudiante como un individuo y no como número. Hay que saber quién
es y qué es cada estudiante en ·í mismo; de lo que es capaz, de us
problemas, de sus necesidade , de u angu ria~ y presi ne , de us
complejos y po ibilidades. ¿P r qué la univer idad no le ha de a}udar al
universitario
n u pr blema emocional s, familiare . cxuale
estudiantiles. y económico ?. a modernas técnicas p ·ico-pedagógicas
pueden conformar y valorar i el e tudiante e tá bien orientado, si
necesita alguna materias supletoria para us estudios i e, tá adaptado a
u medi social, si su in eguridad es de índole económica si conviene
que estudie tal o cual materia' a nivel elevado".
El desarrollo ocio-económico de lo
pu blos r yuier
necesariamente de la inve cigación cientifica ) tecn lógica. o se trata de
un lujo, ino de una nece id.ad. Al estado le comsponde m1lizar 1111a política de
la ciencia. Pero la cimcia tiene s11 propia a11tonomiay s11 propio ,,alor. Es uni ersal,
aunque sus cultivadores no carezcan de característica nacionales. [á
gue por la certeza de u resultad · se di ringue por sus métodos y su
fines._Marcha por un continuo proceso de hipótesis) rectijicació11 .Y 1111eva conjetura.
~ ~empre el conocimiento se craduc en inv ntos Lécnico y realidades
pr~~tlcas. Cuando a Faraday le pr guntaron ciert día cuál podría er la
utilidad de uno de us descubrimie□ r , com t ' con altivo desdén: ~E
que se pregunta c_u ál es la utilidad d un run r cién nacido? Hoy
estamos un tanto distantes de aquella "ci ncia p r la ciencia' . La ci ncia,
~orno . to~a otra actividad humana, está al ervicio del hombre. La.
.10vesngac1onc
aplicadas pueden
conducu··nc)c., a 1111portaotc.

de -cubrimientos teonco . Esramo · e n ideran&lt;l
por supuesto la
in,·estigación en el campo d L'ls ciencia. natural , . Dc ·pués hablaremos
de la investigación en el área de la¡; humanidade y de la ciencias
sociale .
uel
dj ringuir -e la Úll'fsl~~ación básica o fimdume11te1I p11ra
(c n cimiento d l univer o y de ·cubrimiento de nue o: campo d
invescigac1on in sujeción a programa impue to y sin fin práctico
e pedfico), de la i11vestigació11 básica one11lt1da ( ctor predeterminado de la
ciencia) de la investigación uplicarla (objcri,~o práctico) d las operacio11es de
pnpuración técnica (adaptación ·i temática de 1 · resultado · de la
investigación i temática a la producción indu erial) .
_, l lugru· má, adecuado para la inv ~ ·tigación e la univ r idad.
Importa que el tado consagre en la medida de sus posibilidades una
parte de . us recur os económicos a la in,·escigací ' a. Los paí:es rrui
annzad dedican no11nalmente rná del 1% de ' t1 producto nacional
bruto a la investigación. i e recorra la libre iniciativa del inve tigador, e
obstaculiza el arnnce del aber. obre todo, en la esfera de la
inve tigación pura.
i la cultura y las profi i ne, no estuviesen en un e trecho
contacto con el incc ant ferm nto d la i..twestigación, la univers.iJad se
anguilo aria mu_ pronto. ada seria la enseñanza superi r, i no tuviese
hincada · ·u á,ida raíce en el uelo nutricio d la ciencia. La
inv tigación dignifica a la wliversidad y la alva de caer en la rede de
una mecánica ciega.
Partiendo de nuestra fid lidad a las mejores e encias
univer itaruis, podemos por el espírim de la investigación henchir de
posibilidade y de realidades a nuestra Al111u l,,Jater que se renovará en
nosotto y en la generacione qu n
u edan.

20

21

r

9. Ba e para la reforma universitaria
Atorní ricamente desparramada en un puñado de e. cuelas disper a~,
la uoivcr idad d be bu car:
aber, la implantación de materias
comune. verdad_eramente mu,,crsaJe , - ntropología filosófica,
Te ría política Etica profesional Hi toria de la cultura Raíc s

1. la uni&lt;lad orgánica del

�de la civilización contempo ánea- la apenura a lo fundamento
filosóficos·
2. debe fomentar e el diálogo interdisciplinario, gue e - má amplio
en la facultad gue en el departamento per gue deb obrepa. ar
ambas unidades académicas. Por ejemplo, en materia de
educación, hay que hacer que cLialoguen el pedagog ,, el filósofo
el jurista y el historiador;
3. hay que in, taurar la dcpartamentalizacióo .in abolir la
facultades;
4. el verdadero profes r uni ersita.rio tendrá que er el profes rinv tigador. Cabe xigir inve tigaciones originales, sin caer en
burocratismo. inguoo de lo tipos de investigación -prna
bá ica orientada, aplicada- puede ser ajena a la univer idad. La
uni ersidad ha sido es y eguirá siendo I lugar má adecuado aunque no el único- para la inve tigación. En codo ca o es ella
la que forma a Jo inve rigadore . i e recorta la libre iniciativa
del inve rigador e ob'taculiza el avance del saber. obre todo,
en la e fera de la investigación pura. i la cultura y la
profesiones no e tuviesen en un e trecho contacto con el
incesante fermento de la in e tigación la un.i ersidad e
anguilo aria muy pro□ ro. ada ería Ja en eñanza superior si no
tuviese hincada su habidas raíce en el uelo nutrici de la
ciencia. La investigación dignifica a la u11Í\Trsidad y la salva de
caer en la redes de una mecánica ciega. Debe fomentars 1 cipo
de investigación gue realiza la univer idad, que e· el de
investigación JJJedia. La gran investigación la r alizan lo institutos
gubernamentales: Instituto fax Planck, In tituto Rock fcUer,
In rituto Pa teur, Con ejo
upcrior d
Tnvestigacione
Científicas y lo con orcios de univer idad ·
5. reforma d la primera y de la egunda en eñanza;
6. e tudios selccti o , al lado de CUI o bá icos, para que g rmioe la
personalidad, para que florezca la vocación incanj abl ;
7. bibliotecas ágil que permita□ eguir el movimiento actual de la
ideas en las diver a di ciplina ci ntíficas. Laborato110 ,
aparato , clínica
ob crvat rio, y c lecciones científica·
debidamente organizadas y suficiente ·
8. becas para estudiar po grado en el país y en I extranjero;

22

9. desarrollo de lo
estudios p dagógico · para preparar
debidamcnt el profesorado uni\·crsitario. l. ) . emmanos
pedagógico. de ,-\lemania pucclen e1:vir de cjcmpl~- . ,
10. ala.ria d e ro:sos que p nnitan viv1r c.l la m\·e ·og:1c10n y de la
cát dra:
11. soluci · n al problema de la disciplina;
12. educación inr gral )' atmónica despertando en el alumno el
enrido del ideal;
13. Funci 'n s cial de la nni\~er idad e mo factor de eran formación
cultural;
14. unive sidad abi rta en la socicJad de masas;
15. nece ichd de la educación pcrmaocmc y recurrenre en la ci11dod
t d11mtil•1r,
administración prud ·ncial y eficaz del
16. plancación cicnáfica
si tema uni,~er itan .
1

La autonomía universitaria e , tan sólo, un punro &lt;le partida un
medio para la reforma univer. itaria. ,\utonomia académica, aut nomía
admini trariva, autonomía legi lariva y autonomía conómica -. i se
pudie e- permiten a la univer idad en ei'iar, inves~ difundir_ la
cultura, dar e ·us propios reglamentos, organizar. e func1 nar r aplicar
sus recur. o
conómicos en un plan adecuado y libre. Llbre de
im rfcrencia e taralcs y d · cualquier o a pr i , n d grupo. La
aut n mía puede ser s carnda d sde afuera d de dentr . o basta
que e té con agrada en el papel. Es pr ciso luchar por ella, pre ervarla.
Cuando un csrudiance ingre a a la uni, er ·idad, e de up ncr que
ab por lo m n , leer un libro y dar. cuenta de lo que lee. A la
univ r idad vien a perfecci nar lo hábito · mentale de tr, bajo y
reflexión, a realizar el aprendizaje &lt;le un mérodo, a aum otar su
conocimiento obre materias concreta. a formar u personalidad ética.
e trata, fundamentalm ore, de un trabajo dirigido con Yi ta - a una
formaci , n metódica. El contacto entre mae. tro ) alumno s
indi pen 11ble en la univcr idad. ¿ ómo fomentar. ele otra man ra el
desarrollo espirirual del educando? En este sentido, le s llamados
"estudiantes libre "
los estudiante por correspondencia no son
auténtico e tucliant universitario .
Todo lo 9ue sea a abar con la inestabilidad la ioc mprcn ·ión del
ambiente y la falta de medio. para la invc. rigación, s labor univcrsitari.1.
23

�positiva de primera magnitud.
'fenester es qu los dirigentes
universitarios inco1voren existencialmente la valiosa finalidad de la
investigaci, o bumanisti.ca y científica desint resada. AJ principi de la
autoridad dogmática hay gu opon r el pdncipi de la libertad de buscar,
xponer y examinar la verdad . De 1a armonio a coop ración entre lo
filó ofos, los human.i · tas y los hombres de ciencia depende en gran
pane, la fraternidad . la paz de la naciones.
má allá d la
inve tigación local y de la investigación nacional está la colaboraci ' n
int rnacional.

10. U ni ersidad

sociedad

La uni,·ccidad pu de distanciarse d la ociedad por no adaptar e
a la realidad dinámica y p agresiva, por no superar el conservaduri mo a
u1ttanza o por profesar un progresismo deliram . La uní er idad pu de y
debe transfonnar la sociedad de la cual surge, apuntando oluciones
económicas, políticas y social '. Trátase de una función oriema&lt;lora.
Cuando la univer idad funciona bien ·e convierte en la mejor
conciencia de la
ciedad en gue , ·ve. La exten ión uni,·ersitaria
prolonga en el pu blo la acción de la universidad. La falta de a istencia
económica a la universidad redunda directam nte en el petjuicio d ésta e
indirectamente en perjuicio de la sociedad. univer idad y oci dad deben
hermanar e má allá d la t' cnica, en una fe común n el hombr para
acel rar el procc o de desarrollo -mejoría per onal y cial- dentro de la
paz, la egwidad, la ju ricia el bien común.

pract1ca lleva a la educación a persona a quiene no alcanzan las
universidades preseociale y fonnale , impane educación al meo r co to
po ibl conduce hacia objeti · o - educacionales más prácticos y con
mayor ioculación al contexto ocio-económico de los de ·tioatarios. Los
m nsaje universitarios se transmiten a dista.ocia gracia a lo nu o
instrumentos de comunicación ocial, in un jeed-back inmediato.
La p dagogía ha reforzado sus aspectos científicos, mediante un
conjunto d ciencia conexas- psicología antropología, cibernética
lingüística- que requieren, po.r parte de lo maestto o morútores más
arte que ciencia al er aplicados en lo educando . Al definir la nueva
pedagogía --&lt;¡ue propiamente debiera llamarse a.ndragogía como el
sentido del proce o cultural que bu ca la eclosión y el de arrollo de t da
las virtualidades del er hemos vuelo al sabio imperativo de un antiguo
poeta griego: "Llega a r lo que eres" (Píndaro) .

La andragogía contemporánea en.faca al hombre como orM11is1110 inteligente
q11e c1ct1ía en tm medio sociaL Se trata de q11e aprenda a aprende,: e trata de
capacitarle para la propia y permanente actualización educatiJJa. 1 de fa aje de
l s curricula escolare freot a la realidad del mundo actual· lo nuevo
m di tecnológicos que flexibilizan contenido programas y método ;
La demandas de de arrollo global económico-social de los paí es
acapara la atención de p dagogo y educadore . El teleducador no
substituye la pedagogía del encuentro pero í libera al educador de
algunas tareas agobiante en una sociedad de ma as. _, n roda ca o

i11¡porta recordar sie111pre que la sabiduría es más illlportante para la plenitt1cl de
hombres y pueblos que la ciencia. e UUCJ.a un movuru nt de lo
universitario de avanzada hacia w1a solidaridad y una cooperación

11. E tructura y mi ión de la universidad abierta

educativa internacional.

El auténtico proceso de promoción humana en lo- países
subdesarrollado , sobre tod , requiere de la univcr idad abierta para
ayudar a desarr llar las facultades pot ncíalidade personales. ~nticndo
p r ~ducaci~n _no formal la actividad educacional si. t mática y
orgaruzada, e¡erada extra-escolarm nte, para proveer t:ip cspecificos
de ap~endizaj , a bajo e sto y para ubgrupos particular
de la
co~Wll_dad. La universidad abierta comprend
compen, a la
uru ers1dad formal en un contexto iruacionai anee un gran número d
~~u~a~dos en lo lugares en que habitan y abajan. e rienta hacia la
1llJciat1vas locales y comunitarias, po -ibilita llevar el aprendizaje a la

12. Significación y sentido de la educación permanente
En la base de 1a educación permane□ te e tá la de formalización
d la e trucrura tradicionale,. e concib la educación com un
continuo xi tencial que nos acompañad sde la cuna hasta la tumba.
preciso conciliar la educación general y la capacitación técrúca.
Para eso e requieren instituciones univ rsiraria de vocación
múltiple abierta a los adultos, al reciclaje periódico, a la esp cializaci ' n y
a la investigación científica. 1lientra la educación recurr me postula la
alternancia entre estudio y trabaj , sin uprimir el si tema e colar, la

24

25

�&lt;locación p rmanenre frece la cultura durante coda la existencia
humana, como proceso d una formación integral no e c larizada que se
extiende a lo largo de la v.ida.

13. Planeación y administración del sistema universitario
La vida universitaria marcha, in ludibl mente por fase que
repiten periódicamente: 1. íote i d la
lución in titucional r Jel
e tado actual para concluir con el enunciad de pautas gue guir; 2.
Di tribución del modelo s l ccionado para planear la educación superior
con us consccu nte estrategias para implantar y 3. E quema
indicativos para lo p ogramas de realb.aci ' n próxima, relacionad con
la e tructura ) la mi ión de la universidad en ' U afán d con oLidar e.
La plaoeación e la realización constante y comunitaria de
prev1 ion, en I proceso integrado de tornar deci ione ba ada en
informe fidedigno que impactan el porvenir. abe hablar df 11na
pla11eación cimt[fica cuantitativa financiera J' amiculor. Para ello , preci. o la
medición sistemática de los hechos la s paración de lo incidental, la
fonnulación d una teoúa explicativa y la verificación de la misma,
e itando idea. preconcebidas. •ntre la planeación acomodaticia y la
planeación utópica, yo tt,e hti permitido proponer la planeación pmdmcial
i rema y subsi t ma universitario de r cur os human (planeación
selecci, n e integración, capacitación y desarrollo, notificación control de
pers nal administraci , n d u Idos) no pueden er soslayado por la
actual teoría de la universidad pero nW1ca olvidemo gu rtcurso ,
humanos y planeación wuversitaria se integran, finalmente en una
filo ofía de la planeación
infonnación del recur
humano n las
in titucione de educación uperior. ~l encido final del si tema
univ rsitario del recurso hwnano e la dialéctica d h promoción - y no
d la destrucción- del hombre con ensibilidad comunitaria r con
de ti.no trascendente.

14. Universidad pro pectiva
i irnos en un mundo qu cambia, y que cambia rápidamente.
ovilidad d individu , de masa de simaciones. Tenemos cada ez
26

meno necesidad de peone
más nec idad de inventare .
la
enseñanza . uperior debe prom ver inventor s, auspiciar la investigación
fundamental Los abere · e desga tan y e quedan má anticuado aún
que las propia máquina . Los médico de 7 años por ejemplo, qu no
po eycran má. que los conocimientos adc¡uiridos en la Facultad de
Medicina de u época, no conocerían ni la ulfami.das ni la penicilina ni
los antibiótico , ni lo tran plante de corazón ni los radioisóropos, ni
múltiple y nu vos medi de diagnóstico o de terapéutica. Por eso, e~
preci o ofrecer una educación que forme hombres con criterio ci núfico
y no una simple ciencia epocal que caducará irremi iblemente. ' adie e
hace in estigador -apunta a tón Berg r- e cuchaad conferencias, ni
iquiera manipulando a la en un rincón del laboratorio, ino viviendo
en contacto con lo hombres que saben inventar o descubrir. En la
ami to a familiaridad del laborarorio e
donde se aprend n
procedirni mos,
descubre la eficacia de los método y por encima de
todo, e adquieren la cualidade morales que forman el espíritu
científico".
ecesitamos, en otras palabras una inv stigacióo abierta y
continua. ól el tipo d inve ti.gador
abiertos y flexible puede
adaptarse a la movilidad del mundo en que üvimo .
o e trata tan sólo de prever el futuro, ino de consuuirlo. La
universidad debe promover una en eñanza ' Uperior -docencia e
investigación- abierta activa, 'pro pecti a". I ada pu d hacer e sin
valor sin lucidez y in entusiasmo. unque el mundo cambia el h robre
continúa.
La aceleración de la hi toria es alg más que una crisis. in una
antropología prospectiva no cabe preparar a lo universitario para las
circun tancias y la siruacion s en qu puedan ver e emplazados. Con
muy buen ntido, nos dice Berger qu La universidad no e un fin en sí
misma. Está hecha para la ·da y , preci o que los tudiante pa eo p r
ella para de embocar en la exi tencia que
de arrollará fu ra de la
2
aulas de prácticas . Imp na má la educación que la in trucción. Las
prepara ione
trecbament
pecializadas caducan en uno cuantos
añ . El atiborramicnto in elecrual es un despropó it . Lo que cuenta e
la tranquilidad en el dominio de la técnica la imaginación creadora
com fuerza pr pul ora y como Yirtud vital, el espíritu d equipo 2 BER

,ER, Gastó n, U11it,ersitlad 1olm 111rin_¡ política. ·d.

27

"d. ladrid, p. 59-60.

�conjugando libertad , coordinación-, la aceptaaon valerosa de I
riesgo
el spíritu de iniciativa. En la universidad, no hay que olvidarlo,
e in cota -o debiera inventar - y se ensena a in entar. En ella nacen,
se exp rimeocan se c ncretan y valorizan la vocacione .
Ca i la totalidad de la iove tigación fundamental e realiza o las
aula univ r itarias. D no er por e ta inv ' tigación fundamental, la
inve tigación aplicada -poJarizada por I fin concr e t¡u per igu moriria rápidamente. Para reno ar tod un d minio d I aber, e
requiere una investigación pura más allá de un e trech utilitari mo. e
necesita la inYención a t dos lo nivele ·. ~l ingeniero y el t!mpr ·ario, el
capataz y el técnico pu den realizar invencione, . I
mvem no van
contra la naturaleza, ino a favor del hombr .
La nueva m dicina o el radar del pilot el jet l, t levüón a
colores expresan la potencia del hombre y se in tituyen en u bendici .
Pero son lo humani ta quien , confeccionan la tabla d lo valor , y
rd nan en lo po ible, u jerarquía. Ho •
habla d un humani mo
técnico . En un mundo fa. cinado p r la técrúca I enrid d I human
r sulta más indi p n able que nunca. En e te sentido la inve rigación
hwnanísti.ca tiene una indubitabl primacía pue, to qu lo má. grav y
deci i o problema s n lo que plantea el propio er human . Las
bumanidade no son una simple posición de un va to aber, ni la pura
erudición ni la brillante ret · rica ni el imple conocimient &lt;l la, lengua
dá icas. La humanidadc n brindan el entido de lo humano o no o □
hwnanidades. Legítimamente no cabe p ner el uni,,cr o de la t , cnica al
u.niver o de la cultura.
l hablar de humanism univcr:itario n queremo referirn , ,
primordialm nt , a l · bachillerato. humaní ·rico y a la carrera
humaní rica . "l humanismo univer al n
exclu iYo d la cultura
chísica ni de la cultura m deraa. Tra cicnde a toda la cultura aunqu
e nutra de 11a } a pira a la reatizaci 'o de un áp human ideal. o
hay razón alguna para gue e prive al ingeniero químic o al biólogo, por
cjempl d una vi ión en qu pr ,·al zca el hombre obre la naturaleza
el e ptntu obr la materia. Hay ra go comunes e ociale en lo.
grande. m delo de humanidad: grand
e critore, santos héro ,
arú ta eminente pcn adore egregio, . . . e
mod lo de humanidad
no· ayudan a rec nocerno y a comprendem m ¡ r.

15. La univer idad contemporánea a la bú queda de ella
misma

28

29

La univer idad stá en cri is. Pero cri is quiere decir simplemente
eran formación, cambio profundo, revisión a fondo de viejo moldes y
e tructuras. La no edad de las circunstancias pre ente&lt;:- pued o re umir e
n 1) acrecentamiento de la ma a del aber -de cubrimiento nu as
e peciali.zacione -; 2) acr centami oto de la ma a de e tudiantes (en el
tran. cur
d una vida humana, el número de e tudiant
ha
duplicado mientra que la población sólo ha aumentado en un 25%). e
r quiere má tiempo para formar un profe or de facultad que un
e tudiante.
E preciso organizar técnica ma ivas de oseñanza: trabajo en
equipos y lecturas dirigida en lo primer s años y en lo años uperiore ,
acrecentar la part del trabajo individual re tringir la lección magistral
Pu deo y d b n e tablecer e circuito diver ificado . Lo primero más
cortos y dirigido a los mejore e tudiaotes· lo otros al gran número.

16. La investigación en un mundo que cambia aceleradamente
Lo sabere s desga tao y e quedan más anticuado aún que las
propias máquina . Es pr ci o una educación qu form hombre de
ciencia y no una imple in trucción qu depara conocirni oto de la
época. Hay qu inv otar y en eñar a inventar o de cubrir la verdad. E
preciso est:itnular la imaginación creadora. Todo Uo bre la base d una
antr pología pro pectiva y de una univcridad dinámica. El pa o por la
aula uní ersitarias no e , no d be er, un episodio pa ajero. El
univer itario lle a la marca de su A/1110 Mater, la cooci ocia de qu l
aber adquirido en la uni er idad tiene una función social e importa
r pon abilidade ineludible e indel gable . Hagamo otos porqu lo
univer itario no caigam en la de ilusión
n l vado. u per ista,
por ncima d todo lo episódic
a noble pa.ión d universitario . Que
nue tra universidad a como una antena de or enhiesta y util cuyo
ápic capte
tran mira la má d licada vibracione d la cultura
univer al

�¿PODER SOBRE EL SER O PODER
DESDE EL SER?
Una rejlexión filosófico-teológica
Pro&amp;. Dr. Henrich Beck
Catedrático Emérito de la
Universidad Orro-Friedrich
Bamberg, Alemania

El tétmino "poder", en primer lugar, es entendido en un sentido social y
político. Así, significa la capacidad de imponer su ,~oluntad en una región
social y ejercer influencia o aun dominio. En este contexto, se habla de
un « poder sobre un grupo de hombres ». Un tal poder puede servirse de
medios materiales, psiclógicos y espirituales, y se dirige al ser de estos
hombres. Pero es seguro que no alcanza -como lo hace el poder divinola existencia fundamental de estos hombres, porque no puede crearla y
no llevarla. Sin embargo, puede determinar las condiciones y la manera
de vivir de los otros, y puede cambiar su vida en un sentido decisivo.
Esto es importante: cuando el "poder sobre el ser", así
entendido, es motivado por una disposición e intención egocéntrica,
encuanto que el poseedor del poder, en primer lugar, quiere sentirse y
gozarse a sí mismo en su propia "podcrosidad"; entonces los hombres se
sienten despreciados en su valor como sujeto-hombres, y abusados
como meros "objetos" o "instrumentos útiles" para cualquier fin. E l que
de tal manera se siente como "potente", no los alcanza en su corazón, y
va a experimentar, más temprano o más tarde, el fin de su poder. Esto

31

�ignifica: cómo la es ocia más íntima de ta "por ncia" e revela una
o 'cura imp tencia.
Pero cuando el agente, en u intención capital, quiere , ervir a sus
prójimos, ntonccs no puede imponerse -en el ca ·o gu no tiene éxfro
coa u acritud dirigida al bien d l otro, ti n que a eptar su límite y su
"impotencia' . Pero a la larga, u di posición e intención pr fundam ate
buena y llena de resp to frente al otro, no \~a a quedar dada- y
entonces como el auténtico rostro de um1 cal ' impotencia' • se r v la w1a
'p tencia' much mas e encial.
e pu de decir: él tiene u poder desde el ser. Pu , él e ncu ntra
en corre pondencia y annonía profunda con el ser de su prójimo v
tambi 'n con u propio er. r\.l c nrrario, en eJ ca o primer falta ~
legitimación de de el er.
Hegel, en u famo a ' dialéctica entre el dominador v el en1dor'
,
'
ha de crit
e te hábito d
la co ·as: el dominador cuand
egocémricamenre reprime al rvidor, en realdad e el .n1&lt;lor -p rque
tiene que entir temor frente a él (y frente a u pr pia conciencia moral); y a í, eJ dominad r e reprimido por su tem r. Y d esta man ra, 1
servidor es el dominador, realm ate.
Pero no se pr duce e ta proporci 'n diaJéctica, cuando ambos
lados se re petan mutuamente y se dan a cli posición el uno al otro. Pues,
ntonc~s el domin~dor I ued er y permanecer en r alidad dominador y
el erv1dor en realidad ervidor; e decir, co--sujeto di pue, to al ·ervir.
La proporción dialéctica entre ambo
describe una relaci , n
humanament pervertida una r lación inhumana.
El ejemplo más conveniente para u □ ral ']Joder dominio reo/" e la.
relación de Dios con el hombre: Dios quiere ervir a u criatura · Él
desciende, se enaj na de ~u divinidad y
hace hombre, y acepta el
fracaso d su e ~erzo y una última impotencia uya en la cn.J.Z. Pero, por
un tal renuncia d cada imposición de . u v luntad y &lt;l cada
dcll.lostración Je &lt;le u p tencia divina motivado por u resp · to frente a
la li~e~tad del hombre, Dio gana lo. corazonc · -de ello. que saben
percibir Y concebir lo que aquí ac ntec . El poder reo/ es el poder sobre los
rorazones- en cuanto el corazón habla al corazón. Y el e.rvicio reaJ e 1
ervicio _q~ vi n del corazón en cuanto el coraz , n responde al corazón
y el ·c1V1c10 s dad con amor y libertad.
poder

y rientándo e al prójimo canto má se abre la posibilidad de
ganar la libre concordancia del otro -y por e o e pu d vol cr a i
mismo de una manera má enriguecida-. ¡ uanto má- se té di pue. to a
gre, ar y alir de -~ tanto más pr fundamente e puede regresar a ·i

mi m

mimo!
Podría ocurrir una pregunta: ¿1 o ignifica todo e t un
idealismo, lejan de cada r alidad? La xperi ncia dol r as d la pra:·ás
&lt;l I contrari , parecen confirmar esto: no ha ' algo má intclig me gue el
amor -cuando e incero--. Un "p der r al obre el er" ólo t:icne l que
ama acepta la ' impotencia del amor' . "Pod r sobrr el s r" olamentc e
po iblc como "poder desde el ser' .

Aquí se mue tra una profunda vincuL1ción . trucrural entre
er: cuanto má se abstrae de 1 mism tra cendién&lt;lo ·e a í

32

33

�LA VERDAD EN LA
ANTROPOLOGÍA ECONÓMICA

Dr. Eudald , Forment Giralt
acedrácico de la. Facultad
de Fil •ofia y Ll;!tras
Universidad &lt;le Barcdona

1. La economía el bien común
La actiYidad económica que abarca la producción tran i rmaci ' n y
distribución de lo, bienc · materiale: y servicio que exigen todos ello
n c arios para conscgui.r, y d una forma má. agradable, I s fin .
inmediato de la vida humana. ·e explica p r la dimen ·ión c. piritual del
h mbre. orno ha indic, J el filó ofo español Antoni Millán-Puellc :
' olamenc n virtud de gue en el hombre hay e píritu puede dar en el
ser humano una cierta necc idad de co as artifidale , o ea, de cosas que
no llegan a cxi, tir, ni pueden tampoc er u ada in que funcione el
poder de nuc ·tra razón" 1
La economía también, c m t da otra acci\ida&lt;l del hombr e ·tá
sujeta a l e piritual y por t'lnto, también a sus ley s práctica , que están
exprc ·ada en la ley m ral. u finalidad última a la gu , tán ori ntadas
t da la l ye morale , la d t rmi.nó claramente aneo Tomá , al afirmar

1 \.

\lilhín- Puellc , Uxico /ilfl,ró/ico, Rialp, ~faJriJ, 1834, p. 531.

35

�que: 'Toda la ciencias y la arte
ordenan a una . ola co a, a la
perfección del hombr que e u felicidad -~.
Al hombre concreto e individWll, cuya dignidad ·e . ignifica con el
término "persona" l único que propiamence pued . er feliz, ·e
uborclina la econ mía. :\. cada p rsona má.~mo bien en la realidad
creada.. egún el quinate, lo má perfecto que hay en toda la
natural za"3, está rcfi ri&lt;la toda acá-vidad con , mica. Por e ta finali&lt;laJ
uprema de la iencia Económica pu de hablar ·e de
crop logía
Económica' .
La finalidad e ncial de la cconomfa, como acrivida&lt;L como
ciencia e incluso com
.isccma económico, de ~en·ir a la p r. ona
humana comporta el d estar también al servicio de la ciedad y para
ello la contribución al bien común. Como ha indicado fillán -Puell . , lo
tre constitutivo e · ncial del bien común el bienc ar material la paz
y lo biene culturale estructw.-ados o informados p r la justicia social,
contribuyen a la perfección d la p r na4 .
Parte del bien pro pi de las pcr nas e ·tá incluido en el bien
común. Gracia por tanto, al bien común la per ona pued con egui.r
grado de p rfección qu fuera de la ociedad le crian imposible de
alcanzar. na d la, do fi.nalidadc esenciales de la ociedad consiste en
proporcionar a cada persona la ambieotaci · n .,,v lo. insrrumento
ncce ario para que pueda alcanzar su último fin.
Cada per, ona está ordenada a su bien, a su perfección, n senti&lt;lo
objetivo, o a u ~ licidad n ntido subjeti o. El bi o ·up ·emo o últim
lo puede alcanzar con u conocimiento v con su voluntad. Este último
fin de la per ooa e un factor de unificación social, ya que e da tien n el
mismo.
i esta prim ra finalidad de la soci dad e cá relacionada con los
concepto metafí icos y tra ·cendental de unidad verdad y bien, la
egunda c n el primer conc pro trascendental d s r. Por l ·er personal
d_ 1 hombre, la ocicdad tiene w1a ·cgunda finalidad. u exigencia no
,1ene _d t rminat_la_por la imperfección de la per ona, 9ue n cesita biene
macettaJe y e p1mual gu no puede bccncr en . oledad, sino en la
ociedad. u origen e tá por la en la pcrt cción entítarin d la p rsona.
2 .'amo· orna , /11 Metapl!J.r, Prott11., l.
3/dem. 11m111r1 Thro!Of/llt, 1, q. 29, a. 3. in c.

~~;4_·.\Wlán- Pudlcs, C..ro110111í,1 J' libtrtad, :'\ladrid. Confederación E ·pañola de (
36

. ~J:1$

de ,\horro,

La pcr~ na ce rno max.1.ma p rfección, com la :uprema pa.m 1pacion
creada en I ac o de cr, neccsira expansionarse y comumc:ir. e; e. decir,
&lt;lar e a 1 • d más. Lo hace con las relaciones inrcrpcumalc · on lo.
distioros grado. d amor que implican y con la com,ccucntc solidari&lt;lad
con la. misma en la búsqueda del tin común.
Irúcialm nte, la ordenación a la unidad, la Yerdad ) el bien se
manifiesta en la per on, de un me d 1 potencial e 1mlcrerminado. En la
inteligencia p ·e · una t1.:ndencia natural a la Yer&lt;la&lt;l ) la rnluntad una
teod ncia también naLUral ~ti bi n. Para lJUe • e c. pltciren esm tendencias
e· preciso un dificulto ·o trabajo, especialmente mrerior ya 9uc ' ras
facultades actúan de u □ mo&lt;lo inmanente e íntimo. El bien común es d
9ue proporciona l.a ap.1cla: n ccsaria. para ello.
De la economía puede decir.e, por consiguiente, que está
suborchnada a la vid, inteiior de las personas. Pr r lo mi . mo, que guarda
también una relación directa con la Ycrdad y I bi n &lt;le la pcr ona.
medio para la con ·ccución de ·u finalidad última. El aprnYeclrn.miento,
la trnn~formación , distribución Je lo bienc materiales, la produccié n
d bi ne nuevo. , ) las rchcione económi as, que fa ilirnn , u u. o,
Ue,,an, por cll , al intercambio de ,·al res humanos, l)UL ·e r Juc n
fundamenta□ en lo, trascendentales Y rdadcro y bueno.
En estas páginas, . e expondrán alguna. de las aphcaciones )
consccu ocia de la ordenación de la economía a la verdad . . \l igual lJUC
el concepto trasccndemaJ de nrdad es inmcdiatamcnk antccior y
fundant en la génesi lógica de los trascendentales al cunccpr de bie~,
los principios prácticos, qu ~ se derivan de las relaciones de la economía
c n la tendencia humana a la verdad, . on má. bá:icos y originaJc que lo.
que urgen d u relaci( o con la inclinación humana al bien.

2. La eracidad
Por er personas, por tar dotados de razón } de Yolunrn&lt;l Libre,
todos lo hombre: buscan por naturaleza la verdad 5. ' e ha Jcfintclo
inclu. o al bombr por ·u relación con la verdad en su. d1snntas facl·tas.
El bombr sería' at¡uél gue bu. ca la · rdad ,b
, \demá. el h mi re no sólo . e icntc inclinado por la naruralcz, a
la bú queda de la Ycrdad smo también impera.de por eUa. .omo explica
50ccta

ris!Óleks

lJUI'

·•rudo~ los hombres lk~c;in saber" (1\lct,qiJ1rJ, 1, 1).

~I u, n Pablo ll, / ~de.r rl mlt11 11 I, 28.
3

�anto Tomás: "Toda las cosas hacia la , que el hombre icnte inclinación
natural son aprehendidas naturalmente por la inteligencia como bu nas v
. .
7
;,
p r con 1gwcmc, como necesariamente practicable." . c mo obligados
por ellas. La erdad la ·i nte como una inclinaci · n d
u propia
naturaleza la conoce como p rfecti.n y buena para él. y, por rnnto, como
un d b r.
Por narural za, l hombre tienen la obligaci · n moral d buscar L1
Yerdad, sobre todo las verdades últimas, la gue dan sentido a u vi.da.
Está obligado asimismo, a adherirse a la verdad hallada v a ord nar toda
su vida cgún la exigencia. de la verda&lt;l conocida ·
·
,\J cumplimiento d e"ta obligación e tá ordenada veracidad.
egún anto Tomás. es una vuiud guc Ll va a decir siempre la verdad r
manifestarse al exterior tal como se e. en le i.nterioi-9- Como virtuJ !~
veracidad es bligatoria moralmente p rgue ' 1hcch de decir b ,·erdad
es un ac o bueno y &lt;.: ro e · preci amente la ,"Í.rrud" 10 .
1 acto v raz es bueno porgue sigu el orden natural de la_
co. a : que tiene su origen en Dios, autor de 1a na uraleza, pue 'el orden
e p ctal de las palabras y las accion s exige que é ta sean confonn.e · a la
realidad qu
Itas expresan, como el signo
adecua a la cosa
significada'. ~l no Yiolentar el orden o finalidad natural es un acto
bueno, porque "un de lo ele.m neos l I bien com dice an ;\gu tin.
e. el orden. De lo cual se d riva 9u un orden detenninado constituye un
b1eo d t nnioado '. A todo bien corr sponde una ,'Ít.tud, una cmilidad
que refuerza ~ inclina~ión al mi. mo. ' Luego los acws humanos que
rengan una razon esfiecia! de bondad rcqLúcren, como di p sición a ello.

una virtud especial '

1•

Para la üda económica como para toda la actí,idad . acial, la
veracid_ad -~ una_ Yirtud necesaria, ', por tanto, obligatoria. ToJa
com~n1ca_c1on ·oc1al debe estabJ cerse ·obre la ,·eracidad. cgún ~anto
Toma , tn embargo pu de plantearse esta obje ión: ' E propio de la
7 anto J'om;Í5, .í11111n1;1 rt,ea/,¡~im:. 1- 11. 9. ')-1-. a. 2, in c.
gu.~~1 füsa\'e ~crn~nJc1 del \' alli: hnhla mdu.'&gt;o de fa ' fidelidad Je la \ 1:rdad'', (IUC Jdinc
:orno. h \'Oluntana, \,tal }' ..:omplcta dCTocton &lt;le una persona a b verdad". Indica d&lt;lcrná~ ljUC:
~~'I (idchdad a la. \:erda~ incluye la soli&lt;lari1L1&lt;l con las ntras pcrson:l!i o, mc¡or .11.in. e ,n una
e ~lllltdad de pro1r~o- (,\ gustin ílasan· h:m,in&lt;lcz del \ ', lle, rm1,1Jt, ti, l-il!Jsfl/1//. l11111r ,1 ffl
It1l,i~1~1w m11:o pro~rdilrflr,1 dn,1lvació11, 1\! 'x1co, 1 oncga ~düorcs, 1995, p. 95).
·
9C~. Santo romas, fo1n11111 Thro/11gine. J f- 1l. 9. 109, a. 3, ad l
IOS~tu T más, Sm1J11111 thcolo~wc, íl- 11. &lt;], 109, a. 1, in c.
l l /bid.. ll- 11, l!· 109, a. 2, in c.

38

justicia dar a cada cual lo gue le es debido. Pero por d cir la verdad no
paree qu s dé lo debid . como e verifica en las partes de la ju ricia.
Luego la ""eracídad no e parte de la ju 'cia ' 12 . Responde que: "Por cr
animal ocial el hombre deb a lo demás cuanto
necesari para la
conservación de la sociedad.
hora bien e nece ario para tal
conviwncia el dar mutuo crédito a las palabras y creer no dicen la
verdad. Y en e te mido adguier la virtud de la veracidad ci rta razón
de débito" 13 ·
La ,·eracidad tá relacionada con la ju. ricia, la gran virrud moral,
que e define c m la p rp tua y c nstante voluntad de dar a cada uno
su der cho" 14 • La Yirtud d la ,·cracidad con j te n dar al prójimo lo
ju t 1 c.1uc 1 e'- debido.
J a veracidad sin embargo, es · lo una parte de la justicia en
cuant gu J falta alguna Je las nota de la virtud d la ju. ricia estricta.
• s una Yirtud derivada o imp r6 eta, porque no po ee el débito estricto,
en este caso en cuanto a la ,-erdad. "La v"Í.rru &lt;le la veracidad conviene
con la justicia n dos nota . na en la alteridad. Efecti amente su acto
con iste en manife tar las co a propia ideas
pen ·amicnt , a otro
hombre. La segundan ta común es e tablecer cierta ig11oldad en la cosa ;
y la veracidad en efecto e tablcce la adecuación entre la realidad y su
~igno ".
De las tre nota típicas d la ju ticia -alteridad adecuación
exacta y derecho e tricto- la v racidad sólo cumple las do primera .
' o realiza la perfecta noción de ju ácia en el carácter de débit . o es
, ste en 11 v rncidad el débito legal propio de la justicia, sino un mero
deber m raJ gu xige p r cierra hone. tidad manife tar la verdad a otro
hombr " 1 •
La obligar riedad de la veracidad e funda por con iguieore, en
cierto deber de c municar la verdad po ·ída basado, a su vez en un
der ch no e tricto 9uc ti.ene el homb ·e a la verdad guc los d más
po ccn. La limitación d e te d b r d mani6 st1r v de e t derecho
corrcsp ndi nt de conocer la verdad e explica por [; distinta. e pecies
de v rdad s 9u
pueden manifestar.

l'2.IMJ.. 11- II, q. 109, a. 3, ob. 1).
13/hid. Il- ll. q. !09, :1. 3. ad 1.
14.'am Tomás, S11111111t1 '/1Jcologr,1., Il- TT, q. 58, :i. 1. ob. J.
IS/híil, TI- 11, q. 1()9, a. J, in c.

39

�, n p.rim r lugar, la verdades universal - o científicas guc on
bienes c mun s, no son bj to de la eracidad. u verdad e m.anifie ta o
puede mani fi tar e por llas mismas, por su evidencia inmediata o
medita. o necc. ita la fi en el te timonio d l 9u la e)..'j)fesa. Corno
indica el 9uinate: "La erdad de la doctrina en cuanto e.xpo ici, n de la
verdade que son objet de determinada ciencia no pert n ce
directamente a esta virtud. i en cambio, pertenece a ella la Yerdad por la
qu 'no rnanifestamo al xterior en palabra y hechos tal como , mos
interiormente, ni má ni menos' (Ari tótel , Étira, IV, 7. 4)" 16.
n la, otra verdade las Ycrdade. ingular s y contingente que
penen ceo a la intinúdad de una persona . que n son conocida por las
d má sino sólo irunediacamcnte por quien la expr sa, y 9ue para
asentir en . u verdad es preciso creer en el qu la manifi ca hay que
distinguir. E. tas verdades pued n afectar o no al qien común. La mayo.ría
d erdade' económica.. 9ue no pertenec n a la iencia Econ 'mi~a en
cuanto tal, pertenecen a ta d clase de verdad s. •
i la verdades singulare. y contingente n afectan al bien
común, i son totalm me privadas tampoco e ·tán . ujeta a la Yirtud de la
, eracidad porque n hay ninguna obligación de manifi statla a lo
d más. Explica an o 1 más que la intimidad puede ser conocida n sí
mjsma o en el modo d 'con c r los pen ·amient conforme tán en el
nrendimiento y los af cto. como e tán en la \ oluntad r de e ·re modo
solamente Dio puede conocer lo p nsamientos de 1 . ·c raz nes r lo·
afecto de la voluntad. La raz, o
porgue la Yoluntad d la cri~tura
racional no e tá sujeta más c¡ue a Dio " 17 .
De de el ámbiro teológico, xplica amo Tomá gu : En e ra
vida, un hombr no conoce el I ensarnienro d otro, p rquc se lo
estorban do · ob táculo : la opacidad del cuerpo y la v luntad, qu recata
u, secreto . el primero d sapar cerá n al resurrección y n exi, L en I s
ángeles pero el segund permanecerá después de la re urr cción r eAiste
actualmente en lo. áng le ' 1 •
•
. . _ , lo Dio tiene el derecho y el p der a pen tra.r r juzgar la pr pia
LUnnudad de cada hombre.
har obligaci · n, p r canto de manifc · tarla.
ada pcr ona pose el der cho al re pct de su intimidad, \' no tiene
obligación de manifc tarla a lo- dcmá . Cuando
la confía a· ma3 en la
161/,it/.. 11-ll. q. 109, a. 1, ad J.
17 lbíd, l. q. 57, a. 4, m c.
18fbiii, 1, q. 57, a. 4, ad l.

-+O

confid ncia ami t s, n desaparece el &lt;ler ·ch • únicamcme ·e comparte

· . .da d 19 .
1a mtillll
Las vcrdadc ingularc · y e nringcnt s, que perteneciend a la
incimi lad personal, son rnmbién públicas. por afectar al bien común, en
cambio, están sujeta. a la \'lftud de la ,·eracidad. .\ pe ar dr :u
, ingularidad o son Yerdadc pm·adas, ·ÍJ1( públicas, por e car
c ntcnidas en el bien común. J o &lt;lcmá. Licn n el derecho de conocerla
y tiene, por canto, 1deber de darla a conocer.
_
Explica el .\guinate re. pece a es Las ,·en.Jades smgula r . y
contingcnt que p nenecen a1 bien común, lll.11.'. ' · n &lt;le tal narur, leza
qu d hombre está obligado a manife carla· c_n d m Jmenro que en ~~1c
llegaren a , u conocimiento· por ejemplo s1 afectan a la corrnpc1on
espiritual corporal d la multitud, i han de causar d, iio grave a alguna
p rsona o pre ducir algún orro fecto parecido. En estos asos, ~ Jo el
mundo está bligado a revelar el hecho. ya por medio &lt;le re. tlmomo o e.le
denuncia y la obligaci &gt;n del s cr t no puede prevalecer aquí e nrra este
d b r, porque entonce. ·e quebrantaría la fidelidad que se debe a o os '.
obre las -verdades íntimas pri,,a&lt;la , J.ice eguidamcnce: " tra ·
· ce los hecho· son d ~ 1.al índole que no hay obligación de rt:Ydarlos r
entonce puede uno estar ol ligado a silenciarln , p r cuanto qu se han
conocido bajo cerero. Y en este , upuesto nadi puede er compelido a
quebrantar el secreto, ni siquiera por precepto &lt;le un .uperior. puc to y_ue
e1 guardar la palabra e de derecho natural, y nada pt~ede . cr preceptuado
al hombr contra aquello yue es d derecbc natural''-º.
·
En e t s ca, o , la obligacion e.le procurar el btcn comun y de no
atenrar contra el mismo predomina obre el c.lebcr de la fiddiJaJ. De
manera que: ' reYelar lo . cerero~ en pctjuicio de w1a persona e~
contraria a la fidelidad, pero no i se reYdan a cau. a dd bi n común, el
cual . icmpre debe ser pr fcrido al bien particular. Y por ·co no c. licito
recibir ,ccrctn alguno contrario al bien común" 21 .
Cada per ona tiene la obligaci, n d pro urar d bien común, }
para ello, necesirn conocer los medios gue llevan a esrn fin. Pm
19 Cf. Je u: ,are.fa Li,pcz, /.as dmdu,s l111111t11ms m S1111!0 Tom,i ,Ir lqu11111. P.tmplr,na. fa111~.1. 11&gt;-9,
pp. 1.31-132 y pp. 108-21l
20. :mtv Tom:ís, J11111111t1 Tliwlor.:.111c, 11-11. (¡. ~n, ,1. 1, .111 2 l:n cambio: "\11lm .1yud)o, la hu~ (jllL
se han coufuHlo al ·accrd,1H. t·n $ uctCl e.le confr~tc'in. ,·n mam.:r:i ,il).\u!l~ Jd&gt;L cs1c prn1ar
1csamomo. putsto que: el no a ·ne coooe1mic:n1,, e.le los 1111s111t1~ como homh1 e:. ,m,, .:11mo
nurustro Je Dios, y c~ m, }''1r el ,-incu.lo e.Id sacr.um:nw que cuak¡u1tr pr&lt;'ccpt11 h1m1Jnci'' ilb1d.).
211/,lil.• 11- 11, q. 68, a. 1, ad .

-1-1

�con iguiente. n cesita con cer todo Jo qu atañ al bien común. e tiene
der cho a 1a \T racidad de los d má., al conocimi nto de la verdade que
expresan h cho
público
y que at eran al bien común,
indcpenclienr rnent que u. autore quieran o no mant nerl
en
, crcto por , u carácter ingular e íntimo. En cambio, n e ti n , tlcrech
a conocer lo que iendo privado no arañ al bien e mún, y por tanto, e.
líci o que ·e mantenga en seer to.
e ti n el d ber de rcv !arlo.

3. La mentira
El vicio por exc ·o que e op n a la ,·eracidad es la Yiolación de
1 se reto ·. El vicio por defecto es la mentira. anro Tomá rncu ntrn
tre I mento: en la mcnti.rn: " nunciado de algo fal o. volunrad de Jecir
tal falsedad e int nción de engañar".
La falta &lt;l adecuaci ' n ntr la palabra y el peo amiento del gu
habla e 1a "fa] edad material. por el dich fal
.
s t dada un mal
moral, porgu puede . er d bida a un rr r inYoluntario. o habría
entonces pr piamente mentira, ino equivocación.
l de. co de pervertir del orden natural de la · palabras que on
exprc ·ione d lo · pr píos pensami nto s la "falsedad formal porque
dice con voluntad con cient ' . En lla e tá el mal moral de la mentira.
La int nci ' n expresa d engañar a otr , que está ya impücita n l
?e ac~~rdo entre la palabra y la idea e, la ' fal edad et cÚ\'a, p r la
mtcnc1on de engañar . Para qu exista la razón fonnal de m ntira no e
nece ari t]U • · d · e ta intención, que e quiera rngaiiar e. pliciramcnre,
•~i que ésta tenga éxito, que el otro qu ·de engañad , porque ' s la
tal ~ad t rmal o la ,. lunrad e.le ounciar alg fal o la gue propiamente
con ' tttuyc la menura. De ahí la etimolo ía de la palabra m ntira: mentira
e · lo que s dice 'contra la mente' 22 .
La intención de engañar, qu , de ·prende de la mcnura es
accid mal, y como toda intención puede agra,·ar o aLenuar la
culpabilidad. per ne m di.ficar la maldad d la mentira imcmamentc.
De la_ do. intenci ne · desordenadas que s dan en la m •ntira la gue la
c nstttuye formalmente e la de "e.·prc. ar algo faL o". La era intención
' la de cngaúar otro como consecu ocia &lt;l tal falsedad ', por · r el fu~
del ag nre Y no 1 del acto no e. e. encial a la mentira. Por eso, la.

22Saoto Tomas. S11111111a Tl1t0Mp11,, 11- 11, e¡. 1JO, ,!. 1, m c.

-1-2

· tenc1·o· n de r creído, sino la de
m ntira jocosa ea ]a · qu oo h ay rn
divertir on menara ·.
i e da la prim r int oción la de di nanci,1 de la palabra. con
el entendimiento, hay ya mentira. D ahl gu
i un die una faL edad
formal con intención v conciencia d m ntir, aunque en sí • a v rdad cal
acto, desde el pumo cÍ vi, ta de la voluntad ) de la m ralidad, contienen
en , í mi! mo falsedad y ólo oca. ionalmente la ,,erdad. Pertenece: por
tant a la ·peci d mentira'. Por exi~tir falsedad formal, hay mcnnra.
En cambio n oLr ca o opuesto: i uno xpre, a algo fal o
pcr creyendo que c. Yerdad, e. una fa! edad material no f~rmal porgue
n es proferida con int nción. o alcanza, pues la razon formal d '
. '.
m nara
Cuan&lt;lo ·ólo
&lt;la la segunda intención p ro ,in la primera, in
la fal edad formal no hay mentira: "querer engañar a otro haci 'odo~e
cr er lo que es falso no e · propiamente mentira sino cierta con ecu neta
de la rrú ma' 23 . ería el ca o en el qu conociendo la de c n fianza d 1
otr
e afirma la erdad para engañarle, . a que e ab que la tomará
por fal a. o hay mentira, p ro í u consecu ncia: el ngañ . , .
La mentira e intrín camcnt mala. 1o e mala umcamente
porque e, cá prohibida, ino por u propia esencia. La menára p r
pequeña gu
ea, quebranta I rd n natural d la palabra, com
expresión d la id a, y e to e intrín ecament mal . 'La mentira e mala
por naturaleza, p rqu e un act que recae . obre mat ria indebida; puc
.iendo la palabra igno naturales d las id as, e antinatural ' fuera d I
orden &lt;l bido el ignifica.r p r una palabra o ge to lo que no se tiene en l
.
,24
pen arruent
.
xi ten otro cuatro vicio relacionado , con la mcoára. -- 1
pnmer e la imulación que consi te en "m ntir e n l hecho ' .
Explica anto Tomás qu 'Lo igno. cxteri re n
ólo on las
palabra in también l h chos.
como e pone a la veracidad el
decir una e a contra u pensami oto, que s 1 gue con tituye la
mentira, igualm me e. contrario a la veracidad manifestar con hecho
acciones lo conrrario de lo que uno en realidad I cual e pr piamente
la imulación'.

231bíd. "El de~t:o de engañar es consecucnc1a del aan de mentir, al margen de al e enc.1a de ésr :
lo mí moque l efecto no es de al tsencia de su causa" (!bid. Il- 11, q. l JO, a. 1, ad ).
24/bid., ll- 11. q. 110. a. 3, in c.

43

�En cuanto se falta a la veracidad la ·imulación e· mala. 'Lo
mismo da mentir con hecho que con palabra . Luego como toda
mentira, tanto la erbal como la de otro. signos xkrno , . ca pecado,
también toda imuJaci · n es pecado"25 . · d, ·ene, in embargo, que corno:
"La mentira se da cuando se expre a una co a fal a pero no cuando s
calla algo verdadero lo cual e licito alguna vez. Paralelamente la
imulación exi te cuando se manifiesta exteriormem algo contra lo gue
u~o realmente e pero n cuando se omite la ext riorización de algo
exist nte. Por lo tanto, e pueden ocultar lo pecado sin caer p r eUo en
la imulación (...) para evitar el escándal del prójimo'' 26

El segundo e la hipocre ía. iguiendo a an

gusún, explica el
.AglllO~te que el término proviene de la má cara gue utilizaban los
com ~han es _p ara ararentar qu eran otra p r ona. 'La hipocre ía es una
especie d 1mulaaón, per no de la simulación en g o ral sino de
aquella a particular gue finge otra personalidad distinta d la su 'ª
p~ pia, corno el malvado que quiere pasar p r hombr d bjen" 27 . La
hipocre ía puede identificarse, por ello, c n el fari cí ·mo.
El tercero es la jactan ia que con i te ca n alzar a í mismo
con , u propi~ palabras, como a los objeto que e quiere 'lanzar' 1 ¡ s
se les le a pnruerameme. El ele arsc a í mismo e realiza cuando uno
~abla de .í por ~ncima de lo gue e en realidad" . Precisa que hay do
tlpo de Ja~tanaa. _ _1~a cuando s obrepa a no el val r per ·onaJ
'erdadero, smo la op1111on que comúnmente e ti.ene de u alor (...) Otra
manera es cuando . e excede en la alabanza el valor p r. onal y
verdadero .. La jactancia en entido propio · esta en la que s guía por el
va!or prop10, p rgue "como · te último valor real e más importanre que
la 1de: que p~cden tener de uno los demás, dedúce e que la jactancia ,
da.
prop~nc~tc cua11d_o uno e n ·al.za por encima de lo que en
realidad e , mas bien que ciando se en alza y sobrepasa la opinión gue
comúnmente de él e cien " 28

.

?1ª

_ , ,,Por úl~o, el ~uano es la ironía. En eJ lcnguaj conieme, por
, tro~ e enttcnde al igual un tipo de recur o retórico que coa i te n
decu algo de tal manera que s entienda
e continué de fotma di tinta
a la que las palabras primeras parecen .indkar: el lect r por tanto debe
25/bid. ll- 11, 9. 11 ! , a. 1, tn c.
26/bíd. LI-JJ. q. 111. a. l, ad 4.
27fl¡/J. II-ll t¡. 111, a. 2, in c.
28Jbíd. 11- ll. t¡. ll2, a. J, in c.

efccruar una rnanipu1ación emanuca que le permita d cifrar
correctamente el men aje ayudado bien por el c ntexto bien p r una
p •culiar ntonación del discur o (...) a ironía pre _u~~nc siempre e~ el
de cinarari la capacidad de comprender la desV1ac1on entre el ruvel

.d

,,29.

uperficial y el niv l profundo de un enuncia o
,,
_
Coa e te significado, la ironía supone por una parte una acnrud
mental, en la gue la crítica el e. ceprici mo y la comicidad d~ ·cmp ñan
un papel impottance · por otra "J a ironía e caract riza
el aspectr _
&lt;le la simulación, a través de] cuaJ el emi or habla an e el publico como L
upiera más de lo que dice o igualmente, como i fuera completamente
ignorante' .
o puede con idera.r e como m ntira, porque c. un tropo, un
cambio de una cxpr ión p r ra. La ironía c. (...) ub ritución de la
xpr ión propia p r la con aria. e dice preci am me lo contrario de lo
que se pien a pero de t.al forma que el oyente o lector pueda reconoc_cr a
partir del c ntexto la verdadera intención &lt;lcl hablamc. Como el p bgro
d malentendid? ~ mayor, ~l au~~~lr cura indicar · ñale contexruale
para el reconocuruemo de fa Lrorua .
amo Tomás J nomina ' iro1úa" a una ·pccie de fal a humildad,
a un cipo de mentira.. fü,1Jlica que 'uno se puede rebajar a sí mi ·mo de
do modo . Primero salvaguardando la yerdad pero callando las buenas
cualidades pr pia
mani~ stand
tra de m nor .impo1tancta que
31
reaJmente po ee ' . Esta omisión no con tiruye la ironía pu s no e
miente, ioo que no e marufiesta toda la v rdad. Ya e ha dicho qu no
hav mentira 'cuando e calla algo verdad ro" 32 . Tnclus
pu de
co~ iderarse como una modalidad d ·humildad, la virtud gue mod ra el
de eo desordenado de la propia excelencia. tra vece , puede e rar en
conexión con el ici d la pu ilanimidad, una excesiva de confianza en
sí mimo.
•n cambio, con la ironía e va contra la verdad, porque no e
omite parte de lo verdad ro sino que e dice lo contrari . · mo añad
Santo Tomás, otr modo d r bajar. e a í mi mo es 'no respetando la
verdad· a í cuando
afirma d í un defecto qu n e cien realmente

?º~

29A. l\farclm c r J. r orracldl.l , Dirao11an·Q dr rr:torira. critica y !mni,10/ogia litmma, Barcd on~ t\IJCI,
1997, p. 221.
30K. 'pang, F,1,,d,m1tntfJS de ret6rica literaria ¡ /111bliataria, Pamplooa, EU1 : .-, , 199 1, 3" cJ ., p. 2 19.
31 anto Tomás, S1111111111 Th((;/ogi.i,, ll-□. q. 113, a. 1, u, c.
32/bid.. 11- 11. q. l 11, a. 1, ad 4.

45

�cuando se niega po eer una cualidad contra la realidad mi ma. Entonce
e erdad ra ironia y iempre importa pecado" 33 .
,\dviert el guinate que 'la mat ria de la mentira irónica r d la
jamancio a s la misma tanto i
oral como i e figurada, pu ~o qu
amba adulteran la verdad obre uoo mi mo. egún ro su gra,·edad
la misma. Pero frecueotement l motivo de la jantancia s mal vil por
ejemplo · el deseo de lucr o de gloria, mi nrra que la ironía pretende
evitar aunque de modo no rect la pr ten i ne· ofensi a para otro .
Por e. t (...) la jactancia e p cad má grave qu la ironía. in embargo,
puede dar e una ironía por distinto motivo, por ejemplo, para engañar y
hacer daño en cuyo ca
s pecad má. grave la ironía ,34 .
Podría parecer qu con Ja ir nia
evita la . oberb.ia, "el de o
35
inmoderado de la propia excelencia' .
es a í, porgue " adie c.lebe
cometer un pecado para evitar o o. Por lo mi mo, no • e dcb mentir de
ningún m do para evitar la sob rbia" 36 .
Ta divi ión de la mentira la realiza anro T má no por el objeto
o el fin mi mo de la acción que s iempre malo sino por la intención
que le añade el ujeto. 'Puede diridir la mentira p r el carácter que
?ene de culpa ~á_ o ~eno gra e egún la circun rancia. · el propójw
mtentado ~~ decirla. 1 profiere con I de
de daóar a otro e agrava
su culpabilidad. Tal
la mentira llamada pernicio a. n cambio, e
m nos grave cuando se ord na a conseguir algún bien va ea un bien
deleitable y entonce s da la mentira j cosa; ya . ea un , bien útil para
ayudar a otro o ~ara 'Vitar algún peligro, 1 qu puede e n guido la
mentira oficio a" 7.
n la tres clase de mentira
manci ne u carácter
intrin ecamente mal . in mbarg , con resp ero a la mentira fi.cio a,
cuya intención e, un bi n, paree que ea moral, tal como e intenta
pr_ bar en la siguiente bjeción: '
debe e ·coger I mal menor para
evitar una mal ma or, com el médico amputa un I razo para que no
eofi rm odo el cuerpo. Ahora bi n, hacer cr r a uno algo fal e un

33lbíd.. 11- Il, q. 11 3, a. 1, tn c.
lbíd, L1-íl, q. 1 l3. a. 2. m c.
35JMJ., II-íl, q. 162, a. 4, tn c.
36Tbíd., TI- TI. q. 113. a. 1, ad'.
37/bid., 11- U, q. 110, a. 2, tn c.

mal menor y_ue el homicidio. Lu go e licita la m ntira para evitar yue
alguien cometa un homicidio y para salvar al otro de la muen ' .
La objeción no e pertinente a la ilicitud de la mentira, porc.1u no
es lícito jamá elegir un mal menor para e,·itar otro ma ror. unca hay
que intentar inducir al mal. Como re pande l quioate: "La mentira
n sólo
pecad por el dañ que cau a al prójimo, ino por el d sorden
que implica eo í mi ma. Pero no e debe u. ar de un medio ilícito para
d fender lo · ínter e d 1 prójimo (...) Por lo tanto no
lícito mentir
para evitar cualquier p tjuici a tro.
pued no obstante, ocultar
prudentemente la verdad di imulánd la 39 .
Toda mentira e n í mi. ma e intrio. ecamente mala. Como lo
malo de suyo no puede hacerse jamá , independientemente del b neficio
o daño que le siga, la mentira no puede decir e nunca bajo ningún
pretexto. inguna circun rancia p rmite ju. tificar u i.ntríns ca maldad.
Ientir e ir c otra la natural za d la e municaci · n humana querida por
Dio . Por p rvertir 1 orden natural del l aguaje establecido por el
mi, mo Di
la m ntira va contra Dios. Lo malo de uyo no pu d
hacer e jamá , cualquiera t¡uc sea J beneficio que pueda brener
1
daño qu e pudi ra alejar.
Esta t .i moral · rcfi re a una v rda&lt;lera mentira. Puede haber
expresiones falsas en í misma p r que al utilizarla n se mi, ore ya
que nadie la entiende al pie de la l tra sino n otro sentido habitual que
e el que ha querido cxpr ar el que ha hablado. Tal e l ca o de la
figura retórica de la hipérb le que con ist en 'emplear palabra
exagerada para e}..-pre ar una id a gu stá más allá de lo · límite de la
ro imilitud 40· orno por ejemplo, la xpr ión: "hace un iglo que no
te Yefa .

E ta regla sobre la m ntira. iempre qu ·ea una autentJ.ca
m mira ·e basa en que lo que e· malo iotrin ccamente o por í rni-lno
no deb hacers jamás. o hay ningún fin que ju ti.fique un mal. i para
alvar a una per ona inoc ntc, ni Yitar una gran catástrofe, ni para alvar
la pr pía vida. l fin nunca justifica lo medio .
unca e licito menúr pero hay ca ione. en que e licito cuitar
la verdad, y hasta obligatorio, tal como ocurre, a ,~ ce , en la llamada
restricción mental
xi ten frase
qu
al igua) que lo términos
38lbíd.. 11- U, q. 11 0. a. 3. ob. 4.
39Jl/l(J. , 11-JI, q. l 10, a. 3, ad 4.
-m . l\larchese }' J. f-o rradellas. Oi«io11ario de nMncu. m'flra r tmm110/ogit1hitrmi11, np. iit,. p 198.

46

4-7

�equívocos pued n tener un d ble significado. Por ejemplo: 'He vi ro
comer un pollo". e denomina anfibología J e define como "un
enunciado ambiguo interpretable de dos modo
djferemc ,,4¡.
onnahnente de lo dos enti.dos uno es el má corriente o habitual. La
re tricción mental e una e pecie de anfibología 9u consiste en dar a la
ex pre ·ión ambigua con nue ·tra mente el sentido di . tinto al más patente y
usual. Por ejemplo, si a 1a frase "Te digo que no lo sé . e le da el sentido
de 'Te digo la iguieme palabras: no lo sé se hace una rc:tricción
mental.
Puede ·er de do. da es. R tricción puramente m nta~
anfibología interna, cuando no e deja ningún indicio para conocer o
de cubrir la anfibología. l ·emido qu le da 1a mente gueda rocalmente
oculto. Por ejemplo decir: 'no lo be cogido' , queriendo significar: "no
le he cogido con 1a mano izquierda . Restricción ampliamente m ntal, o
anfib l gía externa cuando el encido que
le da n sólo es interior
ino gue pu de er percibjdo por los demás porgue ólo e ·tá limitado
por la intención. Por ejemplo la fra e " l director tá en una reunión',
que puede entender e como no pu de recibirle' .
La re tricci 'o puramente mental no es nunca lícita porque
sencillamente una mentira. La palabra en este caso dejan d significar
por sí mismas lo pen ado. i fuera licita , tll re tricción e podría mentir
siempr . En cambio, la r tricción ampliamente m ntal no
lícita sin
cau a justa. La razón e porque el oyente, aunque pod1ía descubrir el
cntido utilizado, normalmente □ o presta atención y sufr un engaño. i
fueran lícitas siempre la re tricci nes m ntaJe , se baria imposibl la ,--ida
conómica y social, porqu siempre se sospecharía de engaño y de
fraude.
La restricción mental puede ser lícita, si hay una cau a ju a y
proporcionada. En - t caso e está ante una cau a buena con un d ble
efecto: uno bueno y tro malo. Hay un acto bueno la con onancia de la
palabra con el p n 'amiento, per que produce un doble efccro: uno
bueno ocultar la verdad por una cau a buena, guardar un ccreto
proE ional· y tr malo: el engaño probable del oyente. La licitud dcrí,·a
de la aplicación de las regla morales de lo actas llamad s voluntan
indirectos".
El acto oluntario indirecto o volun ari en su cau:;a es el propio
de aquella acción que siguen dos efectos: uno bu no y ocro malo. Para
llbid., p. 27.

48

que sea Lícito 1 oluntario indirecto; e · decir para 9u no ·ea imputable
el d cm malo a quien pon la cau a indirecta, deben ob ervarse cuatro
regla :
Primera: La acción áene que er buena en ·í mi. ma indifer me. Regla
que e una con ·ecuencia del sigui me principio: 1 unca es lícit
realizar accion s mala (mentir, , a hornar ...) para alcanzar
efe.eros buenos u óptimos. o e puede hacer el mal para lograr
un bien ( 1 fin no justifica los medios). Por ejemplo, robar para
dar a lo pobres.
egunda: El efecto inmediaro primer tiene que ser el bueno no el
malo. Para alguno , i . on al mi mo tiempo, con tal d intentar
el primero, son lícito . Por ejemplo al bombardear LJaa ciuda&lt;l
destruir a culpable e inocentes.
Tercera: Debe intentar. e únicament el efecto bu no
limitarse a
permitir el mal . ólo se permite de una manera indirecta . con
de agrado. i ·e intenta un efecto malo a a:avé de uno buen ,
es un acto inmoral y perver o. Tamp co es licito intentar lo
dos. , oica y exclusivamente hay que intentar el bien.
permít
el mal , porque es inseparabl del bu no per con di ou to y
de agrado.
Cuarto: Tiene que exi ti.r una proporción del bien que se quie ·e lograr y
l mal que se p rmitc. La determinación de una causa
prop rcionada que ju ·ti fique lo · fectos malo de la acci ' n,
c rresponde a la conciencia )r e el principio má dificil &lt;l
aplicar. Deb pr curarse que los daño · no sean mayores que la
ventaja que se obtiene.

1 problema de la re tr:i.cción m ntal licita stá n determinar si
ha causa ju ta y proporcionada.
la hay, uando e_ obligatorio
manife_tar la erdad, porque lo exige la justicia la caridad, la religión
ere.; y por tanto la rc · tricción m ntal e ilícita. En cambio puede . cr
má clara cuando se e tá bligado a guardar un creto, como un ccrcto
profe ional, un ccr o de confc ión, etc. n Jo otro caso no es muy
eguro emplearla~ porque e muy fácil engañar
obre la existencia d
causa que la ju tifiquen. 'ni amente es aconsejable, cuanuo, ademá de
er
rdad ramenre ju ·ta la causa, no exi ta otr procedimiento para
ocultar u □ a verdad, que a bligatoria callar.
.J.9

�4. El fanatismo
Conviene también advertir que la afirmación de la verdad de que
algo es objetivamcnt erdader , no e fanati mo. amo explicaba Jaime
Balm , el fanatism es "una viva exaltación del ánimo fuertem ntc
señoreado por alguna opinión, o fal a o xagerada". Esta definición aúna
dos elementos. Por una parte: w1 excesivo entu ia mo o apa ionamienro
por una opinión, una apreciación personal que no .implica la certeza
absoluta. Por otra, la falsedad de e te parecer o bien u verdad, pero
deformada por extremar su importancia; c n lo cual
nvucl e de
fa! edad.
· l elemento de falsedad o no corr spondencia con la realidad e
un elemento necc ario para el fanatism . Respcct a la verdad, no se da
el fanatismo, aW1que ca muy grand el entu iasmo yue su cite. Hay
entonces como indica Balme "Ent1riasmo n el ánimo y heroí mo n
la acción p ro fanatismo no: d otra manera los héroe, de todos los
tiempos y países quedarían afeados con la mancha d fanático . El
fanatismo iempre e cá conexionado con eJ error y por tanto con el mal.
Puede ocurrir también que algo verdadero vaya acompañado de
fanati mo, porque e mantenga o defienda la verdad con medios
inadecuado , como la imposición la violencia En realidad, como nota
Balmes no no encontramo con la ola verdad, porgue "por entone s
ya existirá también uo juicio rrado, en cuanto se ere qu la opinión
Yerdadera autoriza para aqu llo ' medios, e decir, que habrá error
exageración' . o hay ningún tipo de fanatismo, i lo · m di s gue e
emplean para de~ nder fa verdad, on legítimos y portunos.
Las clase de anatismo pu d o r según los diferenre tip s de
error. ''Tomado el anatismo con t da esta generalidad se extiende a
cuanto objetos ocupan al espfr-iru humano, y así hay fanátic
en
religión en política y ha ta en ciencias y literatma" 42·
o obstante, n entido propio el fanati m se aplica a lo
r ligioso. 'Por sta cau a l sol nombre de fanático sin ninguna
añadidura expresa un fanático en religión; cuando, al contrario si se le
aplica con resp cto a otras materia deb andar acompa11ado e n l
apuesto que la califique: así
dice fanáticos políticos, fanáticos n
42:Ja1111e Balme . E/ proteslu11f1Jm&lt;, mn,pmudo ro11 el ratoliríwm, en Jd1111.• Ohms rnmplcltlJ. op. ríl., mi. !\' ,
\'111. p. 81.

50

literatura y otras expr ione d este tenor '43 . La in~~ación religio a en
el hombre es de las más básicas , por ello el sentlmle□ co que produc
puede exaltar fácilmente; y, si d svía u e~ecto on más gra e gue
otro d scarríos. Declara, por ell , Balm s:
o cab duda .~u , en
rratándo ·e de mate1ias religiosas tiene el hombre una prop ns1on muy
noca.ble a dejars dominar de una idea, a exaltarse de ánimo en favor de
ella a tran. mi tiria a cuantos l rodean, a propagarla luego P r toda
partes, llegando con frecuencia a empeñar e en comunicarla a los otro
· 1 . ,,44
aunque ea con las mayores vto ocias . .
.
También ocurre n lo otro fanausmos, pero no c n la m1 ma
virulenaa. F.I anatismo n el orden religio o se di. tingu del fanati mo
en materia no religiosas. ' n co a de religión adquiei:~ el .~
. del
hombre una nueva fuerza, una energía terrible, una expan 1011 srn límit s·
para él no hay dificultade ·, no ha~ obstáculos no hay embaraz de
ninguna da. e: lo incere es matenal desapar cen enteramente, lo
mayare padecimientos se hacen lisonjero , lo tormentos son nada, la
·, agrada ble' 45
muerte misma es una il u 10n
La inclinación y la pa ión r ligio as n on malas en sí mi ma
pero sí su de. viaciooe : "Acont ce en esta pa_ión lo propio que ~n la
demás, que si producen lo rna ores mal es olo porque e extravrnn de
su objeto legítimo, se dirige□ a él por medios que no _e tán de acuerdo
con lo que dictan la razón y la prudencia, pues que bien observad_o el
faoati mo no es más que el sentimiento religiosos extraviado,
sentimiento gue el hombre lleva consigo d de la cuna ha ta l epulcro y
que e ncuentra sparcido por la ociedad en todos lo periodos de u
existencia' .
, l fanati mo afecta de una manera inmediata las facultades
superiore del hombr , al en endimiento y a la voluntad, que posibilitan
la inclinación religiosa del h mbre ya que están inclinada es ncia.lmente
a la verdad y al bien respectivamente : 'Como este entimienro s tan
fuerte tan vivo, tao podero o a ejercer bre el hombre una influencia
sin limites, apena se aparta de su objeto legítimo ap nas · d vía del
sendero debido cua□d ya produce re ultad s fune ·t "; pue que e
combinan de. de luego d s causas mu a propósico para los ma ore

43Jhitl. Vlll pp. Sl-82.
441Ml , 11 , p. 82.
45lbid , VID p. 82.

51

�desa tre
como on: ab oluta ceguera del entendimiento y ullil
irresistible energía en la olumad ' 46 .
Por u conexión con la religión, el fanati mo aparece en cualquier
religión. in embargo, 'injusticia fuera tachar una religión d fa! a . ólo
porgue en u seno hubieran aparecido fanáticos: e to equivaldría a
de charla todas pue no sería dable ene ncrar una que e ·tuvi e exenta
d cmejante plaga".
o en e da es del mi mo cip ni en idéotic grado. El hecho
e vano gún lo e la per ona en qui n
v rifica egún lo on la idea.
y co ·tumbrc del pu blo en medi del cual e realiza; pero en J fondo e·
el mi mo, y examinada la cosa en u raíz e halla qu ti nen un mi mo
origen la · vi lencia de lo sectario. de Mahoma que las extravagancias
de los discípulo. de Fox"47 fundador en el siglo
l de lo cuáqueros
que se di tinguieron por u mínima teología pr testaore, u pobreza
cultural u pacifism , u humanitari mo qu les llcrn a d f nder la
ab lición d La e daYitucl, la d feo a d la mujer la mej ra de La. leye.
penale y su crvicio activo a favor d I prójimo e pecialmeme n ép ca
de calamiclade · pública .
La te i de Balme es qu
L fanatismo e. un componente
antropológico. ·tá como n estad potencial en el actual . tado d la
naturaleza humana, porque en el fondo del corazón human hay un
germen abundant de fanati. m , y la hi. tocia del hombr n • frece d
llo tan abundante prueba que ap na e encontrará h cho que deba
r reconocido e mo má indudable. Fingid una ilusi ' n cualquiera,
contad 1~ ,'i ión más xtra agaote forjad el i t ma má desvariado· p ro
tened cuidad de bañarlo t d con un tinte religi
, y e tad seguro. qu
no os faltarán pro 'titos cntusia ra qu tomarán a pecho el ose n r
vue ero dogmas, l pr pagarlo , y que e entregarán a vu tra cau a con
una mente ciega y un corazón d fueg ·
d ·cir, tendr ' i baj yuc rra
4
bandera una p rción de fanátic "
. obre I orig n del fanati m explica Balmes que: 'Hay o la
hi tona del e píriru humano un hech univer al y constante, v
·u
vehemente inclinación a imaginar ·istemas qu
pre ci~diendo
completam nte de la realidad d La. co as frezcan tan ólo la obra de
un rngeruo que se ha propue t apartar e del camino común y
.

abandonar libremente al impul o de :us propias inspiraci ne. (...) Lo
que en un principio no rn más que un p n amienlo ingeniosos y
extravagante pasa Luego a s r un germ n del cual nacen ,·áscago. cuerpo
de doctrina y i e ardiente fa cabeza d ode ha brotado e pensamiento.
. i e tá eñoreada por un coraz · n lleno de fuego el calor prnrnca la
. , y ta. el f:anatl. mo, propaga
.
dor de e d o · los c.lcliri
ferm maaon
· .os " 49 .
\ña&lt;lc qu "acreciénrasc singulanm.:nrc d p ligro cuando d
nuevo ·i rema vera . bre materia: religio a o ·e r za con ella · por
relacione mu inmediata : en ronces la, extravagancia · &lt;lrl e píritu
alucinado e tran f, rman en in. pi.racione del cielo; la ermeocaci · o del
deliri , o una llama c.füina, y la manía de ingularizarse. en Yocación
extraordinaria".
demás muchas ,Tece "el orgullo, no pudiendo sufrir opo icion.
e desboca furioso contra todo l que encuenLra establecido, e in ultando
la autoridad, atacando todas la in. tiruci n , y despreciando la. pcr ·onas,
di fraza la más gro era Yioleocia con el mamo del celo y encumbr la
ambic1 · n con el nombre &lt;le apostolado. fá alucinado a Y e que
educt r, el mise.rabi
mantatlco llega qmzas a p r u dir
profundamente de gu son Yerdad ra u doctrina· y de que ha ido la
palabra d I ciel · y, pre entando en el fogo o lenguaje &lt;le la dem "ncia
algo de singular y xtraotdioario, tran mite a n · oyent · una parte d u
locura ) adquien: en breve un considerable número de pro. 'lito~• .
La hi roria mue tra a imi ·mo, gue ' no s n a la ,•erdad muchos
capace de r pre entar el primer papel en e a escena de locura, pero
dc-graciadamenc · lo h mbre son demasiado in n ato. para dejar:e
arra ·rrar p r el primero qu
arroje atrevido a acomeL r la empre a,
pue. que la hi toria y al experiencia hrut n tlencn emei1ado que para
fa cinar un gran número de hombr . ba rn una palabra, y qu para
~ rmar un partido pro malvado, por e trava~ancia por ndícul qu
a,
0
no e necesita má que l vantar una bandera' - .
P r con iguiente: ' o e tá el mal en que e pre cnten fanáric .·
n m di d una r ligión, ·ino en qu ella lo fom1e n qu los incite al
•I
fanati m
le. abra para él anchura a puerta ' . En te · ntid p dría
clasificar a esta últimas religi n s de fanática .

49fbid. \11. pp. 70-71.
50Ibíd, \ 11, p. 71.
51 /bíd, \'lll , p. 80.

46/bíd., \'lll, p. 82.
47/bíd., \111, p. 82.
48Jbíd., Vlll, p. 80.

52

53

�1\ pe ar de la acu acione , de d la Ilu traci 'n, de fanari mo a la
lgle ia Católica, no puede calificar. e como tal. " in duda que la Iglesia no
se gloriará de que haya podido curar toda las locuras de lo hombre y
por tanto, no pretend rá tampoco u d entre u hij
haya podido
desterrar de tal manera I fanatismo, que d vez en cuando no haya visto
eo u eno algunos fanáticos· p ro í gu puede gloriar e de que jamás
religión alguna ha dado mejor en I blanco para curar, en cuanto cabe,
este achaque del e píriru humano; pudiendo, ademá ·, a gurarse que
tiene de tal manera tomada us medida qu en naciendo I fanati mo
le terca de de luego como un vallado, en que podrá delirar por algún
tiempo, pero no producirá ei eros de con ccuencia de a. rro as' .
•n la Igle ia Católica e o extravío de la mente, esos . ueñ · de
delino que, nutrido
avivados con el tiempo arrastran al hornbr a las
mayor s extra,agancia y hasta a lo más horroroso crúnen apágan
por l común en u mi mo orig o, cuando existe n el fond del alma el
saludab]e convencimiento de la propia debilidad y el resp to y umi ión a
una autoridad infalible'.
nr fenómenos extraordinarios como visiones y revelacione , y
la · repercu iones en l cuerpo que les acompañan, como el é~ta i , que
pueden ent nder como ign
del c n cimiento contemplativo de
Dio u otro e tado místico: "mi otra todo e to tenga un carácter
pri ado r oo , e extienda a la verda&lt;le de fe la fgle ia por lo común
d1simula, tolera e abstien de entr mecer e calla, d jando a l enoco
la di cu ión d Jos becho . y al común d lo fieles amplia libertad para
pen ar lo que má le agrade. Pero ·i t man la cosas un carácter má
grave i el vi ionario enmt en cxplicacione obre al uno punto de
doctrina veréi de de lucg que se despliega. el espíritu cl Yigilancia: la
lgl ia aplica at ntamence el oído para yer i e mezcla por alli alguna ,-o%
qu
aparte de lo nseñado por el Divino 1a srro· fija una mirada
observadora obr el nuc\'O predicador p r si hay algo que manifi sce o
al alucinad y errante en materias de d gma, o al lobo cubiert con piel
&lt;le oveja; y en tal ca levanta de de lueg el grit advierte a todo lo
fiele . del ~ r o d J p ligro y llama con la voz de pastor a la oveja
descarnada. 1 sta no escucha ino qui r seguir más que u · capricho ,
entonce la separa del rebaño la declara como I bo y de alli en adelante
el rror y el fanatismo ya no ·e balJan en ninguno q~e de e p rsev rar
n el cno de la Igle ia" 52 ·
52Jbid., \1.Il, pp. 83-84.

Tarnp co e pu den tratar de fanático a lo fnndadore de la
comunidades teligi a
que, a diferencia de e tos fenómenos
particulare han tenido una gran repercu ión ocial. 'Aun cuando
pre cindiéramos del profundo respeto que
merecen u "i.rrude y de
la gratin1d con que debe corresponderle la humanidad por lo ' beneficio
in cimabl s que le han di pen ado; aun cuando diéramos por upue to
gu e engañaron en todas sus inspiraciones podríamos apellidarlo
iluso mas no fanáticos. En cfi cto, nada nconttamo en eUo ni de
frenesí ni de violencia, on h mbrc que de confían d sí mi. mo-- que, a
p ar d creer e llamado por el cielo para algún grande objeto no e
atre en a poner mano a la obra sin haber e postrado anee lo · pie del
umo Ponúfice, ometi ndo a su juicio las regla en que peo aban
cimentar la nueva orden, pidiéndole us luces sujetándose dócilmen e a
u fallo y no realizando nada sin haber obtenido u licencia ' 53
o se encuentra en ellos ninguna mejanza con eso fanático ·
qu arrastran en p s d sí una muchedumbr d furibundos gu matan,
de truyen por todas parte (...) _, n los fundadores de la órdeoe
religio a vemo a un hombre que dominado fuertemente por una idea,
e empeña en llevarla a cabo aun a co ta de los ma_,ore acrifi.cio pero
vemos siempre una idea fija desenvuelta n un plan ordenado teniendo
a la vista algún objeto r ligioso y ocial y obr todo vemos e e plan
sometido al juicio de una autoridad examinado con madura di cusión r
enmendado o retocado según par ce má conforme a la prudencia' 54 . ·
En conclu ión a cuatro preguntas fundamcacaJe que e pueden
formular las re ·puesta de Balmc ·on las siguiente : '¿Podrá negarse
que haya fanari mo, en el mundo? mucho. ¿Podrá negarse qu ea un
mal? Y muy gra e. ¿Cómo se podría extirpar? De ninguna manera.
¿ ómo e podrá atenuar u fuerza refrenar u violencia? Dirigiendo bien
55
al hombre" .

5. La intolerancia
El d recho ba ·ado en el correspondiente deber de afirmar
ab olutamcnt la verdad, no implica tampoco la intolerancia. om el
mi m Balmes indicaba, la tolerancia es "el sufrimiento de una e a gu
53 TWd., vm, p. 84.
54 Ibid., vm, p. 85.
55 lhlfl, Vlll, p. 81 .

55

�e conceptúa mala pero gue e cree conveniente dejarla ·in ca rig (...) la
idea de tolerancia anda i mpre ac mpañada de la idea d mal (...)
T lerar lo bueno, tolerar la virtud serian expresi n monstruosas.
Cuando la tolerancia es en l orden de las ideas upone también un mal
del entendimiento: el error. adie dirá jamás que tolera la verdac.1"56 .
El motivo por el que e soporta d mal o el error , porque eJ
r chazado upondria otro mal más grave que 1 sufrirlo. in embargo la
to! rancia del mal no sup ne la opción del mal m nor. o e elige u opta
por un mal, ino que
oporta el mal elegid por otro, , p rque un
juici prudencial da preferencia a la t Jerancia d 1 mismo para impedir
mayore · mal e ·.
Para comprender adecuadamente la naturaleza con sus causas y
efectos de la t lerancia, Balm s la considera primero en el individuo y
des pu , s en la ciedad.
e llama LOleran te un individuo cuando e, tá
habitualment en tal di posición de animo que ·opo11a , in enojarse ni
· ·
· a la . uya , 57.
al terar e la· op1ruone
contranas
En el lenguaje conient
e dice que hay que 'tolerar la
opuuone ~
o bstante parece que n e te caso, 1a t I rancia n
significa sopmtar un mal dejándolo in ca tigo. A
ta dificultad,
responde Balme : 'Cuando decimo qu t leramos una opinión
hablamo siempre d opinión contraria a la nue tra. En e. t cas la
· ·,
·
· · ·
59
oplnlon a¡ena es n nu stro U1C10 un error" . Por consiguiente,
t lera
algo con iderad erróneo y por tanto W1 ma(
Recon ce, ·in embargo, gue "si nuestra pinión no pasa de tal e
d cir i el juicio bien que afianzado en razone qu nos parecen buenas,
no ha llegado a una completa , eguridad cnt □ce nue tro juicio · bre el
error de lo otros erá también una mera opinión; pero si llega la
convicción a tal punto que se afirme y consolide del todo, e t e, . si
Uegamos a la cert za, entonce
taremos también cicrtc s de que los que
foanan un juicio opue, to yerran".
Hay, por anto, dos c nccpto de opinión, un implicando la
c rteza r el otro la in certeza. i e tiene la propia opinión com cierta . e
tol tarán la otras, porqu ti ' nen qu er n verdadera.
por ell ,
mala . i por el concrari la opinión propia ·e considera como inci tta,

}' por con iguient no e cree que sea errónea la opue ta no hay
tol rancia.
o ob tanre, c n e ta di, ti.ación aparece una nueYa dificulrad,
pue to que si e un deb r m ral I re p -tar la · opininne de lo demá ,
habría que respetar también en el prim r ca o, lo · rr re. . o e a í
poryue "el re petar las opinione puede tener do
entid . muy
razonable . El primero e funda en la mi ma flaqu :ta de convicción de la
p r ona c.1uc re ·peta, porque cuando sobre un punto no h mo llegado a
má que formar opinión
entiende que no hemos llegad a certeza )
por tanto en nuestra mente hay el conocimicnt de que exi ·ten razones
p r la parce pu ta. Bajo te concept podemos mu bien d cir que
re p tamo la opinjón ajena, n lo qu xpresamos la comricción de 9u
podem · engañarnos de que qui:tá n e ·tá la verdad de nue tra parte".
En e ·te sentido, no re ·pecamo el error, porque e de conoce dónde
tá. Por con iguiente, la obligación moral se refiere al segundo caso: a
re petar la· opinioue con ideradas como incierta, .
También la norma e· válida para el segund ca o, cuando se tiene
la · opinionc por rrónea , porque, como añade Balmes, "segund
respetar las pinione significa a v ce re, p car las persona. qu la
e an re petar lb
·
·
,,60. Lo qu no e
pr te
a uena ete r petar u 10tenc1on
re petar un rror.
En realidad, e ·tas dificultades surg n por la imprecisión del
término 'opinión'. a.nto Tomás al colocar l acto de creer c mo un
acto intelectual intermedio entre el pcrfi cto el imperfecto, explica: "De
lo acto que pert nec n al ntendirniento alguno incluyen firm
a ntimi oto in indagaci ' n o pen, amiento corn cuand e con ideran
las cosa que se conocen o entiend n pues e ta indagación stá ya hecha.
tro acto del entendimiento tienen peo ami nto aW1que in terminar,
y. por tanto, sin a entimiento firme. ea que no
incline a ninguna d
las parte , como es el ca o de quien duda, a qu se inclin n a una pan
rná que a otra inducidos por liger s indicios, y e · 1 cas de quien
so p cha s a porque . e inclinan a una parte pero con el te111or de qu la
contraria ea v rdadera,
stamo con llo en la pini ' n. El acto de f,
entraña adh si.ón firme a una , ola parte y co e. to c miene con el que
conoce • entiende. in rnbargo, el con cimient del acto de fi no es

5~Jaimc Brumes. l.; / pmtest,.111/ismo rompomdo m11 rl culolin.r1110, 1,p. dt., XX.XI \', pp. 3~1- 142.
57 ll,íd. , XXXI\', p. 343.
58 J;ume Balmes, /!/ protutanlit1110 c111Jtpamdn m11 ti ralo/ms1110, op. rtl., ;:..: , · :,.,:J\', p. 342.
59 Op. ÚI., c. X&gt;....."'-IV, p. 342.

56

6ll lbíd., p. 342.

57

�perfecto por n encr una vi ióo clara del objeto, y en esto último
coincide con el gu duda, o, p cha y opina •61 .
Conforme a este texto pueden da ificarse lo con curuento
incelectuales del hombre, según sean perfi cta. o imperfectas la operación
intelectual el ej rcicio del pen amienr , "indagación . ejercicio de la
certeza,
'a eotirniento" qu comportan, en icte da e : ci nci,'l, ciencia
aJquirida ign rancia duda, sp cha opinión y fe.
El conocinliento ci ntífico en u fa ·e de investigación y
adguisición po ec un p nsanliento perfecr y tma certeza perfecta. La
ciencia _a adquirida, no r qui re pensamiento porque ya
ha probado,
po ee una certeza perfecta. La fe, en cambio implica un pen amient
imperfecto en cuanto no pr porciona un conocimi nto claro com el de
·
·
la certeza es perfecta62 · Las ignorancia tiuc n es
1
a c1encia
conocimiento no po ee ni pen ·amiento ni certeza. La duda es un
peo 'amiento imperfecto porque no e ha podido realizar c mpletam nte
la indagación y una certeza por ello, imperfecta, en la que no hay
prc(erencia por ninguna de la po ibilidades. ~ n la . o pecha, también
hay p n atni nto imperfecto y cerceza imperfecta, pero c n la preferencia
a una de las posibilidade p rque . po e n eñale. de mayor certeza.
Igualmente en la opinión hay un pensamiento imperfecto una. certeza
mip¡;rfccta, con una preferencia p r una de las po ·ibilidade , per sin
rnc.hcio ', y por canto, con el temor de gue ea erdadera alguna de fas
re tanres.
El ámbit de lo opinable e muy amplio. in embargo hay
mucha ven.lades ab oluta , gu se imponen al hombre de un m d
natural, y gu proporcionan cerr za perD eta un firme a. entimient a la
verdad. Ademá, hay gue ten r en cuenta gu en el orden de lo
principio· por u inmutabilidad y pennaneocia, no son opinables. En
cambio, í se encuentra en el orden de la aplicación coocr ta de los
principio, generales. orno on di tinta. bs circun. tancias y e. po. ibl
un~ aplicación de múltiples m do ·.
ta verdaclc pracaca son
uprnablc ,_no prop rcionan una certeza perfecta y egura. La. opiniones
n son b¡ ro de la tolerancia, . ino los error . , los vicie s.

61.

iu110

Tomás, .\1111111111 T'/,rolo¡/m, 11- 11, t¡. 2, a. l.

Sa,~ Agustín &lt;lio, por dio, la s1wi1cntc dcfimc1ón d e: "ercer ·. pensar con asenrim1enro'' (, an
Agusw1, De f"'ulest111111i11111" 1t111(lom111, c. 2). bsra ccncz:t no la pruporcmna la clara ,·ts1ón dd ,1b¡ctp
mtclccnm.L Slno al ptc~1ón de la volumad. movida por la grncrn Je Dio~.

La colerancia puede con id ·ar
una ·irrud en cu~nt? . se
adquiere como un hábito. " o supone en l irn.li\~duo nueY?s p~n~~p1
. ino má bien una calidad adquirida e o la prácnca una d1, po IC1on d_
ánimo que se va adquiriendo in en ibl mcnt un hábito d sufnr
formado con la repetición del ufrimiento' . Propiamente no e una
virtud, porgue no está dirigida en cuanto tal al bien, p_c ro pu de
con iderarse c mo una con ecuencia de 1a práctica de la vutud de la
prudencia
, .
_
u 011gen e natural. "En lo oral como en lo físico el r?ce atina
el u. o gasta, y no es po ibl que nada e o tenga p r largo t1 mpo en
acrirud yj lenca. El h mbre
indignará una do,, ci n veces al oir que se
impugna su manera de p n ar; p ro no s po, ible gue ~o~tínú
indignándose siempre, y así al cabo vendrá a r ignare a la opo,1c1on, e
acostumbrará a ufrirla con templanza, · por má
agrada· qu
conccpLúe su. cr encia. e contentará con defenderlas y propagarla
cuanto le sea po, ible, y cuand no tratará d guardarlas en el fon~o de
su alma como un preciosos depósito procurando prescn•arla del vtcnto
di ipador que oye piar en us alr d dores ' 63 ·
El hombre explica Balme , con gran sagacidad "c n el traro la
expe1icncia, las conuadicciones ha llegado a po e r un conocimi nto
claro d la verdadera situaci , o del mundo, se ha hecho cargo de la
funesta combinación d circun. tancias que han conducido o mantienen a
mucho des aciados n el error, 'ab en cicrt mod e I ar e en el
lugar en que llo s cncu ntran y a í ient c n má. viveza el beneficio
que él d be a la Prm idcncia , e para con los otros más benigno e
. dulgente,,64.
111
La religión cri~tiana contribuye a la adquisición de la t lerancia
p r enseñar do. ,irtude fundamentales, propias del cri úanu:m : la
humildad y la caridad. La humildad genera la rol rancia porgu 'nos
in. pira un profundo e nocimiento de nuestra flaqueza, que n
hac
mirar cuanto tencmo c mo
nido d Di
que no nos deja
r
□ u ·tra ,·entajas obre nue ·t..ro. prójim
ino com mayores ótul de
agradecinúento a la liberal mano &lt;le la Pr videncia (...) no limirándo e a
la e ·fera ii1di\ 'dual in abrazand la humanidad entera, nos bacc
consid rar como mi mbro de la grao familia del linaje humano, caído d
·u primitiYa dignidad por el pecad del primer padre, e n mala

(i2

5

63 Jaime Bal.me , /.:,/ proll'skm1w110 comp11mdo m11 el rt1tol1Cm110, ( &gt;p. (.i!., .' X.X.l\', p. 145.
64 /bid ,. 'XXI\' , pp. 344-345.

59

�inclinacione n l corazón, con tinieblas en el nr ndimiento y, por
consiguiente, digno de lástima indulgencia en su falta y extravío, (...)
e a virtud no hace indulgentes con todo el mundo porqu no no deja
olvidar un momento qu no otros, má tal ez que nadie nccesiramo
.' de 10
. dulg neta
. " 65 ·
tambten
La caridad cri tiana e otra fu ·ntc de tolerancia, ''La caridad, que
nos hace amar a todo I s h mbrc , aun a nuc tros mayore. enemi os
qu no in. pira la e mpa i, n de . u falca y errores, que no. obliga a
mirarlo'- como herrnan y a émplear lo medios que e. tén a nue. tro
alcance para acarlo d
u mal e. cad , in que no :ca lícito
con iclerarlo privad de p ranza de alvaci 'n, miem:ras viv o s bre la
tierra (...) no ere m ni podcmo. ere r condenado a nadie mienrras
vive, pu s qu p r grande que . ea su iniguidad, t da ía on mayor s la
misericordia de Dios y el preci de la sangre d Jesucrist 66
i e examina la tol rancia en la soci dad se ncuentran las
mi mas caracterí ricas en cuanto a su naturaleza ·u orig n y fmalidad.
También en la ·ociedad, la t lera.ocia n es efcct de un principio, sino
de un hábito. uando en una mi ma oci dad viven por largo tiempo
hombres se difcr ntes creen ia~ rcligi a , al fin llegan a sufrirse uno. a
otro , a tolerar e, porque a esto los conduce el can ancio d repetidos
ch que · el deseo de un tenor de vida más cranquilo y apacible; per en
el corni nzo de esta discordancia de creencias, cuando se encuentran cara
a cara por primera vez los h robres que la: tienen distinta el choque
má o meno - rudo s i mpre inevitable. Las causas d esto e
encuentran en la mi ma natural za del hombre ,, vano e luchar e ntra
ella ,67.
' ,
R pecto a la cau a, , además de la impronta del cri. tianism ,
que ha enseñad 'la fraternidad univecal" hay que notar gu la
tolerancia e ha ido imponiendo lentamente p r la mi ·ma fuerza de las
c sa . ' a multitud de religiones la incredulidad, el indifcremism , la
suavidad d co tumbres, el can anci J jado p r las gu rra ·, la
organización industrial y mercantil que han ido a&lt;lquirien&lt;lo las
sociedades, la mayor comunicación d las pcconas por medi de lo.
viaje d la ideas d aJ pr n. a, he aquí las causas que han producido en

65 ll1fd.. X. ' XJV, pp. 43 344.
66/hid., , ' IV, p. 343.
67/hid., .'XXI\', p. 347.

Europa sa tolerancia universal gue lo ha ido inYa&lt;licndo roJo,
establccién&lt;lose de hecho donde no ha podid . cablecersc Je d 'techo''.
La tolerancia cial no es fruto &lt;le la indif rcncia por la \'crdad
del agnosti.cisrn , 1 del e cepticismo. o de la increJuli&lt;lad. ampocn L'.11
el individuo porgu en sro. ca. o lo que se bacc ante el mal l'.
p rmitirlo, pero sin querer, aun pudiendo, ünpec.lirlo. Puede &lt;lecirse qu '
hay una aprobación dd mi mo. o hay un:1 verdadera tolerancia. C ,mo
nota Balmes: "mal puede indignarse contra las docrrina · a1cn,'ls qwen no
tiene ninguna. y, por tant no encuenrra oposición ninguna (...) I.a
tolerancia en tal ca o nada tiene de extrañ , es natura~ nec ·aria. y lo que
fuera inconcebible lo gue fuera ex:rravagance y que indican, un m, l
, sen,' la rnto
. l rancia
. "6
corazon
Esta a tiru&lt;l flexible tambi 'n se da en la :-1uténrica tolerancia, p ro
la pcrmi ·i ' n no s posiUYa; se sufre por ella. ~·i no ·e impide es por
prudencia · para n acarrear un may r mal. e reconoce, por tanto, la
difcr ocia entre el bien y I mal r no e aprueba el mal, sino L]Ut.:
implemente se permite, p r n p &lt;l rlo eYita ·. De ahí LJUt la toleran ia
supone cierta blandura de :ínun LJUC, nacida del trato y c.l lo. hábitos
que é te engendra, se hermana no ob. ta.me con la: conviccionc
religio a. más pr fundas
con el c lo má. puro y ardiente por h
6
propagación d la v rdacf' .

J'

6. El diálogo
La veracidad, la p odernción, opuesta al fanatism &gt;, y la
tolerancia, qu deben regir en las relacione ce nómicas, para que é. tas
s.Í.1.Tan r almentc al hombre y a las cultura lb·an a un profundo : mido
del ruálogo. L e rt za de la Y rdac.l no lleYa al dist~nciamicmo de otra
posici n . La v rdad no reyuicrc la clausura de la relación on lcr que
no piensan igual, . ino el c.liál go. El serücio al hombr c.1 • la t.:Cl nomia
d b · ejerc rsc en un clima de diálogo cordial. l'...s muy úLil para ello tener
en cuema las lr condicione· &lt;le todo tliálogo, también in&lt;lic, da. por
Balmes frut &lt;le u con cuniemo del pcn ·amiento fil, óficu clásico r
tra&lt;licional y de la bs rvación ele la realidad "ocia! del siglo XIX, raíz ~
germen de la actual.
·

68lbíd., XX..'\J\', p. 34ú.
X.,"XJ\', p. 345.

Wf/¡itf..

6

61

�La primera condici 'o es la comprensión. En wdo diálogo, e
deben. en primer lugar, ar ncler la. otra posicione , guc tienen guc · r
conocida incluso con gran claridad tanto en ·u argumentacion ' como
en su misma fuerza convincent . · Debem
cuidar mucho de
d . poja.rno. de nue. tra id a ) afeccione y guardarno. d pen ar que
lo. demás e bracán e mo obrarfarnos no otro . La c.,pcricncia de cada
día nos n 11a gue el hombre s inclina a juzgar de 1 &lt;lemá. t mándo e
por pauta sí mismo(... ) Esca inclinaci · n e uno de los ma) re b. tácul s
para ene ntrar la \'erdad en todo lo conc rni nre a la conducta d los
hombres ' 7 Lo mism s puede decir &lt;le u m &lt;l d ¡ en ar.
o s fácil la c0mprensión &lt;l lw otrw. D sgraciadam nt , el
con &gt;cinúento de los hombre. e uno de lo e tudio. má difícile. , y por
lo mismo e: rarea espino a d recoger los dat . preciso. para acertar"7 .
no de lo · principale moti,·
es p rquc, en rnuch . de
nuc tros ra.z namicnto , rendemos a urilizar la. comparactone. y c n
resp ero a lo má. c nocido que som s no ocro. mism . . Pre tamos a
l · demá el mi. m modo de mirar y apreciar lo
bj ro. . E ta
explicación tan sencilla como fundada, ñala cumpli&lt;lam ncc la razón de
la dificultad que encontram
n de p jaroo d nu . tras id as y
s nti.micmos (... )
n nadie ,1vim má · ínrimam me que c n n otros
mismo · y hasta lo m nos amig de c ncentrar e tienen por necc ·idad
una conciencia muy clara del curso que ordinariamente iguen u
entendimiento y voluntad. Pr , énta. e un ca. , y no atendí ud a qu
aquello que pasa en el ánimo d l s e tros, como i dijés mo en tierra
extranjera, no sentim . naturalm me llcva&lt;los a p n ar que deb rá de
suceder alli lo mi. mo a cona diferencia gue hemo vi to en nuestra
. ,72.
parna
J ,a segunda condición de todo diál go es la b n Yolcncia. Debe
procurar e ·iempre e ner ha ia d ou·o
manife tarlo, un amor de
bencvol ncia. E ·te tip de amor de &lt;l nación hace, en 1&lt;.liálo , que, .in
despreciar ni humillar al interl cutor sino procurand hallar y val rar la
paite de v rdad que pre enta. ' ;uaud se trata de com·encer a tro ·, ·
preciso separar cwdado ·amente la causa de la ,. rda&lt;l d la cau ·a del
amor pr pío. Importa obr manera persuadir al contrincante &lt;le que
ccdiend nada p r lerá en r puración. o ataquéis nunca la claridad y

º.

-~!;time lhlrnei;, E/ critrrio. en Olm1uomp!tt,11, Op. iit. \ 'l l, pp. 5911--591.
~¡ IIJ//1., \11, p. 590.
-2 1/1//l, \ 11. p. 591.

62

per picacia de . u talento d otro modo e formalizará I combate, la
lucha . erá reñida y aun t ni ' ndole bajo vue cr pie y con la e pada en
la garganta no r cabarci. que
confie ,·encido". Balrocs da para ello
e te mili uno con cj práctico: Hay ci rta palabra de cort ía y
deferencia qu eo nada op n n a la verdad, en vacilando l aclvcr ario
convien no conomizarla si desdi que e dé a partido aoc . que las
co a· ha 'an ll gad a xtremidade dcsagradable ·" 73
La terc ·a condición e la ioc ridad. En I diálogo debe
xpre ar. lo propio, 1 pen ad aclarándol y al mi mo ti mpo
rno. trando "u verdad. ~I diál go no up ne la renuncia a la verdad. ~I
re pet a la pcr ona qu ticn otra posición lleva preci amente a apelar a
. u razón., para lograr el nt ndinuenro mutuo.
Las virtudes de la justicia y de la caridad obligan a e ta sinceridad.
' La caridad n s hace amar a nu • rros b rmano , p ro no no obliga a
reputado por bueno i on malos in embargo, la caridad:
o no ·
pr hfbc el o pechar el cll s cuando hay justo motivo. ni n impide
el ten r la cautela prudeot , qu de uyo ac n ja con cer la miseria y la
malicia del human linaje" 74 .
i la ju ricia ni la caridad comportan un compromiso con lo no
verdad ro, sino la audacia de juzgarlo y de proclamar clara
encillam nt la verdad, pero nunca con encon o anripatfa. .. n todo
diál g , deb procurarse tratar al otr c n indulgencia y benevolencia.
in de preciarle o herid sin hwnillarle y procurando hallar y valorar la
parte d verdad que pre enta. De este m do e le r c noce como un
ac mpañance n la bús 1ueda de la verdad.
Tanto la justicia com la caridad exigen la proclamación clara y
encilla de la verdad. J der ch que tienen lo. demás de conocer la
,, rdad comporta I deber el no encubrirla. in embargo n la
pre entación de la ,·crdad, hay qu tener en cu nrn, ad má de gu e ·
preciso evitar el nfado, la irritación, la en mi tad y el res ncimicnt .
~ demá el diálogo n
ólo d be re petar fa pluralidad ino gue
también deb
r plural. ' orno los sere se diferencian mucho entr í
en naruraleza, propiedades y relacion el mod de mirarlo y el método
de p n ar s bre ell han de er también muy &lt;li~ r nce 75 . •D ahí qu
no puedan hacer e juicios t m rari . " 1 ada má arri .gad gu juzgar
73 /bid., XI\', p. ó 9.
74 lbíd. \ 'Il , p. 592, nota.
75 lli"I.· X\', p. &lt;&gt;16.

63

�d una acc1on y sobr t do de la intención por meras apariencia · 1
cur. o ordinario de las co as lle a can complicado lo · uce. os, los
hombr
se encuentran en situaciones tan varias, obran por can
difcrent s motivos, ven lo objeto de man ra.. tan di cinca , &lt;..JU a
menudo no paree un ca till fantá tic 1 gue examinado d cerca y
con pr encia &lt;l la circun ·rancia , se halla 1 más natural lo má
l do ,,76.
s n cill yarr ·ga
Es p . ibl y n ce aii en cambi , el juicio de h po iciones. en
cuanto tale . La valoraci · n se fundam nta por una parte, en eJ
convencimient de qu el rar en la v rdad e· un bien para la p r ona.
Por otra, que G dos lo h robres cien o el deber de buscar la verdad, de
accpra.rla y vivir confi rme a eUa, y, p r tanto que tienen una
respon abilidad per nal re pecto a ella. ecesitan confi rm a u propia
dignidad humana el bi n de la Ycrdad y tienen, por ello derecho a lla.
La verdad al,ra al h mbre d · los mal s de la igo&lt; rancia y d l error en
todo los ordene teonco y ráctic
que le scla 1zan. Nec Lta
siempre de la luz : el calor de la verdad para ser libre, para vivir e m
hombre.

EL AMOR COMO PERFECCIÓ PURA
UNA METAFÍSICA DEL AMOR COMO HIMNO
FILOSÓFICO DEL AMOR

Prof. Dr. Jo. ef c1fc:11
Rccror de la Academia Tnttmacional &lt;le Filosofü1
Lit'thren.,cein ( Europa)

Trad11rdó11: Kun11 Hin1tm1rier J' Omur Cbairez
P r una meta física d I amor puede encender e una rnrie&lt;lad de tart.·a
fi.losóficas: primero, la expre ión , e puede referir a una filosofía d I er
objeti,To y . bre t e.lo m:cc ario y pur dd amor, al contrario de una
de cripción biográfica o bien empírica dt la · din:rsas exp ricncia. de
amor, como las encontramos en distinta · pers &gt;nas.
na metafhca del amor en c ·re cnt:H.lo no s6lo contra. ca con
una mera de cripci · n mpírica d la. experiencia· reales, ·mo también
con una filosofia r lati ·i ta o subj tivism, 'gún la cual la determinación
deJ amor, en cuanto a su concenicfr , ·ólo e · fruto ck la on. true ión o
e nstirución cultur~ hi tórica o d otra índole. 1•.n este sentiJo una
fenomenal gía real.e ca Jd amor e · i&lt;léntica con una meta fí:Jca del
mt m .

Una "m tafísica del amor" 1ambi1:n pucd refenrsc al intenro d,
entender el ser bj rivo del amor y su papel &gt;ntológtco para la
r alización y actualización de la p r 1)na, y '-Obre todo d pap I qut
76

/hl{/., \ · 11. p. 58(,.

64

65

�desemp ña el amor en la constitución de la comunidad y con e o en la
r alización d la manera de ser per ona como zoo11 poltiikon, un er
orientado hacia la comunidad. na m ·tafisica del am r en e te cocido
forma parte de una metafí ica d la pcr ona y d la comunidad.
na m Lafísica del amor puede dar e también a la rarea de aclarar
la condícioo ontológica bajo la cual
I amor es po ibl · y tiene
ntid : del lado del ~ujeto, acaso la libertad de aqu llos que aman; dd
lado de L'l p rsona-obj ro del amor por ejempl , ~ u dignidad, • u nJ r
objetiYo de s r amada; a. í como su manera de er. na metafísica del
amor en e t sentido también pu ·de preguntar qué clase del . er pu de
por í misma cr obj to d I auténtico amor; qué clase de -valor
e
upon n para el sentido del am r, r cuál e la realización última □ ec aria
del amor por ejemplo; i es que puede upon rse el amor realizad en l
tiempo o . , lo en una xisrencia inmortal.

posición a e. ta - p rfeccion~. puras, xist n las llamad, s
perfecciones mixta. o . ustancialm ore limitada -; por ej mpl , t das la,
e. pecics di: animalc · y ¡ !antas y su clasificaci nes má generales, o
también c ractc1i ricas como la corporali&lt;lad, el arractirn corporal, el
tener un rostrc , la capacidad de reir etc. •\n. elmo cita el ejemplo del oro.
El intelecto está por encima del oro. sin ser por sí mismo ro. o es
po. ibl decir de al s pcrfcccion s que s a absolutamente mrjor
po, ecrlas que no tenerlas; por I ontrario: aunque no ten ria. en el
sentid) del no-. er es . iempre menos bueno guc tenerla, , existen otra.
perfecciones má. alta · que l • son incompatible, . ·,I espú-i.tu, por

ejemplo no consiste en oro o es oro. in embargo,
encialmente má
perfecto que la materia y por tanto, que el oro. in duda alguna una de
las capacidades extraordinaria. de la m nte humana s reconocer tale
p rfcccí ne· pura
insuperables. Reconocer gue no e pued e tar por
encima d I er sino sólo po eerlo completamente que no hay mayor
p rfección qu L ya] r propio en í qu la importancia intrin eca -~el
val r es una perfecci, n in up rabie e inclus la ba e de cada perfecc1on
po ible. La capacidad d reconocer que no . , l la pr picdade
wú er almente pre, emes n tod enr , 1 llamado cran cend ntales
ino también pr piedades que sólo existen en alguno
nt
n el
mundo, como la vida, la conciencia, la libertad, el conocimienco, la
abiduría la justicia y muchas más on ralc perfecciones insuperables,
con tituye 11. naturaleza del cr human en realidad metafísica. El cr
humano como per ona
orienta hacia el er por antonoma ia y hacia el
ser absolut , hacia Di ·.
ta tran cendencia del reconocimiento
humano, qu
ólo
posible mediante el reconocimiento de las
perfeccione · pura , pertenece al er de la persona humana. i el intelecto
hwr-ian no fu ra capaz de r conocer tal p rfeccion s pura, también el
ser ab olut guedaria iempre como una variable d conocida la cual
podría considerar e como " r" o "no er' 'contradictorio" o 'll n de
entido" 'justo" o "inju ' to" "con ciente" o 'incon ciente" .
.. n cons cuencia d e a primera, se pre cota con lógica
irr futable una egunda característica de la pert cción pura: todas las
ped cciones pura· on c mpatibles. i no fuera a í,
decir, i p r
ejemplo, la perfección
y la perfección B
excluyeran mutuamente
sería absolutamente mejor al mismo tiempo po eer la perfección A,
icodo é ta una perfección pura,
no po eerla por r c ncraria a la
p rfección pura B, cuya posesión e buena por anton ma ia. También en
e te aspecco la. perfecciones pura presentan una difer ncia radical a la,
per6 ccione mixtas o sustancialmente limitada . n efecto, mucha de
ésta -por ejemplo, lo di er os género d anímale
planta - e
excluy n mutuamente y n pueden realizar
n un mismo ser.
na t rcera caracrerí cica aún más importante de la p rfecci nes
pura es al mi mo tiempo una caracterí ti.ca doble: p ·uncr , e ·ta
perfeccione pura pueden . er infinitas. La infinidad o contradice a u
ser. 1á aún: estas llamadas perfeccione pura ólo n ellas mi ma en
cuant qu on ab olutamente infinita e ilimitada . n r limitado no
e un s r completo, sin un ·cr mezclado con un no- er; un

66

67

in embargo en la igtúente'- página - gu remo hablar &lt;le una
metafísica del amor en un cuarto . nrido: com pregunta, _j es que el
amor e - s 'lo un fenómeno antrop lógi o, limirado a la existencia y
coexistencia humanas·
si es, lo que , \nselmo de anrerbury y Duns
Escoro JJamaron 'p rfcccioncs pura. ". La perfecci , n pura según
,\ns lmo y Duns E COLO, e: una propiedad o perfección, la cual es mejor
ro eer ser, hablando 'º términos absoluto', gue no poseerla, sea cual
. ea la razón. En ou·a palabra. , una perfección pura e una perfección
insup rabl en el sentido de que cada . uperar de ci rta fi rma de
realiza ión de tal perf cción 'lo puede
r conc bida como una
pose ión má. real, y no como una rran gresión del orden total en el cual
exi ' te esta perfccci, o. , \sí · po ibl ;upcrar un ciCLto grado d 1_er, de la
vida, del r conocimi nto o de L'l justic.in - ' 1 mediant una rcalizaci 'o
más alta de esta. perfeccione .

n

�con cimiento limitado e
o pa..rte ignorancia;
decir, un noconocimi nto; una sabiduría limitada no es una abiduría absoluta; una
felicidad limitada no es la felicidad misma. e p dría d cir que toda las
pcrfeccion s puras son ólo realmente lo que son i son absolutamencc
ilimitadas
v rdaderamente infinitas. También en este asp cto las
perfi ccione puras difieren estrictamente de las perfi ccion mixtas, la
cuale no permiten ser proyectada al infinito o er infinitas . . on
nece ·ariamente finita . n caballo infinito un cuerpo infinita, un árb 1
infinit todo esto s n c ntradiccion s. er infinito contradice a la
naturaleza de estos er y a las p rfecciones limitadas, egún su ratio
fort11cllis. u carácter fini o e~ tá in crico en u ratio fom1alis, qu lo
con tiruye formalmente como tal. Contrariamente a e to, r conoc mo
que en el caso de las perfecci ne puras la mtiofom1alis Oo que con tituy
forrnalm nce un er) no e tá u rancialm nte limitada.
Por tanto aquelio que vale en el ca o de las per.n ccíon s puras, la
11ia negahoms en su encido purament ontológico-lógico, no vale de
ninguna manera para el e.r absoluto para un ente infinitamente bueno.
Por el contrario aqtÚ
válida la via positiva má pura. En e te sen ·do,
Di e lo únic bueno, el único ent , l único abio y ju ro. o cabe
ninguna .restricción o negación de esta p rfoccion s. Di po e toda
las perfeccion pura· en u forma má ele ada e infinita. 1 Las únicas dos
n gaciones p iblcs en el caso d las pcrfeccioo s puras o niegan los
limite de nue tro reconocimiento d e ta· p rfeccion s pura (para Dio
mismo), o le niegan a Dio la formas terminables n la cuale existen
e ta perfeccione , pura n el mundo.
hora, nu tra pregunta e , si el acto del amor e tal perfección
pura, si amar o p eer una naturaleza compatibl con l amor e
ab olutamcnte mejor que no amar o t ncr una na rraleza ¿qu hace
imposible el amor como Ja de una piedra o la de un perro?. ... ·i:o s lo
qu dice .Agusún con una fuerza filo, ófica y convincent que tendrerno
que examinar. Per leamo primero su maravillo o texto:
Si q11ir dixerit: Diligo Dm111. Quem D ·um? Quarc diligimus? Q11ia ipse prior
dik_,·i1 110s, et J na it nobil diligcr . Dilcxic impíos, u faccrct pios; tlilcxit
iniusto , uc fac rct iustos· dilcxir acgr ro , ut fa cret san s. Ergo et nos
diliga11111s, q11ia ipse p,ior dile:&gt;..it nos. lnc rr ga unumqucmquc, dicar tibi si
diligar Deum. Clamat, confit tur: Diligo, ipse scit. •st aliu&lt;l un&lt;lc
inrerrogeror. Si q11is dixetit, inquir: Diligo De11111. el fratnm 11111111 od,1, 111enda.?&lt;:

!n&lt;lc proba · guia menda:· ·1? \u&lt;li: Q11i l'Jllllt """ dil~g,t 1:,1//1:1:1 ••:1~11111
111dff: Dmm qNem 11011 1idr!. r¡Nomodo pote.rl dih~~trr? · uid ergo:' (Jm 1.hli¡:¡;11
fracr m, diligit cr D um? ce . e sr l!I diligac Dcum, ncccs c cst ul
diligat ipsam dilectioncm. 1 umqui&lt;l pote~t Jiligrrc frarrem , c1 non
diligcrc dilcctioncm? Nccc~:c c. t ut dili6,ar JiJcccion~m Qu1J . erg~, qma
diligJt dikcnoncm, iJco Jiligic Dcunfr C ciquc ideo. Dilig ·nd , ltk UorKm.
Dcum diligir. •\n oblitus es quod paulo ano tlixi5ri: '?_eus d1ler_t~o rst? 1
Dcus Jileccio, quis9ui~ diltgil dílccaoncm: Dcum d1ltg1r. Diligt· ergo
frncrem, cr sccurus csro. 1 on potes diccre: Diligo fratrcm. sed non d1hgo
Deum. QuomoJo mentiris ~¡ &lt;licas: Diligo Dmm, quando non diligis
fratrcm; :ic fallen , yuand &gt; J1ci. : Diligo frarr ·m, :1 putc. quia non diltgi:
Deum. ece .e est qui dtligis frnrrem, dihga · ip.am dtlccnonenr dilrctio
au em Df11.r est. neccs~c cst erg ut Deum diligat 9ui:;c¡ui: &lt;liLt,ri.t fratr m. S1
amem non diligi fram:111 qucm ,1dcs. Dcum 9ucm non ,idt:~ quomodo
p tes diligcn:? Qua.re non vi.dcc Deum? Quia . non hab ~t tp am
clilectiooem. ldco non \idee Dcum, &lt;.¡uia non habc1 &lt;lilccuoncm; ,&lt;leo non
haber dikctioncm, 4uia nnn dihgir frarrem: proptcrea ago non \'lder
Dcum, quia non haber dilccttonern. Nam . 1 hab at Jilcctioncm: Dcwn
viJct: 4uia Oem rMctio nt. r purgatur illc oculu. m~&gt;1 magisqu1:
dile tionc, uc vid at illam incommumbilem . ub:tanuam; cuius prae cnúa
semper gaudeat, qua pcrfruarur in aetcmum coniuncru · an ·lis2•
es!.

q1te111

no11 dil~r,it Jmtn•111 s1111111 q11e111 1,idet, Dl'llm qum1 11011 u1dt'I, q110111odn
po1est diligrrd Et boc tll(111dt1i11111 haben111.r 11b ipso, "' q11i diligil De11m, tliljg,il fl
Jralre111 s1111111. \,fagmfice di ebas: D1/igo Deu111; et od · frarrem! O homicida
4uomodo dihgi · D um? 1 on audi, ti ,;upeóus in 1psa I~ristol;1: 0111 1Jdit
fratrcm m11111. honlidda e.rk Sed prorsus &lt;lihgo Dcum, t..JUaITI\is odcrim
fratrcm mcum. Prorsus non diligis Dcum, si odi fr:mcm. Et modo probo
alío documento. Ipse dixit: Dtdít nobis pmecep11u11, 11/ diligt1n111.r 11w1m11:
quomodo d.iligis ewn, cuius odisti pracccprum? Quis est qui &lt;licm: Diligo
imperarorem, sed di lcges t:ms? In hoc inrcllcgir impcratt•r -.1 &lt;lilig1s cum,
·i observenrur Icgc ctu · pcr pn vmcias. Le). 1mpcraroris quae cst?
((.i\landatum n ffum Jo vobi uc vos mícem diligarüm. Dici:i ergo Ll'
tlilig r Ch,i. tum; civa mandarum cíus, el fratrcm dilige i am rn
fraLTem n n &lt;liligi ; quomodo eum diligis, uiu mandatum comcmnis?~
Qllid mi,11

n las iguiente
l ágina , guisiera defender -corno r · is
puramente fil · fica- qu el amor es la perfección pura. ¿Es po ible
fundamentar sea afirmaci · n central de la r velación cristiana, que: lleva a
la conclusión qu Dio,
'el am r", d manera puram nte filo Mica?

2 A~1ín, omenrario a fu primera carta de 011 J11an,

' Cfr. J. eífert, "On the lnfi nite Perfocti n of God '.

6

l

lbíd., IX 11.

69

1 10.

�l. El primer argumento, qu e ' en realidad, má bien una
comprens1on inm diata, con i te ólo n tomar en cuenca las
características del am r y reconoc r, n con ecu ocia la impo ibilidad de
que un ser que no ama a má perfecto que un r que ama. _, l amor
inclu o podría con id rarse como la má , pura y alta de toda las
perfeccione puras. ólo en él afirma una per. ona el ,Talor de otra; ól
en él
entrega erdaderament en él vive una benevolencia como en
ningún ouo acto, una bondad muy up ri r a I elemento de la bondad
en otro acto de la per ona como l eJem nt de la bondad en el
respeto. En el amor e tá una fuerza unificadora como ninguna otra
acción la de arrolla a í como la creaci , n de una unidad más alca qu ól
e posible entr per ona y que supera a cualquier unidad qu
encontrarnos en seres imp r nales. El amor com donación de la
per na misma a otra po ·ee una perfecci ' n ab olutamente no _up rabie
por un er incapaz de amor. in embargo esta comprensión directa
puede er confu:m da también d manera indirecta por una serie d
argumento ·.

2. Prim ro hay que recon cer que la persona misma e una
perfección pura 4• E absolmamenr imposible que un ente o un ah oluto
que no sea per ona, que no d pierte a la conciencia d u pr pío er, ea
capaz de r conocimiento y ea Libre pueda r má perfecto que una
per, ona. De esto se pued n deducir do. argumento a favor d I amor
como perfección pura. 1 primer es 1 ·iguiente: el amor e la única
re pue ta realmenr capaz de corr pondcr a la per ona qua p r na.
Pe:wna est t1tJJtmda propter seipsam (la persona cien que cr ama&lt;la por í
mi ma), postula el pcr ooali mo 'rico polaco de un \l )jtyla o un rycz ó
coro norma fundam ntal de la · cica. ~] re peto a una per ona n afirma
a la persona n u conjunto y, sobr todo el entu iasmo o la admiración
ólo de cierto modo re ponde a una p r ona, seamd11m qHid. ólo el amor
comprende y afirma a la otra persona e11 s11 co,!)1mto. Pre umicndo que
po eer la dignidad única · el valor único de una per na . una
perfección pura, e concluye que re p nder a e ra dignidad de p r ona y
afirmarla d b s runa per6 cción pura. -&lt; gro, en fecro ólo
realiza en
1amor.

• Cfr J. eifcrt. "Esscre persona come pcrfezion.: pura'·, en: De Homine, Roma, 1994.

70

3. Partiendo del h ch d que la pc.rs na misma e una
p rfccci 'n pura, e igu otro argumento a fav r d l amor como
perfección pura. Pues sólo por y en el amor la persona e actualiza
completarn nt a í mi rna. tientra una per ona ólo r c nozca, p ro
no ame, e actualiza y acti a en cierto modo, ól u int lccto y no la
p r ona en su c njunto. La per ona que ama e realiza únicam nt
d dicándose a otra en el amor donándo e en 1 acto del amor, y en la
tra e ndencia única del amor d poder afirmar a otra p r ona por ella
mi ma. Dado que el ·er pcr onal, que por í mi mo e una perfección
pura ·ólo se puede realizar y actualizar completamente en el amor e
deduce a su vez, que el amor también tiene que ser una perfección pura.

4. El carácter del amor como perfección pura también se deduce
del hech de que otra · perfecciones puras en la per na llegan a u
realización completa solamente a trav' d 1 amor. orno primera e tá la
lib rcad.
podría decir que sólo la libertad del que ama e plena y unida
en su pr fundidad y a la vez realizada corno libertad en u entido· e
decir, en la fonna má alta d la afirmación Libre
ilimitada de una
per orut por í mi ma
bre tod de la per ona ab oluta. Mientra I
acto de la libertad ólo se refiera a cosa , o también -de manera
periférica- a per onas, in afumar el alor más íntimo de é tas la libert1d
de la p rsona e tá privada de su po ibilidad má profunda
mi
maravillosa de entregarse al ervicio del am r. o e por la mera acción
ino únicamente por la libre autodisp ·ición de la per ona que e
po eedora de í mi ·ma en libertad; ólo por la libr autoentrega exclusiva
del amor e que la libertad e r aliza en u cntido má profundo. Lo
mismo que se die d la Lib rtad, que por í mi ma e una perfección
pura y que ólo llega a r alizarsc por compl to en el amor, e die
también del papel cooperativ ele la libertad junto con el amor5, en tanto
qu éste o
ea , ólo una re pue ca de la olw1tad, sino también del
corazón. Hildebrand ha demostrado en su Ética que la actualización más
alta ólo se realiza en u coop raci, n con re pue ta de arácter donatiYo
y afectiv y sobre todo, con el amor.
S. C o t tocamo otro argumemo a favor del amor como
perfección pura. -. 1 am r no es 'l un acto del libre albedrío. Aun y
cuando el amor e mo emrega purament olunta.ria, in entimieoto, sea
5

fr. D. on Hildcbrand. Ética, ap. 20 25.

71

�una eorr ga quizá heroica d la v luocad
ria de rod · m do ,
manifi camcnte imp -ro et e iocompler e mo amor, i l corazón
qu das callado. Pu d o
de una mecafí ica d la per oaa ccncrno
qu recoaoc r aderná dd entendimiento y del albedrío, cambi · n el
corazón como de d l • ·entlITll nro.
d la re puesta. afecá a
como dimen ióo independi nt .incfu: en able para el cr integral de la
per oaa. La primera caracteri rica que distingu esencialment la
afecrividad
piritual -que tra vez ha de racado panicularm ne
Hildebrand- de la oluntad e que no e cá n nue tro pod r, in que
p ee un carácc r donatiY y que e expand en n s tr . La segunda
difi rencia
ncial n e la afectividad pirituaJ y la
luncad e el
fenómeno irreductible del ntir mi mo. Y n e re r lugar, la ·fera
a6 ti a s d una óqu za r ralm me &lt;liferenc } diferenciada por cuy
contenid e o e mo incontabJ palabra·, al e ntrario d I caráct r má ·
'lineal" · homog · neo d la luncad m cal. · amor, por el contrari .
iendo p cimentado n la fi rma irr ducribl del cntir, p . yend el
carácter d narivo de una respue ra afccci a fuera de nue tr poder po e
inclu o I carácter má afe civ entr toda la. exp ri ncia. afectiva .
lientra una p
na ·1 ·ienra r pct
enru iasmo, mientra ·ólo
i nta añoranza o ea afectada d
e nte l a la co a de tra manera,
lo má inrimo del coraz · n de la per ona queda como n realizado. Ese
caráct r únicamente afecri o del amor e e pr a con un innúmcr d
ímbol ; por cj mplo, la f1 cha que arra vi sa I e raz · n. ólo I am r
capaz de hac r realidad aquella dim n i · n espirinL1.I compl ta íntima y
afectiva de la pecona su corazón como d del entir. · l cuand
también e i ate amor, acompañado p r el encanto por la per ona
amada. tambi · o la per na mi rna pu d dar a tra en d .entid más
c mpl t y verdad ro d la palabra. 1i ncra I eotimi nto e qu d
callado e ta zona má íntima, qu
I coraz 'n, n hablará. Y aunque 1
amor qu de incomplero in la e pue ta de ,·oluncad aunqu la per na,
ca pu da afirmar a otra pcr ona con un e fuerzo her ico d la
,-oluntad y amarla o mido má pr fun&lt;l coa la voluntad tal amor
queda d I r am nt in ompl e · a í lo mí. ti , l xperimenran ·n d
estado de la . equía pirirual ' d la n che o cura del alma. Pue faltand
l amor xperim mad del corazón c m
d d la afecti,·ida aquella
dim nsi' n del er el la p r ona y del amor personal, dimen ·i · n que ' I
puede er realizada por la v &gt;Z d l e raz · n, qu a irr aliza&lt;la.

72

i, por tanto, e reconoce la circunscancia g ·neral mecafü;ica
bre la pcr ona; e, decir, L¡u ól
1 \T.'11'. afecu ' , 'lo el oraz · n
r atiza una dimenjón p rsonal ni iquicra alcanzable por la admirable
lib rcad c mo tal, v i e rec n e también qu d amor acm:tliza e:rn
dim n i ' o afe tiva del cr y hacer espiritual ele la per. ona de Lal manera
y perfección e integridad como oo l hace ninguna Olfa re pues a, nt:n ·
que er pu , I am r igualm nce una pcrfec ión pura. cuy, p . c:i 'n e.
ab olutamcme mejor que u no-p
i · n ce mu el -;cr pcr ·onal ~ la
afectividad spiriroal mi ·mo ·.
6. Hay tra con id ra i •n má muy r lacionada con lo y di h
que demu . tra I carácter &lt;le) am r com p rfcca · n pura. Ya \n tótelc:
r conoce qu I felicidad, la mdoi1J1011it, e· una perfec ión pura de la
p r na- inclu. o opina c1ue todo afán de la pcrs ma sólo úene I úmco
objerim d alcanzar la f; licidad. E ·tamo l ·j
de afumar u
udairnonismo, qu La f licidad mi ma 'S una perf; ci • n más alta qu · d
am r l ética.rnent , bueno o inclu o gue d amor -;Ól e un medio
para alcanzar el propó·iro de la fi liciclad, I t¡U • p han refutado Rob 11
pa mann o Tadeu z tyczen, a í e m
L chd "r, . ,·. ( Iild ·brnn I y
\ . Frankl. in embargo, e n mimos completam nt c n A.r:L túu~l
cuan&lt;l califica -e m lo harán má tarde \n clrnc d • Cantcrb~ o
T má de ,\quin a la felicidad com una perfección pi:rs nal pura, Mn
la cual una p rs na nunca en ontrará u úlrima r · lización. 'i rtamcnt~
l er humano también pu &lt;l
r f liz en c1 rea m •dida ·in amar. Puede
er 6 liz p r la rcalb.ac~ ' n de • u int r c. p r rec n uniento filo ·ófi o
c.l la verdad p .r • cguir . u ·e ncicncia o acmar justo, por ' U incerida&lt;l,
p r d contacto con 1 b U y e n el . rte. o ob~ranre, si ' mpr c.1u ·&lt;la
cierto qu ningún ou bien más qu l am pu el I rop rcionar a una
p r ona una felicidad tan perfecta y completa: ya cJ acro del , mor mi. m ,
la entr ga del er pr pi y d l oraz ln propm a otra persona, e. I fucon:
d una felicidad corno ningún otro acto &lt;le la pcr ·ona. ¿Cuánto má ·e
p dría decir e.Id · r- amad , de at1uella a fumación &lt;l , la pr pia per. ona
en u c njunto en u Yal r uru o e:: in. u. cituible, afirmaci :in sólo p &gt;i.;ibl
p )r I amor? ¿ Juámo má · de: la
munidad v uní · n on otra p r nna
únicamente p ibl por el am &gt;r, cu ·a aus ncia hace 1mp&lt; s1blc.: la
v rda&lt;lera feli ida&lt;l? La fu rza unificam xclu i,·a &lt;l I mor s d mu ·tra
bre d tomando en uenta que in lu la forma má alta &lt;l uruón
física, la unión • exual, arecc &lt;le roda l'irlm mlihl'll p ·rson, 1 ) LI ga a sl.'r

73

�ha ta algo ·eparador y r pugnanc s1 n s c::-..-pre ión y r alizaci , n del
amor mutuo. Aquí también e puede conocer qu la elicidad nunca
pu de · r pert ca in amor. Ver mo que t da la demá fu ntc de
felicidad del . cr humano de la persona no logran en absoluto alcanzar
é ta. Por tant , de e te argument también e igu ncce ariarn nt que
el am r e una p rfecci , n pura, p rqu la t lic1&lt;lad en su forma má, alta
e frur d l amor.

7. El aro r tan1biéo una p rt cci, o pura porque una ·crie d
tra p rfecci n pura : • I pued n llegar a motivar y r alizarsc a
rravé de él. H aquí prim r la bondad. La b ndad r pr nea, d ci rta
manera, el al r éti.c má~ cemral, la bene olencia aut, nrica hacia otra
per ona el ir.teté altrui ta afumativ ) vivo en u t licidad .
pro peridad. La Yolumad que también ri n , que &lt;lemo trar en la
acción, en el amor activo prornu ve in duda la felicidad prosperidad
de la tra p r, ona. • ta " Juntad puede er bcoév la e inclu re en e t
ca o, ya la dimen ión , luntaria d l amor.• in mbargo sobr tod
f rma part d la bondad a9u I calor d l int r · en la felicidad de otra
pcr ona y en su bien, n sól p r I Yalor intríns co de ésto. , ·ioo
también porque su felicidad y t do lo done. o un bien obj ti o para
l otro. n tra · palabra , como lo demuestra Hildebrand en el
maravill ·o capítulo VTT de u obra Li esenria del ún1or s pare d la
bondad que n ciert mod participemos en el puar má íntim d la
otra per. na al cual ·e dirig en cada p rsona inclividualment diferente,
el bien obj ti o &lt;l ·u srr. Jelicidt1d, pro penaud y bienestar. Por tanto,
mientra, una pcr na ól l haga bien a rra, portJUC sto e · por sí
mi m , ali o pero in afirmar ·n lid,'l.ridac.l amoro a su I ien c m
bien objetiv par(J ella, no p ec aquella caracterí cica d la b ndad. ele la
ben v leacia má auténuca, que '1 r ide o el am r. in mbargo
e, ta p rfección pura má~ alta entre todo los valore ' rico , guc e. la
b ndad e · e · lu i,·amcnt realizable por el am r. 'J cuando amarnos
a otra pcr · na la afirmamo n u o ajunto en su dignidad &lt;le er
amada y u precio idad s ' 1 en la transccnd ncia única d nue tra vida
ínr rior y nue. tra experiencia de la felicidad en el am r podemos realizar
la auténtica b ndad hacia la era pcr ona.
imitar es l caso d la perfecci · n pum d la misericorclia, del
an1or que p rd na
IJlltl a la mi eria del otr .
n er humano qu
carezca por completo d amor, tamp o podría s ·r auténtic:un nte
74

misericordioso. La miscrie&lt; rdia le ·ería imposibl . P &lt;lciamos cirar aquí
lo" 11111raYillosos discurso. gu ' hake. pcar hace pronunciar a di,Tcrso.
J)l'~ maje. fcmcrunc s 1.:n alguno. c.l · su. c.lrama ·; por ejemplo, a Poni~ en
t:I 1111·n-t1d1·r dr í rm'ctll, o en 1
,lllcho mido )' pocas n11eces, d nJc s logia la
p •rfección m.'Í : alta J la mi cric rdi, } s glorifica -u fuente en d , mor
libr ·. Dado que la misericordia p &gt;scc el carácccr de pcrfeccit' n pura, al
i ual ~ tal vez aún má, - que La ju. ricia, :iendo cxclusivamem po ·ible y
pe n able por amor, Uegamo nu n1mcntt: al carácter &lt;lel amor
mu
perfección pum. Parecido • el ca d w1a . erie d ntl r s concrct ·
como el pcrdc' n, la olitlarida&lt;l te.
. El rcc n cimi nto mi mo . obre r do el r conocimient d
&gt;tra persona c mo tal e1 cornpren&lt;lcr a la otra per ona tambi · n e · fruto
dd am r y fundam nrn por u parte un amor más grand · a í e puede
decir que l r conocer, p r lo m n . el r con r a w1, pcr ooa,
tampocc logra alcanzar u p rfección in amor; aun má , (JU ' finalmente
no es po.ible en lo ab · !uro como lo afirmó chder. Pero ce m el
r conocimi.emo e. una p r~ · ción pura, también el amor d b-.! ser una.
9. La ,. colá. rica también re oo &gt; que la unida&lt;l el 11m11ll. es uoa
per ección pum. ' igui ndo a Platón , Plotino, lo fil · soi ~ de la •,da&lt;l
i\[edia inclu, o d fiendcn la unidad come perfección tJU c rr p nde en
ci rta manera a t d nte. in mbargc, "unidad" e , indudablcmcnt , un
término analógic · pre ·enra una graduación n .. u er y ,·alor egún 1
ado dd ser donde e encu ntra la unidad ·u medida y u orma. Per
en el amor la unidad (el 111110N e m 1111io) al :mza una fi rma
complctam ore nuc a gue , pr bablcmeat la más perfi ta. Pues dos
per onas entre , í, al igual yuc la p rs na en ·í misma, nunca pu den
ncontrar aqueUa paz y unidad in e.ri ir únicamente realizables por el
amor. Lo mismo se puede decir de la unidad entre pers n.. qu
trataremo , más adelante. Ya Empédocles ve e ·ro, clicicn&lt;l en el fr. 423
que la co:as ·e juntan por amor} ·e paran por L'l clise re.tia.
1 o ob:taute esta unidad n e. fusi ' n, ni renuncia , la identidad,
sino la C rma más alta de la unidad qu c nse1Ya la idc ncida&lt;l
incomunicable necesaria para la pcr ona ; ·. ta, mpero n que la alg
9ue separa ino ljUc.: se con vi( rt ·n I fundam nto de la má alta
partí ·paci · n } unidad.

75

�1O. El hon11m el 1alor obre todo como preciosidad en sí mi mo
también e tá realizad d man ra única en l amor. El a t1tho11. 1 buen ,
d valor má ciar cambi 'n es una p rt cción pura }' p dcm e tar d
acuerdo con Dante en que el amor e el un
alor infinit ". :\ uí

ncontramo
tro argument
perfecci · n pura.

para d m trar qu

I am r

una

11. in mbargo, hay que desta ar en particular una p rfecci, n
gue e parte d la concepción d I r humano como persona y que
·srótele den mina c mo caráct r d la p r. na c mo zoo11 politikon
r social. La p r na no pucd entend rse implem nte com entidad
ai lada ino que tá ori ntada, egún . u naturaleza, hacia un tú, a í
como hacia un nosorro -en una palabra- hacia la comunidad. a
e n er ación el diál g , a í c roo la" inc atable forma d vida
comunitaria humana, n
ól compru ban un importante h ch
antropol ' gico . bre el humano com s orientado hacia la comunidad,
sino ta.mi ién una característica in ·eparable del er personal. Ha ta se
pued d cir que no sól la per na mi ·rna, qu
y puede considerar
c mo un mundo en sí mi mo. e · una p rfección pura, ino tambi · n la
comunidad entr p r nas por lo m n en el encid d qu com
dimen í ' n d la unidad entre per onas perteneciente a la p r na posee l
carácter de p rfección pura n ce aria para la realización d l er pcrs nal.
• to , a u ez, reconocibl n el h cho d que la felicidad d 1
persona lita.ria no e po ible ·in comun.idad.
Reconociendo e
r ulca in irnblem m I caráct · del amor
como p rfecci , n pura porgue una er&lt;ladcra comunidad entre pcr. ona.
-por lo meno el víncul -ntrc p r. cmas fi rmando un cuerpo de
c munidad, víncul qu e tá ba ·ad o xp ri ocia , má • allá de una
a ociaci ' n, w1 e tad u rras comunidacle objetiva fundadas in am rcr.ía, sin amor, impo ible
impensabl 6• P r canco también la
perfecci ' n d la comunidad confinna el carácter d I am r com
perfección pura.
12. Considcremo · finalmente un argum nt bien difcrcnt .
Rccordemo la dificultad inclu ·o imp ·ibilidad 9u cr ver Pann · nídc
para que pueda urgir a partir d un ser n cesariamcnte ·stentc
etern un mund en 1 ti mpo }' cuya xi tencia no ea n ce aria. sto
0

fr. D. von Hildebmnd. Mewplu ·sik der Geme111sd10)1

76

es r almente una ap da funda.mental &lt;l · la filo ·afia . •\unquc Parrnénide.
hubiera t mado n cuenta la única cau a r siblc de cal . urgimicn o; c.
decir, un ac libre d cr ación como tal como lo ha hecho de cierta
man ra Plac{ o en I Ti1JJoios -lo qu Gim: anni Re, 1 expone d manera
impresionam en u libro . bre Plar ' n-_ daYia le hubi r, n faltad la.
verdadera razon s &lt;le cm jante desarrollo del mundo a partir d 1 ·er
ab·oluc y divino. H gel menó na c mo apar ncement única razón
plau ible d I urgí.miento del mundo a parár del absoluto, que Dios ólo
podría ere, r el mundo - él mi m . e aur rrealiza.ra p r medio J e ta
creacton · decir i él mi ·m d , arr liara y realizara u propio er p r el
pr e so d entrar alir al mundo. l a crcaci ' n s ria entonces una , uerre
de g í mo divino o ca. una forma d aut mcalización divina.
r o ob tante, si la infinidad ab · luta d la p rfección divina la
cual p demos rec n cer p r diY r a· raz ine , pr hibe e mpr ntler la
creación del mundo com autorrealizaci · n de Dio. , ólo qu da una . ola
razón inr ligible que es capaz d explicar 1 acto libre de la creación: el
am r. E ta razón •a la toca el presocrático mpé&lt;locle para quien el
am r
d mdo m d , al lado de la di. cordia, uno d lo últimos
pnnc1p1 divino , in lo cuale no cxi te unidad alguna. ,\ún má claro
queda en te.·tos de Platón y Pl tin y de rr • filósofo d la anagüedad,
egún los cuale la carencin interior de envidia de la nanimleza di\'Ína y el
carácter de lo bueno como diff11sú•11m SIIÍ --cau a que .e difunde r xplica
por í mi, ma- . n la cau, a d la creaci ' n del mund , a partir d 1
principio fundarn mal divin . in embarg l que finalm nt explica la
difu ividad d lo bu no
el am r &lt;l un . r p r. onal· c'l ' t pu de
free r una razón por fin inreligiblc para el hecho de guc sin necesiJad
urge un mundo finito a partir dd "er remo y del Dio. nec , no
CXl t Ot •

. dcmá , sól cm jante rigen d I rnuml y obr tod &lt;le las
personas que se eocuenteran en él - un origen por amor- le conviene a la
p r na. P demo rcconoc r aguí e mo úJtimo principio metafí ico de
la au ·a del er p r nal la r i de la declaración del Vaticano contra la
pr crcaci ' n de s re hwnano in J1itro, de que · · lo ·1 amor es ri en
digno de la exi t ncia de per. na . ambién encontramos e te p incipio
en nuc tni xperiencia pcn ando en lo niño pr cread · sin am r
paternal
ac prado como m r s hecho. , inclus incómodo . ¡ ué
tragedia
encuentra en el níñ n amad ! Tant ólo e p r amor que
7

Giovanni Reale. Por 1111a 1111eva i11terp,.e1ación de fl/auiir : Barcelona. Ed11onal l lerJer. 2003.

77

�L pl:r"&lt; ,na put.:de afirmarsi: finalm ·me com pcr ona, cuanro e ·,'&gt;lo t or
d amor c.1uc pueJt.: llegar exi. ur. l1 n origen fríe y .ín amor de la
p(..rsona contra&lt;lic al s nciJ &gt;~ a la dignidad e u . r.
hlosofía \ rnelacic' nen d contexto de una metafísica del, mor
Sin embargo, n c.lebem : ha rno d la ,i:ra g rcla frente al
hecho d · que para una metafí:t a del am r t¡u re noc ·u carácter
mismo como p 'rfoc i ' n pum · e.la n importan ti.: . difi ulrac.les. Parce que
la Llhima sunpli idad, um, caracte1·istica cld ser di,·ino también
lt l nnn ida por, lgun&lt; · fil ·. , fo , ·onrradi e a una muluplicicfad, o p r l
1m·nu una dualidad J · p r:ooa:. Pero :i □ el: r suprc.:mo ce m tal sól
L 1 ·a ·rn el amor propio o el amor creac.lor de cene.lente . e impondría
1or l l i mt.:no la pregunta de ' Í l :lffiOt interpersonal que con idcramo.
1:, form a primigenia del am r, e una p rf cción pura. Pe r tro lado,
podcmo rec(ln cer l. atirmaci )11 de un niña (Pcrul et P et r ) qu
p,ua c:I amor '"ú ·nen que s r d s ', orne una \' r lackra c mpren. i &gt;n e.le
una m: 1ión mcrafL 1ca; s &lt;lecir, que el am r a si mismo de una pcr'&gt;e na
111&gt; es la fi 1ma prurngcnia , b fonna má: auténtica d I amor. ¿ ómo la
un pli 1dad c.k lo abs luto
m p rf ·cci · n pura put:c.l ente ncc
u H res¡xmdcr con el amor &lt; mo pcrfec i&lt;' n pura? 1--. la dificultad. a uya
oluc1 m conmbuyl'n en cfi·cto nuestra e n lu ion . bre cl aro ,r y la
umJad, es finalJncntc . ' Jo r . olublc por la rc\Tlación cri ruma. Pu-. . ' )
c.:sra t t' onoc ·• al nin-! má · ah &gt; de la mctafisi a, el car: ter de p rfi ion
pura J ·l amor intc.:rpcr onal, ' in lu~ 1 re ela , Di s on el nombr · d ·
amor: Om.r r,m'ta.r t'.f/ Die s · · el ame r nm me . 1
bstam ·• n:c1ia al
mi. mo lÍcmpo la uiplt.: per. onalic.lad de Dios y, n ~ rn, la comuni lady
el amor intcrpnson. len D1 .· :in 1 &gt;S cualc el am res impensabl • n u
, ·rdadtrt &gt; senu&lt;lo. \1 11lli mo tiempo, ubraya la última . impli idnd ld
·u Ji, ino y su um ic.lac.l, que, a :u vi:z, sólo e: po. ibl por la fuerza
11 nihca&lt;lorn ma sublime del amor.
En : ·m ·jantc meta ísica rcYclada, codas L1 e nclu. i n J l
l1 l11sofo a ·i:r a de la u ·tanu, lidad &lt;li\·ina · con. Cf\'an omplernmcncc.
\! rrusm( ri ·mpo, se o rece la davl· para unir las compren:inne.
normalmcntt apena · mpatibl . , yuc lll'van a una p na ca-;i impo, ibl •
de resoh cr.
anto la Yis1ón dd amor como per cci · n pura, qu tit:n su
ongen c11 la f · cri, rnrna y 111c, pm tanto, tambi •n le corre pon&lt;le a Dios
7

en í mi ·mo, e m la revelación d la di fu. ivi ad y b odad del run r,
obre todo d I amor de Dios hacia el ser human , upcran roda
ne pci · n, in lu t da id a qu se hace J fil· fo ac rea d I amor
e mo p rfecci )O pura. mza n te aspecto de una mccafí ica del amor,
xi ca la relación interi r má pr funda entre la raz, n y la fe, entr una
metafísica de índole filo ófica y L1 revelaci · n cri Liana. E · e mo ·i la
ompr nsión filo · fi a má pr funda en cuanto al amor como
p rfecci · n pura pudi ra compl tarse cxclu ivam ntc p r Ja r elación. ~\J
mism ciernp , la revelaci · n •í c ntienc. en un brillo . uperior a todo de
l que la razón humana
capaz d pcn ·ar por í mi ma. aquella
e mpren.ión m: pr funda de La fiJ ofía . obre el am r, r la coru erva, a
. aber, c mo perfi cci · n pur p r anton masía, in up rabi inclu. la
p fec ión d
da 1, . perfi ccion la ínte ·i de L1 perfeccione pura .
E te carácter del amor como p rfi cci · n pura e , ~monees, un
d lo a p ro · en lo que la inmen a gl ria de Di r pr · nea una
razón pr fund' ima &lt;l nue tra fi n J u ti to. a manera en gue ri t
· encarnacic' n del am r mi rn , que · 1 am r mismo y lo revela al
mi. m &gt; tiempo, e ta manera ,1u . up ra r da la filo fía del amor, } qu
la realiza al mism ti mp compl tament le ha reconocibl d
manera única m ·I lagos ·rern y la luz ver&lt;ladera qu ilumina a tud
s sen.:: bw,1ru10 .
La mctafí. ica del am r y l amor humano
ría extrañ i la ,·cr&lt;lad s más alta d una m tafí ica le la
p r ona y del am r no tuY:i an nada que \. r e n la filo ofía de la
pcr oua humana, con la antropología filos · fica.
n r alidad, una
fil ofía lel am r humane ~ particularmente una fiJ
fia d u forma
má, inten. a y pr funda, 1 ame r entre el h mbr · r la muj r, r:
rrechameou: r laci nada
n una m tafísica del runor. La r laci ' o
entre p r un lado, una m ·tafí ica de la per ona ,¡ am r y por otr ,
una fil offa d -l ·er human y tambi · n e.le • u corporalidad, a. í como de
la difer ncia ·ntr · l hombre y 1a mujer · una d · la. randes
nclu ione · que en ntrarno
n la ccol&lt; gia d I cu rp de l'-afol
Wojtyla del P, pa Juan Pabl TI. u e o) ·a del marrirnonio - muchas
veces calificada de on. rYadora- ' , en realidad r ,·oluci
inrerpr ta el amor human y la . L'xuali&lt;lad humana d manera única en la
historia el · ·iá cica, baje la luz de una m ·tafi.ica del am r. Puc · si la

nana

79

�realización má pr funda d la per. na . ólo e 11 ,·a a cab en la entrega
mutua d l am r, re ulta laro que e to aplica de manera particular y única
al amor human má · e mplet
l am r ntr el hombre y la muj r.
Po ·que en e t am r d man ra particular se reconoce y qu da
transparcnt I al r únic
itr perible d cada persona. El facror d la
b lleza d e t valor ele la per na amada, la fa ·cinación por u
exi teocia, a í c m una verdad ra aut ntr a, qu c mprend la
persona p r c mpleto, on o un ntid nuev y particular, eñales del
am r nupcial d una manera muy uperi r a t0do am r ami to o. De
aquí s igu también qu la r ca6 'n má pr funda d I r human es
una vo aci · n al amor que 1 ·entid má profw1d d l cuerp human
en u difi,~enciaci · n n hombr y mujer con i t en que la per, na
humana llega por ·u cu rpo, a ser capaz d dooar a h persona amada
como per ona ncarnada~ d manera má compl ta má real d lo que
se.ría po ible para el er hwnano en f rma de acto puramente
pirituale , por lo m no al nivel natural.
Por ot.r lado, e . iguc de ·de semejante punto de vi ta fil ·ófico
que el en ·do d l cu rp
d la exualidad human queda ·condid y
mal interpretado i o e c mprend prim rclialmente n el · ntid de
xpres1on realización del amor per:onal e ·pirirual. Pu . i la . exualidad
humana e entiende por ejemplo como lo hac Fr ud c m xprcs1O0
de la libido o &lt;l un afán hed ni ta ilimita I de placer e1 cu rpo propio
se cornpr nde primordialmente com fu nte d la pr pia sati facci ' n y
, oluptu idad, ) el cu rpo d la pareja de fa relación e. ual c m medí
de la pr pia atisfacción. n el mejor d los ca o· n mejante
concepto hcdoni ta de la exualidad, c1u indudablernent predomina h y
en dfa, la r !ación xual e c mprende como atisfacción rnunt , c mo
(~ois111e a de11x dentro de la cual cada uno de lo. d , e c nvi.ert en
medio del plac r propi y &lt;lel placer del e tro. J\ í, empero, e entiende
profundamente mal el sentido tant del propio uerpo c mo el del otr
así c mo la e ocia d la per na pr pia y la ajena. Porque cada relación
con tra per na que n afirma y ama a e. La p r- na p r ella mism, la
degrada in vitablemente , un m r m di lo que c ntradicc n I fon&lt;l
a la dignidad d la pers na. •sr curre ·guram nt , en ·u peo· forma
cuan lo una persona L: violada, cuando la er ona del otro s
d •, preciada deshonrada d la man ra má cruel y brutal ' es degradada
a bjero de placer. P r también i.:n aqu Ua r laciones de :, risfacción
mutua en las 9u la mujer es e n ·i&lt;lcrada p r l hombre, vicever ·a el

h mbr p r la muj r com mera fueoc del placer pr pj se encu ntra
una p
r ión bá ica de la relaci ne. incerp r onal s. El orro . , en
ci rto m do con. umido, y eJ egoc mrism de cada uno de la pareja .
conserva rranquilam nte. e ignora de manera radical el ·cerero más
pr fundo y la b ll za d l cuerpo human que · ·lo pu de rc,·cL'lr en u
r lación con el amor. Por tanto, n e · el am r humano del hombre y d
la mujer --como se lo afinna ampliam me d sde Fr ·ud- que e pu d
entender e inrerpremr bajo Ja luz de la exualidad· ino 1uc por l
c ntrari , el ntido d .1cu rp humano y lel placer s xual sól
pu d
c mprender bajo la lnz del amor, que repr ·: nta la da · para el
entendimiento verdad ro del cu rp
hnmano. Pues ·s p r el
r conocmuent mutuo de la dignidad c.l 1 val &gt;r r de la belleza d la
p rsona
de ·us Yalores spirituales y corp rales que se rc\'cla el
" rdad r carácter dona ti
d I cu q-&gt; de la pareja r · mue ·tra
particularmenr ·l cu rpo e mo m dio por d cual el na y s entrega L1
p r ona mL ma u amor el co ·az · n de de . re. human .
~ ntonce, , n d am r la persona del cmo no e degradada a un
m dio eJ pL1cer propio, in qu se com-iert 1 ·enrido mñ íntimo d
la xp ri ~ocia c rp ral pr pia en el sentid de un regalo, una entr ga al
otro un servici a su felicidad, a la afirmad · n de u per ona y n Ja
realizaci • n d una unidad c:xclusivarnente po ·ible por el amor mutuo.
ólo e. te act má e. piritual de tod
la afirmación de otra persona · la
ntrcga mutua de la pr pia rnluntacl y d l propio ntimi nt al otr &gt; por
él mismc, puede actualizar también la dimensión unificadora y pcr-;onal
d la entrega sernal. in amor, e ta dimensión 9uc&lt;la un alg cruel, algo
que vi la al e ·píritu, un, degradación de la )tra pcr ·ona y d la ptopia, de
n&lt;ler a í mi mo. J.,, to
mu stra particularm ntt: cuand ) falta todo
marc pcr ·onal ara tal cnu·ega corporal, como en la pro ·titución o en
una rel, aón periférica, quizá única, que no nace de ninguna ,inculación
p r. nal pr funda comos lo d scribc en Tomfo111 s.
~omprcmli&lt;l el ~enrid de la corp &gt;ralídad humana, c¡ue también
abarca La c mplementación del hombre y e.le la mujer &lt;le modo e pirirual.
psíquico y corp ral se d mu . tra también la pcIYer ión d la: relacione~
h &gt;mosc ua1es y lésbicas donde :e pier&lt;lc esta omplcmcnra iún mutua
de lo dos ttp &gt;: &lt;le I r: na humana, del hombre y el b muj r, \', con
e, o la fuerza L11iificac.l ra d · la e f ·ta s :rnal ced · a una acción sc):ual en
c&lt; ntra de la mnuraleza ele la orporalidad humana.
1

HI

�Sin embargo, ro&lt;lo e to no es ·uticieme para reconocer y ll vara
cab suficienlememe la aplicación compl ta de la metafisica del amor y
d la persona al matrim ni y a la familia. Pues en el núcleo íntim de la
enrr ga del hombre y d la muj r en el acto conyugal, cuyo origen no
dcb ría ser 'Ólo el amor afectivo, sino también la voluntad permanente,
el on ncimiemo y la entrega del corazón humano exi te, al mi m
nem p , un ,;íncuJ , ustancial con la fertilidad humana y con el d sarroll
d nu va vida p r nal, gue crece por la donación mutua d amor d lo
padre y es al mi mo úempo, una nueva donación, la existen ia de una
nu va per ona gue nunca puede tener u causa suficienrc n proceso
bi lógicos o en l amor de lo padre . Desd este punro d vista en el
desarroll &lt;le nu va vi.da re ide también una dimen ión vertical al rig n
suficient únicamente po ible ele una pers na, cuya alma n puede
crearse m diante cualquier causa inrramundial, al amor per. onal de Dio .

TRES EXCURSOS SOBRE LA
TRIADICIDAD DEL SER
Profr. Dr. H.C. Erwin 'cbadel
niversidad de Bamberg

Alemania
'"'XCUf'O ]:

Acerca de la tradición histórica de la tríada de los lrascendet1tales
'tmo' verdadero y 'b11e110
"' n relación con la interpretación del critici rno kanáano, e cun so
corroborar el hecho de qu Kant -a pesar de que por causa de u aporía
del "dolor tantálico" con r sp ero a su pensamiento, debía ser
plenamente con ciente del significado mcdial-integrati o d
la
triplicidad-, se cuidaba de no atribuir ningún ignificado constitutivo a la
tríada trascendental clá ica de uno verdadero' y 'bueno''. Mediante esta
triada, se menciona, d d la ontología pre y po kantiana, el ent en
gen raJ; o bien, dicho con Kant, la "naturaleza de la cosa" para er
aclarada

e. tructuralmente como una consumación de identidad
intrad.ifer ncial (es decir: como interior óntico de un 'uno' i11-sisle11le, de
un ' rdadero' ec-sistente y de un 'bien con-sistmte). -; ce mod de
preguntar te rético acerca del ser es dejado de lado por Kant guíen -en
el contexto de la comprensión m deroa de la fil ofia de la m tafí ica-

1 Ea su época pre-cdtica K;int esruJi' varias vec · el tema de la tóada 1.msccndcmal clástca, p ro
oo 9lliso de n.ingú□ modo rccoas1ruir Sll consi~renci.1 ontológi :i. éase rod,erl l--li1uke. KanLS
Weg zm· Tcan zcndeotalphilosophic, rurtgart 1970.

2

83

�consumó "el cambio hacia lo gno eológico"2; él dice: 'El orgullo o
nombre de ontología) que se jacta de dar en una doctrina si temática
conoanuentos sint¿ticos a priori de co as en general ... debe dejar el
puesto al más humilde título de simple analítica del entendimiento puro"
(KrV B 303 /
247 cursiva por E . .)3. Como consecu ncia de la aquí
implicada revolución del modo de pen ar" (Kr , B XI) Kant reduce
'los elementos de la metafísica a la lógica y incorpora por lo tanto la
ontología a la lógica"4.
Hay que p estar atención, con todo e to al hecho de que Kant
no legitin1a argumentati amente la de ti.tución de la oncología
precedente, sino que coloca sin comentario alguno "jumo" a ella su
nuevo modo de pensar. Kant cita por ejemplo el teorema escolá tico
1
'Qt1ocllibet ens es/ unum, ven1m, bont1111n sabe perfectamente que con él e
menciona el corazón de la antigua fil o fía transcendental. Pero pa ·a por
alto, a propó ito la .intención ontológica aludida en el 'eos' del mencionado
teorema, en el cual concibe '11111m1~ 'vemm' y 'bom,m' como e concepto
puro del entendimiento" (Kr , B 113).
Tal como Han Leisegang lo ha destacado con esta inofensiva
traslación de igni.ficado terminológicos e olapa una voluntad
polémica agre iva de uperación para con todo lo sido ha ta entonces.
Para repre entámoslo con otras palabras el pasaje citado " otraña un
definitivo aju te de cuencas con una parte capital de la ontología d la
escuela wolfiana montada sobre ba e escolástica, la cual forma la
primera parte de la metafí ica y que Kant estaba comprometido a
mantener tal como figura en el manual especifico de Baumganen
escogido por el mi mo Kant para u l ccione ' 5. O bien. romado d d
una perspecá a hi té.rica má amplia, 'la ' rítica de la razón pura marca
como critica a la metafí ica de la filo ofía colar en la época de la
Ilustración, la mpru.ra con una tradición que alcanza por obr la
E colástica de la época barroca y del medioevo ha ta el mismo
~iov,11111i B. Saln. Die lro11Szmden/Qle LJJ,~ik Ki111t1 1111d dif 01110/o¡je der dflltsche,, r/111/philosopbir. f. 11:
Phtlosoph. )ahrl111rh 95 (1988) 18-53, cita p. 31.
l .Resulta signífi.cati o p~r la. equedad de las declru:acioncs de Kant, d hecho d que en relación
dir~ta con la ~ta dada, el ausmo formula una frase acerca del ser actual del pensar: "P asar rs h
amon de ref~ a un objeto L, inruici ' n dada". Con lo etml -en oposición a lo que acaba de
afirmar- mantiene a la base una compren ión 011/0/ógira.
~ C.B. Sola, op. di. (n. 2), p. 37.
; H. Lti.rego,,g, ~lber die Bede11/img des schololischm Satz!s: "011odlibel rns e.,t 111111111, l'mllll, ho11mn m,
~(ll~nl'' fllld Jnf/e füdettllllt~ ¡,, NJII/J Kniik dtr rn11en 1'm11111ft. E11: Ko11!- St11dim 20 (1915) 403--421
2

.

~~~

84

p nsamienco de la Grecia clásica, c. d cir hasta \ristóteles''1' .
bre la filosofía kanciana dice Hegel que "ha ganado tantos
amigos por su alor negativo por librar e d una sola Y z de la Yieja
m ta física.~, a í e como hay gue ' mendcr' principalmcme e, te · xito: la
m tafisica moderna, a cau a d una fuerte influencia n minalista, como
por ejemplo el tipo de p n amiento concepcionalista, repar , m nos en la
realidad del s, e pero mucho más en la posihilidad de la ' ss nria. Este
'e enciali mo' abstracto que corresp ndió con 'una 011entación
conceptual t orético cogno citiva''s e difundí; (sobrt todo en d équim
de una r cepción activa de la. 'Disputaciones metaphy -icac &lt;le Franci ·co
uárez aparecida por primera vez en 1597) en la metafísica cscofar
al mana d I siglo :1.,'IT y condujo a lo que podemos dar en llamar un
' ]vicio del ·er'9: La metafísica degener · en d sgajamie□ to conceptual
" in aporte de fundamento" que se con umó en el distinguir fatuo que
a no apuntaba má a exhibir ningún significado de realidad y por anro
sólo pudo cosechar mofa ironfa. 10. Kant se acuerda de t'"La -también
para él- &lt;le ·olada ituación cuand informa yuc e: 'la moda de la época
mostrarle'' (a la mctafí i a, desde antiguo cel brada como la reina de
toda la ciencia ') ' l maror dcspr cio'' (KrV . \'1TI). E . obre todo
curioso, emper el hecho de que Kant -quien se adelanta n , nunciar un
"giro copernican ' en la c mpren ión de la metafísica (KrY B 71 .)no ólo no contraría el 'e enciali mo' (el cuaJ (por su parte) y tal como
se dijo, ha influido en el de moronamien o del p n ar merafís1co), sino
que de algún modo (a ·aber mediante un componente decididamente
ujetocéntrica) inclu o todavía lo incrementa.
.. uando Kant de cribe la metafísica como ciencia Je lo · límite.
de la razón humana ,,i como 'ciencia de lo primeros principio Jel
6 C.B. S11h1 r,p. ril. (n. 2), pág. 18.
• Yéa e ,.11".f. f lrgtl. \ nrlciiungcn iibcr die Gesch1chre &lt;lcr Phtlosophw IlI, l-rankfurt, ;\l. l971.
pág. 385
R Yéase 1·1,uh ,,il(/rml Lr111.rle, Reformwrsuche prntei.rnnnschtr \leraphi~1k 1m lcHaltcr des
Rationalismus, Augsburg 1988, pág. 292; del mu1110 m1to1; D{IJ D111J!. 1111d di, ,\1,1bod1. \ lr!hodisdu
Kn11stit1111"o11 mul (,r_~et1.r/,111d dr-r fmhm prolesl,1111ud1m ,\fr1t1ph1,.ril.., l1ig.1l/lllg /!)84: ,,dt,,10J 11' dhr/111
Schn1idt-llig(!,c111t/JJ11, Tupim [ '11¡,,,,1111/ü. EJ11t .\f11dtl/.(ud1ir/1/t' l,11mmrirt1Sd11,, 111ul h11mcl.:u lf'i.riw.rch1tjl.
H,1111'111,g, 19 3, c. pc:Q;tlmenrc pág. 191- '\01
9 l hms Sigfárd, Me,, ph) ~1k uod cillS\etgcsst:nhc11. En: K:u1r--. tuJim 61 (1%7) 209-21 (1.
to v·t-:ise par-.1 esro 1
. , !eumchton
'
.
a mo a 1nge1uusa ut'
resptctO &lt;ld mct:1ph1sico
pcn,:;amc: .'&lt;&gt;bum:nrc
lo _ab~u:aclo en: Peter Pelerrm, ( ,rschid1le de,· an;/1;/e/ürbm Jlhilrunplm 1111 pro1t.rtr111tmb111 DmtscMmd,
Lc1pzig 1921 (rcimpr. :tutt¡;,m- Bad Cannstau 1%4), pág. 521-S26
11 Véase l. Ktmt, Triiumc cinc Gel ·t~chcr (1766), 1\ 115 (\'\ 2. 983 (\X'-= /. K,1111. \X'etkt in tchn
Bandcn, ed. por Wilhelm Weische&lt;lel, Darm~t.adt 1')83)).

85

�conocuru nto humano' (KrV B 871/A 843) p n
monee en
evidencia - obre todo a partir de la última definición- u estrecha relación
con la metañ ica e colar de la época y principalm me con la
erafisica
de Alexander Gottlieb Baumga.rten obra en la cual ba aba us lcccione
de da e. Al comienzo de e ta obra
I e: ' letap/!)1s1i:a es/ sáentia prilfla
12
,-ognitio11is b111nanae principia continmi' • E r ignifica lo iguiente: en lo
que re p eta a.l conc pto fundamental d u a í pr tendido nuevo"
filo far Kant no e aparta para nada de la metafísica colar de la
época. : l toma d ella el a pecto gno eológico por bre el ontológic ·
a í e arriesga a hacer cuidado a ob rvacione obre la ' po ibilidad del
conocimiento a priori"n cu nta con la pre encía de los mernfí icos quienes le aventajan por
l hilo conduct r de u principio
oníológicos"1~- cuando o ti ne que no hay ninguna po ibilidad d
conocimiento para el r en sí upra eo oria.l por ello pretendido. ... n
este entid debería ser mencionado, pien a él. el completo fraca o d
toda, la bú quedas en la metafísica' rmtológicamente concebida'~.
Formulado de m do patétic : Kant ha lle\·ado a cab
la
liquidación del concepto ontológico de Yerdad ' 16 • Kant p ne por ciert ,
bajo la órd ne de los viejo ontólogo el peo amiento de p der de
tendencia racionali ta moderno. D de est punto de vi ta hay que
reconocer un ignificado po itivo al critici mo kantian : el haber
levantado un tipo de ' protección' (Kr , B 877 / 849) contra quienes
o tienen la opirúón d que con u interv nción racionali ta pueden
contar e n un ser en í y con un ab -olut tanto c rno con algo qu
pueda manipular 17 • a critica kantiana de la metafí ica tradicional, in
embargo paree dirigir e al hecho de que el con cimiento humano e tá
condicionado por la "inteligencia práctica de con tricción orgánica" 1
(qu e pu d encontrar ra en lo primates superiore ) y d atender "el
pue t ingular" del hombr , guíen pued percibir por la ' ruptura con el

e Yéasc J.C.. Batllllf,arlm, ,\ ktaphy ica, cd. lll, 1laL-w \!a~cbucgiae 1750, 1, pág. 1
n V&amp;.i e/. K,ml, Wclche smd die wirklichcn forschri1rc m &lt;lcr \[ caphysik? (1791; l 04). 14
5,592).
14 Véase /bid.
16
5,593 (cur.;in por el autor)).
15 Véase /1,íd. A 18
5,593).
16 Véase I f. l..d1ega11g, op. dt. (n. 5), pág. 42 .
17 \ ' éa e para esto especialmente Hei11rirb Betk. \atiirlichr fhco/Qgit.
n111dri.fi philosophi.rchtr
Goue crkenntnis, lünchcn- ' alzburg 198 , pág. 64-68.
IH Véase .H1LY Scheler. Dit Stdl,11/f, dei Ale111rht'II 1111 Kou110.r. En: Schele1,
cs.\X'crke. T. 9, Rcrnlünchen 1976, p:íg. 7-77, c1ra pág. 2 .

86

círculo del m di arnbi me' 1'), la 'apertura al mundo '~º, lo c nt nid
de ent:ido upra · n ria] de la sensibilidad inm diata, y pu d por
manife rarlos.
El 'precio" este de su e ne pto mpíric limitado lo paga Kant
con el hecho de 9u su e fuerzo (de p r vida) por encontrar la
totalidad i temática de la metafísica □ o obtuvieron nunca un re ulrado
atisfactorio. En u bú queda e manifie ta a é~ una , otra vez de
distinto modo la triplicidad (por ejemplo, en la tabla de la cat goría , en
el problema del e quemati mo o en Ja concepción de ~ tre critica , la
cua.le por í misma pre entan un e d ) . Pero, a cau a d la menciom1da
limitación del con cinúento, manifie tamente no pudo alcanzar a aclarar
peculativament el onrenido d er de la triplicidad. .. n otra palabra.,
Kant no pudo analizar la triplicidad como una plenitud di tinti ocompo itiva de identidad. Por ell , u p n amiento va a er de crit por
Hegel (y -tal como parece- no in m ti os ni derecho) como ' una
filo o fía del entendimiento plenamente de. arrollada gue r nuncia al
ámbito de la razón 21 com una filo ofía en la cual el 'wdo' integral e
mue tra en un e. quema d e piritualizado d la triplicidad":!:!.
n ca o particular pre nta en e te contexto el comentario de
Kant, acerca de que la triada de lo rran cendentale '111mm' vemm'
'bo1111111' (i.e. el 'e razón' de la metafí ica tradicional) "en la proximidad
de lo oue os tiempos e menciona lamente por razone de h n r
O B 113). D aqu Ua tríada puede b ervar, in embargo un
ionúmer de modificacione en la tradición precedente: por ejemplo:

'mútas- venias'- 'bonitas', ',mitas'- 'aeq11alilas'- 'concordia imitas'..... 'specics'- 'ordo'
tambi ' n:
'j&gt;otentio - sapie11tia - 'bonitas'
'potentia'- sapi-e11tia - amor',
etcétera.). Por mediación d autores como Agu tín (354-430), Pedr
Lombardo (muerto alr d d r d l 1160) Ricardo de t. Victor (mu rto
alrededor del 1173) Alejandr de lales (117 5-1245) AJberto Iagn
(1193-12 O) Buena entura (1221-1275) Tomá de quino (12251274), R b rt Kilwardb (muert 1279), ae tto Eckarr (1260-1327)
Raimundo de abunde (muert 1437) I ic lá de u a (14 1- 1464)
Dio□}r io artu ian (1+02-1471) ranci. co uárez (1548-1617), Tomá
ampanella (1568-1539) Johann Amo Kom n~k}' ( merúu ; 15921

1

lhidm1 pág. 33.
lhíd.
21 Véase G.tr'./•. Urge!, \'orle ungen uber die Gcsch1chtc cler Piulo ophi fll, Frankfurr/ l. 1971,
pág. 385.
:!? /bid
19

:!ll

7

�1670), Gonfried . Leibniz (1646--1716) encr otro se a a intentar
re ol er, para aquellas triadas, una interpretación onto-triádica de e a:uctura r ales positi a y principalment del fundamento ontológico de lo
divino 23 •
GJobalmem dicho, la meta de esta reflexione e el hecho de
que "en el fondo" toda realidad e presenta mediante un proce. o pleno
y diferenciad de identidad, o participa, de cualquier modo en aqu 1
proce o. La tríada de los tran cendentale
que
. acníao
diferenciant meare plenamente en í mismo mue tra algo parecido a la
annonía pree ·tablecida de Leibniz:
una in tancia de la cual proc d n
la "di onancias ' de la exi tencia humana y hacia la cual ellas e vu l en
otra vez di oluble . Mediante una concepción m tafísica que inv lucrara
la int rpenecración pr c sal d l 'uno verdadero y 'bueno ería sin
lugar a duda po ible desgajar aquella totalidad istemática que Kant
toda una ida, ha buscado de un mod má bien inruiti o'
que por
ciert , i mpre e le scapó por cau a de u falta critici ta de sen ibilidad.
u ya m ntada predilección p r la tricowmía tanto como tambi, n u
aserto de que e in ita 'a la naturaleza de la co a' (Kr\ AB LVIJ /
LV) d alli hubieran p dido mostrar su c nrenido real.
uando Kant no torna en cu nta la ya aludida tradición d una
Compárese para c::sco ea particular E. Schadel (ecl), Bibliotheca Trinirari rum. \"ol. TI,
Müncheo- ew Y rk-Loadon-Paris 1988, pág. l83 s.: especialmente también G.lf'. L.tib111z, en:
ichola ]olley (ed.), An npubli.shed Leibniz Mf on i\letapby ics. En: tudia leibnioana \'ll, 2
(1975) 161-189: página 186, línea 302: "111111m, Lffllnt, bo1111nl'; pág. 1 7. línea 61 s: • 1111itaJ.
Jt1pientia, /NJ11it,iJ'; además, J lngister rkard1u, pera L:11ioa 11. Opus Triparrirum, Prol. Ed.
Hildebrandus Ba cour, Ltp.iae 1935, pág. 1-5; Ruhmmdo dt ab1mde. Theologia narurali seu Líber
creauua.rum (reimpr. a pamr de la edición ' ulzbach 1852, :tuttgarr-Bad Cano tan 1965), pá . 7 4:
"potmlin. pmdwtia, bo11ital'. Por el Aquinate ( urna ecológica 1, q. 39 a. ) e exp ne un,
incerdependencia metodológico-si cemánca enrre las cuatro tri,,¡das 'aelemitas-¡pcms-11S11s', '1milt1Jaer¡11alitas-amrordia'. 'polentia-supmllia-honital y 'ex ips1&gt;-per ip.tum-in ipso'. egun E111crich onlh
leraphysik, lnnsbruck-Wien- Müochen 1961. pág. 377 s.) "la doctrina de los uanscendentales
de la filo ofia escolasnca ha tcmatizad us raíces histórica! por Plntó11; sq,in su d ctrina I idt.i
es cl principio la Urudad, la \ 'erdad y el Bien, y por Anstóttlt! para quien el ente es uno, ,·erdadero
• bueno. Por cierto que en Platón y ri tóteles ru el caracter tnádico es citado, m l:t
tta. cend ntalidad es concebida n7r samente como tal en e e ncido. Ya n71íc1ramt'lltC e
Agrutí11 quien mcnci na sas eres determinank uanscendema.lc del enre: ''l\'i!,i/ u/ mill'lfl me q11a111
111111n1 m/ (De mor. lamcb. II 6). '1 mtm mihi tide!tJr essr rd ff"º" ul' (; lil. 11 5). '/nqrumtun, tsl.
q1lidq11id esl. bo1111m ut' (De ~era rel. •' !, n. 21). Por cieno que los ttan ·cendentale on cracad s
primera- ) pnncipalmente en su rclac1ón sisr máoca con L-t triplicidad, tal como aparece, en
Pbrlipp,,s Ca11rrlmi11s en . u "umma de bono' (1231)". A los lugares de gu tÍo que menouna
Corelh pueden añadirse el De civ. Dei Xl1, 1,3: ' Diri1J111s ... 111com11111J,1bilt bo1ll(nt 11011 e.rsr, 11is111n11m.
uer,1111, br11'111n Dcunl'; compárese llllnbién f&gt;tter Schulthess / Jfordi lmhach, Die Philosophw de~
lareimschcn Mittelalters, Zürich 1996, espec. pág. l 7-182.
23

88

compren ión del er onto--a:iádica no es implemente por el hrcho de
gue él -re pecto a la iuvestigacionc histórico-ideológicas- p~e_da
parecer ba tamc ' rto de \1., ra '. orno filó ofo &lt;l~ la Ilu~tr~c! n
también él e tá impr gnado de lo mismos condic10na.nuemo hi tonco
del ' iglo de las ] ucc " · a aber. el sociniani,mo antitrinit.'l.ri 2". E ta
corriente e ·piritual fue e ·timulada hacia mediado. &lt;lel 'iglo ~ ~\'I, entre
otro por liguel ·erv ro, quien tildó de mera 'en, oña ion . " la.
analogías espirituale trinitari,1 · d ·an •\gu cin. • o ~an . de D~scarte
e ro condujo a reemplazar bm camente y m comentan , la
concepción agu riniana (para la cual el h mbr · repre enta n su 'ser·.
'conocer
't11J1ar' una '111NJ/!,l'II de lt1 Trinidad') p r . u 'ro que pien·a".
pinoza hace que la concepción &lt;le I tr~ cend ntal 111/l(JJJ, '::r:1111,
bo1111111 no ean r ferido. al ms, y la pr enta ~1IDplememc com un tipo
de pen amiem " (lllodw roui1t111di) siendo a. i asimilada a la cosa "impropiamente o como un mero mo&lt;l retórico de enunciarla ' (impropre ,,e/
rbetoricef'. A í I concede la paL1bra al indifi renti ·mo, 9u · m gen ral
carnet riza el pen. ar mod ·rn y pre enta para Kant la· condic10ne
hist ' ricerideológica para . u e fuerzo · por dejar la metafí ica transitar
« 1 camino seguro de una ci ncia (I(
B VII). 1 ota ·1 de e te modo
qu la tríada cJ lo · eran ·cendcntale · , maorien 'por rn ro honor' de
re peto a los manuales u ·uales de metafí ica, al modo de un objeto
heredado e n el cual uno ya n . abe qué hacer. Puesto que ~1 n se
re uelv a mprender nada por mantener a la 'Í ta su. implicaciones
te rético-holísica · (algo que, no ob ·tan te hubiera significado un "pa
adelant ·isr mático indudable), &lt;la a conocer a í que ~tá atrapado por
el e píritu general de su ép ca. na "ilu ·cración' &lt;le la llu:tración
condicionada por el ':rntitrinitarismo' ociniano 110 l re ·ulraba para nad.1
ben fi.cio a.
D mo&lt;l di tin to a Leibniz c.¡uc cuando jo,"en compu.o una
'Deftnrio T ri11itatis' en op ición al jef de lo , ocin..iano. , .\ nJrea.
is ·owariu , y también distinto a Hegel que de. cubri · n ·I a,'an e hacia

éa. e en parocular las con 1derac1unt. prclunioarc. h1stóac1&gt;-1dcolop.tca~ en: f,. \d,,rd l. h .ant~
'Tamali cher 'chmcru" \"cr. uch eincr kon~trukún'.n Kntt/J. mu:.-Mnk in outotr1.1cfüchcr

:4 \

Per.;pekúvi:, Frankf./:\1.-lkrlin-Bcrn- l'\\ \ork-Pans-\\wn 1998, p;íg. 'H-108.
&amp;nedictl(J de Spi,10'{_0. Cog11a1a mer phtrn:, l. c. 4 (Opera 1, Hc1Jclhcrg 1?1'i, pág. 245-2.J.•).
C. 11". L:ilmrz pare e " rcacc1ona.r" comra qwencs sosueucn esa '&gt;pmwn qut "la bclkza dd
uníver o y del l&gt;i ·o 9uc no. otros a&lt;ljudicam 1: ;1 la ubrn de D1 s, no scnan m;\s que ddinos de 1 1:
hombres qt11: represcnccn a su modo ,1 Dio." (Di.mur. de :-.1étaphr~1c¡ue, c. 2 11 .d. 11 Hcrnng.
1lamburg 1985, pág. 51)
!.~

WJ

�la conciencia d la libertad un ritmo trinitario fundarn ntal resulta
impo ible para I Kant ("atrincherado' en el pietism ) de cubrir una
interdcpcndiencia íntima entre la triplicidad integrativa -hacia la cual él
en u escritos e encontraba in.i tememente empujado a reconocer- y
el misterio (cri tiano) de la Trinidad. E to último e para él tabú; y habla
de él como 'de un misterio inalcanzable" el de la 'pcr onalidad triple"
d Dio 26 •
---xcurso II:
Acerca de la tradición histórica de
la trÍtida de ciencias: Jísica' 'lógica'y ética'
egún Helga 1ertens, en la filosofía kantiana se pre cota "un
de affo de la yu.xtapo ición de una preten ión si ·temática, por un lado, y
de la resolución aporética de a pretensión, por tro" tarea gue p r u
parte exig urgente laboración 27• gún las in estigaciones prec dente ,
resulta ahora claro cl b cho de que p r las pr ten ion kantianas d
istematicidad no pueda e perarse una
ati facción directa
correspondiente pue to gue la preferencia oca ional de Kant por lo
triádico e tá inficionada por un cierto afecto antitrinitario qu de de el
ociniani mo e ha infiltrado en la filosofía de la llustraci, n.
Dicho de otro modo: Kant ·o pecha la ignificación integrativo-holisica de lo triádico, pero no puede d splegarlo, porgu u tipo de
pensamiento acu a una rela ión 'pcrrurbada con la mctafí ica triádica.
E ta res rva e hacen muy manifie ta en el prólog a su PtmVéase J. Jvmt. Der 1rett drr Pakuliaten (1798), 16 ' 9,285). En ocro lugar (Amhropologic
pragmaa.chcr Hinsicht (1798). ¡\ 146
10, 531)) la 'conccprualización del m1, 1crio de la
trinidad" es cc.ms1dcrado como la cofcane&lt;lacl del alma de locura (vesanm) o birn concebida
como una imposibilidad parecida al movimiento pcrpcru o a la c.-uadracura del círculo. - La
especulación filosófica trUlltarn es rechazada en nuestro iglo p r J_jidui~ B11m¡ s suene en su
'Metafüica' ( 1ünchcn 1935, pág. 425): ' osocros dcbemo dejar para. la Dogmática ... la
fundamcncaaón &lt;le cstr concepto" (de la Pcn;ona absoluta) "en d sentido del arácrer mpcrsonal
de Dios. La trinidad no es un ob¡eco O?) de la filosofia". La teoría Jifcrcnciantr del ~cr
pencnccicntc a l lcinrich l:kck encuentra.. por el conrrario, en "rr11kdad, idra/id11d y bondad lo nudos
dentro del tritono pu d Is r'' (Dcr Akt-&lt;h:craktcr &lt;le 'cins. Eiac spekulati\'c Wcit fiihrung
dc.'i • cinslehr Thomas von quin aus cincr Anrcgung durch das dialcktisch Prinzip I kgcl ·,
•rankfurt/í\i te. 22001, p:ig. 191 s.). Para él resulta que a parnr de fundam neo. filosóficos
oot lógicos se produce una apr =ación a la documa t ológico-t.rinimria. (ílJtd., pág. 20 )- 2 3).
\ 'éase también del 111is1110 011/or. atiilichr '11,eologic. Grundci philosopnischer Gorteslelue.
fünchen-Salzburg 21988, pág. 199-205: 'El Mrrirler 1riper.r1m(1/ (Y n:rtptMd11d} d. Dio.r?'
27 Véa · , 11.
lerlMJ, Kommeatar zur Ers,en EtnleiLUng in K.anrs Kritik &lt;l r rtril k.raft, ~lún hcn,
[975, pag. 12.
26

1n

90

da111entaciótJ de la 11,etaftsica de las cost11111brd. Kant se r fi re allí a una partición p1ímaria &lt;l índole triádico para La ciencia ; y &lt;lic a í: La antigua
filo ofía griega e dividía en tre ciencias: la .flsira, La ética : la lóoica. Esta
divi ión e del tod ad cuada a la naturaleza del co a arur d r ache) y
no hay nada que mejorar en ella ante bien la labor con istirá n ll ar
ad lante l principio de estas divi ione , d m do que, por una parte, e
a egurc ·u integridad mientras gue, por otra, e puedan rectamente
d terminar la nece ·aria· subdivi iones' ( ,{ BA III).
Queda p r pregunlar en e. t texto, otre otra co a qu' pu d
haber dado a entender Kant con la expre ión 'naturaleza de la co a I ara
c n la cual la división &lt;le Las tre ciencia pueda llegar a er 'del wd
adecuada , pu to gu él al mismo tiempo se ve obligad a añadir d
principio' de la di\'isi' n. ¿ crá empero el 'principio el gue d ja urgir
algo desde sí no de m d idéntico per se con la natural za de la co a'?
·Cómo puede Kant hablar raz nablementc de la naturaleza de la co,a,
iendo que él en el mi mo e crito de donde t mam la cita conc d
'qu , p r ci no, uno debe aceptar detrá d l fenómeno algo otro qu no
e un fenómeno, a saber, la, cosas n si'' 'c as de la cuale osttene con
énfasi que no otro ' nunca podr mo ab r qué ean en í mi mas
(G [ ', B 106)?
Para poder alcanzar alguna claridad en e te planteo problemático,
tenernos que remontarnos algo más l jo
(por lo pronto
ind pendientem nte de Kant) a lo qu en la filosofía antigua se clij con
la ya aludida tripartición d las ciencias. La pcrspccti,·a a í ganada
pueden ayudarno para obten r un registro &lt;l cóm concibe Kant la
tripartición d la ciencias· n ello e pone en jueg la cohcrcnt
estructuración óntica d la tres facultades del e píritu a la, que Kant
dedicó tr s crítica y en lla oo pre entada una de.,¡)l(és d la otra (J• oo
una e11 relarió11 con la otra).
La tríada de ciencia. mencionada por Kant parece provenir de
una e tructura sücmático-probl mática qu un puede recon ·truir en la
variedad de los liálogo plat 'nico . Para Dióg ne La rcio la Ji.rica (to
pl!Jsikón) stá r presentada en el diál go c mológico 'Tirneo; la lógica (to
logikón) en lo diál go c m
ratilo', 'Parménides o I ofi ta'; la ética
(to ethikón) n la 't\p logía' en el ' ritón' en 1 'Fedro o en 1
. , con to cxto Empírico informa: 'Plat · n e
'B aoquet ,211 . En
~
reJac1on
211 Yéa e Diógmes L1mio fil, §§ 50 s.
la mcnciC&gt;nada triada se añade 1odavi,-i aciemas 1.ra •
8ubdiv·i iones, por ejemplo, b1 'política' (lo polilikó11} \' la 'mayéntica.' (lo 111aie11tik.ó11). O bien esras ~e

91

�po iblement el qu prepara el camino de ' ta e ne pci 'n (d una
filo ofía tripartita) ya que él ha aclarad mucho problema, de la física,
muchas pregunta de la ética no meno. de la lógica. ya de un modo
d l todo explícito e encu nrra n la división de la fil sofía en el círculo
de J nócrate " (uno de lo e colarca de la antigua ~\cadcmia· 396-314),
"junto a lo ' p ripatéric
y finalment junto a lo stoico " 29 • Para
ic rón no ha_ duda :
a desde Platón se admite el modo triple d l
fil ofar (philo.rophandi ratio tnplex): uno de ello traca de L'l vida y se ocupa
d las co tumbr , el tr trala de la natural za
e ocupa de las co as
ocultas 1 terc ro trata de las argumentaci ne · y se ocupa del juicio
obr lo erdadero y lo falso ' 30• Y ristótele en el primer libro d u
'Tópicos 0jbro qu permite entrever la influencia de la cadernia
platónica) d clara ~o WJ ntirni ·nt ·eguro de relacion · i temattca -lo siguiente: ' Para d cirio e gu máticamentc hay tre da e de oracione
y problemas: uno on lo éticos, orr
lo físicos y lo tercero, las
proposiciones lógicas. La - proposicione 11ca on por ejemplo, las qu
er an acerca de i n ca o de deberes nfrentado hay que obedecer a
lo padres antes que a la l e · o en ca o de la leye lógica , acerca de si
el conocimiento d lo contrario admite o no resolución y, en el ca o d
la físicas, si el mundo e eterno o no lo e ' 31 •
Lo epicúreos también conoaeron la mentada tríadas

c:ienófica 32 . En gran cantidad de enunoac10n
la triada ene mrró
atención entr los estoicos y en gu tín (lo qu . e elaborará en el
excur. o Ill). e e mprucba también en la alta y baja -. dad I dia (por
Juan d alisbury (1115-1180)3" y Girolamo a,·c nanla ( 1 ➔52-1498)'').
También se encuentra e □ 1 fronrispici de b [argarita Philo. ophica'
(1515) d Gregario Rei · cl135 . Juan Am 's omenio la recibió 36 de gu tín
con xpresa alusión. l'inalmente Leibniz menciona que 'fí ica , 'moral y
'lógica' on indicadas e mo los 'tres grand , campo ' del rnund
intelectualr.
Cuand l e, Loic
(Zcnón de 1t10 y n 1po, enrrc
otro ) divid n la filo ofia toda en física ética y I 'gica38, ntc ncc c..¡uic~ n
pre entar con U una totalidad orgd11ica. Jlo· comparan la filo. ofia con
un _ r vivo en el cual la lógica corr sp nd a lo hue o y tendone , la
ética a las parte d carne y la fLica al alma" 3•i_ O bien clic n ello que la
filosofía ería com un 'jardín fructífero': ·'la lógica correspondería a l'l
cerca. la ética al fruto y Ja física a la tierra o lo árbole »w_
En e ta dos comparacionc, se pone d relieYe una comunidad

separan bajo uo aspecto sisrcm;ícico. o bien se reduc n la ya mcnciomu:las. La 'políriat', por
ejemplo. remne a In. 'érica': la 'mayéurica', sin embargo, tiene un significado metodológico, y no
per se sisu:mático (clL1 lb·a a que la conciencia sen ibilizada e diferencie dentro mismo en el
conocimiento de la co ·a, pero no xptc a diréctamcnce nada acerca de la e trucruras de b cosa.
D1ógcnes reficr en su pre enraci, n de Platón en un ulumo lugar (W § 84 )' 90) que habría /m
tipo de ciencu (to pmk.tik,ri,, lo pomikó11. 10 tbeorrtikó11) y que Platón &lt;li tinguiru tres ámbitos del
alma (to logis6kó11. to epit{,yn1etikó11, fo 11!)'111i ó11i, por oerto que él oo e de1a seducu: por I u car aquí
un congrueoc1a ·isrt:márica.
29 ,fo:10 E111pírita, Adv. log. 1, 16 (llülscr 1, p. 16 (= Karlbt111z Hiilser &lt;ed.&gt;, Die Fragmente zur
Dialekrik der Stoikcr. l cuc SammlLtng dcr Tem: mit Jeutschcr Übcrscizuog und Kommcorar.
Tomo t .. ruttga.rt-Bad rumsran 1987, pág. 16).
111 Uaro, Academica J, 5, 19: "hiit ... taro acccpm a Platone plulo.ophand1 racin tnple:-c, 111111 de ,.¡e,
et moribus. altero de narura ec rebus occulns, lrrtifl de &lt;lis eran&lt;l e1 quid ,·crum, quid fa] um ...
iudiomdo". \ 'fase también del n1is1110: Tus ulanae disp. \', 68: • Tnplex illt 01111J1i ¡,111, r.,irtcl: 1111111 i11
rog~lo/io,~t rm~111 ¡,osili11s es/ el in cxplicatioflu flol11r11e, 11l!rr i11 tbsmpllo11e c:,,.-p,1wdom111_fri/!.tr11dommqur remm
rl III ra/1011r mwuli, lcrli11s ti, 111dicm1do, q11id mir¡11r rri sil a111ser¡rm1S, qrad rrp1~~111111s, ;,, quod i,res/ 011mis mm
.r,~bti!iltJJ disserwdi, /11111 1't:n·1,i.r Judic,;11di"; también .fo,rro, Ep1s1. 89, 9: "Philo.ropl,iot /ru portes mt
di.&gt;&lt;:en1n1z. rl 1111A"J111i ti phm111i 11urtorrs: 1110/'cJlem, 11(1/11role1JJ, roho,ro/c111. Pri1110 a1n,po11it 1111in111111. em11ik1
rmm, 11at11rn111 Jt:111/ol11r, ll'rlw propridute.r 1,erl,on1111 e:,,ig,1 rl 1/mrt11rum rt a,g1111m1/,1lio11 1, ,,e pro ,irro fi1/s11
.rribrrp1ml''.
31 \léa e , 1ristótele.r, Tópic l, 1-1 (105 b.19-25).

31 Dióge11t1 /J1trdo X.§§ 29 s.: 1:~1110111"/w,. physihí11, rthiJ:011 (en lugar de 'lógtca', . e habla füJlll con el
mismo scnndo de 'cao ' mea').
n fOdffl/U .'ittmbcne11.rif se rcfiérc a \.ru.tótclcs:
"Jud1 11 libro. componit ·t mvcnicnJi
\'era. faculrntt.:~ ere. famulaotur ci:
P1!,·sit11J es1 ,,,ore.rqu · docec, . ed Íl{(Ím semi
\ucrori sernpcr offiao a ·uo"
(Enrhl:ncus de Jogmatt phtlosophorum. \ ersc,s 823--826 Qohn of . alisbury, Cnthcacus maior
un&lt;l mtnor. E&lt;l br jan ,·an Laarhm'Cn, Leidco--r,...ew York-K beoha\en- Koln 198-. pág. 159;
véase sobre ello ~bién la nora, ibid.., pag. '311)).
14 \'bise G. Su1wu1ro/,1, 'ompcnclium logicae X:J, 15 (Scriui filosofic1. \ ni [ _\ cu.ra de C... Garfagnini e . Ga.rin, Roma 1982, pág. 168): "Phik1sophia rriplic11er d1nclidur, scilicer 1n nam.r.ilem,
011 ralcm et rn ti nnlem".
1:; \\'.-as ·obre ello: [l"j/l¡e/111 Sch111idf-B((~ttJ1111111. Top1ca unn·e.r, alis. Eiac \1odcll¡:!pch1ehtt humarn
nsch r und barucker ts~ n~chafr 11:unhurg 1983, p:ig-. 1 s.
\6 Consúltc::st: J. l. ( ,0111tmffs, Pfone der Dmge / Janua rerum. lntrod. ) 1r.1d por 1-: .• hJdd,
l lamburg 1983, pag 1-9 s.
1• G.I . Lei/miz. l ou,·cau.x E ·saL I\' c.21: "C.1 r troi.r ,spern ¡,, 'J&gt;hr11qlil 1, /,¡ '.\/o1;1/r' el i1 'ui~/1/111 '.
1011/ ro111111t lroi.r ,r1111du pmm1as d1111J le mn11de 1111r/lr,111tl''.
,11 \ 'c.-asc 01ógmt1 Lacmil \'J 1, 39 (l lülscr 1_ pag. 2).
w fbul. \'ll, 40 (l lülser 1, pág. 2).
-1t1 \'c:íse [/;id. La m1. ma comparación e encuentra también en Jc,:to l.111¡,mm.
lh- . log. l. ~l"'
(Hül.~er 1, pág. 16) } ea F,/ó11 de l/t_J1111tlri,1, De mut. nommum § "'-1-: De agnculmra § 1-1 (ambo~
lugares: 1Jülser l, pág. 18). 01igcm adiciona ·lcmcntos bíblico. a e, ra comparnaqn: él h,1hla &lt;le (,1
"viña" y de modo más próx.1.mo en rdaa ' n 011 ~-m sosuene "que b conducta que sigue d
vc:rdadcro mensa1c de ll natur:11 n da ~us frutos ea la vu-rud y C!Jl bs mc.1orcs ) bcUa~
cosrumbr •s" ( omo,_ ID .\latth. 21, 33-43 (Hulscr 1, pág. 18)). El s1gmfica&lt;lo hl'ancnéuuco Je la
triada de ciencms e~rá explicado 1:n / /(]do!. Pirm, C'11, di J. "J'(IJsre.r" dr ,\/mr l11rtlc: /1f /mir 'lofr&gt;,'
pbilosfJ¡,hiqllts sdan [pirtelc. fo: F,1111/u phih,1ophi.t111c.r 11r. 1 ( 1978) 65-83.

92

93

�e trucrural: la fi ica se relaciona (tanto como 'alma' respectivameme
"tierra o árbole ') con las forma concretas in-sir/entes. La 1' gica
c rr p nde con el perfil y forma ec-sislenle ante los ojo (tanto como
' cerca" y hue o y tendone.' ). La ética para terminar r pre ema la
culrrúnación co11-.ristenle
ví ida de lo otro menci nado ( 'partes
carno a " y "fruto '). ., n amba comparacion pu de repr sentar e la
estt.uctura de e ta calidad en d pliegue desde un interior progredient .
ualqui r e tadi n gativo no c rre ponde aguí a ningún ignificado
c n titutiv . Esto ignifica que en la repre entación de un er ivo" y
del "jardín frucúfero" e mu tra de distinto modo la p ·itividad pura
de una plenitud cl ser incr ada41 •
co Empírico umini rra una prueba indirecta d que la triada
de fisica l ' gica ética se orienta a la 610 fía en u conjunto. n • u.
E lemenc · d la cep is pirrónica este arri ·ta ' con. ecuenre d la
refutación busca d m d general y abarcador p ner en cue tión y
de truir codo filo ofar genuino. Él busca, por todos 1 , medio
exterminar de raíz cualquier incenc . i t mático de la filosofía y
principalmem por ello dirige todos ·us embat
contra la tríada
m nciooada. , 1 coocib lo mi mbro d la tríada como parado ·
n
cuya refutación habría d poder alcanzar la imperturbabilidad Qa
atraxía) e decir el estado de ·erenidad del alma p r el cual ella no
entiría el peso' de la teoría física lógica y ' rica 12 .
n el de. arrollo que hace e ·to Empírico • tá tacita mente
pr upu to I h cho de gue la tríada de física, l ' gica y ética tán
relaci nada p r U11 principio d r talidad. fa com este tal principio
p rturba la exigencia de serenidad, entonce bu ca ' I pr vocar la
contradicción y egún el principi &lt;le '~Divide el ÍlllJ&gt;era!", bu al al meno.
ir ganando la d rr ta d I todo rn &lt;liante u triunfo n etapa , br la
parte . fr nt al pr bl roa &lt;le la totalidad, que n pu de er
exp rimenrado en relación con un único lem nt ( ino con la
41

\'éase por ej. Dionisi{) 1rropt1,~ile1. De dir. nom. )\', 10: di' '{~t1/holtto1 bypcrholb, p,iHl1J11 mi, pdr,fu

poü,:· en pnrticuhir Klm,s N?mtr, Das ·• ll"11m"'" dfr roo¡,jin¡g: 'q111,1 1101111s" t&lt;tl/ ti "r¡111a t'(J/11it "!
1

Í:Í/1

Beilra_g z.11111 1 ,rh11/111is tr111 1\ 'eupk1to111s,nr,s m11/ Chrisltnlt1111 ,111/i,w d dls Pri11zjp.r ''bi11111111 e.rl diff,1.iim111 Jlli''.
n: Kurt Ha.sch (ed.), Paru:ia. rucli n zur Phil .oph1c PLnons uml zur Prc,blemgc ch1chtc de!
Platonismus. Festgabe für J hanncs Ilirs hberger, 1-rankf./ ~L l 965, pág. 241-26-t-.
42 Véase Sexto &amp;1,pirico, P) rth. Hyp otyp. 1, 18. -El annado de su esquema es concebido dcsd
aquí: D t-spués de aclarncionc generales e his1órico-61osófica de su e ceptictsmo y ele arr llo ele
elemento del argumentar céptico (I, 1 - TI,12) en pri,mr l11g{lr (T], 13 - 259) hablas lm: problc
ma lógicos, en .1tg11ndo Íl{~,,r (I Tl 1 - 167) sobre problema· físicos (cntr lo t¡uc cucnt d problema de Dios) y, en terrrr Íl~11r (I11. 168- 28 1) s bre problem. s énc ..

9-l-

interdependencia d
todo
momento · junt s) no le hac
especialmente ca o.
cament informa él que "reina un "desacuerdo
descomunal" tanto con respect al núm ro de parte de la filosofía,
cuanto (por aceptad
I número d tres) c n re pecto a la pr gunta
.
» 43
d
ál
' acerca e en cu nene u □ o que c menzar .
Las po ibilida&lt;le abierta por tal d acuerd " son, por lo
pronto muy confu as: ''Diógenes d Ptol mai comienza con la_ ~cica,
pol doro pone, emper la ética en segundo lugar ' Pana.1c1 }'
Po idonio ropjczan con la 6 ica',41 Otros (e toico ) col can la lógica
en el primer lugar la física en el segundo y la éóca en el tercero' 45 .
'Cri ipo (por el ontrario)
d la opinión d que la gente joven d bcría
n primer lugar e. cuchar sobre lógica en egundo lugar brc ética y la
final obre física" "'.
¿Qué no, queda por r tener de e ca tradicione ? · s r almente
impo. ible extra r d aquí a1g en claro, cal como l céptico xto
Empírico e apresura a concluir? ¿ o erá mejor r nunciar del todo a
una compl ta tripartición de la ciencia tal como lo hac la e. pecialización
altamente diferenciada d nuestro día ?
tal vez, ¿n
ria mejor para
virar la coofu ion
a gue com
conclu ión conduc n las
priorizaci ne · anteriore , d dicarse a e rudiar cada uno de e a ciencias
por sí mi ma sin referencia a la otra como mero teoría del er, mero
lógica mero ética?
La c mparacione. m ncionada más arriba,
r ·"º" 'jardín
fructífero" hablan por sí sola contra este intento de "ai !amiento'
metodológico d I ámbito cienáfico particulare ·. Por ello Di ' gene
La rcio acentúa: " a filo. fía) no e una única parte eparada de tra
... ; ante bien ·on la part interrelacionadas con ella, y uno la combina
entre í en la o cñanza"47 .
ri.ipo e crib en ·u manual obre el uso
&lt;le la razón c.¡uc "quien se ocup n primer lugar con Ja lógica, no deberá
d ningún modo mameners al jad d lo re tantes ámbitos de la
filo ofia, sino que d berá incluirlo en r laci ' n c n los hech s',.¡g
Pero se pregunta ah ra, cómo hay qu ju~tipreciar n í mi mas
e ta diferente c n ideracion s sobre las ubdivi ion
d los tre
41 \'éase/híd.

II. 12 s. (llülscr 1, pág. 14).
Diógpres L ,cml/ YTJ , 41 (Hülser 1, pag. 4).
-H \'éasc /bid \11,411 (H ülse.i: J, pág. -1).
-l!, V· 1. e Ph,tmro. De ' toJC. rcpugn. 9 (H ulscr T, pág. 20).
•· Véase Dióge11rs 1..lltn.ifl, Vll . 411 lülscr T, p:íg. 2 ).
4K Véa e P/111,¡rro, De Stotc. repugn. 9 (l lulscr 1, pág. 20).
-1--1

95

�ámbito filo ófico . Por cierto que de d l mi mo punto de vista no
pu den er atendido con idéntica razón, ya gue los tres pun_t _s de vista
cliferenciante tomado en conjunto sl.llI1llllstran un uruco todo
metódico. Para concebirlo de m do rná claro, no ·otro remitimos al
punto de partida señalado por Arriano· e te dice:
El terreno primero }" rruiximamemc necl' ario en la fi.losofia es la aplicación de lo principio , por ejemplo, la prohibición de mentir. El ·eguado
ámbito tiene 4uc ver con la comprobación por ejemplo, de por qué uno
no debe mentir. 1tercer ámbito a egura la comprobación y umi.ni$tra
claros argumento de ello; en este ámbito se prueba lo gue e$ n general
una comprobación lo que e una c ndu ión y una cona:adicción 1 9~
es verdadero y lo qu es falso . Pues bien, el tercer ámbito es nece. ano
•
4')
por cau a del egundo, el egundo por e1pnmero .

J

e reconstruyen de modo "anta-lógico' manifie·to las
condicion d validez para la acción ética: E t.a acción e fonda en una
demostración lógica la cual por su part no pu de fundar e de de si
misma ino que demanda el acompanamicnt de las circun tancia
pue tas en cuestión y u e rr spondient ejecución de s~r. La ética qu~ le
corre pond al hombre como lo "primero", en la media en que aqm e
hace temática la plenitud del eme en g neral y con ello también la
consumación del er del hombre, e lo 'tercero" desde el punto d visra
eo el rden d consecución reconstruido. La condición óntica de la
consumacione temática no contradictorias qu está m diada p r el
"segund
del di cur
l 'gico es el t rccro en l rden del
conocimiento que apunta al fundamento cuando un lo Ye de de el
'primero' de la perfección 'rica. onsidcrad en í é ·te
pre oca 1
primero· es el último "por qué' d t do ente.
El todo de una per p cti a cieocifica e deja apreciar e mo un
uno-en-otro p rikhorético de teoría del ser ( física relacionada e n un
ordo es. ndi') de teoría del conocimientos ('l 'gica' n la uaJ se e ·pre a un
ordo cognosc ndi') y una tcotia de la acción ('ética que toma u punto de
vista del' rd op randi').
Esto significa que cuando para algui n la 'ética' es lo "primer " y
más importante "porque perfecciona el carácter" ntonccs n pu de
dejar pasar por alto ''que n filo ofia la fí ica } la 'l 'gica' d ben

relacionarse a la ética' Sf,_ Cuando para alguien lo ' primer " y más
importante es la lógica 'ntoncc d be e, tar .iempre con ciente de la
función interm &lt;liante de e. ta ciencia (de lo contrari sería aplicable a él
la sentencia ~J"ms loRims /Jlfl'llS asim,s' 61 ). ' orno un Yallado 'UTe &lt;le
protección para las planta y las cosecha · en el campo donde lo dañ ,
malignos ll Yarian a p ·rclidas de valor, así del mismo m do, la parte
lógica de la filo fia e la cu, codia más egura de la, tras &lt;l • patT . , La
ética y la fi ica. uand la lógjca unifica. p r cjempl lo &lt;loblc entido
y las eguivocidades
uando re ·uekc (mediante argumentacione,
corr eta y prueba indubitables) la Yerosimilirud generada por fisma,
y cuaodo disuelve el engaño insidioso, es decir esa seducci, n que
oca i na I peore. daño~ al alma, entone
(sólo entonce·,) ella (la
Jógica) prepara el cspíntu, al modo de una cera alisada, para recibir
fielmente l traz cxpre ivo de la doctrina de la naturaleza y de la
doctrina de la. co, rumbres" 51 . í ahora e para algui n l. 'física' y la
doctrina del ser Lo primero y lo má. imponante pu cien en sí razón. u
pensamiento podrá obc ner plausibilidad, i pu e.le pre ·cotar ·u·
implicaci ne ' ricas por me&lt;liaci' n d la aclaracione. lógica·.
Excurso Ill:

1A s11hsisle11cia C(ltTelati11a de 'ser, 'co!IOCl'r'] 'qlll'rer'
e11 eljilosofar agmti11ia110
La sub i tencia correlativa de ' cr', 'conocer' y 'c.¡uerer, la c.1ue
repre enta un campo de experiencia en la int riori&lt;lad Jd espúitu y a
parcir ele la cual gana claridad la triada cien 'fica &lt;le 'física, lógica' y
'ética', encuentra ·obre e d en el filo ofar agu ·tiniano una de. ripción
pregnam . San Agustín con idcra tambiéo, de mod simihtr a Kant. a La
interioridad del e píritu (inm diatameote acc .ible para I pen. ar hu muo)
como punte de partida para l pretendido autocercioramierno. Pero
exi · t una gran diferencia en c:I mod según el cual st: concibe &lt;licha
interioridad J I píriru y en cómo ella se xplicita t:n su conre;:ruc.lo &lt;le

realidad 53:
511 Yfase Fi/611. De mlll. nom. • ""'5 (l lül'er l. pag. 1 ).
51 \-éase Johann
110, Comcnius. Dt m'llim Imuwm111.
l111Jlemd11J111 1660 pág. 56 (rL·impr en:
on1rm11t, · l11tís0Zf111t1111sd1r \dmjlen. J;d. por E. Schacld. l hldc~hci.m-Zünch-i\cw York l'J83. p.íg.

202)
\'éasc Ph1ki11, Di: ;4,rriculrurn §§ 15 ~. (Hülsrr l, pag. 1~20).
51 \ ' éas.: obre c~to l.!. Srh,11/tl, ~le1afis1ca 1nmt.1.I1:1 dL la persona hun1aníl. ( .nnca cons1mcm ~ Je

52
4'·'

Véase, Jm'rmo, l~pict. Enchir. 52 (l lülscr l, pág. 20-22).

96

9""'

�(l) Kant afirma apodíctica.menee: "Todo· lo pod res o
capacidad d 1 alma pu den acóbuirse a las tres las que ademá no ~
pueden derivar de un fundamento común: la capacidad de conorer, l sen/11·
placer o aversión y la capacidad de deseal' (K , BA /XTJ). Do añ~s antes
Kant había alimentado la speranza d ' llevar a ello tal ez un &lt;lía hasta
la compren íón de la unidad &lt;le roda la capacida~ de raz ~ar ~ de p der
derivar todo de un principio"
pV
162). 1 den rnJ.na mclu cal
empre a audaz como "la necesidad inevitable de ~ razón ~umana''
(íbid.)- y le era claro aún que siempre es una y 1a rrusma .razon la gue
juzga cgún principio a priori'
p\ A 21 ).
.,
qui
formula la pregunta ¿por qu' Kant en la redac~on de la
'Critica del juicio , llega a la concepción d que las rre capacidades del
alma nombradas "no pueden derivar de un fundamento común"? Dicho
de otro m d : ¿Por qué opina que no se pueda decir ni aclarar qu la
razón 1111a, la que e manifie ca en tres capacidade es n í mi ma? Kant
deja in aclarar al ser, el que
manifie ta op rándo e o la c nciencia,
pue to que él se mueve - egún podría afirmarse haciend una
retrospectiva n la hi toria d las ideas- en lo, carrile de w1 razonar que
e olvida del er v d la trinidad; razonar é te que comienza en 1
n minalism de la ' dad fedia tardía, y que por medio del ocianism ,
que a mediados del iglo r I flu)e de d Polonia hacia la .:. uropa
occid nta~ de ·emboca en la llamada filo ofia de la luces. Por ello Kant
no pu de reconocer gue las rre. capacidad clel alma a la que él ·
refiere, proYi nen de una tradici ' n de la analogía de la trinidad y gu de
allí implican un concepto de una autocomprensión clara y coherente del
píritu hwnaoo
•n 1 hecho d qu Kant dej sin r alizar el pr ccto de una
compr n ión en la unidad d toda la capacidad de la razón y -en la
redacción de us tres críticas- a la tre capacidad del alma má bien la
desintegra ant s que ntenderla en un proce.o d unidad vital, . puede
cntcnd ·r c m un "efecto tardío ' de la crítica a la Trinidad en el
·ociani ·m . I ' anr roma en u represi, n titubeante y t mero a de la
'n c sidad in vi.table' de ganar w1a compren ión de la unidad de la tres
capacidade del alma., una determinada "actitud del pen ·ar' , la que 1.:

la racionalidad ujeto-&lt;énrnca moderna fa luz de la iaccnoaclad csp111ru:il
agusúniaaa. En: ocicdad Católica Mcx1caoa de Filosofía (ed.), Actm, del II Congreso .\[undial J
filosofia Lnstiana, Monterrey, léxico, 20-24 dd oct. 1986. \'ol. 11, \iont rrcr- .\lcx.ico 1988, p1g.
555-566; lo mismo en: Estudios 1rinitario. 22 (1988) 429-437.

98

inicia -fom1ulado h.ístóricament - en c ncreto, cuando lvfigucl ervero
se burla d b analogías agustinianas d la Trinidad de. ignándola c mo
'sueños ilu orio .,"&gt;-1_ ( ómo e borra cada vez má durante la modernidad
temprana el perfil int mo en la tradición de la tres capac~~ade d I ~~na
-congruentemcorc con La reárada de una con idcrac1 n omologica
g nuina- se pu de jemplificar para el igl .,_ VJl en l pán ·_&lt;? fi J.
omenío, el gue s rienra tend ncialmenre atÍll trinitariam nter.
Com "fuente' e p cial para la conc pción d Kant de la tres
capacidade del alma aparece en consideración obr todo Johann
Teten , quien publicó en l 777 us 'Intent
filo. 'fic , . obre la
naturaleza humana'. Teten "distingu de man de la e:-..'Periencia (!) no
dos in tre capacidade bá ica del alma, a la gue nombró ·enrimiento,
razón y fuerza de actividad o oluntad" 56 • El mi roo Kam fue un lector
olícit de Tet n ' 57 · de allí que sea fácilmente po ible que él haya
t mado la trinidad d la capacidade del alma como ba e para su~ rres
crítica . lnclu o en u ab tineocia" frente a una pen tración ontológica
de la triada dada de la, capacidade · d l alma par ce ant haber e entido
'confirmado" al 1 cr a T t n :
o c n cerno, la fuerza bá ica d l alma,
porqu no tenem • ninguna jdea de 1 prim ro fecto riginarios d
·u fuerza natural''58 • En ¡r ant aparece e ·a concepción pu s en distinción
cnttasta:
o r ng ningún conocimiento d m~ como yo s~y ino
olameot como o me tFjJarezro a mí mimo" (Kr , B 158). A í como 'la
co a eo í así también el yo en sí d be estar má. allá de t da
c gno ·cibilidad. Y egún parece Kant tu o verdaderameot pánico
frente al hecho &lt;le qu en la interioridad del e píriru hwnano pudiera
descubrirse un ente su tancial. n d scubrimieot tal traería c nsigo el
que la 'apariencia ' se conciban com apariencia de algo . o más
como 'materia d calificada que está a di posici ' n para los acLOs de
54 \'éas(• por j. 1"\-I. Sen,e/o, Chnsrinism1 restiltlcio, s.!. 1553 (rcimpr. Frankf./l\l. 1%6, p:íg. 32:
" 111¡.,,st11111s ... inlemas ... Je lrinifate 1robiJ me mmliJ i//11rio11u 1011111iut''.
s, \'éase f~. d111dtl, faCtJ o (l. Be bachrungen zur Comenianis hco Rczcprwa Wld ~[ochfibuon tnniliitsmcmphp;.ischtr Terminologic: 2. as tncrnale ho112ep1 de.! omcruus). Ea: J.A.
omemus, Pforte dcr Dingc / Jaaua rcrum, llamburg 1989, pag. 209-230; :idcmá J. l. (omemo.
Wicclerholtc Ansprach an Bamn Wolzogen / Iccrarus ad Baroncm ~ olzogcnium mno. Trad.
por Orro Schonbcrgcr, con un comcntano y una t□ trocluc 1ón ,1 la conrrm·cr. ia anti!mciruarut de
'om nio ed. por E. 'chadd. l:.r:mkfurt/ f. ,:ce. 2002.
"'' Véa.e rtliur ·1pitzrd1. Di psycbologi. chen Voraus et7ungen der \rkenntni. kriuk NiOls, 1lall1:
a.d.. 1 97, pág. 19.
57 V éasc / lm11n1111 SchmilZJ W;u, wollt Kant? Bonn 1c:&gt;89 pág. 260.
~ Véase .fohmm fico/ns Trtms. Philosophische \'crsuche über die mcnschlichc I atur. \'ol 1,
Leipzig 1777, pág. 737.

99

�determinad, n de la razón de juicio a priori. 'T da la op ración de la
critica (KU BA
a travé d fa cual Kant intenta reformar el filo ofar,
e pondría con ello en cucsti' o. ¡Ello n podía y n deheríc1 ser! La
preocupación p r una ruina tal del i t ma e rasluc cuand I ·anc dice:
' na gran, . í inclu o fa única pi dra de e ·cándalo en contra de t &lt;la
nuestra critica ocurriría -i hubi , e w1a po ibilidad de demo ·rrar a pri ri
qu todos 1&gt; er pen ant son en í ustancías simpl ·· (KrV, B 409).
El hablar d 'demostrar a priori' c. en esa cica e pecialmcnte ignificantc:
Kant quier c n ello ' poner trabas a t da crítica a u cricici mo. ~ I
sugiere que no pued hab r ninguna otra fi rma de pensar más que u
"aprioristica '. Y tan pronto como alguien e adhiera in res rva, a esa
ugestión, d be admitir libr m nte que e imposible querer dem srrar un
eme en í. Pues 1 abismo entre el ent en í y la apariencia pertenece
consticutivamcnte y "en esencia" al critici, mo apri rí rico.
La pregunta e pu , ¿Puede ' algo" 'a priori en . í d mo trar e?
Los conc pto apri risticos del entendimiento ( ntr lo que e cu nea
tambi'n para Kam la 'sub,tancia') son -con iderado en í- 'to a1m nt
vacío " (Y.·'\ B 102 / A 77). u t tal vacío no permite tomar "algo' en
vi ra o inclu o qucr r demo ·trar. Pero puesto que la 'materia . e.nsible
~bid.) , e enti nde com contenido in forma en el pr es del cono r,
el que e per e (en la conc pción kantiana) un acto s11l?Jetit10 de
formación, en entido literal no ti ne nada para "decir" o para
"comunicar" no pu d realizar e un alg que es en ·í en 1 contexto del
cririci mo apriorí rico- ese alg , para d cirlo a ~ ·e "pulveriza' en el
''limite' entre la forma del nt ndimicnco , in contenido y contenid
·en ible sin forma. a compren ión d lo in alida de dicha consteL'lción
problemática in inúa l pennicir ' ncontrar e' de la forma aprioristica
(gue no se nticnde per e com sin contcnid )y I contenido apost riori.
(el que n
entiende p r e com i.n forma, ino qu él omunica
elem nto ra tros formal , a lo que la raz ' n p rcipiente c ncede
ma or explicirud). El sujeto pr det rminado apri rísitic , que e d ja
afectar p r comenidos-forma a p se riori, se aclara aquí coro la
' ubstancia o sí que impresionada por e cructura de objetividad,
e}..'Pfe a a e rructuras en cuanto gu él (ese ujeto) se difer ncia a ·í
mi mo, introducido en I c n cimiento d la, c a. real .
(2) En Agustín, de manera diferente a L nt las capacidades &lt;lel
·
lem nte, ru. e d.
alm a no s " enum ran " 5'' ·imp
e1an w1a alld
, a o de otra . •\J
5'l En la

cart.,1

a ,arl Leonhard Remhol&lt;l (28./ 31. Dic. de 17 ') (AA X (l 922) 51.J) K,111t es ribt:,
100

contrario ella se analizan más bien bajo el aspecto del ejecutar e integral
del , er en í mi mo. o puede urgir allí fonna alguna de solip i m ,
porque e pregunta en el enti&lt;l socrátic : ¿Da por po.ible el c nacer
la naturaleza del alma in ost ncr Y:íncuJ &gt; alguno c n la naturaleza del
t do 'lº on ello s formula un méto&lt;lo de trabajo que , e propone
xam.inar la e. periencias reales inc.li\,iduales de int rioridad de aguello
guc en cuanro i entidad upraindívi&lt;lual, como acto del er exi · rc
pr viam me interiormente y en cierra forma condici □ a us fa e de
rcalizaci ' n.
-..n cuanto que se parte de la 'aumconciencia como del lugar d
la e ·p riencia originaria del h mbr ' 61 ,
deb pues comunicar la
evidencia tra cendemaJ de aquello gue e el · er'. El er, gue nuestro
intd cto capta como lo má: conocido y aqu ' llu hacia lo cual él onduce
t do los conc pto·"c'1, se refiere at¡uí a 'algo Frente a lo cual lo enti.do
permanecen in sensación''63: a aquel fomlo int ügibl que como la
fi rmación del ente n . í -y de aUí también a lo ·en ibl - partiend desde
adeorr admini tra. i un e. céptico obj rn en contra de ral ·videncia &lt;le!
cr': '¿Qu · pa ·a pues si te engañas?' no hay para .\gu ón moth~o para la
in eguridad. 1 r . ponde así: "Pue. si 111e ett~atio, oy (y) ... sin duda no
me engaño en el hecho de que si que oy"6·1•
La duda de la videncia del er conduce paradojalmente hacia
una incen ificaci 'n d la mi ma. Pue. por medio de la duda . e inaugura
en el ámbito &lt;le la intcri01ida.d del píritu una distancí,1. intelecrua~ por
m dio de la cual el · pu t en cue tión llega a una mayor explicitud.
qu_e él "ahora reconoce ere. parte. de b filosoffa, cada una de las cuales oc11c su. princ1p1os a
pnon, que se pueden tfflllntmr \' c1uc se puede dl:Lcrmmar lll Amplitud del co110C1ffilt:oto po. íble de
ral manera" (cuc;i,·a por E. S.).
611 \' é-.ise Platm1. FeJo 270 c.
61 Via~e 11. Rerk., Der \k1-Chamkter des. in ., 1-r:mkfurr/ \l. etc. 20111, pág. 120; w1,. vers 1 ,n
castdlan:t de csce libe se publico b,1jo d Lindo: · 1 ser como acro, pr . por Iuan (_ ruzCmz,
Pamplona 1%R.
·
e,? :' éase Tbnn1a.; lq11111m. Ül Ye rita te qu. 1, a. 1: "ll/,1d ... (jflod fin'"'º i"lel!ut«.r rrma{'il q111w 11otissh1111m
d /11 ,p,ud 1111111e.1 w11crpl11.r rrsolril. t'II m.r:''
hl Y~-a~c Ha11s CroTJ!. Gad,1111tr, /,ur \'orgc~ch1chtc: dcr \le1.tphys1k. En: (~&lt;lamer (ed.). Um illl'
Regnn~wd1 d r \ 'or:;okmciker, D.m11siach LW.8, pag. 'IM-.Wo, pag. ¼IJ: 'El que ptcnsn asegura
algo a todo lo que e~; algo 1mp rccpoblc para los senodns, dlgo. c.¡ue es uno en todo: ser en rodas
partes de igual mcdicfa, siempre como uno \' el ,rusmo e1'1sttr".
bol \_'éase _ l11g11.rh~111.r. De_civ. Dei Xl. '.!(&gt;: •·, 11/k, i11 /,ir mu lrt1d.1111ttm1m &lt;IQ!.flll/C/1/tl /Íir111id11, dire11lÍirm:
Qm~•.o/,il/tn.rt' J, mlf/1 /allor. flflll. 1\(1111 q11i 11011 ~rl. 1//iqur ,,er (&lt;11/1 potul. 1, per 111/r s11n1. ri (t1l/11r ... Proml
d11h'.o III w qflod 111e 1101•i tm. 1w1 j,1//¡,r"; D1 lih. mi,. ll, J. 7: ''f&gt;m,s 11h.r Ir q,111,ro, 111 dr 111t1nife.rti.r.ri,11iJ
mp1111111ts_txorJ,i,,n, 11/111111 /11 ip.u s1r. 111 /11/orla.m 111rfl11.r, 111 111 h11r 1111tmgt1lio11tji1/lmis, m11111t~¡ur ri 111111
me.r,jc1/ú 011111111n 11011 posmt': De Tnn. ~\. 12. 21; 'Q11i /al/itJ1r, t'ilit".
101

�El espíritu humano se experimenta ahora con -ciente coJJ10 er com er
consciente. E decir: Po, reriormente se le hace "consciente' que ya
staba iempre en el horizonte del ser aún antes de haber comenzado a
cerciorarse de ese er que no ha causado por é~ sino que él expresa como
un proc s interior a él. , 1ser y el st1her presentan, Yi to a L una unidad
de acción la que pone como ''t rcer " a ciante la voluntad. Pue el ·aber
como tal proviene d I er (de rra manera sería éste un ab r del n enr
por tanto un no- aber), n es respecto al contenido otro cosa que e e
ser. En el entido de un pr ceso i,m,anenti s puede entender aJ saber
co1110 el ser en el modo del estar destacado de dt.: sí mismo. E to e': Para
que el ser se pueda reconoc r como er, se ' pro ecta" a í mismo en el
saber el aber, sin embargo 're-fleja' al ser. De e a "confirmación"
recípr ca de er y aber surge la voluntad. Frente al ser inicial y al saber
meditatÍl'o, la v luntad e el mom neo que completa el pr c o originari d
totalidad, 1que corn tal s cxperim nta en la conciencia humana.
Considerado en el orden origina.ria el r es lo "primero" el
aber (correspondicnt mente el reconocer) lo ' gundo' y el querer
(correspondicnt m nte obrar) lo ' tercer ' . Per c o cll no e afirma
ninguna ucc ión temporol en el enrido d un conúnuo auto-relativizarse.
La tríada nombrada e r fiere roás bien a un star en í pleno d er, que
la conciencia humana afectada por el tiempo hace vital y que en efü. se
experimenta como un pul o articulado rítmicam nte. gustín intenta
transcribir e e star en í diciendo:
o nombro ... a e os tres: ser, ab r
y querer. o sqy, yo sé y yo qHiero. o sqy e□ tanto que ·é y qui ro. o sé,
.
•
, 65
qu yo oy y que ro quiero, y yo qlllero, qu o
y se .
Dado qu el pensar del intendimiento con u conceptos que
buscan "con catar" la cosa· no alcanza a e. presar e a experiencia
original espontánea . por ello en cierta medida se encuentra frente a ella
d sconcertado Agu tín agr ga a lo dicho antetiormeote incitanrementc:
"Cómo e realiza en esa tríada una vida in ·eparable -11na vida 1111 e píriru y
tma sabiduría- cóm
e pre nta ntonc
una disti11ció11 inseparahle
(i11srpamlihis distinctio) y no ob tant r pr ema una di tinción, a e. o lo
comprende aquel qu ·esca¡ az ... si él ha encontrado algo. también lo ha
formufado, él no e · fiere a haber enconrrado aquel ser, que t's

del 111m110. Con f. :XH]. 11, 12: "Di o ... haec

1ria: me, 1111;se. 1rllt. sum cnim cr ~cio cr \•olo:
cssc et sc1rl'": De civ. Dei XJ, 26: "E1 J/ill/llS el no~
esse 1101iin111s et id es. e ac nosse 1/ilig111111;"; sobr e.llo también 'f/J0111os l lquiu,u. Comp. theologiae,
O: "In Deo ídem e-~t e.rsr. wtdfl(~ere et amanºº.

1•5 Yfase
sm11

·cien et \'okns, srw csse me et vcU • e1

1'/JIO

12

inmutable qu se sabe inmutable y que quiere ínmutable"66 •
El hablar de ' in-mutable" no debe U ar a la supo ición de que
gu tin aquí releva algo que, como realidad d principios, es en sí inmóv-il '. na concepción tal pa aria de larg-0 frente a lo que él pretende.
'Inmutabilidad' ignifica en este contexto por un lado &lt;Jo intacto 'lo ileso
en la amo-ejecución, per por otro lodo la estructuw (apriori rica) la que
fun~entalmem e sustrae a la condici n contingente del ente
espacio-temporal. El movimiento de er superior y má · puro, el qu
aparece p r "sobre ' la interi ridad humana del píriru como u base de
acóón, se refiere según ello a tre. a pecto. : 1. a realidad in-sistente del
ser n sí, el que e ofr ce espccialm nte en el espíritu humano como
'tesar? de _la memoria enriquecida por la cosas (the aurus mernoriaet
2. la idealidad. ec-sistente n interrumpida del cont nido del r que se
articula ~seoc1almente: ] a razón di.E renciante (intelligentia) 3. la
abundanaa que re ulta de ambos: a bondad co11-sistente la que s gana
en consumada conformidad (en el
pú:itu humano: la voluntad
(volunt.as) que se consuma en í misma y por ello también e capaz d
con. umar a otras ca a ) 68 .
Con ello e parafras a (de modo deficitario) la inmanencia de
acaon (no-deficitaria) del " er" que tolalmenle reposa en sí (como mjé)
del "'aber: que ale totahnente d aquel (como lógos) y del "guerer que
(como p11e11111a) se pone totalmente de acuerdo con l cr y el ,ab r como
e tructura de movirni nto del fundamento de la realidad. E te se r atiza
en simplicidad ' fluída
como armo1úa pre tablecida , --como
e tructura d ?rden, en la que no aparece primerament lo uno y más
tarde lo otro mo en la cual lo otro sale desde lo uno y junto con 'l resulta
un todo articulado. El hombre qu a razón de las e ndicionc
contingentes a la que se ve limitado su exi tir no es algo que ' ' por í

roG\''easc _,, 1t(,11slm11.r,
. Coo fX.LTI
. ~. , l l, 12: "_lo his igirur trihus quam sit inseparabilis rita et una vira

el u~a mens e1 una ssentla, q~ . dc~1que 111.Itp_orolrili.r d1.sfinctio er carncn distinctio, videat t¡u,
P_Olc l -·· ed cum wvcnent w bis aliqwd et ~xem. non mm se putci ur,cnis, e illud, quod supra
JbsiliL: ~ rncommurabtle &lt;¡uod r.rl mcommutabthrer, quod stil incommurabilirer cr Jfllll incomrnurntcr .

Véase del 111irn10. Con f. X, 8, 14; De Trin. X, 12, 22.
68 Pa-': la terna '111e111ori11'-'i11felligc11tio'-'1'1Jh111l11l implicada aqu~ cf. dd 11,is11,0, De Tnn. X 11 17·
e.~pect."l~me~te al concepto aguMiniano de la 'mcmona' lf'ell{k/i11 Sch1111dl- Dmgler l)ie :auh,
memonac' m den Konfic.ss 1onco des hl . ugusnn.
· In: 1{cv. de, emdes augusrinieones
- ' 14 (1968)
•
6?,~9; Cottlicbt ~?h1{~t11, De~ ulbau dcr augusúnischcn ,edachuuslchr ( onf. , · 6- 27). En:
c:hrigcn _Die E~elt dcr 11-tcol~gic, Miii_1chcn 1952. pág. 63-L0(); además Fr,m[f',r / l )",,te.r,
dachtru un Ecmncrn. \-Inemonik von An, to teles bi~ • hake -pecare, cínheim 1990.

' '7

L3

�. , ·ere'' r . ~ "obmcntc pan:icip en e a
ni alg qu • abe , p r .•_1 • qw&lt;lel ' pr' del . ab •r' \' d 1 \¡u rcr pl!ro,
pi nimd e. encialm nr ilimita~ la e -~u 'utur bá. i a·d 1'b luto q_uc l
e n tod limitad de m do y
•
in difi ulcadc. - puede p rc1b1r e
aru.cula triplicitariam nt - aun_que n
• • al l)c alli nu · dice
d u s r e ptntu .
,
cn la ej ucion - lem ntana
•
a í m1 ·m \ -c
, "El espíritu (humano) e lime prrse11le, . e reronoe, . l
.d 1
, \gu un:
t c n ideram . una rnrudad, c aro n &gt; e
tJIJJtJ.
uand c n. td ram :
n de Di ..1,&lt;1
Dio mism&lt; , p r ya d una unag
.
L-1 triada &lt;l
·r- m m na,
n t:. e r-ima en, qu con.1. ce n
. 1 &gt; de la
'
, de" el acm d la eluda ( me
conocer y querer,
u peo d al e ntiog ote " r-h mbr . . uand
d e. peram:a), qu a , e
acu
,u d I cual l viene u dud?;
e
"
b ) d d . se ,mi:rd,, de aqu
( l h m r. u a,
,
. uand ·¡ &lt;luda q11im t n r ert za .
do él duda reco11ocr que el duda,
.
·di d l ·le &lt;Mn:
cuan
, .·
retend dar cora¡ por me o
. :-,y así e mo en lcxic e P
,
d d cir n • t ca. o
.
d qut' u problema . e pu
. da 1
·•¡ I . ·te c. m, gran ~
. di 'd d "ue ' túa en la im non t
d &lt;l en ,Ttas a la ma et
, 7
.
1
a ague qu u a,
b . "· 1 l mbr es má . grande qu . u-;
humana pi.ritual del :er h ro r . 1 , • l
ganado imro. pecti,·, meme
· • " I•1 con cunti?mo
•
,
duda · &lt;l • peraci ne · · ,
. . .
¡
., ' noccr' \' brar
·
ti ' apnort tica e e • 1 ,
•
de la e tructura lDtegra "ª
. . citar • un·1' aut rr alil, ción
u da enrcndid con ello como conl:Ulu m

~

¿ada vc7: má int n ·a del hombr ·.
. ·conoct: '-ll. c m&lt;lici ne. el~
r.
u , el h mbrc c no e \ re
.
.1 ~n .talll qd . .Lr ma.
, alla, de c.·ll
,
1·
hac
clarc
:
..
1 nu, tra
: a. .
t •
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conrin encta pue e
.
. . am nt babriam . g n ·ra
_1
fu . de no otr) m1 mo, ' 1 rt
naturaieza e c.:
• _..1__ • pr
upamos por
b'd ·
n ncce. muüUu s
nue tra pr pta a. 1 una
.
a rendcrla \' adquirirla de.: otr &gt;.
r nderla por m •dio de la es, e. t c. P
,
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Per com nu , rra nacur ·za o ne •
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ne ·. 1 n c •uam
.
a él t • mb1 :n como 111at siro para
&lt;l e·u

c &gt;mpr ·n&lt;kr lo v re.ladero , como do11t111/e J · bicnL rar intt:nor, para
p d r: r feliz' 1•
hl ·cr en ·í &lt;.kl hombrt', . u conoct·r rdaci nado al . cr , , u
autocc n. umac1é n '11 d act&lt; compr n-.¡,;-o de , olunrad
de amor.
r pre. cnran en 1erra medid. la t· ·tmcrura ba. ica Lran cui&lt;.knr, 1 a partir
d la ual la triad,1 &lt;l • las ciencia. , t¡uc.: ·t rransmir en la tilo. u ta an11gua
gana ·u l ·gitim.1.cion tnc ma e mo c¡t·cucton 1.lt: rotahd u.l dar.1 }
e hcrence. El análi 1 · triadolc' gico dt la inrcriorid1J humana c.: ¡ uirual le
p :ibilita a \gu un también arr ·glar la h purn por la pnnn&lt;la&lt;l de los
miembr
·mgtil.trc d · In rna&lt;la de 1, c1rn ia (mencionada t·n el
.·cur&lt;, II). (] no ·e intr duc prop1amcn e Ln ello, pao un,1 ·olucmn
d ·1 pr&lt; blema d · prion&lt;lad e tá
menida en la arqueúpica gu él
in,·c tiga, ) que ·-1 ·:pre ·a de m do la orneo en "c.rl, l'l(/l'/, ,111¡,¡(''.
La cj cución de i&lt;lcmida&lt;l compn:n:1bl · ptr ·e d 1 ·. cr' inicial, d
'e m:idcra.r yuc &lt;l1 rin uc \ el 'amor yue unifica, prci;cnta, en orra
palabra.-, at]tt lla tríada Je pr111cip10. 1nanulablc, fa (JU • p ·rcil e en la
filo o6a annh7lta prc-agusnnwna - · 1 l&gt;1en ne, en toral lari&lt;l. d, pur lo
meno. en princ1p1 . \~u tin, con mirada reir , ·pccri,,a, 1gu rcaltz, ndo
J., ram en esa línea; el cLc1.:: ''&lt;le allí" (c.l ·1 e. t. r lln&lt; aJc.·mrc &lt;lcl otr &gt;
tripltcJtario de la · r la 1onc. dd er, d ·I conoc ·r ~ cid amar) "han
aclarad, los filó. ofo · que el . 1 ·tema Je la do mna de la . , b1duria como
articulado en cáo (puc cll , mismo. no han fi1a&lt;lo tJUc e 'lO ·ca , ·í, ·mo
(IU más bi •n lo han ncontradc om cal). L na pan puc&lt;le llamar ·e
aqw '/ístr,1: ht orra '/riokt1 •y la tt rctra 'tltm · ... o quiera dcnnu--t· d dio
&lt;¡u lo fil · ofi . en a cri-aru ula 160 al m1rmo Ulmpc hayan peo adu
en algo acle uadn a dio. d la t11111&lt;lad. o r bstani I aren: hal er :ido
Plat · n I pnmero 9u J(."cubno \ re omcndo c., dn I ion, &lt;laJ qu
para ·1 ólo pudo hab ·r ido l 10 ·1 111/or rlt tndo.r los ~ n r, 1,1i1rimt, riel
crworifllimto ) ·] }1111dt1rlrw rli / ,111Iflr. por mc&lt;l1&lt; le 11, u, I ·e , 1, 1: bil:n y
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1 ,r l
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--. . y . .•••e 1//"Miflnm.
_r, d11b1t,1I, artur as, mlt':

104

11;

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ltl:i

.-1111,

�n , ·sta. de la tríada de la c1cnci.a apostrofada ·eñala Theo
Kobu ch que en Agu án falta la m ta 1stca 'como di ciplioa pr pia"
pero qu parn él "la razonabilidad d las ere· di ciplinas de la fil ofia
(c n i 't ) n que ella can de naruraleza m tafí ica"7"'. E ro ignifica '11
c o xión con la discu-i · o prccedent , dicho &lt;le manera má clara:
Metafísica sci pr ente en el filo. far agu tiniano, n c nforme a la·
palabras in cgún la co a. • lla e refi r en t c nrcxto (\ , r
corre pond t talmcm al .entido aristot'lico) a una explicaci · o clara d
la realidad d lo· prin ipi s del ent . ,om m m ne c hereme del
despliegue d la ejecución d la t talidad que ua. ci nde al e. pacio al
ti mpo, se diferencian allí entr . í. el e· en í in- i t ·ate, 1 conoc r cistente, guL' ·ale Je aquel y el quer 't con- ·i ·rente. ·oncu rdan c n ell
en cructura ao::ilógica la tres di ciplinas bá ica : la física (!roda dtl ser). la
lógica (teori« del co11ocer) y la ética (teoría de la acción o del amor). l ,a
'raz nahilidad' &lt;l · e ·a di ciplina . d · 'natural za metafi i a', en tanto
qu ella , en vinculada a la razón a un . er que l · pr v1 y a un actuar

OTASOBRELAIG ORANCIA
Dr. Mariano 're ·po
Jnccmarional ,\katl mi · für Philo. ,phic
1.icchtcn ccin .!.uropa)

con ecuov .
(Nota bihliogr,!ftca: La ver 10n alcman, de este aróculo e encuentra en: E. Srhadrl. Kants
''Tantilischer hmccz '. Vcrsuch ·incr kon rrukti,1 cn K.ritizismu Knnk in onrornaJi·chcr Persp ·ktivc, Fraokf./U-Berlín-Bcrn-1 cw York-Pan - '\ icn 1998 pág. 38 -1-0 ; un pasaje ccncral de e te libro (pag. 109-1-1-2) ya e ·tá publicado bajo I útulu: b/
"do/or /a11tálíco" de K.1111/. Intento de un diagnóstic y principio J una 1erapia r · pecto a
una pcrspccava ccórica Je e ralidaJ. En: .r1Jroles del sen1i11orio di bistorid de /ilos~(Ítl ( laJrid)
0(.

fll

'11 mu,; he 111ipop11lar a11d 01(/ r¡J-d,1ü lo Itf&gt;,
b1111 do 1101 thin thaJ a scimlijii- rmilt 11'/nrb ,gil't's
l(S ll hrller ,mdmt,mdit{~ oJ tlk JJ1tJrhl .ind n1,1k.t.S 1/
flJOrt bam111111ow 111 Off/' ry1•s ¡ho11/rl be hdd
/o,nr uler.nJ //Jan, s11y, 11111m'l'11tio11 1rhicb f1'd11crs Jbt cosl o{
p,111iig roads, or 111,prorrs ho11s hold pl11mlm{i "
, \lfrcd Ta.csk1 1

l

17 (200(1) 113-147.)

-} \'éa.e l11g111tin11s. De o,. Det '\\, 25: "Hi11&lt; philosophi s,tpii:n/itJI disdpli,wnl triparli/1U11 rrrr m/11cn111t.
i111n10 triptJrti/11111 w, ,mi111adrertm pQt11rn,nt (11u¡11t ,111111 1ps1 1111tih1m111I. u/ ita m,t, rtd Í/11 r · 1 p,,1111,
im,r11m111t); rr,111s una p,,rr 11J1"llorrl11r pl,y11ta. ¡1/Jcm log,r¡1, trrtw tlli1r¡1 ... '011 q,111tl .&lt;il ro11srq1111u. uf iíll 111
/,1s trib11s aliq111d .&lt;m11ul1ffll 1/t1u11 dr Tmrilatt' rogit11vrri11f. Qu,1m11is Pla/Q pnn111s iJ/(1111 Ji1tributio11t"111 n:ptrus,
rl mf!JO/c111los.1r dfortur. mi 11rq11r 11ot1mrru111 omlli1m1 ,1urt11r 11ifi tÍ(IIS mus rJI. neq11r li1trl~et11ti111 dafQr, 11a¡11r
1
an10,i1, q1111 huir f; 11trq11e 11t"ih1r. i11Jpm1lor": 10//sc íbul. (dr1p11ü dt ki 1xplirat1on dt lo /tnttl 11,lflml.
'dortn111/. 111flll se dm:) "Pro¡,ttr ol,li11md,1111 l1tt1IIJH1 I,1,,nr 1npar1,1,, •.. "philo1oplús 1m-r11/,1 tri dm1pli1111:
11,1/ltroliJ proptrr 11al11rú111, mtio11,1h.r propt,r docln11a111. 111nmli1 propter 1m1111": adu!ltJS rbul. 1 fll, -1: ' .11111
1t11di11m .rt1pi 11tia i11 ,1t11011t rf m11/u11plu11011r l'rrsctur, muk u1111 parr d11111rlin1. ,1//cra mnlmtplatim di11 ¡,rita/
... omlkr in t1rtliw rx&lt;tl/uHsr mrninrot11r. P_y1hagoras tm&gt; 111ajl,ÍI (fllffen,Pk1tiv,1t'. q111h1,s po11111 111trl/ioo1Ji111
nribus. _in1til111Ht. Pmind, Plato lf':"""l11c im(~mdn philomphit1l!I pufensrr l,nulaJur, .¡11,1111 111 trrr ¡,,1rtr,
,lútribml: 11m1111 111~ral,1n, 1¡1111c ma:,.1111e i11 ,,rlwm 1molur. alftmt 11,1/11ralt111 qm1t mn1/c111p/,1/iom d(/111/a/11 rsJ,
lt'l1ia111 mtio11,ill'IJ1, q11n I,em111 dútrn11i11afl,r a falso ... Fort,11Jis ... q111 i'hr/011(111 r.1tltnJ phtkJJ11pl1u ,e, nti11111
/mJJ/ rrdeq~t J&gt;r,1elo111r,1 ,u11ti11.r .tlt¡llf t'tmnus i11lll/rxis t 11tq111· stmli e&lt;rt_fdJ11" rtMHiort l,111d1111/11r. ,1l1q111d /11Ú
dt Oro ;e11/11111/, 11/ 1//i1 1m,11u1llir el r&lt;11a11 s11b.tisJ,11di d r,1tio 1111dligmdi rl ordn rirwdi. q11om,n tn11111 u11um ud
m1/l(r,1/tm, 11/tm1n1 ,1d mti&amp;11a!m1, 1mi11,11 ad mor,,lrm i,1/dli¡,ilur prrli11tre ''.
1 Cf. T/1. K(JbJJJrb. J\.nículo 'i\letaph)'sik' en: Hi tnrisrht.r ll"órtrrlmr/1 drr J)l,i/os11pb1C. \ ol. 5, lh.s d• rutrgan 1980, column:1s 1196-1217; ci111 e lumnn. 120".

106

' l título de :~~ breve n ca pucd ·u itar d faL a · per pcniYa , llevar
a una e . ndu 1011 qu par ce plau il le. La primera d la m nci nada
expectativa e la iguicntc:

El au r d' a n ta e cupa en ella d form exhau ttva
&lt;le la rel vanda fil . · fi a d la ignorancia.
·s ci ·rtam nr fal, a. Hay mucho a p to relacionado
e n l. r lenrncia filo ófica de lii ignorancia, d lo · cual •s
el autor de . ra · página· no ·e va a upar n !las. D, lo

1 , \ · .farslu.
· · 'Th e ~· m:u111c Conccpaon of ·1roch .mJ thc Í'( und,mon, of Scmanucs" ( 19~} · •
Maruruch
. Pres~. , cw Y rk· l')9 1, PP· 67
in .
_
• \P
· ·,(·J
e ·) Tl'JC PI,
' 11ll•Ofl¡/J' ~¡·1.A11~11og1.
:,.ford l1111\·cr.-111

68

107

�(Pi)

que e trata implemente s d analizar qué upo &lt;le
re pu ta se pued dar a la igui ntc pr gun ta:

(EJ

· .. toda acción realizada por ignorancia una acción_ de la
~a:_ el agen e no pued ser considerado respon ablc?

E11 esta o ta ofreceré una prueba fáctica de la falsedad de (Ei.).

(Pi)

puede formular e de una fonna diferente:

(PJ

¿ 0 conocía el agente que hizo algo por ignorancia todos
los aspecto de u acción?

(PJ

lle a a una nueva y difícil pregunta:

· uál e el "min.iroo" que el agente ha d
., i
considerarle responsable de su acc1 o.

~

aber para

tien que ,rcr con la difícil tarea de esrn~l cer la
'cantidad" de c nacimiento que e oec ita para
considerar una acción como oluotaria. La rcspue ta a
e ta cue tión que en e ta nota quiero e bozar ·on las
siguientes:

(R,)

La

~1 am r de , ta nota es un c. pcrto en I problema de la
relevancia filosófica de la ignorancia.

e hecho, ello puede conducir a la conclu ión plausible a la 9ue me
refería má, arriba.

(CJ

El autor J e esta nota es un ignorante.

·,] lector decidirás bre el Yalor d Yerdad de (CJ. Yo me inclino
a pensar 9ue · cá muy cerca de ser Yerdad. De hcch , pc&lt;lilia a é ·te qu
no se sintiera muy defraudado . i no encontrara aqlú re pue ca a toda, sus
cucsri ne . i éste fuera el ca ·o. Uo con tituiría una prueba ti forli01i de
(C.).

II
E n 1 tercer libro de la Ética ,, iró111aco e. c1ibe Aristórele. que
a9uella co as gue tienen lugar p r fu rza o por ignorancia son
consideradas c mo involuntaria 3 . -., ra tesis e la conclusión de haber
analizad tr tipo d acción.

Amones !lo!tmtarias. n ac1u lla cuyo princtpi motor está
d otro del agente. e trata por tanto de acci nes qu
e tán en nuestro p der hacer no y qu las llevam a
cabo a abi ndas·1• Que el autor de esta n ta está
cscribiend una contribución -más o menos buena- obr
la ignorancia s una acción voluntaria.
AccioJJes im•ohmtari(IS. .n un enti&lt;lo ·trict . on accione·
UJYoluntarias aquellas cu ·a cau a está fuera del agente y
en las c.1uc é re n tiene parte: alguna. En un entido más
amplio, las acciones involuntarias on aquella qu · n
realizadas por temor a malc. mayorc: (por ejemplo
cuando un tLrano me ordena realizar alg moralmente
malo baj amenaza de matar a mi familia) o p r un bjet
noble. La 'amplitud' con la qu ese último tipo ele

(AJ

Un ci rto grado de ignorancia e coropatibl con una
acción moral de la cual somos re pon ables. \unque el
agente ha de r consciente de la naturaleza de su_ac~ióo
y de la posibl s consecueocias d ésta, llo n 1goifica
que haya d tener un conocimiento ''p rfecto' de ambas.
Ha algunas clases de ignorancia que o ptiYan a la
acción &lt;le su carácter voluntario y, por tanto, el agente
pu de ser considerado responsable de la misma.
Hay un 'mínimo" que el agente ha d con cer para que
sea considerado responsable d su acción; a aber, ha de
ser consciente de la naruraleza moral d la acci, n2•

(Az)

gunda falsa expectativa es la iguiente:

Cf. V. Hcld, "Can a RanJom ollccáon Be Responsiblc?" io: J May and . H ffman, &lt;..ollec/il'C
Re.rpoii.ribility. J'illf' Decades y·Debate i11 Theortticnl a,1d pp!üd Ethict, Rowman &amp; Linlefield, 1991, p.
9 ff.

2

h

108

l
4

Éhct1 tJ 1\ 'irónl(/('(}, l]J' 1, l l lOa.
1ÍroRJflro \' H 11~ e
.J:J~

É.tim ll

'

t

'

109

�.
on llamadas involuntarias hace que el ~ropio
acaone
. • d d
minarla
Estagirita dude acerca de la converuencia e en
. '
'.
l :arias". Ello l lleva a con.iderar escas a~cwnes
m o unt
d
mas a la

como "mixtas ; aunque en realida , se parecen . . .
.
la .1 tari.as (puesto que 1pnnc1p10
olumanas que a s in o un
.
l a nt
.en e
d e su roovirniento radica, en última· in tancta,
l
· ,. nadie en
· mo\ "Son pue tale accione ID o untan.a · 5 ,
nu
·1 ·
'
,
·
'
na
elio-iria ninguna de esta cosas por st 1111 m .
f
e eeto, º~
- aqu llos, que
nota "fenomenológica" que acompana a
,
la fuerza y contra su volunrad es el que lo hacen
actuan a
· d
. ho de otro m do, la pre encia e
con dolor o pesar. D lC
.
- d d
dol r o pesar constituye un indicio de la tnvoluntane a

?

de la acción.

acción, entonce es útil acudir al indicio del dolor' ~. Por
todo ello, estas acciones merecen el nombre d " novo1untarias"8•
Por consiguiente el -&lt;. stagirita ar ce rcc
en lo que respecta a la acción moral:

Ignorancia de lo que es debido bacer o es conveniente. -.. sta
ignorancia e señal d l vicio y es censurable. quí se trata
de una ignorancia en La elección, la cual no e cau a de 1
involuntario sino de la maldad.
Ignora11cia general, la cual también merece cen ura.
Ignorancia co11creta, pmtie11/ar de las cimmstancir.1s_J, del oijelo de
la acción. De la per onas que obran así, se dice que bran
in,Tolunrnriamemc. Ha. involuotru-.iedad obre todo si se
ignoran las principal , circllnstancias, a aber, la de la
acción y su fin. Por eso, es muy importante determinar las
circunstancia de la acción. Los qu obran ignorando

(1 1)

(1 2)
(13)

·

,
· El
e obra ignorantemente in
Acciones no vo11mtanas.
qu
.,
h 6 d

sentir el menor dolor o pesar por ·u acc1 o no a.º ra o
voluntariamente, puesto que no sabía lo qu h~cia, pero
tampoco involunrariamente ya que no h~ enndo re ar

alguno por lo hecho6. Ejemplo de este apo de a_c,c1one
"
, sele" a uno durante
una conversac1on
una
son e1 escapar
.
. d
información confidencial, el dispararse fortwto e un
arma cuando e mostrada a otra persona__ el dar una
bebida a alguien P n ando que es una mediana. cuand
en realidad e trata de un ene.no, etc. e trata pues de
casos en los que no hay negligencia alguna por yarte d 1
, Ari tóteles este tipo .de acciones
no
agent e. egun
.
.
pued n er con ideradas como vo_luntana - La ignorancia
indica, pues, ausencia de volun ane~ad,- T~mp co parece
adecuado denominarlas "involuntana , s1 cl ag ote _no
experimenta dolor o pe ar a1 realizarla . C mo ·enala
Antonio Valdecantos, si alguien actúa con dol ~ .Y
&lt;&lt;catnbio d opinión» o «arrepentimi nt0&gt;~, ello _es indic1_0
de que La acción e cabalmente involuntru~a. La 1gnor~c1a
es tan sól señal de ausencia de oluntan dad pero s1 lo
que e quiere es probar la condición involuntaria de la

alguna. de
compa ·ión
Aristótele ,
toda. esta

e ·ta · circun tancias merecen propiamente
perdón aunque al mi mo tiempo reconoce
es imposible p n ar en alguien que ignore
circun tancias. Los jemplo de accione
cometidas p ignorancia que aduce Aristóteles como

casos de (A3) corresponden a e t cipo de ign rancia. •1
que obra en virtud de {13) experimenta -eso s~ después

- A. \'aldccan os, "Fncre b l:,ticn y fa. Pr,éficu. (Rcspon. abwdad., fonuna e íncemdumbre egun
Anstcírele. )' en /:11rtJh,mnr30, 1999, p. 106.
M Rccicntcmcntc GJ Hughcs ~e ha referid&lt;) :ti prublcma dcrirndo de la vincuhción de la
experiencia &lt;lcl dolor o pe ar e n el carácter i.i11oluntario de la acción: 'Thm i.r ,1 sli¡,!11 prohle111.
1ho1it_h. ,Jn.rtotlt 11Ies tlit phra.re '110/ u,lli11/!/J'' In tk.r,-ribe the ,1rliQ11 ns pé,fon11ed "' tlir litm. m1d '11n11i/li1ig__fl lo
describe it i11 /he light ef //,e flgt11/ ~ r,1/1scrpw1/ nwctio11 lo wbut happc11td. Thc Jirst rlui111 is t't11')' lo difmd. 011,
co11 11úlhf'r he 111/lit('l/Y 11or 1111111illi11¡zl¡ don¡~ 10111ethi11g »-'hirh 011r is 1101 doi,¡~ {}/ f/l/, 011d Jl)bttl n11e tlomg dtpt11ds
0111vha1 u11e beúÍ've.r (I f20b20). Morrn11cr, os 11'( hmr see11, thc !mm ',villi,1g.4" {}lid uml'i!lit,g/;,' nrr lo he Jlltd oj
e1ction1 wlrich 1/11. a,~m! pnfom1ed al !he timf. Se seco11d rlaim is mther n,ort dif!imlt..ri11ce ¿J,frto!le bm d!Je.r 11JC
'1111uil/i11pjf i11 tire light r!f hindsi¡/11, d1JJpi!1 u·h,11 hr htu Jtml ,1bo11! thur tmm hti11g applicd to the r1ctio11 1u do11t
ni thr ti111t. Ptrl//Jp.r b11 llmt{f!.hl i.r th,11 (I/ tlie IIÍ11r the (IJ5fllf ll'Ollld !itJtl( hee111111mJ/i11g lo hrl&gt;mv: tJ.r hr did h,11/ hr
hfll k1101J"1. So 11i•n1 if 1/11 ,¡~mi tfo¡,¡ 110/ n'_grd ll'h,1/ !1t1ppmed om Ji11ds 0111? ,,Jm!ollr i.s stí/11101 mlli11g to .r11¡•.
e1,e11 1vilh bi11dsigh1. 1h111 thr "J!flll &lt;1r/ed 1nJ/i,!P.fY. lr'h, don Jie 110/ !mil this t✓1.rr ti/ ex,1rtb• the sn111t 1t'ay os h,
deak 111ilh th, c,m lh, pmo11 IJ'hO lntfr rrgmr ,vhtJI h11ppt'lled, ,md /mm sqy lhnl 1/Jt flllrf/JMlll/11 l{~CIII (l/f/ hr
said /r, hm,e 11rted 1.illi1¡e..Jy?''. G J. H ughes, Jrislotl,, 011 Etb,cs. Rourledgc, l .ondon 2001. p. 124.

~r

5

Ibíd.

r, J:,tim n Iicrímnro Ill, l, 1110 b.

111

11 0

rres tipo de ignorancia

�•,

9

de haber lle ado a cabo su accion - pesar Y
arrepentimiento. n caso paradigmático cría. 1de Edipo,
el cual por ignorancia mata a su padre y, po tenormentc, . e
casa con u roa dr

10

. Podría objerár enos qu (14) □ o e ino un ca O particular de (IJ.
~on rndependencia de 1~ ~acertado o no d
ca crítica, lo qu aquí no
mcere a , pon r d manifie to Ja v rdad de (Ri), (RJ y (R3).

.

11

Tra · haber analizado someramente {1 1) , (IJ e (13), cabe
preguntarse si esto tr s tipos de ignorancia agotan todos lo sentido n
que ésta es rele, ante para la acción moral. En este orden de co as los
ejemplos de ignorancia que , ristóceles no ofrece no son fallo ~e la
perceptividad o ' lucidez ' del agente en lo que e reft~re a la cu.alidad
moral de la acción sino imple "errores fácticos" r fert.do a cualidade.
no moral de ésta 11 • El rror de Edipo es propiamente d orden fáctico,
pues no ·abía que estaba matando a su propio padre y que le~ea era ~
propia madre. La cuestión, pues, que aqtú e no' plantea e 1. no sena
necesario distinguir un tipo má de ignorancia; a saber

Por u paite, , anto Tomá de Aquino di ringue una ttipl
relación de la ignorancia con el acto d la voluntad 11:
1. Si11111//c111eat1l('IJ!e (concomita11ter): . trata &lt;le la igno.rancia d lo que
e ha hecho. in embar~ ,, s1 se hubi ra abido de lo qu
realmente se trataba la acc1on e habría llevado d todas forma,
a cab . El ejemplo que da santo Tomá e muv gráfico.
P ,n emos en un hombr que de ea matar a u enemig~ y que de
hech~ le mata, pe~o pen a_o do que el ob¡etivo de ·u di •paro era
un ciervo: U na 1gt~orancrn le este cipo no causa cgún el
_\qumatc, 1nvolu □ tanedad - ru ~~ c1ue n e la cau a de algo que
repugne a la voluntad- tno n - ,·oluntari da&lt;l" . .t\. uoque e¡
hombre deseaba matar a , u enemigo, no lo LJuería ('JI ado cuando
de hecho _di _p ar' u arma pcn ando que e trataba de un ci rvo.
Por . constgweme el agente es ignorante &lt;le esta circunstancia
part:J.cular de u acción , p r tanto no se le puede hacer
responsable de haber a e inado a "u nemigo.

lg11ora11ciafr11to de la negligencia o de la culpable falta de 'lt1ci~ez"
moral del agente12 • Las acciones lle adas a cabo coa este tipo
de ignorancia merecen censura y on reprobable pue to
que son llevadas a cabo por igno.rancia de algo que el
agente moral debería saber. quí caben no olamenr la:
acciones que ignoran aspectos no morales (como, por
ejemplo el médico que receta una medicina equivocada
causando la muerte del paciente; o el ingeniero qu ignora
la resise ncia de lo materiales empleados para la
con trocción de un puente), sino también aquella. que
de conocen a pectas morales de la mi ma .

la nota anterior.
,J. Hugh s indica en el lcxto citado en la nota , podda pensarse en casos en los que d
agente al obrar por (h) no experimente -después de haber conocido la ,. ·rd:ideras
cú:cunsrancias- pesar y/o w:cpemirnienro algunos.
11 Cf. Hughes. Op.Cil., p. 127.
12 "Aforewer, nJt11[Y cose.&lt; 1vhid1 u'011/d Joll 11i/bi,1 Arú/Qtle's col(gory ef error 1n111/d /,e alff.l ~/ 11cgl(genl'I' or
rorrlesmeu¡ t~ ott ,1/1 rasa o.f 1111i11lmlional arho11, but 1101 olí '!l tbe111 11rr rases wbm- t/,e '{~fllf a111ld hope to
esrapt blame. /1 dorlor prcsrriln11g a UJ1'Q11g potion, an i11ro11,pete11/ ,ir1illery i,,stmdor 1111i11trntio11al!J di.rch//ry,i11g
111issiles: s11cb people tJrf s11rcfy ¡_11if!J, ef prr!fmio110/ mgligwre rmd desm,e mm1rr." ( . hl:nnv • .·1mMle's
Tbtol)' efthr lí7i!I, Duclcwotth. London 1979, pp. 51 -52).

2. :fohsig11ie1~/('JJ1enle (ro11seqNenle,r Aquí se .refiere anta Tomá a w1a
1gn ranCJ.a 'queci&lt;la" voluntatia. ~ ta puede aparecer de do,
~ rmas.
2.1. {wwrancia efecladfl: o qucr~mo · saber, por ejemplo, para
ten r una cxcu a para realizar un acto moraLn ntc malo.
Pode~os usar una ligera modificación ele! jemplo amcri r.
Tm~emo, 9u l hombre que d eaba matar a u enemigo
fue LO formad guc '. te podría · ncontrarsc n algún Jugar del
bosque &lt;lura,ntc la cacería. 'in mbargo d hombre no guiso
escuchar ma. acerca del paradero de ·u enemigo para así
tener .una excu ·a para a ·e, inar a su enemigo , decir
postcno1mcntc que no sabía lo guc en realidad c. raba

'&gt; \' éasc

1n Como

112

1.1

Sm11111,1T/11·0l1J.?,l11c, 1- 11 ae, g. 6, a H. c.

l lJ

�haciendo. u n sre ca 'O, el cazador pu de
re pon abl de la muerte de su enemigo.

er hech

2.2. 1onorancia vohmtaria o ignorancia "mal@ e/ectio11ir' : É ta

la
º
.
ignorancia
de cosa que d b ertamo
ab ·r i~ .
s1,, l a
ignorancia de los principios generale d la l y que l agent
~oral ha d conocer e debida a la o gligencia de , te.

3. Antecedente1JJente {antecedenter): La ignorancia e ' aoteccdent " al
acto de la voluntad cuando 'sta no e, oluntaria y sin embargo
es la cau a de una acción que el ag nte no hubiera realizad i
hubiera abido. Alguien pued ignorar alguna circun tancia de su
acción que n e taba obligado a conocer y como re ulrado d
.
.d i~
ello realizar una acción que de otro modo no hub1 ra qu n o .
n caso particular de igJJorancia e lo qu Dietrich von Hil&lt;lebrand
denominó "ceguera ante el valor moral". n caso paradigmático de · ta
es el de Patricio el padre de an gu tín el cual en i.rtud d u
consideración de los valore intelectuales como ·uperi res a los m ra.l
envió a éste a una escuela intelectualmente extraordinaria, pero que
dejaba mucho qu desear de ·de el punto de vista moral. ' ce tipo de
ignorancia no convierte al acto m ral en una acción involuntaria. La
ceguera moral no es -según Hildebrand- en modo alguno l resultado de
una mera disposición temperamental, ni tampoco e debida a una falta de
done naturales ino que e tá determinada por una det rmioada acritud,
•~ Ad q11ortt1111 Jirtfld11n1, quod ille nror q11i es/ i11 mtio11e, seamd1101 q11od aestÍlnaf /Jonum q11od 11011 1·st bo1111111.
es/ 1tmnd1m1 ig11on111bon1 eltctionis, 11I i11 J tibie. didt11r; ti harc ig11orantia 11011 c,111sal 11wo/1111t"nfl111, qma
1l(Jh111las ht{i11smodi ig1J11ra11tioc q110d11111l!10do ra111a e.rl, d11111 pauionu 11011 rohihet, q11t1 mtio11c111 111 11rsli111a11do
ab,orbl!l1f, quan1n1 rohibitio i11 potts/alt t'ohmtotis est et ideo perw11111 recte whmtall 11np11tal11r. (fo Sml. - d.
39, q. 1, ,1. 1 m/4)
Ad tertiw11 dütndi1111, q11od emr il/e ex q110 011me pccratun, promiil, es/ nror rkctiomJ, Jm111du111 q11en1

dint. f-fatc Pllúfll ig11oro11tio no11 m11sal im,o/i1111ari11111. inn1111 esf t.'&lt;: mromo/a: quia ex ipsa it1di11atio11e r:omrptae //Oh111/alis ú1 pcrrolfffll, q11ae uf prr habi/J1111 ni passio11eo1,
crmsequitur u/ hoc q11asi bon11m aliq11is eligaJ q11od 1'0h111tatipiare/: 1111dt ex fllli ig11oro11liP 11011 ditimm peccat11111
i11fili1J111:pecrnt11111 mim inJili11111 rs/ tpumdo principalis rtJflso pcccoti ut ig,11om11tiu. (111 tnl. 1 d. 43, o./ ad 3).
is "Por último la igum:ancia es anrea:dcntc con r · pecto al acto de la volumad, cuando no es
voluntaria, y sin embargo es ella la causa de querer lo que ín ella n se uerria; como cuando el
hombre ignora :1-lguna cir:cunsrancta del 11cto, que no estaba obligado a saber, y por eso hace algo,
que no haría, si la conoacsc: cal sucede, si uno, despué.~ de practicadas las debidas exploraciones,
no abieodo 9ue alguien para por el camino, dispara una flecha, con la qut da mu,:-ne a un
rranseúoce: esta ignorancia cau&amp;"l im·olumario en absoluto·•. ( ' amo Tomás de Aquino, S11111111,1
throlu¡jat, I-Ilae, q. 6, a8. e )

pbilosdflhus 011111tm n101d ignoronlem rsse
lu11tole

114

de la cual orno responsabl 16. orno él dice " 01n s ciego
·
·
a ciertos
Yalore, porque que en el modo de aproximar aquí a la r alidad domina
un punto de ista diferente d l valor a saber l punto de vi ta d lo que
atisfac nu stro orgullo, concupi cencia" 17.'
.
E n , 'te caso pu d decir que aquella per ona. que, p r
e1emplo e tan tan ocerradas d ntro de su propio mundo O 011 tan
rguUosa qu oo son capace de percibir l valor d otras p r onas on
~oralment re pon~able de esca falta d percepción. unque no on
directamente c n ·aente . on, en e t re ·pecto "ign rant s '. Pueden
'er, pue hecho · re p □ sable por e ta carencia d con cimient . sre
fenómeno inaugura la extrcmadam nre ioter sante cu tión de la
conexión entre vida moral y percepción iotel ctual de lo · valores. in
rer e~trar en un .análi i profundo de e te problema, pennítase tan
l alud.t.r a la exp nencia común d que el hombre 'bueno' el hombre
que actúa bi n, e1 hombre ,i.rtuo o, disfruta de una mayor finura
"lucidez" a la hora d percibir l s valores moral s.

9:1

Despué de haber analizado alguno ca o concretos cr
e tamo. en c ndicione de formular una conclusión.

(CJ

que

o todo tipo d ignorancia pri a a la acc1on de u carácter
voluntario. La afirmación de que la ignorancia con la que e lleva
a cab una acción priva a é ta automáticam nte de su carácter
voluntario h~ de er matizada teniendo en cu nta qu hay
accione realizadas por algún tipo e.le ignorancia y de la cuaJe
p dern ser hecho responsable .

n~ prueba de la v rdad d (Cz) l con tituye la exL rencia de l
que e n f-Wdcbrand hemos den minado ceguera al valor'. na ceguera
que, en cuanto D nna e. p cial el ignorancia proyoca qu la acción
11 Yada a cabo con ella no ea realizada por el agent de un modo
plenamente consciente. Ahora bien, el h cho d qu las raíce última. de
16 Wcirerhm muB bcr aucb eio Ir ngen am lrw11e/111m1 Yorli&lt;..-gcn, da für diese~ eioe sccre i1111trr
B_m:,lsrbt1~ d_cr _Person b dmgt E fehlr die inncre E11tschiedmheil, auf das ngenehmc: überall da,
''~ es_m1t s1ttl1chcn l lnw~rren. vcrbundcn IS I, zu 1-rrzjd,tm. \n ~telle dieser l 'erzjd1tbmitsrl,,1ji, auf
d~r . ~•ch a~ch naturgemn8 eme K,¡"'P../bm1/s, ha/i aulbaut, bcfindec . 1ch l'ielniehr ei11e J!/q/i1ek
l:.:71'(ir/r~,¡~.fl,r t1/lu / 111¡,mehlllt, dtt ':llu : l11gt11th111t ohm uHltm nillko111mM1 brijlt''. . '"· Hildcbund,
;~11ltd1kat !md et/11,rhe rr trtcrkc1111h111. b111t ( '11ter.rtlfl1111¡~ 11bl'r elhischc. tmkt11,prol,/tme /., . 54).
D. , . 1hldebrand, f:.thirs, pp. -16-47.

115

�e ca ceguera radiguen en actitud s como el rgullo y la c ncupi. c~ncia;
de cuyo fomento se es responsable hacen que de esta ausen~ta de
conocimiento debido y de la acción que en virtud de lla e realiza se
pu da hacer re pon ·able al agente. El orgull culpable pu de cegar' al
agence ante un alor como. por ejemplo, la digrúdad d la per ona, que
tiene la obligación de 'ver".
na versión diferente de (Ci) -qu generaliza h consid racione
acerca de la ceguera ante 1 valor- ería:

(C3)

Una cierta ignorancia o faJta de con cimiento
la responsabilidad por accione. moral .

en eso. momentos reparand alg p dría darse d ca o de que yo no
fu ra capaz d pr dccu- esta circunstancia particular 0a muerte del
p rar.io) pero í e tar con ci nt de la oahual za m ral de mi acto. P r
otra pan _si pulso uo inc rruptor en ca a de un amigo y como
cons ·cueoe1.a &lt;le ello cau o una explosión que provoca la de u11cción del
~tlificio todo, pu &lt;lo ·er con idera&lt;l r ·pon able de haber pul ado el
unerruptor pero no de cau ·ar la destrucción del edifici .
. oy consciente de que e ta nota conrien elemento. que
nec 1tan de un desarrollo p sterior. Por e o (EJ es fal a. La razón de u
fal edad es la fal edad de (EJ.

compatibl con

iertamente (C3) ayuda pero ' igue siendo una afirmación muy
general, que conduce a una nueva pregunta:

(Q 3) ¿ uál s el "mínimo' que el agente ha de conocer para er
con iderad respon able de su acción?
Ya he anunciado más arriba una re puesta a (Q 3) :

(A3)

Hay un ' mínim " que el agente ha de sab r para s r con. idera&lt;lo
moralmente responsable d
u acción; a aber, ha de er
consciente de la 11at11raleza moral de su acción.

Com
irginia Held pone de relie e la narural za m ral d la
acción puede ser comprendida o como la r levancia moral el l tipo d
acción d la qu el caso concreto es una in tancia, el alor moral d la
consecuencias que ésta pued traer al ser. onocer la naturaleza moral de
la acción no significa tener un conocimiento compl to. Exigir un
conocimiento completo implicaría, según Held, 'hac r resp &gt;O ·a ble a una
persona de los numerosos a pectos impredecibles d la acción que ésta
realiza" ( ... ) Lo que sí e puede requerir e "el s r consciente del tip de
acción que se e tá realizando pero no que se conozcan todo lo
a p ctos empíricos o morales de la accióo" 18 •
Si, por ejemplo anojo un explosivo por la ventana de la oficina
de mi colega como con cuencia d llo mu r un operario que estaba
18''.

lleld, Jhíd.

11 6

117

�RELACIÓN ENTRE LA MÍSTICA CRIST IANA,
M SULMANA Y JUDÍA

Dr. Joaquín Lomba
at drático Emérito de Fil sofía
uiver idad de Zaragoza

Helmut Hatzfeld 1 ha ñala&lt;lo que la mí cica cri tiana de nuc tro iglo de
ro con titurc, in eluda, el modelo y paradigma d todo tipo de mí ·cica.
Y llo por tr : razone principalment : primera, por haber unido en un
olo bloque tanto la nústica e mo !a a cética i ndo é ta cJ camino
in ludibl para aqu 'lla · segundo por haber ad ptad una filo o fía y
teología (concretament la ari totélico-tomi ta) para explicar lo
fenómeno místico · y tercero p r ten r un ocabulario extremadame□ te
prcci o y apurado con I que pre cotar una t nninología definitiva tanto
d I mund a cétic como d l núsric . Pue. bien, con re p eco a la
segunda de e ta ere característica la refcr nt a la filo fía empleada
para expli ar el misticismo hay que &lt;l cir que el judaísmo y el islam, ·i
bien no aplicaron la filo ofia aristoc 'lica, al meno, al comienzo, hasta lo.
'igl XIT y XIIT, í echar n mano de otras como es la n platónica,
con igual prcci ión y eficacia que I hizo 1a rrú cica cristiana con el
tomi mo y aristotelismo. Por lo demás la primera y terc ra n ras
señalada · p r Hatzfeld son pcrfi eta e integrament aplicable a la. tre.
religi ne p r igual.
' lo eso sin qu antes de que , halla en en la
1

l latzfeld, 11., fat/f/lio.r liter,11ios sobre 1111.rtim ap,11iflla, 1\ladml, 1955.
119

�mí tica cri tiana, e encuentran ya de modo V1·¿ente_ en la mu ulmana y
judía: la imbricación entre a cética y mL tic~ consu~yendo W:ba un
olo camino e piritual una terminología y unbologia en que cxpre an
• los d e am non
· ·d ad a an Juan
Crnz
se encuentran con mucho sig
, . de la. dí
ta Teresa ao Ignacio en la ascética y en la m1 tica ¡u a )
an
'
la
- l
musulmana oriental; pero, obre todo, en e pano a.
d 1
E te hecho plam a num ro a interrogante . una ~e- ~lla la e
porqué de tale coincidencias e idenri.dade y la d la po ibilidad de un
influ·o má. o meno directo. in embargo el tema es ~man:iente
com~licado y oscuro. Por un lado las di cu ione sobre la pnmanedad
d la fuentes de la rrú tica (cristiana, judía o mu ulmana) no l~an ce_ a_do
toda ía. Ciertas lagunas documentale , unidas al componente 1deologi~o
de los inve ·tigadore , hacen que en e te embr_ liado y comple¡o
problema de la. fuente todavía. no e haya llegado ru remotam nte, a un
acuerdo.
qu , a v ces la búsqueda de lo orígene y de
fu ote en
el fondo se convierte en una lucha ideol ' gica en la qu solo e_ busca la
pr potencia d una cultura, de unas ~de_a . religione o ~o o~ ob~e
otras. Por otr lado, sabido es que, hi roncamente, la po 1ble mflu ocia
directa del Islam y judaísmo obre lo autores cri tiaoo _e raba ~u mal
vista }1 tachada de herética por la Inquisición. Mucho libros le1do por
autore cristianos eran ilenciado por e ta razón. 1\part de ello, e muy
po ible que ciertos concepto actitud~ religiosas, p~tos de vista
·
n el amb1em y se tran rruuesen d b ca
a e , neo
y rru' o·co , circulasen
·
.
.
·
d
a oído entre lo círculo religio os 1n necesidad de l ctll!a dir eta e
obras. Por so, d jando de lado e te intrincado _ n? re. ~elto pr blema
me limitar· a eñalar los punto e, encial de c tnc1d ncia entre ~a . trc
místicas. Hay in duda, un fond común una raíz.que ui~e ~ l~ rrusuca '
cultura cri tiana judía y mu ulroana en I medie o ~ paruco y que
p rmite la po ibilidad de c¡ue haya i:1ílujo_· r ales y efcc11 .º , en el ca ·o
de qu lo hubiera. Malamente podra una 1dea, un~ filo
una cultura,
influir en otra, i no hay una base común, un f odo umco qu haga
p iblc el tra vas que haga l 'gico, viable _P?r lo menos no ab urd , el
pa O de un ámbito a otro. Y e o es lo que quis1 ra buscar: la ba e y fond

:ª

~ª-

común.
Por tra parte, n e te en ayo quisiera xpon r lo t 'rm.inos d la
cu 'tión lo má, e quemáticamente posible, en un rema que, a p ar d
haber sido nuestro e pañol, durante och intcn o. iglo. d nuc tra
historia apenas i es conocido. sí pues expondré n primer lugar y
120

bre,·emente la corriente· mí cica y a cenca del islam y del judaí'mo.
Pa aré a continuación a cñalar alguno poc
punto (de en e los
mucho. que se p drfan cxp ner) de coincidencia entre ella y la mística y
ascética cri tiana. Al final, expondré la re. i xplicaci,~a de
ín Palacio ,
la clásica y prim ra sobr l tema, jum con alguna: de la. critica que ·e
l hao hecho para terminar con un br ve e bozo de mi propio punto de
· ta obr I problema.

linea a ·c ' rico-mí cica i lámica · y judías que recorren los
.iet sigl
d dominacíón mu ulmana (d 1 711 a 1492) y durante lo
'Íglos X y 1..""\'l ha ta empalmar con la grao mística cristiana on: el
ufi m alguno poc elem ntos de shl'ísmo y l shadilismo (por la
pan musulmana) y la 'ábala (por la parre judía).
El ·ufismo adopta el nombr eguramente cJd h cho de que sus
adepto· iniciale en Oriente, durante los siglos VII-VIII v tían r paje
á pcr de lana (en árabe s1/ ·) para di ringuirse de los derná ; i bien
La

otro· píen an, con m nor fundament

que e trata de una arabización

de la palabra gri ga cro~ta. D
te término, s1?f, urgirá el con agrad
para d ignar a la mística musulmana_ a la práctica de la misma: tasa11JJ//11/;
palabra que deriva d la raíz .rmvafa qu ignifica "profesar I u.fumo· .
, , cri turariamenrc se ba a el su fi mo n la aleya primera de la
di ci ierc del orcín, dond e de cribe muy brev mente el ,iajc (ishra) d J
Pr fcta a J n1 alén, a partir de cuyo templo y ciudad e opera la ubida al
cielo (1J1i 'rtjy): •\.!abado ca quien lúzo viajar a u icJT , p r la n he
desde la fezquita agrada [la leca] hasta la 1ezguita má r mota
Oeru alén] aquella a la guc hem bendecid u alrccJedor, para hacerle
ver parte d ou tras al ya, lo . ecreto ]. ierto: Él e 1 'Cnt , el
lari id nte". E te pa 'aje su interpretación po teri r di lugar a la
tradición de gne fahoma fu monee iniciad en l
cr tos divmo .
E intcrc. ante con, tarar el hech de que ta tradición i lárnica
d 1 mi'r4J' haya ido profusamente traducida al latín r a la 1 ngua
romance en I mt:dicvo, d mod gue haya p dido llegar hasta Dante, l
cual uponc •\sin Palacios ,·crtió en su Dili11a ,01J1cdit1. De e. te modo
aparece dicha tradici , n musulmana n el capítulo quinto &lt;le la HirtOJia
arab"m del arz bi ·po ele T ledo R &gt;drig Jiménez de Rada en la róuica
Genrral d .\lfr o o el 'abio en la lnJp1111aprm de k, .reta dr Mt1bomo, d an
Pc&lt;lr Pascual · en tra, mucha. más obra. latinas y romane s. Por lo

ura

1 Adopto

Li. tra cnpc1ú11 ~impli tk ida J&lt;: los 1'·rminos 1· nombre.· árabe~ 1 hebreos, ral como ·u •k
hacerse pam comodidad de los le 1&lt;,rc..

121

�demás, e curio o que e ta a cen ión tiene u paral 1? _en el judaí mo,
con la merkabah o scala de Jacob a la que luego e aludtra.
El sentido último del ufi mo e triba en el d eo de_ll_gar al
corazón al interior a lo oculto, al spíritu de la sbarfa o ley coran1ca, a la
baqfqa O erdad r ligio a del islam, para . que, uperad el puro
cultualismo ritualismo formalismo y legali mo ext rnos, entre . el
hombre en contac ro con la divinidad, de fonna directa Y. por m, dio
nústico . Para ello el sufí traza una metodología ~ c~o lan1a, a
traYé del cual llega a ta meta. ondici' ~ ira~~ cLOdible para d1ch
··
· místico
la vía a c 'ti.ca, la punficaaon
de ,la. conducta
el
1tu1erano
.
, .
alejamiento de lo material mundano. E _te ca.a:uno ~s_cet1co-nust1co va
ligad ademá en oca iooe , a una espcae d me~afí_ tea, noi:n~ nt~
n oplatónica, h rmética llamada i,f!m. _El c?□~c~rruento rru uco , uÍl
uele llamar e 111a 'rifa, y al que sabe, al sabio ufí arif
.
,
Digo que uele ir ligado 'en oca.ione ', ª. se upo de _fil sofía'.
porque poderno. di tinguir entre un ufi mo practico popular U:clu o )
un sufismo culto, intelectualizado, coro puede er el de Ibn _al- ,\rif d
Almería (1088-1141) o Ibn ' ,-\rabi de fo.reí~ (1165-1_240). Es unport~;re
ubrayarlo, porqu el ufi mo uele u.rgt~ no -o~o- com~ r ~cc1 n
uperación e incluso protesta contra el lcgali~mo religio o mo mclu .º
contra el islam oficial de la teología (kalám) y del derecho (fiqh).
stn
embargo, a pe ar de sea enemiga antincelectual de _rig~o, adopta
también la fonna culta teórica y filo ófica que acabo de LOdicar. · un
fenómeno mu común ( 1 de la intelectualización de mo\~miento ·
aotintelectuales) en otra áreas de la cultura . oci dad y p n amiento.
·ta actitud, e obvi , le trajo al ufismo mucha incompr o ion
incluso per ecucione , pese a que fu gcncralm ore ac ptad por cl i ·lam
oficial sun.ní. Por otra parte, e ta actitud interiorista d búsqueda de la
crdad oculta hará que el ufi. m
otre en contacto ba tant
problemático p r lo demás, con l shi'frn10 del ~ue habl~_' o e~da. .
no d l _ primero sufíes de qu · t1cne o ucta
Abu az1d
Bascimi, per a muerto en el 874· tra 'l, ilu ·cr p onalidade como
al-Yunayd Hakim Tirmidi y el má importante d todo al-Hallay todo.
llos del siglo IY. La li ta podría er im rmioable, pero ól aludiré a
Ahmad a-Gazzili, hermano del conocido filósofo al- azzali ( 1 !gacel
de lo c.ri ti.anos) muerto en 1126, conocido p r haber e n a ·ad la
linea de los llamados "fieles d I amor" para lo cu.ale l últim secreto
de Dio y la única vía de acce o a ~ 1 e I amor. É t , al- ah.rayurl ' el
A

ilustr Du-J-1 un al 1i ri, del ig1o IX, influirán poder am nt en l
sufi m anclalusL . . n cualquier ca o, la figura cumbre d l ufi mo
oriental e el per a uhrawardi del sigl .., TTI autor de obra como E/
destierro occidental uhro de la sabid11ría !t1111i11os11 y otra mucha · má en la
cualc pr pugna ur.a metafí ica de la luz, fundameot de u mí cica
iluminista, up radora d la tini bla. de la imple y e cu ta racionalidad
cien úfico-lógica.
En al- r\ndalu · el primer mí tic o su fi e el insigne • crucial Ibn
la arra nacido en órdoba en 1 883 d padre muladíes ' y mu no en
1931. u pen amient fue r c n truido por , \ ín Palacios a travé. d 1
te.timooj de Jbn 'Arabi, lbn Hazm (994- 1 65) e Ibn, a'id (sigl
,
pu s de u obras qu e daban eot nce, por definitivamente perdida ,
ól
conocían I título Kitáb al-/Jrm?f (El libro de las letrclS) y el Kitáb a/1t1hsirt1 ( I libro de la explicación perspicaz) . • in embargo, en 19 2, t rn la
d cubrí , , c n lo cual p demo hoy disp ner d l p n amiento íntegro de
tan e encial figura del pensami nt y espiritualidad
pañola. Pu . ,
ci reamen te, tal como , \ ín Palacio lo a entó Ibn fa arra e el padr de
toda la mí cica po t rior no ól islámica ino también ju día y cri. tiana.
En efecto, in pirado en la filosofía n oplarónica y n la del PseudoEmpédocle (c njunto de e crit apócrifo d l filó. ofo de Agrigem ,
mpéd eles) pre enla un mundo en el que la diferencia fundamental
entre Dios y lo cread e que é te
tá compue to de una Materia
niversal mientra qu el 'r ado.r
pu.ro espíritu car nt de t da
materialidad: e_ La forma fil ' fica d di tinguir radicalmente a Di d l
mund y d a mar t ' ricament la tran -ceod ncia del reador.
ta
fat ria
ni crsal pa ará también del P eudo-Emp 'doclcs y d l
p n ami neo i lámic a la filo ofia y mí rica judía como vcremo lu o
al hablar de la ábala y e p cialment d Tbn abir l (h. 1070- 11 1) y de
u libro .L, ji1ente de la Pida, libr gu , a ' u vez, fu traducido al latín,
jerciend a í un influj exrraordinari en el mundo latino eur p o y
cri ti.ano medieval hasta an .AJb reo 1agno , anr T má d quino.
La cuela ma arrí tu o una total vigencia ha ta el final de la
hi toiia de al- \ndalus, funcionando una v e ·s bajo la p.r t cción de lo
pod r · público , y otra , en la cland ti.nidad n la. e cuela mí rica de
lmeria y Córdoba, aparte de algun
fi c má -n lo Algarb , d
P rtugal. En cualquier ca o de entr lo muchísimo místico ufie qu
podrían citar, me.recen ser nombrad
e p cialm ate d : el
' Por mulad1 . e cnncnd el cr1 nano convcrndo al •~lam.

122

123

�almerien e Ton al-· 'fe Ibn 'Arab' citados más arriba. Podemos decir,
sin lugar a dudas, que los do grand maestro, de la mística i_ lámica son
1 citad p rsa uhrawardi y el e pañ l Ibn 'Arabi. Y
prcct amem~ en
este último en quien Asín Palacios, concretamente en su bra E/ tsla111
cristianizado"', centra má su atención, a la hora de tablecer sus paralelos
con la mística cri tiana del Siglo de Oro y, en especial, de an Juan de la
ruz y anta Ter a. Recuérde que el título completo de la citada obra_
es El islan1 rristianiz{lflo. Estudio del "st1flst110" a través de las obras de Abenarabi

de MHrcia.
Ftum de esta magnífica e cuela mística e pañola, o al meno ·u
continuación e la cscu la sbádill cuyo orígenes se remontan al maestro
de lbn 'J\rab.i, Abu Madyan, perteneciente a la escuela ma,arrí de
Alm da. Pero qui n realmente dio nombr a la e cuela fu el magrebí
Abu-1-Ha an al- hadili, nacido en 1196 y muerto en 1258; y su'
representantes má sjgnificados on Abu-1-'.Abba de Murcia muerto en
12 7 en Alejandría, dond toda fa ho se , eoera su tumba n una de_ la
mezquita más bella de la ciudad, e lbo · \.bbád de Ronda, del 1glo
XI . La escuela shádilí prolonga la mí rica de lbn [a arra y de Ibn
'A.rabi, auny_ue con meno talante metafísico y má sen?do práctico J
bú queda fecti a d Dio y de unión inmediata con BI en ~ cual e
confía y entr ga el místico de tal manera gue llega a renunciar a _los
mismos carisma propios del estado de éxta is y d unión con Dio .
También sío Palacios ha estudiado a fondo e ta corriente haciéndola
precursora, junto con Ibn 'Arabi y el masarri mo d~ la gran mís~ca
cristiana de an Juan de la Cruz
anta T resa, adema de convernrse
luego, dentro del ámbito cristiano en el mi tici mo de lo· alumbrad s y
de íiguel de Molinos entre otro . Hay que mencionar a e ce propósito
la obra inacabada de
ín Palacio , Shádilies y alumbrados, que ha \'"Í.sto la
luz en la Editorial Hiparión (que ya ha publicado va.ria obras de
ín
Palacio), hace poco l año pa ado, acompañada por un estudi
iorroductori de la profesora Luce ópcz-Baralt; d la Uni ersidad de
Puet1:o Rico 5 .
La otra. v ta mística del islam es el shf'ismo. Hablar aquí d e te
complejo movimiento que ti.ene repercusiones hasta hoy día com es
bien sabido rebasaría con mucho lo limites de t en ayo. Por ell , y
porgue su incidencia en spaña no s tan importante, me limitaré a dar

ólo alguna noca e encial del mismo.
Shla significa '11 árab "parlido"; es decir: el partido lJUe surgió
ante el problema de la ucc ión del Profeta. Tra. la muerr del tercer
califa, 'Uthman, se planteó l tema de quién debía sucederle: unos
pensaron gue debía er elegido por Yotación, dentro de la inmen a
familia de lo Quraysb, la del l rofcta. É to eran lo que habrían de
llamar e s111111íes. Otro , en cambio, los shtfes, qu rían qu el sucesor
llegara al poder por riguro ·a herencia de sangre, con lo cual su único
candidato era el de cendience ,·arón más próximo a Mahoma; a _ab r:
'Ali, . u primo y yerno a la Yez. Triunfaron lo smmíes al ·ubir al poder lm
Orne as (a lo cuale suc derían despu 's, n el 750, lo, 'Abba íe ) para
1 cual a e inaron a 'Ali: de este modo pa ó e. t candida o a un mundo
de ocultamiento espidrual· con 1 cual los shtie.r quedaron a la espera de
la ven.ida d I Imrun oculto al-111ahdi al final de lo tiemp . Por otro lado
lo shtíes, al correr &lt;lel tiempo s dividieron en múltiples snbsec as, entre
las cual . destacan eres: lo, islllá 'i/ies o scpti111a11os, lo d11odecli11a11os r lo. de

Ala111/it.
E ·ta opción a primera \··ta meramente política, lleYa consigo
toda una concepción filosófica dd mundo d la histo11a del hombre y
de Dios, extrnordinariam nte compleja, rica e intere ante. Ho
conocemo, muv, bien e, te roovi.rniemo minoritario del i:lam, centrado
obre todo en l nín, gracia a lo e tuclio de Henry orbin6. 1\ modo de
, íntesis podemos decir que el p n ami neo shtí , e centra en dos
cuestiones que, como veremo , lo aproximan (no identifican) al sufismo.
Una e J.:: del binomio zcihir y báti11 (lo aparente y lo oculto) y otra la del
e acepto de JJ'aldya, o ami tad cercanía (s entiende: con Di s). egún la
primera (compartida r r el ufi mo), todo (la realidad, la hi. tocia L1
revelación) tiene un a pecro visible apar ntc, tra. el cual e e conce un
sentido oculto sot neo mistetioso.
e sentido ocul~o se le llama
haqfqa (i:·e rdad), término que ,reíamos empleaba el sufi. mo }r que se
uperp n , com en ést , a la sharf'a ley puramente xtcrna a la cual
completa y upera. Ese sentiuo oculto e con cid por los in1Jmes (que
on los equivalente q_ los califas unoitas) los cual , di frutan de la
amistad con Dios (111alf!ya), estando místicamente misteriosamente
unido a Úl. Estos unames conocen lo. divinos seer tos que van
comunicando a lo h mbres. l 1111r1111dto
la in itución gracias a la cual

4 ~ín Palacios 1\I., El 1slllll1 cristianizado. Madrid, 1981.
1 Asia Palacios, l\l.. S{Jadai/íeiy 11/m11/mrdar, Eswdio i11Jroductorio dt u1rr L.ópcZ;B11m/1. ;-.raJnd, 19\IU.

r, \'éasc, 1or CJC'mplo: C:orhin, H., hm dr I)rm. _lorr dr /'/10111111e. I li°r'lllmwllr¡11r tf w11i1111e. Pari , 1983
Ytambién 111.rloirr de li, pl,t!n;nphit 1.r/f/1JINfll(, Pan~, 1974, ,1dcmá~ de otras obra, &lt;lcl mismo autor.

124

125

�se a conociendo má, y má de 1 que había de oculto en la revelación de
Mahoma. Este complejo de idea . mucho má intrincado ' matizado de
1 que aquí he podido i quiera insinuar lle a e nsigo o conduce corn
puede ver e a una nú rica, imilar a la ufi, aunque d una mant:ra
di tinta. La filo ofía y mí cica shtí lleva implícita una onccpci, n
cosmológica, p lítica, ~ciaJ e histórica que el ufismo no tiene aparte de
la diferencias de interpretación del mundo de lo oculto y d lo e ·otéric
que ha en amba ª c rriencc . in embargo s da el mi rno e píritu de
bú queda d lo oculto y de uoi, n mí rica con el b oluto c o Di .
El shí'ismo apenas i entr , en E paña, pue: 'sra, lo mismo que
luego cuando fue cristiana, profe ará el islam má ortodoxo dt: LOdo el
panorama religioso musulmán. Al-Andalu
rá ·unnita cien por cien y
se ad cribirá al malikis1J10, la e cuela má, ore doxa ) rigorista del derecho
i lámico d pués d la ha11balí. Es inrere ante oír a ín Palacio a sre
resp cto: ''Realmente puede decirse que la E ·pana musu~nana fue,
durante u larga hi toria la tierra más ortodoxa de to&lt;la la i lámica.,
por lo mismo que era la más lejana del centro de la fi . uoque ·u cultura
literaria y teológica era un fiel rra unto de la ori ntal sin embargo, la
herejía innúmera del Oriente no encontraban aquí má que un eco ca i
impere ptible. El clero ortodox
mfili.ki comprendí, quizá
instintivamente qu la vida política del i 1am e pañol e tribaba en u
unidad dogmática e in. pirándo e, para con ervarla incólume, en un
criterio tradicionalista y antifilosófico consiguió apagar rodos lo c natos
de innovaci, n con la intolerancia más violenta. El Estado, br codo en
los primero tiempos, apoyó con u autoridad moral y coo medidas
represiva esta política del clero ortodoxo ' . pe ar de t do lo dicho (y
lo reconoced propio ín Palacio'), p netran en la Pcnín ula l ment
ueltos de shí'is1110, en forma d filo ofías llamada por A ín bdli,11íes o
e otéricas, in pirada eo la shf'a. Per sobre todo otra la EncidupedirJ de
los Her1J1anos df lo Pureza inmen a obra shl'ila de ci ncia, m tafísica,
a 'Cética y mí cica, qu tendrá un influjo in o p chado n el p n amiento
no sólo mu ulmán, sino judío8•
l impact se dejará notar, obre t do
n los autore mí tico, y a. cétic , como pu den i:er dentro del judaí m
Ibn Paquda (siglo XI) e Ibn abirol. Hay gue ubrayar la gran carga que
Asín Palacios ~L, , fb11 Mas,117'a_y s11 e.rM!a, en Obrar uro idas, Madrid, 1946, 1. I, p. 24.
Puede vcr..e: \!arquee, Y., La philosopbie des fbomi al-Jty'a,
gclia -Ullc, 19 1: Bausam, .,
L 'Enddoped1t1 dn l •"rate/li della p11rita , apolcs, 19 8; (n,wey,110 m,gli Ikhmí11 aJ 'f!lo , Roma, 11)81 . )
para su impacto m la fil sofia hispano-mu ulmana: Lomba, J.. [.:,/ /:.hro. p11m/r ,lt l:.11rvp,1.
Pe11s11JJ11i:nto n111mln1á11 y f"dío. Zaragoza, 2002.

8

126

contien
ta nciclop día d interpretación alegórica y imbólica de lo·
númer , la letras lo. astro la namraleza encera; 1 cu~ p r un lado la
acercará al efer Yesird y al Zohar d la ábala judía por otro, 6 mentará,
junto con la misma Cábala, tod el mundo de la asrrol gía, tan igoro o
en 1 ledievo y 1.::n l Renacinliento.
í pu , r sumiendo: la gran scuela mí rica e paiiola comienza
en el siglo IX con Ibn Ma arra para eguir iointerrumpidam nte
d ·arrollánd se hasta u clímax: Ibn 'A.rabi. E ta e cuela mí rica
h r &lt;lera del má ranci , ufi mo orí ntal, e e r forzada por lo r tazo
d fil
fía
océricas bátiníes shf'ilas. Po ·teriormente esta e cuela
mística andalus~ conviene en el sbddilis1110 que
xci nd hasta el ./IV
y ),._'V. Y cod e, t conjunto s11.fí-shddili, se e estr chamcnte empar ntado
con la mística cri riana p tetior al siglo .,
ha ca 160
aproximadamente . obre t do con la grande figura de an Juan d la
Cruz r anta Tcre a.
El judaísmo pañol de efarad también ofrcc u dim n ión
mL rica no men imp rtante que la musulmana y rrecham nte
mparentada con ésta la cri tiana. Ya hemo vi to a propósito del
, ufi mo y del sbf'isn10, qu lo encuentro con el judaí mo eran
inevitabl .
oncretamenre el nombre de la mí rica judía es l de Cábala
término que enhebre ignifica 'recepción' y por tanto, 'tradición". La
Encic!opediajt1daica define a. í la ábala: ' istcma místico d intcrpr tación
de la agrada E criruras tran mitido de d la época talmúdica como
a-adición otérica } &lt;le arrollado d sde el siglo XIII en combinación de
elemento fil ófic
e gre \ ajda, ilu tre inve cigad r del
p n ami mo judí e i lá.mico, la de cribe de e te modo: " o que
entiende acrualm nte por ábala e un producto que upone ademá del
antiguo esoc ri mo judío y el cu rpo íntegro d lo· e cricos talmúdico y
midrá. bico la ca.i totalidad d la, e p culacione t ológico-fil ·ófica
del período jud o-árab " 9 .
La mística y oteri mo cabalístico itúan u origen más antiguo
en el florecimiento cultural y religi o p teri r al xilio babilónico
( iglolll II a. .) tomando c mo núcleo e peculati: el relato d la
T

n breve resumen dd pcnsamimto Judío, de la Cábafa y de los influio~ postcriocc en el
pensamicnco puede hallarse en \'ajda, G., l11trod11tio11 ,i h1 J1t111irJIIII d11 M(!)'rll , J.~e, Pan , l 9r' y en
irar, C., ,¡ llirtui)' uf fmsb Phtlosopl!J i11 /he \fuldh: ,~~es. Cambridge, 19 5. También puede
consultarse pam ,·cr el pensamiento 1udío en d \.ortc de :dar-.id I el influjo de la fil ofta
iJárruca en el 1udaí mo mi libro: IA_{ilos?f,a1udía 1/,,m~l!/J&lt;J', Zarag,&gt;za, ·1988.

9

e,,

127

�cr acion en L Génesis, n las vts1ones de Ezequiel y de su escala,
111erkabab (recuérdese el paralelo ante hecho con el IJli'ray del Profi ra
f\1ahoma eo el ufisroo) y en cierto pasajes del libro de E dras. La
hi to.ria es larga compleja. Pero, a manera de esquema umament
re umido, diremos lo iguiente:
_.
.
Cuando la Cábala empieza a tomar cuerpo definitt. o ~n ~n~~t
es con la aparición del libro fundamental de la nú ma:_el Sejer 1 csm, o
übro de fa Creación . Es el libro filo ófico-místico má antt.guo en hebreo Y
fu compue to tal ez hacia el iglo VIII por un autor ru~ó~o aunqu
e atribuye a veces a Rabbí Akkiba. a ' adia Gaón lo tradu¡o al arabe en el
iglo 1 .
, n est libro aparece codo el conjun e de los sefirót o
emanacione divina con la cuale se constituy el mund a la. cuales
va asociada toda una compleja trama de símbolo. de I tras y número y
por los cuale se &lt;l cubre lo culto lo bdtin, qu lat tra lo aparente,
zahir, de la r alidad, para al final, unirse místic~~~te a la_ V rdad
uprema al Creador.
partir del efcr Yesira el fil ncismo onencal e
traspasa a Occidente, concretamcnt a •spaña, obre todo
a Francia,
Italia y Alemania.
La aparición y ap teosis de la ábala corresponde a España, a
farad, en primer lugar. r\nte todo, porque hay toda una pl' 'acle de
autores ascéticos y místicos que preparan est apogeo, entre los cuales
hay que señalar, d acuerdo con 1a opinión de ajda, a lo tudelanos
braham ben Ezra (1089-1164) y a Yehuda ha-I , - (h. 1070-1141) al
barcelonés braham bar Hiyya (b. I065 1136), p ro, obr tod , a mi
encender, a otros dos: al zaragozano lbo Paquda y al malagueño educado
y avecindado en Zarag za Ibn Gabirol. La importancia de e tos do
últimos re ide en que cJ primero, lbn Paquda, n su libro LJJS deberes de los
coraZPnes10, expone una maravillosa magnífica adaptación de la a cética
mu ·wmana oriental y andalu. í al judaísmo terminand su proce ·o
purgativo n el último capítulo d l amor di in , que i no
e encial y
formalmente mí ·rico, al menos abre de par en par las pue ta a la mísri a.
Ibn Paquda, por lo dicho, e una pieza, , mi eotend r fundamental pues
refleja a la perfección tanto la ascética mu ulmana c mo la judía que,
por otra parte coincide de manera orprcndent con lo má . eri de La

ascética cri tiana del Siglo de Or e. pañol 11 . En cuanto al ·cgundo, Ibn
abirol, tal como se dijo ame , transmite c n u Fans vitue La jilmte de la
nda traducida del árabe al hebreo por em Tob Falaquera y también del
árabe al latín por Juan Hispano y D mingo undisalvo mda la tradición
neoplatónica anterior, griega r mu, ulinana. Pero, especialmente las
enseñanza, d l P eudo-Empéd ele, concrecam nt con su eoría de la
fateria ni,Ter aJ) y, por tanto, de lbn Masarra. Como consecuencia, Ibn
Gabirol culmina u i tema filos0fico con una apocco'i. mística de coree
sufí pero adaptada al judaísmo, que habrá d ejercer un fuerte influj
emre cristiano r judío .
Por fin, en J iglo ,_' lI aparece en Ca tilla la obra cumbre de la
nu aca y ábala judía: el Zobar , cuya autoría sucl atribuir e, no e n
plena ~egurida&lt;l, a Moisés de León.
en la 'orona de __r\ragóo urgirá un
grupo Je cabali ta. urna.mente importam en
rona, aparte del gran
ma uo de la ábala, el zaragozano Abulafiah (1240-h. 1291). T do
e. to autores y obra., junto con el Sefer ~ ·esirá, con tituitán el eje y pun o
de refer ncia bligado para coda la ábala p rerior, pañ la y europea.
o quiero dejar pa ar b oca ·ión d ubrayar un hecho, a mi modo de
,,er, importante: 1 Zohar aparece n .astilla, precisamente en a a riJla,
cuna d la gran mística CLi tiana d Juan d la ruz el T r a de Je~ús,
de Lui d J,eón y de tanto má , y a la qu el pr pi
narnun atribuye
e talante tan lúspano tan mí ·rico, tan sublime propio y esencial de
nuestra hi toria. Podrá , cr casualidad (no lo parece) p ro los hechos son
exactamente éso·.
É ta e a grande, ra.gos fa hi. toria de la cábala cfardi El
impact d la mi ma en l mundo cristiano :-erá muy profund . Por
ejemplo, en Rimón Llull, el cual, a su vez también mues ·a pr funda·
huellas ~ufícs y musulmana (par ce que solam ntc abía árab y catalán).
Y, a través &lt;l I lull, obr tod , pero tambi · n &lt;l tros conducto , la
Cábala llegará a afectar muy eriamcnte a Pico &lt;le la tirándola, a Juan

Rcuchlin, a Enrique Corn li

\gripa a Paracclso }' a tr • mucho. ·má ,

aparte Je lo propio judío e pañole que la defenrueron y profe aron.
Tra, e. re breY y rápido recorrido, podemos concluir gue nue tro
ucl hi. pánico, lcsd ' el año 800 hasta 1600 fue la cuna d lo más
grand ~ mmwient místicos mundial : 1 sufi mo con Tbn [a arra y

m Jbu Paquda, Los debms de los rorozym.r, lnt.ruducc1óo, traducci n y norns de Joa4uí11 Lomba.
i\ fadnd, 199 .

11 \ 'cr, por qempln, ,ru craha¡n: "l·.spmruahdaJ y humam~mCl. Dos tc~oro- dt" la c:;pt □ tuahdad Jd
pasad : In Pa9uda e Jgna1.;10 dc Loyola", rn l-lu1111111iw11, ¡-,am el s(~!t, X.,\ 1 Ecl. \Lufa Luisa Anugu.
niver..1Jad Je Dcusco. Bilbao. 2003, pp. •P l-4T'

128

129

�el ingent lbn ·.,\rab~ el shádi!is11Jo, la á~~ y el Zoh~r. los aur re cira_d ,
y toda las escuelas a cérica
m1 nea· espan las de canneli~a •
·
do·"';nicos
¡· csuita
con
repr sentante como
anta
Tere. a,
franoscano , uuu.. ,
,
.
,
an Juan de la rnz, 'an Ignacio d Loyola, Fray Lws de Leon, . -\- lo~~o
de Orozco autor del l ' ergel de oración
del Monte de :º'~teniplaaon
Francisco de
una ·an Pedro de Al ·ánrara, Juan d
vil~ Pedr
[alón de Chaidc Diego de E tella, Juan de lo· Angel ad ma, de l s
llamados 'heterodoxos' por ainz Rodríguez, cale com Juan . d
Valdé , uguel de Molino Miguel ervet y lo alumbrad
del 1gl
}..""\TJ heredero directos de lo hadilie mu ulmanes .
.1.
'
Expon r lo
paralelo , coincid ocias
identidad
de
terminología, contenidos únbolos y actitudes entre t dos e r autores
y escuelas, rebasaría lo límite de un ensa o como este y a~ de un curs
en tero. P r lo demá ahí e tá la bra de figuel ín l'alac10s y d tanto
otros que sigui ndo us huella. han miqu ciclo te sugestivo, f. :~do
y apa ionante campo de ínve cigación. fe limit~é a dar una breVI 1IDa.
pincelada d algún pequeii aspecto d la cue non. _
.
ate todo, resulta curioso observar por e1empl , el llllSm
espíritu de concienciación de lo r ligioso en el judío zar~ozano lbo
Paquda, en su libro Los debem de los comzpncs, y en an Ignacio de L ToL1
en su Ejercicios espirituales. Ambo ponen la má férrea ló~ca deducll ~ Y
racional al servicio &lt;le la iot rio:rización de la fe de la a cét1ca y d la vida
celigio a en general. Y a.~ partiendo del ' Principio ' Fundamento ' d la
existencia d un Dio
reador, concluyen en el deb r que el h mbr
tiene contraido de entregar e por entero a · ~ c n un a t &lt;l fe ioceri r
iocera y pura y con la práctica de una vida d a. c' is que compren~
virrude tao fundam ntalcs como on el abandono incondicional en El
la pureza de intención, la humildad el arrep ntimi nto, la penitencia y el
abandono de lo placeres y bienc, mundano, para culminar, al final, n
el puro am r a Di como réplica al amor que ' l tiene al hombre. La
sh roa' Yi ra ·el judía re uena continuam nr en la página d 1bn
Paquda, con la misma fu rza gue en la obra d Ignacio J L yola:
''E.cucha lsra I el ñor, nu tro Dios e. olarnent un . ,\mará. al
eñor, tu Dio con t0d el corazón, con toda el alma, con t da · las
fuerza " (D ureronomio 6, 4-6). , re e ' quema raci nal, e ce istema
a cérico, esta culminación apa ionadameot
runoco. a
r pite
literalmente en an Juan d la Cruz en anta Tcrc a y en cualqui r a. ceta
mí. rico cri tiano. Por u parte, lbn Paqúda e , además, bere&lt;lero
0

130

indudabl de la má antigua tradición del ·ufi mo i lámico oriental: u
bra pone de r li ve, a través de roda u página la extraordinaria
información y la abundante lectura ufí de u autor. Por otro lado el
libro de Los deberes de los coraZfJnes ti.en a mi entend r varios a pecto
digno · de subra ,ar.
n de ellos e el del 'Examen de e nciencia" expue to p r Ibn
Paqüda en el capíruJo octavo de u libro y qu e halla profu amente n
t da la obra d an Ignacio de Loyola y en an Juan de la ruz. Ahora
bien . te xamcn de conciencia no lo dirige Jbn Paquda, ol )
fundamentalmente a la c rrecci · n d lo d fecr
y pecado y a la
eliminación de lo negativo d la vida moral; in , de un m do muy
dir cto y e p cial a la purificaci ' n de la incenci · n en nue tra accione.
vida. lbn Paquda define a í a la pureza d intención en el capítulo quinto
de LJJs deberes "La pureza en el obrar ante Di ' con i te n tener en la
accione la intención tanto en lo xterior como en lo interi r de
ometerse a Dio por Él mi mo, d eand únicamenr complacerlo in
qu r agradar a lo h robre' 12• De un modo paralelo a como I hace
an Juan de la rnz, en La noche osmra del alm11 13 dond dice: 'D b
pu
gozar el cri tiano, no en si hace buena obra y igue buena
co tumbre sin n i las hac por amor d Dios ólo, in otro re pecto
algun ' . Y ao Ignacio, en la Co11stit11cio11es14 por tomar un jemplo al
azar, afirma bagualm ore: 'Todo e esfu rcen de tener la imención
recta no solam nte acerca del tado dt! u Yida p ro aun d coda. cosa
particulare
iempre pr t ndi ndo en ella puramente l
rvi.r ,
complacer a la divina Bondad por í mi ma y por el amor , beneficios
tan imular
n gu no pr vino má. que por temor de p nas ni
pcranza d premio ". E el tema d 1 !Jlas o purificación interior ame
Dio , tan u ado por toda la a cécica y nú rica mu ulmana) judía.
Enfocado así el examen d onciencia, hacia la btención de ta
pureza de inrenci · n Ibn Paqüda con agra 1 largo artícul t rcero del
capíntlo ctav d Los deberes de lo corazones 15 a analizar la nada meno
qu treinta man ra que propone d
xaminar la conciencia.
no ·
cncon amo c n que n ella ca i 1 men s imp rtante es el recuento
de las falta o mecida·: . io excluir e te asp cto donde má
d tiene e

Paquda, 1.Jls deberes dr PJI rornz.oflts, "P· cit.. r- l .
":an Ju,m de la . ruz l...t11mrhr n.rmrr, ti,/ 11ln1t1. 3, 27, 4.
14 San Ign~c10 Je Lo,· ,la, C..111111tt11rtonn . n.288.
15 lbn Paqtida, Los d;bms &amp; lo.r ro,u,,.011rs, o¡,. át.• p. 249 v ss.
12 Iba

131

�en la con 1der ción d lo done · r · :ibidc de Dio , n _lo mud10 que el
hombre dcb al 'r ad r, en lo qu debe hacer p r I•J, en ·l amor Y
. ctYt io que 1• debe. r,n re. unúd.
uenta. , e rra , má bi~n d · lo
dtsámo modo dt: mcditacion y Je oración intl'ma r.10 profu:am nte
L'Xpuc t . p r nue. tr &gt; randc-, místico: y a cctas, n p, rucular por • an
Jgna io c.h: 1 y la. \ e ·re propú. ico Ibn Pa9ucfa pr p n un t tcm.1 d
oracion egún el cual ha que proc 'Uer I nramcote palad , nd ) la
palal ra la· plegarias y el mismo nombre del cñor a la manera como l
.ufi 1110 dict: que ha.' guc orar r cordando el nombre de Dt :, el dlJ1kr
,4/kíb, om Igna i &lt;le L y Ja habla &lt;le la •orac1 'n p r m1h 'liro:".
Pu , ca. a í la co ·a. , la c ndu 1ón que ·aca 1bn Paqüda de la
1 rácuca del xamcn d conci ·ocia • la . igiúent : qu ' "se &lt;lem·arán para
d espíritu e n e u ·n ia sublim · levadas, que no. ayuJarán a lo rar
coda la.- ,i.rrudc y a ce n:eguir toda la. cualidad •. ·e lenr ·. E. te
ublime rad c rn ·i tirá en la purificaci 'n de lo más preci
d tu
alma, quedando é ra limpia d la. rimebla d la tgnor, neta y n el
de ceo ·o de la luz d la cencza que expulsará el• ru e razón la · ombra.
d la duda" te,. Y an Juan d la ruz. n Dirbo.r di lr1z_y dt amor: "el alma
qu a m nudo ·xamioarc sus p n ami nto , palabra: y bra. [...1
brand por amor d Dio toda L c a , e n Irá muy el. r u cab U) y
mirarl ha el ~ p · ·u cu ll y quedará pre: n · l llagad en un &lt;lL'
m j que
la pur za d mr nción con que bra r da: la e . [...¡
toda la· obra· han Je comenzar de &lt;le lo má. aleo J 1}tm r de Dio . . i
qwi.:re que sean puras r clara ·". mor y mí cica, unid . al c:amen d
concien ia en an Juan d la 'ruz. que en lbn Pac¡úda cunbién 1 ·tán,
porgue d ·di a el capítul d ;cima de ÚJs tlehem de los romzones, al am r
cli\''Íno, v pe rqu n I mi m lugar rnado sobre el , amen de onc1cncia
e mpara a é -~ a la conci ncia, tra el examen • un , pcj yuc ha
quedado limpi , en I cual e r tleja 1 ~abi&lt;lurí.a y am r &lt;l Dio . Y 61 n
e abi&lt;lo qu el c. p j e un •ínill muy re urri&lt;lo n la mí ·ti a en ·ti, na,
e n r tam ncc de an Junn r de ' anta T r , .
La pureza d 10cención ex.tgida e tal 4m: Ucva , Ibn Payü&lt;la a
p .·rular con ·tan cm ·nte un cip Je •1y1c1 a Dio ·, t calm nce
dcsinter • ·ado. ' t • d . interé p &gt;r m&lt;l I que no a d mi ·mo i .
mmpr . ·nt tant ·n l . ufi m mu ulmán C&lt; m &gt; en 1, a: · ne, ju&lt;lía.
,\sí, Ibn Paqúda cita , • t propó. itc mulurud &lt;le , ccc: , qu 1 t .- t J 1

l~odah Ztu'tlh 1 c.¡u · dice: ' o cas, pue. , e me lo ·1en·o · qu, irwn al
tn_c r para r c1btr un . aJarin, . ino como lo: , cla,·o. lJlll rrabajan :1n
rec1b1r ~ j &gt;mar:. Ls1~ princip1&lt;1 tiene. ·u , er i •n prot ,ápi a } l.¡ ida.na
en d sha&lt;l1h lbn \bl aJ , en anta Terc:a en aquel ' ( ui ·n a Die s ril.'.nc
nada k falta, todo le obra", dtch&lt; on 1d1:nn a p,tlabra •n ambo:-.
P, rn lkgar .t t·st.1 ¡ ur ·za y d · 111tc:rc.• imcriorc ,une Oto . d
camin &gt; es laro en la mi. a a cri. nana, musulmana y ¡u&lt;lfa: la ,1s c-,1s 0
pn\'a 1 • n d ·l mundo, ck I matenal yuc en ·l 1 · la~ ad pta el rénnmo
con. agrnd &gt; &lt;l "'uhd , t1ue cc11mcnt· 1&lt;lcnri o. pa. o · procuum1 me \
nrntd1.: · en la, 1rt, formas &lt;le mL □ca. Rece rdemo.·, parn abre, iar, !~
smtc ·1s &lt;.]Ul' ha l • \ . 111 Palac1w a LstL n:specro: • tu&lt;l1an&lt;lo a lbn \fa. arra,
d '. cubr · {,l Lrn\ t: s Je ·u biúgrafo al 1-arn&lt;li) 1 ong n &lt;le ·u as cae ,
1ru ri a n &lt;ln ·utir oncntalc ·: Dü-1- ún al-M1 'ri ( ·1 cu 1 •nlaz, l;
rradicióo hcrmc1ica. la n ·opl.11 · ru a ,. la cri. tiana Je J gtpro con el 1. lam.
in ptr, ndos ,u asccttc,1 en lo · 1 1r/}(J .S, 11101mJ1 d l ,s : &gt;litario · tk la
1 ·bai~a) _} al- ahr,, uri (tnfüu&lt;lo por t I pantd ·me p •r. a r on c,,r,,cr n:.
mu) 1m1lare: a l &gt;s &lt;le I u-1 ún). Put. b1c:n, \ fo Palaci &gt;: hau· un,
d sen c1ón e.Id plan , s c.:t1co mhi o &lt;le · ·m. &lt;los mu ulmanc&lt;; on •ntale ·,
·ubra} an&lt;lo Li 1&lt;lenuJaJ J Lr ram1cnr que titnl' en lbn [a a rn. p r
nue ·tra parte, la repro&lt;lu ción &lt;ld r . to ck \ in n &gt;· tr crá a la rn •moría
asi lit ralment , rnulnmJ dt· pa a¡t·s de nu srr : mi ·ttcos lu:pano-, yue,
~ r bn:ve&lt;l. &lt;l) p r u c,1Jenc1a, no hara falta c.¡uc I rr. n. nb,. Di e el
ilu _rr ar, 1)1, ta arag né. : "I n las : nrcncia. di. per ·as que de ami
ufo:.
ce n:1..n a1~ r · ,m1cndal un método de disciplma a cénca,
b. , d : en la mornficac1on Cl rp rnl mt:clianrc ·1 , \'tmo, para repnmir la
gul. ) la lu¡una; t·n la pobreza , !u mana, contr, ·l ,; io Je la a, aricia; en
el 1lcnc10, onrra fa murmuración. Exige e de. pu ·· adyuirir la · , mu
y CUJn~hr ha ·ta lns on &lt;:fl l'\·ang&lt;.'.·licos: evitar la 1ibu:za n •glig •ncia en
1 :crn 10 d ' DI{). \ la , amdnd espiritual; pracuc, r la hwnil&lt;la&lt;l, •1 amor
d_e l~, · encmtg &gt;· ~ la pa ·1enc1a, j ·rcitar la pentt n 1.: ~ .1 ·pir. r ,11 d n de
~ nm~ , guar~ando d ¡usto cqu1lihno cntr · ·l tcm r ) la csper, nza. J.a
tnltu 1011 c,iauc,1 e. la mera d · wJo cst · amino: ·n lla el ,tima d 1. ufí
n~ ', I nmcnta en i 1111 . ma otra u1 ·,\Cton ) rlpre:c:nta 1 m lJU l. de
.L

Dios ' 1h.

.
Tra · l. pu11firac1on i111enor ) entrega c.l • uucr ·s. &lt;la , 1Creador, el
pnm ·r pa ·o par, cnrrar u1 coma l&lt; con D1 . ~ ururs · ,l Él e •l , etc d
1

11 •

lbn P qüda.. 1,,, ikbmI Je Jo.r nmr:ollts, op. fÍI.. p 2 1
13_

11,,, 11, Z m,/,, l'J ., 12.

IMA. 111 Pal.1no •

!/,,,,\/,1 ,1m1 r

111.1t11.lt1,

tn CJl r,1« ,,,

I.B

1il1s.

\l.1dnd, 1\1-1&lt;,. 1. l. pp. 1115 W&lt;,

�presencia. E re acto implica d
aspccto : uno, el de la coma ~e
conciencia por part del hombre de qu e tá ant Dio, , en . u presencia,
arrojando &lt;le í todo lo que no ea , 1 }' a umien~o la p quedad d l
hombre ante la diTinida~ otr , el acto por el cual D10s ·e hac ~re ente
al hombre, e ofrece y apar ce ante ' L Ambo a_d optan n arab el
mismo término: hadra o !Jttdt1r. En cuanto al pnmer asp c~o , d~ la
cuestión, hay que decir que . una con tante, expr ada con 1dent1cos
término en Ibo Paquda Ibn 'Arabt an Ignacio anca _Teresa an J~an
de la ruz. Los ejemplo p drian mulriplicarc ind fi.nidament . .\s1, la
expresión teresiana de que el alma debe "hacer cuenta de que no hay en
la tierra sino Dio y ella' y la d an Juan de qu "Vive _en sre mundo
como i no hubiera más n él qu Di y m alma nenen paral 1 "
exacto· n la literatura islámica _ judía citada . Ibn Paquda, por ·u parte
al igual que l mí ricos , a ·ceras c1istianos, insist c_o n tantemente en el
hecho de que debemos ser con, cientes de que Dios con ce ta~to l
exterior de nuestros acto , como lo más secret , oculto y e condido de
nue ·u·a intimidad: por ello el h robre deb actualizar continuam nte su
presencia en de. nud z int gral ante el eñ r. n t xto legid al a7.ar, d
entre lo mucho que hay, rcfcrcnt a la pureza que hay que tener ant
Dios, por el hecho de que Él lo ·ab todo: 'Pero l~s d bcres d lo.
corazones no es po ible que, quien los hace lo realice por amor a la
consideración y elogios de lo demá , pue to que lo tro hombre. no
conocen el interior. El que los lleva a cabo únicam me bu ca a aqu l qu
puede con cerlos· y éste e únicamente Di
n alzado ·ea, como dice el
Libro: "Yo el eñor penetro el corazón. sood las entraña "Qeremías
17 10) y 'Lo oculto es del eñ r, nuestro Dios· lo patente es nue tro y
de nu eros hijos' (Dcutcr nomio 29 28)1''.
.
Pero la pre encía de Dio en cuanto manifestación de Este al
hombre, n sol ti ne el entido de rca.poucrta. o 'pifanía divina ino
también del d los nombre divino . n este sentido e trata d una
tradición d po ible origen hermético y que arranca del P ud -Di ni ·i
de su obra De diuinis nominil}/(s. Cieno d talle y el hech d que el
número de esos nombre divino ca l d noventa y nu ve, además de
otro, el cemé irno que como cal, e el má misterio o de todos y que,
incluso, está dotado de podere
cult y e pecialcs es de tradición
mu, ulmana qu vendría a del gipcio Du-1- un. De él pasaría a lbo

fasarra y,
bre todo a Ibn ' \rab~ para terminar, finalmente n las
digflilales de Ramón Llull en el libro de · t Els cent flOtllS de Dm y en Los
nombres divi11os, de Fray Lui de León, in olvidar todo lo que la mí tica d
anta T re a y ~an Juan de la Cruz encierra sobre el tema de los nombres
divino . Recordemo que la recitación d lo · nov nea y nueve nombre
de Di con tituye una d la oracione · preferidas del mu ulmán y qu ,
en I orden teol, gico gran parte de la diferencias de e cuela e criba en
el s ntido literal simb ' lico o e oré.rico de lo nombr que el Corán da a
Dio.
Por orr lado es curio o observar el paraleli mo t rminológico
tan xacto que ha ' entr la dig11itotes de Llull y lo nombre, divinos o
hadrát d Ibn ' Arabi. Ha sido A ín Palacio quien en u llm 1asami y s11
Esc11elá2º ha hecho una tabla de tales corre pondencia . Por otro lado, la ·
rlignilales luliana a f e m lo hadrat de Ibn 'I\rabi imbolizan o
r pr entan sin duda alguna Jo modelo, o paradigma platónico ,
neoplatónicos d I mundo, ólo que n forma de at.ribut -nombre
divinos que tra la palabra oída y l ída en l Libro ant esconden un
sentid
cult0 y mi te.rio o batin que ólo se pu de alcanzar con la
intuición nú cica con el amor.
Este paraleli mo entre Ibn ' ·abí y Ramón Llull nos lleva a otro
ord n de imilitude . Decía el Prof. Gómez ogales 6r pongamo en
u pcn ·o la palabra influj ' n la I crnra del texto que v y a citar) la
iguicnte palabra , por sí mi ma locucntc : 'Pero e qu no solamente
en la cultura árabe e pu d continuar esta linea mística ha ca nuestro
día , ino gu eo el mi mo centro de Europa no ene ntramos con una
repercusión curi a de la mí rica mu, ulmana. n la mí ti.ca renana hay
un parnl lismo xtraordinario con la mística árabe. Ha ta ahora no e
había descubierto l puente gu unía a esa do mí ricas. e conocían
alguno de l , anillo, de la cad na: lbn · Arabi, o místico árab ,
antcriore , ful.món Llull, ic lá de u a y, finalmente, toda la mí tica
r nana. P ro ¿cómo se podía unir a llamón Llull con icolá de Cusa?.
He aquí uo interrogante in solución ha ta muy recientemente r cuyo
enigma ha ido d cifrad en nuestros dfa. por l profesor e pañol
u ebi C lomer. Esta ce is doctoral no permite ho afirmar que la
mística rcnana tá in ílu nciada por la mi rica á.t·a b ,"21•

;:i,

21

1&lt;&gt;

Iba Paquda, Los del,em dt los roraz.onu op. cit., p. 17 .

sín Pal:u.fos, ,\ l., l/111 ,\ lti.r,m,1J' m I :,mela. en 0!,mr Esro¡/dtJJ , 1. l, p. 208.
Gómez '\ ogal , · ., S,1bid1m&lt;1 orirll/(1/ )' Jilos11/ia ,m1h, , en Est11di11f mlm hloso/ia m 11/-, 1ndlllu.r ,

',dici · o dingtda por t\ndré · \laninez Lorca. nthr po , Barcclo na, 1990, p. 14 .

135

�o re ·i t l. rentaaon d aludir brevem ·me, para empezar a
errar &gt;st u,c, aco y ekctivo elenco de paral lo , al d l Ya í me rior, a
la indi~ •rcnci.'l ante r do lo cr ado y a la rcnun a d · lo cari. ma .
1gamos un, e7 m: a ,\ ·ín alaci h, blan&lt;l del .rhtJdilí Ibn · \bbad..2:
"E ta r nuncia aparece ejemplificada bajo únbolo div r o,· que e
reflejan en un tecmci, mu su ·cham ·nce emparentado e n I de -an Juan
&lt;l la ruz. Junto al rénnino &lt;l la a cética tradicional purgaci · n ' Ibn
·. \bbád emplea e r . tr s c.¡ue s n típic • de la e cuela carmelitana:
,·ací ", "desnudez"
lib nad": el alma debe vaciar , d . nudars y
Lib ·rtar e de tod apetito en ·ual, &lt;le rodo ·g í·m , d e da inclinaci · n:
ap . yo en la. criarura : &lt;l b ·a.hr de I c s ·• para ir a Di . ; d be marar
da iniciati,·a., e da aut n mía de . u albedrío para ncontrar el · 1 ·go,
la 9ui ' rud c:ptnruaL la , oledacJ con Di ,. qut e n i te n I
an nadamicmo, en la negación d • ·í mi. ma en d t tal abandon
&lt;l jamicnco ·.
en la mi ma e bra!.' e:ta I e un paral J ccrrnin l 'gico
•ntr 1&gt;s há&lt;lili • y an Juan d I Cnu, u • hite · prin tp le
n en
an Ju, n de la ruz: d • nude7., lib ·rrad, vacío a.lir dt: la o:::u. Y en lo
hadilic. (en la. . cm 'ncias de Ibn · \ta· \ll.1h omemac.Ja. p r lbn
· ,\bbád): ltryrid. &lt;l • nuclcz; hHnil)'d, lib 'ttad· lt1/n~ vací ; aly,m'iy n1i11 alashtih, salir. de la · e ·a . T &gt;do · t paraleü m I a mpaña \:in
Palacio dt.: una . cri • de seor ncia: d
rubo auwre que :e
rre pond n ca 1 lit ralmenL ' . •\J final de e re vacia1rúcnro renuncia y
d nudcz e U
a la nada del yo, al fimá · o &lt;l •\'an · imi nro y
aniquila ión de la pr pia p r onalt&lt;l d ) n ella, a la de e d. la · c sa ·
múltipl . ; con lo cual
e n ·igue una paz ab" luta gu · t rmina en la
unidad (de ~ &gt;rma muy p:1r cicla al Z!II) tta la ual bn.-YI ne el /}(Jqt1 •
p nnanencia· e. decir el 9uetlarse , umctgido en io c:n cuyo cno
r cup ra de nu , el y pcr rran. fi rmad en el interior de la unidad
divina. Fa11J • ? h,,qd · '-&lt; n, l ue .. lo t · nnin &gt; nsagra&lt;l &gt; &lt;ld pr c ·
mí rico mu ulm n qu tt nt.:n u. p.iralelc tarnbi · n en la mi! ri a
n aana.

\nic¡utla tó □ y pcrman ncia, apretura )' c.· pan i ·m, noche , &lt;lía
s n rambi · n r ·nrun s rcp ·t1do
n tantemente en la mísaca 1. lárruca r
ri~cia~a. omc mdica ,\ ín Pala io · la. palabra. emplca&lt;la · por lo·
. hachl1e y p r an Juan d la Cniz • m en rmcm •m par idas: en la
r. ,\ . in P,1L1c 10 . , :--1., 1rn prur1m,r hisf"1111111111r,,/11111n dr \,111 }11,111 ,/1 l., m;: en ()/,rJJ /:rmcid.1r , 1. 1, p.
25.
' IJJ1tl . p. 2 3.
16

m~. ttca mu. ulmana, pbJ. e &lt;l ·m·a ck tjítbada, que . 1gni 1 a rngu,
su1eta_r apretar wmar,
nrr, cr:c, ·ennr d1. gu to, t: ·Lar Ln t
'
expcrun mar angusaa, apretar e el ce ra:wn. an Juan d la ruz, por su
pan'. n 1 1 ocht Osmm del ,,, 1/111t1 uulva lo tt:rmmos orr , p&lt; ndicnre. ,
~aralel a lo anr ·norc .d : apncco, apretura pri ·1ón lpnmir, p 11 r en
e lI h , wn_ura, angu na, pt·n.t. ) ·l b. . t I hirme 1gmfica: •xrc nder,
e,~ an har dilarar abnr la man r mctaf( ncam nte: al an:e e tru·
com do, n:g 11ar. e, sLntir b1cnc:car, c. e r cune •nro cc¡w,·aht·ndo la
"an_chura'' d ' . itn Juan d la C.mz. Ibn Payúcla. por su• p, re. •,10 h: 11:~ Je
apn ·te ango cura pero s1 Je quiebra, fractura Jd alma, en el mi:mo 0
par tdo s ·ntido: cuando le · lm..,·1cnt.:n l hombr dc:gracia \
alruni&lt;l~d .-. entonce: yucbr. ma ·u e ·pmru \ t: humilla''.!\ cxprt ió~
que rcp1tt· a a(~a momento in ·lu ·o a uc:hendo , pa ·ajt: · dt: 1i Bihlit1,
e 1~~ • , por ciunplo d • almo 51, 19: " acnfi io para
L':p1mu qu ·bramado un corazón &lt;.JU bramado y hmmlla&lt;lo
In de. pr iar:L '.
'
Un \'CZ \'.tciad &gt; tksp ¡atlo, hbcrndo, de ·nudado d ce ra;,ón el
alma qued, _inJ1 ~ ·r ntc am · todo lo ·rcadt , a□ t toe.In I c.1u. n 'ea
D10 _- PL·rnuta t:me ha er una omparación cntr ' Ibn \bb,iJ, Ibn
~aqu&lt;la, a~, Juan tk: la ( n11 ) ·, n Ignacio de Lo~ ola, con alguno · 1e ·e .
bl p ·n. am1cnro ele 1bn .\bbad lo e. r n&lt;lrc a ml\ é del re. amomo d .
.\ ~ 1ala 10 ~~: "lbn \bba&lt;l formula uru e p c1 d · rabia c.le
pr ,t ·r ·ncia . _guc ·l alm, &lt;l be adoptar, en fa cual st ag &gt;tan la cal g ría:
le l:i pr &gt;:p ·ada&lt;l y ad, eN&lt;la&lt;l. J que a pire a la pcrfe 1ón debe pre nr
la pobreza a la nyuc%a, d hambre a l. hartura lo ba10 a lo alt la , Ll ·za .1
l n blcza, la humiJJ. ctún , b hl)nr, , la m ·e za a l, alegna.. la cnfc.mi •da&lt;l
a la salud ~ la mw.: rn: a la \'Ída. _Ln co111cid ·ncia es tan ·orprcndcnte. qlll·
ha. la 1 numero &lt;l la · attgonas ,1fc ta, . 1 61 n s n la,; e.le lhn .\bbacl
má prcc1,;a e 1rrc&lt;lu lil les l' ntr&lt;: :1 que la, Je an Iuan J l. Cruz' . I 1
t ·xro &lt;ld propio lbn PaquJa e · el igtut·nrt:: ", on ta~1bicn ·igno. d L. car
en c,;tc: dcrn&lt;lo ran,10 (&lt;lL p rfccciún): d prcfcrtr L mucrr • e tand &gt;
:i~&gt;mcndo · a f?ios, í1 l.1 , 1&lt;la le 111 umi"iHJO' t: l elegir la pobreza .·obre la
nc.1ut:z,1 la rnknnc&lt;lad ;1 la aJud, la &lt;l ·sgrarnt al btt:nc tar; d r ntn.gars
toraJmt·nre ,l lo · decn.:.t ._ &lt;le Dios, contcntándo. • con lo ljUL' f~I

~ lhn P,ll¡úd.t, l .11111I rrr
' ' \ ·10
. p•11• 1n,.
'
r' 1 fJ
pp. 2(,.¡ 2h5.

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ro, {(Jt,r.(Jf/t,, ,,p. (1l, p. _11(,,

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137

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l.

1,

�.
'P r cure
l t xto de an Juan de la ruz e c mo 1gue:
q
· ·
· ' ['acu,
~• rn
· a 1o ma· dificulco .·o. No a lo
siempre mclinarse
no a lo mas
más abro o, sino a lo má.. desabrido. o a lo má gu to
sino a lo que
da
gusto.
a
lo
que
con
uelo,
sino
ante~
al
~ese
n
uel
•
a lo
0
00
que es de cama, -ino a 1 trabajos~- º. a lo mas s~o a lo m no . o a
lo más alt y precio o, sino a lo ma ba10 desprerudo. l o a lo q_ue e
querer algo, ino a no querer nada'. , por fin, _el -~e ~ _Ignaci, de
Lovola en « l Principio
undamenro de sus yema.os rspmt11~les: 'P r
lo ~ual s mene ter haccrno indifi rentes a toda las co as cnada. en
todo lo qu e concedido a la libertad d nue tro libre albcdri Y no
está prohibido- en tal manera que no qucram • d nue. tra parte n:1ªs
alud que enferm dad, riqueza que pobr za hon r que &lt;l_ hon r ,rida
larga que corta,
p r con iguientc et1 rod lo d mas; olamcnt
d cando eligiendo l que más no conduce p_ara el fin gu somos
criados . Creo que obra cualquier comcnrano ante tao parcnr
paralelismo de idea
a ece , aun de expr ·i nes. _
ería demasiado prolijo e inútil por lo ob,y10 establecer ~ar~d
entre la unión mí rica profe ada por l mu uJmane , p _r lo ¡u~o Y
por lo cri tia.nos. ste tema, a í como otro much relaavo_s al nu
e tá suficientemente e tudiado hasrn el momento por s10 Palac1 s,
Ricard, ainz Rodríguez, allegas Rocafull Hatzfeld, ,\llis n Peer-,
Andrés
atún, Cil ti, Rou elot, wietlicki, López-Balart, cmn,
uiere'

26_

:e

1:1º

hanan fatr v otro .
olam. nt diré qu la culminación mí tica vi.ene e.~r ·ada por el
término árab ittibad, que
corre pond a la unión xtática con Dio en
el cri tiani. mo tcni ndo los mi mo caracterc. en una y en otra. Hay una
diferencia: que el 1 1am usa do término : ilfihdd ittisdl El : gund ,
ignifica lo mi mo ól que únicamente lo utilizan I
fil' ~ , . La
unión extáúca en el I 1am, a diferencia d l cri tia.ni mo, e pue&lt;l I grar
p r medio de la nú rica pr piam nt tal y por la filosofía. ,\ e ·t~
diferencia que estimo d urna importancia, ' lverem . al final de m1
expo ición.
Per , ademá d e ta identidad d n mbrcs qu ignifican la
unión mí rica, ocurr que también e da un paralelism ca ·i exact entre
lo térmio s que designan lo e tado cspirirualc. (hd◊, la m radas
(111aka1JJ) lo peldaño o grado de perfección (1JJalJ{izj~ lo cari mas
(karóma), a í como las di tinta da e en que cada uno de st grupo de
~&lt;&gt; lbn Paquda.

ubdividen. Incluso hay un paralelismo ca i lit ral entre lbn · \rab~ ~an
Juan de la Cruz anta Tere, a
ao Ignacio de Loyola en la regla que
cada uno de ello dan para di cernir e pirirus y para distinguir entre los
verdad ro y los fal os cari ·ma entre los auténtico don e pccial s
dado por Dios lo que ' lo on fruto de la pr pia imaginación o de la·
uge, ti ne. del malign . Cualquiera qu · 1 a el Kitób al-ma111óqi, libro del
descenso de los astros la R.isóla ol-an1r al-n111hkam, Tratado del precepto laxa/1110 o
la Risála al-amvár, Tratado de. las ll(ces, de Ibn 'Arab~ recordará ca ·i al pie de
la I tra aquello a,i os d ao Juan de la ruz que como é te por
ejemplo, de la 11bida al 111011/e arlllelo dice: 'El alma que apetece
revelacionc d Dio. , a di minu •endo la perfección [...] abr la pu rta
al demonio para qu la engañe en otra semejante , que él ab bi n
&lt;li frazar para que le parezcan buenas". Por lo demá la. Reglas para la
discreció11 de espírit11s ignaciana , pueden hallar su co ca i idéntico n
cualquier a c ta y mí. tico, tanto mu ulmán como judío.
· n la imbología empleada para expr ar la ap t osi d la uni ' n
exrááca con Dio de la relaci ' n má íntima • radical con la divinidad,
hay rambi · n un parnl li mo . orprendenre en el que no ~ preci o me
det nga por I b,~o y en honor a la br v dad que impon o los lúnites
d
ca expo ición. Pero hay una imagen concreta qu imb liza de una
manera general la ituación de Dio en l alma que ha llamado la
atención de una manera muy particular a los e peciati ta. . ,[ refiero a la
imagen d 1 iet ca tillo. conc ' ntrico del alma, empleada p r anta
Tere a y qu se encu otra con muchísima fr cu ncia n la lit ratura
mí cica mu. ulmana. , \sín Palacio o p chó que e ·te ímbolo e taba ya
en L'l má antigua lit ratura ufi y shtidili
' lo que la prueba.
d cwnencale - fueron hallada p co de pué. d la muerte del in igne
ara bis ta. La prim rn, la encontrada por •nrico
rulli Jo. é Miguel
uñoz nclin , c nsi t nl en una traducción dd 1i'rqy o sc1111sió11 de
1aho111a que ra pr ci am nte el &lt;locument que ío Palacio necesitó
para pr bar que Dante pudo ten r accc o a la litci:atura e catológica
islámica en Florencia. El . egundo las Maqá111át al-q11Mb o iforada.s de los
comzo11es de Abu-1-Hasan al-r úri de Bagdad, del iglo D , halladas y
dita.da · p r Paul u, ia en la qu aparece dicho ímbolo de los siete
ca tillos. ifá aún athcrin wietlicki pina que también
halla n la
má antigua tractici ' n h brea. con r tamente cabalística co a que
ín
Palacio. rechaz , o al meno no admici ' o no vi .
tro muchos ·jemplo · podrían aducirs de coincidencia entre

f,os dfbtrrs dt louomzo,1es, op. cit., p. 167.
13

139

�la ascética y mística islámica y la cri tia-□ a. Concretamen~e Ló~ez-Baralt
•ubraya que a v ce
tal la coincidencia entre la_ter~n logia d an
Juan d la Cruz y el i lam que parece haber ccrudo te accc ~o a un
lenguaje mhico tan e, pecializado que lo sufie ~e~on a e 11s1der~o
ecreto", no pudiendo, por tanto, ·er empleado m untcamente por lo
iniciados, lo cual no &lt;leja de orprender ·obremanera 27•
Toda la in estigación histórica acrual vuelve lo ojo en codo
estos tema - al ilu tre arabista e paó 1 D. figu l A ín Palaci centr de
referencia obligada aún ho}7 día. n que algunas de su, te L ~ªº. ido
uperadas. La postura del maestro aragonés es en r umen la 1gwente:
l s primero musulmane oriencale, e. tuvieron en . contacto con lo.
texto cristianos de lo primero iglo y coa los mon1e y anacoreta &lt;le
la Tebaida, de Egipto de Pale tina y de la misma abia. De este modo
Asín pien ·a que el sufismo la mística i l~ca en g~?eral, ~eaen ·_u
origen o el cristiani mo. De este modo, su mterpr taaon e diferencia
claramente de la te i por ejemplo de von Kremer y ax orten que
atribuven el nacimiento del ·ufi mo al pensamiento hindú· d Izutzu,
para · quien I taoi mo y confucionismo fueron qui ne l
d sencadenaron; de Henry orbin que se centra en la . abiduría p r a y
en el maniqueísmo; de icholson y farechal, para quienes 1 ufismo
nace del -□ eoplaconismo· y de Mas ignon y la mayor parte d lo
orientali ta acruale que pien an que el mism islam tiene en í la
suficient fuerza y riqueza interiores e mo para dar lugar a un
movmuento como e I que nos ocupa ahora. Personalment me
ad cribo a la tesi de Ma ignon y e to conv ncid d que l i 1am tiene
n í los sufici nte recur o y riqueza piritual como para dar lugar a un
rnoV1Il1.l.ento ll11SIJ.co como el u:fi mo aun habida cuenta de 9ue ha ra
p elido recibir múltiple influjos posteriore, , como los reciben t dos lo
movimiento de idea culturale , religioso filo ófico .
igtúendo con la te i de A Úl Palacios, tra
te arranque desde
el cri tiani m ori ntal el ufi ·mo endria a . . spruia, enriquecido e n el
neoplatoni mo y concretam nte, con lo text del P eu&lt;lo- 'mpé&lt;locle,
&lt;le la teología J1111 'taz!lí y de cierto lement s báti11íes del shtis1110. D
ca
manera, s con tituiría la gran mística ufí andalu í d 1bn I.a arra, de
Iba al-' Acif, d l hádilismo, de Tbn ' Abbád de Ronda, Je Tbn al-, Abbar
y, sobre t do, del gran ma tro univer al Ibn ' t\rabt &lt;le furcia ( in
contar con la ábala e 1bn abir 1, qu ufri1ían l mi mo impacto).

É ta son las re ·i que. :o tiene ,\ ín Palacio, , en particular en ·u obra ,/
isla1JJ c,istianizudo y en 1h11 Afosc1n-t1_)' s11 1·sa1e/a'1·8. D aquí, de al-Andalus la
gran mí rica mu, ulm,1na t maría cl , &lt;lir ccionc, : una, la cti tiana y
occidental dando lugar a la mística del iglo de ro ( an Juan de 1~
'ruz, anta T re a, sobre w&lt;lo) al pensamiento de Ram · n Uull a toda
la mí cica uropea ) a wia bu na parte de Danc , tal com
ató d
d mo trarlo en u polémico libro La escatología m11s11!1J1at1a en la Di1•i11a
Co,11ediá1-". La era dirección seria la oriental: la gran mística ndalu í
volvería al orienrc mu ulmán de donde vin , para reútalizar el sufi mo v
l,1 mística. 1 ay, pues, do · movimient s de retoro : del cri tiani mo al
cri. tiani rn (p and por el i 1am) y de oriente a orienr (pa, ando por
al-. ndalu. ). La situaci · n la re wnc d , ta man ra: "La cadena hermética
quedaba pue ·, rerum&lt;lada por compl ro: arrancand de e te famoso
teurgo d Egipto IDu-l-1 un al Iisñ], cngarzába e mediante Ibn Ia arra
c n h batiní s e, pañole-. y a cra,Té de los ma arríes y d la :cuela sufí
almerien. e, r tornaba cuatro siglo después, coo los libros de Ibn Arabi
al ri nte de donde :ali ' . Porque bien sabido e el pléndido y ruidoso
triunfo que las obra de Ibn · /uabi obrm ·eron en l mundo oriental' 30_
El mérito indi ·cutible de Asín Palaci estriba en que fu el gran
de cubridor de multitud de autores y documento que in ' l yacerían en
el okido y n que ha sid el impulsor de nueva, inve cigacione sobre la
filo fía la mística y la ascética musulmana. Por otra parte, A ín Palacios
ha sido quien ha detectado rnulttmd de importante paralelism entr la
mística cri tiana y la mu ulman, que ha. ta entonce habían pasado por
d ·ap rcibid - a pesar d lo importante y claro que eran. P r · ·o e ,
como he dicho, el punto obligado d rct reacia en la inYc.: tigacioncs
islam lógicas y por o también e respetado y querido aun por us
detractores, que por ci rr , en alguno. ¡ unto no , on po o . En todo
ca
'º resumiría en I J: siguiente. punro: aquello a pee os &lt;le la · te. L
de A ín Palacios qu hoy han , ido upcrado · o qu rcqmercn ser
matizado aun puc.· tos entre intt?rr gante ·:
En primer lugar, , u afán de reducir 11 cri tiam mo to&lt;la
explicaci · n . obre los &gt;rígcne: &lt;le la mística islámica. I propio dom.in.ice
gipci Ana, aci y • u compañero de im·cstigacion ·s Jardct, aun
admiti ndo el intercambio que hubo entre el i 1am primittvo y I mundo
--1

1\ , 1n Palacio~. \l., &lt;J/11r1J ira¡~1,ft1r 1, pp. 1-21 (1.
Asín PaL1cio~. 1_,,, r•.r,-,1/oltW!1 lllll.flfl111m111 m !u D11111t1 ( .0111(di,1, ;\fadnd, IIJH..J
'III Asín Pal.1c1 ,~. \l., //111 \f¡¡ (/frfl } J// l:rc11r/,, ' en Obr,,~, 1 .lfl!"""'I (. l. r 150.

:?H

2&lt;/

27

López-Baml, L., Sa11 jifa// de k, mzy rl ülam , J\ladnd, 1990.

140

�cnsuano subrayan e te parádismo d don Iigu l. Claude Adda ', una de
las última gu¡ han e, crito sobre Ibn ' ·abi, 1~ die a la z ~uc lo
excu a respetuosamente: admití ndo que e el_ p1oner d__ ~ te apo ~e
esrudio. y ubrayand u mérito indi cutibl , die,~ de la \1Ston ~ue A m
tiene d Jbn -t\rabi: " onviene ubrayar que la f ,da de Abe11arah1 es ~anto
meno fiable cuanto que e tá profundamente marcada y n ocas1on_ s
deformada por lo prejuicio religio os del ~utor ~u . l~ !~~nc1:1,
ciertamente, n l dmlo mi mo de u obra: El islam nsttamzado _)_ ma
adelante die la mi ma autora: " ... tá en su derecho y tal reacc1on e,
perfectamente comprensible, ~'Uli.~nd co~o, Ylene ~e- un pia~. so
ecle iástico formado en un em111ar10 de la l erun. ula lbenca en el 1glo
propósito de e ta cristianización del iJam por parre d A ·ín
Palacio , qui i ra también proponer la cue tión que él da por egura (y
qu incide en su manera d Yer la cultura hi p_~ : ~usulroana) de l~ ba~c
y encia cristiana de la España romana y v1.s1g~o~a; lo cu~ xphcana,
para é~ qu el ufi mo (de origen a imi mo en ·uanoJ cua1ase de una
manera muy e p cial con mayor fuerza en e a ~ p~a ·upu _ t~~e:1ce
cri tiana en us origenc . sí e expre ·a el propio s10 Palac1 -: El
fenómeno d asimilación d la culmra oriental que entre lo mu ulmanes
españole· se realizaba no quebranta la 1 et rna d la continuidad Je)
pensamiento ibérico. i los pensadore ind~pendiente iban ~. buscar
fuera de la patria ati facción a los anh lo 1deal de u· e p1.mu , era
cabalmente porque en te espíritu circulaban t davia p r d baj de la
uperfi.cie po tiza
artificio a de la r ligión nueva, l instinto , la
tendencia la aptitud s ' tn.ica de un pu blo que ante de ometcrs al
i 1am había pen ad y entido otro dogma ·imilar , en el fond , p r
de un contenido m cíonal má rico y d un de arroll filosófico má.
pl no. La int nsa huella n oplatónica de la teologia cristiana, la.
tradicione, neopitagóricas y gnó ticru c.lel pri ciliani mo habían chado
hondas raices en la alma . Y e ta psicología étnica, conservada era el
umbral d la conciencia, e la que obr ,,¡ y la qu r anuda l, Yida del
pen amin to spañol e n lo mi m
caractcr de mi ·áci mo
de
austeridad, en lo emocional, y de pateni m &gt; naturali ta en 1
e peculativ . íntoma de ta bercnc~'l psICológica c. la raza de algun s
de aquello pen adore independiente unido. e n el par me c legal d
11
3?

Addas, ·., Tlm '/Jra/1i 011 la quite d11 . Q1ijrr R111&amp;r , Gallímar&lt;l, Pare., 1&lt;J'Jll, pp. ¡t) )' 2• 8.
sín Palaci , l\f., /m ,f,11mm y m F.!(1(t/,1, en O/mi.e [:.rro,~ida.r, L. 1 pp. 3 -311.
142

la clientela a familias árabes o b rberi ·ca , pero en cuya venas circulaba
angre e pañola como ocurr con 1 inaje del filó fo lbn fa arra, 1
má célebr entre lo rruí antiguo de aquellos pensad r ". Má todavía:
A ·ín Palacio liga el nacimiento d l sufismo e pañoL no ólo al
cri riani mo, sino al pri ciliani mo reinante n algun
ector
de
nue era ociedad vi ig da. in embargo, a modo de com otario, me
pregunto: ¿ e puede hoy osten r la ba cristiana d la , paña vi igoda,
con la fu rza con qu lo hac
ín Palacio ?· ,;ba ca la pre encía islámica
en la penín ula y u imp ición d tributo para xplicar la ma iva, rápida
y decidid~ cooY~~-i : n al i ·lam d lo e pañole ?· · l pequeño, inculto y
de orgaruzad ei rc1to de Tariq . d fu a on ufi.ciente para explicar
em jan~ ~ambio r~~gioso en la t talidad de L1 península? 1 t mo gue
las e nV1caon rcligio as cristiana. de la España romana y · ig 'rica no
fueran tan pr funda y inceras como A ín Palacios imagina.
En gundo lugar, e te mismo e coramicnt por parte de J\ ín
Palaci hacia el cri cianí m hizo que, en ca i n ·, deforma e un rant
su interpretaci · n de cierta · actirude y e tado de ánimo de ilu ere ufíe
mu ulmane , particularmente d Tbn \rabi, al que califica en alguno.
momento de ' p icópara' y a cuya manife tacione y expre iones
mística llama " xcravagancia · ' o c6 cto de la "patología y d la
"hi teria ' in dar e cuenta qu cualquier manife tacióo mí ·ti.ca, en
cualquier religión se presta a e te cipo d lectura, sin que ea pri aávo
del i 1am o de lbn 'Arab1.
En t rcer lugar,
to n ólo p r u per pectiva cri ·tiana sino
también por lo actuale avanc en la h rmenéutica: hoy día
abe que
ci rto términ no . e pueden traducir tal cual pr ·entan in según 1
nivel ignificativo y de cntid n que ª C dicen o e crib n.
í Ana\ at:i
ruce que no e pu de traducir alegr mente luif p r "gracia antificame",
111m11a p r "igl ia ", imdm por " ob rano Pontífic
'11/t1111d ' por
'cl~tigo ', etc. y termina con e te e menrn.rio: -. la rentaci ' n e puede
dcc1.r, de lo mej r 1Slam '1 g)
ccideocalc e p cialmentc i - n
cri rian .
tam
p nsand aquí en cien pa ·aje d
bra de tan
gran valor como la &lt;le ligue! ¡-\ ín Palacio , por j mpl ' 33_ íá aún:
cierta expre ion' que contienen término &gt;puest s e rrelativo , en
árab y n hcbr o y 'n parúcular en I u o lingüí ·ti o sufí y más en
oncrer , shddilí, n aluden al ·ignificad ai ·lado d cada uno de I s p lo.
P r separad , in a la estructura t tal d . · contrario que el árabe
\\ Gardc¡ Anawau. ,\/ystiq11r 11111mh11&lt;111r, P:trts, p. 14.

143

�llama preci amente muqábala, opuestos. E el ca o por ej~m~lo, d lo
binomio, noche-día~ expan ión-opre ión (ba t-qabd), qu~ , ignifi:a~ alg
noche el imple día o la mera expan
ma· qu la imple
..........
. 1. 100
. del
. arumo o
·
"'eparado· e trata má bien de una d1a ecoca roterna con
l

a aogusna por "

·

.

h

r sonancia significati as muy distinta más totalizad~ras en -~ a
noche significa algo en ranto en cuanto e tá al lado del dia (~curnendole
·
al · · ' día'" y la xpansióo alud a algo qu solo - urge en
10 mismo
• termmo
1
.
~ dirí
su concrapo ición a la o pre ión (y a la in er_ a) .. A todo lo dicho, ~a a
personalmente que s un error el rraductr literalmente por e¡emplo,
kalam por fe O unan, i'tiqád y sbaha~a por f, así como tro mucho
término uso.ale en el islam pu ciertamente el conc. p~o _tanto d
teología como de fe on mu di tinto en el islam y n 1en, a.arusmo.
En cuarto lugar,
íu Palacio: no tuvo_ a la mano. muchos
documento fundamentales que han ido apar Cl ndo de pue · d
u
muerte ocurrida en 1944-. , ~ por j mpl d sconoda las obras ~ lbn
Ma arra: Kitáb a/-burtij y Kitáb al-i'tibtir (conocido éste como el Kitdh altabsira) de. cubiertas en 1972, por el Dr. K'lIIlál Ibraru.r:1Ja'far Yqu el
ma tr zaragozano daba por perdida . T~mp~co po~eia lo _dato_' que
ho tenemo , obre todo la Histoire et cl,issificafl.011 de I OCJfl'fC d Ihn Arahí
de O. Yahia, ni los e tudio obre el ufismo gue hoy Len~o , como n
lo· de Fritz Meier y Henry orbin 3-I, por ejemplo. Y, stn embargo, e.
curioso por tra parte que alguna de las interpr taci ne qu~ pre enta
como ro ta hipót sis sin apoyar Jocumentalm nte hoy día e hao
podido confirmar.
En quinto lugar c mo él mi mo dice y rro _despué _de él lo
corroboran: , emejaoza y aun identidad de idea., xpres1 ne y simb?l s,
no ignifican nece ariamente la xi teocia real de influjo , ~arenales
sobre todo cuando no ha con tancia de ell s. Esto que el tiene muy
claro, a vece no lo aplica del tod . Y, pr ci amen e, , sea erá la bas de
mi visión d lo acontecimi otos: la id otidad paralelism de textos
pueden apuntar a otra · xplicacione_ ajena por completo a las de las
influencias materiale y efectiYas.
Por fin en sexto lugar hay detalle &lt;le apreciaci · n discutible y
di cutidos, como e , por jemplo, el que a lbn fa. arra se le califü.1ue
como de filósofo batitti ne platónico o 1 que 1a nota única del sufismo
p terior a lbn 'Arabi a l monismo exi tencial, o la p ca importancia
que da al impacto cabaliscic ) judío sobre detennina&lt;los punto de la
11

Véfüe, por ejcmpl , orbin, H., L 'ln111.rjnafi(III cri11Jrice da11s

144

mL tica mu ·ulmana, ntre tra. afinnacione. que se hao encargado d
rebatir tern, Gard t, orbio wi tlicki_ las ·ümon y otr .
Re pcrando profundamente la labor y tesis del mae tro A ín
Palacio , me atrevería a hacer la -iguient s sugerencias para una posible
explicación de las innumerosa coincid ocia y paralelo 9u acabamos
de det erar, de acuerdo con la actitud que expu e al comienzo de e:ta
disertación: no me rn a centrar en lo influjo, mareriale del islam y
judaí mo sobre l cristiani m (que, como elije, puede ocultar en el fondo
una auténtica guerra ideológica), sino en agu I fondo o raíz última que
hace posibl cualquier influjo, se dé éste real y efectivamente, o no.
.\ntes qu nada, com todos 1 s inYe ·rigadores r e noceo
(incluid el propio •\sin) faltan todavía muchí irnos papeles p r
rcv frer, canridade. enoone. de documento por descubrir, 1~er, csrniliar
) publicar, qu · poc:L.ían, desde dar un giro de ciento och nea grados a las
in e tigaciones acruales ha ·ta dejarla ral com e tán, confirmando o
matizando algwios punto . Pero, ea lo que ea de;; e, ta tar a documental.
qu exige muchc año , muchas per ona y mucha paciencia l cierto e
que, y . ea é ce mi primer punto a con iderar para explicar las
e incidencia. la· tres mística part n de una mi 'ma y común raíz: el
rrúsmo
:1c peo de Di s y de R elación y el mi ·mo libro--punt de
partida la Biblia. Judaí ·mo, cri tianism e islam e pre entan como
vanac1onc sobr un mi, mo tema· a saber, la reve11c1ón mo aica,
plasmada en uno libro qu , en l fondo, ti nen un espírim parecid : u.a
Dios único, abs lutamen e uruco, tran cend nre, misterioso v
dese nocido creador del mund , demente, mi e1icordio o, just~.
d nadar de un có&lt;ligo de conducra y r muneracl r en la otra , ·da.
Judaí mu cristian · mo e i. 1am son tres religione de ba ·e semita que , e
abren las puerta la una a la otra: 1 íudaísm presenta una erie de
p ofcta, que ,·ao p rfeccionand la re,·elación a ttm·és de los ti mpo .
que e ·pera la Y nida &lt;le un&lt; ddinitiv . d Me. ía ; 1 cri. ti, ni. mo, ·in
abolir la ley antigua, se pre, enta perfeccionando a ' sta y ofreciendo el
1 sía sperath · el Llam por :u parte, es la religión pretlicada por orr
profeta, el último. Mahoma ·1 cual asumiendo todo lo anterior, va a 11
cncia de lo I'(; ligio ) bíblico y cti ·tiano: al munotcL mo má · e tricto.
Para el i 1am, ·udios r cri. tiano- ·on llamad : "la genre del libro', c.
decir, ele! libr reYdado por Dios (.\ntigu Tesram neo,
ue,•
Testamento y ord11): juJí · y cristiano. , n con iderados p r el ord11
c rno los hennanos rná. cercanos del dam frente a los infieles (ateo. y

Ir 1011/i.11111 ,/ J/111 1ruhi, Pam. 1958.
145

�· ·
'
l' ·
ue se
polireí tas) . upuesta, pues esta base religi? a c mun, e ogico q _
de encadene en la, eres religione un 1Jltento d~ acce o al _10s
de conocido y misterioso, por una vía mística que lógicame~~e, habra de
cr sumamente similar en lo proc dimientos en hi. temat:1ca Y , n la
terminología. ienen muy a cuento la _p~abr~s del_ profe or . omcz
ogale , que igue eo esto la opinión del ms1gne islam log_ .or~1:°·
exto por mu , sorprendente que sea no d ja de ser una 1~orac1on para
abordar 1 tema de la a:e religione' concretamente del 1 1am d una
manera totalmente distinta. Die Gomes ogales: La conclu ·i, n a la
que llega Corbin en u Histoin de la Pbiklsophie islo111iq11e_, despué de hab~r
estudiado a los hríe los místicos persa , es que el tsbrn e una teona
gen ral de la. historia de las religiones (el ubraya~o e mío). En el
mensaje religio o de cada uno de lo profeta antenore · ~ uhamma&lt;l
del Antiguo Te tamento e incluso del mismo Jesú h~ ab1do r~conocer
lo mu uhnaPe una parte de la Lnz de la r velacioo, de D1 s ~ lo
hombre ; Dio sigue irradiando e a misma luz a rrave d_ lo libr~s
sagrado ·. Y al decir de los libro · agrados, no me refiero_ solo al .oran
ino también a la Biblia incluido el ue o Te tamcnto. 1gu hablando
D ios también a travé d la dial ' ctica del tmvhíd, s decir, de la
unificación. E ta dialéctica l · lleva a descubrir la unidad, n s 'lo en
toda las cosa· ino también a travé d toda la r ligi.on . n t da
ella abe desc~brir la mística árabe lo fundarn nral del roen aje divino.
La práctica del Janá ', del desvanecimiento, aplicada a la. rcligion , l
lleva al sabio árabe a reducir a la nada las diferenciaci ne , para, P r
medio del baq,i ', de cubrir la Luz peanan nt , que e L1 fuenre raíz de
todas las religiones. e podrian aducir para con.firmarl infinidad de
pasajes de distintos autore mí rico árabe ' 35.
· parte d
ta cues ·óa, hoy es ramo partiendo de un c ncepto
de mística y de filo ofía que, válido de graciada.mente para nu tr día ,
no lo era a í para la antigüedad griega para la Edad edia cri tiana, para
el islam para el judaí mo: filo o fía y mí rica no . on. en realidad do·
campos di tinto
het r g · neo
aun opue to , sino que on
sencillamente idéntico . La fil
fía, mendida como amor al aber, a la
sabiduría total, en loba no ólo lo tcóric
ino rambi , n l práctic · y no
únicamente lo teórico raci na~ ino también aquello a l que la razón
científica no alcanza, como e lo mi terioso lo cult . lo meta, upra,
Úmcz ogalt:s, S. S,1/1id11rlo orimtal)' stJÍ1idmia ámbt', en E.rt1u/ioJ dr _filoso/in m (I/ l111dal11.r ,
dingida por Andrés Marrincz Lor a. Barcelona, 1991l, p. 162.

35

146

1ra

x.tra
pararracional;
decir la nusnca.
n texto d l Pseudompédocle · tan citad aquí a p apósito de lo orígenes del u6 mo y de
la Cábala: 'El estudio de la filosofía e de tan aobl condici · n v de tan
ublime e imporrant rango qu todo el que a tal estudio se ·d dique
d be poseer: w1 espíritu puro, incero una sutil e timatiYa capaz de
adiYinar por indicios y además muy poca pr cupacione d la co as
d e t mundo. La excelencia n bl rango d la filosofía es tanta, que
ella misma lo demu tra por u propia es ncia definición. La filosofía
en efecto ilumina al encendimiento con la sublime luz divina para que el
cntendimi nt la bu que. La filo ofía in pira adema el anhelo de
emigrar d este mundo a aquel otro mundo [ upremo], y mueve a hi.
inteligencia y a1 alma a que renuncien a las co as de e te mundo. Ah ra
bien, no cab grad d perfección may r que e to tre grado "36_ a
h mo vi to p r lo demá , qu la cima de la filo~ofía era precisamente el
ittisal o unión mí rica, ténnino idéntico al de itti.had o unión mi cica
religio a. Y ahí e, tá toda la tradición de la filosofía oriental d al- arabi v
.Axi.c na. , por la parre occidental y la orienta~ el judío lbn Gabirol, qu~
so cien la cxist ocia de una lateria niver al, a la manera del P udoE mpédocle la cual e la que diferencia a Dios d la creaturas y cuyo
de a imiento, por tamo no' rico y moral no
itúa a cética y
nú ricamente en el .Ab luto; el mu ulmán zaragozano vempace cuya
filo fía, en otros lugares, h calificado como de racionalismo mí tic o
de mística racionali ta, para qui n también la moral, la razón ci □ tífica y
la nnión mística con l lmel ero gente constituyen 1único camino par~
llegar el hombr en olitari a la V rdad, tal com lo expon n El
Rfgimet1 drl solitana37; o l musulmán Ibn Tufayl, cuyo Robín on ayy lbn
aqzan de u ikJsofa autodidado llega por í olo a la ci ncia racional a
la unión mística; o Ibn Paqüda, canta veces aludido en e ta po ic1on;
o incluso los ari tot'lico
rroes
[aimónides para quienes la cima
del 6.1
far era la unión mística con el Inc gno cible e o L b oluto,
con el no e n Di . P rque e· n oplatoni m filo ófico, e e PseudoEmp 'docle , e e batioi m , mu' tazilismo filonismo fil sóficot ológico-mí tico p netra en forma de una ola pieza toda la
speculaci, n y en a.mi n o judío mu ulmán y cri, tiano. Hacer
di tincione dentro de e bloqu unitario entre filo ofía mtsnca, ntre
pensamiento racional y religión
proyectar burdament pr JU1C1os
16

'7

Citado por ,\sin Palacio en llm AfdJ,1m1 • r11 f.smda. en Olmu b 1rogidtis , t. l. p. 58.
vcmpacc, t:.I r(ep11m dtl solitan~, Introduca{m, rraducoón y noras de J. l .omba., fadrid, 1997

147

�ideológico del mundo actual en una época en que la vida humana era de
una ola pieza y tenía un olo entido: Yivir felices en e ta vida e. perando
en la otra a la cual e podría acceder luego tra la muerte o ahora por la
mística.
Por otra parte no es preci o qu ahora haga aquí una lccci ' n de

historia para demostrar algo tan obvio y evident (aunqu hoy p r
prejuicio ideológicos y fanatizados d
ccid nte y de E ·paña no lo
queramos ver) como e la convivencia tolerancia e interpenetración que
hubo, cuando fuimos musulman
entre cri ti.anos, judíos y
musulmanes. Hay tres hecho muy claros: uno lo expondré a tra és de
un texto de Miguel .A ín38 : Lo historiad r s de la E colá ti.ca han
xplicado en estos últimos año lo orígene de esta transfusión de las
idea mu ulmanas hebreas al mundo cristiano realizada a travé d dos
foco principale de comunicación: la cuela d traductores toledano y
la escuela de icilia. Pero tengo para mí que codavia resca por explicar
rro influjo, callado, e porádico realizado in ist ma ni plan
preconcebido a cravé de canales oculto ha ta la fe.ch · porque e
evidente que la mpresa colecti a iniciada por el arzobisp de Toledo,
Raimundo, no p día ocurrir ele a é te de un modo e pooráneo, in que
hubiesen desd mucho tiempo ante ocurrido caso aislados de
traductores y in qu la necesidad de proporcionar
traduccion
completas se hubie ya hecho entir en toda Europa por la noticia
fragmentaria vaga e imperfecta que de la. obra árabe
hebreas ll ga e
a lo m dio cscoláticos en iglo ant rior al XII.
i e explica
razonablemente que abandona en u patria desd los má remotos
país s de uropa hombre como belardo d Bath, Herman el Dálmata
Alfr do d Morlay Gerardo de remona, Miguel Escoto Herman el
Alemán, para venir a paña a procurarse versiooe de los libro árab ,
i de de mucho ames no han llegado a aquello:s paíse de d España, las
idea de algunos de esos libros, excitando en 1 s escoláscicos la
curiosidad y con ella el de eo d po eedo complero . Por eso yo
sospecho qu un e, amen atento de alguno istemas panteí tas de la
escolástica anterior a Santo Tomá , comparado c n el ufismo
heterodoxo, acabaría por r velar el nexo de unión a que m he referid ".
En efecto; movimient de traducción, como lo de T ledo,
anta 1aría d Ripoli Tarazona, Barcelona; Yiaje de extranj r
a
España; como son lo que cita \ ín y otros má , no surg n por
311

imposición ilustrada de lo gobernante sino por una previa pre 10n
vivida y real de convivencia cial, profunda y incera. Como tampoco e
e~lica in una ,~da fcctiva de .intercambio· lo que el mismo Asín . igu
diciendo n la fil ma obra, un poco más ad lame: ''Lulismo v , cotismo
n, pue. Jo dos último eco cristian
del pensamie~to d Ibn
fa arra. La Italia del renacimiento dá ico es el escenari po tr ro de u
rriunfi ... En FI r ncia en la brillant corte de Lorenzo I fagnífico,
hombres como Pico de la tirándola :Mar ili Ficino y el judío Johanán
Al~~anno, ~~munican e tudia.n y discuten obre tema filo óficos y
religi o , utilizando a Empédoclc y a Avicebrón al lado del fabuloso
Hermes, aceptando un enti.do batíni o 'Otérico en la agrada Escritura,
abu ando de la ~ábala, de la magia · de La ciencia oculta ". Y i hay
condena prohibici nes exc muni ne , proceso inqui itoriales contra
la niver idad de París· c ntra docenres univer itario , por en eñar la
filo ofía de 1\ erroe ,
porque había una pa ión y demanda por aquel
nuevo aber gu l hacía aparecer como ht noHvelle uagm del momento.
Igual e diga del bru
final d la llamada "reconquista · y de ht
e pulsíóo de 1 judío en 1492 por lo · Rey Católico ,
d lo
moriscos en l 609 por Felipe III; d lo proces inqui itoriales contra
falsos converso , contra o pecho os de seguir ideas y cr encías de
judíos y mu ulrnanes. La realidad medieval hasta aquel aciago 1492 fue la
de un sol peo amiento y una ola soci dad que dio como fruto
1•gicam nte, una sola actitud: la mística qu adopta las formas d '
cri tiana judía y mu ulrnana, de acuerdo con la idi siocra ia natural de
cada una de las trc religion .
Es p r lo d más, ilustrativo y clocuent el texto d Asín Palacio
citado má~ arriba, enjtúciando la rtodoxia y rigori. mo del islam de al, ~a!u que e _de arrolla d nrro d I má estricto ash · ari roo y
máliki mo. s d cu: que aparte de raz ne. hi tóricas hemo sido lo
mi m e. pañ les lo. qu durante ocho sigl
profesamos la religión
mu ulmana y lo que luc o no · convertimo al cri tiani mo.
fu una
guerra de ' r conqui ra' sin una 'guerra civil" entre dos grupos d
e pañolc : los del norte cristian
y lo del ur mu ulmaoc . Pero el
e píritu la sangre, la forma d ver el mundo eta la misma, solo que en
versione : la islámica y la católica. Ello explica que la reacci ' n
mteriorista mí cica y a c , tica de la religión fuera id ' n rica, obre todo
teniendo en cuenca que la tre religion s: cri tiana judía y mu ulmana,
c mo he dich an e , bebían n la misma fuent la Bihlia y que la tres

?º

sin Palacios, f., Tbn Mosarra J SI/ esC11ela • en Obra.f Esrogida.f, r.l, o. 155-156.

148

1-1-9

�habían echado mano de la misma filo ·ofía, la neoplatóni a para explicar
m tafí icament . u actitude .
Entonces identidad de sangre y de pueblo idenrida&lt;l de fuente
r ligio. a ~a Biblia y la Revelación~, id nti~ad d~ eleme~t _filo ótic~s
(n oplatonismo, p cudo-emped clismo . an _r,otcli m ), 1dent1&lt;lad ntrc
filo ofia y mística identidad o omurucacton e tre:ha ntre ~ _tre
rehgione dieron por re ultado e quema te. to , unbol , t~rmrno.
• trictamentc paralelos y aun id· ntico , in gue rengamos nece. ~dad de
acudir a influj reale y efecti: os. e trataría otonc de una 1IDple Y
necesaria coincidencia que, dada la circun rancia dicha d no habers
dado hubiera ido extraño y orprend me, la divergencia. Digam qu
no e preci a xplicación cau al alguna para el hecho que h mos
con iderado; cuando hubiera hecho falta explicación es en 1 ca o &lt;l no
hab r e dado tales identidad .
i además de lo dich tenemo en cuenta el m virniento de
traducciooe. , la tran roí ióo oral p pular el tra va e realizado por l .
conv o tanto del i 1am como d 1judaí mo, el cuadr e tará cotalm nt
compl to. o olviclcmo la tradición d que tanto an Juan de la ruz
como anta T re a pro enían d familia conver a del judaísmo. Esto
había qu callarlo a í com también había que callar las 1 cruras
mu 'ulmana y judía · que e hacían que quemar o e conder los libro n
en tian que se tenían: la lnqui ición la intran ig ncia del clero c. pañol
(ante mu ulmán y lu go cristiano) la intolerancia qu llevaba con igo la
unidad religio a española (par cicla a la d 1 • Reye Católico y a la &lt;l
los lmhoad y Almorávide ) bici ron que l d cumentos que habrían
d demostrar l . influjo reales efectiv , hayan desaparecido.
Por fin diga lo que e diga y com
a insinué má arriba a
propó ito del cast llano Zohar
, ta mí rica fue o tenida y practicada
por un mismo pu blo, hoy llamado 'E paña". Mucho
ha di cutid
. obre la exi tencia o no de filo fía y filó ofos en nue tro uelo- much
ha discurrido y elucubrado
bre el concepto de filo fía que o
España haya podid hab r. Lo cierto e que la manera d ver el mundo
d E paña y de l
españoles a tra é &lt;l toda la hi tOt'ia al 'º
excepcion s, e fundamentalmcnt mística, p ' rica, e tética, má que
e trictamente racional al m do francé , inglé · o alemán. Entonce , lo
mi mo da que e pu blo ea cristiano judío
mu ulmán: i mprc
tendrá la misma o parecida reacción ant el mund , ao el hombre '
ante 10 . 1 a sa comunidad reacti a llruném sl racial,
un n los
150

clem nto antes dicho d identidad de fuente religio a y fil s · 6.cas
má todo el ambiente de convivencia que exi ti · no e raro todo el
cúmul de coincid ncia que hemo detectado. E algo parecid a 1 que
ocurr en el seno de una mi ma familia, en la cual, por muy distintos que
ean u mi mbro , icmpr habrá un conjunt de rcacci n
y
xpresiones imilar
in gue para explicarla ea pr ci o acudir a
influjo del padre de la madre o de cualquiera d I hermanos .
P steriorrneme, el tiemp lo iglo la historia las lucha la
p r cucioo s las guerras, hao fraccionado aqu lla unidad originaiia
aquella interirnbricacióo cotr judío musulmanes y cri riano , ha ta
e rallar hoy ne e dio e incompr n ión en que vivimo ·. T nem muy
lejo aqu llo del grao mae tro sufí Thn 'Arabí que nunca com ahora
convendría repetir meditar y bre todo vivir: 'Hubo un tiempo en qu
y reprochaba a mi prójimo i su religión no estaba cercana a la mía.
Pero mi corazón s capaz de con erúr en toda las forma religio.as: es
una prad ra para las gacela el cL1u tro de un monje cri tiano, un templo
para lo ídol
las rabla de la L y mo aica l libr del orá11. o
profe o la religión d I amor.
a cual fuer la dirección que tome la
cabalgadura, el amor e mi cr do y mi fe' .

151

�EL NACIONALISMO CIENTÍFICO
DE JOSÉ ANTONIO ALZATE
Mero. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

La escolástica en España constituyó ha~ta los inicios del siglo XVIII el
sopone que formaba y dirigía tanto a la ciencia como a la filosofía. La
cnseñan:r.a consistía en estudiar y asimilar de memoria el contenido de las
obras surgidas de las autoridades de mayor nombradía. Asimismo, en la
l ue,ra España repercute In situación que imperaba en la metrópoli.
La escolástica, que se había expandido de modo paralelo al
barroco en el mundo OC'vohispaoo, pierde, jumo con el abigarrado estilo
artísáco, su hegemonía hacia me&lt;liados del siglo X:Vlll con la llegada del
racionalismo y el neoclásico. El mérodo Je aprendizaje continúa siendo
el infecundo método memorístico del que no faltaban los c.¡uc presumían
de dominado, como fue el caso de un ciego de nacimiento llamado
Pedro Paz Vasconcclos, quien habiéndolo aprendido rodo sólo con oú-,
"más con cal perfección que oportunamente citaba autores, lugares y aún
páginas y ganó en oposición una cátedra de filosofía".
J,a polírica reformisra de los Barbones habrá de definir
completamente el siglo de las Luces en España y sus colonias Je
ultramar. Con ellos, ~spaña sufre una profunda 1..tansformacíón, derivada
&lt;lel influjo guc sobre la vjda intelectual ejercen la llustración y las ideas
153

�modernas. :Más que una filo o fía la Ilu tración e una di, po ición, una
visión nu a de las cosas. Pero además de una man ra nue a de ver la
co a es un mod dw rente y reformador de enfrentar al mundo a la
vida. C n la creencia en la ·razón que hizo po iblt: el progreso de la
ciencia , creció la certidumbre d 1 hombre en su p der para . dominar el
mundo natural. Lo descubrimiento de la ciencia eran n ro como
medio · útiles para olucionar los problemas y n ce idades que impedían
el desarrollo d la sociedades. Al p reatar e del r troceso que
experimentaba E paña en relación c _n la_· id a _m_oderna gu ~abía_n
penetrado n otro paí • tanto la dina tia borb ruca como _la mm na
ilustrada
pañola abrieron la puertas a la nue as idea gue
contribuyeron a la renovación y progr
de la nación.
,
La infiltración de la ciencia y la filosofía moderna en spana fue
obra de Benito Jerón.irn Feijo quien a tra é de su Teatro rftico 11i11ersal
difundió el conocimiento de la ci ocias ba ada en la ob rvación y la
expecim ntación. _.. l atra o e ignorancia en que vivía España re p cto d
las ciencia naturales era algo que no e podía ocultar. La critica que 1
benedictin hizo de la incultura y ceguera que en el terreo científico y
filosófico pr valecían lo ll varon a e mbarir la e colá rica y la en ñanza
tradicional. u lucha estuvo encaminada p r lo tanto a impugnar la
super tici 'n , la credibilidad que reinaban n amplios estratos de ~a
s ciedad. El h ch era que la Jiu tración jamá dejó enrir u influencia
en ámbito dilatados d la ociedad e pañola ino únicam nte en ci rto
círculos restringido . ólo una minoría participaba del □uevo e:píritu
ilustrado. La fla9ueza de la e colá ·rica residía - ·egún M ñendez 1
Pelayo- no en lo que en eñaba mal sino en lo que dejaba d en eñar ...
no en lle ar el error, ino en matar I germen de la curio idad y con él
mucho errore y mucha erdade .
La nue as idea hacen su arribo a la circun tancia mexicana por
medio de E paña. Con la llegada de la Ilu traci ' n aparece en la realidad
no ohi pana una vü ión r mozada del mundo, que entrará en pugna e n
la Iglesia in tituida como el u tento de la ida e piútl.lltl de la c lonia.
En el e cenario español que c mprende de 1750 a 1 1 , aparece una
actitud de ma or indulgencia para admitir y tol rar aquella, ciencia que
no tenían un conflicto d clarado con las verdad s revelada de la religión.
Tradición
modernidad e Yan pre entando en una &lt;li p ici ' n l
convi encía con el progr o de la ciencia. La~ ideas cientlfica modema

son explicadas en abierta di cr pancia por
tructura , ducativas
heredadas d l pa a.do.
La polici a ilu trada pr _id.ida por ad s IIJ alentó la enrrada en
España y su, e lonias d obra de aurore e.xrranjcro , que al er
aut rizada por la censura era □ divulgada entre la r &lt;lucida minoría
culta. Durante la segunda mitad del sigl :-VTJT e conocida en l\féxic la
ciencia y la filosofía m derna en la obra. de . u. repre. entant _ m,'Ís
influyentes. Los jesuita · criollos - Cla ijcro, Abad, Alegre, 1árquez y
u: ·- ante de haber id e.x.-pulsado a 1talia inician un movimicnro de
r noYacióo de la ,ida intelectual de I' xic . pu sto. a la en ñanza
ba ada en c rrecti,.,.o , utilizan con los jóven mexican
técnica ·
pedagógica · encaminada a per uadir u razón c n dcm straciooes
objetiva .
La e unda etapa de la Ilustraci ' n mexicana
cubierta por
Benito Díaz d Gamarra, filósofo ecl 'ctic autor de Lo Elementos de
.filosefía 111odema bra qu ncicrra lo más ' . el ero d las doctrinas d los
fiJ ' ofo moderno ... ' Jmbuido de la idea filo éticas d l
canc ianismo emprende un xamen crícico de la e colá ·cica. ,onsidcra
junt con los sabio · criollo novohispruio · d l sigl .,~VIII, que de nada
.lr\"e el ilogi. m como herramienta para conoc r el mundo natural.
Piensa que . ól es po ·ible acometer dicha tarea por m dio de 1a razón ,
la xperiencia. De ahl qu el religio o orat0riano procede corno un
auréntic talento innovador cuando cxpre a: · l Yerdadero filó ofo ólo
admit n la · ciencia narurale aquello 9ue ni la razón, ni la xperiencia
se atrev a contradecir ... ' 1•
.,\ partir del úlrimo periodo de la Ilu ·tración n 1éxico comienza
un movimiento cicnúfic y tecn lógico que e caracteriza por un afán
orientado al cultivo de la ciencia
eguid de ·u aplicaci ' n para
·olucionar los pr ! lema del paL Lo cri llo ilu trados no ólo
adqui ren conciencia de la bligaci, n de utilizar lo
nacimiento ·
científico · d ·· Yanguardia para conocer lo recurs
narurale d la
nac1 n, in también de fonnar gente competente que c peren a
d tonar el ambio gue se nece itaba.
La personalidad m duJar y ej d · este m vimicoto ci ntífico fue
José .\nt nio 1\lzate Ramírez (J7 7-1799), e ·tudiance por algún ti mpo
cl I legi &lt;le an Ildefon o donde se gradu ' Je bachill r en ai.tes y n
teol gfa, para d pués empn:nder I s studios que lo llevaron a culminar
1

154

Citado por El, de Gnnan (én) lJ, riwria m /11 1listnrill de \1i:tiro. FCE, 1963, p. 2-l5.

155

�la carrera acerdotal Juan Lui [aneiro llegó a scribir de ·_de l exili
europ O que en léxico permanecen aún jó,Tnes que han ido h _ora Y
prez de la patria y sobre ·ale otre ello Jo é ,~ate de cuyo asiduo
trabajos 00 llegan noticia a despecb del rnmen, o mar que no.
»::?

cpara .
, .
Originario del pueblo de Ozumba, estad d
Iexico, de .rn,
abuelos materno. procede u parente co con Juana de sbaje y ~mír z,
conocida en los ámbitos religioso y literario como or Juana 1ne d la
Cruz. u vida habrá de transcurrir marcada por uoa doble orieotacióo: u
formación religiosa y u inclinación científica. _º _bstante : una
per ooalidad reconocida en el campo ele la cultura oen~ca de su _epoca,
no se atribuye las cualidadc de cienúfico ino la de un simple afi.c10nado
a las ciencias natural s. Entre lo. ilustrado mexicano que comparten la ·
mi mas inquiemde de Alzate por el conocimiento d la naruraleza .e
cuentan a Joaquín elázc¡uez d León José Tgnaci ~attola~~e nt~ruo
de ón y Gama, Francisc Javier Gamboa, Jo ' 1ana focm . figuel
Hidalgo, iniciador de la indepen&lt;lencia de féxic .
iguiendo la direcnice de la modernidad s decide por la
observación y la experimentación c mo l métodos adecuados para
investigar la naturaleza, eliminando el argum nto de a~coridad . . \.sL_ la
naturaleza es, en la apreciaci ' n de lo que lo han tudiado, su ob1c0Yo
primordial de in estigación. A pe ·ar de la . uce ivas prohibici n . que
cortan la pluma de Alzar , toda su obras e rán animadas de un mismo
e píriru: preocupación por la ciencias e:&gt;..-perimemale y u aplicación a
la necesidades del momento3.
La gran aportación de Descarte · a la filo ofía fue haber h ·cho
retornar al hombre hacia í mi mo de cubriendo en u interioridad la
razón como cric rio supr m de certeza. ~l filó ofo rancés tra al
ambiente intelectual novohispano Jel iglo }._'\ II un aliento de c:eencia
en el ser humano concebido prirn rdialmente como razón. Esta e
con ierte en Alzate en W1a facultad básica en I conocimiem de la
naturaleza. iendo un personaje f tjado en el e ·píritu de la Luce no
puede má que a umir una actitud de apertura hacia la id a. ci nci6ca. y
filosóficas modernas. in embargo la fe y la razón tienen en u

2 Citado por Rafael Moreno (en) ''Lo filosojia m la
fiJosofia y Letras 1 10. 27.
}.[, 1947, p.34.
1 lbido11, P. 36.

156

i\Jtrt'O

formaci , n el papel que a cada una le corre pon&lt;lc. i p r la fe e tá
comprometido con la religión, la razón lo hac procliv al cultiYo de la
c1enoa.

a vida d ahogada de , \lzace en el a. pecto económico, aunada a
la educación formal que recibió, la ignificati,·a cantidad d información
contenida en lo libro. que con ció ... lo c ntactos y c lab racione ·
con cienófico novo hispano · y europeos , u c ng ·nira inclinación
naturalista conAuy ron en u formación inrclectual y lo erigieron en 1
mejor y má repre, ematiYo de los il trado mexicano 4 • 1 o hizo uso de
la en, eñanza en la cátedra, porqu n e pre entó el clima propicio que
lo hubiera llevado a de · mp ñar e corno crítico de la phi/os{Jphia prrennis,
que el ciernp con id raba como cierta e irrefutable, pero que era
ncce, an supt'rar.
Para ·ubsanar e ra .iwación se dedicó a divulgar cntr los
mexicanos l • c nocmuemo }' de ·cubrimientos científico, má
novedo o. de la época con el propó ito d
rvir al bien común } a la
patria. La tarea de hacer públicas noúcia de nantraleza cienófica la
realiza lzate a rra,é. de publicacion periódicas. Llevó a cabo la
edici, n del Dia,io Literario de México en 176 , d aparición s manal.
Po teri rm nt , publicó, de 176 a 17 2 lo As11f/tos vatios sobre ciencias y
arfes. uince año de pué ·, en l 8 , con agra a ·acar a la luz pública
otra publicación, a la c.1ue puso por nombre Obseroaciones sohre la Física,
Historia 11atHral )' Artes titiles. Finalmente, pone en circulación por e pacio
de ocho año._ de 1788 a 1795, us cél bre Gt:1zetas de Uterclfl(ra de México,
gue alcanzar n má d ci o núm ros. ,\demá. , colaboró n el Merc11rio
I ·o/a11te. publicado por J . é Ignacio Barcolache y en la Gazeta de Méx-ico,
de fanud Antonio V aldé .
El Real cminari d ~finería proye tado por Joaqu.ÚJ Velázquez
d L ón r Juan Luca &lt;l La saga comenz , u. labores n 1792
fungiendo como director el di t:inguido in,·e tigador e. pañol Fau to
Elhu~1ar. E ta in tirución fu creada para pr parar pr fe ional expertos
en la. faena tic.: la explotación e.le las minas y d beneficio de los metale .
El d ·acuerd urgió cuando lo cienófico · criollos, que habí,111 ideado el
erninario, al pret nder ocupar el cargo &lt;le director para encauzar su
d stino fueron eliminad
anuland
su legítima· aspiraciones.
lgualmenc , para &lt;le · mpe11ar l . cursos d mineralogía, matemáticas,

Espmia. '' Rc,1 ta &lt;le la P.tcultad de
L DI 10 ( ;,\ R(Í.\, .\lherro. Dos mnllfi@ ti, lo lh1.slr,mo11 l1i1pa110,1111,rict11111.
1990, p. 83.

1

157

'.\!11 v UAE:\L

�química y fi ica fueron elegido m ntor_ traído del viej coo?°emc.
E te h cho engendró una siruaci ' n de di gu tos .y red~&lt;: surgid~ d
los má prominente · repre entame. de la e murudad c1 nufica _mexicana
de e tiempo. Cuando .Jhuyar pretendió f czar las co a qu n~ndo qu
e aceptara 1 mét do &lt;l amalgamaci · n imp rtad ~e .\le~ania, ~ar·
e grimió e mo razone parar batir el iment del romeral gua e _pan~l
qu oo p r cratar. e d un procedimiento ur p o es lo h~aa ma
entajo qu l · que en la 1 uc a • paña ran mplcado. comunmence.
alta a la vi. ta qu hay n .\lzatc un in cele tual modero que _m tr _
de ·u 'poca oo ólo úene conciencia de que una nu ,,a parna e . ta
ge. tando ino a la qu e. ncc ari empezar a pr tcg r.
. . . .
La creación d l ' olcgio de la Vizcaína . n 1 6 , dio u11ao a un
pr ceso dirigid a lograr qu la educación en l_'xi~o ~~riera un c~áccer
enteramente lai &gt;. t\ la fundaci · D de e ta Lnstm1C1on ducaava . e
umaron tras cuatro ncauzada a la n e11anza d - la. ciencia : la R al
E cu la de Ciru 'a la Academia d Art . Je an Car!
el Jardú1
Botánico y el Real eminario de i'vúneria. En e te úlrirno ol~gi . e.la
principi por prim ra vez n Am · rica ~a n · ~am.a _de la.. c1enc1a :
matemática
fisica, química y mmeralog,a.
u
nentac1&lt; n
fundam ntalm nt ci núfica l hicieron l e tabl cimient e&lt;lucari o má
emancipad d la Igl ia· pero además fue el e ntro académic de má
alta jerarquía _ aut ridad científica d u ép ca.
Tanto p r la di er a. accion s qu de plegó al lar de u vida
com p r la iruaci n a la que tu,To qu hac r fr nt e pu de definir
a lzate como una p r na d t mpcrameot im eru s
ra un individu e:xtraordimuiamente trabajado y dedicado. 'u
trat -dice Roberto foren
d bt: hab sid difícil por qu t nía
marcada ten&lt;l ncia, a la acrirud ... M tró muy a la clara
r r traído
y nonncment engaávo. .. ra por I mismo. fuertement e ,mbaávo
y ,·iolent . . . Era un h mbre po eí&lt;lc d' tanto am r. que llpo
entregar e apa i nada dev ca ent rament 5•
Hombre de cultura i ntífica a tisima jamás renunci · a u.
in9uietude de investigaci ' n d l mundo natural. u dispo ici ' n para
c )operar por el bi a d la comunidad lo llevar n a ulti,·ai· vínculos e n
1 , repr eotant &lt;l I pod r, de lo. que n icmprc btuv el ap yo
necesario per de l que btu o exp ciencia. muy valio ·a ·. Pen ·aba
T

~ ALZ TE, J é A.ni nio. \1rmona.r t t 11S&lt;!fllS. lnU"o&lt;lucci •a de Ru 1:no \[orl'.a • pp. 5.
1()85.

158

",,\;\!_

que n la relacione · con la autoridad
nec ario conducir. e con
mod ración )'
alir bien librad . r\ egura, por
tra p ·ce, qu el ~ ·cado e aprm~echa d lo hombr
abi , n ólo
para qu l den brill v lucimiento m rambiéo el u cxp ri ncia.
cuando son útiles para u fine .
onfi rme ann7.a d i 1 ,
f, rtaleciénd e n la realidad
n Yohi_ rana la con~iencia d naci , n la idea d qu stá en proceso d
fi rma 100 una patna nu va, c n ra ·
pr pio , clifrrenr · de I d
pañ~ . . , Í, cuaod e menciona el ,, cablo an1erira110 e. tá d ignand
alg &lt;li ·crepanr &lt;l lo europeo. 1~ ro explica la tendencia del criollo a
naltccer la · rea i ne pr pia en las qu
marúfie ·ca el amor a la
p tria mexic, na.
Puc ' bien, el en ·istente nacionalismo d _\.lzat d can a •n d
pilare : ~no que tiene que ver con la divulgación d
ne cimi nto útiles
que r aliza a tra:'és de publicaci n • peri · di a , o la qu refuta lo
mbust , y m nora · que D Pa-.; , R b •rc on y rro urop os difundían
ace~ca ~e , \rnérica n l contin ntc ur p ; el rro
t ' n de . u
naaon,'lli m con 1- re n qu aplicand 1 _ r ultad . d la cien ia para
re olv r lo probl mas de 1'xico, obra llevando i mprc p r d lante 1
amor al terruño. P r e t , una de la misi ne má. importante qu
\Izar :e pr pon 'O u. ga eta , ~ defender a 1' xic
u ulrura ,
á,ili.za i, n ce ntra t d a9uell "impío. calumniadore d • u patria":on palabra. suya.-, c1ue... in haber pu to un pie n e ta ti rra
atrevían a afirmar la co ·a. rná absurdas, exa·avagante · y daño:a para la
f~a .) h nra de 1· xic
\unque la intención de E pana era aplicar la
CJ ocia para sa arle frut a la n ¡uez, . mat rial
&lt;l • ·u e &gt;l nia:, rro
ta el objeti, o oaci nalista del cienúfic m xicano: qu la abundancia d
caudales d &lt;]u estaba h ncluc.la la naturaleza n Iéxic debía
apro,·c hada cicotífi amente ea beneficio de ·u:- habitame ·.
Lo · pr bl m, . qu u ualmt.:nte e pr . entan ' n la socieJad deb n
· .r r su lto~. según \lzatc, p r la i ' ncia fundada n L, :p n •ocia
diana._ \dm1Ja la ouna orno el pu bl me;jcan hace de la experiencia
btcrud: p &gt;r la prá tica una vía . cgura de c n za. i
c.tij • e ea
\k~ai11a -apunta- que aquí infinitos . ujctos sin má in trumcnt is qu •
•u ''l t,, reconocen la ley de los mincralc. · e. toe:, _aben uáota cantidad
d, plata . e ·onn ne en determinada porción de mineral, dirían lo:
al mane. . . . L¡uc e to
impo..ible; no b ante, l. ex1 ·n ocia &lt;lia.ri

"ª

(l .

'

,

,\ \ ARRP. lkm:tbé. :ilt11r,1 mo.:J '""" mml,n1,1 tn el rr /,i X I fil. L.

\l• 1

~
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P· 1 .

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b n con la imple vi 'ta reconocer
en eña qu lo r scatadores ... , 61 n ª
. .
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,
uí
la
práctica
que
es
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eguro
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ena
o
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a ey · · · 9
'
1b 7 1l
b e de
uc deban ejecutar g nte que oo de la infima p e. e . . 1 m r
~enci.a por lo tanto aprende muchas co as de la xpenencta d I Yu.lgo de
la abiduría del pu blo.
, J ,
,uand nue tro criollo conoce el Tra1t1do sobre el !t1bo~10 ae 1t1s
·
de 1or~"et obra editada en 1773, confie a haber ufndo grao
tnllltJJ,
b
fu
&lt;l sil.u ión por n haber de cubierto en ella runguna m~o" ra q~e . era
dese noCl·aa para nuestro minero ·, decir, no. encontro la ma ligera
_ ,,
··
ruvie e practicada en las mma · de 1 ueva ,spana .
opera□ n qu no e
d 1 · ·,
I er lo que más oorgullec a nuestro 'infatigable o~rer
a c1 neta ,
como lo llamara don Emeterio V al erd y T llez
el haber
demostrado en mat ria de mina , que lo alemane ma qu rnae tr '
nuestros fueron nue tro di cípu.los.
imi m
1 abi mincr~l~gi ta
ur peo anunciaba en la obra citada haber de cubi_err un pr~cedimienro
, til qu consi tía n u ar el malacate movido por arumal
para
muy U ,
_ ,
dí
" . ,
acar el agua de las minas· anadía que las b mba n p a~ usar e en
países de menor de arrollo, p rque_la . vál~~a era~1 carc_o~da ~ ~ 1
vitriolo de las agua . ' ·Qu · tal? El melito v1a¡er nuneralogico ~x~rcsa
Alzate- con tan a to conocimi otos no · anuncia un descubrumenro
,
' ')
que n ue a paña tiene mas an s qu~ cana . . .
,
Por lo demá , lejo. d concebJ.I la c1enc1a como pura tcona
aqu Ua ti ne para él un s ntid minentementc práctico- e to e . d ~
la c1 neta
e tar al ervicio del hombre de la vida. En una palabra
.,10
.
bl
encierra un fin útil y practico "deb ayudar a t olvcr pro ema • 1en
u tiempo lo real , de Zacateca Pachuc~ y Bolaño e. r_aba.n en
d cadencia por encontrar e inundad_a su. ~1a
7:~re p~b!-~ca i;n el
quinto número del Diario un estudio denommad
Descrrpc1011 de 1111ª
n1áqui11a de vapor para el desc1giie de /(Is tl/~1/{JS ". • n é_l. prop n que en la
faena para extraer el agua de la rmoa . ~ utilice ·e artefacto
ubstitución del malacate. segura que e ufictcnte e n que un p_eq~eno
volumen de agua ea convertido en vapor para p ner , 'en m_ vumenr,
las banda. que extra n la agua de una profundidad d mas de cien vara •
llJ

,

'

.

.

:º

\I .Z TE, losé nromo. ' ,arra a don 1\. ~obre el e. 1ad rnnr,,¡ so en que se lulfa b pr.icnca d&lt;
la minería e~ ueva Espa1'ia '',en i\1enmri11.r y msa¡·os, i :\ 1, p. IOD.
K /MI.: p.94.
? lbítl; p.98.
111 '1\LJ\DI OC RCÍA .. . op11s at, p. 117.

160

om-encic.lo de que lo" con cimiento. producidos I or la
im~estiga ión ci ntífica son útile ·iempr y cuando puedan . er aplicad s
con r ultad p siúv para re ok r lo pr blema. y nec idadc del
ser hwnano, e fácil percibir en la obra alzatiana un vínculo muy estrecho
cntr la ciencia ' la técnica. ,\parte de haber expuesto la n e idad d
usar una máquina para deshu ar l algodón, e dio a la tarea de redactar
un e crito s bre la teca lo fa que debfa er utilizada para que el air en el
interior d las minas pudiera r ren ado, xtrayendo l aire viciado e
imroduci ndo el aire puro. ugirió también emplear un m · todo muy fácil
para e n ·en·ar lo grano. libre del gorgojo.
En fin l:r.ate no encu otra otra forma d ervir a u país que
aplicando la ci ocia al ali\'io c.l l · probl ma de la soci dad. Por ocro
lado la ciencia y la preocupación por la ciencia aplicada qu domina el
arnbient de la . egunda mirnc.l del . iglo XVITl influye decididamente en
la formaci ' n d la conciencia de la nacionalidad. Los cicntífi.c e tudian
l , fenóm no. d la patria, aplican la ci ncia a lo problema patrios y
ello, mismo. tienen c nciencia de c.1ue quiene aplican la ciencia con la
finalidad de hacer cada vez mi felices a la nación, es aman a la patria y
n útilc · a ella y a la huma1údad. Toda u actividad
cifra n e ta
11
e:pr ·ióo: ser IÍ!íl a la ptllrÍaJ' c1 la hN1JJa11idad "
El plan conc ~bido por Jo é Antonio l.zate para uperar el
pa ad cieoúfico n v hi. pano apoyado en ~ \ri tótele e n isúa en darl
una amplia difu ión a la ciencia moderna p r medio de publicaciones
periódica . La ciencia p ripatética, enqui ' tada en la
ni rsidad
Ponrificia . en lo. e legio de las órd ne religiosa , debía ·er uplanrada
por una concepción científica de vanguardia gu en esa poca
reprc. enraban De cartc , Bacon, 'alileo, Leibniz
ewton y otro . La
tar a de en e11ar n la desplcg · n la cátedra, dialogando con I s j •vene ,
.ino n lo. n:ayos cicntífic qu peri · dicamcnt publicaba. D esta
forma, .\lzate y Bartolache fuer o lo, precur r , del periodismo
cienúfic &gt; n íéxico.
'on ideraba que era imperios crear en la ueva E paña una
obra de literatura que apar ciera ce n regularidad. ... n la . egunda
publicaciún peri · dica guc dirigió: Af/111/os rmios .robre rienda y mtes,
confi.e a su limitaciones para cumplir cabalm nre con , a tar a pero al
mismo tiempo experimentaba unos vivo. dese ~ de ser útil a la patria,
11 ~I RE:\O, R. facl. "j ~, fün~ofia ·n l,
l...1trar, No. :i-:-. L N \ \l, 19-P, p. V).

ueva fop,10.1 ", en l&lt;imta d( l., T·,1m/t,11I dr /ilo.ro/it1 f

161

�porque conocía que no ólo nacimo para no~otro más tarnbi~o para
nuestros emejantes. e pregwitaba: ¿e posible que en un rern tan
abundant en sabios; en un paí en que la naturaleza se ha mo trado tan
pródiga en us produccione , se carezca ~e cscrir_os periódico
la
mayor parte de ello acarrean beneficio bien sen, tble. a 1~ aedad,
fomentan la aplicación e timulan el e tudi ' ponen en ilenc10 a lo que
careciendo de talentos necesari s intentan poner las mano en la ara de

!···

finerva" 12.

cabe duda qu ou tr abio criollo fu un hombre caritativo,
que antepuso el bi o de 1 s demás a su biene tar per onal. uando algún
proy ero uyo lo proponía a los circul~s del poder: ~oncretameot~ a la
autoridades del runtamiento de la Cmdad de Mexico y n tenia una
respuesta favorabl , no ·e de alentaba sino que volvía a pre ·cntar otro
que tuviera mejor ¡; rtuna. Fue un hombre que . dio ~orosamen e a la
ocicdad de ·u época. nimado d un de o incomeruble de · rv1c10,
pugnó porque la ciencia fu a útil, aplicándola a las nece idades de
México. I a ciencia ti ne a los ojo de Alzare un ·eotid profundamente
humano- a má de r bustecer la vida tiene el d ber de trabajar para el
mejoramiento de la ociedad.
Las novedad que en Eur pa aparecían sobre cuestion ,
cienúfica eran leídas
en ocasiones traducida por nue tro criollo
ilustrado· pero sabía que lo peor que l podía acontecer a él a ·us
paisanos era e rar reafinnando imitando icmpre la ci ocia venida del
otro lado del océano, in añadirle ninguna ap rtación propia. u
intención fue crear una ci ncia mexicana que respondiera a los
probl ma. concretos del entorno social de su ti mpo. De ningún modo
s con id ró uborclinad a lo criteóos ostenido · por lo. cienóficos
europeo . Él abía que la ciencía
univer al, p ro que no
patrimonio
de los europeos, sino que también e dada a lo, mexicanos la aptitud
para la ciencia, la obser ación y la, creaciones científica . Con
ce
criterio se lanzó a explorar muchos camp s de la realidad, c nsignicn&lt;lo
obtener estudio )' observaciones mu vali a , alguno de 1 s cuale on
válido todavía para la ciencia actual 1 •
a abundant info1mación a la que tu\'O acce o a cravé del
contacto con in tituci nes ciencifica europea , como d la lectura d
LZATE, José nronío. Obra! l. Periódicos, 1 1 i\1, 1980, p.62.
''jo.ri A 11I/J111u AIZJ111f', estudio biográfico por Juan l lcmández Luna, • ecrernr1. de Etlucacion
Pública, 1945, p. Xl ..

12

13

162

libro y revista
le p nrutlo, junto con u di po icióo a la
experim ntación pod r d cubrir conocimi nto nue, o .
u
o científico ilustrado no ólo hizo de la naturaleza u
obj to predilecto de inv tigación, ino que de ella obtuvo las en eñanzas
que orientaron u modo de actuar en materia cienáfica· esto es el
método. E l quehacer científico lo hace percatar e que el método e cJ
modo como el hombre de ciencia explica los hecho. fí ic · e d cir, el
camino de que s sirv para acceder a nueva v rdad gu lo lleven a
lograr el 'xi.to de eado. no de los ra go gu definen el e píritu
ilu trado de Jos · Antonio Izare en l a pecto científico e el haber
ncontrado en la experiencia el punto d arranque para qu la razón
pueda llegar al con cimiento de la natural za. E cima, pue , como muy
fructífero para el pro reso d la ci ocia el u o de la ob ervación y de lo
exp rrmento, .
•I nobl propo tt de que cstuY animada su existencia fue el
e parcir noneta acerca de invento ·, observacione y experimentos
cienúfic que fueran útiles a los hombres de su patria. 'La utilidad
vértebra su concepción d la ciencia, por ello , upen anúemo no o laya
ino tra ciend la id a de una ci ocia, como hoy diríam
m rameme
t nea o académica ' 14 • La filosofía es entendida p r Alzare como la
ciencia útil aquella que iendo d gran beneficio por lo problemas qu
re uelve debe pon r. al servicio del pueblo mexicano. El filó ofo no es
entonce el que e complica la cxi tencia en reflexione inútil s, sin 1
que " preocupa por la ma, or felicidad de los hombre ", poniendo los
conocimiento d la iencia "al servicio ele lo hombr s de u patria ... '
1desamparo de la filo ofía colá rica radicaba egún Alzate en
ocuparse de cue tione speculativas como era el cas del ente de razón
que e ofrecía a u ojo como algo ago, inconcreto e in ubsi tente
muy distante de los probl mas e pecíficos del mundo real. ' n cambio
una d la co a que la nue a filo fía y ci ncia traían era la posibilidad
de aplicaci ' □ concr ta d re pue ta a las co as de la realidad de lo,
cuale la e colástica parecía hab r
ido alejando de una manera
15
e candalo a" •
Por er el ente de razón un ati bo de realidad sin sustancia y
fi nonúa alguna fu ron los filósofos modernos, fastidiado de tanta
di -puta ínútile , l gu d ciclier n u muerte, uprimiéndolo de la
\DI , ·o GAR ·j ... op11rnt; p.137.
H T, 1\laur1c10. Fi/o.rojla)' nenau t11 rl Alex,ro diraochuco, U

163

M,1996, p. 97.

�esta forma la filosofía no e para él pura reflexión br lo
pri.nc1p1os
la cau a últimas de la realidad . . . sin la m ditaci , 0
sobre las necesidades concr ta d la cierra con la - la fu rza de la
razón. u funci' o con · r en preparar hombre para la vida ...
individu útile a la ociedad ' 16 •
La noticias útile que publica en la gac tas cien n el pr pósit
de hacer que la ci ncia aplicada pre te una ayuda ·alío a a la con:iunidad:
pero de ninguna manera e rán dirigidas a
facer a~ r pr p1 . _¿ ue
otra utilidad - e preguntaba- pued di frucar qt11en se dedica a
comunicar a la patria l que l
l que m día ? inguna otra
r 1,
común) que vivir atist cho de qu e epa fue un hombr qu ,º p~s
el tiempo ""egetando· pero si e t corto m · rico
u urp~ ¿no _e~a ~?u-vo
para que aca o e fru tr la aplicación d mu ha idea util _~ .' El
píritu o ·ado d Alzare unid a un t rviente afán de con.tabllll: al
b~ ne tar florecimienc de u país, fue uficienre para que la gaceta
11 varan la luces d la ciencia a lo m xican por spacio d cho años.
que nunca haya decrecido su inter' por U Yar adelante u pr yeco de
v r progresar la incelig ncia d
us c terrán
fu algo qu e tuvo
detemúna o por u re uelto an1 r a léxico.
dmirador del rden e tablecido por
paña o u c l rua ,
nsideraba qu el progre o de la ueva
paña n la gunda mitad del
iglo .1. :vTIJ reflejaba la
entajas d l régimen ilu ~ado. . ~ba
convencido de ue la tarea
mpr ndida p r el g b1erno vtrrClllal
t nía.o como obj tivo mejorar la condiciones d vida d l pueblo. om
1gobierno de la olonia, egún ,\lzar , procuraba siempre I biene tar
de sus ubordinado , haci ndo todo l posibl para que imperara la
concordia, sto ra razón uficient para er leale. _ ob di ntcs a él Por
lo que
ob. rva o hay en nu tr ilu trado e1 m nor a orno d'
impatía por v r a lo mexicano libre de la ujeción poliú a de la

ª?

metróp li.
habi ndo llevad a cab ". ervicio muy -eñalado a la
patria' que hablan d una bra científica d grao nvergsadura,
end r zada a provocar cambi • profundo en la ocieclad , lzate fu
causa de qu má tarde aparecieran opinione idea e int n i nes de
caráct r politico fa arable a emprender la lucha por la ind pcnd ocia
del país. i p r un lado cumplí · i mpre e crupulo am nre fa
16

M

RE1

'0. Rabel ... Op.

'/; p-16.

comisione - 9ue el gobierno del virreinato le ene mendaba por d tr 1
actuó com un fil'&gt; ofo pre&lt; cupad por la felicidad de lo· hombre.· en
urna pu o t do u emp 'ño en hacer realidad 1 bim co1111í11. Re ulla
fr cuente con iderar a la ciencia com una r ali&lt;lad eparad, &lt;le la
polírica, que nada ha t nid que v r on la. \ ici.itl!d s d · nu · tra
historia. in mbargo. ... si nos ituamos de di.:' una pcrpccti,·a má
amplia, la bra &lt;l .:-\lzaLe cupa un lug,u- pr minent L'n l proce o
hist 'ric Jll no lb·' a la descomp .,icióo deJ r ~gimen
1 nial y al
mo,'llili nt de 1ndcpend n ia... ' d c. te punt de ,; ta lo pnmero,
precur ore, de nuc a In&lt;lep nclcncia fuer n ,amarra y \lzatc.:, yu1em.:
parc1
... em
rros la imi me de la füo:ofia y ele la ciencia
m d
.
n decto, fuer n llo. 1 · que al hac 'r qut.· nue rn m ne
rompiera :-u · ,--fucul · con el mo&lt;l lo culmral d la ol nia.. en. ·ñaron a
lo: m xi no 1 valor d p □ ar por cuenta propia- es decir el al r de
formar e en el libre ejercici d la razón, . uperando . í el rit ri de
auc ridad. •u la ntrega amoro. a d . \Jzat a • u pa.í y a ·u
mejantc ,
1 que I impul , a valc.:r de la ci ncia y d la técru a para rcar un
ambiente de tran fi rmaci · n, qu redundara en prm· cho &lt;le lo~
m xican
De las relacione · con el gobierno extrajo cierras en, eñanza ;
entr
tra. , a imiló la comedida r c r m ni a disphc ocia Je lo
pe lüicos. Pu to que oun obtuY ayuda del gobi rno para .r ali/.at 1 ·
pro_ ect : que emprendía terminaba por pagarlo c n su propi )s bienes
' &lt;lin r ; lo únic qu 11 gó a co ch,1r &lt;l ·u rrabaj fueron frnto
amargos'. ~on l el , n miabl fue el esfu rzo que c.lesarr lló. u
virtude. · m recinu ne · le nlicron er admitJ.d por a~ c1a ·t ne
c1enrifica,
uropcas d r con cid pr rigio. El
nidio o d la
natural za m ·cana, don , \lfredo ugc , tuvo el come&lt;limi nt &lt;l darl
l n mbr d AttJ.,: Alzc1tei al insecto obr el qu realu , una
in ·stiga i ' n dcdi ac.la a lu nrar la fama
nue ·tro ·abi .
La incornpr nsi' n que lo r deab, no lo hizo J caer &lt;lt. u ·
propó iro. : ant pon r si mpre lo · im r e· d la nación a I propios.
ic.ndo u pro uc ta rt.:chazada · en ca iones y t.:n oLra ampl.i, nene
r conocida · .in embarg , p ca, ,. e l Y n i(;ron la arr ga11CLa y b
·t nea 1, n. u xil t ncia tran ·curtió d ·prendida dcl nv an ·cimic n LO
1 "}o!r. lnlf1111n 1IZf1lc'; cs1udio hu,¡,-áli n por Juan J lcmao&lt;le;,, luna. ,tLreiaru &lt;lt• Educación

P ALZA'( ',José monio. Gurrfas dt Litemt11ro de 1\lixiro, romo ll. 1831, p.ll 9.

164

Púhlic:t. 194 , pp. XXI - XXII.

165

�. .
, lo
Persuadid de que hay una liga
que lo hiciera alardear de us gr , ·.
b'
una iD\·e tigación
indisoluble entre la teoría y 1~ p~~ctJ.ca, sla HI :Jllu·ca tiene rt.: ulrado
1i
·
aphcac10n en a prac
científica es va a 1 su '
di,
ruvieron regida por una idea
'bl
Las tar as qu ero r n o
. d
l
cang:i
.
b'
r la ciencia ca aplica a en a
claYe: hacer que la erdad de cu lerta p .
realidad en beneficio del hombre y d~ la oc1edad. , . mucho meno
.. n re umen u amor a bue no menguo ru
. .. d
-a d u corazón la conv1cc1on e
. . , arque mantuvo en la en tran '
exnnguto, P
.
la
·dad de •u patria. Lo qu
qu al aplicar la ci ocia uaba¡aba para prosp ln b d , . ·er útil a lo,
hizo e ruv marcado p r el de e que nunca a an ono. s
mexicano.

ASUNCIÓ Y DESENVOLVIMIE TO DE
LA FILOSOFÍA EXISTE CIAL EN MÉXICO
ra. [atilde Isabel García Lo. ada
l1m:stiga&lt;lora- ~1iernbro de la Carrera del Investigador Científico
y Tecnológico d I Consejo acional de lave tigacione ·. ( onicer)
Buen s Aites. geoána

La asunción y de arroll de la filo ofía e · rencial en México e lo gu
n pr p nemo delinear. e torna la e pre ión • filosofía xi t ncial' en
un senlido amplio·
d cir para d ignar un pmsar existencial
desenvuelto, en rná o en rncn te' ricament y también una actitud
e:-..-í tencía 11•
n l mar de la reacción aJ p jtivi m - hacia 191 a2- , ·gent
ha ta apr xi.madamcnte la guoda década d 1 siglo ""r y n I de u
up aci , n 01acia fine de la d ' cada del 20, u influencia h, de aparecid ,
e n lo yue pucdt: hablar. e d una sup rac.i , n, en í ' xi.e , d . ta
orrient del p~n. ar fil ·ófico europeo.) e ha de arrollado la a unci ' n
de la fil sofía d la exist ncia t n éxico y su de. nv lvirni ·nto.

1(f. /üatildc Isabel G:1ma LosaJa. La h'/omfio l:.xi1tomt1l r,1/11 , l rgmfllllL J,11 l111rodlldom. bls. Plu
1hca. Buenos Aires, ,\rgcnan.1, 152 pa . . 1999. l. ·.B. • . 950-2 352-7. En . pccial,
"ln1r &gt;du c1,in".
z T' ngn e en cucnl'll ,¡uc por el ano 19118 ya estaba dcb1lilándosc el po ÍU\'1\mc, en Ju. tn '1em1 c~cmor y poliuco mc,._i , no (( ampcchc, 18-tl-! • laclrtd, IIJ 12)-uno tk los idcólügos J I porfiri mo
(Cf. Antnnm fa o. ()/m11 (om¡,lrt,11. T. JT. llnl\'cn;1&lt;l.td ',mona! \u mnoma de \léxico, D1recc111n
C,cncral de Public:ic1on :. México, 1973. Prólogo pp. &gt;.XI y X.'11).

167
166

�mo figura r pr seotati
d en · ol imiento
de la fil ofía d .la xi cencia en éxico eo el marco antedicho, hem
de considerar a Antoni
a o y dolli knéndez amará. Tambi' n,
habrem s de referimos al "Grupo filo óf.ico Hiperion".
•n
de d u r acci' n al p 10V1smo Antonio a o3 ha
desenvu lto un filo ofar exi t ncial en el d pliegue de un p osar
muo J encamado, vi rido.
; Amoni
aso (1883-1946). l ace l!ll la ciudad de :-. léxico I l 9 de diciembre y muere en la
misrna ciuc:Lid el 6 de nmrzo. H realizado us esnidios en la E cuela '!a.C1onal Prepanuona y en la
E cuela ac1onal de Jurispmckncia donde se ha lici:nciado L"tl D recho. ~e encuentra entre l s
que fundan eo 1909 el Ateneo de la Juvcnrud, cu ·a labor cultural se orientará a e mbanr l.
corriente po icivislll ea México. Enm: lo· mi mbr de dicha asociación, 1un1 a or oi .aso,
cnbe mcncion e a PeJro Hennqu •z Ureña, AJf, o o Re es y Jo.é \ 'ascoocclos. (: lccc1onamo~.
cmre los inregraotes de dicho grupo, pi:nsadores y filósofos) . /\ntonio ai,o, gwen ha ido el
primer secretario del teneo, clicra p r ese entonces sus famosas e nferenaa contra el
p s1civi mo ) e mienza a impartir fa ciredra d · ·ocio! g,a en In ~scuela aciooal J
Jurisprudencia. En 1910, es el primer profesor d fü&lt;Jsofia de la reaén creada Escuebl tle \lms
Esrudio :uyo director ha sido en Ya.ria oca ion'&lt;. l lucha 9uc lo· atcneístas libran conrea I s
Po íth'I ta que se oponen a la fundación 1 la oi,·ccsidad, y 1.unbién omr:1 lo yue lo acu :m
de cliti m , conduce a Am oio ' . o :1 AU nso Rcves y a Pedro Hcnnquez refü1 a fundar en
1912 la n.iversidad Popular, con el fin de fomentar la cultura en el prol&lt;:tariado. ~n 1914, el
Ateneo de la Juventud se cfüu h-e -habiend rríunf, tlo-pues la ◄ cuela Nacional Pr parntom
adopra un plan de c, tu&lt;lios con las hwrunidades com matcrms obligatonas. En 1915 A. ·a.
ocupa la c.licección de esa nusma E cuda e inioa en la Un1 ersidad P puL'lí . u· célebres
conforenaas sobre cri u.anil mo, la yuc serán dcfinll nas de su obra capiuu: La li&gt;:istr11d11 co,110
Eronon1i,, romo Du111ltri1 r ro1110 (,,1,idad (1919). En 1921 es dc:igoado mtcmbro de la cadtmi:i
Mexicana Je la Lengua. Habiendo r1 ocupado el pue to de Secretan,&gt; de la rnv rsidad d1.
México desde su fundación por Justo "ierra así como, p co antes, el de Ouecmr de la Facultad
de Filo. ofia í Letra , Antonio Caso es nombrado Rect r d la mYcrstdad, cargo que dcsempc..-ña
de de 1921 a 1923.
A u-av •s de su vida, recibe A. a o nurn r os nombramientos honoriftcos y se asoClll a altas
corporaciones iorclccrualcs, cnuc los que destacamos: Profci; r E.mcruo de la Uni\·crsidad
1 acional
utón lilll de Mé.xico
[); d.u:cctor honoran l d · la Facultad de Pilol'ofü ~- Letras:
miembw correspondiente de l:t Re:il cademt1 Española; emba¡adm de r.léxico ame la.
Rcpúblitlls del Pt:ni, . hile, la. rgc..-otina. el ruguar r el ílm tl; 1rncmbro honor.trio de la
cademia de !-listona d Bueno. Aires } del teneo de Sannago de hile. Miembro fundad r del
í.olegi i aoonal d México, donde da conferencia en ui- úl.rimos año ; oci d · la Iosuruto
internacional de ociologfu d París. De entre su producción cleccio11nmos: L,, Film~(i11 de /11
/n/Jiinon. México. D.l•., Ed .. " socr s", 1914; Prob/,,,,UJ Filo.r(fl(l}S. léxico, Ed,. Porrúa.. 1915
(Obras omplecas T.11.
.\t 1973); h/6.wfos.J' Dodri11as •\f11r&lt;1les. \(~ 1c Eds. Porrua. 1915 (( .
ompl 1.1s. T. ll. lJ
M 1973) L, Exulmdo ro1110 f:.mflofl/Ítl • romo t1ndad. Mbaco, D.F. Ed~.
Porrúa, 1916; L, f:..,aJ/tnCÍO (01110 Ero11om10 ,"011/0 /)rsiNlfféJ J ro11111 .,,ridi1d \'. :-.tcxico, o.r. d! .
" lbiro i\101/mio", l 'l 19; ?:'. Ec;ls. de la :crei.·ufa tle Educaaón Pública, 1943, 20 p.í~.. Ed1c1 'n
que seguimos y s~n la cual, cit:imQS. Est, ohr.l ha surgido de "una . ·rie J leccmne. '',
"conferencias", ,¡uc ha desarmllado Antonio a o durante el invicmo de 1915 en la nivcrsid:id
P pu.lar fcxtcann -in titucmn libre de en. efulll2ll fundmh1 p r I Ateneo d Mc.xico para 1.11
difusión d · la cultura. Cf. O¡,. rit. pp. 13 ) 1 ( . C. Tomo 111). l lisl1m,1 1' !1110/o¡,111 tlrl /&gt;(IIJ1J111m1to
Pilosqfiro. léxico, 1•. Ed. Sooedad y J breria Francesa, 1920, 2• Ed. Secretaria de Educación

16

El filósofo . \ntonio aso, para ttui n la intuición es l método
&lt;lcl filo far, ha &lt;le. pi gad
u fil so fía de d un intuir~ abort!ado,
ntido. 1 nt ni .a o ha enc;ontrado en el jnruici ni •mo d Hcnri
Bcrg n la P~ dra de toqu contra el p ici&gt;'i mo de \. omte. En
g, ner~
poder decir que lo , diferente. aut re . . gr.
, de nff1d ram
.gu an e 1p~na, Hcnri B rg on entre otro. o mejor, su prnsar, ha
sid para .:\~mrn
una fuente de incitación en el ~arrollo &lt;l un
p nsar prop1 .
ahondando en el pen ar d
n nio .a o c. egm.r
, onti1mar
&lt;l
ac. mpaoan o a nu stro auror en un d line inuo ·o • ,1, e l d e .arro llo
l11UO ·o .del pen '~ de Antoni
a e1 qu . dada su ín&lt;lole, no mueve a
pr fundizar, o me1 r, eguir profundizando en él.
In i t~o en la crítica de •\n onio a. o al positivismo.
nr º ,10 , o ha de.-plcgado u crítica al pu ·ici i me a tnl\ és de
Problemas filosóficos - u primer libro- (1915), en Filósofos y rlodrinas 111oralrs
(19 15)·• •a 1' coªm mm b',
·
.
1en n La e:&gt;..ulmcia
con10 eco110111íc1,
como desinterés JI
como randad (l ed. 1919 2ª ecL - orregida y aumentada-19-t.
u ·tro autor ha njuiciado al positivismo para analizar, en 1
plan~ abstracto su val r como doctrina filosófica pero también ha
e n 1derado la forma que ha a. umido al difundirse en Ie.
'xic o.
o pr guntamos de ·dt: Antoruo a o ¿cuál ha sido la bra del
p mvi m ?

t

La obra &lt;ld p sitivism [esl la obra de la in&lt;lifcr&lt;:ncrn del ideal la obra de
la eJucaaón
funJatla . ·ól11 en 1:a (',1cncm
•
(e&lt;l ucaaon
·
•
. ,
un1la11.r.11
qm.
&lt;le dcno, stn ¡u ofi ac1 n no
I ' 1bl , 111 cu 1tura artJSUC,l, mo ml , CÍ\.1Ca,
rcligi sa, h1, tónca ) bumana)" \ 1n que ana &lt;l e \nmnio Ca~o: Fsta
:i~)lJ~:l )~•1:&gt;rc~:

l·ra11co:~ea01na. l'J26. h&lt;l1c1on &lt;.jUl' ~c:guimn~.lhsmrso.r ,1 In ¡\{l(io 11 Ho.imllu.
,cim:u. . • ' I·. ~- IJh~cnJ de: Porrua 1922. 2'11 págs. htic1ún l!Ut.: t'gumin.. (0.( iomo IX
~ 11•1"0~ D,mmos ,1 fu '&gt;urw1 .\lo.it,111i1. ,\ l éxico, Ed·. Librcria Pc.:Jru Robr~-Jo.1934 211
E&lt;l1 um que seguimos.
'
P gs.
obre ,\nt m :1~u sc:I cwmamo. pnr su refen:naa a nuc~tros fine.: Aguhrin Has , e Fc.:mande~
del' &lt;•,1lle.
B l \?s/01,wliJld! ¡• L,1r1&lt;1111dllJl)J/1· l'· L·&lt;l
• · \tl.l.llUtk • ~ \ . ''- u )ccc1on Oro J~ f u1 tura &lt;,eneral
15
!J
~•entllla, l 9SR , 1~-,- p11os
j\[. . ,. • ucno~ Auc . \,..~
,,. . ( f.. ( .,•ip. '"'l\
,
, • ,\ nrmuo .a~o'' .
"atili.lc_ Isabel C,arcia Los.ida. "/j /&gt;msar l:..,úlmtit1I df l,1to11w ( .mri''. hn nas de ¡mhl.i Kt'n
• Je puhticaa m: ''/11,¡u1&lt;1ml \lr/(lfiiica II l 1lris1J/i1r
' o •
i°lis¡,ll(n!J/11 (.010 (J'.,e:,:lo.r 11~ 1µ'ª 1111~• j" [.~n v1;1s
1

i)

P;r '~,:::/"m~"";.r
. J_~ ·. PP '.!i

2~ 1• n: l :/ p11ulo di_! l lolfllm m r/ \¡4o X.\:./ dnd1 lnit'na , x.icJ,1J
11lusou.1_l' lmonuo .\~ nono C,enmtno 1k• F1l11s11fia I Huninn1tladcs. &lt;.olt: cu'ln
~ spcc:':"-a . T.\11. nrdoba. \rg ·nuna. ,mo 2lHll. L. .R
') 7-9280.
ll~)ruo Ca~• 1- l .a f· 1. ,~neta c:om" Fconnm1a, ·mno O~· m11:rc~ 1 como r mhtJ. tl.11,1 r,t. n
~s~ecrn.l, P· 7(1. 1ntuir e, 1:0111.&gt;ecr \'1t11do. 1-.1 rr~ali.1Jo c.:~ de \n101110 • :1so.
Cf. Dato~ c1raJo~ cnn ina~ amplttud en nota {))
11

~

169

�exp riencia hi rórica c nd na definitivam ni aJ po ·icivi m re landa la
e crechez de • u entid del hombre y d la vida Por lo e: no , para cl
fururo d be climinars para siempre de la cultura m xican~ 6-

n ideremo de qué manera, xpre a \moni
aso la d manda de ·u
e píritu u nec idad exi tencial, qu n . se ~on fi rma. e. n aceptar
lo que •e opon al po itivismo- que la c1 naa ea la uruca fu n e \ alida

:.ºº

ndiquem
también qu
t ruo
a o ha jdeocificado lo
c ncepto de fil so fía metafísica w_
abe preguntar cómo concib Ant nio
la filo fía.
La fil fía n nt ni
a o no
W1 ejercicio
eórico
p culati o d ti.nado a la ari facción de un m ro afán de . aber. Má
que el ·aber por el aber vale para Antonio a o el ab r para vivir.
on id · re e en tal en tido cómo e expre a:

d nue tr s con cimi nto .
in ·abcr nada o ca i nada de la narural za d
.1emprc.
driam . vivir en cambi in aber e' mo
buen ,1vu:
¡...J Primero e 1vir. na file. fía que fu ra sol:un UL teoóa d 1
exi cencia eru incom¡ lera si no va acompañada de una ~ oáa del alor
de la · · tcncia 11 .

?

Qtu ne piensan que la i ocia sin fundamento raci nalc ', es
ir
metafí. ico , pu de b~ car a las n cesidadc meo tale. d_ 1~ humarudad,
qui ncs en la Ciencia fundan o ere n fund:11". coten . m~ral s,
rcligione· nuevas y límic ab oluco. del conocmu nt e cqwY~an
torn.lm nce: la hi. mria a í 1 demue era y corrobora cuand al enalar
los desastres irremediabl
de mies propósito
comprueba
c ncomitamemence la vitalinqui tud del pen amiento (el r aleado e·
oue •ero) ho)' r siempre ávido d pro ·eguir en ·u empcñ consuscanetal
de verdad~.

d de u canea filo ófica al po itivi mo ntonio a , se ha
propue to de envol er un pen ar qu ati f~ a su n cesi~~d vital s
existenciales,
pirituales aquellas que u oran su reacoon a dicha
e rriente del pensar.
ce id.acles que comparte con otro con:ipan r s
de su generaci · n d u prom i • n. a las que expresa -Amoru
a o-

n tal

La respuesta a una doble pregunta ¿ ué e. la exJ 1encia:' y ¿ qué val r
tiene la extst •ncia?. Pero la primera a.ie ·áón ·e ubordioa a la egunda,
c mo e ubordma, para la acci · n, 1 coi cndiouent a la oluntad. La
filo ofia te ría de la J.icha, tic la felicidad, d la b ·aátud 12•

.,n

del m do iguient :
eccsicamo &lt;l una fe parn dar pábulo~ a nuestra religio idad cong;nira·
Je una ciencia para guiar p r la indu. tria nu tro ioAujo . o~r el ~une.lo,
de una metafi ica para ju ·cificar nue tro abcr, para in estlb&gt;ar la·
condicione de nu tr c nocimiento, para legirunar • prcci ar nuestro
Ldca19•

Llegado aquí, corre p nde de tacar la a piracióo d
Ca o fuerte a piraci 'a, a r ·taurar la m tafí. ica.

ntido también clic : "Qué es la filo ofía?' y re pende:

crav · del de envol imi nt de un pcn ar inu ·o
nt ruo aso
también expr a: ''La filo fía la xplicación &lt;l la exi t ocia' 13 •
1 filó fi mexi ano adviert c.¡ue el xi tir, la cxi tencia, pu e
e nsidcrare d sde di tinto
'punt
de vi ·ta ', de de diferent
actitud .
l existir e puede con iderar desde
l pum d vi ta d la
utilidad', 's11b specie 11tilitatis' 14• i
vi ualiza la exi tencia de de ''el
ángul de la utilidad', ent nce , de de
cri 1i ', d d e a vi ·ón d
la uLilida&lt;l e u n la
d dicho án ulo -ha e o tar

Antonio

ntorúo Caso. J•i/1/Jofos_y Dnc1ri11as .\fomlts. J\léxic EJ. Porrúa, 1915, pJOC)
Antoni Cas . Prol,k111os 171/oJiJfim. íéxi o, &amp;l. Porrúa. 191 S p.57.
~ o. intere a ilwninar el té~ino desde su etimol gia_ "Pábulo'' (del larín 'po/111/11111) ma.culmo.
"Pasro, comida, alimenro para la subs1s1cncia o con enración''/ / M t.íC m. Cualquier susreatn o
mantcnmueot en L, co a inmaterial •s". f R 1 c.·u.kaua E pañola. [)irdor,,mo d. k, Lt1,g11,1
Esp,iffola. 21•. et:!. Madrid, 1992, Ed. Kpasa alp . Madrid. ~ pai'ta.
9 Amonio .aso. Prob/r,nas Fik1Jójiros. Ed. Pocrua., 1915, p.81.

ntom a. o. L Problrn1a1 l ·ilnsó.firor, 1k11i1 al.
Antoni &lt;:aso. / /1rtnn11 'f, l11tolog1a dtl 1'111111111it11fQ l-t/016/iro Mé ico. 1•. E.ti. ·oCJ dad y Libr rfu
1-rances:L 1920; 2'. ~•cr, caru &lt;J¡ Educación Pública \ Ltbrcria hancoamcricaoa., 1 26. :.d1CJ n
qu
guimo . pp. 16 17.
•? mom
.a o. ll11d,111.
ll U/ r:,.ilft11ri11 f'Oll/0 (¡'OflOIIIÍO ((/11/f/ dt!$Íllftrr! )' (T}/110 fll/Wll(Í. 1' ,\ I'
D.F. Ed-. México
lodcmo,1919; 2•.\fé. 1co, Ed. de la: emana de hlu c1óo Pública. 1943. 203 pág. •dici ' n
qu seguun y .egún la cual, cm1m . p. 22.
14 Cf. Amomo as.o. L,, ~irtmda
ecrmo,111,1 rohlü dm11ftrisy ro1110 ,midnd; dattJ. di. p. 21.

170

171

10

11

&lt;,

1

'°"'º

�prócuca ' abarcar n la acoon con el menor esfuerzo el mayor
provecho. sto e prop~ nte l con · ~co" 15 ,,
•
.
_,
El existir ramb1 n pu de con 1derac
sub speae chantalls .
gulo' ''punto de vista" 'criterio' acritud d de la cual la exi encia
el existir, a ume 'un nu vo entido' . gún - eñala
toruo a o- ha
revelado el cristianismo.
e trata del "ángulo' d I punto de vi ta' de la acritud' opuesta"
a la anterior. 'El amor de caridad el au · otico aro r, con i te eo realizar
, .
l
h
. . ,,16
el e fuerzo maxuno con e pro ec o JD1Il1ffiO •
También la existencia puede c n id rae e d d l ángul de d
l punto de vista desde la visión del desinterés. i la exi t _ncia s_ , e n idera
de de dicha actitud de intere ada entonce e ta con 1deraaon abr la
e.xi tencia, la ilumina, en su relación con el arte.
D d Antonio Ca puede decir que la exi, tcncia el ex.i tir, al
a utnir al de arrollac la actitud e t • ti.ca, a wn c mo desinleréF.
travé del despliegue de un peo. ar .inuo o, ab rcad . eorido
tonio a o ha ahondado en l existir, en la exi tencia, a la qu ha
con iderado de d distinto punto d ,'Í ta. El filó. ofo m xicano ha
profundizado en el xi tir y lo ha visualizado d de el punto d vi ta d l
iot rés, d de la actitud intere ·ada· también ha, · ualizado el exi ti.r de d
el punto de vista del d interé ; también por último d de el punt de
, ·sta, de de la vi i · n"del a11té1Jtico att1or''-la caritas , lo que e lo mi roo n
Antonio aso d sde la vi ión, d sd la actitud d 1 sacrificio18•
Quercm
insi cir en r altar lo ·igui me. De un m d
nio a ha profundizad en la xi t ocia, en el existir
mo acrificio como am r - el alfténlico a111or' -.
or d caridad que ''e o.si t en alir de uno mismo n clacs a
lo demá , en brindars y prodigar e in mied d ufrir agotamicn '''l.
lla -la xi tencia como caridad- 'la l nitud d1: la exi tencia
'r inguna ley rige la abn gaci/ n" -advi rte
t nio a o- - . l
acriEicio es la victoria '20.

1

ce - - - - -·· Op. ni. pp.21 -22.

f.
17 Cf.
1s _f.

11,

I?
en Ant ru
:?ii

ubrayamo. no otro .
. fbidem. Resalt.'lm nosoa: ..
. Op. di. ap. rv. En especial· pp. 99- 104.
. Op. rit. págs. 22. 154.
. Op.rit. p. 155. propó no del 1 ' l citndo quctcmos de ucarlo. \ 'cm
aso, de :tlgún modo, e ta pr ente Miguel de Unarnuno.
• Op. dt. p. 164.
L

172

qul

La existencia com cariJad como •el aurenuco amor" es 'la
plenitud d la xi t ocia" la viclon(I - máxima- agrcgamo · no otro de d
1aut r , obr la vida, bre el exi ti.r21 •
"" l exi tir la exi:tencia c mo caridad -la cual se hace coJJJo la
22
,,Ji/a - c oc biela, ab reada sentida, a í com caridad como 'el
autcnttc amor" - in istam en ello- la 1•ictoria máxima brc I xistir
m roo.

H mo. ·eguido el d em·olvirnienro sinu
del fil s far de
\.nt aio a o. 1 1filos far xi t ncial d Antonio Caso -c¡u ha a u.mido
Y~ •. envu l~o en 1 mar o d la r cción y upcración d I po i ·vismo en
Iexico- raúfica a . u ro rafí ica ívida su t ntant .
, .
~n cfi cto con ·u ·tento en lla· e decir en u mecafí tea má.
\ 1, 1da que teóricamcnt d arr liada ha de pl gado
tonio ~ª 0 u
fil sofar exi t ncial Un fil ·ofac xistencial qu · de envuelve d d un
pen. ar multifac · uc
esde u metafí 1ca v1v-1da ustenta.nc
roni
as , quien
i lidia am lo l'Ída el pensallliento fra e favorita' de nu tr aucor ha
de ·arr liad - in i rimo n ello- un pen ar h nrado, probo 23. ~ \moni
Cas ha &lt;le arrollaJo u pcn ·ar u filo ofar. viviendo í11teora111cnle u
td ~· . D ahí, 1 acácter ncarna&lt;l de u p n ar y u cualid, d d prob ,
de mteg · . Lo hem 'ª advertido-'· e insi tiro s en U .
con id ra que xiste un vínculo, w1a correlación entre
fi cunclida&lt;l y probidad d l p n ar.

11 Anronu &lt;.,1so ha usadn los térnunw "11&lt;la" ¡ "t::-..Mcna.a" como eqw\'alemes. ( f ~ txiJ!tnm,
Mllfl t 01/0lm;, toOJo dr.r111/rm y cuu,a c,md,uf. r!Jlta. ni. en cspcc1:1I, págs. 99-100, 164,169.
z:, &lt;f. Op.cil. p. IW, el ~ubrn} do e dL ,\nromo .a~o.
,, T ma, que . par ce dt un modo nnual, larenrc. y en más o t·n meno~ ·plim . ~ través Jd
t.lesarrollo t.ld pcris:u t.le Amomo C: so y que no 01:«1 hem des n\'Uelto e n msr tenc1J. Maaklc
habd . cía Lu~ada hlo.rnJra &lt; 111/~ ,r,mon. 1 / T•,/q.«y,,, mn10 1 ·¡,L -id .. Alm.1gcsto, 8Ut'no. 1 Lrcl,
rg~n~. 1 , 113 p,igs. J.$.B.1'.. 950-751 -096-6. en c.p ciaL el ap. L '. 1 amb1¿n: "El pmsarro11
proNdad RL1·11/a tk l1 .\11mdad lry,umnt1 d, l'ilo1t1jl,i a.\ 111. n" 9. (, rdoba, \rgenána 1998 pp
259 266_- '7..J rx1.rt 11n11 ro1110 Jl"'.i!J''. "l /11ma,11/,tt' .\numo del xmro de Esm&lt;lios Humaní rico .
, nll'~rs1dad utonom~ de • uc\·o León. 1 ucn&gt; León, México. .., 2 . 2.000. pp. 81-91.
- 4_ [aulde lsabcl (,an;m Lo~ada. "L/ pou11r ru11 prQ/tida,I" Rcnsu d • }, ~oci dad \rgcnon:i de
Vilos,~,ª: CórJ _b_~ \rg ·nona. a.\ TI I nº Q, 199 . pp. 2 9 2(,6 "l./ ftmar (ra111J,, J, ,\J,1111,d Gonz.a!11
(,1J,1J · \,tpm1ll,1 . Dt·p,trt.1mcnto t.lc Filo~ Íla. 1,;.C ,\ . Buenos ure., ,\IJ(cntma. En \-ia~ d
pubhcac1on.

173

�La probidad del pensar de r\m nio a o conlleva la fecundidad
de u p osar. El p n ar, el filo ofar de
tonio aso es fecundo en
.
.
?5
cuanto e sugerente, 1n puantc.
r uestro autor, Antonio Caso ha asumido y ha d envuelt un
filosofar exist acial -puede decir - n un entido amplio. E to e , el
filo ofar de nconio Caso es e;..istencia/. como pensar y como actitud.
í
con iderado como pen ar, asume en u despliegue, un tono v:íYido,
encamado y en má o u m no teóricamente fundado. También puede
decirse que su filo_ o far e exi tcncial por la artit11d también encarnada
de de la cual lo ha de arrollado11'.
E] método que se sigue o mejor que se c nánua siguiendo,
el
que re ulta de la correlación de dos criterios: el histórico genético y l
ístemático. Y esto es así porque se considera a un pensar en u
desem· lvimiento. n fecro el criterio hi tórico-genético analiza al
pensamiento desd un punto de ísta dinámico; e decir, de ~ _la
perspecti a, desde el ángulo de un pen ar o desarrollo. .. ¡ cnteno
sistemátic atiende a la unidad, virtual, latente, de la bra de un autor o
autore . nidad que en el de, pliegue d l peo ar de un autor no iempre
es explicita. Hay que vincular, ba que integrar ambo crit rio 2 .
continuación hemo de considerar, como figura repre entativa
d la asunción y de en olvimiemo de la filosofía exi ·tencial en éxico a
Adolfo M néndez amará zs_
Agusón Basa e Fernandt.-z dd \'aUe. Voradin_1 Estilo dt Mbdro. -F1111!k1111t11t(IJ dt lt1 Jtxic,midadEd. Limusa, México. D.f-. 1989. 1050 págs. l. .B.r ·.968-18-3112-8.Cf. pp. 44.
' [. {atilde Isabel Garóa Lo. ada. u jilosefia r&gt;:istrodal tn kt , lzy,mli11t1 f11s lntrod11rtom-Ed. Plu
Ultra. Buenos Au:c , Argenrina, 1999. 152 págs. En e pcoal, "lntroducctón ''.
7:1
f. Diego F. Pró. Historia del penso111ienl1) filosijiro ,1r¡,mli110. Instituto de Filo ofía. Facultad de
filosofía y Lcrras. niversidad acional ele . uyo. Mendoza. Argentina., 19 3, 229 pág .
28Adolfo Menéndez amará (J 89- L954). Filósofo nacido y fallecido en :Siéxico. atedráuco en la
fücuela I acional Preparat ria y en la niversidad , acional de [é.,xico, donde ha pmfe ado en la
Cátedta de Introducción a la Filosofía.
Por su referencia a nuc t:J:os fine. ce alt.'Ull qu.: a dolfo Mcoéndcz amará pcrrcncccn los
primeros estudios rclevant
bre M. Heidegger realizado. en México, hacia fine. de la tercera
década del siglo ' X (1939). Ha participado en oogre os 1 aaonales loccrnacionales con
prcscntaaón de Ponencia,. Destacamo su participación en el lll ongre o lnreramcncano de
Filosofu. (México, 1950) con su ponencia· 'Vt lo A11hvpología mdivid11alúftl d, hqyy una 11/fett110/11drin
roltttimta" (¡ocluida en su Opúscul Esq11et11t1 dt 1111 ldtmio. Antigua Librería Robredo &lt;le José
Pocnía e hijos.• uc. Argenrina y Guatemala. féx1co, l, D.r. 1951. 61 pág.· pp.41 -59)
De u producción seleccionamos por su referencia a nuestros fin : Do.r tnS(!)'O.r ,obrt { feidtgs!.Cf. Ed.
Letras de léxico. 1éx:ico, 1939. 61 págs.; J:,an,dismoy M11tiris1110. 1éxico, Eds. asa de spaña en
féxico, 1940: l11iciutió11 t1I la Fiwsojiil. Ed . Anñgua Librcria Robredo de José Porrúa e hijos.
léxico, 1943, 405 págs. (Contiene abundante ílibliografia). menester y prttiió11 del ser. México. ¡unio
de 1946, Eds. ntigua Libreóa Robredo de Jo é P mía e lujos. féxico. D.l-. 128 págs.; bqurt11t1

:is

174

Insistimo en l que ya hemos eñalado. La a unción de la
filosofía de la exíst ocia en féxico y u de env lvimi nto se ha
despl gado en 1 marco de la reacci 'n a1 po itivi mo (hacia 191 O),
vig nt hasra aproximadamente la segunda década del ·iglo
y en el
de 'U uperación. Hacia fines d la década del 20, Ja influencia del
po itivismo ba de ·aparecido con lo que pu d hablar e de una
up ración en iféx.ico, d esta conienre del pensar filo ófic europ o.
Es en dich marco en que Adolfo eoéndez amará ha a umido
y ha de nvuelto un filo ofar exi rencia1.
Reiteramos que e torna la xpre i 'n "filo ·ofía xi tencial" en un
sentid ampli ; e decir para de ignar un pensar xisteocial o una actitud
exi tencial o amba co a (un pensamiento una actitud) a la vez29 .
El filosofar de Adolfo enéndez amará, en el que continuamo
ahondando, e existencial en un eotido amplio como ya lo hemos
hecho norar30•
do1fo M néndez amará ha de envuelto un filosofar exist ncial
como actitud xi t ncial, en cuanto encarnada vívida. Ha también en
dolfo Menéndez amará el desarrollo sinuo o de un pensar xi tencial,
encarnado y en má o en meno , teóricamente fundado.
ha d con iderar en lo qu igue, el despliegue del filo ofar de
n 'ndez amará.
En el permanente ahondamiento en el p o ar de dolfo
1enéndez amará 31 , hemos de recurrir una vez más a la consulta d la
fuente primaria · d cir a la obra mi ma de nue tro autor.
1 pen ar inuo o de _\dolfo Men 'dez amará s ha de ir
hilando.
Dicha hilación ha de ir ofreciend aca o de un modo implícito,
latcnt el c mpromiso d l filó ofo en el de 'arrollo de u pen ar
rk

1111 Ideario. Antigua Librería Robredo de José Pomia e lu¡o . uc. Argentina y
uatema.la.
~hico,l,D.r. 1951. 61 páf\S. -m duloso Opúsculo-.
2'i Cf. l\faulde Isabel García Lo ada. Li Jilosojú iste,,rial t11 lll / lr¡,e11ti11t1. .. ". dott1 di..
"lnrro&lt;lucoón".
:l&lt;• Cf. Macilde T. abe) C.lilrcta 1 . ada. "El ro111pm111iJo dd filósefo t11 1111 ji/qsofar existencit11" En vías de
publicaci · n en: "H11111a11i1,d'. Anua.no del entro de Estudios Humanísacos. niversidad
Autónoma de I ue,·o León. i\ue,·o León. ~lonterrcv, M 'x.ic .
11 :Sfaúkle lsabel ,arda Lo.a&lt;la. "lnquiet11d mtlefiJi~ m fiUsr!fns hispti11oa111crira11os''.En: El p,mto tkl
oofllbre m ti i,_e,lo , 1 rksde , Jmcnct1. Colección Perspccavas. t. \'TI. pp. _77-282. hds. ociedad
A.r¡,&gt;cnon. de F"~ solla e ln~lltuto rgcnrin Germano de Filosofia y Humanidad ·. 2 01.
·órdoba, Argcnána. · -' ron1pro111iso di/ jilósqfo en 1111 jiloso/ár exi1/f11rT111". bn \'Ía d publicacion en
ll11mm11ltJS. nuarto del entro de E.tu&lt;l.ios HumanÍ'lico . Universidad utónoma de Nuevo
León. /\loorerrey, uevo Lcon. \léxico.

175

�·
·a1. s;"';smo
esta hilación, a vece implícita y otras veces,
existenc1
..........
explicita, ha de ir surgiendo, iluminándose y_ mostrándo · , a rravé de l~s
texto mi mos del filó oD mexicano; o, 1 queremo , desde u pr pia
expresión.
·Cuáles han de er la cuestiones los tema
é

que e han de ir

hilando, vinculando?
El filósofo la filosofía, y remas característico. de un filosofar
exi ccncia~ v. gr: el hombre Dios, el exisúr -o i e quiere 1~ vid~- Y la
muerte, y la cuestión el tema que con ideramos,_ int gra, : · ilurruoante,
abarcador en un filosofar exi tencial: el compromiso d l filosofo.
dolfo Menéndez amará ha a uroido a la filo ofía existencial
como modo d expresión de u propia nece idad vital, ncarnada: "debo

.
. ,,12
ctmpl.ir commgo .
,
Desde un filosofar existencial, desde una filo ofía vívida,
encarnada y en lo términos de ella ha de desplegar u pensai:. .
'La filosofía puede definirse una vez que se la ha viv1do qu ~
ha tenido u vi encía, aunque parciend de la ubjetividad personal"3~.
Considera Adolfo feoéndcz amará qu ''El filó fo como amant de la
sabiduría ha dejado de er l descubridor para . cr el inventor_ (el
subrayado e- nuestro) o creador ituación que se ac rea a la act1tud
, ·

pocuca

,,34

.

,

,

eguir el desarrollo del pensar de Adolfo ícnendez amara ~o
lle a a destacar el tono cálido y dir eta que advertimo en su expres1on
· 35 .
en u dectr
e quiere hacer notar que la actit11d filosófica exist ncial
encarnada desde la cual nue tro autor de envuelve u pen ar, e una
actitud d;c;d la cual
ac rea - de de una , · ión integradora- a la
actitud del poeta36• Hace notar dolfo Mcnéndez amará que hay
pen ador s qu han dedicado u atención a la vi.da y a la muerte -a
Dio -; y qu al pen ar a dichas cue tiones -al p o ar la vida y la muen -

32

dolfo Menéndez Samaci. MmesltrJ' Prensión dt! Sn; Mld al. p.7.

a la Pilosoft(I. d,1/11 rit, p. 36.
l,ridadón a la Filoso/la. Mla ril. p. 51.
,s f. Adolfo lenéndcz. amará; en e pecial. Alenesler_y P,rci;ión ,:k/ Ser. fk1/(} cit. "Prologo": Esqm111,1
de 1111 fdeario, doto di. "Prologo".
16
f. iacildc Isabel García Losada. "La Ftlo fia en su Integración a la Poda''. ''Epit11dia" Revista de Esn1clios sobre la Tradición. Buen s Atrc , Argentina. ruvccsid.1&lt;l J.F. Kcnn dy.
Departamento de Filosofía. 14 (1998) 24 245. on mreresame esclarecirruemos obre el rema
que trammos.

;3 _ _ _ __.. lmria/'Í1Í11

las desvitalizan" -el remarcado es nuestro-. Si piensan en Dios lo
desdeifican, -los ascetas anto Tomás de quino-..." 37 •
eñaJa dolfo Menéndez amará que 'cuando se interroga a un
poeta la causa de este fenómeno -antedicho- tan frecuente responde":
"El filósofo con sus razones destruye a lo irrazonable Qo que no se
puede racionalizar, lo a-racional -agregamos nosotros-). La razón agrega el poeta- es la única culpable de semejantes errores: la vida se
vive, en la muerte se vive el acto de morir, a Dios se lo adora.... ". " ivir,
morir, adorar -&lt;:orno un acto de fe amando- y creer son cosas que no
pueden racionalizarse" 'En cambio -agrega el poeta- un poema encierra
esos y otros hechos más, pero sin usar de la lógica"38 .
Y nos advierte dolfo Menéndez amará lo siguiente: "el poeta
habla de dos lógicas enfrenrnndo a la razón el irracionalismo de su acto
creador" 39 •
e considera que en dolfo Menéndez Samará hay una visión
integradora de la filosofía respecto de la poesía. El filósofo y el poeta
asumen actitudes "cerca11as": así concibe la actitud filosófica y la actitud
poética.
En dolfo Menéndez Samará, Dios y el hombre, el hombre y
Dios han sido cuestiones "inaplazables" -latentes, no siempre explícitasª las que le ha urgido constantemente responder a través del
desenvol imiento de su pensar.
Mi problema es clarísimo -dice Adolfo 1enéndez Samará- pretendo
superar mi iniciación idealista que hace de Dios una suma de los valores
de la cultura, sin dar de bruces en la posición contraria el realismo que lo
'desdeifica' con predicados y pseudodemostraciones. Esto ya se había
traslucido en mi libro Fanatismo y Misticismo40 •

Acaso dolfo {enéndez amará desde su actitud cercana a la
del poeta, desde su actitud filosófica, busque aspire a no desvitalizar a
Dios a no desdeificarlo. s que a Dios se lo vive, y más aún así, vívido, se
lo adora, según A. Menéndez amará. o quiere el filósofo, un Dios en
sí, desvinculado del existente al que sólo lo uniese la fe.

,1.1 - - - - - - ~ ·

176

37

Adolfo Menéndez Samará. Menestery Pretisió11 del Ser. data rit. p. 56.

38 _ _ _ _ _ _ _ _
39 _ _ _ _ _ _ _ _
«I

Cf. Mmestery Prerisió11 dtl Ser. datiI dt. Ibídw,
Cf. Mmesltry Precisión del Ser, data dt. Ibl.dm,.
• Menester y predswn del Ser data ril. p 7. Subrayamos nosotros par:i

resaltar lo qu se quiere signifi ar.

177

�e ha dicho que el filosofar de dolfo Menéndez amará es
existencial en sentido amplio como actitud y como pensar.
Desde una actitud filosófica existencial en cuanto encamada,
ívida, y, en y desde un tono que he calificado como cálido y directo
dolfo
enéndez amará desenvuelve un penar en 1 cual hay
cuestiones que, desde un modo de presencia latente son constantes
permanentes y que en su desenvolvimiento se profundizan. sras
cuestiones son -insistimos- Dios y el hombre.
Cuestiones temas de un filosofar existencial -entre otros- como
la vida· o si queremos el existir la muerte el compromiso del filóso o y
el filosofar como compromi o. Temas que escin presentes de un modo en más o en menos- explícito a través d 1 desarrollo del pensar
existencial de dolfo 1enéndez amará.
Así se expresa: 'En realidad, todo mis afanes filosóficos
desembocan (el resaltado es nuestro) en dos probl mas inaplazables,
· y e1hom bre como ente co1ecbvo
. " 41 .
10s
n efecto en dol fo enéndez amar' ad más de Dios una
cuestión permanente latente, es el tema del hombre considerado como
colectividad. 1hombre el existente es tematizada "no como indi íduo
no como un 'yo' sino como un 'nosotros' o como lo denomina 1artín
Buber. Dice . [enéndez amará "La esfera del entre"42• Y continúa
diciendo dolfo Menéndez amará:
En el 'nosotros', en el 'entre' el individuo se diluye, de aparece, en una
n ueva categoáa antropológica-metafisica. o se trata de la suma de dos o
más individuos que arrojan el total 'nosotros; tampoco se trata de Wl
'aosotros'que se constituye como relación entre el 'yo' y el 'tú'; no e
posible concebir el 'nosotros' como w1a especie de entes que coexisten
porque están reunidos en el mundo enfrentándose a éste como objeto;
mucho menos es posible explicar el 'nosotros' por un ' tu' frente a 'mi'
pocque también lo convertimos eo objeto, de in.i. como sujeto.

El hombre - ·1 e ·i ·ccntc- c mo y1 e tá onc lógicamente constituid e m
'nos tr s': i no fu s a. i, no p Jria ser p rfcctible ni comunicar en el
diálogo u pcrf◄ ·ctibilidad; el conocimiento
para scr comunicado; nus
wmunicamos porque conocemos y somo pcrfcctibl ·.; 1 'tu' a qwen
comwuco csra n mí, en tamo que . é&gt;lo por so pu do comunicarle llll
p rfcctibilidad; ·I tú me coo ·ene p rquc encicnJ m1 comunicaciónH.

hombr ha ido un problema 'inaplazable" para .. \.doli
Men · ndez amará , cambi 'o l ha ido Di
Ya bemo dich en
lugar+i, qu
filó fos 9u en el
de arrollo de su p nsar --0 en algún lap de dicho de. en okimi mohan encontrado n la filos fía existencial una vía de xpr ión, ti n n
ntre u · pr blerrui , cu · ne, , t ma · --e m permanente- 1problema
de Di , sea para afumar! , sea para n garl .
dolfo [ n ' ndez amará ha de plegado u filo fa como octil"d
existe11cial. en cuanto viYida, encamada, má · gu como un pen ar
existencial ceóricament fundado. u .filo ·ofar upen ar
· tcncial en
un ntid ampli ~"'.
Llegado aquí, pod m
p eguntarno, d . de
Menéndez
~amará ¿gu · filo o fía cxi ·e ncial es la qu ha de plegado, d senvu lt ?
no r pondcmo desde su mi ma expresión:
i ha de so tene e un cxisteociah.sm n • tro
rd rim
la
d n mm, ción &lt;le filo ofia cxistcnclal~1- no puede er individualista, sino
a&lt;.¡uél ~1u po rule un v rdadcro humanism , c. &lt;l cir, una comunid d J ·
hombre libr
· 1 u cxi ·tcocia d ncro d I ámbito d e a e trucrura 9uc
llaman, s cicdad~-.

n la linea del pcn ar exi t nciaJ
a abri t a.red a qui o
r e noce Adolfo [ nénd z amará como el principal rcprc entante de
e a rri oc - d I pen ar fil ófi o europeo.
De. tacam a imismo que . \.d Lfo f nénd z amará quiere un
'atfléndco existcnna/ismo ' el que pi nsa al cxi t nte c n hondura y enticl

dviértase que según nuestro au tor lo establece con insistencia:

Esq,11ma de un Ideariu, dota cit.p. 8.
Cf. Esquema ik ,m ideario. data di. p. 47. Dond adem.í Adolfo
Menénd z Samará rewit a Martín Buber. ¿Q11t es el hombre?. Eds, Fondo de Cultura Económica,
México 1949, p. 157. W,Eds. [hebreo]1942; &amp;Is inglesa, 1948; alemana, 1948; irad. e pañob,
194-9).

4 1 _ _ _ _ _ _ _ _•
42 _

_ _ __ _ _ _ •

178

Ad1 1 o \len ·nd ~, · am:tri Esq11e111,1 de 11n ldt,,riu; lklltJ ni. pp 4 --49.
.\L,rikl lsab&lt;.'i Gar ·a Lo~adn. ( f. u _/ilomfi,1 cd.tlt11rit1I f/1 /,1 Aff,mll1111.-S11s l11/rod1Jd(l1't-J. Bu nos
•\ircI, Argentma, Ed. Plu., km. 199t) 152 p;igs. l.. .B. 9511 21-1352-7.
~,, _ _ _ _ _ _ _ _.C. L,, Jilb.10/ru rxJJtt11d11/"' /11 Jr¡,111t111a.S111 J,,1111dHrton.s.-Bu no ·
Aires,
rgcnnn a, Ed. Plus Ulrrn. 1999. 152 págs. 1.:.B.1 . 950-21 -1352-7. l'.n cspectal:
"l n troJ uco ' n ''.
.¡¡; _ _ _ _ _ _ _ _ • L /.() Jilosojio r:&gt;.iJ/mnal 111 la ~ 1']!,mimo. .... -; da/11 di. con · tensos
clcsarr Uos en c. p ·aal,''lnuoJuc ion".
~~ \dolí,&gt; \lenén&lt;lcz amnm. E.rq11u,111 dr un Urrlfio. d,,1,1 .-il. p. 59.

179

�de ligud de namuno fil' s fo a quien \.
M néndcz amará preficr má que a L H idegg r -a qui n r conoc a
Ja mbra de or n Kicrkegaard 18-.
., dvierte Adolfo 1 nl'.:ndez amará que fartin H idegger
'
•
,. JJ/9
envuelve, u peo ar 'en HJJ esotm.rmo pres1mft10S0)' vaao .
sí · expr a:
humano' al m d

Aqudla frase d c..¡uc el . cr del he mbre e, un er para la muerte es de una
evidencia... 11 s puntos suspensivo. son Je] cex10 de amarál
cvidentí. irna. · rin z¡1n1 todr: formula Hcid • r cr, !:,'l.lll1llildc&gt; lo o¡os
de pecrivamenrc a la humanidad stulrn, pu ·s cr e ,¡uc d scubnó un,
venlad ames incxpre ada; ser para la muerte, e ·cribe el de Friburgo,
cnvoh,icndo su dicho en un e. otcrisrno prcsuntuo o · vacío; por mi part ·
prefiero le ·r a láximo Gorki o a J\IJgucl de namuno sobre c·e tema,
c.¡ue a l lcid ggcr, aqucUo die n con ma hondura } ~cncido human auténtic cx.istcncialismo- guc el alemán.,.'.

Llegado aqul querem re altar lo iguieate: a filo ofía ex.istcnciaJ 51
"el e ·istencialismo", ·egún lo denomina dolf: M néndez amará:
ha tenido un gran éxito enrre los de hnhla e paú.ola. 'in mbargo, - cña.lac. de esperarse 9ue la , ·c¡a, querida v tradicional España vuelva por ~us
fueros pero de pojada de adultcractoncs hI Lóricas } demagógica , que
p r I t¡ue e refiere a I fi panuaménca u salvación c~rá en resguardar su
tradición colonial pañola, vcncrar u lcycoJa 1r1díg na · p ncr los ojo.
en u propias fu rza. haciendo arte y filosofia Je Liga.dos de ini1ucnaas
cxóá a , como la germano a¡ona. 52 •

-lll _ _ _ _ _ _ _ _ _ _-.Cf. lmaiJ,ilm c1 la blfl1'!fia. dula al. p. 3 .
49 _ _ _ _ _ _ _ _ _.Cf. Almult'r y prerisió11 del .in; dt1lfl al. p.53. Expresión c.¡uo: &lt;l 1lfo
erva principalmente para calificar ·l pensar la muerto: en 1 filé. ofo
~!enéndcz
gemuno.
so Adolfo Mcncndt:z amará. /01ulrr J' pmisió11 dd m: d,1/,1 n't. pp. 52 53. C.orki, la. 11110 ( k-:s.ci
i\fax1mmich Pcshko~·). (186 -1936) ac1&lt;lo y fallecido en lo que ho~· es (,orlo, put:blo cercano a
Moscú. no de los más conocido e ·cntorcs
novelistas rnso .. mtrnduccor del realism
ocialista. Ha ido impul~or de idea dcinocrátic , pacifistas r cultumk . De entre su ¡m duc 1ón
s de t;tca una gran aurobiog.nfia. Cf. Gru11 E11rirhpedi,1 Rlil/p. Tomo XJ. Ed . Rtalp. Madrid,
E ·paña, 1981.
SI Mauldc lsabcl :rarcfo. Losada. Cf. Li jilosofu c:xistmdul ttl la ¿ Jryp1tii1a -Sus illtrocl11rlom.•But::no1J"CS, Argmttna, Ed. Plus lJltta. 1999. 152 págs. l. '.B.N. 950-21 1352-7.
~n espectal:
''Tnuoducaóo".
s~ dolfo knéndcz Jmará. J,1id(rrió11 a !t1 Pilo,ofitT, Jata ril. p. 3
Ubro cnoqut:cido por una
impormnte bibli gralia en ca. tcllano, Entre 1,, ucores arad , con sus cmr . pondientcs
publicaoones. , I! t:ncuem.ran: V1cc11te huone y Carlos Alhcno ·rro, dos rcpr &gt;·enlanu::~. entre
ou s, de la Filo~ofia bustcncial en la Argcorioa.

1O

~abe advertir qu . u fiJos lfar existencial I ha I o ibilitaclo a
, \dolfo Mcnéndez amara pen. ar al hombre concreto, a la p r. ona
concreta - i queremos de tacar u dimen ión metafísica- y p n arla, n y
de de le universal Y tam 11~0, pen ·arla, ilwn.inarla, en cuant i in ·ena en
una comunidad cron tópicamenr · .ituada.
r uestro filó ofo, que ba el envuclw la ftlo ·o ía exi tenciaJ c mo
c1dil11d encarnada Yívida, , como un pl'llsar -en má
n menost óricameme fun&lt;laclo, ha de pi ga&lt;l &lt;le de ella u in9ruem&lt;l metafí. ica.
El de arr llar u pen ar, 'xprcsarlo -cxpn:s1ón ~n la que ·u
inc1uietuJ xi t ncial merafí, ica e ha m ·tra&lt;lo con mnte y lau.:nr ·- ha
ignilica&lt;lo para nue rro filó._ofo curnphr con igo -como he, mbr , c m
xL tente y como filósofo-. Lo que ha idci al mi m tiempo, cumplir
con . u "Jc:tino ·ocia[ ,~.i_ l\fcot:n&lt;lez , amar:
a tra,·és del
dcsenv lvimicnro de su pcn ·ar ) de cle ·u cxpr ·íón en _ de ·de un
filosofar exi tcncial, en un modo en má o en meno. xplícito, mu tra
:u comprmni~ como existente, como p ·rsona y como fil· ·o~ .
Y, al mi mo tiempo, mue tra gue al &lt;l .cny &gt;IYer u fil ·ofar, ese
. u fil s far Jespliega también orno ompromi o; ,;qué e mpromi. o?
cabe preguntar. e. 1 ·e re. p&lt; nde: el comproflll'- que dolfi 11 nénd z
amará ha asumi&lt;lo como
sofo ) de de el ual ele envudv su
filo ofar.
ueremo in, 1, tir en d comprorni o &lt;lcl filósofo } el filosofat
como e mpromiso, cu tión qll
una &lt;le la conquista de la filosofía
existencial que no intere a ahondar.
f~~ rema dd compromiso del filó. ofo ya ha . id
arad por

rn,

no otro •.
D1;.1acamn. d rncahlo "sal1·aoon"(Jwh1t=,M,mt; "lib,m m-,m" ,1.: dar hhcrw.J/ li:wrur/ salmr.
\ccpciom·~ que rl' ·alrarno~ l"lltrc ulra~. Cf. Lu1, l\laccb1 Diá1011,1no dt la l.i-11~11,1 l .Jti11J. 1•'. Js. l),.n
lfo. ·o. Bucnr,. \1tc ..• \r¡tcnuna. 196(,. 2( 10 pág~ ) El submado c. oucsu-n pues descamo.
Jesde L hmnlogra de h, ,-1,cahlos iluminar ·l rex10 tld filóso o que nos ocup;1, As1m1smo n
(unc16n J ·I pcn .ir de \&lt;l&lt; lfo \kncndo .'amara se e ·um:1 11ue c~,i pemanclu en \lamn
l lc1elcggcr.
'; 1\dolfo ~ lenendl·~ amar.í. \lt11t111 r ¡ pl't'rtn/J/1 del rrr.. d,11,1 ni. p. 7 "Prrilog11 ".
' 1 \l,1uld1: Isabel (,aró~ Losada. hlom/111 r 111/rer,1m,11, L/ /i/oso/arrwf(/ ,ia•. Bucno~ \1r , rglnona,
1 d.• 1\1111;1g '!-to 191)-1 113 págl;. L'.B.
95!17'íl 096.6; L·.n e~p ·c:1al L:tp. IX 1nurubdu:
"Co111pm1mso Jd 1í111sofu. 1hl verdad cxisrendil ,. l11 prolnd::id dd pensam1c111o'': Ti/ pmsar ,v1I
pm/11,laá" Fn. Rcmm de l,1 :,ic1edad \rgmnna &lt;lc r;¡Jos1&gt;fi.1. ;t \ lll. n" ?.pp.359-266 Córdoba,
\rgcnun,t, 19&lt;J . \Jcmá. Cf. \gusnn Basa,· hrnandc;, dd \' :,lle. Tmt,1d11 d, / •i/4,rn/1a - lmor" la
hlowjl/J ro1110 l'ropnli1111r11 tic S,1h,mo11-. r-kxicu. D.F. hds. Umusa oncg.1 EJium·. l 9%. 29Ci p.ígs.
1 .B.l\ . %8 \l! +P 1- : en c:pccial &lt; ap. l.· "I ilo~ofia} Filos far" donde el füós1Jfo m x1cann -

181

�Iluminem s el ocablo 'compromiso" de d · u mi ma etimología ~5.
''rompro111iso'' e obligación contraída mp ño fe emp ñada, cabe
preguntar
i l fil' ofo a traYés d su filo ofar acaso no , e ha
mp ñado en de anollar un pen ar h orado, pr b , que s descm'l.lelva
como c. pre ión d u er como libertad.
Ir hilando el de arroll del p asar del filó. ofo compr metido,
r conocible en .\dolfo Ienéndez amará, n
ofr ce la cue ti, n
mera.EL ica de un rn d con tanc , p rmanente.
En fect , eguir el de cnvolvimicmo d l filo ofar de f néndez
amará que ha id una peLona, hombr , i11q11ieto, decir, atendí ndo,
la etimología latina (' i11q11ietalio-011i.r f="inquietud, agitación '; ad ·má el
verbo; 'i11q11ieto-as-are (a) ="inquietar, turbar") 110-q11ieto, c.¡gitado n orden
a la cue. rión del er d 1 ~undam mo permite mo rra.r qué m do ha
a muid en C'tt: autor I despliegu de su inqui tud m tafí ica.
1nguietud que ratifica l pen ar cxi rcncial c.¡uc.:: como -actit/1(1- ncal
ncarnada, pres nta en J \doln f n 'nd z amará un de e □vo vimi nr
de e g • propio y que proy eta en el orden práctico.
D . de el desem· kimi nto de u pensar en el plan m rafí ·ico si
bi n oo es un de. nvolvimi neo -i r mático, dicho peo. ar pr y eta en
el plan práctico, el antr p l · gico- ociaJ.
Ir hilando los tema qu e no han apar c1do -a Yeces implícito ,
otras explícitos- de un m do e ns tan te, la.tente en nue. tra indagaci, n
del despliegue d l filos far xi rcncia.l d ' amará, qu hcm mo trad
n u d sen ol imient tambi · n a través d u propia expre ion en
alguno de sus t xto ignificaci,
no ha po. ibilicadu ad,·ertir n él aJ
hombre, a la persona y al filó ofo comprometido ' a su quehacer
fil ófico como compromiso.
f¡ y u
n fi et , i bi n el ma del compr mi ·o
9u hac r e mprometi.d no .e n ofrece e n amplio de. arr Uos· l
tema del compromi o d 1 filó fo tá encarnad y má aún en añad
1

una "ez nL'i.· como a mi,·és de su prolífi
6.t:1-ha msisa.do en el tema cld filo~o ar como
ompromi~o. cuc ción que considera Wla de las conqmsta~ alcanzada , aW19uc insu6ricnremt·ntc
d :m llaJa, por la· Jwcrsas lil . ofía. de la e..xistcoaa. y que Basa\'1: rcmánde-¡; dd \'nl!e
Je. ermu.:lvc en el parágrafo 7 del ap1rulo c11. do.
'' Cf. Real cademi.a •spru1ola. Dittim,nnri ~ la Ul(~lf(I bpmio/a; 21 '. ·ds. ,\ laJnd. 1992.
1•.ds.Espasa Crupe. Madcicl, España. "Contpromim ·• (J 1 latin "ron1prvn,1Js11w i"n.i En la acc.:pción l '.
Je cs1e vocablo se le " blig-JClon contraída, pruabr.a &lt;laJ , fe empeñada"; baj ), ,IC~·paón 'l:.
"t:mpciío", entre oua l'ignificaci ne·; con desarrollos interesantes.

12

n el p nsar de dolfi Menéodez amará -&lt;.JUien in i timo para la
a11té11tira fil ofía exist ncial pid hondura y nrid humano-.
abe remarcar l siguiem . n I d pliegue d , u fil ofar
reconocible su compromiso com fil' ofo
u quehacer filo ófic
encarnado ' roá. aún ntraiiado.
Mene ter y precisión d 1 Ser no ti n punto final ino varios
uspen iY , -die 1en 'od z amará r firiénd e a un de u libro. porque tengo el prop · ito d hacer la egunda part algún día; n
importa que también la e criba con pr mura o intrauqwlidad debo
cumplir conmigo, que e al mi m o tiemp
umplir con nú de tino
social&lt;;{,

Menester y precisión del Ser. He ayuí i nos d t nemo en el
tirulo de uno d l libr d Ad lfi f n · ndez amará como 'l xpr • a
lo que e· uno &lt;le u pr blema en l ·quede mbocan todos I demá :
el r menest r p.!.í ci ión nece idad del r d pr ci arlo d hac rl
prea o.
trata más u un hito en el itinerario filo · fic de M nénd z
amará. ca o a el leirrn áv del de. pliegu de u filo o far, de ese
LJU hac r filosófico comprometid
n id amo importanr el hacer luz desde la eám l gía de lo.
vocabl s5~:

Ímester".
leccic narno por su r ferencia
a lo qu qu r m d tacar la iguient : "La falca y n
idad de algun
c a' . .Acepción prim ra entre la múltipl del ocabJ . -. timol gía: del
laón '111i11isteri1111/ mase.). Pmisió11 ' (del latín praerisio-011is'· fem .) l. "La
bligaci · n o n cesidad indi ·pensable gue fuerza con ·triñe a ejecutar
alguna c ,a· 2.Detenninación. c ncisi' n '.
e d la rim logía de los v ablo · ·e on idera gu e □ dolfo
fenéndcz amará -d un mod
xplicito- ha babi o la lirencia de lo
co1'f!t1atJ.
de la 11eresidud del Ser ' e a i,·cncia de la carencia y d la
n ce idad del
r
ha da&lt;l en I filó ofo unida a la vivencia de la
11rcesid/Jd :Y de la obligación-de SJI deter111inarió11.
o. int r ·a remarcar l &gt; qu sigu . De nvoh· r un pen ar como
compromi. o n cuanto existeot y en cuanto fiJ · s ~ -para el que lo e «

1

"' \uolfo .\h:néndo '.unar.i.. .\fwrsltry prrd.ri1111 ,k/Jtr. Ú11"1 al. p. . Re. altam s nosotro .
' f. J. Cnromin.1s. J. Pascual. l h,rio11tJrio ,rílifll rlil11old;.:.1ro r,11tdl.111n e l11pti11iro. ,\fadr.i&lt;l. E paña, J,d .
(,redo 1'. 1980, 3'. rc:ímpres1cí11 1991.

l

�es de arrollar un peo ar probo, honrado lo cual es para el filó ofo, al
mi mo tiempo cumplir con u ''servicio social ,,s_
e considera que el tema del compromiso del filó, ofo en el
desenvolvimiento de un filo ofar existencial e amplio y abarcante. De
ahí qu iguiendo el de arrollo del mismo se pueda ir hilando I itinerario
de un filo ofar, que es, de uyo inuoso.
Haber s guido el desenvolvimiento del filo ofar existencial de
d lfo ifcnéndez amará en y desde u compromi o c mo per ona y
c mo fil' sofo nos ha posibilitado mo erar en u despliegue a un filosofar
que está guiado por una vívida inqui tud metafi ica y qu e proyecrn en
lo antropológico.
El filosofar exi tencial de d lfi
enéndez amará, hilado e
iluminado en su desenvolvimiento desd u c mpromiso como filó ofo
nos ha posibilitado mo trar la índ le abarcante del tema del compromiso
del filósofo n un filo ofar e.xi tenci.al.
E
d lfo
enéndez amará.una figura repr entativa de la
asunción y d en olvimicnc de la filo ofía exi tencial en 1éxic y n tal
entido lo hemo con iderad .
Jn i tim
n lo , iguienre. Adolfi feoéndez amará ha a umido
y ha desarrollado un filo ofar existencial -puede decirse- en un entido
amplio. Es decir el filosofar d
d lfi fenéndez amará
e:dslencial,
com actiL11d c mo pmsar. e puede decir que su filo ofar exi rencial
por la actil11d, n cuanto ha de eovu lto u filo ofar de, de una actitud
vívida encamada. imismo el filos far de dolfo Ienéndez amará es
xi t acial como pensar. .\ í con iderado, como p o.ar, a ume, en su
de arrollo, un ton Yivido, encamado y, en má ó en menos,
teóricamente fundad
Habiend llegado a e te punto, detengámonos a considerar al
llamad ' rupo filosófic Hiperión'.
Por qué no proponemos ofrecer en esbozo al 'Grupo filo ófico
Hiperi · n' . Corr pond preguntar e. Y no ocro r sp ndernos. P rqu
dicho grupo ha asumido ea México a la filosofía de la cx.i tencia, de
algún mod como iosuumento conceptual
Tema, •I del serwio J(Jdal del filósofo, en d que insisrimo ) que ra hemo. crarndo. Cf. ~!atilde
fsahel García Lo. adi. Pim(!/lo e Í1Jftgmaó11. -El jikm{&lt;,r l'Ofllo l'Ía-Bucno · Lr , Argentina, F.ds,
Almage.&lt;to 1994.113 pags. l. .B.N.95 -751-096-6. En e·pecial, Cap. XI. stmisrno: ''Elpemorro11
probidad''. En: Rcnsca d la. ociedad Argentina de Fil soffa. Córdoba, Argentina, 199
11. nº
9; pp.259-266. La h"losojia r;,;..¡,trnd11/ e,, la ,, l'l,mlina -S11.r lntrod11rtom-Bueno. Air s, Argentina, F.J.
Plu Ultra. 1999. 152 págs. l. .B.t . 950-21-1352-7.
5t&lt;

a.,

j

4

En dicho grupo 'Hip rión' algw10 ele u miembro e han
acercado, &lt;l alguna manera, a la filo ofía de la ex.i tencia a fin d laborar
una filo ofía del mexicano.
L han integrado jóvenes e. tudios
de la filosofia. Ha ido
fundado y organizado por Leopoldo Zea. hacia fine d la década del 40
(má · precisamente en 19-1- ).
no d lo integrante del grupo "Hiperión 5., Emilio ranga. ha
eñalad guc a1 abordar el e rodio del existencialismo le ha guiado 'un
afán má, bien o un proyecto: l proyecto de utilizar en un fururo que
qui iéramo que fuera inmcdiaro... us repertorio conceptual para dar
una de. cripción del hombr mexicano.,,
Con idera e te autor que lo que decid d valor del
existenciali -mo es u capa idad de dar base a una descripción istemática
de la exi encia humana, pero no d la existencia n ab tracto, ino, de
una xistencia humana , ituada, en ituación de una cxi tencia humana
encuadrada o w1 'habitar geográfico d terminado, n un medio ocial y
cultural también determinado y con un legado hist 'ric preci oGl'.
E te integrante d I grupo "Hiperióo'' Emilio ranga, a travé de
u expre ión mue era gu lo miembro del dicho grupo -algun de lo
cual s, como es u ca o, han encontrado n la. filosofía de la existencia
un medio
in ·trumento c nceprual- han utilizado es in trumemo
conceptual - la filo ofía de la existencia- con adecuación a u propósito
de e claree r e como pen" adore , como filó ofo existentes inserto en
una d rerminada comunidad c ·pacio-remp ralmeote ituada.
Hao llegado a la filo ofia de la xi tencia, n sotr preferimos
' filos fía xistencial en busca del in crumento e nccprual que
nece iraban.
na con ideración aparte cab hacer respecto del propó 1to del
grupo "Hípcrión' de elaborar una filo ofía del mexicano. Y una
' ntología del mexicano'.
En este tema estimamo reb'anre deten rno:. i e ne dem s
que la oncol gía -e tudio d I er en cuanto er- es omología sin más. 1 la
1

' ,rupn filosófico ljUl." ba trJtado de elaborar una filosofia Je! mexicano. hnm: . w; integrante~
figuran. a&lt;lemás &lt;l Le polcf., L&lt;':l. su propulsor, Emilio llranga. Joayuín :-.Iacgre.gor, RicarJo
C;uerm, Jorge Pomll~. y l .ws \ illorn, enir otros. \lgunrn; &lt;le los aule. dan a conocer a la~
úlosofias &lt;le la ~ ·ccnaa, en su \·emón fr,mcesa.
w hnulio Lrang,. (. acido cl 25 Je ag ro &lt;le 1921 } fallecido el 1! de octubre Je 198 ). U.
''/::.1/Jtl)'Q de 1111,1 011/0/~1?,111 tlel n1r:;..1em11J ''. En " _u;¡Jcrno~ \menea no ·" :-.léxico. nº 2. l 949, a.\1TI, pp.
l3&lt;i 1-IB. En speci, 1p..:rn1.

I 5

�filo ofía ver a sobre lo univcr al, 1propon r e lab rar una filosofía del
mexicano es una ' provincialización de la filos fía" en la expresión de
gu. tín Ba ave F mánd z del Valle61 •
la luz del pen ar d ste
prolífico filósofo mexicano, cuya obra ha ido y continúa i ndo
ugerente para no otro gueremo esclar cer la t mática que no ocupa.
J.o, miembros del grupo ' Hiperión", algunos de lo cuales han
ncontrado en la filosofía de la existencia una ba e conceptual adecuada,
han incurrido en una v1 10n regionalista extrema en una
provincial.ización de la filo ofía", al proponer e una "oncología del
.

elaborar una erdad univer al en una circun tancia concretamente
mexicana obre otros hombre igualmente mexicano " 63 •
gu tín Ba av Femández del Valle ha in i tido en el
dar cimiento de u pen ar acerca de la temática de la mexicanidad o i
qu remo , u filo offa de la mexicanidad.
elecci namos un texto qu
con ideramos altam"nte
ignifi.cativo:
1 m_. ·cano - [hombre y cultural in ub tancializarlo - no c. má. c¡ue una
ver t n _
de lo humano. Y esa ver. ión peculiar de lo humano sólo puedo
&lt;l ·cubrirla por lo. camin de la filo ofia de la cu1tura64 ".

,,

mexicano .
Agustín Basave Fernández del Valle quien asume una actitud
dialogal -según lo hemos s ñalado en otro lugar-62 entre la vi iones
uuiver alista regionalista extrema ha de envuelt la temática de la
mexicanidad o i gueremos los fundamento de la mexicanidad es d cir
su filosofía de la mexicanidad; -hombre }' cultura- desde la iluminación
d lo que 1hombre como per ona hac : la cultura.
De de u pensar metafísico "antropo ófi.co -centrad
n el
hombre como per ona- gustío Ba ~lYe Fcmández del Valle ha
iluminado e ilumina el árobit de la cultura. o efecto, de de u p n ar
filosófico -desenvu Lto significativamente en su eta metafí ica- a trav ' s
de u obra, y como una d las proyeccione d u filo fía, gu tín
Ba av Fernández del Valle de envuelve la búsqueda de lo fundamento
de la rocxicanidad, o si queremos, su filo o.fía de la m xicanidad.
La temática de la mexicanida~ lo hemo dich e ins1 tuno en
ello aparece en gustín Ba ave Fernánd z del alle d arrollada como
un stilo colectivo de vida, como "una ver ión de lo human " como un
modo de ser en lo universal". D de esta visión de pliega u filosofía de
lo mexicano - hornbr y cultura- o i 9ueremo ·, su filo ofía de la
mexicanidad.
Para gustín Basave ernández del Valle es po ible fi tjar 'una
filos fía con tilo nacional" en u ca o, una filo ofía univcrsalm nte
álida, construida por nacionale con el inconfundible sello o e rilo
mexican ". Y Lo , en cuanto guscin Basa e
rnán&lt;l z del \'alle
considera guc 'un filó ofo mexicano (eo su caso) c ncreto pu de

ab c l gir, entonces de de lo . eñalado hasta aquí. que en
gustín Basave u filo ofía d lo mexicau
su filosofía de la
m xicanidad co11/lem una filo o fía de la cultura.
.
.,_ \gu ún Ba ave Fernández del · allc n s ofr c -·egúo ya hemo
dicho- como una de las proyeccionc d u filo ofía u filo ofia de la
mexicanidad la cual -insi ·timo en ello- coolle a una filo ofía de la
cultura; e decir, el iluminar, l clarecer lo fundamento de la cultura
to e , la tarea del hombre coro pcrs na, lar -creación de valore .
Con ideramo importante re altar qu algunos de lo miembr
del grupo "Hip rión" -como ya lo hemos indicado- e han acercad d
alguna manera, a la fil sofía de la existencia, a fin de hacer una fil ofía
del mexicano la cual en rigor habría de haber e limitado a r una
caracterología cultural del mexicano65 •
Por gu, hemo pr sentad en e bozo, al grupo filo ófico
Hiperión ' cab preguntar e. Y no re pandemos. P rque dicho grupo
"Hip rión ' ha_a umido en féxico la filosofía d la xi tencia, d algún
modo corno m trumenco conceptual. Ha reconocido en e a linea del
pensar filo ·ófico europeo una ha e c nccptual adecuada, un instrument

Agustín Basa,e FemánJe7 del YaUe. 1 ncaao11 _y estilo de Afo.7ro. -Fmulanm1/o.r de In \fr:,.,ica11idad-.
léxico, D .F. 12 • 1989. Ecb. Limusa. 1051 pági,. l. '.B. '. 968-18-31 12-8. Cf. pp. 36-37.
62
f. nú comcotario a 1'orarión y ali/o de ,\ lb.iro.-F1111d11111e,1los de ltt ,\ltxic,inidad-. data. rit. ,n:
Sapim/itJ. Depanamenro de Filosofía. Facultad de f il ofia y Letra . L ru,ers1dad Católica
Argenri.aa. n.178 (ocHuc.,1990) p.314.

Ci. F,USán Basave Fcnándcz del \'allc. l ()(JJ(ÍfÍnJ rstillJ de Mixim. F,111d11n1mlos de lo 1\ fo.iw1idt1d-.
dota rit. p 39. demás, Marilde Isabel 711.rcía Losada. ·LJ Filosojia to111O Propedi11tir,1 de So/1!dfÍÚ11''.
1lumaniL'ls. nuario del Ceotro ele Estudio. Humanís ticos. ru\'er tdad Autónoma de I uevo
León. Momer_rev., uevo León ~léxt o. Tomo 25 (1998) pp. 611 -6 1 . ora a "Tratado dt Pilosojl,1.
-Amor ,1 la F1/osof,t1 como Proptdi11tim de n'1'tldó11" . de Agu tín 13asm-c Fcrnándci d I Valle).
¡,.¡ /\gustío Basa,e Í'em ández del Valle. l 'ocodó11 , uti/o de Mi:dm. -....-. data. :ir. pp. 111 in fioe. El
ubrayaclo es del autor.. Resalmmos en negrir.i n sotro..
6' Cf. gu tín Basa ve Fernáadez del \ allc. Trotadn dt Fiw,ofia- , 11110, ,, h, Filoso/Ta tofl/O Propedi11lic,1
dr nh•ndó11. Méxirn, D~F. 1996, Eds. Limu a. l . .B.1 96 - 18-4471-8.294 págs.• f. pp 28 1-2 2 y
ss.. •n 1al cnudo, scnala gu IÍn Basayc Pemández del \'allc que ha ido 'amucl Ramo el
iniciad r de ~a _corriente ~~ caracterología cu.ltura.l d I mextcano con u obra: f./ perji/ Jd hofllbrr f
la ml111r,1t11 Mt:-:1((). ( .oleca n Austral, B . A.. 135 págs. '. Ed. 1951 ).

186

l 87

61

63

�para e ciar ccr al exi r nce en cuanr tal , rambién en cuanto ir crt n
. .J- r n t , p1cam
.
una J t rmina a e mum.dad 1ruau;i
'O t '"'.
n la pre nt indagaci ' n hem
s guiJo la a, un i 'n Y
de en olvimiento de la filo fía xi nciaJ en [ ·xico a traYé. del
d arr llo del fil
far d do. figura r pr' cntaciva : \nr ni
)'

A&lt;lolfo Ienénd z amará.
,\ imism , hem · hozad al llamad ·• ,m¡ o Hip rión".
haber delinead al grupo filo · fic "Hiperi · n' ha re. P_ ndid a l &gt;
iguiente: el grupo ' Hip ri · n ha a. umido en 1'xico a la tilo _o fía _Je la
ex.ist n ia, d • algún m d , e mo in:trumenc e nccptua.l. En ·te l ,
dich grup ha re on ciclo n e a lín a del p n ar fil ófic ur p o s
&lt;l cir en la fil fía exL r ncial- una ba conc prual adecuada un
in ·rrumcnto acorde para e lar cr al xi tente en uant tal y también
en cuanto in. n
en una det nninada e muní&lt;la&lt;l
. pac1 tcmp ralm ·nte ·icuada.
Bfülioarafia
J

1- .294.

------------- r 'ocarió11

dt México. -h111da111e11tos de la \lexic,midad-Ed.
I..1mu a, f\féxic . D.I· 198 l. .B. . 6 -1 -311 _- .
y Eslilo

---b,:istenaalista.r y hxute11l111li.r1110. Iª. E&lt;l. Atláncida. '.A.
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B IBER, lartín. lQ11t es el bomhrr?. Ed . I· nJo de ultura •,cooc·11nica, 1éxi o,
1949, p.IS''. (Iª. ch-. ~1cbreo)l94_; Ed: mglc a, 1948; al ·mana, 19 : trad.
e. pañola, 19 9).
, •\nconiu

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L1br ·rt1 hancoamt:rt ana, 1926.
1

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·&lt;lucac1ón Pubhca )

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Porrüa, 1916.
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\'

1

\ '

------ - - - • D,samos a In mió,, \1r.:-.ica11,1. \I ·xi o. O.
Porrúa 1922. \ faJ . Libruia Pc&lt;lrc Robml1 .193 .

191-t

B :\·.\\'E F ~~ \1 D ..,z O
\lJ -.,, \gusán. Traltldo tlt F1/osofi,1 - l111or c1
la hlosofo1 c01110 Pro¡, dmltm di • ,1l1 ,mó11. Méxtco,D.I·. 1996 ~d .. Limu. a. 1. ·. B.L
96 -1

------------; f li.rJoria J' ,-l11tol~~ía del Pmst1n1iento Filosófico '\léxico. lª. •&lt;l.
ocicda&lt;l y L,brt!ria h:ince a. 1920; 2'. e retada &lt;l · · &lt;lucac1ún Publica )
Librerfa hancoamcri ana, 1n6.

-- --- ------· Pmblt111r1r ·ilo.rif/im.r. ~I ·xico
Completas T.11. l . \\[ 19-3).

T·.d'. Pornrn. 1915 (Ohrn ·

- ---------- - -;. I 1 J;xistmcia ro1110 T:.m110111ífl ro1110 Drs111/c1is , ro1110 mtlarl. 1'.
:\lé.·ico D.•. r~d.-.• 1·. 1 o \lo&lt;lcrnu 1919; 2•. \.fex.rcu. ~J. &lt;le la
retaría de
h&lt;lu a Hin Pubhca. 19-H 203 pag..
- -- --- ---bmr 0111plt.1,u. T. ll. ru,·cNidaJ , cional t\uconoma de
\[cxi o, Dirc cton Gen ·rnl dc Publicaciont: . ~Pxico, 19

Di·:, 1 l•. Pro. Ilis/r,nJ dd P 11st1111iento Pilosójiro A1)!,111tino. In nruro de 1%rofia.
Filo-ofia r l. ·tra . nh-t:rsidad 'a 1onal de urn. \fen&lt;loza
.
'
\rgcn □ na. 1r .

Fa ultad d

\Jixiro •\Jodemo ·, 191 ; _•. b.l . J la e retaría de •.ducaci ·m

\RCÍ \ L&lt; &gt; Al \, \lanl&lt;lc l:abd "F.I pwsar m11 pmbidt1d". Fn; Re, 1 1 &lt;l · la
o ll'daJ \rgt·11ana &lt;l • h.losoti . a. \ '11 J. n" 9 Cúrd &gt;l a, \rgcnrina, 199 .

Pública. 1943.

J ,k nu :tro tnrcr· l.1 e n:1d r.m · n del grupo filo:ó
anahia •n csr:i 1ncfag.1nón ,1 SU$ 1nce.gra111 . , ·n pJm ul.1r

1 8

1w

I hpcnon en uanr cal.

o

-· "el Pm.r,1r Í'ramdo dr \lm111el ·1J11 ...,J/o Cútas''. 'a¡uwJi,i'.
Dep,rramcnro dt' Pilo:-nfia. l ••• A. Bu ·ne: \ir·:, .\rgenúna. l~n , fas d •
publicacroo
l

19

�------------· "La E:i..istencia romo Juego". 'H11111a11ital'. Anuario del Ccntr de
E rudi s Huma~ rico . niversidad 1\utónoma d · 1ueYO
' n. u ·vo on
~íéxic . nº 2 . 2000.

Librería Robredo &lt;le J sé P rrúa
1, D.F. 1951.

- - - - - - - -; LA FiltJ ojla E.x·istenri.al en la Arge111i11a - lfS lntrod11rlom-Bu no.
t\ires, 1 gentina, d. I lus Ultra. 1999. 15-págs. J. .B.1 . 950-21-1 5-- .

19 9.

hí1'0 s. u . J\rg nnna
· y G uatemal . léxico

· Dos ensayos sobrr Heide

- - - - - - - - ; El pHeslo del Hon,brr efl el iglo .'OJ desd. Antbica. c,ciccl, d
rgentioa de FiJo·ofia e lnsriruto Argentim
1e.t1Tu'lno &lt;le ilo ofia y
Humanidad s. ,olección Per:pccti,·a ·. T.Vll. ór&lt;loba. rgc.otina añl 2 l.

l. ~.B.

-92
n v1as de publicación; "ll1q11iel11d .\ le/a¡isiro en Filósofos

Hisp01111a1TJerica11os '.
- - - -; ''El mn,pro111i.ro del_filós~fo m 1111 filosefar existe11dal" En ·das de
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MA 111 Luis. Diccionario de lo Le11gJ1a Latina.
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er.

191

1

n " uaclemo .

�LA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO QUE
SUBSISTE EN EL DISCURSO ESENCIALISTAESPIRITUALISTA DE EMMANUEL LEVINAS
lng. alvador ilYeyra Flores
fae tría en srodio, Humaní ticos
Institut T ·enológico Je
studios uperiores de 1onterre_

Emmanuel L ,'IDa. nació en Kauna , Lituania en 1906 de padre: judío .
Duraot la Primera uerra fundial cuando I jército alemán tomó la
ciudad, la familia emigró a crania. Levina, vivió en Ru ia vario al10 y
en 1923 se in taló en Francia, obteniend evenn1almente 1'l nacionalidad
francesa. 'n 192 y 1928 a i tió a la conferencias d Hu s rl y de
Heidegger o Frciburp.
La filo ·o fía de Levina · está dir ctamentc relacionada con ·u
trágica exp ciencias durante la egunda ucrra undial ya que la
familia el u mayor murió en el hol cau t , y él mi mo fue pri iooero
d guerra en \ lerrumia. e ina. murió en 1995.
Levina fu influenciado profundamente por la filo ofía de
Heidegg r y u n cionc de
r ahí" (Da-Sein) " er en el mundo" (I11Der-lf7elt-Sei11) y " er en el mundo" (Sein-211111-Tode). La bra E/ Timtpo y
el Otro 1 r úne cuatro confcr ·ncia pronunciadas p r Emmanuel Levina
en 1946-1947. Apareció publicada inicialmente n 1948 com pane d

1 Lcruias Emmanud,

U

11,111/)0 1· ti Otro. E&lt;l1c1 ncs PaidQs l bérica. S.,\ ., BarcdonaJ 99.l

19

�una obra colectiva. En la concepción antr p lógica qu Levinas xpone
en sta obra el hombre aparece como w1 ser c mplejo rico en
característica propia , de una naturaleza tanto espiritual como material.
uchas de la tesi que propone Levinas onde contenido ampli y e
refieren a hechos y ocasione importante · de la exi tencia hwnana. e
mencionan a continuación la tesi má importante de evrnas, con
relaci ' n al ·er humano y u característica .
La noción de riempo y su significado para comprender al cr
humano, es el tema preponderant ntre otro que trata Levina n e ta
obra. E ·ta noción refl. ja la infl.u ncia d Heidegger y su obra: Ser y
Tiempo.
rema de la muerte y u mi terio le a igna Levinas también un
lugar importante.
n concepto d gran ignificado, que Levina reconoce en el
hombre, es el d er una per ona, con toda las grandes implicacione
contenida en e t concepto. Levinas se refiere al hombre como er
finito al hacer. una pregunta bre el tiempo. ·• ta e una noción
acorde con la realidad l jos de una ap l gía del súper-hombre, per que
no lo reduce a algo similar a lo animale , como hacen otra
.
.
concepciones reciente .
te filó ofo percibe al h mbre c mo un er acial, que actúa
ante con el 'otro" al que LeYinas llama e plícitamente L"prójimo' . La
relación con lo otro , ocupa un lugar imp rtant n la concepción de
L vina : 'la relación con los demás, el cara a cara con l
tro. , el
encuentro con un rostro en el que el otro se da }' al mismo ti mp e
oculta. Lo otro a umido' son lo demá ... estarna rodeados de re y
de co a con la que mantenemos relacione . fcdiaot la vista, el tacto,
m &lt;liante la empatía o el trabajo en común, e tamo con tro ".
Levina expre a e to afirmando qu I hombre e tá clocado de
una ociedad, la qu
manifie ta n diver a figura como el eroti mo.
la paternidad y la re ponsabilidad respecto de lo demá . Es a í coro el
hombre d
vinas es un ser que ama, con ce el amor a tra ' del
erotismo, que ngendra al hijo, por la paternidad, que r conoce que
tiene una re pon abilidad con el o ro h mbre que encu otra a u
alrededor. 1 hombre de Levina
consciente d la diferencia qu hay
entre el "otro" repre entado por el débil, 1 p bre, la viu&lt;la y 1
huérfano"· en comparación con el uj to al x:pre ar: 'mientra que yo
soy el rico y el poderoso hace m ación d la acción virtu sa y d la
difer ncia e encial entre la caridad y la jusricia.
194

Dentro de u concepción antrop lógica, para Levinas hay un r
qu es nombrad como "lo Ab olutamente tro lo Tra cendcnte lo
Jnfinito"; calificativo mediame lo cual . ce autor hace r ferencia a
Dio . Lc,mas también s r fiere a Dio como ese Dio intelectual" v
r conoc qu el hombre tiene una relación con este ~ r.
·
tros temas importante que definen al hombre de acuerdo con
sta concepción son la ubjetividad
mundo, la oledad, la eternidad la
mat rialidad del hombre, l trabajo el dolor l ufrimienro el uicidio la
. xua~dad humana, la voluptuo idad la caricia, el goce, l¿ feme nin o la
infanaa la sahración, la expcri ncia social l porvenir lo alimento. , la
razón, la luz y el conocimiento.
on re pecto a la carencia qu e le perciben al er humano en
e ta ~onc pcíón al hombre de Levina l hace falta darse cuenta de que
no ,1Y en oledad, aunque diga: ' oy en . ol dad. Por ello el r n mi, el
h cho de que yo xi ra mi cxi rir; constitu e l elemento ab olutamente
intran iá o, alg ·in intcncionalidad in r~laci ' □". É ta
una manera
exagerada d exprc ar l hecho de gue cada er humano ti ne una
int~~ridad incomuni~able la cual no impid que pueda tener y tenga
relac1on con ·u eme1antes y con el mundo qu l rodea. 1 hombre de
L vi.nas le hace falta liberar e de alguna ataduras que le impone d
filósofo com e a tendencia a la oledad, que tiene u ba es, rná en
una literatura nihilista que en una mi. ión moral de ub istir con la ideas.
Al hombre de Levina le hace falta liberar d e e encerramiento
ob e ·i o en la relación con el otro' en el ámbito ocial, que ciertament
1mportante pero n al grado qu le confiere Levina : hav otra
relacion
imponantc para el er humano y debe hab~r una
j rarguización ntre lla . Al hombre de Levina 1 hace falta ten r en su
mente un marco de rcfer ncia más amplio comp ·ensivo e tructurado
de los valores fundamentales: la verdad el bien y la bell za; un marco
qu cont nga t i filosófica obre aspectos imp rcantes del í mismo
como hornbr de su ituación en el mund , y de u ida en sociedad·
aspecto como su puesto dentro del rden de la naturaleza, su
s njbilidad • t roa e interna u d seos e impulso , 1 pensamiento y el
1 □guaje, la xperiencia de la voluntad, la unidad ustancial de la per ona
etc. ~o poca palabra , un marco de r fcrencia que contempl tod el
hombr
onsrituido d un modo orgánico y con una arquitectura
unitaria.

195

�Entre las aportaciones al conoC1IIUento humano que se
encuentran n la concepción de evinas, e examinarán con má d talle
dos de la má importantes m ncionadas en la citada bra: la noción de
hipóstasir y la noción de hay, qu e tán estrechamente r lacionada .

La noción de hipóstasis

É ta e una noción d tipo ntológico de gran profundidad, cuya
comprensión
vuel e esp cialmente laboriosa entre las demás t i ~e
Levina en parte por el e tilo literario que emplea el autor, un e tilo
m tafórico y abundante en paradoja . Por principio el uso d la palabra
"hipóstasis" para ignificar lo que pr pon Levinas . bastant
cue ·rionabl , dado que e ·ta palabra tiene un senrido preciso no ·ól n
la 6Jo ofía, como la er ión griega de la palabra ' ub. tancia' , ino
también en r ología.
on la noción de hipóstasis Levina paree hacer un intento
heroico para de ·lindar l limit entre el exi ·tente y u exi rir para
examinar la relación entre ambo , y para explorar la po ibil.idad d una
di ·ociación o eparación entre ello . En este int nt Lcvina incurre en
alguna contradicciones con igo mismo, como e explica en seguida.
Habiendo afirmado anterionn ore que la oledad aparece como
la unidad indisoluble entre el existente y su acción de exi tir, ahora
expresa que: concebir una iruación en la que la soledad fu ra uperablc
significaría experimentar el principio mi mo del vinculo que liga al
exi tente a u existir. ignificarla acercar e al acontecimient ontológico
n 1 que el exi cent contra la existencia". En e t pum , L vi.na
formula la noción de hipóstasi.r. "Llamaré 'Hipóstasis' al acont cimiento
merced al cual exi tent e liga su exi tir' . Lo que igu on dos
pregunta que
hace Levina ·: ¿Es indi.oluble est vínculo entre el que
existe
u exi tir? ¿E po ibl r montar e a la hipóstasis? oo , 1
plantear e esta pr gw1ta Levinas ha mpezado a devaluar u
afirmación obre 'la ·oledad . P ro no
detien ahí: lo que igue es u
intento de cliso! er lo qu tan dogmáricamente llamo indisoluble.
Recurriendo a Heidegger, cita do términ s empl ados por u ma rro: el
términ femeinigkell, que ·pr sa pr cisamentc el h ch d que el exi tir
iempre e· poseído p r alguien agregand el com ntari d H idegger
encontraría absurd admitir un existir sin xistent y el t nnino
GnJJorjenheil, que suele traducir e por de amparo o abandono· Levinas
196

agrega que, de ese modo, e subraya una con ecuencia d &lt;licho cennino,
siend nccc ario traducirlo p r "d-hcc/Jr,-de-ser-tttrqjado-d la exi tencia. Y a
partir ele esa con ecuencia que e "subraya", y de · ra última a:aducci 'n,
L vinas comienza a deducir afirmacione · orpr ndente · injustificadas:
"Es como -i el exisrente no apa.recie e roa que una existencia que le
pr_cede, como i la xistencia fue e indcpendient del exi ·tente, y el
ext tente qu • halla arrojado no pudi se jamás con errir:·e eo dueño d
la cxi ·tencia. Jusram me por e o ha abandono o d samparo. E, a í
c mo toro~ cue~po la idea de un exi tir que ti ' ne lugar al margen d ~
no otro , 1n ·u1eto, un ex.i tir ·in exi ·tente". La unidad que afirmó
l e,wa, que era indisoluble. ha quedado disuelta.

La noción de hay
L ·vi.na . e pregunta: '¿Cómo aproximarno: a e t cxist:Ir sin
xistente?"· y en apoyo a esta te. is propone lo sigui nt para realizar e ta
aproximaci ' n: "lrnaginemo · el retomo a la nada d toda la co a , ere
y persona . ~ os encontraremo entonces con pura nada? Tra e ta
destrucción imaginaria de todas la co a no queda ninguna cosa, ino
s lo el hecho d que bay. La au encia de todas la. co as e convierte en
una suerte d pre encia: como el lugar en el que todo e ha hundido
como una atmó fera den a, plenitud del vacío murmullo del ,ilencio.
Tra esta de trncción de lasco as y los sere , queda el 'campo de fuerza
del existir impcr onal. Algo que no es sujcco ni sustantivo. El hecho de
exi, tir qu
impon cuand ya no hay nada. E un hecho anónimo: no
hay nadie ni nada que albergue en si esa existencia. E imper nal como
.iluev o 'hace calor'. n xi tir que re iste ea cual ea la negación que
tntent desecharlo. Trremi ibl existir puro . Y para mayor énfa i ,
LcYirias repite casi exactamente l que acaba de expr sar: "El exi tir al
L¡ue intencamo aproximara s e la acción mi ·ma del cr, que no pued
xpr sar. e mediante ningún u. tantiYo, que e. vcrb . E te exi tir no e
su cepúble de una afirmación pura y imple, pue. to que iempre ·
afirma un ente. Pero
impone porque r, ulta imposible negarlo. Tra
toda negación, r aparee · e ta aanó fcra de ser, este ser como camp de
fu rza,' c mo err no de toda afirmación y de toda negación. o e ta
nunca a&lt;lh rido a un objeto qu es, y por cUo l denominamo
anónimo" .

197

�Levina .intenta apr ximar e a e ta misma situación por otro
camino prop ni ndo para se el cas d I in mnio ~º. co~c p~o muy
tri ial como para apoyar
n l para demostrar el e~-ur stn • 1 b ~~ •
m ap , o a e ta propue ra qu ha hech . : m naona qu t~m_b1 n
podem encontrar n H idegg re ta c ~ver1on d la nada en xi
L ina continúa con su afirmactoo s orpr ndcnte a pr po u
d la hipóstasis del hqy. ' El · tir in ex.i tent~ que llamo htry, e el lugar
e va a producir la hipóstasis .
v1dem m~nte no p dem
0 el qu
e •plicar por que
pr duce' . L vi.na no llega muy le¡ con su noci ' n

ti:·.

d hipóstasis.
con es o argum mas y afumacione , Levina con,idcra que ha
qu dado demo trada . u cesi d l ·· rir sin cxisccnt. cuan el , bien
peo ad est s argumento n pa ao _de er un _gran e¡erac10 r tone ,
poco e n inc n t y qu n llega a ju ~ficar la te 1 • . I Á&gt; _q~e e d du~e de
toda e ta afinnacioo qu hace L vma e qu el . tu: e antenor al
existent , e alg "qu le preced y ·t úlrimo . urge d I prim ro en l
acontecimiento d la bipóstasi.r.
Lexistir a u Yez apar ntem nt ur~
de la nada: ' 1 hecho de exi tir que e impone cuando ya no ha ' nada ;
tras la destrucción imaginaria de toda las c as, er · y P r na_. in
duda • t e un modo in ólit que tien el ex.i tente d aparee r.
En c mparación con la tesi d Levina acerca del hc!J com ' l
llama a] xistir sin ex.i t nte t , is bastant e ca a de cont nid , . e puc
menci nar la t sis del •hrry' del Dr. Agu tín Ba a e • mánd z del Vallé
te is amplísima y llena d cont nido , que afirma que 1 campo.d~~ b,.!J''
abarca no tan ólo la co a real, ino también el m real, la p 1bilidad la
nom1atividad y el ente fic tici . o su doctrinad la 'Habenda" L''ha ',
para el Dr. Ba a,e
un conjunto indi crimin do de tod lo nt ,
todas las normatividade de t da la p ibilidad ; la forma g n ral de
preseotru: el nre la posibilidad y la n rma la estructura d ofrecimient
primordial.
'oo r ·lación a Lo r ducci nism
que ·e cncu ntran n La
concepción de Levinas, el má importante o l que in urre s la n c1 □
de ' el otro" la gran preponderancia qu le da a ta te is, o d trim nt
de ou-as t i tanto o más impor ante , en la articulación de una
concep ióo balanceada y orgánica del r human .

~ Basave h :roi ndC't d I V:ill , ,\gu rin. "Tr11tado dr jilosojid' C.1pitulo \ . Ednonlll I.JJTiu a, .,\ .

~[éxico. D.F.

19

La influencia &lt;l Heidegg r, n la ceo.tía antropológica &lt;le Levina ,
ev:id nte; ' e te últim la r con e d un modo bastanc e.&gt;..-plícito.
on algunas de -u e is, L vinas parece querer c locarse un pa o
d lant el u maes o al pum de qu e ha dicho que Levina - e un
autor qu da el iguiente pa a la noción de • Do-sein .
l a ma ria de l r duccionism · que s ob ervan en el texto d
Levinru e pr &lt;lucen p un u o xce ivo de gir metafóric . al d finir
concepto . ucho d esto. giro
o forzado y d cabellado .
citaran alguno ej mplos de reduccioni mo
implifi.cacione,
xagerada que apar c n n ca bra d Len.na :
" ...Lo ctmdenda es el potkr dumlÍr."
•• .E sld 111011ert1 de estar (JCl,Pado consigo IJliSDJO, es la 1110/cnalidad
del s1!}eto".
' ...El n111ndo es 1111 COl!Jimlo de ali1J1tt1lol .
' ... Los alí111c11to.r son lo que caraderiza nuestra cxistenda c11 el
1J11111du".
' ... I~ l11z es &lt;lql(e//o n,en:ed a lo mal hlfJ algo q11e es distintu de 111i,
prro como si de ,mte11Jano salirse de 1111".
' ... Morir es com1erlirse e11 la con1J1oció11 ilt/áfliíl tic/ solloZfJ '.
... El hecho de q11e es i111posi/Jle n1oril'.
"... I pon1e11ir es lo otro. 1A re/adán con el pon,eflir es la relacio11
11/ÍSDIO COII otro .
" ..1..a rida cutidia11a es 11110 pn:octrpación por la sakación. ,s
11111cho 111ris q11e eso, y para lllllrhos ho111brrs, es /Jll!J poco de eso'.

cgún puede apr ciar , Le\'ina convi rt la m táfora en
definicion . mo vu l lírico de una in iración p ' rica e ta fra e.
, tán muy bi n. orno cxpr ione &lt;l una fil ofía, dejan mucho qu
de ear. vi.na. le asigna papcle mu imp nance a algunas noci n
que clifícilm nt lo pu d n d empeñar y además Je crea relacione.
in st nibles con otr · concepto .
mo jempl está la noción c.l
ufrimienco: ' ... partiam . del ·ufrimienro com l ac ntecimi ot en l
que e cumple toda la ledad xi tente
d cir. toda la iot n idad d u
vinculo con igo mism , l definitivo de u identidad ...
La e ne pci , n mrop lógica de E. LeYi.na e pr nea como una
pr pu ·ta de tipo e pi.rituali ta amplia y variada en su coatenid ,
comparada e n tra
oncepcionc c ntemporán a~ muy c. tr clrn
como la de artr las de I s on&lt;luctisrn ; qu conticn r i humanista
r lacionadas e n alguno d l t mas perenn qu pre cupan a l ,
199

�hombre · como el rema del tiemp , l tema de la mu rte. Tambi ' n,
c ntiene otra t is bastante ab traer.as y poc conectada, e n la
pr ocupacione d la vida cotidiana, como la_ te is de la _soledad, la e~ is de
la /Jipóstasis, la re i del bt~y etc. __, n es ra . teslS s . apre°:1 que. Levinas ~
d dica a trabajar la aogo ta veta de la .auna filo ofica ma r cien e . ma
de moda, con la consecu ncia d gu e ta concepción
queda lcios de
abarcar al b mbre compl ro.
.
La tesi y nociones d Levina e tán n un bu n carrun para
in ralar de nuevo a la filo ofía en d up mo papel rector que le
c rre pond a e ca di ciplina ~n la existencia h_~ amt papel qu h~
perdido relevancia desde hace ttempo, por la parc1alidad y la ~ breza de
alguna d La concepciones filo óficas moderna y contemporan a .

ETICA E CIENCIA Y TÉCNICA
F NDAME TOS PARA UN MECANI MO DE
PROTECCIÓ A LOS OBJETORES ÉTICOS

uillermo M. Eguiazu. AJbeno ~forta PRO ABIE
lirrha F. Huisman Investigadora CIUR
Ro, ario - Rep.

gen una

Inttodu ción
.·i t n numero s caso en guc las per. ona n su lugar de trabajo . e
hall~ frem ~ i~acione que pueden unplicar o ·igruficar un ri sgo ya
. a directo o mc.lir cto, para las p 't ona expue ta acto · no écico qu
pued n p rjudi ar n tc.,da la ocic&lt;lad frent a los cual deben optar por
re L&lt;;tlr. e pa i,,an1cnt denunciar abíertament 1•
-f

Esto ·e da fundamencalm ~me en l

fici

cpe cien n que Yer

e n tecnologías de alro ri g ; pero tambi ' n, profundizand
n el
en que, en lo · ofi io. gm: tienen gue ver con la génc is d [
e nocimienro, creación y aplicaci '&gt;n de tecnología .
~n gen ral, est'l, persona. , cuand llegan a t.i ·1tuación limit
en que de cubren l riesgo ci _e ·n en la di yunciva d callar no;
P ro en la mayoría de lo. ca. o d ·ben callar por temor a rcpce alia 2.
: Bultmann ,\ . "G,u11.rm/qs, Gml1,1c/it" ¡..,:naur \ 'crlig l. n 1-426-~7225-6 pg. 2% 19%.
- Bultmann. A. " ltf/ tltr J/111/,mr/í.rtr 11' I( l.nlisr/4 lt 1SJt11.sd111/lrr 1111mdM g1 t1/flt'h 11'1:rdm so!IC11 "
"-naur.\ 'crhg '\49 PPi- 199'.

200

201

�Pese a la po ibilidad de represalias los acto no ético
constitu 1.:n un problema; 1 cual como frente a tro pr blernas
enfr m; a la per ona a ad ptar una actirud re pons~ble de tratar ~e
re l erlo; 0 irresponsable de quedar. e e tátic y oo atmar ~ resolved .
La actitud de r ponsabilidad ética ao ólo ~ aplica ~ _aguell
a pecto directam nte vinculad con el ser humano in cambien fr me
a probl mas que pueden significar rie g para el co .~.te~~. .
El afronrar con re ponsabili&lt;lad un acto no ea~ unplica ~- m
dij la posibilidad d repre alias· por ello, tuvo
o d_ creao?n la
Inicia · a d Protecci · n Ecica la cual es un movmu nro me mao n~I
qu ayuda a la persona~ concr tas en ·u compromiso ético in interfenr

':11~º

la vía legal

normal s:,.

I. Hi toria de la iniciati a de protección ética

La Iniciari a de Protección •rica fue r ada o Alemania por el
Dr. uenter Emd como proy et de la red I
. El Dr. • mde había
' ido in e ti.gador en una empre a que r alizaba cib rn~tica_ y en un
room nt su inventos fuer n utilizado para cabeza. uit ·üg nt d
misile _ El como pacifi ca,
a e e u ; per la eropr a re olvió
el conflicto jubil.ándol .
ucho otr caso pucd o ce citad : A
ikicin M. am.tnu
van Buit nen, I. Herb r y r\. fotta. Todos e t ca o cien n n común
per na que n u oficio n nnal dcscubr n situacione r ñida con Ja
ética que perjudican a la oci dad · e re Í~t n a f rmar p~e d ta ·
mismas por acción o por omisión, ya ea a apañarlru o a beneficiar
on
llas. •sto les reporta dificulcade d diver a índole ~dru:1entalro nt
económica al entrar en conflicto con el pod r y la autond.ad .
J a iniciativa &lt;le protección ' rica ti ne corno fin el ayudar &lt;le
cfü·etsa man ra a e ta per ona . crualmen te, ayuda a numer a
per onas de odo I mwid que han demo ·erad que u carea srá
profundaroen
relacionada con la ' cica. La continuadora. del Dr.

uentcr Emde

actual rcpr

manee d

Bultmann7•
II. La protección ética en ci ncia . tecnolo ía
La cien ia } tecnología se hallan actualmente en un pr ce. o de
aurocrírica y d sde una p tura dogmática en que la doctrina e mriana
po itiva, i bi o había su rituido a l dogmas r ligio o , habfa su cituid
a é. t s por dogma ' ci ntífico. o men e tri to y que obli an a una
adh ión ciega. e ·o tuvo a ~ el d gma d la in cuidad del obj t
t en l ' gico concreto, ba ado n una supue a infalibilidad del m ' t c.l
ci nrific empicado para g nerarlo. i apar cían colateralidad
ine perada nociva a l.a salud e las e n ideraba excepcion · a la regla.
La acumulaci ' n de ca
que c ntradccia.n est d grna 11 a a hacerlo
tambalear. r\crualmente e bu can alida má r ali ca. a la cue. tión cada
vez má candent de lo colateral inesperad en la écnica, que 11 va a
c nflicto evidente
ntr di. cinta · cuelas o m j r a í di tinto
programa. y paradigma ''. quí d b n tener cada v z má cabida lo guc
. e encarguan de e ' taS colateralidade , como objeto propio d
tudio, n
10
una búsqueda incondicional de sus cau a .
t\ ra bú qu da ha contribuid la e o aración de falibilidad del
conocimiento I grad científi.cament fundamentalment expre ado por
la cuc. ti?n ambi nta.1 J la cu . ti ' D ecn génica o t cnopatog ' nica.
Este e un ca o muy particular. en I que la persona: pu d o
ballar siruacione reñidas con la ética t:n todo el proce o que a de de la
génc i.
l con cimient , de arr llo de tecnología , prneba , difusión
ma ·iva &lt;le la mima . Exi ten con cimient
(tecnología ) que on
emplead au □ con la videncia d la e'ii tencia de acío en 1 s mism ,
acíos que pueden significar gu ea la técnica de arr liada a partir d 1
mi rno~ cxi tan d f cto que a corto o largo plazo in1pliquen un daño a
la salud para las per- nas dcfiniénd s n l cgundo ca como

7

Dcoc~-i, L Comentario m Oian·Q Li , orió11. C11ad por R ic.himan - Ro ·ario 2( N)2.
~ Hw:,mao Fuemc R. ;\-l. '·( o n1e11l1.1ril)J sobre kJJ b11 r.r tti;-,u ~ 1111t1 f011d11rt,1 tcoM.,girn111tnlr .rmlwiblr'' .
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203

�·, de onocuruento,
· ·
"t cnogenia'' 11 . E ta ap1icac1on
. re'cru·ca

m·

uficienre

e,'idcncia d ino uidad obedece al hech d pri rizar el ben ficio
económic re p et a la eguridad d la, i dad 12.
.
---inalment ya
otra n el asp et de n rmativa internaaonaL
cuando
constatan e lareralidade
vidente en determinada
r enología ; y e to no vita qu sean nviada a tra part del mundo
callando us colateralidad 13.
V mo , ent nce , gu la pe tecci 'n ética en ci ncia y recn lo ria
deb e.tar present o puede ser nece aria en r da la etapa. del
de arroll hasta la aplicación del c nacimiento; a aber:
1. gén -· del conocimiento
2. d arr 11 de t enologías

3. prncba piloto d esas tecnol ía
4. difu ión masiYa d e a e cnolo ·a.
S. detenci · n perrni o d u o o exportación al d tectars
colateralidades tardía .
-; t esquema indica en ~ rma

int · rica lo. cinco punto crítico·

en dond la prot cci 'n ética es nece aria ya qu en cada una de lla no
olo deb n realizar e esaicto. controles de calidad ino que además,
deben e ner. e en cuenta e tricto, controle éticos, a fin de qu no deba
Uegar al punto igtúent sin un e ntrol pr vio_ y, de cr p iblc, ~,ritar la
de un obj t tecnológic con p tenciales tecn patogerua . E n
alguno ca
e imposibl conoc más pese a la_ buena voluntad de 1
actore ; pero pequeñas falta" ética ll van al 061 t final que e nlleva
colateralidades inaceptable .

:R r.&lt;lit• ra l. Bi 950-67 3
Ol2-6 pgs 41 1994.
,
12 Eguiazu. ,. M. y lotr.i, \ . '7rn1o¡w1oy¡.·110/o¡,i~:. ·11J l111pliu111mJr rn _S,~/111/ ll11111i:1w J• ..l:.a,11on11ras.
Tmiogmio /U11bimk1L- '\utsidad de 111 Est11dw 'itS1m1(1Úro /J fin dt 17"1r l'mlídm f:.t0111&gt;mm11 • Realidad
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11 Eguiv.u, G.:'-,L "J.:./ Pri,,ripio 1/. I11/11m11Jnti11 1 011smlm11á1/o Prmo (PJCP) Je/ ( odJ~o tÍf (}//d//dn ,le la
/ • 10: ,urrru/,1d &lt;k 111111 t trida 11onfla 1111i1rr111/'. ., .R. ,\mbicmal 2:46:58. 19%.
11

\lotea A ''Teroogmolu¡µi 1 'trdod_r T=1r1J 1Jct1111deJ

204

m11t'f11mC1tJ1"

L,

III. La ética en el mundo científico académico: ¿e obvia, o debe
er e accament explicitada?
• s un lugar c mún qu l científico no d be mentir. El Premio
obel Dr. L I ir .i mpr rep tía a quien le preguntaba cuáJ . eran la
&lt;lotes principal . del invc úgador. Repetía hasta el can anci :
"Fundam ntalm me no m ntir". Ponía e ta, ·rrud ant • que fa vocación,
talento lab ri i ad, y n estaba errado. En la in t:igación ci ntífica
el fraud r el ngaño también pu d ne car pre. nre 14 •
Ahora bien e t ueoa mu ~ am bigu ya qu xi ten trunbi ' o
·ado e.le verda&lt;l _ m mira, y d be un preguntarse: ¿ n qué ituacione
un 1nv 'gador e conrr ta con la r ntación d m nrir? ,; 'uándo un
r sultado ha sid modificado en forma menriro. a para que no c ntradiga
al fi nómeno a la curva e perada? ¿ uánt
p c , cuánto mucb ?
¿ uándo . ha utilizad del poder que da pert o e r a una me a
c,·aluad ra para que un
u di ·cípul
ime ante del propio grnp
de trabaj obten an entaja ? ¿ uán o de ra influencia es p nnitida y
cuándo no pu c.l ·er pt:rm.i ·da? ¿ uánd
ha xcluido un traba jo
innO\·ador por sus falla
eocial ? y cuándo implement por envidia
cólera dd evaluador gu piensa: ~ Por qué no e me ocurri' a mí? ¿Cóm
d tcccar pr cozm ·ntc una falla emocional del e aluador en la e aluación?
¿ ué m cani m eficient pu de haber d ren ión r al y no
administrativa de dictám n n gatiYo ? ¿ óm distinguir cuando d
evaluador dice n porgue no implem me por e modidad o mied a 1
nue,·o y no p r ue
ncia.lmence l pr .entado ea d baja calidad?
¿ u, mecanismo diciente xi ten para come lar la calidad del acto
e aluariv ?'' ·Quién valúa a qui n y baj que pau obj rixas?
En gen ral e ta preguntas se up rúa qu se haUaban implícita
n t d a ro valuativ , y rara vcr ran explicitada .
E. fácil
tecmr o t da e tas actitud el perfil ec n · mic .
\lguna, propen n a di criminar a in stigad r gu pudieran mole tar
a íntere e e cable id · Lra , a b neficiar a algun y discriminar a otr
en la obrcnción de inccn \ , . ·ub idio. de inve. rigación, te.
1

1 ,óm ·z l lcrrera. C.. "l :l¡ra11d1 )' rl o¡gmio r11 k, imv;.I/{~11dó11 amli/ir,i''. Edimn 1
CI -- , (1). 1984.

205

�IV. El trabajo del Parlamento ueco
Paradojicamentc en uno de los país d nd se realiza la mcn r
cantidad y calidad de falla ética n ctenaa técnica urgió la inquietud
d evaluar y i temarizar las faltas más comun . Criticando d
de emp ño ético de 1 científic , realizando c mplejas di 'cu ·iou s. n
una comi ión ge. tada por d patlament u c . A ~ de ·de 1 e n c1do
fraude d Piltdown hasta los plagios rná inocentes en las pre encacion s
de tesi o te ina han id e alua&lt;los con detenimient 15

a&lt;lmini trativo, sí olament
n la p rfección formal de 1 pa. o
interm dio.
Por . t , uo
mbud man uni er itari pu d int rpr tar la
equidad de un dictamen más allá de su perfección formal.

VI. RIPCE

u objeti o en nuestro medio

RIPC ' e la organización filial de
• P • en nue tro paí
ti ne como objeto el ayudar a · bjet r
o disidenr
ético .
principalmente en ciencia y écnica. n obj tor ético n c1enaa técnica
pu _d in~ rp~ , tar e
r as manera , en t das la , tapa del proceso
d un . ugac1on aplicaaon d arroll y tapa e mcrcial de un pr duct .
.
En_la ra~a- científica, pue~e. er aqu 1 que n acepte negociar L,
bu qu da m_c ndictonal del c n cum nto en tema crítico, o que U YM
a compr m1
on el m di arnbi nt o la ·alud hwnaoa, 0 bien a Ja
~anera en qu . r sp ta la id a y la pr piedad int l ctual m ral de ]os
uwemorcs o cread
(r · t ocia a coaumria f, rzosa r part d
0
fondo no 'tico, te.).
'
' n la rapa tecnológica, aquel que no ac pt callar colatcralidad s
d l pr duct n cuesti., a p rqu e ta e op n na un negocio ma i 0 1 •
hn la etap_a de enta
com ·cialización, c.¡u l qu
b erv
fraud y adult raa . ne , aun la má comunc gu generan ituacion
para la oc1edad
re i ta a formar parte de ella .
n ca
conocidos d 1 ' whistle bloJJJer1' en mpre a. nucleare
ea U
sea p r ona llamada en inglé ethical di nler e halla in rm
~~ot a la pr ion que el medio qu e ben ficia c n el pr c d r 0
ct1co l hará n DTlalm nre a p . ar de la, pr me as de ayuda O buena
,. lunta&lt;l. e muy difícil qu de. d
1 ntomo gue cau a [
comp rtamien no étic reciba ayuda.
i no . e cambia fácilmcn e un dictamen equiv cado d buena ~
c~n ~ no
azón e lo cambiará , i e halla c mp.t m tído 0 ~
1tuac1 n s de ocuJtami nto de proc dere no ético .

? ~-

V. El Ombudsman Univer itario
. • o la niver ídad d Karl ruhe, eminenrem ne tecool 'gica, ·e
ha gestado un mbud man universitario, ya que lo perjudicados por
comp rtamieot no ético prefieren acudir al mi mo an es qu hac tlo
p r la vía ad.ministrati: a normal, ya que la mi ma n cont mpht. si la.
pr misa n las que ha ó un acto administra ti o eran correcta 100 u
perfección formal J isrema legal difícilmente da marcha atrás a
dictámene
cu stiona u idoneidad fundamental, ól le importa u
p rfección fonnal E t deja a qui n acud al mi mo en _1 m~nd
cienúfico acad · mico totalmente iuerm , puesto que las modificaaone
r ale. a dictámenes err · neo ólo e logran por acción política y to
tá ligado a la di creci nalidad en alguno ca o. a la arbitrari dad de
actos de la autoridad 16 .
Así por jempl con la siropl aplicaci, o del métod d ignorar
lo realizado hacer hincapié en lo no realizado,
n la imple ub er i -n
de otorgami nt de val re a det rminada pauta ,
pu de fra uar
cualquier dictamen de una c rrú ión valuado a ya ' ea a favor del
e aluad o en contra de él. a vfa administrativa/1 gal sól sirve pata
confirmar el dictamen, per n para ·u re · íón esencial. ol pued
r
declarad nul i x.isten errare formale n 1 e crit , pcr como un
teorema qu parte de prerrlli as fal a , aunqu codo el d sarroU ·ea
correcto el resultado será equivocado.
to o L· interesa al mecani ro

l

,., WF. "TERHOL l. B. "God std í Jmk,,i,rgM" ( ood Co uduct m Res:it-a.rch) ~lats ' . 1 lans o r,

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JK,\TII 2/2000 . ppg
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26

1 Pu. z1.1i. A. "Pror11d11!~l o/ llit &lt;.mffirwcr: '11111/e,'i,r.r J11r Sri111tr 11111/ bngmuniig it1 1hr 21st
.\totkhollll ht!d 111 .\1ndlm/111,S11,,cJr,¡ /.1 to /J( J11t1c ::?.000.

_07

(1111111

�VII. RIPCE

la ayuda a los investigadores en situaciones critica

abemos qu avanzar e~ 1 con cimiento e una frase muy
.
·
innumerables nbetes.
. .
amplia y qu nene
del ue decide a anzar en el conoClllllento
Aquí nos ocupruno_
~ al
l ez sin concesion ni acced r
en tema . de alto comprorruso oo y a a
a propu sta no éticas del ent~rn~di ionalmente realizar e e avance
U na persona que decide mc~n c
Hica erá norrrutlmente
en un campo e pecífico en una iorma esp . e is
.
dministrativo e aluauvo •
.
impedido P r el aparato a .
. ., ,
enseñanza es con iderada
La libertad de mve~~a~ion . Y 'fi
n alguno paí es está
~A, el mundo acadermco e1ent1 co.
fundaroenllll en
.
. . , p r e te moti.v la presión para que
a egurada en la propia ons~t\.1C1 ~ara re tringir la libertad del
determinado temas no e 10 ~ uguen p
L di criminaci' n a
.
d er realizada ab1ertam ote. a
in esugador no pue e
· ·d d
ap van en la
l de arrollo d u act1Vl a
.
in estigadores qu para ~
d
d~m;ca 'll ci orifica e da en forma
.
.
d
evidentemente
nece aria liberta aca '-'-'" ,, ·
d 'herramientas
- , · dir eta al negarle un mmuno
de obstn1coon _in _e .' . aliz~ . , de u ob·¡eto de estudi . e 1
.
la míruma ID orooon ac1on
trabajo y
.
o un marc teórico prestado .
obliga a traba¡ar en lugares y_e
,
forma directa a un
La ob rrucción casi nunca apuntara en
. . t
.
.
d t do En e tos ca. os se procede de la s1gu.1 n e
cuesuonanu nto e 00 · .
l
. i e decid in estigar un
.d
p r 1emp O tre. caso .
manera: con 1 cremo
.
·
ciclón de un ilo o
.d
de plaguicida en el polv1llo que arro¡a un
.
res1 uo
. .
lvo de carbón impregnado con benzoprreno
elevador termmal
el P .
d
d la e mbu tión- o la
· do al aire com pro ucto
d
que pue e er arro¡a
má
se pueda generar
practica de mojar el grano para que pe e

?

aflatoxina. 1 . lid d no se prohibirán en forma dir eta e tas
En a rea a
·
.
,·
al dcmo ttar que
.
. .
ue ueden tener con ecu ocia crmcas
mvest1gac1one 9 P
, .
d b O r ustituidas. Pero l
L0, 01·cas rr o' n ea o no et1.cas
rácticas
tccno
P
0
· a·
e dira' que nl
. ,,.,...,;ento -endra, en forma tn
1Iecta, ya sea porque
.
cue oooau....
. .d
O a anee en e
.
. m lo d terminar plagmc1 as no es u
el p.rimer 1e p
, .
, i
.d de crita· que el P lvo de
conocimiento porque la cecruca P 1a_ . 1 o
.
l se ndocarbóo o el benzopireno se hallan ampliamente descn~o ' enun av:Oce en
que el in tiga.r l agua de má n l grano no c n ntuye

el conocurnento porque el agua se determina simplemente con una
técnica ampliamente descrita, en el tercero.
De esta manera, lo nuclear del problema se deja de lado y se
desacredita la pregunta de fondo por evaluaciones tangenciales. El
mecanismo de exclusión consiste en dejar de lado lo esencial de la
pregunta y evaluar una suma de tangencialidades. De este modo se
ignora como inexistente el objeto de estudio y la suma de
t:angencialidades no es suficiente para otorgar el subsidio, la promoción
del trabajo, o de las personas involucradas en el mismo 19•
Por otra parte, si quien realiza un trabajo se resiste a integrar un
equipo de cortesía con investigadores poderosos que, aunque no
entiendan la pregunta, o la tomen como de interés accesorio, están
dispuestos a coautorizar cualquier proyecto, será simplemente dejado de
lado, pero no por esa razón evidente de proteger la propiedad intelectual
o moral sino simplemente por elementos secundarios como puede ser el
no contar con un grupo de muchas personas; ni la acumulación de
muchos equipos analíticos todo esto a pesar de que pueda haber
producido avances de entidad en fonna modesta20 •
Por otra parte, se niega el acceso a propios becarios, ya que se
niega la ~stencia del objeto de estudio y de esta manera se cierra el
órculo vicioso, ya que la formación de recursos humanos se permite sólo
en la disciplina de los investigadores poderosos del equipo de cortesia.
Por no acceder a amoldarse al sistema o a aceptar sus
condiciones, no se obtienen medios ni personal; y porque no se los
tienen es el argumento que esgrime el mismo sistema evaluador al decir
que "no se Clienta con s1ificiente vo/J,men de trabajo"; y por este motivo no se
otorgan medios ni personal. El sistema crea, así, un círculo vicioso.
Esta historia es común en investigadores que desembocan
inadvertidamente hacia un tema cada vez más comprometido y crítico
por su naturaleza. El sistema los excluye en forma indirecta.
o
menciona al objeto de estudio como argumento para justificar el no
otorgar apoyo al proyecto. De ser así la actitud discriminatoria podría
quedar muy en evidencia. Ahora, ¿cómo y quién los puede ayudar?
Es evidente que si ,ceden a las dos presiones: a) La de cambio de
objeto de estudio y b) a la de integrarse en el equipo de cortesía, de

- - - - - - - - - - -,-,
C d
. R . earch) Marn G. Hanssor, Editor .
• h 1m , B• ''GoJ std 1fiorsk,1i11trt11
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20 Op. Cit.

208

209

19

�ambas formas tarde o temprano su programa será "reestructurado" o
" normalizado" y no cumplirá sus objeti os primigenios. i bien habrá
posibles beneficios económicos para los participantes, el avance en el
conocimiento en un tema científico de trascendencia social será
finalmente el único petjudicado.
Aquí las organizaciones de protección ética pueden ayudar. 21
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210

1111d

211

�</text>
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                </elementTextContainer>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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